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Boletín Oficial - N. 37

Por: | Fecha: 21/11/1854

NUEVA GRANADA. BOLETIN OF CIAL. Gratis.) IBA.GlJE, 21 DE NOVIEllIBRE DE 18:;4:. (Num. 37. SECRETARIA DE GOBIERNO. DECRETO, Sobre remocion de empleados nacionales. El Vicepre8idente de la República encargad<> del Poder 1!Jecutivo, DECRETA: Art. 1. o Quedan removidos de los empleos que ob­tenian el 16 de abril último, todos los empleados nacio­nales políticos, civiles, de hacienda i militares amovibles por el Poder Ejecutivo que hayan servido despues de aquel dia, en cualquiera faccion levantada contra el Go­bierno constitucional, ya con la misma denominacion de los empleos legales que obtenian, ya como empleados de la faccion, bajo cualquiera otra denominacion. Art. 2. o Esta remocion se estenderá a los empleados nacionales amovibles por los Secretarios de Estado o por los Gobernadores de provincia, que se hallen en el caso del artículo anterior. Art; 3. o Fuera de la capital de la República, los res­pectivos Gobernadores harán interinamente los nombra­mientos convenientes para Henar las vacantes que ocurran, en virtud del artículo 1, e dando cuenta al Poder Eje­cutivo. Dado en La Mesa, a 17 de noviembre de 1854. J OSE DE OBALDIA. El Secretario de Gobierno, Pastor Ospina. cmCULAR NUMERO 4-77. República de la Nueva Granada-Secretaria de Estado del.Despacno de Gobierno-La Mesa, a 17 de no­viembre de 1854. Señor Gobernador de la provincia de .. . . . Roi ha tomado posesion del destino de Secretario de Guerra, para que habia sido nombrado, el Ciudadano J e­~ neral Pedro Alcántara Herran. Lo participo a U. para sn conocimiento i fines consi­guientes- Soi de U. atento servidol', Pasto')' Ospina. COMUNICACION del Comandante de la vanguardia de la 4. ~ division del Ejército cons­titucional del Norte. República de la Nueva Granada-Ejército constitucional del Norte-Oomandancia de la vanguardia de la 4. c:O dw-ision-Ohocontá, 12 de noviembre de 1854. Sei'ior Secretario de E. del D. de Gobierno. Hoi digo al Ciudadano J eneral Comandante J enera1 en Jefe del Ejercito del Sur, 10 que inserto: "Tengo el honor de comunicaros, ahora que son las seis de la mañana que, en virtud de mi movimiento sobre esta plaza con ]a columna de mi mando, fuerte de quinien- ¡toa hombres, entre ellos el valeroso escuadron Casan are, comandado por el denodado Coronel Juan José Cisnéros, ¡ la cuadrilla de bandidos que asolaba esta poblacion, se ha ¡ retirado a los páramos de Las Ovejeras a donde será per­\ seguida i destruida irremisiblemente. En tal virtud, la pro-vincia de Cundinamarca quedará sometida al imperio de la Constitucion ántes de tres dias. El Sr. J oaquin Pardo V anégas, Gobernador constitu­cional de esta provincia, que entró a esta plaza pocas ho­ras despues que mi descubierta, se halla en el ejercicio de sus fnnciones, i tanto él como los ciudadanos que lo acom­pañaron, ofrecen con entusiasmo toda clase de recursos a los defensores de la lejitimidad. Dentro de pocas horas estarán rennidas con las de mi ~ mando, las fuerzas qne comanda el Sr. Coronel Anselmo I Pineda. De las operaciones que se ejecuten, sereis infor­mado sucesiva i oportunamente." Lo que tengo el honor de comunicar a U. para cOlloci­¡ miento del Qiudadano Vicepresidente encargado del Po­~ del' Ejecutivo. ¡ Dios i Constitncion-.-José j1faría Solano. ¡~ -- - -~ ~~- l La Mesa, 17 de noviembre. _,. .................... .,." ,,.,..,.,,, ... .,,,..-..-J"-."'-' ~ CID (ID J1JICCHt&.J1 <1 ¡ El Ooronel Oodazzi comunica de Tunja con fecha 11 9ue el J e~ler~l Mosquer~ llegaria. aquel dia a Santarosa: 1 que al SIgUIente entrarlun'al mismo lugar los J en erales ~errera i González con las Divi~iolles l. c:O i 3. ~ del Ejér­CItO del Norte. En consecuenCIa, el J en eral en Jefe del Ejército del Sur, cuya vangnardia habia avanzado hasta Boza, a dos leguas de la capital, ha suspendido sus opera­ciones hasta la aproximacion del Ejército del Norte para obrar en combinacion con él. ¡ La Mesa, 18 de noviembre. i Acaban de recibirse comunicaciones del Cuartel jene- ¡ 1'301 del Ejército del t;nr. La vanguardia de éste, formada­l por ]a columna Arboleda, habia tomado sus posiciones ¡ cerca de Boza. La del Ejército del Norte, habia llegado a ! N emocon, en la Sabana. La guerrilla del señor N emecio ~ J3enito, habia sorprelldido i tomado un destacamento-ene­\¡ migo en el puente del COlmm. :Melo tenia sus fuerzas si-tuadas entre Cuatro-esquinas i Bogotá, i Mantilla estaba ¡con el resto en Cipaquirá. Los respetables estranjel'os Logan i Bunch, hijo, fueron puestos presos por Merca.do, que es el Sátrapa de la capi­tal. El primero pudo escaparse i refujiarse eu el Consulado encargado de la Legacion de los Estados Unidos; pero la casa del Cónsul fué atacada por los bandidos, sus puertas l derribadas a balazos i el señor Logan, estraido i conducido ! a la prision. Las reclamaciones de los Ministros estranje­¡ ros, habian sido desatendidas por el Jefe de los bandidos. I BAOUE-IMPREXTA PROVI!'>CUL-F. Ji, PAUL. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Boletín Oficial - N. 37

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Imagen de apoyo de  El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 3

El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 3

Por: | Fecha: 01/01/1901

". / ' (. .. ; ~I ~NO 1 REPUBLICA DE COLOl\1BIA NUMERO 39 ~==~~~~:S: __ ===~==~~~~~~~~~~==-===""=""-.- .. , =====~====~ ., Periódico político, religioso, literario, noticioso V de variedades. \JI n; ,,,t., ~ DANIEL ANG ULO Bogotá, martes . 19 de Enero de 1901. ~ Administrador ) R. HERN ANDEZ G. I querláronse yerto~ los moradores todos de I Canaán. Este periódico se publica 105 martes y viernes. 16. C al. ga de recio sobre ellos el terror y ~uscriPc~~n, 50 n~mcr05 ... . ... -. -... . 2 40 espanto, á vista del gran poder de tu brazo: uscnpClOn, 25 numeros. _ .. _ . .. _ ..... 120 queden inmobles como una piedra, en tan- CONDICIONES: Número suelto el día de su saJid!\ . . .. -. ° 05 to que pasa i oh Señor! tu pueblo, hasta Número atr;;¡sado . . .......... , .. _ .... . ° 10 que pase este pueblo tuyo, que tú has ad- Remitidos, columna .. _ . .. ..... _ .. . ... 20 . • quirido. . Anuncios, palabra ... . .. . ....... . ..... 001 17. A estos hijos tuyos tú los introduci- Los sueltos ó avisos Y4c1allu en Gacetilla, rás, y establecerás i oh Señor! sobre el palabra . . _ . . _ . .. _. _ . . .. _ ..... . . . ...... . o 05 monte cletuherencia, sobre esa finnisísima En tipos grandes, clichis, etc., el centí- morada tuya, que tú te has fabricado : en metro de columna ...... . ........ _. ..... o 10 Sión i oh Señor! santuario tuyo, que han No se devuelven originales. \ fundado tus manos. PAGOS ANTICIPADOS 18. EL SEÑOR REINARÁ ETERNAl\'lEN - \ TE, Y MÁS 'ALLÁ DE TODOS LOS SIGLOS. Toda correspondencia relativa al periódico, debe ( dirigirse al Administrador, Ezodo, cap. xv). R. HERNÁNDEZ G. PRENSA CONTINENTAL que;~ ?el am!go. En Sl~S cuadros y novelas I UN SIGLO de Critica social se advie rte tal cual vez el¡ U . 1 1 . . . eÍe~to de! escé~lpelo; pero ese escalpelo n slg.o ~s e tIempo que necesitan esta .ma neJado siempre con tal ,su~vidad y I dos ge~el a:I.ones para amar, p~nsar y me~l~da, que parece llevar en SI mismo el desapar ; cel , y no obstante, SIempre leUltlvo. . I s u ~c ltara en los hombres rara expec~ Es~.s cuabdades del fondo se reflejan en \ tatlva e l comenzar de cada centuria. el eS~!Io, natural ~ mesurado, adornado con E n todas épocas se han vinculado á l~s nquezas y mejores galas del. vocabula- la iniciación de ese período conven-no .castellano, y e,mpapa?o en .clerto sabor I cional crrandes es!)eranz ' t antIguo y nuevo a un mismo tiempo, mez- o . .as o emores cla que suele distinguir el estilo de los I grandes, como SI el capncho ~umano principales escritores españoles del día. \ que, para l:acer adaptable el tIempo á E n este caso puede decirse con verdad nuestra eXIs t e ncia de efímeras, quiso que el estilo es el hombre. En el Sr. Ma-I dividirlo en ci en instantes con nom­rroluín las c~stumbres sencill~s y ordena-I bre de afios, pudiese precipitar ó re­d~ s de otras ep?cas ~ genera<;:lOnes; . armo-\ tardar sucesos que se efectúan de l1Izan con el atl.ldap,1Iento an st~ c ra tlco de acu e rdo con los antecedentes que los la presente. 9luado por su caracter apa ci- I prepararon. ble, consagrase desde su mocedad a la- N ~' , d . . Administración, carrera 7-, números 409 J) y bores literarias y de beneficencia, lejos dell . cr o ace:.arramo~ a ~clr SI , nuest~o 409 E.-Dirccción telegráfica, COLOMBIANO. ACCION DE GRACIAS CANTICO DE M01SES' bullicio del mundo. Más tarde los aconte-\ sl0 1.o ha. SIdo el mas agItado o el mas Con singular complacencia cede- cimientos políticos de Colombia exio'ieron "dIvertido" de todos; pero es lo mos el puesto de honor en nuestras su presencia, y él, en acatamiento á l:s ins- I cierto que en nin g ún otro se cumplió columnas á los apuntes biográficos piraciones de su patriotismo y á las instan- ! mayor cúmulo de hechos trascenden­q ue con el retrato del Excmo. Sr. ci~s reite:adas que ~e le hicieron, a~a~do- I t es. En la vida psíquica los hombres 1. Entonces Moisés y los hijos de Israel M arroquín, V icepreside nte de la Ke- D{) Sl: :-etc). y oc~p~ el p .estQ ::'l.e l\~ ! !l~~~0 ,cKim:c5 qt,C ha ¡;fc,ducido parecen entonaron este himno al Señor, diciendo: pública y actual. Encargado del Po- de InstruCClOl1 Pub}lca, Despacho eJe~utlvo ! pertenecer á una raza mitolócrica de " Cantemos alabanzas al Señor, porque ha d E' . q\le le encomendo el Sr. Gral QUllltero \. t b 1 o hecho brillar su g loria y grandeza, y ha er Jecutlvo, con notable acierto y Calderón, Encargado por entonces de la g lgan es cuyas ca ezas co osales, co-precipitado en el mar al caballo y al caba- pulcro estilo, publica El Economista primera magistratura de la República. mo de esfinge, afirman de t~echo en llero. bzte1'nacional, importante Revista Poc~ de,spués. tornó á su vida tranquila I trecho, en los arenales del t~eI?po, la ~ . El Señor es la fortaleza mía, y el ob- mensual editada en N ew York, cuya y contllluo mOVIendo la pluma con el ori- mano poderosa que las saco a la su­jeto de mis alabanzrts, porque EL ha si (lo mi! amena y vai-iada lectura recomen- mitivo vigor. Er; esa sazón clio á I~ est~m-Il;erficie: d esde Napoleón, que de pie Salvad?F. Este .. es. mi D~os, y yo pl:blic~fé I damos, no menos que su nítida edi. pa !as novelas tttuladas : BIas GzI, Entre I a las puertas del siglo desbarató á su glona; el :E>IOS de . mIs padres, a qUlen ción y finos crrabados. PrZ11t~S y A:mor~s J' Leyes, con El Moro, cañonazos la historia de diez pueblos, he de ensalzar. . -. _ o autobIOgrafla s,m g~7ZeYZs, que .revela el cla- hasta Joaquín Pecci, señor de la oli- 3. El S.eñor se ha aparec'ido como un "D. J, MANUEL MARROQUIN ro y aguzado 1I1gemo del escntor. a dI' t r' . valiente campeón: es su nombre el Omni- En el último debate electoral figuró v J: e, a m e Ige ncla, que cIerra ~on potente. . El día r? de Agosto del presente año se como candidato para la Vicepresidencia; su el, e~lamal~te de su alma la cor?nq, SIm· 4. A los carros de Faraón y á su ejérci- encargó del Poder Ejecutivo en Colombia, candidatura surgió triunfante en los comi- bo]¡c.a fOIJada por la gente latlOa para to los ha precipitad~ al mar: sus mejores el S·r. D. Manuel Marroquín, como Vice- cios populares, y cuando por ausencia del las SieneS de nuestra centuria. capitanes han sido sumergidos en el Mar presidente de la República. Dr. Sanclemente, Presiden~e electo, asumió Impresión análoga á la que produ­Rojo. \ . El nombre de este personaj e, bien cono- el mando supremo, no halló enemigo ciría e n un imperito en cosas de me- S. Sepultados quedan en ' Jos abismos: cido desde tiempo atrás en el del?artamen- al fren t~ .~ pes~r, de lo. reñido de la luch~: cá nica una gran maquinaria con rue­hundiérónse 'como una .piedra hasta lo más to de las letras, ha figurado ventajosamente su Adm1l11straclon fue1l1angurada en medIO das que g iren en direcciones opuesta profundo. • ' . durante .los últimos años, en la política de I de la púbEca :nanifestación de aplauso de y émbol~s que )arez t d . s, 6. Tu diestra i oh'Señor!.ha demostrado aquel país, . todos los pa~·tldos. en 1 J 1 can ~on r.a eCI~se su soberana fortáleza: Tu diestra' ¡oh Se- -La personalidad del Sr. Marroquín, \ Transcurnero~ alg ttnos meses, que fue- e resu tado de su lOqUletud 111- ñor! es la que ha herido al enemigo de tu miembro de distinguida familia y de abo- ron de reorgan ización política y admini s - cesan:e, y que .~o obst~n.te concu­pueblo. lengo de próceres de la emancipación ele la \ trativa, al cabo de los cuales el Dr. San - rren a la formaclOn arm011lca de una 7. y con la grandeza de tt.1 gloria y po- Nueva .Granada, ofrece dos aspectos impor- cl emente se hizo cargo del poder. E l nuevo f\lerZa creadora; tamaño pasmo, de­derío has derribado á tus adversarios. En- t~~tes: el lit~raiio y el político. La prensa Gobierr;o, que no .es~aba identificado. en C11110S, embarga el ánimo de quien ob­viaste los instrumentos de tu cólera, la cual hlspan.oan:e~lcana .ha realzado el primero I tendle~,clas y procedllmentos con el anten or, serva desde un punto poco elevado en los ha devorado como el fu ego á una paja. COI? ~~Ite n~ l:uparclal.mente favorable, y la I camDlO el ~umbo; y en los mom~nto.s en crítica, el trabajo del siglo que hoy 8. J}l' soplo de -tu furor se amontonaron opullOn publIca, mamfestada con espon ta- qtle se. veía rodeado de comphcaclOnes t ermina ia~.á,g uas: paróse lda'' olad q lue Iiba bcorr'ien do': neid. abd eln' repet.i dads ocadsi o1n es, hal sidIo din- I e'c o.n.ó /m icasl 'yt' fiscalde s d"y de,b ilitadof pdo r 1la n."-'" lJe" rase que nuestro DrOQ"reso está cuaJaronse en me la e mar os a Ismos vaqa e simpatiza ora e. segunc o. I .I'1lSlOn po I lca ca a la mas pro un a, e 1 fi d b • o de las ag uas. Aparte de la valiosa colección de obras sorprendió la revolución liberal, cuyo tér- ee I ca o so re 11 na paradoja, y que la 9. Iré '[ras 'ellos, había dicho el e'nemigo, y exposiciones didácticas con que' ha . en-\ mino desfavorable ha coincidido con el huma nidad se mueve sobre dos rue­y los alcanzaré: partiré los despojos, y se riquecido la enseñanza pública, el Sr. Ma-I principio de la nueva Administra ción del d~s, que son al propio tiempo dos hi­hartará mi alma: desenvainaré mi espada, rroquín ha cultivado otros géneros con éxi- Sr. Marroqu ín, in iciada, según queda dicho, potesIs: la una luminosa, que afirma, ylos matará mi mano. to brillante, especialmente el de costumbres I el I~ de Agosto de este año. y la otra oscura, que niega. De esta la. Sopló tu espíritu i oh Señor ! y el nacio.nales. Entró á espigar en est~ campo I E~ Sr .. Marroquín, genuino r.e~resentante pugna ha surgido nuestra inmensa mar los anegó: hundiéronse como plomo. al~c:lOnado por el esmerado .estu cho de los \ del 1 artldo Conservador y deCId ido promo- cultura, semejante á una barca ilumi-en aguas impetuosas. claslcos y·ta lectura de escntores moder- tor del progreso del pals, como se com- d . 11. ¿ Quién hay entre los fuertes á ti se- nos de la más sana doctrina. En todos sus prende por sus alocuciones oficiales, ha n a a que atravIesa el piélacro del con­. 1 S O ., 1 . . 1 ' d l f J ,. d . b' t t d . trasentido. En cie ncias v :n artes to­meJante, 01 eñor? ¿ ~Ulen lay semejante escntos, a traves e a rase correcta y. lorma ° un ga Ine e compues'o e mlem-á ti, tan grande en santidad: terrible, y académica y bajo el atractivo del gracejo I bros distinguidos de aq uella agrupació n, do parece inconciliable, 'ya que en el digno de alabanza, y obrador de prodigios? delicioso que los caracteriza, se descubre del cual hablaremos en próxima oportuni- orden religioso no caben transaccÍo· 12. Extendiste tú la mano, y la tierra la tendencia moralizadora. - \ dad. . n es. ¿ Quién podrá reducir á úna esas los tragó. Empero, no aparece ésta en forma de Asimismo nos prometemos exponer tan especies heterogéneas? ¿ En qué mo- 13. Por tu misericordia te has hecho el a1110ne~tación ni ,con. la rudeza de. algu~as I c~;nplid ~l:n ente coo::o. sea l?osible, la situ.a- me n to del espacio y del tiempo van á caudillo del pueblo que redimiste, y' le has moraleJas; f;S mas bien algo que ImpreSIO-\ clon polltlca y admll1lstratl\ra de Colombia, cruzarse las paralelas? N o lo sabe-conducido á fuerza de tu' poder á tu santa na y predispone el ánimo de una manera. que, no dud amos, entra ahora en un perío- b morac la. Id dI' ., " mos; p ero es neno observar que casi insensible, aunque no por eso menos o e vere ao era regcncraCt:lD. sobre esta antinomia se ha fundado ~.;. 14. Se levantamn los pueblos, y monta- eficaz. Marroquín es el Mesonero Romanos 1- . . ~~-' -'---~------- ron en cólera: quedaron penetrados de colombiano; es el Cu rioso Parlante que . cuanto constituye "la gloria de nues-grande ira y dolor los habitantes de la Pa- observa la sociedad en que vive, con bené- \ MANU EL J. E SCOBAR tJ:os días. El hombre trabaja, estudia lestina. vol a mirada, par~ ~xI?onerla lLl~go sus de -\ saIUda muy esj eúal1lZe1lü en el día de 5111 treg ua, afirma, se equivoca, y al· r S. Conturbáronse los príncipes de Edom: fectes y deseqLl!!tbnos, no ya en el tono lo ' . . p~~to la N ~turaleza, en su lengua los valientes de Moab s~ estremecieron, y agriº- del pesimismo, sino con lajovial Íran- ,lO)' a sus amzg'os ) 1 relaczonados. dlvlOa apelhdada E x periencia, se lo . 1 " ( ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. advierte. E l hombre estudia más, y acierta; e ntonces su sabia Maestra lo r econforta y Jo defi en de. El desastre .del mecánico de Nuremberg es una deliciosa ment irilla de chicuelos : si él olvidó que la velocidad de su apa­rato motor aumentaba en razón de la velocidad adquirida, no era posible que la Física olvid ase una de sus leyes; y el esqueleto zancudo que nos mos­tró Pelleta n, atravesando con la ra pi ­dez del fluído eléctrico sobre el alam­b re, por los hielos del Polo. en la irre ­s istible carrera de sus zancos, podrá á lo sumo servir de advertencia á los inventores incautos de Juremberg . Voces que parecen discordan tes; esfuerzos en apariencia inútiles ; pro­fesiones de fe declaradas fu era de tiempo; audacias asimiladas á locura ; antorchas extinguidas donde se suspira por su luz; lámpa ras ofuscan tes donde no hay qu ien se alllmbre ; nóes redon­dos/ oscuros y fatales como un obús ; síes luminosos como estrellas erran­tes : todo se explica, todo se afirma, todo se suma e n el conjunto. Podría­mos comparar la civilización moderna á una complicada y estruendosa or­questación wagneriana, en donde has­ta las d e sarm~nÍas volun ta ri as son in­dispensables al desarrollo armónico de la obra. José de Maistre, que al romper de nuestra centuria la anatematiza por sus comie nzos, y León Tolstoi, que al terminar de élla la condena por sus postrimer ías, son dos voces necesarias de· este concierto secular: hijos le­g ítimos de una época que, aunque situados en la base de ángulos con­tra rios, coinciden, caminando por vías distintas, en el mismo vértice, para que pueda formularse en vista de tal ejemplo, el principio de que el hombre pertenece á su siglo y á su época, a un­que reaccione contra ellos. Mientras un ave fénix trin a en la ca1ig inosa Kce ­nisgberg, rompe á cantar en la met ró­poli fra ncesa el gallq del posit ivismo. A ntier el mundo 'era idealista, reali sta ayer, hoy regresa á extrañas espiritua-izadones. A Víctor H ugo sucede Zolá, á éste Paul Bourget. Ing res piensa qu ~ el dibujo es la probidad en la pin ­tura, P uvis de Chavannes desat iende el dibujo. E l evocador de Santa Ge­noveva ama las medias tin tas, Bcecklin las sombras cálidas. Henner gusta del azul y el oro, Courtois de oro y rojo. Constant es opulento como un vene ­ciano, y Carriere sólo ha escuchado la canción g ris. En escultura, Fal­guiere simboliza la tesis; Rodin la síntesis; Bondi encarna la crítica his­tórica; Begas la cienc ia moderna; Cha rpentier la alegría de la vida, y Bartholomé la melancolía de lo efíme­ro. La obra de Canova fue un fruto de paz y de g racia; la del que creó L os Burg1'-aves de Calés, producto de combate y del hondo pensar. Bis­marck no? dice las excelencias de la guerra y Martens las de la paz. Ré ­nan ensalza á los humildes, Nietszs ­che predica su exterminio é impugna á Darwin, en tanto q ue Ola J asson combate á Nietzche. Hegel s ienta que e1 .s'ttmmum, de todo es Historia bien comprendida, y el autor de la Genealogía de la M01'al, que el es­t udio histórico transforma al hom­bre e a cangrejo, y al acostumbrarlo á mirar hacia atrás lo habitúa á pensar para atrás. T a ine proclama la impor ­tancia del medio y Stirner la descono­ce. Prisco encomia el orden, Bakuni­ne el amorfismo social. Strauss anun­cia una religión del futuro á ti empo que Guyau le responde con L a I rreb jtZ:ón del p orvenir. Cuando se alzan voces á negar la existencia de los micro­b ios, Nicoll enseña la manera de co­lora rlos. Ramón y Cajal, desconocido en la Península Español a, es declarado ahinJ.no a docta Germania. ¿Y cómo compag inar la In glaterra que envía represe ntantes á la "Conferencia de la Paz" con la Inglaterra que lanza EL COLOMBIANO doscicn tos mil gue r reros sobre los la ­briegos tra nsvalianos ? Imposible imaginar que de con ra ­dicc iones tántas hayan surg ido tántas verdades preciosas. E l orden de las ciencias es un campo de bata lla s in sangre, pero no sin muertos: los q ue yacen sirven p~ra alimentar la g rande hog uera. Podna pensarse que las re ­voluc iones hubieran retardado la mar­cha hacia la luz, cuando, por el contra­rio. á pesar de éllas, y acaso por é llas, la humanidad avanza, Al comenzar el siglo la población de E uropa alcanza­ba á ciento cincuenta millones, y en la hora prese nte esa población se ha t ri­plicado, y cuenta con que las heca · tombes 110 han escaseado desde el pá­lido sacrificador de la Córceg a hasta el Canciller de Hierro, y desde éste hasta Lord Roberts, l:.-n Francia se suceden ocho revolll ciones que dejan todas algo benéfico ; Inglate rra es el único Estado de Europa que atravie ­sa el sig lo sin ninguna, por haberse reservado el poder de hacerlas fuera : cuarenta g uerras señalan con huesos humanos el paso de la actua l Regen ­cia, E n los Países Bajos es tan ~e cia la lucha entre los partidos políticos que puede reemplazar con ve ntaja las á mano armada. Suiza guerrea y dis­cute en veinticinco años diez y nueve Constituciones. España cruza en medio de tres restauracio nes. tres revolucio­nes y dos dictaduras ' militares, y en Portug al parten el campo carlistas y septembristas. Italia cuenta tantas re ­voluciones como España, y Alemania, desde la pers ecución iniciada contra las Universidades, hasta Sedán, ofrece el espectáculo de una agitación I1lln ­ca vista, en el empeño de salir del caos y hacerse fuerte. Austria y Hun­g d a viven de ig ual modo, y la hi sto­ria de Rusia y Polonia es una serie no in te rrumpida de reacciones y re­presiones, provechosas siempre al ab­solutismo. E l Imper io Otomano ape ­nas si puede resolver el confl icto de~ los invasores y la desmembración, y Jos Balkanes son víctima de la discor ­dia y la codicia de los fuertes. La Igles ia Católica es acaso la ún ica grande ag rupación en que la unidad haya podido salvarse, no solamente á causa del ojo div ino que la O' uarda sino también por su manera te~1poral d€ organización, heredada de la más sólida que se conoció nunca: la del Im­perio Romano, infinitamente mejora­da por dos fu erzas desconocidas del mundo antig uo: la caridad y la obe­diencia absol uta. ¿Y qué decir del Asia, del Africa, de la Oceanía y de América? La república de Washington no ha es tado exenta de revoluciones cu­ya hi storia es harto sabida de todos para que nos dete ngamos á rememo­rarl a, y en cuanto á nosotros (habla­mos de Hispano- Amér ica), podría excusársenos, por haber hecho de la g uerra un sport nacional. En este recuento hemos omitido las innumerables luchas internacio­nales que han sembrado de muerte todo el orbe de los hombres, ya que en nuestros días, la Guerra, á estilo del ángel. terrest re, vestido de hier ro, que nos pmtó Dure ro, "sólo se sienta para volver á levantarse." El sio'lo XIX se ini ció bajo e1 1~ma: L ibert~d, I /{Ztal­dad y Fraürm dad; el xx, escribirá: " Artillería, 17ifan te ría, Caballería." Las revoluciones pueden ser bené­fic~ s por el germen fecl1nd ante que depn en los pueblos conven iente ­me nte preparados: el E g ipto conver ­tía la ola arrolladora del Nilo en sem­brador de abundancia. Los g randes organ ismos pueden soportar, sin que pelig re su existencia, durísimas fat i­gas y fuertes conmociones. E l elefan ­te j uega con una torre á cuestas, y de aquÍ la ley de que " lo que no nos destruye nos hace más fuertes." Así se explica el hecho de que en pue - blos violentamente conmovidos 1 e r toda suerte de reacciones, se hayan efectuado tántas mejoras útiles i la especie. Las cosas bu enas nac en en­t re lágrimas ; la moneda más peque ­ña que existe para comprar el bienes­tar y que es al propio tiempo la úni­ca que poseemos, se llama Dolor. En la fund ición de esta g ra n campana sonora denominada siglo XIX. ha caído mucho metal de baja ley que no per ­judica sin emba rgo la prod ucción de voces a rgentinas y puras. La exis ­tencia de la mejor espada no se co n­cibe sin. la inte rvención de ¡a arcilla. La nobleza del conjunto excusa y re ­clama e nto nces la prese ncia <.Id ele ­mento débil. Lo que aÍtera ó m a ~a vien e á ser un accesorio; algo así co­mo el e ncl riago hor ri ble q ue cubre la cerrad ura del templo cri stiano. Al frente de mil cuatrocie ntos millones de hombres que combaten la acción en las vastas mesetas del Asia, trescien tos cinCU enta millones, obrando sin cesar, han conseguido hacer habitable el pianeta. Los dial ectos más pobres tienen un a palabra para represe n­tar a l Sér Supremo, y en el más rico idioma conocido - el chino- no se ha encontrado úna para dete r­minarlo claramente : la fuerza civili­zadora del mundo resiste y aprove­cha e~t:ls monstruosidades paradoj a­les. De otra manera la cie ncia sería impos ible. P ueblos que se han d _s ­pedazado durante los cien años que hoy terminan, en defensa de esa verdad tan relativa que llamamos pa­tria, borrando las fronte ras para iig ar ­se en el esfu e rzo, han dado ejemplo de una colaboración tan estrecha en los inventos, que es difícil averi g uar e n más de úno á qué nación corres­ponde la priorid ad. E n esta santa liga tiene su base y raíz el orgulloso mo­num ento del progreso modern o. A ella se debe que la Mecánica haya reemplazado las fu ~ rz as natu ral es y alJim ales por motores incansables; á élla, las máquinas de te jidos, el terro­ca rri l, pUentes colgantes y viad uctos de hierro; á éll a el que, la Mecá nica aplicada á la ex tracción, nos haya do­tado con elementos necesa rios á otras industrias: hulla, petróleo, y que ' el oro y la plata, elaborados con los pro­cedimientos modernos, hayan dobla­do la cantidad del numerario. Por esa santa fraten'lidad, la Física nos brinda con las dos más g randes fu er­zás de la civilización contempo ránea : el vapor y la electri cidad. Las voces telég rafo eléctrico, terrestre y subma ­r ino, teléfono, luz eléctrica, galva no­plastia y fonóg rafo, son p alabras má­g icas que suscitan en nuestra mente la re;:tlización de grandes prod ig ios. A ese bendito compañeri smo debe­mos que la Química nos haya dado el fósforo, los abonos, gran variedad de alimentos y colores. fotogra fía y he ­liog rabó..do, explosivos que desgarran al hombre y desinfecta ntes q ue coad­yuvan á la curación de la herida. La B.iología ofrece anestésicos y antisép­ticos, es decir, liberta el cuerpo hu­mano del peso del dolor, y ensei1a también al hombre á mejorar las razas. Como si la existencia fu ese un asesi­nato perpetuo y la fórmula de la vida, saber daña?', la Ouímica enfrenta sus falan ges que ll e{,-;n por nombre nitro ­glicerina, dinamita, meli nita, roburita c?n otras ape,l1idadas q uinina,' antipi­nna, fenacetma. Cual en los T1'-Útn - jos de la muerte de los pintores me­dioevales, á quienes del e itaba exhib ir junto á una hermosa la fealdad esque ­letada de la muerte, la Cie ncia moder­na evoca también nombres que hacen EL HOTEL I lv/PERIA L saluda atentamente á su 11,Ume'J O­sa clientela y 'les desea aureolas de .felicidad en este nuevo siglo. - - ------ --- - -- - - ) " palidecer, y en su cenáculo alte rnan los doctores de la Vida con los docto­res de b .1ucrtc : Pasteur y D reys , Chassepot y De ROl1 x, Chevreui l y Martini, Mauser y Metchenicoff. T ie ­ne laboratorios en que dest ila la lo­cura, y ha enseñado á Cramp y á Krupp á fa bricar la vi ctor ia. Estos dest ructores son benéfi cos á la huma­nidad s iéndole nocivos : la calidad de las armas modern as ha reducido el número de las revol uciones en E uro­pa, á partir de 1848. Mientras e! socialismo in tenta la r-:- forma to tal de la vida política, el telég rafo, el ferrocarr il y la prensa coadyuva n favorabl eme nte á su obra, si nó en dirección, á lo menr> s en in­tensidad . La prensa sobre todo. N ues­tra éra tomará acaso, con el correr del tiempo, el nombre de E ra de la Im­prenta. i Cuán larga la vía recorrida desde la máquina de " apor que en 1 8 1 4 iml) rimió el Tz'mes hasta la rota­tiv?- que hoy da á lllz en una hora lo . .que en otro t iempo habría sido obra de cien días ! Se d~ce que nuestro siglo ha estado ca rco ll11do por el escepticismo : ment i­ra! Certamen de fe y explosión de jus­ticia fLre, sin eluela, el movimien to gene- . roso que presenciámos no há mucho tiempo en favor del Capitán oscuro de un Regimiento francés. El mundo entero s ~ puso de pie por amor á la verdad, y ios. intele(:tuales del uni ver­so todo acompañaron en su vía dolo­rosa al crucificado de R ennes. E n esta hora volvemos los ojos á nuestra patria para apar ta rlos horro ­rizados. D e las condiciones esenciales q ue ca rac terizan el siglo XIX sólo ha ­llamos en ell a el amor de la lucha. N uestra existencia ha s ic'o un comba­te perpetu o, 11 0 ya para conseo-uir por l . b su mee lO, como en Sadowa , Sed. án , Santiago de Cuba y Pre toria, los el e ­men tos que há menester un pueblo para ser fe liz, sino estéril como las lu­chas del Africa Centra l, y como ~l1as bárbaramente encarnizado, Cuando las naciones todas conCl1rrÍan á la fies­ta de la civil ización, en la capital del i11ur;d? latino, i nosotros sólo podíamos exhlblr los t rofeos de! hombre p rimz'­tz'vo, contemporán eo del uro: blanco.s montones de huesos ! Porque nada falte, puebios que ti enen con nosotros comu nidad de idioma, relig ión y cos ­tu m bres, fían sus destinos á bárbaros disfrazados de Pres identes que apro­vechan una paz fu ndada en el cansan­cio y la violencia, para encender la g uerra donde les place. Para fortu na nuestra, Colombia ti ene todavía mu­cho vigor oculto capaz de sofocár con ­juraciones d i ~z veces más pujantes que la muy inicua que hoy tiene yá rendida. PIegue al cielo que aprove­chando . esta dolorosa lección de cien años, comie nce su verdadera existen­cia de p ueblo li bre y culto. E lemen­tos tiene para ello. Cuenta con una ,. raza sobria, val erosa é inteliO'ente ' b , con un suelo fabulosamente dotado , con una posición topog ráfica envi dia­ble, y con el T iemp o y la Esperanza. S i cu elga indefi nidamente el sable para tomar la ' azada, el bienestar no se hará esperar y realizará por sí n:isma la tarea civil izadora que le ha SIdo encomendada, y al finalizar de cada centuria alabará á Dios por el beneficio de la paz fundada en la . justicia. é irá acercando el plazo que fij ó á S11 ventLlra uno de sus hijos sa­crifi cado á éib , cuan do d ij o, en una h or~ de d~sfall eci mi en to : " este país se ra fl oreCIe nte dentro de cinco mil años." G. V. ................. , ........ .. ....................... , . .............................. . ............ " .................. " .. Feliz Año Nuevo E L COLOMBIA \'O presenta en e te memora­ble elía su l'CsiJetuoso saludo al Excmo. Sr. VlcepreSldentc cíe la R epú blica y á cua ntos [o a.compañan noblemente á resta blecer el impe­~ I O eI.e las leyes, devolViendo ·al país el biéu mestllnable de la paz, J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. f . .. . '¡' EL COLOMBIANO A los Illmos. Sres. Arzobispo y Obispos y á su venerable Clero, consuelo y esperanza de los pueblos. Al invencible Ejército de la República, sus­tentác ulo de la justicia, insigne defensor elel honor nacional y modelo de valor y abnega­ción. A los insignes batalladores de la idea, solda­dos de Gutenberg, que van con la antorcha de la ciencia y el derecho iluminando el cami­no del progreso. V, J"inalmente, á todos sus amigos y favore­cedores, principalmente á los de esta culta so­ciedad, para quienei anhelan cambios favora ­bles, yá que las calamidades actuales han pues­to á prueba su resignación á caua hora acre­centada. El siglo xx só á París, y fue á pedir hospitalidad á André Gill que, asombrado de la fuga, lo despidi6. " EntolJces Rimbaud, nos cuenta su piadoso biógrafo Paterne Berrichon, en ese fin de in­vierno, azot6 call es sin pan ni fuego, ni vivien- Ja ___ . hasta que, yá en el trance ele morir li-teralmente de miseria, hubo de resignarse á sacrificar la libertad en favor de la vida, y á reemprender á pie el camino de Charlevi lle " Durante la Comuna, reaparece en París y sienta plaza entre los Tiradores de la Revolu­ción, para regresar después de la derrota y no sin grandes dificultades, á la ciudad natal. Su talento-talento de inconsciente, formado de arranques extraños- estaba en sazGn ¡escribió febrilmente Le Bateau ivre, y después de car­tearse con Verlaine, se presentó nuevamente en París, donde permaneci6 desde Octubre de T87J, hasta Julio de 1872, primero en casa elel De acuerdo con la concesi6n especial hecha autor de La ·Bo1l1u: Cllamon, luégo donde por Su Santidad, al saludar el advenimiento del Teodoro de Banville, y finalmente en una casita nuevo siglo y despedirse del que se hunde yá de Verlaine, en la calle Campagne- Premiere. en el abismo de los tiempos, se ha de dar gra- Viaj6 en seguida por I nglaterra y Bélgica, ha~ ­cias á Dios por los beneficios dispensados, por ta 18 73, .época en que se efectuó la trágica la mayor suma de penalidades de que nos he- ruptura con VerlaÍne. Resultado: prisión de éste mos librado; y ha de principiarse la p ~im e ra y admisión de Kimbaud en el H ospital Saint­hora · del año con que se inicia, celebrando el J ean, auonde fue á curarse la herida de rev61- augusto sacrificio de la Misa. _ ver que inconscie ntemente casi le causó su ami- Al efecto, el IIlmo. Sr. Arzobispo dirá la go. Expulsado ele Bélgica y tras una nueva rea­Misa Pontifical, y la dirán también los Sre s. parici6n en Charleville, public6 y destruy6 si­Curas y Capellanes donde se halle depositado multáneamente la edición de Ulte SaisolJ en el Santísimo Sacramento. E''l I:.J"e r, especie de a utobiografía psicológica. En los momentos en que escribimos e1;tas Torn6 á París, enseñ6 francés en Londres y líneas, últimos del siglo XIX, vemos las paredes proyectó un viaje á Oriente. cubiertas de grandes y vistosas invitaciones, En 1875 le encontrámos en Stuttgard, luégo anunciando que desde la media noche se ex- en Italia. Enganchado en el ejército español pondrá el Santísimo, que se cantará solemne carlista, se cuid6 poco, una vez en posesión del Te Dmlll, y que habrá otras piadosas prácti cas. precio de enganche, de buscar su puesto mili- Colombia, que ha podido conserv ar el inapre- tal', y se dirigió oÍ París. Desde entonces su exis­ciable legado de la fe y que finca su prosperi- rencia fue una sola aventura. Afiliado en tro­dad en la existencia de sus criitianas in~ti tucio- pas nerlandesas, párte al Archipiélago de Son-nes, que tántos triunfos ha alcanzado sobre su, da. Se deserta y yerra por las Islas ele Java, gratuitos enemigos, con mayor fervor debe huyendo á la pesquisa ele las autorid ades; se elevar su, plegarias. . embarca después con rumbo á Batavia como EL COLOMBIANO hace ferviente, votos por intérprete de un barco inglés. De regreso á Eu­que el Padre de 111. luz oiga los ruego5 que le son ropa, después de larga travesía, arriba, en­dirigidos á su Celestia.l Clemencia, y porque de- tre la troupe del circo Loissef, á los países del rrame sus bendiciones sobre el cat61ico pueblo Norte y desciende á Alejandría. En Mayo de colombiano. 1880, pasa el canal de Suez y "echando un Generoso festej o interrogante del lado de Abisinia, entra al gol- La Empresa de Kioskos expenderá en sus 10- fo d~ Adén." ~omo ;xplorador, envió ,memo­calidades tarjetas de felicitación con su respe c- nas 1l1tere~antlslln.as a I ~ SOCleclad de Geogra­tivo ramillete de fl ore. en beneficio de los La- . fía ; colOnIzador, mtento con otros que a.\can­zaretos. Ahí se darán 'cita el buen gusto y la I zaron por ello U1'la gloria sonora, establecer caridad, y en ellos esperarán al público bené-¡ rel,aclOnes con vanos p~e~l os del . Afnca; for­volo. mo cara":,anas Y procuro a MenelJk armas que El propietario del ki osk0 del atrio de la Ve- fueron después funes~as á Italia. . racruz, Sr. Angel M. H errera J., clonará con el l. En correspondencia constanteccn su faml - mismo destino algunos objetos más. ha, proyectaba regresar á FranCIa cuando se , . . sinti6 herido del mal incurable que acabó con Alarmantlslmo I ~us días. Un tumor en la rodilla derecha le También ha subido la Compañía del Acue- obligó, en Mario de [893, á abandonar á Ha­ducto el valor del agua que consume la ciudad I rrar, centro de. operacione~. Transportado á en m' - de 30 por 100 del valor que cobraba. Adén y en segUlda al HospItal de la Concep­. ¿Será esto lícito? 1 ci6n de Marsella, muri6 ellO de Noviembre de Se espera .que la autoriclad pública tome ¡ e~e año, de .res.~l tas de la ~mp utació n de la en esto la actItud q ue le corresponda. pierna que SlrvlO para patentizar de cuánto era . . capaz el alma estoica de Rimbaud. ~~~~="""'='''''======;"",,===='''' I Su 11crmana Isabel nos ha contado en un . LI TER A TU R A Ir elato do loroso lo conmovedor de ese fin trá glco. Durante una agonía de cuatro meses, el AL SIGLO XLX poeta dio el espectáculo oel hombre que mue­re físicamente sin dejar invadIr por la decrepi­Analizarlo todo, y su medida tud las facultades mentales. Peso y número dar, fue tu faena, Disol ver toda espiritual cadena y reducir á máquina la vida. Tu segunda intención salió fallida, Siempre el primer motor falta en la escena, y hay un vaso interior que nada llena y un fatal más altá que no hay q.uien mida, Fue "mejorar al hombre" tu prospecto; Mas sigue él siendo lo único imperfecto, De ajeno goce intolerante fiera. y esta vida, que de otra guarda indicios, Sigue de meritoria, en ejercicios Para ansiar y ganar 1:1. verdadera. R. p. J E A N-A R T H U R R 1MB A U O Jean- Nicolas Arthur Rimbaud naci6 el 20 qe Octubre de T854 en Charleville (Ardenas), en casa de su abuelo materno, Nicolás Cuif, donde pas6 sus primeros quince años. Hijo de militar-su padre era Capitán del batallón de línea número 47-pas6 la juventud en la inti­midad de la familia (un hermano y tres herma­nas, una de las cuales muri6 joven), bajo la se­vera inspecci6n de una madre " burguesa; y campesina, autoritaria, econ6mica, religic;;a, rigurosa en materias de probidad é inflexible en disciplina." Su adolescencia fue tempestuosa. Apenas sa­lido del colegio, una tarde de Septiembre de 1870, después de haber rimado los primeros versos, se fugó de la casa paterna y tomó la vía de París. Vuelto que hubo al domicilio nata l, tras ' repetidas peregrinaciones, se huye n ueva­mente y llega á Charleroi. Comienza entonces una existencia de vago é inicia esa serie de poe­mas que aparecieron más tarde en sus obras, á saber: Bujfd, Le Dormettr d,t Val, Ma BoM11le. De regreso á Charleville-de Octubre de T 870 á Febrero de 18p-L(s Effarls, L(S Poett:s d( sept am, Le," pallvns a l' Eglise, Les Premieru CommulIiolls, AccroupisselllUlsts, y otras piezas que se han p erdido, como Les Maills de Marie­Jeallfte, Veilleurs, Les Doltaniers. N ostálgico de no se sabe qué ciudad, regre- Rimbaud dejó un brevísimo equipaje li tera­rio, obra de juventud. Sin embargo, la gran origin alidad de sus poemas, unida á la maest¡-ía ele su procedimiento, hicieron de él un pre­cursor ele la poética nueva. Las horas de su infancia, bastante tormentosas, permitieron á la leyenda formada á su rededor, representar­lo como tipo degradado por una perversi6n extrema. Biógrafos mejor informados, entre ellos Berrichou, lo han defendido de tan calum­niosa invención. Naturaleza violenta, llena de aspiraciones que describi6 cínicamente, á. fuer de conocedor te6rico en debilidades humanas, Arthur Rimbaud, si no se purifi.c6 por medio del verbo, se regeneró con la ilcción. BIBLIOGRAFÍA: Las obras de Rimbaud son las siguientes: Une Saisoll (!l ElIjer, prosa; I lfumi71atiolls, prosa i Le Rdiquaire, verso y prosa i Autres Ilumillatiolls, prosa; Ldfl es de Jeall Artllltr Rimb!lud (Egiptt, Ara/Jú, Et!tü)Pi~). ! Entre libros y estud ios de revista, se ban es­crito hasta ahora veintid6s, entre los más im­portantes. Es muy interesante el que trae uno de los últimos números de la Witmer Ru/tdsc!tau, firmado por Panizza. Ir AMOR FATI Me resigno al combate! Poco importa la dura y negra alternativa que el combate me guarda: Me batiré con sable, con honda ó alabarda Sin esquivar contrarios de gig"nte estatura. Fe no tengo en mi puño. Mi sutil contextura Se romperá como una hoja ; mi sien no barda El casco, ni mi pecho una cota gallarda, Y, no obstante, me ltego cantando á la ¡lanura. -¡En guardia 1 (Un golpe! un tajo 1 un grito!) Yá mis ojo. Ven el río de sangre, y entre lábaros rojos, Rojos como mis sienes, a vánza~c la Muer te, La mirada impasible. Mi ademán es tranquilo. y me desplomo bellamente bajo el fi lo En el bárbaro sitio que me fijó la suerte! . G. VALENCIA EL KIOSKO DE LA VERACRUZ L A e A R T 1 L L A 08 JET I V A desea f el¡,'z Añonuevo á su hono- PARA ENSEÑAR Á LEER Y ESCRIBIR rabIe clz'ertfela. P"; ;l COMUNICADOS /\L LECTOR El ilustre Sr. Dr. MJ\NU1H. MARÍA MALLARI­NO, sienelo Director general de I nstrucción Pública en T 87 T, est imó muy oportuno en ese año reproducir en las columnas de La Escuda Normal, los nueve artíc ulos que ':!n Chi le pu­blicaron los Sres. Amunáteguis en 1855, y que fueron premiados por el Gob i ~rno de aquella República hermana, en virtucl de la aprobaci6n que á ellos dieron los Sres. Andrés Bello, José 1\ (an uel Orrego, Manuel Carvallo, Ventura !llanco Encalada y Francisco de Boria Solar, de la Universidad chil ena. . Al medio siglo de publicados en Chile, y á los treinta años de reproducillos en Colombia, nosotros hemos creído no sólo oportuna sino útil y necesaria una nueva reproducci6n de tan magistrales artículos. El venerable Sr. Mallarino, con el entusiasmo del agricu ltor que riega sus semillas en uuen tiempo, regó aquellos artículos por totlo el te­rritorio de la l\..epública; mas i oh dolor! pa­rece que cayeron en terreno estérif; pues en en nuestro concepto no han proeluciJo los he­néficos resu ltados que se esperaban, ó somo~ incapaces de apreGiarlos. Al reproducir hoy de aquellos artículos los que se refi eren al hombre público con el fin de ame­nizar los anuncios que de nuestro texto de lec­tura interpolamos en 1<1 reproducción, abriga­mos la débil esperanza ele que pueda ser que den­tro ele 50 ai'¡os empiecen los colombianos á gozar los beneficios que para entonces hará ciento que los chilenos disfruta:1, yá r¡ue por des­gracia al primer sol del siglo xx no podemos saludarlo sino con lágrimas de horfandad, q ue­jidos de inválidos y gritos de desesperación, ni ofrendarle otra cosa que ríos de sangre, cadá­veres insepultos, campos desiertos y por todas partes ruina y desolación. j Qué triste es quedarse atrás cuando otros avanzan! j Qué triste decaer cuando otros prosperan! j Qué triste suicidarse cuando todos anhelan vivir! CÉSAR B. BAQUERO. Bogotá, l~ de Enero de I90I. LA OARTILLA OBJE'l'IVA POR CESAR B. BAQUERO, es considera.da po'r la mayoría elel público co­lombiano, como uno de los mejores texto~ para enseñar á 10s·Í1,iño·s el difíc il 'arte de la LEC-TURA. INSTRUC, CION P. RI MARI A PRIMERA ·PARTE Influencia de la il;stn.icción primaria en las costumbres, en la m.oral pública, j:!n la ind ustria y en el desarrollo· ge neral de' · la prosperidad n.acional. VII CESA .h B . BAQUERO destruye toda dificultad en la enseñanza de la LECTURA. En Chile de 1855 no hay, como en Inglate­rra de 1454, personas que consideren á todo m;:estro de escuela un malvado, un traidor, un hechicero; personas q ue condenen á la horca á todo el que sabe firma rse por el crimen de ser inst ruído. i Gracias sean dadas al cielo! El mundo ha marchado desde entonces, y nos­otros hemos progresado bastante para no dar cabida á semejantes irleas; pero sin embargo tenemos que andar todavía. Hay personas que juzgan un mal el q ue se esparza la instrucción en las clases inferiores ; personas que si no mandarían ciertamente dar muerte á todo pre­ceptor, harían por lo menos, según su opillión en beneficio del pueblo, que las escuelas sólo estuvieran abiertas para las gen.tes acomodada,. Lo pa.rticular es que sostienen esa opinión especialmente en nombre de los intereses agrí­colas y fabr iles que, como acabamos de demos­trarlo en el artículo anterior, reciben todo su impulso de la dIfusión ele los conocimientos rudimentales. Si se da á los hijos de los artesa­l, lOS y de los campesinos, dicen , Quna instruc­ción superior á la de sus padres, ~sos jóvenes, tnorgullecicios por su ciencia, mirarán con des­precio los oficios de sus familias i elevarán el blanco de sus pretensiones; ninguno de ellos querrá dirigir el arado 6 manejar el martillo; nos LJuedar€mos sin agricultores y sin artesanos; la instrucci6n primaria difund ida más de lo que conviene, convertirá así en una turba de ociosos perj udiciales á los que sin ella habrían sido hombres úti les é industriosos. Estos son los raciocinios de los que por ase­gurarse brazos para el cultivo de sus fundos y para el servicio de sus demás trabajos, no va­cilan en condenar á la ignorancia y al embru­tecimiento, una porción considerable de sus se­mejantes, como los propietarios de los trópicos no se avergüenzan de sostener la esclavitud en provecho de sus cafetales y de iUS plantaciones de caj'¡as. Responderemos á e ·os explotadores de las clases bajas, que proporcionen á éstas la ins­t ru cci6n necesaria, sin zozobras, sin inquietu­des. La ilustraci6n en vez de privarles de ser­vidores, se los dará más honrados é inteligentes. Si hay ofic ios, si hay profesiones que tengan por distintivo la ignorancia, el que llegue oí ad-quirir cierto grado de conocimi entos, aun cuan­clo su padre ejerza uno de esos oficios ó profe­siones degradados, sentirá naturalmente repug­nancia de dedicarse á. ello~ . Si la abram:a ó a herrería, por ejemplo, son desempeñadas por individ uos á quienes envilezca la más supina ignorancia, el hijo de esos individuos que lle­gue á instruírse, precisamente se resistirá á abrazar una ocupaci6n que por la condición de los que la practican será reputada indigna. La consideración que se concede á un oficio Ó profesión cualq ui era, depende únicamt.nte de las buenas 6 l11ala~ cualidades de los que perte­necen á ese oficio ó profesión. Muchos de los emigrados chi lenos á Califor­nia, algunos pertenecientes á las familias más encubradas rle nuestro país, otros literatos ct~ tal ento y de fam~ , se hml en tregado, para ganar su sub:istencia, á ocupaciones que por nada ha­brfan abrazarlo en Chile, á las cuales habrían preferido aquí la miseria, el suicidio. ¿ Qué hab ría motivado esa diferencia de conducta? En California · esos oficios eran ejercidos por El inmortal Shakspeare, en su drama· titulado personas de educación; ,en Chile lo son por Enrique V·I (segunda parte), )1a representado ganapanes. una insurrección popular en el condado de Haced que la instrucción primaria sea ge­Kent, capitaneada por un tal J ack Cacle, hijo neral; que sea extensiva á los hijos de los capi­de un albañi l, que pretendía hacerse· pasar por talistas y á los herreros, agricultores, carpinte­el príncipe MOltimer. ros, gañanes. La circunstancia de saber leer, Aparece delante del Jefe de los insurrectos escribir y contar, de poseer conocimientos supe­un grupo de populacho que concluce á un riores á ésos, no será un obstáculo para que hombre prisionero. ningún hijo deje de seguir, si le conviene la profesión de su padre. ' S~llTH (1I1l0 de los q lIe forman el ~f{YIIPO de los recién vmidos). Es el maestro de escuela de Esos abandonos de las ocupaciones arra.iga- Chathan; sabe escribir y contar. das en ciertas familias, por el. solo hecho de CADE.-j Qllé abominaci6n ! haber alcanzado tal iuieinbro de ellas cierto S~[JTH .-Le hemos sorprendido escribiendo gradu de instrucción, s610 ocurrirán en el siste-modelos para los niños. ma actual que difunde desigualmente los cono- CADE.- ¡ Malvado! cimientos en las clases sociales. Creer que la S:-"I1TH.- Tiene en su bolsillo un libro en el ignorancia es una condición esencial de todo cual hay letras coloradas. artesano ó de todo agricultor, importa lo misrpo CADE.-Seguro, es un hechicero. que creer que todo arte~anCil ha de llevar som- RrcHARD.-Sabe redactar contratos y escri- brero de paja, y ha de cubrirse con un poncho bir con abreviaturas. ó que todo agricultor ha de calzar ojotas y ha CADE.-Lo siento por él; tiene á fe mía el de vestir calzoncillos. aire de un hombre honrado. A menos de que 1 os parece que nada impide que un traba-le encuentre culpable, no morirá.-Acércate, jador ande aseado y decentemente vestido; amigo, quiero interrogarte. ¿Cuál es tu nombre? que nada impide tampoco el que tenga cierta EL 2IIAESTRO DE ESCUELA.- Manuel. lucidez y cultllra de espírit\!. R ICHARD.- Tiene costumbre de escribirlo al Vamos más lejos todavía. pie de sus cartas.-Tus negocios van mal. Pen 'amos que no sólo debe permitirse á los CA DE. - Dejad que le hable.-¿ Es cierto artesanos y agricultores que mejoren sus trajes que escribes tu ,nombre ? 6 bien, ¿ tienes tu y eJuquen su inteligencia como un lujo ino· marca particular como debe tenerla todo hom- cente, sino que debe trabajarse para que lo bre honrado y leal? consigan como una exigencia de la civilización. E l_ »IAESTRO DE ESCUELA.-Doy gracias á De la Cartilla de Baquero se han hec!lo doce Dios por haber sido educaclo bastarrte bien edicio1les con 1m total de 291,600 e./élllp¡ares. para saber escribir mi nombre. Enrique IV de Francia, monarca absoluto, TODos.- Ha confesado, que se le despache; soberano desp6tico, deseaba que ninguno de es un malvado, un traidor. sus súbditos dejara de tener, siquiera el domin- CADE.-Llevadle y que sea ahorcado con su go, una polla en su puchero. Lo menos enton-pluma y su tintero al cuello . ces que poclemos desear nosotros, ciudadanos (A~l{ltlloS individuos del pueblo SI llevan al¡ de una república y contemporáneos del siglo maestro de escuda). XIX, es que ninguno de nuestros compatriotas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL COLO ,1IBIANO aunque sea un agricultor ó un artesano, aunque j codiciosos que especulan con los in cendios, ccm gerantes, exceptuando por supuesto á los que sea un gañán, deje de tener siquiera para e1 l las bon'ascas, con el hambre y hasta con la encabezan el movimiento, son instrumentos do i 190 un traje de paño. deje PQr lo menos 3 muerte. pasivo5 que obran á impulsos de extrañas su-de conocer el alfabeto, de formar una letra gOf- Afortunaelamente existe un arbitriu }lül1e o. 01 .::: tion,s. El ene izamiento con que comba-da pero clara. para desbaratar sus planes, para a islarlos, para I ten manifiesta simplemente su bravura; la fa- Perdónesenos si tenemos la extravagancia de arrancarles la máscara ('on q lle se cut;ren . Ese I ilirlacl con que se pasan de un partido á otro creer que la ojota, la chupay¡t, el poncho y la arbitrio es la prensa. 1 1 :uestigua la falta de convicción de qne habla-ignorancia no son condiciones esenciales de l,a prensa e¡; un paien'!ue adonde todos los mas. un buen tra bajador. que están desconten tos con el orden ex i~tt:nt e , La instrucci6n popular e ~ el único ' 1" lio de " Hay individllos, dice el Conde Alejandro tienen que bajar, 'luieran ó no quieran; para ha - hacer cesar una ~it ua ión tan lamenta ÍlI". de la Borde, cuya delicadeza no puede con- cer prevalecer sus opin iones y conquistnrse (Y como entre no;;otro. los COiOlobi,lnos aún formarse con que las clases inferiores participen pro. éi itos. Los sostenedores del régimen opues- no ha cesado, por eUo, á pesar de que han cil.'­de las ventajas que son dadas por el nacimien- to, dueños tIel poder, se ven en ia ne ce~idad ':ulac1o yá en la República cerca de TRF.SCI EN­to y la fortuna; indi viduos qu '~ creen que el de defenderse en el mismo terren o, si no (luie- TOS MIL ej emplares de nue;;tra CART!I.LA OBJE­pensamiento se envilece prodigándúse, y que el ren perder su posición. Los bandos políticos T1VA, y suponiendo que cada niño haya gasta­respeto á sus personas podría disminuír en ra- a ntes de llegar á las manos, se hacen la guerra do dos ejemplares, todavía no podemos halagar zón de la inteligencia ele aquellos que se les á fuerza de escritos, como los héroes de Ho- nuestra vanidad afirmando que cerca de CIEN­aproximan. ¿Qué queréis que hagamos con mero, antes de luchar cuerpo á cuerpo, se ,om- 1'0 CINCUE 1'1\ MIL niño. han aprendido en ella un sirVIente que en veí'- de dormir en lót ante- batían con discursos. el arte de la I.ECTURA, lo que a l fin, al fin no cámara 6 de no pensar en nada, lo que es muy En esa contienda estrepitosa, donde no se deja de ser algo ). buena manera de pensar, . lea la .M emoria del emplean otras armas que la pluma, sólo triun- Los americanos sólo dejarán de matarse sin Ministro de H acienda y pretenda que habría fan la verdad y la razón. Las nulidades quedan qué ni para qué c uando hayan pasado tocIos sido mejor funclar sin demora una deuda en un desc u bi~rtas, las pa!>iones mezquinas se mani - por la escuela. La il ustración pondrá término país que tiene pocas deudas, que crear valores fiestan en toda su fealdad, el falso patrioti~mo á e as guerras fr atTÍcida: que ban causado flotantes en un paÍ,; que tiene poco crédito? no puede disfrazarse por más que quiera. ' Las nuestra ruina en el Interior, y nuestro descréd i­Responderé á éso, que el criado que hi ciera contradicciones y las réplicas hacen n;¡CE'r la to en el Exteri or. Los in stitutores primarios es­semejantes observaciones y que e tuviera en luz, como el choque ele las p iedras hace brota r tán destinad os á exti rpar ese mal que las leyes estado de probarlas por buenos argumentos, lo las chispas. represivas, lejo' de prevenir, no han hecho sino que sería posible, podría ser un dependiente Las consecuencias de esa discusión previa, empeorar. bastante bueno; pero esto no sería una raz6n en que se ventil a n los principios y las ohras de Si nos equivocamos en e. tas previsiones, para que lo fuera precisamente, si todos sus se- cada uno, son a ltamente provechosas á la so· tendremos á lo menos la di 'cu lpa de haber sicIo mejantes y los de una clase inferi or poseyesen ciedac!. Mediante la claridad que ella uroja, ind ucidos al error por el espectáculo de lo que 10- mismos conocim iento ~. Si á pesar ele esas el pueblo se aparta con desagrado de los sofis- está sucediendo en uno de los pueblos más ventajas permanece de criado, le habrá sido tas que pretenden extraviarle, de los intrigan - avanzadu~ : los Estados [luidos. imposible colocarse de otro modo, y entonces tes que procuran medrar á su costa, de los fac- Allí donde la instrucción y la libertad han será necesario que ponga tanto celo en ll enar c io. os que no viven contentos sino en medio llegado al más alto grado de desarrollo, viven los deberes de su oficio, como si él y sus com- de las agitaciones y el motín, de los hombres en medio ele la paz y la tran qui lid ad. La ins­pañeros no supieran absolutamente nada, sin de buena fe que se han dejado al ucinar por tillcci6n y la li bertad han salvado á lo: yan­lo cual se expondría á ser reemplazado por quimeras de los gobernantes que abusan de su kees ele ese monstruo llamad o guerra civil, que otro, matemático 6 rentista que lustrara mejor poder. como el l'I'Iinütauro ele la fábula devora gene-las botas, ó que desempeñara mejor los man- La simple circunstancia de saber LEER y ES· ración tras generación . dados. El mérito, sin duda, e!; una cosa positi- CRIBIR, basta para producir estos efectos. Los americanos del ~ur verán, como los va, pero su valor es relativo al número de 105 americanos del Norte, florecer el orden y la que lo poseen y á la necesidad que se tiene Por ello es muy importante que toda MADRE quietud en su suelo cuando adopten un proce-de él. E l orgullo de un criado, no es, pues, de de familia conozca la CARTILLA DE BAQUERO, ,Iimiento análogo. E l día en que todos, hasta temer. Por otra parte, la misma instrucción y en ella enseñe á LEILR á sus queridos hijos. los artesanos más humildes, sepan LEER para que le habrá procurado talento, le habrá ense· Las madres son las llamadas á desempeñar enterarse de las disposiciones eleI Gobierno y ñado á conducirse honradamente en todas las tan im portante tarea; y para facilitru'sela he- de las opiniones de los partidos, estará cerrada situaciones de la vida, y aun á respetar la ig- mos escrito un librito titulado GUíA DE MADRES, la éra de las revoluciones. Las cuestiones se norancia. de sus nobles amos, si su desgracia en el que se encuentran las reglas que deben resolverán entonces en la prensa á fuerza de quiere que se ha lle colocado cerca de amos observar en la enseiíanza de la LECTURA. artícul os, llÓ á balazos en los campos de bata-respetables bajo ese punto ele vista. lIa; corredm oleadas de tinta, pero no correrá L ejos de que la insb'ucción sea dañosa aly aun·que es cIer to que los escritos perniciosos sangre. La prensa 'lI egará á ser en ese caso el carácter de los hombres, los forma j lejos de corrompera, ll a, a I gunos, también es cierto que foro de los romanos sin los peligros consiguien- que haga más incómodas las diferentes pro- los escn.t os done1 e se sostenga n los buenos pri n- tes á la aglomeraci6n de la multitud. fesiones, disminuye el tormento y humillación cipios manten d r á n a' 1a mayoría en el cumpl i- La instrucci6n prima ria es la piedra an gular que éstas ca usan, porque hace vivir en medio miento de sus deberes. Una nación no se ele una república, como la ign0rancia es la de gentes más sensatas y mejores. Sería muchas base de las monarquías al)solutas. d . subleva con engaños y mentiras cuando hay veces menos penoso con uClr un carro que medios de mostra rle la verdad. En jos gobiernos represen ta tivos cada ciu-trabajar doce horas en una oficina, si la cl ase E l que sabe LEER conoce los antecedentes dadano es elector y elegibl. Nadie puede de personas con las cuales tenemos que alter- de los hombres que influyen en el país, las id eas d esempeñ ar dignamente los deberes de táles si nar en una de esas profesiones, fuese tan ins- que representan, las ['.ccl.O nes que han ejecuta- no ha sido para ello debidamente preparado. truída como las demás con quienes di .l riJmen- do, y puede calcular lo que serán por lo que La instrncción es el signo que debe distinguir e nos rozamos." han sido. á los miembros del .Estallo, como el bautismo VIII El que sabe LEER no sigue las banderas del es el signo que distingue á los miembros de la Hemos visto en lo que antecede, lo que la primer caudillo que se levanta, ni marcha á Iglesia. 1 1 d . I instrucción primaria mií.s elemental hace en pelear sin saber á dónde ni contra quién. El voto que ca( a e ector eposlta en a urna favor del hombre privado. Veamos ahora lo El que sabe LEER no acude al primer grito influye sobre la suerte del que lo echa, la suer- . Flue hace en favor del ci udadano, en favor del que se lanza en la plaza públi ca, para tomar te de su' conciudadanos, Id!. suerte de la pa tria, 'h1 ombre público. parte en una asonac1 a cuya causa ignora y cu- la suerte ele las generaciones presentes, la suer- M d 1 I t · yas consecuencias sabrá má tarde quizá en Ul] te de las generaciones venidera . La importan-as antes e pasar ae e an e es Importante . cia de ese acto en q ue van comprometidos in-saber que la Cartilla de Baqucro fue premiada patíbulo. . con Diploma de H onor y Meclalla de J" clase El que. abe LEli:H. no tolera Gobiernos des- terese? tadn senos, exige en el que lo ejerce una por el Ateneo de Lima, en el Certa.men de tex- p6ticos ó tiránicos, ni acude en su apoyo capac.lda bastante desarrollada para poderl o~ tos y Exposición escolar de 2 de Agosto de cuando los pueblos se ven forzados á sacudir apreclar. 1889' el yugo ominoso que los oprime. . La república es el gobierno de todos para _ Es claro que si la instrucr.ión mejora al hom. El que sabe LEER tiene en sus manos cuan- touos j por consecuencia todos deben ser ins-bre privado en lo materi al y en lo mora l,. debe to p uede desear para decidirse con acierto en- tru ícl°hs para que tdodos puedan gobernar. mejorar también a l hombre público, porque tre las opiniones que se disputan el imperio de Se a c~mpara 0és,empre la nac16n con una 1o s d os no forman ma' s que una so la 'edntl a d . la socI·edacl. nave : ¿ como quer is que esa nave ma rche P ero esta es una o bserVaCt·O, ll que 11 acemos (Ie E l modo más fácil de e\ll'tar las revolucl'olles sbaiebne ns i laJ oms painlioot·obsr ae?n cargados de dirigirl a no paso, pues no es ese el punto ele vista desde el futuras, es enseñar las primeras letras á los ni· cual queremos considerar la cuestión. Salga- ños; el modo más sencillo de terminar las re- L<,t .Jonstitllción asegure. á los chilenos la mos del hogar doméstico, del tall er, donde he- voluciones prc!>en tes, es hacer lo mismo con adml~1 n á todos lo ' empleos y funciones pú­mos permanecido hasta ahora, y penetremos los adultos que no las han aprendido. blicas. Para que esa promesa no sea una so­en el foro, bajemos á la plaza pública, para Los habitantes de un país no se lanzan en lemne mentira, es preciso q ue todos los chile­ver el influjo que allí ejerce el conocimiento de una empresa descabellada, cuando es fáci l ha - nos posean c;uando menos la LECTURA y ESCIU-la LECTURA y la escritura. cer llegar á sus oídos la voz de la razón. l' RA. Desde el Presidente ele la Repúbiica La instrucción pri maria es el único medio de L os ciudadanos de una naci6n no se arrojan hasta ei último alcalde de barrio, no ba,y en segar ese abismo de revoluciones en que la locamente en una aventura peligrosa en pos de esa basta j erarquía n ing.ún mandatario que 110 América se pierde. Las repúblicas ameri canas algún insensato, cuando se l1;':s puede demostrar necesite saber firmar. I deseáis, p ues, que los basadas en la ignorancia, están cimentad !!s en ele antemano que las probabilidades SOI1 adver- empleos 110 sean un monopolio, es preciso que tempestades. La instrucción pública es un ele- sas. Pensar lo contrario sería desesperar de la la in ·trucción ~o sea un privilegio de las clases me.ro to el e ord en, una garantí a d e esta bI'l l'da el, 11-1Imanl·dad. acomodadas, S100 que se derrame sin restric-uila prenda segw'a de acierto. Enf'eñad á todos la carti lla y dad comp leta ció n alguna por todo el ámbito del territorio. "Los Gobiernos están tan penetrados de esta libertad de in1prenta) y no tenláis á las revol u- .' _ ... . - - - - - - - - _. , . _ .. -. - - - - - - - _ .. - - - - - . verdad, que en casi todas las Constituciones ciones, porque las revoluciones no vendrán. _ ... - - - - - . - - . - - - . - - - - - - - - - - - . - . - - - . - . - - ... han impuesto la educaCi.ón pu, blica como una N a d'l e recurn.r a, entonces a, 1a f uerza b ruta, L as reflexiones cIue acaban ele lc:er 'e en las obligación del Estadoj la c ualidad de saber porque llabrá una vía menos peligrosa para ha- páginas a nteriores manifiestan que el simple LitER Y ESCRIBIR, corno uno de los reqUI. sitos cer trI. Unel ar "lasd I ~ as. N a dl' e escuch ara' enton- conocimiento de la LECTURA, la ESCRlTURA y esenCiales para ser ciudadano. ces Ia s pa 1a b ras d e 1o s agI.t a d ores d e o fiC'l O, de el CÁLCULO, obra de una manera portentosa y' Las masas brutas son volubles é inconstan- los demagogos de profesión, porque bastará patente sobre la indu:tria y moralidad de los tes como las olas el el mar; el prI. mer c h arla t á n eVI' d encl. ar 1o s proyectos que a l) n.g an para que hombres. L a instrucción primaria más restrin-d 1 I 1 1:1 gida, suministrada á todos los individuos de Político las subleva, como el viento alborota el to os es VLle van as espa ~ as. Océano, que es incapaz de oponer la menor E; l ca' ncel' que d evora á 1a A m én'c a es Ia lra 1- una nación, sería, pues, un beneficio inmenso resistencia á su soplo. ta de instrucci6n . Todas las revoluciones á para ella. La inteligencia es la causa que determina mano armada que nos despedazan suponen la nuestras acciones; por consigui ente, cultiv ar la ignorancia de los que atacan ó la ignorancia inteli¡yencia de todos es el remedio más eficaz d e 1o s que resi.s ten. 1~ os trastornos po l'I tl.C OS ; Oh lll/agistrados, eclesiásticos, padres de fa-para oq ue nadie se extravíe. E l qlle es instruído h acen b am b o Ie ar nuestras 1. l1stl. tuCt.O nes, como m ilia , colombianos todos, ?'eflexio1/.adl se conduce casi siempre bien. El que se ha im- los terremutos desploman nues tras ciudades, á pue~to de casi todas las pieí'-as de un proceso, causa el el embrutecimi ento de las masas. HONROSOS CONCEPTOS lo falla conforme á Derecho. El que ha leído Los caudillos levantan con una facilidad ad- - - - - - _. - - - - - - - - - - - - - - - . - . . .... - - _ . __ los programa,; y manifiestos de los pal'tidos, se mirable l1umerosos ejércitos, porque las pobla- N o creemos que la CARTILLA del Sr. Baque­alista en el que tiene la justicia y la li bertad ciones donde los reclutan les ofrecen máquinas ro sea la última pa labra en materia de textos por divisa. . que obedecen al primer impulso 'que se les da, de lectura elemental. Mas sí nos at revemos á Excusado nos parece ad\ ertlr que hablamos n:ás bien que seres humanos dotados de .... olun- asegurar que difícilm ente se superará lo que de todos los ind ividuos en general, y no de és- tad que obran en virtud de su~ propias convic- con propiedad llama en ella el Sr. D. César to- ó aquéllos en particular. Sabido es que hay ciones. T enemos la certidumbre dI! que fiU- C. Guzmán, ESPÍRITU PEDAGÓGICO DEL ESCRI­pt> rsonas cOlTompid.as que aun. cuando poseal~ chos de esos individuos que se hacen matar TOR. Variar el orden en que el Sr. Baquero ha una vasta instruCCión, por 111lraS ba ·tardas o entre nosotros defencl iendo una mala causa, colocado las lecciones j componer otras pala· ruines intereses hacen granj ería de la sangre de son desgraciados más dignos de compasión que 1 bras, otras frases. en fin, confeccionor otro libro sus conci udadanos. Siempre habrá ambiciosos ele odio, porque no saben lo q ue hacen. Po- má ' grande ó más pequeño, más extenso Ó más que especulan con las rcvoltlciones; como hay dría asegurarse que la mayor parte de los beli- corto, con láminas iguales ó semejantes, no es cosa demasiado difícil, mucho menos imposible; pero enseñar á LEER en él con más facilidad, solidez y deleite que en la CARTILLA del Sr. Baquero, sí lo creemos barto difi cultoso. N os comprornetemos á en señar á LEER á Ull nino en cualqnier libro de lect ura elemental: pero ent!'e éste y la CA RTILLA C0l110 textos de lec­tu ra , mediarA sien1 i'!'e i,t dir~ rencia que hay en­t re un lníe )' )' una jOCOIl1 ' (,)1'a, como vehículos de tra nsporte. Ramón 501"<1/0 Pillilla [De La Cró" i.ra número 330] .. .... Con galante dedica toria de su autor recibí há poco un ejemplar de la CARTI LLA OB­JETIVA para e1lse1iar á leer )/ escribir, obra que ha alcanzado extensa circul ación en Colombia. Es un lib ro predestinado por su bondad y mé­rito intrínsecos . á imponerse universalmente como texto de lectura en todo: los pueblos de habla caste llana. E n Colombia, patria del au­tor, lleva agotadas once ediciones con un total que excede de 250,000 ejempla res. Mallttd de J. A1ldrade [Dc El Grito dd Pueblo de Guayaquil] . . ... . E n una palabra, no s6lo el aprendi­zaje de la lectura vi ene á ser por este libro una ocupación que entretiene al niño conduciéndo­le de SOl presa en sorpresa hasta encontrarse como por ensalmo en posesión de este a rte mágico, sino que á la vez le proporciona un idioma nuevo, siendo cada lección un placer, una novedad, un obj eto ele intensa curiosidad para é l. Romlfaldo B. Glladll, Director de la Escue­la modelo ele Bogotá. Certifico: Que en mi tip0grafía se han im­preso hasta la fecha DOCE M I L ejemplares de la CARTILr.A OBJETIVA. Medardo Rt'vas . Bogotá, 18 ele \ gosto de 1899. Certifico : Qu en la Impre nta Nacional, siendo Aclmi nistraelor el Sr. Guill ermo R. Cal­derón, se imprimieron en 1897 veintiséis mil ejemplares de la CARTILLA OBJETIVA. E l Director de Cajas, Rafael LombalUl F. Bogotá, 18 de Agosto de 1899 Certifico : Que en mi tipografía se han im­preso hasta la fecha doscientos cincuenta y tres mil seiscientos ejemplares de la CARTILLA OBJETIVA. Rafael M. Merd¡án Bogotá, 18 ele Agosto de 1899 Un pueblo que contara 500,000 doctores Ó si se quiere sabios, y 3.000,000 de individuos que no supieran LF: lm , sería cosa monstruosa. J OSÉ MA.·UEL 1\11. RROQuíN (Discurso inaugural) La yercl aelera división humana es ésta: los lumin050s y los tenebrosos. Aumentar el nú­mero de los luminosos, disminuír el número de los tenebrosos, hé aquí el objeto. lor eso nos­otros clamamos . ens ñanza, ciencia! E nseñar á LEER, es encender la luz; toda sílaba deletrea­da brilla y chispea. Victor Hugo !iélf. NlFESTiUHON La gratit ud nacida de los esfuerzos que hizo el eminente médico Dr. Zoilo Cuéllar D7trá1t por salvar á mi esposa Mercedes R. de Bernal, quien estuvo postrada en su lecho por mucho t iempo y yá sin esperanza de vida, víctima de una afección á los ri­ñones que los médicos llaman mal de Brzg-llt, complicado con una afección al co­razón, me obliga á dar ante el público esta manifestación, para q ue se aprecien como se debe los conocimientos ele este sabio profes or que acaba de llegar 'de Eu­ropa. Los que sufran de los riñones y vías uri­narias deben acudir á su con s ulta, que allí h a llarán la ciencia aunada á los buenos mu­dales, circu n stancia que hace de este joven doctor el tipo del hombre sabio y culto, de q uien la sociedad debe aprovech arse . SEGUNDO BERNAL PREGUNTAS Puede un hombre ser excarcelado cuan­do sobre él pesan los delitos de robo de una o rden de pago por valor de $ 8,000, estafa con un cheque por $ 4,800, íd. de un reloj de $ 200, íd . de un anillo de $ 800 con otro cheque, íd. de $ 800 por alimen­tación, íd. de varias sumas de dinero, etc. etc. ? ¿ U 11 h ombre de estas condiciones es ó nó una terrible amenaza para la sociedad? Se castigan con severidad ó nó estas peque ¡teces .'1 (Hay ji1'rmas responsables). Bogotá, Diciembre de 1900. 1mI renta Nueva, carrera 7~, calle de la iglesia de La Tercera. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 3

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Pastoral del ilustrísimo Sr. Obispo de Medellín: por la cual promulga un jubileo extraordinario para el año de 1886

Por: Bernardo Herrera Restrepo | Fecha: 1885

Impreso en el que el obispo de Medellín, Bernardo Herrera Restrepo, anuncia a los feligreses que por determinación pontificia de León XIII, se ha declarado un jubileo extraordinario para 1886. En e documento se disponen seis determinaciones que deben seguir los fieles y párrocos para alcanzar el indulto. Al final del documento se adjunta la carta encíclica por medio de la cual se declara la celebración del jubileo.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
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Pastoral del Arzobispo de Bogotá y Encíclica de nuestro santísimo padre el Papa León XIII, sobre el Centenario de Cristóbal Colón

Por: Bernardo Herrera Restrepo | Fecha: 1892

Carta pastoral que el arzobispo de Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo, publica con el fin de dar a conocer a la comunidad católica de la ciudad la publicación de la encíclica Rerum Novarum, promulgada por el Papa León XIII; en el documento se hace una conmemoración del descubrimiento de América y se exalta la figura de Cristobal Colón. Como parte de las celebraciones programadas para el 11 y 12 de octubre, además de leer la pastoral en todas las iglesias de la arquidiósesis, el documento invita a los fieles a adornar e iluminar sus casas y asistir a los oficios religiosos.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
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Petición: ciudadano presidente de la Unión

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Manifiesto

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Manifestación

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Que caiga la mascara

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Recibimiento que se hará en la capital de la república al ciudadano Rafael Núñez, presidente electo de los Estados Unidos de Colombia

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Reclamación al senado

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