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Los Díceres - N. 7

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Los Díceres - N. 29

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La Voz del Ecuador - N. 3

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El Zurriago -N. 3

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Los Locos - N. 18

Por: | Fecha: 06/08/1868

LO L COSo SEM. 1. Vale 6 rcales. Bogotá,6 do agosto dc 1868. NUM. 18. Vale mecHo ro al. .. LGI:l LOCOS." I"O:t.LE~Il\T • pA~ICO. EL JOVEN K ' RIQUE La audacia i la tEnacidad de los 21 han o DIOS nEVELAOO. Pl'oLlucido iliOn su natural ('fecto. (ConcLusion). La minoda les ha dejado lilJl'(, el ramo La condesa sc sintió desfullecer por po; esdeeil', uo h:ln querido resignarse el colmo de su alegría' pero cOllsiguio ~~~r¡'~~~lJlbro~ a continuar de testigos ae· dominar su emocion i ie~onel'se . . al ver Que hagan ahora los 2.t, mas a sus an. 11 enU'lll' al pa~lre Ambl'oslO; salio a SI&. ('has, todo lo que 1('8 convellga. i S(n ma' ll encuentro, I supo de su boca que el vorí~!. .. conde lo envjabn para avisarla dc su . 1 ,bien! ¿ lodos los 2-t ."0 n por fin .sapos? d próxima Ilegadll cn compañía de su hijo , No: un~s son sap~s I otros suplstas.. Cuando supo que iban a entrar de un Oh 1 que luz! quc contellto !, (Jué fel!· momento a Otl'O quiso j¡' a esprl'orlos a C'Id, ? dt,i' . t l d d 1 d 1" la sala dc donde habia sido rvbado el ~s 11 VIS o; e U1un o es e os ..... ¿ e .• p , 1 h b' t" d . los valientes? No: Jc los audaces. I DIDO.,,:. elo se a a IfIn an IClpa o, Prcpurémonos, pues, todos a gozar de la en el ~ltlO don?~ se hallaba la C?n8 en bil'naven lUl'1111Za que van a ofrecernos pOI' otro tiempo, VIO al conde FederiCO te­toneladas los hombrcs de la sitnaeio..n, los I \liendo en sus brazos i\ Enrique. consabidos 2L 1 No intentaremos describir esta reunion 1 e!los lo ,que ofret'en lo ~lImplen, I de padre, madre, e hijo, separados tan· 1 SI Don lomas esta cn lluenal'entura o lo tiempo habia, ui las tcrpczas que se Pall?l11a, con. maror razon,. I pl'odi C1aron ni la ex pl'esioll de su gra- AII de los IIlcreuulos I Al! dc los que . b.: . " D' aletargados reposau sobre SllS repletas mo- tltud pal a eOIl el padl e A mbl 0510.. 1", chilas, cuando el deber los llama a poner- I remos solan}cllte que la cv~H1(,s8 I .su se en actividad! esposo admiraron la belleza I las grACias I\Jueh~s i mui grandes cosas vamos a de su hijo a quien encontraban ya '·cr. Cosas, al fill de sapos i sapistas j o lo I criaJo. I)u~.es lo mismo, de sapos i cule.bras.. Enrique refi1'ió aquel mismo dia cunn· .Sillembal:go ..... ,. ¿ por qué relOJ el pa- to sabia de su historia; reprodujo con JlIC~ en la ciudad? . tanla vel'dad i ('ntusiasmo In impresion SI de nuestros re,lencradorcs nos ha de h b' '1 " 1 ~I 1 b 11 a Huir todo blell ¿ por cJué sc ¡¡SU ta el co. ~IUC n JaU PIO( UCI{ o en e as t' e~( S merciantc i cllabl'ndor i el industrial? I la armollra del mundo, la rc\'elo('lOo No hai quo nfIljil'sc, cnmarad n los que mos rstado pri\'nd(ls de ella largo , los reclamaron i pero la mayor parte no tiempo! I pudo saberse a quien pertenecia, aun- -Permitid me que anada algunas pa- I que se hicieron todas las dilijencias po­labras a las que con tanta prudencia : sibles, I fué aplicada a In fundarion de acabais de pronunciar; el éxtasis de un convento donde se rrcojiese i cduca­Enrique al ver pOI' primera vez el uoi- I se a los huérfallos pobres. verso, puede hacernos concebir cuál I Margarita volvió a ocup[\r su puesto será el que experimentaremos cuando, al lado de la condesa, a quien solo dió al deja.' esta vida terrestre, nuestra [\1- 1 motivos para alabarln en adel:mte: la ma contemple las perfecciones de Dios, I experien('ia le babia sido proveehosa. de las cuales solo son un pálido reflrjo, ' Los beneficios del conde alcanzaron una imperfecta imájen, las bellezas del ¡ hasta al jóven pastor que llevó a Enri-universo. I que a la hermito, I al cabl'erillo de In CAPíTULO xv. . r montaña; en Cllflnto al bbrador, amo .. A cada éual segun sus obras, I de Mélrgarita, le rué llevuelta crntupli- . Pasados los primeros instantes COll- '1 cada la suma de dinero que habia pres­cetlidos a la afeccion, el conde tomó de 1 tado para el viaje de Enrique. Enrique i del padre Ambrosio todos los I El padre Ambrosio consinti6 a ruego!! informes necesal'ios para que sus jentes I del eoode, en permanecer al lado de pudiesen partir en busca de los ladrones; I Eurique para concluir una educadon llegaron en efecto a la ca"CrDa, ensan- I que tan perfectamente habia comenza­charon la abertura por donde Enrique se I do; por sus cuidados, vino a ser aquel habia escapado,i se apoderaron de todos niño un modelo de todas las virtudes i sorpreu diéndolos miéutl'as dormiau. Al un hombre verdaderamente distinguido, cabo de algunos días volvieron trayéo- cuyas atenciones i afeccion prolongaron dolos a todos eargados de cadenas, i se- los dias del venerable anciano, colman. guidos de varios carros donde habían do al mismo tiempo de felicldnd a sm; colocado todos los cofres llenos de ropas, padres. alhajas i dinero robados, ¡sobre UIIO FlN. ~e los cuales venia sentada 11) vieja I Jltana. MERl:ENDA DE NEGROS. Puestos en manos de la justicia, , aquellos bandidos fueron convictos de teda clase de crímenes, i condenados a oouerte, excepto Ricardo, pues se probó que jamás habja vertido la sangre de sus semejantes, La pena impuesta a los I delitos que lo alTastró la vergonzosa I pasion del jueg9, fué la pl'Ísion perpé­tIla; pero el sincero arrepentimiento de I que dió pruebas, i la proteccion del I conde, que juzgó era digna de recom- ' pensa su conducta para con Eoriqne, le ¡ valiel'on bien pronto el ser indultado i volver al seno de su familia. Luego que I su bu_en a conducta durante muchos años El llanto de las mujeres Es una halaja, Para usarla la tienen Como en una arca; Abren i lloraD, L[\ cienan i rien Cuando acomoda. Yo le dije a un platero; Razme de plata Una mujer constrante, Que no sra falsa, 1 él me responde: Que de mujer constante No tiene molde. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS LOCOS, 75 Es la mujer conjunto De malo i bueno, En su postrera obra Dios cchó el resto; ~adie la gl1na Cuando es la mujel' buenn, Ni cuando es mola. '1 l° l' SI ELLOS HICIERAN COMO ESTE, ! Un flVlll'O Ilbmado Antefort murió I porque no quiso bacel' uso ele cierto re- I medio. No em que el remedio le pare­ciese malo; prro le parecia C8ro. Vién · ¿ Parasme, reja? exclamó: Pues lo que puedes verás, 1 la dura testa Izas! Entre los hierros metió. Acudieron n I!!s quejas Que daba al vcrse en pl'isiones, J cuando a puros til'oncs Le sacaron sin orejas, Exclamó, mui sobre sí : ¿Quién os \lomó? ¡Mal pecado I Ya estuviera 111 otro lado Si no tiraras de mi. dole 11 punto de moril', le dijeron que 1, El célebre Pelisson era tan feo que probl1sc el remedio, que solo le costaría ' Mad. Soudery deeia que su fealdad de­\ 11l0S cuatl'o fuertes, Es caro, es mul I ¡eneraba en abuso. Una tarde cierto ear!) .... dijo i espiró. pintor le encuentra en la calle, lo para, le saluda i le suplica que suba o su es- BURRA, tudio i le haga el honnl' de pel'mitil"le Un pobre hombre se presentó mui trllscribil' al lienzo los principales ras­asustado al cura de su pucblo dieiénd:>- I' gos de su semblante. Pelisson, lleno de le que babia ,'i~to un aparecido, orgullo pOI' aquella demostracion de -¿ Cuando le ¡,as visto? pJ'rguntó ' popularidad i respeto, sube en efecto. '1 cura. " El pintol' le rctl'a ta. Pelisson le dá las -Anoche al retirarme a casa. gracius al salir. - Yo soi, al contrario, -i. En dónde? le dice el artista, el que os debo un gran -Animlldo a la puerta de la iglesia. 1I servicio: estoi encargado de un cuadro -¿, 1 qué forma tiene? I de iglesia para el cual necesito cl mo- -La de un asno, delo mas aproximado del diablo. -Dios te bcndign, dijo el cur:l, te I 'hns nsustndo de tu pl'opia sombr!!. ' Cien mil conchas tiene el mor, Cien mil estrellas el cielo, -cien mil [u 'boles el bosque .... j Quléu tuviera cicn mil pesos 1 Luna, luna compaüera J~n un tiempo de mi dicha, Por fin le vas i me dejas ..... ¡ !\Jemorias u la familia I ¿ Preguutas por la sortija, Por la sortija i el beso Que me diste ulla noche Como prueba de tu afecto? ¡ Pues oye; guardado el beso En mi corazon estú ; La sortija e tá gUllrdada En el Moute de Piedad 1 I SI SERÍA TERCO 1 Un tozudo vizcaino Yendo por una calleja, Tropezó con una reja Atalljúndole el camino. 1, , I I 11 Déjame, lector, por Dios Mi tosca pluma enristrar Pa ra que salga la lava Del el'cpitante volcan Que todos los dias hiene En mi mnjin ¡ voto a tal ~ Oh! quién tu viera sosiego, Espacio, tiempo i lugar Para compnne¡' mas versos Que arenas tiene la mar! Aquí yo ; lI€ga un amigo Que ya dici éndome está: « Deja las musas, compadre, Si es que quieres pelechar, No empl'endas viaje al Parnaso Que es mui largo pUl' demas 1 muchos se mueren de hambre Del camino en la mitad.ll Amigo, respondo yo, Vuestrn arenga no efitá mal , Mas, aunque se muera de bambr e, Para el Parnaso se va Uu hombre tri te, aburrido De oir las oncas sonar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 713 11'uCl'a de sus faltl'igue1'Us Que el diablo Hena de .... sal. COSAS DEL MUNDO. 11 Si tú ores cuea, yo soi, Hija mia, cuco i medio: Eteruo artlor jurámouos un dia l' Con que dime si me quieres O si me aborreces, presto. La tiel'llI.-r8 -Pues cuando y . Que npngue tan VIVO fuego. . . o paseo, con mama I En tOI!DS partes tu imajen J .nos ~ncontlamos a tu amIgo. Alfl'edo, Irradiar hermosn \'1'0 81emple nos metemos por ha1. Con las galas de una diosa, ~, -Con qué ¿ pOl' ahí? 11 Siempre con encantos nuevos . 1 nos dice mam4 que COI'J'amO's léjos, : Si tu cariño me falta muí léjos ! 1 D~sesperado. ~e muero. . _j Hola! Sí? (Pues yo ataré a tu I Tu;:a es n?1 vld~, alma IlIla, malliá COI to , muí COl'to), l' Por tI. pnlplta Ol! pecho; . Pero SI me engallas, eamlJlo NO TE PINTES, : Lo mismo que de sombrcro. Te ví de noche, te adoré alma mia ' Mas mi ilusion marchóse al otro lia Al saber que el color i hasta los cejas­Todas las noches en tu lecho dejas. CLARITO. Siempre que te veo, niña, Me guiñas el oJo izquierdo 1 me miras dulcemente A la par con el derecho. Dime que quieres decirme Con tan singulares jestos. Porque por mas que discUfl'O 1 me devano los sesos, No he podido comprender Ni presumir tus deseos. Si es que te gusto, lo dices; Si no te agrado lo mismo, 1 en un caso, nos casamos, 1 en otro, nos odiaremos. No te figUl'es que yo Acostumbro a perder tiempo Ni tampoco qile me gustan ' Semejantes « escarmien tos.» : -¿ Oye, chica? Tu padre cuando se enfada menea la cabeza. I -¿ En qué lo conoces? , - En que la menea sie\l1l;re que me vr.. li EPIGRAMA. ,1 1 Expirando caca dla De amor, tras nuevos eugaños, Ginés· pasaba los años, Pero nunca se moría. Entre suspiros i trol'as I harto de decir « te quiero» Murió de viejo, soltero 1 pesando siete arrobas. LOS LOCOS. I Se publican todos los juéves. El nu­mero suelto vale medio real. La suscri- 1 cion por 6 meses o sean 24 números de 11 a 4 pájinas, vale seis ,'eales. Se reciben" , en Bogotá, en la imprenta de N, Pon­ton i Compañía, i en los Estados en las I¡ ajencias de La Prensa 1 El Hogar, ~ No se admiten suscrito res otJ gorra ni al fiado.~ II~ .... ~~ Imp1'enta de Nicolas Ponton i compañia' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Los Locos - N. 18

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La Voz del Ecuador - N. 9

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La Voz del Ecuador - N. 5

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Imagen de apoyo de  Los Locos - N. 20

Los Locos - N. 20

Por: | Fecha: 20/08/1868

ouos. SEl\1. l. ,rale 6 reales. Bogotá,20 do agosto do 1868. NUl\1. 20. Vale mellio real. 11 A un sér prosaico unida, 1 1 lenel' que sufrir sus torpes celos. ¿Do fué aquella dulzura CU RACIO sAPo-pAnCA. De la que yo esperé paz i ventura ? Ahora pocos dias llegó un hombre :' ¿Dónde la poesía eofermu llo erisipelo, donde una abuela, 1\ Que al hombre de mis SUCllOS rodclaba 1- de esas que en los pueblos sc llaman I i Pl'ootO el cncanto acaba yeruateras, con el fin de pedide un rc- De las mas halogüeiJas ilusiones! medio pal'll la enfcrmedad que podecia. I El ati Idado amantc de otro dia i que por cierto tenia una picrna muí j Hoi tieuc sabaflOues !! inOamada. La bucna ,·i{'.io, le mondó ll)adece jaqueca, entl'flI", le vió i le dijo: 1 no apl'ecinndo mi earillO, mira -V~~ra usted, seilor Jos~, coja un I Lo mismo que un ballieca sapo i frótese con él bien la pierna has- A todas las demas : yo COIl su cam, ta que se ponga colorado el buche del I Ceñuda siempre, sin cesar tropiezo : snpo, i IUl'go rórrese bien la pierna con I En si estci yo delante no repara tlOa bayeta. Para roncar, beber, dar un bostezo -El' homhre exclamó ... con un snpo? ] hasta comel' garbanzos con cuchara. -Sí, SCiJol', con un sapo. I Solo me resta en tanto -1 eso I'S bueno? I Vertel' inútilmente amargo llanto. -Magnffleo, suprl'Íol', dijo la abuela. ' jAi de mí, desdichada! - Cobal : ahora caigo en cuenta, elijo iQué triste es sin ¡¡milI' estar cosod a! cl hombl'c, quc el Estado de Cundioa­marca dcbe padecer la misma enferme· \ dad que pade7.co, porque hace ffiurho tiempo que lo están sobando eOIl un \ sapo; y¡¡ debe tenel' d SflpO el huche eolOl'ado, i ya debia ('stor el Estado forrado ell bnyrtn. En fin, voi a hacer­me el remedio; el tl'abajo será cOj('l' el : sapo. POCAS PI" AS, FASE TERCERA. Ya te perdí. Desde la tumba fria l\lándame un heso de tu labio helodo Que ponga fin 11 la c),.istcneia mía 1 me lleve a tu lado. i Ah, dulce bien amado, Solo noche sin tin, sueilo profundo Es para mí, sin tu cariiío, el mundo. I Tú que tan noble, bueno, jrneroso TRES FASES DISTINTAS, Soltcra, casada 1: vi1Hla. FASE PEDrERA, Es diguo de mi omol'. Su altiva frente En que mil pcn amientos ele\'ados Se aJi tan si Ll ce ¡U'. SU continente Jentíl como nin guno, i sus rizados 1 abundantes cabellos, l ·'uiste, mas quc amOl' mi tmico amigo '1 Baja del cielo i lloraré contigo. I Jamas te olvidaré, de luto eterno , Vestida para siempre el alma mia, Huiré la luz del dia, I en tanto nos unimos en la gloria Consagl'ul'é mi llanto a tu memorio, jTl'iste c , fortuna impía, Ser viuda, siendo jóvcn todavía! S,)n pulidos destellos I Del alma unsiosa,queirupnclente esprra, \ j Ah, qué t¡'iste es nmar i ser soltera I Rcsumen. Pensando de esta manera Que acabamos de leer' F.\S Il s:;.r;UiXDA. ~.l a eslo llaman amor? DiO:ide los ciclos! asar loda mi vida ¿ Cuando es feliz 1.1 mUJer ; 'iuda, casuda, c. bollera? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------K~~------------~~-.7TI~7UTIUT¡'(~)~,~,------------------------~ ¿ SERÍA UN CINCO? CUENTO FANTÁSTICO. ' Bcferirtr., carísimo lector, por qué causa me hallaba sentado no ha muchas noches a la mesa de un modesto café con cierto sujeto, cuyo humilde aspecto exterior contrastaba con sus distingui­dos modales i expresiva diccioD, sería ajeno a mi propósito de relaturte la his­toria de un acontecimiento de su exis­tencia, que escuché con gran intcres, i que procuraré repetirte, si no con su mismo estilo, rico en coneeptos e imá­Jenes, con la exactitud al méuos que mi memoria permita, seguro de CJlIe, corno yo, cncontrarás al lado de lo extmor­dinario mucho de ele, ado scntimiento moral. dazo dc mis entl'uililS, que yu IIUbi('1'1I cubierto con las tel3s de mi COl'ilZOn, 1 cuando estallaba en mi prcho esta torrnentil de, dolores, i el deolúnio trn­tador del lujo se o[¡ ccia antr. m í con : todo su insolente desearo, i vt'ía nuzal' l/lrgas hileras de calTuajes l:enos de po­derosos .... i contemplaba esos drpó­I sitos de los mas raros i espléndidos productos de lil industria .... i tantas mujeres agobiadas bajo el peso de los I brillantes •.. , i tantos niños ('ubiel'tos I de blancas pieles i sua"es terciopelos ... i esos palacios suntuosos, donde SI' que­I roa el ámbar i se prodiga cloro .. , . I donde se celebran ,cspléndidos f~stines i saraos. , .. no se .. , . pero hastll l'I I crimen se justificabll a mis oJos, ni a es\:' prec'io podia rodear a los mios de .c­Suprimiré alguuos pormenores de I meji.lules comodidades .... a los mios, que podrás hacerte cargo sabiendo que que eonsumiau su ,ida en una miscl'a­su padre perdió, en jugadas de Bolsa, I ble bohardilla, yertos de frio i desnu­un capital considerable, quedando el I dez, i extenuados de hamble. hijo huérfano, sin mas bienes que una I Pues bien: yo no eometí ese l'I'fmell. esmerada educaeion i el recuerdo de su I i a í, hora por hora, conté una ell'l'ni­pasada fortuna; pcro con el cauclal de dad de sicte años. ambiciones que bullen en una cabrza Ni un momento, sinrmbal'go, se "par­de 25 años, i con un amor inmenso há- tó de mi imajiuacion I:l tenaz idea de cia uua mujel' hermosa i pobre, que al poseer una fortuna: jamils dejó de rom­unirse a él le proporcionó la dicha de I mo,erse mi alma al halago de tan se­ser padre de la mas linda criatura que ductora erperanza. ¡ Cuántas veces de~­se ha mecido en el earillOso I egazo ¡ pues de mis tareas, consagraba todas materno. mis facultadas ~ para ellcontrar los mc- -Mi posieion en el mundo, me dería, dios de conseguirlo I Ln las alta~ horas era poco envidiable pOI' ciertv, célua- de la noche, en medio del silencio que lIero. Amaba a mi esposa i a mi hija, solo interrumpia la tl'auquila respira­con la entrañable pasion que llCS ins- 1 cion del inocente sueüo de mi hija, i la piran aquellos séres a quien delemos anhelosa del insomnio de su madre, yo los únicos instantes de felicidad quc me internaba cn el re\'uelto laberinto hemos disfrutado cn la tien:a, por los de mis meditaciones, pidiendo a mi pen­que sufrimos solamcnte una vida odio- I samiento un hilo que, como el de Ariad­!> a en Otl'O concepto, i por quien hemos na, me librase de las angustias de mi hecho continuos i dolol'os:Js saCrificios. ¡ desgl'aciadil suerte. Pero ese amor era al mismo tiempo mi I I Ser ricos 1 .... i mui ricos ! .... todos tormeuto, Yo podia habituarme a la tellemos el mismo aran; pero en uoos miseria en CJue me colocaba el ploducto es mas vehemente que en otros el an­mezquino de mi penoso trabajo mnte- helo. En la esfera de los bechos, el oro .. ial: pero jamas, sin estremecerme, no significará acaso para algunos mas veia con:lenadas a ella dos personas tan que la posibilidad material de llenar el queridas; ni aquella frente de madre ancho círculo de sus necesidades físicas; marchitarse de dia eu dia al fucgo de pero para otros, e11 el órden moral, ser !>us pensamientos sobre d porvel:ir de ricos es subir el postrcr escalolJ de la su hija, ni en\'uelta:> el) rnberabll:s \¡il- humana glandu.é1; CI; rl tItulo para rapos las deliradas caroes de aquel re- cX1Jir de la socicdad la adulaciou, que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L(),~ LOCOS. hace un ídolo de un hombre; es el de-II pestnd que, empujnda pOI' el aquiJoD de rerho a JI1 .obcrbia. ('sa embriaguez del las revoluciones, debra conmover en sus orgullo. Las riqUl'UlS rrfinnn coo los cimientos el edificio político. Los fondos ~oecs In sensibilidad, ensilllchan las es- I subian i los especuladores arrojaban a feras de la Ill1turnleza, haceu mas euér- I manos 11«:\1as sus tesoros parl1 aprove­jiea la voluntad, i sublimando el alma e lar aquella alza extraol·dinal'ia. En su en e~los tres conceptos, dr anollan e:'tlculo miope no eomprendian que se­llUestro sé.' i eleyan la individunlidad mrjante rxeitacion, tnl plétora mercan­humana. til denunciaba el período de invasioo Pum conseguirlo, con la poderosa de la eufl'l'medad social. Jugar entónces fuerza de ulJa reílexiou excitada pOI' el a la baja se hubiera califirado de un cjercieio, i con la incontrastable srgu - delido, í mas si el que lo hiciese era, ridad que da 01 pl'incipio filosófico a I como yo, desconocido entre los sobe­la co ls('('uentia lójico, meditaba yo so- ranos del crédito; i, no Jo dudeis, de bre las nltlls cuestiones pobtico-sociales, I ese modo hubiera bastado un millon, III'~nndo a determinal' la marcha de los algunas opel'uciones í dos ailOS pora acontecimientos pl.blicos, í pudiendo hacerme dueúo de una fortuna incal­prrsnjiar, c()n admirable l'el'teza, el I'e- culable. sulti1do preciso de los sucesos que prc- El demonio de la codicia habia cla-g(' lIciaba. I vado sus gaITas en mi cOJ'nzon, i desde ¿ Os admirais? •.• Pues ya, rn entóoces se lo abandoné por completo. n ... dos medws viejas. .1. 1\1. DECRETO E.JECUTrVO. Un decreto como pocos Se acaba de publicnl' I\fnndando al punto enjaulnr Sin distinciOI1 a los loro s, 1 eso pOI' qt:é ? Yo no lo sé. Hni oh'a disposicion Dictada pOI' el Concilio : Ql\ien no tenga domif'ilio lnclll'l'e en excomunion, Tanto ri gor? Sí, mi seilo l', Unn Iri de b Asamblea Será del tenor siguiente: Sel' ciudadano no int rntc Quien propietariu no sca. Lucidos estamos! Sí, sellor ; veamos. Para no se r enjoulados, ni incurrir en excomuniones, ni perdel' el derech o de ciudadanía, hai uu eficllz remedio, qu e consiste en comprar una casa mui ba rata que se ha acnuado de construir cu la cUCldra siguiente de ia Carnicerí a distante tr es cuadras de In plnzn de mercado, cuatro de San lictol'ÍllO ¡siete de la plaza de llolÍ\'a r. El señol' Nicolas Ponton proporcionará los drtal1rs que se pidan acerca de precio, &e . &c . Toda mi atendon rstába suj eta a In operacion que practicaba. Co rrirndo mi mano desde el millal' a la unidad iba descubriendo despacio .... mui nes-pacio ... los guarismos de::l bill ete, i lo s I LOS LOCOS. compnraba con los que en su lugar I Se publican todos los jllé\'cs, El nú-correspondiente áparecinll en la lista. I mero suelto vale medio ,'eal. Ln suscri· U U I cion pOI' G meses o sean 2·1 lIumeros de no .... I no, a ' 1 pdjinas, vale seis ?'eales. Se reciuen Tres ... . l TI'es ! rl1 Bogotá, en la imprentn de N . Pon· Otl'O t!'es .. .. ¡Tres! ton i Compailía, j en lo s Estados en las Trece mil trescientos .... l Trece mil 11 aje~~~: de La Pren,5a i El Il,oyar. trescientos ! f~~.No se ,admiten suscntorcs de gorra 1lI al fiaao. ,:;;lJ En la misma centena babia fijado' la ....,...,..,.,.~.~~..,.""...... .~."..,..".".J'..-...r..,.., s.uerte su gran premio. (Concluirá.), Imprenta de Nicolas Ponton i compañiCl, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Los Locos - N. 20

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Los Díceres - N. 8

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El Zurriago -N. 2

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