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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 31

Por: | Fecha: 17/06/1897

I :D3isemanario ~oIítico, ,r,iterario ~ 1Roticioso AÑo L-SERIE .H, } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), jueves 17 de, Junio de 1897, { NÚMERO 31 H:D3ogotá" -+:+­DIHECTOH, Eouaroo Espinosa LÓuzmán. MIGUEL ANTONIO OARO y RAFAEL REYES CANDIDATO:';, RE S PECT1VA~IENTI~ t PARA. PRE8l1JJl~TE Y VICEPRESIDE~1'E ml T,A REPlJlll,ICA EN EL PERÍODO CONSTITU210NAL DE 1898 Á 1904 HISTORIA QUE CONVIENE REFRESCAR Para conocimiento de ciertas gent.es y del Clero- en general, publicamos el dis­curso que pronunció en pleno Senado el señor Director de El Constit1.lCional, cuando se discutía en esa Cámara la de­licada cuestión de los derechos políticos del Clero. De m<Ís está que manifestemos nues­tra franca repulsión por algunos concep­tos que contiene el discurso, así como por su forma intel1l12erant~, sello especial de to 010 que escribe el señOl' Pérez y Soto. En cambio, el sefíor Vicepresielen te trató el proyecto elel General Reyes, con la sa­biduría y moderación que son en él habi­tuales, desde el punto de vista mAs des­lumbradoramen te ra zonable. Hé aquí el discurso aludido: , Excelcn1if me, sefor fres:c'erte: Siendo tan siInpática en sus grandes líneas la reforma de la Constitución que va á discutirse en segundo debate, no pensé combatirla, aunque yo abrigara muchas dudas sobre sus buenos resulta- . dos; per-o desde que en el primer deuate se me obligó á manifestarme ostensible­mente hostil al proyecto, estoy en la nc­cesidad de dar la razÓn de mi voto ne­gativo. Somos, honorables Senadores, un cuerpo nacional eHfermo, apenas conva­leciente. oe,orados, desde que nacimos á la villa de la independencia, por ardiente fiebre con repetidos accesos de con vulsión epiléptica, nos es tan indispensable la tranquilidad para seguir viviendo, como el pan cuotidiano. Cuanto contribuya á calmar la cxcitaciól1. nerviosa y á ser~nar los ánimos profundamente conturbados,' nos será salvador; por la misma razón, todo excitante nos será mortal. Hemos gozado hasta .ahora, en el restablecimien­to en que vamos, del imponderable -bene­fioio de que el clero no entl'ara con nos­otros en la desagradable lucha con los enemigos ó en las rencillas entre amigos,. manteniéndose en región superi.ol'_á estas pequeñeces, y todo él consagrado: á ·su di­vina misión de paz y consuelos, de oaridad y amor, de instrucción y beneficencia. El día en que lo obliguemos (y noe'~ otra: cosa lo que nos proponemos, dt:sd'C' que .-el clero no ha manifestado el menor deseo de inmiscuirse en asuntos ajf'nos á su mi­nisterlO), el día en que lo obliguemos 'ú descender de esa regian superior y elll­brazarse sobre la candente arena como un competidor con el pretendiente político, ó siquiera cargar todo el peso de su in­fluencia ó sus . intrigas sobre tal ó cual partido, ó simplemente hacer coro en los alborotos de los comicios populares; ese día--mtbremos perdido hasta la esperanza de ;;alud ; porque si ni el ~antuario donde se adora al Crucificado debp quedar libre del furor de las pasion es; esto es, si el p<;>der evangelizador no debe en­señarnos ya pura y exclusivamente la doct.rina de la perfección social, el cami­no de la verdadera civilización, el naufra­gio t.endría que'ser ineyitahle y total. Por el contrario. si conseguimos que el ch-ro se mantenga tan sabiamente como hast'a hoy, apartado de las luchas políticas, no debemos temer que en cualquiera emer­gencia, por remota ó improbable que ella se?v, alcanoe á todo lo existente el sacudi­miento destructor cual otras veces. Que­dando en pie el poder educador y mora­lizador, la Nación recobraría pronto nue­ya vida, y quizás al fin ganaría la expe­riencia. Reconozco el móvil nobilísimo de los autores del proyecto de reforma. Un celo ardiente los guia por la reparación de to­das las injusticias, y en este camino ten­cITé á honor acompañarlos siempre; pero perdonen á mi franqueza el expresarles que pienso que algún falso punto de vista ha empañado la lucidez de su juicio, que á menudo les aplaudimos. En mi sentir, todos los argumentos que adujo en el primer debat.e en favor del proyecto mi estimado amigo el hono­rhble Senador Reyes, son 'para inducirnos á no intentar la reforma. N el régilÍlen 11+?Uúrqll:ico-en, Fran­cia, mientras existió la alianza entre el Alta!' y el Trono) era' indefectible que el clero_ se mantuviese en la acci6n' pálítica, Gomo ,que' aÍín es·t~bari. por deslindiirse las esferas de actIvidad correspondientés, res­pectivamente, al poder dogmático y al brazo de hierro inseparables por siglos en la guerra ' contra la barbarip. Pero desde que se implantó la República en Francia, con el rápido descenso que ha tenido hasta su actual situacióltl ultra-radical, los dere­chos políticos del clero existen ciertamen­te; pero son una atroz buda. Sustraídas de la influencia del clero las masas popu­lares por la, propaganda activísima de los ateos, materialistas, libres pensadores y esa horda enormísima de traficantes uti- 1 i1 aristas que sólo buscan su pro\'echo del lllumento, aunque el diluvio se venga des­pué~, y á quienes ha sido muy_fácil per­suadir á las gentes desheredadas que el clero es Sil enemigo, que los santos man­damientos y reglas de unen vivir que les prescriben son grillos para mantenerlos postrados Ji esquilmarlos á su sabor, ese pueblo europeo, tan cándido en medio de todas las mara villas de las ciencias, ha dejado ya-esto es un hecho-al supuesto trasquilador por el t.rasquilador yerdade­ro, pareciéndole Íll{lS suave para su yellón la t~jera del declamador del Club Jacobi­no. Así pervertido el criterio de las masas populares, no debemos extrañar que con el sistema del sufragio universal sea una fuerz;a inconsciente yapasionada la que eli­ja los poderes públicos en Francia, eon detrimento de todos los elementos conser­yadores elel cuerpo social, calamidad de la cual se resiente ya no sólo el organis­mo político, sino hasta el comercio y las industrias, y que hasta el cimiento social por excelencia, la familia! se siente des­quiciado. La ola sube incontellÍble, y bien se palpa que en cada ejercicio del sufragio universal para la renovación del Cuerpo Legislatiyo, se dupJica y triplica el núme­ro de los Diputados radicales, socialistas y desvergonzadamente anarquistas; y en la misma proporción en que sube la cifra de los elegidos genuinos de tales electo­res, baja el nivel moral de los directores del movimiento político y administrativo. N o se me contradiga con la reciente elección de un eminente ciudadano, de filiaci6n moderada y tendencias conserva­doras, para Presidente de la República en Francia; porque es evidente que allí se opera en el momento un ensayo de reac­ción que está dejando hacer un partido es­pantado de su propia obra" ante los pavo­rosos estragos de los dinamiteros. Con semejante situación, dueños en absoluto del terreno los. 110m hres de ideas extremadas, pudiendo conseguirlo todo con el sufragi,o universal de las masas po­pulares" preyiamente enloquecidas, bien pueden perínitirse las facciones dominan­tes en Franpia el lujo de una aparente to~ lerancil'!-, dejando consignar en el papel los del~echos políticos del clero; y así se explica que en un Parlamento tan nume­roso como el francés, de cerca de seis­cientos miembros, apenas se cuenten dos ó tres indivicluos del clero j porque en el fondo de la máquilia electoral es tal la in- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tolerancia, que al constituirse la lÍ.ltima Oámara legislativa, Re ha " isto invalidar la elección de distinguidos personaj es, no pertenecientes al clero, si no seglar es, tan sólo porque algün cura recomendó su nom­bre á sus feligreses. ¿No es atrozmente burlesco, no es' el colmo de la irrición, que cuando un cura puede ser elector y elegi ble, no pueda r ecomendar la candi­datura de un amigo? Si saliendo de Europa nos compara­mos con nuestras herm,anas de América, con las cuales sí tenemos tántos puntos de analogía, no tengo reparo en decir lo que creo, para ahorrar detalles, que los países hispano-americanos en donde el clero par­ticipa de los disputados derechos, están en ,situación política desventajosa respecto de nosotros. Entre esas naciones las pue­de haber más ricas y prósperas que la nués­tra; pero ellas tienen todavía por resolver arduos problemas, ele los cuales ya nos vemos nosotros libres á dura prueba. No retrocedamos, pues. Otro argumento del Honorable Se­nador Reyes en favor de la reforma, es la calidad de nuestro clero, que tánto brilla hoy por sus virtudes y conocimientos. l o que le falta decir al apreciable colega es, que ese brillo lo elebe al alejamiento en que ha estado por titntos Míos de la política. Es consecuencial suponer que, si volviera al fuego, volvería su decaimiento. Hé aquí precisamente el secreto de la tra.nquilidad y .;ua,ve avenimiento del clero por lo que el autor del proyecto califica de despojo de derechos. Por lo mismo que nuestro clero es tan virtuoso é ilustrado, y sabien­do que no se puede servir á la YCZ á dos señores, está mny contento de poder con­sagrar toda su atención y su tiempo á los nogocios espirituales, abandonando ú los hombres del siglo las cosas del siglo. De aquí que nada haya reclamado, más que conforme con su apartamiento. Tanto es así, que me atreYo Ú hacer un pronósti­co á mi distinguido amigo el Honorable Senador Reyes, yes el ele que si llegara 11 ser una efectividad la reforma por él pro­puesta, tendríamos acaso por una ironia de }os sucesos, que en lugar de yer sentados á nuestro lado en este augusto recinto á tántos dignísimos Prel~dos y Presbíteros, en cuya ciencia y virtudes habriarnos de inspirarnos para legislar, lo q \le veríamos seria á algunos curas de apartados pue-blos que han quedado ardiendo ..... . Ya desde su resplandeciente cátedra el Soberano Pontífice ha dict.ado manda­miento y enseiial17.a al orbe católiúo sobre ]a complexa cuestión político-religiosa; y al clero francés lo ha obligado á abando­nar el partido de la reyecía para afiliarse francamente al Gobierno existente de la República, lo que ha ;:;ido tanto C~)lno im­ponerle hasta la renuncia ele un ideal po­lítico. Y por el mismo orden, cuando en la pasada renovación de la Cámara de Di­putados, {t que ya he hecho referencia, e] Abate Lemire ~' el Abate Garniel', el pri­mero yencedor ,\T el segundo vencido en circunscripciones diversas, quisieron lan­zarse á la luclJa eleccionaria, lo hicieron I á sus riesgos y peligros, contra amones­tación expresa de Su Eminencia el Oarde­nal- Arzobispo de París. Es que son otros los vientos que s'oplan y es otro el elel:ro­tero. Nuestro Supremo Jerarca ha visto que escapará la causa de la civilización del cataclismo que la amenaza, si la Igle­sia no rescata á la clase obrera, y que la clase obrera no yolverá al redil sino me­piante una mlel'a evangelización, cuando { {~OG- OTA}}-Janio .1'7 de 189 7. los ungidos elel Señor se desparramen por t.oda la t.ierra á predicar la divina palabral como en los primeros t iempos, con tanto ardor como di screción , y, sobre t odo, ab­soluto desprendimiento de los intereses mundanos. A Dios gracias ! soy un fer vien te ca­tólico, y tengo una hoja 9-e servicios con numerosos escritos en defensa de mi r eli­gión y su cl ero, que me han valido hono­res y el aplauso de los buenos, C(Jm o tam­bién los improperios de los impíos y li­bertill os, de lo cual me glorio. Con t al antecedente, no elebe ser en maner a algu­na sosp ech oso mi voto contrario. Así, pues, y r e§.umiendo : por el mismo interés del clero colombiano, para su más fecun­da labor, para su gloria y la nuéstra, para la tranquilidad mutua, pido y suplico ?\ mis hon0rables colegas que lo mediten mucho antes de sancionar semej ante r e­fo rma de la Oonstitución ! Y como la materia es de suma grave­dad, para que por ig norancia ó mali cia no se t uerza el sentido de mi oposición, pido al se110r Secret ari o que haga cons­tar en el acta del día la razón de mi voto." (P alabras del Director ele El Con8ti­tucio1ictl en pleno Senado en una sesión memorable de la Legislatura de 1894). -s- ALGO PERSONAL Con la verdad por guía y aun'que en incorrecta frase, que por incorrecta y no por falsa podrá censu­rarse, hemos contestado los cargos que nos hizo El Szglo, y le hemos demostrado que no tenía razones en qué fundarlos, y que, por lo mismo, bien hicimos en considerarnos gratuitamente calumniados por el colega, Esto en cuanto á los ataques perS01'lales, que fueron, más que todo, violentos insultos, naturales en momentos de exacerbación política, cuando vienen de ciertas gentes muy dadas á servirse de ellos, por­que !lO tienen otra cosa de qué servirse, pero exóticos, por lo menús, en boca de los cultos Directores de El Siglo, cuyo talerito no requieré de condimentos para lucir y abrirse paso, Ahora, en cuanto á los otros dos cargos que se nos hicieron, y referentes sólo á algo de lo dicho en 'esta hoja, vamos á ver que tam­bién anduvo descaminado el colega, y con él todos los que han echado por los mismos atajos: Quinto. Que le ¡tacemos al scíiol' Caro el cargo de comprar cO/lcicncias. Hemos vuelto á leer con cal­ma y con despaci0 el artículo de BOGOT.í., Cillco días y cillCO cosas, y el de ET Siglo que á éste se refiere, y por más que hemos hecho, no hemos llegado á compaginar el uno con el otro, ni á explicarnos cómo han podido tomar los jóvenes é inteligentes Directores del colega tina ocasión tan calva y tan gruesa por tan inperceptible pelo, que ha escapado á nuestras más ex­quisitas pesquisas. En la perplejidad que esto nos ha causado no hallamos mejor medio para poner las co­sas en claro, que el de confrontar lo escrito, á ver si logramos poner los puntos sobre las íes. • Dijo El Siglo en Sil número 23, á propósito de la candidatura del General Reyes para Vicepresidente de la República, proclamada por el partido nacional, que los nacionalistas que habíarólos combatido y com- , batíamos la candidatura presidencial del mismo señor General, lo acogíamos ahora si1l que medie /lila pala­bra, l/na promesa, 111la oferta c7lalqltie7'il que eo!toncste talJlaíla incoJ/secucncia, y dijo esto refiriéndose á las cinco cosas que exije el Padre Astete para una buena confesión, BOl; ()'LÍ. se tomó la libertad ele plagiar-sí, sefío­res, plagiar-el estudio de su inteligente colega, y al indicarles á los actuales enemigos del nacionalismo la manera de hacer una confesión provechosa ante el General Quintero, qtle hoy los dirige y en antes com· batieron, les elijo: PRorósrro DE ENMIENDA, ,Haced fimlc resobl­ció", eOIi ,Iobllltad i/lq/{ebrantable, de /lO ofender jamás IÍ nadie que pl/eda pró.¡;¡'lIIa Ó rClIlotalllC1ltc distribuír ¡tollores y riquc~as, J' de dcsli/;aros por el camino de la política como serpientcs pmdclltísimas, aparmtalldo la i/loeencia de las palomas, Esto y no otra cosa fue lo que)30GOTÁ dijo en el particular, que claro se refiere á la inconsecuencia de ciertos políticos que mucho trabajaron en contra elel Gobierno de los cinco días y, sin embargo, en su afán de hacerle oposición al señor Caro, hoy son los que más de cerca rodean y apoyan al General Quin­tero; y esto se dijo con tanta más claridad cuanto que al hablar riel examen de conciencia se les había dicho: " Investigad en el fo ndo de ella, echando á un lado los remordimientos y esforzando un poco la me­moria, cuál fue vuestra conducta du ra nte el malogra­do Gobierno de los cinco días, Si hicisteis viajes á Sopó y con qué objeto, si p usisteis telegramas y á q uién, si despachasteis pastas con cartas ó tarje tas y á dónde, si asististeis á juntas subversivas y qué dijis­teis en ellas, si pensaisteis mal de D. Abraham Mo­reno y porq ué, si os burlasteis de las novísimas fi ­nanzas de D, Francisco Groot, si abrigasteis temores respecto del Ejército cuando se h abló del General Ortiz, si escribisteis (?) elocuentes editoriales en blan­co (los mejores que habéis esc rito), en fin, si de al­gún modo contrib uisteis á la prematura caída del sa· bio, justo y rico Gobiemo del General Ouintero Cal· derón, con escándalo del radicalismo y de los vein­tiuno," ¿Hay en todo esto algo q ue pueda tomarse como aseveración nuéstra de que el senor Caro sea capaz de comprar conciencias? No lo vemos por más que lo buscamos, y sin embargo. El Siglo halla en ello pelo para agarrar la ocasión, y nos dice : "BOGOTA, tlL SI/. afán de confimdir á los adversarios del cOlltúmis­JItO, se ciega de tallllanera, que ¡lace solapadamente al se17m' CatO el cargo dc COIlt/"ar cOllciC/lcias:' ... . Fra ncamente, esto es hilar muy delgado, y de mane ra muy arrevesada; tanto que ni vale la pena de comentarlo, y el poco trabajo que en ello gasta­mos, de fijo que acentúa la fama de cándidos en que El Siglo pa rece te nernos y tener á sus lecto res, Sexto y último, Que el artículo Boulaltgcr publi­cado en BOGOTA, es muestra de nuestras injurias al Ge­neral Reyes, Desde que se lanzó la candidatura vicepresiden­cial del Gene~al Reyes se ha empeñado en sostener la prensa disidente que el nacionalismo combate la candidatura presidencial d('l mismo General, lanzada por ellos, injuriando y desacreditando al noble candi­dato que, como bien se ha dicho, es carne de la carne y hueso de los huesos del partido nacional , ... Bo, GOTi\ rechazó este cargo y pidió comprobantes que lo autorizaran; El Siglo :ecoge el' guante y cíta como muestra de nuestras injurias. un articulito de historia contemporánea, de ayer nada más, cuyo recuerdo está aún vivo y palpitante, )l en el cual ni umi vez se nombra nuestro valiente Jefe, el vencedor de Enci­so )' La Tribuna. Este comprobante no puede ser más infeliz, y oi, con motivo de él, puede resultarle ofensa al General Reyes, ella no emanará de BOGOT.\, que se limitó á citar un episodio histórico, que nadie puede negar, sino ele parte e El Sz:g-lo, que repite vieja agresión de El Correo "Vaciollal)' le aplica á su amigo y can­didato comparaciones que pueden serie desagradables y que sus legítimos y únicos copartidartos, los naciona­listas, no le hemos hecho. Nada tiene de común la vida del General Reyes, y la del General Boulanger, al contrario, U no )' otro tendrán puesto en la Historia como militares valero­sos y especialmente acariciados por el aura popular, pero el uno, víctima de su loca ambición de mando, empañó su glorioso nombre por haberse dejado tocar de los enemigos de la República; al paso ,que el otro ha tenido mejo)'es ocasiones para dar pábulo á malig­nas sugestiones que incitaban su amor propio y le mostraban ahí, á la mano, el sillón de Bolívar como premio de su deslealtad, y sin embargo, tuvo bastante grandeza de alma para rechazar la serpiente y seguir modestamente en el segundo puesto de la República, en vez de arrebatar el primero al doctor N úñez en [8866 al señor Caro en 1895, pues que seguramente en estas épocas no faltaría quien se lo aconsejara y aun le quisiera hacer creer que en ello iba la salud de la Repúb1ica ! Ropaje para vestir la traición de lealtad no ha de faltarles á los que creen que la salud de la Repúbllca está perdida si ellos no so'n los n~édicos de cabecerá, Justamente por lo mismo que el General Reyes ' supo escapar á las seducciones con que sus tentadores de ayer lo halagaron, es por lo qu~ confiamos en que rechace las de sus tentadoi'es de hoy; y el caso de Boulanger es á éstos á quienes debe ponerse de pre- I sente para que en ese espejo se vean y cesen, horrori­zados, en su antipatriótica labor. Para ellos, que bien I lo necesitan, y no para el invicto caudillo, que ha dado muestras de no necesitarlo, fue para quienes BOGOT.\ acogi6 el vivo ejemplo de aquel valiente Jefe que an­tepuso sus intereses personales á los de la República y cayó estruendosamente con todos los que lo incitaron en el camino de la traición y del deshonor. V éasl':, pues, que por este lado tampoco nos ha cogido falta el colega, y convénzase que en la labor patriótica que nos hemos impuesto siempre tendremos la razón, por lo mismo que para todo nos apoyamos en la verdad, Esto ya va largo y seguramente tenemos ya fatigados á nuestros lectores, de modo que lo mejor será suspender aquí, aun cuando buenas ganas nos dan de hacerles algunas otras observaciones que pue­den ser provechosas y que dejaremos listas para otra oportunidad, Antes de acabar tomaremos nota de la exposi­ción que hace uno de los Directores de El Siglo, el señor Calderón, con referencia á nuestro artículo ano Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. terior, y en especial á la filiació_n política del joven es­critor, y le agradecemos la manera culta como en esta vez nos trata El Siglo y que tan poco se compadece con el atícul o que nos obligó á escribir todo lo anterior. EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. F.RANCISCO DE P . CARLtASQUILLA El I3 de los corrientes cumplió su pere- . grinación por la tierra el señor FRANCISCO DE P. CARRASQUILLA. Procedente de abolengo ilustre, dotado de vastÍsima inteligencia y de una verbo· sidad festiva poco com{Ul, el señor CARRAS· QUILLA pertenecía á la aristocracia del ta­lento y ocupaba puesto de honor en el seno de las altas clases sociales. Era poseedor de grandes virtudes CÍvicas y privadas, las cuales aunó siempre con la tolerancia y la cultura. Su carácter, franco y sincero, atraía el cariño y las consideracio­nes' de cuantos le trataban; su presencia alejaba toda sC!mbra de tedio, y la anima­ción, el placer, surgían como por encanto. Manejaba el idioma de Cervantes con singular acierto; sus obras, que salvaron los horizontes patrios en alas de la fama, pregonan la pe,rpetuidad de su nombre en el mundo de las letras. Como adalid de la prensa política, jamás se le vio vencido, porque S\.I pluma era ariete formidable que hacía estremecer y flaquear al adversario. Los tri'LlTIfos que conquistó á cada paso su paciente abnegación, despertaron renco­res y envidias en espíritus vulgares, á pe­sar de que aquéllos no lograron envanecer­lo, porque él aprendió á mirar la vida á través del prisma de la realidad. Vivió algunos añ<:s en la capital de la República del Salvador, y fue allí objeto de admiración por la profundidad de sus escri­tos en defensa del Gobierno del Presidente Ez--@ta. &te y 5-HS 'ttttneS' supieron apreciar el verdadero mérito del hijo de Colombia y le tributar.on los honores correspondientes á los heraldos del pensamiento_ La caída de aquel Gobierno 10 obligó á regresar c1 su patria. Llegó á Bogotá víctima de dos enfer­medades, una de ellas incurable: el palu­dismo, que minaba á pasos de gigante su débil contextura, y la tristeza, la profunda trist~za qUé embargaba su alma, cuyos mis· teriosos arcanos se traduCÍan en el melan­cólico acento de sus palabras. Tal vez al­gún desengaño había venido á desconso­larlo fatálrnente, pues el vigor de su brazo y el denuedo de su espíritu, probados en las recias batallas que libró en el campo de' la vicia, están diciéndonos qtle sólo una pena moral era capaz de dominarlo; y, sin embargo, las producciones enérgicas y ga­lanas que presentó al público desde las co­lumnas ele este periódico, demostraron lo contrario. Era, seguramente, que las tem­pestades de la prensa tenían para él-va­liéndonos de la Mitología-la virtud de las aguas del Leteo. ...,,\1 fin cayó en el lecho del cual él mismo comprendió que no volvería á levantarse; porque con voz de ultratumba nos elijo: "Estoy asistiendo á la representación de una comedia sin haber sido invitado." Poco después, la muerte, la segadora implacable, le cerró los ojos y apagó la luz de su existen­cia, cuando apenas contaba cuarent'l años; cuando el partido nacional tenía en él uno de sus más firmes baluartes, y cuando la patria esperaba de sus desinteresados es­fuerzos días de gloria. El señor Carrasquilla fue amigo nués .. Jro; de él recibímos constantemente demos­Llaciones de cariño, y por lo mismo, su fa­llecimiento nos ha consternado hondamente. Oramos por el descanso de su alma y por que la Divina Providencia mitigue d dolor de los honorables deudos. UrlJOGOTAJJ- Junio I? de 189'7. (!ii01:1:.cs:p01ttlc1t,Cia. Medeliín, Mayo 31 de 1897. Señor Director de BOGOTÁ. Con motivo de la publicación en el número 18 de su acreditado y correcto periódico, correspondiente al 2 del mes en curso, publicación que lleva por epígrafe "An­tioquia" (en la Sección de Colaboradores) y que reprodu­jo íntegramente La Opi71ió71, el señor Secretario de Ha· cienda del Departamento-ardiente y franco partidario de la candidatura presidencial del General Reyes-diz que para desvirtuar el cargo que hace BOGOTÁ- de "que en plena Secretaría de Gobierno principiaron á levantar una adhesión á fa Val' del General Reyes, y que sólo diez indio viduos la firmaron," l;ublicó el 22 de los corrientes una aparatosa hoja suelta bajo el mote Elecdones. Al leer, al comienzo de dicha hoja, el preámbulo Rec· tificación, cree uno que el señor Secretario va á tratar rle desvanecer el cargo concreto, y que los muchos empleados de la Gobernación que nos afirmaron sotto lJoce el hecho, van á quedar desmentidos, mediante pruebas incontro~·er· tibIes; mas no es así, que el dicho empleado pasa por en­cima del cargo mismo que ofrece eliminar, contentándo~e con desmentirlo, presumido, sin duda, de la más plella cm· toridad, y contrayéndose á ofrecer al señor Gobernador varias certificacio'les más ó menos sensacionales de los Pre­fectos de las Provincias coil las cuales diz que se acredita la impateialidad de la Señoría del alto empleado en punto á candidatura~. Esas protestas que el Gobernador pidió tÍ los Prefectos todos ellos enemigos de la candidatura del señor Caro con pocas y honrosas excepciones, revisten ,le suyo todo el carácter de imparcialidad, brillando únicamente por su discreción las manifestaciones de los dos ó tres Prefectos amigoj¡~Gobierno, á quienes por tal motivo aquel em· pleado se cui'da' de largar ostensible prenda. El tono mis· mo de dichas certificaciones pone de reliev,e la sinrazón de la protesta, quedando en pie lOS cargos que hace el nota­ble periódico de usted, y las justas quejas de los naciona­listas antioqueños. AhoJa: que el GQbernador, señor Vélez, es enemigo de la candidatura del señ"or Caro y fervoroso partidario de la presidencial rld General Reyes-pero con el carácter que ésta tiene de oposicionista,-son COSilS que :10 se remi­ten á duda, aunque no haya tenido la fr:tnqueza de decirlo á voz en cuello para así podel ... Desde un principio, cuando no se había proclamado .aún la candidatura del señor Caro, pero que sí estaba en la conciencia ·de los. nacionalistas de pUl' sang, 'as tenden­cias elel señor Vélez hacia el reyismo fueron bien marcadas, y cuando los que iniciámos el movimiento á favor de la candidatura del partido nacional, íbamos á lanzar la del señor Caro, para lo cual rompimos con las preocupaciones de muchos, el señor Vélez, en connivencia con su ptedec'e­sor, set10r J ulifin Cock Báyer, cuya política prometió seg\lÍr aquét en sn d1scurso inaugural, puso toClos los medios para ent0rpecer movimiento tan patri6tico, y llegó, como es bien sabido, á negar sin fLlOdamento la imprenta oficial, que es donde los partidarios del Gobierno han :publicado siempre, ,de un modo fácil, sus producciones políticas. Cnando al fin se proclamó la candidatura del señor Caro en La Opinión, el señor Vélez no pudo ocultar en­, tonces su profundo desagraclo y su animadversió)1 hacia todos los adictos á ella, pues se contaba con que los nacio­nalistas carecían de todo recurs.o tanto moral como mate­rial, y ha llegado el señor Vélez á tal punto, que hoy no conseTva relaciones con la generalidad de los nacionalistas. En cambio, S\1 intimidad con los del CÓIlc!aiJe 'Pfotcstante, de oposición al señor Caro, es bien manifiesta, como que recibe sus inspiraciones del dómine del nuevo cisma., señor Cock, que, aunque no es un modelo de filosofía y elocuen­cia políticas, al fin es el corifeo de ese estrecho cuanto per­nicioso círculo. Los allegados i altos empleados del señor Vélez son todos enemigos de la candidatura del seilor Caro, y con voces despectivas protestan contra el cOlltimtismo. Allí está el Secretario de Hacienda, doctor Eusebio Robledo, escri­tUl' romántiCo de El Nacional ,' el Subsecretario de Go­bierno, seüor Sebastlán Hoyos, que, aUllque se acomoda siempre á todas las evoluciones políticas, es hoy un buen propagandista en contra del señor Caro; y siguen el Ad­min. istrador y empleados del ramo de correos y de Hacien­da, el Prefecto del Centro, y la generalidad de los demás Prefectos del Departamento, Allí están el Gerente y Ad­ministrador del Ferrocarril, etc.; pero aquí es, bueno hacer una digresión importante, es la siguiente: No parece sino que el Gobierno local del Departamento hubiera puesto todo su conato en alistar una- división enemiga, compuesta ele oposicionistas y radicales en toda la línea del Ferroca­rril; c9menzando desde el Alcalde de Puerto Berrío y lle­gando hasta el Administrador de la Empresa, todos, con raras excepciones, son enemigos del Gobier\lo. El Adminis· trador, señor Jesús María Arias (que con el señor Gober­nador son dos en una carne), e,xige, según muchos infor­mes fidedignos, In firma á la adhesión de la candidatura del General Reyes, antes de discernir á alguien algún des· tino en dicha Empresa. Dicl1p señor, que es el más íntimo amigo elel señor Vélez, es, pues, no sol.amente Administra­dor de una gran Empresa, sino también el designado para trabajar en contra del señor Caro y para servir de Corres· ponsal del círculo oposicionista de esta ciudad. Mucho hay que decir referente á lo que está sucedien­do en esa Empresa, por otra parte redentora, pero eso se sabrá más tarde. Todo esto, señor Director, y mucho más que no hay para qué exponer todaví;t, es un síntoma remarcable de la oposic.;ión que el señor Vélez hace á la candidatura del Excelentísimo señor Caro. Cuanto á los alcances y sinies· tras que por tan peligroso factor tenga la política nacio­nal, es materia que seriamente debe pTeOCllpar á los Di­rectores de nuestro particlo y á los conductores de la Re­generación. A decir verdad, la influencia C]ue ejerce un Gobernador, siquiera sea sorda é indirécta, en sus go­bernados, y la fuerza de inercia que opone á las corrien· tes de un partido, contribuyen poderosa].nente á echar á pique la mejor de las causas y.á hacer nugatorias las más nohles y entusiastas aspiraciones de un pueblo. Podo demás, el señor Bonifacio V élez es un laborioso Gobernador, y por esto algunos de sus amigos han llega­do hasta compararlo con el inmortal Berrío. ¿ Pero en qué se parecen? ... _ El doctor Berrío, entre todas las dotes y cualidades que poseía, brillaba por su franqueza y desinte­resada decisión políticas; exento de preocupaciones, ma­nifestaba sus ideas y sus sentimientos, sin doblez, sin am­bages ni reservas, y desechaba siempre á sus aduladores. Pero el partido nacional de Antioquia, que ha sido siempre la víctima propiciatoria, no desalentará en su pa­' triotismo por estos reveses; luchando es como se triunfa. Con ánimo desprevenido he escrito, s.eñor Director, estas líneas; quizá se me tache de apasionado, pero los hechos son los que hablan; y para concluír esta ya larga carta, me p~rmito consignar la siguiente consideración: Si la salvadora combinación Caro-Reyes llega á ser, como se espera, una realidad, y el Gobernador señor V élez, por cualquier motivo, entra por ella, aun así será inconvenien· te su Gobierno para el partido nacional de Antioquia, por­que las vallas que lía abierto, política y aun personalmente, en el campo nacionalista, por los motivos apuntados, son insalvables. Soy del señor Director muy 3.tento seguro servido-r, LASCARTS. LOS TOROS Son muchas las vueltas del mundo! Después de la primera corrida de esta temporada, que estuvo es­pléndida, yen la que la cuadrilla se lució á su gusto y satisfizo al pú1?lico, vino la segunda, que ejalá jamás hubiera tenido lugar, según resultó de mala. La tarde bellísima: un cielo azul, puro, sin nu­bes; atmósfera apacible y transparente, sin viento ni llovizna; sol quemante como pocas veces, inundando e! amplio redondel de vívi.da luz; público numeroso y alegre y hasta bastantes señoras en los palcos. Todo, en fin, á propósito para enmarcar una corrida digna de los más exigentes públicos españoles, _ " ¿ y des­pués? Francamente, después nada, ó pecr que nada: catástrofe completd y, lo que es peor, voluntaria en parte, pues el Presidente, señor Rossell, se descuidó y los muchachos, sobre todo Aquilina, preocupados con los malos toros ó con la mala dirección, dejándose apreciar en mucho menos de lo que realmente valen. En verdad, en verdad que esta corrida, justamen­te esperada como buena, resultó requetemala, y no nos ocuparíamos cILella,.si no fuera porque descamas constatar" que las causas del desastre menos han de atribuírsc á la cuadrilla que á otras circunstancias in­dependientes de la voluntad de aquélla. Como siempre, dividida la corrida en dos partes; se torearon cuatro toros en la primera y cuatro en la segunda, porque en ambas hubo necesidad de reem­plazar los dos más malos que salieron del toril. De los primeros, pudieron hab~r sido buenos Va!e/ltón, de divisa azul y blanca, y Rompe-capas, de amarillo y_ azul, porque daban buen juego á la capa y mejoraron con las banderillas, pero la PresidC1lcia no quiso ó supo acertar en el particlllar y no les dio el tiempo suficiente para jugarlos como lo merecían; en cambi0, á los dos 7Jt1tgr.osos, Torcrito, de rosa y azul, y Sll reemplazo, sí los dejó el tiempo necesario para deses­perar; y sobre todo, á los toreros, que no veían modo de es.capar la tempestad de silbidos y aun astillazos que sentían sobre sus cabezas por los lados del tendi­do de sombra, ese tendido que por su mayor precio exige también mejor espectáculo y cobra de los mu­chachos e! pato que éstos muchas veces no se han co­mido. De la segunda parte, casi puede decirse lo mis­mo, sólo que en ella la Presidmcia no podía haber. salvado sino al primero, Diamallte, sin divisa, que en­chiqueró sin esperarse á mayores noticias; los otros poco más servían, p ero siempre hay que notar que se les dejó más tiempo elel necesario para buscarles un juego que bien se veía no podían dar . Los muchachos, como ya dijimos, y por lo mis­mo que se sentían amen0.zados por todos lados, se eltC0l1clzaro7¿ más de lo ma ndado, y sólo se les pueden abonar unas buenas banderillas á SI/arito y á PiPa y un buen simulacro de l1Juerte á Aquilina, que con los palos no hizo nada y con la capa mucho menos de lo q lIe él sabe hacer. Desde el cuartQ toro comenzó el Pllblico á acen­tuar su desagrado con silbiditos que fueron tomando' fuerza, hasta que ya al quinto y sexto les hacían se­gundo con astillazos que menudearon \la poco y uno de los cuales le tocó por desgracia al simpático Jefe de la cuadrilla, que tenía tanta culpa en e! mal éxito de la corrida, como la que nos cabe á nosotros en los afanes de! Gran Turco, pues puso de su parte todo lo imaginable para procurarse buen gallao, hasta el pun­to de que ha ido á dondequiera que le avisan hay buenos toros, y los paga después de probarlos, y es­cogiéndolos de los de mejor juego á magníficos pre­cios. ¿ Puede hacer más 1I n J efe de cuadrilla que bus­car los mejores tOl'OS qNe da la tierra y rodearse de tan buenos chicos como los que aplatidímos el día del estreno? Claro e;¡ que no, y por lo mi;;mo, el público de- -. --- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. biera ser más cauto en sus censuras y no dejarse guiar por el primer caclzijo malcriado que por espíritu de guasa y parranda rompe con el primer silbido ó arroja la primera astilla, seguro no sólo de que todo ei tendido de sombra lo sigue y lo acompaña, sino de que la policía no puede impedirle sus retozos in­fantiles, pues si intenta sacarlo fuera del circo, como sucedió el domingo con el que le dio su astillazo á Aquilina, el público prorrumpe en. furibl.1nda gritería y le impide cumplir con su deber! En medio de la baraunda que todo esto ocasionó, es digna de aplau­so la conducta del Agente Sánchez, del Cuerpo de bomberos, que logró imponérsele á un grupo de en­tusiastas y les impidió que arrancaran, para arrojarla al tendido, la baranda de una de las entradas al ten­didó, En España parece qu.e cn las malas corridas tonia el entusiasmo rumbos semejantes á los nuéstros, pero allá, en vez de astillas, sólo arrojan naranjas y otras menudencias inofensivas, y esto no cuando los toros son malos, que en ello no va culpa del torero, sino cuando éste no aprovecha de UI1 buen toro y lo juega, ó con miedo ó sin destreza. Así, 'santo y bueno que la rechifla venga; pero castigar á un pobre chico por­que el toro huye la capa ó se escupe de las bande­rillas, ... No, eso no es justo, y tiempo es ya de que los aficionados al toreo nos esforcemos por que el pú­blico contcnga sus ímpetus y no los deje correr sino por cauce amplio y en el sc:ntido de donde la falta venga. Si la mala corrida viene de malos toros, la cen­sura ha de ir sólo contra nuestra genial incuria, que en diez años d" toreo á la española no. nos ha dejado crear ganaderías como las de Miura ó Veraguo.s ; y si viene de malos toreros, entonces sí cargarles á éstos para que mejoren ó dejen el oficio; pero, eso sí, sin ir á matarlos de un astillazo ó de una pedrada. Esto ya puede parar en homicicJio involuntario, pa1 a lo ct1~I, 'y eso por ser en ei circo, sólo tienen derecho, ó á lo menos se lo toman, los toros bravos que tánto esca­sean en esta antiplanicie. Retirada la cuadrila después de jugar el sexto toro y bajo los malos auspicios que ya supondrá el lector, se soltó el toro de los aficionados y, como en más de una ocasión sale lo qltC 1/0 se espera, resultó que éste fue lo mejor de la t'lrde; y como el bicho se prestaba al objeto y ilgapito con todo~.ls colegas estaoan de buen juego, el pl1blico se puso de buen humor, y en véz de silbar y arrojar proyectiles al re­dondel, se puso á aplaudir y á arrojarle dinero á un aficionado de suerte, que toreó como un diestro COll­sutnado «( hizo las suertes que el arte tiene anotadas en sus cartillas, y muchas más de su propia co­secha. RESl'~1EN: Tiempo, cspléoQido; capeo, media­no; banderillas, regulares; toros, MALOS; Presiden­cia, peor; lleno, completo; aficionados, superiores. y después de toclo, ~I deseo del público por 1(01- ver al circo á 'Ver si la cuadrilla consigue buen ganado y vuelve por 'su honor. E'peremos, pues. CmZGo. ~.edt.os n ~idtos O o ito.-En la maijana del domingo próximo pasado falleció el señor Coronel D. Braulio Jiménez, persona que gozaba de aprecio en la sociedad como buen hijo, cumpli dor de sus deberes de esposo, fiel militar, nuble amigo y trabajador incansable. ' . Que tales virtudes hayan sido premiadas por el Padre Omnipotente y que la Religi6n cristianq brinde lenitivo á los deudos. á quienes acompañamos en su dudo, son nues· tros más fervientes votos. SaltHl o,-Lo presentamos respetuosa y cordialmente al señor D. Martín Restrcpo Mejía, que acaba de llegar ál esta capital, en donde le deseamos larga y feliz permanen·, c1a. 'l'l'ioun a l de CllndilHllllal'ca. - Sabeolos que ha sido llamado á ocupar provisionalmente la vacante que ha dejado el doctor Federico R. Rodríguez, por enferme· dad, en el Tribll11al (Sala de lo criminal), el señor doctor Cesar E. Brava E., quien-por exigencias de varias pero sonas-se encargará de dicha magistratura, que no había querido acepta. desde hace días. (;arantía-como es-para la justicia, no podemos me· nos que felicitarnos gOl' que reemplace ~l probo Magistrado -que lleva largos años de servicios y de merecimientos, y por quien hacemos votos sinceros por su pronta reposi. cióo-otro ciudadano que no le va en zaga en conocimien· tos y buena voluntad. Coutinúa EL ASUNTO DEL PRESBíTERO (~ONZÁLEZ. El Corre" lVaciollal de ayer habla en sus colutnnas edito· riales de la invención de lapedrea, refiriéndose Eeguramen· te al telegrama que rlirigió el señor Caro al Presbítero González. Hay asuntos que mejor es 110 meneallos, y en lo de la pedrea, la invención, si la hubo, fue del seÍlor General D. Jorge IIolguín, ex-Ministro de Relaciones Exteriores, que se acercó al Vicepresidente para darle la alarmante noticia. También lo manifestó á varias otras ¡,ersonas, cu· yos nombres se pueden citar, si lo desea El Correo. ¿ Y lo de la carta al General Reyes, que escribi6 asimismo el General Holguín, y de la cual habla el señor Caro en ese telegrama reservado? Ah! es eso otro punto que podría satisfactoriamente acla,farse lo suficiente, pidiendo excusas de antemano á un colaborador de El Correo que se firma Juan Galiano, por más señas. «rlJOGOTAN-Jünio .17 de 1897, GA CETILLA TraducÍlllos lo siguiente del New York Herald, edic i ~n del 16 de Abri l : RECLAMO A 'COLOMBIA (Por telégrafo al H'rald) . "Oficina del I/aald, esquina de las calles 15 y G., N. O. "Washington, Abril 15 de J&37. .. El Depertamento de Estado ha hecho formal ex.i· gencia al Gobi,: no de Colombia para el arreglo de la re· c1amación presentada contra él por" Tlle Star & Hemld and La Estrella de Pa1lamá Campan y." "Tile Stard &> Herald publica una edición dia ria y se· manal en la ciuflad de Panamií, lugaf donde tiene estable· cidas sus oficinas. La Compañía que maneja el periódico fue incorporarla bajo las leyes del Estado de Nueva York, y las siete décimas partes del capital social de la empresa pertenecen tí ciudarlanos de ese Estado. Su reclamo contra el Gobierno de Colombia se eleva comv lÍ 90,000 ""lIars, y se prcdujo por la suspensión que decretó en Marzo ,'e 1886, durante 60 días, el General Santo Domingo Vila, .1 efe Ci· vil y Militar del Departamento de Panamá." Respecto á la transcripción 'lue ha{;emos hoy, hay que agregar por nuestra parte que no tenemos ingerencia en ella, y que, en cierto modo, no es exacta, pues esta em, presa la gobierna una Compañía anónima organizarla el 3 de Septiembre de 1896, conforme á las leyes de la Repú· blica de Colombia y con el título de " Tlle Star &> IIerald and La Estrella de Pa1la!lIá Publishi ng and Printing Com. ·pany." Esta sociedad compró la empresa á su antiguo pro­pietario el señor D. J . Gabriel Duque, 'luien, tí su vez, como mejor postor, la adquirió en remate judicial efectuado el 16 de Junio de 1893 en el Juzgarlo 2? de lo Civil de este Circuito; y ni él ni la pr"!sente Compañía propietaria de estos periódicos, tomó á su cargo, ni lo que se debía á la antigua empresa, ni tampoco los créditos ó reclamos contra persona alguna ó gobierno cualquiera. En virtud de esto, pues, deseamos hacer saber de una manera clara y categó· rica que" Tile Star &~ Hemld and La Estrn[a de Panamá Publishing and Printing Company" no ha tenido ni tiene reclamo de ninguna especie contra el Gobierno de Co· lombia. Señlll'es i n genie.cl'os . - En la oiicina de este periódico está de venta un famoso nivel cnn su correspon· diente mimo Se cO lnp.ra de contado una casa que ,'alga hasta diez y siete mil pesos ($ '7,000). En el altl1acén números 306 y 308 de la 3" Calle de Florián se reciben ofertas. COI'batas o al'at,ts en el almacén de Patiño & C~ 3'~ Calle Real. 20-7 M anuel ll'Ial'ía Mhd el'H G .-Joyería. - Surtida permanente de alllajas extranjeras y del país. Fabricación -especialid¡¡d-argollas para compromiso. Oro garantizarlo, Compra oro y esmeraldas.-J3ogotá, Calle 12, número I33. D,UIIOS en arrendamiento el almacén que ocupaba D. Pedro Repsold. Patiño & C", 3~ Calle Real. 10-5 ~.el1ti ticlo.6 CA BLEGRAMAS oficiales del Excelentísimo señor Ministro Je Estado en Madrid. al Excelentísimo señor Ministro de España en \Vashington. 3 de Mayo. Cztba, - Ha habido e11cuentros en las Provincias de Slntiago de Cuba, Santa Clara y Matanzas, dispersando al enemigo, cogiéndole 80 caballos. Se han presen tarlo 38 insurrectos. En Lomas Pedroso muri6 el cabecilla Carlos Aguirre, cogiéndose documentos de Máximo Gómez y la documentación del titulado Cuarto Cuerpo de Ejército, En Mantua murió el cabecilla Rodríguez. El Ge!1eral Weyler salió para Villas. 4 de Mayo. Cztba.- Han sido batidos los rebeldes en Manzanillo, Santa Clara y Matanzas, haciéndoles 23 bajas y 29 prisio· neros. Sejhan presentado 43 insurrectos. Filipüzas.- Hemos ocupado Halang, Amadeo y Quin. tana con pequeños combates. 5 de Mayo. Cuba.-Encuentros sin importancia en las Provincias de la Habana y Pinar del Río. Se han prest;ntado 9 insu­rrectos. Filipillas.-_El día 3 el General Suero, con veinte com· pañías, tornó á N aie, despl.\és de tenaz resistencia, dirigida por el cabecilla Aguinaldo. El enemigo dejó 500 muertos y 200 prisioneros. Nosotros tnvimos 20 muertos y 80 he· ridos. 6 de Mayo. Cuba,-Ha sido batida en Reforma la partirla de Máxi· mo G6:nez, dispersándola. En Victoria ha sido batida la partida de Ajeda, causándole muchas bajas. En Pinar del Río hemos tornado un campamento, y en él se han cogido 36,000 cartuchos. Se han presentado 52 insurrectos. Filipinas.-Hemos ocupadu Yelam, y vuelven los re· beldes á presentarse á indulto. 7 de Mayo. Cuba.-Encuentros con grupos locales, dispersados, causándoles bajas. Cogido resto expedición de municio· nes (del vapor MOl1arch), desembarcada mediarlos Marzo en río Mosquito, encontrando 242 cajas, con 40,000 cartu­chos. Expedi .. ión desembarcada Guantánamo fue hace tiempo y no tuvo im;lOrtancia SIN MUJER se quedarán los que dejen de ir al Pasaj e Gómez, 5: Calle de Florián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. C'ÉSA R E. BRAVO ANGEL ESPINOSA . ABOGA DOS Y AGENTES Se encargan de todo negocio relacionado con su profesión, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especi al gestionan r.eclamacion es ante la Comisión de Empréstitos y ,Suministros. Honorarios módicos, Carrera 8:, numero mero 2 1 ~. 473, apartado nú- 20 E UG ENIO LOPEZ, en su almacén de fierro frente á la pila del Parque de los :\1"ártires, acera Norte, da to
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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 31

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 37

Por: | Fecha: 08/07/1897

, 113isemanario ~oIítico, jLiterario ~ lRoticioso ... ¡"" NOR: Dirección telegráfica: Oaca/d.-A¡mrtaclo ele correos núm~ro 259- O¡'~ICII\A: Calle nueva de Flnrián, número 360 A Y 360. Teléfono 5i6. CC>:N'DZCZC>:N'ES SRldrá á lu7. tnflo<; los jue\"e~ y doming ,~. En CululIlbia, !"u .. c rir~IÓII ndt:lantada ('")0 :'hlnleros). ___ .$ 4.- En el Extt>rinrU/~~~C:~~~I:I~~t:~I~'~~'~.r_~I~~.).~~~~~-.~~~~~~~:~~~~ ; ~~ Una st'lie (25 lIlIl11~IOS.) __ ._ " ___ ." _ •• ___ '0_ 125 N limt'ro ~ue1to . el pontl~IILia tle::IH~ dirigin~e al Admillistrador. l..::¡t' PélgoS adelantados. /T1NEN.IRIO DH CONNEOS r:\CfFfCO.-Llt:ga. los lunes ti. ias 4 p. m., y ¡:ale Jos martes ti. las 2 p. 111 . hllt',111Iitulns,-! fay dos en cada mes; llegan t:I 3 Y el1S, y ~ale n ello \' el 2; á I.I!'> 6 n. 111 . UCC1U~\TE, -LlI!l:p los lunes á las JO a. m., y sale los lTI::\rtes á. las 3 \1 .111 . J~IIC()/Jlilfldas.- T .Ie!!;a l o~ (lb~ 14 {¡ 15 Y 25. Y ~ale en Ins días 6 y IS. ~UI)II¡'Sn-: lAtnh;deLlla,' . -LIt.. . ~i.\ 10:-. JUl.!vc::, á. la$ 10 a. Ill., y sale los Vlt'rne~ á las 3 p, In. U ,J¡.:XTE ('Jrul:ué).-Llegan correos 8, 18 Y 28 de ca.da mes, y salen d io. 20 y 30. Sl'~'t:S"": 1,\l cl"';:<1r) . Llega los jueves d. las 4 p. 111., Y s'!le los vjefll~,'" ;. la ... 2 1'. m. ATI.Á TICIJ. -- Llega á Hngntá los dí:lS 5, J (.23 Y 29 de cad,\ mes, y snlt: en Ip:. (lín'" 11 .', 7. 13, 1<) Y 25 lit cada mes. ]~I de Ellclllllicnda..; IIC'ga tl31 Ó 1'.' y el 13. y stl le cl6 y el 18. Ntn·n:.-l.Iega IlJ5 jucves dI: cau.! scnl ~·.lta á las 10 ~l. m., y sale todos 105 \'it:rlle~. El de I·.rcolll;enclas llega el 9 Ó 10 y el 28 Ó 29, y sale el 7 y 28. NOKI·~STE. -Llt:l,r.t lu::. vlernt:~ á las 9 3. 111., Y salt! lo!o. sa.bauus á las 2 p. tn, ;";1 de Encnmiemlns Ileg:a el J''\ y sale el :25 á. la~ 6 a, In, SUJ{.-Llega lus lunes á la J p. tll., y sale los miércoles á las 2 p. 111. Los de Encnrhiertcltl~, son dos ell el mes. Llegan el JI Y el 26 6 27 Y saltn ti J3 Y 2~ á la~ 6 3. 111. FENROC"¡N1ULES Vía de la Saúana. SnJen los trenes ele Facatativf¡ á las 6 y 30 a, m. '! á la I y 30 p. m. Salen de B",gutá á las 9 a. Ill. y á las 4 1'. m. VI". dd Nor!!. Salen los lrene:l ne la E-.;tación Central ti las 9 3. m. y á las 4 p. m. Salen de la btación Caj'cá á las 6 y 45 • . m. y á la 1 y 45 1'. m. BOTICAS DE TUR,\'O (I'ERM"~E"TE5) La de Lomhana JoaCJl1in. carrera 7\ núnlPros 4"9 P, Y 409 G. La cI~ S.IIIUHrtln Ro It:rlo. calle 9'.1 y careerd. JO~ llÚUH!rO 162 y [72. Teléfuno número 4"5. &n:nu.cio5 ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adún y 1\fa­tusalén, únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barato y libre de impuestos, ell el A.LMACEN DE AGUSTIN NIETO 25 U n joven extranjero, con ml~y burnas recomendaciones, dl-:!::>ea. hospeJaJe en una. casa. de familia particular. Dirigirse á Mr. O. T., dirección de este periódico. 1I DURA MAS QUE TODAS LAS OTRAS El lUoi ... It'Ill:t de calt'IILar e:::ool ufls pam c.lré. Tient' IIIS m,lIt'ri nle!'> dt' fi e l r" 11t't:esH ritls para e ... l"" eswhleci mien los. T,t:IH' ele Vl!nt ,l Irnl'icht:" de ntlt'vn ;-i!o.tt!Jlla. mala nlay::tlt:ra gintlo­ria y eje fij l. lo 'Itlt:! ru.:iht.t la aplicadón ele:: 1;\ fut:rJu. 'lut: e,-; de la (er .. cera parte:: dI:! 1<\ que ~e emplea t'n trtlll'cht:s ele igual lalllañn, y un cOlllplt:!to !'urtido elt' fierro maleaLle y f'lltdido. Ud malt'aule Lit'lIe en lámina de varios ~rllt':o-o\;. ":"'1á f'n capacidarl ele atende r cualquier pec1i,J('I (le oh ras de fi("rrn, las que (Ii,-jg' l't!rsllnalm t n(~ en la F crreríii de l.a Pradera. 28 L A l 'ERFU~IERr \ que ven ,le Patiiio & el en Sil alm1cén cl~ la 3' Calle Ih·~·d. e ... r!e lo mt:jor y más baratu que hay e::n la dudad. ,"l1HIIlIe gil rrndJldtz. LA ~I VJ li:R. DE nOGOTÁ.-Este porióclko hisemaoario, Iite­rOlrio. ll\1ticitl~o y mllrali:-- ta, nece!'llta nlás A!-:'t'ntt:!!o. cid helln SexO e n las pol,¡adnnt:s du Cl1!1dÍtwmarca. Di r igir:,e a l Dirccttlr de La Alu/tr. ~~ li \ lr 1<'crnand" A. Rumero. 11 EDICTO EM PLAZ,\TORIO El luez 5'.' dtl Circuito c!( h'o,folri, Por el prec:ente cita, llama y emplaza á tOthlS les f'Jne S~ crral'l con (lerechtl á la gualda t'Il prolllt~dA.d de:: la II\ t' 1I0r ~lagdA.kna I{itlñ .. Ruia, para que del llr!) del término d~ lrt'inla díns, COlltd..lO-i clt::scle hoy, se I'rc::~t:lIlt:n por!o'í {¡ jI'.r medio ele splldt'l'adn á h1codo vn.ler. Se: ad vi e r­te t¡ut':--i a:-.i lo hicitre:Il. s~ le .. flllá y ~dll¡jlli:,t,ará la jU~lil.:ia qUe! les a~i:- t :\, y de lu l:fJlltrar iu, sufd':ln lo .... peljuicivs á qut: haya Jugar ~t!g:ii.n la ley. y pnra 1 0~ eft!cto-; exrr('sarlC1~, se fij 1 el presente en un IUgAT PÚ' hlico de la Sel:n.:taIÍA, huy \'eiIl1i:,éis de: Mayu tic tuil uchucieu los no. venLa y ~it:le. El J"ez, El Secretario, Carlos Cmtl' G. E~ copia.-Ibgolá, Mayo vt:Íutinneve de mil ochocientcs noventa y !\idC.-.l:.l Secrdariu, Carlos e .lIcta G. Reyes en Barranquilla! Gran surtido de inglesas y frallcesas, á mercancías precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lfIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES cANDlnATO~, RF.SPECTIVA~tENTE, PARA PRESJllEXTü y YICEPRESIDE1ITE DE T,A REPUBI,ICA EN EL PERiODO CONSTITU:IONAL DE 1898 Á 1904 ¿ CRISTIANOS O FARISEOS? Entre los curiosos fenúmenos que presenta PI partirlo com;en'adol' histórico en el presente debate elpctoral, ha de con­tarse, principalmente, no ya. Sil falta de respeto {¡ la razón humana, sino sus ata­ques embozarlos ó manifiestos á la religiún cristiana, de qlle se considera, sin embar­go, el úllico adalid esforzado y sincero f>n Colombia. j Cosa particular! Mientras que el señor Caro ha sido tildado de enemigo de la fe por los nuevos fariseos políticos, éstos, sin protesta de nadie, recomiendan, por <.>jemplo\ libros inmundos, como So­matén, ó publican soneto~, echando me­nos, como Juliano el Ap{ístata, el reinado de los dioses del Olimpo, es decir, el rei­nado de la superstición y de la fuerza, el abatimiento de la digr.idad humana, el fatalismo con todos sus extravÍos, y el im­perio de las pasionf>s con todos sus des­órdenes, sin escaparse de ellos la superior esencia de lús mismos dioses. Ese soneto, publicado en el núm<.>ro 73 de La Cl'onú:a, con d('dicatoria ú un poeta que se jacta de ser impío, rC"ela las íntimas creencias de su jOVl'n autor, r¡ue, al par quc mIO de los dos Directores del ca t{Jlico Siglo, es j maravillosa a n ti nom ia de este tiempo de yiceH'l'sas! mús pnga­no, en el vprdadero sentido de la palabra, que los griegos contemporáneos de Eurí­pides y Sócrates. El joven Director de El Siglo se la­menta de que el paganismo ha'ya sido vencido, y pretendc que ya es hora de que reconquiste el orbe, y por consiguien­te, las acciones Yergonzosas, las inmora­lidades que las fábulas griegas atribuyen á los dioses, deben ser para el sonetista decadente mucho más bellas, mucho más artísticas que las yirtuues que engendra la religión cristiann. Proh pudor.' U n soplo de locura, un verdadero so­plo de Satanús parece que estuviera pa­samIo al través del espíritu de la sociedad colombiana. No sc ocha solamente á los hombres superiores, insignes en yirtud y ciencia, que tratan ue impedir la ruina final de este pueblo desgraciado, En ellos se ataca ya lo que los mismos agresores se vanaglorían ele rC\'erenciar. Habló el selior Caro, en su magnífica carta al General \' alderrama, de que "mu­chos leales amigos de las illstituciones, primeramente en los Departam<.>ntos del Atlántico, desde que se inició el año pa­sado la cuestión electoral, y después en otros Departamentos, no sólo por acto es­pontúneo, sino con perfecto conocimiento de la renuencia ue un hombre que en tre:nta afios ue continua y consecuente tarea halleyado todo el peso del dí(t .0/ del calor, lo presentaron como candidato, etc," La frase flubrayada está entre comi­llas en la carta, lo cual qniere decir que no es de invención del selior Caro. Sin embargo, algo tenía que decir El Correo Nacional sobre ella, y no vio ningún in­conyenientl' en estampar las siguientes líneas en el número 1,928: "r;BOGOTAJJ-.TaZio 8 de 1897. "Aunr¡ue ésta (la frase subrayada) es sólo uné\, exol'l1aci<Ín litenll'ia de alto ori­gen, en la cart.a que ,enimos analizando !lOS pal'ece impropia, mílxilllc en un hom­bre tan versado en el buen decir como el sefior Caro; porquc si bien puede decir­se que uno ha. llevado todo el peso de un día·-es decir, de los afanes lle un día,­no habd de decil'se, con propiedad, que lleVé\, el peso del calor, porque el calor no pesa." Todos los que hayan estucliado retó­rica, menos los escritores ele El Correo, saLen di~t.inguil' el SD1TIDO PROPIO del F:m;­RADO, y pueden com prender así que la fra­se subrayada Sé ha tomado en el ültimo sentido. Literariampnte hablando es Ullé\, expl'esi()n hermosísima, inaccesible 11 la burda crítica Jo El Correo. Pero hay 11l1ís: se afil'ma en este fH'ri(íclico <¡ue podi'ía pa­sar la expresi6n del peso del día., es decir, de los afanes de t.odo el día, pel'O no la del calor, porque el calor no pesa.; como si ambos pesos no fueran una figura. Mas 10 que no sallen los escritores de El Correo, 'lomo se lo rodría decir cual­quier estudiante de física., es q~le el ca­lor, U,\TERIAL)lm,TE, PESA. Los escritores de El Correo no ]wbr¡'m oído hablar proba­blemente del er¡uivalente mecl1llico del calol', del er¡ ui ,-a len te calorífico del traba­jo, dc los c:dcu1vs del doctor .Mayer y de IOil experimentos ele Jonlf>, Hirn y Favrn; pero han dehido oír ltaLlar siquipra de lo r¡uc se llama un caballo de Yapar, cuya fllerza eCjui"ale :í 75 kilogramos ele\'ad0s lÍ la, altura de un metro por I:wgundo. Lue­go el calor pesa materialmente. Pero, dejan{lo aparte estas considc­raciones, halll'emos ele decir que los cató­licos escritores de El Co}'reo aparecen aün míls ignorantes en asuntos que no debieran ignorar, ('l1os r¡ue sejuzgan cam­peones p"derosos de Jesucristo y ele su Iglt'sia. Porque en su afún de criticar al seíior Caro se han atreyielo ú burlarse ele las divinas palabras de nuestro mismo Se­ñor Jesucristo. En efecto, la. frase el peso del ena .0/ del calor corresponde á la be­llísima Parábola de los obreros llamados á traba/ar en la vi1'ia, capítulo 20, versículo 12 del Evangelio, según San Mateo. La ignorancia cocea, como decía, el doctor N üñez. EL DECRETO SOBRE ADMINISTRACIÓN DE LA ImNTA DE CIGA­R¡ ULLOS 111 que durante el año que se gastaría en preparar la vigencia_elel remate, el desgrelio de la re.nta, consiguiente al sistema ele administración ac­tual, aUl1lent3ría en grandes proporciones, y en consecuencia, el rel1lataelor necesitaría de mayores esfuerzos y de mayor tiempo para orga­nizarla, destruír ó siquiera disminuír el contra­bando, que si hoyes considerable. para en tonces tendría invadidos todos los centros de consumo, y ponerla así en estado de provechosa produc­ción. En un lapso menor de un año no podría realizarse esto; y 2'! porque dada esta situación apenas le quedaría al adjudicatario un alio de verdadero beneficio de la renta, beneficio que no sería muy cuantioso, porque las rentas pú­blicas ql1P.brantadas como se halla hoy la ele cigarrillos, no c0nvalecen sino muy lentamen te, y que por lo mismo no le permitiría al remata­dar pagar al Tesoro un arrendamiento subido, El número de gruesas de cigarrillos ven­didas en el alio último fue el de 25,818, según lo vimos en nuestro anterior escrito. A tal cifra no alcanzaría el expendio en el año que dura­ría la renta administrada como hasta ahora mientras principiara á regir el reJ11ate: I'! por­que es público y notorio que el contrabando crece enOr¡~lemente de día en día, yes obvio que á mayor aumento del contrabando corres­ponde mayor disminución en el consumo de las especies del Gobierno. Prueba palmaria de esto es que en el primer semestre del año pa­sado las ventas fueron ele 15,3°5 gruesas de cigarrillos, y en el segundo sólo alcanzaron á JO. S [3; Y 29 porque los cigarrillos que tiene el Gobierno en sus almacenes- estanillos y elabo­rados en el país-no son de las clases apeteci­das por los fumadores, y esto hace que ellos prefieran el cigarrillo de contrabando, aunque el pn~r.io sea ma yor. Tomando como base las ventas en el se­gundo semestre del año último, el consumo de cigarrillos del Gobierno en el año que antece­d iera al remate no pasaría, pues, de 20.000 gruesas, que, al precio de $ 32 la gruesa (pre­cio que no poclría ser mayor, atendida la calidad elel artículo), da un producto bruto de ..................... _ .... .. $ 64°.000 Deduciendo ele esta suma el valor de los cigarrillos y los gastos oc ad­ministración, que as::ienelen, aquél y éstos, á la can tidad de. _ ....... _ $ 340,000 Queda una diferencia de. . ... $ 3°0,000 que sería el rendimiento líquido de la renta en ese año. Ahora bien: suponiendo que no obstante las consideraciones preceden tes, por los dos años del remate se obtuvieran las mismas can­tidades que el Administrador creado por el De­creto número 2 I S debe dar al Tesoro en los dos primeros años, á saber: $ 5°0,000 en el primer año, y $ 600,000 en el segundo; y to­davía más; suponiendo que aun para entonces esas cantidades fueran aumentadas en $ 50,000 cada una, conforme á la propuesta que diz que ha hecho el señor D. Baldomero Chir.o al Mi­nisterio de Hacienda, se tendrían estos resulta­dos: Cumple ahora á nuestro propósito poner Producto líquido en el año que debía ante-de manifiesto cómo la administración del mono- ceder al remate ..... ............. $ 3°0,000 polio de cigarrillos recientemente establecida Valor del remate en el primer es más conveniente para el Tesoro público que año :de él, computado el aumento de el remate actual de la renta. $ 5°,000, ofrecido sobre lo que debe El remate no podría principiar á regir an- dar el Administrador ... . ....... - . $ 550,000 tes del térm ino de un año: un mes se gasta- Valor del remate en el segundo ría en la preparación y publicación del respec- año, con el mismo aumento ... ... . $ 65°,000 tivo pliego de cargos; seis meses en la licita- ---- ci(ín, conforme á 10 dispuesto en el artículo 19 Total. .. .. .... . $ 1.5°0,000 de la Ley 72 de [894, y cinco meses, por lo ---- menos, que habría que conceder al adjudicata- Y como, según el Decreto, el sistema de río para proveerse de cigarrillos en el extran- administración que él establece produce en los jera ó establecer fábricas en el país, mon tar los mismos tres años $ 1.800,000, resulta que aun almacenes de expendio en todos los Departa- comparado con el remate de la renta efectuado mentas, establecer resguardos para celar el con- en los términos más favorables, ese sistema trabando, etc. etc. Quedaría. pues, reducido el deja al Tesoro un rendimiento de $ 3°0,000. término del arrendamiento él sólo elos a ños, Tales son las ventajas que el Erario púbJi-porque ya se ha visto que, ele Cllnformíclad,con ca reporta elel Decreto c]¡- 26 de Mayo, clara· la Ley 72 citada, el monopolio acabará dentro mente demostradas por medio de datos autén-ele tres años. ticos, bien se compare el sistema de admin is- \' por tan corto tiempo de usufructo de la tración establecido allí con los procedimientos renta nadie daría al Tesoro las cantidades que ' anteriores ó con el remate de la renta. según el Decreto número 215 elebe dar el Ael· I Y otro beneficio de importancia suma qu::: ministrador en los dos primeros años: 19 por· I se deriva ele ese acto ejecutivo es el de que al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. cabo de los tres años de admi nist rac ión, la ren­ta quedará perfectamente establecida y or¡.;a­nizada, y por 10 mismo en capacidad de dar ma­yores rendimientos al Tesoro nacional. Ya para entunces ella alca nzará el grado de desarrollo de que habla el Informe del Ministerio de Ha­cienda al Congreso de 1896, en el siguiente aparte: " He partido del supuesto de que el con­sumo anual de cigarrillos en el país es de 30,000 gruesas, para poner el asunto en situación aproximada á los actu;:¡]es resultados de la ren­ta. Pero si se tienen en cuenta las introduccio­nes hechas al país antes del establecimiento del monopolio, se llega á la conclusión de que el consumo anual efectivo es por lo menos de 40 á 45,000 gruesas, 10 cual indica que, d ismi­nuído el contrabando, 10 más posible, puede lle­garse 1l011luy tanlc, especialmente flor el ,iste­ma de arrendamiento, calculando sobre la utili­dad neta de $ 18 en la introducción de cada gruesa de cigarrillos, á una renta anual de $ 700,000 á $ 800,000. que subirá indudable­mente á muchísimo más á medida que el país se desarrolle y que se mejore 1:1 administración, 10 cual no se conseguirá, en mi concept'), por el sistema ele la libre importación, á virtud de las razones antes expuestas. liJas ('s de observa¡' que á csos productos 710 se Ilcgará SitIO al cabo 'lie algullos mios, cualldo la admi1listració" sea 7'C­gll la n'za da. Mientras tanto, se obtendrá, por medio del monopolio, como 10 demuestran los resultados hasta hoy alcanzados á virtud de la reglamentación de 1893, una renta mayor cada día que la que se derivaba antes con el cobro de derechos de importación." Hemos trascrito literalmente esteaparte uel do ~umento citado. porque El Día, al hablar del asunto en su eclic;ión del 3 del pasado, y aluuienclo al mismo Informe elel Ministerio de Hacienda, se permite afirmar con asombroso descaro que el presu puesto de $ 800,000 como producto anual de la renta se refie.¡-e a! período actita! y se hace en el supuesto de que ella esté mal adlllilústrada. Parodiando ahora á El Día en la parte final dd escrito que contestamos, diremos para concluÍr: Si pudiéramos hacer una apelación á la concie7Zcú~ honrada de su Director, le pediríamos que, releyendo el Decreto sobre administración de la renta de cigarrillos y nuestros desaliña­dos artículos, nos dijera sin odio ni pasión, si en lo que hemos expuesto en defe nsa de ese acto nos asiste completa justicia, si hablamos con entera verdad y si sus apreciaciones res­pecto de él han sido absolutamente injustas y resultado de la ignorancia ó de la mala fe. Pero ya que esa apelación, sobre no tener impor­tancia ninguna, es un imposible moral, invoca­mos el juicio de las personas d iscretas y sen­satas que patrióticamente se preocupen por los intereses públicos, y estamos ciertos de que ahora, como siempre, ellas castigarán con abru­mador calificativo á los que, desconociendo la noble y fecunda misión de la prensa, la con­vierten en instrumento de me7.quinas pasiones, en tribuna de malignidad y de soberbia. Bogotá, Julio ele 1897- E. M. (De El Nacionalista). (!Jírótti.ca: LOS TOROS (QUINTA CORRlDA) Con una tarde bellísima, bien que ligeramente fría, como han estado casi todas las anteriores, bajá­mas al Circo en la esperanza de gozarnos con una espléndida corrida, pues el programa anunciaba cinco magnífic0s toros de la ganadería de Tilatá, de D. Pe­dro Dávila, y uno de la ya afamada del lIato, de D. Alfredo Rubiano. Por sabido se calla que unos y otros de estos toros, así como los de Mátima y El Tigre, son bravíos por naturaleza y muchas veces se apartan de la manada para embestir á quienes se les acercan: pero de esto á estar creyendo que de veras tenemos cría de gdnado bravo, hay una inmensa diferencia que es bueno hacer notar, tanto para que el público no se empeñe en redir peras al olmo y censurar á los chi­cos porque los bichos no dan buen juego, como para animar á nuestros ricos ganaderos á que en algún UJ'JOG-OTAJJ-Julio 8 d e 1891 ;', ri ncón de sus hacie ndas apar te n lo más b ravo d e sus manadoS y traten de formar verd;,dera cria de ga na­do bravo, con todas las reglas que para ella tiene ya fij ~das el arte tauri no en Esp;, iia. Las cuatro de la tarde serían cuando salió el A l­guacil montado en brioso co rcel, pidió la venia dd caso é introdujo Id Cuadrilla al redúndel, la cual, pre­vio el saludo de ordenanza)' el cambio de trapos, se aprestó á to rear los bichos de la tarde, anunciados to, dos con nombres de periódicos de la ciudad, y á los cuales no habría de f~lta r quién les p restara por esto especial atención, imaginando que la clase, juego y suerte del toro podría refe rirse á la del correspún­diente periódico. Tontería, y grande, es ésta, y sin embargo, hubo raras coincidencias que de fijo han tenido quién las tome á lo serio; El Naciollalista, por ejemplo, comenzó su juego como sin ganas, pero lu¿go lo dio rellllCllo, y hubo que enchiquerarlo casi á la fuerza, pues mientras más b;,nderill>1s le ponían, me­jor resultaba; El Ctl1lstitltciollal)' El Jl1efistófeles no hicieron nada que valiera, y hubo que ponerles re­emplazo, que tampoeo sirvió; el primer toro de la se­gunda parte, que correspond:a {l El Día, de buen em­puje aun CU;111do de pocas libr;,s, salió hecho un feruz, y, á petición del público, lo ultimó Jllal/olíll, provocan­do silbidos cuandn se cre)'ó que I? estocada había esta­do mal dada, )' luégo entusiastas aplausos, y hasta caso de sombrero en el redondel, cuando lo dejó en el sitio, con U'l descabello ad11lirable, C01110 raras veces se ven; El Progreso y El Correo, que salieron uno tras de otro, no mostraron la bravura en la arena de! Circo que suelen mostrar sus tocayos en lo arena periodís­tica. E l juego de todos estos bichos se verificó así: . l:2 El Naciollalista, flOSCO 1'etinto, divisa azul y blanca, de Tdatá. Entró un poco indeciso y esto le valió no pocos silbidos de los que no tienen idea de lo que es ganado de lidia y no dan ni tiempo para juzgar los toros; pero á las pocas vueltas se hizo á las armas y dio un juego espléndido de capote, en el cual s:! lucieron todos los muchachos; lué¡;o le acomodó Mal/elle dos p;¡rcs de palos superiores, y SlInT'ito otros tantos de igual manera, aun cuando trabajando mucho par,) el último, porque e! toro se puso receloso y se le escupía; luégo Sltari/o jugó un silll,dacro de muerte correcto, si bien no marcó la estocada por Ltlta de pincho en la banderilla. 2? El COllstituciollal, :::ardo colorao, de awl y blanco también, y en el cual estaban fundadas todas las esperanza,; de la cUildrilla. pue,; sus dueiios lo ven­dieron como lo mejor de la manada, y en rcalidad, era un bicho bonito y que parecía con más juego que el papel de su nombre, que embiste á veces sin ne­cesidad de capotes ni banderillas; desgraciadamente no correspondió con su homónimo, y hubo de reem­plazarse por otro que tampoco sirvió para nada. Vean con esto los que le ponen música á todo, q'le el há­bito nn hace al monje y que toro manso no embiste, por más que lo bauticen con bravísimos nombres. 3? Mefistófeles, negro listón, de la ganadería del Hato, con divisa lacre y negra , como dicen q ue son los colores reales e n la corte del in fie rno, de muy b ue­na presencia, gran morrillo, espléndida romana y tan afamado como el anterior. Salió á la arena, dio u nas vueltas majestuosas por el redondel, lució con g ran prosopopeya su esbelta figura, miró para todas partes, y ... . no hubo nada: se dejó meter los capotes por las narices, sin decir siquiera allá va cacho, y hubo que enchiquerarlo sin más ni más, y reemplaza rlo con un negrito de T il atá, que d io b uen juego á la capa y recibió medio par de Pipa bastante regular y otro en tero, que no lo fue menos, y dos pares de Ra11lollet, uno bueno, á la media vuelta, y otro muy caído, á toro pamo. 4? El Día, ncgro, yeso que estaba anunciado c%rao, también Tilatá, y pariente muy cercano del _ anterior, y por lo mismo, divisado de azul y blanco. Buen torn, aun cuando pequeiio y escaso de carnes; Ral/lol/et le dio el salto de la silla, con bastante pro­piedad y mereciendo no pocos aplausos; luégo SI/a­rito y Ailillo lo adornaron con dos pares de palos bastante b uenos, y á petición del público se puso Ca, ballero en tren de aplicarle una suspensión para tocla la eternidad: pe rdió unos primeros pases, porque se l ~ zafó el bicho, embistiéndole más cerca de lo man­dado, y luégo, después de unos cuantos capotazos de los eompaiieros, lo hizo entrar en terreno con la mu­leta, y le dio una espléndida estocada, que lé atravesó el corazón por toda la mitad, y que, sin embargo, el Plíblico silbó, porque el toro, no sólo no quedó en el sitio, sino que tuvo bastante fuerza para seguir em­bistiendo y dar lugar á que Mallolín le tirara una nueva estocada, que dio en hueso, y luégo le aplicara un brillante descabello, que lo dejó en sitio, como he­rido de rayo, y que ha habido quien califique de vil pinchazo (?). Por lo que de España cuentan, en donde hay toro que resiste hasta tres espadas en el cuerpo antes de caer muerto, la fa(;na de Mallo!ín en esta corrida fue una faena brillante y que ella sola vale por una reputación : en nuestras manos tuvimos el corazón del pobre bícho y podemos asegurar que la estocada lo atravesó de parte á parte y por toda la mitad, produ­ciendo un derrame de sangre que, por haber sido in­terno, daiió la carne por completo, y d io lugar á que las fuerzas del bicho se sostuvieran más q ue cuando se van en sa ng re por la boca, pues entonces el ago.ta­miento es más rápido. _ . , __ El descabello á la vista estuvo, y si Frasmc!o los daba iguales, de fijo que mejo res no consiguió. Dicen que esta suerte es más casual que de habilidad , pero así y todo fueron mere­cidas las palmas que recibió Cabal/ero, como es mere­cido el aplauso que hoy le enviamos. S? El Progreso, colorao, debiendo haber sido ne­gro, so lió malo)' h ubieron de reemplazarlo por otro del mismo pelo, muy bravo, pero falto de vista, quizá por lo mismo; Ramollet lo saltó de garrocha, pero le re'ultó un salto de lado, porque el toro se le escupió ; luégo le puso un par b~,stante bien, aun cuando des­pués de dos entrad:l, en f.,lso, y Pipa lo adornó con otro par que le resultó bueno. ú? El Corrco, Itosco colomo, debiendo haber sido negro :::aillo, chiquito como los anteriores y también de pocas libras: bastante bravo, pcro l1luy miedoso al capote; Al/dio le puso dos pares bllenos y JI,falleue le proyectrí uno, que sólo resultó medio, pero magní­fico; S'lIarito cogió los trastus e intentó un nuevo si­mulacro de 111 ucrte, en el cual seiialó muy bien, pero sin ceiiirse á las reglas del arte, pues no logró domi­nar al toro con la mu!cto. Resumen : Tiempo, magnífico. Toros: 1'.' M uy bueno; reemplazo del 3? y 4'.', buenos ; los otros cinco, muy malos. Concurrencia, escasa. Cuadrilla, bien . Muerte, superior. Presidencia, dign; de aplauso, y música, mejor que de costumbre. CHIZGO. ~itcJ:attn;c.t LANCE DE HONOR No ... rut" impo .. ihlc H,,;.j"'tir ! T.lO fuerte En a'lu~¡1.l pa .... ión. qne l!et!ó un día En .ar trabajos ci e ntro d e séis m,'ses y reintegrar en cu.ttro conta­dos al Gohierno, los ciento (Itlince mil pesos por gastos he­chos por éste en trabajos prelimina res y estudios efectuados hasta hoy; privile~io por 75 aüos, vencidos los cuales, tocio vencirá á poeler del Gohierrlo. 'l'arifa y c:oneesi.l11es po r parte empresarios, muy lihe ral es. ,\quÍ liay gran júuilo por e~te hecho, y cons;rlérase como gran paso daelo en fa­vor progreso, seguridaci é higiene \,oblación. ¡\cued ucto será dallo al servicio público dentrc> de treint:! meses. Pon\' I·il'e.-]). Carl"s i\1artÍnez S lva, que á la ma­ner", de perro rabioso, Tnuerdc sin motivo á cuantos cn­Cl1entra á su paso, dice, en la úllima revisla política de su famoso Repertorio, que no p:ledell por e!"tos y otros motivos encargarse dd Poder Ej ~c utiv{) n n;u ,w de los Ministros Rold:!n, '1'.II1CO, Molina y CarrasquJila, y que pensar en echar la [,'ja tricol,,, sobre eU:llqu,era ele los seü , res Re y es ó Esguerra a sería. acaso un pell trop fin", colTI:) dicen los fraI1Ce~e:i." Los señores Reyes y Esguerra son sirnple­m eute unos polJres di"blllS qUe cllml)len su deber honrada­mente y á la medida de sus f"er/.as, sin preocuparse por as­cender á las alturJs; pero it fuer de patriotas, l.tm entan sin duda que 1). Carlos tampoco pueda-ahora ni nunca-ser Presidente ele la República. De su tino y competencia -para ID hablar cie consi,tenci" d~ c.tr.ícter. la_tre 'n mt! )' valor personal-se tiene ele tiempo atr:\s tan alta i,lea, que asegura n el d l)ctor NúlleJ; decía-ti p.ll" CIl/lSt:- fJue "por más que un) se esfuerce en mantenedu derecho, siempre cae en cuatro pies." Nlltitble h\1é~l)el1.-L~ R~ bcci6n de B)GlI"Á se cotnplace en sal udar rt:!spl"·tuosamentc al HOTloral.le Scilor Hart, Enviado E,tr:tord,naTlo y M,nislro Plenip"teneiario ele los I':stados Unidos de '\mérica an,'~ t:I Gubierno de Culombia, y le deSea grJl.t perm tnenci.t en la capital. "El üelltillcl¡¡,"-Salu'¡anlOs al nuevo e1efens or d~ la canel,d.,tura Cam, que clln el nombre de este sue to di ·ige en ¡piales el s"üor!J. C:lyd 1110 ~(azu era )' de,e.t­mos qU" su labur sea coronada pur el mejor é,ilO posibie. IlIallglll';l<:iiíll.-I~1 !,Iiman de los comentes se inaugur6 )' puso al ~er\'i("io pÚ !llico Lt pro!onci:tci()!l de la hnea ele! F afl,carr" de [,;, [) .m" I L :\sisrieru;; al acto el Comision :lIto cid Goblerllo. algllnos mIembros cid Cuerpo Diplom.l11co, el sefwr G.'\¡ern.tdor de; Tulmra y bs auturi­dades mJn,cipalcs. Ohit ... -~:I 30 del m es próximo pa~ado dej') de exis· tir la S!...·il Ha I>:~ Fr.lIH:i::.ca Vallarino dI.! ¡\ccl/eclo, e:;p{)~a lid (j'cne¡;d H.iC:lldo Accvedu, á titile 1 pn::::;elltarnu .. , lu mismo qUt:! á ~U:; dl:!'mas deudos, el le.::,t¡mUt1IO de.:: Illl!.:stril. condo· lellc,a. O tl'U pl'l'ilÍllico.-BI C,llo l ',regJo es el título r.e una nueva p"I,I,c«ció" de Me lellí", dlT gil la por d Se""r D. E luardo G .,rGÍ:l ;11., y red.tctada pur el St!l'ruf D. J.,sé J 0 . ­quín l ... ;lIa. El Ca!o Negro es nacionalista; defiende la candi hlura del señur Ca I u )' <..:ell!-tura CO!l aLierto y ellcrgli.l la dcsgrcilil­da Adm,,,,slTac,ó,, púl>iica de .\nticHlu ,a. S,t1udamos al nllt!\.-o colega; le deseamos l a r~a vi la, y que en la. tarl.!a de comb:nir t:I oportllllhll1U, Ó más bicil dI­cho, Id c0rrupción de caráckr, CUIl'ltlbtt! tnuchus tnldlfus I Dei . Aquil,no V dneg tS, de la cual se cree, en v,rtud de los elo­gios anticipados que le trihutan, que ,atl,f.tra las exige"e,as del púIJlico bogutdno. G¡'a!ln,-EI señor D. Julio Manrir¡ue acaba de co­ronar con lu eim, ... nto su carrera en ,\'(e.l,cll1.1 y Clrugla. Lo fell cltamlJs. "El níll,"-Por vi::>laciún de la ley sobre prensa fue suspelldldlJ este peri-idico. RubCls.-Ojalá qlle la policía d~spliegue mis activi­ciad en el ejerclciu ele sus funclolles y rcduIJI e 'u v;gilanc,a, pnncllralmellté ele n oche, pues á c ,da paso se cometell rouos, Sil) lllgrar la captura dc: los 3utdres. "La l'"tl'i","-¡';st<:: illleresante periódico. dirigido en C"j¡ 1"" e! seliur D. 19naclo I'.tliu, Se ha vi,to olrl'gado á aUlllt:lltar sus dlmellS\OllcS para )Joder dar cal>ldcl á la co· laburacllin olÍc,a!. PJre.:e 'lue el s"';," S "CTeta, io d~ G .)· iJiernu del C.,uca se huIJier., pr(\;)u esto no "ejdr ,al ir un solo número de La /l/tria Slll ningú .l arlír"lo suyo. Este sistema de Iwstlh , ar la prensa nacionalista por parte de qu'enes tienen á su cargo la ;¡dministr.tción de jus­ticia, es lIIcurrccto é Indigno. ()UIH:III',;u.-Desde antier está ahierto el convocado p or el ,di" Juan N. R>Jtlr'guet par.! adj ,,,hcar ve,me be· cas en la Escuda dc Art~s y OnclOs á Igual número de hi· jos d" artesanos p"ures. Lit üu!t'bl'a,-EI Debate, ele C~li, nos r,:·rtiei.)a que en eScl clltdad trata dc.! tJrgaoll.arse un cuerpo C01l el llvm­bre de e, t ~ suelto. Seguramente seguirá el ejemplo de la 11:/<1/10 Nt'Vm en Alllioquia, de la Salud púNica en Bogotá y de t~ntas utras asuciaciunes por el estilo. U,J30GOTAlJ-Jftlio 8 de 18tJ'?, FOllt i b6 1l.-El domingo último celebraron los habi· tantes de esta pequeñ.l pohlaci6n la bendición ele dos can.· panas destinadas á su igl<"Sia, en la cual se verificaron so· lemnemente hncinnes rdigio<;as durante el rlía. Reg.)cijados algunos ad,nira·l()re~ cie la taurom:!'luia, improvisaron circo, según se nos lnfl}rma. cOllsiguieron gt- 11C10, torearon y hubo hasta muerte, pero de uno de los afio cionados. M Cl JI !leií nI' B I'i flRCh i, S~cretario que fue del Ilus­trísimo señor Ildf" y J"fe muy digno de la Iglesia dilJcesa na ele Cartagena. se encuentra enlre nosotros. Lo ~aluda­mus respetuosamente. IlIcllll d i n, -En día, pas:lIlos se incenrliaron algunas casa~ d e la poh ,cicín de S)alá. Felizmente no ocurrieron (ksgraci.ts persollales. Fea· I·IH:;II ... il del lUagtlall'lIa,-Hace tiempo que Se viene dic,e"do qu e esta ~:l1lpresa no tiene los recuro sos n ecesarios par,l sacar la Ví la 11 a n1.l ' 1" ,t redimIr el comerci" de Santander, conectand ola con la via que llegará á ' l\lInala· meque, d e los entorpecimientos y tirauía d e la Aduana de M.tracaiho. Debemos recorcbr r¡ue este F~rro r.arr il cuesta ya á la Nar.ión $ 9"0,000 de subvenci6n y ha sta ahora no se han jlodlllo ver sall:-,[..:chos 10-; de~eo<.i del (,;. )hierno, qlle tálltn se interesa por el bienest'tr de los Inlritantes de a,!uel De­pJrtarnento, sino que hJ. servido de cntorpecimiel1lD pnr~ el desarrollu de aquella agricultura (el guineo), y 'l"e hoy Ins alto; empleados de la vÍ .t f¿rr.:a lo son á la vez del único m{)l1opollZ tllor de la expurtació!1 de I()~ frutos, con enorme perjuicio de los lHltnerOiu5 cultivadc)res en pequeñ ), colom· l>iano5, que reprc:-ier llan UIl cOllsidt!rahle capi tal, adlluirido á f"erta d" I'rivacilJnes y cun el sudur de su frente. N. DI'f'u JI d on es.-Con profunda pena registramos el f.dlecimiento d e las se,;or.os I) ~ I' roce;, L. G. de Os:>ina é Ig'naq"l C"pete ele Furero y el dd seiior M tnud A. Carri­ZOS;!. 1';l1viamos á lo~ deudus de los finaJos nu~;tr.t expre­sión de duelo. '.raqlligTatía.- La e-cuela olicial de este nomlrre prineipi, sus ('He,," Ir 'ju la direcciún del profesor eSl'aüol seü )r S.íncha R 'j tno. 1-' ,'ug' ,';1111 a de la retreta que la primera B lIlcb eje­cutar. i, el juc _es 8 d e lo> corrientes, á LlSsiete y media p. Ill., en el P.d.l<:io presidencial: 1. M archa, ¡lfi 1/01la, por Rflrereto. 2. F~lI11~sía dé la ()pe:a RI 7i-tI1'.zdvr, por Verdi. 3. Valse, ,Ifía Bdla, Ill>r Rocder. 4. ~(trcha turca, por 1\!o!.art. S. 1) ,l>le md,tar, pur Conli. El L>irectur, 1\1 ':;UEL CO:;T!. SeñClI'e!'\ ingelli('I'()!'\, En la oli,:in., el" cste periód,c,' e_tá tle venta un LlInlJso ni"el con su correspon· diellte mir". ~\.cnxiti1l0'5 ORO DE SUBA CHOQUE El púhlico conoce las p"blic;¡cione, q~e se han hecho de los fehacientes d"tos h"t,tricos )' científicos que prueban la existencia alli d~ un gr."l dop ,;,ito ele oro; yen las ac· tu.lles penosas circunstancias, b.,jo el punto de vista eco · 'h;mi,:o, que se a~ravarán por la baja del precio elel café, en los mercados de EJnrpa y Est .. lCllls U nidos, las empre. sas de e,ta dase son las '[u e están lIam.ldas indu".tblemen­te á mejllrar la situaci')n el e l paÍ<. lIase firmado ya la es· cntur,t de asoc,ación por las personas d~ hon rlTalJri,dad y recursos que I.t f,)rm.ln: los tra:>ajos van á emprencierse á la nuyor breve".!" )' activamente y sin omitir esfuertO de 111llglllla especie. Q ,iera el ciclo que en atención á las buenas inten­ciones en favor de la Palria, que nos han guiado en este asun¡o, el é,ito sea satisfactono, cumo no lo dudamos los que tenemos viva fe en esta empresa, B.)gotá, 17 de lIlayo de 1897. RAFAEL FORERO UMAÑA. La Prauera. Sepliembre 24 de 189j. Señor D. Rar.1el Forero Umañl.-lbg:otá. Estimarlc seiior y amigo: Con gusto contesto su carta d~1 22 corriente, reciIJida hoy, en lu.; té rminos ~iguielltes: Al punto I~' C,ertamenle, he leido los apuntamientos que ha rec""iladlJ usted el e vano, autores, rdaentes á la existenc,a de los tesur05 do: lus Caci'Jues de la Sol b.lI1 a, y de sus cemen tenos. Al punto 2'~ Asimism o he leíd o el cuaderno del señor Ernesto Re,trepo T,r,ld ,) sobre la Provincia L1e l.uS Q.,im­IJayes. Al p tl'>to 3" H~ce pocos días estuve con usted, en la falda de un cerro al n..rrt.l ll un tr3bajo arlifi~i,tI an­tit! uo, apro :)i.LC10 por sus d¡mensiune:i, para sepulturas, y pur su núm ~ro y dISposición se puede ju.gar que aqUello es un cementeno de indios. Al punto 4~ lndudal,lemente usted ha compilarlo la parte referente i guacas Ó tesuros que han [luiJhcado P.lgu­nos autores; en el SItiO en donde estuvit"os se observan ciertas condiciones req'leridas por los ínciios para sepultar­se, lo que permite creer que usted ha ,Ief.cuhierto en aq·lel paraje Ull cementerio ele indios, concordando con mueheis detalles que los escritores sohre este asunto hacen consrar, y que tl>ted detalla en sus confaencias sobre esta em­presa . Soy su atento seguro servicior y amigo, P. M. CORENA. Señor D. R a rael Forero Um afia. -Present~. 1I1uy estimarlo señor y amigo: Cq¡) gusto contesto su atenta esquela ele 25 del co­rriente mes, así: 1." He leído los apuntamientos que usted ha tomado cie la Historia Patri ·" escrita por diferentes autores, con re­lación á la existencia de! cementerio y guacas tle los Caci ques de la Sabana de l3o~ot á . 2~ T.llnlJ ién me he impuesto en las ohras escritas por el señor Erne,to Restrep" T"ado, titu adas " ~:n'ayo etno· gráfico )' arqueológico de la Provincia de los QuimiJayes én c... : 'Juevo Reino de Granada." 3~ Hace como cinco años que viene ustec! hahlánrlo­me ele su empresa, 6 sea de la ex"teneia eI~1 cementerio y guacas c!e Il\s Caciques de la SaIJana de Bogotá. 4° A lines de Agosto último estuve c))n IIstec! en un pun:o llamado" ~lata-tigre," situado al norte de la pobla­ción Ge Subach" que, donde me lIam6 la atención la forma de varios cerros <¡ue hay allí. Vi igu¡.Imcnte el terreno en el cual hallé I¡nas cual~tas exeavacio"e, que pClr su furma revelan ser sepllltura~, di,;puestas todas parall!hl.rnente, en direccicln de Norte á Sur unas, y otras de Orieute á Oc­lidente. Atendida la orientación ele lo, cerros, su estructura, la proximidad á ellos de una laguna y un s .dado, la presencia c!t! 'litS sc!pulrur3s y Ills d;Jtns "bal):l de TI I¡(Olá, puede usted "!ntrar y empren It"r lo!) tr ~l,,;tj()'i dllndc.! usted· cre.l conveniente. Por lo c¡ut! h.u:c <'t mis I'r,>pictladcs, y como en ellas es dun II;! t!.5tá el cc!m:!llteri ) d-.:!:K\jd lit! UILl CdS.l. u'itell pHc .le tumb.lr <> hacer t\ c dl.l lo q le i lHe \ telll.fl, anirn lila ele! de,eo que len,~o de que usted consiga lo que se propo­nl! buscar ell tan magna cmpTc:--a. Con sentimiento de alto aprecio, me repito su afectísi­. mo soIJrino, IG:\AClo FOllERO P. La Pradt!T.\, Junio 30 de 1896. SeflOr D. Raf.1el Forero U.-Presente. Estimado señor y amigo; En virtu,1 ele in 'l"e usted me ha manifestarlo, acerca rlel r1eseu Jmpal;,a, haLJ,encl..r obten,do la mayorí, de I,)s votus el señor !{af.lel Fureru U,na,;.!. Hecl1.l la de Tesore­rOl y S~cretario, fueron elegIdos los seüures RudesUldo 0.1- pina y Rafael Pel;.:t ::i., respectivamente. ALto cuntinuo se pruce ho á 1.1 de los miembros de la Comisión qUe ha de f'Jrmar los e,tatutos de la S "e,edad, cuya elec:c,ón recay6 en los seflore; Rucle,iudo Ospllla, Anton,o ]o,é Var·';!a )' Rafael Pe,;a s. Venlicado lo cual, se levantó la sesión, En constancia firmaron esta acta lus socios que con­currieron. RAFAF.L FORF.RO UMAÑA.-JOAQUÍN TIRADO.-ANTO­NIO VARf:LA.-!{UDKSINDo O;PINA.-RAFAKL P~Ñ.\ S. IM~RENrA Vii ElJUARlJO ESPINOSA GUZMÁN, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 37

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 79

Por: | Fecha: 05/12/1897

, :fSisemanatio ~oIíticot jLiteratio ~ 1Roticioso "1Bogotá" -~~~ DIUEO'l'OH, Eouaroo Espinosa lbuzmán. AD3IHUSTRADOU, Dirección teJegráhca: Bacald.-.fJ..pal(ac\o de concn:', lJúlllf:'ro 259. OFICINA! Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. T défonn 576. Saldrá á luz todos los jueves y domiflgo~ . En Colotubia, ~uscripción ade lantada ( 1')0 :hlllltTOS) ____ $ 4 __ Una sen e (251l1ímern5) . . _. _____ . _ ... 1 _. Enel ExtenQI ( 100 númelOs). ________________________ 5-- - Unnserie (2Snúmeros) ___________________ 125 Número suelto, el día de la salida del peri6dico _. __ ______ . . _ oS Númeroalrasado .. _______________ ____ _____ __ ._. __ .. •• 10 Comunicados, columna .. ____ .. ___ .. ________ o _. _ •• _____ 20 _. Remitidos, columna. ____ __ __ Anuncios, forma común ____ -_-___ ~~ ~~~~~~~~~-_~-_-.~._~ ~~~~ ~~ ~~ ~~ No se devuelven originales. caud~n~S señores Agentes tienen den.:d1f) al 10 {Jor 100 de lo que re- . . CUIHl:"ls llega el 1':', Y sale ("1 :!5 á la ... 6 a !ll. !jUR.-l.lega lo~ Illnes á li\ 1 p. 101 •• Y :-,:de 10 .... miércnlt:" á las 2 p. lll. Los de Ellc(),miefHlas: , son dos tn c:1 nI' s. I.lt-t-!.ln ~j 11 Y ('\ 26027 Y salen (J 13 Y 28 á In:'. 6 3. In. FERROC.-IRR1LES Vía dt' la Sabana. .~nJt"]1 J()S trenes. de Facawtivá ~ las 6 y 30 a. m. y á 1:-1. I Y 30 p. ll1 • ..... aJ(~11 (1<: Hng01' DE /"UN.'·O (P¡':R)'IA:'Ii~:~'n:s J La de l:om hall~ J caquino C1.rrel'a 7\ nÚl1leros 40C) F Y 409 (i La d~ Sanm:rlln Roberto, calle 9,.1 y carre:l",t 10'.' 'ntímer(\ '6 ' [72. TeJelol1o numl!I'O ~5, 1 2 ~ Aníbal Galindo, asociado, al distinguido jurista doctor R,\~rÓN CALDERON AXC;EL, ejerce su profesión ante la Corte Suprema y Tribunal ele Cundinamarca. CARTELES . En e~ta imprenta se hacen ele toelas clases J: dlll1CnSlOnes, en papel de colores ó á varias tIntas. Precios módicos. DIRECTORIO GENERAL COMERClAL, GEOGRAFICO, ADMINISTRATIVO y ES­TADiSTICO _,\utOT I)I"0lüetario. LISIMACO PALAU Este importante libro aparf'cerá á principios de 1891:5. Precio de suscripción, $ 5. Dirigir los pedidos al autor. Se admiten amlllcios á $ 10 página APARTADO 226.-BOGOTA ----------------- INGENIE'l{OS Ull llivel cOIII]lleto f"stiÍ de yent¡:¡. Precio cómodo. (¡eunid ~í la Agencia, de este periód ico. por J"ulio de Francisco 26 SO\ ~:'m~;. 1 <:fJICIO ~ DE LUJO. á lB 0-80 el ejemplar para dentro y fuera de la ciudad. De wnta (:ll Bogotá en los siguient.es puntos : .J al'amilln Hermanos, 2: Calle Real; Pacllo Jiménez, Calle 13; Cigarre­ría dt> Rubio y Posarla; El Gato Negro, Calle 12 ; en la Librería Colombiana ven la do J orgl0 Roa. ' J ,os pedido" ele fuera deben dirigirse al aul 01', quiC>l1 los despachará bajo pa­quete Recomendado al recibo de su valor. 1 I I !2.U~A MAS QUE TODAS LAS OTRAS I La silll p!i('ülad (le LA MAQUINA DE ESCRIBIH 11 I I ¡ " Cf\LJG RAPH" I ltace que 8ect la máquin(t l1uís durctble en el ?n'/{)t(fo, // PO¡' consig'ttiente la más apropiada paJ'ctlos países e.¡"tl'(f n/m '08. Hes CCHII>AllI'::-; ¡';P TIENEN mVAl; Pídase nuestro Cnt<1I')go illlstraclo y dcscripivo . EMPLASTOS PORO~O'i.-R"st"urndor parn el cahello y b bar· h:l. \Telolltina fllll~ima:\ lr-ecim, :-;in competencia en la Farmacia Normal de Bogotá. (';·d\r.. 12, Illímeros 22? ~ Y 222 e, abajo pel Pasaje [fL'rlldllrl/.·Z. { NÚMERO 79 MENS SANA INCORPORE SANO ESCUELA DE EDUCACION FISICA SALA DE ARMAS, GIMNASTICA y CALITEONICA Se avis.l á las personas de ambos sexos, ya matriculadas, lo mismo que á las que deseen inscribirse (siempre que se sometan al reglamento), que este Plantel ha sido traslaqado á la carrera 12, número 174, esquina de la antigua Calle de los Curas, bajos ele la casa del señor Castillo Nota. Las clases reservadas para las señoras, señoritas y ni­ños, seguirán en el mismo orclen que hasta la fecha. El Director de los trabajos, etc., J osÉ H. FERRRR, Profesor de educación física y maestro de armas. ~ft'7'.M·1Ilen1lL'D"-~ A,)D-E, PARA U,S VIAjEROS.­~ V 1 •• 1 1U 1Jr IJ I K ID", Las personas que ne­cesiten trasladarse en carruaje de Facatativá á Agualarga, Ó viceversa, pueden entenderse en la primera de estas po­blaciones con Rafael Malo B. Senores Abogados. En esta imprenta se edita la GACETA DE CUN DINAMARCA. Para las suscrip­ciones y avisos, entenderse con el señor Sa­muel Rodríguez, Administrador de Bogo­tá" en la Agencia de este mismo periódico. CIGARRILLOS Por el aumento del valor de éstos en la Habana y por el alza del cambio sobre el exterior, los precios de los cigarrillos, desde esta fecha, serán los siguien­tes: Gruesa de Argelinos, cincuenta pesos., . $ 50 Gruesa La Legitimidad, cincuenta pesos ... 50 Gruesa Boccacio, treinta y seis pesos .. _. 36 Paquete de Argelinos, cuarenta centavos.. 40 l'aq uete la Legitimidad, cuarenta centavos 40 Paquete Boccacio, treinta centavos. _. ..... 30 Se indica al público que en el Alm:tcén Ol1cial de esta ciudad se encuentran cigarrillos egipcios, tur­cos y de muchas otras clases. Bogotá, Noviembre 20 de 1897. El Administrador General, CAIí p,\z. UN INCONSECUENTE En el número 400 cleLa JVaúó71. correspon­diente al 13 de Agosto de 1889, encontramos publicadas, bajo el mote de El illdependie1ltis- 1ll0, dos cartas: la pril11E"ra, del señor Julio E. Pérez al Director de La lVaÚÓ7t, es remisoria de la segunda, dirigida al mismo señor Pérez por el sei'íor Carlos Calderón R. En aquélla, qbe es muy corta, dice el señor Pérez: "Mis opiniones son exactamente las que la carta co~iene! y juzgo los tiempos oportunosp.§lra hacer l.;:t rectificación que ella entraña." Veamos qué opiniones contiene la carta del sei'íor Calderón Reyes y qué rectifica. Como el texto ín\egro es mil)" largo, solamente copia­mos párrafos pertinentes. Dice así: "So~Üi, Julio 30 de 18~9 · Señor doctor Julio E. Pérez.-B\)go[~. Mi querido amigo: No obstante la impuntualidad con que durante mi ausencia de esa capital recibo las publicaciones que se hacen, considero, por los periódicos que han salido desde que e! Gobierno ratificó sus promesas sobre la libertad de la prensa, que á usted, y generalmente á las personas caracterizadas de! antiguo independ:en­tismo, habrá por lo menos sorprendido la insistencia con que trata de probarse que lo que ha sido inde­pendientismo, y se formó por simples discrepancias en materia administrativa, ha reintegrado al partido liberal, y, en consecuencia, no hay en el país sino los dos antiguos partidos: el liberalismo (rad icalismo), conforme fue 'antes de 1875, y el antiguo partido con­servador. Esas opiniones. _ . ___ merecen rectificación. No sé cuántos de los antiguos independientes consideren rotos sus vínculos con sus antiguos copar­tidarios y se sientan mejor 'comulgando,' como al­gunos de ellos dicen, en los altares del radicalismo y venerando dioses que maldijeron cuando era el caso de recibir el sufragio de los conservadores. El núme­ro, que no será muy grande, importa poco. Muchas veces se separa de un partido un grupo de hombres notables por sus servicios ó sus talentos; anúnciase la disolución, hácense los más siniestros vaticinios, y .. .. nada sucede. En una eclipse de sol tampoco dejan de girar los planetas. Y es porque donde está el progra­ma está el partido, sean cuales fueren los claros que la inconsecuencia haya dejado en las filas. La Constitució¡1 actual es obra de independien­tes y conservadores, y fueron quizá aquéllos quienes hicieron más violencia, por decirlo aSÍ, para romper la cerradura formidable de la Constitución de Rionegro. Esa alianza ele comunes esfuerzos es lo que se llamó el PARTIDO NACIONAL desde las primeras victorias en los campamentos, como expresión de las fuerzas que se asociaban para obtener la abrogación de la Consti­tución de 63. Esa es la razón de los vínculos que ligan al elemento independiente con la _Constitución y lo han ligado al partido conservador. Tal vez se crea que voy demasiado lejos: pero allá me conduce la lógica, y sobre todo teng-o /lO)', como siempre /te tenido, la convicción de que en donde los z"n­dCpClidiclltt's están allí está la justicia, y que ese par­tido nació para conciliar las exageraciones y corregir los extravíos, como asilo á las creencias que miran más por la República que por la sec!a. Estoy seguro de que usted piensa como yo, y estimará necesaria la rectificación ele que hablé al priGcipio. Su amigo siempre afectísimo, CARLOS CALDEldlN R." Esta firma corresponde al mismo individuo que después se fir¡nó Carlos Calderón Reyes y que hoyes conocido· con el nombre mutilado de Carlos Calderón, como miembro del conserva­tis1l10 histórico. \Ino de cuyos directores es. La precedente carta, comparada con los recientes escritos de S\I autor en El COl'reo lVac/olla!, en los cuales asegura que si actualmente es ene­migo del nacionalismo lío debe <,;xtrafiarse por­que siempre Iza pensado de la misma manera, ¿no es cierto que revela al hombre frívolo. in­consecuente y sin dr:ctrinas ? Durillo es decir la verdad; y como Tluestro intento no es mortificar á nadie sino meramente: exhibir la talla moral de los enemigos del na­cionalismo, dejamos á nuestros l(~ctores que mi­dan por si mismos la del señor doctor Carlos Cal­derón Reyes, uno de los directores d~l conser­vatismo de hoy. (1) ¡:ón-t.ca A lOO DE TE A TROS No alg-o sino mucho podríamos decir hoy al con·· tar con espacio suficiente para ello, pues á más ei<; que han subido á la escena varias óperas desde nues­tra última revista para aGÍ, hemos llegado al período final oe la Compañía, lleno de incidentes y peripecias, y por lo mismo ocasion~do más que otro alguno para justas apreciaciones en el presente y oportunas pre­cauciones en el porvenir. Toda eompañía que llega hasta nosotros, la re· cibimos como un dechado de maravillas, así en la par­te artística como en lo que hace relaciones á sus con­diciones de sociabilidad entre quienes la forman y de cultura para con el público; toda compañía que se va, sale apreciada en su justo valor, que suele ser muy inferior al que se le reconocía al principio, y nos deja tri3tísimos recuerdos de las luchas, rivalidades y exi­gencias indebidas de los actores y Directores y de los desacatos que por toLlo ello le han impuesto á sus fa­vorecedores. Esta es regla general, y á tal extremo cumplida, que las más de las veces las compañías se desorganizan y aquí se quedan muchos de sus miem­bros que se consagran á ocupaciones incompatibles con su arte, ó tienen que aendir .á beneficios de cari­dad para poder regresar. Algo de esto sucedió con la anterior Compañía del Maestro Azzali; y si con la que ahora dirige ha fallado la regla en cuanto al mérito de los artistas, que quizás se aprecia hoy en más de lo que en su es­treno se apreció, en cambio se ha cumplido fatalmen­te en su segunda parte, y son ya muchos los desagra­dos entre bastidores que e! público ha conocido por las molestias que ellos le han hecho soportar, y que no han podido prevenirse ni aun castigarse debida­mente, ya porque la policía ha carecido de medios para ello, ya porqne no han faltado influencias indebi­das para estorbar la acción de ésta. El primer incidente de estos desagradables, tuvo lugar entre el tenor y el barítono por rivalidades para desempeñar el pape! de Fa7tsto, y tuvo por conse­cuencia la suspensión de! espectáculo cuando ya no podía avisársele oportunamente al ptíblico que acudió en masa á las puertas del teatro, por cierto en noche de invierno, y tnvo que soportar la humillación de re­gresarse, sin que ni siquiera le dijeran perdone us­ted. Este desacato, que en todo país civilizado habría sido severamente castigado, aquí no alcanzó á serlo como su magnitud lo requería, y esto seguramente ha sido p;:¡rte para que venga repitiéndose ya en una for­ma, ya en otra, de modo que en las dos represen­taciones de Otelo el público ha estado á punto de volver á ser víctim;:¡ inocente de los caprichos ó del mal proceder de los actores ó del Director, que es el único responsable para con ellos y para con el públi­co de cuanto suceda, y que no debería dar función hasta no tener zanjadas en cada vez l;:¡s dificultades que por fuerza surgen siempre entre los del mismo oficio. No importa averiguar quién lleve la razón en todo esto ni si los actores tengan justos reclamos con el Director ó éste con los empresarios, pero sí convie­ne mostrar que el público está al cabo de lo que pasa, y que con su relativa frialdad en el teatro, ha signifi­cado su improbación, no sólo por lo que directamente le afecta, sino que también por mil otras intimidades que diariamente llegan á su conocimiento)' que le desagradan, siquiera sea por el mal que sufren con ellas, artistas á quienes ha aplaudido y que de~eara ver cada día en mejores condiciones para seguir de triunfo en triunfo su noble carrera. Bajo estos auspicios, que nada tienen de envidia­ble, subió á la escena una vez y otra vez la grandiosa obra de Verdi, que algunos juzgan superior á cuar:to ha producido el brillante genio del viejo maestro y que otros creen inferior á muchas otras de sus ópe­ras; y fue recibido con verdadera complacencia por el público, que aún no se ha pronunciado en uno ú otro sentido para juzgarla y que seguramente no se pro­nunciará definitivilmente hasta que no la conozca me­jor y hasta q ne no logre oírla con las voces '1 ue el compositor fijó para interpretarla. Por ahora, y ya por el mérito propio de los actores y lo apropiado de sus voces al efecto, ó ya porqne e! libreto de Boito desarrolla toda la obra al rededor de Yago y Otelo, es lo cierto que llevaron la palma del triunfo y los mejores aplausos el barítono Pacini y el tenor Baggetto ; la Moltancino se hizo acreedora, más que nunca, á la simpatía del público por su buena vo­luntad en cantar un papel escrito para voz distinta de la suya, pero esto sin que dejáramos de lamentar la voz de soprano deseada por Verdi y qne no pudimos oír por razones fáciles que pueden ser muy justas, pero que nada hablan de atención para con un público en­tusiasta y ¡;-cneroso siempre y en ocasiones hasta be­névolo; al ex-tenor Facci también se le deben abonar sus nobles esfuerzos por desempeñar bien el CllSÚO de la ópera; pero aquí también hay que salvar el de­seo de oír como Jefe <;le escuadról) y segundo de Yal1arles una buena nota por el cumplimien­to de su deber, y nada más. Los coro,;, escasos como siempre; la orqucstd, !o mismo, pero trabajando muy bien; y las decoraciones, muy buenas. y con lo dicho, terminamos ho)' deseando que cesen las diferencias de la Compaiíía, y que aún pueda • seguir deleirándol1o.; como lo ha hecho, por lo gene­ral, hasta ahora. PLÁCIDO. - -- ~~------- LOS ELOGIOS ( Copiado). De día en día alcanza más proporciones la cos­tumbre de elogiar á diestra y siniestra. La prensa-trompeta de la fama en otro tiem­po- es ahora trompeta mercenaria que toca en honor de cualouiera. Se ~laba á los vivos Y á los muertos Se pondera á los poderosos y á los humildes. Se exalta á los que cumplen con su deber y á los que no cumplen. Se enaltecen las reputaciones más comprome­tidas. Se sublimiza á las medianías y se levanta á las nulidades. y todo porque sí; porque se tiene una pluma en la mano y una hoja de papel que borronear, sin pen­sar las cualidades y defectos del paniaguado, sin ave­riguar si será acreedor á los adjetivos que se le van á prodigar y á veces casi sin conocerlo.· Tienen algunos compañeros del cuarto Poder verdadera rabia por tocar bombo, y vulgarizan el elogio que debía corresponder únicamente al mérito, arrastrándolo por los lados, prostituyéndolo con cual­quier pelafustán. A la debilidad, al interés, á la conveniencia, á la estupidez, debe la República contar á millones los hombres prominentes en todos los ramos. .. ¿ Que en el villa del Sapo se murió el maestro de esouela, llenando de consternación al dependiente de una tienda de abarrotes que entre otras gracias, como la de pesar bien la manteca, tiene la de escribir un periodiquín llamado la Vo.~ del Sapo? Pues ya se nos ócscuelga éste con un párrafo necrológico, cursi, sentimental, concebido más ó me­nos en los términos siguientes: " Ayer, á las 5 y 40 minutos d~ la tarde, dejó de existir en esta villa, á la temprana eelad ele 83 años, el malogrado scñor D. Isidoro Palmeta, pensa­dor ilustre que durant(" muchos años colaboró en nuestro semanario. "Poseía el finado un vasto caudal de conoci­mientos y era un verdadero sacerdote del progreso; pues no contento con dar poderoso impulso á la ins­trucción pública, ocupaba los ratos de ocio en escri­bir u.na obra monumental, sobre el cultivo del ca­cahuate. " La Patria está de duelo. " Ha perdido á tillO de sus más esclarecidos hijos." Otras veccs lI1ucre un Alcalde, víctima de una indigestión de queso, y el periódico elt'l lugar enluta las columnas de StlS cuatro páginas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. bt.c.ctX05 TI ~t.Ch.0 5 Electore3 por el Municipio de Bogotá, ELECTOR ES PRrNCIPAl.ES Adriano TriLín . Agustín Espinosa. Alberto Borda Tanco. Alejandro Osorio Gutiérr<::z . A leJ8ndro Posada Espina. Anastasio del R í0. Anatolio Acosta. . .l,.ngel Maria 2.a 1ameíl . Aníbal 13rito. Antonio D[az Cortés. Aparicio Perea. Aparicio SaaveJ ra. Aquilino Quijano E. Aquilino Va.negas . Allrelio Sarmiento. Belisario Ayala. Denprnfn l\lartínez l"tecuero. Bernaruo ue Caicedo. Brauliu Vélez . Camilo A. Ord6üez. Carlos 1\1alJonado. Carlos Tallco. Carlos U ribe. Cé~ar E. nravo. el í t11 aco Losada. Daniel Merizalde. Diego Falloo , Diego Madero. Edllaruo Espinosa Guzmán. Enrique Alvarez Bonilla. Enrique Arboleda Cortés. Enrique de Narváez. Enrique Ramos Ruiz. Enrique Villar. Felipe F, Paú\. Félix Yalois i\Iacl~ro. Franci~co T. Fernández. Francisco de Panla Diago. F rancisco de Pauia l\Iatéus. Franci~c() Vargas L. Guillerlllo Saravia Márquez. I gnacio l'osse A lIaya. lndalecio Saavedra. Tnocencio Madero. Javier Tobar. J enaro Guerrero. Joaqu ín de Mie r Santamaría. J oaqu ín Molino. Jerónimo Argáez. José Antonio P. Morales. José Lcocadio Carnacho. J osé ~I anuel Goenaga. J osé \'l Iaría Co rdohés Moure. rosé María Caicedo Leiva. José Mada l\'fadero y Ma:\crp. José María U ricoechea . J. N clson Bonitto. José 1 gnneio Barbe¡ i. J osé Segundo refin. J uan Antonio Zulela. J uan Nepollluceno l\ l énclez. Tulio O. I\IallarillCl. Julio G~ravito A. Lino Huiz. Lisírn::¡co Paláu. Luis M '.1 U I il/e R. Alvarer. Luis Cnrlus [{ico. Manuel Brigard. .M arcos Olero Durán. Maximiliano ?\ eira. M.áximo A. Nieto. Miguel A. Peñareclonda. Miguel Navi:l. Narciso Carda J\1edina. Pedro Carrasqnilla Ortega. Pedro I'ablo Dravo. Peulo f'abilJ Calvo lJmaiia. Peregrino Cl\I11<1.rgn. Próspero Pim.l')¡,. Ramón Calder:' I Angel. Rarael Crírtkn.1-. ¡'ii'ieros. Rafael \Ltllíol:.1. .\Josr¡uera. Rafael Ramírcl. Cnstr(). Ri'ardo dt! l."rancisco. Ricardo (;arcia. Ricardo 1\1. Acen'. Roberto Pardo el" d"L¿:->. Rodolf" Zárne. R npt'rtn S. Ge'IllH.'I .. S,lnLi¡;¡~p Grr1jales Onil. Sanliag,) COI té . Salll¡a~., Dril).,. 'lictor Malbrino. Vicente Ca-trI¡ .\Ill:\d,). loilo E. CuélLlI' H. F.LEC l'f)RES SL J' ,RNTE:S AhebrrlCl l\'rlrern<;. Alberto ¡\Iateu,. Alcihlades !\'IJj 11.; Vargas. 1\ Ilel! és C. ""'0 n ale::;. ,\nicew Polanco. Antonio Ciruentes. Antonio Garrido G. Artllro Cumpulano i\ lárquez. Alluro DClusclehé.;;. á llgUqo .\lan ínez . Aurelio i\l. Rticines. Benjamín :\loya. Bernardino :\1 edi na LOi'.ano. lha'llaventura GÓmez. Camilo Corté:>. Cándido Pontón. Carlos Argáez. C.ulos Maríl Snrria. Carlos Tilvera Navas. Ceci jo Rodríguez . Climaco Solórzallo. Clodumiro B.lrrel:l. Constantino Ca!'.tañe~¡". Cosme Gócnez G. Daniel Estébez Bricefio Daniel Rubio París. David Pontón ('. r--:r1uardo Berm údez. J':nrique Gómez Mesa. Enrique Zalamea. Ernesto L0sada. Erlle:.to Prado. Félix V. Caro. Fernando Caro. Francisco A. Arana. Francisco A. Barberi. Francisco de Paula Curté~. Francisco García Rico. Francisco Luis ManIera. Fr:lncisco Ruiz Quintero. Frilncisco Ramirez B. Gabriel Durán Borda. Gahriel H.olián. Gabriel Triana. Guillermo Dániel. r r 01\0ra1o Latld ínez. [gnacio Sanz de SrtntalTIarÍa. ] ncblecio SJavl!dra Angulo. Je .... ú ... 1.. Ayaln . Joaquín Ricaurte. josé dd Carmen Cortés. ro;.cé Germán :Malo Urihe. J. Joaqu ín Herrera Caycedo. José ¡\Luía A·on.;o. jo"é Maríft ('aicedo 1. José ]\daría Garavito A. losé ~[aria Tohar Iháiiez. José :'\laria Vargas Corredor. José T gnac[(, París. .losé Snntos r..Jeclina. José T . Gaibrois. J org-e Reinales. ru~n Cri~ó...¡tnm() Osnrio Julio..\.. Corred0J". Jlllin ele Franci~co. Julio Josué IJlanco. ruljo Posada. -Laurcano Rodríguez. Leopold!l Tanco . Luis ~Iaria Pinto Valderrama. Luis 11. Ferro. Lui" María i\·lora. l\fanuel José Tobar. Mariano Díaz. Martín Bernal. l\Taximiliano Gutiérre7, Rubi .). Miguel Chiari. Moisés lIerrenl . Nepoll1uceno Prnr!(,. Nicanor GÓmel.. Ramón Cabral de Melo. RU116n G. Corrales. 1<3m611 Pereira Chaves. Rrlr.. l el :\laría ]\Ialo Urihe. Reinaldo Forero. Roh<.:rln Ramirez D. Hupertn GÓll1CZ Restrepu. S;lllluel Rodríguez. Santiago Ponce Toledo. Severo Pachón. Tilnflteo .llora. Vicp.llte :\lanrique CU~ .ca. Víctur l\1onroy T. ViJ;ll .\COSUl. Zelll'JIl .\guirre. Polll'p Vélez!-Ha sido publicada en Barranquilla una carta quc (·1 señor General Reyes dirigp á personas connotadas dc csa ciudad. En ella manifiesta el General que á COIlSl:CUt.:IH'ld de haber fJlollunciado á su llegada á Bogotá un discul".'lo nacionalista, ]CJS conservadores disiden­tes iban á pro, billar las candi,bturas Vélez-Quintero, ajJo yada3 por el liberalismo, y que Jl~ra evitar eso escril,ió á renglón seguirlo su .I)t'daraúún. Esa inC:fllls~cuencia dd Ger,tral lil!J1c, pues, lI!l:l explicación tan stnciJla, que al,,::nas es creíble que nadie la hubiera adidnado antes. La iLlci6n eS ésta: " Soy naci" nahsta y como tal pronuncié mi ,1IseursLl de entrada; se disgustaron los conservadores y quisieron barajarme la can­didatura; pero yo no me par~ en pelillos y los engatusé con una deciaración de pega; dc esa manera \'"Iez, que de­seaba reempla,arme, quedó con cuatro p,¡lmos de nances." Bien, mily bicn, se conoce que el General Reyes ya va aprendiendo I '(JI itica, . _. neo-conservadora-calderonia­na, y tan r,,)[, no que estaba el General Yélez con la otra carta tle "") es que Pilblicó en Honda: . Decidi,'amente el vencirlo de (~arrapata es un Juguete del I'cnced Jr de Ellciso! Emig¡)io Paláu.-EI viernes, 23 del presente, dejó de existir e,t' C'.)nnotauo ciu(!a,l1n'>, cuyos talentos, labo-nosi, lad ".>nradez lo elevaron en repetidas ocasiones á puestos pU "(,5 de grande importancia. El 1, d.: perdi,lo en él uno de sus miembros más dis­ting:\ id,h. ,\ sU atribulada familia presentamos nuestro más SlIll'u{' Il tne. H.',,('¡. ;;.- Se las damos m'uy expresivas á nuestro amahle ,,,lega La Rltl'ia, de Cali, por haber tenido la ga· lallterla dv reprodur:-ir (:;11 el número 33 de su acreditarlo periur:í.n ~1 . Profundamt.:llte a~raclecirios por esta rieferente aten· ción, nos (:IJmpla":élllus en manifest:ir~elo, rogándole al propio tieml'o aceptó los votos que elevamos al Cielo por que la f,licid : 1, 's al'ompañe siempre en el call1lllO de la vida . UUll ven;ió lI (le d os !u·i Hee¡;; a s .-E,( la capi­lla prinda del paJ.¡cio a rzobispal de París tuvo lugar hace poco la conmoveclor,t y edificante ceremollia dé la abjura. ción del ciütla griego de las princesas Ana y E\e;l~, hijas de la Prilh':c;;;l B. Bracovan. Después de la cerelll Inia, las recién convert1das, i'lCOmpélñadas de su f,lmilia, fll·:r 111 reci­bidas po r el emlenal R ichard, quien las acogió ,', ( pater­nal sol(citucl y les reco rdó que un antepasado suv.. el Cal'· denal Musurus, calificado por ErasiTIo corno el ,,, IS sabio humanista del siglo xvr, fue Príncipe de la I glesl' é Intimo a (l1lgo del Papa L e')n x (De Las M'Vedades, de Medellh). "L,l U nión"-Sal udamos con carii'io la aparici6n de este nuevo colega medelli nense y le deseamos fecu nda labor y larga vida. Agradecémosle t i envío y gustoso; re tor!la remos el canje. :F e licitaciólI. -Se la prese ntamos muy en tu siasta y sincera á nuestro inteligen te amigo D, Francisco A . Lo· sada por el título de docto r en Jurisp rudencia que acaba de conferirle la Universidad Republicana de Colúmbia, D~c1as las relevantes do tes intelectuales del nuevo doctor, puecle augu rársele, sin temor de sufri r fiasco, una bri llante carrera en el f Inn podi(lo menos de ver como prenda de buena fe la resoluci,') 1 del (~()bierno de llamar á su lado en la ge~;ión política y administraliva de Cuba á los pro­hombres. le e,;c partido, cuy,) programa ha aceptado el (~obienl(J lId señ\)¡- S:lgasta. Las llulO"idatles federale; de este país están procurando por todos los m,~,¡'os p",ihles, c,¡mu SO" el redoblar la vigi­lancia en las costas, enviar cn~rgi'-:as instrucciones ;Í los ud· ministradorc:l de adu.anas, etc., contrarrestar el pésimo efeC­to que ha caus'lt!o h:lce Jlocos días la s:llida ele ht goleta S//¡'er Hcels del IH,erto ,le :\ueva York con un cargamento de armas y municiones para una expedición filibustela ql(e debe llel'ar á Cuba el vap'lr D,Wlltl,'ss, el cual esperaba á dicha <'oleta cerca de la costa de la Florida con varios ex­petlici; narios que: fueron por otro rumbo, De los preparati­vos de dicha expe,lición dio la Legación de Espnlla en Wá51(ington c,viso oportun\) al Departamento de Estado, y aun cuanrlo las autoridades fe(lerales dictaron con tiempc las ,!(sposiciones convenientes p:tra impedir su salida, ésta se efectúo gl:acias á la torpe a de uno ele los empleados en· cargados de vigilar á la ¡::oleta, CABLEGRAMAS OFICIALES \V:íshi!1gton, D. U. 29 \4 y 15 p. In.) Buehavcnlura, 29 Noviembre de J~97. 1\lini.':itro Esp.tiia.-l1ogotá. da sido pronll:lg:tdo en Cuba y I>uerto Rico amplio régimen autonómico con gobierno parlamentario responsa­ble, y todas las garantías constitucional~s tle la Península. Recibido con gran júbilo, lJuPUY, n¡PRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZM.ÁN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 79

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 49

Por: | Fecha: 19/08/1897

, :fBisemanario ~oIíticot ~iterario ~ lRoticioso ~~----~~--~----~----~~--~~~-.~~.~~~--~~--~~----~~--~~----~--~~----~~~----~~--~~~ Axo l. - S ERIE Ir. } Bngotn (R r:P ÚIlLI C.1. Il\<: (' O LO~IIlI.\.) , ju('V ('''; 19 de Agosto ele 1897. { NÚMERO 49 ------~--~----~~~~----~~~.~--~~~~----~--~------~--~----~~~------~--~----~--~------~~~----~--~----~~ H:fJ3ogotá" D IUEC'J'OJ:: Eouaroo -Esp ino sa l!) uzm€:n. A ]DlINIS'l'UADOH: Dirección telegráfi ca: IJ,u,lltÍ,-,'.p:1 rlmIo dt: C() r Jt;. · .~ nÚlll': 11l 259. OFIe l NA: Ca lle n ueva de Florián, número 360 ¡\ Y 3\)...:, Tt:lcf"n'l Si6. --------~~--~~------------------- Saldrá á ¡uz tonos los j neycs ) do mi ngo~ . En ColulH uia, ~usc ri pcló n ndelantada ( 1')0 n ll ll1 cro~) ... - -$ 4 .. Una serie (25 nlh11'~ r ~ ):i) . . . . . . ... _. .... • ••• I En el Extl! riQr ( 10 0 nú m eJO~) .•..•.. _ .... . ..... - . • .. .. 5. U na serie (25 números) .... • _ . . .. _ t 2S N (linero suelto, el día de la sal ida de l pe n 6d i.:o .... . ' . 05 Número at rasado .•••...... .. . . ..... •. . . ... . . . . _ . . o • • ••• la Comunicados, columna ........................... . . ... 20 .. Remitidos , colurnn a . . . • . .... . ••. . . .. .. . . . . ..... . .. . .. 15 .. Anll ncios, formacomún .......... . ........ .... ... . .. ... .. (;1 No se de vue lven origin ales. Los senores Agente:) tienen d t! l l.dH. al 10 por luO tic 11, \¡UL re:· cauden . Cuanrlo!o;(! h~ya contr;,tadic.' bi st.mnnnrio, lite· ¡ nr jo, lI f)licj(' ~I ¡ \' 11.<.1'.: j .. , '.,1. ( ' ( 1:'.'11:'1 tII:lS , \ ge nt t!~ el el bello sexo ~ en las IJOI,JHtitlt i(·!oo .¡,' ( Id:' :!I:1 11J;lr~·a . [) irig irse al Directo r de La JJllicr, 5ci; or Fcrn ~tld., A. Rlltn t" r' j. 32 I I I I DURA MAS QUE TODAS LAS OTRAS ¡;¡¡¡;c:.a:: ... +1iOiIiE iiW:?líSLiiii& *'*"'- El l\l odelo '.;(tUlCl'O .4 CON[)IClU:'\ ! -, m: IWIU.Bl LIl>AD que han hecho fam osa en el mundo LA MAQUI NA DE ESCRIBIH "CALJGRAPH" Tiene también va ri a, mejoras q"e a horran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta múquina e ~ ~ill dllda la más apropiada para los p aís e~ hispano-ame rica nos I Enviamos gra tis Illl estr. l C a t á l0~o illl st ra do )' des-cri ptivo, :í l a~ person,:s '1"" 'l OS lo Plrlan . Ai'l'IE RICAN WR['l 1 TG i\1ACHIl\1E C? 237 Broa cl way. :\ ew \' (lIk , E. U. A. EN LA ENCUADERNACION de Eugenio Pardo, calle 12, nú­meros 170 y j 7:.¿, He hacen pas­tas desde las m (l~ lujosas hasta las más sen c j l1a~. M ateriales de primera calidad. Hábiles obreros. 31 SIN MUJER se quedarán lo. ' que dejen de ir al Pasaje Góme?:', 5: Calle de Florián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. 20-20 Reyes en Barranquilla! 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Bogotá, Parque de Dautandel', acera orieu­ta l,l1límel'os 416 y 418. Apartado número 112. Teléf 0 110 número 350. Dirección telegráfica: L eonqómez. 10- 1 EUGENIO LOPEZ, en s u a lmacén de fierro frente á la pila del Parque de los :\Iárt ires, acera N o rte, da todos los datos scbre hornillas y ~ istema de calentar estufas para café. Tiene los mater iales de fier ro necesarios para estos establecimientos. Tiene de venta trapiches de lluevo ::.istema, maza mayalera gi rato . ria y eje rij o, lo q ue facilita la aplicación de la fuer za, que es de la ter · cera parte de la que se emplea en traplches de igual tamaño, y un completo surtido de fie rro maleable y Cundido. Del maleable tiene en lámina de varios g ru e~os . E!-i la en capacidad de atende r cualquier pedido de auras de fier ro I las que di rige pe rsona lmente en la Ferre ría de La Pradera. 40 CÉSAR E . BRAVO y ANGEL ESFINOSA ABOGADOS Y AGENTES Se encargan de todo negocio relacionado con su profesión, an. ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, número 473, apartado nu. mero 21~. 3 o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ";i1}.og .O tá" --- ----------- SITUACION Después de que por virtud de la re­nuncia del señor Caro, el nacionalismo hubo de prescindir de los candidatos que venía recomendando para los primeros puestos de la República y de que los di- I sidentes, seguros ya de contar en sus filas al General Reyes, lanzaron el nombre del General Quintero Calderón como candi­dato ú la Vicepresidencia, la situación quedó aclarada en todo el país y pareda como si las tres principales agrupaciones que se disputan la dirección de la cosa pública hubieran tomado por fin un rum­bo único cada cual y en dirección perfec­tamente definida. El nacionalismo, compacto en toda la linea y esperando la voz de su Jefe para emprender la campaña electoral que, Dios mediante, ha de darle un nuevo triunfo en las urnas. El liberalismo, obediente ú las órde­nes de su Directorio y caela día mejor dis­puesto ú permanecer alejado del debate electoral y :'t no tomar parte activa en él hasta tanto que la situaci<>1l no lo obliga­ra lÍ. ello; y Los disidentes, fuertes con sus dOfl va­lientes candidatos y r esueltos á pelear por ellos no sólo la batalla, de la legalidad, sino quién sabe cuúntas otras, si no salen de las urnas los nombres que desean y si logran contar para ellas con el apoyo libe­ral que cada día se les aleja más. Esto era así hasta ayer, y el mismo desgraciado Manifiesto del General Reyes acentuó m~í s, si cabe, la situación de aparente calma; pero hoy las cosas han variado y todo hace suponer que á la vuel­ta de pocos días sea muy otra la situación de los elementos que se aprestan A la lucha. El nacionalismo permanece firme y eereno como el primer día, y sólo espera la. V?Z de orden para seguir adelante el cam1l10, ya largo, que de años atrás viene recorriendo. Por su lado no hay, pues, nueva variación alguna, y sus hombres de toda la República, que están seguros de llevar á las urnas la mayoría de votos que asegura el triunfo electoral, esperan tran­quilos, sill afanes ni impaciencias, la final decisión que ha de acordar los nombres á q nienos aquellos votos deben darse. Entre los liberales parece llegado el momento (le resolver su aptitud como partido militante, y la Convención que estil al reunirse fijará la línea de conducta que deben seguir en lo suoesivo y que, sea ella cual fuere, no habrá do alejarse un pnnto de la más estricta legalidad, pues bien saben que sólo por la loy y por la paz habrán de reconquistar tarde ó tem­prano el poder perdido. Sólo entre los disidentes es incesan­te el movimiento, ya en un sentido, ya en otro, y para él quo lo ye oomo simple es­pectador, no le (leja duda de que lo anun­ciado oomo definitivo no es tanto como lo parece y (le que la candidatura Rpyes, tomada como arma dE' lucha, out' puede ser hoy inneceBaria, corre el rie~o'o de ce-d 1, , , f b el' e puesto a otra mélS con ormc' eOIl las aspil'acioneH de :ms sostenedores, tplienes qui~ús d~ldan de la sinceridad con que el nacIOnalIsta de ayer He ha pasado Ít su cam­po, sólo para poGRA. iJlan ue} ]lIaría ]llndel'o G.-Joyería.-Surtida permanente de alhajas extranjeras y del país. F.lbricación - especialidad-argollas para comrromiso. Oro garalltizado, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, número 133. Se conlJH'u de contado ulla casa que valga hasta diez y siete mil pesos ($ 17,000). En el almacén números 306 y 308 de la 3~ Calle de Flonán sc reciben ofertas. ~t.cmiticlos TELEGRAMA Dirl'lU,rio.-Bt1ti(¡lá. Hemos leído el ;n,leccntc artículo publicado en El COllstituciolla! ele 3 de Julio, contra el íntegro Fiscal de la Provincia, e1octor l\Ialdonado. Anullcl1mos á ustedes que se ha iniciado el juicio ,JOr calttlTl!lW, contra los autores d¡,; ese inf:.unantt! I!scrito, quie­nes, despreciados por la gente honrado, se ocultan I)ojo el nombre de (;regorio "'dehes, un peón de Arlrel5ez que es­casamente sabe firmar. Par.l apreciar el valor de alue! escrito, bastar.i anotar que uno de sus autores se halla bajo la sanción de la justi­cia como empleado que fue suspendido por el Tribun al de Cundinamarca, por "arios delitos comunes. Al otro (!'lc pretende pasar por hombre //OI! horrible de 1m delitos rastreros: la ('alt.m· nia. Para comprender su horror, basta pensar en lo valiosa que es para el hombre honrarlo su reputación, con tánto esfuerl.o adquirida y con túnlO cuidado conservada; basta el recuerdo del sagrado hogar; de ese pedacito del \'asto Ul1Jverso donde uno es ré)', d 'lnde está lo más quendo del alma, rlonde "ineula todas sus esperanzas )' sus rli~has el hombrc; de ese rinconcito desde donde me parece que se puede entrever el ciclo; basta, digo, pensar en eso é ima­gmar que poco á P')CO, en la sombra, con el cauteloso pa­so de los traidor~s, se va)'a deslizando la calumnia á tum­bar con una p:dabra una reputaci6n entera ó á robar la eltcha de tOd,l una e,istencla, para que se hIele el alma como las carn~s a l helado contacto del pu¡¡al, como la san­g~ e del corazón cuando se oye en medio de la noche el 511- IJ1(lo de la serpiente. Pues bien, señore" ese inmenso mal que hace una lengua, sólo pueden evitarlo otros labios que se abran á ticmpo y unos oído,; que Se cierren pronto .. SI cuando el calumniador lanLa su primera palabra hubIera otra lengua que, indignada y noble, vibr.lra al punto, ¡oh! ~~tonccs 1.1 palabra-látigo haríJ. huír :l I:t palabra-víbora a. enroscarse en su abislTIO d,' sombra.JI Es fortuna grande par:l ColombIa contar con hombres com.¡ el doctor Adolfo Lei,n Gúmez )' con mciedade~ comG la de San Vicentc de Paúl, cuyos actos se inspiran en sentimientos genclOsos y elevados. ->::,- OTRA VEZ AL PUBLICO Cuando hice mi publicación dirigida Al Plíblico, motivada por infamcs ataques que me hi7.o Saúl Cor­tissol. cn El Liberal, me propuse, al citar algunos in­dividuos de este p~rtido, conocer sus tendencias fu­turas, y saber así s i Cortissol. era ó no su autorizado vocero ó representante en la prcnsa de esta capital. Las hojas titllladas Por el dercclto y La 710::; de la jus­ticia, que han visto la luz pública en estos días, dejan satisfecho mi deseo, y nada más diré en el particular. Si contra mi Gobierno en Santander hay cargos que puedan ser justiciables, ahí están las autoridades competentes para juzgarme, así como la opinión pú­blica desapasionada lo hará también en la forma con­veniente. Por lo clemás, si todos los firmantes aplau­<; len la conducta de Cortissoz, sosteniendo que es para tales casos tÍtil la libertad de imprenta, deben conve­nir igualmente en que usando de esa misma libertad me defienda de tan auda7. enemigo y dé á sus escri­tos y á su persona el calificativo que merecen. El partido liberal es consecuente y procede bien, sosteniendo á sus hombres como Cortissoz, á tiempo en que el partido conservador se despedaza y se en­loquece para abrir á su enemigo el camino del poder. Mis amigos políticos debieran tomar nota de esta lec­ción objetiva y pensar seriamente en el porvenir que se nos prepara con la domi nación radical. Lo que pasa no es para hacerme perder la sere­nidad con que siempre he visto y asistido á los deba­tes de la política, ni me hará morir de pesadumbre, porque conozco á fondo la presente situación de la República, sé porqué se me ataca y la importancia que debo dar á lo que produce el odio de partido y el desenfreno de las malas pasiones, motivos que me obligan á no ocuparme más de Cortissoz ni de sus defensores represcntantes de la sanción pública. ¿Cree­rá el partido liberal que se ha olvidado su historia? Un partido revolucionario no puede jamás eje rcer sanción imparcial sobre actos de sus vencedores. N unca he amenazado á nadie ni me gusta em­plear la fuerza para nada; que si así procediera, si­quiera en alguna ocasión, muchos de los que hoy me ofenden quil.á no lo harían con tanto brío. Muchos de mis am igos han querido tomar cuentas á Cortissoz por 1,,,> insultos que me ha prodigado, y á ninguno le h ~rmitido que descienda hasta él. A esto aludía c uando dije en mi hoja c itada que podrían sobreve­nirle malas con,ecuencias por Sil atrevimiento, pues no siempre está uno al corriente de todo lo que pasa, Sí está, pues, muy ,,1 nivel de la presente hora del siglo, el final ele mi publicación anterior. Sin esquivar responsabilidades legales, se me en­contrará siempre en mi puesto, frente al encmigo, aunqlle no para humillarlo y ultrajarlo, como él quie­re ó pretende hacerlo COIl mi humilde persona, cre­yéndose ya cn ejercicio de la soberanía nacional. Bucaramanga, Julio 29 de 1897. J OSÉ SANTOS, IMPRENTA lJE EOUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 49

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 8

Por: | Fecha: 20/02/1858

... DE NUMERO 8. 0 BOGOTA. 11\IPl{.ENTA DE OVALLES l C0.1P .a 185 8. • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J'.as tres preguntas del Gran Federico. desierto a cinco mil hombres con cinco panes, el bueno Federico el grande tenia la costumbre todas las veces del cura ase¡suró que Nuestro ~eñor !esucristo había ali-que se presentaba un nuevo soldado en sus guardias, de · mentado a cmco person.as con cmco mll panes. _ hacerle estas tres preguntas: ¡Cara~ba! csclamo g~avemente el herrador, senor cu· - i, Qué edad tienes~ . Cuánto tiempo hace que estás ra, yo hu b!era hecho lo mJsmo. . , a mi servicio~ ¡, Recíbes tt paga ¡ vestuario como deseas? El pr~drcador ~n roco_ desconcerta~o se prometro tomar . Un jóven frances deseó entrar en la compañía de guar- ~u desqmte: _al ano ~rg_u~~~te tuvo cUJdad_o de contar ex~c· dtas. u buena fiD'ura le hizo admitir inmediatatnente pe- '"am.ente el mtlagro, 1 dtrlJiendose en segu1da al parroqu1a- . 1· lb 1 · · ' no 1nterru ptor 10. no entenc 1a e a eman. Su caprtan le previno que el . _ .. . . ret le ~reguntaria en cuanto le viese, ¡ le recomendó que . I _blen1 se~or herr~dor, le drJo con un aire de tnunfo. aprenchese de memoria en aquella leno-ua las tres respues- t Har!as t~ oh o tanto · . . . . . tas que tenia que dar. Pronto las suPo, i al di a siguiente 1, senor cura_,_ replico. srn t1tubear; hana otro tanto se llegó para preguntarle; pero comenzó por la segunda con los restos del ano antenor. pregunta i le dijo: - i Cuánto tiempo hace que estás a mi servicio 1 - Veintiun años, respondi6 el soldado. . Chocó le al• rei su juventud, que no dejaba presumir hu­biese llevado el mosquete tanto tiempo, i así le dijo con sorpresa: - ¿ Qué edad tienes? -Un año con mucho gusto de V. M. ~Ia:s admirado todavía Federico. esclamó: ' -O tu o yo hemos perdido el juicio. El soldado que tomó estas palabras por la tercera pre­gunta, re pendió con firmeza i aplomo. -El uno i el otro, si no disgusto a V. M. . Hé aquí~ dijo Federico, la primera vez que me he v1sto tratar de loco a la cabeza de mi ejército. El soldado, que había agotado su provision de aleman guardó entónces silencio, i cuando el rei levantándos~ á.cia él ~~ preguntó de nuevo para penetrar aquel mist e· r1o, le diJO en frances que no comprcndia ni una jota de aleman. H.abiéndose echado a reir Federico, le aconsejó que aprendiese la lengua que se hablaba en sus Estados, i lo exhortó con un ai1·e de bondad a cumplir con su deber. :E:l Drama Antiguo. La primera comedia se representó en Até nas, en unta· blado, por Sa~ariano i Dolon, 56'2 años ántes de Cristo ; las de Tercnc1o se representaron por la primera vez 154 años ántes de Cristo ; i la trajedia se representó por pri­mera vez en Aténas en un carro, 535 años ántes de Cris­to; por liéspis, natural de Icaria, ciudad de A ti ca en Gre­cia. En su tietnpo era conducida la trajedia por una ban­da de músicos 1 de danzantes, quienes a la vez que baila­ban, cantaban himnos en alabanza de Baco; i para que estos tuviesen tietnpo de descansar, i los espectadores mas diversion, se introdujo un actor que, a cada dos cantos, re­citaba algun discurso sobre un asunto trájico. El discurso de e~.te actor se llatnaba episodio. Héspis tambien dió ac­tores a la sátira, i Horacjo dice que él dió a luz sus sáti­ras en un carro dese u bierto, en el cual los actores recita· ban sus poemas, con las raras pintorreadas de heces de vi­no, O; egun Suidas, pintadas de albayalde o cerusa i ber­mellon, para in1itar mejor a los sátiros, a quienes se re­presentaba con .... emblantes rojizos, i de color mui subido. Habiendo sido bien recibido el episodio por la jente espec­tadora, Esch y lo introdujo dos actores, i Sófocles añadió un tercero, lo e u al dió a Ja trujedia perfcccion ¡Jor entónces. El tio .Juan i el Cura. En un pueblo de la Alcarria, situado a pocas leguas de Sigüenza, exi "tia aún hace pocos años un rnariscal herra · dor llamndo tio Juan, que muchas veces durante el ser­tnon dirijia observaciones al cura, el cual las acojia con grandísin1a bondad. Un di a, por un error bastante d iver­tido, en lugar de decir que Jesus habia alimentado en el 1 El poder de una botella. El primer sultan que se cree haberse emborrachado es Amurátes IV· La ocasion que dió lugar a esto i el gusto que tomó por el líquido merecen ser referido .... Paseábase un dia por la plaza pública, placer que todos los .sultanes .suelen tener, bajo un ve tido que le disfraza· ba,1 encontro a un hombre del pueblo llamado Dleki-l\1us· taf~, tan ébrio, que se tambaleaba al andar. Era nuevo pa­ra el aquel espectáculo. Preguntó lo que era: le dijeron que era un hombre borracho: i miéntras se hacia esplicar cómo se ponía uno borracho, Bleki-r Iustafá, habiéndose­le acercado sin conocerle, le mandó con un tono inlperio­so que continuase su camino. Sorprendido Amurátes de aquella osadía le respondió: -¡Sabes, miserable, que yo soi el su ltan ! - I yo, respondió el turco, soi Bleki-lVI ustafá : si quie-res venderme a Constantinopla te la compro: tú serás en· tónces M u'"tafá i yo el sul tan. Aumentóse Ja sorpresa de Amurátes, i replicó que con qué pretendia comprar a Constantinopla. -No andemos en razones, porque compraré a Cons­tantinopla i a tí, que no eres mas que el hijo de una es­clava. Sábese que los sultanes nacen de las esclavas del se­rrallo. Par~ció t_an estraño i tan admirable este diálogo al gran señor, 1 sabiendo que en pocas horas volveria a la razon Bleki-n'lustafá, le hizo llevar a su palacio para observar en él lo que resultaría de su trasporte i ver lo que recor­daba su memoria. . Pn'"á~onse aJg~ nas horas; Bleki ·l\i ustafá, a quien ha­blan c~eJado dormtr en un cuarto . dorado, se despertó i mostro mucho asombro del estado tlugar en que se halla­ba. Contáronle su aventura i Ja promesa que habia he­~ ho al sultan. 1\cometióJe un terrible temblor, porque no 1gn o.ra.ba el. carácter cruel_ de A m nrátes i se e reyó ya en s~1 phc1o; s1~embargo, habiendo a pelado a toda su presen­Cia de espíntn para buscar un espediente que le evitase la muerte, tomó el partido de finjir que se hallaba lleno de terror i que si no le daban vi u o para reanünarse iba a , e pirar. Sus guardas, que temieron en efecto no se les 1nuriese ántes de ser pr sentado al ernperador, le hicieron traer una botella de vino, de la que aparentó traD'ar a]o-u-b . d ..., t> nos sor os para tener oca~Ion e guardarla bajo sus vesti-dos. Lleváronle delante del etnperador, que recordándole su oferta, le exiji6 nb'"'olntatnente el valor de Constanti­nopla, corno se babia cotnprometiclo. El pobre turco sacó su botella. -¡Oh, ernperndor! respondió, he aquí lo que rn e hubie­ra hecho cotnprar a Constantinopla; i si poseyeses Ja ri­queza que yo gozaba entónces te pareeeria preferible a la n1onarquía d ;11 unirerso. Preguntó Amurátes cómo podría ser eso. -No se necesita mas, dijo el borracho, que traaar este divino licor. b • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ; • _,...... ___ __ ueriendo el emperador probarlo por c~riosidad,c.l cfec- hombre, dijo S. E. Ola! gritó a uno de sus pajes· haz tose sintió mui pronto en su cabeza; que Jamas h~bta per- lo que pida rse bu en hombre, pero dale suave. · ' cibido los vapores del vino. Púso e su humor mu1 alegre El pescador se desnudó i el paje se preparó a ejecutar i todos sus ~entidos se entregaron a la alegría i creyó que las órdenes de u amo. todos los encantos de su corona no igualaban a su situacion. Ahora, amigo, dijo el pescador, lleva bien la cuenta Siguió bebiendo; pero habiendo llegado al periodo de~~ porque te prevengo que no quiero ni un golpe mas de lo~ embriaguez cayó en un profundo sueño Jel que no volvto debidos. sino con un gran dolor de cabeza. Todos se quedaron atónitos miP,ntras se ejecutaba ]a El dolor de e.Je nuevo estado le hizo olvidar el placer operacion . .. .t\.1 fin cuando el ejecutor le habia dado el que le habia producido. Hizo llamar a Bleki-IYiustafá a qnincuajésimo palo, Alto! gritó el pescador, ya he re· quien se quejó de aquel o-ran dolor. FJste, a qu1en la es- cibido toda mi parte del precio. periencia daba muchas luces, cotnprometió s~ vida a que Tu parte? pregunt~ el Marques, qué quieres decir desapareceria en el acto el dolor a Amura tes 1 no Je ofr~· con eso? cia otro remedio sino el de volver a comenzar a beber vt- Vaya! Debcis saber que tengo un socio en este ne· no. Consintió en ello el sultan, vol vieron sus alegrías i se gocio, Eccellenzfb. He empeñado mi palabra de que le to· disipó su mal. rran encantado quedó de su descubritnien · caria la mitad de lo que me diesen; i se me antoja que to que continuó usándolo todo ul resto de sus dias sin de- su Ectellenza se persuadirá dentro de poco de que seria jar uno solo de embriagar e. una lástima robarle ni un solo palo. Belki-1;Justafá fué su consejero privado! i le tuvo siem- I querrás decirme, amigo, quién es tu socio? pre al lado de su per~ona para tr incar con él. A su muer- Es .el portero, señor, que cuida la puer t a pr incipal te le hizo enterrar con mucha pompa en una bodega en del palacio de V. E. Me reusaba la entrada a mé nos de medio de toneles i declaró que en lo sucesivo no había ; que le diese la n1itad de Jo que yo lograse por el pescado. vuelto a t~ner un 'solo dia feliz desde que habia perdido Oh, oh! csclamó cll\1arques ron1piendo en risa, vi - aquel hábil maestro aque l h áb il oficial i conseje ro. ve Dios, que tendrá doblado lo que pide a manos llenas. ' I trn yendo al portero dos pajes lo desnudaron i le die-llstratajema. LAFONT4rNE te nia la costumbre de tomar todas las tar· des una manzana cocida. Un dia salió dejando su man­zana sobre la chime nea; i, mién tr as estuvo fuera, entró en el cua r to uno de s us a migos q u e a l ver la manzana se la comió. De vutlta "' Lafontaine, echó de tnénos su manza­na, sospechó lo que habia pasado i esclan1ó finjiendo una g rande emocion : - Qué se ha h echo, Dios mio, la man­zana q ue dejé ar¡uí? - No sé, cont es tó el otro. - Me alegro de oirlo, porque le habia puesto arsénico para matar rato- ' nes. - P obre de mí! estoi enve nenado! - esclamó el ami­go con la tnayor al~rma; pronto ! mande U. buscar un médico!- Amigo, dijo Lafontaine, tranquilícese U; aho­ra que me acuerdo, no le puse ningun ars~nico esta vez; pe r o me pesa de que haya sido necesaria una mentira pa­r a descubrir la ve r dad. • El socio comanditario. ron una tanda hasta dejarlo beatificado como un segundo San Bartolomé. El Marques mandó en seguida asu ma ­yordomo gue pagase al pescador veinte libras esterlinas i le manifestó que viniese todos los años por la misma su ­ma en recompensa del servicio amistoso que le b abia prestado. El a l guacil bien recibido. Preguntaban a un alguacil a quien habían mandado a hacer una ejecusion a una casa de campo , cómo lo habian recibido. 1ui bien, respondió, me han querido hacer co mer. Rabian soltado contra é l dos enormes álanos, que estu · vieron a punto de devorarle . La botella. A un hombre mui alegre que se hallaba comiendo a la mesa de un gran señor, le hizo ~ervir este a los postres una botella de un vino precioso, del que no cesaba de ala­bar sus buenas cual ida des, i sobre todo, la edad. -1 bien iqué tal encuentra U. la botella, amjgo? le di­jo e] amo de la casa. -A fe mia, caballero, dijo el otro, que la encuentro mui pequeña para la edad que tiene. Un Marques i tal iano h ab ia convidado para una g ra n fiesta a toda )a nobleza de su vec indad, i por lo tanto ha­bia encargado todos los rega los de l a estacion. Algunos con vidados habian 11egado ya para hacer con anticipacion sus c umplidos a S. E, cu a ndo el mayo rdomo entró pre­cipitadamente e n la sa la. - Monseñor, dijo, ah í abajo está el pescador mas estra- Mala costumbre. or dinario que trae uno de los mejorrs pescados que a mi Sr. Editor del" KJLickerbocke1· Magazine ." lVI ui señor ente nder hai en Italia; pero pide por é l un precio 1 • • • • mio. lVIe tomo la libertad de llamar la atencion de U. -No te pares en precio, esclamó el Marques, págale ~ ácia un asunto que, aunque se con idera como una chanza en el ar.to. de buen gusto, me ha causado mucha incomodidad j gas- - Lo habria hecho, E ccellenza, pr ro no quiere dinero. tos. !\le refiero nl cambio de sombreros que se hace en los - t Pnes qué quie re ese hon1bre? bailes i soirées. I-lai ciertos jóvenes que con~ideran las . Cien palos en las espa ldas desnudas, Eccellenza, i rennione~ elegantes corno sitnple oportunidad para cam-dlce que no rebajarél ni u n solo palo. biar sus son1breros viejos. o hace mucho que asis t í a 'l'odos bajaron inmed ia ta me nt e pa ra ver a un pescado r un baile privado con un somb rero nuevo , i cuando lo tan raro. pedí al despedirme, el criado me dijo con risa sardónica - Elermoso pescado ! esc la mó e l Marques. Que pi- que los sombreros nuevos se habian marchado hacia tne-des, a m igo 1 1.'e paga ré a l mome nt o. di a hora, 1 que solo quedaban los de terce r órdcn. Vjme - Ni un centavo E cce ll en za, no quie ro dine ro. Si qne- pues obligado a ponerme lo que encontré. Creo seño r edi­r eis mi pescado me. manda r ~ i s, da r cien palos sob re las es- tor, que lns señoras harían perfectamente en pdner en u~ pal das desnudas; s1 uo, me 1re a otra pa rt e a venderlo. esquela de convite: "Se prohibe en toda forma catnbiar -Antes que pe rde r e l pesc ado , se le dará gusto a este chales i sotnbreros., Soi de U. &. W. lRviNG . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Se sup]ica por segunda vez a los suscritores a la BIBLIOTECA que no hayan pagado el trimestre, que se sirvan hacerlo al repartidor, o en la ajencia, portales de Ar.ruhla, nUmero veintiocho, o en la oficina de esta imprenta . • • Ovalles i Compañía ofrecen en venta a cualquiera de los Estados de la R epública, o al particular o particulares gue 1~ q~isier~n una irnprenta surtida d~ .~~do a todo, i con una mngnífica prensa de hi rro, norteamericana, fabrica de R. I-l oe & C.a Pu eden diriJirseles propuestas por el correo, o r econ1endar a alguien en esta ciudad para entender e con ellos. La venta se hará de contado o a plazos, segun \a ga­rantía que se ofrezca. • \ ' Este periódico consta de 8 pájinas en cuarto n1ayor a dos columnas, i fortna una serie ind efinida de totnos anuales de 400 pájinas. Su edicion es esmerada. - Consagrada la BIBLIO'rECA DE SE ORIT AS al recreo e instruccion de ]as dan1as neograna-dinas, no contiene mas que artí c ulos de an1ena literatura, versos, biografías, juicios críticos, co tu1nbres, n1odas, revistas de teatro i conciertos, novelas i descubrimientos. Tan1bien entresaca de los peri ódicos las principales producciones literarias , i les da cabida en su colurnnas. CONDICIONES DE SUSCRICION: La suscricion a la BIBLIOTECA DE SEÑORITAS será anual, pero el pago de ella puede hacerse por tritnes tres, a razon de 2 fuerte ~ anticipados el trim es tre. La suscricion puede hacerse en cualquier época del año, pero impritniéndose un número de terminado de ejemplares para forn1ar otro igual de tomos, habrá que tomar siempre lo " nún1 e ro s pubhcados, en1peza ndo desde enero próximo anterior, por lo tnénos. S e suscribe en ]a imprenta de ÜVALLY.: '"' 1 Co;\TPA ~I.\, cas a que fué del parque i en l os portales de Arrubla, número 28. En los Estado , en las ajencias que se indican. Las cartas de los particulares pidiendo ~u~criciones, se diri juán francas de porte a ÜVALLE · 1 Coi\tP AXÍA-Bogotá. La en1presa no ha on1itido gasto alguno para hacer de la BIBJ...~IOTECA una obra digna del país , i para darle un carácter de pertnanencia i duracion , que, por desgracia, no han tenido hasta ahora aquí lo periódicos literarios. Por fortuna el presente está encoanendado a las damas, quienes, esta1nos segu­ro , le darán larga vida i honor. Antbalema ..•.... . A.,tl ioq u ia . ...... . Ban anqu i!la •.... B ·ucara nta ttga ... . Bur;a .... . ...... . ('a t -z.. •...•....•••• Ca ,-taje na •.. . ...• Cúcut n ......... . Guád nas .... .... . R oHdll ..... •.....• !b agué ......... · · ]~'[e d elf i,t •..•....• "iliom¡J08 ••••• • • • • • Clen1ente Nieto. Ant o~ t io Correa. Arí..., tide ::, \ oig t. J acobo D. J 61ncz . An el n1 o R. Delgado. Ce n on F. Lé1nu~. J o a q u in F. ' ' él e z. n amon Serrano. José l\1. Aco~ta . Fr anci~co 1\ 1 urillo. l\Ianu el J. Rodrí!.!uez. Lui s l\ l. Co rre n. ­Julian Ponce. .lllo11iquirá ••... • •• Policarpo OJa rte. llforc110 • ••••••••• J ~nacio Várgas. 1 rciva ........ •... hatnon Pedreros. Ocañ a •.......... Jo é de J. lloyo · 4 Paltna .. .•...•... H uperto Anz ola . PatnJJlona •... •.•. Felipe Zapa ta . }Ja 11U1ná • • . • • • • • • C[ulo l. Aro se 1nena. l)tedecucsta •..... . Leonida OrbPgozo. P opayan •....•. .. Julio . '7 e la~co. Puri(t.cacioJ z ••..•. 1 iarcelo Bárn os . Jli ohacha •....•... l\loLfs ~á la . l~i o ,t egro •.....•.. Prudencio árdcnas. 1 olda11 illo. . . . • . . • Fe 1m in Belt ran. • Sa?1Jil ••.• •.•••• •• ..: n'IJta? tder •.•..••• . R osa de Vücrbo. So alá •.•. ••..••.. • acorro • ....••..•• ~ •..-Oga'lllOSO •••••••• J.;! 0 11 son. • . . . • • . . • . . /tl .1. nn¡a ••...•...•. ba té . .......... . Jlélc:: •....•.••.• J ~tila vir¡a ....•..• Z . aJJQtoca .•.•. •..• Z i oao 1t irá ••... .•. - Lino R atn írez. l\~anuel1\.. 'I'eHo . 'l ilnot~o 11 onseca. Javier Corredor. A rango i Co mpañía Fídolo González. .l o~é l. Berna l. H otnan l\1 endoza Ra1non Clavijo. Aquilino }larra. Fructuoso TruJillo1 Góntez, Márque ~ 1 • A1nbrosio G onzá.Jez e • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 36

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 36

Por: | Fecha: 04/07/1897

,{{I~ 's le\ ... , ( . , .... ..... 'L ,:p- :fl3isemanario ~oIíticOt jLiterario ~ 1Rotidoso ~ AÑo J.-SERIE n. } Bogutá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), dOlllingo 4 de Julio de 1897. { NÚMERO 36 "1Bogotá" DIl1EC'l'OH., Eouaroo 'Espinosa 15uzmán. AD~rrNISTK\DOR , Dirección telegráfica: Bocald.-.:\partado de correos número 259. OFIClfliA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 5i6. CON'D:J:C:J:ON'ES Saldrá:í. luz toeloo;; los jueves y rloming:)~. En Colombia, !'u",cripl:1Ón ndelantíl.da ([')0 :1t1ll1cros) . .•.. $ 4 .. Una s~ric (25 nlí'11'.!;~}3) ••••••. ____ ••••••. , .• En el Exterior (100 nÚI1lt:IOS}. __ ___ .•••••••• . "0" •• __ • 5 .. Una serie (25 Illímeros). ___ ...... _ ,_ .. ___ o 1 25 NlÍOIero suelto, el día de la salida del periól!i¡;o. __ . _. ___ .• . 05 Número Oltra ... ado ..• _._ .. _ . . . _ . ... ___ . __ __ _ .. " •. _ .. _ ..•• 10 ~~~~rLlilli,~:(.11~:;h~I~~I~~~na:~~ ~ ~ ~ ~ ~::::~ ~:~~:~ ~ ~::: ~~ ~ : ~ ~ ~~: ~~ ~. Annnt:Íos. f.lrllla común ....•...... _ .... ~ ... o 0.0 .... ~~~ ••• 01 1\'0 ~c tlt::vuelvt:n ori~¡nale~. Los señlJre.i J\gt:lllC:; tienen dercchú .li 10 por 100 ¡]c lo que re· cauden. CU:1n,lo se hnya contr;¡ladn Ja puhlicación rlc UlI comnnicJc1o, le· mitido, alluncio, et/;., no se devolverá su valor, ni p~ute t!(' él, aun cuando su dUl:ilo n:)o,lif~lva In COlllrnrio. Toda corn:,spondt::llda debe dirigirse al Administrador. l.7 P.lg0S adclant.ldos. IT1¡\'ER¿! "'10 DE CORREOS PACIFIco.-I.legn los lunes á las 4 p. m., y ~ale los lI1:1rtes :í las 2 p. 111. /~lrr(}m¡",' rn!.-Jla~, do.:o en cnda mes: llegan c-13 yel 1St y <.nlen el lo r el 25 á LIs 6 a. 111. OccIDE:\TE.·-LlelP los tune, á las JO a. m., y s:de lo!' 1ll.lrtl:S ;1 las 3 p. 1l1. l~l1C(llllit:/l(!as.-Llt.·!!.a los IESCHACON, calle 12, número 206, arriba del Pas{/je Hcmá1/dez. También se acaba de ab rir Iln gran surtido de útiles de escrito rio y de dibujo. Se timbra papel á precios sumamente bajos. Quedan unos pocos ejemplares de esq uelctos para rcclamos á la ] unta de Catastro. 22 POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio López en su almacén de fierro. Parque ele los Mártires. 20 SE VENDE un potrero situado abajo de 8an Diego. Húblese con el doctor Eladio Gutiérrez. PIANO Se alquila uno. Carrera IO, número 427 C. ------ EN LA ENCUADERNACION de Eugenio Pardo, calle 12, nú­meros 170 y i 72, se bacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. 1\1 ateriales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-19 SIN MUJER se quedarán los que dej en de ir al Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián, á proveerse de un lindo mobiliario de sala. 20-7 CÉSAR E. BRAVO v A:t¡c:;.EL ESPINOSA ABUGADOS y AGENTES Se encargan de todo negocio relaeionado co 1 su profesióll, an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos. Carrera 8:, numero mero 21t:l. 473, apartado nú- E UGE~IO 1.0PEZ, en ~u 11111l~'cén de fierro frente á la pib del -. P ..! fCIUC ele /0"" .\I:'lrtires, acen Norte, da loolns lus dato::; sebre hornIllas y !-.i~tema de calt!ntar t::~turdS para c'lfé. Tiene los m:1tt:riales d~ riel rtl flet:f:S3tios para C ... tIlS cstnhlecimientos. Tlell'~ de vent,'\ 11':1"iche ... d.: 1l11t:V() !'i~tcll\a. maza l1layal~ra girlno­rin y eje fij). lo r¡lle f,\cilit:l la :1l'lic'-I.ción de b rUer7a, r¡u~ e ... de la ter~ cera parle de la r¡ue se empIca en tr:lll1ches de igual tamnfio, y un completo ~urtido de fi~rro lll~\leable y f'.llldido. lJd maleable tiene (n lámina ele:: V('Iríos grlIC!-OC;. E:.;ta en capacidad de atcnder cnalquier pedido de ohras de fierro, lae; que dirige personnlmente: en la F arerL,,- de La Pradera. 27 LA lJERFU:\TER[t\ que venrle ratiño & C~ en su alnl1.cén.de la 3'" Calle Real, es (:e lo mejor y más ha rato que hay en la cmelad. Se 'IHWtlc gar,lIIlizat!a. 20- 14 SE VEXDEN cualro best:as huenas de silla, (los escopetas finas de cacería y un bote. En la primera Calle Florián, número 343 se da razbo. 20 EM PLASTOS POROSOS.-Rest,urador para el ca helio y la har­ha. Velolltina rlllh.ima á precios s in competencia en la Farmac~21 Normal de Bogotá. Calle J2, números 222 B Y 222 e, abajO del Pasaje llf!rlldlldez . LA M li]ER, DE BOGOTÁ.-Este periódico hisemanario, lite­r: lrio, noticioso y moralista., necesIta más. ~g~nte~ del l~ello sexo en las pohlacitUles do CundlOamarca. Dirigirse al Director de La /lfu/er, sefio r Fernand.,) A. Romero. [ O EDICTO E~IPLAZATOR!O El Jl/ez 5~ dd Circuito de Bo.t;'olrf, Por el presente cita, llama y emplaza á todtls les r¡ue se crea.n con derecho {t la gualda t:'1l prollledad!le la l1ll'nor !\1agddlc:na Riañ" RlIiz, ]1:110\ \Iue: dentro e1el término de treinta días. cllntddll:; desde hoy, se j,resellten por sí Ó p(lr medio deapoflt:rado ií. h:'tccrlo valer. Se advier· te que ~i a .... ¡ lo hkit::r~ll, se ,es ollá y admini ... trará la jllqicia r¡ue les a!-i"l<\, y de Iv contrario, surrirán lus perjlllciu::i á que haya lugar liegún la ley. y p:lra 1,)" cft!cIO'i expresndos, se fij-¡ el pre!;ente en un lugar pú~ hIieo dc la St:crctalÍJ., huy \·ein li ... éis d~ Mayo de mil ochucielltos no· veuta y ~iete. El J uoz, El Secretario, Carlos Garci l C. Es eopi:1.- gngOl:l, ~Iayo veiutiuuevc de mil ochocientos noventa y siete. -.1:.1 .secr~lario. Carlos C,uda G. Reyes en Barranquilla! Gran surtido de mercancías inglesas y francesas, á precios sin competencia, en el Pasaje Gómez, 5.' Calle de Florián. 20-7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL ANTONIO CARO Y RAFAEL REYES CANDIDATOS, RESPECTIVAMENTE. PARA PRESlDEN1'E y VJCEPRESIDENTE DE I,A REPUB'LICA EN EL PERioDO CONSTITU(;IONAL DE .,898 Á '904 "~.O'g.otá" CONTRADICCIONES Llamamos la atención de nuestros lectores :í los dos importantes documen­tos que yerán en seguida. Es el uno un telegrama dirigido por pcrsona autorizada, huésped hoy del señor D. Jorge Holguín, á un su intimo amigo de esta ciudad; y el otro es una sugestiya publicación que, en hoja suelta, se acaba de hacer en San Gil, por dos respetables nacionalistas, de COII­ceptos anteriores de D. Carlos Calderón Reyes, cuando este antiguo independien­te no había perdido la fe en los principios de su partido. Lamc:ntase el señor Holguín de que una gloriosa agrupaClOl1 política, ú la cual él debe la mayor parte de su notorie­dad en la Reptíblica, pueda 0reerlo capaz de haherla insultado gratuitamente; y en cambio, los independientes están per­suadidos de que todos los que quieren sentar sus reales en el campo de los his­tóricos, tienen que principiar por cubrir de ignominia ú los que, primitiyos ámigos del doctor Núfíez, supieron sacar al país de los horrores de una anarquía despótica. Cuanto:í la hoja suelta de San Gil, ella nos "iene (t recordar que el sefior Carlos Calderón Reyes, así como D. Clí­maco Calderón, por ~l hecho ele ser inde­pendientes, cargaron, en tiempo no lejano, con toda la contumelia rgano~ de la voluntad gellt!rfll, yrt. pocHa decinw que estaba en víspera!' ele rcener en el réRimen arllitmrio ,. ll. L )10" \. (Me_'\icano). En momentos en que se debate en nuestro país, con solicitud y cuidado, la caneJidatura para la Pre- "J;jOGOTA"-Julio 4- de .1897. sidencia y Vicepresidencia de la República por los amigos del partido nacional, y con demasiado calor por algunos órganos de la prensa denominada oposi­cionista, nos permitimos recordar al público los si­guientes s:gnificativos párrafos ue una carta que se publicó en el número 400 de La Nación, de Bogotá, y que leerán con meditación y gusto tOLlos los que se interesen por la tranquilidad y bienestar de nuestra desgraciada Colombia, la que exige de sus hijos cor­dura y patriotismo. L os párrafos aludidos dicen así: It SCJatá, Julio 30 de 1889. " Señor .Iactor Julio E. Pérez.-llogotá. " Muchas veces se separa de un partido un gru­po eJe hombres respetables por sus servicies ó sus ta­lentos, anúnciase la disolución, hácense los más si­niestros vaticinios, y . ... nada suceue. En un eclipse de sol tampoco dejan de girar los planetas. Y porque donde está el programa, está el partido, sean cuales fueren los claros que la inconsecuencia haya dejado en las filas. • " ........ La Constitución actual es obra eJe in-elependientes y conservadores, y fueron quizá aqué. llos quienes hicieron más violencia, por decirlo así, para romper la cerradura formidable de la Constitu­ción ele Rionegro. Esa aliaIlza de comunes esfuerzos es lo que se llamó el partido nacional, desde las pri­meras victorias en los campamentos, como expresión de las fuerzas que se asociaban para obtener la abro­gación de la Constitución de 63 . Esa es la razón de los vínculos que ligan al elemento independiente con la Constitución y lo han ligado al partido conservador. " Su amigo, siempre afectísimo, " CAI{LOS CALDERÓN R," Corresponde, por tanto, en la presente lucha eleccionaria, oír la voz autorizada que en no lejanos días salía en defensa ele los fueros de un partido glo­rioso, que ha sabido defender la Religión, la Patria y la Familia. No sin razón uecÍa el mismo señor Calderón Re­yes: "y sobre todo, tengo hoy, como si,~mpre he tenido, la convicción de que en donde los indepen­dientes están. allí está la justicia, y que ese partido nació para conciliar las exageraciones y corregir los extravíos, como asi lo á las creencias que miran más por la R epú blica que por la secta, etc." Que vengan á nuestro campamento todos los hombres de buena voluntad que, deseando apartarse de la senda trazada por las exageraciones, quieran ayudarnos á sostener y defender con lealtad y buena fe esta obra tan combatida pero tan formidable, que se lIama.la Regeneración. San Gil, Junio 24 de 1897. CLODOVEO V ALDERRAMA.- J OSÉ C. MELÉNDEZ. GOBERNACION DE CUNDINAMARCA El Poder Ejecutivo, inspirado en los más sanos y elevados sentimientos de patriotismo, acaba de nombrar al señor doctor D. Rafael Pinto V .. Gobernador de este Departamento, que parecía separado de la línea administrati­va, ó más bien dicho, que trataba de marchar á su albedrío por sp.nda distinta de la señalada por el deber. Los hombres que trabajan por fecundizar el árbol de la paz, á cuya sombra crecen el bien­estélr y las I'irtudes sociales, han aplaudido la inauguración del nuevo Gobierno departamen­tal; sólo los eternos enemigos del reposo pú­blico, los que beben ideas en el anarquismo, los que anhelan la revolución para satisfacer sus in stintos perversos, levantan yaces de pro­testa y. con fundiendo la libertad con el liber­linaj e, St· quejan de despotismo, de abusos au­toritarios y de imposiciones militares. El Gobierno ha dado amplias gara ntías á , todos los ciudadanos; ha visto con desprecio I que la prensa aparezca en público, insultando á la autoridad; ha cedido amplia estera ;í los li ­diadores para la discusión de candidatos; ha garantizado. finalmente, las libertades públicas bien comprendidas, )' la pureza del sufragio; pero la bondad del Gobierno, fundado por la fuerza del derecho, y teniendo en sus manos el derecho ele la fu erza y una mayoría abrumado­ra de sim~atizadores, no puede llegar hasta permitir el naufragio de la paz r con él la pér· dida total de l de poder equipararme á tan insignes ciudauanos, sí os prometo consagrar toda mi buena voluntad al me­joramiento y adelanto de la Administración pública y, en suma, de todos 105 intereses confiados á mi guarda, teniendo por norma el respeto á la ley, que resume para un gobernante el cumplimiento de su de­ber. Ajeno á toda exageración de partido y á las ar­dientes luchas políticas que desgraciadamente se han empeñado, con motivo del debate electoral, creo po­der prometeros completa serenidad ue espíritu é im­parcialidad en la aplicación de la ley, circunstancia á que probablemente he debido la honrosa cuanto es­pontánea distinción hecha en mí por rl Excelentísimo señor Vicepresidente. Haré, por tanto, efectivos todos los derechos ejercitados dentro de la ley; pero también aplicaré ésta inexorablemente á todos los que se extralimiten en el ejercicio de esos mismos derechos, ó abusen de ellos. La promesa que acabu ue prestar ante el Hono­rable Tribunal de Cunuinamarca, al tomar posesión del destino de Gobernauor, me liga irrevocablemente á los más caros intereses de los cundinamarqueses, los cuales es mi ánimo amparar y fomentar en cuanto los recursos y las circunstancias lo hagan posible, ponien­do, en primer término, cuidado muy especial en tina conveniente economía de gastos, y en la pureza del manejo de la Hacienda pública. . ronciudadanos! os excito para que, dando en las ac les difíciles circunstancias, el mismo ejemplo de amor á la paz y respeto á la ley que habéis dado en otras ocasiones, no rehuséis vuestro valioso apoyo á la administración que hoy se inaugura en (.1 Depar­tamento, é imploro con íntima sinceridad la protección Divina para que pueda yo corresponder dignamente á cuanto debéis prometeros de todo mandatario justo y honrado. Bogotá. Julio I~ de 1897. RA¡"A~~L PINTO V. DECRETO NUMERO 194 DE 1897 ( l~ DE JULIO), por t:I cual St:' nombran Secretarios para lo~ Dt!:-.pachus de Gobierno, Hacienda é Inslrucción Públic'a El Gobernador del DcpartalllfJllto de Cundilla1/larca DECJ{ETA: Artículo único. Nómbrase á los señores General. ] Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Isaías Luján, doctor Alfon~o Delgado y D. José Rivas Groot, en propiedad, Secretarios de Gobierno, Ha­cienda é Instrucción Plíblica, respectivamente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á I? de Julio de 1897. RAFAEL PINTO V. EL DECRETO SOBRE ADMINISTRACIÓN IJ,: L \ RENTA DE CIGARRILLOS 11 Ofrecimos ell nuestro artÍcu lo anterior de­mostrar que el sistema de administración de la "enta de cigarri Ilos establecido por el Decreto l1Iím ero 2.5, (Ye fecha 2G de Mayo último, er; ventajosísirno para el Gobierno, comp~lrado con los sistel1las de adlllillistraci(íu empleado,; hasta ailOrfr, v valllos ~í dar esa demostración. Eí monopolio principió ¡i ejercers'~ en el mes de Octubre de 1893. Desde esa época has­ta el último de Diciemhre del año próximo pa­sado, ellllovil1l icnto de la renta ha sido el si­guiente: Cigarrillos vendidos en los tres últimos meses del año de 1893, gruesas 1,124. Producto bruto .. $ 25,852 Año de 189+ 19,877, 494,33' Año de 1895 26,435, 663,126 Año ele 1896 25,818. 804,751 Totales: Gasto~. Valor Je los cio-anillos eompmdos:í. los co­merciantes del paí." al establecerse la renta, pa­gados en libranzas. . ..' '. $ 855, 717 17~ lntel"(.!s('s de t'sta suma, compu dos al 4 por lOO, tél'- millO llH'dio... .......... 34,288 70 Valor di! In picadura. pe­dida ;Í Pedi'(J J\. EstanilJo, desde 1893, oro espaiíol, $ 1 ií~,4~5-90, al : :},) !Jor 100.. 358,200 84 Valor de los eigarrillos pe­didos al mismo y Ilep;ados á los almacenes antes de final izar el año de189G, oro español, $ 144,216-38, al 1:\'") por 100. _ 338,908 49 Valor de los ci .. ·:\ rl'illos pe­didos ¡í Pl'Udencio Rabell, oro espaiíol, $ 20,816-58, al 135 por 100 . ... ..... _ ......... _ '48,91896 Valor de los cigalTillos pedidos :í. Fould & e:, fmncos, 123,141-62, al 140 por 100 .. _ 59,107 97 Valor del papcl para ciga­rrillos pedido á Antonio Llo­vell, 01'0 español, $ 24,879-10, al 135 por 100 ... _ ... ,...... 58,465 88 Valor de las m:l1'Cjuillas pe-didas ,í Antonio Izquierdo. _. _ _ 44,840 50 ., E.laboraciríll ( aproxima· cIOn) - .. ____ . . _ ... _. _. _. _ _ 57,370 4,9~ Sueldos, o, Luis Tom'Ís Fallan, Al· berto Borela Tanco, Miguel Navia y J osé L. Camacho, quienes ya han ini,;iatlo con acti"idad los t rabajos confia­dos á su in tel igencia y patrioti,mo. Estam¡)ill as.-La D irección General de Correos ele la República del Perú ha decretaclo una emisión de estampillas de t res clases para conmemorar la fundación de la Casa Nacional de Correos. Aniversario.-Hoy hace ciento veinti ún años q ue se co nsolinó d efiniti vamente la innependencia ne la Gran R epúbli ca americar,a. Con es te motivo el señor J acobo S'eeper, actual Enca rga,lo de Negocios, recibirá i sus a migos e n la L egació n, e ntre 2 y 5 p. m. La Direcció n de BOGOTÁ, saluda al Gran pueblo ame­r icano en esa gloriosa fecha . Notahle prodllc ei6n.-E I número 8~ ele La Vuz de Buliz'ar trae un luminoso a r t íc ulo t itulado: Nu desfiguremos Itt .f.listllria, q ue comhate nigna y a irosamente los conceptos emi ti rlos por El COI/servador de Cartagena, sobre e l señor Caro. Tal artícu lo r~ve l a rectitud de crite­rio, tino}' patr>tismo dig nos de aplauso. y como ved10S retratado en es:!s líneas al p;allarrlo es­cri tor público señor O. Marcial Bl:J.nco, enviamos á él n uestra caluros'!. voz de fel icitació n. ]-[o n 'o l'O !'lO aeoll t,eP-i lll i e n to.- Profunclo es­tupor callsfÍ en C,trt"gena el choque de dos trenes ocurrido el dia 4 del mes pasado, frente al nuevo editicio de la l'lanta eléctrica. El tren de la Machina quedó completamente . ¡estruí­do y los pas;tj eros que ocupaban el otro se salvaron mila­grosamente. Notab le desp-uhrilui e u to. - Profund,\ sensa­ción causó al Congreso de Ciru gia re unirlo en Berlín la lectura de un memorial prese ntado por el profe<;or Rehe, rle Francfllrt , en el cual demuestra, citando casos anterio­res, que las heridas causaclas en el corazón son perfecta­mente curables. " La UlIi6 n ." - Por oh'irlo habíamos dejarlo de saludar el importante peririrlico que con este títu lo rl irigen en Zipaquirá los señores Leoni(las Rorlríguez y Gonzalo García Herreros, jóvenes de honrosos precedentes, rlotados de virtudes y talento. La Ullióu sostiene con entusiasmo los candidaturas Caro-Reyes y juzgamos que su labor ha­brá ele contribuír eficazmente a l triunfo de ellas. Salunamos ese periódico, en cuyas culumnas brilla el patriotislllo, )' le rlc1;eamos larga y próspera existencia. JlIl'tida.-EI Poder Ejecutivo ha pensiona(lo á la señora 1)" ~1ercedes .\yah ce Gamboa, madre del malo· grado General Gamboa, con la suma de cien pesos meno 5uales, p,'gadcros ele los f'''Hlns del I\fontepio Militar. i\plaudimoi; tan merecida recolllpensa. CUllIité p¡·(Ivineial.-El ele Valle de Up~r est;Í compuesto de los seilOres doctor .Jnan 11. l',lvajeall C., D . Juan F. Van Strahlen y 1). l\[oisc, T. l\lartinel, honora­bles miembro, dcl parti,lo nacional. Elniliu Z"l;~.-Lc JtJllmal de Pans, nos anuncia que este eminente hombre visitará dentro dI! poco, actllll­pañ;¡ do de 511 esposa , algunas de 1,1S RepúlJlicas surameri­canas. A su regreso él la capital francesa publicará una sene de novelJs con el título de l-es "'apes d'uu vieil hOI/l­lile a/t 1/0111'C,lIt mOl/dc. FClItÍlllCIlO.-Un hombre, á quien le (¡dta la lengua, el maxilar Inf-"ior. los hral.Os, 1" piernas)' que sin embar­go hablo, culta, to"a instcum-,nto; de cuerda, dispara ilr­mas de fuego, e lhebr,l af!ujas y ejecuta asombrosos movi­lIlientos de agd,,!,ul, 5-' eX:1lbe en d Teatro de Tunja. PéS;lllle.-Hace algunos días que falle:ió en {'ar­tagena el sCli"r D. Julio S.lntodollllngrl, caballero ele exce­lentes cualidades, 'lue consagró la mayor parle de su vida á las (,lenos del Comercio, donde selltó merecida fama de probidad é inteligc;.cia. Paz á S11 tumba. O!'lcal' Wi \lIc.- Este célebre literato)' dramaturgo, que había sidl) c:onden~'¡o á trabJjos forzosos en 1ngbte rra por el dclito de ch lI/!,lge, fue puesto en libertad y mar­chó para Florenc ia (Italia). "El Hayo X ."-No siempre sa le lo que se espera y aun hay casos en que sucede lo que debe suceder. Cuando D. Casimiro de la Earra, á quien Dios guar­de, se cansó de vivir enteramente al fijo y apartando sus mirarlas de los Padres de la Patria, r.e rllo á la empresa de ungl rse period ista; nad ie extra ñó q ue cubri e ra s u me rcan­d, l con ton mis te rioso nombre como el de los layos de R oentge n, y hoy, c ua ndo bajo tnl ba ndera res ul tan maravi­llas, tampoco es caso de sorprende rse nadie. E n El R ayo X puede encont rarse cuanto permita la bondad de Dios, q ue poco Inás se [,reocupa con 1, tul­tic ia h umana, pero esto nada tie ne de ra ro ni de ma lo y antes bien, rerl undará sólo en:([¡stracción del pú blico lecto r. :\0 es, pues, por censurar ra reZ:l a lguna de las rie l ca· lega, por lo que nos damos el gusto rle refer irnos á él, es sólo para ll amar la a tención a l conj unto d e ellas y acon ­seja r á nues tros pocos lecto res q ue no ol viden co mprar El R rI)'o X , pues su ol vido envuelve el castigo de no gustar sabrosos y sazonados platos. N o miserables c inco centavos, sin o muchísimo más y pagado en oro, vale el placer ele dar con pirrafos como éste: " ..... _ El tronro de un hombre horriblemente mu­tilado! Los labIOS plegados por la última y angustiosa sonrisa de la muerte! Los ojos de par en par dilatados por lafiel)fe~n QUIén hahía de pensarlo! Un tronco, que por i:UpUCS­to no es de rub!e sino ele carne humana, con ojos y con labios! y no (ljtls inm"viles y flÍo~, sino ndotados por la fie ­lnc, catód,ca seguramente, que dt.::b~ intlll111r el ITIlltllado tronco! Y no labios como los de cualquiera calJeza de muerto, sino sonrientes y angustiados como deben ser los ele un tronco mutilarlo! Lo "en ust~des? Pues todo eso y m:ís nos oi,-ece El RII)'o de SIl propia cosecho, y además, justos censuras á dis­parates mínimos en compar'lción con lus suyos. Jll is fieil es que pose un redactor catódico su escultural cabeza en el seno de la primem alma •.. __ . de cántaro, con que pueda tropelar, que encontrarle ojos- ojos de la t.:ara- r1i l.ltarl0s Ó no, á un tronco mutilano. Más f,icil y aun natural es que se escon,la D. Casi­miro 'con toda la ed ición dd R ayo entre la lana de sus cobertores, q ue encont rarle labios , plegados ó no, a l tronco de un hombre horriblemente mutilado. ¿ Creía el fa moso si lu et is ta q ue las mutilac iones en un c uerpo h umano dan lugar á ojos d ilatados y á la bios son­ri entes? Vaya , que si lo cree, eso sólo á é l le aprovecha. Nuevo hoga.r.-Ayer se unieron con el innisOt u­ble law d el matrimonio nuestro disting ui rlo é inteligente· amigo el noctor Justini ano Cañón y la encantano ra seño­rita Mercedes Bravo, hija de n uestro amigo D. Pedro y lujo del sllelo a ntioqueño. E l amor los unió y la virtud se rá su faro en el mar proceloso de la vida: tienen la fe­licidad asegurada; que ella les sea eterna. "Re vjst ~t Nac ional."-E l número 2~ de esta importan te publ icación contiene : 1. Estunios sobre Leib­n itz, por Gablül Rosas.-II. A Julia Holguín, por L. 1J1.- 111. Susana Eeaugé, por LlIcim Biart.- Iv. IJeste rran a , soneto por AI/tol/io Gómez Reslrrpo.-\'. Una carta de Peredl, por ídem.- vr. Apolinar Perales, por José Jlfal/ud MarrfllJllíll.-VII. Reminiscencias políticas, por L . Jlf. (Con­t inuación).-vII I. Revista cxtranjera.-Ix. El doctor Rer­nardino lI [edina, por Jflsllé GÓlllez. - x. La Maya. Poema de Tennyson. T rad ucción de José Al/gel l 'or,-as. - xI. Ley '57 de 1896, sobre prensa. {Continuación). ¿ Quié n es é l ?- :\~i exclamó el doctor !\úliez ,·,,"nelo r"cibió un telegrama d, l sellOr D. Ildefonso Vás­que!. y así pregun ta La CróniCll por un señor Vérgara q ue dirige kalogramos desde París! A la Coloni a a l en1HlHt enviamos nuestro senti­do pésame por el fallecimiento del señor doctor D. Georg L ieder, ocurrido el dos del mes en curso. L ima.-F.sta importante población disminuye nota­blemente, pues el censo de los años 93 y 9+ no rebajó de 200,000 habitantes y el último sólo trae 100,19+' lU anife!'taci 6n.- l\lil trescientos vecinos de Ba­rranqu illa, Sincelejo y otras poblaciones, enviaron una á Monseñor Sibilia, indicando a l virtuoso sacerdote, selio( doctor Carlos Valiente, paTa ocupar el Obispado JI! Car­tagena. Si fu('ra cierto !-Ezequiel Salas Ramíre7. ase­gura al Gobierno de Chile que ha descubierto" el macla de transformar la parte moral de los facinerosos y delin­cuentes por medio del hipnotismo combinarlo con la elec­tricirlar!. De tal suerte es la transformación moral, que el operado no volverá á Incurrir en los delitos que antes co­metía, aunque lo fuercen ó le ofrezcan p,lga." Obito.-Acaba ele fallecer en esta ciuelad el joven Rafael Eo'rero V., virtuoso é intdigente miembro de la Escuela de l\lerlicina. A sus deudos y amigos presentamos nu~stro sentido pésame, Fáurica elc pianos_-EI señor 1). José Cicerón Castilla marchará á ,\Iem:\nia con el objeto de traer los útiles necesarios para la funrlaci,;n ele una fábrica de pia­nos cn Barranquilla, según el sistema inventarlo por él. Nos a se¡.';ura persona respetable ele aquelLt ciudael, rlue cl plano construído últimamente pnr el selinr Castilla, puede exhibirse como honra de la inelustria patria. Tel('gTama.-Para conocimiento del público pu­blicamos el siguiente: Rrpública de ColtJ/JIbi<1. - Td/r:r,'¡rJs llaci<'1¡,7Ies.-BIICl/aVCil­tllrt/, 30 de JUlliu Ile 1897. Dire~tor Gener:d y TclegrnJI;;tas d,~ la Rl'IHU.J:i:::t. Comunicación riel cable, re,tab!cci<11. entre Colón y Jamaica. 1.0< despachos para Caracas deben en,iar~n por esa vía, que es n1Ús barato. Atento servidor, iJfajlrl, Telegrafista. lJ.·(lo-¡·alna de la retrcta 'Iue la primera Ban(la eje cutará el domingo 4 de los corrientes, á las 7 Yo p. m., en el Palacio presidencial: r. Marcha, La A urom, por Franci. 2. Fan tasía de la ópera La Tmz'iala, por Verdi. 3. Valse- galopa, Pie/ro Jlfiaa, por Chiti. 4 . Doble militar, por Conti. El D irector, MAKUEL CONTI. GACETIllA Se eorl1\1ra c1e contado una casa que valga hasta d ie7. y siete mil pesos ($ 17 ,000). En el alm acé n n úmeros 306 y 308 de la 3~ Calle de F lo nán se reciben ofe rtas. lUan lIel l\I a ria M a d c l'o G.-Jflyería. - Surtido permanente de alhajas extranjeras y del país. Fabricación - especialidad- a rgollas para compromiso. Oro garaJltiZtldo, Compra oro y esmeraldas.-Bogotá, Calle 12, núm~ro '33. ~tcnxitülo .5 SA TlSFACCION PUBLICA El que con lobos se junta, :i aullar aprende. He tomarlo por tema este proverhio en vista del error en que he incurrido á consecuencia ele mi inexperiencia, pues habiénnome juntado con algunos jóvenes liberales, cuyos nombres po,lré denunciar, darlo el caso. éstos me clllnpromctieron á variar de opinión y :11111 á firmar una adhesirJn RADIC'L, que actualmellte se elabora en este ]1111- niciplo; procedimiento que me ha sumergido en la más profunda amargura, 110 sólo Ilor ser cOlllrario á n~is . senti­mientos y á mis creencias rellglos,1<, sIno por el publICO es­cá, lClalo que rli, y aun más toda vía, por 1.\ am~rga pena que proporcioné á toda mi familia, Lt cual se gloría de con: tar en sus ascen(j¡entes una c~dena no Interrumllllla 111 anulteracla ne miembros netamente conservadores. Así, pues, por la presente me retracto cle tal error y suplico a l públ ico se cl ig ne consiclerar la firma de la adhesión ya cita­da como de ningún ntlor. Pacho, Junio 20 de 1897. CARLC,S A. PATIÑO L. IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 36

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 57

Por: | Fecha: 21/05/1859

• ' D ~ O II. - Ja Pl ' . J1t ) g a s ino c a} ZO IH'S !' e m nclado e n Jas rod i llas con 1 ·. r et a zos de Jif<: rentes colo r es, i que su calzado es té Co11 / . lllll ll Cl'O t l'llliU a e peri ód i ·o qn / . r1 ' a q ttllltt. 11 n o d a a u je J os. ])er o ¡ ai ! n o es ~ i emp r e culpa ele Jos 1 oetas si n o se ati n e n a es ta p r eocu p a c io n ideal ; pu s t an1 bie n t ienf!n, corno todos e n esta -vida sus c u e nt citd que arreglar de cu a ndo Pn cuando e >n la vil pro" a de ]a Yida 1 cal. E ·to es, por df~.­g r ac in , d e n1 a~i ado c ier t o , cle tn as i( do claro i evi­tl n te . La '':Biblioteca.'' H 1n os 11 e o- a do e o n f . 1 i e id a d a 1 fin el e 1 a q u i ~ t a s e rie de nu e. tro p rió d ic o , ~ d ec ir, a l a ú lt in1a p á ­j ina. de :su ""eg und o t o rn o . o n f elic i d d ? l, sí, '""' Í con fe li c idad . Ife aquí p o r q u é: e l n (un e r o de nu e'"" tro . . oscrit o r e . e ha aunt e nta<.lo tan co n ·i u e­rahl e tn e nt , qu e cree1nos qu e l o- ga t o..., eJ e l a B i­blioteca, a í lo ... p\lrant e nt e tip og r c fi cos co rn o l o. de colab o racion, alce nzarán a. cubrir . d e hoi en ad lante. l1 or lo tocan t e al tn é rit o in t r{n 1 co d e ella , no toca a no . otros hab lar d e él.. uanlo p o ­d e 'nos d e e i :r e "" llll e e~ la n 1 os e o n te n l í .. i n 1 o :s e o n toda la ~ produ <:( ci on e s, n v e rso o pro .. a , qu e l1 n1 o p u b 1 i e a d o en 1 o ú 1 ti rn o e i n e o r n e es . ue nu e tro c ont e nt o no ~ ca u ... ado p oy Ja pre:suncion, no l o pru e b a n1a:s qu e t oJ o la a ' e p­tacion cr cÍt'nt t! que ci e dia en clia s e va g ntnj e an­do la Biólif'teca entre Ja jP nl E• ilu tra d a i s'-' n. ata l e t o d o. 1 o p a r t i d o . e n n u e s t ro p a i ~ . ;\. d ~ 1 n as , e n \ Ten e z uela, Ecuador, P e rti i Chil e , h e n1 0~ l u­g r a do '"'o ' t ¿ n e r n1 u eh a ... sus e r i e i o n e ... ~ in q u e p a r a ello h e yan1o he ho tna. e fu rzo ni rna "' r eco ­Jnendacio n q ue r e tn itir ral peri ód i c o puntualrn e n tc . r T,) h a i d uda qne v a rno bi :l n ! l) e ro no · e~ t o todo . r o e . ta ano:s aún sati:sfe chos. I I { i un a co~ a ue no· t ie n e cr u e hn e n t ~ at or1n e ntadl> : nu "" t ro' ~ olaborado r ~s n o e tán debida 1n e nte r e rnun e ra dos, es preci so qu e lo est é n. B ajo est e punto to d o de­p e nde de l o . .;; s u s~ritore ·. Peto dirán :st o~ ¿ co n qué ol.Jeto p no-ar a los co Jaboraaore d un p e ­r iódico? N o s o n los escritore s lo qu e 111 :1 g an a n con sus e""erito , aunqu e no r e c;ihn.tl un o c h avo p o r ello t - Córno a í ?-La gl o rin, la g lo ria ! T o e~tá n t oJos lo a u tores d e corn c dias, l os e sc ritore .. en po l í t ica , 1 os poetas en j Pl1 <-! ral, ·i tn e r e e en est e no n bre, n o e~tán n1a que bi e n pa g a d \): co11 lo , a p 1 a u . o <.1 e 1 o e o n t e m p ( r á n e o ... ? 1 ~~ 11 , .. d e b P n t r al,ajar por 1 a rn o r d e la gloria ·o larn e nte , por e l d e 1 a g 1 o r i a de J a na e ion , por el de 1 a he r rr1 os a len g ua d e C a till a . L-fai ci e rtarn t .. nte p e r so na s tn tn se ri as, q u e s e afa n a n rn u e h o p o r e u i d a r i a u m e n b1 r s u fo r t u­na , i qu e sos ti ene n si n e m bargo co n u tna gravc ­<. lad e ta t é is d .. l a tno r e ~ ces i vo a l a g lor i a. El p oet a n o d e b e o c u pa r se de un v il lucr o, i p o r p oco que s e l e pag ue, los ap la u os de l os con t e rn­p o r á n eos, l a g l o ri a J e la pat ri a i e l h o n roso recuer­d o de la p os ter iuad , l u i n ll e rn n izan an1 pi i a n1 e n t e d e sus a g radabl e s tar eas. 1 ~1 no d ebe t rabaja r sin o p o r la glo ri a , no a] rn orzar s i n o un r ayo d e sol, no come r sin o un s u s pir o d e la b ri a. i ratn o n e ar a lo rnas un g a j o d e fl o r es ; n o d o rt n ir s in o d e­bajo d e un ár b ol i hac e r s e so plar a l a cát·cPl una v e z qu e o tra con1o vago p o r la p o li cía d e l 1 ~ .. t ado. La di v- ni da u d e l e scrito r asi l o ex1je . La d ig ni­dad d~ las l e tras e xije que un esc ritor es t é si e nl­pre atrasado en el pago de la casa ; qu e no s e p o n- 1 e aqui p o r qu ', runabl es s u sc ri toras, n os ator­nlen ta la esc a a r e m u n e rac io n o n qu e apé na. no e: p o. i ble r econ1pe n ar l os trabajos de nuestros col a bo rad o r e , a g uiene sin duda deben1os todo el cr éd i to de gu e goza la Biblioteca. P ro sto no qdi er~ d eci r q ue, etlo"' "' lén atenido única­tn e n t e a 1 o q u e g a n a n e o trl o l i te r a t o~, q u e, ' n e le e n o , h a ri a t i P 1 n p os q u e e ( aba n pi di en el o l i 111 o ·­n a, o e n la ca.., a de r efuj i o . 'f odos lo q u P~ cri­be n e n e:--te p a i f c ne n q u e abraza r otra profes ion que 1 d é p a r a co ru e t· . 1 e to <:·s , e n nuestro con ­ce pto , lo p eo r d e l c n ... o ; pu es n o pueden l<~uicar a ~. r i bi r .! in o n 1u i con t ados i n ta n te~, con lo cnal ~ í e l á e i e r ta 111 en le e o 1 n p r o tn e ti u a 1 a d i g n id a d de l a .. l etra . }~a , p u es , ...,eiíor i tas, se~ui< l faYoreciendo nu es­tra p u bl icac io n , i ob r a r ei~ un tnilagro: hacer de las letra s una p l'ofe~ i o n hon r o. a e n nuc·. tro pais. }-i ,~n cuan to a no ot r o~ , lo que os pod n1os det ir es q u e tu ié ntr as n Hl ) or se a <)l fa vo r que nos Ji - p .a n se i , tanto m n. ·ore se r á n n uestros sfuc r zos para n 1e recc r e s e favor . La ruana. A rt í culo esc1ito por n1Í i d .. dicado a tni tnistno. La i rn aj i n a e i o n d e 1 h o rn b r e, i n fi e l e o tn p a Íl era. d e l p Pn sarn i e n to , n o~· ll anHl áci a l o-.r esco ll os con · n pin t ura tnáj i c a s i sed u c t o ra s artno nías , co n1 0 C ar1bdi .. . De aq u í l as ilu s i on~s e.--as ou r ns s e lec­tas d e fant as tn ago r'ín, que prin c ipi an por engala­n n r una i de a , i acab an p o r h ace r nos cree r en pa­b c ios en canta d o . ~r e'"' ti go y o, q ue d e oír i Y<:r llar na r e n 1 as i n1 p ren t a i <~ ti l os p e r i ó J i e os a un a p e rsona c on d os n o tnbres di s tint os, h e a c ab ado por creer sien1pr e qu e son do . A í es CtUC Celta es un o e n n1i c o n c epto, i J o .. é Cai ccd o I~ . e s o tro. l)ero lo ruas r a ro e. , que hasta ) o rrti s 1n o, d e~de que t e n D íaz, qu e s n\ i fals o n o tn brc d e i n 1 pren t a, i Ji..,uj e nio Dia7: Cas tro, que e tni u o tnb r c n l a es­cribanías i actos 1 rr a 1 :l s ; i e s t al Ja fu erza de l as o . . ilus io n e s, qu e ha ta COIPV P r s o ya c o n rn1 perso nt - fi ~ a e i o n s e u d ó n i n1 a. o n e t e ant e e e d n te no es ­t r a i1 a r <Í n 1 n i s 1 e e toras e do ruana , i esper!' la gr' iOZ que lo llama a tornar et chocplate ; momen ti de d 1 e indecision, que solo a la rnaaa o debido P •• liora, cuarUio el b co pi a el apbr "itriica-do que suena t1eLaj de u e ca ~ i e no 1 baei ene ~{d(j, el a e ~on da l flD--:"1"'- cuán gra o e lfe a t a iba - .... !OOt"\ u ti 1tla rü&na • éctó a acrente, ai' muchas co & que dt!c sobr-~ J ruana ; pero ería all sar dtJ 1 Mondad (Je u tea referirla . Ojala qtie o no ha a enfa­ ·ftG ·ao t ii con e de n e antb -.· .. -rrtíc o, q_ ._ tetrgo er4nz r-~·~, ...... ""'' r10 ......... P ;ft.-- · t ocio r.:w~~' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -I o te corn prendo, ,árl o s. i hubieras t:' guido 1 a historia de 1 e o n, e re i o de Ja alle Real por algunos año. ,c otno lo he he­c_ ho y·~, c o rnpr nd e t·ias qu e no ha i in o u no ... poco l'JCO.s totr~d .u c tore que irve n d e ~e pulturero ; que lo · , Jnp~olus o cornet'ciante · en p e queño . on J <~ s e aJa\' P re ; que 1 as f ul as, tn a u a p o 11 a n e i t e r­c• .opelos "' OU Ja mortaja, i que las ti e ntla s on la boveua , de don d e on e · hutnado · cuaudo lo~ gusano~ lo han de "p oj ( do ha ta d e l últitno p da­zo <.le carne. I i hubi e ras puesto cuidado 'O el carnbio de p e rsonal, que rne dice;- has notaJo, sabrias que no , on in o ex bu rnac iones d <:. ca u á ve­res conten1porán e o ; ob .. e rvacion que tne hac e ere e r q u e ha i u n t é r rn i no fi j o i e o no e i el o par a la di ecacion del cadáver rnercacltijle. I en fin, para conte.star.te a todo, te diré que ese va ·to i < .. spa­cio o pasaje de que me hablas, tne da la idea de una herrno .... a. tuznba de fan1ilia. -Pero si todo e .. o fuera cierto y·a no habria ni sepultureros, porque al fin habrían tenido que en­terrars~ ellos rni:sn1os. llá iba ~yo precisamente; pero ántes de con­cluir 111e pertnilirás qne te haga una rese ña histó­rica. En año atra i cuando olo a Boo-otá venian o n1ercancía directan1ente del e "ttanj e ro, podja 157 si e 111 b r a rn a p o r (l u e n o ha i q u i en e o u~ u m a ; que la . f a rnpre ~ a daria ocupaci on a la j e nte pobre, que v e ndria de totlas parles i qu e aumentaria el nú­tnero de ' cons urni d ore de r o pa i d e vív e r e ; que e l e o rn e r e i o, e o n 1 o s e a pi t n 1 s qu e se l e r ti raba n, qu e claria equilibrad o 1 i ' n fin,qu e c o n e te camino rcalizarian e l bnllante porv e nir que m e r e ce esta ciudaJ, qu e tanto qu i eren i qu e e tán n1a taudo por indol t-- n c ia o por rniedo . - ' fodo e .. o e m ui al ucinatlor, i po é tico, si se qui e r , p t- ro no r e alizable. 1\:lucha v e ces se han h e cho los cálculo sobre lo que co. laria un ca­mi no carretero al '!agua le na que asciende a mi­llon e s, i las cargas qne pasan por é l no alcanza­rían, con un p e aj e subido, a dar el cuarto por ciento anual del capital invertido. -Es porque e os cálculos han tenido por base las cargas que pasan hoi i no las que pasarian en­tóncrs; porque no han calcula<.lo que entónces se e~plotarian las minas ae todo j é nero que hoi se descuidan por falta de facilidad para e portar sus protluclos; que los trapich e s producirian miel para fabricar el aguarui e nte en tal cantitlad, que pudiera saciar a los sedientos habitant e s del 1\iag­dalena. Pero si hubiera de e .: ponerte aquí todas las ventajas flUe esto produciria, i que sumarian muchas pájinas de mi obra, no acabaria tan pron­to; i adernas temo perder tu suscricion si te hago sabedor de todo su contenido. Adios, Antonio. -Adios, Cárlos, apúnlatne en dos ejemplares. Una mujer del pueblo. fá ·ilrnente so ten e r~e e ta cla e de cornercio (que de paso~ ea dicho, no tenia las colo ales clirll e n­sione .... de hoi) porque los provincianos venian forzo:samente a .. urtirse , el qu s e inquiete ciedad. poco del valot· <.le su tesoro i que crea tontan1en te E -- a n1 u eh a eh a e< nl p e s in a p odia ha h e r h e eh o al di a siguiente de 1 as nupcias, que ya nada tiene la felicidad de un obrero di ' tinguido, i ]a hi j a d e que sabe r. De ahí vi e nen las latnentable tentati­es~ nlatrin1onio afinada :ya i c ultivada de anten1a- vas que un s e r fi e l en su oríjen7 hace para hallar no, podrá ser e po ·a digna de un liter~to i tnui ca- e n otra parte una alrna que e info ranc rnejor de paz de comprend e rlo i e ~ timarlo. la suya, la pPn e tre ma i encuentre mas dicha en l este e tado de co a· ¿durará perdurahl e m e n- u poce ' ion. ernejantes t ntativas son in e tnbar-te? o, las cla e s co1no las razas van refundi é n- go infructuosa , porque, a · í el atnante como el do e poco a poco, i dentro de breve t é rmino la 1narido, tocan apenas la copa con los labio , sin antiguas vallas caerán al in1pulso u el on1ni pote nte cotnprend )r nunca que lo mejor e ... tá en el fondo. mediador, soberano en igualdad: el A:\IOR. El h o rnbre desea i la muj e r atna. Aquel quie-re gozar i p e rpetuar ·e, i ha inventado centenares LA 1\I U JER Q U IERE UN A~IOR FIJO I PROFUNDO. de relijione i de lejisfacione '" p o figátnicn, ; por­El gran debate contradictorio, ]as reñida ba- que lo que busca e~ primer lugar s el placer, i tallas que se han librado e n e .. tos último ti e 1n pos < de ... pues la perp e tu.1~ad de su notn bre en ~na fa­en no1nbre de la n1ujer, la ocupan tn e diocretnente. 1,nt~Ja nuntero '"'.a; 1n1entras que la pobre tnuJer a lo La teorías relativas a la uperioridad del hon1bre t1~1e0 que a ptra es a arnar, a pel'tenecer, a ren­o de la mujer, son euteratnente secundarias. Don- dJrse. dequiera que la muj e r es refl e xiva, prud e nte i < ¡Cuán grande es en ella el amor i cuán enétjica cle · pierta, ella es la sobPrana que di pone a su ) su re istencia por la impureza poligátnica que ~ e le antojo de la casa, de los n e gocio , del dinero: po- ~ irnpone con1o deber! En el 1\'Iabahbharat inuio, co le importa obedecer, pues que ella sabe tnui ~ ella pide que se la deje arnar a uno olo~ i po•· este bien que 1niéntras mas obedezca mas segura esta- Jelito es ca tigada i n1urre. En el Zend-Ave ta rá de gober.na¡:. per a, forzada por lo~ 1nago a declarar la íntin1a I al cabo ¿ qué desea la n1 ujer, e u ál es su se e re- a piracion de las mujeres, ella pide un ve lo, lo to pensarn ien to, ese pen .. atnien to in ti n tivo i con- bPsa i <.1 ice : " Ser an1ada de u tnaritlo: er so be­fuso que ella sigue, in dar -- e cuenta de él,en todu rana d e su ca a! " E ~ ta respue ta sublitne es mi­lo Jugares i en todos los tiempos, i que esplica rada con1o un crírnen i ca tigada de muerte. Pero perfe ctamente sus apar e nt e s contradiccione :su no itnporta, su alma vuela al ciclo esclamando: cordura i us estravíos, su fidelidad i u incons- "soi pura.'' · tancia? ¿ Quiere er an1ada ? ' in duda, per(' e ta palabra tan Jata no esplica el fondo del fondo. ¿ Quiere el placer fí ·ico? í, pero mediocre tn e n­te, pues en .. u calidad de enfertna, es sensible, abstinente i mas tierna i mas pura que nosotros. Ella quiere reinar en su hogar, ser soberana en la ca a, en el lecho, en la n1e a, en u pequeño tTlUn­do: "he aguí lo que agrada a la mujer e ~ ," dice la antigua Persia i repite tan1bien ' ' oJtai1e en sus novelas. ~ Esto es cierto, pero su razon de ser e tá en un sentirniento n1as íntirno al cual pueden r e fe rirse ]o tre artículos prP.ced<:-»ntes. El punto ecreto, e'"'encial, capital i fundatnental, es que tod ~a 1nujer se siente corr1o un c e ntro poderoso de a1nor, de atrae e ion á e i a e 1 e ü al t o d o debe g t' a vi t a r. Ella quiere Clue el hornbre la circunde con un de eo in ariable, con una eterna curio idad; porque ti en ) e 1 sen t im ien to confu o del infinito de tniste­rios qué ~ncierra i abriga la vaga conYiccion de que hai en eJ la con qué .. ati.sfacer el amor perse­verante que tratara de descubrir e~ os rnisterios, i con que L orpr cndPrlo sin cesar por 1nil a pectos inesperado._ de gracia i de pasion. Esa obstinacion de nrnor, ese e .. fuerzo ardiente, curioso que b ... ca el descuhrirnicnto del intJnito en un solo sér, implica un hogar purí in1o, esclu­sivo i monogárnico. Nada hai masfrioque un se­rrallo : el amor que hai allí es semejante al de la oruga que vuela de flor en flor ajando el limbo de los pétalos sin llegar jamas al cáljz. • 1 En todas estas reYelacioues antiguas del cora- - '- zon de la tBUJer, d e scuella una cosa: es que el atn o r i no el pensatniento jenerador apn rece si nl­pre corno su aspiracion e ~ cJu. iva. E que en efec­to la tnujer en el amor vé única1nente el arnor, su a m a n te, -.; u n 1 a r id o ; n1 i é n t r a que el l1 o t n b re lo que ve ~s la perpetuidad de la raza. Una señora muí austera ( Ia<.lama de Gaspa­rin ) no ha ten1ido tocar e .. e punto delicado i re­velar e ·t_-) -.;ecreto de. la n1uj r. ''El fin del?nal'ri­' Tnonio, dice, es el1natri1nouio, el hijo e co. a e­cunuaria. El atnor cony·ugal irnpone n1as virtudes i s a e r i fi e i os q u e el a mor p ate r n o ; p o r que a 1 en b o, el hijo es un pedazo de la tnadre o tnas bien la n1ad re tni m a." Para d .'cir e to, senci11a i ,·alerosamente, ella no pidió un Yelo como l, n1atrona de rPPr .. ia, cu­bierta con1o e taba por el velo de la virtud, por esa nob1e virjinidad que la lnujer guarda i que no pierde nunca. Fra e purísirna, que el niño nli n10 diria i l1ablase ántes de nacer; porr._ue lo que é l debe de ear e Ja un ion de aque)Jos que le han de dar el ser. Si ellos están en perfecta un ion de corazon, el niño puede Yenir; el hogar está listo, el dulce nido que debe recibirlo está preparado ; si al contrario, al nacer encontrase el divorcio en la ca ... a, él r,creceria n1oral i acaso tatn bien física­tnente. Jnfiérese pues de aquí que toda cuestion de educacion, de familia, &. a está subordinada a > una curstion anterior, la de amor, o de identifi- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ( BIBI.JIOT ECA DE SE.r ORIT • 161 cn.cion tnútua de dos eres que aman i que poco de esa mujer at·robadora; i hoi •••. ~y·a no e ~iste! a poco no van haciendo 1nas que uno solo. Ah ! devuélvernela: no 1ne obligues a a1nar tanto -- la vari uacl. " He aquí ]a aspiracion de la rnujcr, e .. · hibida sin 1 adorno es un gran sí1nbolo. La novedau es l1}pocresí~, en toda su anta grav tlad, i en oposi- necesaria, p ro no Ja nov )dad bru ca, corn pleta c1on a la 1 lea de le edad . rneclia, que daba por que Jesoriente el atnor : los accesorios variados entatlo que el1natritnonio tiene por objeto esclu- con gracia bastan para catnbiarlo todo'. Una flor sivo el niño, olvidando a í que ánte s eJe ser ma- de 1nas o de ménos, una cinta, un encaje, poco o dr la rnujer es la espo a i la cotnpañera del nada bastan n1uchas veces para encantarnos, i el l1otnbre. conjunto es transfig urado. Este catnbio sin cam- Profunda ignorancia ! La n1ujer, aun la que no bio, va derecho al corazon i dice sin hablar: e~ rnadre, es fecunda de cien tnaueras. Lo e, para "sietnpre diferen te i sie rnpre fiel. " su n1arido, objeto de sus pensan1ientos, de sus en tin1ientos, de sus acciones. ] atigado a cada Las Jocnras, las e pid em ias pasaj e ras de lu jo i paso el botnbre disp r a, pierJe su electricidad de n1oda no alteran en 1nanera alguna lo que fun­tnoral i n e cesita recobrarla en la mujer, en su dados en la universalidad de los tie1npo s i de dulce sociedad, en su casto eno. Ella e ~ la hija los Jugares, hemos establecido corno siendo la lei en quien vuelve a hallar juventud ¡ fre ·c ura, ]a esencia l del corazon de la znujer i el fondo de su hern1ana que lo acotnpaiia en los 1nas peligrosos naturaleza. Lo que ella quiere no es e l amo r so­canli nos i que lo so'"'tiene cuando flaquea, la tna- lamente, sino la fijeza, la p e rseverancia apasiona­d re que lo arrulla i lo con uela. En los mon1en- da, indefinidamente áv ida i curiosa, el amor eter­to ... de turbaci on i de duda, en que, estraviado, no no, en fin. divisa n el cielo una estrella que pueda guiarlo l eso que ella. desea t.ie_ne derecho a. obterlo; en su ca m in o, el hombre vue) ve la , rista a su m u- porque a esa ardiente so!Jcltucl, ella podr1a corres­je r i halla en sus ojos esa estrella atniga. < ponder sien1pre por una improvisacion eterna, ~ inagotable de dichas inesperadas. r o hai que totnar por el fundo de las cosas el estado de las costun1bres a e tuales, el vértigo de-enfrenado, el torbeUino ciego que presenciamos, ni fijarse en tales o cuales mujeres, en tales clases o tiernpos, sino con iderar la mujer eterna. Ella ha sido siempre en la l1istoria la condiciou i el elemento de fijeza, no solatnente porque es lama­dre, el hogar i la casa, ino porque ponP en la aso­ciacion una parte desproporcionada, enorme, com­parada con la del hotnbre. La rr1énos intelijente de las mujeres comprende perfectarnente que todo cambio la pe1judica i la rebaja. Ah ! cuando se truecan los papeles, cuando la 1nujer se vuelve móvil i reclama el cambio, su degradacion i su ruina son entónces un caso de enajenacion, un signo espantoso de desventura i de desesperacion. E ta perversion de la natura­leza en la rnujer, la acusa a ella ménos que a aquel que ocasiona su desgracia; porque es el crítnen del hotnbre. En el espectáculo sorprendente de inquietud, de ajitacion, de rabia, por el lujo que nos dan hoi las mujeres, hai ménos inconstancia real que concurrencia i vanidad, i aun mas inquietud, cuan­do la juventud i la belleza se les escapan i hacen esfuerzos para atraparlas. Estas variaciones sor­prendentes en los adornos, ·son con frecuencia ca­prichos de un corazon- adolorido, inhábil, que quiere retenet el amor. Hai mujeres mui fieles que, temerosas de perder a su amante, trabajan sin ce­sar en disfrazarse i cambiarse, i que harian esto tambien en medio de Ja soledad, en el desierto, en una cabaña de los Alpes en donde viviesen con él. ~ 1 con esto consiguen su objeto ? Y o no lo creo, porque las irnpresiones del corazon son mas per­turbadas que fijadas con este ~ continuo cambio ; i • • • • • en se1neJantes ctrcunstanctas estar1a., uno cas1 ten-tado a decir : '' Querida 1nia, no varies tan pron­to : ¿ por qué quieres obligar mi fiel corazon a una permanente infidelidad? Ayer estabas tan linda i babia empezado yo a enamorarme tanto Cierta respuesta, al parecer lijera, de una co­media, me parece digna de atcncion : La da1na. ¿ Será cierto que tu amo m e quiere de veras? . El criado. Ah! señora, ha jurado que en tanto que renoveis vuestros atractivos 'él renovará su arnor. La dama podia haber replicado : 1 por que no? Si él es fiel, no con esa constancia monótona de los necios, sino con un amor inventivo, insa­ciablemente ávido de comprender a la n1ujer atnada, ésta, rica corno el mar, pródiga de chis­pas como la máquina eléctrica, puede ir 1nas allá de sus deseos. Ella encierra el íris ardiente de las gracias apasionadas, de los deseos que embe­llecen o de las repulsas que atraen. Su poder no tiene otros límites que los de ~ naturaleza, por­que ella es la,naturaleza misma. (Traducido para la Biblioteca de Señoritas, ) ' Ojo % Ojo I Ojo 1 Fantasía sobre algunos rnodisrnos de la lengua castellana. Dichosos los ojos que Jo ven a usted> señor lec­tor. Si uno no va a su casa espresamente para que usted se tome la molestia de Jeerlo, seguro está que usted no venga a buscarlo. Las cosas entran por los ojos, ha dicho el sabio Proudhon, descubridor de tantas verdades nue­vas. Ya Eujenio Sue había dicho, que hai ojos que dan en ojos,i que hai ojos que cong 'racean, i eso que este señor ni ha venido a la N u e va Granada, ni ha oído nuestras alegres cántigas nacionales con acompañamiento de tiple o bandola. Pero voi a mi cuento. Figúrese usted que vivo en una de tantas caJles como hai en los arrabales de esta ciudad, i en que quisiera poner mas bien · }os ojos que los piés, segun son de malos los empe­drados. Qué empedrados, señor! Con razon mi mujer se queja, no a las piedras, que ellas uingun remedio pueden poner, sino al Gobernador i al alcalde i al cabildo i al mono de la pila, que segu- • , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' • 162 BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. ramente no tienen ojos para ver el estado de las calles. ¿ I no se ha de quejar si tiene por pronta maniobra seis callos en cada dedo de los piés, i entre ellos (entre los dedos ) cuatro de esos que llaman de ojo de pollo ? Yo estoi persuadido de que en esta cuestion, como en otras varias, mi mujer tiene razon, i las que ella da saltan a los ojos del mas palurdo; por­que dice: si el ojo del amo engorda el caballo, ¿por qué el señor alcalde no toma un caballo cas. taño i, haciendo una visita diaria a sus dominios, dispone que a lo ménos se llenen las sepulturas, se tapen las zanjas, se allanen las eminencias ( verbigracia las de la calle de San Bartolomé i la Carrera) i que se cieguen los ojos de agua que saltan por todas partes? Porque, al fin, cuatro ojos ven mas que dos, i Jo que no viera él podrá verlo su caballo. Ella (mi mujer) dice que pudiera, así, a ojo de buen cubero, contar hasta cincuenta calles intransitables de todo punto, i en que le pro\'OCa decirle al señor alcalde-punto i coma ! ¡ I cuando llueve! Es de oírse a la susodicha mi mujer cómo reniega de los estanques, lagos i lagunas· en que se baña los piés. -Pero, mujer ! i los zapatones! le digo. -Pero, hombre ! aunque llevara zuecos antio-queños, i aun zancos, estoi segura de que emba­rraría el ruedo de la saya i las medias, i el dobla­dillo de ojito, i hasta la crinolina, esponientlo a los ojos de los curiosos lo que no debia es poner. No es que haya cojido entre ojos al cabildo ni al alcalde; pero mi dichosa mujer fija la cuestion con un talento digno de figurar en las mismas Cámaras lejislativas. Dios da la llaga i da la me­dicina, dice; pero los cabildos i alcaldes no dan mas que la llaga, sin dar la medicina: es a saber, que en los paises civilizados, aunque pasan por las calles carros i carretas, i omnibus i coches, i las destruyen a ojos vistas, el mismo día que las destruyen se refaccionan, porque la vijilante poli­cía da una vista de ojos, i como dispone de ren­tas cuantiosas, hace en el acto Jos reparos nece­sarios ; pero si nuestras rentas alcanzan a cero, i si nuestra policía está a diez grados debajo de cero, cómo se quiere tener el elemento destruc­tor sin tener el elemento reparador? Si en menos que me limpio un ojo destruye un carro cliez ca­lles, i no hai con qué reparar el daño, ¿ por qué se permite el carro ? Por eso dice que prefiere muchas veces no sa­lir de casa para no ver lástimas, porque ojo que no ve, corazon que no siente. Pero creo que todas las lamentaciones de mi conjunta no harán abrir los ojos a Jos cabildos i alca~des, pues no hai peor ciego que el que no quiere ver, ni pobre mas miserable que el que no tiene nada. Quizá nos convendrá no ser ricos por aquella amenaza del evanjelio que dice, que es mas fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los Cielos! Lás­tima seria que el cabildo se fuera a los infiernos ! Este era el tema frecuente de las conversacio­nes de un mi vecino, llamado don Luis, alias el pati-abierto, el hombre mas chinchoso del mundo, si los hai, escaso de pelo, ojos de espulgo, como los del licenciado Calábres de que habla el poeta Quevedo ; ( i digo el poeta para no confundirlo con el músico ) ; i, en fin, tan charlatan que en un abrir i cerrar de ojos, ensartaba seis historias i otros tantos cuentos, con pretensiones de g-racioso. El tal mi vecino vivia frente por frente de dos niñas, cuyas ventanas estaban a tiro de bodoque­ra de la suya. :Ambas eran bellas i agraciadas ; pero aunque, harina del mismo costal, sus fisono­mías diferían mucho : Crispina tenia ojos azules, lánguidos i cabello rubio, i Crispiniana ojos ne­gros, vivos i ardientes i cabello oscuro. Ambas le gustaban a mi vecino, i no sabia por cuál de­cidirse: unos dias se moría por la zarca, i otros deliraba por la morena. Así era que a una i otra les hacia ojitos i visajes désde su ventana, i algu­nas veces desde el porton, cuando entraba o sa­lia; i a sus padres se les quería meter por el ojo de una aguja. Solía decir que los ojos negros de esta eran dos puñales que le atravesaban el co­razon, miéntras que la otra lo mataba poco a po­co, con sus miradas tiernas i apacibles; i que si él creyera en el mal de ojo, diri'a que ámbas lo habían ojeado. Tanto me las ponderaba que yo llegué a dudar si seria por estas niñas de sus ojos que Breton de los Herreros había escrito aquellos lin­dos versos sobre la competencia entre los ojos ne­ ·gros i los ojos azules. A propósito de versos, i sabiendo que yo soi algnn tanto aficionado a hacerlos, me vino un dia con la antífona de que deseaba que le hir-iera unos en que pintara sus ansias. Aquel dia no es­taba yo de humor, ni tenia tiempo para ello; i corno él era un poco amarillado, es decir, que no conocía los libros españoles, ni babia leido mas que un capítulo del Quijote, se me antojó meter­le gato por liebre, i agarrando las poesías de Ere­ton copié los susodichos versos i se los dí sin de­cirle quién los babia compuesto, de manera que me vinieron como pedrada en ojo de boticario. El pobre los tragó, i aunque no le parecieron tan sentimentales como él hubiera deseado, no pudo ménQs de admirar mi injenio. Viendo que se babia quedado con los ojos cla­ros i sin vista, como los santos de Francia, le dí al dia siguiente aquellos o.tros que dicen: Ojos claros, serenos, Que de dulce mirar sois celebrados, Por qué si me mirais, mirais airados'! Quedó encantado con la facilidad de mi vena, i acto continuo, copiándolos de su letra, trató de hacerlos llegar a manos, o mas bien, a ojos de sus • • • • vecmas, 1 se preparó con OJO av1zor para ver qué efecto producían en ellas. Y a se ve que este era un mero. coqueteo, i no dicen la~ crónicas si alguna de ellas, o entrámbas llegaron a correspon!. der al afecto del don Luis, ni se sabe si lo mira­ban con buenos ojos. Pero lo mas triste de esta verídica historia es el desenlace de ella. Volvía una noche, segun me contó despues con lágrimas de sus ojos, de visitar una señora cuyo marido acababa de ce­rrar el ojo, i que le babia dejado una considera­ble fortuna para que se le aliviase algo el dolor. -l\Iui bien pensado! dije yo, porque, al fin, los duelos con pan son buenos. -Sí, señor, i con plata deben ser mejores, aña­dió. 1 la prueba es que dice el refran (no sé dón~ de ni cuándo lo diría, pues no conozco sus obras) • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • BIBLIOTEC1\. DE SE[rORIT AS. 163 q~e la viuda rica por un ojo llora i por otro re­plca. . Para que vea u ted que sí se puede repicar 1 andar n la proc sion. 1 ella lo habrá sentido efecti\ atnente mucho. -Es de suponerse. _ lo n1énos ~ro noté que tenia lo ojo 1nui colorados. Despues supe que era una inflatnacion u obaldía que hacia ]arcro tien1po la tnolestaba. 1:""" o la aconsejé que no~ , refrega e, recordándole aquel aforis1no de Hipó­crita - 'los ojos con los codos." -l\iejor fuera que usted le hubiera aplicado el noli 1ne tangere, que ese sí es de I-IipócratPs, aun­que se refiere a los cancros i no a los ojos. -l ... o sabia yo que el nolí era bueno para eso; i Yea usted qué remedio tan antiguo, i tan simple! El pobt~ de tni vecino, de 'ruelta para u casa, estando la noche o~cura cotno boca de lobo, i ha­biendo dado un rodeo inusitado, vino a caer de cabeza en una zanja abjerta en mitad de la calle para con1poner una cai1ería. Lastimase con la caida una pierna con su respectivo cuadril, i se dislocó un brazo. Allí permaneció largo rato has­ta que, a las Yaces que daba, vinieron al o-unas jen­tes i lo condujeron a su ca a, i allí tu\"o que guar­dar cama durante dos 1ne ""'es ]a;·gos de talle. o era nada lo del ojo i lo llevaba en la mano. Quiso su tnala suerte qu e en este inter1nedio, la fa1nilia de sus vecinitas, que babia resuelto dejar la casa hútneda i no nada barata que habitaba, se trasla­dase al barrio de San Victorino, i una bella ma­ñana, que por ciel'to. llovía mucho, alzaron los corotos,los pusieron en un carro, i ojos que te vie­ron ir ! Cuando el baluado pudo asomarse por primera vez a la Yentana, se volvia todo ojos tnirando ácia las de sus vecinas, pero en vano: nada \reía, sino los bastidore!) i puertas tenazmente cerradas. Confieso que me dió pena verlo tan aflijido cuan­do ]e referí cón1o se habian marcl1ado sin des­pedirse. -I no sabe usted cuál seria el motivo de ese viaje repentino ? me dijo, creyendo que se habian 1narchado de Bogotá. -r ... o ! cierta1nente !. .•.••.. Tal vez el padre llegaria a sospechar que usted le echaba e] ojo a una de sus hijas. Los padres tienen ojo de águila! Quizá diría para su capote: no! ojo al cristo que es de plata. -Pero, hombre! eRas pobres muchachas •••• -Ya! pero, figúrese usted, él, como buen cristiano, sabría aquello que dice el evanjelio: si tu ojo te escandaliza, échalo fuera ; si tu mano te escandaliza, córtala. Estas dos niñas son su ojo derecho, i seria capaz de sacrificar a las chicas, si no le convenia_la vecindad i las pretensiones de usted. -Ah! dijo dando un tierno resoplido: si al ménos hubiera tenido yo noticia de esta resolucion repentina, habria tenido el consuelo de enviarles siquiera un queso de ojos i unos bocadillos de guayaba para el camino. Así se habrían acordado de tnl por fuerza. ¿ 1 no sabe usted adónde emi­grarian ? -En esta cuestion estoi con los ojos. cerrados : todo lo que s~ es que se marcharon. -Diera un ojo de la cara por saberlo •••• Pe­ro, aguarde usted, añadió, abriendo tanto ojo : la • mujer de la tienda vecina podrá darnos razon ; i asotnándose a la ventana, ñuá Estefana ! dijo en voz.., alta dos veces, venga acá p0r vida suyita. Estaba esta asomada a la puerta de Ja tienda, con sus enaguas de frisa, su camisa de boo-otana con tira bordada, i su delantal de caiiama~, en­derezando ]a hoja de tallo, alegórico anuncio de los bollos, que, marchita ya i cansada de estar en vergüenza pública, abatia la frente i se descoJo-a­ba del agujero donde ]a habian fijado. A las vo~es de mi v ecino, dejó Ja ocupacion i atrav esó con pausa la calle. -Con qué se fueron los vecinos! dijo don Luis. -Pasque se jueron, hace días. Luego busté no lo sabia? -r:r o le quede a usted duda, añadí yo, hacien­do del ojo a ñuá Estefana, que se han ido i no volverún en mucho tiernpo. -1 no sabe usted adónde se han ido ? ' ' olví a hacer del ojo a ñu á Estefana, i esta dijo: -No, señor, yo, como estoi aquí metida en mi tienda. Ellos anochecieron i no amanecieron; i cuando yo percaté, ya habian agarrado i se habian ido. La niña Tránsito sí le había oido decir a la criada, cuando ~venia po1~ las empanadas, quesque pensabanjrse. N a da .mas pudo sacarse ¡ cosa estraña ! de esta tan poco curiosa vecina. Despues de esta escena grotesca no volví a ver a don Luis en muchos dias, pues ya éi no necesi­taba mucho de mis visitas i buenos oficios; le ha­bian sobado el brazo i la pi e rna atándoselos con bejucos de tabaco, i estaba ya bueno. Pero ;·o tambien estaba de 1nalas como él: me habían robado en las fiestas del tigre una cartera que contenia, entre otros papeles, dos órdenes de . pago que babia comprado al cincuenta por ciento por hac~r favor i buena obra a un pobre ahorcado que me las habia metido por los ojos; pero no pu­de dar con ellas, no obstante repetidos avisos pú­blicos i privados, que clecian en letras grandes: OJO oJo oJo! Cotnunique]o a mi vecino, haciéndole el encargo de los papeles, i él tomó en efecto grande interesen servirme. Haría de esto como tres setn~nas, cuando una noche estando ya acos­tado, con una fuerte jaqueca, que no me habia dejado cerrar los ojos, oigo llamar apresurada- - mente a mi puerta ; me levanto sorprendido, me acerco a la ventana i pregunto quién llama. -Soi yo ! me dice en tono alegre el impor­tuno, en cuya voz reconozco a mi vecino. Soi yo, que 'rengo a avisarle que ya las encontré. -Sea usted bien venido, le dije, pues se m e alegró el ojo con la noticia ; entre usted,-e inme­diatamente mandé abrir. -Con que parecieron, eh? -Sí, señor, parecieron al fin, i donde ménos se pensaba. -I parecieron ámbas? -Ambas, si señor ! -Cómo así ! dónde ! - -Dónde ? •••• en Bogotá por el lado de Santa Bárbara : las pillé en una ventana. Vea usted, i ~ ' yo que cre1a .••.• Vamos! cómo se engaña uno! Yo que estaba en la persuacion de que el padre me miraba de . ' reOJO .•••• • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • t 164 BIBLIOTECA DE SEr ORIT AS. -Acabáramos, esclamé, abotonándome la bata; Había en cierta ciudad una dilatada familia en co n que no son las órdenes de pago ! o o o o una casa de grandes negocios, i una de las seño- -Qué órdenes, ni que calabazas ! Hablo de ritas, con cualquier pretesto, se iba a casa la ami­las ve c inas perdidas, que tanto me llenaban el ojo, ga, la prima, o la modista, es decir, se babia en­i tras de las cuales se nos iban los ojos a ust ed i viciado a salir sola a la calle, cosa que solo a las a mí. viejas i a las feas les es permititlo. En medio de la cólera que tenia no pude mé- Las criadas de las casas grandes tambien tienen nos de reírme de la simpleza de mi amigo i de sus motivos para suspirar por la calle. Habiáse mi propio chasco, conociendo que el cielo me salido a escondidas una de esta profesion, de la castigaba por haberme burlado de él. misma casa de que hablamos, i encontrándose Sinembargo, en los ojos que le eché debió de ) de manos a boca con su señorita, aquella le pre­conocer mi vecino lo mal que yo babia recibido guntó: el quid p1·oquo causado por lo estemporáneo de su I tú qué haces por aquí ? noticia, i se despidió prontamente, pfreciéndome I sumercé ? o- o o que otro dia me referiría la historia de aquel en-cu~ ntro, i diciéndome con tono de sa~isf~ccion: > Estaba una columna del ejército. del gobi:_¡·· para que vea usted que tengo buena nanz, I sobre- ~ no en una correría en la revolucwn del ano d b . ' ' to o, uen OJO· ; de 40, acampada en un puesto limpio, pero ro-deado de maleza i verdes pastalE's. Un jeneral, Anécdotas. ~ que se hallaba a la cabeza,estaba recostado en un Se le babia perdido a cierto trapichero su m u la árbol de flores blancas (dicen que era azucen o) de andar, i despues de buscarla sus peones por babia tomado en los dedos un polvo de su caja, ocho dias seguidos por todos los rastrojos i chiri- cuando sonó un balazo en el palo, mui cerca de vitales, él mismo se puso en obra con un mucha- su cachucha: sorbió el polvo que tenia prepara-cho, el caporal i el mulero. do, i dijo : ¡ Qué buena puntería tiene ese indio ! Eran las dos: el sol i el hambre ganaban te- Por las flores que cayeron i por el golpe habían neno; las sendas i los matorrales no mostraban ) advertido los soldados que tenían mui cerca al­seña ninguna; pero tampoco ha bia gallinazos ni guna guerrilla, i se pusieron a pers eg uirla;. g ualas: el desconsuelo del patron era h0rroroso, (Refenda por el mayor Posadas). cuando de léjos columbró al muchacho que re-gresaba por una senda l!ebozando de alegría. Había en la otra patria un cura en Engativá -Encontraste la mula? le gritó lleno de es pe- que repetía con profusion todas sus palabras, tant~ ' ranzas. que tJara saludar decia: adios seño1· señor! -N o, señor, pero me topé otra cosita mejor. ~ Supo que sus vecinos deci~n que 'el señor cura -Alguna_ botiJa d~ plata? . repetía mucho cuando estaba predicando, i se -No, senor, un mdo de perd1ces. molestó en estremo. Les echó sus indirectas a Figúrese la lectora cómo se quedaría ese pobre al
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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 57

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 24

Por: | Fecha: 12/06/1858

BIBLIOTEU! . !DE ~ .. NUMERO 24. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MOSAICO. Pintura. ~ste arte en su mayor perfecciori, i donde de tien:tpo en A l9s ejipcios i. Jos griegos, que se di.cen los inventores t1e1npo resultaban pintores exélen,~s. A la escuela de Ra· las artes mas bellas, no ha dejado de atribuírseles la fael sucedió la de loa Oacacltos., la cual ha durado casi oria de haber sido los, prime¡·os ~saultores i pintores. Se hasta el presente siglo en sus discípulo .. ;· p ~ ro de ellos nviene en que el primero que comenzó a dibujar hizo resf:an pocos actualment-e en Italia, i despues que el rei ensayo sobre una pared, en donde trazó la sombra de Lu1s el grande estableció academias en Franóa para los 1 hombre que la luz proyectaba. Para dar mas fuerza a · que practicaban este arte., se ha visto cultivaclofflsí mucho ta histol'ia, se ha supuesto que una mujer fué la qu¡s di· mejor que en · niDguna otra parte; no por esto diremos jó de tal modo a su amtm(e. Algunos asegmran que el que a~teriormente no hu,biera habido hábiles pintores en rimero que redujó a práctica esta invencion, fué un tal ·Francia: sí los hubo i tambien en' España. En tiempo ilocles} de Ejipto_; i otros que un cierto Cleantlto, de de Rafael, de quien fué discípulo nuestro· jnsigne español orintio, por lo que se apellidó lUonvekrornatos, esto es, Fernando Yáñez, natural dn la ~lmcdiua, floreció taro­un solo color. Despues de él parece que los primeros bien Clr¿udio de Ma1·sella, que fué exelente en pintar sobre e comenzaron a pintar con un solo color fueron Tty· el vidrio, si bien aseguraban los franceses, fué el pómero ·enontes, Dinias i Clta'rmas. Eumaro de Aftén&St. piptQ cn~e J?i.n~~ en. ~oma de este modo. Gaspf)6r-- Becen·a fué n adelante Jos hombres i las mujeres eLe todos mpdp'. S'q. dfii3cíp~lo d _ ·g,11e~ Anjelo, era natural de Bacza i sus · cípulo Simo1¡,_' Cleomiceno comenzó a fit1Ué!.6 19$ cu,erpqs ohr~s . en n lt=~ Descalzas de :rvlad'l·id, Antonio del di versas. aptit.udes i a representar las1 )?it WlT~ ~ los · 1f1fdfltb Iijl~4 rU). (le Guadal ajara, fué pintor. de cámara del iembros,1as venas de los cuerpos· los !Jiiegu€s e la · rediot1- Fema-ndo el' católico, a quien por premio de su pa. Desde la Qlimpiada 16 ( ácia el año de 715 ántes habiliqad lo hDnró con ana merced de hál&üo i el empleo e Cristo) Oandaylo, apellidado Myrsilio, reí de Lydia, de su ayuda de cámara. Alfonso Berruguc~; españG>l, tam­mpró a peso <}€ oro un lienzo pintado de mano de Bu- bien discípulo de Miguel Anjelo, fue pi,nwr de cámara 1·co, eu el cual. se veia representada la batalla de los · del rei Cárlos V, cuya ciencia le merepjo tantos bienes: agnesianG>s. Panao, hermano de Phidias, pintaba con que compró el lugar llamado la Ventos~ 4ntonio llloro putaciop.. durante Ja Olimpiada 83, 448 años ántes de fué pintor de cámara del rei don Felipe'lt asi como Mo· risto . .. Polyg1wtto Thasieno se aplicó a espresar las pa- 1·ales. Seria irnp9nuno enunciar los nonwrés de los 'piinto­ones i J:laltó los colores vivos i r,adian~s. 'l;~mpien, h-izo re ·, Ifl8-S cJ?l~bres. qp-e h~ tenid~; sinemburgo, indicare­uc_ has o~ ras en Deiphos i en1 At~n~. ,"A:-' mj~ ~ ti¡¡~po · ~f? entr~ Q.tros,. ~ :man dt: Tirbi o~ f'elipe Lia;_no, do~¿ Fran-­h1zo c~febr,e ft'J.yeon en la G ~'la. J\cm la, Q .. inpJada ~ d~ &lz'$., Af,f~nHJ¡ ~no., d~ /JartolorJ.e ltl?inllo, don o, el año de 420 ántes de J f}Sltor.isto parecier;o~ Alepb;on, ' s,~~tÍf'n; de .-R ·~?Wt i ~.11·, QUn . J!trqncisco dl Her·rera, sevi­ophitodoro,_ Fri.jlo i Ev~¡wr 1 padre i xpaes · de P'arra· Há~Wj ~t., todo se acaba para él; el lazo que está siempre Jisto .en. Ja silla,.. es otra vez emplea· ~o para sujetarlo, i no hai ejemplo de que un gaucho ye· rre dos veces el tiro. " . / Vesubio. Volean de Italia : sumerjió en el año 79 ias ciudades de Herculano, de Ponpeya i otras. Durante esta catástrofe el naturalista Plinio fue sufocado por el vapor que ~e e;ca­paba del volcafl. El Vesubio está situado en medio de una llanura, formada por materias volcanizadas, i su estension es de mas de dos mil novecientos pies. La erupcion de 1767 es un_a de. las mas terribles que conserva la memo­ria de los napolitanos. En medío de 1os horribles mujidos que salían del centro de la montaña i de las violentas de­tonaciones que se hacían oir sin cesar, brotó un rio de la­va que cor!iÓ rápidamente con una anchura de trescien­tos veinte pies, i una profundidad de veinte i cuatro, i ha­biéndose dirijido felizmente hacia un barranco profundo, lo cegó hasta una altura de sesenta pies, lo que salvó de la sumersion a las ciudades inmediatas. Lanzó el volean enormes piedr&s, guijarros i cenizas. Salia la ceniza con tal abundancia que se hallaba oscurecido el aire, i las lla­mas que brotaban del cráter se !evantaron tan altas, que se las pudo ver desrle la isla de Malta. Un torrente de agua hirviendp i salada salió tambien por la boca del crá­ter, lo que parece probar que existe entre el volean i el mfU.. comunicación subterránea. IU diablo i la pila de agua bendita. Debemos al señor Arago, que acompañó al ca pitan Frey- Estando en una iglesia de Italia exorcizando a una m u ­cinet .en .su ~avegacion al rededor del globo, la siguiente chac~~ poseid~ del de~onio, este, forzado por los conju­~ escr1pc1on mteresante del combate del g~ucho_ con el ros, ,diJO q~e 1ba a sahr de aquel cuerpo, pero que iba a ugre. ¡entrar en ef. de un hombre que se · hallaba vestido a la "El gaucho, " ·dice, "bolea ell~, habla; grita, eatá francesa. Xsustado aquel hombre corrió a la pila del agua pro!'to ~ara su enemi~o, su terrible ~n~migo que, tocando bendita, i s.~ntándose 'sobre ella gritó al demonio:- Ven casi la t1erra con su vientre, está atomto de ver que baya cuando quu~ras, que ya te he preparado la salsa. \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 24

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 68

Por: | Fecha: 24/10/1897

, :fBisemanario ~olít icot jLiterario ~ lRoticioso ~~----~~------~~~----~~~. ~------~~~----~~~--------~ --~~~--------~~----~~~ AÑo l.- SERIE I lI. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLO~1 1:L\ i. do mill go U de Uctu bre de 1897. { NÚMERO 68 ~-+­D I REC'I'OH, Eo ua roo E s pin os a LÓ uzm án . AJ n I I~ISTn.ADon : Dirección telegráhca: B nca td.-.\pa r tado de correos núme ro 259· OFIC INA : Calle n ueva de F l nri fi n, número 360 A Y 360. Tt:l éfon o Si 6; COlST:DXCXOlSTES Sa ldd. á lu z todos los jue ve s y domin go~ . En ColomhiaJ !-:.usc ri pció n ad e la ntada ( 1')0 :1Ú lllcr os) .• • • . $ 4 .. Una 5>eri e (25 11 (lUl ~r':'IS) . • _ •• _ ..•• _ •.•• ____ l . • En el E xterior ( l OO mlme I O~) ._ . ________ ___ . ____ __ .0_- S ·· Una seri e ( 25 mí mer os) . __ _ _ .' __ . _ . __ _ - 0-' I 2 5 N úmero ~uel to , el día de la sal ida dél pl!r iódko. _. _ . __ - - _. - - 0 5 Núme ro atrasado . ____ _ .. '. _. '" . ___ .' ... . .... . .. ... . .. •• 10 Comu nicad o::;, co lumna .• _._ . . .. _ .. . ................ . .. 2 0 .- R emitidos. col un ma. - 0-· .. _ . .. . __ .. _. __ . __ ' . . - . - . __ • •. 15 _. Anuncios. formacomún .... . .. _. _ __ . . _._ . . ... . _ ... . . _ .... 0 1 1\ o se dcvue l v~n origina les. Los señ or es Agen tes tie ne n dcru.:.h o a l J O por 100 de lo que re· caude n. Cuan(lo:-, 11<\)':\ con tratado l a publicació n de UIl comulllcado, re­mitido . anuncio , t!lC. , no se devol verá su ,'a lor, ni parte de él, au n cuando ~ 11 d ueño res ueh'a lu co n trari o. Toda corresponde ncia debe d iri girse al Adm in b tril ll or. ~ Pagos adelantados. ITINFR. IRIO DE CORREOS PAciF1C(l . -] le ~a los lunes á las 4 p. m., y sale los Ill:lile , ~ l as 2 p. l1l. l :l1 cfm ;cudf1s.-IJa y dos e n c:1da mes : lI f"ga n t:l3 yel IS, y sa len el l o l' el 25 á las 6 a. m . OCCIDEi\TF. . -Llega los lunes i las JO a . m., y sale los Ill :Hlef' á las 3 p. m. • E llcolll ielldas .- Llega los días 14 6 J5 Y 25 , Y !\Rle en los días 6 y JS. T UDOESTE (Ambalema).- Llega los jueves ::\ las JO a . m., y sale los viernes á la s 3 p. m. OR I ENTE (CJrocué).- Llegan correOS 8, 18 Y 28 de cada mes, y salen el JO, 20 Y 30. S UDEST E (M elgar). Ll ega los j ueves á las 4 p. m. , y .. le los viernes á las 2 p. m. A TLÁ NTlco.-Llega á Bo go tá los días 5, 11 , 23 Y 2 9 de cada mes. y sale en los días l el li lll t" l! ari o del seño r R ock woo l Call e 1 2, u tÍ mero l -r-;, l"lme r pi . cautinlr el cora­zón de los colombianos; otro, en fin, había de implantar esa pol ¡tica it pan ~r agua, con que ha soltado el General! Pero eso no importa; los 110mbres son mero,::; acciden­tes cuando se trata ele la sah-acic'JI1 de los pueblos; y eA segnro que el Gencral V é­lez sonreid de placer cuanclo yea corona­da su obra por aq llellos mismos contra quienes fulminaba sus rayos desde Amalfi. Siemprc hemos abonado al General Vélez la buena voluntad, ya que la fortu­na no ha elado lugar para que le abone­mos las buenas obras, y hoy más quc nun­ca admiramos su patriotismo, puesto que, arrojando las muletas, rompiendo sus pro­gramas y sacudiendo el poho que el tiempo había acumnlarlo sobre él, se pre­senta en esta capital como hombre nueyo, nos permite mirarlo y admirarlo de cerea, y se pone personalmente, con el grado de Capitán, á la cabeza de numerosa falange de buenos y de arrepcntidos. Entre estos últimos hay muchos cuyas reputaciones fueron hechas pedazos para leyantar sobre sus ruinas la del General, y juzgamos que si pasó por sobre ellos el hisopo que todo lo borra, pronto llegará el tiempo de las rcparaciones, tales como las q ne se (laben al Tesoro público y al propietario de El He1'aldo. El ponenir nos guarda estnpen­das sorpresas! El General Yélez debe permanecer cntre nosotros indefinidamente, por lo me­nos hasta que el tiempo haya consolidado la honradez, la seriedad y las ideas de algunos dc sns nue\'os amigos. Por de con­tado qlle si el General no rleyuelye las honras que él ó sns representantes quita­l' 0n, cometería una notoria injusticia. )II\R'l'Íx PAZ. Er, la Pila Chiquita, ó sea al extreno del camellón de San Victorino, el doctor J ,leras, que tenía en aquel punto su colegio, se acercó al Presidente y le pronunció un vehemen· te oiscurso. Copiamos las siguientes expresiones de dicha arenga congruentes con las opiniones que antes hemos emi­tido sobre el renombrado educaclonista : " i llustre ciudadano! Aquí tenéis el plantel de educa· ción que cultivo hace) a algunos años, con el esmero de un padre y los cuidados de un patriota; y entre estos niños que os presento se hallan muchos de los renuevos de los próceres de la inclependencia y de los mártires de la liber­tad. Convencido de que la virtud es el elemento vital de las Repúblicas, yo he procurado, señor, inculcar en sus tiernas almas los sanos principios religiosos libres de fana­tismo y de superstición; porque los principios religiosos son la base de la moral que sostiene la civilización moder­na. Es la virtud, seflOr, es la virtud la que debe gerr.linar en estas '11m .• , inocentes para provecho y gloria de la de­mocracia, el ( hjelo primordial oe mis desvelos; porque es con ella solamente como podrán defender la independencia de la patria, y servir dignamente á la causa santa de la li­bertad !" i\l doctor Lleras, como Alcalde Parroquial de Bogotá en el año de 183+, le tocó intervenir, desgraciadamente, en sacar ele la ciudad á la "eílOra Manuela Sáenz, á quien des­oe el lunes 1 [ de Enero del aiio dicho dio la orden verbal­mente, acompañado de un Agente de Policía y de una es­colta de diez hombres, mandada por el Teniente Dionisia Obando con ocho presidiarios que llevaban una silla de manos. . . . . Rehusó la señora Sáenz obedecer la orden del señor Lleras y hasta le amenazó con que le daría un pisto­letazo si insistía; llegó á decir que matarfa al primero que se acercase. - . . . No hubo fo rma de obligarla. R eiterada la orJen por autoridad superior, torn ó á resistirla, amenazanno á los sol. CA RLOS HOLGUIN Hace un mes- el 18 de Septiembre- fue el ter­cer aniversario de! fallecimiento del doctor Rafael Núñez; y ayer-19 de Octubre- cumplió también t res años de haber pasado á mundo mejor el doctor Carlos Holguín. Esos dos eminentes hombres públi­cos, jefes del nacionalismo, á quienes unió en vida sincera amistad personal y estrecha comunidad de ideas políticas, bajaron casi á un tiempo al sepulcro. En sus últimos días, ambos sintieron en su espíritu l~s amarguras del desengaño, bien que compensadas p3r la satisfacción de haber sido factores de p rimer orden en la tarea de salvar el país de la anarquía y acaso de un retroceso á la barbarie. Deber patriótico es rendir á su memoria homenaje de reconocimiento, tributo de admiración y respeto. Cuando e! futuro historiador de Colombia haya de juzgar la benéfica obra de la Regeneración, le bas­tará, para apreciarla con imparcialidad y acierto, ha­cer justicia á la altísima inteligencia, rectitud de pro­pósitos y casi portentosos esfuerzos de Rafael N úñez, Carlos lIolguín y !\liguel l\ntonio Caro. Ntíñez y IIolguín pertcnecen ya <:l pasado; y Caro continúa defendiendo con valor y firmeza el partido glorioso y el régimen constitucional de que es uno de los prin­cipales fundadorcs, régimen y partido que aquellos dos compañcros suyos dejaron al morir confiados á sus extraordinarios talentos, ;í su .ontereza de carácter y á su indisputable autoridad moraL Alg.ín notable escritor ha dicho quc la historia ·de las naciones es en dcfinitiva la biografía dc sus grandes hombres. La afirmación e3 exacta; porque, aun en los países civilizados, donde la genuina opinión pública funciona con amplitud, lib rc de pasiones sal­vajes y de hidrofobia imbécil, toca sicmpre-por pro­videncial designio sin duda-á un escaso número de escogidos, crear, por decirlo así, los acontecimicntos, Ó. cuando menos, encauzarlos y dirigirlos. Según Emerson, las mismas grandes revoluciones, si bien latentes por tiempo indefinido en el seno de las so­ciedades, tienen origen en el cerebro de UII solo hombre. En política especialmentc, e! fenómeno sc ofrece diariamente á la vista de todo,>. Los hombres de ge- 1110, sea que procedan por inspiración cristiana y crean con Bossuet que " el hombre se agita y Dios lo con­duce,". sea quc sc dejen arrastrar por tentación dia­bólica y miren con Víctor Hugo en todo trascenden­tal acto humano la intervención de "lo deconocido," simprc influyen con su pensamiento ó su acción en la suerte de los pueblos. De ahí que en determinadas re­g iones la civilización, considerada en el punto de vis­ta moral, avance ó rotroceda, segtín el criterio, b ueno ó pervcrso, que predomine en el espíritu de los con­ductores políticos. Débese á Gládstone y á Disracli la modificación sufrida en los últimos cincuenta años por los dos gran­des partidos ingleses. El primero fue convencido tory al principio de su carrera; pero pasó luégo á ser agente principal en la transformación de los aristo­cráticos wltigs en liberales democráticos. El segundo, por el contrario, comenzó como wlll~t; considerando "hipocresía organiz~da"-orgalli.:;cd Il)'jocrisy-á todo gobierno conservador, y se convirtió más tarde en educador del partido tory, "partido imbécil"-stltjid party-según la calificación de Stuart 1\lill, citada por Mac Carthy. La labor dc esos dos grandcs hombres de Estado fue seria y prolongada; y precisamente por esto, en los anales de la Gran Bretaiía, durante el dados con un puñal, el 'lue afortunadamente pudieron arre­batárselo, sacándola luégo á la fuerza en una silla de ma· nos. Tal severa medida se tom" porque en ese tiempo se decía que la casa ele esa señora era el punto de reunión ele los desafectos al Gobierno, y que era allí en donde se recor­daba con entusiasmo el bllm tiemjo de la dominación del difunto tirano (Bolívar). El Cachaco tic Bogotá, periódico redactado por el doctor Florentino González y por el rloc­tor Lorenzo M. Lleras, decía: "Esta mujer ha dado mu­chos días de inquietud á esta ciudad, se ha burlarlo de las autoridades; y sería bueno que se le hiciese entender que ya pasó el tiempo (le hacer más cosas." y cumplida la orden añadía : "Agotáronse los medios severos; era preciso 'lue la orden se cumpliese; y los soldarlos la tomaron entonces y la pusieron en la silla de manos, en CJue hubo que lle·,arla, porque resistió absolutamente á montar á caballu. ¿ Creen ustedes que podía haberse hecho otra cosa? ¿ D'~ i\lanuela debía ([uedarse en su casa; porqué resistía con sable y pu- 11al á las autoridades? ¿Porqué no CJuería salir ele entre su cama? Considérese bien todo esto, y se conocerá que de­bió hacerse lo que se hil.O, no precisamente para que ella entienda que debe obedecer á los funcionarios públicos, sino para que tocios los granadinos sepan que no puerlen burlarse de sus disposiciones. N o den ustedes oídos ;\ los ecos dese/ltollados tle viles jasiolles, que se repiten entre los enemigos riel Gobierno, y enajenan los corazones de la gente incauta y sencilla." Bien elocuentes son las palabras que el 9 del mes de Diciembre de 1848 consagró el periódico El Día, en alabanza del Insti tuto del doctor Lleras. Transcribiremos el primer aparte de ese conceptuoso editorial, que revela que­se hacía justicia al Director: ( COlltinuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. último medio siglo, figuran sus nombres de un modo prominente. Sucede, además, que, por un sentimiento de simple decoro nacional, los ingleses sin excepción veneran á Mr. Gládstone, y no hay entre ellos quien no estime en alto grado la memoria de Disraeli. Conocedor e! doctor NÚllez de 105 males que mantenían el país en agonía, y por espíritu de justicia, inició la Regeneración; mas para poner ésta en prác­tica tuvo que vencer grandes pr<;:ocllpaciones ciel an­tiguo liberalismo, y atraer de su lado los hombres pensadores del viejo partido conservador. Por su parte, los sellores Holguín y Caro comprend ieron todo el alcance de la reforma aludida, y fueron los prime­ros en esforzarse por "educar su partido" y remo­ver obstáculos, al parecer insuperables, que se opo­rlÍan á la conciliación y avenimiento con el liberalis­mo independiente, no menos que al milagro de la re­surrección de los muertos. Sin la fecunda y persistente cooperación de ellos, bien puede asegurarse que aún existiría la Constitución de ¡ 863, ó habría desapareci­do á medias, en tanto que el conscrvatismo histórico, invocado actualmente por una oposición desmallada, tendría todas las apariencias de anémico agonizante organismo. D. Carlos Holguín contribuyó en primera línea á redimir el antigllo partido conservador de la servi­dumbre política, así como también á salv~r el país de un régimen anárquico, y por ello los nacionalistas de­benH's recordarlo con orgullo patrio. Al recontarlo en la lista de nuestros grandes servidores públicos, podemos aplicarle las siguientes líneas del doctor N ú­iiez, escritas en 1883, con motivo de la muerte de Gambetta: "Tuvo que soportar el fuego de las filas contra­rias, y que defenderse también de los disparos direc­tos é indirectos que contra su autoridad y su nombre estallaban en el ejército de sus conmilitones. La his· toria de Gambetta no fue en esto sino la reproducción de la historia de todos los creadores de alguna cosa trascendental ó siquiera importante. A linos se les administra la copa envenenada; á otros se les destie­rra; á otros se les suscitan embarazos para que en­cuentren oprobiosa caída el) vez de gloriosa ascen­sión; á los más se les persigue con el ultraje y la ca­lumnia; )' frecuentemente la ingratitud es el primer lote que á todos se adjudica. La nueva creación traza, sin embargo, 'u camino, y en el curso de los t iempos, días, allos ó siglos, la corona de espinas se transforma virtualmente en lau rel." (De El .VacioJlalista). ALGO DE TEATROS El miércoles en el Colón, y á beneficio de la sim­pática seiiora Quiiiones, pliSO en escena la Compaiiía Chaves, por tercera vez en esta temporada, El Rey q/le rabió, y el jueves nos dio en el Municipal, la com­paiiía Azzali, la primera representación del Trovador; anoche debió repetirse Afascota en aquel teatro, y darse en éste la ópera FallSto. Este ha sido, pues, el to­tai artístico de la semana, y en verdad que no ha sido poco ni malo. El Tro'i!ador flle un nuevo y brillante triunfo para la compañía lírica, y en especial, como era mltu­ral, para el Pacini y para el Betti, y e~o que éste sólo tuvo tres días para prepararse y q lIe empezó su parte con cierto miedo que hizo temer al público otro de­sastre tenoril; y El Re)' que mbió estuvo á la altura de lo mejor que nos ha dado e! sellar Vanegas y sa­tisfizo al numeroso público que fue á aplaudir á la Quiiiones en su noche de gala, de la cual guardará gratos recuerdos la simpática artista, pues halló su camino regado de flores y pudo apreciar el cariño que le tiene el público y el agrado con que la ve trabajar. N o haremos resella más detallada de estos espec­táculos y dejamos para la próxima vez nuestra revis­ta del n'ovador, porque queremos destinar el espacio de que disponemos hoy en BOGOTÁ para mostrar á nuestros lectores los esfuerzos dignos de todo aplauso que ha hecho el señor Esguerra. Ministro de Hacien­da, para organizar más y mejor el Teatro Colón, y darles cuenta de que por Resolución ministerial dic­tada en estos últimos días, se han atendido las in­dicaciones de la prensa en el particular, y se ha creado, como lo veníamos pidiendo, y se acostumbra en todo centro culto, una Administración especial del teatro, que atienda, en beneficio del público, á la con­servación del edificio y á la buena marcha de los es­pectáculos que se den en él y que ojalá, y es lo úni­co que falta, sean de ópera italiana. E l Administrador tiene á sus órdenes un celador jef;;- de la tramoya, con dos ayudantes, para que cui­den y aseen el edificio y manejen telones y decoraciones en día de función; un mecánico director de la Planta Eléctrica, con cinco operarios, y no son pocos, para la producción de la luz y su servicio en donde sea más necesario y en pr0porción á la actual capacidad de la Planta, que escasea ya por el natural deterioro que ha sufrido en seis allos de uso; y un portero, que en tiempos normales sólo dejará entrar al teatro á los ((r)30GOTAJJ-OcL-ubre 24- de 1897. empleados en él y á los empresarios á quienes se lo ceda el Gobierno y que están sometidos de hecho á las órdenes é instrucciones del Administrador como representante del Gobierno. ron estos elementos, así central izados, es claro que la marcha de nuestro gran Teatro será cada día más regular y que debe cesar todo temor de que se descuiden en lo mínimo, ni el edificio mismo con t030S sus accesorios, ni la comodidad y la cultura que los espectadores deban hallar en toda función pública res­petable; y esto será ahora así con tanto mayor razón cuanto que el señor Ministro de Hacienda ha ten' 'o el buen tino de nombrar Administrad or, ad-ltOllol:!íll, del teatro, al señor D. Alberto Borda, ingeniero edu­cado en la clásica tierra del arte, y doblemente apto, por lo mismo, para apreciar cuanto exija la con­servación y embellecimiento del edificio y cuanto sea necesario para que las represc:ntaciones teatrales co­rrespondan mejor cada día á nuestras aspiraciones de ciudad civilizada. El seiior Administrador dictará pronto, si es que ya no ha dictado, el reglamento interno del teatro, y para él nos permitimos encarecerle especialmente el servicio de policía, de modo que no volvamos ú ver, como vimos el miércoles último, que desciende desde el Paraíso y sobre el ptÍblico de platea, un cigarrillo encendido, ni otras menudencias aún más desagrada­bles. Severidad, seiior Administrador, severidad, pues es fuerza civilizarnos aun cuando hayan de civilizar­nos á la fuerza I PLAclllo. MEJORAS MATERIALES Señor Ingeniero ~fu"1icipal. Bien sabemos lo complicado de sus muchos que­haceres y los activos esfuerzos que hace usted por atenderlos debidamente, y sin embargo, no podemos resistir al deseo de contarle todo lo que vimos en un viaje reciente á Chapinero, y que puede ser útil para aumentarle aquéllos y hacerle redoblar éstos. Esto fue el jueves pasado; llovía á chuzos, como suele decirse, y del cerro bajaban torrentes de agua que por fuerza habían de llegar al llano, atravesando la carretera y la línea del tranvía y arrollando cuanto obstáculo hallaran á su paso. El primero de ellos, ó el que primero vimos, se despeñaba violento sobre la plazueLt de la Ciudad Ciqra, esa l1ut:stra Certe de los l\Iilagros quc bien conoce la policía, en busca de su cauce natural, que antes estaba cubierto y que ahora se ve allí destapado en previsión de crecientes seme­jantes y para dejar el agua á su gusto, ya que no hay autoridad que sepa encauzarla. En efecto, el zanjón actual, alcantarilla antes, se lienó en un santiamén con las piedras y la arrna que arrastraba el torrente, y éste, ya fuera de madre, y ha'lta de padre, echó por donde pud" é inundó por completo las tiendas de esa fábri­~ a de velas y jabón que fue enantes la ponderada ven­ta del Sargmto Prieto. Imponente era el caso y hasta agradable de ver' por ia rtcuc:osidad con que los sellares agentes, con el calzón á media pierna y desprovistos de su espadín y demás insigni?s menos bélicas, ayudaban á las buenas gentes de las tiendas á salvar de la catástrofe sus mueble" ensereS y títiles de trabajo. La autoridad, representada por los policiales, trataba de remediar el dalla que no supo impedir! Un poco más adelante, nuevos torrentes bajaban con igual violencia de! cerro, pero poco daño hicieron, porque no había á su paso tiendas que inundar ni gentes infelices que acabar de arruinar. En todo esto, estimado sellor Ingeniero, hay algo que precisa corregir, y como usted es el palla de lágrimas en casos semejantes, á usted nos dirigimos para que vea el modo de lograr que no se repitan escenas semejantes. Es necesario que las aguas, aun en época de grandes crecientes, tengan curso fácil y seguro, y para esto debe abrírseles un cauce recto, del cerro al llano, sin curvas ni retrocesos, con alcan­tarillas al través de los caminos y con entrada directa sobre los p redios bajos que, gústeles ó no á sus due­iios, es fuerza las reciban sin obstáculos de ninguna clase. Ya que por los caminos de Chapinero andamos, buena será la ocasión para hacer notar que adelante de La Pradera hay una construcción que avanza so­bre el camino más de lo mandado y que sólo debe permitirse si quien la acomete tiene para ello e! per­miso del caso. J OSELfN. ([o\:nspon.clcnci.(~ ni Ill":.te, tomaron las de Villadiego, y quién sabe cuále. mis '1"<:' la policía aún no. ha lograrlo averi­guar. Antes d~ e,to suced ió el caso que otro caballero dejó su macho á pastaje en el potrero más seguro del Puente del Común, y r.uando fue á tomarlo para regresar á su tie na, se encontró con qlle el macho no parecía, ni pareció jamás, en un potrero bien cercado}' cuya puerta se man­tiene siempre cerrada con ll ave. Dio el rlenuncio en Chía, en donde incesantemente reciben otros semejantes, dirigió telegramas, puso aviso en los periódicos y .. _. en fin, gastó un poco de dinero el' buscar su animal, y é.>te está hoy tan perdido como si tal cosa. Parece que en el Puente hay ne­gociall/ es en bestias que las consiguen con sólo tomarlas donde las hallan y que las envían á vender á Casan are, donde nadie ha de ir á reclamarlas .. _. Bueno puede ser el negocito, pero ya era tiempo de que la autondad vicra 1. :"io de evitarlo. Chislues.-El Correo Nacioll''¡ de antier trae un suelto titulado Clúsllles llacionalistas, y que sin duda res­ponde al suelto que [Jublicámos en el número 66 de BOGO­TÁ, titulado "_'1 UIW,\ coz." Lea, seiior colega, el suelto en cuestión, y verá que se dice alli que los gritos de "La llora /lega de /lit 2S de Septiembre . ... deJI la ,JI·dCI/ . . __ )' elltro de primero á Rzla­cio _ ... " fueron proferidos despllés riel banq uete ofrecido al señor General Vélez, y naturalmente efectos del espumoso champagne en cabezas débiles al exponerse á la acción del frío sereno de la madrugada. Esta fantochada nclícula tuvo lugar en la calle, y dos caballeros respetables que nos merecen entero crédito están listos á comprobar la veracidad elel hecho á cualquier perso­na que se crea interesada en el asunto. Y nos permitimos concl uír con las frases dcl colega: "La mentira es uno de los medios de imposición de las ma­las causas." Núñez y la Reo·eneraci6n.- Recomendamos la lectura de estc intcle;;':1nte folleto, i los que duden: del conservatismo hist6rico dd señor D. Carlos Calderón Reyes. Ratm·os.-EI señor]). Librado Sin"hez, de Zipa­quid, ha sido \'íctima de uno de estos Ú7'OS, que acostum­bran ir á los hoteles tarde de 1" noche á pedir posada, y los dueiios de dios no tienen inconveniente en proporcionársela en alguno de los aposentos en donde ro. duermen otros hués­pedes, cuyas cartera" relojes, etc. etc., c¡cedan á disposi­ción del primer bellaco que, aprovechando tan propicia ocasión, nl:ldrllg~\ r ~e Tnarc.:ha annado de una cartera con S 200 Ó más. Deploramos e! robo que ha sufrido el sef.or Sánchez, y excitamos á la Policía para que obligue á los empresarios de hoteles y casas de asistencia, eviten que los viajeros que vienen á la capital sean escamoteados de manera tan ver­gonzosa. l..lax\ cclaclcs CANC/ON CUND/NAMARQUESA Detesta en este pueblo á los señores Liberales: si se alzan á mayores, Paliza les propina; y á la vez como sabios los reputa Y servil homenaje les tributa En puntos de doctrina. Que algún pedazo de alcornoque grite: "Ha muerto la República !" él repite: "La República ha muerto." Que un incógnito escriba: "Están fCJbando! Esto es absolutismo! Esto es nefando!" Y él dice: "Cierto, cierto." Se va á la capital, otro lo arrea, Firma lo que le ponen, aunque sea La mayor herejía; y vuelve á este lugar con instrucciones De regar que dominan los masones, Que hay mucha picardía! Tiene armitas guardadas. Al oído Le dicen que en defensa del partido Prevenidas las tenga: La fecha, ya le avisarán; el grito, "iAbajo Melo!" Y danle por escrito Una bonita arenga. Salud, incorruptibles caracteres, Almas puras! Cumplid vuestros deberes Engatusando á muchos; Probad que bajo máscara cristiana, En practicar la regla volteriana ::Ilás que nadie sois duchos. Cebad, oh santos! vuestro encono fiero. Venga el desastre! El pobre ex-guerrillero Que á ciegas ejecuta Lo que ordenáis, aguantará el azote, Y exclamará, atollado hasta el cogote: "l\Ialhaya la 7'endltta.''' El buen conservador, por el contrario, N o es torpe, no es soberbio, no es voltario; Está con el Gobierno; N o anda esparciendo envenenadas frases, No es maldiciente, ni firmón de BASES, Porque teme el infierno. -------------:--- IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 68

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 70

Por: | Fecha: 31/10/1897

, 1J3iselnanario ~olítico, !-iteratio ~ 1Roticioso ~~~-~~~~~~~~'~~~~~~~~~{~~~~ AÑo l.-SERIE lII. } Bogotá CREPÚBi,ICA n E ('O LOMUI.-\ 1. d() lllill ,~0 31 de Octubre de 1897, N ÚMERO 7u H:fJ3ogotáH -+.+­D [J~ECT OH, Eouaroo Espinosa tOuzmán. ADMI1\'ISTRADOU: Dirección teJegráhca : Bncald.-.ó..par tado de corrtllS [J úlll ero 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Tel é fo no 576. .~================== Saldrá {¡ luz tl)dos los jueves y dOl1lingo~ . E.n CO!OJIIllial ~m¡cripc!ón adel~ntada ( 1 ')0 ~lllJlIt:ro!.) ..... $ i ~: En el ExteriOl? ;lI¡~~el~~~ ~~~.~~I~ !:~~_r~_5.)~ ~ ~ ~ ~ ~ ", ~ ~ ~ ~ '. ~ ~ ~ -. '. ~ ~ S __ Una serie (2S números) . __ _ ______ . .. . ___ .. 1 25 J.,'úmero ~nelto, el día de la sa1ida del periódico - - ~ _. ___ _ - _ - . 05 !\úmeroalrasado . __ _____ __ __ _ .. _____ _ ___ ___ . _____ ... _ . . 10 Comunicado::;, columna. ~ ~ . ... .... . ..... . . .. .. _ ..... _. _ 20 . _ Remitidos, columna. ___ . ... . . _ .. __ ._. __ _ . .. _ . .. _ . . _ ... 15 . . Anuncios.form3comÍ1n •... .• ___ . __ ___ ._ •.. .. . . . ... ...... 0 1 No se devuelv~n originales. Los señores Agentes tienen den':L.H1 al JO por 100 ele Jo que r e­cauden. Cuando se haya contral:Hl0 Ja p uhl icación de un cOlllulllcndo, re· mitido, anullcio, etc. , no se de volverá su valo r, n i rarte ele é l, aun cuando su dueño r~!'iueh'n lo contrario. Toda correspondencia debe di ri g ir ~e al A clmi lli ~ tr ¡:¡do r. ~..:1r' Pngm, adelantados . lT1NFRA1UO DE CORREOS PAciFlco.-L lega los lunes á las 4 p. m. , y::ale los IlJ::lrtes á las 2 p. 111. P;Il((-mitllrlas.-lIay dos en cada mes : llegan t:I 3 yel 18, )' ~:llen ellO y el 2S á las 6 n. m . OCCItH:'YJ'E. -l.Iega lo~ lllne~ á las JO u. 111 .• y saje In~ II1:HI("!o; ti las 3 p. Ill_ E lIromimddS.-Llt-ga los días 146 15 Y 25, Y sale ell l()~ (llns 6 y lo. T UDOF.STF. (Ambalema).-Llega los jueves á las l O H. lll. , Y s31e 105 viernes álns 3 p. m. O IHl<:N'J'E (Úl'ocué). - Llegan correos 8, r8 y 28 de cada m es , y salen el TO} 20 y 30. S UDJ\5TR (l\lelgar). Llega los jueves <Í. l:'l~ ,-¡. p. m'l Y s:9.1e los "jemes á las 2 p. m. ATLA '1 Jco.-Llt:g'a c1 Bogotá los dí:lS 5, Ir, 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días 1'\ 7, 13, 19 Y 25 ele cada mes. El de hncnll1il!nda, 1Jega e13I 6 TI.' r el 13. Y sale e16 y el 18. KOR'lE.- L leg.l. IliS jueves de c:.Hb. semana á las 10:1. 111., Y sale odos los viernes . El de I<..nco lll iendas llega el 9 ó lCJ y el 28 Ó 29 Y'" 1< ti 7 Y 28. NOROESTE. - L lega los vjernc~ :í. las 9 a. nI., y ... al~ lo~ sflhados á las 2 p. m. El de Enconlie ndas llega el I I!, y ~a l e el 25 á In,~ Ó a. 111. SUR.-Llega Jos lunes á la 1 p. ni . . y S:·¡]~ Itls 1lli~ r coles á Jas2 p. m. Loa de E nco111iendas;, son dos en el n.t-!-i. l ,legl Ci() \' I " /)1<; DUl{Jülí.LlDAD que han hech o famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH" T iene ta miJi é n ,'a rias mejoras que ahorran trabajo y h acen su manejo fácil. Esta máqui na es si n cluoa la más apropiada para los pa íses hispano-a mericanos_ Enviamos gratis llueS\J\) Catil'Jgo illl strado y des ­crip ivo, á la5 per,;" n", que nos lo pida n_ t AMERICAN WRlTING MACHI NE C? 237 Broadway . New Yod..-.. E. U. A. EM PLASTOS PORO:-':O:-i - Rest:lurndo r para el cn l H.-~1l1i y ]a ha r­ha. Velnl1tina rlní~iJ1\;-1 {¡ l11-~cio!-ó :-in compe tencia en ¡" F a rmacia Normnl de Dogolá. ('-~¡Jlt: J 2, núnlerns 222 B Y 222 C. ahajo eJel Pasaje l1t!ru(f¡/(Üz. POSTES DE HIERRO para cerca de alall) bre, baratos, sólidos, et erll os-, vende Eugenio López en su almacén (le úerro. 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Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barato y libre de impuestos, en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MANUEL A. SANCLEMEN~E y JOSE MANUEL MARRO ~UIN CANDIDATOS, RESPECTIVAMENTE, rARA PRESl1JB ~'l'E y YlCBl'Jl«; S [DE ¡¡'I'~1 D], 10.1. ¡WPUBLICA EN EL PERíODO CONSTITUCIONAL DIe 1898 A '9°4 LOS PARTIDOS l · lVIarccliallo para ganar prosélitos; hoy lo \'emos rodeado y apoyado por esos mis­mos hombres ú quienes él y sus secuaces llamaban clandestino¡;, concusionarios, in­dustriales y tiranos. ¿Ha cambiado el Ge­neral de ideas? ¿ Han modificado sus cos­tumbres los nueyos amigos? ¿ Era calum­niador el General? N o lo sabemos. Pare­ce que una esponja hubiera borrado milagl'Osamen te todo 10 ocurrido hasta ayer, y que un velo impenetrable cubrie­ra las ideas y los propósitos de hoy. De lo dicho se deduce en rigurosa lógica que el medio escogido por los con­senadort's históricos para llegar ú la su­prema (lirección de los negocios, carece Dice un eminent e ('scritor que" los de honradez, porclne ese grupo n0 ha ma-partidos políticos deben estar constituÍ- nifestado al pueblo colombiano cuúl ha dos por hombres á quienes liguen yjncu- de ser su po1'\'enir. Ellgafíar con progra-los de mutua estimación y de comunidad mas q ne no se adoptan ni han de cumpli1'- de ideas y ele propósitos; hombres que se en mucho tiempo, injuriar y calumniar deseen llegar ú la dirección suprema de á los ad\'ersarios distinguidos, mostrar los negocios por medios honrados y cons- una indignación cómica y predicar nrtu-titucionales, y que rehusen todo cargo des que no practicaron jamús, esa es la elevado y toda di stinción si les son ofre- tarea de los directores y de los periodis-cidos en condiciones incompatibles con tas de la oposición consenadora y ese el los principios que profesan." medio empleado para conseguir lotoS. El vínculo de la mutua (~s timaeión En los doce afíos que ,an corridos de es, pues, absolutamente indi spensable en- Regeneración, casi todos los miembros tre los hombres importantes de un parti- visibles de la oposición conservadora, han do. De ahí que la prensa nacionalista lla- aceptado puestos elevados en la Aclminis-me la atención del país hacia el raro es- tración y han sido objeto de distinciones pectáculo que ofrecen el Directorio del inmerecidas las más Yeces. Las doctrinas titulado partido conservador y los ban- del partido nacional no han cambiado, las que tes obsequiados al General Vélez. pr{lCticas ele gobierno tampoco, y sin em- Entre los hombres que forman el primero bargo, ninguno de los que hoy atacan fu - y que concurren á los otros no existe, ni riosos 6 indignados esas doct.rinas y esas puede existir, el YÍnculo de la mutua es- prácticas, rehusó nunca el más peq uerío timación, porque ést.a sólo nace cuando honor ni desperdició migaja del Tesoro un trato constante ha cngendrado recÍ- ptí.blico. Por el contrario, la mayor parte proco eleyaclo concepto ele la virtud y do f de ellos se encariñaron tt'tnto con el 'reso­los méritos, y lfo1.'que eS' tan dellcacTa,-"tlne"· 1.'0 Y los honóres,lfue cuántré) las 6Íi'cllns-no puede sufrir intermitencias sino que tancias C'xigieron sus renuncias ó sus des- U11a yel, interrumpida mnere para siem- tituciolll's, so tornaron instant¡ínealllellte pre. en implacables enemigos, TI0 sólo elel régi- Cuanclo los escritores nacionalistas men il cuya sombra crecieron, sino tam-traen el recuerdo de luchas en que la bién del brazo que los leyantó de la nada. prensa ha exhibido lujo de crueldael por Hubo algunos (Iue habiendo abusado de parte ele los secuaces del General V éloz, la confianza que el .Jefe del Gobierno de-no lo hacon por el tristp placer de' atizar posita·¿¡ en dIos, quisieron congraciarse odios ni ele ayivar heridas, sine. üniea- y se han C'ongraciado en eft'cto con la mente como argumento ele buena ley con oposici(ín, para evitar los yiolentos ata-que demuestran que entre ese General y f ques ¡'¡ que (bba lugar su conducta. Por sus periodistas, por una parte, y las YÍc- consiguiente', los que hoy figuran en pri-timas de sus injurias y de sus calumnias, mera Hnea. como consenadores, no han por otra, no existen ni pueden existir vÍn- tenido carácter ó no han profesado prin-culos de mutua estimación. cipios, y por esa razón no han llenado el La caridad cristiana nos hace perdo- tí.ltimo requisito que exige el escritor in-nar las ofensas, el patriotismo nos impo- glés á los corifeos de un partido. ne el deber de . sacrificar los rencores, pero ninguna ley nos manda besar la mano que nos ha inferido grave y ptí.bli-co ultraje; porque así Dios como la Pa-tria han dejado {t los hombres el derecho de conservar su dignidad. La segunda condición consiste en la comunidad de ideas y de propósitos. Co­nocemos las ideas del General V éleíl ; ¿son acaso las mismas que profesan sus colegas de Directorio y sus compafteros de mesa? y si así fuere, ¿ dónde estú la constancia de ese hecho, cuúndo las adquirieroll y en yirtud de qué? Porque hasta hoy apenas han declarado su arrepcntimiellto pul' haber combatido la candidatura del Ge- I neral, pero en ninguna parte hall expues­to cuáles son las doctrinas que profesan ni cuáles los pi·opósitos con que preten­den el poder. Desde ahora s2is aúos y has­ta hace poco tiempo el clandestinismo, los peculados, la, Oompaiíír.t ind~l8trictl, las represiones de la prensa y el absolu­tismo, fueron el caballo de batalla de D. MARTÍN PAZ. MALA MEMORIA Cuando se recorren, siquiera sea á la liger a, esto::; perIódicos de oposición que las están dando de defensores de la h on­ra naci0nal, lo q11e m~lS suelo sorprender aun por L'ncima de la procacidad que lllce en algullos de ellos, es la. absoluta falta de memoria que suele hallarse en sus es­critos y (lue respondo, ó á la decadencia de los escritores, si es que en ella han caí­do ele buena fe, ú tÍ, la mús refillada mali­cia, ~i es que se hac~n los ohidadizos para poeler declamar en cierto tono patético que juzgan de grande efecto en la masa de lectores honrados. . El OOl'reo J.Vacional abunda en frases contra todo lo que huele á negocios con el Gobierno, sean de la clase que fueren, y , sin acordarse ele que su Director ha sido co ntrati sta en más de una ocasión, declara en tono ele profundo desprecio que para andar detrás de con tratos, subvenciones y grajerías regeneradoras, se necesita ser nacionalista .... . . La Orónica dice que el nacionalismo ha guardado el silencio más completo por lo que toca á los cargos sumamente gra­" es que le hülO el doctor Concha, y dice esto el colega olvidúndo8e de que el doc­tor Fernúndez de Soto desmintió una de' las mAs g ra"es ase\'oraciones del ex-Pro­curador de la Nación, y ele que Bouoú le ha rogado ú La OJ'ónica que precise ot.ra de sus aseveraciones, ó que la haga preci­sar por su autor, para poder contestarla. Principio quieren las CORaS, y si hemos querido comenzar por el cargo de que el Procurador suspendió su acción en pro­cedimiento aclministratiyo sólo por orden ilegal de algún Mi ni stro, ha sido iu sta­mente por lo concreto del cargo, y sobre todo por suponer que se refiere á algo en que no son nacionalista810s interesados .... El Oombclte echa también de su lomo escama y dice piropos contra los parási­tos del Tesoro y contra quienes negocian C0 11 el Gobierno, y olvida el colega que aún está caliente en la Tesorería la silla en que se sentaba su Director cuando ne­gociaba, con perfecto derecho, natural­mente, en órdenes de pago; y lo curioso es que el mAs asiclllo · colaborador de El Oomúate y quien seguramente escribió algunos de esos piropos, tiene razones es­peciales para conocer la situación y aper­cibirse de que en ese periódico estaba es-cupiendo á lo alto ...... . LCl Reintegración, sí, señores, hasta La Reintefj1'aei¿m, que había motilo;; para esperar ,-erla siempre en campos se­r0n08, ;;ltplr hacer oeo ú yagas acuRacio­nes contra toda clase de negocios, i:iüan Ó no honrados, y sin embargo, sabe Dios si alguno de sus Directores actuales tiene parto en 1111 contrato ele caminos (IHe se "iene celebrando (lcsdc tiempo de] ex-Mi­nIstro scüor Ferreira y qm', entendemos, aC¡1 ba ele firmar el seuor Esguerra. Su otro Director fue Secretario de Hacienda del Departamento, y por flll'l'íla ha de ::;[1- bpr que los contratos ajustarloB por 61 fue ­ron honrado,; y legales. Escritor hay, y por cierto de los 111[18 tecundos y más apasionados contra el Go­bierno, que ha llegado hasta á decir que se manclw lel mano que firma un contrclto en pago ele 8~l8 .servicio8, y sin em bargo, ex­tiende };,. suya á muchos manchados (!) de tal manera, y se codea con ellos y los ayuda en su labor ele destruir 10 exis-tente .... . . Todo esto 110 pasaría de ridículo, pues no hay delito en negociar honrada­mente con el Gobierno, si las reticencias con que do ello se habla, no tuvieran da­flada int.ención y no se propusieran hacer­le creer al país que en todo contrato" hay indelicadezas, si es que no algo mÍls gra-yo." ... .. . El dilema es c]aro: ó tal cantinela no es cierta en todas sus partes, ó muchos de los que la cantan tienen 1l1ll.l1chaclas las manos y son responsables, por más honra­dez con que hayan procedido, de indeli-caclezas por lo menos ...... De esas intleli-cadezas que deben constituÍr el pa8ado de C07'NlPción !! de vergüenza de que ha­bla La Reintegración. Escojan. " Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. NULIDADES Alcance á "Bogotá " número 84 La Crónica, entre otros periódicos radica- 11 electoral vigente como digna de castigo, por les~ se señala especialmente por su espíritu li arbitraria ó inconveniente, á p esar de que es una agresivo contra las instituciones y el Gobierno. li ley relativamente viej a, dado nuestro afan de Es un diario al cual le falta completamen te la:i cambiarlo todo, y á pesar también (y esto es serenidad, por lo mismo que se jacta de ostentar - :i muy significativo) de que se ha aplicado en otras la; semejante en eso á todos los que no poseyen- :i ocasiones. No comprendemos entonces porqué do una cualidad, quieren convencer á los demás :i La Crónú)a se irrita de que la ley se cumpla es~ de que la poseen en grado superlativo. ii trictamente. Si la ley no es motivo de quejas En corroboración de lo anterior, La Cróni- Ji fundadas hasta ahorá, deducimos que los oposi­ca se ha enfurecido contra los procedimientos ¡I cionistas no la juzgan mala; y aunque esto fuese esprictamente legales de la Junta electoral de i¡ cierto, no obstante que nadie ha señalado sus Bogotá al anular ciertos registros de votaciones ¡I defectos, no por tal causa sería menos obligato­gue, según la ley, han debido anularse in exora- :J ria para ciudadanos y funcionarios. lemente. La Crónica quiere, por tanto, que se II Aunque los radicales ganaron las elecciones viole la ley con t al que esa violación favorez ca ¡1 aquí en Bogotá, merced á causas de que no hay los intereses de su partido. Así c.ontradice mani- JI que hablar ahora! si los registros que les dan la fie&tamente con las obras lo que defiende y sos- ¡: mayoría son ,.ulos conforme á la ley, es induda­tíene como principios inconcusos. Porque siendo !¡ ble que así debe declararse por la Corporación el partido radic~l, según La Crónica, el grande Ji encargada del escrutinio. Sin em.bargo, por con-apóstol del respeto á la ley, el gran predicador de !i sideraciones morales del más alto carácter, 11e­, 1as prácticas puras, debiera alegrarse de que ese :i mos sido, y somos de op~nión, que la, Junta ha respeto se haga sentir en materia tan delicada y I! debido concretarse á desechar los registros más de que esas prácticas no se desvirtúen, aun tra- :¡ tachables y ejercer una magnánima tolerancia ándose de sus propios intereses. . :1 sobre los menos descuidados, á fin de que la de- Pero no hay nada de ese fervor puritano. I1 Claratoria se hiciese á favor del partido · radical. La Crónica apostrofa con la más exaltada vio- 11 Las consideraciones morales que apuntamos lencia á los que cumplen la ley por el solo hecho 1: arriba pueden reducirse á una sola: á la estabi­de que ese cumplimiento no la favorece. Procede JI lidad de la paz. Desde que los radicales comien­ahora como en el caso olvidado del señor Pérez 1: cen á moverse dentro de la órbita de las insti­y Soto: el odio que la anima, la inconsistencia :¡ tuciones, dejan de ser una turba de conspirado-ideológica de q ue~ sin darse cuenta, está poseída :1 res. Su acción es una p rueba de sometimiento á hasta el tuétano, la obligaron hasta exigir que al- Ji esas instituciones. Si las acatan es porque están tos funcionarios que habían prestado eljuramento li dispuestos á cumplirlas voluntariamente. de obedecer las leyes, faltasen á su palabra para JI Hay, por otra parte, necesidad de demos­darle á ella el placer equivoco de la derrota del ¡i trar al país que la palabra empeñada por el Go­Gobierno y del triunfo del delincuente. ji bierno se cumplió sin restricciones en la ciudad Como muy bien lo ha dicho El Nacionali s- !I donde podía ejercer más influencias morales y ta, un papel q{le, como La Orónica, es decaden- \1 material,es. Los rad~cales no pue~en quejarse de te en literatura, t.iene que ser escéptico en filo- ¡l que aqul ~e le~ hubIera desconocIdo su d er ech o; sofía. Por eso en política, de lo que menos está !I al contrarIO, tIenen que r eco;lOcer que u sar on l empapada es de lo que más blasona: de ideales Ir aun abusaron d e él con la m~s ab soluta segun­fijos y concretos; por eso un día es oportunist.a ¡! dad. Al .reconocerles l.a el e~CIón se .reconoce un y otro día intoler ante como un musulmán; por ¡i hecho CIe.rto, y esa eYIdenCIa les quIta todo pre­eso le parece que no puede h aber combinación !: t.exto de Insultos Ó d e algo peor que las pala-más sab ia que el dañado ay untamiento de los se- !I bras. I • . • ñores Mig uel Samper, cat,0lico fervoro so, y Fo- ii . Parece que ~f!' Cron~ca no se hallara bIen ción Soto, que nada tiene de creyente... ii SIno en una at.m os~<-:ra de pólyora. Mal obra al A La (,rónica la aqueja, como al General li hacer alarde de b~hcos furores, porque el}?aÍs Vél ez como al señor MZtrtÍnez Silva e t1utti :i no está en capaCIdad de secundar propósItos quan ti , la sed i nfinita de las reforma~. Con lo I1 que l~ dañan, :f el part~d.o radic~l qui~á ll? es­cual prueb ~, .como sus congén er es, que ent~ e r.de lj capa/na á la rUIna definItI.va. La ImpaCIenCIa y POc.o de pohtlCa, porque r eformar no es edIficar. ;: la colera son malos consejeros. y sin embargo de esa manía impulsiva, ni La ¡I _ _ Crónica, ni los históricos han denunciado la ley ji IMPRENTA DE EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ENTREVISTA DEL SEÑOR CONCHA No sabemos qué objeto .pueda sefia­larse ú la parte auto-biogrAfica de las en­trcyistas dc los señores Ruiz Barreto y Concha; porque si es cü'rto que los inci­dentes que esa parte de las entrevistas eXJlone pueden tener importancia perso­nal, ellos son extraflOS al fin doctrinario (le tales diálogos. ¿ <.'núl es ese fin? Cote­jar las ideas de algunos políticos de nues­tros diferentes partidos para deducir las diferencias que, según ellos, separan tales agrupaciones. Todo lo demús, como lo re­ferente :í. suicidio en la entreyista (lel eloc­tor Yalcnzllela, ú A razas en la del doctor Mal'tínez Siha, ó ú biografía propia en las de los ReflOres Concha y Ruiz Barre­to, rompe la llnirlad lógica 'en to(lo caso, y en el último deja mal parada la mode­ración ele los interrogarlos. En la entrcyista del sefior Concha se re\'elan cOlwcrsaciones priyadas del seíí.or Garo ~r del doctor Holguín, relativas á asuntos ele política personal, resen ada por su naturaleza . No entramos {¡ calificar, porque eso sería imposihle, la exactitud de semeja ntes re~'elaciones, aunque nada quita que en ella s haya errores de in­terpretaci6n como los hubo eH la historia de la culebra y la bota, q ne hace mús de un aíí.o refirió el señor Goncha y que otros oyentes (leclararon haber carecido, en su concepto, ele la intención atrilmida por él ú tal historia. Queremos apenas fijarnos en circunstancias extrafias al fondo ele las reyelaciones. Henere el señor Concha ha­ber apnntado aquellas expresiones que atrilll1ye al señor Caro, y L(t Cl'ónlcct re­fiere también qne esos apuntes fueron cOllsulta(los por su autor en el acto de formular sus respuestas; de manera q ne el sellor Concha. l'11 los días (le la, mayor intimi(lad \. de la Jt toda su ideal pm·{'sa. Después de Cavallería Rltstimna, Mascagni ha compuesto El Amigo Fri'!:::, Los .Hcrma- 1lOS Rallü;au, Sih'allo, Raddiff, etc. etc., algunas de las cuales son superiores á Ca7Jallcría, según el juicio de críticos imparciales é inteligentes, y últimamente h abía consagrado todas las iuerzas de su alma inspi­rada al servicio de! arte, y desempeñaba el puesto de Director del Conservatorio de Pesaro, patria de! gran Rossini. Como dice el poeta, entre el genio y l't locura sólo existe la línea imperceptible que separa la clara luz de la nocturna sombra y que, desgraciadamente para el Arte, J\1ascagLi acaba de franquear, según lo avisan cables publicados recientemente .... Sólo Dios sabe si volverá á componer algo el compositor de «EBOGOTAJJ-Octubre 3.1 de .1897. Liorna, pero para su gloria y para deleite de cu~ntos aman lo bello, basta de sobra con su Cavalleria. Cuando se oyen seguidas, como sucedió en la noche de que tratamos, las obras de Mascagni y de Leoncavallo, se nota mejor la influencia de aquél so­bre éste, pOI' más que e! autor de Los Payasos jamás haya querido reconocerlo, y se explica también por­qué en el certamen artístico á que concurrieron en Viena, en 1890, los jó,venes maestros italianos, se lle­vó Mascagni la palma sobre Leoncaballo, Puccini y otros, y se vio obligado por el entusiasmo que desper­tó, á estampar en dos días, más de diez y ocho mil au­tógrafos, firn l tndo en su casa, en el teatro, por la calle, en todas pa:·tes, y escribiendo con lápiz, con tin­ta, con lo que sus admiradores le daban)' C0l110 más aprisa podía hacerlo. Entonces llegaron los periódicos ele Viena hasta á decir que ni el divino Mozart había recibido más felicitaciones, y llegó el entusiasill'l á ta­les extremos, que los periódicos franceses, rese ntidos dc la ovasión á compositor que no era de Francia, mezclaron 1;1 "bl'a y méritos de Mascagni con I.'s dis­cusiones ardientes de su política. Esto, todo ,",tu es la gloria, la perfección del arte, y bien puede uno recono­cerlo por más que no sea mIÍsico consumado ni se crea capaz de criticar á fondo las obras de los g'·J.ndes IWaestros. La Compañía Azzali puede repetir segura de éxito completo, la fUllción de que trat~m os, y aun lo alcanzaría más feliz si lograra que el Pacin i hiciera el papel de Alfio, desempeñado por Cenni con deplo­rable desgano, y la señora Montalcino el de Lola, que no despertó en el público todo el entusiasmo de otras veces, á pesar de la corrección con que fue cantado por la señora Buonfanti. Cuando saiga esta revista al público ya habremos visto La .!ue1::;a dd destino, representación que pedí­mos hace días, y ya habrá obtenido la Compañía e! e.spléndido triunfo que con ell:l. le anunciamos. Ojalá sea así para escribir con tan agradable impr esión nuestra revista próxima. PLÁCIDO. MEJORAS MATERIALES Bogolá, Octubre 26 de 1897. Señor Director del BO(; OT"'\.- Presente. Por la manera galana y culta, como el inteligente Josc!in trata los asuntos de interés público en el im· portante periódico de usted, me veo obligado á dar algunas explicaciones sobre el remitido 1Ilqjoras mate­riales, del último número del BOGOTÁ, á pesar de no tener en el asunto la menor ingerencia. En efecto, con motivo del tOtTellcial aguacero de la tarde del jueves 2 I de los corrientes, un caballero de esta ciudad, solicitó de mí, una inspección ocular en un punto del barrio de Las Nieves, que aún no conocía, para que, mediante mi intervención, se prac­ticaran algunas obras conducentes á suprimir poste­riores desastres en un predio de su propiedad que fue inundado aquella tarde. Al llegar al sitio en referencia hice notar al interesado la falta de jurisdicción para ordenar inmediatamente algún trabajo. El sitio es justamente el conocido con el nombre de Ciudad Ciega, crucero de dos vías departamenta­les, que tienen fondos de aquella entidad para su con­servación; trabajos, por tanto, independientes de mi cargo. Además, el dai'ío consistió en haberse cegado por completo un caño de piedra que conduce las aguas al través de las c!ns carreteras, y que á la sazón encontré canalizando, cun mucha rapidez y acierto, al laborioso caballero señor Rafael Lesmes, quien ha celebrado, para comodidad de los habitantes de Cha­pinero y de la parte norte de la ciudad, u n contrato con e! Gobierno de! Departamento para tener al co­rriente aquellas vías. Es, pues, seguro que en lo suce­sivo se terminará todo peligro por motivo de! desbor­de de la referida cañería que ha estado cegada de mucho tiempo atrás. Respecto de! avance sobre la carretera del N or­te, á que hace referencia el mismo remitido, si no es­toy desorientado, es una construcción del señor Ma­nuel José Calderón, quien, al solicitar la licencia de! caso, exhibió un título de propiedad, que manifiesta, no sólo tener derecho al avance actual, sino á tres metros más sobre el frente de la misma carretera. A pesar de reconocer e! derecho del señor Cal­derón, en la demarcación que practiqué di cu.enta al señor Acalde, en iaforme oficial, cuya parte final y conducente, dice así : "Esta línea avanzo, respecto de las paredes que cierran actualmente el predio del señor Calderón, por el Oriente una zona de ciento sesenta y tres metros cuadrados y veinte centésimos de metro cuadrado, que, conforme al título que acompaña, le pertenecen; pero que e! suscrito estima prudente indicarlo para prevenir cualquier dificultad posterior. Quedo de! señor Director, muy atento y seguro servidor, ZOILO E. CUÉLLAR B. ~e.clx.o5 TI ~i.ch.o5 Menti~,-Est.amos »n posesión ele datos verídicos para darlo solemne y pú­blico al Director de El C01"1"eo Nacional, quien ha faltado á la verdad, ál asegurar que el Gerente del Ferrocarril ele la Saba­na -'Se denegó de modo tenninante á conce­der tren eXp1'el;0 á l08 individuos que qw:­siercln ú " hasta Ser1"eztlela aZ enC'tlentro del Genel'ctl BeZle8. Por el contrario, los comisionados del Directorio conservador sa.ben que se enviarú oportunamente el t.ren que debe cond ucir ,1 est.a, capital al General Reyes, ;1 su familia y ¡í los amigos qne él designe. Las buenas causas no se sostienen con mentiras. Saludo.-Lo enviamos muy atento al benemérito General Rafael Reyes, quien, en coml'Jañía de su ciistingui. da familia, debe llegar hoy ,í esta capital. Quiera Dios inspirar al General los nobles sentimien· tos y el tino necesario para devolver ft la Patria la tranqui· lirlad que los enemigos de las illstituciones y clel partirlo nacional le han quilado escurlados por el prestigio del ven· cedor de Enciso. Pantlelos.-Hemos leírlo la carta que el I1ustrísi· mo señor Obispo de Panamá dirige á D. Juan Pérez. De el¡,,- se deduce que, proporciones guardadas, este sellar es el León XllI colombiano, el señor Pi"to debe ser el Humberto y 1" cárcel de detenidos el Vaticano. lO; uestros parabienes al señor Pére1. y á la cárcel. Poco g'alallte,-La Cró"ica no ha len ido á biyn acceder ~ la súplica que le hace el señor Secretario de Cia· bierno para que publique un SI/elto nuéstro, en que le de- 111ostramos su errúr ele arJreciación, por deCIr lo lnenos, al referirse á la publicación de la Gacda de 'vltlldú¡alltl!1'C(I y su tarifa de al'i<;os. I':n casos como éste. el buen calhr se llamará tOl/pet, pero Sancho, jamás. ' . ¿Tampoco querrá convenir el colega en qye la verja aquella de i(a"cltO de faja no costó los $ 26,000 que se permitió asegurar había costado? Por la verda,l murió Cristo, aprendimos á derir desde la escuela, y ahora, si las cosas éstas siguen como vienen, deberemos agregar t} ue por la mentira viven algunos periódicos. Gl'aCills.-Las damos muy cumplidDs á El COlISli· tl/)'el/te, por el suelto en que declara que la fábrica cle los artículos firmados J!a!'tl/t Rl~ no está á flor de tierra. Cuando se ha procurado levantar el periodismo del fango en que mojan la pluma algunos escritores, es nluy grato saber que el ad,'ersario reconoce el esfue r/.o y lo aplaude. Agradecenlos tanlbié:l al colega el calificativo de bon­dadosos, pero rech;panlos la galantería, rayana en lisonja, con que nos. favorece al confundir aquellos arlículos C01l los de un escritor que es sin duda el primero de la Améri· ca espallOla. No hay que exagerar, colega; los artículos pueden ser buenos, pero no t.into, no tánto! Alojo de Filipo.-Dice La Rei/ltegración que los pueblos' pueden lener confianza excesiva en determina- . dos hombres, )' El Con eo sale después con que el General Reyes SERÁ canc1irlato de los conservadores porque viene .í. restablecer la República, etc. etc. En qué queclamos: ¿el General Rey~s es candidalo de los conservadores ó apenas corre riesgo de llegar á serlo? ¿ Es excesiva ó no es excesi· va I:t conhanl.a qlle le tienen, si es que le tienen alguna? Díganlo los colegas, pues el caso vale la pena de acla· rarlo, ahora que ya casi llega el General y no se le puede meter gato por liebre. Duelo.-Nos asociamos íntimamente al de la hono· rabie familia del señor Luis Gómez Saiz, que dejó de exis· tir en la tarde del jueves próximn pasado, Al entrar en la mansión de la luz eterna, ha d"ja lo en el corazón de los suyos ancha herida, que el básamo ,]e la religión cristiana se encargará de cerrar. i Paz á su lumba! Eu),t Veracruz se celebró el martes último el ma­trimonio del señor D. Simón Vergara Canales con la seña. rita !\lal'l[l Vergcll'a, y ayer tuvo lugar el del señor Simón Hernández S. con la señorita Delflna Martín. Policlillica.-Repetimos la bUen" nueva para los pobres, dacia ya por otros periódicos ele I:t ciudad, de que el señor doctor J osé Maria 1\[ontoya recetará gratis todos los días de las nuel'e á las diez de la maf.ana, en el Hospi. tal de San JU'Ul de Dios)' practicará las operaciones qui. rúrgicas que los enfermos requieran. Felicitamos al doctor Montoya por la caritativa labor que se ha impuesto. 1\'[ecánico DireetoJ" de la Planta Eléctrica del Teatro Colón ha sido nombrado el sellar Miguel Toledo, inteligente joven que hizo estudios prácticos de electricidad en los Estadcs Unidos. Felicitamos al señor Toledo y le ofrecemos las columnas de BOGOT . .\. por si quisiere publi. car su diligencia de recibo de la Planta, para informar al público ele su estaclo actual y satisfacer la curiosidacl cle los que viven pregulOtando porqué no se ilumina el Foyer clel tealro las noches de función. El vapor C/"wcs hará su segundo viaje r1e Cali hasta Cartago el 8 del:enlrante, á las 10 a. m. Ha sido con· venientemente repantclo, previos varios ensayos que garan­tIzan tod:t segundar!. * * o)\: Pastajes EN L.' QUI~TA DE LA MAGD lLENA, JUNTO AL Río TJEL ARZOBISPO. BUlCN POTRERO y SEGURO. Trei/lta cm/azoos por 7/oc/le. Se reciben bestias tocio el día, pero sólo se entregan de las 6 i las nueve cle la mañana. Si" excep· ción. IMPRENTA úE Om!VnmI ESP1NOSA GUL MAN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 70

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