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Helechos: revista mensual de literatura, ciencias y artes - N. 13

Por: | Fecha: 01/09/1911

RE;PUBL ICA DE COL0~1BIA. - ·--SERIE II. --N9 ,. LI'f.ERATURA, ClE OlAS Y ARTES. , PUBLICACIO N MENSUAL Director, JOAQUJ~ M. SALAZAR vl abm·adores: los socios del Liceo G"'útiérrez González. dministrador: Donni ngo A . Londouo L. ). Va:or ve 1de en la Librería del Sr. j .FRANcrsco MoNTOYA A. C ONTE NIDO : Págs. El . Betancourt V .... 1 7 No tt a ...................... . .................. 191 Sansón, Sepbre.19 d e 1911. --- ---- -- - - --- - ~--- --- llJP. MUNICIPAL. - SONSÓ~. . 3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SERIE II Bonsón, Sepbre. 19 de 1911. Número 13 LITERATURA, CIENCIAS Y ARTES. PUBLICACION MENSUAL. Director, JOAQUIN :M. SALAZAR. Colaboradores: LOS SOCIOS DEL LICEO GUTIERREZ GONZALEZ EL GRAN PROBLE~I.J.~ (Uonclu•ion) Que el •goí<;mo particular, que el egoísmo indiYidual tenga este estúpido criterio, nos lo explicamos; pero que és­te sea el criterio de la entidad directiYa del organismo SCl­cial, que debe hacer el bien á la comunidad, aun á pesar de la resistt!ncia de los directamente favorecido~, es cosa que no nos hemos podido explicar ~ino por la carencia absoluta de criterio social en nnestros gobiernos. Al C~ngt·eso y al Gobierno vi•nen distinguidísirnos ciu­dadanos qu"": pot· su5 talentos, sus virtudes, su irreprocha­ble conducta públiba y privada, su pa.trioti~mo nunca des­mentido, su ilustración lit€raria, etc, etc., se han granjea­do la <'Onfiavza de sus conciuda.danos 1 y vienen: d~c1mos, a­nimado~ de l'"l.S más rectas intencione4S y deseosos de servir ~ . la Nación con el mismo, si no mayor interés., con flUe a. ti~nden sus n! goeios particulares. Pero desgraciadamenie f"n tran al manejr> de los negocios públicos con el mismo c1"i- 1erio con que dC' aroll~n COI1 completo éxito sus llCtlocios y empr~sa~ pat·ticulart:s. En esto precisamente consisten las rle!graC13S del país, pues Se le lle,·a á una 1·uina. inevitable <:on h\, más sana y meJor de las intenciones. El criterio individual, las más de las v«c~s, está. en a­bjerta, aunque aparente contradicciór:, con el criterio que debe guiar á la entidad direciiva del t»rganismo social, y el patriotismo iien uíno del Gobierno consiste precisa m en te en que el errado egoísmo individual quede dominado por el cri- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 17' !IELEGH0S terio social. Es muy general b f;..dsa creencia de que el Gobierno e3 una 0ntidad di ~inta, independi--nte, cu~ndo DG> antagónica de Jos ciucla bnos: cada cuul torna el mayot· empeno en es­quiy, n· lo más posible el pago de las contribucione-s á aquél dc·stinadas, con\·enci-do <'Omu está de que ellas sólo irnp:ican ia e.·poliacjón. la extorsión de una parte de su propiedad, q u• una. vez absorbida. por aquélla que ellos juzgan vqrágine in~3eiuble, no les producirá más resultado que el que repor­tadnn de arrojar al fuego lo que al Gobierno eut1·f"gan. El egoísmo individual no se f"Xplica todo el fondo de ~qui­ducl que Pncierea el impuesto, la contribución. que consiste ~~tn da1· á la comunidad lo que á ella corresponde ~n estricto rigor en el fruto ele la produedón, que ni podría crearse, ni tendría v~llor alguno, si no fuera porque t-1 productot• traba­ja en sociedad y obtiene tál ó cuál p1·ecio por su :!rtículo, graeias úni ·amente á que dispone de un nt'tmero crecido de c·on5u midm·~s, á diferencia Je Rcbinson, r: u e ni podda pro· (.lucir para el comercio, ni su _?rocl~cto, ca o de crearlo, ten­ ·lria ningún valor·, prcc.:ishmente pot· no vh·ir en sociedad. PE·ro si el con'..,ribuycnte no se explica la e1uidaJ y ju.­ti ·i:;¡, ctel impu sto, también es incompetente para. apt e<:iae la in m nsa. utilidad que, en compen ·ución del mínimo sacri­ficio que ~e c;ausa, r porta del Gobieeno, ga.rnn t:zador· de !1\ peopiedad, de su \·ida y de su tranquilidad, agente único d 1~ pro·peridad na ·ionul y, pl'l' lo mismo, de la que se rcla- ·iona con lns oienes particular s! que . uhen dtl valor mer ·el :\ la .1pertura y consf'rvación de la: vía. públicas, in las eualt"': lns haeiendas sedan meros baldíos Íl'culto é impr - ductivos. Suc tr vergonz1.1. o atra. o e debe al cft·culo vicioso d~ q uP pov e.· tar pobres no pode m o cons truh· caminos, y q u~ t-stamo pot.rc- pnn~ue no tenemos c;umino~. Lo último es 1> derto; eS\) lo ve el riterio ocia l. Lo TH'imero es perfect·­mentt• f·dso, e. arg•Jill~.nto fntmulado 1 r.e (•l errado y me;_. < 1ui no ('l'i tet"i i ndi vid .w 1 q u P. f'nut:·g~clo '"·omú hasta hoy cb ];¡ clirec('ión ele lo u.~111~tos pt':blicos, nos mantiene en la p.­bn. ·ka e¡ u~ l~.ur.er, tamos . ..E~! eji:rcito de la paz. El ntPnto y pa.r:.dp]o c:>studio d~ la historia ~conómicJ. dt-1 p:.tf"i ,V Ue b cll' 1.\H' · tt·~L gu~n · :..1~; CÍYii• ~,nOS COnve-nciÓ<):) q:a• t 'L1 :. t cl1:.1 h: n ~:ido {:ft l':o r~a.tut·.ll v lógico de nuestrai ~ ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I-IELECHOS cns1s económic3.s, de t:ü'rnod.o qu\:! e.5tJ.m)s a ... ·oc;tu!Tibra ''e;; á lln.mar la.s dichas guertn.s, con c:l nombre.- rlel ~~ ¡·tículo cuy,. depreciación de vator eu el Ex:teri.ot· l ~...; d~tenninó, y a.-í (~"­cimos: la guerra del tr.baco, la. del auil, b ele l1. quin a, y fi­nalmente, las del cate, C0;no de;:lOm~nu.rn 5 L:l.- desastl'os:ts de sr, y de un. Toda crisis el!onómic:::L t¡_en~ com.:> pl'imct·a, inmcdi; t~ consecuencia dejat· \';h:a.n te y sin t t·abaj > á u .1. n(t '1h'rO m GJ considerable de ciudadano·, que repen tinamen td se n~n co;1- denadüs á aft'ont:lt' el J.lé1\'0ro o problema. de doja!·~e mol'ie de hambre, con5erntudo incólum~ s .1 g ~~.:..ia.l h·) u·a'l~zJ• bu~­car el sustento pt·opio y el de . u protc pcH· m.!ji,> tortu)­sos y anot·male ·. La e la ·e obeet·a, aco~tu mdn1da como está. á ,-¡ \.·it· con un mínimo de con~umo, rebaja. ·u jornal hc.tst:¡ lo irnveros¡­mil, anula casi en absoluto los g.:.~.st0s de vestido y habita­ción y se contenta con comet· lo a.p0nas necesario p.na. <..:on­servar su miseea.ble existencia.. X o así los jóYencs de L1 · t'iu . dad es, quienes m á~ nH•ocstet·oso:; que el obt·ero, por haberse creado mu~has necesidades qu~ aqua ni compt'ende siquie­ra, no pueden ad~ptar e con la mi. ma. facilidad al uuC"YO infeliz estado en que de un momento á ott·o, y sin culpu. all}'.J­na ele su pat·L , se vieron sumidos. Esta musa de jó\'ene:o; pPl'tencciente t. las clases medias y superiot'E·~, más ó me­nos intE•ligente~, robustos é innu rente~, fot·m.tn un lueido cua.deo de oficiales. verdadera. y auténtica b:1se de lo· futu­ro:, ejét·ci~os de la. re,·olueión. Ellos ignot·an cuál sorá. l;,a. bancleC'a,cu:."t.l el motivo,<.~uát e-l valicntt! y ~1re tigios0 jeíe qu ha de cooducu· tan lujoso ~jét· ·ito {~ la victoria. llander .... , motivo, oportunicl. el, jefq, oc eo~:t.s de [!O tt·a::-ecndcn t:'l 1 impor-tancia; ellu.s . ut·rrirár.. como poe Pnsa.lmo ('U el momen­to álgido y preciso. Lo esencial, lo indispensable, está. ya:· el c:mdro anónimo <.le oficiales, qne prefiet·e Yencrr ó mo­rir en la. C.)r.ticnda ::mgeienta, <Í. suc•Jmbir de inani<:ión en. los poco honeoso. campos de las c:alles de b,- ciudd.des ó dt~ los aospitales públicos. Sabio, peudent.e, prevl or y patl'iota s':?r~¡ el obicrno que d~ ese cun.dt·o de jóvenes t·obus tos, la.bot·iosos é in teli­gen tes que, ab~ndonados á su~ propias inclirigidas é in­conscientes pero podercsas fa rz? .. s, e nstituye C1 más gra­ve peligt·o contra la p tz. el orJen pú\)lico y la l'iq11ezu. de los a. -ol:la.lo~. fwnv,; el <..:u..1deo de oi-it.:::tle:; d~l ej:~rcito ele la. p~z: del ejército destinad'">, no á la guetT~, b matanza: el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 Hl!:L~OHOS exterminio y la destrucción, sino al ~n"e~ndecimiento y prosperidad Je la República. Filost"fl.a-El asociado tom·1 que lt­mucha qu't s¡l> ga ta n despojar al Ejeeutivo tle sus fiot c ul ­t d ! ~ . ·traordmarias; de las cuate·, muy en bt· ve, iendni. q U4 usar, estén ó nó autoriza las por ltt ley. Si no se le~ pone á trab:1jar, e~to es, á cnri1u cer y á engrandecer el país y, pot· ende, á hacet~ definitivam~nt.~ in ­conrnoviol~ el orden sori·~l, ellos subsistirán iem pt·e ; á su cabe la se pondrá cua.lq uiee a m bicio.=:o, 1 uien, en· nornbt·e de la integl'idnte lo es, solícita, vigil nt~ y m:a.tet'na.lmente ~moro~a con la e11pecie. Jijl problema cstrib:.t ~n lit elgcción de los m~dios para llPg:l.r al fin de la. :.ubois:tenci& ineludible d!! aquttllo' rebus­tos y valien ;e!S ci '.lU:tda.no:::. Quie.1e'! como nosotros, pot· fot·tuna., p0r mero y gra· tuíto dón de aq utlla cieg~ y veleidosa divinidad, no pat'ie­ne ·emos á est- undro de otici:.1.l s, nada. podemos hacPr in­dividualm nte, ni en b 11eficio de aquelb masa de nec liit-.­< los, ni en defen ·a. de los pocos 6 muc-hos bienes que posee­tno: i, y q LlC Pstán tan :ei'Í.l. cua.n'lo inocentemente n.menaza­dos por aquéllos. r..:\ sol ~tción del problema PS una. función social, no in­< 1 i ., id u a. l. como que el mal que se ~l'a t:~ de remediar, es un tnal d~l orgar.ismo sodal, y ese ot·gani:nno tiene una cabeza, tiene 11 na en ti dad directiva que se . 111m a Gobiet·no. Este tiene mn.no~ y brazos que obedecen: é:l Congr~so. El será el único respon~able de la guerra. ó de b paz; de la desit·u~ción de la riqueza por medio d~l nniquilanlien­to, que i¡nplic:J. lo primero, ó de ~u aumento y de la prospe­l'ichd de la República que implica. }() segundo. Nuesh·o cuadro de oficiales, en Q!] pedodo de la not·ma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 HELECHOS lidad, necesita. producir pa1·a. vivir; aumen t·1r el tt·cn lnu·o · crático más allá de lo exigido por el buen sN·nc1o: a amen­tar el Ejército, acrecc·ntando el númet·o de hombt·es im peo _ <1 uctivos; on 1Ja.lia ti vos, meros anodinos que si resu e i ven momentáneamente el problema, es p tr t t·enO\':l.rlo ma.ñan L en proporciones m&s y más ala~·man tes. Destinar esos t>l'azos vacan tes á la p~·odncción d~ at'tí­C\ llos de eonsumo inteeior, seri-. abaréátar .i e~tos con gt·aví­simo perjuicio de los que ya los producen, quienes, si no élu ­rnentan su producción, ~s por lo limitado del mercado dt.• que disponen. ProduC'ir con e~a ma~:t de brazos é inteligencias fntto de consumo extel'ior, seda. mPnos m~lo, pero no lo aconse­jamos por·qu", por tesis general, es peraiciosa la. in tt·omi­síón del Guuicrno en todns ar1ucllas jndusteias que por· su naturaleza están confiadas á la libre iniciativa privacl.L ¿Qué hacer entonces? Emplear aquella enorme ca.nticla.u de· ~nergía que est~\lllf)S d(" pel'diciando y que no a.pl icada. a.l bien \endrá que apltG~I.t'!:iC al mal, tn obras d~ earáct•n· vee­daderamente nacivnal, que vengan á sati faC("r necesid·tdes del orga.nismo social y que por su naturaleza 6 magnitud n0 pueden ser acometidas pot· los individuos. La fácil y expedí ta cit·culación de los di versos pt·ocl uc­tos nacionales del lugar de origen al de consum:>, es la pl'in­cipal de esas necesidades sociales que á todo rn u o do in teresa, y á satisfacer la. ~"ual todos debemos C(•ntribufr: ricos y po­bres. Acométasc 1a apertut·a., conservación y m · jor:-t. mient~ de ellas con esos bt·azo anhela.ntes del trabnjo qu e cligni- 1ica y sustenta, y en u na vía se habrán h·~ ·i1o cuako ·ma.n­ua. dos: dar ~mbsistf'ncia a! nec<>sitado, en riq u Cf'l'nos á nos­ott ·os mismos, sal vat· lus riquezas aeumulu.dus y sal vc.~.r con ellas la Nación entera. Empléese en este trabajo REPRODUCTJYo r:ucstro cuadt·o de oficiales, y se des\·anecerá, como pot· encanto, la. negra nube cat·gada de tempestades que nos trae sobrecogidos de espanto y ansiedad. Ella se disolverá en lluvia fec•Jnda qu~ hará nacer la riq uceza, la pro~pcridad, la concordia y la paz por todos los ámbitos dt' nuestro extenso tet·ritorio. Pero ¿de dónde se proveerá el Gobierno de los cuan­tiosos recursos que tan brillante plan económico requiere, y cuyo cumplimiemto y desarrollo significan nad<1. menos QU:E EL VERDADERO Y :J:FICAZ ASEGURO de los ganados, de las mercancías, de las ~osechaa, del valor actu...Ll .del billete nacional, de las comodidades y de la tranquilidad de los ciu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HELECHOS 183 <1 a d~mc~ que no perteLect>mos al cuadro de o5 .¡a1es? De ]a mara yilJosa rcn ta de b estalJil idud del valor d~ la t.t11 ·idod ?no¡etariu, q_ u e sí cncietT~ el pot·venil· y la prosperi­dad el e Colombia. N. P. l:>. LA_ C.LL\:XA DE ~\.ZUUAil De la punta á la raig:11nbre, tiene la caña escondido el tnisterioso sonido del trabajador enja1nbre. Las ·abejas enclauatraoas en loa nudoso~ canuto~, están con dulzor de frutos labrando n1ieles doradas. Cual rnonjas dentro del coro cantando tra~ de las reja:;, en las caña~ la~ abejas zutn ban con rezo sonoro. Oigo lo tran1o iguales de la caña de n1iel llena, y 1ne parece cohnena que está labrando panales. Caña de azúcar di vi na: te figura el peusau ieeto co1no nu ca1npestre in. trutnento que lla.ce la n1iel vereg!·ina. Caña d~ azúcar sonora: cuerda del c:11n po par~ces, que al hacer nliel te e .3tren~eces con1o una flauta. cantora. Cafía de azúcar dorada, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 184 HELECHOS de insecto l~ves repleta; seLnejas larga trompeta por nn enjatnbre enc-antada. Caña de azúcar sabrosa, digna del 1nanPro Virgilio: eres la voz del idilio en lo dulce y melodiosa. Cogida de l0s vergeles, viene llPna de armonía, y escue ha la fan tnsía con1o un gotear de mieles. Mientras la llevo á mi boca para. gustarla, ella suena.; oíd su ~ón de colmena; oíd, ya ~utuba, ya toca. En sus canutos, 1uis dedos pongo cual si fuesen llaves, y brotán ritmos 8üa ves, ritmos a.grestes y ledos. Cierro los ojos notando de la caña los sonidos, · y engafiadoQ mis sentidoR, á Cuba están contetnplando. Ven mientras la planta llora , en los alegres potreros levan tars~ los boyero~ al despuntar de la aurora. Ven los rubios colmenares puestoe en largas hilera~, bajo las ramas-banderas de cocos y platanares. V en á la. orilla del río mi en tras la planta solloza, alzarse al viento la choza del miserable bohío. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r·-· ¡ \ 1 HLEECHOS Y n1iran del monte al pie hajo ramas, entre breñas, otras ramas más pequeña¡: son laEt rarnal::) del café. Contemplan en las campiñas mis sentidos engañados, entre apacibles ganados, mameyes, mangos y piñas. Ven al romper la mañana, entre divinos destellos, cruzar los pájaros bellos de la gran Isla cubana. Y tras las ruedas premiosa8 que arrastran los bueyes flacos, ven la~ vegar¡ de tabacos dilatarse prodigiosas. Preludia, flauta riente, que al preludiar dulce y lenta, Cuba se me representa con tipos color y atnbiente. Caña de azúcar dorada, de insectos dulces repleta: pareceR larga trompeta por un enjarnbre encantada. Caña. de azúcar sabrosa, digna del manso Virgilio: ¡eres la voz del idilio en lo dulce y n1elodiosai SALVADOR RUEDA. DON. RUFINO J. CUERVO. 185 A 1nediados de Julio último murió en París este eximio varón orgn1lo de la Patria colo m bia- ·' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 HELECHOS na, gloria de An1érica y de la raza latina. Fue D. Rufino uno de esos seres en quienes se aúnan la ciencia, la virtud y la fe. Üotno sabio hablista ninguno en Colotnbia ha alcanzado á poseer los conocitnientos que él tnvo rle las lite­raturas y de las lenguas del mundo, los cuales le fueron reconocidos e!l· donde quiera que se habla c~tellano; ry no ~ólo en los países que tienen por herencia la hern1o~a, dulce y esplendorosa lengua de Castilla, fue procJan1ado cotno mietnbro de las 1nás sabias Soeiedades científicas, sino que Fran­cia y Alemania tan1bién supieron re~onocer aque­llos tnéritos para colo~ar su notnbre al lado de los de sus sabio~. Si ~abio fue D. I~ufino ante e] n1undo, sua rnéri to~ con1o cristiano ante los ojos do Dios han de.iado hnellas de lnz h11perecedera . .I~jercía la caridad cristiana dando á los pcbres, á qniene~ visitaba per~onalrnente, todo cuanto podía distraer de sns renta&, y esta fue la virtud que n1ás an1ó cotno lo dtnnuestra su testatnento. Entendió COlllO wnguno que el principio de la sabidnría es el tl!mor de Dios, y aun cuand a111aba. la ('iencia. del n1undo, su espíritu se cernía por las r~giones rl~ la verdadera ciencia: la que no~ ensefia á conocer, atnar y servir á Dios; d aquí que sn piedad haya. ten11JJado la lira de un de n ue:tros poetas para ean tarla así: Tú, Angc-)l en for1na htunana, Escalaste del bjen la excel.~a altura; Tú de la .fe cd., tiann. Alimentada tn ontiencia pura, PresentistP la eélica ventura."' HEL:Ecrros se nne al due]o de la. prensa del pnü~ y Cf•nsigoa en su -.. página~ con profnnda pena la. 1nuerte de D. Rufinn J. Cnervo, con1o una dcsgra· cia para Colou1bia y trib·lt::t ~1 sn u1e1noria el ho- '· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HELECHOS 187 Inenaje de adu1iración que le infunde sn glorioso non1bre. J. M. S. Ej_ JSEÑ ANZA LI BR.ESCA La prohibición reciente de la enseñanza -por medio de textos en los primeros años Jel pensum de las Escuelas pri­madas, no !la dejado de prccl ucir en algttnos ins ti tutores honda. impresión, cuyos motivos y trascendencia conviene analizar. Para proceder con prudencia, la Asamblea no dictó su disposición de un modo absoluto con aplicación á toda la en­señanza primaria, limitándose á aqnellos años en que mayo­ · ¡·es perjuicios pudieran tt·aer los texto.s. Esa sensacional disposición era, sin embargo, neces1iria en el estado actual de r. u es tras Escul·las. ¿Cómo enseñar sin libros, dicc•n los rna.estt os? Eso es un impo'ible. Sí, lo es paru los maestros l'utinarios; para aq ué­llos que <.-rec;n haber llegado á la perfeccióc. por·que han en­señado algún tiempo 6 han salido ondecorados con diploma, creyendo haber aclquit'ido el summu.Jn de sabidul'f~. Pero pa­ra los rnaestt·os punuonornso , para los que desean progre­sar diadamentc y pt·ofundizat· en la psicología del niilo, para los que oncienzud:lmentc aspinl.n á llenat· su mi8ión: para esos: la supt·esión de textos es una mej01a que t·ccibcn con e:-.tu~iasmo. Cada lección que 5e dicta sio tPxto alguno im­plic~ un progre:;o para el rnu.eitt·o y un gt·ado más en el de­sarrollo del al\lmno. La que se dicta ciílf.ndo e á la letr·a de cualq uicr rnan u al da cnsefiaoza, representa un rayo de 1 uz mermado . cu la inteligeucia del educando, Ui.1 grano de rett·o­ceso en el s~~bcr del maestro que ha dejado ele prPp:::war una lección porque en el ,libro ~stá escrita, y sólo un poco de re­cal'go en la memoria inf-.ntil. Los maestros que para dictar su clase no pued.:a prescindit· del libro, resuhan más igno­rantes que los mismos alumnos. Estos al menos llevan en la memoria el contenido de un texto; aquéllos tienen quQ to­marlo en la mano y dedicarse á leerlo mientras el niño reci· ia. Vergonzoso sistema, capaz de quitar á un institutor t.odo prestigio, cuando el nii1o llegue á penetrarse, pr'r la aplica­ción de método tan trivial, de su superioridad sobre el maes. tro. Quien para dic-tar una clase tiene el libro ante los ojos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 188 HELECHOS ¿cómo vigila á sus alumnos, cómo puede comprender en la mi t•a.da, en la hsonom ía. de éstos, si han comprendido el tema que se desa.t-rolla, cómo puede t•omunicat interés á lct cla!5e? Se alega que las explicaciones del maestro subsanan los defec­tos anotados, y contribuyen á desarrollar la inteligencia, ilus­trando lo que ya. está gt·abado en la memoria.. Sin embargo, no es así. Cuando el niño aprende de memoria adquiere el convencimiento de que ya sabe lo que debe aprender, de que ha llenado su ta.rea, de q ~e las explicaciones del maestro no son para grabar, puc,s que no han de servir para conocer su adelanto, pcr que ellas E::> forman parte de los programas es­colares, y entonces toda atención queda perdida, y su mente s~ a.dot·mece en dulce somnolencia., mi en tras el p[·eceptor cla. mOA. tn el desierto. Si lo:s institutore~ librescos tu vieran oca­sió~ de obset·var algo, ¡cuán tu.s veces se habría u penetrado de es\e fenómeno! Afortunadamente para ellos, y desgracia­dam~ nte para la jnstrucción, el libro no permite entrar en tales p01·menores. Es el libro lo que e1los tratan de desarro. lla.r y no la mente de sus discípulos. Pot· eso ven aqud y no ésta. En g ner~l es tar~a frcpat'riCÍÓn en Ja. ir. teligencia j nfan ti~ p:wa.quepuedausa.rc.lellibrt) co!1V(~ni ntrment~, y tal pt·e paración la debe suministra.t· el lfl:lt. ·tro, no ..ttt·oll ha dispuesto. Muchas vecPs he tenido ocasión d«' expr·esar concPptos semejantes á. }(lS Directores de J. P ·1 hlica, y á \"t-Ct-s he cnnsiderado, con profunda indignación al ve-r tal ee1brutecimieuto á que ciertos institutores han lle,·ado á ~us al unuw..;, que la ley es sobre­manera deficiente. por que tien pr·esidio~ par'&\ los que quitan ls. Yida ó la salud ;.1} cuer·po, y no los tiene para los maestros que ar-rancan b ra.~iollalidad al bom ba·e. Es indispen1able que v~rnos d~spel'ta!"do dt' ese ~ueno de a·ebajamiento mttn­tal .; quP- p~netrem,Js !l la nature~lP.za del niflo, y busquemos medios apropiados pot·a dignific·aJ'la, prescindie-ndo para ello u os fosilizados que repugn~n ti los rnoder·nos adelantos psi-et, Jógicos. 1 Rabelais toma á su f~n tástico discípulo; lo lleva por las noches á. mirar el ~sH·ell"do ci .. lo, y en e e libro lecomuni(•a, let•ciones durod~ra~. que nunca se borrarAn C.e la mente; en la m~sa hablan de lllimentoa, de sus propiedades, de los u ten- . silio!; ~mpleados en aquellos momentos en que attandalllos a. nut-stra \id~ con el sustento dt"l cu~rpo: y las l'f'dexiones á q ne tnl«'s as un tos dan l ug;u·, ji u!'=tnm la iu tf"lig,.ueia y abt·~n campo á la contemplación de ga·andt"s vet·da les, de&per·.:ando una noble curioc;iddd, un insu.dable desP.o de sab !r má~ y mñ:;, de pPnetrar lo~ misterios de ~a n!\tur·alr z" t' da; e-n l e s cam­po~. en diver~os pasPos, Yen la gr~n ·nu·iedad de Jas planta!~, h importnncio1 rzo. El natut·alista después de haber a,prenclido en las Escuelas obras completas de Botánica, salió á los campos. y .cor'1prcndió que no conocía ni las plantas ni u cla ifkación: en todas las E~­cuelas y Colegios se nos enseñó Geografía astronómi c a y al. canzamos á distinguir el sol de la. lun c¡ ueiío el alutHlo que tenemos delante, por que un titulo 0 hom bre:s á las Ól'denes del a~i~t"'t'al Gnmbo:l. El l'<'SUltndo de ("Ste combate lo C~Jnunica ~1 mismo G e u eral en el cable q u l~ Se! transcribe. "0tl. - B o,r¡ ot'll., 9 de1 .A..,r¡()st~ de 1911. J'r'l"fl,cto: v Alcah1C'~. Para. :-;u "conocimiento 1. ~ ngo tel honor de ~ra.nsct·ibirles si~Lliente cable: '' Jtanao 8, Btunm•tmtura, 8 A[J otsto d~ 1011.- G u~'i'1'(', -- lJogo&a . . gxpedición quince enfel'rnos prh:ioneros, dos heridCla. Re~to Tcffé.-Enemigo nueve muerto.·, 1wirner :l.'J ud&tntc, treinta y nueva heridos. Cl E n vj a do del Perú, rcsid<.:n te en Bogotá, st. ha. dispuesto n dejó de existir el 17 del mismo mes. Pant toJos y cada uno de sus de u os enviamos n uw-~ .tro pésame. LETRAS.-Organo de la 80cie"lad Ari. oleda. de Dogot~ y bajo la dirección de los in tQligec tes socíos D. Ré:1fael M. :Mesa Ortiz, D. Roberto Cort.izar y D. José Guillermo Po­sada ha principiado á. publicarse esta importante Revista. Deseamos al nuevo colega larga vida y abundan te cosecha en el campo de ln.s le\ras. LOS ESTUDIOS.-Revista destinada á secundat• los estudios en el Colegio que la compañía de Jesús tiene esta blecido en Medellí:!:i. Con decir que su director e:-) el Revt'­rendo Padreo Tomás Villa.rraga, S. J. y que en consecuencia, son colab::>radores los Reverendos Pa.:lres de la Compañía, queda dicho todo. Es el mejor elogio que de la Revista. po­demos hacer. Agradecemos el retorno á nuestro canje . . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Helechos: revista mensual de literatura, ciencias y artes - N. 13

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Miscelánea Literaria: publicaciones escogidas en prosa y en verso - N. 2

Por: | Fecha: 19/01/1906

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lll isrci ánccr hitr t atin J>ublicrwionc¡; t·w·ngiclas 01 pro.wt !1 111 raso. CO :~ TI~UAMOS En ,·ista MI huc•n (>xito obtt>nidn enn la l'ltlbli<·cwi(m df'l prilllf'l' númt'ro ll<• <'st ' ' Ht'vis a ,\' d e las m•,nife>:-taciom•s Y<'rbaks y por ·st·rito qu<' se nu.• han ht'<'ho <'11 t'l :-i<'ntido de ¡Uf' <·onttnúc esta labor, no puedo lllf'nos quP •srorzarmP por corresponder á tan galante •xitación, para Jo cual gat·antizo la salida de mn ó do:-. núml.'ros cada nws, lo qu<' no hu >Ít>ra podido conseguir ant<'s. si no <.'nntara, ·omo <:\lento hoy, con el auxilio de otras per· ouas, qu<' á más de su but>n t'l'it<>rio pura hL l'lección de las piezas que deban rept·otludr· !?, han pu<'sto á. mis órdenes sus sl'lectas ·olu·ciom•s, las cnal<'s C'on::.tituy<•n un n 'lPt'o nagotablc> C'On <>1 CJU<' me JH'Ollll'Lo deleitar por nucho tiempo á los lectores de •· ~li::;<.:l!:L,\· f:'a:A L t'l'EH.\HIA ''. Qtwriencl.' llenar en parte la nec·<>sidad ¡uc hay en l'sta ciudad de un periódic-o que ~ea de interés para el público <'n ~encral, he ·reido com·enicnte aumentar f:stc con al~unas ¡ágin~~...,, ue:-.tinada.:s para. In crónka lo<·ul y pa· rala publicación.. de artkulos de utilidad pú­hli<' a, pal'a lo <·unl he solicitado ya, y tengo ofrecida, <.'OIIIJlL'tentc colaborad6n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. vrc"r'()H Ht:co. DISCURSO (Ante el cadáver de Emilt't de l'utrun) En algunns semanas nos hemos ocupado dE' dos hermanas: hemos casado á la úna; hé aqu! que sepultamos á la otra. Este el per­petuo estl"cmecimiPnto do la vida. Inclinémo­nos, hermanos mios, delante del severo Des­tino. Inclinémonos con espel'anza. Nuestros ojos esU\n hechos para llora!>, mas también para ver; nuestro corazón. formado para el sufri­miento, también lo está para la creencia. Ln fe en otra existencia emana de la facultad de ama.r. No lo olvidemos: en esta vida inquie· ta y fortalecida por el amor, quien cree es el corazón. El hijo espera volYer á encontrar á su padre; la madre no consiente en la idea de perder para siempre á su hijo. Esta repulsa hecha á lu nadutrou era el duh-<' f\i'gullo de una (ami tia t'Pspc~ablc y patria I-r-al; su~ parientes y sus nmigos tenian un encanto en su gracia,. -:t' Ul1ll fiesta. en su. sonrisa. mlJa Cl'H, COliJO UmL fiOl' de ulegl'Í!t desplega· da en el hogar. Desde la cunn todas las ter· nuras la l'odeaban; habta crc.:ido fc1iz, y reci · hiendo dicha. lu devolvió; <>ra amada y a maba. Acaba de partir. A dónde ha ido? A la sombra? Nó. Somos nosotros quienes quedamos en la. oscuridad . .Ella está en la. aurora. Ella está en la luz, en la verdad. en la realidad. e o la recompensa. Los jó\·encs muel'tos qu<' no h:l.n causado nin· g·úo mal en !a vida. son los bienvenidos de la tumba, y su c:a.beza se levanta dulcemente de la fosa para recibir una misteriosa corona. Rmilia ele P11t ,·mt ha ido á buscar en lo -ttlto la. serPnidad suprema, cOUll)lemento de las exis· tencian inocentes. H:lla ha parl ido; juventud, hacia la extención: belleza, hacia el ideal: es· pcranza, hac;in. la certidum brc: amor. hacia el infinito: purla, hacia el Oct~ano; espíritu, ha· cía Dios. v~.~te. pues. alma! El prodigio de esa gran repar:l.ción celeste que se llama la muerte, es que los que pa1·ten no se aleja.n. Ellos están en un mundo de cla­ridad, pe1·o asisten como testigos enternecidos á nuest'l·o mundo de tinieblas. Están en lo al· to, pero bien cerca. i Oh quienquiera que seáb. si habéis \'isto des\'anecerse en la tumba un sér querido, no creáis que os ha abando· nado. El c::-;tá siempre aquí, al lado \'Uestt'o, má::; que nunca. La belleza de la muerte es la pr<>sencin. Pr~sencht inexplicahlo de las al­mas queridas sonriendo ante nuestros ojos re· bosantf>~clc: lágrimas. El sór l101•ado ha dcsa­pat ·ccido, nó ¡nn·tido: nosotros no vemos ya su dulct• rostro .... pero nos sentimos bajo :sus alas. Los muerto!:! están in\'isiblcs, pero no au."'en tes. Hag-amos justicia á. la muerte. No seamos íng1·atos pal'a. con ella. T.Ja muerte no es como se dice. \In hundimiento ó una acechanza. Es Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -20 un enor c1·ee1 que aquí, en es.ta obscul'idaa del abierto ::;c¡wlero, to•lo se pierde· aqu1 to· l más grande de los progrPsos: 61la es la ascensión de todo lo que ha vivido en grado supct·ior. Ascensión deslUtllbr:ldora y sagrada. Cada úno recibe su aumento. Toclí! ::;e transtigura en la luz y por la luz. Aquel qu€ no ha sido sino honrado sobre la tiel'l'a, asciende á bueno; el que no ha sido sino bueno, asciendo á admirable; el que no ha sido sino admirable, asciende á sublime. Y ahora, ,\'0 que hablo, ;, porqu6 me encuen­tro ac¡ui? ;.QuL e~ Jo que traigo á esta fosa? ¿Co;1 qué derecho ,·engo á dirigir mi palabra á la muPrtc'? ¿Qué soy yo·~ Nada .... . ~1e cqui· vo(·o, soy algo. Soy un destenado, proscrito ayer por fuerza, por voluntad hoy. Un pros· crito es un ven<'ido, un calumniado. un perse­guido, un herido del Destino. un desheredado de In. patt•ia.; un proscrito es un inocente bajo d P~"SO de una maldición. Por tanto, su ben­dición debe ser buena. Yo bPndigo esa tumba y al SPl' noble y gractoso que reposa. en 61la.. En el desierto se encuent.ran lo:s oasis; en el C>IIcza, en su jtwcntud, en su cauclor, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 21 ~?n ~ u vida y en su muPt·tc la hcnJ igo <>n su mansi ón que ha. dejado d<'!-iolada.; la bendi~o en e l blan <'o sudario del ~<'pukro qut' su ma drc- h a colmado de flore~ y guc Dios va á col rn a r de estrE>llns. Copa e tet't)a. Ent r é en la tienda : solitaria estaba, y :í. la luz de la tarde moribunda v~'(C·la hermosa ventera que lloraba th.•t"rás del mostrador, meditabunda. De algúrr amante pérfido olvidada (.Lloras frío desdén tÍ tor pe al!ra\•io? 1: Mucho ~uf re~'?' Resp6ndc Pero nada ú mis pregunta:. contestó .. u labio. Dame cerveza al fin, la dije rudo. y mientras la ccn·e1.a me sen·ía contener una lá~rima no pudo y cayó al vaso do el licor hervía; -Bebamos a m bos,aíiadt: que ti frío d el corazón destierre la cerveza; y al acercar el vaso al labio mío me detuvo la mano- con presteza. - Voy á cambiarla, d i jo con q u ebranto; Y yo l.'xclamé con voz desfallecida : Ño la cambies, que hiel en ve1. de llanto· He bcbitlo en la copa de la vida ' .\I.EJA~DRO \'EGA , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. <> .. ~ mra la tarde: ¡wrfumado ambiente Besó al pasar t.u (•abcllcra rubia. Y la mirt! tlutar eomo una lluvia D cal'i<'ias tlel sol-sobre tn frente. ('ontcmplaha la~ nubes nataradas Tu ntirada á lo lejos distraífla ..... i Hubiera dado ,\'o loda mi Yicla Por un raso di' lnr. ele 1u:i miradas~ Por un .ra,\ o no más! pero en su vuelo El azul de tus OJOS puclibundo Flotaba de~ligado de este mundo Por la. infiuita Yaguedad del cielo. i Hiciste bien ! no bajC's · el aroma De la tior ,·irginal al ch·lo sube; Eres ftor,eres luz, eres querube: Remón'tate en tus Hlas de paloma ! Brillaentu alt.urn.olhnpica, i eres nimbo! H.ecibc ardiente c·ulto: i m·es belleza! Yo soy dolot·, so~· somb1·a, soy tristc>za: Hacc>s muy bien, no bajes á ese limbo, Limbo á do llegnn ráfag-as lejanas De aUJ·ora a 1 c·u!llC'Il1 1>lar tu imager_ pura, Cualresplantlor<'s tlt• astro que fulgura E11 las hondas tinieblas estigianas. Sólo tR.ngo una lm~: uti amor ardiente, Que se exhala en 1>urfsimos cfhn ios, Y va á jugar con tnR cabellos rubios Cuando loR bc-sn. \'l ¡H•rfun1ndo ambiente. Por tí mi corazón pt>r siempre arda Por que c>sc amor. que es luz para mi bruma, Como la rosn ele T.úlhor. pel'fuma. Etcrnnmentt• el Y aso 11 u e lo guarda. C.\IU.OS AHTt;RO 'TORHFJS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. La no\ ia Jo blmwo Lo mm! la capilla. Y empiezan la~ lentas, solemnes '},' g-nwe::; Cancioncg del órgano. Ln. luz am:willn. Del!:óol del invil:'rno, vacila en las naves. El rvnco qu<>jido que da el ,·iolont·ello Hemeda la fn,se de! alma blasf<>m::., Y en límpidas notas que suiJC'Il al c·ielo Di<:en lo:, ''iolines la angustia sup1·c•ua. Gironcs de incienso de r.ándida alhura 'Purbnn de los cil'ios la lenta agonfu., Y en los plateados cabellos del cura LuC'e un rayo débil de la luz del dfn. Bajo el grácil velo que el pudor rcca.ta La doncella tiembla, como flor de nieve, Y mientras el ramo de azahar desata. Retozan los besos en su boca breve. Se a}>agan los cantos, y vuelan esquivas En bandas azules, las aves ligeras .... Así del espíritu vuelan furtivas En locos tropeles, las rubias quimeras. Oh virgen !'ya sangra tu pie diminuto ! Se inundan tus ojos, y alegre caminas Inquieta tus goces el ceno del luto, Y ya tu corona parece de espinas. La novia lo blanco. Lo azul la capilla .... Se apagan las lentas, solemnes y graves Canciones del órgano, La luz amarilla Del sol del in ''ierno, Yacila en 1~ naves. RICARDO TIRADO l\IACIP_S. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. élt ll ~'t. HIIC Uv Entra l"n mi (·orazún nnulo y somhl'io. Ultimo anH>t· .... ! .V totla tu ftescura Dennma en e:-;e dliz cll' amargura., En es() corazón m twrto el<• fl'io. Entra .... y Yiel'tc c>n mi p!?cho tu rocfo De aurora, en este pecho, sepultura Del cad animan"m ele t:~nta~ ilusiones Y de tántos <'nsucños hechos trizas. iEntra ... ! y sacude con tu soplo blando Y puro. el ala. azul de mis C'anciones Ateridas .... i El muerto está esperando ! lf Y á estás tlCJUL .. y á <'scncho tu aleteo DI" paloma \'ibrar en Jo mñs hondo DP mi ~ér: y:í el <'lHl(n'Pr que aqui escondo Sus impetus recobra como Anteo. Yá te palpo y l<' :.icnto: yá te \'CO l'intilar de mi Psph·itu en <'1 tondo. Como en la nodl<' negra. el astro blondo ('on \'Í\'0 y uCs)umbrantc IHtt·padeo. 'roclo en mi se r<•nu0va: la perdida l•'c. la \'<'ntura, la esperanza in<'rte, La ill.lsión y la cstt•ofa entumecida: 1 A mor .... ! de dt'>hi 1 nH' tornaste en fuerte: 1 Y á escucho los cst J'ttl'nclos de la \'lll:t. Vibrar en los silencios de la nnwrtc ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -23- III ~Ias i ay' que un imposible sin f'tnbargo "Eres i oh nmor .. . ! ~us anhelantes ojos N o ~e fijan en m r: veo en sus rojo:-s Labios In muesca del desdén amargo, ~las, (. qué importa ? 1\o en ~ónlido l<'ta.rgo El triunfo <'speraré de mis antojos, J.:Ua me oirá .... i la rogaré le hinojos ! La lid es recia, pero el tiempo es largo. Y si tolo es en Yano, si en la luc:ha. Caigo rendido al fin, si en mi agonfa Ni mi postrer adiós siquiera escucha; l 11 trc a Si el combate es de un hombre y de una es· i Oh ! i qué dulce fruición. la fruición mia ! l\lorir de amor, i t>ero de amor por ~..lla! JtJLlO l<~LOREZ ®jn.s azules Si el espacio se encuentra oh~curo y frío Del alto azul ti·as el ficticio velo, Tú, que en los o¿os tienes todo un ciclo, Tienes tras de los ojos el vacio .... Tras el velo celeste i oh amor mfo ! Existe un Dios para el creyente anhelo; Y los astros sin fin tienden el vuelo Donde el reino .de Dios nieg-a el impfo .... Pero tú siempr~ con imbécil calma, Yertn. al placer y yerta á los enojos, Inmóvil, muestras la aridez de tu alma. Y asf detrás de tus pupilas bellas, Y nsf dctt·ás de tus azulC's ojus i IIa.y un ciclo sin Dios y sin eslrt>llas ! Josi S CIIOC.\:-:0. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :·~ ~.., .~:. v...- ........._-"' ~:::_ ·:~.~-?...,....,.._ . -'""-"''' ~ ~~~ i Qui{•n me re· !"entaba un e~pectácu·lo horrible<·on su faz vic,· 'acla; una lengua hinchada le soiSa de la boca. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 28 y aunque no estaha muerto del todo, más l'~¡;ant.O!>O ~tcrio, • al rellejo con ;ulcncia tiritaban; os colore:. encendidos de las :;edas de tus tra~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -30- fulguraron en la sombra com•> cs~ama..; de serpientes animadas; v cual fieras ateridas. yo veía. i:us arm uios y tus martas¡ ,. los húmedo~ vapores de la lívida alborada descendían como llanto por los nítidos cristalc~ ele tu lóbrega '·entana. Y yo estaba triste .Y solo en tu alcoba solitaria, triste y solo con'tli'S prendas~ perfumes, <1ue aumentaron el honor de mis nostalgias; v las brisas fu:,:-itivas (lesde e 1 puerto mt! traían los rugidos clamoroso~ de lo" barcos que zarpaba' y esas notas lastimeras ine arrancaron del dcliriC'I dt mi tétrica.dcs~racia. De repente, vi la luna de tu espeJO que tu iwagcu n·trataba, ¡de ese ~pejO>mistenoso que cnil(mú.ticv lucía l'omo lápida mortuoria ! v al buscar en 61 la huella dé tu imaj!en adorada, i •wntí angustia! ¡ sentí miedo! ¡scnt{ fno: éll mirarrn.: como urr lo..:o. como un ){,·ido fantasma EDU.\Rr>n TALERO ¡OH I.,.BN.:ll.! 11C'Iwn.c6lica rf~ina pudibunda Que> \·agas por los ámbitos dt>l cic•lo. ('omo un. mistiC'o tfmpano de hic•lo Entre la negra obscuridad profunda. En esta noche en que tu fa;r, eil'cun 1 a bóYNla va(·ia Y pongas esa sideral c:or<>na :::>obre el sepulcrOtío! 1 Qué rabias las espigas que;azota el viento ! ¡ Qué blanca va la Cl>puma que arra..stra el río 1 ¡ Qué tiernO!> son los pámpanos del plantío l ¡ Cuán beBas son las noches del firmamento 1 Mas por muy estre1ladas, cuando vacila El alma en ese insomnio que no se nombra, En vez de la luz cósmica que titila Se dilata en la sombra nuestra pupila Y,¿ qué ha de eulrar por ella, sino la sombra? Y entonces .... el recuerdo hiere y quebranta, Fing-e el aire en los vidrios fúnebre trova, A lo lejos el gallo doliente canta. En sus negros rincones el perro espanta, Y danzan IOl' e .. pcctros eu nuestra alcoba. En vano invoco al Cristo cuyas accione:. Arrancaron de un pueblo rabioso J!rito, A Aquól que entre sollozos y maldictones, Guardó las tempest.a.deli de las pa:;iones Con todas las gTandezas del infinito. En esas horas lentas de calofríos Al invocar al Justo, Dios sabe cómo No he vh¡to sino vago~; rostros NOD1hrío~ Y escuchado d sarcasmo de los judíos Ante la faz sangrienta. del Eccc .Hon.u. En esa gcmebunda noche espantosa Sin un llOlo rcprocbe de la conch."ncia, He levantado en suci1os su hdada lo:-a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JZ Bajo la cual se esconde la misteriosa Solución espantable ele la cxbtcucia. Allá están lo¡¡ querit.io11 muertos ~umanos En sus podridas cajas mudns y quietos, Sobre el tronco apoyadas las secas manos, Y he visto con la mente c¡ut· los gusanos Están ¡ ay 1 desnudando su ... esqueletos. Meditando en los seres que ya pasaron Aún escucho las voces ele los que fueron; Sé doud~ están sus cuerpos que nos amaron, ¡, Dónde estarán las almas que ya dejaron Los seres que quisimos y nos quisieron '1 De sus rígidas formas he estado junto, He sentido en mis labios ,.u beso frfo, Pues be besado en suei\os mucbo difunto Que al despertar el alba me han dicho al puot() Qus ellos ya nunca vuelven, nun(·a ¡ Dios ll'ÍO • úh ! si ! la Nación, no hay duda. qUí! <'1 Pais se habría vbto envuelto en una horrible guerra óretrocedido á los tiem­pos de ana1·qu!a, on que lo encontró el Excmo. Sr. Gral. He,ves. Por fortunn ese t<•ncbroso plan fue descubierto y han sido ya'aprchcncli­dos los principales responsa.blr>s, quienes se· rán juzgado!! ]Jor un:t Corte Ma1·rial, creada por D<'trcto tl<·l Ejecutivo, del 2·! do Diciem­bre último, que yá conocen los l<>rtore~. Se sa­be que de todo el Pals le han llegado al Gt·al. Rcye~ Pnórgicas protestas contra el atentado S manifestaciones di' adhesión á su pm·sona, de individuos de todo::. los círculos ¡wlitkos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .w.;¡,¡---- - -3-t ... SUNTUOSA FIESTA. Sabemos que la sociedad de Buga: prepara, para el 14 del presente mes, una ex pléndida fiesta con el laudable propósito de' rendir un tributo de admiración al merit!simo Dr. D. JOSÉ VICEN1'J<} HENJIFO, por haber conseguido éste, con S'l solo esfuerzo, que ca-· da uno de sus nueve hijos t·arones termine con éxito bri liante una cnnera profesional en dif~rcnte ramo de la ciencia. El bello sexo y los gremios, cuerpos y entidades que existen en la ciudad hao desi.;nado 1·epresentantes para que lleven la voz en el soletnne acto y presenten coronas de tl.ores. El obsequio prin· cipal consistirá en una corona de oro que será ofrecida en nombre de la sociedad de Buga. Nuestras felicitaciones para los jóvenes ini· ciadores de e!:>ta ovaciór. que hará. época en lo& anales de esta ::iudad y que tendrá especial resonancia en toda la República. DR. VALENTÍN OSSA. Este inteligente joven, hijo de Buga y querido amigo nué~tro, se encuen­tra en esta ciudad, en donde permanecerá po· cos dias, pues el Excmo. Sr. Gral. Reyes, conocedor de sus aptitudes y de su a"risolada. honradez, 1~ confió el delicado encargo de Yisitar las Oficinas de Hacienda del Departa· mento, desput-s de haber tomado pos('sión del empleo de Secretario dfll Tesoro. Con gusto reproducimos el siguiente sa.lNdo de La Pat de Popayán: '' A Ruga acaba de llegar nuestro apreciQd(! amir¡o, el Dr. l'alentln Ossa, des)Jués tle coronm' en la capital t1'3 la República la brillante canera r¡ue empe'7.6, antes ele la tílfima rc¿·oluci6n, pn ?tue.st,·a Cuire¡·siclcul, Cll cloude desde eutonces; vi m os t: n !Jl u u a pramesa ltalct(Jrtclora para el C(lllf'a: 11 esa. prome.~r, se lw cumplido r'Oit accex, ¡Htl's el /)¡•, o.~.\(l 1.'8 1(11(( ylol'ia de la actual juccntucl dl' c•.l1tt Dt¡J(II'((IJJtatto. LP enriamos un est,·ccho n­bra~ o de }di!'ifación c1 la t'e% f]tlc {~;o ll{)u ramos 101 ¡¡orucltir ti<. triunfo". Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -33- ISMAEL LÓPEZ. Qulcnqutcra que haya l•{tlo la prensa del [>a¡, en lo" último,. ar'lo" habrá tropezado con el o om· hrc qu!' en~•thc;m c-.ta-; líneas, ya al pie de alg\ro jui· cio~u artkulo en prosa de c:.tilo corrcC'to y claro, 6 de alguna composición en vcr,o, de ~·s as qm• lo han bcc.ho ocupar ditótinguido puesto entre los poetas co· lom bianol!. :-;ahl:UHlS por la prensa boJ!otaua que t•l examen de J!rado del l>r. Lópl.';r. ha sido uno eh: lo" m(&...., nota· bies que ... e han pre-to:; último ... ailo.,, y la tesi" ¡;ubre !l/!fi"" 11 Íllltnrfl•'i()mtl dt lo., rft~:t llllt'tgfl· b/(~, ha m~:rcculo elogio,. de lo" rnás entendido., abo­J! ados de la H~:plíhlica. Lo felicitamos y le de-.eamos I!D la prlictica de su profesión, brillantes triunfos, que unidns á los yri al.... :~zado" como poeta y literato ck notable m6rito, con-.tituirñn una legitima gloria para Colon1bia, y en c:.¡>t!cial para el ('auca, 1..05 RENJIF'OS. Tal vc;r. no baya padre de familia que pueda sehtirse tan .;a ti:.! echo como el doctor J osé Vi­n: nte H~njifo al verse rodeado de uno-; hijo-. que han ~:tbido corrc ... ponder r.. -,us e~fucr"os. (.'ada ailo ha tenido el pla( er de abrazar un nUC\'O do~lor, 6 sea un IIUe\'O vencedor en l:ts luchas de la illtcliRcncia. Muv cnno.:idos ,.,on va los ilustrados m~' y d notable abogado .Jos6 Vicente ; vienen ahora á auwcutar esta lista, Francisco, quien recibió ttltimaawntc gr:\do en Filosofía y L etra ... , y Hafael el de Médico :v ('irnjano. Sabemos que proxtmamen· te pues ya terminó sus estudios Mariano optará el grado de Ingenit-ro. Sólo resta Tomás, el menor, quien ya exhibe el diJ)Joma de Bachiller y ha cmpe­J: tdo sus estudios en Medicina. Orgulloso, pues, y con razón debe sentirse el Dr. Renjifo por habl'r podido "onquistar tánta gloria para ól y para la Patria. Reciban. el padre y los b.ijos, nue!>tras más ex• pre ... i v;u; fclicitaciont:~. MAGNÍFICO PARÁ. En el mes de Nonembrc último re· dbicron en Do~oU l'!l grado de Doctor, entre otros c;tucano~, los jóvenes bugueños Valcntín <.hsa, ls mal·l J...ópe1. y Francisco y Rafael R enjifo, los dos pri­meros en Derecho y CieuciéC; políticas y los \altimo!l en I•'ilo~offa X Letras y Medicina y Cirugía, rc .. pccti­\'< ll1leo tl'. Ji,l porvenir intelectual del Cauca t':.l{L a­t- cguradn : nombres dl• jóvenes de Bu¡ra hemos visto Jlgurar l:n prim\·ra línea co los Institutos dt• cduca­d6n de Bogot"; y no puede menos que sentir,.c orgu­llo,. a la jun·ntud de esta ciudad por haber ~:'tildo re­presentada en la <'a}lit.al por e~tudiantcs de la talla de lo, uombrallo:., conocido:~ y;í, alguno, de dio:., l!n todo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 3G- ,.J¡mí por lns ju&tos c•logio,tpll' la pn n-.a les ha pro­c. ll¡.: u.o \'li.:o,.. . Con gu ... lo fclicitamo" {¡ Jo,.. nuc\·o-. ductores v (1 sus e"tirnables fre de 190:> Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Miscelánea Literaria: publicaciones escogidas en prosa y en verso - N. 2

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Lectura y Arte - N. 6

Por: | Fecha: 1903

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LECTURA V ARTE MEDELLIN, DICIEMBRE 1903. Junta Directiva: Antonio J. Cano. Francisco A. Cano. Enrique Vídal. Marco Tobón Mejía. CONDICIONES DE ESTA REVISTA Suscripción por un año. ____ . $ 1 so. Número suelto __ ..... ___ . _. I S. Avisos: se admiten para el fo-rro á $ 5 centímetro lineal de columna. --Pagos anticipados-- -;_;¡)? Lectura y Arte no hace solidari-dad con todas las opiniones que emitan sus colaboradores, especialmente en asuntos de Arte, en los cuales el periódico es ecléctico. Se devuelven los originales cuando su dueño así lo exija. Para todo lo relacionado con la Re­vista, diríjase la correspondencia á c~a!­quiera de los Directores. LITOGRAli'ÍA 1>1~ J. L. ARA~GO. Director, E~lUQ ···~ ' JDAL. 'l'IPOGHAI<'ÍA DEL 0!\IERCIO. Director, }'J~LJ.- nE BEDOL''r. CUE~. 'TOS BOC TA 'O .. -Al acusar recibo de este folleto ilustrado, que con­tiene lo• cuentos que mayores votos obtu­vieron en el concurso abierto por el Sr. Don Guillermo Torres nos permitimos es­tar inconformes con el Jurado calificador. Hemos leído atentamente todos los cuen­tos del cuaderno y nuestra opinión se in­clina, por sobre la suge;;tión que ejercen en nosotros los notables calificadores, á una relación que pasó para ellos inadver­tida, que se llama p, imera ilusión ... _ y que viene firmada por Estela, seudóni­mo de una señorita bogotana. Este es en nuestro concepto el único cuento digno de mantenimiento en aquel torneo. De la representación é injlucllcia del 12 de Octubre de 1492 en los DESTI~OS DE AMÉRICA, por Germán Chataing Gutié­rrez, conferencia leída por su autor en la velada con que la Sociedad Litt:raria "Gru­ta Simbólica", de Barranquilla, conmemo­ró el41 r? aniversario del desc:ubrimien~o de América. En tesis contiene : un poco de historia; disertaciones artísticas; con pluma bastante correcta y elegante; crítica histórica; estudio de raza.s &c. &c. Conclu­ye con aplausos á Colombia por su actitud en el asunto Panamá, y vat1c111a lo que pocos días después vino fatalmente á labrar la agonía del país. Recomendamos su lec­tura. Emociones de la guera por Max Crillo.-Siendo impresiones de un poeta, recibidas durante la larga campaña, el li­bro del Sr. Grillo está formado, por modo poético, de vibraciones tomadas aquí y llá, por un temperamento vivaz y plástico. Ha quedado á flote en nuestro recuerdo, como perfume del libro, el capítulo dedi­cado al campo de Peralonso, cincuenta días después de la memorable contienda; en ese momento habló el poeta y habló el psicólogo. Más que literario, el fin de la obra resul­ta político, pues que viene dedicado al en­salzamiento del Jefe U ribe U ribe, que se destaca culminante por sobre el Generalí­simo. Hay otra nota sorda, conmoved ra: la desesperanza que se apo lera del escritor, desde los primeros entusiasmos y que re­corre todo el libro hasta E us ú !timas pági­nas, llenándolo de amargura, de la amar­gura del vencido. ME CIÓN ESPECIAL queremos hacer de la aparición de una publicación ilus­trada que se llama Rrt1ista Nacional, que se edita en Bogotá bajo la dirección del simpático artista D. Te doro Ladrón de Guevara, con escog-ido cuerpo de colabo­radores. Retornaremos el canje. TAMBIÉN debemos anotar plausible­mente la aparición de ud América, órga­no de "La integridad Colombiana", (q. e. p. d. A. M. D. G.) lujoso bajo paladín que surge con brío á la defensa de la Casa Co­lombiana; lo redacta el conocido hombre de Letras D. Adolfo León Gómez, y sim­boliza la protesta enérgica de la Patria ul­trajada, en estos dolorosos momentos his­tóricos. "B.evista Nueva" .-Este será el nombre de una nueva publicación cien­tífico- literaria que en Marzo próximo apa­recerá en Manizales bajo la dirección del Sr. Rufino A. Malina. Entre sus colabo­radores se cuentan intelectuales como Sa­muel Velásquez, Aquilino Villegas, Alfon­so Villegas A., Alfonso y Emilio Robledo y Juan Pinzón. En Manizales hay movimiento litera­rio que honra á Colombia capaz de exhi­birse victorioso en las lides periodísticas. Saludamos de antemano al nuevo colega y le deseamos larga y próspera existencia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -..M . O. V.-TEMAS DE CONVERSACION-.. IV TODAVÍA MAS SOBRE LO 1ISMO Hoy sí, manso lector, hemos de aca­bar con el descosido tema de la U niversi­dad antioqueña, antes de que él acabe con nosotros. Si alguno ha tenido la paciencia de seguirme hasta aquí-que es harto supo­ner- habrá visto que el objeto de la tal Universidad no es otro que formar hom­BELLA /3 ¡¡LJ {/.3 92 ma: ellos sabrían pensar y obrar; pero no se les habría enseñado á sentir. Y en ver­dad en verdad os digo, que sentir quizá sea el último, más elevado objeto de la v i­da, de tejas abajo. Que se enseñe, pues, á sentir á esos colombianos del futuro. Que sean cultiva­dos todos sus sentidos, inclusive y sobre todo el moral y el estético. Con la saliva milagrosa de la contemplación, se abran sus oídos y sus ojos; para que no sigan siendo lo que hoy somos, que tenemosojos ARTES y no vemos, ore­jas y no oímos. Que con la doc­trina y el ejem­plo, pero ante todo con el ejer­cicio de las pro­pias facultarle¡; se les enseñe á comprender y a­mar lo bello, esa sublime armo­nía, que en la naturaleza es la naturaleza mis­ma, que en las ' obras humanas se llama arte, y en humanas ac­ciones virtud. bres de veras, que esparcién­dose luégo por todas las mani­festaciones vi ta­les del pueblo -las artes, la in­dustria, el go­bierno- sean la primera inocu­lación educado­ra contra la en­fermedad nacio­nal, la barba­rie, fuente pri­mera de cuanto males afligen á Colombia. ~ í, a­penas eso: for­mar lt o m b re: s. Dejemos que en Eur pase preo­cupen yá de la pr 'xima venida del super- lwm­brc:, de cómo se­rá y qu' será; y no pidamos go- 1lcrías: con una razonable na­ción de hombres, meros hombres, tendríamos por EFE GO:r.-IEZ. (Pintw·a d F. A. Gano.) Cultivando al lado de las facultades acti­vas- accwn y pen sa miento­esas otras que yo llamo co1l­tem pla ti vas - que otros dicen perceptivas - se iría refinando, u­tilizando, dulci-acá. Pero con lo que hasta aquí llevo dicho de lo que habría de hacerse en la Universidad esa, no se lograría tal propósito. Esos fuer­tes individuos de q.!Je conversábamos ayer, ayer, tan vigorosos é intelectuales, no se­rían los hombres completos que necesita­mos, sino monstruos, en que se habrían desarrollado ciertas cualidades, dejando atrofiarse otras; y el hombre de veras es aquel en que todas las facultades-de alma y cuerpo-se hayan cultivado armónica y simultáneamente. En aquéllos se habría dejado en barbecho la mejor mitad del al- 99 ficando esta nuestra vida, tan primitiva, tan vacía, tan tríste. Se le daría un objeto que sí lo fue­ra en realidad; ya que los que por tales te­nemos hoy, y llenan nuestra existencia-la consecución de fortuna, la conquista de lo que llaman una posic·ió1t social ó política, la misma instrucción-no son, más que me­dios, que facilitan el cumplimiento del ob­jeto de la vida, pero no el objeto mismo. El objeto de la vida es la propia vida: es vivir buena, bella y útilmente. El obj eto de la vida .... (Pero nó; ése es otro tema demasiado grande para ~_intercalarlo aquí. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Talvez otro día será). Ni ·se piense que el ejercicio de esa fa· , ultades contemplativas hubiera de re­dundar en perjuicio de lRs manifestacione activas y visibles del in di vi duo. N ó; yo ten­go observado que la contemplación de lo bello, de un hermoso espectáculo, de una obra artística, de una noble acción, des­pierta siempre en el hombre sano de men­te y de cuerpo una necesidad imperiosa de obrar: si es un artista, de producir una obra de arte; si ·implemente mortal, de labrar su vida-que es la ob1"a de cada uno-es una forma bella y generosa. U no de los resultados del desarrollo de esas facultade sería el renacér del en­timiento de admiración, cuyo total desapa­recimiento es para mí un síntoma de la d - cadencia moral del alma colombiana. En realidad, hoy entre nosotros no se sient hacia nadie ese respeto admirativ , que es la consagración de los héroes; ni hay obra ó sentimiento alguno que alcance á de per­tar admiración ó entusiasmo. Nuestra so­ciedad parece estRr fundada s br la envi ­dia y 1 esceptici ·mo-dos preciosos di 1- vente -: una envidia muy v erdadera, y un escepticismo fingido, y ambos ruin s. La envidia e muestra en e a su pica ia enfermiza que hace aceptar cualquiera in­terpretación así s a absurda, iempre qu e sea maligna, para las accione aj e nas, con tal de no reconocerle ningún mérito, ni el de la buena intención. El p . eudo-e ·cepti­ci ·mo con iste en el afán de encontrarle á toda manifestación de un sentimiento ele­vado, en cuanto trascienda á ideal, ó si­quiera no huela á vulgar, el lado ridículo --¿ y qué no lo teudrá en la vida ?-y po­nerla en solfa, como dicen. E o e· deca­dencia moral. Pues si e cierto que la ca­rencia del sentido de lo ridículo; la incapa­cidad de percibir y apreciar la incongruen­cia tácita ó patente que en lo hecho ó en !o dicho constituy ese ridículo, upone una cierta inferioridad mental, e verdad también que la incapacidad de comprender lo grande y lo noble en propó itos ó 'en e - fuerzo , y la morbosa necesidad de empe­queñecerlo todo y zumbarse de t d . tra s­luce una grave deficiencia moral. Mucha~ vece , y entre nosotros casi siempre, ese maleante espíritu es de dientes afuera; no nace de escepticismo fundamental acerca de los hombres y de la vida, ·ino que e · u na mera máscara con que los corazone · débiles tratan de e cond ~ r el hondo male - arque les causa el espectáculo de lo e.'- celso en sentimiento ó en acciones, hacia el cual u debilidad inmanente le impid aspirar, aunque obscuramente sienten que debieran hacerlo. Y se comprende que un pueblo que siente así, se halla en grave in­capacidad; pues para poder algo es nece­sario creer mucho, y creer sobre todo en él mismo. Yo sostengo que la educación estética, en su amplia acepción. afinando las alma , cultivando el entimiento de ad­miración por todo lo bello, ería remedio á ese mal. Esa educación estética debería ser om­nipresente en la dichosa Universidad. Em­p zaría de ·ele el sitio que . e eligiera para establecerla, en un hermoso pedazo de pai­saje, rodeada de árboles y flores; se senti­ría •n los artístico edificios que se levan­taran; en lo mu eos y biblioteca ·, en lo qu se juntaría cuanto fuese posible de las manifestaciones artísticas del mundo- ·i­quiera en copias-; en la fiestas atl "tica · y artísticas con que cel braría · u · días o­lemne ·; n conferencias especiales sobre el arte y lo bello. y en el e. píritu general que habría de difundirse por toda la in. titu­ción, q u hici ra sentir á quien llegare u e ntraba e n un templo d e la v rdad y de la b ell e za . Aliad ) del sentir b ·!lamente deberí a de arrollar e el obrar rectam e nte, qu · también bell . Y ·i hu bi ra de dar u na fór­mula para 1 grarl<\ diría que e o podría o btenerse poniendo en moda entre los es­tudiantes la veracidad y la franqueza. Así :e con . eguiría que se mostra e al exterior el hombre interno, tal como es, y cualquier protuberancia extravagante en sentimien­tos ó en idea · iría limándose y puliéndose en el choque y contacto con lo· demá , en medio de una atmósfera de rectitud y leal­tad. En último análisi , el bien obrare un perfecto acuerdo entre lo que interiormen­te cr emos y Jo que hacemos. Y ya s ha­brá obtenido mucho en el sentido del bien, ·1costumbrando á los hombres á mo trarse tales como son; no faltaría sino e timular y fortalec r con la doctrina y el ejemplo el in­nato instinto de lo bueno, que en todo xi - te-á m en s que se trate de verdadero monstruo morales-para e mpletar la obra. Creo que con es procedimiento se tU<.• lograrían resultado· no inferiores á 1 · de cualquier colegio correccional-esa disi­muladas pri iones, á que ólo creo que pue­da acudirse en casos bien extr mo . Edu­car es casi simplemente sug·e tionar; es de­cir, hacer penetrar en un espíritu la no- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ción de que una cosa es buena ó cierta; y parece mal J?rincipio para hacerle colar á un joven la idea de que va á ser bueno, el empezar por decirle que se le considera in­corregible, indigno de a ociarse con sus se­mejantes, casi un presidiario. hl respeto de sf mismo es el olo fundamento firme sobre que puede levantar e la dignidad personal, indispensable condición del bien obrar. Yo prescribo como higiene contra los · vicios-esas infecciones del corazón-la va­ronil franqu za y la valerosa inceridad. En el fondo d todo peca lo, de todo acto ma­lo, hay una mentira, una falta de sinceri­dad, de buena fe consigo mism . Aquellos vers s de hake peare resumen mi doc­trina: · .... to thine own self be tru An 1 it must follow, as thc ni aislado ('' como en su viñedo más :- ..: 1:> ..1erta Vercel-lina ") con l mundo el e ideas. Qui:i - ra él que se evitasen aglomeracion s urbana , y cree que trtista (la flor d la humanidad en S' ,nc pt ) le con icne "el ai !amiento, 1 • máxima concentración posib-le ". La ,, .edad, dice, "es la nodriza del ingenio ' '. I ero en Vínci, ese amor á la soledad y al comercio íntimo con la naturaleza, no degeneró nunca en sentimentalismo. No es un desengañado del vivir, un pesimista, un amargado romántico, como Byron. "Leo­nardo pone en todo un pensamiento de vi­da, vi ifica la misma muerte en los escri. tos científicos; y de haberla representado en sus cuadros, hubiese sido bella y serena como en los mármoles helénicos, duJce co­mo en las rimas del Petrarca. " Hay en él esa uprema re"ignación á las amarguras naturale. de la vida, que vino á dt trozar luégo el romantici. mo, que por algo tu o añoranza medioeval s. Como Renan, "ha- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lió tolerable y sere­na la vida, digna de ser vivida", que es como la hallan los que más derecho ten­drían á quejarse d ella, los pobres, que sufren hambre y sed del cuerpo y de justicia. Es curioso fenómeno que sean los intelectuales · quienes más remegan del vivir, cuando, por lo común, ó no ha­llan verdaderas dificultades en su existen­cia, ó si las hallan son muy inferiores á las que constantemente llenan de abrojo el camino de los desheredados. Quizá respon­de esto á 9. u e los dolores morales, los do­lores de la inteligencia, son más insufribles que los relativos á las necesidades físicas; pero el hecho es exacto, y en '1 debieran fijarse los sentimentales para reducir á sus justos límites sus jeremiadas. Para ellos, la lectura de Leonardo d Vinci puede ser de gran efecto educativo. F arinelli lo dice muy bien al final d su e tudio : "Aun á quien, por las desventu- .. ras padecidas; · el obstinado y temerari av nturars en el mar del infinito, que no ti ne por parte alguna horizonte, y la con­si eración impaciente del mísero de tino humano-el fardo doloroso que á cada cual toca, las aflicciones reale á que por necesidad debemo ometernos,-se incli­na, doblado el cuepo, á una concepción fa ­talmente pesimista de la vida, la obra y el pensamiento de Leonardo pueden quitar­~~ algunos afanes; pueden enseñarle, cuan­do menos, á refrenar los deseos lacerantes é impotente ; á no extraviar la razón va­gando por las eternas tinieblas ; á retener, como felicidad única, nada difícil de con­seguir, la actividad constante y tenaz en la esfera que natura le ha eñalado, sin atormentarse por excederla. Si de alguna parte puede venir una luz á nuestro cami­nar errabundo, vendrá del trabajo asiduo, no de la resignación indolente y supina " RAFAEL ALTAMIRA. Agradecemos como e debido lo· galantes sueltos con que nos regalan El Relator, La Tribuna y El Nue7.1o Tiempo de Bogotá. Todos ellos emplearon los me­jores aplausos á que pudiéramos aspirar; y liO MODAS VIEJAS Y USOS NUEVOS CARICATURA DB LYA es oportuno dejar constancia aquí de la observación del último periódico citado, que consiste en que ha advertido con suma claridad el carácter de Lectura y Arte por lo que hace á la ausencia absoluta de ese regionalismo tonto que por tan largo tiem­po ha afeado las publicaciones de Antio­quia. Lo insinuámos así desde el principio; pero es grandemente placentero para nos­otros que la labor en este sentido sea yá registrada det;de fuera. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CARLOS E. RESTRE- -------- - PO.~UN HEROE OSCURO.~~~~~ Tal vez algunos de lectores q u hayan vi ·itado á Puerto Berrí , antes del 7 de 1\ gosto de T. 897, con ci ron á Juan Machado, el maquini ta. Era un mulat list o, de caráct e r avi ·­pado, impático y ~ ervi c ial ; t nía en a que­lla fecha com o veinticinco años · era del­g: ido, de constitución fuerte y nervi osa . Nació en la ciudad de i\nti oquia ; de cinco años lo llev ' u madre al Pu ·rt o : ha­cía veinte que luchaba con el paludis mo ele a tierra, que a istía á 1 s trabaj s del Ferrocarril y que e educaba en la escue­la varonil del trabajo, del peligro y del su­frimiento. Fue uno de los primeros colono que acompañaron al Sr. Cisneros á de bra­var la~ selvas del Magdakna. · Juan Machado vió armar las primeras locomotoras del Ferrocarril de Antioquia; de niño jugó con ellas, trepó sobre las rue­das y durmió sombr -..ctdo por sus vi ntres de acero. Así se e. lica cómo, de joven, las conociera al d ... dillo, comprendiera has­ta el tÍltimo detalle d · su estructura y fue­ra tenido por el mejor mecánico práctico de la empresa. Conocí á Machado cuando él tenía unos doce años; su inteligencia y su vive­za me interesaron y preguntaba frecuente­mente por él. Y con frecuencia se me refe­rían acciones de energía y de carácter eje­cutada por ese mulato animoso, pero no diré sino la última, en la que rindió la vi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. da como un h 'r e; como h 'roe dé verdad, sencillo y sublime. En 1.894 lo encontré de maquinista en el Ferrocarril. En el primer leñateo en que el tren se demoró, después de La 1 alestz'na, le pregunté por la causa del terrible desas­tre ferroviario ocurrido en este punto en el año anterior, y me dijo: -Yo no estaba de maquinista aquel día. Lo ocurrido fue un deslizamiento del tren; el maquinista ordenó apretar los breque y al llegar la locomotora al puente, que tenía una curva en la mitad, 'ste se abrió y dejó precipitar los carros al abi mo. Si yo hubiera dirigido la máquina e e día, habría ordenado abrir los breq u es y echa­do la máquina á todo vapor. V rdad es que podíamos habernos estrellado, pero se había evitado que la tensión de lo bre­gues abrieran la curva: ésto era seguro; aquéllo, apenas probable. Al expresarse así, con una tranquila seguridad, se onreía, como ignificándo­me: si se me ocurre, lo hago, soy capaz de tomar estas resoluciones; y me dejaba ver el filo de su dientes blanco . La leña fu recogida; 1\'lacha lo subió á la máquina y yo al carro d pa ajer · y me puse á meditar en 1 precario de la vi­da que llevan lo trabajadores del Ferro­carril, donde- egún la xpresión del r. Ci neros-cada polín de la línea represen­ta un hombre muerto. Y seguí meditan­do en las inju ·ticias de los Gobierno· y del criterio humano: aquéllo tienen a· ·ensos y pensiones para los oldados vulgares á quiene casi ·iempre la indef<.;nsión de su· contrarios proporciona un triunfo fúcil, que no ha de ervir sino para cmpc rar la suerte de la Patria; y el criterio humano glorifica á los mac:!tdt:ros inútiles, y analiza sus hazañas y ensalza las mayores simple­zas de su vida. Pero los héroes humildes como Juan· Machado, 1 zapado re del trabajo fecundo, no tien n ni una cruz que señale la oscura f¡ a donde yacen ; no tie­nen más que el beso y el abrazo de h tie­rra que fué madrastra para ellos cuando quisieron hacerla madre para otro . En la fecha apuntada-7 de Agosto de 1.897-se inauguró la estación de Caraco­Ií ; por la noche, despué- de los regocijo de costumbre, la locomotora número 7, manejada por Juan Machado, e nducía un tren, con numerosos pasajeros, hacia Puer­to Berrío.,Al empezar la pendiente de Ma­rengo el tren e deslizó; el esfuerzo de los bregues fué infructuoso ; el vapor contra- J12 no, e t'ril: la locomotora arra traba los carro!:> con vértigo desenfrenado. Machado gritó al fogonero : -¡ Tírate, nos vamo á estrellar ! -Y tú? -Yo muero aquí, en mi puesto! El fogonero se botó y se salvó. Juan IVIachado tomó tranquilamente la mani­guetas de los frenos : e aferró á ellas y, con 1 a loe motora, fué á estrellarse en el barranco del frente. Cuando se encontró su cadáver defor­me, las manos crispadas empuñaban la maniguetas. ¡ Allí estaba su puesto; aHí el deber! 20 de Julio de 1899. REVISTA POLITICA Lo primero que se aferra ele la pluma el un revistad r cualquiera es el asunto a tual de l'ana­má n uello en sus consecuencias· y aunque se el lorido s ritor sacuda 1 razo mano y pluma con esperanza de zafar ese arcrumcnto, 1 sigue adh ·ri­elo, y :e impone también al corazón y á la cabeza: (orzo ·o será qu le paguemos triluto tornándolo, para no ansar el masiaclo el sd el momen lo en que la Em.incn ia del arel •nal Cil hon . :e acu •r ­da de que hay por acá algunos yanquis.) pien. a que debemo. ahorcarlos. Y al de ir esto no hay tiza ni se to a mú ·ica. El purpurado ruega al Ilustrísim Sr. rzobispo le Bo•rotá, que proteja á al•run s inclivillu s de los Est, dos nidos que s encuentran en nue ·tra amada olombia; de donde obviamente s despren ­de se deduce que aquel tcm · que poncramos en pica excelsa á sus peligrosos feligreses. o ·uc el réí ¡ jam~ís! aquell que recela el Ilustre Cardenal residente ho n Hallimore, pu ·s n cabe acción menajo el Patrocinio del S a erra lo Corazón de J e ·ús, p r so ­lemne acto le
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Lectura y Arte - N. 6

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La Barra - N. 56

Por: | Fecha: 28/04/1904

Director, ~~ CLIMACO SOTO BORO~ Correspondencia: Boro BoaoA, Bogot:í-Apartado número .... P-Se sirven suscripcioms en la Agencia. general, calle 13, número 96-Los pedidos deben hacerae ñ Tio KtosKo, 13 lgotá-Envío de canjes: calle 15, número 79-Precios y hora. los de costumbre-Pagos a.nticipadoa Segunda tanda j Orejas de mercader Esto se lo 1lev6 el Patas. N o hay por dónde coger á este pobre país que han dejado de recoger con 'CUcharita. Vamos á la disolución, á la muerte, si otro milagro, como el de la Regeneración, no se opera en nosotros de nuevo. Los males son infinitos y temibles, y tan numerosos y tan feos son, que será mejor no tocarlos ahora. Desfloremos sin embargo uno de tan­tos : la sordera. El país se halla como el señor del epi­grama: "El ricacho José está perdido: sordera le cuesta ... un senti(lo." A un honrado amigo n uéstro, pocos días há, áecíale utlo de los contratistas de 1.Iuzo : "Toclav a la prensa y el público echan pes­tea contra el contrato, pero esas suu tonte­ría ; je usted que transcurra una semana y verá que nadie vuelve r conlarlo." Esta. calma prudente, este cálculo frío, constitu­yen la medula del gran negociante, la ver­dadera sa.bidurfa de los tiempos que alcanza­mos. "Yo y el tiempo contra todos." Esto, que es inaudito, escandaloso, lo cuenta El Cmneroio, y nosotros que ig­noramos el nombre de quien tal dijo, sabemos de un alto Empleado de una alta Empresa Pública, que alguna vez, como leyera cualquier censura de un Diario relativo á la, Oompañía, exclamó con cara jupiteriana: "Buena cosa! tras de todo, y estar como estamos, po­nernos á hacer caso de papeluchos __ .. " Papeluchos!! Francamente que hay frases que no hubiera firmado el mismí­simo Diógenes. Este cáncer de la sordera encierra para la Prensa y para todos el más for­midable de los peligros. Colombia-Bogotá, Ab1·il 28 de 1904 Número 56 - Hace usted un contrato, se incorpora VERDE· • · • • "lió d á "Las esmeraldas son verdes; SU m1 n e toches, y Se va SU casa. Verde el color del que espera..'- -Caballero, le grita un diario. Eso En esta tierra existen muchas cosas ver-no es así: su negocio no le conviene al des : país, el papel es-tá-mal por esto, Y por Verdes son nuestras abruptas montañas, y lo otro, y le muestra las hojas. de verde se cubren y coronan los más espan- Falsea usted un registro de eleccio- tosas abismos. nes, se manduca un bien nacional; en Las vegas opulentas, de ~fer·ti\idad exube­una palabra, se cacofoniza, y sucede la rante, llevan siempre como verde vestidura, ?neme oltose. crespos taguales, caracolíes centenarios 1 A Í é ' d" b .. 1 guaduales nthbrosos. -¡ m qu · se tcen aJito os sor- Son verdes las inmeusas pampas de San dos, Y chitón: el silencio es oro· · · • Martín y Casa na re. americano. Verdes las espléndidas sabanas, que oo- Porque el lema que nuestros sordi- mo regio manto de esmeralda, onbren los flones tienen sobre sus armas es deli- pies blanquísimos del Ruiz, Santa Isabe 1 y cioso : del Tolima. "Ande yo caliente y ríase la gente." Verdes, de verdor inmaculado, son las De ribete, y para colmo de colmos, entrañas de los cerros escarpados de Muze..-­la maldita sordera vuelve tan distraí- Coscnez Y Somondoco. Pero hay cosas más verdes todavía, de la dos á los hombres. A Zaragüeta se le inmadurable verdura del racimo de uvas de olvidaba todo, hasta su nombre. la zorra. ¡Oh, el infeliz de Zaragüeta! erde como este rncimo de la fábula, y por acá; di~ue había un caballe- como las ondas de sus 1 ares, está la rei­ro, alto EmpleadO de una .Qa a (!e ban- vindicación del Istmo de Panamá. ca, q e era el sér más olvidadizo de-la -. Verde como la e peranza de los hel·wanoa de Lázaro. o .. er en ri tino estado sus ~ITa. carne lac·e rada., está la de enor fi ~~ Se marchaba tan tranquilo para su no honrado y justo en la República. arrendamiento, Y por la noche, cuando Verdes, la anhelada Convención y la 1·e-se iba á acostar, al desnudarse empe- formas. zaban á caer de los bolsillos, unas ve- Verde como las piedras eBcondidas en so ces diez, ~otras veinte, hasta cuarenta seno, quedó el esperado redentor producto mil patacones, pequeñas sumas coloca- de las Minas de Muzo. · das allí por descuido del buen señor. Verde-osctuo quedó el contrato de e plo- Era el fenómeno más inexplicable ! tación, para el país; (pero parece que ma­du,. o para la Compañía). -Caballero, caballero! ! Se le olvidó Verde está-al decir de los periódicos d dejar esa guitarra que es de la casa, le la Capital-In habilidad de la Junta de Amor­gritaban de la puerta de un baile á un tización. sujeto desmemoriado. Pero el sujeto iba Y verde, por último, (y triste como laa tocando jortí.simo y no oyendo una pa- estepas de Rusia; cárdeno, casi n~gro) &e labra se trasteó el instrumento. muestra el porvenir de esta Putria infortu-y así sucesivamente. nada. Oon razón que valgan tanto en la 1 (El Día) -~~- F. A. S. bolsa laS OrejaS de mercader. En una tarjeta postal Lástima: con longa es un buen plato. (A la Srita..lGZoria Piguer~do-t·~nuotanClJ Es Figueredo, americana gloria 1 Por su muerte gloriosa y e] denuedo Qne en sus hojllS de luz guarda la .Historia; "No hay peor sordo que._._ el Go-bierno," decía una vez L(t Crónica, si --o<:)O--- no miente el recnerdo. Hoy no es ya au·aga J solamente el Gobierno: lo es todo el ¿ Quiel'es versos á tus ojos? mundo. El cómodo malecito se propaló ¿Quieres versos á tns labios ? como el cólera, se bizó lnégo crónico, y Pues tns ojo~, esos ojos tentadores hoy ]a sordera es entre nosotros una · Son dos astros, institución nacional. l Son dos astros qt~e gravitan ;,en l~s cielos En otro tiempo se leían en los diarios 1\Ienttrosos del Engauo: su.eltos rectificativm~, explicacioues pú- l Y tus labios son los pétnloM bhcas de tál ó cuál motejamieuto, aela- De la flor que vierte el jugo ración de un cargo; en fin, escritos que . Venenoso d~l Engaño .. :.··· revelaban respeto por la opinión y por Y e8 pos1ble q.)ue eR~s OJOS .me enganara_n los mismos firmant.es. Hoy n6: esas son 1 ¡ l ero aun los tdolntro t patrañas! Y es posible que esos labios me mintieran ... ¡Quién hace caso de tales papelu- ¡Nada importa! ¡Yo los amo! chos 1 ¿Quieres versos á tns ojos? El único papelucho que medio vale ¿Quieres versos á tus labios? 1 Por eso grabo amante en mi memoria Un nombre hermoso: Gloria Figueredo. 1 1 CLÍl\IAOO SoTo BoRDA La Sra. Qulionea Bogotá. y los buenos amigos del arte de­ben estar de plácemes por la reposición de la salud de eota simpática artista, niña mi­rut\ da de ]os pú blioos por su gracia, su bella voz y sn bis cómica. Dolorlta Le habló un esqueleto así A un viviente lenguaraz: Como tú te ves ... me vi, Uomo me ves ... te verás; Gríta y chárla, que ya estás Muy ceroa de estar aq oí. es el llamado papel-moneda. GrL PEREz y CousiRo¡ · 1904 ENRIQUE AI.VAH.EZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J r _ N'll.pcial )os admirables fiestas galantes ha disfru­~ o el Bogotá fetem· y elegante en estos úl­timos días: el domingo pasado el matrimo­nio del silllpático caballero, para nosotros un hermano, Sr. D. Juan Bernardo Gómez y Ja encantadora Srita. Ana Cantillo O'Lea­ry, y ól luneR la feérica fiesta del matrimo­nio del caballero D. Nicolás Gómez Saiz ._con la Srita. Rosa Dávila, y el Sr. D. Jaime B .olguín can la Srita. Beatriz Dávila. Miembros sbn todos de respetabilísimas y simpát.ioas Ít\milias de nuestra sociedad, y las altas dotes que ti todos los adornan, vir­tud, caballerosidad y gentileza, hacen augu­rar para ellos toda la felicidad apetecible para l0s buenos y los corazones nobles, y q Ul3 nosotros con todu el alma les deseamos. Vayan nuestros parabienes entusiastas á las tres dichosas parejas, y nuestras felici­taciones á sus <.1istinguidas familias, mien­tras 1·evistoros hábile¡:; nos envían relatos de­tallados de tan hermos!ls fiestas. Duelo social La Srita. D.a Juana María P()rubo, que fn~ todo virtud y toda caridad, fulleció en días pasados. En espíritu y en verdad nos uni­mos al dnelo que aflige hoy á su respetable familia. Ra~uel Daza Atacado de repentina enf -rmedad falle­ció este buen amigo. ---~-_§entimos la pérdida de quien nos deleitó mnohas veces con su voz doliciosa. Irnp1·enta. La imprenta de D. Luis 1\I. llolguín, y que e:s la misma en que actualmente se edita LA BARRA, ha pasado á pode-r del eimpático caballero D. Hernando Santos. Lo f?Vcitamos y le deseamos para su em. presa toda la prosp&ridad <],.111:1-~l% tíñ b i~~~&,;·:orogréso. Teatro La representnción de El Postillón de La llioja sat~sfizo al público. L!l trabajaron perfectamente; lástima que sea una pieza tan anticuada. Rol se impone algo nuevo, lo qne no sería difwil; basta pedir unas pie­citas de esos primores que salen diariamente en España, y como los artistas de la trouppe del Colón no son mancos en la escena, la cosa ise podría poner superiot· y salir de la monotonía de las ¡.>Íezas viejas. Así lo aconsejamoe:, y ¡.>or hoy nuestras felicita­cioneR. (l.ue sea. la luz : }l. u lu culle 13 están colocando los Sres. Samper ft1cos Jl: un petit cabinet perfumado, tibio; u~a chica de rompe y rasga, ojalá sevillana, cigarros, café, champaña y ...... cuanto más se nece­site. -¡Pedigüeño !-dice un cuarto: yo me contentaría con algo más sabroso: dormir. dormir,tal oqez soñar,:que diríu Shakespeara, -Yo, prosigne otro, con esta agua qui· siera andar por la Sabana con un buen com­pañero, buenos patones, jipas bien fundados, encauchado crujiente, zamarras grifos, el trago en el bolsillo, algo en money y el ci­garro entre los dientes. s~guían los caprichos. Sólo Julio callaba, callaba, y oía haciéndose elt501'do, y dejando ir sn s miradas tras el humo del oiganillo ... -Y á ti, paparote, qué te ptovoca? pre­guntóle alguno. -Que qué? respondió Julio, como vol­viendo de un sueño. -Que qué te provoca hacer con este cha-parrón? -Con este chaparrón-respondió flemá-ticamente. Pnes con este aguacero me pro- - voca .•... me pro\·oca... ... sacarme un snn­tuario. Hubo risas. Un mendigo de los de tablilla dt) cartón rojo oía la charla, y sin más A ni más B metió su cucharada. -A yo, mi amo, dijo con tristeza; con este aguacero me provoca ...... el oontmto de las esmeraldas de Muzo. DE LA BARRA :niemeuto La Srita Eloísa Salazar falleció en l11 úl­tima semana. Fue unn Eanta y muri.ñ como -Vivió. ilescause en la paz del Señor. q.ué ~eUz t Ayer me 6ncontré á Paq uillo Quien maldecía estar soltero Y no tener ni un cuartillo. Mas .. . hoy, consElguió dinero Y se casa, y tiene caSI' Uon costal para la plaza Y una argolla y un anillo De donde PAn LO B \<..!UEiw. ---ooo- CHAPINERO Esto pasó en uno de los cincuenta mil Aquí, eu e ta Ateuas de Suramérica, monótonos domingos con que el año, nues- existió por aquellos tiempos un <:aserío tras costumbres libres, la altura y el euoan- que llevó el nombre de Chapinero. Tal tador carácter obseqllian ti los trbtes bo- caserío, como toda las cosas viejJ.s pas6 g,)tanos. al olvido, y lo que allí se va u o resucita; Esperando alegrías que uo han quedado pero el nombre, ese nombre de pila que le de venir, y que nadie se procura. en nume- vino tan bien, no murió; más que antes, roi'O grupo charlan no sé cuántos caballe- aúu vive, y seguirá viviendo mientras la ros, melancólicamente. amable Bogotá ex·i sta; so 1a mente que a h o. Son las tres do la tarde. Hecios goterones ra no es easerío sino bn.rr1· 0. s·m emb argo, sobre los cubiletes anuncian que ya viene, que ya Yiene, que ahí t>siá el Hgua; que un la " la O"ente vieja," que llamamos, cousi-fnribundo eh:•pnrróll, mH\ miuiatur.a del di-¡ dera á °Chapinero como un p~eblecillo luvio, en uu at)lir y cerrur de parognns, aparte, y l? cree nuestro pequeno V~r~a­dispersa á nuP:-.tros contertulios. lles. Es á. el donde coucnrren las VIeJaS Uuatro ó cineo de e8t"s pobres urinfrngos, 1 achacosas y los chicos enfermiz.os, los dos casi ahogado!-, abordan milag1osamente el extremos de la vida, á. tomar v1euto puro pt imQr z~gu 1Í •• 1 <] ne ~e abre á E:~Is iugenioa. para robustecer los pulmon_es. Si nosotroH Lus ebtsp lHi <.e ugna les sal¡ncau ltl cha- lo consideramos como barno debemos es­rolada bota, el glncé Gn1 ay y el pantalón 1 tar de acuerdo en que es el ~ás alegre á l\1ason. " i'· , . • ... pesar de ser elrnás calmado, el más silen- Fnman, LR l ,\m a y < on,_etl:'au. J cioso y el más campestre. -¿Qnc le~ ~roY?ca hace~· a ustedes con \ ·Quién no tieue recuerdos de ese pedazo este agm~eerou?-dtce alguno e-oltando te- d ~ b 1.1 .1 d · t 1 á n1a semejante sobre el tapete. e sa an~, P?~ a~o. e Cl~In as .~on o ora -¿A mí?-contesta un segundo, un mo- clave~es ) á hnos. ~ Qm,en no s1ente a19o cetón aliteratado. Qué pregunta ! Pues estar ~xt!ano al recordar., algun hecho, . a]gun en casa, de chinelas, bata y gorro, con un mCld_ente que paso allá e~ la Cap1l1a dQ libro de Gorki bajo los ojos, el café tinto al la V ~r~en de L?urdes 6 baJO la sombra de frente y al lado el whisky confortable. llus VIeJOS eucahptus ~ -A mí me provoca, agrega un te1oero, Desde pequeñitos, cuando la palabra un parisómano empedernido, me provoca es- mamá fue pronunciada por los labios in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fantiles, como las dos primeras notas de 1 nuestra lengua, para enseñarnos á no olvi­dar jamás al sér que nos dio el E-ér, corri­mos basta los verdes prados del antiguo caserío y nos entregámos á las dulces dis­tracciones de la niñez. admirando el po­der del viento, que bacía elevar hasta una altura por nosotros no creída entoiJ­ces, tres li tones de madera forrados en dos gacetas que nos regaló el especiero de la e quina. · lfás tarde, cuando fuimos comprendien­do el vivir, pensámos en los primeros en­tretenimientos. y asistímos á la Misa ma­yor de la misma iglesia; ya estaba ésta un poco derru1da; las grietas no escasea. ban en sus cielos rasos, y en los e~ >·~ < Ct! ~ ~ 00 o til ~ e H o o et:S ~ ~ ~ m ~ z CfJ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ' ui -o ~ ~ - ~ o 8 trJ ¡:::= Q LINC> RC>:J'C> Este establecimiento dé billar y cantina, amenizado con canto, mú .. ioA, etc. etc., sigue sn molienda sin molestias. SU RUEDA se mueve dulcemente á impulso de las aguas del Leteo-inspiradoras sublimes-para lle­gar al Parnaso entre nubes de hurís, musas, querubes, y entre un constante y escogido concurso ... que Dios mediante, no será de deudores. EXPORTADORES! !-Avisamos quepo­demos firmar á los exportadores cono­cimientos directos de Honda á todos los puertos del Exterior, evitando así desem­bolsos inmediatos y haciendo economías ec­mo de tres dólares en tonelada. Próxima­mente podremos firmar conocimientos di­rectos desde Girardot, de tal manera q ne el 1 expOI'tador no recibe cuentas de comisionia­tas de ninguno de los puertos del tránsito. MouRE HERMANos Honda MOURE HERMA N OS - Comisionistas. Oficinas en Bogotá y Honda. Tienen magníficos depósitos p~ra el despacho rápido 2,000 reses se pueden cebar perfectamen- de los efectos que les consignen. Cuentan te en la magnífica hacienda de BatToso, en con especiales facilidades para el embarque compañía con los ganaderos. Es negocio ola- de frutos del país y mercancías en el Alto y ro y fijo. Entenderse en Bogotá en la calle Bajo 1\lagoalena. Oficina principal, cnlle 13 13, número 55. 10-4: número 168, Bogotá. ~6<$;¿3~~~~~~~~~~~~ ~ FABRICA DE CIGARRILLOS ~ ~ "La Fama'' ~ ~ ~ ~ 1® @! @ @J p oN LI>\_OAS FOTOGRAFÍAS @ j'g! @1 @! ~ ([, Los de esta nueva Fábrica están de venta en la carrera 6~ núme- 'JJ ~' ros 348 F y 348 G (frente á la Capilla del Colegio del Rosa~·iu). Ela- Lb ~ horados con la mejor picadura y papel de la casa de Henry Clay & c.a, de i) la ITa bana. (f, ~, Fabricados en máquinas movidas por un motor eléctrico ~ Cada cajetilla contiene una fotografí~. llay dos col ecciones: una de be- ~ llezas europeas, y la otl·a de hombres célebres, constante cada una de tresoien- 1J tos sesenta tipos distintoe. El que presente en la Fábrica una de estas coleo- (/, ciones será obsequiado con un lujoso álbum pam colocarlas. 'J) & Ventas por mayor y de contado.-Valor de la gruesa, 900. "'t(., . En compras de más de diez gruesas se r ebaja el 5 por 1 OO. 'J) ~ l'ara los pedidos fuem de la ciudad, dirigirse á ('(, {[, GONZALEZ & C.a 'J) ~ d , ~ Aparta o numero 160-Bogotá. 'Jj Vnws PARA coNs.\.GRA.n. Vinos en barriles. ~ Calle 13, número 182 y 184. ~~~~~~~~~~~~~~~ Lo,-enzana ~ Gonz ález ~ ~~o-~o::::::::n:;-~~ v ~ ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ ~~~~~~ LO MAS ELEGANTE ; lo mejor confeccionado ; lo MAS equitativo; los precios MAS cómodos y la hechura MAS correcta. Paños ingleses de última In oda y de prin1era calidad. Especialidad en casacas, pantalones, chalecos y smoking. SASTRERIA MASO N. Calle Florián (acera oriental) Imprenta de Hernando Santos.-Oarrera 5.•, N.o 141 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Por: | Fecha: 04/05/1904

"""'"1~~,... or-Redacior, • 8'"' O BOniM , ... ~.-t..,_.,..,.~ ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ",Pl'ftt'" , ., Il • 1:, 1'&, ¡; ,.. '-~DAlt.&d>l1l nuo P_'" 'Ir"'" tU r. po.; 'll~ luóli lIli~· -4lr."'11o lj("¡"llvt !! o_~ (11) ~\\¡'¡¡¡a'l q.¡\, I i :1('''n1Itafl ,,~ ~l r;¡t»o,la &~a. e .1"" m""I, ui"llIlgu'd .. r :lOll'J' I't\Iolu Qi)!n I f'tI,-\' /lij:l" ;0' .~ geIlN.4! 11\ 111 _1.'t.'>>t1 ta j\ "/1 111 ..... ,1:\ CII e It' ml'N-n"j',ll ! ,b ;a \';tll. ~¡ :'\,llh tal! bnl í ,_0Ki: (~t~bl ' 'rJO 1 p ,h''t· 11Ue'l dI) nllJo in1Ullh!l di ,!j¡.;; a[w" s,; bot~ ::nr On.' ta~H ,1 4"lJ'c111 ,1, llot:f1ee d$ ~'I 1'1, dt:. (tJ.:I;-3d.\ t.'1.I: br4\'í 1 0011:1', f>J$CI de lJ. (;lI.,~ ¡}tI": :fiu!" En d' ·t.o, IIU'; trltitt'" " n dad n' • CI ett"¡IJU1tl!~ ti ... h<'tt de 11:1 1'" \) ) f;)1 •. 11 el (Jil!! ) .... t J ~ !:l.otl'.l '( I'J1' d~ rat.\. !·;,tUe 110. ¡Tr'J '~I no t' ga1"¡,. 'l'l~ 11' "'-J" ",un ,J" ill t!hCl (~; plkJ, 1'" 1.. . g.;ulll'o ,t, 0:;\:- lioqeotl· IIt11011I1I11 ,1 .. 1",l!(¡t'!Jl I,~ SIC' t., ISl1l .\!I. inC'\~do J • ti Pt',~eo ,If' 1" /,6" i Jns I,rl;,~e 1'\ ¡tu fIl, :Jgas; n, 11 r h II ~ e1 ·'.t'lZO' (V<'). en ", 'los ¡'!'I\ÜO~ .. x:p'!Gd~1J l'U i.t~ ta­be n.~ y in Cllclh,,, y Id' corhatas ("1 los 1,.llaflll ~ uillú:J 1, "'.ro; h'., I "'P,o .t'I vl'wleu V"'I'.' l., (' la,,, llvLI '\"', 'S V'll' úit¡!'nn, i¡ 1 ,r f': r1' (J~'a::l~tl ~~ 1:IU i:,:t ~ \1" ,',ll..I¡I,'r ' ('!Vtt~é~ ; t troT' ;..1('(.; ,i", Cu q'l QI'!lo 1[" ¡b!t .. , e 'tuo ¡')fll ,~ JO, I .J 1~ Il tan n • 1 li, "" • 111) 1141" tm tJ.l, (... .. .J. 10 D 1 ,lf!(t ", r~" C')i'1 ~"j'l< 1" /1,,1 pr "" J :;:n:¡'.liC-4" "d.1. V ael), rur:r. -ti TlIL.lol' J. e' LI. qn,· ~ teeu:l' t!l: ¡ul'!1 bIvrAA "I~jos rojadOf ,lo 10 alto; 1U:t. E1m~ r 'llc!m, S Il!1UO. 111 ::"G t!an.i \1 r \' e la.) U'I'ltU • 1':, ta:ll')~ \'¡ B :i J,al:a i,,~· ('11,.\ gu "', \)" d" 1~:1 \' en..' n~n llí~ .1 ;111 ro, Q :1, :'\1.111 ,e~a f.Jfi'lhe, t!IIDlP!I': '~J)\t t"IIlfl:ea·' Pío,!!r :1(' P,)'.I, q~D Krif"', q' .... (1, ... , '), _ [r ~~h! tr:.h.\J lB y 1It"\4~ m:\ C',lJllh'\.S, ~rallrtd iNK l. 1!r:l'I'!.:ta Jl 1,,: .\.1:0- .. ~.. .GI:, A a.~nc¡¡, .br~'llh:" VLi( re, I 1140 el (-A'I' ie8 q .• ,t:1. l'f IJ-ilH ,1: I ,Iffl h ':"¡ .)"). !jO_l"I'" rft 't!'I'~L'1I Unía. tll agua. v la .. "!, pl!ro • a.!nll [,lJ,')t;lm :t,¡"t!:i ,.p il J!lla"I. 4"'; n.!r;I·,tJ~rl 1 ... fU IH ..... - 1'11 ) n'"jj-J,IP(Hl'~.,: 1\t'IlS,u'¡·~ tll~ '1 'u~ ti rt';~io.t ~ ... -el (;(f)(~',IlI.i LA. I ... ·t;!.lGCVII h 11' .tru lid i'Jlrll!l ~tI. jlJ ,u ,'~j "S(·'l·ILU.~ ,. l'I'J _ .10 f'leI'T.," :mtQII(>"nbl"8(l) el! la' 1 '1' -(lIé o- taa b 're tI:n t. Oe lel.l rr:U,¡'l • \I1Q 'l I t':t'l }'" ~'S l';l! pi·,tt:r), I \- , .1. ~~'1: \ t l" t'll:c: •• lr ,J1j1 ~ 1, n tira. _ J¡};en ,\~ '014 hd. Ir. r -.':1 OV1f,a 1 ,f~ ':, t IJ ~ f~rb! .. I, t'1 i'1,*-JI [,\I'l.i'l' [t~,~ lIi",r~.l.,"r.u" lt:.) jtic .. I,n _01}' C;r.~1) Cf¡n¡'I~(I.l":.I. l. 111 ,· ... 1« ¡~l:-' "u!rnfU 1 \1 1 kr c, tu 1'.J, (d \; ... 1::> t !la mar'j, "Ita: dd"" (.)1· ... 1,. '\"::)'1\ 1'1"( ú~('. '1 to " L-'''¡. -r , gr,\ , u.lmt);L, 1l -Je H"I 'l' P hi 'in l' ~~ ti •. ¡ b: '~l :"{'lnU ~i" nar;' , \.l1n ¡ .• uw JI!,r, f'aoll;f'!nl" " 11" , I " . 1:lk:"",a 1 t~:1i ¡'lOS' - \r. 'IU'-: 1 •• t!1 .! P'):":'l', ¡~ .. lh.· .. 4 ':;.J¡1l b' kl!"n!!' mltlltLa OUOII t ,'1.' •• -"\'II 1.1 I!h'l/{AI "(lt' \J,. :l.Il1lnl t' :::10." -y \0 11 ,r l\l!I.1\ .('h:... l' hur, 1'~ ~." ¡; { n , -Yynt~lrP'tl"\~¡'¡l')! :... rm~t: .. L'l¡{1( 11111 111 IH~na~ ·,1"" .. n'l callt ",\1 (lelli'¡ \ Klt"'J!ntl:i~ 11.'\ ¡", ,,Ja.:ln 1:'1 Z. 11" 1 \ti) 11 " 11 ro leol Ó mO "(lbln8!! ñL("l ~OJ¡RE PANA J), Po IIg I '," ~ 11.\_ Irq ,mmlfl .• ,I,¡ 11 i4 I{m ~ H 'jlL!I)1j( .. ~ !i!lIí u~ [)"I.)I.;,I';:\!le l,I,I:,t!IO !lllh.'II',." Jo;I Yo l~,/!: ".¡mi' 1,.1 t ,J arll"" lr ~" II¡ ,·,1'1' á ¡:¡¡"b: In~ P.I l l',\tk,1I1 '¡'I ,., rn I ¡"u"u 'rl ; {'11m \ .... "re;:, ,..' o,,~ ¡¡'II"'! )l¡111M ( r lO t)\ 'JI IiU~ "ti 11 ; á. l.,... 1'("111 '" 1!III'lCllIJoJoi 'e h 14 Hja y [. 1 I 1'., II u Ji! \'111111, JJ t ro ti'" 1 ,. 'I!" l • ml ... 1 .. l' I'n 1'11 \ rl!Hl Oli l' ,. f>{ 111 'f} I t' I I 1 I \ \lt'I em~' ,)0.11. II1 , tlll 't..E I 1, P L 1,' .• ' '.0 ,ti. e I 1 ,y mof¡ .. ' !tu .. ~ '1 j t'at,· "n lit ¡!;' Iz;¡.lll!11 q' '1.'.IIlI"'~, ,'n,t.jo. 11 (. 1 ~ •• ~Q P ,,,l1~ U l' 1: ,..ut "le, I JI 1'h I 11"1\ It" . - t ' I1 " . !u .. o ' ,,) ,. d. (;t:t 11__ """hn, , };,) (olmlto t: .., 1" 'IU' ~.l"1 '~'h lIJe. ,.'1, r. 1 • l t 1, tt J [j 'yd ~ .• 1 n .. AUla. d ... alllt I tI. ""\l{ ·'El.J-rlu' J , :) 1111·.,1".' 11;J ;0. " d, • '. ;herale: .n 't ,. O C'lIlf..l.d Ltot i. 1.. p .. 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T' 1 "umero J V~~,l ..-.!. i' l19l a <:le e :, J .:rul'. o: GO DH-cr..-" ..... Col. 12 .A·U ad·~., .\.. 1oIt' ),1'1 11 \e.;'" • o. '"'1 ~rl Ah t Q M~·1te , ,. , l ~I~t .. r:. d ·..t;M·U. Cll .... $"-,.0 \ I \ an.:.lt'rU"" r ra "I .. no (",,)) ... !::.oI4a. 'la~,3¡,;o.b It .,,..,.)0 o~¡ ,: CQr .. ro ~ Al .. m , ti ., (,;a.Uo, tIC! "el~'un .. d "",!U'tItt<. - rll 111 u • 7 ,) ;a., 1" l: •• " .r ". eor • ..an r • t!Wt"o"'8!1" • W '.:'.n' .... w'. I!" \l.1·~.-.d., ...... f .. f- l· ....... . }f..... 01 ... eI1"_ t .... l.~ f .. ~ ... CIU..l~. ~ t .. r .. r..a.' .... "lIo1!1'. 1\N"'1l I :r:.m ;....z:I:I:" Gua'l I • , ¡,¡~(' ... _(I~ .. I V..;, ¡.' ""tl!,.IIGI""'" mi .. , .. ,,,,. .... \''''1 pone 11 ~btn (. roe",,~ , ... I"..wD 'u poor btrt~ 01""", t" I.t. PI .1 .. V". lI'IoI'fII"· •. ¡":,'u:.bet'- ' n:rr.)o1ltdl, a,,;;, 1.10 I J.¡!o; 1 ,~, 'I'IJ.1r .• t • $.'~'l\I 1::1 ~6n. \J -1\ .. trOl' fll.f'O. Ir :t .. 11 .~ ( .-11.,. I ' lo. ~. .. r,..._":i l., b.n¡ ,J ti • "!],¡I, I,iI,4 .. tlI..,' r.ilU.Y t .. l.~1, re. !lo cibP.nlll ..... .:1/ rII!A!'I'P'7'1( ....... ¡, .. r ... luc... ,- U." :tu.f.t' .... a ( • 11Y1 fll tolda U, ... 15 por :U. r ·1. ",., Ir ,,:1':1. "t..11 fa jptic.",,· ' ... ...... "~'''IU'''. _ . m.~ L~~.r ... r .. 1 • I/.~ tu ~ • en t, l/' uI,... f'lrJI'I rir..madó\, lo ~ tll. J, ftt • < ", ... .,. " ".'" , • r, JO va ~:t. u_a ... f' , "!U"r.r. '1,- t";MárAo .0:'1, " .. ..~ . , t, 't .. lit "'toJ :;ID" , ... d,.:ll "Q.r " .. t. I I!JJ~ lwao 110 l .... l3. L.J.JI& .. 6a. r ••.•. , I m m ~~ R.:,j' .... r ..... J "'O .-ic¡¡l t!.il.'M • ¡IUllI , ." o .. ~~ ......... l' r_-",... re,a .1, ldri '. , .I •• ",tHUa,.¡, •• bJ.J< "\ fCll .... ., \1" to"n. ClC!n .. f rL/; \rt.,., .... I b,,'I> ..... ~ lIl;t r ¡ :¡.,- tah Ca • ti' ." . ". .... err·".,}.' ,.- ...u t .. .IJ bliill,t<.:a d ~t:,lre~1I .' . t>,"'" • ",,', ., ' • " " • ,,' , IIb ..,. • • l' ..... , • Coa. l.", e ... ,ota..,., ".1\ t. lid. J" ... .1 .. 11 : 0..:'- lit.. .. !t ... n'ltl ~o C;:.,r....I'"'SO~'. l plrt:at1 1, "d. POR PU~~ CMI\VERAD.\ ~ J*!: n, "111"11 .... " 1\ ¡ I"Ofl .. ., de a;:f1 .. lI.t.'t 11 \.1' .. ( • Ce- I • '-" JI ~ _111', f1I. l. '. lMoJa, -.L;.l1Gdo m­ ·rt.tll!~ ( oI.lllplulr"'(UOI"1 . ,. 4.. J"'~ ,,1 6>fo ,,,. UUP-' t< \.Of!:.:s d:l .... • • -.le e IIQ !alta ~ 1 iolll.o'O· t:... hl d kra 1 .,,11"0 .. • ~ le, .1111 relldu 1010 ,,11' rr. ':'le.. · .. ,I;dA dA ~or. trlljr C~ la CArlinA .- NI ~"!';li ,'. f;1''''lIJ''n 0011('\1" ~j.l1(; ~ ( t.."lla 1 ,'o 13.). !:l.lolrbl jJ~ ,\. I,tl.. };. ..... , t'l. iQnt:J¡h r . .;¡' .Ú 'UI'M\! I"l 'p..1oe V bl"'" t, ... alr .. u. 1 l t· D en filO A¡r-o;l rz;¡, ~ n" t 14:t.l 1 NUd f;) ~.l!·.1 . i' \';"m • 11 da¡¡ w,'" • " , • 14tn .:w: y :1. !tt ti 1Ii. J. • r' ) 1 .... ~ '1 '.100 1"1 t.;c ,m.o-ta ::. la. ."::1;" 5 b.cie:¡ d· 11 DU. M. ~rQP!lnÍ'\ ~ j." R\" Jtr{15. 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La Barra - N. 57

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La Barra - N. 58

Por: | Fecha: 07/05/1904

• ~~;¡;;;tor, ~ OL/MACO SOTO BORDA , ~--""""'---~-~""""'""'""""'~""""' MISERABLES $ 8 PAPEL Cürrespondencia. : So-ro llo&oA, Bogut.i-Apartado número .... P-Se sirven suscripciones en la Agencia de Et Correo Nacional Envío de cA.njes: calle 15, número 79-Pracios y hora los de costumbre-Pagos anticipados ~egunda tanda j Colombia-Bogotá, Mayo 7 de 1·~9~04~""""""~~~~~~,.,..,Num""'"""'" ""'e....,..,ro~ B.ubén Darío á Teodoro B.oosevelt Es con voz de la Biblia, ó verso de Wal Whitman, ne habría q a e llegar hasta ti, Cazadot· t · itivo y moderno, sencillo y complicado, un algo de W ú.shington y cuatro de Nemrod t Eres los EstRdos Unidos, Eres el futuro invasor De la América ingenua que tiene sangre indígena Que aún reza á Jesucristo y aún habla en español. Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu 1·aza; Eres culto, eres hábil ; te opones á rrolstoy. Y domando caballos, ó asesinando tigres, Eres un Alejandro-Nabacodonosor. (Eres un Profesor de Energía, Como dicen los Locos de Hoy). Orees que la vida es incendio, Que el progreso es erupción; Que en donde pones la bala • El porvenir pones. Nó!! Los Estados Unidos son potentes y grandes. Onando ellos se estremecen hay un hondo temblor Que pasa por las vértebras enormes de los Andes. Si clamáis se oye como el rugir del león. Ya Hugo á Grant lo dijo: Las estrellas son vuéstru (Apenas brilla, alzándose el argentino sol Y la estrella chilena se levanta ..... ). Sois ricos. Juntáis al culto de Hércules el culto de ?tiammón; Y alumbrando el camino de la fácil conquista La libertad levañta su antorcha en New York. Mas la América nuéstra, que tenía poetc1s Desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl, V Que ha guardado las huellas de los pies del Gran Baoo, Que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió; .censultó los astros, q11e conoció la Atlántida uyo nombre nos llega resonando en Platón, Que desde los remotos momentos de su vida Vive de luz, de fuego, de perfume, de amor, La Amédca del grande Moctezuma, del Inca, ~ La América fragante de Cristóbal Colón, La América Católica, la América E spañola, La América en que dijo el noble Guatemoc: "Yo no estoy en un lecho de rosas"; esa América Que tiembla de huracanes y qne Yive de amor; Hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive. Y sueña. Y ama, y vibra; y es la Ilija del Sol. 'f1ened cuidado. Vi ve la América Española! Hay mil cachorros sueltos del León Español. Se necesitaría, Roossevelt, ser por Dios mismo, El Riflero terrible y el fuerte Cazador, Para pouer tenernos en vnestras férreas garras. Y, pues contáis con todo, falta una cosa: Dios ! Málaga (España), 1904. -~<>- Teodoro Roosevelt á B.ubén Da,río All t·ight, Poeta! El canto que me das brilla y suena Como el oro en las arcas del yanqui. Many thanks! Cánta, poeta, cáutu mi fuerza, no más \V áshington: Yo soy Nemrod y pienso ser un. nuevo Dios Pan. Dios Pan qne á la América incauta, Fresoa virgen, quiere asaltar; Y .al són de su trágica fl.au ta Sátiro fuerte, violará...... / ' Sí!! Soy los Estados U nidos No amo ni el Arte, ni el Cantar, Ni la Vir tud, ni la Belleza ..... . Amo el Dólar ... ... y nada más. Yo recojo á torrentes la leohe de las minas, Ubre~ que hacen del Hombre el gran Dios t Panamá Es mío, oomo Cuba, como las Filipinas Y Puerto Rico, y Tex~s, Florida y Yucatán. !Hi conquista es sin límites. Yo haró de tna divina .. Américas un trono para volverme un Zar. El Zar americano ! Tengo garras felinas Y soplo con el soplo feroz de Leviatán. Cuentas que Dios me falta y ¿qué importa, si tengo De Neptuno el tridente, del cual ha dicho ya El bardo de Luteoia .... .. " Es el cetro del mundo, Porque gobiernE\ el mundo el que gobierna el mar?" u Son vné tras las estrellas," dijo á Grant el Gran Rugo ; "I3rilla el Sol Argentino ...... " dijo bien Rugo á Grant; Y la q ne foe e paño la Estrella Solitaria En el pendón del Norte pronto cintilará 1 Cuento con las entrañas de California. Maroho Con pasos de gigante á la felicidad: Yo ven zo á la Yergüenza con desvergüenza, el robo Opougo al bi en, y opongo el Divorcio al Hogar. Soy de tierras ¡ por Belcebú 1 Un Pantagruel profesional, Y el mejor plato en mi ment' Es la América Meridional. Matar un tigre? ] 1áoil cosa es matar un tigre : Pólvora, plomo, un rémington, un buen ojo ...... y está t Sorberse un I tmo? Fácil : sin que nada peligre : Oro, cuatro traidores y ...... venga Panamá 1 ¿Y por qué nó? La cosa Em continental : Los Prmamáes piden Qne les abra el canal Porque resultó un médico mejor que Avenzoar; Y de Bogotá vino á "\V áshington la idea P orq ne ar1n í está 11\ célebre piedra filosofal. Nada falta, poeta! Y si falta? Qué impol'ta 1 (Me falt.a Dios, verdad ...... ) Mas fu orn uE:!ce&ariJ rt ue ese Dios nuevamente Amarrara á eRe !:'liad~ tetrible que el Tío Sam Tiene Yl\ encadenado con cadena de plata, Que la e tira ó encoge según su voluntad. No im portan los cachorros del León. A las oooes De ru i P egaso de oro, ¿quién se resiste? Va! ¿Que me f fl lta el Dios U nioo? Yo tengo estos tres dioses Que fonnnn la moderna, pagana Tl'inidad: 1\l.unroN pone á ruis plantas países, hombres, pueblos ; NEPTUNO, Dios del Agua, me vende el Viejo Mar; Y el Dios de mercaderes y ladrones, ~iEROURIO, Y a ti e n ~ on N orteamérica su nacionalidad. Yo cuento con los hijos de J ndas, mi traílla De perroa q ue domino oon látigo y con pan. Colombia! Anta rui fuerza se humillan tus hermanas -Frágiles Margllrihs qua pooo á pooo irán Entreg ;\ndose á un Fan~to 11otivo, arohipotente, Millonario y voraz, '~~1" -. -cc1 r\ la pote ncia Du un M ~ fi ;¡b) f les fenomenaL-y hoy só lo t.e df\n lág rimas, tn Vieja Madre Patria Y tn herm ~ nn, lr1 j •> \ en N ación Eonatorial. Nil. i ,\ f.1lb , poe ta ! Ya ves con cuánto cuento: Oro, com!HO;l'>, Dioses y hombres ; todo está A los pies del Imperio de log yanquis. God, damn it 1 All ,.ight! Que Dioi ma falte t Yo tengo á Satanás !!! P. P. CLÍ:tu.oo SoTo Bo&DA "\V áshington : 1904 y Abril. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Escándalos at Home Canalla! ! ¡Imbécil ! ! ¡Protervo ! ! ¡Bru. to 1! ¡Bestia!! Animal!!! -Oh!! -Descastado, mendaz, socarr6n, so chantre, so ... ez, so ... te, so ... miserable ... 80 !!. .. -Caracoles!! -Falso ! ¡ Miente ! ! ¡ Radical ! ! godo ! ! M~6n! ¡ Reyista ! Civilista, feo, antipáti. co, pillo, separatista, muérgano ! ! ! El policial se pasea febril por el e m· baldosado, hecho todo oídos. -¡Calumniador!! Rastrero! l Mengua. do!! El policial se dirige á la esquina: Pi ... pi ... pi ... pi ... pi ... piiii... Acuden todos los agentes. -i Qué sucede 1 -Un escándalo horrible en aquella casa : se están insultando atrozmente. -¡Allá todos! Llegan á la puerta y tocan desaforados. Nadie contesta; una voz estent6rea grita adentro: -Sí, señor. Por respeto propio y á la sociedad no desciendo al terreno de las personalidades. -¡Infame! Vil! ¡desastrado, ente ri­dículo! Cobarde l! Tan ... Tan... Tan ... Tocan los policiales -· Deslenguado, audaz, hirsuto, imber. be, momia, esbirro, adulador, caballo, pe­Ma. tina.l Para Arturo Manrique de nuevo el mismo nombramiento á bene. plácito general. N uestract felicitaciones. -En este periódico s~ da raz6n de un · á · · t l' t f b ll Como una fioraci 6n de la mañana s1mp t1co, 1D e tgen e Y ac 1 vo ca a ero Victoriosa de luz, plena en aromas, que quiere emprender trabajos especiales, Hiende el espacio azul, la caravana ojalá de campo. Ofrece, por conducto de Inmaculada y libre de palomas. sus amigos y personalmente, las más ah. Se oculta. tras el flanco de las lomas solutas garantías. Y en sus giros erráticos desgrana Egl6guicos arrullos; luégo ufana -iQué hubo, colega? N o comprende. En la madura. carne de las pomas mos: Lectura y Arte, esa interesantísima Hunde sus picos de alba porcelana! publicaci6n antioqueña, lleva sus tres nú · Rozando con sus alas mi ventana meros de hacer novillos á nuestra redac. Pasan entre la luz y los aromas, ·' O· ]á 1 · t Mensajeras de dicha muy lejana cwn. Ja no sea que con e Vlen O no se Que se van á ocultar tras de las lomaa, oye. Aloye, paisa: si es que no recibe LA En el triunfo de luz de la mañana. BARRA, avise para corregir el entuerto. JoAQUiN M. Güut -Y diga usté, señora Empresa de Tran. De admtnhtraelón vías: i E justo, es corriente lo que pasa? Snplicamos á nuestros Agentes de 1 La lenidad de los Consejales le ha dado á Departamentos noi envíen cuanto antes 1 nsted patente de corso para piratear en sumas de T.JA BARRA que tengan en su po­tierra á su gusto; hace su a 0 CYosto todo el der. Se les dan desde ahora las graoias, y se les encarece al propio tiempo lo hagan por año, Y por ttn dácame esos tamos para las cartas t·ecomendadas, en vez de autorizar-míseras mulas levanta las tarifas hasta el nos para girat· contra ellos, por las difionlta· infinito, hasta .. matar ese coqueto y pin. des que se presentan. toresco Chapinero, que no ha hecho con En viaJe nsted sino tratarla como si fuera una hija, Antioqnia ha recibido en estos días la vi-y al cual le debe ·'cuanto es Y ha sido." sitB de dos de sos mejores hijos, cuyos nom­N o tanto egoísmo: establezca usted venta bres solos nos ahorran todo elogio: Antonio de tiquetes, baga rebajas por mayor, Y Josó Restrepo y Rafael Uribe Uribe. Gooen prolongue el servicio siquiera basta las estos distinguidos liberales y amigos de diez. De lo coutrario, senora mía, será us- bienestar en su peregt·inación. ted responsable de la muerte del simpáti. También se anttncia q ne Fidel Cano, el co Chapinero. brillante periodista, visitará pronto á Bogo- -Buena nueva. El tomo IV del popu. t li. 1\Iaguífica nueva! lafustán, botija verde! lar Estuche está. en prensa. Que tenga los sensacional -¡En nombre de la ley, abran uste- mi. mo abonados de antaño, deseamos á De un periódico dtl la Costa, tomamos: des~ grita afuera el agente terrible golpe. descargando sn Director y compilador nuestro querido LoNDHKS 10-Cable TVei: --llai:- Wer clice amigo Sr. Argáez. 1'U.sos den·otados Ha i:-Tú. La puerta se abre y aparece un caba­llero de gorro, háta y chinelas, con nn puro en los labios. - i Qué sucede ? dice. P uERTO A a ruao, 12-Almi? ante Mal1.aroJ!' -L·ibe1 ·lcul y C1·den. Este peri6dico, 0 ,·denó salida to·l'pederos .. . que tanta. candela dio en el Congreso ad- BoaoTÁ, 12-¡Gobiemo lw. publicado tm mi rahlemeute Extraordinario, que diría el decreto po'' el cual se 1·educe cí 50,000 hombres Sr. Miüistro Rico, renace hoy con su anti- el Ejét·cito colombiano! este es un guo Director tí la cabeza, nuestro amigo J a! ja! ja 1 ¿No les da á u tedo como risa? el Sr. D .• Toaq11ín Contreras. Lo felicita- Ja l ja! 50,000 hombre flojos, mitad de -S1ga usted con nosotros ; escándalo intolerable. -¿Pero qué está pasaudo? N o entien­do. mos y le ofrecemos nuestro canje. lo 100,000 con que Manolo ibll á dehtorti- -Qué fue, qu 1~ le pasú, qué tripa se le llru ti loA negros pRnaml\es y ,á los yanquis. - Siga usted. Está escandalizando á todo el barrio con sus gritos y sus pala· b rotas insultantes. Siga usted ... ó ..... . torció á 1¿ue ·t 1·o Coliaeo Colón? Nné ·tro, ¿.Será tiradera? E ·o parece coa d tu-porque es de todo.·; no del Poder Ejecuti- gueses .. Un millóo de rei ! ! ! dice cua•------­vo, aunque qncJen calle de }JOr medio. f¡uier limpio. -Espere usted, señor agente, dice el de la bata. Aquí no hay nada. Es que es­tamos leyendo los periódicos eleccionarios rlel día .... J.Tada! DE~jémonos de oacbormda~, forta- Enteudemos que, dicen que dicen, se le lezotímouo·l en el trabi1jo y el honor, y i el dañt') ln. maquinaria, que tiene roto el (l,1lJier nv qnier e dtoj ·n un hilen pie de fuer · esterut~ll P1édrico y está el pobre más Z'l, 110 se olvide compmr el botín de guerra oscuras de lo que estamo8 todos sobre dt>tHir, I>. Luis Uuray . ················· .. ::·:::::.::::: ... · .. :·.:::·.::·:.:·.::::·:::·:.:·.:· .. :.:··.. ······ ............... ···· ·· ···- aquello de Panamá, 8obre elecciones, Ast paga el Dll\blo -~ A G RAN~:L t~ Muzo, México, Láutaro, nsesiuo de SanliÍ, Se ha dicho que Hu .. ia reoonociú la pseu- ,,. .. ... ................................... _ ... . !" irrigadoras, llfasque de fer, cte. etc. Ase- do Hepública de Panulll;i por eongraciarse gnran taml1ién que Yiene uua Compa:llía con el eomadrón que á fuerza de fuerza dJ'(tuwt i Ó h~Hztwlístic[t cou el oh jeto de brutal y de mala8 artes la . acó de la nada ; alegrarnos este cha.ncbiro ele vida. E;; una y ahorl:l se ruge qne el tal comndr6u-ó sea lá tima: '' lo.J partidos, está dicho, se pier- el Gob.iern~ de \V úshingtou-envalenton~ y den por fal h de llígica, ., lo. hombres por 1 azuza 11. los Jap.oneses contra ~los ru. ,os, y tt.~­falta d1• phLt, y lo:-~ teatro3 por falta de ne con los prunero~ nn tratado o hpadlJO -Jos,; /.'irlm·o P ,inzún, 11nestro qne­rido r miCYo, di. tiuguido joven liberal, ri n. dió la vida en B3.rranquilla hace cosa de nn mes. Descanse en paz el buen lidiador, y reciba su familia nuestro pésame. --b,-L¡mtabilicladpor lesiones, es el tí-· tulo de la importante tesi~ tnédico-legal luz ~ que ~t pocas vueltas la har:i. parte en la gue- •. 1 rra de Oriente. rarn outonces vuestros me]·o- Pregnntas , _ . . . . . ~ , res disparo , moscovitas ! qne para opt:u el grado de Doctor eu .Me. :)euor ~mchcato de l\1 uzo: ¡En que pa. ! (De El Jluseo, <.le Tunja) dicÍlm y Cirugía presentó el ~r. Eliéccr 1 rarun las. :J,OOO acciolles qtw como so· j P . 'dt ~ 1 t 1> E · 1 1· ] - 1 r · ] 1 · 1 , 11 . el'lO co!iy .. oleos > . ..... pwe. nestros parn 11eltü~ a uuevo ¡ 111W ~:."1e ~~~~·cet~ron por o ~aJo7 a pu > 1co 1 lfelllos recibido últimamente lnR siguien· profe..:or. ; ~'- 11 ( .~ ... ~ • • ··' L d i1J~Í<:a.? CoHtest~ci6n pagada 1 Artic~e .Pa~· clans LA l~ENAIS:JA ."CE LATr:-o~ J>ero al futuro Congreso 110 le dejan ... 11¡ por ol Pa~s. h~o se llaman:~. coquetear clu 1:)Jevr~e1' 190-1. PAms. Jl[ernorias. . j con el e-, pe]O. ~ El Cw·wso, La Cruz, Dep!lrtamento tle El ' D .A t · l .. ·r 'b l En clc.-scnblCl'to San tauder. - ~ l'. · n o!!'~o .-a; aza a ,, ra. Lr F1 aH ce, La Vi e Fiaancie,·e, diarios de La}lero que rdesempeuo aqm e~ ¡mesto de l/t c~de sa de Homea p tí:::, y El Siglo, tle narrnnqnilla, el cual di-onsnl de \ enezuela en Bogot.a, con mo- .... ro ha sido lwc...ta ahora cubierta 1 1 icren y redactan loa literntos Sres. López tivo de la r~an:1dacióu de relacione.· ~n.tre Por ec;o c~l ~iC'lllprc pnsea ' P~nha ·y BRena. las dos Repnbhcas hermana~, ha. rec1b1do En calc.sa descubierta. Id nuestro canje. .., 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RAFAGA Hoy, todos son recuerdos: J Ya el aroma. De tus violetas hasta. mí no llega. El amor murió en mí; Y en ti. ¿ N o es cierto Que tu amor para mí también ha muerto? A otra alma huyó tu alma, Todo muere! En d!ra vida concentré mi vida: tú lloraste mi amor, y me olvidaste; yo lloré el tuyo, y te olvidé. 'No es cierto '~ue al morir a~go, hay que llorar Jo muertú P Ya se apagó la hoguera : Las cenizas No prenderán jamás Y sólo el viento Del eterno silencio en su carrera, En una sola racha, confundidas Arrastrará al panteón de la quime1·a Las cenizas aquellas, y .. .... ¿ N o es cierto Que debe estar lo muerto con lo muerto? ARTURO lvfA. :SRlQUB -ooo- Ha, llovido sobre mojado De EZ P01'venir, Cartagena El Gobierno del Sr. Marroquín, que tan sorprendido se mostrara por Ja separación de Panamá y consiguiente ultraje á la dig· nidad nacional, no obstante los oportunos escritos del Sr. Pérez y Soto y advertencias particulares de snjetos de buena voluntad, debió, sin duda, conocer una publicación he­cha en La Concordia por el inmaculado Dr. l!, ranoisco E. Alvarez, llamada l1wentario de la tUtima .Administt·ación, en la que relató lo acontecido en una sesión seo1 eta en el Sena­do de la H.epúblioa, del cual hncía parte, lo que agmva de manera imperdonable la in­diferencia criminal con que se ha mirado oficialmente la vergonzos'l segregación del territorio nacional. 1\Iás que justo parece q ue esa publicación sea couucida po1· todos los hi jos de la unción, en la parte que dice relación con el Canal interoceán ico : porq ne po1· ella se pone en evidencia la inc nril\ ó perfidia con que se ha manej11do asunto de tanta gravedad , y se admira el con tanta propósito de llevar á cab el cumplimiento riguroso d e l ll segre· gaci ón, denunciado entonces y sucedido con notable precisión ahora. E ntre otras cosas que uo es prudente mencionar, di ce : "Cuando el aiío pasado er,tábaruos aquí afanados con las cuestiones suscitadas con motivo de la apertura del Oa ­nnl iu torocen nico de Panamá, un amigo mío de respetable posición política, pues ha sido Representa nte, Senador, :Secretario do Esta­do, y ha dese m peña do otros eleYados puestos públicos, persona, por otra parte, de carác­t er respetable, se acercó á mí y me dijo: 'Para lo que pueda couvenir á h Hepúbli­ca, le ndYietto qne los E-;tados Tnidos han ¡·esuelto apoderarse del L tmo de P:.mamá: q uisierou hacerlo pacíficamente por medio de nn tratado con no. otros; pero se h n en­contrado con la dificnl tRJ de que no hay I>rcsid er.te q ne puedn, con ~ titncionnlmonte, eu trar en tnl neg1ciación, ni hahr:i Senado quo In autorice; entonces han pen!'ado en su&titnír ni G0Lierno oo11" itucional, un Go­hienlo do heoho qne no teniendo liwitaoio­nes constitucionales, so preste ¿Í lo q u o de­sean. Al efeoto, han ofrecido á los radicales el dinero necesario p~ra derribar al Sr. N Ú­ñez; lo:s l'ildicales han rechazado la oferta, y entonces, por parte de los Estados Uni­dos, ee ha determinado entenderse directa­mente con nn Gobernador del Bstado de Panamá, para contratar con él y desposeer­nos de nuestro territorio.' l~sto me dijo mi amigo, y esto referí al Senado en una sesión ~Secreta. Entonces el Ge!!eral Zamoruno, Be- LA BARRA 1 nador po1· el E~tado del Canoa, se levantó y dijo al Senado, en sustancia lo siguiente: "Eso que acaba de deoit· el Senador Alva­J ·ez debe ser cierto ; pues se confirma con lo que hace poco me ha pasado en un banque­te en donde se hallaba el Sr. Diohman, Mi­nistro de los Estados Unidos : hablando so­bre las presentes cnestiones relativas al Ca­nal interoceánico y á las pretensiones de los Estados Unidos contra nuestros derechos de soberanos, diio el Sr. Diohman: 'nosotros arreglaremos~ todo eso oon un Gobernador de Panamá, con quien nos entenderemos.' Que en toiJces el Sr. Zamorano replicó al Sr. Ministro diciéndole: 'Sr. Diohman, us· ted sabe mny bien que un Gobernado1· de Panamá ninguna autoridad ni misión tiene para entrar en esa ni en ningnna clase de negociaciones con una potencia extranjera, y así los Estados Unidos mal podrían ir á entenderse con un empleado de esa catego­ría, en un negocio que sólo puede tratarse con el Gobierno Nacional.' El Sr·. Dichman replicó : 'nosotros elevaremos á la persona que necesitamos á la altura qne nos con von­ga para tratar con ell11.' " Después de lo anteriormente relatado hay que convenir que un Gobierno, mediana­mente pat riótico. q ne recon ozca la ineludi­ble obligación de velar por los in te reses na· oionales ú su cargo, no ha debido dejar que el Gobierno de los Estados U nidos llevara á feliz término la escandalosa usurpación de una parte del territorio nacional. Tiempo sobrado ha trnn scurrido para impedirla, pues se ha consumado des pués de larga preme­ditación, teniendo la opinión del país en fa­vor de la defensa y poderosos elementos pam preveni r tan vergonzo a desgracia; pero parece que las águilas americanas hn­bieran destrozado las oouoiencias que fue­ron ti m o ratas antes de un nefasto día del antes glorioso mes de Jnl io. DÍAZ GRANADOS :a L1. o· a, ponerías Con motivo del último combate habido en Pnerto Arturo, los rusófilos están de enhorabnena. y la guerra hn. vuelto á te. ner algún i nterés De haber continuado algún tiempo mis la tranquilidad de los días subsiguiente. al primer encuent.ro, nos hubiéramos aburrido de lo lindo. ;Qné sosería: Ni aun teníamos la dis. tracción de devorm· los telegramas, bien asegurando que lo·· r uso~ e~taban dando las lJoqueaclas, orn. afirmando que los ja­poneses eran ya poh o y cecina, solamente, según procedían b.s noticias de Ft ancia ó Ingln.t~rra. • Los poures corre-:;ponsales tuvieron que encastillar-e en los atreditadí ... irrio ..... . se dice ..... parece se1· ..... . etc., y 1Í.uica. mente a ( era admitido en las administra. ciones periodísticas el terrible rcrnitan fondos. Por fortuna, amhos coutendientes han vuelto á sa.r' udin~e el polvo, y ello ha sido causa c1 C' fJilP r0n~z"' n. In. animación en ca. fés, saloncillos y dem:.í-; sitios indicado~ para. mabr el tiempo. I u di vid no hay qne lo toma m~s en serio que ú so tmb.,e de .·u propia honra, y se. gúu s n~ t cuc1cncias, así se ex1Hesa : -;Parece mentira que haya partidario del Japón! Yo le aborrezco, y si pudiera suprimiría el v~rauo, para q ne ui ann aba­nicos pudie-se ·eucler esa geute. -Pues como cu mi nuluo estuviera, se había di vertido usteJ y todos los que como usted piensan. A todo el que usase gabán ruso, c,uatro tiros. El que jugando al bi­llar hiciese carambolas rusas, presidio co· rreccional. Y así sucesivamente hasta He. gar á la inhabilitaci6n perpetua para todo el que en su apellido tuviera duplicada la letra efe. N o faltan entre los contratistas los que ven el asunto bajo el punto de vista alegre y chirigotero, con cuyo motivo se entregan de lleno al dulce sport del re. truécano. -Dáme un bósforo, -T6ma, y dí me: iCómo me quitaría yo esta manchuria del gabán 1 .....-Con palo del japón y un cepillo te queda la prenda más formosa que de nueva. -Nagasaki chistes retorcidos, ni the times, 6 sales haciendo chefú como el gato. -Oye : i conoces los últimos partes de Tientsin 1 -N o, pero me tientsin cuidao. -Pnes Arturo ha leído el Daily Ex. press, y asegura que ..... . -No lo creas. P01·t .Á?·turo no pueden venir más que infundios. Y en cua nto al Daily Exp'res . .. .. . ¡ daily exp're s ...... ciones! -Seul y conforme. Europa entera les cO?~ea: pero como no 'rnukden de tá ctica, debes hacodate de lo que te digo: en todas partes se cuecen havas. -iQuién te ha comumill·ado esas not i-cias? • --Quien lo sabe. Y para terminar, un a· de dos: osnka otra conversación , oyama al camarero, y vámonos. Generalmente, q uien se va, p ero escapa. do apenas comienza el retorcimiento, es el prójimo que recibe el ch apa rrón. Y como final, vean ustedes en lo que se ha entretenido uu músico modernü,ta. E l homb re ha cogido por su cuenta la .Mar· cha Real e.·pañola y la. ha cotnertido en cantn.ble con la ..iguiente letr a : Ya.-l7.l-, To-go, IIacodrtte, ...~'[anchwria, P01·t-Arthtw, J apón, Chern1.¿lpoJ Liu- sa·n,, Dún, P efropaulo1.nski, Vla d'i 1)0stol ·, Cesa?'evitch, Jllukclen, 8anghai, 1',ien-ts'Ín, !long-}{ ong. Después de e::;to, uo queda más qu un camiuo .• El del Viaducto l A. ·a EL CA.A)La. ·o (A. B. 0). Es una casa peqneñ!l, en el mejor sitio de Bogotá, de gran porvenir, qne se vende en mny bnenas condici Cl ll es, 'rítulo::; clarn¡¡ CIJlHo el agua do lu fnente. LA D-lRR.\ y Hamón .Aldaua, oficin de tlor­ge rombo, dan razón . GAl .,.GA RAPJDA-Un'a muy bi montada y ya muy acreditada tienda de granos, sita en el Camellón de Las l. ,.ie. ve.:, se vende por uu }Jan, y se ceJe el lo­cal en bueuas conrliciones por buen tiem· po. En Bl DclitHbio, . Camellón de I..~a. N ie ·e~, e dan pormenores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I.JA BARRA ==========================================================================================~ BES NON VE:EtBA. · El Banco Número 1 - VENDE - Acciones de la Caja de Arrendadores. Acciones de la Molinería y Panificación. Acciones del Ahorro Mutuo. 2,000 reses se pueden cebar perfectamen- 40 te en 1 a magnífica hacienda de BatToso, en compañía con los ganaderos. Es negocio cla - 200 ro y fijo. Entenderse en Bogotá en la calle 13, número 55. 10-4 Acciones de la Chocolatería de Chavea. Acciones de la Compañía de Tráfico. Acciones de la Bolsa de Bogotá.. Anillos finos de varias clases. 70!----------------------------- Alambiques. Armarios de varias clases. Alpiste, libra ......................... . ........ . Arado inglés (oro) ............. .. ........... .. BicicletaR. Baúles americanos. Camas. Caja armónica para piano (oro) ......... Cómodas uesde $ 2,500 hasta $ 3,000. Consolas. Corchos para botica y cervecería. Cajas de música. 15 150 5 Carricoche con caballo..................... 20,000 Casa, Ca. 9.", N.o 122, 14 piezas, 5 pa. tios, solar, pesebrera, excusado y agua... 650,000 Casa, Ce. 22, N.o 25, 13 piezas, 3 patios y agua............................................... 300,000 Casa, Ca. 3.", N.o 19 n, 10 piezas, 2 pa. tíos y solar (oro) ............................... .. 2,000 Casa en San Cristóbal, 14 piezas, pa. ti o, solar y agua............................. ..... 400,000 Casa, Ce. 21, N.0 107, 10 piezas, una tienda.... .. .............................. .. ... .... .. 500,000 Casatienda, Ca. 7,", frente á la. toma de los Molinos, alcoba, patio y solar...... 20,000 Casa, Ca. 15, N. o 72, 17 pi~zas, 4 patios y agua propia (oro)....... ...................... 20,000 Casa, Ca. 9.•, N.o 140, 5 piezas,patio y eolar. ..... ... . . ....... .... ......... ... .... .. ... ...... 150,000 Casatienda, barrio de Las Cruces, fren. te á los Molinos de La Trinidad, dos pie-zas, solar ........................................... 30,000 Casa en La. Mesa, 8 piezas, patio, solar, á una cuadra de la plaza, frente al Ho-tel Bolívar.......... ............................. 50,000 Ca~a, con un aparato de destilación y otro de rectificación, quin ce piezas, t res patios, acueducto, excusados y un lote adyacente, carrera. 12, número 189 A, cuadra 16 (01'0) ...... . ........................... . 5,500 Casa, Ca. 9.", 6 piezas, una tienda y 1olar, vía de la Quinta de Ramos.......... 40,000 Casa, Ca. 11 N.o 53, 14 piezas 1 tienda, 2 patios, 2 excusados, agua propia y de acueducto, 1 solar......... ... .................. 450,000 Casa, Oe. 12, N.o 30, 11 piezas, 2 pa. tíos, solar y excusado (oro) ............... .. Cristalería. Caballo padre (oro) ......................... . Cuadros al óleo y pinturas d~ todas clases. Espejos desde $ 3,000 hasta $ 14,000. Escopeta con todos sus útiles y muni. ciones y un bote de caucho (oro) ........... . Escritorios. Estantes. Faetón para seis personas, con arnés (oro) ......................................... ......... . Fonógrafo, última invención, con sur. 6,000 250 550 1,000 tido de piezas conocidas ...................... . 20,000 Dulces finos, frutas cristalizadas. Uvas pasas, Ciruelas pasas, Dátiles. Galletas, Queso Gruyere, Jaleas inglesas. LANGOSTA. Atún, Sardinas, Macarela, Salmón. 7,000 7,000 40 7,000 3,000 40,000 35,000 15 30 14,000 50 40 Langostinos, Hongos, Petit-pois, Espárrago~~. Salsa de-tomate, puntas de espárrago, etc. etc. Brandy, Champañas, Cremas surtidas. Vinos de Jerez, Tintos, Blancos, Oporto, Madera VINOS PARA CONSAGRAR. Vinos en barriles. Calle 13, número 182 y 1R4. Lo1·enzana 9· Gonz ález Hacienda San Antonio, vecindad de POR PURA CALAVERADA Anapoima; 3,500 fanegadas, caña de azúcar, cacao, casas de habitación, alam. biqnes, ganados (oro) .......................... . ' Hacienda La. Merced, en Paime, 50,000 matas café, cañas, trapiche, agua ......... Vendo la primorosa caE~a acabada de cons- 93,000 truir en la carrera 3.a, en Belén. Hacienda El Jazmí n, 1,335 fanegadas, 2 casas, 2 enramadas, aguas, potreros; á Entenderse con Carlos García en la calle 500 • 000 13, números 119 y 121, Bogotá. inmediaciones de Guaduas ................... 1.000,000 Juegos para café. ' QUIERE USTED comprar nn fondo de G cobre, de 7 á 8 arrobas, qne tengo en Agualargn? Dirección: Calle 13, número 55, Bogotá. Et Ve->jet, á media hora de Ambalema, casa, caney y potreros: caben 400 reses. Be permuta por terrenos en Girardot ó Espinal ó por mercancías. Libros de varias clases. Lote en Chapinero, 50 por 20, forma. MOURE IIER1\1ANOS - Comisionistas. esquina, cerca de la línea del Ferrocarril OfioinaR ea Dogob~ y I1 ond . Tienen y vecino á la casa del Sr. Calvo. Lote en Chapinero, 67 por 17, cerca de magníficos depósitos pnra el despacho rápido la Estación del Ferrocarril, agua......... 10,000 de los efectos que les consignen. 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Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Barra - N. 58

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Lectura y Arte - N. 7 y 8

Por: | Fecha: 1904

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Concur d so e. r ~-- d ora a& Prii"T\ .. ,er nrem. r · -,1 o . , €nriau 0' ·. 1 e •arte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LECTURA Y ARTE niEDEM;lN, NOVIEnlllRE 190 L Junta Directiva : Antonio J. Cano. Francisco A. Cano. Enrique Vida!. Marco Tobón Mejía. CONDICIONES DE ESTA REVISTA • 1n;~cripción por nn aíío .......... $ 13~ nmero nelto .................. ];) N1ímcro Y ido. .. .. . . .. .. . . .. .. . 20 A vi os: o admiten para el forro :¡ s:; 5 ccntí111etro linen.l de columna,. Pago anticipados. ~ /""' Lectum .11 .d1·te no hnce soliun.riclncl con toclas 1 al\ opiniones que emitan sns col:thorn.clorcs, CSJHWi. 1- montt~ en a ·m1t0s de Arte, en los cnnJ '• el periódico os ecléctico. e <1 ,·uch n los originales cnnndo, n dncfto así Jo c.· i,jn.. LITO<>BAI!'ÍA J>l~ ,J. L. AHA. ' (;Q, Director, ENJ IQGl~ Vna.1.. hiPHR~\TA JH:L DJr.P.\ RTA~lEC\TO. Director, LL'•J R. O PL ' A. lAS PORTADAS Al tratar del re ·nltatlo ­lll •nte se ~in·i<'l'On ~ns nuton·s atend<>r :'t nue.-tro llnlllamiento; y ~cgnnda, porqne uien e tuI'Íall Ri­jeto á que ~e destinaron; i11spinwión ~aca­( la del¡.¡. natnraleza-con'('jeea infalible del artista-;-y estimaeión completa aien. determinado -r, claro. Composición cl~l·'t·a p1de 1~~ P_I'O(lnc~~JOn qm: otro h.t. de nprecnn· . Conre ·,y mu­jPre~, y niíío ·, y p:llúmH~. Conocer los medws de tntm-pretar, como lo materiales de conHtrueción, si se trata de un edificio es otra cosa que no puede echar~ en olvido sin correr el coHtiug-ente de qn ~ las otras cualidades significadoras de vic­toria en un eonenr:o, queclen ~in valor nl­o ·nno si esta cualidad fue omitida. b En la última l)ágina pnblicamo' cuatro <1 ~ los dibujos que t·ntraron á, concur o. !JO" nombres de r. :\lnnucl "Griu Ang l. ' ' ...•.. mn, valida Venu nmt rnan dal c ielo, E in llin pir:ibile a re Pieto a il trasporto." (Jfanzo1wi. Ocla sobre la m.uute de Na­paleó ,~). Caótica y arbitrarias fracciones del tiem­po serían, ~eñores, las épocas y todas la.8 edade , sin la memoria de los gratHles hom­bres. Ni los astros, rodando con pa mosa regularidad rn inmensas órbitas y presen­túndose de ciclo en ciclo al ojo del astróno­mo; 11i los fenómenos de la Na.ttu,,leza físi­sica al repetirse en constante y perfecta igualdad, y ni aun las excepcionales revo­lucioues de la Naturaleza. misma, cuando parece romper sus leyes pal'a revelar á lo humano su potencia aterradora, bastarían {t hacer que los tiempos se partiesen y di­ferenciasen e u tre sí. Los fósiles marítimos incrustados en las altas cimas uto de la. materia, siempre mortal, siempre de­leznable y perecedera. E 'e hombre, sobre cuyo cach\ver llora afligida la antioq ueíla familia, caracteriza su época., pre entánao­se como norma y dechado tle todas las vir­tuues sociales. Mañana el biógrafo hablará tle URtBE ANGEL como Pmiuente médico; tpero la r érdida. que hace la Ciencia produ­ce en los corazone8 el profundo sentimien­to arga los corazones, se debe á la pérdida del ilustre geógrafo antioqueño, del notable historiadorV Nó; la Geografía y la Historia eguirán su mar(}ha ascende~ate de perfeccionamiento, y vendrán nuevo, sabios á colmar el vacío que deja UR1BE ANGEL entre los geógrnfos é historiadores (le nuestra Patria. &BJsa. tristeza infinita que veo pint.ada en todos los semblantes, so de­be á la pérdida del ilustre literato que en­galanó las letras patrias con nn considera­ble número de obras y escritos, en que lli- 121 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. zo lucir la sublime sencillez rle su estilo. Nó; la Literatura, como toda ciencüt, como todo arte perfectible, seguirá su marcha de progreso, y otros eminentes literatos ven­drán á colmar el vacío que URtBE ANGEL deja en las letras castellanas. ¡ Bllo es que no hemo venido {t llot·ar an­te el cadáver del Rabio, del Filósofo, ni del ilustre Médico! ¡La Ciencia carga su luto en d cerebro, y nosotros lo lle\~amos en el corazón 1 .Porque hemos perr vo día., Do apenas sale el sol, cna.nclo ·o sconcle, En las tini l>la ele la noche fríaf Y~ ~qué virttul llevamos ;í quien haya .<}e juzgarnos eu lo Eterno, ''allá en ese país desconocido, de cuyos lindes ningún calliÍ­nauto torna" 1 A Qué recuerdo legamos á. las gene1·aciones que han ele fallar sobr · une, ­tra memoria, como representantes d la con­ciencia social Y ¡La virtud del asceta que muere con el cuerpo maeerado por la pe11 i­tencia y roído por el eilicio ~~ Nó; porqne el asceta ha pen¡.;aclo en su excln ~ vo bien, en su dicha futura, y se substrae de las obli­gaciones que tifne para con la hnmaniclad. tLlevaremos el Genio, el Poder,. la Gloria, a Riqueza! Nó; porque e al'; manife~tacio­nes rle la pequefíez y vanil Hombre Dios se­ñaló, como suficiente para redimir de todas las culpas; ésa que fue la. virtml sobresa­liente de URIBE ANGEL: El Amo·r á la Humanidad. 122 TUllO OSPINA EN TARASCON Dnrant.e la Exposici6n parisiense de 18 .. fui víctima-como lo serú todo el f)Ue COII· cuna. á tales certámenes con el propósito de verlo y e~cudriñarlo todo-de un har­tazgo mortal de novedades y conocimien­to~; I?or9ue no es pmdble (}UO un cerebro e a 'llntle unpunemeutc, en un mes, la noción de todo cuanto existo en el mundo. La fa­tiga meutal que experimentaba me impelía á la. contemplación de esceuas serena~ y re­po ~ a da ~ ; y sobre todo me seducía el Sur do Europa, libre entonces del éxodo anual de t'lt'tistas cnr i~, que viajan al destajo, por ~1 cartabón f)Ue les marca Borclecker, cuyo hbro de past.a roja. so ve siempre en sus manos. Puse la proa al asunto, y Ull beiJo oía de Junio partí en el tren expreso de Marsella., ql~e, como una exhalaeión, volaba por entre trigales y viiíedos salpicados de alquerías con sus jardinito~ y su· huertas, de risue­ñas aldea~ y cte vi~Jas villas de color eeni­ciento como un reflejo sombrío de la Edad Media. Pero no todo el'a flores eu aq nel viaje tau deseado. El vag·ón estaba colmarlo, y al frente me q uedabau un par de recién ca­sados, en viaje (le boda, que se acariciaban oon ternura ele tórtolas y cini. mo do mono~; y {L la der·echa un yankee ién n Arlés, para. q nn :siguiéramos juntos el Yiaje ha, ta Génova. ¡Oh neeesidala.uneuazo de i\'Iulct: el tema era nl triunfo do Santamnr a ~oln .-e laTa­rasca, en la' orillas del Hódano. ¡ Qu Dios les haya perdonado, {t él 1 voema, y á la. Academia lo: laureles! D spués de ·omer me llevó mi amig·o á toma.r el caf~ n el Uíreulo. En una me .. ita próxima á la que ocup{tmo~, nn ujeto ~e­~' entón, d sPmblantP heroi o, moftctndo, barrigón y lmrbi ·ano, exp nía, con voz RO· Hora y adeumues en ~rgicoR~ un proyecto dP. explora ioues n globo al e •ntro del Afriea, qut~ otroH enatro itulividuos, de aspecto más lnuniloaF\ (le quince metros ~j caricaturo,;co, hauladot·, omhuAto­ru, gal:mte, taujnctancio•o en teoría, ron1o cándido y cohartl<' n la ojeen ión , p ·ototipo el lo Prov u:~.n,Je. , cr ado por All'on ­o IJaud t., c¡uieu e:< c riuió sn · u,·eutnrns on tr s lihrol'l (inmor­tal los dos primoro$) 1¡u s titulan : 'l'artc,rfn ele 'J'arru~eña. 'l'artmin e,~ los Alpes ." Port-'J'atascón. 123 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Empezó aquél por interrumpir, coh distrac­ciones y reticencias, u animad a. con versa­ción; luégo se levantó de u mesa y fue acercándose poco á poco á la nnéstra, se­guido de sus compañeros. Con genial desenfado, y sin saludarme, me dijo: -&Conque tenemos grandes Rerpien te en las selv:t de Colombia, eh? ·Y no hay quién las mato~ .... ¡Cáspita ! ¡Quisiera pa­sar una temporada. por allá para librarles á Uds. de tan sucias sabandijas! -¡Librarnos! ¿y cómo~ -· Táte ! con mi escopeta. -budo que alguien se atreviera, porque si se marra el primer tiro es segura la muerte. -¡Marrar yo! ¡ tá! ¡ tá! ¡Yo oy Tartarín do Tarascón! -Lo "é; pero snpongamo por un ins­tante que U el. marra ~ e, entre otra· razone · porque al1{t. la pólvora, con la. humedad del aire, piercle sn fuerza .. . Si tál nc die ~ e, el monstruo "e lo sorb ría á Ud. como . i fuese un~ píldora. o ignora Ud. Ja atrac­ción hipnótica que ejerce la boa .... -"·(~ue me sorbería!¡ Diablo · !", replicó, dando un paso atníR, con 110 <.lisilnu1ado 08· panto -"pues echaría. á. e rrer." -· Qne dice Ud .. La boa., aunque ordi­nariamente lenta, oe arra tra con increíble rapidez cuando se initn, y ]e per eguiría {¡, Ud. sin tregna. -''¡Tate! ¡ I ocul La ría. tnls el tronco de alg·ún árbol gip;ant •, co, un bo, bad, una ceiua, por cj mpl ! ' Al <1 ~ ci r esto miraba á los lado._ , con oj 'tHtntado. , como bu::;­cando el árbol protector. -¡Olvida d. ~1 olfato (1 la iel'pe! .. . Allá iria á bn carie como tlll perro de pr ·a. -~'¡Ira de Dios!', repu o, en completo desconcierto,''¡ me subo al árbol y me alv0!' -¡To(lo inútil! La serpiente no tendría má que enroscar"e por el tron o al'riba para, atraparle por un pie. -"¡Pero, . eñor !", exclamó, <.lnTihando una silla al retroceder con lo brazo, abier­to" y la barbas· erizadas, "esto e, dema­siado. & Qué malle he hecho yo á Ud~ & Qué interés tiene d. en q}-"W ese animal me tra­gue~" . . . . . . . ..... En este in tante Mulet, qne hacia rato parecía inquieto, me dijo: "¡Son la .. ocho meuo cuarto!' Hice nna galante cortesía al grupo de valientes cazndore;, que per­manecían estupefaetos, y salí á toda pri a con mi amigo. Por rl camino, con l:t rapidez de la mar­cha y la impr~sión de 1lt. escena que acaba­ba de pasar, no cruzámos pa.laurn; p~ro en la. E ta.ción, sentarlo yo en el tren, qne em­pezaba á agitat·se como ensayando sus fuer­zas, me dijo aquél, estrechándome la mano: 124 DR . . JOSE TOMAS IIENAO Goh rn ndor ra la llalla­ría, sin hacer largos viaje¡;¡, y mereeería la bendiciones . cara y entre los filos cortnn tes uo pefia"cos, que rGl~tmhrau al rayo del sol pon i<\11 te, 125 Llegó hasta la excelsa cima q ne la soledad circunda y eternas nieves esmaltan de inmaculada blancura; ningún aliento de vida do~· e, ~~~ re~ión ~ugusta l. o m1ster10 1 ~1 ~n.cia conturba; 1 r; ~1 U i liom bre y el bruto, I/ . • v • t'acwn s wseguras ro~a, dolor é instinto, (', . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CliMACO SOTO BORDA ¿POR OU E? (*) (_ Antonio .. To,.;- I~esircpo). Para. LECTUUA Y ARTE. Omai rlesp1·er1·a. te, ta natura, il bntflo J>oter que accuJo á comu11 dan no impera E l'intiuita ranifrí <7el tntto. LE PAinr. Y la marlte lo condenó á ¡•ida. CIIATEADBHJA. 'D. Siete meses, apena iete mese. vivió allá en los senos obscuro , vecillo de las eut;~liías. Siete me ·es que arrancaron de'­de la. herruo a noche ::t ell­tro Jos hombres, le leyó el alto veredicto <}tte le eotlllenaba {¡,vivir'' ha tala muerte", en medio de la fieras, como Dauiel en el lag de los lcoue!". urió Jo ,' ojos y contempló la lnz, esa luz opaca l>a,io la cual ~e agi.ta la inhumana ~~u~­mauiüad · esa luz tan tiztuHla áculo de paz fue timón que llevó {t playa segnms esta nave que en hnena hora le fue contiada. Amor fue la divisa de la Ca a lt>~ en l arí~ el afio pnsado,-prometí hacer nn studio ele elicha obra, JI evado del e u tn . ia~mo que tle" piet ta siempre en mí el trinnfo dl· nn \]Ompa.triota, y sin caer en la cuenta. ele que no es comúu que resulte verdarela piedra la esencia apenas lle la composición atrevida do nuestro mo­dernista pintor. Yá salió la palabra: lllodernismo, lmp,·e­sionismo (Ooloris11W diríayo),-es la escuela ú. la cual- según informes y re que ' e conten­te ·ólo con coloracione raras, y bien vi ·ta , Ren ti el a é interpretaclas, si110 que . e vale d e llas com de meclio para expresar la im­presión recil>ida. 'll . u cerebro de lo .. a ' J> e­tos granitán.-Lo trajo un posta, dijo, y d Coronel no ha vuelto. Pero es urgente. Hlanco arrebató el papel, abrió y se puso á leer, preocupado. Manolo seguía humilla­do y aturdido, observándole. Era todo un soldado : alto, esbelto, de músculos firmes y vibrantes como los de un felino. La faz morena y pálida, de rasgos aguzados y en­flaquecidos y la expresión dura y audaz. El despacho anunciaba que el enemigo con fuerza superior iba en marcha sobre ellos. El General que mandaba su división había muerto la víspera, combatiendo con parte de las tropas á 13 leguas de distan­cia. ¡ Mejor! pensó Blanco. El General era un asno. ¡Nos envía aquí de vanguardia con el Coronel, á servir de c~bo al enemi­go, y él, por fuera, se deja coger como un ratón. ¡Lo celebro! .. _ . Pero hay que to­mar disposiciones. 129 - y e, gritó á Julio, que salía: ¿no han pa reciclo las m u las ? -N ó, mi Capitán. -¡Pues hay que conseguir mulas! Y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. volviéndose á .Manolo qu~ vigilaba aturdi­do todos los rasgos de su fisonomía, le gri­tó: adiós, Sr. Alférez, préparese U d. á bien morir, porque viene Bejuco. - ¿ Be.;itco? ¿ Qué había oído Manolo ? ¿Venía Be.;uco, el guerrillero, cuyas tropas había visto tan de cerca el día de la refrie­ga cuando le hab an herido? . • . . Recor­daba la escena y el minuto preciso, con to­do rigor. Marchaban por una senda limpia, á campo raso y en columna. Un grupo de soldados á cahallo les precedía á corta dis­tancia. N o había noticia de enemigos. De pronto, al costear una ladera, los jinetes, preparando las armas, hicieron alto brusco. Dos volvieron grupas. Al mismo tiempo, en un repliegue del terreno sobre la pen­diente, resonó un disparo. Manolo cerró los ojos. Cuando volvió á abrirlos, en medio de un estruendo sordo y nutrido, vio que los caballos galopaban sin jinetes y que todos los objetos cambiaban de lugar. Arro­jó el fusil y dio á correr. U na mano robus­ta, detrás de una piedra, le estrujó un bra­zo y sintió que un látigo le cruzaba la es­palda. Era el Capitán. Se detuvo. Los so.l­dados se habían desplegado, tirándose por tierra y hacían fuego. intió olor de pól­vora, calor de llamaradrts y silbidos agudos en el aire. A su lado un sargento bañado en sangre, agonizaba. Se inclinó para ver­le y ayudarle y en ese instante fue herido por un grueso proyectil de plomo en el muslo derech o . No supo más de sí hasta muy tarde, al despertar en el hospital, mo­ribundo. con un dolor implacable que mar­tirizaba sus fibras. Ahora experimentó un frío extraiío, u na ;-mgu tia indecible, cierta especie de náusea ·y una sensadón particu­lar de peso en la boca del estómago. Esta­ba solo en la . ala de la Escuela, donde ha­bían puesto la ambulancia. Era el único enfermo. Tenía la pierna atravesada. Te­nía fjebrcs. Tenía tristeza. Tenía miedo, so­bre todo, un gr;1n miedo y un horror in­vencible por la guerra. Al anuncio de que venía el guerrillero, sintió crecer su sole­dad y su desamparo, aumentar sus dolo­res y agigantarse su miedo. ¿ Qué harían con él ahora ? La tropa-unos 400 hom­bres- se retiraría sin duda, dejándole inde­fenso á merced del enemigo. ¡Jamás con­sentiría el Capitán en ilevarle! Un toque de corneta le llegó vibrante y claro, á través de la ventana. Manolo te­nía regular oído. Sabía tocar bandola y co­nocía la cartilla militar. Tocaban atención. Pero él creyó oír el primer toque de mar­cha. No le había ocurrido, ni lo más remo­tamente, que pudieran combatir. Como to­dos los seres pusilánimes, atribuia á los de­más- reclutas, soldados veteranos, oficia­les, al mismo Coronel-su propio miedo. La Cé\sa de la ambulancia e!litaba en la extremidad de la poblacion, aislada. Era de tapias sólidas. Tenía tres grandes pie zas. La ventana, junto al lecho de Manolo, miraba al campo abierto, dominando un trayecto de camino á lo largo del valle en­cajonado, en donde se abrigaba el pueblo. Abajo, se veía rodar el río, por una vega umbrosa y verde, orlado de bellos limone­ros y macizos espesos y frescos de bambú. Manolo se irguió un poco y miró allá. Vio un grupo de soldados. Asce ndían las vertientes de montaña que empezaban á empinarse desde la margen. Sobre el agua del río, vertiginosa y espumantc, brillaba el sol. Lé\s frondas oscilaban agitadas por el viento. En los alambres telegrá ficos su · jetos al alero de la casrt, las ráfagas choca­ban, arrancando un rumor que tenía mo­dulación semejante al silbido de las balas. Manuel volvió á otra parte los ojos, estre­meciéndose. Sobre un plano inclinado, ft cien metros de distancia, había un rectán­gulo de tapias; un solar de tierra roja y árida, en el cual se veían cruces. En la mi­tad, un túmulo. Menudas manchas blancas esparcidas entre el polvo, le parecía que eran huesos; y recordó, al día siguiente, cuando le traían á él moribundo, el desfile de los mu~rtos que pasaban hacinados en parihuelas improvisadas, y que habían deja­do podrir, por incuria y abandono, en las puertas del cementerio. El sol ardía, vivo y claro, resquebrajando la tierra. El soplo de la brisa se hacía caliginoso, como en la puerta de un horno. Reinaba en la sala del hospital un olor leve, nauseabundo y acre, de medicinas y de cadáver. Mil heridos, por lo menos, le habían antecedido, duran­te el tiempo de la guerra en esa sala. So­naron nuevos toques alarmantes y galopa­ron caballos. En el camino apareció el Co­ronel. Tenía cuarenta años. Era rubio, ro­busto, silencioso y malvado como el Capi­tán. Acababa de llegar, llamado á toda prisa de una excursión predatoria en que andaba desde la víspera con cien de los soldados. El y su ayudante se detuvieron enfrente del hospital. El Coronel montaba bien y parecía satisfecho. A veces, sin em­bargo, fruncía el ceño, y Manuel le encon- 130 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. traba feo, terrible. Recordó que era calvo. Pero ahora: con el casco de campaña en la cabeza, su aspecto era marcial. De pronto, inesperadamente, volvió el rostro, y sus ojos grandes, verdes y de mirar dañino, se fijaron en ManueL Este ocultó rápidamen­te la cabeza. El Coronel se acercó á la ven­tana y llamó imperiosamente:-¡ Hola! di­jo.- El herido quiso saludar militarmente. Lo hizo mal, balbuceando, y sin saber cuál era su mano derecha. -¡Ajá!¿ Qué tiene Ud.? preguntó el Coronel. -Yo ..... yo ..... pues yo estoy aquí herido. -¿Dónde? -Pues .... en la pierna derecha. -¡Eso no vale nada, hombre! En el res-to del cuerp 1 le caben á U d. doce balas todavía, concluyó el Jefe despectivamente, comprendiéndole el miedo. Y se fue. Manuel creyó désfallecer del todo. Sin­tió deseos de llorar. Recor Ió su casa, su pueblo. El no servía para soldado. Era tí­mido, débil de alma, débil de músculos, aunque gordo. Jamás había pensado en guerra. Preferiría haber sido cura, ó sacris­tán, como su tío materno, ó marido de An­tonia, una de sus primac;, blanca y rosada, que vivía frente á su casa y con la cual ha­bía jugado á las muñecas cuando niño. Al empezar la guerra, su padre era alcal­de del pueblo. Había hecho reclutar gente: muchos mozos del campo y lel lugar. a­tisfaciendo antiguas rencillas, había cogido los hijos de cierto gamonal para enganchar­los en un batallón. Despué~ había tocado al gamonal er alcalde y vengarse. Manuel era la víctima expiatoria. Y así, porque su papá y un vecino rural se aborrecían, iba él á ser sacrificado ... _ ¡Antonia!. ___ gi-mió en voz baja, invocando á su prima con fervor como á un ángel de la guarda. Y si ­guió gimoteando amargamente. Pero una voz fresca y vívida, de tonos ar­dientes como el canto de los turpiales, se di­fundió repentina y alegre en la enfermería. -¡Alférez!, decía, ¡Alférez ! : levántese que vamos á pelear. ___ ¿Se ha muerto Ud. Alférez ? .. __ Manolo volvió el rostro ávidamente. Era Lola, la hija de una vieja que cuida­ba por caridad á los heridos. Lola tenía un novio guerrillero y paseaba con insolencia ante todos los soldados y oficiales su som­brerito de cintas rojas, que tremolaban ga­llardas como símbolos guerreros sobre su faz picaresca. Tenía veintiún años. Era co-queta. Le gustaba el Capitán. Hada mue­cas tentadoras al Coronel, y compadecía hondamente al Alférez que la miraba sedu­cido, con timidez, desde el lecho. -¿Conque vamos á pelear? repitió gui­ñando de ojos. -¿Van á pelear? interrogó Manolo alar­mado. -¡ liíl dijo ella. Y se golpeó el bolsillo haciendo resonar objetos metálicos. Luégo, con mimos y monerías infantiles, metió la mano y sacó un puñado de cartuéhos de fusil. Manok• abrió los ojos desmesuradamen­te y miró inquieto á la puerta y á la ven­tana. Eran cartuchos de máusser, cartuchos robados para enviar de regalo á los guerri­lleros. El herido pens articular palabra. Volvió á erguirse en la cama, asomándose á la ventana para verla otra vez cuando cruzara el camino. Venían á caballo el Co­ronel y los oficiales. hila los saludó militar­mente con su gracia habitual y burlona de pájaro travieso y siguió en marcha. El Ca­pitán la seguía ávidamente con los ojos. Ella penetró en una vivienda humilde que hacía frente al hospital, á corto trecho, una casucha pintore crt, media oculta en la som­bra de plátanos frondosos, entre los cuales alzaba su cimera de follajes una palma. So­bre · el techo, pajizo y vetusto, flotaban guirnaldas de bellísima. En medio de los follajes cantaban los pájaros. . Manuel fijó los ojos allá y se puso á pen­sar en las flores, en los pájaros y en su pue­blo, porque sentía una cólera sorda, impo­tente contra el Capitán. Pasó á toda prisa un soldado. Era amigo de Manolo. Este lo llamó. ¿Qué hay? le dijo. El otro contestó el saludo. Era un mu-chacho listo. Por respuesta hizo el gesto significativo de disparar un rifle. -¿Pero qué es lo que hay? -Yo no sé. Diz que vienen á atacar. Y están haciendo una trinchera allá abajo y otras dos allá arriba. Y designó el camino, á lo lejos, y los altos de los cerros al frente del cementerio. Manolo por el momento sintió más mie­do, como antes, en la mañana, cuando le había recetado el Coronel las doce balas. Luégo pensó en los guerrilleros. Y al darse cuenta exacta de que iban á comb:ltir con ellos, en medio del horror que la idea del combate le inspirabrt, experimentó cierto alivió. Sus compañeros serían probablemen­te vencedores y nada tendría él entoncc qué temer. No obstante, seguía su desazón. Al e abo de un par de horas volvió Lolrt. Le traía leche, bizcoch(l)s y tabacos. Estaba muy linda, con los labios-unos labio~ de­licados y bonitos, algo pálidos-colmados de sonrisas. -Fume, poquito, yá sabe, le dijo auto­ritariamente al entregarle los tabacos. El, absorto, hubiera querido decirle qu se quedara, que le hiciera compañía, qu sintiera otra cosa por éi, que no hubiera más guerra, que no tuviera él más n1ied ni más debilidad. _ . _ Por último, se atrevió á decirle, cuando creyó que se iba: -Espérese un momento. -¿Qué quiere? contestó ella. -Estoy muy aburricio y no viene nin-guno, siguió él sin precisar su deseo. -Ni vendrán, dijo ella. Casi todos se han ido porque viene. ___ E intertumpió brus-camente, asomándose á la ventana para ver quién pasaba. -¿Porque viene quién ? dijo él. -Porque viene .... , siguió ella. Porque viene. __ . Y con rapidez, causándole sobresalto, prorrumpió, por último, con acento d. te­rror, frunciendo el ceño, como si hablara á un chiquillo: -Porque viene el Coco 1 -Aquí no viene nadie, se atrevió él con to-no envalentonado; y al que venga le pegan! Ella se puso á contemplarle, maravillada y colérica, con ojos desmesurados. ¿Quién era él que hablaba en ese tono? ¿Qué ha-bía osado él á decir. ?. __ _ -¿Les qué?, exclamó con el más desde­. ñoso de los acentos. 132 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -Les pegan, se atrevió él á concluír. -¡Ja! ¡ja! ¡ja! ¡ja!, soltó á reír iracun-da. ¡ Pues levántese y á pegarles! ¡Vamos á ver los valientes ! .... De buena gana, herido en otras fibras, por el sarcasmo de Lola, hubiera confesa­do Manolo que él era un cobarde, pero que todos sus compañeros eran bravos. A ella le pasó en seguida la ira y dijo con otra voz : Bueno, y si les pegan .... pues en todo juego hay desquite. Y como antes, pensativa, se dirigió á la ventana y se puso á mirar hacia las montañas obscu­ras, á la línea del horizonte sombría y ame­nazadora. Meditó seria un minuto. Luégo levantó el puño cerrado, y lo dejó caer con un ademán de energía y resolución como blandiendo una espada. La espada de Manolo pendía justamen­te, á la cabecera del lecho, junto con un cinturón lleno de cartuchos. Una idea re­pentina se apoderó de ella. Rápidamente se ciñó la espadá y se echó sobre el hom­bro, cruzándose el pecho de través, el cin­turón. Luégo se cuadró militarmente en medio de la habitación. El arreo bélico­los cobres y aceros de los cartuchos, el pu­ño resplandeciente de la espada-prestaban á su busto airoso y grácil, un encanto sin­gular d .... vigor y de osadía. :Manolo la mira­ba subyugado. Ella exclamo: ¡ á nosotros no nos pega nadie ! y se dirigió á la puerta. Manolo la llamó: ¡ Lo la! ¡.Lola ! ¡ espé­rese Ud.! ¡No se lleve eso! Oiga Ud., ¡ Me castigan ! Pero ella se fue con rapidez, riéndose á carcajadas y entonando su estrofa favorita de canción. Por la ventana volvió él á llamarla. Ella se detuvo en el camino-desierto ahora­mirándole de allá con su sonrisa triunfal de hurla coqueta y de desdén y meneando la cabeza de un modo seductor par;t decirle que no. -Vea Lola, es que me castigan, supli­caba él. Pero ella seguía, indiferente, repitiendo con la cabeza que no y retirándose de es­paldas con lentitud. El quiso levantarse, ir en pos suya. Pero le era imposible. La pierna atravesada es­taba inerte y dolía aún. Por fin hizo ella un gesto de misericor­dia. Abrió la mano para decirle que espe­rara y le gritó: Ahora le llevo sus cosas; pero préstemelas un ratico. Y se marchó hac;a la casa. El pensó que la verían los sold·ados; que preguntarían de quién eran esas armas; que la ultrajarían á ella quizás; que informarían al Coronel. Se reclinó fatigado. Sentía ca­lor, angustia, un intenso malestar en todo su sér, en el cuerpo agotado, y en el espí­ritu sometido sin cesar á pruebas insoste­nibles. Hacia la plaza, donde estaba el cuar­tel, se escuchaban nuevos toques de tam­bor y de corneta. Pasaba el tiempo y Lola no volvía. El llamó á otro soldado que acertó á cruzar por el camino. -¿ El Coronel ? le pregun'tó. -No sé, dijo aquél. Creo que se fue pa-ra el puente de la Victoria. -¿Y e\ Capitán Blanco? -¿ El Capitán ? Creo que está en el cuartel. ¿Quiere que se lo llame? ¡ Nó! ¡ Nó! dijo él rotundamente. No lo necesito para nada. El soldado pareció sorprender lo enérgi- 183 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. co de la negativa; pero como Manuel ca­llaba, se fue. Avanzó el día. No había vuelto Lola. No venía el enemigo. Varias compañías de soldados regresaron. Algunos le echaban miradas á través de la ventana. Los más, seguían serios, en formación, marcando el paso. Voces firmes de oficiales repcrcu tían en el aire : ¡ Armas al hombro! ¡ A la dere­cha! ¡Marchen! Y el ruido vibrante y uni­forme de lac; armas se alejaba monótono é igual como la marcha de un autómata. Ba­jo el sol, las bayonetas 'al desfilar, chispea­ban. La tarde declinó con lentitud. Poco á poco se apagaron los fulgores incandes­centes de aquella. atmósfera blanca. Los tonos del follaje se hacían suaves y opacos. El sector de cielo azul, que alcanzaba el enfermo á divisar, más allá de las cumbres fronterizas, se fue <..lulcificando y haciéndo­se sombrío. Un velo nebuloso invadió lué­go, lentamente, amortiguando aún la luz. Hacía en torno silencio, un silencio sereno y augusto que aumentaba, difundiendo su influjo como un hálito somnífero emanado de los bosques. La voz del río, aguda y breve, rodaba solitaria en el espacio. La tie­rra exhalaba un olor vago de perfumes ve­getales y de fiebre . Muy cerca de las seis vino á verle y á darle alimento la enfermera. Manuel había dormido unos minutos, con un sueño tur­bado, lleno de sobresaltos y de visiones. -¿ Lola? ¿ Dónde está Lo la ? preguntó exacerbado. -Se f~e á bañarse y no había vuelto cuando yo me vine, dijo la vieja. -Y Ud. ¿por qué no me trajo la espa­da y el cinturón ? La vieja hizo cara de lástima y de susto. Creyó que había recaído en la fiebre y de­liraba. -Por Dios, repitió él ; hágame el bien, que me matan si lo saben! Ella procuró calmarlo. Le creía loco. No sabía de qué hablaba, porque Lola en su camino, había tropezado con soldados y había entrado á la casa de una amiga, de­jando allá las armas. El precisó el caso. N o hay remedio, le dijo. Aunque no me dé de comer, como me traiga eso! Váyase sin tardanza, que me matan, me matan, se lo aseguro á U d. ! Y su emoción era tal, que los sollozos le entrecortaban la voz. La vieja salió lentamente, dubitativa y distraída. El tenía sueño y terror. Sintió náuseas, desaliento, dolores en los huesos y la espalda. Tiritó unos momentos y des­pués tuvo fiebre. Anochecía. El sol, al ocultarse, reflejaba en la zona oriental del firmamento con un tinte rojo y trágico de llamas. El cielo pa­recía, sobre las cumbres tenebrosas y escar­padas, una tienda de púrpura fulgente. Los senos <..lel espacio se poblaban de luceros. No venían, no volvían con la espada y el cinturón. En medio de su angustia, poco á poco, vencido por la honda tristeza del cre­púsculo y por el sopor de la fiebre, Mano­lo ~e durmió. l \ las nueve de la noche, el to­que solemne y prolongado de la trom¡..>eta que ordenaba ¡silencio! le despertó estre­mecido. Durante unos ::;egundos no pudo darse cuenta de las cosas. Mas luégo com­prendió: ahora no venían, no podían yá venir con sus objetos. ¿ Qué sería de él ? Maldijo á Lo la con u na ira infantil de fla­queza y de despecho. Maldijo al Capitán. Después recordó otra vez á su prima, que no era como Lola y con quien quería él casarse. Luégo rezó una oración al santo de su nombre, porque vinieran con lt e - pada muy temprano, antes de la visita del Capitán. Volvió á dormirse y soñó con la guerri­lla. Atacaban; y vio á Lola que hacía dis­paros, con su espada, al lado del Capitán . La mataron, .Y el Capitán dio un latigazo al Coronel, porque éste arrojaba el fusil y salía huyendo. A él, le rompían de un ba­lazo la otra pierna. Despertó tarde. La ventana seguía abierta. Reinaba quietud en los ámbitos callados de la noche. Millares de luciérnagas cruzaban el espacio trazan ... do arabescos fosforescentes. e incorporó y miró lejos. obre los montes obscuros, á le­guas de distancia, destellaba en diademas refulgentes, el incendio propag·ado por los guerreros. Ardían casas, sembrados, flores­tas. Picachos remotos inflamados simula­ban volcanes. Los senos del cielo, sobre aquellas comarcas, se teñían de tonos páli­dos y tristes, en que apenas brillaban las estrellas. A Manuel pareció, en su débil imaginación, ver la imagen viva y corpó · rea de la guerra en ese fresco monstruoso y fantástico de llamas trazado sobre el mu­ro de la tierra .. __ Y á no vendría el ene­migo. El Capitán le mandaría apalear al día siguiente por la pérdida de la espada y el cinturón. Creyó oír pasos acelerados. No era nada. Volvió á dormirse. Antes de ama- 134: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. necer saldría la luna. A las cuatro, ó poco más, despertó súbitamente, lleno de agita­ción y de temor. Un pálido esplendor en­sanchaba los ámbitos del cielo, dejando per­cibir confusamente los contornos de lasco­sas. A ras de tierra, flotaban en el aire gran­des copos de bruma conde:1sada. Un paisa­je de blancura, envuelto en nieblas hasta los últimos confines, se dilataba á lo lejos. Manuel sentía palpitaciones en el pecho. De pronto, yá cerca de las cinco, se oyó un ¡alto, quién vive 1 que rasgó sonoro el aire. Contestó, más allá, irregular y propa­gada por los ecos, una descarga. A la luz débil del alba, vio Manuel, en seguida, las compañías que desfilaban como un tropel fugitivo de fantasmas. Sobre una de las trincheras, la más cercana, crepitaba yá, cerrado y furioso el tiroteo, dilatando su línea por momentos, al llegar de lo; sol­dados. Entre el ruido de los disparos, des­collaba la nota de las trompetas que esti­mulaban al fuego con su acento agudo y trágico. Manuel se agazapó bajo el cober­tor; temblaba de los pies á la cabeza. Oía golpes secos de balas en lo~ muros de la casa ó en el techo, donde despedazaban las tejas. Hubiera querido bajarse y esconder­se debajo de la cama. Sus ideas eran con­fusas. Oyó carreras de soldados que pasa­ban y volvían, conduciendo pertrechos. La cuenca de cerros y colinas en que el pue­blo se abrigaba, al extremo de un valle an­gosto y largo, repercutía sordamente, agi­gantando el estrépito. La lucha se había trabado á cosa de una milla de distancia, en toda la amplitud del valle ; pero en el curso de una hora, poco á poco, había ido precisándose en un pun­to más lejano, donde un puente atrave­saba el río, en un recodo angosto cerrado por estribos de roca que morían en opues­to. sentidos sobre la orilla del agua. Parte de las trepas enemigas había cruzado q ui­zá el puente y aspiraba sin duda á recha­zar á los defensores para dejar paso al res­to. Otra zona de fuegos, más débil pero más extensa, indicaba en apariencia que habían tratado los enemigos de franquear el río, vadeándolo en una dirección oblícua. Manuel no hacía suposiciones, ni com­prendía el terreno, ni se daba cuenta pre­cisa de los hechos. Imaginaba simplemen­te el suelo sembrado de cadáveres y con­vertido en una charca de sangre. Yá era día claro, un amanecer nublado gris, ó incierto. El enemigo parecía cejar, después de unos momentos de resistencia suprema. Los fuegos disminuídos se condensaban en la región del puente. Gritos estridentes y tumultuosos y voces de trompetas llegaban confundidos. Se había levantado un viento fuerte, que azotaba en el interior las puer­tas, golpeándolas con tánta violencia que resonaban como tiros de fusil. Manolo, un poco más sereno, en esa cal­ma indecisa se atrevió á incorporarse para mirar hacia afuera. No había nada. Miró más. Sonó cerca un disparo y él se ocultó con rapidez. Hizo otro esfuerzo, volvió á erguirse y asomó cautelosamente el rostro. Vio un hombre, un soldado que venía por el camino Estaba herido en la frente 6 en !a cabeza, y u na ola de sangre se extendía sobre la cara desfigurándola de manera que parecía llevar una máscara roja. Andaba despacio. En un punto hizo alto; se pasó las manos sobre los ojos y se puso á gesti­cular, agitancio los brazos e!l el aire como loco. SJguió atHLllldo. lVIanuel volvió á ocul­tarse. El fuego crepitaba todavía, irregular y disperso: aumentando y decreciendo, más cercano ó más lejos, sin obedecer en apa­riencia á ninguna ley fija. Manuel juzgó que la victoria era de ellos. Había instan­tes en que no se e c uchaba ni un disparo. A cierta distancia, entre el ca:nino y el río, se distinguían algunos soldados disemina­dos que parecían en asecho Se oyeron pasos lentos en el zaguán y alguien abrió con lentitud, sigilosamente, la puerta de la sala. Manuel vol\'iÓ rápida­mente la cabeza é hizo un gesto de espan­to. Era un soldado e! que entraba; venía del campo de batalla y estaba herido en el hombro y en el cuello, heridas leves que daban sangre, tiñendo su ve tido desg.lrra­do y fangoso; luégo, una mano, que soste­nía con la otra: u na herida á través de la muñeca, deforme como la mordedura de un monstruo; los huesos triturados, dispersos entre colgajos de carne viva y roja. La san­gre se escapaba con lentitud, como cedien­do á la presión de una máquina. El rostro del herido-un rostro ancho y estúpido de campesino-estaba lívido. Sus labios entre­abiertos dejaban escapar un silbido ester­tórico de angustia. Miró á Manuel, y con un ¡~y! profundo se dejó caer doblegándo­se como una bestia rendida. Manue~ se sen­tó con un esfuerzo supremo tratando de ba­jarse de la cama para ir á darle auxilio, mi- 135 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '{) <( _J _j u..J m Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. randa en torno suyo á todas parte:-;, impo­tente y espantado. Pero en tanto, inespe­radamente, y otra vez á corto trecho desde el puente disp11tado y por todas las riberas del río hr1sta muy c e rca del pu e blo volvie­ron los fuegos á é!Cti varse, prolongando sus líneas con la velocidad de un reguero de pólvora. Una fila de tiradores p :uecía re plegatse de la m :trgen del río atrave ando el camino para tomar posiciones sobre las béljas laderas acciclcnt.td;ts que se extendían al frente del hosp ·t.d hacia los cerros abrup­to . l~n breve pa-;aron soldados fugitivos. Dos de ellos penetraron por las tapias pos­teriores y el solar, en el hospital. Uno lle­gó á la sala, con el fusil en la mano. Se ex plicó confusamente. Era de la Compañía de ·Manuel, que se hallaba á retaguardia. Sólo sabía que despué · de ganar terreno un trecho, cuando todo parecía simple a ·unto de persecución, la vanguar. lia había retro· cedido ante una re istencia ine perada y terrible: al mismo t=empo, por el flanco, desde el otro lcHio del río, donde nada pre­ciso se r.abía manifestado en l.t mañana, un enemigo numeroso y die.-tro había 1 oto el fuego sobre e11os. 1-f abía sido forzoso aban-donar la riber e • El narrador daba á LIS p .dabras el t olorido de un p~nico. Manuel le pr puso que cerrara la ventana. El otro, asom ;.indo, e d ~ l fon.l de la sala, h zo ti ll ~e t desconfiado. La fu e r; a replcgad .t con­tinuaba d t fi ' ando, y ) á domina 1 1 a el ho. ­pi tal de de lo:-; .d to~. con u fuego. El tiro del enemigo, á esp dda' de la casa en la ri . bera del rí , se cruzab;t con aquél aunen­tando sin cesar y preci ·ándose. Las balas, cada vez más numernsas, silbaban sobre los techos y herían los murns . l\L111uel y el fu­gitivo cesaron ele hablar y se pusieron á mirarse, cam ' ,ia:1do g .' t s vagos de temor, c . tupefactos ante el pel ·gTo. El otro herido yacía en tierr :1, inmóvil, e n los ojos cerra­dos y las facciones contraída-; en una mue­ca convuLa. La cuerda telegráfica cortada por un proyectil, cayó de pronto a~otand) los barrotes de la ventana, con un quejido mf'tálico y sonoro. El fuf'go de. barataba las tejas. Por momentos, en medio del estré­pito, la trompeta del enemigo dejaba perci. ,¡ r sus sones al tos q 11e toca han á la carga. Y muy en breve, protegidos por los plie­gues del terreno, los asaltantes cruzaron el camino á su vez, por todas partes, dando gritos de entu:-;iasmo y derrochando cartu­chos. La atmósfera se nubL{ba á St! pa o. Algunos se agruparon en torno de la casa formando un núcleo de ataque destinado ;l cubrir con un tiro más sereno la marcha de los otros. Los muros y la armazón del edi­ficio vibraban como incendiados. El solda do fugitivo se puso en un rincón, en cucli­llas. Manuel siguió acostado, presa de una especie de parálisis de miedo, considerán­do e muerto. Tenía la impresión de asistir á un choque gigantesco de armac;, á una especie de formidable cataclismo en el que era fatal é inevitable su extinción. Uno de los soldados de fuet a lanzó un ¡ay! y cayó. Otro dio un paso, á socorrer quizás á ése, y llegándose cerca de la vcnt y ordenó que despejaran el edificio cuan­tos estaban de sobra. Acallados y en dis­persión, quedaron sólo los conductores de 137 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. las VICtlmas, hablando en voz merlida, y empezó el ambiente ltígubre y helado á poblarse de palabra de dolor y reproche y súplicas y acentos de a g onía. El herido de la maüana, inmóvil y callado, tendido en el pavimento, pareciS despertar de su atonía al influjo de los quejido<; y empezó á dar ayes lentos y hondos de m :utirio. Manuel hubiera querido pedir que levanta­ran aquel hombre y le prestaran a u x · lio; pero no osaba desplegar los labios. Un se­gundo oficial se presentó y todos los pre­sentes rr1anifestaron deferencia hacia él. Su faz blanca tenía aire distinto, superior á los demá , y sus maneras parecían delicr1das y atractivas. Manuel pensó que á ése sí se atrevería á hablarle. De la mita 1 del cuar­to, al entrar, se habí:J Yuelto á mirarle sin dureza ni maldad, y le ha bía saludado con un gesto bondadoso. Manuel se irguió un poco y fue á dirigín;el e . pero entraron en ese momento otros 'sol ciados; y observando que las bay,, netas de sus fusiles, arm, das todavía, estaban sangrientas, volvió á a c o - tarse atemolizado, dio un quejido sordo y se quedó en silencio. El h c·rido, por tierra, seguía dando gritos. Lvs otros heridos, co­locados en l t· chos improvisados, se q11eja ban también, y sus voces se podían perci­bir di tintamcnte. En la puerta y en el ca­mino se oían palabras de mujeres qu-. dis­putaban con los centinelas. Una sollozaba y gemía. Luégo vino un grupo numeroso: clos ofi­ciales más y u na decena de soldados. Traían otro herido y al llegar á la puerta clcl cuar­to ele Manuel, decidieron co locarle allí. Es el Coronel, dijo u no de los ofic iale. , jovei1 y de estatura que descollaba entre todas. Le conozco. Es el Coronel Rom e ro. Manuel sintió una conmoción profunda. ¡El Coronel!. ... Volvió á mirar. Le traían, efectivamente, herido, con el vientre atra­vesado por un pn)yectil. N o h tblaba; se movía apenas, con el rostro de ensajado y el tórax sacudido por el hipo. 1 odos con. vinieron en que antes de la noche moriría. Pero en tanto, los jefes su perinres habían dispuesto marchar con las tropas á otra parte; se oían toques preparato: ios y vo­ces de mando. Las operacionc ... militares exigían que se emprendiese camino apre­suradamente, dejando los muert ns insepul­tos y los heridos abandonados á la caridad ajena. Como á las cuatro, bajo un sol medio vdado por nubes plomizas de tormenta, s~ 13 puso en camino la vanguardia. Habían to­ma ·lo en el pueblo algunas arma , víveres y m u ni ionc de lo: soldados f11gitivos. Pe .. ro ha ch fa! ta transporte, y todas las pes­quisas para con eguir algunas bestias de carga resultaban estériles. Uno de lo . ofi­ciales que habían e--tado en la ambulancia, preguntó á Manuel en tono conciliador, in­significante: ¿ Cuántas b e ~ti:-t ~' tenía la tro­pa élq11í? -Treinta y nueve, dijo l\1anuel. -¿ Y se las 11 var on to las ? -No sé, mi Caritán, replicó Manuel atribuyéndole el grado. Ayer se habían percl ido. -¿De v e ras? -Sí, señor. Y nn parecieron por más que las buscaron. -¡Pero hombre! ¿Tan mal vigilan Uds. bs cosas del Ejército? Eso no parece de militares serios ! - í, mi Capitán, asintió pasivamente Manuc·l. -¿Y en dónde estaban las bestias de or­dinario? Manuel el io la especie de señas que ha­bía oído. hl oficial alió á toda prisa. Entónces Manuel r~...nsó que tal vez los S')ldados enemigos acerta rían á descubrir el paradero de la:; m u las ó que é ·tas e de­Jarían d e sc ubrir y rob;:¡r de ellos por un a c ­to de voluntaria compli c idad. ¿Dó nde es ta rá d Capitán ? se preguntó, ¿cuán d o volverá? ¿Le habrán matado? A 1 Coronel lo habían colocado final men­te, no en la misma pieza, sino en otra an­terior, la más pequeña de la ca";¡, do1 de habían descubierto un lecho limpio. Diz­que yacía allí, dijo á Manuel un solda o, sobre una estera, con una sábana por t odo cobertor y una maleta por almohada. Al guíen en el pueblo había querido llamar al médico y al sacerdote de la población más cercana; pero era imposible porque lasto­pas se encaminaban precisamente allá. El jefe había dicho con una sonri.:a de iro:-.ía que él mismo y sus soldados se encargaban de despachar esos auxilios. Ahora, apenas, volvió M m u el á acordarse de su espada y de su cinturón perdidos. Nadie había e­nido á verle. Estaba sin comer desdt• la víspera pero no sentía hambre. Las emo­ciones excesivas habían embotado su org.1- nismo. Tampoco había sentido fiebre. Pen­só en Lola, en el novio guerrillero, en u· armas y su suerte. Pronto volvió el ofi ·iéll de Jas preguntas á dar el último vistaz á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • los heridos. Estaba risueño y se acerco a Manuel :--Hombre, le dijo ; yá parecieron las mulas; se habían escondido en un mon­te á dos pasos de la dehesa. Diga U d. á sus compañeros, cuando vuelvan, que no tengan cuidado por ellas, que en nuestras manos están seguras. Adiós. Y se fue rién~ dose. Manolo experimentó indignación, no sabía á punto fijo si contra el oficial ó con­tra las bestias. Pronto marcharon los tíltimos soldados. Manuel vio desde la ventana sus columnas que trepaban por uno d~ los senderos, ha­cia las cumbres y alcanzó á escuchar los hurras estruendosos é insultantes con que se despedían del pueblo. En medio de los solJaJos iban las mulas del batallón con las cargas de armas y municione~ conquis­tadas. Luégo se presentó, asomándose por la ventana, un chicuelo de la casa de Lola. Le traía una botella llena de café y un pan. Manuel le preguntó por Lola. ¿Por qué no vino? dijo. -Porque .... yo no sé porqué. Ha es-tado muy asustada y muy triste. -¿Triste? ¿ Por q ucf ? -Por. ... diz que por Juan . -¿ Quién es Juan ? -Pes .... yo no sé, concluyó el mu-chacho con indife rencia. -¿Y qué le pasó á Juan? in isti ó Ma­nolo. -Que se volvió á largar con la tropa. Entonces Manuel suplicó al chico qu e fuera en busca de su espada y su cinturón, explicándole la necesidad que tenía de am­bos. Pensó en aquel Juan de quien le ha­blaban! Pensó en Lola. Y una sensación exagerada de amargurcL atravesó su alma. Se fue prometiéndole volver con las dos cosas. Habían entrado varias mujeres á ver á los heridos. e quedaban en el pueblo ex­presamente por ellos. No hacían caso de .. 1\tianuel. Y éi no se atrevía á pedirles nada. La tarde estaba obscura. Era cerca de las seis. Se oían truenos á lo lejos. Llovió Juégo por espacio de una hora con violencia. U na de las forasteras compadecida, cerró la ventana que daba sobre el lecho de Manuel y le dirigió pre­guntas. Algunos de los heridos dormían; otros continuaban quejándose. Dos habían muerto en el curso de la tarde . A las diez de la noche se oyeron dispa­ros y alga :~ara e.1 las afueras dd pueblo. En el hospital hubo alarma. U na muj e r, 139 avisó en seguida que eran los fugitivos de la mañana que volvían. Pronto se les oyó que gritaban en las ca­lles desordenadamente. Había voces de ebrios entre ellos. Luego prendieron foga­tas; dos ó tres hogueras en la plaza; una muy cerca del hospital. El ruido de las voces y la luz de los fo­gones atrajeron á los dispersos que habían permanecido ocultos á diferentes distancias. Antes de media noche se habían reunido uno:; cincuenta con algunos oficiales infe­riores. Sabían que el enemigo no volvería al menos por el momento. Varios entraron al hospital. Se entendían con los heridos y las mujeres como cama­radas. Ei ordenanza del Coronel llegó ja­dertnte preguntando por aquél. Le habían dicho que estaba en el hospital, herido, y corría á verlo. Seguían los truenos y soplaba viento hú­medo y frío. En las montañas de los con­tornos la lluvia continuaba. Manuel se sin­tió un poco reanimado con la vuelta de los compañeros. Preguntó por el Capitán. Va­rios le habían visto en el campo de batalla; algunos afirmaban que era muerto; otros, que se hallaba herido. U no declaró rotun­damente que le había visto salir á la hora de la derrota, y designó el camino preciso que seguía. Todos-cada uno á su manera -relataban además, los detalles del com­bate y las hazañas personales que habían ejecutado. Manuel oía con admirad' n y te­mor. Por último, rendidos, le dejaron oli­tario, sumiéndose en el sueño poco á po­co. El también se durmió profundamente. Afuera las hogueras vacilaban moribundas, agitando sus lenguas de luz en el espacio. Otra vez, á las cinco de la mañana, se oye­ron estrépitos en la calle. Llegaban más soldados, y hallando que el enemigo había robado sus ropas y cobertores, se refugia­ban en el hospital. Contaron que la víspe­ra algunos fugitivos les habían hecho fuego en las veredas de los montes, tomándoles por una patrulla de enemigos. Después ha­bían tenido que pasar toda la noche á la pampa, en un corral de ganados. El Capi­tán se les había unido más tarde y debfa de llegar á la población muy pronto. Ma­nuel, al saberlo, sintió una vaga contrac­ción de malestar y de :Tiiedo. A las seis oyó que le aclamaban con vivas. Y al cabo de uno minutos, le sintió que se acercaba dando órdenes enérgicas en tono de impa­ciencia. Luégo le vio entrar abriendo la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. puerta rudamente. Iba á ver al Coronel. Pasaron dos minutos. Uno de los soldados que habían subido al interior volvió á la sala asustado. El Coronel murió, dijo. -¿De veras?, preguntaron. -Sf; el Capitán fue á verlo y estaba yá frío. Se oyó la voz del Capitán que daba ór­denes para el entierro. Un herido, adentro, exhalaba ayes lastimeros. Manuel ~intió miedo otra vez, como la víspera, en ese ambiente funesto de muerte y de dolor. Había querido hablar á alguien, dirigién­dose á cualquiera; pero todos habían sali­do con la preocupación del momento. Se oía en la plaza la corneta que tocaba lla­mada. Apareció el Capitán. Le seguían Julio Pinto y unos pocos soldados. Manuel se incorporó un poco y saludó militarmente desde el lecho. El Capitán le dirigió una mirada de severidad. Tenía el rostro encen­dido, el uniforme desgarrado y sucio, las botas cubierta<> de lodo. Los ojos inyecta dos y los párpados hundidos revelaban el cansancio de la vigilia fonmsa en la intem­perie. Había bebido también, probablemen­te. Ud., dijo á Manuel ásperamente, des­pués de unos instantes de silencio: ahí d tt r­miendo, como todo un valiente, ¿no es cierto? -Mi Capitán .... , tar.tamude ' Manuel, yo .... -Usted, ¿Ud. qué?, interrumpió el pri­mero. Ud. nada. Ud. está herido, va á de­cirme: pero si no estuvie:-a herido no esta­ría cumpliendo con su deber tampoco! -Mi Capitán, volvió Manuel con la voz entrecortada, lleno de an~ustia y bajando los ojos á las duras miradas del oficial irritado: Mi Capitán, yo no puedo .... -Nó, exclamó interrumpiéndole de nue­uél. I'¡Ud. no puede ser más que un cobarde indisci­plinado é inútil. Eso loséyá muy bien! ¡Vaya! -Pues enton­ces, mi Capitán -se atrevió Manuel á observar después de un ~ilencio breve y con acento humilde­má::, valía que me dieran de baja. Aquella frase, aquel asomo de réplica acabaron de exaltar al superior. Los solda­dos que .. , miró si m plomen te el dolor njeno; no . t;;<.• euitló Col.' :l. su~ pe­na ~ , stH~ gmndcs J)l'llas, las tu \'O 11 su ' úl­timo, · din:, porqne era impo ·iule mallteller­l e ignorante del dolor de los demás y y:í no ra po:il>lc qnc en e:-.to ·tiempo· lloviera. del ciclo 1 man{L con qn en otros hubicnt acu ­dido {L sn socorro. Sn canícter se 1 podría .. pintar <.licietHlo do él qn , habient A 1 / oura D. :J.ltmoleón ó La ley delmontaííés, co­media q ne, {t jnieio licada eu ht · entrega: 3 11 y 4~ clp La .11 i aelúnea .. LECTUU.A. Y AR'l'E con. igua aquí .·n aplan­ ·o a.l vencedor. --------·-------- t\ N UESTR S LECTORES Al volver {Lnncstra. ·tareas :t 1:t música de tu voz cri . talinn. ; L:t lnz d los salon s llll:t lluvia <1 ucso B. p:trd a 1\ lns htl.>io r on tu ojos, 11 e. o Ojos gratules qnc jnntan b cln.rida iora. y pariese un hijo. 16. Noomi, recil>ido el niño 6 recién Jl achlo, le puso eu !W reg:tzo, haciendo con ól oficio de ama y de nifie1·a. 17 ..... E . te fuo padre do Isaí, que lo fno de David. Yá Noemi está alegre; yá no se llama Mara, Su hija yá fue ungida con el óleo de Zara: Ruth es madre de Obed, de Obed que será vid, Vid que dará á Jessé, y Jcssé dará á D1vid;. ____ _ ¡Oh Ruth, tú eres la Fuerza, y la Vida y Natura, La mujer cariñosa de la Santa Escritura; Fuente alegre que canta con las guijas que lleva, Tierra fresca y fecunda que reclama la esteva; Espiga que no teme abrir el pecho amante 147 t Ruth. Cap. IV). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Al cariñoso beso del astro fecundante; Grano que busca alegre, sin miedo ni congojas, La tumba de los surcos para brotar en hojas; Acorde sonoroso de un arpa solitaria Que busca el otro acorde para formar el aria; Torcaz que se halla sola en el bosque extendido Y llama al compañero para formar el nido!_ .. _. _ .. ___ -i Oh Ruth, tú eres la Vida que cumple su destino, Varo1za que prosigues sin miedos el camino! ¡Oh Ruth, yá tú eres madre de Obed, que será vid, Vid que dará á Jessé, y Jessé dará á David_. ___ _ Y así de rico engendro en engendro potente Hasta llegar al Virgen, al Puro, al Inocente. _____ . __ ._.! G. MARTINEZ SIERRA GOLONDRINA DE SOL I El cura y su hermana discutían acalora­damente. -Míra, Faustino, que te ha de pesar. -Mentira parece que digas eso, Paqui-ta. ¿Por qué ha de pesarme una buena ac­ción? -Yá sabes que el chico es de mala cas­ta: gitanos los abuelos, gitanos los padres; ladrones, ios me perdone, todos ellos. -Haz bi n y no mires á qui ' n. -¿ Pero no es un cargo de conciencia, Faustino de mi alma, malgastar la caridaJ en este mastuerzo, habiendo por el mundo tántos infelices que lo merecen más y no lo necesitan menos? -Sofismas, Paquita, sofismas y sutile­zas del espíritu malo, que para tentar al­mas buenas como la tuya se disfraza de án­gel de luz. ¿Cuál es la miseria que esta­mos más obligados á socorrer? La que te­nemos más cerca, créelo, hermana. Doña Paquita cabeceó, atrincherando su obstinación tras significativo silencio. "No me convences", parecían decir los ojillos in­quietos, único resto juvenil en su rostro marchito de sesentona. Era casi anochecido. El cura y su her­mana discutían, lejos uno de otro, porque ella, pegada á la reja, aprovechaba los úl­timos destellos de luz para perfilar los zur­cidos de un alba, y él pa: eaba, abajo y arri­ba, las honduras de la habitación, yá ane­gada en sombras. Al cabeceo de doña Paquita siguió un prolongado silencio; pero, sin duda, la in- EUSEBIO ROBLEDO. dignación que de los ojos le brotaba tenía el raro privilegio de atravesar la obscuri­dad y llegar al hermano traducida en pa­labras de protesta; porque al cabo de un rato repitió .él, como replicando á un largo discurse suasorio: -Parece mentira, Paquita, parece men-tí ra. __ _ -¡Alma de Dios !-exclamó ella con arrebatada viveza de expresión, mientras doblaba calmosamente el alba yá zurcida. -Haz. lo que se te antoje. Dios te pagará la caridad; pero el chico á disgustos te ha de quitar la vida. -¿Y si antes se la quita á él el hambre? -Mala hierba nunca muere. -No seas testarvda, mujer. Ahí le tie-nes: la madre, muerta esta mañana; el padre, Dios sabrá_ _ _ _ ¿ Le hemos de de-jar en la calle? ·· -De la piel del diablo es el condenado. -Acá le enseñaremos como Dios man-da. _ . _ yá verás tú si ha de ser mozo de provecho. El objeto, sujeto, motivo ó como quiera llamársele de la fraternal pelea, estaba acu­rrucado en un rincón d ,...l cuarto, tan inmó­vil que nadie hubiese acertado á decir si dvrmía ó velaba. Era un rapaz de entre siete y diez años, retostado y flacucho, con ojos inmensos y greñas lustrosas, obscuros los unos como endrinas, negras las otras como tizones. -¿ N o es verdad,-dijo el cura dirigién­dose á él,-que tú has de ser bueno, y te has de sujetar á lo que te manden?. __ . 148 El chico no respondió. -Sí, sí,-susurró dubitativamente doña Paquita. -Vén acá, muchacho,-insistió don Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Faustino. Y viendo que el interpelado con­tinuaba inmóvil, se acercó á é , le cogió por un brazo y le llevó á la luz, junto á la ven­tana. El rostro del rapaz se mostró ceñu­do.- Rehuía las miradas del clérigo, y en cambio, acechaba de reojo el rostro de la anciana, su aparente enemiga. -¿Cómo te llamas t-Silenc·o. El cura preguntó de nuevo:-¿ Cómo te llamas, criatura ? -Er Mengue, me dicen,-refunfuñó t..On voz desentonada el arrapiezo. -¡Ave María Purísima !-chilló doña Paquita:-¡ El Mengue! ¿Has oído, Faus-tino ? ___ _ - í, mujer, sí._._ Y vamos á ver: ¿tú te quieres querlar con nosotros? ¿quieres aprender Doctrina y buena crianza? ¿ q u ie­res estar recogido en casa, ir á la escue­la. _ .. ? ¿sabes rezar? ¿sabes persignarte ? -Atropellaba el bueno del cura la i~tte­rrogantes, que iban gradualmente adqui­riendo, á medida que las anteriores qu d;l­ban sin re puesta, matices de enfado. El gitanillo se oostinaba en su silencio; parecía como si todo aquello no rezase con él, como si en aquel momento se estuvie­sen tratando en presencia suya cuestiones las más remotas y alejadas de su propio in­terés y conocimiento. Don Faustino. rr-, la desespp·· _v mo pidiendo ~•L .u. ~e cncogio de hnm - bros, y dando media vuelta se di:;tJuso á salir de la habitación; al verla el chicuelo alejarse con la lentitud de movimiento á que t.1n recio contraste formaba la vivaci­dad chispisaltadora en el hablar, dio un sus­piro, cual si de un grave peso se aliviase, y encarándo:-5e con el cura, le dijo breve é i m­periosamente, como quien reclama un de­recho: -¡ Quiero pan ! -¡Santa María !-exclamó don Fausti-no :-¿lo ves, Paquita? Mientras nosotros discutíamos en tonto, esta criatura tenía hambre. ¿ Lo ves, lo ves? Antes de discu­tir si debe hacerse el bien, debemos empe­zar por hacerlo. __ . Y arrflstró al chico á la .cocina; dos mi. nutos de:;pués devoraba el cuitado abun­dante pitanza, y una hora más tarde dor­mía como un tronco en el camastro impro­visado por las manos piadosas de doña Pa­quita. II Tres días después don Faustino, como sumido en el sitial de empinado respaldo, tiene frente por frente á Juanillo. Tras pa­cientísimas investigaciones, doña Paquita ha logrado averiguar que Juanillo es el nombre primitivo y cristiano de "El Men­gue". Va mediando la mañana, que es mañana de Mayo, clara, ruidosa y empapada en buenos olores. Las dos ventanas de la sa­cristía están de par en par, y por ellas en­tran, con torrentes de luz, todos los ruidos del pueblo, pero fundidos en conjunto tan armónico y confuso que no alcanzan á tur­bar la paz de aquella antesala del Santua­no. El maderamen de los arcones chisporro­tea al sol como si fuese bronce! bruñido ; los espejos, quebrando aquí y allí algún ra­yo de sol, pintan el arco iris sobre la blan­cura de las paredes; las sombras de la reja tienden en l ;1s b. ldosas del pavimento rin­gleras de cruces, que {t cada paso crecen y menguan como buscando inquietas su des­tino. También hecha sombras ·ti suelo-y alguna de ellas, irreverente, se atr~ve á aca­riciar las m ejiilas e cuálida del cura-la copa de una acacia que se balancea dos pa­cos más allá, en el cm • ']1/Cs ·i/!o/ bajo las tejas del aler hay, sin duda, peleas ele gorriones porqu e es­cucha piar incesante; á intervalos algún cantor más fino preludia un gorjeo de esos rápidos, casi balbucientes, que nacen y mue­ren en un segundo, de esos que sólo se oyen en primavera; los fuertes aromas de la aca­cia embalsaman el aire, desparramando g·ér­menes su ti les de sensual somnolencia; en la sacristía emprenden batalla con las ema­naciones ascéticas del incienso; hay en la contienda de los aromrls algo de la eterna lucha entre cuerpo y alma; el caso es que poco á poco el perfume de fuera triunfa y señorea; el incienso, vencido, sale por las ventanas en tenues nubecillas, enrosca al pasar sus volutas á los rayo:; de sol, que­riendo acaso mermarles bril 1o, y sólo con­sigue centellear un instante, revolotear aturdido, tornarse azul y plata como nim­bo de virgen, y perderse después hecho trizas en las ondas clarísimas del aire. 149 Juanillo está en pie; pero el sopor laten­te en la naturaleza influye sobre su desme­drado cuerpecillo, que da muestras frecuen- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tes de laxitud en forma de es­tirones y bos­tezos. Lleva las greñ~s tras­quiladas, y el rostro, merced al paso del agua regenera- ,­dora, muestra en substitución de la costra ne­gruzca, matices retostados co­rno de barro ¡· b i e n cocido; 1 también la lim­pieza y el tras- 1 quilco dejan otras tantas heridas gana­das á pedrada limpia en nu­merosas con­tiendas por el honor del nombre. El cura inte­rroga y acon­seja con acen­to doctoral; el muchacho se aburre induda­ble y sobera­namente. pe re i b ir en frente y cabeza ciertas huella~ blancuzcas, ci-ca tri e es de Exmo. Gral. RAFAl~L iJtEYE,' Prc irlcnte rmulando sus entusiasmos con remini. cencias de lecturas piado. as.- · Verás, mujer, verás; si el muchacho ha ele ser una alhaja. Toda la energía que pone en sus picardihuelas y maldades, ha de te­ner para amar la virtud, una vez que lle­gue á comprenderla. ¡ Eso va de mi cuen­ta, Paquita, de mi cuenta! La confidente cabeceaba. No era doñ;\ Paquita incrédula; p~ro tenía ese tenaz es­píritu de contradicción peculiar á todas las mujeres, por buenas que sean, cuando no pose n para vertcerlo un entendimiento que repase los límites de lo vulgar, y bas taba que don Faustino tuviese el conven­cimie: 1to de la conversión del pupilo para que ella c!udase. -¿N o dices nada, no contestas, mujer? El semblante de: la buena señora adqui­rió e:1 aquel momento el grado máximo de in di g n ;¡ e i ó :1. · -¿Qué te ocurre ? -Pc:ro ¿no oyes, hombre, no oyes? Oía e, en efecto, 1 a voz de J u a ni !lo. Su­bía alta y vibranL desde el huerto, y decía: -¡Ña Paquita, iia Paquita, baje corrien do, que er gayo pinto quiere escaparze! .. ¡Na Paquita! -¿N o estás oyendo ? ¡Habrá insolencia! -¡ J\.Iujer !-El cura se apurab .l qucrien-dt) penetrar el motivo de aquella violenta i nci ignación · al fin hubo ella de expl i ~·arla. -IIa de saber que ese arrapiezo sin pizca de respeto no quería llamarme por mi nombre. -Lo sé .... -Y que decía al hablar eJe mí: "esa mujer". -Bien s .. bes que se lo tengo prohibido. -Bien sabes el caso que te hace. - rden le di de que te llamara doña Paquita. -Y em¡ cñó e él en llamarme scíid Pa­quita, como á la última del lugar. -Reprendíle de firme. -Y mira el alma mía lu que ha inven-taJo. Para no pecar y salirse con la uya, n1e llama iia Paquita. ¡Claro!- ~1 cura se reía.-Reíte, reí te, que el caso ti en e gra­cia. ¿Te gu ·ta el mote? p~tes por él me conocen en todo el lugar.¡Na Paquita arri­ba, ila Paquita abéljO! ¡Si hay para e · gerle!. ... -Citarilas non z'rascitur,-dijo el clérigo con ben 'vol o a e en to; pcrq las palabras del Apóstol fueron por esta vez pólvora en as cua . que hizo saltar en pedazos hasta la tradicional calma de movimientos de la an­ciana señora. Alzósc de la silla bruscamen­te, dej' soltar los puntos de la calceta, y después de desafiar con en' rgica mirada á centenares de enemigos invisibles, sin duda ocultos en los rincones, salió de la estancia con paso menudo y precipitado. Iba somor­mujando indignados monosílabos. La voz de Juanillo seguía vibrando en el huerto : • -¡1. -a Paquita, ila Paquita! IV -Juanillo, á dar la lección. 152 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. El despacho de don Faustino está sumi­do en mística penumbra: sobre la mesa descansa el Breviario protegido por funda de estameña; sus hojas, carcomidas al mar­gen, testimonian la fidelidad en las preces del santo varón; múltiples chirimbolos de cartón forrad0s en papel anogalado, la ha­bilidad paciente de sus manos: hay, entre otros, una papelera, motivo de admiración casi extática para Juanillo. . . . ¡ c0mo que tiene cuatro compartimentos y otros tantos tabiques divisorios recortados en forma de lira! Son estas liras simbolismo inoce11te: don Faustino guarda de sus remotos estu­dios retóricos cierta debilidad por las mu­sas, y en sus horas de insomnio suele hacer versos, versos que canta el sJcristán en las novenas con ritmo gangueante. Al eco, siempre formidable, de la voz lección, se despereza el Mengue. Estaba tendido en el suelo, atisbando la raya de 1 uz que por bajo la puerta 5e filtraba. Juanillo, perezo­~ o como una culebra, tenía amores con el sol, y andábale buscando en los impercepti­bles escondrijos, donde le graba por suerte burlar la vigilancia meticulosa de doña Pa­quita, enemiga implacable de toda luz en :tquellos días que se dicen verano. -¿Qu é haces, chiquillo? -Ayá voy, zeñó cura. Dirigióse á la mesa con andar incierto; los ojos, borrachos de luz, le fingían cí rcu­l o s de oro bailotean tes en la penumbra; al­gunos venían á prendérsele en las pesta­ñas; otros se enlazaban en rosarios movien­tes: parecían sartas de e ·carabajos con ca­parazones de iris. Luégo, en las paredes blancas brotó una erupción de puntos ne­gros, tantos como discos de oro en el aire. ¡Son divertidas las cosas de la luz! Por lo menos Juanillo hubiese dejado pasar la vi­da mirándolas, y atín más que la vida la hora tediosa de la lección. Pero no hay remedio; por mucho que, merced á varias curvas, se alargue el cami­no, pronto se andan los siete palmos que van desde la puerta á la mesa del cura ; hay que llegar; preciso es tomar · el libro y buscar la página, y cerrar los ojos á los cír­culos de oro y abrirlos á las letras ; pero ¡ oh milagro! sobre la página, danzando entre las letras, los círculos de oro se mue­ven también ; y entonces las letras, quitán­dose el luto sempiterno que visten por las pobres ideas, endosan ropones color de iris, ·y sus miembros, flacos y tiesos, se hin­chan y ondulan, y se mueven, sí, se mue 153 ven, ¡van á bailar, bailan, están bailando cogidas del brazo con los anillos de luz! Después todo se aquieta; las letras se alínean, cesan las danzas, apáganse los cír · culos de luz, la página entera, correcta y sabia, se torna incomprensible para el po­bre gitano .... , y balbucea el mísero: i-i ; g-1-e, gel : i-gel. -Iglé, criatura, iglé; iglesia dice. -Iglezia,-replica dócilmente el discí-pulo; y prosigue la accidentad..t lectura. -Pero, hijo, tú no comprendes lo útil que es saber leer. -¡ Util !-Juanillo suspira.- Mire usté, zeñó cura,- explica luégo.-Usté dice que ahí dice iglezia : bueno, lo dice; pues yo zargo á la plaza, miro á la iglezia, la veo .• , y acabo antes. -Pero hay muchas cosas que no pode­mos ver: están muy lejos; al fin del mundo. -Pues ze cogen las piernas, y andando. -Además, los libros hablan de gentes que se han muerto. Juanillo har.e una mueca soberanamen­te despreciativa. Las gentes que se han muerto ¿qué le importan á él? Así, á diario, trabábanse largas polémi­cas entre el viejo maestro y el di cípulo discutidor. Ponía en la enseñanza don Faus tino fervor apostólico, y ponía en el aprendizaje el rapaz socarrona benevolen­cia, como si desde incógnitas altura-; inte­lectuales consintiese en bajar á nivel de un capricho respetable, si bien asaz pueril, del pobre señor. V Da gloria ver el huerto en día d~ colada. La diligente abeja sesentona se agtta entre los lienzos recién salidos de la tina, más blancos que la luz; y mientrás va y viene, canta, señores, canta una copla tan vieja como ella. ¡Pues qué! en su tiempo tam­bién se cantaba. ¡Pobre_ doña Paquita! Su piedad es~ru­pulosa hace en la faena purificante divisio­nes llenas de respeto. A la izquierda, jun­to á los cuadros de coles, está tendida la ropa familiar; á la derecha, bien aparte, ca­be un seto de ros
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Lectura y Arte - N. 7 y 8

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La Barra - N. 24

Por: | Fecha: 26/09/1903

, as co sab las h e 1 s i11 .llctone~ qu" !""mpr n·e a 'me n. ). "f .. Oi l•N' . .J ( eÉLL R 1 i.s r o parl,1tW"Ian~) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REDACCION e.un .. S' :~I.._.l)'A r (~ 11;) r~ • ~(dlHje ñ 11( .. t"lU "'1.~;O';' que ~t -,lcUO:lo \. .. ~ I -...U: _U$a.". 1..,. f'~ 'll'el ... " . .... r , Num.24 República de ColomL· Bog,¡ta, sábano 26 de Septiemhre .le W01 Smo 1: [ ' rO' ~H,n l\, lcnt!) S'.\ n I) t1' r'•\ COl [ a o,uY,~r,l j , " • nil!!lOrCJ" <_j", ' 1-:,"- {( ) A Y ¿,-Il) r: ( "l ur,t!. ,,1 RESTA URA~"J"TE ISAZA ~Sll'J.eta8 cóm,C:23~ Sólo Dios SJb~ 1ao; hucll< intenciones que :.icmprc me :lnill1:ln, Soy un Lord; Lor¡J {\"lIar Rnzo. Sordl-ur.uJor, car~t(51(}¡;o, -..¡ tiro u mi por .1:.1 e rI" • \,.'ao! :.!'!i :a' • Qu:; n\:r"o ' E tI) de pedlr It:f'r La ar"'ní'"ll <¡tI,· s",lL": dycr y (Pi al ,j,'cida no oía, ru~s \0 msmo m,' ponf'. nr~Jas del 'l . .'rcoder AnJ.) pi~'nd'", 1', a:ien'" y mi c"ño nJ 50': anubla Pu··!: '];ce ;'1q~f t'1 hlclJe 'Arrubia (,Jue r-.e iac.a Pr'~~I\,h;nte; l).'n (iuilrdll ¡ t'<;(j ('s deee!,:~ , Mu ho le :lbr d .. ceré ;::'1 ¡.r:.>r el C#rrt,J ust.! " ..... mll~da. al soll." j ah sabro,;o • ,\11' \c;rc aJ1( lan h f'10s0 Cumo la llor del café, " If' .t111 ¡'crrilla es ch:lto,·ch:lté r" mo pero n) e§ n.,l/ICO; es p~:Ol rraco de -:na':ts 1 .¡Ii: 1'1 J I r re 1ll4s \';¡lcil '1"1 q 1 \o al,.. th~, v '~un Pe. rili s l, ¡10 loc" IIlS ,l la f ... m'lS:"1 l. Ir:1 d '" dI n," Illl.., nlt,· dd P, 1 ~I! • dw' li' u'r. ""1 ,lila d· emb al!\, 1 ~tr Ir TI " "rcado flt:11 lO ... ~al¡) tI t r.¡t V le (','1 l,l ",. ,r Il 111, I P .rrll '1:' ¡.lrilmiJh !a I,d ' . de r I 'r \1011s • ~t"nJ. o .10 J J ,((("I(' CXC' :\111:1. I~ l.iJla, y pofl~ <'ti ~)r. ¡. l..lan d \:LJelttcL,ln 110 ,e q!dso dar Ircen'''12 p;:¡,:-1. j-,uLlIc;\1 SU:' r¡1!a l:.~, o. su ~1, 'riSf"1 r ¡te. le,..." (". le I~ Lt:}' de Imprenta no ri~t! tod:lVf (' ..l Zr ,rE ,l Y la~ u.. ve' • de. la \1 __ ,.('I.ta C')1I , . ' aquclll' de unquc 'tu ;Jera n1') 1'0~ dré;' .lel indiJ r¡u,~ deCL.l .•• ,h,)(;'I late tam¡¡o/"o ({1l1j~ purcplc JU,,'," y el !J3{ • al 1a117.<1ISC 1.~ t--¡) :ar'.did;:¡~lI r.'1, h lar 1...1.' '\ ",] ¡' mOllitl, Uldcr,,Jo como ti chat }\;rc", 11 :lr=J.¡I.: .... ¡~(. :oH h"S Cj,n cst- \ la pre, I"'l.n~n .. te cu.IIlJv n s y ql tran '.ir 1.1 p rt f ~ 'e ql1t:,l;;:r .,trc Pcrri Ha Ijue J., ptiro.)' 1'11 ,que. no se de~plOt .. , C'e; J no es j"l'; J. ] :ntr .... Pctl'1ila y ".:1 rJ101e.:u];.\¡ ex··( ,O:Jl.:ffI,'¡" dor. e qU~"Jl l"1"l11 un pit! en la l'Ull' ta i'='lI de l •• l"tl'""" 'l~F, )' e-I 01 " t'1. un (' ,\ d" .1át l' n 1 tano, ,L'iO 110! T:1mbitn el Dr Jar:-lIni. 110 e -ti t,;n el Carbandadt,:. del país dr /'1 Cc/cm$u, ¡ju "faje ha ~¡(h fe. liz y ¡.in contrati~mpo hasta SJ Ilt:'gada á Honda, porque el Tiejo Fu!ton h:: habi.'1. d;. tIlO .. Arrójate en mis bra,.o~, 'lue no ml" LA BARR A r1!liraré para. deJ.Hte ca~rI 1 Po,>r~ Yo,. Sltur nimion I . Cu!t huh.e , M J? 'Su suero te ,Ij aer'~ I M:'I.:'.tah. 1a, ~n ,hln '¡ r~!..mll~, cl;)ir,uaJoJs d<.! cl\in,'\/\~S, 1,-, h",Lit:.ra'l \10!\· 'le"l ¡ ¡ !\c:!On I \0 la l,,)n,lit.-l .Ie conJ··s~( • ~ r, n e' de Q d nu tu. muja. y 11. su cont s'''' ha '''" ·1 r~'h..Ar 1\ "'11,;,r01O S :Jlo tn ,el t~~:-r.:1 '1:1L t"n¡ ,J.ltos I h..~­lolA- le sutnl!\1 par .. 'Ui aIJullt $ .le Tale ... 1 '" RI yW .PI lo2j~ ~t! -na. 'fu'l 1 .H DUl<"il,on I~;) SI Jo;s,alll:t,a:sr: .(,h.) ti \Ims¡.:ur Din_ (ju~, 1 qtlC ('j n'hlra.l: n':LorJar q'..le (¡ra r I m1J:a, r... y aga~hiJ.r lu orejas a,1!': ~I :n<-ll 1"\,"- ~e j~~ impQt'\ía. U.'!:;II. r-.Io;'~lcur !):nJon 6. Facatativj,· ton.a d tren a., ll\; (Ich" 'lue púrle á fas nuc-,I! y media, y (.e·J1u~s de d,.s. d~\card. 1 11 nI)!> L,IS..t,7¡les porr¡l,I<: e)to!> no "cu_ ra:n InU fu I & ¡:-unll !recuene13, Jo t~ ,­rr¡ o~ en la (,,,,Ila t.rq\.lc lo qUf: ell.:;.~ dt~hierAn le,,,r ya ! or t"d a; ~I"n,,\ó •• t :\I:lOn en erl fi o :, c(.u~lruc' il , .. >loe que l .... s r¡Ul.~¡j.nlei n .... cturno. o ie r"lml->tn 1", ~is. mil ~,. o ~(I. tnl 1010 tI~Jdmil"; eXfJ.d~t~a curo te'an en al¡:-u"l"3 ·¡i\(>s ¡JI:! tR á. "2; ",~o '1'" I o cc.n,i<::,I~ ... n ~"I '1!.1 :11..-. :leñoras)' s.::· no l'i.L~ 'aran á dañar sus lf1l.jes ,0:'1. .d~ p.lredes de Ins acuas, y 14~ ethan .1 la ca· He, 'JI, acu<:c!ucto '1u'" ("5CU¡>e .~!olaS á f",ena .1 .. seJ, ro(lrqu~ lo, 'Iue llenen n¡:ua no qu;"ren pr ."dCM una ohra .le ;Tli~eri­tordi. : un caplloFo Q'.If', ~cgún la. opinión tle MOII$ieur lJindon, ('5 la ,}~rl\ mb aca· ul"Ja, pUcHO que ~e c~t.i I..a}'t'ndo anteS cle u:nnt"Olr!I). l'n Pr~sifl'!'ntc 'lue c$cupe ptlr el c:olrr.i!1(lo unus M.ni~tro~ que .• , .. más les \'Ili¡ 'ra no illloerse nacido, 1."';;1\10 d:ce ~hm· ~jeur Dindon ; en nn ~l1.!.,.al'.:"r, ¡¡ V ta,! 'I'it¡t~ .... Qu~ ,(I~.lIIo C,l .. ¡..al¡¡;¡oU. l' ,. arecio 1 ~¡;.f\lo. ••• MI LL.AllD.:t S~n ldo pleno·-l'arlott'aban una ma· iMn. (J 1. roll Ml&rcelino \ra'lgo, Miguel 1\. ".r.lT ti no ,i{",dl,..'Sl do hÓm~7 y C'¡maco :-. J rdi\_ ·S .. n.:ldo p:eno, d¡;o uno que pa!oaba. -, wmo ü!'í' -1'1.1<'5 cs!á c111.rrl hl Presidcnte, ~l Se. rrelativ, ti Sl gundo SU;rt:.ario y La Barra. ZARZUElA Y LOS FllIPICHINES :ece~it.arnos a¡",ro nu~ .u, t,'U,:I' malo. por );Upll·~:.to qlJ'~ sin p:l.~1'Ir , los ¡,ma s. l'Al'a eAI«;nmt~H&r len. ~ci()l'W!' s .¡¡dlb dei mol Je CC:-:lun ,,!\O del-e aUSill :lO'" ti ~stCl.a a luel o .jl! 'll.C en la c"iJlul de UI\<1 KC¡I:.í'...!iea, N.\ \ Jerada corn.J 1,' ·Je m.i~ IlCIrvf!l\ir en I .\m ricil Jei Sur, nv e'mt,J1" ni c,vcct.áculo~. I ~~ram~ ).J. p,~ sI t ~ dt' r!,·rramo.r Irllt"imll) 1 1.'1 CorrpAilia de t.Mzuelll '1'~c h~ veO!. do tr::.h1.jando t n el Colón. mal q:Je: bien ya 1,·!\i.;~.lok huy rrui)iea a UI1" C·Jm,Jia para ,·olverl., ~al r.utlil. 'omo 11 u:e:t Irre;:rll1 una r,,~.l. para co"', e t :irl.1 en cameti,. ó y.\ torndnh ml\ii"r,;, en (t'!'Ior un L'JI) CÓfllico, n!)~ ha. ai '.ra{J o n, S 1 ~ pr,)~orci( n",j'J ra· .OS ';1' e ,tre:ttnimlt"f\(') )' 11, ~ ha r,eeho u . 1 'll'Jch'l~ nOt }¡('s d. s ¡",tu!: ;.le nr: 1.f.x'M, Por'lue u da' O .¡"" '10 se 8;1.1 n a a luell.) de c mpn. pOr a nañana un 1'l\r;:) ~Jl'a , crl" Canal r\e PanAm! • 8Slit:r mt:'Jiü ,j!a .'tl Congr¡;s,o r.J.ra <.:tir .f úr¡ I (le ¡ '. am.t. y cun '~rnr por la !1vc 1 i un,", v ¡ 'ra t a hablar ,lel "t..:a' al d~ P.l\t.ll i '. ~~t" ~aca dI! su. Cl!" '1:!.S i cualqui .ra } ha,>Ia d.~ !.us I ... ,ulll'i, :-':0 m.,,1 que ':"1$ a 11.."1 rcalrv 'I'Je abra Io:.lS f u,;rtns, aun cu"" .... '3. l.ara ,,'r (;'1. I 4t, cualqu -:ra .. mOl L'OS}!. 'lue nlld", te~ga 'l",r: YU co.\ el Canll.l rl1 C 1'\ l'o:.namt, ni ron U';<\ldln, ni C(l, 0041-/luch.. ni con Q¡ al-tol ¡ano I. ...... ;~n7.l., E~:.:t 1,) ¡,ien'" la t::.:!nte .e:'\>8tA. 1 .. rente J~ es ¡; nto, ro~ lue :\ll:u"o~ hlt.j' qu.·;i I ar d' hal.u t 'nldu pa~:ts oe tlltO, hoy ~l ,ter\ nv ... 11" do'j !!f>,ad\l d,' ~,Ie" ¿ l'or ,u ". pe ¡U.1 aten qlle p¡,e~r,tllr en un '1 atfll- \ ~.- un ¡""pel r~re:ujó .er g'llIal \" n" te todo [ll común 'i corn .. ntr " que todo pud:~lo ci\'i1I\~ado silba t:n la IJele~ de un lealro una pieza que re\ulte 1.111 1101 .• _ CO ¡ Pl ro en e~tc caso no pucdo est.-u tI~ acuerdo con eso, porq.le las piezls españ(,;.. las qU(; aqu! suhcn.l esce"" yo. han cunl: • • ciclo las tablas de olro teatros más allá. de Jos mares, y como en dor.d existe una p,étura de e cr i es de escena, también exis e una plétora de criterio, es claro que w que tiene P.l " Visto Bueno " de un pú­Liico sensato y ci i iza o, debe ser cosaco­rri "'nte l or e ·te ... tierras. " Por ~llá también q ed n las patat, e ud, ," dijo mi culerr Roque, p.ro cuan o que l o, el íblico no la ma ca, y el c,,jór de las co as, s:n sa­br: r se e car a d~:: r t.ibirlas .. llá se g-us­tara y se saboret4ron Los Tr:amoch,zlores, v cuan 1 l uenos tómago qu da ron con - entes, ¿qué mpor ue 1 poco reñ•1:1- arca, que viríad 1 · J en Gi ebr:t. e J! · rei nar por ~". ·ahh::, co tribuyen 1) :i. q 1 ·k corta!)ell la. CaU.:!ua íÍ Jos que r CU!Jill) ll l T ot L prcn-a in~lesa, que no ancld con bru­mas, 1a dieho · " -.1 G ,¡:en o británico tiene l s prml• z e e ue Pedro (le !l mau. PeJro, CO"lO si ftusc 1'-'~ ,t.rz'·tml ) fue el instigad r delto 'plot del J r c)nak." este p UrO S habÍa h eh) la 'ilhl l d · 'lue pe) rla prescmdir d sus actJ\.'tH e). Jahoradüres. decreto a-. h - la ron. "Al y Ale'and1o-advierte Con tan. tin .. ·itch-le idmos á la cabeza y al cue- 11 , porque sa bíamo. q ·e o-as taba cotn. de mal a." Como todo esto, seo-ú a Pr n a ' ngl-!sa, se hizo de ord n de P d1o, e más remedio que bajar la ca eza "Uún o h1ascl in le die : - ye, Pedro : vt: al .stc neo t1 t aerme tabaco. corno no . pued~ contentar · lOdo mundo y á u padre, Ped ·o (J'o lamtié,, le II1J mart A.rlro, ¿por qué 11t1 :). que ·e ncuentra entr\:: la spada y la p red, n d;• pi o 1 bola, y cu lquier \. ía 1 \' .n :i uar o.: palár ó algo peor. Porque 1 no t nía .ino dos e !no : O fusilar á los conjurado- para lo cu nece. itaba tener unos 1 erentl n u " cu 10 la copa de un piuo, ó hacer causa común con ellos e 1 el ron o, como !a hizo 1ara ' llegar á él. _n este e trecho quiere tirar por el .• a­jo, e~cog-iendo el 'rmino medio, y le va ,· partir por d ej~. En noches 1 c.sadas se inttodujeron :\ la 1 lacimda de la Chala Rupcna, llamada El A ?.se, ~eráP u ted~s que no le escabt!­cha la sol adesca. Le van á despe 'ir .. .... ¡ como e\ un Pedro cualqui ·'re !. ..••• Ll'ls B NA ou. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 3 ) rtaclo m. r J 6o - B<1go .j CÍI L. c;e ha rra. la dad 1 á .a e 'Ir IS. m\r;¡t ro~:.... 1Cam ll n ~Je Lo . ) f B i n ..,ortad s e ir e tamente ele l Iab. lié. o z 3!, Ú- Propietario, A~ L r. H RRJ:J. J. P . ~ T ini!"tr or y e e or, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Por: | Fecha: 21/09/1904

~~~ Dirtotor-Redaotor, OLIMAOO SOTO BORDA Curr~spondencia: BoTo Bo:anA, Bogotá-Apartado número ... P-Se sirven suscripciones en las oficinas del periódico, carr¡ra 6.", númiro S78 Envío lle canjes: calle 15, número 7Q-Precios y hora los de costumbre-Pagos anticipado• ESTA BARRA OO·NTIENE: LA BARRA en ~alacio-El Ban Righ o Bias Gil-Pe­los y señales-Orientación-El Bartolazo-Cosas del Llano­ ·~ El de1~echo tle defe11sa y la Defensa del Derecho-Un Sena­dol' qtie se sale-Polvo y Cet1iza-Japot1erías, etc., etc., etc. l'elos~y señales tes, como un porteador; como nn mule- -Aprobada, Excelentísimo señor. ro. Pero él no da, él recibe. Él ileta -¡Y el Ban Rigltt, gritan de la ha- El Ban Righ (al oído El Blas Gil), es el Judío Errante de las mariuas de guerra. Ave de tempestad, sin patria cono­cida, ave emigrante bajo todos los so­les, sobre todas las olas, no hay playa que no toque, no hay pnerto á qne no arribe, sin necesidad de patentes de corso, y s9Io con sn empuje, con su . _os~día. ~~ p~rece cantar con Bspronce­. · da: una bandera, por ejemplo la nuéstra, 1 rra, ¡y la bandera de Colombia! y sale sin· fletes. . -¡Qué bandera ni qué demonios! ¡Se ha fletado nuestra bandera!, gri- ~ No hay la-vandera capaz de lavar á la tóse una tarde en la Cámara; y se arma ~ pobre. Además: ¡cuántas lavadas ha la tremenda. ¡ Qué espantosidad r sufrido ! -¡Fletada la banderaf • -¡ Oh, y es ! E b f: · 6 · -¡Cómo, cuándo, por quién! sa .so erana arsa ~rag1-c mwa, tan -Eso .... ni se sabe; averigüese, ¡ peregnna como. s~ngn~nta, esa q averigüese. . llamó la Admtmstramón Marroquín, En ciertos oídos parecen repercutir por dentro entremés de escuela,~ ~or los gritos, los alaridos del altivo pueblo fuera drama á 1~ Sófocles C?n musiCa Navéga velm·o mío ecuatoriano, indignado cuando el escán- macabra, ~a deJado el Gobiern? y .sus Q . Si1!' temor, dalo del Es1.. 1 eralda. dependencias como cosa del día siguten-ue 1u extt·angero navío " t d b ·¡ d bl fi t Ni tot·menta ni bonanza, Y se alcanzan á ver á millares de e e un ate e pue 0 en. es as. Tu 'rumbo á tot·ce¡· ctlcanza franceses de pie reclamando el castigo Qué barullo, qué desbarajuste, nada Ni á sujetar tu valo1•• de Dreyfus, y aherrojándolo por siem- en su l?gar, ~ué horror, una catástrofe! pre en la Isla del Diablo. Flaco eje m- . El mtsmo Siete de Ag?sto, apenas sa- ¡Su valor? Es, segúu El Gorreo, de plo, dirán algunos, pero es la verdad hó D. Manuel con los ttastos en la ca­trillones de libras, tal vez hasta de ano- que si allí llubo un deplorable error que beza, ya el General Reyes, escoba en bas esterlinas. El mismo diario nos lo cada día se trata de subsanar más, no m~no, con la cab~za amanada con un pinta como una maravilla, emperifolla- es meuos cierto que la actitud francesa p~nuelo, para ev1tar polvos y lodos, se do como criada bonita en Jueves San- del primer momento delata en aquel dtó con sus nuevos colaborador~s á la to, y con más caballos de fuerza qne un gran pueblo un alto espíritu de digni- tarea de dar escobazos, de. sacudtr .~e­orejón de La Sabana 6 que el Hipouro- dad y espíritu de Patria I sas de que sa~taban conttatos, p~tww­mo de La Magdalena. L~ dicha pintu- -¡Hémonos calentado! ¡No! ,Por nes al~as y ~aJas, grandes ~eq~eueces, ra parece hecha por persona que lo hu- qué nosotros, si la misma Representa- ~equenas grandezas, de qmEal telara.­biera amamantado á sus pechos, al Ban ción nacional está fría, u o tiene rabia, nas ~spesas; espes~s. te~aranas de las Righ. como el calentano del cuento? que Iban cayendo tnims~nles enred~dos, Es bello, vive Dios, ese crucero! _Vamos por partes, dice Rafael gener~luchos en un hilo, contrat~stas El Ban Bigh, como ahora los chicos Uribe, empecemos por los de arriba. ?,n p~nos menores~ ;n fin, á Ja tarea de de escuela, es especialista en el cambio -No se puede; tienen nna cota de ~atrer para fuera. . . y contracambio de banderas. Es un re- malla que se llama la irresponsabilidad. , Para f~era! No coñl~ el pers~naJe lámpago para eso de loR pabellones, el "Suspénda.se lo que se discute lee : de Peqt~eneces,, ~uya .meJor ~olít10a y ca.mal~6n de los mares. 1 el Secretario y considérese lo sigt;ieu- más sab1a adm1mstract6n comustía en Ult1m.amente result~ nuéstro, quere- te: ' '' barrer para adentro." mos demr, de ~olomb1a, y se llama El El derecho de introuucción, por cada 1 ~sí, pensaba, no se ve la mugre, lo Marroquín. Mtlagro es que no se haya panela de leche á la provincia de Uñas suc.IO. . . , . hundido. Libres será el de uno con cincuenta en ,Nadie va más., gntó e1 tallador El Marroquín, como sn nombre lo ' grande, como en el baccarat. indica, debiera llamarse más bien El oro. Bazhir, aquel que le compraron al ~ul- Zacarias 8ietP-Cueros " tán de Marruecos. Despué~ rle los pases ~ c'tpotazos de Hasta con los cafres, con los 10ten- ordenanza. reza~ el Presidente : totes, babia de tener cilen tas esa trist pruebt lf ~, Cámara. ·:a .)ropo~ici ón oatastrofi~ción pasada. . ·que aca-r ~de fl~- 1 - Sile·ncio todos los majos Que aquí Juan Pérez llegó! 'fn io el mundo queda en interinidad. ·mes y cartuchel'as al cañ6n ! lstán todos Jos em como Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • LA BARRA ~-e nueve como esperandoque los ~uin- 1 vista á D. Manuel sigámoslo como la res, acaso }~ más dolorosa, de l~s enfder~ t~;) n .... 6' que los qm· ten. perra al J·a balí. ' . dadas poht10as de que adolecet pue e, en t ho ·as de marcha hacia el progreso un Mas no creemos que sea esa quinta La Presidencia es un mal contagws~; 1 ~!P~~ese:tante de la Nación; la labor d~ D. como alguna ó algunas que cuentan hu- se adquieren allí gustos raros, capn- ¡ Bartolomé Rodríguez parece ser en el Con. bo en el ~ Tolima cuando "el rein-ado chos peregrinos qne mueren con el su- graso ante todo el obstruccionismo. Dios lo azul de Toribio," que dijo el Sr. Oaro jeto. - premie; los pueblos se lo paguen. , e_n una de sus famosas "Marroquina- [ ¡Y no dicen ahora lenguas ~arrulle- . ~águele, la fértil, ~ero; osa y P,t· ospe~·a l'e· r1as." ras que en la hacienda potterortega hay g10n. de Caq ueza esa musitado afan po1. con· Los prisioneros ·en fila: 1 2 3 4... . una banda de capadores que da retreta verhr, lenta pero seguramente, ?n anal lo á fusilarlos t El quinto se se'pa{.a ' 1 J·ueves y domingo1 que es hoy rica comarca, emp?I'IO hel·~oso 1, 2, 3, 4 .... al hoyo con ell·o s. El ¡ 'Y que esa banda S·IL '\ e entr.e semana yd meta codiciada de los le()'ít1mos amtgos 1 d 1 t . 1 1:) - · qui·n t o se separa. el e ban da pres1' d enC·i a 16) e a e an o genera . i No es con el mal de loa unos como la ley Y así sucesivaruent , hasta acabar Y tras muchas otras patrañas, ¿no del Señor manda que pro()'resen los otros. con todos; porque cuando los pobres agregan que cuando cogen un caball.o Eso no; y antes bieu ese~' resar del bien quintos, no vivos, medio muertos, se lo mandan poner preso 6 que lo fusi- ajeno" no parece ser precisamente la norma frotaban las manos ele felicidad, y se lenf del verdadero cri tiano. , frotaban las carnes por ver si aún alen- ¿Gal'lau tanto, uof Otros hay · qu.e En buena hora que. prospere F~~eque! . taban se les ató de pie.' y manos y se 1 imaginan á D. Manuel de puro y legít1- que cuando lt.ls necesidades .c~meiol.ales 0 les ar:·ojó á un río torrentoso. mo Oincinato arando la tierra y til'án- políticas lo indiquen, al.lá l~ ll'an no JUzga· ¡Nó!Latal qmnta., de l.Jacerse,se closeloscarros.Nadaderaro;ene mnn- r'·b d e 0 . 1 ' 1 dos que sería poco poe·d'airs ~ismseoq uPiererfee·c tul'ae espera sea h ec h a m·u .a n do á t od a s pat.- d o es t amos. ,t ~l '..J ,.lJlHn\!i .;;m" y Q1nee enp roags "eys e anla nsl:i)mt pn,t .I.c a poblac·t.o,n de tes, sin contemplaciones pero sin injus- ~1 Como nada de raro tendría que soña- Fómeque. Bien se lo merece. ticias y con el pesa-aptitudes en la ra CQn O~ro lo que éste le dijo en latiu Pero Dr. ~odríguez: e,n es~ll ou~stion~s mano. '~ á nna cterva" : orientales s1ga usted mas b1en a.l Japones El enfermo está muy delicado, muy 1 :Yo ambiciono contigo que al ruso ~ es decir: uo se desonente llS· débil; lo han sangrado roncho, Troceo· el solio por el bosq-ue amigo; ted, no se desoriente. Vol Y eremos sobre este 1 le aserraron el otáneo Y á la sombt·a de ·ramas seculares importante asunto. le estrlfjm·lnt lmJ sesos, 1 Desoansa1· del podm· y sus pesa1't38. . . -Marroquín, decía una vez un cav1- L' gnmas le mamaron leche verde-esmeraJ~a; le- loso, quiere que salga elegido Reyes pa- Aún se hallaban frescas y humedecidas che blanca de sal, leche amarilla de ra justificar su Administración. por copioso llanto las flores que la sooied~d oro, le?he azu! de ad~anas, cueros, ca- y ya ve el caviloso; solamente con bogotana dejó 1m triste .día en una tumba fé, no Iban deJando ntla~ aldabas; pero 1 que el General haya cortado el chorro para nosotros muy qnonda y mny ve.nera­~ a se levanta, ya da pasttos, y esta ma- marroquioesco debe el país darse por da: la tumba de 1~ res~eta~l~ Sra. D. A~a na~a pagó c~n ~ompa un montón de bien servido .. Buen modo de justificar- O'Le.ary ,de Uantdlo, JnstJstmo homen~J~ útlles de escntor10: un par de plumas 1 , ' rendido a nu alma ~raude, uoble Y y u u • y un cuadernillo de papel a · d l. 1 aún temblaban los pctalos y reverdeo1an las O h · Y sobre to o, que uay cosas que oe bo ·as cuando una mañana Bogotá se estte-omo a ora no le metan un susto y pueblos no justifican ni con el Perdón m~oe'ante el terrible goÍpe de la muerte- -~-~--...~ le hagan tener una cólera.. . . . ¡Se ni con el mismo Olvido. ·· bita de ·una jov~n toda distinción, toda de . muere! . . Pero D. 1\'Ianuel suelta la carcajada. licadeza y arte: la Sra D." Ana del Conal Se muere, por eJemplo, Sl D. Joaquín 1 de Posada esposa de nuestro querido amigo Vélez y corifeos mártires, de caliente, : • -oooooo-- el Dr. Ed~ardo Posada, poeta y literato no-y desde su curul del Senado, se obstina ORIENTACION tabla, oonquien había uni~o su suerte hacía en que al Gobierno se le niegue parte muy poco tiempo, ~1 sufi~tento apenas para de los recursos que pide para trancar Quos vult pet'dere Jttpiter, demeutat pt·ius. sentir más la _furh v~ dwha qn~, -se va! y un poco. De cien millones que solicita Esto en lengua muerta; en lengua vivasigni- con las dos hendas abi~rtas todt\v¡a, la otu- 1 E. t' D J 1 fioa lo siguiente, que traducimos para los dad \'e con honda ttisteza que la muer-· eb . gecu tv· o, ·t oaco e reg'1a1 tea una1 analphabetas ,· cuando Júpiter quiere perder te pene t ra ar t eramen t e e 1 el por mil tí tnlos t ' lCOCa: cmcuen a meros mi ones: e á un hombre lo vuelve loco. raspetable hogar del Sr. Caro, y ananoa ru - moco. de un pavo. Y .para su regate?, Digamos ahora nosotros; cuando el Des- da y cruelmente á u u a de las joyas mñs va­nos pmta up. cuadro digno de la propia tino quiere perder á un representante lo liosas de aquella familia, modelo intachable Jauja, cuentos morales para niños for- mete en oamisa de once varas. Y elrepre· de virtudes y de distincióu, ln Sra. n.• Su­males, perros atados con longaniza, el sen tan te puede perder .. hasta el destino. ea na Narváez de Caro, viuda del St·. D. Eu- Tequendama de leche, el Magdalena de D: Bartolo Mé Rodríguez con al~ún otro, sebio L. Caro (q. e. p. d.). - miel el ganado por el suelo el interés ese JOV~n representante por la penmsulf\ de Duerman en la dulce paz del Senor lns que del dinero all! el oro bot~do las la- Guatav!ta, con laguna_ y todo y pa~·te de él mismo puso en la tierra como flores. ~e ' l A d d ' Gacheta, se ha colocado fuera del ti~Bt~ y virtud, como ejemplo y como comp~nsac1on .,.. gunas como agua, o.s n es e panela, perorándose á cada momento se permite m- del mal y los dolores de la tierra. una torta u.n cuartil.lo, y los maestros ¡ mi.soníl'se en los asnntos de nuestro extremo Bien saben los deudos ~e todas ~llas, la de escuela noos y g01dos como D. Pepe onente. parte que toml\mos nosotros en su mfortu- Sierra. Hablamos de Cáq neza, la pintoresca Cá- ni o Y si así estamos, ó si así íbamos á queza I , , · .estar, ¡qué _quería venir á componer el El Sr. Dr. D. Bartolo Me propon? a l.a Sr. D. JóaquinT Cámara que uno de !os ~uzgados del Cucm· to de Cáqueza pase a Fomeque. ¡ OT~ dorada ilusión de alas abiertas! 1 Pase usted al tablero, Dr. Rodrígu~z, y dígalea á los señores caqueceños el porqué1 Ya nos parece ver en San Oarlos á f la razón y el motivo de este peregrino pro- D. Joa~o, "sentado en su silla de oro,'' 1 yecto, tan inoonsnlto como inusitado y lesi­y, por eJemplo, al Dr. Pérez y Soto pi- vo de cuantiosos intereses de la Provincia y diendo en el Senado, como Ministro de 1 q neJJ.iere de rebote á patriotas q ne verda­cualquiera 6 de todos los Despachos 1 deramen.te s" preocupan por su tiena y que que le prestaran al Ejecutivo los cie~ 1 saben hace: v. hac·en, de cierto,. el, progreso millones que ahora manda pedir el Ge- de la Provtncw de Or ente qmza de la-nera} Reyes. ¿No es verdadf n en~ero. . • Fncra Cl estwnos }JSlaO' ale que repuvuan . y, sob··e J , q Ie pugn·~~.:' con las gt• ndea 1 • a,de de} rocomunaf La Barra en Palacio Mientras, publicamos-lo ~ue ya. será en pt·oxrmo numero-nuestras uupres10nes en la última Junta de periodistas convocada por el ciudadano Presidente de la Repúbli­ca no podemos rnenos de congratular·nos con n~estros colegas y oon el país eote1·o, qae siente h"cerse la luz en sus tinieblas, con un hombre que, como el Genenl Reyes, á más de rodearse como se ha rodeado, aoata la opinión, pi~ns «~n el puebl?, mira á tod?a 1 dosJ y no ofvi a e.1. porvemr de una Pa~na~ que ieue derecho al desanollo y á la v1d . . Al p ·o ecto leído y comentado el sábado, obr dt ve 'ea rentas lazaretos,. na tu tal- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA HA A ' 1 poyo, y a sus autores nuestras fe- Policía Nacional Lázaro '1 Nuestros apreciados amigos los Generales se Juan C. Ramírez y Pedro A. Pedraza, se han encargado de los importantes destinos ' 1 de Directot· y Subdirector de la Policía. De- J ercero, el m!Ít> joven , vibrat•te de [placerfs, E el m6, ienwtaudu la cristalina copa: -- ozuo l'Or los caballos, el vino y las mnje. res. r rO 8Ut0 todo, br indo p or <{U6 UStedes [recauden Uu pocos )apeles para coruprar la ropa . Jo COl' m osos de 'Yilliam n. Bauden ~ signaciones como éstas, que han recaído en icdividuos de reconocida competencia, hon· ran tanto al que las hace como al que las recibe. Nuestras felicitaciones al Gobienw, á lo~ nsooiadot~, á 1'oto y á Pedraza. La Prensa toda debe ayndalles para que sl'an fecundas sns labores. De la Prensa Qus polvo! Bien dice la sentencia que polvo somos y en polvo nos ·convertiremos, sobre todo loe bogotanos. Que polvareda en estos días, y quó vientos soplan. Tia lástima con las da­mas. Por fortuna parece que las irrigadoras parecerán, y que si et diablo no lo impide dentro de poco saldrán en chorro por esas ~alles y cantando el Himno de riego. Jorge Martinez El gallardo Comandante del crucero Bo­gotá que tan airosamente salió el 3 de No­viembre de Panamá, siguió para 1\Iéxico ayer. Que la prosp~ridad lo acompañe. Por Morse Próximameute tendn[n lugar los oertárue~ nes finales eu lf\ importante Escuela de Te· legrafía que hace años se halla bajo con­sagrada y expertn dirección. E la e cuela:. presta y seguirá prestando importantísi­mos servicios. o dudamos del bnen é:ito de las labores de este año como tampoco de que el actual Gobierno, á imagen de todos los otros, le se~ gnirá dando impulso y apoyo decididos. Por Nu'ez Damos las gracias á nuestro amigo D. Ro. berto Ramírez B., por el envío qne nos hace de nn hijo de u gratitud, el opúsculo con el título "Homeunje al Dr. Rafael N Ítñez .'' La Junta Pitagorica La de Amortización, la pitagórica como le llama El Santo !1 Seña, anda ahora visitando monumentos. Ya visitó la Ctimam y dizque echó luz como nn o_ocnyo sobre sus cuestio­nes esmeraldinas. Ayer fue al Senado y no sabemos en qn ' pararon esas misa verdes. Se informará. Obra pro nobis Númeto que se olvidó en las Letanías. Paiet· de celis doble Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Pa.ter noater Nos aseguran mil godos Que hay un Padre Provincial, Y que para nuestl·o mal Es el Padre Prior de todos. Diálogo de interés -¿Cuánto te debe el Gobie1·no? -Plles horu bre, no es mucho, pero sería· todo e tn' t&do se ha co. tumbrndo ¿ 1eer- ¡1 lo todo chiate ; pero yo, que si mpre le he L DERECHO DE DEFENSA teni u re p to á tus verdades y aoertos te ¡ J.~A 4FE A DEL DEREOHO ferentes á la cosa pública, te remito adJnn- . . to á la presente, una copiA de la contesta· Oon fecha 1.0 y 2 de Mayo, nn cront~t.• oión de un artículo que el Sr. Teodoro J. ; en Orocué, pregunta qne por qué se hoatth· Amézquita, digno defensor de los intereses za al 81·. Ramón R.eal, quien cumple con !81 de la República, da á un artíoulo publioado leyes. Es hasta rara la pregunta, pero va­en el número 36 de Su,. América. moa t\. conocer al individuo, y queda d - un trillón si me reconociera cndquier inte­rés. Para que te formes una idea del fin que pensado; puede hacer otras por el estilo me propongo, es bueno qne sepas que en el de las que inserta en el número 86 de S r 1 paseo que se efectuó nl Por'venir, no había Amórica ~e: 16 de Julio ~timo. . el in te- más colombianos que el Sr. D1'.. Laverde, En Dtctemtre del ano pt·6x1mo paa do -¿Y no reoon9oe ninguno? -¡ Ninguno! N o me reconoce ni rés que tengo en que me pague. -¡Desagradecido! Seeenta. y uno, sesenta y dos y sesenta y tres joven inteligente y digno por todos con- fondeó en este puel'to e~ vapor venezol o ceptos de las atenciones que allí le predi- Boyac.!., no trayen~o Izada la bandera ~e garon, el Sr. Francisco A. ~Iousalve, el Sr. nuestro p!lís, formalidad tan natural y eabt· Maximiliano Carriazo y otrot~, en ntm1ero da ya por su Capitán que debía izarla,, ei llO En la Administración de esta hoja, oane. tan reducido que no aloanzuba á la décima por lo legal, sí por razonaR de atenmón Y ras 6.', número 378, se compran los 11Úmero• parte de los venezolanos qne efectuaron el cortesía. 61, 62, 63, aludido paseo. Como le hiciera comprender este deber, u Además, el Sr. Humóu Heal, no sólo es dueño ee sulfuró creyendo que por haberle venezolano, sino que es el Sr. ftmdnl de Ca- hecho la insinuación oon buenos modal t sanare, de modo que el t>ROJ itorzuelo del pe- me doblegaría á su con venieuo~a y ~~bo de 1iódico á que me ho refe1 ido JI\ (Su,. Amé· hacerlo en vista de que ~o sena sath!Íet.ho rica), sólo pretendió inoeust\1 iarlo á él, mo- en sn pretensión. No ttaJu ¡~atente ?e n~c ~­Yido por nmbioión y nl\'idnndo n<¡nello de nalidnd del vaís á q11e perten~ce, SlUO ur · Salud y pesetas El Mosquetero, después de nlgunoe años de ausencia, ha reaparecido C1)D muy buen éxito. Se le sl\luda con guAta y se le desea laJ ga ¡ vida. El desenguayabante Se metió Chape uua tranca Y amaneció oon guayabo, 1 D. Julio Arboleda : oamettle un certificodo que deJaba compren der que de Ru puerto de pn•cedenoio, (Ci 1· Patrili, por ti sact itit:ar se d ~: ut-, Dienes y fama, y gloria y dicha y tl•do, dad J3olívnr, Venezuela), lo despacha1 1 Aun Jos hijos, la mujer, la madre, para un puerto que haoía parte de esa. a· Y cuanto Dios en I!U b" n1lRd no~ M. ción, es decir, qne nnvegaLa. en cabotaJe. . Y era el santo ol fin y al cabo Ln \'erdad es qne 1:1Ú11 es Jeoi r 1.to lt1 des- ¿Les ptnece !Jile 11ieudo nquella évoca lA De su idolatrada Blanca; ~e le subió la retranca Y dijo con afliooión : ¡,Qué hago en esta situaoión? Y una voz le dijo fnera : Mándele una BOIIBONER~ De las de Enrique Leytón. membrada de nuestro tl:'n i tori< :, ¡..n1n que en q ne el Gobierno de Veueznela ordenó ' 1 haya hombres que no sabiendo eRtimfU' lo sns Butoridades el impedir el comercio cotJ que ,·alo el nombre de Pntl in, bt-Ull copuces Colombia, debíamos admitir y consider 1, de insultar á los repre8entantes de Colom- estoicos, qne con e:sto P' ocedimiento Pe t 1· bia en esta región, lple cum pie u con au de- viera como no colombiano este puerto? o ber en cambio de conf:iegnir utilidad en sus 1 aseguro que ésta fuera la causa intenciot - negocios particulares. da: mas dada la situación de relaciones en Tintoreria militar En el establecimiento La Tintorera se ti­ñen de color político los fluses de loa milittL­res excedentes, se voltean franjas y trenai. llas, y las vainas viejas se convierten en nuevas. Calle de Los Oat'luchos, número 31 i Miente el bellaco 1 ( Oontinuará). -~- ASUNTOS DEL LLANO Hemos recibido y publicamos con gueto la siguiente carta, no sin dar atentas gra· cias á su simpático y enérgico autor, por los conoe¡>tos con que nos favorece: Al tmtarte este asnu to, hallnrxti en mí al ese entonces con la vecina, rr.e parece en sujeto más in1parcial puesto que con uingu- do no despreciar tales incidentes. no me ligau generales, y casi 110 he tenido ' Sean cuales fueren las suposiciones q el honor de ser amigo de ellos, debido á 1 con este procedimiento haya lugar á haoet.. que. en más de meb y medio que he perma- 1 y también á tratarles en eu puesto, hub . ne01do aquí, he estado enfermo, y por lo una infracción á nnestns leyes en re mismo no.he logrado tratarlos. , men, y una ofensa al hono1· nacional, q Ayet· vmo el correo de Arnuco, y por el 1 aunque se quiera tener por de poca mon ¡ me he informado de que los abusos que co- da lugar á que poco á poco hagan e o meten los venezolanos son diarios y revisten omiso de él. hechos gravísimos para al honor nacional. En cuanto á la infracción, sin conaide r Las autoridades de allí son todas vene~ola- más que el Código de Aduanas, fae mul • nas, y por último, un grupo de más de cien da conforme á los artículos 64, 66 y 326, hombres ha venido de El Amparo, á aquel al Decreto Ejecutivo número 1145 de 16 lugar, y con dificultad regresaron sin haber de Diciembre de 1903. cometido muchos atropellos q ne se pro me. l Fue impuesto de mi procedimiento o tían. lo es de todos los notos de la Aduana, el ¿Cómo te supones que una vez que se ha Ministro de Haoienda, y éste ordenó se i · heoho un nuevo pacto ó arreglo con la ve. cien efectiva la multa qne se impuso 1 cina Rep~bl,ica de Venezuela, no se lleve, á Capitán de di??o buque por fal~a de p~ten. su oumphm1ento, toda vez que s6lo en Cu- te de navegacton. Oh ! ...... (\ebta haber elo· ce OrocutS, Agosto 7 de 190' cuta, las met·oancías extranjeras introduci- consultado al Sr. .1\fanuel Sánchez, q i n Sr. D. Olímaco Soto Borda, Redactor de LA BAllRA das por algunos comeroitmtes pasan libres según su escritazo, debía no cumplir el e • Bogotá de derechos po,l' Vene,zuela, siempre que pleado con la• leyes sino ser. ~enign y vengan por la vta de Cucuta, pero las que convenir con lo que lo convtme1·a aJ Sr. vienen para Casauare, pagnn derechos en Ramón Real, porque cobra subvención, aino Ciudad Bolívar, y también aquí. que sólo reolamR garantías ...... ¿ Pal'a quó? Mi querido Clímaoo : El afán inmotivado con que abandoná­mos á Bogotá, los que ealímos de allí, no me. dejó despedirme con estrecho abrazo. oomo hubiera querido hacel'lo, sin esa pre­mura tan mal fundada, que nos haoe decir que los u trenes " nos dejan, cul\ndo somos nosotros loa que los dejamos : En todo caso te pido excusas po1· no ha. ber obrado bien cuando salí de ésa ; y te exijo que cambies todo agravio por una es­meradísima atención á lo que \OY á decirte : LA BARRA, que tan dignamente diriges, puesto que en la mayor pa1·te de sus artícu. , loa exhibes, engalanada con ese chiate peou­liar en ti, es la verdad desnuda, verdad que debe se1· amarga para aquellos quienes más debieran 6entirse ofendidos ; pero como ya te he dioho, lú á todo le das la farma de chiete, y con graoia mezolada de acíbar les afoilitas disfraz á los deli gl'avísimos, Esto prueba perfectamente que Vene- Para viYir en esta Nación EXTRA y sin zuela sólo sat~s~ace á Colom?!a en aque.llo cumplir, por su parte~ con lns disposioi?nee que es m!IY. VlSlbl~ de la acown guber~attva que nuestras leyes nnponen? Muy bten: de este ult1mo pa1s; pero como el pnmet·o por eso dice en su segunda pr~gunta que· h~ tenido buen ouidado en notar que e,l Go- esto sucede porque es aquí y ?O en ~11~ vais . ?1er~o no hace nada por Oasanare, no sólo extranjero. En un país ext.ranJero, tJtVlhza· 1mp1de que la carga venga de tl'ánsito, sino do (supongo que de éstos hablará no hay que le recarga unos derechos á su aiJtojo, quizá, y no es que quizá, sino Q1 va. í­que ha llamado de guena. seR civilizados Jo son, porque us cmd • Las faltas apuntadas por p!Hte de Ve~e- danos han querido que lo n n; p ue zuela me hacen creer que en nada respeta 1 ellos, en vez de querer que no re le dó ou el Geneul Castro el.contrnto hooho con el 1 plimiento á snsleycs, quiere. 6& las re· Gen~r~} Reyes; y h1en me temo que el que pete y las resp~ten ellos m1 lO ~porqu esonbw el artículo en el periódico titulado no tienen afinidad con Sállch z qmen o Sut· América! no le faltan aptitudes para que se oree oopaz de pisotea1· 1 laye , haoet· ou~!qmer ngost~, en el oaso d~ que giere que los empleados la der de esta regwn tan descuidada del Gobterno, y más aún quemarlas como o enda pase nl poder de los venezolanos. oienso á d inada penone upon o qn S.~tRU'ÍN no lo ha alltor o para tant e eno Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • .. ; • f"I -. ,I!"~""-" or ... Ir. IU tr ••. .,.ulla,d , • ,·ttt .010 oo- • _la! , J " lo " ¡,u b !tu ,.:(1 in h e. ...¡,.....:- .' prl')rt"('m ; .... 't \Jh ... t "a !JO & ,.~ '-W,," fila.. • ) • H ', . , •. "f (':."'1 'u· -f. ~c ij.;etTo '!l I " .l oDr .. : .,i. , !'- bJ! a· ... tn"¡. 1;.. lO' • -. ... O < k - '< .... j .... ¡; -'" O .c:; •, - m • ~ -o , 1" ti" Q • "o .. ,~.- -d "' -~ ! r~ .~1 -- '. '1 !.$. O ... ~ ~"- O ~ ... l.' ~ o ~"" -'~ • ~ -. A : O .. ¡r; • _ :i '" f "'; .. .. • •
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Barra - N. 69 y 70

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La Barra - N. 124

Por: | Fecha: 01/09/1911

DIRECTOR " aaimiro de la ~rr. ADIIINISTRACION • 1./\ Ca/k Real-40 6 CONDICION 1';8 "lfimero lIuelto ... .. ... .. .. ............ ...... .. ..... .. $ 00.3 oro A.t r~do ....... .. ..................... . .. . .... . .. ........ 00.5 "Slllcriciones,..Berip ·~...lto números: .;.... ......... 00.50 .A. ... i.os eomune!l, palabra................. ... ....... OO~ I .G~~etj~:~~~:;;;.~.I.i.~~.~~.~~.~::~~~~~.J~~:.,....:.. :::::: gg:~ Jo ¡ Serie Nueva J Bogotá (Colombia), S'eptlembre 1.0 de 1911 ~e~ití~8, columna.; ... ............ . . ~ .. .... u .... 10 ... " r~ f ' - oc :::; -="K v;;r ~ o ., Número 124: LE GARANTIZO A USTED QUE LA ;1 Compañia de Hilados OBRAS LLEGADAS y Tejidos de Samacá POI\. EL UT.T:ltO CORREO A LA LIBREnI~ AGENCIA DEL PERIODISMO _ mejor cerveza es i . 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Ji La Religión al ~lca nce de todo~, pOt' Ibarreta.. • ••• . •.. • •• •• . • •• Se) Vida de Jesús, por Renan... •• 3S París, Roma y Lourdes, por Zo-la, á.. . . . • •• • • • • . . .. • . . . . . . . .. 1: :2 G Fecundidad, de ZoJa •••. u •••• IZO Trabajo. de Zola •••••••.•. .. • I~ L'l mitad del mundo, vista des. de un auhmóvil (de Pekín á Pa­rís). Preciosa obra COD mát de300 grabados .•. . .••••••••••••••••• 300 . La mujer médico del hogar, oera lujosamente empastada eD • tda crm qJas ti'! 600 grabado., z tomos ... . . " ..... . ............ '..... 3001 MARTIN SILVA. Fábñca y al maco-:. nes de calzado. Calle IJ, númeroit 101, 103, JI [ Y carrera 6.a, númerO' 3 z6• Fundada en 1886 y premiada:. 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' , ' ., BAR·RA ,~ esercial, .sine 'Il!aA,0r!., del C:;::;J '-"-. : .... !Io .del tntado p,TQg.rama de trf\ba~ pudlaclón de ,toda te~dencla á e~- posible para coadyuvar á la de- Iif¡. d d O" . ; JOS Internos Que hay¡ que l!eiVar.á tr0!Detcr en el mecamsmo ,con~tl- fensa de la Potrift; y ~a ,ver, a era . cabo ·par,a ~ 'egurar la. cOllvnlenc}a tuclOnal y legal ~e la .Repúbhca 1) No omitir esfuerzo en bién D ~ N' , · ' 1 con IQft V~C1PO& Ó el trlllnfo e:-1 caso nuevas ruedas de ImposIble cngra-. . . 8.lenSa aCIOna de un conflicto, que por 8hol~a hay naje y la entorpecedora acción par- - plo -ºel pueblo !Dás .orgullós~ del La Prén8a>"'-A- 80C¡a~ d, Bogotá JOS e.8 t o~nl~ n El r; le;, . ])lierno-y la que opma por un fen- mundo, la FrancIa; SI no tuvIése- . con '~81S encuí. .e ~que os e 1.0 pero seguro trabajo de prepara- m?s el. diario e.spectáculo de la po- CON!IDKRANDO: 8118 mlembros., prmclpa]es <> s.u.· ~ión á fin de no errar el golpe, nos- Jih-ca mternacJOnal de transaCCIón Que es deber de todo ciuda- pleotes, que en esta forma qllle-ctI: OS somos francos y de~idid08 ;mtes que la de choques inseguros; dnno contribuir en la medida ran prestar su patriótico con-partidarios de la se~unda, por tan- ~i n.o. bastase todo eso, sería J~cción curso á ht defensa del país. 1a1H"8Zones ~uan t as en nuest ro con- 8U ti cIen t e para 1o s surameflcanos de !U8 capacidades á la defensa Comun1quese esta Acuerdo -éepto forman un verd.adero progra- la de~ maest!o consumado d~ la de la Patria, en Mensa· e de estilo al Sr. Pre- :ma, 1e Defensa NaclOn~], en CUlO pel fidla, admlrablement.e com bIna- ACUERD.A ..l , , . ~e8árroJlo vamos á ensayar écu~ da con 1a prudencia: el Perú. Lo s"ldente de.la Repubhcl\ y á los ;parn,!,. • ' . * - dicho, al Penl ha y que combatirlo Art.l.· Elegi r ti na J unta con Sres. P~estd~nte:, de las Cáma .. Cada uno de 108-número, ~e el'e en todos Jos campos con sus mismas el nombre de Comi8ión Patrio- ras LegIslativas. "jrograma, constituye por ~if ·'Solo armas: para esa clase de organis- tics, compuesta de nueve miem- En cumplimiento de e'ste )Jlla extensa perspee~iva d~ Jfbajo, mos. e~ ~a s~ci~~ad de las n.aciones bros principales y otro~ tantos Acuerdo, la Prensa Asociada ~~ya 8~la ellun~ulcl~n p.Qlo d~ buena vo- mento más? la Comisión: . J<.sé ESlnnosa, Tomás Rodrl-lünt~ d'al augustourorlcurso. Deahí Vamos, pues, á la Verdadera a)Ado!Jtar el Reglamento que ~ue" Pérez, Jesús Rozo O~pina, que .ante to~() 9-Uer~mos prec~sa,r Defensa Nacional; pero en .cn~nto estin e conveniente para su Té· Marco Fidel Suárez, Joaquín -euáles flerian á nue81ro modesto JUl- dependa de los Poderes pubhcos, gimen interno y nombrar su Uribe Buenaventura. 'Rufael ~io. JasD-úmerfls$9"Jientesdeunpro:- no pretermitamos.la Com¡titución Presidente, Vicepresidente, Se- Uribe Uribe y Bonita~ioVélez. Irama ... de Vetda era Defensa Na- y la ley, entrometIendo en el me- . T R . p ' b I ... I . canismo oficial una nueva rueda de cretarlO, eso Tero, eVlsor y lira rrllern rO:i su p en tes re- 1(1,,04n)a H.e f?rma J !l'.ilitar d á 1 d ' . . d ' 1 l ' , 1 I - ~ajo )a di · difícil com~inación. El pr(lgrama em 8 emp ea os eXIgI os por su tal'on e.egluos .c~ senorea lecci6n oe'Ja JSIÓn Chilena y con- que, por ejemplo, nos hemos per- la nntllrlileza é importunciü de Ismael EnrIque Arctrl1egas, Ed­~ uiente servicio obligatorio y su- mitido señalar, es todo realizable ,bUS tl·¡¡btljos, mundo Cervallte!', Adolfo Cué­' Presión delr v.oto del Ejército. por los Poderes nacionales, el Le- b) N olubrar CornilJlones su- llar Luis Forero H.IJ bio Eduar- 6). Nac¡onal~za~ión de J08 ferro- gisla.tivo .en Ja primera impulsi6n, ha lt'ernas en 108 Departamen- do 'Gonzá1ez Cumargo', Jorge ~rrde8 y conf;lg~lente apert.ura de el EjecutIvo en Jo demás. ... to~, que á 8U tnTIlO deben nomo Holguíll, José María Lomball&... Ja~~~ de Cemza por cspItal co- . Natu.nll~enle, glleda á lahInJcIa- brar las provinciales y é , tas la_8 B Je¡;;ú~ 01liya Laverde v . ]OllJ.l118n-c:J.. tlva pnvaua otro Inmenso, ermo- ,. 1 - - ., " , ,¡,~~"",--~~- ~ e) Red ferroviaria y. de ~a min(1s sísimo y.eficaz campo para la De- mumct¡JÍl es; cHordo Tlrarlo Müclas. ~ÓJnp1e~entariaquearticule)a uni- fensa Nacional, quc secundar" ,mos c.lP.romuver 8uscripcior:es vo· 'dad nacIOnal. con todas nuestras fuerzas: el hhro lllJltnda.s en todo el pais por 8-1 tI) Iniciación de la Marin~, aun barat~, el periódi~~ poplll~rmente medio de lns comisione8 subal::- 1 uetas cuando no sea hoy por hoy smo en sostemdo, Ja SlIscnClón llacIOnal, la ~erna8; parlamentarias J~ fo!ma de no dejar perder Jos po- c~nferencia pública, los. c/ub<3 de d) ~.9IDbrar comisiones espe­qultnmos buques que hay y. en au- tIro aJ blanco y todo ese lO!wmera- _ciales en esta ciudad que pro-mentar eJ número de GuardIas Ma- ble programa que saben lO\'entar f ' 1 t t n•n a8 colomb~I anas que estudI.e n en y rea JI' zar l(lSb uenos patn'o tas en mllf'Vl\n-. "U llClOnes (e , en ro , Escuadras de naciones amigas. For- los días de peligro. conferenc1as, rlfal'l, bazares y t?- tificación y 'defensa de Jos puertos. - da c1a.s~ de (':-tecracHlo~ púbh. e) CoJo!,j~ació!" de los deSlert08 LA PRENSA. ASOCIADA , COR . á belleficlO ,de ,la. defensü por el mll~m'G SIstema de caache- y LA DEFENSA NACIONAL nacIOnal. Otro taulo bRráu las • 1 '1'08 (?/q~e usa. el.Perú (sim.ilia.sí- Escritas las anteriores líneas ha- comisiones subalternas en su mi/ibas) yronFlgUleJlletermmaclón ce mucho~ elíos,-cOJilO lo compro- r\!spectiva jurisdlccion. y ~onservaci()~ de S],q~j~ra J( ~ ca- ha~ía la simple lectura ?el ol.ro edi- f.) Ocn ~r:-e en el eS~lldio del mInOS actualm~J)te 1~lcIad.o8, y. de tonal-cábenos la sat)SfaC~lón de t .' t . P , " 1fT IUS complemeiltoti haCIa el lnterIor, dar cllenJa ahora, del trasccndental erl1 orlO nacJona.. para . aCl 1 tar Publicadas: Prólogo d~ las Siluetas de 19I1 ... LA BARRA número 120. Hermwdo HoJgllin y Caro, Pr&­sidente deJ Senado. LA BARRA, nú-mero 1 ~I. Manuel Dávila Flórez, id. de la . Cámara. LA BARRA, número 1 ~l2 ... Marcelino Arango, nuevo íd. d~ la CÁmara. LA BARRA, número 123, Felipe Angulo, lluevo íd. deJ Se­nado. LA B.ÁRRA, número J ~4 . • 881 como aumento de resguardos, Acuerelo que acaha de aprobar la la defen ~ a de su llltegrl~üd ~ rl~stacamentos, l;ljlChas, ele., qll~ Prensa AS(lclada de : Bogotc\ v de f) F 'omentar la Cololllzaclón En prensa: defiendan y exti,t'11dan la Hctual po- las jmportantísimas pesignaclones de llis rc~iofl.es fronterizas y Todos los demás pájaros de JgI l . ::o.~ Jlesi6n y dominio . . hechas ~n consecue.ncia en mie~- oOstaneras de la Hepública; Y 1912• ~1 /). Asegur,o d~ la paz púbhca por ' bro8 connotados de todos'Jos parti- 9) Arhitrar medios para ha-mediO d~ .la .meJora electoral. . ' dos y aun circulos. ' . cer efectivó el deber cívico de la g) lD1cJacI.ó~ y pe.J'seveJ'an(,HI de Ese Acuerdo, dado 'por, la dus- d f ' . '1 d I una acción dIplomátIca en todo Sur trada Prensa de Bogotá, auténtica .e ~uia IlftCIOna pur parte e 08 América, Japón y Méjico, inleli- vocera de la opinión, confirma no Clu a( IlTIO~; ,entemente c0Il!binada y persisten- sólo los Jin~a.m.ient08 generales de .'t) Fomentar el .estableci-temente 60stemda, á estIlo ele Jo nuestra ya InICIada campaña por la mIento de Clubs de tiro; que hace el Perú (similia símili- verdadera Defensa Nacional, sino i) OrO'anizar el servicio de bus). . hasta ~us más simples de1alles. Es IIr1ll)llln(~cias de la Cruz ' Roja; h). Asegu!'o del supe~ávl t..Y del la mejor apología :r comentario á j) Generalizar la enoeñallza ;crédIto medIante la contl~t~aClón. de lo que veníamos haCIendo y prppo, d la h' . > I I ' Id. ti 1 )a admirable obra admlnlstrahva nemos con absoJuta claridad, es e. IglClle ~ e so a o en 118 ~. Y de absoluta honradez y ec( nomía decir, una diferenciación entre lo reglOn,es deletercas; . ~, ¡.: que hoy se Heva á cabo. que deben ser y serán Jas labores k) Ccmprar cuando la! clr- 1 .. En resumen, puz interior, única oficiales con respecto á la Defensa cun~tallcia8 8e lo permitan y de l~ranUa de la "exterior, como base y lo que deL.en ser y serán las par- aCuel do con el Gobierno Nucio- ~"'ELIPE A:NGULO Hay que pintarlo de perfil para 110 desfigurar esa tigura. Yo desmiento rotundamente el ' refrán mendaz que dice que ningJ.o luerlo la hace Jimpia. Fa1so. Hay ejemplos palmarios. Citaré pOC08~ León Gamhetta, Camilo Antoni() Echev'erri, la Tuerta Chepa, el Dr. Angulo y un gaJlilo giro de Ja ga­llera de Cali, con tanta espuela 1 buena pluma tornasol, que nose,dejó descrestar nunca y no perdió pelea .. Angulo est¡l sacdndo en limpio Stl candidatura. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,LA' ~ARRk - '"1 .... - ~ "".:1 . Sobre León GambeUa corre una Máximo Gorki- ~uenta Sll' vida en de la Desi~natura, á dos pulgadas leyenda biza~ra. In~rustado á la seis renglones. Etapas hermosas y de Jal.presidencia, y-e1 Dr. Restre­fuerza en un Seminario, por 8U pa- gloriosas del admirable sucesor de po está á un pelo del 23 de Mayo, dre, un troglodita cledcal"ese león, Tolstoy. La historia de Angulo, de} 31 de Julio, del 10 de Fébrero. <¡ue parecía hautizado después de que no es máximo ni muchísimo HHce pavura entre Jasg:entes. Ya 1!0rJibre, ~se ~enio que Lo -vela todo menos, se podr{a t. raz~r de una pJu - espantan en los sóta nos de 108 Ban­con sus d~ ojos, un día'se sacóú,no mada. Dém()sle un VIstazo. eOE; el billet.e se ríe, como las y se lo envió com'o un regalo de ojo El) el 85 salta al Circo de Núñez, Aduanas y . los ferrocarrilcs; y las á su señor padre ,oclocrátlco. Si ese Tiberio del Cabrer(l~ como un esmeraldas de Muzo. verdes por lo dentro da tanto tiempo, le comuni- feroz. E8 n.Juliano al"revés. 01- mal que las tratan, fundidas en la8 ..... 'csba bravamer~e-.fll aJl~ ... lerri- ,yidado ,de todo, de sus a'migos'pro- fraguas de VulcaDo; tiritan de frio, ~l>Ie-. ~eTfa hacerlocttra, no me lectores de la víspera, de los Var- y acaso de miedo. cosa, se cruza de brazos y i pafl pin~ cataplúm, chin chan 1 Senador ta­pado, Ptesidente feroz y más Pre-sidente si no llueve .. '. . AhQra, por Dios, por su Dios de la última hora, ya que el doctor es; especialista en conversiones filosófi~ cas y fiscales, que convierta ese in­feliz papel en oro, como convirtiÓo el oro en papel con cábalas y encau­tamentos. Casimiro de la Barra BIS-RAS sacan de flql1l, yo me saco •••• el otro .gas Ye~as y de los Rudas; de )os El dón de gentes, ana oratoria (~jo, y á los ('ie~os no los ordenan. Rojas Garridos y de los Alvarez, del fsante noticia en que UQ notable periódico s .~ queja con j118- tida: • El. Dr. Angulo, fíSIca, ~o:al y tronas venerahles, horas en que de á bajar. De otro modo 8e mata. poJít~camente est:'t en. C0!ldlclOnes qued,aban en sitio sus hogares, y Pero no ha.ya miedo. Del suelo no semejantes. ,La orga~lZaclón de Ja paJ.eéían fdo y hamhre, mientras p¡.¡sa. El suelo es noble-me decía defensa naCIonal. se Impon.e. Es el como 1m; bárbaros, se entregaban Eduardo Ortega. ¿ Y si no fuera Un barco !D0mento. CandIdato aspIrante é al saqlleo Jos simpáticos esbirros por el suelo á dónde diablos iría más rápido Impelente, ~ehe recoger el trapo en- del honorahilísimo Ministro. La uno á templitr? lodado ~ dejado enloda1' po~ la Re- cosecha fue abundante. Una lluvia Parece que el General Uribe g~~eracló~ de que. ('s cómplIce, au- de oro; como la de Júpiter en su Uribe acomp"ña al Sr. Angulo en xlhador y encubf1dor; e?arból~lo, más elega~t_e transformismo. la atrevida Empresa preRidenr.iaJ. y .en ~ncas del mercachIfle ~r108- Como la Estigia, hay una gran Puede ser. pero nos reSIstimos á chl, ,pIque su · mocho haCIa el laguna en esta vida laberfntic~ que creerlo todavía. C' est tron fort. Pe~u. Allá hay más. o~o qu~ ~qui, envuelven las niehlas de Albión y No hay tal «Dios los cda.» Pero en oh Ilustre segundo Fehpe lI. asordan las orquf'stas J las carca- ese caso y otros que Re están vien­Perdone el Dr. Angulo que haya jadas de París. El Petit-Panamá do, se cumpliría n las imágenes ó pa· hecho hajar la eminencia de su figu- destapa un retazo de la la~una, y labras de) gerogWico evangélico: rón, hasta el pobre figurín deGam- Felipe Angulo. nuestro Ministro en en casa de ciegos, el Tuerto An­betta. Es que yo tambi/n tengo LOJ)dres, aparece .como primer ac- gulo .... malojo. Están en USO I las compa- tor en el escenario. Pero él se ex- NÚi'íez, el Brujo, con su canto gre­raciones, y en desuso aquel apoteg- cl!sa. No tiene la cu]~a : en C?lom- goriano de siren.a, metióporel ~ro, , -ma de que toda comparacIón es hI3 no hay carrera diplomátIca, y c.ual solía, á su Joven y fiel amigo. -.-~-- (Jdiosa. Po-r qué ha de serie...'/- Th _ ecise4*"e-veflHse-pa-t'-a-el-fu.t.ur . -Sa-e6---de sus-casr"as demagógic:.s al dos diz que somC's iguales ti por 1(1 Trnía razón. «La vida-dice V/c- que hoy estA entre las Casulfascon' men(IS muy parecidos. El Genera 1 tor Hu~o hablando de su gato-la centristas. Embutido así como un Ul'ihe Uribe, por ejemplo, coge á vida tiene sus necesidades misera- chorizo en el (1 ,iranote, Je tidigitador, dice a] paJs :-SópJe 1 GambeUa; Aristides Fernández el dijo ((voy á tomarte.» S¡dil, y le tiró El país sopla y se sopla en]a cript,.'l Gran Carnot, probablemente por)a el zarp:;¡zo felino á qucmarropa. de una miseria peor cada dia.-Só­iran carniceJ'Ía humana; Pisco Que marró. pIe 1 .un cambio de escena y aqu'Í es Rigo]etto, á D. Solero 10 ccm- Después .... todos 10 saIH'rnoR. El me tienen ustedes al oro hecho pa­paran con un tal PeñueJa, irreve- enchiqueramicnto por 01'11 , iI del li- pe!. Mucho papel se hizo entoncrs; rentemente, y en un juego de pren- rano grande; el día del juicio; la la falsificacic'ln se volvió un rito. Y das, un ilustre pergüétano, de los defensa en que el mismo DI'. Es- no valj() , que eJ Brujo y su alqui­que figuran ahor~, al comparar á ~lIel'J'~, fj,glJrar~; el destierro, la mista. proclamaran el dogma de 108 las damas con los trastos ó trastes proscrlpclóu, arrasadHs de Ral· de I:l mIllones. N¡:¡da! Esto, ya oficial, de la cocina, ante una chica primo- Inglaterra sus pr(lpiedHdt's .v U!l os· ya particulal'mente se volvió una rosa, se encalamucó todo-y dijo ·al tracismo como el de Londres, con «California de bi1letes.» concnrso.: á Ja señorita no le eu- ostras de Ostenrle. Pero el mundo El Dr. Angulo es un cubiletero cuentro el traste! marcha verti~ino.samente y dá más práctico, h¡lbil y hahilidoso. Lo está • vueltas que la rueda de un auto. demostrando con su táctica cada Levantemos la diseusión, acaba de decir el mismo Dr. Angulo en el pelicrespo affaire Brioschi. Le­Tantemos un poco esta silueta, que bien se la merece el célebre Gil Bias de ]a Regeneración y de la Catás­trofe. Sin ser pintor, aunque se pinta para tántas cosas, salió polí­tico pre-rafaelita de los dos Rafae­I(' s más fatídicos de la República: Núñez & Reyes. Qué de peripecias han. pasado por día más sutil. Su mejor prueba es la aquella alma cumbatIva, astuta, llamada La Conversi6n' v es mar­tenaz, aquel espíritu inca nsable, viUoB" y cómoda, pOl'qu~ no requie­Incorregible, que ostenta todaR las re una gran dosis de pudor. En 85 Hnilioas políticas y .que tiene más se convierte de Tracy á Santo To­aventuras que un. mIco en un gua- más .... de aqu'¡ no: de Londres; fu­dual. Ahora mIsmo, después de ma londres luengos año5 y ha re la tJnta voltereta, el ateo ó ex-ateo conversión del oro en papel. La úI­que no sHbe rezar el benoito, está tim·a conversión no pncdt> Sf>r m~s encaramado en Ja Presidencia (le elegante, ni más rá pjda. Se hace el los Senadores, por obra y gracia de inglétl, abre bien el ojo, cruza para la Cruzada Azol. Está á dos pasos la Cruzada, comulga con cualquier • que el telégrafo La «Paloma Ulanc.\» en su viaje próximo pasado arribó;l Carta~ena tres horas antes de recibirse los te­legramas que "/llll1ciabnn 8U salida. de este puerto. ! ,to se vi¿ne repi­tienrlo hace algún tiempo. Por lo visto, ya. el telegrafo­sólo servirá para comunicar Ja sa­lida del «(Santa Bárhara.» SeríKi cosa curiosa hacer nna apuesta para ver al VIEJO VI nel'able corrienelo­sin sombrero f>n la travesía, oonde· el sol es tan· fUt' J'le, y al Telégrafo, dando saltos por los bejucos d(j~ camino á falta de alambre. ¿ Ql1iéru llegaría primero? N o s o t ''o 8 no apostamos; pero si las Jinea!' tele­gráficas estuvieran como Antes ál cargo del Sr. Francisco J. Fernán-­oez lo haríamos á favor del último. Claro 1 (Fíat Lux ele Montería). Ya lo sahíamos. Toda la Repó" blica presen tía lo que iba á pasa.r­con el famoso cambio brusco del\ rlesorienladn Gregorio-que no es el! Inve/lcible Pél'ez, por..máscJarinele · electricista que le loquen, por efl hombre vardaderamenle prl\ctico y­amante deJ progreso y del pa/s qu~ se /Jama D. Francisco J. Fernán­tiez, auténtico servidor público. Gr~gorio Pé,rez es buen sujeto y sab ~· un poco. Sen) un regular empJeado1 de D. Pacho. Nada mós I Esto de ,(La Paloma Blanca» y­eJ telégrafo pcrez .... oso, recuerda aLJ hurnorismó bogotano el telegram~~ que un ingenio nuéstro le diri,la in illo témpora á su mujer desde Zipaquirá: «Cuando recibas éste ...• ya estaré en tus brazos \» Maroma. La Defensa Nacional Gambeta que no era bobo, Organiz6y pasó en globo. Sobre el invasor rival. -y qué tal? -Que las hembras son pere~ues,. y de su amor como trueques; En esas horas inquieta~, La mujer llamar solía A Gambetta y le decía: Vámonos á hacer gambetas, y tal . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA DARR.A 'Ferrocarril de defin :tivo huta -el Mag-dalena, San ta Marta rus cuales inmediatamente pu­sieron mano á la obra, haciendo ,PAPEI~ DE . IMPRENTA La Companía hace una 108 trahajos del caso para la pro- Solicitud al Congreso h:t.ngación de la línea en ese trtl­' y hace una exposición ~qui- yecto, cuando fue vi sitada la TODOS TAMAÑOS, CLASES, COLORES Y PRECIOS VENTAS DE CONTADO-Acuu.A NECRAE DITORIAL, ,.a CALLB RE,\L, ... 06 tativ;a y. desintere.sada Costa por el Presidente, de la El Departamento del !lagda. República; entonces se conven­' 1ella nec~s ita indispensabJernen. ció, en presencia de 108 hechos, 'te de desarrollar sus' vías fe- que e l costo de la prolongnción rreas, y a sí lo h:L comenzado con sería, en cálcu lo aproximado, entuFliafilno. de 1:. 500,000, Y lJl1e los i lltere- THE COLOMBIA NAVIGATION CO- LIMITED SECCION VAPORES DEL ALTO )lAGDALENA . . .... -~........-:-- ........... SeDor..... . '1 Girardo~, Maflo de HU 1 En esa simpática y próspera ~ps ga rantizados sobre e lll1 re­Secciltn de la RepúblicH, la pre::ent8 ban lasuma de J: 26,,000 COrIlpflñía Tbe Sallta MartaltaiI. anuales; . q ".e pR.ra pagarlos ven­W. IY Company, LImited, oe la' drÍI\ un perJuIClO complc ~o }Jara cual es Gel'ente el cnhaIlero P. el D epartamento y . la. ~ ompa­H. Mnr~hHl muy cOllocido ell ñí:t, quedando un saIoo de con- 'Uolornbin pc:r su espíri tu em- ~id~raci6n ell. contra de! rresoro ·pre:.arlO, 'de constntlCla y grau nacIOnal; y Sl en cambIO lJ?r el energíl:l, ha €8tado lle\'lUldo a momento .r~o er~d e urgencIa su efecto y con todo ri !! ol' ~ijS como p!olonghcJOP,!ll pa.ra eJ cor~~r. La Empre3a de Vapores que adminis~ de~cíe fa(.·wt&r H-~~ en el Alto MaglJIIlena, ha decidido establecer el servicio regular yen la forma de un vapor permaneote entre Girardot y Purificación, inclllyendo los puntos in­termedios y ofreciendo al Comercio la misma tarifa de fletes que rigió para el" Secclon eo t907. El servicio lo prestará el vapor FOCLD, como buque de carga. y hará un viaje sematio81 á Purificación. Tomará c,.rga eo Girardot lo~ dfas lunes, marte. y miércoles ; partirá de ese puerto' los jueyes al medIO día; permanecerá en Po. riftcación 'os viernes y sábados á la carga y zargará para Girardot e' domlDIO al amaoecer. Como la tarifa de Oetes que á cOD,tinuaei/Hl 'le halla. ofrece ventajas mco considl'rables al ComerCio, la Empresa, en el de:eo de evitar perjuicios á lo. uy­merciantes del Sur, especialmente eo lo que collcierue á 13 sal, aYlsaque el Yapa FOULD hará su primer viaje el jueves 8 ó el ;oevea f 5 de Septiembre próximoor Como el buque que de~tin/lmos á este .en"!IO es de C3rga, lo. pasajeros q_. .Iajeo en él flO lendráD alílDenlaciÓ. por fUt'nt~ de Empresa. . promiflo¡;¡ ('on IR. Nación. ClO de X;P?rtnclóP é unp'J rtaClon, El ~r. Mar;-hal ha. manjfe~ta- qua sufiCientemente era presta­do In mejor voluntad de dt'jar do eJ ~el'vicio por Jos ferro~al'ri­". en la rt'O'ión t-oama.rin quizá ulla les- de Cartagen~L y Bohvar; Si el tráfico hiciere necesario el servicio de más de UD buque, la Empresa está en capadc/ad de destinar á esta parte del Alto Magdaft!na lo:; vapores que 5.:t80 necesarios. , obrll qu~ por su solidez y cons. tampoco sufrla el trá?c~ de gui­trucción sea !lna de llit! mejores neos, cuyas plantacIOnes no ~e del paí~; hay uecesidad de te- plleden .estahlecer al slIr del rlo ner presente que los gl\l'Itot! de la FundaCIón por estar las ag'I : ~s CumpañiH hall ~ido fuertes 1 no fuérll del alcance de los Cultl­ha omitido medios pura cumplir vadores. Con religiosidad las cláUsulas En el contráto pacto en 1881, d~1 cOlltrato. se estipulaba que el ferrocarril Por esta raZÓn es de jUlSticia al cabo de terminada su CUll~. y equidad que el Supremo (Jon- trucción, en un plazo de treinta , gre:lO de la ltejiública, despache Rños, podía ser comprado p11r conla debida Mellción lo 8olici_ el Goblerllo por la sutna. de cua­tado por el Sr. Gel'eute de 'J'he tlocielltas mil libras, suma q lIe . SUDta Ma.rta Railway Company, se calculó se invertiría eu toda Limited, que tlollcila, comu C8- la obra, y suma que se ¡rin, re­beza Pf illcipul de Ja Sociedad duciendo proporciond.lmente jugle:.a dotniciliadaeu Londres, hasta que al cabo de , ochenta ya mencionudH, su definición añotJ, pasaría. el ferrocarril, sin , concienzuda, eu Vlt;ta de su ex- ser comprado y ,sin COlitO ningu- POBI.Cl.C '¡n Ia rgllmen ' e ~xpues t a en no, es decir. gratuitamente, :i . casi todos los órganos d~ la poder, de la Nación. . Prensa colombiana. . Muy pronto es¡te 'cálculo, Be El ~r. Marohal hace ver Con palpó como un errot". En el con. ~laridud, la bollCüud que varias trato de 1886 8e estImó en ocho­. Yeces ha hecho, sin tener defi- cienta.s mil1ibra.s el dinero que ,dción' substancial para el buen consumiría. la obra, pur h> cual lrden y desarrollo de lu .Empre- ~e señaló como precio de com-83, que ¿esd~! eL uñ o d e lts90, pra del f~rrocu.rril al cabo' de es la cOhcesiOllal'ia del Ferroca. treinta. años, después de tel'nl,i-rril de Santa ~farta, C!lya con~- ~:~~~~ocor:~~~c:i~~~a~:l'O~s~~ trucción y explotación se ha última p¡trt~ de la Ley 51, se . pactado por los contratos apro- opinó unanimemente por todos ,bados por las Leyes 53 de 1~81, los interesados que la obliga­:.. 51 de 1887 y 61 oe 1~03. ~n el ción d~ la venta 'fut ura del fe . "Último ,de é~los, be le fijo á la rro{larril por la(') cuat roc~enta s Compañía un Illazo lIara lle var 'L J'b el fer roca r ril ar l río .Mr ugdal'e l'u, mI 1 'dra l.5 esterli nas habia ues . a pareCl o, cosa que h icieron . asu nto SUlll nmenle iUlponau te, constar Jos primitivos cOllcelSio- No dudamos que la navegación por upor establecida, como nos propooe­mOl, en las mejores condiciones, será apoyada par el impoltanle comercio del Huil4 y de Tolima. , De usted atentos 1aegaros aenldort's. / PINEDA LOPEZ Ik C .• , Adnaioistrador. A~"~"A~A""A""I ..... ~.~""_AAA. S. THE COLOMBIA NAVIGATlON CO. lIMITEO = : SECCION VAPORES DEL ,ALTO MAGDALENA = 4i Tarüa de pasajes de G~rardot á PuriJicac16n • • G. SUBIDA •• - &. ,.. De Girardot á Rieaurte t. lO .... .lafii! ..• Mata de 6uaduIl ' $ 35 to • S •• ta Rosa 90 ~ ~ e- ••· .chlril6 f 10 ~ .... PUi'ifteacf6. f 80 130 • -ti !3t) t. :~ ~ . _~ G.: B~~A ~ 1:: De Purificacién á Chiriló !O «O ~ 111 »Santa Rosa ;,0 to :!lIT e Mata de Guadul 80 30 I .. ti • Bicaurte t O ~ .- ti · Glrardet 1$0 tiO lit- ~i .- :--- ACLARACIONES • I-Las rese~, malas. burros y caballos, pa'KlJráu paaaje .e l.- # , ' U-Los niños menores de siete años no p.J¡;arío pasaje. :""- 'fJl: )(f-El buque que abora destioa la Empl tsa pua elila ft!vrgaci6n, ~ .. es de carla, Y por tanto no da alimentación ¡j. Ir. pasajeroli; Jiero s' ¡f;t ti' ofrece ella que 108 cocineros de á bordo prepararán 108 alimebtos que • &i les eotre~uen 101 pasajeros de 1.-, y les dará el .. servieio de comedor .il !!J:­~ recargo de .oinluaa especie. Los pasajeros de 3 .. no tendréo derecho á ;~ ~: esta conceslóo. :{;."""" 4= 6irardot, Aloito de t9ft . PINEDA LOPEZ & C.' • 4! Administradores ¡t- • Tarifa de fieros de Glrardot á Purificación it- SUBIDA De Girardot á Ric.urte » • Mata de Guadua » • Santa Rosa • • Cbiriló • PurificacióD BAJADA Por tda • $ 90 t50 too ~50 280 De Puri6cación a Chlriló ~O » • Santa Rosa 80 !fIi • Mata de 6uadua f 30 • i~ • ¡~. :~ 4 Ricaurte t 70 -C ' Girardot 200 ' :~ -t! ACLARACIONES i: de m ucho illterés para el Depar . nario~, al ceder el con tato :í la 'tamento lJl agdale,len~e como UOlllpañía; así lo notificó el De. para la CVlUpañia; según e~tu· partamento del Magdalena al dios de t erIldos en la ex¡..¡osiciól1, Goui erno Na.cional; ma.' como la Nat;ión gHluutiZlI un iUle l é::. fidtaba una derogn.eión tex hal del s e IS J.ior CIelito a uual buure de la cl áu ~ ula. y en el t ray ecto -, ~ eaDital de ~ 3,500 por k ilú· contltruído tle había iuvel tido .t.ii J:_:'l~~ed:;;:ii~~~: s:~~rbái ~a$, 6 d i~ $ 8~. a uO~ . ~~. 4: III-Flete mínimum de baj!lda, S 50. :It ,·",·tu de Fuuda- much o luás de las c uatruc¡cutai') mil li bras, el punto era muy se­. acum· llio para arrojar á la U l lla alea­e 190G, t oria de una. interpl etación fu­n hu~ta tura más de un millón de libras )enieros en la cual podía qUedar reduci­hicieron do á cua trocientas millibrall. t razado ~ (De Cenfaún;f ~¡i lV - LIJs explo~ivo" inflamables Ó corrosi~o!' ~:lgarán tlete dobl~, :~ l : ex.ce ~toando los fosforos y ~I petróleo que p:¡garan como m erC80ClIl ir;. ,. cornun. :g.""" Ei V- Los bultos Ó ,piezas indivisibles cuyo peso exceda de t25 kilos, ifF ~':. pagarán flete con venciona l. : ~ ~: Girardot, Marzo de t9lt. PI. EDA LOPEZ & C.- : "'i!li Administradores • :"V" •• ~""""'R ••• 1W· -l(¡Iiif'ifi"¡;Vi¡;!: A&:uila Negra Editorial-l," Calle Rcal-406 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Barra - N. 124

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