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Fecha:
04/02/1857
-A\..1-1\. PERIÓDICO LlTEllARIO~ CIENTIFICO 1 NOTIC 1 OSO.
Bogotá, 4 de Febrero de 1857. SEMEST. l.o
PÁSENLA POR INOCERTES· 1
Han de sabet· UU. que ahora \m año estaba
yo de novio, tan contento como si fuera a ganar ~
lgo mas que una mujet·; pero si les cuento la ~
lfstol'ia de mis amores, veran que si tenia motivo 1
~ra estarlo. Estando un dia ocupadísimo converIBndo
en los portílles con ott·os cachacos, supe que
ma señorita Emilia se iba a casar con Amelio que ~
ieababa de llegat· de Europa con un negocio. Hi- ~
~eron tantos elojios de la muchacha, cosa estraña ~
tntre cachacos~ que me resolví a conocerla a todo 1
ance; un amigo quedó de llevarme a la casa i ti eten
UU. que a la noche estaba yo contemplando a
os novios. 1 en Yerdad, qué bonita estaba Emilia; 1
· da vez q~1e me acuerdo ..... . La familia estaba
nui contenta con Aurelio i poco faltaba pam que 1
~ matrimonio sucediem. Desde mi asiento, con
odo el recato de un recien presentado, hacia de
IJUellas considet·aciones que comunmente vienen 1
uando uno vé a dos novios, maxime, si la nov:a
s bien bonita: era Emilia alta, blanca despercuída,
de andar majestuoso, negros i grandes ojos, ¡ boca envidiable; po.rque t{Ué ~onr.isa aquella i qué
labras las que deeta ....... no; Sl cada vez que 1
e acuet·do me dan ganas de votat· la pluma i mas
e se queden sin el cuento. Yo no sé porqué esa
che se me metió en la cabeza, lo que nadie se 1
bt·á imajinado i es que una mujet· pueda coque-m
· con ott·o estando de novia, i ya me pat·ece que ~
s oigo deci1· que eso lo hacen en calidad de miénas
tanto; pero Jo cierto fué que a mí me dió
rque la novia me babia, mirado i como hoi es ya ~
suficiente motivo para d~cit· que ya lo quieren a
o, no me quise ir en toda la noche, hasta que
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los de fuera i el novio salieron, entónces me fuí
yo, qué babia de hacer; pero siempre pat·eciéns snpe que el pelo era mui semejante a ·una
me gané la confianza de Jos vil'jos i me tomé tünta ~ planta i que et·a hueco, con ::mbdivisiones, como
libertad que poco me faltaba ya para se1· enteramen- ~ una carta i que el pelo de los ancianos tenia cierte
de la casa: qué babia de teme¡·? Emilia estaba ~ tas protuberancias, como los t'etoños de los árbodada
a Aurelio i yo no habría de ser tan impi'U·IIes; me contó tambien porqué el hijo de cierta se·
dente para pretender nada de eila. De esta clase ñot·a obtenía destinos en todas las administraciones,
de consideraciones se harían Jos padres; pet·o lo 1 por qué unos novios se habian separado a pocos dias
ciet·to fué que ellos viet·on ir la cosa mui léjos i tu- Je casados; en qué eonsistia el misterio de que cierto
vieron que reprenderla por su conducta conmigo. jóven vistiem tan bien si o conocersele oficio ni renta;
Pe1·o ella a fuer de Jil>•·e todavia, protestó contra ¡ por qué se había desbaratado un casamiento que
quienes quisieron vrivarla de los pocos dias de li- ~ iba a sucede¡· en ese mes, cuantos comian sin pagat·
bertad que le quedaban i aun dijo que, sobre todo ~ en la fonda i quien salia ta1·de de la noche de la
que ella sabia mui bien que si AUI'elio se queria casaL' ! casa de enfrente; en "fin, calculen UU. cuanto me
con ella, no era sino pot' aumentar sus rentas con i diría el bal'lJero que al fin es barbero i nunca_ calla.
la dote deella (todo esto se lo.habiacoutadoyo)ique 1 -U. piensa irse hoi a algun convite, segun Jo
el otro sin mas títulos que su amot· era mucho ' 'eo de compuesto.
mas estimable a los ojos de una persona sensible, -No seitOL', voi a hacerme rett·atar.
puesto que no llevaba mas pretensiones que queret·~ -Ajá, dijo maliciosamente, a pt·opósito de retr·a-i
ser que1·ido. Pot· supuesto para llegar a ese es- tos, recuerdo ahora una cosa que sucedió pot· ahí
tado, nosotros habiamos pasado de las mimdas i el año de 25 o 30, un poquito despues que roarisas
a las palabras, i de las palabras a los jlll'a-¡ tat·on al ueg1·o Infante; sucedió con una señot·ita ....
mentos de amor, mucho mas fugaces que las pa· cómo te llnmas, cómo te llamas, en fin, despues
labras mismas; ella me habia prometido ya ser mia 1 me acordm·é, vivia en la calle de la carrera i la
de cualquiera manera. Tuvo la OJ'ijinalidad, como madre murió ahom poco: pues señ01·, la niña era
]a tienen todas las novias, de pcdi1·me retrato, como de lo mas precioso que habia en ese entónces en
si no fuemn a recibit· el orijinal i yo por darle gusto 1 Bogotá, porque ahot·a las hui bonitas tambien; era
se lo ofrecí i puse manos a la obra: me vestí de mui parecida a esa niña que ahom es tan galan~
11egro, n\e amané bien la corbata despues de ha-~ teada, la que decían que se casaba ¿cómo es que
l1erme puesto una bonita camisa i fuí a que me se llama?
aJTeglarau lo pl'incipal: los crespos. Cuando iba -Yo no sé, le contesté.
pam los portales n una peluquería, pensé· en que 1 -Tengo la desgracia dijo chupándose los dientes,
ron razon se quejan !os hijos del pais, pues el es- de que se me olviden los nombres propios; pet·o si-
¡mitu de la moda hace que todo se lo encomende- gamos: e taba tan en moda que no había pt·ocesio~
mos a Jos estranjeros, sabiendo muchas veces mé-~ a que ella faltara, los cachacos no faltaban de ennos
que los de aquí; en estas iba yo, cuando dió la frente al halcon en donde ella estaba i si iba al
casualidad de que pasé pcH' frente a un homb1·e · teatt·o, llegaba siempre des pues de empezada la pieza;
bajo de cuerpo, gor·do, con anteojos en la cabeza i ~ pot· consiguiente todos volvían a mirar i muchas
que parado en la puerta de su tienda sobaba una ~ veces los actores tuviet·on que suspendet• so pena
navaja en una piedt·a untada de aceite.
1
de no ser atendidos; en los bailes, en el paseo i en
-Buenos dias maestro. misa llevaba siempt·e un COITO de satélites, sin que
-Buenos di as caballero. ninguno plldiese llamarse el preferido, pet·o con algo
-¿Tiene U. la bondad de peinarme? ~ de cspe1·anz!ls cada uno, eso sí. Decían que ningun
-Si señor, con mucho gusto, siga U. $ cachaco se casaría con ella, porque no era posible
Entré, i el hombre me acomodó en una silla en ~ sostener tanto lujo. En ese tiempo llegó un Diputoda
la mitad de la tienda, me puso un paño po1· ¡ tado de Cattajena, quien vino con la recomendadelante
i ot1·o por detras í empezó a desenredarme
1
cion de ent¡·egat· una carta i un retrato, esta carta
con una peinilla. i este retrato eran de nn jóven cmtajines, cuya
-Mui bonito pelo tiene U. lo tiene rizado natu- fami de millonal'io i buen mozo babia llegado hasta
ralmente de manera que no necesita que le metan 1 aquí, la carta et·a nada ménos que para pt·opone¡·!e
fierTos calientes. casamiento a la niña; no vacilaron los padres un
Con t·azon, pensaba yo, que a Emilia le guste . punto, porque para casa1·se entre ricos no se ne-tanto
mi cabeza. 1 cesita de amores ni de conocerse, i mui pronto
-Cómo quiere que lo peine? en señal de consentimiento, se le mandó el ret¡·ato
-A la Maria Estuard, es decir, con el pelo le- de ella.
,·antado del fl'ente i de . los lados, de manera que l A todas estas, las tijeras del maestro, inexorame
quede la h·ente despejada. ~ bies como las de la Pat·ca, hacian chifli, chi{li, sin
-Tiene razon, i muí buen gusto: la f¡·ente que 1 que yo cayera en cuenta de nada por atender a
es uno de los adornos principales de una cat·a su historia.
_de hombre, que es como la fachada de un templo, A Jos pocos meses, seguia el barbet·o, se hizo
queda muchas veces oculta por la afeminada afee-¡ ammcim· el dicho jóven i se prepararon para recitacion
de la moda, i no hai cosa mas ridícula que bil'lo; buscaron mulas para el coche i pensaban en
un jóven con la canera por el centl·o. Cuando
1
it• basta puente At·anda, pues entónces si habia caesto
decia, sentí que andaba con las tijeras: Alto minos que costaba mucho trabajo el pasarlos, no
ahí maestro, yo no quiet·o que me co1te un solo costaban tanto como los de hoi para sen-ir casi lo
pelo, yo lo que quiet·o es que me encrespe única-~ mismo; pero sucedió que pocos días antes de esto,
mente. recibieron otr·a carta que decía que a consecuencia
-Si señor, pero es que tiene aquí algo que Je de un retardo en sus negocios1 tenia que detenerse
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EL ALBUM. 83
n poco; ademas, no faltó quien asegurase que un ~
uque se habia.averindo con todas sus mercancías ~
i que estaba a punto de quebmr: el amor de la niña
desde entónces se empezó a •·esfl'ia•·, i las cosas ~
pasaron así, hasta que un diciembre, rne acurrdo l
mucho, porque yo viviu en una de las tiendas de ¡
la casa, llegó la noticia de que estaba en Honda i ~
que m ni pronto esta1'ia aquí; cntónccs nndie lo íué ~
a encontrm·. El dia 28, (recue1·de U. eso) llrgó i 1
a la noche se presentó en la casa; lo recibie1·on con
la frialdad con que se recibe al que ya no tiene
nada i a mui pocas vueltas lo dese1igaüaron, ha-~
ciéndolc vet· que si estaba pobre no tenia derecho
a la niña i aun se asegura que lo despidieron de la 1
casa.
~¡Sí!! dije yo admi•·ado.
cado, i luego le dijo al padre: papacito, cuando
,·emlrá A urelio?
-Para q11é hija mia?
No quise agmll'Clarme a saber· para qué porque
yo me lo suponía i sin da1· buenas noches ni hasta
luego me mHrché a la calle a maldecit· al barbero,
como si él tu' ie¡·a la culpa de que yo fuera donde
él en 'ez de haber ido donde uno que ~epa su oficio.
Cuando Aurcho llegó encontró a .J~milia siempre
fiel i siemp1·e la misma, sin que se imnjinara que
se esenpó de qne le hubie1·an dicho a la ' 'nelta:
<,pásenla por inocente,» como la pasé yo con el barbero
i como la pasaron UU. que se pnsieron a leet·
mi cuento, creyendo que fnera algo ml'jOl',
DEL !O.
DIÁLOGO HISTORICQ. -Si señor·! me contestó el bad.Jet·o retirándose 1
un poco, con la peinilla en una mano, las tijeras
en la ot1·a i con los ojos tamaüos de grandes. Esto
1
-Mucho ponderan el pesehr·e de los Ruedas, decía
fué en diciembre, siguió diciendo; i como en junio, en una de las noches de pesebres, Pascualita a su
pam el San Juan, eso es, se npal'<~cio el jó' en en- madre. ¿Cuándo me lleva mamita? tal wz somos ya
sado ya con uua señor·ita mas bella que un sol, i
1
. las únicas que no lo han vislo viniendo a se1· la
mas amnble que un niüo; miént•·as que estuvieron escepcion de la ¡·egla jeneml en esta ciudad ... ji tan
aquí eclipsó completamente a todas i aunque sir- feo que es hacerse uuo singular!
vió, como cm natUI·al, de punto de envidia, ella 1 -Per·o hija, si hai tantos inconvenientes.
s~empl'e las l'ivalizó con su hcrmosm·a, su lujo i sus -Cunlcs? mamita: es que U. porque ~~a. no tiene
riquezas. $ gusto sino por reza•·, inventa mil obstáculos para
-Es decir, que el jó\Cn no se habia empobre- ~ qne yo me asuste i renuncie hasta de divet·siones
cido? ~ tan inocentes como esta. • 1 -No es eso Pascualita, sino que allí como en
-l\o seiío•·, eran mentiras, ni ese que habia ve- toda reunion las uiiias corren muchos riesl!os.
nido antes era él. ~ -Entónces a las iglesias no debemos ir, por·que
-Luego quién er·n, pregunté admirado. ~ taml>ien debe de haber peligros.
-T~ra un hermano mui purecido a qmen él babia ~ -Ciertamente que los hai i pe•· eso no debié1·amos
manda<~ o para que 'iniera a pe(Yal'ia de inocentes, ~ asistit' a esas grandes funciones, que conver·tlclas en
¡,o•·que U. se aconlm·lla
Toma tu al·co, i con la fle ch a aguda
Al cervatillo saltador traspasa:
i\1as ai! c?nll·a P.l tu aljaba es ya. impotente;
" Junto a h , dcbtrmplada
Yace tambien entre tu tumbahclada.
J_ J. BormA.
EN LA CARTERA DE UN AIII&O.
(WPUO)fl'TU.)
Maiíana, cuando d sol tras del Tolima
l [aya. hundido su faz esplendorosa
Otra senda florida i deliciosa
Tus pisadas, Ric·ardo, seguirán.
Sí; ya. vas a parlir! mi mano estrechas
I adios! mr dices con amigo acentu ,
Ya bufa tu bridon i con su aliento
Las auras qu ema en indomable afan .
Pues bien, adios; yo e tamparé mi nombre
lHi pobre nombre en tu cartera hermosa,
No vemos junto de la blanca rlloa
La espina, i nubes junto al albo sol!
As\ mi nombre brillará, aunque humilde
En medio de otros nombres i otras voces
Que entusiastas te brindan sus adioses,'
De la amistad al fúljido arrebol.
Cuando abras tu cartera, amigo mio,
I veas mi nombre inscrito ent1·e sus fojas
Como se mira entre nacientes hojas
Una hoja que el viento deotrozó,
Recuerda gue ese nomb1·e aqui estampado
Es tan solo el recuerdo de un amigo;
En la tarde postrera que contigo
Estuvo, junto a tl lo escribió,
Te ausentas ya, que un suelo floreciente
Te espera en sn regazo; hermoso suelo
Qnt~ bajo lindo nacarado cielo
Te brinda las bellezas del Eden.
1
1
1
1
1
A llenar nuestros pechos de placer.
Canta, sí; que a tu vista va a estenderse
Un florido brillante panorama,
De un sol de fuego la purpurea llama,
Un mundo de bellezas por doquier,
I tantos hermosísimos recuerdos
Que embelesan las almas juveniles,
Tantos bellos poeticos pensiles
Que f01ja el alma henchida de placer.
Si inclementos los ciclos tapizaren
De abrojos i dolores tu camino,
Si empai1aran la luz de tu destino
Con la funérea gasa del dolor,
Oh ! yo quisie1·a que en tu sien pasase
Una Vírjen su dulce i blanca mano,
I de su amor en el inmenso oceáno
Recibe tus lágrimas! Adios.
J. J. B.
1 En d "'l''io., mi"'b' un dio.
1
No sin sorpresa, la donosa Clara,
Al ver cstiuta la belleza rara
(~ue el mundo antaño proclamar soHa.. ! ; Válgarne el cielo! en su ánimo decía,
Ya no es lo que era mi preciosa cara;
¡ I es en esto, por fin, en lo que para
~ Do una dama jP.ntil la lozania 1 ....
Mas no importa , añadió con gran frescura,
Q.uc hoi el mundo me vote a la inclemt.mcia;
~ Yo me rio tambicn de su locura
~ Pues que puedo decir en su presencia:
S i Es verdad que he perdido la her mosura, ¡ Pero guardo én mi pecho la inocencia !
1 JEnMAN l\IALo.
f
EL lTAYRE DE GRACTA (concluye. ) la ardien-te
inclinacion a la b(•lleta del campo me ha con-
!
. ducido instinthameute fuera de las confusas
calles de la populosa ciudad; i no es estraño: des-pues
de tantos dias solitarios i pt·osaicos el pl'imer
1
pueblo del continente en que fijaba los ojos se o.tentaba
tan lozano i e pléndido ! el lll'te i la naturaleza
se adunaban para dermmat· en él con mano jc-
1
ne1·osa verdot·, f¡·escut·a, 'ida i poesía Pocos cuadros
tan bellos como los alrededores del Havre al
declinat· la tarde: po1· un lado la inmensa sábana
1
del Oceano manso i terso como el cielo azul que
l
. reflejaba, salpicado de trecho en trecho con orgu.
liosos vapores i con lindos buquecillos de paseocanastillas
ondulantes que conducen en su seno las
silfides del Hav1·e: a su orilla la ciudad mansamente
~ recostada como una nube de plata en el azul de su cie·
~ lo, como 11na pluma de ga1·za sobre las olas del mar
f que acariciaban sus flancos: de oti'O lado los feno-
! catTi les dot·ados por el sol i resbalando rápidos
entre una alfombra de ye•·ba: al otro, en fin, la multitud
. de quintas-·verdaderas mansiones de recreo,
~ con sus alegres moradores, con sus jat·dines i sus
~ viñedos, con sus aseadas casas circuidas de eme·
1
dadet·as i flores. Si a esto se ailade el tt'€mulo i fujitivo
bt·ill.o de lns luces que penetraban las pe•·sianas
de las cercanns casas, algunos cantares trai-
1
dos por el eco, el mujido de las vacadas, los acompasados
toques de campana que partían de cada
buqne, se tendrá idea de tan dulce como bello es-
1
pectáculo.. Con tanto gusto se fija mi alma en el
recuerdo de aquellas horas, en los sueños divinos
1
que me encantaron allí; con tal tCl·nura 1·ecuerdn
los sitios en que t·eposé, las sensaciones que me aji·
tat·on i mis esperanzas pam lo futuro, que sufro i11·
1
teosamente al ver ya tan léjos e:;os p.octicos sueño!\
de infancia i tan de cerca las tinieblas de la rea,
lidad.
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86 EL ALBUM.
Muí pocos fueron los di as qt1e estuve en el Havre, 1 siempre responden: reno hai pinta» inclinados sobt·e
i por consiguiente mis observaciones debiet·on set· las talegas--sus hijos predilectos: ¡triste efecto el
casi nincrunas. Sinembat·go estos me bnstaron pam $ del dinero! con su peso doblega al lJOrnbr·e hácia
observar~ la bet•mosu¡·a de las anchas calles,. toda- ¡¡ la ti.en:a e impide que se levanten e.n su alma los
Yia mas het·mosas durante la noche, al bl'lllo es- senttmwntos nobles. Ya que el Gob1emo no puede
pl éndiJo del gas, al I'Uido _de la m?chedumbre que 1 imit~u· e~1 esto a las nacion~s em·?pea s, po1· hallaren
vez de entregarse al sueno pat'Q.CIres de una conupcion inminente, se forman allí ~ talentoso, 'aliente, repttblicano. '
''cnlnjosamentc hnsta que les toque aceptar la mano ¡ -LA GmnNALllA ha terminado su brillante can·ede
alnun honrado YCcino, de los muchos que allf ~m, pe1·o de su sepulcro brotani, como lucirntP críun
co.u tal objeto. Un. estahleci~niento de estt~ cJ~sc ~illicla, t~na obra mas bella todavía, las Pocsíns. del
scntarw enmrcstt·a somdatl nH'JOl' que un C.1 prtoho: Ilustre Caro, u El bardo-llci del mundo ele Colon "
en él encontraría apoyo la indijrncia publica i al- ~ como lo apellidó un poeta. Ct·eemos que con la
guna vaiJ¿t la falta de mot·alidad que por desgracia ~ publicacion de estas pocsíns ganad mucho la litese
nota en las clases pobres. ~ ratum nacional i se purificará mas i mas el gusto · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·1 de nuestros jóvenes literatos •
Entretanto el fel'l'ocarril me nguar·daba en sus ¡ J B
mullidos cojines, i pocas ho1·as despucs debia yo ~ __ · · '
respirar lns cercanas brisas de París-esa ciudad
cosmopolita, llse mundo en pequeüo. , Pon DAR JIIALA CRIANZA A su LORo.-M. F .... ;
-Esta nuestra apatía proYerbial, esta calma ¡representante de una casa de comercio de Venecia
quasi-fwzebre en que languidece nuestra sociedad, en París, se hallaba a punto de casarse con la secomo
si no tuviem en su seno l.lll solo jermen de ñol'ita Amandina N ..... jóven, bella i rica parisienfelicidad,
ni una sola chispa de alcgl'iu, ui una ¡ se, cuando se v1ó precisado a hacer un 'iaje a Itasola
esperanza de vida, ha sid? muchas veces in- lia, que le obligó a aplaza¡· su boda por algunas setenumpida
pol'las dulces, sentimentales, armoniosí-~ manas. Nunca tal biciemél: pues al volvet·, hallóse
simas notas del Sr. Jesus Buitrago. Organizacion que su prometida se había casado con otro, 3 clias
esquisita, corazon sensible, artista de nacimiento antes. Inaagó ·la causa de esta resoluciou que tanto
el seiíot· Buitt•ago se levanta de la atmósfera que 1 le contt·ariaba, i segun la esplicacion auténtica que
lo rodea, i arrastra en pos suya a cuantos' escuchan de la familia ele Amandina obtuvo, esa causa no
las purísimas at·monías que brotan de su violín tfin era ott·a que el loro que M. F ..... dejó en su almanatur<
ll, tan suavemente como la música del viento, ~ cen, el cual animal tP.nia la costumbre de decil· mil
que se alza de noche en los jardines. Pero este ~ picardías, blasfemias e imprecaciones, apt·enclidas
artista quiere clilatat· su yuelo, quiere abrir un
1
del jóvcn italianq, &iempre que tenia hambre o que
cielo mas ancho a las aspiraciones de su jenio. estaba beodo. Ahora bien, habiendo entrado un
Las at·mouías que cruzan de un lado a ott·o el Con- dia en dicho al macen la tia de la novia, rica, antinente
europeo nacidas eu Al('mania, en Italia, en ciana i respetable matrona de la familia, de quien
Francia llegan hasta él incoloras, él quisiera be- ~ la jóven tenia promesa de una importantísima beberlas
en su propio raudal i producit· ott·as nuevas. ¡ rencia, pt·ecetlida de una dote no despreciable, al
En cualqu~era ?e aquellas naciones le bastarían oft· la buena s~ñora las desvergüen~as e insolencias
cuatro o seis anos pam desarrollar completamente del St'. loro, 1 enterada de que el Jóveil F .... era el
su jenio, pel'o por desgracia está pobre, i para vola1· ~ maestro habitual de su pajanaco, concibió tal horror
es preciso tenet· alas ..... de ot·o. ~ al italiano, que fué a casa diciendo, que de ninguna
Hace algunos meses_ se comenzó a levantar una
1
manera con sen tiria ella jam:ís en cedet· la mano de ·
suscl'icion, con el fin de facilitarle el viaje. Qué su sobrina a tal hombre. l\:1. F .... se puso tan fuhabrim
respond\do los 1·icos! pl'obablemente lo que rioso po1· este contratiempo, que segun se dice, tor-
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EL ALBUM. 8i
ció el pescuezo al infeliz Jo¡·o, sin reflexionar en que, ! sin duda, al último alumbramiento de una de esas
no del pohre animal, sino suya i mui suya, era cosas inmortales que los hombres llaman obra
toda la culpa. ! maestra.
Y o estaba mudo, sobrecoj ido, arrebatado al ter,
ce1· cielo {]el arte; i conteniendo el aliento, dej é a
EscENA HRICANA.-El Eco de Orao, cuenta un l mi sueiJO, a ese tan dulce, tan deseado sueño: l'éle!
hecho mu~ singular qu e. ha tenido lugm: en el pueblo J Per·o el sueüo se detuvo sobre mis p~írpados húmedos
de llutlclls. Una ser·p1ente se ha desll~ado dur~~te ! para escuchar.
la n~cbe en ur~a ~a~a en ~que dOJ:~mn d?s muos Al fin el jPnio invisible se detuvo. Hubiérase
espanoles de ti es 1 e ruco ano s, att arda p10bable- dicho al seutirlo dejjó caet· en una
EL PIANISTA· poltrona como si quisiera dormir aigun rato. Vano
¡ esfuerzo! no hai sueño posible cuando se interpone
Entónces tuYc una Yision, una Yision mas dulce el trabajo de un pensamiento que no está todavía
que si hubiese sido trasportad o de repente al mas completo. Volv!?' pues, a la obt·a; pe1·o con ~ma
alto peldni10 ile la escala de Jacob. Yo dormia. ~' especie de enet'Jl¡l que .tocaba en la desesperacwn.
Cuánto tiempo babia yo dormido? Jo ignoro; solo ¡Qué escena, o mas b1en
1
qué drama. se le repr~sé
que como un golpe majieo, <'n medio de mi pri- sentaba en aquella noche .. cuan lastunosos ~enttmet
· sueüo de un sueño detPnido bacía muchos (]ias 1 mientos, cuantos tert.·orrs, 1 cuanto amor baJo tan
en el mm~cnto en que me sentta deliciosament¿ bellas form;~s ideales~. aqt~el hombre esta~)a inspimecido
como por aquella oscilacion de Jo. silla de lrado, no hat .rluda. Mtl.gl'ltos de dolot·.saltan de su
posta cuyo movimiento continua sintiendo el via- alma, tan tl'lstes, tan tH:rnos, tan tet:l'lLles, que él
jero }~asta en su Jecho, oí, 0 por lo menos creí que mismo sescn.tia im?ulsado a pro~-rmnp.ll' e1~ sollozos.
oía las mas perfectas, las mas tocantes melodías.¡ ¡ 9ué fantas1a, ~nc encadenan~tento 1 que , prof~n-
Ciertamente em aquella una música que venia del dtdad en es~ pnst~n, en ese. ~btsmo, ~e~ cu~l.sall.an
cielo, yo pt1edo hahlat· como conocedor en la mate- algunas . ~oces. pm~s :omo l,ts de los anJeles, J otta~
ria: todas esas g1·andes ideas .brotadas de la mente ! melancohcas 1 fur·to ~s como las de Jas cad~nas ,
¡ del corazon de 'los músicos ile jenio, las poseo en ~ mil tei'J'orusas sensaciOnes s~ entr·elaznban _alh con
mi mente ¡ en mi corazon. La música ha sido el
1
mil espe1·anzns! Yo me sent1 deslu~bt·ado .' .su roergrande
esturlio, 0 Jo que , ienc a ser lo mismo, Ja jil~o en aquel. la ~nc~u¡·os.a
1
pt·ofu.ndtdad, ~1d1endo ,a
gnmde pasion de mi vida. Beethovcn i 1\Jozmt, gl'ltos fa,ot· 1 mtset'JcordHI. Peto al fi~ ,odo ces_?,
Haydn i Gluck, Webct· i l.\'icolo, Paesiello i Rossini, 1 todo. se ~e~ u vo to~o se calmó, todo mul'ló; el s~e~o
me son muí familiares. Sinembargo yo escuchaba contmuo, 1 ~o ileliraba con vosotr~s, ~ar~~s btbll-esta
vez mam vil!osos acordes, ¡ ¡cosa bien estraña! cas suspend1das de los sauces del Euftates.
todos nuevos para mí. La mano que tocaba ese ! Ai dia siguiente pot· la maitana cuando mi hués-piano
invisible, si es que era un piano, era una ped entró en mi cuarto a informarse de si Mon-mano
Yigorosa, atreyiua llena de sentimiento i de 1 sieur avait besoin de quelque chose, mi primet· papasion.
Al principio no se oín mas que un ruido labra fué: ¡Quién está allí? yo estaba púlido, destímido
i misterioso; luego ese ruido vino a ser claro, figurado, sobrccojido· tuve mieilo de aquel hombre:
hermoso i natmal. Yo, entretanto, sin Jll'etender 1 "Ah! Señot·, pt·onumpió él, juntando las manos,
sahet· si estaba despierto o favorecido por un sueilo, ya comprendo lo que os ha sucedido: os han dado
escuchaba, admiraba, pot· último llore. ¡Cuántas el cuarto inmediato al de l\1eyerber! , En efecto era
ideas aglome¡·adas en aquel sonoro instnlmento! 1 él, era Meyerbet·! el creadot· inspimdo de Roberto
¡Qué ¡·nidos aquellos tan llenos de jenio! ¡Ese el Diablo, el célebre poeta de los Hugonotes; Mehombre
cotTia sin detenerse de una pasion a otra $ yerber, el brillo, la fuerza, el rei del arte moderno,
pasion, del dolot• a la alt>gría, de la maldicion a la ~ el hombre que ha hechorct¡·ocede¡· al mismo Rossini,
plegaria, del odio al amot·, andando siempre sin ~ el triunfado¡· Meyerbel'!- 1 quereis saber cual era
reposo, sin tomar aliento, s. in cesar, sin término; ~ esa música? Era, Gran Dios, el bosquejo ya cente·
pa1·ecia arrastrado por el jenio! ~ liante, los primeros gritos, los dolores suhitáneos,
¡Qué hombre aquel! Reflexivo hasta en sus ' las pasiones de ese nuevo dt·ama intitulado: El
trasportes, fogoso aun en su calma, babia llevado l
1
Profeta, que nadie ha oído todavía, solo yo drsde
al mas alto grado la espresion del cristianismo i el mi alcoba en el Hotel de los Pdncipes, i Santa Ce~
frenesí de la venganza. Yo nada comprendí d& aque~ cilia de Rafael, desde el cielo armonioso de Mozart
Jla lamentable histol'ia, cuyos pl'incipales detalles de Weber i de lleethoven! .
repasaba confusamente; pero sí enten?ia 1? bastante Tal fué mi p1·imera entt·ada en los misterios del
par~ penetr~r que aquella e.t·a una lustona .llena de arte parisiense; i 110 es difícil adve1tit· que esto em
catastrofes 1 de dolo.r~s., Cual era su propósito, cual , comenzar por una grande felieidnd; i qné fortuna
su plan, ~ual su dehrto !.a qué espec1e de Yen~anza 1 para un espíritu serio, sentit·se anullado toda una
s~ enea~ma~a? .Solo D10s desp?es de él P?dm de- noche po 1• el mas set·io i el mas convencido de los
ctrlo. No le mqUteta~a la .confuston en medw de tan
1
artistas del siglo XIX, que, sin l\feyerber, habria
gt·andes cosas, no le mqmetaba ese caos donde con sido llamado el sicrlo de Rossini icrualmente que el
una sola voz podía an·ojat· llll tol'l·ente de luz; por siglo de Napoleon.~- (Trad 1tcido). 0
el contrario, se espaciaba en el desórden, mezclando ~ ·
i confundiendo a su antojo todos los elementos de --
aquella obra imponente. Ai! así fué que yo asistí, 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
88 EL ALBUM.
APUNTES DE 111 CARTERA·
PENITENCIARIA I CASAS DE ASILO EN NEW-YOK,
(Concl usion .. )
bajo) i alms-house (casa de limosnas).
Nada nuevo hai que añadil· respecto al sistema
1
con su dedo poderoso marcó el porvenir de la humanidad:
en ella se fijan ávidamente los ojos del
viejo mundo como queriendo depositar en su seno
sus t•iquezas 1 su caduca civilizacion para purificadas.
MARIANO G. MA "niQUE.
SDUVENIR·
Réstame ahora solamente para concluit· mis li- J
jeras observaciones sob1·e Penitenciarias i casas de !
asilo, decit· algo sobre lVork-lwuse (casa de t1·a-~
gubemamental de estos establecimientos, po1·que es ~ Oui! tout passe ou s' en va sur les ailes des vents,
el mismo obse1·vado en toda la Isla i de q11e ya he ~ Tel que passe soudaiu le torrent de poussiere,
hablado-Rijidez i solicitud de parte de la autori" La musique des airs, les esse nccs d.:s vents,
dad; i órden i aseo en el servicio. ~ Ces branches des ormeaux, cette douce lumiere.
La Casa de trabajo, que es el modelo de todos ~ Oui! tout passe 011 s' en va, sous la voute des cieux;
los establecimientos que tienen el mismo objeto en ~ Ces etoiles· d' argent paliront a l' aurore,
la Union, es un hermosísimo edificio de 360 pies Et les f\eurs que trernblaient sous mes pieds dans ces lieux.
de lonjitud, mas o m~nos, i 125 de latitud: su ~ Leur fraicheur a dcmain conserv .eront encare ..... J
construccion es fuerte i elegante de granito tajado.
Su objeto es llevar a él los mozos desampamdos 1\:Jais ta douce et eharmante et virjinale image
d d 1 ' Ne pourra s' envo ler de ce lit de mon creur:
en la ciu a i enseña•· es algun arte que sea util ~ J' ¡conserve embcllis les trails de ton visa.ge-,
para ellos mismos i pm·a la sociedad; así es que Embcllis par l' a.mour, par la douce pudeur.
despues de cierto tiempo de aprendizaje, no sola-mente
Jlevan consigo un ~apital en eso que asegura ~ Depuis qu ' n ton regard s' entrouvrit ma tendre ilm~ .
su subsistencia, sino que tambien han aprendido Comme une blanche fleur aux premiers feux du jour,
entónces útiles principios de moral i eduracion so- A ehaque, a chaque instant se dilate la ílamme,
cial. En esto el Gobiemo tiene en mira, no sola-~ Et je vc1·sc, en chantant, douees !armes u' amour.
mente utilizar esa parte del pueblo, sino tambien Le d 11 . , ,· . . . . -- paysage ici, comme un tapis es eurs
de ese modo evitai Cltmmales que SJempt e fo1man ~ 1\follement coloré se dilate ama vue,
el ocio i la ignorancia. ~ Elle nuage enfilé des brillantes couleurs
La Casa de Limosnas, o, mejor dicho, Casa de ~ Eclate en flocons d'or da.ns l' immense ctcnduc.
Caridad, dice bastante ace~·ca de su objeto con su ~
solo uorol)l'e-En ella encuentra refuj io esa clase des- ~ ¡ Qu' elle est douce la paix de ce riant vallon !
"\U !ida deJa sociedad que por vejez. incapacidad 0 ~ Les ros<'s elles lis mollemcnt s' entrelacent,
Les bosquets odorants, les domes de gazon
estrcmada pobreza no tiene nada cp1e esperar, ni .l\1' invitent a jouit·, et ma doulcur clfa~eut.
ve ya delante sino el horrendo espeetro de la de-~
sesperacion-En ella hallan facilmente todo lo ne- Mais fuyez loin de moi pompes de la nature1
cesario para satisfacct· las necesidades de la vida; Sa beaute seulcmcnt, ~;eulement sa beaute
.i ademas, sin·eo al mismo tiempo en el establecí- ~ Ravi-t·elle mes yeux de sa lumi f!re purc,
miento en el cuidado interio•· de todo lo que se les ~ Et m' cndort sur le~ bras de la felicité.
p•·oporciona, respecto a órden, aseo i todo lo que ~ Quand le muct sommeil vient doubler ma pnnpihc
es necesario para mantener en perfecto arreglo la ~ Qunnd les parfums du soir s' ctendent sur ce bois ,
institucion. ~ Je la vois dans les plis de la Lrise lt>gérc
Para tener un lugar en tal casa, solamente necc- ~ Belle, innocl·ntc, pure, assise autour de moi.
sita tma pm·sona acreditada ante el Gobei'Dado•· del J' observe ses bcaus ycux d' amour etinceller,
establecirniento lo que se demanda pat·a entt·ar en Ses levres entrouverts comme naissantc rose;
él, i que ya he indicado: entónces toma una boleta t Sur mes lcvres ardcnts je sent Icor doux baiser
la cual le franquea la puerta. ~ Je sens que dans mon sein, aimablc, elle repose.
Al contempla•· pOL' última vez la Isla de los
Pozos Negros, al dil'iji•· mi postre¡· adios a e~as ins- f
tituciones cuyo canícter es eminentemente filosófico ~
i humanitario; no pude ménos que esclamar ¡ Di- ;
eh osa la nacion cuyo Gobierno tiene po•· único objeto
Ses ma.ins sont dcux bouquets de jasmin otlorant
Plus pures au toucher, q'un bandean de velour
Qu' il est bea u les sentir sur mon front patissant !
Qu ' il est bcau les couvrir des doux baisers d' amour .
la felicidad de los ciudadanos! Feliz el pueblo que Heureúx! cent fois heureux, qui dans la nuit sommeillc
es gobemado de una manm·a tan solícita i acer- i A u bord flenl'i des eaux, sous un ciel enchanteurt
tuda! Venturosas instituciones aquellas que dan ~ Qui suce 1' illusion; comme l' hcurensc abeille
por segu1·o resultado el progt·eso i el bienestm· de ~ Suce dans le bouton le neetar de la ileurl
los pueblos! f Loin du bien que j'adore, sans jouir de ses cha1me!,
Pocl!'ia decirse lo mismo de las Repúblicas Sur- ~ Je tiendrais son imagc au fond meme du creur:
americanas? Al ménos es de espemt·se que nuestras ¡ Jr devrais 1' arroscr de mes m·dentes !armes
instituciones liberales i humanital'ias; i el carácter ~ 1\lais ces !armes. au moins, sont des !armes d' nmour.
de JÍues tt·os pueblos, dócil i ambicioso por el ver-dadet
·o p1·og•·eso, tendiendo de consono al mismo ~ J. J . B.
objeto, consigan. al fin la •·ealizacion del s1te1io de i
todas las naciones, que es lapa:;; i por medio de ~ LJCEO GR 'NADJNO ella la civilizacion que ha de ¡·enncer mas pUI'a i fl l 1
mas resplandeciente con su nuevo •·opnje en su bri-llan~,
e cuna que es ~a A~rÉ~IcA! . t , La ses~on ordi·tt~ria próxima de e fa
Lste ~~ el ~oto s•nce• o~ la mas grande esp_ei anza ~ corporacwn tendra lugar el domingo R
ile sus hlJOSj t este voto 1 esta es.per11nza D1os los ! d l l . ·
acoje pot·que se elevan po•· la obra mimada de sus ¡ e que. corre a ~s cuatro de la larde e u
manos, sí: la Amél'ica es el paraíso en que Dios ~ la Blblwteca Nacwnal.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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