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El Latigazo - N. 12

Por: | Fecha: 20/09/1840

TRT!'4. l. J B ogotá, 20 de Setiembre de 12 ASESINATOS Cometi dos p or los esbirros del Dr. Márquez Uua cart a de Popayan dice lo siguiente:-" E l miércoles 26 de agos~o de 1840, á l a una i me­dia de la tarde, f 1é asesinado el j óven Vicente Sár­ria, hijo lejítimo del St·. Coronel Juan Gregario Sánia, en el sitio de Calicanto, arraba l de Po­payan, por l a p
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El Latigazo - N. 12

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El Latigazo - N. 2

Por: | Fecha: 31/07/1840

EL LdTIG.flZO. 'fRlM, l. O ) Bogotá T'iernes S 1 de Julio de 1840. ( NuM. 2. 0 El Latign%o saldrá en cua uier dia de la se. tnana que SU$ editores teng n á bien publicarlo. Los que quieran dir~j án sus avisos i re ­mitidos al encargado de l venta de este papel, S1·. Francisco Bayono. !S án insertos si coin· ddtn cun las miras que han propuPsto sus editores, i si cienen firma os de personas cono­cidas. CONSTIT CION. Una tri~te esperiencia de mas de diez i nueve anos de Henública nos ha per­suadido que, ó somos mui rudos, i no entra en nuestras cabezas el sistema con~titucional en t~a su estension, i con todos sus incide1tes i conciguientes para ponerlo en plan tal como él es; ó que esa es una cier1cia eminentemente nájica, en Yirtud de la cual uno ó al· gunos de los ¿el pueblo con aparato i en­gpno, deslumbran ~~ ent~ndimiento de ~u:; campaneros: con eflcritos i palabras cllus le~ llenan el corazon; i les arrebatan el ánimo para hacerse superiores, invis­tiendose de un título honorífico cual· quiera, sea yá el de presidente, con· ~ejero, functonario público, ministro, ajen te del gobierno &c. El nombre no importa, puede ser este ó aquel, con tal qu~ las personas que le estén hu­milladas sean muchas, para que ello· gro sea grande: que la extension del territorio no est~ circunscripta bajo nin­gun término. á fin de que en todo e!:lte terreno nazcan, crezcan i mueran hombres esclavos en la realidad, aun­que conste de un código, que son li­bres, i que están reunidos bajo de un tnismo pacto de asociacion política para ~u comun utilidiid, Nada importa, que existan leyes ~ustantivas, embrolladas, contradictorias, é inseguras, por las que se procuró dar derechos é imponer obligaciones, si estas l~yes no llenan meJianamente el objeto que se propusieron sus autores. Nada importct que tengamos algunas malas leyes de sustanciacion civíl i criminal, sino hai ~a importante lei que arregla el curso 1 formalidades de los juicios en el Senado, para que esos grandes pc:rsonajes que tanto mal han hech(> i están haciendo á la República, no q ·Ie­rlen sin su correspondiente castigo; si al mismo tiempo no hai jueces letra· dos que desempenen las judicatura~ de circuito, porque la guerra que nos ha dirijido el Sr. Márquez, ha limpiado as arcas nacionales, i dejado á los jue<.es i empleados sin renta: si en el mi srno caso están los miembros de los trilJU· nales de distrito; i aparte de esto, el mismo Dr. Márquez, es el que nom· bra estos senores ministros teniendo en consideracion las recomendaci ones que ellos tengan para con él, antes <)lle los méritos i buenos servicios que hayan pre~tado á la patria: nada importa, que s~ di~a .que la nacion granadina es esrn· c1al e Irrevocablemente soberantt, lil>re é indeptndiente de teda potencia ó o­~ inacion estranjera, si mui pocc.s e n­tendemos estas fraces ~eductora s , ~i á los tntusia ~ tas de la libert¡ el i de la dicha comun, que toman la vangu t1 rdia en la realizacion de la . sublime filo O· fia política i civil, se les calumnia, se ]es insulta i deprime por mi serables tS· birros de la administracion; por escri­tores que pretenden medrar i lucir en la tenebroc-;a era del Sr. Márquez 1 ·¡ sí todo el pueblo presencia estos a·con· lesimientos luctuosos con calma, indi­ferencia i frialdad. Lo repetimos, para que un pt e. bio sea positivamente sobarano, libr~ e independiente, es necesario que los in di. viduos sean laboriosos i fuertes., q e entiendan bien la naturaleza de su so .. berania. libertad é indeptndtncia, para que los aprecien en su justo valor, para que se penetren de la importancia ~e su modo de ser, políticamente_habland o. i sostengan ,con denuedo aquellas tres principales prerogativas, coutra los ern· bates de la administracion ~ue trata de avasallarlas. · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Encarecemos á n( tros e nciu- . dadano que sean r Hecci os &1 cum· plir co 1 lo, actos que emanan de la auwrid4d cualeV]Ui(.ra q 1e ellos sean, porque ~ino son arref!l' os á la consti· tucion i á la lei son 'tentado , son de· litas que no e. en oberlecerse ni cum­plirse, porque sería cooperar vilmente a la comLion de e. e <:'dito., ¡ dar ma­yores bt'ios al gr· n delmc tente que tie­ne encadenada i oprimid n Jestt·a li-ertad, nue tra soberanía ! Por tanto, _las armas deben emplearse contra cual quiera partida aprehensora que nos trate de arrebatar á la cárcel, ó al cuartel en contravencion de la8 leyes. ( Continuará. ) -o- A LOS REFORMIST S O SRA TRAS· TO&NADORES DE 1 40. Hasta aquí la paciencia i Ja tole­rancia con los malvados .ha tenido como todas las cosas un término, pasado el , cn'-ll se agota todo el sufrimiento de que es capaz la condicion hu , at a siendo preciso aun al hombre mas tranq\.lilo recordar alguna vez que tiene que cum· plir con los deberes qne la so\::iedad le ha impuesto i que debe llenar relljio;,a· mente para no desmentir ' la co 1dicion sublime en C]Ue la natural za le ha colo­cado d1 tinO'l iendolo en un todo d •1 bru­to á quien' domina por un grado de in­telijencia i ele razon que le hace supe· rior. Con tal objeto nos dirijimos hoi al público sen ato é- imparcial para que juzgu~ de la injusticia i crimina lid· d con que cuatro hombres cuya his_toria es un episodio completo de la del crímen se han apoderado ele la imprenta con el exclusÍ\'O o jeto de anular, vilipendiar i escarnecer á todo hombre lio e, de una razon ilustradil, de virtudes de talen· tos, i de saber i cuya vida jamás ha sido manchada por la depravacion, i ni sus corazones empesinados como los de los protervos i perversos que solamente han tenido en mira perseguir al ciudadano honrado i virtuoso á quien reconocen ca· pacidad, méritos i servicios pero que por la misma razon se temen i se deprimen de un modo inmoral porque saben que siempre se opondría á los planes de los que hoi solo pretenden formar su patri·. J!lOnio isponte do el pais á su antojo; .sin e rd<{r i uiera que á los cuatro ambiciosos qu actualmente figuran i desean 5e coloqt e un estafern o que pro­teja sus design os, no les ha co"tado ningun sacnfict ni han cooperado en lo mas rnín imp 1 ra el restab ecuiuenfo de la independe cia i libertad en la an­gustJ:: tda i san . ienta lucha que hubo de en.plearse p~ra romper las cadenas con que r.os o im:a el dominio de un g{ bierno arbitruri tirát ico i feroz, i que hoi .&e preten e revivir a nque de un modo diverso por los que suponen ¡ ¡¡ hon­radéz !!!... habic 1c o~e distinguido de5de su ninéz cm o os modelos de inmo" l.d d · d · v· ct 1' 1 ra 1 a 1 epravao on. ¡ ¡ ¡ 1rtu es ...... cuando solo han c:ido los as codicio. sos i avaros. ¡ ¡ ¡ 'IIalentos i saber!! ! ••• cuar:¡do su ciencia o1nme te con'l!stt: rn fragnar é invet tdr to'Cla sucr e ma~ quinaciones contr todo hombre de n ·é­ritos, centra los que han trabajado ¡.l · la independencia, contra los que ni t.· gun sacrificio han omitido por ~eh ir á su patria siendo por el co1.tra i l . mejores sostenedo s de ella, i los q 1 .. solamente han cons .grado . u c. i .: nc :::t empleando sus vij;¡¡, s i cdJta r ·on .:. por afianzar bs in~tituciones i h.1c-:.r la. felicidad del pars. 'foca á los gra di1 os a a t s de su patria defender la honra, l el cor , j dignid~d de los ho ores ilu tre ' ( t.. los próceres de b l1l>ertaJ qt'e h i ~e ven insultados i per egUJdos por hom­bres caprichosos i te nera ios cuy< s . - mas obsecadas por la mas refina .1 ma­ledicencia 5olo intentan concluir á to o trance con los homl:ir s de mas nom­bradía. Sabido es que tanto en el munClo moral como el fisico, o hai as que una Iei que proteja la existencia de los seres i es aquella q 1e los hace propender á mejorar de suerte ct ando se hallan en una situacion violet1ta é injm.ta. El destino de un imperio no es distinto del destino de un individuo, el c~tado de dejeneracion es para él un estado contrario á su naturaleza; i es forzoso que á la larga perezca ó se desemba­race de todo aquello que . circW1sc~ibe su enerjía. Cuando se preguntó á Sol()n cual era el mejor gobierno, este hombre gran. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. e contestó, ''aquel en donde cada ciu· darlatto 1ira la injuria hecha á sus conciUdad ~ o co o suya pro¡ ia, i la venga, 6 lo que e5 ]o . i ·mo,. cuando el poder es opresor la virtud t1ene de· recho á conspirar para anonadarlo. Sa· bemos por el preceptor de Alejandro que el pueblo se hallaba autorizado para anojar con ignominia á lCJs ma· jistrados qne propendian á la tiranía: , qní la resistencia es consagrada por la lei en tanto ·que en la anecdot.l ante· tior no lo fué sino por la opinion de un hombre grahde, Preciso es mudar las ideas que nos hemos formado de la gloria, i derribar esa multitud de esta. tuas (¡ue están en posesion de nuestros homenajes, si á cada paso que damos en la historia, no eucontramos héroes de h insurreccivn. Bien entendicto que por es .. , palabra compret derr;o toda con­jur< lcion que tiene por objeto mejorar el hombre ó la patria, siendo por otra parte evid ntemente cierto que ya sea por parte de los principios, ó ya por la cle los efectos, una barrera eterna be· )ara ]a insurreccion jenerosa del crimen de rebcldia cu}·a palabra odiosa se con· sagra solamente para de5ignar los gol­pes viol ... ntos dados á las leyes de un pais por los fitccfosos. El horr1bre vir· tuoso se levanta contra una autoridad opr sora é in guant·1ble para sostituirle otra que estm do cimentada sobre las leyes, ~ea re ·pett da i amable: por el conttario e1 fi ccioso se rebela contra la mejor adn· inistracion para reinar él en u iugar. Demostrarémos pues lo que desde un principio nos habiamos propues~o rraanifestando de un modo perentono que existe un club de mulvados que se han propuesto concluir á todo trance con los hombres de mérito en . el país. El jener~l Francisco de Paula San· tander uno de los hombres que mas lucirá en nuesta historia i á quien una je: neracion mas agradecida tributará los ho. menajes que con jus.ticia merecíó este héroe de la independencia, . tubo que sufir al fin la muerte que sus enemigos quisieron darle valiéndose de los insut. tos, los ultrajes, la impostura i la ca. lumnia; armas favoritas del cobarde i criminal á quien no habiéndole sido po· sible esterminarlo por medio del vene· no ó del puñal, lo~ró al fin arrebatar con su existencia val1é ;1do"e de n ane· jos que solo son propios i caracteri~ti. cos e un verdu tr (J ó de un fa e· neroso. El 1eneral Obandn á flUÍen se ba­bia visto como un di: ting 1:do i experto militar como á un hombre digno del aprecio por los servicios que po it iva­mente ha pre5tado al paí , como guer­rero i cumo majistrado, hoi se 1~ tiene confundido con los criminales por fines que son mui. conocidCJs, i al efecto ~e le ha enrol do en el asesinato cometido ahora marras en la persona del jeneral Su ere, de cuyo hecho quedó vindicado el jeneral Obando desde que un apó~­tata forajido escribió en Popayan ha. ciénrlole esta misma inculpacion, pero erJ. indispensable recordar este suceso porque era igualmente preciso perse· guir a Obanrlo i confundirle e todos modos. Se le complicó en la rebdion oe Pasto, se le ha hecho autor de cuan· tos tumultos i bochinches han tenido lugar en aquella provir,cia, se le ha trata o de asesino, ladron, v ndolero, borracho i i oro11, i apesar de e. to con so a su pre:>encia i por su influjo so· lamente se restablece la paz en aque· lla pro •inc·a cuando ya eran casi nulos lo esfuerzos del biz"rro i bravo jene· r<:.l llerran con quien · bando se ha mostrado convecuente, jenero o i caba· . llero: prefiere !él cárcel, se sujet·l a'l juicio que debia seguir!)el~, i ape n de lo~ servicios qu cot 1f1esa el jeneral H r­ran ¡, de rec omenc arl) como que á él esclusivamente se üebia en gran parte la conclucio 1 de una guerra que ha ex· termit,ado tantos grat adinos é invertido e 1' ntiosas sumas, que han dejado eA· au~. to el tesoro nacional; a pesar de e. to el juicio de Obando se retarda i pare 8 ce que antes morirá, que ver su desen­gaño en una causa que ya se muestra como intermin ble, i por qué .•...•. ? Mi3s sin embargo, como en esta tierra el ser malo 110 trae inconvenieh­ter, se escoje con este fin un tercer hombre á quien se persigue igualmente como un ser maléfico i danino, por solo el motivo de haberse e presentaao á la nacion como uno de los individuos que pueden desempeñár el destino de Presidente de la República en el próxi· mo periodo constituciOnal, atendiend Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. solamente á sus <:ualidades personales, á sus talentos administrativos, i al grado de conocimientos porC)ue se distingue mui particularmente i cuyas Ct:Jalidades · no han podido negar sus detractores; advirtiendo que muchos de ellos son deudor~s al Dr. Vicente Azuero de una suma inmensa de gratitud, puesto (]Ue él fué quien primero les dió las mejores lecciones ele política, dispen· sándoles además un aprecio muí par· ticular. El Dr. Vicente Azuero es uno de bs patriotas mas esclarecidos, quien l1a llenado sus debere5 con relijiosidad i honrarles, quien ha sido fiel i con· secuente á lo~ principios de un per. fecto republjcano; amante de las insti· tuciones, siempre ha trabajado acti\'a· mente por hacer la felicidad de este país, jamás se ha confundido con t1 ladron, con el que ha saqueado los te m· ¡>los i conventos que han s~rvidu en ocaciones de refujio á los cobardes, con el que ha dispuesto de los bienes i al· bajas sag.radas, desnudando hasta las imájenes i consagrando aquellas para objetos bien mundanales, con el imbe· cil, con el estúpido que le envidia por· que no ]e iguala en virtudes, capacidad i ~aber: el mérito i lo que vale el Dr. Azuero no pueden desmentirlo aunque lo acriminen de ambicioso, innovador, vengativo &c. &c. porque e5tos son efujios mui ruine~ propios solamente del PINTADO O TlGH.E que tales nece­dades inventa, El Dr. Azuero no ha te· ñido sus manos con la sangre del ino· cente, no ha incendiado pueblos; no ha talado campoc;; no ha sembrad.o el ter· ror, el espanto i la desolacion por los lugares que nan tenido la desgracia de sentir sus inmundas plantas; no ha de· jado á las jeneraciones venideras el negro recuerdo que acampana siempre la memoria de un monstruo de la e~· pecie humana; él no ha ultrajado vil· mente los vínculos sagrados que ligan los miembros de una misma familia, ni ha violado los derechos santos de la naturaleza apareciendo como el blan· co de una inmoralidad de la cual no ha habido ejemplo ea esta tierra; él no ha promovido actas revolucionarias en favor de la dictudura; no ha fundado las osperanzas de su engrandecimiento en la ruina de la N. Granada; él no ha querido aparecer como un proteo capaz ue tomar distintas figuras á proporcion que las circunstancias han ido cambiando; él río debe su engrandecimiento á la íntriga. á la bajeza i á la adulacion; él no ha figurado á la sombra del misterio i de la impostura, él no ha formado de la Hepública un patrimonio para su famlia; él uo se ha revestido con el negro manto de la hipocrecia para ganarse reputacion i méritos que algun dia lo pudieran elevar; él no ha especulado con los fondos nacionales ni ha abri­gado jamás surdas pretenriones para favorecer sus propio3 intereses; él no se ha manifestado cobarde, débil i ami­nado en los graves conflictos de la patria, ni jamás miró con maligna fri· aldad los intereses procomunafes; él no ha dado muerte á sus esclavos azo· tándolos de una manera barbara, cruel i brutal; él no se ha apoderado d~ ninguna provincia para enriquecer á costa del infeliz; á nadie ha perseguido ni como majistrado, ni como particular. sus grados literarios no los hizo con el pr61ogo de un añejo jurisconsulto, t-.ino rlt!spues de haber precedido un~ car­rera lucida i brillante man1fes .ando eles .. de un principio talentos i capa<:idad: en los destinos que con tanto acierto i á sati5faccion Ele la n:1cioa ha de­sempeñado, no ha necesitado mendigar el auxilio de otros, ni menos ha po­dido cometer algun dtfecto orijinado de torpeza i e!)tupidéz cuando ~e ha visto presidiendo alguna corporacicn: jamás ha transijido con el perverso, i por sola esta firmeza de carácter, se le ha tachadn por algunos bastardos é inmorales, de venal é inc~páz para desempefiar la primer majistratura. Ultimamente es prec1so confesar que el Dr. Azuero nunca ha traicionado su patria, i que hui es perguido por !os que precipitanm la txistencia del jeneral So\NTJ\ND.ER, por los que patro­cinaron al éld venedizo Sardá para su fuga, por los adictos al gobierno es­panal i á la dictadura, i por los que en la sangrienta carnicería del Santuario hicieron derramar la sangr~ de los granad in os, Tales reflecciones hechas mal de nuestro grado por la natur.tl resistencia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. que se tiene p,ua menc'onar hechos <¡ne ~Hil que s n bien notorios no de­jan por esto de ser poco agradables p lra los qne debieran oirlo~, bastan por ah e un dcf·n < r o11o U taha tneno · <1<'­l! iacreditada . u administr. r.ion ? 1<:1 ridículo pape\ rl. U. no ha. hrcho p<'t'der al ~t~bierno un ciento por cic1 to, llenando de de cnnfian· 'l.a. á todo-; los granadino·, porque le hacia crt: r que la dde~tab1 l', anti-. n<:iale i . an­~ uiaaria id a~ qut! con ti ·n eran la mil!ma~t que llhrigaba la admit,ini traciou supracit·tda ~ Cuando e le ha vi·to t\ U. meter e {\ juz~ar clel mC:rito tic ciutl,!d a nos prominente , creye •do.:e ct,n el j•licio i t· lentos necr,.arios p·1 ra tan gr nndc cmpr ~ a, ¿ nc, es cit>rto que ha d l' bido j 1zgarsclc tomo un auttímata cuTo resorte lllovia la admini tracion contra J¡ s p I'Siilla que 1 an 1ecl o sicm¡)re sombra al Presiden te ¿No Fe le 1a m ir: do á U. como un in trun,en to ciego de 1 s vengan1.as i de las unithosid.tde., de ese hombr que des · honra al p.lÍs que lo vió nacer? .,¡No e vJr­lla 1 que U. no tiene for uada ojlinion con rcspedo {t la candidatura para la pre. idencia de la nepública, hash Clue su mentor Mítr r1uc~. t.lijo, flau·nse á Bon·ero, i Horrero fué hecho su cantiidatn ? ¿ l todo el-lto, honrar puede de al~uu motlo á la administracion ac· tual ? Amigo, es preciso que lo confiese: el pnpe\ de Usted ha aC'abado de dar en tierra cnn la poquita reputacion que pudiera haberle qut>dado á esa cab• '/.a ele re orte f1Ue por me lío ele re ortes como U. ha quericlo diri­jit · el p ís, i con re .. ortes de esta cla e lo ha col'\lluciuo al precipicio. Si Seiior escritor sin gracia, sin patrio­tismo, i sin otra elocuenci"a f1Ue la de las tabernas. U. desde que comenzó á presen· tar. e en la arena, hechó mano ele la mentira i ue la calumnia para aclornar las columnas de . u perinclico, del cual nn hai casi un solo número que no contenga mil fa!. e1lades es· tampadas con esa plurna venenol)a Jigna ele la rabia que lo debora porque no puc1le al­canzar á parangnnarse con el mérito de cier­to~ hm1bres pro ninente ; i para que U. vea que no hab lo al aire corn 1 zaré á har.er una lijera recefia ue lo~ pasajes de !'U papel que han . ido fraguad•,s de su cnbl•za, para con­cluir cle .' puE's con mi tt>ma propuesto, á saber que U. con sus escritos i la admini tracion con su conducta han sido el orijen de los malc:~ que hot sufre la Pepúbltca. En su número S e p( iina 15 dire U. la, ~io-•!Íentes palabra~. " Los facciosos de V clez i del Puente t:on el cl~dgo Vazqut>7. á. la cabezn hauian comdido horrendos crímenes ccb:'tndose en los ami~os d 1 gobierno <¡ue tuvieron la de!'gral·ia el caer en su mant,s, ' co:·ri ll o parn. dtbul(r r i propal.tt' tan honcru'as c:dumni< s l'omo hPchos ciertos . ¿ I 1": que ·ierqn al Pre~iclente contando mentit a· qn(! EH¡ eran la obra E> - elusiva de las menguadas pasiqne"' del Dr. )iárquez, 1 que U. ll su p01pel er n el eco dP. f'stas mismas p:i.~illnes ? ¡ He ! Respón­drnH' U. categól'icamente, i no se me vaya por la tanjente haciendo cabriolas como aco.;tumbra, porque yo no soi hombre á quien i Jtimidan con triquitraques ni con valentonadas d~ moda. Pue•le ser que U. me conozca algun clia i eAtonces nos verémos las caras. Cojido U. pues en una solernnisima men tira como la de qu~ acabo de hablar i c~tn la cual quiso difamar la reputacion de do:~ hombres honrados i per~eguidos e ·uelmente por un miserable esbirro del Dr. !\- ~rquez, a qué crédito podrá dar. e á cuanto su •naligna pluma dice despues contra la oposieion hon· rosa i necesarra que se ha hecho á u:1a ad· ministracion persE>guidora, sist m.íf ca i apa· sionada ? ¡ Qué ! ~ U. pien a qt~< sus escritos merecen algun crédito entre lo homl.m~s sensatos, cuando tlesde el princ'pio ha des­cubierto la hilaza i se ha prese nt& uo como uu insigne calumniadot· r Se ha ce ado U. Sr. mio en )a reputacion de todos los hor 1bres prominentes del país, ha sembrado la mentira para difamarlos, ha elojiatlo á los en .migos del sistema republicano con quienes está U. amalgamado, ha vilipendiado la opio'on pÚ· blica, ha insultado á tlie¡,tr·a i iniestra, i ha empleado para tod" las al'mas mns viles, las ma~ degradantes i las mas atroces. solo pot· complacer i adular á un hombre cuyos es­travíos é irregulat·idades han cond cido á la República al estado mas I'Uinoso i lar 1enta ble. ¿ I será la oposicion corno U. ti<•ne la impudencia de decir la que ha promvviJo los desavenencias políticas, cu:1ndo bastan solo iUS papeles incendiarios aroyados Í Ce lebra• dos po1· aquellos á quienes suben los mias­mas que contienen, para desalentar los espí· l'itus mas animados eu favor del golJierno, para exasperar los ánimos de los patriotas que no ven en la administracion sino una tendencia á perseg•Jir, protejer i sostener laM calumnia& dídjidas contt·a los c¡ue no van á adular al presiilente, i para temer los horrores de la arbitrar ietlad mas desenfn•nada e¡ u e ya se ha hecho sentit· en algunas provincias como en la de Velez? e F ué la oposicion la que hizo escarnio t.le un ciudadano que fué nombrado goberna· dor en dicha provincia; removiéndolo en el acto de ser nombrado solo por colocar á un hombre aborrecido allí para que persi,ruiese á los patriotas que no habian <¡~:~ericlo sufragar por el Dr. Márquez? FtAé la oposicion la que sostuvo aquel hombre allí apesat· de las reite­radas quejas que hubo contra su curH.lucta aroyadas por muchos ciuJallano~. i sostenidas con documentos? ¿ Fué la oposicion la que posteriormente removió de este mismo destino al Dr. Nicolas ~scovar, solo porque no se prest6 á continuar la persecucion que Arenas babia establecido en Vcl('z r Fué la oposiciOn la que despues mandó á un tt·onera para que aca­li> ase de hostilizar aquellos pueblos, dandolc ins· truc::ciQnes verbales para su conducta perse· guidora? Fué la oposici111 la que llamó á. un alcalde del Purnte nacional, el Sr. Cosme Olarte, i lo inl'!ulM atrozmente con desver· guen~as propias solo de ran.,•ras i de jente sin mural r ¿ Fué la oposicio~ la que mandó levant.ar informaciones de p , quizas contra mas de cuarenta vecir1os del h.rente Nacional que habían ido á pasar lus inncentes en Velez P ¿ Ftré la oposicinn la que durante estos aten· taJos, no solo los toleró, sino que los a¡wobó i dió instrucciones para que se continuasen? ¿ Fut> la oposkion la que so-pretesto tlel re· clutamiénto com enzó á perseguir fn VeJez los .ióv~nes estudiautes J')Dra remititlos apesar de tt>ner esce ·iones IE'~al~s para inivírse fiel • en· ido? ¿ Fué la oposicion 11\ que en esta capital hizo partir ú dichos jóvenés en el momento de su llegada p ra Cat·tajena, {¡ fin de que no se hicie~en representaciones en su favor P ¿Fu~ un gc ,hemador de la oposicion el que en Vc!ez ir t ~im6 por· sí i ante sí des­tierro t·po suceua lo que suce· diere.-Quien ya sabe. -o­LIBERTAD I ORDEN en la J\utva Gra•zada b11jo la administ1·acion actual. Se está haciendo en esta capital el reclutam:ento para elevar el ejército á un pie de fuerza res­petable pot· disposiciones del gobierno, i la ma­nera que se ha adoptado para erificarlo es la mas filantrópica i la mas conforme á la lei. ~,artidas de tropc armada andan por las calles 1 en las plazas cojiendo á diestra i siniestra á los hombres como criminales. En estos días han asesinado á un infelíz en la calle porque se de­negaba á seguir con los soldados cnmbio.naclos al efecto, i hoi está agonizando de resultas de la herida que recibio Esto!~ hechos mui conformes á la libertad i 6relen que se nos decantan ha..,ta el fastidio por los patriotas de nueyo cuño, no son contrarios á la constitucion i la lei. Sus au­tores en vez de ~er perseguidos como criminales, son aphucliclos J>'lrque o cumplen con las órde­nes que se les dan, 6 llenan lo· desros de los que decantan libe1·tc(d i órdm. Buena va la danza, Asi se respct;,n leyes, se mantiene el 6rden i se conserva la moral. El hecho que ref{'rimos es cierto, i hoi mismo ha pasado á prestarle los últimos auxilios espirituales al mfelf.z asesinado el Reverendo Padt·c: Frantiscano Fr. Camilo Almanza. .lldmini8tracio'z del Dr. Jr.sé Ignacit Marqur;z, Pá)ina 7. tomo 4. 0 Imp. por Nicolas Gorne;;. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Latigazo - N. 2

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El Latigazo - N. 1

Por: | Fecha: 24/06/1840

• Bogotá Vternes 24 dP .T11 Iin rfp 184/). ( NuM. Lo CONSTITUCION. Este libro co'n1puesto de ·¡)a1abras, que tienen diversas acepciones, que se expli­can i entienden de di tintos modo5: ha sido el objéto de disputas las mas aca­lo r, das, d e las rinas d01né')ticas i de la tiranía tran :; itoria en e te paíz é-1 pro­p orcionó á Bolívar las ba~es de su prc:cario d_estino de dictadn~: él mo~i .... vó la disolucton de la convenc10n ocanes, por la dejacion de los asientos de a-que­llos ciu d .1danos que ~e creyeron de a­tendidos por la mayoría que resolvía: él 5>irvié para que el Sr. ~tárquez sien­do vice pre~idente enC'argado del eje­cutivo es plicará la con'ititu 'Íon al de­cidir que los militare'i nodian sufragar, i de e;·"u suerte holló ~~ 179 i el '217 ue dich) libro: por este se dudó en el a•1o 38 si era un deber ó un de- . ·te<. ho -e l· que tiene ·1, cáma·ra ·de 11e._ pre s entantes por el primer inciso del ~utículo 5 .0, p :lra acusar á los primeros funci o narios públicos con' ene idos i con-fe~ os _el<: ~l t tos ó. tra<.;rr¡·esionec: v un- . tarias de lo n1as sagrados comprome· timie nt os , que les impone el 3. o, 110 i 179 contitucion·des: si el mandato para desconocer un juez de hacienda i pri · vario de su sueldo, era un delito per­mitido 0 ca::,tig-able: bi el nombramiento del Az otan para una gob~rnacion, sin t.er proi">ue to por la re"::lpeetiva cámara de pro\ inc ia, e~ un acto infractorio del inciso 13 artículo l06t i una burla de l:1 facul•ad septima artÍC!Jlo · 124, de la lei aJministrativa de las ~ocalidade~: bl Ja franquicia en la correspondencia epi'-~tolar n1arqueza con las víboras que en el ano de 30 derrocaron el gobJernC:> republicano; es un peculado lejítimo ó ilejtí~in.o: i si la autorizacim\ para in dultac i luego J;ervirse de e~to, como de un _lazo para ultrajar aprisionar i ase!jinar á los hombres; es una estratejia lauda· ble para contener las revoluciones ¡ ó una tra:cion de las de rutina ! Pero, ¿ á donde voi con esta relacion ? qué no se hl hecho por tt constitucion i .. . á nombre de la con~titucion? los cri! .; -~ menes ma'i grandes, la~ estnn agancms mas perjudiciales á su nombre i por su nombJe las hetno5> visto so ten1das i ejecutadas por las n1ayorías e¡ u e re. s;uel veq pero no con' er.cen. La cons­titucion es un per~on3je mudo, es un libro de palabras que alguno~ las l en para bostenerlas como n1ejor le~ place: · elb no t1ene otro apoyo, que la~ vir­tudes de los buenos ciudadanos, otras g-randezas que la~ de los que viven en donde ella rije, ni otra fuerza que la de las nrmao:;; pero si la virtud e"l perse· guida ó men(lspreciada ¿ p ' >dr a ella tener 1 apoyo? si el grande ménto es a borre­ci( lo, ? seri ella grande ? ¿ S1 las • armas las ntan ejan hoi los que la der­rocaron en tie1npos calamitoso5> ? ¿ ten-drá ell :x fuerza? • ~~~jémos las imá¡e- . ·rie'í- ·retóricas, este arte es diminuto, i , "' •. ti#· no h;¡llc.~mos en el los cuadros con ve. 6 t~ientcs. p a ra hablar a los pueblos de la "'"ueva Granada con la enetjia que .. de c.2mo~, . ac;cr.ca de la burla q e · ~e h . ce de nue tro~ m<~s caros intereses, tndo á la so :-nbra de un libro de leves. t\ parte de otros lll i 1 defecto-; e tia con, fi e re un po,.ler inmen s o al eje c utivo, bastante par~'\ fllle ah o g11e el de las otras do., autorid~\cles, i .. espccicdmente el de la judicial: ella ~upone en los Heprec:.ent.tnt e s el celo i la valentía de un Cic e ro n, i el de'>prendimiento de un Cincinato para no hacer el m: t:lla supone delicad e za, s~tb i dUtía i ~uperio­ndad de alma c::n el primc:r mandatario; cuyas virtudes han desap.\recido velo­ses en esta época. Por tanto, ó no~o­tros debemo~ r:nuncia; para sic:mpre de las co nst!tuctones, o e~furzarnos en que ú la may o r brevedad posible 5e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. reforme fnndamentalmente la que existe, rara que ella no sea la santa i soberana en sí i para ~í, sino santos é inviola­bles los derechos que tenemos los grana. dinos, por solo el hecho de ser hombres. El caracter que poseo como es­critor público, n1e prohive que concite los pueblos de n1i patria á una revo­lucion armada: les conjuro á que mediw ten el medio de poner coto á las dema· cía~ de una administracion terca, inep· ta i sanguinari..t: para que no muera mas jente en la guerra civíl: para que cése el escándalo que esta República dá en el nuevo mundo, para que la iglesia i sus ministros recobren su dig­nidad i prerogatibas: el militar valiente i honrado sus títulos i recompen~as: las viudas i los hluerfanos de los pró ceres de la independencia i de la líber· tad, que obten el montepío snilitar de. clarado por las Ityes: i en fin, para que el capricho i la perversidad de un enfático público enganador no preva· lesca por mas tiempo. ( Continuará. ) --o- PRESIDENCIA DE LA PEPUBLlCA~ Los editores del Latigazo presentan ú sus compatriotas por candidato para la Pre iden. ci de la .República al ilu tre ciudadano Dr. Viceute Azuero. Las virtudes antip;üa' de este heroe de la independencia, de la libertatl i t.lel prop;re o, nos han per uadido C]Ue en Jas circunstancias actuales, ninguno otro mejor que el Dr. Azuero presidirá la Hept'1blica con digniuat.l i provecho: él jamás ha traicionado la cau a santa de la !ibertad, uel órucn i de las leyes, ¡ pliiguiera al cielo que á sus com­petidores no les u~grauára el haber sitio mo­narc¡ uístas, Bolivianos, insestuosos i autores ue otras muchas faltas, que les al~jan ue un puesto tan t.lelic.atlo como el de Presidente ! Sin embargo C]Ue á las Repúblicas se les ha tildado de ingratas para con sus hijos los mas pror11inentes, i C]Ue la Nueva Granada debe premiar el m~rito, para que la familia de los buenos servidores crezca indefinida­mente; nosotros no miramos la cuestion can­didatura presidencial bajo este solo aspecto: no queremos que el Dr. Azuero ea nuestro presidente en el tercer periodo constituciunal, porque él reciba un premio per onal por tan­tos i tan grandes servicios como ha presta­do á la República; sino porque su persona es de vital necesidad en el bufete; ~i e to se consigue entonces los hombres dejarán de 3Jlelu á las armas para hacerse justicia, ha· liarán en su primer mandatario un hombre tle talento, de imparcialidad, de caracter in· cot·t·uptible, que gobierne con la lei i la recta rozan, que no se ponga á la cabeza de un partido i de un partido el m_as impopulat·, i que no corra i abandone su de~tino cuando mayor sea la necesidad clel St>rvicio; pero ninguna de estas debilidades afean la lucida carrera del Dr. Azuero: sus preceuentes son mui públicos i recomendables para C]Ue escri­tores bulgares puedan desconceptuado delante del mundo liberal. -o- CARTA PRIMERA Al editor del Libertad i Orden. l'ot· t!n me ha entrado la tcntacion rle hcchu ;. rodur por esos mundos de Dios cutttt·o palabras en ldra de molde, con per. don de U. ~aiior editor, porC]ue todos sorno~ liurr.s para publicar nue tros prnsamicntos, i no q•Jiero C]Ue á mí e me pudran en el es­Mmago los que pot· fortuna ó por drsgracia he concebido en estoi rminPs finos i culto que U. acostumbra i que habrá aprendido en al­gun nuevo diccionat io tornado Jel idioma de las hijas de la alegría, en véz ele pngar en la misma moneda, i de emplent· las mi ·mas armas para defenderme, se me sube la san· gre á los cascos i con una pluma de alcor­noque escribo mi respuesta no sobre plirgo..;, sino sobt·e pliegues; porque ami~o si algun(IS atenidos á la impunidad que le: ofrece el actual órdcn de cosa , pretenden ofenllrr con­calumnia~ i d~sverguenzas, otros tendremos el derecho de escarmPntat· la maledicencia de un modo que se haga sencible i que acalle la procnci lacl,-l'ot· ejemplo, al editor del Correo que hal>ia hecho áuimo de no entrar en polémica con U, le vino la tentacion de uecirle cual:·o verdades notorias i claras como la agua del milagro de M.onserrate, en vez de callarse i 111edirle las costillas que es lo que U. mE>re\!e. 1 á U. nada se le dá de que le digan cuantas son ci neo, porque U. tiene cachaza para eso i mucho mas, i poco que perder en materia de reputncion política; puesto que su patriotismo eitá fun- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·tlado en la administracion del Dr. Márquez ¡ nada mas; porque yo ni nadie sabemos qu~ U. hay· hechv jamás rosa que lo valga, 01 ah •ra. ni antes, ni de. puPs, solo sí que le ha darlo en estos últim(Js tiempos por adular, por iu·ultar, por deyrimir. el. m~rito ajeno, por calumniar, por tncendtar 1 pot· esponerse á que lo tt>ngan por un . · •.••.•.••• que es tanto como tenerlo en lo que vale. Pero vamos al grano, que me había Jes­viauo de la cuestion por anticiparle algunas advertencias cri tianas. U. se c-¡ucja at~argamente Sr. editot· en su ntímcto 24 de la desmoralizacion en qne f'l paít. se encuentra el día de hoi, i carga U. la culpa al jeneral Obando, porque ya se le acabó el jcneral Santander á quien tan infamemente calumniaba U bajo e\ velo del hnónirno, U. t¡ue para la patria vale menos que Pacheco el portero del palacio; la carga U. á la oposicion en jeneral i á algunos in· flividuos que designa i con quienes jamás podrá U. alternar por mas que se estirE'. Hice U. tantbicn que el jeneral Obando trata de sacrificar el pai1. al estranjero. ¿ I U. s11be siquiera lo (¡ue dice ? ¿ C{!noce U. la. distancia <)Ue en punto de patriotismo hai clcl jPneral Obanclo á U. ? La que hauia en­tre Ciccron i Catilina. ¿Puede U. meutir tan descaradamentP sin ruborizat·se al hacerlo drla nfc de un pu(blo que conoce bien á los i 11d, vid uus que pertenecen hoi á. la. opo icion, i nqut·llo c¡ue adulan i quieren sostener las aberraciones de un hombre que pot· des~ra­cia dt•l paíz fué colocado en la primera silla para. que allí desplerra s e las ma.s nc<.rras, las 111as in fa mes pasiotH• .l')? .: I donde e;'tán las pruebns de lo Que U. afirma? e t"o es verdad <]ne In guerra de Pasto se deue á la impolítica del gobierno, i á la safia t¡ue el Dr . .Márque7. i el farolon de Mosqucr a tenían al jeneral Obando, el pri­mero porque fué su competitlor para la pre­biuencia, i el segundo porque lo espantó i derrotó en la Ladera, cuando Obando soste­nia corno ha sc~stenido siempre la causa de la libertad, i :\1osc-¡uera la tiranía, el ntli6, r¡uc en la tesorería clccimal se custodiab:m diez i ocho mil pesos en plata de cordon, para er.tn•gar!os á los señores cut·as i <Í.otra · persoaas á quienes P"" la ll'i corresponde e. e dinent. se valió clel gobernadot· para que fuera i los permutara con plata tic cruz mala i otras mo· nedas inadmisibles ea el comercio, él corno aj n­te constitucional in nomine, con deceo c.Je lucir en la demagojía Marqueza, pronto, prontito. manos á. la obra, requiri<} á los tesoreros de o,idente de la n~príhlira con ferha 'l de junio del rorrÍf'llT<> ha tlirt re!"olucion.-Fxatninada er1 on ¡•jo fle go',ierno la n•prt'!'Pntariun documentada tle ~~~bnto Ca tttileda, Pn que pid<> "t' le indult de l:l pt•na á oue lo !'entenci·í el tribunal de Ctlti!Jinamnrca con mot:vo fe de la division de (lpera( iones de Pa . to jrtH'ral P('dro A lcanbra JI erran, jefe del E..;tado .1\layur de la 111isrn:t corotH•l ~raduado José Li11do, comandant1• tlt- la guardia nacional de Pa. to (l•niente co· ronel Mariano Colla.o~, tesorero de !!''í:'rra sl l>ie11 Pntrt•_!!;ad,, á un hon.un• in e- pe1 t11, que lu u a en toda la e · tcn ·t un que qui( re, pc~r l:l \"a!"IPti a d del l>ar{, graltt 4.::: i p(tr lo- art;firit• q•H' t' . fampa su S(lfhtica pluma ¿qué de tll:llt·s n·1 podrá hac~r con él ? los re tus dt• li:.et t .• d i tle e­guduatl que nus han r¡urdauo, no los podrá ~rn~batar si le cor.vienc, para coronar s-u~ de· se. ~)erados plaues? Fácil e · Qt:e el 8r. Már· <]Ut>z espida un indulto jPncral á toda cla e u e. crimina les C<•n ta{ que Sl'Q/l clP. !'US mismos ¡Jn 1cipiv · 1JO!it1cvs: . fácil es, que los asesinos cla\'en el pt•iial en el pl'cho de los oposicio· ni!'.faq, tncfo al favor tle un indulto porque para ello souran raznne e:-peciosil!&: i fácil es, c¡tu• un pufia,lo de los perst>guidores i mata· dure~ dt> los bueno~ reciban una carta de ¡wruon, por servicios np(JrentemPutf útile~. he­ch( l~ para sometPr á los revolucionados. Este parera flllt' "frá el ftiJHlamt>nto que ha tenido i tit>ue Alfonso Act>vedo para persf:'guir i de~peóazal' la desgraciarla provincia de Velez. -0- NOTICIAS FRESCAS. Al fin el jen ra] Obar.do burló á sus mnrtales per'->eguidore~, se escapó de ellos, le. dejó los calabozos, pn~iones 1 tomó el campo: seis jefes i ciento i tanto veterano" le acom¡1anan. E~te es ti re · u tado preciso de todo acto opre. ien hai un infien1o para }o., nudos. El calumnioso L1bertad i Orden rúmero 2o d te e: loe; a~e mos del jene. ral Su ere ~e fu~r ron. f<.l se v lle ele e ta p·) bbrafl·g ., er,vilectda p·1r la tdea (]Le comunn.ente n-r.uerda ;. Pero de cual otra debía u~ar, si el objtto r¡11e se ha pr lJ>Ue~to e envilecer i calllm­nJar á cuantos hnmbr~ pueden servir de algo en e- t \ p.1tt ia ? l".l tal Libertad tie11e ta u.b1en la arrogancia dt: ra1ltfi. carlc)s de a.,er,inos, ~in h.1berles ju'>t fi. cado qut! son los aut ; res de semeja11te muerte ll"ya, C)'Je e~te atrevim1ento no quedará en olvido si alguna vez el Ór· dén i la lei se restablece en esta He· pública. -0- Imp. por Nicola! Gornez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Latigazo - N. 1

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 718

Por: | Fecha: 04/12/1873

TRIMESTRE XVI.-AÑO IV. Bogotá, diciembre 4 de 1873. NUMERO 718. ADVERTE~CIAS.-Se publica 10< márte<, il1éve~ i sá­bados i el mismo dia e lleva a las cO'as de los SU$crilOres de la CJpit al. LllS de fuera lo recibirán por 103 correos rE"~peC­[ ivo" con toda e~acliuldl pue, e ,nflamos en la honrad !!/, del Gobierno de la Union i en. '" colo de todos SIIS nc, Albret llama primo al señor de Fleu· ry. ~l' odos, hasta el empala goso baron de Balz, t i~ne <:ntr aua libre en los aposen. tos de h pri ncesa Palatina. Oh ! Yo no he tomado mi jent e a ciegas; pu edes creerl o. Por Vauxmenil tengo a la duquesa de Bcrry, j .por ti muchacllO Su veuse u, la abadesa de Chelles. Voto a tal! Yo sé mui bien que ellos me venderinu por tr ein ta escudos ; pero desde anoche los tengo bajo mi mllno, i des­de mañ .. na al ama neccr los quiero lener de· bajo de mis piés. SJ;ouzaga eohó a un l:tdo la manta saltó fU!lra de la carua. -ftlis pan tuflas, dijo. Pcyrolles se ul'l'odilló en el acto i ca lzó sus J1iés cou la mejor gr :lci" del mundo. He· cho esto "yuuó a GOllzaga a pcnerse la ba ta . P~yrolles 00'0. bueno parll tod o. -Dígotc todo esto, amigo P eyroll es, con· tinuó Gonzngó, porque tú tambien er es mi ami go. Si oomprueban esa superioridad de la manera mas eloouentemente bella con que el hombre puede os· tentarse no solo superior sino hermo· so; no solo hermoso sino magnífico? Esa minor'ía ,social superior es un gran déspota social; Pero un déspeta no es siempre un tirano. No 1 í ahí está ese gran DÉSPOTA DIVINO, que sin mas límites que la infinidad de su bondad, que la eter­nidad de su justicia, Alienta con su mirada la' sublime armonía de los innúmeros soles que engalanan sus abismos, E inolina desde su inefable majes­tad su oido de Dios i de Padre hácia el mísero insecto que jime bajo la yerba como implorando los tesoros de su inagotable providencia. haya merecido, interrumpi6 el prlncipe con o,marga sonrisa; pero te tengo tan seguro, amigo Pey rolles, que puedo hablarte como a mi confesor ...... Se necesita algunas veces hacer confidencias: esto recuerda ......... De· ciamos, pues, que los necesitamos atados de piés imanas: la cuerda que yo les he puesto al cuello no da todavia maS que un!>. vuelta ... la npretaremos. Tú vas a comprender inme diaturu ente cuán urjente es la cosa: nos han hecho traicion la noche pasada. - -Traícion! grit6 Peyrolles, i quién? -Gendry, Oriol i Montaubert. -Es posible? - Todo es posible miéntras la cuerda no los estrangule. -I cómo hfL sabido monseñor eso? pre· guntó P~yroU e s. -Yo no sé SIDO que nuestros bribones no han cumplido con su deber. -Genul'y acababa de asegurarme que él habia llevado el cad áver al ,o.rco de Ml)rion. -Gendry ha mentido. No sé na¡ia ......... Hasta confieso que renuncio dificilmente a la esperanza de verme libre de ese diablo de Lagardere. -I de dónde os vienen esa8 dudas? Gonzaga lomó de debajo de su almohada un papel enrollado i lo desenvolvió lenta· mente. -A nadie conozco que tel}ga tentaciones de burlarse de mi, murmuI'6: semejante di· version seria un juego nÍui peligrosa can el príncipe de .Gonzaga ! P eyrolles esperaba que se espli-case de un modo mas claro. -I por olra p·a.rte, prosi,.guió el .principe, ese Gendry tiene al ménos la mano firme ... Nosotros hemos oido el grito de .ag.onia. - ¿ Qué os dicen en ese papel, MonseBor? pregunto P eyrolles en el colmo de la in· quietud. Ganzaga le entregó el papel o,bierto i Pey. rolles leyó con avidez. El pa pel contenia, unll lista concebida en estos té rmiuos : . Que el que todo lo puede aquí es digno, sí, mui digno de poderlo todo! M. M. MADIEDO. Honremos el trabajo!!! Hace algunos años que hubo en Madrid un distinguido caballero, que duran le el dia 'se inforniaba del es· tado de miseria en que yacían algu­nas familias, i por la noohe, disfra­zado de per~gríno recorría la ciu­dad, golpeába en las ventanas o puertas de las habitaciones de los neoesitados, arrojaba su limosna, i seguia su camino sin darse a conooer. Solo su familia tenia noticia de he­chos tan heróicos. FalleCió este hombre caritativo, que por largo 'tiempo habia aliviado -Cuándo recibi steis esto ? tartamudeó. -Esta mañana ...... mui tempruno,pero no ántes que las puertes se abriesen, pues ya oia. el ruido infernal que hacen todos esos locos dentro i fuera. En verda\! que era un ruido espantoso. La esperi eucia no habia enseñado aun las reglas de una bolsa, ni se conocia el modo de dar al camhalache una forma decente. Todo el mundo gritaba a la vez, i ese desconcierto de voces se parecia al ruido de nn motin. Pero Peyrolles pensaba mui poco en eso. -Cómo lo habeis r ecibido ? preguntó ade· mas. Gonzaga. le señaló la ventana que estaba en frente de so, cama, la cual tenia un vidrio roto. Peyrolles comprendió i busc6 con la mi· rad'a en la alfombrn, donde no tardó en ver un guijarro en tre los pedazos de cristal roto . -Eso es lo que me ha despertado, dijo Gonzaga: he leido, i al momento ,se me ha ocurrido la idea de que Lagardere habia logrado salvarse. Peyrolles bajó la cabeza. -A no ser que esa acoion temeraria. la haya llevado a cabo algun confidente, igno· randa la suerte de su amo. -Esperémoslo, murmuró P eyrolles. -Eu todo caso he ll amado l nmediatn· mente a Oriol i Montauber t ...... He finjido ignorarlo todo ...... i\Ie he chance .. do ...... Los he es'trechado ...... AI. fin me ha.n confeso,do que habian depositado el cad i ver encima de un montan de \Jasura en la calle de Pi ene Lescot. P eyroll es se dió uu golpe eu la rodilla cou e l puño cerrado. - No se necesita mas, esclam ó : iba h eri· do: puede recobl'tll· l .. vida ...... . -Dentro de poco sabremos la verdad de este a sunto. Cocp.rdasse i P assepoil han sa­lido con ese obj eto - ¿ I monseñ or ti en e confianza en esos dos r cnega dos '! _:Yo no tengo confia nza en nadie, amigo "E! capitan Lorrll.in . ........ -Ná poles. P ~yrolJ es, ni en tí tampoco .. .. .. Si yo pudie- Staupitz . ........................ -Nuremberg. se hacerlo lodo po r mi n::.ismo no me servi· Pinto .... ................. ......... -Turin. rifL de nadie ...... Ellos se han embriagado E! Matador ...... .. ........ ...... -Glasgow. esla n och~ : han hecho mal: 10 sabeu ........ . J oel de Jugán .... ............ :-Morlaix. Este es otro moth'o para que camtnen der e- P uen":> ..... .. .... .. .............. - Paris. chos ...... Los he mandado ll ,\mnr :: ·Ies he 01'- ~ald" ña .... .. .................... -Idem. denado que me busqueu !lo los dos vali entes Peyl'ol le . ........................ -......... que hall defendido esta noche a la jóven Felipe ue U anlua, principe ' . aveutllrern que toma el nombre de Aurora ue Gonzaga .. .... . ......... - •. ;....... de Nevers .... ... .. Es t.os dos últimos nombres . estaban escri· Gonzoga no pudo ménos ele sonreirse al tos con tiuta encorn ada, o con sangre. pronunciar (}Stas úlLimas palabras. P eyrolles I na eSLaba seB,d aelo el nombre de eiudo,d se quedo sério como uu SOI·ultl1 rer o. alguna a contin uncion, de ell os, sin duda por. - I que r ev uel van oielo i liena, concluyo que el veng"dor ignoru,ba lodav!a donde el pl'iueí pe, hasta av eriguar si nuestra pesa· h. bia de casLigarl os. dilla se nos ha esoa po,do 011'" vez. . . Los siete prl mcros nombres, escritos con Llamó i dijo allacuyo que se presen tó: tinta negra, eb.:¡,ban marcados con una eruz -Que prepar en mI silla ele mano! 'fú, enoa rnada. mi awigo Peyrolles, pr osiguió, vas a subir Gonzaga i P eyt'olles no podian ignorar lo al "posento de lo señora prin cesa como de que tal marca slgul ficaba. costumbr e, para l'cnovnrle la seguridad de -Oh, monseñor ! Me conf undireis con ... -1'nda de eso ! .. ....... No hl\i uuo que 1'0 Peyr oJles tenta el papel en l!ls manos i mi pr ofundo r espeto. Procura tener buena temblaba como l:l. hoj ll en el (¡,rbol. 1 visla. lIIs dir 1í.s cu1í.l es el aspecto de la an- , los dolores í penalidades de muchos desgraciados, i su familia al fijar los avisos de convite. solo puso estas significativas palabras: i i i Er. PEREGRINO HA MUERTO! ! 1. Habitantes de Maddd, ocurrid a sus exéquias ! ! ! Estas solas frases fueron suficien. tes para que no bastara el templo i las oalles inmediatas a contener la. concurrencia, que anhelante iba a. ver a ese sér prodijioso que tan po. pular se habia hecho en todo Madrid. ji< .. "" Parodiando ese relato, diremos: rr:::r Esta NOCHE hai funcíon a beneficio del acto?' mi. mado del público bogotano, Admil'adores del mérito" am igos leales, protect01'es del t?'abajo, ocul'rid a solemnisar el espectáculo! ! ! ¿ Será aventurado el decir, que el solo nombre de HONORATO hará que el Teatro sea estrecho para con­tener la concurrencia ? No lo cree· mus, j por esto le auguramos un éxito completo, tan completo, como el que ,0btuvQ la familia del peregri­no con tan pocas palabras . . CuandcT se goza de simpatías es seguro el resul tado. tecámara de la señora princesa i el tono COIl que su camnrista te responda. -I en dónde encontraré a Monseñor? - Voi primero al pabellon. Deseo ver cunnlo ántes a nuestra jóven aventurera de la calle de Pier.re Lescot. Parece que ella i la loca de doña Cruz se tienen muoha amis· tad. Despues iré a ver a 1\11'. Law, que me olvida mucho: mas tarde me presentaré en el Pnlacio Real, en donde mi ans~ncia seria. ue mnl efecto. j Qnién sabe cuántas calum­nias se difundirian contra mi ! -Para todo eso es menester mucho tiem· po ...... .. . ':"'Todo eso se hará en poco tiempo_ ....... Necesito ver a nuestros amigos ...... a nues­tros buenos amigos ...... N o me estaré ocioso hoi, i estoi meditando para esta noche cierta. ceuita ...... Pero ya hablaremos de eso maS tarde. , Se acercó a la ventana i recojió el guija­rro quo ~staba sobre la alfombra. -Antes de despedirme de V08, permitid~ me, monseBor, dijo Peyrolles, que os ponga. en guardia contra esos dos tunantes. - ¿ CocarJasse i Passepoil ? ......... Ya sé que te ban maltratado, mi pobre Peyrolles. -No se trata de eso, ..•.. Algo me dice que nos hacen traicion ...... i si se necesitase una prueba ...... estaban en la refriega de los fo­sos de Caylus, 1 sin embargo no he visto sus nombres en la lista de muerte. Gonzaga, que examinaba el guijarro con aire pensativo, desenro1l6 repentinamente el pa pel 'que habia recojido. -Es verdad, mUI'mU¡'ó j sus nombres Det esti n a quL ..... Pero si es Lagardere quien ha formado esta lista, i si nuestros dos tu· nan tes le perteneciesen, hubiera puesto pri. mero sus I¡ombres para di simul::Lr el engaño! -Esa es demasiada sutileza, monseñor l Ea un combate a muerte no debe omitirse nada. Desde uyer estais jugando al acaso ... Esa criatura e8traña, ese jorobado que se ha injerido casi apesar vuestro en vuestros asuntos ........ . -Tú me haces recorda~ una C08~, inte· rrurupió Gonzaga: es menester que vacíe aqui J¡~s alfo rjas hasta el fonelo. El príncipe miró por la venlann. E l joro· bada es t,abn justamente delante de su casi· lla i fl echaba una mirad!!. penetrante h áoia las ventanas de Gonznga. A la. vi sto. de este ú lLimo, el jorobado baj() los ojos i saludó rcspetuoenmeute. Gonzuga miró otra vez al guijarro. -Ya sabremos todo, murmuro; ya 10 sao bremos. Se me ocurre que el dia de hOI no ir t' en zaga a la noche. Anda, amigo Pey. rolles: ahí está mi silla de mano: hasta luego. l'eyl'olles obedeció. El señor GOMa· gil. entró en su silla i s~ hizo oonducir al pabellou de doña Cruz. Al atravesar los corredores para ir a. la. h"bitacion de la señora de Gonzaga, Peyro. lles deoia para sí: -Yo no profeso ll; Francia, mi hermosa patria, uno de esos cariñQs idiotas como he. tenido ocasion de verlos ......... Con dinero se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~ * ~ El SÁBADO 6 del pre .ente : tendrá lugar la funcion do grac1ll. nel estimable jóven BERNARDINO L.~M­nANA FERRO; i tanto pOI' lo escoJldo de las piezas que componen. el 'pro­grama, C0l110 por la reconocida ~ene· rosidad i amor al arte de las dignas señoras i respeta bIes caballeros a quienes ha escojido po~' mecenas, esperamos que el beneficiado obten- 0' ::1 un resul tado mui halagüeño, que le permita, llevar, lI~no de contento, e l fruto de su trabaJo, a su cara es-:­posa i sus dos tiernos hijos. Es mul j u sto honrar i recompensar el traba­jo, estimulando así a los qu~ ~o aho­lTan medio alauoo para VIVir con honradez, i es~a. culta sociedad jamas se ha hecho sorda a llamamientos d e e ta c lase. Q ue el jóven Lombana, en esta vez vea coronados sus esfuerzos, son nuestros deseos. N. P. Antioquia. Lo mas notable, referente a noticia!;, q ue h emos hallado en El Heraldo de l\lcdellin de 15 del pasado noviembre, es lo que sigue: L'A ILUSTRACION. se huya exta~iarlo nnte lu flor i nata uo An­tioqu: a qun ello~ reprpopntao. copartidari06, no quieren ser criticados por BUS con trarios , Ape:,nr tll.) fJun lUucho,i r emutadores en pose,ion, i otl'O" pn ciérnes, ha~ia~ propa- UNA MADlIUGADA. lauo la nllti cia de las grand es perdIdas que Yo dormia tranquilo R IOd re cios go l p~s sufría el mayor. número da los poseedores, ue daban en la puerta de mi casa a las la renta ha subIdo de una manera en e~.tre- ¿uat ro ue la mañana del 23 de sptiembre mo satisfactoria para el Tesoro públICo; ú,ltimo. Era elje nemll\Ia nuel Cabeza , que per~ (debemos deCIrlo con fra~quQza) de- me llamaba i que poco ue8p u ~~ mo s uplicó maslado alarmante para lB; mOlal. . lo acom añase on mi calidad de Goberna- Los di~tritos de Medel!Jn! Copacabana, dor u tI~termiDl¡rJ o punto d e la ciudad . U n Envigado e ltagüí q!l'¡ teDl:~ 01;0 base de piq ~ete de las milicias de l E stado estaba 23,333 pesos, llsce~dleron a ,. colocado adrede para hacermo saber en Júzguese Jlor ahl de .105 ti ernas. . medio tle él, que quedaba yo removido i Los rematas han teOldo lu~ar en el \ prestad o a e ntrega r a la per- E l g ran suceso de la seroana .ha sido el remate de la renta de licore~ destilad03 del Estado. De todas partes han afluido los intert'sados, i Medellin ha presentudo un as pecto estraño i curioso: los g'amoll1lles i rerna tadores ue muchos distritos han acu­d ido sol ícitos a la oita, i no ha faltado quién :Bolívar. La hoja que insertamos en seguida, da a conocer una vez mas, como entien­den la libertad ulgUn,OB individuos que se daD el pomposo título de Hberales. 1 des­pues de ser juzgados así por sus mismos (1) El señ~ r Santodomingo Vil a no tenia sona reclamada, i entóncea resolv ió t ras la ­facult ad legal para I'educi rme a "ri.1oD : so lo darse inmediatamen te a Mompos con todas al Tribunal 'Su perio r,de ~ usti cia del Estado es- sus pequeñas fu erzas, como lo hizo el 23 de ha resen·.ada esta at" buCIOII en el caso. de haber se tiembre para deponerme i rctl ttcirme a JO comet,do dehto 1~01' el cual n~e l'ec l Pra pena I prision como he uicho llevándome hasta corporal, 1 es to con Ciertas tormalJdades lmpres.. · " , .. . cindibles como la de ci tá r,eme i olrseme pro!. Maga ngue, donde COIIVIDO en aumltl r lia­viamim te' en j ui cio. dores que ofrec ieron ponerme en Barran - encuentm pH lri", en todas parLes ...... i\1i al- de la. ca.lle del Chantre, cuyas puertas ha­c~ nch eSl:í punto ru éno. que llena, i en vein- bian enconLrado forzadas. t iCU.lll'U horas puedo sacar \ln buen pico de Las piezns del piso de la calle estaba.n va­las arcas del prlncipe .... Me parece que el clns, i los vecinos ignoraban qué habin sido p l incipe declina. ...... si las cosas no mejoran de la bella jóven, de Francisca i de Juan Je aqul a muñana arreglo mi maleta i me Maria Berricbon. voi en buscn. de un aire mas provecboso pa- En el piso principal se veia aliado de un 1''' mi delicada salud ......... Qué diablos! De baúl, cuya cerradura esLaba rota, un char­alJui o. mafiana lo. minano hnbrá tenido tiem- ca de sangre, Era mui cierto: los infames pu de r eventar. que habian acomeLido en aquella noche al Cocardasse i Passepoil habian prometido domino rosado, que ellos esto.ban encarga­rnulLiplicarse pnra poner térmiao o. la incer- dos de defender, habian dicho In verdad: tiJuOlb re del sellar pr!ncipe de Gonzaga. Lagardere estnba muerto! Los dos eran hombres de palabro.. Los Pero el mismo Gonzago. con el encargo encontramos no léjos de am en uno. taberna que acababa da encomendllrles les habia de­oseu,," de la calle Aubry·de-Boucher co- vuelto la esperanza. Gonzaga dudaba.: Gon. Oliendo i bebiendo como cuatro. zago. queria que buscasen i descubriesen el La al egria brillab" en sus semblantes. cadáver de su mortal enemigo. -No ha ruuerto! dijo Cocardasse presen- Gonzaga tenia seguramente para esto 0.1- tanda su vaso. gun motivo, i no necesitnban mas nuestros Passepoillo licuo i repitió: Llos aOligos para beber alegremenLe a la 50.- - No ha muerto! lud de Lagardere vivo. I los dos brindaron ent6nces por la salud En cuanto a la segunda parte de su mi. del caballero Enl'lque de Lagardere. sion, buscar a los dos valientes que habian -Ah ! capedebiú! prosiguio Cocardasse: defendido a Auror~, era cosa ya hecha. qué coleccion de planozos nos debe por todas Cocardnsse lIen6 su vaso i dijo: las torpezas que hemos cometido desde ano- -Será menester inventar un cuento. che! -Dos cuentos, respondi6 el hermano Pa- - EstabaOlos ébrios, mi noble amigo, re- ssepoíl: uno para ti i otro parra mI. plicó Passepoil: la embriaguez es crédu- -Ea! yo soi gascon i poco me cuesta in-la .. .. ..... I ademas lo h.biumos dejado en tun venLar cuentos! mala situacion......... -1 yo soi normando, voto al diablo! Ve- -ITai acaSO situaciones malas para ese remos cuál de los dos es el mejor! bribonzuelo! esclam6 Cocardasse con en- -Por Satanas ! creo que me provocas. tusiasmo. No hai cuidado! Aun cunndo lo -Amistosamente, mi noble compañero .... viera ahora cosido a puñallldl\s, diria de juegos de la imajinacion ...... Recuerda tan seguro : capeJ ebiú! él saldrá. del puso! solo que eu nuestro cuenLo debemos haber -Lo cierto es, murmuro Passepoil opu· cnconLr>\do el caiávcr del p.arisic".ito. r anda su vino a pcquelIos 80rbos, que es mui Cocudasse se encojio de hombros. guapo chi.co .... ...... N os realz~ mucho el h:\- -Capedebiú! rel'unfulI6 saboreaDdo la ber c o nLr~ b Uldo a .u educaclOn . última t?;ota de la segunda colodra: .,¡ cor- -Querido, acabas de poner en claro los derito quiere dar lecciones a su maestro ...... sentimientos de mi coruzon.: ....... Quc no? dé EI'a tod avía mui temprano para volver al cuantos,planozos se le autoJe: suyo .01 en Plllllcio. 50 necesitaba Liempo para buscar. cuerpo I alma. Cocardesse i Passepoil se pusieron a in- Passepoil puso sobre la mesa su vaso I ventar cada uno su cuento. Ya veremo. cuál vaolo . de los dos contaba mejor. Miéntras tanto se -:-:\Ii noble amigo, prosi~ui ó , si t?e, fuese quedaron dorm idos con 1 .. cabeza apoyada liCito hace rte una observaclon, te dlrla que en la mefa, i DOS serio. dificil acertar cuál tus intencion es son buenas; pero tu fatal I de los dos debia llevarse la palma por el vi-flaqueza trat.\ndose de vIDa...... gOl' i la sonoridad de los ronquülos. -Voto ni diablo! interrumpi6 el gascan: escucha, pioboncito mio! ......... Tú estabas I 1I~ tres veces mas ébrio que yo ........ . -Bien ! bien! Supuesto que lo tomas en UNA JUGADA DE DOLSA EN TIE:ltPO DE LA nE-ese tono ! ...... Hola! muchacha! Venga otra JENCIA. colad m ! i con sus dedos largos, flacos i en-garabitados qui so estrechar el tlllle de la El jorobado era uno de los primeros que fámula, qua tenia la tiaura de IIn bocoi. habian entrad o en el palacio de Gonznga, i Cocardasse lo conte'::pl6 con aire de com. d~sd" ,qu e se abri eron ,las pueltas se le ha. pasion I bu, ViSto llegar segUido de un negro q\le . I llevaba una silla, un cofre, un colchan i una -Ea, mi buen amigo, mi pobro amigo, 1 nlmohada. tú ves IIL p"ja Qn el ojo del vecino ........ Va· ¡ El j orobado nmueblaba su casilla i era mos: quiLate la viga que tIenes en el tuyo, I evidente que 13e proponia fijar en ella su do. oaramba. Olicilio, pues pnra ello le autorizaba el al- Cuando llegaron aquella malIo.na al pala- quilcr qlle pagaba. ' . cio de Gonznga estaban tanto ml\s convenoi- Efectivamente habia adquirido los dere­dos do la muerto viólenta ue Lago.rdere, por· chos de Medor, i )l edor dormia en su co.­' lue al alba se hnbian presentado en la CUSIl. silla. Los inquilinos de las casillas del j ardin de Gonzag9. hubieran deseado que los dias fu esen de veinte i cua.tro horas. El tiempo era escaso par a su afan de n egocios. N ego­ciaban al ir i al volver de sus casas, i se reuninu pnra comer n fin de negociar mién­tras coOlian. No perdi an sino las horas del suelI o. ¿ No es humillante el pensar que los hom. bres, esc lavos de una necesidad materi al, no pueden entregarse al ajio miénLl'as duer ­men 1 El vi ento era flLv orable al al za. Lo. fi esta del P alac io Real habi a producido un efec­to inmenso. Por do co ntado que ni uno de esos especul adores adocenados habia asisti­do a..1 ~ fi esta; poro algunos, encaramados en las azoteas de las casas vecina9, h abian conso&uid o vislumbrar el baile. No se ha­blaba mo.s que del baile. La hijJl. del Misi ­sip! sll.canqo de la cantera de su venerable padre agua que se cambiaba en monedas de oro, era una alegoría deliciosa, una cosa verd9.deramente francesa, i que ya dej aba adivinar hasta qué a!tura se elevaria en los sigl os~i gui en tes elj eni o dramá.tico de ese pueblo que ha.biendo nacido malicioso inven­tó el 6I1inete ! Dur~n t e la. cena, i entre col i col lechuga, habian acordado una nueva emiaion de uc· cio!,es¡ EsLIIS eran las nietas. Gannban y ~ el diez por ciento de prima á,ntes de haberse grabo.· do, LU madres eran blancas, las !tifas ama­rillas; las ,¡ietas debian ser azules, co lor ce­leste, color tle la espernnza i de los sueños! Dlgase lo que se quiera: un libro talona.­rio r epr esenta una vasta i profunda poesla. En j eneral, las t iendas que habia en los esquinas de las calles nuevamente formadns ernn ventas de bebidas, cuyos amos vendian ugunrd iente con una mano i jugaban con la o'rn. Se bebia mucho, lo cual daba grall animacion a Io.s transncoiones. A oad .. ins­tante ios especulndol'es afortunados llevaban copas de licor 11 los guudias franceses que estaban de centinel .. en las principales ave. nidas. Estos lurnos de guardia. ernn mui nmbiciouados, pues equivalian a una cnmpa· II n a los POl'che rons. U ozos de cordel i Cflrl'etoner os conducian sin cesn.r faruos de mercaderlas que se amon­tonaban dentr o o fuera de las cnsUlas, i has ta en el camino. La conduccion se paga­ba a preci o e:torbitnnte. U nI> sola cosa de nuesLros dias puede dar una idea de la ta­r ifa de la calle ue Quincllmpoix, la tarifa de S .. n Francisoo, 1", eiuLl:HI del goldmfevn-, en que los enfermos tle esa fiebre de OTO pa­gan, seguu se dice, hnsto. dos pesos porque les limpien las botas. Ln calle de Quincampoix: tenia mucha se· Olejanza con la California. N!leslro siglo no ha inventado lIadn. en clnse de estravngan­cias. No era el oro i la pinto., ni tampoco Ins mercaderías, lo que se buscaba: lo que tenia bog eran los papelitos. Las blancas, Ins nmarill a~, las madrc$ i as "iju8, i finalmente ,. esos queridos anj elitos que iban 11 nacer, las nieta8, las az ules, esns Liernas acciones, cuya cuna se veia rodeada ya de tanta demanda: hé nhi lo que de todas partes pedian ~ va z en cuello : hé ah! lo que clmso.ba verdade­ramente el delir io de todos. Ten ed la bondad de reflexiono.r : un luia vale hoi 24 francos, i mañana valdrií. toda­vía 24 francos, miéntras que una niela dc mil libras, que esto. mafiana no vale sino quini entos doblon es, puede valer dos mil eacudos mañana por lo. larde. -; F uera la moneda, pesada, viuja e in· m6vi l ! ¡ Viva el papel, lijero como el aire, el papel pr ecioso, el papel má,jico, que hastl. en el fondo J e las car teras lleva a. cabo no s6 qué trabajo de alquimista. lUna esLatua a l buen 1I1r. Law 1 1 Una estatua elevada como el coloso de R6Llas 1 Esopo II (á) J onas se aprovechaba de ese entusinsmo. Sll espi nazo, ese pupi tre c6mo­do que le habia r egalado la naturaleza, no descansabo. un momento. Los doblones i las monedas de seis libras caian sin cesar en su holsa de piel. Pero esta ganancia lo dejnba impasible. Era ya un fina nciero empeder ­nido. No estaba de mui buen humor que diga ­mos nquella mnñana: parecia enfermo. A los que tenian la bondad de preguntarle so­lo r espondin: -Me ca.nsé demasiado anoche. - ;, 1 donde, J onas, amigo mio? En el palnoio del señor Rejente, que me habia oonvidado a su fiesla. 1 In j ente se r eia, firmaba i pagaba que era una bendicion. A eso de las diez de la mañana una acla­macion inmensa, lerrible, fulminante, hizo tem blu r los cristales del palacio de GOllzaga. El cafion que anuncia el nacimiento de 109 hij os de los monarcas no hace ni con mucho un ruido comparable con aquel. ~l'odos palo moteaban gritando; los sombreros volaban por el aire: .. quell o era un delirio, una lo­cura! ...... ... L.s acciones azules, las nietai, habian visto la luz del dia: salian frescas t virjincs, mui secas de las prensas de la im­prenta real. ¿ No sobraba eso para causar tanto delirio en la eo.lIe de Quincampoix: i Las niela8 llevaban la firm del respetable sub·contador Labastide ! -Para ml diez de prima! Quince! -Veinte para mL .. ..... ! al contado! en efectivo! - VeinLe i cinco, a pagar con J~nas del Berry! -Con espeoies do la Indio. 1. ..... Con .eda cr udr.! .. .. .. Con vinod de lo. Gascuña ! ........ . -Voto a lal con la. vi~ja! ......... o me atropclleis ! ...... Quitad allá! ...... QUIén ha visto a vuestra edad? ...... -En! Fuera el villano que malLrata a Ins mujeres! ¿ No os da vergüenza! -Paso! paso! Una partida de boLellas de Ruan! -Paso l. .... Tolns de San Quintiu ...... do superior o.lUdad ...... treinta de prlmo.! .... . (ContlnuarJ. ) - cuesl1. 0n esagrad auL le Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 580 ' Iuill'i a r¡¡'posioo del respecti vo Gober- 111.1,,,·. (2) El .. f,,>:to, . in 'pIe yo solicita.e fa vor n~';1l10t ni clirijipie po r consiguif:!nte la me· n Ir '[1111 ica " na 1 ie, i si n q u ~ por eoto deje d,· e-t!l' r e~onocirl ,) a los que tan biAn se mn luj"ron cvn rn igo, fuí a B Irranquilla, i alli p ,r con venio de la Gobernacion i mi:! f"vlo res, se reso lvió mi trallacion a Cn ta ­junl pn ra olltp np. r Ii\ IDai p r ll o t~ solucion" del p ro~p.di llJ iento a,loptado cont,·s mí, contra el qUl t"nia i ti,mp. la conv iccio n de 1I·\h,' r38 cotlmm ,do una inju,ticia, ~n acto tiránico, por lo, q'le se han lI11m :lUv i se­gui rán llaman lo,e probablemente uefen­$ orp$ eJe In libe rtad i el ele recho. P resen te en la casa de Gobierno, el Prt!­si, leutp apén1S me exi jió pe rnHneciese un,)s pocos diM I>n la capiti\ l del E,tado, llljo 1 .. sola g·, ra ntí a de mi pnlab ra, e;; po­niéwi llrnn. en presencia de los señorllS doc ­tllr Anton io D.l l Rea l i Ramon Jimeno Collante q u ~ no haui" cn su des pacho dili ­j eneia , a lg unis con tra mí. COITI I)r(lm >o ti ,.l1l I'.~ I: el t~l\to corté; i afal,le con q ue fuí re­Ci bIrlO, I m IS q ue todo por mi palabra em­l'cñ1rla , permlnecí qu il'we d ias en Cllrt"_ jena, hasta que el ciudadano Pre.ideote me d ijo.que podia irme cua ndo a bien lo tu-viera, N o podia se r de otro modo : yo como Gc)~, ~ru a do r de Mompos, h ab ia respetarlo 1\ II be r tarl de un homhre aun co ntrarian 'lll ó r,lenos de un je fa militar, i la hahi .. res­p e ~a' ~ o p o r~ 1 uo l:nnfor;ne a las leyes no CXlstl" motIvo para prlvár;,e l ~ ue ella. Ei­to lo sé mui uien, i ante mi conciencifl nn habia tampoco por flué tener consideracion ni re:! peto alg uno> por el que pretendió apartarme uel deber . Si el j eneral Cabeza h~ui e ra c.om¡~re nrliuo al jeneral Santodo· mingo Vllü I coniultado el suvo lahria procerli,lo conm:go como procedí yo en el caso de l j eneral Herrera. P~ ro dec la~o a mi pesar, que el pflis está perdIdo: la Inmoraliuad de un lado i la igr\O.'an cia de ~ t r~, todo co n~pirA contra las libertades p ubllcas, i el campv dd abu­so i de 111 arbitrariedad e~ ue fá cil a cceso para pi manda tarío qUA pr ete n d~ ser d.' s. loa l. R odearlo de hombres m e, l i an a D1 ~ n te entendid os e independientes 01 señor San­t ,), ju, ticiB, la temeri­dad . Cuanuo, con\o en este ca,o, el jura· mento e' una uur l,\, el deber Ut111 quim era, el derecho una irr isiot1. In re_ponsa ui lidacl una ironía, i se pag"-.colI ingratitud i ultra­jes el bu en porte de un ~e r v id o r p úblico, se pierde la fé en la R ~ p itblic. , la confi ,\n za ~ lo. hom!)res, i el p . t riot i,m ,.e d ebi li t·\ i muera co m ~ to,lo cuerpo qu e h" pe rdiuo espan9ion i viu" . Mompos, octu bre 2.~ ele 1873. A ntollio G. Ribon. Cauea. Los Principios de Oali. en su número 107 de 21 del pasado, dicen: .¡:<:I correo u el sur, que Il pO'ó ayer. nos trajn la infau ~ ta noti cia de I:'mue rtp ri el estimable .i Óv~ n señor Nicolas Balcázar G. DdiealTi'H par~ su nlma e l nles articulos que vendemos a preclos mui (' 6111 'uos: Aceite de olivas, para comer, doblemente clarificado i de un gusto esqu isito. Agua !lorid .. lejltima. Buche< de H. (oontra las afecciones de la vejiga), Baños de Vychi. Bomba, i má­quina9 inO"lesí\s para ventosas. Bragueros s u­perfinos. Barnices de tapon, de brocha, tr'''pa­rente i de cristal. Colore. preparad.,. para pintura. Anttojos. Aguarra",. Cajitas de colo­res. Linimento veneciano lejítimo det Sr. To­bías. Zarzaparrilla de Bristol, lejltima. DROGUERIA· GRAN A.tM.l.CEN CONTIGUO A LA nOTlCA.. Se de'pachan por mayor dro~a. fre~cas de primera calidad i producidas p~r las fá bricas edran jeras mas acreditadas. Descuentos importantes i de grande utilidad para los compradores. Ocr Se recibe oro en la. ventas al contad o. O.oalO & CASTAñRoA. 8-1 Los operari os ue imprenta que d ~"een temper'lr, en contrarán colocacion pn la imprenta e.tablecida en el Guama, no peruerán el tiempo durante su permanen­cia en esta ciud ad i podrán hacer sus-gas­to. sin t raer mayores recursos. Guamo, 2-1 de noviembre de 1873. 2-1 A U1TI~iA HORA-TÉr. EGRAMAS. Panarr. a, noviemure 14 de 1873. Ayer se sancionó la Oonstituoion, i el actó constitucional trausitorio. En la lIladrugada de hoi, el Presidente Neira, que sancionó la Constitucion, se fué al cuartel del Estado con RO. Guardia de honor .¡ trató de dar un golpe de cuartel poniendo presos a los Jefes. El Ooman­dante D, Espinosa, Jefe del Ouerpo, reoibió dos beridas. Los Jefes se hicie­ron obedecer contra las órdenes de sús­pension de N eira, i éste se fugó i está oculto. La Asamblea se reunió estraor­dinariamente, suspcndió a Neira del ejerci.oio del Poder Ejecutivo, i encargó al prtmer sustituto señor Gregorio l\Iiró. Hoi 'se elejirá Presidente para el pe­tíodo que comienza. La opinion fija en el señor Gregorio Miró . La Asamblea en sesion especial i por unanimidad de sufrajios declaró hoi el voto del Estado pal'a Presidente d.e la U nion en favor del señor Santiago Pérez, Si hubiese tiempo de mandarle hoi, ántes de cerrar el (Jorreo, le mandaré las publicaciones que van a hacerse. Uuenaventura, noviem bre 29 de 1.873. Gregario Miró Presiden~e por 14 meses. Secretarios liberales Estad9 de Panamá. en paz, Correoso a Co.ta-Rica. La Asamblea terminó el 2.7. Sanciona­da la Oonstituc,i on. Luce, en consecuencia, una esperanza de que Panamá teoga al fin un Gobierno ci':,ilizado. El señor N eira, legjldo del senor. Oorreoso, era, segun parece, del todo lOca paz del desempeño r cO'ular de la Presidencia. o El señor Miró, jóven euteodido de respetable posicion en todo scntido, ~po. yado como debe ser i será. por todas las infl~encias lejítimas del Estado, puede a::H1r. una cra de paz i de decenoia ?n el Go~ierno, que corresponda a la uuportancla de aquelln rejion. il\1PRENtA DE ~lCOL1S l'ONTON 1 ~OMl'. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 25

Por: | Fecha: 19/02/1857

]~~ ~ PERIÓDICO LITEllARI r.o CIENTIFICO 1 ~OTIC tOSO. Bogotá, 19 de Febrero de ·18o7 , SEMEt:~T. l .o El SALTO DE TEQUEHDA .A. St;S Ct:'ATno PCNTOS DE VISTA . A los ojos del sabio i del ohscrvadot· se presenta e Nueva Gt·annda aun en sus detalles mas minu­! losos, ton tanto colot· i poesía, con espcctaculos tan 10rprendentes i bellos, como muí pocos paises del nundo. Entre estos espectáculos descuella sin dnda, ~ Salto ele Tequendama, tal vez el mas sublime i loético de cuantos existen. La Suiza i la Sabaya lan entretenido los pinceles de cíen viajeros, osten­nndo la rama de los Alpes que las c1·uzan llena de )recipicios por sobre los cuales saltan imponentes i tellos cien rios que bajan luego a recorrer la Ale­pania, la Italia i la Francia: pero ninguna' de aquc­las cataratas del Ródano o del Rin, aunque embc­ecidas por el arte, puede compara1·se con el Salto que vamos a hablar: ni la cascada del celebrado nio, que hermosea las inmediaciones de Tivoli; i la que acaricia con su música solemne a la ciu­: ad de Terni, cayendo pet·peudicularmente sobre un bzo de mármol i alzando sus vapores hasta rociar ~m ellos la cima de la marmorea montaña desde pnde se lanzan las aguas. No es el Tequendama cinta de plata que ondula al soplar la brisa so­e un variado i vívido paisaje, no es la linda i queta náyade de los antiguos,sumerjiéndose entre espuma del rio; es mas bien el l'Ujiente ~eon rastrado por úna manJ hercúlea, es un tonente petuoso que se desploma en vellones tomasolados r el sol, como la nieve que en inmensos tempanos desprende de la corona etema que circuye los pes. Solo ponto para arrojarse en declive po1· este lado entre piedras, anunciando su curso con ............. . nada falta. gran ruido. Des pues de cot't'el' como una milla al A su gloria: --pictórico horizonte Poniente, se vuelve de Sur n Nol'te; una legua des- ~ Delante se abre; antiguos como el mundd pues camina como legua i media al Poniente, avanza ~ Los árboles se e~evan en su monte; otm vez pot· el Sur hasta :rocaima, i luego ensancha ~ Solemnes armomas poi' el Poniente ese iumen:;o anillo para arrojat·se ~ Resuenan en su seno ancho i profundo; en el Magdalena. ~ Flores> perfumes, luz i movimiento, Descrito el cm·so del rio, pasemos a -ver el mag- } Aire esencial de vida en cada aliento; n-ífico espectáculo que fo1·man sns aguas al desplo-~ Un cielo claro encima, mnt·se en un abismo de doscientas cincuenta varas Cual el alma de un niño, ven los ojos; de altura. Esta sublime catm·ata se halla a cuatt·o I por diadema pai·a ornár su frente leguas de distancia Je la capital; en la hacienda de ~ · Iris de oro, de púrpura i diamantes Canoas es preciso pasat· el t•io por un elevado puente Que cruzan sobre él reverberantcs .--J. J. d. que recuerda Jos tiempos de la collrJuista; algunas 'ipas mui mal sostenidas sobre orquetlls i cubiettas ~ La altnra que hai desde este punto al fondo dei de tierra l'orman este puente de 40 varas de Jm·go ~ rio es mas que la que tiene la caída del agua: la 1 .> ele ancho, que ondula bajo Jos pies del viajero ~ roca está cli\ idida en dos gr{1)1des bancos; desde el i amenaza a cada instante sepultado consigo en el ~ borde hasta el pl'imet banco hai 80 vnras de altura rio. Al íin se llega po1· entre bosques de roble a la ~ i solo se puede bnjat· a él pot· cuerda. Esta operacion pequella esplanada del A!mor~adero, en donde el ~ fué ejecutada por dicho St·. Cuet·vo, que en una pie­' iajrro abandona p::>t' fuerza sn caballería, i con un ~ dt·a ftF,nte al Balconcito dejó escrito su nombt·e. haston en la mano, a maneL'a de los antiguos pere-¡ auat•to punto de \' ÍSta.-El CUL'iOSO natUI'éllist a grinos, bnja pot· sobre un terreno húmedo i entre qu~uicra observa¡· de cerca la mat·avilla del Funza, bosques secu!a.-es al borde mismo de la catamta. debe, saliendo de las ('asas del Chipo, entrar nl Para dcscl'ibil'la dignamente necesitariamos la ~ Monte Grande, signiendo el curso del rio. i cule­pluma de Buf;on, para cantarla la Jira de 1:1n Delille· ~ breando ya por enti'e la selva, ya pot· (?ntre las grnn­dej émosla, pues, rodat· incansable como ha rodad~ 1 des piedras del rio. Al salit· del monte se encuentra hasta aquí, in sensible a la admit·acion ¡ a las mi m- una g1·an piedra clestle donde se Jescubre la catarata das ~ hechas en tt·enzas, como las ¡•áfagas de luz que dejan Segundo punto de vista.-Cruznndo pot·la derecha 1los c~hetes en pos suy.a. i caminando por entre á1·boles colosales pamlelamente 1 . ~~ gran caldera t1ene una figura casi circulat· ni l>ot·de del abismo, se llega, despues de 10 minutos 1 su d1ametro puede ser de 30 varas. Como las de camino, a un punto desde donde se ve el Salto agua.s af caer llegan tan ~olo b~sta la tercera parte se rn toda su pel'fecciou i het·mosura. Este punto no ~ podl'la pasárlo a t:Jado sm peltgro alguno.-J. J. B. l'ra conocido hasta el alío de 1836. Eu t 837 el St·. l\omualdo Cuervo habien s con fumosos caballos i que mandaría cons- --Puedo hacer a U. una pt·egunta? seiwr. truit· un bonito buque de placet• en nue&tro puet·to; -Ciertamente. per·o jamás nos cupo en la cabeza que él no nos ~ -¿,Es ye¡·dad que se va U. pat·a Am érica? Qcupar·a sinQ eu vede volat· como un ganso ham- -No, solamente a Belfast, si el viento i el agu a })l'iento amatTado a la cola de ese globo, o como lo pet·miten. quieran llamal'IO. 1 -B'lfast ...... repitió el estt·anjero en un tono A todo esto la operacion de inlh:r el globo es- meditabundo. El Not·te de Jrlanda .... Bien ! ... es tu taba casi concluida: la grande asamblea atisvaba f es casualmente la direccion que yo debo seguit·, i inquietaméute liOl' encima de las cabezas de los que abol'l'ezco los viajes por tien~n ..... ¿Quiere U. seilo r, se hallaban en el centt·o, compt·imidos fuertemente s aceptm·mc como compañerl>? contm las cuet·das que sujetaban aquella inmensa 1 Mt· Brown dudó pot· un momento; pero como múqtlina i plll'ecia que solo fultnl.>a la llt' gada del realmente deseaba lle,•ar alguna ~omp~uía , no!uYo areounata. objecion que,preFetltat· al estt·n )jero, 1. le mamfes- -Aquí está! esclamó el mns ' ' isible del cort'O, ~ tó su aquil.'scicncia haci éndole notar, sm embat·go, a tiempo que se presentaba un mal Ci\l't'uaje en que ~ que su constitncion tal vez n~ era aparente par·a la s venia sentado 'h. Ht·own, l ingles millonario que 1 rcjioncs de aire frio que tenwn que atmvesar. ha Yen ido a set· pt·opietario en hlanda. - Bah 1 fué la respuesta. Yo he sufl'ido cambi os l\Ir. Bt·own era un hombre pequeilO i vi vara- de climas mil veces mas fuertes que ese, i alterna s cho a quien una poca cantidad de fuerza pujilísttea 1 soi mui t·obnsto. podía estcndet· con facilidad en el StJelo. Era uno -Bien, dijo 1\ft'. Brown mirando la mn c i~a es-de aquellos individuos que, entt•anclo en una saln, tampa del desconocido, mi calTO rs bastante gra ntl e; infaliblemente ti'Opiezan, se re balan, caen i daüan ~ vcnrra U. en numbt·e de la Pro\ idencia. algun mueble, o se sientan al lado de ""una silla en ~~ í' ámbos tomaron sus asientos i fué dado el g l'it.o , ·ez de sentm·se sobt·e ella. na rus veces escapnba de "pat·tamos! ,, $U tinlero (le sus manos sin sm· roto, i sucedió inn- Los quince hombt·es cuyas manos estabnn ~ a chns ocasiones que en lugar de tomar agua se equi- 1 helandose a fuerza de contener· por medio de cuer­vocase con el ron i tuviese que tocer i saliva¡· por dns. Jos fmiosos ímpetus del globo, no deseaban ott'á largo rato. Siempr·e estaba cortándose los dedos, cosa que fa llegada del momento, en que clcbia de rasgando sus vestidos i jamás pasaba pot· cerca de ~ deját·sele libre para que subiese majestuosam ente. una puerta sin ~astimarse la cara; de manem que ~ La asamblea gritaba i levantaba las manos. casi nunca apat·ecia en sociedad sin llevar sobre su ~ -Ah~ esto es delicioso~ No cree U. Jo mismo ? cuerpo emplastos i bendajes. Practicando la jim- 1 dijo Mt·. Brown cuando habian subido al gun tre~ nástica había perdido tres de sus her·mosos dientes; cho; pero no recibiendo respuesta alguna, volvió a en sus travesías, pol' agua hal:Ha estado a punto de 1 mit·m· a su compaüero ~e vinje i le enc~ntró con las ahogarse muchas veces; i en sus cacerías en Jos manos sobre la frente 1 recostada su cabeza sobre pantanos de Escocia habi~ quedado sin uno de sus el but•de de la canasta; sus ojos estaban fijos, sus dedos, aunque las gallitietas se marchaban siempre ~ cabellos el'izadds. ·sanas bajo la puntería de su escopeta.' ·La aficion ~ -¿Tiene U. miedo? le preguntó Mr. Bt·own, qp~ Mr. Bt·own pt·ofesaba a la pirotecnia, · o arte pero tampoco respondió. de fabricar 'pólvot·a, habia disminuido en gran ma- 1 El globo entt·etanto áscendín rápidamente i den-nera su pelo, sus cejas i su bm·ba, i como buen tro de ·poco iba a llegar a la rejion de las nubes. Vipjer.o por Jos caminos de hieno, habia emique-~ Mr. Bt·own se dirijió una vez mas a su rompañe1'0 i cid o inmen~amente Jos rejistt·os que se llevan de sacudiéndole Jijeramente pot· _el brazo, le dijo: las catastrofes orurrfdas en los fenocnniles; pu- -Está U. malo?-Per~ no obtuvo otra respues - dicndo asegut·m·se, sin temot· de exajerar, que sus 1 ta que una fija i estólida mil·ada. aventuras en esta materia podiífn llenar dos o t1·es Los viajeros se encontraban al presente a una 4~rmoso s vo lúmenes de la uEnglish Railway Li- gt·ande elevacion: bajo sus 'pies comenzaban las úrary" o de la "B ibliotMque des Cltemins de Fe1". » ¡ nubes · a es tenderse, sobre sus cab~Zas tenian el sol, · Por último, habiendo sido mnltcataclo l\Jr. ~ i el espació infinito al rededor. Brown por la tierra, por el agua i por el fuego, se . 1 Repentinamente el estranjero se puso de pié, le ocurrió que aun restaba un elemento de los cuatro su rostro estaba pálido como el de u u cadilvet·, i ~~~ que l~s antiguos ~4bios fUcos dividían ~~ orbe, -l\I~s lije¡:o! Mas lijero! ~ gri~ó con tono de au n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 02 EL ALllUM. tol'idad; i agal'l'nndo con presteza tres de los sacos { -Qué lástima!. ... Yo bomila.1·dearia la Españ de arena que sirven de lastt·e, los al'l'ojó en la ca- ~ He reconido en pos de mi hija todos los paises nastilla a tiempo que se reía de una m a. nera telTible. 1 Europa, pe1·o en ' 'ano .... Aho1·a c1·eo que ella es -Ah! continúo este es el mejor modo de viajar. en el norte de hlauda .... ¿Tiene_ U. una_cel'illa l\ osot1·os subrepujarémos a la golondrina i nos le- fósforo? vantarémos mas que el águila. Cuando yo estaba en ¡ · Mr. B1·own no respondió sino meneando la e Abruzzi con mi rifle en la mano aguardando a que beza. pasaran los viaje1·os, jamás llegué a sentir una emo- -No tiene U.? ... Ah ! si yo pudiera conseguí cion como esta. Entónces sus vidas estaban en pe- f una, le p1·enderia fuego al globo i cuando estuvier ligro-abora es la mia! ~ reducido a cenizas, pesaria mucho ménos .... Cuan -No es poco! pensó el dueño del globo. Cuan- ~ do nos encontramos esta mañana, estaba yo exam do ménos me he venido con un salteador italiano-¡ nando las estúpidas raras de Jos que allí babia reu -Es mejo1·, continuó su compañm·o, pelea1· con- nidos para ve1· si descubría entre ellos al ocult tra los elementos que contra los tribunales de jus-~ladron de mi hija .... ja! ja: ja ~ ticia. El pobre Mr. Brown acababa de persuadirs El globo ascendía con una fuerza estl·aordinaria. que su compañero de viaje era nada ménos que u :P.k Brown, atemol'izado ya, puso la mano suave-~loco rematado! Una súbita idea le ocurrió entónces mente en el hombro de su compaiiero i le dijo : -Cómo se llama U? le pregunto. -Por amo¡· del del o, señor! Es preciso dejar -- ·Gemid Anneslcy. escapar algun gas pam poder reparat· su impru· ~ -El mismo nombre! .... ciencia. _ ~ -Qué quíet·e U. dech· con eso.? -Cómo se hace eso? 1 :._Yo sé en donde vive el Iadron de su hij~ : no- -No hai mas que tirar de la cuet·da que está co- sott·os estamos justamente sobre el sitio: Jire U. nexionada con la válvula. · de la válvula i en mui poco tiempo habrá abrazado - I si U. no tuviera aquel recurso, cuál seria la a su Emma! ·onsecucncia? -No, no, U. me está engañando ..... mi Emma -Continuaríamos ascendiendo hasta que todo no está en la ti e na; ella está en el cielo .... Ano-relentara por la excesiva dilatacion del gas. che se me apareció en un sueño i me Jo dijo .. Esta El hombre continuó po1· unos pocos momentos es la razon porque quiero subir mas alto i mas al­diüraido al parece1·; pe1·o sacando de repente una to .... V cnga, mi amigo, ayúdeme; soplemos el glo· 11a' aja cortó la cuerda tan alto como puuo, t bo tan duro como podnmos .... como estamos deba- -Mas lijero! Mas lije1·o! volvió a gritar. jo de él, nuestro impulso lo lJ.at·á levantar ... sople! El estranjero era un jigantc comparado con .Mr . sople!! Brown, quien pet·cibiendo que nada podl'ia obtener M1·. B1·own movido por el tm·ror obedeció. p'Ol' la fuet•za, apeló a las súplicas. < --Esto no se mueve! ... venga monte sobre mis -Seilot·, le dijo en tono compunjiJo, U. es cris- ~ espaldas i sople el globo! tiano, no lo dudo: bien, nuestra relijion prohibe ~ I sin tomarle parecer, el jigante lo agarró i lo d homicidio. ~ levantó sobre su cabeza como si fuera una pluma, - .l\Ias lijero ! repitió el jigant(', i arrojando a la ~ diciéndole: • ra nastilla la arena que restaba, llenó las nubes con ¡ -Ahora, sople ~ sus gl'itos de alegl'ia. La infeliz víctima, aterrorizada, obedec:ó! Ln l\1r. Bt·own cayendo de rodillas, exclamó: sangre cegaba sus ojos, un horrible silbido desgar- " -Ah! si U. no tiene conside1·aciones por su vi- ~ raba sus oidos, i la canasta tambaleaba bajo el da, al ménos tenga compasion poda mia! Yo soi ~ peso de aquel andamio viviente. Por un momento jÓYen, rico, feliz; tengo una madre i una herma-~ pensó precipitat·se para poner fin a su martirio~ na; yo lo con¡uro a U. en nombre de ellas para -Ah! gruñó el jigante, esto no sube! qu e levante su mano hácia la 'álvula i deje que se En este momento la mano temblorosa de l\11'. <' cape algun poco de gas, lil)l'ándonos así de una ¡ BI'Own tocó accidentalmente! la cuerda que pendia muerte tan segma comomo espantosa~ Jc la válvula salvadora, i la cenada máquina co- ReYolviendo a uno i otro lado sus miradas sal- menzó a dc.s·cender con rapidez. Al tmves de las 'ajes, el est.ranjero se quitó la casaca i la arrojó ¡ nubes se Jauzai'on bácia abajo i la tierra reapaL·eció. a tiem)JO que gl'itaba: -Ah! gt·i!ó Annesley; en vez de impulsar el -Es pL·cc1so que subamos!~ A U. le toca aho- globo hácia i.ll'l'iba como yo se lo ordené, U. lo ha ra, continuó dirijiéndose a Mr. Bl'Own; i sin la mas l hecho descender. lmpúlselo! impúlselo U.! Jo pequeña ceremonia se arrojó sobre él, le quitó el ~ mando ~ ! palet~t i lo arrojó tambicn. ~~ -U. ve que yo lo he impulsado fuertemente El globo continuaba su veloz carrera como im- como he podido. pclido por el soplo del demonio. -~o, porque aquí está la tierra. -Ah! ah! dijo el estmujero; cuando nosot1·os 1 -Es ·que las nubes se están leYantando de otras hayamos esc~lado el cielo le contaré a U. una his- rejiones i nos van dejando ve1· un mundo nuevo. toria-Oye U.? -Bien, impulsemos el globo para llegar pronto. Su infeliz compañe¡·o no respondió: la estl·ema 1 Echemos todo nuest1·o lastre ! mriducl del aü·e estaba a punto de causar una es· -Ya no tenemos mas. plosion eñorita que cuida de su persona mát·jenes del Nilo, mil corazones le die¡·on lág¡·i-con esmero. , mas, i mil himnos celebraron su gloria; porque la Tal fué el último ascenso de 1\Ir. Brown. 1 poesiaen todo tiempo ha inmortalizado a los héroes. (Traducido del "Littell's Leving Age., ele Boston.) Manzoni que con sus obras .ha conquista~o para sí tantos lauros, i para su Patna tanta glol'la, pe1·- l donó los hierros i la desolacion en que (') gue1Tero VARIEDADES· habia sepultado a su p~t!·ia, ~ lnnzó al m~mdo. ese 1 canto Yerdacleramente lmco, 1 que como el m1smo dice jamas será olvidado. LtcEo GRANADINo.-Como lo esper~íbamos con Deseosos de .hacer coi~oc~t· mas i mas esta obr~ fundadas esperanzas ¡ como Jo han deseado todos 1 maestra de la ltteratura ltahana, la ofr.ecemos hot los .gt·ana~inos amantes de su Patria, esta cot·po- a nnes~ros l~ctores, aunque nuestra deb1l ¡~t·osa ha­racwn esta tomando un vuelo sorprendente i augura ga pa~tdecet en mucho, com.o es .de supone1, los es-el porvenir mas brillante. Las ciencias i las artes 1 plénu1d.o~ versos de Manzom. D1ce as}:. . se dan un abrazo íntimo en su recinto· ¡ sobre él "V1 v1ó: asi como despu.es del u1t11no susp1ro cierne sus a-las el Jénio. Esta noche e;t:í destinada 1 perman~eieron frias e inmódles sus despojos J.wor-a mm·ear un acontecimiento glol'ioso por mil títulos, tales, vmdos ya ?~una alma tan noble; drl ~nsmo la Instalaeion de la Academia Nacional. modo, a esta nottcw, se yela deestupot· el UIIIYe.t·so La seceion de música del Liceo contribuye esta ~ entero. Pensando~ mu?o, en el último susp!ro del noche con un concierto musical, dirijido por su ~ hombre del destt?o, 1gnora cuando vol\'era a Yer ~reside~te el distinguido Profesor S1·. Quevedo n .. 1 hollado su ~angnento polvo por la planta de un n mediO de la armonía con que este seño1· ¡ sus mortal semeJante. ompañeros de profesion encantará, como de cos· Mi jénio le ha visto sobt·e el tt·ono, i ha callado: umbre, al públíco 1 serronto la muerte dcsearnada i lúguLte Al se11:o de la nada me llamó. . . . Ai! muero, si, i al torno del sarcófaju Do mi cadáver yerto dormirá, !\::die modulará ferviente súplica Ni lágrimas su polvo regarán . .. . ¡A dios campos bellísimos i fértik~ Donde pasara mi pr:ruera edad! - ¡ A dios bosques risnl'Jios i magníficos DonJc ansio~o busqué la soledad ! --·¡ Adios brillante firmamento nítido Bajo el cual se pasó mi juventud ! .. . -·-;,\dios naturaleza rica i pródiga! .. . ·--Encantos que adoré! ... Salud! salud! .. 1 ABDUL--MEDJII). BALADA AlEf!lAHA· Los objetos, que vemos i que amamos Hacen del hombre bella la existencia; Pero dispuso del criador la ciencia Que lo que mas amamos lo perdamos. Tal vez quien_ama olvida Que si toda la vida es verse, amarse. No hai cosa mas amarga que la vida, Porque tambien la vida es separarse ; Sí, separarse 1 En un jar.dín lisonja del verano Un lwrmoso pimpollo recojiste, I en agua cristalina 1-ccojiste El verde talló, que cortó tu mano; Pero acuerdate hermosa Que ese pimpollo que al jardín le pides .. . V erásle a la mai'íana fresca rosa 1 a la noche marchito!. . no lo olvidl's . Ai ! no lo olvides ! F cliz te adornas con la flor abierta Porque te hO¡ dado el Cielo un compañero Segura libas t\1 amor primero I cantas ... que cerrada esta tu pue1 ta, l}ias baja el tono baja Si de repente oyes jcmir sus gonces Tal vez con atbud i con mortaja Vendrán ·por él: .. i llorarás entónct: ! Sí llorarás entónces ! Pero escúcbame bien, doncella he1·mo a · 4unquc.sea el sepr:rarsc comun suértP, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALllUM. 1\To te anebatará tu amor la muerte Como te arrebató la fresca rosa. Somos peregrinantes I al srparnrnos tristes bien s:tbemos Que aunque srguimos rutas bien distantes Al fin de la jomada nos veremos! Sí, nos verémos ! PEDRO l\1.\DR.\ZO. A JUDEA. ~IELOIJIA liEDHE.\. :\un salta la gacela alPgremente En los collados de Judá fioridos, Aun bebe en la corriente Del arroyo, del monte i del torrente Por los sagrados montes t•spnrriuos; Aun levanta la frente no domada J de ríjidas astas roronnua I en us ojos ele furgo en la carrera Bz·illa !u agreste libertad primera li l\1as lijera, que l'l pié de la garcla Mas bella, que sus ojos centelll ier1'b en la MJH'rcza Eras Judsto tambien toma mi amor. <~ye mi adios de llanto i agooia: \o te amo : te amo vida mía ! Por esa hermo a cabellera de anjel Que me('e i riza un viento enamorado · Por tus pestañas, cuya negra franja Te besa la mejilla dueño amado : Por tu ojos, que un Dios envidiaría Yo te amo , te amo vida miu ! Por tus labios de amor que yo codicio, Por ese talle esbelto i seductor, Por esas flores, que en su idoma dicen Lo que teme espresar humana voz : P01· el sagrado amor que nos unía. Yo te amo, te amo vida mia ! 1 l f f 1 l 1 1 ¡ 1 f l f 1 ! f 1 f ~ Adibs ... ! te dejo ya vírjen de :\.tenas Sola .... En tu corazon .... Ah ! piensa en mí. Do quier que me acompañen tus cadenas, Lamia .... quedará cerca de tí Cesar de amarte 1 ah ! no luz de mi <.lía Yo te amo, te amo vida mia ! FRACiftENTQS. [DE L.\ NEREIDA DEL A~.\.[CO.) Sí .... yo la he visto. . . he visto su somisa De abandono de amor i de tl'istcza, Su voz era un suspiz·o ele la brisa Ella cncr.ndió un volean en mi cabeza. Sí, que al bañarme c:n sus miradas bellas Alzé mi vista deslumbrada al cielo l ví que le faltaban dos estrellas Que un hombre trajo por herencia al suelo. Un coral entre abierto era su bo<·a I dos rosas jt•melas sus mt•jillas; l\'o es mas bello el espíritu que in roca Una Vírjen postrada de rodillas, Si de su tumba Adan se levantara I su belleza voluptuosa viera Em, E1•a tú vives 1 csdamara Quiso el el ciclo que solo yo muriera ! Serás la sombra errante i rnporosa De una Vítjen del cielo enamorada Yi ion de mis sueños misteriosa Sílfide, serafin, ondina ofada! Serás mi ánjel custodio que amorosu Vela mi surtio i cuenta tos latidos De un corazon nrdit•nte i proceloso Dt' las l~gl'imas mna i los jemidos ? Solo sé que en la noche me acompañas Fujitira nerl'ida cncantudora; Que mis mejillas con tu llanto bafías I le vas en un rayo de la aurora. Solo sé que eres bella i que te adoro DP n1i dulce trÍS[(•Za Ídolo Santo: Que al despertar, i no encontrarte lloro, 1 que <'S de amor mi solitario llunto. ~lundo, dilne ! no tit•nes en tu St'I•O Uuna imájen vil'ienle dt• esa hermosu ! Oh! Yo quiero apumr todo el \Cn('nu Qne encierre su mirada voluptuosa. Yo me anancára el c01·azon del pcd10 I a sus pies lo arrojara palpitante; Si esa vision, lucero de mi Jerbo, Tuviera aquí en la• tierra semejante. . I al nadaz · en la luz de sus miradas l\Ii corazon desierto un mundo entl'rO De amor i de itusioues encantadas Se le,·antara en él puro hechicero. I e a vision mi porvenir seria, 1\fi santa Relijion mi altar viviente, La perfumada aurora de mi dia, La estrella mas hermosa de mi Oriente, La mas preciosa gota d~ rocío Sobre el negro cipri·s de mi existenria, La t'mica flor de mi verjel sombrío lHi celeste 1 pudsima creencia. ......................... A..' ' i.~~.\:-0. ~ LA IIOOA DE ENVIAR El AlBUM· I El ilustre Sultan Abclul 1\fedjid, que como ha­f b1·án notado nuestl'Os amables lectores, abandonó ~ las espléndidas llanuras del Bósfo1·o po1· la alfum­, bm 'ercle que tapiza las riberas del Fu liZa i ~ olvidó sus lindas Odaliscas, sus encantado1·as e ir- ' rasianas, sus celestiales morenas de Georjia i de Mingrelia po1· ' 'iYil' suelto i a sus anchas entre las f1·escas pastoras ele nue.stra sabana, escribió en 1 el númei'O de el •Album" un fuerte artículo con­~ t1·a las damas que han po1· costumh·e enviar a f todo t1'0Yado1· (maximé si es escualido i rom:íntico, ) el blanco libro l'ccandado1· de flores i lersos i di­bujos, ese nlt~1· de la belleza en que el sexo mns- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBUM. ==========~==================~================================ culino debe ir a dcpo,sitat· galante i bumildoso sus 1 ta pájinas: aquí podré contar a mis anchas, i di-tributos de amistad o de amor. bujar mas que el de Urbino, i hasta compoo.er Yo leí el mtículo del ilustt·e Turco sin pt·even- piezas de música. cion alguna i debo confesar que sus opiniones en ~ Ocúneme sin embargo una dificultad de grues() tan importante materia coincidieron perfectamente ~ calibr~, i es la abundancia de materiales, en tal con las mias; sinembargo todo pasa en el mundo, ~ grado que tal vez tendré que dis.olverme por am­Ias flores se marchitan,las bellezas se acaban, los ~ pliacion. Pot· otra parte, parece establecida para Al bu mes se borronean hasta la última pájina, i pasan ~los cantores de album una lei que no puedo cum· tambien los pensmrüentos que son los reflejos de plir: es preciso cantat· siempt-e triste i ¿podré en­cuanto se .nos presenta a. la vista. Yo cambié pues de 1 tona¡· endechas ílébiles, ahora que por pl.'imera opinion i si entónces fm enemigo, desde hoi seré vez soi feliz, i que he de regalar a mi Fílis con ltt def'ensor acél'l'imo de esta galantería con que las flot· mus bella de mi corazon? "Qué dil'ia ella damas envían de casa en casa sus canastillos, pat·a ! cuando viese que en mi c01·azon no brilla ni un ostentarlos despues ante sus adorables amigas ma- . rayo de luz," que "la esperanza ha abandonado la tizaclos con todos los colores, perfumados con todas testet·a de mi lecho," que, ''mi alma está em•uelta las esencias, coronad{)S con todas las flores i he1·- l en fnnemrios crespones"? Cantemos pues alegre­moseados con la mas esquisita ' 'ariedad i abundancia. ~ mente ..... El convento de los solitartos hijos de San He ojeado mil veces en una hom su pt·edoso. Bernardo conserva como un tesoro el libro adorna-~ album; en una de sus páj!nas miro dibují\dO el golfo, do con las firmas de cuantos han pisado sus um· de Nápoles; i a lo léjos como una mancha azulada. brales cubiel'tos de nieve; ya hayan de¡,lumbrado al ~1 sobre las mjentinas nubes del cielo despunta la ci­mundo con sus hechos, ya hayan pasado como la ma de la poética Ischia. Ischia! en donde fué feliz huella estampada en esos copos de nieve. el amante de Gt·aziella; en donde el dulce Lamar- Cási todos los hombres de gusto, los personajes ~ tine conoció el amor ' allá el Vesuvio levanta a los ciel6s su dos con las firmas i Jos recuerdos de sus amigos. tl'enzada i temible cabellera; mas acá serpentean las No hace mucho tiempo que la señora de Victor-Hugo 1 barquillas de pescadot·es felices ¡ Golfo encantado: rifó, en beneficio de los niiios cspósitos, su Album, los sueños que me inspiras son sueños de amor! en que apnrecian los nombres mas altos de la Fran· He yolteado otra pájina: dos niños juegan al cia, la Duqnt>sa de Orleans i el m~dato Dumas, el borde de \lll torrente, sombreado de arbustos i ro­cantor de Graziella i el procrito de Guernesey, Bou- sales: ella ¡•ecoje en su delantal de batislct florecillas i langet· i Delacroix.. .. l conchas; él, con esas manos no avczadns al crímen, Qué m·ncho pues, que nuestras damas quiet·an coje del dehmtal de su compnñera las mas frescas conservar tambien los recuerdos dulcísimos de sus i le corona su negra cabellera. amigos, las memorias de sus pasados coqueteos, que ! Im;íjen de la inocencia ! Símbolo de la union al tm.ves del tiempo i la distancia brilla;·án siem- inocente i feliz de doscot·azones que se aman ' Tam-pre como pálidos pero imborrables meteoros? 1 bien inspiras cantos i sueños de amot·! Estas ca\lsaS bastarian solas para justificat· mi Volteemos otra pájinn: aquí la ninfa de los va-cambio enteramente radical, i para disentir com- llcs, radiante de juventud i de belleza pero mclan­pletamente de la rijidez de Ahclul-Medjid. Pero hai ~ cólica i solitm·ia, doblega sobre el nítido bmzo su todavía un motivo mas palpitaute, una causa que ~ cabeza coronada de uzahm·es, i apoya la delicada tiene para mí mas peso que todos los argumentos ~~ espalda sobre un floret·o de mármol; In tórtola soli­i dtlemas: cgnsiJéreme el lector cómo estoi, al taria canta columpiándose en el Yecino ramaje; las frente de mi pupitt·e atestado con las obras de La- ondas del torrente mezclan tambien su murmullo i martine. mi favorito, de Bermúdez Castro ... i hasta ~ siguen el vuelo de los pensamientos de la vírjen. del difunto Zorrilla. Son las doce de la noche: so- ~ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ]J¡·c mi ft·ente encendida aletea el viento fresco, re- $ Por medio de un Album, pues, he conseguido (a galándomc con los olores de la madreselva que en· lo ménos en suei10s .) mi felicidad i he sido tan feliz reda Jos marcos de mi ventana; la luna denama a como el m~mo Sultan Abdul Medjíd, cuando al tonentcs sobre el suelo su romántico bt·illo, las impulso del opio soitaba en sus harenes sobre lechos sombras de los autores, cuyas obms me rodean, de terciopelo i de pú1·pura, i adiYinaba los cielos de pmeccn vagm· en torno mio, radiantes de inspil'a· su Profeta. Espero, pues, que él mismo confesará cion .... petÓ no son esos perfumes, ni esa luna, ni ser justo i lójico mi cambio, i creo que part ~ipará esos poetas quien me tie11e así desvelado, i quien de mis opiniones todo el que haya tenido en ras ma ­lucha pot· anancar de mi mente una chispa dejé- nos el album de su musa viviente.-BAnDo . nio. No; mirad junto a mí; es nn ancho libro, afunado en terciopelo Yerde, con cantonet·as de oro; es el libro de mi Fílis, de mi adorado tormento, tt·aido a mis manos misteriosamente, tal vez en el seno de algun Anjel. ERRATAS DEL NUmERO ANTERIOR. Pájina 85 línea 20 dice: Recibe en lugar de Recibiese. PáJina 88 Debe mudarse el segund6 vet·so de la última estt·ofa de este modo: A u fond meme du creur je la tieudrais toujours ; Cuántas veces había deseado hablarle en se­creto, i derramat· mi alma sobre la suya en armo­nias íntimas; pero qué hacer, si el Cancerbero la ·guardaba con siete llaves del hl€1'1'0 mus bien fun­dido? Qué hace¡·, si nos separaba una muralla de vidrio, un halcon infausto? Qué hacet·, si apenas .me era concedido el contemplada tms sus blancas 1 cortinas de muselina, como una dulce aparicion del · eielo, como una de esas vírjenes que vemos en 1 Señores suscritores, ~on el presente número ter-sueños, i que apenas queremos t9car cuando las mina el semestt·e. vemos deshacerse en el aire? Pet·o loado sea Dios! i guat·densiempre las mu- ~ .¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡. jeres su tan sutil, sutileza, el Albun está en ~ IMP •. F. T, AMA YA. mi mano, i ten~o a mi dísposicion mas de cincuen- ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 25

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 24

Por: | Fecha: 04/02/1857

-A\..1-1\. PERIÓDICO LlTEllARIO~ CIENTIFICO 1 NOTIC 1 OSO. Bogotá, 4 de Febrero de 1857. SEMEST. l.o PÁSENLA POR INOCERTES· 1 Han de sabet· UU. que ahora \m año estaba yo de novio, tan contento como si fuera a ganar ~ lgo mas que una mujet·; pero si les cuento la ~ lfstol'ia de mis amores, veran que si tenia motivo 1 ~ra estarlo. Estando un dia ocupadísimo conver­IBndo en los portílles con ott·os cachacos, supe que ma señorita Emilia se iba a casar con Amelio que ~ ieababa de llegat· de Europa con un negocio. Hi- ~ ~eron tantos elojios de la muchacha, cosa estraña ~ tntre cachacos~ que me resolví a conocerla a todo 1 ance; un amigo quedó de llevarme a la casa i ti e­ten UU. que a la noche estaba yo contemplando a os novios. 1 en Yerdad, qué bonita estaba Emilia; 1 · da vez q~1e me acuerdo ..... . La familia estaba nui contenta con Aurelio i poco faltaba pam que 1 ~ matrimonio sucediem. Desde mi asiento, con odo el recato de un recien presentado, hacia de IJUellas considet·aciones que comunmente vienen 1 uando uno vé a dos novios, maxime, si la nov:a s bien bonita: era Emilia alta, blanca despercu­ída, de andar majestuoso, negros i grandes ojos, ¡ boca envidiable; po.rque t{Ué ~onr.isa aquella i qué labras las que deeta ....... no; Sl cada vez que 1 e acuet·do me dan ganas de votat· la pluma i mas e se queden sin el cuento. Yo no sé porqué esa che se me metió en la cabeza, lo que nadie se 1 bt·á imajinado i es que una mujet· pueda coque-m · con ott·o estando de novia, i ya me pat·ece que ~ s oigo deci1· que eso lo hacen en calidad de mién­as tanto; pero Jo cierto fué que a mí me dió rque la novia me babia, mirado i como hoi es ya ~ suficiente motivo para d~cit· que ya lo quieren a o, no me quise ir en toda la noche, hasta que -----·-------------- los de fuera i el novio salieron, entónces me fuí yo, qué babia de hacer; pero siempre pat·eciéns snpe que el pelo era mui semejante a ·una me gané la confianza de Jos vil'jos i me tomé tünta ~ planta i que et·a hueco, con ::mbdivisiones, como libertad que poco me faltaba ya para se1· enteramen- ~ una carta i que el pelo de los ancianos tenia cier­te de la casa: qué babia de teme¡·? Emilia estaba ~ tas protuberancias, como los t'etoños de los árbo­dada a Aurelio i yo no habría de ser tan impi'U·IIes; me contó tambien porqué el hijo de cierta se· dente para pretender nada de eila. De esta clase ñot·a obtenía destinos en todas las administraciones, de consideraciones se harían Jos padres; pet·o lo 1 por qué unos novios se habian separado a pocos dias ciet·to fué que ellos viet·on ir la cosa mui léjos i tu- Je casados; en qué eonsistia el misterio de que cierto vieron que reprenderla por su conducta conmigo. jóven vistiem tan bien si o conocersele oficio ni renta; Pe1·o ella a fuer de Jil>•·e todavia, protestó contra ¡ por qué se había desbaratado un casamiento que quienes quisieron vrivarla de los pocos dias de li- ~ iba a sucede¡· en ese mes, cuantos comian sin pagat· bertad que le quedaban i aun dijo que, sobre todo ~ en la fonda i quien salia ta1·de de la noche de la que ella sabia mui bien que si AUI'elio se queria casaL' ! casa de enfrente; en "fin, calculen UU. cuanto me con ella, no era sino pot' aumentar sus rentas con i diría el bal'lJero que al fin es barbero i nunca_ calla. la dote deella (todo esto se lo.habiacoutadoyo)ique 1 -U. piensa irse hoi a algun convite, segun Jo el otro sin mas títulos que su amot· era mucho ' 'eo de compuesto. mas estimable a los ojos de una persona sensible, -No seitOL', voi a hacerme rett·atar. puesto que no llevaba mas pretensiones que queret·~ -Ajá, dijo maliciosamente, a pt·opósito de retr·a-i ser que1·ido. Pot· supuesto para llegar a ese es- tos, recuerdo ahora una cosa que sucedió pot· ahí tado, nosotros habiamos pasado de las mimdas i el año de 25 o 30, un poquito despues que roa­risas a las palabras, i de las palabras a los jlll'a-¡ tat·on al ueg1·o Infante; sucedió con una señot·ita .... mentos de amor, mucho mas fugaces que las pa· cómo te llnmas, cómo te llamas, en fin, despues labras mismas; ella me habia prometido ya ser mia 1 me acordm·é, vivia en la calle de la carrera i la de cualquiera manera. Tuvo la OJ'ijinalidad, como madre murió ahom poco: pues señ01·, la niña era ]a tienen todas las novias, de pcdi1·me retrato, como de lo mas precioso que habia en ese entónces en si no fuemn a recibit· el orijinal i yo por darle gusto 1 Bogotá, porque ahot·a las hui bonitas tambien; era se lo ofrecí i puse manos a la obra: me vestí de mui parecida a esa niña que ahom es tan galan~ 11egro, n\e amané bien la corbata despues de ha-~ teada, la que decían que se casaba ¿cómo es que l1erme puesto una bonita camisa i fuí a que me se llama? aJTeglarau lo pl'incipal: los crespos. Cuando iba -Yo no sé, le contesté. pam los portales n una peluquería, pensé· en que 1 -Tengo la desgracia dijo chupándose los dientes, ron razon se quejan !os hijos del pais, pues el es- de que se me olviden los nombres propios; pet·o si- ¡mitu de la moda hace que todo se lo encomende- gamos: e taba tan en moda que no había pt·ocesio~ mos a Jos estranjeros, sabiendo muchas veces mé-~ a que ella faltara, los cachacos no faltaban de en­nos que los de aquí; en estas iba yo, cuando dió la frente al halcon en donde ella estaba i si iba al casualidad de que pasé pcH' frente a un homb1·e · teatt·o, llegaba siempre des pues de empezada la pieza; bajo de cuerpo, gor·do, con anteojos en la cabeza i ~ pot· consiguiente todos volvían a mirar i muchas que parado en la puerta de su tienda sobaba una ~ veces los actores tuviet·on que suspendet• so pena navaja en una piedt·a untada de aceite. 1 de no ser atendidos; en los bailes, en el paseo i en -Buenos dias maestro. misa llevaba siempt·e un COITO de satélites, sin que -Buenos di as caballero. ninguno plldiese llamarse el preferido, pet·o con algo -¿Tiene U. la bondad de peinarme? ~ de cspe1·anz!ls cada uno, eso sí. Decían que ningun -Si señor, con mucho gusto, siga U. $ cachaco se casaría con ella, porque no era posible Entré, i el hombre me acomodó en una silla en ~ sostener tanto lujo. En ese tiempo llegó un Dipu­toda la mitad de la tienda, me puso un paño po1· ¡ tado de Cattajena, quien vino con la recomenda­delante i ot1·o por detras í empezó a desenredarme 1 cion de ent¡·egat· una carta i un retrato, esta carta con una peinilla. i este retrato eran de nn jóven cmtajines, cuya -Mui bonito pelo tiene U. lo tiene rizado natu- fami de millonal'io i buen mozo babia llegado hasta ralmente de manera que no necesita que le metan 1 aquí, la carta et·a nada ménos que para pt·opone¡·!e fierTos calientes. casamiento a la niña; no vacilaron los padres un Con t·azon, pensaba yo, que a Emilia le guste . punto, porque para casa1·se entre ricos no se ne-tanto mi cabeza. 1 cesita de amores ni de conocerse, i mui pronto -Cómo quiere que lo peine? en señal de consentimiento, se le mandó el ret¡·ato -A la Maria Estuard, es decir, con el pelo le- de ella. ,·antado del fl'ente i de . los lados, de manera que l A todas estas, las tijeras del maestro, inexora­me quede la h·ente despejada. ~ bies como las de la Pat·ca, hacian chifli, chi{li, sin -Tiene razon, i muí buen gusto: la f¡·ente que 1 que yo cayera en cuenta de nada por atender a es uno de los adornos principales de una cat·a su historia. _de hombre, que es como la fachada de un templo, A Jos pocos meses, seguia el barbet·o, se hizo queda muchas veces oculta por la afeminada afee-¡ ammcim· el dicho jóven i se prepararon para reci­tacion de la moda, i no hai cosa mas ridícula que bil'lo; buscaron mulas para el coche i pensaban en un jóven con la canera por el centl·o. Cuando 1 it• basta puente At·anda, pues entónces si habia ca­esto decia, sentí que andaba con las tijeras: Alto minos que costaba mucho trabajo el pasarlos, no ahí maestro, yo no quiet·o que me co1te un solo costaban tanto como los de hoi para sen-ir casi lo pelo, yo lo que quiet·o es que me encrespe única-~ mismo; pero sucedió que pocos días antes de esto, mente. recibieron otr·a carta que decía que a consecuencia -Si señor, pero es que tiene aquí algo que Je de un retardo en sus negocios1 tenia que detenerse Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBUM. 83 n poco; ademas, no faltó quien asegurase que un ~ uque se habia.averindo con todas sus mercancías ~ i que estaba a punto de quebmr: el amor de la niña desde entónces se empezó a •·esfl'ia•·, i las cosas ~ pasaron así, hasta que un diciembre, rne acurrdo l mucho, porque yo viviu en una de las tiendas de ¡ la casa, llegó la noticia de que estaba en Honda i ~ que m ni pronto esta1'ia aquí; cntónccs nndie lo íué ~ a encontrm·. El dia 28, (recue1·de U. eso) llrgó i 1 a la noche se presentó en la casa; lo recibie1·on con la frialdad con que se recibe al que ya no tiene nada i a mui pocas vueltas lo dese1igaüaron, ha-~ ciéndolc vet· que si estaba pobre no tenia derecho a la niña i aun se asegura que lo despidieron de la 1 casa. ~¡Sí!! dije yo admi•·ado. cado, i luego le dijo al padre: papacito, cuando ,·emlrá A urelio? -Para q11é hija mia? No quise agmll'Clarme a saber· para qué porque yo me lo suponía i sin da1· buenas noches ni hasta luego me mHrché a la calle a maldecit· al barbero, como si él tu' ie¡·a la culpa de que yo fuera donde él en 'ez de haber ido donde uno que ~epa su oficio. Cuando Aurcho llegó encontró a .J~milia siempre fiel i siemp1·e la misma, sin que se imnjinara que se esenpó de qne le hubie1·an dicho a la ' 'nelta: <,pásenla por inocente,» como la pasé yo con el bar­bero i como la pasaron UU. que se pnsieron a leet· mi cuento, creyendo que fnera algo ml'jOl', DEL !O. DIÁLOGO HISTORICQ. -Si señor·! me contestó el bad.Jet·o retirándose 1 un poco, con la peinilla en una mano, las tijeras en la ot1·a i con los ojos tamaüos de grandes. Esto 1 -Mucho ponderan el pesehr·e de los Ruedas, decía fué en diciembre, siguió diciendo; i como en junio, en una de las noches de pesebres, Pascualita a su pam el San Juan, eso es, se npal'<~cio el jó' en en- madre. ¿Cuándo me lleva mamita? tal wz somos ya sado ya con uua señor·ita mas bella que un sol, i 1 . las únicas que no lo han vislo viniendo a se1· la mas amnble que un niüo; miént•·as que estuvieron escepcion de la ¡·egla jeneml en esta ciudad ... ji tan aquí eclipsó completamente a todas i aunque sir- feo que es hacerse uuo singular! vió, como cm natUI·al, de punto de envidia, ella 1 -Per·o hija, si hai tantos inconvenientes. s~empl'e las l'ivalizó con su hcrmosm·a, su lujo i sus -Cunlcs? mamita: es que U. porque ~~a. no tiene riquezas. $ gusto sino por reza•·, inventa mil obstáculos para -Es decir, que el jó\Cn no se habia empobre- ~ qne yo me asuste i renuncie hasta de divet·siones cido? ~ tan inocentes como esta. • 1 -No es eso Pascualita, sino que allí como en -l\o seiío•·, eran mentiras, ni ese que habia ve- toda reunion las uiiias corren muchos riesl!os. nido antes era él. ~ -Entónces a las iglesias no debemos ir, por·que -Luego quién er·n, pregunté admirado. ~ taml>ien debe de haber peligros. -T~ra un hermano mui purecido a qmen él babia ~ -Ciertamente que los hai i pe•· eso no debié1·amos manda<~ o para que 'iniera a pe(Yal'ia de inocentes, ~ asistit' a esas grandes funciones, que conver·tlclas en ¡,o•·que U. se aconlm·lla Toma tu al·co, i con la fle ch a aguda Al cervatillo saltador traspasa: i\1as ai! c?nll·a P.l tu aljaba es ya. impotente; " Junto a h , dcbtrmplada Yace tambien entre tu tumbahclada. J_ J. BormA. EN LA CARTERA DE UN AIII&O. (WPUO)fl'TU.) Maiíana, cuando d sol tras del Tolima l [aya. hundido su faz esplendorosa Otra senda florida i deliciosa Tus pisadas, Ric·ardo, seguirán. Sí; ya. vas a parlir! mi mano estrechas I adios! mr dices con amigo acentu , Ya bufa tu bridon i con su aliento Las auras qu ema en indomable afan . Pues bien, adios; yo e tamparé mi nombre lHi pobre nombre en tu cartera hermosa, No vemos junto de la blanca rlloa La espina, i nubes junto al albo sol! As\ mi nombre brillará, aunque humilde En medio de otros nombres i otras voces Que entusiastas te brindan sus adioses,' De la amistad al fúljido arrebol. Cuando abras tu cartera, amigo mio, I veas mi nombre inscrito ent1·e sus fojas Como se mira entre nacientes hojas Una hoja que el viento deotrozó, Recuerda gue ese nomb1·e aqui estampado Es tan solo el recuerdo de un amigo; En la tarde postrera que contigo Estuvo, junto a tl lo escribió, Te ausentas ya, que un suelo floreciente Te espera en sn regazo; hermoso suelo Qnt~ bajo lindo nacarado cielo Te brinda las bellezas del Eden. 1 1 1 1 1 A llenar nuestros pechos de placer. Canta, sí; que a tu vista va a estenderse Un florido brillante panorama, De un sol de fuego la purpurea llama, Un mundo de bellezas por doquier, I tantos hermosísimos recuerdos Que embelesan las almas juveniles, Tantos bellos poeticos pensiles Que f01ja el alma henchida de placer. Si inclementos los ciclos tapizaren De abrojos i dolores tu camino, Si empai1aran la luz de tu destino Con la funérea gasa del dolor, Oh ! yo quisie1·a que en tu sien pasase Una Vírjen su dulce i blanca mano, I de su amor en el inmenso oceáno Recibe tus lágrimas! Adios. J. J. B. 1 En d "'l''io., mi"'b' un dio. 1 No sin sorpresa, la donosa Clara, Al ver cstiuta la belleza rara (~ue el mundo antaño proclamar soHa.. ! ; Válgarne el cielo! en su ánimo decía, Ya no es lo que era mi preciosa cara; ¡ I es en esto, por fin, en lo que para ~ Do una dama jP.ntil la lozania 1 .... Mas no importa , añadió con gran frescura, Q.uc hoi el mundo me vote a la inclemt.mcia; ~ Yo me rio tambicn de su locura ~ Pues que puedo decir en su presencia: S i Es verdad que he perdido la her mosura, ¡ Pero guardo én mi pecho la inocencia ! 1 JEnMAN l\IALo. f EL lTAYRE DE GRACTA (concluye. ) la ardien-te inclinacion a la b(•lleta del campo me ha con- ! . ducido instinthameute fuera de las confusas calles de la populosa ciudad; i no es estraño: des-pues de tantos dias solitarios i pt·osaicos el pl'imer 1 pueblo del continente en que fijaba los ojos se o.­tentaba tan lozano i e pléndido ! el lll'te i la natura­leza se adunaban para dermmat· en él con mano jc- 1 ne1·osa verdot·, f¡·escut·a, 'ida i poesía Pocos cua­dros tan bellos como los alrededores del Havre al declinat· la tarde: po1· un lado la inmensa sábana 1 del Oceano manso i terso como el cielo azul que l . reflejaba, salpicado de trecho en trecho con orgu­. liosos vapores i con lindos buquecillos de paseo­canastillas ondulantes que conducen en su seno las silfides del Hav1·e: a su orilla la ciudad mansamente ~ recostada como una nube de plata en el azul de su cie· ~ lo, como 11na pluma de ga1·za sobre las olas del mar f que acariciaban sus flancos: de oti'O lado los feno- ! catTi les dot·ados por el sol i resbalando rápidos entre una alfombra de ye•·ba: al otro, en fin, la mul­titud . de quintas-·verdaderas mansiones de recreo, ~ con sus alegres moradores, con sus jat·dines i sus ~ viñedos, con sus aseadas casas circuidas de eme· 1 dadet·as i flores. Si a esto se ailade el tt'€mulo i fu­jitivo bt·ill.o de lns luces que penetraban las pe•·sia­nas de las cercanns casas, algunos cantares trai- 1 dos por el eco, el mujido de las vacadas, los acom­pasados toques de campana que partían de cada buqne, se tendrá idea de tan dulce como bello es- 1 pectáculo.. Con tanto gusto se fija mi alma en el recuerdo de aquellas horas, en los sueños divinos 1 que me encantaron allí; con tal tCl·nura 1·ecuerdn los sitios en que t·eposé, las sensaciones que me aji· tat·on i mis esperanzas pam lo futuro, que sufro i11· 1 teosamente al ver ya tan léjos e:;os p.octicos sueño!\ de infancia i tan de cerca las tinieblas de la rea, lidad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 86 EL ALBUM. Muí pocos fueron los di as qt1e estuve en el Havre, 1 siempre responden: reno hai pinta» inclinados sobt·e i por consiguiente mis observaciones debiet·on set· las talegas--sus hijos predilectos: ¡triste efecto el casi nincrunas. Sinembat·go estos me bnstaron pam $ del dinero! con su peso doblega al lJOrnbr·e hácia observar~ la bet•mosu¡·a de las anchas calles,. toda- ¡¡ la ti.en:a e impide que se levanten e.n su alma los Yia mas het·mosas durante la noche, al bl'lllo es- senttmwntos nobles. Ya que el Gob1emo no puede pl éndiJo del gas, al I'Uido _de la m?chedumbre que 1 imit~u· e~1 esto a las nacion~s em·?pea s, po1· hallar­en vez de entregarse al sueno pat'Q.CIres de una conupcion inminente, se forman allí ~ talentoso, 'aliente, repttblicano. ' ''cnlnjosamentc hnsta que les toque aceptar la mano ¡ -LA GmnNALllA ha terminado su brillante can·e­de alnun honrado YCcino, de los muchos que allf ~m, pe1·o de su sepulcro brotani, como lucirntP crí­un co.u tal objeto. Un. estahleci~niento de estt~ cJ~sc ~illicla, t~na obra mas bella todavía, las Pocsíns. del scntarw enmrcstt·a somdatl nH'JOl' que un C.1 prtoho: Ilustre Caro, u El bardo-llci del mundo ele Colon " en él encontraría apoyo la indijrncia publica i al- ~ como lo apellidó un poeta. Ct·eemos que con la guna vaiJ¿t la falta de mot·alidad que por desgracia ~ publicacion de estas pocsíns ganad mucho la lite­se nota en las clases pobres. ~ ratum nacional i se purificará mas i mas el gusto · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·1 de nuestros jóvenes literatos • Entretanto el fel'l'ocarril me nguar·daba en sus ¡ J B mullidos cojines, i pocas ho1·as despucs debia yo ~ __ · · ' respirar lns cercanas brisas de París-esa ciudad cosmopolita, llse mundo en pequeüo. , Pon DAR JIIALA CRIANZA A su LORo.-M. F .... ; -Esta nuestra apatía proYerbial, esta calma ¡representante de una casa de comercio de Venecia quasi-fwzebre en que languidece nuestra sociedad, en París, se hallaba a punto de casarse con la se­como si no tuviem en su seno l.lll solo jermen de ñol'ita Amandina N ..... jóven, bella i rica parisien­felicidad, ni una sola chispa de alcgl'iu, ui una ¡ se, cuando se v1ó precisado a hacer un 'iaje a Ita­sola esperanza de vida, ha sid? muchas veces in- lia, que le obligó a aplaza¡· su boda por algunas se­tenumpida pol'las dulces, sentimentales, armoniosí-~ manas. Nunca tal biciemél: pues al volvet·, hallóse simas notas del Sr. Jesus Buitrago. Organizacion que su prometida se había casado con otro, 3 clias esquisita, corazon sensible, artista de nacimiento antes. Inaagó ·la causa de esta resoluciou que tanto el seiíot· Buitt•ago se levanta de la atmósfera que 1 le contt·ariaba, i segun la esplicacion auténtica que lo rodea, i arrastra en pos suya a cuantos' escuchan de la familia ele Amandina obtuvo, esa causa no las purísimas at·monías que brotan de su violín tfin era ott·a que el loro que M. F ..... dejó en su alma­natur< ll, tan suavemente como la música del viento, ~ cen, el cual animal tP.nia la costumbre de decil· mil que se alza de noche en los jardines. Pero este ~ picardías, blasfemias e imprecaciones, apt·enclidas artista quiere clilatat· su yuelo, quiere abrir un 1 del jóvcn italianq, &iempre que tenia hambre o que cielo mas ancho a las aspiraciones de su jenio. estaba beodo. Ahora bien, habiendo entrado un Las at·mouías que cruzan de un lado a ott·o el Con- dia en dicho al macen la tia de la novia, rica, an­tinente europeo nacidas eu Al('mania, en Italia, en ciana i respetable matrona de la familia, de quien Francia llegan hasta él incoloras, él quisiera be- ~ la jóven tenia promesa de una importantísima be­berlas en su propio raudal i producit· ott·as nuevas. ¡ rencia, pt·ecetlida de una dote no despreciable, al En cualqu~era ?e aquellas naciones le bastarían oft· la buena s~ñora las desvergüen~as e insolencias cuatro o seis anos pam desarrollar completamente del St'. loro, 1 enterada de que el Jóveil F .... era el su jenio, pel'o por desgracia está pobre, i para vola1· ~ maestro habitual de su pajanaco, concibió tal horror es preciso tenet· alas ..... de ot·o. ~ al italiano, que fué a casa diciendo, que de ninguna Hace algunos meses_ se comenzó a levantar una 1 manera con sen tiria ella jam:ís en cedet· la mano de · suscl'icion, con el fin de facilitarle el viaje. Qué su sobrina a tal hombre. l\:1. F .... se puso tan fu­habrim respond\do los 1·icos! pl'obablemente lo que rioso po1· este contratiempo, que segun se dice, tor- / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBUM. 8i ció el pescuezo al infeliz Jo¡·o, sin reflexionar en que, ! sin duda, al último alumbramiento de una de esas no del pohre animal, sino suya i mui suya, era cosas inmortales que los hombres llaman obra toda la culpa. ! maestra. Y o estaba mudo, sobrecoj ido, arrebatado al ter­, ce1· cielo {]el arte; i conteniendo el aliento, dej é a EscENA HRICANA.-El Eco de Orao, cuenta un l mi sueiJO, a ese tan dulce, tan deseado sueño: l'éle! hecho mu~ singular qu e. ha tenido lugm: en el pueblo J Per·o el sueüo se detuvo sobre mis p~írpados húmedos de llutlclls. Una ser·p1ente se ha desll~ado dur~~te ! para escuchar. la n~cbe en ur~a ~a~a en ~que dOJ:~mn d?s muos Al fin el jPnio invisible se detuvo. Hubiérase espanoles de ti es 1 e ruco ano s, att arda p10bable- dicho al seutirlo dejjó caet· en una EL PIANISTA· poltrona como si quisiera dormir aigun rato. Vano ¡ esfuerzo! no hai sueño posible cuando se interpone Entónces tuYc una Yision, una Yision mas dulce el trabajo de un pensamiento que no está todavía que si hubiese sido trasportad o de repente al mas completo. Volv!?' pues, a la obt·a; pe1·o con ~ma alto peldni10 ile la escala de Jacob. Yo dormia. ~' especie de enet'Jl¡l que .tocaba en la desesperacwn. Cuánto tiempo babia yo dormido? Jo ignoro; solo ¡Qué escena, o mas b1en 1 qué drama. se le repr~­sé que como un golpe majieo, <'n medio de mi pri- sentaba en aquella noche .. cuan lastunosos ~entt­met · sueüo de un sueño detPnido bacía muchos (]ias 1 mientos, cuantos tert.·orrs, 1 cuanto amor baJo tan en el mm~cnto en que me sentta deliciosament¿ bellas form;~s ideales~. aqt~el hombre esta~)a inspi­mecido como por aquella oscilacion de Jo. silla de lrado, no hat .rluda. Mtl.gl'ltos de dolot·.saltan de su posta cuyo movimiento continua sintiendo el via- alma, tan tl'lstes, tan tH:rnos, tan tet:l'lLles, que él jero }~asta en su Jecho, oí, 0 por lo menos creí que mismo sescn.tia im?ulsado a pro~-rmnp.ll' e1~ sollozos. oía las mas perfectas, las mas tocantes melodías.¡ ¡ 9ué fantas1a, ~nc encadenan~tento 1 que , prof~n- Ciertamente em aquella una música que venia del dtdad en es~ pnst~n, en ese. ~btsmo, ~e~ cu~l.sall.an cielo, yo pt1edo hahlat· como conocedor en la mate- algunas . ~oces. pm~s :omo l,ts de los anJeles, J otta~ ria: todas esas g1·andes ideas .brotadas de la mente ! melancohcas 1 fur·to ~s como las de Jas cad~nas , ¡ del corazon de 'los músicos ile jenio, las poseo en ~ mil tei'J'orusas sensaciOnes s~ entr·elaznban _alh con mi mente ¡ en mi corazon. La música ha sido el 1 mil espe1·anzns! Yo me sent1 deslu~bt·ado .' .su roer­grande esturlio, 0 Jo que , ienc a ser lo mismo, Ja jil~o en aquel. la ~nc~u¡·os.a 1 pt·ofu.ndtdad, ~1d1endo ,a gnmde pasion de mi vida. Beethovcn i 1\Jozmt, gl'ltos fa,ot· 1 mtset'JcordHI. Peto al fi~ ,odo ces_?, Haydn i Gluck, Webct· i l.\'icolo, Paesiello i Rossini, 1 todo. se ~e~ u vo to~o se calmó, todo mul'ló; el s~e~o me son muí familiares. Sinembargo yo escuchaba contmuo, 1 ~o ileliraba con vosotr~s, ~ar~~s btbll-esta vez mam vil!osos acordes, ¡ ¡cosa bien estraña! cas suspend1das de los sauces del Euftates. todos nuevos para mí. La mano que tocaba ese ! Ai dia siguiente pot· la maitana cuando mi hués-piano invisible, si es que era un piano, era una ped entró en mi cuarto a informarse de si Mon-mano Yigorosa, atreyiua llena de sentimiento i de 1 sieur avait besoin de quelque chose, mi primet· pa­pasion. Al principio no se oín mas que un ruido labra fué: ¡Quién está allí? yo estaba púlido, des­tímido i misterioso; luego ese ruido vino a ser claro, figurado, sobrccojido· tuve mieilo de aquel hombre: hermoso i natmal. Yo, entretanto, sin Jll'etender 1 "Ah! Señot·, pt·onumpió él, juntando las manos, sahet· si estaba despierto o favorecido por un sueilo, ya comprendo lo que os ha sucedido: os han dado escuchaba, admiraba, pot· último llore. ¡Cuántas el cuarto inmediato al de l\1eyerber! , En efecto era ideas aglome¡·adas en aquel sonoro instnlmento! 1 él, era Meyerbet·! el creadot· inspimdo de Roberto ¡Qué ¡·nidos aquellos tan llenos de jenio! ¡Ese el Diablo, el célebre poeta de los Hugonotes; Me­hombre cotTia sin detenerse de una pasion a otra $ yerber, el brillo, la fuerza, el rei del arte moderno, pasion, del dolot• a la alt>gría, de la maldicion a la ~ el hombre que ha hechorct¡·ocede¡· al mismo Rossini, plegaria, del odio al amot·, andando siempre sin ~ el triunfado¡· Meyerbel'!- 1 quereis saber cual era reposo, sin tomar aliento, s. in cesar, sin término; ~ esa música? Era, Gran Dios, el bosquejo ya cente· pa1·ecia arrastrado por el jenio! ~ liante, los primeros gritos, los dolores suhitáneos, ¡Qué hombre aquel! Reflexivo hasta en sus ' las pasiones de ese nuevo dt·ama intitulado: El trasportes, fogoso aun en su calma, babia llevado l 1 Profeta, que nadie ha oído todavía, solo yo drsde al mas alto grado la espresion del cristianismo i el mi alcoba en el Hotel de los Pdncipes, i Santa Ce~ frenesí de la venganza. Yo nada comprendí d& aque~ cilia de Rafael, desde el cielo armonioso de Mozart Jla lamentable histol'ia, cuyos pl'incipales detalles de Weber i de lleethoven! . repasaba confusamente; pero sí enten?ia 1? bastante Tal fué mi p1·imera entt·ada en los misterios del par~ penetr~r que aquella e.t·a una lustona .llena de arte parisiense; i 110 es difícil adve1tit· que esto em catastrofes 1 de dolo.r~s., Cual era su propósito, cual , comenzar por una grande felieidnd; i qné fortuna su plan, ~ual su dehrto !.a qué espec1e de Yen~anza 1 para un espíritu serio, sentit·se anullado toda una s~ enea~ma~a? .Solo D10s desp?es de él P?dm de- noche po 1• el mas set·io i el mas convencido de los ctrlo. No le mqUteta~a la .confuston en medw de tan 1 artistas del siglo XIX, que, sin l\feyerber, habria gt·andes cosas, no le mqmetaba ese caos donde con sido llamado el sicrlo de Rossini icrualmente que el una sola voz podía an·ojat· llll tol'l·ente de luz; por siglo de Napoleon.~- (Trad 1tcido). 0 el contrario, se espaciaba en el desórden, mezclando ~ · i confundiendo a su antojo todos los elementos de -- aquella obra imponente. Ai! así fué que yo asistí, 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 88 EL ALBUM. APUNTES DE 111 CARTERA· PENITENCIARIA I CASAS DE ASILO EN NEW-YOK, (Concl usion .. ) bajo) i alms-house (casa de limosnas). Nada nuevo hai que añadil· respecto al sistema 1 con su dedo poderoso marcó el porvenir de la hu­manidad: en ella se fijan ávidamente los ojos del viejo mundo como queriendo depositar en su seno sus t•iquezas 1 su caduca civilizacion para purifi­cadas. MARIANO G. MA "niQUE. SDUVENIR· Réstame ahora solamente para concluit· mis li- J jeras observaciones sob1·e Penitenciarias i casas de ! asilo, decit· algo sobre lVork-lwuse (casa de t1·a-~ gubemamental de estos establecimientos, po1·que es ~ Oui! tout passe ou s' en va sur les ailes des vents, el mismo obse1·vado en toda la Isla i de q11e ya he ~ Tel que passe soudaiu le torrent de poussiere, hablado-Rijidez i solicitud de parte de la autori" La musique des airs, les esse nccs d.:s vents, dad; i órden i aseo en el servicio. ~ Ces branches des ormeaux, cette douce lumiere. La Casa de trabajo, que es el modelo de todos ~ Oui! tout passe 011 s' en va, sous la voute des cieux; los establecimientos que tienen el mismo objeto en ~ Ces etoiles· d' argent paliront a l' aurore, la Union, es un hermosísimo edificio de 360 pies Et les f\eurs que trernblaient sous mes pieds dans ces lieux. de lonjitud, mas o m~nos, i 125 de latitud: su ~ Leur fraicheur a dcmain conserv .eront encare ..... J construccion es fuerte i elegante de granito tajado. Su objeto es llevar a él los mozos desampamdos 1\:Jais ta douce et eharmante et virjinale image d d 1 ' Ne pourra s' envo ler de ce lit de mon creur: en la ciu a i enseña•· es algun arte que sea util ~ J' ¡conserve embcllis les trails de ton visa.ge-, para ellos mismos i pm·a la sociedad; así es que Embcllis par l' a.mour, par la douce pudeur. despues de cierto tiempo de aprendizaje, no sola-mente Jlevan consigo un ~apital en eso que asegura ~ Depuis qu ' n ton regard s' entrouvrit ma tendre ilm~ . su subsistencia, sino que tambien han aprendido Comme une blanche fleur aux premiers feux du jour, entónces útiles principios de moral i eduracion so- A ehaque, a chaque instant se dilate la ílamme, cial. En esto el Gobiemo tiene en mira, no sola-~ Et je vc1·sc, en chantant, douees !armes u' amour. mente utilizar esa parte del pueblo, sino tambien Le d 11 . , ,· . . . . -- paysage ici, comme un tapis es eurs de ese modo evitai Cltmmales que SJempt e fo1man ~ 1\follement coloré se dilate ama vue, el ocio i la ignorancia. ~ Elle nuage enfilé des brillantes couleurs La Casa de Limosnas, o, mejor dicho, Casa de ~ Eclate en flocons d'or da.ns l' immense ctcnduc. Caridad, dice bastante ace~·ca de su objeto con su ~ solo uorol)l'e-En ella encuentra refuj io esa clase des- ~ ¡ Qu' elle est douce la paix de ce riant vallon ! "\U !ida deJa sociedad que por vejez. incapacidad 0 ~ Les ros<'s elles lis mollemcnt s' entrelacent, Les bosquets odorants, les domes de gazon estrcmada pobreza no tiene nada cp1e esperar, ni .l\1' invitent a jouit·, et ma doulcur clfa~eut. ve ya delante sino el horrendo espeetro de la de-~ sesperacion-En ella hallan facilmente todo lo ne- Mais fuyez loin de moi pompes de la nature1 cesario para satisfacct· las necesidades de la vida; Sa beaute seulcmcnt, ~;eulement sa beaute .i ademas, sin·eo al mismo tiempo en el establecí- ~ Ravi-t·elle mes yeux de sa lumi f!re purc, miento en el cuidado interio•· de todo lo que se les ~ Et m' cndort sur le~ bras de la felicité. p•·oporciona, respecto a órden, aseo i todo lo que ~ Quand le muct sommeil vient doubler ma pnnpihc es necesario para mantener en perfecto arreglo la ~ Qunnd les parfums du soir s' ctendent sur ce bois , institucion. ~ Je la vois dans les plis de la Lrise lt>gérc Para tener un lugar en tal casa, solamente necc- ~ Belle, innocl·ntc, pure, assise autour de moi. sita tma pm·sona acreditada ante el Gobei'Dado•· del J' observe ses bcaus ycux d' amour etinceller, establecirniento lo que se demanda pat·a entt·ar en Ses levres entrouverts comme naissantc rose; él, i que ya he indicado: entónces toma una boleta t Sur mes lcvres ardcnts je sent Icor doux baiser la cual le franquea la puerta. ~ Je sens que dans mon sein, aimablc, elle repose. Al contempla•· pOL' última vez la Isla de los Pozos Negros, al dil'iji•· mi postre¡· adios a e~as ins- f tituciones cuyo canícter es eminentemente filosófico ~ i humanitario; no pude ménos que esclamar ¡ Di- ; eh osa la nacion cuyo Gobierno tiene po•· único objeto Ses ma.ins sont dcux bouquets de jasmin otlorant Plus pures au toucher, q'un bandean de velour Qu' il est bea u les sentir sur mon front patissant ! Qu ' il est bcau les couvrir des doux baisers d' amour . la felicidad de los ciudadanos! Feliz el pueblo que Heureúx! cent fois heureux, qui dans la nuit sommeillc es gobemado de una manm·a tan solícita i acer- i A u bord flenl'i des eaux, sous un ciel enchanteurt tuda! Venturosas instituciones aquellas que dan ~ Qui suce 1' illusion; comme l' hcurensc abeille por segu1·o resultado el progt·eso i el bienestm· de ~ Suce dans le bouton le neetar de la ileurl los pueblos! f Loin du bien que j'adore, sans jouir de ses cha1me!, Pocl!'ia decirse lo mismo de las Repúblicas Sur- ~ Je tiendrais son imagc au fond meme du creur: americanas? Al ménos es de espemt·se que nuestras ¡ Jr devrais 1' arroscr de mes m·dentes !armes instituciones liberales i humanital'ias; i el carácter ~ 1\lais ces !armes. au moins, sont des !armes d' nmour. de JÍues tt·os pueblos, dócil i ambicioso por el ver-dadet ·o p1·og•·eso, tendiendo de consono al mismo ~ J. J . B. objeto, consigan. al fin la •·ealizacion del s1te1io de i todas las naciones, que es lapa:;; i por medio de ~ LJCEO GR 'NADJNO ella la civilizacion que ha de ¡·enncer mas pUI'a i fl l 1 mas resplandeciente con su nuevo •·opnje en su bri-llan~, e cuna que es ~a A~rÉ~IcA! . t , La ses~on ordi·tt~ria próxima de e fa Lste ~~ el ~oto s•nce• o~ la mas grande esp_ei anza ~ corporacwn tendra lugar el domingo R ile sus hlJOSj t este voto 1 esta es.per11nza D1os los ! d l l . · acoje pot·que se elevan po•· la obra mimada de sus ¡ e que. corre a ~s cuatro de la larde e u manos, sí: la Amél'ica es el paraíso en que Dios ~ la Blblwteca Nacwnal. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 24

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 12

Por: | Fecha: 10/08/1856

PERIÓD.CO LITEllARIO, CIENTIFICO 1 NOTICIOSO, NUM. 12. Bogola, 10de agosto de 1856 .. TRIM. l.o LAS VISITAS. IV. ~ mejor dicho, nosotros que no tenemos cos­~ tumbres, o que las que tenemos son una ~ amalgama de costumbre e pañolas, ingle­~ . a~ i francesa ; que así tomamos choco- Despues fle haber descrito mui somera- > late, como agua caliente con amenazas de mente algunas de las principales especies ¡leche; que así montamos en un borrador de visitas que forman parte de la etiqueta de gal:ipago, como en silla orejona; que i cerrmonhll aris; . no otros, 1 lado de nuc · tm~ co . tumhrcs. decimos, en materia de vi ita hemos to- IIauicndo hablado de las vi. ita· qne se ~ mado ignalmcnte algunas mouas i dese­teciben, ju~to e · hablar de las que no se~ chado otras; pero l1emos :eguido las peo­reciben. En todo lo pai ' es en que una res. A í, en vez de advertir a los cria­IiheJ ·ta res rú:tica · que u.o han ~ !ne_ti~os?, pregun~ otra qu~ tra -cic~lde a i -to na la, m han estado ~ntre !a Jente? 1 wft~siOn d~ agnardtente con hmeta , t q~e ara ejc··citar de. pues la tuera, 1 ceb~rsc c. ta mas tea que Ja e'tampa de Barrabas. ru elmente en la infeliz que no tuvo la ui- Pero al nn un nümcro re ·petablc de her­ha de tacrles en gracia . ~ mosa. circ:.tcinna , .1!a. t~11ado asiento en Mejoremos, mcjm·emo: nuestra~ co. tum- ~~~ camapecs de hltptehm colmado con r s, qllt; en gran parte e:t:in todavía por rthctes azules, mas largos que la espe­epillar i nece.:itan una IHIC\ ~ ~onqui ·ta, f \al1í~a d~ un enamorado pobre, c9n brazo al s la de las visitas de cumplLnncllto, se- ~ {; ~nclo' 1 patas P?I: l nu 'fllO estllo so. te-un ~uetlan descritas. 1 . n11las con el au."tllo de una que otra me-sita de cajon sin tiraderas que está sus- _.., pil'ando por la :ala de donde la sacaron, l B llE ~ i trat.;iudosc de revelar contra un e pcjo · · ~ ele flujo i renujo, o contra un enornie can- (cm•nNu,\clms .) ~ del ero de peltre que en medio de do. ! mampucho. o do · dos jarros llenos de flo­Túm .. túm-qui :n es? r~1. pondc el en"a~- re del jardineito ved no, e mne tra or­ado de la puc¡·ta, a~omandost~ por el OJO ~ullo. o en e:dhir~e con 1ma Yela entera i ~la chap~ .-. b1:a U .. que ·ouw· ~le los¡ tlc a medio en noche s del hor1zonte para el viajero que na­Mancha, pudiendo nosottos descubl'i1· ~~ ega (l n alta mar, aquella hermosura roa­casi a la simple vista, las pt·olono-ad a~ Jestuosa con que se alza de ent1·e las a~Yuas costas del cont:nente Europeo, com~ una 1 como un inmen.so globo de ot·o, saludado trenza de humo oscuro, ent1·e las pla tea- no ~a p~r los himnos de las aves, sin pot· das nubes que circundaban el horizon- el s lencw del Oceano i la admil'acio n del te. Pero aquel temible Canal estaba como ~ h?1~bre deslumbmdo, me purecian ab o1·a dé o dinat'io en la fuer·za de su ful'i a. l\Jil ~ paltdas, a lte la mansa ;uz del alba que veces El A guita habia desplegado sus ~ g¡·adualmentc se del't·amaba sobte los cer­blancas í redondas velas a man et·a de an- canos monte3 de las Scilly. Poco a poco chísirnas alas; pet·o el viento las en bestia fue~on e3tas acet·cimdose (que tal m1e pa­de frente, las olas encrespadas sen·ian de ! rec.Ia ) i ya ~e descubrían sus pic&chos barret'a a la velocidad de la quilla, i cuan- sahentes; vanos buques marchaban con tas ,·eces tt·ataba de ent1·ar otras tantas sus bandel' ~ m1~era de un c~sco cubierto de vrerdor hasta el timon parecía cansarse i ceder 1 salptcndo de qumtas. Por fin Ile!O'ó el como vencido a la ful'ia de las ondas. moh ento en que el áncora caye..,c al fc'ondo Por el Noroeste encontrab1mos en el mapa ~ i El Agulla suspendiese u vuelo. un pequeuo grupo de i las, para la:s cna- ~ Mién~t·as la poltcía de las islas lle!gaba les podíamos hallar , ientos favoi'Ublcs, ! a e:ammar el buque i preparaban las ; lun­i bien pronto logramos del Capitan que l has pnra saltar nosotros a tietTa, esttendí dirijiesc a ellas el rumbo, no mui a su mi \lista a los ah·ededores. l-as aguas del placm·, pues tcmia con e to mpai nt• al- ~ mar h.abian pct·dido su colol' azul-zafiL·o>para gun tanto su fama nautica. Ln momen- ~ cambwr r, como en casi todas las batbias, to de pues, los marineros estaban en mo-- ~ en un verde-esmeralda,multitud de b ques vi miento, las vela vir·aban nl ' ot·o stc !f inmó"iles me 1·odeaban, i de <'Uandlo en i en lo ma , alto del buqu e flamea u~ cuando lanzaban 1 tronantc ruiuo iu ( nd i tierra en que no se riese In mano übia el Oceano no tenian para mí ni poesia i cuhladosa del hombre. En su centro se ~ ni color; todo Jo bello estaba reccnc~n-l leYantabn t na fu"nte de rnflt·mol, cuya ~ tl'Uclo en la rh;jcnrle Srilly. Algunas horns aguas di\ id ida·· en rnil ano y os cruzaba u ~ se pa aron, al fin salió ella; pct·o apénns . 1 el espacioso j:wdin. ~ 1 ot 1 que habia quien la observaba, d jó 1 El prime¡· día que fui a la T ·fa, mientras ~ caer un velo n'~gro de gasa sobre u rns- '¡ el Capitan buscaba pot· todas las cnlles i i t1·o ro e1·an sus oj9S de azul clet~wti le, 1 por todos Jos me ios a!guuas pt·ovisiOllCS ~ ni su larga cabell ra de Ol'O, ni la incom- ' con que abastece¡· la dc3pensa dtll buqne, $ parnhlc pcl'feccion dll sus labios lo (~nc 1 que a decit· verdad, causaba rompasiou ~ hacia de aquella mujer una esp(' ri'l li 1ad: i tt·i "tezn; yo permaneriu n~costado sob!·e ~ rt·a Jo que Jos homures llaman gn ¡·ia, i '1 los pre il0s del muelle batido sua\ cmrnte ~ lo que yo llamaré aquí clreíl('jo u e l ios, 1 })OL' el mat·, .·a mirando las calles silen- ~ Ja hermosura del alma iluminando el ro s- ' ciosas cu, 'a limpieza me encantaba, ya $ tt·o as per~>cto. Cuau o alp;uno~ dh s 1 tendiendo Jo ojos a la imnensidad del ~ de pues ,~ f en el Lo u\ re la Conapr·i on Oceano que acnbaba de cruza1· enmedio ~ de Mnrilló, recm·dé sn divinas farcio 1 "~ 1 ! de tantas p lJH11idades, ya internandome ~~ i dije ent1·e m l. <s. ~ embravecido. ¿Quién no ha llorado nl- 1! Su impa vitlez en los trances mas cdtícos ~ guna 'ez sobre los epulcros? Ellos r · 1 1 de la borrasca harian honor (como d1jo ~ ciel'l't.Hl la hi toria del mundo i evocan mil j un pel'iódico ft·ancés ) a ltn almirante. ~recuerdos . ; J la histol'ia del mundo e· t an 'l Entretanto el peregrino l'Ostro de la triste~ ¡ l Jos recuerdos son tan me.an cóli- ¡ 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 102 EL A·LBUl\1. cos ~ Grey se sint:ó :n. pirado i cantó El~ Dajacllos que se espanda su acalorada mente Cementerio de la alll(J(~. ·ro ..... yo que . Por lns ris~eñas. vegas del plácido- GeniL 110 tenia el m·pa celest'( 1 el~ lo, poetas, ~ ~u~.~~ut tene1sv~ otro~ l~s r.elva~ primitivas, m contenté con llornr e1 i.1 ~U ! recinto ~~ L~s VUJ. nes montanas do ctece l abedul; 1 Mtl fuent<:s co!'onadas de frescas iemprevivas 1 solemne cO"n p·ozat· < S';las en la contem- · ,,· ' • : • " • ,, • 1 ·' • ''l De pal,ma que se levan al firmamento azul; pla~,wn del CllcHit o <.,le tc.lla de Ullt<' . 1 1 1 Anm tenei Yosotro 1 hondo 'leq'·'e d ... • 1 • • • 1 ')' 'l "' n uma, unn. cupula .. m. un marn;o l. J el'sns Qu ear !'llllaen trambosmun dosconsujigantevoz; Io sns csparc tdas 1 C' ronnc<. s LO( ns por una 1 I el alto Cotopaxi que alumbra con su llama cruz i una palab1·a s los ~~ Abriga con su manto u celc9tial pasio 1 . ' ail'es P'li'OS del campo; a. í en Scilly se Cantad con tono Homérico los riesgos pasea pot· el mnr. dui grnto C5 \'et· la De que se ''iÓ la Amqrica circuida, l ultitud de luj osos buqne-.•illos ron< uci-¡ Cantad su_lucha, ~u ~ ·ictoria unida dos i maneiados po1· pl'incipalrs en halle- De verla llbre el 9111 Jgual placer: ~ ~ Recordad que hubo un twmpo de barbarie ros e u e¡ u e salen por la t n ·¡ e las scnol'as . . , · ' . . l De horrores, de oprPSlOD de tmuna· a r~SP'!'~l' las brt a· 'lcl. O~eano. . Tiempo en que olo con placer se oí~ r~.' im de ·pues ele ~c·s dws, los ''JC ltos El clam01· de los tt istcs por <.lo r¡uier. habléln cnlmadu, lns puel'tas del Canal ~ Hubo un tirano agui ministro horrible estaban abiertas i era pre tso artir·. Corno De un rei fatal de la '" tusta Espa1íu, 1 H~ fu" dul<>e la lle!!;ada. me fué triste la Cuyo aeL•nto de muerte la montarla. P'\l'lida. J. 1unca ol,i-lc l'.é la 1 oche en ( ne ¡ I cl.t•co de los t nde.· repit ió;. . ln¡·o un cielo cul.>ir 'to de r. tr"IIns ·alté .Tmmo. cu ·a rspad,a. sa~gum:ma · . . . Hrzo tcmbhr la Amenca moceut l 'l t' pac10 o muelle, 1 al rUido de los re- 1'1·1·ano 1• c't1 br ·b· . · 1 , tw' 1 . b ] . j } l } , l , . l Ul cll O, lllC <'mt O e l~lU ~u e ll ~Ja an S pl obableme te etet no a las 1 la~ ¡ At l •l hmnQrc a su v1 -ta anonadado de !j illy. ~~ Buscaba en los desie1to un asilo, Al amanecer del dia si~ 1irntc se drs- ~org_ue en su ho~ar, de la ct:chila el filo cubl'inn e LL'C nubes lns costa de In(l·la- femblc descargaba~<: sobr <'1; tel'l'U b l I el opre ·or· <"On pérfida sonri. a l' J J ll Dt·l uplicio dellton1bt·e ·e bmlaba · • · · 1 la ti{ rra con . angt·c fl'cnndaba 1 Po1' conqui tal' :n palma i u laurel. A LOS PO TAS ... 1 S. AJa no enció l titano, C(l.l vergüenza Drjacl allá a Jo bnrdo · d ,¡ otJ·o continente ~obál'dc hny? ~or stempre, i SI) .cuchilla Qu~ rimen con dulzura u tierna in 1Jiracion : ¡ ~? nuestro hbte s~c>lo ra no bnlla r osotro., inspirados, <·on tono mas arJi ntc 1 s~ ~ombre se swntc rcson~r. . Cantad las mara' illa (! ·1 lllttnclo de 'olon. p o, como pasara una cptdcnna D~·jad allá a Bermudcz, que caulP dl' su Laura ~ ~u e asola , d~n~c pa a, l~s .naciones; La voz encantadora, su amor i su beldad; ~ Acr 1 '0 8? fue sm. no!Dbre l .sm blasones D jadlo con us n'r ns cstt·cmcccr el aura ~ as Iberas playas a espirar. l . Cantando de su patria la dulce libertad. ¡· ·. · , ·: · · : '· · Dejad allá a Zorrilla que se divierta Jedo J Bella Amcnca 1 EncoJe tus cabellos Por l~s oril!as verdes del 'lajo encantador: I no hume~ezcas mas tu mismo suelo: 1 1 (!uc cante la riiina ele Córdova i Toledo l Ce e tu llanto ~e dol.or ~e duelo, Que cante las bcr111o:u., dt: al hago scduct~r . ~ues Y~ c~:es 11b e 1 Siempre lo seras: Dejadlos que se aduerman trauquila i blanda- a n? eran. clam~r:s tus acento , mene. 0 D l Eb d 1 P. 1 . . rgullosa levanta la cab<.'za ( t 1 No aJara la 1gnomnua tu belleza: e ro i e 1suerga con e rumor Jenttl, L , t 1 · , 1 · 1. , 1 evan a a - Jarnas a me maras. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBU~l. 105 Ora cruza un arroyo cristalino Donde entónces la sangre circulaba, 1 hora crece una palma donde a Izaba El verdugo su acero destructor; Donde bramó la tempestad de muerte, Donae rodó el acento del tirano, El aliento del zéfiro liviano Pasa meriendo el árbol i la flor. Donde las huestes bárbaras pasaron Esparciendo el terror por touas partes Los jénios de las ciencias i las artt>s IJarl'D su antorcha cel estial brillar: Donde rodó l jemido de los tristes, Donde el cadalso levantó su frente Entre las auras plácido se siente El himno de la gloria resonar. Las crestas de las vírjencs montañas, D los antiguos bosques los cabellos, Doráronse a los límpido ~ d''stcllos Del astro que anunció la libertad. Entónccs resonó por donde qui ra El himno de lo libn•s- en el viento, En las playas del mar- el firmamento 1 del mundo en la inmcn a soledad. Ya no habrá restritdon, Americanos: La Libertad Sl'rá llUl'Strn divi a: A esa beldad que el mundo diviniza Será la que obedezca el coraz011. 1 Poetas de mi Patria ! si gu r r •is Que no muera jamás vuestra memoria, Cantad los bé>roes sí. canta<.l la hi toria Del mundo libre, el mundo de Colon . A ELLA. ~ iemprc de gozo llena, . ·¡ mpr( , p11ra i di\'ina Autc mi. tri. es ojos Tu faz cele ·te hrilla· J en tu: qurm:lJJtC~ ojos, J en tu fw;az :onl'i. a JJlcY:.L' un mundo entero De amor i d alr gria. Jam:i: de la (\p :O'racia La mano endure 'ida Aja tn ca~ta frf~nte Ni tn belleza tiZil3. Toda tü alma pnra Sobre tu f'az se pinta, Asi como entre nubes Su luz el sol cnna. l ~ iempre cariño, a, Siempre pura i divina l De un goce en otro vuelas Con planta fujitiva, 1 Cual aurca maripo::;a Pa .'a su dulce vida, ! Vol:mdo entre la flores, Enamorada i linda. Todo en reLior parece l Que goza con tn dicha Que adora tu inocencia Que tu b lleza admira. ! Oh! yo tambien gozara, Mujer d11lce i divina, Tamhien grata me fuera ~ Mi ele. dichada vida, ~ Si de tns dulce:; labios ~ Gozara una sonei:a ~ Si una \ cz me miráras ~ Amante i compa i\ a. 1 L.' A rn \ntccw~.-No recordam~ en J cual número de EL POR VE . ·m al hacer el ( sciíor \V \V. \V. la juicio . a i acertada l crítica de El CrucifUo de Lamartine tra­ducilla por el ~eiíor Hical'do Cana. quilla, ! -: e.' lnhleci~ un pat·m.lgon entre e.: tc s iíor i 1 el JarCJtte: de CasnJara, parangon de que le re:ultan grande Yen taja al señor Car- l ra :quilla. En el 2. 0 núm. de laGt;tR.'ALn.\ apareeió . 1 el «Himn del i 'iño al de 'pcrtar>> tamhicn de Lamartine i traducida por l :cüor Car­~ ra . quilla, en cuya trago e e sol de luz tan viva; ¡ profe~ion de peluquero. Como hemo. hecho Que debaJO tus plantas balancea prOpÓ, itO de llO injerirnOS Cn CUe:tiOOCS 1 Como dorada lámpara que brilla. políticas, nada diremos en pro ni n contra l de aquella sentencia i no contenta¡ emos l. Carrasquilla habia dicho con lamentar el estado de e, ta ilustrada i progresi. ta R pública en cuya capital no 1 ¡Oh Padre mio, a quien mi padre adora! l hai un solo peluquero; desde hoi los jóve A quien solo sé nombra de ro dillas; nes finos i d buen gu~to, tendrán que es- A cuyo nombre fnrll)idable 1 dulce ¡· ¡wnerse al mano:co ele nuestros barberos 1\Ii buena madre la cabeza indina. tan sucio:; i tan gauches, como dicen lo. Dicen que el claro sol es un juguete gabacho . B1moo. De tu inmenso pocl l! J', i (plt' se ajita l LICEO (¡R.\~Ant~o. La seccwn de literatura Bajo tus pie <·omo lij t.'ra llama ·e reunirá priva,lam nte el día 13 oel cor- 1 . Por impetuoso viento combatida. l riente en la casa número 42 Carrera del Sur. l\Ias abajo dice el señor González EnRATA.--En el númet·o t 1 del Al bu m, en 1 P . t b ~ el artículo titulado «Los saltos de la Ninfa i . . . . . . ronunc1ar u nom re ~ .1 1 r 1 d" t P or la norhe, a. la aurora, al mediodla! ~ u.e , .... at· >~mero•' se puso P?r ~na IS l'ar-l pronnnC'in mi lengua bolbtH'Í<·nLc ~ CIOll Platanos donde ue lll llantas. El f ... stc nou 1urc qu e al ánj el inti111ida. l autot· ba reelamndo de este enor gnl'l'a- 1 fal, que pndiera hacet' errrr a alguno, que Compár~'~~C la dchiliarcccn dealmatica: 1le diácono o túnico rle I Canasquilla traduc : anto, mas que tma~ man~a ., ancha . forTa- Pace E'n .la. v~ga el blanco cord~lillo, ~ das nra llor"t' no tiene 'i un in tnnte iqnirrn el débil hombre? Súbito r cucho resonm· mi nombre, Me alzo, i . 'a los mores De abrojos punzatlore 1 Cion en la abadía de Saint- rocas i de pinos entrelazados, i que en el 'avin es decir para comer alli a co tillas mismo lucrar forma ocho o nueve arro­de San llenito. El campanario de la aba-~ )OS di~tintos, cuya brillante espuma en dia se deja ver de lrjos ent1·e Piene-f'itte opo icion con el sol i la ventura habda i At·gelez: e va subiendo a aquella pot· detenido, como me detu,·o a mí, a un un camino algnn tanto áspero pero fres-l pintor de paisajes i le habria hecho to­co, impenetrable a Jos rayos del sol i mar sus lápices. Todos lo ahTed dores de regado por unn infinidad de arroyos vi- 1 de Bagneres Sún encantadot·es. EJ valle vos que eonen de la montaila. l\o set•á de Campan merece, sin duda, los elojios malo deciros que unos íbamos en coche que sin resat· se le pt·odigan, pet·o la gru­otros a caballo i la mayo1· pat'te encara~ 1 ta es mucho mas famosa, ; oh! cuan su­mados bien o mal en borl'icos. Nuestra pet·ior a todo aquello es la Gavamia! entrada fué tl'innfal, las damas fueron ¡cuan caro se pagaría en Paris uno de recibidas pot· el pl'iot·, al ruido del órgano ~ esos trozos raros i sublimes que en este único inst1·umeuto que pudo animar i esto ~ camino se encuentran a cada paso. gt·ac.ias al. talento . d~ su cocinet·o, i con 1 ramilletes 1 cumphmientos que no signi-ficaban gt·an cosa, pet·o con ojos que si signi tlcaban mucho. La casa es de buena l construccion, espaciosa i soberbiamente IMPRENTA DE FRANCISCO TÓRRES AMAYA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 12

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 11

Por: | Fecha: 03/08/1856

PERIÓD'CO LITERARIO, CIENTIFICO 1 NOTICIOSO. NUM. 11. Bogota, 3 de agosto de 18t>6 ~ TRI}\J. l.o El BAILE. 1 que se h~ resuelto ~ desmembr~r su cn~i- . .. . . .. tal, afloJando por el, como qmeu no diCe Q?.1en d1,10 })al le en ~st~ tt~rra, ~lJO nada, las ganancias de las velas i del arroz regociJO en forma, placet· mfimto, d1cha 1 de leche elaborado en un mes entero solo inconmensu.rnble, al~gria sin lí~ites. Cuan- por t~ener el placer de estrenarlo en segJndas do se con.vida a ?miar, se ajlta el aJ~a 1 nupcias, previos los an·eglos pa·ecisos para co.n emocwne~. vwl~ntas, con cstremec1- acomodarlo a su cue1·po, i el convenien­mrentos fl'~n~tlCos 1 todo e~ fin se pone te Jabatorio que exijen las amarillentas en un movimiento convulstvo capaz ~e 1 manchas del corpiño. Al1in con mil t1·a· meter en calo~ a u.~ mora~or de. ~u a na- bajos, de cualquier modo se ha reunido c~s. Pero qme~ dtJO a bmlar, d.IJO tam- aquella suma que se cree suficiente para b1cn a gastai', 1 a trasnochnrse 1 a eoa-~los gastos de aquel baile. Se hace el pre­morar ·se 1 a todos los aca?ados en ar?e, supuesto con la debida anticipacion, el como emhol'l'acharse, afinoJm·se, esto reJO-~ que ha p1·oducido la sio-uient.e fac. tura: nfll'Se. I no se diga que hai baile, pot·que Bizcochos .............. ~ .••• 6 2 de a ocho de de el momento en que llega a los oídos decimos. e~ te mtljico .i encantador anuncio, ya cm-~ Orchata de ajonjolí, i agua ptezan a c11·cular esas alarmantes pre- de mora etc................. 1-21·s. gu~tas de ambos sexos.~¿ ·o s~bcs qué 3 Jimetas de rosolis para manann en la noche hm tc1·tulm donde¡ la sci1ora .................. 2-4. Doña Petronila? se prccruntan con ansia G id. Brandi para los hom-to<. los aquellos espfl·itus a quienes gusta ~ bt·es. .... .... .......... ....... 6-• mas . un baile, que un concierto, o una 1 fúsica ...................•..• 1 o-'• funcion en el teatro, o un rosario o una s velas de molde i dos es-disciplina de san erre, o un plato de cas- permas ............... ....... t-4. ph·oleta. Cuando han convenido en rcu-~ . nirse unos cuantos en casa de alguna de Suma ....... ~ 2 3.-2 rs. esas matronas que cuando rayan en Jos cuarenta, se les alborota el carapaclw, l Se han omitido los barquillos, po1·que i cntónces constantemente están pt·omo- estos son solo para funciones de mayor viendo bailecitos de contribucion, i a ve- cuantía, i ademas la contribucion o la ces llega a tal punto el fm·or de distrae-~ venta de Ja m01·tuoria, no han producido ciones, que para proporcionárselas, sesa- ni un cuartillo mas. Entre tanto la dueña crifica una de aquellas fincas raíces, es 1 éte la casa, cabeza providencial de la cMr­decir, algun traje que a fuerza éte andar riadera. ha enviado ya la criada a donde entt·c un canasto, calle art'iba i calle abajo, las mas adictas amigas, invitándolas para ha conseguido por fin deslumbrar los ojos ~ que vengan por la noche, i mandándoles de algunas de esas carnales románticas ~ prestar de ribete unas cuantas copitas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 88 ELALBU~L charoles i ftascos. A ¡!)O ser que algunos ! qne se ponen insufribles i aun con pcligeo de los pt·omovedores de 1 baile sea el que de cuartearse al menor golpe. . haga cabeza principal }-lOt' baber recojido 1 Jllire sumercé que se le ínfria, dice a la cohtt'ibucion, ptles 'e otónccs él se ha la puerta de tal retrete la voz gangoza de encargado de todo, i ha pn lclamado la lista 1 una criada que hace rato habia sel'vido el de contribuyentes en la que no figura él íngrimo chocolute.-Echálo pacá, res pon­sino de una manera secuv.daria i ha lí- · de la anobadora niña poniéndos con quidado el presupu~st? de gastos, aga-~ mucho ~uid~do el .c~mison i preguntando ehandose por consJo·u¡ent.e, con algun con ansta s1 ya v1meron por elln, si su sobrante con que tiene pa1·a los guantes, mama ya rezó el rosario, si le queda el el patchulí i ha ta pat·a los botines de la 1 traje luna neo o si se le ven las ennguas fabt·ica del maestro Vega. UJt1mamente o si te sienta bien una plurha rosada que todo esta preparado; las tremas huríes se ha encasquetado contra la voluntad de se han lastimado los deditos con la aguja 1 Dios i que le está berreando amarga men­a fin de aderezat· los trajes; han pue5 to te. Un sorbo en fin de chocolate fHo, i ya en ·batalla todos los camisones set·v.i-¡ una mirada triangular al fr~ccionar·io es- 1 bies e inservibles, para elejir aquel qUt~ pcjo son los últimos movimientos de la les parece mejor, i al que le hacen unas dichosa madama. Se le ha avisad<,) que cuantas refacciones para disfrazarlo, pot·que ¡ 1 os señores N. i N. están espel'imdola_junto es el mismo que gozó de ott·a pasada fran- ~ con su mamá para col)ducirlas al DJiena­cachela, i no seria tolerable el usarlo se- ~ ventut·adD soirée. gunoa vez. Algunos han Jogn1elo ablan-~ ¿Tiene U. pat·e,ia para el primer vals? dar el coré\zon de la mamá, i han con- le pregunta uno de Jos acomedidos mas seguido sacar de la calle real con un l aforl:nnado, brind~indolc el brazo a la per­mes de plazo, ya el cortesito de lanilla o fumada niila.-Si set'w1·, hasta par·a la de muselina, ya las once varas de araza. se ta pieza, le responde enc;:tjándolle un Los hautes i costureros se han vuelto 1 apretonsito de mano. Esta calle e~s in­una vorájine, a causa de sacarse de sus fernal, dice la infeliz madre que tam1bien entt·aims él encajito pa1·a e-l corpiño, los tiene esperanza de lucit· el pañolom dE'. retazos para una arandela, las cintas i aba-¡ seda morado.l esta muchacha que no atlum­lorios para el adorno ca¡)l'i hoso del moüo. bra ~ .•.... ¡Cómo me duelen los C'ntllos! El sol vá declinando hácia su ocaso, l Pero ya llegamos, le responde el comduc­Ja hora se ncerca,Ia noche invade, aqnella tor; alla se vé el farol. 1 en efeetco, yn noche tan suspil'ada ·n la que se hnn de <"l chi-cbi-pun-pun, ha llegado hastta 1 ponel' en su fuct·za í 'igot' el p(lrsonal i ~último rincon del alma: aquella dmlc s matel'ial de ambos sexos. A la cinco i prendas han abordado al lugar del n·cgo~ media de la tarde es la hora en que por cijo.-(Continuará.) lo rerr~lat· empieza~ las nii\~s a peimu· i f PArnocv.o. aderezar sus blonaos cahcltos. El agua ~ de bijuacá o de lina1.a bie cspesn, el medio tan·ito de pomada mercachíflica, 1 el polígono de un espejo, los ganchos i una media de hilo grueso impregnada de ~ jabon de Cipaqnirá, constituyen por lo ¡ comun el nece saire mujeril; amen de un ramillete de divinas flores que cual ~ otro caballo de Troya, encierra unas cuan~ J tas hojas de papelil-lo que junto con la l cascarilla por fuerza ,han ·de ag1·egar a aquellos divinos rostros, -brazos i pecho hechiceras pel'fecciones; algunas bai que l cargan tanto la m~mo a estos menjntjes, LA ACADEMIA DE LOS BRUTOS .. Dicen que el lean i el águila fund 1 · d b'd 1 . . a es a eme a , es preciso Ir cammando or os prcmws e 1 os a a ctentra, 1 , , l b . . ~ QuHer-a consl'guir honro. o puesto, P? 1 en ti e e . osque tup1do que eme las l\ia viéndole situado en las alturas, riberas del no, despues de 1:\abel' andado Dice como la zo1-ra: s un cual'to de hora poco mas o ménos~ "No las quiero comer: no están maduras. u ¡ por una senrla ~ 1e en pat·tes está totai- Ról\1ULO. mente cerraua, 1 se llega al primer salto, l que Pl guia que nos condujo dijo llamarse del Cat~onero. Una roca encol'\'ada que par('ce ,.a a desplomaJ·se, coronada de ¡ platanos de diYersas especies forma como LOS SAL TOS DE l1 NI FA 1 DEL CARBOBERO· ~ u~w cámara sombt'ia i lóbrega a donde Creemos qne pocns pe1·sonas de esta. ¡ v1enen a est¡·cllarse las aguas dando un cnpit< l t1enen rnzou de las eascadas de s~lto de cerca de cuarenta va1·as. Su­que vamos a hablar, i que sin duda son b1mos por entl'c la maleza hasta Jogt·m· 1 1 hajo de grandes l de in catm·ata de Tt>nn moldes de gteda: en col'l'obora­ra?. on de estas cascadas en miniatura qui-~ cion de ello citamos las mismas pala·· sieramos tener un pincel para describil', i bras del 8r. Cuervo que ha sorprendido una lira para cantar estas rústicas i en- cumplidamente el scrt·eto de Jos indios. cantadot·as obras de la natUl·aleza, i solo ~ «Eacian, dice, ' 'a rias figu1·ns de cet·a, ponemos este aviso para que ott·os vayan, ~ qne cubrian ele bano fino i luego calen .. las visiten, i nos den de ella una completa $ taudo todo el núcleo de bntTo salia por descripcion. ~ un r scrnicio la cem derretida. Entre J. •. O. ~ este molde derramaban el oro fundido i -- ~ pot· consi ¡.!llieete al 1 omper 1 bnrro apa- OrnA cunTOSTDAD mui digna de admi- ~ t·ecia en el oro la impresion he<'ha primiA rar e i por de gt·acin muí poco \'isitada es ~~ ti\· amente ('ll cera.» Posee tambitln el Sr·. el museo del intelij nte i laborioso ecle- Cu no dos o tt·es momias de indio , una sinstico Sr. Romualdo Cucn o, de que de las cnall'S fné encontrada en una cueva hablamos en uno de nuestros númet·os 1 e'1vuelta rn una manta de fino i fuertí­antet ·iot·es. El que allí vaya ncontrara simo algod'ln un cu ro de venado i una mil objetos dignos de atencion i de estu- mochiln, 'm·i"dad de reptiles muí bien dio como que en cada uno de ellos se en-¡ con5n ·a des, de cuadntpedos disecados i cierran recuet·dos venerables de una raza de pit'nc l tenemos tambien que llomde como a un 1 a significar e cuela i tl'ae su oríjen de la ami~o rscelente. institucion formada con este nombt·e por 1 El dia 30 del pn ndo Julio mudó en el filósofo Ari stóteles en las inmedia­l!) s br~zosde su espo .a el Sr. JAnEn I En-~ ciones de Atenas.-AcAoiniJAS :E·tas ins- 1 RAN sujeto estimabilisimo i miembro de tituciones han tomndo sn nombre del , una familia respetable. A la una de lama- Ateniense Academo que regaló un jarclin iHma se sintió acom etido de una indispo . i- S. a su Pnt ·¡a i en el cual daba lecciones el ·- don que pat·etio lijera, vct·o que a e tro ~ di\ino PJaton. Las letms pt·óximas a u momento lo tenia postrado de mnct·te. ! total decadencia en los primeL'OS siglos Acompaiwmos en el dol01· a su aprerié ble ~ de la et·n cl'istiana tu\'icron un finneapoyo familia tan justamente de olada, i desea- $ en varias A caclemias de ltalia i otras par- ·¡ mos pam su alma el eterno descanso. ls tes de Eul'opa, a cuyo ejemplo se fundó LA cmn AY .. DA ha hecho su d~ci ma en Francia bajo el reinado de Luis XIV¡' sesta aparicion. ¡ Siemp1·e radiantes de la Academa de inscripciones i Bellas Let1·as. beldad i llenas de fragancia las flores que 1 Richelieu fundó tambien en aqueJla Na-¡ van formando ese ramillete galantemente cion la Academia francesa que ha conta- , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·- - 92 EL ALBU~I. do en su seno a los sábios fr·anceses mas ~ cansar de las fatigas def dia i a reposar prominente . Las naciones de Europa i i en el seno de sus familias. Nada turbaba muchas de América como 1\lt'jico, ei Perú ~ el silencio de la noche: el viento estaba i Chile han tenido sus Liceos o Academias, ~ en calma: la ciudad entera parecía en­¡ los progresos hechos a su impulso son ~~ tregada al mas apacible ~ueilo; únicamente . jeneralmeute reconocidos. 5e oía el murmullo que formaba el agua Ju:::oos FLORA.LEs.-Ciemencia Isaura de los arToyos que riegan la ciudad, o el de la ca a de los condes de Tolosa con-~ silbido de Jos serenos que, de rato en vocó en 1324 a todos los trovr¡,dores d'e la rato, sP. 1·epetia del uno al otro cstremo comarca i premió la mejot· cumposicion de de las calles principales. las que estos presentaron con una violeta ~ Embozado en mi capa, con el som­de oro. Hasta los tiempos pt·esentes se f bre1·o calado i con un andat· lento, me ha couse1·vauo esta fiesta anual protejida 1 dirijia a mi casa, cuando de repente, oí por las autoL·idades en la ciudad de Tolosa a lo léjos los ecos de una voz: acerquéme, ¡ i va1·ios poetas han sido premiados segun i quedé estasiado oyencto los acentos que 1 el mérito i la clase de compo icion que J producía una Yoz que sin duda salia de un 1 han presentado.. BARDO. pecho ,,ii·jinal, i que acompaiwda de los -- . dulces acordes del piano, Yenia a produ- 1 P. AI,AnnAs PUO t uxciADAS al monr pOt'l ci1· tu~a melodía arrebatudora.-Em en algunos grandes hombres: efecto una J'ó en que desp· ues de haber 1\.•. 1 Q , ' . ? ' ' 1~e son.-¿ uc mus1~a .e,s ~sta. cumplido con sus obligaciones domé ticas :r\apoleon.-Cnbez~ 1 f'JCrctto. 1 durnnte el dia, se dedicaba, en aquellos Robrt'to Peel.- Besa me. instantes de solaz al e, tu dio de la mú .. Lord Ry ·on.-Tumba de cieno. l sica.-?at·éme en la pnerta de una tienda ' .>ltairc-.-l:l viaje es corto. que quedaba fr 'nte al balcon po1· don le se ~u llon~-:\ft .au¡·ot·~· e ' halaba aquella 'oz dulcísima, i < esde }) ai ltP.-' cmd a rm. l donde poclia oír perfectamente hnsta la. n1as Cena u trs.- ¿Esto es In muet·te? débil nota de aquel canto celestial. Alrjandro (de IllacedoniaJ.-Los ioses ta ht,rmosura de la noche, la bellczn llesciendrn. l de la luna que se ostentaba cnt6nc s en Cé -: ar·.-Cuhl,~~dn~e. todo su e. plend01·, la luz de las ltim1 ara Uousse·tn.-Sr '.'(.lne. l que, pasando pot· tltül'e las "idrirm - del Cond oreet.-Qt11ta esa lnz. balcon, VC'J ia a dehilita1·sc entemrr ente ~Jirah ·au.-Dt>jadme donnir. poi' la clnl'idad de la luna, me teuian :liTe· l\loli<'re. - AI otro cmuto. ~ balado i ah sol'to; el eco ele esa \'OZ de - ':irgilio. -C!CITm~ las nubes. conocida, pero robu!,ta i llena de dulzura I~ <· nelon. - - i\ o qu~<·ro mns. , i . Lta\ idad, venia a herir las ma: de lil'a-llo: suet.-Es tarde para ir con él. ~ das fibras de mi cornzon, i produria en ~¡1rlos Qnint~.-Dadle mis cm~srjos. ~mí seu aciones que seria impo ibl) dcs- CaldcJ·on .-bntrP otl'os ... Se ne. l CI'ihil·: mi imnjinarion rodaL a en lo ~ nl'lamento. 1 unen a e te mondo, i haberse elr ·ado a (JJel Corroo de Ultramar.) esa mnnsion encantadora que nos pinta la I.JA l\u' SICA..-Eran las nueve de la 1 rclijion! ....... ¡Oh~ dccia yo, qu6 in ~lnjo noche: la luna bañaba con sus plateados tan podel'Oso el que ejerce la mú ·ica s'obre rayos las calles, casi solitarias a esa hora, . el corazon humano! .Ella dulcifica las de la bulliciosa Bogotá: sus habitantes 1 costumhl'es, llena de encantos ]a 'idn, se babian retit·ado ) a, casi todos, a des- hace que el hombre se eleve a la conttem- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBU~1. 93 placion i adquiera gusto por lo grande i ! bido, i probablemente se hubieran esten­lo helio ! Ella habla al corélzon con un ~ dido m 1cho mas, si el sonido monótono lenguaje dul 'e, melodioso i sublime; i ~ de una campana no hubiet·a venido a sa­mncbo mas, cuando es producida por el ~ cat·me de la especie de arrobamiento en pecho de una vírjen candorosa! ... ... La ~ que me encontraba: era el' reloj de la Ca-música inspira al poeta i hace que su ima-1 tedral que acababa de dal' Jns diez. Al jinacion se remonte mas allá de Jas re- mismo tiempo ''Í, al tra' es de las vidl'ie· jiones eterens: ella es la que hace que el 1 rns del balcon, la sombt·a de una jóven, intrépido soldado desprecie los peligros, de talle hermoso i delicadas formas, que comunicándole vigor e inspirándole un con el pelo suelto, flotando graciosa­fet ·viente amot· pot· la gloria; ella es en l mente sobre sus espaldas, se acercaba fin la que ·viene a dat· vida i anünacion a él, con el objeto de cerríli'IG: er·a la jóven a la sociedad, la que realza nuestros pJa-~ que, dm·ante una hora entel'a, me babia cet·es i la que mitiga nuestt·as penas.- tenido pendiente de sus lábius, l que ha­¡ Con cuanto empello, pues, debemos con- hiendo concluido su estudio, lba ya a re­tl'ibnit · a estlm 1Im· de nlguna manera, a b ~ tiral'me a descansa.-. Entónces no pude rué­juventud de ambos se, os, i mui pat·ticu- nos que esclama1·, aunque con tma YOZ que lm·mente a las señol'itas, entre las que se yo mismo apénas podia percibi-r. «Seguid, encuentl'an jénio privilcjiados i disposi-,.fóven estimable, continuad con ardo¡· vues­ciones brillantes, para que se dediquen a tt·o estudio i haced que vuestro jénio ud­cultivar este l'amo de las bellas artes, en ~ quiera tódo el vuelo de que es capaz: i, el que pueden di tinguirse i llegat· a in- ~ aunque oh idada ahom del mundo, dia mortalizar su nombre dündo al mismo ~ Yeudrá en que vuestr·o mérito a cono­tiempo, lu~, tr) i celebl'id, d a su patt·ia! .... ~ cid o l premiados vuest ·os desvelos; estos La ·ue\a Gt·anada tan prhilejiada por la ¡ son por lo ménos, los votos de este vues­naturaleza en su pat·te fLica, no lo es $ tro admirador desconocido.» m nos eu su parte intectual: ella posee ¡ 1 acabando de pronunciar estas pala­hijos que, casi en u mayor parte, e tán bras, me dirijí a mi casa, con el pecho dotados de bella disposiciones para dedi- ~s rebozando de placer, al contemplat• las carsc con fruto, no solamente a las cien- lisonjeras e peranzas que promete a mi 1 cias i bellas letms, sino tambien a Jas patria, la juventud que hoi se levanta, i 1 bellas artes. La 1 ucva Granada abriga l deseando que se estimule de alguna roa­en su seno jénios extraordinal'ios que po- net·a a esa misma jn n~ntud, para que drian haccl'la fis en<'antados De sílfides i Ondinas Con fuentes cristalinas De dulce murmurar. l 1 1 l La tierra pareciame 1 Un concavo profundo Solo era bello el mundo Pasaron mis ilusiones Mis cielos tambien ñnjiidos, Donde mis ecos perdidos Ya no se sienten rodar. :Miraba en mis en ueños U na arpa suspendida Donde habitaba yo: 1 Allí mi dicha estaba, Formaban mi horizonte Las flores de mis jardines Al crecer se marchitaron, Los jcnios que me arrullaron Se despidieron de mí. Del cielo de mi vida Como olvidada flor Entónces era niño, Soñaba ron la gloria Los árboles del monte 1 Cuyo eco me arrulló. Mas hoi triste canto inerme Mecido entre el desconsuelo, f No tengo un hermoso cielo ~ Donde mis ayes mandar ~ 1\Jo tengo dulces ensueños No tengo sueños de gloria, Solo conservo la historia De los objetos que vL Lo mismo que el armiño Con su silvestre amor ¡ Ai infeliz del'párvulo inocente 1 Que al ver la luz ya pierde su embeleso! ... Infeliz! de su madre un solo beso Ni una caricia anjelical gozó. 1 No asi yo que te miro aquí a mí lado I oígo tu voz ¡oh madre idolatrada! 1 aun reclino mi sien acalorada ~ Sobre lu pecho que el amor formó. ~ No asi yo que delirio con tu imajcn, Que eres la hermosa de mis sueños de oro; La maga encantadora cuyo lloro Apaga de mi mal el frenesí. Tu sabes lo que soi, madre querida Un triste i melancólico poeta, Una flor solitaria que vejeta En un yermo veijel, solo por tí. I yo sé que en el valle de la vida Eres la luz que alumbras mi camino; La que borras la historia que el destino Con su palma sangrienta me escribió: Eres la estrella de mi oscura noche, El pue1'to de mi Océano sin bonanza La antorcha que me muestra la e peranza, Unico bien que el cielo m dejó. Eres mi Dios visible sobre el mundo, Con cuya imájen sacra yo d 'liro, En.s mi Madre, i en tu frente miro na aur .ola de lúcido esplendor. o creas, :Madre no, que desatienda Tus gratas i dulcísimas caricias, Ni que cambie tus pálcidas delicias Ni posponga tu amor por otro amor. Infortunios, miseria, polvo, nada .... 1 ~ ~ l l 1 1 1 He visto ya rodar sobre mi frente Entre amargos dolores i aycs tiernos La nieve, sí. de veinte i siete inviernos Que marchitó el verjel del corazon ..... Que ha conj elado mi alma i agostado De mis placeres la encanta u a fuente ... Ni rueda ya .... ni murmurar se siente De mi infortunio en el fatal pcñon .... Esos vanos placeres que nos mienten Al ver la luz de la primera aurora; Esa vision de amor deslumbradora, Son amarguras, mas placeres no: No hai realidad en el placer del mundo Porque <'S un tri te, indefinible abismo Que jamas comprender lo podré yo. Nombres i gloria conquistar no quiero Al levantar mi voz entre los hombres, Que la gloria es quimeras, i los nombres Son humo i polvo como toJo aquí: Solo quiero que vivas para verte Para cantarte siempre, Madre amada, Para que siempre te halles enlazada Con el que solo alienta para ti. Quiero que vivas, si; porque tu vida Es la vida de mi alma, i al perderte E e espectro de horror que llaman muerte Me secará por siempre el corazon. Vive i alivia mis eternos mal s Consuela mi existencia entristecida: Tu sabes que el camino de mi vida Es camino de muerte i tnaldicion. EPIGRAMA. Esto, Madre, es el mundo, sus lquimeras Que son como las sombras pasajeras, No dejan mas que el jérmcn del pesar. Yo ví la luz i el llanto de mis ojos ¡ Un jóven pobre i virtuoso ¡ De Juana se enamoró; Bañó mi pecho, templo del marti rio; D sdc ent6nces me voi con mi delilio A otros mundos mis dichas a soñar. 1 1 Juana le dijo: no. Oh ! que jóven tan dichoso ! ---IMPRENTA DE FRANCISCO TÓRRES AMAYA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 11

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Por: | Fecha: 06/07/1856

PERIÓD CO LITERARIO, CIENTIFICO 1 NOTICIOSO, NUM. '1. 0 Bogota, 6 de julio de 18ñ6. tTRIM. l.o LA TIENDA DE DON ANTUCO. ve allí, como en todas las demas tiendas JJas cinco de la tm·de habian dado. Yo un cartel diciendo en letras gordas: c.La me hnllabu Jibt·e i desembarazado de las ¡ tertulia perjudica,)) pot·que don Antuco ocupaciones diarias de mi oficina. Paréme gusta mucho de ella i ántes bien, léjos de en una esquina pensando en el rumbo que 1 desterrm· de ese modo bt·usco a Jos ino­dat ·ia en aquel momento a mi soberana in- centes desocupados que ningun cdmen co­dividualidad, cuando me ocurrió la tienda mete.n con el rw he~lw de no hacet· nada, de tlon Antuco, albergue sempiterno de ¡les tiene puestos asientos en los oscm·os embozados tertuliadores. Mi espiritu de- recovecos que hai a un Jado i otro de Ja se aba e ·pansion despnes de estm· todo el puerta. Estos asientos son cuatro; un barril dia Clltt·e el cajon de la oficina: mi mente, l boca bajo,~ una caja de nogal; una petaca Yaricdad de olJjetos sobl'e que distrnrrsc, de cuero 1 un taburete de fornida armazon i toda mi alma, seres desocupados con fonado en lustrosa i recurtida baqueta quienes t ner un buen rato de tertulia. Era¡ cuyo asicnt? con el co~t~nuo uso, esta he­todo lo que me pe(Jia el cuet·po i nada me- eh o nrtesa 1 es comod1s1mo mueble. jor para e. to l{Ue la tienda de don Antuco., Y o me ditijí pt·ontamente a este asilo Don ntuco Yende })Oro; su negocio de los desocupados pensando en que no consiste en re' en del' b huchas u e cor·do- fuem a estar cerrado por algun evento han, botines de becerro · botas de caiion ¡ pero de de media cuadra rcpat·é que la~ de baqueta, amen d ot1·os nrtículos que dos grande nbras forradas en pergamino allí 'acen relegados de tiempo a tras, como : de res, est~ban ab,iertas. l\fe presenté en algun almirez anumhrac o alcruna cam~ l el umbml1 salude. Don Antuco me con· pana, libros en fú!io corno 'las Pandectas; ~ testó desde el lado allá del mostrndor­un sornlJrero a la.llolivar, alo-tmos cubanos l te Prosiga pat·a adentro sei10r don l)acho~~ de ]a pelea pasada, un escritorio con em-~-Don Anacleto, tertulio permanente deJa ~utidos de hlteso i vat·ios santos que han ~icnda, estaba ~entado ~obre el mostradot· Ido de fiadOI'CS por algunos reales i se han l SU saludo fur- ce Amigo, ''Cnga U. i dé quedado allí como en el Limbo sin tene1·¡ cu~nta de ~o que sepa, que la oficina de quien los saque. Cierto es que hai otros ch1smogmfta ha estado hoi algo muerta~~ efectos de espendio, aunque elevados a la -Yo pasé del umbral l me encontré con segunda potencia. Allí se ve el maguei l tres embo~cados tertulios en sus asientos claveteado de ¿n·mellns i tijeras mohosas: a un 1ado 1 otro de Ja puerta. Estos eran Ja gradem con algunas ruedus de cintas l un viejo oficial de la independencia; Ra- • empolvadas; tintc1·os de cacho, petaquitas mon Simchez i Valentin el músico. 1\os de Pandi, cargadores i lazos. La tienda saludarnos mútuamente como amio-os i de don Antuco, es- de gran fondo i tras· ¡ sobre todo, como jente desocupada~ Va­tienda; el techo es alto i ahumado. No se lentin me cedió el taburete i se sentó en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 la petaca diciendo:-rcAquí estoi mejor si 1 En efecto, la tienda de don Antuco es no hai ratones adentro ,,_Don Antuco se la úmca que en Bogotá pet·manece sin echó a reir i dijo:-cc Eso de ratones aquí ~ mudarse, con su estantería formada de ca­se conversa ¿ J entónces de qué me servía ~ jones i cajoncitos unos sobt·e ott·os, dados mi compañero'? i empezó a sobarle el lomo de tiena blanca en su tiempo, i hoi de a un gatazo blanco que e taba sobre el ¡color de hollin por el polvo i los moscos; mostradot·; iel gato, como i hubiera com· los mas de ellos vacíos; los otros ocupados pt·endido l~ impor·a~cia que su amo le da-¡ con ~etaquitas con nolí, badanas,, atados ba, empezo a pasar 1 repasar pot· delante de ptta, lazo o algunos ott·o f •fet·es de de él gruñendo, i con el espinazo m·quedo esta es1)ecie; pero sobre todo de zapatos i el rabo tieso refregimdose contra el cha- ~ i botines criollos i estranjeros (de Soga­leco. ~ moso) de diversos tamaños que andan por Se me antojó alzar la vista para una todas partes, no solo en los cajones, sino tabla de aparadot· i ví un santo vestido de l en canastos por el suelo i en peL·chas de \ razo vei'Clc lleno de poho i telarailas; era clavos formando hileras. Allá í'n el fondo de goznes i estaba sentado con las piernas l de la tienda, ácia nn rincon, esta la puet·- estiradas que le salian fuera de la tabla; tecita de la trastienda que es doblemente tenia en los pies zandalias de tafetan rosado oscura, en donde apénas se alcanza a pegadas con cera negra. Ueparando en ello ~ ver desde afuera algun canasto, zurron o 111e eché a reir i dije a don Antuco ¿ ct qué ~ petaca d~ cuero, o un fondo de e ,bt·e. )nfet·mo es el que tiene U. allí con ina- ~ El suelo empedrado, e' conespondientc pi mos en Jos pies ?-l.os otl'os vol ieron l con.el cielo, que es entresuelo del edifi-a mirar; cada uno dijo su cosa i se rieron- cio que tier e encima. tas vigas jm tas Don Antuco me contestó - Es un S. Juan 1 rollizas i corcobadasdc que e tit formado, que desde el tiempo uc mi padt·e dejó em- i el paYimentocmpedrado, indican la abun­vcñado aquí por unas babucha una beata dancia d madet·as i la c~casez de chirca­i no se le volvio a •er la cal'a; i de estas ¡leíws de aquel tiempo. De este cielo ahu­nos suceden mucha a lo t ,ndero.,. mado en qn0 la, t la rañas, tan batanadas hl oficial de la indep ndcncia, que es-~ como el mejor Ji ,nzo del nortP, apuntan i taba ~et tado en el barril, dió un piro se despl eran por todo 1 s únoulos, pende i e t·gando las quijadas sob¡·c la dos ma· un palo horizontal ost 'ni o pot· dos la­nos que cobijaban lt cab za e el baston que ~ zos que parecen et·das negt't s por lo aca· tenia dijo-« Cm ndo yo 1 tr , de cad te en ramcladas con el mo queo, i en este palo tiempo de \ rii10, Yine a e tu tienda hai coJITada mochilas d' fique, atT trnn­compral' \nos botones l)at·a el uniforme i l ca , un farol, un par d e tribo de baúl ya estaba ahí es santo. Entónc ,, se ha- i un jamon mómia d los ti mp de Haba e ta ti nda muí surtida - Esos ran 1 .ruancho el repostero. D allí pende tam· otros tiempo , dijo do Antuco: le falt' ban bi n la ha lanza del p so, ('U os do gl'an­a uno manos para ndcr. El ramo de al- des pl4 tos rumbt·o os stán sobr el mos­quil eres ele cucurucho i t ' nicos para los l tt·adol' cou el marco de cobre i una pü•dra nazat·enos de man santa no mas, dejaba como el pni\o para correjirle lo bizco al un nl~tul. peso, i e lo que e pulperia se llama Ramon Sánchez que no se sabia estar l el ojo del peso. I el de don Antu o lo ti ne callado, dijo: «El comandante ha hecho tan hermoso que necesita de una pie­un buen apunte, ¡,ct·o podia 1 abcr dicho 1 dr sita como esta para ponrrlo en fiel. que las telaraiws tambi n eran del tiempo Jo hai pat·a que decir que el mostra­rle Nariño¡¡-I no solo eso, dijo donAn· dor está encima con sus buena~ mata· tuco, sino otras muchas cosas. Yo no he ~ duras en la piel como mula que viene de querido entrar por modas; quiero cons t'- ~ Honda porque ya debe suponerse que con var los r cuerdos antio·uos; i que tambien ~ el1·oce de los platos del peso i con el de sucede que cuando se barre se empolva ¡los demas efectos que en tantos aüos han todo. estado pasando por encima de la baqueta, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALRUM. 55 ha cedido, como cede todo, a la porfia~ i 1 dejaban asomar a cada lado el último dedo en unas partes se muestra sana, retinta, a modo de tt·ueno reventado. Los carca­i lustrosa de la mnare, en otras pt·esenta ¡ ños eran ni mas ni ménos como piedrai­el matr. aterciopelado i estoposo del ante, man con salvadera. Los calzones los twía indicio de que ha perdido su primitiva tez 1 de manta, o mantas porque estaban a col­¡ que camina a la matadut·a; al contrario chados de remiendos, i como no estaban de las mujetes que cuando mucharhas suspendidos pot· calzonarias, sino que se fl'escas tienen la tez mate i aterciopelada ¡los tenia con una col'l'ea grasienta envuel­como el durazno Yiche, i cuando -viejas ta en la cintura, el fundillo le caía un i resecas se ponen lisas i lustt·ocas como poco mas abajo de su lugar ron algunas mansanas de Engativil. Pot• demas será 1 rotm·as deshilachadas a modo de boca decir i hacer notar al lectot· que esta mis- fuelles. Cul'iosidades que se descuut·ian tel'iosa guarida, que lo pone a uno como po1· no ser la ruana tan cumplida que por en otro mundo, inspim cierto recojimien- ~ delante le llegara al ombligo ni por de­to i sabr·osura mui apropósito pam cuatro ~ ti'US a la rabadilla, aunque por Jos fluecos tel'tuliadot·es que embozados en sus capas <¡ se conocia que ántes habría sido mas larga. i fumando un tabaco, bien arrellanados en Por la abertut·a salía i caía sobt·e los hom­sus asientos recuerdan sus tiempos: los b1·os el cuello de la camisa de color de tiernpos en que el jóven militat· hacia ~ hollin tan mal'chito i dnsmayado que el proezas de valot· i lucia las charreteras t pescuezo an'aucaba de ah[ pat·a arriba ent1·e las madamas; en que el músico i > libre i descmbal'azado luciendo sus arte­el bailal'in, tocaban, bailaban, chirTia- ¡ jos i u mugre hasta dar en la cabeza que han, pasraban i gozaban de cuanto pn- arriba queda delincaaa. dian ~o zar ..... Oh! que ratos tan sab1·o- ~ Este pe1·souaje se acercó al mostradot· sos los qne se pasan en la tienda de don ~ i tocimdo ·e el ala del sombt·ero con una Antuco ~ I si es lloviendo, mejor, i mas ~ mano ncr ·iosa,dc largas i rivcteadas uitas, si es en ho1·a de oficina i que pueda uno t saludó a don Antnco i mil'ó a un lndo i de it·: 11 Es imposible salir de aquí: aquí ~ a otl'o. Don Antuco le contc:tó. Ipt de lei natural que boti w · que p l. n sobre •1 mo. l'U(lor. Don ohlicra en conciencia. u Oh~ t'iltÓn"CS se ¡ Antnco lo . e( jiú: oliá, h¡zo un jrsto i < ijo. C{'ha \1110 mas P~ll·a nli'US Cll d a i nto i ~ cd~ te ( ·" COI'dohan f¡ tutn. ))·-ce l o :rilOI', es dice ·•Oinlil uo c.;campe en toda la ta¡·dc: 11 ~ pot• lo ft 'E'SC )(}le hu ell (l í u-Don Antuco enciende otro tab~ co i sigue eon el cuento. ~ meneaba la cabeza mil·andolos: les midió Estnntlo en In conv<•t·snrion qne dt:'cia, la cuarta i pulgada: Ir: metió la rnnno: 11 ún+('S ele las fl o ·Mica C'H1. i let·acimws q•1c ~ les reji tró la~i co tul'ns i <.ijo.-"1 pot· esto pr'l'c~>d n, entro un hombre alto, h 1cs•1do s eunnio pe'1is. u-A 1 i me da1·á sumercé diez i am4n·illo con una ojcn1 \'el'(le i tan so-~ n·ílles,» cont ·~tü ~1 otro ra.cándo·e el ro­pladn que po1· ar nel lado le .aec el scm-~ gote i con \lll:t m()dia risí:.a en Ja ctu·a. hiante risueiio a pesar rota. Cuando de ·gracias próximas prcsicnt , 1 11ue tra sien el infortunio azota. Sobt· el tronco de esp 'l:iO sicomoro La delicada espalda so tenia, Leve túnica azul f1·anjada de oro Neglij ntc sus forma encubría, A par que en su cintura Bajaba en negra' ondas <:1 cabello; Sobre su rostro lleno de ternw·a Reverberaba anjélico destello. ¡Pobre niña tesoro de inocencia Mecida entre placeres i alegrlal Volo ya de sus flores la alma esencia. En manos ail do la borrasca impía. Llora inocente niña! Que antes de hundirse el sol en Occidente Sera preciso que el martirio ciña Tu frente virjinal. ... llora inocente! 1 De súbito la trompa sonorosa I el r lincho vivaz de los bridones Su oid hirieron, i al tornar los ojos 1 En cánticos de amor trocó sus sones. Entre nubes de espesa polvareda Los h1erros con el sol reverb eraban 1 I al eco de la trompa los guerreros' A las puertas de l't1asfa se acercaban. Con ve~tc r gia i relumbrantes armag 1 Imperioso adali~, m~rC"haba al frente Del vencedor (>Jerclto, que en vivas l A su Jefe, llenaba el ancho ambiente Era J cfté Libertador del Pueblo El Padre de li ilan desventurada Padre infeliz! Det~n el raudo paso ~Vuelve, vuelve a otro uelo tu mirada ..... ~ l\Tas no; qnc en letras sobre bronce escdtas . Se ve de su hija la e. pan tosa suerte, l I hasta las heces agotar es fuerza La copa del dolor i de la muerte. Cual cervatillo al divisar la madre 1 Que un instante oculto la clva espdsa Háudo se lanza, i por hallarla, salva ' Fuentes, montes i troncos i mal za; ! As( la Tírjen cándida no vi ·ndo El abismo a sus plantas cntreabi rto • Vuela a hundirse en el seno de su Pad;·e: ~ De su Padre infeliz que inmovil, ;erto ~ La contt~mpla un in tante, ltH' go al punto ) De sí la arroja, en lágrimas bañado, ~ I :·¡oh Dios! excla~a, el juramento está hecho ~ Cumplase pues su smo d dkhado. ~~ La víctima primera que encontrase Jure sacrificar en esle día: 1\1uere ¡Jues, hija, en holocausto puro Por alvar tu nacion! muere hija mía•• 1 Cual en montaña boni ·ona i omln·osa P trifica al viajero el on del rayo; A tales voces la infeliz done Ha 1 Cae sumida en sepulcral d ·mayo. M~s lu go t~rna en sí. .. su tierno pr.cho Palp1ta, benchHlo de entusiasmo ardiente 1 l de e plendor anjélico parece ' Una aureola brillar sobr su frente. Escuchadla! Bellísima hcroipa! 1 De Patriotismo rsplendido modelo! .. ~-o brindaré, pues perecer es fuerza, M1 corazon en holocap~to al Cielo. . l Po: }a salud ~el Pueblo ante las aras Rendu'c la ccrv1z ¡oh Padre mio! I si preciso fuera cien mil veces 1 Bajaría gustosa al marmol frio. Mas dos lunas concédemc tan solo Para dar una eterna despedida l A mis amigas, a mi Patria .... luego Darás a Dws mi libertad i vida" 1 Porqué en tan bella mañana Desierta está la campiña, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 60 EL ALBU~L 1 sus muchos labradores Hoi no cubren las colinas1 Ni una voz, ni un solo canto Esparce en torno alegría¡ La hoz descuidada yace Sobre doradas gavillas De trigo, i solo se escucha El agua mansa i tranquila Del Jordan, que se derrama En brazos por las campiñast O el ronco cencerro, que hacen Resonar en sus orillas Los bellísimos rebañost Que a sus márjenes se crian. ¿Donde están los labradores I las pastoras tan lindas, Que, ayer al segar las mieses, Lanzaban cantos de dichat I en sus ojos negros, vivos, 1 en sus morenas ejillas Ostentaban un te oro De amor, de inocencia i dicha1 ¡Oh! vcdlos en triste grupo Sobre la verde colinat Que domina el fresco valle Do Masfa está construida. V cd! sobre lecho de flores Yace una Vírjen tendida, Bella cual flor de los campos, Que el aura mansa acarkia. I..argos, blanquísimos velos Caen por la frente marchita, • Do la virjinea guirnalda De azucenas fr(' ras brilla: Al traves del limpio velo La anjélica paz se mira Sobre su sien i n el labio I...a postrimera sonri a; l\1i entra el puro i blanco pecho 1\tu 'stra, cual purpur •a cinta, La sangrienta i honda huella De tajadora cuchilla; La huella por do l aroma EXhal?se de su vida, I volo gozo ·a el alma A las moradas divinas. Patriotismo! Deidad soberana, Que vigor, alma i vida nos das T , ) u que pechos escojes por trono, Donde puedas segura reinar: Tú, que bajas del niño a la cuna I al besarle la cándida faz, 1 En un fuc~o le inflamas, que, puro, Hasta l funebre lecho arderá: Ven i admit·a tu mas b llo triunfo; Ven i admira la Palma inmortal A tu soplo nacida en la marjen 1 j Del risueño encantado Jordan! 1 Ven i admira ese gran monumen o Levantado a tu gloria sin par, Que venciendo borrascas i siglos l Tu blason duradero será! De J efté la dulcísima prenda, Bella, jóven, sublime, ideal, 1 Por su pueblo feliz adorada, Destinada a un eterno gozar; · Da un adios a riquezas, i honores, ! Da un adios al placer t~rrenalt Da un adios a sus dulces amigas, ~ Da un adios a su plácido hogar, I ofreciendose víctima pura Por su Patria al eterno Jehová, Rinde el cuello a la airada cuchilla, Que su Padre infeliz juró alzar ..... Acabaron su gloria, i su dicha, Cual estínguese lampo fugaz, ! I su cuerpo divino las llamas En ceniza sutil trocaran. 1\Ias iqué importa, si su alma se eleva 1 De Salem a la gloria sin par1 Cien Qu tubes le tejen doseles, Ensalzando su nombre inmortal; ~ I u ejemplo, que incólume pasa ~ Fulgurando de edad en dad, s Por doquier, a su májico influjo 1 Nuevas víctimas hace brotnr: PorC]UC es bello i glot·ioso la frente De la Patria en las ams doblar, 1 Si la sangre vertida promete Para el pueblo feliz. Libertad. 1 E ígramas. Banno. 1 Magnetizado l.Jbaldino, Al verle, gritó un ei\·ano: J)ime, si eres udhiuo 1 ¿Qué cosa t ngo n la mano? l el sonámbulo e el acto, 1 · Mas d rmido que un nhate, Contestó de un m{ldo e ·acto: ceLo que tienes e carate. l) l SLL\10. Tú crees en brujas, Garai? ~ Pl'egunté a mi viejo ct·jado, ~ <1 1 ro seüor, porque es pecado l Pero haberlas si las hai. » SIL VIO. 1 ¡ Cierto jóven baladí A Juana su mano ofrece; I es tan necio que merece Que Juana le diga: sí. Ról\IULO. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Latigazo - N. 7

Por: | Fecha: 22/08/1840

El Latigazo saldrá en cualqui4r dia de la se. mana que SU$ editores tengan á bien publicarlo. Los que quieran dir~iirán sus avisos i re mUidos al encargado de irJ venta de este papel, S1·. Fmndsco Bnyono. ~·erán inset·tos si coinci­den con las miras que se fw'n propuPsto sus edi­tm ·es. i si vienen firmados de personas conocidas. ------------------- EDITORIAL. A hora no continuamos redactando un artículo exclusivo de constitucion, por que es ab~tracto. Mejor ocacion agu­ardamos para desenvolver los principios de llt;)a verdadera federacion i libertad bien reglada á que está llamado el pue­blo granadino. La conducta pésima i ob c;; tinada del ejecutiv9, así como las publicaciones subv ~ rsivas que se hacen de la sob~rania nacional invocan á voz en cueilo el patriotismo de los indepen· dientes para que con la lanza de Telefo cure n Jas mortales heridas hechas á la libertad i á l3 patria por los sen do de­fensores del Dr. l\1árguez. --o-- LA LO~J A DE BOGOTA. Es mucho gusto !!alir uno á las doce del clia á la calle del comer.cio de esta capital. Grupos ele negociantes. de hombres desocu­pados i de aquellos que el ministerio envía como esplor:ulores á tratar asuntos de política i á espa1·cir noticias, se vén acá i allá for­mando corrillos; i una que otra tienrta de e squina en donde alguno~ de los primeros .empleados i notabilidades de este tiempo se reunen á descomponet· el munclot á tratar de ltl alta diplumacíat de nl•gocios polític()s, del modo ele acabar con Ot.>ando, i clestruil· á toclo el que· siquiera huela á oposicion, forman el co:nplr>mento de nuestra lonja. Eutra uno pot· h primera calle que linda con la plaza de feria, con la de armas i la mayor, se acerca á nn corrallo 1 en donde hai jente de distintas opiniones: allí se uye á un furibundo entu· siasta del ministerio di~culpaT á Obando. con­cecler. le algun ápice de justicia á la oposicion, son.re1rse con todos, tomar un pulvo de la taja del primero que la · presenta, echarla de tolerante i á veces de oposicionista. Cargan entonces la mano contra las aberraciones ·del ministerio los pocos patriotas que hai en la 1·üeda: algunos ministeriales se' retiran, i otros ·. ( NuM. 7 o se quedan oyendo con gusto 6 sin él verdades que no pueden desconocer. Sepárase uno de allí, pasa mas adelante, i el primero que lo saluda le pregunta: no sabe U. que ha ven ido un posta del Sur r No señor: ~ i qué nos ha traillo ?-E to es lo que se ignora porque el sistema de misterio adoptado por el gobierno, tiene siempre á la nacion en estado de in· certidumbt·e, i dá lugar á aeer que las noti­cias que vienen no lE! son favorables.- Pues amigo yo cleseo saber algo, i voi á indagar que allí viene un ministerial con 'luien tenga alguna C"onfianza. -Señ01·, me replica, él tam· poco sabe nada porque las noticias !1Ue vienen se las maman allá solos entre tres 6 cuatra de los gamonales de la adtninistracion como que son los únicos que van en la polla, i á estos otros ministeriales subalternos ó de ter. cer érden no les cuentan sino mentiras en confianza JlRra que las difundan.- Pero yo voi á ver á este marchante. Sigo, i hételo aquí. ~Con que ha venido posta del Sur? le digo.-No señor, es falso, porque si asi fuera ninguno lo debia saber mejor que yot· pues que estos negocios se tratan siempre entre la jente tle mas confianza, i que tiene que pet·der.­Es vertlad, que desde el presidente para abajo tcnddan que perrler sus destinitos con que están bien amañados mas de cuatro, si la tortilla e volteara .-Ah ¡ no señor. semejante cosa no podrá suceder porque á la fecha. Obando ha caído en poder lle Mosqucra i Herran. Lo tenian encen·a.du perfectamente err , una con·aleja de palo3 parados, de tantas que hai en la provincia de Pasto, i no le quedaba salida por parte ninguna. Stss fuerzas soa insi;:;nificantes, i las que lo rodean son frescas, entusiasmadas por et gobierno, nutnerosas. aguerridas é invencibles.- Pero señor, ¿ n~ acaba U. de decirme que no ha venido posta? ~ ne dontle ha tomado noticias tan gordas ?­¡ Ah ! si no me acordaba, acaba ahora mismo de llt>gar uno al gobierno, i yo he visto laa comunicaciones orijinales de Mosquera i Her­ran; pero esto rttstrvelo U.- Mal podré re­servarlo si ya U. en el terreno que deja. ha difundido tambien el achiqueramiento de Obando, su falta de fuerzas &c. &c. &c.-· Es verdacl, si señor qtie esto ya lo snbE:n todos, pero ignoran que ha venido posta i en est() está el mi&terio i el secreto que debemos guardar.- Me ha convencido U. señot· mio,. pttro no me cuela esto de que le hayan hec.hu· corral al jcneral Obaodo porque dicen que el .estaba casi solo, i á un hombre solo dificil­mente se le obstruye el paso.-No está tan !!lulo, es verdnd, que tiene alguna jentet per~ que no et ni la sesta parte de la que tienen los jefes del gobierno, i á mas de esto e~ jeneral Florez abanuonando su República, se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ha Tenido á. anxiliarlos con mas de cuatr& mil ecuatorianos que le tienen ganas á Obando.­Esto tampoco me cuela porque Florez ni puede separarse del Ecuador. ni sacar un so!o hombre de allí sin que al momento los Chi ­guagas se aprovechen de la ocasion i le den un "BmJto; pol' otn. lJlrrte, ~i 1lbanlto -esti tan débil, tan escaso de jente i . de recursms i las tropas del gobierno le son tan superiores ~á qué fin solicitar ni admitir auxilio de fuerza estranjera que venga á. apoderarse de la pro· vincia de Pasto, i luego si sale bien la man­tenga eu rehenes hasta c¡ue le indemnizen los gastos de la guerra, quedándose al fin con ella en compensacion r- Oh señor, ei me.ior entregarle la provincia de Pasto á Fl9rez desmembrando la República, que permitir que Obando viva un di.1 mas en la Nueva Gr.1· nada. Todo debe sacrificane por esterminarlo. ¿Nové U. lo que hizo en 1828? L>errotar en la Ladera al mejor de nuestros jenerales: al oráculo del gobierno: al jeneral Mo~quera, i con él un exelente injeniero, jefe de &sta(lo mayor, i que actualmente ha heredado la redaccion tlel LibertarA i Ordera.- ~No vé lo que hizo en 1851 i Venir i de truir al gobierno del jeneral Urdaneta para plantear de pues un sistema en q11e viniese á. mantlar el jeneral Santander? Gt·acias que conseguunos no~o~otros derrotat· á eso~ tiberale'l en 18S7 colocando al frente de la admini~tracion al incomparable estadista, al profundo diplomático político Dr. José Ignacio M rquez que volteó la tortilla, i ha gobernado con tanto tino á la nacion como que jamát~ !fe había visto en un estado tan tloreciente.-Aquí iba nuestro amigo, cunoüo por no oir1o char ar mas tan sin son ni ton, me des.perlí de él i seguí mas adelante: pero lo que de pue pa!o!Ó lo d~jo para otra ocasion en que referit·é mil cosa& dignas de sab.erse. -o- IMcohwtneitJs del Libertad i Orden. Para decir mt'ntiras é insertar cartas apúcri· fas en los papeles públicos se necesittl tener memoria seiior libelista, porque de lo contra­rio se coje al embustero mut pronto. En su número 24 nos dijo U. que el plan de a~re· gu áPasto al Ecuador estaba solo en las ca .. bezas de Obando i el Dr. Lievaoo. Poste­riorm. ente se insertó una nota del gobierno del Ecuador en la Gaceta en la cual manifie ta que aunque jamás empleará la fuet·za para •·cea­bar la provincia espresada, cree que le cor~ responde i asegura que el can ton de Toc¡uerres e¡tá decidido á unirse al Ecuador, i mani· fiesta la necesidad que tiel'\e aquel estado de una frontera. No estaba pues soio en la ca· bei11 de Obando el proyecto óc gregacion de Pasto al Ecuador. Primera mentira- UU. pues al escribir aquel artículo quisieron presentar á Oban•lo de acuerdo con Florez p· ra la des. membracion de Pasto; i ahora en su artículo Noticias del Sur número 29, se nos vi,flnen diciendo que el jeneral Florez ayuda decidida· mente en la. destruccion de Obando. Una de dos ó es una. falcedad de UU. como tantas que han estampJ~.do, que Obando trabajara con l'10'res en aquel proyecto, porque en este caso no tratarla. de destruirlo como UU. l!Ueñan; ó á Flores &e le ha hecho ó se pretende hacer· sele algun ofrecimiento atentdorio á la inte· gl'idad nacional para comprometerlo á que ayu· de á destruir el hombr~ que hace sombra á. todos UU. ; i si es esto último como ya se trasluce, la República sabrá opont>rse á ta• maílo atentado. Creemoi esto porque ahora pocos dias un jeneral venezolano que se dice organo del ministerio dijo en la calle del co· mercio públicamente. " Si Obando triunfa, et preciso antes que permith· su dominacion en· tregar el pais al estranj.ero. " Este es seso• res el patriotismo de los que estl\n hoi bien avenidos con los sueldos que no qaieren largar, En la rAisma carta hace U. una amenaza. mui ridícula al partido de h\ oposicion, ea clecir á todos los patriotas que de buena fé han trabajado por la independencia i libertád del pais: á una juventud florida que toda con pocas é insignificantes exepcionn está en la oposicion: á los viejos militares que se J1an taeñalado en los campos de batalla, i no en los dias de C6rpus, ó Jueves Santos; es decir­á lo que vale en el pais. La amena~a con­siste en que unos farolones en Popayá.n aca· harán con Oóando, mientras que UU. aquí da· rán cuenta de nosotros. Riza nos dá seme .. jante ba1adrenada, pues ella no' trae á la me· moria el Enano de la venta. Comienzen pues. UU. á acabar con los de la oposicíon en este pais del modo que lo ofrecen i que Jum que­rido hacerlo desde el funestn 4 c.Je mano de 1837. Ta!es son sus ¡otenciones, pero por mas que han hecho no han podido loO'rarlo, pues aunque a er.iuaron UU. al jeneraf Santandt:F­i despue han queridn hacerlo con Obando, so. n10 muchos i UU. no pu~den con todos. Sin embargo, este artículo ó sea carta acabará d~ convt>ncer al ntundo enh~•·o que la presente admini~Stracion i sus adul.aderes desde que l~ graron entronizarse, no han tenido otra c..livisa. que In lliguiente. "Muerte á todos los libe­rales de la Nueva Granada i destruccioo á los. proceres de la iooependencia i libertad. \ Alerta pues, alerta i poogamonos en defensa .. -o- QUINTA CARTA Jll editor dt1l Libertad i Orden. He demostrado á U. señor mio en mis Hr· tas nnteriores que los ajentes i esbirros de la auministracion Márque--ll á fa ~ombra de una consti tucion que solo sirve de biombo para evadir los efectos ele la indignacion popular. han perpetrado en lu pr().v}ncias de PcUto i VeJe-¿, incendios, robos, matanzas· i mas cl'Í• menes que todos los que las furias del averno les han hecho á. UU. atribuir á NQguet·a i sus eompaiieros. Ahora digame U. hablando con imparcialidad i franqueza sin que el ciego es­píritu de partido se mescle en este juicio. No­guera, un hombre idiota como UU. lo pintan i él es en efecto, ain principios políticos de ninguna clase, que no conoce nuestro sistema de gobierno, puetto que aun éré que todavia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. e~iste la antigua Colombia, que no ha po«lido ver siquiera i menos comprender. n~estra le­jislacion ¿será mas culpable, mas cramanal, mu diO'no de la execracion pública, que aquellos quee ostentan defender el órden i las leye~, que han sido em·iados para sostener el códtgo de nuestros derechos, cuyas funciones trazadas de una manera esplfcita en estemismo libro i en las colecciones de leyes que no les son desconocidas; i que están bajo la vij~lanc~a. de un g~bie~no á quien una espresa dtspos1c1on consbtucaonal, artículo 106, le ha impueato el deller de Telar en que todos los funcionarios públicos ·de¡¡.-m. peñen cutnplidamente sus destinos P ¿Serán de mas funesta trascendencia los crímenes que se cometan por un hombre oscuro, sin influencia ni civismo, (jUC aquellos =que se perpetran per los ejecutores de las leyes , por funciona· ríos públicos encargados de velar en la exacta ob~ervancia de la constitucion, sollre todo en que no sean atacadas las gat·antias individua­les bajo ningun pretesto? ¡ Que! ¿el ciuda· dano pasivo ha de sufrir· todo el peso del có­digo penal cuando infrinj~ una leí ó falta (L alguuo de sus deberes, rnumtras que un go .. bcrnaJor i algunos jefes militares descono­cierulo t>l que les impone el artículo 170 de la constitucion, persiguen á los ciudadanos de muerte, asesinan á sangre fria, incendian las poblaciones i toleran 6 mandan e! saqueo i la t.lepredacion de las fortunas de Jos parti· cularcs, sin que se imprueben siquiera sus procedimientos ? ¿ 1 que dirá U. cuando sepa que el oficial que en la provincia de Pasto incendicí el pueblo de Tescual fué astendido por e~ta accioR en el momento en vez de ser juzgado i castigado con la aeveridad de las Jeye~ ? ¿Que dic.e U. del silencio de la ad. ministracioh en 6rdcn á todos estos atentaflos? ~ i este &ileocio criminal no envuelve una apro. bacion tácita de cuantos horrores se cemeten contra los que no han sido vilt>s aduladores del hombre destinado á destruir la obra grande de los republicanos de 1831 1 ¿ I esta apro. ba<;ion no califica de reo de alta traicion, de reo de estado al que la imparte '! ¿ 1 U. aeiior editor d~stinado á preaentar como cri­minales á cuantos no divirlen sus opiniones, no juzga que acan crímenes horrendos los que quedan referidos porque los ejecutaran sus amigos, los ami~oi del DI·. Maílquez r ¿La patria es una para los aduladores de este ma· jistrado, i otra para los patriotas que no que· man incienzo e'n aus altares? El órden, las garantías i la libertad están vinculadas como los destinos publicos á los pri~et·o~, i la persecucioo, el despotismo, la arbttrartedad, las cadenas, el oprobio i la mi aeria son la hijuela que se destina para Jos fieles i antiguos republicanos ~ue no transi­jieron con los monarquistas de antaño ? Ea señor Edit~r, digame U. francamente ~si ~na nobl.e porcton de esta sociedad politica debe suf~tr que se la men?sprecie, se Ja abata, se la tn!ulte, ae la opnma i &e la asesine im­puuem~ nte, ~orque otra parte la menos digna, se ha mvesttdo de loa poderes públicos se ba armado con el puñal de la venO'anza ~ pre­tende saciar )Una anti¡ua sed de ~angre en los prifóeros hombres del ' país, en tos republica­nos ieles fJUe no se han mantenido como la sanguijuela siempre chupando el sudor de loa puebiÓs; sino que por el contrario han com· prado la felicid~d ~e est~Js á fuer~a . de &&• crificio~, de prtvactont>s 1 .Je padecumentos l e Qu~ bitn hecho en favor de la causa de loa principios 6 de la indeperidt>ncia tu~os esos señores que figuran en la escena política t~esde el .f de marzo de 1857, para adelante, 1 que a:fulan á esta adminilltracion porque ella lea dó. que comer con los fondos públicos 1 ¿Qué han hechd esos homllrcs que el jeneral San­tander sac6 de la nada creyendo que valie· ran algo, i que despues que lo aduláron mien· tras gobernó el país, lo llenaron de improperios, lo calumniaron, lo vejaron i lo pr~cipitaron á. la tumba solo por cong;raciarse con el .nuevG gobernante? Esos miserables proteos que no quiereh largar la mascada, para quienes soa una delicia laiJ miserias del pais porque á au sombra en"ancha·o ellos sus bolcillos i llenan sus arcas con los caudales de .la nacion á cuya ruina han contribuide P ~Esos escritores cuyaa plumas adularon i eostuvieron un sistema despótico, que jamá& han levantado la voz en favor dd pueblo, i que siempre se han apro· vechado de la libertad de imprenta pan sos· tener las aberraciones mas escandalosas de los mandatarios que oprimen la virtutl i en­salzan el vicio: para vilipendiar el mérito que envidian, i para sumir á la patt·ia en un abis· mo de horrores i de miserias ? Qué han bechB jamás ni por el 6rdeo, ni por la libertad, ni por la patria? J son los únicos hombres para quienes hai seguridad i garantías el dia de hoi, aunque tT. entre en esa cuenta señor escritor; porque ya es llegado el caso tle de­cirlo todo, i yo por la misericordia tle Dios no tengo agua en las fauces. i me encuentro espedito para hablar la verdad desnuda á despecho de lus gobernantes i su aervilea aduladores. I despues de todo esto se viene U. escan. deciendo de que los · pueblos ae subleven con­tra sus tiranos ? Mas, sería dispensable en U. la parci.alidad c~n que ha ennegrecido su papel, SI no hubtera hechad o mano tambien de la calumnia, i de la mentira como ya se lo he demostrado en mis cat·tas á nteriort.>s con. trayéndome solo á uno de los números de su pestilente perí6dico. ¿U. se acuerda que en el número 4. 0 pájioa 21 refiriendo noticias de Velez dijo que al juez de hacienda de aquella provin?ia Dr. Francisco de Pau!a Vargas se le hab~an encontrado en su prop1o archivo tlo· cumentos. qu.e acredit~ban su complicidad e11 la consptracton r Pues tenga u. entendidG que esta es · otra de las patraiiatt i mentiras ~ordas que U ha te~ido la <.lesverguenza de mventar para calummaa·. Ocurra U. al tribu· nal de Guanentá donde se ha seguido la causa al Dr. Varga~ P?r los suce~os de Velez, i allí no encontrara m mencion de semejante ha­llasgo. Preguntele U. al gobernador de Velez que clase de docu!nentos fueron lot que ha­llaron en los areluvos del juez tle hacienda que h~zo de ell?s, ll que .aútoridad los pasó i que c1raunstanc1as tooten1an; i verá torno le Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. dice que nada sabe. ¡Hombre ! Un escritor público que se ja~ta de defender al gobierno tiene que hechar mano de la mentira para con~eguil· su objeto? ¿ Se esp~tne á . que lo tengan por un emhustero artificioso solo por lisonjear á un miserable contra quien claman constante~nente Ja virtud, el mérito i el pa­triotismo? Vaya, vaya que se necesita haber dado no solo el primero sino el último paso á la felicidad segun la frace de un compatriota nuestro para obs~rvar semejante conducta, i U. bien haya sido como carnaza que lo han puesto para que aguante los toques, 6 como autor de tamaña falsedad, es tan culpable á. Jos ojos de la sociedad como esos gatos mostrencos que sacan la braza por mano ajena. Basta por ahora que tiempo i material nos queda para acabar de cenfundir á U. i aus colaboradores en el inmundo papel que han tenido el arrojo de presentar al público; pues como antes le he dicho el que esto es­cribe tiene resolucion para vengar la virtud oprimida i vulnerada, en sus libelos, i para escarmeutar á los maWicientes procases del dia tle hoi.--El mismo. --o- Un grito al Dr • .Márque~. ( Remitido. ) Oiga U. impasible los gritos del infortunio, del derecho i de la razon, sea imparcial. sen justi· ciel·o alguna vez, ya bastan las terquedades; sus pasiones desenfrenada! no han encontradovalla en esta tierra: sí, en esta tierra en donde como por maldicion desapareció la libertad que tantas go· tas de sudor de lágrimas i de sangre ha costado á los liberales: no cabe U. mas hondo el abi mo en que yace moribunda la República: la pá· \ida luz. del aciago 4 de marzo dejarÍ\ de alum­brar sumerjiendo en un abismo á los Silas i á los .MariosJ·unto con un Ner9n para que ahí vean en la tabla e los malvados la reseña de sus crímenes. Quien podrá. alistar tantos males de to1lo jénero que como uoa Esfinje asóla las pobla .. ciones i las convierte en deciertos: todas las industrias paralizadas i adormecidas: las facul· talles activas del hombre amortiguadas i en el mas completo marasmo, i el espíritu em· prendedor de otras épocas en que se disfru · taba de seguridad e que ha venido á ser bajo el yunque i la hoz de un usurpador? Aquel ha desaparecido yá en este país . como por en­canto é iclose á la Berberfa en donde se pro­grP.' sa á la ve~ que nos embrutecenuts. Pa­ree¡¡ que un jenio malévolo rije n?estro!i ~t!S· tinos i pre~ara el cahO!I á .las .vtrtucles ~ á }Gs jeniús tutelares de las ltbet·tades patnas) para que el pérfido, el tl·aidor i el inmoral asesino ocupen el pedestal que aquellos ocu­paron, porque, ¿ podremos creer que_ el a~tor de todos estos males no es el mas acernm() enemigo de su patriar ·¡ ¡ Ah! ! cuantas víc­timas por él sacrificadas, cuanta sangre de1·· ramada, cuantas lágrimas vertidas eu el lecho del dolor por seres desgraciado~ á qutene~ él privó de una mano bienhel.!hora sofamente por ltevar adelante la 1mpolitica i desenfreno de ruine~t i mí eras pasiones propias de un desor~~'anizado c~rebro, propias de unta . alma . astrer~ i ensena¡ada · en los ma~ hol'rorososr · vicioa reprobados por la 'mora\ ó la vit·tud: sí .. estos defectos remarcahlet en el hombt·e que nos gobi~r-na, producen sin duda fa­tales augurios de lo .que será nuestt"a futura suerte, tanto peot·, ,cuanto que el descuo lu precede cor. impudencia. ¡O sact·osanta moral, iuolo de los pueblos cultos! ¡Talismán i única causa. de todo lo bueuo. que existe so· bre la tierra ! ¿ Cuando será. que res tabléce~ vuestro impetio en estos desiet·tns? Tt·iste suerte ~s par:\ una r~púb\iea cuyo único apoyo para .su bienestar ea la obser­vancia de la mrwat. el que ella no se ob ~ erve pot· los hombres públicos que d ben llar ejem­plo, pues son el blanco de los puebt\.l ~ ; por­que un primer hombre d<,be ser inac ecible á todas las pasiones malevovolas, i accesible solamente á las virtudas, acom paiiatlo de una alma grande; pero vicios i solarnentP. vicios .tanto pfiblicos como prindo~, son el adorno !'tnico d~l hornure que nns gobierna; ¡¡ i qué­á modelo tle e~te se nus qui~ra colocar· el primero de Abril un hombre cuyo caracter fet·ú¡. le hace levantar horcas al si!.!,uient;;; di ~ l? tt>stigo de ello el pueblo de Timbío, i la~ clesgraciadas víctimas José Maria Zapata, Mel· chor Zalazar i Juan Sierra. ¡ Pueblos, pueblos ! no os de¡eis ya ma fascinar: tomad una actitud imponente i r e co· brad vuestros derecho~ usurrados por aque­llos ••..•••• pet·o tollo haced lo con et d..:coru de un hombre libt·c. --o-- NOTICIAS DEL SUR. · La última Gaceta del domigo 16 d el presente en el articulo Paato nos dijo: qu e por un p o5ta lkgado el 13 del mismo se habían recibido ccmu nicacion cs de l>a to h asta el 24 de julio, pm- las cua l es se anunciaba que Obanclo permanecía e n Cha¡;ua r­bamba con 500 hombres i Noguera en la Laguné\. con 200. En estos dias ha llegado otro posta con. cartas i comunicaciones del primer jefe de lo di­visioR en qne se asegura con fecha 25 del m ism.n julio que Obando c&taba en otro punto con mll hombres; es decir de un dia para otro, del 24 al ~5, varió de posicion i aumento su fuerz3. con 500 hombres, pues tal resultado ofrece la variedad de las noticias comunicadas. Por las comunica­ciones del 24 se sabia segun la Gaceta que et jenernl Herran había principiado á poner en eje­cttcion su plan de operaciones de una m an e ra que pudiera ser destruido el jeneral Ooondo; i por las del 25 se manifiesta mui angustiada la. !>Í­tuacion del primero, i en el peligl'O de una mu ~rte casi segura porque estab}ece segun nos hau d1cho. su últirna voluntad i manéla que sus intereses sean vendidos para hacerle la guerra á Obando; pues que en su concepto la guerra se prolcngc:trá mecho; es decir que el 25 había verdido las esperanzas de que tuviera un exito pronto i decisivo, esperanzas. que a ón alimentt;~.ba el 24. Noguera se apoderó de los. ganados i caballerías. del jeneral Herran. . . . . . El jeneral Mo~quera escl·1be á su familJa 1 tce~ que al dia s1r;uiente deb.ia batir al enemigo que ocu· paba me-jores punto~, i el honor nacional quedarla bien puesto; que no 'l·epararán en gastos pan ~us. exequias, ni dilataran momentos en la ,publi CJO_tl de la Necrolojiu. En esto no dehe tct1er cm­dado: por nuestra parte le ofrecemos traba· r en, cuanto lo per~ita la pequeñéz de nuestra~ fuerzas.. --o-- Irnp. por Nicul.as Gontez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Latigazo - N. 7

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