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Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 19

Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 19

Por: | Fecha: 08/05/1858

DE NUMERO 19 • • BOGOTA. IMPRENTA DE OVALLES I COMP.a 1858. - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Vn dia en L6ndres~ (Continuacion del número 18.) Despues de haber dado un vistazo a la ciudad, tomé un ~ arruaje, i acompañado de un ciceroni español llamado Bastida, fuí a visitar algunas de las principales curiosida­des de la ciudad, pues como debia marcharme ese mistno dia a las nueve de la noche para Paris, no queria per­der tiempo. A Ja iglesia de San Pablo, pues. La visita a este monum ento no se me olvidará nunca, al ménos miéntros goce de la facultad de llevar la mano al bolsiJl o. IVle esplicaré. Ll eg a U. a la puerta de la igle­sia, v e U. a un hombre, cl érigo, sacristan a acólito, no importa, largo, seco, en vuelto en un manto negro, verda· de ro cerbero ingles que le alarga la mano, tratando ¡el brutazo! de no dejarlo pasar ad elante, i le dice : only tow sckilings, Sir, no mas que dos ch elines, caballero. Obser­va U. lo que hai en la iglesia, i de que despues hablar é. Ton1e U. ahora la primera escal era que encuentre a su derecha; suba, suba. T ow schiling·s! Qué es esto 1-0nly túW schilings, Si1·:- No se lo dije a U.? 1\tlire ahora para el suelo i observe las calvas de las estátuas de los grandes hombres de Inglaterra. Siga U. adelante, pues ya no habrá que pagar mas.- Only tow schilings.- Mas toda vía~- Compren ds, pas, contestó el cuarto cerbero, zampándose una botella íntegra de porter. Vamos a ver, pues, por qué son estos otros dos chelines. Por subir por una escalera de caracol, tan comunes hoi en todo el mundo civilizado, pero que fué la primera de esa clase que se hizo en Inglaterra. Es una escal e ra sus­pendida en el aire, segun la opinion del ingles que la mostraba. Puesto que está U. ahí ya, no se vuelva sin visitar la biblioteca.- Es esta la biblioteca~ Y es, Si?-., only tow schilings. Santo Dios!- Chelines i mas che­lines. 1 con qu é se paga el coche para vol ver a donde Clem e nte~ Veamos, pues, las curiosidades que hai aquí: una biblia entramojada, antiquísin1a, viejísima, mas vieja que el Antecristo , o tal vez es ella el Antecristo mismo, al ver lo as egurada que la tien e n con una cadena que scrviria para infundir respeto a un leon . - Pero gracias a Dios que ya no hai que pagar mas- Eso cree U., i sube la otra escalera para ver el reloj, i tiene qne aflojar otros dos chelines, i como ya está tan arriba, sería majadería no asomarse a ver a Lóndres desde tamaña altura. No ve sino neblina i humo, pero paga U. otros dos chelines.­Ahora sí obsérvelo U. todo con cuidado i sin miedo de pagar mas: a medida que vaya bajando, ponga atencion a lo que le diga el ciceroni, pues es curioso. San Pablo es la principal iglesia de la City. La iglesia vieja de este mistno ~ombre fu~ unod~ los mas hermosos edi­ficios de la edad med1a ; pero el1ncend1o de l6661a destruyó. La primera piedrafup colocada en 1675, i la última i Inas elevada del edificio fué colocada en 171 O en la punta de Ja linterna (pues la cúspide tiene forma de linterna.) El con­junto fué, pues, edificado en 35 años i por un solo arquitec­to, Cristóval vVren. Costó diez miJlones de pesos: que se sacaron de cierto impuesto sobre el carbon. El ingles com­para con gusto esta catedral de la cristiandad evanj élica con Ja de San Pedro en Roma, que fué edificada bajo la direccion de veinte arquitectos i diez i nueve papas en 150 años, i para la cual tuvo que contri bu ir la cristiandad del mundo entero. La iglesia de San Pablo está edificada to­da de piedra arenosa i en forrna de una larga cruz: está dividida en tres cuerpos i queda el del medio formado por dos filas de pilastras. 'riene una cruz dorada en su parte superior, de altura .de treinta piés, i .desde la ci!fla de esta hasta el suelo ha1 404. De largo t1ene 500 p1és. Tiene dos torres, la una con lns campanas i Ja otra con el reloj. El sonido de la campana que da Jas horas se dis · • tingue por su eco estrepitoso de todas las den1as de la ciu ~ dad. En la muerte de a]gun miembro de la familia r eal, del Lord Mayor, del Obispo de Lóndres o de a]gun Dean de San Pab1o, se toca esta campana, cuyo eco se oye cla­ramente a veinte millas de distancia. Entre los muchos monumentos i estátuas de que se halJa adornado e l in te ~ ríor de la jg]esia, que, a decir verdad, no tiene mas ador­no que ese, pues su casi completa desnudez asusta, se en· cuentra el monumento de Nelson, muerto en la batalla de 'rrafalgar en 1805. Vestido con su ~apa de pieles con que se cobijara el Sultan, está recargado en una áncora; a su derecha.está Britania, señalando a j6venes ' marinos el h éroe para que les sirva de ejemplo; a la izquierda está vijilante el leon ingles. Se halla tambien la estátua del Dr. Donne, representado como cadáver, hecha cuando él todavía vi via, i que fué muchas veces objeto de sus con· templaciones~ Descansan ahí tambien los grandes pintores Reyno1ds, Barry, Opie, La,vrence i W est, al lado unos de otros, lo mismo qu e e] arquitecto de la igl esia, Cristóval Wren r Las maravillosas peripecias de la vida de San Pablo, es · tán pintadas en la media naranja por Tornhill. La igle­sia puede contener 20,000 in di vid u os. Ahí se va a ver predicar, no a oir. Conculusion : aunque cuesta carillo es un monumento que debe visitarse . t A dónde vamos ahora~ A la torre de Lóndres.. Va· mos, pues, que no hai que perder tiempo. Despues de andar algunas calles, fijando siempre mi vista en cuanto curioso para mí columbraba, se detuYo el coche en la puerta de la Torre. U no de los cuarenta guar­dias que allt asisten se pr esentó para guiarnos en el edifi · cio, pues conn1igo entraban varios estranjeros. Lo primero que me llamó ahí la atencion fué el guardia tnismo que iba adelante de nosotros, alto, esbe1to, grave i rica i pintorescamente vestido. Estos jigantes tienen el mismo uniform e que los infantes (yeomen) de la guardia real : ~achucha negra, redonda, con cintas de varios colores, cota de grana encendida, corta, de manga ancha, llena de plie­gues en contorno i ribeteada con muchas fajitas de trenza de oro; sobre Jas caderas un ancho cinturon con grande hevHla de oro; i en las e~paldas i en el pecho las armas reales: cardos i rosas en rico bordado de oro con las gran­des iniciales V. R. ( Victoria R ejina ). EJ oríjen de la Torre está escrito desde los tiempos gue ... rreros de Guillermo el Conquistador. Conociendo Ja nece­sidad de protejerse tanto de los ataques de los ciudadanos cotno de los enemigos de] estranjero, resolvió hacer una fortaleza en el sitio mas culminante de la ciudad, cuyo punto medio es hoi la Torre blanca. Gandulph, obispo d e Rochester fué quien la edificó por los años de 1070. ~1as tarde fué ensanchada la fortaleza i circundada de espesos muros. Es curioso observar que así como fué un obispo el que edificó la torre, el primer prisionero que hubo en ella, el que primero la probó fué Flambard, obispo de Durham. Pero, segun dicen, 5e salvó con la siguiente astucia, que hace recordar eJ modo cotno Casanova se es­capó en Venecia de los Plomos de la Inquisicion. Los ofi­ciales a quienes estaba confiada Ja custodia .del obispo, lo querian mucho con motivo de tener siempre mesa abun­dante i escoj ida, i de no ser elJos enemigos del vino. De aquí formó el plan para su fuga. Se hizo echar una cuerda en una pipa de vino, que por no ser el vino su mayor ene­migo; la dejaron entrar no solo sin resistencia sino con el mayor gusto del mundo. Esa noche hubo gran convite , los oficiales tomaron hasta ponerse en ju1na i quedarse dormidos, i el buen obispo (pues que era por bueno que estaba preso) sacó la cuerda, echó su culebrilla a lo antiguo colejial del Rosario i fué a parar ¡,a donde~ aJa Norman - • \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • día, su país, al que llegó, no hai duda, cantando mente, pues la cancion aún no e:xistía): "Cuando el invierno está aplacado l ya Ja nieve derretida, Cuando por nuestros bosques anda La tierna i grata golondrina; Ai! cual me gusta contemplar l\Jli encantadora ormandia! ¡ Es el país an donde ví la 1 uz, Es el país do recibí Ja vida ! (en la Fácil será que adivine el lector que los presos que reem­plazaron al bueno del obispo, fueron los oficiales a quienes estaba confiada su cu todia. Hasta el tiempo de Isabel, es decir, hasta el año de 1558 tenian los reyes su corte en ]a Torre, i como el lector Jo sabrá mui bien, durante cinco siglos fué allí el centro de la historia inglesa. Durante las eternas guerras con Esco­cia i Francia en los siglos décimo tercero i décimo cuarto, se vieron las ciudadelas de la cárcel de Lóndres llenas de caballeros i de nobles. En ciertos casos pagaban Jos pre­sos enormes sumas por su libertad. Así dio el conde St. Paul 300~000 francos (60;000 fuertes), Charly de Blois 700,000 florines (algo 1nas de 2,_ 0,000 fuertes) i el rei de Escocia, David Bruce, 100,000 marcos (poco mas o n1énos 30,000 fuertes). De este modo tenia la guerra como la paz su buena cosecha. Durante la guerra entre las casas de York i de Lancas­ter, fué arrojado el cobarde Enrique VI en la To1·re de Wake.field i muerto por el puñal del feroz Gloucester. En la Tor1·e de Bowyer acabó su vida el bondadoso duque de Clarence, quien por mui especial favor obtuvo de su her­mano Eduardo IV que lo ahogasen en una pipa de vino de malvasía. En la Tor1·e de sangre fué que el duque de Gloucester (aespues Ricardo III) hizo sufocar por asesinos pagados a los hijos de Eduardo IV, su hermano, cotno que era ya el último obstáculo en su camino de sangre, Para alcanza¡' al trono. En la l1an1ada Torre de ladrillo fué enserrada Juana Grey. que, a pesar de su resistencia • heroina reina Isabel, montada en una jaca blanca como la nieve, conducida por un paje i adornada tal como fu é recibida en la catedral de San Pablo, despues de su fe) tz rescate de la INVENCJDLE AR~tADA española en el año de 1558. A medida que mi ciceroni me refería tan maravi­llosa historia, no pude ménos de distraer rrns reflexiones, de las curiosidades que estaba contemplando, a la diferen ­que existe entre Ja España de entónces i la de ahora. En­tóncrs i algu n tiempo des pues tan grande como hasta el dia no lo ha sido nacion alguna; i hoi tan abatida i despre .. ciada como nunca lo ha sido tampoco pueblo alguno. (Continuará .) Mamones. · Se muele o cierne bien una libra de almidon, i por sepa­rado otra de azúcar; se baten en el almidon diez i seis claras de huevos, i las yemas con el azúcar, todo esto a la boca del horno: que estará ya caliente; luego se reunen almidon i claras i se echa la mezcla en cajttas de papel, poniéndeles encima aj0njolí crudo. Pudin, Es plato enteramente ingles de donde nos ha venido con nombre i todo; se hace de diferentes modos i especies. El de arroz con leche se hace así: se cocina el arroz con leche bastante espeso, i ántes de que suelte el últilno hervor, se le echa mantequilla (una libra) i cuando esté frio se le ponen yemas de huevos hasta que qu ede bien amarillo, cuidando de que con las yemas vayan dos o tres claras; se le ponen algunas rebanadas mui deJgadas de almendra~; se tiene pronta una fuente untada de 1nantequi1la, en la cual se vacia el arroz poni é n­dole encima trocitos de mantequilla. Luego se mete al horno i se sirve caliente. fué llevada a donde la católica reina J.\llaría, quien la hizo morir entónces junto con sn padre. En los aposentos supe- Descripcion# del palmero. rieres de la Torre de BeaucJ¿amJJ se consumio la desgracia- El palmero es estremadarnente largo, alto i majestuoso, da mujer de Enrique ''111, Ana Boleyn. En esta misma fortaleza cayó, entre otras, tambien la cabeza del conde i su belleza i utilidad esceden a toda descripcio:n. En el de Essex, hombre tan espléndidamente dotado por la natu· reino de Quara, ¿1 provee a los habitantes de alimento, raleza como n1imado por la fortuna ; pero a qujen la va.. bebida i vestido. En cierta estacion del año, ellos hacen nidad i el orgullo estraviaron hasta el punto de considerar incisiones en el tronco, i rccib eq en vasijas el vino, del a la reina I~abel como la esclava de sus caprichos. Marchó cual sacan grandes cantidades de calidad mui deliclosa . al cadalso con capa ele terciopelo i vestido de raso, i murió con serenidad. Su muerte fué mas digna que su v,ida. En Las hojas son largas, suaves, sedosas, i¡ cuando están se-la Torr e bla~nca está la prision de Sir \Val ter Raleigh, cas, i hechas pedazos, tienen la apariencja del lino jngles, que se distinguió como guerrero i marino, como aventurero que los habitantes manifacturan para vestirse i para otros i filósofo; i se ganó de todos modos un nombre tan célebre. fines. Este árbol notable produce tambien una planta. 0 Al tocar el fiJo del hacha con que iba a ser decapitado · · l · · · · ' d .. "E d' · d d 1 ' sustancia, que t1ene a misma apari encia 1 gusto del repo-lJO: s un retne 10 mu1 agu o, pero e seguro e mas ~ . . 1 . . eficaz contra todos los males." En muchas piedras de la llo, 1 que c~ece entre as 1 amas .. As1 m1smo pr oduce una pared, que tiene diez i siete piés de espesor~ se encuentran nuez parecida al cacao, que contiene una pepa en que hai letreros P.scritos por l?s presos. Aquí fué_ trasp?r.ta_da la ~ una gran cantidad de leche mui agradable al gusto ; la sala. de arn1as de ~a reina Is~b~l, que, ~n _cJ.nco divJsJones, cásca ra es de una sustancia dura, i de bella apariencia,¡ encierra una porc1on de curiosidades h1stoncas: armas de d t · d' 'd d d · ·· e 1 .r d 11 • • d J • 1 · d 1 , 1 es usa a para a zas, copas, 1 1vers1 a e vaslJ as. omo a eua me( a 1 e os pnmeros Iempos e a po vora, . . muchos instt·umentos de tortura, una ha~ha de pelea mui los naturales de este pa1s adoran el sol, la luna? 1 las estre-particular que le servía de bastan a Enrique VIII cuando Has, sus lugares de oracion son a la sombra del palmero, i se paseaba por Jas. call.es de Lóndres. U na ~ez que hacía por consiguiente se dividen en pequeñas congregaciones . una de sus pcregnnac1ones nocturnas, no quiso responder Ellos se reunen ternprano por )a mañana· continúan de a un centinP.la, i este le quitó el baston, i lo llevó a un . . ' · cuerpo de guardia. En la misma sala de armas está la r~d1llas, con sus manos. lev~ntadas 1 en un profundo Sllen-aguda hacha del verdugo, a Ja que están pegadas tantas cto,has:a que el sol esta a cterta altura; entónces eJ sacer­gotas de noble sangre. En el fondo se vé tatnbien a la dote da la eñal, i se levantan i retiran a c:us hogares. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IMPORTANTE a los literatos, periodistas i empresarios en libros de todo jénero. En la imprenta de Ovalles i Compañía no hai suscri­ciones anuales; en consecuencia los trabajos que se ]e encarguen se harán sin retener ni un solo ejemplar para dichos suscritores, sino que se entregarán todos a su due· ño i este podrá colocarlos como mas cuenta le tuviere. LIBROS DE VENTA en la imprenta de Ovalles i Compañía, carrera de Venezuela, calle 3,a antigua casa del parque. GRA?tiATICA CASTELLANA, por Pérez. • • • • • • • • • $ O, 40 CIENCIA coNSTITUCIONAL, por Pinzon. • • • • • • • • - O, 60 PsiCOLOJIA, por Ancízar . •••••••••••••• ,. • • • - 1, 20 MEMORIAS PARA LA HISTORIA DE LA NuEVA GRANADA, por Plaza. • • • • • • • • . . • • • • • • • • - 1, 60 LAS DOS DIANAS, por Dumas..... • • • • • • • • • • - 1, 20 Los DEBERES DEL HOMBRE, por Silvio Péllico •• - O, 20 APENDICE a Ja Recopilacion Granadina •••••• - 1, 20 ARITMETICA, por Bergero'rl. • • • • • • • • • • • • • • • • - O, 60 Ei JUEGO DE r AREJ As • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - O, 1 O LAS CRUCES 1 EL VIENTO. • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 1 o CóDIGO PENAL. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - o 40 1 , ENSAYO JEOGRAFICo, POLÍTICO 1 ESTADISTICO so- BRE LOS ESTADOS GRANADINO~, por José Maria Samper •••••••••••• ••••••••••••••••..• - O, 10 CóDIGO DE COMERCIO. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 40 .MANUAL DEL COMBR.CIANTE ••• • •. • • • • • • • • • • • - 0, 40 ANÓNIMOS CASTELLANOS. • • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 20 RETÓRICA, por Barrera • • • • • • • • • • . • • . • • • . . - O, 40 JEoGRAFÍA nE NuEVA GRANADA, por Codazzi. - 1, 20 S AMPER, teatro. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - 1, 00 ORTOGRAFÍA de Agudelo • • • • • • • • . . . • • • • • • • • - O, 20 CoNCENTARio DE LEYES por Acevedo. • • • • • • • . • - O, 30 JEorttETRÍA, por Peña.. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - O, 30 CLERO ULTRAI\10NTANO. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 20 ANA LISIS DBL EcuADoR, por Pérez. • • • • • . . . . - O, 20 -- ARl\-10NIAS por Bastiat. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - 1, 00 LEYES de 53 ... . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • . . - 1, 20 Id de 54 .. . . . . . . • • • • • • • • • • • • • • . • . . • • - o, 30 Id de 55 . .. . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 60 Id de 56 .. • • • • • • . . • • • • • • . . • . . • • • • • • • - o, 60 Id de 57 . . • • • • . . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • - O, 60 CoNSPIRAClON JE5UÍTICA. • • • • • • • • • • • • • • • • • • - O, 40 GRAr.tATICA por Gonzalez. • • • • • • • • • • • • • • • • • - o, 60 • INTERESANTE A LOS ESTADOS. Ovalles i Compañia ofrecen en venta a cualquie­ra de ]os Estados de la República, o al particular o particulares que la quisieren, una imprenta surtida de todo a todo, i con una magnífica prensa de hierro, norteamericana, fábrica de R. Hoe & C.' Pueden dirijírseles propuestas por el correo, o recomendar a alguien en esta ciudad para entenderse con ellos. La venta se hará de contado o a plazos, segun la garantía que se ofrezca. BIBLIOTECA DE SENORITAS. Este periódico consta de 8 pájinas en cuarto ma­yor a dos columnas, i fortna una serie indefinida de tomos anuales de 400 pájinas. Su edicion es esmerada. Consagrada la BIBLIOTECA DE SEÑORI­TAS al recreo e instruccion de la juventud neogra· nadina, no contiene mas que artículos de amena Ji ... teratura, versos, biografías, juicios críticos, costum· bres, modas, revistas de teatro i conciertos, nove· las i descubrimientos. Tambien entresaca de Jos periódicos las princi­pales producciones literarias, i les da cabida en sus columnas. CONDICIONES DE SUSCRICION. La suscricion a la BIBLIOTECA DE SE~ORITAS será anual, pero e pago de ella puede hacerse por trimestres, a razon de 2 fuertes anticipados el trimestre. La suscricion puede hacerse en cualquier época del año, pero imprimiéndose un número determinado de ejemplares para formar otro igual de tomos, habrá que tomar siempre los números publi· cados, empezando desde enero próximo anterior, por lo ménos. Se suscribe en la imprenta de ÜVALLES i CoMPAtlÍA, casa que fué del parque i en los portales de Arrubla, número 28. En los Estados, en las ajencias que se indican. Las cartas de los pa11iculares pidiendo suscriciones, se dirijuán francas de porte a OvALLES 1 Co~t.PAÑÍA-Bogotá. La empresa no ha omitido gasto alguno para ha-cer de la BIBLIOTECA una obra digna del país, i para darle un carácter de permanencia i duracion, que, por desgracia, no han tenido hasta aquí los periódicos literarios. Por fortuna el presente es­tá encotnendado a las damas, quienes, estamos se­guros, le darán larga vida i honor. • .Antbalema ••••..• Clemente Nieto. .A.ntioquia . ••••••• Antonio Correa. Ban anqtdlla ••••. Arístidec:; \' oigt. Bu,caramanga ••.. Jacobo D. Gómez. Buga • . . • . • • . • • • . Anselmo B. Delgado. Calt . . . . . . . • . • • • • Ce non F .. Lémus. Cartajena • ••••••• Joaquín F. Vélez. Choccnttá.... • • • • • Manuel Guerrero. Cúcuta • . • • • . . . . • Ramon Serrano. Guáduas.... . . . . • J anuario Trian a. H()fl,da •.••.••••.• • Francisco M urillo. lbagué ...•.•..•.. Manuel J. Rodríguez. Moreno • • . • • • • . . • Ignacio V árgas. M edellin ••••••• ~ Neiva .... •••••.•• Ocaña •..•.•..•.. Palma •• .•..••••• Pa11amá •.••••••• Trujillo,Restrepo i C. as Luis M. Correa. Salvador. M.• Alvarez. J o~é D. J ácome. Ruperto Anzola. Cárlos l. Arosemena. Leonidas Orb~gozo. Antonio Prieto. S. Rosa de Vlterbo. Ti moteo Fonseca • Soatá.... • . • . • . . . Javier Corredor . Socorro.... . . . . . . . A ran$o i Compañía Sogamoso ........ Fídoto González. Tun1a • . . . . • . . . . . Cárlos Tórres Ubaté. • . . . . . . . . . . Ramon Clavijo. VtllavieJa .•... . o • Fructuoso TruJillo. Zipaquirá .... o.. . Ambrosio González. Pierlecuestá •••• •.. Paipa •... •...•••• Popayan •....••.• Pu,·ifi ca ci® •...•• Riohacha •... .•..• Sa'fl;il . ......••••. Santander • ••••••• Julio O. Velazco. Marcelo Bárrios. 1\'loises Sálas. Lino Ramírez. Manuel A. TeJlo. EN EL ESTRANJERO. Carácas .. . ....... \'icen te Meqdoza. Quito • •••••.. , . . . . 1\lanuel Enrlquez . • 1 \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 19

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 16

Por: | Fecha: 17/04/1858

• Aí\to 1. Bogotá, 17 de abril de 1858. NUM. 16. Fe de erratas. tn su diadema, l1a st a la mujer mas oscura envane- Apesar del epígrafe no deben asustarse los lecto- cid a con algunos relutnbron es que lleva al cuel)o res que nada necesitan l ee r; porque no mte ntamos todas aspiran con ánsia a lucir i a llamar la atencion~ hoi darle s, como ellos dicen, Ieccion alguna de buen Entrese en un alrnacen de modas, de olores 0 de lenguaje. E te di a es de todo punto irnpr,sible el qae sederías, i se verá al ama principal con sus di aman­nosotros lo JJodanzos hacer, puesto que t e nemos el tes, a la .oficiala con. su joya aJ dedo, esperando que al m a acongojada de tipográfica dolencia. I a no se con vierta en anillo conyugal, i hasta la criada ser la enn1ienda de e e mui comu n pleonasmo que con su cadena de oro, de la que cue]O'a una cruz de dejamos cometido no solo en la fras e anterior, sino turques:1! de_ cor~ e rin~ o de_ gr?-natet No p e rdonan ta1nbien en nuestro antepenúltitno editorial, en ahorro n1 ~nvact.on, n1 sacr1fic1o alguno, para ge>zar que dijimos que era Í 'lnpo ihle que se 1JMdiera hacer d e l placer 1ne sp hcable de mos trarse superiores a la cierta co'""a, a no ser la enmienda de ese pleonasmo, clase en que la suerte Jas puso. Si se pudiera saber volvenLos a 'repetir , ninguna otra l1aremos por ahora. todo el estrago que hace esta insaciable manía de 1 eso que bien mereciera ser en m a n dado el volver brillar, si se tu vi e ra una justa idea de los daños que a 1·epeti1· que, como tantos de nuestros prójimos, ocasiona en la paz doméstica, en el bienestar i en hemos empleado en lu o-ar de volver a decir. Las, las co ... tumbr es , nos llenaríamos de espanto. D ebo cosas se dicen la prime~a vez .. i se ?·e¡Jiten a la se- pues manifestar cuá~ p e rjudicial. es esta calamidad gunda; de manera que solo cuando ya se enuncian a la ventura de las JOV~n e~ , refi.ri e ndo ut~a anécdo­por tercera vez en un mismo di~curso, es que se ta que ha ll egado a mis o1dos, 1 cuyos eJemplos se vuelven a repeti1·. l\1as, lo repetimos, por hoi no es renuevan entre nosotros con demasiada frecuencia. nue ... tro ánin1o ar1nar querella con nadie por los Alfonsina Dutheil, hija i única heredera de un disparate .. que digaohag·a a su propia cuenta i riesgo. rico fabricnnte de porcelana, babia dado la rr1ano de Hoi la van1os a buscar con los itnpreso r es , que en esposa a Cárlos 1\llelcour, notario jóven, e~tablecido nuestra anterior fe de erratas las han dejado a cuen- en Paris. Había traido una dote de 200,000 francos ta de nosotros i a riesgo de que nadie no~ haya en- con los que su marido había pagado las dos terce~ tendido. ras partes del valor de su notaría, debiendo pagar D ejamos a un Jada losjilógofos que pusieron di- lo demas con las economías i las ganancias que el chos impresores en lugar de nuestros filólogos, la destino habia de producir. Melcour era hijo de unos intencion en que cambiaron Ja intuicion a que noso- l abradores, que murieron en su infancia, i su trabajo tras atribuíamos la ciencia de algunos de los suso- asiduo; su bello carácter, i los conocimientos que dichos. E to, i algo mas que omitimos, puede cali- un estudio constante le babia proporcionado, fue­ficarse de pecata rninuta. lVlas no sucede lo mismo ron las causas de su elevacion. El notario a quien en aquel desgraciado pasaje en que nosotros decia- sucedia, i de quien habia sido mucho tiempo primer mos que un con .... abido ignorante citaba de cierta oficial, amigo i confidente, lo había preferido sin di­obra la parte correspondiente; porque a ese pa .... aje ficulta~ a sus muchos competidores. o era aque­los impresores dieron un ji ro pasivo sui géneris, di- lla oficina una de esas bancas públicas e n que se ciendo casi que era la obra la que citaba al dicho trata mas bien de usuras i de intrigas, que de !os ignorante en parte correspondiente; lo que }ra se secretos de las familias i de la conservacion de las ve que sobre ser contrario a la verdad del h echo , es herencias. Melcour habia aprendido de su r es peta­aniquilador del sentido de la frase. ble predecesor a no transijir jamas con la confianza Pero lo mas gracioso ha siJo que en la parte de de sus clientes: a mirar los intereses de estos como nuestro mencionado i desgraciado anterior artículo los suyos propios, a morir, si fu ese n ecesa rio, al Ja­de fe de e? · ratas, en que nosotros ll egamos a esta do de un depósito que l e fu ese confiado, a servir i concJusion: m ejor , igual a mas bueno o mas buena; guiar con el mismo celo al rico i al indijente, al dé­! uego mejo -r buena fe igual a mas buena bu ena fe, al bil i al po~ e roso, a descubrir i confundir al n1alva- 1mpresor o al corrector (o tal vez al repartidor) le do cualqu1era que este fues e , a sostener, en fin, la :pareció que en el segundo miembro de la última a:ntigua i ~·espetabl.e dignidad d e los notarios de Pa­lgualdad habia mucho bueno, i le quitó un buena, r1s, profes1on que Influye tan poderosamen te en el con lo cual resultó en definitiva, que 1nejor buena fe órden social i en la prosperidad púbhca. era equivalente a mas buena {e, cosa que al ser cier- Gozaba Melcour de una escelente r ep utacion, i ta no debia mencionarse en una fe de erTatas. e~ da din tomaban aume nto los negocios de su oficio. Resulta de lo dicho que 8i las erratas por partida S1n embarg?, el escesivo precio de este, el gasto de sencilla son una calamidad para cualquier escrito, su .casa, los 1ntere~es del capital que aún no estaban para aquel en que precisamente se trata de darles sat1sfechos, le habtan estorbado ofrecer a su esposa, fe, si se cometen ademas por partida doble, ~e con- cotno regalo de boda, unos diamantes que ella sin vierten en una verdadera futalidad en un cáos en duda esperaría con ánsia, i que él, cediendo a su una causa Jejítima para interpelar' para prote~tar bondad natural, hubiera tenjdo la mayor satisfaccion para morirse •••• de risa. ' ' en presentarle. Los demas regalos eran elegantes i numerosos; entre ellos habia todo lo que puede li­sonjear la vanidad de una j óven; pero no habia dia­mantes, i sin etnbargo se habian gastado cerca de 15,000 francos, con los cuales Melcour hubiera du­plicado el valor de la hun1ilde hacienda que heredó Los Brillantes. El deseo de brillar ejerció siempre un gran im­perio en las mujeres. Desde la princesa que asten- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 126 BIBLIOTECA DE SE:N'ORIT AS. de sus padres. Ocurrióscle esta refleccion al echar na, ron1piendo el freno que hasta entónces habia 1~ vi st? en ~quellos regalos coloca~os en una pre- puesto a su insaciable vanidad. Adela Cramtner, c1osa canastilla de raso blanco; cubierta de flores, i sobrina de Dutheil, e hija de su socio en la manu· c uyo olor parecia destinado a perfumar el fausto factMra, fué pedida en matrimonio por Julio Saín­altar de himeneo. ville, hijo único de un corredor de letras. Adela, Alfonsina disimuló el enojo que sentia viéndose ~ sin tener la brillante her1nosura de su prima, inspi­Sln las apetecidas alhajas. Por grande que fuese < raba un interes estraordinario. La preferencia que el t amor que profesaba a Melcour, amor fundado · le habia dado Sainville, se fundaba en la analojía en sus exelentes prendas i en su mérito personal, de las inclinaciones i del carácter, i en aquella sua­habia esperimentado una especie de desaliento, una ve simpatía, mas eficaz para asegurar la ventura verdadera pesadumbre al considerarse unida con que el amor i la opulencia. Adela tenia un her­un hombre que, segun las apariencias, debia ser mano i dos hermanas; de modo que su padre, ape­mezquino i j por consiguiente de un carácter in- sar de amarla con ternura, no pudo darle en dote cotnpatible con el suyo. Distraida, sinembargo, por mas que 80,000 francos. No por esto dejó de re· las contínuas funciones que se le daban, por tos cibir grandes regalos, que segun la costumbre, se numerosos i variados placeres de que gustaba cada enseñaron a toda la familia reunida. La vanidad dia, adornada con ricos encajes i con bellos chales de Alfonsina quedó satisfecha desde luego, viendo de cachemira, oculto por algun tiempo la pena que apénas podrian competir los encajes i paño· que esperilnentaba. Lo que principalmente le es- Iones de su prima con los suyos, pero cuando des· torbó el hacer la menor recon vencion, era la a pro- pues del exámen de todas esa<) bagatelas, se divisó bacion que daba su padre a la moderacion de su en el fondo del canasto una caja de tafilete encar· marido. 1\ir. Dutheil, que de simple operario ha- nado con las cifras de los novios, Alfonsina pasó de bia llegado a ser jefe de una manufactura, conocic:. repente de la alegría i de los enhorabuenas al mas to do el precio del dinero i todo el trabajo que cuesta triste silencio. Adela abre la cajita, i encuentra en adquirirse un bienestar ••• ~;Nada me ofende tanto ella unos hern1osos pendientes, ,. un peine i un collar la vista, decia, como los brillantes i los rubíes en ( de brillantes, en que parecia que se reflejaban to· un cuello de diez i ocho años. Enhorabuena que ~ dos los rayos del sol. Ademas de este magnífico lo s usen como un recurso las mujeres cuando están ~ aderezo, había otros de coral i de turquesas para la en el otoño de su vida; pero en la primavera no media gala; i una bolsa con doscientos luises de debe11 adornarse sino es con flores." Alfonsina se oro completaba, esta rica ofrenda conyugal. Alfonsi­sonreta i finjia ser de la opinion de su padre, sin na, fijos los ojos i los deseos en lo que tenia a la dejar de sostener que un lujo moderado contribuye vista, se decia a sí misma: "¡ J no es la hija única 1 a la prosperidad del comercio, al brillo de las gran- ¡ I no trae en dote ni la mitad que yo he traido! ,, des ciudades, i que es obligacion de los ricos dar estí- Para completar su mortificacion, Adela, queriendo mulos a las artes. "Usted mismo, decia ella con ver el efecto que baria su aderezo, se lo pone a su toda intencion, no debe su riqueza sino a ese acer- prima, dicié ndole con su acostumbrada modestia : tado sistema, a ese cambio indispensable del oro i ''Esto es demasiado para mí. Oh! que bien te de la industria; si en comprar porcelanas hubiese sienta~- N o digas eso delante de mi marido~ le res­la tnisma moderacion que quisiera U. introducir ponde Alfonsina con amarga sonrisa; porque diría en la compra deJas piedras preciosas; no tendría lo que dice mi padre: que una mujer no debe U . abora su hermosa manufactura, ni sus tierras adornarse en su juventud mas que con flores-Sin d e labor, ni las dos grandes casas que posee en duda, dice medio enojado Dutheil, i no tengo repa­Paris; no gozaria de la satisfaccion de tener un ro en decir que; Sainville ha hecho tnui maL Es yerno como l\1e1cour, ni de la de verme a mí tan preciso estar loco para gastarse en diamantes la mi .. bien establecida." Al decir estas últimas palabras, tad de la dote de su mujer-Estos, responde Julio, echó una tierna mirada a su marido, el cual, na tu· no me ha11 costado un maravedí; eran de mi ma­ratmente inclinado a observar, creyó distinguir en dre, Ja cual n1e los entregó poco ántes de morir medio de este desahogo de una alma sensible, cier- para la mujer que la suerte me destinase.-Por eso ta esperanza frustrada, que él se propuso secreta- me son mucho mas preciosos, responde Adela, mi­mente satisfacer inmediatamente que le fuese po- rándolos con respeto.- Tambien podria yo, dice sible. Melcour observando a Alfonsina, regalar a mi m u- Pero los productos de su notaría, aunque ere- jer las joyas de mi respetable madre; pero todas se cian diariatnente por la consideracion de que go- reducen a una cruz de oro con su cadena, un ani .. zaba, no bastaban a llenar sus miras despues de ]lo que nunca se aparta de mí, i un vaso de plata, satisfechos los gastos. Alfonsina se desquitaba Jison- de que me sirvo todos los dias. '' Alfonsina bajó los jeando su vanidad con mil bagatelas. Sinembargo, ojos, i creyendo que su marido quería avergonzar­cuando se hallaba en una concurrencia con muje- la, se puso todavía mas ofuscada i taciturna. Tan' res adornadas de diamantes, hablaba de estos con cie1to es que un corazon herido se ofende con facili ­elojio, de 1nodo que 1\lelcour pudiese caer en la dad~ ida a las cosas mas sencillas una torcida ínter­cuenta"' No llevaba tan a mal ver aquel ostentoso pretacion. atavío en mujeres de cierta edad; pero cuando por El día de la boda de su prima, Alfonsina se ~ vistió desgracia encontraba una recien casada cubierta con la mayor sencillez, repitiendo sin cesar, ' con de pedrerías, sus ojos se animaban, i la en\r dia una sonrisa forzada, que una mujer jóven no debe aparecia en todas sus facciones. Entónces l\1elcour ponerse sino flores. ''Si es así, no necesitas mas rec1bia una mirada de descontento i de frialdad, i él que tu rostro," le respondió Melcour, a quien inca­por su parte bajaba los ojos, se ponia encarnado i modaba la fria indiferencia con que desde aJgun padecia mas que su querida Alfonsina. tietnpo lo tratnba su mujer. ''Sinembargo~ añadió Hubo otra boda en la familia de DutheiJ, i no poco ántes de ir a la boda, si como Adela quisieras hizo mas que aumentar el resentimiento de Alfonsí· adornarte con las joyas de mi querida madre, yo te • .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE; SEÑORITAS. 127 las ofrez~~· ,, ~ntónce_s le presenta un cofrecito rle ) de Melcour. La abre turbada i ansiosa, i halla con form~ gotica 1 algo ra1do, q u~ ella abre con empa- ~ lo~ dos regalos anteriores un hermoso collar de cho, I solo por conJe~cendencHt; nll í encuentra en ' brillantes,_ un peine por el mismo estilo, 1 unos bro· efec~o la cruz d~ oro 1 la cadena que.tantas veces se ? che_s de ci?tura, que consistian en dos solitarios, hab1a suspentl:do del cuello de la madre de l\Ie_l- ~ casi sem~Jantes a los de los pendientes. El grito cour; pero ¡cual fué su sorpresa al hallar debaJO dole que lo viniese a ver trayéndole la suma depo­i se esrneraban en decirle todo lo que podia lison- sitada. Este billete fué un gol pe mortaJ para Mel­jear su amor propio. Sinembargo, oía de cuando cour. i Cómo era posible juntar de pronto una en cuando a algunos compañeros de su marido, suma de 60,000 francos~ Dirijirse a un campa· que censuraban su lujo, atreviéndose a llamarlo ñero hubiera sido despertar la desconfianza i dar escandaloso. "1\1enester es, decía uno, que lVIel- armas a sus rivales; confiar'"'e al suegro que tantas cour gane en un mes lo que nosotros ganamos co- veces habia censurado su flaqueza i su fastuosa munmente en seis. i No parece, decia otro, la prodigalidad, era confesar el delito, i ponerse en mujer de un director del banco o de un asentista ~ una especie de tutela; pedir al Jenera1 la menor ¡ Cáspita! para ser hijo de un labrador, qué aprisa espera, seria perder para siempre su confianza, i va el camarada. No nos cansemos. Alguno habrá aventurar el propio descrédito. i\'Ielcour, ajitado deposjtado esas joyas en poder de l\1elcour, i roa- por estas crueles reflexiones, buscaba inútilmente dama lo ha convertido en sustancia." Estas últimas el partido que habia de tomar, cuando su mujer palabras llegaron a los oídos de Melcour, i turba· cansada de esperarlo en su cuarto para ir a una ron toda su alegria. Produjeron tan viva irnpre- gran comida que daba Sainville, entra cubierta de sion en su espíritu,que, conociendo de pronto cuán sus diarnantes i magníficamente vestida. Al verla ridícula i cuán itnprudente es una ostentacion su- Melcour ~e estremeció involuntariamente, i en la perior al propio estado, i el deseo de sobrepujar a turbacion que lo a jita profiere sin querer aquellas Jos iguales, se acercó a su mujer para recordarle palabras que siempre están resonando en sus oídos: que, hallándose criando~ no era regular que estu- será al&un depósito, i mada1na lo ha con?.,e?·tido en viese mas de dos horas fnera de su casa, i logró sustancia. "Qué quieres decir? t qué significan sacarla de allí, a pesar de las instancias de los con- esas reflexiones 1 Son las mismas que oigo decir currcntes, i de la repugnancia de la tnisma Alfon- a todo el mundo, i que han llegado a ser Ja predic­sina. Tan vehenH~nte es este deseo de brillar, al cion de lo que me pa.sa. Esplícate, felcour.­que se sacrifica mucl1as ''eces el primer deber que la E5os diamantes que te adornan •••• he tenido que naturaleza nos impone. pagarlos; l1abia creido que los productos de mi Melcour desde aquella noche estuvo triste i pen- oficio irian en aumento. Acaba, por Dios! Osti · sativo. Alfonsina lo ecl1ó de ver, i atribuyó a celos gado por el joyista, l1e faltado al rnas sagrado de el empeño de su tnarido en que no se presentase Jos deberes: he dispuesto de unos fondos que se ella a brillar en las reuniones. Pero contando con me habian confiado, i que reclama ahora su due­el ascendiente que sobre él tenia, i aún mas con ño. i I por qué, replica con viveza Alfon~ina, me aquel imperio qüe ejerce continuamente en su ma- haces regaJos superiores a tus facultades 1 ¿ 1 por rido una mujer que cria sus hijos, creyó que se qué, responde mas vivamente su tnarjdo, manifies­habia disipado enteramente la nube: i se entregó tas tanta gana de lucir i me tratas con tanta frial­con mas anhelo que nunca, al torbellino de la co- élad ~ tu org·ullo es el que nos pierde 1\!lelcour quetería i a todos los errores de la vanidad. En ¡cuán dura es esa reconvencion l ¡cuán amarga­todas partes se la veía., i siempre llan1aba la aten- mente me penetra! Perdona, querida Alfonsina, cion. Ese aparato de opulencia estuvo mui léjos esta queja. Es la primera, i será la última que de ser favorable a Melcour. Eus antiguos clientes, salga de mi boca. Yo soi mas culpable que tú; asombrados del lujo de su mujer, lo privaron poco he cedido con demasiada facilidad a la satisfaccion a poco de la confianza que en él habian depositado: de verte obsequiada i aplaudida. l\1i vanidad ha entre los nuevos que iba adquiriendo no habia sido jgual a mi arnor. No: ·yo he sido cuando mas que especuladores atrevidos, cuya prosperidad rnénos tu cótnplice. Al recibir tus dones hubiera es tan pasajera, i que tantas veces comprometen al debido refiexionar, informarme si eran o no supe­hombre público que suelen asociar a sus intri- riores a tus facultades: preguntártelo a tí mismo .... gas. Melcour al cabo de algun tiempo se halló i en Jugar de eso, he espantado tu ternura, he ce­apurado; su amor propio, i eJ ascendiente in ven- gado tu prudencia, he abusado de tu bondad. La cible que tenia en él Alfon._ ina, no le permitían culpable, la única culpable soi yo." Al pronunciar bajar el tono, ni disminuir el gasto. Estrechado en estas palabras, se arroja a los brazos de Melcour fin, por sus acreedores, cometió el ex eso de disponer cubierta de 1 ágrimas i casi sin poder respirar. de un depósito de 60,000 francos, que le habia Abrese la puerta en este momento i se presenta dejado un Jeneral, ántes de salir para el ejército. Mr. Dutheil que venia por Melcour i su mujer, Este Jeneral debia estar ausente mucho tiempo, para llevárselos en coche a Ja gran comida de su i no habia exijido ningun interes de Melcour, sobrina. Las lágrimas de su hija i la a]teracion fiándose ciegamente en su buena fe i probidad. que observa en las facciones de su yerno lo ponen • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIO TECA DE SE~O R IT AS. 129 en el mayor cuidado. Cree sincmbargo, que era una reyerta matrin1oninl i qui re retirarse. '' D e­téngase U, padre n1io, csclatnn .t\lfonsina; sus socorros, us consejos nos son n ecesarios." En seguida Je r fiere todo lo ocurrido, i lo ente ra de la crítica situacion en que l\!Ielcour se encu entra. ''Tan apurada e'"', añad e este con la mayor cons­ternacion, que i el J en ral, hombre tan arreba­tado como pundonoroso, divulg-a e te abuso de con­fianza, mis compañeros celosos del honor de l c u e r ­po, me obligarán a vender el ofirio, i n1e pierden i deshonran. I la cau~a de todo, han sido estos diamantes que me alucinaron, i que hoi son mi suplicio, esclama lfonsina de ... pojándose de ellos con precipitacion i entregándo .... elos a su t nari do. T ótnalo~ , restitúyelos al joyista, véndelos a cual­quier precio, i U, padre mio, ayúdcme a r eparar los n1ales que ·yo sola h e causado ; p r opo r cione U . a i\1elcour lo que necesita pa r a con1pletar e l depó­sito que se reclama; sál \ re le el l1onor, i me h abrá dado dos vec~s la vida. T r, nq ni lízate , qu e r id a h ija, responde DutheiJ , con una conmocion que no l e f'S dado reprimir; tu enmienda tne aho rra u n a reconven ion ; i tú> i elcour, síguetne ...... t e n go . pocos fondos en caja, pero con mis amigos i co n e l · precio de esos dian1antes .••• v n, no per damos u n momento. Salen l os dos: Me lcou r r e un e e l p oco dinero de que podia disponer, mié n t ras que s u ... uegro va a vender Jos brillan tes i a se r virse de tnuchos comerciantes conocidos, a q u ienes va ri as veces abrió su bolsillo; n méno ~ de una hora se h allaron realizado l os 60,000 francos; l\1e l cou r l os entrega al J en e r a 1, i v u e l ve co n D u thei 1 a sose­ga r a Alfonsina a qu i en amó entónces m as que n unca. S uben suegro i yerno a l c u art o de Al fons in a , quien h abía sustituido l as b rillantes galas que l a a dornaban con un tr aje senciJl o. En aq u e l mo m e n­t o es taba dando e l p echo a s u h ij a , i la conte mpla­b a con tanta atencio n , q u e n o h iz o a l to e n su p ad r e ni e n su marido. D irij í a est as p a l abr as a la c riatu­r a, i m ajinándose que p odía e nte n derl as: " ¡ Que ri­da m ia J la 1nad r e q ue t e a l i m e nta n o se r á Ja ca u sa de tu r u i na. Tú se r a s d e a hora e n a e l a nte mi úni ­c o a do r no : todos mi s a f ec tos, t o d os m is d eseos se divi di rán entre e l p a d re i la hij a . 1.\l i te rn eza i la tuya no basta rán a inde mniza rl o d e l os m a les q u e p o r mi ca u sa h a p adecido. To los está n ya r e para­d os, esclarna l\1e lco ur, estr echando e n s u s brazos a su hija i a s u esp osa . Sí,que rida Alfo n sina, g-ra c ias al celo de t u excl e nte padre , h e podido r estituir e l depósito. Se ha to mad o e] trabajo d e ir a v e nder los diamantes para ahorrarm e la verg ü e nza d e ha­cerlo por rní mismo. Su pre cio h a h ech o la tnitad de ]a s un1 a , i s u j e n e rosa bondad m e ha pro p o r c io­nado lo qu e faltaba, i que yo podré r es tituirl e d e ntro de poLos dias. i Qué peso , dice Alfon s ina, m e has quitado d e l corazon! Hijos mi o ~, dice Duthe il, ya es tard e para ir a casa de Sainville: comamos solos los tres, i este banque t e nos s e ra n1as a g rada­ble que e l o tro. Y a he avisado a Ad e la , r espond e Alfonsina , que una indi s posicion me impedía asis· tir al convite. Las grand es concurre n c ias no ti e n e n ya para mí e l m e nor atractivo: no digo por e sto que renuncio a Ja sociedad, pero no qui e ro brillar en ella, i juro no llevar en mi vida otro adorno que este respetabl e talisman. ¡La cruz de oro de mi madre! esclama Melcour enternecido. Sí, le res­ponde su mujer con el tono mas suave i tranquilo. ~sta cruz no ha turbado el reposo ni h a comprome .. ttdo el honor de tu padre ; ella ha estado sesenta años en e l seno respetable que te ha criado •••• ja­mas se separará del mio. Formar tu ventura i la de mi hija, ob1igarte a estimarme tanto cuanto me has querido, dar a mi padre la recompensa de Jo que ha hecho por nosotros, contribuir, en una pala­bra, a nuestra comun prosperidad con mi arreg lo i con mi economía •••• Dime si todo esto no vale mas que un aderezo de brillantes~,, • Proposicion de matrimonio. AbriJ, 7 de 185 •... No obstante vuestros acha ques i lo verde i lo dudoso de vuestros primeros años, aunque jovcncj t o i co r t o , me he resuel to la presente ( como el recurso mas pronto) dirij iros, dueña mi a, de alguien, de ninguno, o tod os. No estrañeis su contenido que, aunque embozado, no es o t ro que e l proponeros mi mano en ca to i el u lee conso r cio. V os sabeis bien, a l ma e n p e na , lo escaso que anda e l bo d orrio, i lo triste i desab r ido del tiasgo cuando e l ojo se cubre de bermellon i el diente de jumo i moho. V uestra cara no es ta n bella que digamos; vuestros 1nodos t ienen algo de insolentes, como tienen de diabólico mucho vuestras uñas l a r gas i suci as; t e n eis del zo rro la astu c i a , de l a cul e bra la fasc i nacion, del l o r o l a c h a rl a insu lsa i continua, i l o in d ómito d e l po tro . P e r o esto, a dec ir verdad, s eñ o ra, m e importa p oco, po r q u e algo p o seeis q u e vale m as que u nos d i vin os oj o s, que u na boc a de c l a ve l i un os p e r fec tos c ontornos ; m as qu e d e H e len a l a s gracia!, i d e Lu cr ecia e l so nrojo, la c onst a n c ia d e P e n é lope, d e Dido e l amor i e l lloro . 1 e se alg o qu e tanto vale , i por e l cua l ando l o co, es, s e ñora d e m is ánsias, ni mas ni m é n os que e l oro que os d ej a r o n vu estros padres e n fu e rte i seg uro apoyo de la atrocidad qu e os hace reina de los moscorrofios. Y o sé que no di s frutais, dos dias seguidos d e un óbolo de salud, que el asma, e l te dio, las jaque cas i los c ólic os os cercan, que esputas sangre, que rascas sarna, i que el coto os silba continuamente mas que un huracan de ronco ; pero, si os llevo al altar, • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 130 • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. s ald ré de miles de en1brollos }Jagando al sastre, al fondista, al zapatero beodo, a l p e luquet·o insufrible, i a tanto horrible demonio q u e; por calles i por plazas, m e rnata a sustos i cobros. En fin, para no aJargar , . . aqu1 esta m1s1va corto, e spe rando que os ablande l a f ranqueza con que obro, p u e sto que bien clarame nte he e spuesto lo que os propongo : por v uestro inmenso caudal - ser , s e nara, vuestro esposo. RESPUESTA A LA ANTERIOR. Recibí la mui atenta ., - q u e me remitls, senor, i a unque en ella esta palpable l o vil de vuestra intencion, qu~ podré yo contestaros q ue no sea si? Amor e s cierto que no hai, empero haj matrimonio; creo ·yo, i e l n1undo tambien, que él suple a tan hermosa pasion: pue .... to que a la sin1patía se opone eJ querer de Dios, . que dicen ser el que ordena quién debe casarse, o no. Venid pues i celebremos hoi mismo tan santa union, i cada cual pague, a prisa, ]as que debe ; sí, señor : • vos por casaros coninigo, yo por casarme con vos. ÜRlON. Antes i ahora. • 1 para realzar una demostracion moral ; i este será el medio de que nos valdremos hoi para exhibir una de las especies de plantas mas notables de nuestro jardin bog otano, tan heterojéneo, multiforme i re­calcitrante, si se nos permite agregar este calificati­vo, al cual no tenemos intencion de dar sentido alguno, i que solo usamos en gracia de la eufonía. Allá en tiempo de entónces, i nótese que no nos remontamos a la época en que hablaban los anima­les lite ratos de Iriartc o Samaniego, hubo una cierta sociedad, secta, órden o comunidad, que llevaba el humilde título de capuchinos, no porque sus miem­bros usasen capucha, como la usan ahora las s e ño­ras, i aun los hombres, ni tampoco por la barba Jarga, moda qus es hoi casi universal, sino tal vez por una especie de sarcasmo contra las comunidades relij iosas, o mas bien por una epigramática ironía con que querían dar a entender que mui poco o nada tenía de austera i rigorosa la regla de Yida que habían adoptado. Mucho dió que decir, i mucho mas que hablar, esta nueva institucion moralmente disfrazada con un hábito monacal ; i en esta pícara i socarrona ciudad, recurtidero de ociosos, hospicio d e pobres, cuna de espósitos, hospital jeneral i basurero do nde se arrojan aj e nos desperdicios, no hubo rincon ni desvan donde no se oyesen con espanto las relacio­nes nada edificantes que de ella i sus estatutos se hacían con cierto aire de misterio i aspa viento. Era tal asociacion anónima, o seudónin1a, una especie de lojia que en vez de llamarse Estrella, N ebulosa, F1·aterniclad, o adoptar otra denomÍ11acion poética i romántica, quiso manifestar su natt,traleza i espí­ritu con un epíteto de buen hurnor, tomada esta fra ­se en un sentido recto i natural. ' Las diabluras, abominaciones i escesos de todo jénero que, con razon o sin ella, se a tribu ian a estos l reverendos padres, sucesores de la estinguida i de­e' gallada órden de barbudos, no están escritas, ni pretendemos nosotros escribirlas, por las mil i una razones del artillero que no hacía las salvas. Qué· dese tan alegr~ tarea para algun hermano rezagado, 0 S que, iniciado en los misterios capuchinescos, pueda CAPUCHINOS, CORNA,7 ACETES I PEPITOS. ~ hablar de ellos con toda propiedad~ COffiO actor, O La esperiencia parece que confirn1a cada dia la ; como espectador, i escribir su historia en algunos observacion de cierto escritor moderno, cuyo nom- malhadados .Apuntamientos, Reseña, Anales de la5 bre no recordamos, de que, a proporcion que la so- sociedades célebres, u otro escrito con que piense en­ciedad gana en ilustracion,pierde en moralidad. No riquecer la literatura i la historia nacionales. es fácil calcular cuál sea esta proporcion, pero ello Ademas, no sería posible referir, ni tnucho ménos es que en la sociedad que conocemos todo se refie- relatar, las tales cosas, sin que las señoras de alto re a pérdidas i ganancias; i que si es permitido bordo o de tres puentes, sintiesen horripilarse sus juzg·ar del todo por Ja parte, i aplicar a la gran fa- carnes, i las niñas de arte menor esperimentasen milia u ni versal lo que se ve en una mínima fraccion crispaturas de nervios i con trace ion de tendones. de ella, i Jo que pasa en este rincon de los Andes Cuantas i cuales fuesen las travesuras de los reve-" que se llama la capital de la Nueva Granada, es rendos, lo dice la sensacion que todavía produce indudable que Jo que este animal bípedo, que se ha ¡cosa rara! Ja palabra capuchinos, no solo en las llamado a sí mismo el hombre, avanza en un sen ti- beatas i beaticas, sino en todo individuo femenino, do, retrocede en otro, i que al cabo de las mil i para quien este vocabJo equivale poco mas o ménos quinientas todas las meditaciones del sabio Aza1s, al de frac-mason. i todo lo que dijo en su "Sistema de las compensa- i Pero quiénes, i qué clase de jentes eran las que ciones" se ha hallado ser cierto i razonable. habían adoptado e] modesto, simpático i conciliato- Sirvan estas pocas, o muchas palabras de intro- rio nombre de capuchinos? Vamos a vet·lo. duccion a nuestras propias observaciones dh~ctas, Los capuchinos en su mayor parte eran jóvenes obre algunos de los tipos que mas fielmente carac- de buen humor, de buenas familias i de buena edu­terizan aJa sociedad granadina del siglo de Walker. cacion: en una palabra, Jaque se llama jente de 1 aunque las comparaciones suelen ser odiosas, buen tono; de suerte que todo en ellos era bueno, i lo mismo los parengones, que todo es una misma ménos Jo malo. 1 tan cierto es esto que hasta lo familia, tambien suele ser un medio mui cómodo malo tenían arte para hacerlo parecer bueno, como para poner en evidencia una verdad cualquiera, o Jo han creido muchos. En efecto, al cabo de Ja • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLI TECA DE SEÑORJT AS. 13 jornada ha Yenido a sacarse n limpio por lo s ero- i l ero a qu' bueno dirá algun quisquilloso lec - 11Ístas i hon1bres estudiosos, que en nq u ellas sesiones tor o susceptible lectora, a qué buena hac r la apo­ó te.,~id,.,_s n apariencia satánicas i borrascosas, n o iojía do la disolucion i e l pan dírico del vicio, sob r habia to o lo que de ellas se lecía ; que esas terri- todo en un periódico destinndo a entretener ~ i ns· ble" orj ías i acanales, dig·nas de ser narradas por truir al sexo bello i delicado~ i a qtté fin ofender los Car11eros i detnas cronicones nacionales, se red u- osadamente s us oídos hablando de una sociedad ya cian a bailesicos con las grisetas, parrandas i paseos, estinguida por la sancion 1noral? t Cuando ya c otnilona i otros pa atie1npos que ta1nbien se tienen nadie se acuerda do los capuchinos sino para com-­en otras soci dades que gozan si11e1nbargo de m ejo r padecerlos, tal vez para execrarlos, esclamando e reputacion. I cursos ~an estos a que los obligaban mas caritativo: "Lásti rna de jóvenes 1 su suerte es la falta de tnejores i mas hone tas di '"" tracciones un ejemplo para lo s calaveras, pues casi todos ellos públicas o pri' adns, como bailes, tertu1ias, buen t ea- han tocado a su fin e n situacion deplorable?, tro, conciertos, i demas que sirven de e~parcimicnto Allá lo veredes, dijo Agrnjes. Rogamos a nues .. al anin1o i de sacudimiento al cuerpo. Sabido es tras amables lectoras que, como lo dijimos al prin­que en la~ grandes poblacione donde no hai e tos cipio, hagan con n o~ot ros una comparacion impar­delajse'lnentu s, i donde el e píritu de sociabilidad i cial i tranquila entre esa detestable i estinguida tnutua cotnunicacion es de conocido, la juventud, órden de la cap ucha, i la mod e rna jencracion de ansiosa de gasta r la vida, la salud i el dinero, que cornavacetes i pepito s que tanto miman i toleran ellas, ta11 o le esto rban, se entrega n la disipacion, i Ya i que sin tener ( e n Jo jeneral) Jas buenas cualidades rodando, mui a ,.;u taJant , por el ferrocarril de la de aquellos, tienen con crece s todos sus lados malos. desdicl1a final i ab~oluta i pue que a todas aquellas E 1 modo mas nntural de estudiar i describir una Blocentes recreacion es, se sustituyen los bailes de clase cualquiera de la sociedad en una época dada, candil,los garitos i los figones potnposamentc bau- es analizar los individu os mas notables de ella, tizados con los nombres de cafes, r es tauradores i aquellos q ue se mira n i r eputan como la fórmula i aoteles. tipo de t od a la specie; i a s í como para pintar a la Suponemos, pues, q u e to~o lo que esta fatnilia juventud de las tres últimas décadas hubimos de hacia en su guaridas e ra digno de censura, i ajeno elejir a los capuchinos, que eran como la suma cie de 1 tnora l i buen comportatniento de un jóven Jns CO"'tumb r es i del carácter social de aquel 6empo, decente; pero vi era n UU. a un capuchino lejítimo para hacer ig ual cosa, aunque compendiando ha sta en una ~ociedad e---cojicla, en una reuní an de jente donde sea posible, con los actores que figuran en la istinguida; qué trasfortnacion! qué diferencia! nuev escena, tomamos naturalmente a los corna ­r a die diría que aquel era un hotnbre disoluto i vacetes i pepitos , que son, digámoslo así, Ja flor i la vicio~o. Sus maneras corte-es, su lenguaje fino i nata de la presente jeneracion. comedido, su atencion i estremada delicadeza con o sabemos, ni hace a nuestro propósito saber las señoras, su r espeto, en fin 1 por la sociedad i por el oríjen de estas denomi nacion e s caprichosas, i las el público, eran una predicacion continua i un ma- ac epta mos como sancionadas ya por Ja s mayo rías, nual práctico de buen t ono. E legante en su porte, i cotno pertenecientes todas al j éne ro cachacos. For­esn erado en s u vestido, inimitable en el baile, man la primera clase aquellos m ozetoncs co n ten­que poseía por principios, arrogante i seductor sobre d enci as a la gravedad del hombre sui juris, curru­un lindo caballo, todo encantaba en él, i no parecía tacos e ntre verdes i maduros, que visten con esm e ro , si no que procuraba desmentir a porfía i de todos i como e mpecina dos sectarios de la moda, piensa modos la opinion desfavorable que de él se t e nía. n1as e n sus propias p e rsonas que en segui r una Un capuchi no podía ser el borran i el escarnio de carrera cualquiera lucrativa. Son ya gallos de la sociedad bogotana en algunas de sus tnisteriosas espuela, i haJlán d o se por lo jene ral en una edad escursiones; pero en un salan de baile: en el teatro, razonable para contraer Jos lazos m atrimoniales i i en cualquiera otra r e union: la tn etamórfosis era fortna r una familia, se miran ya muchos como completa , i habría sido 1nui difícil compr obar la próxitnos a r ec i bir e l repugnante título e e ,.;o te ­identidad de la persona: tal era su cultura i s u fina < rones. educacion. Podrí a inspi r ar horror a quien lo vi ese ~ Los pepitas son, puede decirse, los herman o tne-n sus orjías apurar copas tras de copas, i lo oyese , nares de estos: pollitos que ap é nas ensayan el pri­c antar en comunidad, i e n ton o de salmodia, aque- ~ mer canto, i que s ine mbargo gallean_ya en la ~ocie-l] a consabida polisona : ~ dad. Ni son hombres, ni son niños ; están, por ¡Qué mayor dicha i consuelo decirlo así, en sus quince, i tienen Ja cabeza llena Nos puede Dios dispensar, de lo que puede es tarlo una cabezita de esa edad, Que poder aquí cantar de ilusi o n e s i de ensueños dorados. Adonis o tnas Como se canta en e l cielo ! • . . . bi e n Narcisos de esta época nada mitolój ica, no Pero en tratán d ose de volver a su elemento, es piensan sino en la to i lette, en los amores i devaneo ... , decir, a la buena socieciacl en q ue se crió, todo reco- i e n saborear los placeres de una vida de maripo ... a, braba su nivel, i e ntónces la d ignidad, el r esp eto i i Jos azares i aventuras de una tomineja con bastan el propio decoro tomaban en él nuevo rcalze: ni i gnba n . Un billete dulce de alguna incauta p pita, una copa mas de las que son permitidas entre las al g una impresion volandera que les trajo el bin6- jentes bien educadas, ni una palabra descompuesta, culo e n el teatro, la novela de moda, aqu~ll o ... ver~o ni una conversacion mal sonante, ni una aJe g ría rimbombantes i huecos, la mirada fujit1va d_e una estúpida i ruidosa, ni una risa descompasada, ni Ja actriz, los recuerdos de una polka, un a gu1naldo mas leve falta a una persona respetable. De esta que vino dentro de una canastilJa de flor es, un par manera se captaban la benevolencia i la simpatía de lindas mancornas que acaba de comprar, el figu­jenera) j hacían, si no perdonar, por lo ménos olvi- rin que trajo el paquete, i que é l juzga t an fiel i dar po~ un momento su~ supuestas i misteriosas verdadero como los periódicos qu e lo acon1pañan ... faltas. he aquí los sé rios cuidados de este perfun1ad o niño . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 132 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. Si qucreis no hablar con él, porque sobre qué asunto que no fueran estos podriais hablarle, stno verle i admirarle, id a la sastrería de N, a la tienda de M, a la esquina tal vez donde dirije sus visuales al toranento número primero; le encontrareis e11 el altozano de la iglesia donde oye misa el segundo tormento, en la confitería donde, al lado de la cre­ma de orchata i de las aguas refrescantes, campea el vieux cognag: i el anisete, i los ajenjos, i el pon­che, i el ron. El corte de una capa le quita el el sueño, el color de un chaleco lo desvela, la espe­ranza de ponerse una camisa de piqué lo trae dis­traido, los guantes de cabritilla i los pañuelos de olan lo hacen quebrar •••• I esto me dec1s que debe con1pararse con un antiguo capuchino' esclamará aquí la lectora.­Ciertamente que esta descripcion,si no es seductora, por lo ménos es la pintura apacible de una vida dulce e inocente, un idilio, no ya en los riscos, va­lles i praderas, sino en las calles i plazas •••• Pero ah l ojalá fuera esto solo! veamos un poquito el reverso de la medalla. (Continuará). El voto de t.ma mujer. Cuando escribo mis renglones ( No quiero llamarlos versos Por modestia ) los perversos 1 cobardes criticones Disparates a montones Les encuentran por doquier; Mas su terco parecer A mí no me importa un pito; Porque solo solicito El voto de una mujer. Cuando mis l etrillas leo Los retóricos se atufan, I se e1nbruvecen, i bufan I dice~ todos : que feo ! Mas yo por dicha no creo En su terco parecer ; 1 de su airado saber Plenamente me indemniza, La picarona sonrisa De una graciosa mujer. Hice una breve elejía, 1, por mal de mis pecados, A diez sabias estirados Preséntela cierto dia; 1 cada cual ernitia Mui sério su parecer; 1 hablaron a su placer, Sin dejarme meter baza; 1 salí corriendo a casa En busca de n1i mujer ; • 1 le dije : echa e n la hornilla Estos versos. Los leyó ; 1 una lágrima rodó Por su púdica mejilla; 1 esta pequeña letrilla Púseme al instante a hacer Protestando no creer, De ese dia en adelante, Sino en el bello sen1blante De una sensible mujer. El cisne. R. C. Cuando este pájaro flota jentiJmente sobre las aguas, ofrece a nuestros ojos una de las mas bellas • obras de Ja naturaleza. No podemos cansarnos de adm1rar Ja elegancia de su5 contornos i la gracia que demuertra en sus movin1ientos. ada con mu­cha mas lijercza que un hombre cuando anda. El plumaje del cisne doméstico es enteramente blanco, i su pico es rojo, escepto la mitad superior que es negra. El cisne doméstico, mayor que el silves­tre, pesa ordinarian1ente veinte libras. Este es el mas silencioso de todos los pájaros, i no hace mas que dar un silbido cuando se le provoca. En cuanto a esto, es rnui diferente del cisne silvestre. El macho i la hembra construyen su nido, unas veces sobre un montan de yerbas secas en un ribazo, i otras so­bre cañas flotantes. Ponen huevos un dia si i otro no, hasta el número de seis o siete. Los pichones, al nacer, están cubiertos de una plumilla parda o atnarillcnta, que conservan por muchos meses. Cuando el padre i la madre están rodeados de su familta, es bastante peligroso ac.ercarse a ellos; sea por temor, sea por orgullo, se alarman inmediata­mente, i cuando creen que sus pichone~ están en peligro, se los llevan sobre las alas. La carne de los cisnes viejos es dura i de mal gusto; pero la de los nuevos es bastante buena. Segun Pitágoras, el alma de los poetas pa~aba al cuerpo de los cisnes, i conservaba el poder de la melodía que aquellos l1abian poseido durante su vida. El vulgo tomó por reaJidad Jo que no era sino una alegoría injeniosa. El mismo filósofo de­cia que el canto del cisne moribundo era un hinl­no de gozo, por el cual dicho pájaro se felicitaba de pasar a mejor vida. Por esto es que las últirr1as pro­ducciones de los escritores, los últimos dicursos de un orador i las palabras de todo ho1nbre di~tingui­do ántes de abandonar este mundo, se llan1an ''el canto del cisne. " Se dice que el cisne vi ve trescien to años; pero sea esacto¡ o sea exajerado este núrnero, la veread es que goza de una larguísima existencia. Resignacion. Yo me era un niño cán<.lido, inocente, En las diez primaveras que contaba; Mi madre con su atnor me coronaba De besos i de lágrimas la frente; 1 yo me arrodillaba i l e decía:- "Oh ! cuánto te amo, dulce madre mia!, I ella murió ; mi corazon aun tierno Como ago tada flor se marchitaba ; lVlas ví a Elvira, Ja amé, i ella me amaba, I juramos amor puro i ete rno . Su alma llenó de luz tni alma sombría, 1 yo le dije : ''te amo, vida mia 1 , 1 la perdí tambien •••• Dios lo mandaba­Lloré, n1ald ije, blasfemé •••• in~ensato ! Luego escuché una voz, un nombre grato, Que una niña en su cuna balbuciaba; 1 yo besé su boca, i le decía :­" 'l'ú eres mi ánjel de paz, oh hija mia! , EJ polvo del sepulcro los esconde: Mi frente está abatida, el pecho yerto •••• i Donde iré yo, si el mundo es un desierto, I grito i llamo, i nadie me responde 1 l\'las ah 1 la Fe, la Relijion ya sJgo­Perdóname, Señor; yo •••. te bendigo! Así de un arpa al son triste cantaba El noble bardo en la vejez sombría ; 1 su voz en Jos aires espiraba, 1 en su rostro una lágrima corría. T . • ' • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 16

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 149

Por: | Fecha: 12/08/1898

DIRF' O'i PRQP'ET~R,~ ~~ ' n"lSTR \ no"" l-oi.nn 1 ..... oll '1~"h'Z 1 ';r" ion \,; <;: :;¡ 1- I ~C'¡\TÁ. 1 , A par''''io deL) (\.:.' f!1Íln ..·. t, 2~tl. : :fJ3isenlanario ~oIíticOt 1Literario \t lRoticioso ,~"""", ~"""",",,~~."l4'-o...~~~~_~~''-'' ____ ''''~~~~'''''' ""J" ...... ~...,....,.~~_-.."""". '"""""'__ ~~~ '. 0 JI. - _HU;: l. S 13ogouí l' 1·;1'! .l3<,IC., llI;: (OI.O'lllIA\ "ie¡'IIt>" l:! ( (> ...;.,,"'" 1 D!" í _ 1 LLhO ~~ ,...".....-""--_..# ~~~r~~~~~~oJ~ ......... "'-~~.,.~_ ..... '\o..~...,...~ GRAN FUNCION A BENEFICIO DEL PRI1VIER BAJO, SEROR sr: - . t ARA· EL .LUl~LS 15 DE AGOSTO DE 1 98 de la inm.or t a l obra del MEL8stro Gounod, Después del seg'undo a c to, el B ENEFICIA.DO cantará la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I d~ á~~s~~ lC hablab,,; el Secretario rle Hacienda de n:uc O menr~s L[ue eso; cuant.lOsos I CIA, en IWlidicaf, á cinco vueltas d.el ':fe­subslst? IÜCS hs leyes cspanolas que perseglllan Sa[ltander, en 0:;0 lugar cllado.. bienes de fOl tuna le aseguran tndc- lodromo. Al ~,t'IIccdor, $ lOO. InSCnpClOl1, y . cast[g~ban severamente el conüabanrlo del ,L1 ConstltuclOn de 1886, hoy vIg-ente, ar- pendencia y bienestar person.J. y $ 10. tallaco. Concebía ya el Secretario de Hacienda tlCU1048, esta!>lece <:~presamente el derecho siempre con pelJ'uicio de ellos ha [)fCS- 7'! A las 4.20 p, m. PRE"IIO "h.Á l' o, , a Osono tales rentas estancadas como necesario CXCÜ[S1VO del J<,stado a mtrod uc[r, fabricar y . ... d I I 1 VId l' r . complemento de los Impuestos ordin:¡rios; en poster elementos de guerra, y por el artículo 31 tado SUS de~l1:terc~~dos servicios. os ,;ue t~s (e e o romo, ~: elC Is.tas,.; '~ HI :\Iemona del año 20 las define "patrimonio (ltspone: Su acll1l1ll1straclon en Santander u,na \ uel~a, por la curva ll:Ldna, d m.,da pro(!uctivo de la República, que liDerta á los . " Cuando de la aplicaci6n d~ u.na ky expe, fue corta pero provechosa; á dos nn frances y~tn amateur,. s:, fuere posIble. pueblos d" contribuciones y exacciones extraor- d[cla por motiVO de ut[!Jdau publIca resultaren ~ _ d b·.' , r' er'; l . ,~ . 1 AI1'<'IIf'edor, :;: 100. InSCrlpClOl1, $ lO, dinarias." Al fomento de la del labaco destmó en co[]fl~cto los derechos de los particulares con gran es O ]etl\ os C Irt"lO a a~en.clO¡¡. 8\' A 1,1;: 4-40 p. m. PREMIO oc HONOR el. G~neJal San;ander medio millón .le pesos !a ne;es[dad rcconocl;ü por 1(\ m[,~a I~y,. el al arreglo de la ~J;:¡clen~a publtca, y I pala raO.1l1os d<; razas del país (sin pur de, primer cmprestito qu..: contratu la Repúbli, Interes pm'ado debera ceder ~I lIlteres publico. esc.-upuloso manejO eI!>1 fisco, y al 1l1- sallé-) una vuelta del Hipódromo. Al ¡fe,,­[;" "1un n;ás, COi[ aq,!~1 espíritu proteccionista Pero 1", exprc¡)!~c[~nes .que. ~C~, [lf,eC[SO hacer cremento y mejor:1 de la instrucción ud r, un objeto de arte. m;cripción libre, r > haCIa g-al~ \'lstencJosc. d~ telas naciona' requIeren plena lllocmmzaClOn. Conform<: al 'br y. . 1),)" ]' 't~d . I C ' . t j CCl'nrcso J" 2' decretase la artículo 32 la indemnización .. pleuct" debe pu lca. en tan to q lIe en otros '- I el ~ Iml" a pOI os onl1sanos. luta d'~\lltT(jducc¡ón de tabaco t~mbiélJ ser" prel'ia " partamentos <:l arreglo de algul1ds () A las 5 r m. Resultado uel concur,so 'vrma., Asfquedó reconucido el ,Ierecho social, y rentas h<1 produciJo alguna inqL.klud, para c,~?allos rc?r~ucto~es y desftle Je <;s-tservandose la renta estancada conc[lrado con el derecho lIld[v[.d"al. ~ en Santander todo se llevó á GaDO C;('- tos .. 1 lI:ller pr~m,lO, $ .)00, y :$ roo, mas ¡; at¡uella y las subsiguientes ad- .. lIfaS. u?a. ~osa es ([lermlt[dme rcpwrl,,) el ~ú ] ;' ~,',', i' l. 1 las lllscnpclol:CS a $ 10 po~ caballo, para le , como "medlda previa para fo- JlIIllCIplO ]lJ['J.~[CO, otra cosa e5. el eJac[c[o del g n :: m .s estllct.t Ju,t cta. _ (e 1Il0C ~ repartIr premIOs menores, cIntas y d[plo- En cst, s inscnpciones debe cOllstar \,) Nombre del dueño del caballo; 2\) :-J ombre Jc! caball¡, , e[ cllIIVO, que un día haría la rique!'" derecho. De una [,lcultat! Icg[tlm:t debe hacer- que ni por parte de lo" partIculares 111 "las epl.clil, a, produciendo entretanto sumas s~ uso oportuno, equitatIvo, dIscreto. Los Go, de los rematad()rf~s rl.c:'aqnéJlos ha ha­~ 1,;\1. cubrir los gastos de ella." Tal b[ero,os no pueder: ~dopt:tr doctrtl~as n' proce- bido lu '~ar á C1\Jeia:; 1, ruidosas inelem-oncep, o del señor Castillo Rada, parti- dlltllcntos revclucwn1rw~; y tono lllO de la '. ',', 1 J • tllS' "a de la libertad de industria, sos- fuerza que no se aplique a repeler fuerza rebel- I1\zac¡Ü~~s.: " .' 1 [.AI monopolio como recurso fiscal, l,ero de, todvlo .que sea 6 parezca "lOlento, es Ól,are- L~ SlIo¡ta t'.'J,I. let cafe 1111',0 I ltl) • ,u-n·o no embarazasela industria, con~o ce s_Lr re\'oIUClOnano. . '" 1 pal tlcu!,lrrnt'llte á Santander, ese brío 3° ~u color; 4· Su íierru Cle marca, y oportuna su hbertad. SablO concihar1rJr de ht h- sen te reg[men. N o por Jos Departamentos, ,,' I l' d rr _ ' _ d. 5'·' Dehesa donde nació. 1. __ ~ll. d 'LsI'nvolverh y. restJtulr,le en oca,LOn i'ntír allá 1l.1ás que. t'll trae do~ nov~daJes que creemos oportuno d~, Ocana, ,el autor del proyecto _de (onst[tu, ~LOn al"un,l, y en otro, se ha marchado ~acla ninguna otra. l)arte, y mer. '~c en r,ran detallar, u~í p:tra apreciarlas en su verdarle- ClUn que alla fue rechazado Dor la facci'JI1 anár el de nn modo graduetl y prudente y aun ~ ve- " -. b . I quica, cayó con el Libertador envuelto en la ces se ,ha retrocedido s,ílo por considera ,ones . parte a los esfue;z.os del ~obernador, ro valor como para que mejor as con0zcall nlÍ'la de Colombia, y yo me complazco en lri.· f[hntrn[)[cas. No se .ha. abusado tampuco de 1 no tuvo en defitlltlva las tunestas COIl aqu~llos de nuestros lectores que toman in­butar a9uí homenaJe de respeto á su _ memoria. aquel.la faculta:i constltuc[onal por los ('ollgre~ I secl~encias que erat1 de esperarse, terés en el .:,port, y son: el concurso de los L~eg~ el momento prevIsto por Uastilio, y sos n[ P?r el E]ecutlvo, .como Jo prueban los EI·se11or doctor l\Iutis cree '[ue en caballos reprouuctores y la adopción para por lO[cJatlva.de h?mbres cahficados por la es, l:echos a que deuo re[en~me Il~cgu, aunque no l ,., .. y' 1_, _ tOUel r.lase de carreras de! sistema de /Wtl-cuela revoluc[onana de retrógrados y serviles, Slllltatar antes, porex[glrlo "S[ el orden crono- e pro&,reso uentlfico de la ,gllCU Ll~ ¡fié 'al', 6 sea la igualación de fuerzas para la fue rl~crctada la libertad de la industria llcurso, que es la mejor muestra de tada por tantos años! había adquirido el grado nece~irlades de los tIempos: , . tose ha dedicado con infatigable ardor la influencia de las carreras en la mejora de d.e de arrollo nec. esano para ser entregada á la Es ;ste monopolIo, relat["o~l cred[to, la for~ " . 1 ' '" ' b II d ltbre competencIa; que el tabaco de Nueva ma mas caract~rtst.1ca y en sus efectos más ~a promo\ mnelo to os los medlOs eficaces nuestra. razas ca a ares, se re uce a exa- Granada podría llegar á ser nuestro princi]Jall raVtI.losa,. de la política flOanC.iera; ell.a no es á su desarrollo. Ill!llar, efe manera científica é imparcial, los artl,c u Io (I e exportacl.O , n; que la libertad de esta rn \) [.1.0 1'-101 [o l"I e lO d us. tna, iporqCue a l/lC U ltaIe de E n cuanto a' Ja 1n strucCl' ón p'u bJ'¡ ca, caballos que se presenten a . él, y decidir 1Udns~ri~ lIam,aría grandes capitales extranjeros emll[r no esmr1ustn~, y s610 el Estado puede su informe á la última Asamblea COIl cual ó cuáles y en qué orden son los me­que vlmesen a desarrollar nuestra riql1CZil. Una dar s6hrlo Clmlento 1\ Sil ejerClC o; ella es fuen- jot·es de ellos y darles las atestaciones del cosa es el derecho y otra su aplicación: se creo t~'abundosa de recursos al par que fuerza po- tiene los más halagüeños dato,;: (,1 caso en sus respectivos diplomas y, ade­y6 que la aplicaci6n del monopolio n la indus j hUca; clla ha contribuIdo efice,,,mente :í des- número de escuelas se aumento duran más, premios en dinero y cintas de adorno tria del tabaco empezaba á ser i,¡conveniente tCITar el sIstema dd el"sPO],), propio de las, te la pasada Administración tanto El jurado, form,ldo por los respetables ca­precisamente por el desarrollo que había ad: gue,r l<11 s de tr,ibus)' , derll1,!L-r su lIlde- blee y cumplidamente remunerados, 'anud lcente maña, a} u a os por e trlSmO derecho en otra dIrección. 1 penuencla, ) acometer y Tc"lll1r progresos por, y estableció, no teóricamente :sino en experto veteri[nrio señor Vericcl, toma- No respondierol' los resultados al 'Ter,eroso 1 tentosos. Adjudicándose leml,oralmente este la p;-áctica, el principio de que no son rá en cuenta para "us decisiones treinta mtent esta, blecer competencia entre Profésoi-es educacióJI, dos, y cclor, uno. yor demanda y crédIto en lo, mercado extr:tll- bleclmlentos lIamauos Bane , 'acionales, que jeros son el mas poderos') axiliar,' los Gobiernos, de diversas C:lpacidacles illtelectua- Las diti.cultades con que tropezó la últi- Vl·n l~ cn1n.1ll égo l(;S 'tl ~mJ os de lna)'or auge m.'r l)'o rm~n t e en 'h i.S graves e¡ ~l rgellCla~ (1,~ Ia le·~'. ma carrera de honor; Ilor la innegable su-de las doctn.nao anarqUlcas, en los que lIú sólo vld~ nac[onal.. Por último, el General i\lutis no perioridad de los caballos de D. Marccliano los monopol[os, que son apenas una dI.! las for- hs cosa sablda y perfcctamcflLc demo:,:raóla dejó al terminar su administración ni Varg~s sobre todos los otros in:;critos, y mas de la acción supletoria del Estado sino que en Colombia, como en 00 os países, este ¿" .. t' que dleron por resultado el que muchos de todo ejercicio de ella, todo Ir> que si7nitlcase privilegio elel Estado \lO se l"tableció delibe- O lOS III rencores; ap~nas lene, como éstos no corrieran, así como la mayor ha­estímulo, proterción, fomento, ftie sum~riamen, nulamente, ni por parlo do [.lor'le(J alguno, sino es nat,ural, Jo.s. enemigos que. n.ac,en biliJad de unos ciclistas sobre otros, que ha te condenado COino resabio de despoti.mo Sólo antes bren, á despecho de las ~·reocu!,!lciones de:~ lnflexlbl,ltdad en los pnnc¡ P¡OS I d'~iaJo el Velodromo en poder 5óiu de los la fuerza de la costumure y el carácter enérgico de todos, por obra exclusiva tlL la necesidad, poltt!cos. que lI1forman la conducta del primeros, han im¡)uesto el sistema de h,lIl­de algunos gobernantes pudieron salvar el ser- que por oí misma se abre ca \111" .1' encuentra vicio postal ~ otros semejantes, del rigor de inespt:ados ren~edios: I'o~ eH,a la extrema de~ gobernante; pero de ninguna maner,l dicap, '[ue S'~ reduce á fijarle á cada corre aquellas teonas absolutas. t: Impedir una total blhrlarl se conVIerte lIl0pllla(L.ll1 ·te en fuerza. los que provienen de práctIca.; daño, Jor inscrito el puesto que, se¡~.ún sus fuerzas, d~sc.-¡;anil"ción administratIva. El motivo de sas, le corresponda, para darles a todos, en lo - se;l1ndarl jll bl.ca, el más atendible de ta,Jos (Con/mum' .). Estos son los motivos qut' tenemos posible, iguale.s, probabilidades de triunfo. fue des\;cludocomo illlpr'lcedente y se sancio: Dr' l P d E" Esta designaclOn de puestos, que es labor llÓ al [Ir por dispOSición constituci¿nal el "libre PIara ell~lta: a 0 1 elr . ¿CC_lIt G 1VO por l dificil y dehcada, no tiene apelación, y la con,~rclo d~ ormas y municiones de guerra," e nom JI amIento ce senol enera h los /tandicapel's ayudados por los co-con 10 cual" prosperaron las revoluciones" se- EL NUEVO MINISTRO DE GOBIERNO I\futis para 1Jlinistro de Gobierno. m~~~:'~os y jueces de la respectiva pista, Los gún la confesi6n célebre de un :::iecr ·ta/io de ' Estado. Nada dern. uestra taDto la tiran['o' '1IIP_' corredores se someten, pues, a la decisión sobre el hombre ejercen los errores acariciados El nombramiento del señor doctor ---- ----- (! e J. ueces que d e b en m. sp[. rar 1e s compI e t a en !a juventud, como el hecho de que personas Aurelio 'lutis para I\Iillistro ele Go- (1¡;róni nr confianza, y por esto es muy digno de de rntachable conducta reclamen hoy, como bierno corresponde á nobles aspira- apbuso el acierto con que se ha designado pubhclstas, el restablecimiento de aquella liber- ciones de nuestro partido en cuyo á los señores Leveque y Hart, de cuya im-tad, que es la libertad de las tempestades s610 sosteniml'e 1~0 l' e 1 1 él l CABALLOS Y B GICLETAS pürcialidad y conocimientos nadie puede porque, admitido el derecho del Estado' á en- ' 1 L la mp eae o aqu os I dL',dar, para desempeñar tan dificil comi-frena r 1a s,.querl an'- anll Ia do ei p'nn c[.p io a~~olu- me)' ores años de su vida. sión Con todo, esta innovación, como es t 'f á . ' ~ se ha consagrado siempre con ese ra a, con motivo e a poseslOn e señor d d b 11 h' . l t ¡¡nll r st[camente !Ia.ruado aq'lí federal, se con- d 'J . .1 1 Marroquín y celebración del aniversario de ueños e ca a os y _'Clc,e as, s.qlllJ.:ra sea vmo, por una espeCIe de acuerdo tácito entre ar or que so o es propIo ue os que por esta vez y para que la práctiL. ,. ,_ .años, Seal~r1rU(05 del ~rt Club, hoy jueves á las seis de la tarde; pero como l1?nmtas le Lau~anJ. . de$t..erra!;a para siempre I publtc,t,.> lo que vale !l1;t.s que todo, á dos vueltas. Al ~'cltccdor, $ 20;afseg-u,!.;' e4am0s en Colombia y queriendo trajinar es~ tema de la discuslvn clentífic.l. y al 'J11 y al C'onOCIlDlento de los hombres; y cuan- do, $ 10; Y al tercero, $ 5 Inscripción li- caminos Jesconocidos, ya nos ha !legaJo el cabo, ?bl!g~do~ :o~ gober~at'tes (, 'Uás utó >[-1 (. ) ha sielo preciso, modestamente ha bre, aviso del Hipódromo rogándonos que, como ca onnC. _. IlOt la. en vez t e, (Oll- . , - • • tnbuclón unie') ,,'[no';t l' _ 1 flor ( ltecrona Il lo que habla eJerCido lDA'Dd, en ¡t'all" Zla p. a una vue 1t a d e I H"I pO- ga 1l asta e 1 sa'b a d o pro,x.lm o e I t'l empo d e -. ','" n l:::' U )I.~cer::')e e tn0!10po, '.':) " . I n. p",~.' .. _'. 11) ele aguardIentes, ti qU'e mayores ¡nconv,,- antes, cuando a ellos lo ha llamado ell drO!I1(), ~"o ,n[llJl1I~, ?? kdoglamos. Al las inscripciones. 11'-.I~1_CS o:':~ce por IRS vCj'tclOlleii '1ue. exigen "ti j de del Gohierno él mismo ha 'm;, venc~dor, $ IOO. lnscnpC;0I:, $ 10. , Así, en, 7( 0, este es el programa d ,lc.s IWpl."ntCldon)' acbm,lLai'tÓn. Procedló de I"'llal l. Y . J, 4. i\ las 3.20 p. Ill. 1 RhMlO DE VELO- carrela~ del domingo, con modificaciones muelo el Estado de ntioquia, regido por ~1)1l- ~a( O qlle de ese moclu le. s¡:ve meJo~ CIDAD para ciclistas menores de veinte años, tendentes á mejorarlas, y sólo deseamos qlle, tra~!( \, prJI;ClptOS pohtico, ~:s!e lllOnOpol[o, a la Cdu~a de SU!; .conV!~ClOnes. As; sean ó nó miembros eleI Sp(lrt Club, y que graci¡¡s á ellas, todo salga Un bIen como san ,IO[ ,tdo as[ por todos lo;; partIdos, ha lIeg.l' fue qllt' en auaga sltllaClOll no eludo no hayan sido 1!ellCCdores ni se¿'ll/Ülos, á una en la;, veces anteriores Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • (.!j CJ (7-CJ ~/::1'\: - ~J]JVBrrJ J_;¡:: ue L (") V u ~"""""""'''''~-.~~~~~ """- ~~ i X t l' 1"' i oc I cedido e" ,tl"UJlOS otros países que yo co-I . Sería muy CHI\'elliente que el Go; l. b) ,Cdebrar-,;onveJ]rio;i.e~ con l~s ~:mprc~- _ \ no'lCO, se fueron dondc. el J ,ICZ Garreston, 1 blerno rcccglcla la,; wunt',lus de metal de 2 y " \ 1I0S u Companlas que So,'clten el :ea r?: est.- -' I etC' l' 1 . centavos gr.ln,les ,\ parte de flue son un lncon- pulando en clla. el térmmo de uur .C1on del CARTA DE NEW YORK 1 \le la J .or eJ i .:lupr. emlIa' e .p.us lCdroIn "a qu. e, JveallJ'e nte frccucnte. para cortas- p"ar1t" a s d e "..lm' e- convent• o, que no exce' Ie r'a l Ie seIs n ~,,-c~,_ pu-l y e .uez, .sa} anamente ec al 0, por 1 ro de esa caltdad, les sirven de pretexto á los \ ,liendo prorrogarse; el numero de functOn~s a~tondad de l~ ley, us~~pador al Alcalde. rateros para h~cer su negocio, ale~á~clole á uno, que en <;=ada tel~P?rada deben darse u .bcnc~c!O SI la Corte de ApelaclOn confirma la de- así que les ha COillora 1 .' ,y uanquete en expresIvo ,]¡scurs\) que haremos a) Caltrlcar el mérito artístlco de las Com-e: o~ seno~e , Sll1 cc lar mallO al cl!,lfarote conocer oportunamente, lo mismo que la res- paMas líricas 6 drrmlÍticas que desean dar re-nI csc.upn por el colmllo con o hubIera su- Il'ue:;ta qUe'"(lio el sequr eloctor Sanclemente. presentacIOnes en el Teatro Col6n. MA. 'UEL ESGlJERRA. E, copia.-EI Jefe l )s) En 01 ~ú ¡ l" i-har J'N l.\ LUtf 1:\ ¡-:JI"O.'. lJLL AÑ (, n lU1H!l tl8 int 1" .~ ~C I )1-11 t~J'lI'¡ ¡;,¡, mi ~ ex tf-' n ,!t-i y l·xt.ur­ras ; g . )' I t i:t.,'¡l tlU l., ni li k 1. dt'l Iv:; u .. ,( 11 11 1(. :-, y el e~cogido ¡'Hn'so n \ u ~ p rof u; Ir~s ¡II(I I dis­ting ne. I )¡u u 1}') '111;,. [1 He, \ Diroc t l "'1 t ':UnfA 1~"( ~·' LnH.\ UF; ( ~ nIJ ."-:-"t 1 Hog<-tn , J ni id I n de l!::~J, 1\ I .'l g o ·lI n l· le los caballos c onst i t~)' (; a, lU l t ~ d Oe su ,. alor, y e '1U" 'lu ler" tL Idus go - I oos y oÍ m, no, del' r \" arln:i t 11 c¿ unta d la Mag laL" ,j,,',.u ~ 1') rtd Arz.¡ l rs [.o, que I t,enJ potreros pastadlsirnr, ; . I PalIe} y Unt.a d(' impr('lIta, de las mejo r~, e .se', VC,¡(!e 1 . J:spinosa GJzlr án. I Oca.íll, Sal/lander, ¡¡lay" 2 l.-H ace mu­cho añOS-ti ce el tl octor EmilIO A. E scobar­he F_~c ri :o :, mis enfermos con buen éxito la 1 [ l/mIsión de &ott prepa rada por los , cñores Seo: t y BÜ'1'ne. en las afecciones en que están indicadas las grsas y 1<'3 h;pofosfitos. En cua u­to al modo como c5tá confeccionada, nacla deja qne desear, y su g; aclo de tol erancia armoni7a con los buenos resu ltad"s. La opinión del doctor Escobar est" entera­mente de acuerdo con todos los dictámenes fa ­cultativos que sobre h Emulsión de Seo!! se han dado. La Emulsió" de Seo!! es el rem ellO unll'ersal y reconstitu} ente por excelencia. e,m.l.ll(ios .JUAl T T . .L ~A VARH.O. A.ljeutc de libros y periódi('os_ Sill<:é.-Bllj Ivar.-Co!olll l) i .:. Las Leyes e pedidas pOI" e l ~'olIgres<) de 1896 l.s·r.Í,t{ VA DE VENTA EN L ·\ Tesorería genera 1 de la R ep ública. GUILLERMO ESGUERRA l'ü 'njaao 1)cnt.h"fa GANGA 160" f .. nega Cl d· \ lit'I'l".l d }J}' ra c lflsE\, á Ol' jllas del rí .. B ¡.!; hi, PI! )uri,J •. ,iól1 de Ne­tnocón, p Irte óe la iluti14tlH h fwL ..' !ldll dt El So­caire, v t' lIde por n I~ dl¡tHl 'b .dón EIJrAIU1 11 E KP l ~ .. II ;-.A GUZ":ntÁ.!'J . Señales abogados, En esta imprenta se edit a la GACETA DE OUNDINAMAR­CA. Para las suscripciones y a'd­ROS, entenderse con el señor Samuel Rodríguez, Administ rador de Bo­( jota, en la Agencia de este mismo peri j lieo. .LE;::;\ ;:, OHDO ";-EZ SL\.H.EZ ABOtlADO l: AGIL'TB lIRembr(l de la Socirdad Colombiana de JI/,,'i8prl rdencia. Ejl'l'<:e 'u prufesión. COlllpra y arr ien­da. á COll1lsitJII ~· lIcas raíces v coloca dinero ;í ill!l'l'ét> sohre IIípotl'C;l. Calle 15, míllte!'o 10. LINIMENTO GÉNEAU Para 108 Ca.:a,a,:r.:r.OS N o mas FUeGO ni CA.JDA a"mpla .. [.a ("urUlt hace ti l-am ' /6.fJtl~ . )n 'Í 1.1( ttJs~ "¡.n lÍoLor IJ ,)Hl- cortar fU n(etrar ell,eto. Yarmi• GÉNEAU, 2"~le~t B,nor'. París v E ..... 'rO C AS LAS ¡-ARMACIAS> Las V ERllADERAS AGUAS de ~, ~ -~ ...... ,~ ... ~ ú .... !l 103 •. . ;mtieks dol Es-;'.;i,'~C> f r a n c ",3 dl.Uioi.!traClon . B, Eoulevard Ido n tmart re, PARIS CELE STI N S, Mal da Piad". Enfermedades dela Vejiga, GRANDE·GRI LLE,r,rero.1'de! del Big,1. 11.I!parat. biliaJ HOPITAL, tnl"medad!s del Estómago. HAUTERIVA, ¡ ~'ct;"'" Id 1;11."'1 d,1 Ap",t. """lo. Las 60/48 CIlYOB loma y (1 rJ é'j t~"am;e()to e8Mn "itiladOS !J01' un RilDU!lM:ante del Estad'). DEp O.j¡T(.S H·:"O TO;}.'\. :-; L AS PRf:'lCrl--' ..... LES r 'A t ~U. C!.\ :-: y lJ!l :JGUEitlAS Fac-simite miniatura de (WarAer's 5afe Cure Wroppe~ Wrapr..er Cu.ra segura de Warner. j l1n Tónico y Loes I Un Vermífugo. /:' Al COll ti ¡aci¿n, Cólicoa "uur 1 y lntl:gestión. , . j Lombrices (SIn falta)' Expel er.l1 y Tenia (€O los más de los Ca!lO~). Jarabo do Ralltof No. 2. EL MEJOR DEPURATIVO DE LA S ANGRE. Es el único remedio absoluto, htfali­ble contl'a las Escrófulas, contra los I1 umorp Escrofulosos, ContagIosos, Barníentos, Mercur íales, Leprosos; con­tra todos los Envenenamientos de la Sangre, Erupciones Cutáneas de todas clases. Ha hecho cur!\ll mIU'avillosas en casos desbandados por médicos y hospitales como incurables. Es 61 único remedio de la Sangre. del Higadoy los Riñones; que no t ien~ venenos mmerales. Esta preparado por un químico de universal celebridad y de h madez inatacable. Es difercute en su compos·jción de todos los remedio. conocidos. Se ha captado. á justo titulo, la confianza de los médi· cos, de los farmacéuticos y del público. El cutis más blanco, más bello, más limpio más suave , más pum. libre de .- barros 'y grauos ó manchas, es obra del JAnO CURATIVO DE REu·rER. Es ab­solutamente puro. delicadamente medi­cinado exquisitamente perfumado, é incoIDllarable como jabon de tocador Si o(¡ uss para los niños desde el 010· mentú I'e su naclmiento. es infalible Que impedirá tod" ela.e do enfermeilndes de la pJeI y del cráueo. LA SAN R ES L VI • La ausencia de c'lrpúsculos rojos, prinCIpIO ·vivifi­cador de la sangre, produce la enfermedad que se llama Anemia. Se nota en las caras y manos pálidas y labios sin sangre y es muy común en las mujeres. El enfermo siente debilidad 6 l10jez general, condici6n que predispone el cuerpo á todo género de enfermedades y que requiere un remedio de eficacia probada. La !egítima Emúlsión de Scott de aceite de hígado de b".cdao con hipo­fosfitos de cal y de sOS:J. parec ~ adaptarse especialmente á la producci6n de los gló­bulos rojos, siendo es;: una d .. la3 propie­dades que hacen del Dccite dl~ hígado de bacalao un agente terapéutico d tanto mérito y de aplicación tan constante en la Medicina. Los hipofosfitos son g randes ~..:;.,J.GC ~"[ .-; l' 1, ! ¡" ,la tla las Enfermedades Secretas ! M- d:ll/a d" Il. d ta 1,l ri ~ :!,.otíCi6n Unit'tJr&al de Bdfce /on fl. de 1888 Madalla '\a O~o , Por:~ 18ó5. Honor, Paris t886, T~-:·1L~ ~ S ) ,-.LE~'·(H·¡ >;o" L\GMA6. t.";;ONOR R E S oRsqr:T~~ ~ ~';f'!:ETRIT IS OO¡pj~U~IE NTOS R~E~E!l!!!!t;~~~~ad~r, ~i~YJ~! QU~~ INO AROUD CON QUt A 'f' '::ON TODOS LOS 1'llINCIPIOS NOTllITIVOS SOLUBLES DB LA. CARNE C!>ll\:IoE y "IJU~.~ ! son los elementos que cnlr"n en la composlclon de es;;, potente r epal'i1dur da lás fll~rzas vtta1C ~, de este 'e",j.u~"~to PO" e tlceleaci .. De un gusto 8U-m~~?: kc~W'~~~.LJ¿,~n~~a~~~c5r¡~~ r~~t;;: 1~~~1~d~ a~Al%f:~~~:t:ll~~ fI¡¡tS(tt!:o~:ur4' y C\..IIl.:~tl " t :;t~ uo despertar el atwhto. asegurar lJ.s d1:.:estl.m::es, rcpn.rar l&..: fuerzaS¡. etnj lJ II . '."'1 !} ~ ,:!l'C, entonar el orr,'aI1lsmo y ?rccaver,la aneulla.y las eplJ.erol.éS provo­C'. Ja~ ¡.ft:: ~, -.. luroSJ uo oc conoce parla. superIor al Wlno tiC VU.IDA de .A.rGlld. .F. r ¡Ier. _.! p"tie, O~ "" de J. FER!\t, Farmacculico, 1O'!, ru.l\mll.licn. ~ ddl\CJUD, ~ . v Hl3 EN TOPAS LAS Pl\1NCll'AU:lI Bona.l& ·.·-=~~1' EXIJASE e\~;= .. ARDUD lmiDD~. l' _. '''CON>:" "' U, m,,, e, ' " ~ Parfumes Suaoes y Concentrados < ~ SURTIDOS EN TODOS OLORES PERFU'1"%ER:rA. OR.XZA i d.o L. :trEG-It.A1iD __ I!'I pr- Inventor del Producto VERDADERO y acreditado O RIZA-On. 11, l.?lace de l a. lVJ:a.d. e 1 ei:ne, l?aris 'm rclo\LLA EN TODAS LAS CASAS DE CONFIANZA JJílls ifi ca rill n rn y UXlt.{Ü' la b'L,'ma d ... " epo_' ros E N T O D A S ~DtJ2 todos ' ."'.nos 1 ~ L A.S PAnMA.CU.S DEL l f]n"lIerlila. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 149

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 2

Por: | Fecha: 09/01/1858

• ANO I. Bogotá, 9 de enero de 1858. NUM. 2. Al hacer ]a BIDLIOTRCA su primera apari­cion ante el público ha obtenido, como se lo pro­tnetiera, una acojida favorable. i ca i decir pueue ella nü maque para eso ha habido alguna razon. Cón1o así? Interrumpirá en estP pa "aje el avi­sado lector : la BIBLIOTECA en su segundo núme· ro no tnas, fatua ya, orgullosa i ca~q uivana ~ Precocidad fune ta 1 Pero no hai tal. Prec i. amente de todo Jo con­trario e de lo que se ha acusado a la BIBLIO· TECA. Sí, señorita , patrona i abogadas nuestras, se la ha acu ... ado de •••• corta! E .. ta acusacion en la época que nos atraviesa (ipor qué ha de ser sietnpre ella la atrave ada?) es inconsultrunente inverosJmiJ. osotros la recha· zatnos, o mejor dicho, eJJa nos rechaza a nosotros. Cortos somos de jenio, cortos de vista, i cortitos de cuerpo; pero en lo dentas, a Dios gracia8, que tenemos largu~za que nos sobra: Largueza de tolerancia para pasar tle la1·go por entre los bandos sin quitarles sus vír..timas, por en· tre los enamorados sin tildarlrs sus ídolos, por entre los oficinistas sin atentar a sus nóminas, i por entre la sociedad sin aumentarle su escándalo. Vaya ! se nos dirá, pero vuestro periódico es cor· to de pájinas, i vuestras pájinas son cortas de mérito. 1 tllai mas que observar cómo es gue habríamos podido sin mayor trabajo para nosotros, i sin mayor provecho para nuestros lectore~, doblar, triplicar el tamaño i contenido de la BIDLIOTECA? Pues agregad a nuestro primer artículo un preámbulo insustancial de nuestra desconfianza al arrojarnos a la arena tipográfica i un final asoin­broso de promesas increíbles. Agregad unos versos eróticos llenos de admira­ciones i faltos de sentido comun, poniendo de es· trofa en estrofa seis líneas de puntos. Colocad al principio, al medio o al fin una re­vi8ta estranjera, revista ya por todo el mundo en los demas periódicos, i que en sustancia diga que en Galípoli había síntomas Je cólera morbo, que en ]a India las cosas van así, a si, i que el Carde­nal Farrascati iba en romería a Trancati.haciendo escala en Fraguati. · Insertad, si quereis, o ensartad, con1o decia Cua­lla .,. un remitido del Alcalde de •.•• dando cuenta "al público i a sus conciudadanos" de que se retira a sus pacíficos lares sin temor del vil anónimo, i li­brando su fama al criterio de las jeneraciones. Rabiatad a todo Jo otro el anuncio dado por un quidam de que otro quidam le debe, i que él le co­bra, i que el otro no quiere pagar, i que, por tanto, él se arruina i se lo lleva el diablo en vez de llevarse al otro. Por último, poned al pié de un grabado en que se vea todo lo que HolJoway da i no se vea nada de lo que recibe, una lista de los mas nauseabun. dos no~bres de enfermedades que se curan con el famoso ungüento. 1 enhebrad a lo anterior una sé­rie de resultados felices de las aplicaciones pildóri­cas, sin hacer otra série de las desgraciadas con se· cuencias de las mi~1nas. 1 si ~ún qnereis llenar otra pájina, haced pintar una tenia larga, escamosa i leviatánica, i asegurad que ha sido muerta, arrojada i exhibida a beneficio del vermífugo mas a la moda. Con todos estos materiales ¿no habreis aumenta­do el tamaño de la BIBLIOTECA? Pero ¿ habreis aumentado su in te res? Ya llegamos a decir la palabra sacramental. El interes ! I lo ti ene nuestro humilde periódico~ Bah! i A quién le falta en este siglo pesetero? El nuestro es el de interesar a la n1as sensible mitad de nuestro mundo, de este mundo neogranadino en que nos rebul timos. Para logr(\rlo hemos obtenido la cooperación de dos amigas nuestras, con cuyas producciones nos presentaremos en breve ufanos, orgullosos i hasta invulnerables. I si no, que venga algun descartes barbudo a po­ner tachas al artículo sobre costumbres, a la novela sentimental, a los versos románticos, obra modesta, vujen i santa de una compatriota. Habrá que reirse aunque no haya ganas ni el artículo las provoque. Habrá que aplaudir los ver­sos recio i seguido. Pero í qué decilnos ~ t Cómo no habrá de tener gracia lo que nazca de una cabeza graciosa, que sea escrito por una mano aún mas graciosa, i se lea por u.n os labios que se.a n la gracia tnisma? Todo ~ . eso tiene que ser graciOSISimo .. 1 no, es esto solo. Las señoras i las señoritas van a venirse todas a la BIBLIOTECA, porque cada uno al fin se viene a lo suyo. Cuando nuestro periódico, que entónces ya no será nuestro, se redacte en su mayor i mejor parte por plumas femeninas ¡qué hallazgo el nuestro! qué gloria la de nuestras paisanas! i A cuál de e1Jas falta corazon o pensamiento para poder llegar a ser poetisa, e~critora i cuanto quiera o imajine? A ninguna, por cierto, aunque hasta ahora a todas ha va faltado el estímulo. • I el llamarlas, como nosotros las llamamos, al campo de la literatura, de la poesía, de lo beiJo i de lo tierno ¿será tambien una profanacion, corno ca­si lo es, a nuestro egoísta parecer de ciudadanos, el llamarlas a la movediza i abrasadora arena de la política~ i Quctnará el ánjel humano sus alas de pureza, prost1tuirá la sacerdotisa del hogar su ministerio i sus fueros, por juntar su voz al coro 11niversal que canta lo bello i lo sublime de Dios i de sus obras, lo mistno que por tender su brazo a la lid en que luchan los hombres, sus intereses i sus sistemas? i Para la perfeccion de la sociedad la mano de la mujer sobre el arpa de la vida, creando nuevas or­monías, será igualmente débil que sobre Ja urna de la 1ei nutneranclo el sufrajio de los bandos 1 No 1 Mil veces no t Entre lo uno i lo otro hai tanta diferencia como entre un poema i una gaceta! A la obra, pues, bellas compatriotas 1 haced ]as pájinas de vuestra BIBLIOTECA mas amenas, mas lucidas, i, lo que parece importar mucho a algunos, ayudad con vuestra colaboracion i con \"Uestras sus .. criciones a hacerla mas la1·ga. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 10 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. De la mujer. Dios, i viene a servir como de sello a la Creacion .. Una mujer, Maria, abre su seno con1o una flor a ¿ Qué es la mujer ? impulsos de la brisa, para que de él salga el Sal v~­He ahí una de las preguntas mas difíciles de dor del mundo. Una mujer, iobe, Julia 0 Elv1 • .responder. Se puede preguntar qué es la luz, qué ra, es el sueño romántico de todo hombre de co· es el magnetismo, qué la electricidad, en fin ; por razon. que algo se sabe de esto; pero es el caso que de Donde quiera la mujer es el astro obligado de la mujer no se sabe nada. Mis~eriosa como Dios todos los cielos hermosos; i donde quiera se ha mif>mo, la mujer es la flor humanada de la crea- considerado a la mujer por una faz di - tinta. El eion? perfu~ada, be.lla 1 .rnsaj e r~ a.l mismo tiemp~. Ori€Dte nos la da a conocer bajo la forma d~ la St nos pt.eguntaren s1 la muJer es hermosa, d1- lturí, de la cual la odalisca 110 es mas que una un· Si .nos preguntaren que s1 es pura, Iremos En el Occidente, por el contrano, la muJer no que SI. . . ? es ya un premio ni un objeto puramente rle sen- Si t;JOS preguntaren que si es mocente, duernos < suaJidad. En el Occidente la mujer, Iéjos <.\e ser la que 51 • esclava opulenta de los sentidos, es la sultana del Es.to es, conocemos sus atributos, pero no su espíritu del hombre, reina i señora, de su corazon. natm:aleza .. _ . ~ . , Ser multiforme como la luz, aqlll se le adora por . Cua~do mna, ~a m.UJer es cand1da c~mo los an- la hermosura, como a Helena, allí por la castidad, 1eles mismos del c1elo, entorn? de su ftent~ se de. < como a Lucrecia acullá por el talento, como a sata rosad~ _1~ aurora ~e Ja ~I~a j sus l~b1~s so; o Safo. ' . . sabe~ some!tse 1. sus. OJOS ?01 m u. Pero 1. aJ lleoa Donde ¡ cuando quiera la mujer ha s 1do stempre ~n d1~ prec1so, fiJo, 1n var1~ble.; en ~se d1a Ja m u- el secreto social. Jer deJa de ser Jo q~e ha stdo, 1 e~npwza 1? que ha Es cierto que en la edad media se la tenia eneas de ser. Ya nos~ nemas, sus ~a~))OS se. pltegan se- tillada, pero cierto es tambien que los paladines veros como dos !meas de coral, 1 s~s OJOS se abr?n vivian al pié de los castillos. a la lu": del mundo como dos soles;untos a un m1s· i En dónde no compartirá el hombre el tiempo mo horizonte. de su existencia entre su madre i su esposa 1 El sendero de la infancia ha quedado atras, sin < La primera le abre los bordes de la cuna, la se-huellas ni lágrimas, i delante se estiende el de la ~ gunda le cierra los del sepulcro. juventud, tendido e igual como un prado, ameno iBajo qué traje, en qué clima no será siempre mas que un jardin. la mujer la reina del mundo? En el baile, en el Nadie entra: con frente sombría ni paso vacilan· teatro, en Los paseos, cuando sus ojos cargados de te en este sendero de ]as flores i del placer. La doble luz, ya no iluminan sino ciegan, ella domi­mujer lo distingue :1 la di - tancia i se lanza a él mas ~ na como domina la rosa en los jardines, ella se Iápida que el águila a los aires, que la gaviota al inclina i flota al aire como una gaza, penetra 1nar. como un p e rfurne, arrebata como una melodia. Llega, se aturde, se enloquece, a1na •••• i des- Cuando Dios la formó porta pritnera vez tuvo que pues~ ... forjar el paraiso para encerrarla, i el hombre en Para contestar este despues tenemos que decir : sus parodias a Dios tuvo que apelar al olimpo. que, tanto a la entrada de ese sendero como a la sa- ~ Unos han dicho que la mujer es la obra maestra lida, hai dos divinidades aladas, leves, vaporosas i de Ja naturaleza, i otros que es la fraj.ilidnd. No­lindas como dosjenios orientales. El que lo empie- sotros estamos tan cerca de la primera definicion za recibe de la prirnera una copa de almibar, que cotno léjos de la sec-unda; pero insistimos en nues­agota hasta las heces, i sigue adelante para vivir i tra idea, de que lat> mujer es el primer misterio de ser feliz; el que lo acaba recibe tambien otra copa la creacion. ~e. la segunda, pero ya 110 ~e almibar, si~o de.~iel, Se conocen [os atributos pero no el sujeto. 1 sigue adelante para hal.lat su sepulcro 1 mom. Terminaremos pues dicícndo: La ILUSION es el comtenzo de ese sendero, el A QUÉ SE PARECE UNA 1\tUJER ~ DESENGAÑO su final. A una flor en lo hermosa. Ese despues no es, por tanto,. mas que la muerte; A una nube en lo Jeve. pero no la m~erte .del c~erpo s~no la del alma, no ~a A una paloma en lo cándido. muerte que h1ela 1 destt uye, smo la muerte madre A un ánjel en que vive de lo espiritual. del dolor. A una hada en lo misteriosa. El corazon tiene tambien su sepultura. A una sirena en los encantos. Durante el período de la juventud, la mujer A una estrelfa en lo resplandeciente. pierde s?s condiciones de ánje~ para ~o~ar las de A una mariposa en Jo inconstante i diosa. 81 anda, provoca como D1ana; st m1ra, mata A un rei en lo caprichosa. corno V énus; si rie, seduce como Leonor; si desde- Tia es fuerte como Ja de Are; ah! i si suplica, la M~gdalena puede apénas comparársele en lo ~lo­cuente i punzador. I-Ie aqní porque es_tan temtb!e eso que se llama la juventucl de la n~u_ye1·, espec1e de cadena de oro, de cnyos eslabones nadie h~ po­dido librarse hasta ahora. Nadie: Ncron m1srno amaba. . Es por eso que la mujer desempeña un papel tan vasto i granrlioso en la l1istoria del mundo. Una mujer, Eva, pone término a la obra de - L i teratura. Aquellos de nuestros lectores que hayan leído el canto a la zona tórrida del célebre Bello, no tendrán a mal que les dctnos a continuacion el juicio de ese canto por el señor E. Escobar, uno de los intelijentes redactores del FoRo, periódico de 'Venezuela. El trabajo es bre\'e, pero acabado . Dice así: ': Contern pletnos al señor Andres Bello, literato • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. vas ta rudicion, g ran filóloo·o, l ejislador, poe ta tnin ntísin1o i D liz aut o r d la silva a la Z ona T órrida, precio o panoran1a en qu , al calor de la vi,Ta itnajinacion d 1 po e tn , ~e ven nacer en ale­g re .· ~ru po~ las flore . . que enrrc 1 anan nuestro fértil :-;u lo i sus frutos op11nos . .1\.unque no p e nsamos hace r un jui cio crítico de la obra que citamos, t, nto porque no la hernos e tu diado lo bastant , cuant o p or ere rno .. in capnce de llevar a cabo lucidament tan Ítnprobo ti abajo, i no r ademas necesario a. nuestro objeto, no pod e mo 1 pre cindir d ~in ertar aquí algunas e strofas de esta incompa­rable con1po icion. Para tu hijo la proc era palma Su varto feudo cria, I el ananá sazona su ambrosía: Su blanco pan la y·u a, Su" rubias pomas la atata educa, l el a) o·o don d e spli ega al aurt" l eve Las rosa de oro i el vellon de nieve. Tendida para tí la f1 e ·c a parella En enramadas de v rdot· ]ozano, Cuelga de sus sarmientos trepadores e e táreos globos i franjadas flores; I para tí l maíz, j efe altan ro De la e pi g ada tribu, hincha su grano; I para tí 1 banano Desmay·a al p eso de stl dulce carga. El banano, prim e ro De cuantos concedió bellos prese ntes Providencia a las jente s Del Ecuador feliz con mano larga. No ya d e humanas artes obligado El pren1io rinde opimo: No es a la podad e ra, no al arado D e udor d e su racin1o: Escasa industria bástale, cual puede Hurtar a sus fatigas mano cscla va ; Crece veloz, i cuando exhausto acaba, Adulta prole en torno le sucede. "En tste trozo cada verso es una espiga dorada; su espontaneidad imita fi e lmente la pródiga natu­rale za de los trópicos, i su gracia sencilla i soltu­ra, el natural i no estudiado enlace con que se juntan en nuestros can1pos, entretejidos por lns tre padoras pasionarias, las flores i Jos frutos. "El poe ta conmovido con el bello cuadro que su rica imaJinaci o n le ha puesto ante los ojos, parece que vuelve la cara buscando al <.lichoso habitador de tan florido suelo, i afea en sentidos versos la indol ncia de los americanos, e l ocio, el ]ujo i demas vicios que infestan las ciudades, i va animándose gradualn1ente al fuego de su ardiente inspiracion, hasta que prorumpe en estos versos dignos del poeta de Aquino: ¿ I será que se formen de ese modo Los ánimos heróicos, denodados Que funaan i sustentan los Estados ? ¿De Ja algazara del festín beodo, O de los coros de liviana danza, La dura juventud saldrá, n1odesta, Orgullo de la patria i esperanza? t Sabrá con firme pulso De la severa lei rej ir el freno ; Brillar en torno aceros homicidas En la dudosa lid verá sereno ; O animoso hará frente al jenio altiYo Del engreido mando en la tribuna, qu c l qu e a en la cuna urrni ó al arrullo del cantar lascivo, u e nza e l p :\ lo, i s unj e, i se atavía 1 0ll fetn )nil es m e r o , I en indolente ociositlad e l dia, O e n crin1inal lujuria pasa entero~ o a í trató la triunfadora Roma I...Jas art ~ de la paz i de la guerra ; .t\.nte fió las riendas del E ... tado .t\ la mano robu s ta u e to, tó el ~ o l i e ncalle ci6 e l arado ; I bajo e l t e cho humoso camp sino L os hijos ed ucó, que e l c,onjurado 1'1 un do allanaron al valor la tino. 1 1 ((Si g u e lu go un h e rmo so cuadro, donde s e \ e la dulce i seren a v ida d e l ca1npo en bello contras­te con el afan que aj ita las ci udadcs: todo é l está l1 eno d e la n1as scc.luctura persuasion ; la <.lelica· d eza d e ]os pPnsarrti en tos, las imáj e nes risueñas i la sencillez de las formas, parece n escojidas para ablandar el corazon ya mpedernido de los hom­bres, i sordo por tanto a la voz severa i desnuda de ]a razon. Esta Silva s una corona d flore. ; aquí no hai que escojer, se siente uno animado a copiarla toda ente ra, i a pesar nu e stro salimos de I círculo que no habiamos trazado. · I-Ie aquí el último trozo de este cuadro : tEs allí m énos blanda p o r ventura De am o r la llama, que t em pló el r ecato ? ¿ O m é nos aficiona la hermosura ue d e cstranjero ornato 1 afeit e s impostores no se cura 1 ¿O el corazon esc ucha indiferente El leng uaje inocente Que ]os afec tos sin disfraz es presa, I a la inte nci o n ajusta la prom e sa~ o del espejo al importuno ensayo La ri a se compone, rl paso, el j esto, Ni falta a1J •' carmin al ro tro honesto Que la mod estia i la salud colora, Ni la mirada que lanzó al soslayo 'l'írnido amor, la senda al alma ignora. ¿ Espe raréis que forrne l\1as v en tu rosos lazos hime neo , Do el inte r es barata, 'rirano del deseo, Ajena mano i f e por nombre o plata, Que do confortne gusto, edad conforn1e, I e leccion libre, i mútuo ardor los ata ? ''Despues de un breve pasaje e n que con aqu e· lla sencilla ele~ancia del príncipe de los poe tas ]atinos, enseña la man e ra cómo se han de plantar i en qué lugar es , al g unos frutos indíj e nas i estran­jeros, poseido d j neroso ntusia s tno, ve al brillo de su ardiente jmajinaci o n a la ju ventúd que c o­rre en nurn e rosas cuadrillas a descuajar los bos­ques i hacer d e l campo su fe liz morada; i se ven golpe ar las hachas sobre los troncos de la arbole­da secular, i se la oye crujir, r sta1lar i caer luego con grande e trépito: ard e el fuego, sube el hu. rno, las plantas sil ve tres desaparecen i levántase cotno por encanto el fructífe ro plantío, al decir del poeta, en muest1·a ufana de ordenadas haces. Este cuadro, que no copiamos por abreviar nuestro ar· tículo, está escrito con tal entusiasmo i animacion que vale el orijinal; la escena se ve de bulto i se conoce que la pluma ha corrido bajo la mano ar­diente de una inspiracion sublime desde el princi - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. pio hasta el fin, de modo que el que lo 1ee no~ mientas astutos. Tenia dos tios maternos, buenos siente el deseo de verlo, porque ya lo ha satisfecho ciudadanos de Palermo, que juzgaron que aquel de antemano. muchncho podía adelantar mucho en las ciencias i "Es digno de notarse el esmero con que este en las letr~s, i se encargaron d_e ~u e~ucncio~. gra ... n _poeta observa las reglas de la gramática i El camtno mas corto. para d1stiogu1.rse ent~nces retortca en sus detalles mas minuciosos, cómo en- en la carrera que quenan hacer seguir a Jose, era l~za unos ,con otros l?s tropos i demas figuras, ha- entrar en l.as órdene~ eclesiásticas. D~sgraciad~­Ciendo as1 su lenguaJe puro, correcto i alta1nente mente Jos hos no previeron que su sobnno no ten1a poético; sus pen --amientos están tan graciosa- las disposici?n.es necesarias para ser un .bu e~ sa~er· 1nente en sus bellas formas como los jenios en sus dote s1 perststta en permanecer en la 1glesia, 1 le túnicas doradas; sencjllo, elegante, puro i sen~i- colocaron en .el s~minario de San .Ro9ue de ~alcr· ble como el autor de las jeórjicas, i a veces ener- mo. No tardo Jose en ceder a sus 1nst1ntos de 1nde· jico i ardiente como Juvenal. pendencia i de cornpleta indisciplina, i un di a se fugó del seminario. Cojido en compañía de unos vagos, fué confiado i severamente recomendado al padre jenera] de Bonfartell, que se hallaba entónces de paso en Palertno. Tenia José trece años: el padre jeneral consintió en encargarse de él. Mar­charon juntos, i montado cada cual en su mula, seguidos de otros tres frailes, llegaron al convento de San Benito, situado en los aJrededores de Car­tajirone. Los cazadores i la perrilla. Es flaca sobre manera {Iba subiendo la cue ta Toda humana previ~ion, t\. eso del anochercer. Pues en mas de una ocasion Con ellcl iba una perrilla .•• Sale lo que no se espera. lVlas, sin pasar adelante, Salió al campo una 1nañana Es preciso qne un instante Un esperto cazador, Gastemos en de cribílla: El n1as hábil i el n1ejor Perra de canes decana Alumno que tuvo Diana. I entre perras protoperra, Seguí~le gran cuadrilla Pasaba en aquella tierra De eJercitados monteros, Por perra antediluviana; De OJeadores, ballesteros, Flaco era ~1 animalejo, 1 de 1nozos de trailla: El mas flaco de los canes, Llevaban cuanto era propio Era el rastro, eran los manes, Para el logro de la empresa. La mera idea de un gozqueJO; ~abuesos, perros de pre s a r ~arna tenia ... digo mal, 1 de arn1as un buen acopio, N o era una perra sarnosa, Caballos de noble raza, Era una sarna perrosa Cornetas de 1nonte; en fin, l en figura de animal; Cuanto exije lVIoratin Era, otrosí, derrengada; En su poen1a " La Caza.'' La derribaba un resuello: Pronto levantan los perros Puede decir~e que aquello L .... n jabalí¡ hermosa pieza! N o era perra ni era nada. Que, rompiendo la maleza, A ver, pues, la batahola Cruza por valles i cerros; La vieja al cerro subia, Todos siguen con gran bulla De la perra en compañía, Tras la cerdosa alimaña; Que era lo mismo que ir sola. Pero ella se da tal maña Por allí quitio la suerte Que a todos los aturrulla : ~ e ocultase el ja ba1í, I aunque gastan todo el dia Confiando en poder así En paradas, idas, vueltas, Preservarse de la muerte; I carreras i revueltas, Empero, sintiendo luego Es vana tona porfía~ Que por ahí andaba jente, Ahcra que los lectores Tuvo por cosa prudente Han visto de qué manera Tomar las de Villadiego: Pudo burlarse la fiera \riendo entónces la vieJilla De l_os tales cazadores,. , Que es~apaba por la loma, 01gan lo que acontec1o, ·us ! dJJO por pura broma, 1 aun_que es suces o que adtn! ra 1 echó a correr la perrilla; N o p1ensen,no,que es n1entua ~ I aquella perra estenuada, Que lo. <;uenta. quien lo vió: ~ Son1bra de per~a que fué, Al p1e de uno de los cerros De la cual se dtjo que Que b~t~~ron ?que! día, No era perra ~i era nada, Una VleJJlla VJVla, Aquella pernlla, sí, Que oyó ladrar a los perros; Cosa es de volverse loco, I con gana de saber No pudo cojer tampoco En qué paraba la fiesta Al maldito jabalí ! J. ~1. ~r. El conde de Cagliostro. El 8 de junio de 1743, nació en Pale'rmo José Bálsamo, que llevó en lo sucesivo el pronombre de Alejandro, i el nombre o título de concle de Ca­gliostro. Pedro Bálsatno, su padre, i Felicia Bra­conieri, su madre, eran honrados mercaderes pa­Jermitanos, mui buenos católicos, i mui cuidadosos de la educacion de su familia. Tenian muchos hijos. Vendían paños i telas de seda, i su tienda era una de las mas acreditadas en el populoso cuar­tel que divide en dos la l1ermosa cal!c de Calsaro. Desgraciadamente para esta familia, i sobre todo para José, Pedro Bálsamo murió ántes de haber visto crecer a todos sus hijos, i de l1aber podido es· tablecerlos. . ~! jó~en Jos~ tenia u ... n espíritu pronto, sutil, IffiaJtnaclon ardiente, caracter aventurero i pensa· • Las paredes del convento eran m u i altas, i la puerta estaba confiada a un hermano port~ro inflexi­b1e. No tuvo pues José Bálsamo mas remedio f)Ue resignarsei tuvo que endosarse el hábito de novicio. El padre jeneral, adivinando su gusto por la her· borizacion i su curiosidad por la historia natural, le confió al boticario del convento, esperando así fijarle en su nuevo estado, i conseguir que un dia fuese un buen relijioso. Aprendió tan bien desde luego el jóven José del padre boticario, aprovechó tanto sus lecciones, que al cabo de cierto tiempo llegó a manipular las drogas con cierta habilidad. Pero Jos Instintos de José se despertaban singular­mente, i en los primeros elen1entos de la ciencia, el astuto siciliano adivinaba ya los secretos del char­latanisrno. Asi se abandonó tan franca i decidida­mente al estudio de la química i de la medicina, que su profesor en droguería esperaba tnucho de un disc1pulo tal con1o él. Una escena escandalosa, i de que fué el héroe el jóven novicio, reveló su carácter e hizo que le impusiesen una fuerte penitencia, a la que apa· rentemente se sometió ; pero aprovechándose de u na ocasion que se le presentó casuahnente, se es· capó del convento, se lanzó en el campo, i a.Jgun tiempo despues de esta vagancia volvió a Palermo. Entónces sus tios desesperaron de él, porque ni reprensiones, ni consejos prod ucian fruto alguno ; al contrario, José se reia de sus amonestaciones. S u desenfrenado gusto por los placeres le arrastró a formar relaciones con todas las malas cabezas del país, i bien pronto no tuvo nada que aprender de ellas. El juego, Ja embriaguez, el libertinaje i el robo fueron sus diarios pasatiempos. He aquí la aventura que le obligó mas que de paso a dejar a Palermo. su ciudad natal. , José Bálsamo habia contraido íntima amistad i relaciones con un platero de Palermo, llamado ~1arano, del que habia llegado a conocer el espí­ritu débil i supersticioso. Este l\~Iarano creía en la máj1a, i nuestro aventurero pasaba ya por mui iniciado en las ciencias ocultas. Un di a llegó a casa del platero con aire compunjido i misterioso. -S a beis cuáles son mis relaciones con los es· píritus superiores, i conoceis el poder de los en can· tos en que me ocupo •••• Hai en un ca1npo de • olivos, a algunas n1illas de la ciudad, oculto un • , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBI.JIOTECA DE SEÑORITAS. 13 tesoro; tengo Ja prueba de ello, i por medio de un conjuro cstoi cierto de d ~cubrir el punto preciso en donde hai que l1acer las cscavacioncs. 1'-lero cs- . . .. . . ta operac1on e.Xtje costosas preparaciones: neces1 to sesenta onzas de :oro. Me las podeis dar~ l\1arano hizo mil esclamaciones sobre Ja canti­dad, pretendiendo que las yerbas i las drogas nece­sarias para los I reparativos alquímicos eran mui baratas. -Está bien, dijo Búlsamo; no hablemos mas; y·o solo tendré l tesoro; una felicidad di vid ida no es 1nas que una mitad de felicidad. Al dia siguiente, IVI.arano e~taba en casa del en­cantador en cuanto amanecio: habia tenido la ca­lentura d 1 oro toda la nocl1e. -a me he provi~to, dijo a José, de la cantidad que me ha beis pedido; sin embargo, regatead un poco con los espíritus, os Jo su pl~co. -~Los tonHtis acaso por mezquinos especulado­res~ respondió el bribon. El diablo no es judío, aunque hace n1ucho tiempo que ha habitado en Judea: es un splPndido señor, viyjendo magnífi­carnente en todos los paises del mundo. Si se letra­ta con honor es pródigo ida el centuplo, pero he encontrado en otra parte las sesenta onzas de oro, 1 no os necesito, a poco que sintais e1 darlas, añadió Bálsamo haciendo como que d0spedia al platero. AqueJla misma noche se fué a la claridad de la luna al olivar. Bálsamo habia preparado todo para los conjuros. Los preliminares del encanto fueron largos, i Ñlarano no podia respirar bajo el hechizo de aqueJias operaciones magníficas. Por último, tembló !a tierra, i parecieron salir del pavimento horribles fanta mas. IVIarano se dejó caer la cara contra el suelo; el lance estaba previsto: el platero recibió una tunda de golpes por los espíritus infer­nales que Je dejaron casi muerto, i huyeron en compañía del encantador i de las sesenta onzas de oro. la rande. Entónces volvió a Francia, se fijó en P.aris bajo el título de c.onde de Cagliostro, i se h1zo pasar por un médico célebre que poseia el eli­xir de alargar la vida. ece~itaba una traiJla ilustre para arrojar el poi vo a Jos ojos d e l vulgo, i la ca­sualidad le sirvió a las mil n1ara villas. El príncipe de Soubisa se halJaba sériamente enfe rmo con una fiebre escarlatina, i su estado se hizo tan alarmante, que Jos n1édicos del ilustre en· fermo desesperaron de salvarle. Al saber esta no· ticia, Cagliostro corrió a casa de monseñor el car­denal de Rohan, que sin protcjerle abiertamente le honraba, sin embargo, con mucha confianza, i le propuso con la mayor osadía que le llevase a casd del príncipe de Soubisa, jurando sobre su ca­beza que lo sal varia. Vaciló al pronto el cardenal; s1n embargo ¡cómo no intentar el último medio de salvacion, cuando la facultad de medicina entera miraba al eufe rmo como desahuciado 1 Cagliostro subió en el coche de su eminencia, i se fué con él al palacio de Soubisa. El cardenal anunció un mé­dico estranjero, pero sin nombrar a Cagliostro: la fatni]ia le dejó obrar; algunos criados permanecie· ron todavía en el cuarto del príncipe; alejólos de allí el héroe, pidiendo quedar solo en el cuarto del moribundo ; dejáronle así. U na hora despues llamó al Cardenal de Rohan, i le dijo enseñándole el moribundo: -Dentro de dos di as, si se siguen mis prescrip .. ciones, monseñor el príncipe de Soubisa dejará la cama i se paseará en este cuarto; dentro de ocho saldrá en carruaje, i dentro de tres semanas irá a hacer la córte al rei en Versallcs. El cardenal no respondió nada a aquellas pala· bras que le parecieron una baladronada, i acompa· ñó a Cagliostro. El mismo dia volvió con él a casa del príncipe de Soubisa. Aquella vez Ca­gliostro !levaba una redomita de que dió diez gotas al enfermo. A la mañana siguiente el desdichado platero, que no estaba n1as que herido, fué recojido por Mañana, dijo al cardenal, daremos al prínci· unos arrieros i llevado a su casa. Denunció el he- pe cinco gotas menos, pasado mañana no daremos cho a Ja justicia. La aventura causó grande escán- mas que dos gotas de este elixir, i se levantará por dalo. Quisieron arrestar a Bálsamo para someterle la tarde. a juicio, pero habiendo este previsto el caso tomó Justificó el suceso la prediccion. Corrió la no­e\ portante. 1\'larano juró hacer matar al bribon si ticia por la ciudad, i bien pronto hubo doscientos vol vi a a poner los piés en PaJermo; pero compren- coches en la calle de San Claudia, parados a la diendo perfectamente el peligro de su posicion, pue~·~a del conde de Cagliostro. Como es fácil de Bálsamo se habia decidido a embarcarse sobre una 1maJ1nar, se habló de él en Versa !les; hablaron al tartana que se daba a la vela para Mesina. rei i a ,Ja. reina, que ~e alegrarot~ de la c~racion Como seria mui largo el seguir a nuestro héroe : del P~Inc1pe ... de. Soub1sa. Un_o I otra enviaron a en su aventurera vida, i ademas sobre esto hai di- ~ casa d_el_ pnnc1pe para c~mphmentarle por su res· versas obras no contaremos a nuestros lectores tablectmiento; pero uno 1 otra conservaron sus mé· cómo hizo co'nocimiento con el pretendido armenio : dicos. ordinarios. Esto ofendió mucho ~ Caglios· llamado Althotas, maestro refinado en tunería, que ) tro, .1 por eso entró de .una ~:nera o.d1osa en el dió nuevo impulso a las diabólicas cualidades de l1ornble robo del collar, 1 trab~JO tan1b1en con to­que nuestro héroe tenia el jérmen; no hablaremos da: sus fuerzas en la. rcvoluc1on de 89. Pero sus de su viaje a Ejipto, ni de su morada en Italia, ~r1menes fueron castigados. 1_\rrestado en.l_l~ma donde se casó ni de su estancia en Lóndres donde 1 condenado por el Santo Oficio de la Inquistcion, entró en Ja fr~ncmasonería ni de la de Pa~is don- fué encerrado en el ca~tillo de Sant-AnJelo, donde de supo formarse una reputacion tan brillante: que ~urió d ... espues. de dos años de prision. Apénas te .. por un momento eclipsó la que babia dejado el n1a entonces cincuenta. famoso conde de San Jerman. Cagliostro fué un personaje estraordinario . Bálsamo era hermoso, de talento, jeneroso i va- Asombró a su época por medios vulgares tal vez, liente. ¡Qué cualidades estas para disimular sus pero de que sacó gran partido con habilidad sin .. defectos, sobre todo en un país en que solo se con- guiar. Tiene, pues, todos los títulos requeridos sidera a los hombres superficialmente! Ménos su- para ser colocado en el número de los grandes ceso tuvo en Rusia, donde se vió obligado a huir aventureros que representaron un gran papel a fi­de priesa i corriendo, i esto po1· órden de Catalina nes del siglo XVIII. • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , • 14 " BIBLIOTECA DE SE:ÑORIT S. De Rita a Adela, EN S U ALBU :\t. Si soi, como vos, arnante, Si soi, como vos, mujer, I ambas nacimos ayer Fruto de un amor constante; Si aun descansa nuestra frente En los bordes de Ja cuna, Serán nuestras aln1as una, Uno nuestro afecto ardiente. 1 bajo el favor de Dios, En union que el Cielo quiso, Será el n1undo un paraiso, Adela, para las dos. Don Justo. ) • II. Jamas ha vuelto a presentarse a rr1is ojos criatu· ra digna de ser amada como lo fué Isabel. o in­tentaré trazar con la plu1na, pincel sin colores n manos torpes como lastni~s,su celestial imájen, que está grabada en mi c"1razon. Yo he vi to despucs de que esa maravillosa per· feccion desapareció de la tierra, alguna boca que sonreia como la suya; pero que estaba aislada en­tre facciones vulgares. He visto blancuras de nieve i morbidez de contornos; pero sin el tinte fantás· tico de su tez, sin la angulosidad indefinible de sus rasgos; i todas e~as criaturas, dueños de los que pudieran llamarse los despojos de eJia, me han pa ... reciclo ricas de belleza con solo uno de sus mil te-soros. Púsonos Ja suerte el uno al lado del otro. Yo la precedia en el camino de la vida; pero mis rnira­das estuvieron desde la infancia vueltas ácia ella. 1. Yo la hubiera aguardado en un descan'"' o del ticm- , . cr , • po; hubiera refundido en el suyo mi ~en clero n:or- Bog~ta, ,la h.~rmosa Bo0 ota,. re1na del vall~_de tal ; i tras el pla ~ er de haber hecho con ella la JOr· l?s Alcaz~re~, htJa ~e Quczada 1 madre d~ Nar~no, ~ nada de la vida, habría me ahorrado el martirio de t1ene a m1s OJ OS un t1tu.lo mas pa1:a ser qucr1da; I.no sobrevivida. Hoi no llallaria yo ese punto inmóvil es solo ~ue ella sea nn c~na, ~1no 9ue ~s ta~b1en a que se clavan mi~ ojos, como a una. play.a, donde la ve~e1ada ~umba ~e tnl amoL P11mezo olvidara ella descansa ya, mléntras que la ola 1 el v1ento me yo, s1 lo pu~1era oJvida.r, que de. su . sue]o se_ arran- arrastran a otra que no dese u bro todavía. Pero tan caron las paJaS que abngaron ~1 primer sueno, qu~ dificil me habria sido pnrar por uno~ instantes al el que ~s SU}~""O el palmo de tierra que ocupa m1 tiempo como cercenar algunos puntos al espacio. Isabel, 1 suyas todas las flores que r1ego sobre su sepulcro cada tarde, al despedirme con aquel senti- III. d1simo verso del bardo del Choroní : "descansa en Había interpuesto la sociedad entre Isabel i yo paz: yo volveré mañana~" . ~ algo mas absurdo que la~ preocupaciones nobilia- Sinembargo, ya Bog·ota es solo un deSierto para rias de antaño, algo mas Insuperable que las alme­mí. Véola actualmente cobijarse con el manto de : nadas fortaJezas feudales. Siquiera para escribir en oro del crepúsculo; i allá, al estremo de su sabana, r un pergamino un nombre i un título, los reyes da· en el punto en que Ja tierra parece juntarse con el ) ban al aventurero una espada que él habia de mo­cielo, distingo el lujoso arrebol con que en las tar.. jar en la sangre de los contrarios a su fe o a su des de verano baña el astro del di a los linderos del jente. Pero i qué se da l1oi para levantar ese pe­poniente. La cruz, esa prominencia católica de las dcstal de oro, único sobre el cual la sociedad rece­ciudades, es la que sobre el mas alto campanario nace sus ídolos? recibe el primero i el ultin1o rayo del sol. Todos los Isabel era rama de un opulentísimo tronco. Na­edificios, con su enrejado de ángulos salientes, las tural de la tierra en que la tierra es oro, el pndre calles como largas listas de blanco, parecen, vistas S suyo, que se llamaba Justo, despues de haberlo ejer­de léjos i medio envueltas en la bruma vespertina, cido por n1uchos años, se l1alló fastidiado del ca­una flota inmensa que, amparada de la peña, va a ~ mercio, i en un solo dia cegó la larga corriente de zarpar en eltnar de la sabana tendido a su pié. e sus negocios, resolviendo por la fórmula trivial de Esta es la l1ora triste de n1js meditaciones. La e la bancarota el problema de la espoliacion irnpuni­meditacion no es sino un sueño, o un recuerdo: ble, o sea por rnayor en la incisiYa nomenclatura de sueño para el que delira con Jo que desea; recuerdo los porcientnj1stas. para los que nos ator1nentamos con lo que perdi- Sucedió entónces en él la sórdida tarea del usu­mos. Algunos lo hemos perdido todo. Cadena de rero devoto a la desembozada avaricia del bandido eslabones encendidos es para nosotros la eterna de tienda. La viuda del soldado patriota que com­serie de nuestros pen~amicntos; nos apoderamos pró con su sangre el derecho de morir de hambre del primero con aquel agradable escozor que se > con su familia, el servidor público que encaneció siente al lastimar una herida; i cuando percibimos ' en el antro deJctéreo de una oficina en que, como que nos que1na, pasamos al otro i al otro ; i solo . en todas las de esta tierra, el honor i el etnolumento ' conocemos que se van corriendo porque nos vamos ~ estuvieron siempre en razon inversa del trabajo ; ardiendo mas i mas como al furor de tnas viva !Jama. la incauta poseedora de una finca raíz que prefirió Por la centésin1a vez vu'el vo ahora a repasar en darla en prenda en vez de venderla, para conseguir la 1ne1noria los episodios de n1i vida; cada uno de el pan de algun día; cuant? desgracia~ o hubo due­mis recuerdos torna cuerpo i se anima, tiene su lu- ño de un últirno recurso, todos acud1eron a don gar ; i todos en fila, corno fantastnas, se van prescn· Justo, el padre de I._abel.-"l\11 is di as sobre la tierra tando, cada uno por su tributo de lágrimas. ¡Si, al no sumarán ya años," les decia él : ''yo consagro ménos, a fuerza de provocarla, se agotara la violen- los últimos a la caridad. Venid a mí los q_ge os cia de los dolores! Pero iqué sensacion es esta que l1alleis en algun caso desgraciado: por mi n1ano en vez de encallecer, ablanda el corazon; que to- empeñareis lo que no querais vender, i vendereis dos los dias se abre un camino nuevo, Jleo-a con lo que no podais ménos; la piedad., rne ata a seres mayor ímpetu i hiere con una espina mas? 0 n1isericordiosos i pudientes. Yo seré el intercesor • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIO'I'EC.t\. DE SEÑORl T S. 15 ntre estos i vosotros, i v-osotros me pagareis solo con una orncion." Todos vinieron; despnes de la inocencia nada l1ai tan crédulo como la ncce'idad. Los pritneros socorros que l horn bre sin conciencia J s propor­cionaba, eran r cibidos con fu..,ion i justificaban la confianza depositada en él; lo· .:egundos eran com­}) rados con el docutnento público, con la órdcn de pao-o: con la joya preciosa, recibiendo a lo sumo un veinticinco por ciento de ~u valor ; los terceros •.•• Jo~ terceros eran negados. La primera vez don Ju--to presentaba a sus protejidos un setnblantc aus· tero, pero dulce; su mirada subia lentamente desde los pie~ hasta el ro ... tro de . 11 inter]ocutor; sus pa­labras estaban ~iutnprc tnezclnda'"' ele notnbres sa­grados i su atnabiJidad ra r~balosai cornpunjida. l\1a"' cuando~ a no tenia nada gue e8tafar a su pro· tejido, lo ... njc)" llc don Ju sto se ra .. gaban en indio·- nacion, .... u ntrecejo le,·antaba l arco sev ~ro de la in1paciencia i de su boca d(;....icrta i mal hablada orbota ba 1 cáu5tico v-oca bu lurio de la g-rosería. IV. Llt)gó el dia en que tambien hubimos nosotros de llatnar con el aldabon del hambre a la puerta de don Ju sto. entónces solo estaba tranquilo i que ella creyó si cm .. pre purt imo i profundo. -na casa de humilclísimo aspecto a la cual jamas habjan penetrado las modas! cuyas ventanas, puede decn· .. e, nunca se habian a1·rodillado ante la nove­dad, i que conservaba sus marcos dorados en las puertas, sus vio-as monume ntn]e ,, sus techos ar­q u a dos i hasta los sera .fine~ e~culpidos en la hoja de la maciza pnerta, una ca~a a.., f, antigua i des­mant lada, era nuestra arca de salvacion, única i santa. o l1abia en toda ella un solo rincon que no cstuvjera consagrado por algun recuerdo; cada pie­za tenia sus tradiciones, i todas llas for1na ban una complicada leyenda de s1grado interes para sus moradores. Aün recuerdo como si la estuviera vien­do la sala sombría en que hnbitaba mi madre ; mi­ro los dos largos sofás colorados con sus espaldares di vid idos en oes, i sus patas redondas con cuatro dedos que apretaban una bola, el viejo armario de ao-arradorcs colosales i en frente de la ventana de celosíns l madona drsteñidn, nnte quien ella se pos­traba por nueve de las horas d l di a i tres de la no .. che, a orar por mi padre i por los l1ijos de mi padre. Sjnembargo a lo época primera ele mi amor por 1 abe! mi madre ya declinaba Yi~iblemente. Sus vij ilias eran mas larrras j sus rczo3 ménos tranqui­lo. ·. Y o la salia sorprender en c~os bajos murmu • rios de oracion que pudieran tomarse por las pri­lneras pláticas que se tienen con la 1nuerte; de ellas aca~o nacian las 'úbitas revelaciones que nos hacia en el tono profético de los moribundos. ~n· tónccs pcrcibia yo en ~u::; ojo~ aquella luz pál1da pero penetrante q nc corona la pupila en que se ~s­tán apagando las últimas auroras. Con todo, los OJOS de la madre no nJcanz1ron a cerrnrse tan aprisa que no vieran j midieran el abismo en cu·yo borde iban a que dar abandonados los hijos. V . ... osotros éran1os: 1ni madre, mujer santa, senci­lla de entendin1i nto i roan a de corazon, Inrs, mi l1ermana, tipo bíblico de hertnosura i de cnnclor, i ) o Benjatnin de la familia. 'roda nuestra hi...toriu e 1bia en pocos pahnos de tierra i la encerraba un 1 oyo que l1abian abierto unos cuantos lu ... tros ánte .. , a la tnárjen de un pobre rio que, entre otros nom­bres con e l ele 13oy acá, se escon~le murmurando en la cad ~na orjental de los montes-reyes llamados An­des. Junto n ese riachuelo tuYo lugar algnn di a una esce11a hotnérica; l1áblasc de un guerrero estraor­dinario que allí como en cien sitios mas ':}lizo pié p ra volar a la inmortalidad." Los vencedores en ese campo fueron 1nártires que se sacrificaron a su Don Justo- en este tartufo l1a sta el nombre era un deidad, que llatnaban la Patria i que, como e l 1do- sarcasn1o-habia sabido rodear su oríjen i su juven­lo del salv·aje, deja perecer de hambre a sus ado- tu el de las ... ombras del tnisterio. Empujado por una radores. Estos caminaban en busca de otra tierra avalanche de traficantes, a lo que en Bogotá se lla­de pron1ision, pero muchos de ellos, corno Th1oises, tna la Calle real, salió de ella por la esquina de los ~ o lo habían de verla de léjo~. ~Ii padre fué de es- : insolventeQ, que n esos tie1npo~ quedaba frente por tos últimos; desde el collado de la agonía é l la di- frente de la eárcel pública. Pero é l no se detuvo en visó al a1nanecer de la victoria. l\1i padre murió li- ella ni veinticuatro horas. 1\l correr los cordones dianclo con1o bueno en las filas de los insurjentes el ele su bolsa, dc ... corrió el de su rosario, i pasó de largo 7 de ago to de 18 19. para una iglesia por delante de sus acreedores. Era don Justo quien babia comprado a mi madre D esde esa época sus ojos no volvieron a levan-la triste pension; valor de ln sangre de mi pndre, i tarse del suelo ni la sonrisa se separó de sus labios. yo quien acostumbraba pasar a Ja casa del hipó c ri- Estrechaba entre ~us dos manos la mano del que ta ajiotista a r ec ibir como si fu e ra una limo~na, e l ... olicitaba de él cua lquiera gracia o favor, i aunque pago que meusualmcnte hacia él con una regnlari- jamas hacia desinteresadamente n ada por nadie, sin­dad de mal agíiero. Allí fué donde vi. por vez pri- 1nbargo sus negativas eran tan alrnibaradas, que a mera a L.ab el , i donde empecé a amarla como la él casi se le agradecía mas sn repulsa que a otro la amé hastn su muerte, i como amo todavía su me- prestacion del servicio. Solo en un ca"o se coloreaban maria, con todas las fuerzas de mi alma. Yo me de indignacion sus 1ncjillas i sus ojos irradiaban ar­ncercaba a su casa como un pária a recibir de su dientes i enojados. Era cuando pintaba la desmora­padre un pan para mi madre i de los ojos de ella jj¿acion e irrelijiosidad que, decia é l con santo fu­una mirada para n1i corazon. Dios me perdone si ror, estaban de~quiciando el país. Entónces su zelo a veces yo hubiera preferido al pan de su padre la por la virtud, por el honor, por la propiedad, lo con­inefable n1irada de sns ojos 1 Un día 11 gó Isabel vertict en héroe, intencional a Jo rnénos, i habria he­a confesartne que tatnbicn cJia 1ne vió con interes cho con piadoso place r un gran banquillo de todo el desde la primera oca'"ion. Díjome que rni aire de cerro de l\1on--crrate, para nrcabuccar en un solo melancolía, tni jenial mansedumbre mezclada sua- dia a todos los tran1po.:os de a peseta! vemente con la urrogancia nativa que heredé de Pero i qué era de la prünera parte de la vida de mi padre i que con ... ervé miéntras tuve fe en la fe· don Justo 1 A su lado crecía i padre le llamaba la licidad) le ha bian revelado el fondo de mi alma, que celestial Isabel. Si esta era su ánjcl custodio, puedo • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 16 BIBLIOTECA DE SEÑ"ORIT AS. jurar que ningun santo ni santa lo l1a tenido mas inocente i mas bello. D ebemos ser francos. La primera edad de nues­tro santo varan no habia sido tan inmaculada como su edad provecta. Los desórd enes d e su juventud en su distante tierra natal no ha bian dejado de t ener u.n ceo a.unque sordo en Bogotá, teatro de sus poste­riores Yirt 1ldes. En breves años de una disipacion criminosa habia consumido bacana1mente la here­dad de sus padres. U na infeliz criatura, hermosa i sencilla como la flor de los campos, en vez de su fe i su mano que él le habia comprometido, solo ob­tuvo de él e l d es honor i el desamparo. Cuando, arro­jada de su hogar, que ella hab1a prostituido por é l, se encontró con un hijo en los brazos, él habia hujdo ya de su país i d el lado de ella. En vano, en su desesperacion, botó ella a los cuatro vientos el nombre de su victimario; su vic­timario respiraba 1éjos el aire de la ünpuniclad. Ni aun. cuando le hubiera llamado ella con voz que hubiera atrav~sado como la luz todo el horizontei to­do el espacio, nadie le habria respondido. ·su falso amante .Túdas habia desaparecido de su país. El que entónces aparecía en Bogotá era don Justo. El don Justo de Bogotá era, pues, un fariseo cuya anterior vida, negra con todas Jns sombras del vicio i aun del crímen, solo habia sido como el pró­logo de su posterior existencia de embuste i de rapi­ña. La mujer a quien babia hecho Vtctima de s:Js ]nfames amores solo tuvo para consolarse de la jn­: fidelidad i del abandono de él: al fruto jmpuro de su maldecida pasion. Para este no tuvo el traidor amante J údas, convertido despucs en don Justo, ni una mirada de padre, ni un arranque de lástima. Huyendo del campo de sus prirneras hazañas, son­rióse irónicamente al pensamiento de dejar tras sí una mujer que ante Dios podía llamar) o su esposo, i un hombre que ante la naturaleza era su l1ijo. Júdas olvidó a la n1ujer i no conoció siquiera al l1ijo. I fué así como el don Justo de reciente bau­tismo, entró desembarazado i esperto en la vJ·a nue­va de sus iniquidades. Fuera necesario conocer todas estas para hallar el orijen de la no tnui considerable fortnna 1 merced a la cual enrolóse don Justo desde su a paricion en Bogotá en los círculos cornerciales, observat~do des­de el principio pnra con ellos aquella honradez de que dice Franklin que parece inventada por los bribones como seguro medio de l1acer negocio. Se roba en el contrato ha~ta donde es posible ; pero el pago se hace luego en el dia, en la hora, en el lu­gar i en la moneda del convenio, con una puntu::t-lidad irritante, sarcástica i sjniestra. • El crédito de don Justo fu é en breve grande i jeneral. Su palabra era una escritura püblica, su firma era un tesoro. En proporcion acrecieron su riqueza i su hipocr~sia, l1asta que al fin rcstábnnle solo las dos operaciones industriales que él juzo-ó sien1p re las mas proYechosas i las n1as infalibles. La una era lo que se llama un buen casamiento, i era la otra lo que se llama una quiebra. Escojer entre ]as mas opulentas herederas la que mejores probabilidades rcunin, solicitar i obtener su mano, empresas son de diario ejercicio i éxito feliz para la clase de l1ombres metalizados 1ue se ''enden a sí 1nisn1os por una dote cuantiosa. con razon t anto 1nayor cuanto que tambien venderian a Cristo hasta por la mitad de l precio queJe señaló Júdas. Don J usto, pues, no forma en eso una es· cepcion. Hecho dueño como por contrato comer­cial de una muj er virtuosa que Jo recibió sin amor i que lo soportó con paci enc ia, vió as eg urado el buen suceso de su empresa con el nacirnicnto de Isab e l, cuya vida empezo en el mismo instante en que tel'minó la de su madre. De ah•' a breve tiempo realizó don Justo el nego­cio postrero de su plan clásico de operaciones. I-lizo bancnrrota, i abrazó de lleno la tri vial carrera de tartufo i usurero. ( CGntinuará..) Diccionario de curiosidades. ABANICOS. Son de un uso 1nui anticruo en el . . o Ortente, en donue se sirven de unos mui grantles, fabricados de plumas para guarecerse del calor. BIDLI
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 2

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 12

Por: | Fecha: 20/03/1858

.. • • 1 • • DE NUMERO 12 . • • BOGOTA. IMPRENTA DE OVALLES I COtv!P.a 185 8. .. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ----- Basta :Londres. miserable choza, que lu ego se vé bajo la sotnb ra vivlf1cadora de un frondo so naranJo, i en la que viven un hmnbre que pesca, una mu- Van1o s a viajar! dije en 1 49, i tomando por la plazuela de San Jer que se ason1a apénas para ver la embarcacion que pasa i tres Victorino abajo, en un hermoso macho negro, i acompañado de un o cuatro muchachos desnudos i ardidos por e 1 sol. de negro e hin­peon que conducia mis petacas en otra bestta de la mtstna famiha charlo abdómen, que andan por ahí como lo harían los lechone s de .la en que yo iba, me fuí separando bonitamente de f3og~t~. de) jaguar. Junto a la pu e rta de la choza, que es poco mas de un Tnste es por cierto el dejar el lugar en que uno ha nac1do 1 v1- metro de alta, se ven en un palo seis u ocho vagres al sol, i al lado ' 'ido largo ti e mpo, aunque se abrigue la esperanza de volverlo a ver de ellos un canastico de plátanos verd es i una doc ena o ma~ de pronto. I s i en ese lucrar se quedan algunos recuerdos, con tal de huevos de tortuga. He ahí la hi storia del c;.')tado social de aquellas que sean agradables, ei corazon se oprime verdaderarpente, el alm~ jentes. Una palabra mas en ese sentido seria de (,;obra, r\i conocen se dtstrae en melancólicas meditaciones, algun susptro profundo 1 la .moneda, segun entiendo. I para qué la habían de mene s ter~ prolongado se escapa d e cuando en cuando, i sin pensarlo, se le K1 aun para el vestido, pues Dios j los viajeros saben cómo andan. larga la rienda al macho i se echa a darle con la espuela. }lasta El tabaco, el café, el maíz, el 1narfil vejeta! e infinidad de otro:-s • e l Cerrito del Santuario, ese funesto sitio en donde, poco ttempo preciosos productos de la naturaleza, crecen i fructifican sin despuils de nuestra indepe ndencia, se derramó tant.a sang re. en con · ayuda de vecino, ta1npoco los coJe nadie, fuera del cope ton tiendas civiles, llegué sin voltear Ja cabeza ni dec1r oste n1 moste. v~gabundo que con toda la turbamulta de alíferos hace festines ahí Ahí tne detuve, volví los ojos á.cia Bogotá, i entristecido, no lo dtgnos de los del grande AleJandro, como dijo el otro. niego, m e desmonté maquinalmente de mi macho i COJÍ una violeta Nada m as que merezca la atencion hai en el ?viagdalena: su que aún conservo como último recuerdo de la sabana; de semen- porvenir es grande ciertamente; mas e l presente fuera de los mos­jante en eso, cotno en n1uchas ot~as cosas, a aquel famoso S~n Luis quitos, los caimanes, boga45 &c., &c., lo mas notable por ahí son que, rabioso contra lo s motnpostno~, en medt? d~ ~u santld,ad, al la s hermos as naranJas de 1\Iagarita, la frond osa ceiba de l.Vlompos, dejar esa ciudad, en que tan largo ttempo habta vivido, sa.Jto a un don Pino i Chaperena de ]a misma ciudad i Jos quiproquos con que bote i gritó adelante! a los boga.s, i quaándose las s~ndahas, ~~JO se regalan los borras de un bote con los de ot ro que su u e o baJ·a. acudiéndolac; con verdadera paston: "de lVIompos nt el polvo. .... D es de el Cen·ito del Santuario ofrece la ciudad de Bogotá. un En.l\rlompos .nos embarcamos en una barca que no podia con te-espectáculo hermoso, aaradable, un sí es no es melancólico, sob r e ner s1no dos VlaJeros i Jo s dos bogas que la c ~ nducian, que, di!!á­todo, rara quien le vu~ve las espaldas. La es tens a espla~ada de m os lo pronto, no eran tan pe ·a dos como Jos de 1 " Centella. " La Funza esa maravilla de la naturaleza, por ser su estenston tan ciudad de Barranquilla que a poca distancia St:' encuentra, es po r rr rand~ su superficie tan igual i su posicion sobre el nivel del mar su situacion i su juventudL alegrita i agradable . !la J)rogresado ~ mas de ttcs mil m e tros de elevacion, ademac.; de la belleza que un mucho e n estos últim os anos, 1 sin su clima abrasa or estatia ojo Ignorante encuentra mirándola mui por encitna, presenta al llamado a un gran porvenir. Ahí será con el tien1po el punto cen­jeólo! 5 o i al b~tán!co b~sto campo en que dar 45ue_lta nenda a los tral de todos lo~ vapores d el l\1agdalena. Ahí cargarán l os que placeres de la lnteliJencta, .a esos plac~res elevados 1 duraderos que suben i desca~arán los que baJan. El puerto de Saoanilla está a d e rran1an con tanta profus1on los fenomenos de la naturaleza a sus un paso de ah t . atentos observadores. El Funza, se de s l~za ~e.ntamente por entre De BarranquiH~ a la Ciénaga la navecracio n es penoc::ío.;ima. No esos potreros llenos de ganados, COmO St qU1Stera CObrar fuerza s es Sobre agua S1nO sobre una pradera movedi?:a 1 pestífera que se para lanzar$e luPgo al ab1c:mo mas profundo a que se ha lanzado a rrastra laboriosamente la embarcacion. Aht los moc::quit os pare­hasta ahora una maza tan grande de aguas. cen haberse armado de aguijones n1as punzantes i venenosos, los CuP ntan que 1-Iumboldt, acabando de leer la oda de Byron a caimanes son de los n1as r~spetables por su gr.an tan1año i hacen zo­Napokon, volvió la cabeza ácia uno de sus am1gos que observaba zobrar la pobre embarcac1on cuando de la nbera se dejan caer en al nu,mo tien1po con mucha atencion el cuadro 9el ~alt~ d e ~e- esa laguna de yerba , i los tigres viven i crecen por ahí con m as quendatna, con que el sábio aleman adorna su halntac1on, 1 )e dtJO libertad i holgetnza que en las onllas del ri o . en tono de risa: "si no ha1 ánjel ni demonio que haya ca1do desde En el pueblo d e la Ciéna ~a ya ~e resuella. Ahí se monta a caba­Inas alto que N apoleon, dos bueyes que yo arrojé por ese Salto, llo i en c uatro o cinco hora se llega a Santamarta, atravec::a "ldo eayeron por lo tnénos desde la misma altura que él." pri1norosas comarcas, i teniendo delante de "Í la famosa C1e rra )\dios todo, diJe aquí, i con _una amigable invitac~~n de r odaja N evada. cuya elevadísin1a cúspide blanca de nieve perpetua, pre­luce trotar de nuevo a mi pac1ente macho, con,·enclendome solo senta en la imaJinacion del contemplador que está espuesto a los ent6nces d e que iba a viaJar, pues ántes .1ne habia parecido roen - r ayos n1as abra~ado res de un sol ecuatorial, un inesplicable o ma· t ira . i\le sucedió lo que le sucede a todo el que se mete en una ravilloso coatraste. Cómo ese altivo cerro h e lado de frío levanta g rande empresa sin tener por esperiencia propia pleno conocimien- su copa orgullosa tan ce rca del lu$ar en que el pobre que la observa ro de ella: cuando la proyecta le parece una bagatela, su fantasía con envidia, jin1e baJo una atmosfera de fuego! La naturaleza es la d espoJa de toda especie de dificultades, la r educe teóricat:nente de veras colosal en sus obras. a nada; mas el dia de con1enza r l a obra, cuando ya se en1p1e1.a a , d , ll s entir el pe o de ella, se empieza a clavar pico. Clavé pico yo tam- · · · · · Ay u eme aqu i e ector a poner cuanto~ puntos su~pensivos · · b l sean necesarios para cubrir el enorme hueco que h a i entre Santa-bie n, i en1pecé a sentlr el pe so de un YtaJ ~ qu e debla aca a r por 0 marta j Cartajena, i entre este puerto i el de Southa1nton en In~da-pronto en Ca rtajena, d espues de buenas 1 largas penas. Los que d d d d · - hayan andando de Bogotá a este puer toJ)O f e.J camino de I-Ionda! terra, en que, espues e 28 las e naveg acton, echamos pié a p e nnanecido algunos dia~ en este lu~ar, orm1do en las bodegas 1 tierra. Pasemos po r alto la grande itnpre . ion que no~ causó el ver etnbarcádo. e en un mal bote por el .i\'la~dalena, sufriendo los mos- el mar po r la primera vez, i el gran vapor evern. verdadero palacio quitos, el calor, los bogas i el patron, aun mas in(ernales que t ~dos mujid o r , brin con i v e loz, desde el cual contemplé todo el horror i los detna~ bichos de toéias esas playas, quedan hbres de refenr lo la hermosura de las olas, i en el cual no pude ménos de recojerme f en mí mi mo, meditando en el poder del hombre, ~1 ver aquella que yo no cuento po1~ no ser capaz, ~o digo con ranqueza, pues par~ maquinaria, aquellas olas, aquel puente en que podrían hacer eJer- >,;;etnejantes descnpc1ones se nece~ltan pluma 45 de mas que peso 1 cicio batallones i escuadrones e nteros, aquella e~actitud en el ma­~, eso. El patron, íior Tilnoteo, negro grue~o, vieJo i esforzado, e ra n ejo de.l buque i aquella seguridad, ciencia, san 0 ure fria i actividad un tubo cotnpleto. El "Centella'' era el bote que ~andaba, lla- del capttan 1n 8do Cente lla ~i~ dud~ ¡B.ra echarle en cara la lentitud con que baj~ ba: vetnte 1 c1nco dtas echarnos de Honda a 1\lompos. Verdad Entremos al Hotel de Silva en Southamton .. conducidos po r Silva es que el patron del "Centella," co1no es de moda entr e las jentes en persona, pues está mui engañado quien c rea que Silva no se de su ral ~ a, tenia ~na amiga predilecta po_r dond~quie ra que pasab~ h alla en el muelle ánte de que <~1 vapor haya arritnado a él. Los i con todas, prec1so es hacerle e te eloj1oJ era 1gualn1ente galan 1 ojos le brillan a Silva cotno a un galgo ~ue está encadenado i vé afectuo~o. Tanto en N are como en Buenavtsta, Barran ca BermeJa, la presa que tarda todav1a tanto en engullir. Asesa el pobre como Tcnerife, Mar~s.rita &c., &c. hizo estacionar cios o tres dias el bo- un caballo asoleado, se rasca la cabeza, camina aquí i allí, maldice te ; se e1npe rifollaba bien, despues de haberse lavado e l cuerpo, al ca pitan, al buque o la máquina, al mismo parlame n to que no le tomado una totuma, un paquete d e tabacos i a lgunos alfandoques pon en a su alca nce el obJeto de sus ánsias. Arrima el vapor, i e iba a hacer ~u ofren da a cada una de sus Dulcineas, que segun ántes de que la rueda cese de moverse, ~alta a la cubierta oliendo , sus propias palabra s, eran bra!tcas i guaponas i se diban i venia~ el r astro ha. ta del mínimo E pañol o Sur-americano que ahí se de bonitu,ra . Con tantas estactone~ amorosas de nuestro patron 1 encuentre ; ninguno se le pierde, ninguno se le escapa; en ménos dos dias que estuvimos barados abaJo d e Na re , n o es estraño si de que me limpie un ojo, le vé segu1do del objeto de su delirio, en1plea n1o s cerca de un 1n es en bajar el rio, fuera de los mosq~itos regocijándose en su h allazgo i tre minutos despues está uno a i de lo45 rayos del sol. La caza e n estremo abu ndante en sus onllas cuenta d e no sé gué sentado e n el Hotel de Silva en l outhamton, i un saco de paciencia que llevabamos a cuest as nos indemnizaron sin saber cómo DI cuá.ndQ. Buena presa le tocó ese dia, pues era un sí es no es de la tiránica lentitud del viaJe por lugares .ta n sal- domingo i n ada ménos que quince pasajeros nos sometimos bajo vaje s i miserables. Habia eso sí con que contentar la v1sta por su pesado yugo. Tuvimos que quedarnos ahí hasta ellúnes en que todas partes: caimanes por aquí, t o rtu ag~ i vagres por alJá, patos se podían re;istrar nuestros baúles. i rrarí.as de todos col o r es, n1 as a d e la nte : arbo les d e cuantos tama- Es inconcebible el place r que causa e l llegar a Europa, sobretodo, ñ~s i e pPcies produce esa f~rtil naturaleza, dan so~bra a las em- cuando, como yo, se ha pa~ado toda la trave .. í a en el camarote, barcaciones, cuando la cornente ld s arrastra por la onlla, o cuando lleno de dolencias i aburrido d e tedio. Europa! hai un poder má­Jos bogas s'lltan a palear i bajo u n frondoso caimito amar.ran el bote jico, enorme para nosotros en esas tres ~liabas. En Europa piensa a medio dia. La playas del iVlagdal~na son todas tgual mente el n egociante, en Europa piensa el sábio, el petimetre, la coqueta, inhabitades: los jaguares, le ones, conejos, zorras, monos de toda el padre de familias, el jóven estudioso, en una palabra, todo el e"peciP- i !flil ot~as bestias,. sí tienen ~u morada entre esas selva~, que tiene ~lguna. a spiracion, algun vacío en su alma piensa ~n Eu­i dejan o1r al vtajero, a qu1en la cornente arrastra a su grado, m1l ropa. Sah de mt cama al verme tan cerca del objeto de m1s mas voces diversas, a veces dulces de un meloso cucaracheo, otras caras aspiracione~, i, quién lo creyera, de débil i válido que estaba, atronadoras i d esagradables del tig re 1 compañeros colonos de t!ln me puse fu e rte, aleg r e i colorado, pues era tanto e l poder que la ri cas coma rcas. De c~a ndo en cuando seis u oc~o m ata45 ~e ma1z, llegada a Europa ejercía sobre mi acalorada imajinacton. a l gunas cañas dulces 1 un platanal, que no necestta n por c1erto de > la mano del h omb r e para crecer i produci r, son el prólogo de una . (Cont i nuará.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. •• Antiguedad D e los sombreros: zapatos, i patines, o zuecos de madeta. • mes, desde el go 1j eo del pajarillo distante hasta el tcrri· ble tono d e l tru eno, de manera que el macizo edificio tiembla en todas la s naves. Tiene una clave llamada vox humana, qu e imita ln voz ad1nirablem e nt e . Pasando Han· del por Ha er lc tn. no pudo, como puede suponerse resistir al deseo de ver el órgano afamado, i se procurÓ las lla­ves &.a. Divirtióse por aJgun tiempo t oca ndo en él, i al fin cayó en una de sus rapsódias, en la cual hizo suceder­se unas a otras las notas profundas i atronadoras, de ma .. nera que ha sta las torres se estremecían. Un hombre que pasaba entró en la iglesia, i se alarmó tanto con el tremen .. do ruido deJ instrumento i el retemblar de Ja iglesia, qu e echó a correr por toda la ciudad dando voc es, i jurando que el diablo se había metido en el órgano. U'na leccion. Viéronse sombreros por prirnera vez ácia el año de 1400, en cuyo ti e mpo vinieron a usarse para salir al cam· po, andar a cnba llo, &.a R efie re F. Daniel, que, cuando hizo Cárlos II su entrada pública en Rou e n, en 1449, te. nia puesto un sornbrero forrado de terciopelo carmesí i adornado con un penacho de plumas; i añade, que es des. de esta entrada, o, a lo menos, desde este reinado, que ele­be datarse e l uso de los sombreros i go rros, que r ee m pla­zaron de allí en adelante las caperuzas i Jos capirotes usa­dos hasta cntónce~ . Andando e l tiempo, el clero tomó de los legos e~ ta parte del vestido, pero se la miraba como un grande abuso, i se publicaron varios reglamentos prohi­biendo a to do sacerdote, o pcr~9na rel ijiosa, aparecer en público con sotnbrero sin coronillas, i mandando qu e se conservase el uso de las caperuzas de paño negro con co­ronillas decentes; i que si la persona era pobre, debia por Un atni g o del Dean de S\vift le envió cierto di a un lo m e nos pegar coronillas al sombrero~ so pena de sus- rombo de regalo por medio de un criado que habia sido pension i escomunion. Mas en Jos ti empos mode1 nos los empleado 1nui a m enudo en estos recados sin haber reci­solnbreros ~e han fabricado seg un el capricho de quien es bido jan1as del De~~ la m~nor n1u est ra de jener?s1dad. los usan, i nsi es que ]os hen1os ten ido de tr es picos, de Ha~i é ndos e le adm1t1do abnó Ja pu erta del gabi nete 1 dos, redondos, de t ejn , alones, si n ala, a la Bol ivar, a lo po~1endo el p ~scad o con ~esenfado sobre una mesa rlij o dandy. &.a, i ha ... ta un tratado científico sobre ese adorno grllando: MI amo le env1a a U. un rombo. Jov encito de la ~abeza. le dijo el Dean levantándose de un asiento ies ese e l q?ees n1ui .oscura. Baudoin. zapate ro de pr ofes ion, escri- m eJ ores ~odales; , s1entese U. en ~1 silla; cam.b1ar emos b1o un erudito tratado sobre el zapato antiguo, De solea ve- de papel1 Je ha re v er a U. e] 1n?do de .conducirse e n lo teru m, en el cual entra en investigaciones especiales sobre venid es o. El muchacho tomo as1ento , 1 el Dean yendo el oríjen la rnateria i la forma de él. Baudoin sostiene hasta la puerta volvió a la m es a con paso mui com ed ido i que Dios', al dar a Abraham pieles de animales para que haciendo una &'rande cortesía dijo : Señor, mi amo le s~ .vistiese, no quiso que anduviese descalzo, sinó que le s~lud~ a U. mUI afectuosamente, desea que U. 1~ ~ase d~o zapatos de la misma materia; i que despues de las b1en 1 t: ru ega que acep;e este corto r egalo .. Mu1 bt.en, pieles de carnero, los hombres vinieron a hacer zapatos de ~onte~to. el muchach?; dele U. m1.s mas espresivas gractas, JUncos retamas pape] cáñamo seda madera hierro pla- I nqu 1 tiene U. med1o soberano para U. El Dean arras- ' ' ' ' ' ' ' d í d . .d d . , d b . ta, i ?ro. l)Jinio dice que un tal Tychius, de Beocia, fu é tra o ... as a un acto e Jenerosi a , r1o e . uena gana 1 el primero que usó zapatos. J enofonte dice que Jos 1 o 000 regalo al muchacho un soberano por la gracia. gri~gos que siguieron a Ciro, careciendo de zapatos e~ su rellrada, se cubrieron los pi és con cueros sin curtir. Calí- ) gula usaba zapatos enriquecidos de piedras preciosas. Los ( indios, así como los ejipcio~, usaban zapatos fabricados Un burlador burlado. con la corteza del papi·ro. Pero en Jos tiempos modernos Un pan·oquiano de una de las mejores fondas de l\l a­tenemos suelas bien trabajadas a martillo, respaldadas de drid, tenia siemp r e costumbre de colocarse en cierto puesto tacones redondos i brillantes, i ca pelladas que r eflejan los que le gustaba. Hacia muchos dias que hallaba const an­objetos al pasar, como si fueran espejos. temente ?cupado aquel p~esto por una misma persona, i . El patin, o. galo chaJ era un zapato de madera guarne- esto le cllsgust~ba e~traord1nariamente. rrrató de espropia r c1do de un anillo de hrerro que usaban las mujeres deba- aquel parroquiano Incómodo, con una traza sino-ular. jo del zapato comun, a fin de guardarse del lodo. Un poe- Si no hac eis salir de vuestra casa, le dijo "'at amo de · ta in glés, Gay, dice que Ja p~labra se deriva de Patty. la fonda, a aquel hombr e que com e so]o en la punta de Sea cual fn er e su oríjen, hoi y?. se 1nira con desprecio por aquella rn esa, no es posib]e que nadi e venga aquí mas . la parte hermo sa de la creacion, así en Europa co m0 en i Por qué, caballero~ América. ;\.ca so en uno que otro luo-ar de la Nueva Gra· -Porque es el verdugo de Valladolid. nada, exista eJ uso de los zuecos ~ o-a]ochas, entre los El fondista, mui embarazado, vacilo un instante, per o hombres i muj e r es, para prescrYarse de la humedad. Lo al fin se ll egó al hon1bre que le habian d es i o- nado se e ... - que hoi. se denomina propiamente patin, es un instrumen- e usó lo m ejo r que y~do i le manifestó que ng le er~ pos1 te de h1 erro, bruñido por la parte inferior,. que se ajusta ble volverlo a rec1~1r en s~ casa a causa de su profesion a Jo largo de la suela del zapato por medio de unas co- > ¡Cómo~ i que profeston ~ rreas, i sirve para ca minar con rapidez ~obre el hi elo. U. Jo sabe bien, U. es •••• • -¿ El qué soi ~ -U. es el verdugo de Valladolid , -¡Ah! ¡ah! tI cuál es la persona que ha me descu - 1 Organo de Baerlem. < bierto. • • • · El órga~o de la igles!a catedral de Haerle m, en Holan- ~ Aquel caballero que está allá abajo. da, es considerado el pr~mero del !flUndo. Co~sta de 8,00~ , i Aquel cabatlero ~ ¡toma t i pues es gracioso' ¡si' flautas, algunas d.e,.. las cu.al~s t1enen 38 p1~s de largo 1 ¡ el es! ya lo creo que puede conocerme, como qu e le h e ~as notas de este mara vil loso Instrumento pueden 1r ere- años. c1endo desde los sonid os mas suaves hasta los mas subli- , t Quién fué el burlado aquí? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ·,. . ;, . /. ' '(' ; 1 · .. ' ·1 ·.' • COLEJIO DE "EL SALVADOR." IMPORTANTE Partidarios d~cididos de la eaucacion de la juventud, como que es a los literatos, periodistas i empresarios en libros Ja base indispensable de la sociabilidad i e l ele!Ylento ~ece.sarto pa- de todo J·énero. ra el hombre que ha de vivir en el mundo de la tlustracton 1 del pro-greso, hemos determinado los infra s critos, fun.dar un pl~ntel de en - En la 1·mpr·enta de O valles i Compañía no hai suscri· señanza en esta ciudad con e! nombre que arnba se de s tg!la· . lVluévenos ad e tnas para aco1neter esta etnpresa, la con s 1deraC1o.n cienes anuales; en consecuencia los trabajo s que se le de que Cipaq'uirá., su~lo querido que no~v16 nace~ i p ~ r el que abn- encarQ"uen se harán sin retener ni un solo eJ·cmplar para ga tnos las mas vivas afecciones, carece I ha carec1do stempre de un ....., estabJecinuento de esta clase, digno del elevado rango que ocupa dichos suscritores, si no que se entrega rán todos a su due· e n la Jerarquía de nu es tros pueblos ; 1 cuya falta se hac e sentn cada ño i este podrá colocar]os co1no mas cuenta le tuviere . dia c!c una n1anera 1nas palpable. ~ada dire~os sobre nuestra idoneidad, porque no nos cu~ple ha- ~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~~~~~~~ ce r apreciaciones propias; pero sí obscrvarémos a los padres de fa- INTERESANTE A LOS ~~STA DOS 1nilia, a quienes no s dirijin1os, que no somo estraños n. tan augusto · 1 1 , ministerio, pues aunque jóvenes, ya a él nos hemosded1cado . . _ , . l\IATERIAS DE ENSEÑANZA. Ovalles 1 Con1pan1a ofrecen en 'renta a c':lalquie- H e lijion, moral, urbanidad. . ra d~ los Estados de l. a. Rep(J bl ica,. o al part1cula~ o G·ran~áttca castellal}a, inftl~sa 1 fran~ esa. . , d l"b. part1culnres que la qu1s1eren, una 11nprenta surtida Esc ntu~a, ortograha practica, ta qu tgrafia I t eneduna e 1 tos. de todo a tudo i con una magnífica prensa de hierro J eografla en todas sus partes:. . , . , ) . ' , . e 1 • ' i\.ritmética, Aljebra, Jeonl~tr~a elem~ntal. Tngonom et n~ rectih- nortean1ericana, fabrlca de R. Hoe & c.a Pueden · f., · J ' ' l vantam1ento de uea 1 es enea. eotnet na practica, agnmensura 1 e clirijírseles propuestas por el correo, o recomendar a nlanos. . · 1 · c·ien_cia~ i~telect~ales . algu1en en esta c1udad para entenderse con el os. 1\Iusi ca 1 dibuJo hneal. La venta se hará de contado o a plazos se aun la CONDICJONES DE ADr.HSION. , f ' 0 ~ . . . b · garan tia que se o rezca. ~' e admtten en el establecmnento dos clases de alumnos; asa er: ~ i N TERN O~ , cuya pensionmensual ser~.deftoce peSOS de Je1~ p~ga- ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ cleros por trimestres adelantados, sumlnl trandoles el establecJmten- CORRESPONDI~NCIA • to los alim e nto~, lavado i aplanchado de ropa; i '1 ~ EsTER"\O~ . cuya cuota será de tres pesos men suales, pagaderos en los n1i "' nlos términos, si n sum inistrárseles mas que la enseñanza. Es de carero de los padres de familia o sus recomendados, proveer a los alu1nn~s de los libros i útiles necesarios a su enseiíanza, así como la cama, vestuario i enseres de a seo . El establecinliento puede proveer a los niños de estos útiles, siempre que se abone su valor . En caso de enfermedad, que sea de carácter grave, c;a dará a.viso inmediatamente a los padres o recom endados para que determinen si el alumno enfenno debe permanecer en el ColeJio, abonando los g astos que ocasione, o si se r e~uelve su salida por el tiempo de la enfern1edad. N o se admite niño que no sepa leer i escribir n1edianamente o que adolezca de enfermedad crónica o contaJiosa. , EXAMENES I VACACIONES. SR. LINO Rurz. P opayan . Remitimos a U. los ejemplares que nos pide. • s1ete SR. JANUARIO TRIANA. Guáduas. Constantemente he­mos es tado remitiendo al difunto coronel Jose M. Aco sta, 6 ejemplares de ln ''BIBLIOTECA," así es que no podemos esplicarnos el desarreglo de que U. nos habla sino por el desórden que reina hoi en el ramo de correos. L e re mi ti· mos los completos que nos pide. I-Iabrá dos exáme nes en el año: el primero, de carácter privado, e n el 1nes de junio , seguido d~ ocho diacs de vacacione ; i el segun­público, e~ ei mes de diciembre, con vacaciones hasta el siete de números de Ja " BIBLIOTECA,, i que si se han perdido no e nPro s1~1ente h d'd 1 ' · · E sdc advertil: que el tiempo de vacaciones se computará, para el a .P 0 1 0 ser en otra pa:_te que en e, tra?slto; pero q ue SR. l\1A)IUEL A. TELLo. Santander. (Sur). Puede U. estar seguro de que puntualmente le hemos remitido los efeccto del pauo de las pensiones, como si el alutnno permaneciera qu1ere U, los correos estan como estan, 1 nosotros no po· en el . ~st~bleci-=:niento; así como tambien que si un n,iño saliese del > demos evita r los fraudes que se quieran cometer. Le re· C ol eJlO antes de termtnado un mes escolar, no tendra derecho a re- ~ · · 1 15 · 1 d 1 , 1 0 2 0 3 0 4 0 clan1ar la parte de pension correspondiente al ti e tnpo que falte para mltimos os eJemp ares e os numeres . . . . comp letarlo. . . . , . . , . . , i 5. o que se han perdido. Tan1b1en daremos el paso que El establecJmten to s~ abnra e l .dta 15 de abnl proxtmo, siempre n os indica respecto del Sr Administrador J. en era l que contemos con el numero suficiente de alumdos. · · Cipaqui rá, }.o de marzo de 1858 . EUJE~lO ÜRJüELA . l\1A~UEL H. PEÑA. SR. MANUEL J. RoDRÍGUEZ. ]bagué . Recibimos la car­ta en que nos a visa su sepa1acion de la ajencia por tener que salir de !bagué por algunos meses, i Je estima mos la indicacion que nos hace r espPcto del Sr. Salvador !VI. Al· vares. Entregaremos aquí al Sr. l\'Iadiedo los números que le correspondan desde el 1 O para adelante. A NUESTROS AJENTES. ~ Suplicamos a Utr. mui encarecidamente se sirvan remitirnos el valor de las suscriciones al primer trimestr.e de la BIBLIOTECA, pues den­t ro de poco va a empezar el segundo i no queremos dejar ningun saldo pendiente. SR. JAVIER CoRREDOR. Soatá. R ecibimos Jos eje m .. plares que nos devuelve. .ilmbalema n ••••• .... 4m tioqu ia . ...... . Bananquüla .... . Bucararnanga ... . Bu,ga •••......... Ca lt ............ . Cartajena •. . • •... Cúcut a ..... . ... . Guáduas .... . ; .. . Ho11 da ........... . /bagué .......... · Medelh'n ........ . , blompos •......•.. ' • Clemente Nieto. Ant0:tio Correa. Arí~t id e"' Voigt. J acobo D. G61nez . Anseln1o B. Delgado . Cenon F. Lémus. J oaquin F . ·v élez. R amon Serrano. J anuario Trian a. Francisco M urillo. Salvador .i\i .a Alvarez. Luis iVI. Correa. J uJian Pon ce. ftfoniqu irá •.... •• . Policarpo Olarte . ~!oren o . . . . . . . . . • 1 una cio ·v árgas . 1\.,.ci va .... • . . . . . . . Ramon Pedreros. Oca ña . • . . . • . . . . . J O'é de J. Iloyos. Palma .. ......... R uperto Anzola. P amplona •... .... F~lipe Zapata. Pa11amá . . . . . . . . . Cárlos l. Arosemena. P lCdCc·uesta •.•• ... Leonidas OrbPgozo. Popayan . . . . . • . . . Julio C. \ 7 e lazco. Purilicncian .... .• Ivlarcelo Bárrios. Riohacha •.... ...• ~loises , ... álas. Rionc"ro • . . . • • . . . Prudencio Cárdenas . Rolda1tillo •. ,. ••.. Fermin Beltran. • Sa,,;il .... ....... . Santander ...... . . S.R osa de Vücrbo. Soatá .... •....... Soco1·ro • ....•....• ~ oga1noso ....... . Son son .......... . Tztn¡a •....•..... Ubaté •.... .•...•• Jl''l e e= . . . . . . . .... V'tlla vi e; a •...•.•• Zapatoc:a . ••••••.• Z . . , t'oaouzra ••.• ..•• - Lino Ramírez. .Nianue l A . TetJo. Tjmoteo Fonseca. Javier Corredo r . A rango i Compañía Fídolo G onzá.lez. José l. Bern al. Cárlos Torres Ramon Clavijo . Aquilino Parra. Fructuoso TruJillo. G 6m~z, Márques i C. A1nbrosio González. • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 12

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 43

Por: | Fecha: 12/02/1859

• • o 11. Boo-otá, sábado 12 d febrero de 1859 . .,. q inc na para los Estados. Dos circun t ncias no h n hecho variar el plan que no habí mos propue to seguir en la r élaccion de nue tro periódico i estas ~ on : la caaa quince di .. de la Revi ta pari iense, que bastante e tensa, i l preca1·ia existencia de Bogotá, ue, agonizante, poco o nada ofrece dig­D() d ocupar la columnas de un periódico. í, pu en ez de una revi ta cada ocho dia , no ha in o una quinceual, dirijida a los E ·tados, en lo dia en que no recibamos la corresponden­ci pari ien e. 1 a djrijiren1os a lo E tados, por­que en Bogotá todo ·aben lo qu pa .. a, i eria dema i do arrojo de nue tra partP-, pretender que nue tr u critora de Bogot le esen la telacion ele lo que aquí acontece, que, por ca i nada, Jo tiene bien sabido. Por esto encabezare­o iempre nue tr re i ta como lo está la pre­ne emo b blado de la precarza existencia deBo­...... gotá, i no C. ltara quien e hay reido al leerlo ; no hai motivo para ri a, amable lectora, e pesar de vuflstro patriotismo acrisolado den leerlo los de Bogotá como una .... __ ) i de ue tros grandes deseos de ver ellug r de ue tra cuna; i 1nui ape ar cálculo · razone del jen~ral Codazzi, á e muere i se muere contra toda u vo­: ni un baile, ni na tertulia, ni ópera, ni d r nte !o tre · últimos me .. e . e han lei-eha , 1 ima necrolojias en las revis- "~· de ló periódico pocos bautizos i JI nto . Bogota se muere, i con-olu d : "no e oyen ino lo quejumbres los negac· nte que no venden nada ni 'on eaao eon pan ualidad ; de las madre que no -~~~·n por ~nir par hija • tle lo labra- ·ft9IM:I q e no hallan pa a u fruto ; de ...... "...,1 ado • pal bra i aun de el er constitucional de 1 , galantes i felice , 1 de abo rirna n o, catiizbajo , retra·do """""·- ,. ...... ,.__,uere i co tra . u voluntad ! 1 si t~ oluntad, emos nu i'O. Es que nadie s~ mü ·~ e11, i Bogotá, -eom.o e· d ~ ...... a 1 pubert d. sf! ~ .•.•. des ( per-o mal di ü1il .u ..... n e ha e n p a ~ wlft-M •vg i sol do di . ince anteme de e, qu lo eo···'"' .. ui emplea ed o 1 Id tolo ..... .... Damócles que cuelga sobre vuestras cabezas. nada valdrán vue tros e fuerzas para detener su ruina: dareis decretos para que se ponga enlo-ado en todas las caiJe ~ , i os lo impedirán los ajen .. tes secretos del Destino: i1npondreis una lijera contribucion sobre las puertas i ventanas para con ella alumbrar la ciudad con gas, i se opon• drán a ello los ajentes sect·etos del Destino: cons·· truirei puentes sobre el an Francisco, i la mu• gre i el abandono, acon ejados por el Destino, los tumbarán pronto ; i esos puentes, esos suntuosos edificios de los ricos, ese capit9lio en ciernes, no servirán sino para hacer mas ridícula i ruidosa la caida de vuestra ciudad querida. lntentais agrandar la ciudad \rendiendo parte de los Ejidos para construir casas, i nada sacareis con eso: no dudamos que se construyan, pero ¿de dónde sacais quien la habite? Vue tra ciudad está gangrena­d , i los cuerpos sanos huyen del contajio. A • cada paso tropieza uno con mendigos i con pe­rros ¡ mal indicio ! i obre los tejados se sola­zan los gallinazos por miles ¡ peor ! i la mugre está levantando vi ibl~mente las calles cada dia mas i mas sobre el nivel del mar¡ pé imo! Pe­rros, mendigos i galliñazo , ha dicho no recor• dalnl1S qué autor, cuando sitian en abundancia una ciudad,e porque el Destino-que los tiene ernplea­dos en el oficio de sepultureros, los manda allí para r¡ue la entierren en la tumba de tnugt·e que ella •rnisma e ha cavado. Que os parece ~1 anuncio ? as no os afanei de1nasiado por esto : hai un medio mui espedito para que desaparezcan esos preludios fatídicos de ruina : matad Jos perros i los gallinazos, desterrad a los n1endigos i no ha­gais caso a la tnugre. Con esto os habrei deshe­cho de los n1alos presajios, pero no habreis e tir­pado su causa, es verdad : tlntónces haced al u m .. br a. ciudad con ga , reponed el ernpedrndo de toda 1 calles, poned muros a orillas de los rios que atra ie.,.ap_ nuestra ciudad, enlosad todas las a
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 43

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Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 59

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 59

Por: | Fecha: 23/09/1897

JJ :fBisemanario ~o[ítico, 1Literario ~ lRoticioso AÑo l.-SERIE 1Il. } Bogotá (REPÚBLICA DE COLOMBIA), jl~eves 23 de Spptielllbre de 1897. NÚ:MERO 59 H16ogotá" -+.+­DIRECT'OR: Eouaroo Espinosa $uzmán. AD~IINISTRADOR : ~.ttmtx.tt¡) Q:>l,:t.e,gn:. Dirección telegrifica: Bacatd.-Apartaclo de correos número 259- OFICINA: Calle nueva de Flori4n, número 360 A Y 360. Teléfono 57(;· Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colombia, suscripción adelantada ( 10 0 números) .... . $ 4.· U na serie (25 números) ... _ .... ___ ... . __ .. I En el Exterior ( lOO números). _______ ____ ...... __ .. _-- S Una serie ( 25 números) ... __ . _._ . . ___ o ____ 125 Ntunero sue1l0, el día de la salida del peri ód ico . - _ .. _. _ - _. '. 05 Número atrabado. _ • _ .. ___ . __ _ . • • ___ . •. • _ • __ .. _ .• • _. . . . •• 10 Comunicados, columna ... _._ ._. __ ... . _0_ "._ .. _. _____ .. 20 .• Remilidos, columna .. _ ~ _________ . ____ . . ____ . .. - .. ___ .. 15 .. Anuncios, forma com(Ul _. __ . ____ . • __ ••.. _ . . ' . . ' . . ... _ . . __ 0 1 No se dev uelven origin ales. Los señores Agentes t ienen derec'lO al 10 por 10 0 de lo que re­cauden. Cuanito se haya contn\t~do la p ublicaci6n (le:: un comunlcndo, re ­mitido, an uncio, etc., no se c\evolverá su valo r, ni pal te de él, aun cuando su dueiio r C!-iuel\'a lo contrario. Toda corn..'spoJidencia debe diri ginc al Administrauor. ~Pag")s adela ntados. ITINERARiO DE CORREOS P .. \CíFlco.-Llegf\ 1" .... lu ne~ á las 4 p. m. J y ~a l e los Ill ~ rtes á las 2 p. m. l:.'lIcflmündas.-II.ty d·)s en cnda mes : lJegan el 3 y el 18. y sal .. n e 10 r el 25 á 1.t~ 6 a. 1Il. O CC ID E:'\TE. -Lleg:\ los l unes á las 10 a . m" )' sale los lMl.rtt:S 5 las 3 p. m. E l1comiemlas.- L lega los días 146 15 Y 25, Y sale eH l.,s dtas 6 y I ~ . S UDOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á la.:; 10 a. m., y!'9. le los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Urocué ).-Llc!gan correo') 8, 18 Y 28 de cada meSJ y salen el 10, 20 Y 30. St:::lESTE (Melgar). Llega los jueves :\ Jas 4 p. m, y ssle lc.s Tiernes á las 2 p. m. ATLÁsTlco .-L1ega ~ Bogotá los dios 5, 11,23 Y 29 de cad. mes, y sale en los dfas 1sde esta fecha, d .precio de venta el! 10s almacenes será: Boccacios, la gnl('~[I . . .. . ... . ..... .. $ 28 Argelinos, la g r ucf;H ..... . ............ 40 Nacionales superiore,., la g ruesa . .. 20 Nacionales inferiorl'¡;. la gruesa ... 14 C. RODRíGUEZ. DURA MAS QUE TODAS LAS OTRAS == El .Modelo :\'úme]'() 4 t iC'Z ~"'l. e toclas la.c CONDIClO.1 '¡ ~ DE j)URABlLlDAD que hnn hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALIGRAPH" Tiene también varias mejoras 'llle ahorran trabajo y hacen su manejo fácil. Esta má'lllina es sin eluda la más apropiada para los pa¡se~ hispano-:uneri ca nns. Enviamos gratis nu estro Catálogo ilustrado y des­criptivo, á las personas que nos lo pidan. AMERICAN WRITING MACHINE C'! 237 Broadw!lY. New York, F.. U. A. Señores Abogados. 1I I Del pasado mes de Agosto en ade­lante se edita en esta imprenta laGACETA DE CUNDINA.MARt A. Para las suscrip­ciones y avisos, entenderse con el señor Eduardo Ortega, AJministrador de Bogo­tá, en la Agencia de este mismo periódico. Er\lP LASTOS PORO:--( I~,- t, 'SI'lura:!IJr pan\ el cahdltl y la bar· h:'l . Vdoutina linf:-;im'l :\ :Irt'';·,'" .. tn l:ompt:tencia en la Fa rmacia Normal de Bogotá. { 1,1I~' 11. I!Últl~rDS 272 B Y 2 22 C. slJajo del Pasaje f1 ¡¡r ntÍlldn. POSTES DE HIERRO para cerca de ala mbre, baratos, sólidos, eterllos, vende Eugenio López en su alnlacén de fierro. Parque de 1m; l\fárti'res. 39 225 fanegadas de tierra en una de las riberas del río Bogotá, vecindario de Gachancipá, se venden. En esta. imprenta se da razón. JUAN O E DIOS ORTIZ & C ~ han trasladado sus mercancías al antiguo !'ocal del se­ñor Samper Matiz, 2~ Calle Real, número 506. 15-5 EL BANCO DE EXPORTADORES abrirá su oficina de Caja desde el día 15 del presente en el local número. _ de la Carrera 6~ ABONARÁ INTERESES Así: En cuentas corrientes, el 6 010 anual, sobre el saldo mínimo mensual que exceda de $ 500. EN DEPÓSITO A un ;¡ño .. _ . .• ___ ....... _. 9 0 10 anual A seis meses . __ . __ . ___ .. 8 010 A tres meses . . .. .. _ . _ . ___ . _. 7 0 1 0 Cobrará el 12 °10 anual por el descuento de obli­gaciones en sus diversas formas. Bogotá, Septiembre 7 de 1897. El D irector Gere nte, N lCOL,\S SÁENZ.-El 2.· Director, Julio Silva S.-E l 3'! Director, Luis Soto L.-El Secretario, Casimiro Calvo.-El Cajero, Pabl, P07llbo. 10-5 Se arrienda un famoso local para oficina, situado en la caIJe 12, número 109. Entende rse con el se ñor Custodio Laver­de Guzmán. (/ ANALES DE JURISPRUDENCIA" ORGANO DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA:OE JURISPRUOENCIA La suscripción á la serie de 12 entregas de 32 p¡íginas vale $ !, .Y debe e nviarse al DirE'c­tor, doctor Adolfo León Gómez, quien, además, contiJ1lÍll encargándose de todos los !lsuntos re­lacionados COII su profesi6n de ABOGADO, y prin­cipalmente de recursos ante la Corte Suprema, juicios de sucesión .y reclamaciones por sumi­nistros, elllpr6stitos y expropiaciones. Bogotá, Parque ue Santander, acera orien­tal, Húmeros 416 y 418. Apartado número 112. Teléfono número 350. Dirección telegráfica: Leon.qómez. EDICTO El Juez 1'.' Ejecutor en asuntos Civiles, del Circuito de Bogotá, HACE SABER Que en el juicio ej ecutivo seRuirlo por F ran cisco J. Casas y Julián Restrepo IJernández con tra Marcelino Vargas , Elberto de J. Roca y otro:" por autos de veinti t rés de Junio de mil ochocientos noventa y seis y dos de Septiembre de mi l ochocien tos noventa y seis se ha de­cretado el emhargo, de pósito y avalúo de las dos siguientes fincas, res· pectivamen le : La ca~a número cuarenta y seis de la Calle catorce de ¡ .... \ ciudad de ll .>gr.>t:í, des li n·lad 1. así : por el Oriente, con propie. dad del sefior doclor Leollcio B::l rreto; por el O::cidente, con la ca· rrera qui nta de est;\ nli~n¡3 ciu.Ja·' ; ~( , ,.. el Norte, con casa del señor doctor Fran cisco E . Alvarcl_, y por el Sur. calle catorce de por medio, con casa del doctor J osé ~Iarfa QUij;'dlO \Vall i¡;; y el derech'O que tiene el señor Ri cnnlo . Tliñez en la f1.hrk:t d:! la " Sociedad Indust r ial de esta ci udad, " compue~to ele lln:l. finca l:=tfz, situada en este Munici pio, en el barrio de las A .. ~ l1a .. , que lin:ia así: por el Sll1', con casa y ten·e· nos de Manuel de J esús y Alejandro Esguerra; por el OrÍt::nte, con terrenos de 13s II t::rm::ma~ de h Caridad, en parte, y en par te , con propi edad de J esú .. Cabrera ; por el Occidente, en parte, con la ca rre­ra primera, yen p:l.l't\!, con propiedad de Julio Escobar; y por el Nora te, con la calle diez y nneve y lotes de J esús Cabrera y Julio Escobar, yen la maquinaria, enseres y út iles que existen en dicha fábrica. La primera fin ca fue denunciada como de propiedad del señor M:l.rcelino Vargas. Por tanto. se cita, llama y emplaza á. todos los que se crean con derecl.lO á lo;; lOmuebles embargados. para que dentro del término de tceinta días se presenten 5. hacer valer sus derechos en juicio de ter. cerhl. En cumplimiento de lo ordenado en el articulo 200 de la Ley lOS de 1890 se fija el presente edicto en un lugar público de la Secretaría, hoy once de Septiembre de mil ochocientos noventa y siete. El J"ez, M. J. PÁRA"o.-F le ,lirigió el s¿ñor Pinto, ha conseguirlo tan sólo poner ,le relieve la hidalguía y de­cencia tic éste, r.osas ambas que parece no ha querido apre­ciar el señor Coronel. No puede censur,lrsc en justici:l al sellor'Pinto el de­seo que I,¡anifcst,¡ de que los empleados coadyU\'aran á la uoidad en la política, convenci,lo como estaba y esti de que el señor Caro salvará el partido conserva,lor, llámese como rluiera llamarse ese partirlo. Si el señor Pi ll to nQ le habló al ex-Administrador de su poca actividad é inhabilidad lura el manejo del destino, fue por una exquisita dolicadeza que en todo caso debe agradecerse, p uesto que el G.Jbernaoor perseveró en sus fin as insinuaciones, á pesar de Inllarse en completa liber­tad para 'lictar sin m {¡~ demora el oecreto oe remo..:ión. R epetimos que no desconocemos la hombría de bien del señrr Carena, pero la Renta de Licores en sus manos oejlÍ mucho que desl!ar, quizás, oebioo en gran parte á esa "ruda frllllqu~za" de su carÁcter, oe que todo empleado riel Gobierno oebe rlespejarse al entrar á entenderse con el pú blico, puesto que es oe ese público de quien recibe la re­muneración de su trabajo. El d esa li ~n to, si no la indigna­ción, se apooeraba oc muchos productores cuallrlo al pe­oir al señor Coronel alguna concesión por pequeña que ella fuese, recibían una rotunda negativa dada con ruoa fran­queza. Cuanto al hecho de que el s~ñor Coronel sea reyisfa, no prueba que hubiera m lllejado la Renta con habilidad, y ya lo hemos dicho, la delicarleza del señor Pinto hizo que sobre este punto guardara un discreto silencio. Véase, pues, que el anticarisll/o del Coronel no fue la causa, ni aun si­quiera aparente, de su destitución. El aumento de unos pocos pesos en el prorhlcido de las Provincias de Zipaquirá y Guatavita, si es 10a!:;le, no desvirtúa los fundamentos del Decreto. En efecto, quien­quiera que Sl: Acerque hoy á las oficinas de la Administra­ción General ó'i5 la Colecturía de Bogotá, puede conven· cerse del cambio sorprendente de la Renta, debioo á las enérgicas medi<1as quP. se han dictado para prevenir el fraude tle 105 rutic,liares y al celo con que se fiscalizan los procedimiento.; oe los empleados subalternos; de manera que 110 es dcl to<1" tan (lI[,cil é imposible e5'~ aumento si se persc,¡~ra el e!!o con calil13.)' con e,tricta severidad, sin que esta última signifiquc que el nuevo .\ dministraoor viva reüido coa la hununioad entera, pues su buen cadcter, sus mOllales insinuantes y su csmer.,oa educación contribuyen en mucho á la realización de sus propó~itos. Respecto al cargo en CJuc h:l queri,lo envolverse la re­putaci6n del señor Pinto cuando se quiere significar m~1i­ciosamente que pretendió entregar la renta á 1m solo rema­tado,. aCt!1ld,lllzdo, si no es parto de un cerebro calenturien­to, al menos no podrá nunca empañar el brillo oe su hon­ra, que por sus precedentes y hasta por sus mismos bienes de fortuna no se halla al alcance de la calumnia. Por lo demás, el señor Coronel oebe consolarse allá en el fondo de su alma y refrenar sus arranques biliosos con la convicción-que nadie pretenderá arrancarle-de que el Gobernador Pinto ha sacrificado la justicia á una causa que expira. Para verdades el tiempo, señor Coronel. Esperemos. Septiembre de 1897. • •• nU'R ITA DII EDUARDO ESPINOSA GUZMÁN, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 59

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 74

Por: | Fecha: 14/11/1897

, 1Sisemanario ~oIítico, jLiterario \? lRotidoso AÑo L-SEltIE lII. } H:fJ3ogotá" ----+:+-­DIRECTOH , Eouaroo -Espinosa tDuzmán. ADMllfISTRADOlt, Dirección telegráhca: Bncalá.-Apartado de con eo:-; número 259- OFICINA : Calle llueva de Flori:5.n, número 360 A Y 360. Teléfono S¡6. CC>JS/'I>ICIC>JS/'ES Saldrá á luz. todos los jueves y domitlgo~ . En Colombia, !-;u::icripc!ón adel~ntada ( 1. ')0 il,10LC\,O:-). _ ••. $ 4 .. Unasene (25 nl1!n~;:(3) .. ____ . ______ .• ____ 1., Enel Exterior (100 mlmC10S). ___ _____________________ 5·· Una serie (25 números) ____ . _________ o . 0-- I 25 Número :-.uelto, el día de la salida del periódico ____ . ________ 05 Número alr<1:->aclo. __ • • ____ o ___ • •• _ ___ o _ . _ •• _. ___ .' _. •• 10 Comunicados, columna . __________ . . . __ __ . __ . _0_' ___ .. _ 20 ._ Remilidos, columna .. ___ ... __ . . .. . __ •.••......•.. ___ . . 15 .. Annncios,formacomÍln .. _ ....... _____ ................... 01 No se devuelven originales. # LOS señores Agentes tienen derel,.hú al l\) por 100 de.: lo que re­cauden . Cuando!-e haya contnltaclo ]a puhJicación de 1111 comUll1Ca(ll1, re­mitido, anuncio, etc., no St· devolverá su valorJ ni p:lrtt! de él, aun cuando !=ill dut:iio resuelva lo contrario. Toda cOrl"t'!-poJ1ckncia deue dirigirse al Admillj~lrador. ~ r .. gtlS adelantados. /T/NFN.iRJO DE CORREO.' P,¡\CíFICfI.-l.!eg:l los lunes á ]a~ 4 p. m' l y!"alc IIIS 1l1:l1!t'S {¡ Jas 2 p. lTI. E IICf1Ui,·"dll.f.- r I ay de,); en cruJa mes : Ilpgall t.:! 3 y el I~. ) , .. :.tien el l a y eI2511la!' 6:1. m, Ocel DEi\TE.·-l.lega los lunc~ á las JO a. nI., y ~ 14 6 15 Y 25, Y ~¡de t Il h ,s t\i:l~ 6 Y 13. Tunol,sTE (Ambalema).-Llega los juc\'<:::-. á h~~ 10 a I1l ' J y sale los viernes á Ins 3 p. m. ORll;::-':TE (Úrocué).-Llegan correo::; 8, 18 \' .;8 de cada mes, y salen el JO, 20 Y 30. SUDES'I E (l\l elgnr). Llega los jueves :í la~ 4 p. 111, Y s~le los viernes á las 2 p. JII . ATLÁNTIC.o.-Llega á Bogotá los días 5, JI. 23 Y 29 oe cada mes, y sale en los dlus 1 ~IJ 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. El de Encomiendas llega el31 6 J e? )' el 13, )' sale e16 )' el 18, NORTE.-Llega los jueves de carla semana á I::I~ 10 n, m" y!'aJe odas Jos viernes. E l de I<,ncol11iendas llega el 9 Ó 10 y el 28 Ó 29, y sale el 7 y 28. NOROESTli:.-Llega los vierne:-" :í. las 9 a, m' l Y t.ale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el 1<.', y ~nle el 25 á ¡~ ... 6 ~l In. SUR.-Llega los lunes á la 1 ~', !!I, . )' .... "Ie Il¡:- llliérco!t:s {¡ las 2 p. 1ll. Los de EncomieochlS;, son dos en tI nlC~. l ,legan tI II Y el 26ó 27 Y salen t-113 y 2g á las 6 a. 111. FERROCANNJLES V/a de la Sabrwa. "';a.kn lo~ trenes de F'acarativá ~ las 6 y 30 a. m. v á I~ 1 Y 30 p. lll . Sajen de Bogotá á las 9 a. m. )' á las 4 p. m. .. Vía del j\.Torle. !"\altn 141!'> 1\ e!1e~ ele la Estación C<:.nlrai á las 9 a. lll. y:oí las 4 p, 111 . Salen oc la Estaci6n Cajicá á las 6 y 45 a. m. y á 1:1 I )' 45 p. m. BOTICAS DE TUf..'NO (PERMANEi\'T1':S) La de 1.~ombal1~ Joaquín, carrera tlJ números 4()9 I?J Y 409 G. La de Sonmartlll Roberto, calle 9~ y carrer,~ 10;.' número 162 y 172. Teléfono número 425. Aníbal Galindo, asociado al distinguido jurista doctor RAMÓN CALDERÓN ANGEL, ejerce su profesión ante la Corte Suprema y Tribunal de Cundinamarca. CARTELES En esta imprenta se hacen de todas clases y dimensiones, en papel de colores ó á varias tintas. Precios módicos. DIRECTORIO' GENERAL COMERC1AL, GEO,JR AFleo. A DM1NISTI{ ATlVO y ES­TADíSTICO Autor ])l'opictario. LISD1ACO PJ\LAU .Este jnlpOl'ta nt (;l llbro aparpcerá á principios de 1 88~. Precio de suscripción, $ 5. Dirigir los pedidos al autor. SE ADMITEN ANUNCIOS A $ 10 PAGINA AI'. \\{'L\ J)U 226.-110GOTA U LJ lliH'1 ("()l"plvt" , ',;t,ÉREZ BOGOTÁ TELFGRAi\lJ\S (, ZEREP JJ Tenemos el honor de participar á nueqros relaciona ­dos que hemos trasladildo nuestra acreditada Librería y conocida .:\.gencia de )1 egocios y Comisiones al espacioso local slluado ell el i\trjo de la Catedral, número 372 (ca­n era 7~) Hemos recibido, y tendremos constantemente á la ven­ta, el más selecto surtido rlc libros (Ciencias, Artes, Lite­raLura, Histor'ia: Religi{II1) Pedagogía, etc. etc.), el más completo el' útiles de escritorio y de dibujo y una numero­sa colección de retrates futográficos de notabilidades co­lombianas y extranjeras. Se hacen despachos por correo, siempre fIlie vengan acompañados de Sl' valor y rle un rliez por ciento más para los gastos postales. Igualmente nos encargamos de tOda clase de negocios ele Agencia, Comi,ión y Representación. Se envían catálogos, presupuestos y tari fas :í. quien los solici te. 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(' on q ne p roceden Jos ('sc rito r cs de opo­;; i cicí n cual1llo censura n e n g loho los ("o n tl"ato~ y negociacio n es d e l Gllhicl' llo, record¡í m os, ¡.; in que e ll o cn\oh'ic'r a ofen;,[I p a ra lI adü', que IIIU ­chos de los q u e tal esaihcll , 11I1I1 sid l) cO llt ratis­tas cí n egoc iantes, yen p url'Za ." dl's­hOll ra , "i l'S 'lile n l,!!;o lo t ipII P : \ ' '1 1 S(' I-lfl l' .Jilllé­nez apcll as 1,· illsinn¡ínlos la ide:! dl' 'Iue podía te ne r part(' en UII c!Jntlato tll' ,'al ll illoS. lo cual 11 0 es C:lI'¡.!:O ,t1U;llno. pUl'¡'; ju4alll"llte !j ue \'('llía- 1Il0S e:,;cl ihiclldlJ p:\ra delllostrn r que 110 h:1v d ~,li tl) ell Ill'g'ocial' el)1l el ('"hi('I'lIo. "i el 1,l'l.!;O­cio es Ikit. l' 11Olll'lldo CO IIIO SUl'IJ lll'lIlOS sea rl a justadu p:ll':\ abl'irel cam illo dd ~ l aca ll a l alooío )Icta, 'Ill<' Nn n i <¡l1(' n os r ef(, l' ílllllOS, Yea, PIll'S, e l co ll'ga 'IU" ai r l'~lwcto de l o IjlH' i< llP ' Hl (' ("ar­O'os á su' Diredo res h a e di fit;lt!o sohre ar(, ll ll. \' o , q ue e:,; r idíl'lllo ,·xi.!!;i l"ll oS la p n '<.:isilíl l (](' 1111 hc-c ho ll I, ,í ,í lo 1I¡('1I0S 110 la "eIIIPS lIo,;otros que 110 ;'ll]>ollelllos:tI Uo­hie r no l'n pilZ ,Ip ('c lebmr co u t m tos p ar a ("Olllpra r par ti dn r io~ . Bi('l l ~nh(,l l ll" ' IUC l'" lí c it" \' ,í \' l'C(''; hasta p~t ri ,ít i "", ,'olltr:IÍ I "abell los '1ll(' In pnsicí n políti­ca 11 0 r r..;pcta II nrl,' lI i :í. undir. y que e n el illt('l'és d e desa u toriza r al 'l(h·er~al'io. 1 .. 1)('lIl' ('orll'jo dt' ruin a, d(' <,,;candato. d e inl p un'za ,í d(' '!c'slwnr'l a l nego('iIl IIlií" iuocclltl'. hasta a a'Illl'lIos ('ele bralíhli(,:l \ l'X"llto" por lo lll iS:110 d(· la 1111"; k~'l,rl1 ind"li(;:HI('zll tÍ prd','rell­cia~ POI' ('st(l. por'llll' sahl'lllO.- (',íIU') hi('ll' 1,1 (":1- \ ¡Iptn~- 1:1. .. pu.!!· unir) Pnrque lÚ ere", ~in dud.\r. 1...:1. di sa ele! c!-.c~Il:1fio, Od,culo fIel ":\Illll:nin 1)11 el nl11l1CII se ve hrillar . Lo ren/.() ~ l arta J .leras, cuvo nombre, por conocido, era uulr g:Jlorio en lOdo lo relati,'o a letras, dio ti luz en El ¡1I/Jor su t:omposlcic'>n poética La [lIo(l'IIcia, )' 1>, Rafat'1 Elrseo Sal ir al/?,lI, El d"(/I'" Y Afi eutrttda m el/I//ll/d", tocios anó­ni mos, fueron primicias de esta clase el e lectura qu\.' se en· c uentran en E l /lll>or, T orn andu al rasado se echa de ve r q ue el a m o r á la li bertad s ir vió no 'ólo cual causa mÓV Il que enard eció los IUlllu ia eua nt!o a s í cOl1\' iene :í mo m e ntáneos i ~ te n 'ses d e partido, es por lo q u e h emos <¡u erid mostrar la i n justicia tle q ui enes censuran al (.; bien IO por todo euanto ha ce , sea (, n o bueu o honr ado; y p o r csto. porque deseamos que cr i te ri o se se re ue para juzg ar los man ejos fi sco 1"" dpl Uohie rl w. e s por lo que nos he lll os de t lIi do ¡ll'oll t estarle ¡Í, L ct B eil/teqraciún, en la e penlll za de que SIlS j,) ve nes Directores, con c uy hOll rn¡]ez eontalllOS po r m,ís que milite n en Cfllll po di stillto al I1n és tro, nos ayude n e n la labo C'lllpl'e nclida , l)r jl'lll os las l1I e dias palah ras y la su ~cC'p t i i> i 1 ili nd e pU l! ril es. ye~fo n;é lll o n os po d e fe nder. c uando s('a d('fe ll sable , l:t h OlIm (lE Go hil' rll O y de q Ili e n es negoeian lí citn nl l' l1 tc co él. que ('¡'; 1:1 hO llr:l de todo s , la ho nra de la Re p lÍ IJ I iea . FUSIL AM IENTO DE PIAR ~o hrl' (,oite p Ull t,) hi bt(í r ico , q ll L' l'l d octo Ual ill d" I r:tt,í ('11 1111 a r tíc ul o '111 " jl uhlic,í 11 ~ ])ir(/'io ,Ir' C',,{om{¡irr . ." 'I1I e n osot ros illl pug n:í 1I 10S l' ll IIUl'Stl'll pe ri',dico, helllOs l'L'eihido unj n ter esallte carta de ll ll ill teli gentl' (;o rrespo n ,:1 d, ' P o pay<ÍlI. ,, 1 cual. e n trC' otr as COSflS. nos dice .. B ll ;'lj UC> y Id e l escri to de l doetor Ga l in do. y ,í pesa r del HlIpl'e mO e logio q \l e su eOIll'ien ,'ia dl' ]¡olllhr(' i ll stl'u ído le ll lTan Ca cl1ando dice 'Bolí \'al' es. de los oTn n t!es ho mhre,; tI(, la Ilisto ria.,.1 ,//(c' lo ]¡a siJo nHís :i despecho de la fo r t Ull a.' a Ilt'f'ar d(' ('sto . ,í tal \'ez por lo IlIismo 110 pn('de HilO expli('! l'St' "illo como al)(,l'ra(·i(\1l o ('ilr¡2;o injustu y apa;,;ionndo que el 1l0\'ÍSilllO his toriado r de 'o lolllhia hatL' a l g ran L ihertlldor d( Su r _\.llIéril'a. oo¡ Podía (': d l,('r. en cfeeto. (' nl'idia ('1 1 (' 1 p e. ('llfl dl' l)olílal', cU:llldo la ).!:r:l n 'lIayoría .1,, 1 ]> 11 (,' hlo y rI,,1 ('jén',!" 1(, :¡dlllil'ah:l y 1(' ol)('deeÍ:t í IlIl]lllSihk" T:llllPO(;O puede suponer sc ra('io ll al­II lt'lIle que t:llllos jpft's ¡¡atl iotas (Berllllídl'Z, iu · el ll ~ íl' (,) s(" (,oll~titu \'l'rnn e ll ln:í'l u ill as ill clJ ll s,· ie n · tes d,·1 (;l' II('1":I1 B'olí\'lll' c'¡ ll tl:a U Il ]¡o lllh re d~ color. si l',tI iente. d('S((JiljlrlJ'({(lo, h:llIiÍndo,,, 1'('11 - cedo)' ..... , i Xo f ue r o n los lllislllOS soldados do P iar q ui e ncs ej rcutar on l a ¡.('Iltellcia ~ Los .Je­fes \ ' Untiales del COllsPj o d" UllerJ"a . Ilé)'oe llll()H y pClls ado res ac re d itados otr os, eO ln o SOl! hlettl' l' F r:\nc isco Coude, ¡ l)odía ll por :Il'tt' (le ellc:nnt;lllIil'nto co nY e )' t i l'~L' '(' 11 nscsi n os lll i"n;l­hles d(' U ll cO llllli l il ó n d esallljla r :l do 1 La s(' n tr n ­cia f ue /lllIíl/ i /l/('. i, El CO II g r csito de Ca r iaco no CO Il \'ertía e n ho rd a a nal'fllllZada la n aei('Jlt(' 1:e­plíh l i(':\ ~ "Pocos ll leses drs IHlC>~ de In llllwr tt' <1(, Piar i, 110 (·¡.;t lll il' r on :í punto de Irat i l'~l' lal> fu('rzas patriota s dl' Hel'llllídl'Z ('0 11 (,1 otra I' ez di~ i dellte 7Il:IriJw I i ~o fu¡, éste ('O Jl Sil illllolellcin la cau· 1<:\ dl' <¡U(' Circo; derrotara :I Bl'l'Il1lÍdez l'ne l P U Il­to de la :\f:\(I(,I'a. a dos leg'lla~ de CUIIH11l:í. ('11 dOlllk 1'\' hallaha :\farillo COII "Il tro]>:I '~ .. Est;¡s considel":l"io ll l's por sí ¡.;oh" hastan para ll"var ,·1 cOIl\'('ncilll iellt" 'í "u,¡]quil'r ¡ílli- 1110 illlparcial. d(' <¡lit' 1:1 1I!l1l'rt(' d(' Piar fue ulla <Ín:lllos en los moménlUS de la lucha por la independencia. sino que ha sido e,,; mISmo. irresistible impulso, lo Ijue ha dado mayor movir ento r energla á las producciones de lo~ hijos de Colombia, 19ual apreciación lH!mos dé hacer e\Ctensiva ti los demás países de la Aménca Latina. Los eS· critores So: han formado casi todos en el palenque de las luchas políticas, de doncle han pasado ,¡ militar con más reposo en utras esferas, lIa)', sin embargo, unds pocos que han entrado ti la política por la puerta dd estudio de la moral )' de las costt,mbres, J uzgamos qul.! no penl.!nece ri· gurosamente ti esta última categoría el singular yate \' ar­gas T ejada, quien se en t regó de lleno, desde los primeros pasos de su adolescencia literari a á la discusión ardolosa de cuestiones políticas, contagiado sin duda del ejemplo del doctor "icente ,\ zuero, y ti semejanza de .\ ~a n zazu, Ace­vedo. \'élez, Rutino Cllerl'O, del entendido é il ustrarlo doc­tor 0."al.ario Florenlino Gonález, Redactor de El COlld/lc­tllr, y aun del mismo General Santander, Ese ardor político era consecuencial á ltos tIempos, y fuI.! para el noble Bolívar el escollo más difíci l de ,'encer en la enojosa tarea de dar estabiliel3d al Gobierno de la República. CasI imposible se considera ho)' que hubiera po­dido consolidar su ob ra, teniendo en cuenta que la lógica inflexible de su espíritu razonador y el lujo desbordante ele Stl vcna oraturia fueron los que despertaron á los pueblos del sueño de indolencia en que el (;obierno espaiiol nos te­nia sumergidos, como en torpe a,ocio con nuestro enen'an le clima de las cord ille ras y el soloc:lnte y debilitador de las tierras cáliebs )' de los bosques de las orillas del río ;-'1agdalena . Trá iganse á la mem oria tantas frases poder osas del Li · be rtado r , q ue bro taban d e s u mente con el vivifi can te res­plandor rI e los rayos del sol de la ta rde: ( Contil/uará ), Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. /(rlJ OGO~[,A ))-Nov ie7nbT'e .14 de .1897 n ecesid ad illlprescindible del 1ll0ll lC lltO histó ri co en q ue tuvo lu !!;ar . U n t: rítico parcia l, qllc' no profu ndice pI t"llrso do los su cesos, q ue se deje a rrastrar po r e l deseo ch' hlleer v iso <Í de sing u­lariza r se, no te ndní 1.'11 ('ue nta la, verdadem s i­t uaei(ín de los hOIll bres v de las cosas,)" puede entrega rse, IlI lIChos aúos dl':;pués de ver ificados IOf; nco ll tecilnielltos, ;í IIll ll illlp ul si \'a compll ­si( JII clue no puC'de ~er illll(;vllt('Il"ióll de la O'ellt" dl' "0101' d(' \'ene- Z\l(' I ¡l en "~a e•l lo!";\, l.l,l.s.t.l ga(l:\ 'SIII (TS:lr por 1o s cSj¡¿\llolps para ell\"()ln'r iI 1(,,.. patriotas en \\na !),"Ul'ITil lIC ("I!itas, el Libert¡\(lor ('\llllpli(í un do­Iuroso deber cOlltirlllHIHlo la ;;cntl'llcia contra Piar .\' Ill:\I)(lanc!o ilpl"elll'llder;í :\[arillo. El por­dOllar al pri'llero habría "ido un acto d(' debili­dad pollti l"il d(' fUIl\'stas ('oll~ec\\ell(;ia~ l' una illlprel"isi ,)n tllilitar <¡tll', alimentando la ill:~nh()r­dill: JC;(íll, hnhría dado illdefectible.nellll' el triull­to al "jéreito d(' .\1orillo ." (!:;\:ónica A LOO DE TE A TROS Los conocedores decían el jueves último, que no solamente Carlllell es la <Ípera que mejor ha dado la i Compañía Azzali, sino ti"e esta Carl/len de ahora es la mejor que se ha dado l:n Bogotá. Puede que tengan razón, que por algo se les tiene grad uados de conoce­dores, pero déjesenos iÍ nosotros, simples aficionados, que disintamos un poco dc tan absoluta afirmación y excúsese nuestra audacia, ya que no entendemos de la misa la media y que en Illateria de medias en la ópe-ra sólo distinguimos el color de las que usan las co­ristas. Verdad que la representación de Car/llClt estuvo magnífica, pues ni aun siquiera se notó gravemente en ella la pobreza de coros que aqueja á la Compañía, pero. __ . pero . __ .)' vamos por partes. La :\Iontalcino hizo una Car/llC/l como la mejor l\hnola que calce y vista por los mundos españoles, y can~ú su parte aprovechando los mil juegos de su pri­vilegiada \'oz y sin que haya lugar ,l creer que actri~, alguna logre superarla por completo en todos los I/ll- 1IIeros. Esto es patente como el sol en el cenit, y si no que lo digan la canciSn aquella ele amorosa provocación al cabo de dragones; sus allegros ( 1 segundo acto para ponderarle su amor <Í éste, y para decirle al Ca­pitán de su cabo que ya no lo ama, y después sus consejos cuando ya ama al torero, para que vuelva el cabo al lado de su madre enfe rma, y la soberbia esce­na del último final, en que rechaza los apasionados entu­siasmos del penúltimo amante, y se deleita pensando en los triunfos de Esca/llillo en la arena .... Todo lo tra­bajó muy bien, enteramente al natural y aun demasiado natural, según decía una veci na nuéstra, al verle la vida de su agitado cuerpo en la lucha con D. ] osé y al verla caer herirla por éste, sin cuidarse en la caída de buscar un golpe convencional. _ .. La :\Iancini cumplió también con su deber é hizo una llJicacla lo mejor que podía hacerla; sin embargo, no puede decirse que estuvo en su cuerda á la altura de la :\iontalcino en la suya, )' por esta parte los co­nocedores han de convenir en q:le mejores ¡J[icadas hemos visto, Ó, á lo menos, podemos verlas. El l'acini hizo un buen l,j-crll/ti, transformán-dose en perfecto torero, que es como m nos bien nos ha parecido; nada podríamos censura .. \c si hubiéra­mos de segu irle uno ¡t uno sus pasos en la escena y una á una las notas de su canto, y sin embargo, no nos satisfizo, algo más esperábamos de él, que no po­demos decirle qué era, pero que decididamente nos quedó faltando. _ . _ Todo tiene sus desven tajas en esta pícara vida, y por esto el Eseamillo actu al q ue en cualquier ba rítono nos hab ría parecido espléndido, en J?acin i, que nos parece espléndido ba ritono, lo ha­ll ámos apenas regular. E l Baggeto estu vo, por lo general , bie n de voz, canta ndo con entusiasmo y propiedad , y como tenor dramático no se le puede poner pero dlguno, sobre todo e n la escl" na fin al de la ópera, q ue sacó á la al tu­ra del primer fi nal de Payasos, y sin embargo, no se­ría difíc il ap untarle alg unos defectillos, que son hasta natu rales en q uien por primera ve? interpreta un pa­pel difícil, pero que nos dan razón para pensar que aún podemos te ner una Carl/ll'lt mejor que la del jue­\' es pasado y esper~r que la que viene confirme nues­tra esperanz.L Por lo demás, y si n que valga como censura nada de lo dicho, cumplimos un trivial deber al en­viar sincero aplauso á los intérpre tes de CarlllCll y al Maestro Azzali por el t rabajo de la Orquesta. En el Municipal se puso en escena el viernes, á beneficio del simpático Sainz, la vicja obra de Gaztam­bide, y fuerza es declarar que á estos Afadg)'aJcs les faltó ensayo ó que algo les faltó á las principales partes que figuran en ellos, pues ni la Quiñones ni la Harella estuvieron á la altura de su fama ni mostraron en oca­siones el entusiasmo necesario, y esto á pesar de que trabajaban ante público tan numeroso como pocas veces lo verán mientras actúen á la vez que la ópera, y que, como era de rigor en nuestro actual estado de atraso, les aplaudió con entusiasmo las insignificantes escenas de la ciega y del rechazo de la abdicación. Da pena ver que pase inadvertida una buena nota, que significa meritorio esfL(erzo, y qUl: se aplauda a cuatro manos la entrada de una burra en escena Ó el destrozo de un papel ú otro caso así en que el actor no vence dif,cultad alguna. A nuestro juicio. y mientr;¡s palos van y vienen, á lo menos los apl,\lIsos deberían ser parejo.s:1 los unos de la gente que entiend~ lo que pasa, )' los dtros de los nIños y de los del Para ISO, que por'fuerza han de ir sólo á gozar con lo que ven. Las nuevas partes que figuraron en papeles im­portantes de la z;¡rzuela, por virtud de lo,; :ISCénsos impuesto,; por la reür;;-anización de la Comp;,ñía, sólo merecen voces de aliento, y así se las envi,'l11os con nuestro aplauso cn general y nuestros rieseos de gUl: no desmayen en su empresa r sostengan indefinida­mente la zarzuela en Bogotá. Les aconsejamos, sí, que en caso de dar lIIatiIlCl's. escnj;¡n piezas de aparato, y de vestidos \'istosos, y de burros, pues las funciones de día son en especial para los niños, y éstos no se dis­traen con personajes de la l~ ,Joc'! en escena y \'cstidos como la gente que conocen y tratan. Pr.AC11)(). :-\ t:W Y OIk, Octuhre de I S9i. Sl·ñor I lirector de Bo(;orA. :\luy señor mío: Otoño. la estación de las hojas secas, ha llegado ,-on sus lluvias pertinaces, su ciclo color de plomo y sus ligeros fríos precursores. Los veraneantes regre­san de los pueblos. En Pensilvania, el Grand Central, el Erie, el Long Island traen sus trcnes cargados de baLíles, y en ellos viene la muchachilla quemada del sol con el raq/td de la"'1l te/lIIis en una mano y la mandolina en la otra, mientras el joven de traje corto de golfo tiene en su maleta el haz de bastones, de za­papicos de montañas)' de lI~alcts de aslwllllc)'. La turha de chiquillos que como pájaros pueblan las calles de la ciudad durante el verano, vuelven al redil. /\. las ocho, en bandadas, seriecitas ellas, envuel­tas en la policroma sinfoní;¡ de capas de todos colores, desde el carril.: gris ya amarillento, que denota la hija del obrero de un sexto piso, hasta la ch'lqueta azul de cordones negros de la heredera de un buen caudal; alborotosos, rientes, brincando como avecitas, en las escalinatas, en l;¡s barandas, los bOJ's, echadas hacia atrás la gorra, los libros debajo del brazo, juegan, sil­ban, vocean, en tanto el policía de la esquina, grave en su enorme figura de paño azul, va entre ellos como salvaguardia, y ál gesto olímpico de su dedo, carros y coches detienen su impulso, y por aquel río de vehí­culos, pasa el jirón de alegría, la infancia siempre ri­sueña con su informe montón de colores Es un b ienestar que da en este paí~, ver cómo corre el pueblo {¡ beber en la fue nte exquisita de la en­señanza, cómo ansía conocer la vida del varón grande, ],orge \ Váshington, que, firme el corazón y altivo el pecho, desenvainó su acero para asegurar con la pun­ta del arma la Independencia de su patria. lO lO La ambición en unos, )' en otros el afán natural y maldito de conseguir dinero, ha hecho de la aparta­da región de Alaska un punto de estrategia de los aventureros. Buscar dinero hasta en el centro de la tierra. Y á esa divisa van los hombres, salvando peli­gros ó cayendo en ellos, afanosos, palpitantes las sie­nes, vivo el ojo, para sondear bajo las capas de nieve que cubre la tie rra de Klondike, buscar, au nque la enfermedad lo muerda, el cuarzo de oro que le ha de dar riqueza á costa de la vida. El camino, rela tan los periódicos- los cuales han enviado sus co rr e~po n sa l es-es una vía de amenazas: tras los bosques d e pinos donde habita el oso, está la montaña inaccesible cubierta de nieve con hondos ventisqueros y espantosos turbiones, donde el cordón de hombres, atados unos á otros, con sus guías y aL­pmstocks, es a rrebatado á men udo por el h uracán; y después de llevado de un lado á otro como simple ra­cimillo de uvas, es a rrojado en un frenético impulso e n la tra idora g ri eta q ue la nieve cubre, imitando un puente. Después el viaje largo, accidentoso por el río, lleno de bajos y caídas, navegable á trechos tan sólo por canoas, con el riesgo de la muerte á cada paleta­da de remo; y tras este viacrucis se llega al pueblo de tiendas de campañas, envuelto en pieles como esqui­males, teniendo para reponer sus fuerzas el wlliskey, que va matando con cariño; y allí, lejos de todo el mundo, el soñador de oro comienza su trabajo desco­nociendo el resultado, si en vez de los millones soña­dos en sus noches de fiebres, regresit á su ciudad lleno el cuerpo de enfermedades y el alma de desen­gaños. Mas el )'allkcc no titubea: sereno el espíritu, con la idea del progrero, arriesga tiempo y vida, opone al peligro sus anchos músculos y á la decepción su cons­tar. cia mercantil, y retorna, después de privaciones y fatigas, más recios los miembros y lleno el bolsillo de las monedas codiciadas. .. .. .. El Presidente de la Sección de Higiene de la Nació", ha comision;¡do al doctor cubano, catedrático de la Uni\'ersidad de l'hiladelphia, D. Juan Guiteras, p,:ra que e,tudie y ponga coto á la epidemia de fiebre amarilla que se ha desarmliado en el l';stado Louissia­na, y exte ndiéndose al de Florida y Alabama, ame­na7. a con gr;¡n riesgo los Estados dcl Sur. En los pueblo"i de Biloxi. Oceiln Springs y] ack­son, se ha cebado más la enfermedad haciendo vícti­mas ;i más lil: 18 personas diarias, pero seglín reporto' del doctor Oliphant de Xel\' Orleans, al doctor \Vy­man, cinljano en Jl:fe dd Hosp ital de Marina en \Vás­hington, comienza un desccnso mu)' f,II'orabil:. En Tampa, ciudad que com ien7.a una vida de prosperidad, albergue de una emigración trabajadora y quieta, se ha preparado la defensa contra c:l mons­truo de la fiebrl:, r lo,; J efes de salud tic \\"est Tampa, Port Tampa, Ybor Cit)', ;t pl:tición de los pt>riódicos españoles y american os, han fll"lllarlo una alianza para salvar la ciudad dond.., el tabilco es una riqueza, de la formidable alllenaza de un" epidemia. Un caso ocurrió en Boston: M. Connant, pero después se supo por el doctor Di\\'gin, Presidente del Consejo de Higiene, que tenía más síntomas de fiebre paltídica, contraída en su líltimo viaje á ] amaica. La insurrección de la lndia cOlltra la orgullosa Albión, continúa cada día Illás potente. En Cam Ana­yat y en Pawat Pass, fuerzas del General ]eftreys han sufrido continuas derrotas, por lo cual el MinIstro en Londres, ha ordenado embarque durante Septiembre y Octubre diez batallones de caballerí" y artillería de campo. Las cuatro baterías que están en [ndia perma­necerán allí, hasta que prontamente ocupen la fronte­ra catorce. baterías )" u n cuerpo completo de todas las armas. La confidencia hecha al Ministro por el Agente inglés de Afghanistán, de que el material de guerra británico no cruce la frontera durante la presente cri­sis, demuestra desconfianza, y muestra que el Ameer ha estado preparándose secretamcnte para la guerra. Los círcuios bien inf0rmados discuten también la historia de una cúrrespondencia secreta entre la Ru­sia y Afghanistán, la cual dicen cayó en manos de ofi­ciales in¡;leses, y descubierto este ('oll1llot, comprome­te <Í l'eluchis y otros pueblos. .. .. '" La Badinguctte, vieja, decrépita, acaba de morir en l)arís, como la última hoja que se deshace de la historia del Segundo Imperio Angélica Cruchot , nacida en el Faubourg Saint­Antoine el año 1847, fue conocida en los comienzos de su juventud como Rigolette por su belleza y sus locuras, alcanzando los primeros triunfos de su vida borrascosa en Mabille, Pré-Catelán y Tívoli-\Vaux_ hall. Gran cortesana de bucles rubio-, su bOlldoir fue santuario de poetas, kábalas de políticos y saloncito de atolondrados. Amiga íntima de ~apoleón lIT, su gran parecido á la Emperatriz Eugenia, hizo que el mismo Emperador l;¡ apodara con el sobrenombre de Pandinguette, viviendo en esos tiempos la existen­cia de corte, con sus chambelanes que inclinaban las cabezas y sus palaciegos que mendigaban el favor de una sonri7.:\. Un día se hizo de un título extranjero, )" apare­ció en el Bosque en regio tren apellidándose Condesa de Montignon, hasta que el año 1870, cuando París pretendió ir á Berlín, y Berlín vino á París, comenzó su caída rodando de baile en baile, de estudio en ta­berna, hasta encontrar sus dos últimas etapas, la I cama est recha del hospital y la fría plancha del estu­d io de anatomía. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. La Condesa de Mar tel, conocida en e! mundo li­te rario como Gyp, es la nota de moda en todos los m undos de SPOI' l. Ella acaba dt: hace r 500 mi llas en un alltocm-coche a utomático-salie ndo de Pa rís á su castillo de Mirabeau en Basses A lpes, clontle vivió el grande orador, tío abuelo de su esposo. Gyp odia los ferrocarriles. Desde un Viaje en q ue estuvo á punto de morir en un tlínel, sus v iajes por enormes que sean los realiza en coche. En este ú lt i­mo, iba acompaliaela tan sólo de un gran perro, bra­vo defensor lllUy devoto ele la magnífica eSCritor,lo A pesar de la desventaja é incomodidad de tal viaje, Gyp lo ansía, porque quién sabe si en su imagi­nación ferviente, ella renovara aquella diligencia enor­me tle Victor 11 ugo con sus t rabillas de mad ro­ños y sus cuadrigas de mulas llenas de cilscilbeles que orC]uestaban raros acordes cUilndo en galope: levanta­ban el polvo de la carretn,l, blanca y ardiente: por el sol del mediodía, mientras la cigarra en acecho bor-doneaba su eterno chillido . . ___ . *' " *" La Princesa de Carman-Chilll ily, nacida Clal:a' Ward, la gloriosa escu ltu ra que a nimó e! músico R igo, ha sido invitada por el Sultán de Turquía á represen­ta r, es decir, á mostra r ante los ojos voluptuosos del monarca oriental, sus regias desnudeces en su peque­ño )' secreto teatro de Yildiz Kiosk. Cuando algún viz ir oficioso le mostró á su sobe­l'ano el retrato de la Princesa norteamericana, Moha­med, olvidándose de la guerra greca , soñó ver en el le­dlO de marfil, sándalo goro de su havern, el c ue rpo blanco de pétalo de Clara \Vard, adorar su cabeza donde el sol y la noche en lucha ha unido sus tonos, besar su boca de: labios rojos como esos claveles de fuertes aromas orientales que embriagan y desvanecen. Si la Princesa call1bi,l sus zilpatitos et:ropeos por las babuchas de terciopelo y perlas, nosotros los 11<:W ­yorkinos sufriremos una buena decepción : no admirar en un cuerpo humano, la ardiente canción de la curva. ~ .. __ ~ G.\STO'i R(lSE.\U. J,:,itcratn l'a LOS DIAS PASADOS Las lágrimas, las lagrinlas estériles Lo 'lUL dict:n no sé; L;lS lúti·l'illla~ pru\ jeIlen del dbis])lU De augusto padecer; En el alma nacidas, en los ojos Se ;'lculllulan después Cuando vemos los call1pos otofíalcs De el ulce placidez y á recordar tornamos esos días Que .,unca han de volver. !\Jistcriosos y vagos conlO auroras De mañana estival, En que las aves somnolientas al/.an Perezoso cantar, y el torpe oído las escucha en t¡lnto Que tenue claridad P o r las k'.'es rendijas de la puerta .\ulllentándose va, Así vagos y puros son los dla!' Que nunca volverán. Bellos com0 el primer albor del día Que ilumina el bajel Do á los amigos de querida zona Tornamos otra vez, Tri,Íl:s como el destello vespertino Oue se columbra arder Sobre la r;uda na\'e que se aparta Con todo nuestlo bien, Así bellos y tristes son los días Que nunca han de volver. Caros como el recuerdo del carilío De los que ya no son, Dulces como los ósculos que en sueiíos N uestro labio imprimió En lal ios de mujer que para otro Guardan fuego y pasión, Hondos c:>mo l;:¡s penas y profundos Como el primer amor, y muerte d~ la vida sois i oh días Del tiempo que pasó! LUIS MARÍA MORA. 1897· U ét-ci.c da tles INCENDIO E l 11 de Sept iembre pasado, á la un a y m edia de la m a ña na, est alló un violento incendio e n los vas­tos t alle res de la casa de Hach e tte & C~, s ituados en los n úme ros 9 bis y 9 ter d e la .:a ll e S ta ni slas en ParÍ<;. Estos talle res, c uya fachada se extendía en una lo n g it ud de 100 metros poco más ó me nos, y me­clían 200 de fo ndo, ~e compo nía de d os c uerpos d e ed ifi cio , u no de los cuales daba á la calle Vavin y a l b o ulevard Raspail , y el otro á la calle Stanislas y es­taban un idos por co nst rucciones transversa les. En estos edificios estaban las prensas, I"s ofici­n as, la contabilidatl, las pesebreras, íos talleres de en - ' cuadernación y muchos otros servic ios acceso rios de la g ran casa editoriill del bo ulcva rd Saint Germai n. En los líltilll\ls tiempos t rabajaban en 1,,5 talle ­res, en libr"s de texto y para premios, seiscientos obreros, de , IS cuales quedaban trescientos entrega­dos á SllS labores. En el ala derecha del edificiu, qlle! fue precisa­mente la invadida por las llamas, y en la parte que da :i la calic Stanislas vivían d iez contramaestres con s us fam ilias. La habitación del Co nse:rje, situada cerca, también fue destruída. El vigilan te acababa de hilcer la ronda, ,in notar nada anormal, cuando la esposa del Const I je, que 1 dormía en el p iso bajo, v io por un v idrio de 'u c uar-to resplandores de llamas que venían de la escale ra, debido á lo cual se leva ntó y p id ió soco rro con toda la fuerza de sus pll lmones, para desper tar á los q ue estaban dormidos, mie ntras su marido cerraba el d is­tribuidor de g:>s. En menos de un minuto invadieron las llamas la escalera que conducía al piso de la de recha, y las ga lerías se llena ron de espesa h uma reda. En vista de tan inmin e nte peligro li no de los contramae",tres corrió á tocar el anunciador de in cen­dios, situado cerca de la iglesia de X uestra Señora del Campo; pero mit:ntras esto sucedía, el fuego, que había sic.Ju alimentado por los papeles, amontolJados por doquiera, tomaba aterr"doras proporciones, y la situación de las f,'milias que vivían en la parte in cen ­diada del edificio, en t:n extremo cntica. Un contramaestre subió por e! techo, y de este modo logró salvar á su espesa )' ;i sus hijos por un baleón. Los demás obreros, ya siguiendo el mismo camino, ya bajando por una esc,'¡era de! interior, pues la [JI incipal había sido destruld,l por las llanlas, lo:;r"ron salvarse, pero hubieron de huír medio tles­nudos)' sin poder llevar con ellos sino algunos obje­t., s estrictamente Ih.cesarios. Rápidamente, y merced al viento nordeste que soplaba con vioil:ncia, las llama.; s'' propagaron en tocla la longitud del ala derecha, amenazando en un instante el cuarto de las máquinas, e! calentador)' las pesebreras situadas del lado de la calle Vavin. Los bomb'.'r,,: del ClIilrtel del r '¡el/x Co!ombil'J' que aca­baban de llegar con unl simp1e bomba de m ano, tan pront(} como se cucionaron de que no h:.bía nadie 1 en peligro en los t,tIlcres ni en los ,t1macenes. salva­ron los animales, qUe! temblaban de terror. En seguida fueron llegando I.lS bombas de vapor de l'orl Royal, Chaligny, la Cité y Saint Honoré, las cuales principiaron en breve á arrojar torrentes de agua sobre la inmensa hoguera. El Coronel Varigault d irigía personalmente las maniobras. Las llamas se elevaban á considerable altura é ilu­minaban la parte izqllierda del Sena con un resplandor siniestro que aterraba todo el barrio. Al p~nto hubo tlue establecer un servicio de or­den para alejar los curiosos que venían por todas par­tes. El Secretario general de la Prefectura de Policía mancbba este servicio en asocio de Oficiales de paz de 1,,5 circu n scripciones vecinas. A las cuatro de la mañana se logró poner en salvo los otros cuerpos del edificio, pen el fuego se­guía cebándose en el a:,l Jerecha. Según los primeros avalúos que se han hecho, las pérdidas alcanzan á un millón eL.! francos. No se han podido determinar las callsas del in­cendio y quizá no serán nunca conocidas, porque la rapidez con que se propagó el fuego no permite darse cuenta dellug;:¡r en que principió. Sin embargo, se cree que el incendio se comunicó á un paquete de tela encerada por un hilo eléctrico. A las cinco de la mañana todavía funcionaban las bombas á fin de extinguir los restos del fuego. Los talleres de la casa de IIachette & C:' fueron construídos en 1878)' e! arqllitecto puso especial em­peño en darles caráctcr monumental. ~c ch.O.5 TI ~idtos ---_..::: Geu el'al J"ucio VelaSCO.-lIa llegado á esta ciudad este clistinguiclo miemhro del partido nacional, va­leroso adalid de nuestra causa, que ha prestado mportan· tes servicios al país, como defe nsor de la legit imidad cn las guerras de r860, 1876, 1885, Y por últ imo en la de ,895, en la que demostró una veL más su carácter pundonoroso y leal. El General Velasco ha sl.lo nombrado por el Supre­mo Gobierno J efe militar del Departamento de Boyacá, á donde seguirá dentro de breves días, En tan importante puesto, sabrá corresponder como siempre ti la confia nza depositad.l en él, siendo baluarte inexpugnable contra el que se estrellarán los enemigos d el orcl en. Durante el corto ti empo q ue este valeroso hijo del Cauca haya de permanecer entre nosotros, le deseamos cumplido bienestar. Vaya cntretanto n,¡ es tro cariñoso sa­ludo de bienvenida, Culegio de las sefíodtas E sgue lTas .­Anoche tuvimos el honor de as istir á la solemne distribu­ción de premios de este di stingu ido plantel de educación, colmado de un ,,,bto é ilu strado público. E l recinto donde tu\'o lug.lr el al'[" estaba profusamente ilum in aclo, rete­niendo t::1l 'u sen .. Idlls;mas tlores de nue"tro pensi l bogo­tano. Las 1,,1 ... ,,) melo,liosas notas de la música hendían el espacio, Ileva,,,lo á los espír '15 las fnticiones del placer. Hubo recitacion c', diálogos y comedias representadas á maravill.:t po .. las nil1as del Colegio. Luég() tuvo lugar la distribución de los diploma, d~ honor, hecha por la digní­sima InstitulOr.l señorita J)'~ Josefina Esguerra. Una vez tnás presenta.mos elltusiast:ls nuestros rendidos homenajes ele admiración ;Í Ils virtuosas é inteligentes Ins­titutoras, que han sabido sembrJr h semill.:t del Illen en los coro.zones ,1<: sus encantadoras erto llribe lIol­guín pn.~~·ent() y sostU\'O con lucimiento b interesante t~sis que verS:l sobre C(}I~f'sitf!l d:' Ir})' G!/ilrdil.lr)rl'S, p:ll':1. ohtener el tÍtlllo de Doctor. 'Ille hllbo discernirJe I:t ¡;,lclllta,l ,le Ut.!J"I . .:t'hq \. l"'it..'IH::ias Puliticas, el dí:l 12 dI..! lo!'; corrientes. I.a ;:ol1sagraCll')1l :11 estudio y la n ltable inteligencia del jo\'en doctor, hacen augurarle un brillante porvenir )' valiosas cDlHlulstas en su labor profesional. Duülo,-r.l cable tr:lnsmlti" la triste nllCI'a del fa­llecimiento de la señora [)" Eli,abeth Frankh:lI1ser de ?lIar­chand, aC:lecido en Chaux de 1'1)"d, (:::iui7.a). A la. honorable f;llnilia de la ~eiíora Frankhanser, y muy espeCIalmente á su atribulo.do hijo el cumplido caba­lIer,) D. \\Terner i\Iarclund, pres~ntanlC" la e"presión de Illlestro prof'undll pesar. .Ft'liz vi",je.-Estos son nuestros yot"s para el que­rido amlgo Jorge (~onzále/' C., que ha p.lrtidu para el "ie­jo ;\[un triunfo obtenido po r el estudioso é \11- tdigentc jDven señor D. I.lus Felipe Yergara, hoy ,lactar en Filosc!ü y Letras. El .leto estuvo espléndido: el doctor Y crgara leyó en griego, eomo lo haria un hijo de la antigua Atenas, y lo tra· dujo con suma facilidad; sostuvo gallardamente las argu­mentaciunes :í que se prcstab:l la tesis, con convicción y carácter, haci¿ndose notabl ~ por su firmeza y elevación cle espíritu, y rlemostran do una exuberante facultad de pensar y una sencillez elocuente para expresar sus ideas. El Señor doctor Carrasquilla se manifestó demasiado satisfecho, y al entregar el Dip!oll'" con que el Co­legio Mayor de Nuestra Señora del Rosario honra á sus hijos predilectos; al tomarle el juramento al nuevo doctor, de ser fiel intérprete de las verdades rle la santa religión católica y noble defensor de la Constitución de nuestra pa­tria, d ijo con entusiasmo: "El apellido Vergara pertenece desde hace más de un siglo á la historia de la Literatura colombiana, y está ín timamente ligado á la noble I nstitu­ción del Colegio de Nuestra Señora del Rosario." E l doctor Luis Felipe Vergara deja adivinar que será más tarde una de las glo rias de Colombia. FRANCISCO DE P. CORTÉS. ( Co1l/Imi.:ado). IMPRENTA DE EúUARDO ESPINOSA G UZ ~! ÁN, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 74

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 52

Por: | Fecha: 16/04/1859

• • • 11. NU~f . 52. - Cuñ as en vez de revi sta. ( " I ... os ladr o n es sobrc-:todo no d ejat·ri n de caer. " Ln 'olubilidad del J: iagdalcnn es tal que unas ~ veces eshí tan hincl1ado con1o un rnar, i otras tan _ E s costuntbrc en In gla.t e rr, q~ c nl fin de cada en j u!o eo tn o un arroyo, pat "''Ciéndo~ e e n e ·lo a ?no l evtn1te~1 Jas parroyutas 1~" lts~a de los in ~i ­lo -· Yestido de las datnas, que por la rnañana pa- ~ J e,nte~ qu e t~ene a u Chrgo. 11 .~1 cornputo de. l 8a8 re\;en forros de pará gLla .... , i de tn e dio dia parn arri- d·L para. L. cJ.uc.l· d de Lontlt~es, cu~ya pobla.cion es bao-lobo aero "tát ico:. ~sla. incon lancia (la d e l de 2 tndl one::; 36 1,41 4 hah1tant e~: una c1fra d e .1. fa g da 1 na , Lo la de las da tYt a '"' ) b a h e eh o q u e e 1 7 9 , 8 S 7 P 0 h r ~ s ; en e l año . de 1 8 5 7 e r u de 8 5 , 6 6 2 , correo de ultratnar llebvu e tan irreg ularrnent e aJa aunqu e , ¡ nutnero de habitantes era tnucho ma­vor. 'a j3i tal) d e sde rr li e su conduce ion por el ri () está J en on se ndad a a la Cntu paii í a el~ -a por es, ·que, a u n q u '"J par e z e a r i t1 t' e u 1 o , e · t a rn os e e han d o 1 u é n u~ aquellos venluto.-..os tien1p o ~ e n qn e recibíatnos n u e~ tras C;trta d e la 'osta por pira o·uas, e ncarg:t ­da~ al cuidado de dos bogas i un p al r o n. En v~no hen1os a g u.- rdaJo hasta últin1a hora p } paquet e que ha de trae rn o"' la co rr "' ponden c ia Je Pari . del 28 <.le febre r o, i que debió llegar desde hac ocho dias. D ese pe ra.do al tin, hemos t eni ­do que fo rj a r a t oda priesa al g o a "Í cotno una revi s ta, que 11 0 tie ne ele tal ino ra inte n cion, no siendo re altnente ino un sa rta l d e tn enudencins sin ~ on ni ton, que forrnaban e l batallan r eserva­do d e cuñas, pa1~ aju tar. cuando la oca., ion lo exij ie ra, los agorgojados estantillos .. ( no dir e n1os colutnnas;cle nuestra d e goznad ísin1 a pubJicncion. • I1 n n e ir e u 1 a u o , di e e 1 a ]:>re s se, en e l a ñ o de 185" ,-254 tnill o n es, 1 07,59 0 cartns, d e las cuales, 22~ ' tnillones , 6U6,759 fueron franqu eau as; i 15 1 rnillon es , 295,10 0 p e riódicos, ci r culares, folle­t os' Q T . i\ & . a f El telégrafo elécb ico, e l vapor i la prens a cotn ... binado~, e:tá·n haci e ndo verdad e ra · 1naravillas. ~1 di..c ur so pronunciado el 7 de febrero último por el ern p e rado 1' u e F 1 anc ia a l as Cárnaras, volvió por la n1aii:ana in1 p r eso a París, no so­lo e n los perióuicos d e l os d e pa r tamen t os 1nas distantes, sino e n l os de n ~ lji c a i l )r u ·ia. El mis­tno fenó1neno de rapiuez se habia e fectuado con e l discurso p r onunciado por In. l' e ina Victoria e l Se lee en el Cbarivari de París del Ll de feb r e - 3 d e dicho lnPs, que volvió el4 a las se is de la ro últin1o: 1nañana a L ón c.lr es in1preso en la P1·esse de Paris. '' Un diario, q'..l e no es por ci e rt o El /3i3 ·lo, in- · sertó ay e r la siguiente efen1éritlc .. , que yo d eclaro La invalid e z d e icolas consiste en la voluntad, sublirne · in t e m o r ue ser Uf'Stnentido : ~egun parece. Anda calzado, i, aunque algunas , , tn oclas atras, é l se vi s te; come con tnui buena ' 10 de jeb1·ero d e 1825 .-lllorleracion lle Boltvar!! , apetencia e n ] os za g uan es , i du e rtne donde tn ejo r '' ¡ Qu é fe li c idad tan grande para e l universo le parece. acordar e que Bolívar ha sido moderado! i n1u - Cojió e l -.:ueño, pues, a nuestro jubilado en uno rlerado e l 10 de feb r e ro de 1825 ! de l os callejones que entran a Jn alatneda de esta " .. in e 1nbargo, e s ta 1n e n c i o n ha arr ojado una ciudad, ju t amente el domingo antepasado, al lado duda injurio. a sobre su memoria ; pues ¿no t e n- de nna zanja sombr ead a de tupi dos salvios. p-n dria Bolívar e n t od a su existe n cia s ino un solo señor qu e vénia el e su quinta u las se i~ cabales no dia d e moderacion r E o se ria mui fc,_o por part e tli ó con t al Nicolas; n o a . í e l caballo, que r e hu­de un hoinbre que ha t e uido e l h o nor de dar su yen do con una espantada ,-i ole nta, puso en el sue­notn b r e a una forma de sombrero ta n graciosa; Jo al in c auto jin e te, a ca u s a d e l1aberse r ebull ido de un ho1nbre qu e ha ~archauo a la posteridad de re )ente aque l rni serahle . n l son cl ~ 1 a t ro 111 peta i al p n so de v e n e e dor e s ! E 1 e aba lll.l r 0 r e e 0 n 0 e i o 1 ~ pava a que de b i a e 1 " lro itnp o rta! que la fecha d e l 10 de feu r e r o ~ señalado servici o , e inte ntó esc armentarlo con el ~ e a en adelant~ sagrada a t odos los so n1br ~re ~·os , f uete; p e ro reflexionó CJUe seria 1nejor sacar uti- 1 que sus precios aprendan a tnod e rar e s 1gu1en - lid ad d e l s uceso p o nien do a aquel e n rnanos de la do el ejetnplo tlel gran Bolívar, ~ ! rei de la efe - autor idad. ' n1 é rides! " E l ju e z citó dia pnra la d e manda, i estando Tambien se lee en e l mi s 1no: '' on1o prueba d e sencillez ¿sabe usted lo q u e se hac e ahora con ]o s c.liatn antes? " Boto n e.· i adornos par a el calzado. Se habla con adrr.ira c i o n de dos señoras qu e , l1 ace p oco en un baile , han zapateauo con 60,000 francos de brillantes e n caua pié. Ah o ra. í p ega que todos repita1nos con entusias­tno aqu e llos versitos famosos d e l poeta Legouv é : ' Del sexo que tt! dió 1n ad·re (;ae SU1niso a /os piés . , , prese n tes e l caball e ro i e l jubilado, se esp uso el asunto de la 1nnn e ra que ,.; igue: -De tnand o a e te ciudadano, dijo el cab allero, p o rqu e n1 e e ¡.e 1) antó e l caballo, i me hizo dar con­tra e l t..;uelo .. -Deq1ando a e~. te seño1·, contestó e l jubilado, porqu e m e espantó rni sueño. -Lo d e tnanclo, r e puso el caballero, porque mi caballo e resabi o por causa d e él, i tni caballo tie­ne un valor tl e n1uchisirna consideracion. -1 tni sueño val e mas que todos los caballos d e l mundo, porque y_o no tengo mas patrimonio ' ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 114 ni mas placeres que e0har un sueño en donde me eoje ]a deliciosa noche. El juez prolongó la demanda con cualquier pretesto, como suele suceder ; pero miéntras que llega el tiempo de la sentt'ncia, que, segun todo el rigor del derecho, tiene que llegar algun dia, las lectoras pueden decidirse por aquel a quien crean que asiste la justicia. Por nuestra parte, prometemos darles cu~nta del reJultado de la de­manda apénas llegue el easo. a que lo • ~, es un magnftico se te manda. ien, ornD pued • ~11 o, COBte&tÓ el oidor j porque e) DO ha ,. cho sino contestar aJa pregunta que le hiee o. Claro es que el majistrado lo que desea saber qué profesion t'ra la del j6ven. N o les vale a las señoras llevar a la cinta ue niñitas para que no se las traten mal en la costas de San Diego, de la Agua a e va o de la Alame­da &c. A una eñora le han enlazado u hr· el domingo a las ocho i media d~ la mafiana, en la calle de San Juan de Dios. Fué el ca o, que alguno nece · aba de a de perro, () de una piel de este animal, i se taron enlazadores en diver e puestos on jeto de obtener lo que e de eaba. Los perros, que no sabian que e atentaba yo, a1 se tir el alevoso tir&,- gritaban i co rian 1 jentes que participaban del zote, o del se enfadaban, pero la. em con in aba quilamente i hasta punto tan ndal , q señora que llevaba su preciosa hijita nidá lado, oyó de repente el golpe de la desde la ace del frente, i viebdo a del pescuezo, entendió con asombro ~e bian equivocado con un perro que toa ella. En una ciudad en do de e ñitas con Jos perros, i donde el zumba por los oídos del las en b asalto, par-ece que respetan mucho. esear.íamos nnt se tributa e el debido re pete Reji tramos boi con p oftl fallecimiento r ~ leo o __ ... i por un caractet boudad en zo la felicidad de u e pqao j acompañamQ e to o ménos sen "6 e mable señora DoLÓRES k ~~"' que, jó en au i ll~na c\e at e · 01 i ~'V. prometia largo tu e felicidªa •• sus 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , DE RITA . 115 por er ellas natura hnente lna~ it clinadas a ser- do un terrib] grjto r , onó: la vida de aría se vir .. e d~l pr cioso don d< la palabra n rnal del hnbiL roto a) propio ti e n1po que la lJaJna sagrada prójirno. Talle Trand dijo : ' J ióno Dios la p( la- s e apagaba •••• 1 la rnuertc de la hija lleva al pa­bra p, ra ocultar nue tros pensalllÍentos ; " i pare- Jre al arrep e ntir.li ttnto. Un accidente natural es­ce qu e el bello ~ e .... o i aun tnu ho. hor 1bres estu- plica esta funesta coincid e ncia . :r ieran convenc.idos de c¡ue no fué :)ino para eles- ]~se es todo ·l cuento; no es gran cosa por cier-cuerarnos 1nutuatn cnte que J)ios nos dió la palabra. to, pero es difícil describir la suavidatl i I enca n­Atnba ... idea on fal as : te )recioso don no lo to derratnados en stas cot tas p ~tjinns. Un cuad ro po .. e tno ino para decir la verdad con prudcn- de las antiguas fatnilias ?ri tiau .as no tiene 1nas cia i caridad, es to e., ~in Uañar al prójin\O C011 pureza, ni lTIUS candor, nt n1a:s f~. ella. Ho\ e ~ de otrc obra znui difer nte que os .I:L:sta no relita ha sido destinada. por e l autor voi a habla~, pues es una no\rel}ta, pero no por ~ partic.u_larn1ent :t lo~ nifio~ i a los pobres, p~ro es o m é n os 1 n ter e ante . I-I e a q u 1 su t 1 tul o : < lo. · s a b 1 o: d e 1 , l 1 r r a p o d r 1 a ~1 s a e a r . ? e ) ! 1 n l.,; e t: 1 as , :t· S ~ nseíí an za. , pqrq u e la e 1 en e Ja teoló.J 1 ca 1 el s 1m- • I..A LAI\IP \R DEL ..., A.l TTUARIO. bolistno cri:stiano que el cardenal \V"isen1an posee ' an rego rio racianceno en _l os poc~s mo- en tan alto gr do, se ocultan allí bajo la grac ia i n1entos qu e l e dejaban SU,::, ocupaciones eplscopa- la sencill(_,Z rllas p e rfpctas. tes, e cribia en la lengua de I-. o mero poe. ía. en- un que es bi n difícil cncon trat' en los .libro~ cantadorc ... ; Fenelon, .. par~ d1slra~r e d~ · us pe- < rnoclernos tnu chos adecuados para seño rita s , 1 sadas tarea:; c o n1~ o1:Hl. fabulas I cu :ntos que que pudieran recon1 e ndárseles con toda confian­servia_ n de cnltete~tmtento ~1 Delfin; 1 en nues- za; aunque eso " S raro,digo,ademas de la Lán~pa­tro d1a "' , un arz obt. po que ti ~1 s~br~ sus hom- 'ta dfJ JSantufnio,cuya le ctura enr.arg o encarectda­bro..., los cuidados d e una va ta 1gle •a, 1 los desve- 111 ente a la. lectoras de la Bibliot e ca, he tenido 1 os de un_ a controver ia a ni 11ada ~on podet'oso-: el placer d u ver en e ~ to d ia., otra obrit~ ti t~ l~da : adver anos, _desean a de sus t~a ba.JO '11o~·mcs J LEED r PENsA D , de que o. hablar~ en m1 proxt~nf\ de sus e tuda o .. profundo pubhca n do e ... cr1to s fa- carta . E "a sí Ps t: nt<: ratuentc deuJcaua a las seno­miliares, d~stin~dos a edifi c ar i entretener a las ritas, i e. pero que mirar'Ís con pl,?-ccr c l _qu e _os almas sencillas 1 fi eles. .. dó cuenta de _,lla. llí encontrareis conseJOS chg- Conócese el i rnn e nso é ..... ito con que fué aCOJtda nos de t oda vu e stra alencion. AguardaJ quince la publicacion ele Fabiola, ese h e rrn os~ r ? rnanc c días i vere i. , . J. DE f..~. cristiano, en que tanta a l 1na, tanto senunuen t~ se hern1anan con tanta ci e nc ia ; hoi, un a . n ovehta , hija de la :nisrna plutna célebre d e l carJ nal ~Vi- Cedro de Ne1noco! • • siman arzobispo de \t'\ est nlin "' t e r, parece destina- I da a dbrar a su vez un gran bien, ocultando ha- cia el norte d e Ja ciudad de Bogotá , i a unns jo la fortna mas graciosa e ns eñanzas profundas. catorce lecruas Je di~tancia . e encuentra un pe­Es ~ma ~~-da la _ta_l ~ovelita, pues apé~as const~ queño pu~blo, que es si n duda el mas rico i pin­< le cten pa31nas, tlJVJd1da e n cuatro cap1tul?s, que toresco de todos los que sustentan las sabanas contie~en la hi toria ?e una niña, cu:ya v~da pa- bañadas por e l Fuuza. El pueblo dt!. r mocon, rece ligada, por tnedto de un lazo m1 s ter1oso_, _a ~ si tuado en 1n edio de una de las secc1o nes de la la lámpara de un pequeño t e mplo de los Pu·I- cordillera oriental: ·stá g·H1rdndo por d~ peque-neos. ños cerro'"' c¡ue desl< cados nl .. ur i al norte de la En cuatro palabras o· r e fe riré el cuen~o. poblacion ,'pare~ en ha Uer sido destin~dos por la María, presa de ~na enfermedad, fue llevad_a Provid encia para pode r v er desde . u ct_ma los v~­por sus padres al p1é del altar_ alumbra~o p or di- riadis im os cuadro. IJUC ofrecen sus fértiles cam~ll­cha lámpara; de allí e levanto curada, _1 d_"spues, ~ ñas. Las faldas d e e s tos cerros pcr rectamente_ b1en habiendo -hecho su madre por r eco .. no~nn 1ento e l ~ cultivada·, cubierta~ de pequeñas ca as, etbfic a­voto de vestirla de blanco,, se l e ve s1e1npre t~ e - das co n crus t o ¡ 1 Hl.nt €~nida:s con a seo, son una Ye r­zando bajo la luz de la lampara, cu:yos refleJOS dadera ~opia de los bellí~imos paisajes e n q~ e _nos pur~s alumbran. el mod es to t e mplo 1 v~~, a dar pintan la s cabañas de los aldeano· de 1~ S~1za. clartdad al ca1n 1no escarpado, e n donde su\ en d e ]~ n la rnitad de 1 a pl '1 'la a e u yo frt~n te esta la 1g le-faro a los. camina~tes. , . . si a, ostentan s u verdor i frondosidad ocl1~ coposos Los prtmeros anos de Marta se .!. o hai ?- ••••• pícaro insurj e nte! Pues si no tiempo para pou e rlos. Hai tre t estigos d e que hai un caballo habrá un banquillo en esta plaza. los hijos i los tnarran o s de sun1ercé son !os cau- El alcalde se retiró algunos pasos a ver si el sante s de lo causado . al guac il es taba en Ja tienda, i miéntras eso una -Pues ahora por el insulto entre usted al cep o, voz n 1is t e riosa que parecia salir de alguna gruta dijo el alcalde, i l ev·antó la terrible yjga. ' encantad a, decia: -Pero, rni señor alcalde.... "J~l alcald e tiene un caballo bay·o: el alcalde - .... o hai gólis: m eta la pa~a izqui e rda. ti e ne un caballo bayo." El infeliz parroquiano se se nt ó en e l p o l\To, alzó Conq ue no hai bagaje para un ofi c ial del rci? e l pié i acomodó su n1aciza canilla en la vi ga de le volvió a pregu ntar el español al alcalde. debajo ; el alcald e d e ... colgó la otra pieza, i e l pe- IJo hai casi ••.• nado se tendió c..le espaldas con la r es ignacion de T o? •••• I el bayo ? un Sócrates. El bayo ? Ap~nas babia guardado el '-!e ñor alcald e en, su ~ í, el bayo de usted. bo]siilo las llav e s del cepo i de la cárcel, cuando S l)ues ese •••••• tal vez no le puede ser Y ir a por la esquina del sur asotnaron dos militar e s, Jos ) sumer<"é! cuales, despu e s de algunas preguntas a Jas aYen- ~ Por qué razon :' tadoras, se dirijieron ~~ cabildo, haciendo n1as rui- Por ser pajarero. * do con sus cachivacl1es, que el que fonnan las N o xnas ? burras l e chera , que suelen pasar por las calles N o n1as, rni amo. de Bogot~, con las al'tnellas i candados d e las ta- 1'otna ! esa dificultad val e tanto como un pas de las botijas de rnetal. g ar banzo . El oficial 1J e vaba calzan colorado de pafio tan -El bayo es rnanso, i nlagnífico para viaje, ancho, que pudi e ra t e nerse p o r las e náguas d e al- pero ya di go lo qu e hai e n el caso. guna espinaluna montada en silla de hombre; la I )stá léjos? chaqueta e ra cel este toda bordada d e alaJnares de Está allí en un llanito atnarrado en soga. seda amarilla: una cachucha plana de paño azul Que vaya una paisana d e aquellas a tra e rlo cubría su cabeza, i a su vestuario se agreg aban una co n el asistente. correa amariiJa por el hotnbro, que a lo sun1o ~'o n mis hij c1 s, señor oficial, i les tiritan a 1os t endria cuatro pulgadas de ancl1o, de ]a cual pen- soldados. dia una graciosa cartuchera de tapa de tafil e te Pue entónccs irá co nn1i go, qu e soi oficial. n eg ro, i las angostas correas del granie1, llamad o 1 yo no pudi era ir ? portapliegos, que Je col gab a tl esde su cintura El oficial, a qui e n le int e r e · aba t ener en r e henes hasta la rodilla d e l caballo. El arn1a1nento d e l a 1 a lcnld a, no l e hizo caso a u propuesta, i a grito oficial era : sable de Iaton i pistolas. El asistente entero lla1naba : ll evaba rnorrion de suela enfundado de t e la azu 1 Paisana, la n1as buena tnoza~ pa's e u sted acá! con brillantes carrilleras doradas, calzon i cha~ Las aventadoras se pu, ieron a mira1 sc la~ caras, queta de lino azul, corbatín d e t a fil e te n egro , i si n saber qué hace rs e, al paso que lo s g ritos con­guantes amari1los cotno los del mencionado ofi- tinuaban. cial. A la espalda de sus galápagos húngaros lnsurjentonas de los d e tnonios . N o l e obe­ámbos tenian atados sus ca patones de rico paño decen ustedes a ]os oficiales d e l rei ? dijo c o n sobre los n1aletones charolados e n qu e ll evaban el rabia e l .. señor oficial. sob erbio un!fori?e de parada, a ilnitac~on de los * Así llaman en 1ac:: ti erra s cal i e nt e~ a lo ~ caballos e~- que en los eJércitos de Napoleon se hab1an usado . ~ pantadizos . - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 11 --- - .... Ii~ntónc s una de ellas etnpr ndió cn tnino , i a ~ lo! .1~1 oficial voló cotno el taco d e una pistola · pocos pasos stuvo a las órd e n es del cño r oficial; la illa quedó colgada por uebajo del caballo; i e l p e ro no e r a l a blanca, de ojos negros ent iquccidos S jinete, enredado con el p ortapli("'o-os, l cor r eaje i con pe~ tafias i cejas abundan t es , i de pequeño i las )sp ue la , f ué a caer a la orilla de una cerca, de colorado pié, que él habia observado: sino la her- donde se l evantó . acutliendo s us anchos calzones mana mayor, pi cad a de viruela i de un ojo bizco. de grana , i dici e n do e tas t e rribl es palabra~ : -Vaya u tcd, l e dijo a la servidora del r ei , en aracoles 1 que i el alcalJe n1 e hubi e ra di-cotnpañía del a i tenlc para que le diga u t ecl cho que e ra su caballo ¡Jalotncro, cotno tne dijo dond e está el caballo del alcalde. que era pajarern, entónces 1 asistente hubiera -Sí, nti arno, contestó la aventadora. espa ntado Ja s pal oma ! ... a n1 e la pa g ará el píca- -I la otra por qué no vino? le dijo el oficial ro insurjentc! al alcald e. Se encanlinó lu ego el oficial ácia el pu eb lo, r e - -Porque l e ti e n e tanto miedo a los militares! cojiendo aquí la ' pisto las, mas ad e lante su sable, -Toma! •••• 1r a en Santafé se l es va quitando i por último su portapli egos, hasta qu e ll egó al el miedo a las chicas, i aquí se hacen las lindas.... cabi Ido echando demonios contra el alcalde. 1 hai muchos insurjentes e n e te pu eblo? o pícaro in urj e nte, le dijo, por lo pronto - No eñor, de e~o no hai por aquí nada. un caballo, queJe pues ajustarernos cuentas. -Ni e l cura? P ero de dónde Jo saco yo? 1Iénos, señor. ' J) e l os infi e rnos, p e ro es e n e l instante; o -1\1ucho será. N o hai un cura qu e no sea in- de no, hago forrnar al asistente, llatnar al cura i su rj e n te en el l r u e Y o R eino . >!K disparar e u a t ro balazo . T end r emos un a. eje e u-iui poca palabra .. habían cruzádose entre el cion militar en esta plaza con todas las fórmulas alcalde i el oficial, cuando e tuvo de vuelta la pai- de la oruenanza. sana tu e rta, traye ndo el caballo, el cual, ensillado r o me mate, señor oficial, que en esto me de prisa entre e l alcald e i e l asi "t e nte, partió mui voi a solicitar el caballo. fortnal, apesar del alboroto dP. tantos cachivaches Que vaya una de las paisanas con el asisten-a que no es taba él acostumbrado. te, p orqu e usted no se me aparta de aquí sino Toes n1as que p ajarero su bagaje? l e volvió cuarenta pasos cabales. a preguntar el oficial al alcahle. l\1iéntras que el pobre alcalde se asomaba para -Pajarero, i nada tnas, por mi palabra. todas partes rascándose la cabeza, la voz miste- En la es quina de la plaza l1izo parar el oficial rio""a volvió a decir con sutna caute la : a su asiste nte para que oye e sus órdenes de ) "La mujer del alcald e tiene una yegua ala­tnarcha. zana : la n1ujer del alcalde tiene una yegua -Vaya usted, le dijo, con mucho cuidado, i , alazana." cuantos pájaro "' encuentre u s t e d sobre los c e t o o Alcalde! gritó entónces el oficial ¿la yegua los prados, e pántelos u s ted; i si se resisten, há- de su tnujer es tambien palo1nera .? gales usted fu ego. Es aguililla, i no sirve para \'iaje, señor ofi- En consecuencia de la órclen el a i. tente fué cial •.•• espantando los paparotes, cbisgas i cope tone que I espantando todas las águilas del tránsito ? .• hallaba por el camino, sin hab t' r t e nic.lo que re- 1 lo mas es que está cargada. eurrir a las armas sino para un chirlosvírfos que, rroma! pues se le quita la carga. e o rn o todo~ saben , es un pájaro n1 a 1 i e i os o, ha b i- o es e o lo que quiero de e ir • • • • tuado a e condfrse pqr entre la ~y e rva i a hac e r ' Entiendo ya! ••• ¿ i está próxima? gatnbeta"'; p ero npénas vió apuntar la carabina U na cuadra a lo surno. contra él, alzó el vuelo, con lo que la real órden E o no es lo que yo pregunto, brutazo! I quedó cutnplida. que estos sean insurjente .. ? A traernle la yegua A una 1nilla d e l lug, restaba un trilladero, que, ahora 1nisn1o, i si no fusilo al pueblo entero, que C0ll10 lo han vi._ to mi lectoras, O tnejor uicho, por lo que se ve del alcalde, no perderá 01UChO SU las lectora de mis artículo s , no es una 1náquina majestad con salir de él. , sino un patio tan grande co1no el del Coli~eo, a lo Entretanto se puso a cantar el oficial, recosta­sun1o, en que se encuentran alg,unos restos del do en la varanda. Las coplas eran relativas a la grano que se trilla, haciendo _ correr por encitna reina l.Vlaría Lujsa, i por poco decorosas a su ma­una gran tropa de bestias. Allí recojian algunas jestad, nos abstenemos de copiarlas. palonlas don1ésticas, los granos perdidos con tnas A í que trajeron la yegua la ensillaron entre el provecho que los tni. erables qne allende los mares alcalde i el asistente, i partió co1no en una calesa recojen los afrechos de las fábricas de cerveza. el artillero volante, despues de una reconvencion Las inoce ntes palomas, a ]as cuales no les alean- severa al infeliz álcalde. Pero, ai ! que no sabié\ zaban las órdenes, sPgnn e) parecer del a istente, este último la segunda torn1enta que su mala suer· aun cuando no gui:si e ran tnov erse cuando e:ste te le tenia preparada. pasó, asustadas in e tnbargo c o n el ruido d e l latan, C01no una leona despojada del fruto de sus en­al pa arel oficial, pagar on " U to por su~to, espan- trañas se presentó ñuá I{emijia a cobrar su ye­tando con su aleteo al ba~yo, que dió una revuelta gua al aturdido aJcalde. tan furiosa corno la v e naua cua ndo es asaltada por Pícaro d e sahnado, le gritó tirándole a la cara un perro en su propia catna. un araño. ¿ Tú n1e di8tc acaso esa yegua ? Inmenso fué el uaño causado por tal n1ovilnien- osegáte, Remijia! fué lo único que el alcal- ~ E t~ d ~c i.a el jeneral MoriJlo al r ei '";n un in_for!ll~ que d e pudo contestar. fue publtcado por _e l ahat: J)e Prnt en L os s_e1 ulr unos Es tuya para que se ]a fueras a presentar a me se de la Atn enca." l._, ... to se prueba tan1b1 e n con los ,. _ , ... ilu st r e~ c::ac~r dote q ue fueron desterrados. esos n1atacaballos ? repuso entonces nua RemiJla • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. 119 a su po ~o, quien e~capnbn con la ruana i el brazo el ti tnpo que la h tenido adornando mis h o n1br os. la bofetada' que l e v nian derecho a los ojos. órno! la casaca no ha encontrado todavía un can .. -Pero, rnuj r de Dios, por no decir de otro tor ! 1 o ha habido una alma jenerosa i agradecida modo, ¿ no v es que me iban a fusilar? que r e conozca los inrnensos servicios que pr es ta al ·-1 )·o qué cuenta" ? .• ••• l\'Ii y .)gua, mi y rgua, hotnbre i los intnortalice con su lit a o su u orada o los diablo .. cantan hoi obre tu ntierro. plutna! Cantos hui para el ci llo que nos brinda o eo·áte, R Pnlijia~soscgáte! t e estoi diciendo. su luz i su~ colore ; hitnnos oimos sin cesar a J.~ a re"puesta de la señor a alcaldesa fué desga- las flore -esos dulces epílogos de lo b< -! llo · notas rrar 1nedi o n m edio la ruana i la can1i a al pa- hai que retratan el rumoroso son de los t o;l' en les e i en t e de u tn a r id o. de la brisa q u e a j ita e 1 v e r el o r en 1 as e a m piñas d ~ hora Yerá , condenr"da,cómo t e 1neto al ce- los prijaros que tr inan en l os bosques i jardin~s, i po, esc latnó e l al calde, para que e t e cure la ra- cttda dia, para conclui r , e pre ·pnt.l un nuevo can­bia; i levantó la tapa del palo, echando fuera a su tor de la bell e za. I sinernbargo, una prenda tan confinado, tniéntr as con la otra mano tenia 1nu i nccP '"' ari a Pn la vida, un adorno que pn rece rodear­as gurada la rnuñeca de la e po a. nos con la aureola i el prcsliJlO de l os g r a nJes n1í, perr0 pícaro? gritaba ñuá Retn1jia con hon1brc", ha quedado durante tant os años sin en - t odas las v' ras de u venganza i u dolor. contrar fortuna l -Ayude ! l e gritó el rnaji trado al pre ·o ; i en- atnos a ll e nat~ n o "O tro semejante vacío, ~¡ no tre juntos aco1noclaron a la señora con un agujero aptos, por l o n1 éno a gradec idos i cariño~os. de por rnedio, pero no in resiste11cia, n1ordiscos i I de de Juego, lo primero qu e s e ocurre inves-alaridos qu e se o;re r o n por los campos v eci n os . ti gar es su oríjen La u sa ron acaso los antiguos? Las do hija .. del alcalde acudie r o n atraídas por F ué tal vez la casaca e l primer ve ti do que su­los conocido · gritos de u madre. La rabia, la s brogó la h oja de hi guera con que se cubrieron lágr.in1as i la ven ga nza eran ahora los ajent es de nu e tros buenos pritnojenit o res al salir d e l parai­la scena. Las tnu chac has estaban pu e tas d e ro- --o , lleno de rubor i de frio? La historia nos re­diJla ~ itnploranclo l a libertad; ñuá R e tnijia, desgre- ) cuerda la túni ca de seda e n que se envolvian los ñada i bal bu cien te, ~e azotaba como culebra, i el al ti vos i vol u ptuosus rornanus, i los t ejidos d e me pre so se onreia, tni éntras que e l ~lcald e n o sabia ~ tal con que se adorn.aban para n1arch~r al.cotnba­a qué poderse atener. Era e l Infierno aqu ell a ~ t e los guerre ros anttguos. lVlas la h•storJa, a ve­cárce l, infi e rno de pasiones i de torm en t os. ces parcial ·¡ son1bría, echa una capa <.le sotnbras El cura d e l pu eblo ojró los gritos, acudió a la sobre este asunto de tan alta importancia. cárcel i compuso a l os consortes. Esplicó al al- Yo, tlcspues de recorrer multitud de es tantes i calde que su inj usticia era la cau a d e que cn1polvados pergatninos, h e v e nido únicamente a el mozo que babia pu esto en el cepo lo denuncia- e n contrar una luz por allá a fin es del s ig lo XVII. ra, e l1izo colnprender a este lo indi g no d e su ven- Convengamos, pu es, en que ni Gri egos ni Roma-uanza. EuJENio DIAZ. no s conocieron la casaca (de otro 1nodo sus poe-b tas la hubieran cantado) i .fije1nos su prim e ra apa- ~ Tres propósitos firmes. ricion en Prusia por los años de 1 600 i tantos, de Juró Juan por la barbas del dios Baco · donde pasó a España en 1690, i a Francia durante N o futnar mas tabaco ; el reinado de Lui s rv. :F'ederico I fue el inven- J uró por cuanto tiene el universo tor d e ella. Usábans e por entónces levitones mons· N 0 escribir nunca un verso ; truosos, i e n salones i fi es tas reinaba la levita co- I juró p o r la <.li osa de Citéres mo soberana. D e la n oc h e a la mañana, querien- Olvidar a las muj eres ; do tal vez aqu e l rn o narca calentarse las manos 1 e l triple juramento en tre los bolsillos del pantalon i ev itarse la rno- Con leve pluma lo escribió en el viento. l estia de , es tar soste ni e ndo los pliegues de las fal- La siguiente tnañana Se fumó diez tabacos de la Habana; Se estuvo todo el día Haci e ndo una e lej ía ; 1 a la noche propuso matrimonio A cierta vieja, irnájen d e ] demonio. das, las l1izo cocer ác ia a tras, i quedó m e tamor­foseada en casaca. Hai todavía, segun me cuen­ta un anticuario, estatuas que repres e ntan con Ja le vita doblada de aqu e l modo a F ederico 1 i a al­g unos d e :sus cortesa n os , d e aquellos que, como R. C. monos, imitan hasta e l último jesto de sus sobe­ranos. Los ven e rabl es padres de la Patria que hicie- La casaca. ron d e rrarnar tanta sangre en la Francia de 89, Si el hombre comprendi e ra i se fijara en todos usaban la casaca así r e man~acla. Con ella pe­los tesoros que ha arrojado Dios a sus piés, en to- r oró D es moulins en el palacio real a la multitud, das las cosas que ha formado para sus con1odida- qu e, d es pojando el árbol bajo cuya copa hablaba, des idUS placeres ¡qué s é ri e d e profundas medi- formó d e aqu e llas h.ojas ~u escarapela re.publi­taciones ocuparian su espíritu constantem e nt e t > cana. Con ella su~Ha lVItrabeau _a esa tr1bu_na, cómo se alzarian sus acciones de gracias con1o un ~ que, cual nub e prc nada, lanzab~ s1n c~~ar relam­himno inmortal! S pagos i true nos. Con ella tatnbten baJO al sepul- Esta reflexion filosófica i otras todavía mucho ) ero el santo reí Luis XVI. mas sérias me está inspirando en este momento, Ll~gó poco despu~~ e l siglo del positivistno, i aunque parezca cosa de brotna,la casaca que aca- los p1caros sastres diJeron : a q.ue fin Se ha de bo de quitarme i dejar dormida en el guardaropa. perd e ~ ese pedaz .. o de. t~Ja ? r!l eJO l: que dobla~la 1 este mismo ha sido el pensanliento que me ha no serta cortarla ~ I d1c1endo 1 haciendo le Jnette­preocupado durante todo el dia, es decir, durante ~ ron tijera, con lo cual la casaca quedó definitiva- .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 120 n1ent ind epe ndizada de ~u tnadre, la clá s ica l cYi ­ta, ll> tni ... rno (:l~actrunente que la .t\tnéri ca s"' dPs­prendia de. us antig uos tutor .s. 1) <.)ro e o n qué g a 11 a r d i a no se p r , sen t a d e!; de tJntúnces a conquistar el trono de la elegancia i del lujo 1 La capas huyeron ante ella aYergo n­z a das, J a s 1 e v i t a i n e 1 i n el ron 1 a fr en le , 1 os e o J o r i - ne i botlone · 1nilitarc no qui ieron ya brillar si­no sobre ella. Su triunfo se e tendió de salon en salon, de polo a polo. · ¿ ué e el lujo que ost ntabnn Catilina i su lu­cido coro de cornavace tes rotnano ? qué es e) lujo de lo .. antiguos tnonárcas con su .. levitont)s i arn1ad u ras ante este traj e in1ponen te i aristocrá­tico, que no adn1itc en el cuerpo que a dot na otra pieza de v·estid~ que no sea fina i elega nte por la calidad i Pl color? i guereis conocer su podero­so influjo, os basta abrir los ojos. :\iujc: res l1ai (i vosotros las contareis por miles) que han con­servado su pureza de ánjeles sin dar jatnas el ape­t e e id o sí, firmes ante p e r fu 1 nado s b i 11 e tes i a 1n o ­rosos floreos, " rebeiues a la dulce poe~da ; " pero el frac luciente i bien cortado, adornando un ta­lle hern1oso, ha venido a r e alizar el milagro. Hoi Jas con..:piraciones no se hacen cotno anti­guatnente, jurando sobre vasos de sangre ; pero sí en sérios conciliábulos donde el fr~c es riguro­samente exijido. Hoi, si-subí a la tribuna parlamentaria sin ca­saca, os bajarán de ella a silbidos: Hoi, si el patio del teatro os Jlama a recibir 1~ corona cl -stinada al jénio, cuidado! si no apare­ceis en las tablas con casaca. l-Ioi, en esas alamet!as donde pasean las fa mi- ~ lias de la clase elevada, si no llevais casaca, cui­dado no os niegue el brazo alguna linda criatura. Si os prcsentais en una vi .... ita de alto tono sin < casaca, cuidado con que el criado no os <.lé con la - OR I'IA~. e l tall tn ed ia \rara abajo de la cintura i una lijera col ill a a g uisa de arandela, las cual e s pronto se u sa 1 cÍ.n con trabilla. l~a ca ... aca tiene tarllbien sobre Jos otro trajes, la g ran ve11tnja de ser cosmopolita. Así, pues, cuando penseis en un viaje, no itnporta a dónde, d jau a un lado Jas cartas de recon1cndacion, que eso .. r a no s e u .. a ni sirve para bendita la co .. a; preparad , e~ o sí, u n 1 i j e ro 111 o r ra 1 , en e 1 e u a 1 q u e ... pa un e.. ca,..aca i una bol illa on redondeles de oro, i .... partid.' E .. tacl seguro de que con tal avío el ánjel de la dicha protejerá vue tro viaje, sen1brando de rosas vu .astt'a ruta 1~1 que tenga con qué cotnprar ca a ca=:,, no de be t ner miedo al porvenir. IJa atnistad i J honor saldrán a recibir en toda~ partes al que lleve casaca. !)ero t. o solo tend rcis autigos a millares i recoje· reis fr e, cas ' cotonas en los carnpos del atnor, por n1edio de buenas casaca ; sino que hasta esos ti­grecillos que llatnau par... . a qué decirlo t esas · viborilla que no os sueltan de los talones, al veros con c asaca, se inclinarán · os venderán su afecto. ~ i ~oi · hotnbre de tnundo convendreis conmi­go de ... de luego en la grande ixnportaucia del ves­tido : sobretodo de la ca .. a ca. l i sois jóvenes aun, con1 prad la sin demora, i os asegut o que de. de el prilner domingo en que la useis, comenzareis a s e ntir su bienhechora influencia. J. J. BoRDA. A mi lira. (De l ale1nan.) L_ijero, mi Jira ! De fieras miradas Arr1ba! n1as canta 1 de adusto ceño De n1odo que ale!5res La vida no es nada! 'rodas las ahnas. Lijero, mi lira! N o ilnites las liras Arriba! n1as canta Con lloro tetnpladas, De modo que ale !!res 'on jemidos, duelo, -Toda las almas f on furor con lágriinas, Juguetona i viva 'on hiel i con sangre, Feliz i lozana, Con fuego i 1natanza; Que in risa eterna Que para esas liras La vida no e .. nada! LESSIN'G. puerta en las narices. Si alguna vez vais a Lóndres, i ~e os m e te en OPera, la cabeza penetrar a11"'eatro de la Opera, poneos Las esperanzas espre ... adas en el nún1ero ante-la casaca ; porque si no la llevais, os echarán a rior de que tendrían1os funciones de ópera en la donde van los n egros. pascua, se realizarán felizo1ente. Tendren1os dos En una palabra, si quereis el no1nbre de caba.. o tres representn.cione , de las cuales la pritnera. /lero i de .hon:bre di~tinguid~, s.i quereis fetne- ~ qu e ~e verificará el.dotningo, será la de ltla~ia d~ niles sontisa .. 1 varon1les ven1as 1 aludos; creeLl- Roltan o el Desa.fio, por el tnaestro Don1zett1. 1ne, no olvidcis la casaca. Sin ella os e poneis a Tendremos luego la 1'Tor1na o Lucia de La11z ·mer- 1nil chascos. n~oo1· i por últin1o Los dos Fosca?·i, del maestro Las virtudes de la casaca son tales, de tal 1no- \ T erdi.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año II N. 52

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Imagen de apoyo de  Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 3

Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 3

Por: | Fecha: 24/05/1910

REPUB~ ,ICA DE COLOMBIA ANALBS DE L . ASAMBLBA NACI~NAL Serie única ~ Bogotá" Mayo 24 de 1910 ~ . Número 3 o OlSl"TElSI"X:O o pecto á ]as elecciones de sus miembros, como 10 ha Págs. afirmado erradamente un periódico de la ciudad. Acta de la sesi6n del mi6rcoles 18 ue Mayo de 1910 • __ • • ... . Acta de la sesi6n del jueves 19 de Mayo de 1910 . 17 18 18 VI Acta de la sesi6n del viernes 20 de Mayo de 1910 ... .. . Acta de la sesi6n del sábado 21 de Mayo de 1910 Cuadro de Comisiones.. .•• •••••• ...••• .. .• ___ •• ..... ... . .. Proyecto de acto legislativo reformatorio de la Constituci6n Nacional Notas. y telegramas ...... _................. . . .... . . ............. . ~~ La Presidencia solicitó de los señores Diputa. 22 dos presentaran sus credenciales á la Secretaría, 24 para pasarlas á la Comisión respectiva. ASAMBLEA NACIONAL DE 1910 ACTA DE LA SESION DEL MIERCOLES 18 DE MAYO DE 1910 (Presidenoia del Diputado Arango Ramón). ·1 Con el número reglamentario el señor Presiden· te declaró abierta la esi6n á ]a una y cincuenta y cinco minutos de la tarde Previa excusa deja. ron ele asistir los señores Diputados Constaín y VII De acuerdo con el orden del día continuó el primer debate del proyecto de Acto legislativo reformatorio de la Constitución, en cuya discusión tom~ron parte los Diputados señores Rosas y Es­guerra. Después de esto result6 aprobado por ,1 treinta y cinco votos afirmativos contra dos nega­tivos, de los Diputados señores Mesa y Rosas, quienes pidieron se hiciese constar así. Pasó dicho proyecto en comisi6n á la de Refor· mas Constitucionales, con diez días de término. VIII Ospina. / / 11 Abierto el primer debate del proyecto de Acto J legislati vo reformatorio de la Constitución (pre· Fue aprobada si ' observación alguna el acta de sentado por el Diputado sefior Carrefio), el Dipu. 'la sesión anterio;; y se impuso á la corporación tado señor Mesa fijó la siguiente proposición, que del orden del día y de los negocios substanciados explicó: pqT la. Presi~éncia. "Suspéndase la discusión de este proyecto y / I 111 ordénese su publicaci6n para que desptlés de dos / días de repartido á los señores Diputados pueda E1.l'!éñor Presidente hizo algunas observaciones continuar su primer debate." á ~' barra sobre la compostura que debe obser.' Impugnada por los Diputados señores Carreño .var durante las sesiones, y al efecto hizo leer los y Holguín y Caro, fue negada. 'artículos 101, 102 Y 147 del Reglamento. En seguida pasó .dicho proyecto á segundo de· IV bate, por treinta y tres votos afirmativos contra dos negativos, de los Dipntados Mesa y Rosas, quienes por segunda vez manifestaron que hacían constar su voto negativo. Pasó con el mismo término y á la misma Comisión del anterior. El Diputaqo señor Esguerra puso en conoci· miento de la Asam blea una nota de la Academia Nacional de Historia, de la cual es miembro hono· rario, y presentó las credenciales que lo acreditan \.iomo Diputadp por la Circunscripción Electoral de .A.ntioquia. V El Diputado seÍior Holgu~n y Caro hizo constar que en la sesión del día 16 de los corrientes él ha· bü~ tachado las diHposiciones del Acto Legislativo n' mero 9 de 1905, en virtud de las cuales file convocada la presente Asamblea; pero que en nin­guna forma había hecho observación alguna res· IX La proposici6n siguiente fue subscrita por el Diputado señor Bonilla: . " Pu bHq uense para segundo debate los proyec· tos sobre reformas constitucionales que han pasa­do en primero." Se aprobó, modificada por el Diputado señor Escobar, en los términos siguientes: "Todo proyecto de reformas constitucionales que haya sid? aprobado en primer debate será Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 ANALRS DE LA ASAMBLEA NACIONAL publicado, para ser distribuido á los Diputados antes de entrar á Regundo." X Por treinta y siete votos afirmativos contra uno negativo fue aprobado en primer debate el proyec· to de ley que restablece el Departamento del At· lántico. Lo substentaron los Diputados señores Ro­S8S y Sala zar. El Diputado señor Espiuosa qued6 comisionado para informar sobre él en el término de cinco dias. Las dos proposiciones siguientes, subscritas res­pectivamente por los Diputados señores Carreño y Segovia, fueron aprobadas: "La Asamblea Nacional resuelve la publica­ción de los Anales de la misma corporación, de acuerdo con el artículo 68 del Reglamento. "La Asamblea resuelve señalar el día de ma­ñana para la elecci6n de Taquígrafos, Relatores y Cuestores." XI A las cinco menos diez minutos de la tarde el señor Presidente levantó la sesión. En el curso de ella el Diputado seíIor Bolgurn y Caro presentó un proyecto de Acto legislativo reformatorio de la Constitución Nacional. El Presidente, RAMON ARANGO El Secretario, Ma'l'celino Uribe A'l'ango ACTA DE LA SESION DEL JUEVES 19 DE MAYO DE 1910 (Presidencia del Diputado Arango Ramón). 1 Con el número requerido dio principio la sesión de este día á las dos y cinco minutos de la tarde. Dejó de concurrir con legitima excusa el Diputa­do seilor Ospina. 11 Leida y aprobada sin observación alguna el acta de la sesi6n anterior, se dio cuenta: Del orden del día de la corporación; De los negocios substanciados por la Presiden­cia; De un oficio del señor Ministro de Gobierno, en el que manifiesta que la credencial expedida á fa· vor del doctor Luis F. Campo por la Junta Elec· toral de la Circunscripción de Cali es válida, ra· ~ón por la cual rectifica la lista p,asada el 15 del presente, que es la misma que apareció en el Dia· rio Oficial del 14 del mes en curso, en el sentido de ::tue en vez de los señores doctores Augusto Martinez, Ignacio A. Guerrero y Víctor Estrada, debe teRerse como Diputados principal y su­plentes primer~ y segundo, respectivamente, á la Asamblea Nacional, por la Circnnscripción Elec. toral oe Cali, á los señores doctores Luis F. Cam· po, Ignacio Palán .y J oaq uín Emilio Botero, mie - tras la Corte Suprema de Justicia no confirme el fallo del señor Juez de Escrutinios; y De una nota del señor Ministro de Obras Pú­blicas, en la cual recomienia á la Asamblea Na· cional los contratos celebrados con el señor Ed­mundo Brochon y con los señores Diego Martinez & Com pañía, de Cartagena. 111 A las dos y treinta y cinco minutos de la tarde~ á petición del señor Ministro del Tesoro, la Asam­blea se constituyó en sesión secreta. El Presidente, RAMON ARANGO El Secretario, Marcelino Uribe Arango ACTA DE LA SESION DEL VIERNES 20 DE MAYO DE 1910 (Presidencia del Diputado Arango Ramón). J 1 El señor Presiden1te declaró abierta la sesión, con el quorum legal, á las dos menos cinco minu tos de la tarde. Previamente se habían excusado d~ concurrir 10s/Diputadps señores Herrera y Os· pIna. 1 \ Leída, aprobada sin varia-ción alguna y firmada en presencia de la Asambl ~-a\ \el acta de la ses~6n anterior, el Secretario dio cuenta del orden/ del día de la corporación y de los ne~cios su bst 'ncia­dos pOI' la Presidencia. 111 El Diputado Espinosa present6 sus crede~ales d.e Dip~tado primer suplente por la Circunscftt · Cl6n Electoral de Bogotá, y manifest6 el deseo de que la Comisión respectiva las revisara y diera su informe lo más pronto posible, por haberse duda do de la validez de su elección. IV De acuerdo con el orden del día procedióse á la elecci6n de rraquígrafos. Los Diputados Carbo· nell y Quevedo Alvarez, nombrados escrutadores, informaron que los treinta y ocho votos recogi­dos se habían distribuido de la manera siguiente: Por el señor Miguel Sánchez Rejano, veintiocho votos; Por el señor Carlos Lombana "8., veintiún votos; Por el señor Alejandro López L., trece votos; Por el señor Miguel Villamor, cuatro votos; Por el señor Julio J. Blanco, cuatro votos; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 23 pero si por cualquier causa no pudieren abrirse en tal fecha las sesiones ordinarias, se verificarán lo más pron­to que fuere posible. Las sesiones ordinarias durarán sesenta días, pero podrán prorrogarse por acuerdo de ambas Cámaras, cuando así lo dispongan los dos tercios de los votos de una y otra. Podrá también reunirse el Congreso extraordinaria­mente, convocado por el Gobierno, y entonces sólo se ocuPélrá en los negocios que éste someta á su conside­ración. En tal caso durará reunido únicamente el tiem­po que el mismo Gobierno determine. Artículo. El Congreso se reunirá en un solo Cuerpo únicamente para dar posesión al Presidente de la Re pública y para elegir Designados. En tales casos, el Presidente del Senado y el de la Cámara serán, respectivamente, Presidente y Vicepre­sidente del Congreso. Título VIII Artículo. El Senado se compondrá de tantos miem­bros cuantos correspondan á los Departamentos, á razón de tres por cada Departamento. Por cada Senador se elegirán dos suplentes, para los casos de faltas accidentales. En caso de vacante absoluta de un Senador por :nuerte, renuncia ó incapacidad legal, se procederá á la elección de quien deba substituirlo por el resto del período. Artículo. Los Senadores durarán seis años en el ejer­cicio de sus funciones, y son reelegí bies indefinidamente. El Senado se renovará por terceras partes cada dos años, en la forma que determine la ley. Título IX Artículo. La Cámara de Representantes se c.ompon­drá de tantos individuos cuantos correspondan á la población de la República, á razón de uno por cada cin ­cuenta mil habitantes. Por cada Representante se elegirán dos suplentes lue llenen las faltas accidentales del principal. En caso de vacante absoluta de un R~presentante por muerte, renuncia ó incapacidad legal, se procederá á la elección de quien deba substituirlo por el resto del período. Artículo. Los Representantes durarán en el ejercicio de sus funciones cuatro año~, y serán reelegibles indefi­nidamente. Título x Artículo. El Presidente de o la República no puede conferir empleo á los Senadores y Representantes du­rante el período de sus funciones y un año después, con excepción de los de Ministro del Despacho, Gobernador, Agente Diplomático y Jefe militar en tiempo de guerra. La infracc~ón de este precepto vicia de nulidad el nombramiento. La aceptación de cualquiera de aquellos empleos por un miembro del Congreso produce vacante absoluta en la respectiva Cámara, excepto la del cargo de Ministro del Despacho, que no la produce sino transitoria, du-o rante el tiempo en que se desempeñe el empleo. Título XI Artículo. El Presidente de la República será elegido por las Asambleas Electorales, en un mismo día y en la forma que determine la ley, para un período de cuatro años. Artículo. Los decretos de carácter provisorio que conforme al artículo 121 de la Constitución dicte el Pre­sidente de la República, no pueden derogar las leyes, sino solamente suspender, mientras dure perturbado el orden público, las que sen incompatibles con el estado de sitio. Se reputará, para los efectos del mismo artículo 121, como abuso toda providencia que no tenga carácter ge­neral y que tienda á hostilizar á personas pacíficas é inofensivas. Artículo. El Presidente de la República ó el que en su lugar ejerza el Poder Ejecutivo es responsable por los actos de su conducta oficial: II? Cuando tengan por objeto favorecer los intereses ú operaciones de una nación extraña ó enemiga de Co­lombia, contra la independencia ó intereses de ésta; 21? Cuando tengan por objeto impedir que se hagan las elecciones prevenidas en la Constitución ó coartar la libertad de que deben gozar en ellas los que las hacen; 31? Cuando tengan por objeto impedir que las Cáma­ras Legislativas se reúnan ó continúen sus sesiones en las épocas en que conforme á la Constitución y á las leyes deban hacerlo; ó el de coartar la libertad é inde­pendencia de que deben gozar en todos sus actos y de­liberaciones; 4<;' Cuando tengan por objeto impedir que los J u%­gados ó Tribunales juzguen sobre los negocios que sean de la competencia del Poder J udiciaJ, ó coartarles la libertad con que deben juzgar; 51? En todos los casos en que por un acto ú omisi6n del Poder Ejecutivo se viole alguna ley expresa, siem­pre que habiéndosele representado la violación de la ley, persista en la omisión ó en la ejecución del acto, pues si no se le ha heocho tal representación, será sólo responsable el Ministro que haya subscrito el acto 6 que sea culpable de la omisión; y 61? En todos los demás casos en que se viole la Cons­titución ó las leyes, siempre que hubiere ¡1>rocedido sin el concurso constitucional del respectivo Ministro. Artículo. El Presidente de la República ó quien haga sus veces no podrá salir del territorio de la República durante el ejercicio de su cargo y un año después sin permiso del Senado. o Artículo. Son faltas absolutas únicas del Presidente su muerte, su renuncia aceptada y su incapacidad legal decretada por el Senado. \ Artículo. En caso de falta accidental del Presidente, y en caso de falta absoluta mientras se verifica nueva elección, ejercerá el Poder Ejecutivo uno de los dos Designados que el Congreso elegirá para un período de dos años. Cuando por cualquiera causa no hubiere hecho ~l Congreso elección de Designados, conservarán el ca­rácter de tales los anteriormente elegidos. ..'\. falta de los Designados, entrarán á ejercer el Po­der Ejecutivo los Ministros, en el orden que establezca la ley, y en su defecto los Gobernadores, siguiendo és­tos el orden de proximidad de su residencia á la capital de la República. Artículo. ~ o podrá ser elegido Presidente de la Re­pú~ lica el ciudadano que por cualquier título hubiere ejercido el Poder Ejecutivo dentro del año inmediata­mente anterior á la elección. Título xv Artículo. Corresponde á la Corte Suprema suspen­der para cada caso particular, á solicitud de la parte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 24 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL agraviada y con audiencia del .Procurador General, el efecto de las leyes que vulneren los derechos civiles ga­rantizados por el Título III de la Constitución. Artículo. Los Magistrados de la Corte Suprema y de los Tribunales Superiores no pueden admitir empleo alguno del Poder Ejecutivo durante el período para que fueron nombrados y un año después, con excepci6n del cargo de Profesor en los establecimientos públicos de educaci6n. Título XVII Artículo. Todos los ciudadanos eligen directamente Consejeros Municipales y Diputados á las Asambleas Departamentales. Artículo. Los ciudadanos que sepan leer y escribir ó tengan una renta anual de mil pesos ó propiedad raíz de tres mil, votarán para Electores y elegirán directa­mente Representantes. Artículo. Los Electores votarán para Presidente de la República. Artículo. Los Senadores serán elegidos por las Asam­bleas Departamentales, pero no podrá recaer la elecci6n en miembros de su seno. Artículo. Habrá un Elector por cada mil individuos y uno además por cada Distrito cuya población no al­cance á mil almas. Artículo. Las Asambleas Electorales se renovarán para cada elecci6n presidencial. Artículo. En toda elecci6n directa 6 indirecta que tenga por objeto constituir corporaciones públicas, se reconocerá el principio de la representación proporcio­nal ó de las minorías. La ley determinará la manera de llevarlo á término. Título XVIII Artículo. Resteblécese en todas sus partes el título XVIII de la Constitución, con las siguientes modifica­ciones. Artículo. Las Asambleas Departamentales se reuni­rán cada año en la capital del Departamento. Artículo. Las Asambleas votarán anualmente los presupuestos departamentales. Artículo. Corresponde á las Asa~bleas, además de lo dispuesto en el artículo 185 de la Constitución, diri­gir y fomentar la inmigraci6n y la apertura de caminos y canales navegables. Título XIX Artículo. El Poder Ejecutivo formará anualment~ el Presupuesto de Rentas y Gastos y lo presentará al Congreso en los primeros diez días de sus sesiones or­dinarias. Artículo. En tiempo de paz no se podrá establecer contribuci6n ó impuesto que no figure en el Presupues­to de Rentas ni hacer erogación del Tesoro que no se halle incluida en el de Gastos. Artículo. El Poder Ejecutivo no podrá abrir los cré. ditos suplementales y extraordinarios de que trata el artículo 208 de la Constitución, sino con las condiciones y con los trá.mites que la ley establezca. Título xx rias al presente Acto Legislativo, y todos los Actos Le· gislativos expedidos por la Asamblea Nacional en sus. sesiones de 1905, 1907, 1908 Y 1909. Disposz'ciones transitorias. Artículo. El Congreso se reunirá por derecho pro· pio el día 1.0 de Febrero de 1911. Artículo. El primer período presidencial principiará el día 1.0 de Marzo de 191 I. Artículo. A partir del día 7 de Agosto del presente año, 6 antes si ocurriere falta absoluta 6 temporal del Presidente de la República, entrará á ejercer el Poder Ejecutivo el Designado que la Asamblea Nacional ele­girá tan luégo como esté promulgado el presente acto legislativo. El período del Designado que elija la Asamblea du­rará hasta el día 28 de Febrero de 1911. Presentado á la Asamblea Nacional, en su sesión de 18 de Mayo de 1910 por el infrascrito Diputado por la Circunscripci6n Electoral de Neiva. HERNANDO HOLGUIN y CARO Repúblt'ca de CoZombia- Asamblea Nacional C014stt'tuyen­te JI Legislativa-Secretaria-Bogotá, Mayo 20 ' de 1910• En la fecha fue aprobado en primer debate el anterior proyecto. Pasó en comisi6n á la de Reformas Constitu­cionales para su estudio, con término de diez días. Regístrese, c6piese y repártase. El Secretario, Marce#no Uribe .A.rat/'go NOTAS Y TELEGRAMAS Gobernaci6n-Manizales, 16 de Mayo de 1910. Presid ente AII&lIIblt'II-Bogotá. A.C\l dO 1'6c.;ibo VURstro atento tdegrama cit cnlat' de hoy. Nombre DepartameI.tto cábeme honra re pr c ~ental' coogratúlome acertada elección Digna · tarivs Asamblea, que 80n prenda paz, unión y fructuosa labor beneficio Patria. Gustoso cumpliré vuestras órdeues. Servidor de Vuestra Excelencia, RAMoN J ARAMILLO Obispado de Pamplona-l.-fayo, 18 de 1910, Presideottl Asamblea-Bogotá. Muy reconocido pOl' atención congratúlome con usted por honrosa distinción en la Asamblea Na· cional. País espera mucho del Augusto Cuerpo Legislativo, y con la gracia del Altísimo esa espe· ranza no quedará frustrada . . Atento servidor, EVARISTO Obispo SEÑORES PERIODISTAS Restablécese el artículo 209 de la Constituci6n sobre Lo~ canjes de los Anales de la Asamblea Nacio reforma de la misma. nal deben rotularlos al Director de dicha publi · Artículo. Quedan derogadas las disposiciones de la cación . _ -=====------_____ _ Constituci6n de S de Agosto de 1886 que sean contra- lMPRRN1'A NAOIONAL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 3

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