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Imagen de apoyo de  El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 417

El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 417

Por: | Fecha: 23/02/1911

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J 501-! EL COHREO DEL VALLE Allí permaneció mucho tiempo en un estado de inconsciente placidez, sin pensar en nadie ni acordarse de nada. Pronto quedó el parque desier­to, con excepción de algunos vagamundos, de los cuales dos se acercaron al duque. -Un gran burgués tomando fresco! murmuró uno de ellos. -Salud, señor mío, pronunció el otro- sentándose al lado. El duque no contestó. -0 es un imbécil, ó está borracho, dijo burlonamente uno de los ma-landrines; si pudiéramos explorar sus bolsillos ..... . Y procedió á palparle el vestido, de donde sustrajo una cartera con pa­peles. Lo imitó su compañero, y en un par de minutos lo desbalijaron. Por lo pronto mostró alguna alarma su víctima, pero no tardó en caer en una se1 ena indiferencia, y los pilletEs se congratularon á más y mejor con la fácil ejecución de su fechoría. Seguidamente, número uno cambió su gorra por el sombrero del duque, mientras número dos se escurría en­tre el gabán de verano. Hecho lo cual, y después de propinarle un puñetazo que dejó tendido sobre la yerba al pobre hombre de Estado, los tunantes pusieron pies en polvorosa...... ~ No tardó en aparecer otro paseante, el cual, al ver á este caballero vestido de baile, cubierta la cabeza con un grasiento gorro, y sollozando sobre la yerba, soltó una carcajada: -Diablos! Y esto? ..... . Y riendo más y más, saludó inclinándose hasta el suelo: -Tenga su señoría muy buenas tardes! Como el duque seguía sollozando el recién venido prosiguió: -Graciosa situación para su señoría! El primer ministro ebrio! Gran contravención para un. sumario! Si yo avisara á la policia, eh! eh! ¡Qué oportunidad para la oposición! ...... Pero, no! Tengo algo mejor que eso! Se inclinó ceremoniosamente, y levantando al duque, continuó obse­quioso: -Me hará su señoría el honor de aceptar mi humilde hospitalidad? ... Yo soy Robson ...... ¿Recuerda Su Señoria? Robson, el sirviente fiel y calumniado ..... . El duque se dejó tomar por el brazo sin oponer resistencia. ,_A ver, el niño, decíale mimosamente Robson, procurando soliviar al duque. Hizo parar un cab, dio una orden al postillón, ayudó á subir al Duque sobre el estribo, y subió tras él. Veinte minutos después se detenian al final de una oscura callejuela en un barrio apartado. Robson pagó y condujo á su compañero por muchas otras calles, torció por un rincón todavía mas sombrío, y se detuvo al fin delante de una pobrísima hl:\bitación. Introdu­jo una llave en la cerradura, abrió, empujó al duque, y una vez ambos dentro, volvió á cerrar la puerta y prendió el gas. -Bienvenido sea su señoría en mi modesto alojamiento, dijo Robson sentándose. Y ahora, tenemos cuentas que ajustar. Usted me echó de la casa so pretexto de que yo beuía y robaba. En lo tocante á vaso, evidentemen-te un borracho como usted es juez excelente ...... Pasemos! Mas pre-tender que yo no tenía derecho á. vuestros vestidos, que me vienen como un guante, salvo el sombrero ah!! Hé aquí, precisamente un traje bas­tante bonito. Me falta casaca por el momento. Ayer no más me fue ne­cesario otra vez rehusar una invitación urgente de personas de sociedad. Es mucha bondad ele usted ofrecerme ima. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 3010 Desapareció, y volvió á poco trayendo un tosco traje con el que ayu­dó á vestirse al duque -Diríase que estábamos en los buenos tiempos, mi querido, insinuó Robson ,Ni cuando íbamos á comer á casa del rey nos emperejilábamos tánto. Ahora, no vendría mal una vicita al peluquero, ah? Esas bar­bas están feas.! Y con unas tijeras dejó al rape las barbas del primer ministro. -Los cabellos, amigo, también están demasiado largos. Y lo trasquiló. Cuando concluyó, ni los mismísimos secretarios de Su Seii.oría lo hu­bieran reconocido en este viejo algo canoso, disfra<'.ado con vestido roto, y pestañando con aire de satisfacción delante de su excriaclo. Ahora, señor mío, elijo Robson, si mi conversasión le desagrada á us-ted, la suya no me divierte más ...... Así, pues, voy á destinarlo, sin su previo consetimiento, al asilo del ejército de salvación. De pronto fijó la vista en una tarjeta que había sobre la chimAnca, y dándose una palmada en la frente, prosiguió: - Me- ocurre algo mejor.! No es al Ejército de Salvación á donde lo enviaré á usted, sino al buen sacristán cuya tarjeta no sé cómo vino á mis manos. Miró rápidamente la dirección, y leyó en voz alta: Rew,Elijalz Sim­mins, 61, Lebecca Steet, Bethnal Green. N. E. -Ello recibirá á usted con los brazos abiertos. Arriba! Perezoso!. Mucha persuacion necesitó, y no poca fuerza para hacerle salir de la casa; y cuando al cabo encontró un fiacre ordenó: - Cochero! Conducid á mi amigo á esta dirección, ~· decid al re,-erendo eclesiástico que le lleváis á su sobrino de ...... Mallorca. - De qué? gruñó el postillón. - De Mallorca, no lo olvidéis. Son cuatro pot· todeiPsiáslico. - Nada de errores, gritó el cochero. En prueba dt• ello tt>ngu aquf su tarjeta; baje usted mismo á convencerse! -Se abrió en ese mamen to otra ven lana de la casa del Jn·n lt•, y :lfm­reció una nueva caheza. De qué se trata? pregtmló el dtH'no. Traigo un sobrino pródigo á su nido, y el liu se niega ú recibirlo! aulló la voz cnfurecidad del cochero. - Que vergüenza, repuso la voz, una verdadera vc1-g-üenza Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ;;Ol,•rt.~:a one1na, que, un tanto azt)raao1 cenes de Bit¡tJheba bía estar ery su M~ll'itflrl~ de añil ...... pero. qu6 nac!er,,MJ.~~ dia7 .. .. -Hoy tiene convendz1a tomar consentiri (!Jn é1lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CORREO DEL VALLE --Mil gracias, Mary, respondía el duque; realmente, no me siento bien Disponías(' el seitor Timmins á salir, cuando el duque lanzó un rápido "uetenéos, 1) y con C"l gesto le indicó. una silla, en ademán imperioso, desde lutQ;o inucitado en el tío Sam. . - Elijah, Mary, pueden Jecirmc ustedes quien soy yo? - Usted es el tío Sa.m, asegur6 Mary al cabo de un momento. - Cir rto, no hay duda .. .. pel'o yo tengo plena certidumbre de que no soy el tío Sam, afirmó el duqu(', - Entoncf's, ¿Quién es usted? preguntó el señor Timmins. Soy el duque de Guiseley. Los E-sposos Timmins se miraron de nuevo. - Naturalmente, usted es el duque de Guiseley, confirmó Eliajh; ya lo sabíamos. - Entonces, l,pur quf' me llaman ustedes tío Sam? - Oh! es un apc.do familiar. - Pero, señora, dijo el duque, ¿con qué derecho me ponen ustedes un mote familiar? - Es verdad, contestó Timmins, suavemPnte. Derecho? Pues no hay ninguno absolutamente. - ¿QuiPren hacerme el favor de decirme cuánto tiempo he_ permaneci-do con ust edes? continuó el duque. - Poco má::; ó menos tres años, dijo Timmins. - Tres años! exclamó el duque. ¿Está usted perfectamente seguro? - Perfectamente seguro. - Cómo vine á dar aquí? - Ll<:'gó usted de Menorca, en un fi.acre .. .. - De Menorca . . . . . . en un fiacre! Si no estoy loco, declaro que notar-daré en enloquecer. - Pero no, tío mío, no tiene usted más que un simple estropeo. Con reposo y traquilidad . .. . Voy á buscar un calmante. -Basta! gritó el duque. Asuntos urgentísimos reclaman mi presencia en el Ministerio. Y esto diciendo, se encaminó el duque hacia la puerta; pero Timmis. de un salto, le cortó la retirada, mientras su mujer lo cogía de las manos. diciéndole: ·-Siéntese usted, tío mio, se lo suplico, cálmese . . . Seüora, prorrumpió el duque fuera de sí, le ruego á usted que me suelte! . Sea, declaró Tmmins decididamente. Entonces el duque ele Guseley, que era diplomático de profesión, optó por parlamentar . . . Escuchadme, dijo sentándose en el canapé: yo no soy loco como suponéis, ni soy ningún tío vuestro. Soy el duque de Guise ley. Cómo Yi­ne á dar aquí, no lo sabré explicar, ni viene al caso averiguarlo por ahora. Despáchos de grande importancia me esperan en el ministerio. y me urge trasladarme allá inmediatamente. Usted, Eliajad, vendrá conmigo, y si re}¡usaren reconocerme, le prometo volver aquí en seguida. El duque se expresaba con calma, y sus palabras impresionaron á sus interlocutores . . . Como usted quiera, tío mío, repuso Eliajah. Vamos al punto. En la esquina tomaron un coche, y se detuvieron frente á la Foreign OjJice, cuyas gradas subió casi de un salto el duque, y se encaminó al des-pacho del concerje. • Sir Rupert está aquí? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 BL CORltEO DEL VALLE 5019 Sir Rupert Taunton era el subsecretario perpetuo del mi"isterio. --Tiene usted alguna cita? preguntó el hombre. --No, soy el duque de Guiseley. El portero, cambiando su actitud deferente, respondió: -Eso nada quiere decir. En los tres años que cuento de estar em­pleado en esta oficina, aparecen aquí dos duques de Guisley por semana. -Pero, tío Sam ...... suplicó Timmins agarrando al duque por la le-vita, Vámos! Salgamos de aquí! - Silencio, Elijah! replicó Su Señolia, y dirigiendose al conserje: - Queréis darma un pliego de papel y un sobre? os lo ruego. Tomó al hablar así el aire de autoridad que tan bien gastaba cuando las circunstancies lo pedían. El conse1·je se inclinó respetuoso, y el du­que, garabateando al gunas línas á la ligera, cerró el sobre y ordenó: - -Que lleven esto imediatam~nte á Sir Rupert. Pronto apareció un grave gentleman en lo alto de la escalera, por la que se precipitó bajando cuatro gradas de cada tranco, y tras de corto va­cilar, corrió hacia el duque y le estrechó las manos. - Su señoría! Su señolia! clamaba con los ojos llenos de lágrimas. -Ahora si me creeis, Elijah? preguntó el duque. El señor Timmins trató de mascullar alguna frase, pero las palabras no le pasaron de la garganta. -Vamos, dijo el duque golpeándole amablemente el hombro, subamos, Y Sir Rupert nos lo explicará todo. Pero Sir Rupert tampoco fue capaz de dar explicación ninguna. * .. * La reaparición del duque de Guiseley con las circunstancias extraor­dinarias de que estaba rodeada produjeron gran sensación en el lugar. Los vecinos de Rebecca St?·eet se llenaron de pasmo al saber que habían tenido en medio de ellos por tanto tiempo un primer Ministro; y la emoción no tuvo límites cuando al día siguiente Yino el duque á casa de Eliajah á tomar el te por la última vez. La calle estaba atestada de curiosos. pero el diá'cono se guardó muy bien de asomar las narices á la ventana. Vivas en hónor de su señoría interrumpidos por otros al (l camino ..... . N o VC'S las hojas s.'cas ? ... . · Mi destino Como un árbol enfermo se deshoja .... . . Deja no más que adore tu Lellcza mientras cuentas la historia de tu olvido . .. .. . Callas ? Por qué ? i Qué hermosa es la triste:r.a Con que me miran tus pupilas francas ! Mira al cielo ! . ... El cielo ha florecido con un reguero de violetas blancas ! . .... J. A. SANCHEZ GARCIA Las necrologías Dicen que la muerte es la última calamidad de la vida : yo creo que es la penúltima. Hay otra después de la muerte mil veces más temible. Esa calamidad de que hablo se llama en lenguaje literario: una necrolo­g fa; y puede llamarse alguna vez una p¡·o_(anación; La muerte impone respeto á todo el mundo, menos á esos furibundos necrólogos, especie de cuervos literarios, que andan olfateando cadáveres para satisfacer su hambre de publicidad. Los c¡ue escriben necrolog-ías, por lo regular no piensan tánto en cele­brar los méritos del muerto, como en ostentar los suyos. Lo que parece una lágrima sobre la tumba, suele no ser otra cosa que un¡Tito ele la soberbia. La tumba es á propósito. Muchas veces el homenaje rendido á un muerto, no es sino la adub­ción á un vivo. 1 Las necrologías, tienen sienembargo, su lado bueno. Yo pregunto: ¿Qué sería de la fama de tantos bribones muertos, si otros tantos panegiristas embusteros no hubieran desfigurado la historia para rehabilitarlos ante la posteridad? • Cualquier renegado puede alcanzar la canonización, con tal que deje para pagar media docena de necrologías. . 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 Esa manda testatlneiJltal~~ que no alcanzarin las misas nA=~~BRR lible. Las necrologías son tambi Allf no hay quien ptda cr la gratitud de los dolientes, Por eso, a enas hay eseri brla. Yo soy uno de tantos. Siendo muy j'oven, ví á un p()bre oficial Aunque no le conocí vivo, s cadáver y escribí cuatro disparates. Confieso que al verme en 1 dad. · N o me ~nsaba de deletrear mi tlOJIU\1re-;Gil na~ de admiraciones y punt<>s·s¡us¡pellSi,~os. -IUil~IO: ~~~¡Yo no sabía que tenía tanto,_ ::~:~~J~= asesinado antes al pobre oficial,P.ara 11 Y volvía á leer el papel, cáiia vez co:a. lU~~~it.a~l, Va'le lo rnismcx aenti ien Yo no censuro ae escrib con se uy justo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. uo22 EL CORREO DLE VALLE ---- ------~-------- deuda que la sociedad debe pagar al mérito muerto, ya que vivo lo desde­ña casi siempre. Pero es necesario hacerlo con discreción, sentimiento y buen gusto. Escribir vulgaridades es mancillar, más bien que enaltecer, una me­moria digna de respeto. Confundir en una pauta comunal que mereció elogios y al que mere­ció reproches, es acabar con la sanción moral. F. DE SALES PEREZ (H) (Venezolano) Se fué mi novia. Pobrecita mi novia ! se fué bajo la ingenua diafanidad de una mañana azul y clara, (tenía los ojos llenos de llanto y una inmensa palidez en su rostro de rosa y porcelana). Se fué como esas aves que buscan la tristeza de los frondajes quietos para hilvanar sus cantos, se fué como luna, dejando en mi conciencia como un jardín de rosas y de jazmines blancos. Pobrecita mi novia! Tal vez en los descensos de las tardes azules, al recitar mis versos reclinada en la reja se quedará doi·mida, y soñará que llega sobre sus hombros leves una mensajerita que lleva entre los pliegues de sus dos alas blancas mi primera misiva. GREGORIO RUEDA Cartas de amor DE ROSALIA PARA ADOLFO Del lib1·o intitulado ''De la 'realidad al sueño," que acaba de publica1· en Jlrlodri.d Ortiz de Pinedo, que es tan • buen peta como e;rcelentepros-ista, es la bella página que ú1sertamos á conti­mwci6n. ;,>ara nuestro amo1·, Adolfo mio, ha sonado la hora triste •. la hora fría del aburrimiento, del t edio, del hastío . ..... Tú lo sabes y lo s1entes como yo. Nuestro amor se muere, se está murien~o. e~tá _Ya muerto. ,Venía muy endeble de saluri; le consumía una anemta de tlus10nes; el bacilo del • desencanto iba carcomiendo su organismo. Te confieso que, alarmada del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 1 1 EL CORREO DEL VALLE 5023 peligro, llam¿ al médico. Pero la ciencia desconfiaba de salvarle.-Es co­sa perdida- dijo meneando la cabeza, el Sentido Común, gran doctor en Medicina y Cirugía espirituales y especialista en enfermedades del cora­zón. Es cosa perdida; se nos va de las manos .... Está herido de muerte. Trató el doctor de ensayar un suero antitedioso y aplicó al enfermito unas inyecciones. Pero inútil; el hijo de nuestro corazón se ha muerto ... ha subido al Limbo, al lugar sin pena ni gloria donde hemes estado-nOIIo­tros, sin saberlo, durante un ai1o de relaciones. Ello tenía que ser. Nuestro amor no comía, no se alimentaba, y por eso ha muerto de úio é inanición. Por sus venas no corda la sangre de los celos: en su corazón no había calor, ni en su frente sueños y d~velos, ni en su boca músicas, risas encantadas ni resumo de lágrimas; s s pies no andaban con pasos ilusionados, ni sus manos temblaban gozosas; sus ojos, en vez de ser ciegos, veían demasiado; ó nunca tuvieron venda ó se les había perdido, cayéndose en la calle ...... Alguna inocente mujer la cogelia, para ir á ciegas por el mundo, como una sonámbula. Ello tenía que ser. Equivocámos el camino el día r>n que, por prime­ra vez, nos vimos frente á frente. En vez de pasar sin mirarnos, como hoscos desconocidos que se cruzan en el campo, cometímos la punible cor­tesía de cambiar el saludo, la lamentable torpeza de trabar amistad ' la imperdonable mentira de jurarnos amor hasta el día de la muerte: amor, esq. cosa noble, encantadora, suprema, que, como nosotros, han tenido el valor de mentir tantos comediantes. Ultrajado el amor. tenía que Yen­garse de sus impostores, y siempre se venga. ¿ Como ? Dejándoles hacer, dejáp.doles vivir y engañar .... El tiempo se encarga de descubrir la farsa sacando á relucir los hilos de la tramoya. El amor, pasivamcote, se deja secuestrar; lo cogen y lo aprisionan .... N o importa. Las mismas garras que lo prenden se aflojan, flácidas, y sueltan la presa. Es como un pája­ro: cae en el engar1o de la liga y dócilmente se aviene á la jaula; en ella canta ó llora, según se le cuide; y cuando se le deja franca la puertecilla, por descuido de la mano, ó escapa alegremente, cantando su redención, ó está muerto de frío y de tristeza en un rincón de la jaula. El nuéstro ha muerto de frío, de soledad, de abandono. pero no de pena; no mucre con la poesía de una muerte sentimental, sino con la muy humana prosa de una muerte por fastidio. Ha muerto sin cantar. sin reír, sin querellarse, entre los alambres de la jaula. Como vulgarmente se di­ce: hincó el pico sin decir pío. ¿Qué había de llorar, si tú y yo, pese al añito d~ relaciones, con su cortejo de juramentos, no nos hemos querido nunca. Porque es induda­ble qut=> no nos hemos querido nunca. Aceptámos como amor á una amis­tad má.:; o menos agradable, y poco á poco, hemos ido dándonos cuenta del error cometido. Poco á poco fuimos cansándonos de decir cosas que no sentíamos, palabras que sonaban á falsete, burdo remedo de la música del amor. Poco á poco, fuimos en el saludo, aflojando lns manos y olvi­dándonos del importante papel que representábamos en la comedia del amor . ... En más de una ocasión hemos echado de menos al apuntador, y en más de nna ocasión, sin acordarte de que tenías novia y debías ir á verla, han tenido que llamarte á escena. ¿Quieres otros síntomas de la muulc de nuestro amor? En estos últimos días he estrenado tres trajes y ni siquiera lo has no­tado. Tú que al principio de las relaciones catalogabas de memo1·üt hasta los adornos de mis vestidos ! Por supuesto, si me preguntasen ahora si la última vez que te he visto llevabas barba ó no, tampoco sabría c.ontestar. No, no nos queremos; está visto. Y como no nos queremm;, es mpre es un hombre alegre, juguetón, rubi­c~ ndo, gordo y amigo del prójimo. El marido de In bonita, por el contra­rw es ucsconfiuclo, flaco, inqui tv, malcriado y hasta nervioso. Fulano de Tal es posc<:dol' habitualmente de una mujer fea: ,.a á todo los bailes, se halla en todas las !'<~uniones. ríe á taco tendido. conversa con todo el m1{nns O.JOS de donde posa la escogida de su corazón, mira de reojo, • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5026 EL CORREO DEL VALLE tas, y3 los diplomas de médicos sólo servirían para morirse de hambre. La mujer fea tiene p ca necesidad de drogas ni de Esculapios. La bonita está á vueltas siempre de jarabes y de pastillas de nafe d' Arolsi. Puede decirse, sin temor de equivocarse, que una mujer bonita es una nulidad activa. El marido de la fea se retira de sus quehaceres alegre y cantando, pues considera que lo esperan con las tostadas bien hechas. El de la bonita llega trémulo, silencioso, recelando encontrar algo desagradable, viendo constantemente una sombra misteriosa á la puerta de su casa. Recoge los pedazos de papel, los reune y los lee para desci­frar, adivinar; no halla en sus manos alguna prueba de fidelidad conyugal. Si encuentra á la mujer alegre: -¿Quién stuvo aquí hoy? pregunta moviendo la cabeza. -Sólo es tuvo Isidro. -¡Isidro! ¿Dijiste Isidro? ¿De cuál Isidro hablas? -¡Hombre! el criado de tu amigo Santos, que trajo el libro que le prestaste. -¡Ah! Cesa el movimiento de la cabeza, besa á la mujer y se acerca á la m(!- sa del té. -Qué frío está el té, hija mía. -¿,Pues lo querías hirviendo como lo separan del fogón? -No tánto, pero ..... . -Vamos, toma el té, y ven á acompañarme á la casa de Olivita, lJUe desde las seis de la tarde me está esperando. Y la lleva el infeliz fatigado, aburrido, despues que viene cansado, cumple sus órdenes caprichosas, y aun le riñe por algunos minutos de tardanza. El marido de la fea engulle su té, come sus torrejas y deliciosas biz­cochos; vuelve á ponerse el paletó, y sale á la calle sin decir á su cara mi­tad lo que va á hacer, ni á qué horas retorna á su morada, ni i dormirá fuera La mujer bonita posee el dón fatal de traer uncidos á su victorioso carro, como una víctima, á los hombres. La fea los espanta, y no hay quien soporte una mujer fea más de ocho minutos; causa miedo realmen­te, y antes se resiste á una pieza de artillería haciendo fuego. La mujer fea es inconquistable como Malakof. ¿Por qué? ¿Por su mucha defensa? Qué! Porque ninguno se atreve á ata.carla. A pesar de todos los peligros y tentaciones de la hermosura, la mujer bonita es siempre codiciada y coleccionadora de todos los fracs y bigotes del globo. ¿,Quién resiste á dos ojos hermosos, húmedos y llenos de \'en­turas indecibles ? ¿Quién olvida una voz que se desliza por enlre trémulos labios? i&­to es la ventura, la felicidad, que es la primavera del amor! Teófilo Gautier dice que el Gobierno debía decretar que las mujeres bonitas HllU­recieran una ve:,: por semana en las ventanas, "para que el pueblo no pierda el gusto por lo bello." La mujer bonita es uno de los más intere­santes espectáculos que concede Ia:Providencia. La mujer fea tiene la virtud de la roca; la mujer bonita la Yirtud de la belleza. En conclusión: la mujer fea e necesaria, es verdad; pero lu bonita i la mujer bonita es imprescindible! L. G. J. 1 - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • EL CORREO DEL VALLE 5027 SUELTOS En viaje de recreo, partie· ron para Perei ra el domingo 9 de los corrientes. la apreciabilí­sima Sra. Dña Alicia de Henao y su estimable hermana Sta. Lucila Ibañez. Les deseamos un feliz viaje y un pronto re· greso al seno de esta sociedad que tanto las estima. En galante esquela que agra­decemos, nos participa nuestro apreciado amigo D. Pedro M~ Giraldo G. su enlace en Caldas con la Sta. María Camacho P. Que el angel de la felicidad guíe los pasos de los recien despo­sados _por el camino de la vida. El Circo Real que dirige D. Honorio Palacios, ha dado dos funciones más en los días sába · do y domingo. Insuperable nos ha parecido el trabajo eiecuta· do en el trapecio y en la cuerda por la Sta. Ester Palacios, si se tiene en cuenta la edad de que disfr~ta; asombrosos los saltos mortales y los juegos in­dianos por Loyal y no menos 1 admirable el trabajo de los Sres. Palacios y Oyer. El matinee del domingo ha­bría sido más concurrido si se hubiese anunciado mejor. Ha sido nombrado Alcalde del Distrito y está ya en ejerci­cio el Sr. Coronel D. Antonio Rivera, meritorio jefe conser­vador. Lo felicitamos. De Bogotá ha llegado el es­timable joven D. Alfonso Palau y de Europa D. Genaro Otero V. y D. Aníbal Micolta; de Es­tados U nidos, D. Vicente Valle­jo y de Buenaventura D. Pablo Piedrahita. Va para todos nuestra afetuosa bienvenida. Para Medellín marcharon los jóvenes D. Guillermo y D. Fer­nando Bolaños, para quienes deseamos una marcha sin con· tratiempo. En la hermosa galería del Cclegio de Santa Librada con profusión de focos, la simpática compañía del Kinetófono Ideal, dió en la noche del domingo, su segunda representación la cual estuvo á. la altura de la primera. Bien por la empresa. En la semana pasada contra­jo matrimonio en esta ciudad el señor D. Rodolfo Rodascon la señorita D~ J nana Sofía J O\'ané. Apenas h;1.cía 8 días había­mos dado cuenta de un robo en el almacén de los señores F. Ldlinde G. & Cé!- y ya hoy tene­mos que lamentar otro no me­nos escandaloso ocurrido ano· che en el almacén de las 1láqui­nas Singer, en el cual penetra­ron á él alsaprimando una puer­ta y se sustrageron alhajas y dinero de algunz.. consideración. Repetimos hoy lo que dijimos en nuestra edición del jucvPs último, esto es, que Cali necesi­ta un buen crvicio de serenos creado por el Comercio con el apoyo del Gobierno; pues se ve claro (jtte se trata de perseguir á una cuadrilla de ladrones per­fectamente organizada. Acertadonos ha parecido el nombramiento hecho en el Dr. lsmaf'l López, para Cónsul Ge­neral de Colombia en Caracas. Hemos tenido la pena de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. G028 EL CORREO D~~L VALLE saber que en el pasado Enero falleció en el Perú el señor D. Juan H. Rodewaldt. Al darle á su familia nuestro pésame, lo hacemos ele un modo muy esp~­cial con la distinguida scñorit.a D<.t Ernestina, hija del extinto. Atentamente saludamos al señor D. Jeremías Cárdenas quien se encuentra de pa. o en esta ciudad. "La Orientación'' quepa­rece haber sido fundada con el objeto principal de insultar á todos los que no participan de sus ideas políticas, trae en su número 89 un suelto titulado exceso de celo, en el cual cen­sura al sE-ñor Rector. del Cole­gio de Santa Librada, porque éste) para conservar la disci­plina y buen nombre del plantel que está á su cargo, se vió en la necesidad de dirigirle una atenta nota al Profesor ele Re­ligión, Pbro. Dr. Manuel Anto­nio Pizarro, suplicándole que en lo sucesi\·o se abstenga en su clac:;e de hablar de política militante) y á le. verdad no nos parece correcto <1ue hasta á los nlanteles de educación se lleven ios odio de partido, que de ta11 funestos resultados han , ido para el biene~tar de la Patria. Creemos que el asunto tratado por el señor Rector, lejos de m<.>recer censura, es una garan­tía para conservadores y libe­rales, quienes saben que! pueden mandar sus hijos al expresado plantel sin peligro ele que los alumnos pierdan lastimosamente el tiempo e!l debates político:.-. / En cuanto al consejo que dan á los conservadon;s católicos "de <1ue no pongan sus hijos si­no en establecimientos de edu­cación cuyos superiores y pro­fesores sean caldlicos j>rdcll­cas. La cn:eñan/;a \'Íva (le! ejem­plo es la mejor cn~eñanza por­que las palabras mucn~n pero los ejemplos aeraslrau''; es bue­no que se sepa que el Vicerrec­tor del Colegio e· hermano del Director de "La ()¡·ienlaciún" y que los profesores son los mi·­mos que dP-jó el distinguido y culto caballero Dr. Manuel Car­vajal V. actual Director de In:;­trucción Pública ckl Departa­mento. D-2 suerte que e:ta e: una piedra que cae en el teja­do tle la propia ca :a de "La Orientación." Ojalá
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 417

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Imagen de apoyo de  El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 181

El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 181

Por: | Fecha: 28/07/1904

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Literado . ' La Cie~a · -¡_Tnllores. madre, no llcrcs! ¡' 1T'.:.\ 1 mu, ¡ ·1 ..:c• 1n l.l1'. .: 11 0 q11e nw ·urar;'t ! - i 1~1 médi..:o ! ¿ Pod r:i éH a-..o lo­gr ·trquete a-.,e,;; despu~s de una dc .... g-racia como e~:l ,'-1 -'l'iene~ raz4Ín; n\i m~trinw:1io e ÍLtlfO...,ible pue..,to qn~ • .,;~ ójo~ hall nau:·rto para la luz. -¡ (;uirn ::nbe, h ·a rr. !" .. ! ¡ : ·n te aílijas. Luisa! M~·uri..:·o e~ 1 n: ) Luen mu..:hadw " tal \'C7. cuando ' Yuel·:a del servicio te quiera lo mis­mo que antes. -1 o, madre; ~to ba concluído, Y. aunque él imsstil.'ra en su propó­lto, yo me nega1·ía á darle mi mano. -Pero .... -Mauricio no sería feliz con micro ~11 cuanto llegue le diré que ue de~ Ja~o de amarle. ¡ -¡ Qué Jc,cura! - ¡ No hay más remedio que con­formar-., e con la suerte ! Luisa iba á ~a ·arse antes q_ue Juana. su hermana m a vor, mujer bermu-..a y de cle~·ante y" esbelta· fi­gura. Muchos pretendientes habían pe­dido á Luisa en matrimonio·; pero és ta habíc1. dado preferencia á Mauri­cio, el cual se hallaba ausente en clase del soldado. Despué::o ocurrió la d~.-sg-racia que privó de la vista á l& pobre w.ucllacb.a. ~~E f.Q.n.[[~ Ir'¡ .. 4 .Lro .... ~ di<í la trist~> nnt'\'a á 1\Ian­ricic•. p~n~::.:.::clo ccmt:: idir~,cla más Ltrdc. E-1 médico dijo ií. Luisa que !->e cu­raría, pero manift·st<í á la madre qul! no había remLdio para la inft:li•~ cri:l tura. . Sin embaq;o. la anciaí1a se e¡npe­filÍ e11 que 1111 ..:uranc!ero famo~o cu el p:1í" vi itara ;t su llija. · --¡ Es imí til !-re petra Luisa Crt" !i..:ado por el sd'vi­cic• militar. Hada un año que no había visto á su IW\'ia, la que había dejado her­mosa, fcli4 v llena de salud. Cuaudo e~tró en la casa y vió á su amada. retrocedió aterrorizado. -¿Eres tú Mauricio? --Sí, Luisa. -He perdido la vista y he muerto para tí. Mauricio g-uardó silencio, sin sa­her que contestar á la mujer á quien tanto babía amado. ¿ Podía casarse con aquella des­venturada? La madre no decía ni. una palabra. · --¡ No me queda más recurso que alejarme del país! -exclamó Mau­ricio con acento dolorido. ~n aquel momento vió á Juana. á la que no conocía porque hacía tlos años que estaha com;agrada al ser· -yicio doméstico en una población le­Jana.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1729 EL CORREO DEL V AL tE Aquella mujer parecí,, d .·cirle con su mir:tcla: -;No es una to11tería marcharse \:Sta~ lo yo aquí? lJ·¿,;de aouel instat1te le asa! tó el de,.,eo den<; mc.,·erse d el pueblo, y al p nco ra to ~nutlC i <í á la famiiia de Ltú;a () u e ha bía ren nnciado :í su pro­p6-. ito de alejarse para siempre dd pab. 1 III Ln:s:t comprendió i::~stin tivamen­te lo q.ue ocurría. -No llores-le repetía su madre. -No Yeo; 1 ero me hago cargo de toclo cuanto nH:. rodea. 1\hturicio, por su parte, arre')en­tido de lo que babia Jicho, prometió sol emnemente que esperaría, y qu~ si· Lni:-.a cetraha se cas:tría. con ella. Transcurrieron tres meses y, can­sado ele esperar, dijo pr1 ra sí: -¿ Pt>ro por qué no he Je casar­me con Juana 't U na noche le habló del asunto y ella se echó á reír. - ¿Hasta ahora no se te había ocurrido· semeJante idea'! -Hacía mucho tiempo que te ama­ba en secreto. Al cabo de quince días contraje­ron matrimonio · Juaná y Mauricio, con gran contentJ.miento de la ma­dre. Luisa mostrábase, al parecer, in­diferente á todo, y se limitó á exclo.­inar: -¡Se el fe 1 ices, hernfano's m i.os ! -Toma--le . dijo ·Mauricio-toma esta moneda, moneda de oro para que 'lenga á verte un buen médico. - ¡Prefiero el curanclero!- murmu­ró la :nadre. Vino el curandero y le dio un me­dicamento ;->ara que lo tomara por espacio de algunos días. Pero Luisa. no se curaba. IV Jua11a ...- ~1auric:o ·e amaban a• a .. sionachniente y la casa prosper~ba de un modo extraordinario bajo la direcci¡):¡ del bombre 9ue había en­trado a n ·girla. Luisa penna neda siempre silen­ciosa et: i.tll rindín. con los ojos pcr­didn~ en Utl eterno ensueño. Y á ve­~ es J'.lauricio dtda .:í su mujet : -l\le parece que me mir¿tu y 'que me ven. -D~S;ate de tontería~-lc contesta• ba Ju,u.Ja. -¡Están completamente a paga dos! · 1 La pobre cie;.:·a pasaba días ente-ros sÍn hahlar y como procurando. 1 que todo el mumdo se oh·idara de ·ella. • El matrimonio tuvo un hijo, qne Luisa se encar~·áha de mecer l' tl la cuna mivntra Juana v su marido ::-e marchaban de paseo por lo)!; alrcde­dor e :~ de la población. V Al fi 11 llc·'gÓ un dín en que Lui~a s,e sintió niorir. Apode1 óse de el la la fiebre, y ape~ar de los cuidados que se le prodigaron, las co,as iban cada vez de mal en peor. · Entonces la madre tuvo una idea luminos t. Sabía r1 ue acababa de lle­gar á un ca~tillo próximo un gmu cirujann qut• había bcdw ( uraciont.s verdadL:ramcnfe maravillo~a ·. Vis- . tió~e con la mejor ropa que tenía y corrió á pedir al doctor que acudie­se á salvar á la bija de ::-.u corazón. · El doctor accedió gustoso á la so­licitud de b auciaua y ;•penas hubo entrado etl la ca~a se acercó pater­nalmente al lecho donde yacía la enferma. -¿Cederá la fiebre?- preguntó con ansiedad la madre. -j· 8i no la tiene!- contestó el mé­dico.- E~to es una afección cardía­ca. Esta mudlacba l..tabr~ tenido, · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1';30 SÍ11 du(h, algún r·esar muY ~-raYe. 1 Atnfi,¡ por tldrn~ con· In¡ eo:·rc·a - ¡ ~l pe.·ar 'de Sl:f cieg-:1 !-cxcla- i Qu9 1'1 pnn:akn SliJ l'ta a a lllltnrn, mó la madre! Corc· el rC'l'IHlo dr ~oae:n 'an~TPia, -¡Ciega !-repuc,o el_ doctor. ¡ Si Llt>vnn rcpieto su earricl du nutli:l-lo h:t t-.ido, en la íl.Ctnal1dad no lo es! i~nvain:-~do y pcndi<'nte del cn·t.:l h1 ¡ El velo que cubría sns_ ojos ha Va t\U cul'hillo efe n!ibda pn(ltll; dc:-apare:ciuo á consecuenc1a de al- y 011 fi ~1 , al hun¡bro, con tnnrcial cl es pe jo, g:ún remedio lHUY enérgico 1 ¡Esta Jil e~lnbozo que en el ~ol n·lun1bra. m u ier ve tan perfectamente como . u~t-ed V YCJ ! A l fin t>li~~n un tendc .. n df' tierra -¡ Indudablemente, le ha d "'vucl· Qnt' do-.. q1wbrndas Rcrpt>a:l.io cruznn, tn la \'Ísta el curantlero!- c1ijo lama- En el clcdiv~ de ~mu·,·ucsta al'l<'!la drl'.-¿ Pero cómo t1o ha ~licho n:1da Pocv cargada de n1adcras dura:;. desde hace tántos meses? ¿Por qué se lh brá cm peñat}o en h:tcernos creer que e6tu ba ciega·? . Al oir esln, Lui~a, ccn una tnde­cible expn~:.->ión de tri:teza., se incor­poró ~obr~ su almohada y co~ un adC'tn<.ln it;dic-ó el patio inmedtatoj donde, i la vi, tu de todos, se hall a­ban Juana y 11aur~cio entr eteuidos en ·amoro~a y anima ~l a ,plática. H. DE FoRcE. MEMOHIA OBRE EL CULTIVO DE MAÍZ E!\ ANTioQ;QIA CAPÍTULO I De le!\ terrenos -propios para. Pl C"nlt.ivo, y mauent oe hacerse los harbecl10s, . que clc~i m o rozas. Bnseanoo en don~e comenzar la Roza, De un bo¡;que pri111itivo la espesu ra Treinta peones y un patrón por jefe Van ret·ol'l iendo en silenciosa turba. Vestidos todos de calzón de manta Y ele cami!\a ele eoleta cruda, Aquél á la rodilla, ésta á los l'odos, Dejan sus forml3s de titAn desnudas. El sombrero de c::~ña eon el ala Prend ida la copa con la a¡; uj;.~, DPja mirar el bronceadc, rostro, Que la bondad y la franqueza anuncia. Y dan prinC'ipio ft soeolnr el mn colnn1na; . Á seiR va rn di~tante uno d e.ono 1\larchan de fr on t" con prest eza_ suma. Volrando el ealabnzó {t un lacl y otro1 Q11e r P>ltímpagns fot·ma en lt\ espe::~.ura,, Los d:1bilrs arbu stot>, l11s helechos Y los bejucos po1· doquiera trun can. Las m::~tambns; In¡¡ ehn.,r¡ue:s, los <·a.rr:zos1 Que f(rrmaban un tulcln de ver dura, Todo de.:'hel'bo y arrollado cec.le Del calabozo á la t>neor~ada punta. Con e'l ro stro encendido, jade11ntes, Lp .. unos á los otros'se estimulan; Ir adelante aleg¡•es quieren todos, Romper la fila <'ada cual procul'a. Cnntando i'1 todo pecho la gua~ina, Cancion ~abrosa, deiativa y ruda, Ruda cual las nwntaflas antioqueñas, Donde tiene su unpe rio' y fut! ,;n cuna • No minm en su ardor· !J. la culebm Que er:t ~ e las Ltojas se cl es liza en fuga, Y pre:;u ro•a en su seggada -mar<·ha, Cinta de azogue, abrillantada undula; N i de mono::~ observan las manadas Que prdes laga rtos que l)llyeu listos Ni el ejambre dt: abejas que susurra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -~L CORREO DE-L \rALLt -- Con ·!Li_r<' la St><·o!P.. De m;¡lezas. Qncda la ti <'rra Vt'.Í("al dt·!'.nnda. Lot> :-lrb ,¡,.s •·lt>l'iHI "'IS rnitllllt'S llasta perder:>t' t•n ¡p·odigio ¡u altura, St>rrwjantes .ie nn tPmplo :í los ¡>ilan•s, Qut> ~ostH'tHm ~u toldo d" ver dura~ Varr:des lar~o ~ de ese palio inm'nfo, De esa lwveda ve1 de alt .. s ~:uiUillllO Como un v11go l l'euerclo de ventHra. Los !ít boles t':l('lltl<>n sus h1-jneo111 Cual d,·:-,t1euzada t·e~hall<>ra rubia DondP t elll'lo gll 'll dados lo,; ;troiiHl~ Con q:l'c el Hlllllicntt·, l'll All \'aiv~u, perfuman. De &liS cnpas ¡.;.dana:; se d··~prCIHie Una enn~>tant<>, t•mh;ds;.llnada lluv1a l>f' fre :wa ilore.s. de lllilrl'h •ln,¡ hojas, Verde9 [JOU•I•C~ y amarilla~ frutas. 1\[nr:&tra el c·:~ .. himbo Sil fnl!ajr• rPjo, Cual e;lllll"ti!ln (jite una ni11fa 11111a En la íie~ta de ( 'orpu,;, lii'V<~ 11fana Eutrc la nrgen, i11ot:ente tu1 ba. El guayacán con su amarilla copa Luce á Jo lejos en la SPiva oseura,. Cual lm·e entre l11s nubes una e-strella, Cual grano de oro q lie la jagua Oeulta. El azucena,. el floro-azul, el caunce Y el yarum~•, en el monte se dibujan Como pied r·as fJI'edüsas que reeaman El manto azul que con la brisa undula~ Y sobre ellos gallarda se levanta, Meciendo sus raeimotl en la altu1a1 Recta y flexible la altanera palma, Que aire mejor entre las nubes busca. Ved otra vez á los robustos peones Que el tnÍtlmO botlque secul.tr circundan; !Ji vid idos es tan en dos partidas, Y un capitán dirige cada una. Su alegre charL·, sus sonoras risas, No se oyen ya, ni su canción se e~·Jucha; De una grave atenciou cuidado serlo Se h~la pintado eu na facciones rl4du. En lugor oPI ligero calab•lzo Ln Ita·· ha afil;11ln <·nn su mano Pmpuñan; 1\[irall .tf.t•ldO. ··1 c·:\lton fiel :ÍI·l,ol, ::5u t'<•mha ,·e n, su Ínl'ltnaclt•n cul<·ulan. Y :í dos rnr.no'> el ha,·ha !Pvant11ndo, f'or1 j.!nlp~" i~1111l y pr·Pl'i:;ion S('gura, Y redobla•Hio gnlpf'S sobre golpes, C;msan lo.; ecos dP. la lllelva augusta. An('liU l'llrtf', r ('11 g-ra,·ÍO~:>a l'llr\'Q Einp1<'"-H ú ci,.,.,.Pndt>r, y rt>(·hinnndo Su, r;t111as l'Hin1..ada::~ 6C HIHtii·u,;ean; Y sill,Hn •nto1 Drs,•etlazarl·• por los ni r!'S znmba .... -:O:ol11·,.. t•l tr"IJ<·o el pr>ón ap(lya t'l hachn Y el trtH'IIo, al 1<-jo~, rqwtir e:-eucha. Ln1:1 trPs pn1 ti1las.observad. Á nn tinmpo P .• ra r•t·lt:p· 1111!1 galg-a 'W npn•snr•tn; En trr·s faldns di,.,tint.as. elredoule Se oye dd hacha en variedaJ confusa. Una fila de :Ít·boles picando Sin hac·f'rlos caer, está la turba, Y arriba de ellos, para <'<'hado eueimtt, El más copuc1o por madrino buscan. Y recostando andamios en su tronco Para cortarlo á regular alturu, Sobre las ban1bas y el andamio trepan Cuatro peones con destl'eza suma. Y en rededor del eo1·pulen to troneo Su;, hanbas baten y á compás sepultan, Y repiten hal'haztJs sobre hal'hazos Sin deseant~ar, aunque en sudor se inondan. Y vencido por fin, cruje el madrino, Y el otro más allá: todo;, á una, Las ram:1s extendidas enlazanrlo, Con otras rama:> euredada~ pugnan; Y abrazando al cae1· los de adelante, l . Se atropellan, se en 1 e dan y se ero pujan, y así anollados eu revuelta tromba Eu. trueno 2ordo, ¡o,terrarlor raturubaR ••• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 173Z ~~-----------·----------~----------- ---------------- -------------- F.l \' Íi•ntn azota rl dl' slmzndo IIIOtHt>J L(•vt•:s cortezas por t•l airo t:lll/.:l lt., Tit'lllbl;; la ti .. rra y t•l c,frtl•·ndo •••neo Se \'U á pe• der en las lcjatHI' ¡!;lllta::~. Tudu c¡netla l'n ,jl,•n t·in. Aenlm el'dtlh Torl•• en rPdor des•da.-ión anuucia. Cu:d ho,tia :anta que tW t•lo•\'11 al cielo, S,· alza c:tllaola la lll'tde.;ta l1111a. 'l'roneos tendidos, destronH1as r:unas, Y nn entupo cxlettS troncos largos. Aquí y allá la enredadera vPrde T1 mida tuuestra sus pri111eros tallos, La guadua ostenta su prim er retoúo· De terciopelo cie color cas tttño. Y/ el verano llegó para la qnema: La Candelaria ya se va a cerl'ando¡ Es un domingo á medio día. El víento Barre las nubes en el cielo claro. Por la orilla del monte los peones Vagan al rededor del derrib¡1do, Con 1 o¡¡ hachone11 de cortezas seeas Con fl exibles bejucos amarrados. Prenden la punta del hach :m con yesca., Y brotando la llama al vente¡¡ ·lo Varios fogones en rnntorno eneienden, La Roza toda en denedor cercando. Lame la llama con su inquieta lengua La blanca uarua á los tendidO::! palos ; Preude en las hojas y chamiza::~ secas, Y se avanza, tewblante, serpeando, Vé>~e d~ lejo:~ i11 espiral dPl hnm(), Q•Je·trllll•' hrota t•npridwso y blanco, u l•·11to "11h•~ t'rt t·O¡ lo'l .. oun· t·o¡J(It~ Co111o Ll:111co algnuon el:!l':Hmena<.ln. La llama cr<·t~P; PO\'Ilf~lve la m1ulera Y se retuerce en lus nudosos brazo~, Y ;>ili~:t, y de:.i~•ml ·~hl~porrotea, Leng·uas de tut'go por durluier lunznndo. Y 1·l fll<'l!" envnelto. t•n r·rmolinos Ü(' humo, Por loo vi. ·ntos 1!\' ntrariOti azotado t>e alza :\ lns eielo!S, o ú lo l<'jo~ prende N ut• vas ho~ue•·as con creciente estra,go. En~ordecen los. a ir~~ e 1 trarptido Dr~ IR~ gnaduas y tr"ncos reventando, D<·l h nrac:í.n el rllllgitlol' Clll p11jc•1 D<· las llamad el trueno redohladu. Y n11bes sobre nubes se amontonan· Y se clc\·an, el cielo em·apotando De nn humo negr•1 qu~ arrebata chispas, Pardat< ceniza::; y quemadus ramo.:~. Aves·" fieras asustacias hnyen; Pero encuPntran el fnr>go li todos laclos, 1!.;1 fuego, que se a\'anza len Lamente, Estrechando su CJrculo mcendiario. Al a~e que sn prole dejar teme, La encieri'H el humo, alrededo1· volando, Y c0 .1 snt> ala3 chamuseadas éae Junto del nidn que le fué tan caro. Aquí y allá se vuelve la serpiente Bu:sl'Hlldo una· salicla, y en su espanto Se exaspera, se en!'osea, se retuer·ce, Y el fuego cier!'a el reducido campo. Q, l aire al soplo se dilata el humo Hasta que llena el anchuroso espacio; Hosados s <~ perciben los objetos; Redo!ldo y rojo el sol se ve sin rayos. Sobre el m!lntel la Roza y el contorno T1ende la noche su callado manto Búr<.larlo con las ehispas del incendio Q ,¡e parecen cocuyos revolando. Y con la incierta luz de mil fogones, R:estos aun vivos del ardiPnte estrago, Se ve de lejos la quemarla Rc•za Cual vivac de un ejército acampado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 .· EL CORREO DEL VALLE El lun c, rle mniiana los peones Van, en ll\ Roza, á impr<~\'Í;ar un rancho; C'orno hormigas rrit•ras se ciis¡.>crsan Los materiales carla cunl buscando. Van llegando cargados rion horqueta:<, E:tautd!o;:;, sillera , en..:atiadns, Latf\" y ¡.>aja y rueda, rlo b~juco, Y todu en un plancito amontOtt:wJo. En lt nea rec ta clavan tres h<>rquetas, Y e~::hnn :sobre ellas 1,\ t:umbrera en alto Pnra formar el rancho vara en tÍ l' rra , Con u r> peyncño al:u al otro lado. Atan los en~::ai'tado~ con bejueo En la !arga culllb• rna recostaJos, Y format\do sobre Pllos una r<'ja Acaban Je enlatar con agil mano. Empezando ele abajo ¡.>ara arriba El rancho en de •·rerlo r \'an empajando; Paja.; diver.;as eonftlltdld!l~ mezdan, Palmiehu, santaínés y rabihot·..:ado. Y dc,·puÁs de form.adn el cabllll•·te Lo di v·idJn en dos con un t:ercado. o ~-1 u11 lado· coloc;;~n la co('ina De habitación le servirá el t:ontc·ario. Hm!E'n la barbacoa, en que colocan Lns olla::;, las cudtaras y los platos; Ponen la vara .:le colgar la cante, Y las tres pi ed ras de fogiín debajo. La picd a de moler ('!) euatro Pstacas A,;e~u~·an muy bieu, y en otras cuatro Siet1tan n lla cnyahm aparadora, Y á su laJo, con agua un calabazo. Es hora de sembrar. Ya los peones Cou el catabt·e sembrador terciado, Se colol'an en fila al pie d"l monte, Guardando de distancia cuatro pasos; · Y con un largo t·ecatór, ele pnnta J-hcen los hoyos con la diestra mano, Donde a1-rojan rl!ezcla la la ¡¡;emilla: [Un gt ano de friso!, Je maÍ¡, cnatro] D.'l.n con el mismo ret•atñn nn golpe Sobre el terrón, p.,ra enbrir el grano, Y otros hoyos haciendo en recto surc1., S1guen d~ frente y avanzando un paso-. Se ni!ran rlesplP~arlo::; rn ~tl•Jt"·il!a, C•liliO bacll'!ldo c',jer•·it'Ío lo,; "old .do:> Conlll blanca" l!lalt:tdas de ~ordPro:>, Sobre el ose1t1·ü fondo del quemado. ('antando alegros . st¡•mpre la ~navina, Tt•ñidos de> carbon, sigtH'n "e111brando, HaciPndo ¡·alli'S p¡u·al,..la::~, r'.Pcta::; .• y al llegar b ora~::ion vudven al rancho CAPÍTULO JII :\Iétodo sencillo de 1\•gnr lns F-enwnt• ras, y pr•o~·e~·lt,.,,as ad\'(•l'tt•lteia.~ pnra c::;­pa. ntnr lnt' 1111intnlcs qnt• hacen u afio en lo::; gt anos . Hov es domingo. En el vet·ino puf'blo Lafl e;lmp al salir de mi:;a. Hoy han re<;uPlto los vec·inos todos Ha¡·e;· á la ratrona rngati \'::t , Para p<'dirle qnc el vcrn11o cesP, Pnes llnvia ya las rozas nc1·estt:1n. De golpe el gran • umot· calla en la plazn, El snml>rero, tí Ulld. VP7 •• todtl,; so quitan ... Es qne á la puerta Je la iglesia asoma La pt·ocesión en prolongarla fila. Va detr:ís de l.i! eruz y los cirinlcs Una imag•·n llevada en anda:; ltmpia'l, Oc la que tSÍPmpre, aun en irnagc>n to>cn, Llena d.c graeia y Je t~un•za brilla. . Todo PI pueblo In sigue, y Pn ' 'OZ baja Sus oraciones cada tllal re!'ita, Snplteando á los ci~·los qne derramen Fceunda lluvia que la tierra ansta. ¡ H::ty algo de sublime, algo de tierno En aquella orac;ion pnra y sencilla, Inocente pa1 Mrasis del pnPblo Del "DanPs hoy el pan dt t·ada dta !" Nnf'<;tro ¡'Jatrtln y el grnro rle peones 1\Iel.(·ladoR e11 la turba SP clivisan Mn1'1111Hando sns rezot., porque ,;ab('n Qttf' Dios su or!'ja á nuestro n!t·go i11cltt1a. Pero, no. Yo no qnif'rn ¡•n11 vosotros A:;istir á esa humilde rogativa ; Porque tr~dos ooc>ot•os somos sabios, Y no quisimos asistir á misa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 :mL CORREO DEL V ALL:C 173·t Y ya la 1111Hla va quita .. do al !.Jlli-'Uiu El únieo tl·s"ro fJII<' !t'n1a, [L'n:1 duda nw queda "'"lauwnl<': ¡ Con quó 1t pag:¡ra lo que l · c¡uita 1] Brotar(tl1 d~>l nw1z <·n l'nda h'l)'O '1', !'S o ,.,,a t1 o 11 at ll'abta exubt>rante quitan. Yi\ l legí• la de~lii crba; ls anl'ha U.<~za De ·)Jeou es 111\ ade la cuad1 illa, Y armsfios de azadó1~ y calabazo La hi<· t·l.la •odH y la 11Jalf7a lim!.Jian. Queda 1-'1 ma1 z tlll. toda su lwllcza, JI..I""tr:>ntlo su Vl'l tl or t'll larg-a" tilas, En la:l eualt>s ::lP ve la fri,;o lcra Con 1 u jo tr(/ pica! e u tretej tda. ¡Québelloosel md;,! l\Ia. la costumbre No nos doja "dmintr u !,iza¡ '1<:1, N 1 :~gradPl'er al cielo ese p1 t'"f'II!P 1 S• ,lo po1 qu1· le• da tn rlo~ los días. El don prim !'lro fJUe ''enn llHIPO largl\" Al Nuevo l\111r,d" •·1 Uac·t> e1upieza n mo,.trar t1 midam,· nte :::i11s blallcos til••s lá .¡.>rimer espig-11, SPnwjatlt' ~ una joven dn qnint·e años, De <'8lwltas f"r111HS y de frenl(' erguirla, H-o~J,~tda d1' al<>.g-rt>s en m pañera~ l~ ebosa ndo o<•lnd y ansinndo dicha. Furma t>l vient.n al mover l'lllS larga.; hojas,, El 1'1111101' de duL~u··a indef111ida D(' lo, traj es d.· sed.a qve se rozan En el baile Je bodas de una niña. SP dPAuliPgan al sol y se levantnn Ya dorada s, tcmblandP, las esp,igas, Que sohre;;alen C:Jnl peu~tr · hos .i•tldes De un e~cuadrón en las revueltas filas. Brota .. 1 lJiondo \'abplfo d<'~ filote, Que lllll<'ll<-mellte al d <'S ¡.JUllt,e indina;, El •aanso vit·uto con su:; lwbrns juega Y cariúoso el sul·las tu esta y 1 iza. La mata Pl seno sua\·cm ntA abulta DPncie la tusa ap1 i::;ionad::~ ci'Ía, Y ai!J los ;;rano~ , eomo lJlan,·a:-. pedal!, Cu:-~jan envth ltos eu ~us hojas tinas. Los l'hÓC'olo~; SOO' \'PD á cada lnclo, ~omo rubios geuH'los que reel111an En los I'O~tadns de u joven madre Sus doradas y tiet·nas cabecitas. El pajare ro, niñn de dif'z allns, !), • .,de sy anda.nio stn cesar ytgda L11 · hanrladas df' p{tjaros divf'J'SOS Qut- h m\¡rilntus \'i(•m•ll ;) <-8C mar de eApigas .. En <·1 E'X trent" de una vara larga Colrll'a su somb1 ero v su camisa, Y ~>ilhan1to, y canta~do, y dando gritoe, D1as enter.os el sewbrado cuida. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 173.3 EL C TI REO DEL VALLE -------------- ---- -- Con ~u l'hllrtela de !l 'X bies ¡:;uascas Que t'uPtll't l1~ 1lt ü al a;:itlll' rl'l l11na, })c-,lJ:.wd ,d •r; !;1::~ H\'t'o st• d1,.per au, Y fngiti ~ at> corren la~ anl.illn.t~. Lo~ pericos en drcnlo~ \'Oiana11do a l ul ~;U p!nmaj<' di' c-,mc ra.lda Y al aire su ;;alvaj · algar,¡lJta. Y sobre ti verde mnnto de la Roul. .El amarillo de los to,·h,•s brilla, C nal ·o n~a:i de oro en la cart•l•ta verde De una mesa de jtu•go n ·pu rtidafl. Me,·iéndo:_.~e gaLm y <>namorado Geutd turpial en la if<'xible tspiga, ~nbt cu .. alas de atalJadle, o~t•· nta ~u be lla pluma y su cancion divina. El duro pieo del t hamón drsgarra De las hojas del _chócolo las fibras, Dt•jnndo n •¡· sus g r:o~nos cual l0e dientes Do un,, bella al ti' a \' é l:! de su sonri~a. Su nidn conoidal cuelgA el gulungo De un árbol en las rallJac~ t-xtendidas, Y se eul u lll pta lJia ndame 11 te al \'ten to, Incensario de t·ústica capilla. La boba, el earriq uí, la guacamnya, El afrechPro, el dio~>te~é, la rnil'la, Con sus pulmones de metal que atnrclen, Cantan, gritan, gorjean, s rlbun, chillan. O \P1TULO IV Pe la rPcol ección de frutos y de cómo tlebcn alimentar.e los trabajatlurc:s Es un alegre aman(~cer .te Junio ; El sol no a soma, pero ya blanquea Por el oriente PI aplomado cielo Con la sonrisa de su luz primera. Ya dtó el gnrrí su f( nebre nh illido Largo y agudo, en la vecina selv:1 ; Ya la Roza se va cubr·ien li:Ho se IIHIIt•!idlt \ ' IIIJ; :-olo se 'l''''di4 El tlllh·lt:tl'h" qr•e d··b~ l'aq.~ar n;.;ua, Fr ~ar lus tr:bl"~ y raj .tr la l,·i1a. V~~~ A e••g•·•· f r i:.nl•·,;; pOI' la R"'-ll Lo11 p•·•·ncs tllll t•rdt•o l!t' di:!JW'""" Cu¡..:-'e11rlu rt lllóiH)tada:i (o.¡ ra,·iruo:> Que de las lltatas t·tii'Cdad,)s cutdg-an. Lo:. l'J,ót· ,,lo~ pil'11dos pc,r la:! a11·cs C'n~·'n ta•ttl)itÍI! 1 y lo:; que e~t:in t'll tierra p;,.IJ;~n ·~n ,,1 cnotal y los r·,· vut•lvt·n l>c· In~ fri:oolcs cou las vainas ~;eras. El quf' llenn sn tercio á vaciarlo Va t•n t•l rarwlw, y se vut·lve {tia fac11n; Y llc·nando y \'aciando sns coP al"e S i~ut·ustu dt•st·arrtar lta:;tx que nltllltt·rznn. Mit•ntras qr1e \'RII y vu eh·pn ¡.,,., !Jf•uucs Qu•• han altuurzHclo ya, la cocirwra, IufatÍglllJle y sit·IU pre con buen rltodo, Se ot·upa t>Ín ce:>ar en sus tar·eas. En la mil'ma C'nyabra aparaciMI\ Pone el mar z {¡ remoja r·, y ,!C'ja La rllitad para hacer la ma7.:1lnorrn, La otra mitad para mol er· la arepn. E' n la cot·inNa una mnelta1·ha Ádl. arrutnnarla, alta y morena, Que !!U snya de fula t·on el l'humhe ¡;~n su cintura a rregazada lleva. DescnhiPrtos los brnzos mnsl'ulo:.-~os Y In redoncla pantorrilla mnf'stra C'on in ot•f•ntc libertad; puPs "abe Que solo paru andar si rven las pi•'rnne. Su seno prominente á mf'clius 1·ubre La •·amitla de• tirn rle arandt•la, En donde se ~epnlta su rosario Con sus <:uentas de oro y tlU pnjnl'la. Un tanto cortas, n••grás y brrllantes, D e sn negr • l'ahello la:~ dos trenza:>, H.c>Jnatando sus puntns en cachumlJos Gracio:;amente por la espalda cuelgan. Pero vedla easc-rndo mazamorra, () moliendo eo 11u ~rogo, ~lil ea la piedr-. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL V ALL.E .......... -· ....................................... --------------- A ~ll \':tÍ l' én cachunohos y mejillas, Aralltlt•l.n> y seno, todo ti<'mula. An·e!.!'laclo el fogón alza dns ollas, Y lo:-~ fri~"lt's ecl1a en la pt>qu«>ña; v~, ('11 l;¡ ¡?rancie :1 ponPI' In ma7anwl't'a, Dt· su r¡t~t·haecr la \lpcración mlÍ& seria. S<· 1111•ja e11 ;t~na ma,..a la.- •los manos·, T :1s l'o"~ c•ucÍtlla de t·e-niz:t frt·~··a, Lu~ Hat·H•if• 11111Y biPn y <'11' lrt agua-masa Lnll lava lut'go y la c<'niza deja. l),. a¡!ua masa y arroz llena ¡,¡ olll'l, Le <'\·ha la bt•ndit·ion, y la me11ea C•·n el ;diiitltado aueeedur de palo; 'o¡da el fngou y aviva la l'andt'la. AudJa de moler, y con l11 masa Va ('Xtell'dieudu en lali u.an~·s la!! aret•as, Culuc:llas después en la t·ayana, Y tn ... tadas de un lado las voltea. Y luégo las entierra en ,.¡ H.:,enlcJo, Y bra:;a!> amontona .eitCillla d\· c ! l~ts, Y l' hot·olus euci m a de las u• at.IIS l'oltfl á asar recostadoli á las pi~drnll; ~-t••s se van dorando p! rcu 1i poco; Lo,. g-ranos al calor se capOUf·~w ¡ \' t·XIIHian un olor ... qu\· aun lots pet•II <'S CuaJado \ ' ÍCllColl1 un c~•Ócolo ISe lle\'an. ,- A las rlos de la tarde suena el cacho P:!l a <¡li t' todos hacia el rmwlw V<•••;.ran, Puc,¡ ) a est:l la coauida. Va11 lle:.:;audo Y eu .él suelo sentaJo,; forman ru•·da. Fl mm·hacho que ayuda e11 la CtH·iua RC>pHI'te ii los pe<•ne- IHs art~jJHS; 1 ) ... frisoles con Cltrne de marrano Un plato lleno á cada par entn·ga. En seguida l<'s da la mazamorra, Qut' alg-uno de ellos cou la feebe tllezcl«n; Otros se bognn el l·ali~nte claro, Y se tomau la 1<-'che con la arcp;l. 1\Iedio cuarto de dul ·e melcol'hudo LeR t-ir\'e p::tr::. hacer la ;,oureuwsa, Y una totunaa n·bo ando de a~ua Su comida ma~ndi ·a ··r•n>pleta. ¡Salve, SPgunda trinidad bendita, &1 ve, fliiules, mazamorl'a, a1. e ¡.¡a 1 Con nombraras n<• rn:ls se si• nte hamb1'P. '·¡N•) mnPrn yo siu r¡ue otra vez os vea"! 1 Pero ::ty ¡g•·an 1 >io~! fllgunoil petuh1ntes Que s 'lo porque han 1do ú tien·a ajena Y han comido jamón .Y carnes crudas, DP su colllida y su nii'lez •·e nit>gan, Y escritore3 part•ialPs .Y vendidos, • De las ¡Ht¡•as pregonan la excelencia, Pretendit·ndo amenguar la mazan10rra Con la calumnia vil, sin eonocE'rla. Yo quisiE'ra mirarlo:> en Antioquia Y presentarles la totuma llena DEl m:nam0rra de !"s'pnnj ·,dus gnmos, MÍls hlaucos qnc l;t leche en que se mezclan¡ Que met1emn en ella la cuchara, Y que de gran"s la saMran llf'na. Cual isla OP marfil q.ue en leche flota, Como mazorca de nevadas perlas; Y que d• jando choi'I'e::tr el elaro La c0mieran después, y que dijeran, ~¡ PS q1.e tienE'n pndo1·, ¿si eon las papas, Al~uiH) habrá que compararla pueda 1 ¡Oh!¡ compa1·a•· cot1 el maíz las papas, Es una a•.rocldad, una bla~femia ! ¡ Compara•· con el rey qne se levanta La rid1ct1la eh iza que se entierra! Y qué darían si fri¡.;o)es verdt>s Con el mote de chócoln corniE'ran Y con una tajada de ag!Jaeate Blanda, ama.·illa. mantt>cosa, tieroaT •• ¿Si una P"strera de espum••sa ledJo o .. n arepa dt' ch!ícolo lJeuieran, Una art'pa dorada euvuelta en h·~jat>, Qnt• hay que ~u¡olar p11rqne al [HII'tirlalnlln<.'n '1 p, Y la natillr~ __ . ~ j Oh! a más sabro11<• D( todas la~ C0111itHla. lJ~":-I . ut· b rle t t·ll:if'gnir t't•n tnil trabujos Que ct nccda la 111adre la lie··n,.ia. . ' Sale !.1 gritad 1ra, alcgrP turba, A n ~ i·.tll' jugetona :l la t•ogi nda, C oll t':tn IP!t::; y jtqn.'ras teJ'l'Íad.ls Cual lo · peon ... s :>us cootales llevan. tQnién puede cale· da•· la· mil drlieia Que P' o or ~·io11a tan :;abro:sa tiesta .... ? ¡AruaiHya volvt•J' a allos tll'lllpns! ¡ Au~alaya esa cJatl p•tra y l'icHwlia! :Avaro guartla "1 co•ot.ftn del homure l~sos 1 Ctllel dos guc tll'l uit-Jll qu"clan; E~e ra} o de :-oi eo una cárt·t>l, Es el lt:ooro Je la edad pr·\JVe<.:ta. Tantuiéu la ju,entud ret·uPrno gu:nda De plaeere sin tiu .. .. per~ t'<'l• llle7.da. LaJ metuorJa:; l'cbo Son el Hldio de la erlad p1·im<'l':l, So, In }llanta par:í-.;itn rlrl horllbre Qut•1 s! '¡ Vo vt!'Ot! q11c n'Ul!l"tcill eun choqueta! ¡Yosot:oti, q•tc no o crÍ;lStPis Pll eamisa CJuland' mnJ,tE'.s y t-altaudo \' Crt·a~, j () 1! 110 l'odét sat er, dt•:-\'t •nturados. Cuauta es l;~ 1\irha tliiC 1111 l'l' l' tll·Hlo t•ut·it·J ¡a! ¿<:on c·n!\1, rlP<·irlmc, ale~rarri-; \Osotros • D e la h .~ la la q~ j· 7. la., ho1 ns lc·ntas, ¡ •' 110 tnvi tcis l'"nos ni ~all1nns i t uabéN Ulllta.rlo patos ni culcbtaJ 7 • No Pndulzaran vucsu o:- po:;lrero~ d1ns El sauroso uala•· tle la:- oveja::, Dt· J;:¡s v:l<'as el no1nbrc·, uno por uno, La ·im::.gt-n df'l solar, ¡;ied1 a por pterlra; Las ~a baletas cotlsen ada:~ vi vas, Rirviendo de vivero una batt·a; Las mora y gua y abas ch•l rast' ojo, El colttntpio del guauJO dP la b:.tt·rta ; La golcn1dnna á la oraeion volaudo Al red~>dor d · las to::.tadas tPjas, La queja del piehon a¡;rislonadn, La sielllpre dulce rer.~ren~inn nraterJ1a; La cometa enrt>dada f'r. Pi papayo, Los prime1·os perritos de :\la•lwlla ... En fin ... vuestra vPj<·z será horrorosa, Pue~.. no habeis a:::i"~ido á u1.a cogiend't. Gruwo•uo G¡;nrmREz G. CÁMARA DE REPRESENTANTES Con guqto publicamuH t~I ~i­guiente telegrama que se nos ha facilitado: Bogotd, 27 de Julio de I9o.¡.. General Triana.-Cali. Comunícole que día 20 del pre­sente ·e instaló Cámara de Repre­~ entante~. se eligieron dig-natarios á los sig-uientes : Presidente José Vicente Concha, primer Vicepresi­dente Lá~ides Seg-ovia, seg-undo Vi­sepresidente José Joaquín Casas y Secretario Luis Jartínez Sih·a. GuzMAN. A u téutico.-Ledesma. VIDA NU r:v A Con un grupo selecto de Re­dactores ba vi~to la lul pública en J\lcdellín e te órgano importante de la Conco.·dia P acional. El Co­?' rPtJ del Valle le pre cota su ca­lurosa cnlH.rabucna J' le retor-. na el caujc gu~· tos< mente. -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / EL CORREO DEL VALLE 173 . L SEÑ11 NZA S ~CUNDARIA So'cmne esl:ttYO en el' Colegio de Santo_ Librada. el día 20 de Jt.lio, el acto de la l'ctura de ca­lificaciones y distl:ibución de di ­p1omas. Entre los discursos que se pronul1ciaron, merece especial menció11 el de Sr. D. Manuel Car­vajal V . Rector de dicho estable­cimiento. Vayan nuestros para­b~ enes á él y sus compañeros de labor por haber llegado con lucí dez á feliz término. BIENVE?-;JDA De la manera ·~ná atent a y res ­petuosa se la pre ·entamos al fi ­lántropo salesi:1no R . P . Evasio Rabagliatti, quien ha cons:1gr.ado su vida en beneficio de los infor­tunados leprosos. Que su estacHa en Cali le sea grata. VIAJEROS Ayer si~uió para su tie rra na­tal el distinguido 1epr<'llogo Dom. San ton y para la· Capital de la Re¡1ú 11ica Dn. Gni1lcl't"10 Valeu­cia r Doctor Alfredo Garcé: . DeI ).t)ayán ha t"'g-resado m es ­tro amigo Dn. Sabas Tafur H . Que sea bien venido .• CO CEJP MUNlCIPl_L En el día de la Patria se l.·eu,.iú 'este distinguido cuerpo de C<.li, con el fin de conmemora·r la fecba y hacer'la elección ele los dig;1at.1 - ' ríos que han· de adminis t rar 1 ·s intereses del municipio en el t1L1 '-­vo período. La Presidencia y V1 cepresidencia recayó res pe e ti,.~ mente en los señores don J , Antonio Borre ro v Doctor Ccl ; ­lo.' Holguín L l. ~ El señor don Leopoldo Triana ENLACE C. que con actividad é inteligen- El del estimable joven don T:a- cia había desempeñado el ho:1r )· rique Holguín se verificó hoy á s 4 ' puesto de Presidente del C , las ocho de la mañana en la irle- , cejo, leyó un largo Informe q . sia de San Pedro con la aprecia- 1 fue acog-ido con beneplá.Cito i~ ble señorita doña 1laría Lalinde. lqs concurrente:. Para el s~ñ L Dádas las cualidades qne -emb~- Triana y los demás Cuncej;,¡,..;..; 11 cen á Jos jó\Tenes desposados nue~tra ·felicitación sincera P·>·- _; · no:; hacen asegurarles días debo- buen manejo en las a tribuclOil~;;> nanza. de sus cargos. FIESTA POPULAR En los ctías 24, 25 y 2ó de este mes hubo Ge ·t~. en el barrio del Recreo ele esta ciudad, las cuales estu;-ieron bastante animadas. Parece que el entusiles ~crvirloreos ; Dios, por no habernos parecido bas­. nte patentes para el éxito de s-u causa". Despnes, agrPga Su Santidod, con la n i;:ma franqueza: '' .1: o hnbra n •n¡rún año tan fecundo ,· c)mO é ste en beatificac ionP~. E~tamos 1,reparando cinco que se pnhlil'arán muy ¡ ronto: la del vencraule Viannfly, cura d · At·s; la de un padre j esutta maa·tiriza­do en el .Japón; la de nr. 1 eligio o bar­ba n lta; la de un ermita dn :-iaint Agustín, <.: ura de Nuestra S eñora de G('nezzauo, P rt Italia, y la u o OP religioso taptwhino ". Detl de J. Lenis. -- --~--- Por auto de 13 del mes en rur so se cleclcta f'n eal1 d;ts. Ustt'd <>s; . t·ií o.; :.ti~f¡·¡ ho (-'!) o l 111Pl11t•nto t'rl •jlll ' ;.abr·· llll:l t .dt·g;l , U:-t!:'d est:-trá más e,, tt·f ... cho <'ll' 11<\n b1 h:• ¡•rob.1do en su c<.fé. dt~lc~s, 1:-'tc. E'>tá de vt:-nta en ' da8 la .. poblaciunes, Jesde .Popayán hJ~td Maniz..lll'S, y es únicameute f. ­bncnda por la CAUUA VALLEY AGt.UCULTURAL C.o Sucesores de Santi11g() M. !:der. 1 Palmirn.--Cauca. 1 LIBRE ESTIPULACION V éndo 6 permuto una ca­sa con1oda, recientemente construída. 12--12 Eduardo Sierra F. 12-12 ------ ·--- ANUNCIO Sin empleo de capital, blH . .~ . ganancia diaria. Se obtiene ~ cribiendo á G. A. B.-Casella Postale N.r 196.-Milán--;- (Italia'.) -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL V1\LLg ------- _• 1 -r~n ro .. e a \TII !in 1. bUPil!J Cé1Sll r <>eÍt·• ntelTit'U· t•· t>rlifie. da y con l 1ast;:~ntt- tt·rru1o, tne,li 1 cua• n. alltt>5 de b yh1za de ~: 111 Ni cdás, Vt nc1e t lmbién dos· fi:lc S ele C Culi en el prt clin ele !a ;\g do l'Íel.t•.lS hcnquf'tt"a ntlo, plll z .' '' lll 1i' de platrtneron nn:l r r:>visióry P<'l'tnaucnto dP harina f ('~ca, ufl'l '('l' al ¡.níldio·() la~ ~igni · nt.~s c·IH:'('" c]p pan: Pan ~ranC'é8, pan aliñad{) [ó :le htwvo] pan d<· tnoldP para <·tttpat'PfhHio.;" o s:>tHi­~ vieh's, g¡,llt- tao> para vi;tj •~ ro s: laR t)tH' S11 ro •eomiPn la1t n l o~ du .. fl , s (k ~trri s, ¡au a el " At:llo". Las ventas..se ha r~n sl'gÚD !n ~igui(;ntt 1\uifa Üt' auowutu [nndHj•] , el ue se dará en la misma espeeie. De $ 50 c'Í $ 100, el 10 pOI' ~iento 1 Do $ 100 á $ 150 d 1 5 po r· ('i•'nto De $ 150 á $ 200, .. ¡ 20 por ciento /oe $ 200 t•oacLlantP, pr('eio <:( uv( "' Í1111al 1 Estos precios son para los pedidos diarios. Se prt>j)arar.i <·ualquier cantiJau y clase de pan, t( cibiendo a'·i!w doce hora ~ antes. Todo pedido do pan se distribUJe á d(omicilio. De las 5 Á lae 11 á. m., hahra dempre 1 an ft-ancés, y de las 15 á las 7 p. m., ¡•an aliñado ( • .le huevo). 12-19 Cali, líayo ¡o de 1904; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CORREO DEL V ALLB ·-------------------- ---- ------- - -- ·y idercai1cia l1t1C esme.rada!ne11te e~co¡jida t..OCAL: En la cusu c. el &bot.'i >~' QJ>,ownh~o !1\t'l~rpt·Hu, frenr~ ú lu c!ci !ncator Gon:l~~io ~·óa·doba.. PARA NOVIAS: T t·la.,dt>sPda; gu;,ntt-s; zq.;¡tid.ls; Hh.~nit>••'>i velos; c·orun a -. ,¡,. <•Z h .r t·tc. •·t•·. P.-'\l{A Sji:;"Ut:AS: C"'t~· s p •ra tr ,• j s: hlll:'l:l,.. dt' st--dn c· · r,f. ct·;n ncld <.~; < · orsPt~; c:1br ... corset ... ; m•·, lid' 1wgr -.; zap ttn .. ; l, .t¡¡s; p.~ñ • tt"], , ,.; 1"'1- vos de VelaminP, dt-~ ]<~va, dt· 1-I.·IÍ• •ti'>Jw; D vo Í••n.~riu<-; ll1.tlltÍ Lts y~-"r"ey lis;1s y b,,rdada";.ru él ntil las dt CI'~"'"'PÓil lH·rd.~d ;ts; manto-; dt· c1 t-s¡ •,'ln ,·,dnd< s; IJllfiolont-S blanc<):-\ ele !>ed <~ ; ..lJ;:lt->:-:; fi-hlls; ta¡wtl'!'l de ; · ~~:u, h.-; lig<~"; ¡•, li~at-O y de dulce 11brigo; eut•llos; puños; corbnt~1s; calz;ooariat-~; guarnielt-s; guantt"S; ~;~ñuelos graudes de st"da etc. et('. PAR A N lfTUS: Ver;lÍ• 'os; ~omhrt>ros; cal' hucha~ t:'tc etc. PAH. TUDO"S: Pt>t('a l; lie'1zn; céti1n; .l,dce allJigo; bayttél; znm-sa Htneritanéh.; hnlandiz .. s; li1WIIt"S; piqu~s; but• •nes ce llfltllr, bilo de la · 1 """" P"JiYC'tO S"'"S'i1N: 'C(nd"P E1T" E"N'Q i'AYf'c .,,. ~~
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 181

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 182

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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / , {Rcp'iblica· clr 2olombia) AGOSTO --1. DE l!lQ~- N.o 18'i. LUeraria t , !!""""'...---··~----· ~)f ~~orrco 0c e l~laff.., ··--~~: ........ .~' ::.... .. .. .... ....... ... .... .. e .. , Las mujeres del Japón (Pluma)' L:ípiz) Todos volvemos hov nuestras líli­rada hélcia ese berÓico v bizarro 11 • país del Japón, y nos eutusiasma ver que ese viejo imperio, cóntem­por~ neo de los de Babilonia y · íni­v~. re. urjc ahora como una gran na­CJÓu modervJ.. Entre sus actual ida­des mas intet·esantes e~tá., sin duda, la de sus mujeres, aunque no hav que poetizar demasiado sobre est~ punto. La jc1pone:·a es bastante lin­da, tiene bellos ojos espresi \'úS, y su labios un tanto grueso , son de un dibujo muy correcto; pero para m1 europt!o no pueden pasar por de­chados de belleza. Una de sus más lindas cualidades, son. los dienü.s, de una blancura deslumbradora. Antiguamente, al casarse, se los pintaban de ne~tru; pero dichosamen­te esta tradición desaparece y solo las mujeres del campo conservan e::.ta extraña costumbre. La cabe­llera es soberbia y 111uy negra, que recogen habitualmente en un moño vo1 u mino o y complicado. El pei­nar ~ e es para ellas una opera­ción importa'1te y difícil,. que las ocupa largo tiempo. Para evitar es­to es frecuente que duerman sobre una especie de rollo, llamado mako­tra, dispuesto de hl modo que solo el cuello de la durmiente se apoye, y no se descompong-a la cabellera. Son muy a.ficion;1das á los afeites. en sus \'Ía ics ó 1m~eos In ro-os lle- . 1' , vatl una boL·a. con el pa.ñuelo, el es­pejo, los polvos y lo:s pinceles para. darse carmín en las mejillas y ne­gro en las ceja~. operación que ha­cen delante de todos·, con la mavor naturalirlad y sin el disimulo de ·las europeas. Casi todas llevan una pi­pa pequeñita, el tabaco y los avías de fumar. Las japonesas visitan mucho las "casas de té." Las con­currentes se sienten en cojines ó en el suelo, y las sitveu de rodillas ta­zas de exquisito té verde, soure pe­queñas mesas. Alganas cantantes tocan un instrumento !!amado !.:oto y e:Jtonan sus cancioues. Alg-unas japonesas visten á la europea, nó sin elegancia; pero su traje nacional es verdaderamente aparatoso. Consis­te en Jlna larga túnica rameada y cerrada por una cintura, cuyos dos extremos se anudan formando un la­zo gigantesco. Las mangas .son de una longitud excesiva, y la falda es tan estrecha que envue1 ve las pier­nas v di:ficul talos movimientos. Son en el hog-ar sumamente hacendosas y cultivan muchas artes útiles. En lo que son una notabilidad es en el coloreo d~ fotografías que hacen con prolijo arte y son muy solicitadas en todo el mundo. En el calzado no son tan desgraciadas como las chi­nas y hose someten á la mutilación. Llevan una especie de zapatilla, sujeta al pulgar y colocad ics en tuda.;; las :fit-•stas pr_i~radas y públicas. ~n la ceremonia anual ele J.'ct1'l1110 i1.'idúiú, el famoso COtl­CHf ·o -de belier,a donde se eli,.:en las oh-mts, l:tsgeislzr:s marchan al fren­te del séquito. Entre sus costum­bre piado,'as está la or~cióo por los que está o en la guerra. La8 madres, hermanas y novias de los soldados s~ dirig·en al templo de Tokositira, ytarrodilladas ant~ el altar del Dios 1·ueg·an cien veces por los au-;cntes. Van y vie.JeJJ de la pu<"rta exterior del ten1plo y lle,·an cien tirita& de papel en 1ct mano. ltt. cada oración de-,i·t.l un pape1ito á lo;:; piés del al­ta.-. Cuand0 hao depositado los ci~ n, ha terminado la plegaria por los guerrero :;. mismo. La promesa· de vol vernos á ver será mi \-ida. Mi cueq)o ·e ha alejado de tí: pe· ro mi co1 a.:.ón , te sigue como la sombra. Yo crdtt que la hierba del "oh;i­do" na(Ía de un:L sclllilla; 1wrq nó, nace en d corazoiJ. in.::oustante del hombre''. Por supue:-~to, que las virtudes de aseo y limpieza que son caracterís­ticas eh:! Jap6n, se culti\'an mucl10 en el ~c;,o femenino. Sobre este par­ticul.- tr, un viajero japon¿s puhlica un interesante artículo en la Rcr;ue de París de 1.9 de Febrero en que dice: El pneblo japonés e•> el má'"s iimpio ele! mundo. Eu casi todas las casas y en todas las fondas hay una ~ala de baños, de instalación modes­ta, pero suficiente para los finf's á que se dedican. La puerta del cuar­to del bafio jamás t>e cierra con lla­ve : los japoneses ignoran ciertas formas de nuesho pudor y r á gerauio, debido al perfume que se dan las mujere~ en la cabeza. Imí­til demostrar que estas costumbn ' de limpjeza no son importación d' Europa. LA V"EI.A A DE LOS MUERTOS Los cemeuiElrios en el Jap6n están t::ubier­tos de verdura y de flore:. Sus tumbas tie- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' EL CORR:B)O DEL VALLE 17..J.2 • 11eu ft-chas conmemora! iYaR para O<'nsen·ar el re tH·rdo dt' lo!~ difunto!~. En ~aga::-:aki produce el mt\.:1 imponente eftcto el día dt< difunto10. E¡.;to se dtbe á la ~itnarión topográfica en que se hallan eolo t>ados los cE-mentarius. La ciudad se txt1encle a 1 pie fle u u as mon tañaR, en cuyas pendiente!" (:l&tiin situados és toB. Dirfase que allí hay dos eiuoades ; la 1le los vivns en la llanura, a11imada por una muJt¡tud't·f,mera; en la nwnt<:ña, la J.., los mu.,rtos, <·or. sn t:f'l m a solemne. A fine~ de Agu~to .e c~:-Jebra la fiesta de los difunto~. Esta dura tres noL"hes. En la primera se ilntnltJa por medio de fd· roiPs dl:l papt-1, pintod11;; dt' d1s1intos colun·>', las tumba, de las personas qur han mut·rto en li<[Uel año que ar·aba do tran><..:urrir. La segunda y ttrcera no t:he, todas las tumba~, in exnpción, se ilumrnan dt>l mifl ­mo modo, v toda~t la~1 famili as de la dndad ' 'an á in:erio~ , donde :-e enln•gnn á CtJpiosas lib<1ciones en bunor Ja los (hfun;os. Tumhién se ti ra ~ cobe~es lanzarlos al alte. L '):'l l'<'~ íden !PS eu ropt>O!S :::e t.ra~l tlda n á los buque qne hay en la r1da para cont.em pl ar desdtJ tejo~ el l:':' Clol inas ¡Jumioadas por loi:l rojizos r<"n la montaña la eombra y el ~i l ancio E~ j:>r~~ciso que los lllnPrto:; ¡¡(\ !'mba rqnen y dt~apartzcan ante.~ dA rayar el dfa: be han bec·ho para t-Ilo miles de ha•·quitoR ele paju, cargudos cada cual d,• fmt .1 > uJOnt-daR co · rriunte.~; cárganse las t ró gJips barquillas con los faroles d~ colores enct'ndido::, que si rvie­ron para iluminar los ceUJent..rios, y la bri­sa y el movimiento de las olas hacPu que bien pronto se quemen todas y dPsaparez<~an tra ­zando en todas direcciones anl'bos surcos de fuego. A<>í se despiden los e~píritus de la tierra. Al sali r dPl sol ya no queda huella de lo que ellos llaman velada de los mue1'tos. OJOS NEGROS ()jo& clar'o• , Am·eoo s, Ya que nsl DIO mil'áis, miradmc nl Dl(IDOS' Gul1é1'1'CZ da C¡;fi·l•a. Ojos de €bano, qne en vnno, l\Ie heris con tal rigorismo~ Ojos que son <\O!l1o abismo, Como abismo del oeeano; Sombrío~ como ~1 arcano, Crueles como el despotismo, Si mP. atrae el odio mismo Conqne me corresponri Pis, i Por q ué tiemos tlo me veis, Ojos que son como abismo ! Ojos que al gran luminar Rob ás tt~ is el ígneo riego, Ojos de azabache y fuego Que no me queréis amar, Ojos que, en loco anhelar, Busco d esolado y (•iego, Ojos que el humilde ru ego D esdeñáis de mí pa sic,r,, ¡ Tenedme ya compasión Oj< s de azabache y fuego ! Ojos de esquiva beldad Que radiá 1s tánta bellezar Ojos color· de tristeza Con toques de tempestad, Most radme esa claridad D e crepúsculo que empieza; Ojos que naturaleza De luz y cr-espAn vistió; ¡ Ved cuánto os adoro yo, Ojos color de tristeza ! & Por qué me miráis tan mal Si véis á todos amantes, Ojos neg ros y brillantes Como noche tr·opical f .. Focos de lumbre inmortal, Vivos y hermosos diamantes, Pues desdeñosos corno ante& Siempre seréis para mí, ¡ Mir·adme al menos así, Ojos negros y brillantes ! u. A¡ PÉREZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1743 EL CORREO DEL VALLE ---~-- ------·- OJO BIZCOS Ojt)s qne me vuelven loro v me han llUcado de quicio, ;.¡os CJIIC •ois mi cilicio, d'-1 rodd1as os invoco. i\le ~·ci:l ; pero poeo á poco os cx!r:!,·iais. de tal guisa, que no sé si me divisa vuestra rlucüa encantadora: ¡nace en vosotros la aurora, pero pasa muy de prisa! Fli Vl'Ís al norte, imngino que al oriente estáis mirando j ojos, me est11is engañando y la intención no adivino: me pregllnto de contino, ojos qn e tánto osciláis q•1e casi en nada fijá1s, sin qne me atrc,·a á reñiros; ¡.acaso po1· divertiros,. al e:>condite jugáis 1 Sois negros como la pena en qul'l ngonÍZ.llndo vivo, y vuestro mirar esquivo de incertidumbre me llena. Cuando salís á la escena del rostro albo y hechicero de vue~tra dueña, un regu ero brilla triunfal, de esplendores ; mas os vais á bastidores al leve aplauso primero. Me éausa pena é inquin3 DO saber-confuso amante- SÍ me miráis al semblante, 6 al sereno de la esquina. Y á veces se me imagina, que mirai'me no qu(;lréis ó acaso oo lo podéis, ojos, mirarme del todo. porque me veis de tal modo, que me veis y no me veis. 1904. JrL SoL. II!JO PI10DIGO ' ¿ Ya vurlv<'s, f10raz6n 1 VienE~s deshecho Por las hl:"ridas ih•l de:1.lén y PI frfo; Véo hacia mi, colónt.te en mi per.bo, Vuelve á ocupar tu sitio, está vacío .... Véo, tus palpitacionf's Ron muy vagas, Te ll!lvaf'te mis RUI:'fios ¡; ilnsioned; Vit·nes enhiPrto de profundas llagas Y lleno de amargura y deo{'pdones. No te aflija , qne yo te doy consuelo¡ Tú eres merecedor de nwjor suerte ; Has vagado por tonnenta impla; Guarda pA.ra esa estrella el qentimiento, Tus te::loros de amo!' y poesía. Otra pRloma pudorosa y hellá Entre tus flores formarñ. su nido. A la ingrata que huyó sin dejar huella, Déjala e1.1tre las sombras del olvido ! - JORGE BA YON.A. POSADA. Bogotá, J u ti o 27 de 1904. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1744 S E !1 E N 1\ T A Ya brilla la aurora fan t ~sli<':l , ineierta, VeJa,Ja ro ::;•1 manto d·· ri<:u ti~ú ; tPor qué, niña bermoi'a, no Re ahrt> tn p•wrta, Por qué, ouando el alba las fl , q·e~ des iorla Durm1endo e~ l~s IÚ Y Llamando á tu pnt"rh, di ci rnrlo est.:í el día: Yo soy la P:>p!•rtwza q ue ahny~>nttt. el dolor· El a ve t!:l dice : Y u S!· v la armo:.ía : ' Y yo, suspirando, te ,Ügo: Alu1a mía, Yo soy el amor .. VICTOR llUGO. CREPÚSCULOS Al caer de la tarde, en el crepúsculo, Dos astros que t;tilan Y arrojan 3U ful gor s0bre los p étalos De una flor purpurina, J\Jezcla de luz y ,sombra en cuyo fondo Misterioso pálpita El hálito de Dios como una onda De paz y de armonía. ~;. * * Bajo el at·co perferto de tus cejas Dos a::-tros, tus pupilas, Que irradi8n en la tez suave y morena D e tn t ostro de ni ,-,a. Imagen deliea.da de la tarde, Crepúsculo hecho vida, .Mezcla de luz y ,sombra donde tu alma Hálito del Creador, flor ece y brilla. EDu.ArrDo EcTIEVERRÍA. 1904. DOS BESOS De arduos y graves p e n ~amientos presa, El espfritu 4 todo ind iferente, No advierto que ~e ll ce rc·a y que me besa llli Culee bij ita con amJr la fr(Jute. En risa es t .. lla, al darmt: la Ro rpresa ; La estrecho entre wis h1·azus tiernamente, Y an • u hoea dulcí ima de fresa Ll po.go el beso aquel con ansia ardiente. Pf'ro no p~tf'du ronlt-nr·r C:-] llanto, Y, de pront.o, mi lógrima Hn.ru>;tioga Se pn·nde Al) las J>e~lafias de mi em:a,nto ¡ Y, lleno de rercíndita tortura, Al besar á mi niña carifit)~a. E¿ ~u:> pe>ncía y perfumas mis anhe­los; sin tus ojos que son astros de ventura, tu cabeza que es un nido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1745 EL CORREO DEL V LE de caricia.s en que ansío que repq­sen mis ternuras. Semejante i la ga víota que ha ol­vidado su: camino, y sin árbol que la abrigut~ oy·~ allá el l·~jano ruido del azote de lo::; viento· eu las no­ches tempestuosas del invierno, así siento honda paYu1·a al pensar que te separan las frías lozas de un pia­doso monasterio. Vuelvo entonces mi esperanza i las negras soleda­des del mi ~ terio, y el encanto del sepulcro puedo acaso comprenderlo. ¡ Ob la dicha que s~ encierra en las tumbas y el silencio! ¡ Oh la Amada de mi vida ! En­treo- ada á tus místicos en...,ueños y apesar de separarnos lo :::;evero de tus voto~ y los mohosos cerrojos de olvidado cementerio, tú serías ¡ oh Bien-Amada ! la adorada de los muertos. Lurs GArTÁN SoRDO. FERROCARRIL DEL CAUCA Con gusto publicamos el tele­grama que se leerá en seguida. El punto pendiente sobre tan impor­tante asunto, ha terminado de una manera favorable para los intere~ ses del Departamento, y el doctor Molina se ha hecho una vez más acreedor á las· simpatías y aplau­sos de este pueblo, ansío o de bie~ nestar y de civilización. Si los gobernantes del paí se preocupa­ran iempre, como lo hace el ac­tual Gobernador, en darle sol u ción patriótica á hs problemas necesarios para nuestro engran­decimiento, no viviríamos tan tristes por tanta ignorancia y atraso, sino que regocijado anun-ciaríamo;;; con frecuencia la cuns· tru;.:cióu de uu ferrocarril ó de un tranda, el establecimiento de co­legios } de escuelas, la fundaeión de ta11eres para la enseñanza de las a1·tes, la protección para las manife taciones benéficas del ta­lento, y para el esfuerzo vigoroso en los campos de la industria; y como consecuencia lógica la su­presión de soldados, de monopo· lios, de privilegios, en una pala­bra, de todo lo que sinra de estor­bo para el pr greso y la paz. Bien, pws, para el Cauca y pa~ ra el conductor de sus destinos. Hé aq ní el telegra~ma : ''Oficial.-- Gobenzación.-Popayán, JO de Jult'o de I90J. " Uorr(•O del Val 'e "-Cali. Firmóse hoy Contrato de traspa­so al Departamento de los de cons­trucción y reconstrucción del Fe­rrocarril del Cauca. Si Gobierno Nacional aprueba cesión, Empresa quedará á car¡ro del DPpartamento desde que la Gobernación sepa tal :!probación; quiera Dios que este acto, iuspira.do en el deseo de armo­nizar intereses generales y ·ecciona­les merezca la aprobación de u::;ted y demás hijos del Cauca. Servidor, PEDRO A . MoLINA." Auténtico.-D/az. BUE ... A NUEVA ~enemos el placer de anunciar á nuestro lectores, que el próxi­mo domingo reaparecerá en esta. ciudad "El Canea", semanario li­beral, redactado por el erudito y talentoso escritor don J oaC]uín A. Collazos. El Correo del Valle se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . ,. EL COI:X.REO DEL VALLE 1746 anticipa~{. darle su smccra l>ien­vcnida. PORCIÚ::'JCULA En el templo de San Fraí1cisco se ha celebrado en este 111e:-: el !tt ­bi! eo de la Porciúncula con la nÜ::;ma devoción y pi(,~¡ 1cl de los años pasaaos. A le,.: r· i.~. PP. nuestra enhurahuena. SIETE D2 AGOSTO En c~te día de imperecedera memoria pai·a los buenos hijos de 1a Patria, el Instituto Littrario publicará un número de su perió­dico en conmemoración de la g- can hecatoube naciona' . Bien por la simpática Sociedad. ALARMANTE Se hace urgen te la reparación inmediata del acueducto que lleva el agua potable á las fuentes de la ciudad. Casi una cuadra está descubierto el arroyo, y á él arro­jan cabos de cigarro. salibas y quién abe que más 1nmundicias, que hacen mal sana el agua del consumo. Ya que hay una Orde­nanza sobre el particular, debe hacerse efectiva á la mayor bre­vedad posible. 'I.'F.LEGRAl\IA Ojicial.-Gobrnwción. --Popaydn, 2 de A o asto de t9n4. Gene• al Lenpoldo Tria na C.-Cali. Agradezco sinceramentr~ bonda­dosos términos de su telegrama de hoy y congratúlome porbu na acogida á olución dada asunto Ferrocarril, que p<::rmitirá á De­partamento impul · ~robra activa­mente, destinándole sin demoras mitad rent;:¡_ pieks. Economía he­cha ú '.re.Joro Departamental en el rauw de gendarn ería por De­creto::; recientes, en previsión de lo trabajos que D'-p~trtamento emprendiei·a eu ]"crrocarril, es ig-ual en el bienio al valor del con­trato de traspaso; y si éste se cor:su:nare por aprobación Go­bierno) todada h:1nínfc otras economías para aumentar fondos aplicables á la obra, eu cuya rea­lización por cuenta del Departa­mento anímame profunda fe sisa­bemos conserv~r para ella las cin­cuenta uniclade~. Marcho á ésa jueves próximo, para organizar Empresa ]'errocarril, si cesión es aceptada por Gobierno. Salú­dolo. Amigo, PEDRO A . .IVlüLINA. Auténtico.-Díaz. REO!i.TA PARA CASARSE PROWl'nto, 1 ''"' ar.negal'ión, de 1alento, ; f(>r·tn~ t.i(;'t·no.,; y puros ....• J 'Ón cJ,.spné~ \'einttl mil duros Y te easas al momento ! " ES LEGI~NDAHIA y proverv1al la simplicidad de las cos­tumbres de P1o X . .Se cuenta con satis­fa< ·ei ón en l"a foburgns de Homa, que el nuevo Pont•ficc, lejos de qnerer ocultar su humilde origen es enrp1igo del lujo y del ceremonial. Lr.t Itnba publica una anécdota que hace 1 esaltar aún más su popularidad : '•Una dama de la aristo" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1747 EL CORREO DEL VALLE cracia pi:ullont,~sn h:1. si.¡,, rPcibi.J:\ 'a se­mana última NI alhlÍ<'nt·ia pnr el Pap~. Animnda por la neog-ida afable q1te le di spensó ._'u Snntid a cl, S<' atrevió á pre­guntarle ~;i quería concederle e l alto ho­nor de aceptar un modesto presente, con el cual ella desraba rendirle homcnnje Y diciendo 0sto, la dama ofreció al san­to p~dre uq lllj o·o snl id ,..o de seda y oro, que piadosantPnte había hecho de sus propi 1 mano~. Ricmprc benévolo y jo­vial, Plo X a~eptó y l;l dama, en un arre­bato qe 0ntus1asmo se le oeun·ió otra su· pli(•a :-"&Muy snnto padre, no cunbco­tiría Su Santidad en darme co~o recuer­do de esta audiencia, e l solideo qne !11'­va en este m~mento? Entonces Pto X, llevaQdo la mano{¡ su cabeza, se qtutó un vicojo gono de lana ordinaria que la cq­bría y con sonrisa ele bondad le dijo: -Cuando u tcd me traiga uno parrcido en todo á éste, podremos hacer el ca m· bio." PÍO X Y SU ESCOLTA Los personajes que rodean al Papa han experimenado en estos últi1nos d1as una viva entoción con motivo de la desapa­ri ción del santo partre, en el curso de un pa eo que hacía en los jn.rdines del Va­ticano. El Papa, qu{' no se aco::;tumbra á ir en c.oche cerrado como rs de orde­nanza, dejó escolta y vehículo en cierto lu gar del jardín, con orden de espe,.arle y se dirigió so lo haeia otro !JUnto. Uomo no volvía, la guardia se att>tTOrizó y pro­cedió á bus(·arlo .. Durante este tiempo Pl Papa, engañando la vigilancia de su guardia, habta entrado traquilamente á sus habitaciones, y descansaba, de su lar­go paseo pedestre. "DESP ES D8 MÍ EL DILUVIO" Joseph Doeme, resiJenle en GrePn Bay, V isconsin, se Hhorcó el viel'ncs eu S il <'a­sa. Junto al cad:í.vet· se halló nn lJillete qul' decta: "Puesto que el únieo nf<Ín de mis parientes y los de mi mnjet· es here­darme, conste que mi caudal, consiteute --- ---'---~ t'll $'-! 000 yncl' 0n d fondo del I'Ío Fox, dolldc In Le arrnjndo. El que quiera co­ll lC r, q11o trabaje." Er1 UNO de los grandes periodil'OS de Chicago apareció hace pocu tiempo la noticia. si­gn tent3, do puro ca,·net"r yaPkee: ''E tita mnña1t·l murió el joyero Siebald Chnnnccy, snliPndt) para siempre de su allll:tcén rnmbo /1 un muudo mejot·. La q11o su cribe, su viuda inconsola­ble, llorat·á sobro su tumbn, acompaüal'la de sus dos hijas IJilda y Emma, la pri­mera de las cuales estfi va en edad de rcr: :bir ofertas matrimoni~le1. El funeral t<>ud1 :'t lu g<Ít' maüana. Su desconsolada viunn, Ad··la Chauncey." P. 0.-'·l~stn. pesadumbre no inte­rrunJpirá lo,., negncios de nuestt'.l casa, los qcte se¡ruirán {'IJ toJo como siempre¡ únil·amente que el establecimiento se cambiará ?'ila calle. __ .núm ... á causa de que el dueño de la casa subió la ren­ta sin razón ningunn." EL GRAN 'l'ESOHO r:SCO~DIDO EN Lil\IA Vllrios in gleses y amerieallOI:l ban con-cg- uido encontrar, de pués de grandes trabnjos, el eaudal enterrado hace ccta­tro siglos en Ch:1yaltalla, cuya cxi:stencia se poma en duda de.~put3s d los fra<'asos sufr id0s por u.J gran número de pcrsouas que d"sde hace va1ios ~tios lo bnscaban. El lngar donde fue hallado el famoso tc>soro, <'~ta situado dc11tro del territorio de la Hcpúbliea do Bolt1 ia. El tesoro fue cnte1rado pot· los Incas. Husta ahora los de¡,cubndorcs !tan en­colltrarlo diet y seis millones de pt>sos. El Gouirrno de l3olivia se ha visto ohligadn (t e u ·todiar las riquezas tkscu­Licrtas, á e( nsccuenc1a de no babcrsc puesto ele at·ucnlo los ingll'~O ' y amet·i­canoí\ qu0 re:tlizaron el l~<1llnr.go a'·e1 c. de la parte gn<> hauín de conc~pon<.lerle~ en la dibtriuucio"l. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1748 EL J.APOF todo est;l .:onmoyido con el hecho de un;c tll u_;cr de Tal·a:->ki, quien sa­hienJo que á !:;1l hijo no se l~ admi­tía eu el ali-..tamiento p::tra lJ. gue­rra, á. ca u a de que é1 era su único sostén, ~e apoJGró de un puñal y se lo hundió en el corazón, a l propio tiempo que estrechaba la mano de SU Yásí;Ju·o , UÍCienaOJC que Íuera Y se ali ~; tara ~utre Jos defensores de su Patria. Inmed.atamente se presentó él, C~Jmo·volun~ario, ya libre de im pe­dunento. y tue anotado en la nómi­na de los activos . Esto que ha ocurrido, no es un h echo excepcional, pues otras acc io­nes. ~i.m ilares se reo· ist rau en la his - ~ t ona Japonesa, y viene una vez más á dar idea de la fiebre de pa+ri ótica devoción que domina en ese puelJ lo. EL MAR Y LO,:> LOCOS ("El Cronista") Habién dose observado qne los Vl :lJ~ S pb¡· ma1· son un excelente r emed io contra la locnra, se penso bace poro en Ingi Kle ­r ra qne muy bi en podrían fleta1·se kt r­c? s con e l Único ouj PtO d,e que en e llOS d1e$en la vuelta al llll111do varios dem r n­tes, debidamente n istidos por médi,·o& especialista.;. y f\ se ha ueclto el nrimer viaje ele eÓ>te géne ro, y el rcsult~Jo ha superaJo á las esperanzas. Uoa de las curas más rápidam ente he­chas fu e la de un bolsista que á fu e1 za de Ver crecer y desa parecer alternativa­mente su fortuna, había caído en lu. más rara l oc:u ra. Fignníbasele que las calles estaban div idididas en dos mitad es, una cuesta arriba y otras cuesta al.Jnjo, am­bas ntuy empinadas él escogía si'lmpre la mitad que, juzg-ab:1 ascendente, marchan­do con e l ·ueq.>o hacia ad~ lant e y como si ex~Primenta:>a ~~~fatiga propia del qne sube a una montana, lo cua ' cau~abn no po.:o reg.,c:ijo á lo :; tr·au«úÚntes. (' .,mo en el ruar no hay c alles, los nervios que co. munieaban esta impresiún al serviciO 6p­t ic:o, fuero n pe rd ren tlo ~u influ encia, y euan rlo d bnque ll eg!Í a 13ombay, el bol­sista pnrlo r eg-resar á In g-la terra cornple tat11ent c urado. En el barco iba tambi én una ]Oven viud a, á quien la. mue rte de su esposo había pri,·ado de razón. La infeli<> t:reía v er e l e xpectro del di­fnntó en t otlas partes y ya pat'eCÍa que no se iba á cmar nunca, dada la ine­fieaci. a de toda clase de remédios, cuando el mé cli co-j efe de la e xpedición se le ocu­rrió fing-ir que el primnr cocinero del bar·­co estaba enfermo y suplica1· á la viuda que o cupase su pu esto. Accedió ella, y como lo que neces itaba era distracción, y la direcc ión de una cocina donde se guisa para cincu enta p e r so n:-~s, no deja tiempo para p ensar· en fantasmas, á los quinee días su locura hamía desaparecido. Un comerciante retirado que iba á bor­do, era vlctima de singula1·es manías en­tl'e otras, la de CI'Cer que é l mismo era un gl'ano de tr·i go expuesto á ser devol'a­do por una ave cualqui era. En tierra, la si m pie vista de una gallina le prod u da in.i ec ible t e rror·, y una vez embarcado, también le daban miedo las aves marinas, hasta que se le dijo que és tas no comían trigo. Cuando el buque llegó á Nápoles, se compml'on al g unas gal!i nas par·a repo ne t• la d esp,msa; e l ex-comerciante, stpenas las vio, se puso pá litl0 y empez<Í á tem­blai · de tal llHluem, que t e miendo le die­ra un acciden t e , un médico le echó por la cabeza un vaso de agua del m~r di~ :::iéndu le : Y a se nrreglo t orio; las galli­nas tienen asco al agua salada'' A l día sigu!ente cuando llegó el mo­mento de matar· alguua5 ga llin as, el me­dico hiw que e l lunático cogiese algnnas de las aves, asegurándo le que tan pronto C<•llJO c¡.;tuv iese en peligro le bautizaría con agna salarla. El pobre hombre empc­zo á comprender que no debí.:l t ener mi'J­do, y al poc-o ti-em po ya no ss acordaua de cuando era, según él grano de trigv. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 17+9 EL CORREO DEL VALLE Otro pat·iente, ah(lgado de fama, su­fria una curio ·a lo cura. Apena« eutraba eu una habitaeión, ~e subfa Pn una silla, le\ r.ntaba el brazo y, cowo viera que no podía alcanza•· al techo, se e<·haba á llo­rar · ú lágrima viva. lL¡¡·ante los tres pri­meros n:eses de navt>gaeión no \'ió m>~s techo qut> c:l cielo, pues vida y dormía sobre <"Ubiet·ta ocnp'ldo con&tnlltt~men­te en sacrtr brillo á los objetos de metal. Cuando el ouque s:_~lió de 1\Jeluourne y las nochP · t•mpt>zar n á t>nfrinrse, t>l lo­co pirlió por favor que se le permitiese dormil· en un camarote. .S l.:J autorizó p.'ll'a ello, pero á condi­ción de qne tan pronto eomn lev~mtase la vi , ta ba\!ia el teeho se le hada volver á cul>ie;ta. La en ·sti.ín quedaba ahora re­du< ·i la 1\ un esfuenw de voluntad y ésta triunf0 en tolla la llllca. l~o todos lo-, dementes qne iban en la exp·c lición t 11 vie1·on la misma suerte ; algunos, aunqne pocos, regresaron tan lo co~ como se fueron. Bntre és tos se con­taba una vÍ•'ja que cteía ser una carta dest .nada kÍ s:::lir Pn el correo de la no che. \l al'o tarse, decía que se iha á me­ter cu el buzón y Re ['C>gaba un sello en l:t frente, y á la mai'wna l'iguiente hacía saber á todoR que había sirio devuelta por no encontrarse el destinatario. CR04~ICA LITERARIA ( B:igoll tto J -Don Qnijotc.-H.oy con quijotesca al t>g"ía y justo entu::.ia ·mo se habla en E~paña del próximo centenario de la pri­mc> ra erl i.c.·i '••' del QuUote. En 160.) don .J11a n de la Cuuft:í (como entonces se Pscril>ía) ''librero Jel Uey nueftro fei10r" publieó la pri111• ra edieión del Ingenioso Ilidalgo Don Quijote de la Mancha. Como es natural, el pensamiento con­temporáneo ha morlit-icado un tanto el ge­nuino carácter español, que ¡.j no está en espí ritn intcu<'ionnlmrnte en el famoso hi­oal~ o, si está crr él infundido como se in­IlUde en el hijo, junto con la sangre de su progenitor, los ra,gos di::.liuti\'OS del alma \ ngenclradora. }}oy Re piensHn mucl1as eosas en la. nueva l': ~ pní'1a, á propnsito del ee .trnn­rio ten·ero ciel Gran Lil.>rP; ~w1o ta111binn Re dc,¡a correr la vena qnijotc,ta quo se de,borda á veces en cnrio:¡as, origina· les y eRtrambélticas iJeus. A rro.posito rle tautns ('OS:lS I'P\'UCitas han renacido en el lllagín f':op·•tiol, pues­tas á revolott>ar ljlllZfiS por ~o~ misniO'I vientos que movieron los cé-leln·es urcdinos, recorrlamcrs una SPI'ie de telc•gral!las inge­niosos, imaginados por el feliz ini('~ado1· de la<; fiestas rleJ ('PntrnaJ Í01 d saUI'OSO cronit.ta, 1\lariano dP Cavia. Un amigo intransigente que ha leído el tel<'grama de Shnk<>s¡.¡carc y se apliea al t>studio de asnntos cronolor.;iC"os, pre­tende enmendarle la pla.'ia á don Mariano. Dice el alma de ~bakespcare: ''C'oinr·idimos Cervantes y yo en una mihmeras y ba­jas efeméndes de esto mundo"· Pero el viejo amigo di<"e qnc <'Sto nt) es cierto; que se ha dado en de<'ir qne el mismo rlíH que C:lla agobiado por la lucha el n1ás hirlalg·o de lr•s taballeros. el rmís discreto de los escritores y la tlHÍs ampl a intcligPncia espHliola, 23 de Abril de 1616. entraba en la vida de la inmorta­lidad el profundo analítltO inglés. Que eso no es así ; que Cervantes m u• rió once dras después de Shakesrf'are, á. pesar de que amlJOs murieron, como dice la bi::.toria, en 23 de Abril.. ___ . _ Eo rfecto, la reforma gn"goriana del Calend:nio, no se había heeho en lngla­ten ·a para 1616; de manera • ue el 33 de Abril del Lard(, de Rtafford, con· s­ponde al12 d1! Abril del cisne de Alcalá .... ¡Si t (·udrá razón el viejo !neticuloso ! Si tendl'li razón Mariano de Cavia! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1750 ------·························································· -------------------- gL PUE ITE DE)" CALI Hemos visto el principio de un ca­nal que está abriendo el seiíor Al­der qne parte 4;1z ó S cuadras arri­ba del puente, ha::;ta quedar casi al frente de la e~quina nordeste de las ta.piag del Odeliuato ; dicho canal cae perpendicalarmente sobre el centro del puente. Según el punto donde está la bo­ca de la zanja vendrían á ton1arse las aguas en ángulo recto, y en­tonces :-;eda necesat io que se cons­truye 'í' un gran dique de cal y can­to ó de fiierro, pues no creemos que una tapia de piedra y palos resi~ta la nrimera avenida ; uero t.ambién se dice que para obvi~r este incon­veniente se prolono·aria el dicho ..::t­nal hasta el reman!"O [ cbar:o] de La Merced para tomar las ag-ua~ en ángulo más suave y ya tendríavos un canal recto al puente de quini~n­tos metros poco m_ás ó menos. Por todo lo expuesto, se compren­de que sin caer en la cuenta He Ya á establecer un terrible monfto¡- contr•'a el puente: s1. 1a tup1. a re>,¡s-te el empuje de las g-randes crcci~·n­tes, las con::;ecuencias serán de:::.J.s­trosas para las paredes del Orh li­na. to, casas, predios, y ~on más s~­g- uridad para el puente ; si la tupia no resiste el empuje de las ar~uas , siempre se hará el mal grave de in­habilitar el baño de las señora" en la planeta del Orfelin~1to, y la~ pro­piedade que hoy mismo han comen- 2ado á destruir cotJ u~a grao .:bam­ba y derrocando tan1 bién á machete parte de lds cercas de alambre. Hay más : las ?aredes de L -,e ca­nal serían muy deleznables por ser el terreno compue¡.,to de arena y pie­dra y con las primeras corrientes cambiarían de dirección y entonces en lu ,~·ar de dar el torrente en el ce::Jtro dtl are<..., darían en el c~::ntro de un estribo. El puente pertenece hoy á 1a Na­ci6u. y Oé'nunciamos el hecho tnte el Minis.teri) Pi:blico, para que se sal ­ved,~ uua c~ .................... , ... 100.00 Gacetilla~. palabm ..................... O,:iO Hemiti•loti columna .. .. ..•. .......... . 100,00 TODO P..'...GO DETIE SER ANTICIPADO Contratarlo un aviso por cletcrminnrlr, nlimcro de vec::os, no se> iclcmniza snma n.lguua aun cuando su rlutño ordeuc su~pcud..:rlo . Los au10res de remitidos cslán obligarlos it pa­gar el valor de las rvctii.icl\CÍOll\'s ó cx¡;lic,tcione8 motivadns por dl•;s. Lu c•'la\oot .t,d ·:::·:'} fL'D U!f'i UemH:dos y pagará Elu importP s<'g1Ín tnrifa. En mn:.;ún cuso se derudvcn orig-innlr·s ni ~e clan I'Xplicncic w·:, del por s periódicos naciOnales y extr:rnjeros. Apartado ele correo ntín~crc· t-15. i\ !:;<·ntr gew·ral ..• ' atc·o G:.mbun. Direceié1n tt·lr-gr{i!i~·a: JJ¡,,\f1CAHPJ>;'l'TA .-f::Jli. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Artículos de plata muy bonitos, buenos y baratos. CALZADO Ai;~ ERICANO Para hombres, señoras y niños. 30 estilos. Superior calidad. Precios módicos. Ca tres para viaje Harina. Manteca Y muchc s otros artículos para comer y beber. A - ~ EC~ UJ · ~ EN EL ''ALThfACEN 1\~fERICANO" DE HOLMAN & SHEARER. CALL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 CORREO DEL V ,E EN LA FABRICACION DE AZÚCAR ! Verdades sobre el azúcar de LA MANUELITA Elnzúrar de LA MANUI~LITA está empnca da en bonitas talegas casi• tl ;1 s. Está e mpac·nda t>n la fábrica y nbierta en el hogar ¡ no hay manosPO interrnediélrio ; J•or consig-ni,...nte, no hay desflseo, no hay desperdicio, no hay ;1clulteradón posible. Cada talega brilla como un montón de diamantes ; ol l'<'Sultndo de su cri s t.~-tlización perfecta. Cómt,da en formn, per·fecta ('11 cali­( lricl, brillante <·U a p::nie11tia, ninguna azúcar la iguala en excelencia. Cuando eompre ustt·d (' ~: ta éiZÚcnr, acuérdese que la talrga cosida lleva el letrero de ''LA MANUELITA'', corno también el nombre rle los fabricantes. Usted esta rá snti~fec ho en t"i momento t>n que abre una talega, U~ted estar·á más sa­thtfecho cu::~ndo la ha probado en su café, dulces, etc. Está de venta en to• das lns poblaciones, desde Popayán hasta Manizáles, y es únicamente fa...: bricada por la CÁUOA VALLEY AGKICULTURAL C.o Sucesores de Santiago M. r.der. Palmirn.--Catlca• 12-1 EL RESTAURADOR DN LA SALUD ANUNCIO Este célebre purificador de la saugre y regulador del Hígado se halla. de venta en casa de Juan A. Sánchez. Agente de M. A, Wioter Compañía. • Sin empleo de capital, buena ganancia diaria. Se obtiene es" cribiendo á G. A. B.-Casella Postale, N." 196.-Milán- (Italia.) -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORI ])() DEL VALLE DE l a t l. lAS 1 J>oncle fné l L.' Zl ELA dr "l~L "ALVA~TO, "eRtÚ la primera a:..;ib de Villa Nueva qne con­d tH'C á LAS GALERlAS. ... ~ot. ble punto pPra compras y vr~otns, eon terr('no para co¡~- 1 tinuar ediíieando .• Ij:s DE l'.II PRO P ~DAD : miden 21 nwtro. de fren- 1 t . por ¿4 y i metros de centro, el TBPI,ENO Y LA CASITA. Los lotc8 del trneno vecino pertenecen á los 8eñores LIBAN· DIO TELL0, D . .:'L (-1-ARRIDo, de.· lindado.' por el 8eñor ll1geuiero I\I u 11 i e 1 p n l. VEd DO pm billrte,~ y tam · uién reci!Jo GANADO GORDO Primjfil o l?oa. Ca11, Julio de 1904. -----, ----- hbr e o a ~e convorc á los A0 rio­nistac:; (1 el Banco .A.grícola á hL r<.)unión que tendrá lu­~ ·( r el día 15 á la l. p. n1. en c(l ·a ( el señor Juan de I ioJ Pu \ntcs, sica en el ba­rrio de Sanü Ro. a. (\ li .J. o·osto 3 d 1904. ( GonzcílP; & Compuiiia.-llfa- [Jar1a lf·. Compailla .-Juan de D. lJucntes.- Fm·twnato Ga rcé P. 2-1 SUCESH)~ 'fi~STA).fEN'l' \In.\ La susc,ita en .u ralúbd d Albacea y hen.'dern, r pnra ll)S finrs lcgale.', nvi~a: que rwr mi· 11·~teriodcla hlyyporauto de fecha 30 de ~lavo último del J uz~~cH1o Ci,·il de ~eE\te C'ircl!lto, se l f 1 \'eiar~Hio abierta la de l\Ia­ríü del Ro~a1 11 .t rron •. tegu~, pa­ra q ur lo.· aerc(•dore.' ó l gn b.t­rio8, ó lo~ que se eren n co;1 de­r .r ho, flle prPsentcn ú hncerlo vr.lei· dentro del términ0 dt los tlrinta días de la fijac1ún del Edit:to. · Culi, Agosto 2 de 1S04. JJiarírt Remedios Crespr\ Potrero de Guachínte A los más bajos precioA doy arrendamiento p8ra crbRr eien cabezas. 1 r.. to artif-lcj, l. Entrn­der~ e ron el propirtario l\láxano· CoUazos ó con el doctor J oaqnín :\ . Collazos. Vendo se~enta p}qzas en el llano de Et Caiia1.:eral, deslinda­da~, con hndero~ marcados y be­bedero en la quebrada de las piedras. ]fáximo Collazos. 4-3 ------------------------ VENDO una tienda en el barrio de la!? Gale­rías calle rlel Calvario, dicha pie ~ za con centro. Entender, e con He~ liodoro Agnado ó t;On el propieta-rio, José A. A1·izabaleta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'EL CORREO DEL VALLE Píldoras Andinas El n1ejor remedio conocido para la curación d€ las fie..; bres, anemia, el bazo 'y todas lasmanifegtaciones delpalt1ld:i§~~o ---o-o--- Las venden : & 500-41 Cali y l~~anizates P r\N1-\ DER,l ~ DE SAN FilAN CISCO SITUADA lEN LA PLAZU~LA DE SU NOI\fJBRE Unioa de su clase SNvida por operarios compet<>ntC's, contrat<~.dos expresamente en Enropa, C'OD nna pnvti ion pt•rmnuento de harina f ·<'oca, ofrcct• al público las signientPS c:la.- p¡~ ciC' pnu: Pan frml<'és, pan aliñaJo [6 ,-]e hne\'ll] pa11 de molde para ernparedadrls" ó saorl­wich's, g~ll<·tas para vi~1j <> ro s: las !)lle se r<·comienJan á los dnnñtiS d<· 11r·i ·• s, para Pl "At:llo". Las ventas s,> ha ·an seglÍll la sigui~.:nte Tarifa de autuetJ.tb [vli, Ma~o 10 de 19W, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CORREO DEL VALLE Y DE ULTIIll~~ IifiiOD.t~ ~ Mercancía nuev·::t y esmerada1nente egcogida ~~J4.r8 rs. ~@~cfJRc;J-J~s~cr~~ -®n ~~Jtft, E:~tífi~5Y {}Jl~sti:~ @.clt:~Jt&t~ ~ Clti GntUe~J:1I~ 1:1~- LOCAL : En· la casa del Dot·tm· Oswa3a1o §t>ar:~.)~u.a, ur{!n e á ia dcD Do(•ior Gonzalo Có~·~!o"Pl:t. PARA NOVIAS: Tt!lnS de seJa; guantes; zapatii1.1s; abanicus velos; con>nn., dP <~Z;,lJ:1r etc. Pte. PARA SE-OH.AS: CortE-s p8ra t rl'ljl"s: blus!ls de seda confeccio­nadas ; corsets; cubrf'l corset~; medias negr<~H; znpato"l; botas; pañuelo,; pol­vos de Vela mine, de ] a va, de H!diotrope; DevocionéHÍos; m:1ntillas yersey lisas y borJadafl; mantilla!:! de cre"lpón bo rdadas; mantos de crespón ealados; pfluolont--s blancos de seda; chc: lE>s; fi.:hus; tHpetes de peluche; lfg<~s; pafio cheviot negro y de color; n1e"incs lisos y labrados; cmtas; encajes; borda­dos; pisa blondas, par::1g11as etc. etc. PARA HOMBRES: B(tirws;paños; mediasmedias; franelas; sombreros; camisas rle piqné labradas, lisHs y de dulce abrigo; cuellos; puños; corbat::Js; calzonarias ; guarn ieles; guantes; pafiuelos gran des de s8da etc. etc. PARA Nl r OS: Vestidos; sombreros; cachuchas etc· etc. PARA TODOS: Pereal; lienzo; céfiro; dul0e abrigo; bayda; zara ~ z::~s americana~; holandiz8s; linones; piqués; botones de nácl'lr; hi lo de la cadena blanco y negro; manteles; servill(-tas; sobre camaB; cobijas et.c etc. PRECIOS SIN COMPETENCIA!!
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 182

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 231

Por: | Fecha: 21/09/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 ~~':Í{í9/--riD l'~aem l~B I1EE~ {)J?. (f!fll ~ fcriadita ~ihmiQ, lndu¡tdal Y -~tia!m 1 Direotor, I!L\% g, ~.S TIPETl'A ~~ ~orrto brl ~itllt (!$~~~~~~~~ / :t-.c1:IN"UE .A Paul Bourget. Las grandes desgraci~s ape­nas me entristecen, decía Juan Frillellc, solter6n que pasaba pol' escéptico. He Yisto la guerra bien de cerca, y be pa~ado por sobre !os cadáveres sin conmo­Terme siqrii~ra. Las enormes brutalidades de la naturaleza ó de los }¡ot~~ Lres pueden hacer­nos lanzar gritos de indignación ó de born,r, p~ro (le ningun mo do nos dan e~e pel'iz ·o en el co razon, 110.' produce e e e¡;;trewe cillliento que nos recorre lHs e:;­pald. ls en pn:.en~·ia de ciertas peq ueñece~ aflictiYa . En efecto, el mayor dolor q-c.e se puelle experimentar e,, para una madre, la pérdid·t de nn bi jo, y la pérdida de la madre pa­ra un bo111bre. E. o e violento, terrible; eso enloquece y de~ga­rra: mas uno se cura de esas Rpesura. Usaba éste .7Japatos co~1 hebi-~ llaR d~ plata, ef'l,lzó.n de puente,' levita de eolor de iabaco de Es­palia, un eneaje á g-uisa. de cor­bnta, un inverosímil somh1~er.o gris de anchas alas y tánto pelo, que iln.cían pc.I~~ar en el dilu\.-io. Era fl.a('.o, muy flaco, angulo­so, gefticulador y sonriente. Sus vivos ojos palpitaban , se agita­ban bajo un movimiento conti n no de los párrados; y llevaba simnpre, consigo, un soberbio bastón ue .cmpuñ:ldura de oro, qut debJ.a ser para.éL algún re­cuer. do magnífico. Este hu en hombre me sor­prendí() prilllero, después me in­teresó sobre manera. Y yo lo acechaba á través. de los muros de hojas, lo seguía ele lejos, de­teniéndóme. :\ la sombra de los bosquecillo;;; para no ser visto. U na. mauan;'t, como él se creía allí enterameute solo, púsose á hacer movüHíentos singulares: algm1os salticos primero, luégo una reverencia; después agitaba 8U delgada, pierna en una eabrio­la aun ágil; en seguida comen-. zaba á dar vueltas hábilmente, bri'ncando, zarand.eándosedeuna manera di vertida, so m iendo co­mo aute un público, haciendo piruetas, arqueando los brazos, enlebrcando su pobre cnerpo de titere, dirig-iendo al espacio li­geros saludos lastimosos y ridi·, culos. ¡Bailaba! Quedéme petrificado de sor­presa, preguntándome cuál de. los dos ostaha loco, si él ó yo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 :Pero deÚrvose de pronto, a van· ,zó" como lo hacen los actores en la escena, y después se "inclinó reti'ocedieudo con sonrisas gra­" ciosas y besos de comedianta que enviaba, con mano temblo­rosa, á las dos fiks de podados árboles. Y co'ntin'nó eun gra ,·edad su paseo . .A.. partir de es~ día no lo vol­vi á perder de vista; cada maña­na Tecomenzaba su inverosímil ejercicio. A::mltóme loco déseo de ba­blaTle. Me arriesgué, y al salu­darlo le dije: -Hace hoy bello dia, eaba- 11ero. -Sí, señor, verdadero día de otro tiempo-me respondió incli­nándose. . . . Ocho días más t~úde éramos amigo's, y ya yo conocía su his­toria. Había sido maestro de baile en la Ü¡Jera, en tiempo del rey- Luis XV. Su bello bas­tón era un regalo uel conde Je Ole1 mont. Y, cuando He le ha­blaba de baile, no dejaba y:i de cllarl~tr. Hé aquí Jo que me confió un dfa: Yo me casé eon In, Castri::J, se­ñor. Se la preRetrtaré á ust~d, si gusta, pe1 o ella no vil"ne aquí sino n1ás tarde. Este jal'C1ín, co· mo usted ve, es nuestro placer y nuestra vida. Es todo lo que nos queda de· otro tiempo. ~os parece que sin él no poddamos existir. Esto es viejo y -distingui­do, ¿no es así ~ Oreo respirar ·~qui un aire CJ.Uc en nada ha cam· biado desde mi juventud. Mi mujer y yo siempre nos pasca-:­mos aquí á medio d}a. Pero yo vengo taml1ién de mañana, por:. que me levanto 'temprano. Apeuas hube acabado de al­mc¡ rzar vold á T..J'JXembut·¡;u, y eLt breve vi_á mi Hmi'go, que daba el brazo á \wa viejec1ta ,·estida de negro, á quien fuí presentado. Era. la Ca .-tris, la gran hailarina au:a­da por lds pdndpes, amada por el rey, amada po¡· todo ese siglo galaute que pire;.!e haber dejado en el mundo Ull olor· de amor. N us se11támos sobre un 'banco de piedra. 'Era el mes de Mayo. U u perfllme de flores :flutaba eú la~ primorosa,s avenidas; un bueu sol se deslizaba por entre las ho­jas y sembraba sobre nosotros aG · l:has gotas de 'luz. El trE~je negro de ~a 'Castt1s parecía todo inunda­do de clat·idad. El Jardin estaba solo. Se oía á lo lejos wd¡-¡r los toches. -.Explíqueme usted, pues, di­je al viejo t.>ailadn, lo qne era E:l minné. Be ... strcnwció. -El minué, caballero, es la rei'­na de las danzas y la danza de las reiu as; ¿ entiE;nde usted~ Desde que uo hJ.y rPyes no hEty minu~·. Y comenzó, en estilo pomposo, un largo elogio ditirámbico del minué, del cnal yo no compt'endí n 1da. Quise hac.erme desc·ribir lotJ paso~, todo» loa rnovimientús, las posturas. El se ofLlS:!aba; se t:xas­peraba, con su impotencia, nervio­so y desviado . Y de repente: v'olviéndose á sú antigua flompañera, sielllpre si-· lendosa y grave: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ··-······· .. ········--·········-·-·-·--·········· .. ·-····-·-····-···-····-··············:···-····--··-·············-·········-·····-···;-"--···----------·-----·-- .-¿ Quit->re~, Elisa-1:1. dijo-.,erías :así muy amable-qttiereR que mb::;­tremos al señot· lo qu'e 'era el mi­nué 1 Volvió ella sus inquietos ojos á todos lados, y -en seguida, sin rle­' cir una palabra, se ,levantó y vino á colocarse frente de él. .. Vi enton·ces una ..:osa inolvida bl'e. lbar. y venían con monadas in­fantil~ s, sonriéndose, balarieeán­dose, inclinándose, brineando• co­mo dos viejos muiiecos de trapo que hidese bailar . una máqí.iina antigua, yá algo dañada, cotbtruí­da t?n otro tiempo por· un obrero muy hábil, según las costumbres de su época . , Y yo los mira~a; tnrbado el co­~ iizón por seosaewnes extraoroi­narias, llena el filma de una i11de­cible melancolía. Me parecía ver una aparición \ainentable y c-ómi­ca, la demudada sombm de un si­glo. Tenía deseo de reír y necesi­dad de llorar. De prouto se detuvieron. Ha­bían terminadu lfls figuras del bai­le. Dntante algunos segundos per­manecieron de ple el uno ante f'l otro, gesticulando de boa mi·a sorpren d en t¡ f; d espue,, s s"e a b raza-ron sollozando. Pasados tres días partí á Pro­vincias. No los volví á ,-ct· nunca. 1 Cr:.ando regresé á parís, dos años más tarde, habían Je8trnidó el se mil1ero. ¿Qué habían hecho sin su querido jardín · de otro tiempo, con sus cai:nínos en laberinto; su olor á pasado y la.:: graciosas ,vuel 4as de sus setos de caminos~ . iHabian muerto? ¿V agahan por as ca11es modernas como deste· rrados sin Pspe,.a'nza r i Bailnban; como g : utP~wos t:>SpP'ctros, un mi­nué frwtást1bo entre los cipn'ses de un eementerio, ,á lo largo dé los se11dero.s cet·cad'ós de tum has~ al myo de ia luna? Su recuPrdo se despierta en mí con frectwrtcia, me atormenta, me tortura, h'~ qüedado en mí como una heridá. ¿Por qué? No lo sé ~ ' GuY DE MAuPASSANT. **D XtJ.S~ 1 La esplendorosa luz de la mañana lluminó la cumbre de la sierra, Y á su tibio contacto estremecidos Despertaron los valles, las flort>stas, Et mar sobre ~u lecho de corales, Sobre las flores del pensil las nieblas; l! nbo placer y movimiento y vida, Besos, rumores, música y esencias, Y en ei himno triunfal qne alborozadlt Exhaló la gentil Natut·aleza, ¡Dios! fue la nota que vibró en los aires Y en el alma creyente del poeta. II Llegó la tarde. El sol dobló su brillo Al tocar de la noche las fronteras ; La flor de nuevo embalsamó el ambiente; El ave alzó su cántiga pos~rera, Y temblaron las ondas en los mares Y gimieron las brisas ,en las selvas; Hubo cantos, murmullqs; desaliento, 8uspiro:> y sollozos, diilcPs quejas; Y en aquel de~conciet to· de ,armonías jDios! moduló la lira,del poeta, ¡Dhs! dijeron los e~o s silenciosos Y ¡Dios! clamó la creación entera. III Llegó la noche. Contemplé su frente Coronada de vívidas estrellas, -Encendidos hachoJJes de diamante Que á Jos pies del Eterno r.everberan.­Adut ·mióse ht inquieta golónqrina, Se aletargó la cándida azucena, Rodó si u ruido el arroyueló ,manso, .Acalló sus rumores la arboleda .... Y el silencio cerniéndose en los valles, Las colinas, los montes,, las flÓrestas, .• "¡Es Dios! ¡es el Señor! clamaba, á gl'itos; El q'ue en los orbes sin rival impera!" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CO:B!BEO :IJEL )'.7:1LLE 2324 ~. VI Me concentré en mí mismo. Enajenado, Al fondo descendí d€ mi conciencia ; .Allí una voz de maje~tad sole~ne, Profunda como el mar, como él inmensa, Voz más dulce que el aurA. y más terrible Que el huracán que ruge en la tormenta, Pronunciaba también el santo nombre Que el universo con ¡:u gloria llena; Y al repetirlo balbuciénte el labio .En el silencio de la noche excelsa, Me pareció que pálidas y mus tías Se inclinabau temblando las estrellas. MANUEL DE JESUS FLOREZ. PRINTEMPS [Inédita] (Oh primaveral Juventud del año! ¡Juventud! Primaveru de la vidáJ :I;umas. Llegas lánguida, fresca y cariñosa, Cual una náyade al salir del baño, Y eres ondina y virgen y bada y diosa ¡Oh primavera! juventud del año. También llena de arrullos y de ardores Sales de la niñez ador·ruecida, Y eres la dio!'a, sí: de Jos amores Juventud, primavera de la vida. En mis sueños de rosa te vi un día Y te e~peré con embE>leso extraño; .Allá, cuando era niño todavía ¡Oh primavera! juventud del año. Cuando estamos henchidos de esperanzas Te aguardamos cual dulce prometida. Tardas mucho tn llegar; llegas; y a;anzas Juventud! primavera de lá vida. Tu tornas si! mas tu esplE>ndor no adorna Mi erial; y tus recuerdos me hacen daño Que hay otra prii-fiávera que no torna, Oh primavera! juventud del año. ¡Adios mi juventud! adios tus flores! Contigo pA.Sa Jo que no se olvida Tus sueños, tu~ caricias, tus amores ¡Juventud! pril:havera de la vida! Ya os v\ á las dos traR ~ .. rluctor engaño, Vuestra memoria me seril qu(' l'ida ¡Oh primavera! juventud e e! año Juventud, primavera de la vida! ENRIQUE A.LVAREZ HENAO; Bogotá , Febrero 16 de 1892. BLANCURA IN AOO.ES IBLE .Aborrezco lo blanco, porque es yerto: Tr·istezas hay en el cabello o ano; Tocáis la nieve, y retiráis la mano; Cogéis un cidb, y recordáis un mutrto. Lo negro es la pasion, lo blanco es frío: Castos marfiles de blancura santa, Y la niebla fugaz que se levanta Por la mañana desde el haz del río. . El mármol y la espuma de las ondas, El grll.nizo y la luz de las est.rellas Y las hmjeres ~álidas y bellas be ojos tlblienles y de trenzas blondas. Pero qué estoy diciendo? ¿Por qué toco Esta llaga fatal d~l pecho mío? Que aborrezco Jo planco . .. . ¡desvarío! Oh, ruhia celestial, me tienes Joco! Es tu figura místico diluvio De inalterable palidez intensa; La calma de tus ojos es inmensa, Se aduerme el sol en tu cabello rubio. Si pasas junto á mí, pasa la gloria; Muere la voz en la garganta mía; Enciende el aire estraña melodía, Y hay rompientes de luz en mi memoriL Y aunque tienda brocados á tu paso La faz novuelves á do estoy, al suelo. Oh, la tristE>za fúnebre del cielo Cuándo el sol va á esconderse en el ocaso ! . .Amor hizo de mi alma un incensario, Le puso mirra y le ha avivado el fuego; Tú quieres que se apague y vaya luego .A un rincón polvoroso del santuario. 1 ' 1 1 Quién me diera romper tantos abrOJOS Y atarme á tí como con férreos lazos! Ah, cómo te m~ÍÍl.ra entre mis brazos Y cómo te quemara con los ojos ! Con qué placer, si fuéramos iguales, Besos te diera en quemadora lluvia! .Ay, nó, no tengo cabeller~ rubia Ni pupilas de tonos celest1ales. • Y el negro, con angustia que conmueve, El corazón hinchado de tristeza, Inclinando lA. fúnebre cabeza Soñó con la blancura de la nieve. SA.MUEL VELASQ6EZ. r.l~~~ EPtSTOLA A Ml VESTIDO (Dfl Sédai~e) oi!l :Pedro J. Gómez e; Oh tú, mi caro vestido! Cuánto, cuánto te agradezco, Valgo lo que no merezco Y s6lo por tí he valido; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ; \ .. 232.) HL COB!EEO 2JEL y.Ji.LLM 1 Hoy que agasajado he sido . Pienso con mucha tazón Que al hacer tu confección Un talismán te pt1sieron Y con él, arte te diero'n De ganar el cora~ón. l:!.n e: cír-culo J!Ombrado De ia bueua,' :soeiedad Cuán t.o favor .); •~m istád lfl mun(lo me ha demo~tra.(1o; ~li novita dirijo, Tengo privilegi-o fijo De cloqui~ra :sedn<'ir; Hauio, sin nacht decir, Y non pl¿ts nlt1·ct lo llawan. ·Geuio por doquier me ac1a.máu, (J-euera!, me apod~n nno.s, Hr11:tor, u1e (1ieeu algunos Y la~ m ~tjere::; me am~ut. T1>tlos me hl'indlaba s1 me hablaban Y eso para con1e ·tm·, Pues si llegaba á expresar Una idea me coufungounra tu ya.lor, Allí se tributa honor Más que al alveolo al grano; Aún J,HlS CJne a.! guante á la mane Se Já l.lonor aunque os asombre "i ~e tpbuta más nombre Al blanco hue\·o que al nido: .Allí el bonÜH't.; hace aJ vestido Y aquí el vestido ·hace ·al homLre! Oh 'tú, mi eRro vestido, Cmíllto, cnánto te ag·radezco, n1g- lo que :10 me1·ezco 1 :--o o por tí he valido; Roy caLallero cumplido . Gradas á ti, buena pieza, Al árbol, causa tristeza, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 Lo juzgan aqui, sefiore.; No por :ms fruto~ v Llore.:;, Lo juzga.n por su corteza,! JORGE n.\ YO~A POS:I..DA. Bogotá.-1 \.!Oi>. SLTELTOS DUELO A la edad de 63 años acaba de morir en Puerto Colombia el ~eñor doctor JYIANUEL DE JESÚS ·FLÓREZ, hombre de Letras y dis­tinguido médico de b Capital de la República. Durante mucho tiempo regen­tó un Colegio en el Departa­mento del1'olimá .. :b'ue Diputa­- do á la Asamblea de Santander, H.ector y Vicerrector del .Cole- . gio V élez y relator del Senaxio de -Plenipotenciarios. Publicó dos tomo'R <1e sus poe· ·sías con los títulos de ''Los .Pre- ! ·ludios" y ·'Rumores del Com· beima· ' y un poema denomina­do "Ahnas Gemelas'' . .R edactó "El Gladiador'' y "El E ,'tan· dM-te" en compañía de don Leo­nidas Flórez y colaboró en mul· . titud de p eriód i<'oB polWcos y literarios. l'ú !/ Yo ha ·ido uu:.t de RUS composi<:i01ws más popa· larefl. B'l Gor·reo del Vrtlte (teplorn. la desaparil'ión d.el esdareddo hijo de Colombia, y en vía su pé· :;;amo muy sentido á la .falllilin. d el extinto, ~spe ü ialm ente á su digno hermano el queridísimo :roeta Julio Flórez. AZ ....~ HAI~EH . De Buenaventura nos parti­cipan el inteligente joven don Octavio Isaacs y la ~•precial)l43 , .. , . l 23id s·eñorita doña María Josefa Va• llejo que han unido su suerte con el sagrado Yínculo del ma­trimonio. Las cualidades que distin­guen á los desposados nos ha· cen at1gurarles días de ventura. TESORERO DE LA NACION N u estro singular amigo don 1\'Iar tín Res trepo Mej ía, se ha enc..ugado del TeEoro general de la República por excusa del titular, señor Julio Sola:Q.o, quien F.;e ha separado por moti­vos de salud. l3II~NYENTD A De Popayán ba regresado el señor don Gabriel .Montaño T. notable pedagogo y amigo muy ~preciado nuestro . Lo Ealudamos muy eariñosa· h1ente. NUEVO E1viPL:F:ADO Ha ~ido nomhrac1o en propie.· dad Prefecto de esta Provincia el doctor Ignatio Rengifo B., quien, no dt~r!.amo~, sabrá co­rresponder á la confianza depo­sitada en él por el Gobierno . J~ l f <'fwr don ],'f:::.nuel Siniste· rra qee 1Jatu­t ·ado con el r erfume de l~s viole­tas; bandtes y entre risa y ri­sa ; la orqüesta ríe estrepitosaruen· tt-~ to1·a el coro de carc;~jadas de "Un Ballo in nias<:hera". Luégo; un momento de Pilet.cio: va á pre­séntA. rse un a 1 tista, un violi oista e8pléndido. U n::t salva de aplau­sos saluda á un jo":en que apart'Ce en el peq nefio escenario dd café; se adivina en su cadM·erosa pali­dP~ y en .süs profunda& ojeras, la falta de sueño y quizás ,le alimen· toj su expresión es la de los gran-­de's tristes, una indisimulable me­lancolía le embarga, no hay duda que sufre. Empieza el concie'rto; una sona­tina impregnad~ de una fugenuá Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ~t n.s teza que se comutJl.l 'a a, ll ;.~que a turba alegre, improvi:-a el artista; 'de la jcuat·t;.~ del violín salen nota~ como lan.·entos de huérfano:-;; ]a ;ah.'gr~ y risueiia pt imera ta m bi'én .llor~, todo e] violín Hora; el artis­ta ~stá llorando por su vic1 ;Ín.; ¡Algo alégre! grita el. auditorio y ahoga con su gruñido de piara aquel dl.uvio de not11s delit;ad11s:. El brazo del Pjecutl'lnt'e :-:'e d'etie­ne un morr.ento pan! luégo princi­piaJ' _una música que_ b 'a; el vio1í¡1 ríe y ríe, mi~-'ntras que por el ro_s~ tro ele} artista ¡;:e I'Ct'\b'alan C<.,mo 'dia!llantes, crist:;.:dinas iágrirna~, y el violfn de y los aplausos son ba­ ·da vez más e:-trepit<•so's, y 'el pú.:. bli('o pasa á 1(1~ Iifuitt'S dd enttt­siasmo v llE:na el ·escenl-lt"Ío eort partems " r''e plt>t:ts d(-l b1' ) 1te tes de Banco, monedas oe ~ro y :flores;. ¡Qué gt·;¡ 11dt-' ova• ion, qbé ~dun­fo, ese hombl'e,. dt"b'e estar ft:liz~ ,¡• d .. 1' . u Icen por oqme1 a. . ........ . . . . ... __ ••••••• l ••••••••••••••• El ruiseñPr ha suspendi:io su~ trinoF;; ve$tidas de oro y púrpura vienen las n11bes, heraldos úel día; /con Fu ('alllPOte t'S<'tdl1 e) SO) )Of? cit-do~; el toque delull ~ ~ 1 'aÍÍJo, .a el campan abo y, pnre•·e 4he fue m al t-nent-ntn~ del grRildt:' tastr'o pl1ra cantarle la bienvenida; ];¡ dtld (-!d se dt•:-pel't'Za, C0l1 \'OJupt tlOSidadPS de gata joven; empieza e) tra bHjc; la turba alfJgre fW re.c• •g• ... á ,dL•tmir. Cuando lo~ últimos t~ btio.- aban tlvnabah el café l't cut daudo el triunfo d ~--1 famoso vio.li~ista, 80r­lH'endid~ s vit'ron g?e éste, llon:>so, marchaba tras crlatro hom hres qu~ llevaban en sus hombros un ataúd qtie era para la madre del po br~ ·: ;.:·; 232S a1 ti. ta,, t>\H~::> f}Ue mientr-as ella es­taba m"etta él b ;¡ bfa tenido . que ir á ref, en su . violfn para poder compt¡?r la caja en . q'ue habfa de guar·Jar para sit>mpi:e los restos dé su .piejet·ita adoraua. . . ! .. Y-que dPbía de ser feliz, decían 'en el café! • TIMBRE NACIONAL.-Sehadic-. tado una resól,ución. por el Ministerio de Hacienda ·aclaratoria del Decreto sobre esa reti.ta, cuyas principales dis­posiciones son: 1ll- .Lo que se pagaba cómo derecho de Régistro á los De­partamentos pertenece á la. . Naci6n; 2r,t. Eii los documentos que excedan de $ 100 queda á opci6n de los interesa­do's á pagar 2 centavos por 'cada exce­so de $ 10, .· quedando con derecho á 'que se r~gistre el docum·ento, ó no po; ner tales estampillas y pres'Cindír del registro; 3l!> _No ·hay estampillas de 3"" clase; . 4¡;~. Las demandas ordinarias se extien'cle:Ó. en papel . sellado de ·1 r,t. cla­se; 5l!> A las c¡i'entas que excedan de $'150 se . adherirán ,. estampillas de :$ 0,10 .. por.cadá cincuenta pesos ó frac­ci6ri · de 'esta :cantidad . . Lo mismo su­be ·cl.e cori)as cuentas. provenientes de cohtratos; ,6l!> Cuando haya que adhe­rir Üna fes~ampilla .de las que hoy tie­nen eLp:t;"eció en oro, es decir, · de las nuevas~ ,puede hacerse á falta de éstas uso de . una de las anteriores cuyo pre­cio équivalga, al.10.b'ü'O· por. 100, á la exigida pór las nuevas . disposiciones; 7f!. Eíi)as escritu ras ·otorgadas des­pués del 20 de J tilio del corriente año, aunque no se hayan llenado las forma­lidades , del . De'ct·eto ·número 53, no hay nulidad s~ · a ·la fecha en que se otorgaron no se ' había recibido por los -Notarios:el · .Diario Oficial núme­ro 12.400; . 81Jt .En las . cesiones entre particulares de créditos contra el Go­bierno, el recibo debe llevar estampi­llas de acuerdo con. el número 89·de la tarifa; 91,1. Los contratos de arrenda­miento que no excedan de $ 10 pue-· den extenderse en papel común,•. pero para apreciar el valor no se toma né Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 2329 cuenta el precio mensual sino el de todo el tiempo que va á durar el 'con­trato; lO~ En lug·arés en que circule pla.ta para saber el papel que requie­re un contrato debe hacerse la liqui­tlación del cambio cutre plata y oro; 11 Q. Cuando en una nómin'n.. ha:ra va­rios sueldos no se tomará én cuenta el valor de toda la nómina sino tel de cada sueldo; 12Q. La Ley 32 de 1905 rig·e desde el 20 de Julio del mismo año; 13l1- L os juicios hasta de $ 10 van en papel blaneo, pero la sentencia de­be ir en papel de Ft; 14:~ Toda cuan­tía fijada por la ley se entenderá que es oro; 15Q. En los actos· ante Notario, si no alc&n.zarcn 3 $50, .debe ponérse­ies una estarbpilla de 25 centavos y lo tnismo por las fracciones que no al­can ·c.en á $50: 10~ El ·hecho de pagar las estam'pillas y papel sellado en las libranzas que expiden 1os Administra­dores de Correos, no obsta para que se ·cobren los portes de correos; 17~ En·ios contratos on que no se ·mencio­ne sino er valor de la unidnd y no él del total, se debe hacer una aprecia­ción de ésta, p:ua saber qué papel les corresponde; 18:.t Los tenedore'S de perfumes de que trata el numeral 81 de latarifh., ·deben ádherir á cada fras­co una Mta.mpi!la de ·5 centavos. '* C1\ l~RETIDRAS.-Et Gobier­ljO Naciu nal h ·t asnrnido l-a cons­¡{, rucdón de la que está cle&ti'nada a u nir lils ciudades 'de Popny11n y Cartago, comunica ndu con ,· enit:-11 temt>nte las eiudades dtd Cf1Uca. Se destina par;1 et;to t>l 50 }10I' 100 del 10 P' r lOO de las 1'(-ntas que e.J Depa:'tamento debl-l dedi­ear á das públi.·:1s y e1 50 ror 100 de lH~ tQ:1ta~ de trabajo ¡.wr­sonal subsidiar;o de los 1\Iuaici­pjos poi' clonda la caneteta h nya df' pasH. 'ti AUTOJXIZ4-CION.-Se 11"t da. do á 1o GobP.rnadores pata. qu~ de común acuerdo y tenier'Hlo ei1 cueotn lo que antes producía el t erritorio del nuevo Departamen­t o, dividan entre las secriones de su depeudenci:-l lll cantidad fijada ffl globo <-OIDO partición del auti­guo Depa1 tatneuto en las reutns • . H • tJaclona ·Je~. ' ' BUQUES.-Se ha ordenado ]a venta ou pública subasta de lo~ Cruc..-ros (/a ,rta;¡ma, Pinzón, .Jfa. rroq'ltín y Eogúti't. La. liei tación para la Vl-!rJta da{ 2? y 3 ... ¡.:e Vtri­: ficani en Barran'1~iila y la del 4." en Buen::tver.tura. La adjudic~cióú se !Jará ttd nferend-a.m v t:eberá ge t' sometida · al ·:Ministeri~ éie .Ha­<: Í :·nda y Tesow. * NOMBR~i~11EN1~0 . - 'En el Archivo Nacional se ha .::reaclo un puesto de Ayudante con el snd­do . anua! de $ 840 oro·. Son fun­ul011PS de ·este empleado: lleva1· u u lJicwio en Pl que se hagan c·ún::)ta:r los sncesos nHÍ.s r.otaoles qutJ ~f' eumplan 'en d país y un ínJice 1>n que se anoten las <'aU· SdS célebres c~vil~-' 8 y crimio~lles que exisce·n en ·el archivo y las q 11e pcste1iot·mente ·se remitan. Pan1 ·es~e im ·port~nte puesto, qne es una especie de histol'Í11do1· aetual y que fadlitm·á en mucho la tlll'ts(·IÍ tor stñor J ulián Páez M., quien por sus dotes excepcicnales des·em p~ liará muy bien !>U ca!'go~ * L'OS DIRECTORES del peri6- d ico Bogotá, señores Ht-redia y Castm Mosquera, han sido mulla· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 dos con $ 50 oro cada uno y SU8- p,ensión del periódico duwo'te el términe de tres meses) por ha 1 )Pf' infringido el Decret1) sobre Alta Policía Nacional. * SUSPENSIÓN.-El periódico ]/a. P ·ren.va de Medellío ba sido st1s;1endido por disposición dPl se­ñorGobernador del Departamento. LA SEPARACION DE LA IGLESIA Y EL EST:ADO EN FRANCIA · Disposicione~ del Papa ' Un rlespacho de Ro m a al ':Eeho de P!!ds" dica que el Pa. pa, en previsión de que d proyec· to de ley sobre la separvción de la Igl.e.sia y el Estado pronto será r:ltific,ado por la Cámara, ha orde. u.a~o qu_e los obispos guardf.n . el s1.lencio más absoluto cuando el proyecto sea p~omnlgado oficial~ , mente. Piu X publicará en !;!egn.ida un,a Enciclica, recordando en ella !a protesta del Vaticano con.tra t:l­les ~ctos. Lo& obispoli .pt;!rmane­ceran donde se hallan, pero sólo ~on ·e} earáeter: de Vicarios de la /Sedd Apostólica~ sostenidos por c~enta de· las autoli<~ades pontifi­Cias. INTERGAMBIO PROFE¿IQ. ~ AL.-Por lH~a parte la pren.,;:\ hberal propone entusiasta el in­tercambio profesional elltre Ale­mania y América: pero los diar·ios nacionalistas critican la idea, pp.es dudan que la ciencia alemana pue· da ganar algo con el intercambio. Los ·sistem3s ·científicos america.' noé, dicen, son demasiado em bri(). narios. :América es p()co ci8ntífi · 2330 - ('~ y oifí,·ilmt>nt.e pnede dar á Alerna11ia nada que valga. lleco-. mit->ndn11 tamb;eu qne se evite en ld posi l,le qu~ la iofluenci·t mneri· cana 3 t' b;1ga svntir en la r~da ale-l YJ Hn~• . ,., L\ . -:- .'\ V:EGAOJON AE-. l ~ E""L - fli t·cn d~ San FrarH·ÍE;;'o de Gd1furnia. qne Leo Stev.=ns hi1.o ot. r:t ~"X ' 'Ul'~ión en Pl aarona. Vé ol e :; . .¡ lvvir1, ''La Fledlit de Ca iif.¡• t1 ia . . , lnnzándose á los es. pae;ío.:; ú. u na a ltnra de 200 pi ... s, en d!receión del mar, y regresan­do sauo y s·1lvo al punto de par­tida. De.cí~ .Steveos a l t·t-g.l esnr: "D~s de el momento en que partí del · aerúdr(JITlO ha.~ta mi regreso, el ftt'l'0'1ave estuvo bajo mi dirección y nunca- tu ve la menor dificulta1i para desc:ribir C\11'.'-M, as('ender ó cesccndet· mieutras estuye en td aire ". Incendio de un millón de barriles de petróleo Diuan te una tempestad gue hnbo Em Humboldt cayó un rayo en un estanque de . petró 1eo; tu· ceudiando un millón de barriles gne coutenían trc,o: millonef; de gal9nes de aceite crudo. Los bom­b<> ros lucbnron tonazmente varios días con las llamas. y bebo ciuco mut:rtos y cincuenta ca~as hr1n s:-, do l'educidas á cenizn. l.Ja cindad está atesbda d<:;. fugitivos· Et in­ccndiú cub1•ió· un espacio de U11!1. mifl~~ cuarlrada y podía verse á sesenta miflas ,á la redonrla . Los dañQs que nó están respaldados por ningún seg~.Ho se calculan en un millón de pesos. CíentJs de obreros han perdirlo cuanto te · nfa.n. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 \3.3~ -~---....... --.. -... -.. ,_ .. _______ .. ___ ____. ,,_., ___________________ .... _.. ,_ ............- ................. __________ .. _____ .. _ -:'_ ROBO.-En Marinilla se roba­r, o n del Juzoo- ado del Circuito C'a- ~orce sumario¡;¡, de ellos algunos graves. * S. S. PIO X Y LA P AZ.-Al recibir la noticia de la paz ruso­japon. esa, S. S. e~clamó : esta e~ la ~ayor felicidad. · que he expen· mentado' en 'mi VIda'! Y en l"egui-. da telegrafió al Zar y á la Comí-_ sión felicitándolos. DOS PESOS -Amigo, itienes dos pesos1 -IPues no los he de tener! -8i prestármelps qu;sieras hasta que · concfuya· el mes, -muy grato y reconocido por siempre. te quedar~ :- · -Yo, que; te los · doy cop. gusto, soy quiéri debe. agradecer tu aceptación,~ caro amigo. - ¿Me•los:regalas? Tal vez te podían hacer. falta, · : y yo no· q\:lisiera ser gravoso á tus ' intereses. -No me hacen falta, al revés, que me sobran, y ··¿ontento te los voy á dar, Miguel. Más sígueme, 'que. en mi casa los tengo guardados ; ven, y ya verás qué "dos pesos" .. . . ' son mi suegra y mi mujer. W. P. BERMUDEZ. HOMENAJE '\ ~~ ~ Bien quÍsiéramos poseer esa difícil facilidad del bien decir, para lison­jear nuestro propio orgullo, halagan­do nuestra voluntad~ al- tributar lo tan elocuente y expresivo como lo deseá- 1 ramos á las señoritas' doña El vira Mo­rales 'y doña Emélia1Pinto; por lama­nera coinó han correspondido á la confianza que fincáramos en ellas los padres de familia que á su acertada dirección fiamos la de nuestras hijas, caros girones de nuestra propia, ~xis-· tencia. Erp.pero sí elocuencia y acierto n<;>s, ~alta para el caso, nos sobra senti­miento para hacer público testimo­nio, general alarde de nuestro justo contento, de nuestro alborozo pater­ñal, de q,qe~tro íntimo reconocimien­to; por los re~ultados que, como fru­to de perse~eran'te labor exhibieron n.uestras hijas, tanto (m los ramos de esttidio como en las lal?ores de mano, en 'los exámenes que acaban de tener lugar. Que reciban pues, las señori­tas Morales y Pinto, cumpJida enho­rabuena, cordial, ardiente_'por la ópi­ma cosecha que como Apó!;)toles de la educación cristian!i'hari"brindado á la s
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 231

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 234

Por: | Fecha: 12/10/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \ 1 .pública ue Cvlombia)-OUTUI3HE 1:! DE l!JO.i.- -N·: :!Ji y Director, DL.\8 8. 8C<\IlP&T'fJ\ El Revólver (E~ITLIA pARDO BAZÁN) En un acceso de confianza, de esos que provoca la familiaridad y comeniencia de los balnearios, la en­ferma del corazón me refirió su mal con todos los detalles de sofocaciones, violentas palpitaciones, vértigos, sín­copes, la muerte al ojo .... Mientras hablaba, ]a miraba yo atentamente. Era una mujer como de treinta y seis años, estropeada por el padecimiento, al menos tal creí, aunque p1·olongado el exámen, empecé á suponer que hu­biese algo más allá de lo físico en su ruina. Hablaba y expresuha, en efecto, co­mo quien ha sufrido mucho, "'J' yo sé que los males del cuerpo, generalmente bastan para producir ese marasmo, ese abatimiento radical. Y notamlo cómo las anchas hojas ae los plátanos, toca­das de carmín por la mano artística del otoño, caían á tierra majestuosa­mente y quedaban extendidas cual manos cortadas, la hice observar, pa­ra arranca.r confidencias, lo pn.snjero de todo, la melancolín. del tránsito de las cosas ..... . Nada, es nada-me contestó, com­prendiendo instantáneamente que, no una cut·iosidad, sino una compasión llamaba á las puertas de su espíritu.­N ada, es nada .... á no ser que noso­tros mismos convirtamos ese nada en algo. Ojalá lo viésemos todo, siempre, con el s<"ntimiPnto ligPI'O: aunque tris-te, qn<" nos produce In caída de e. e follaje sobre la arena. El encendimiento enfermizo de sus mejillas se a>ivó, "J.' entonces me dí cuenta de que habría sido muy her­mosa, aunque estuviese su hermosu­ra borrada y barrida lo mismo que las tintas de un cuadro fino, al cual se le pasó el n.lgodón impregnado de al­cohol. Sn pelo rubio ;r sedeño mos­trn Ln r n:;tros do ceniza, canas preco­ce. . Sus fa ~ ciones habíanse marchita­do ; la tez sobre todo revelaba. esas alte :·aciones de la sangre que son en­venenamiento lento, Jescomposiciones del organismo. Los ojos de un aznl nmante, con vetas negras, debieron de att:aer en otro tiempo, pero ahora lo · nfE>nba, algo peor que los años, una especie de extravío, que por mo­mentos les prestaba el relucir de la locura. Callábamos, pero mi modo de con­templarla dPcía tan expresivamente mi piedad, que ella, suspit'llntlo por ensanchar un poco el siempre 011ritui­clo pecho, se decidió, y no _sin detener­se de vez en cuando á re pirar y re­hacerse, mo coutó la extraiía historia. -Me casé muy enamorada .... "Mi marido era entrado en celad re pect.o á mí; frisaba en los cuarenta, y ·~·o solo contaba diez ~· nueve, Mi genio era alegre, animadísimo ; conservaba canícter de chiquilla, .y los momentos en que él no c. taba en casa, los dedi­caba 6. cantar, á tocar el piano, á chu­lar y reir con las amigas que •en(an á verme y que me emirlin.ban la feli­cidad, la bocla lucida, el esposo ni"t­sionado, la brillante situación socinl. Duró esto un n.ño ; murió la luna de mieL-Al volver In primavera, el ani. versado de nuestro cnsamicnto. <'m· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 E-L CO:R:llHO :IJEL VALLE pecé á notar que el carácter ele Rei­naldo cambiaba. Su humor era som­brío muchas vecec;, y sin que yo adi­vinase el porqué, me hablaba dura­mente, tenía accesos de enojo. Notar­dé, sin embargo, en comprender, el origen de su transformación ; en Rei­naldo se habían desarrollado los celos, unos celos violentos, irrazonados, sin objeto ni causa-por lo mismo doble­mente crueles y difíciles de curar. Si salíamos juntos se celaba de que la gente me mirase ó me dijese, al pa­so, cualquier tontería de estas que se les dicen tÍ las mujeres jóvenes ; sisa­Ua él sólo, se celaba ele lo que yo que­dase haciendo en casa, de las personas que venían á verme ; si salía sola yo, los recelos, las suposiciones eran to­davía infamantes. Si le proponía, ó le suplicaba que nos quedasemos en casa juntos se ce­laba de un semblante entristecido, de mi supuesto aburrimiento, de mi la­bor, de un instante en que pasando frente á la ventana, me ocurría espar­cir la -vista hacia afuera .... Se cela­ba, sobre todo, al percibir que un genio de pájaro, mi buen humor ele chiquilla habían desaparecido, y que muchas tardes al encender luz, se veía brillar sobre mi tez el resto húmedo y radiante del llanto. Privada de mis inocentes distracciones ; separada ;va de mis amigas, de mi parentela. ele mi propia familia; porque Reinaldo in· terpretaba como ardides de traición el deseo de comunicarme y mirar otras caras que la suya, yo lloraba á menu­do y no correspondía á los trasportes de pasión de Reinaldo con ol clnlce abandono de los primeros tiempos. Cierto día después de las amargas escenas de costumbre, mi marido me advirtió : -Flora, yo podré ser un loco, pero no soy un necio. Me ha enngenado tu cariño, y aunque tal vez tú no hu hie­ses pensado en engañarme en lo suce­sivo, sin poclrrle remediar, vcnsarías. Ya nunca más será para, tí el amor. Las golondrinas que se fueron no vuelven. Pero como yo te quiero, por desgrfl('.ht, más cada día y te quiero sin tranquilidad, con ansia y fiebre, te advierto que he pensado el modo de que no ha,ya entre nosotros ni cuestiones, ni quimeras, ni lágrimas, y una vez por todas sepas cuál va á ser nuestro porvenir. Hablando asi me cogió del brazo y me llevó hacia la al col ba. Yo iba temblando; presentimientos crueles me helaban. Reinahlo abri6 el cajón del mueblecito incrustado donde guardaba el tabaco, el reloj, pañuelo, y me enseñó un revólver grande, una arma siniestra. -Aquí tienes-me dijo la garantía de que tu vida va á ser en lo sucesivo tranquila y dulce. No volveré á exi­girte cuentas ni de cómo empleas tu tiempo, ni de tus amistades, ni de tus distracciones. Libre eres, como el ai­re libre. Pero el día en que yo note algo que me hiera en el alma .... ese día l por mi madre te lo juro 1, me le­vanto de noche calladamente, cojo el arma, te la aplico á la sien y te des­piertas en la eternidad. Y a estás a vi. sada. Lo que era yo estaba desmayada. sin conocimiento. }~ue preciso llamar al médico por lo que uurau::t el sínco­pe. Cuando recobré el sentido y recor­dé, sohrevino la convulsión. Hay que advertí t' que les tengo un miedo cer­val 1Í las armas de fuego ; de un casual dL<;paro murió un hermano mío. l\lis ojos con fijeza alocada, no se aparta­ban del cajón del_mneble que encerra· ba el revóhTcr. No podía ;vo dudar, por el tono y el gesto de Reinaldo, que estaba dis­puesto á ejecutar su amenaza, y como tttlcmás sabía la facilidad con que se ofuscaba su imaginación, empecé á darme por muerta. En efecto, Reinaldo cumpliendo su promesa me dejabn completamente li­bre, sin dirigirme la menor censura, sin mostrar ni en el gesto que se opu­siese á ninguno de mis deseos ó desa­probase mis actos; pero esto mismo me espantu,ba, porque indicaba la fuerza y la tristeza de una voluntad que desc~tnsa en una resolución .... y on mi trrror, cnua día más hondo, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 _... .................................. ... . .. .......... . permanecía inmóvil, no alt•eviéndo­me á dar un paso. Siempre veia el reflejo de acero del cañón del revól-ver. De noche, el insomnio me tenía con los ojos abiertos, cre~rendo percibir sobre ]R. sien el metálico frío de un l • rculo de hierro ; ó si conciliaba e.l s 'eño, despertaba sobresaltada, con palpitaciones en que parecía que el corazón iba á rompérseme, á salírsc­me del pecho, porque soñaba que un estampido atroz me rompía los hue­sos del cráneo y me volaba el cerebro, estrellándolo contra la· p!Lred. Y esto duró cuatro años, cuatro años en que no tuve minuto tranquilo, en que no dí un paso sin recelar que ese paso me acarrease la muerte. -~ Y cómo terminó esa situación horrible ?-pregunté para abreviar, porque la veía. asfixiarse. -Terminó .... con Reinaldo, que fue despedido por un caballo y se rompió la base del cráneo quedando instantáneamente muerto. -Entonces, sólo entonces, com­prendí que le quería aún, y le lloré muy de verns, 1 aunque fue mi ver­, lugo 1 -Y recogió Ud. el revólver para tirarlo por la ventana~ -Verá Ud.-murmuró ella. -Sucedió una cosa ...... bastante singular. Mandé al criado de Reinal­do que sacase de mi habitación el re­Yólver, porque yo continuaba viendo en sueños el disparo, sintiendo el frío sobre la sien .... Y después de cum­plir la orden, el criado vino R. decir­me señot·ita, no había porque tener miedo ..... Este revólver no estaba cargado ... . -t Qué no estaba cargado ~ -No, señora: ni parece que había estado nunca .... Como que el pobre señorito ni llegó á comprar las cápsu-las. Si hasta le prcgunlé á veces, si que­ría. que me pasase por easn. del arme­ro y las trajese, y no me respondió, y luego no se volvió á hablar más del asunto ..... . -De modo añadió la card.íaca,-qtH) un revólver sin carga me pegó el ti­ro, no en la cabeza, pero en la mitad . del corazón, y crea usted que ape~ar de digital y baños y todos los reme-dios, la bala no perdona ..... . ~ L,\. PRIMEUA PIEDRA I Por ilDcuodn plebe persegui•iiL Hnye en .Jcrusnlt>n al templo santo 1\[ujcr de~pnl'orida; Bafin su faz hermo~n Dcsnt11do raudal de nmnrgo llanto. E~ aquella mujer ~>ulpnl>lo c~pl· ~ll; L11 ley del pta-l.lo lu::brco A mol'ÍT n po!, Rndi11ntc de bondad y de dulzmn, Y póslrase de hinojos Y besa de J csús la I'CStiJura. Inmól'il q\tcdn cnul estatua yerta; V ngn en crespas madejas su cabello Sobre su blanca espalda, m•1l cubiel't~, Y su rostro somurío ( [>u m sn propia des~enturn, ht>llo) Entre las manos trémulas epulta: ¡ Quizá un rubor tardío, (.¿uiá In fnhn de rubor oculta: Entre tanto el Señor sobre la arena ~istcriosas palauras es<'riuhl, Y el fariseo que ii In turba guh1, Pum hnblar ¡, J csú¡¡, silencio ordena. Con h•1mildnrl irúnic:t proto.?•la Sob•·e d suplido bourado I'Onsulturle¡ Pero buscn. sutil en 5U rc,¡pucsta. C'nuaa p.tra acusar!(', Y nsl le u ice:-" L11 muj('r impura., "Que á tu;; pies ~e hu postmuo, "Sin rccnto y sin fe, cil'ga y pcrjurn, ' ·El tálamo nupcial ha profanado. "X o ignorará tu cnnltecidn. ciencia "Que á mm·ir In st'ntcllcin "L1t snbin ley del in~pirado prc~le "Quu rompió m•,•etra dura servidumbre "Y del Eterno ovó la voz celeste "DC'l Sinui ,¡obre h\ ardiente ct•mlJrt•. · "~ás 'tú ere~ el Moslas prometido; La volnntnd de Dios tu lnbio anuncia. "(nfuliulc profotn, rey ungido, "T11S nll.lsimns órdenes pronuncia; "1'u fallo dinos y será cumplido." Cri~to eecrlbictulo en el arena sigue Siu levantar la pensativa frente, Y el fariseo á poco, ya impaciente, Oon alterada voz, nsl prosigue: -"8i eres hljo de Dios, .¡ cómo te arredra "Lo que el ¡;ran Uolsós dejó o1·dcnndo? ·• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 2359 -"Cúm¡.lat~e-tlice Cristo-lo nuHulado, ''Pero que arroje In primera piedra "El t¡Ul' ~~tti sin pecado." I I '1'odo3 po.rn nnimotrsc se mimron Y todo¡; ~in aliento enmudecieron, Sus cejad· se enarcaron, IAis piedn1s de 1111s manos EC cayeron Y on confuso t1·opel tle!parccicron. La7'7nig. P~sa.voo lki8'1:8 ( De Lamartine ). As! vamas mu•·iendo, hoja por hoja. Marcan la ruta escombros de ilusión. ¿ Cuítl ue nosotros sobrevive entero Cuando le llegue el turno de la hoz? ¡ Almas contemporánetiS de In nué~tra 1 ¡ Brazos que nuestro brazo entJ·elazó 1 ¡ Amigod! ¡camaradas! ¡dulces ojos! A medio nnuar nos vais diciendo adiós! En ese nlrgre coro del camino, 'l'an lleno .1' vivo al ascendente sol, Y11. cadu \'ez que lo escuchamos, fitlta Una voz mils de tánta cara voz. Y 1~ecomieuza el himno cada día, Y es más delgauo y lastimero el són. i Ay ! Pat·ó á cada trecho un compa.ilero, Un corazón ue palpitar dejó. ¡Hermanos de colegio y de campaña Que vais fallando al matutino rol 1 ¡Quietos dormiu! Ya es sacro vuestro sueño, Ya no irá n.1die ú •lespertaros, nó. Así en el bosque ni vícj'l hogar vecino, Donde íbamos en grupo juguetón A l<:vantur con gl'itos iufantilea De los dormidos ecos el rumor, !1 cnt•rn con su hncba el rústico, cnTídioso, De aq11el ondeantc inmenso p~trn~ol, A cada encina que nmricnlo postra Una lcugun. del coro enmuucdó. Y volven•os acaso al que fue bo~que Cuando eu pie qucut"t 6 de los modE>rnos Ribot ó Henner, produce sensaciones semejantes á las • que despiertan las notas gt·aves de un órgano, de reposo, de calma, de reco­gimiento. Dentro de la plena luz el diapas6n [1 J il !fl.lteo, ea p. XI, Y. II. de los valores se reduce; la nota aguda desaloja á la grave y tiende á produ­cir, cual estridente silbato, sensacio­nes irritantes. Al disminuír la escala de tonos: aumentan las dificultades de ejecución; es en este caso más difícil modelar, dar al asunto atmósfera y relieve, sin caer en las carnaciones sucias ó en los tonos chillones de los cromos litográficos de -pacotilla. Ace\edo ha tenido que luchar con esta colosal dificultad y algún rastro de esa lucha alcanza :í acusarse en su cuadro; pero el sentimiento general de la obra, llena de verdad y de poe4 sía, se impone :r domina al especta­dor. Puede resumirse así: Una man­cha oscura formada por el follaje y por el terreno, divide diagonalmente el cuadro y contrasta con la mancha clara formada por el cielo y por las hermosas lejanías del Jordán. Sobre la mancha oscura se destacan las figu­ras del Cristo y del Bautista y abri­llanta las aguas, en las cuales se están mirando el límpido cielo y las figuras del Redentor y del Precursor." SEPELIO El de los señores PEDRO M u. ÑOz y 1\JIG UEL VIOENTE P .ANE so, se verificó el martes 10 de los corrientes. ¡ Paz á sns restos ! RUPTURA DE RELACIONES Ha suspendido el Gobierno de Venezuela las relaciones di­plomáticas qne ten1a. con "Fran­cia, y ha dado pasaporte á su J\Iiuis tro en Caracas, por haber ¡)l'otestado sobre el asunto lle la Compañía del Cable. CONCURSO DEl BELLEZAS üon motivo de la cclubl'ación tlel 10 de Agosto, aniversario de la Inilepemlencia del .Ecua­dor, "La Linterna", periódico íle Quito, abri6 un concurso pa­ra premiar á las reinas de ]a hermosura que salieran favot·e- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. cidas con el mayor número de votos. LlcYát·onse la palma las encantadoras señoritas Lueila G angotena Gijón y Lo la Guar­daras Pórez. Fueron miembros del J Ul'ado Escrutador los seíio· res don Emiliano lsaza, don J osó Mal'Ía Sarasti y don J oa­qu'in Gómez de la Torre. Felicitamos á las bellas agra­ciadas. 11 SUR AMÉRICA" Por orden Jel señor Goberna­dor del Distrito Capital ha sido suspendido este importante ór­gano de la prensa bogob,na. ''Sur América" ha sido uno z 8ilva ha sido norr.brado Cónsul en Cua·nz'lo el E~eñor don Marco A. Torres Elicecht•a: y pot• p1·omoción del l"eñor don Ignacio lliaz Granados ha sido nom ba·ado Cónsul en Pue1·to EspAiia. (Ta·ini­dad), el señor dvn Carlos M. Cés• pedes, ~361 SUELDos -El Poder Ejecutivo, vista la ac·tual situación e<'onómi­ca del 'resoro) ha rebajado los sueldos mensual!:'~ de los emplea­dos nncionales tanto en el interior como en el PXterioJ' de la J,l-epú­l, JiC'a, por D Pcretu de 14 de Sep­tiembre, así: sueldos de $150 en adelante, en un 25 por 100; Jos de $100 ha,ta 8 150, en un 20 por 100; los de $40 hat.ta $ lCO, en un 15 por 100; los de $~O no tendrán n·baja. En el miemo Decreto se excita á los Gobernadores de loa Depar­tamentos para que hngan otro tanto con los empleados de sus respectivas Seccione!:!. * EL NGEVO PROTECTOR DE LA lL\.• DER.A.-El "Sideroleum'' es un nuevo preservativo de lns made­ras! que se está fabl'icandopor los Sres. D. Anderson & Sou, Ltd. Lo­gan Selt \V 01·k.".-Belfasf, Ir lauda. El "Sidra·oleum'', es una pre• paración líquida que se aplica ca· lienta 6 fda, con una broeha ordl· naria y que penetra la madera prohndamente sin tent::r que em· plear la pre8ión. El líquido aplirn.do sobre el pa• Jo, expnlsa todo el jugo que ten• ga, lo que lo baceinntlnerable á todo germen dejándolo á pt•ueba. La aplicnción del meneionado in­gredicntt>, da á la madera un ro· lor moreno oscuro de vistosa aptt• riencia qllf~ tiene la ventaja de no aplicar, si uno quiere pintura, de· jando simplemente el .. Sidero­leum''. ~n m u eh os paíse~, como por ejemplo en Australia, la hormiga blanca desempeñAbn el miemo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 23ti3 oficio que ~~ "cncarrón <' 11 r ali, destrn,y:lndo ed!fic.:ios; el "Siroleum.'1 S. V. y B. La dirección P.s la s1guiente: Srs. Andcrson & Sou, Ltcl. - Belfnst, Irlanda. LA PESTE <'Uriosidad gnicnte: * I\EGRA.-_\ título de public8lllOS lo Sl· Se ha l1echo mny popular en Estauos u nidos una re0eta. de un médico c·hmo, residente tn Sau Ji'rancisC'O (Uulifomia). La dicha receta que transcribi­mos, cura la '',·ituela negra" y da muy buenos J·estdtados contra la peste bubónica. lié aq tÍ la 1 ecE:'ta : Sulfuto de zinc, un gramo. Digital, un gramo. .L\ zúca r, un cuarto de o m: a. Agua hervida, cuatro onza!:. De e:-ia prepara<·ión se tome \ma cuebarada cada hom y á las 12 dosis dichas enfermeda<.les que· darán curaclas aun cunndo en í'l caso ue viruelas, lns pústulas es­tén ya llenas. La dosis para los niños será pro porcionada á S'l oda-.!. * Un día los dos rivales se encon­¡ traron en la estación del 1errocll ! nil, y resol viero;1 at·reglar sus cuestiones b ·ttiéndose con revól­ver. Pocos dias después se diri• gicl'On al lagar tlegi,to con su3 respectivos padrinos, y al primer cambio de tiros caycror! lo~ dos mortalmente heridos. Cuando la señorita Gonzálcz sr.po el result,tdo del duelo, de­dar6 que sus enamorados habílln cometido un gra,·e erro1· no ente• rándola del propósito que tenían de batirse, pues ella hubiera arre· glado amigablemente el incidente. In teno¿ada 8obrc el pa!·ticulal', coutesto que no se hubiera casado con nil1guno de los dos, puesto que tenía un tt~ rcer novio. • AnoaANno por los derethos fe. meninos, decía una señora con gra nrle elocuencia en cierta re u· nión: -¿Dóncle estaría el hombre si no fuese por la mujer? -Yo lo sé, contesta uno de los presentes, de buen humor . -¿Dónde? -¡E u el Parai&o! • FRANCIA Y A LFDIANIA.- Francia, con 3~) millones de bal,¡. tan tes, ti~ne nn pr ·supuesto de guerra de 680 millones de pe~os. Ejército efectivo de paz, 675,300 con1b1tieutes. O~•ballos, 150 mil. Ejéreit'> efectivo de guerra, MuERTE ToNr.\.-La señorita 4.350,000 hombres. Lecita Günzálcz, que en con~ide- AleUlani,,, con 49 á 52 millo-rada como la lllÚIS hel'luo~a de nes de habitante.,, tiene un presu· Eagle Pase (EE. UU.) teuía. dos pue~to de guerra de 832 millones éDamorudos, y los rlm1 querían de pesos. Jtjército efectivo de paz, •---ill&c:.:c~· r.:l, ~a~ s~u_.:l:._ !t>:..~;l~O~n ..: ....-------~6:...):.1~~, G~ '8 . O.t bal los, 1 w 6 mil. Ej ér · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CO'll:l'l.EO 1JllL )rALLE -·-·---............ _.. ,,,.,,,,.,,,.,. .............................. ~-····--···· .. -····""'''"''"''-"' .............- -...... _,, ___ ,,,,_. ...... ············- ·· __ ,,,,..... ........... . ......... ... .................... -- cito efectivo de guerra, 4.176,000 hombres. Con estos elementos bélicos, fá. cil es imaginf\rse el formidable d•·~•ma que se desarrollada PU Eu­ropa, entre dos potencias de pri· mer orden, á la simple voz de un Rouvier ó de un Vou Buelow. La Ft'ancia cuenta, además, con l.s segunda marina del mundo. Y ésta no es la vez aquélla, en que, como dijo un militar genná.­nico al contemplar las tremendas cargas de los franceses en 1870: ".:Son leones dirigidos por as­nob'' · N o es posible, sine m ba rgo, adivinar quién vencerá. en ese due­lo espantoso. (Ir AL LEER l11 mayor pa1'te de los versofi decadentes que no levan­tan el espÍt·itu ni hacen palpitar el corazón, ui en realidad couduceh á nada, no puede uno mPnos de recordar estas palabras de t6pez Guijarro en su Histol'ia de Roma: "Los romanos, put-blo dotado de un seDtido eminentemente prácti­co y positivo, tenían por fútil to do trabajo literario que no tuvie 1 se un fiu prádico. * LOS l\1 ARINOS EN FRAN-CIA.- A to.1os los marinos fran· ceses les de~cuenta el Gobierno de su país el tres por ciento de su sueldo y lo mismo p11gan los pes­cadores. Estos fondos se degtiuan á pelJ· eionar á los marinos que llegan á pt·estar veinticinco años de servi­cio á bordo de buques franceses. * COMIDA S ESTRAFALA-RIAS.- El Príncipe Enrique de Prusia tuvo, hace poco, la ocu­nencia de regalar á una Sociedad · de excur~ionistas cana:lenses el cuerpo de uu rinocerOí.te, y lo~ individuos de la agrupación, en vez de disecado, se Jo comieron ert un banquete que titularon "Festiu del Rinoceronte.'' El cazador inglés Bucklan se jactaba de h11ber comido carne de boa, de ballena y de elefante, en .. contrándole á la primera un sabor exq uistto. E 1 célebr~ exploradot• Smith decía que la carne de los monos africanos es fáeil de con~ fundit· con la de la liebre. EL TABACO* INFANTICt ... DA.-Se r,abe que las obreras que manipulan el tabaco en las fá. bncns del Estado en Francia, no crían ellas mi~mas sus hijos. . E tono causa sorpresa, despuea de conocer los estudios de Drys­dale, quien descubrió, casi diez Hños hace, la nicotina en la leche de las tabaqueras cie Viena. El doctor Mntrel ha publicado á este respecto un cuadi'O de ci· fras que tienen una elocueociá macabra. En Nnncy, la propor­ción ele la. mortnlidad iufantil es de 56 por (·iento en reposo de la madre, y es de 99 por ciento cuan• do ésta continúa uutriendo al ni­ño con su pceho después de la vuelta á laman ufactura del tabaco. De acuerdo con una investiga­ción hecha últimamente por el sin· dicnto obrero en todas las manu­facturas francesas del géntlrO, la proporción se eleva á 70por ciento• El Gobiemo no ignora esta si· tuación precal'Ía de la maternidad. dcuunciada por diferentes info1·· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '2365 .EL C O :.tl'.BE O :LJ .EL Y vLL .L ~' mes de méJico~, pera casi tenida cuidadosamente en secreto. LA YERBA DE Cl\LIFOR­NIA Y LA J;OOURA.-Una yerba que se produce en las \·as­tas llanuras de Califomia, conoci­da bajo el nombre de zumbadom, tiene la propiedad de causar la lo­cura á los animales que la <'Omen. Lo particular del caso es que, si se trata de caballos, por ejt>m­plo, la locum uo les hace perder sus nptitudes de domelillicidad. Cono('en perfedamente al ::~mo y s~ dejau montar y guiar cual si estuvieran en estado nol'mal. En camláo, y aquí reside el pe· ligro, pierden por comvleto el ir.~tinlo de los abi ·m0s, al grado de caer en éstos ó ch:jarse arraR­trar por la~ conientes IDlolS fuertes. * NIÑOS QUE SE CJASAN :Los matrimonios de niños son sumamente frecuentes en la India, 3Un hoy que las costumbres de aquc1 país apat'Pcen muy modifi. cndas a causa ue ]a dominación inglesa. Segúu un censo hecho recientemente, cu un solo aüo con· trajeron matrimonio en el Indos· tán 1 43 niños y 187 niñas de un año de edad; niñoo do menos de cinco años se casaron en el mismo Hño '2.297, y niñas de igual etlau ;3.534-. Como consccll\'lll ia de semejan­te e~:tadu de cosas, en aquel mis­mo año hubo veintidós viudos y 1 veintisiete viudas que aún no te. nían doce meses de edad, y unos 300 uifios de ambos sexos, meno res de cinco años, lloraban la pér­uiJu de su::; cousorLes. Los re!'ult11dos de e!Sta co8t\lm· bre wn, romo fáeilmente Re com­prenderá, fatftles para el aumento de po bhl(·ión. J>ara evitar que ésta dismionya en algunas loealidndes en la Pro· viuda de Baro1a, por eJemplo, se ha establecido una ley que prohi· be el lllatrimouio d~ mn<:hachos menor{'s de diez y Ol ho años y Li­iias menores de catorce. * RECLUTA?tJIENTO FORZozo.-Para dt:>fenderlo no se objete que el ciudadano está obligado á defen­der á m patri11, po1 que aqoi no se trata de guei'J'R mtertJacional y el Gobierno no es la pat1 iat ui e~ta­mos obligados á defender deter­minado partidú, ni muc·h() menos á sncrifkamos por sus institucio­nes que pueden no ser de nnestro ngrn~o. (Artículo 39 de la Cons· titución.) Fernando Ganwito. * EL VENENO DEL UG.ARTO ''Hó- RRIDO''.- Se ha descubie1 to re· C'ier.tementc qne el n-medio más eficaz para curar la parálisis y al. gunas enfermedades del corazón, es el veneno Je cierto lnga1to americano que los n8turalistns lla. mau ''helodermo hórrido'', y los criollos ''tolachioi". :En los ·E~tn· dPs Unidos de América se está empleando C('n gran éxito tan sin· guiar medicina, y últimamente ha empezado á apli(·arse para <·otJtra­lTestar los efectos de la fitL1·e nma1 i11a. Siendo como es tJl ]flgarto de esa esrecie, un animal ruuy lento, fác·ilmentc se le aprisiona, opri· . miéndole fuertemente al lomo, á. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' ¡ fin de que arroje la materia visro · , Rll y am::trilln que es tan maravi­llosa. Para emplearla corno medi­cina hay que mezclar ese veneno con alcubol puro en proporción de uno por mil. Esta mat~ria es el estimulante más podero~o de ~ ' los que fe han descuUerto hasta hoy para el comzón. • SACERDOTISAS EN EL SIGLO XX.- '' Al cabo de los años mil, vuel­v~ n las "gn11s por doude solían ir'' (. Quién h~tbia de cretr que, 1 o­dando los tiempos: íbamos á te ner otra vez ,•acerdotisas corno en los buenos días de la antigua Gt·eda ·~ Y, sin embargo, nsí cs. El que quiera convenr.erse de ello puede u.cudi1· al templo que los unitarios tienen establec·ido Pll N arborugh }XoaJ, en la ciue:lnd inglesa de Lei­Ct: l:t er. El párroco de di cha ig lesia f'S hembra ; la reverenda Gertrudis von Pt>tzold, hija de un antiguo ofitial del ejército alemán. El sábado último celehróse un casamiento en la. cit11da iglesia y, naturalmente, ofidó de sacerdote 1 la reverenda miBs Pt>tzold. Como el caso es verdaderamen ­te inusitado en est0s tiempos, acudió gnm concUtreucia á pre­senciar la reremonia, y dicen que la l'tverenda desempeñó su come­tido con toda solemnidad. De suerte que, por una parte, en Huaia las mujeres pueden ser Alcald~s y regu· la administración ; del Municipio á. que pertenezcan : por otl'a patte, en los Estados U nidos se las ha visto de Jueces de pAz¡ cm Francia, informando co mo letrarlos ante los Tdbunales; en España, Pjerciendo de doctoras en M'"'didna, y pot· cierto muy in­tt'li ~ E>nb · s y muy hábiles. lJe suerte, C)Ue al prl"scntlirse f'll Tng-latt>rra oficiando de p<Íl'J"o­< o~. biL'n puede dccit·se qne no c¡nt>da yá campo alguno limitado n la acti\·idad de la mujer· . * E-'1' .\0ÍSTICA coRIOS"\.-rn saLio estad.~t~ in~lés después de cuida­dosas IJb..,ervaciones, ha determi· nado C•JU mayor preci¡;ión (según dice él) cómo se aTTeglan las mn­jeres para di-tribuír su tiempn, tomando un promedio dd qne di<'an á cada una de sus ocupacio. nes favoritas. Por ciento. :A la maledicencia.. . . . . . . . 50 Al cuidado de los niños. . . . 18 A platicar con las modistas. . 17 A oraciones . . . . . . . . . . . . . . . 5 A di versos asuntos. . . . . . . . 5 A elogiar al marido. . . . . . . . 2 A la.s artes y á las ciencias . . 3 A elogiar á las amigas. . . . . . O TotaJ .......... . .... . . . ... 100 • -DESPUÉS de ca'lado doo Ttl· mn.s se ha ido al cementerio y La ptrmanecido allí inmóvil, S(nta•lo sobre una tumba. U u amigo llega y le _interrog:l. por qué se halla en tan extraña posición. -Pot· la ,·ieja, dice éf. -Qué vieja? -Ha,:e algunos días SE!nti un tembloL' muy prolongado y fuer. te, y me ha venido la conviccióu de que mi suegra se quiere salir del hoyo. Poro lo impcd1ré! Y contiuúa, allí, sentado iuwú­vil sobre nua tnmLa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. El General Rn.m6n M.arín INSTRUOTOR DEL EJEROITO JAPONES Han desplegado los japoneses durante la actual guerra del Ex­tremo Oriente habilidad y justicia incompanbles, sobrPsaliendo en el empleo de estrat&gemRs mili· tares tan inteligentemente com­binadas, que rara vez han dejado de producirles el resultado apete­cido. U no de sus ardides de más frecuente uso y de mayor irn por­tancia consiste en el desarrollo de falsa~ líneas de batalla frente á las más fuertes posiciones del enemigo, y detrás de las cuales, en los lugares más adecuado~, fnncionsn verdaderas líneas de acción efectiva, protegidas por las de simulación, que debilitan al adversario haciéndole concentrar su atención á lugares en donde gnsta 8u pólvo1·a en salvas. Más de una vez han hfcho los rusos tronar horas enteras su~ b~tel"Ías sobre destac11mentos de mt:n tidji· lla, compuestos de monigotes de madera y paja y apoyados por sec­ciones de artillería, cuyos cañones son de cañaa y los artilleros de piedras, 6 postes vestidos con los retazos del uniforme japonés. De trecho en trec·ho ondea la bande­ra de la aUJ bulancia protegienrlo convoyes de falsos heridos asisti. dos por falsas enfermeras ; astn cia desleal por cierto, que oculta formidables baterías ó pelotones de diestt·os tiradores que sit>mbra la muerte en las filas enemigas. 1 Pero he aquí que una vez más se cumple la regla niltil novum sub .~ole. pues nntes_qtw á lo~ jnpor,e-ses se le ha bfa ocurrido e31plear el mismo sistema de r'uses de gue· 'rre á un jt"fe colombiano, revoln· c10nari0 por más señas. atezado de color y crespo Je pelo, que hoy forma entre los más avanza~ dos paladines del trabajo á ]a som­bra de )a paz, y que estuvo á dos deuos de figumt· frente á alguna escolta ejecutora de la alta justi­cia milit~1r si hubiera tenido que ver de cerca con cierto ex-Presi­dente en potencia, recomendado a~guna vez para la primera Ma. gistratura de la República por al· gún notable caudillo revoluciona· río . Cosas de la politica y casos de la guerra civil ! Pero bien, volviendo al asunto, es el caso que un notable pel"iódi· co franc·és, estilo magazine, publi­ca nn lfugo artículo so.bre las ... farsas militares de los japoneses y hace notar que en le GolombitJ durantt~ la gnetTa de 1900 á 190a, algunos cuerpos de Z' m·mée J•evo­httionaire usaron con éxito dP. las mismas estratagerr.as que hoy aplican en g¡·ande escala Jos E~a­gaces nipones, publicando al mis· mo tiemro un curioso fotogabra· do que reproduce una av~ozada tolimense formada por .... rocas y tt·oncos cubiertos por rnanas c·ale11tanus, alltéuticos b:1.yetonea y coronados por ... jipas y som­breros de tapia pisada ! Por ma· ncra que un 08cw·o guerrillero que derrochó su valor en los fríos pá­ramos y lns ardientes llanuras del Tolim,,, ha dado lecciones de es~ tratl·gia á todo un Mariscal Oya­ma. Lut>go an materia de 'lllata::ón tenernos tamhión pleno derecho
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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 234

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Por: | Fecha: 19/10/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ~1 ~orrto btl ~ailt Un caudillo do la paz (De El .Afrr,·udo.] E~ Obispo ecuatoriano Gon~ zález Suárcz acaha. de ~e¡· nom­brado A r.~.;ohispo de Qnito. No se vaya á creer c¡uc Re tra­ta do algim personflje l1e poco más ó menos. Gonzá.lez Suárez e¡;; una de l:1:-~ pcrsona.lidaién ni h<:< h" r<•m•ollidur que h t·e pen¡;:11r t' 1 c1::~s np!wiLka parn !as c·nm·icneia~, allá en b hcrmot-a tic:rra ecnatoriana t:n1 aiorwcntnt1a por todoR los fana­ti¡:; n¡o~ Y tan Hecesitada uel Ólt:O ~anto d~ la cal'idad y de la tole raucia. Fortuna gi·andc p:ua, los co}nm hianos e3 que poda moR mirar á e~os prol1lemaE{ eo11 la ce1 teza. de qno hcmoR dohludo el rabo dt> hA tempcstad<'s. Sou de una PaFt0ral de Gon­zá !ez Sn~hcr., las palabnss qne -:í <'t,ntinnación trasctibimos Nos• 1 otro~ noR Ren1 imos orgullosos al otli ~l;E~1'UI\_~~ ~ ; -!(_r _ lf Of Of ,...._.___.,._.. DEROMERIA ! A J.,"atl .&nriqw ..drcinieflal,p(Jra Ptpa Uribt] l'or la se!""' enorme de la. vida paso lentl,mente. Llevo fatiga y pereza, &>bre la montliiill tiembla un brillo escaso, pero ya la noche teje en el Ocaso 11u al>rigo de sombras pnrn mi tristeza. 'l'ral~ en hu -!forjas muertna ilusiones, eaperao:rae mudu, sarcasmos bufonee, •Jenjo~, y míl'lt>9. filtroq y ~mbrosla, y 11'1 amarillento libro de cancionea q n ~ it. mi juglaresca juventud servla. I'orque en los recodos del sendero, frente á senos que ondulan y ojos picarescos, canté suaves CO@as, y amorosamente desgrané mis besos-sonoro torrente-en ilis denzas brumas y en los labios frescos. Porque fui cantando por t~do el camino., Yn no canto nada; soy un peregrino de capa raída y empolvado traje, y sólo CA! recuerdo de un amor divino me sostiene como mi bordón de viJije. Callado atraTieso la selva .... ¿ Quién Tit!nc 1 ¿ Qué mano ('S, piad osa, la que me detiene y ¿ Trondor: qué buscas? .... -N ó, buen camarada, mi alma ea lira r->t3; no hay cuerda que suene¡ sigue tu camino; ya no canto nada. La fatiga es muda y en mf ~re resu.ne; la pereza calla y en mí se consume; muy de cuando en cuando, por un rumbo ignoto llt!ga á mi el Eu~ucño, tal como el perfume ' de un jardín ocúlto, fragante y remoto. • Mas díle á tu amiga que este amarillento papel, de mi libro de estrofas Rrranco ...• -¡ Feliz tú, poeta,-medito un momento y su •·ge en 11\ sombra de mi pen:~amiento la visión de un ángel luminoeo y blanco. Dile que un alcázar es mi fantasfa donde hay un rey hosco, que es el Desengaflo, y una reina amable, que es la Poeela, y el dolor, un príncipe medroso y hura!io, y unn dulce i 1fanta, la. melancolÍa. Dile que ll ofrecerte salen estos dont>s, de mia regocijos y mis desventuras : estas joyas viejas, son de mis canciones esta~ rosas tri:;t('~, son de mis pMiones, .senta uua nota, pinta una lágrima ! La fiesta tle tu boa las grullos pasan, . batiendo en a!ta zona potentes aJas,· y lúgnb1-es y ronca$ gritan y espantn.n ...• ¡ Parece que deploran una desgracia 1 J ... a fiesta de tu boda será mañana.. Nnbecilla que flota, qne asciende ó baja, languidecida y floja, solemne y blanca, iíiitestra st>ual simbólica . de doble traza : ftnge ün telo de no,·ia y una mortaja 1 La fiesta de tu boda se1·f! mañ11.na. / SALV,lDOR DIAZ M.ffiON. ~ Dirl :ElEr.tOBNO (De los ''Jardtnfle Íhter1o"a"J Vuelvo, piluilt noYii., que aollaa mi retomo eeperar tan de maftant, con 1.: mt•ma caucillft que prefeda• 1 1-. mi •n ternura de oíros dlu y el miatuo amo•· de aiémpre, ~ tu ventana Y elijo para verte, en delicada COIIJlllloldad eon la 1l&tural~~a&, una. tarde como eeto, de~&mayada en un feétlo ele Jilu, 6 Impregnada de clert& aripto~tléa: triateu.. Vuel'ó t;'(( con mi• dedot enÍuad01 eJi acti~d_,l,!!·•6"l011 J ~!Jhelot, oomq .r...., 'J.ifl1• lábfCII, ao e&~~~a401 de ~ 1 6dl oJlltf o1.tlnad01 t6 .,., lol idf." bikfel olelJ.t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ·1'~ 71 ...... ,, . --------- -Caball,~r·o-le dijo Fcrnan11tro di' nno,; millli­tos- rcspondió el reci~n lle.g:do. -Prro l'.r:tretamo bien podré saht·r para qné desea u::;ted hablnrm;:~. -En cnlidr..J de n.ctcerlol'. t Pode­rnos hablur aparte Uil momer.to ? -De niugu 1a numora. Ews seis caballeros son mi:. amigos. No ]Ps lul de parecer coc:a sorprendente que ten­ga yo a lgnnas deude.s. lJí~a-ne nsteLl pue.>. sin l'eboz,) de qué S•' trata. -Sr. de la H.oca. habrá diez año.:; que sacrificó C el. su forruna por sal­var el honor de1 vizcowl<" Brevan, amigo desde la infancia de su padre de Ud. Def:pn6s de haber pagrdo una su­ma de 300.000 fl'anr L'::i qu~'dó Ud. sin recursos. i Qué podría Lacer un jo-ven de nuestra socieclr.d habitnarlo á todos io~> &'O~es de la ~ida ~ Tomó '["el. una ' hoja rh•. papel y escribió estus pala­bras: "-:_:o, el abajo tirmado, entrego mi alma ~i Sa .aná.;; si me concede diez años de riqueza.-Fernando de !11. Roca." En ese momento estaba ab1ertíi. la ventan!). E l ·dento S) apoderó clel pn­pel y i · lic,·6 bien lcJrs, proba.hlem~>n ­te á. manos del chahlo, es decir, á :"3l t dirección. -Pero, ¿cómo con:::ce usted e::;os detalles 1 -G6jeme Ud. conclnfr. Desde aquel día le sonrió á. t'd. la fortuna. En el fondo d~ un 1.--;neblr- 7!ejo E!'..con­tr6 U :l li!l f:::ll.n 1.:p e: e lilletcs d0 banco. ::In :Da.dc.:l, ::~Grvb laé-g) un número tres vece-s s":"gnid:'S. Entró despué;; en especuiaciones socr3 cJ.mi­nos de hierro y u~ ~rd6 en h.l.ccn;e rico. liabh sdo, pues, atendida. ln p&tí­ci6n de e d. por el diablo. -Es cierto lo primero, pero lo Ctro -Lo otro es que dentro de cuaren­te. y ocho horas espira el plazo, y me pertenecerá Ud: -t Cómo? -Yo soy el diablo. -i Oh sf'ñor Diabio,-exclamaron todo3 á una-¿ quiere Ud. hacernos el fwnr de be!)er una. copa de Cltar.::­pagnn 1 --DP ordinario no bebo sino Ln..r.ry­mR Chris-d, pero ya;va por esta ~-ez. l3.,;bi0 ~' s<: fne, no sin decir antes : -Sr. de la Roca. espero tceer el hrnor dP ~~rle á ustPrl mafíana. Los jó-.·cnes rompieron á reír cuan­do salió e.l iulruso .Y se retiraron ya de ruadru,~o.ada á ID.s ca as respectivas. A eso del n1eclio clb, en el momen­to en q::c Fernando se lcn;ntabft, d sin'i<'nfc· !~ llevó tres carüL-; r una 1urj0ht. Estn última era igual {¡_ la de !a \'ÍSl:Pra. -Ab l La. tarjeta del diablo 1 Pa­reen fJlle Satanás DO quiere uejarme inmq 1:iJo. Eñ rl an ~.0 á las tre;:; cart.r.s. Sll lec­tura ten1u bien poco de ag-ruda ble. La primera nnnnciaua al elcgi'.nte que el hanquero Isaac H .... en cuya casa había dPpositado la mayor parte de Sli f•)rtn11a., arruinado de gol¡)e por la bajt!, habíase lle•ael!lcio­n ~-3 t:.ntr.,_ Yerd l ; 1h-iul!e-; tan pre­ci5: ·s, que P'e!·:-Jr •• •, >:.e d6 obligado á dar cr.;dito : lo tll e deLÍ:.l.. Ln cmmto i la. tercara misi-va, con­t!' nía la est0nog-rafía de una conver­saci6~• habida en un club del que era. miembro el señor de la Roca. Era. unu. especie de extracto de lo que pen­saban los principales miembros de di­cho círculo respecto de él, ~T á fuer que no había nada lisonjero en tales apre­ciaciones Y aya unas coincidencias -exclamó Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. rot>ditabundo.-Ca rdal, P. mista el, amor .... Por lo vist·l !:iacrificó toda su fort.11na. :'oy 1 ica y le debo un11. restitución. iQuicrc ts­ted aceptarme por mnjer? -A fo mía-pensó d joven -que si este es el diub!o, <'S prcchu convenir en q'!.le e! Jia.blo e.s cncao1:.l'1o!'. Dióle la nJuuo J' r,e st:nlt'1 cercu dA ella. Tres rucscs despnés rstn lJ:tiJ r&::-11(los. FILIBER'lO .L\.nn:;BRA.:"l o. ____. .... -- Me dijiste ayer que tlenes el corazón repleto .. consagrarnos ;;, objeto do nue~::-tros amores oeul~ tus á lu.::; miradas profan:w. A mar es telier un nombre en Jos labios y un rt~trato en la m ·utB, en medio t1e las 1iestru1, tk lo::; sineab ~re~. de los traba· jo1:1, 'le l:lsglorias y dv los t:mel\o~. Amar c:J tene1' en la frente lae f'~iln.leL\ dl'l sufrimiento, sonreír poeo y suspirnr mucho. Es gor.ar un instante y padi'· ccr wuehas l1oras. Es deBt:ar hablar mucho y sen· tir quo lmyen las fraeos cuando noH avasalla con su voz y con su mirada la persona que a.mnmoa. Amar es conquistar palmaa, laureles, vic.ts Unidos el único tidversario peligroso al ttatado Anglo-Japonés, :r de pre<.lotninio na­tural sobre nuestras Repúblicas del Sur, absorviéndonos bajo cualquier pretexto. * ** Siguen tirantes relaciones franco- · alemanas. Diplomacia toda pone en juego sus buenos oficios para. evitar la guerra. * * * ''El Echo': de París p\l hlicn. un ar-tículo de Andren Carnegic, millona­rio~ indicando una alianza entre Esta­dos Unidos, Francia y Alemaniá pa.- . ra mantener la paz en el mundo, de­nominándolas tres Repúblicas una co­ronada :r dos sin corona. Amigo afcctí:::.imo, CORRESPONSAL. LAMENTO En la temprana y doloroaa desapadoi6n de la importante aeñora llcrccdes .9iago Todo tiene sn arlic•s .... 1 I,a 6or preci >l dl\ de !lromadn ct::-,ft)eu Coronada de aljúút·e~ clel dia, Rompió su pomo, pcrfum · IJ. aurall, Plegó su c:.Lz y cayó marchit.i. .... Todo tit>ne su nr!ins ... 1 Mas el Rccn.:rl[•> 1' el Amor, d<•~ ~enwa Que d<·l Uld lo en los dinteles velan, (h!lrdan \Ps nut:l!l ril' la A.londu muerta, Drl nstr.> el IJn.po y de 1:. llor ti nl!ct.u1! .... :Popayán: O.:inbre de 1906. MIGUEL YALENCIA C. -- ~ -- ........ ---~--.----- ---- -- - -- RECToR.-H:l B:rio no m h1·ndo 1tecto1· del Semi1 ario rie Po¡~a~,ttl t l sacerdote 1:· z .rista doct r ;\lu­uuel A. Arb •lccliJ. • CENso.-El S pro ductod y gabtOí-l de cs1 d~t y del t·amino de herradura d(\ Bnon!l. n·ntura ú Cali, á la G•r te dlj Cuentas pc.ra su ie:-~ecimi tnto . Nnorn tarifJ*. de cables Bucuaventura, 2\l 4c Srptiembrc r1e 191'\rí. D1rect1Jr gPm~ral y telrgr116stas .... Tarift cll hleo de~dC' el 1 o .lt> Oc­tu bl'c ~··a ra :C..~ •·w York y n1 ras es­taciones en e~ E:,tc de lu!-i IJ tt~dos Unid o~, dÓs con bt t~uta :r cinco ($ 2-'75). Pura San Fr:.n ~.;co Cali furnia. y otras c&ta\ tonea t:rJ el Üel'te rltJ Ehta.l o.; Uuidos, de;a ut­!" HI E\tc idcti de Anguio. ,. ~ÍCER1E DE UN ANTlGt O FANA­MibTA.- Ewi lío A rton, uua de la:-~ figuras prir,cÍ! •ul es rn <"l olvidado eseánclnlo dei Canrl dt' Panan ri, fue encontr:-do mue t to en sn alo­jami~, nto, Pn <ÍJt·unstalll'Ílis quo in ·Jic:au qqe 1 o h11bo ·uici.! io. Arton i nc t-Pnt. ll('i:·do en l 8~6 ú n.rios añ1•s de prisión pM com· pli,·id ad con t:l fat ón TI.cm'\::.h y fl dcctcr Corn~lio He tt- rn los frrtt'l tJa, qne llt-g"le en nu lt:­jan. o dia IL la plosptt idad d,• q11•J hny disfrut<\11 Méxt' o y la ..-11 g¡ n· ti,.a. * Fu.Gr.r.n·- Colón ha Eido \'Í{ ti-ma de un gran lllcur.uto eu el ccn !lo d~ la cmrlad, el ftH·go que du· 16 ti'L"8 ho1ns de truyó totulmeu­te lh~ tJ ee; cuud rrts doude esttt batt los es n •DAS.-.\.nnncia la pren - S;t de Lon Fet IHt'•<.lo r b~lll . >.J DrvoRc!o o~ PH:.,ciP.E3. -1~1 Príilei¡e d~ c.1.0tlla (olmrgo-Uot· ha pr··~··¡ tó <'ll t ~ l1 Co ie l'n . ....-iD­c ·iat uría c:11:tn·la de divon·io cun tr'<\ ~u es 11o!ia la Prinn•s 1 L ai:.~ttle S t.J .o ni¡J- l.ohuroo -o-G"th.t . P~trt:IDENTE n~o; CunA.-Pa r1t e-s tP 11 .to pll t'~· t• J h<' :->i·I•.J 1'1·~le ·to el ~t'ÍlOI' IG~tta In P.tlnla PI co,d 11n t't \'o c·onwt (t lor, n•u·s ,.¡ • audida~ t .) d,, O!·'·~ll' f oll 1-,'ñJt' !\1igu'-•l Có­lJH'(~ mi· rd·rn de l Pa tti !o r~ : b l. r.d, ~·.! l'l~~~IÓ .e la c·a )p ña elc('cion.t· rt::l. Uíllt: ,!f~ las \ 0tacÍOilPS. Il ,­\: ÍC:Jdo c·t n ,l a¡· t>:r un patr\(,ti• o lt1anifie to qne SIJ t:l }'lltti larÍo':l no har:in revolu('Í ·)n y qn(: se drb:l ac·Pptul' ,JI lñ ,,. P.dma llllta im­pecl ir la. íntc1 \'endóu no~teaoH•t i­c uua, eezúo acuerdo parun ·:L)ll un nú· lutr~, por·•¡ l!JHynr Je t•:.¡drc!ent• tJ. E L T.L\'l'RU r:S TC!.!QCfA.­~ llillH1n el S ::lün ,le Tmqní!t. :<·i.tv it llll:t n·plc.'cubciútJ tta.· lrui, <;rJl;JHl ! llü cll el texto de la. (liHa. Ho iH te!-cr~leu u 1 gnnos C"hi13t.e:; ~::uyo:\ ltl9 cuales ~e dan á conocer ul púh'icu ant~::~ de la funeiim JH1 rn. que al "irlu~ ~e ría, rw deLi('llllo rdr llPl' nlugüu moth-o por uad:l. qu0 uu .~e~ lo.; chiste::; del ::)ubet·:wo. • * UL PRr~nm VACUXADO.-En el IIHu,nte ttuxilio parl\ acueducto. Hoy ·e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·-· .::··- ·-· .. --·-· .... -- .. _ -. -· "- - -·-----·----- ha telegrú.fiaJo al señor Gobernndot· para que IM.nde inmediatamente In­genie- ro señor Dr. Aqtúlino A p:l.ricio que estudie acueductv con objE-t'J re­pararlo totalmente. Se ha pedido plan de la obra y presupu~sto de acuerdo lo dispuesto Consejo Minis­tros. .MODESTO GARCÉB., GAJE·• DE LOS MfLLON ~l\IOR - ­Estan. Jo un Jia coruiemlo en un club d~-1 París el barón Roth::;(·hi.ld, oyó dt"dr á un <'aballero que esta. ha hab'sntlo con otro lleñor: -Esto\' fastidiaao. E! otro día rresté á X die:~. mil fntll ('O", ~in rec:ibo, y se ha rnnrch;u:n á Gous­tantinopla. -Esr.dbnle ustt'rl-díjo f'l l·R· rón rlitigi8nu09t' al q •1C ucababa. de hablar. -Y n le ht> es ·rito¡ pLt·o no !~t.: • contesta. -Enton<·rs, am;go min, pónga­}~ usted una cnrt•t. e u E:st 11 forma : te, sólo el Rey y las pt-t·-onas de la gr·ande:w podían UIJcir· t'D sus e•·' rozas, el tiro debm .. :··l á mn· yor c1i~tau<'in C]lie Ji s otro"', por n.Hdio de eoll'ea:; t¡H~-' o:c11nznhan frccuenh·m"nte, cu11t1'o {, cinco va­ra!" de longitud: ú. e~to se ll.una ''tiro..; lat·gon. '' Sit"ntlc, pues, t-Rt e pt•i vilt>gin ex,· Jusi ;·o del rnunart·a y la nobleza, de nlli que rosterior­mente se signitir.a t:e la idea. del 1njo, pompa y grandeza ceu la. fr!l.¡;e "ir tle tít·os largM. '' CONDICIONES: El C.)rreo del Valle fundado en 18St S~ publica Inri jueves de caJa aemanll. Valor de la ~I'J'Í~ de 1~ nú1oc~o~ ..... i 40.00 húmero sul.'lto.... .. ... . . . .. .. .. .. 4.00 .All'.u;odo 5.!10 "\nuncios: ri·i~~~ ~~~l:a.::: . :: : ::::: : 20••.1'10 La.i repeti .. 'Íoncs . .. .. • • .. • .. .. . .. • • 100.00 Gacetilla, pa!ahr,~. . . . . . . . . . . . . . . . . . O.liO Remiti:lo11, C. ''Sr. D. Fulano 1le Tnl: Cnando los turcos y laR tul C;IS le dej. ·n á nsted ur. rato dt> lugar, tenga us tPd la t,ondad d~ enviarme los veinte ·ni} francu:o~ que le tengo prestn.clo C'aballos 6 ru.l.lllls qnc t .,nf\1 por rotHE'Olrn. So caogca con toJos lo~ periódicos nacionales extranjeros. Ap•u·tado d
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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 211

Por: | Fecha: 04/05/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ca de C' vlomLia).- ?-.L\ YO 4 PE 1905. -!\0 ~11. y ~otiaio~a 1 Director. BJ_, \~ 8. 8-t} ll:J>:J?,TJ'A LAS DOS ORILLAS DEL RlO El río no era Illu.'· a ndw·. pe­ro era HIH,Y pt·(lfunc1o: tan pro­fundo qne h:ly quirr.; clice rpte no t.im1c fotH1o. El río era lllll,Y laq~: o, muy largo. Ki ~e eono<'c la fuC'nt ... cilln en qn<> nace ui ol 1ll :1 r <'ll ! se atTo jc. f'n pcn1en~e njes ni 1icnC' C'.spu · 1nas. A tn~ ·· hn :s n•fi<:j:t ti utns ro .. ada:-t, eomo lai-< twhl i11a¡.; de la :.1nrora; á h'<.'<'ho¡.; es 1ot negro, \'OlllO JHH'he ~in lnua ~ sin ('i-injc y est:lha á punto dt~ llegar al tin. ])ir1a::--e que t:·l fin de !'H pere­g; riuación y rln de. <'ono<:ido, es­raba c11 la otra orilla !:wgún era la PX])l'Csiúu de ansia, de duda y '' oh·os l«' lln tlHm •1 rio "de 1~1. Yicla." "Cn't pegión coHfu- 8a, regióu eu que totlo !:le truns· forma. Y llegaron á la orilla, y salta­l'on á tierra cogidos de las 111a· nos como bueuos amigoR. Pero tampoco en esta orilln. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -. 1 EL C0227lEO ."JJEL Jt:.YLLE 2088 e~-;tnvieron confon11es en nafla.. Si'llo íjlll-' halJían cambiado de gn~tos ú impresiones, y todo lo Teían al reYés. -¡Oh, qué mañana tan her­mosa !-deeía el viejo.-Sí, sí, tenías razón. El día empieza, el sol sube, la 1nz me inunda aho­ra, ahora es cuando euapiezo a vivir. Ven conmigo, ven, peque­ñuelo. -No, djtléme-decía el niño.­Quien tenía razón eras tú. ¡Qué tarde tan triste! ¡Ves'( Ya casi no luty sol! ¡ I1a noche, la noche que llega! Yonoquiero estar aquí, quiero volverme á la otra ori !la. -No e~ posible, hijo, no es posible. Hay que caminar; ·ha­eia atrás, ya no puedes volver. y le eog-i{, de la mano r si­gni<' I'Oll haeia adelante. El viejo anÍIIIOSo y e:-~peranzado. El ehi­( juitín de mala gana y lloranLlo; á ln. fneJ'í':a ea~i. - Cówo He llama e~e río que 1 11cnws pasado ? -preguntó el peq nciío. -So sé- contestt'l el Yiejo.­L nos le llaman el río '·de la YÍ­dii" otro::; le llaman el río "de la 111nerte." - De la mnerte debe ser-di jo PI nifw haeiendo rucherito~­qne 1110 pan.!ce qne me he ]HIH'I'to. -De la. vida dij era yo- repli· co el auciauo-q ne tu e :-:;i ento re· y i ,.¡ 1'. Y ~e nl ejaron de la orilla : el vi ejo mirando ha<.· .L :lci elante y tira.Jhlo <.lel nifw. el niiío resi~- · tiéuuu:>e j" IUÍ r:mao uauia atrá~ . Y el do a 1ft l'C quedó esperan· do mál'l viejos y 1"uás niflop;¡. JosÉ EcHEGAHA Y. FUSILES Y MlJ~ECAS (CU .!.Dl\0 RF.ALISTA.) Juan y 1\Inrgot, dos ángeles hermanos Que embellecen mi hognr con sus cariños Se entrcticn m con juegos tan humnno:~, Que par·ecen personas desde niño~. ~~ ientr·as Juan, de tres años, e~ soldado Y rnon t.a en unn ca!ln, endeble .v hueca, Bc~n ,\lar·got, con labios d ' granado, Los labios de curtún de 5U muñeca. Lu(•en los do~ sus inoc!'ntes gulas Y al egre~ Sll<'ilnn l'n tan dulces lazos : El, que cr·uza sprc·no entre las balas; Ella, e¡ u e o.aTulla un niño l'ntre sus brrtzos. Puesto al hombro el fu sil d!' hoja de lata., El kt'])l de papel sobre ~ u fr ente, "\lienta el niño en su ino<:encia gro. ta El orgullo viril de ser Yutíente. Quizá piensa en sus juegos infantiles Que en este mundo, que su nfán rccr~•. ~o n como el suyo todos lo~ fusil e ~ Con que la torpe hurnanídald pelea ; Qu ~J pl'~ lln poco; que sin odio~ lucen ; Que es .igual d más débil al más fu¡,rte ¡ Y que, ~ i se di~purun, no producen llumo, frn gor, con~ternución y muerte. ¡ Oh mis teriosa condición humana ! Siempre lo opuesto busca.~ en la tierra ; Ya d~lira Margot por ser nociann, Y .Juan, que yjye eu pliZ, ama la guerra. Mirándolos juga r, me aflijo y callo .... ¡, Cuál será sobre el mundo &u fonuna 9 Sut>ña el uiüo con arma~ Y cab,.llo ; La uiüa, con 'l'elar junto~ la cuna. Bl uno corre t.le entusiasmo ciego : La. niña arrulla á su muñeca lnem1e Y míen tras él ex dama : " ; i<'u<'go! ¡ Fu e g o ~ '' La otra murm ura tristu: ''Jl uéa·mc! d u é rme ~ " A mi lado, !llltc jn l'gC$ tun extraño>, f'o uchn, la pr inoPgé nila, rne mi ra ; ¡ ~;s toda un u personad<: seis nños (,!ue charla , que eomcnt,\ y que uspira ! ¿ J'or qué inelina ~ u lánguida cabeza :Mientras d c~ h oj a inq ui (·ta ~l gunas Jiores ? ;, Sea· á la que ha hcrNI a do mi tl'i ~ t e za r ¿ Nerri la q 11C cornpa·rmlc lllis d ol o res ~ Cuando me rindo ri el dolo r al pe.>o, Cuaudo la negra duda me avo.;;alla, SL me enelga del t•upJio, me da un b"'!o, Se le ~al tau l a~ lágrimas y culk Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL C017'L?FO :fJFL J >1 LLFJ Suelta sus trc nz~~ clu.ras y SJUosas, Y op•·imiendo mi mauo entre sus mano~, P CLrccP. que medita en mnd1,ts col!as Al mirat• cómo juegan ~us hcnnanos. ~!a rgo t , qnP ea.nta, en maclt·e transformada, Y at-rttlla 'Í"J"· Y este guerrero a nda~ de trc~ allrilc~, Que ya se ting~ apue~lo calJ,tll m·o, ~o logra en su~ batalla inf:wtile:; Manchar eon sang t·e y la.g¡·iJua~ su acero. ¡Inocencia! ¡Niñez! ¡Dicho8os nomllresl .A.n1o tus goce~, bu:-co tus cariüus·. ¿Cómo han Jc ócr lo~ ~ueños tic los hombres Más :Jul cus que lo~ ,;ueños de lu~ nilws r ¡Oh, mis hijos! _ro c¡uiem la fortuna TUt·bar jamit; vuestra inocent<:> Ct. ni eoa cuna ; Cut1odo tiOll de ,·erd.1d, mMan el aln•a ! JUAN VE DIOS PEZA. LA MUERT.E DEL NOVILLO Ya prisionero , y maniatado, y i1 btc Sobre la titrm quejumbroso l.u·ama El más h.,rmoso de hl fértil vega, Blanco novillo de tendida:; a:;ta~. Lleg;r. el ,·erdugo de euchillo armado ; El bruto ve cou timidez el anua, Rompe el acero palpitantes nervios: Ubv1-r":; de S11ngr" lu maleta esmaltan. Retira el hombrP el mnscnlo;,o brazo; El J.Mll:l bi'Íila purpni'Ína y llhtncn ; ~e r¡ueja el bt"t to, y forc~janrlo tiembla, El1ojo enturbia ... y la existencia exhala. Rcmo! iu anclo por 1 air·~ vndnn Los negro> _qnal<'-' de cabeza cnh·ll, Fij;r.n el ojo en el cxtcn$0 llano Y al matadero, desbandado:;, bajan. Bmma l'~C~trba n d<' el arrogn nte toro Que OYl olor á muerte Qu .. jlls y gritos d.., ,iolor le nrmnca. Los brutos tienen Ct>ra/.Ón senbihlc, Por eso llornn l;r. común rnaul<'utl~ la noche, un lng·ar dP ~OUI ­bra.-;, d\~ tiuieblits, Hlll luz, Hin air<'; f' ll nu ln~·Hr ap n in· e. " F:-;tpJ 110 la. e,,no<·t·r:'¡; uo la c•0noce nadie lll >íR (fllP yo 1 1wro habrú. tlÍI' ítni('a, blanca como la. ni e n -: ele que e~;t{t 1orma<.ht, hlauca co­mo la e:-;puma. ·ll·l mar; los ~o jo:;, muy gi:andes, Hi u f'o!or, Jnme111es como dod estrell:.~s: la hoe::l. to11ue como 1111 sus­piro j /as Ol't',ÍHS, di ruinnta:'i i el fl0lo, 1'0- .io, ·-~ ~:ve. lll > ;.;·>l.H·e sn8 es pa.ltla~ en-m o lla1nas Z Hola! Ftt<' E'l día 13 d e l ¡nlt>ado Dl­<: iembn•. 1 Focha Stts raums rt>torcídas, eomo mi e m hros descoyuu taperaoen, tPnut· como 1111 snsp1ro, 1le la I')Ue Yolal.an, <'OillO pájaros iuquie- ' to~, lo:; lJ¡>¡..;o;-; :-; de Rn amor. ::Vfe le,·anté tambaleando-la, feliei­dall .-<.' ;oube también ú la eabP"-a )' em­honaclta cou1G Ull mal\ ÍllO-pül'a abra­í'. arla . IIalm1 <'l'snclo tle m:n1r. La echó los hrazo~> le de mis cnsuefíos de unas horas. Yv c:ontitiiH1ba con los bp1,r,os abier­tM. Y nnos lwmbres me apresaron y tr::t,ÍI'l'Oll aquí. ~Quién ha matado á "la mujer de nieYe. n ~ ¡ El sol! Y por <'SO le odio y le mellclíg-o. Y 1101· eso qui::>icra ,-h·ir en un _lugar di:' l.Jorror y de tíuieblasJ don­de poder llorar, sin que nadie me Yea, la. mnertP de lliÍ bieu amada, la muer· te de mi "Virgeu gue á ]a cnpibl felÍ~-:aneote son nuestros de e•1B. BtENvl<:NIOA Sa~udamos á nu,..stro buen ami­go don Js.airía Btte·1aventui·a P., joven digno del h )nro.so cargo q ne te hu. dispensudo el actual i'I"efecto. PRE~SA liemos ü•nido el hono•· de reci­bir de 8an Salv}1dor un importan• te y bien dingido periódit:o titu­lttdo "RepPt·torio del Diano del Sntvcutor." La reuaceión está 1Í cat·· go del conocido literato R. Mayor­ga Rivas. De ]a misma capital lt~mos si.lo favQreei.dos con una revista ilu:::trada, de cieucias, hte­ratura y arb:•s, editada por los se­iiores Dutriz Hermanos; de J>ti.­rís c·on "Le Gaulois" y el "Üorreo de Pads'' y de Tu rín (Ita 'ia) con el " Bolt-tín t::alt>siauo." Damos las gracias por las atentas visitas ue los colegas. Xnl:VA DlP.POSTCtÓN Por Dt'<.:J't'tO del señof' Alealcle ·se ha cre<:LJo u na renta á favor del P.llql.lc de la plaza prÍu•·ipal de e;Sta dudad, gnn-aodo con $ lO tod:-~ ela~e de avi~os qne sean fija · dos en los lugares públi<.:o.:> de la poblaeióu. TELE0lL\11A. Bogntir, Abril 2!J de 190.3. Snprimieronse Con'>e.io E:::tadó. y Fiscales Circnito , crees::: n nevo Jnzgatlo Cali ; ·tJiminóse confe¡ en. ~.· ia amig:tbl~ en plr"it'os. Sú!'o bl.­brá un Tnl.n1uill ca la Departa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 met~to-: el de Po~:!yá u teudrá sie­te M:agi ::>trcLdos. Ley c~ncecie .á Dc¡lartamento ( ·"* tH.::t ·dPred:w exclusivo de iotro· c~ -t H.:-t.ión y v·ed;a de Sfll extranjera. ÜARYAJAL V. -- . -- -.. --------- ----- JUL [0 V .B-:RNE El cable nos annncia la. mnert:e de Julio Verue, el céleb re nove­j:' ta , oeturicla en Amie¡-,.c;. Na.t:ÍÓ JuüG V eme en Nantes el .8 de Fe3-rero de 1828. Termina­-•~ ·OS sus e~w. dio-.~ en su ciudad oa­Ml1 rna'f'»tJAR- ' 8 . Posteriormente~ ell co­la hornción <.;un JUi.g 11 ~ l CtHre, es­c rr bió 11a1 i&s óperas cómicas, en· ere otras· L -re p ailuut ciegrt y Lr(, Po.~ada de los A ·rdeu.as. Po~<'o d.:>s­J: PUé.-s en c.:olaho racióo t•on W allat, t\tos ,extnwrdi­nario .. , que Ütn siuo traducidus ca­& i toclas al e::;pañoL El f!Ónet·o literario <·ttlti \'tl\lo por .Jnli l) Ve1 1 ' , ú mPjor dicho, c rt->ado pür él, · pue.le ca lifiL·arse dr- científi~o y geográfico. U uo de sus méritos es t-l haberse at.ti ci pa rlo á la rc:a lizt~cióu de los in ve uto..,; científico~ ;¡ ·dcdcrito -r.arius Lle 2092 dlos r on g ran m in nciosidad. Eu sus Ve:inte mil nulla.) rlr;; vir~Te Sl~b­nutrino por Pjemplo, figm·n un su ':l· marino perfecto que gracias á una. e norme l nna situ-ada en u :10 de sus costados, permite á los tdpu­laiJt€ s eontemplar ]a fto1·a y la fan· na del mi~teriosp mundo de los mares. li:n la época en que apa­t ·eció esta novela. el problema de la navco-a<'ión submarifla estdba. lPjos de re ~· o l verse. J uho V eme, transformando y combinando c~>n su fecunda imaginación sus cono­cimh'ntus científic-os f'X c:·epciona­les, de~<:ribe un submarino expli· cando la -disp9f;ición y el funci(}­nam~ ent(} d"e su maq r.inm·in. Sus obras son a . tamen:e ins .. tructivas y útile~, p0r el eúmulo de conocimit->ntos que encierran. Si·t~ parar mientes en los Jatos geo­gráficos que constituye1r uno dt: los ob.je.tos prin l'1paks de sus no­velas, en ca8i todas é-tas exp.mc ya el eonj11nto Je elenwr.tos naru­raled que form;m un feu úme>~ u fí­sico ó químico, ya las ley es que rigen dichos fenómenos . B-ti~o elf-'gante y fál'11, m ~lo do logi co y- rigúrosv de exposició11, ccnociwie1,tus eientífico;-; po··o co-­rnulles, tules fueron la.::> pri·ucipa­les cualidades de Verne. Para terminar, diremos que Ju­lio Verue, el nu\' elista que más ha escrito sobre vi:-~je'> , es uuu de los l iterato::> e¡ ue me u os ha viajado. LA J.TUEVA COLOMBIA 1Je ('OIIfOl'lllidad COn 1:1 ultima, LPy (le la AsHmhlea 1-...acioG· !, la ltPpúbli('a de OolotlJbia yuPda di· vi J ida eo 12 Dti~"l artament us, e.¡¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2093' ------------------- ;) Intl · t¡d'r:· l)~ ,¡yc; tHtciutla•les- '> ~Ji 110 .lh:-trito eapitaL · DEPART.-HlEKTOS: .Anlior¡uia.- éllpítal j[edcl li n. Atlántú~o ( 'JTH,vo ), C'~'~pit:d Ba .. rr:mqu·illa, (coll'l.put>sto dP. J;-¡~ Pru-v: r~cias de ~aoallalarga y Barran­qulliH). Bolí,:m·., cApital Ca.rta,gena ~ Boyaci(,, ('Rpital 'l'llnjn. Ca lJw; (rruevo )l! f"a ¡ ·Ítul )faní zales (vompne~t•l de laf:'· Pro' Íll­cius de H(JblmJo· y ~farmato· del C" uca y Sur de A u tit.qui a )'. Cauc((.1 capital P'opayán .. Oundinam((;J ·cu, e::~pital :\[adrírL Galán {nut~vo}, capítal Socorro [<'ompuesto· de las- Provincias- del i:)ucono, Charalú, GuanenM.. v otra:l de SuntatH1erJ.. · Jfngdolena1- ··apitaT Sar.f¡_¡ma;·ta .. JYllrhiv1 cHpite~l Pnsto .. J::.úílfanda. cn¡Jít:d Bucaranlan-g a. Tolimrt, ca pi tal llJaguS .. l~TESD1{XC!A'-> N ~GroN"ALES MetR,.Aito Caqueta.Y Pntan.ayo .. DISTR11 O' C\ Pf1'AL Bogotá, resideoeia de len altos pode!·es 1 úl Irco.:; na~íonaleH .. 1 ~CCÁL ES L\ "1\m.JOI{' FOIOL\. DE. GOBTJ?;l~~·o? E.,tn preg11nta la lriz01 antu Slt CO!'tH 1-'eliaudru, 1'1' r de Coríntn 'lne ftw uno dt• loti ~idtJ f-nl>iu~ d: G l"C \'Íil. St~s tleÍ~ ccnnpuilt·J•n<;, que est\tHt\ at·::oi"r ef esdtio,. dijo ú '- l f vez: 'U0r1de ~e I10me á la \'Írtud Y i'8' (k·testt> e~ vicio 'f ?~tac::> de }litiletH' 1 contestó.: •· Da11de la& digllidn:de¡;¡ ~e cotrfier;:¡n sie rupre 1Í lo-. vi1 tnG~os. •r CleóLtd'o dijo ~ "TYündc lo::> ci ndad'anos- tcrnan al d_e lit;o n¡¡i>'. gu~ al castigo·.'' (2'ui­lon ·, el e~·¡nntano,. añadió: '' ])o u ­< ie las l~p.•s· ~:>ean má::> atendidut+ f}lte fo.;; o·radnres. ,J. La última l'f'Ef)!lltsta· fue- la del más j1•Vf'n y máB ~ahio de toooi", la de Solón de A tenus,. qu.e dijo ~ ·~ IYond~ UIPt Í11jnria i1Iferi"Ja al má::;; insig·nFfícallte· de- los <'TUtlada­nc: s const1tti\."H u:, i'tJSU']to- p:tra to· do el pueb ~(;. · ~ ALFOS~O XITl .\l"O SE QUIBUE C..! SA R Gml'eg dísgustoff mtn~ la l{múa 7f81t h~jo- \taJrid - A~egt'rra'e qu1· lra ocu. rrfdo una- gra,·e de-savenPn:ciw ell­tre la rc·ina Gri:!:;tit•a y d r""y 1-\ l­t~' D"'O,. 1Í f'(}\J,.:(\ d~ l(h· eslnH-"ZO'f que St' c-::.táu ha<"Ít>mlo para elt&arlt" .. El Re: Re niega á. C(lnsenrir en el e~~mmrPnto qtre <:Oa u1ua prr.nce · sa 111 glesa se 1 e- pn· par-aba y ~e aSPb~ura c~ ne- nO> (Jl!Íe-re que se· le hal.Jlv dP matrinwnio DlÍetJtl'a!:} 11u tenga ~(} F:: Cunndu ~ ,1áu ¡dan~J> la nd,. '~'1· ! JO' Satan::!:f y m;.·tó sohre ella un _ pavo reni. y la \:id se a}Ímcfl!tÓ con :~ sang1 e. C\lan:do· hllbo ' crecido y b1·ota· rou ~us hojas. vo~ ·: íó S11tanás y ma· lJ un m"no subrc l<. rid 1 lu cuat Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 nhsurvíó t :t m bien su snngw. Des­pué::; la,; uvas ew¡wza1o~n á fur­tnarse en :a viJ; entonces Sata­•~ á~ nmtú sobre ella un lt:ón. y la uugr~ de é::-t~ fue alJson i.fa pot· la plant:1. Por último, cuando ya el fruto hahía madnl'l(h lti <"u,· Vttelve S·Obte la vid y ésta .ab:-ot be igu :-tl mente la san5n~ dt-l e~rdo. Pm· eso, cn~odo ur~a persona ha tomado nn poco de vino s~:: vuel­,. e nervw5a., el color le sube al ro tro y se p()ue ta11 al1 gre y PX¡Jan­si va como nn pavo rea 1• Si au­znetJtci un poco la dosis, juegn, palmotea. salta y aúl la como Jos monos. Si no hay quit'n le deten ga el co.J o oportunamente, se po­He susceptible y ptdigl'osa y ame­iHiEa á todo el mundo con rugidos de ll'ón. En tin, agvtadas sus fuPrz:1s, cae en titll'l a, rw inte11tr1 le\--a.Htar~e y duern.e en el cien-u l'P\·o l cáuJo~e y g• uñendo eonw el (·eJ do. .LA BELLEZ ~\ ~EGÚ~ LOS .J PO.KE ES Eo el lmpP-rio del Su! Sacieute, uno de los prineipales rasgos de lwllPza <'Oosistc en una OH!'lZ vo­lurnirJt>~ a. Eu las PRtampas uiponas, casi od(ls los héroes Jegl::"udaTios apa­rf'een con re~petables apéndices UHsales, y la frase que Hlt'Ua más agradable é inspirada á los oídos de una qgeü~ha'', es decirle que po­see la nariz más graude del urbP. EPITAFIOS I~'l'BHESA .... ~TES El de .F'rank io, eumpuestJ r,or él, dice «SÍ: 209-1 " A r¡ní yn<'e entrpg·Hlü á los gu­" ano., el eadú,·cr de BenJamfn Franklin. impt·esor, como las en­biertas de un l1 bro viejo cuyas pá· ginas han sidc arrnncad ;\S y borra­dos sus tír.ulos y ndt•roos .. l\fas no por e~o se perderá sn ohra, por­< JU•~ \·olvcni á dar~e á luz, < orno él creía, en ll na. nueva eJiciún re­\ ·isada y cntreg· da po1· el autor. " Todo el mt111do . ..;ab:l que :1qnel gtan le homul'e fue impreF-OJ' en su juventud . .El de l¡tobespietTP dice a¡;;Í : ''l'ranst>untt>, no llores mi muer­te ; si yo viviese, tú Ho existiría~.~~ El naturalista ParmerJtier, no tiene epitafio. En torno de su agre~ta tumba SP cnltiva constantdnente un pe­qttt'ii. u terreno sembrado de pata­tas. El hf)nwnaje no puede s?l' más docut·ntc. LOS HE~TOS IJB G.-'dUB. LDI H.iccotti Garibaltli. ha dirigido una pctieión al padamtnto italia­no, p•.;ra. qtte arregle de una ma­lt• ¡·a Ú-' lilliti' a el .;sunto relati,·v á los restuH de .su padre. .1\ l·motir, ei dt>seo de Gatibal ::-ÍPnLe l}ne se aproxi­ma su ú'tima hui a; y pide á la l amara se n·suelva p[ asunto de una vez y defioitivarnt'nte, mani­fet> tatalo así 1 espeto por los de­St-~ u& de su pr¡dre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOS ESCULTOHES J }~ 1'0-TESES EN LA GUJ&Hl~A Lo. japoueses son . demasiado jnJusttíosos, rara dejar de sacar veutajas innumerables de la gue­Ha. Dícese que en los Ejércltos vnn e'"cu.ltores de una habílid<;td asombrosa, y que cuando muen~ un <:ambatiente de sígnifical'ión le t!Xtraeu un hueso, el más á p1 o­pósito. y ht.u·en de él pequeñas es· tatuas que venden á preeios aftí- 1-Íruos. A si, los pad 1 es de familia, las esposas, etc. vienen á pflgar bi':!n caro el saaifkio de los suvos. y se co11forman completament~ t.l~ él ron la ¡wsc:sión de la más ó me­nos aprox1mada imagen del béroe1 llevado á meior vida en premio de su valor. Las pequeñas y cu­riosas estatuns de hue.so8 hmna.nv.s ~;irven hoy dlil gloriosos :ídolos en muchos hogares japorJeses. J~OS NlÑOS J.APONESJCS T..1os niñosjapcmeses aon al igual rle la gloria, se ríen todo el día ; nach& los atm..;ta, nadie les pega, Vall á. tudas partes moutados en los howbros de sus padres- y pa­riente¡.;, todo~ les agasajan 1 mrm3:n y regalan, se cdan sin conocer d tsgusto::> tn lo..; senderos de Nuu­gasaki , entre las flores, en los pór ticoR de los templos bndhistas, ju­gando, corriendo, bnjanuo las e.::i­calinatra~, subiendo á las rocas y ··onter1' piando la bahía, como una tela az11l, a.nopando Jarra, loHjnn,·os ::~urto,.. en la her­m0Sa hahia y lo::; P:::guifes y buteo <Í remo ó eon n .·la que ~nrean las t m 11 q ui 1 as 11 buati. Las e·:l1l es eAtt·~ ­<. h :r;-;, y !t.•o mil to ld o -. {¡ p r r e:~ tm: de frutas, dulces, juguetes ó duíchR­raE1 }¡¡s casas de fJapel impellnt'3- ble donde tanto llueve, kl'l H'hí­culos ligeros de dos ruedas tirados por borubres; ese corrjunto pillto­lesco, a l,]garratlos, la alta mouta­iia, sus templos antiquís1nlo8, r;;e graban en re.;nerdos jnnot ütles, en el ,iaponés activo~ in~tl'uído, lleno de boudad en su alma y nmor al trab~1jo y á la "e1·dad ; aman ccmo ningun ptleblo del mundo su hogar y su patria. N{) temen la muP_rte, son corr.:o ]ol! an· tiguos, sonriendo y <·antando reci· ben las mortíferas de~-;cargas, po·r­que para ellos no existe ·la muer­te re('ibida p1'r la p:::.tria. '1\,dos · los buohif'tHS, y son 700 millones, creen en la ley de Karma, es de­cir, en la resurrección tle la vida, como .dice nuestro cr~o. l.;us japoneses esf'riben los so­b, ·es de "'us cartas al revés que no­-, utros. ]~u la parte superior del sobre ponen el nombre del JHlC­blo, debajo la provincia, luego la CH !le y el número, y por úJtin1o el uumbre del destinatario. La famosa Conceperón de Mn­rillo. exititente en el m u seo t.Jt.:;} Louv1·n, de París, está tasada en 615.000 fraucos. El precio más elevRclo que se ha TH1g1•do JWr un cuadro, ha sido 70.o'UO libras t-Stt'rllnae, y es el ]'iutado por Rafae-l t>U 1506, n·­presentando á la Virgt-n, al niño .T <>SÚf, San J úan y San Nicolás ele H~u i . J-i_,n la g11leria nad~.nal de pint1uas de J_.ourlrt>s, st encneutra e ~ta notable obj'a de a1 te · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. í 1 EI, CZA LÜ:::DlO 1~~ l'ROYERBIOS B11 lt11 ::~t'l\ el c:.-:arismo PS ttll ré. g ;men aatocnítieo al que 110 le f e:Lltan pnn·erhios. ~n d pu t- b~o l"ll:'O se aprPcia ha<:tante libremente la. autoridad r t->1 o-iosa y política dt>l (·z·H'. ~La nÚ·ona del czar, dice nn pfoverbi-o, rw }(:) pt'e~en.r~t de loR ct ul ores de c~l:wza -Si un mujik qniet't\ el eza~· 110 v; vi ni apl:'sa.r de su. pode!'. -Cnando el czar lllil€1~'\ n;ldie le envidia la Uluerte ui nadit-~ :;u muerte llora. - 1!1\ cznr no ha 1 •lta lll dw:;>;a rle l pobre ; por eso no cree ert la mi· serut, -La manú (bl C\tar tiene cioco dedos, como ía del pastor. - Una lágrima en los oios del ( ·Z ;H' cuesta al país muchos pañue. los. -Si el cz:¡:¡r os da un ln1eso, JWf'parad para é• una gallir.a. Lo;;; pruYcr·bios tie1:en miga. DOCTOR Facijico Rive'ra G. ..A...BOG.A..DO Y AGENTE DE NEGOCIOS Cali-Cnncn-ColD."TEro] Tiene coustantemeute pat"l\ 1& ,-euta, entt·e ot•·os muebles, ata.ía(lf's de toda clase, á pr·ecios relati \'a­mente baratos. TALL~BR .. nna :ernr ios parn ¡,. r •• ,~ •c:· icÍ11 de lllÍII\Ita s <Í pó li;r.a¡o;, \. c;-;tu ­d io e{ ... t ítnl<>s ·' cloc·ntn e ntos q11e Sf' rda­eÍ<~ l tt•n o·on ho t-radiei t.n ele h-ieu es rai(:,•.,. l't~ntuali··• ·i¡,,,.¡o: Hnti(!<10 loc::tl qup oeupó l& J t:f tiH}I C i1· il y \'lilitar h :tHa r90.i. p ,, .. telt•;l(•·uf,, : - lKot.ri.t'f~((, f'ur c:orreo : 11 p:•rUHlo 11 (m~ ell'o 3J. f . .H:OPOLDO 'fRL\. ~ A C· 1:!-l.. BOMBAS RIDER ERICSSON EN&INE Co. quienes frrbrican las bom­(; as 11uís ecollólllicas J/ du­rables, 1/tOPUirts por air~ ca/entado co?tle17a.caróóll. kerosiJd d: en ttn Íu;,r¡a1· tt(' ftíet/ alimeutacióll . ./l}/eprut el ag~ta ri con.süieraóle al­ltenty de lat':!Jre dt,\·la1lcta . . B/.qasto diano e11 C0111Óus­b~ le 1~0 e.ccerle de 1ut pe.~o oro etl elllj.Jo rle bO?Jtba que suJ~tulistra 17.500 Id ros rle UfflU~ por lto1·a~ 0l07:f7aluos coJ. cesiones) 1· es o l pe 111 o.~· co~tstt-ltas.r tiace'lltos reJJl.e­. ru.,s tle dicha,~ IJotnba.r. Modesto Garces. .ROO O 'CA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 - .... J. -- -- ; \ ~l~~ cr.¡~r~J ~rk~. Ar ~7 ~~l¡i;~ ~~~ 1~ . 1' ~!· =W - "·' -L ~t ~,, ~n ~ "'"· - • r~ ~ ~ ._;ft;'l) ~ ·~ ~ ~t ::_. ~~ J BJ"w LiJi· Fi'lf~li,l C~ii t;tJ!l~~Jtt DD/ @Jflii {;·11i~1lB l El azúcar de I ,A 111..-1 N!'P I/7 ~4.. e.c:t .. i rmpnrada n1 botliios trtll'­gas: wsida~ . l!J~tá em¡•acada en tu ¡;íb1·/ca y ({bicTfa r:11 et II0,1fl1'; no ho.IJ monoseo intamediario; por cou.úguien te, no lwy rles(t!-:M, no hu.lf lÜ8~ perdicio, 110 hrr.7J rr.rlulttracio'' p(j_.lifilt:. { rula talr:gt.t ln·dla como un r;no11.tón de dianwntr:s; el rt:.\ltltrt.tl•! de Sil r·ristal/:mcir)n pr:_·J:fi:cta. Có­moda en fonnri. pe7feda en (alidorl. rJ7·i/1(t11te (''ll ttparienr·ia , vi·ll{!lf11lt azhcro· 1 a 1!/ ltUl.t / n c,rc(-leur·ia. C'lf rr nrlo cump1·e tc.'ite•l esta az úutr, acuél'llese q11e la trtlr'ga co8idrr llel)u el le!'!No de ·•La Jlanfl ·'hta", r·o­mo también d nom1il·'e de los fi.tbr/t'!lttfes. U.r;ted estorri ,,aft'~(edw en rl momento en qne ab,·e 1f llfrtrtl;ga. Ud e8fruri m·u.; .wttí-~f~-cf¿o CllG!Hiola IIft· ya pl'o!Jrulo r::n .yn C(~f'i-t rlnlce-'~, ef1~, E.,da ·le vel7tft en to,la8 las poMacio- 1¡es, Jesrte Poprt.l/rlll husta ~~!tJniz ((l(::.' , y t~s Itn ·icumt:1de fabricada. pur ~·u C"'-1. OCA. YA.L.L.EJ'" ."'!1. (;7?ICllLYC"!/l:ILL Co. SÜCESC)RES DE SANTIAGO liJI. EDER.- PA:t.MfRA--..()AUOA, 12- B ---· --- ·--------- Se ofrece al pt1blico materiales para cons­trucción de edificios, fabricados en lo3 gal· pones de ~·jld ll\J!ERn:fr}J.1:fiY0~ Dadas las bue­nas condiciones del terreno para la fabri­cación del tnaterial y la nueva orga.n ización que se ha dado a cstD- en1presa, SE GARANTIZA, y se pon( ra el material á ss.tisxacción del comprador. PARA TODO PEDIDO ENTENDERSE CON LOS PROPIETARIOS. BONILI_¿A (Y HERNANDEZ. Cali, Marzo 1 S de r 9oS. 6· 6
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 211

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 216

Por: | Fecha: 08/06/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L 1 A~O Xlf. - C:ALT. (R·· pr1 hlira de C ,Jombia) .- .Jl . \"1 .> ~ PI ~ 1!-lfJ.-, - '\ ~ ::1r.. Direc tor. 'fH, '\8 8. S.C-\RPI!r'l.'l'A ~~ ~orrto btl ~allt ~~~~~~t~.,;;~~· PRl~IA VER \L Los huracanes de .l\larzo se • }Jan acabado de llevar la sabüna helada con que el inYierno ha· bía amortajado á la naturalez.cl. Abril es mellSajero de la Y ida, y trae el enc:trgo de resucitarla con sus ardorosos besos. Fiesta tienen los ca m pos, y fiesta b~y en los jardines, para­mentados como 1:1lt ares, para que ofieie en ellos la lnz. Jóvenes, ancianos ¡ niños ee­lebran en estos momentos la, re­novación de la vida. el alumbra. miento de la nattll'áleza, la fe­cunda Primavera. Aquí quisiera yo ver á. mi bne na y querida llladre, por e~tas calles pobladas do gente feli%, confundida con estas hernJOSCIS ancianas que lucen sns guede­jas de nieve COlllO diadellla de lJOnor, y llevan en el pt>ebo, a la par de las júvenPs coronadiiS de oro, :su ramillete de flores de las primeras que brotan al sol pri ­lll ltveral. Yo no sé por que nos parC'<'e alla por m.estras tienas, profa- 11 a e i ó 11 ó 1 i :H <"u 1 o e 1 q n (~ u 11 a a n­c iaua ll e ' e c·otllo :I z no e: lt'l':-a , po npte por ella <·o- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :2l+G 1 rió nmcho llanto para que no­~ oirm.; ri{-semo¡.; sien1pre; y si 1'\n ('Ucrpo se ine1inn, nmcha. p:1rte ti e lle en cJio C'l luíbito l'eNidi e nrfl n;~,a, que es la primase rn. perpetua de las al­maN; porque sólo ellas eompar­t<' n con <' 1 O 1 ead or la d iYi na sa­tiNfacci(, n de sPnti1· palpitar la YiLla de los :-;eres antes que el ~ol Jos alnmhrc y el aire los acn.ri­c ie ,. la. ua.tn;,al eza los reciba en Hll fo; 'brazos lllaterual es. Las [adonas de H.afael son cada día UltL:-\ }J Cl'llJOsas y diYi­nns, á proporei6n que el tiempo Ya fn1Hlieudo :-;us colores. I-'o mis­mo suce(1e con nuestras ma<.lrcH. .1\quella bdle;~,a singular qne de nilio~ se HOH antojaba i :\ nuestra YÍ.'ta HC trnnsfor­llla. Bl tiempo h Ya dorando con :-;u maraYilloHo barniz, sncn<.lo de la CH.eueia del mi~ter io; la va <1ando tran spar encias ~~ placic1e­ees místicaH; ]a Ya añadi emlo ú Jo bello lo adorable. ¡ ()n:í.nto no- ¡ llle repoNo en HU:-< act itnde:-;; cwín­ia Había fijeza eu ':iUH ojPN; cnún-ta. du'ce melancolía en sns son­riR aH ; cuánta aup;usta dignidad en todo su sér ! Es que ahora el arti~ht que anima el cuadro, es el alma. Y:t lo abandonó con sus últimos toques el pintor fogoso cl,:,l eolnrido, el que pone sobre el ro:-;tro á nacer soles y á reven­t :w e~aYeleH. Ahora viene el apa­cible pintor ele los crepúsculos, el ele las noches serenas, el de la b ell eza tranquila, y pasa sobre P-1 <"Uadro su pincel empapado en "lnces Yespertinas y en destellos side ra les. Sí; son hermosas, muy herma­Ras nuestras· madres. vT engan ro­jos labios; vengan chispeantes ojos; Yengan ebúrneas frentes; y yo preferiré poner mi beso, y con 1lli beso t()(.la, mi alma, en esos labios p:.íl_idos que pronun­cian mi uom bre en sueñoR; en esos n~ios tranquilos que m e ven ausentes; en e:-;a freute surcada en qne está CHcrito mi nomb1·e haee m(ts de c:ioen enta alios. Así quisiera. ~·o Yerla, en esta proccsi(m l'l'.ho nlÍor tlnqn Í<'l'n IoM pórtico~ hl·ni ido~, l>c mil colo¡·e~ .' tlibnjne 1'111'0~. l•;n é h;l no c~t·tilpido~ . Y l'll pi>rfido ele l' ;tro~. Ya~o:i ele jnepc ~· a{H·t·o~ e:tnctclt•t'oll ltun•pc\1 el tono d ele1':ulu niU!'o. Y ,o,tlencn l.t• ,.,·lJlllltt." dot':td:l>l Y l'Ojn~ <'Hallinto, ( 'olllllllHI" repu,itularl fle <'Ohi'L' ,¡,,. l'o1·intn, llp:.;t\t• :-- tt~ t11'11<1~ dl' Úp:ata ler\uJ:andalia~ \li>' pit-Jto~ cJ,. lt•UJI>ii'do, !'anlltinl á~ po1' ),, túnica l'l'}¡o,¡p l,¡, 11ÍI ca e' tola l'c•t'aln'l'lll'ill:t 1 e>< te• I·;lltl en tnl1"\ 111tlh o~ lttn.·~, 'l\· da.1'é HIÍ :-1 riqw.·;a:..;, tni~ ho110I ' l'~, ?:otlo por ttH l':tllla1't'~,' J odu pn1' t '"" ;t IIIOI'L'~. 21 11 .Junto ú '11 potl'o númida qtle 1lf'>lllo , \,pi¡·,, ,.¡ lll'l'e olor ele la fiol·t•s!Jt, El ¡mu·il'io romano .Af!;lllti'llll clt· la rir¡_,;en la l'l'8)11ll'~ta. t,.\luA Ml·:.:\l>J·:z l>Jo: <·t t·;;o.c•,\, TRANSFIGURACION J'i ¡..JI l'Oll l<'I'C' planta la 11>11'(' O~l'lll'>l, lll'l'alada l'll la" blondas de In nmntilla, .\ lJ·n 1 ¿. · rle la: c•utdc~, t1 Pllluin '>l'ilht ~u l11iJ·:Hin inuC'cntc ele I"Írp;"n pn•·a. 'l't•lllll' lnati% ele 1 OPII trfiir pl'Ol'lll'a La nit>\"(' illfllllt'id:HIIt de su lllt>jilla, \'u:~tHio ul :dtu1· ,tdtft•ht!o, clc1·ota lnuuÍll!l ~u ih•l¡(c clohd•, ctéri'O lampo ntlgum. l'ot· <') ulnnl· tlÍI'iho t¡·nn,figlllaclll '1'i(•tnlt!a ni lnf,lieu itnpul,o ;¡,. >'11~ ;,1lhelod EntreÍIUI't·~l' ,u \1(11'11, tlol· no tot'\ Jkja t•n ht l!llll' d nal'fo, 01i:1 ,.,_ll'la hit-ndc· <'1 ama; ~on ln:-o el't'nhtc~ ~adota~ Qite ap.itall ·u~ luen!!n~ al<\d Y dt• l'l'l'<'a i nt1 siguiendo .\-:11 •ilcneio~a ban:l,.t!ot. ~ ·utH''' r:-:t:l~ nYC'~ ·tin.i('l'a~ 1 1·:n lo" llH•ntl'lllos tJ,. eahna, U,•gall it IH!Iil' d YUt'lu En lo~ lllÚ,·til('s ~· jat·eias ~ ~ l as euando elnpuja la· olnd 1-:J soplo ole In boli'HS<':t \" t'Oilll':l dltl'O fll'l'~l'Ífe };¡ ltan·o H' lll'~¡JC'llaza, \"a a posnt·. r la gndota f-:oltl'l' la dl'sllllcla lahl.t \Jup flnl;l, {¡ 111cl'e<'ollalwJt: )la:-; C'Uantlo l·u;.rl' en l10.!'~0tro!i La tnrllH'lilO!--a dl':'p:l·neia, Y tiL'~l'llgHíliido y tri:-.lc· \ un:·tru curutuu J\ltUfrugn Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tJ. CO'Jlz!EO _'l}}iL }.J'iLLE Aquellos recue•·clos pliegB en;u~fios, Que allí detuvo ul1 pu hto la ine\e1 ht planta Y lloró a lli perdidos encantos muertos! Y et1 eterna memol'ia de aquell:t a11p;11~tla f'uyos gritos tan ol o t·ep\ti ó el eco, Quedó grabado el nombre del peregrino En el tJ•onuo t·ugoso del Arbol vlej o. , . 1 Si más tarde, la suerte de tí me apartlmor en el exceso; Tú reclinabas sobre mí la frente: ¡Sublime languidez! ¡Dulce embeleso! Que al unir nuestros labios de repente Prendió dos almas en la red de un beso. k.'ITONIO GRILLO. I<;l mar, con.o la luna rle un e~pejo, Qué, de lfmarilla lámpara al reflejo, R >L1átnse nevadas mal"iposas, De );~ 110 he á las luce;.; mi~teriosas Copia el disco de pálido' luceros {~ue tachonan del éter los senderos. •rras sí dejando nacarada estela, Airosa barc-a de Iatina vela Surca aaltarda el ámbito marino, Em"pañ"ándole el do•·so cristalino, Pero :d tocar en la t•isueña orilla, Más \11miuoso el mar de nuevw brilla. ¡Oh mi triste adorada! Fue rni alma Mur apacible que, en ¡\U'gusta calma, Re t1·ataha en u límpidas corl'ientes De astros pu .. os los discos t•efulgeutes, ~as, al nuzar de tu pasión la nave fe•·didll' vió la, transpa•·ericia sm1.ve )' en su ct•istal, qtfe guarda impuras huellas, • 'o han vueltó á t·eflejarse las estrellas. JU LIAN DEL CASAL; LA VUELTA AL HOGAR I E1•a el instante bello en que la noche , e comien:l.a á alejar, Cuando dejé llo•·anclo con mi madre 1 nestt·o querido hogar. ). ó "í triste la au•·ora ::!el Oriente; ¡ ~ i las ti ores se a bi-ían, Ni entre los nidos de oro' de los árbole~ Las tórtola:s gemían! Y á medida que el sol' iba subiendo Mi éa 'a se al'ejaba, 1:-Íogar de mi nii'iei y dt> mis sueños,· Donde nunca lloraba. Lugat• Íeliz clohdé mi fe crecía Al par que los trigales, Huerto donde formaron las abeja Los m'ás dulces panales. 'l'oclo se fba penliendo entre las bt•urnn De la 1~1añana fría ; ¿Qué harim, pe11sé, al busca•·m·e los em·deros· Cuando se 1tca b'c el di a? Y ví al truvés de litgl'imas sin nombre (~tll' mi h~ •le ¡,smcr:tlda l>..I rosal eutlorado ~1"~ :tl.tlll'ar la rrlit"l P:-.ll'<"'ltH·eituJotie "\1 c•o)iuri dO!iltlu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 Seguimos, y al uajar de la colina Los valles que me ''Íeron Inocente " aiPg •·e y venturoso Por sietnpre se perdieron. II De entonces han pasado muchos años, Pisé muchas es pi nas. Y he visto mil crepúsculos perdiéndose En extrañA.s colinas. De entonces han pa ado muchos días, Y entre el perenne duelo He pensado en hís tierras de mi infancia, Y e perado en el cielo. Hoy vuelvo á tí, lugar de mis delicias; Hora. vengo á buscar La sombra cariñosa de t.us árboles, Cansado de luchar. Quiero volver á entrar en la capilla Primera en que recé, Volver á ver el rostro de la imagen Que en mi niñez amé. Quiero á ese C ri ~to de tu altar de rocas Contar lo que sufrí, Mostrarle que mi alma no es dichosa 8ino viviendo aquí. Extrañé los cristales de tus fuentE>s Sus quejas al pasar, Y extrañé los gemidos de tus tórtolas En lo alto del pinar. Esas blanc'ls dichosas ilusiones Que en mi alma se ani-daron, Lo mismo que las aves de tus fresnos En parvadas volaron, Bendito sea el instante en que diviso Mi morada sencilla, Y en que oigo que repican la~ ~ampanas Dt> mi blanca capílla. Ya están allí las copas de los satiet's Que me vieron marchar, . .. ¡Corrtienzo á ser dichoso en lo~ in stantes En que vuel"o á mi hogar! l F. lJE P . SANCHEZ SANTO. S"IT.ELTOS DUELO SO('J AL E mocionado¡¡; profundamente, tÓéanos boy regis trar en nu e~t l' o pt>riódico la ÍtTPparable pérdida que ha suft·ido IR sociedad de Ca­Ji, CO!l la repeutina muerte del ex­celente cal1all~ro don GREGORIO GoNZÁLEZ G., ocr.rrirla en su al­IDHcén de t'S ta dudad, el sáb~:~d o 3 á las dos de la tmde. n : ~z miun 21-Hl tos anteK dPl doloroso aconteci­miento había estado á s;:~]uclarnos en nuestra ti ·:>nda de '!OmerciP, ron la jovl.aiidad y exquisita cultura qtie lo distingtiÍan; allí conversa­mos afablemeute Potre otras cosas de su~ gratas impresionP.s de via­je por h U~-tpital de la RepúblicR 1 .Je donde apenas hacía tres dbs había regresadÓ; y nunea imagi­namos que el abrazo de bienveni­da que dimos al bondadoso y leal amigo, fuera al mismo tiempo un adios eterno! El SR. GoNz,iLEZ fut' modelo co· mo hijo, espoRo y padre, como h e rman'J y amigo; por t'SO su fa­llecimiento ha sido un 'erdadero ' duelo Jocial. .A. sus at1ibulados deudos damos nut>stro pésame más sentido. . DI SOL PCIÓN DE UN A SOCIEDAD Los estimabh~s sP.ñores D. Luís J. Bergonzoli y don Vic:ente Cna­J ro~ L. hao te11ido la galanterÍa de p a rti cipamos q llC pcr hf\her llegado t::l tt'>rmino de dnración de la Sociedad B e1·gonzoli & (.,uaclros .L. han tenido á bien liquidarse para lo cual ha qu edado eucarga­do el señ~H· doD Luia J . Bergon­zolí. PÉSA:\IE De t.l)do corazón acompañamos al senor don Matías Réngífo quien ha tenido la inmensa pena de ver morir á su digna esposa doiia Lu­CRECIA MoNTOYA. • ALUDO De la milnera más atenta se lo pre~cutanws al :H ñol' d on Miguel • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ' .1 \.1 royo Diez , quien á vellido de Popa) ún eon su apreciabilícillla Se· ñnra doña l\Iannela Olano. Tam· Lién damos la más afectuosa bien· YeuiJa al St-flor don .;\ll Car- ¡ \'aj<~l \ r. qne ha regre::-ado de 13o- .1 gotle jo· \'en Ocampo sabrá ('QIOl'ars~ á la ~ltura de sus dignos a u tecesore~. CARl!O 1\lült'l'LORIO l\Iuy elegante nos ha pttecido el que acaba de dar nl ~c rvit~iD del púbhco el seíior do•) Lui"' O, Ba­nagán. Mncho se hacia se ntir nquí \tn vehículo de t>Sta nntm·olt>za vara la traslaeión de los <:adá,·cres al cemente1io. No dudalllos que- el Rviior BHnagún con el apoyo va­lioso del _púl>lico, cons::~gnu ú to- 1ios sus esfner7-ns ;; \ mejonnuicn­tu clt · f'H glllpletHt. .1\o .~otros a~í lo clnll nmo,. DESPEDIDA NtJestro querido amigo don Ja. ·dnto González :-;iguió para la Ca­\> ital de la Repúhlica. Anhelamos po1·qne sn viaje le sea en extt'emo t>l-aceotero. OOS ?\UEVOS liO ... Anl~S En el C-enito ba contnído ma­trimonio nuestro e1-timudo amigD doctor Alfongo Horrero B. con l-a / sim pática st'il.lOI'~ta d'Ofla J nlia Ca­bal, y eu Bog<>tá el ·talento. o coJa. borador de El Conc:o del Vulle doctor Miguel Triana con la inte· ligetJte seú()rita doña \1.arü. de .Te· sús CórJoba. Heciban estas dos no l>les parejas, lo votos que h:t­c? mos, por la feli<.:HlaJ Jc sus ca• ros aíectus. YL\.JEROS Han llt'gndo Je Europa, el se· ii.or D. Jorge Y e maza y señora; ele Popayáu, la señorita Vicenta l\Iosqnera, el señor don Luis 1\IosquerH, duo .Jnli:in Arboleda J el General Uatuilo Arana, y para Bogotá ha pnrtido el Ccronel Jo~ sús Preciado H.. \TEL\TÉ, LOS CACOS El martes último por la noche fne robado el almacén del sefiOL' don Pnl>lo P..i \·e ra. Mue ha fattn. hace t>l1 este lugar un servicio dt:! serenos bieu estttblecido. o 11 r T o El miércoles 7 de los coiTien­tEs entrPgÓ su nlma á Dios la se~ flora l\ÜCAIU,A l\1. V. DE Ji1IG EROA. .Etw!amos á sus deudos nues- 1 tro s:d u do de condolen<"ia. r'Al3l ICA DE HIELO Hace alg-ún tiempo viene fnn­<" Íouando con mny btl80 éxito, en esta ciudad, la fúbrica de b ielo que h<>y pPJten~ee á los Sres. B. López, &~ 0." El de ' Pa<"ho de sal­picón y helados ~e halla al ser,Ti<.:io d~l público en Hl Lunch, (:'.s talJle­cimiento del sefior don .Eurique ' Castellttuos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 l,,a peste bn hónica ·se ha pre- CHtado Je nnevú ~n ~a ·costa deli PacítiC'o, de 14;a.ne-ra alarmante. La ;población de Pisagua. e·u Cl:ti le ha -quedado desierta.. .El Gob\e rno J a-cional ha t-omado ya las medi­das del caso para -evit~ · ·el ~onta­gio de m estro litoral. El doctor Gena1>e> Payán ha · ­- do nombrado n1éJico de saQicl.ad -en Buenave~tura . D. Tomá ha sido ·I)Olll.l~ rad~ O~osu l ·a& houÓrP-m del J.~cuador en P<0pa án, C0lum.bia.. ~~ pod-er ·ejecu~ivo colombi::al'o, •-en recie nte dtcl.'eto, ha teniJo á ~ ier.. nomhrat· para ;re¡' ·escntm te ., uyo en Leipiz~g~ imperio alemán, ~omo vi-cec~ 'nsu , a! jo ve u colom-iano M. Ezeq Giel de Jc, Hoz, e r\,l· '(li.ant0 <.lel -l'ea1 conservatorio ale­ornan. zyn fecha 21. de :Mayo s2 ha di­lífi6 iu ~ el P!'~sideute de la Repú­/ b i~a á los Golwrtlad~H'CS y l: re­fecto- s -eneargándole qu-e averi­: giiel;¡ qué lHÜO!·idaJetS har1 aausa­( J del Dec1 eto de Alté> Policía na -cio1.1al ;par-a sati&faeD:· v-enganza .lf_)8 y -en los que te n­_ sün. con qué sostenePlas las tres secreta rías .á saber~ la Je Oobier­t10, la de Hacienda y la de lns. tr-t celi.ón Pública. La nación sóle pagará. ut:t corte núrner·o de em­pleados de diehas oficinas. p{).,_. re::¡olut:ión .HÚIUl ru -1 dida-da por ~~ Comandante General ue la 4·a Di \'Ísión del Ejército se se­ü ala. la gratificación que se dara á los que denuuo' en la existenc·ia de -elementos de guerra en poJer Je partieu·lares. Por -decreto del ·Poder Eiecuti­v o han sido !:l_uprimich ·las i\·pfcc­: tuTas de las ·Prnvi[¡cias -capital~s · Ge De-partamen o. Harán sus \-e­ces lú Gobern.acho sin que e{ ar­tí'Culo suba un eeuta'vo de los pre· cius c1u~ ha tenido e~ este ó,ño. El día 20 de Mayo, á las .}.) a. m. e~ el salón del Tribuna~ SupPrior s9 :i nstaló el ConsPjo Electoral del Departamento con la concurrenl·ia. de Jos MiemLrus ,Prin('ipale<::, se­ñores Xuan N. '\Vallis 0., Hnnón V.alen(·ia) Gregonio Arboleda., Lo­renzo Lemos, J>rimo Pardo J' J n­li. o Ohaux; y de los supLentes se ­, i Eleetoral hizo los ¡.;jguientcs nowuramiento;.;. Para .:..Uiemuroo cJ.c la J u11ta l~luc- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CO!lt'L?EO 1JEL Y~-1LLE toral de Popayán. Principales : Carlos Ayerve S., Manuel D. Ma­ya y Germán Fernández. Soplen­tt> S: Demetrio Delgado, Julio Car­vajal, Enrique Grijalva Pa,·a Miembros de la Junta Electoral de Cali Principal: Fortnoato Gar­cés, Ignacio l¡{:cngifo B. y Belisa­rio Zamorano. Sr.pTentes: T'omás Olano R.,. Alberto Carvajal y Os-waldo S<~arpetta:. . Pm·a J uet de Es'c1''1iÜnios de Po paycín: Pr·inci'pal : Eadoxío Con&taín, primer Su pleute, A rC'esio Coostaín, segundu Suplente, 'l'ancredo Nu­n~ tt1. Para Juez de· Esc'l'utinios ele Cali: Primip'al, Ign'ac~a F'alau, primer Suple·nte, Cer1Q,n Fabio Lemos, ~e­gtiodo Suplente, Adolfo Córdoba. - E·l ('elebre médico Ramón y D' una PXpedici<'m á Creta, á fiu de restablec-er el or den . . E.J.ÉRCI'l'o N ACION.u:. J!.:::tá rednciJo el pi~ de fnerza 1 al pr t-SPnte, á 5.000 hbm bres. E~ CnmRndante General el Generaf de Ui\''!:;iÓn D. RubPrto Ur,lflne­tj, y Jefe de Est11d0 Mayor Üf·ne-ralísimo, el General Alcidés Ar­zayús. NUEVO PERSONAL DE LA CORTE SUPREMA El Poder Ejecutivo ha nombra­do Magistrados principales de la Cotte Suprema de Justicia, para. el período de cinco aiivs; que prin­cipió el 1.0 de los corrienteE, á los señores doctores: Carmelo Arao­go, BaJtasar Botero U ribe, Isaías Castro V élez, Eladio C. Gutiérrez; Gt>rrnán D. Pardo, Alberto Por­tocarrero y G11 briel Rqsas. Suplentes: l? José Joaquín Casas, 2. 0 Enrique EFguerra, 3.0 Alejandro García, 4.~ Eduardo ]{estrepo Sáenz, 5.0 Oarl0s J. Delgado, 6. 0 Bon1facio Torres, 7.0 Adolfo J.1eón Gómez. UN CRIADO MODELO Un caballero despidió al criado.­Otm se presentó,- y el amo le dirigió_ el d iscnrsO' siguiente: -Mira5· hijo: a mi rne gusta ha­blar poco Y. quiero,. á media pala­bra q.ue diga, que se me entienda y se me adi.:·ine los l)ensamientos. Así7- cuan~o te diga: ''Voy á aíei­tarme/' debes entender qne quie· ro ¡:¡gua, jabón, la navaj?t bien lim· pia, el navajero, ll\ toalla y todo lo q.ne oecef'ita un hombre para afeÍtaiSt:'. Y Corno te oigo para esta operaei6n, así para todo lo demás. Así lo hacía e} criado· y el• du-e­ño' esta!Ja lli!.!Y to:r'lteutv,. pero un rlí~1 se si¡·,tió indispuesto: llamó al criad'o ,. y le dUo qne t:staba E'nft'I'­ITI''; ~- que l'lvi:sas{' al médico. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / A p-esar de que el médico vivía cérea, el criado, tardaba en vol­ver. Al fin -al eabo de tres ho1 as, t>ritra _y dic-e á su amo: - Y a eRtá ahí todo. -,¿,Qué es todo ?-prE'guntó d amo. Ya podÍas h'abef venido antes. -Señor; como ust-ed me há di­' cho quA le adi ,·ine los pensamien­tos, Le idó á buscar ai médieo, y el viátieo, y un 'es<.:rib~tüo, y los 'Sepultur~ros, y la eaj~ y ·el háh1- tCl¡ y ya han quedado enga'nchad<>S ~c;l3 cab:ál~os en -el carro fúnebre; para qute 'Se lo ileYeh á usteJ. 1 f• LOS APELLIDOS , Eso de los apellidos, lé(jt~r ~rn'Íg0 .~· 11ené\rolo; 'es éosa qt~é mt\c-h::ts 'h~ces Va en 'COMtili de lóS sujetos ~ .. No sé sll.'tstéd se ha fi.jat'lo; pero hay mucllísimós de ·eUos 'l né están en pugua com p le.ta :Con el genio de sus dueño::>. . No -es dilíci~ ' ·ier, }eC:OOr., -fli1 Calvo con. m ncho pelo, \.!1\. Amarlor sin á.ma'(ht; h rl Blaiwo :q nte es casi n f>,gt' O) un BtMnó mn.lo á. .n, atarse; -\1 ri Gano (~é negTo pelo, un OM:tés fasciuer0so) :y án Vasado qne 'es ·soltero. , Verá Du.Íaes .muy at1ta1~gos, .Hidalgos que son port.eres, Esm·ibanos que no saben pltrn q_i'l e. si r'Ve 'li n ti tHC'rO. Ft'(J,?WOS qne son muy t~in1ados, :Lobo-~ q·ne son cual cors. E[ll t ;-des coPdieiones SP consigui·ó fua­c1ir hierro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Se tratú de fu odir mangnneso; lH;ro la opcradón hubo de suspen­derse por haberse nublado el sr-1 J>~ igen eJ¡'•ctri-::o; que la inten sidad tl;· los rayos solures eo; 1n nyor que b tJe nn areo ''oltnic;o; c¡ne es po­:- íldc tJ~tn!-formar ~lflucllos Il'lyos en energía c l{>ctricn. Curaciún rle la ncru·rr~r¡ia.--1Ie t~ r~. L.\ YE ·G~\~Z \ !) _E u T \1 (.:J)JCO ( ·r._ m(•di<'O li JO'] '>,• de) !-Íglo :XYIII, ('l dudor Ilill, i1~li g nnd o ('011tra la J~t·aV ll' f 1ndu-rada, la até con un bramaute y J:'l rcmajé co11 brea. En muy poco!J dias 1 wurmo, coutinnabn. el do<'­tor, e.· pedmentó de tal suerte la eficacia del remedio, que pudv 8ervirs;:! de Ja pierna t-'nferrna lo mismo oue de la. sana.'' t:D~ta ~ura maravíllosa caín('ídió con la época e11 que el famo:,.o Ber­keley, Obispo de Clove, publicó un libro acerea de las ·:irtude~ del agua de bre n, el cual ¡;¡usc:tb mu­cha- 3 polémi('u y di viuió A los mé. dico~ ell dos bando ~ . I.J:l. rela('ión del doctor Hill fua leída, oída y tomaaa muy en , eriu por la Real SocieJad, y cou la me­jor fé del mundo se d~<.mtió lapa· ~ i bilida.J y \'erucím í li ud de la cu­ra extraonlin::!ria. Lo:: 11nm; ·icron en e lla d t("~ tímonio Ul:'i" fehaciente e u _f(;l ...-o t' del :-llYUa de l ,rea~ ot ro~ ~oshl V Íc>ro 1 l:l . que la pierna 11o t·" tar:h l'Oht para que la ·uraciú n 1mb1ela &ido tan nt' ;n' u, .! ~~. E iba. ya ¡t]ntprhnirse }n. memo· "ri!\ acompnl Corpun: ·ión rt-'dhó u na • segunda e• vta de l :Hl J! lle~to JnédiJ eo de pro,·i u da q le d PCÍct: ~·E n mi pr i.me ra. co mr. n icaeiúr se nH, olvi-dó decir á la Heal ~'o· e iednd que 1a pie1na del marine era de rnadern." Lr ing l ',l'l ~e ~t 1j> O pronto t-11 todo Londres)' la s­gentes:~ d'vir ti 'ron mu,·lw <Í.<.:O:::>'· ta tle la do~·ta Corpornciún. .1)Al, l'lü ..\L:\f·!il ~TtJ J~l \'apor la ¡>, 1)/'(;ilf'f', (e ra Compai11ct 1'rasai<Ílllica Francesa lau:t.adlJ d ng1!u l.a scm:D1' pa ~a clt~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. !!L C0_7l//? B'O :YJEL V.1L.LE 21 .);) en Saint azaire, Sel!:á el buque más grat~dReuchar de BUS autorizados labios una de aquellas arengas que no sÓ· lo con vendan: sino gne arrastra­ban á las masas al fin que él ~e proponía, y como el fin era loable, la Impaeicncia era aún mayor. El granlle hombrE: había lleva­do consigo dos :¡1e1-ros y dos lie­bres, cuya presencia, al parecer importuna en aquel momento, ex­citó en sumo grado la curio.3idad. . Y como nun(·a faltan envidiosos y murmuradores, no faltó quien de­jase de aproximar sus laoios á b oreja del vecmo para decirle: -¡El pobre maestro ya chochea! ¿A qué vienP. traer esos animales á la plaza1 Liourgo, sin pronunciar una so. la palabra, soltó una liebre y en seguida un perro. Este se lanzó como una fiera so­bre el animalito y lo mntó, devo­rando allí mismo sus er.trauas H ún palpitantes. Luego dió libertad {t lú otra lie­bre y al segundo perro; rlllis u o hizo lo que su compañero, sino que se acmcó mansame·~~te á IH liebre, la prodigó mil caricia, ,\' Re puso á jugar con ella como ::-i fnese ~u mejor amigo. Entonces Licnro·n \'oh·iéndo:::;l' o ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ú sns c·onciHrlaenándole á que no ha~ daño á las lieb res; por eso veis aqu:í aho­nt (JUe en 'oez ele matarla juega con Pila y la colma de caricias. ·'El otro peno :10 ))a sido edu­<.: a u o; por eso habéis yi~to que no obedt·ce mas que á us instintos brutalf>H. ' ''lgnal al pr}rner perro, el hom ~~·e si~ educaci~n se deja arrastrar d~ ¡;qs pasiones y sus malos instin­tos, y destruirá todo lo que se opon­ga á ellos. ~'E~wged, pues, y Yed Jo que queréis que sean vtwstros hijos. · El put> hlo entusiasmado llevó eq · triunfo sobre sus hom bt os á 1 Liq:rgo, y desde entonces se de-d icb cori a~iduidad á la edu<:ación O( lo~ ;tiíios. ¡ Ta11to pÚdo en él aquel ejem­p_ lo_ ~_an_ _bi_en presen~~~o ! ... - .... _A.. "'VISOS CONDICIONI<::~: El Correo del Valle fundado en 1894 f'e pnhli<·a tos jueYes de cada semana. Y alor rle la ~Prie de 12 número ... . . 8 Nt'qn~ro suelto. . ... o ••••• o • •• ••• •• Atrasarlo . . . . . . o .. . ....... o .. Anuncios, págma entera ............ . J.a, repeticiones .. ......... o ... .. . Gaeetillit, palaht·a .. o •• • ••••••••••• • Remitidos, columna . .. o • •••• • •••• • •• 40.00 4.00 5.0\) 2oó.oo 100.00 0.5Q 100.00 'T'CIDO P-\GO DERE SER .ANTICIPADO Contrata lo un aviso por determinado nú .. t.ero de vPees, no ~· · indemniza suma alguna aun cuando su c/ tt>no 01·rl~ne suspenderlo. Los Rlll01·es rle renutidos estlí.n obli~adog lt pa. ·'ilf el V v la q ''~' no IIPnc t' 1<• rcc¡uil'ito se ublicará en los Remitidos y pagará u importe cg íu{ tarifa. En ningún caso se dcvuelYen ori!Pnnles ni sc d.an explicaciones del pot· qué no se public:< algo de !() que ·e le envía. Se cangea con todos lo. periódicos nacionales y extvanj et·os. .Apartado de correo número 85. Dirección telegráfica: BLASCARPETTA-Cali. El .Agente, Po1ji1·io Echeverri IJO Sastrerla Buenaventura Dueiias ofrece en Ru taller situado en la plazueh de Sauta Librada, paños, cortes de piqué par·a chalecos, géneros y fluces hechos. Qfrece también sus servicios al público garantizando puntualidad J esmero en toaa obra que se le coofíe. PRECtOS MODtCOS 10- 2 Una de las qnintag rle verdadero confort sita roi.Jre la margen izquierda. d~l río Oali á inmediaciones de esta ciudad, con una magnífiea casa de tí'ja., dehesa propia para cría de ganado, ca­feta, l, cacaotal, gran variedad de ár­boles frntale~ y una bonita plantación de gnadua, está de Yenta. Parn, por­menores entenderse con el suscrito. L UCAS S.AA. Cali, tlfayo de 1905. 4--2 BOMBAS TENEMOS L.A :REPRgSENTACiuN DE RIDER ERICSSON ENGINE Co. quienes .frtbricau las boJJt­bas ?Juts eco77ÓJJlicas JI du­rables, ?JZOPtdas por a 'h·e ralenlado con teíia}carbón, IN' ros'iJd ,t; e11 un lto.r¡ar de Jétctl ulimelllacióu. EleJ/alt
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 216

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 217

Por: | Fecha: 15/06/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 / 1 Culombia).- JU.J.·ro .t5 DE 1905.-~ o 217. Director, EL \E S. 8-G.I\.R:P:ETTA. ~1 ~orrto lltl ~ alle ~~~~~::--~~~~~ He aquí un rincón obscuro donde .ha de haber escondido al. go el corazún humano. Acerquemo ws un ·momento á este arcano~ pero no debemos pasar del umbral de este miste. rio. Todo el m mdo sabe lo que es una hermana, lo que es una es­po.' a: pero i.quién sabe lo que es una madre ''? Dice un niíí.o: "Yo .no tengo abrigo, yo no tengo casa, yo no tengo pan: yo no tengo cari .ias." ¿ al.>éis lo qne quiere decir? que no tiene madre. (.Queréis comprender la pro· funda soledad de un huérfano? Pue ·eso 110 • e puede conseguir ruá que siendo huérfano. V éis dos niños jugar alegres á la puerta, de una casa: los dos tropiezan á un tiempo y ambos ru dan por el suelo. U no de ellos siente al iw'tante al Tededor de su eueTpo unos brazos cariñosos que lo levantan, una mano sua· ve que le limpia el vestido, una boca impacieute que le be a sus m~jilla . Ese tiene madre. Bl otro espera en \ano, se le­vantP. 1 oco á poco, élmiswo sa­cude con tritüeza el poho de su vestido, y Ykt á confiar á )a pa­red más cercana sus ah gados ollozos. E .'e no tie1 e matlre. El que no si.:mte lmmedecarse sus ojos ante fiSe cuadro, es aún más infelií~ que el niño d~sarn­parado, porque es señal dé que no tiene l3grimas. Yo IJO só cómo las mf:ures que tienen hijos pequeños se pueden morir; y si se mueren, no sé CÓ· mo no se los lleYan cou. igo. ¡ L~ mndres! Pensndlo bien; ell. s on las que cubren de án­gcle la tierra.. N o scrü~ difícil conocer á los hom brel' que se han criado sin madre, com e conocen las plan. tas que no reciLen los ra ·os del o l. Así como Dios ha puesto en el alma es lioy, cuando ayer no más me abandomtba 1 ¿K o es bastante lo muchó que he sufrido? ¿Crees que me queaen pór llorar más lágrimas? Mira mis ojos de llorar enjutos Sin que se alivie de su h'crida el alma; No más ya, ¡basta~ mira que me agobias Con tu tenible y pouuerosa carga. ¿Por qué me obligas á que lleve siempre De la sonrisa la iniestra máscara, Cuando' en silencio agonizante grito, Sin tiendo el corazón e: 1c se desg rra? Sentada estás en el umrbal, acaso Para ultrajarme con tu bnr!.1 amarga. ¿Porqué no sigue á gozar de tu aura? ¡Ven á·saciart.e, ven, cntNt y acaba! Sobre' el jergón ue la mi.eria mi hijo, Inerte1 rriudo y sin aliento s~ halla; Ya no respira ni los (\jos afH'e,. Lo llamo á gritos, pero e;;t{t sin habla. , Algunas vece~ como blancos hilos Que entre los lllUsgos del p<'i'iÚn resbalan, Miro que'ruedan y se secan luégo De su llanto las gotas casi heladas. ' .~ ................ -.................................... .. Entras por fin? ¿Xo vienes á arrancarlo De entre mis bmzos cort íu mano avara? ¡;\liserable! Yo habré de defenderlo Como la tigre al hijo con sus garras. Aún no content!l con haber sonJado Sobre el hog.u· la devorantc llama, Te t>ntretienes en ''er de las· cenizas Los torbellinos que' los vientos alzan. IIoy si el recu.lrdo como tenue brisa, Sopla Pn la noche t>n que ab'rumaste el alma,' De la hdguera se avivan los ve tigio" Y rojas brillan la:s quemantes bra~as. ¡Ah! ¡cuántas Yeces al querer alzarme De mi ambición e.n la· brillantes alas, Forcé mi humilde cond ición oscnra, Buscando, necio! lo que gloria llamau! Desgarré lo cendales del secreto, Y con mis canto d~~nudé del alma Lo que el pudo1 de la de:;dicha oculta, Lo que se esconde entre dolor y lágrimas. Y escalando del grand los palacios Para aturuirme entre su pomp:> } gala, "En el seno dormí de sus bclle;ms, Bebí sus vinos y dancé sus uanzas."* Pero nunca feli~; que entre ci' delirio, Cuando el placer il u cenit Iltgabu, Ante tu >i ta ansié como extnmjuo, Aunque solo, volY¿rme' il mi cabaña. ¿Y cuál 1~ cansa fue? Desde mi cuna Me has alcanzado con tu horribla zarpa, Cual si hubie~e podido yo ofenderte Allá en el seno de la oscura nada. Sí,' quG apenas me vi te sin mi~ p:tdres Como polluelo á quien del nido arrancan, ~o pudiertuo· matarme como··¡, ello:; Amarga te· las lloras de mi infancia • ¿Y qué has log1ado al per~egnirme siempre? ¿,Pudi:;te acaso currompenue el alma? ¡'fe engaña~·c! Lo• débiles tan sC,lo Son los que ceden unte t1, malrasta! Fnerte estoy,. y mi brmr.o todavía Puede e~p;rimir con f(¡rtalezu el arma ; No importa, no, que hicr•t•, ·r"es la sangre IIonra á quien cruza contra tí la e;:p;tda. ¡Hérne ante tí de pie! No cual cobarde Ln faz ocultes. Con frnilqueza at;H'a .... ¡Qué necio so.\, crt>.\·endo que pudieras Valero::-a. atacanue cara á cara! Sígucmc, pue<, cual la rt:.strer;t sornl)ra Y hasta en mi tumha bú>ct'me, Dco;:;racia ¡ SIJrás al menos dd doliente lmrdo La muda y fría, colo~a est:ttua. JOSE D~VlD Gl'ARIN. * José Luselllo> Caro. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CO~:REO :LJEL 'JIALLE 2161 FRAGJY-CEN"TO Te YÍ. Era una tarrle transpa­rente y límpidR. El sol moría en­tre arreboles recamados de oro. Tenía el c:ielo todos lof? colores de la paleta divü1a. A Jo lejos se des­tacaban las siluetas monstruosas de lus volcan es, y junto á mí la vieja Ermit a sonaba, dominando el valle que largo espacio contei?; pló desierto, y en el cual surgw un día, como en los cuentos ontn· tales, ''la ci ndad de las casas blan­cas y los árboles, que es como un n·ido de perlas y esmeralqas .. '' Ba­jaba la colina h()llando la grama fresca: y Ella, la Amada, marcha· ba también, delo.nte de mí. Su sa­ya era corta. todavía y nc oculta­ba sus menudos pits de Ciodere­lla · era blanl'o su traj e, como la espnm'1 del ma r, como los lirios del valle, corno la nieve de las ci­mas, corno las alas de las paLomas, como E:u almfl., armiiio aún no manch ado por el fango de la vi­dn: sobre su pañolón caían dos opu lentaE trenzns castañas, con r e· ,fl..~jos an1barinus de oro leo11ado; v en Sil cabe~íta descubierta po­~ ía un· nimbo el moribundo sol. La volvía hacia mí ele vez en cunn­do; y yo tenín ia nípi<~n. visión.de un sentblr~ute qu2 LulHera quer~do contemplar de ~nito en hito la eter­nidnd ente1·a. En esos instantes palid lJeía yo profundamente, y mi coJ·azón cesaba de latir, cuál sito­dll la vida de mi sér se hubiera re· fugiado en mis OJOS .••• Do:mNoo E i:>TRADA, Recuerdos de Maria Antonieta LA ABSOLUCIÓN Desde que leí la Historia de los Girondinos, de Lamartine, la rue de Sai.nt Honoré, de París, tiPne para mi una misteriosa atraccion, un peculiadsimo encanto. Hay e_n ella una casa que recuerda el epi­sodio más sublime y más espiri­tual de la historia, horrible y re­pugnante, de los días del tP.n·o r. Se acercaba el momento eo que M:nía Antonieta dAbía ser ejecu· tada. La Rein:l hRbía s1do trasla­dada del Templo á la Conserjería, y puesto su pcnsarnier.to en Dios, u~ buscó, en aquellas horas de an· gustia suprem&, otro consuelo que el ele la religión cristiana. Su úni. ca súplica :fué esta: ~Un confesor católico, apostó-lico y romano. · · .Los revolucionarios se burlaron de sus ru egos, y como respuesta á sus súplicas la enviaron ios ú ni­cos sace rdotes de que dis~onían, los que se habían sometido á la Revolución y habían ren egado de Roma. Alguno de e11os, posesionad? de su papel pe "saccl'clote conl'tltu­cionnl'\ importunó á l\1arh Auto­nieta, y aquelln. muj~r, que ft1é su­blime en el jnfúrtumo, le 1echaz6 con palabral:l humildes. -Agradezco vuestra solicitud­le dijo: pero mi religión m~ pro­hibe recibir el perdón de D10s de labios de un sacerclote de otra co­munión que la comunión romana ... Bien qnisiel'a confesal'me antes de morir1 porquR soy una gran peca­dora. Pei-o me espera un hc1moso sacramento, ... ¡ El martirio ! • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2162 EL CO!R:REO :LX.l!JL YALLE Cuando la Reina había perdido ya la es¡wránza ·de recibir la ah­tlolu<.: ión de sus pecl'tdos, un::~ ma-· no amiga; venciendo la vigilan::ia de su.s im·placables guardianes, lle ­vó hasta ella un papel, en que aparee fe n trazada!", con pulso tem­bloroso, n nas líneas. AqueJ.las palabras babían sido escritas en el templo por otr~ víc· tima del Teri·or, por la hermana de Luis· XVI, y llevaban, de una prisión á O'tra,· u n~t ráfaga de con· suelo, un eco de e·Í!peranzu,- un ra-yo de luz, . Mari-a Antonie'ta, bndando las· asechanzas de los er.emigos que la rodeahan, pudo leerlas-, y P~'r ellas supo· qu,e,. en el balcón clt-·1 último piso de la casa" numero 202· de la rue Saint-Houoté; un sacer­dote, al verla pasar para el suplÍ­cío, la daría, con la St-iial de la cruz, IR absolución y la fiendición de Dios. La Reina. confíió en ese c.;acra-' :mento invisible; para niorir en la fe de EU raza, Llegó la hora esperada. María .A nton ieta se despojó del vestido negro con qne cubría I'U cuerpo de10de la muerte de Luis XVI; dstió una túnica blan<'a, signo de inocencia para la tierra y de alegría para el eielo; puso sobre sus horu b• os un ''fichú'', también bl&nco, y colol'Ó sobre RUS -::a bellus una sencilla toca del mismo color, rodeada por una cinta negrn, que recordaba al mundo su duelo, á ella su v1udcz y al pueblo su <;ri- / mtn. La muchedumbre se ngolpab:i e:: }as calles, llenaba los ball'ones, trepaba por los árboles é invadía lo.,; ttjado~ de las ca as. A las ouce los geudarm~s y los ejecutores de IHJ.uella gran iniqui­dad penetraron c'il la sala de la prisión. La Reina se co1tó ella misma los cabellos;· df'jó que ntnran sus manO's s'Ín' fot''Iltilar protesta Rlgu­n ·a, y con paso firme' salio' de la Conserjería.- . . Al llegar á la c~·1le· vió que· la: aguardaba: lfl ''carn·ta" de' los con­denados. Se· detuvo tW int:úmt«:>, y en su rostro s-'e l:iib'ujó uu gesto de asombro y de horror. El pueblo no la perdot)abn hu­milla<" iones y no la dis p'ensaba el favor que Había; dispensado á su marido, de lfev'atla h'asta él patí­bulo en un c.oche cérrmio. Ve·nci'ó prouto su rep~guancia, y su'hió" en la "'carretá''. ¡ Un vocerío ensordecedor, pe­netrante,. impla('á blP-, llenaba el espa.·jo! ¡; Vi'v a' la RPpúbl'ica'! ¡ Paw á la anstriaca! ¡Paso á la v!uda de· Ua(H~ to! ¡Abajo la tu·atlÍa! Maria Anto't1ieta, p1 esas las ma. nos pú"r l11s- ásperas· cúerdas que oprímían sus braz·os,- sin podet·se apoyar en' parfe aJgun.A, á duras pt:nas gnardélba el equi'librio ante el paso vaci lantf1 de la "c:11Teta". lr.fames ni·Hturas Ja ~ ritnhnn: - ¡ Esos :10 so u los b !cwdus <.:o­gines- dt> tu Tdanón! . Por fin ~~ m peL.Ó t>l cortejo á a tra· vesar la n:e de 8t~Ínt IIono1é. En la fis M10lllÍa de la R1 ina se pintó una emoc-ióu i1 dPeible. ;:,u mirada, despi etía, viva, t:::;r.nch·i­ñudora, fué reconiendo, una p•>r una, todas las fachadas d~ !as ea· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ti.L CO:R:RllO :2JEL VALLE 2163 .•... ........... '., .! ................... - ....................................... .. .... '"'·-~ - ·-· · ·- ···········-····· - ·--··"·- ··--- - ···- ·· ·--------"- :sas, y ocasión tuvo de ccntemplar las brutales imcripcinnes republi· canas y de <,bservar· las transfor­macioí1es que He habían operado en 1aJ mánéra de sei· de la gran capitál, d nrantD sus dib .: ls'e ilil me ses ue cnÜtt'vedo. ....., ' .. ' 1 1 1, -. :::;us OJno los baltot,es dt> loR últimos pisos, ·y f.n la rnn.) ~ rih de ellos dt->sctl ·­brÍnrise Ls ll;tndenlS tricolort>s, en· seila~ del patrtoti~m'o. El pueblo creyó-y lo han ditho e~cri t< ll'eí-i q ut? fuero'!~ testigo' de ~iqii~'l dÍit doi6roM-que laR mira­das de la RPi!Ht representaban la pnedl c\aiosida<~ qlié desp'ert~ba en su e~ pHi tri aquella E-'Xtraiia de· curm:ión revoH,wibnaria,· La ''carr€ta'' fi1e avanzando'., y pasó. por fin, }>or dd~nte de la ··a­f> U que eolmaba t odos lo.:: aubelos tle Maria Alltooie'ta. La Reina, PO un n1ornento de pi·<1Íundo éxtasi~, de 1 adiante ale­gr- ía, vió en el fondo de un' h'alcó'n ~a si 1 ueta d e .u u :::;acerdote, que adelantaba la in nno para enviarla, / ctrn ia sefial Üe la cru~, la absdlu­ción pura sU: ('Onéieocia y ht btm­dicióil dt:l dt:Io: Cei·ró los ojoR; bajó la fr(:nte~ y • ' ' 1 1 1 _j.. 1 • 1 ' no pUu'lenclo Váler :se de st~s mal1'0s ataJás par a aantigullrsP, trll.ZÓ la cr·i¡z sobr·e su peého, trt>s veces) con ]os rn oViílli€ntos de la CHbt- za. La multitud n11 se d)ó <·u<>uta de Jo. qnt> ocurdn. CH~ y6, sim pl <:>men tP., que la Heina oraba: pero, ¡;jn s rt b t>r por qnt\ dolllinado:; sus ins tintos de fiernrisa plácida del justo . . A sí l1ego á )¡:¡ f:tmosa plaza de la lxevol,ución; á la aytual rl~za de }a Coricorcha, y cuenta la His­toria que, al subir, . con' firmezA~ las grad~s ·del patibn~u, , pis<\ sili querer; al ve1·dugo, 'J hurnJldemerl-te le dij,o:, , . -Pe~·doneme nsted! De ro'd!flas., fija Ía vista en las ]~j a nas torres del Templo, E-'Xcla­mó con voz duidsirna: ~¡ Adi9s, por Ültl.ma vez, hij(ls de mi vida! ¡ Voy á unil'me á vuc tro padre I . Po,·as lloras más tarde, los re­voluc1onr~ no~ , aÍ a,iu !--tar las cqen­tas dd día, escribbn en l0s Re­g i: por falta do eRpat~io qnednron en los n1uelles de la Lutnuañía de Vapol't'B, lns L'l1ale~ dcb~nín lle­{:; nr por e: pl'ó.Xinro •:1aje. En l'L mismo buque arribaron loB seño-· re8 Wa.nts, J'il y Brow expertus • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 2164 EL C02t2lEO 2JEL Y.J!LLL.E euviados pot la fábrica construc­tora de la obra, para la erección de élla. El día 8 del mes en cur­so se instalaron los citados inge­llieros en el paw de San Cipriano y empezarou sus labores ; son ellos horn brcS' jóvenes, activos y per~ewrantes en· el trabHjo. Pue­de ealcu!ar~ e qüe antes de tres meses estará montado el p:wnte y lo habría estado en menos ttempo si el Contl'Htista nubieJ a prepara­do de mamposteda los corrcspon­( IÍentes estrivos; ségÚn informes de los mi:::mos séñores, cuando ellos ~r dtttos fide· rendíúa e út se San Jo. sé y Delfina se e~tán construyen­do puentes de madera, no ob. tan­te el telegrama no lejano del Ex­celentísimo seño1· Presidente de la República por el cnal cornuni c:6 á varios caballeros de esta ciudad que se h:uían de hieJTo aqntJlas obras. Como este hecho dt:bc cons· tar en las negocia(·iones vigentes nos permitimos ~Jamar la ater.ción sobre lo qne pana al señor Minis­tro de Obras Públicas. DEFUNCION El iueves 8 exhalo el último alient;, el honorable caballero don RAFAEL RrAscos, miembro meri­tísirno de una de las principales fami lias del lugar. En su no cor­ta peregrinación por esta ,·ida su­po captarse el inmenso eat iño de sus numerosos amigos. Et Corn o del Valle, al despedir al eterno via­jero, cumple con el triste deber de dar el pésame á sus correspondien­tes deudos. FIRMA SOCIAL Los aprec-i a dos amigos don Ma­riano y d on Francisco Córdoba, han te uido la fin a ate:tcióu r.e p a rtic ipa rnos c¡ne en e"'ta pl aza araban de con stituir uua soci ed ad rf'gulnr colel'tiva que g ira rá bajo la razón socíH l de JJJaria110 & . }j rancisco CóNlobct y qne se ocu­p ará en negocÍos de ganad ería. Les u =seamos b uen éxito en sus negociOs. EL GE NERAL BENJAMÍN HERRERA E ste di E?tingni do liberal ha sido liombrado por d Gobierno de Co­lombia, Jefe de la· frontera de1 Tá~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 .E·L CO!R:R.EO :LJEL Y.J!LLL.E 2165 chira, en reemplazo del General Rubén Re ~ trepo. La pren a toda de la C11pital se encuentra muy complacida con este nombtamien­to qtl'J traerá consigo las buenas relaciones cornerciales entre los dos países. El G na ral Adán Vat·­gas será el segundo del General Herrera eo la Comandancia miE­tRr de lro. Frontera, y el General Miguel J erónimo Canal, cuñado del General Ramón González Va­lencia: ira 1\ San Orü,tóbal como cónsul de Colo m bía. El General Ruhén Restrcpo fue promovid'o á la Adminü;tración de la Aduana de Barranqnilla. UEVO COLEGA Ha ··~aparecido en esta ciudad El JVímwro XIII que dirige el escritor antioqueílo rlcn Miguel A. Res trepo. El Con·eo del Valle, le pref'enta su afectuoso saludo. BIENVE lD.A. Mnv carmosa se la damos a t111estt~o querirlo omigo y colaba. radar don Carlos Villafafie que ha regre ado del uorte del Depalta­rncnto. 'l'am hién sa lu(~amos al Coronel don Migud Yt~leucia L. quieu se hizo ca1go del mando del batt..llón Holguin; y al señor don Emilio Fajardo que tras larga auseucia acaba de llegar dd Panamá. NO~BIL'1.":11IEL'TO El General Angel Córdoba ha Ncibido el cargo de In rector Mi· Jitar del Departamento del Canea; y eomo JueceP del 'Jircuito de Ca- Ji para el próximo período que pnncipia el l? de Julio entrante. han sído nombrados para lo CiviÍ los doctores Edua!"do González 'y _-\.níbal Mera Caicedo y pRra los asuntos criminales don Marco Au­relio Carvajal. B.áUTIZO La seño!'ita Amá.nda Blum, ub· dita del Impetio alemán, fue bau­tizada con toda pompa en la igle­sia de ~an PeJro el día 10 de los corrientPs. Intervino corno madri­na la esti!:~abi lísima señora doña Clelia de Fischer. TELEGRAMAS Ofl. Número 416.-Administtación Dcpnrtamentai Rentas.-Palmira, Junio H de l91J5. Redactores "El Correo del Caucn ", "La Enseña''; "El Correo del Valle", Uali; "La l'a?." y "El Trabajo", P@payún; Creo t]UC prestarían usted.e Jtnpor­taute servicio púlJlico insertando en sus importantes publicacionc. · los si­guientes telegrama : ".Adminh;trnción G0ueml Rcntas.-Bo!iutá, 1 2 de Junio de 1905. Admioistradot·es Rentas N'at'ionales de !bagué Palmira, Cali y Pasto. . El primero de Octubre proxiino se' rematará eu e.sta. ciudad por dier. lliios contados del primero de .L'oyiemhre si­guiente¡ la renta pu .·to declarar el mouopolio de la exportacion · Ycn­t< t del tabaco E;;tétl'enta qnc for mar :~ una ~ola eon la de c:iganillos; se ,·acn· rú ttlicitaci6n el 14, de Julio }h ó.·imo por grnpv:-i ele Departauwutos. El re· mate se ~arft por c·ilH~neuta y cuatro [541 rne.·es, coutatlos del primero ele lSeptiembre proxiuw, Llía eu que eutra.· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L 1 2166 ní en posesión el rematador, en alle­la. ute. La producción serrt libre y el rema­tador com prar{t ~1 tabaco á los prorlnc­tores á nu pre0io fijad de 8.nt€mano y que consulte lo"> interene..:; de esa inclu¡.;­tri::~ .. El a foro [para t.nbaco y cigarri­llos nnit1osJ :scr:1 este: Nn.riiío, üauca y Antioqnia, Ycinte mil pesos oro mau­sna. Jes; Tolima. y Onudimunarc ~ , Ye in­te mil pesos oro; Uolí ·ar :r Magdalena., c:-ttorce r lil peso"; anUtnder y Boya­cá, do He mi J p e::;os. Sirva e pu l>l ic~ar exten:::;am en r:e. Se1Tidor, FÉLIX SA!..AZAR.'' l\] AUC'ELI O ARANGO. Auténtico, Ledcsma. ESCANDALOSO ROBO EN MEDELLIN OTRA CRISIS Por telegramas recibidos de la capital de Antioquia, se tiene co­nudmíento de h a her sido s01·prcn dída una falsífici'Lción, ó cosa seme­jantP, de barras dP. oro. Parel'e que alguuos de los res­ponshbles h:tlJ siJo capturados yá¡ entre ellos se encuf!ntnt un cono­cido platero ele aquella localidad, alma y vidá eh! fraudP, que, según informes ligeros, consistía en la renta de barras de cobre cubier­tas con un bonito baño de om. A consecueDeia de este cnso es­, ·twdaloso, se ha provoeado ea que los nne,·os sellos qne lleYau la palabra "Amériea" eu yez de ·•Esta los a11tignos, así como también subRtitnir la palabra vá cita­ua en 1()1'1 e:-;cudo:,; de arruns que seco­locan e u las faehallas ar ia feliz iuiciati\'a del Presil1e11te. América, dic6 ese periédico, ('S indu­dablemelltc má~-1 seusillo, más breve y más enfóuico que "United States''· Es­te último títnlo, al qne nosotros de:::;Je luego ren u nci :m os, podría ser· una fu eli ­te de enores y coufnsioue8, porque, efectivat~~entc, existen Estado!l Utlldos 1\lexi.canos, .EstadoR Uuirlo:,; de Colom­bia etc.; pero ningnno de ellos ~e 1la.­ma A méri(·a, ni tiene el A ba llamauo ameri('auo Ull H' Jlezolauo ni llll canacku~-.e. iSois am eri('ano ~ pre­gulltfldle y os eonte,· t a rú inmeríe de 12 números ..... S Número suelto ... ..•. ... . . . .. . . • . .. Atrasado. . . . .... ...... .. . . ... . . . Anuncios, págma entera ..... ....... . Las repeticiones .................. . Gacetilla, palabra . . ... . ............ . Remitidos, columna ... ............. . 40.00 4.00 5.00 200.00 100.00 0.50 100.00 TODO PAGO DEBE SER ANTICIPADO ContratlLdo un aviso por determinado núa.ero de vece>, no se indemniza. suma alguna aun cuando su dueno ordeue suspendedo. Los autor·es de remititlos .están obligados á. pa­gar el valot· de las rectificaciones ó explicaciones moti rada · por ellos. La colaborrtción ha de ser solicitada por el Direc­tor del periodico y la q ore no llene o;ste requi~i to se publicará en los Remitidos y pagará su importe según t>triJa. En ningún caso se devuelven originales ni se dan explicaciones del por qué no se pul.>lic¡¡, algo de lo que se le envía. Se ~ngea con todos los periódicos nacionales y extranjeros. Apartado de correo número 85. Dirección telegráfica: BLASCARPF.TTA-Cali. El Agente, Porfirio Echevel'?·i S . ·Sastrerla Buenaventu ra Dueñas ofrece en E!U taller situado en la plazneh de Sauta Librada, paños, cortes de piqué para chalecos, géneros y fluces hechos. Üfrel'e tambi én sus SPI"VlClOS al púb lico gnrantizando puntualidad J esmero en tooa obra que se le coufíe. PREClOS MOOtCOS 10-3 SUCESION INTE~TADA ~l Juzgado civil del Cirenito de(·laró C::tbiPrta t
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 217

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