Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 21344 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 162

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 162

Por: | Fecha: 27/09/1898

¡r- DIRECTOR PROPIEH.BIQ Eduardo Esoinosa Guzmán ADl>UNIHTR.;'DOR Samucl Rodrlguez Dirección telegdfica: BA.CAT Á. , CO:-;nICIOXE S E.';te periódico saldrá á luz todos tos jueve ' t.~oL~k,7::b~a, !iu!locripci6n adehlnt:tJa. leo nú. mt:ros .•. __ • ___ ....••. __ . __ ..• ·· __ ·$ ~. Un:\~ ... rie.:25rÚmeros .. - . ___ . _. _____ l. t~.~ls~;¡;~~~r~Ó':c~~~~~~~:::::::::::: ~ 2~ Número "il1dto, el día de la ~alida _ - _. .. 05 Númeroatra!iado _ .... __ _ • • _ .... ... ...... 14 Comunic."\do'i, coluD'lna .• • .•••••• .• •• •• 1S . . Remitido ... , columna .••• __ •••• ___ ._ • • __ 12 • Anuncios, forma común, la palabra._.. 01 No se devuelven ori ginales. Apartado de correos número 259. OFICINA : Ángulo de la Calle 15 y la Carrera 8~ (Puente de CundiDamar­ca). Los señures Agentcs tienen derecho 31 t O po 100 de 10 que reca uden. Cuando se haya contratado 1::1. pub!icacion de un comunicado, remitidl), anuncIO etc. 110 ~ e devolved. su valor, ni parle de él, aun ·t!l\ndo ~u dueño re~uelva no publicarlo. Toda correspondencia debe diñgnse n1 Ad. ministra.dor. WPagos adelan tados. :fBisemanario ~olítico, 1-iterario ~ 'fAoUcioso AÑo n.-SERIE VII. J Bogotá (REPÚBLICA DE COWMBlA), martes 27 tIe Septiembre de 1898. { N ÚMERO 162 la EXISTENC AS de almacén de ropa, Calle 13, antigua del Telégrafo, números 218, 218 A Y 218 B nuestro echa TAMBIEN LAS REALIZA.MOS A PRECIO DE COSTO Fluxes para ceremonia. Id. de levita. Id. de saco entallado. Id. de saco suelto. Id. para tierra caliente. Id. para trabajadores. Id. para jóvenes. Fluxes para niños. Td. de todas clases. Sobretodos, Huanas. Mac-fer]anes. Franelas, Oalzoncillos. Medias, Oamisas interiores, Camisas exteriores y para viaje. Ouellos y pUllOS de lino y de celuloide. Oarteras, Oorbatas de todas formas y precioR. TODO SIN RECARGO, SIN GANANCIA Sombreros de paja y de fieltro. Oac hucha~. Oalzado amarillo. Encaucha.dos. Oortes de paño. Navajas, etc. etc. odo de novedad v. de gusto.-MiI artículos de moda. LEO S. KOPP & Ca. Bogotá, Septiembre de 1898. DE TRACCION y EXPRESO . Los EMPRESARIOS tienen el honor de avisar al público que d esde el día I. o .de Septiembre pusieron en ser­VIClO sus magníficos carros para el transporte de equipajes, mercancías y trasteo de muebles, etc., en la ciudad. Todo á precios ITlódicos En las Estaciones de los ferrocarriles habrá empleados uniformados que recibirán las remesas de los pasa­j eros y las cambiarán por un recibo de la Compañía, por el cual se hace ésta responsable por los equipajes que reciba. En su Oficina, frente á la Estación del Ferrocarril de la Sabana, se encontrarán enterados, sacos, lazos y todo lo que puedan necesitar los pasajerps para el empaque y forro de sus bultos. OFICINA PRINCIPAL: Bajos del Molino Americano, frente á la Estación del Ferrocarril de la Sabana. SUCURSAL: Calle Nueva de Florián, números 348 y 35o.-Teléfono 549. Digitalizado pEor lla BAibldiotmecai nLuiiss Átnrgaeld Aroanrg,o del BanJcoO deS la ÉRe púMblicaA, CoNlomUbia .EL PÉREZ. ~ ______________ ~----------------------------~~~~------~-r---~~- I e:it.a á una matanza ~eneral de 120~e Julio l'tltimo, contra algunos I . ASUNTO CHERRY .~~ EN PLENO TERROR - --1' ~aciona1istas; .baj.o el manto d~ ~a \ ~e nos?tros~ con menoscabo de la 1 Los gritos y den.uestos con que se 19ualdad, se mCIta al e~termmlO mmumdad a que ten~mo.s. dere?ho '\ me ha querido ultrarr por ¡as perso. I de los que se reput.a en lmpoten- \ conforme á la ConstltuclOn y a la na;s que concurren a la ualTra de la JI cía absoluta para defenderse por ley. qall1ara de Represen_tantes por haber En lugar de este sistema de per- ahora. Así el régimen que nos "Los atentados toman mayores Sido apodel ~do dels~no.r Chen)', ;ne po-secuslO. n, 1a mayorl'a 1par a menta- of'r ecen rae1 'l· Oa 1e s y conser\'ad ores proporCl. ones dl' a por dla', ·y ya ne_n j'e n ,l1a Imúbplr'e scind.I'1b lhe nec'de sIdad de Dl1' iu. rl·a , que 1o 1l a l.m p1 a ntad o conI tan' "llst.u ncos, m. e fi caz para mantener llOy v'ano s m']e " d d exp lcal a pICO CU,l a Sl o 1 \'1 uos aposta os tervellvención en este asunto, poco juicio, debiera ocuparse se- la armonía social, no puede tener en la puerta principal yen los co- Sabido es que el Gobierno firm6 r'amente en lo que ha prometido por contrapeso, hasta. cierto pun- nedores y pasillos del local en el contrato Cherry, no sólo con el be­y no ha resuelto ni resoh-erá pro- to, sino sanas cualidades intelec- que se reúne la Cúmara, preten- Ilcplácito del Cauea, sino. en cierto Lablemente. tuales y generosaR prendas de co- dieron impedir la entrada del Re- lIlodo obligad? pOI' el entusIasmo con El estado de felicidad terre¡;,tre razón. A juzgar por sus procedi- presentante principal señor- D. que fue a,cogldo yor a(IU~1 I~ohle pu~­con que esa mayoría nos ha alu- mientos, de unas y ele otras care- Víctor l\Iallarino, por medio de blo d queyll1t¡os "t.Itulos tema R.la grab- cm· a d o se lla yuIe to udn esta o mo- cen por comp1 e to 1o s re± 'o rma(1 o res. la 'm"tu nlu,1 acw• , n y a, .VI va f' uerza. tuI naClU. uad, 1(J Id enl oC nli le. ae q!UII)Invlo'eccol',e roenn .., , 1 R' 1 1 a gllua cm nc"ue " ral InqUIetante, mezCla acerba, Por o~ra 1??,r~e, sus lC ea~ son ~eq~lel'l( o en esos ,molllento~ e letleros en hs calles, en que se excita-amargo fermento de errores de es- tanto mas dlhCIles de reahzarse ] resldente de la Camara, senor ba á la O'uClTa, caso de 'lile su clamor pÍrltu y de malos sentimientos. cuanto que tod[L nuestra historia General Carlos Cuervo Márquez, fuese d~atendido; y aquí se dijo p~­Así, el 60plo reimmte se hace sen- csüí repleta de revoluciones que para que hiciera amparai' al Re- blicamente, y ~bor~ me lo han repet1. tir tan pronto arriba como abajo. no h'an sido otra cosa que espan- presentan te atacado, si bien hizo d~ pers~lllas ¡¡¡en lUf~rm,adtls, que la De las alturas ideales á que decía tosas represalias de unos ciudada- alguna exhortación á los del mo- DIputaCIón cau~alla al Congreso,. en habertie encaramado el partido nos contra otro.8; al fin, victorias tín, declaró que su acción leaal aquella éI1JOcC·a, bIZa pl:esente al Gobt~etro' d h ól J d · d ól 1 b h !:¡> no que e auca vela en ese con la conserva 01', és~e . a descendido á cruentas que s o lan ~Ja o en s o a canza apara, a?er ~uardar su salvación, y que quién sabe á qué la pl~n,a .matel'lahdad de l?s .he- ~l campo ele batal~a yencedores el ord~n en el salon o recmto de extremos 11 ega rÍ:l, por lo mismo, si chos 110glOOS, de los procedlmlen- unplacables y venCIdos rencoro- las seSlOnes. veía frustradas sus esperanzas. tos brutales, dc las violencias ini- sos. Por eso los sentimientos que " Deseosos por nuestra parte de Como se sabe, el contrato fue so me· c'Jas Está tocado de locura. nos animan están muy lejos de las evitar mayores males, y resueltos ti do á la eonsid;raci6n. del Cong!eso, Un positivismo ó, mejor dicho, virtudes que necesitamos para es- como estamos á defender nuestra e! cual lo aprobo con lIgeras modifica. un nihilismo filosófico, estéril y tablecer esa igualdad austera y dignidad personal y el puesto gue clOEnes,. . 1 - D a b surd o, se h a apo d erado de los J. usta. E n una SOC.I e d ac1 d estrozad a 1o s pue bl os nos h an con fi a do, e Ie- R;' 1 1 de saRs Ci'rfcu nstancIas e nsne-6n oarl mbre 17 de LIlCditll'¡'U entre e'! Gobierno y Chcrry, mos presencIando no conslste, con manía antirreligiosa. 1898. que era lo <¡ue exigía el I'ontl'ato, toda seguridad, en trabajar por la El tiempo puede apaciguar Por motiyos que todavía 110 co- EII efecto, ¡¡ ~prvil' de pneute entre ruina de uuos ciudadanos para ase- y alÍ.n borrar las • disensiones nacemos, pero q lLe -el 40dn -caso el Gobierno y la Emprl'sa del Fcrl'o­gurar el bienesta.r de otros; po1'- civiles y políticas; pero i:iU ac- respetamos, el Gobiemo no creyú carril del Callea se limitó Ini papel, que esa solución concluci.rÍa~ con ción es nula cuando se trata de ni ¡la creído llegado el caso de puesto que JO llO era ni abogado ni toda evidencia, {¡ la ruina común. hechos y sentimient,o~ qUe "brotan da.r la protección solicitada. Llcfensor del señor ChelTY, y no hacía Ese problpma es muy distinto, se- de la conciencia hlll11ana. Por eso La Cámara continúa, no obstan- rmís que transmitir lo q~e ille llegaba, gu, n 1o ll emOH pO~-l¡' d o co 1e gir de las e1 es"plr ltu d e secta, apoll erIar do e 1 te, en una si"t uaCIón anúma1 a , en La tarea que desde el principio me declaraciones, á veces vagas, ú Ye- Gobierno (le una sociedall demo- términos ele merecer la reIJroLa- impuse asimismo, f.ue la ,dc ins tar tÍ las <.J autoridades con qUIenes tema que en-ces retumbantes, de los partidos Cl'Mica, hace imposible toda liber- ción hasta de los mismos enemi- tenderme, que no dejaran de cumplir de oposición al régimen vigente. Se tad verdadera. ,¡sos de los Representantes ultra- religiosamente las obligaciones adqui­trata, nada men08, que de consti- Para restablecer, como dlOen, el .lados, corno lo vemos en el suelto ridas por el Gobierno, ya que el COIl· tuir y hacer duradero un régimen imperio de esa libertad; para res- titulado Las barras que contiene trato establecía terminantemente que de libertad y de igualdad abso- taurar, como dicen, el reinado de el número 692 de El Heraldo, toda falta de cumplimiento por parte lutas en un Estado democrá- la Repüblica, radicales y conser- Entre tanto, quienes por medio del Gobiel'llo sLlspendía todas las obli- . C 1 h d el gHciones del Concesionario, durante la hco. lomo se ve, el problema VO( ores se an compenetra o en e malas artes y de la intimida- delllOra, y lo autorizaba, además, á co. no es de f{¡cil solución y nunca la amalgama incomprensible. De ~sa cíón y el terror han logrado cons- I)lil\, intei'cses :í r:1ZI)1I del ] O Pt,\, 100 ha tenido en naciones más popu- amalgama puede resultar la dIa- tituir una mayoría en dicha Cú- anual, cualldo hahía atraso en los pa­losas y de vigorosa centralización, bólica mixtura de las, brujas de mara, expulsan Representantes de gos, lo que debgra(,iaJamelltc sllcedi6 c?mo Franoia, por ejemplo, Difí- Shakespeare, ~l espíntu que los S\I seno y decretan la remoción eon ú('(;U6ncia á e:IUSn. de IOR iufornH's 011, por no decir imposible, Berá anima es el OdlO; Y de ahí habrá de Consejeros de Estado, con vío- particulares contra la Empresa del Fe­que nosotros, los colombianos, de- de suceder (Iue los radicales, des- laci6n manifiest.a de la Constitu- l'l'ocarl'il que COI1!',t!\utemente, ss de b Hepúblíca que los to para respetar los derechos de ha podido ten el' tallta 8angt'e ? de la Nación, colocan {da Cámara de mi poderdante, me hizo presente Su los ciudadanos, y siempre capaz _ __ fuera del campo de la legalidad y Sellol"Ía que la raZÓll que tellía para no d t d 1 'fi . 1 . b 1 1 b d 1 verificar el pago eni que ten ía i nfol'llH B e o os os saCrI CIOS por a ma- CAMARA DE REPRESENTANTES mman por su ase as a ores e d d 1 e d 1 b' dre común. Liberales y conser- Congreso. El Poder EJ' ecutivo, ú priv.R os e auca e que la la eu-i P bl ' , ' , , 1 !ralla el! el uúmero de kilómetros de u.a e ores históricos proclaman la u lOamos a cOlltll1UaClOn e quien constitucionalmenteincum- ~fe rrocarril clue figuraban t'll la cnenta. Igualdad por lÍnica ley; no quie- memorial que mú::; de veinte be velar por el cumplimiento de Convino entonces Su SeflOl'ía elJ hacer r~~ privilegios ni políticos, ni re- miembros de la minoría naciona- [a::; leyes, y el Senado, como Cuer- aclarar el punto. Se comisionó á las hglO~O¡;, ni 'Siguiera industriales. lista de esa Corporación, dirigie- po colegislador que es, debieran autoridades del Cauca al efecto, no AóaJo l08 monopolios! Abafo los ron al 2\1inist.ro de Gobierno hace recabar, por los medios legales llabía tal engaño, entonces se hizo el ladro r¡,e8! Jfueran los concusíona- pocos días: que tienen ú su alcance, la vuelta pago, pero el país tellia <¡ue sufrir los rí08! ilfuel'an l08 eS?'leculadores! .. eñ. HUI'erto Fe\Tl'ila, cabrdlt'1O de in- tI'. Id. a l1 O S e1 e 1a cl ronesI por ods am- e pol iC'Ia cIue sean necesarios para senta{1 o s servira'lld e funestísimos Ji¡.;cutlhle (:IJlllpctPtlcia." dI.: ab~oluta b honornhili:.lad lí fin de que llll;iesl' un · !CIOSOS, los hipócritas y los ma- mantener el orden é impedir la~ ejemplo::; y darán consecuencias ex:ímen detenido y l!scrupulo~o dt' la Jaderos de que da abundante co- vías de palabra y de lwcho que perniciosas para la buella marcha ohra, v pudiera así el Gobierno tellPf <;echa toda época Sin embargo, se han venido ejecutándose desde ell de la República. datos seguros y exactos acerca de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "4]OGOTAJJ-Septíembre 27 de. .1898 ~~~~~~--~~~~~~~~~~~· ~~-~I ~~-~~~ . • I J' d D UIl .1-' Pr s-ero Mar uez L .sin..suj.ec.i6.n..á_aíg.!!.meP.!e .aJguno, así por in- rio, es un germen de divisiones y creCIentes marcha de la empre..<;~. ~I mem01la ua~ __ ero l. UIlg;l-.->M -év~"Jfd - o PI Id qA '1 tención del autor no por esto la nleza deja de conflictos' ni tampoco podría favorecer d I)ro- - no nH'~ eDga~A: e 1 G o l}'l erno , ...!.-d.1_"''''~efcríñO- Mat us, octor .eopo. o n-I d' '1 .• d" 'bl' I '.. 1 'd nODlI!l"U ,,~.o, ~.octor José M. Uricoechea, rloctor Emi- mantener esplerta a ,atenclOn el pu ICO y gn:so del bIen púb-Itco, pues atacar a 1 ea r;- des.pues COllllSlOIWdos cancanos- pRn~ IJio A. Escutar, General Rafael M. Palacio, Ge- co.n ella el constant~ reIr y aplauso pOI lo có- I ]¡grosa es quebrantar las bases más sólIdas (:e verificar dicho exámen. I neral Antonio S"lcedo Ra'!lón. I mIco de sus personajes y el fiel esbozo de nues· la socied~d_ El que ~e apTovecha ~e tal espene C _. -. , .', ",J, -, '. • - tras costumbres. ... I es el egOlsmo sectarIO de los enemlgo~ de J es u-omo la Iilillpresa ",e !laCIa e.,u. General Vicente Micolta, General Carlos 1\1. blén de prOVlnClaltsmos en los dlalt'gos, con los Los tales sólo encuentran su provecho en vil tr~~ara al C~uca el ~e!TOean~1. T' Sarria, D. Antonio Burgos, D. Juan A. Gerlein, que hubi~r,a robustecido s~s personajes en la re- pendiar y ::alumniar al Papado; siendo ur.a gran Iauto al Exce!elltL~11l10 senor "\ lce- D. Fidel Peláez, D. Belisario Ayala, D. Ramón presentaclOn de sus ProvlnCJas y se hace uotar desgracia que todavía no se comprenda la per­presidente de la República, como al se- 1I;faría Valdés, D. Daniel Zarama, D. Gabriel a ~alta e1el cantar de un bUlld~ 6c~~cíOñ :u;o~- versiclad <~e sus designios y los ~aléflcoS efectos fior :Millistl'o dl::lraffio, les hice presen· K Ü'Byrne, D. Julto Ferrer, D. FranCISco D. ¡;anada. de mstru;nentos naclOll,llc. en .medlv J qué fonojlo¡¡o ftle fehz, , como " .. ' .bd " . puesto que de derecho le corresponde en la de notarse file la decla.macl6n de e~te ultImo, dIe y como he VHldo COnS¡¡gla o a IllIS misma Cámara. papel del señor Ughettl, y de aplaucltrse el cor() deberes no creía que hubiera quien del rajé hábilmente ejecutado y dirigido por la me quisiera mal, y pensaba que pOI' Exijo Mtnprobaeióll. señora Aguilar. En cuanto á A. del Die~tro, dies-mis antecedentes oscuros, pero hOIl- Señor Director de El lftraMo. t~o en la ejecución de todo papel, se hIZO, como d ." d' . SIempre, aplaucltr. r~ os, se me Juzgal"la Slll o 10 y SIn pn- Estimado señor. Falso.-El editorial de El Heraldo de hoy, sI6n. . ,. En el número 689 de su periódico, figura un es falso en todas sus partes. Pues no ha habido Una vez declarada por ('] GOblernO suelto con este epígrafe : Losapoderados ()ficiosos Junta nacionalista ni se ha pensado en poner la caducidad del coutrato en refereu- del doctor Moli1Ja, en que se har.e alusión á mí, dificultades al Gobierno del señor Marroquín, cia, resolví, dé' conformidad ton las de- rlespués de dar cuenta de la diferencia que ha ni en acabar con nuestro pernici~so p,eriódic~, l '. . , habido entre usted y el Director de Bogotá, 1lI en nombrar Secretano de nlllguo Club !,oll-c araclOues de que he hecho menclOU, con motivo de una rectificación que éste último tico al señor !l. Antonio Góme7- Re~trepo. renunciar dcfinitivamente el poder tan hizo respecto del escrito que publicó El E,ral- La saña qu" ha r1esplega,lo ¡;;¡ .FIeraldo con­pronto como el ~('ül)r Che''!")' llegara do con el título rle J¡foli"islllo político, rt!ctifica- tra este caballéro, por hal>,~r sido nombrado Se­a( luí <Í ('ntendl.'nc cOIl el Gobierno. Así ción que usted rehusó publicar. cretano general r1e la Prl;!sldel~Cl", n.o se ~vlaca- 1 J . f ' 1 l '1 n·~ ,e en el suelto que el Director de Bog"tá rá hasta que este cestIllO sea rlado <1 __ . _ qlllen .0 U¡;C,. en (' edo, a I!('sar (e as Inl ocurr:ó 11 la Gobernación de Cundinamarca, yo me se." lnstAncl.:!!> que lue fueron hechas ;n apopclo en io que dispone la ley d prensa, Flor de 1111 día.-l';l General Valderra­contra no ; d(> I1lancra que desde la ul- paro. 'lue nombrara un Censor que dirimilra la ma, Presidente de la Cámara de Representantes. 11 1 I (" ! ] cliferenria inrlicada, y luégo se habla así: tima eg!lt no dp señol" ,-' len)' Il a ea- ' ____ "u compañero (del Director de .Bogo/tÍ) apeló ayer á la fuerza pública para obligar á las pital, no yold :í tener la Il'C110\' ínter- D. r.liguel Navia. encargauo de la Secretaría barras á guardar el respeto r h compostu~a rle -~-=. GIHU'\l \'m \'O IH~ ",,"Uf;:! 801.(1!),.1.,. 'Iue Ch ;Uu Uf;'¡¡Ul la prt·~, ~ L, .! I:: ... r",., m!crcb!H;; ' l ' , ¡ ,' 1, ¡.I.J hUl!lUDt. "o,1 ' DIlI:;!~',,· .~ I,h, ... nr;r>.~l.. "', ~ t> , .... :1 1,1. I a ht;llt,., "'h "tP' l.. 'U'U y tlt'~Uf!). "u~ I h ,.,,"/)..IjlOU' '" Pl'oUUc Cl ... ¡le.,,. 1< ",,10..1" 1, l'~()r y 111!"U-~"1I t"1J , . ,,,,,·to :1 b l.lCtl:\ d LUJO, .. 1") ! " !o I'l'nt?::¡ pl.'ftZr'll er: !¡l¡ nariz, tos ¡¡g~ra 1 5ecD., n~,·:d!l.I!". t.1 1¡ ... · d;cnttd 1'i,.tJf'e!'la lt o~ (lurilllte e l lilueñ(), 1 ('nI' " · '111 ',1 '·-¡I"lItrj !':-· ligeras y CUAndo esto8 se 'IUh'\tJl!~1'). 'L. . ¡·J.~" t·'J¡J VúiWIII.~~- p o ;e~fj¡ gllad () del Dr. Rosa. OR. ROSA eo .. MO]lTOLAIB "bI L EE.VU. Tesorería genera 1 de la República LINIMENTO GÉNEAU l'ara 10. casa:r.:r.os aeemp¡ ... al FUEGO 8ntow BuS l püc.uioBes La ~ ... ,..a l e: hace. á la m«no en a tn i nntos , Itn do lor U ! in cOl'tar n i. afeitar el pelo. farmia GÉNEAU, 275 .' Calle St·B onor! , Paris ." EN TOCAS LAS F ARM A CIAS u~ AL. V lA !!. I HAMAMELIS #:) < DE BRISTOL ~ ~ Extracto • TI ngúento ;:; I (n~ ~ ~ ~ ~ ~ ¡::¡ O E-l < \; I~ \:Y;, ~ ~ I ~ I 51 Para toda cin s~ dI! H eridas. ~\ Tor c~dl1ra~ . Granos, etc. ESPEC1Fr'O PA~A REU;'V1ATlSMO y ALMORRANAS tel¡ TRANQUILIZA ~I ~~ ...,... ..... S E G U R O '1"1 t 'ª'~ t¡;)Blt\\fi4l PURIFICADOR H Z ttj p.. r H ZARZAPD~RRIU .. A ~ BRISTOL tr.l CURA TODO VICIO DE LA SANGRE Y HUMORES T SES e Corno curativo de la Tos y del Catarro no tie;' igual la Emulsión de Scott. Hay gra n diferell<.ia entl"' " detener" 6 "aliviar" y curar r adzi:almcnte un ca l ar () ó tos. No puede habe r cur:lci6n real sin hacer df S "P~" recer la causa de h e nfe rmedad. La Emulsión de SC\,f~ devuelve al sistcm l ro"ustcz y fuerzas haciendo que "o esté tan eX¡lUesto ::í. ('"las e nfermedades. El pri!1cip:::J .:1.: la Tísis es á menudo un catarro ó tos. Lomo la Emulsióll de S';t1tt .4IIIilI'liIi~ ~8f1'."~iliV · de aceite de hígado de bacalao con hi po­fosE tos de cal y de sosa c:.¡ra t an efec t iva­mente iJ tos y el c Harro, se la cOllcide'"'1 muy neceO'aria medicina u: familia que e, pruden te C,) Il<;ervar en la C2.sa contra t;::" fuecuentes afeccio nes. E-; agradable al pa­ladar. L os r.iños la toman con verdadem placer y los t ra nsforma de raqu ít icos y en­MaJca de Fábrica. debles á fuertes y rollizos, blindandolos, por decirlo as!, contra las T oses y Catarros y otras enfermeda­des. Pruébese. ~ o hay nada mejor para cu ra r la Anemia. De venta en las Boticas. Rechácense ras imitaciones. Scott y Bowne. Químicos, Nueva York . .r' ll r~¡~!~~ if:t~ ~}l~d[~p,~,ej:: f~!~!/~eB~~c~,~~a ~~~Letas Medalla de Oro. Parí, 1885. - D I ~lo m a de Honor, Paria t886. ~E.".::»i]: .... DOR.A.S DFL DOCTOR fOURNIER BLENORRAGIAS, GONORREAS . CISTITIS, URETRITIS ' OORRIMIENTOS Estas enrermedades, recientes y antiguas quedan curadas en alJUnos dial, ea lecreto, sin régimen ni tisa n~ l, sin cansar ni r:c101estar los órganos direstiyOL Ezvase sobr e 'oada. p íldora, cada oaJa, cada e'Ciqueta, l a úrm fl ~.q-~ Pla.ce de la. Madeleine, 22, PABrS CARNE y QUINA El A1!1m~lIDto mas reparador, UDido al TóDioo ... _. VINO AROUO f]ON QUINA T COli TODOS LOS P1\lNCIPIOS !fOTIIrrIVOS SOLUBLBS D2 U CARNE re~:r:'d~~ d~ R~~~~ia~o~l~~s~lg~:~Ltg~O~~¡lIe:!Zt~ ~r:,~a e=r;:~'1~~~ ri:'~~: 1Il~~:~¿~c~~~~~¿~'n~~asPa~eD~~~~~t;al: j;fc~t¿'nls ~~4J~f::~t;,)~~ i~1es~t/:;::urtU y Cuando se LI'ata de desperl.ar el apeUto, asegurar las digestiones, reparar las fuerzas, enriquecer la. sangre, entonar el orgallismo y precaver)a anernJa.y las epidemias provo­cadU por los calores, no se conoce nada superior al W.ao de VUlaa de Areud. P07' '1/141/or.e Paríe, en casa de J. r ERRÉ, Farmaccutico, 10'!, rue Richelieu. Sucesor deAlUl1lD. SS VBNDB 8N TOOAll LAS Pl\!NOIl'AL&S Borl~:1El1R, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "Ef] GOT.A"- ~~~~~-~~~~t~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ ____ g,c,cÜ.llS 11 ~t.chos ___ 1 ~::g:a;~~~~fed;teAI~or~~lé~~~e~:~~~~ ~o~~~~ I ~~c~:ni~~~~¿a á~a:~a h~::s ~~t~a: :I;gr:" t~:~ ne~~~~es~o~~;~~~:d~~~q~e:enpe~~:i::~a;t:~ d I - C '1 gura que el ,eñor Borda apenas ha sldo llama- hora y en ese SitIO, Le anticipamos las graclas ha habido otras de preferente atención ya POi' fin conocen uste es a senor amIa d' d' d l 'ó F"'t al' bId JI' s, 'h S . d G b' d I D t _ o a ren Ir una ec aracI n. ellCI amos . amI· en nom re r e nuestras amas,-. por razón de turno, ó bien por especial ,anc ez, ecretano e o lemo e epar algO y nos limitamos á llamar la atención nacla ¡. . mento y ~cucioso amigo de El A/lt01~o",ista J los' mil males qne están causand¿ estas inve~ti-I GA CETJLLA mandato de la Prestdencla; y p~~ otra, ?0: Pues vayan o,tros datos para su bJOgrafla.. gaciones á lo veneciano, que hieren reputaclo. que I~ cuenta ~eneral de ctgmnllos pIde El sellor Sanchez s~ hu lOdlgnado de lo llOdo nes dignas de respeto y llevan el. llanto y el do- Tlle Bogotá. City Raywal .C'-Lima detemdo ~sttld.\O en vez de! s~~ero, y sólo porque nos permltlmos creer que ;1 hecho lor á seres inocentes .. __ En esta época de de ChaplJ/ero ' Ultimo carro de Chapmero, á las puede deCirse Simplemente antmetlco, he­. le no CQnt.estar por,oficlO, como se haCIa antes, dudas y calumnias, sólo debería procederse 50- 9 p. m_ Ultimo carro de Bogotá, á las la p. m. cho en las mensuales. Este nuevo estudio los memonales de ,lOS par~lculares, se debía á bre hechos probados y sin dar lugar á malas Lílletl ce/ltral: Ultimo cano de la Plaza de tieneque emprcnderse desde lacreacién de la espmtl! (le e~onom.,a del s"n01 Seer~t.ano, y esta interpretaciones y decires que manchan., por 111 Arm~s, á las 9 p. m.. "renta, con su legislaci61l especial, órdenes creencia nuestrJ, Inocente por mas que no lo fundados que se"n L!lIea de O<'Cidmtt: UltaBo carro de la Esta- - 1 'd d parezc,,", nos ha valido lOa larga respuesta, pu- - '" ." ción dd Ferrocarril de la Sabana, á las 7 )' 30. s~penores: ct.c., .C!C, para poner can a bllí'ada ya en e~ta ho)', )' r.o sabemos en cuáles .Señores de . El ;\-utonollllsta. - Marzo <1,.. 1898. sl.n faltar a la Justicia, en asunto ta!l deba-otras, pues el SeJior ::;anchez es muy ~m'go de Dicen ustedes en su numero ?e ayer que la bdo por la prellsa. la publicidaJ, que cor,lienza así; GobernaCión. ha pedido la reSCISiÓn del. contrato J. E. DAVIES. .. En estos términos queda rendido el in- 1< Unicamente con el deseo de prvhar la sevi- de arrendamiento de la casa de propIedad del Gerente. forme que se solicita." cia. con que p"ocede el !leriédico rlenominado Departamento que OCUPA nuestra lmprenta, 111~titllt() lHHncopático.-" Luis G. M 't" c a' tcd p r vl'a .le BOGOTÁ cada• vez que habla de nll. probable· d es d e E, nero d e es t e an-u, y como es to que uste - Páez, '-icepresidente l1 que haya I,rolcdido un dudada. ble, lo trate como SI fuera nacionalht:.'. La jnstl­no, sea quien fuele, en el clHnplimiento de obli- cia ha de ser ciega, y ahora lo que lmporta ~s gaciones que contrajo} 1'1" cree haber satisfe- reintegrar al Tesoro rl!! cuanto le hayan extral' cho. 1'8.1 1 10cedimientu '" explica con históricos do m:üamel'te. que quieran buscarse pO,lóón propia á costa de Zarzuela.-Se anuncia que se están ensa­la ajena, pero son inaceptables en jÓvenes como yando con mucha aérividad varias. ~arzt1ela.s~ en­los escritores de El Autol/omista, que supone- tre las que figura la titulada Semtlza SUl/Ihbus, mos exentos de odios y rencores ... _ á la cual le puso música la inspirad intehgen­te señora doña Teresa Tanco de Herrera Nos complacemos en dar esta noticia á nuestros lec· tores y en enviar nuebtro yoto de aplauso á esta respetada matrona, ornato de nuestra sociedad. Pl'otcstaJUOS coutra los cargos que re· sultan contra los señores Juliáu I'Ítez , L y Leo­poltlo Mantejo en .ecienk publicación del señor Luis lit. HolguL'. quien honralhmente decla.ra 'lu nb Ii! cOllstan j 'lile los cru il/vi!rpsí· mi/es raez, enfermo y agobiado por la desgra­, ia de su ellfl"l meda ti, contesta con su miser;a, aliviada)' por la candad de SllS amigos y ad-. mlradorcs, todo cargo qUe pueda hacersele á su hcnradez j.lmás desmentida; y l\1onteju, aun Cllanrlo acusado en el asunto de J(J, suministros falsos, y agobiado de lieguro [,or esta desgracia, peor que Páel por la suya, tiene tamblen dere· cho á r¡u'" no se le jU7.gue SIn oírlo ... , Pedimos la termlllación pronta 'lel infame proceso Buoll­penciere, para que brote la luz subre estas mil pequeñeces, que est:'ln convirtiendo C:1 país in­habitable esta tierra querida y antes respetacla por torlos, hasta con el pUllor de 'JO í uzgar mal de nadie, hasta que no hablara la justicia, y aun de perdonar al culpable, clIando ésta había ejer­cido su sanción. Maldita calumnia que lleva su baba hasta el lecho de Páez y le acibara con horror su dolorosa lucha con la desgracia física. WeH come sea el gallardo y valeroso Co roue! .!J. Eduardo Ortiz Borrl:l, que llegó á esta ciudad procedente de la de V élez COIl el Cuerpo de su mando. Le dese~mos al distinguido Jefe y amigo, grata permanencia en la capital. Ouito,-Ha fallecido en ésta ciudad la res· petable matrona D~ Concepción Nieto ele Gar­ZÓn. A sus afligidos deudos enviamos nuestro sentido pésame, A 'pesar del crudo inVierno que-nos visita, continúan hs calles en com[Jleto desaseo, lo que prueba ,j" manera evidente el abandono cun que hn 'sldo mirada por la seflora PoliC1:1. En­carecemos el pronto remedio del mal, pues esta­mos en peligro inminente de ser acometIdos por el dengue. l\Iemorial. República de ColombigofJ, Noviembn 2 di! 1898. .. Tenía esperanzas esta' Secretaría ele que el señor Espinosa pagara el valor de los arrenda· mientos con órdenes de pago por mejoras, se­gún el contrato, 6 por medio de una compensa· ción con las Órdenes de pago que se le adeudan por otros motivos; mas como él manifiesta de· seo de que se le exija el pago ejecutivamente, se hará de acuerdo con su solicitud. "Ya cuando se recibió el anterior memorial bbía resuelto el Gobierno ocurrir á la vía judI­cial para el efecto de rescindir el contrato, por el no cumplimiento de él, (1 Comuníquese. " EnuARDo PUSADA." AQUILl~'O QUIJA'iO. Repub/ica de C%mbt'a.-Oficill(l gel/eral de Cuentas. - Presidmcia. - Nlí11lCI'O 2,906.-Bogotá, 29 de Octubte de 1898. Señor Almacenista Oficial de Cigarrillos. - Present\.:o sentlda y tan c1áslC~ ! Al día siguient, hubo 'USI'Cll de hostili-dades; just(, es re, vil " er que ese ía nadie fue vilipen(hadu; no señor, paqut.- dec r Pero llega el 6, r qué seis aquél~ Ese seis casi pareela" , . ocho. Los cohetes rompieron los aires; desde la pnma noche casi hasta ,,1 amanecer, una turbamulta compuesta de ' .. Ilac!os en traje de particulares, y ele particulares bien particula,'(S, En contestación á su nota oficial de fe- recorri6 la ciudad en distintas IlirecclOnes, cha veintiocho del que cursa, marcada con echándole más mueras al nacional:smo. Dícese el número 21, transcribo á usted el informe que entre todos había uno mu! conspicuo pOí razón de su .. _ .. , estatura (W) y que ése, con rendido á esta Presidencia por el señor Jefe insólito entusiasmo ~e alternalJa con el Capi­de la Sección 8~, en;relación con los puntos tán para gritar: muera el nac1onalismu' abajo á que su oficio se refiere: Caro! viv \ d partido <:onscfv:tdor hist6r·r.o y su "Del Libro de Registro que se lleva en dign" ~audillo, Gell~ra\ Uri!>" Ur,be! f' lieren esta Sección consta que las cuentas del Al- I que .'mo d~ íos C1 Ycrs, .bJrrasc1 prclmovida y sostenida por I el militar á cuyo honor e.taba confiada la tran - I 'lulllClad rle la ')'lUlaC1Ón, ¿"Porqué no saldrán I los ,,;clo'>ctlistas á entenderse con nosotros"? "ojalá 'eer s pres\:ntc por aquí al.guno rle esos ml:;erab es I,ara devorarlo," eran frases repetidas 'm cesar por aquellos pscl1rlo-patriotas en todas las c."lfes 'lue recorrían. Al pa.af por una ofici na sItuarla en pieza baja de la plaza, en la clla l s~ hallaba escribienrlo el respectivo empleado, le dieron un empell<"ll á la puerla y repitieron las bravata, Corre lo mbi¿n como cierto, que en los prmclplos rle la función belicobá'luica susodi­cha, !ln prójimo de torvo aspecto y siniestra mirarla, costal de bilis y (le política ciudosa, excItó á los actores á lira r piedras sobre las casas de habir"cl,ín de los dos Jueces rle! Cir­CUito, (numos amigos ,lel difllnlo, (U qur dk~Jl que se mUl ió. Difunto n Trncción .v EXI reso, agm­uecidos pOI' la buC'na ncogiua que hall tenid,) en esta cilt,!'¡d, han hecho al'n~­glos co n venÍl' lltt:'.~ para pl'o r úl'eionill'le al pasajero tilda clase de cOlllod idlides para su villjP, , En nuestra oficina se fldn 11 mulas de sill a y dp earg:a', con mun turas 6 siu ellas, p~m IIo~da )' J U/l tas, Eu la agencia de los señores Gahis Herma­nos, de Honda, encontrarán los viaje­ros todo lo que uecesitéu pam su viaje á esta ciudnd, y SU.~ equipajes serán remitidos y entregados á domici lio, se­gun la dirección anunciaua pOI' telé­grafo, talllbién Se les t(;'ndr>Íu piezas en los tnl'jores hoteles ó se les hariÍ cualq uier servicio que deseen antes de su llcgada Las l)(>r80/l3S que tomen la vía Ile Gimrdot y qu ieran encontrar 8US lIlulas en .Juntas, deben avisárnoslo Op01'tuuamente por telégrafo. Habiendo un peuido constante para los carJ'('fl de trastt'o SP l'ueO'a á las pm s~lJas que lo necesiten, que ~nos uen S~? ordenes .con uos. uÍas de anticipa­ClUU; ta lllblén suplJcamos que se nos den laR direcciolJéR por call es y carre­!' as, para eyital' equi vocaciones. OficilJa, Bajos del Mol ino America- 110, culltiguo .í la Estación del Ferroca­rril ue La Sabana, Al:Jartado número 38:!, direcci6n telegráfica Tracciúr¡ , te~ léfo!l() 549. ----------------- ENRIGUl MARQUEZ R :\11':(' \.c'I('O. ('ALLS 10 (l'ALAU).-}¡U~lERO 88 E. ,'alid d I biCicletas. armas )~ ~r. EL TOMO IV -DE LAS-REMINISCENCIAS por J osé María Cordovez Moure, CON PRÓLOGO por Roberto Mac Douall, se vende á $ 1-60 en la Libre­ría Colombiana de Camacho Roldán & Tamayo, en laLib ería Nueva de D. Jorge Roa y en la Agencia Judicial del doctor Federico Ri,as Frade, I~~~~~~-----.~~~·~~~~~~~ -V'~ D¡;;SCONFÍESE DE LAS FALS1FICACIONES :'.,.,~~_ s- z f J 't PerflJmes Sllanes y Concentrados ~ SURTIDOS EN TODOS OLORES ; PERFU1v.J:ERlI:.A. OR:J:ZA 1 de L. Lma-EAND - . PI'"' Inventor del Producto VERDADERO y acreditado ORIZA-OIL 11, :J?la.ce de la. lv.J:a.delei:n.e, :F»aris SI HA LLA EN TODAS LAS CASAS DE CONFIANZA ENFER~E~DADES I líI'liy¡t!']~j Ptdpitac¿OtlC!::: .~ l!jY!O VlIc tu U t· " , Oepr 1"8'On _. ·~ B'IJ'l (l. • (fÚrl' ¡ tf S p '-"'I:QIR.'1.'A_ GránuloCg '~rlilm,0í11ales 1 del Ü"'ti .OH ~J.~lllAUD "'J' EmpleaoltS ron éxito por el c.uerpo n2f'dlCil u.esde hace xnás d e v c~nl ,- 0009. Relacion favorable de la Ac.dcrui. d, B:edlciJ. d, Pan..
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 162

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 12

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 12

Por: | Fecha: 08/04/1897

, :D3isemanario ~oIítico, ~iterario ~ lRoticioso AÑo l.-SERIE r. } Bogotá (R EPÚBLICA DE COLOMBIA), jueves 8 de Abril de 1897. { NÚMERO 12 H:D3 ogotá" -++­D I RECT O H : Eouaroo espinosa lÓu.zmán. AD~nlSISTUADOl< : ~ 1tltaXaO ®xt,cfl 18 SUDoRSn: (Ambalema,l .-Ltega los jue\'es 5. las 10 a. 111., y ::.al~ los viernes ti. Ins 3 p. m, ORIENTE (Urocué). - Llegall correos 8, , 18 Y 28 de: c¡lda Ine¡.¡, y saien el lo, 20 Y 30. ' . SUDESTE (Mdgar). f.llega los jueves á lils 4 p. 111, Y s11e los viernes á las 2 p. m. . ATLÁf\1'J' Ico.-Llega á Bogotá los días 5, 11 ,23 Y 29 dI! cad,l m~SJ y sale en los días 1~IJ 7, 13, 19 Y 25 de cild;i Illes. El de Encomiendas llega el3 I Ó t ', )' el 13, y sale el6 y el 18. NORTE.-Llega los jueves de ca(L~ ~cl])ana ti las 10 a. m., y sale todos los vie r; nes. El de Encomiendas llega el 9 ó tu )' el 28 Ó 29, y sale;; el 7 y 28. NOROESTF.. - Llega los vierm!s :\ la:, 9 a. m., y sale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el 1 '.1, Y sale el 25 á las 6 a. lll . Su R.-Llega los lunes á la 1 p. m. , y sale 10:-' miércoles á las 2 p. m. Los de Encomiencla<;;, son Jos en d mes, 1 .l~gan el JI v el 26 6 27 '1 sahm el 13 y 28 á In!. 6 a. m. . • FE RROCrlRNILES Vía de la Sabana. ~ale n los tre nes de Facatat ivá á las 6 y 30 a. m. y á la 1 y 30 p. m. Salen de Bogotá á las 9 a. 111. y á las 4 p. ffi . Vla dd l\/(wt!. Salen los l1'ene~ de la Estaci6n Celltrnl á las 9 a. 111 . y á Ja:-; 4 p. 111 . Salen de la Estación Cajicá á I:lS 6 y 45 a. lll . y ti. l:l. 1 Y 45 p. m. BOTiCAS DE TUN,I'O (PERMAN E~TI':~) La de Lomban ~ J oaquín , carrera t\ números 409 ¡.~ Y 409 G. La de Sanmartm Roherto, cRlle 9~ y carrera 10:1, nltmero ,62 y [72. Teléfono número 4.l5. ~lltt ndos LA ~ASA que venden-;o'i en el Camellón de la Concepción, tiene 2 [ piezas aleas , 10 haJas, almacén, Il1irndur, p;;:'iE::hrera, aljihe COIl bomha. alberca, 3 patios, acueducto, etc. etc. !'atiño & el.', 3~ Cnlle Real, números 552 y 554. 20- 1 FL~RENTrKO DL~LG;--\.DO R. En.su aln~Clcén, cal~e ID, nÚlll c rl'S 287 y 2g9, vende petroleo de superior cRlIdad á \'e111te pe:;()~ cnja de dil.~.f. ga!ones. y otros t::\ntos artículos. 10 - 6 Se necesita en arren damientp una pe­queña, dl', yalo!' de unos ochenta pesos ($ 80). Dirigirse al Director de es t (' pcríó­dlCO, Call e nueva de Florián." .m. ll1) er.o 360. ; ... OESAR E. BRAVO y ANGEL ESPINOSA ABUGADOS y AGENTKR Se encargan de todo neg'ocio relacionado con su profesión, an~ ticipan los gastos de los. asuntos que se · les encomienden, previo arreglo, y en especial g estiollan reclamaciones ante la Comisión de Empréstitos y Suministros. Honorarios módicos Carrera 8:, numero 1l1.ero 21~, 473, apartado nú- 3vf~ 7(lvfOL, :JI1A.RJlI 0L Lozas para consolas y mesas de centro. Almacén de Eugenio Pardo, calle 12, números 170 y. 1 ¡~. Bogotú. 10--7 E i\lPLr\STO~ Po~qsos,-R~st:llnndor para el,cnbt:1I0 r la ha!,­k'l. Veloull~a linlslma á preclus <"111 competencia en !a hl.rnHlCla "1\"lrm111 de Bogotá. Calle 12, números 222 H Y 222 e, abajo del Pas 'J'~ fIl'J'lldndez. ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron Esmeralda, Adan y J\lIa­tusnl én, únicos legítimos en esta pla~a. Ventas por mayor y por ga­nafoncitos, barato y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTIN NIETO LINDO SURTIDU de papeles de fantasía para seno ­ra, propios para regalo . . Almacén de Eugenio calle 12, números 170 y Pardo. 172, Bogotá. 10-8 " LA MARI.A.)} Gran sur tido ele }"(Ira hlanca para mujert's, hom­bres y llIños . Calidades y precios !-.in competencia. Finísimos ajuar e!; ele tela de H olanda para llovioso Bogotá, calle I Z, número 272. Bajos rle la casa del señor I\,fadano Tancol junto al almacén de la sel1ll1·a Atla Tanco, denominado San Jos/. Teléfono número 134· 10-8 Acaba de llegar á la segunda Calle Real, número 452, un gran surtido de mantillas J ersey, desde $ .32 hasta $ 120. cA \1ISLON leS J u l) ICIA LES.-· Delá,car Rincón Soler, Zipnqui­rá y BogoliÍ.--Tamhién camhia, vende ó a rrienda una hermosa casa y unas tiendas en la plaza d~ Zipaquirá, 4'- 2 POSTES DE HIERRO pa1 el cerca de alambre" baratos, sólidos, eternos, vende Eugenio Lópcz en su almacén de fierro. ~ar9ue de Jos Mártires. _ 7 LLEGA RON los reverberos de petróleo, sopletes para latoneros, cocinas, forjas para soldadores, fósforos en cajitas y t inta de marcar al ALll'I AU;cN DE UA~n LO PIESCH ACON, calle 12, nún'ero 206, a rriba del Pasaje .flemáltdez. También se acaba de abrir \In g ran surtido de útiles de esc ritorio y de d ibujo. Se timbra papel á p recios sumamente bajos. Quedan unos pocos ejemplares de esqueletos para reclamos á la Junta de Catastro. 7 ~~~~- EL DOCTOR HELIODORO OSPINA 1, G, MÉDICO Y CIRUJANO Avisa al pú blico que, en su casa de habitación, calle [ ~, número 405 (esquina abajo de la Casa de Le­tras ·, tie ne de venta todos 105 medicamentos especia­les de Ospina, tan conocidos en todo el país y fuera de él por la eficacia y exactitud en sus efec tos, lo mis­mo que por la co nfia nza que in sp ira su aplicación en los niñós y perso nas débiles. Jarabe y pasti llas vegetales para la expulsión de las lombrices. Gotas pectorales, calmantes y anti espas­módicas para la segu ra y rápida .. u ración de las afeccio­nes del pulmón, bronquios, ete., inflamaciones, catarros, tos nerviosa, ferina, sintemática, etc. etc. Linimento antirreumático. Cosmético para teñir el pelo y la bar­ba, y tó nico americano contra la calvicie, la caspa y demás enfermedades d el cuero cabellu do. Cápsulas balsámicas antiblenorrágicas. Cápsulas de aceite de hígado de bacalao de Hogg creosotado, etc. etc. etc. Para consultas y todo lo demás concerniente á su p rofesión, se le encuentra en su casa todos los días, de las nu eve á las once de la mañana y de la una á las tres de la tard e. Bogotnturas. Al combctte electoral, pues. No hay más remedio. Bien discurre El COl'reo _NafJional cuando se expresa CIl estos términos: " ¿ Cuál podría, pues, ser hoy el mó­vil y .cuál el objetivo de nuestro partido en una guerra? ¿ DestruÍr su propia obra y perder el fruto de sus esfuerzos y sacri- ~.oIl.ctill OJEADA CR/T/CO-HISTORICA SOBRE LOS ORíGENES DE LA LITERA'1:URA COLOMBIANA ·Dedicada al St.:i;or doctor D. Jos! Malluel Gotllaga G. (Continl1ación). " CORO A la VOz de la América unida De sus hijos se inflama el valor~ Sus derechos el mundo venera, y Sus armas se cubren de honor. Desde el día que en este hemisferio De la gloria la aurora brill6 Vivir li1~re juró nuestro pueblo, Convertido de esclavo en señor : Este voto del cielo inspirado A la faz de la tierra ofreció, Con placer las naciones le oyeron; Los tiranos con susto y pavor. 'Tú primero, inmortal Venezuela, Dar supiste el ejemplo y la voi, y con gloria la Nueva Granada Sus cadenas al punto rompió: Buenos Aires y Chile á porfía Se disputan el mismo blas6n, y hasta el suelo del México hermoso Lihertad comunica su ardor. x Hemos visto que durante la época colonial y también después de la guerra de Independencia, varios esc~itores ((EBOGO~FAJJ-Abril B de .1897. frcios? Esta es una insensatez que sólo puede concebirse por cerebros enfermos ó perturbados por la pasión." i Lástima grande que tan juiciosas re­flexiones no se las hubiera hecho el co­lega en tiempo oportuno; pero inás vale tarde que nunca! UNION CONSERVADORA, PERO SIN CARO No ha satisfecho nuestro artículo titulado El reyúmo á ?uestro colega El Correo Naúo- 1tal-Lo sentImos, aun cuando no lo deplora­mos.- Por otra parte, es justo que él se enca­brite, del propio modo que lo hace la liebre al recibir el disparo en parte noble. Habríamos querido, eso sí, que él hubiera contestado la parte sustantiva de nuestro escrito, que es la que nos sirve ahora para intitular las presentes líneas; pero nllestro contrincante ha preferido tomar la tangente á entrar de lleno en esa espi­nosa cuestión. Respetemos sus móviles y sus fines. Hemos afirmado que la política de los 1'C­yútas es in epta, y los reyistas nos contradicen, afirmando que es h ~íbi l. Hé aquí la cuestión. Analicemos: Cuanclo La Epoca proclamó la candidatu­ra gel General Reyes, los reyútas, creyendo que esta medida era obra del señor Caro, gri­taron, como quien llama al sereno: i nos roban nuestra candidatura I Con lo cual demostraban la idea preconcebida de crear antagonismo entre ellos y el señor Caro. Perplejos se encontraron los partidarios del General Reyes al determinar el camino que debían seguir; pero como no tenían otro, adop­taron el de prodamar ó secundar la misma can­didatura Reyes . . Diéronse á este trabajo con ardor juven il , aun cuando era difícil compagi­nar aquello de la adopción de una misma can­didatura con quien ya era el blanco de siste­mática oposición. Proclamada la candidatura Reyes, se die­ron los re)'z'stas, contra toda ley de mecánica política, á hacer oposición sistemática al señor Caro, como quien trata de parar una pirámide por la cúspide. Así en la prensa como en el Congreso y en todas partes, se hacía lujo en el estilo procaz contra el que había sido su J efe y los había colmado de favores, notándose que sus más ardientes enemigos eran justamente los que hablan sido más favorecidos por él. Se disputaban entre sí la gloria de ser los prime- I ros en tomar el látigo para flagelar al persona­je más esforzado de esa candidatura. Los nacionalistas, con ese instinto maravi­lloso de los partidos, comprendieron que el triunfo de la candidatura Reyes implicaba para ellos la proscripción política, y acaso la indivi-buscaron forma más amena Ó adecuada á sus trabajos, re· duciéndolos á las medidas estrechas y ex i¡!;entes del verso. El mal ejemplo de Castellanos de atreverse á escribir toda una historia en verso, había si('lo imitado. Sabemos que un sacerdote, ponderado por ,u ilustración, el doctor Juan Manuel García Tejada, compuso en cantos heroicos la his­toria de la revolución de Colombia, manuscrito que se perdió. El Altt'mativo del Rerlactor A/Ilerüallo dio acogiria á alguna composición del doctor Tejad8, composición de sabor y manera muy anticuaclos, bien que este autor era uno de los bardos que manejaban con mayor soltura el verso, y sus poesías Jocosas lograron extraordinaria popularidad. Otros vates, como José Angel ManriCJue, autor de La To· caimada, ~ub!icada por pri?1era vez en POl1ay,{n hacia 1851, José Mana (>rnesso, Valcles, el doctor LUIS kzuola, Urqtll­naona y Marroquín, han logrado que su nombre llegue has­ta nosotros en alas de la fama. Nuestro UiiJliotecario Real, D. ~[anuel del Socorro Rodríguez, ellya memoria deiJemos guardar con viva sim­patía mezclada de gratitud, por haber sido aquel hijo de Cuba fundador del periodismo bogotano, también escribía en verso, en el tono afectado y altisonante que era enton­ces de moda. Rodríguez, justo y prudente es observarlo, gutado por sus humanitarios instintos y corazón republica­no, hubo al fin de aceptar la revolución patriota y transi­gió con los iniciadores del 20 de Julio. Cinco años antes de su muerte! que se efectuó en, el cuarto mismo en que vivía, contiguo a la Biblioteca, tomo parte en un acto público, dis­puesto por el General Nariño, con el objeto de sembrar en la plaza principal de Bogotá un árbol 'lue simbolizase la libertad conquistada denodadamente por el pueblo, fiesta que se verificó el 29 de Abril de 18l3. Con tal motivo, Ro­dríguez arranc<'Í de su lira las siguientes notas: Can temos al Señor de las naciol.es Himnos de paz, de gratitud y gozo: Bendigamos el brazo poderoso Que rompió de su puehlo 1as pTisiones .. __ dual, y para defenderse, ya no por instinto de conservación personal, sino por instinto políticO', resolvieron adoptar la candidatura de la persona más conspicua de"su partido, que era la perso­na destinada a ser el blanco de la ira -reyúta. Adoptada, en consecuencia, la candidatura d.el seño~ Caro, la prensa reyúta crujió con CIerto nlldo de cureñas, como quien mueve ar­tillería; y cuando la lucha se trabó, se vieron muy pronto las torres reyistas abatidas y las­plazas desman tejadas. Todavía más, cuando los reyútas con su actitud hostil, con .su lenguaje destemplado y con sus actos agresivos, habían obligado al se­ñor Caro á aceptar la candidatura que él había rehusado, hacen hablar al General Reyes, sin tener en cuenta que la situación era ya diversa respecto de la que se le había comunicado por el correo, y que el candidato debía hablar, se­gún las cartas, es decir, según una situación ya diarnetralmen te opuesta. La prensa 1/eyúta declara, en fin, que el Partido Conservador esti unido. que ha contado sus hombres, recorrido sus filas y no los en­cuentra fallos ; que toela esa falang·e está contra el señor Caro. Por nuestra parte, no creemos en semejantes consejas, pero sí podemos cole­gir que lo que se pretende es llevar á término fatal esta fórmula sacramental: U1úón conservadora, pero sin Ca1/o. Ahora bien, ¿ ha habide> habilidad ó inep­titud al combatir la aceptación del señor Caro? Aceptada por él y proclamada por sus amigos, ¿era habilidad ó impericia levantarse como un solo hombre contra quien podía combatir con más eficacia? ¿ Es habilidad ó ineptitud comu­nicar por el correo noticias al Gene ral Reyes, y, cuando inopinadamente cambia la situación, hacerlo hablar por el cable con el frío laconis­mo de quien se ve pr(lcisado á concentrar en una palabra todo un programa, el pensamiento político de un partido, y todo aquello que pue­de decidir de la suerte de una colectividad nu­merosa? ¿ Es habilidad proscribir de su partido· al hombre más eminente, y al que tiene los me­dios de combatir con mejor éxito? El C01'no, en vez de concretarse al medio inepto y trivial de retorcer palabras y coger puntos, es decir, de picar Con alfileres, debe probar á sus copartidarios que ha adoptado me'­dios inteligentes y hábiles para hacer triunfar la candidatura; que ha cautivado al país con un programa amplio y elevado; que ha hecho, en fin, algo que no sea crear obstáculos á su can­didato y obligarlo á caminar como á paso de ciego ell el borde de'un abismo. • CaLma, colega; éntre usted de lleno á la cues­tIón y abandone, siquiera por ahora, ese estilo de polemista de c1íme y te diré, y entonces los lectores no se fastidiarán con polémicas estéri­les, sino que, antes bien, conocerán el valor in­trínseco de cada uno de sus hombres. Mas si en D. Manuel del Socorro el sentido artístico estaba muy lejos de haber alcanzado un grado de perfec­ción notaiJle, no sucedía lo mismo con el sentido moral, que informaba tOllas ó la mayor parte de S11S composiciones. "Si la imparcialidad, que forma el carácter de mi ge­nio (decía el escritor cubano, con motivo de la muerte del Arzobispo de Bogotá, D. Baltasar Jaime Martínez Compa­ñón, acaecida en 1797), no fuese un público testimonio que acredita el candor y desinterés con que se ha conduci,lo mi pluma en los cinco años que por orden del Superior Go­bierno di á luz el Rlpe! Periódico de esta capital, entonces tendría yo justo fundamento para recelal que la noticia que voy á explanar aquí, pasase por el concepto de inveríclica en algunas de sus circunstancias. Pero, por merced del cielo, gozo la fortuna de poder escribir ·libre de preocupacicJI1es, pues es constante que en el caso no me liga ninguna rela­ci6n de parentesco, conexión de estado, ni otro algún mi­ramiento político que pudiese inclinarme á la lisonja. Hablo con libertad, y s610 al verdadero mérito le tributo elogios, porque así lo manda el Dios de la Justicia." La muerte del mismo eclesiástico nombrado sugirió á la pluma de Rodríguez el siguiente soneto: Nos faltó nuestro padre, triste suerte! y penetrados todos de esta herida, Aunque el amor alienta nuestra vida, También el mismo amor nos da la muerte: Obra en nosotros con poder tan fuerte Su constante vehemencia desmedida, Que la escncia vital, casi extinguida, S610 en amar respira y se divierte. De este modo con nlfseras señales Se explica la familia que amorosa Dedica los presentes funerales. Hé aquí 1a Pira pura y obsequiosa Que á su Padre y Pastor en modos leales Hoy le consagra fina y respetuosa. I. LAVERDE A. ( Continuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA VERDAD EN SU PUESTO El Correo Nacional, en un artículo titula­do Noble Ejemplo, dice, entre otras cosas, lo si­guiente: L ll circunstancia de ser el nombre del señor Gellera 1 Holguín el úllico proclamado ha11 la ,i1reccllín del movimiento encaminano al triuufo ne nuest.ros prilleipios en las próximas eleccio­lIes, rnegofL ustede.~ se sirvan prescindir de mi nombre como ca lld"lato y eoope!'"r por una acción concertada y uniforme :l cOlIseguir la apetecible y salvadora armo_ nía. Publiquen. PEDRO ANTONIO MOLINA. NO'l'A.-'l'rallslllitirlo hoy 20 á oJlciua Cartag0. AutéLllico, J . (hli z." Oficina Bogotá. EL GOB/ER,VO y LA OPaS/ClaN Una Jlolrtica. prudente se lraduce en progreso y bien­estar. La prospennad y fama de los hombres públicos de­penden de sus actos. Un político inhábil no de empeña pa­pel, 6 lo desempeña secundario. El verdadero hombre de Estado triunfa con facilidad sobre las oposiciones torpe­mente dingidas. Los grandes mandat,nl<)s han evitado cuid.ldosamente incurri; en imp:uucncias, siempre costosas á su propia re­putaclOn y al Estado; pero el gobernante que se cuida poco de respetar este hecho, bien pronto cae en descrédito \' sume en desgracia :í su patria y á su pueblo. Colombia h~ te~ido más de t.1I1 gobernante de esta especie, y el resultado practIco y tangIble ha hecho sentir sus horrorosas conse­cuencias. Pero hoy, afort~nadamente, es también práclico y tangible el progreso realizado en el imperio de la Rege­neraci6n. Los conductores de la política en los últimos ' tiempos han sabido dirigirla con tino admirable y sagacidad consum~da. Las personas sensatas é ilustradas que cono­cen la hlstona del pars, no pueden negar ' Iue la República ha prosperado grandemente en los últimos diez allOS. "Sólo los ignorantes ensalzan el pasado tÍ expensas del pre­sente." La fuerza y prestigio de los hombres ljue actualmente encabezan la política, se halla ell su rectitud y buenas in­tenCIOnes, en su amor á la patria y en su anhelo incesante por la fe~iciclarl del pueblo. Nadie, por severo investigador que sea, podrá tachar al Jefe de la República de falta de probIdad y rectItud, 111 mucho menos podrá suponer que en su corazlÍn tengan aSiento la maldad y la perfidia. . El hombr~ pú.blico debe tener grandes y brillantes cuahdades; qtllen SIl1 estos ata\'Í?s se presenta en el teatro de !a polílica, juega un papel muy triste y de muy escasa vaha Los m~ritos del político deben ser méritos intrínsecos. Un brill,o. de oropel se extingue con sólo rugir la tempestad, y el'pohtlco,. una vez desnudo, queda expuesto á la incle­mencia del tiempo y al furor de las pasiones. En casos ta­les, necesítase gran fuerza de vohll1tad incontrastable ener­gía, visión clara y penetrante r, sobr~ todo, encumbradas facultades. S610 así puede salir airoso de la lucha é impe­rar sobre los hechos y los hombres; de otro modo, los hom br~s y los hechos juegan con él, cnmo los vientos con la ansta. Una oposición dirigida inhábilmellte sucumbe con ia mayor facilid.ad, y sus actos s610 sirven p~ra acrecer el bri­llo y el prestIgIo del gobernante á quien ha pretendido ano­nadar. No sucede así con una oposici6n sabiamente con­d. uci.da, porque si ella no obtiene un éxito completo, mina sl.qulera las ~ases del adversario. Por este aspecto el Go­bierno nada tIene que temer: la oposición no ha tomado por bandera los intereses de la patria, ni mucho menos se ha esforzado en defender las instituciones que nos rigen , lo "E!JOGOTA)J-AbriZ B de 1897. cual, á un mismo tiempo, implica falta de tino y desacierte. y el Jefe ele la Nación, que es un verdadero hombre de Estado, sabe aprovecharse de estos desaciertos, que son triunfos para él. La conducta agresiva de sus mismos enemigos lo pre­senta ante el país como el defen sor más celoso de los inte­reses públicos y de las instituciones patrias. De aquí el que siempre esté victorioso sobre la vencida oposici6n. El combina sus planes con prudencia y habilidad sor­prendentes, y para todos son visibles los buenos resultados que ellos dan. Su cabeza es la mejo. puesta y mejor organizada con que cuenta la República. PAGINAS PARA LA . HISTORIA ~IANIFESTACIÓN Señor D. Miguel Antonio Caro, Redactor en Jefe del periódico El Tradiciollista. Señor: Testigos oculares de la honrada)' patriótica conducta observada por el Partido Conservador en la actual lucha eleccionaria, creemos cumplir con un deber manifestando, tanto á vos, su digno representante en el periodismo, como ) á los honorables Senadores y Representantes de Antioquia y Tolima, nuestro testimonio de ad/lesióll y simpatía por vuestra ccmducta. Vos y ellos habéis presenciado que, tÍ pesar de vues tras esfuerzos y de la energía y valor con que el abnegado patriota doctor José María Samper ha defendido la causa de la Constituci6n, la obra de la intriga ha triunfado sobre la justicia, si rviendo de instrumento para ello el ex-( ;eneral Mosquera. Sin embargo, bien sabemos que hay un límite señalado á toda injusticia humana, La causa de la verdad triunfa tarde ó temprano. Recibid, pues, señor, vos y vuestros colegas, las más sinceras felicitaciones de nuestra parte, por vuestros es­fuerzos, y contad con los nuéstros como afiliados bajo la bandera del derecho y de la justicia, enemiga del fraune que desvirtúa y falsea el principio fundamental de las insti ­tuciones republicanas: el sufragio. Bogotá, .6 de Febrero de T876. Nicolás Pereira Gamba, Urbano Prarlilla. Ramón Roz,>, Sim6n de Herrera, B. A. Martínez, Evaristo Esco­bar, Pablo Emilio Durán, Joaquín Osario, Manuel A. Ló· pez, Lisandro Durán, Alejandro Rodríguez Ugarte, Primo Caballero, Mariano Izquierdo, Santiago Izquierdo, Ramón Lombana, Eugenio Mart'nez Montoya, Roberto Sarmiento, Francisco Camacho G., J oaquín Martínez E., Adelmo Del­gadillo, Rafael Tamayo, Pedro Pablo Cervantes, Domingo Laverde, Higinio Cuall a, T. ,\nlonio Escobar, Rafael Ba­raya, Segundo Grau, Augusto Suescún, Alejandro \\'iesner, Carlos Calder6n, Carlos Plata, Fernando J,iGn , Atiliano Hoyos R., Enrique Molinares G., J. A. Santos, J. Antonio Morales, Hilario M. ~ovoa, Carlos MartÍnez C., Rafael Martínez M., Daniel Boada, Agustín Nieto, (;regorio J á­come Rodríguez, Nicolás Díaz E., Camilo Torres, Isidoro Laverde, !\leja Morales R., J. Salomón Higuera, Rafael 1\1. Forero, Lázaro María Pérez U., J. F. Pereira, Olega­no Rodríguez C., Simón Az'!, Antonio J. Patiño, Manuel M. Pieschacón , RicardoPereira, Federico 1\1 artínez C., R. Ortiz Sáenz, Eugenio F. Saldarriaga, Pablo E. VIlla, Ale Jandro Peralta, J osé María Lugo, José Angel Zubiría, An­tO! lio Cediel, Lucio de J. Lindo A., Jesús F. 13ermúdez, Diego Castro S., Jnaquín Suárez. Calixto Ballesteros, Ma· nano ,\. Pinillos, Francisco de P. Liévano, E. Jaramillo. Fldel Rozo, Marcelo Silv~, Nicolás Ortiz, José Rodrigo Borda, Eladio Grau, Antonio M. Rojas, Evaristo Escobar (;rau, Narciso Reyes. (Siguen más de doscientas firmas de persnnas notables de diversos partidos, entre las cuales aparecen las de los señores Camilo _\. Echeverri y Herm6genes Saravia). l!.t l'P rod n (dO n C.f' COSAS VIEJAS QUE CONVIENE RECORDAR _\lIá por los años de 1891 se reunió en esta ciudad ulla J unta que se denominó COlllité de vigilallcia y de la cual hacía parte el señor doctor Manuel C. Bello, á la sazón i\Iagistrado del Tribunal Superior de este Distrito Judicial. Dicho Comité ofreció al señor Gene­ral D. l\Iarceliano Vélez, en memorable telegrama, la candidatura para la Vicepresidencia de la República, en el período de 1892 á 1898. Nadie, que sepamos, protestó entonces contra la in­tervención directa de un alto empleado del Poder J udi­cial en la lucha política que se iniciaba en esa época, ni los hoy Redactores de El Correo de Bofí1'ar, que ya eran mayores de edad y abogados algunos de ellos. Callaron como muertos, si acaso no aplaudieron tal in­tervención. En El Eco de la Costa, número I?, de 24 de Fe­brero de 1894, hallamos un artículo político, titulado "Dardo impotente," flTmado, entre otras personas, por el señor doctor D. Manuel C. Bello, contra el señor doctor Carlos Holguín, y de seguro que los Redacto­res de aquel periódico hallaron bien que un Magis­trado del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bolívar tomara cartas en la política militante del país. y . por último, en el mismo periódico, número 9, de ~ll de Abril de 1894, en una especie de cró nica, se relataba lo ocurrido en una reunión que había tenido lugar en la casa del señor doctor Manuel C. Bello, Magistrado del Tribunal Superior del Distrito J udi­cial de Bolívar, para unir al Partido Conservador y acordar listas para las elecciones que debían tener lu­gar en esos días. No hubo, de parte de los Redacto­res de El Eco entonces, ni una protesta contra la in­terve nción del señor doctor Bello en las luchas polí­ticas de aquella época. Al hacer las anteriores citas no hemos querido en lo mínimo mor:ificar al señor doctor Bello, pues á este respecto nuestras opiniones son totalmente dis­tintas de las de los señores de El Correo de Bolívar, quienes fingen hoy una indi g nación rayana en ridícu­lo, por la intervención de dos Magistrados de la Corte S'uprema en asuntos electorales. Al decretar el Constituyente la inamovilidad de los Magistrados de la Corte y la de los de los Tribunales, no quiso, en manera alguna, sustraer de las luchas po­líticas hombres importantes que, por sus luces, deben intervenir en ellas; no, todo lo contrario, decretó la inamovilidad precisamente, entre otras causas, para protegerlos contra las venganzas que el Poder Eje­cutivo quisiera satisfacer en ellos por esa intervención. Ni podría explicarse de otra manera, pues no es comprensible que hombres como el doctor Bello, por ejemplo, que han encanecido en las luchas políticas, consintieran en renunciar de esos derechos á trueque de conservar de por vida un destino público, por más honroso que éste fuera. Y precisamente por eso la ley de trashumancia ha sido motivo de enconadas discu­siones, pues se ha visto en ella una especie de neutra­lización del precepto constitucional. La indig nación de hoy de los señores de El Co­rreo es, pues, como todas sus indignaciones, mero asunto de conveniencias y de circunstancias. .. ¿Qué idea sc permitirán tener los señores de El Correo de todo aquél que no opine con ellos? Bien triste debe ser, desde luégo que suponen que por to­mar parte en los debates políticos los empleados pú­blicos, por más respetables qlle sean, abandonan los quehaceres inherentes á esos empleos. Pero nosotros, que no llevamos la pasión hasta allá, creemos que sí se puede ser buen empleado público y:ila vez inter ­venir en la política del país. Y nos afirma en esa creencia el hecho muy reciente de haber visto al señor doctor Manuel Dávila Flórez de Secretario de Instrucción Pública, atender con celo y consagra­ción á ese importante ramo, y á la vez consagrarse de lleno á la redacción de El Canco de Bolívar. ¿O será que los señores de El Correo creen que se puede ser empleado público y político á la vez, siempre que á esas dos condiciones se úna la de ser correligionarios de El Corrco .~ Acaso supongan que en las decisiones de los em­picados del orden judicial han de influír de modo po­deroso las contingencias de la lucha política, y en ese caso, manifiestan los señores de El Correo tener una idea bien pequeña del carácter de las personas que desempeñan esos puestos, idea que, por fortuna, se ha desmentido siempre, pues en el caso del señor doctor Bello nunca aquel Magistrado tomó para nada la con­dición de que fueran ó no correligionarios de él los que á él iban en demanda de justicia, ni se supo ja­más que los negocios á él encomendados sufrieran de­mora por su interve nción en la política. El hecho ue que muchos ciudadanos lancen el nombre de una persona para candidato á un puesto público, no implica la aceptación de ese puesto 'por parte de aquella persona. El señor Caro hasta ahora ha insistido con nola ­ble renuencia en nQ aceptar,u candidatura, y á na­die, que scpamos, ha manifestado lo contrario. Pero El Correo óa por aceptada esta candidatura. :\1ás aún: quizás pa5ándose de listo la da por impuesta al país con las bayonetas cn contra de la opinión ci­vil, si así puede llamarse, del rcsto de los colombia­nos; y viendo perdido para siempre al vicjo Partido Conservador, de seguro que por traición del señor Caro, sc deshace en denuestr," contra este per-onaje, y con la candidez que todos le conocemos, dice del sc­ñor Caro" 'lite el Partido LOllsen'ador sabe que nada tiene que esperar, y si algo espera es su aniquilamien­to." Y uice también quc e! señor Caro precisó mejor é hizo más cxtensivo el concepto del señor doctor N ú­ñez, quien creía que el Partido Conservador se había podrido biche, cuando aseveró que ese mismo Partido Conservador es presa de completa IMBECILIDAD. y con olvido completo de la propia historia de El Co­rreo, los scñores de él preguntan: "¿Cómo podría nin­gún conservador que se estime y ame su credo polí­tico, apoyar decorosamente y con provecho efectivo para su causa, 1" candidatura oligárquica del señor Migue! A. Caro ?" Pero nosotros, que no tenemos tan frágil la mc­moria, recordamos que los señores de El Correo es­cribieron en el número ¡I? de ese mismo periódico las siguientes fI 'ases: "Como precioso epílogo á estas líneas, reproducimos en seguida el brindis enviado por el PATRIOTA SEXOR CARO al banquete, etc. ;" y recordamos también haber visto en e! número 4.° del mismísimo periódico el telegrama que transcribimos á continuación: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1, #Exce lenlísímo señur Caro.-Bogotá. " Crea Vuestra Excelencia que en este Departa­mento, exento felizmente de resistencias organizadas á la obra del bien, HALLARÁ ENTUSIASTA ADHESIÓN Y DECIDIDO APOYO Á SU POLÍ­TICA ELEVADA y Á LA ACCIÓN MORALI­ZADORA DE VUESTRA EXCELENCIA .. "El Secretario de Instrucción Pública, "MANUEL DÁVILA FLÓREZ." Si la memoria no nos es infiel, cuando el señor doc­tor Dávila Flórez suscribió ese telegrama, ya el señor Caro había hecho la cita de Mc. Carthy, y sin embar­go, en el telegrama se le decía, á pesar de que el se­ñor Caro no había variado de opinión respecto á la imbecilidad de que era presa el Partido Conservador, que aquí, en Bolívar, hallaría e ntusiasta adhesión y decidido apoyo su política elevada, pero también es cierto que el señor doctor Dávilit Flórez era entonces Secretitrio de Instru cción Pública, y titmbi én 10 es que á la sitzón El Correo era m~s caristit que el señor Caro. " lVIacaulay, al hablar de John Runjan, dice : " De todos modos, Bunjan debió conocer muchos hipócri­tas, de ésos que siguen las huellas d e la religión mientras van con sandalias de plata, yen tanto que brill,t el sol y aplaude la muchedumbre." También el señor Caro debe haber con0cido en su peregrinación por el camino ele la Presidencia mu­chos que 10 siguieron mientras halagó algunits espe­ranzas, mientras tuvo pitra ellos "sanditl iits de plata," y que le volvieron la espalda cuando vieron esas espcritnzas defraudadas, cuando ya "el sol no bril~aba ni la muchedumbre aplaudía." P (DI;! 1,(1 f{(1.lIdem i\.'{uioll,d d~ ILur.w'lui11a ). DANIEL J. REYES siellte jlositi\' ;\llIellte 110 haller pod ido hasta aho­ra, ;l ca usa de Illllltip lil"adns a te l! c iolll 'S, dar res­puesta direc:t;t--dl' cortesía.'" a .'.!;r:l lJ te!egr:lIllaS, carlas)' periódicus, le l!;\1\ dirip;id" ht'lIlho' IS y expresi vas manifestaciolles de si 111 patía, el) 11 mo­tivo :i fill lll> lllbl":llllirllto de I\Iillistro del Te­so ro. E~tillln UJnlO . 1111 y \¡olll"IJSaS esas lila nifes­tacionl'i', no porqne sati,f:\,!jall ell él nillglíll sen­t il1Jie llLo de 111~eia n\llidad pcr."wnnl, ¡.:i no por ver en ellas una Illu0slr¡l de ¡1prol¡ncióll;¡ 1:>n CO Il ­duetft po lítica y u II bien intenc:ionarlo estílllulo, que lo obligall, un o .'" otm, rí. peJ'se.vel':tl" en la defensa dc las ill~t i lll io nes y clt'l robusto \" crlorioso Partidu -'" :tt.: ion" l. Ni In Gl'IISl1l":t (leSr;-I- 1z:"> onada )' lila le• \'lJ 1: \ IwrtLlrl )a 'o (1e SVl' a, Rll sereno espíritu, ni jI(,I"I11UnCee janHís illdiferente :1 aque­llas \'ocp" SilleC\"H II II' llte hOllradas qlle le illfund e ll valor e ll h euotidi;¡ll:t lucha y arraigan su fe en el tl"illllf" TInal dI' la 1· .lllS;' llaciollalista , que es hoy, bajo la dirl' f"c i,;n del sellor C}\l"O, como lo fue' :1\"l'I", bajo la ¡I" I Señor Nt'iñe'l., la eausa del bnell sellti(lo .v la .i IIstil"in . Bogot¡í, Abril [) de 1897. (De F;t /Vaciona/úta). FIRMES Aglol1leraeiolles III is Ó ¡lIellO,;; llumerosns de hombres sill balldera eo no cida}" sin credo polí ­tico perfect:\ln e n tl' drfinido, lJO t iellen (!Pl"eeho para aspirar al Gobierno ele IIflci lín alguna. Da ese dereeho no gozan en las naci o nes eivilizadas, ." ¡IIUI' espl"/:i" Im e nte en las ReplÍ hl ícas d e llIO e nl ­tieils y cristianas, s ino lo ~ gmlldes partidos po­lítiC: DS ,!Lle, aunCjue di scl"l'pcn de burna fe en los llwdios, está ll , no o!¡sL¡wte, aeorde8 cutl"e sí e n c u allto :í s u tendencia ll1 IJ r:llizndora. Cuando en Cololll h ia sc fu 1l die 1'0 11 los ele­mentos salios v hien illte lle¡onaclo~ ; de todaR las frneeiolle..,; pofiticas para formal' el g-rail Partido Xaeiollul, ni país entero conoci,í el programa, los Illedios quc ihan lÍ ponerse en pdetica y ld fin lino se hm;caba. Si huho de¡.;c\e el prineipio jefe reconocido y r cs)J " t11110S andar a.quí y allá d ejilnilo dondequiera hlll'lla envenenada tie su paso . . POI' eso los que no q uerelllOS f"l"Il1:1 l" parte de ese caos e1l que se quiere hacer entrar, para perderlo, al ven(:edor de Enciso, volvemos In vis­ta :1 la gloriosa bandera que nos ha. eohijado siemprp, y seguilllos ni hombre que la mantiene desplegada con honra. (De Fr.7y Gerun dio) . ~cd.\.o.!3 1J mtdtos Gobet'IHlCi61l de CUlldinamarca.-Sabemos de una manera positiva que es inexactá la noticia dada por Fray Gerundio en su número 3.0 respecto á la renuncil1. del alto puesto qlle desemllcih á contentamiento público el be­neméril(' General D. Juan N. Val derrama, distinguido miemIJro del Partido Nac:onal y colaborador eficaz del Go· bierno del señor Caro. Lág"l'i nJas.-El hogar de nuestro muy estimado y distinguido amigo, el General Jorge Holguín, ha pagado también su tributo á la epidemia reinante, que tántos niños arrebata al cariño de los suyos : ayer fue devuelto á la ma­dre tierra el cuerpo de la niña que abrigó pur pocos meses el eSIJí rltu que lo abandonó para volverse al Criador. Su partida ha destrozado el corazón ' de sus desolados pl1.dres, á quienes enviamos nuestro sincero pésame. DefullCiolles.-Registramos con verdadero senti­miento las de las señoras B:spíritll R. (le González y Ma­riana Acosta de Vargas, ocurridas últimamente. Nuevo ltuéSlJed,-Acaba de llegar ,¡ esta metró­poli el sel1o r. D. Te6filo Gómez jiménez, miembro im­portante y serv i(lor incansable del Partido Nacional. El señor Gómez Jiménez es entusiasta sostenedor de la candidatura del señor Caro, y por ella ha venido traba­jando en varias de las Jloblaciones de Antioquia. R eciba él nuestro cor(Jial saluc\o, acompafiado de ' nuestros c\eseos por que su perml1.nencia en ésta sea feliz. SahulO.-De regreso ele Santander, Se' encuentra en ésta el senor General Gabriel Peña S")lano, á quien salu ­damos cariñosamente. Nuevo hogat'.-.'3e han unido con los indisolubles lazos del matrimonio el señor Carlos Duque y la primorosa señorita Mallllelita Mallarino, cuya chispeante intel igencia, cuidadosamente cultivada, realza su belleza física y hace de ella una de las mejores joyas del bello sexo bogotano. Les deseamos felicidad. Parques.-Felicitamos al señor doctor Esguerra, Ministro de Hacienda, por las medidas que ha dictado para embellecer y arreglar convenientemente los parques de la ciudad. ' "El Eco Popular."-Este importante periódico de Tumaco, Departamento del Cauca, acaba de formar en las filas de los sostenedorc; de la candidatura del señor Caro. La conducta de _El ECtI Pt.pular lo honra y enalte· ce; y en ella tienen mucho que aprender varios políticos elel rlía. El artículo editorial R ectifiquemos, revela cordura, sensatez y elevado patriotismo. Reciba El Eco nuestra voz de áplauso por su nueva labor, que será fecunda en bienes para el nacion alismo co­lombiano. Cosas de "El Correo Nacional."-No se asusta BOG01:Á, ni se alarma, por la palabra soldado que lanzó El Correo .. Sabemos, en efecto, que hay soldados de la idea, sol ­dados del derecho, soldados qne echan plomo y tam bién soldados de plomo. Estas salidas infantiles de nuestro co­frade, . hacen sonreír al nús se ri o y espetado. CalIna, Señol',-Las adhesiones á la candida­tura del señor Caro, serán publicadas en El Nacionalista ó en cualquiera de Jos periódicos que la apoyan, cuando lo tengan á bien los miembros rlel Comité. A los hijos soberbios no se les da gusto; y rol' eso le (lecimos á El Correo Nacional: calma, señor: Reuacllajo,-El COllstitttúonal, que todo lo ,'c al revés y que tiene el criterio u1ás torcido del mundo (si aca ­so lo tiene) , :?clolece en todo lo suyo de un candor mal in ­tencionado y de una per< .'rsida I repugnante. Le atribuye á otros la, COSl1.S que se escriben en BOGorÁ, sin dar nun­ca con los verdaderos autores; y procede en todo sin ins­tinto, sin moderación, sin mesura, como un demente, y se deja llevar de las pasioncillas mezquinas, como un zancudo pór la bris:t . . . Se pulJlican unos versos en esta hoja alu sivos á su personalidad, y se Jos atribuye á la primera inteligencia del pca!s; y llega. hasta asegu rar que el señor Enrique Vjllar es el alma \"le BOGOTÁ. i Qué necio! , Pt'oclamaci6n,-La Junta Central eleccionari ... del Departamento de Bolívar ha proclamado la candidatu­ra del señor Caro en los siguientes térmi nos: CANDIDATURA PH.ESIDENCr AL La JI/lita Celltral Elecúollaria del Departalll~IlI{l d~ Bolívar, constitllída por el voto de los miembros del Part:do Nacio­nal de Cartagena, cumpliendo la. voluntad de sus comiten­tes, é inspirada en los seutilJlielllos drjl/stitia y patriotis"" que informan las aspir,.cioncs elel partido fundado por el EXCELENTISIMO SEÑOR OOCTOR RAFAEL NUÑEZ, acoge con el mayor entusiasmo LA CANDIDATURA del SEÑOR DOCTOR MIGUEL A. CARO PARA PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA C'l el próximo período constitucional, y la recomienda á tot!,)S los amigos, como que á ella están vinculados el UIENESTAR y EL PROHRESO DI, J~ ¡\ RT' PT1BLICA. Cartagena, l\ihrzo 12 de [ 897. El Presidente, J osÉ M. PAsos.-El Vicepresidente, Pedro Féliz.-Paó/o J. Bustillo, MaI'cial Blallco, LeollcüJ .lIenzández B., TomcÍs Navarro S, AI/tonio M. Caballero P, Jo~é Al. de la Vega. El Secretario, Pablo M. Ral/los. Tip. de Ca-cía é Hijos. Pl'og'l'<\Iua de la retreta que la ] '~ y '3~ bandas eje­cutélrán el jueves 8 del mes que corre, á las 5 p. m., en el parque de Bolívar. r~ BANDA l. Valses Slllle 1Í7'e del Nilo, por Bamgatti. 2. HOIlleJ/aje á Be/lini, por Mercadante. 3. Va lses Chal/lilly, por Waldteufel. 4. Marcha .Parfalelta, por llartolini. 3~ BANDA 5. Val;;es Transportes de alegria, por Farbach. 6. Sinfonía Giralda, por Aclam. 7. Danza Bc!l..r. Sallla,.ia, por Calamita 8. Polka Anita c',ro, ror Solano. Los Directores, MANl'EL CONrr.-R,IMóN P ERErRA CH. Atelltado.-Sabemos que el señor" Prefecto de la Provincia ele Bogotá activa la inve;;tigación iniciada por él desde la semana pasad" en averiguación del atentado de que fue víctima un joven miembro de una respetable fa­milia de esta ciudad, en la noche del 29 de Marzo próximo pasado, frente al almacén del finado Sr. Carlos Williamson. Damos cuenta de esto en obsequio de la tranquilidad social y del buen nombre del Gobierno. Esjusto.-Sí, de estricta justicia es la providencia que todos los empleados públicos esperan sea dictada por el señor J\linistro del Tesoro para que, en lo sucesivo, se vuelva á pagar á aqu éllos sus slleldos eu forma ó por medio de décadas, pues, a parte de Cjlle con la supresión de éstas se ocasiona grave perjui cio al mayor númer) de empleados, elado que se les oIJliga á hacer una pérdida con la venta de sus sueldos, se fomenta á la vez· la usura, puesto que los salvarlos con la medida que prohibió las décadas, son única· mente los agiotistas, quienes compran los sueldos de los servidores públicos con un descuento hasta de la por roo mensual. Aunque esta sola consideración sería bastante para el inmediato restablecimieuto de las dúatlas, hacemos notar que para el Te50ro es más fácil j1agar los sueldos paulati­namente que de un solo golpe, si se tiene en cuenta que es más hacedero conseguir una pequeña suma cada diez días, 'lue una enorme al fin ele cada mes. Cablegt"ama. Washingtr,n, 3.-11uellnvenlnra, 3 de 1\ 1" il rle r ~97. \1 inistro Espaiia.-Bogorá. Tomados Noveleta, Rosario y C.tvite Vicjo; en nues­tro poder toda la costa sur ele la bahía de Ml1.nila; presen­taciones en masa por mil es; considérase completamcnte dominada la insurrección de Filipinas. En Cuba muchos presentados; calnpaña muy bien. GACETILLA Charles Patill J) upuv. se despide atentamente de sus amigos de esta capital y espera sus órdenes en l\.ledellín. Al mismo tiempo les su· plica lo excusen de no haberlo hecho personalmente. tal como eran sus deseos; pero motivos de familia lo urgieron á determinar Sil viaje de un momento á otro. Abril de r 897 · Licitación á cfllltt'ato, Por disposición del Consejo Directivo ri el CírC/llo del COlllercio se saca á licita­ción el contrato cte administración de dicho establecimien· too El pliego de cargos está visible en el almacén del in· frascrito, la Calle Real, :i. donde deoen dirigirse las pro ­puestas en pliego cerrado antes del ro de Abril, día en que se acljudicar'l el contrato al mejor postor. Marzo de 1897. El Tesorero, ] ORGE \' ~: L EZ . Corhatas ¡Hu'atas en el almacén de Patiño & V, 311 , Calle l~ea1. 20-[ Datl10s en arrendamiento el almacén que ocupaba D. Pedro Repsold. Pa tiño &: Ca, 3" Calle R eal. 1 0-1 ~Ian uel ~I ai'Í :t Madero G .-J tJ) 'el"fa.-Surtido permrrnente de alhajas extranj eras y del país. Fabricación -,-especialidl1.d-argollas para compromiso. OrrJ garalltizada. Compra oro y esmeraldas.-J3ogotá, Calle ]2, número 133. IMPRENTA DE EDUARDO EsprNOSA GUZMÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 12

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I N. 24

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 24

Por: | Fecha: 12/06/1858

• • AN"o 1. Bogotá, 12 de junio de 1858. NUM. 24. La crinolina. En vano os habeis esforzado, escritores de todos los partidos; en vano ha beis robado a vuestros di a· rios colutnnas. en~eras . destina~as ántes a la políti­ca, el comercio 1 la d1plomac1a, para criticar cos­tumbre tan infernal; en vano habeis apurado v~estro talento, sí, mil veces en vano: la crinolina tri un fa desde el u no al otro es tremo de la tierra. ¡ · porqué~ Nosotros no acertamos a decirlo. Es u na moda eleaante 1 N o o. Es una moda señoril? No. Tiene alguna disculpa' Sí_, i no. Sí, si se atiende a que ella puede en­cubrtr alguna falta severa; para eso la imajinó la actual Emperatriz de los franceses, aunque su falta era puram~nte matritnonial. No, si se considera que solo sirve para afear, para desvirtuar a las se­fiaras,. con vir~iéndolas en toldos a1nbu la n tes ca paces de abrigar baJO sus pli e gues un ejercito entero. Per? esto no ha bastado, como no han bastndo las caricaturas, ni los e11ígramas ni Jos sarcasn1os . J ' ' n1 as pullas. Leed los periódicos de los EL_ tados Un~dos i veréis como en ellos se atribuye su últi1na crísts comercia~ c8a crísis violenta que acaba de conm?ver_ el mundo, al uso, al abuso tremendo de las cr1nohnas. Consultad a Jos estadista5 de mas nota, i ell~s os dirán que el gasto en alambres, ba­llehas, anJeo, resortes, broches, v isagras i de mas enséres que constituyen esa torre babilónica esa , h ' mascara orrorosa de acero, importa a 1 año millones de ~iliones de pesos; que ella arruina con1o puede arru1n~r .el mas deforme de Jos vicios, que la abo­rrczca•. s 1 le ltagais la guerra como a una costum­bre od1osa, terrible, desg-raciada, casi criminaL Padres, hijos, hermanos, sacerdotes, militares, tendéros, todos están de acuerdo en atacarla, i todos 1~ ata~an con _su risa, con su ironía, con su despre­CIO mtsrno ; s1nembargo ella crece, se ostenta, i opo­ne sus anchas alas de buitre, su circunferencia in­~ n.ita i os_adn ; colrna las plazas, obstruJ.e las calles, 1 s1gue s1empre adelante, adelante como el judio maldito, sin que la detenga nada en el mundo, na­da! 'I'romba m .agnífica d~ seda, mayor aún i mas fuerte que.la tt·omba grandiosa de los mares Chirn-borazo de los salones, triunfad ! ' 1 vos?tros los de la n1ente raquítica, los que no al~nnza1s a comprender lo que puede ser el infinito mtradla pasar soJa, oprimiendo la cintura de un~ ?ama ~ualquiera,} esclamad: ya sé Jo que es la Inmensidad, el escandalo de la intnensidad ! 1 vo· sotros los que negais la existencia del abu~o ved la crinolina, i decidnos si hai o no abusos i c~ormes 1 ' ' en e mundo! ~u blimes de_ sarcasmo, i los mucl1achos vendian al tn fi~o precio de un real un cartel que con tenia 13 figur1nes ma~ o ~énos exactos de mujeres carica· turudas o acrJnohnadas, en el órden siguiente: Nft!llero 1. 0 mujer s~n crinolina, enjuta como un palo, 1 atr~s un. and.am~o entero de chusques i ace­ro. DebaJO : stn c1·znol-¿na. . úmero _2: 0 Un .... militar ~regunta a una seiiora st do"! Torlblo esta en casa, 1 ella que lo tiene es­con eh do confortablemente a retao·uardia contesta· ' b ' • esta. en el campo. En el punto céntrico de esta cri-nohna campea un gallo hermost'simo. . ú~nero 3. 0 Pasa un pepito~ i al pasar estalla la crin?hna de u!la transeunte, i le rompe con los pro­yectiles un OJO. El número 4. 0 representa a u na señora atascada en una puerta por lo voluminoso de su crinolina i un s e ñor rabiatado a ella por no poder pasar. ' El 5. 0 se refiere a un fundidor de crinolinas · las l1ai del tamaño de una basílica. ' En el 6. 0 cae un elegant e enredado en los aros de nna pepita. ~n ~~ 7. 0 ~os policías levantan el traje de una ?cnnohnada, 1. le hallan botellas, jamones, perniles 1 otros comest1 bies colg·ados de ella como en una choricería. En el 8. 0 puja un buen ciudadano entre dos cri· nolinas como entre Scila i Caríbdis. . En el 9. 0 .un coro de párvulos juega el ai! ai! al! aguacer-¿to en las caderas de una crinolina ad­mirable. En el 10 cierto individuo de estampa diabólica cubre varias frutas prohibidas con una crinolina . En el 11 se apela al medio de servir una copa a ~na s~ñora usando de unas largas tenazas, por 1mped1r llegar ha.sta .ella lo ampuloso de su traje. En el 12 la crinolJna de una señora se ha vuel­to al re ves con el aire ; i este ]a ha alzado a las nu­be_ s cotno si ~uera. un ~lobo completo. El público 1n1ra para arnba, 1 se ne. I finalmente en el 13 se descansa a la sombra de una crinolina pendiente de un árbol, como pudiera a la sombra de un baobad de Asia! Veremos qué hacen las señoras ante la caricatura. Harán Jo mismo que ante Jos versos 1 no lo creemos. La chan~a pasa ya de larga, i la exajeracion del mal gusto ttene que dar al fin sus resultados favo­rables. Esperem~s aún; puede que el estar aján­dose ya por las señoras pob1·es, dé al fin en tierra con ellas. · Observaciones críticas. (ARTÍCULO ÚLTIMO.) . VaJ?OS a terminar la tarea que gustosamente nos 1mpusJn1os respecto del juir,io crítico del Sr. J. M. ~ero no solo se ha criticado la crinolina en pro- V illérgas, de Jos Poetas españolts coniemporáneo1, sa 1 en .verso, n?, qu~ tambien se ha criticado por refutando su artículo EL PUEBLO-POETA, publicado el med1o eficaz J eminentemente ridículo de la ca- tambien en el Cor1·eo de Ultrama1·, por las marcadas ricatura ; i aquí, el día de la octava, miéntras Ja relaciones que tiene con ella. crinolina triunfaba ~n toda su plenitud en plaza i Intenta probar el señor Villérgas en el citado balcones, las comparsas de mátachines las llevaban , artículo, que el pueblo español es eJ primero de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. poe tas de Europa, i acaso el primer pueblo-poeta el señor Vi11érgas, han dado a luz poe tas que riva-d el tnund o. Oigámoslo, s i no : liz a n con los e pañales, pero no puede n presentar ''La nacion española puede rivalizar e n l a po esía n Ja competencia mas que individualidades; es con cualqui e ra otra, o por mejor decir, si se esce p- decir, que lo que en otros pu e blos es Ja escepcion, túa la Grecia, ninguna otra nacion /¿a ú1·illado tanto e n España es la regla jeneral." co1nn E spafia en la JJOesía." 'fa m poco es esto cierto. E. paña tiene, para qué I=> o r qu~ csce ptu a r solo la Grecia 1 Cierto que ]a negarlo1 poetas de nervio co1no ,.rassara i Espron­lit cra tuta gTiega fu é de las tnas avanzadas e n la ceda , sentimentales como Saavedra i Castro, epi­antigüedad, pero n o lo fué esc lusivan1 e nte; i si g ramáticos como Breton, clásicos, eminentemente esta na cio n, bajo tan tos puntos de vi._ta monurnen· clásicos, como Martínez i Lista; pero ni uno !olo tal, se señala por contar en tre s us h ij os pro min n- s iquiera puede rivalizar, con1o asegura el señor \es a Píndaro, el ma s sublirne de sus poe tas líricos , Villérgas, a Shakespeare, Byron i Milton, de a Esquilo, el inventor de l a traj e día, i a tantos otros Inglaterra; Victor Hug o, Chateaubriand i Lamar­mas , tambi e n la romana cuenta entre Jos suyos a tine, de Francia; el 'fasso, Dante i Ariosto, de Ennio i Lucrecio, I-l orac i o: Sén ec a i l,ucano, i a ~ Italia; Klosptolr i 'VieJand, de Alemania. 1 para otros cuantos, que, desde mui atrns, habían cele- ~ probarlo no ten e mos mas que preg untar: i dónde brado e l síno fabul oso de R ó inulo i la h eró ica cas- >cuenta la España obras épicas de tanta nombradía tidad de Lucrec-Ja, al rnismo ti empo que la piedad > como las d e estas naciones, que enumera el seíior filial de Corjolano. l a l Jado de la llía da de I-lo- Villé rgas 1 mero, v emos l evan tarse la Eneida d e Virjilio; sin La poesía erótica i rornanesca ha aido el tetna que, ac e rtadan1 cn tc, pueda decirse cuá l de lns dos oblig ado de casi todos los poetas de la Penfnsula, literaturas, griega i r o rnana, se lleva la palma; ni por lo que su interes ha sido un jnteres pasajero, si son mas c é leb res I-1 e ródoto i 1'ucídides, que puramente de circunstancias; i no ha podido sobre· César i Varron. - vivir, por lo mismo, a determinadas épocas. El En In época a que alu d im os, la India tambien drama ha sido tambien una de las ocupaciones fa­tuvo su literatura especial; i nada desmerecieron varitas de los injenios españoles. 1 con produccio· a los ojos d e Ja c rítica Jos p oe mas RA1\IAYAN i GITA- nes de carácter tan transitorio, difícilmente se pue­GoviNDA. D e Jos h eb r eos nada d eci mos, por ser a de alcanzar Ja palma de la escelencin absoluta, qoe este r especto tan conoc idos como admirados; i en es la que, en cierto modo, pretende el Sr. Villérgas cuanto a ]os godos, nadi e ignora qu e e ntre ellos tu- para su patria. vieron lugar pritnero l os poe m as h e róico-his tóricos, Es, en nuestra opinion, la epopeya el término corno introdu ccion n los caballerescos de la Edad indispensable i mas filosófico de comparacion entre Media, en que se consagraron a la posteridad las las poesías nacionales; i España a este respe~to depredacion es sin ejen1plo de Atila, i se encomia- t1ene mui poco que ofrecer, que merezca el califi­ron los hechos Je los Amalujcnses en la corte de cativo de completo. Actualmente no cuenta sino Teoclorico. con GRANADA-ese poema de los sonidos-obra de Es, por tanto, cstraño, n1ui estraiío, que el señor Zorrilla, el poeta de Ja armonía que no canta sino Villérgas encuentre solo la esccpeion en la litera- que murmura; como murn1ura el viento que ba­turn griega, desconociendo lo que n os dice la histo- lancea las arboledas i arrulla las ondas del lago i ria de Ja 1 it cratu ra con r efe r e ncta a casi todos los del mar. Pero GRANADA no es por cierto un decha· pueblos del mundo. cJo de perfeccion; no: es tan solo la obra sublime Por lo que hace a lo que se llama poes'Ía popular, de un versificador sublin1e. puede asegurarse s1n ten1or de equivocacion, que Volvamos a nuestro asunto. no ha habi do pueblo alguno, por tardío que haya En beneficio de su propósito, el seftor Villérgas sido su desarrollo inte l ectual, que no 1a haya tcni- compila unas tantas cuartetas, que, ora por lo re­do, aunque mas o mén o s rústica, s eg un multitud ducido de su número, ora por su mérito inferior, de circunstan c ias; pues todos ellos han cantado las nunca debieron preocuparlo hasta el punto que hazañas de sus guerreros, sus cosmogonías i oríj e n parece lo han preocupado. Con efecto, o nosotros resp ectivos, arreba tando a la tradicion su sabor i no sabemos qué sea poesía popular, o el señor Vi· sus fábulas. i En dónde no han si Jo conocidos los llérgas se engaña al pensar que, escepto España, no trovadores i los bardos, ason1 bro de la n1ultitud, i hai pais en el mundo donde puedan recojerse como embeleso í timbre de las ciudades~ Errantes unas del pueblo versos del tenor de los siguientes: ;veces, o sigui endo las tiendas de las razas conquis­tadoras para pulsar su arpa tnelodiosa a la luz del vivac, ha podido verlos el s e ñor Villérgas; i otras, llamando a las puertas de los castillos feudales, cuando no en el cenáculo misrno de los empera· dores j e rmanos. En este ~dglo de materialismo, i en el seno de Ja caduca Europa, suelen, bajo el hermoso cielo de Italia, rival del cielo de Andalu­cía, i en Jas playas del l\iediterráneo, juntarse, con el último crepúsculo de la tarde, cente nares de im­provisadores napolitanos, a cantar su bien perdido o sus nacientes amores. Pero ya se ve! al seí'íor V illérgas lo ciega su mal entendido amor nacio­nal ; i, escepto la Grecia, no hai para él pais 1nas sobresaliente en la poesía popular que su madre ¡1atria ! . • • • ... "Inglaterra, Francia, Italia i Alemania, continúa Y o me enamoré del aire •••• Del aire de una mujer; Como Ja mujer es aire En el aire me quedé. t Si yo fuera gato negro 1 por tu ventana entrara, 1 a tí te hiciera miau, miau, 1 a tu madre la arañara 1 Dices que me quieres mucho, Vida mia, tú me engañas, Que en un eorazon tan chico No pueden caber d01 almas . • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA D E SE&ORIT S. 19 1 ~-...._....._~ , .....,.... ,...~""""""""'-"J"~,~ - --... --.. ~-~~~~~ ~--~~~~~~~~~~~~~~~~~~~----~ Me quisiste, m e olvidaste , 1 m e v o l viste a qu er e r : Z ap ato q u e ) o d esech o N o m e l o v u elv·o a pone r . V e r sos v e r d a de ram e n t e p op ul ares por l a n atura­leza d e s u m e tro , ~ u gus t o i anó ni m o ; p e r o junto a l os cua l es nada ti e n e n de descolor idos ni d e fl ojos los sigu ientes1 p e c ul ia r ~s de ~1u e s tr o pueblo, q u e n o cue nta la a.nt1 g ü ed a d hte. r a r 1a d e E spaña, ni t ie ne las pr e ~ e n to n e s d e l señor V i ll é rgas. I no se e c he en olv1do qu e lo qu e ahora d eci m os de l pueb lo granadino, se pue d e decir d e la m ayor parte d e los pueblos d e l mun d o . Los versos dic e n así: Tus oj os s o n d o s luce ros, Tus lábi os son de co ral, Tus die nte s s o n p e rlas finas Sacadas d e l h o ndo mar. El árb o l d e m is amore s Era c oposo i l oz a n o : Tu ind i fe r e ncia l o h e ló , Mis celos lo deshojaron. i Quién no hallará en e s tos v e r s os que hem o s ci.tado al ~zar, todo el sabor de los v e r s os p o pula r e s ; n1 mas n1 ménos que como sale n de b oc a d e nu es ­tros m o z o s d e mulas e n los bundes domin o- u e ros o b de la de nu es tros g ala ntea dor es de ald e a~ .. 1 e s -~r ec is a m c nt e " e n estas compos ic io n es fuji ­ttvas, hlJ él S d e l a tur a l e za i d e difi c il imitaci on para las perso n a s civ i l i z a das , i aun para fos qu e se lla­rnan poe tas, , c o tno di ce e l auto r d e l TIPLE, d on d e el s e ñor Villé r g as ha d e bido con s ultar e n nu es tro hu~ildí s im o conce p t o, la po e sía poPul a r d e l as nac1on e s europe as, ánte s de lanzar al público uni­versal el articulo que nos ocupa . Oros son tri,tnfos. l. - t Vas a la fuente 1 -A la fuente. - t Tan solita~ - Tan salita. - i Quieres que yo te acompafíe 1 -No h e m e n e ster compañía. -Ven i senté n1onos juntos Debajo de esas encinas. - ¡ 1 que nos viera mi novio ! - i Con qu é tienes novio, niña~ - Es el pastor mas gallardo De toda esta serranía. -Pues no m e r e c e un pastor U na zag ala tan linda . - i 1 por qué no la mer ec e '?. -Porque es notoria inju s ticia Junto a un espinoso cardo Poner una clavellina. - Yo nací para ser pobre. .. _Porque no querrás s e r rica. -Si en el querer consistiera .... ·- 1 Ai Dios, que bien sentaria En esos dedos pulidos U na pulida sortija 1 - Pero como no la tengo ... - t Quieres probarte la mia 1 < - I o r prob ar nada se p ie rd e . li ra, te vicnej ustit·1. C~ uárda l a, h e nno~a zngala , ue te n go e n mi joye r ía l\I ns ele doscientas, i todas u ajadas de piedras finas. - ¡ ..t\tn nble es e l ca hall ~ ro! - ¡ -4 .. .t1C' n tadora es la niña! T e a co tn pníin r é a. la fu ente~ 'f e a g r ada la co mpa ñ í a .,.._ I z ag al a i ca b a ll e ro S e p ierde n al fin d e vista Cam i nito ele la fu en t e , Entre c a s luííos i e n cinas, I u n pa s tor q n e los ha vi s to Canta 1nui tri st e all á arriba: e; El qu e fu e r e s o l o i p o bre No busq u o l a 1nuj e r lin d a, Porqu e e n 1nedio d e su s g us t os Viene el r ico i s e la quita.'' - II . Aquc1la h e rm osa zag ala Que y e ndo a ]a fu e nte un día Pu s o e n s us d e do s pulidos U na pu hdn so rttja , Baja co n fr ec u e n c ia al va lle 1 vu e lv e a l a se rra nía C o n1 o u na azu ce n a p á li d a, Con1o una r o s a m a r chita. L as so rtij a s d e s us d edos Dice n qu e se n1ultipli c an; P ero e ran muc ho 1n ejore s L as r os as de s us mej iJlas. lVlas aye r tornó de l valle Si n u n a nue va sortija, Con e l c a bello en desórden, Llo ran do a l á g ritna viva. ¡ Ai, qui e ra D1os qu e l1oi ll o ra n do No to r ne a la serranía, Qu e ni co tnpasi on en c u e ntra E n Jos qu e s u ll a n to rniran , Qu e h a ... ta l as ot ras zagalas Su co n v e rs'lci o n e squiva n! Y a da Ja v u e lta d e l valle ; P ero s u s d e dos no brilla n, 1 vi e n e co tn o ay e r ta r de Ll o r o sa i descol o rida . A la' e ra del cami no , S e nta d o a l p ié d e una e ncina, E s t á un p as t o r a bis1nado En h ond a m e lan co l i a, 1 la aflij1 da z a g al a A c i a e l pa~to r se e n cam i na. - Compadéce t e , Jc dic e , D e u na muj e r d esvalida, I l as Jágr i tnas q u e vier to D e desug r av io te sirv a n.­P e r o e l p a s t or se l e v anta , 1 t e m e ro s o de o irla Gana c on lij e r o p aso La cumbre d e u na co lina, I canta allí co n ace nto Ll e no d e m e la n co l í a : " El que fu e r e solo i pobre No busqu e la n1uj e r lind a, Porqu e e n m edi o de s u s g u s tos Vi e n e el ri co i se la quita.>' .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l92 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. La pastora de los Andes. A lo que recuer,do, la voz cantaba en versos acor· ~ños pasados visité yo una de esas rejiones sal- des las siguientes quejas : vaJ eS que !anto abunda~ en nuestro pais, i que ti e- " Dos veces se ha coronado el bosque de flores í nen todnv1a el encan to 1 las bellezas de ln s tierras el prado revestido de verdura desde el dia fatal en ví~jenes . ~rboleclas, fuentes i pájaros, todo llamaba que se apagó Ja luz en tus ojos i dejó de palpitar mt atencto n, porque todo se ostentaba a tnis ojos tu buen corazon ; Clllj)ero, tu memoria no se aparta con un ropaje p1·i1nitivo. La crecida yerba que de la mia, i hoi como entónces veng·o a adornar tu 1narchitaban mis pasos, sin eco en Ja soledad, cJ sepulcro con Ja guirnalda de siemprevivas i de rosas ruido del follaje espesisimo que t enia que apartar que debiste r galnrn1e e l dia de nu stras bodas." a cada mom ento abriéndome vereda, i hasta el so- Obedeciendo a un in"' tinto natural traté de bus­nido causado por las hebrcs i los insectos que huian car n la cantora sirviéndome para ello del sonido de mi presenc ia, teninn no sé q~é de raro para mí, de su voz, i empecé a andar lleno de curiosidad e que me producian, si no tni edo, por 1o ménos recoji- intcres. Por largo rato fuérne imposible dar con n1iento. 1\tlas d e una v ez me detuve sobre la tnár- ella a causa de lo crecido del bosque, pero salien­jen de un torrente impetuoso, que me ensordecia do a una esp lanada pude distinguirla en la cuesta con e l r onco torbellino de sus olas, i rnas de una v ez vecina apacentando un centenar de manchados ca­tanlbi en bajo Jas estendidas copas de árboles mil britos. 1is ojos se detuvieron sobre aquel grupo d esco n ocidos, que con su esplendido ramaj e m e singular, que despertaba en mi m e moria las humil­guarec ian de Jos ardorosos ray os de un sol mcridio- des escenas ca m postres descritas con toda la senci­nal, sin darme cuenta de Jo que sen tia, sin atrever- ll e z de la poesía bucólica por los padres de la lite­nle a vol ver en aquella peregrinacion incierta . ratura Jatina , i de Jos tiempos primitivos, en que Ahora mismo, que recojo mis recuerdos despues de eran pastores Jos hijos de los reyes, i nada tcnian tanto ticn1po para someterlos a las proporciones de que e nvidiar a Jos aJcázares de la soberbia las es­un cuadro, dándoles el colorjdo de una novela fu- t endidas hojas de Ja selva, bajo cuya sombra npaci­gaz, parece que vuelvo a sentir la inquie tud vaga, ble se r e unia el consejo de Jos ancianos a decidir dulce i melancólica que sentí entónces; pero ahora d e los destinos de la patria, o se congregaban las mismo, tambien, me faha la conciencia de los h e - ; zagalas a di frutar de Jo~ encantos de la primavora, chos que m e faltó en aquella ocnsion, i no puedo anunciada en su mañana de rosas por los cantos esplicarme lo que sentí, pue s corria impelido por de la mirla i los balidos roncos del corderillo. Qué unn fuerza superior, a semejanza de Jas a res que épocas tan dichosas aquellas! .. entónces el holn­el viento deJa tempestad levanta en Ja ribera i bre no empuñaba otro cetro que el cayado con que lleva a sum e rjir en la mar. gobernaba su n1anada, ni había otra riqueza que la Yo había aprendido a nrnar Jas florestas i los bos- producida por las cosechas i el pastoreo; i hoi, ... 1 ques en las p újinas del vizconde de Chateaubriand; La cantora era una jóven como de veinte años. mi espíritu, todavía niño, gustaba n1as de adorar a rubia i de m ejillas encendidns. 'l'enia el andar pau­Dios en las flores i en lo s campos, siguiendo las sado i tri f• te, i sus grandes ojos azules rniraban con inspiracione s de un panteistno sublin1e, que de ad- una esprcsion de ternura ine fable. La sonrisa de mirar al hombre en los obeliscos de su orgullo o sus lábios era tn e lancólica, i ~u udeman todo de re­en Jos palacios de su grandeza momentánea. Por. cojimiento i an1argura. Sus albos pi é s, desnudos, eso babia dejado atras la ciudad ; por eso queria parecian no sentir el roce áspero de la grama de Jos mas el cielo limpio i azul de los Andes, que el ar- collados, i su lijero traje n1ostraba en mas de un tesonado de oro, i Jos mármoles de colores, las está- punto el roto que le habían hecho Jos zarzales de tuas i los bronces que el arte confunde todos l os Ja montaña. Los cabritillas mas pequeños la se­dias en una rn isma masa, en su eterno intento de guian a todas partes importunándola con sus juegos, aparecer creador bajo el golpe mismo del martillo i cuando, fatigada por el bochorno o preocupada por de su itnpolencia 1 sus pensamientos, se detenia a Ja somo'ra de la ¡Qué suave era allí el soplar de las brisas, qué enramada o en Ja gruta de alguna peña, iban a trasparentes las linfas de las aguas, qué bello en fin, e~hársele a sus piés i hacerle callada compañía. el e~pect~culo deJ selvo~o horizont.e que me rode~- Estuve yo observándola largo tiempo aJ abrigo ba! Encima, la montana suspendida como un Jl- de un tronco, pero luego que me percibió por el gante de verdura, ense~orando su tope. calvo por ruido que 1netian mis pasos en la hojarasca, trató de sobre los descarna~os p1nos de su gola; 1 como al- ocultarse en el bosque. Salí yo entónces resuelta­zándose para, serv1~ Je pedestal al a_stro de la luz; mente en su seguimiento, i al verme inhostil i casi despues, la cupula Inmensa de los cielos como un niño tuvo a bien detenerse i decirme: brilla_nt~ globo. de. cristal, dormida .so?re .s~s polos! Quién sois i qué bu;cais aquí 1 M1 OJO ~tón1to 1 errabundo segu1a IndJstt~tamen- Soi un niño que se entretiene en pasear ¡ no te los objetos de . aquel panorama parad1sal co~ busco nada, la respondí. ' ' todo el ~tol.ondramiento de la sorpr~sa, ~uando llego Bie n pues observó ¡ trató de alc·arse. hasta mt o1do el eco de una voz triste 1 sonora, que ' ' . . , J . . . cantaba mui a lo léjos con el tono campesino de ~o?~ vayais, l e suphq~e ."Y 0 .; esto1 mu1 fati-las donceJlas de las ti e rras altas. gaclo J qutsiera pasar el med1od1a JUnto con vos. Los que han escuchado bramar el viento de la . Junto conmjgo ~ no ; yo soi Juana, la loca, i noche entre las járcias de un buque que siuerma las J e ntes en vez de buscarnu~, huyen de mí. descuidado sobre las ondas, i los que han oido tro- La palabra loca me hizo estremecer todo, i estu­nar el cañon en el seno mismo del combate, o des- ve a punto de ~alir corriendo; pero era tan dulce perta do en Ia granja al primer canto del ruiseñor, el mirar de Juana, tan cariñoso el acento de su voz, podrán acaso formarse una idea de Jo que esperi- que no crei lo que decia, por ser mui distinta la menté yo con aquel acento apaeible i lastimoso a idea que tenia yo entónces de Jos desgraciados qlte Ja vez. pierden la razon. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIOTECA DE BE:RORIT AS. 193 -Pero ya veis que no huyo, le repliqué, trattln­tnndo de insinuá'rmele. ,-Sí: vos no huís porque sois niño, i los niños no han apre udido de Jos hombre s a s e r cru les i a burlarse de las desgracia~ que no compre nd e n. Confi so que )""O tampoco compre ndia lo que me estaba diciendo, pero callé sin hacérselo observar; i vat~iando de tema la dije: -Querrjais enseñarme esos lindos versos que cantabais ahora poco~ -Luego los habeis oido? rne preguntó toda cortada. -Todos, todos, Juana; no hai porqué ocultár­melos. -Porqué, si hai. t No sabeis que tod osr se bur­lan i huyen de mí~ mui l éjos de imajinar estuviese loca. que persona que tal decia Calló Juana, i apartándo e r e p e ntinamente de mi lado, llamó su s c abros i d e saparec ió en la espesura; quise s eg· uirln p e ro m e fu é jmposible por lo enma· rañado del carnin a ; trepé pu e s sobre una roca, i estuve observándola largo rato hasta que no que­dó de ella sino el eco dulce i l ejano de su canto, que se alzaba e n medio del follaj e corno e l grito de una ave l1uérfana, o el murmullo de una fuente se-creta. Años mas tarde, cuando impelido por este re· cuerdo que me ha acompañado toda la vida, volví al paraje de la montaña e inquirí de sus moradores por Juana, la loca, me dijeron que habia mu e rto so· bre la tumba de su amante, i yo me cercioré de la verdad viendo los restos de su manada vagando sil­vestre por las eminencias de la comarca. Por eso vivo como las fieras en el centro de los bosques: sin quien comprenda mi dolor i me com· padezca. --- Luego sufris ~ El duque de Alba. -Tanto! dijo Juana, i sus ojos azules se preña· Hai hombres que han nacido para ser la viva ron de lágrimas. rcpresentacion de una época i de un siste ma; que -I vuestms padres 1 como tales, han dejado impreso en su fisonomía un - ·Soi sola en el mundo. carácter grandioso que los hace descollar entre sus Sola? contemporáneos, i ocupan tanto lugar en la histo· -Sí¡ no tenia sino un amigo, i ya no existe! ría, que al llt>gar a ellos es fuerza co?tcmplarlos Junna en esta vez no pudo ~ontener el llanto, i con venerac1on o con espanto, pero siempre con asombro. pasó su ntano de alabastro para enjugarlo en la A este número pertenece sin duda el gran duque mejilla. de Alba. Nacido en una época en que España -Qué! l1a muerto~ estaba al frente de las naciones europeas, en que -Para el tnundo sí, pero no para mi corazon; su política conmovia todos los gabinetes, en que i porque lo lloro noche i dia, porque i acompaño su sus armas infundian terror a todos los pueblos, i tumba en la soledad, i levanto por él mis oracio- en que, por fin, se tnostró tan acérrima defensora nes en las horas vespertinas del dia; me llaman la de la relijion establecida corno enemiga irreconci· loca! . liable de la reforma, el duque de AJba fué la per- -Eso es imposible! , sonificacion del carácter guerrero, poJ jtico, intole- -l•nposible no, niño; yo no he traspasado ja- rante i severo de su nacían, reuniendo en sí todas mas los límites de la comarca de mi nacimiento, solo Jas virtucies i todos Jos vicios que la engrandecían conozco la iglesia de la aldea de •••• donde me o afeaban. Así es que los historiadores, al hn blar bautizaron, donde debí casarme, i donde me ente- de este célebre personaje, no lo han podido hacer rrarán'; pero creo quel tanto en el campo como en Ja nunca con indiferencia, porque en ellos ha influido ciudad, los ~ombres son egoistas e insensibles, i no necesariamente el espíritu de partido; i su nombre comprenden o no quieren comprender lo que es el ensalzado por los unos, execrado por los otros, ha corazon, puesto que se burlan de sus mas ca~os atraido sobre sí todas las alabanzas i todas las tnal­seotimientost Mi sola culpa fué amar, i amar co- diciones qe que son susceptibles la admiracion i el moyo veo que ama la naturaleza; porque es aquí, ódio. Los estranjeros sobre todo no lo pronuncian niño, en medio dt Jos bosques donde Dios dicta sino para comparar al duque de Alba con los móns­sus lecciones al hombre, con la voz del torrente, truos mas aborrecibles que ha en jendrado la espe­del avei de las brisas; aquí he visto yo por el espacio cie hurnana, i aunque en la pintura que hacen de de veinte años, que las flores aman al sol, i que no él hai ciertamente mucha exajeracion i rnucha in­levantan su frente abattda sino cuando sus primeros justicia, fuerza es confesar que, respetando su alta rayos t1ñen de rojo el horizonte; aquí es donde yo capacidad i sublime carácter, se presenta en Ja he visto abrazarse la yedra al olmo, para no sepa- historia como una de aquellas figuras aterradoras rarse de su tronco hasta que Jos pulveriza a jun- que no se pueden contemplar sin estremecimiento, tos el rayo de las iras del Señor en las tempestades i que es de desear no aparezcan con frecuencia en del invierno; aquí donde fructifican las plantas a la escena del mundo. las caricias de las lluvias; aquí, en fin, donde las D. ~..,ernando Al varez de Toledo, duque de Al­aves se comparten por igunl Ja crianza de sus hi- ba, nació en 1508, de una de las mas distinguidas jos ... ! Yo,pues,que me crié en medio de estos ejem- familias castelJanas. 1-labiendo perdido todavía Rlos de amor, quise amar tambien; i amé, pero fuí niño a su padre, fué educado por su abuelo, i desde desgraciada, por eso me llaman Juana, la lor,a, i sus primeros años n1ostró la rnas decidida aficion pastor.es i ganados huyen de mí como a la presen- a la carrera de Jas armas; de tal suerte que a los cia de un 4njel rebelde. Vos mismo, niño inocen- diez i seis se escapó de casa de su tio para asL.tir t~, no huís de mí porqt¡~ estais solo, i cuando los al as~dio de Fuenterrabía que los fra~ceses ocupa· ni~os están solqs predomJ~a en ellos la benevolen- bnn, 1 qu~ ~ubi~ron por fin de rend1r a los espa· eia, así como cuan.do estan acom~apos de otros ñoles. DJstinguiósc tanto el duque de Alba, que ae. dejan arrebatar. de la malignidad. ¿a pesar de su cstremada juventud le hicieron go· .. Yo nad~ respoJ}dí a estas razopes, pero estuv.c l bcrnador de la plaza. Desde entónces toda su vida Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 194 BIBLI01,ECA DE SENORIT A . __....-~-.._,.._ ~ -~ __....,_,.. ~---...._......~....,._- ~-- ...__.,...._...._......,._ • fué unR s é rie de hechos militares que seria prolijo rete rir, i qne le di e ron fama de ·élebre guerrero. El b e lico ~ o reinaclo de Cárlos [, era el mas a pro· pósito pnra sati focer su ánsia por Jos combate s i ejerc itar s u valor i capacidad en eJJos: así es qu e en bre v e ll gó a s e r contado entre los mas cél e bre s capitan e s de aquel grande e rnp e rador, acotnpañ a n­doJc en casi todas las catnpañas. Francia, Cata­luña, Africa, Italia i Al e mania fueron t e atro de sus proezas. Fné uno d e los que mas contribuye ron n la con4uista de 1'úne z, i a ' 1 s e debió prü1cipal- 1nente la ~ran victoria de J.\llulb e rg, dada en las márjencs d e l Elba contra Jos luteranos. o parecia sino que su estrella le destinaba a ser el terrot· de los herej e s: entónces fué cuando a sus tal e ntos gue­rreros emp e zó a añadir aquella severidad cruel que le granj eó de "pne s tan triste fama. Mo ... tró tal ar­dor en aqu e lla batalla, que recibió tres h e ridas; i habiendo caido prisionero el elector de Sajonia, Je sentenció a 1nuerte un consejo de guerra que pre­sidia el mistno duque. S1nembargo, mi é ntras vivió Cárlos, solo el guerrero brilló en el duque de Alba; i si al morir aquel hubiera bajado este tambien a la tumba, quizá gozaria de ménos celebridad, pero contado entre los c é lebres capitanes de la época, i estimado a par de Jos Bazanes, Pescaras, L e ivas i otros, su fama se hubiera trasmitido pura i libre del terrible borron que la acompaña. Bien se dió a conocer su distinguido mérito i el aprecio en que le tenia el emperador, cuando tra­tando de buscar un ayo para su hijo Felipe, elijió entre tantos famosos guerre ros i célebres políticos al duque de Alba, cuya edad no era sine1nbargo todavía la suficiente para tan delicado puesto. Tal vez pudo influir esta eleccion en los futuros desti­nos de España ; pues si el maestro no logró infun­dir al discípulo su ánimo guerrero, Je inspiró el fanatismo i la intolerancia de que estaba poseiclo, i aquella dureza de carácter de que tan terribles muestras dieron uno i otro cuando Felipe Jlegó a sentarse en el trono de su padre, rijiendo con c~tro de hierro los numerosos Estados que le dejó en herencia. Mas a pesar de la piedad relijiosa del soberano i de su jeneral, el primer servicio que este hizo a Felipe despues de su advenimiento al trono, fué precisamente contrn el jefe de la iglesia. El Papa Paulo IV favorecia los intereses del monarca fran­ces contra los de España, procediendo estos senti­mientos tan ajenos de su situacion, de los de su sobrino el cardenal Caraffa, que, a fuer de napoli­tano, a borrecia la do mi nacion espafiola. El sun1o Pontífice soltó Ja rienda a su despacho arrestando ni embajador del monarca español; i considerando a este como vasallo de Roma, en su calidad de rei de N ápoles, le emplazó a su tribunal, llegando por fin, apoyado en las promesas del frances, hasta declararle privado del cetro napolitano. En tan crítica circunstancia, ningun jeneral parecía mas a prop{,sito que el duque de .t\.lba para desempeñar el dif1cil encargo de poner coto a las demasías de pP,rsona tan venerada, i de cuya sumision no queria separarse el rnismo que la combatia. Despues de haber cons11ltado Felipe a un consi5torio de teólo­gos para saber si podria armarse contra el jefe de la Iglesia~ envió al duque cuyo principal conato tu \ro por objeto aplacar al Pontífice por medio de concesiones que a cualquier otro le hubieran satis­feeho ; pero viendo al fin que todos sus esfuerzos eran vanos, reunió tropas, entró en el territorio romano , i se apoderó de varias fortal e zns. El Papa, qu e ya e mp e zaba a t e t!lblar, se reanimó viendo qu e a cudin a socorrerl e un j é rcito francos ; mas h a bi e ndo t e nido ste que retro ced e r de resultas de la m e rnorable batalla d e San Qu intin, quedó aqu e l a m e rced d e l duque de ;\lba, qui e n le obligó por fin a des pre nd e rse de la ali nza francesa. Cué ntase que durante esta contienda, habiendo sabido que Jos romanos, aterrados ul sabe r su aproximacion, trataban ae derribar la igl esia de santa María üel Pópulo para emplear sus piedras en forti fi ~ aciones, les mandó un correo para rogarles que no destru· ye~en aquel soberbio n1onumento de la piedad i magnificencia de sus antepasados; prometiéndoles que de ningun modo se aprovecharia de las ventajas que aquel templo pudiera ofrecerle, aunque la plaza fuese inexpugnable por cualquier otro Jado. Pero el teatro donde acabó de desplegarse el carácter del duque de Alba i donde ha dejado consignado su nombre acompañado d"C recuerdos de sangre, fueron los Paises-bajos, cuya rebelion dió márjen a que se mostrasen en toda su fuerza sus talentos militares i la dureza de su corazon indotnable. El espíritu de reforma relijiosa que Cárlos V había combatido en Alemania, penetró en los Pai· ses-bajos, donde hizo rápidos progresos. J:...,elipe, a quien su padre habia confiado el gobierno de aquellas bellas provincias, resolvió estirpar en ellas la herejía, prefiriendo a la persuasion los me· dios violentos a que le inclinaban su carácter som­brio i su celo relij ioso. Con sus modales altaneros se enajenó el ánimo de los naturales gue tanto ha­bian
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 24

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

Por: | Fecha: 16/01/1858

• ANo 1. Bogotá, 16 de enero de 1858. NUM. 3. - Quién escribe la BIBLIOTECA?- a die o casi na- vo otros Jos bibliotecarios 1 se nos vol verá a pre­die; la BIBLIOTECA está escrita toda ya, i hoja a g untar. hoja, número a número, ton1o a ton1 o~ va a pasar osotros no clebetnos dar una r es pu es ta capciosa, nnte lo ojos de sus nutnerosos suscritores hasta calificativo que, sea dicho de p a so, no sabemos por perder sus últimas pájinas, su índ1ce jcne ral, en los c1ué se aplica solo a las preguntas, cuando hai r es-pliegues del r etnoto porvenir. puesta. capciosas tambien i en su1no grado . Oval1es, l bibliote cario jeneral, ti ne archi, .. ado ~ i fu é ramos nosotros (i falta que seamos un o ya, i listo para desente rrarlo a su tien1po,el es tupen- ~..so lo) de aquel bendito número de bienaventuradas do articulan con que la BIBLIOTECA se propone ar- notabilidades literarias, que hace treinta años obtu­chi' ar tambi en el siglo XI..l i saludar e l X.,¿ . Te- vieron tí tu lo de tales por un soneto a San José, una nen1os, pue~, 42 años de trabajo ad ~ Iantado. décima co ntra Bolívar, o por una tose cita seca que I despues~-De ... pues colocaremos en el órden de , ace rtaron a ten e r a tiempo que hablaba cierto su llegada, i segun su peso i su medida, l os remiti- orador; dos que nos van 1 legando cada di a e n alarmante Si fuéramos no so tros de aquellos agraciados pi m ­tropel. E .... tos se dividen en cuatro grandes clases, pollos poéticos que ti enen h ojas nobi]iarias, color que son: prosa, semi-prosa, verso i prosi-verso. En áureo: o gusto acaramelado,solo por estar plantados cada clase hai dtvinidades. en donde lo están; Figura en tre Jos primeros el r e tnitido de un gra- Si fuéramos nosotros del círculo d e los predesti-mático, amia-o nue~tro, que ha escrito cinco pliegos nadas que está n aco .... tumbrados a que el público les i medio en l e tra de lite rato, probando qu e Ja h no diga siempre Jo que el sabio i bondadoso difunto es completamente muda en la voz haba; i que el doctor O sa rio solia d ec ir al examinado que no ace r­tna] estar de las R epública8 Suramericanas depende, taba a res pond e rle, a saber: eso que U. va a decir, e n gran parte , del olv ido casi absoluto del ebrija. está mui bien (liclzo; En .... emi-prosa están l o s v e r sos de un coJejial que, Si fuéramos de esos i de otros semejantes, con1o no pudiendo acercarse al duJce objeto de sus ánsias, l os hai tantos en la no podada viña de nues tras re· ha r esuelto np e lar a la prensa para hace r su decla- putaciones nacional es, pu es i qué rebozo habríamos racion de amor; i con efec to, e n e l r e mitido l e di· de tene r para contesta r a los curiosos: "hednos ce a Paula, que paulatinamente ha ido p erdi e ndo aquí; mirad nos i admirad nos!:, por ella el poco bu e n sentido que tenia. La publi- Pero no somos nada d e eso. En maté ria de posi­cacio n de este remitido urje i será de las primeras cion estamos en la de persona que pad e ce; en cuan· en el siglo próxin1o venidero. to a fondos, no ten e mos ni cazu e las, i con respecto En ve rso están los ay e s de un empleado que ha- a buen nornbre, los de algunos d e nosotros son horri· bia cotnpu es to un acróstico en honor d e l j e fe de sn piJantcs. Figúrese el lec t or que uno casi es Chepe, oficina, cuando de rep e nte este fué removido. El otro casi Leoncio, i otro ¡ ai! casi, casi ¡ Anasta· empleado no tuvo n1as recurso que enderezar Jas sio J l e tras jniciales de Jos versos i r('mitírse Jos al sustitu· Luengas, empero, fu e ran nues tras quejas si to de su j e fe. Todo fué en vano. 1'am bien lo remo· hubiéramos de dar al público todas Jas qu e tenemos vieron, j hoi no hace mas que llorar como un poeta de la suerte. 1 para qué1 El público hace lo que elejiaco i maldecir como una beata. Si se suicida, Jos dómin es desnaturalizados, se rie uel que da ]o avi~ar e mos tambien, en una nota que pondremos qu ejas i dícele que bien h ec ho, i que se calle, i al acróstico. que tome eso por •••. por h;1cer el lloran. La clase de prosi-verso está encabezada por el Ya se sabe, pues, quié n es somos, o, mejor dicho, memento ntei de un ex-periodista que no volvió a te· qué no somos. ner grac1a desde la muerte de un colaborador suyo 1 miéntras que, so pretesto de crónica semanal, que trabnjaba solo los artículos de los dos. Ase- no adulemos a nadie contando de él al público que gura el ex-periodista que el gusto Jiterario está es- le nació una nuera, o que se le murió un compadrf\, tragado de algun tjempo a esta parte, i que por eso que tuvimos el gusto de darle la mano, o que ha es que solo él i su hermano gustan de lo que él resuelto salir a ventilarse; escribe. Miéntras no manche mos las pájinas de la BIBLia· 1 basta de muestras. TECA con personalidade s, ya contra el uno porque Los remitentes mencionados deben, pues, estar hace versos que gustan mas que 1os nuestros, ya seguros de que llegada la primera hora del otro contra el otro porque se atrevió a publicar un artí· siglo, sus obras empezarán a coronar las columnas culo ein consultárnoslo ántes, o en un estilo de que de nuestro periódico, encaramados sobre las cuales nosotros íbamos a pedir pri viiP.jio: o sobre un punto dominarán ellos el tiempo i la historia. Que cesen, que nosotros nos reservábamos tratar algun dia.; por tanto, en su mala voluntad, si no~ la tiene'n. ~1ui M iéntras que no apañ e mos en frances alguna léjos estamos nosotros, humildes bibliotecarios, de obra de Confucio, Zoroastro, SchiJler, Storch o querer cerrar el paso para ]a gloria a ninguno. De· Byron, &, para traducirla d e l gabacho, i presentarla seamos no mas que algunos frutos maduren ántes no ob~tante al crédulo público como vertida literal de ofrecerlos a las lindas i descontentadizas criatu· e inn1cdiatamcnte d e l orijinal cl1ino, persa, tudesco, ras a quienes servimos. ruso o ingles, en beneficio de una usurpada fama Pero, ántes i despues de todo eso, quiénes sois de poliglotos, o sea lenguaraces; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. Miéntras que no encocoremos a nuestros suscri­tores con una desencuadernada elej ía a tales o cua­les muertos, dedicando cada estrofa, cada verso i aun cada hemistiquio de ella a diferente vivo para fines poco honora bies ; l\1iéntras no iniciemos con nadie alguna de aque­llas polémicas convencionales, para decir en la es­posicion que nuestro, a todas luces, hábil contrincan­te dirá o no dirá tal o cual cosa; i que éJ nos con­teste llamándonos sus formidables adversarios; ·Í nosotros le repliquemos apellidándolo nuestro irre­sistible competidor, i él acabe por declararnos sus tan eruditos como perspicaces i modestos contradi­centes, &. &. & ; Miéntras nada hagamos de todo esto que a fuer­za de ser con1un pudiera tenerse por pecata minuta; i miéntras a peores entretenimientos no nos dejemos llevar de nuestra musa retozona i desentendida, iqué itnporta que seamos estos o aquellos, los que dice la malicirt pública, o los que calla la nuestra1 A los suscritores básteles saber que somos i se· remos siempre sus mui afectuosos i obedientes ser· vidores. Los d omin gos en B o g o tá. La vida hebdomadaria de nuestra capital no puede ser mas desapacible; en otros lugares acon­tece siquiera algo que presta asunto a las conversa­ciones de salon, a los comentarios de la jente de es­píritu, i a las exajeraciones de los que viven de la hipérbole i para la hipérbole. Pero en Bogotá nada de eso tiene lugar. Encastillada en sus cuatro ba­rrios de oríjen español, i los habitantes en las cua­tro paredes de sus casas respectivas, nadie piensa en buscar a su vecino para j untar5e con él i gozar, nadie en promover una diversion, i escepto los te­rríficos viérnes, en que la lei de la nece.jdad los sa­ca a todos i a todas de su rincon i los lanza en la vorájine del mercado, no hai mas idas i v~nidas que las de los comerciantes en la corriente de Ja calle real. Sin embargo, tenemos en cambio los domingos, i con ellos el paseo vespertino por nuestras dos ala­medas, la del norte i la del occidente. Pero no nos precipitemos. En los domingos, de las seis a las ocho se oye misa en negligé, en la Capuchina o en la Concep­cion. Santa piedad que tiene mas de costumbre que de devotistno, i que a veces se aviene bien para el mundo i mal para Dios, con una 1nirada de altoza­no, que mata mil doJores i vale entera una corona. ¡Cuántos no van a misa por 8er fieles a una citat Des pues de la misa se piensa en el almuerzo i la toilete; pero no seremos importunos hasta seguir a nuestros elegantes en los secretos de su cocina 1 mu ­cho ménos de su tocador, provistos para unos hasta el ese á ndaJo, desprovistos para otros hasta el escá n­daJo tambien. Al gol pe sacramental de diez i media u once, el coro de visitantes se pone en camino con el vestido de estreno Jas 1nas veces, i con el bolsillo J len o de tarjetas. El saludo en Jas calles es ese dia mas ce­retnonioso que de costu1nbre; qué quieren ustedes! la crinolina i las tirantas se l1an encargado de refi­nar nuestras maneras . • ••• nos coartan tanto, que apénas es dable a nuestras cabezas, pescuezo arriba, 1 a nuestras. manos, muñeca abajo, n1overse un tanto, • estrechadas por el corbatín o tiranizadas por el guante. En las visitas se pregunta a ]as señoritas por la salud de la 1namá, i a la mamá por la salud de las señoritas· ~e habla del buen ti e mpo, d e la zarzuela, de los ve~sos del último periódico, i Ju ego se despi­de uno para empezar la tarea idéntica en 1a casa • vec1na. Qué sencillez i que dulcificacion de co~tumbres! Marcial mismo, si las hubiera conocido, las hubiera cantado al son de su zampoña d .. licadn. Despues deJas ,·isltas se vuelve al hogar domés­tico~ cerca de Jas tres, con el corazon desengañado i Jos piés rendidos. Entre tres i cuatro se come. (Beato el que posee!) De las cuatro i media en adelante se va al paseo baJando por entre los fuegos cruzados or el contrario, n e l paseo del norte, todos son grupos, dlegría, zambra, diver­titnicnto i fraternidad. Esos son los tipos caracter ísticos del gran rnundo i el1nztndo peque?io, o como diría un europeo, aris­tocracia i ~zoi l 'lnultitur.l. fonserrate estendiendo sus brazos grises como Jos de un jio-ante perezoso, rodea ]a poblacion has­ta mas allá del lín1ite de la vista, i el sol inmenso i vacilante como un globo de brasas, cae exánime en el confin del dia en la tuxnba de oro de su pro-pio arrebol. l.Ja noclte con1o u na eternidad en miniatura Jo envuelve todo en el silencio de sus somb ra s, i al rato no queda nada del bullicio pasado; nada, ni una huella en el suelo ni un rastro en Jos aires. A Jas ocho,cuando lo s reverberos arden en las es­quinas cual otros tantos faros flotantes, lo s pianos, salvando los ángulos de los salones, llevan los ecos de su noble n1elod ía. l1asta las plazas i las torres, i el viento se entretiene en partir e~os ecos en gritos de sirena o lamentos de Orfeo. Suele la luna alzarse como una diosa pálida i njitada por sobre la blanca capilla que la piedad l e ­vantó en la cumbre del cerro como desafiando el rayo i las tempestades, i la sabana toda toma un tinte melancó]ico i dulce a Ja vez, que rodea el co­razon de emoc ion es distintas. Los balcones abiertos al viento de la noche dejan llegar al oído del transeunte la algazara festiva de las tertulias de familia, i allí se canta, mas allá se baila, i dando quiera un círculo escojido de j óvenes de ambos sexos luce sus trajes graciosos, sus mo­dal~ s amables i su jovial animacion. I~as once de la noche ponen té rmino a tanto placer, i el lúnes por la mañana solo quedan ideas confusas de ciertos ojos negros que jira ban como dos azaba­ches encendidos, o de una trenza blonda i suave como la seda. Pablo el Marino. Por A. Dumas. Estuvimos en la represcntacion de este drama, i preciso es decirlo, nosotros, que no habíamos leído la novela del mismo nombre i por eJ mismo autor esperábamos algo parecido a fJATALINA o a ENRr~ QUE. Ai! i qué ehasco el que nos llcvan1os, ya que mas de las veces los resultados no corresponden a las esperanzas, i P ADLO no correspondió en mucho a las nuestras. Gastado el resorte escénico de los medios meda- Jlon es, de l?s escritos partidos en dos, del depósito de cart:s pr ctosas confia~o a un criado antiguo, a una duena fi e l, a un par1ente lejano que está en Ja China, i que 11 ga precisarnentc ~on ellas para el rnomento del des nlace; gastados tales recursos que podemos llamar de la edad media del teatro nosotros no pudimos encontrar en l ADLO el o-ran t~lento de Dumas al ver que se valia de ellos~ así como un viajero de ]a zona tórrida no encuentra su sol natal en Jas r jion e s boreales por mas que se lo digan. Algo 1nas que so pide Ja literatura moderna a los injenios, i algo mas que eso le ha dado el mismo Durnas en la mayor parte de sus piczns. En PADLO no hai argumento que di ga mos, i casi !a m poco caract' res, i á1~t es qu~ drama es un bosque­JO de eh ama en que casi no hat un personaje que no sea criminal, solo por e] gusto de serlo. Veámoslo • s1 no. 'l,enen1os en primer término una señora adúltera, que es como si dijératnos un grano de anis. En se­gundo un asesino en duelo. En tercero una niña ltnda i buena, pero que tiene un chiquiJlo prematu­ro, de que lla mi "ma habla, de que habla su her­mano adulte rino I ablo~ i de que habla, finalmente la madre 1nj s.mn de la acontecida, si no como de u nd joya dom es tica, por lo ménos sí como una cosa ace l?tnda. En cuarto térf!1ino figura un presunto novJo que de buenas a pr1meras i con franqueza un sí es no es d e mocrática, pone de manifies to a su cara n1itad futura, que puede escojer a voluntad los amantes que sc~n mas_ de. su agra.do, puesto que por ello no habrá dnncs n1 d1re~es, ni malos modos jes­tos ni anónimos; salvo en el caso de que sus a~an­tcs no sean nobles a todos vientos, pues al no serlo habrá pelotera. En cuanto a los poetas, tn úsicos, pintores i escul­tores no hai que hablar: sen1r.jante canalla no me­r ece ni los fc1vorcs de una consorte titulada i li· • v1ana. El quinto tértnino del P.ADLO es un hermano de la niña pTecoz, hijo de la adúltera i del asesino due­lista, que tü·a pistoletazos a toda Ja bizarría de su medio hertnano Pablito, i rompe espejos i se ostenta por cinco actos mortales i seguidos tan insul so como unos viajeros de la Bretaña, de chaquetas rosadas, que suelen pasar en el decurso de Ja representa­cien de Ja sala a la galería, i de la galería a la sala. En cuanto a Pablo, protagonista del drama, si no hen1os de ser mentirosos, t endre tnos que decir que durante la fiesta no ejecuta un solo hecho que le merezca tales honores . Sin embargo, en esto tal vez el a~tor se contentó con su~, fazañas.pasadas o por ven1r. l)or Jo demas, parec1onos mu1 amigo de las per~racio~cs descriptivas. Ya era cl1nar que se Je ven1a enc1ma con toda la mole de sus aguas, dibu-jándole la faz de Dios en cada tumbo i en cada bra­mido ; ya el oto11o cuyas galns silvestres i cuyo sol de oro hablaban de una manera secreta i solemne a su corazon enamorado. (Lo habia atado de su her­mana). Recordamos que figura otro personaje en el dra­ma, pero estaba tan viejo i tan enfermo que resol­vió morirse aco'"tandose al efecto para ello. Que J)ios haya tenido misericordia de él, ya que no la tuvo de Dumas al inspirar]e la pieza que juzgamos! 'I'al vez será que nosotros no entenden1os Jas co­sas, pero creemos que composiciones como PABLo EL MARINO no debieran bautizarse con el nombre de dramas, pues en ellas ni hai argumento ni pa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 BIBLIOTECA DE SE ORIT AS. siones; no hai mas que pedazos de tipos humanos, ', en Florrncia, e1ijiendo al efecto, entre otro~, a~¡ .. sin orijinalidad i ~~~ belleza. Acaso que esto de- guel Anjelo, que a poco se hizo tam_bien adm1ra ... penda de lo que diJimos hablando de RrTA LA E:"- ble en este arte grandioso. 1\'las, hab1 ndo muerto PAÑOLA, i fué, que es obra mas que difícil el inten- el protector, disolvióse la aradetni?, i !vliguel no tar encerrar en los estrechos límites de los ba tido- tuvo de qué ocuparse en mucho t1empo~ a cau~a res , los dilatados acontecimientos que se ponen en de la poca aficion que en aqu e lla época se tcnta juego en una novela. De esos milagros solo hemos a las artes, hasta que el prior de la iglesia del. ~s· J~ído algo en Las ~1il i una nocltes, en donde ciertas píritu Sant.o Je dió el encargo de hac r un cruct_fiJo, tu~ndas de guerra que podian abrigar mui bien un dándole al efecto habitacion en el convento J fa.­n11llon de soldados, plegadas, cabian en el hueco de cilitándole cadáveres donde e tudiar la anato­la tnano. mía, casi desconocida entónces. Fué allí donde La sociedad moderna pide algo mas del teatro, i el jóven artista adquirió sus conocitnientos 1nayormente entre nosotros en que, Jejos de hala- profundos en la miolojia, que lo hicieron el mas garse los sentidos con el aparato escénico, se can- acertado de los d~lineadores. . san i fastidian con la duracion de l os entreactos i El papa Julio II lo llamó despucs a Roma 1.le lo 1ncó1nodo de las lunetas. Aquí si la pieza que se encaro-ó la escultura de un monurnento, i las pul­representa no es de suyo mui buena, no hai que turas de la capilla Sistina, tan p:odijiosas por la esperar que las decoraciones, la orquesta, el alum- sublirnitlad de su ejccucion. brado ni el desempeño le preste11 mucho de su Empleado posteriortnente por los .pont í fic~s 11arte. L eon X Adriano VI i CletnP.nte VII h1zo Jos ce- Por el contrario, la tramoya en Europa va tnas l e bres c~adros del juicio final, la cnnversion de Sa?i. allá de lo que la imajinacion 1nisma pudiera desear, Pablo, Jas estátuas de llfoises, David i Ba co , i otras i acaso a esta circunstancia se deban los prodijios i muchas ig uahnente adtniradas. las fortunas que se hat!en allí por medio de la escena. Por 1nuerte de Bran1ante, fué escojido ~Iiguel Por lo que h~co a no so tros, rn~s gusto tendría· Anj e lo para continuar la fábrica?. ~ la !3asílic~ de 1nos en concurnr a la répresentacion de una come- San Pedro, corrijiendo el plan orlJinal, 1 reducien­dta de ocho a diez de la noche, por ejemplo, que a do a uno solo el caos de planes anteriormente la de un dramaton i una p e.t ipi eza de ap~ndice de adoptados. . nueve a tres de la madrugada: en lo prtmero ha- Su estilo se distino-uia siempre por el atrevi­bria placer, en lo segundo no hai mas que tormento. miento de sus concepciones arquitectónicas, bri- Po~ lo que hace ~ la c<;>nc~rrenc~a ~S de justicia llando por lo cotnun la pureza u:-., su in:ajinacion. que digamos qu e fue esplend1da~ pr1nc1paln:ente en Las obras poéticas que nos d eJo, escntas por lo lo tocante a las señoras. !-labia muchas car1tas nue- reo-ular en sus ratos de ocio, prueb an iguahnente ~as i lin~as, que ojalá se d;-j~ran .ver ~llí c?~ ~nas lo bvasto de .. u jenio. . . . , {recuencla. El t ea tro es la un1ca chverston ctvtllza- Así pasó Mio-uel An]elo una vtda s1en1pre cele-da i civilizadora 9ue tiene Jugar entre los pobres bre por sus obr~ , hasta que abrumauo por los año~ bog·otanos tlo deJaremos caer? i sintiéndose próxin1o a la muerte, a la que. lo Miguel Anjelo. arrastraba una fiebre continua, llarnó a su sobrtno Leonardo, i le dictó su testamento, reducido a las siguientes breves pal~bras: . . . "Dejo mi alr¡na a D¿os, 1111, cuerpo a la tterra l nus bienes a mis parientPs. '' Poco d e spues Jejó de ser, a 1a edad de 90 años i en 1 O de febrero de 1564. Miguel Anjelo Buonaroti, cuyo nombr~ ocupa un lugar distinguido en la historia de las artes mo­d er nas, nació en Chiusi, territorio de Arrezzo, i era decendiente de la ilustre fatnilia de los condes de Cunossa. 1tliguel Anjelo fué uno de aquellos favoritos de la naturaleza, que parece complacerse Bioliografia. en reunir en una sola p e rsona muchas escelen-cias, cada una de las cuales bastaría para dar cele- Fieles a una de las prom es as que hicimos en bridad a diferentes inj e nios. Era, en efecto, cmi- nuestro prospecto d e l 15 de diciernbre, de~iamos nente en la pintura, escultura, arquitectura ¡ poe- juzgar las obras literarias recientemen~e p~1b!Icadas, sía, siendo ademas pos eedor de otras varias dotes. pero no lo l1acemos por las razones s~gulentcs .. Re:specto de Los PrzARROs nos asisten n1ot1vos Desde su mas tierna edad dió indicios prodijio- mui íntitnos para poderlos juzgar. sos de su l1abilidad como arti .. ta, i aunque al or· Respecto de los VERsos DE JoAQUIN PABLo Po­gullo de sus padres era odiosa la idea de educar a SADA ya lo hicimos en '·El Tie mpo" número 157, su hijo Mi~uel co~o P.intor, consintieron al fin ?n ue es el mismo artículo que lleva la obra por ponerlo baJO la d1recc1on de los hermanos Ch1r- q .61 d d l , 1 b pr ogo. , l~n ay' reputa ~.s e~t~nces por os m~s ce e res > 1 respecto del CóDIGO DEL Á1\IoR, hemos recibi-p~ ntores de ~u :siglo ' I l~s que, en men~s de dos , do el siguiente juicio, e crito por una_ de nuestras a~o~, no tu\ 1~ron einbaiazo en confe~ai que ~l suscritoras, que de seguro cscede al m 1smo que no· dJSCJ pulo ha?ta llega~ o a series su per1o:. Efe~ ti- sotros llubiéromos podido }1 acer. Que él sirva de amente, .l\11!?uel AnJelo ~ la edad de q~1nce anos estín1 ulo a nuestras jóvenes para lanzarse en el ya no tenia 111 profesores nt o~ras de que ~pr~nder campo ameno de la literatura, i se habrá colmado rnas de lo que era capaz de ~Jecutar por s1 1n~s~o, el mas hermoso i santo de nuestros propósito~! t> o t• 1 o que se entregó a J os 1m pulsos d e su J en 1 o, a cuya circunstancia peculiar débcse, sin duda, la singularidad que constituye el carácter de sus obras. Lorenzo de Médicis, llamado el magnifico, con· cibió la idea de fundar una escuela de escultura CARTA PRIMERA. Señores Redactores de la BJBLIOTECA. 1-Ietnos recibido el Cónrao DEL Al\toR, i he aquí las irnpresiones que nos h~ dejado. . .. , Empieza el autor del CoDIGO como s1 dtJeramos • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBI.JIOTEC DE SEÑ R1 T AS. 21 por el verdadero principio, probando dar la defini-ion del a1nor, pa~ion sentida por todo , racionales i bruto. , pero tan distinta :ln su caracteres i forma con1o el hijo de 1 ptuno i :f nice, i esclamando con la n1ayor oportunidad : De tniJ di ,·ersns forn1ns rcve ti do .1: 1 o~ pintan e l ~unor: Jos uno:s ti ~rno, Tiño ciego, infeliz, Heno de "' ncanto; J.Jo~ otro vi e¡o, adu .... to, encanecido, J e t o r u e 1 i fu r i d el i n fi e rn o , 1 nsen:::.iblc a 1 s úplica i al llanto; l cada cunllo pintaJinaltnentc, Segun lo conoció tal cual lo ~iente. . ~se. s el hecho, tni-terio ... o el amor en sus prin­clpios 1 en su~ fin~'". para uno es la dicha supre1na, para otros la lllf¡ hc1dad n1ayor. '"El atnor con1o la .... flores Ti e ne espina penetrantes, I re::en a a Jo nnH\nte:s .. Por un placer, rnil dolo re "' ." O como alguna vez hemos e~clamado nosotras: 1 ~ 1 a1nor es la .rrloria, h~ al ~gria El~,)[ del corazon, la luz del dia! En seguida trata de los entidos con una certez~ adrniTable, pues recomi enda l1alagar la vi ta i el olfato. En cuanto al paladar prueba su insignificancia en n1aterias de amor. El tacto es para él el fuerte de toda bella impre­sion, el rei de lo~ sentido'"'. El pañuelo que se d ja caer i que se recoje el guante que se l evan ta, las figura~ de 'vals o de contradanza, dos tnnnos que se estrechan en una despedida feliz, una babucha de raso que se toca con unn bota charolada, en fin .•. "¡Cuántos placeres, esclamn, qué elocu~ncia tan sublilne, qué sentimiento tan inefable de ventura no encierra ese m u do lenguaje!, I en cuanto al b~so, "es el tacto del a lrna con el alma 1 u El establecimiento de la diferencia entre una mu­jer }¿er1no sa i una mujer bonita, es tambien comple­to. La primera no pasa nunca de represe ntar el papel de una estatua o una pintura, i basta verla para r ecordar a Rafae l o a Canova; al paso que la segunda, salvando los sentidos, hiere i domina el alma co1no unn sirena, arrebata como otra Psiquis. En las bonitas hai siempre un conjunto de her­mosura i de gracia que les da el imperio del mundo; en las l1ermo ... as no hai mas que líneas j ángulos perfe ctos i majestad jnanitnada. Él dice: ''la hermosura sin gracia es un anzuelo ,...in cebo. ,, El tocador es la primera necesidad de ]as muj e ­res, pero ha de ser un tocador elegante i sencillo a la vez. J..Jos colores prestados, los cosméticos, las esencias exaj8radas, los adornos costosos i de mal gusto, i e l mu cho cuidado en lo~ afeites, léjos de aumentar la belleza de las señoras, las afea i provo .. ca a )a risa. Cuántas v~ces no es preferible un ramo de rosas de cualquier jardín, al aderezo de a cinco o de a seis mil fuertes; segun el cuello que lo sustente1 De lo contrario se corre el riesgo de que las mujeres se parezcan a ciertas vírjenes de campo, que los labrie­gos prenden de baratijas i cuentas como a un ídolo antiguo. N oso tras hemos visto señoras que parecen altares. Las mujeres deben partir sientpre del principio de que las gracias están en razon inversa de los ador­nos, i que las feas serán siempre feas i )as bonitas bonitas, apesar de todas las drogas i terciopelos del mundo. Solo hai un caso en que la fea pasa a ser horrible, i la bonita fea, i es cuando tanto la una con1o la otra se recargan de cintara jos o se visten de color s escandalosos~ La sencillez en l'ls feas las hace simpáticas, i en las bonitas realza la belleza. Luce mas un diamante engastado en oro simple· mente, que rúdeado de oropeles i tnarmajas. En cuanto al cornzon, esa segunda alma de nues­tra naturaleza, el autor del CóDIGO recomienda 1nui mucl1o su estudio. Un buen corazon arrastra siem­pre; uno malo se desprecia i aborrece por todos . Nosotros creemos que la educacion de la mujer debe empezar por el corazon- en el corazon están Dios, el arnor, la piedad i todos esos gra ndes senti­n1ientosquc se sienten pero que no se esp]ican , i que hacen la felicidad o infelicidad de la vida. U na tnujer sin corazon es un astro sin luz. No hai duda que el talento es el primero de los dones de Dios, pero no s~tras recomendamos a nues­tras cornpañeras que desconfien del que haga esfuer­zos en su presencia por pasar por hombre de espí­ritu: ese no será mas que un necio presumido. Las mujeres de talento tienen en lo jeneral mu­chos enemigos entre uno i otro sexo. Sus cotnpañeras las llaman bacJ¿i/leras i las critican sin cesar, i Jos hombres se complacen en opinar mal de ellas. S1n emba rgo, t odo eso no pasa de u na vulgaridad imp~rdonable. E8 mejor, en todo caso, dejar el talento para las ocasiones solernnes, e l gabinete i l os libros. Los que solo Jo usan en las t ertulias i visitas, prueban que son incapaces de elevarse mas aJlá de las frivo· :idades del dia. El Cóorao dice con mucha oportunidad que "se­ría mui útil que los fatuos aprendiesen a callar i los hombres prudentes a l1ablar:" en efecto, unos i otros ganar1an con el cambio. Los tnodales son una necesidad indispensable para las j entes de salan. El hombre sin modales no pasará de ser un patan. La diplomacia sin buenas maneras sería tan ab­surda con1o la g·uerra sin soldados, i las buenas maneras son la mejor diplomacia sociaL En esto, las muj e res somos los jueces mejores. "Ve siempre en pos de una mujer, c,bserva el CóDIGo, como si fueras su sombra; apodérate cons· tantementc del asiento próximo al suyo, ya sea en el teatro, en los bailes o en los conciertos; haz de modo que nunca pronuncie una palabra sin que la respondas tú con1o su eco; si pide su manton o su gorra, sé tú el primero en ofrecerse la; si cornpra un adorno, que no sea ántes de on~ tu parecer; espérala a la puerta cuando sale, en el estrado cuando entra, i de seguro que, de inclije1·ente., pasarás a detestable., Eso se llama conocer e] sentitriiento delicado de la mujer, su sensibilidad esquisita, que nunca l es pertnite apreciar a los impertinentes ni a los tontos. En el título segundo trata el C0nTao de la elec­cion i signos o señales del atnor, de los confidentes i su conducta, de los ataques i de las defen sas, de las citas, de la correspondencia, disgu s tos i reconci­liaciones, &. &; pero estando escritos todo~ sus capítulos para hotnbres i no para n1ujeres, UU, señores Redactores, acaso nos te ngan a bien que no nos ocupc•nos de él. Nosotras no pode .. mos ménus de hacer siempre una di~tincion sen """'ata i justa entre el a1nor siempre casto i sicn1pre pudoro­so que alimenta el corazon de la 1n ujer, i las absolu­tas de los solterones, que a falta de dotes m ejores Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 BIBLIOTECA DE SEÑORITAS. ape lan a] cinismo i a In despreocupacion para encu- paño i cabritilla , d e una ignorancia clásica, p e ro brir los sinsabores de su estado. que bailaba mui bien, esc ribi a en Jos álbums, ha · En cuanto al amor platónico dice el Cónioo que bJaba tn a l de todos l os p oe t as nacionales i solía citar solo conoce otro absurdo semejante: el de la piedra a R o u sseau . filosofal. La vida de Cri~tóbnl era el p l ace r ; su distraccion Bajo este punto de vista la obrita de que n os e l ajiotnje. Nadie poclia decir cuánto tenia él, có mo o c upamos no debe hallarse en las lindas n1anos d e lo tenia, ni de dónde lo h n biese habido ; pero d e ­ning una de nuestras compañeras. 'l'al suceso sería bian ser grandes sus riquezas hecha a tencio n a sus r e probable r espec to d e un escrito, que tras la pro- gastos, i de lo crecido de estos daba t stin1onio e l fundidad de al g unas d e sus sentencias, envuelve un S g ran cortejo de que SP. veia rodeado. Su casn era la veneno m o rtaJ, i cuyo p ensamiento oculto no es mas concurrida, sus caballos Jos 1nas afa tn ado~, su .. otro que e l desvirtuar todo lo que hai de g rande i conquistas Jas Inas numerosas. Por un capricho noble en el corazon de las criaturas. daba un baile, para un::t presentacion haeia un han- Esa esp e ri e n c ia verde de que tanto i tnn triste quete, i si se l e escojia por patrono de fi e sta~ funcio n alarde hace n los solterones de c uarenta años, juzgan- de teatro o cosa sen1ejantc, se abria paso el pri mero do d e l mundo g rande i r eal por las impresiones acompasando l as aclamaciones populares con el r ecoj idas en las fondas i corroboradas por las grise- rui do májtco de su oro. tas, no pueden darse como máximas de amor. El Citában~e, sinembargo , r as~os suyos que reve · amor es algo mas que el in s tinto, algo mas que la laban una alma jenerosa, i en ocasiones .. e e n cerra­carne i los d eseos ••.• p e ro ya se ve, l os que no l o ba e n una profun da 1n elnncolía mas parecida al comprenden, tampoco c o tnprenden a Dios, a la hastío que a l os r e1nordi tnientos. Seguramente era naturaleza ni a nada de !o que es sublime sobre la una natural eza co1Ton1pida i viciada, pero n obl e f:n tierra. su oríjen i con r e min iscencias del bien. La criatura sin el amor sería como e l unive rso Cristóbal vino a se r mi rival. Este hombre ha-sin Dios. El amor es la primera l e i, Ja primera bia pasado por delante de las n1u jere s no escasean­esperanza, la mi s ma vida, en fin. Profanarlo, es do nl dinero, prodigando los flores, dejando esca par­profanar l o único pod e r oso i granLl e que tenen1os en se Jos s u spiros i multiplicando _los jurarnentos. Al la tie rra. cruzar e n e l sesgo cur'"'o de. sus aventuras por de-l tcómo dudar de la existe n c ia d e l afecto plató - !a nte de I sabrl, ni tuvo aun el ridícu lo pensa· nico, cuando noso tras las pobres muj e r es no cono- n1i en to de probar en ella l a fuerza de su scduccion cemos otro en e l mundo? ¿ Cómo ama siempre Ja i los r ecursos de s u poder. H asta la,.. coquetas cqa n· mujer sino ll e na d e espidtuahdad i de pureza? Pre- S do en e l fo ndo de su alma mantienen tod~ vía e l vi­g untad, vosotros que juzgais a nu estro sexo co mo ~ gor de una virtud jnmaculada, saben leer en l os un s e xo solo de m esa linas n1 as o m én os disimuladas, ojos Jos intentos demasiado atrevidos, i dan entónces cómo aman las madres a sus hijos, las esposas a sus a su continente aquella tnaj estad que h ace a l os Ji­esposos, o a su amante mi s m o~ Cuándo una muje r b e rtin os rni s m os dob lega r se i desi .. tir. P o r la pri­enamorada ha p e dido un b eso siquiera al objeto de m e ra v ez en s u vida Cristóbal conoció que amaba su amor?.... El corazon v e r dadera m e nte en amo- de véras, i casi se avergonzó de in larga profanacion rado no n ecesita de esas profanaciones de los afectos. que ántes hiciera del nombre i de l os adernanes d l O mal se conoce a nu es tro s exo d esgrac iado , o arnor. En e l instante de revel ar a I sabel e l verda­Siempre el pudor rnas esq uis ito, la t e rnura i la ho- de ro que por ella sen tia, se con oció 1n enguado i nestidad mayo r es han presid ido todos nu estros amo- despreciable; ensayó una súplica que ni siquie ra res. Las escepci one s d esgraciadas que puedan co n- fué atendida, s in que ba .... tara la bondad anjélica de tarse a este r especto, en ro b uste c e n que no d estruye n I sabe l para ocultarle en la mas atenta r e pul sa la la regla jeneral. ave rsion mas profunda i la mas humillante despe· l\ri, una d e vuestras suscritoras. dida. Don Justo. - (Conclusio n. ) VI. - Imposible hubiera sido que en e l paraíso ignora­do i humilde de mis castos amore~, hubi e ra d ejado de introducirse un lucifer. Hai seres sobre la tierra cuya mision en ella parece no ser otra que la de servir de obstáculo a los demas: son étnulos d e l héroe, parodiadores del poe ta, verdugos d e l artista, i en fin, tratantes de carne humana, para los aman­tes de corazon. No es siempre valor, g loria o m é ­rito lo que falta para vencerlos, es fortuna i nada mas. En los "salones de la alta sociedad," que es co· mo gustan en B ogotá de !Jamar a las salas qu e están en un segundo piso i en que l1ai piano, una que otra vez alfombra i por lo regular mesa redonda, en esos salones, decimos, nuestra alta sociedad se ha­bia abierto en dos alas para hacer paso a Cristóbal, notabilidad pecuniaria del dia, hombre aforrndo en I-I e rido el org ullo de Cris tóbal, provocados sus sentin1i e ntos no ya por una r esis t e ncia, sino por una imposibilidad e n fr e nte de Ja cual nunca ántes se hubi e ra e n co ntrado, midió e l t e rre no qu e le restaba para la lu cha suprema, i entró en e lla con e l deli­rio d e Ja fiebre, r esuel to a buscar en sus resultados la mu e rte o la felicidad. Nada t e nia yo que t e tn e r del corazon de Isabel; era to do rrli o , i era e lla d e m a '"' iado n oble para que un p e rseg uidor tan poco digno alarmase mis espe­ranzas. P e ro i se perte n ec ía e lla a sí misma~ He, aquí la ide a h o rrorosa e n que no me permitieron dete nerme Jas d csg ra c i~das circunstancias que ro­dearon cntónces 1ni l1o gar i mi alma. VII. Una tarde, a la hora en que el sol r e verberaba como una ascua en el occid e nte , n1i h e rrnana i yo, aJa testera d e una cama sin abrig o, oíamos la des­pedida postrera de Ja mejor d e las mujeres i la mas tierna de Ja8 madres. Sus últitnos consejos, vertidos por unos labios a qu e la muerte daba su solemni­dad i la virtud su uncion, Uegaban a nuestra alma • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BJ.BLIOTEC DE SEÑ" RITAS. 23 como un con uelo, pues \"ngamente parecíamos pro- ~ como ella, ristóbal, e] hombre del dia, adinerado, meternos que 11uc. tra obediencia t rna a los.arnan- ~ elegante i de largo porvenir. A las insinuaciones datos de la moribunda, seria cnsi una eterna con- se habian seguido historias de rasgos jenerosos, tinuacion de su vida con nosotros. hechas con todo el entusiasmo que don Justo podia Cuando, nl fin, sns ojos se cerraron a la J nz i su dar a su l1ablar dejoso i a las miradas siempre corazon a nuestro a1nor, tendirnos sobre su cadáver oblicuas de sus ojos pequeños i encendidos como los el sudario de nne tras h\o-rima~. La noche de la na- de la víbora. inieron en 8eguida las esplosiones de turalcza cayó sobre nuestros s e ntidos i la d 1 dolor la gratitud de don Justo ácia Cristóbal, por favores sobre nuesti·a ahna. 1 borde ele sn epultura levan- de crédito i dinero que este l1abia sabido sun1inis­tamos los ojos al cielo, donde 11a ~taba va, i de trarle desde que en su frente de culebra habia leído donde únicamente podia venirnos la protcccion que sus bozales instintos de avaricia. Pero apénas hubo tanto nect~sitc'batnos en nuc::,tra doble orfandad i en recibido el padre infame lo que, pnr u1~a trata mas nue"tra la ro-a miseria. o ménos esplícita, era el precio de la mano de su hi- Don J us~o acompañó l féretro de mi madre has- ja, cesaron las insinuaciones, las historias i las sú­ta el santo lugar d. l r poso. .Ent~nces creí v r i p_)icas, i h~bló una sol~ v_:e~ por todas, sin ambajes i nrrradecí en su acc1on ptedad 1 car1ño · mas tarde s1n apelac1on, Ja voz t1ran1ca del padre desnaturn­c; mprendí que él tan solo bu caba el t~stimonio de lizado, del dueño absoluto, del comerciante de sus ojos para confiar ple1 amente en la discrecion sangre. de la tumba. Isabel iba a ser jnmolada; yo estaba delante de Con efecto, ántes de qt e la s últünas huellas de ]os sacrificadores, i la víctima me pertenecía por su mi tnadre se borrasen n el suelo de .. u hogar, no- libre eleccion. Yo me arrojé ciego entre los unos i sotro-, In es i ·yo, lo abandonábamos, sin llevar si- la otra ; pero ¡ ai de mí 1 que las señales de ese quiera a la espalda nuestro~ penates como lo .. dce- arranque de indignacion han quedado como una terrados de la antigua historia, ni los hue ... os de marca de infamia en mi frente i un diluvio de }á­nuestros padres como los salvaje del 1 ucvo mundo. grimas en mis ojos! Don Justo l1alló manera de probar ante los Tribu- VIII. nales, con documentos que astuta i oportunamente i Qué intentaba yo cuando, sin atreverme siquie-habia sabido arrancar a la ignorancia i buena fe de ra a hacer a Isabel cómplice ni aun sabedora de mi madre, que la casa de esta~ ao..;ilo ~agrado que mis desatinados proyectos, osé anunciarle, apcsar de para las vicisitudes de la fortuna le l1abia prepara- Ja vijilancia de su verdugo, que, favorecido de las do el cariño de sus padres, era desde largos años sombras de la noche, llegaría a su morada a abrirle atras propiedad de él, i que por misericordia suya las puertas de la libertad? Los recuerdo1 no me no mas era que nos había dejado el goce de ella, dan hoi respuesta alguna, ni hubiéranmela dado l1asta el día en que la angustiosa penuria de éJ Jo tampoco mis impresiones entónces. Yo me de­obligaba a cc5ar en su caridad para con nosotros i a jaba llevar del vértigo de la desesperacion, i anhe­nrrojarnos como desheredados al camino de la 1nen- laba por acercarme a ella, como si a su lado hubie-dicidad. ra de hallar luz i fuerzas para salir del abismo. Empero si la dccision de los Juzgados nos h.izo Empero, el anuncio de mi empresa desatentada, indijentes, todavía fué peor el predjcamcnto en que en vez de llegar a ella, llegó por mi loco atolondra­hubo de colocarnos el fallo de lo que llaman j usti- 1niento o lo adverso de mi suerte, al mismo don cia social, o sea la opinion pública. Cómo! ¡I->agar Justo, refinado l1ip6crita, que guardó el silencio de a nuestro bienl1echor sus piadosas mercedes, sorne- la ignorancia i acaso tendió a favorecer mi idea con tiéndolo al dolor de hacerlas públicas para vindi- apariencias de tranquilidad en su casa i de sosiego carse! ¡Qué crírnen tan inaudito el nue tro! Nadie en su ánimo. Dióse, sin duda, el para bien de haber podia perdon1rnoslo, solo don Justo, quien hizo alar- encontrado tan cerca i tan abajo al ignorado rival de de un fondo inmenso de induljcncia¡ adelantán- de su contratante, i empezó a odiarme de mas cotno dose hasta escusarnos con Jo jeneral que, decia él, > el objeto del grande amor de su hija; amor que era era la ingratitud, i con la comun perversion de senti- para él la causa única de lo que él llamaba su pro­mientas que estaban causando las doctrinas disocia- terva rebeldía. doras de Jos drscarnisados. Qué enorme jenerosidad Aturdido con la ilicitud de mi proceder, arras-la de tal descamisador ! trado por el jcnio maldito que nos ayuda en nuestra Tantos i tantos contratiempos no eran con todo ~ perdicion i esperto en el conocimiento de los Jugares superiores a mi rcsignacion .. Un trabajo ten· z d4- que asaltaba,con un postrer esfuerzo llegué en la no· banas lo bastante para entretener miserable pero che señalada como un salteador a la estancia de Isabel honradamente la vida. Sinembargo, la privacion donde esperaba encontrarla; pero toda estaba desierta de contemplar a Isabel, la idea de perderla eran i silenciosa. El éxito infeliz empezó a revelarme la lo­tormentos que destruían mi tranq uilidad 1 i que me ~ curai delincuencia de mi propósito, i, medio turbada encaminaban a lan~es de reprobados principios ido- ~ la razon_, en el mismo instante quise v?l~·er a atras lorosas consecuencias. confuso 1 desesperado. Pero entónccs, 1 s1n que hu- I no era solo el haber dejado de recibir de sus biera causado yo mas ruido que el de mi respiracion, ojos la luz de la esperanza; era qne a la frecuencia dióse debajo de mí un grito de alarma en cuyo tim­de nuestro inocente trato, habían se sucedido solo bre sonoro i temblante conocí la voz de don Justo, rápidos i medio clandestinos coloquios, que me de-~ ronca por la ira. 1\Iudo, inmóvil e insensato quedé jaban cada vez mas l·1stimado el corazon. En ellos > en el rnomento como una estatua clavada a su pe­me enseñaba Isabel el torcido sendero por donde la destal. La larga serie de pensamientos de peligro, arrastraba su padre al abismo de un enlace cuya de dcsl1onor, de eterna infan1ia i de infelicidad que ola idea la l1acia temblar. E-labia comenzado don aun hoi se atropellan a mi imajinacion como los usto por vagas insinuaciones sobre el magnifico ~ enlazados anillos de la cadena a que aquel horro­artido que seria para una j0ven humilde i pobre ~roso lance iba a servir de poste, pasó toJa de un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 24 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. vuelo en vertijinoso torbellino por mi cabeza, cotno <, scrable que sin Inés me sobraría íntegra desde la un relámpago que ilutninara un horizonte de a bis- rnnerte de mi amor. mos. Ladrones!. ..•• ese ué el grito de don Justo, Adornada ya Isabel con los atavíos nupciales,como grito a q'le había sabido preparar nume1osos ecos las víctimas que se llevaban al nra olorosas de per­que turbaron el silencio de la noche i esparcieron el fu1ne, brillantes ya el templo i el altar que don Justo alarma al rededor. habia convertido, en esa vez, de lugares ele consa- 1 ia qué entrar ahora a rclatur los in~idcntes de grac;on en plaza de mercado, un incidente pro,ri­esa escena infernal que separa en 1ni vida la parte dencial suspendió la ceren1onia, como arrojando un dolorosa pero sin mancha, de la pnrtc vil e infama- crÍtnen enorme i antiguo que cerrara 1 paso al da, cuyas largas horas aun no he ácabado de con- crimen en1pczado. Al detener don Justo su mirada tar i maldecir1 Baste saber que fu í aprehendido avariciosa en la esplendente pedrería que el orgu­como salteador i zampusado entre la turba de in- llo fastuoso de Cristobal habia derratnado como 1nundos criminales, en la cárcel, escala forzosa del lluvia sobre la veste de l. abcl, Dios la fijó mas presidio. La honra de Isabel, mas preciosa para mí bien a una sortija cuyo dian1ante centellaba en la que lamia i que nli vida, ponía una 1nordaza so- n1ano de Ja desposada. br~ m~s.la?ios . Sj ]?graba trocarme: a los ojos de El reflejo de esta prenda hirió los ojos de don la JUS~ICla 1 del publico, .de ~aclro11 n:esperto que Justo como lo hubiera hecho el del rayo. El habia par~~1a, en .amante aturdido 1 desgrac1~do que. era, oic.lo a Cristóbal, quien al colocarla en la mano de i q u1en hab1a de creer en la absoluta 1n?cenc1a d~ Isabel, había declarado hacerlo no por su intrínse­Isabel~ t,No era bo~ar con una. conf s:on ele l?J co valor, sino por considerarla como un talisman, prorecto, eJ nombre 1la Teputacl?~ de ella, su vtr- siendo como era un legado misterioso de su n1adre. t.ud I, su pureza ~ la~ b~cas m~.l.dtcientcs que sab.o· No hai espresion hurnana que alcance a dar idea I~a~1an co? delett~ 1,1 P1 esa_ Vllje_n que se les ~fte- del aturdimiento con que don Justo, fija la cobarde ?Ia · Calle, ~ues, 1 presente ll~mtld.eme nte. al cielo mirada en Cristóbal, lA preguntó: "de dónde hubo 1 a l.a ~emona ~ag;ada de ~ 1 ~ach~ c~te _Int~e~s? vuestra madre esta sortija.'' Qué ansiedad, qu¿ sacr1fic1o en exp1ac1on de mi primera 1 mi gravJSI- pánico, qué remordimientos, qué i ndcfinible mezcla ma falta. . de asombro, de anhelo i de tetnor, hubo de reconocer IX. Cristóbal en don Justo, cuando, adivinando con horror Ja causa de todos esos sentimientos. le res- Hasta este punto de mi vida, parada de horror , en la via dolorosa que empecé desde mi cuna, existe pondió con una sinceridad encaminada a aclarar él ]a unidad de mis recuerdos. De ahí en adelante tatnbie~ una som_bra·.espe.._a que mas bien que un solo encuentro reminiscencias, amarguras ai~ladas, pensa,~Jento .sen tia dilatnrs~ en ~u cabeza: mon1entos de estravío mental ; semejante en esto . , De m.1 paJre, de !fl 1 padl e que con ella le mi memoria a un libro e~crito todo por el mal i la> ofrecto tambt.e~ su amor 1 su n?mbre, pero que,~olo tristeza ero con sus l1o ·as incompletas sus pá ·i- ~ supo deshorn atl~; abandonarla 1 abando~arme! ' l? · ) , · 11, ' r J · Ah t ese lamo <.Ion Justo en un vértlgo de ver-nas romp1das 1 Jos caracteres aq u1 1 a a cothusos 1 .. . d b 1 · 1 b lb , · b d guenza 1 e asom ro. en scgu1c a a u ceo 1nco· orra os. 1 b b 1 ' · · d d nexas pa a ras so re :l conven1enc1a e emorar Debo a Ines, ánjel custodio mio que velaba por el matrimonio; pero Cristobal que casi no habria el pan del encarcelado, i por la absolucion del ino- necesitado de esta última pruebn, se avanzó sobr centc, debo a lnes, mi noble i santa hermana, las don Justo, i en la fiebre de su desesperacion demos· últimas noticias que sobre la vida i la muerte de la tróle que no habria medio a que no apelara para infeliz Isabel han llegado a mi corazon para ali- en rse mismo instante hacerle revelar la verdad .. i mentar en él el dolor que lo con su me. toda la verdad. ; Isabel jamas comprendió en su totalidad Ja idea Pues bien! prorrumpió, al fin . don Justo sufoca-tcnleraria mia que diera lugar al e~cándalo con que do casi por la implacable instancia de Cristóbal: su padre obtuvo perderme; pero nunca pudo tam- ''Ese matrimonio no puetle verificarse porque Poco dar acoiida a la ridícula e infan1e acusacion I b 1 h "' J 1 1 sa e es •••• es • •• vuestra ermana. (¡ue se me hacia. Cuando Incs legó a revc arle el secrctode tni atentado,ln virtud i la pureza de Isabel i Con que no me engañaba el corazon! vos · d viejo usurero, hipócrita consumado, vos sois~ .. in aprobar mi error, aceptaron cotno suya m1 es· gracia, dando a n1i sacrificio tolo el valor santo i V ucstro padre! le interrumpió don Justo. abnegado que tenia! I cuando por la libertad de mi No! El J-(¿rfas que sacrificó a mi madre: yo l d · 1 d · os n1oldigo en su nombre. persona i la rehabi itacion e m1 1onra,su ver ugo 1 el mio exiJ.iÓ el sacrificio de la libertad de eUa i 1 Cristóbal huyó espantado como si hubiera pi. sado una víbora. de la felicidad ele entrambos; ella, tras de una lucha suprema i a la orilla del sepulcro a que la I.,a conmocion que produjeron en Isabel estos condujeran sus callados tormentos i su dolor sin últitnos golpes, agravó sus dolencias, i víctima mas esperanza, se resignó a recibir la muno de Cristobal; bien de las penas del corazon t¡uc deJ aniquilarnien­lo que a los ojos de ella era rescatarme i rescatar to del cuerpo, descendió a la tumba despues de mi buen nombre a costa de su vida, que sentia con- una larga agonía, en que pronunció muchas veces sumirse vclozrnente i que un postrer sacudin1ien- con an1or m• nombre, i con una espresion mezclada to iba en breve a terminar. de hot ror, de desprecio i de perdon los dos nombres Yo maldigo la libertad que el oro de don Justo de su padre. me devolvió, a Ini pesar, con Ja misma facilidad E .. te continúa su vida de iniquidades i rapiña; con que su infamia me la habia arrebatado; i ]a Cristóbal ha desaparecido en el torrente de sus maldigo por el precio inmen~o a quP. Ja compró aventuras~ i yo que existo solo por lnes i para Ines, Isabel, i porque sin ella ias afrentas i la vindicta aguardo 5obre el sepulcro de Isabel la l1ora bendita publica aacso me hubieran quitado ya esta vidn mi· en que pueda reunirme con ella i con mis padres . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 3

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Por: | Fecha: 16/07/1859

• A~O 11. Boo-o á, ,_abado 16 de julio de-l u59. NUM. 65. Se suplica atenta l eneareeida­n. ettte a los eíiot•es oje1ates de este pe·riÓtllco, qtte 110 laaya11 rendltlo stas etaento.s, se slrvatt laacerlo a la 1na• yor brevedad; a vaaelta de eorreo, si les es posible. , • B.evista parisiense. P (! r is, 3 1 de m ayo d e 1859. TEA TR O .- ! adama R 1.stori.- T ealro Jrances- T catro del V a u dev t lle- T eatrn del bnul~va1·d-Ga1té- ~1 n z bi"ú- P ucrta d e San Jl :lco tin- "flfadcuna J u1je ...;'uncl- Ó peras 0 rle JtJTcbcr i de l Uozart en el teatro I ., ?riro- L lteratttra ntsa i u l enl a n a­Las a lmas 1n u er las-Dcbe i haber- E xposicion d e H 01 t ic u l­tura - R ec cpcton de ll{. a 'ndeau-Crónica p olí t ica. 1\fui n utner osas pero in ig n ifi c antes s o n las pi e ­zas n ue va s q u e h a n a parecido e n e l ú lti 1no rnes en lo t e atro pari ie nse. . L a g u er ra e s e l o b jet o cl e t o rlas las co n \·e rs a c io n es , i l os di rec t o r es d e l o s te a t ros n o e a p ura n e n d a r o bra s rn a e ~ t ras a un p ú b l ic o indi fe r e nte , qu e va a l o s t e atr o sola­n1ent e a ha b lar d e l o s dramas v e rdad e ros qu e pas an d e l otro lado d e l o s AJpe . La ópe r a italiana ha concluido su esta cion d e can~o, ~nu ... ehos de sus em pl e a.Jo. han partido para Itaha, 1 aun e l apunta do r e ha ido c o n el fu . il al hombro para apuntarle a los au triac o s con balas en v e z de versos. Sinetnbarg o , el t e atro n o es tá ce rrad o , pu e , M a clarna Ri ~ t o ri se ha apod e rad o d e la es c ena d o nd e e exhi be ante ut1 públic o . , . poco sun pat1 co qu e Ja a c o je c o n frialdad. fla r e - pre entad o allí últin1arn e nte una nu e va pi e za d e !vi. S e t n' a ; un a t r a j P di a e n e i n e o a e t os i e n v e t . o Hamada Cassanr.lra. l~s un r eé u e rdo d e l ... i1io d e Tr.oya i de la tnu e rte d e A g atn e nn o n; tratna su­fi c te nte tnent e antic nada , d e un i nt e res m e dio c re i de la cual se han o cupado todos los grand e ~ poe~as d e la antigu e dad d e sde Hom e ro, has ta Al eJandro Dutna~ en la pre e nte e ra. -o o b .. tan t e cle Ja poca atraccion de la pi e za, madarna Ri s t o ri repre e ntó .con el n1ayor a c ie rto. Su fu e go ac os ­tumbrado 1 su severa herrnosura en el pap e l d e Casandra ha llamado la atencion ácia el t ea tro itaJ iano que ha sido tnas con e urriJo que de cos­tumbre. a.l g u no.. In úti ~ s erá h~ b lar o s d e la int r iga que no tt e n e n1n g un 1nter e , 1 que pru e ba tanto la incos• tan c ia d e l h o tn b r e c o rn o la ~oracron e s son rnuJ he~mosa~, sobre i versos su e ltos pero sin naturalidad ni obj e to todo en e l ultu~o acto don? e el navJO de Lapey-rou se sorpre nd1do p o r el h1 e lo se desbarata poco ( 1) M. Au gu ~ te Vacqu e rie e s h e nnano d e Cárlos Va c - · · d d · qMene que ~e c asó c2 n la hija d e v. Rug o i s e a h ogó con a _ poco, 1 se pler. e e r e p e nte e?t~e las ol.as 1 los ell:1 ~ hora alguno s anos,. pocos mese s de s pues de s u matri- ft agmen tos de h1elo •••• el nzaqut1U,sta es -.,a " , i rodeada por bosqucciUos de flor .. s d(~ totlas el a. es ••••••• , .t\q u i s e y ) ía un gr ll po u e ... flore i <.le plantas tr opical e t con ~u g rne "' as i nervudas hojas, allá otro grupo d e d e licada, enl' clacJeras d Jos clirnas frios. • . . • • l~ e pa r a 1no s part icu la rrnen te varias ~p e ci de ro as d e nu e vn invencion. Un jardine-ro n1an d ó 2 a rbu .... tos en flor, i un a rrran cantidad de ro:"a "" cortadas . U na d e P,stns fué bautizada por la B:tnperatriz l prirner dia de la e ·hibicion, con e l n o tnbre de ll'font ebr!llfl. I a bia oTan vari ~ dad d j e ranios nue\ o . ~. Una e ... p e ei , llamada r ei d el .fue:) (), qu e es algo mas ~r r a n d e q u e <:' 1 j e r n u i o e o 1n u 1 , i d e u n ro j o 1 u r p u­rino, de un solo c o lor i sin vena s blancas; otro llnrnado 1 7a¡1oleon !.'! los dos pétnlos '" Uperiores de un colo r ~arn1elito o curo qu de J ~jos parec e ne­gro, i l o p é talos inferiore s de un rojo mui vivo ; otro perfec ta1n e nte blcnco, 1 tui grande, llan1ado jt:ranio TTi7jinatus ; i por últirno el l"">rin(•I}Je J c'r6- nhno, q 'lC t·s de un roj \_ ) n nara.njado de un so Jo color, i cuya flor es 1nui p e queñita. \ Ti1nos rodade endomns de tolos colores i conta­tno" hasta cuarenta especiAs diferentes; azalefls, li'l· io~,jltscll. ias, 11ZCL 'r&·arita . convólvulo .... , 1nagnohas, naranjos ~e n cilios i dobl .. s e ria i nlposibJe men­cion~, r t odas .las bellisin a'· flores que se encon­traban allí. • El 26 d e e. te tn es 1\i. J u les Sandeau pronhu­eió en bt Acadernia de I>aris u di. curso de r cep­cion. Ir. Brifaut, su r..r e dcceso r era un anciano par t id a r i o u e l a n ti g u o réj i rn en , q u e fu ~ e 1 ej ido J u r a n te 1 reinad o .. d e J_, u i s r V 1 l I so 1 o por sus id .) a .. n nli-r e vol uci >na ria , l)c r e!'to era un holn­bre nulo 1 cu, r as pocas obras ant ic ua das i ab ·ur· das eran cotnpletalne nte desconocida . in e m­ba r go, :lt·. Sandeau Jió una prueba de t a l ento h abla nd o n 1a:s de una l1 orá sobre las cualidades .. 1n o ral es ele .i\ 1. Brifaud i cJt,jiando la s obras del difunto acatlenlico. - :rvJ. d e Latnartine mandó c0rrar la suscricion abi er ta n .., u favor. 'o l o h ~ podido rccojer 40 ,000 fran os , cuando n e sita un n1illon para l i q u i dar u s de u el as . i n e tn ha r g o , lVI . de La 1 na r­ti n c recibe t.,n su casa las ofrendas que qui e ran hacer l e sus a 111 igos . J..Ja e iudad Je Paris, q uerien­do Jarle unn nu e va pru eba d e s u agradecimiento, le ha conceu ido un t e rr eno de 3, 00 metros i una quinta e n los Catnpos Elíseos, ''para que, añade el con .. e jo rnunicipal, 1 ilu lre e critor pueda consagrarse . con tranquilidad a sus trabajos ¡¡ ... terarios." Ahora algu11 tiempo Hossini había obtenido de la ciudad Je Paris un bello terreno en el bosque de Boloña, donde él ha mandado edificar un pe- \ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - 64 BlBLIOTEC queño palacio; que todavía no está con1pletarn ;)nte S onferencian1os un rato sobre las probables causns concluTdo. de aqu e l derrutnbe, i, aprovechando la ocasion, le pregunté ~i era suya una cartera que habia hallado La guerra ha etnpezado )"a ,·erdaderamente i e n el cnn1ino. Itc haudo rnano nl bol si tlo, notó que el con·1ba te i triunfo obteitido por la· tropas Fran- en efecto Ja ha bia percl ido, i, sin aguar·da r a que co-italianas en lVIontebello, e un feliz principio me diese las Piias, se la entregué, r ec ibiendo en para ]a in ele pendencia de ese bello país. cambio un tha,l/¡, you,cuyo valor, con un descuento Segun todos los periódicos dignos de fé, no so- de 25 por ciento, era el de mil gracias. )amente franceses, sino ingleses i de Béljic~, pa- N o la he abierto, le dije sonriénJome i en un rece que el ejército austriaco, que atacó Caste - ing!e ba tante bueno para aquella .. soledades, pero ggio i Montebello el 21 de mayo, se componia de bastnnte tnalo para el que se habla d1aria1nente 15 a 20 n1il hornbres. Despues de un cornbate en Ja cumbre i faldas del Vesubio. Por toda res- 8angriento que duró seis horas, los austriacos fue- puesta abrió su cartera con tnucha cachaza, i s·a­ron batidos con1pletamente por Ja di vi. ion del je- cando unos pap e l es doblados n1e los dió tliciendo: - neral For e y, que no alcanza a 7,000 hontbres. lJ riy dear jriend , Jlévesc ll!'ted esos apuntamientos De graciadamente esta victoria ha c os tado trb;ti- que he v e nido haciendo por el can1ino desde Bo­simas lágritnas a n1uchas fatniJias de una i otra gotá ; si b ted pue<.le entender la mala letra apro­parte. obre todo la · tnuerte d e l jeneral Beur e t véchPlos para escribir algo, porr¡ueyo sé que usted ha causado nlucba pena. Este Jeneral acabab a escribe en 1\)S periódico " de B ogo tá. de batir. e Ílnpetuosamente, i las tropas en .migas> Acepté .. con otro tha'!'~ yn;..t pat eci~o al. s_uyo, i se d e p eJ·ab an, los solJados lo r odeab an gritando > me guarde los papeles, stn anuno mu1 dec1d tdo de victoria, cuando una bala perdida (]a última que hacer uso de ello ; pero de vu e lta a n1i posada, !'e tiró ese di a) vino a tocar ]a frente del j e neral al sacar un cigarro del bol iJio, di con los olvida­Beuret, que oayó muerto al momento . .1\fas de dos papeles , i picado cle la curiosidad, cornencé a · 500 muertos de parte de los aliados i cerca de descifrnr aquellos apuntes o 1nen1orandun1 (skelchs) 1,800 austriacos, ha sido el resultado d e ese hechos con hipiz. Por las pocas hilachas de in­c o mbate . gles que me quedan del que aprenuí en el colejiot -EJ j e neral Garibaldi ha ganado varios pue- ví que no care c ian de interes, i resolví publicar­blos en la Lonlbardía i ha penetrado hasta otno; los traducidos literalmente, con uno que otro bre .. Jos a u triacos se retiraron ácia l\1ilan, pcrs eg ui- ve e omentario. dos por Garibaldi. He aquí el testo fiel : -El rei de .... ápoles ha 1nuerto, al fin, uespu es "111ártes a las diez de la 1nañana. Animacion i de sufrir largos tne es de agonú1, pagando en vida~ 1novin1iento en la plazuela de San Victorino. Es­con horribles n1artirios fisicos i moral e~ su tiranía c e na agradable para un estranjero que recuerda i n1al corazon. El 22 de ma:yo espiró, despues las estaciones en lo~ ferrocarriles. Cuatro ótnnibus de haber TPinado veintinue-ve años, a los 49 afio i algunas berlinas particulares aguardaban la hora de edad . Franci co II, su hijo n1a~yor, que ~s el de partir, llenos de jeute. Diferentes grupos i fa­rei actual, no ha declarado todavía cuál es el milias fortnaban corros variados. ; los criados partido que to1na en las circunstancias políticas traian los equjpaj e s; jentes a pié i a caballo, viaje­de Italia; tiene tnucho que hacer en su reino jeros i c.urioso llenaban la plazuela,dando vueltas; sofocando lf!s intrigas de la reina madre en faYo; cargatllentos por un lado,carros, bestias ensilladas de su propio hijo, para pensar en la diplomacia i agualeras ; todo esto formaba una escena mui esterior. anilnada. .t\ l?tes de levar el ancla los ómnibus, La política de los otros países europeos no ti e - partió una b e rlina con una señora mui elegante­ne nada digno de mencionarse; pues todas las n1ente ,·estida i dos señores ; pregunté a un ami­miradas del mundo se han concentrado en las ~ go que tPnia al lado quiénes eran, i me dijo : es orillas del pequeño rio del Tesi11. ANDINA. media compañía Jirica que va de paseo. En efec­X. a cartera del ingles. Apuntes de ranchería. V. to reconocí de léjos a Rosina, su esposo i el tenor < que salian a galope. ~ ''Parte el convoi con no poca satisfaccion de ~ Jo~ que espernn. 1\Ii amigo, que viene a caballo, sale con nosotros, pero a una milla lo dejamos a tras. De ... pues n1e <.lijo que su caballo se lt¡zbia . a1e dirijia. a v~sitar el volean que hace poco cansado! •••• Es bueno saber que este caballo que t1~mpo se ha ab1erto. como a una milla al Sur de no pudo andar una legua se lo babia dado un se­Vtlleta, cuando,e~ mttad de la senda.q~e conduce ñor ••••• de la sabana, i sirva de aviso •••• '' a aquella mont~na P?co elevada, ... d•st_Jnguí ~n el Soltando aquí una carcajada, que hizo levantar suelo ~n pequeno objeto que ll~mo 1n1 .ate.n~•on ; < de la hamaca a tni rnujer, creyéndon1e loco, dije adve:tdo al mozo que m~ serv1a de gu1a, 1 el, le-~ en voz alta: si Iriarte viviera, ya no diria en su vantandoJo, me lo e~trego. Era una cartera gran- fábula la 1nula tle alquiler, sino )a 1nula de S ••••• de de cuero de Rus.la con su cordon de caucho. Es preciso reforn1ar esta fábula. En cuanto al R:_espetan_do e~te objeto para mí_ sagrado, lo ~uar- a\ iso, totné nota del non)bre del alquilador de de. ;n 1n1 COJ~nete, _ co~ resolu,cJon de a ver1guar caballos por lo que pudiera suceder, i seguí le-quten fue~e su d .. uen.o 1 entreg~rselo. yenrlo: halle alh a un estr~nJ~ro que me habta sido pre- pararon Jos omnibus. Nueva escena de animacion t~~ent.ado en. Bogota, I q~e? de paso para 1-Iondá, en aquel punto en que se cruzan dos caminos mui habJa querJdo, como yo,vJsJtar el supuesto cráter. concurridos. Todos van saliendo entumecid01; • • - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBLIO'"fEC~t\ DE ShJ~Oltl1'AS. los niños se despiertan ; los criados preparan los Europa, al mundo entero ! ••. It is nol posible • • • fiarnbres. e tne figuraba la salida de la familia 0cho h oras mortales para andar cinco ]eg uas!. .. " de oe cuando el Arca quecló en seco, porc¡ne 1\l llegar a f\ste pasaje, en que reconocí i con­ví de filar perros, loros, canastos, maletas i jentes fesé la razon que a "istia al bteton, i que nos asis­de todas edades. te a todos cuando mal<.lecirnos ]a falta de buenas " egundo encuentro con la ópera que estaba v·ia de comunicacion, me ac o rd é de la ocurrencia aln1 o rzanáo en una de las cnsa . per grina de aquel l\1r. 1'. de márras, un ingles " 1ui buen viaje ha ta el 1-fotel de Francia, o tan orijinal cotno caracterizado. Habi endo estado s e a de l os ll!lan:anos, e tn pre a cornbinada, egun en Pacho, le preguntaban qué le habia parecido parece , con la de los omnibu . Iagnífi c a ca a al el camino ''Cuál ca1nino?" preg untaba ~l­pi é de la subida del Roble, i que sPrá una posada " El catnino de Zipaquirá a Pacho," le replica­europea cuando esté arr~glado del todo este útil ban ''Oh! señor, yo no h e visto ningun camino establecitniento. para ir a Pacho.'' sí puede decir e qu e para '' J.l1iérc oles a lns siete de la 1nañana. De aquí salir de la ueva Granada no se pasa por ningun para adelante comienzan los trabajos i penal icJades - can1 in o. para e l viajero, i sobretodo para el e "' tranjero, que " n poco tnas abajo de l Vlube hallo, a manera nada ha ten ido que estrañar en las ocho leguas de Je pied ra rnilia ria, un gran cajon en 1nitad del superior carretera desJe Bogotá a los ftfanzan os, camino, ocupando preci amente el úni c o espacio por donde ha Yenido admirando la rna gní6ca i · por donde puede pasarse cótnoclamente. Me in­rica sabana que acaba de atrav esar. Totlo n1uua forman en un r ancho intnediato que hace ocho allí: el a pecto del t erreno, el camino, los vehí- dias está allí aquella caja ¿Cuanto tardará en culos, el paisaje el aire, e l clima rni mo. .t\1 llegar a Bogotá ? ¿ 1 cuánto habria tardado en lle­llegar a la boca del monte la decoracion ca1nbia ( gar hasta allí? El comercio es una cosa fabul osa a bsolutamente., en e te país., N o pude m é nos de reirme otra vez al llegar lVI ui ciet~to .! dije leyendo estas líneas. Yo tam-aquí , pues el ingles para decir la boca del1nonte no bien encontré e l cajon en el mismo punto q u e quiso poner the 1n ou th,o tAe entrance ofthe mountain, ~ dice e l ingles. Era, segun pude colejir, un piano sino the chops oj Lhe nzountain, que literaln1ente ~ m ecánico que v en ia dirijido al seño r J. V. I aho- .. qúiere d e cir, la jeta del monte . Es graciosa la ra agregare que a mi r egre'"'o a Bogotá, ocho dias idea, porque, en efecto, mas merece aquel punto de ... pues, hallé t odav ía e l desdichado piano tirado el notnbre de jeta que e l de boca , tales son los allí a la int empPrie. Por fortuna era bastante vo­enormes coln1illos i profundas tra gade ras que lun1inoso i pesado para que na d ie pudi e ra llevár­muestra. sclo a título de bien mostrenco, ni él t en ia pi es " U na ni ebl a es p esa sube de los valles i n os , para irse p o r sí solo. Sigue hablando el ingles : envuelv e, a . e1nejándonos a los e'pectros que se "Cuan u o uno ve los vi ceversas que pa "an en ven pasar en la ópera d e lVlac beth ; frio intenso ~ América, no pu e de rnén os de reírse. El año de 56, pero agradable para un ingles ; descenso p o r un en que p asó el infra crito por e ' te mismo catni no, plano muí inclinado i cubierto d e piedras, i bajo se hallaba en tan infer nal estado qu e era preci ' O la sombra d e enortnes árboles,· por uno de l os de .. cargar las bestias i hac e rl es puent~s con las cuales daria un lord muchos cente nares de libras 1nisn1as carga para que pasasen. De e ... ta suerte, esterlinas para tenerlo en sus parques. Ll egad a en vez d e ir las cargas encin1a ele la be~tias, co­al Aserradero, bello punto, rod e ado de d e hes as 1 m o es lo natural, iban las b e tia ene itna de las pintorescas. A g ua pura i cristalina. Bifurcacion carg as." del catnino para An1balema. La escelente farnilia Esto me hizo rec ordar que en mas de una oc a­fJUe reside en el Aserradero, obsequia a los viaj e - sion m e he visto yo obligado a u Pse n siJ1 ar el ca­ros con una amabilidad i buen gus to que encantan. hallo i cargar la silla en la cabeza por falta de No se 1ne olvidará jamas una t o rta esq uisita hecha s u je to que tn e Ja lle,· a . . De e . ta man ·ra un en el horno al estilo ing l es. Buen camino hasta hotnbre de bien pueúe verse en illado cu, ndo .. Chimbe, pro medio del trayecto ha ta Villeta. Hai m é n os Jo pí e n a . una mil la de carre tera macadamizada que hace " ll1iércoles a las cinco de la tarde Ll egada honor ,al director del pres idio e inj e niero práctico a Vi lleta sin mas n ovedad que el riesgo u e aho­señor Lino Peña, el Stevenson de los granadinos. garn\e e n el rio que estaba crecido. R ecordab a Este señor debiera ser nombrado director de ca- hab e r pasado en otro ti e mpo por un r egular puen­minos con un buen sueldo; pero los habitantes te que hai a ]a izquierda, p e ro se me informó que de es~e pais parece que no quieren cornprender ni el pu e ntes~ podia pas ar, ni el llamado camino sus intereses. D e l Salitre para adelante ••• • 1ny que a él conduce, p e rmitia coJnete r la barbaridad God! • •• Si la vida d e l hon1bre es en sí un f e nó- de arriesgar en él el pellejo. Si ni aun las n1ulas meno, allí lo es mucho mas. Parece que ]a Pro- pueden pasar por allí, ¿no es cierto qu e es mas videncia vela palpab~emente sobre los viajeros. que mula el viaj e ro que se mete en aquellos ato­Las cabalgaduras se sumerjen hasta las orejas en lladeros ? el lodo i caen aquí i allí, por mas diestras que '' Juéves a las diez de la mañana . Conversa­sean en pasar estos andurriales. Viendo a mi cion con el cura. Hablando sobre el inagota­mula en tantos apuros i fatigas, se me figuraba ble tema de los caminos, i sobre que el Direc­que, a semejanza de ]a de Ba1aan, habia de volver tor del presidio, habiendo tenido una molestia el hocico para hablarme i quejarse a duo conmigo con algunos vecinos del pueblo, no qu e ria com­de aquella atrozidad. I este es el camino que pue- poner la parte baja del camino, r e fi~re que un de llamarse nacional o federal, la arteria que con- clérigo, atnigo suyo, despues de habf\r pasado duce al Magdalena, a la Costa del A.tlántico, a mil trabajos en el dichoso camino , tom ó el ómni- .... • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' • 1 JBLIO'l'E ,A DE . ~~t~ 1~11 A~ . • 1 .. - '"" ..... ............. ""-/"~ J' - ~---,_,....- ~~------""-"~_,....~ .,._.......,...___.. __ ~ - bus en FacatatÍ\7 á, i para di:trner el f, ti dio i n1a... ciada con c!l esqui '"to neo' ro, que es In fortnacion t a r el ti e 1 n pb e pus o a rezar el o fi e i o ; i a u n q n e e a i es e l u i va cl e a que l te rre n o , e o tn o se ve en el lo hacia en vo~ baja, al llegar a la leccion que punto lJan1aclo ~1 ·alit1·e. Probablemente por djce: In 01nnibus 'requien~ qu .. esivi, alzó la voz de causa de la infiltracion <.le las acruas se está n1an era que un e tutliantc c¡ue allí ' Te nia, ]e dijo: obranJo de contínuo una lle:scompo icion quíanica, ti e ne razon, seiior Joclor, en bu rar el descanso o sea la cornbinacion del 0~ r íjeno con l ..:azufre en el ónuzibu dt:: -- pue de haber dado tanto "" bar- d e las fJÍritas para fortnar ácido zulfúrico, i del quin zo i nadado entre el barro. ~i el estuJia nte tni "rno o ... íjeno con el fierro para forrnar óxido de no sabia mu ho latín, p or· Jo n1 éno P ntendi ó i fierro, que rnezcl<'clos dan el sulfate de fierro . trauujo p e rfvet a.n1ent e e tas palabras de Isaías." ft..:sta oxidacion ~n tnasas tnui cün iderables hace ct \''"il1eta es un pueblo que no ad ~ lanta ni en lo que. e d(.)~prenda esa gran cantidad de vapor que an ate ri a 1 , n i en 1 o ~o e i al , n i en l u e o 1 n e re i a 1, ni e n .. e ve d e de u na 1 a r g a d i t a n e i a, i pro d l:l e e a 1 n1 i s­nada: es probable que no llegue a ser ni villa en rno tietnpo un o-rado de calor in opL>rtable en la mucho tiempo i gue iempre s'"" quedará illeta boca i ~n los alrededores del re .. piradero, como en ditninutivo. ¿A qué atribuir e te estraño stata usted lo notaria cuando e---tuvirno allí juntos. La quo o tna bien retroceso? ", u ~ituacion es v e n- ten1peratura en e tos ca os se Pleva tanto que tajosa hoi, estando en el catnino ma .. concurrido. produce un verdadero incendio, ali•nefJtado por Tiene algunos escelentes vecinos civilizados ibas- las rocas e quisto .. as, i aún tal vez por la ulla tan tetnen te acon1 odad os, ho ·pi tala rios i a e ti vos. in fe riar. E te probl e n1a no le toca r e olv~rlo al Yiajero que ... Lu ego e te fenórn e no, intert·umpi y·o, de ya de pa o, o n1as bien de trote. " nin g una tnanera puedé estitnarse corno canse- Aquí terminaban lo apuntan1ientos del ingles, cuencia de cau as volcánicas que obran desde el i a fe que lo .. entí, pues rr1e e s taban divirtiendo centro de la tierra. sus· ocurrencias orijinales, i aun us sirnpl-ezas~ Oh! no! tne replicó, i es n1ui frecuente en rnas eJe lo que yo rn e babia prornetido al principio. estas cordillera , cotno se ve en Choachí, Queta- ' entia sobre todo que no hubie e aun consignado 1ne i ott:os puntos; i e;:; el misnlo que produce las por escrito j por esten o sus opiniones sobre e l aguas termales que , uelen aparecer en Ja super­... u pue to volean, las cuales sin duda ha hrian ido ficie, tnas o 1né no cargadas de azufre i otras acertadas; pero al cabo de .. un 1ne. tuve el gusto ustan · ias minerales. de volver a verlo en las calles de Bogotá, en ~ La forrnacion repentina de estos derrumbes, Jontle, reconoci é ndotne al punto, se n1e acercó vulgarmente llan.ados volcanes, es anui f( cil de i n~e dió un aprelon clP. 1nanos horroro a•nente e pJicar, porque las 1naterias que se descomponen amisto .. o, que me dejó inl1abi:itado pot" aquella por la infiltt:acion de las agua , haciéndose delez­uoche para el tresillo i para el billar. Invitotne a nable , ceden naturaltnente al peso de las grandes comer para el . iguiente di a; concurrí gu toso, i masas de esqui -to u otras rocas, i estas, perdiendo con toda la franq t4eza i buen apetito que snhe su apoyo, van bajando lentamente, o bien se. pre­inspirar un ingles, corní el delicio o 1·oastbeej, las cipitan de repente, lle\'ándos~ consigo todas las tiernas arbeja~, In. uculenta sopa, i los esponjo ,1s ) capas superiores, i aún arrastrando casas i labran-purlings; todo ello retnojado con el aureo Jerez zas, como l1a sucedido n1as de una vez en épocas i el berrnejo lVIadera, i ainda ina~ n el últirno recieqtes, entrPacto un porte1· esq uisi to que bien pudiera Iba :yo a citarle el derrurn be del pueblo de San haberlo ecl1ado en el tintero para escribir estos Antonio i otros casos de esta naturaleza, cuando apunte , tal era de negro i e pe:so. salieron de entre bastidores dos nuevos actores, ])e sobren1e"a, i de propó~ito, le toqué la con- que por cierto no eran mudos, e interrutnpieron versacion de Villeta i del volean, deseo o c0n1o nue tro sabro::;o diálog0: quiero decir, que entra­estaba de oir su opinion en e te punto, i rniéntra ron por la puerta (por supuesto! ) del cotnedor futnábatnos un largo atllbaiP-rna ian vi~to h ace r poco ántes al c o nl e r­cian te. Regresó e t e; i l o s invasores etnprendieron su fu .-r a p o r l os p a l o s arri b a. F.,ig úr e .. e e l lecto r la sorpres a de aqu e l propi e ­tar io a l n1irar p a ra arriba i v e r la tro pa d e conlu­nistas uniformada con su~ gorros. L o s a p e clr e ó, los gritó i l os silvó ; p e ro ellos, firmes en la con­ciencia d e sus principios, se reian, jesticulaban i l e hacian morisqu e tas. Entre tanto, el dia pasaba lij e ro cotno la vida de una h e rmosa ; las horas del mercado se aproximaban, i el comerciante se lianpiaba el sudor de la frente, lleno de ]a tnayor tri .. teza; por ' Últitno se resolYió a partir con su petaca vacía, i en la amargura de su p e na, qui­tándose el g o rro i votá ndolo, hubo pe e sclarnar: ¡ tnaldito s s e an l o s Jadr o n e s! Los tni c o , qu e son_ los payasos d e los llotnbres, si no son d e la clas e misma, como quiere algun naturalista, los micos, digo, echaron a votar todos los gorros, por lo qu e le viero n l1acer al comerciante. Rebozando de pura alegría, los r e cojió e.ste, -ató d e nuevo su petaca, i continuó su catnino hasta la l\leza. D e s e o que a Yeziu l e agraden estas lín e as, que por correspond e rle he trazado d e lijero. Falta ahora que digan que escribimos por coquetear por medio de la imprenta; pero así todos los coque­teos, cuando Jos dos ni aun por retrato nos cono­cemos; pero santos coqueteos los nuestros, si de ellos pudiera res u 1 tar la tna)TOr aficion d e las s e ­ñoritas a Ja lectura j algun j é nero de instruccion para el pueblo. EuJENio DIAZ. l-Iabiéndose publicado en un periódico d e esta capital los versos que van en seguida, sin el co11o­ei" ziento dtl autor, quien los escribió a p e ticion de ]a actriz a la cual van dirijidos, tanto para hacer constar este hecho, como para correj i rlos de los errores. que sacaron P-n dicho periódico, los damos < nuevamente a )a prensa. A :&o s ina. Te vas~· . . Te vas!. ... De la rejion andina, Por trece lunas, moradora fuiste T8, de la Italia en el cantar divina Cándida eiane . Po r tre ce lunas, d e tu v o z canora, CJ aro , vibrante , res onó e l acento En lo s e spacios qu e e l c a n do r ahora Hi (-' n de e n s i le n c io . T e vas! •••• E l eco, qu e murtnura triste, So l o nos queda d e l pri ·tino aplau o Qu e , a e sos los tu y os, o frendar hiciste , Céli cos cantos . T o n1a s R o m e o su afii cc i o n irn pi a, i aira <.l a N o r1 na s u fe r o z ve n g anz a , Ni su 1 o e u r a 1 a i n f e 1 i z l.~ u e i a Dan a las auras . In e rte s, tnudas, en en s ueñ o vag o , A nues tra s mente s vo l v e r á n sus forrnns 1 Sin otro hechizo que e l t e naz hala go De tu mernoria. De tu m e tn cr i a g u e t e ndrá e n e 1 alma, Pura, indel e bl e , qui en go zó tu vista, I oyó tu s trjn os , i t e <.l ió l a pal ma De la a r m o n ía . Fué .bre v e e l ti e rn p o que t e o i an o s, breve 1 Las tre ce lunas, fujitivo ins tante . Que ya ha volado, como arista leve Sobre l os aires. ¿ Quién no dijera en los dichosos di as, Cuando te ahogaba el popular aplauso, Qu e nunca en esta latitud s e rías ... Ave de paso? Falaz ensueño ! La c o ntraria suerte :Abre tus alas a rejion distinta. Adios! Ya pronto cesaré tle Yerte, Dulce R o sina ! Pero, al decirte mi p o strer palabra, Este recuerdo trazaré e n tu libro, Para que siempre que tUJllano le abra Dés un su ~ piro. Bogotá, julio de 1859. LoRENZO M. LLÉtt•• ~ Anécdota. 1 Se acercaban las fi e'"' tas en un lugar de tierra caliente , i un n1aestro d e danza atormentaba de dia i d e noche a su v e cino el polvore ro con el tatnbor i un pito rnui repugnante i agudo. -Vecino, le dijo e l p o lvor e ro, me tiene usted m e dio loco ya con su ete rno alboroto. -1 qu é quiere usfe d ? Yo soi libre para ensa­yar mi danza. Se pasaron unos dias mas d e sufrimientos con el apr e ndizaje, i de repente cotnenzaro n a sonar tru e nos i bornbas en la casa del polvore ro. D e scoloritlo i balbuci e nte se presentó el vecino del tambor delante del polvorero, reconviniéndolo . " con sun1a ene rJia. - ¿ Es posible que usted r e viente truenos en los alares cl e tni casa de paja? -Así como es posible que usted nos aturda con su tambor. -1 el rjesgo de que se queme la casa ? ---1 el riesgo de volve rnle sordo yo? ' -Pero yo hago ruido por ensayar n1i danza. -1 yo soi libre para en ayar mi pólvora. -Debería usted ensa)rarla en los ejidos. -I usted debería ensay·ar su danza en las saba-nas mas distantes, donde no hubiera orejas hu­manas, porque le aseguro que gozar usted de li­bertad para aturdirnos a los vecinos, es una mui graciosa libertad. En fin, tenga usted considera. ciones conmigo i las tendré con usted, i esa es la mejor garantía de lo1 ciudadanos . • , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año II N. 65

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Por: | Fecha: 12/09/1897

, :fBiSetllanario ~olítico , JLiterario ~ 1Roticioso "1Bogotá" ->:<- D1HEC'J'OH: Eouaroo -Espinosa l&uzmán. A])~UN:ISTRADOU : ~~t1ta1.:.a. .... " @:¡;t.cga. Dirección telegráFica : Bncald.- . .1. parlado de COrre()s número 259. OFICINA: Calle nueva de Florián, número 360 A Y 360. Teléfono 576. Saldrá á luz todos los jueves y domingo!'. En Colombia, sU!:icripción adelantrtda \lIJO :lúilleros) ..... $ 4 __ En el ExteriorU/:~~~I~~~n\~~ ~~1~!~~~_r_O_5/~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~-. Unn.serie (z51IúmcroS). ____ ___________ .•• 125 Número suelto, el día de la salida del periódi..::o _ _ _ _. 05 Número alrn~ado. _________ . __ . . _____ . _____ .... ____ . ___ .. 10 Comunicados, columna. ______ __ ._. ____ o. __ •• ___ o • _____ 20 __ Remilidos. columna. ____ . ___ .. ____ __ o •• ___ _ •• ___ ._._ •• 15 _. Anuncios, formacomún ___ .. . _. ________ . ___ . _o. __ .. ____ . . 01 No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen derecho al 10 Jlor 100 de lo que fe· cauden. Cuanrlo se haya contnltatlo la publicación dI! un comunIcado, re· mitido, anuncio, etc., no st;: devolverá su "alar, ni p:11'tC de él, aun cuando su dl1~i\o resueh'a lo contrario. 'T'oda corrcspondt:ncia debe dirigir:-e al Administrador. GirPagos adelantados. fTINEN,IIUO DE CONREOS PAciFlco.-Llega los lunes á las 4 p. m" y ~ale los martes 6. las 2 p. m. .B1lClJlIlicudas.-lIay dos en cada mes: llegan t::;I 3 Y el d~ , y salen e ID y el 25 á las 6:1. 111. OCCIDEi\TE.·-Llega los lunes á las la a. m' l Y saJe los 1l1:Irks :!i las 3 p. 111. Encomicmlas.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale cnIos días 6 y 10. SUDOJ<:STE (Ambalema).-Llega los jueves á la;;; 10 a . lll., y s:\l~ los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (Uracué).- Llegan correos 8. rS r 28 (k: c::u.la mes, y salen el l a, 20 Y 30. SL-~ESTE 'l\ldgar). Llega los jueves á las 4 p. 111'1 Y s1.1e los viernes á las 2 p. m. ATLÁNTJco.-Llega á Bogotá los días 5, J I, 23 Y 29 ele cada mes, y sale en los días I ~ , 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. E! de Encomiendas llega el 3 ' 6 I ~ J' el 13. y snle el 6 y el I S . NORTE.-Llega los jueves de cad~ Sl!1l1ana á las 10 a. m., y sale todos los viernes. El de B.ncomiendas llega el 9 " 10 J' el 28 6 29. Y sale el 7 y 28. NOROESTE.-Llega los viernef' á las 9 <1. 111. , y sale los sábados á las 2 p. m. El de Encomiendas llega el I~\ y ~=dc el 25 á las 6 a. 1l1. Su R.-Llega los lunes á la 1 p. 111., Y sale lo.:; miércoles á las 2 p. 111 . Los de Encomienda5i, son dos en el l;lt'S. J .legan el 1 I Y el 26 6 27 Y Sal(~l1 el 13 y 28 á la!. 6 a. m. FERROCA RRIL.ES V/a de /(1 Sabana" Salen los trenes de Facatativá á 1:15 6 Y 30:1. nl. Y á I~ 1 Y 30 p. 111. Salen de Bogotá á las 9 a. m. y 6. las 4 p. m. Vla de! Norte. Sall'11 lo!; trene:-: de la E~lación Central á las 9 DE nUBABILlIlAD que han hecho famosa en el mundo LA MAQUINA DE ESCRIBIR "CALI GRAPH" Tiene también varias nwjor:15 que aho,ran trabajo y I hacen su maneje, fácil. Esta máqUina es sin duda I,l m,'¡,; apropiada para 11 los países hispano-american,)" Enviamos gratis nuest['¡) Catálogo il\lstrado )' des­criptivo, á las personas CJue nos lo pidan. I AMERI~;::,\::~~:\~~,~ I~~~.HINE C~ I - __ , (( ANALES DE JURISPRUDENCIA" ORGANO DE L4 SUCIEDAD COLOMBIANA DE JURISPRUDENCIA La suseripcicíu :Í !:I ~el'ie l'rl orien­tal, Il1íIJleros 41 G Y -1-1~, _ \ 1':ti'tHdo Illílllero 112. Teléfono IllÍlllero :5;',0. J )Í]'(?ceión tel("~ráfica : Leo7lqómeB. '10-7 C~ARTELES El: esta il11l)],(:'I1~a ~(' haceu de,t~das c!as('~ y uilllell~ion('s, en pnpl·1 d(' c(dores (J a y¡u'm:, til1- taso Precios módieo¡.:. JUAN DE DI OS ORTIZ & C ~ han trasladado sus mercancías al antiguo local del se­ñor Samper Matiz. 2~ Calle Real, número 506. 15- 2 EL BANCO DE EXPORTADORES abrirá su oficina de Caja desde el día 15 del presente en el local número . _ de la Carrera 6~ ABONARÁ INTEl{ESES Así: L'1 c1lcntas corrientes, el 6 01° anual, sobre el saldo mlnilllO mensual que exceda de $ 500, EN DEPÓSITO A un año .... ____ __ ...... __ 901° anual A seis meses . _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 8 01° - A tres meses. ' .. __ .. _____ . . . 7 01° -_ .. Cobrará el 12 01° an ual por el descuento de obli-gaciones en sus diversas formas. Bogotá, Septiembre 7 de 1897. El Director Gerente, NrCoL/\S SÁENZ,-EI 2,3 Director. JI/lio Silva S-El 39 Director. Luis Soto L.-l,l Secretario. Casi7llil'0 Ca!vo, - EI Cajero, Pablu Pomba, 10-~ ~ .. lB> ct.:: ~ ~ er-l ~ ce H ~ ~ ~ oj ~ Cf) .¡'..";>' O r--t ~ O ~ ~ () Q) C) '(j « O (j) eS ~ E-I -o r (/2 ~ ...-..- Cf) R (J) c;. W w ~ cS<::: :::: .D. ~ ~ ~ 'm ~c;. ~ ~ .~.). ~ ,..o A o ~ w ~ ~ p.., I F~TnGRAFIA ESPRRON I Tns retratos, ca'l ta albu11Z, $ 5, OARRERA 6.·, NÚMERO 271 8- 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. PARTIDOS Hemos examinado los más importantes puntos propuestos por el h istoricismo como ba­ses de las reformas que medita hacer á las ins­tituciones. Mucho más hubiéramos qnerido y podido decir sobre ellos si las columnas de un periódico no exigieran tánta brevedad. Tócanos ahora confesar que está muy lejos de nosotros oponer resistencia sistemática á toda reforma, por racional y conveniente que parezca, y hacer del actual orden de cosas una especie de Alcorán cuyos detalles no sea permitido co­rregir. De ser así no estaríamos de acuerdo con la Constitución que de ma nera terminante reconoce que pueden ofrecerse reformas, y les abre la puerta. Lo que nosotros no admitimos es esa moda de la oposición de que cada individuo que entra en ella lleve por bagaje al~ún pro­yecto de reforma; porque de esa manera lle­gará día en que no quede en pie nada de lo que existe. Con una reforma por cabeza habría para acabar con el mundo. Fuera de eso no admitimos tampoco re­formas que pequen contra los fundamentos filo­sóficos de nuestro partido. Hay en Colombia dos partidos que son entre sí como el catolicis­mo y el protestantismo, si la com paración se nos permite. Su origen es el mismo: la Repú­blica; su fin idéntico, para los hombres que honradamente y de buena fe pertenecen á ellos: el bien de la Patria; ambos aman la libertad; pero el uno, seguro de sí mismo, ama sólo la libertad del bien, y el otro, que de todo duda, rompe los frellos, iguala el bien al mal y hala­ga las pasiones que transforman la ambicio· nada libertad en libertinaje repugnante. El primero piensa que no hay libertad donde no hay orden, que no hay orden sin auto­ridad, y que ésta no puede existir donde hay libertades absolutas, porque allí los Go­biernos no disponen de medios para refrenar las pasiones. Este fue el partido conservador y es hoy el partido nacional. Quien trate, pues, de debilitar la autoridad hasta mania­tarla, quien pida libertad absoluta de la prensa, quien desee la anarquía de la legislación, como lo hacen los históricos en las bases de reforma estudiadas, no pertenece á otro partido que al liberalismo exagerado, temido por las socieda­des y condenado por la Iglesia. Desconocida por el historicismo la necesi­dad de rodear de prestigio y de poder al go­bernante y de refrenar la libertad del mal, fundamentos del partido conservador que es hoy nacionalista, y no teniendo valor, por otra parte, para e ntrar de lle no en el radicalismo, necesariamente ha quedado en el aire, buscando su apoyo en el prestigio de un caudillo, sea cual fuere, y degenerando por eso en círculo 'g,O'tlctin OJEADA CRITICO-HISTORICA SOBRE LOS ORíGENES DE LA I.ITERATURA COr.O~IB1ANA Dedicada al se/Íor doctor /J. José l1fa1luel Goellfl.l{fl G'. (Continu ación) viles de un pueblo falto de inicia tiva, pero dócil á los ejem· plos y dispuesto á asimilarse las ideas y luces que hayan de engrandecerlo. Emilio Segura, actor y autor español de claro ingenio, concibió un poema dramático romántico para inmortalizar la memoria de un héroe por la lucha de la independencia, de Antonio Ricaurte. Su obra fue estre­pitosamente aplaudida y perdura como una de las inspira­das páginas de la literatura dramática colombiana. Recuér dense también las producciones dI" Manuel Castell, José t.Iaría Gutiérrez Alba y Vicente Micolao y Sierra. Que el teatro sirv ió de escuela literaria en tiempos en que se care­cía de medios eficaces para desarrollar el espíritu en las re· giones intelectuales, lo comprueba el hecho de haber figu· rado en la lista de los aficionados, que en él han trabajado jóvenes que más tarde han sobresalido en el campo de lao letras y en el de la política. D. José Cair;edo Rojas nos cuenta en su obra Recuerdos y Atlt1lta1Jlientos (cartas mis­celáneas), que en las fiestas públicas de 1830, con motivo de la elección de D . Joaquín l\Iosquera para Prtsidente de la República, tomaron parte en las representaciones Telésforo Sánchez Rendón, que más tarde debía unirse á la escritora y poetisa D'~ Silveria; Mariano Becerra, José Belver, ambos in stitutores reputados, y el mismo señor Cai­cedo Rojas, quien no alcanzaba entonces á contar catorce años de edad. y el mismo autor ci tado nos hace saber que en r834 representaron con igual carácter el conocido méd ico doc· personalista. De aquí esa facilidad con que se amolda á toda circun sta ncia; de aquí que en él hayan quedado, como Juan en su casa, tan he ­terogéneos elementos; de allí que 10 veamos unas veces como caballo desbocado estrellarse furioso contra las in sti tuciones, contra la auto­ridad y contra las personas, y otras veces, po­cas horas después, protestar su adhesión á las primeras, declarar su respeto á la segll nda y exhi bir su acatamiento y hasta su adulación á las últimas. De ahí que unas veces se ofrezca á la Nación como restaurador de los prin cipios y prácticas conservadoras y católicas amenaza­das, según él, por pactos del Gobierno con los radical es, y otras se declare liberal moderado y con bombo repu blicano llame en su auxilio á esos mismos, para rechazar á los cuales levan­tó su bandera. Ayer lo oíamos predicar con énfasis C?I110 causa de su oposición y fundamento esenclalí­s imo de su existencia, esas mismas bases que hoy apenas se atre\'e á rec:omendar tíl11idament~ al estudio de sus conciudadanos. Es que no tIene [e, porque está representando una comedia, en que el orCTullo y el odio están disfrazados de celo; la ;~lbición, de republicanismo, )' el inte-rés, de apostolado. . S i hubiérdmos de probar el desaCIerto y pequeñez de la política -de los históricos por los resultados obtenidos. ¿ cuáles han sido és tos? En primer lugar, el desprestigio de s.u causa. porqUé en definitiva el país no ha podI­do saber q u(: ideas tienen . N o siguen ~ D . Marceliano; tampoco á D. Carlos Mart1l1ez; las bases rio son cosa accptada sino meramcnte propuesta; liO sabemos si el General Q uintero tiene ideas; el Directorio de los nueve no ha lanzado programa y apostamos una oreja á que no se pone de acuerdo para echar uno con to­das las firmas; en fin, Ul10S dicen que son con­servadores ultra, otros que liberales moderados y todos se han agarrado del General Reyes, que es casi nacionalista y enemigo de la abso­luta libertad de imprenta. En segundo lugar la anulación de su can­didato, porque en el afán de atrapárselo para ellos solos y hacel' de- él algo cemo el gerente de unL' compañía, lo hicieron bailar en, . una cuerda, equilibrio peligroso para los pO)¡tICOS. Lo pusieron en el dilema de escoger e ntre ~us amigos y parientes, por u~a parte,. ~ el nacIo­nalism o, por otra; el candIdato v~Cllo y e~ ~ar­tido nacional, que tiene vida propIa, le retIro su apoyo. Y ¿quién habla de él ya? En tercer lugar, la desautorización de mu­chos hombres que eran tenidos por ~o~ables; porque siendo éstos de tan dive~~as op1l11Ones y aun enemigos políticos i rreconCl )¡ ~L I ~s, los mos­tró unidos por una argamasa artIficIal: el l?ro­vecho personal. De otra manera no se hubIera visto un Directorio semejante á las asambleas de anim ales finO"idas en las fábulas: un león 1::> tor Pedro Vera, 1). Venancio Ortiz, el loctor .\n gl'l María Céspedes y Juan Hinestrosa . . ' Los monólogos representables, a V\!CCS con alg~1l1 coro y música, es tuvieron en moda en los primeros anos del siglo. Aún se conservan en los empolvados estantes de al­gunos pocos aficionados La Virgen rld Sol, ó la Saccrdoltsa perualla, por Juan Francisco Ortiz, y ~l monÓl?go de Lu­cio, por F. F. R. (N o hemos podHlo 1l1dagar a ql1lén co­rrespond an estas inici ales). Escrito en 1821 y dado á luz en 1826. Bogotá. Im prenta de Salazar, por Fernando Pa-tria, calle de San Felipe, 1826, '9 páginas. , . La Virástanos con decir que la competencia entre los dos teatros parece calmada y sometida en absoluto á lo que el públi',o resuelva en el ('tirSO de las clos sigUientes semanas, y sólo agregaremos qUé el selior "anegas ha pu· blicado en La CróJlú'a una importante acJ:¡ración con J:¡ cual muestra que ha estado muy lejos de t!.;sear la actual des;l\·enien.:i" y que antes bien hizo torio lo posible I,or evi· tarla, é.l\'ls. brillante Como pañÍa Azzali nos dará una kmpc;racla de ópera tan llena de atracti,")s, que lo de mel¡OS SC'Ct soportar las incomodidades del :\[u!lÍcipal? llue ha~ta ::thora ha ten id? llenos seguidos y que aSI seg'Jlr::t t'"nlendolos, pues esta, auonados todos sus palcos de primera y segunda fila )' nluchos de sus asientos de platea. Además, el MunIcipal tiene eSI.cciales cOlldi.,iones acústicas que a) udall mejor que las del Colón al buen efecto de los cantantes de la "pera, )' e"to compen · sa en algo SIlS graves inconv"nientes de otr0 orden. El jueves pasarlo subió á la escena dida, ópe ra de Verdi . escrita expresamente para estren:lr un <;I,ndioso teatro, dotado con todos los refinamientos dd arte escéni· co y qUl', por lo mismo, entre nosotros, C5 (li fíci I montar como se debe y menos en el ,\lunicipal, donde no se cuen· ta ni con espacio sufic iente; con todo, fuer>.a es decirlo, en esta ,·C% ha Sido cuando su representación dejó más que desear, pues, seguramentc por la premura con que el Maestro ha procedido, no contó con la comparsería sufi· ciente para corresponder á la idea del compositor en la en trada triunfal de Radalllés, después de su victoria sobre el rey Amonasro. En esta escena fi gura siempre una de nues· tras banclas de música, co .. sus vestidos rle militar nacional, y el públicc ha dado en la manía de censurar por es te in· menso anacronismo a l Director de la Emp' esa, sin tener en cuenta que D. Quijote está en terrado en algún rincón de Colombia y que por lo mismo nada puede hacerse si, como ha suced ido, los seflores músicos se resisten á lo que llaman disfrazarse ..... .... . Sea de ello lo que fu~re y por sobre todas estas obser· \'aci,nes menudas, el ser;or Azzali dio una Aitla que snt is· fizo al público y que debe contar como triunfo de la Como poMa, perO esto no quiere decir que haya sirio acertado el modo como se nos han hecho conocer las pr incipales partes de la Compaflía, que hubieran alcnnzado nI yor éxito del obteniclo hnsl:J. hoy, que ya eS mucho, si deb/¡(., la Tur· coni con Lucía, la Montaicino con Jlj¡:~;¡(}// y el P"cini con Herl/al/i. En b noche riel jueves hicieron su estreno entre nos· otros ,,1 n"ó.c:etto, tenor absoluto, en el papel de RarlaJ/lés, y ia ~[ancinl, s"p:'ano íclem, en el de Ai"a; uno y otro son artistas de conciencicl, uno y otro comenzaron a trab"jar con miedo y tU"iemn al público temeroso de que no alcan· zaran á saldarse con la LlIna que los precedía, y uno)' ( tro fueron poco á poco domillando sus emociones hasta llegar á notas bellísimas y de indiscutil,le mérito. Baggetto tiene YOl robusta, con esas asperezns apdrentes que son en los tenores absolutos como los golpes de brocha de los gran· des pintores, que alcal1%an con ellos magníficos efectos de conjunto; la domina á su gusto con todos los detalles de escutla verdaderamente italiana y en tod:l la extensión del bucn tener, aun cuando en ocasiones con notas baritonales. La i\Iancini, lIluy joven para la escena, pues sólo tiene "einticinco afias, posee v,n agradable que modula bien, alcanzando magn íficas notas, que realza con la I ropiedad de sus aptitudes dramátícas, muy dignas de aplauso, sobre todo en el difícil papel de Ait!a. La Monlalcino es vieja amiga e .1-t> de .189'7. FaraoJli, fu sei la scltillva, entre A1J/OllaSrO y Aitla, que el público hizo repet ir, loco de entusiasmo, y que desgraciada. mente no voll'ió á oír íntegro, porque la úrquesta atendió a l vis con la mitad . con nuevo esfu erzo y deleitó á los conocedores con el ,,,lmirable!a que ya había dacio en Rigoletto. Vean, pues, lIul,;SlrOS lectores, cónlo son justos los aplausos que á toda la Compañía dirigimos. LOS TOROS El domingo próximo pasado no nos fue posible hacer reseña de esa bue na corrida, en que Tro71i y Caballero, matando sendos to ros, se disputaban el primer puesto como matado res. Sólo diremos q ue T1'0¡Li llevó la palma, pe ro que en d os toro s no se puede juzgar nada definitiVO y habrían de !!latar si ­quiera tres cada uno, para d eci-J ir. Vamos aho ra á la del miérco les próximo pasado, con tres t o ros de muerte por los mismos, mils L·I sobre ­salien te S7Ian'to. Con una tarde poco favorable por lo fría y con t e ntativas de páramos cada rato, se dio principio á la corrida, sal tando á la arena: 10 Un Tilatá, jab07lcro sucio, q ue mostró a lgo de bravura, pero demasiaclo sabio; y á pesar de revolcar á los valientes Tlo7li y S7Iarito, rompiéndole la talegui­ll a a l primero y no resultánd ole, afo rtunadamente para él, sino nn bm'cta:::o que lo tuvo cojo el resto de la tarde, pasó al chiquero sin más castigo que un par caído de RallJOllct, y fue reemplazado por un /IOSCO colorao que tampoco sirvió y se reemplazó por un llC­grito de bastantes pies y regula r velamcll; el cual fue saltado de cabc.~a tÍ rabo por el célebre RaJ/lo71ct, lu­ciéndose más que otras ocasiones, porque el bicho se le cstacó en el momento de la suerte. SI/arito lo ador­nó con dos pares bastante buenos y Trolli con uno y medio, quebra ndo con perfección. Sonó el clarín de muerte. Caballero tom<Í los trastos, r después de ofrecerla, le entró al toro con dos ayudaos. uno cambiao y dos telonazos, otro ayltdao y una buena estocada. un poco tendida, lo que hizo que el b icho no cayera pronto y que tuviese que suminis­trarle un lindo descabello, como todos los que hasta ahora ha dado. 29 A marillo muy trcpao, pero se csc/lpia; A17iLlo lo adamó co n medio par malo y ¡)llar/n/CI/o con llllO íd. íd. á la media vuelta. 39 C/lOrrcao en 1'cl'dugo, más bece rro que roro y muy bravo y noble. Ra7710nct quiso saltarlo de garro­cha, p ero no se le prestó. TroJ/i y Suarito lo jugaron de capa con g ran limpie za, y no contentos con esto, le hicieron una linda se rie de lances con las mOI/teras, y acabaron cogiéndolo del rabo, cosa de que no gusta nuestro público. Pipa y Ra71l071ct lo castigaron bastan . te bien, y éste logró darle: un bonito salto de trascuer­no. Trolli se armó de muleta y espada, seguramente para pasársela á Suaritb; pero el público no le d io ti empo y empezó á protestar á grandes voces, no cal­mándose h.:sta que vio los trastos en manos d e l sobre­saliente, único digno de vérselas con el aspirante á toro, asimilado á ganado de lidia. Desp ués d e unos bonitos pases de muleta con su respectiva vuelta e n­tera , que tánto gusta, se tiró á ma ta r, dejando media estocada muy bi en puest a , con la cual huyó el torito hacia el toril; allí le llegó de nuevo el vali e nte S7Iarito, invitándolo con la muleta, lo cua l no aceptó, mas sí .-c cuadró y esperó á que se le fu era á fondo y le empu­jase el estoque hasta ('1 puño, con lo cual cayó á lús pies del novel matador, que recibió no pocas pal­mas, dando así fin á l., primem parte. SEGUl\DA PARTE 4<:' Negro, b ien armado, bastante ligero y noble. Ramollct lo saltó de garrocha por un lado, lo cual no produjo buenas palmas. Sltarito le colocó medio par quebrando y uno caído á toro parao con par y med io en mano. Tro71i tomó los trastos, y después de tres ayudaos y dos cambiaos. le regaló un mctc JI saql/c muy bueno por lo dificil de esa suerte, tirándose des­de muy lejos, lo que hacía ver que tenía desconfianza y se exponía así á dar más que buena estocada, un golle­ta::: o, con los buenos resultados que obtuvo lí otro, infe riores ... . Es de admi rar que ya el valiente diestro e"taba cojo y con un gran dolor que no lo dejaba trabajar á g usto, y sin embargo, supo vencer y cum­plir con su deber, capeando cuanto bicho salió, á pe­sar de que el público le g ritaba que no trabajara más. 50 Colorao carcto, el más griinde de la t;¡rcle y mejor armao. Suan'to lo recibió con una serie de bue­nos C;¡pot~zos, l''!matando con un rccorte que hizo acostar :,1 toro y le dio tiempo de sentúrsele encima, pues casi parecía que el toro hubiera muertoi poco á poco se levantó, mas no volvió á servir para nada y se reempl;7.ó por un lindo hosco de gran 1I/orillo; es de ­cir, lo c,ue llaman nuestros diestros un toro lilac/lO, que aU111ue tampoco si rvió, sí lo banderillaron á toro pamo. 6'! CllOrrcao Cll vC1'dugo, bueno y noble como pocos. T1'o71i y Suarito lo juga ron de capa divina­me nte, acabando por a rrodillársele al frente y echarle puñaditos de arena. Ramollct lo adornó con un buen par y con tánta fu e rza, que se fue de espaldas y se dio un bonito revolcó n por ~ u propia ma no. Pipa le puso otro medio b astante bueno y Ra7ll01lct otro entero, que fu e el mejor de la tarde. Tarde, regula r. Ganado, íd. RESUMEN C uad rilla, muy buena . trabajando con voluntad. Espadas, regulares. y con esto, hasta d e ntro de un rato, que tendre­m os el gusto de ver al T1'01ti lucirse m:ís que de cos­tumbre, por ser el día de su beneficio. Cmzco. NorI1bnllui ento.-[]p.ce "J~nuns días qne tll Re· O¡)I n. J nl'Ó Lf'oCI,dio Call1Hüho file Iltllllhrndo Jefe de la. St'('c ióll i>: del 1\lilli!'itoriu d, .. lIHi:ifHlf!a. I~:I to.eñor Cutnacho ("S ill t~ li gellte. act ivo y pat.l ¡pta. Lo ftl lielt:lIilOR. SIlSllensiólI . -~:1 ,"ñu" (;"bCrlllu¡nl" .~el Departa. Illellto elfO I Tnlilllli HIl"'Pl-'lltli,', El Aloto1", pt'nodlco 'lile ~e ediblh;t eH ll otd}a üuito.'-":L.\ ,ejiurit. I8uliJ\>I OI"'I'"n', f_llcció {¡Iti; lHl1ll\Autt->, F ll P cnltivlIdnrh a!'o idlla d~ In¡.;, !ptrm., y cobboro r;lJll éxito ell "Ignntl~ pelicitllclls de la capit.nl. Deplnl'l\lHos su llInf:'rt(~. E:,.pectáculo talll'ill{).-(Xran c',rridl." preJ.>u l" p;ln\ huy. Ollll I\si:,tl-> lw i \ ¡}p loo.; blibilr~¡.¡ tll .. ero~ Caballe 1"0, 7'roni y Sua l'ito. li benefic iu dpl segl\ndo de estu~, Se anuncia I ¡~ tllllt-'lt~ d~ trps tOl'lJl'i, .v t'S de t'~pl~l'al'~e 1\111118· rO~f\ COl1Cl\lTencia , El Geu(wallUallnel Casauianca.-B,te be. IH'ln6rit,d Jefe ,lel prtl't ido I,Hc'i"nal ¡..o t~lI(:HI~Ó el 8 (-}¡'·l pl'e­/'..~ q! tl1 IItl'~ de la llobt'I'lHlC;I;n dpl 1 )f'pa1'1 Ull,(\.uto del Toli­m'l, F .... iicit·\HlIl!"i OOldiatulellt·\ :i k .... ; hij')s Je (;'~tl J)(\p1\l'ta ­ll1el! tp, p0¡- lPIIf'1' al f('f .. !,t~ ue Hl (johi,~rtH' ~í 1111 IlflIllLl'tj dH 1m., Hl1tt:!(;odellteH y Inól'itt'b del (~t-'1JC'l'al C'a:-:abiuuc;L Ferl'oe,IIT¡¡ ,lel CalH,a . --I·:" ,,1 Húmero 5.° de El Ca'llca, qllt~ yn L\ lllz públicH en ('l!i , PtlÜOIltl'alllÜl'o 11n bll€tlto tl\ill.1J}·, Frutos de mi tierra, ('1\ (-1 ellol ~e H!\egnrn que :í n IU'!lbí ha veltido alguna PPl1-UTlu du e~o Departa­lIH"' nlo :i (1::-'II('!'í·dita.:· :í lni-¡ 1~llqll'p_~ario:-- del ferrocílrril de Bne!la\'Pl1t tl l'a. P1HJt>IIHJS "segura\' ItllO ,i 11 l1 f'lS- t 1'0 clJ ll oc i­! lliell tn 110 tUl ¡ le~hdl' lt illgll\!a q tl1'j\ J'Pspec:to d~ tlr;U Em­iJl't'¡.; a: Y parll tt)~H~l' al cllrrit"lIte ¡i Iltl(.. ~t l"OS lectores de las peI'Sllll¡~~ illten·¡..,~,dn¡:;: el l elltl, helllos holIt:ltado uPO l\\1i."stro COl'l' t"polls,d ('11 C:d i un iuf\ll'llle df'tldlallo d~ lu manera eOlllCJ ~H orgallizó la oompal,í¡\ 'lUtlJ p.xpl\l~ani e~a línea ~e- 1'I'o\'ial'ia. d ... l t"~tatll) ó-.ct n nl dt.! los traUH]els . de Ins HCClO­Il e ... NlI!o'Cl'itas. t-'tc, ptc. O~ll1tllllalJ\eIJH', pues, datemos plI blicidHd a! expl'l'l-':Iun inf"l'Il1f>, IIOll ra s .- ¡\~1 IlIfHtes prúxilllo H' celehl'o.r:íJl unas el l la (;,tJlllla dt" SHgl'flrio por t!1 t-t~rlll1 ~e~~aI\RO dA !, a lma dn! :-~j"¡ Ir \) j) lIi·l Vall'uz\ll---1I\, .\ ella:-; \I\\'lta ol CI1'culo del Comercio, tl'ibnto 'l"e r indell los, .c ios de aqllel c ulo t o ceutro. 1.Í 111 mellllll'ia utol q \H\ file S il di ~ tjJlg\1idn Pre­. ide¡¡ te l\1atl'Ílllonio.-El ju e \" ~" último contl'lljeron ma· il' illWl\il1 la III!IV alllahle)' espiritual ¡.;~ü.orita Sofí" (Jal'o -,' el distill(f'llid(~ juvt"' 1l l\lanue l Al'Ill e lla, , Ellv i'\~lI (J1'i lI11estl'al'\ folicitnciunes :i tüu r-imptitico pn- I'l:'jli., .v It-'s d esen m ~)~ dich oso'y bril1u ll te porve llir. Comité lIacionalista d c l l\1uuicipio.­Boj acá, Sq)tiombre 9 de 189í. Sciíor Prcf'idcnto del Comitó uR.e i onali~ta de la Pl'oyincia.-l\'aoa~ l atin\.. TSIIO'{) e l O'I1~to d~ J.HU t ¡ei par tÍ u:-;ted tI 11 a hoy he i ns­taló el C~lll it éonaci() na l iRt u de e~te 1\-luni<:i.,i,) con ~H:;iRte n­cía do los ~eíí{)r(:'s lIcl'múgultes fhl'l.lín. I<:ngeu io ]{odrí­O'nez, 1)1l1fti¡in P~iil-l, ]~II~taq nin B"lIt. ista . JJ~l\ jJ 1\l tllo y L1li~ C" l'Ol'(\II:U}O., y <¡\1H tdigió :L IOH seiiol't't' IJuis U. 00- rOIlf\tlo y I'; ngellio H"Jl'ígne~. Pl'e:,iJE:'ute y VicepresiJcllte , l'e~pt;'ctivalllellt(\, ." bl-'cretal io nI F:\It'crit\l , Dio." g\w.nlt- ;t lI~te\l. Afectísimo amigo y cIII':ll'tidar io. EUS'l'AI..!UJO BAU'l'J::-.'l'.\. Secreuuio. Tel{'g¡'ama. Pncnto Nflcional, D de Septiembre de 1807. SeIIOl' Director de 13oco'!'.\. .:\l!ll'ió dtJctor }",lTHliño, Ullt'a P:Ll'1'Ocn do e~t.I" lugar Lr)~ [Jllt\l!t;l1IIlS h:¡,n Jl~}'(!i.l" llU J.ig.:n¡) SfWCI'I.}vtc,.,,Y los de­ft'l¡ t'i~l'(\S dlj l~l g1';\lI C¡Ul~H IlIlciollnl, tan di.~Hl\lIHmte l'epre­¡..; elltnü,l e1\ Cartl ,\ ]!oldlín , hell\O~ perdido lIh vHLel'oso Jefe. José 1I1m'la Lindo. G.1CETfl..L"/ Fot()o'¡'afía Esperón. - Ponemos en conocimien. to de nllest~ numerosa cl ientela y del público en general que contando esta casa con grandes elementos en aparatos y accesorios, pueden hacerse cargo de toda clase de trabajos que se la cofíen, tanto en tamaiios pequeños como en amo pliaciones hasta tamaiio natural; y hab,endo reClUido. re· cientemente grandes remesas de materiales, de los mejores que se fabrican en Europa, con objeto de que pueda juzgar de nuestro aserto el mismo cliente, establecem05 como es· pecialidad, y con carácter provisional, 3 retratos en carta álbum, cinco fuertes. 11- 4 COl'uatas baratas en el almacén ele Patiño & C~ 3~ Calle Real. 20-II IMPRENTA DE EOUARDO ESPINOSA GUZMÁ N. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 56

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Biblioteca de Señoritas - Año I N. 8

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 8

Por: | Fecha: 20/02/1858

• ANO l. Bogotá, 20 de febrero de 1858. NUM. 8. ¿Quién tiene la culpa? de nuestra independencia, la independencia de la 1\.. rn ' rica toda ! Espu' S' a ya aunq u~ _suscintamenta en el n úme- 1 or mas de mil novecientos años las jentes todas ro anterior nuestra opm10n obr lo que se llama 0 de todas las zonas e han complacido en repetir los puede llamarse m¿estut literatum, nacional, vamos canto~ de un hombre a quien Dios privó de _Jos ahora a buscar la cau,a ' erdadern de su ad lanto ojos del cuerpo para dupli_car los_ d~l alma, a q ~1en mezquino i de esa infancia ~le~graciada en que la la sociedad n o-ó un pan 1 una tu111ca en su calidad mantenemr)s como de propósito. de 11oeta, i a q~ien todo el Orient~ junto no ha po- Todos los paí:ses de la tierra, desde 1 momento diclo dar una e ma, un nombre, m un laurel. en que la cultur~ intel ectual se sobrep~lso a-~~ cul~ flublamo~ de Flol\IERO. tura fLica, han d1spensado una protecc10n VISible 1 Homer0 era ciego i poeta, esto es, unía a la des-e .... tin1tdante a sus injcnio · La planta del tale.nt.o, oTacia f1 ica los horrores morales. Homero no ca-­cultivada con mas o m nos esmero en el VI JO ~ocia el sol el mar ni las estrellas. Homero no po­mundo i en la.- naciones sajonas U 1 norte del n u ~::- d ia crozarse' en la con te m placion di vi na de la mujer! ,-o, ha producido frutos deficados, i casi no hai po- Cor~ las sombras siempre delante de sí i nada mas blacion del rrlobo donde no se hable de este 0 de que las sombras, doquiera que guiaba su planta aquel poeta, 0 de e_ te o de aquel ~scritor _como de de~nuda una o-loria o de una esperanza nactouaL Sinembar- Eterna noche i soledad eterna go, aPénas habrá b~~s~nes ~nas indijentes que los Llenaban de pavor su cm·azon. de los l1o1nbre~ de Jen1o, n1 cruz mas pesad~ q~tc , . . la del talento. La historia nos da a conocer d1arJa- Con todo, antes ele él, la Grec1a hab1a vi~·o le. 1nente nueYos i nueYos nombres, ilu~tres tanto por vantarse i tnorir a sus primeros reyc8. Sus bosques -us poderes ment· les como por su desntnparo sociaL ~ se ~uajabat~ de dria~~s i sus fuentes Je náyades, el . Es esta acaso una rnaldicion de los cielos, un sí- Olunpo 1n1smo cruJ 1a .tatnbalcant~ a ~os pasos de z,l ue1·te 0 no e e rn una abcrracion sin motivo~ En la Júpiter, i ni u_n, a voz 111 un canto s1qu1cra ve111a a Grecia antigull, Hotnero canta a las puertas de los hacer compa nta . helenos, sus compatriotas, noches o tardes ~1~teras .t\.los ecos an~ante~ de _H1pocrene para que ~stos lo obsequ_ien co1~ los d~sperdJCJOS de 1 1 a los. suspiros l ang md~s del am· 1 a su salsa, 1 él pueda evitar as1 los sinsabores del D e Helicona en la cumb1 e .. .... . hambre. Pa aron Jason i sus argonautas, Hércules i sus El ingles Shakspeare, padre del teatro, cuid~ba hazañas,. ~Iedea con su amor i su mag·uismo; i He-los caballos de los nobles durante la represcntac1on Jcna 1nisma pasó con su l1ermosura fa bu losa. sus de sus mismas obras, i Cervántes consa~raba las o.jos gra1:des c~mo de, ?uei .i melanc?lic?s com? de horas hastiosas de una cárcel a la creac1on de la cierva; 1 Aquiles, Par1s, Casandra 1 H~~uba, 1 na­última inmortal fi o-ura de la caballería! die cantó us hechos mmortales, su Ol'lJen cele te Oh! por done!~ quiera el mismo dolor i el mis- ni su grandiosidad terr~nal. Los viaj,es i la ?lo -ofJ~ mo desengaño t . 1nantenian como etnbr•ag·ado al pa1s de Socrates 1 .; Será por eso que ya no se habJa del Parnaso 1 del s0 Ion · los cortesanos i los epicurcos solo sabian Pindo sino como de simples peñascos ele la Acaya vivir ¿ntre nardos i vinos; Orfeo buycaba su cspo-j de Epiro ? sa en 1os infierno~ i afo cantaba a Faon des e la Sin duda que sí. cumbre ,·ertiji nos a de Léucade. . Pero, descendiendo de lo jeneral a lo J?articular, Eso era todo. En una palabra, no hab1a un ser i cuál puede ser entre nosotros el motivo de tan en la Grecia capaz ele comprender esa vorájine de grande mudez? Falta de asunto? o sobra de po- amores i voluptuosidad, ese oc?ano de encantos breza ~ inefables esa relijion do los scnttdos, qu~ empeza· Falta de asunto no, que a tras i mas allá del p~·i- ba con V énus arrebatando el corazon, 1 acababa mor arribo de los españolés a nuestras playas VHJe· con Mínos perdiendo el alma. I pa::-aban los año:=: nes un horizonte misterioso i solemne desenvuelve Jos invento~ i las jentcs co1no Jas aguas brillantes de Hedos de luz sus senos de maravillas, en medio de una catarata infinita i nadie los veía pasar, escep- 1os cuales se alza imponente la gallarda figura de~ to el pobre ciego •• ~. escepto el hombre sin fortu­muisca con su veste de plumas, su~ armas de ~r~ 1 na, Homero mimbre, i todas esas prendas nahas que lo htci~- Que ardiendo en santo fuego, toma el arpa ron sin contradiccion la tercer figura de la Amén- Llet;a de poderosa mcl?día, ' ca agreste. 1 a ~u acento potente, sm segundo I adelante, ah! Adelante está la con9.uista c~n Torna Jos 1nuertos aJa luz del dia! todos sus execrables horrores, su sangre J sus mar- 1 se levanta Aquiles reYestido tires, pidiendo algo mas que ':'na pájina i un sus- De fuertes armas, i, al jirar del carro piro, algo mas que una . .Ü"?Va 1 un r~cuerdo a los En que a Patroclo venf;"a,la alba frente que sal va ron delnaufraJ_lO Jeneral partlen?o su raza Del troyano infeliz sal p1ca en barro! con los españoles o deJando sus creenc1as por las . . . · clel h1·· 0' de Dios ¡dividiendo hoo-ar i pa- .t\.i! i no s el hiJO de Tétk, no n1as acaso que cl'eencias J ' o . · f ., .. · d b . 1 e ·óico n1eJ· or t · los desheredados de otro mundo n1énos fclJz. la crcac1on a nta:st1cn e un e ere. lo : • , . rl; c:c~, todavía mucho mas acá la gran guerra . que Bolívar, mejor que Sucre, l1l meJor que nmgu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 62 BIBLIOTECA DE SEÑ"ORIT 1\S. ~~~~~~~--~~~~~~~--~~~~~~~--------~~----~~ no d e esa constclacion brillante que a ]a Troya del A si a i de la fábula, opusieron la '!,roya r eal de Junin i r\..yacucho! Sinembarg·o, ni la voz ele un ciego siquiera ~e ha levantado en m edio del jene­ral aplauso, para cantar hombres tan grandes ni hechos tan memorables! Solo el cisne canoro del Guayas ensayó una cuerda de su lira inmortal para cantar al " arbitro de la paz i de la guerra," pero nada mas que una ~ U no de los tnas l1ábiles profesores de la cxtin- Quién tiene la culpa? la sociedad. Ella que~ guida Unjversidad de Bogotá; a quien debe mucho cuando mas, cree que ha hecho mucho por un nuestra juventud e~tudiosa i cuyo no1nbre luce ya hombre de 1njenio cuando lo aparta de Ja senda de al frente de otras obras literarias de notable mérito, flores de la poesía i lo lleYa a empellones por e l rá- acaba actuahnente de prestar un señalado servicio pido sendero de la política; cuando le quita el arpa a los Colejios i Casas de Educacion de la Repú­de la n1ano para ponerle el cetro ele la demagojia, blica en que se enseña la in1nortal leng·ua rornana, i cuando en vez de l laurel de 1a3 l\'1 usas, lucha por con la publicacion del precioso opúsculo cuyo tí-coronarlo con las ratnas del héroe. tulo i circunstancias h emos copiado arriba. 1 o tenemos pues razon para qttejarnos de eso , Notábase ]a falta de un texto latino que poner en que llamamos no ten r literatura nacionttl, pues no las manos del niño que comenzaba a estudiar e5a deben cortarse la aJas al condor si se quiere verlo : lengua. Las obras clásicas, ad c n1as del inconYe ­elcvar a las rejiones de la luz. ~ niente de versar siempre sobre materias de suyo su- IVIas aprecio, mas cooperacion a los trabajos lite· > periores a la con1prension infantil, están natnral­rarios, n1as amor i mas fe de parte del pueblo a sus n1ente r edactadas en un estiloque,si bien es dechado poeta~. i nada t endre tn os qne envidiar a ]os bardos de correccion i de elegancia, por otra parte no ob­de] Sena o del Guadalquivir. serva graduacion ning,una en las dificultades de No dejemo~ que nos pierda la ingratitud o el 1 construccion i de hipérbaton; resultando de aquí desden: aprendamos de la cristiana Irlanda, que, ~ que muchas veces se tropieza en las primeras líneas con los cuartos de sus mendigos, daba l1onor i es- >cuya version se cla al escolar) con retóricas tiO"tJras p1endidez al héroe de sus miserias en la corte do >que l1a ce n a este Yacilar en los j e nerales prec~ptos T..Jóndres. de la gnunática, de que no ha pasado todavía. I I-Ien1os entrado )-a en las edades de la paz, el bien conocen lo grande de este inconveniente los co1nercio i las artes, favorezcatnos pues todo Jo que estín persuadidos por la práctica de la bondad que tienda a dar lustre a la pntria~ todo lo que tien- del n1étodo que consiste en jcrcitar desde el pri1ner da a dnrle gTandiosidad i belleza. Que se hable de dia el oido, la vista i la pronunciacion del discípulo nosotros en el estranjero no solo por los fr utos es- en la lengua que estudia por n1edio de lecturas, pontán os de nu estro suelo, por nuestro tabaco i versiones i análisis repe tidas. nuestras quina ... , que se habJ e tan1bien por nuestras Esta falta de graduacion forma uno de los dos artes, por nuestra poesía, p o r nue .. Jras ciencias. únicos defeclos de que creemos que adolece ln es­Esas son ]a joyas ele toda sociedad pacífica, de to- celente co1eccion de ejercicios Jatil1os dispuesta por da nacion ilustrada. A. S. L. 'r í~RIE::'i,i tan copiosa coano oportunamente • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBIJIOTEC1\. DE SEÑORIT 1\.S. 63 notada por RBANEJ i ·.An.Rr:\o. El otro; en oca "io nes tna ~ gra ,.e con ... i .... tc n la co1n ple.ta o~cu­ridad de alguno-.; pasajc:s arrancados como sin co­yuntura alguna d l escrito de ()Ue hac n parte, i hechos; por e~a circunstancia,ma bien enigrnas que de~cifrar; que 1nodeJos para traducir. ~a bid o es cuánto ausilio da al traductor el enlace i jenera­cion ele la'"" ideas que procura v ~ rtcr, sobre todo cuando lo hace d alguna Jengua tnuerta i de S U)'O tan difícil c-otno la latina. I or lo de1nas la tncncio­nada coleccion, que lo es d ",) eJ -gantes i o.] n1ismo tie1npo difíciles trozos de clá"ico i 1noderno Jatin, es indudab1etnente la tnejor seleccion de frngment0s que se ha}ra hecho para "'u objeto; pues aun cuan­do carece de ln3 lujosas anotaciones eruditas en que abundan Jas ediciones europeas de la~ obras antio-ua ·,tiene n su lugar lns referencias al libro de Bournouf; referencias que 1nnntienen, por deci r­Jo así; abierta Ja gratnática a )os ojo~ del alun1no. nuestro:s mejores estab lecin1ie n tos de educacion bajo todos aspectos. P ero si a nada puede conducir nuestro hun1ilde aplauso al trabajo d 1 señor Salaznr, no por eso he­mos querido callarlo noc:otros,quc estamos aco ... tun1- brados a ceder el lado i a descubrirnos siempre que vemos avCJnzarse por el ca1nino de ]as letras, que detras i despacio seguimos tan1bien, a uno de esos hon1 bres que como el autor del libro que no~ ocu­pa, solo nos hacen sentir a los zagueros lo mucho que se nos han acl e lantaclo,por los estorbos que nos van qnitando en ]a senda para dejárnosla llana i convidarnos a que los acompañemos. - · Diario , CARLOS S¡\1\lUEL, VlCTil\IA DEL DEL CONDE A1\10R. 1811. Vin ~ en este año nltnundo; mas callaré el apeiii­Respecto dcllatit hai adetnas una circunstancia do de mis padres i ellug·ar de tni nnci1niento. notable por lo que hace relacion a la l e ctura. To Diez años duró mi educacion en uno de los pri­conservados en la ortografía de esa lengua sino los meros colejios de Europa, i cuando salí de él para a?entos $Ta' e_ i circunfl~jo, el primero para dif~ren- emprender mis viajes, era profundo en griego i latin CJar de 1nflextones ho1nograf1s alg·unas ' oces 1ude- antio-uos idiomas 1nodernos matetnáticus J·coo-rafía l . bl . l d . . . d o ' ' ' o ' e tn· es; 1 el segunco para IStlngutr un caso e literatura i beJJas arte~. Jamas a un talento jcrual otros, el lector principiante no tien_e guia para halla_r , se habia reunido una aplicacion mayor. V la ... 1laba sobre que deba pro_nu ~1c1ar el acento clom1- , Dura11te cuatro años vjajé por Francia, Ita] ia i nante,q u e en ca .... tellano s· 1nd1ca con el agudo. Es Alemania· conocí los restos v ene rabl es de Ja pode­necesario que ~a. Pro_sodia, parte la !~las difícil de rosa reina_'c~el ~undo, el país de los placeres i el de todas las ~ratn_?-tJ_cas,Ila que_ en la laun_a,sobrc totlo, la supersttcion Inefable. Pero es la verdad, que dabe Yenir la tdtJma;determine la cant1dacllargade tanto a las orillas del Tíber co1no a las de] Sena i J~ pe)1últin1a sílaba;parn: en ese único caso pronu.n- del Rin, no ví nada nueYo .. i; escepto las fisono1nías c1arla co~ eJ acento dom1na11te que en_ tocl~ otra c1r- distintas de las razas, todos los hombres se presenta­cunstanclapertenece a la sílaba a_nter1o~·; Icstoyase ron a mis ojos iguales en sus vicios i en sus pnsio11 es. comprende que es de todo punto Imposible de ave- El Oriente vino entónces a l1erir mi fantasía no­riguar al que apénas comienza a declinar,a conjugar velesca como con una luz nueva i divinal, i en 20 o a c~n truir. El ~·e~ultado e qu~ se tornan n1uchos de enero de 1 30 1ne embarqué, en l\1arsella, para resab1os que se deJan con gran ddicuJtad,cuando se 1 las rejiones del rotnanticistno i de Jos sentidos. Re­loa- ra dejarlos. :ro inconsultamente están acentua- cardé en Canclin la historia de Saturno l\1línos e Ido­~ las las ediciones lati~~s de las. obras de l~ Iglesia, meneo, sus antiguos, o mejor dicho' sus fabulosos 1 eso q~e esta, cuyo Hhom~ ofic_1al es el l~t~no; debe reyes, 1 estuve en los mismos sitios en que las huestes contar 1 cuenta con la suficiencia en ese 1d1oma del turcas, despues de un sitio de 13 años i una pérdida clero que le pertenece. de 120,000 l1ombres, tomaron la capital, ya no rni- El señor Salazar)a quien no podia ocultarse nada tolójica sino cri .... tiana, la cual por su parte habia de esto, ha obviado en e l Jibro que presenta para tirado a sus enemigos 509,692 cañonazos! las primeras clases esa gran dificultad. El acento ; Pasé en seguida a Scio, a ~hipre i demns i .... las, está pintado en é l sobre la vocal correspondiente. l1ermosas en n1edio del mar i recargadas de lozanía Los alumnos, puas,que se sirvan de este t exto, cuan- i encantos de tradicion. De la segunda probé los do l1agan los mas altos estudios g-ramaticales ha- vinos i la miel, i de la pritnera ••.. ¡ ai! deJa prüne- 1larán que la Prosod ia viene, no a correjirles,sino a ra am é las mujeres; e1las tatnbien me amaron! •• . justificarl"'s una pronunciacion que ya será en ellos· Rer.u erdos n1elan~óJicos, pnsad! habitual i s egura por lo mismo. 1830 i 1 33. Lijeras pero ... uficientes observaciones "sobre la Vivia en Scio un turco, antiguo n1anclarin de Ja ~ecta pro~unciacion de Ja le ngua _latina" h~cen la isla, cuy·os caballos eran áj iles con1o el huracan; su ~ntro~ucc1onde l~obra,lacual ~oosJste,en la r1gorosa pié no habia pisado nunca ni Jas arenas ni las yerba 5, 1 _castJ.za traducc1on d~ peq.uenos cap1tulos sobr~ la S su pipa era de ámbar i oro, i su serrallo contaba hi_toria sagrada~_senc11la 1 hermosa~nente es7r1tos ( mui bien doscientas j e o1jianas i cincuenta judia.s. por Lh~mond. 1'\ 1ngu_na l~ctura tnas 1nocente 1 tnas Aficionósetne dicho hombre i llevóme a sus pala­moral, 1 por tanto meJOr 1 mas ~portun~ para los cios, donde pasamos tres meses co1no dos amigos de educandos que la de esos pasaJeS deJ hbro mara- la infancia. vilJoso de le Jei i la verdad. Un dia me elijo: 'foda recomendacion de nuestra parte es de sobra Cárlos, tú no conoces a Kerima. ya par~ un libro que, como el del señor Salazar, l. To, le respondí, pero tnc han dicho que es tan fleva en sí mismo su mejor eloj io, en el nombre de bella con1o una hurí. su autor la mas aceptable garues sab e que ha dado en el capricho d e pen- heredado aJa muerte d e mis padres el de maestro sar en tí; i tan de seg· uido que e l j e fe de mis eunucos de algun oficio útil. • • • Pero Dios ~o lo quiso se Ye en la prec ision de zurrarla todos los dias. así. -Qué decis! -- Sorprendióme un dia en n1is peñascos el encuen· -Que Ha1ne t no ha encontrado medio mejor de tro de una carta e n uno d e mis bo!silJos. Saqué lo hacerla entrar e n razon que aplicarle cincue nta o temblando, pero Jéjos de abrirla al punto como de­cien azotes por dia. biera, púse la delante d e mis ojos deseando mas bien 1 ... 0 pude mas, i avanzándome sobre Ferreagut < adivinarla qu e l ee rla. probé matarlo con un puñal que llevaba pendiente E ... ta carta, deciame ) 'O, no pu ede ser de otra de la cintura. Dar rejo a l(erimal •••• eso era es· persona qu e de K e rima. Kerima enamorada ha pantosot querido escribirme dandome una esp eranza, fijanclo- J\!Ii arrojo i mi imprudencia me perdieron. El me un plazo, hab1andome de su libertad pronta i t ur c o l1abia sido en otro tiempo ca pitan de mam el u- segura. Oh! si fuese una de aquellas mujeres varo· cos de acaballo, i conservaba aún sus fuerzas i s u ? niJes de q ne nos habla la l1istoria, que tan facilmente ajilidad. Vime, pues, en un mom e nto en e] suelo, ¿ dan un beso a su amante como una puñalada a un desarmado i golpeado tan bárbaramente, que no me seductor •... Ol1! si me vengase de Ferrcagut •••• q uedó mas r e curso que resignarme i sufrir. Locura! Kerima no se acordaba) a de mí, Keri- Pero no fué eso todo. Ferreagut llamó una do- mano me escribía; yo no era para ella mas que un cena de sus esclavos i poniendo en el fuego una ladran que habia merecido la marca •••. i Ferrea­n1arca de ladrones, me la aplicó en seguida en la gut en tanto la llamaba suya i la colmaba de caricias frente, diciendome: i joyas! ' -Sabe que l{erima no te amará ya mas, porque Rompí al fin la carta i leí: so lo v e rá en tí un infame. "Señor conde, tal vez os parezca un misterio todo El hierro estaba l1 e cl1o una ascua, i su calor i la "lo que ha pasado con vos, pero apénas habrá cosa vergü e nza me vencieron. "mas clara i senciJla. l{erima os atnaba i yo amaba Cuando volvi en mí, vi a f{erÍlna, que, enjugan- cea Keritna, era pues preciso perderos, i }"'O os perdí. do su rostro con los encajes de su turbante planco, "La casualidad quiso que desapareciesen del toca­n1e dccia: ''dor de vuestra amante una perla de Ceilan i un -Ah! con que no erais 1nas que un ladron, mi "diamante del Brasil, que ella estimaba en mucho . pobre Cárlos. ''La ocasion no podia ser mejor, i fácil me fué a mí Comprendí al punto toda la infamia de Ferreagut, "hacer que aparecieran las dos prendas en vuestra i un occéano de 1nuerte i de hiel se desbordó por ''habitacion. Ya podreis imajinar lo que diria Keri­todo mi ser; fuí a hablar i no pude •••• ai! que n1o· '"ma. Lo demas lo sabeis vos •••• fué una treta de mento aquel! "celos que me salió bien •••• Kerirna no podrá ya • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • BIBLIOTEC DE SENORIT A . 65 ';a1nar a un l1o1nbre que lleva en la frente la marca ITo respiraban amor sino adoracion, pues :ro no veía Hdel Jadron.... en lVlargarita una mujer sino un ánjel. ".t\..lá os guarde. FErtREAGUT." Por mas de un mes fueron vanos todos mis esfuer- Esto era de1nasiado i} o ramas que infeliz para zos; mas al fin triunfó la pasion del desvío, i l\1ar­poder1o soportar. La locura se apoderó de mí, i :m· garita Ine contestó. I)ecé a ir de una parte a otra del cabo dando gritos Aún conservo su primera carta casi borrada por l I ,... . · sus lágrimas i las mias. e .... panto ... o~, i 1lan1anc o a cr1n1a co1no en otro tleln-po Roldan a .t\.nj é lica. Los años que se siguieron fueron d e suprema fe- Esta enajenacion me ·rd\ 6 la vida, pues merced licidacl para los dos. Aunque ·yo estaba sumid o en a ella~ pude pa ... ar mucl1os días $in comer, hasta que la miseria mas espantosa no salia nunca del tugurio al término de ello"' fuí recojido por una barca de que me servía de morada. En él, i a la Juz m e· I)escadores sicilianos i llevado a iracusa. lunt:ólica de una 111 echa de trapos i cebo~ escrjbia siempre a l\1arbo-arita, 1.-ra en prosa 1.ra en \ erso. Ja· 1 GS ~ a l 46. J J tnas hubo amor mas puro, mas constant e •••• i\1ar- Encontré en esta ciudad a J erardo, el U)r o de n1i garita me escribia siempre que era libre i rica: que infancia, que pa~~ba a Ori~nte en busca mia. C~~- fuese a verla; pero yo no tenia mas que tni miseria; t le todo sin on11ttr nada, 1 el pobre hombre me diJO i, para salvarme, no digo el corazon de Margarita al acabar con las lágrimas en Jos ojos: era bastante, lo eran tambicn los desperdicios de su -Felices de vuPstros padres, señor, que han m esa, la paja de sus caballerizas 1 i un amante en muerto i no ven las miserias de su hijo. Fuisteis al mi po~icion, no es un amante sino un mcndio-o. Oriente en busca de placere~, olvidándoo~ de que I cómo ir donde ella? có1no presentarme 0 con la allí no l1ai mas que placeres degradantes e Infames, ~ frente al parecer signada por la mano del verdugo? i Yolveis hoi pobr e i deshonrado. ántes morir n1il veces! Conocí que J erardo tenia razon, i tne callé. . La persona fiel que llevaba mis cartas a Marga- Dos dias uespues nos en1bar~a~o.s en Cat~n~a, rita i recojia las suyas, dejó de venir a buscarme doblamos la punta de Pasara 1 Yintmos a. Cad1z. por muchos dias seguidos. Ai! que tristes presen­En Cádiz estaba surta una vela que debta hacer timi entos los que se apoderaron de mí l rutnbo a las 1\.ntillas, i sin vacilar pasatnos Jerardo Margarita me olvidaba. i , .. o a su bordo. l\1argarita me vendia . .. Yo no debia vol ver mas al viejo mu11do, i las Ante estas consideraciones horribles nada valian continuas quejas de mi ayo casi habian borrado de Jos mil fierros ardientes del turco Ferreagut. mi corazon la imájen de l{erima. Así pasó un mes. En su último dia i a su última Vivimos en la Habana dos años, i l1abiendo muer- hora se presentó mi confidente. E staba pálida i to al fin J erardo de vejez i pobreza, y·o, como desean· llorosa. do l1uir de mí rni~mo, perdi éndorne en rejiones nue- I bien, decidme lo que pasa, díjele yo casi vas i desconocidas, en 15 de junio de 1840, me moribundo. en1ba rqu é para un pais que decian estaba de los .Señor, ella ha n1uerto! primeros en la_ m érica del Sur, sobre las aguas Ya me lo habia dicho mi corazon, dije yo re-deJ 1nar de Colon. signado como un santo, i esto ha sido lo 1nejor •••• Viviendo aún en este pa !s, nada diré de éL Yo pero; i tni una paJabra,ni una letra para 1n í? había logrado a fuerza de arte i de trabajo ocultar Si, aquí teneis su última carta. la horrible cicatriz que llevaba en la frente~ pero ~o La tome i leí; dccia así: tanto que no , se .1ne cono,:iese ~ alguna .distancia. '~Car_los, ad~os! Os he .conocido .apesar de vu~stro Un dia (que d1a tan grande 1 ta~1 terr1ble aquel "~uster1o. i1s 1laman11entos reit erados os dtcen para mi alma!) un di a, digo, al s':lllr .del. templo en ''bien que os habia _pe r~o~ado la faJ ta ••• _. que habia ido a orar i a llorar, mis OJOS tropezaron "Ferreagut mur1o VICtima de unos p1ratas que co n otros ojos, i rni corazon casi saltó del pecho ~1 ''saltaron a la isla e inc e ndiaron sus palacios, yo .... entir que otro corazon latia violentamente debaJO "pude escapartne casi por un milagro, para morir del oTó de una saya española. Quise hablar, i me ''hoi cristjana i feltz. faltó 0 la voz· la mujer que estaba delante ele mí me n1iraba con' la tenacidad de un autómata, por lo que acordándome en el acto de Ferreagut i de mi n1arca de infamia, llevé la mano trémula a la frente i me la cubrí con horror. - I ... o, no, dijo la mujer pa ... ando de largo; no puede ser él porque él ha n1uerto ya. Seguíla a alguna distancia hasta que entr6 en su casa, i todo fué no verla tnas cuando el a~or ~a~ o-ran de se apoderó de mí; pero atnor de misterio 1 de recuerdos, violento e inefable ••• •}"a no era Ke­rima la oriental, J{erima la de Scio ••.• era I(erima ia ame ricana, o mas bien no era nadie •••• una vi- . . , . s1on .••. unn IffiaJen. Poco tiempo despues supe que mi nueva deidad se llamaba ]t[arga?·ita, que vivia sola i que era opu­lenta como una reina. Llec:rar hasta ella n1e era itnposible, pero escribir­le no. 0 Le escribí pues. l\1is cartas fueron tiernas i seauidas con1o no se han escrito otras en el mundo. b KERil\IA. )' -Con que sf era ella! esclatnó Carlos e..,pantado, i me ha conocido, i me perdona el que ha}ra sido ladren ! ••.• Fcrreagut! dónde estais 1 I{erima' Kerima del alma! o id, estoi Inocente ••• , no soi, no soi un ladran •••• En seguida se lanzó a Ja calle i fué a levantarse la tapa de los sesos sobre el sepulcro recien cerrado de l\1argarita. Infeliz! Indudablemente una linda comedia. Teatro. la SEl\ORJTA nE BELLA ISLA es Pero hetnos escrito co1nedia, i su autor, el seño1 Alejandro Dumas, la llama drama; qué hai en esto~ Que en realidad es una comedia, pero una come­dia de gran tono, si podemos cspresarnos así. Una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 66 BIBLIOTECA DE SEÑORIT 1\.S. ue esas grande$ comedias del teatro moderno, que que tan profundos r ecuerdos ha dejado en lo que se tanto di~tan de lus futilezas del sainete cotno se llama el g-ran mundo europeo. acercan a las maravillas del drama. Pero volvamos a la 8E.ÑOR1TA DB JF.LLA IsLA. La señorita de BeJla Isla es una 1 inda criatura, El duque no e ra h on1bre de vol verse a tras, i acep-que viene desde la Bretaña a Paris ansiosa ele que- ta a D' Auvigny lo nlismo que había propue .... to a b rantar las cadenas de su padre, el señor de Fouquet, Jos caba11eros de D> Auvray i D' .. t\ .. umont. i de dos de sus hermanos, acusados de asesinato i Aquí hai algo mas que una apuesta ele liones, presos en la Bastilla. algo rnas que un pasatietnpo de pillos eleg·antes; i La causa de Gabriela no puede ser mas nobl e, la comedia se eleva con un "'olo lance ha ... ta las rejio­pero la corte de Versalles nada tiene que ver con nes terribl(:ls de la muerte i del d u e Jo. la nobleza de los instintos o del corazon, i Gabrie]a La marquesa de Prie sabe la apuesta: i, cortesana se encuentra en su seno. por nacimiento i por co razon, imajina burlarse de l Da un paso no mas, i tropieza con el señor duque duque tray·enclo a Gabriela a su propio palacio i re­de Ricl1elieu, par de Francia i prirrter galan de los cibiéndolo en su e5tanci a por ella. Cae Rirl1elieu "'alones de Paris. El duque e1·a el duque, i en una en el lazo, i D' Auvigny, el amante de Gab1 ie1a, de sus con,·er~acjones con los caballeros de D' Au- que e~pera al pié del baJcon el resultado de aquella vray i D' Aumont e tnp eña mil luises sobre tener partida de honor, recibe un billete que el duque una entre\·ista atnorosa dentro de veinticuatro horas tnismo le arroja i en el cual l ee su de~honra i ~us con la primer mujer que pase, ya sea casada, viuda celos. o soltera. Solo una escepcion se pone, i esta es que Si hemos de decir verdad, este pasaje de la pieza la tal sea bonita, pues de lo contrario el señor de es terriblemente cr1tico para una socjedad 1nénos Richelieu no apostaria ni un 1naravedí. Ciérrase avanzada en desp1·eoc1tpacion de costurnbres que la el negocio, i la prünera que se presenta a sus ojos no francesa, i la francesa del siglo aquel; i bajo e l es otra que la señorita de Bella Isla. La señorita punto de \·ista de una buena decencin, Ja parte fina l e BelJa Isla que dejaba de ser bonita para ser en- del acto de que habla1nos merece una censura tan cantadora; no habia pues lugar a la cscepcion . áspera corno la ele aquel otro del 1\..NTONY, ele que El trance era apurado para el duque, que no tenia dice Larra que el telon, mas cortes que eJ autor, se que habérselas con una 1 iesalina de r ecámara, siuo corre para velar con sus lienzos lo que la pluma de con una Lucrecia de los valles, i vino a apnrárselo Dumas había trasparentaclo hasta el escándalo. mas el caballero D' A u vigny, j entil hombre teni en te El autor ha podido hacer lo tni smo i causar los de las guardias del rci, i amante i novio de Gabrie- mismos efectos sin llevar las cosas hasta ese estremo la, quien oye la apuesta i sale al encuentro del de reprobable. Ricl1elieu para topársela aunque fuera con sangre! Pero continuetnos . .t\.gréguese a esto unos amores frios ya del duque Gabriela ha caido víctima de una pa&'lda infame, con la Inarquesa de Prie, uno de esos atnorcs en i al amanecer del di a sjguiente cuando D' A u vigny retirada que fastidian a ámbos amantes, i de los que ~ corre desalado en su busca, como deseando despren­no queda mas ceniza del falso fueg·o pasado que derse de tln sueño fatal que lo hubiera perseguido uno u otro puntillo que vengar, i se t end rá la e 1'o- toda la noche, lo prilnero que se le presenta es ella, sicion de Ja comedia en toda su luz o claridad. es Gabriela, que sale de la estancia 1nisma donde J rnnas tran1a mas ~encilla l1a podido despertar in- Richelieu ha pasado las horas de la cita. teres tnayor, ni nunca fué Dumas mas parro de ar- Este era el golpe de gracia para e l pobre caballe-gutnento ni n1as rico de situacion . ro, i D, Auvigny lo r ecibió con el alma partida en I>cro se ha dicho, el drama no es de él, es del 1nil pecl~zos. . con e de \ ... nl,Y.J\:i. I-Ia 1 en 1nedio de todas, faltá- Gab~·tcla por su parte hab1a pasado la nocl1e en bale e ... ta corona a .tan di vi na coroposjcion. El hom- la Bastd~a al lado de s:1 padre 1 de sus hermanos, bre cr0n, Ja envidia sublimiza. pero un JUranle~to terrible, arr~ncado por la astuta I qué importa que &e diga que la SEÑORITA DE marquesa de Pr1e, no le permite hacerseJo saber a BELLA ! .. LA no es de Du1nas, como haciéndola . su amante. . . . superior al ~4.NTONY o a la TonnE DE NEsLE~ Nada, . Ac~sa c~t~, 1 Gabnela no t1en c q.ue r espol'! der; porque en esta con1edia está él n e .. píritu i en pala- Insta, 1 Gabr1ela se confunde ma ... 1 m~s: e~lo es bra debajo de cada pen~ amiento, en el pliegue de cl~aro:_pucs,cotn? el sol para el pobre de D:1\.uv1&ny: cada escena, i basta ver la pieza para reconocerlo i Gabr1ela le es Infiel, pero terriblemente 1nfi~l, .1 ]as adn1 irarlo. ....ospechas de la noche no l1acen mas que rec1b1r su confirmacion can el dia. Pero hai mas, i es, que negar a Dutnas sus obras es lo mistno que neg·ar a Hércules sus trabaJ·os. .i. .,.o quedaba pues mas que un r ecurso, uno solo, r i era apelar al testimonio del mismo Ricl1eli eu . • Inguno tnas conocedor que Dumas del corazon Gabriela se siente fuerte con toda la fuerza de' la hutnano, ninguno mas hábil en materias de corte ni mas maestro en lo s diálogos. inocencia i manda en busca del duque. Preséntase este en el instante como evocado por un jenio inYi- Hai escritores que déjan hu ellas mas profundas sible, segun la v1eja i dramática costumbre de que las del Judío Errante en Jos hielos del polo, Dumas. Du1na es uno de ellos, i basta n1irar al suelo para .D' .. A.uvigny se ha e;Scondido por súplica de Gn-conocer si ha pa~ado por él. br1ela en una cámara inmediata. i debe oir todo lo El señor conde de \Val\Y~ki puede ten e r todo el que pase utre el seductor i la seducida aparente. tal.ento f]Ue quieran l~s e nemigos del autor de las Pero e~t.o es horrible: Gabriela interroga, i e l prtmeras novelas del .. Jglo; pero es un hecho que duque so .. tiene a la pobre criatura que sí ha pasa­solo Dun1as hn podido jugar en el teatro con el en- do la noche con elJa. rácter vivo, profundo i libertino a la vez del duque No hubo salvacion pues, i los dos amantes se de RicheJi u, ese don Juan 1'enorio de las córtes, , separan para l.;iempre; D' Auvigny llevando Ja • • .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 3IBLIOTECA DE SEÑORITAS. 67 tnu rte en su n1irada i abriela anidándola en su corazon. 1...so ... in duda es 1nui bu no, pero es inverosímil hasta lo infinito. Los antante ... no ti ene n secretos bracio en s u cabeza la misma eluda que, r especto a la inocencia de iabrieln, sientbra en la enamorad a de D' u vigny. Entónces e l desenlace hnbi era hecho furor cotno sucede n EL nn.ERo, i el co r a­zon ele los espectadores hu hiera devorado sensasio­nes infinitas al fluctuar entre los encantos de la protagonista i su lij era cuanto odiosa criminalidad. ntre sí: i tabriela deja de ser una tnujer desde el lllOtnento que ve aJ jarse al suyo de pechado i vio­lento, sabi e ndo que puede aplacarlo i ju tificorse ~olo con una palabra que diga, pero que no la di-ce ••.• nada tna que porque no con venia aún al ~ La Música. desarrolJo de la pi ez· ! ~ El ... eñor Dutnns en este punto ha sacrificado el III. corazon hun1ano a ]a intriga escénica c.iertan1ente, . l)e la tnúsica despues de, A:lejand_ro el grande -Observa- . b" d " 1 b~ l l c1gne sob r e la antagua n1us1ca ... gnega -:- Sobre la música pero mu1 1en pue e p er on· rse e n carn lO e e as gnega n1oderna- De los caracteres 1nu s 1cales entre lo san-en1ociones grandios3s que n os hace esperünentar. tig-uo s griegos- ~u Jnultiplicidad- Los tr es jé n c ros- Los g-atadas toda la: .:ituaciones, dados todos los o-ol- diterentes n1odos- 1{ iuno- Del ecto que se dice produ- ...., cia l a n1úsicn antigua- Las do s sectas rnusicale _ - Aut re. p es i exhibidos todo Jos caract · res, puede decirse de 1nú .., ica griegos -J)e la música ron1ana-, u estilo i pro-que Ja colnedia ha Jlegado a u apojeo, i etn pieza grcsos- r e ron -Instru1nentos rnú sicos de Grecia i 11om a su decrecencia para terminar. Entre el tiempo de Alejandro el g·ra nde i la co n. E '"' con1o uno de eso--- tneteoros volantes de )as quista de la •recia por los romanos, se recuerdan nocl1es de 'eran o que se alzan, recorren tnaj es tuo- pocos mú icos eminentes. La música; asi como la san1entc alguna parte del cielo i luego se abaten pintura, la poesía i la scultura, fué progresiva en para morir. recia, pero sus progresos fueron mas l entos que D' u, .. igny bu:ca al duque para batirse con él los de las d e tnas artes sus h e rmanas. i el duque le acepta el desaf{o. l\ins el duelo está J..Jas primeras t e ntativas musicales en la Grecia, prohibido entónces en Francia, i el caballero D' así co1no en otros países, debieron ser rústicas i sen­- uvray, e2cribano del punto de honor, colocado cillas. e atendía mas al r ;tmo o tiempo, que alto­par la 1narquesa de Pric entre su'"' dos e'""'padas las no o la melodía. Los instrumentos de p e r cusion hace vol ver a la"" vainas~ · o habrá pues nada 1 prer:edieron a todos los de ma s, i mucho ántes de ... o, que los dos rivales son caballeros franceses, i que los sonidos se sostuviesen i afinasen, se lnarca­libran al azar de un tiro de dados el capricho de que ron con precision los pasos en la danza i los piés en el que pierdd se le\ ante la tapa de los sesos. la poesía. Este capricl1o lo propone D' uvigny i lo acepta .,uando la m(tsica se separó de la poesía: vino Ricl1eli e u. a ser una arte distinta, i de humilde compañera d La fatalidad persigne al prilne ro i pierde fa par.. esta, se hizo su soberana. J..J os filósofos griegos, sin­tida; por su parte el segundo, jeneroso hasta don- embarg·o, ~e quejan siempre de que la mú sica ha­de debia serlo un Richelieu, quiere volver bron1a bía dejenerado, ta] vez a causa de que un arte co n­~ u pérdida al amante de abriela, pero ese amante sagTada en otro tiempo a la r e Jijion, descendiera a cree no tener ya nada en el mundo que pueda hala- diversiones teatrales. Empe ro, m!éntras qu e las es­garla, i manifiesta al duque su resolucion irrevoca- tátuas i pinturas de la Grecia continúan deieitando ble de volarse el cráneo. al mundo,su tnúsica antigua es mera tnatcria de con- Seis horas no n1as se han fijado de plazo, pero jeturas para los curio sos; i un autor mod erno obscr· esas seis horas son mas que ba ... tantes para que caiga va, qu e la mft ~ ica griega actual e·stá tan 1éjos de ser el señor duque de Borbon, i con é l la marquesa de un 1nodelo de escelencia, qu e nadie absolutamente Prie, su fa varita. J..Jas puertas de la Bastilla ~e abren puede gustar de ella sino los gTieg·os de ahora. para el padre i los hertnanos de Gabriela, i el señor 1 ing~un pueblo ele la antigü e dad, con .. cepcion de Richelieu) al comparar la letra de su antigua de los grieg·os i los romanos , tuvo carácteres musi­querida con la de las cartas que él creia de la infor· cal,)::s ; i entre estos las letras del alfabeto ~irvieron tunada d e Bella Isla; halla que ha caido e n un lazo cotno símbolos ele los sonidos. El 1nétodo sencillo torpe i crimínaL Sale en el instante de Paris, vu e la ele espresar la octava de cualquier sonido con e l a "\' ersalle~, lo esplica todo a D' .t\.uvig·ny, jo satis- mismo signo, corno Jo hace la música 1nod e rna, les face, i Ja inocencia de Gabri la resplandece como era desconocido. I_,a e~cala griega: en su e:stado n1a el astro del di a. Los dos amantes se abraz:1n recon· perf~cto, no constaba sino d e dos octava~, que los nn ­ciliados, i el señor de Ricl1elieu tiene la felicidad de tig·uos creian ser el intervalo n1a) or que pudi e ra contarse entre sus atnigos. recibirse en la rnoderna tnclod ía. Tal es la SEÑORITA DE BELLA l .... LA; repr sentada Cada sonido te nía una denotninacion diferente, por primera vez en nue .... tro teatro en la noche del i, ad e1n as , habia dos caractéres uno vocal i otro ins­Inártes último, respecto de la cual quédanos solo un trun1 e ntai; multiplicidad qu e ha cia que la Jetras reparo que hacer . del alfabeto se c. cribiesen unas veces como Jnayus- Sea ese reparo el de que ella rueda sobre el je culas, i otras como minúsculas; ora en teras, ora tnu­de ]a comedia antigua, esto es, que el c~pectaclor tiladas, ora doble ; ora proion g·adas; e n unos casos conoce todos Jo ... secretos de los personajes i solo lo invertidas; i en otros colocadas horizontaltnente. mantiene ]a curiosidad de ver córno se desenlazan > l\Ins todavía: l1a1lando e ... to insuficiente, ap elaron ello~ mis1nos. En esta c]ase de ~on1posiciones dra- ) a_ lo .. ac ~1to~, los qu e , un_id?s a las_I e troc::, .proclu~ian 1nát1cas no pueden ponerse en JUego los grandes ~ ciento \"cinte cnractéres c~1stn.1tos: , I cambtanclo 1 va­golpes que hacen el secreto de lo que se llnn1a tea- > riando e .. Jos; con1o can1b1an 1 val'Jan nuestras notas tro moderno, i se necesita todo el talento de .t\..lejan - egnn las diferent s claves, daban un total de tnil dro Dumas para no fatigar con cinco actos s guidos . eiscientns veinte nota ". Para un poen1a lírico se l as terribles poro rnas bellas hubieran sido las escribían dos líneas de tales caractéres. la superior snnsaciones del espectndor, si el poeta. hubiera seu1· para la voz, i la inferior para el in ... trun1ento. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \ BIBLIOTECA DE SE:ÑORIT AS. Esta multiplicidad de notas e n la música griega gos, asi co1no los instrumentos músicos do que usa· antigua~ debió l1acer de esta n ecesariarnentc un es- ban los romanos. t udio larg·o i laborioso, aún en aquel tiempo en que Eu el año 60 de Cri s to, l e ran instituyó ejercicio:-­e ra el arte e n estremo sencilla. Aunque Platon no n1usicales, i poco d es pu cs cantó en público en el q uería que la juventud destinase demasiado ticm- t ea tro de Nápoles. Fué luego a la Grecia, i disputo po al e8tudio de la rnúsica, con todo, le conccdia el premio a los rnejores profesores , volviendo a Ita­tres años para a prcnde1· los e le m entos; i al fin de lía con mil ochocientos premios que hnbi a arran ca­ese período el est udiante era apénas capaz ele Jla1nar do a sus ju eces . S e as egura que tenia t an p articu­toda~ Jas n otas co n sus nombre s, o de cantar una lar cuidado ele su voz, que un oficia l empleado cer­ária a primera vista. ca de su persona, estaba encargado de advertirle Habia t res jéneros e n la mú sica antigua; el dra· cuando hablaba d e masiado recio. Si el etnperador tón i co, que constaba de tonos i semitonos; e l crorná- exaltado por alguna pa sio n súbi ta, no escuc h aba la t ico, de se mitonos i t e r ce ras 1nenores; i el enarntó- advertencia, e l oficial tenta órden de tap a rl e la boca ·nico, de c uartos de tono i t e rce ras mayores. Un 1no- con una s e rvilleta. do, o método, en la música antigua, equivalía a una Los instrumentos músi cos, que fu ero n los tnis­clave en la tnoderna. Distaban uno de otro medio mos en Grecia i Roma, eran de tres r,lases: ins­tono, i lleYaban el nombre del país en que cada uno trum e ntos de vi ento, de l os c ual es los principales habia ~ido inventado. P or eso esque oúnos hablar eran la flauta, el c u e rn o, la syri11x, la trompeta i el de los lnodos l ídio, dórico, &~ a. rrodos eran tonos órgano de agua ; instrumen tos de cuerda, que com ­lnenores , lo c ual debió de dar a su m e lodia una es- ) prendían el arpa, la c ítara, la lira i e l salterio; e pre~ion muí n1 elancólica. ~ in~trumento~ d e percusion, tales como Jos tatnbores, Algunas veces la palabra 1nodo pare ce haber im- ( los címbalos i las campanas. plicado tienlpn as1 co mo to no . La medida l1'dia se ap líen ba a l os cantos dolorosos ; la dórica, a los mar­cia! r- ~ ; i la fnjia, a las ce r e 1nonias r e lijiosas. De la uni on est ricta e ntre la poesía i la mú s ica e ntre los antiguos, debió r es ultar que se considera­se inp e rdonable c ualquiera transgresion de las l e· > y·es del ritlno, o ti e mpo, i que, observándolas, se des- ~ t rUY'l!Se la belleza, i, en ocasiones, l1asta el signifi­cado de la poesn1. o solo marcaban ellos el tiem­po con tnanos i pies, sino con hu esos i caracoles; a fin de lulc erlo clistintG/Jnente, lo cual produciría sin duda lo=-- son idos n1as b árbaros imajinabl e._. L os 1naravillosos efectos que se dice producía la música entre lo "' antiguos, ha inducido a algunos a su poner que el arte Jl eg·ara entónces a gran p e rfec­cion. Pero: aparte de que la mitad de tod os esos cue11tos ... o n .aleg·orías po e ticas, es 1n e nester que re­corden'l os qu e el efec to de la müsica sobre la mu­ched um b re no prueb a su r c finatnj e nto, sino todo lo . con trar1o. U na 1nnl od ía se ncilla, con palabras p o pu In r e s, embelesaré.1 n todo un auditorio, en tanto que la eje­c ucion 1nas científica de una ópera u oratorio, no le prod ucirá efecto alguno. Las dos g randes sectas musicales entre Jos anti­g u os , fu e ron la pitagórica i ]a aristojéujca. Sus fun­dado res: Pitágo ras i .... ~ri. tój c nesj unto con Luso. E u· elidí ·s 1 Ptolotneo, fueron los n1úsicos especula ti vos mas ilustres de aque lla é poca. Aunqu e los romano"' fueron deudores a los grie­g ·os de la mayor parte de las artes i ciencias, no obs­tante , con1o no hai nacion tan ... al vaje que no ten­g ·a alguna mú ica oriJinnlmente suya, parece que Jos rotnanos tu vieron, en una antigüedad 1nui ren1o­ta, una xnúsica grosera que les era pec uliar, i habian j mitad o los establecitnientos músicos etruscos, así e n ... u ejército como en sus te mplos . Sus odas epi­talámicas eran mn~ bien ruido i clamoreo que mú­s ica, i no es probable que ... us canciones 1nilitares fuesen mas armoniosas. Ácia los últilnos tien1pos de Ja república, la mú· ~ .... ica estuvo sinetnbargo en gran favor en Roma,asi con1o tambien en Jos reinados voluptuo ... os de los e mperadores. Se la etnpleaba en los teatros, los tem­plos, i los salones de banquete; pero s egun parece, se la había tornado prestada enteramente de los grie- , , A bordo de un difunto. Un rio mans o se llevó No sé qu e anin1al difunto, I un gallinazo e n eJ punto De léjos le olfateó. I, o bi e n en sus propias alas, O en alas d e l apetito (Bi e n que esto no lo acredito, Por que no sé si tendrá las). Sobre el mu erto fué a posarse, Voraz, aunque co n el credo En el pico, por e l miedo l\li u i bien fundado de al1ogarse. I aunqu e es alg·o inve r osín1il Que el cre do hubie ra aprendido, De esta espresion me h e valido Por via d e tropo o de sí1nil. - Pues, con1o digo, es el cuento, Que se paró en el difunto, I en él lo l1all ó to d o junto E1nbarcacion i alimento. Con vehículo i co n 'iático Ila1Jóse acomodadí ... imo, , E hizo voto soJemnísin1o De l1acerse anirnal acu át ico . Insensato! que olYidaba Que toda dic ha terre na Si dura, se tru ec a e n pena, O si no dura, se acaba. Pronto obse rva el gallinazo Que u pique se le va el buque Con poco mas que n1anduque, '!'al vez con un picotazo. E infiere que porsupuesto Le es preciso renunciar A comer o a navegar, Si no muda de bisiesto . De saber ya tienes priesa En qué parará, oh lector, Este cuento: pues, señor, Pára en naJa, i chúpate esa. J. 1\'l. • ' :1 . ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Biblioteca de Señoritas - Año I N. 8

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Constitucional del Cauca - N.

El Constitucional del Cauca - N.

Por: | Fecha: 02/02/1833

CONSTITUCIONAL DEL CA U CA. ,. * • Este periodico se puhlica los sahado . Se recib.en suscripciones a él por semestres, :'1 razon de tr inta reales, en laadministracion de correo~ d .!,ta ciu dad; y por el Sr. 1'ariano Tanco en Bogota, calle 3. ll.l del comercio, n. 0 108. Los números r.udtos Ya len real · medio. Estracto dt>l t>stado semanal de Tesoreria, comprensivo ·,¡ez 14 al 19 de Enero de 1~33. CARGO. Existencia anterior. 27 - 5- ~ Entt'rado por e1 remate de aguard. e/} de Purificacion. 84 - o- o Producto de papel sellado. - - - - - 8- 1- o Id. de alcabala comunes. 2fi - 2- o Enterados á nombre del Dr. D. C. Cuenca. 586- 4-o ,· Suma DATA. Por raciones a dos soldados transeuntes. A] inválido Gregorio Buendla. Al Ayudante J. Guti rrez, por raciones. - - Remilido a Purificarion, p· ra conducir dos reos . Al Interv ntor de T 'sorería Nicolas • . Diaz. Al Jefe militar de la P, por raciones atrasadas. Al Dr. D. C. Cuenca, por dietas. Existencia en caja. 2 - 7 -o - 4- o-o 3o - o- o 21 - 4-o 41 - 5- ~ 4o- o-o - 586 - 4-o -6-o-: Suma igual. 732 - 4-1 Estracto dt>l estado de la administracion princijJal de tabacos, de la misma semana. CARGO. Existencia a 1terior Producto eu le administracion Suma DATA. Remitido á la administracion general Existencia en caja 229 - 3 o • 17 - I O 209 - o o 37 - 4 o Suma igual 246 - 4 o Estracto de! estado de la administracion principal de tJorreos, del 8 al 16 de enero. CARGO. Exi tencia anterior. Corre pondencia franca remitida Id. de pago recibida - - Derecho de enconúendas Suma DATA. :Al conductor de la carrera de Bogota A los de Timaná y Guagua. - - - Cartas venidas a nombre d l administrador. Valor de las cartas sobrantes de pago Bxi tencia en caja Suma igual ¡ o- o-f - 4 - 6 -~ - 8- 1-0 - 4-1-0 - 17-x-.¡. 6 - o o 3 - 4 o o - 2 o 2 - 6 o 4 - 5 .¡ CODIGOS N ACIO TALES. Bien inutil seria {/uerer manir star la necesidad de có­digo esactos, acomor ados a las circunstancias y caracter de los pueblos. Todo saben hablar de su importancia, 1 la de abolir la complicada lejislacion en que estamos abo .. gados, y solo resta llevar a efecto tan loables deseos. El mismo congreso de Colombia, persuadido de esta verdad,. procuró ocuparse durante sus reuniones constitucionales en la formacion de algunos de nuestros codigos : r lag actas de sus debates anunciaron la conclusion del codigr> penal o criminal, y que e5taba adelantado el del procedi­miento tarnbien criminal. El primero se pasó al Poder Ejecutivo para su ejecucion, que no tuvo efecto por ha­ht: rlo objetado segun se anunció en aquella época. Estan pues allauadas las principales dificultades en esta parte: y lns disensiones del congreso y las obj ciones del Ej 'cutivo hacen e perar dichos código , sino completos, al menos tao acomodado :\ las necesidades respectivas, y a las circuns­tancias de 1 . Granada, cuanto llas mismas lo permitan .. Seguramente no debemos ser imitadores serviles en e~ sa ninguna, y menos en leji ·lacion: los código franceses, por ejemplo, serfm escelentes y cuales convienen a la Francia ; pero no on los que dcbem adoptar entre no­tJOtros, que distamos tanto de la civilizacion, la industria, el saber y los usos europeos. Es de primera necesidad que tengamos códigos, pero de natur<.~leza y oríjen grana­dinos : b ... sta para per uadirnos de e. t hecho , volv r la vi ta al caos de la' compilaciones lejislativas que nos rijen? sin sistema, sin cla ·if.icacion de culpas, delitos y cr!menes, sin designacion de penas precisas, y de su máximo y mí­nimo, que no dejen lugar al arbitrio ó al capricho de los jueces. Estos no paed n omitir la sentencia en las causas~ por falta de lei espre·a, debiendo n tal caso apoyar Stl determinacion con f111.damento de autorid. d, ó razon na­tural : y ciertamente que esta latitud deja nsanches d smedi .. dos a la prudencia o dictamen particular de cada juez, puesto siempre a error, y a equivocaciones involuntaria .. antojadizas. Por tales fundamentos es que una sabia dis­pos- icion de la fc. tima la pena, atendi ln su objeto, que es la relwbi!itarion rentes con las ventajas recíprocas que nos prometen esa& de los mismos delincuentes hnjo las pre auciones que com· mismas antiguas relaciones, ú la que vamos sustituy('nU() prenden los c ·digo de procedimiento criminal. otras nuevas con 1 trato y amistad de las demas poten· El que discntia el congreso de C{1lombia esta conforme cias europt'as. 'Con estos principios, segun sus actas <.le debate ·. I~o res- El anh lo que a toCios nos anima por Ia estabilidad 1>ectiv al título de relwbilitacion debe pues comprtmder de nurstras instituciones y de nuestro gobierHo, por me­todas las reglas conducentes en la materia. Despues de dos dio de la paz sólida con la España, no~ ha_cia distraer, gños que lwyan sufrido su condrna, y no antl'S, algunos al tiempo de conclnir d asunto d<~ trnimi<'nLO, el saber y ·l po itivas ·de buena conducta y de a}Jlicacion al trabajo; lmt'n juicio {{_lle son tan propios de e ·te rt>: prtl rougre"o sanciou~r mas e5p<-'dita· .dez ele los mismos presos, y del ningun riesgo que pre- me11te lo que convit'nen para la pro pcridacl de la .L • G . .senta su regrt>so al pais natal y al seno de sus familias RE 1\l I T I D O. por el recobro de su dere hos de ciudadania. En tal ca- Señor Editor d l Con titucional : sírvas<' U. dar un so, con los doeumentos precisos, se da cuenta á la cor- lugar en -ese -periódico a las signie11tes ob.,ervariones, t¡ue te de ju,:,ticia qut> dictó la sentencia de condenaci-on de me parecen de bastante importancia por razon del obje~ lo reos qm• prt>tendan rehabilitar e; y el tribunal ele- to a que se dirijen. . v. el <'.'pedit>nt{' con el informe necesario al Poder Eje- He visto en el n\1mero 23 una re olurion del }>.E. cut' o pa ':l que conc ·dn, si Íut>se oportuna, la rehabilitacion ele 7 de diciembre último, declarando qur, por la atri­a unos infelices corr< ji el o ya de su yerros, y capa ce bucion t 1. ~ del articulo 20 de la l i de 1 o de mayo de de servir á Ja patria y a los .suyos como buenos ciuda- I83o, corresponden- esdusivamente á los consejos munici­d< nos. Con iderada la rosa b::~o rle <'Ste aspecto, se ad- pales las elcecion06 d' lo nlcaldes nnnirip'll<·s, parrol_{l!ia~ vi 'rte que esa clase de pena se dirije a la enmienda de les, y s!ndicos prrsoneroc;, sin e t¡tr ujrt.ts al nombra .. los delincuentt>' ; y que no tiene ott·a mira qu' hacer, por miento o ·onfkma.ci •1 de lm gobernadot'\'S, como lo es­la fuerza inv(•ncible de la esperanza, morijerados y feli- tim las de los consejero municipai(>S; que pnr <·l artí- - ces á esos hombre desgraciados. culo I5 d di<-riH\ lei .jos. Las sidio, quitan á los reos el estimulo para rorrejirse, con la se- providene1as superiores merecen para ml nweho re pe­g ridad de volv r presto a su pais a unirse á sus ra· to, y tengo m placer en olwcleeerla. sin J't~pllO'IJancia, - drcs, parientes y amigos, o a una esposa y <Í. unos hiJOS cuando nada encuentro f'n elh1s rontreirio á la rn')n, ni d 'sde luego queridos. El presidario, abrumado :i cada ins- a la tei, como me sucede por lo regular ; flPI'O cnnfie­tante con el trabajo, la humillacion y la mi eria que de- so que la presente ha llenado mi entendimiento d<· mil ben prolongarse ma y mas, cuidará de nwjorar su ucr- duda , de que- no puedo des mharaz!lrme, porque no te, y de cantbiar la mazmorra por la lihertad, sabiendo que la hallo conforme ·on nuestro sistema de gobit•rno, y su buen porte y la buenas costumbres son el medio se- no puedo ah. ten rmc de someter mis ra·wncs a la con­~ uro de lograr tamai'ia dicha. No faltarán hipócritas en- sideracion de - los tnmlH·e ilustrados, pura que juzguen de tre l.o¡ reos, aunque es dificil finjir largo tiempo un por- ellas con la debida imparcialidad. te morijerado y uua voluntaria aplicacion al trabajo; pe- En la- citrada resolncion se confunilcn los términos :ro, sea como fuerr, el temor hara en tales jentes lo que de nombrar y confirmar, que son mui distintos en su. g·e- 'la enmienda produce en lo otros, puesto que aun ello- nnina signifioocion ; pu s d primero denota el acto por co por la pena se hace cuerdo. el cual es destinado un individuo por autoridad rompe- Los codigos p<'nal y de procedimi~nto criminal tie- tente a -un oficio ú empleo publi'co; y el seaundo no tlen un enlace natural bien manifiesto: y con presencia de es otra co a, que la aprobacion d<'l mismo arto por el embos no tendrim lugar las objeciones de que tratamos. superior, a quien •oca .esta .farulta~. Es indudable qu*' por Es p ci o sustituir m jores leyt:s a las de los volumi- la referida atribucion del artículo 20 debe:1 los conse­ilosos códigos españoles, que, a pesar del mérito real é in- jo& munÍcÍpHl dejir, O nomb ·ar, que es }o mi mo, a loS .Psputable dt' lu del l\.Qi Dn. Alonso, no son a propo· alcalde& y s1ndicos persone1·os ; pero de aqui no se in·. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. · Jiere que la legislatura haya qu~rido pr· var a lo Goher- rio? Si f> o es impropio, porque choca con la divisio nadore· del derecho que sif'mpre han tenido de contir- de ]o pod rf>s, tamhi n lo e lo primero por identidad marlos; porque ni los t 'mlino. son sinónimos para que de razon, y en tal caso debe corregirse la atribucion 11. ~ . se confundan, ni son co1 tradietorios para que de la afir- del articulo 106 de la constitucion granadina. macion del uno se siga la neg. don del otro. Est, ble er De lo dicho concluyo que, o no es natural la in f' te prim·ipio seria con entir, por tra parte, en el tra - lijencia que sP- ha dacio a la lei arriba citada, o es neceo­torno de nm·c,tro rPjimrn político, fundado sobre las ha- ario reformarla, si ella dd e entendc se en el sentid() ~es d la onstituci n : y pa · (•sdarrc r mas esta 1'el'dad esplicado por la dt>clatatoria del Ejt·c·t r.i\o : porque no -yoi á V n r un caso que e mui po ibl• en la práctica. se puede concordar on el i ·tema con titucional, ni cou Su )OIJgamos que un consf'j municipal elije de a1- la lei organi a del gobierno interior de las provincias. ealdes . . ujcto. priv;l la camal ·s {¡ue •spresa la constitu ion : próximo congre o ; y entr tanto, dt>jar a lo goherna• que los p S<'sio11a y se halla di:pu<·. to a so tener su nom- dores n su antigua po·esion del der ho de confir ... ·br;nuit:nto, aumpte ea n 1. riamente nulo. ¿Que h< rá el mar a los empleados cou cjile , mayormf'nt uando es .. ~ohern:Hlor d, la provincia 1 ara salv· 1' su rcsponsahili- te a to, léjo de viciar las e1ec iones, la hace mas dad, COlllO t•l aj<'nte inllll'{ iat del P. E.' a quien in- hrrn S y valederas. En ton e no hab . an ocurrido lo gra­~ umbe por su mini t •rio ct'lar el puntual umplimi •nto ves inconvenientes, que ah ra s stáu tocundo, siendo a e la ·on titucion y d la. 1 '<'."? ¿ p ·rmitira, que los <'Dlr otros el de no abt:·r t" a quien corr<' ·ponde admi­Cflle no ·on 11i ufragante parroquial('.,, ocupen e to pri- tir las renuncias de lo alcalde , y ·índicos personeros. ltwros puc·tos '11 l. ·ociedad, y decidan de las forttma ·, sobre cuyo particular h, consultado al P. E. el r. Go­dd honor, y t< 1 H "L de las "idas de los ciudad~nos ? bernador de sta pro ·ineia, ab Lrniéndo e de onocer eD ¿ r t ·m rú fandt·td para n•prunn· e. te dmdalo con- tllas, mit .. nt a e obtiene u e oluC'i 1. tra 1 órd n 1 gal? E to eria d 'cir que el prim r ma- Pued ser que yo pro eda eqni ocado en mi conct>p• gi trado la provincia n mas que un e ta~ rmo : to sobr esta mat ria, lo que de earia se m<' hicit>St' Vl'r qu su· alta atribucion nada ti(•n n de realidasponsable , cuando en nue5- ta importan ia, he cr(•id cumplir ron el dt'ber d un bu n tra forma de gobierno d ·p< ml<'ll la. mttoridadt'. unas el ciudadano, corno se gloria de t'rlo d autor de estas oh­otra , como los eslabone~ d(' una l'ldt.·la, y uo hai fun- senacion s-Popayan 3o de en ro d t833- <'Íouario CJIH' no deba r spond r de u conducta publi- lanm·l losé Urrutia • . • ,, al su¡wri n· que la 1 i l, s('ñala. RECL CIO .,. I IPORT ft.TE. Segun esto· prin ipi s inconcu os de eria l Cobcr- Todo ('riódico go1a franquicia ::~bsoluta de porte de n ador, en el a ·o dicho, dedarar nula. la lecciones, y orreo, segm la lei de I 3 de üiembre el' 1821 ; pero, ·su">pemler á lo nombrados en •l ('j •r ·icio de sus t-rnplt-o . ea por n ala inteligencia de su articulo 2. 0 ó por otra L~to C' tan ci( rlo, que no puede revo ·arse a duda ; pe- ca u a, los periotli os e trang 1·o que traf'n la forma de ro tam1>i<·ll lo ,,, que el GoiH'rnadot· no cumple con su cuad rnos, porque a i se publican l'mana1, o m en ua!rnente, tit•lwrt'., si no r ione . se ga tos mui taud:lble para ohtrn~>r hurun diarios, CO• b :tgan ('Oll :u l'i e• lo a b ('011 titucioll "'! á las l<'y s. ¿ la ReviSta de Paris, la de Edimlnllf[O, 1 Dr'ariCt de ('omo po< r;) lu ('t'rlo, si no tit ue otlO('imiento de <·llas conClcimientos iitile · etc. se en n.ornwmt'n te gr. ~Como d1·darar . i so legal<. () ill'•f'llPs, sin cl'llifi ar- on un pecho de qu(> la 1 i lo <· ·ime. T .. n periodi· Jas prt>vi;,nwnt<· P ~Y conu cahhcarl.t , i n dche in ter ('- co s l JJJnmt'n¡; Chroniclf1 ó ·1 Jllnnitor, ne vient'n en ttir t'B ellr.s di" aln l!l t wclo P }.~ pH'ClSO onfe ar que pliegos ut•ltos puhli aJo dinl'iamt•nte, e mo los que he­e ·t os <" tn·mos son mcf twi li,,blt:'. , a nu·nos que conv('n- m o nombrado antt•s, que traen la figura C h que. llamamo~ de de los que no , on periodi 'O ; d 1 ontrario ~nvol• rle C'ontlrt1ll' ~> de Ja lri tl 10 }ei, CU)'O ('tttnp)imiento r clamamos. de mayo d ·1 ai'w d( 3o; ni esta pncde er derogato.I"ia de Art. 1. o- To pa()'aran porte alguno en los correos la de I 1 de mano d 1823, su adicioual, que con- y po tlls de la It ·públi a, lll, !JlU'('fas y periodicos, asi cedE:'n a los ;r herna lo re · la u¡ er.ior in peccion <'n el nacionales como slran¡¡eros, cualquiera que sea su nume­órden rol!tÍ<'O. obre las orporacione · y .mpfeados púb}i OS. rO y jJfSO. • fundamento en que · apoya la declaratm'ia en Art. ~.o -Los folletos y otro impresos nacionales uestion, d que los alcald son rnit'mbros del podrr ju- gozaran tambicu ele esta franqui ia en los orr os ordina• dicial, no pare e acto; pur lo índicos per~oneros, a rios, con tal que el lnteo-ro volúmen de la oh a no esce-qn t~mhien , e o u ra , n l on ; y el Pr ·idente da del pe ·o de cnatro onzas. P ro si el paquete d . im· drl Estado, que l n argaflo del P. E. al qut- ¡wl'te- pr('so nacional tuviere un peso mayor, satisfara el poi" T•t'Ct>n los goJwmac1ores s el (¡u nonabra los mit i tro te ordinario ele las encomi nda . de lns triln TH lt·s 1le justicia, y los jueces letrados. si DI TUO DE LOS CO.~. OCil\IIE TOS f>l Ejt"cutivo pued har' -;to nombramientos, on arre- Todo ciudad,tno que tenga un poco d glo a la con titu('ion á la l ·i ¿por qué no han de po- trio ti m o d ·Le ayunar con u c..linero y con der su ajen tes in m fl i;¡to conlu mar a los jueces subal- so 'lenimiento d lo pcriodico nacionale , que stim d te1·nos, cuando no hiii Ulll es presa w¿>osicion en contn.· üuado& a • dafw. o de lé¡j lucei 1 a la de ensa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·las imtítueionc polítieas. Es un cgoismo harto rrpreh n- colocan en prqueñas cestas de mimbres, para que picrdau sihle clrnen-ars p< ra tan importa el Gobierno n la ne- .uiéndólos por capa en grandes ollas o toneles, y dejando­ce ·i: ad de gr.tvar nu '~tro mjserahlf' u ·oro con rccidos los asi por uno quince dias-S hacen otras dos la e gasto. , para ll t•v3r a t.fecto }~¡o; benéficas disposi wne d esto que o : mezclando cuatro partes de papa con d s la lci dt la con' encioH d ~ de en-•ro. de cuajada: ó dos libra de papas con cuatro de leche de Pero adcmas dd alwy o á r1 u e por utilidad individual vaca ó de o eja-Cuanto mas viejos e tan, son mCJOr y com un, y ha ·ta por < \'Coro na ·iond snu ncJ·cedort s lo · y tiown adema la ventaj. d no riar gusano y de on­Jkriód. icos el' e ue hablar w · ~ "llponiemlo que sus rech cto!'es servarsc fn"co· por mucl os año , siempre que se les guarde los d '.S<'mp":Jc 1 h:en, com ieuc infinito pro ·unH· . .,e ¡, 1<• tu- <'n Jp g.lr seco y n vasijas bien tnpadas. 1:a tl lo lllll ·lto !)'!('lO Cflll' ( Í:lrinlll •ntc Sl' Ír!l lrim) R('!Jl(Hlio para preser~ar de las hormigas los arboles fru- ·a, u e r poll!'(' , att, ('OS raclo.' J!Oflo de hacer que los bueyes tiren (! la ve<. con la or disti;Ha p<'r'iOIHh; y qu ó irc·ula · •n pa:audo de ma- caúe:::a .r con los peclws-l)img·a ele al buei l ytwo y un n mano, ó s viesrn n con1t n rn gahine e con 1nwna <.'lec ion ntre nosotros d~.- ·olo co 1 l: calwza, la u rda que s mueve n la garru ha ::r1an á nu<· Lra r<'g<'ncracion int le t ml y o ·i.t m (rrat.dl! lu.ct' f.te · .:t :obre l coll.r, y oh iga al buei á tirar tam­' it pul ·o ; pr'ro rntre todo ello: merece por n il 11oti\ o:-; hit·n con lo· l "t~'ws . una pa t' ular mrncion d Diario de lns conocimit'lllo ,· t'ttill'.\'.. ..t'h :trro p(lm .docilitar !os toros-Asegurado el toro, a o ·icdad nacional para la r11aneip~cion in 1 <' t'ctta'l, 1 s • le rt'ilH'r ¡• !a cota, y por mcoio de una en •rda . <' ]a fundada n Parí en el año de r8:h por un <.'ou..,id (·r: •,¡t' t:\ ;\ lo ·• c lt'i'ltOS. 1)<, · cst< a a( ura se ve obligado el ani­n' m w de mi mhros del Instituto, p' .. 0 ES.-En la li·ta d(• lo u criptores ,¡ e te llahi. n empezado a pu Jlic:ar:-.e t'n t•l 1 •i ·m o Parí , af1en,; · p •J iód' ,o, CJU . )tlhlicamos en el número antt>rior, iitlt< ron de la f•dicion franc ·a, una en ~k I.s, .sino bhero Jos. l\Iar·ia Delgado, de o ita : y 1 'r. l Ian el tambi ·n nos pm·ece q 1' el f;t)hi c~no d<' H'ria t: r< r'J'ar ' al enria, (lt- ( uihd 1 • eme 1 ·n a 1 mas ll~<'li lCl Uf' a t•l, con l fiu tlt' ('i. tri- A' '0---- El infrascripto recrrc a a Bogot:'t, por ln · rlo en las pro. in ;, , 1 ,\('··lo trac.ucir y ! •im1,ri 1ir par- hah r e cumplido la licencia temporal qu l ~ conc "titó el cialm nte, y s.tc·n· partido de s 1 mag ífico ::utíc" o ~s- Gobierno : y no habiéndole sido posible corrc~pondel' á crítos magi. t.,tln ·me po ·lo p ·im ros 1 mb!·e· de la Frait- toda· b: '\iÍsita y cumplimientos que s le h.m hecho ('n cia. T nemo ú la visllica se le dispcn. e de esl ~ debe.·, puc :ns del año pasado, y no · pro on m · op'ar < l!o. :llgunas o ·upacion . · no se lo han permitido, á prsat· de sus de-eosa , egun lo )t'rntita la mi~ 'l''lJie '· Lt'nsion e esl( plie- os----P p.tyan 29 de n ro de 1 \~ --J~l Jenel'al J. H. Lop 'z. o ema11al; p) · hoi se contt.'nlaran m <•:.tros le to.· ·, e n OTHO-Se rifa una tienda le fecto coloniale e n mui · as s~nient - haga e las d<" e ononua rural y do m' ti ·a- bneP. surtido : ·u valor e un la fa tura <: scirnde a 7 mil f.!Ur>Sos de fJf1pa ·-En Tm·inga y er vJria oart pe o ; la accion erá diez y sei · : entendiéndose que d "- ~ a Sajonia e fahric
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

El Constitucional del Cauca - N.

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Constitucional del Cauca - N.

El Constitucional del Cauca - N.

Por: | Fecha: 01/12/1832

CO JS ITUCIONAL DEL C UCA 1 • *.Este papt' sale lo'\ Súh1d os. Se •m . cril oe ;, ~1 en las ndm.in i. tracio n f'S 1 determinada t esorerla del E st· do' a Yl rtud ck órden es d f' CO!','h>,; de la Pn vin<"Í;J., ú r:"ll.t>tl el (' Ir, inta r eaks e l c;cmcstr e: ;.· en la tlcl lejl.lin10 ~ obit'rno suprcn10 - Lo tra. cril !O a l ' S. d · C'S t a c iu rlacl ;, (· YCI t1 •n it r< al ' lile: l it> loe; n Ú IIWt'OS s uelto s. L oe; s ns- . ' } ·. . f · · t D' c t·iptn ·e-. d t' .'u f' m r Tih:1·an u ei<•mplar. •c; con la mayor puntualidad p a r~ su In t !J_en la Y In es con siguu!n es-- lOS guar-eu Ja.s m i~rn •• ~ ad •1 •Í t11s:racio ne s, o r cm!tid os rl irectamentc. de a US--FranClSCO Soto . Colombia-Es tado Jt> la N . G- Secretnrla del despacho tle h acienrh-Bogotá á 29 d <.' o ct·:l>t·c de I 832- 1 Sr. Gobernador d la prov · ncia de Pop ya n-­La circular de I 3 de e gosto de este ariO sobre el Colomlú=1--E t:alo de la N . G-Secr Laría del! cobro de anu alicbd es, h a eh do m iuj cn á var i·-1s o h­de p ~ 'ho d , h ~,ciu1da-B ogo ta a 26 d • octubre de servaciones que se h au p ubli cndo en UIJO 1?. los xB .. h-22. ~ - l Sr. Gobernador de la P rovincia de periódicos que se imprimen en la . GramrH'1 'l'í<1 , es preci a b Or - coJ ativas, Ó b en <•ficios ecle.;ia'>t ÍCO , t Ít ulos suti1·ien tt>S d .~ n <>'>p ,c;·d <.l' p «~~ o, <.l:rj1da á t lla misma, lib ~·uda p< ra la ordenncion, proce :liend o'> n <;us nombra­por el Gol >i t' n l) S c pr,•mo , y e ~ HC ae f'U-serYndo h. acluti nistra, ·i.on; p e llan ías laical es lcis que son serv id a-, por kgo'> ; a un- 2 . 0 Q ue p ,u·twndo de ec; e p rincipio no pueclt':D que en su orljen sean b en efi cios t•cl • I~'>t i c o . .,, ó ca­en m· nera al ~ .. ¡ 1:1. m<.l d.J t'se pag·n· ahora lo·· créd1- p t>lbni, s colc tivas; y que por lo mismo s h a d ed ' l­t conl.r,t t•l te .oro ' r rn (: l Ú•Jttes de ueld os' ean ¡ cido la an u aliJad de las ('(. r ~· ll .m laq lléll l1 tcl l la ·ca­JP : L t~a'I'S ó ci-..- ' 1--s , C<.. 1 <. dos h a ta el 5 de m n ro de 11es, por razon de la p e r son:1 <.fU . ~ h oLtien u. P li'­I ~:G •) , e! :e po leriormPnte p o r el ~·0bierno e. tnhlc ~do ti ·ndo, pu , de t nl · a Hcced ··nte", se Ita d er1·et.ul p o la con -L;t ·•cion d d .. cbo alto en su primP-ra Ó ~ en la citada circular q11e la an ualid.'d d b iern cobr .t r ..;e s, g•:m .1 é 1)oca n o h y ... n sid o mandados satis facer ! de la capr>llan ias 1aica 1es, t om.tm.o e t<1. p d óc - 3. 0 (~t. l' este concepto es tanto mas fundado l si , segun puede infer ir e de la oh "-' t·v~ ciones an te-cuanto es conforme con el artículo 5. 0 de la leí ; riormente indicadas, no se ha c.1doptado la n feri ~ la de 4 de enero de e te año, que prohibe el recono- ¡ denominacion, el Presirjuicios a lo. po­Coloml; ia, sean cuales fueren los titulos n que se seedores de p alroné,tos ele legos o e; p elh nlas rit;·oro­a poyen, hasta que se verifi1u en los arreglos jenerales samente laicales, d ecl ar r lo sig uie nte-de que hubla su articulo 2. 0 : , No habiendo sido el animo d el gobierno es ten- 4- 0 Que por estos motivos no puede el go- der el derecho de anualid ad s sohre ohjeLo. q ue no ))ierno proceder al reconocimiento y pago de las deu- estaban a él sometidos, sino olo exijir el csacto d as el ·· sueldos , o cualesquiera otros gastos ordina- cumplimiento d e bs dispo;; icione vij<.•ntes, ct anJo r íos r e fer f'ntes al tiempo an terior al 5 de mayo de acordó lar •solucion ya citada; el Presidente r e:-u elve 1 83o , sin <..mbar go d que ella por otra parte esten que la anualiclad se exip dP. los b< n efic;os e lesias­apoynd< s en r-.~ z.ones de conv niencia y justicia: ticos, o capelh nlas e h tlVa , qne sean tl tt.lo p ara la 5. 0 Que p or e.:-tas r azones, l pu~to :~ d':'-- ordenncion, aunque se ~ n po se id a~ por 1<\.,o , _omo closo, c0 rno {{l <..· s trala de la verdadera mtellJCncia que esto mismo fué lo Cf'le se d1.., w:o en Ll c1tada de b lei ya c·t:lda de 4 d en ~ro, y versa sohr d e- circular, en la ual se h izo n h n ·ion de q ae l o~ tí­r ecl.os d t~ m .. cl o. intlivid uo'i, y cantidades de tulos eran e p t didos por l ls cnri · ' ecll•<; i:t:ticas, todo crecido Vs d ,·l 5 de m ayo de 183o, y que pos- Colomina-Estado d t> la N. G.- S ecret~P'ta d ·l er iormente uo han siclo mandadas satisfacer por una l despacho dt! llacien p ndnnz.a carta alguna COll destÍll a e" tl!fliÍera ti· ~ bo.; provinci·ls o h gares an hasta la llnea, por­< f!f' 110 es jw;~o q u' en ~ rtas : Cf te d t• esl" u-;() j('ncral y umtorrne d ·be iufer.irse que él ha ido introtlnc:do a v.irtu l ele arreglos tarnl ien j en,•ral . · : y q w, sin e:nb:ugo de lube!'5e observado d e mucho tiempo atc.'1:;;, ha continu~do en la r. G. el de remitirse on d ebe las carta') ó pliego que se clirijcn p:n·< VciH·zueb, de do<~c!c r e:.1dta que la N. G. viene a sufrir la p érdlCla d ~ lo . prod IC'tO de la CvHTt>sponPOl•den ia cpt' <' dir 'je para f 1era de la 1\. G. dt>he f1 .. Wf !Car ·e por los intro d dcLores, h asta la línea , que d t b t> d etene' e en la respectiva admini ·tra­e in·~ <1 <. OlT<'o;., la (1ue ·e inlrod· j ~·se .;;in !\·anquear.'' t' úrd-- t de S. F_ lo tra ·crih a U::l. p ·trL qne, ha-ci,; ndoio a quienes corre'>ponda t n la pro v~ucia tle su <'<~rg·o, t1•¡¡3·a su dehirlo 'LUHplimiento-D' o guur­d e á U6.-Francisco Sot . Col lllhia-E:'tado de la . G-Secretarla del In r (•rior y n·l.H:iont s es c1! re - I3ot.!·ot ~l á 8 rlc noYien be· d _. I832- \1 t:>r. Gob<'rnanido ;\ bien nomln·ar al Sr. Raíi1el Diago p· ra que sirva est<' de tillo por e l JWríodo eon'>titu cional-Lo com11nieo ;\ U._. l'ara lo., íines Lfll'' haya hgar-D.ios gnnnk á U~~- . !cj:mdro Yelez. NOJ•lBR1 ,TIE ... T ')' DEL;\ r-OBER~ACIO~. Para supl.ente d ·i jefe polí!.!co municipal de Po­p r.ynn al Sr. Ju L·cacion no po­Jr< J. ser r eli.jiosa y le faltt I'.t su ' <;"nci.d fun dat 1ento. Los seis at- os de •sLu ~ios tt·olÓJ·,co dc;;i ados . l !') para el ClH'.:>O j t n eral d e esta fn "de<<. en d ·cgla ... Hl ClltO orrY•tnico, ·e r ed uj eron a CUHt~'O pot• el J.,'CL'e• lo adicional de 5 de J.i ~iend)J'e de 1829. CLwndo no era conocida entr" nosot;·o · la opr. .;~ inH dvi fi lo­sofismo, polliau b astar cuatro a i'ios d e instj :. cinnes teolújicas ; p ero d es pues q te ha lit g .. do a b \l:H~­rica el contajio de la i m ~J i >d ad eu1opea, y q ¡e 1. s pren a d •1 tHUIHlo ' 'icjo se <' flh' ·zan co n u 1 fJtal e m pelto <.>n diseminar sobre el n !<' ·o todo::> los j ;r­menes de irrelijion y de lib rlin;lje, es un de]H'r d ~1 gobierno oponer :i este torr('nte de il.i<{ltirl ,t<1 lo. di­ques de una instruccion "mÍnent m (!ntc cat0llca. ,{Y como con c.,uie esto sin un d rtt'nido .r b/en mrd/tn­do estudio dt lu · pruebas th~ la di, i1 !clad d •l cri ·­tianismo y de la ~ UTORID \.D V1St:;LE, fu eh men­to incontra Lablt: de la erd .ld? E n el antif,;·Ho !!! L to<.lo, ontr~ ido á ios tratado · de lo · nist "rio~ , so­lo se e · t ~i di;l ba ·urnariamente en lo· prole ~ñmeno esta importantísim parte de la teoloJÍa po. itiva. Enton­ces s · e n!'esah~l la verch.d <.le la r<.'liji·Jn, y solo ·e n "~~ - ban cierto d ogma relativo a lo · mi:tet'lOS, )' Ja con• trovcrsia era ele llll órdt'n su ha terno; pero en e te ~iglo que d e-;t e ha toda uutorid·.d, se el •va ú h ¡y· ··­te m:n int"'re:>antc d~ }¡¡ rd;j~o . En ::vptdln <: ) ()(él si mpre se n conocia al···un 1 n•• cip:o de a:~tor ; , d de clond ·~ part1r <.'ll la c. r;:;·~~~ ·nt c:on; rw ro en 11 F •'e­sente es pr ciso l'f'<'Ojt'r lr>s t<' ' in onios de todo ... los tiem oc; y de to' o· lo ! t 3''H'e , >nra c0m,. n.-;, r <·1 e ·tu dio de la nl.jion por " l de 1« t l'·Hlirin:t 1 n · n· ·­sd, en qu, se fu u da l..t e 'l id u mhre cJl~ • s p ·ueb e; d e la rt>l ÍJÍon catolicn, una <.le ·de ·l pr!ncit>•O del mundo ha"ita nuestro d ias. Dem< siado nos difundiríamos si pr<'tendit;':'an os analiznr todas las razone~ C{Lte lui para r ·clamar ia t•stens!on que exijc el curso jen 'ral d e teolojía ; p e­ro parece suficiente lo que lwmos espuesto, p H'S cualquiera <{U · cono ca h tendt'ncia de lo esplri­tus en el sig~o xrx, convenrlr:t precjsameute ('ll la indi.;;p n ahl .. urj ·•ncia de profundizar las 1 raebas de la divi .liclad de la r<'lijion y de ]a autoridad de la iglesia, en un estudio histó rico-don·mático. D e aq lÍ depende el triunfo d e la v erd ad <'n cuanto s tra­te la causa de la rdijion por medio del r acio ci1 io. Por consiguiente no es posible llt'IWr una m i ·a tan vas­ta en uatro alíos : y supuc ta la neces!Clad <.l.- '.S­tos estudios, deben hacerse en un p eríodo que no baje el .. s eis al os. La distriLucion de los ct rsos e tá inclicl:'lda por el órden mismo con que dt ben tratarse las n~ teria s. Si ante todas cosas rt<.l <..> pl·oh. rs . la divinidad de la rel ijion, y la autorid~HL conslantcmente inf~.lihle de la igle. ia ; y si ya conv ,ncido el entendimiento est •• blecimientos : con la única diferencia terios, con un conocimiento j neral de la discipliua. de que ·n os propios de las d1Óct> ·is ] corrcspon­E ·te m·étodo, adolJt J.o por el eminario de Besan- de toda b e in·ccion, y en lo dd gobie ·, o sobmen­~ on, taJ dis n r··uido por su bu nos y solido stu- te lo rt'ltotlVO a b en ' t'lllHlZ Jp la doctl.'in~. Pt>n­dio · t ole' jic ~, S<:; jeneraliza con s 1ceso en otros es- sdmo Je est modo, ¡,or I e ha si !o una m2 _-:ma t rhlecin Í"tll.os litenn·ios de la Fr:.m-cia. Sobre estos r ecibida en ~; s n:.tcwnes eH' he, , , q·;c el .st f!s ld re orle de am­- I rim ~r afiO : I.r e rso de fttndamcntos de la r ·lijiou, h<tor~a ccl( siastica. Segl ndo aúo : 2. 0 jion la del l.!..s! tldo, d<- be el o·ohi.-rno procu ar que e r o de relij :c,n y luo·ares teolojico.s, y 2. 0 de his- se formen homh:·c·s c;~paee:; e e ostt'ncr la r< !ij•on; to ria ed ·:.·!~tstica. Tercer aüo : 3.r curso de relijwn, para lo cual erije cátedras e;J sus ~><>cu lasjen e r~] ~, con y 1. 0 de s:!~F' d.t escritura. Cuarto año : 2. 0 cur- la misma. pr ·rrognti a!. Jll l· , otras c.:Ít'lll'l~ s : de SO de , agr.•d,t C'.'C ·itura1 J I. O de institucion es teo- la ec·)C'<;iáStlC<' , po r¡ le a elJ..t }e Stá en \dlltr d.:tclo t>l l oj! ·as. (! •tullo ai':o : 3.r curso de sagr<1da e.<><·•·itura, depósito de la fcul~o.lr y :!. 0 Jc in-;titu ioi1C'> t olóji as. Se,:;to ai1o : 3r. cur- su ens{-'lün Z<. so de i1 Si..ttH<< c):l <.', tt:ol0jica., uno d cünone-;. Cll- Ilai, pn s, un vacio q 1e ll enar en nuf's ra 1 - d .t r<.i!JlO tll·ne en este pLn un p ríodo suficiente yes de es udios. No se trdta de conc·esiones, s:no p ~~ra la deLida e.stcn ·Üon d las l ~e iones .; pues no de que se dec aren derech< s qw.' co ·r• •pon< n á la clcjar mo dt> r epe11r, qne la enselíanza que no abra- igicsia : en lo qu<:> no vemos d ifi<"uhad · lo·u 1de en ello: de. ig nar }a duracÍon y UU negocio que tanto intt•resa a }; n·}JjHH • SU número de los curso qne formen el jeneral de do, sus lu('<'S y ·u prudc ncia sal ran ¡ roponcr t1l ta fi nltad. ll.éstano h .. ,bh:r de una e 1cstion im- gobierno, m<:jor que no. m ro. , los mecli : de Cf n­pm ·t:mte, rn u<"ida ltasta hoi nl silencio. cluir el arrq~·lo que incJ'c· mos y cp d ~· bc p ·< d , ­critor . , y como miembros de la ig-lec;ia cat.olica, e - cir felice. re alt<.Jdos . Sin entbarrro, .a11if•:-.t n· •mo lo ponetllos fr,n1c~.rncnte nuestl'O tnodo de p<' nsar : lo que en l pe. rticular opiwnnos. Cre ·mos t! :. :lo · ('S­crecmo · q oye. do '11 r:-~zon.. m·ti sólidas, y sabt mos tudios teol 'j~cos dt-be fonn< r, co1 .o lo.., d , n edi­q .e e-; re ~ I •t; He la m ~yoda q~t e opina cou no:'c tro. . cin., una t~- c d!:1d t ~n.' c. ~·. , ¡.t' solo 1,1Ja l eH 't' le L t lt'oloji divinas; el ma · nece. ario dcto- y todo lo dema nJ ~11i,·o a la cc•,lHP1JÍ. rlc lo<; t n lo que c. de su resorte. i mnza s dé coHlO virtud in fu ·a , o como ono- Debemos esp · ·:-r . .;t ar r e o de la proxll 1, le­cimiento teorico, para servirnos de los t 'rmino<> jisbtura, <.l r formar nu slra or·'l'~ n-zacion ltterr11·i:). r ·ihidos. De todos lllodos, se trata de la n elian- J=.t Estado se int< r ,sa en que el dPro te'lg-~1 e11 la za de la doctrina d e la relijion, que pertenece al educacion pública la parte que le to ·a, y quc• ha r ,, - ministerio de los p. stor ' S. Asi es q te en las nacio- empeñad siempre en las naciones catóh ·.1s. 1 11es católicas e- JWOlllllev'->. y proteje por los gobi ,,_ Jl-;trt>nse los fastos de las letra , y se vf'ra al lt"ro nos el e tudio de la teolojl ;1 , dejaudo al piscopa- católico promoviendo y so teni('nd.o la e(.htcacion pú­do la parte qne de pleno derecho le corresponde blica, aun en las naciones donde no es clominaute en esta mat•·t·iyes de estudios : la lei y regla- nuestra América e ha di-;tinguido si mpre el der , n1ento orga11icos declaran sus esenciales derecho á por el noble empeño con que ha servido en todos los ohispo en lo seminarios on iliares, dejando- ·entidos en este ramo de la pública ft>licid~d. ¿ Cu ~. n­l os hLjo L1 dept>ndencia y d ir ccion de los mismos to no d ben nues ros stablt· ·imienlos literarios ;\ L>s prch dos. Este: di ·po: icion supone que, estahl·cidos prelados y otros ecle, iá ticos, u_ a grata memoria lo · stud;os jen<'ralc>s c~n las universidades, que·lan sirve aun de e tímulo á la virtt d y á la np i acion ? los ·cmina rio: conto escudas puramente e lesiájti- El clero granadino, d istinguido pnr su i !us/r((c:·(ln e:s ; y en <:fecto asi suced<.:'. ¿ Pt'ro solo en las escue- .r su patrintisnw, co no ha dicho l vi e-r 'f's:cle 1te, no la ccl< <;i,l.• tica. se nseña la tt:•olojla? o, cierta- desmet·ecera jamá c•ste tltulo en cu.1nto tcntia reh ion m <"ntt : l.:1i cn i;•s un.iver ·id· des e-.tudios u o1ójicos con la educncion pública. y 1w pncrle d · j ~H' de lt:;berlos, por las razone que Cerrare110s slas re exionec:; con cl sigui<'nte artl­h •mo-; ir d!c·at!o para c1ue el gobierno promueva ts- culo de un filósofn, q ue no pu de ·er ·ta<"hado ele ta e11-; í'1a lZ·' , en "'· t'> e-;L lh!t cimi 'ntos lii.erario ; pero pnrcialid "'d por el cJ ·ro.-" .._ ro pucflo d ·j ar dt• o'1si­en ellos y en los scmin;u·ios es una mi-;ma Ja teo- derar, de ia Didero sobr :> la eJuc,tcion ndijio ·:\, a lc.jía qu • se eusc11a, y los cur:ante de unas y otras los maestros ocupados en Ja <'rlucacion p\ blica, como e">cuel,s aspiran al sacerdocio d una misma relijitn . parte necesaria d ,¡ clel'O. La p~·rfcccion ele la.s fac~tl­A · qu 1 el 1. ism principio da a1 ministerio pas o- tades del alma y el dt•..;arrollo d lo al<'nto<> natu­ral ·gual~s derec 1os á la enseñanza de la reltjion en rales, la adhesion lejítima a su familia y la obe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. dl.encia al soberano, el celo por el trabajo y por el antor de la patria, la virtudes sociales y la caridad universal, el conocimiento de las verdades eternas y la ·umision debida ~t la iglesia; son otras tantas partes de la relijiou en el e tado político, que es todo lo que comprende mi plan, y nacb mas que e to: y pues que en con<;'-'Cut'ncia, e _;ta de tal modo dirijida la cduca­cion pública :í. la felicidad jeneral, que la rel(ifon ocupa en e/ la el pl'imer lu¿.rnr ... , la educacion pública es en efecto el ma<> importante ser icio (pte el clero puede hacer al Estado." F ~LIC[ D AD HUl\1AN . 1\-Incho se ha habbdo siempre y ~e ha e crito, y todavía se e rihe y se habla, acerca d ' las pena­lidades y las mi erías de la ida hum::ma : el globo ddicio ·o que no · sirve de hahitacion se ha calificado de ?Jalle de lugrimas, y la transitoria mansion del homhr' en éi ha sido y s reput~ da como época de prueba y de sufrimientos. G uerrns, hambres, pes­tes, üonmoeiones pojJulares, disen~iones civiles y domésticas; dolores iisicos, p<>saclnmhres, esperanzas burlada , p 'C enlirnientos melancr\licos, realidades tris­tes .: he aqui los colores somhrios con que se recarga el cuadro hi ·tórico de nuestra breve existencia. Pero no habrú misántropo adusto qu' 110 conYenga en que este cuadro mismo tiene tambien su lado muí agra­dable: y en que, si son efectivas y quiz~i inevitables las penas, está hasta cierto pnnto en lllH:'stro arbi­trio aun1entar sus compcnsacione · , y aun hacer ma­yor la suma de los bienes que la de los males. Pro­pongámonos analizar brevemente esta importante ma­teria filusofica, aunque su anidisis pueda parecer im­propio de e te lugar: tal vez alentaremos al que, h:thiendo encontt·ado espina<; al pt·iu('jpiar su ean·era en l 1nundo, piensa IJO hall· .r Hlí. s add nte otra co a; y ensel' aremos el hucn ca m in a aquello· que, por­que no e prometen ohtenel'lo torio, rehusan aspirar á lo que e ·ta {t su alcance. Dt•sde luego es dema-;iado sahido, que la mayor p:-trte rtl' nucsl.ros pad~~cirnicntos y"enen de nosotros JJ libmos : d d t>snrn'glo e11 }; cond ucLa, la satisfaccion llTI'iL·xiva dt-> todo apPtit fi ... ico, producen el mal ma­t:. · ri;:) : b an hicion, la v:m!d·~cl, el egoismo, el de vío de lo:) ¡n·in ipios jen ·ro. oo.:, v J lSlo son el oríj '11 f<~­cun o Jel mal moral. Enf,·cnando IHH'stras p asiones, reg,Ja11do conforme á Ja ra.t;Oll nue.3Lros deseos y proyectos, u fr.ircmos menos y ti·ozaremos nws. E Le es el punto ele cnpitd importan<'i.. Hagamos ahora l.ma r '·eilí.l de lo · placen..; acce ·iLJes, cuyo tranquilo goce ba· ta para cnd u Izar la vida y completar nue·tra JH1s~ble fdicith!d. La fueute principal de ellos es la ocupacion ac­tiYa. El ejer rcio contin iado de las f, cultade corporale y nw·n t~lles, qta' las fortaloce y perfecciona, es na­tural nwnLc <~t;TacbLlc al hombre, v ncida que s 'a aquella p1·opension ;'t la indolen<'ia de que comun­mente se le tacha. El tt·ah.,jo embelesa y distrae por • 'i mi ·mo, y alhaga con l..\ id"a li: onjera de sus pre­vi.., tos l't' ultado<;. Formar un p!au juicioso, combinar lo· mt>dios de su ej •cuc.i n y realizarlo gradualmente, cn.tsa St'n-.aciones muí dl Ice , : la JJ!icultad vencida, y la c0·wch: de los fn1tos de la industria propia, llen.m de sa isfa('cion al 'OI" zon humano. Otro abundan te manantial de placeres puros ha- 1laremo<; en el c:1ltt vo cid entendimiento : placeres que t·tl t:-z no alcanzan factoras de la soci dad, las letra s ro , y que ele. de11an los futiles y monotonos pasatiempos de la vida vt>g<'t.tti­va para busc:lr en la <'ultura del t~splritu ma solidos y variados deh-ites. El saLio encuentra en sl mi~mo una mina \.le .i.n fables o·oce · , que no podrá disputarle la envidia, ni arrebatarle la adversidad, u.i. atenu :tr la achacosa vE>jez : el ignorante d~·-p 'nlicia tanta fortu­na, vive y m~tere como tma pl: uta, y solo akanza aquella felicidad material y mwl .l,i ' que la suerte y sus facultades fisica C{' ieren couc >de.·le. Cuantos agradable · ralos proporcionan en la vida las relaciones sociai{'S, los vínculos de fa mi ia, las afecciones domésticas ! Las delicias de la conversa­eion, el comercio de los red pro ns ser IClO. , la mutua cornnnicacion de las ile existencia : unido con lazos de fraternidad y de bt>ne­volencia a lo,:; demas hombre. ' mil emociones dul ... ces lo ajitan, mil sentimentale.::. ~Yoces lo confortan, sus recurso se centuplican, y marcha sin sent'do acia t: 1 inevitable término de u carrera. Pero tambien tiene '>US plact>r s la ·oledatl. Con­centrarse a veces en SÍ mi lllO, para l't><'OilOCl'!' el estado de u corazon y los pro~resos de su enl..en­dimiento; para n•pasar la historia propia, rt>ctiÍIC'lr us errore.., y coordinar sus proy('cto~ ; para , <.:g·tr por el ancho campo de la imajinacion, contemplar'" lo pasado y lo tutnro, y formm·be imajenes vivas de fi­guras aereas ; para llamar ¿t juicio al dc.:bil y al po­< leroso, al fil(,:;ofn y al fm:itico, alvivoy al mtwrto: es un modo pnrticular' qne cruiza en ti nden pocos, de haccr<;e compaí')ía y de disipar las penas. De intc 1 to no hemos hablado tndavia de loq placeres de los sentid s: ¡con , y los segundos positivos y continuos : y que si omos desgraciado.:., la cnlpa t>s nucstt'a; porque el sab:v)" bondadoso Autor de la naturale.-:.a nos crio par~t vi-vir jelices. -------- Errata del m'unero antcr/or. - Pág. 4, col. 2. Jln. 58 dice; Cl~)'a vr>rsion está concluirla : ag réguese ; y lleva eL testo latino con JtOtas para su inteíijencia. Imprenta de la Universi aJ, por Benito Zizero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

El Constitucional del Cauca - N.

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Constitucional del Cauca - N.

El Constitucional del Cauca - N.

Por: | Fecha: 04/01/1834

CONS TUCIONAL CA U CA. '· . • • • E,tc ¡wriotlico se J.mh1ica los sitllíldos . . ~ ' rec~heu suscripciones ú <'·1 r.ot· 1 celes y clemas ¡)untos pritici¡)nles l~ dtmara los tomaria ~~·me~tn·:. a r'a"lt'l l dt· tremt:1 rPalcs, l'll la admunstracwn el~: <'OI'l'l'O!\ de e!tta <.:w- • l · 1 ' 1 1 · ' 1 b J ·,d., (HH' 1 Sr ,¡ .11. 1 ' .1110 ·r· l' t 11 3 ;¡; .¡ 1 t . " .:> en COllSll eHlCJon sc.>l)Ul'Ul an ente: qu • en o re atlvo a a su - • '· 1.: •• - , • an<·ot·u >03'> u,cu t:: • , e COlllt'l' 1u, n."' Ioo. . , . ·~ . L o: ••Úu~t•ro. ·tdtu vah·u r ',tl, medio . 1acLorla de La bucos que pH.ilo el rmsmo "'011CCJO rnUU( 1' y a la r ¡ t ¡ ¡·¡ . 1 t · cúmai'n los iH fortncs (fUe alli se pr ' ient>n : qu "" a~reg-uo .J~sta do r¡ue mrtii(Jit•ó·ta a en ra( a .,- sa u a fjfl<' tW em• . J , l . d l · d lu ·"' ~lo !a tesoreria en todo ellw',\' de (tgosto) con /m:lusion de /((.)' . este atuer O/L a res~luci~h t?nlul a, en a se~l~)H r In, Y que ful'ir•ron lus ru{;:u'n t'stral'ioites rl<' 1.\'Cllnlldl: ' 'l1inti ')' Tu .. que e cspt•( Wllte se •-v ue va a a un~ma corP SlO l ·q e ue l 1 1 , , • ; orre~· le la Larifa co11fonu ~ a . la l i dP la mat n a : 4. ~ se maco ( c'ó'( e enero tmsla ¡wuo del preSf'11fP a/io. ._, D. , Jio cuenta d un iuforme de la comi~ion encargada del que JI xistcnci~1 ~- medie r.s qu lwl>ia tonwdo, aun(¡ue sin fruto, p<~ra 1u1p dir I JkrcdlO.· (1c :it_ot "<\ t<; y teji ·tros }lrod ucto d 1· p~1 ¡w l ..;pJJ.alo - - 1 it-·z pot ci ~:r:l ( de rl'ntas r\lithit·1pnles Oct;;\ t1 I :il'l t: de 1o~ dej' ·el o!:l de :tduahus !')t·ptín:il id. dt' 1o~ 1cl , de id. ])rmlucio dt' re11ta de COlH'<). <¿uinto,· de oro rec:Htdudos y Y<·mlidos l :n~ ta ju11io 3g8 5 l-tilith des <·n su Vl'IJ a (_Juintog d ' nro f'dios que 102 I ~ propnn la comision se acordó : que l gobernador propor- ~~ 2 r. c.:io11t> los arbitrios necesario para hacer la con:po ·ieion de (, 7 ° dil ha casa, y evitar la ruina que amenuza con d ·formidad de 9) 7 o la plaza mayor conviniendo con los acreedores de los cen• 27 7 - 8 sos que la gl'avau, los mellios mas espeditos para su refac-jg7 2 0 cion, y que si despuc's de toclo no pudiese conseguir esta, IO 4 _. ni vend ·r la finC'a, se pida al Poder Ejecutivo solicite del ongreso Os de representantes prin('ipales y suplt'ntes en el cantan dia 2.4, y el que pasó a la cimara el gobierno de la pro­de Almaguer, y se dió clusunto por concluido, mediante a vincia, proponiendo entre otros medios, el restablecimiento 110 constar de parte de quien ha estado la omision; 2. 0 de del estanco de la polvora, y de los naipes para 1 mismo un informe de la comision encargada del que paso a la ca- fin, se acordó : que se suplique al congreso se sirva tomar n1ara ,1 conct·jo municipal de Palrnira) y se devolvió a la en consideracion esta materia~ recordahdose la esposi ion que misma comision i.t fin de que arreglara la tarifa para el co- ~ hizo la camara en el año anterior sobre la conveniencia de bro de los d 'rechos municipales del mismo cantan, y se acor .. estancar la polvora1 y que en caso de estimarse util el es-­do: que los concejo municipoles incluyon en las respecti- tanco de este articulo, lo mismo que el de los naipes po­vas tarifas Jos de barqueta eu los pasos comunes a dos can- dría nplicarse por algun tiempo su producto llquido para tones, conforllle á lo dispuesto en el artículo 25 y pat·agrafo el establecimiento, y dotacion de las escuelas de la N. Gra· 3. o, artículo ;), o de la lei de 11 de abril del aiio 15. 0 ; nadn, ó un tanto por ciento de su venta, mientras se res- 3. o ele un informe de la comision encargada del que di- tnhlece el estanco; pero que si este no se estimase con­rijió á la dunaru el conct·jo municipal de Tuluá, y puesto veniente, exija en la polvora el dos, y en los naipes el cua• a discu ion &e acor.dó : c¡ue en todo lo relativo a escue}~\S1 e;~·- tro por ciento a los iDtroductores de este jénero en la a~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LEZS22&2 rninistracion r~spectl1 a, y con las formalidad es con que se l rec~l 1da t'l uno por ciento del cons-ulado, apl i<'andose el pro ­duelo a fiiVOf Je la escuela de primera t' Il St>llHilZa en cadn lugar doude . e ':erifique ~ cobro de est im p uc<; to- Se exa­mino y nproho líl t.ar1fa de derecho, rnun icipcd s del can ton de Cali en los ttirminos que constan de la acta respe ·ti­ya, y Ja c¡ue debe cejir en los demas can ton .s~Se dio cuen· . ta por último de un oficio del j efe polí tico del circuito ma· 11ifestand~ d gr,tvamcn que sufren h\ r entas municipules con d pago d( l r e.J diario) que se da a los encarcelados c.uan­< i hni muchos q ue podri aa sostenerse por si,. y -se acordó que volviese nl mismo j e[i> político para que propusi ra lt>s medios convc:ni ntes de evitar el perjuicio que t:spre a. }~DITOltl • .... MÉJICO. El cólera morbo ha h echo grandes estragos en esa r.e­pública, y p or n o t1c~as de Veracruz recibidas eh., l\Iontre~~ el 3 J~ octubre, se saLia : que hasta el 24 de a~ to l - bian rnuerto t:n la cupital de l\I~ji<'o 11000 pf'rsonas de la· cu:...les 1 1 ~0 erun muertas el 23. Una carta de 1\f~jico dd 4 de Agosto dice : jauds se ha visto el comei"cio tao ak\- "Jo como ahora, á cau sa de la gu erra civil y del cólera que cuusa gr~mdes · ~strago en esta ciudad hac('n quince d iu~ . !.as d · ses pobres han padecido mucho; pero la jente aco­rnnduda y que vive con arreglo casi no ha sido .atacada; pues a peni.lb h an muerto como 20 personas de esta el a · ~ ( Ln. Ji:'n er~a.) EUROPA. Tenemos papeles de Francia e Inglaterra, y los ult' • mos a lcanzan it 3 de octuiJ re. E l a pccto de las co sr~ s de E uropa es e n j eneral el mismo de c¡ue b emos hablado e~ o u·os n úmeros; pt-'ro lwi de mas notable lo que estractamos. ECUADOR. Don Miguel habia seg·uido sosteniéndose en Portugn Aunque no soq mui detallada.-; las cartas de Quito, y despues que perdió it Lisboa ; hizo una t eutati,,a colltt·a e ·~ aunque al gunas est ~tn contradictorias u specto (le los pape- la plaLa y fué rechasaclo, de cuyas resultas se hall aba ('O les de Guay, quil, podemo decir en re úmeu lo que 1' ·ii(·- <'on l licLo ~ gr:.\vÍ ·imos y tocaba el último término de su mo­t en ucorues alguna cartas de 13 de dici embre. ll t'nos de Francia e Ingh\lerra han 5 de la mañ:m:t su marcha sobre Guayaquil pnr el Est ·ro re ·o nocido a Da. l\Iaria como reiua l(~jítima de PortuJ:ll. s~ l.l d(' y otras direccion es : se ac(•rcó Owmemli y fu ~ des - Fu cstn'uto se hnbiun agruvado las enferm vdad · ~ d(· cubierto a las nueve de la noche cuaudo se trataba de d ar r ci de Es pa l1n, y se dt•ciu por su médico Castell ·,, que no tma orpr"sa a la plaz,a. Esto hizo que se trabase un <'()J n- pn'i:ni1 dt.! octubre. El colcra invadio por fin la .E.;¡);.tií a, y Late so t nido n la llanura inllle liaLa á Guayaquil, aun- 11,,1,(,, i •l 'llelrado por la costa de Andulucia á Sevilla; pt.!rO. que dt-Lió ser mas lar-go, omo lo r evolucionarios esLnb nu su c~t :·a ¡;os er:.m mui pocos. prt>parados para abandonar la plaza, lo v 'rificaron ;i las 12 --o-- de la noch ·~ o upúndo en seguida el Jeneral Flore la ciu- ~1 I LI C IA-continuacion del primer articulo. dad ~ e llevaron los buques y lanchas con cuanto pudie- An tes de pasar a presentar el plan del cbdigo mt'!t'tczr ron, y se hallan en la Punú. Aun no es <'ierto el rumbo h aré present que para satisfacer las necesidades es men e-. ~ que tomen, ni puede calcularse fijamente la direccion que ter clt'Lcrminarlas -Las h ai materiales y morales, y podrún den a sus proyectos, s id ~d numé rica de hombrPs, supue'ito e¡ u e tado e m a es, no medita con la fre cura uecesarin, ni sa- los h ombr s constituyen la fuerza reaL-2. ~K ecesidad de m·· - lle conciliar sus opiniones con la que r einan en el pai s. gani1.acion militar y de jerarquia, que resultan de la necc­J\ Iena tampoco e el jen 'ral qut> se r equiere para u na e m- sid ad de tener ejército-3. ::J N ~cesidnd s mornl's o de po­} Jresa at.revida, en la qu .' un dia d' pérdida 1 uede acaso de - licia, r lativas á mantener el bu .. n órden-4. ~ N(•('e ·idadcs cidir la guerra contr. d, Ilai <1d cmas la in cidencia de h a- m~tt·rial "s, que son indispensables para la conscrvacion de her e me e lado Dn. J osP. de la B.iva-Agü(•ro en ( sta revolu- 1 la fuerza armada-Estas mismas categorias de las neccsida · cion, y hai nolicia · de que trab;~ja en la Puna pon1ue la ti'Í - des pueclen llamarse las cuatro primeras ó elemental s divi· pulacion del l\Iontcag udo ( buque de guerra del P rú ) , sion s de la milicia que son- Heclutamiento-Sislema mi· qu . e halla alli, se subl ·ve, le proclame j efe del P rú y lltar, al cual .. sta unida la constitucion del ejército--J usti· uniéndose con la Colombia vayan a nta c:ar i(•rno, como ya se dice que lo han ofre<'ido algunos ma-' p1·cviamente se forma. e un const:'jo de guerra para p repa­¡ ·ineros y parte de la tropa que está a bordo, rar los proy ~ctos ? Lo que hai largo y sin límites es .tra- .1: o ha mostrado Rocafu rte mucho ti no para gobernar, h~ljar como se ha hecho en Colombia, y h oi en la N. Gl'a­cho ándo e con pet" ona , que sin ser del partido de Flo- uada leyes aisladas que se reforman unas a otras, y traen res, eran harto influy nt ·, y dest<' rratHlo otra mncha • En la complicacion de los derechos y la ignorancia de las di - 42 clias ha gastado mas de docientos mil pesos, y como po ieiones - Se vaga de ideas en ideas, y m uchas veces no en su actual estado no puede tomar ya mas dinero, es mas que se ocupan en cuestiones vitales, porque no se ha emprendi­prol> able que falt~Uldoles 1 aliciente que le atrajo algun nu- do su dis usion mec.o de personas, e vea ubandonado. Sin embargo de todo,lo E l código sera titulado - Código 1\filitarde la N. Granada. que debemos creer es que no e tá decidida la campal1a de Gua- B Ej_ OS DESEOS PARA EL ANO DE 1834. yaqnil,y que Jurará tal vez hasta el v rano: mtentt·as tantG se Termiuó ya I aíio de 1833 su vida de 36:> dias, dejand()o - ¡n·o ()ngan los padecimientos de e te d sgraciaJo pais; y sea al que comienza una herenc1a de acciones buenas y malas, q uien fuere el que triunfe, no hallara sino escomb1:os. de iortunas y descüchas, de aciertos y errores ; porque así. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. h3 sido si m re el mundo asi es y asi sera mientrns dure.¡ PATRIOTISMO. ~ . L 1 PI 05 ma es y os 1) ·l enes se 's. ucce ·' tfío·s ' ~in que 1 Contitlz'lu\1t la. liOstla de contribucwn para /u. escuela de1 6n utas., su transcurso pueda vnriar dd todo .la .r,:z dd mundo. ~n Sra. Ana, 1 ar:~ . a~e : : ... • 4 " esperanza <.le mejor:.tr alimenta a los mdlvin. 1t umor, sos te m'd a~. por 1a t>~pe~anz~ y S. r: Dr: Jo ·. e. .Io "t· n·G1c·¡1} 0 va nzuc a e Buga I 5 1 3 roronadas con fchcisunos resulta<.los. Stgamos la mclmac10n St. DI. l·Lifae y, 0 ' ' de alimentarnos con J> lH nos d eseos; y s·m que na(¡ ·t e nos o ¡>¡ ·1 - Sr• Presbí•t ero Bruno er(ol 'ara 1 6 guc á reunir en el de la f(·licid:ul social , toJos lo~ q~~e t~nc- Sr. Joaqt~lll Alf:..:~o por su esposa 1 m os, los repa1·tirenJ0. como se pt·eseuten a nuestra tnHlJmacion. Sra. Josda Tm r 5 Dt>~l·amos ft la Nueva Granada, patria nue ·t ra IIJui que- Suma xida, que solo 1 . r3g 1' 'Í ne t'n ella la su llui~itm á las elyesfi tan ultra!- Ademas ha recibido la socie(hd una cartilla de dibuj.. c l pdas cu otros aí'10s; que rt•viva a justicia y a 1rmeza e e los nl:'lji trados, la irJcotTuptiblc integridad de los emplendos pnra la misma escueln, re.mitida por f'l. Dr. Pedro Antonio 1.t.p. nn qu ~ Y·l V.l,.l tra a' 1a soca·' <1 J l ¡, como t' 1 a 1m a a1 cucr- lo. s htJOS de Pop. ayan a con. tubuu al .b u·nestar de su .p.m s, po, n ·Jt'lH'I'~ b llloral pt'tblica y sea el arca p rodijiosa que sal-¡nnde las mas smceras grac_:~~ tan Importantes s I'Vlctos. l'c la jetH't' la anwn<~z,tn. Acero de fierro. Desearnos al congre o que selwle la lcjisbtura dl· <' ·te La esperiencia ha hecho conocer que si e p asa o?re año por un l'spirilu dt' sabidur1a, que lwga dt·js¡wranzas lisonJeras en Yara eJe fj rro sobre todas las partes que se quisieren ace­s: t :mluoy ~· · pi•~oso ds·p .rta t~~wnto .. -:[ :'t la de gut'~T~ qu.e St'a rar, y temp\arlo cua~do p} tod?. hubiese llPgado al color de s~(~mp1·e t: t·t f ·l1z como d arw de 3J, en que su nurusterlO ha guiuda. Esta operac10n mas fac1l Y. menos <'ostosa qt.le la sol .. '-ido de p<'1. tladura del acero con el fierro, ttene aun la ventap de ha- Dl·su m os ;\ la Acadt•mia nncion al gran<.lísimn const:mcin, cer durar las h erramientas mucho mas largo tiempo. Con y que cut'Htc mudws pro.sadort~S y poetas c¡ue jenerulicen t'l una olla ó paila vieja quebrada se obtiene este resultado. buen gusro de la lil"tr;t( t.as por principios universales: sobre todo ner una cu~harada de amoniaco en un baso de agua, que en que distingan lu autor.idad, de la persoua c1ue la ('jerc ~, reser- el momento se hace tragar al animal, que por lo comun que-v; mdo paru 'Sta sus ({!Wjas pn onales y respet:wdo aquella. da sano dentro de una hora. De. <'amo'> á los Co~STITUCIO:-IAI.Es 1' mui particularmente . ~- B h 1 . d z . a, 1 lllll'Sfro, 1a conperac·w u t1 e escri· lores' pat ri·o tas, que no uu•- A~v' ISos-Erl la ti"~ 'nda del Sr • ,B ias • uc e 1 se ven en t• um- 1-cn siuo d iuterés nacional: pnra q.lH' sf'an escrito con in- nos pa~a us~ ~e la~ escuelas a med10 real, y compe!ldto de Jqwndcn<·:;•, con franqueza, con ra1on y con decoro, para que la doctnna cnstwna a real. __ Hgrad('n á los lectores, y agradiwdoles los instruyan. J,a edicion de las Bucolicas y Geórgicas de Virjilio, tradu- De t•:.unos a Venezuela que rontinue la mujestuosa mar- cid as al español en verso, que se ha anunciado antes, sal­c~ ha dé su aJrninistracion, y quei ndt>pt>ndiente por derecho, sea drá en un tomo en 8. o español, y la suscripcion por cada um1 por sentimientos fi·aternales con los estados colombianos. ~jemplar vale 4 pesos-Se reciben estas por el Sr. Nica. Deseamos al Ecuador una r 'forma legal y universal de las Urrutia, y se depositan en el Sr. José Ignacio Segura. sus instituciones, de su gohierno y de sus costumbres, para que oc u pe entre lns repúblicas americanas el lugnr que co- El di a 21 de diciembre de I833, el tribunal de apelaciones JTesponde á un pueblo honrado como el primoj 'nito de la li- del distrito judicial del Cauca, ha recibido de abogado, prévios Lertad americana : y aíiadirnos tamhien un especial d •seo de los requisitos legales, al Dr. Hamon Rebolledo. que su ongreso tenga un redactor versado en el réjimen de Erratas en el suplement;";;~ o 72 -Col. 4. ~ líneas 2 y l los verLos y colocacion de sus tiempos en la lengua castellana. dice 4 pesos, léase 4 reales, en amhas-llnea 4 9 dice 8 pesos Deseamos por u !timo, ver á todas las repúblicas nme- léase 3 pesos. ricanns correjidas U E E N M 1 N 1 A T U R t\ PAnA nr, A;o DEL SE;oR, r834. EcLrP 'ES.-. )Jc iOl parcial: 3o de no~icm!ll·~ á medio dia -De luna total: el 2 I dP jtmio á la t y 4 i m, de la mañana.~ Id .. parcía} .: t>l x5 de di.cit"mhn> á las io_ y 28 tn. de la noch<'. . LUN .l.CIOXE.S. FIESTAS y rn<'dias fi<'stas entrP. semann, y di·ts n t-les del aíio. MtSES . o . o ~· - ~ 00 00 1 2 3 4 5 J, Dia s - O Di~t 9· Circnncísion, el I P -Epifanía G ? 8 9 t o 1 I 1 ~ ' e u·a 17- ® D.ia !).5 el 6. E~El\0. -t3 t4 I5 I6 I1 18 rg 1 :) Día 3 I. Dou.ing-o de eptuajésirna, el 2'G. ~o 2T 2?. ?.3 2.4 - ~5 26 1 1------------------------~----------------------------+-------------2~7 ____2 _8-. _2 _,9~,~-3_o_ ____3 _I~~----~---- o ,. ~ Día , - C Día x6 . La Pnri ;cacion, el~. - Ceni- 3 00 4 00 5 00 6 13 ~o 1 8 t5 2.2. '" ~ DlJ. 23 z.l, <'l 12.. FEnr.F.no. to Il !8 2.5 12. rg 2G :) Dia 2 - ~ Dia 10. C l>i1 18 - '1' Día 15. :) Dia 3r. - ~ Dia 9 - C Dia 1 G. Di;t !13 - :) Dia 3o. 0 Dia 8 ---. C I ia xG, i-t 28. G9 Día 5 - e Dia I I' (1) ~Dia 19 -- J; Día 27 . • Dia 3 - e Dia I o. @ Dia 17 - !1 Dia 2.5. Et Dia 2 - C Día 9· 1,;¡ Dia 17 - :) :Uia 2S. ~ Dia 1 - C Dia 8. 1 f0 Dia 16 - ~ Día 23. G Dia 3o. C Dia ? - ® Dia x5. J) Día 23 -- O Dia. 3o. San 1l.tt ia s, el 2.~. 17 ~:m Jo'>,~. <'1 19.- La EtH'arna­cíon drl ~ enor. ei ?.5.- Priincro y 2? c.li..t de >á:.cua, el 3o y ·~r. Tercer dia de Páscua, l 1 ~ 2./f 3 .\l.u z.o. 00 4 11 18 ~~ o o 5 ·~ 19 2G 2."1 :¡ :¡ I ~ 1 ,U 2.0 2.1 :12 ¡· 2.·~ 1 27 ?8 29 1u --------------~~--~----~---------------------- . \lHI.U .• 00 .., 1 14 21 28 3 4 5 ¡· () 10 11 12 13 l7 18 1!) 20 24 25 'l.Ü J 27 San F<'lipc y Santia~o, rl t ~-T,:t 1 °~ 0 ~ 7 ~ Crm. , d1.- 'L aA~ce n . ion,clt{. l\LI.\o. 12. I3 14 15 S.hic1to, rl r 5,l'ent. eh 8, r f) v ·2o. I 0 20 1. l 2. 2. Corpus, f'l 2!), S . .Fcrnawlo rl ·~o. 1 :>.f) 27 ?.8 7.9 00 10 4 1 1 18 25 S. A ntnni , i'l I3, S. Juan, C'l 24, San Pedro y -.San Pablo, ·el 29. Ortwa Je S. J'nan, rl r P , San­tiago, el 25, Santa Ana, el 2G. La Asuncion, d 1 5, San Agu::.ti.n, el 28, Sauta I o::.a, el 3u. I.a N.ttivi-7 4 I I J8 2.5 3 10 17 ~4 'h 00 '7 Ilt ' · I 1.8 4 Il 18 2.5 ?.0 ?.7 5 1 lf) 20 00 00 1 2 6 7 8 9 z3 t4 x5 10 20 21 ~2 21 27 28 2.9 3o 1 2. 4 5 6 7 Sta. Barhara, el 4, ta Concep- 8 9 ro Ir 12 t3 14 cion, el 8, La .:. 'ati idad, el 25, DxciElltnnE. 15 16 17 18 rg 20 2 r S. E~tc' an, el 26, S . .luan ap, el 22 ~3 ~4 ~5 2.6 27 2.8 1 , 27, S. Sih· t>str~ 1__ ~ ~.'- 2.9 3o 31 ~~~~~~~~~~~~~~~~~ lm.¡nvmta de la Unlyersidad.,¡;or Be1zlto Ztze¡y,, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

El Constitucional del Cauca - N.

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones