Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 17745 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  Política pública pensional con enfoque diferencial y de género: : el derecho de las mujeres a obtener una protección especial.

Política pública pensional con enfoque diferencial y de género: : el derecho de las mujeres a obtener una protección especial.

Por: Elvira Hernández | Fecha: 20/08/2024

El presente artículo utilizó metodologías cualitativas de compilación y análisis de línea jurisprudencial que estudian las causas que llevaron a la Corte Constitucional a la adopción de medidas afirmativas para compensar las condiciones desfavorables que enfrentan las mujeres en el ámbito laboral y que obstaculizan que estas puedan realizar aportes y consolidar su derecho al reconocimiento de la garantía de pensión mínima, así como, a contribuir a cerrar la brecha en la equidad de género, frente a escenarios que impliquen barreras para que las mujeres accedan a la pensión, en especial, en lo referente al reconocimiento de la economía del cuidado. En el primer capítulo se hace una línea jurisprudencial constitucional sobre el acceso laboral de la mujer y la seguridad social, en el segundo y el capítulo se expone la realidad actual frente a los esfuerzos de la Corte Constitucional para contribuir a cerrar la brecha en la equidad de género desde las comparaciones hasta los cálculos que exponen la brecha.
Fuente: Revista Doctrina Distrital Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Política pública pensional con enfoque diferencial y de género: : el derecho de las mujeres a obtener una protección especial.

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Reformas pendientes en México en materia de trabajo y seguridad social con perspectiva de derechos humanos

Reformas pendientes en México en materia de trabajo y seguridad social con perspectiva de derechos humanos

Por: Monserrat Dávila Córtes | Fecha: 20/08/2024

El derecho humano a la seguridad social se define como "la protección que una sociedad proporciona a los individuos y los hogares para asegurar el acceso a la asistencia médica y garantizar la seguridad del ingreso, en particular en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, maternidad o pérdida del sostén de familia" (OIT, s.f.). En México, este derecho obtuvo su base fundamental el 05 de febrero de 1917, al promulgarse la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, contemplado en el artículo 123. Posteriormente, el 19 de enero de 1943 se promulgó la Ley del Seguro Social, creándose el IMSS[1]. A partir de entonces, han existido diversas reformas en la materia, tanto en la Carta Magna como en las Leyes Federales, siendo que actualmente algunas se encuentran pendientes por aprobarse, por lo que las más importantes, a título personal, se analizarán en el presente artículo. [1] Instituto Mexicano del Seguro Social. Ente creado con la finalidad de garantizar los derechos a la salud, a la asistencia médica, a la protección de los medios de subsistencia que garantizan la seguridad del ingreso (en particular en caso de vejez, enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, maternidad o pérdida del sostén de familia), y a los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo. (PROFEDET, 2018).
Fuente: Revista Doctrina Distrital Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Reformas pendientes en México en materia de trabajo y seguridad social con perspectiva de derechos humanos

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Las providencias judiciales como herramientas de regulación:  El caso del minimo vital de agua potable

Las providencias judiciales como herramientas de regulación: El caso del minimo vital de agua potable

Por: Germán Darío Isaza Cardozo | Fecha: 20/04/2025

Suele entenderse que, la actividad regulatoria se circunscribe a las tareas desempeñadas por autoridades especializadas en el contexto de la administración pública. Desde una postura más amplia la regulación, entendida como una manifestación de intervención estatal en sectores y actividades económicas concretas, resulta completamente alineada con ejercicios de intervención que desempeñan otras autoridades al interior de las ramas del poder público. Es así como, el juez constitucional en defensa de los derechos consagrados en la carta magna colombiana y para los casos específicos de la garantía de mínimos vitales de agua para consumo humano, materializa través de sus providencias reglas de la regulación, en especial cuando toca aspectos como los de suministro del servicio, cobertura y acceso al mercado del agua potable. Entender al juez como un agente de regulación es sin duda, una propuesta no convencional del estudio de la disciplina jurídica y materializa una nueva herramienta de regulación.
Fuente: Revista Doctrina Distrital Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Las providencias judiciales como herramientas de regulación: El caso del minimo vital de agua potable

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

El hacendado colombiano: gaceta bimensual para ganadería y agricultura

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

El Telégrafo

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer

La Mujer

Por: Soledad Acosta de Samper

La revista “La Mujer” es considerada la primera publicación financiada y dirigida por una mujer en Colombia; su función principal era servir como órgano de divulgación de textos escritos por intelectuales colombianas y sudamericanas, con el fin de acrecentar la participación femenina en la marcha hacia el progreso de la nación y la “civilización”, claro está, sin alejarse del ideario tradicional femenino imperante durante el siglo XIX. La mentora del proyecto editorial fue la escritora colombiana Soledad Acosta de Samper, quien se destacó por realizar una importante contribución en la visibilización femenina dentro del universo intelectual y académico del siglo XIX en América Latina, entre sus obras se pueden encontrar novelas, cuentos, obras de teatro, estudios sociales y literarios, tratados de historia y trabajos periodísticos como las revistas: “La Familia Lecturas Para el Hogar” (1884-1888) y “El Domingo de la Familia Cristiana” (1889-1890). Los artículos contenidos en “La Mujer” buscaban resaltar el rol de femenino tanto en la esfera pública, como en la vida familiar, por esta razón se discutían temas como la situación educativa y laboral, la moral, la higiene, las costumbres y al mismo tiempo se divulgaban novelas, poemas y estudios históricos. Uno de los aportes más significativos de la revista fue la reflexión sobre la posición de la mujer en la historia, consignada en la sección “Historia de la mujer en la civilización”, espacio en donde se pretendía hacer una relectura del pasado que incluyera relatos sobre la mujer dentro de la memoria colectiva del mundo. Esta publicación circuló desde septiembre de 1878 hasta mayo de 1881, contó con sesenta números reunidos en cinco tomos.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

La Mujer

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 8

La Mujer - N. 8

Por: | Fecha: 05/01/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r ', ' 1 LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SENORAS Y SEÑO~ITAS. BAJO LA DffiECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. DOMINGO, E~"'ERO 5 DE 1879. ~ PRECIO 30 ()$. ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA ~!U JER EN LA CIVILIZACION LA MUJER llEBRl!:A. ( CO!o!CLUSIO:S). XIV Esta noticia. tan humillante pMa. su pueblo indign6 á una. viuda, llamada DuRAXTE 200 años, despues de la JUDIT, que vivia en el retiro y la. ora... muorte de Atalía., los anales hebreos cion, á pesar de ser muy bella y rica. no vuelven á mencionar el nombre de Asalt6le ent6nces el pensamiento de ninguna ml1jer notable. Habiendo sido librar á los Hebreos del yugo del ex. llevado cautivo por los Asirios el rey tra.njero, y evitar que se rindieran, de .Judea, Mana&és, los ejércitos del ofreciéndose ella en holocausto al ge. general Holoférnes rodeaban el car.u. Mral asirio. Nadie ignora. la estrata.. pa.mento hebreo (656 n.fios ántes de gema de que se vali6 Judit para pene. Jesucristo) y babiao jurado pasar á trar en el campo de Holotérnes, y si cuchillo ~ toJos los Israelitas, echo.r nuestra cristiana moral desaprueba abajo el templo de Jerusa.lem y pro. aquel acto (como sucede con la mo. clamar en la ciudad santa. que el único derna. Judit, Carlota Corday), no por Dios era Nabucodonosor. Los judíos 1 eso, haciendo la parte á las costumbres se han manifestado siempre débiles 1 de aquella época, podemos dejar de cuando so trata do sufrimientos físicos,' admirar el acto heroico, la abnegacion así, cuando se vieron reducidos á no y el valor sereno de aquella mujer. tener alimentos que comer ní agua que Judit no solamente tuvo ánimo para beber (pues el enemigo babia. quitado penetrar en el campo enemigo y en. tambien el agua), los hebreos se pre. trar en la tienda del feroz general asi. cipita.ron en tumulto ante el sacerdote río, sino que supo adular, ensalzar y Ozías, su jefe, y suplicaron que se rin. engañar a.l jefe, y en seguida á los ofi. diese á discrecion al enemigo, más bien ciales, delante de cuyos ojos pudo sa. que ¡;eguir penando de hambre y de car la cabeza de Holoférnes sin que la sed. Ozías pidi6 cinco dias de plazo sospechasen, y llevarla. á los at6nitos ántes de rendirse, esperando entre tan. Israelitas. to algun socorro del cielo Es preciso hacer justicia á los ju • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA [U.TER. dí os: su gmtiturl fu tÍ i umeo~n, y en mutiv:LS, ~u dcJrnJarou t•nda di a mtís, adelante ~Judit era respqtndn como um1 y uo meocioonn los nunlcs judío~ nom. snntn, y consiclerada corno profut i~1 y 1m: de nin~mm de importancia hn~ta 1 cnvinJa Je Dios. La rodt•aron ele ho. la época de 10!1 ~lnl·nUl'<'S ( lliü ai'íos l luores, do oJ,,c,¡uios y elogios; eles 1m es á u res de Jesucristo). Las leyes del di. l do ISll rnucrte la lloraron todos los lfo. vorcio 6 del repudio pusioron á la mu. bwos. durnutc l>Íete clias ,: _in~tituyeron jor en la situa.ciol! más hu111illante, y una fwsta en ronmetnoracton de su he. t•stas leyes las mst&tuvuron los Israelí. cho Luroico. Ella. si u emhargo, no per. tas, casi sin mús lítnito c¡uu el capri. diú lo. r.alteza con aqnello« merecidos cito del marido, ú la vuelto. dll la cau. l10uorcs, ~:iuo c¡ue ~e humilló delante ti\'idnd en Babilonia. dol :--eiíor. ofreci1í Hls riquezas ou el Sin embargo, en medio de esta Je. templo y so retire) tÍ la \'Íeln contcm. gradacion general do In mujer judaica, plntm~. E•tA >irtucl es, {¡ unostro jui. la l1istoria de la madre de los .Jlaca. cio, unn de la:; mayores que dcsplegcí beos es h m:'is conmovcdorn de CU1m • .fudit, pues ¡qué hombre de :v¡uellol> tas refiere el Antiguo Testamento, y t icrnpos, y nun de los modernos, ::uria MÍ lo entre las tnujeres cristianas se ha. Ctl pat. UC H~mejanto roouestÍa, UCsprc. visto jamas Un ejemplo bCmejaute. ciando ltastn ese punto los houorct> y Aunque csll\ historia es tan conocida, l:LS ri,1neJ.as humanas? es bueno refrescar !11 memoria acerca ele hecho,; cuyo ujomplo ('S tau l'aluda. XV hle en todo tiempo y en tod:~s circuus. ta.ncin:.. Otra mujer uotable hace el hieu á Habi~ndose a¡•orlemdo del imperio su pueblo (.í 1 O aiios (.ntcs de ,J esucris- judaico Antioquto Epifnnio, qui~o que to) on tiempo de )a cautidel.ld ele los el pueblo hebreo sncrificnm tí :;us ido. judíos outro los per,as. los v comiera ca.ruo de rorJo, comida llahieudo el rey Azuero repncliado considerada inmunda t•ntrn los ltcltn•ol', :Í &u priuci pa 1 esposa V o.sthí, }Jorque Entre los Israelitas <¡no so re helaban, se uogcí iÍ prcseuto.rse á cnru clcscu. rehusanuo obedect•r ni Hoy, cstah:• 1tna uiertn dcl:lllll! de los cortesanos lltl Hl l llllljer, ele la fatnilia u u los Mnr:t bPos, mnnclo, el rey hizo buscar tÍ laR don. con sus Ri~:>tc hijos, y ellt\ prefirió 'er. colla~ mns herrnO~:\S que hnhiorn OU Sil }os morir 11110 1\ \1110 y Cll los más Crtlf'. impérJO p!irt\ C.'!coger cutre ellas la les mnrtirirn:, m(u; hiou •!'tu premrica. mtís bcllt\. Halló favor á los ojos del !'en y faltn.Hm tí l111; leyes ele su religion. déspotn uno. jurlía llnmntla Edissn ó Jo'ucrou estos glonosos múrtire.;c pre. Es·rur.n, la cual Azuoro coron6 reina cursore, legítimo• do ]oq cristiano!!, y ou lugnr de \'asthí. Una vol. c.hu~ila del si todas ln.s mujeres hubieron sabido cornzou de Azuero, E-,thcr. e ocupó en sostener'e n!!Í en In fe de sus padres, proteger á lo~ judío!' que hnhia e u el l'e cousermria el cribt iaui~mo en todas reiuo penÍa. crit de .Tcsucri:.to), alguna~ nm. jercs ;;e hicierou uotnblcs por la posi. cion política que ocuparou. Yn. en la épocn de lhrcnno ~lacal~t•o ~~sto J¡n),in dejado la eoronn real Ít. ~>u cspo~a, y despne~ Ah•jandro .Jnuco notnhrn.bn :í su Hlnjer Au:JA~IlH.\ ~>ll sucesor en el trouo. en donde JHlrlllllllHCitS 18 ruio!l. Por tíltin1o, Heníde'l, para legitimnr 1-11 reiuado, ~e ct1s1Í con ,\IAI!l,\C\"A, hija del anterior rey, H i rcnuo 11. E:;ta!-1 m11,icre" se hici"erou cíolobres por Sil inmoralidacl y vida e ·l•nntltllosa ; así S.u.o:-.ri:, herninna tle Jler6.Jec;; J h:no. nÍAS, hija de Aristólmlo: Bt:RE~JC~E y Bnt'SIT. \, hcrnumns rlu Jlor6dcs Agrip. pn, dnhan el peor ejernplo dP tual. dad ~~ ignominia en la corrP. "El " puehlo (di el! el nutor de In 11 istoria " de In socierlad domt~sticn •), fiel imi. " wdor de sus ~;efiorcs, como· sucede " .sicmpn•, hnbia adoptado pnrn sí lu " f6l"il mornl do los reyes y los pr6ce. " ro,, v Jleg-nrou tí .sor tan cou•unes el ,, di vorcío y el repudio rucíproco, que '' puede nplicnrse á In ruwrou eut•·ra " t•l dicho de l'énccn hai,Jnudo del }JUe. " },Jo romnuo: • 'l't1niósc 0011trfr,• ,.[ • El ¡orcsbit.ern J. Clamno. '· ·uwl míéntra~ f¡,¿ rcn·o: pero rtwn­• · do Cttlldió J>m· f,¡,_[m~ pad••q, aprtm. " rlie-mn tÍ lu·cer lo que •1ian rvnlar " cou.. freczum.cia .. ' ¡E.:: extraño que un " puc •lo tau corrompido desconoc1et-c " iÍ su '-'nl>:t.dor 1 ... ¡E~ ('Xt rniio que '' pcrs" _ ·u.,... . e, caltmmia.su y crucifica..<;e .. n Jesucristo. V colmando In medida " de !:Us iniquidnrle-< ron el crímen m{u; .. ~rrnnde, a.traje~e sobre In cabeza de " ~~~~ hijos e~e diluvio da males que ·· e~pnnta al unÍ\"CI"i'O! No; pam el " que quiere reflexionar. (•1 de~poti~mo " y el libertinaje ~on u! camtno del ·• deicidio." Así, pues, hemos \ isto• :i l:\ mujer hebrea al tra.ves de Jos si!:: los t.• o todas lns posiciones que podi;~ ot.:npar un aquella t~poca. del muuuo. C.:tll¡.¡al•le l~ ignorante ántes del diluvio; precipi­t" ñudo al hombre en tod:~ cb."tl Je r.rí. menes; hurnilde, pero llena du digni. dad eu los tiempos pntri:1rcales, corno lo fueron Rara, Rebeca, Hat¡t.wl y las demns tnatronas de n, cuando el )Hit'· blo hebreo s6lo :;e ocupaha 011 guorrunr contra sno, enemigos: íutluycnto y no. tahlo en la época de In prof •tisn ])(.. born; esclava v couforme cou su }m. millnute posicion, hnjo el· reinado do Dnvid v Salomon; cruel y sanguinarin como iezabel y Atalín; patriotn y sin cscnípulo~. como .Judit; corntptonL y corrompida en los últimos timn pos, 1Íutcs du .Jesucristo, cuando yu la na. t•iou judaicl\ 110 tl•nin pe~nerín, su dt,stillo tocaba tí su tPnuino y Fe des. hacia co111o un harapo cnrcomido por la polilla del crímou. f.;. A. n~:S. ------------~·._ ..... __ A MI HIJA MERCÉDES E~ RU l·:X'l'H.\.1 >A AL COLBG-I<..>. Hija, ya no te tengo en mi regnzo, Ni en la mañnnn villlJCS á husoorUie, ~i la pre~iuu rlo tu pcquciíu bmzo A prisionl\ mi cuello cou el lAzo Con que amanto t;abin O.}•risionurmc. Tu dulcísima. ,·oz vn. no rosnona En c,..t:.~ ca-sa que alegrar sabias: Oou tu 1-'re, B A lo-1 É H. 1 C A . EL CACIQUE CHUCURAMA Y. I Aquella aldea, que andando el tiem. po llegaría á ser una hermosa ciudad, FUNDÓ en 1567 la ciudad de San tia- estaba situada en un lugar muy ameno go de Leon (hoy Cartícas)el ca pitan Die- ' tres leguas del puerto de la Guayra, go de Lozada por 6rden del Gobernador bajo un clima agradable, aunque de de Venezuela, don Pedro Ponce do attn6l'fero. inconstante, regada por el Leon, en el mismo sitio en que ante- rio Guayre y tres arroyos abundantes, riormente estaba la aldea que los espa- que bajaban do los cercanos cerros, y fioles habían tratado de establecer en reclinada en una. falda de la. serranía. la comarca de los Ca,,•acas, y que lla. Dos años despues de su fundacion, San. maron de San Francisco; pero que fué tiago de Leon babia adelantado consi. preciso abandonar en breve tiempo derablemente con motivo de que mu. huyendo de la ferocidad de los indígenas chos pobladores del puerto de Burbura. circunvecinos. ta abandonaron aquel asiento mal Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'f.A. QUINCENAL. 173 ---------------------------------------------------~ sano y peligroso para establecerse en Valenci& y en la nueva pobln.cion de que hablamos. Así, pues, 1Í. fines del año de 1569 tenia. ya una buena plaza, varias calles con cn.sas c6modas y bien edificadas, y dos s61idos conventos de frailes misioneros. Naturalmente en aquel ent6nces el embrion de la futura Ca.rácas en nada. se parecia. á la actual Capital de Venezuela, que un escritor nacional ha calificado, no sé si con razon 6 sin ella, de paraíso terrenal. N o se veían ent6nces los paseos que han formado con grande arte sobre las áridas colinas adyacentes á la ciudad, haciendo de un desierto un precioso sitio de recreo, ni babia, es cierto, acueductos que llevaran aguas puras al interior de la. ciudad, pero en cambio los ~rboles más bellos crecían natural y espontáneamente hasta. sus puertas, y los riachuelos y las fuentes puras ofrecían mejor agua. que la que hoy se tiene en medio de los adelantos de la ci vilizacion. Tampoco dirémos que Santiago ostentaba. los magníficos templos que hoy adornan á Ca.rácM, ui había. Museo, ni Universidades en qtte se enseña la ciencia del bien y del mal á la juventud, ni se veían sun. tuosos palacios, ni diez plazas adorna. das con fuentes de mármol y de bronce, ni se pasaba el rio y los torrentes, por catorce pu~ntes de calicanto, ni mu. cho ménos ~oñaban los sencillos morado­res de Sa.ntia«o de Leon con ver jamas ¡ levantar tras de sus muros un templo mas6nico, ni estatuas ecuestres y pe. de:;tres de los libertadores y presiden. tes de una nacion emancipada. del yugo español. En restímen la pequeña villa, madre de la presente metrópoli, era m(LS atrasada y mtís triste y sm; habitan. tes eran mucho ménos educados que los moradores de cualquiera aldea de la moderna Venezuela. En prueba. de la ignorancia en que yacían y el atraso de sus costumbres é ideas, referiremos lo que sucedi6 un dia, dos años despues de la fundacion de Santiago de Leon. Cierto din. del año de 1569 los veci­nos amanecieron alborozados y con ten. tos ¡..or cuanto que iban á disfrutar de una funcion pública muy de su gusto. Tra.tlíbase nada ménos que de presenciar el tormento que debía darse á veinte y tres caciques condenados á tortura pri. mero, y despues á la muerte. Decíase que todo aquello era en cnstigo de un crímen, quizas imaginario é hijo más bien de la cobardía. y el miedo de ciertos españoles, que tenían motivo para temer la. venganza y la justa ira de los naturale~. Los desgraciados indígenas que al principio se habían manifestado tan belicosos, al fin se rindieron sincera. mente á sus vencedores, y aterrados por la. crueldad de los españoles se sometieron con tan buena. voluntad, que llegaron ha.'lta el punto de preseu. tarse quinientos indios de Jas tribus vecinas á la ciudad á ofrecer sus serví. cios, sumisos y humildes, para ayudar. les á construir las casas que trazaban en la naciente poblacion . .A.t6nitos los crueles cristianos ante la inesperada mansedumbre y amabilidad de los in­dígenas, creyeron que semejante con· ducta. no podía tener por m6vil sino la traicion ; y en breve, como sucede siempre en semejantes casos, de la. sospecha. paRaron al con\'encimiento de que aquellos nnturales meditaban un alzamiento para Hcahar con la inicia. ' da colonia. Semejante temor aterr6 de tal suerte á los colonos, que no sola. mente obligaron IÍ las autoridades ú 1 que prendiesen á lo:; jefes de los indios y les SÍ!,ruiesen causa, sino c¡ue los precipitaron á que los de<;ln.raseu cul. pables sin verdad~ros fundamentos, y ademn.s los condenaran á muerte solo por sospechas. N o solamente se les cn.s. t.ig6 con la. muerte sino que añadieron el precio de ser martirizados( dice .&.. rn.lt) con tormentos terribles, cuya descripcion baria. temblar las carnes y erizar los cabellos. ll El di& del sacrificio de los veinte y tres caciques, las calles adyacentes á 1 la única. plaza del lugar estaban llenas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 174 LA l.IU.TER. de gentes que agua.rdahan á las ~ícti. reciclo de todos: decíaFe que tnmuien mn<· que bahin.u de desfilar con direccion era el más rico y el más queric.lo por sus l al sitio seiíala.do y di~puesto pa.rn (la st~bditos. fi'!st..'l. iba ;~decir) el m~~.rtirio rle los Al llegar la. procesional frente ~~ el redoble de ]o~ indio en su idinmn . . atambores y ol ruido de los pífanos y -Quiero npelnr al alcalde y decirle cornetas que precedían la marcha. fú. que han condenado á muerte nl caci. nebre, y todos callaron pa.rn. ver pn~nr que Chucuramay, y aquel no es, coiJ. ~~ los sentenciado~. , testó en su lengua con vol ubilidnd. Iban los vciotitres caciques en me. -¡ Ent6nce.-. en dflnde está? dio de la procesion, atados de dos en -Aquí ~ Y o soy Chucu rama y? dos y entre dos filas de soldados, pues -Tt~ ~ ¿cómo no cst(~.~ preso con Jos se temía algun movimiento de los in- demú~! dígenas para sal vnr ú sus señores Solo -Y o lo lu1.bia mandado á él en mi uno, el principal, iba atado con las lugar,- pero cuando tuve noticia de manos atras y sólo, y si guardaba como su ~enteucia me vine. su.:; compañeros una noble compostura El intérprete repitió en castellano é innata dignidad, caracterí~tica.s de lo que el otro decía en su idioma. todos los indígenas americanos,-en su -El culpable, respondió el alcalde, fisonomía se pintaba una tristcz!\ más 1 es siempre el cautivo, aun cuando no grande; era el más jóven y mejor pa-1 se llame Chucuramay. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 H 1~ V 1 S '1' A Q U I )( CE X AL . 175 1 ~--Se eqt•i..,·oca, repuso el indio,-yo dos indios y sintiendo algo como l(u;ti. 1 salí do n•tUÍ hncc pocos clins. mn y humanidad en m p•·clJo do hrou. -i Ya estaba trnmntla üutónces lo. ce. Porque, añadió. yo no 'luisiera co. 1 cot • : Lcion ! meter una injusticia, dojuudo libro ul f; .. _u m mente el iuoccnte !m!ís en u. -He--pondo, coutinu6 ol int(rprete, tivos podinn haber rlado luz sobre repitiendo lns 1mlnbros del alcalde : :u¡uel a:.·iUntO, pero ellos couscrvnrou ¿ por ,·cutum ya e taba concertado el un profundo si len. cio 1Í pesar de que les 1 crírnen cuando partiste do a1¡uí, por el 11icierou repetidas proguutas aceren cual :;ufrirá ln. petH\ do DlUerte aquel del extraño liti_gio entre los dos iudí. homhre l jenn<:. -Porsupuesto,- si lo acusnn li í-\ de -El !'01 está ya. muy alto; c.xclnmó algun crimen, yo soy el culpable, ~~1 no. uno de los verdugos, --y si no n.brevin. ~-1\í: ¡pero no ~tn.\.>.~.s au~ento se. mo~ el paso Do sení JlOsihle acabar con gun dices! todos los cautivos ántes de la noche. -Yo ~;oy Chucummny. -Eso no seria prudente, en vortlntl, Todos dijeron CJUO el prisionero ern contestó el rdcalde, porque con la os. el cacique. cnridad podrían tratn.r de escaparse -Os eoguii'nron ... vo~otros no cono. los qne queden, nyudauo~ flOr los in. ceis las personal> ... el c¡ue cometi6 el dios que se hallan dentro y fue m do le\ delito fuí vo. villn.. -Lo jtirns! Ademas la multiwd, que hnbia visto -Quú es jurnT! detenerse la procesion, cotaba ímpa. -Decir por I>ios que cst:ís diciendo cícnte y de~eosa de c¡uo3 ornpe~am el la verdad. e ... pectliculo prometido 1Í :>u curíoshlnd; -Puesto que ven~o de tan léjos ú así, ncorcáronse algunos vecinos á las confesarlo, estnudo lihro y que podía autoridades para suplicarle:. que con. callar, f quiúu podrli dudar de que me. tinuam la marcha y e¡ u o si nca,o nqu1el rezco la muerte ... él no, nunca 1 indio decin la verdad, poco importaba .Al decir usto mir6 al cautivo con in. cuál de los dos sufriem el tormento, finita ternura. A ntedidn que ol íutér. siendo ~e~mo que el uno en' tnn cu}. preto hnbin troducioo lns pnlab1as del pable como el otro, puesto que ambos mdio e recio. el pasmo d\l los quo lo es. oran iudio.s de la mi~ma tribu v unciou. cuchnhau, se mimbau sorprendidos -Arlelnnte! exclamó el .tÜculdo, Y unos ÍL otros y hubv uu momouto de al mot~~cuto se pii'•O en marcha la có. vncilncion. mitiva nuevamente. El c..'luti\O nl \Or En tanto el prisionero hnhia dado aquello rombi6 do colores y lc\nntnudo uu pnso ndelnuto co111o pn.m reclamar los ojo~, que había tenido ciBvados cu liU identidad y rcclmzar In. gunoro:-.i,Jad ol :.uelo, los fijó en el !J\10 ht~bin hocbo del otro, poro esto lt; clnvú en el sitio esfuerzos pam saharle. en el rnomonto en '1 uc ihn 1Í llahlo.r di. -l\ o, 110! gritó cutúnces aquel in. ciúudolo con vofi fuerte y clurn: dígenn generoso y ubuognclo, y lau:~,:ín. -Bieu lo K:l bes,- yu soy C:hucura. dose :í los pié.s do las nutoridnclcs ex. 1 may: y aii:\diú en ~ o:r. hajn y comno. clamó en su lougu:~ con dcsespcrnuo vicb: ~tararí so muo re: touud com pa. acento: siort )lnmrí se muero :. ... . . -C:ri~tia.no,; despiadado!',¡ cómo \'O.Ís -~lnra.rí se muoro! rupitió el otro y 1Í ~ncrificar cruelmente al que no hn deteniendo el paso y bajaudo los ojo~, sido condenado, dejando libro nl cul. cruzó los brCLLOS y no habló. pnble? Yo soy Cimcurnroay l Yo soy l -¿Por ven tu m !'erá verJad lo que ose cacique que decís! ::ioltad tí ese l dice esto salvaje l pre~nutó el alcalde hombre que es iDoc~nte; presintiendo un clmwa entro aquellos -Si nos ha. de persegl•ir eso i.udio 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l7G J, A M U .TER. con semejantes griws y quejn1l, dijo el ó los atormentados, y dando un grito .r\lcnldc, por cierto que mejor será !:OI. que máll parecía un mgido, conjunt~ tar ~~ pri~;ionero y poner á aquel im. de alegría y de dolor profundo, de ira 1 pertinente en su lugar; y de triunfo, volvi6 la C!ipalda y se in. {,Jamando en seguida. ú los alguaciles tern6 en el bosque. mandó quo desataran al uno y ataran En aquel mismo momento la pobla.. al otro. cioo m-istiana de la ciudad se entrete. La morena fisonomía del rocíen lle. nia contemplando con satisfaccion el gado se iluminó con una. rara cxpresion suplicio del noble stílxlito do Chucu. de nlegn1l y dejóse atar humildemente rama y, que se Labia entregado para diciendo por lo bajo en su idioma con salvar la vida y la libertad de su prín.. profudn ternura: cipe. -~larnri vivirá : lfarari ,.¡.,.·irá 1 Jamás se volvió ú tener noticia al. .En tanto el cautivo apl-nas so vi6 ,:tuna de Chucuramay, ui se supo quién libre de ataduras !>acudió sus miembros, fuera. la :Ma.rnrí que mencionaron los empuñó In macana que el otro babia icdios; pero se infiere, dice el histo. dejado en el Buelo, di6 una mirada de riador de Vene1.uela, don .José de Ovie. profut!n. gratitud á su libertndor y en do y Baños: que huyendo do su desdi. tres R.'lltos a.trave~6 la multitud que le chn (el cacique) r;e retirnrin. á montañas, rodeall.'\ y ~o pnso fuem do la pol•lacion. "donde las consideraciones do su pena ~Iedia hom despues de aquella esce. "fuesen más tolerables, teniendo por na en la calle principal de Santingo "consuelo vivir en parte cu que no do Loon, el verdadero Cacique Chucu. "oye.~e ni aun mentar el nombro de rama y trasrnontaba á todo andar la " españoles, contm cuya oprosion, ni última encrucijada de la s.ierm desde "armados hallaban defensa, ni rendí. la cual F;C veia la nueva. ciudad. Allí " dos encor.trnban nlhio." el indio so rletu ... o algnuos momentos, mirt. 11 lo Mjos la multitud que rodeaba S. A. m; S. GALERIA DE 'MUJERES VIRTUOSAS Y ~ () '1' .A H r .. E S . (CO~TINUACIO~ ). y ,·eren todos los hombres, aún entre CUATRO MUJERES DE LA REVOLUCION FRAtiCESA. los enemigos de sn religion v de su lY familia, sólo hermanos á quienes ora PARTE PRIMERA, ,. , preciso r;ocorrer en todo tiempo. I.A s ~::-omu DB ;~ro~T.\r.U. Habiendo tenido que expatriarse HEit)fA:-iA rle la er;posa de Lo.fayctte, para acompnffar á su padre, el duque ~ nictn, hija y hermana. do mártires do de Ayen, tuvo que dejar en Francia á la JtovoJuc!On, CODlO hemos dicho nn. 1las per80Ua5 más queridas de SU cora. tes, la. Reñom. de ~Iontagú representa, zon, para despue~~ tener la horrible en In pl éyade de mujeres heroicas do pena. de saber en el destierro qur ha. aquello. época, el papel de la caridad, bian muerto en el cadalso. la. nbnegnciou y la misericordia cris. Cuando la marquesa do Lafayette tianM llevadas al más alto grado de sali6 de la prision de Olmiitz, encon. perfcccion. El sentimiento evangélico tr6 á su bel"Dla.nn. en Witmold, ocupa. la rmimabn. para 1:i0port:u tántns prue. da solamente en socorrer á &11S comp&­bas sin murmurar de la Providencia, t riotas ·dester rados, ¡{ pe6ar de esta.r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJ-:VIS'J'A QUINCENAL. 177 - - -- ---- --- --- - ella roisma en la última miseria. Sin 140 dins! En uuiou de ¡;us hcrtnanna, embargo, era tal sn caridad que habia las señoras Lafa.yctte '1 Grnmmout, re. funJarlo una sociedad titulada "Obra co~ieron Uha. suscricwn entro los p~ de los emigrado~," y á ella babia dcdi. rientes de las víctimas (pues no so po. cado todos su~ desvelos; tro.bajnba sin diau reconocer los e•queletos ni diS­ce~ ar, noche y dia, para dar nsllo i los tin!!uir los unos de los otros) parn le. sacerdotes emigrados, á los ancianos, ''antar en aquel punto uu monasterio 1 los ni:ños y las mujeres enformi\.S que que sirviese !lla~ reli!!iosns de In Ado.l habían tenido que salir pr6fugas de su mcion prrpetua. En la capilla del con., patria. En breve In señorn de ::\fon. vento se encuentran iusr:rito~ lo:; uom. tarr1~, que supo interesar en favor de bres de todo,; los que c-u!n allí ente-' la. 0 " Sociedad de emigrados" á todos rrados, entre lo~ cuales se ven los de1 los potentados de Europa, tendi6 unn poeta. Audres Cheuicr, dol r-;auio crea. red en toda:; prlrtcs hn..c;ta el Jmnto do rlor de la. química moderna. J,uvoisier, loamr J;OCorrer, dar asilo, alimentos y y entre los nobles, nuio-. duques, clu.j ve~tidos á m6'1 de 40,000 fmncescs des. quesas, mnrque~e~ y condu~:as e u union graciados; Eso sí, esa. ohm do miseri. de algunos pobre:; artesanos, In hmdo. cordin le costaba. \tn tru.bajo ímprobo: res y sirvientes, todos igun.hnento ino. e~'cribin continuamente para recoger c~ntes, pero ejecutados en nombro del limosun«, no dormía ca¡;i, ni comin sino pueblo, de la lJUmnnidad y do la li IJOr. lo puramente necesario pam 110 morir tad. Las religiosas ele la 6rdcn do la de hambre; vendi6cuanto le quecln hade Adoracion perpetua ~e tnrn:m dclanto susnntignas riqueza~, ha!ltnSII!! libros de del Santuario del Santísimo Sacramcn. 1 devociou, hnstu un traje de paño negro, to, y pro"tcrnadns ornn sin ccs..1.r por su vestido do mayor aprecio; e nanto te. los mártires allí <:epnl tntlo~, y soh r~ oin fué ú dar tí la cajnde los pobre.; l todo por sus verdugos. La c:~pillo. estt\ Habiendo regresado 6 l•'rancin en dedicada á ~ ueiitrn Seiíom do la Paz. 1800 se ocnp6 en hacer horror de las '·En lugar de las figurns de mármol Ji~ tt\5 ele dthtcrmdos á cuantos pudo, y " que ,.e encuentran P.Jl los curnonto. la. mayor parte rle los emigrados vol- ·• rio:; (dice el hi6grafo de la señora vieron ti su patria, merced ú sus esfuer. •· de Monta~) lo que \Omos en el re. zos. La 'añora do Moutngt.'i era tan " cinto do la capilla lí toda hora del querida por los pobres qno cu toda<: " dia y de la noche es una hilern. de }J:utes la roclenban uu siu mimoro de " esposas de Jesucrü•to que oran sobro gentes •¡ne la bcndocinn, dándole las ~rn. ·• los ,;epulcros. Las lúgrimas so flecnn cia.s por §llli oportunos servicios, habJOn- " al fin, 1mn en los ojos do los que rn(IS do salvado la \'Ína á unos, ú otros el ho. "sienten, como sucedo con todo eu nor y :í muchos librúdolos del crírnon. " eo;to IUundo perecedero; poro las om. ' Aquella p.'\sion P?r s"rvir~á lo!ll!e~- '' cion~ continúan nllí ~i.n ccsnr •. y las graeindos no la deJO nunca. :Su fam1ha ·• st'iphcas de aquellas h1Jll8 do IJ1os se tonia. rp1c ocultr~dl\ sus vestidos pnra " elevan al cielo ~>in tocar C"on la t io. [ que no dispu"ieso do cuanto tenia. en 1" rra, exentas de todo t c~cnti1uionto:" favor ele los pobres. Dospues do no¡\ vjda do abnogucion, : Eotrc las buenl\!l obras quo ~:~jecut6 ¡¡acrificio y extrnQrdiuana Htilidnd, la al regresar tí 1;u patria, fuú buscar en man¡ue;;a de ~Ioutagti LOurió en Enero 1 hu; fosns comuoos del cementerio de de 1 o3ü ti los 7'2 a.üos de eJnd, aJorada PicJ.>HS, on París, los restos do los qu~ por sus hijos y benducida }JOr cua.utos hl\bH~n perecic.lo bn.jo el hacha de la. la conocieron y trataron. RevohtcJon, cutre los cun.\o.c; se halla. Ella. personificó particulannoote han lo.c; de su madre, abuela. y htnma. aquel versículo de la mujer fuerte: na. Solamente en unA. de aquellas fo. "Ab)·ió 81'S mano,~ amíso iluminado Cuya lumbre jamas se apagará. 'VAT,UJJS.\ D~v1u n& Po:scE. -....---- SECCION PARA LOS NIÑOS. 1~ l.1 O ATO. VEAMO~ hoy un animal quo es el hu{spcd ouligndo de todiUI lar; casas, sin el cunl no estamos liurE'sde que de\' oren los ratones tmo.->tros haberos: el gnto. El gato ha sido muy calumniado por los nnturalistas y por las pcrsonM que sin haber~e ocupado de él, lo tienen una invencible repugnancia. Trotemos Jo tlefender su carácter tnntns veces insultndo y vilipendiado. En primer lugar, aunque pcrtcnc. ciento á la raza. felina no es, segun lo demuestrnn varios naturali!'tns mo­dernos, ni descendiente siquiera del gato sihestre que se encuentro en Oriente, segun l1abinn dicl1o anterior­mente, sino c¡uo pertenece ú una fami. lia mucho tnénoc; sah-ajc, que ha sido domesticada. desde tiempo inmemorial. ~o cree que es oriundo t.le Egipto, por c¡ue allí es en donde por primera vez so ocuparon de él. Ilerodoto (que >i­> i6 cuatro siglos ántes de JeAucristo) hn.blando del gato, dice : " Es tal el " a precio que tienen los e~ pcios por el " gato, que cunnt.lo se mceudia una ·• casa nadie piensa eu salvar sus mue. '' bles y sus efectos, 5iuo en primer lu. "gnr sacar fuera del peligro ú los gatos, " y si es pre&'\ de laR llrunns se afiijen Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S '1' A Q O I N C E N A J, . li9 "sobre mnnem. ::5i nlgun gnto muere defiende con lns uíl!LS. Pero si so le "de muortc natural, todos Jos hnbitnu. trnta bien "'se le mnuifiestn cnriilo, •· tes de In casa so cortno las cojas en le -:cromos bu.,cnr ~ sus amos, huccrles "seirnl de luto. Bmbnlsa.mau en el ac. cariños y seguirlos ú todns partos. Hn­ ·' to el c:ulá\'er y lo llc\'nu cou gran ro nuimal dcj~t do agradecer el buen '' pomp& á uun ciudad en que f;C nws. 1 tmto ~>Í se les quioro, pero Hi fio les odia, "tnmbm enterrar el animal~;a.gmdo." ellos t:uohien aborrecen. Por regla. ge- Lo que PS curioso es que aquel lugar 11crnl, el gato quo uo quiero 1Í l'US amos, lo llamaban Buhn.stío 6 Pcu:ld; ¡ por prefiriendo tluedat"Fe un la casa en que ventura por eso es que entre los cspn- lo criaron en lugar do acompnfinrlos ú iioles llt1rnaron patho al gato 1 ~ometo otm parto, e:> porr¡uo uo hn sido trata. esta etimología 6 los eruditos. l'ac/tl Jo con cariño. era ln reprcsentnute do todos los gatos: El !!ato tiene un carácter muy inde­la gata t!iosa de todos ellos y por eso pendiente y vivo satisfecho eu todns habían dedicado lo¡; egipcios uu tcm- JI.'Utes, bu~c:'Índoso sus diversiones y plo en houor de ella, a.l pi~ tle cuya yeudo á cacería, anseut:índose dins en­cstntua les consagraban 1·ul to. !,os sn. teros Je su domicilio, sah·o o u tiewpo conlotes que cuidnlmn del templo no tic llm iu.s, pues tienen gmu ropuguan­co~ a.bo.u de cuidttr y examinar la mul. cin al agua. ~iu omhnr~o cuoutt~ un titud de gatos -.ivos que vivían ú ox- unturalista, que e~to auunal puedt• na­pansas dul culto. Ellos fueron los 1luc dtu cuaudo se ve obligado tí ello por lo. encontraron por primera vez, que es necesidad. "Una \ez, dice Jormthan señn.l de 1111\·in y humedad cuando los "Frnuklin. vf á uun gata echarse á undo gatos se ln~an la carn y lns orejas cou •· en medio de un riachuelo para snlvar las manos. " "la vida Je sus hijos que armstrabn la Los egipcios condenaban á muerte á "corriente. Ella lo~ lit~' ó á tiorrn \1110 toda porsoua. que por casualidn.d 6 vo. " tras otro, tom:íu:lolos por lo. piel de luutnrinruoule mataba á un gato; el "la nuca con los diente:.." puublo entero Eas. J,as galas ~;ou excolentes tnndres, y El gato se manifiesta indiferente y cuando cst:ín criando uo tienen incoo. ti voces hasta furio.~o con aquellos fJUC 'iCnicnte en adoptar otros animales no lo miman 6 que lo maltnunn, v co- por hijos. mo eli muy ncrvio,o y sensible, éunl. Cuenta el cnpitnn :Marryat que una quier cosa lo impra;riona, y colérico se vez en 1111a C.'lsa do cnmpo iu~lcsn uua. perra •le lmeu:1. m7.a y u un gata. 'ulgar • 11. Cnrnmas y Lcfcbre-Viaje al vallo del ilnbian tenido familia al mismo ticn1p0. 1 Nilo. Como se creyó que la. perra no }lOdria. -- - _l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ISO LA ~1 U J E R. criar bicu á 6US cinco hijos, resolvieron monfa con ,·arios pájn.ros; juegan con quitarle dos gntitos á la gata y reP.m- ellos y los defienden de lo.s otro~; gato", pinzarlo!'; con dos pcrritoc:. Ella los acep- cogiéndolos cuando hny peligro y po. tó sin el m6s leve inconveniente. ~o niéndolos en seguridad. solamente los perros se acomodnron "Ya seria tiempo, dice Brehm, el con su nodriza, sino qne crecieron más " naturalista a.lemnn, de repudiar y prouto, engordaron y eran vivos y ju. " corregir una vez por todas, con he. gnetoucs como ¡;us hermanos ele leche. " chos verdaeleros, lns apreciaciones .A poco regaln.ron los perritos y quedó " injustas y Jos odios sin motivo que la gata inconsolable. Como buscase á " se han hecho comunes 'en el mundo sus hijos de leche por toda la. casa, di6 "contra Jos gatos," .Nosotros nosadhe. con ol ~umero eu que la. perra críabn rimos á esta opinion, repitiendo que IÍ Jos h1jos que le habían quedado. Al hnsta tratar bien ú un animal domé¡¡. momento pcus6 la gata que esas eran tico para verle desplegar gran número lns pn•ndns qne bu~caba y atac6 n ln do cualidades. perra con el objeto do quitárselas: Adamas do loe; ratones el gato tiene ésta se defemliú con brío, y se trabó la cualidad de perseguir, ahuyentar y un rciíi~lo co111bate. A pesar de todo destruir las culehms y ~;erpientes, aun 1 el vnlor que desplegó la perra, In gata lns más venenosas. l'nrcce que en la triuuf6 y so llo\Ó uno de los perritos. i~ln de Chipre los habitnntes de algu. Una voz que lo hubo puesto en salvo, nas de las regiones más abundantes de volvi6 ,¡ emprender nueva carupafia, y ~>erpientes en~eñau á los gatos lí cazar v~ucedoru do uue,.o se llev6 otro pe. las y matarlas. Segun las experiencias rrito. Poro lo que es curioso es que la que se han hecho, un gnto j6vou y buen gata sabin contar, puesto que 110 trat6 cazador alcanza ~ co~er hasta 20 rato. do llevarse mrts de dos perritos, que nes por dia, es decir, i,fiOO por año. (lran los t¡uo habia. perelido, y dej6 tí ¡Ounn ben(fico es este animal bajo el la perro. cou ol que lo r¡ued11.bn. punto de \·ista de ln utilidad! White, nnuualista inglr.s, cuanta Existen varias clases do gato~; do. quo una gnta adoptó u un vez u un ni. mésticos. Los ele la isla. de Mano (en el dada elo mton<>s, quo utl uiño de la mar de Irlanda) cnrccon de coln y son ca~n lmlna pues! u entrt! su cama para negros como terciopelo: su aspecto es rcgnlnrln, ul \Crin muy nfli~ida con la rep11gnanto. pt.rdida tle todos :.us hijos que Lnbian .El gato chí rusco, c¡ue .tiene )a piel abo!;!ndo por sor mucl1os. Era tal el lnrga y suave, ol cual cnan los chinos iust10to maternal en la pobre gata, que como un exquisito manjar, y lo expor. á ínlta de sus gatitos recibió á Jos hijos tnn de una parte (¡ otm como mercan. de sus cncmigoc; naturales! Desgtucin. cía alimenticia. dnmonto lns persouns ele In casa que El gato cmgol'lf, quo es ol má<: ber. no qucrinn que entrasen los ve!:inos y moso de todos por su ta.rnaiio y In be. amigos con frecuencia. iÍ vt~r aquel o..x. lleza de .su piel; pero esto animal es 1 traíío ospectiÍo:nlo, resolvieron mn.tar perezoso y mal cazador, por ser algo á lo~ mloncitos, y no se snbe si In gntn. sordo y poco susceptible ti lo~ afectos. al crecer sus hijos :, pero difieren poco unas de otras, m cptoriéndolos. y más ó ménos tienen el mismo ('arác. Otras gatas han criado nrditns, cone. wr y los mismos hábitos y costumbres jos y otros animtlles extraños. Se han que los que conocemos. visto gntos que viven en completa ar. Jur.u:~.\. , ___ .,.. ___ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V J S 'J' A Q U l ~ O E :N A L . 181 DOÑA JERÓNIMA. NOVELA DE COSTmiHRJo:S :-wrlru. corriendo ú In. botica ú traer un reme. guita me despertó u o grito¡ Yírgen dio ... Pero yo primero me entré á mi ~antísimn.l tan horroroso qucparecin 1cuo.rto ii reza.rle un pndre nuestro timi el quejido de una alma en ponn; .\la. O.:nn Antonio, porque cuando no lo hago dr.o m in Scñorn. de la;. ::'llerccdes 1 penst:, so pon o de un humor, do tm humor ser.i nlgun coudeundo errante por estos que nadie lo aguanto. 1 Eu despues al mundos quo so habrá sol t.ado y nnda pasar por aquí, so me puso que bustedes bu~cnudo alivio 1 Y asi.tUL conforme nada sabina y me entrú 6 conto.rles lo estnbn en la c:1ma me levanté y lo pu- de la. enfermedad de la. ni fin. ... ~:e il mi bendito ~nn Antonio una vela., El discurso de In vieja charlatana, que }'l\ se le acnbn.ba la que tonia y lile se bu hiera prolongado indcfir.idamente, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ] 8!? I1A .MUJER. si Juliano. no la internunpiora nccr­cándosele sin ceremonia y 'luitúndole In receta lfUO tenia en la mano. Eu ~;e. CARTA DE JUI.LUIA Á liARÍA ·• Qt~eridn min : guida sin entrar en explicaciones con ";E;; co!:'a bien extrnñn, por cierto, ~lln,la envió con otra persoun. ~la botica, esto de los afecto~ humanos: Ahora un y nvif'1~11do á su madre lo que su- mes, diré m:í~. a!tom '!'lince dias no ce,lia e u In. casa vecina, pas6 ú ofrecer conocía siquiera :'i dofia J er6uima, ni suR ~ervicios á dofín. Jerónima. su hija podía interesat·nle en lo míoi- Efecti,·amameote, Casn.udra, qne ha- mo, y hoy me eucontrnrias triste y llo­cia. dos dias no se sentía bien, haiJia si. raudo la muerte de esta última. do ncometidn repentinamente, como "Como mi madre te Ita teuido al herida por un rayo en aquella noche corriente de la enfermedad de CnEan­fn. tnl, por una fiebre violenta que fu(> dra y su termino fnt11l, r,eguu me dice, aumentando por momentos eu los si- no tengo por qué hahlnr de ello. Sin guieutes días. Al tercero, tanto el embargo aquí cutre lnR \los te diré que médico del lugar, como otros que nllf tougo para 111Í que aquel acceso de lie­hr. bia, declararon que solnmcute un Lre y la suLsiguieutc muerte eJe Ca!'lau. , milagro poc.lria salvarla. La desgracia. clra. htL sido obrn. de Eduardo :Montenc. da tlo1ia Jcróuima estaLa. fuera do RÍ, gro ... Estn apreciacion miu te parecerá y ora. tal su desesperacion que uo nccr- tal vez injusta y toUI:ula iÍ la ligera, y ttLha ni á ltacerle los remedio~:~ que de- lo peor es que tal vez uo te podré con­nmudnba Ja situacioo de su hija. Eutón- ,·enoor de que tengo rnzon, uo pudien­ces Juliana se in~tal6 de pié firme :í la do probablemente explicarte los heclJos cabecera de la cnfenna y c::c com i rti6 en en que me n poyo, pues son de nq u ellos la Providencio. de aquella casu Jede. qUf! se sieuteu, pero ni trotar de asirlo:. solncion. Cnc::andra deliraba si u cc~11r, y fijarlos, 110 hny palabras pam formu. pero su delirio no era ,·iolento, sino larlos con clariJnd. Heconlarás tal vez humilde y tri:;te como hnuia sido su 'JUO te referí en una do 11tÍs cartas que vida: hn.bl:\ba mucho, pero coufus.'l- Eduardo corteja1m íÍ In hija de dvfia mente, y obedecía. á cunuto le dcci:\n, Jeníuima de uua mnnern tnu exagerada si u opo11~r~>e á nada, ~ pcsnr de 'JUO no lJIIO da."La lugar :í ¡;ospcclms do su sioce­conocin ui ,¡su tnadre, cosa que ú ésta ridad. Pero cl3to 110 iufumlia so~¡,echns, lmcia. 1nús irnpresion que todo. ~;iu eUJbargo, á la crédulrL Cnsaudra, A los siete dias de enferme,Jad la •ruo hasta rechnz6 con disgusto marca. fiebre pareció ceder, pero los médicos do mis o usen acioucs y tuh•crtencias. so nlarmnroo, asc(!umndo quo ese sfn. r\o sé si mo crccrñs, ]!OTO siempre he toma uo era fr:worahle. Casandm pcr- abrigndo la idc..'\ do O!I, ni ":gn fin, la uoche ántes de morir, es. siento la necesiund do verle ron fre. tnndo yo f'oln cou elln, mi,{ntms que r.uencin, ni estoy triste y Jist raída cuan. dofia Jorúnim11 preparaba personal. do tarda. en dejarse ver. Pero cuando mento cu la cociua una bebida pum la llega, lo veo, oigo su voz, ca111bia. todo enferma, ésta que había cnitlo en tm mi Sl~r y se concentra en él y solo en cstndo do nbatilllicnto completo, do él, y a;;pio sus miradas, escucho su-; reponte so incorpor6 y levantando i.tun pnlnhms y siento 11na nprchcusion y de sus entlnquecidns manos me hizo dolorosa tnelaucolía, que 110 JlUOtlo ven. scfins Jl3m que me le acercara: cer cuando maninesta atlmirncion y -" ¡ Qni{>n os usted 1 preguntó. aun l'imple aprecio por otra mujer ... -".Juliana, su nueva nmign y vo. "Ya ves si es o.xplicnhle lo que su. cinn. cede en este desconct:rtado corazon l -"N novn nmign! I . No Jiga oso Aiíadi ré, sin embargo, e¡ u o me c·omplaz. porque o~ horrible. l'O eu notar en t-1 un troto 111ás afectuo. -" ¡ l'or qué horrible? so con migo, una atencion m(.s marcada, -" Porque i:r, era nuevo nmigo y Jcsdo hace nl~mos dins, lo cunl se ha me Jm matRdo l aumentado desde la enfermedad y la " M o acerqué ú darln un medic:unen. muerto de Cnsnndm, pretendiendo él to t'nlmante que tom6 con nndez. que mi manejo con nr¡uellas dos muje. -''Usted sí es huenn ... no se burln res ha sido digno do elogio, y que de tm, tn. que ~;e com•enci6 de que rneuorizadn despues, perdí de vistn. 1 estas excedinn á lo t¡uo parecía, i no es completamente á todos los nctoro.s que así? tmicrou nlguu papel en aqnel drama _ .. u~ted hn venido muy lisonjea. intimo. 1'mscurndos diez mortales dor, dijo .nonrieudo, y niindi6, al notar niios, duronto los cuales recorrr ol m un. qucEeguia cmniuaudo {i su Indo,¡ á don. do en difCJntces direcciones, vohí nl de m usted por estos bnrriosl fin á mi :patria. -"No voy sino que vengo. "Al dt&. siguiente de mi regreso ti -"Quiero decir que está de~ocupa- BogotiÍ y cuando a1ín no hahÍI\ podido do, y en tal caso lo convido~ que haga oricntanno (.indagar el estado do mi~ conmigo una visita á un!l n.ntigua co. antiguas relaciones, atravesaba. yo una. nocidn snyn. de las cnlles m(IS excnsadns del hurrio -" ¡ Quién e'> ella ! ele las :>;"i,íves, á donde me bahía condu. -''Ya lo vení y le C.'l.ns:n:L sorpresa. cido el deseo de ~isitar á un compai'íero -'' La a.compañnré 1Í donde gu~te. de .. ·inje que me aseguraban estaba en. Pero miéntrM tanto, dígame c6mo está ferrno. ~o habiéndole hallado en la el re:.to de 1;\t familia y qué noticias poo;ada que me indicaron, regresabn. me da de ella. C"ontrnrindo, cuando de improv1so me -·':No sé si usted ha sabido que encontré con una señora. que me mir6 :María se nos fué; la perdimos ahC\ra 1 sonriendo como si me reconociera., cinco nños, contestó tristemente. Era. ,Juliana, mi antigua amiga de otras -"No, no lo sabia, y lo siento en úpoca.s. el alma! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -+ --~- REVISTA QUINCE:t-.AL. 185 ~------- -" ~Iuri6 llena ele cristiana re~ig. golpeamos en el porton interior úntes nn.ciou, pero contenta de verme casada de que nos abrieran. A 1 fin salió uua con LuiR, á quien llegtí :í npreciM y anciana criada mal humorada, la que querer cual me recia, pues r;us pe usa. u os ma.nd6 agua rd1ísemos en el corre. mientos y sus aJmas herrnana.ron per. dor miéntras que entraba á avisar nues. fectamente. tra visita á su señora. -'' 1 Y el resto de la fnlllilia? "La casa era ha.ja, el patio angosto -"Goza de salud, y merced á J.Juis, y largo. claustreado en contorno. Yeían. Joaquín es una perl'ona de pro .. echo ¡::e en el corredor varias puertas pint.l­y está eu via para conqni~tar una alta das de amarillo, pero todas cerradas; posicioc en el comercio. Y digo mer. las barandas tenían un color rojo os. ced ú Luis, porque él se propuso ha. curo y los balaustres estaban pintados l corlo estudiar y seguir unn. carrera de verde. En los dos extretoos del pn­honrosa, apartándole del mal camino tio se levantaban dos viejisimos narau. y de las malas compañías. jos, cubiertos de polvo y de telarañas, l -" Aborn le preguntaré por d01ia y al pié de ellos varias plantas raquí . • Jerónima. Rodríguez, á quien dejé en ticas, enfermizas y eunteltns en lama, 1 * "'"' como usted recordará, iuconsola. que con dificultad ostenta.ban algunas ble por la. pé rdida. de su hija. ¿Supongo florecillas enteleridas. Cuatro tinajas 1 que viviría poco despues de la muerte enterradas en el suelo p'ar el hombre t!brio do al rincon más oscuro del aM ento, y tambaleando, e:stuvo 1Í pnnto de caer con los piés apoyados en u~ tabur"dito sobre mí, pero se detuvo á tiempo, y de cuero estaba h\ desgraciada doña fijándome sus apagados ojo¡;, dijo con Jer6nima sufriendo el purgatorio en voz vinosa, 6 mús bien aguardientosa: >ida. Limpiamente vestida y cubierta -"Amigo ... oiga usted l con un paño loo de lana, con los brazos, -"Qué ~e ofrece! re~pondí tratando que no podia mover, extendidos sobre de ptl.:lar adelante, pero ~1 me agarr6 : su regazo, tenia la cabeza caída bácia. de no brazo y dijo : adelante; la cara torcida y los ojos á -''Eh ! como que yo le conozco a diferentes alturas; la nariz ancha y usted ... su fisonomía no roe es descono. remangada; el labio inferior ta.n de., cidn.. Ah ! aña.di6 dandose una. palmada forme t¡uo le colgaba sohre In. barba. en la frente con lo. mano que tenia deR. dejando de manifiesto ol único colmillo 1 . ocupada, es el amigo Heoato, par diez~ t¡ne le quedaba. Acompañábala. una 'Le miré ent6uces con mayor aten. mujer encargada da ponerle y quitarle cion y reconocí eu llt¡nel hombre ave. el tn.baco de la boca (pues fumaJa in. gentudo, d. .e semblante manchado y ccsantemente) y darla de comer como abotagado al elegante j6ven de otm á un niño. En los int em1edio::. le leía époco, á !<)Juarda .Montenegro. ]>ero :;u g{ Cttt')'t''' de Ulf1'lmwr, eu tollas !:iU!:i situacion da embriaguez era tu.l que partes, y cuanto:; peri6dicos y novelas traté de fncmli rle con repugnancin y potlia obtener. seguir 111i ramit.o :oher loH mo nmic;o ~ ug11anla. un momento, re. ojo, not~ que había m~ndado ~oner puso, y tomemos_ una copa pare festejar algunas muñeca., nmanlln~ y fiJndns tu regreso al p:us. por el tiernpo, juguetes dejos y co,..tu. -"Ahora ltéjelllc u:;ted eu paz: ex. rnc; empezadas, c¡ue harto decían á quií-n clamé, yo no tomo nunca licor. lmbir~n pertenecido y dab.'ln testimonio -"Hace mal : pero si lehUl:ill l!\ ro. en fa-..or de la 1a1ndre, cuyo cuerpo cosi pa dígame :í daíndc 'a con tanto afau! muerto no impeJia que el e.~píritu -"Al teatro tul \ez. viviese en lo pal-ado y !:iC repte-~entara -"Ah! cierto que hay funcion de la perdiua bija en aquellod humildes maroma cantada, como dice un amigo objetos. mio: yo tambien iré. "~a limos de esta viRito. profunua. -"Pero no conmigo~ Suelte usted 1 mente tristes; y como Juliana n~se le dije bo.ciéndo esfuerzo:; para desasir. la. peno-a impre&ion que me habia he. me de ~1, note que usted no está en es. 1 ello doña. Jerónima, aprovecb6 ent6n. tado de presentnrse delante de t.t:ñorns. ces la no\·edad de las funciones líricas -" ¿ Querrú usted insultarme, di. de Luisia y Rossi-Ouerrn. para inTi. cit!ndome qee estoy ebrio? J tarme á su palco, ponderándome lo -" Digo que l1a tomado más copas lucido de la concurrencia en noches de las necesarias, y que no pueue en. de 6per~. trnr al teatro así. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REYIS'l'' A QUI~CENAL. l8i -•· Ya entiendo, no quiere que 1 4 ' Iumodiatamentc, para salir do él, le le o.compaüo 1 cxcla.rnó npoyándo e con. dí Jo que me peuia y entré nl teatro en tm ll\ pared y riendose á cucajnuas, donde encontré ú .Tulinn:t. en su palco }JOro sin soltarme. Ha~amos un trato, con Llli:s, con uml mniga. suya. nñadió limpiándose la h•ímedn. freut~: Uuando sa.lirno:-; do la funcion ofrecí d~me ustocl uu par de fuertes para e] brnzo á .Juliana, en tnnto que J.Juis comprar uon. botella de bra.udy y Htia á que la policía lo llcvu..-;o á que es caro, y aquí entre uos el aguar- In .hccl ~ ca,:tigo dtl hnberle ¡1egado dicnto y In chicha me empalagnn, y iL una chichern. quisiera vnrinr. Juliana horroriz:i.d:\ se eRlremeciú. -" Hi le doy lo I)Ue me picie oo me "Eru. Eduardo Moutcnogro: '' segui r1í u~ted ! -" Nó, palaura. dA cnuallero. COU- F 1 N test6 con éufasi• golpeándose el pcoho. ÜLG.L --------·-------- LAS DOS REINAS DE CHIPRE SIGLO XV). O 1J A D H. O :::; D E L A B I :-. '1' n H. J . ~ r; IJ l P U 1 O rr .~. (c·o..;•nxtr H'Jo:s-)- ('lJATHIO VI Cornnro tiC nprasnr1Í ú cutrar nl salou interrumpió el otro. muchos objetos de arte y do lujo oou1o 1 - Cátuo aai '! f!Ólo los vcnecinno,. u:.abau eu aquellos Lo digo porque no 6tÍ á qué conduce tiempos. ¡K'dir consejo cunudo )1~ t~atrí puesta en J:l pabcio do ÜOl"ll&l"' tenia dos lililÍ - 1 ohn\ la inteUCÍOU ¡, QulÍ 88C!Lil!, mi prÍMÍ· dll!l diferentes, una pública, por donde en- po, con hncerruo una cou~>ultA ya inútil, tmbnu tod,>s, eu tanto 'lue la otrn ora pri- pno..~to quo ·va camino de noma In carta ,·ada y por ella de-pnchaba los mensajeros lll nto Padre'! secretos c¡ue enviaba á Italia, por lo cual -Cómo! exclamó el otro? por ventu­recibia uu liueldo crecido de la república ra tcuiais noticia de mis propósitos ? vcucciana que lo tenia allí para servir i. -l'luguiera á Vio que yo no m lis lo -u­lillB fines políticos. A bU ll.:gada ul palacio piem. porque eso no o- 1l(liioria, poro otro~ un sirvionto le anunció que ol prínoipo que pueden perjudicaros ttouen noticia do Janusle nguanlaba oon impaciencia bada ello ... Yo tambien touia11Uo hublaro.i, 66- máa de media hora. iior, pero en secreto; aaí os suplico me Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J, A MUJER. - ---- -- permitnis contlucin'b á un retrete tan ec-1 -,:Con qne c..; venccio.u!l '! gnro que nllí Mdie nos podrá o ir. - Yenecinna, romnnn, napolitana ó mi-y bl dooir &to empujó un rosorto en el lnnesn, repito que vuc~trn twuorfn jnwllll la mnro; nbri•iso una puerta, dc~cubrieudo verá en este muod<>. nnns grndn3. -;.Quién será tnn osado que mt> lo im- -Suhid, ~eiior, os l<> suplico, niíndió pidn si e~;e es mi cn¡n·icho? Yn ¡,a beis clue Corunro, IJ110 en mi mirador cst:nolliO:l yo todo lo arrostro cuanclo !>O trata de \toa mejor quo nquí y con mñ:. comodidad parn mujer! hnhlnr confidcucinlmcnte... Entre tor Yenturn es \'uCStrn e:;po•a? una c.an.pnuauilla hizo entrar al snlon ñ -Bien sabei-., príncipe, quu soy ~olt ro un anciano .. irviente, á quien ado y cxttttico mi- -Aun no 11oy clérigo y ~oy libro toda­raudo 1111 retrato hecho nl óleo, y colgndo 'in pam amar y 6er amado. entro dos oolumnns de ja!~pe qnc sostcuian -¿Y el arzohb¡1ado de Xicosio. no ha-el techo del mirador. lagn ,·uestra 111ubicion '! Jlnblemos de E's~J -llion, tlijo para sí Cornaro, hn caido ll!>unto que e:. mucho uuís iutcr05auto ..... . en cllnto: y en nltn YOZ añadi6 : Como os deciu bú un momento, otra~ J•er- -Qué ruir'.tis ~n tantn nteucion, soüor, sonas han tenido noticia do que hnbcb e-­que Uin distraído o~ veo? ... Ah ! oxohnuó crito .á Uoma, pidiendo nl J'opn que os en seguida oou nccnto de fingida sorprc~: C(lll~ugrc ar7.obi•pO d" Kicosio. inmcdiatn­nqucl estúpido Zncnrin:. m o hu 'cuido ú me u te. colgn nqu• CllC retrato, cuando yo Jo m.l- -¡. (Jué pcrhonns '! preguntó Janns C()n wt·lÍ quo lo pusiera en otra parte : di~traccion, acercnudo~c da nuevo ni Tf'tn\- -;. Vo IJIIit:u, Coruaro, es ostn n·trnto? to y mirúndolo bnjo otro punto t.lo vista. dijo voh·icndcJ5e el príncipe y nc;aTt'antlo -Ver,go de }Jalncio y tu,·o tmn larga el brazo del ,·cncPinno con intcusn emocion. convcr:,acion con In Uciua Cnrlotn ... -¡.Qué os importa, ~eñor, CHl t.loncelJn?' -Ah ! ... exclamó intcrrumpiént.lole ~1 J)cjndla on ¡m:r., I{UO o;> advit.!rto quo no es prlncipe, y Yohiént.loso á UO"Jlllru niiadiQ: parn couquh.tmla! ¿ por 'cntnra olla yn tiene noticia dt- n i -Ah 1 si no es para conqui tnriB os mt!!Ilcion 9 nscguroquo moha hechizado li mi! :Mirad -St, cont tó, Cornnro,) está rcsncltG eso perfil p01·fccto, aquellos lnLios cnonr-1 á impedíroslo ! nndos y su3vcs como nM flor, esos ojos do -lma l. .. imprudcnt• 1 Qno e ntrcv" cielo. esa frente e lo nácnr, los rizos de oro, Á luchRr conmigo y le oo ! ró caro E u nu~ el talle erguido, el brazo, la mano ... ! Ob l dacia l dcaidme pronto, ,: quién es Clill jo\'cncitn, - \' cr~mos... Do resto ~ n los 1·oyc-; ln ru1Ís hl•rmosa IJUO ho visto <'n mí vida? chipriotas lo bnn oocrito tnrnhic1' ni Pnpt\ ¿ gxisto e,:L mogo. t>n realidad '1 \'ho 6o- empeií1indoso ]'nra quo UU5otgr, vno::;trl\ mcjnntc tipo anubnto.dor '! ... peti(.:ion. -Exi•t•l y vive, repuso Corunl'o, Mn -¿Y cómo snhcis que t'SO es cierto? mnrcndo disgu lo, y en realidad es JOQ ho -l'orquo ví la misiva: creo qno eso ~ wás beru1osn c¡uo su retrato. l~tat:á, ;;eñor PrínciJltl. -¡.Y so llama?... -A pesar do vuc. tro pnlnlm\ dijo el -Suplico á ''ue-tm ~ouoría, contestó el príncipe con nceoto cbocnntc, yo;uo creer ,·enociano ~:on oeriedad, qt1o economice nada, si no yeo tnwhieu el dooumcllto! M sus pregunta~, y },ablemo5 do coStU~ mós quoreis engañar, Cornaro, bien O:! conozco 1 importantes quo la faz md;; ó ménob bella lineo mucho tiempo que estoy notand01 1 tlo uno. vcuccianilla de pocos aiiOt>. que trnbajais para desuuin10t>, á Carlota y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -. REVIS'l'.A <¿UIXCEN.A.L . 1S9 d n1i, no sé cou qué intencion, pero sí he1 llcnn tic vida la pnsion desortlennda del comprendido e-o. mnndo. Pero nún pcrmnnccin callado re­• Cornnro no so c<1rtó á pe;•ar de que J:,. vol viendo en su mento mil proyectos en nns hnbin dicho la ve1·dod, y cvn una ewbri m, vago:; como sueiivll. tuurisa apnciblo contestó: - Por ~>upuoslo, continuó Comaro, es -Croeis •¡ue uo o:; sirvo bien, príncipe, prcobo renunciar al urzohíRpado ... es me­porque entro todos aquí solo yo digu la jor ser rey temporul, que poutifice cspíri­vordad .. 110drin probaros en c.•te monwu- tual: udemns no mo prcguut.ílmis quién t.o l¡llO os cierto que la Reiuu. escribió la ern c~ta mujer cuyo rctmto admimbnis t mibiva .. -¿ Aca:;o e:;a mujor podria &cr mia? - S podcis probarlo, ¿por qul! no lo dijo Jnnus con in tetes. ha•'cis '! -Yue,tri< o,p6!m, si lo tcneit; á bien : -Porque eso seria faltar á la confianza not.'ltllo, vua-tra C!;po:::n. qu!) los Hey~>.s l1an pue¡,to en mí. -¿ Pur veutura es alguna princesa? -¿ h;o C.."i todo lo que os detiene ? .. . ..• -Ua-;i ; pot· su mndre es dOl!cndicute de E:stmños nscrúpulos, por cierto l los cn1perodore:> gnegos. -Tengo oll·o motiYo. -¡, Y por bU ptuhc '! .-¡, Cudl ? Cornoro se cnll•i y al cal>O de un mo- -Que no seguiriuis mi consejo, por mento dijo sacnndo de su pecho un gruc-oolltmrinr ó. lo. Reino. !:lO pergamino cubierto do 110lloi1: -¿ Quó consejo'! -¡.No me ¡•ediais pruchaa do la!i intri- -J:.:l do renunciar al arzobispado y pro- ga!< de la lleiua contra VU8? llé R<}UÍ una. teJldcr ri la corona de Chipre. -;. Qué es eso ? 1 -¡ Pretender á la corona do Chipre! ex- - La ruish·a de la Hcinn al Pnpn ... Me cll\mó Jauus dej:íudose caer muy ooumo- la dieron para que yo la e.ncaminaro con vi.lo so'L1·o un asie1.1to. ¡;eguridad & su de:>tiuacion, pero COUJO yo Corunro so sonrió. la ccrrJ, lo hice do Jnudu que so pudiese -Acaso, diju, e.,ta e.:. b. primem ,·ez abrir. ,1ue os nsalta esa itle..'l "! Al decir c..sto despegó el sello rcnl con - X o, JlOro Cl"Oia que serin un tmoño cuidado y dejándole intnc:to, dió la carta á irrcaliznulo. Janus. .E:.to la leyó at<>utamontc, pero ol ~1 r!f'cir (•.!oto so leYantó y ncercán- devolverla d Comnro c..~tnba líviJo y agi­dosc á unt~ do la>~ ventanas del mimdor tiLdo. ~;o pobO ,¡ contcmpl:u· el paisaje que dl•S· -X otad lo que os digo, .!\tlireuf! Corna­dll nllí 11e veíu, callado y meditalmudo. ro, nxclnmó, juro n•¡ni ''ougnrmc de la Lll hcm1osa cindad reclinada en modio rnnla ,·oluntad que tieuo mi homumn há­d< l una fértil llouura, rodeadn do forti- oia mí, y no dcscansaró un dio luu.tn que fjcacionos, snlpicadn por multitud do to- no lo bnyn arreb:ltndo la corona 1... ¿Con rrll.§ V de palmeras, en medio de la cual qno dice que so~· imJ>Ío y sanguinario, in­se clo,"Ub:m majcstno~o los cnmpan!\riOS digno del cayado arzobispal? llicn está, do la ootcdrol, dedicada á ::.nntn :x>fín: no pensaré má"' cr1 ser mccrdoto, y si ruo pnrocia, por cierto, una joya bien digna do cree irupropio paro arzobispo, me sabré In arnbicio11 de uu príncipe nacido al piú J.:nnnr el cetro del !lobcrono temporal ! do los grudM ele un trono. Decid prouto, aündiú cou Olfnltncion, ;, qué - ;, O hacer on e..~ te caso l' A '1 uión apelar? tnl? dijo el \'enecinun en voz haja. ¡,No os pues yo no tengo recursos ui ejórcitos. muy bella e. tn .Xicosin tan dcsendn uo1 - No veo ~;in o u u ,;o lo camiuo, dijo tnutos pducipes que ho.n pretendido lnJC'oruaro, el que no s6 ~¡os rc,.ugunrá. mauo .le ' "III.!Sira herrnann solu pnra ce- -¿ Curil! Hcpito, pnrn couseguil· mi u irse In coro un chipriota?... Y dccidmc, objeto no hay considuraciou que pueda ~;oño¡·, lo qno oxtroiios preté,lden, ¡,por c¡u6 detener :no! no lo hnhois do pretender vos? llasta el -Hccurrir al 6oldnn de l~gipto, Me­patrioti.! mo os impuha á olio, pues Chipre llcck Ella. Ofreciéndolo J>ng¡u· un tributo o os lo explkaré dc~pue~, por aho- - PtlCidnl<3, :sin embargo, quién es y ro. lo que irnportn tJ>! procurar Mlir do dónde ruom '! Chipre y pnbar ,¡ Egipto c11 bm;ca de la -No puedo deciros su nombre ni elln- ¡n·otecciou del soltlau. gnr de bU uncimiento, pero os aseguro que -l\le penuitirei.s llevur l;l miniatura? aunque muy niña, es fama de que no hny -Es vue,tra, a.-;Í como todo lu quepo-otra en toda Italiaque la aventaje en het·- seo vuc,tro servidor. 1uosur.1 ..• Mirad, añadió, hé aquí utro Janu:. ¡;uardú entre los plic)I;Ue:> de su retrato de la mi:.ma en miniatura. que tal vestido el retrató, y Oorunro lu ncon~t~jó vez 1:, hnce wá~ favor ... Ved qué pcrfoe- 1 :10 fue:.e á su alojawiE.'nto d prcpanlr su eiou .•• y aúu no ha cumplido eatorccniios! vinje para pa,.,a.r á Hodns y de allí á Egip- Jauus ¡rcnunuoció ex.ta.,.,indo antu la Le- to, lJU&. lo tos retrutu:; '! á pe;;ar de su destierro tcuin en Venecia, ¿por ventura la dama ~;ení vucstm y o~ nbcgurúndoleque la Hupúblicn l~> prcstarin 'luereis del!Cartar de ella pastindumela li tun1bíen su decidido apoyo. • mí! Bien ~>nbei.t~ que no admito rivalidad jaruñ, y que ... -Culrunos, eulmaos, señor, imt,.rruw­piúlo dicit:ndo Comnro tratando do dibi­molar una souri,a de satibfaccion al notar la creciente ngitacion de Janus,-bicu sa- ¡ueis que hace wás de diez y seÜi uü011 , penAamn!\ qur nrlerunAiluR t·~pañoles, y despucfl, y en todo tiempo, de Gnmol:UR no hny nh!wlut:unente lit<'r.t- rn pugna con el 'llar que sin ce~nr amena7.a tol! r.n aqnol p:1Í11. Sin embar~<>. 110 11e rr~n 1 inv:ulir !:1 tierra fino e, -l'n un ¡mili así situa­qne esto es a!'IÍ: Portugal lm teuido, desde• sicion ,¡,.¡ concin•hdanlls, lo cual no lfm·t••lo eu h•s ra~aa espuiiol y popular ¡oo<'t:l Xitiic1. ,¡, .\ 1"<'1', no latinn.B, en donde será nui" <¡ncri.Ja pero ménos huLrcr., lredw <'OJH•l'l'r su norllbrtl cutru lo11 Jespctada. amnnl<:s do las but·Jt:o c·osall. Xo podemos nqní O<'llflarnoA de algunas g~tc lil<'mto, llt•J'I'Illano, aRÍ cou111 ohOK •lu mnjt1•S not blr'l dl' si¡;lus :tntt•rion!Salnues­m¡{ ritn, B:llriorulo <¡ne en su idiolll:t nrotul pucn 1rn, I)U• 110 han luridu t•n l:l literatura holan­los lccrion fll<'nl de su pntri:-o, han upcln, npémut rnencionare­Cfltr tngema de f'scríhir sus obras histúricnR y rnos ' á pesar una jóvcn que I!C firmaba con el seudónimo de utllt'IC Voltaire con nt¡uella in~ratirud innntu ...\,S. C. Wallis. A mooiad.,s del año pnRado y dea,·crgonuul<> cini11mo e¡ u e lo tli&tingnia, dió In misrna sciioritt lila est:lmJ>a una nove­Íiijo (des¡lllctl dtl haber recibido allí la ltvii}>Í- ' la hilllÚric:l del siglo XVI, titulada "En los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~[U ,J E R. tlins de lnchn," la cual hn sido rccihidn co11l hneno é intcre .. antc: nnnquc 110 puede ll~r­cntusinsmo en sn patria, -elnombrr. del paclro sunue,·o. lo es pnraln mn.ror pa1tcde lo.- lec­do aquella DUO\!. estrella es Opzoomcr. torea: tititlaso " ~leditacioncs do Jnn•lnma I,niRn de Fnmcia," la e¡ u e, onnqne hijn del IV r.orrompidísimo LuiR XV, 11111rio en olor do ~~antiJad. ~aeidru•n Ver'llnlles en 1737, cric1da C:omo digimos nrriha, si quisiérumnR mcn- l.'n un convento hasta loR clicz y seis años, t'Íon:H todas lns obrM litcrariu11 t:sniliiH por cnanrlo volvió ci la corte ele 1111 )ladre, la en- ' mnjf!Tilll en Inglaterra, no ac:1bariatno11: así, contró tnn pervertida por lus rnniM costum­scilo huhlarcmo11 de dos libros qno parece han lmJs y pnr Jag mahcs iclc·u~ ele loa filósofos del llamado In ntencion en el mundo liternrin. si~lo XVIII, que tnctabu do hnir, c:1cla vez que J.n primera es dt! actualidad, y ~e llama po11io, l~jo!l de or¡uel ccnlru de desmoraliza- ¡" Veinte oiios do residencia entre lo" búlgmos, cion, para desllho¡;nr sus on¡;ustinR en las pá- 1 griegos, albnncses, turcos y urmenios," por In ¡;inlls de sn diario. bija de un I'Únsnl inglés. Estn obro, en tln~ Este diario, Qne ella titulnb11 ":\lcditario­volúmcncs, es la mejor que se ha esctitosohre nett," es el que hn viRto In luz ri line:~ del nño la Jntltcrin, dice el Tunes (poco Jlltidi¡;n en 1 pneado. Ya cm 17~9 l<• hnhiRn publicado, pero olo¡;io11 mtuca¡. uadic -e ocnpó do ello Pntúucea, inleresan vonos, y rel·hnznndo baj~ sin cesat· cn Jf\ en u Ka u suerte. 'l'nl vez era pres<'ntimicnto do lo que á ella le pnsnria ai continunba en En J~rarwia Ílltimnmente hun nplnmliclatro clcl Ambigú, en Pans, ti tu- tes tiempo pro­t< lria el o 111tt1 \ acilaeiones y dtubs, do ln11 1 •Ot'- fundamente morall'll y RllltlflDII, -1111 c11tilo es 11u<:ucinnes de 1111 familia, &e, es el fondo tle nnirnarlo, vivo y Aaho dcspt·rtnr el interes del ¡,, narrnrion, h1111ltL 1111 defiJ•itivo :tbjunu·ion lector, no nlontnncln puHimtca rnnlsanutl, sino dt•J Jnteraniemn y ~'00\'CI'IIÍOII al t·atoJicismo. produciendo Ím(>rOiliUilCI provecho80!11JIIC ha- EJoginu tnml,icn mucho un pCfJueñn lihro rñn nmar el bien, la virtud y la religion de oscrito por una señorita rnny jovNt, llarñ:tdn JetmcriRtO. Jeuny )fnrín, titulado •• .\lttndo y sole
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 8

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 56

La Mujer - N. 56

Por: | Fecha: 15/03/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1! LUZ Y FE DAN FUE LA MU J R. REVISTA QUINCENA EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑ )RAS Y SEÑORITAS, SOLEDAD ACOST A DE S )L\HTE:o;, ~IAH;t.O 15 DE 18 i .'nECIO 30 C$. ESTUDIOS HISTÓRI OS ::-;OBRE LA :\fUJ ~~H EN lu\. Ul lL17.AOION. EDAD MEDIA. LAR MI\IIWER EX LAURA~ BRETAX.A .A~T .R DELC'RISTIANISMO. ( ('(1:\'1' 1 :\ l ACI0:-1 ). l'ITARÉ~IOS en e ta ptl1l' d~> uue~. trus e~tudio parti•·ulannente á 1 'rmtú, <·uvo capítulo en que trat 1 de In Ger. rn.nun primrtnn, es uno df lo lltt in. tert>~antcs' erudito>< du l'ill Histo1 irt L'ui\er al. Los gerrnnno llc~nrou 1 E u ropa des. du el foudo del A in, e n nn del .,.l· llOrO humauo, COUIO CatO! 'O si~los .111. tes de unc.~;tra ora. l'cr•> l.uJ.L ~ o•t'\1. rísiums son lns tradiriouc t¡uc nos qu••dau de e~a .~por a tau 1 P. :nota . .M u l. titud de tribu:; di\cr ns p0l.lulmn aquel d1 htado paí~ que se extiende desde las onlla<: ,Jol mar B.dtiro hru;ta t•l 111ar X cgr<•. y de-de las orillas dt•l a in Elb·L hasta ul Rhin. S1•ria co t iutOJiuiua. hlc si t¡uisit:l nulo~ hacer !lpio }I'Wl fie1.1s que pnrn hoan Ita<' llí l.l rmal tí plicabnn los nlcc , los l11 illo,) el ¡,· ontt•, hoy con. fi uados n 1 • ptl'ut 1 íou d .. b Po loni:~ y de l.t Succi LO:l nuimnle-s domcsticos crnu H:wos •lcfonnes. auuq11e mune. rosos eu 1 I'Xleu~as ll:lllnras doude pastaban m nada<: de )'"ltos. El trigo, la ('Obndu, 1 s ÍLrholc, ft u tales u o ger. rnínabau e1 Mt~ collado . hl.lranosendos ho\ !'un vír ·dos. :, Los hoa hn·~. de Plt'\ nda l' taturo v rolJII,tus, le ojos azule~, dt• cabellos rojo~. 'i \ ia de lo qut• el ll•rrcuo pro. ducia, 1:aru y leclte ~i u ndere:r.o, bebi. da fcnn~n Ja; cubl'ínn~tl dl· pieles y os de lnrm ' liuo, con lo-cos ~e ha e in 11 'estido ajus. bn'H uu ruunto que dejaha la tila) or parte del t·uerpo, 11---~-~-1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,,- 174 --LA-.MuJER. 1 ¡las mujeres una tú~ica blanca .... otras unciones del mundo. Se las con­Habitaban en casas ~ep:naclas. uons. sideraba como Sl~res dotndoc; de la cien­¡ truidas en aquellos puntos donde les ein profética, y anuquc ellas se ocupa-ofrecían comodidad una fuente, una bau de las faenas de la agricu:tnrn. a~í 'selva, los pastos; alguno~ en cueva,; como de las easerns, eu tanto que lo!> subterráneas, que todavía !'e eucuen. hornbres no las ayudaban eu nada. tran, se gunrecian del frio y de los ene. y acompañaban l'i sus maridos 1Í los migos; pocos tenían cindades, ninguno campos ele batalla ; Hl 1-ituaciou era las ceñía de murallas, y á veces cir- nH•uos mala que enr re lo:-: romanos T ! cunvalabao su territorio ·de Yastas so. griegos, suR ronternpodLUeos. La mt;. · !edades .... A diferencia de los galos, jer virtuosa era. acatada, y la que faL los germanos no t.euiau un órdeu sa. taba {i sus deberes severamente casti- 1 cerdotal qne renlllese eu u u solo culto gada. La poligat~~ia era permitida entre sistemático las esparcidas poblaciones; Jo¡: jefps y guerreros ele alto rango, pero {.ntes bien desunidos y vagando entre prohibida entre los inferiores. 1 1 diver>:as gentes, alteraron de tal modo Los germauos vivían eu guerra abiar-sus creencias, que no ha sido po:-ible ú ta con~ los 1 o manos, ame'uazantlo >:in 1 los eruditos reducirlas todavía á uu or. cesar las fronteras de la Galia, .V varias denado conjunto." veces vencieron las hu('stel' de lo~ E m- Los germanos gnarJarou, sin emllar- peradores. g ... ,, la. iuea de un Dio~> Supremo, r:uyo nombre se ha coules mayores, siendo el primero Odi u, l¡ue p1widiH. lai:i batallas y propon:iu­uab: l bs Jicb:ts eu este ummlo. Luk era el gí-nio delma.l, que \ivia euga­ií< HHio y ulonucutn.ullo :'1 los lnunauo:s. ~o eri~iau tetuplol; {i sus dio~es por­que los ereiau tan }!mndes que 11(1 po­uiau Caber (.'U llinguu edificio COUStrui­do por los lw111hros. Los prisioneros du gueni. nas de la Ora u Drot::uia), ~e cncontra bu dividiuo por dos tnujeres f:unosas: ZJj_ ~0111 A. la Emperatriz del E~te, y \' IC­' I'OJUA, Eu.peratriz del Oc1;..pnes el traidor, 1"11 •uultiturl de nacio. nes di,et•as ]¡ajo reyes, conde::;:. jefes ~ m~~ 6 uu~nos jJOduro:-;M, E<;tos ~e _ial'ta. ban ele du~cenller rlircdallll'Ute del dios Odio. ,\qnello::. paí~e~ o:tnloan cubiertos de ho~qups l! inuudadus por lagunas y la. gos. Vivían enlt•rnmente riel producto de la caza y uo cltlti\:chan :ul re los germanos ; :de. Uta,; Cl'all las tnrrlic•as ¡.' CÍrujanas, las profc~isas, lns cautum.:; y pneti~as de 1"\l tn! u. Eran exeeleuws matrouas, y mil-u! ras que lo;; !10m hre~ se tljcrcitaha~J e u la l!'lllrra, haciau :ti roces <.ncrificios t' imuolahau ni11os reo'Ít'll WtC'idos c'IJ lo:­altarros rlc Odin, las 111ujen•, hilaban, tltji:w y hordnhan. L(ls doo.; lÍnir·o,., Hnmbrc!-i 1lL• mujeres rlc c1uo hahla la t radil'ioH dt> aquellos países, son los ele las pt·ofptÍ~as famo. sas Bnu:-;Hu,nA y Y.\1,.\TJ-\'OLA l-o\. A. nE S. (Continnarrí.). 1. 1 l¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , A LA. CURO. Si causa tal delicia Y tanto gozo en!'ierra Uautar sobre la tierra Y ante el bendito altar, Canteruo~, y cu el alma Pongamo~ fuego inteuvo, Y en t-1 el sa ·ro incienso Quememo~ al cantar. El humo del incien o Es muestra de fe pura, Es prenda de ternura, De humilde ndotat·iou; Que snh•t ú ti, Dios mio, Que sul•a con mi canto Llevándotl' el ay~ ~antp J> '1 pobre cor tzon. El humo del irl<'iett~o E" nv: del que se queja, Balido de la O'iCJa Que llarn 1 á 11 pastor. LOA SA.MPEft A. ue :suha, ¡me~. mi ruego omo el incienso ¡;uhe l11 'agaro~a nube e grato ' hu<>n olor. !1 humo del incienso. se hnmo hendccioo uc f;ine de gemido. e férvida oracion, ue sub.~ á ti, Dios mi~ 'terno Re,· del Ciclo, ulcí imo con uelo e Pnfermo corazou. • a ti tnmhicn 1¡ue "uha Dulcísima )la ría, ~.uc suba eu claro dia e u uegm ose u rid.ul : ue suh.l cuando cauta, ue suba l'll'llldo ador.t, uc ~uha euaudo llora a triste humanidad. S. E. DF: H. _..., ..... LA FAMILIA DE TI NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTU RES NACIONALES CAPITULO xn t..A. NOCHE OEI. 20 OE JUI.IO. LA plaza mayor pre!:Cnta.ba un M· pecto en extremo imponeuh•: una in. menaa. multitud la lleoabn rebosando hasta en las calles inmediatas. Eo el palaci todo era temore~ y 'arila o u. Amar u o se ntrevia u obrar rri e~t ha de acuerdo cou los que acon. ejnb·t medida fuerte~, ui con los f¡ue p dian lihertad para nmnir una junta e pafltes de familia y Cabildo ahiert . Hahicndose puestl'} la guardia de pa cío eu actitud amenazante, •·1 ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HE V 1 R •¡• \ Q U 1 N ('E ~ A J, 17i \' 1\ • '' 11 stolia 1 una, Gr ot. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 178 L ~\ ~T G .T E R . rey supo calmar esa 1 a• tu dll motm pormiticntlo que d >11 J s \' In ..,. tantos hombn•, del p 1rblo ' HIUI( R J, bm de artillero•. ,::u tncorpor·t.;un 1 ellos y dicrnn g:~r.llltÍas all'111•11ln, .~\ la'! t·inco rle la tllamum, el ,\n·c­clcauo cJPil .fwm nal\IÍ j,¡ p,,\ ~C }ll'l. scuto et• ti '11 : el l'll !Jllf' ( hha ~.1- mauo, y le 111t'm 1 q• e JHC tnsc obe­diouci 1 .:í. l.t .r unta, lu eunl ~:umpli6. auuquu tnal de ;.;u grado. Ln .Tunta vrorlam6, :í moeion del doctor ( 'an.ilo 'l'órrcs, 1'1e tdcntc al Yirey .Ion Antomo Amru ~ Borb u y V 1 e pro idente ~¡} .\ 1~ .. 1 h• don ~IJ u el do 1\·y. ho11nano de 1.1 Pde mo anil a nomhrnclo. "En hu (diee Cu ... \' Cll L'l !Jir11 io l'ol tic' c¡ue n·lnctó eu llrltOII dr• cl"n .J oa Jlllll l'.u 1a h0, .L lo po dins do ( on UIIHi Ja la re\ oluciou . de puc~ tle las a~ih ·iones m' a 'll •radnq, de fHIC'i de In inq tietu le>; ma vi\' de pue­de una no he do su to , terno•~ ) do ho ror, qu d J instala ln 1 ,) unt 1 Hu. ptc'YI.l del !\nevo Hl'ino du Gr.tutdn, al tnynr In a trom d 1 dia :!1 rio .Julio de 1 ¡.;JO. Ell.\ fw{ n ·ouo1·ida p(•r Pi puPhlo c¡uc li1 a ·a1 a!..t ele IIOIIIUJ":\1'; por c•l clero, Clll:lf' s ruli.,ioso 111ili. tr~res y tribuualos El orgullo de los Oidore'. rle e o>; ~trapas o1liO'-O!<. : una ,J unt::~ com . ¡mcsla ele :uncrÍ<'HIIP" :í q1.iemH poco íutm; 1niral•an con de pt •t:i<'. Grau J>ios' ¡ ('<Ímo re ·onoccn·mos tliguamcn. te estos J,encfidos dchid >S :í tu houdad! Tú no• sah n 11' de 1 ~ m. 1 e s ele nue'­tro~ cncmi o 1hat10s Rho :\de nue. tm'> p. i llf\, In pim dulzura. huma­nidad, n era iou, dl· it tl'rcs v toda­las \;rtt es en cliH tro cor:',zonc : tmnquihr.n uuctro" cspítitus. reuno las provin ·iac;; forrn-t 1111 iuq•cno de la Xucva Orn11ada 1'\o.-olro~ t.• adorar(. mos en ~1: nn otros cnntarcmos tu~ nltbnuzn:s \"te ofrec ('1011 o, d 'U tio. N harú una hora que lo man. donde los aguardaba con unpaciencia dé llamar, ñadi6, y ya e-;tá l\')UÍ 1 Jo11é, deseando f'aber lo que hahia su. -Enco ré al mensajero cerca de cedido durante la noche. la.<~ Cruce.~. Yo no vine por eso, sino Antes de pro eguir, quiero dar tí co. porque co o anoche 11Upe algo de lo nocer algo m{~ el t·lu"Úcter del hijo que sucedi en Sautafé, resolví venir­mayor de doña Irene, el que es digno me tempr o. de nota. José babia cumplido veinti. -Cufíut me nlegro de RU llegada, cuatro afíoH, y e~t:.ha en In flor rie su hermano, pues así le~ hablan¡ u11ted á juventud : en\ ele '1ute y airoso en su lo11 mucha hos y los hará entrar en cuerpo, caballew o en u porte, Rus razon. facciones no emn tina.<> ni hermosas, -i Qué ienen mis Fobrinos t pero denotaban intelioencia, aunque -EstálJ uera de sí, con la revolu. un tanto ap¡Ítim, y umor al estudio cion que h n inventario. hasta la exager.Lcion · á ~'u edad hat.ia -¡ De ¡·us! En qué lo conoces t leido y tomado uota de cuantas obras -En q ayer ~e estuvieron totlo el sérias llegaron ·' suM manos y podía dia metid entre lo. in urgentes, y conseguir en la Colonia. Aunque de anoche qu iao salir otra ve;.:, idea.o; avanzadas v en extremo partida. -Oiga ! y tú lo prohibí te! rio de la indepe 10 ucia de E"'pafia, no -Por s pue .. to. Maudé cerrar el era propenso ul 111n\ 1111iento y J¡o dis. porton, y 1 impedí semejante locura. gustaba la uccion. Eutll•ll ta en pala. -Ha! 1! ha~ 1io el Cura. Las hras, le fa ltahn ~id L y 1 uimncion pau~ mujero.q s tao pen;pJI'ace ~ aiiad16. la eje ucion dt> lo 'l'h ideaba: u n -¡Qué tiene e o rle ri illle l pre. poeta smiador, amante t!cl ropo o y la gunt6 con diRgu to doña Irene q e tranquilida l. pum u ho1ubre políti• o rara \8Z se sonreía y mucho ménoa le De pues ric aleu 1 ,, le demas en 1., causaba ri~ co~a alguna. vias de he~:ho, d e er •·ct rab en u -¿En nde, e natura, e te figura e tudio, y rodeado du hbro y papele¡;, que pasaro la no he tu!! hilos t dejaba que 111 odi~ rau lo~ u ·onte i. -Pues . . . en t>U ca m&! miento que el habia ayudado ·, ptepn. ~ólo te las huh¡eran llevado , rar, 'IÍD mezcla1 ~ eu ellos. A í, el te. la plaza ' ner que permane' er la noche c.lol 20 C6mo de Julio en su <11) a. no fn: p.m, él Dura sacrificio nin uuo, v en todo CMO lo notado ent hubiern preferido, pue.'! le re~uguaba plaza may el ruido de la plebe y el roce con la multitud. Sin embar o, por lo mi mo de•eaba ardientemente oir de boea do RUS hermanos menores (jt'ívenes el \e tu­te y veintidos afio·, eutu iasta.o; y pa. triota.'l , todo lo que hahia. succdtdo durante lu horas en que él hnhia per. manecido encerrado. mi a1uigo refirió tod concluyend m o y decÍl; · ~n e toda la uo~be los han los m 11: cntu ia~tas en. la , que 1.10 hnn de~amparado ha dicho e a falsedad ! uaa vurdad. Al pasar por 1l me detul"e á hablar coo 1 doctor Omafia, y t:l me lo que sucedi6 anoche, por eueominr el entu ias. n de mis sobrinos, que lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 habian acompaiiado durante las hora11 á la h almuerzo, á las siete y de toayor agitacion, en la pasada média. g¡n embargo, result6 que stSlo noche . . Mariq 1ta y Maríanita aoompafill.fon IÍ Se quiere usted burlar de mí, su ma e á la mesa. El tío Andrt~s ~e Andrés...... babia i o á ver á u ni\ hermana que te. -Hablo de sério, Irene. nia eu 1 convento de Santa Inés, ad. -Pero eso no puede ser: José hizo virtíe o que allí almorzaría: los tre>~ poner una cama en la ~;ala para no j6vene habían ~li4o con Clemente, estar tan Jéjos de nosotras, por r;;i nos que lo habia convidado á que fuesen á daba miedo. Y eRt..a maiiaoa yo rni11ma presen iar el jurnmeuto que el Virey le de perté .. . . presta a, de obedecer á la Junta Hu. -l Y Alfonso y Fernando, en d6nde prema Manuel tambien estaba nu. estaban ! sente, uuque no se sabia d6nde, lo -Encerrados en su cuarto desde cual in ign6 muchísimo á rloi'Ia Irene, ~mprano. que h ia aoo turnbrado á sus hijos {¡ -Te equivocas, estaban en la calle, que no pusiesen el pié fuera de la casa y en prueba de ello, cuando yo Rubia sin pe rle licencia. la escalera los ví entrar detras de mí -A cote, se dijo, por lo rnénos ten. qnedito y mirando para todas parU!s. dré de el'ho de cnstigur, pues no ha -¡ Pero c6mo se salieron ? llegad á la edad en que es preciso, -Eso aí no sé, pero en la calle pa.. segun ndrés, dejarle R los j6venes su saron la noche, tenlo entendido. liberta . Espero que e~te ejemplo será -Vírgen Santísima : i Hermano, saluda le para todos: qu haremos con estos mm·hachos in. Y al pcnscl.r a í, dofia Irene mnncM urgentes1 á los s· ·vienteR que le buscasen al niño No haremos nada, ni tú ni yo. por to a la ciudad. Dejarlos seguir el camino que les se. No ué siuo ya casi ti la hora de iiala 11u deatino. comer. que los sirvientes lograron en. Dejarlos : Dejarlos andar por esas contra al prófugo y llevarlo á la casa. calle dice usted, con uua tropn de Totl la familiu taba rennidn en la troneras alzadoR: E~ no puede aer, y sala, 1 ·lnso tio AndréM. Mariquita, en 1 toe desobedecen y me engafian, 1M. n de ella, bordaba á todn pri a ve;¡olos us~ed, hermano, para U me unas e 1ta de rn o para el sombrero nu ntras pa~~an estas cosas : de ,;us hermanos, en 1M C'Ual s e leia, -No, señora, no haré tal. Habla con m forn aclaR letra , e te luma: u ted como mujer '1 como per110na que " Viv la Junta Su¡nnn.a !" DO t1ene experienCia. -M chacho: xclamó el Cura, apt!. -Pero, Andrés' na vic entrar á Manuel con aite a az -Repito que no hay que apretar de"azo ado. i Quic n te ha permitido sa. domasiatlo el freno, 11i no quieres que lir así, 1n el cono ·imiento de tu madre? 11e rev1ente en mala hora. No crea.o; que Mau el no <:outest6, 11ino que bajo la lo11 hombres se sujetan como rnonjita.c;, cabeza miJauarlo y confuso. t.ras de rejas y cerraduras. Ellos al fin R ponc.le, repuso el Cuta, ¿ on aetáo libres, sino que si pretendes so. dónde as perrnanecic.lo du1·aute todo meterlos R un yugo dema indo pesado, npo 1 te en fiarán como anoche, harán su he permanecido en ninguna gqsto y de todos modos queciarás bur. lada. decir, que te has e.'ltado como Doiia Irene suspir6 con angustia y a do Mnhoma, entre cielo y p_roaigui6 1111 camino con direccion '' la Veracruz, en donde solo alcanzó á oír sefior .... es decir, no señor. U!la sola miaa (pues todos los dias oia rase Ronrí6, y viendo Manuel por lo ménos tres) y volverse á RU casa que no e11taba tan iracundo como pre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINO 181 tendia manifesta.n;e au tio, levant6 la calera, entr el carbon. "' Pero Cortá. cabeza, y añadi6 : zar ofreció ntregarlo tintes de anoche. -E~tuve prinwro co:.¡ el pueblo que cer á la Ju ta, y con e~o se Kalió la fut~ lí libertar al doetor Rosillo, preso gente de h casa, Mio habe1· cometido en la Capuchina. ninguu de-.~ ato. -Lo celebro, ea decir, me alt•gro -Me t\lej ro que no lo hubi&.\en en. que huuie~en Racado de la prision á contrado. Rosillo, aunque no me gusta que tt~ te -Esto s e~t:í poniendo 11ério, dijo mezclaras en semejantes di!>turbios. el Cura. -Ah tío' cxclamcí Manuel con en. -Efecti meute, respondi6 José, di. tusiasulo, si hubiera visto su merced fícil será g heruar con f;ernejante po. c6mo marchó el pueblo en mnsn al pulacho t'O \'ertido en amo. convento, hicimos retirar la guardia. . -Rccue len miK palabrn~. dijo el -Tú tamhit·n: vaya un valil'nte : Cura miran o ú ~ns :-:.)IJrinos,-los acon. interrumpió diciendo el Cura de Usme. tecimit>ntos mnrehan con tanta preci. -Yo tambien: sí, seiíor. Lo saca. pitaeion, r¡ e es posible que nos lleven mos en triunfo del convento y lo lle. á donde no :~hiamos pensado. Pobres vamos á la Ca1;a Consi!!torial en brazos, jóvenes! aqludió. hoy son juguetes de y desde la galería areogc) tí sus libar. cuatro ambiciosos, v mañana sertín las tadorf's. víctimas q o ofre¿er:í la libertad en -Y qué dijo 1 pregunt6 Marianitn., holocausto ~>tt~ tiranos. Naturalmente ponirndose delante de au hermano. no me har s enso, pero en este mundo - Tiíntas Posas :. . . . . . Que amaba todo es dt•e pe• ion y engaño : sólo Dios muclto á los MntafereñoH,- qut- uno~ no d('ja de •nmplir lo que ofreo.::e. crueles tiranos haLian ac'abado easi c•on Todos uu·darnu t>ileneio durante 1011 uxisiPill'ia, depo"itiindole vivo l'll 1111 al~tmos in tant•·~. intl!t'rllmpido por sepulcro. Dijo que todo su anhelo t•ra doña lrPtll' cumplir con sus deborl'S para eou el -Herm uo, rlijo, uo olvide usted, Rey, la religion y la patria. Y amh<í que en pri or lugar tcnemo~ que cl\8. con c~>tas palahras: "En' uestros triuu. tigar la d!' hediencia de c"tt• ni1io, que los, h·vantad vuestro¡¡ comzoues niTo- tiinto~ clolu es dt• mheza me r-ausa: rlopoderoso, que os ha dudo valor para - lladte dijo .Jost~, l"'rmítame PU luchar por vurstra lihcrtad, y mod(•. tnPrct>d uu olhenaeion, y es que creo rnos en vue•tras gloriatl, si quereis ser r¡lll•todos n otros ht m os daJo m ni eje m. ett>rnamoutc felices :·· plo tí est.-. ifio (hablo de los hc•rmanos -lluy bien. dijo el tio Andrés, ; ~¡ mayMt!s), í, le tmplir.o que me permi. así fuc•ran to1los los io~urgcntps : . .. ... ta castigar yo. Y despucs qut~ hiciste t -Ttí : ,. te rono~co, José, nada le -Me puse á recorrer las calles, tpte luuíu;: ,.x;· unó doña l~t•ne. estún tolla.<~ colgadas lujo!lamPntt• .V en. -Manu , vé á tu cuarto miéntr811 galanadas con tlorrs, y df'spnc!l Re~uí á quo consul con mi m;\dre y con mi In turba que iba á aprehender nl Oidor ti o. Alba (ya al de Frias lo tcnian en la Manuel o nguardó 1t que 1.10 lo di. c!Írcel) con mil grito~:~ y voct•s tt•rri. jcsen do" .., ceH, siuo que Mli6 precipi. bloo... ... tadumcute e la sala st•¡{uido de .Ma. -Efectivamente, a<¡uel Oidor es rinnita, q e deseaba indagar lo que muy odiado por el pueblo aí quien iu. había visto f;U hormano durante su au. sultaha y despreciaba lliempn•, dijo el scncia. Cura 1 y le encontraron en su ('Mil! -Madr añadi6 José, los tiempos -No, señor . .... escudriñamoR todn e¡¡ttío trab ~osos¡ los di.,;turbios popu. la ca~~a. pero no fué po10ible hallarlo. lareR toma ~ una aparit'ucia pt•ligrofla, De!ipues me dijeron que Rl' bahía cs. condido en el cuarto debajo de la. cs. • Hiatori 1 TOllO V. 23 \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 LA MUJER. así croo que seria conveniente quo pu- mor en la plazuela y el ruido de una · siéramos á Manuel interno en el Cole. tambora. Era un banclo .. José se acerc6 gio del Rosario, y de esta manera se á la ventana y llamando á su madre, 1 evitaria que se mezclarr, en lo que no dijo: ¡ le importa todavía. -Vea su merced á Manuel,- apénas -Qué dice, Andrés? pregunt6 doña oy6 el tambor, cuando corri6 á la es. Inés. quina! A pesar del temor del castigo -Qne José ha acertado en lo que se que le aguarda, nada le detiene cuando necesitaba. se trata de ir á curiosear, i qué podre. l -Pero ese no será castigo para Ma. mos hacer con él en la casa~ nuel, pues él mismo me ha dicho mu. Tanto el tio Andrés como doña Ire. chas veces que ya tiene edad para ir al oe convinieron en que José tenia¡a. Rosario, repuso la madre. zon, y aquella noche, despues de una -Eso seria en tiempos muertos. fuerte reprimenda, Manuel, mohíno y Pero ahora coartarle su libertad, im. afligido, fué á dormir al Colegio, pri. pedirle que salga á la callo, le causaria vado de toda comuuicacion con el ex. gran pena...... terior. En aquel momento oyeron gran ru. (Oontüwa?·á). ---·--- SECCION RELIGIOSA. EL HOMBRE COMO DEBERlA SER. 1 CAPÍTuLo v11. Una vez convencido de su responsa. EL PADR!i:. bilidad, un padre cristiano sabrá evitar 1 los vicios y las faltas que pueden coro. DIOS no se ha contentado solamente prometer el }JOrveuir de su familia y con crear el mundo, sino que atiende que dejan entre sus bijos un recuerdo á su conservacion. Providencialmente tan doloroso. Tendrá buen cuidado en da. su rocío á la flor, manda alimentos no manifestarse derrochador, consu. 1 adecuados al ave y al insecto y la na. miendo en los vicios, eu el juego y cu turaleza. entera sirve de banquete al la ociosidad el patrimonio de su fa­sér humano. No s6lo débcnle sus hijos milia. la vic.la al padre de familia, sino que Obedecerá los consejos del Libro de la mision de éste se completa cooser. la Sabiduría: ''En donde hay muchas vaudo y desarrollando la existencia manos es preciso tener todo con fir. 1 material de sus hijos. Pa.ra esto necesi. , meza. Dad todo contarlo y pe.c;ado y no ta mucha fuerza. y grao pmdencia. olvideis escribir todo r·uanto habeis Con la prudencia el hombre prevé y dado y recibido. · N o os dejcis engañar provee. Prevé el porvenir, y en el por- y no dejeis penetrar toda clase de per. venir la consecuencia de sus actos. Dis. sooas en vuestra ca&a, porque el per. poue todo, pues, con cierto objeto, verso tienemuchas trampas. No pidais 1 apart1~ los obstáculos posibles y es la consejo del que procura engañaros y providencia buena 6 mala de su fami. ocultad vuestras acciones á los que os 1 lía, aunque mucl1as veces él mismo no envidian. Al pedir consejo á un hom. lj cae en la cuenta de lo qne hace, y bre no os dejeis penetrar por él y des. 1 cree que es la fatalidad que ha tenido cubrid cuáles pueden ser sus intereses. 1 uarte en su suerte. La prudencia es la Temed que al plantear un estorbo en ~ irtud del padre y debe ser la de ~os ¡!1 go b_ernao_tes. ______* D_ice e_l Sab_io. ____¡ 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i _ _ RE_V_I_~A QU l N J N AL. 183_ vuestro camino no os diga: 'Vue'ltra 1 ella. H míllate delante de Dios, pero via es buena por aquí,' y miéntras eso jama." de ante de los hombres. No com. os mira de léjo11 para ver si en realidad pres ja as el honor y la gloria por 1 es buena e~a vi a." medio de una bajeza 6 una deslealtad. Un padre digno de ser llamado buc. Sé fim1 en tus principios sin pensar ! no y ~eneroso no cifra su dicha sino si tu for una puede menguar. Prefiere ¡ en tratar rle ver felices á sus hijos. Hi la pobre ~a m:iR bien que la cobardía y 1 su fortuna le permite dar de tiempo la meu . ..,ha. Reuuerda que hay algo ' en tiempo una fie.-;ta, lo hará. en ob,e. m:ís val o~o que el oro, m(&.S glorioso tiano ignore! Pero , u:ín pocos padre~ se eucuen. La palabra de uu padre tiene gran trat1 hoy dia c.'-apal'es de ejercer así su \ll.lor para u u niño, porque ií ::.stas el ~JI autor de su existencia son cio~ de ts hijos para no 'cn;c en la para í-1 la verdtd, no las discute y se ohligaeio ele t•orn•girlos t·on unn ener. ioelinn delante de e,u autoridad. gía c¡uo r pugna á su pereza. De esto El padre podrin aprovecharse de !.U proviene aquella cruel ternura que 1 prestigio para inspirar á. sus hijos to- 1 prefiere preparar terribles desgracias ' das las virtude.."' del cristiano. Debería en la vi 1a de sus hijos, lllás hien quo 1 inspirarle nquelln'i virtudes virile!! tan verlos de ramnr algunas lágrimas. e.'><:.'l.Sas en eMta época y que forman los Pero e aquí no se dcduct> que un hombres de honor y los l11~roe~. Sabria padre no debe Rer hueno é indulgente: decirles, no ~;ólo por medio de sus co:l- al contm io, es preciso ser justo y de se jos sino con su ejemplo: " Hijo mio, eoncienc · , pero con medida y benevo. ama á tu Dios, á tus p rójimos y á tu lonein.: padre vigilante no deja pa­patria; ama la justicia hasta morir por sar un e or, un principio de vicio sin ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡_18-1 LA MUJER. corregirlo, ni una virtnd sin rocom. combatep por los grandes princ1p10s; pensarla, no con elogios exagerados, que hag is parte de e!:a falanje organi­!' ino cou una Aonrisa, con una mirndn, 7.1\da pa a socorrer al desgraciado; que con una palnhra de cariño. procure ¡~ haceros bendecir por los que Pero :'Lnle'l rle todo el pndre dch •rá protege· ¡~ m(ls hieo c¡ue ser admirado estar siempre en armonía <·ou la nm.1 por los ociosos; que deis ejemplo 6 dre y jamas poner n suR hijo" en la vuestro~ inferiores con una buena con. triste alternativa de e.c;cogcr entre el duda. · padre y la maclre. l~s td te cosa no ~aber gozar sino en En tanto c¡ne la madre, casi siempre ~;u pro Ul familia con el oro que se pindosa, gime y llom 'ocietladeR. tonto h¡ staria para uo fastidiarse jn. : Cuáutas veros la iugratitucl do los mas. hijos, cou respecto de los padres, uo e.c.; La actividad rle la vida es uu deber sino unn justa rctribucínu ele la iugra. y unn j :.ticia. Dios no nos eD\·i,) rí es. titurl eh• (.¡;to~ para t·on Dios' te muu lo tÍ comer el pan dt• la ociosi. ; Bt•nc exclaman t·o­mo Saúl en el cumino de Da.mnseo: ¡Señor! ¡ r¡1d guercis IJ'i'' yo haya ? A élltos yo le., diría.: Lo que quiero es que entrei~ en el ejército de los que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 185 b:. repercutido de siglo en ~;i~lo h:lsta nuestros días: Dio.~ la voz quo os llama para merecer algun dia á im­pul~ o de la abncgacion un epitafio que explica en ln tierra la vida. de nuestro clivioo modelo: Transíit benefaciendo, pa~ó haciendo el bien~ Sí, repPtircmos con Pedro el ermitaño: ¡Soldados del dl!monio, convertíos tu~ 8oldndos de Cri~J­to! y exclamaremos romo n(¡uclla mul. titml piadosa y convertida: Dios w qtlim·e ! Dios l•: t-. A. OE 8. En d momento en qull la~ ciruelas cstalmn en sazon, la señorita ldooia, ataviada con un delantal cubierto de E!\ Francia tiC hacen )Of; dulc·es en cinta~ y de enea jes, se había ~entado cierta., épocns del :uio y :í medida r¡ue ddaute de una ~rau me:;a, encima do las frutas maduran ; esta~ cou,.orvns la que se lcvautnban eu pir.ímiJes gran debon dnrar todo el afio tapacltl'> her. c:mtid:td de hermos\~imas y apetitosas 1néticamente. La época ele fabricar las t·iruelas y enormes trozos .lt! azúcar compotas era la mtís memorable para la blanc:a. ;\1ultitud de vasijas de cristal ~eñorita Idonia. Ella disentía larga. y de loz:~ ~e veiau form:ldas on batalla mente In. manera. de ponPrlo por obra aguardando á qu1~ las llenaran de dul. 1 y consultaba una biblioteca de recetas ce. La ¡;cfiorita Idonia corta.La. rodet(•s casPTas c¡ue babia b:~jado de g-eHl'Tacion de papel que clehcriao cnhrir las vasi. en generaoion en lo. fnrnilia, hnstn In jas, en t.'luto c¡uc la soñoritt\ Florind11, j presente. cou un ~ran delantal atado sobre su La r;eñorita Idonia pos('ia 1111 laho. levita, as1stia á la obra co calidad de j ratorio e¡;peuial ¡Mm C,!. objeto impor. nneiouada. El delantal era intítil, pum> • . tant~, t•n donde rode·Hla de nua mnlti. to que HU 1íuica ocnpaciou c:onsistia en tnd de sirvienta~. presidia personal. est:ribir ~ohre caria rodete do papel este me u te á la coufecl:Íon deJa.., con~ervus. mote: "C.:irueln;¡-1870." Recordaba que María Autonil•ta ayn. Unn Vl'Z qno las sirvit•utas hubieron 1 dah:\ á fabricar la ruautequillll. en el pesado la azúcar y preparado otras 1 Trianon, y ('lla peH.;aln qne e~as obraN co~as, la<; manipulacioucs fueron in. maunales la hacían ¡nreeida á las da. terrumpidas por la campana que llu. l l,_t_n_lt!_s_a_r_is_'t_oc_r_•\_t_i<-·:a_s_c_le o_t_ra_s_ér_o_c_a_"_·_ __n_ ¡al-Ju_á_c_o_n_l_e_r á las criatlas. Tocio el¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 batallon so e~.:lips6 eu un momento,; Sin e~barí{o, i-~o vivimos en perfe;ta 1 las dot~ hermanas se quedaron solas. ann uía 1 Sabina, á pesar de que se -Creo qne e~ta compota queclar;Í goz. en contradecirme, vale mil \·ece~ mejor que la de ahora un año, -decía 101~<; que su hermana, cosa. que no ten. la señorita ldouia. A~>Í es siempr<•. clria inconveniente en decírselo á.Taco. La..<; ciruelas están exqui11itas esta vez, bo, . i me lo preguntara. pero en el año entrantl• babní pocas. res injusta, Florinda, no com. A Ja•;oho le e1wauta. Comi1í ta.uto en pre í:lo por qué te disgusta esa niñita el afio pa..~ado, que casi ·•1! agotó,- tan nave, tan buena, tan cariñoRD. á pesar de que apéua.s le dí una mt-dia L~ ¡;efiorita Florinua, con un rnovi. docena de potes al sei'íor Uura y otros mieE to de impaciencia, tinS la pluma pocos á lo!! arrendatarios enfermos. é lji o un gran borron sobre uno de los Pero como en este afio habrá gran can. letr ro~. tidad, i no te parece, querida mia, que iVivu el cielo : exclanuí, que me podriafl regalarle unt~• dos potes á tn fati9 s cou ese entusiasmo en favor de ahijada? Ahora que .e acuerdo, tiem. la r milgadilla e.~a, que, es una coqueta po.<~ hace que no Yie • aquí. Lo siento sin razon y sin ~;eso ~ por Jacobo, quo me i• ·rece indispuesto. L señorita Idonia la miró con :;or. ¡N o te parece que e¡tá muy cambiado? pre La señorita Florinda contestó con ¡Qué ha becho, por l>ios: dijo. un gruñido sordo. i Y me lo preguntas! Bonita..-; co. -Jacobo, continuó Idonia, podría sas uceden por cierto, en la Rulli~re llevarle los potes, esto le daría la opor. y ba¡jo las mirada~ del egoísta de Albi. tunidad para verla, y que el querido no, ~¡ue nada vo. ~¡ no vivieras ence. sobrino gusta tanto obsequil\fla. rrn1 aquí, ya. lo sabría:; .. Florinda no contest6 ~;ino eon un ade. Por ventura liC ha roto el matri. man de impaciencia. monJo de :;abinn? 1 -iNo te parece, hermana mia, con. r; El matrimonio de Sabina: .. .. . 1 tinu6 diciendo Idonia t!n voz baja, que ltluc¡r,o que se ocupan de eso : i Acaso ya seria tiernpo rle que .Tacobo se ca. aqu 1 individuo que vino, no se sabe aara l Tu ahijada e~tá aún muy niña, cou ué objeto (que podía haberlie que. pero yo me siento envejl'cer y no qui. dado en Cochiuchina 6 con el diablo) siera abandonar esta vida, sin haber no si le ha ocurrido hact~rle la corte á ,·isto otra generacion de Allais. Jaco. I!'lo , en lugar uc &biua! Proba. bo, no debemos olvidarlo, es el último blct ente la encuentra méuo~ jó\·en que lleva el nombre, y mucho h~ tar. que uando se f11é .• , En tanto la ba. dado en <:a-~arRe. ¡Tal vez es culpa chil ericn nquella está eucantacla con nue~;tra: Pero, eu tin, no nos debe pe. el !timetrc aventurero, y en todll!l aar, puesto que ~'lorita ha crecido á par s se Je,. ve juntos . .. ::-;ahina pa. , tiempo; es la mujer que le con..-enia. rec& un c.~ pel"lro, hasta llliedo da. ; Es. -Pues yo no creo eso. Esa niña des. tú n 'L.\i vicj1t que yo l Jacoloo ..... . po. coloridita, una pajita, sin energía ni bre to : ...... no hablemos de él.. .... y , voluntad propia. s1n brio, un soplo ..... en muto al padre, nada w, nada en. 1 ¡Ego para qué ! . . . . . Ah ! ¡;j fuera &. ti en e, - y está contentísimo porque el bina... sefl de Ba.rgemont le está sirviendo -8abina! exclam6 la otra. i Estás de aldc eomo ingeniero. Mira l No en tu juicio 1 Adornas de que ella está ableR de n9uellas inocenticas, con comprometida, á ella no confiaría yo su ecto de vtrgene!! inmaculadas ..... 1 la 1hcha de nuestro sobrino ...... Son son a pe.<;te de la sociedad! Sabina tan diferentes l Ella es prosaica, enú. hizo muy mal en no confiarme la tHlu. gica, él es todo un poema... ... ca.ci u de la. impertioentita de mi ahi. -Eso qué importa l repuso FJorin. jad A la hora de esta seria muy di. da. l Acaso nos parecemos tú y yo l fe re te persona ... .. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡ REVISTA QUINCENAL. -No te eufnde'l, hermana. mia ..... que le ~ervia parn. ir al mercado. Hu. Tal vez no es cierto todo eso. hiera preferido ir tí pié, pero el calor -¡Acaso yo soy ciega? era. intenso y los dulces se podrían da. -Y Jacobo ha caído en la cuenta? fiar¡ aclemas, para. producir mejor efec. -¡Si ha co.iclo en la cuenta J i Tam-1 to, había tomado el vef'.tido femenino. poco bas visto ccímo est.i de cambiado? Como no estal1n. acostumbrada ú ese Ni come, ni bebe, e~tá lelo~ traje, la!! enaguas In embarazaban mu. -Seguramente Florita no í'abe lo chísimo y se enredaba toda. :Mñs pare. que está hacienuo. y escucha las terou- cia. u u hombre disfrazado de mujer, que J ra.s del ga\a.u sin comprenderla.s 1 Por mujer verdadera. 1 otra parte, ¡acaso ella sa.he lo que le En el patio de In Rulliere se haj6 trajo tí la Rullii'·re? Probable es que de su vehículo y casi cay6 envuelta en jama~ hay.a oído Ln.l!la.r del proyectado los ~liegues de_ su t~aje. y acalorada, y matnmomo de Sa\noa con el señor de resptrnurio rec1o, rop como un ababol. Bargemont. Su hermana es tan retrai. cou los potes de compota en las manos, da., tan poco comunicativa, y ménos ~e peuetró al saloo en hu:-;cade su ahijn.da. lo dirá si ha visto las prefereneias ele EL ~;eñor de la Rullicre estaba c11 Sao Flora ...... Ah l hí no conoces á Rabi na Romunldo, Rogerio había partido des. como yo, Florinda : de muy temprano y nadie sabia qué Est~ no contestó . .sino r¡ue so agachó era de Sabina. Rabia salido al campo con aire de retlexion. desde tíntes de la aurora, decian los -i Sabes lo que deberías hacer! .... crin.dos. cootinu6 Idonin.. Aconsejar ú tu r.dtijada.¡ 'Efectivamente, St~hina que uo podía como no tiene madre, iÍ ti toca hncc>rlo. encerrarse con su pena. dentro de \m .Juzgas mal á esl\ pobre niñn: clh tiene apo~ento, apénns hahia podido recoger hueo corazoo. Ba tará que le explique, sus ideas, se babia propuesto \Cocer su el mal que está hac·ieodo á Sa.hiua y á dolor con la fatiga física. Salió, pue!', Jacoho, para que ~e corrija y no vuelva con In cabeza de~cuhierta, con el ves. ÍL peo'lar en el forastero; e~e e~ capricho tido r¡ue tenin y eo fué al campo, pasajero en la niña y fúc·ilmcmtc lo ol. y caminó sin sabc·r á d6mle, luu;ta \·idarú. Ademas, l c6mo ha de preferir que, con los piés adoloridos y mori. ú e e hombro que 110 conoce, mtís bien hunda tle cansancio, se acord6 que de. que ú Jacobo, tn.n bueno, tan leal? .... bia volver á :;u easn. EL sol el'taba al. H íscn.la, pues, y h:íhlnla con clulzura, tísimo sobre el horizonte. En aquel m ttcrualmontc, pero con firmeza ...... monwnto In. ¡;efioritll Ji'loriudn. se diri. Vedu; que así te puede con. era présbita, exclamó: cluir "n su inmediata in!':percion, pero l -Ah ! i y este anillo, cuyo es ! uno n nca :;a he lo que hacen los tra. -Es el anillo que usaba siempre bajad r~, si no se ks vigila. .... . Por Sabina, i no lo conoce? otra 1 rtl', la :.{uerrn y la gloria son -Sí lo conozco! Por 1m puesto. i Y palab s no m:is,- bellas, sonora!l,- te lo di6 ella 1 pero ue no dan nada y nadie sabe si -Sí, contestó Flora, f'in comprender saldr:í sano y !'ah·o. (Aquí se ricS, ere. la liorpresa de su madrina. yendo hnher dicho un chhte) . Créanw, -Agradécelo, hija mia, y mucho, lo ser í m:ís provecho~o quedarRe por pues es s11 anillo de compromiso. Es. aquí, .stahlecerse. Cabalmente se ofre. cogió una época extmña para regalarlo; ce en euta una propierlad magnífica, cuando llegaba ~u novio 1 ca~a, ~~~· rr¡ u e, hosque...... y se podria -El novio do Sabina: balhucet4 conse~ ir por una hicoc1L, en esta é-poca Flora, que empezaba á comprender va. de gu~ rm y de.'-'confianza. geneml. gamentl' la terrible revelacion. - o he! peusndo tomar pié por eMtos -Pm•s ... el1>eiíor de Bargemont : ... Indos, repuso fria mente Rogerio. gritó la otra agitada. i querido. dijo el otro con im. Vit•udo que Flora permanocia fria, cía,- permítamo hablarle frac. inmóvil, pálida como una t'statua, la came te, corno lo hago siempn•. Nos. tuvo compa~;ion. otros o somo~ persona:; á quienes se -¡No lo sabias! añadió hajando la noH .,.· eno :í ver por diversion. No fué voz. Hubiera ¡;ido mejor que Sabina con e oh.ieto de convorAar conmigo y no g-nnnlara el secreto, y•~ qnc el señor de co templl\r iÍ Rahina, cuyos atrncti-de BargPmont no tuvo la generosidad vos vau tle medio día para ahAjo, de hncerlo. q_ue ted nos vino ú buscar. Así, pues, Varills veces la señorita Floriuda en bl no · iiHliscrccion mia, Jíl<{anw Htitecl suK aventuras de cacería hnbia asistido cuál :~sido el resultado de su ,.i11ita. ú la agonía de una cervatilla, y 1Í pesar Pero i no ha liido con el objeto de es. de su fingido estoicismo, su corazon de table ersc aquí, ni de reanudar con mujer 11e h1lhia conmovido hondamente. SalJi !lus antiguos compromiRo!l, le Al ver la mimda. doloro!in. cie Flora, o qnl' hubie1a sido mejor que babia sentido, que hubiera hecho cual- uar!l amente. DPsde que u11tet.l quier sacrificio por sal\"arla ... Fingió un Sabina no es la mi!!ma,- ha cnm. pretexto para salir fuera, y olvidando radicnlmentu,- y aunque sigue el carricoche, tom6 á pié el camiuo•de ocup nclo~e de los negocios, ya lo hace su casa, recogiendo su traje y dando ~>in g sto. A mí no me conviene nada zancadas á toda carrera, como quien c.le es o. Y o no tengo mayordomo por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~~- R E V I S T A Q U I N C E N A L . 189 darle gusto íÍ ella, pero es preciso que 1 ceso contrario. ¡,Es decir que ullted ig­todo ande bien, qué diablos ! E u tiem- ¡ no raba el r>royecto que teníamos de 1 1 pos normales, Sabina es mujer que vale raunir ]a¡¡ tierras de losAllais á la Ru. lo que pesa en oro, es justo reconocer- lliero, por medio de un matrimonio 1 lo. Debo decirle, que al casarse, le Yo hubiera querido que Jncobo y Sa­daria unll dote doble de lo que babia 1 bina lo llevaran á cabo, pero ella no 1 dicho, pues me ha ayudado mucho en quiso ni oír habla.r de tal cosa. Par::~. mis negocios. Pero elltasituacioo no pue. ella esa idea era insultante y me pro. de prolongarse indefinidamente. Bien puso en cambio que sacáramos tí Flora comprendo lo sucedido. Usted venia, del convento, para casarla con Jacobo. como hombre de honor, 6. casarse lisa Eso no anda, l'io embargo, como yo y llanamente, i no es así? quisiera. Jacobo es un buen muchacho, -Es cierto, contestó Rogerio. pero un imbécil ; será un yerno exce. 1 1 -Ahora, dígame con franqueza: lente~ aguardaba verla blanca, gorda, colora- 1 El señor de la Rulliere se acordó da, provocativa como antes.. ... Y su- que esas cosas no se le debinn decir á cedió ¡ confiéselo l que la encontró m11y un hombre que lleria su yerno, y tosió. diferente. -Es cierto, sigui6 diciendo, que la -Es la verdad, -lo confie~o, dijo niña. no es una mujer de ~eso como su 1 Rogerio, que pensó que se le abria un hermana. Seria inútil para ella. un es. camino para salir del dilema. Si, la ' poso corno usted, por ejemplo. Sabina encontré muy diferente; uo sólo en su es muy diferente. Ella se consideraba. aspecto, pues no soy hombre que la como casada, y ni babia pensado en abandonara por eso, al cnbo de diez mirar á Jaeoho siquiera: ese no era el años do fidelidad, no ; es porque su marido propio para. ella. Puerle uRted corazou ha cambiado. Su frío, su he- preguntárselo,- ella no miente o unen.; lado recibimieuto, me comprobó que pero es orgullosa y temió pmbablemen. un regreso la causaba disgusto, y que 1 te cuando usted voh·ió, que creyera que miéntrns que yo volvía á reclaUlar su ' lo quería obligar á cumplir su palabra, mano e~crupulosamente, ella no ha. ú pesar de que jamas dejó de consit!e. bia podido conservarme su cora.zon. rarse como su novia, aguardándolo con -.Alto ahí, caballero, nito ahí! Si la más completa fideliolloza.udo. Ya Jacoho no rl'~rcso, ,erá para ser más desgraciado podía verlaR. ya no temian, pne~. a.u. que antr·. puesto que ella no me ama. 1oentar la a111argura de su ~>evara.cioo rú Jilrnas. afligiéndole con sus lágrima11. (Contintw.?·á). ---~--- CONSEJOS A LAS MADRES. CAPÍTULO U. EL 1\'IÑO DE OCHO ;\mSES _\ UN AÑO. II LA educacion, segun profesores muy sabio~, empieza desde la primera in. faucia, y cuando el niño d i~tingue á las personas de su casa., es tiempo ya de empezar á educarlo. Cuando se les acostumbra. á dormir á oscuras, nunca 1 _, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 193 tendrán miedo de las tinieblas, sobre 1 Es preciso cumplir con sus deberes en todo si las sirvientas no les euseñan conciencia ó no aceptarlos, esto no tie­á asustarse. Tambien debe empezar, ne remedio, ni hay modo de escaparse desde su más tierna edad, á aprender á 1 de ello. obedecer, n aguardar con paciencia, á Nunca se debe maltratar un animal no dejarse llevar por la cólera ; todo y mucho ménos una persona, delante esto se hará suavemente, sin elevar la ele los niños, al contrario, se le~ debe voz, sin gritar, sin manifestar la menor hacer canños, para despertar la fuente irritacion. Es preciso estudiar el carác- de simpatía y el~ amor latente en ellos. ter del niño, sus disposiciones, uo Rsus- Deben tenerse en su alcoba bonitos tarlo jamas, porque se hace cobarde y grabados iluminados, que los diviertan J puede producirle enfermedl\dcs orgá- y abran su imaginacion, haciéndole~ nicas,- pero que en breve aprenda que comparar los objetos vivos á los pinta­con cólera y gritos no obtiene lo qne dos. Para que los niños no rompan las desea. E'ito debe poner:;e en pníctica ¡láminas, se pegan en un libro hecho de siempre, y con e<;te sistema se obtiene tela de algodon fuerte. y esta diversiou el respeto del niño que sabe apreciar el barata~ instrndiva, puede ponerse en poder de voluntad de sus padres y la sus manos, sin temor de que rompan confianza eu lo que le dicen,- pues el libro,- enseñándolos á qne ellos comprende que lo que le niegan no mismos bu~quen las lámina:; que más debe obtenerlo nunca. Jamas se le les agraden y se ri.jen eu ellae libre­dirá una mentira, ni se le engañará meute. "Variar sin exagerar las sen­ofrecit~ ndolc lo que no exi~te. E~te :;i!'- saciones del niño, haciendo intervenir, tema coLa.rde es perniciosí~imo, porque lo mús posible, en sus diversiones la el niño no t1ene confianza en los que 1 parte moral, dice Madama N ecker, es la lo lidian y adema'l se le enseña í1 men- mejor erlucaciou de la inteligencia qne t.ir tambien. i Cómo podrá uua madre se puede dat" en la primeraiufaucia.." ... , corregir e:;e rlefecto en su hijo, cuando Los g~rmenes de todas las di ~ pcsiciones sin cesar la hn visto mintit;ndole y eu- huruaun ... viven ya en el recieo nacido, 1 gañ:indole 1 Un uiño de nn año puede pero e~tos gérmenes no tienen todos la comprender muy bien que lo engañan, misma fuerza.'' Esto!' gérmene~. buenos , y rlesde esa edad se et:ha en él el fnn- y malos, son lol'l que se deben vigorizar damento de un car~icter bajo. unos y destruir otros, y en esto consiste 1 Cuando un niño se cae al suelo 6 !'e el arte de educar. ~olpea, le enseñan á castigar el suelo " La madre vigilante, añado la cita-J 6 el muuhle golpeándolo- esto los ha. rla autora, no debe nunca figurarse que ce venga ti vos, y en segnid1\ hnrán lo un niüo llora por capricho: el recieo mismo con sus amas, !.u:; hermanos y nacido no tiene caprichos,- y si ¡¡e exa- 1 sn m;tdre misma. Es CO!'a muy gnwe mioan bieo las cosas, se comprenderá 1 y séria la de criar y educar una familia; que siempre bn.y un motivo para sus 1 es, pne.;, preciso no tomarlo á cbanza l:ígrimns ...... Creo que al tratar de en- 6 fastidiar!>e. La madre tiene que estar treteoer ú los niños, los agitamos de­siempre armada de toda~ armas y sobre masiado; es bueno que no se fastidien,­la brecha, defendiendo tÍ su hijo ele los el fastidio es la modorra del alma,- males temporales y espirituales. No pero el fastidio no es sino la reaccion, solamente tiene que impedir qne den y divertimos demasiado á los recien :í su hijo mttl ejemplo y nociones err6- nacidos."' En seguida aconseja con mu­neas, sino que día y noche tiene que cha razon, que no se procure hacer reir vigilarlo física y moralmente. Las que demasiado al niño, que no le presenten no se sienten snticieuteulente fuertes y demasiados juguetes vistoso:;, qne se 1 1 abnegadas para cumplir con semejante deje libertad al alma para ir desper­misioo, dt>ben renunr·inr á ser madres, t:índose gradualmente. Con gritos, rui­no abrazando la carrera matrimonial. do, música y risa, atacan los nervios Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA de los oifios, pero no tocan su inteli- sirve los objetos que tienen en torno gencia,- es bueno rlejar que ello!! mis. :-uyo. mos bagan sus experiencias y poco á S. A. DE S. poco vayan comprendiendo para qué CORREO DE P,ARIS. sombre o de loe miamos colorea con plumas Paria, 18 de l'!aero de 1881. dorada . En 11 ucl1:1 recepcion académica se notaba EMPEZARÉ, señora Directora, por desear á toda la nti~ua aristocracia francesa. \arias uated un feliz año nut'v • •·n union de sus señora muy clch-antes llevaban vestidos oe-~ amabl68 compatriotas. gros d raso floreado con delantales de ter- Ultimamcnte ese país !l ·tated ha sido no m- ciopelo borclndo de oro y ra~acas del mismo brado varias veces por lu.J periódico& parí- género con hordado11 de oro y do felpilla. aienaea, con motivo del bautiHIIIO del último Otras t nian trajes de géneros de n'yas y de hijo !lcl Conde .te T... essepa. Como usted lo cuadro con flecos íris y dorados que produ- , sabrá, ol señor do Lel!seps hahin nombrado cian un efecto deRlur:•brador. padrino al Ilustrísimo Obi11po de Panama, y Cacla tlia la moda es más recargada de éste delegó al señor C~rloR IIolguiu, Ploni- adorno , flecos, bordados, cascadas de cintas, potenciario de Colombia, para que lo rcprc- &r. '1' t o se usa: torio lo que St)a vistoso está sentara. La madriua era la ex-Reina Isabel de mod . JI de España. En la ceremonia, iba ataviada Lo11 rajes de tertulia llevan tlllll'hísimos ella con nn magnítico vestidu de raso carmesí cord<~u do llores grandes y pcr¡u.•ñaB, así y adornos de fol¡1a y encajes blaHcos de gran como t rnos gnndes recogiendo ar¡uí y allí valor y cubierta litornltneute do diamantes. los inn merablcs pliegues y recogidos de las La madre del niño, la hermosa Condesa, real- enagua 1 y sobreenagnas y lluvia de ramitos zaba su sobresaliente hel'o7.a con un traje da dirninuJ os botados en la cola. raso color de oro viejo cou adornos punzó y Se 11 an los trajes con cola muy larga para fteeoa dorados. En el r•u•mcnto en ¡¡ue •·mpc- los ves idos nupciales ó las llevan las damas zabn la ceremonia llegó la bendicion del San- de a!g !na edad. Pero las mujeres jóvenes to Padre para el niño y su fanai lia, loa padrinos (aunq u b sean casadas) no gustan de colas 1 convidados á la ceremonia, así como á la largu11, y lll' visto en grandes bailes ,¡ joven-empresa del r.anal do Panamá. Ouaudo la citas e vet~ticloa redondua. Condesa de Lcsscps hubo oido leer la hendí- r.. .o s orpiños escotados tambiun van per­ci. m del Papa I!U nrrojó de rodillas delante diendo n popularidad, y ya haRta en los bai­del Nuncio que bautizaba al niño y 11' besó les de cremonias ee \'Cil unos corpiños altos la mano bañándola en lñgrirnaa de alegria. y otrn cortados eu cuadro, pero por¡uísimos Dícese que la Reina Isabel so ha manircstn- escota R. r.all m:tn¡::aa ae 1\!IUII ele todas di­do muy amable cou el Plenipotenciario colo m- munsio es, pero 11Í lns llc\·an hasttmte cortas biano, y aunque do raza de los que se revela- para tcr tuli:ls. ron contra su padru Jo'ernando VIl, ella parece Jaml s se habia visto la moda tan cntreb'lldn haberse olvidado de eso en estas circonstan- á una ·ornpleta BllBrquía como ahora. Sin ciaa. dudll e estado de Francia influye en esto. La Reina de España parece gustar runcho Tod los estilos y los tamaños de sombre-ti e la sociedad de la familiB de Leaacps. an ; y las mujeres no preguntan ya En la reeepcion del nuevo Académico llá:r.imo la última invendon de las modistas, du Camp estaba cerca de lB Condesa de Les- ' estilo y tamaño es el que lea sienta 11eps, y una y otra llamo ron la atencion por el in tJmbargo, he notado que procuran lujo y supremo buen gusto de 11us vestidos. sombrero en armonía con el vestido. La prirnura llevaba un traje de raso ruaravi- je e11 defoulard & cuadros, porejem-lloao, gris do plata, guarnecido con se11goa de plo, el ornbrero (Ó gorra) irá adomado de la terciopelo de un color oscurísimo y sombrero misma manera, si es de terciopelo tendrá (gorra) del color del traje con plumas doradas sombre o (Ó gorra) del mismo genero, &c. y plateadas. La señora de Lessepa ostentaba Tod los colorea, sin cxcepcion ninguna, un vestido color de ciruela, tambien de raso están moda; loa oscuros para loe trajea y terciopelo del mismo tinte, pero con cuello l del dia 'o y para salir á la calle, á pié, 1 los 1 puños bordadoa de oro aobre terciopelo, suaves ara de noche ó para recepciones de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '¡ R E V 1 S T A Q U 1 N C N A L . 195 gran tono. Naturalmente en el invierno ae emancipacioll Cle le. mujer, ó la Tribuna po­usan las telas pesadas. Pero allá en el país pular como aula Minek y Luila Michel, de usted, en donde se goza de una primavera que predican 1 comunismo y la barbarie. sempiterna, sin duda todas las telas, pesadas Estas últi as andan con vestidos cuasi y ligeras, se pueden llevar sin excepcion. ruaacnlinos, e los cualca el color rojo domi- Aquí nadie es esclava de la moda, créame na, y se encu tran en medio de todo tumulto usted, y ninguna mujer acepta aquella que no ó deaórden público. lo sienta ó es poco modesta ó demasiado coa- Las prime ~a, pues, son las mariposas de tosa para sns recursos. He notado que fuera la sociedad, ~e no hacen bien ni mal; las se­de Paria ea donde LA KODA es más exclusi- gundas son lo buenos ángeles de las familias, vista y tiránica. Aquí estamos demasiado fa- las terceras n el apoyo y el consuelo de aua miliariudas con el capricho, y vemos muy maridos, y lai últimas son las aerpientca que de cerca á las modistas para respetar su opi- todo lo enve enan con an baba venenosa y nion. acabarAn por 10 por precipitar al bombre fue- Empieza á notarae que loa peinados son ra de la ma ion señalada por Dios en el ménoa pegados contra la cabeza y se levantan mundo. un poquito. No era natural qne con tanto Estamos en Paria viviendo 1obre un volean ndomo y zarandaja como lleva el vestido, el que puede ea llar de un momento á otro, y peinado fuera tan sencillo, eRto no armoniza- si rcftexionár os un momento, no viviliamoa ba, y casi ninguna parisiense de nacimiento tan tranquil p yendo de fieata en fie11ta, de llegó á seguirla al pié do la letra. teatro en teat by de tertulia en tertulia, rnién- Se han adoptaclo pam vestidos interiores tras que en 1 a calles muge la voz popular las telas más ligeras y vaporosas y loa cortes que amenaza niquilarlo todo. más estrechos para un nñaclir las dimensiones Pido mil p rdonea, señora Directora, por de la cintura. Laa 111njores tísicna están de esta digreaio : pero esto conttiate en que hay moda, y rniéntras más flacas y esqucletadas momentos en a vida en que ea imposible ol­catán, más elogios reciben de sus modistas. vidar In situ ion política del paía en que En Paria hay varias clases de mujeres que vivimos, y no vemos obligados á apartar la no parecen ni prójimas IIIIIIS de otras. J,a vista de las uestionea p11sajeraa de la vida mujer de alto rango, aristocrátic-a y oryulloaa, para fijarlas loa acontedmientoa realmente que mira á todas las demna como la aérea in- importantes d In exiatencia hnmana. feriores indiguos de su atencion. La mujer Dícenme q allá en el Nuevo Mundo las aristocrática y devota, que no sale de las cnestiones p íticaR son muy acalo1·adaa, y iglesias y no se ocupa sino en prActicas de que las revoh ciones suelen revolver ese suelo religion. La aristocrátic-a y c-aritativa, que y empobrecer desmoralizar las muas; pero no piensa sino en ~:~u a pobres y en aliviar á aquí, en el V1 jo Mundo, ademna de In deo•o­loa desgraciados. La de la clase mtdia, que cracia y el ra~ icaliamo que amenauo diaria­generalmente es económica y buena madre mente hacernc s naufragar, tenemo1 las tero­de familia. L11 libre pensadorn, que escribe peatadea soci lea, la hidra del comunismo como madama Adam coutrala religion de quenosrode~ rtodaapartes,ysólolamano Cristo ó habla C(lll desden de las prácticas del Omnipote te podrá con un milagro dete­religioiiBs, pero 4ue al mismo tiempo cree que ner el diluvi de sangre que se prepara A ea­éataa son neccsariaa para t'l pueblo, ó la tallar no muy tarde en toda Europa. democrática encr¡;úmcnn. como Humbertina Auclerc, c¡ue redacta un nuevo periódico CaiiTINA D& BBAtJsova. llamado La Ciudadana, el órgano de la ~ BREVE DICCIONAR, O DE MU.JERES OÉL BRES. ( CONCLUSION). SOFOSNIBA-Hija de Aadrubal, el céle­b- e General cartaginense. Mujer hermoaíei- 11 ua, casada con un príncipe de Numidia, la que dcapues o una batalla cayó en mana. de MaRainiaa. e tivado por 8U8 r;raciae, la hi­zo su eapoaa, eapu01 de mandar matar al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 LA MUJER. príncipe de Numiclia. Sin embargo, viendo que aqnd enlace disgustaba á los romanaR, sus :llindoA, la mandó una C<•pa de veneno, aconsej•índola qne mmiese corno una hija de ' Asdrnbal. Ella se I:J. tomó sin vacilar y mn­t; ó 203 nños :íntes de Jesucristo. j Qué suet·­te la de las mujeres d.e aquel tiempo! SULPICIA-Poetisa romana, á quien lla­' man la Safo romana. Aunque parece q11e es­\ cribió muchas obras, no ha qnedaclo de ella sino 1111 fragmento de una sátira, que era el género de poesía que prefería. Era casada con un caballero romano, Caleno, á quien de­dicó un poema sobre "el amor conyngal." T AMAR-?!1ujer de Er, hija del Patriarca Judá. sia, mujer hermosísima que rné repudinda por su espos<>, porq11e no quiso preAentar~e sin velo delante del Rey y de su corte, des­pues de un banquete en quo el vino había corrido á ~ántaros. Aquel acto de modestia y dignidad fué castigado con el divorcio, pe­ro al antiguo Testamento no refiere qué fué de j la predecesora de Ester. VELLEDA-Poetisa germana. Ejercía una poderosa influencia sobre sus compatriotas, vas:.\llos de los romanos. Los Germanos la adoraban como á ttna diosa, y ella, para ma­nifestarse más miste•·iosa, vivía encerrada en 1 una torre en donde nadie la veia, y mandaba hts órdenes por medio do tercera persona. Fué la instigadora de la rebelion de los Ger­manos contra los Romanos, que tántos males causó á unos y á otros. XANTIPE-Esposa de Sócrate~, el famo­so filósofo griego. Dícese que sabiendo Só­crates que era mujer mal geniada, se casó con ella para ejercitar In paciencia. Sin em­bargo, parece que Xantipe ha sido muy ca­lumniada por sus contemporáneos, y que Só­crates nunca fué modelo de maridos. TISBE-Jóven do la ciudad de Babi­lonia, qne habiendo dado cita á Píramo, su novio, parn que lmblnra con ella cer­ca de la tl11nba de Nino, y llegando tem­prano á aquel lugar, se vió atacada por una leona. A terrada salió corriendo y dejó raer su manto; la leona lo despedazó, pero huyó al ver llegar á Píramo armndo. Viendo éste el manto despedazado en el suelo, creyó que la fiera hnbia devorado á su unmda, y se ZE~OBIA-Reina de Palmirn. EnL dcs-atmvesó el pecho con su espada. Volvió Tis- cendiente de los Tolomeos y célebre por s11 1 be á poco, encontró muerto á su amante, belleza, la melodía de 811 voz, 811 grande ins- 1 arrancó el arma de la herida y so mató con truccion, su valor heroico ynrtcdegobe1·n:~r ella. La triste historia de Jos dos amantes ha Sabia todos loA idiomas de las gentes civili­sido cantada por todos los poetas en todos zadas de su tiempo, estudiaba histo1·ia sin 1 los idiomas. 1 cesar y con ocia á fondo Jos clásicos griegos. Se hnbia cnsndo con un príncipe de la Siria, 'fEI.Bi'TLLA-Poetisa do Argos, heroína el que so adueiíó de los imperios del Este. gric¡;a muy nombrada. Asesinado su esposo por un rival que quería apoderarse del trono, Zcnobia supo levantar ejércitos y aJTanc:~r el poder de manos del usurpador. Una vez dueila de todo, ensanchó sus tierras y conquistó los países vecinos.BIIn mismt\ educaba ñ sus tres l.ijos y los exhibía á sus tropas como los hlluros heredero~ de sus reinos. Pero los romanos no podi:~n tole­rar que otro tuviern el poder en sus manos en la vecind:td de 1m imperio, y filé vencida por A urcliano, quien le propuso In paz á cos­ta de su dignidad. Blla rehusó al principio someterse á su suerte, pero al fin tnvo que claudicar. Entró li Roma como trofeo, car­gada con cndcnus de oro y agobiada por la infinidad de joyas con que la cubrieron. Des­¡ mcs Je tantos años de gozar de ltn poder sin l límites, Zenobia acabó s11s dias en una qnin­t:~. de los alrededores de Roma, en donde es­cribió una. "HiRtoria de Egipto,'' qne citan sus contemporáneos, pero que hoy es entera­mente desconocida. 1 TULL\.-Hija de Ciceron y famosa por su talento, su anwbilidnd y grande instruccion. Murió víctima de un mal matrimonio, á los , 32 años de edad, lloradt\ por toda la sociedad 1 romana y principalmente por Ciceron, el que para destruir sn pena se alejó del mundo y se dedicó á un estudio asíduo y continuo. Tulia murió H años notes de Jesucristo. TnUOHA-Oonsorte de Milias, ciudadano de Crotona; la mujer filósofa más notable de la escuela pitagórica. llnbienrlo quel'ido Dio­nisia, tirano de Simcusa, vblignrln á revelar un secreto, amenazándola con darlo. tormento si no contestaba, ella, por única contestacion, se mordió la lengua hasta partirla, y se la anojó al tirano en la cara, en prueba de 1111 for­taleza y su resoluciou de guardar el secreto. Los historiadores no refieren quó fué de ella despues do aquel hecho tau atrozmente he­roico. VASTI-La esposo. de Azuero, rey de Per-1 (FrN DE LA lliSTORU. ANTIGUA.) Imprent& de Sil veo\ ro r Ctrmpnñla.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 56

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 42

La Mujer - N. 42

Por: | Fecha: 01/08/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE D AN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCL..USIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORIT A S, BAJO L.\ DillECCION DJ:: LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. DO.MINGO, AGOSTO 1.0 DE 1880. -{ PRECIO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOB~~E L.~ MUJEH. EN LA CIVILIZACION. CAPÍTULO DUODÉCIMO. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. X (CONTINUACION). /le seria con sns hu éstes tri uufadoras avanzar ba<>ta la residencia de Valen- DE~moS .\ J,. prince~a HOI:WRIA, como tioiano, y una vez á sus puertua que dijimos áutes, de entrar en comunica- reclamase á su esposa en cambio de cioo con el feroz Atila, logr(í enviar abandonar el sit.io ele la ciudad, lo cual secretamente un meu~ajero de su con- de seguro conseguiriu al momento. fianza cerca del Rey de los bárbaros, Atila oo contest6 nada al men~ajero quo se eucoutralm acampado en la Pa- de aquella loca mujer, guardó cuida­nonio.. dosamente el anillo do compromi::;o y Eocoutr61o el mensajero en un pa- mand6 á su portador que se devolviera, lnr:io hecho de troncos de árbol, anta. en el acto á su tierra. Cuando HoNO­pizado en el interior cou musgos y RIA. oy6 de labios de su criado que Atila helechos, y cubierto con las pieles de no le contestaba, crey6 r¡ue aquello las fieras que babia matado e u cacería. , significaba que accedía á sus indica­Recibió Atila con la mayor sorpresa ciooe11, y que por no traicionar !>u se­la carta. que le mandaba la princesa creto no habia qu~rido hablar. Pero 1 Honoria junto con el anillo de com- 1 se pal!aban los dias, las semanas y los promiso. En la carta ella le decía que meses, y no solamellte ella no tuvo era su deseo casarse con él,- pero co- contestacion alguna sino que supo que ' roo el Emperador, su hermano, no se la i1'a de Dios iuvadia otros países y lo permitiría jama!! con buena volun- ponía á rescate la capital del Imperio tad, le suplicaba que declarase inme- de Oriente, sin hacer el menor caso de diatamente la guerra á Valentiniaoo, su increíble propuesta. y sin aguardar 6 que el Emperador Eut6noes H ONORIA., viendo perdidas tuviese tiempo de tomar la defensiva, sus esperanzas, reveló el paso indigno invadiera la Italia. Afiadia que fácil que había dado y quiso tomar por es. 1'0..\10 IV. lü Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 126 L A M U J E R . l poso al Intendente de su palacio, único jal pr1ncipe roás noble de los tiempos hombre con quien tenia comunica.cioo. moderuos, y deberían zrabane con le­Placidia, llena de dolor por las roa. tras de oro en los recintos en donde hoy 1 las inclinaciones de su hija, la desterr6 dia se dan leyes que nada valen, en 1 de la corte de Ráveoa, enviándola á ' nombre de nna libertad ilusoria: 1 Constantinopla, en donde el Empara- ¡ "La. majestad soberana (escribía PJa. dor Teodosio II !:J. tuvo confinada por cidia) se honra en reconocer que está 1 algun tiempo. Pero Placidin, que se sometida á las leyes: el poder de esas sentía muy enferma, quiso vol\'er ú leyes es la base de nuestra autoridad. , ver á su bija, y la. mandó llamar otra iHay m{~.S grandeza en obedecerlas que vez á Italia, en donde á poco de ha. querer gobernar sin ellas. Por el pre. ber regresado vi6 morir á su madre sente decreto tenemos el gusto de ma­eo 450, despues de haber reinado más ' nifestar á nuestros súbditos cuáles so o de treinta años en nombre de su hijo. los Hmites que imponemos fi nuestra Segun casi todos los historiadores, esta autoridad." mujer extraordinaria por sus prendas Muerta Placidia, HoNORIA se encon­físicas y morales, por su vida llena tró libre de hacer ~'>U gusto, y ent6nces, de increíbles peripecias. por su valor casándose con un hombre de nacimieo­indomable en todos las circunstancias , to bajo, fué relegada por su hermano á de la vida, salvó al Imperio de Occi- un rincon del Imperio, en donde acabó dente varias vacos merced á su pru- tristemente su vida, no se sabe cuándo dencia, ú su tino, y á la firmeza cie su á punto fijo. carácter. Al principio de tm Código S s 1 1 l , . A. DE • • e e eyes que promu go se encuentran las siguientes pab bras, que honrarían ( Contimtarrí ). ---~-+--- A LA VIRGEN MARIA. PLEGARIA. ELLOS dnermen! Hijos mios r Cuánta calma hay en sus frentes! ~ sus labios inocentes As pi ro candor y paz. Hace un instante,~ tus plnnta.s, Se postraban ¡ Vírgeo pura! Y con infantil ternura Imploraban tu piedad. Dulce llanto roe arrancaron Sus acentos bendecidos .... ¡Padre y Patria! iban llnidos En concierto angelical. 1 Ah! sin duela, Madre mia, Que t1i tarn bien has sentido El corazon conmovido Por tao inocente afan. Sin duda que tu mirada. De bendicioa y consuelo, Cumplir prometi6 el anhelo De esa plegaria filial. ¡Ay! míéotra~ gocen tranquilos Grato suefío do inocencia, Madre! imploro tu clemencia. Hnmilde á mi turno yo. T1í que del trono de estrellas Donde reinas ~oberana, La guerra ves inhumana Que nos lanza el invasor: Y de mi patria oprimida Por sin igual desventura, • Despertar ves la bravura Con puujante indignacion, Acudir sus hijos llenos De patri6tico ardimiento, Marchar uno contra ciento .... No lleva cuenta el valor! 1 Y allí, noble entre los nobles, Entre valientes, valiente, 1 * El flagelo del hambre y de la peste. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡~--~-- R E V I S 'f A Q U I N C E N A L . 127 Mi e~ poso' su. al ti va freo te Irradia bético 11.rdor. i .A.h; que tu ma.nto azulado Sombra le preste en el dia; Defiéndelos, Madre mía, Sírveles de iuspiraciou. Devuelve llenos de gloria A mis hijos, Patria. y Padre!~ Devuél v~me, tierna. ?liad r-e, Al esposo de mi amor! L. A. DE C. Sao Salvador, 19 de Mayo de 1879. LA JUVENTUD DE ANDRES. NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES. FIN DEL SIGLO XVIII. E P Í.L OG (). I del mayor interes para el Vireioato; arregló las rentas públicas y pudo HaDÍA.NSE pa~ado mús de diez años suministrar soe;orros suficientes con los desde que vimos á nuestro héroe tomar que los religio~os Caudelarios, vencieo- 6rdeues y hacerse cargo de la. gran mi. do obstáculos al parecer iusuparables, si o o de pastor del pueblo. U na vez orde. pudieron reducir ú la civilizacioo más nado picfi6 que le diesen u o curato lo más de veinte mil indígenas salvajes. Ateo. lejano de la capital que fuese posible: dió á las reutasde hospicios y hospitales, ~ueria oopa.rarse cou violencia. de todo y pidi6 médicos á la Corte de España lo que le recordara sus antiguas teuta- pa.m servir las enfermerías. Ademas, ciones y empezar su nueva vida desde foment6 la instruccion pública; fundó los primeros pasos, renunciando los ba- escuelas primaria& en todos los barrios lagos ele la. sociedad y pouiéudose á de la capital y eu todas las ciudlldes, prueba con valor y entereza de alma., pueblos y aldeas en que pudo hacerlo. Eu 1797 vivía, pues, Audrés en uua Separ6 el Colegio Seminario del de miserable aldea de iudio~. por el norte Sao Bartolotné. Trató de instalar una del Vireiua.to. Dt~t;de 1788 ha.bia renun- 1 U uiverbidad pública. FvmentlS y o.uxi lió cia.do al doble empleo de Arzobispo y eu lo posible el Colegio de la. En6tlña.n­Virey el ~eüor Caballero y Góugom, za, t~nico establecimiento do educ<~.Ciou promovido al Obispado de Córdoba, eu femenina que exi~tia en la. Colonia, y E-~añ::~.. tmtó de fundar otros a.n&logoll en otros :Su sucesor, dou F1ancisco Gil y Lé. puutos del Vireina.to, aunque eafo uo 1 j mus, gobernó a}Jéuas siete tner.es el se llevó á cabo. Mejoró la parte mate. J Vireiuato, de¡¡de Enero de 1780 ba~ta rial de la capital co11 enlosados. Mandó Julio del mismo año, en que entregó fabricar el Puente ckl Comun, obra ; el mando á dou Jo~ de Ezpeleta Gal. maestra. Maud6 abrir caminos, hacer deaoo Dica.stillo y Prado, 1\fa.riscal de camellono'l ; roejor6 los puertos del Campo de los Reales ejércitos, Gober. mar, &c. Eo cuacto á las mejoras pu­nador que fué de Cuba. Amigo de las ra.mente literarias, él fundó aquí el letras, do eRpÍI'itu progresista, se uni6 primer periódico coo el nombre de con el Arzobispo dou Baltasar Jaime Papel Periédico tudes, en bre\'e !ie encontraba 1 c..le recibir una coutcstaciou c..lirecta de :1n 1 etniJebido en algun eRtudio 6 inve~ti- ¡ iuc..lígeu:~.: siempre ust1n do reticencias, gacion, perdiendo de vista completa. de rodeos, y uuuc ~ dicen francamente 1 mente su tedio y su1 incomodidades. 1 si 6 no. ); o st~ si esto proviene del carácter de su rnzn,, eS si habituados tÍ &cr 1 II enbnfíados :-iempre J oprimido~ tiníni. camente por sus vencc•lorcs, Re ncos.1 Una noche triste y lluvio~a. estando tullllH·aron ú ser falsos,- poro del ostu- ¡ el Cura de "';o"', do u Andrés de Rui~, son­dio de la. historin de los indioi 1Íntes tado lo más c6modamente posible de. do la \cuilla de los espaiiolcs (~ Américn, l h~nte de una nncha nle.'i~brem con la capital, no por ew ignorareis que ruis caballo~. ; Juan : gritó ; Juan: Los habiendo sido euvindo preso(¡ España l indios tienen Ull sueño digno du. . . we pude fugar de Oádiz. -Dt~ los justos. -Ciertamente: esa noticia nos lleg6 -~l;.h bien de borrachos: }JP-rruitid acá; pero despues de vuestra fuga yo, 1 qne le vaya á llamar. 1 por lo méuos, no volví n tener ninguna -Agun.rdad, querido amigo, átttes nueva cierta. de vuestra suerte. de dc•pertar á vuestros sirvientes tcn~o -Creo que no OR ~;orprenderá saber 1 que deciros que no me llnmo Antonio que siempre insi~to eu mis de~ignios 1 Nariiio. de trabajar por la. independencia del -Que u o os llamais :. . . ~u evo Reino, el cun.l ttlngo esperanzas 1 -No. Soy venezolano, comerciante de 'er o.lgun día bajo el aspecto en. ele Car;ícas, y mi nombre e&.. .. el que cantador, no ya do una triste Colonia, gusteis. sino de una República floreciente corno -Rsto qué significa? 1 la de Norte América., cuyo ejemplo -Vengo al~ uevo Reino ocultamen. debemos seguir. te, en en.liJacl de prófugo... -N o me l>Orprenclcn vuestras ideas, -Qué iruprmlencia! i P;Lra dónde porque las conozco, pero confieso que v:1is? me afligen. -A Santafé. -Os afligen, Andrés! A vos, j6ven -Y si descuhren vuestra llegada.? ilustrado, de progrtlso, c1·iollo y amante -Pienso ir directamente :í cas:l del de la instrucciou y el bienestar de la Arzobispo Compañon, 1.11i amigo. Patria!.. ... Digo Patria, nña.di6 con André~ le miró como 6i lo creyese doloroso acento, digo Patria y no la demente. hay : somos ~;ierf'o,;, ¡;ornos e¡,clavos, -::\o os 3.Sombrei~. repuso t!•to son. somos vMallos del Rey de E- : rros y ~ac udiu. su ruana do ha_vcton. -Repito que vuestras ideas me afii. J.. IJ.m¡~d á vuestro criado y mrJ.unndmo gen y vuestrllll intenciones me llenan Jn.r algo de couu.r, así como 11 mi mula c.le temor. Bueno. y santa. es por cierto (l:J. rle~gmciadn. ha caminado hoy m u. la causa. de la libertad, pero In libertad <·ha~ leguas 1) y en seguida habla remo¡: ha. de ser medidn (¡las fuerzas de aque. en confianza. llos que deben de gozarla. Elunrcótico 1 Andrés ~:~.lió á dar la~ 6rdenl''! del que podreis darle í1 un hombre maduro caso. Llevaron la bestia á la. pc~cbrern, pr..ra ca.lwar sus ~.ufrimieuto;;, causará Y dc<;pc•rtando á la atun. Jo llaves lo. la. muerte :Í \tu ni1i0: asÍ, h~ libertad mnudu dar algun refrigerio á ~;u hué.s. es pernicio~a para. el ignorante, coruo 1 ped, :i quien npellid1Í dou Baltl\.<~ar. es saludable para el hombre racion:tl. Una. voz que el hu~sped hubo cena. Nuestra Colonia está muy atra.~da, do y le prepararon cao..a. en la misma atrasadísima: la muchedumbre es ig. alcoba del Cura. que tambiell le servía. norante y fáltale la moralidad: no se de pie:~;a. de estudio, los doR antiguos han obtenido aún los resultados de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1------~-------------~- ---------------- -- _-_,· - --- ----- REVISTA QUINCENAL 131 -------:--------,- - - ---- -- instruccion primaria. que Re empieza. á rfos en nombre de la ~nta libertad 1 dn.r en las escuelas: agnardarf :í qne ¡;e Yo amo la liihertnd, .Antonio, amo la. 1 ilustre el pueblo un poco más, ántcs Rep1íblica, el helio ideal de los gohier­j de presentarle e~a copa de néctllr que no~. Jlero tam bicu, ó mr~.~ bien por eso ¡ 1 podrá tal vez producirle la embriaguez, mismo, c¡uier•~ el órdcn, quiero la ul0- 1 1 y acaso la muerte.... ml, quiero á Dios, cuyo nombre bao 1 -Aguardad! exclnm6 Nariño con de~terrado de esas comtituciones ateas impaciencia,aguardadysiempreaguar- lque llaman de lihertnd; porque amo dad l. ... i Hast:J. cuándo ¡Dios Santo~ : la verdadera l:íbertad e,; qlle u o la quiero hemos rfe esperar 6 que se acabe de de~honrar y arrn!>trarln. por el lodo, 1 embrutecer este pueblo, encadenado al j siuo que dc~ep pouerla en un templo pié de un trouo en que duerme un im. en que se 11\ E uetla encontrar en todos bécil? i Hasta cuándo los colonos, a.rro- ji tien•pos pronl¡a :~ s~rvir :í los ciudada. di liados ante el ~ Amt~ncas? .. libros, y del pre.~ente l'n los hombres Los años vuelan, el mundo progresa, que me rodea.n, he meditado, he com. la luz se difunde en Europa y en Norte pararlo y be e11cudriñado muchas cosas Améri~a. en tanto que nosotros perma. que pasan poi' alto los que viven en el nacemos sumidos en la~~ tinieblas de la mundo, ofu¡;c,aclos por la luz de otros 1 i¡;nominiosa ignorancia y del embrute. espíritus .... ¡y ~:abeis lo que be sacado· e1roiento ! en li1npio llo estas ravilacioues? Un ! - Todo eso es cierto .... i pero haLei.; 1 tri~tí~;imo de~E~ngafio: Creo firmemente batido al~uoa vez las cataratas? i No que nosotros no tendremos Patria; que 1 es cierto que cuando al hacerse la o pe- este pn.ÍR no se podrá gobernar f;ino ; racion se pone el ojo en inmediato cou. cuando ole~ap 1rezea de él la raza abo. , 'tacto con la luz, en lugar de dar la rígene, la raz~1 indígena que encontra. ¡ vista la destruís para Fiempre ? .... Pues ron aquí nues'~ ros antepasados cuando ' bien, a~í entiendo yo la libertad : es conquistaron ~~sta tierrn. preciso darla gradtJalmente, cou len ti- -C<ímo: ~~ querríai!l, por ventura, turl, con tino, si uo quereis perder, destruir lll. raza dueña del país 1 Qué desmoralizar, destnJir la República absur.!o! desJe 11u uacimieuto. -Yo no ha. 1lo do destruir, Iéjos de - .Ah 1 veo con dolor, André~, que 1 eso, los hombr~~c; no deben destruir jamas ha beis perdido el fuego sagrado, que lo que Dios Jba becbo; hahlo de que 1 habcis olvidado el sauto amor de lA. debe drsapm·rc~er, rosa muy diferente. 1 libertad, del derecho de los pueblos y -Y quién l,a lu~rá desnparel"er 1 1 , de la soberanía de ellos l -Su suerte' la mano de la Provideo. : i -La solJernníaue u u pueblo estúpido cia, cuyos jniotos ~on inescrutables .... , é ignorante, debe ser por cierto cosa -Me interE•~ais, aur.:que no creo que 1 grande y bella! Verl, no más, los e"- poclreis conve1~cenne. cándalos, los crímenes, las inauditas -Quereis oír mi teoría l cru~ldnde.'l que ha cometido el más ci. -Por¡;upuesto, cxplicúdmela. vilizado de Europa: el frauces! Ah ~ -Entre lo 11uucho que habeis leído, decidme, N a riño, vos que venís de allá, no dudo que r cardareis que á mediados i. es cierto todo lo que dicen de las del Aiglo XVI un puñado de espaiioles, víctimas de la guillotina, de los que perdidos en Ell centro de la América hao ahogado, asesinado, perseguido y del Sur, encpotraron ciertas ruinas vilipendiado por sospechosos no más? portentosas de una ciudad espléndida ... _¡de ~ujeres y los niiios martiriz&.- -Efectiva ente~ ~e leído, y au~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -"' - - ---~--- 1 1:32 -.--- __ _!_A__ _ _ l hoy dicen que en Neivn, en un sitio 1 mos. Las tribus indígenas del muudo ¡ 1 llam~do Sau Agustín, se ven otra.~ por: americano, que se han consonado basta ll el estilo. :el di!~. ~>on aquella'~ que estaban más -E~o qné probnria? civili l~nclns y que no habian vuelto aún '1 , -PueH r¡ue ai10TI\ mucho tiempo, á In 1arbarie completa, es decir, aque. • ¡1 mucho~ siglos tal vez, gozaban estas llas tribus que aún con~ermban vigor tierras de una. civili?.acion muy m(L;¡ para 'existir to.ln.vía, puesto que no ha-¡ 1 adelantada que la ~lejicaua, que la biao 'recaído eu la decrepitud. Así, los Peruana y la ~Iuisca. indígona:< de algunas parte~ de Méjico, l -Sin emhargo, ese puñado de a ven. el Perú y Quito, algunas tribus Jcl sur 1 hueros, rcpu:-;o el Cura, no cayeron en del .1.! u evo Jteinu, y priuci palroentc los la cuenta de la Í111portan<:ia trasceu. ltabi · ntt·~ del Imperio muisl'it y cltib. dental de ~u halla;r,go, ¡mec;to que no cha, ICU Joude la poblaciou se ha con. cornpreudicrou que eu esas ruinas se servado numerosa dc"de d tiempo da encerraba una profunc.h~ lecciou pam la cooquista lut~tn nuestros din~. ~on.e. los :>iglos venidero~: esas ruinas veninu tiérotiH! 1111 tanto á b civili:wcion cu- , probando esto, quo dice no ¡.;é qué au. ropc,, poro siempre ~e cou~ervau inca. l tor: "Que las u:u·íoncs tnuer•·n cotuo paces de teucr vida propÍ;\. A pesar do ¡ ]os individuos." Y yo Jigo, las Tal.U~ la a¡liHCUte civilil.aciou Je los indíge. mueren, no las ua,·ioues. Pero para uas, e11los han continuado !<Íu cesar, ni morir o~ preciso que el individuo ó la travet! do lo'l ~iglos, Hl marcha por el rar.a pase por b ngonía que precede á camino que le,; había ~l'iialaclo su dlll'­la muerte, y eu los últimos aiiO'> Jo su tino, •y en 1'1 qUt! uo t.ay poder humano senel't11rl vuelva :í la infnncia y maní. t¡ue l¡)s pueda Jctcucr. . 1 neste los mi;;mo, iu1-tint0~'> Jc la uiliez. - Oh, sí l exelan11Í :Xariiio, b Ji. i Eo c¡ul- grado pcusais t¡ue est:1ban la.~ berta1 les lbr:í hrio; t!l ¡;ncarlos ole! 1 razas atueril'aua.s cuando llegaron aquí c~tad1~ de ~un ili ~ nto le>i inoculará una los e;;paiioles? vida unevn. : ¡ Ureuis vos que I>ios - Eu la uiiicl., porsupuesto. hubiora ~ido tau injusto t;IH: t¡ni .. icrn. - Os et¡uivocais, ~;e~un creo. Ln.s ra. que bllhic"o razas pmas y ),llenaQ, y 1-n,; americanas llegalmu á la decropi- tnl.as tualditns y c~t' lavtt~! .Ah ! c,ta ' tml, cuando el dl'do tic la Providencia idea ruel es hija tlc uucstm edu\'acion 'impulsó :í la raza blauc:\ (que es la que española: ... . lleva la bandera. tle la actllal civilil.U- -E&>~ cierto, rcpn~o Anfln~s , <¡ne lo~ i cioo) á que atravc'a~e el Océano y vi- españoles sentiau y atín cxpcrilllootan uiesc á poblar la. Américn, cuyas raza!i l cicrta, rcpulsion instintiHJ. búcia los deLcriau dc"apan•cur ou breve. indí~ouas dul paí~ ( pero e~ pwciso -Oh : exclanu) N ariüo, os potlrin 1 nñndi ¡. IJUC otro tauto !Sucede :í los l i&res 1 contestar{¡ esto.... ::'\ortEI-alllericanos coo los dueños auti. 1 -DejadrnG IIHI.I!Ífc.;ta~cu crueles ¡· , del mar, y que erun los nl<ÍS feroces Je é injt¡:stos con los uaturalc~, pero este 'j América, dcsap:..rucieron muy pronto, 1sonti~ iento, •¡ne ellos mismos oo t-e no solamoute a causa de las crueldudc:i l expli e~l.mu ui comprendiau, ¿ mucis lo 1 instintivas Jo los europeos, !Siuo tam. que sigui6cabn ! bien porque habían concluido su carrera --Siignificnba, pardiez : llereza de sobre la tierra. La Providencia haLia ánimé y espíritu de injusticia : orduuado en sus juicios misteriosos que -]\o tal! .... Em la inspiracion que llegase la hora de hacer campo 6. otra les obiligabn ú obedecer liJo snber por raza, que debería imperar en el mundo qué á 1 los decretoli del Omnipotente, y por uua época cuya duracion ignora. traba:)ar en St:S designios. - ---------------~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENA L . 133 -E'I decir que negais el libre al. con aquella a tucia é hipocresía que bedrío l distingue á 11M razas degradada.'!, au. -El libre albedrío individual no l. .. mentada por una educacion que no era , pero sí creo que Dios trazo. su principio para él : el indígena., adueñado de1 1 1 y su fin á las razas para dar lugar ú poder, vengarií á RUS antepasados, que otrus que deberán· venir en seguida .... sucumbieron en tiempo de ln conquista, -Veremos quién tiene rnzou, l'i vos y como tiene una deuda <.le gratih:d 1 que maldecís á los indígena!l, 6 yo que para con lo~ patriotas blancoR, que los quiero arrancar de la servidumbre á hicieron ciudadanos, se cebar:ín en ellos esos pobres siervos, tolerados apénas y tratarán de sucumbid os, destruí rlos por sus vencedores en su propia tierra! y arruinarlos !noral y físicamente! -Nosotros no veremos 11iuo el prin. --Creo que1 soñais una pesadilla. cipio del cataclismo que amennza á Andrés, y nadiL de eso sucederá; pero vuec;tros hijos y nietos; yo, gracias á aunque yo hrviese el con\"encimiento Dios! no dejaré descendencia que ten. de que rnis mi'!mO'> conciudadanos me ga que sufrir las consecuencias de vues. desconocerían, que seria odiado y vili. tras genero~as idea.~ !. . . . pendiado por ~~llos, que mili hijos y mis -Mis ideas no son generosas sino nietos motiria¡n eu uo patíbulo ... aun: justas, cuando deseo sacar á esta raza. que a~í lo creyera, onda pue1le dc:sviar. de~graciada de In abyeccion en que 1 me del camitJO que he escogidc-, y trn. está, y darla libertad y los mismos de. 1 bajaré ha~tn el. tíltimo momento eu dar rechos de que gozarán los bla 1W08. Ellos 1 Iibertad é independencia. ú mi Patria. ... 1 tendrán igual derecho á ser educados que ella. sea ingrata t qué me importa 1 en las oscue)a.q y uoi\·ersidncles, y po. ;Yo ln.umocomounamanteúliuamada. drán, ~;i son lliguos de ello, pretender cou a bnegacio1~, con ternura, y m:ís l¡ue llo!'l m(t.~ a.ltoll puesto!! en la jerarquía á una amada humana: no espero sus llocia.l, Rin ninguna. difereocÜ\, puesto favores y me resigno (i sus crueld:vle~. que nuestro lem" ¡¡erá : LmF.RTl.J>, "Quiero que c111audo muem tue pongnn 1 lGUALUAD, FRATER~IDAD. S<) lo e~te epita6 o: .luuf ú lllÍ Patria." ~ -¿ Y sabeis cuáles serán las couse. - Querido ~'i a riño: sois e u realidad cuencia~ ?.. .. G::~lvaniznreis un cad~ver, un verJudero patriota, digno tic uua tratareis de dar vida á una raza eu el extrar.jero, y si -Acepto cuanto quemis en cambio volveis con las promeoa-'1 de que os ayu. ¡ 1 de dcjnr Patria" mis IIÍjos. darán t'n I nglaterra y eu Francia, como 1 1 - Pero esa Patriu será una machastra aquí so hn dicho por lo ha jo, aulll¡ue 1 ' pam ello¡;. Cuando la raza indígena, uo !H.! con qué :fundamento. 1 merced á los esfuer1.os ele la República, ~ari1io eutcíuces le retirió Ulll\ parte 1 1 haya cobrado un brio falc;o y un vigor de sus viaje9, Jr le coutó sus entrevistas nuevo, se apoderará del gobierno, ejer. con Tallien eiJI F raucia y coo Pitt en ciando en el país una iutluencia brutal Ic.giMerra, y díjole que era poca su ' y fact icia como es su existencia; per. confianza en lot> gobiernoli europeos, que ¡ seguirá eutvnces con encarnihanlietJto jamas ayudan ú llevar ú cabo uua idea toda idea grande y todo acto noble que si esa idea, solore todo en luglaterm, 1 1 emane de los hijos Je los que los ema.n. ' ciparon, ohi,Jando este hien para acor. darse solamente Je que fueron deseen. dientes de sus antiguos vencedores; ___ .___ TOllO lY. • Ultirnn.'l p:1labraa do Xariiio ántee de l espirar, eu Dicielnure de 1823, las cuales ha- 1 • bia repetido aiea¡¡pre durante 111 vida. 17 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 134 L A 1II U J E R . 1 no les proporciona. alguna veutaja. ú bir vi~;ita" do los j<íveues de aquel alguna ganancia pecuniaria. puerto y tan1bien de Carác~nll. Eu reslÍ- 1 -¿ Sabei:;, "in emuargo, exrlemú, tnl>n, los conspimdort:s de la PeuÍn!iula l que e u España es uonde he podido formaron escueln eu América y obl U­eurontra. r mayores simp:uías ú IHicstra vieron al mi~mo tiempo su libtu·tad, 1 causa 1 porque, fa\"oreridos por los oficiales y -En Espa.ña! soldados de lu guarnicion de la Guaira, -En Espafia, sí, señor. Entre lo~ lograron fugarse hace pocos rueses, el 1 hechos curiosos que registra siempre la 4 ue Junio último, pasaDdo á GuaJalupe 1 historia de las ideas, es uno de ellos \y íÍ Curazno; méuos Andrés, qué fué j que éstas cunden en todas p~trtescmwdo apresado en Carácas, ú donde J¡abin ido son progrel>istas, y ~e contagian hasta imprudentemente á pedir proteccion los rui~mos que les hacen la guerra ; dd Có1Jsu l francos. así, Cúrlos IV al declarar la guerra :í 1 -i Es decir que Venezuela ya está Francia en defensa de los hijos de Luis contagiada con la peste de las ideas 1 1 XVI, no pensó que sus ejércitos, eu l repul,lic.:auas! pregnnt6 Antlr6s. ¡ contacto con los republicanoR, y la -No solatneute Venezueln. e!>tficon­. entrada victoriosa ele los frnoce~es al 1 tagiadn., como YOS decis, con at¡uella pes­territorio español, Jlevarinn indndable- ¡le, sino r¡ u e se arlt=>la ntarou los criollo!' ' mente consigo las ideas cou las cuales á tramar unn. couspiracion forn,itlable 1 pretendía luchar. Ademas, la debilidati ¡ para echar abajo el gobierno español; 1 de aquel vríncipe, la irupudencia de y eran c~t::ts ruaquinacioues tan pnpu­su :Ministro Godoy, y los deGa~>trcs que l iare!';, que cnanJo estuve eu la Onaira . 1 1 produjo b guerra, allnoó el campo para y Car:ícas, todos, mert'tHleres, militares, 1 que CUnUÍel't:lO las ideas republicnna~<. arte¡,all01', ::;o}tlado!':, blanco;;, pardos J Despues de que se formaron por todas negro;;, todo:< estahn.n en el secreto de 1 panes asociaciones autimona.rquistas, la couj uracion y ~e hall] a ha de qt1e ~~fin se t¡·amó unn. conspiracion formal ha.uia ti e estallat' eu Euero d~l uño 1' contra el Gobio•·uo, .la qut> hnuin de vcuidero. 1 1 estallar el 3 de Febrero dol año pasa Jo -E~ cleci r que dejásteis {¡Venezuela, de 96. De~gra ciadarneute la cou~>pirn- ¡ 6 por lo rnéoos :í Canica::., á pnulo de 1 ciou fuó dest:ubiertn. Sus autores fueron 1 tJastornarl'e? ' ' proviclt:neialmeute enviadoH no al ca- l -Así pareria;- pero todo ¡_, echó á '1 1 1 dalso stno al p1esidio, y tí los Jugare~ perder uu tomercianle de Carútns, tle 1 mal,auos dt: la América e:;pafiolu . .K o- apellido Ril.o. Dc--eaudo aumentar los t ta.d quo digo prodrhmcialmente, porque 1 amante~; do la Herúl·lita. y b liucrtad, 1 e"tos conspiracloreq, don Juau Bautista descubrió lo~ pll.lo&; de la coojuJaciou 1Í 1 1 Pico ro el !• do u .~lauuel Sort~ L'~mpo- , ~u b:nbero, é~>tl' lo crlllt ú {¡ s1~s umig?s, y 1 mane~';, Sebast1au Amires y Jo~~: Luz, 1 estos lo coo~ituJ, puede sernas funesta. Segun' -Entiendo que casó con una ber. como vea. yo las col>as al llegar á San. 1 mosa dama, tambieu de alto rango, pero tafé trabajaré para formar una nue,·a. 'nada más supe. Tambien vi en Madrid sociedad revolucionaria, 6 proci.ll'aré, tÍ. otro compatriota nuestro. con el Vi rey que el gobierno español! -i A quiéu1 nos dé algun respiro, dándouos uua -A :Manuel do Pombo. Este tam-j administracion guberoati va. algo más, bien ea.só en la corte de Madrid. i Por liberal, lo cual tendría la vonta.jn. de ventura os han referido el pasaje curio­hacer mlís ricos {¡ los hauit.antes de la 1 sí~;imo de ese matrimonio, cpte daría. Colouia, y por cono;iguiente el Eaje. las luces t¡ne necesitamos, lieao IJien -Que me place~ i Le conocíst.ei~ eu acogida~, y eutúnces os doy mi palabm, 1 Sanüdé? Andn:s, de uo peo>ar todo.ví~t, en l11 -Algo; le vi una. ó dos >eces cerca , r~:~vollll'iou, y aunque jama~ a.Lau•lnr!n.ré tlel doctor Mútís. 1 ' h ide:~. de hacer nacer el árbol de b. -Pombo es hijo oe una familia. hi-' libert.'\cl en nuestro suelo, lo apln.zan~ rlal:.;a de la provincia del Caut·a., lt"pu­par:~. 1uás tarde, cuauclo el paÍ,; est~~ ~o Na1iüo; yo le conocí estudiando en ' ruejor prcp:.~,muo ¡1a.ra ese gra.u curnbio ~:l.utaft:. y era por cit~rto el estudiante político. mli~ vivo, más ~imp6tico y agradable -Uomo 1110 ba.beiq dicho, ob~ervt} tle1 colegio. U o a. vez que se hubo gra. Amlré, al cabo de alguuos tuotneutos, duado Je doctor en derecho eo el Ro­que mafiaua ~;e~ uireis vue-;tro ca mi no "a río, pa~ó ú Cart;\gena ú Luscar la pro­sin falt:t, dc:::eo, ántes de que os rc1~0- t~cciou de un pariente suyo, hombre j jai:~, que we hableis de uu n.migo (¡ rit¡uí~imo, Prior del consulado óe Car. 1 quico yo be amado mucho: de Gunza- tageua, don José Ignacio Je Pombo. lto de Lainer., que hn.ce muchos años se E,te le acon~ejó, conociendo su carlit·­ra. uie<Í eo E:;pañn.. ¿Lo vísteis ~ocaso? ter- res11olto y ernprendedor, que p;..sa.~e ¡ -Llamado ú E'lpaña. por MlS parien. á E<;paí1a :í preteuder un empleo en la ' te~. rcpu:;o X ariño, como mayorazgo y corte, Jlc,·aodo consigo documentos que heredero de uo gran título, Gouzalo probaran su nobleza y limpio uacilnieu. ocupa una !)O&icion elevada, tanto :JUe to. En la .corte fué bien a.cogido, pero pertenece u la grandeza de España : 1 comprend16 en breve que JII.LDa.'l couse. supo mi llegada, me fué lí vísitn.r coo guiri a cosa do provecho si no tenia nlgu. sigilo, como yo lo exigia, me ofreci6 na. buena proteccion y dinero. Para. ello * Véa~ "Vida y 611critos d~l general Na-loo había ~ás que un medio: cagar-.e, y riiio "-Nuevo plan de Admirústrncion. casarse b1en. Entre las damas de •la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 136 LA MUJER. corte, cuya idluencia le podia servir -Pero ya veis, señor Conde, que de mucho, y cuyos pariente> eran par. 1 esto no tiene vuelta de hoja: ó vos 6 sonas que tenían interes en los altos yo : uno de los dos tiene qne morir. círculos de la política, se encontraba Por fin convino Pombo en que al uia doña Beatriz O'Donnell, dama de alto siguiente el Conde, su rival, le daría nacimiento, perteneciente á la inme. l una contestaciou terminante acerca del diata servidumbre de la Reina. Eligió 1 duelo . .Pombo á esta dama para su esposa, pro- ¡ Al dia siguiente, (! la hora convenida, metiéndose que allanaria todas las difi. Revolvió ú presentar nuestro americano cultades. Sin embargo, Beatriz tenia en casa del Conde por la respuesta. un novio, rico y titulado. Sin contar '¡ -He resuelto, dijo el noble español, con ella, porsupuesto, pues ..:reo que no casarme con doña Beatriz. entónces ni la babia hablado, Pombo ¡' -M e alegro ! se presentó un dia en casa del novio y -No ~oy hombre, continuó el Conde, le dijo sin más preámbulo, despues de 1 amigo de riñas y disputas, ni tengo Raludarle : · mayor eropefio en llevar ú cabo un -Vengo, señor Conde, á deciros que matrimonio arreglado por iutereses de si vos pretendeis á doña Beatriz O'Bon. ' familia. nell, yo tambien la pretendo, y estoy -Ah : señor Conde, así me gustan resuelto á casarme con ella. los bornbres: pan, pan,- >Íno, vino. -Vos! -Porcom>iguiente, mi amigoPombo, -Sí, señor, yo. l como me ha beis caído en gracia, y como -Y quién sois? os dije ayer que no tengo ninguu ero. -Eso no es del cn~o. Vengo sola. peuo ea mataros ni en que roe m!Lteis, mente á notificaros que como sois el me retiro y os dejo el campo .... novio aceptado de la mencionada damn, -N o e'lperaba méoos de vuestra y yo pretendo taro bien 1\U mano, uoo hidalguía, contest6 nuestro compatriota do los dos tiene que desocupar el campo l-ÍO manifestar mayor sorpresa. Repito 6 morir. que esta determioacioo vuestra uo me -Pero, repito, i quién sois, de dónde admira y la con ocia de antemano . .A.sí, llegai~;, cómo os llamais 1 vengo 6. pediros una merced más. -Me llamo (puesto que es taot.1. -Cuúl será ·¡ vuestra curiosidad o!llo diré) l\Ianuel de -Deseo que vos mismo m o arregleis Pombo, soy de hidalga cuna, pertenezco el matrimonio con doña Beatriz; y hé li una familia radicada hl.í mucho tiempo aquf, aündi6 Rae ando un rollo Je pape­en Indias: todo e.>to os lo probaré á su j le", todos los Jocumentos que podeis tiempo,- pero ahora no se trata sino necesitar para probar raí nacünieoto, de mi matrimonio. mi honradez, &c. - Válgame Dios con el hombre! -¿Con que, exclamó el otro, no os -Escoged vue~-: el hombre empren. de,lor, aetivo, patriota, el futuro hom­J, rc do J<:,¡:ulo. v el Cura d,• a Idea, des. eoga11aclo de la vida, dt•,ilnsionado y xiu m:ís aspiraciones qne :í vivir tmu-quilo y retirac..lo. 1 i Uu:íl de los dos ten.lrin una suerte mús foli;~.! I bo, y hermano del conocido ¡•\•Cia lhfael Pvrnbo, cuyas obras han sido jnstacnonLe elo­giadas en toda la América latiua. FI.X. K A. DE S. 1 ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. lo apuntarnos al!UÍ :-ioo como una falta que pudiera notarse ulgunn vez l sus creoucias y out re •o.rles c:iou v hábitos de di~c· tÍttr acerca dl' :::> • al torut(•Hto de la duda ú corazones Úu- :Ulltntos !il-rios, procuren :í toJo traucc i te-; pia.tloc;us y tmnqnilos, os uu neto uo un uwzclarse en eoutrovor .. in!:i religio­solu. meutc de crueldad muy ~,pan. le sinu l-:.tS. Uno. discusioo religiosa mnl plan. una pnwba Je mal gu ... to, de iotolu. teada tlO sirvo siuo parn pouornos en l rancia y de dc,corto .. ío. Adema, la ridículo, y lo que es peor, dar motivo mof;~ t¡uc so hace al culto rcligio;.:o e, para qnl! los 1mpíos se burlPu de aquello 1 geucralmenll! iospinub JlUf el UC.~CO de JOÍSlllO CJUe deseais dcfcnJcr. 1 bacor brilhr con p:.~ohdll'us picautes un l Otro escollo que hay c¡ue evitar ou • espíritu superficial. Pero st los sarcas. socied:~rl es proc:lo.ruaros piadosas con 1 tnos impíos que ofeuolcn constantemeo. exce,o, !ulular coutinuatueute de vucs. 1 te lí las pcrsoo&.s sérias sou Íu!>oporta. tras pr:ícticac; rcligio~us. Je vue!itt·o ble~ en boca de los homur..:s, es mucho coufe~or. del tiempo que hace que no peor cuando los prouunci:~ una mujer, habci;; oíd J predicar al doctor tal y al puesto que su sexo es u<:cucialmeute p:~dl'e CUill. E,ta especie do conver:-:a. religio~o, y, segun la exprc~iou de Saiut- cío a es impropio. en lal'iociedad, porque l Pierre, e~ por excelencia el :se.xo pia- la Religiou merece clcmn~iada vencra-do~:~ o .. , 1 c¡oo, y Bus prácticas debe u seguirse cou Pero e>te defecto es muy raro entre un respeto tan grande que no se debe 1 no!;otros, y a.un rarísimo, así es que no : ba.ular de ellas sino cu la. intimidad del --,....,.. --- --- ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---- -~-~--------- 1 - LA M U ,J E R. 1 1 1 1 nu~·:.tro l10gar y con In'> amiga. •le llllll•tro comzon. L~\ fan.iliaridad pro. rlucu do pa rtcs del mundo l11l11 llt•vaclo :í cnbo, mujor q11e Ja._ otra" .~rdrnc~ religio~nR, el nrtP de cnte1¡ui,.ar, I'Oio\Crtir y civiliznr (¡ las tribu~ sahajt•<:, lo c•ml, particular. mente en .AmciÍcn, FC ha cxpcrirneu. t:Hlo con tola ecrtt>tn. Portcoccilludo 6 111111. ,-; rdc,n rcligi(l~U 11nem, t llena de I'Cio y de dgor, ruslituitln con el objeto de ln~.:har sw t ro•g1m en fuvor de h Reli~ion Ctltólica rumana, ninguuo tlo sus inicmhro es ndmrtido eu las (írdc­liC. S 111 ús altas do In Gompnñín Eiuo cuandt> su tnlento, su juicio y fOil com. plct:.. ubn!'c!ncion los seiialn do una mn. t1em •es pe ·ial. Jl<,ro si la órdon oro nueva, en t.lOIIIJ>l'liSncion su actiri1l111l y Gil cch) erau !:\les, fJIIe al priucipi:n el siglo XV 11 los ,Jc:snitnc: so encontraban Y:\ t.rnb."ljnudo con fnrto en numerosas misiones de .Atoéricn. En el Oanndú, en In FloriJn, y de~:do .Méjico hasta el Para~uny, el ~ostido 11egro del .lcsuita orn. h•eu.s l·olo- Lobo Guerrero, Arzobi~po de Sautafé. nius de .\mérica. El padre Gharlevoix dice Este Prelado fund6 Hn ro]e.,io que lla. hablancln de ella: " Fundada en el t·eutro tle , .1 " B t 1 , 0 la b:ui.Jal'ie m:ís feroz, ha prcstmt:ulo un cje111- mo ue •:J:.tn, ~r O ome, por ser ~u JJO~- plo tuá:~ perfcdo que el id<'ado por Platou, rl bre pa.trooumco, y l? puso baJo la di­canciller Ha•·oll y el il11stre :nttnr ele Telé- reccíou tle los .1 esmtas al empezar el , n1<1co, y cuyos jeies beimentarou con 1111 pro- siglo X'Vll. Mié u tras ~e iba con!itru- 1 pía s:ut¡;•:e::: grande~ fati;:~~~" .... Los ,r,•scli- yendo lentamente el hermoso edificio tas abohercm ¡.,., Encom1end:u~, y no sola- . u1ente couvirtien•n ii aquellas tribuR feroce,;, de r~lrt'auto. que hoy conoecmo~, .los Aino que sns misione~ ha11 siclo citaclna c·omo Je.;mtns nbneron aulas de grnmattea, • oltuo~lelo '.n~s perfecto en 1111 gónuro, clc¡¡cle latiu y filosofía eu Ull lugar estrecho é Yolt:nro mcfll.nn.hu.ala rnuchns mndenwR cno- íuccímo lo, y IJ1llchos de los padres !'le mi¡;os do! t'nallllniSlllO. Don Pedro io'ajanlo, 1 r ' t 1' ' f cl J d'f Ohi~s que esta ór- 1 tns. Por llU)'IIesto Qllu la!-lmi~inncR del Para-~ den hahia ohtcnido on tan poco tiuucpo. Sub ro guay, allÍ como lns de todo el mundo, tiC vi­todo en San Rafael, los tallares y los objetos nicron abajo, y creyendo obraren IIOIUure del c¡uo so trabajan, tanto en muebles como en progreso, la c.:ivilizacion dió 1111 p;~so atras. obras de henería y de tojidos, son de t:ll Do 300,000 indígenas civilizados q\le dejaron suerte perfectos, con1o no los habia visto en los Jcsuita11 en el Pamg11ay, en 1821 !L)Jéuas las cindadel! más civilizadas de Bolivia, ¡y quedaban 3,000 en IM reduccionell, y éstos todo eso había sido enseñado por lo11 Jcsui- soguian á toda vela pur la via de la corrup­tas l " Ademas, en la época de las misiones cion y do los vicios que habían causado la no se voía nunca un hombro ébrio y no se pérdida de loe demas. 1 --1 ....... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - - - - - --- ---- -- ' !¡ ~·~- _ -~A MÜJER. _ ==-~--_ ¡1 j ~i rvicí mueho á los tniRioneros. Pocos 1 en todas partes. E o pos de los J esui- ¡ 1 1 aiíos despucs ya. babia colegios de .J e. tas edificaron com·entos é igle~u hioul>i lo quiere nsí i benevolencia.... --He teuido, continuó la otra, sin 1 -Sí, coute11tú doña Pasto m,_ cnt6u. ~n~cr caso do 1n iutcrrupcion,- gMto 1 ces era u.sí, pero alwm.... u~tu!aarnente IJIIO 111c hau dt>jtldo sm un -Yo la he querido ú usted tanto, ct:utuno du la.'! pocas economías q'uc rep~.;.? la o.tra, ~ á toda -:u aprecinLie había lae ·ho durnnte nm• ho:. nfios ... ¡, fumJ~Jn, m1 a1mga, 1¡ue lo tomaría ú El viaje de ~~lbt:rto, los 'e~tidOI! le~a, pum insistir tauto! Hace más 1 ¿Por qué es que lo» padres de familia 1tlo tios años quc~a.rci~;a tiene wrlulia~ han de ser siempre esclavos de liUS hijos, Pn su casa con frecuencia, clo~do que cuando ya ni lo~ mne.;tros de los cole. crecieron sus l1ijas y las tnias, y hasta gios (:i quienes se los 11aga para e~o. ahora cucuenlra que nne-.trn ~oe iedacl note usted) uo til:loen cuentas con la es iuclispeuf.>alile para su felicidad . ... E~ conducta de sus alumnos deutro 6 fuera cierto que sol in iuvi taruo~. pero con una de las aulas! frialdaJ, una indiforeucin tan comple -Tao cierto e.s eso, conte!.lÓ doiia tn, e¡ u e cal-ti ui atenrlia á rui.; excu-;aq .... Pastora, que uJe refirieron CJUC en días En t:mto qutl hoy .... No veo t!D qué pasado,¡ un Rector de un cole~io tuYo podremos !.erle útil, pues hieu In co­que dof<:nder eu um\ ceremonia príblica, uor.co yo á clln y (r liU familia, y s~ que á los pwuta::.o,;1, uu nsiento que ne.:e.,i. ellas eu Mlr< nmistade!'i stílo hu~can al. taLa, y !>e lo c¡uerh quitar uno de sus g mut.co¡;a que les sea veutnjotoa .... 1 discípulo!<. que deseaba t:nnbien estar Aquí iba en ~ous reflexione~ cuando cou comoriidaJ. }Jor c¡ué no? si les h:t.n uua )'Cr~ona eutró ií t-11 tuodesta !'ala , l en~eñado que el cgohmo e'i lo tínico con todo el ímpetu de un ltnracan tto., , que vale en C!;te tnuudo, ya que de~ pues pica l. Era Camila, la hija mayor de ' no hay otro eu Joode se deba. cl:l.r cuenta doñn ?'\ ar<"i ... a. de uueatro. conducta? -~Ii ~'Ctiora Pnstora.: exelnm6 ; mn-1 1 -Pero amiga, dijo doñn Xarci~a,- mú me ncaha de decir que usted al fin nos salimos Ut! la cue~tion, y yo no he conbiente eu qlle vayan ~u, niñas á venido Ít disputar con ustod :>obre cosns casa la. noche del grado de German .. .. en laq, t:1uto m:ís cuanto que cono. vertil'f.U, sahicndo c¡uc sus circnn:;ta.u. cia el cnr:ícter de doiía Pa-.tora. cias no ~e lo permitían), parecían muy -El motivo es (bte, dijo algo turlJa. contentas con la idea. ele toncurrir á la d:1.: mi!! horma une; y yo querelllos r.~. tertnlia, DO !'C opuso á ello, y In~ pro. 1 prc entar una charada. par:1 la cual se porciouó ¡ quioSn sahe tí costa do cutio. necc~itnu ocho muchacha~ poco m(Lc; 6 to~ sacrificio!'l : las tcln<~ y enseres nece. 1 1 méuos llc· unn misrnn edad y que vayan sario:. para fabricar los cun.tro vestidos todas\ estidas iguale., .... Se nos ocurrió, parn. .Fraoci>cn, loc{~. Dol6res y Lucre. puc.~. quu scílo las uiñas de aquí podrían e in. E-tnbleci ero u el taller en casa de acomp.díarnos. doiin Pastora, y por cierto se divirtie. -Pero eu t'sto ~e equivocaron, dijo ron más en la confeccion ele los trajes, doiia I'Mtora, pue.,to c¡uc ustedt•s y mis 1clijeron las AhmnndnR, c¡ue c.lospucs en hijas 110 pudr1Ín vestirH' i~nnle,.... In tertulia en que los lnciuron. En -¡ Por c¡né uo l No.,otm~ 110 llem. IIC)H1111os dias de trnlmjo y actividad, 1 ro!mos sino trujtl.'l blanco~ de ruuselinn lns uiiins de nun y otrn fulllilia reunu. ltrnsptlrcnte.... da ron !'U nutigna amistad infantil, re. -P~ro con flores y cinta:;.... c~rdando mucha:~ circuns~aucias de su 1 ~r. 111ficz. J,3c; .Ahumadas, sm compren. -Pue'i las mins n.pénac; podrán con. derlo, experi111eutaroo la buena iu. seguir uf troje. fiucncia de un hogar on donde se consi. 1 -E~o 110 importa; noc:otms tonemos dcrnha el tra:bnjo como el elemento muchas cinta~ y flore-. ~.hmá ,,icllq>ro mio; irHii~pcn,tlble para la existencia, y cotol¡>ra r.ajns ele adornos, y les poclc. en donde ui In vauidau ui In ostontal'ion 1 m os p1Hf icr par sin e¡ u e e•o uu3 e~torhe lt!nian ca hiJa ui r:u:on de r-t>r. Pero en lo míuiu1o. Ademn .. , nündi6, couw nqnell1t intiuemeia l•euéfica no duró sino lla fuuciou es tan pronto, no l1emos po. lo dins en que frecuentaron In casa de¡ dido encontrar una mouistn que t.O en. doiin Pu.r.tom; nl apartarse de ella coa. carguo de hnccruof los trajes, y si uos cluy6 tambieu el efocto que haLin pro. 1 juntnrnos to In!:, bnjo la dtroccton de ducido. Sin embargo, la buena r:emilla.l Frarwtsca y de Inés, que cortan tnu gerrniu6 nl cn'JO de algunos nfios en el 1 bien, cu cuatro dins ncabarémos de hn. cornzoD de uoa de esa.11 nifins, ln. que c~r los \CGtido, si u que DOS cueste nndn aunque produ.io un fmto tardío, lo 1 1 11 la hechura. produjo al fin, C•1JnO despucs \'eremos. -E t4 es la segunda parte dolmo. (Coatin.z,us hijos el egoísmo y el amor hora de marcha, llegaron {¡ orillas del ilimitado á sí mismos, cometen uu pe- río y á uu paraje uuevo pam la comi. cado imperdonable. ti va. Angostáha~e allí el río con iendo -Pero, dijo Alicia,- ya ve usted con ímpetu, formn o do peligrosísimos cu·intos g-randes pecarlore$ se han con. saltos y remolinos, y por lo míLs angos. vertido, y su couversion ha sido tao to habían eclwdo un puente llamaJo de grnntlc corno fueron~;us crímenes. Hom. tal'(.tcita, que servía de comunicacion á brt!S crueles, sanguinarios, pen·ersos, los estancieros de lu. ribera opue~ta. infames!.... El puente lo formaban cuatro gruesos - E'i cierto, pero los mayo re~ cri. y fuertes rejos atados :í un magnífico miuu!es, Jos asesinos, los ladrones, los cámbulo de un lado y á una froudosa ma 1 vados ru{,s atroces pueden guardar ceiba del otro,-árboles graudes y fuer. 1 en el fondo de su alma uu algo bueno tes que exteucliau sus robustas ramas <¡ne sea la rníz del úrbol del bien que sobre la corriente. Los pa.:;ajeros se fructiti<:arii en sn corazoo .... Pero u u !!eutahan on otro rejo colgante del prin. 1 hombre b:tjo, un hombre pen·ertido, cípal á guisa de columpio, y ayudados 1 tiene viciado todo su sér y no hay en por un gancho de madera se !talaban él ni la rHás leve e~perau:r.a. de que trnbajoc:arucnte basta e] otro lado. 1 ' sienta remorJimieuto, p11es ha perdido Al ver aquello las ~;añora~ declararon 1 la facultad de comprender la difereo- ruidosamente que jamas se ~n entura. 1 cia eutro el hieu y el mal. rían á pasar e u semejante maroma; -Por lo gouoral, dijo don Gregorio, pero Bnrtolomé las condujo rio arriba la mujer es m:~s dócil al arrepenti. por lo. orilla. y les señnl6 dutras ele no l¡ mieutu que el ltorolJre; y eso lo pro. bo~qnecillo un precioso y somb1eado !:Í. haré col't mi cmmto ..... Sin embargo, tío, donde ol rio hac-ia remanso y se me. lhora que lo pieuso, en mi hi~;toria en. cía snavemeute un botC!cillo amarrado · contranín al:;o do supersticion é ins. ii. la orilla. tintos J~.: oscurautiRmo .... pero sepan Un grito general de sorpre~a y ale. que uo los n.prue1o aunque los repito. grio. recompen"6 plenmoeute á B:ntolo. Ademns, esa era culpa de la época rné del trabajo r¡ue de~de días atras se 1 utra~ada á r1ue me refierv, cuando aun habil\ tomado para preparar la bnrca. 1 la civiliz:u·ion no había llegado entro Dejaudo los caballos al cuidado de los 1 1 nosotros sitJO que e~ taba muy en su prio- sirvientes pasaron al otro lado. ci pío. En una enramada rústica pero aseada i encontraron ya preparada lo. comida, 1 que ú pe~ar de ser enteramente frugal 1 1 DIA UNDÉCI:\IO. y tiencilla fué servida con tau huem vo. 1 luutnd, que todos la atacaron con ape . • Je vois, je sais, je erais, je suis, rlesabusée! · E · trto y buen humor. l m ya cas1 de noche , ComruxLLE. ruando recuperaron las cabalgaduras 1 Era la autevíspera del dja en qne para regresar á la casa, no sin haber debia par·tir .Máximo definitivamente resuelto que nl día siguiente volverían l de B,ten:tvista para regresar á '*""'·La. á bañarse en aquel bellísimo sitio. 1 atrn6~fcra estal.J:1 pesada y calurosa, y Cuando se reunieron en el corredor, -----·-------- --------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,- R E V I S T A Q U 1 N C ]<; N A L . :como de costumbre exigieron dP don Gregorio que cumpliera. In oferta de la 1 víspera. y ,:ste, tle"JlUC'~'> du haberse he. cho de rogar un tn.uto, empez•)así: LORE:f\ZA, LA KSTRF.J,LA DF.L BUB. I que nhrií-ndo~e caytí al 1111elo, hacienclo rodur lo que guardaba dautru. Loreuzn puso la caja s<>bre la. me~a y se iucliru) para lcvnntar lo que hnllia caí1lo; era un seucillí•imo a.uillo tic plata, an con­torno del cual :-e leín. cou mnl formada" letras, c~tnli dos palal>rns: NO OLVIDES; pero al tomarle en sus manos y leer in. voluntari:unetJ1te el mote, &e le demudó 1 •••• L·~ Soma. na. Snuta del a ti o de 1824 el ~>cmlllaute ;y ~;e sintití muy conmoví. 1 Fe :\llllllcÍtÍ muy suntuuspensa, 1 mujer· vi~ia eu medio de un lujo raro: lmiéutws Hl poo~>nmieuto In obligaba ú su ~'l._"l, aum¡ue do a<:pccto ~;cucillo y recorrer su v1J.n pa~aIU o~tabau repletos tic rieos vestidos reza: y co<:tosas joya'!, causando con usto la -B.l11: si rnc do jo llevar a.~í por .... envidia de la-; demns mujtlres de su cln.. por el recuerdo, pareceré uunlJulm·osa, R~. En. rcsúmon, parecía vhir alegre y más bicu que la que llaman A'sf1·ella! dtvertlfla, gmmndo del pre,euto hin re. Cerró el mueblo y guardó la lla>e. mordimientos ni afauc~. Llu~6 e ol Miércoles Snuto. Las dos 11 aoteriore" proccljioues lJ:lbiau sido pnr. ticul1wnonte pomposa.s, y lo· soberbios Dos horas desp11cs salia rlo su CMIL, 11 adoruo~ do los pasos ~~o m potian~Coo las • no diré cou•o u na estrella ¡¡Íuo como un 1 1 col¡;adums Je sedtL y rnso que &e meciau rcsplaudocientli~ sol, tau engalauada y · eu todos los balcone", b:1jo los cnnle hermosa estuba. Sin embargo, se notaba de.>fibban, en mediodcnulJC<;t.le incicn. cu su min1da nu oo se qué, corno faltn so, la.'! anta;; imáóenc~. Lorcuza. no ha. de vida y auimaciou, cierta ltLnguidoll bia querido pre enturse en los dins y desabrimiento, upresiou no s6lo ex. autcrtore~, porquo udomns de •¡uo pre. 1 traordiuat ia si 110 desconocida en ella.¡ teudia lmcon;e de:>el\r h11bin di~puesto TodtlS la miraban cou lljcza en la calle, lucir liiilo trt.lli vestidoQ magníficos cllndmirand1-, su hermosura, y toda,s 11e Miércole11, J uches y ViérncR S~uto. vol vi 111 p:Lra otro Indo ni verla pasar, Th . .>sdo las doce del dia empezó ii pre. pero de~pues al soslnyo In de\'orauan parar e, y tlespues de hnhcr arreglado con los ojo'l. tratnudo de ndiviuar la todo ~u ajuar á punto de ponérselo, cau~'l de MI atractivo, é imitar, ya que abrió un guarda.ropas parn Facnr de él no ~u modo de vivir, ni méoos el corte uua cnja. embutida tle pl11ta que euce. Je su \"cc:tido y lo~ ado rnos de su traje. rraba 1-íUS joyas,- quu eran muchas y Así carnioó lllna., dos y tres cuad ra~, muy rica<:;- pero sucedió quo al sacar y :'í cnd11 paso riao ocul t. i ndo~e cou humildad entre los na. Z~l'elt08 CarguerOS Ue las imágenes. IV Un dolor f;Ordo a.l principio, agurlo En cuanto á Lorenzn., su pen~;amiento de-pues, apretaba su comzon y nublaba. único ern sul-e Jillándosc aute el primer altar qne on. de 1:~ oscl:wa con el tapete que Fe habin contr<Í; pero al tomar el mullido tapete e:lltnUutc se extranaba, tm cora:.:on ado. reunialir a.coutpaiinllllo lorid~• y agitndo btia. violeutamente, ií la Vírgen la miraban con cxtnlie a y s11s oj ~e abriau espantado~ .... La Vír. h dejaban ~;oln . Era la pritnNa vez que gen, ¡pnra ~u imagiuaciou exaltada, no Lorenz;L comprendia h mengua oc ~u era y ~l nna cstatn~ inanimada si no una ~;ituacion, y se afligia y se ~entia cou. muje1r en cuya1i fnccione'> y actitud veía movida. y ngit..·ula. retra~~ula li :;u propia madre, tal como· III Multitud de pa~os situado~; eu hilera esperaiJau la "eñal de la praba, dec;puos de est~r entre. g 1dos al mundo durante el año entero, ba.cer penitencia siquiera un día en la c-;tn\'4) el cli:~ en que ln. ben,Jijo, tam. bieu llorosa, úntes de entregarle el ani­llo d4~ plata, estando ú punto de aban. donar ~;u provincia y su pueblo para venir á buscar fortuna como humilde costu¡•era en la capital ! Diez años ha. biao trascurrido desde eotónces .... Su m adro habi:l. muerto, i y ella c6mo ha.hia cumplido In. prome~a de no olvidar sus conf;e;jos 1 U u sudor frio humedeci6 ~;u frentE! y sus manos descarriadas rornpian con angustioso aderuan los ricos enea. jes de1 su vestido. -Eo h<18 olvidado 1 dijo una voz cer. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------------------------------------------------------- REVISTA QUI~CENAL. 147 ca. de ella, y la desventurada en ~111 zó de nuevo á llenar~e de gen te, la que delirio crey<í que esas fatídicns pnla.,al pasar por junto de aquella mujer Lra" provenían de la imágco que mí raba. postrada, la 111iraha ron curiosidad y Levantóse como impelida por uon CU('bicheaha mostrándose el reg\Jero Je fuerza iuvencihle, dió Hll grito cle,ga. cintns y joy¡l!l: Loreuza no He movía. rraJor, y ciñendo con sus trémulos hnl- Cayó la tarde, y las ~ombras de la zos los maderos que formaban las andas, noche ocuparon las cspatiosas naves, exclamó: rec.altaudo el altar iluminado por una -No, no, madre mia ~ No me mal. solo. lámpara, cuyos Yacilantes r~fiejos digas .... Y pálida y couvnlS voces de los sacerdotes cantaudo las lamentaciones Y qne vibraban graYcs cu tocio el :ímuito del templo : Lorenzo. no ~e movía. Estas voces en medio del templo ca u- Con el u idos los cánticos y las ti nie-saron una vivaemocioo entre lamu!Li- Olas volvió el sileoc:io, qno luego fué tud, y varios dijeron: interrumpido por la eutrnda de una -Que saqueu ú e~a.locn! bullicio~a multitud, llenn. de afan por I\Ias ella uo notaba cosa alguna: con ocupar los mejore~ pnestos pnrn oír c6. los ojos c:lavados eo las baldosas, las modnmeute, ya que uo cou ejemplar manos cruzadas, inmóvil, anonadada, recogimiento, el ermon, se di~persó la beo. c.lió la 6rtlen de que la procesiou mar. te, Dpng:íronsc las luce~, y á punto ya chara, y acudiendo ú su~ a odas los na. Je e errar la. iglesia, el sacrista u se o.ccr. zal'enos l&s cargaron y fueron saliendo có para notificarle á aquella mujer que suce~immcote, quedándose Loreuza es- ~1\.liese; pero no obtuvo respuesta, ni tática eu el mismo lugar. Lorenza se movió. VI VII Fastidiado el !'acristan con el silencio Poco á poco se desocup6 el templo, , y la inmovilidad de la postrada pcoi­cer; aodo todo ruido: la música y el can- ten te se preparaba á obligarla á salir, to religioso resonaban á lo léjos: el cuando á ese tiempo pasó el sacerdote rumor de las gentes que circula hao por que hauia predicado y le llamaron la las calles llegnba cada vez más téoue: ateocion el anonadamiento de Lorenza. Lorenza no ~:.e movia.. y las discordes voces fiel impaciente Largo rato despues la iglesia empe- sacristan. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------- - 148 LA ~1 U J E R. - ~ - -N o quiero contestar, ni !>al ir, dijo j Por fin con mil exhortaciones logró t(sto con manifiesto enfado. el sacudote ealrnarla un tanto. El bu~o clérigo se acercó. 1 -D~jeme aq1•Í en la ca'a de Dios, -Hija. mia, hl <.lijo con voz perma- le decía ella, at¡uí me quiero morir Je si va, i por qué uo ~;e va pnra sn casa.? artepentiulÍento y deiicoosuelo .... aquí 1 Van :í cerrar 1M puerta<; del templo. 1 CJUÍero permanecer postrada haciendo 1 Cotoo si dc~pcrtara, Lorcoza se in- penitencia .... Oh: uo me lo impida l 1 corporó lent:unentE', y fijando los turha- Publicaré mis pecados, explicaré mis ' tlos ojos en sn interlocutor, se agobió sufrimientos para que tomen ejemplo 1 de nuevo sin contestar. y se arrepientan la'ldeu1as. -Será preci~o sacarla por fuerza, -Todo eso es lltuy loaiJ!e, hija mia, prorrumpió el guardia u de la Catedral, mas reflexiona que no· puedes quedarte 1 parece loca.... en el atrio de la iglesia toda la noche: Pero el doctor 11argallo comprendió vete á recoger hasta mañana. que aquella mujer sufría en lo Íntimo -i Y ú dónde iré ahora 1 de S11 alma, y ordcoaudo al sacristan -iN o tienes amigas 1 que se retirase un poco, se incli1.1ó y coo -Amigas; yo ... l No, todas las mujeres voz f>Uave la dijo: honradas me despre(;ian y las de mi -Ya es muy tarde, bija mia, y ~in misma coudiciou me odian, porque; ob duda la eeltarúo de méuos: es preciso 1 mi;;eria! me envidian las de~dicbadas! que se retire á su casa. 1 Padre, padre mio ! couduélase de mí, -Yo no tengo casa! exclaoró ella· no me auat:dooe: 1 léveme á donde pue-coo vehemencia. 1 da pasar el resto de rni vida e u oracioo, -iPero d!Índe vive,tlónde ha vivido? penitente y léjos Jel mundo l -i D,)ude ~ .. Eu el infierno l -A un mo••asterio? Y ocultando h cara entre ln.s manos -Sí, sil gritó Lorenza prosteruúndo­toruó ::í cnmudt.~ccr, manifcstnuJo e u S\1 RG; sál vculc, seí!o1·, súlvcmo de mí lnis­ademnn que toda pregunta la disgus- m a, porque si me dejan sola u o respondo taba. de mi vida. Clavó el doctor Margallo e u Lorenza El bu e u bacerdote la invitó á !]lle lo 1 una mirada penetrante, y ú breve rato siguiera, y en el acto la llevó ií la por­la tomó por la rumto, y cou pau~ada terfa. de uu mona~tf:lrio, y dejáudola pero imp;rios·noz,la dijo: allí, buscó inmediatamente al Arzouis- -Levautale J s1gncme. po y obtuvo de el uua órdeu para. que El!:\ oucdccio al 1nomeuto; salieron recibieran á Lort>uza ar¡uella noche basta la puerta de la Ct\tedral, dete-' misma en el convento. nién.lola allí: .Jamas volvi6 ú pouer el piú en la lla dij~~~~ ~:~~l~r:;u~~~~~:~~~~!~.~e~;~: ~~1.1.~'. •~ .~~. ~.~~. ~~~~~~~.~~~. ~~~~~~~.· ••.••.••• ñaoa. al amanecer y rue hallarús en la Diez año~ despues moría como cris­Igleo; ia. i Quiere~ que úlguien te tLCOm-¡ tiaua en Santa Clara la madre Mug­pnfie :í. tu casa? 1 da lena, conocida en el mundo con el -Jamas volveré ú ese lugar maldito! nombre de Lorenza, La Estrella del l exclam6 la desgraciada cou horror, y SuT. 1 baciéndo~e á las aldabas de la igle~ia 1 S. A. DE S. 1 rompió á sollozat· con inteusa pena. (Contimw.ní). N o publicamos Revi<>tc~ de E u ,·opa por falta de espacio, pero en el próxi­mo número será ésta más nutrida y larga. ,_---- --------------- ltuprenta d~ SilHSlTe y V."'
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 42

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 48

La Mujer - N. 48

Por: | Fecha: 01/11/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE D AN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMEN T E REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, BAlO LA DIRRCCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 48. }- LUNES, NOVIEMllRE 1.0 DE 1880. ~PRECIO 30 cs. ===============--- ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA. MUJER EN LA OIVILIZACION. CAPÍ'l'ULO DUODÉCIMO. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. ( CO~TINUACION). XVI extrañas polémica.!!, amenizadas con las ~ depredaciones y piraterías de Gcnseri- APÉN'.\.8 llegó Gen~erico á Cartago, co en todos los puertos de Itr~lia y Ore­cuando mnnJ6 6. sn hijo primogénito ¡ cía. Al fin el vúndrdo convino en en­que tomase por espos:\ 6. la hija mayor tregar á la Emperatriz y á su l1ija con de la ex-Emperatriz, 1~~ Princesa Ji~udo- la. coudicion de que redujeran á oro to­cía. Ji;u se¡.("uitla envió un mensajero á dos los Lieues de lo;; antiguos Empara­Roma ú pedir el re.'>cate de h Empcra- dores de Occidente y so lo mandaran triz y de su hija menor Placidi!L. Adc-¡á él, y adema'> entregaría :í J>l:\cic.Jia á mas ma udó tam bien pedir ú Consta o ti- sn novio, un jóven romano llatuado 1 nopln., 1Í los Emperadores de Oriente, Olibrio, cou quien delJcria haherse ca­rescate por sus crmti vas, amonaz:tndo sado án tes de la mnerte de V a len ti nia.. que si prontamente no le enviaban el no. Pero en e•to tenia un proyecto: inmenso rescate c¡ue pedía. por ella:-;, exib.-ia que procbmaseu Empemctor de iría "con una antorcha en una mano Occitleote al mencionado Olibrio, cuya y una esparla eu la otra. á buscarlo en mejor cualidad, segun Geoserico, era. todos los puertos do Italia y de Gre- ser cuñado de su hijo. Como en Roma cia." "" Roma rehusó pagar tributo n.l- ~ rehusasen semejaBle cosa, Gcn~erico b'1.tuo, y el Emperador de Oriente qni- redobló stts ho¡;tilidadcs y semlJrÓ de so entrar en transacciou con el hút ba- cadáveres y causó el mayor terror en ro; pero nada pudo oh tener: Geuserico todas esas costas ..... Diez años Juraron pedía imperiosamente " la dote de su l despeuaz á u dos e sin piedad vándalos, nuera y el rescate de la suegra y de su romanos y griegos, derrama orlo sangro hija." Siete aálos duraron actuellas 1 á torrentes en los Imperio~ do Oriente 1 y Occidente, en favor y e11 pro de Oli. * Thiorry, "Recita do l'histoiro roruaine." ! brio, el que aceptando la idea do Geo- .1 TOMO IV 34 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 270 L A M U J E R . 1 serico, intrigaba, luchaba y combatía gusto. Despues de haber gemido bajo para obtener la corona imperial. Al fin, el Imperio da Oriente, que entró á go­merced á una insurreccion repentina, bernar el de Occidente, éste al fi o se Olibrio logró lo que deseaba: se vió convirtió en una reuoion de pequeños coronado Emperador y revestido de la Estados, gobernados por jefe~ godos, y púrpura; pero no duró en aquella po- Roma, que ya no era la ca pi tal roate­sicion sino tres meses, al cabo de los rial del mundo, pasó á ser la. residencia cuales rouri6 de enfermedad en el pa- de la Iglesia universal; es decir, la lacio arruinado de los Césares. Placidia, metrópoli del espíritu religioso del su esposa, Emperatriz de un día, afli. mundo, bajo el poder del Papado. gida y acongojada, huyó de Italia y fué En los próximos estudios eutrarémos á asilarse á un convento de Jerusalern, en la historia de la Edad Média y pro­en donde encontró tambien á su infeliz curaremos pintar en lo posible la posi­bermana, Eudocia, que había tenido cion que ocupaba LA MUJER en aquell:J. que separarse del hijo de Genserico época tan interesante bajo todos aspec­para. buscar paz y tranquilidad bajo el tos, y sobre todo porque en ella albo­velo mongil, despues de una vida de reaba la civilizacion cristiana, civiliza. dolor y de cautiverio al lado de una cion nueva enteramente, pues la. que horda de 1árbaros. hasta ent6nces babia no era sino un El Imperio de Occidente estaba eu estado de cosas informe y monstruoso, la última agonía, y con él concluye la conjunto impropio é imposible del su. historia lhmada propiamente antigua, dario despedazado del mundo antiguo y empieza la Edad Média. en union de los pañales del moderno. Los últimos Emperadores, ineptos y ridículos personajes, no merecen que se S S les nombre. Basta saber que el último · A. DE · César, corno el primer Rey y el último Emperador, se llamaba Rómulo Au- FIN DE LA HISTORIA ANTIGUA. EL VERDADERO CONSUELO. (Tomado del francas.) 1 D:& la tardo espirante el rojo brillo Daba al blanco castillo Un aspecto fantástico y hermoso; Las cimas tle Jos sauces alumbraba, Y á SUd plantas dejaba Las tJrad<~ras dormir en el reposo. Con Ella al pié de la muralla estaba, Y á mi lado sonaba Sn dulcísima voz en el ambiente. El sol bordaba caprichoso encaje Sobre su negro traje, Y acariciaba su apacible frente. Sobre 8'1 cuello delicado y puro Los jazminE's del muro Parecían tejer dorado velo, ¡ Unico adorno de la tie1Ta vana Que aceptara mi hermana, Tan muerta al mundo y tan unida al cielo ! Departiendo conmigo me decia : -1 Oh, cómo no amaria Al Dios de paz y bendecida calma, Al mirar, tras agudo sufrimiento, Colmados de contento l'rli desolado corazon y mi alma! -¡Nada es In dicha y el placer humano Con que so muestra ufano, Por deslumbrar, el engañoso mundo! 1 Ni su afecto pequeño y miserable Puede ser comparable Con el divino amor, grande y profundo! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE N AL. 271 -¡Y qué! le respondí yo sorp1·endida, ¿Si la pasada vida Con que soñaste á renacer volviera? ... ¿Si distinta pudiese ser tu suerte Y, vencida la muerte, A tu lado tu esposo reviviera? ... -¿Si, libres de pesar y desengaños, Florecieran los años En que le amaste y que lo fuiste cara? ¿Si el pasado volviera sin enojos? ••. Ella elevó los ojos Al cielo y respondió : -¡ No Jo aceptara ! Allí, de la muralla á los coufines,­Un ramo de jazmines Entre las manos,-su mirar sereno Revelaba la dicha misteriosa En que el alma reposa Cuando es santo el amor y no terreno. ¡ Pocos meses despues estaba muerta 1 Mas mi memoria incierta La recuerda y la ve como aquel di a; ¡Y nunca nada borrará. en mi mente Esa exprosion ferviente De consuelo, de paz y do alegiÍa ! II Por doquiera se escuchan los gemidos De hermanos afligidos, Tristes vi"udas, desolado padre; Hijas amantes, cuya dura suerte Ea lamentar la muerte De alguna tierna y abnegada madre 1 Levantad, les dijera, vuestros ojos De sus caros despojos; i\Hrad al cielo y olvidad la tierra. Sus bellas almas, de su Dios gozando, Os están esperando, Y sólo polvo el cementerio encierra. Oh 1 no léjos estais ni separados De esos aérea amados ; Os ven, os oyen, por vosotros oran l No pudiérais querer que revivieran Y de nuevo se vieran Desterrados aquí con los que lloran ! Si quereis complacerles, con fe pura Rechazad la amargura ; 1 Que siempre sea resignado elll!l.llto 1 Y llenad el vacío de su afecto Con el gozo perfecto Del verdadero amor, profundo y santo 1 Y aquel inmeneo, imponderable auholo Que del amor del cielo, Sin saberlo quizás, consumo al hombre, Satisfecho por fin, y trasformado El dolor del paaado .... Una ventura gozareis sin nombre! Y exclamareis entónces, como aquélla Qut~, aún júven y bella, 13e este mundo encontró la dicha rara: -Si ese pasado encantador volviera, Y otra vez reviviera El que tanto lloré, no lo aceptara.! BERENICE. 29 de Setiembre de 1880. ------ LA INDIA DE JUAN FERNANDEZ. ( CUADI~O HlST6ztiCO-l'{_üVELESCO:) :1..570. IV humanos qne transit.1.ban por esas de· siertas soledades eran los de la expedí- ENTRE TANTO que la expedicion ha- cion de Mala ver de Silvn. que lo bn.bian hin. proseguido su camino, el mísero abandonado; ni aun tribus indígenas Juan Fernández yacía. tirado al pié de se encontraban ya por aquellas zonas ... una palmera aguardando la muerte, y era inútil, pues, aguardar que algun rogando á Dios que se la mandara án. sér humano llegara á acompañarlo en tes de que lo despeda~a.ra algun tigre 6 el terrible trance, entre la vida que se que le picara alguna serpiente. Debia va. y la muerte que llega ..... "Sin em. morir allí, i qué ganaba con desespe. bargo, pensaba, si no tengo padre ni rarse 1 No babia en lo posible esperan. madre, Clara piensa en mí ..... i y pen. za de ningun recurso, -los únicos séres sará de véras en este desventurado que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- --------------- 272 LA MUJER. babia ofrecido vol ver al cabo de un año 1 cho, durante una media hora, hasta que sin falta, 6 mandar noticias de su para. llegando á la entrada de un espeso bos. dero, i y ha pasado ese tiempo y nada que, la oscuridad profunda que reinaba l ha sabido de él?" allí lo arredró tanto, que se detuvo, y Y con aquella claridad de espíritu al detenerse sinti6 que todo él se des. que tiene todo el que siente que este coyuntaba y caía sin sentido al pié de mundo ya no es para él, crey6 recordar una alta. roca que estaba en el comien. cierta frialdad en la despedida de su ce del bosque .... i Cuánto tiempo dur6 novia, cierta modulaciou en su voz, un j así desmayado~ no lo supo nunca; pero no se sabe qué en todo su aspecto, que al cabo de horas 6 tal vez minutos no le heló el comzon. Esta idea que babia más, volvi6 eu sí despertado por el tratado de desechar siempre, ántes lo ruido más extraño y espantoso que se asaltó en aquel momento, y se hizo puede imaginar, despues del silencio en dueño de su alma ... j Ni aun ese consue. que babia estado ántes la naturaleza lo le quedaba en sus últimos momentos~ entera. y los animales de, los bosques. Empez6 á oscurecer, y las soro bras 1 i Qué era aquel ruido~ El mismo no que se extendieron sobro ac¡nellas lla. lo sabia, y por largo rato, úntes de abrir nura.s pasaron por el espíritu del aban. los ojos, crey6 que habia. muerto y se donado portugues y le llenaron de re. hallaba á las puertas del infierno. Sin pentino terror, el cual fué creciendo á embargo, á medida q••e ibo. volviendo medida que la oscuridad ~;e hacia más 1 en sí comprendió que aquel estruendo densa, pues una nube que halJia cu. no provenía sino de las riñas, los gri. bierto el lado del cielo que podía ver 1 tos, las voces do una muhitud de ani­el moribundo, le tapaba todo como con u1ales que vivinn eotre los árboles y manto fúnebre..... ¡ las malezas vecinas, y se habían desper. -Morir sólo nquí 1 decía retorciéo. tado ti deshoras con alguo grno comba. dose los brazos con repentina clesespe. 1 te entre tigres y jaguMes, osor;, leoues racion .... Señor : Seuor l i Qué enmones y zonas, erizos y panteras .... En medio he cometido yo para que mi suerte sea· de aquellos :mllidos formit.!ables, se oia tan negra? ..... Oh felices los que mue. el grito agudo de los monos, el quejido ren con sus parientes, sus amigos junto, de las t6rtolas, el silbido de las serpien. con un sacerdote al lado que les allane tes, los broncos gemidos del araguato y el camino de la eternidat.l y los con. los caparros, el grufiido impaciente del snele !. ... felices los que en no hospital, hu roo y del puerco.espiu, el gomiJo si no tieueu ni amigos cerca, por lo lastimero de la lechuza, ln ~oz tri,te del méoos hay cptien los mire, quien los y:Lu.cal>6, qno parecía un grito Lunutno, compadezca, quien les d6 un sorbo de unido al del trompetero, campanero y agua L •.. veutnrosos ¡qué digo! los que do varias clases de loros ..... Compren­siquiera. mueren ti la luz del dia, sin diendo al fin el mísero portu~,rues que estos fanta'lm!\S f¡ue pienso que mecer. 1 ¡lo que oía era el alboroto que ~uele cn.u, siu estas visiones que parece cotuo oírse con frecnencia eu los bosque:. tro. si me aprota.rn o eu sns brazos !. . . • pica les ú media noche, trató de eudere. Horrorizaclo, temblando, inspirado 1 zarse, abri6los ojos en torno suyo y vi6 1 por el espanto y el delirio cle la tiebrc, el espectáculo mú.s extraño: el suelo, se levantó .Y eGhÓ ti correr loco, desa-1 cubierto cle materias vegetales en de8- ln.do, si u Scr lo quo hacia, precipi.l composicion, brillaba por todas partes túnuose por metlio del bosque tle pal. cou un3 luz fosfórica que iluminaba el lmerns, y siguieudo, sin sabor cómo, la bosque con un esplendor fantástico y . huella rl~, sus compañeros. No sentía. extraño, en tanto que las copas de los ya sus }HéS llaga(los, no le faltaban las árboles estaban plateadas por comple­fuerzas que le hu.bian desamparado, y to con la luz de una hermosísima luna. huyendo cla las '·isiones que le acosa- que parecía nadar sobre un cielo aznl1 ba.n, con:i_6 por u u grandísimo tre- y despejado ... El aterrador estruendo ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL 273 continnaha en el fondo del bosque; uuns vocos parecin acercarse y otms se n.lo. jaba para volver despues. ¿ Qut! rlmma tan c¡;panto~o su representaba allí, en tanto que el cielo sonreía trnnquiln. mente, bnílo.ndo toda la tierra con In luz do plrün que derramaba el astro noct 11 ruo r " V mente en sí, y tragó algunos. s.orhos de agua que lo acabaron de rQvJVJr. Ya habrún adivinado nut~t ros lecto­res que la persona que nsí lo socorría era la india María. V ea m os cómo ha. hi:l. logrado hacerlo. Uua vez que notó 1¡ue toJo el cllmpameuto a;c había reti­rado y dormídlose hasta el1íltimo solda. rlo, confiarlos todos en que IM hogueras nlejari:m á los tigres y poutorn61 - .Ma. rín se acercó 'L la 11oguem m6s cercana, A pesar del susto que babia tenido moti6 un poc:o do ceniza (lO una olla Juan r'croúudcz, que le había obligado soca, r dentro algunos carbones coceo. ú huir nnto los fantasmas sobrenatura. didos, eo seguida llenó su calabazo de les ideados por una fiebre ardiente, fll agua, y reco~:iendo la vasija ou que 1 estruewlo tlo las voces natttrniP..s de loslttnbia guardado el caldo que lo había 1 l anil!lnles del bos<¡IHl lo calmó u11 tanto, da1lo p) padro Castilhlando, sn oriont<'Í puu:; tunia Jli!Ís horror ú lo Íll\ on tntlo; cuidt\dosnme~¡te y á toda carrera tom1Í ' 1 por s11 propin imaginacion que ú los .. 1 ca111ino do regreso por tlouclc había 1 peligros verdnclcros que lo ccn·nltnu.,. transitado la expedicioo en la tarde Una debilidad inten~n se apoder6 de anterior. Para María no ho.bia cosa al­~ 1, ú tal ]JUnto, que ::.inti6 como si su gunn que la .mredrnrn en su caritativa corozo u se hubiese parado, y quo sule mpresa, ni ~msnba en el peligro cuan­1 alma se le escapaba sin sentirla, do so acordaba que so dingin Mcia el -Dios mio! dijo mentalmente, tened punto en que habia. quedado su amo. picdncl do mí 1 Ah l si yo eucontrnrn. un ('aminnha (¡ todo tmtc, c¡uc es el cami­. sér vi viento qnu me diem alguu líqui.: niLr fnvorito dle su raza, y con paso tnn­tlo pnrn rcmojnr mi garganta, creo qtll' to mM acelerado y sin clescnuso, quo la me volvl'ria In vida ... La vida: la \ idn l... ; carrera tendida ele u o blnn<'o, e¡ u e en Lo temo á la muerte en esta soledncl.. .. lon•ve so huhiiern. cnosaclo . .Al cabo de Quiero In. vida 1. •• Oh: si alguien \"i. , dos horas dll marcha, eunudo cc.lculaba niom, quó dicha seria parn. mí l ... La que no estaba muy distante del sitio fiebre ha calmado .. podría 'i\'Ír si me oo quo babia quedado el portugucs, vi6 socorricmn .... ~'lcorro, Smior de bs que tenia que n.tmve ar unn ceja do sel-1 Alturas' .... Oh: mandndme uu ¡¡~r com. m m pesa, en donde parccin como si se pasivo, que si viniera nhom, ju mrin la u hi••ran dado cita todos los animales do dedicar mi nxist{lucia 1i su sen icio. . los contornos: ero tnl el estruendo que Sefior' Sciior l .... piednd: .. . !se oia. Algo allnnnnda con Sl'mcjaute Un- Al pensar nsí \Olvi6 á perder el couo. taholn paR6 lü más aprisa po ihlu aquel 11 1 ciwieuto. Cunudo \Olviu en sí fué I!Ín. 1ncdroso sitio, y alllegnr nl otro cxtre­.. tieudo ltigrimns '}UO cainu en grm.!Stls 1110 se cncontr•Í do rondon cou ol cuer- 1 ' gotas sohn• su rostro, y oyendo una voz po postrado, 'r al parecer sin vicia., del lquo le dccin, en tanto que 1111 hrnzo le que iba á buscar. Poniendo sus ollaa en lO\'::Liltiiha suavt•mentu l:L ci~hc.za: el suelo r;c n.ceroó {¡ Juan Fernúndez y -Amo mio du mi vida, tome vuesn empe7.ó ó trlltarle de revivir, lo cual merced este sorbo de agua, t6melo por logró al fin, como hemos visto. En po­! Jios!. . l Si liabrn muerto 1 uñooin. .. ·1 coa minutos Mana babia recogido al­No, nuu MUÍ caliente. .. gunas romas secas, y con lns brasas Al mismo tiempo sinti6 una vasija encendidas prondi6 una buena cande. fre.<~ca quo le acercaban ú los labios. El lacia cerCA del moribundo, el que, aun. 1 hizo un esfuerzo pam volver entera. t¡tiO su debilidad no lo pcrmitia arti. * \'úasc 1/umboldt en el viaje ya c•ltn..tu.l culnr palabra, no habia dejado de ver Ood.t:zl, '' Gc:~mfíu do Venezuela," &l·. lo t¡uo hacia su sin iunta, y c6mo cn-1 ----1 --------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ 274 LA MUJER. ceudido el fuego puso sobre él la olla 1 -i Cuál es 1 con el caldo, el que una vez tiLio ecl~ ó -Que mandeis á nuestro capellan, el en una totunvita pequeña que llevaba, padre Castilblando, que mañanu mismo y le hizo tomar algunos tragos. 1 me case .... La fiebre le babia abandonado, segu- -¿Que os case 1 Estais en vuestro ramente haciendo crísis con el terror de juicio 1 Y con quién por ventura 1 que fué presa y la carrera por el bos- -Con María .... que; pero le quedaba una debilidad -i La india? tan extremada, que no podía hablar ni -La misma. moverse siquiera. De seguro que si la Silva lo miró at6nito. india no hubiese llegado aquella noche -i Casaros con la india:María 1 misma, á la n1adrugada Juan Fernán- -Pues .... dez hubiera muerto. -Nodigais desprop6sitos, Junn Fer. Una vez vuelto ií la vida el portu- nández. gues, merced á los cuidados de ]a india, -Escuchad, pues, mi historia, y aun. trató de dar algunos pasos, pero no pudo que la conoceis en parte, no podeis sentarse siquiera, lo cual manifest6 á saberla á fondo. su salvadora. con grandes muestras de Cont6le entónces sus angustias en pesar, pues bien sabia él que si pcrma- fl.quella noche espantosa, y el voto que necin.o allí otra noche, de seguro serian habia hecho de consagrar su vida á la devorn.uos por las fieras. persona qne lo socorriera si aquello su- -No tengais cuidado, amo mio, con- cedía, aunque sólo lo aguardaba de un testó la india con gran calma; yo os milagro. cargaré. -Y añadi6: i de qué otra manera -Tú, María! Imposible! podré dedicar mi vida á esta excelente -No me costará ningun trabajo, yo muchacha si no es dándole mi mano de soy fuerte y ensefiada á cargar en casa esposo 1 de mi señora, y adamas estais tan flaco -No veo, por cierto, la necesidad de y extenuado que no me &erá muy difícil tanto, repuso riéndese el Mala ver de llevu.ros hasta el campamento. Silva; pero si insistís en ello .... -i Y si ya lo l1an dejado, prolliguien- -M.i conciencia me lo manda así, do la marcha 1 repuso Juan, y aunque dojé noYia en -No harán tal, pues oí decir que Portugal, en las cercanías de Oporto, iban n mandar una expedicion adelante, una guapa moza, más fresca que un ro- ¡ y agnardarian varios días eu aquel sitio. sal y más sana que una fruta madura .... Apéuas empez6 tí quebrar el alba., 1 -i Dejásteis novia europea, y que­cuando María, arreglando el cargador, reís desposaros con una indígena 1 in­( chi11chm•¡•o) que siempre llevaba á 1 terrumpióle diciendo el Adelantado. cuestas, obligó ií Juan Fernández á que 1 -Pero ella está libre de tomar otro la. permitiese ca.rga.rlo, y emprendió esposo, y no dudo que lo hará, pues alegremente marcha de regreso al sitio há tiempos que se cumpli6 el plazo en en que estaba ranchea.do Silva con sus 1 que yo babia de vol ver .... y desde estas compniTeros. soledades, i c6mo manda.rle razon de que Grande alborozo manifestaron los es- aún existo? ... Esto ya se aca.b6 .... y con pañoles con la buena obra de la india, María Le de maridar, sefíor, que no hay la encomiaron muchísimo, y cada. cual remedio .... le codiciaba una sirvienta tan perfecta. Habláronle al padre Castilblando, .Al caho de pocos dias Juan Fernán- que sin más requisitos que hacer jurar dez se sinti6 enteramente repuesto, y á Juan Fernández que estaba soltero, U amando al Adelantado le dijo séria.- lo cas6 con María, que creyó vol verse mente: loca de alegría con el honor increíble -Señor Gobernador, quiero pediros para ella que le hacia su amo. una merced que espero no me negareis. Cuando tuvo fin la expedicion de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. Malaver do Silva, ,Tuau Fcrnáudez RO el de~co de da.r á rono('er lns idoas do establl'.ció en Santnfé, en doudo vi" ió aquel tiempo en punto 6\os pní~cs ame­muchos niios casado v dice fray PoJro ric..'lnos, no oc)S estimulara:¡ referir la Simon, que f¡.<;egur'ai,a el portul.{n~s s~tertede este hombre desgmcinclo. Afli. "que el!bha más contento con Muna 9TJ~o. ma.& no ~esesperndo ~on el ma! que si tuviera por mujer una gran se- txlto de su pnmora tc11tattva, se fue flora europea." luogo al Perú, donde tenia. hicnes y fa. VI tuilia; allí vendió sus propicdacles, y d~ vuelta á Espafía cncootro l'rédulos que . de nnc>o lo siguieron con In esperanza .Antes nn el Continente. S!Sio cscap6 do tada , y ~ olnen~? tí tierras. hnhlladas esta ca.tástrofu un soldado e paüol, do por cspaiíolcs. \ 1éndose cas1 sólo Ala- nombre Juan Martin de A 1\.ujnr, quien la\ cr tU\"O que abandonar la empr~'l dospu • do impondernbl peligros, y al mo.l do su ~non, Y ~olvcr {¡ Hnrqmst- c~bo de diez nfíOP, hubo de salir {i la meto e u el curso del año e lo Hí70. boca del rio E er¡uh o pnSAudo dcspue:s ' 1 .Aquí deLcrinmos poner fin á su des- lí In ciudad dEl Cnroc~" graciada oxpctliciou, c.lico Haralt, "' si ' · • lli8toria d6 J"thc:utla, pliwc1 tomo, p:i. gion 210 • ~.A. DE S. .AL EMPEZAR EL TERCER .A~O DE /.a Mujer (con 'el mÍmQrO 40) so comonzartí In. publicacion do una no\cla bist6ricn que n.bmzMtí toda In epoca. do In ludedcnpcncin, y scrti la contiuunciou de'' La juventud do .Aodr{-s." ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. vn LUTO Y m:SGiaCIAS. e torbosa, por no tener Sltficicntc io­timiflnd en In casa en rlonde yace un enfermo de ;rnvcdnd, mandará con UNA scfioritn hicu educada debe mn- frecuencia fÍ ·preguntar por él y {i ofre. nifcstnr siempre un buen comzoa, y ccr sus servicios. :->i cree necesario me. 1 óntcs que todo cumplir.~ con los Jebe. nudc..u lns viHitas, éstns deben ser cor. res ientan máR, :<Íno tantea y continuando ó entahbndo co-l las más inclinadas al esté rico y laR que quctPo.~ con los que van, sin ocuparse uo tienen suficiente poder de voluntad realmente del enfermo y de los do- para domar sus repentinas emociones. lientes. El luto generalmente tiene graclua- Cuaodo se penetra al dormitorio del ciones más 6 ménos severas, segun los paciente, la co1ulucta de lo:l visitantes grados da parentesco. Así como en debe ser el colmo de b prudencia, de Europ:~ hay cierta propension á acor ... la discrecion y del buen sentido. Nada tar el ténnino del luto, entre nosotros de gritos ni de exclamaciones; jamas muchas personas lo exageran tanto, se debe dejar ver la sorpresa 6 el te- qno hay familias que lo van proloo. mor: el silencio, una. actividad sin rui- gando hasta el punto de que ya nunca do, un buen humor constante y un se lo qllÍtan. continuo deseo de complacer, l'in maní. N o es buena nunca la exageracion festar que se bnce el menor sacrificio, en nada; y aunque más vale sentir de. deben ser los uistintivos de las perso. masio.do que muy poco á los que han nas que realmente quieren ayudar á dejado tÍntcs que no~otros esta morada sus amigos 6. cuidar un enfermo de terrestre, no es bueno en resumidas gmvedatl. Por ningun tnotivo del1emos cnent:\!l llevar el rigor á su última ex. pronunciar palabras desconsoladoras ni prcsiou, porque cn.nsa tal fastidio entre molestar al paciente haciéndole pro- las j6veoes de las familias, que ya te. guutas que le pueuan tlisgu>a á Silvia, que y con crespen en el ~>ombrero. Como ella se extremeci6. ¡Qué quería decirla nadie le cooocia parientes, y jamas César? Es CO!';a digna. de uotarse que 1 hablaba de ellos, todos le preguntaron todas las mujeres, hasta las m6s tonta:;, con sorpresa, por quiéu estaba de luto. son per~picaces, y comprenden y abar. -Por mi esposa,- respuso con una can el pensamiento ajeno con mucha sonri~'l. cruel. más penetracion que (· 1 hombre de w:is -}Iuri61 i cuándo? genio. Silvia ~e puso ú rc!'apitular cuáles -No sé la fecha .... Pero recibí ayer habían sido lns relaciones que u cedía. una carta de mi ex-suegro, que el'ltab(l. ban en Lr~ olla y César, y reconló que radicado por el Indo de Cúcuta, en la hacia algnuos dias qnc él trataha de ' cual me comunicaba que ya quedaba galanteada con marcada iutent'ion. roto el último vínculo que me ligaba '· iAcaso ahora querrá hucorle el tiro á él, hahieudo n.nerto su hija. en aquel :í. mi elote, ya que está libre para vol­lugar. Pero, aí'íadió, como yo estaba 1 ver~o á casad'' pensó Silvia, y coll este separado de esta ,·eñorn. hacia algunos pensamieuto pasó el día, d.Lllllole \ ucL años, ustedes con1prenderún que si vis. ta en bU mente y examiu;íntlolo en to-to luto no es porque le tengo en el das direcciones. corazoo. Entre tanto los dos amigos se diri- ~adie le contest6. A pesa.r de la fri- gian al almaceo en que est:~ha, emplca­vohdad y tontería r¡ue caracterizaba á 1 do, ú tn:ís bien en que tcuia parto Luis. 1 la fam~lia de dcñn. Narcisa, el cinismo No lo enc~ntraron allí, pt:ro se haltt~ba 1 1 ¡ del am1go de Gcr:n les ~~oc6. Él com. el señor F~·anco, stt p-rotector. _¡ TOMO IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 278 LA M U JER . -i Qué se les ofrece á ustedes 1 pre. -Eu cuanto á los i ntereses que usted guntó éste, con tono semi.agrio, pues me exija, exclam6 German, no habrú ht reputacion de estos hombres no era inconveniente! .... Necesito el dinero buena. con tanta urgencia, que estoy p ronto ú -De~;eaba, contest6 Oerman, nego. hacer cualqui&r r,acrificio para conse. ciar este docnmento, -pero parn eso guirlo. Le din\ aíiadió, cuúl es el ne. será preciso que me vea con Luis. gocío que se roe presenta, y usted juz. -No tal, repuso el sefior Franco, si gará si tengo razon .. . . . Usted sabe tal es asunto de negociar, lo mismo es ha. ve~ qtto 1a hacienda del "Cenizal" es blar conmigo. ruia, pero está desnuda y no puedo ha. ·-Pero como es asnuto reservado. . .. cer ningun negocio con ella. Se me -PoJn1s hablar con el señor aden. presenta ahora la oportunidad de llom. tro, dijo Sántos, pues como él dice, lo prar muy barato un ganado llanero mismo es él que Luis. Y nñadi6 en voz que llegartí pronto ..... Si no cierro el baja: este boro bre sospecha algo, díle trato del ganado, des¡mes será difícil lo que pen~abas decir al otro, y no te conseguirlo con las mismas ventajas, turbes.. . Yo te aguardo aquí, repuso pues para decir verdad, pocas personas en alta voz. , me fían, teniendo la usurpada reputa. El seiíor Franco introdujo á Oerman cion de calavera.. en su escritorio. Y al decir esto se sonri6 con un aire -Es el raso, dijo Germau, que mi tan cándido, que el señor Franco no tío el doctor Ahumada (á quien usted pudo ménos que sonreírse uunhien, y sin duda conoce). ... creerle cuanto lo babia dicho. Gennan -Bin duda, un sacerdote ejemplar! se despidió y íué á buscar á su cóm. - ~li tio me ha hecho donacion de plice. una suma que debo percibir en el &n. Al comerciante, r-;in Pmbargo, re. co, pero á plazos l argos,- no quiso que pugnaba tener tratos con Germa.n, fuera de otra manera.- Pero resulta. le disgustaba rozarse con persona tan ahora c¡ue se me presenta uu negocio ldesncreditadn, pero Luis, habiendo re. excelente, con el cun.l podrin. tal vez conocido la firma del doctor Ahumada hacer fortuna, si tuviera en plata so. y averiguado que tenia dinero en el nante toda la suma que mi tio ba te. Banco, ~;c empeñ6 con el señor Franco nido la hondnd do donarme. Como yo para que hicieran el ne;::ocio. Por otra sé que Ubtedes negocian en esta clac;e parte, result6 verdad que Germ:m estu. de dor:mnento.-, do:-eaba liaber si pod rin viera en trato por un ganado, y ofrecia contar con su auxilio. Yo sé que seria corrt•girse y cumendnr sus mala..~ cos. fiícil negociar este documento con otras lumbres si le propon·ionaban modo de personas, puro romo quiero que el doc. trabajar honradamente. L:t somhm de tor Abum:uh i~uore que yo be faltado Bilvia, que Luis uo podía ménos que ver á su de~co de que no pewiha el dinero en la miradn. de su hermano, ofuscaba. todo junto, he ereido r¡ne s6lo con per. el claro entendimiento del hijo de doña souas honora Hes como u~ teJes me po. Pastora; y n~í. merced á sus consejos, dría entender. el señor l!'rn.nco nccedió á descontar el El señor Franco cxamin6 el docu. documento, y entregarle el dinero á mento y dijo: Germnn. -N Ol'Otros llÍ hacemos esta clase de .A.l tiempo de recibirlo, Luis notó negocios, pero muy rara vez, y tlll oca. que le acompañaba S6utos, y que re. siouec:: excepcionales, así ec:: que si usted partieron el dinero en dos partes, lle. me lo confía, yo veré á Luis, y ma. vando cada cual la suya. Esta circuns. fíaon podremos hablar. Sin embar&o, 1 tancia, así como el aspecto de reconcen. añadi6, tal vez no me animaré á cer rar t rado gozo de S:í.ntos, que nada debía l el negocio, -los plazos !iOD largos, se. de alegra rle el asunto, hizo que Luis gun veo, y.. .. . abriera. los ojos y se llenara de apre. ________________________________________ ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I STA QU I NCENA L . 279 hension; pero nada dijo y gunrdó el -Porque ¡ qué dirá si sabe que yo secreto oculto. Al cabo de pocos días no he cumplido con lo que deseaba, y supo que Germa.n no había. comprado b e recibido el dinero todo junto t ... ganado ninguno, y que con el dinero -Ese no es crímen .... puedes alegar que recibió babia. adquirido dos mag- que lo necesitabas, y adamas .... níficos caballos, y gastaba en comilonas -No, no! Hazrne el favor de no y francachelas, sin reparo ni economía. hablar con el doctor Ahumada. El ruido de sus locuras hacia el gasto -Sí, hablaré, repuso Luis con firme­de las conversaciones de los ociosos de za; cada momento me persuado más que 1 la ciudad, y todos se sorprendían al algo de extrafio hay en esto. verle tan llena la bolsa, cuando bien -El doctor Ahumada no está en la se sabia que ya no tenia de dónde con- ciudad, contestó German,- se halla en seguir dinero. Esta especie la oyó Luis su quinta.. discutir en el círculo de su familia, -Iré á su quinta. pero él nada dijo, é hizo mal, porque si German le miró con aire iracundo. hubiera hablado del asunlo tí su madre -Luis! gritó,-no irás, te lo prohibo! ella le hubiera. hecho saber que el doc- Éste se sonrió con compasion, y dijo tor Ahumada había asegurado en su resueltamente : presencia. que jamas le volvería. á dar -i Te parece acaso que tú me pue­diuero alguno á German. Pero Luis Ígo misma, de lástima 1ar al docto1 en $\1 <¡uinta; in~ eou Ger- al ver• tau mal cmplot\da una belleza lltau, ~i uo ticuo incOil\l'llÍcnto. .fí~ica tan !'Obrc,alieuto, y uu deseo ve. -Y Uenunn le pro~tar¡Í tillO do su,; hcmeute de f¡uo so eou~·irtiera. o.laun cahlllus, añrHlir) S;íutos, eu el momeu. dia c~~e hombre, cuya alma era. tan per- 1 to de salil con m amigo. 1 vertida, cuanto hurmo~a su n¡,'1na. Lu. Hal•íase conronido qtt~ partirinn de crucia. su<:piní. y al pasar frente dtl un la ciudad á las Joco del dia, comerían espejo• vió ttefiejarse allí un rostro bien ' en ca~a del doctor Ahumada, que era difore·nte Jo lo que había sido diez años 1 muy hospiwhrio, y que á pesar ele su :íntos, cuMJo en todo el auge ele su un­\ ejez y de sus a chal) u es gustn.b:\ mn. ciento bolle?.~~. ese bomure había arro. 1 cho clu~ sns uruigos pa~a.ran el día con jndo sobre olla uu velo de tristeza que él en la quinta del "Cipre;;.'' Poro no la acompauaria. hasta la muerte. 1 fué sino despue¡; do las tres de la taroe -Oh l cuánto mejor hubiera sido que German se pre~entó con el r,aballo pot.lerlle llorar muerto su cuerpo y no 1 'Jiil' balJia. ofreri1lo 1Í Luis, diciéndole penlid;~, 1'U alma eu un mar cenagoso 1 <]Ue hasta esa horo. había podido doso. de pecado l pensó ella. Ahom yo no cupar,.o. puedo olvidarlo, aunque e:l realidad uo 1 -Pero, dijo 1loña Pastora, es ya ten~o por él el menor cnrifío, pero ..... 1 muy tnrrle, ltay «los horas de aquí al U u agudh.imo dolor atravesó rsu nlma, ''Cipro~," ¿{¡qué hora." podrán volver? y desoando al1ogarlo busoó el piano y -Hay bncualuua, contestó Gtlrmun, pasó l¡~ tarde cantando y tocando con volveremos con la noche .. ... yo tengo una utucion, una melodía. tao pura y · que O'itar á las ocho en Cl\.~a de César profn1¡¡.da, quo su madre no pudo tuéoos H(,uto,; que mo convidó á cenar; así que p~~nsnr que Luerecia jamas ~o ha­' t!.; que aurHtue tengamos tiempo de ir hit~ rnanife3tado tan verdn.deramooto y volver bueno ~erá que nos apresure- artiRtm como e8e día. Tan cierto es que mo<; ú ponernos en camino. el tahmto en la mujer rara \·ez ee dej¡~ Y al decir esto Laj•S á pre~ioir In. en- conocor si no es iuspiraciou de una. hon­sillad::~. del caballo de Lui8. :Mome11tos dí~ima~ angustia! El suf¡·imicllf<> do8- de~pue~ tomaban ú toela carrer:L el ca. pierto. su inteligencia, la fcUcidwl la. mino de la quinta. del ''Ciprcs." embota y entorpece. Lucrecia vil) partir á Luis con Gor. Llejgt) la noche y Lucrecia porrnnne. mau con cierta nprehoosion vaga. que cia se1atado. fronte del piano, y poco á no era por cierto del caso, en ci rcuns. poco 11>11 alma se haui~~ soreun.do, y uun taucias de tan poca importancia. ¿Pero dulce tranquiliJnd inuudal>a sn espí­qnit{ u comprcudP.rá ar¡uellos n.visos del ritu agitado ánteq. "En el munllo nada cor.tzou, aquellos pre!ieutimiontos quo hay e~¡taulo, se do1·in, sólo la mthic-a, la su n.poJcran á veec~ ha.sta de la persona annon¡fa, q1.1e nos eleva. hácia el cielo, mt!nos aprehen>-i va y quu ros u ltn n que nos pmeda consolar de los desengaños e u renliuad eran fuudado~d .. .. i Quién torresi;res, rocordiíndouos que el amor le hubiera dicho á Lucrecia que a1¡ue-; do Dios e!! la única. verdad de la. virla." lla era la tiltima ve:& que hablnria :1 1 -L~'! ocho l exclam6 doiía Pastora, Germau 1 A G«.!rmao, tí ttuien ella. ha-! a.somá•pdollo al ball!on,- yn. no debe tar. bin. amado tlluto, ~.üs con un llevaran á ca~a de César Sántos, en don- pié roto, y cubierto de sangre. de había cenado, segun dijo. Hé aquí lo que Luis relirió á su fa. Tranquila doña Pastora, pensando milia, miéutras que llamab:1n á un mé­que l>olóres hahia adivinado, se retiró dico que le viera el pié lastimado: á dormir. E'ia. tarde salieron á todo correr jun. Serian las siete de la. mañana. cuando tos Gerroan y él, pero una. vez que es. Lucrecia. (que era poco madrugadora) tuvieron á un:~. hora de distancia 1le la se despertó sintiendo un movimiento ciudad, German detuvo un poco el paso , inusitado en la casa, y una criadn. entró de su caballo, y volviéndose á Luis le 1 llena. de con~ternacion á decirla. que dijo : 1 babia llegado un sirviente de ca!la del -;Qué bonito sombrero tienes! ¿Eu doctor Ahu:nada. á avisar que o~a noche dónde lo comprMc.e ? .•.•• había sido a-;esiuado el buen sacerdote -Me lo regaló el señor Franco, con. 1 en su cama., y ;;in (1ue ~1 hubiese podido· testó, os muy fino y ligero,- á- él se lo' defenderse ui llamar. mandaron de Neiva. , 1 . -¡Y Luis! preguntó Lucreci:\. -~[uéstra.rnclo. 1 -No lo vieron n.ll.í, contestó In. cría. Lui-; !le lo quitó y Oermn.n !iC lo pu. ; da, ni nyor tampoco .. ... sólo el doctor¡ so, diciendo: Alberto llegó ~ la ca.sa, con otros co1u. · -:\Iuy bueno me parece, y me viene 1 pafíero>, esll\ mañanita, y fué el que perfectamento,-cambiemos por hoy de tnandó el posta. sombreros. Sumamente sorprendida tloña Pa.s. Y nl decir esto le dió el suyo. tora. con ln estnui<~ ausencia de Luis, Luis accedió nl capricho tlo Gennan, fu~ á hu~car á Uerrnan ií sn cas:\ pnra y siguieron convem~ndo do diferontes ' 1 que lo dijera qué ho.Lia sido de su com. cosa.,. Al ca.bo do un rato: ! 1 paüero de pasijO. -Yen por aquí, dijo; tomnndo una -¿No ha \'Uclto, pue;¡! preguntó el \'Creda OXCU!;ada, - yo conozco UO:\ via. 1 jóveo. mucho ruás corta para. ir al "Cipres.'' -~o . .. y aun parece qne no llegó Pocos motnentos despues Germnn al "Cipres. ' ' empujó In puerta de un potrero, ol cual -Yo tampoco e~tnve por fin, re'!- atrave'!tl.ron diagonalmeute, y al llegar 1 1 poodió German. Durante el vinje él y cerca Jo un bo~>quecillo do arrnyaoos 1 yo tuvimos un tlii!gul:ito; á consecueocin Germa.n exclamó repentinamente: de esto, resolví no seguir con él, y me -Aguarda, aguarda. un momento, devolví.. .. que tu caballo quiere brincar: ... Tiene 1 -;Pero usted no llegó aquí sing á demasiada. corta la grupn, y es lo más , las die¿ !. . . Hcil que te derribe, pues no eres, segun · -A ca.;a sí, pero como me desmonté creo, jinete muy famoso. en la. de B.luto'l á las seis, estuve con él Al decir esto so desmontó, y acer. hasta las diez, hora en que volv( á casa. cándose al caballo de Luis, él notó que 1 -Dios mio l ¡ qu6 co¡¡a tan extrafia! bajo pretexto de alargarle In. grupa se ¿Qué se baria. Luis ent6nces? la apret6 dos puntos más. : 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ - 282 L A MU JE R. -Te eqttivocas, German! empezó á t6nces vió que á pesar de las vueltas , decir Luis, pero su compañero ya sepa- que le babia hecho dar German por las rándosele babia. moutauo, y Júuclole un dehesas no estaba léjos del camino reaL fuerte lapo al caballo de Luis, corrió Con mil trabajos y sufriendo atrozmen­adelante. El caballo, que se sintió cas. te logró al fin llegar á la vera del ca. tigado, y apretada la grupa, cosa que mino, en donde, al cabo de un rato, se él no podia soportar, empezó á dar fu. encontró con unos trabajadores á quie­riosos saltos, hasta dar por tierra con nes contó su triste situacion. Estos le su jinete, torciéndole un pié al caer é condujeron á una casa vecina, eu don­hiriéndole una mano, y en seguida de le proporcionaron una silla en la rompió á correr desbocado. cual le cargaron y llevaron á la ciudad. Entre tanto German presenciaba el Cuando hubo acabado Luis su rela-espectúculo, riéndose á carcajadas. Una cion, doña Pastora le dijo: vez que vió á su compañero en el suelo - Me alegro, hijo mio, que no ten. se desmontó, y riéndose toda vía, le dijo: gamos que lamentar sino la. troncha. -No te afanes, que voy á coger el ca. dura de un pié y la cortadura de un bailo y vuelvo, i te lastimaste un pié L dedo ; pero sí es preciso que lloremos la Qué chirriado! ... Ja! ja! ja!.. ·iCon que horrible muerte del doctor Ahumnda, no puedes caminad .... ¡ Qué flojo ere!i! que anoche ha sido asesinado en su Furioso Luis no le coutestó nada, quinta. sino que, tomándose el pié entre las -; Asesinado! exclamó Luis. i C6mo manos, procuró vendárselo despues de y por qniéu? haberse quitado la bota. Eotre tanto -Eso lo ignoramos, contestáronle; German montó, y le vi6 echar 6. correr sólo sabemos lo que en este papelito cou direccion al lugar por donde babia nos dice Alberto, quien llegó allá esta huido su caballo. Luis aguard6 á que mañaua. volviera su mal intenciouado compa- El papelito decia así: fiero, pues crcy6 que todo aquello no •· Querida mamá:-A..cabo de llegar era sino una chanza de mal gusto; pero aquí en el momento en que los sirvieu. en vano lo esperó una y dos horas, y tes de mi querido protector entraban aun lleg6 la. noche y no volvía. El pié á su dormitorio y lo encontraban ase­le dolia muchísimo y el vendaje no ha. sinado; ¡cosido á puñaladas! i Qué ene. bia iwpedido que se ensaugren tase la migos podía tener un hombre tan ex­média y el pañuelo con que lo babia celcnte, que no vivía sino para hacer envuelto. Salió la luna y el frio era el bien 1 Esto es increíble, tauto más 1 intenso. Luis procuró arrastrarse húcia cuanto que el crímen no ha sido per­, la. salid1.1. de la dehesa dando voces por petrado para robarle, pues nada falta si acaso pasaba (llguien por la vereda; en la casa. El asesino (se cree que fué pero todo fué imí.til, uadie le podía oir uno sólo) entró por el balcou de la e u semejante sitio retirado, que no era sala, que estaba entreabierto, subien. camino para ninguna parte. Resolvió, do por la reja de un cuarto situ~do pues, pasar la. norbe en aquel lugar, en la parte baja. Pero al pié mismo mctiéudose entre !Llgunos matorrales y de esa. reja quedó olvida do un sombre­zarzas, sin nada en la cabeza, pues el ro ..... Lo mando para que la policía. lo sombrero se le bu~ia extraviado al l reconozca, y por ese indicio descubra tiempo de caer. Puede comprenderse al autor de un crimen tan horrible. cómo seria su resentimiento con Ger. "Su afectísimo hijo-ALBERTO.'' maQ por haberle dejado en semejante Cuando hubo acabado de }eer lacar-luga. r, siu poder caminar y léjos de ta. de su hermano, Luis exclamó suma. toda hum3.na habi tacioo; proponíase, mente agitado : dijo, buscar á German apénas pudiera, - ¡Una sospecha horrible: .... ¡Dios y exigirle una satisfacc.:ion por su ex- mio, líbrame de malos juicios! ¿En traña conducta. Al fin amaneció, y en- dónde está el sombrero 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S T A Q U l N C E ~· A L . 283 -Aquí,contelit6 Lucrecia temblando. blico ju1-gali~ de otro modo, tanto m:ís -;R.; el mio!. .. . ¡Oh German, Ger- cuanto que jl.tá contra nosotros ahora. de la tarde, no podía ~er el asesino .... Dios ha querido templar nuestra for. -¡ Y c¡niéu te vió! taleza do úuiruo; yo confío en su mi~;e. -Nadie hasta esta mnffana.. ... 1 ricon.lia. Mié otras que yo tenga scguri. Doña Pastora y sus hijas se sentaron ·dad de que Luis es inocente no hay con desa.lieuto en torno del inválido,¡ narla que me arredre. Mis pobres ami­en tanto que Luis se cubría 1:~ cara ga.'i tienen l'azon de hu irnos; las cir. con las manos, y así permanecierou ctmRtaucins dlel crímen condenan á mi brgo rato. hijo; pero sl. no~'n­con test í, siuo que ¡;e encerr6 en su lidas de noche, ni mi madre se atreve. cuarto c·on S;íutos, y esa noche no'¡ ría n reconvenir le; i por qué, pues, ha. sali6 {¡ la callo, cosa inusitada en él. cerlo en esa. vez 1 En tauto que yo Al di a siguiente, que era domingo, l pensaba esto, él babia eueontrndo la 1 maudú por dos t•aballos, y tomando el bota, y llegando á la puerta de su uno del diestro, mont6 en el otro y se cuarto, que queda al otro lado del co- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I S T A Q U I NC E N AL 287 ---- ---- rredor, gol pe6 suavemente; alguno le y aguardé hasta. las diez..... Y o sabia abrió por dentro, y entrando cerr6 con que siempre dejaban el balcon entre- ' llave. Presa de una invencible curio. abierto ..... me entré por ah'í y me es. si dad, corrí á escuchar á la puerta del tuve oculto más de dos horas en la. sala.; cuarto de German, deseosa de saber hasta q ue consideré que estaría dormí. quién estaba adentro. Ent6nces oí la do no entré¡ una luz opaca alumbraba siguiente conversacion, cuyo sentido l la alcoba, pero era la suficiente para no entendí bien sino al dia siguiente: hacer lo que deseaba sin ruido ... o. a -"Te pregunto de nuevo, German 1 no oyó nada ..... y se fué para. la otr-.1. (decía la voz de Cé~r Sántos ), i lo. vida sin saber quién le hauia abierto graste hace rlo 1 la puerta ..... volví á abrir el balcon, y -" Sí. me descolgué por la reja..... Todo es. -" iSin que nadie te viera.? taba quieto; dejé el sombrero de Luis, -"Sin que nadie me viera. como habíamos convenido, y volvien. -" i Y Lui!:! 1 do IÍ salir por el jardín, busqué los -" Qued6 sembrado en el potrero, caballos¡ monté, y poco ántes de lle. , como habíamos previsto. gar á la ciudad, solté el uno, que debe -" i Y qué hubo del sombrero? haber buscado su pesebrera., y entré á -"Todo, todo se hizo.... ¡Ah, pero tu casa y (des pues de desensillar mi cu:in arrepentido estoy, Ué~ar : .. ¡ mu. caballo) me vine ..... Yo. estú, pues, cho, mucho miedo tengo 1 todo concluido, y uo debemos temer -" l Arrepentido ! 1 Vaya: ; qué ni. uioguua cosa ..... Luis quedará sin re. ñerío.! Esto lo de bias hnber pensado medio comprometido. úntcs ..... Cuéutame todas las circuns. "Sántos ent6uces le refirió que ha. taucias del hecho..... bia entrado bien emboza<.! o úutcs de -" ¡ .t-; o puedo : e' 1 tna, y en un nusmo dta.,. fueron ente. arrullúndolo. Pero poco á poco volvió rrados en el Pi:re Lac/w·t..~e los cadáve. á. decaer con ~ás rapi~e~ que ántes, y res d~ Lucrccia y de G~rma,n, mu~rtos sm que los meJores mcd~eos del mun. la m1swa noche y qUlzá u la rut¡;ma do pu~ieran comprender su mal, llcg6 h~r~.... i D~cret~s mistorio!>os de lo. su últuna hora en París, una triste no- D1vma Prondenc1a que no podemos che do invierno. A pesar de verla os pi. comprender¡ rante yn. doña Pastora, no queriá con. vencer~c de que no hn.bia esperanza de salvarla, y Luis, para darla gu~to, rmli6 acompañado por Antouio, que tambiun estaba con ellos en Europ~~. en busca del médico que había. recetado ú Lu. crecia en los últimos dias. Como les FIN. • Sitio en que se exhiben las porson.~s quo halla la policía. DJUertas en las calles do Pa­rís, y ou dundu sus paricutos lns pucdou l"U­clatunr. En el pr6ximo número se empezará ú dar ú luz una comedia ele costumbres nacionales por Soledad Acosta de Samper. BAZAR. - El domingo 10 de Octubre tuvo lu. la bella obra que tres señoritas carita. gar u o Buzar en los claustros de Santo 1 ti vas han emprendido en fa.Yor de al. Domingo, cuyo objeto era ayudar en gunas ESCUELAS CA'l'ÓLICAS que se han Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 290 LA MUJER. establecido últimamente. Este Bazar 1ayutlarln., aunque fuera con cualquiera. no tiene nada que hacer con los de la ofrenda, para. que sus miembros no SOCIEDAD DE SAN V ICEN1.'E DE P .A.UL. tengan que pasar por la. pena de ce. De paso diremos que dicha benéfica rrar al fin los establecimientos que con y piadosa Sociedad, la de Sao Vicente, tanta o.bnegacion regenta. está en lo. pobreza más grande, y que 1 todas las personas cristianas deberían LA MENTIRA DE SABINA. S. A. DE S. :f\OVELA ESCJ\ITA E:f\ F}\U(CES PO}\ LA P}\IJiCESA O. CA:f\TACUZE:f\&-ALTIEJ\1. (:Wublicada en )aH ~CVUO deS dCUX mondes," en luli0 \) JtgoStO dO J880,) , TUADUOCION DE 8. A. DT. S. IV 1 guardado secreto, sin tenor r¡ue hacer uso de mayor penetrncion. Eu el pri. 1 SA.RL"~.\ encontraba todos los días al. mer momento qued6se estupefacto .... gun pretexto para prolonK::\r Rn perrna. Ciertamente él estimaba á SaLina, b 1 neneia en París. Por primera. vez de respetaba, tenia por ella nu sentimiento 1 l'u vi1la no cm sincera consigo misma. fratenml,- ademas era bella, in teli¡:{en. T,,, Rncmlia algo que no comprendía. to, abnegac.la, y con gusto la hubiera. Durante todo el cur,¡o do su vida prosa.i. tonic.lo como hermana y como <\ruiga.; ca., en doude no cabía un cnsuciio, nun. pero no se le babia ocurrido que pu­ca. habia pensado que su corazon podría dit!ra ser la esposa do sn corazon. Bien de;;pertar. El idealismo uo había pa.. comprendía él que sus sentimientos no sa.do jtunas por su irua.ginacion, y la. so parecían en nada al amor; la mira. ¡ nece¡;idn.d de amar y sor a.rnac.la no la ba. con una fmnca amistad y uadn más. babia atormentado. Sn naturaleza po- Rogorio, en sus eosnciios de j6ven, siti va, la gra.nde actividad de su vida se ho.bia. complaciJo en idear la que la. ht\uian alejado de tod:\ idea de afee- deheria ser su e&posa, b que serio. lu ' to!l, fuer:t de los de su familia. En In mitaJ de sí mismo. Revestíala con unn Rullicro no habia encontrado ningun aureola portica, ¡;uave, tímiua; un ~;ér hombre que pudiera ser su espo~;o,-pero delicado que seria preciso proteger, la en París todo bt\bia. cambiado para ella. sonrisa de su hogar, ol perfume de LM ningunas ocupaciones que allí te- su ca~a: pero nada de esto encontra. nia la obliga.b:~-n á pasar muchas horas ba en Sabina. Ella podría llevar su en la ociosidad, y naturalmente las nombre con honor, c1ertamento, y ser conversaciones que oia la .!Jacian pea. la compañera. de 8U vida, pero jamas sar en cosas de las cuales jamas se ha- encontraría en ella el ideal. Había en bia ocup<\UO. i Qué de extraño, pues, su carlicter una firmez;¡, que le choca. que ántes de sa.berlo ella misma su co- ba, algo de áspero y de inelegante quo razon se pusiera á amar sin calcular, laPtimaba sus sentimientos de hombre sin acordarse de sí misma, con todo el culto. Cuando conversaba con ella lo vigor de su carácter primitivo? Un daban ímpetus de rechinar los dientes afecto, que babia empozado por la es- como si hubiera mordido una manzana. timacion, en breve no tuvo límites, y verde. Su incontestable belleza lepa­no supo disimular sus sentimientos, de recia demasiado austera, como la de la J manera que Rogerio descubrió su mal verdadera virtud, pero hubiera querido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QU I NCEN AL . 291 encontrar en ella más encantos y más y que si indudablemente RU presencia gracia. ; hacia falta á su padre, cualquier mayor. Pero naturalmente no pudo manifes-, domo bueno podría suplirla fácilmente .. tarse indiferente á }:¡. preferencia que 1 El sefior de la Rulliere, como e ra de él la in~>piraba. Su amor propio babia esperarse, se enfureci6 cuando recibió· sido lisonjeado, y pú~ose á fingir una lla carta (que le trasmitía la señora de 1 ternura que no sen tia, no pudiendo Essé) de Rogerio pidiendo la mano de rechazar un corazon que tao cándida... su bija . P ero como no tenia á quien mente se le entregaba. So.bina poseía martirizar, como de costumbre, á po­uno de aquellos caractéres generosos co se seren6 reflexionando qne la tia, que encuentran mayor dicha en dar¡ entre otros informes que le daba del que en xecibir; así, pues, se consideró pretendiente, babia uno que abría un completamente so.tisfecha con el carifio nuevo horizonte á sus especulaciones. que él la manifestaba, y fácilmente se 1 "El señor de Bargemout, le decía, era persua.di6 que él la amaba realmente. huérfano, tenia apénas veinticuatro La señora de Essé, con su experien. años, y su fortuna, considerabletoeute cia, pronto descubrió todo lo que suce. aumentada durante su menor edad, en dia, y hábilmente arreglaba las cosas manos de su albacea, deberíale ser en­de manera que á toda horn. se encon- tragada cuando cumpliese veinticinco traran juntos Rogerio y Sabina. Sin años.'' Naturalmente, pensó el futuro embargo notó que el desenlace se pro- suegro, tendría dinero que colocar de longaba indefinidamente, y que el cul- sus sobrantes, pediría consejo al padre pable de ello era Rogerio. Af•Í, pue~, de su esposa; tal vez seria fácil conse. un día le habló francamente. Él no le guir algunos terrenos más en los al re­encubrió sus temores de no poderla dedores, y él se encar~aria de adminis. mnar; pero b. buena tia acab6 por per- trarlos. Esto lo lleno de sn.tisfaccion, suadlrle que uadt~ ~aliao los afectos de- y así fué que con la misma plnnm que masiado \ehemontes qne so enfriaban bahía mojaoo pn.ra contestar uu 110 á vece.", de~pues del matrimonio, hasta categórico, eEcribj,) unn ct~rta,casi aten­convertirse en hielo, y que daba m:ís ta, aouneiauclo su próxima lleóllfla á garantÍa.; ele durable felicid:uluna trn.n. Pari~, con el ol1jeto Je arregln,r el tua. quila y fraternal e:;tirru~cioo. Rogorio trirnooio. se dejó eut,)ucps llevar por su ituagi. Una ve?. en presencia lle su futuro nacioo, fig·nr:índose qne E:lllln.trimooio yerno, á quien no se tornó la l'eua 1le convertiría lt ~aLiua, bajo In i nflucucia mirnr, en lo primero que so ocupó do ,;n amor, en \ltl sér idcal,-nsí como fué en sentar lo~ prelimiuares del con. la frutn. verde madura y !.'e llena de trato matrÍinouial. Alterc6 y ui~putó dulce néctar con el c:dor dul f'Ol del como si se tratase de un pleito aceren verano. PiJitÍ, pues, la mano de Sahiun., clelt\ote que cliJueria dar ú ~aLina, y no la c¡uo olla, concedió llena de gratitud hubiura peus:ulo!iiquiem eu el ajuar~¡ y de alegría. ~ns cándidas pnlahras y l li\ señora de Esst! no se }mhiem encar. tierna mirada eran tan diferentes on ga.do de ofrecérselo cspout:íneamente. M{Hel momento Je su rudeza natural, Sa,bina entretanto vivía eu un mundo c¡ue Rogerio so encontró feliz y con- ideal, y Rogerio cada dia la iba cncou­tento con la idea ele causar la dicha. de traudo más ¡¡arociua á sus ensueños. aquella hermosa jóvou. Ade111a'!, tras- Totlo estaba lihto para llevarse á ca. formada con su alegría, la belleza de bo el matrimonio: el contrato estaba l:;abina ganó un ciento por ciento dán- escrito y no faltaba para firmarlo sino dole brillo la ternura. de sus sentí- la. llegada del tutor de Rogerio, cuando mieotos. un rayo vino á echar por tierra todo En medio de la felicidatl, Sabina, que aquel edificio. El tutor se babia suici­no podia. ser egoísta., pens6 que su roa- dado dejando ~;us negocios en un desór. trimonio seria una fortuna para Flora, den completo, en medio de lo cual no ------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - --~- ------ -------------. 202 LA MUJER. ho.bia sino uno. cosa clara: que ya no 1 Sabina, por un momento, vaciló en la existía la fortuna de Rogerio. 1 fe que tenia en su amor, y pensó que Sin vacilar un momento el sefíor de él tal vez la amaba ménos que ella á él. la Rulliere se volvió atras de todo y Sin embargo juró guardarle su corazon, neg6 su consentimiento, disponiéndose casi contra la voluntad del novio, que para volver prontamente ú su castillo, decía. que no debía e3clavizarse, y que llevándose á Sabina. Sólo le afligía una aun rehusaba tener la menor corres­cosa: los gastos que babia hecho en el poutlencia con ella. Añadió que no la viaje á París. Pero se consoló un tanto escribiría ni reci biria cartas hasta que de esto con la compra que hizo de una • oo volviera á Fraocia rico, pues estnba segadora mecánica que hacia tiempo~. resuelto á hacer fortuna. Bien cono. deseaba adquirir¡ se sorprendía sin cia él la obstinacion del carúcter de embargo de <¡ue Sabina no quisiera to- Sahína, y comprendió que ni la auseu­mar el menor iuteres en la máquina. cia ni el tiempo lo borraría de su me. N o entendía en absoluto por qué estaba moría, como sucedería. con otra mujer. tan apenada su hija." !Qué le faltabn? Aceptó, pues, el juramento de Sabina, decía; ella estaba enteramente feliz y partió a.~egurándola que él tampoco en la Rulliere ántes del proyecto de la olvidaría. matrimonio,- volvería á llevar la mis. Cuando empieza nuestra historia rua vida que ántes,- eso era todo." hacia diez afíos que Roge río babia par. Rogerio habin tleclarado que una vez tido, sin que SabiM 1m hiera tenido la que no poseía ninguna fortuna. quepo- menor noticia de él. Tampoco ella pro. der ofrecer á llU futura, Sabina estaba curó deE~cubrir su paradero, y lo aguar. enteramente libre de todo compromiso. daba .con una constancia de l1ierro. La sefíora do Essé aprob6 su noble con. ~lidiando el amor de su novio por el ducta., pero su novia. Re negaba á acceder suyo propio, esperaba su vuelta con á semejante cosa, declarando que esta- una seguriJad completa. ba }Jronta :í caRarse con él. Dijo, acle. La señora do Essé babia muerto, y mas, que no tenia inconveniente en Flora permanecía aún en su convento. participar de su pobreza y traLajar con A pesar de la. soledad física y moral do él, si ern preciso. }~l rehusó con la ma. su existencia, Sabina fácilmente bu­yor obstiuacion. Sabina no vió en aque. hiera podido casarse. Pero el pensarlo ' llo siuo una gran delicadeza de parte no más la hacia subir los <'olores á la de él. Rogcrio no se seo tia desgracia. cara; dela.nte Je su corazon y de su do, era jóven y enérgico y poseía fuer. conciencia ellu. se consideraba la espo­zas para veoror su desgracia. Resolvi6 sa. de Rogerio. Su amor léjos de debi. emigrar ú América: allí dijo que po- litarse habin. crecido y hacia parte de clria hacer uso de la. brillante educa. su sér. Eu la genorosid:ld de su alma., cion, como iogenie'ro, que babia reci. ella habia perdonado la única pena que bido. Sabina perdió completamente su h.1. había causado Rogerio: la demasía. presencia de ánimo cuando él le anuo. da. solicitud que había manifestado en 1 ció sus iutencioneR, y humildemente dejarla libre Jc todo compromiso; y al ofreció acompañarlo para ayudarle en contrario, miraba aquel manejo como sus trabajos. Él se negó ií ello enérgi- un heroico desiuteres. camouto, con tanta vehemencia rehusó aceptar la. abnegada. propuesta, que (Continuará). Con motivo de la abundancia do materiales no cupo la Revi$ta ele E1.wopa, peto en el próximo número la habrá más larga y más nutrida. ------------- Imprenta de Sllveetrc r C(llnpuliia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 48

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones