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Entrevista Hannah Wiseman

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Imagen de apoyo de  El graffiti como identidad gráfica de los hoppers  en la localidad de Fontibón, Bogotá

El graffiti como identidad gráfica de los hoppers en la localidad de Fontibón, Bogotá

Por: Nicolás Fundación Universitaria San Mateo Grajales Santisteban | Fecha: 2019

La presente investigación busca describir e identificar la composición del graffiti en la localidad de Fontibón. A través de este objetivo, se analizan los estilos y expresiones artísticas que caracterizan el graffiti. También busca identificar cómo estas subculturas se están apropiando de los espacios urbanos, cómo se implementan a través de sus expresiones artísticas y cómo demostrar la validez del concepto de su subcultura y las características en el presente. Durante décadas, constantemente surgen grupos neo con estructuras muy diferentes dentro de la misma comunidad. Inicialmente se realiza el análisis de los aspectos teóricos en los que se basa la investigación; para este caso, se toma como referente básico de subculturas, graffiti, cultura, rap y hip hop, que muestran las representaciones artísticas de esta subcultura.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Designio Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El graffiti como identidad gráfica de los hoppers en la localidad de Fontibón, Bogotá

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Imagen de apoyo de  Recopilar, diseñar y elaborar una aplicación para dispositivos móviles con tecnología de realidad aumentada como herramienta de apoyo para la  enseñanza de la química

Recopilar, diseñar y elaborar una aplicación para dispositivos móviles con tecnología de realidad aumentada como herramienta de apoyo para la enseñanza de la química

Por: | Fecha: 2019

Según los resultados obtenidos por Colombia en las pruebas PISA del año 2016, se piensa que una de las razones de los malos resultados fue por la falta de uso de la tecnología en las aulas de clase de los últimos años (Gossaín, 2014). El siguiente trabajo está enfocado en la recopilación, diseño y elaboración de una aplicación para dispositivos móviles con la tecnología de realidad aumentada (RA). Con ello se pretende mejorar la forma en que se dictan las clases en los colegios de básica secundaria de Bogotá D.C. Esta investigación muestra que hace falta capacitar a los docentes en el uso de las nuevas herramientas tecnológicas para enseñar de manera más dinámica e interactiva y así captar la atención de los alumnos. También abre nuevas ideas de llevar información y conocimiento a las nuevas generaciones con el uso de la tecnología.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Designio Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La incorporación de las ciencias en la formación del profesional de la gastronomía

Por: | Fecha: 2024

Los programas de formación de gastronomía han tendido a integrar una mayor carga de materias de corte científico. Este estudio se realizó con el objetivo de identificar si en el caso de las universidades de México se han integrado a esta tendencia. Se realizó una exploración cualitativa documental, con una muestra de 24 programas. Se clasificaron las competencias de egreso presentadas en su página web, clasificándose en cuatro perfiles. Los planes se analizaron a partir de una categorización de unidades de aprendizaje: bases metodológicas; ciencias en la cocina; ciencias del entorno; investigación en etapa terminal; elaboración de tesis; sustentabilidad e investigación como línea de conocimiento. Se encontró que el perfil de emprendimiento e innovación en la gastronomía, así como el perfil multidisciplinario son los más ofertados (78%).  Los resultados, no concluyentes, sugieren la tendencia de incorporación de las ciencias y la investigación: 24% de los programas incorporan entre siete y seis dimensiones; a su vez, casi 100% incorpora las unidades de aprendizaje del tipo 1 y 2; sin embargo, apenas 30% las de tipo 3. Finalmente, el análisis contribuye a la enseñanza de la investigación y las ciencias de la gastronomía.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Sosquua Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La incorporación de las ciencias en la formación del profesional de la gastronomía

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Aculco y su cocina local

Por: Gerardo Universidad Autónoma del Estado de México https://orcid.org Novo-Espinosa de los Monteros | Fecha: 2024

Como manifestación cultural la cocina se considera un elemento identitario que caracteriza y distingue a las comunidades, regiones o países. Los ingredientes, técnicas, procesos de preparación y consumo de alimentos contribuyen a la construcción de imaginarios e idearios gastronómicos que preservan narrativas y formas discursivas particulares asociadas al territorio y las culturas locales. El presente texto tiene por objetivos identificar y analizar la construcción de imaginarios de la gastronomía local del Pueblo Mágico de Aculco, México, como producciones de sentido que valorizan la cultura local de sus habitantes a través de diferentes expresiones que han sido preservadas por sus actores portadores y poseen un valor patrimonial dando lugar a un imaginario de la cocina local tradicional. Mediante la búsqueda documental, la observación directa y entrevistas con informantes clave se pudo conocer el papel que juega la gastronomía local como un elemento que dota de identidad a la comunidad y que, a su vez, se vincula con otras actividades económicas del sector terciario como el comercio y el turismo. Como conclusión los procesos de turistificación, además de la cocina local tradicional, han instituido un imaginario de lo rural asociado a la gastronomía que actúa como un fuerte motivador para la visita al lugar.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Sosquua Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Imagen de apoyo de  El Atole de Maíz Nuevo como parte del sistema alimentario local de Quintana Roo

El Atole de Maíz Nuevo como parte del sistema alimentario local de Quintana Roo

Por: | Fecha: 2024

El presente artículo tiene como objetivo destacar al atole, bebida derivada del maíz, como parte del patrimonio biocultural de México que apunta la soberanía alimentaria de los territorios. El sistema alimentario global tiene impactos negativos sobre el medio ambiente, la cultura y los sistemas alimentarios locales, volviendo vulnerables a las personas que habitan territorios ricos en biodiversidad y genera dependencia al consumo de productos no locales, ocasionando los desiertos alimentarios. En ese sentido, primero se abordan los conceptos patrimonio cultural y sus características enmarcadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU); y biocultural, por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). Ambos conceptos se complementan y ayudan a comprender cómo el alimento está íntimamente relacionado con la cultura, los significados, rituales; así como con la geografía y la biodiversidad habitada por las diversas comunidades indígenas. El segundo apartado profundiza en el papel del maíz como parte de la dieta de los mexicanos y su composición nutrimental; narra la historia del atole y su importancia en la alimentación e incluye entrevistas a profundidad con la cocinera tradicional Ady Pech de la comunidad de Nuevo Durango, ubicada en Quintana Roo, para reconocer los significados y rituales de la preparación de los atoles de su comunidad. El tercer y último apartado aborda el concepto de seguridad alimentaria propuesto por la ONU y el de soberanía alimentaria, que desde nuestro análisis resulta más completo. En este apartado se discute la importancia de retomar los sistemas alimentarios locales.
Fuente: Fundación Universitaria San Mateo - Revista Sosquua Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Atole de Maíz Nuevo como parte del sistema alimentario local de Quintana Roo

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 18

Por: | Fecha: 15/05/1897

Año l Bogotá, ~layo 1~ de 13!H. Núu1ero 1~ BOLETIN 1\1ILITAR -·--- ORGANO DEL MINI~TERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO • --··-~- Director, ALEJANDRO POSADA. Son c(}/aboradores uatos de este periódico, todos los Jefe; y O jiciales del Ejército de la República. ------------------------ EL GENERAL CAMPO SERRANO V StJ PROMOCION A GOBERNADOR DEL MAGDALENA Las eA.igencias de la época attual, tendentes á buscat· un nuevo orden de cosas en completa armonía con las aspi­raciones netamente civiles y pacificas del n1oderno progreso, hacen q u se d~ grande importancia, en estos momentos, á la educación reíle ·iva y parsimoniosa del soldado., quien · nspirándost. en el noble ideal de Patria, tiene que conside­rarse defensor de ella., y por 1 mismo fiel guardián de la paz y de la seguridad públicas. Uno de ·Jos Jefes del Ejército colombiano que, entre muchos otro~ ha s-..bido corresponder perfectan1ente á su noble misión., atendiendo de preferencia á buscar la seguridad y el orden por medio de la disciplina, que ha conforn1ado su conducta con la misión civil izado ·a y prudente del Gobierno, que ha dado ejen1plo de desprendimiento y que, n1ás que todo, ~a &!tendido á armonizar las fuerzas para dar estrecha unión al elemento n1ilitar, ha sido el señor General José Ma­ría Campo Serrano, quien acaba de ser favorecido por el Podet Ejecutivo con el honroso cargo de Gobernador del Departan1ento del Magdalena. El General Campo Serrano ha aceptado el puesto de confianza con que d Gobierno ha querido recompensarle --u leal, franca y constante adhesión, y estamos ciertos de que en el desempeño de sus elevadas funciones hará mucho Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR ~n favor del Departan1ento. El es aJlí, de largo tien1po atrás, n1uy conocido con1o gobernante experto, digno y amigo de toda clase de n1ejoras. De suerte que los n1agda- • lenenses habrán acogido con júbilo la ¡1oticia de tan plausi­ble nombramiento, y se dispondrán á secundar los actos del nuevo Gobernador. Nosotros, particulares amigos del Ge­neral Campo y estimadores del mérito que distingue á tan abnegado Jefe, también nos hemos alegrado con su non1- bran1iento, y estamos seguros del acierto y tino con que desempeñará sus funciones. Bien comprendemos sin embar­go que las simpatías é inclinaciones suyas lo llevan de prefe­rencia hacia la carrera especial de las armas, á la cual ha sacrificado el General sus mejores años y sus n1ás lisonjeras esperanzas .. Prueba de nuestras palabras la hallarán Jos lec­tores en vista de las notas que en seguida publicamos, en las que se da cuenta del non1bran1iento y la contestación del agraciado, quien con1pelido por la obligación militar y por el alto concepto en que tiene los deberes del soldado hubie­ra querido seguir prestando sus ~ervicios gratuitos en el puesto que antes desen1peñaba, con absoluta consagración y eficacia. Las notas á q_ue nos referimos son las siguientes: Rtpública de Colombia.- Telégrafos Nacionaln.-Ojidal.--Ciinaga, 7 de Abril de 1897· Señor Mimstro dt' Guerra. Debiendo encargarme de la Gobernación de- este Departa­mento por acatar la voluntad del Gobierno debo separarme del em­pleo de Inspector General del Ejército, y presento con pena mi 1enuncia á ese Despacho. Si no hubiera Í!lcompatibilidad legal para servir los dos empleos, yo continuaría al frente de la Inspección general del Ejército sin goce alguno de sueldo y sólo por el deseo de ayuclar y estar en comunicación frecuente con el actual Mi­nistro de Guerra, por. quien tengo marcada deferencia y alta dis-inción. Afectísima,. J. .M. CAMPO SERRA.NOr t' l ( 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLEl.ÍN MILITAR . Repúhb.'ca de C:;/unbia.-Pode1· E'jecutivJ Nacional.-Lll!inisterio de GuJrta.-Sectifm r .~~.-1'elegrama númeYJ ¡,532.-B:;gotá, 12 de Ahril de I ~97· General Jo~é María C!lmpo Serr::no.- ClénaJI!. Refiérome telegrama del siete (7 ). ~n atención á que ha beis sido designado para ocupar otro importante puesto, este Despacho siente privarse de vuestros muy útiles servicios ' en el Ejército; y podeis estar seguro de que si no media:ra incompatibilidad legal de funciones, el Ministerio vería con gusto continuárais con las que ha beis estado ejerciéndo, pam utilizar de esta· manera vuestra grande voluntad y pericia militar : pero procuraré aprovechar vuestros servicios en todos los asuntos reiacionados con la fuerza. pública qu~ hiCe la guarnición de ese Departamento, en los cua­les haya de intervenir la Gobernaci6n como colaboradora del Go­bierno en este especial ramo. Cúmpleme daros las gracias por la iucida manera con que desempeñasteis el destino de Inspector Ge· neral del Ejército. , PEDRO ANTONto MeLINA. E copia cGnforme . .-. E1 Subsecretario, C!ímaco Losada. MINISTERIO DE GUERRA DECRETO NúMERO r68 DE 1897· (24 DE -ABRIL) l{~Jlamentario de la Manna de Guerrl: El Jlicepresidente Je h República Encargad,; del Poder Ejecutivo-, • Con la facultad concedida en el artículo 13 de la Ler I 50 de ! 8q6, en atención a las dificultades que en el servicio de ia Marina de Guerra se han pl·esentado respecto al personal y sueldos de lidieron á los Jefes militares de llarranquilla y Cartagena, DECRETA~ Art. 1. 0 El persohal de empleados del Crucero ct Córdoba,"' etá el siguiente, con los sueldos que pasan á expresarse : Un Comand-ante., con el sueld0 mens\.4al de ............. S 25 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR. Un segund'o Comandante .................................. $ 1 so Un Oficial Ejecutivo (Contador).......................... 100 Un Capitán .. . . ... . . . . . ... .. .. . . . . . . . . . . . ... .. . . . .. .. ... . 300 Un prirner piloto.................... ... . . ... . .. ... ... . . . ... 200 Un segundo íd..................... . . . .. . . . ... .. . .. . . . . . . . . . . 1 oo Un Artillero .......••.•................ , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • 7 5 Un Contra-maestre.............. •. . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . .• . • . . 40 Un prirner timone-l................. ... . .. . . . . . .. ... . . . . . . ... 40 U~ segu.ndo íd ......... ... ·:: ................................ , 40 e1s manneros, cad'a uno a.............. . . . . .. .. . .. .. . •. .. 30 Un primer mayordomo............... . . . . . . . . . . . .. . . . . .•. . . . 6o un segundo rd... . . . . . .. . . ... .. .. . . .. •. . . .. . .• . .. . . . . .. .. . 30 Un primer cocinero....................................... .. . 40 Un segundo íd......... ..... .•. ......... ... .. . . ... ... . . ... 30 Un primer ingeniero .............................. ,.... ... ... 2SO Un segundo íd............... . . .. . . .. •. • .. .. . .. . . . . • . . .. . .. ••• 200 Un tercer íd................................................... ISO Un aceitero..................... .•. . . . . . . ... .... ... ... ... ... .• 6o eis fogoneros, ca~ uno ........... ........ • . . . . . 45 Cuatro carboneros, cada uno. . . . . . . . . . . • . . . . . . . 30 Art. 2.0 Mientras el Crucero no esté compuesto y en perfecto uen,estado de servicio, el Poder Ejecutivo supriimid los empleados y disminuirá los eldos que juzgue con.ven.icntc. Art. 3·~ El personal de empleados de las Cañoreras "La Popa" y "Boyacá," será el s-iguiente, con. las asignaciones men­- suales que pasan á expt:esarse : Un Capitán Comandante ........... . • .• • .... $ 2SO Un OfLcial Ejecutivo (Contador). . . . . . . • . . . . . . . 100 Un Contra-maestr.e. , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6Q Dos timoneles, cada. uno . . . . . • . . . • . . . . • . . . . . . 40 Cuatro marineros, cada 11no . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 Un carpintero • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30 Un primer ingeniero . . . . • . . . . . . . . . . • . . . . . . . 200 Un segundo iS de es­tación de cada buque, para nombrar, en caso de viaje de una nave, un médico para la tripulación y guarnición, el cual prestará sus ser­, vicios durante el viaje redondo. Esta designación se hará previo uo 2rreglo justo de honorarios. Art. 18. Al regresar las naves á su puerto de tación, lo~ tripulantes ó individuos de la. guarnición que hay.an enfermada durante el viaje, pasarán al Hospital Militar ; v lo pcopio se veri­ficará cuando dichos indü1 iduos enfermen hallándose la nave surt~t en el puerto_ Art. 19. El Comandante de cada haque dictará el Regla­mento interno de éste, en el cual se señalarán las funciones y de-· beres de cada empleado, y los servicios, ejercicios y deberes de la guarnición. Los Reglamentos secán sometidos .á la aprobación s co:1tc:1tos y no tuve queja •hsolutamcnte de nadie. Dejo así cumplidos vueatros deseos. Dios os gturde. El Capitán, RAFAEL VEsGA. Rtpftblita de Colotdia.-Ejútito Nacio1Jal.-3.n Ditiisión.-CJmandtm­. fia del BatntiótJ .Stw·e ?t!Lt«ro J o.-Nítturo 440.-Soatá, 17 de Marzo de 1 897. eñor General Jefe de Estado Mayor de la División. Tunja. En c:umplimiento del artículo 141 de la Orden dictada á la Divi­:-; ión el 2 5 del m~s pasado, tengo el honor de informaros el resül cado del tiro al blanco verificado hoy., así: Se hicieron doscfentos quince (ll 5) tiros por los Jefes, Oficiales y tropa, de los cuales dieron en el blanco cuarenta y tres (43), así: Co· mandant primer Jefe,. uno en el número 5 y otro en d número 3; Sar­gento Mayor segundo Jefe,. dos tiros en el número J; Capitán Luis Ma­ría Ramos, uno en el nÚm<'ro 3 y otro en el número o; Capitán Fer· nando Mutis, uno en el número z; Teniente Manuel Ballén, uno en el número 3; Subt ~ ni-ente Juan Prieto, dos en el número o. Tropa de la t .a Compañía~ Sargento 1.0 Elfa. Macharaviay~ uno en el número 2. Soldados: Vicente Torre uno en el número o; Jeremías Salamanca, uno en el número 3; SiJ..erio Baneto, uno en el número z; Jesús Mon­tañez. uno en el número o; Cristóbal Bcnavides, uno en el número 5 y otro en el número 3; Leopoldo Guachctá, uno en el número 5; Ramón Herrera, uno en el número 3; Antonio Chivat nombrndo por Su Señoría, Ayudante del Ins-titutor de las fuerzas acantonadas ea Bogotá, y que se ha dedicado exclusivamente á la instmcción de este Batallón, me presenta· un informe mensual en el cual manifiesta el ade­lanto intelectual de los individuos ~e tropa á quienes ha instruido ca Lectura, Escritura,. Aritmética, Gramática y Gcografia,. haciéndose no­table por su consag.ración.-La ""Legión de Hono¡;," de este Batallón, consta de cincuenta individuos. Los caballcrosos Jefes que tan digna­mente comandan los exp•esados Batallones se han hecho aneed'oves á un sentimiento de inmensa graütud y rc~petuoso cariiio die mr. parte por el apoyo moral que tan generosamente han prestado paPa d logro del ade­lanto moral é ~ntelectual dd Ejército. • Tengo la pena de manifestar á Su Señoría q: le las escuelas carecen hasta de lo más indispensable para la ~nstrucción, como son papel, tinta,. piza:rras y jises; carecemos de cartas geográficas 1 haciéndose indispensa­ble, por lo menos la de Colombia para que los soldados· estudien con exactitud el terreno de su patria, y esto, sinembargo1 de haber. dirigidO> \arias notas en e·tc sentido á los Estados Mayores·, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '• Presento muy respetuosamente el presente informe á Su Stñori:t que es sin disputa el mas sincero amigo del adelanto moral y material d~l Ejército. Dios guarde á Slt S ñoría, FRANtrSGO o! P. CoRTÉs, --·· ... -- LITERATURA ltL PEQUEf:tO VIJÍA LOMBARD() En rS59, ~-lut•ante la guerra por el rescate de Lombardía, po• e-os días después de la batalla d<: Solferlno y San Martino, ganadá ¡:>or los france'es y lo3 italianos contra los austriacos, en una hermo• sa mañana del n\es de Junio, una llCéción de caballerfa de Sal uzo iba, á paso l~nto, po1' estrecha senda solitaria hacia el enemigo, es~ plorando el campo atentamente. Mandab:.tn la sección un Oficial y tm Sargento~ y tódos miraban á lo lejos delante de sí, con los ojos fijos, silenciosos, prepatándose pata ver blanquear á cada momentoi entre los árboles, las divisiones de las avanzadas enemigas. Llega­ron así á cierta casita rustica, rodeada de fresno~, delante de la cual sólo había un muchacho corno de do~e años; que descortezaba grue~ sa rama con un cuchillo para proporcionarse un bastón. En 11na de las ventanas de la casn tremolaba al viento la bandera tricololor; dentro no había nadie: los aldeanos, izada su bandera, habían esca.,. pado por miedo á los aust1'iacos. Apenas divisó la caballería el mu ... chacho, tiró el bast<')n y se quitó la gorra. Era un hermoso niño, de aire descarado, con ojos grandes y azules, los cabellos tubios y largos, estaba en mangas de camisa y enseñaba el pecho desnudo, -¿Qué haces aquf? le pregunt{) el Ohcial parando el caballo, ¿Por qué no has huido con tu familia? --Yo no tengo familia, respondió el muchacho. Soy expósito. Trabajo algo al servicio de todos. Arfe he quedado aquí para v~r la guerra. ~¿Has visto pasar á los austtiacos? -N ó, desde hace tres d fas. El Oficial se quedó un poco pensativo~ después !;e ape6 del caballo y dejando á los soldados allf vueltos hatia el enemigo) entró en la casa y subió hasta el tejado: no se veía más que un pedazo de campo.-;-Es menester subir ~obre los árboles~ pensó el Oficial; • 'y bajó. Precisamente delante de la era se alzaba un ftesno altísimo y flexible, cuya cumbre casi se mecía en las nubes. El Oficial es· tuvLETÍN MIL(TA1t - ¿S(lbrJas tú subir á )a dma de aquel árbol? - ¿A la cima de aquel árbol, yo? En medio minuto me subo. - ¿Y sabrás decirme lo que veas desde allí arriba, si son sol-dados austriacos, nubes de polvo, fusiles que relucen, caballos ... ? - De seguro que sabré. - ¿ Oue quieres por prestarme este ~ervico? - ¿Q"ué quiero? dijo el muchacho sonriendo. Nada. ¡Vaya una cosa! Y después . si fuera por los alemanes, entonces á nín .. guno; ¡pero por1os nuéstros! Si yo soy lombardo. - Bien; súbete, pue~. - Espere que me quit los zapato5. Se quitó el calzado, se apretó el cinturón, echó al suelo Ia gorra y se abrazó al tronco del fresno . . - Pero, mira ..... exclamó el oficial, intentando detenerlo como sobrecogido por repentino temor. El muchacho se volvió á mirarlo con sus hermosos ojos azu-les, en actitud ínterroganre. - Nada, dijo el oficial; sube. El muchacho se encaramó como un gato. 1 Mirad delante de vosotros ! gritó el oficial á Jo soidados. En pocos momentos el muchacho estuvo en la copa del árbol, abrazado al tronco, con las piernas entre las hojas, pero con e1 pecho d~cubierto, y su rubia cabeza respland ecía con el sol pare­ciendo oro. El oficial apenas lo veía : tan pequeño re &ultaba allí arriba. - Mira hacia el fre-nte, y muy lejos, gritó el ofióal. El chico, para ver mejor, sacó la mano derecha, que apoyaba en el árbol, y se la puso sobre los ojos á manera de pantalla. - ¿Oué ves? preguntó el oficial. El ~uchc.cho inclinó la cara hacia él, y haciendo portavoz de su mano, respodió :- Dos hombres á caballo en lo blanco dd camino. - ~~ qué distancia de aquí? - Medía legua. - ¿Se mueven? - Están parados. -¿Qué otra cos-a ves? preguntó e1 oficial después de un ÍnS'-- tante de silenc;-io. Mira á la derecha. El chico dijo :-Cerca del cementerio, entre los árboles, hay algo que brilla ; parecen bayonetas. -¿Ves gente? -Nó; estarán escondidos entre los sembrados. En aquel momento un silbido de bala agudísimo se sintí6 por el aire y fue á perderse lejos, detrás de la casa. -¡Bájate, muchacho! gritó el ofici.al. Te ha.n vi .sto. No t]uiero aber más. V é.nte abaf.>. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. !OLE'rfN MtLlTAll - Yo rto tengo miedo~ respondió el chico. - · ¡Baja! .•. repitió el oficial. ¿Qué más ves á la izquíerda? - ¿A la izquierda? El muchacho volvió la cabeza á la izquierda. En aquel mo ... mento, otro silbido más agudo y más bajo hendió los aires. El muchacho se ocultó todo lo que pudo.- ¡ V,\mos, exclamó; la han tomado conmigo !- La bala le habb pasado muy cerca. - ¡Abajo! gritó el Oficial con energfa y furioso. -·.En seguida bajo, respondió el chico, pero el árbol me res ... guardaj no tenga. usted cuidado. ¿A la izquierda quiere usted saber? A la izquierda, respondió el O 11CÍal, pero bája. - A la izquierda,- gri~ó el niiio, ditigiendo el cuerpo hacia aquella parte -~ donde ha y una capilla, me parece ver... un tercer' silbido pasó por lo alto, y en seguida se vio al muchacho venir' abajo, deteniéndose un punto en el tronco y en la~ ramas, y preci­pitándose después de cabeza con los brazos abiertos. - ¡Maldición! 9riró el Oficial acudiendo. El chico cayó a tierra de espaldas, y quedó tendido con los brazos abiertos, boca ar•riba: un arroyo de: sangre le salió del pecho, por la izquierda. El Sargento y dos soldados se apearon de sus caba­llos ; el Oficial se agachó y le separó la camisa; la bala le había entrado en el pulmón izquierdo. ¡ Est:Í muenol exclamó el oficial. - ¡No, vive1 replicó el argento. ¡Ah, pobre niño, \'aliente m u• chachol gritó el oficial- ·¡Animo! ¡ánimo! Pero mientras decía ánimo y le oprimía ~l pañuelo obre la herida, el muchacho movió los ojo é inclinó la cabeza; había muerto. El oficial palideció y lo miró con fijeza, un minuto después le arregló la cabeza sobre la hierba, se levant<') y estuvo otro instante mirc!ndolo. También el ~argento y los dos soldados, ímóvih~3, lo miraban; los demás estaban vueltos hacia el enemigo. ¡Pobre muchacho! repitió tristemente d oficial. ¡Pobre y va­liente niño! Luégo se acercó á 1:1 casa, quitó de la ventana la bandera tri~ color y la exrendió como paño fúnebre sobre el pobre muetto, de­jándole la cara descubierta. El sargento a~ercó al lado del muerto los zapatos, la gorra, el bastón y el cuchillo. Permanecieron aún un rato silenciosos; después el oficial se volv:ó al sargento, y le dijo: maT'daremos que lo recoja la ambu­lancia: ha muerto como soldado, y Como soldado debernos ente ... narlo. Dicho esto, dio al muerto un beso en la frente y gritó~ ~ ¡á caballo!~'fodos se aseguraron en las sillas, reuníóse la sec ... ción y volvió á emprender la marcha. Pocas horas despué3 el pobre muetto tuvo los honores de guerra. Al pon1rse el sol toda h lfnca de las atanzadas italianas se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍL': MILITAR dirigía hacia el enemigo, y por el mismo camino que recorrió por la maíiana la sección de caballería, caminaba en dos filas un bravo ba­tallón de cazadores, el cual pocos días antes había regado valerosa­mente con su sangre el collado de San Martino. La noticia de la muerte\lel muchacho había corrido yá entre los soldados antes que dejaran sus campamentos. El camino, flanqueado por un arroyuelo, pasaba á pocos pasos de distancia de la casa. Cuando los primeros Oficiales del Batallón vieron el pequeño cadáver tendido al pie del fresno y cubierto con la bandera tricolor, lo saludaron con sus sables, y uno de ellos se inclinó sobre la orilla del arroyo que estaba muy florida, arr.mcó las flores y se las echó. Entonces todos los cazado­res, conforme iban pasando, cortaban flores y las arrojaban al muerto. En poco momento, el muchacho se vio cubierto de flores, y lo ·oldados le dirigían todos sus saludos al pasar. ¡Bravo, pequeño lombardo ! ¡ A dio niiio! ¡ Adiós rubio! j Viva ! ¡Bendito seas ! Adiós ! - Un oficial le puso su cruz r ~a, otro le besó en la fren-e, y las flores continuaban lloviendo sobre sus desnudos pies, sobre el pecho ensangrentado, sobre la rubia cabeza. Y él parecía dor­mido en la yerba, envuelto en la bandera, con el rostro pálido y C4 i onrientc, como si oyese aquellos saludos y e tuviese contento de haber dado la vid,l por su patria. EnMUNDo DE AMICIS. --·- SECCION CIENT .. FIOA TÁCTICA PLICA DA NOCIONES ESPECIALES DE TACTlCA (Continuación). Los progre o de la agricultura en nuestro dtas y la gran ~ubdivisión de la propiedad rural nos hacen uponer que rara vez c;crá favorable por 1 completo á la acción de la caballería el campo de batalla en cualquier país de Europa, por efecto del sinnúmero de cercas, zanjas, vallados, desmontes y empalizadas de las vías férreas etc. Pero en nuestro país, y especialmente en la Provincia de Bue­nos Aires, tendrá siempre la caballería terrenos favorables. Todos estos obstáculos paralizan la marcha de la caballería y por lo menos impiden casi siempre su oportuna intervención en el combate con arreglo al orden cerrado en que se dan las cargas en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR línea, al paso que los mismos favorecen la acción de la infantería prestándole el mayor refugio y apoyo contra la amenaza de los es­cuadrones. De todo esto se desprende que la dirección de la caballería en el combate se ha hecho cada vez más difícil. A íin de ooservar y sorprender el momento oportuno del ataque, el comandante en jefe de esta ar-ma no debe permanecer inmóvil, junto á su tropa, per<;) taf11poco en continuo f110virniento, cosa opuesta á una buena obser­vación. Confiará,_ por lo tanto, los preparativos de la carga á sus, ayudantes3 y por sí mismo irá á situarse sobre un punto fa.­vorable para ~spiar el campo enemigo y el propio campo, no olvi .... pa'ldo que el instante oportuno puede presentarse en un solo mi .. nuto que se distraiga y vuelva la espalda al teatro de la lucha. Sus investigaciones con el anteojo ó á la simple vista debe~ tener por objetivo <;1 cuadro entero, el conjunto del QOmbate, y en particular lqs movimientos de la caballería enemiga; seguir con las miradas las peripecias de la pelea, la fiuctnación. de los batallones ('!nemigos, los huecos e) distracciones que se erifiquen en la masa de aquellos; casi ad~yinar en fin la vacilé\ción., indecisión ó desorden material y moral de las f1las contrarias para sacar partido de tan. cd­ticos momentos, avanzando en la dirección oportuna y co11 las su­i1cientes fuerzas al importa.nte objeto que se propone. El momento de la sorpresa, que ac;í puede llamarse, es fugitivo,. y los factore del problema cambian y desaparecen, tal '\lez para no ~·eaparecer en el resto del combate, perdido aquel momento. Ni la multiplicidad de las cargas, ni el orden de ellas y el valor temerario ~erviría_q quizá más que á producir sensibles perdidas é inefica~c . sacrificios. Por esto el jefe de la caballería no debe ma.lga.s.tar el tiempo. en ordenar sus escuadrones suponiendo que tat ó cual disposición de ataque será más útil; Jo más ú.til en aquél entonces, la decisió)l, la prontitud, la aparición inesperada, la sorpresa en fin, cayendo á ~ierra ojos sobre el flanco de las masas de infantería, sea en línea., en columna ó escalones. En cuanto á las guerrillas ó líneas de ti­radores enemigas, deben ser acometidas por un~ carga de cazadores á d~sc-resi ón; sorprendidas en campo abierto serán arrolladas. Aunque algunas veces se ofrece la oportunidad de estas cargas. Qesde el principio de la acción, por regla general, no obstante la. lucha entre infantería y caballería solo tiene lugar en el periodo tfecisivo de la batalla, cuando la fatiga, las bajas sufridas por los ba­tallones y la pérdida de muchos jefes y oficiales, han mermado de tal modo las filas y aflojado su energía, que no cueqtan con el su­ficiente vigor y entereza de ánimo para resisúr y rechazar el ímpetu de la caballería. Si ésta sabe reconocer dichos momen­tos cr~ticos y aprovecharlos instantáneamente, bien dirigida y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 299 desplegando un ciego valor, podrá con fundado motivo fiar á su diftcil mérito los más grandes, decisivos y sorprendentes resultados en su choque contra la infantería. Cuando un regimiento de caballería deba romper un cuadr.o, formará fuera del alcance del fuego en columnas de escuadrones. El primer escuadrón que se halla en cabeza recibe la orden de cargar contra un ángulo del cuadro. El capitán ó jefe de dicho escuadrón debe arengar á sus soldados en breves pero expresivos terminos, manifestándoles el insigne honor que les cabe en la mi­sión que se les confía, tánto más alta y noble cuanto más difícil : tendrá cuidado de hacer comprendc>r á su tropa el mayor peligro que corre el que vuelve grupas y huye de la infantería antes de abordarla, pues entonces aqu el arma, no teniendo delante peligro alguno, puede apuntar y hacer fuego con serenidad y certeza sobre los fugitivos. Hecho esto, el jefe del escuadron emprende el mo v imiento y se lanza sobre el enemigo decidido á arrollar cuanto encuentre nl paso. Puede suceder que la violencia del fuego d ~ la infantería obli­gue á lo jinetes á vol ver bridas antes de llegar obre las bayonetas; entonces la retirada d ebe tener lugar en la mi sma línea e) dirección de la carga; lo . demás escuadrones que siguen á derta distancia .e unirán más y mas para dejar paso á lo fugitivo~; el segundo es­cuadrón avanzará á pa. o de carga sobre el mi mo ángulo del cua­dro, y a í los demá, , mientra. que el esctiadrc)n rechazado marcha lateralmente á n•unirsc y formar á retaguardia del regimiento, conti­nuando la · cargas de este modo sin interrupción ni desmayo hasta conseguir el objeto de romper y de baratar la erizada muralla del , cuadro enemigo. El procedimiento que acabamo de indicar viene á ser una transformación de la carga m columna cerrada en carga en columna por escuadrones sucesivos, sistema preferible al primero, porque los escuadrones no se embarazan unos con otros, ni se apelotonan, re­novándose así los ataques contra un mismo objetivo en mejores y más holgadas condiciones. Si· en lo fuerte de la batalla entra á cargar sobre lq. .infantería dispuesta en líneas ó ma as profundas, puede verificarlo, adoptando de preferencia el orden de columna cerrada. CABALLERÍA CONTRA ARTILLERÍit Hemos indicado más. arriba que la infantería se halla en si..: tuación muy crítica para tomar po esione ó tnaniobrar dentro de la zona de alcance eficaz de la -artillería á causa de la destructora precisión de las ,piezas rayadas, y por lo tanto le es preciso recurrir lÍ todo los medios que estén en su mano para evitar en lo posible Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. jO O BOLETÍ ' MILITAR cJ efecto de lo proyectiles. Este principio es aplicable en 111ás alto grado á la caballería, que presenta mayor punto en blanco y posee peores condiciones para mantener el orden en sus filas, pues no ~6lo los más bravos y serenos jinetes serían incapaces de soportar largo tiempo inmóviles y á cuerpo descubierto la explosión de mu­chas granadas ó shrapneles> sin perder la fuerza moral, pero además el desorden que esto causa en los caballos son motivos suficiente para que los escuadrones se vean infaliblemente obligados á reti­rarse: sabido es que una vez apreciada la distancia con exactitud no variando el punto en blanco, los proyectiles de las piezas raya .. das caen con matemática precisión siempre en el mismo punto, y esto causa terribles destrozos. Estas consideraciones han dado lugar á que se adopt~ en prin­cipio la medida de que la caba1lería (particularmente la de reserva de combate) se e tablezca fuer .a del alcance de la artille! ía enemiga, hasta el momento preci o de entrar en escena, á menos que lm~ accidentes del teJTeno le permitan suficiente t"esguardo y protección .. Siempre que esto no sea posible y que convenga á todo trance te­ner la caballería dentro dP la zona peligrosa, el jefe de ::1.qttélla 6 los de sus diferentes fracciones, deben ordenar continuos y rápido. movimientos al frente o á los costados tan luego como los ?rimeros proyectiles que caen cerca de mue tren que los artilleros apt eciau ensayan la puntería, y se seguirá esta regla en tanto dure la s-itua­ción de los escuadrones y las tentativas de las baterías enemigas, Este pincipi<• rige con igual rigor que aquel que recomienda no dejarse jamás atacar á pie firme por la caballería enemiga, sin sa­lirle al encuentro. En cuanto á los movimientos preparatorios para la carga, la caballerÍa tiene una inconte·table yentaja sobre la in.Í:1.ntería en su • • a~aque contra b arülle1 ia. · · · ' ' · · ' ' ' ' ' ' ' ' ' ' ' Los e cuadrones emprenden el movimiento de avance: en cuanto caigan los primeros proyectiles, el jefe de la caballerfa1 manda un cambio de dirección aumentando el aire: claro es que los artilleros enemigos han de experimentar gran dificultad para apuntar á la pequeña columna de uno ó varios escuadrones, cuando estos cambian con tantemente de posición y siguen direccione diagonales ó en zig zag: es indudable que de nada puede servirle~ en este caso la exacta aprecíació'1 de las distancias, y que la caba­llería recibirá muy pocos daños. Pero si el fuego e demasiado vio­lento y un tanto eficaz, lo más conveniente es cerrar cuanto ante las distancias, atravesando la zona más peligrosa al gran aire de la carga. Siempre que la caballerÍa haJle ocasión de or_prender á. una batería en marcha ó en el momento crítico, aunque muy breve7 de enganchar ó desenganchar las piezas. no nccc itará mwcho es­fuerzo petra apoderar e de é ~ t~L .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ • 1\III.ITt\R Mas conviene tenga presente en esta circunstancia que obrará con mucha previsión si no estrope::t el granado ni hiere á los con­ductores, pues lo importante es poseer d material conquistado y conducirlo al propio campo. Cuando una fuerza de caballería se dispone á cargar unálínea de cañón en batería, formará fuera del alcance de aquella ó á cu­bierto del terreno. Como la fuerza impulsiva de los escuadrones en masa ó columna cerrada sería inútil contra las pieza , y crueles las pérdidas en el último período de la carga, ésta debe verificarse á disa·eción sobre los flancos de Ja línea, y si las circunstancias lo exigen, obre el frente. En este último caso recomendamos que los escuadrones se abran y despleguen del centro hacia las alas, con lo cual las piezas deberán verificar un cambio de dirección, movimiento que les obligará á suspender el fuego por un instant~ muy oportuno y útil en estos casos. Al propio tiempo que la carga en dispersión aborda la batería, otra fuerza en orden cerrado ataca­rá la caballería de osten de la mi ma. ( Cmdtiirá), ESTUDIO SOl3RE LAS OPF.RACJOI\'ES OE . 'OCHE EN C ~1PA: A (Abrevi;~do de J;¡ obra ele Juu:~ Bourelly. Capitán de E'tado Mayor del EFrcito lrilntes· por A. P.) (e oJitim,arió;J). En tal situaci<:ín el Príncipe Eugenio, de acuerdo con su. generales, optó por dirigirse hacia la derecha á través de los cam­pos, en dirección á Krasnoe, siguiendo el curso de Dnieper. La división Broussier permaneció en la línea, á fin de simular un ataque hacia el ala izquierda del enemigo. El desfile se efectuó en el mayor silencio en la noche del I 5 nl 16 de Noviembre por un camino de trave ía y protegido por las ondulaciones del terreno. "Mientras la columna - dice Mr. Thiers- se deslizaba silenciosa sobre la blanca sábana de nieve que tapizaba los catnpos:J sin oírse otro rumor que el producido por la ca!da de los soldados abrumados por el cansancio de aquella marcha de noche, apareció de improviso un des'tacamento de tropas ligeras del General Milora­dowitch, que se había apercibido de nuestra maniobra, merced á la c1aridad de la luna. Afortunadamente un oficial polonés de la división Poniatow!:iki, que poseía el ruso y acostumbraba utilizar este conocimiento con una gran serenidad de e·píritu, ordenó al oficial enemigo que se retirara, manifestáf1dole que las fuerzas que ANLU 1..1t l PUBLICA TIC A Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ ' MILITAR. intentaba detener formaban parte de las de 11iloradowitch r esta­ban encargadas de la ejecución de una mnniobra en las inmedia­ciones de Krasnoé. Al fin pudieron llegar á este último punto, dejando en el camino más de ~,ooo hombres muertos y heridos, así como también los restos de la división Broussier, que no con­taba con más medio de salvación que la llegada de los Mariscale • Davout y Ney." . Al efectuar su retirada Ney, el último que abandonó á Smo­lensk, intentó varias veces forzar el paso con la energía de la desesperación ; pero no contaba con más de 6 6 7,ooo hombres cstenuados por t<Íntas penalidades como habían sufrido; y no pudo conseguir abrir brecha en las compactas fila de los rusos. Viendo la inutilidad de us esfuerzos, y de pués de haber experimentado considerables perdidas, ocasionadas por la artillería enemiga, adop; tó el partido de retroceder hacia Smolensk y pasar el Dnieper. Durante el movimiento de retirada, un mayor ruso, enviado por el general l\1iloradowitch, le intim6 rendición. El mismo oficial se incorporó de nuevo al mariscal en la aldea de Damikosda reno­vando us anteriores intimaciones, afirmando al propio tiempo que cuantos cuerpos del ejetcito francés le habían precedido habían sido con pletamente derrotados. Mas el enviado ruso, olvidándo e de la mi ic)n que le fuera confiada, examinaba con prolija atención impropia de un parlamentario, cuantos detalles pudieran contribuir á proporcionarle una exacta idea de la situación de las fuer7,as mandadas por Ney. Este e apercibi6, lo arrestó, poniéndole cen­tinela de vista y acto continuo hizo encender los fuegos del vivac en la propia forma que si se dispusiera á pernoctar en Damikosda. Mientras los rusbs, convencido de tener a ·egu-rada su presa, encendían también sus fuegos, los franceses, tras un breve reposo, emprendían. la mar.cha con d medro Lamas Obando; y Ascendió á Subteniente efectivo al Sargento 1.0 Joaquín Bueno que sirve en el expresado Batallón 2.0 de Artillería y lo destinó á la 2.91 Ba­tería del mismo Cuerpo en la vacante que dejó el Su.bteniente Jorge Martínez. El J;>ode( Ejecutivo por Decreto de fecha 28 de Abril último, dictó. las siguientes provid~ncias: Aceptó al señor l\1:¡,nucl Villarraga la t;enunci:a que hizo, irrev.oca­\> le, del destino d~ Instructor. ciril del Batallón 1\-ariño número 4· Nombró al Sargento Mayor Antonio Zapata, que desempeñaba el destino de Comandante de la 3·a Compañía del Batallón Valmcey nú­mero 20, Ayudante mayor del mismo Cuerpo. Ascendió á Capit
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 18

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 19

Por: | Fecha: 22/05/1897

' Añ~J 1 Bogotá, )f nyo ~:; de 1 !!7. BOLETIN lVIILITAR -·-- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO -·--- Director, ALEJANDRO POSADA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los Jefe: y Oficiales del Ejército de la República. ----"->--- ---- - - - · CREACION DE UNA BIBLIOTECA OFICIAL Por D creto número I 92 del 29 de Abril último, que en seguida insertamo:, se ha dispuesto por el Ministerie en eL Diario Oficial y en la Or­den General del Ejército. El Ministro~ PEoRo ANTo:-lro MeLINA .. Rupúbliccr de CJ!mwia.--Poder EjecutÍVJ nacionai.-Ministerío de Guerra.-Seccitn 1."'-Número ¡,620.-Bogotá, 2¡ de Ábril de 1897· GeneraL C<>mnndante eu Jefe dcl Ejércia:o.---Presente . Servíos disponer que la fuerza pública qve ha;ce fa guarnícíón en el Departamento del Cauca, preste el servicio de cnstodia en las cán:el~s de los lugares que sean cabeceras de Distrito Judicial, y en las Penítenciarras. En eS>te mismo s~ntido tuve el honor de d~rigiros el 1 I de Julio del año próximo pasado el ofirio número 4,939, procedente de la S€(;:Ción 2.:0, cuy0 conteníd~ me permito reiteraros. Siendo inCOJ;lV~niente que la fuerza públ~ca esté ~Íi~mínada en muchos puntos, este Ministerio prohíb6: puevamente que ella se· ocupe en q.tstodiar cárceles de Circuito distintas Ele las indica­oas e~ ·er aparte anterior, así como en escoltar presos cuando hayan de ser enviados de un lugar á otro. Soy ',lueStrO. lter.l.tO s.ervid0r,. P t. .DRo A~To 'to MoLt 'A,.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR. República dt c,bmbia.- Ministerio de Guerra.-Sección I. 3 -Nft­mero 7,669.-Bogotá, 5 de Mayo de 1897. Señor General, Csmandante en Jefe dd Ejército..--Presente. Servíos dispo!ler, por medio de la Ordell General, que Jos J e­fes de los Cuerpos, tengall especial y constante cuidado de que los Oficiales de su dependencia no contraigan deudas ni familiaridad con los individuos de tropa; y que den cuenta al Ministerio de cada caso de esta especie que ocurra, para dictar en seguida las co.-. rrespondientes providencias represivas de estos intolerables abusos. Soy vuestro atento servidor, PEDRO ANToNlo MoLINA. República de C:;lombia.-Ministerio de Guerra.-Circuiar nfúntr3 ],687.-Bogotá, 7 de Mayo de I 897. eñor General Comandante en Jefe del Ejército. - Preeeott. Servíos dirigir una circular á todos los Comandantes genera­les de División y á los Jefes Militares, previniéndoies que al dar curso á las peticiones de los Oficiales del Ejército--sobre licencia indefinida - ó al solicitar la baja de alguno de éstos, deben enviar, también, de una vez, la respectiva terna de candidatos para nom­brar el reemplazo de conformidad con las Resoluciones de este Despacho, fechadas el 25 de Mayo de 1896 y el 5 de Marzo últi­mo, respectiyamente, y publicadas en las Ordenes Generales del Ejército y en el Diario Oficial números ro,042 y 10,284. Soy vueHro atento servidor, PEDRO ANTONIO MoLINA • República de G:;l?mhia.- -Ministn·io de Guerra.-Númers 7,7 I 7--- B!Jgotá, 10 de Mayo de 1897. Señor General, Comandante en Je1e del Ejércjto. -Presente. Servíos disponer que todos los Comandantes Generales de Di­visión ó Jefes Militares) rindan un informe á este Despacho sobre el estado de adelanto en que se encuentren los-Cuerpos de su de­pendencia con la enseñanza que está á cargo de los Institutor~ civiles; y que cada mes continúen enviando cumplidamente infor• mes de igual naturaleza, relativos al adelanto alcanzado por lo mism es Cuerpos eu dicho m~s. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAJil rfambién os ruego dispongáis que cada Jefe de Batallón de ... signe un Oficial apto para dirigir semanalmente ejercicios de tiro de infantería, en los cuales tomarán parte todos los individuos del Batallón. Soy vuestro atento servidor, PEDRO ANTONIO MoLINA. DECRETO NÚMERO 51 DE 1897 (25 DE FEBRERO), que crea el puesto de Proveedor ~encral del Ejército y le s efiala fun­cwncs. El Ficepresidente de la R epública, encargado del Poder Ejecutivo, ~ Con la facultad que le concede el artículo 187 del Código Militar, y , CONSIDERANDO: Que la provisión de vestuario y equipo para el Ej é rcito puede hacerse con mayor economía para el Tesoro, por medio de un em­pleado que se dedique especialmente á conocer los precios del mer­cado y las diferentes clases de artíc;ulos .que se hallen a la venta; y Que el Jefe de la Sección 2.a del Ministerio de Guerra, á cuyo cargo está la provisi6n mencionada, no puede concretarse á la compra del vestuario, correaje y demás artículos de munición, • con ventajas para el Tesoro, sin desatender los dem~s negocios qu~ cursan en su Oficina, DECRETA: Art. 1.° Créase el puesto de Proveedor general del Ejército y de las Oficinas militares, con las siguientes funciones: 1 .a Contratar por cuenta del•Gobierno y previa orden del Mi­nisterio de Guerra los artículos de munición que sean necesarios para el ~jército. Con este fin, se informará constantemente de los precios corrientes que dichos artículos tengan en el mercado; ~ 2.a Contratar, por orden y cuenta del Gobierno, la construc­ción del correaje, vestuario y demás objetos indispensables para el , · . s~nócio ,deJ ~Hr~it9; , , , , , , , . 3·" Intervenir n la construcción de fos 'mismos objetos; á' fin de que queden con las condiciones necesarias para el buen servicio; 4.~ Contratar, por cuenta del Gobierno y mediante orden del Min'st~rio de Guerra, .los. útjles de escritorio, muebles y locales para los Cuerpos, Estados Mayores y Oficinas mili'ta!es; . . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITA'R. s-• Contratar, cuando el Gobierno lo estime conveniente, con casas extranjeras, el vestuario, telas y correaje para el Ejército, y útiles de escritorio para las Oficinas militares, ciñendose á las ins~ trucciones que se le den en el Ministerio de Guerra ; 6.• Visitar mensualrnente el Parque general, registrar las exis· tencias que haya en él, tomar nota de los objetos cuya conveniente provisión vaya expirando, y dar aviso al Ministerio de Guerra so­bre el resultado deJ examen; 7·· Examinar frecuentemente el armamento, hacerlo limpiar y disponer lo conveniente para que se conserve en buen estado; 8 ... Inspeccionar cada mes la (;íbrica de cápsulas é intervenir en la compra de materiales para la fábrica; 9·ll Vigilar el despacho del vestuario, armamento y demás ob­jetos que se envíen á los Parques ó á los Cuerpos de fuera de la ca­pital, á efecto de que la remisión se haga con prontitud, arreglo y seguridad; ro.• Contratar por orden y cuenta del Gobierno los elemen­tos que demanden lo. Hospitales Militares y Ambulancias de fuera de la capital, cuando el Ministerio de Guerra no delegue esta fa­cultad á los Gobernadores respectivos, y suministrar al Ho pita) Militar Central lo:s materiales que necesite. . La provisión de medicinas y víveres para el mismo Hospital: continuará á cargo del S1ndico del Establecin1iento; 1 r .a Disponer y vigilar que se hagan en los localc de los Cuarteles las reparaciones convenientes, de acuerdo con el Direc­tor de las obras de dicho Cuarteles. Corresponderá al Proveedor. suministrar los materiales necesarios para las obras; y 12.• Cumplir las órdcnc: que el Ministerio de Guerra tenga á bien darle en relaci<)n con la funciones que han de corresponderle. Las órdenes para la celebración de contratos, las dará el Ministe .. rio por escrito. Art. 2. 0 La provisión de objetos de munición para las .guar­niciones de fuera de la capital, puede hacerse por comisión 6 dele- · gación especial; pero el Proveedor debe llevar cuenta de todo u-ministro que se haga á dichas guarniciones. · Art. 3. 0 La disposición anterior es también aplicable á la provisión de útiles de escritorio y muebles para las Oficinas milita­res y de elementos para los Hospitales militares y Ambulancias de ... fuera de la capital. Art. 4.0 Los documentos de los contratos que celebre el Pro­veedor general se extenderán en la Sección z.• ·del Ministerio de Guerra, serán escritos en el p para hacer sus preparativos de viaje. La baronesa de Kaerdec iba á encontrarse de nuevo más sola que nunca. Dcjóse caer en un illón murmurando: - j Pobres hijos míos!. ... ¡El corazón me dice que no he de volver á verlos! El eiior de Kerol'al ·e.. mantenía. firme contra el dolor. Tuvo fuerzas su tcientes para contener SllS lágrimas, y, casi sonriendoy dijo á u hija: - Roberto debe cnorguliccer:sc por tener una compaiíera. como tu. Después del último abrazo de sus padres, Roberto y Juana. subieron al carruaje y se encamill~ron á llrest. * ~ '*' Abordo de la Esperanza Roberto presentó su mujer a! C()­mandante, quien la felicitó por su valor. - Teniente, dijo en seguida á Roberto, la fragata va á levar .. El Mayor general de la E cuadra me avisa que mi segunndo se halla eniermo de mucho peligro. Ahora bien 1 como bajo ningúr pretexto puedo retrasar mi salida, ruego á u por en­cima de la batayola y fue á estrellarse á u pie . A lo lejos retum­baban ordamente los truenos y relámpagos <.le continuo. El Comandante se situó junto á la 1 ueda del tÍmón con su bocina en la mano. En "ano examinaba el horizonte, e11petando que aclal'asc. La tormenta se desencadenó y comenzó á llover· con furia. La fragata trabajaba mucho para resisrír al temporal, Olas enormes, que venían ·de~de lejos, se precipitaban con furia, unas en pos de otras contra los costados del buque pretendiendo asalt •.rle, se estrellaban impotentes ó iban á caet:~ cual gigantescas sábanas, obre la cubierta. Cuatro marineros, á quienes se mandó ir á proa á aferrar' un foque, fueron arrebatados por un golpe de mar y desaparecier'on. 1No h1bía qw~ pensar siquiera en prestarles oya, los, fu.egos, d_e las, b~te,rÍ res, á saber: la organizacián del ejército; la calidad y condiciones, tj.e la red del camino de hien·o, y la manera de utilizarlos. En las potencias militares donde el ejercito es una fuerte ins­titución, garantía segura del orden interior y sólida muralla contr~ ~~ extranjero enemigo; en esas naciones que viven alerta para no ser sorprendidas ; donde ; e estudia en el gabinete por la mañana, lo que á la tarde se practica en el campo de maniobras, y que al. siguiente día tal vez habrá de ejecutarse sobre el campo de batalla; Qonde la paz por último es un alto, una preparación, un ¿quién. 'l(Íve? de la guerra; en esos Estados existe en principio y de he­~ ho un sistema llamado territorial-militar, por medio del cual los diferentes cuerpos de ejército en que el todo está dividido se re­clutan, completan y aumentan en zonas ó círculos determinados: en estos se hallan establecidos los cuarteles generales de milicias,. donde radican los estados exactos de todos los elementos de la fuer­za pública y útil que cada uno posee, así como también los depó­sitos del material de guerra completo, fijos en puntos determjnados por su número, entidad y situación, con arreglo y en vista de 1~ guerra más probable que pudiera estallar. De este mo.do, preparada en la paz la movilización del ejér .. ~ito, la máquina toda espera el impulso para funcionar del modo, más sencillo y breve sin ninguna clase de vacilaciones y entorpe­~ imientos. . . )\~a~ p_ar~ qu.~ e?t~ s_isten:..a. e~c~e!lt~e . St!. c;o'!JpJe'!lt:nt? ~n. el~ terreno y que las hostilidades p.uedan emprenderse con igual rapi­Qez y energía., se hace preciso que el Estado posea y disponga de. \ln gran número de vías férreas. independientes y paralelas ~n lo, ~o,si Jle, y que p~rtiendo de los grandes centros del interior se di- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR rijan hacia el teatro de la guerra. Dichas líneas además deben est:ar provistas del material y personal necesarios, y un reglamento es­pecial que dicte todas las dispo iciones conducentes á una rápida y ordenada traslación de los ejércitos en un momento dado y con previsión de los más pequeños detalles de tiempo, modo y lugar. Además de la economía de tiempo que procura el trasporte de las tropas por las vías férreas, produce la notable ventaja de que aquellos lleguen al teatro de la guerra sin experimentar las nume­rosas bajas de toda especie que por los antiguos medios sufrían á causa de la fatiga en los primeros días de marcha. Téngase en cuenta, no obstante, que esta ventaja tiene su parte de inconve­. pientes; pues el soldado entra de de luego en campaña y comien­~ a las hostilidades, falto de la preparación de simulacro de guerra, que adquiriría por medio de dichas marchas y otras prácticas que podía llevar á cabo antes de dar frente .al enemigo : esto produce considerables b'\}as en los primeros días de operaciones. Concentrados los ejérciros y yá dentro de la zona de acción del enemigo, no. es po ible utilizar los ferrocarriles, porque aparte de que aquel habrá destruído las líneas que pudieran servir al in­vasor, no es fácil tampoco impedir en toda la extensión de aquélla, que pequeñas columnas ó partidas suc:ltas las inutilizcn levantando algunos rails. Podrán emplearse, no ob tante, -i se hallan intactos cuando se trate de verificar una diversión hacia lo flanco del ene­migo ; mas como en este caso las cabeza de las columnas han de venir á parar á la esfera de combate, erá de suma importancia ;¡segurar el desembarque contra toda sorpresa peligrosa, misión qu~ correspode á la caballería lige ra, la cual de parramándose por la zona del desembarque, advertirá con tiempo la presencia del ene­migo ó impedirá en lo posible su aproximación. En cuanto á los caminos de hierro situados á espaldas del ejército (sean los suyos propios ó los del enemigo, habilitado ), son de grande utilidad para tra porte de la reservas y material que vieneQ á reforzar de continuo las tropas combatientes, y así lo em­plearon con eficia los prusianos en 1866 y I 870-71., trasladando cuerpos enteros desde un teatro de la guerra á otro. En la guerra defensiva, ~·stas líneas y las transversales son de grande importan­cia para socorrer las alas amenazadas, así como para asegurar el. curso de un río, una línea de fronteras, etc. Las vías férreas, durante el curso de la campaña tienen su. más alta significación como líneas capit¡des de enlace con la base: 4e o~eraciones. • ---·- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN Mll.ITAit EL EJÉRCITO Y LAS VÍAS PÚBLICAS Calí, Febrero 19 de 1!97· A Su Scfioría el Ministro de Guerra.- Bogotá. Cumpliendo con lo ordenado por Su Señoría, en telegrama número. 7,029, paso á rendir el Informe sobre los trabajos ejecutados por las dos Compañías del Zapadores, del Cuerpo de mi mando, de la manera si­guiente: los trabajos se principiaron á mediados del mes de Julio, toman­do desde la ribera del río Cauca en el puerto denominado "Simmonds,, y en el transcurso de Julio hasta principios de Octubre, se han cons­truído mil cien metros de camellón, que tiene de base ocho metros, y cuatro metros de plataforma por un metro ochenta y cinco centímetros de elevación; además se construyó un puente de madera sólido, y se compusieron cuatro más que se hallaban en malísimo estado; así como dos acequias laterales que miden el mismo largo del camellón, y que tienen dos metros de ancho por uno de profundidad .. También se canalizó el zanjón denominado "Cucharo," cuya ex­tensión es de mil quinientos metros, pc.r dos de ancho y uno con cin­cuenta de profundidad. Para hacer todos estos trabajos hubo necesidad de hacer un desmonte de tres plazas por lo menos. Los vehículos con que se contó especialmente para la movilización de los elementos de comtrucción, sólo fueron dos carritos, diez y seis carretas en mal estado y las espaldas deJa tropa. Según cálculos aproxi­mados se han entrado en la formación de este camino veinricinco mil setecientos metros cúbicos de tierra, siendo su formación sólida, como lo está probando el tránsito frecuente de vehículos de rueda y grandes par­tidas de ganado que diariamente lo atraviesan, sin embargo se necesita todavía hacerle algunas reformas, tales corno ancharlo un poco más, mejorar los desagües laterales y hacer todos los puentes que lo cortan de calicanto, porque de otra manen~ siempre habrá interrupciones por ser los puentes de madera de poca duración debido á la mala calidad. En el mes de Octubre me vi obligado á retirar las dos Compañfas de ese punto, tanto porque las fuertes avenidas del río impidieron con­tinuar los trabajos, corno porque la permanencia constante de la tropa allí, era perjudicial para su salud como para la disciplina militar. Inme­diatamente di principio á los trabajos partiendo de esta ciudad hacia la misma vía, y se han construído setecientos sesenta metros de camellón~. cuya construcción es la siguiente : tiene como base un tendido de pie­dra negra tomada del río Cali sobre la cual va una capa de tierra muy pisada ; sobre ésta va una. capa de cascote menudo, luégo otra de tierra igualmente pisada, y por último una capa de cascote que es la que com­plementa el camellón, prensado con un pesado cilindro de ¡:redra. Este Garnino -tiene.di.ez.metws .de. allcho,. un metro de. a]ttl_ra. sQb~e _cl_pi~o. natural; dos plataformas laterales que miden un metro con veinte cen­tímetros y además dos ascequias también laterales que miden un metro cincuenta centímetros de ancho por uno de· profundidad. Algunos otros trabajos se han efectuado con las dos Compañías, tales como acarrear Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍr-; MILITAR. 327 mil ladrillos del Galp6n de Santa M6nica al Ce111cnterio de ~!ta ciudad; así como preparar cinco mil piedras de laja para Jos cimientos de los puen­tes que se piensan construír en esta misma vía. N o pasaré desapercibido en recomendar á Su Señoría al Ingeniero señor Enrique Alder, quien con vivo interés dirigi6 los trabajos hasta el mes de Octubre, fecha en la cual declar6 Su Señoría el Gobernador insubsistentes todos los nom­bramientos hechos en el Ramo de Obras públicas. También recomien­do á Su Señoría la abnegaci6n de los Oficiales y tropa del Cuerpo d~ mi mando, los que con sumo interés han cooperado á esta obra de pro­greso ; por mi parte s6lo diré á Su Señoría que mi deseo es correspon­der á las altas miras patriotas de Su Señoría que siempre lo han distin­guido y lo hacen acreedor al aprecio de sus conciudadanos. Disimulará Su Señoríá que este informe carezca de las frases apropiadas para tales casos, por ser yo lego en la materia. El monto total de lo gastado en las dos Compañías que hacen el ser­vicio de zapadores desde el mes de Julio hasta el treinta y uno de Enero pr6ximo pasado, asciende á la suma de trece mil seiscientos cincuenta pesos con treinta y cinco centavos, dato que envío á S.1 Sci'íoría, aun­que mensualmente se remite en los Presupuestos á ese Ministerio. Por el pr6ximo correo enviaré á Su Señoría un plano que estoy haciendo levanrer de los trabajos hechos hasta esta fecha, para que a~' se forme una idea más exacta de ellos. De Su Señoría me es honroso suscribirme acento seguro servidor, El Coronel, JosÉ M. MosQURRA. EN EL EJERCITO DECRETO NÚMERO 29 por el cual se honra la memoria del Coronel Miguel Forero U ribc . El Prefecto de la Provincia de N eiva, CONSIDERANDO: • !.0 Que ayer á las seis y veinte minutos p. m. falleció en esta t1~dad el Coronel de la República, señor Migue! Forero U ribe, qUien desempeñaba actualmente el empleo de Jefe de la fuerza acantonada en esta ciudad; 2.0 Que el señor Coronel Forero, desde mil ochociento ochenta y cinco, prestó á la regeneración importantes servicios, consagrando su vida á la causa del orden y la justicia; y · 3·0 Oue tanto pot estar el señor Coronel Forero desempe­ñando importante puesto, como por haber sido leal sostenedor de las actuales instituciones, es acreedor á que su nombre se recuerde: con gratitud, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JWLETÍN MILITAR DECRETA: Art. 1. 0 El Prefecto, interpretando el sentimiento de los ha­bitantes de la Provincia, lamenta la temprana muerte del Coron~l señor Miguel Forero Uribe, declarando á la vez que el Gobierno se priva con su muerte de sus importantes servicios; que su memo­ria merece el homenaje debido á todo leal servidor; y recomienda al Gobierno Nacional su nombre, para que sea registrado entre los de aquellos que han desaparecido dejando en pos de sí el aprecio de sus conciudadanos y la gratitud de la Nación. Art. 2.° Copia de este Decreto se remitirá con nota de estild á la señora viuda, á Su Señoría el Ministro de Guerra y al señor Gobernador del Departamento. Dado en Neiva, á treinta de Abril de mil ochocientos noven..: ta y siete. RAMÓN PLAZAS c. El Secretario, Vicente Polanía C. F.l Poder Ejecutivo por Decreto de fecha J.b del presente mes, dictó las siguientes providencias : Concedió al Capitán Rafael N egret, la licencia indefinida que so.: licitó para separarse del puesto de Ayudante Mayor del Batallón Caza­dores número 16 y promovió á dicho puesto al Capitán Benjamín Ma­zuera, que sirve como 2. 0 Ayudante en el Batallón Pichincha número 23. Llamó al servicio activo al Capitán 1 ulián Granados y lo destinó á la 3.n. Compañía del Batallón Caro número 17 en la vacante que allí quedó por haber pa ado á otro cuerpo el de igual graduación Paulo E. Pardo. Llamó al servicio activo al Sargento Mayor Simeón Gómez y lo destinó al Estado Mayor de la 2.a DiYisión como 2.0 Ayudante General en la vacante que allí quedó por el fallecimiento del Teniente Coronel Miguel Forero U. Ascendió á Teniente ctectivo al Subteniente Alfredo Gallo que sirve en la 2: Compañía del Batallón Tenerift número 6.0 , y lo destinó á la 1.& en la vacante que dejó el Tenient:: Pedro García. Llamó al servicio activo al Subteniente Adolfo Franki y lo destinó á la 3! Batería del Batallón .Artillería número 2.0 en la vacante que allí existía de ese puesto. Por Decreto de fecha 7 del que cursa, ascendió á Sargentos Ma­yores efectivos á los Capitanes Ricardo Navia C. y Belisario Bue­naventura; Llamó al servicio activo al Sargento Mayor Pompilio Hurtado y lo destinó á la Jefatura Militar de Antioquia como 2.0 Ayudante Gene­r- al -y nombró- al señor- Mirodetes -Durango -Auditor de- Guerra de 1a, misma 1 efatura. Llamó al servicio activo al scfíor General Gabriel Pei1a Solano, para cumplir una comisión en el Batallón Bomboná acantonado en Cúcuta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 19

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 25

Por: | Fecha: 10/07/1897

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR gas, con1ían de las mismas raciones, agua y carne, prepara­da de Ja misn1a manera. Hasta en el vestido eran todos iguales, sin que el Libertador usara en el llano distinción alguna ; aún hubo algunas veces que estuviera escaso de vestido. Aquellas can1pañas de Venezuela fueron las más penosas de la agitada vida de Bolívar y de sus con1pañeros de armas. Entonces gozaba el Libertador de todo el vigor y robustez de su edad (treinta y seis años), y se' exponía á sufrir ·las mayores fatigas, como andar quince y veinte horas seguidas á caballo, con gran rapidez, comiendo sólo un pedazo de carne asada. Las innumerables vacadas y yeguadas que pacían en las extensas llanuras que riegan el Orinoco y sus afluentes, fueron la base indispensable para conseguir la independencia de Venezuela." ( 1) XII El Libertador salió de San Fernando para la ciudad de Angostura, el 24 de Mayo de 1818. Le acompañaban su Estado Mayor, algunos cuadros de infantería y el Coro· nel inglés Hippisley. En Angostura se consagró activamente á la tarea de organizar y levantar fuerzas .. Destinó al General Anzoáte gui á las Misiones del Caroní, en donde debía formar un batallón de infantería, y dio órden~s á. todus los puntos en que mandaban los republicanos á :fit de que activasen el re el u tan1 ien to. Dispuso tan1bién la publicación de un periódico sen1a­nal, El Correo del Orinoco, dirigido por el patrrota neogra- · nadino Francisco Antonio Zea, y c.vn singular acierto dictó di versas providencias de carácter adnlinistrati vo. El Libertador aprovechó su estadía en aquel punto,, y el alejamiento en que se encontraban de los enemigos para resolver con madura reflexión y talento, asuntos de indole diversa que se relacionaban con la política ex­terior. Tuvo sien1pre á.nin1o bastante para no desalentar­se, ni en los momentos de mayor peligro, y sus miras estaban fijas en obtener sin1patías y apoyo á la causa de la independencia y en lograr en favor de su país, cuando me­nos el respeto de las naciones extranjeras. (1) Escrito de Daniel F. O'Leary. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Por este tiempo recibió oportunos auxilios de arn1as y n1uniciones, en viadas de Inglaterra por el con1isionado de la república en Londres D. Luis López Méndez y otros sun1inistrados por el Almirante Brión. El 2 1 de Dicien1bre de 1 8 1 8 resolvió dejar á Angos­tura, y en el término de veintidós días llegaron Jos buques que le acompañaban á la en1bocadura del río Aráuca. Reu­nida la División de Monagas á las tropas al mando del Co­ronel Salón, activó su marcha hasta unirse con Páez, el cual, n1ediante la persuasiva influencia de Bolívar, ofreció una vez n1ás secundar los planes de éste en defensa de la Patria, y acallar las voces de los descontentos que preten~ dían que él asumiera el n1ando absoluto del Ejército. Próximas á llegar las fuerzas expedicionarias inglesas· contratadas con el Coronel Elzón, el Libertador dejó á: Apu­re, el 2!3 de Enero de 1819, y se encaminó de nuevo á An­gostura. Confió á los Generales Rafael U rdaneta y Manuel Valdés el mando de los batallones ingleses, ordenándoles que con ellos tratasen de apoderarse de la Guaira y de €aracas. Logró que el Congre·so de Venezuela, convocado á esfuerzos suyds, se reuniese en Angostura el I 5 de Febrero ( I 819 ), acto á que dio grande importancia y en el que leyó un discurso de apertura de las sesiones exponiendo los puntos principales del proyecto de constitución que sometió al estudio de los l)iputados. Su voz, vibrante y persuasiva cuando trataba del derecho de los pueblos, recavó la con­firn1ación absoluta de la libertad que· él había concedido yá á los esclavos, y, como estín1ulo á los defensores de la li­bertad, ¡.)ropuso que se estableciese la orden de los Liberta­dores y el reparto de Jos bienes nacionales entre Jos que Juchaban por la defensa del territorio. Púsose otta vez en can1pafla el 27 de Febrero de 1819, saliendo de Angostura en con1pañía de quinientos hon1bres, y remontó el Orinoco hasta el punto .llamado Araguaquen, en donde se encontraba la infantería del Ge­neral Páez, quien, al fr~nte de la caballería ocupaba la de­recha del Aráuca. Reunidos los dos Jefes en aquel sitio, sus fuerzas as­cendían á tres mil hon1bres. l~l constante deseo de uno y otro era entrar en lid con los enen1igos, pero su ardi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EOLETfN MlLlT AR .n1iento, lo n1ismo que la decisión de la tropa que Inanda­ban, encallaron varias veces ante la destreza y serenidad de Jas tropas españolas. La infantería de los realistas era uno de los cuerpos más veteranos y disciplinados. Dos ata.­q~ es parciales intentaron los patriotas y en a1nbos sa­lieron derrotados. Persuadidos, por últin1o, los Jefes de Jo expuesto que sería el aventurarse á librar en una batalla la suerte de la patria, convinieron en situarse á la orilla derecha del Aráuca. Fue ·entonces cuando Páez dirigió, con increíble audacia, el n1en1orable con1bate de las OEeseras del Medio ( 2 de i\.bril de 1 8 I 9 ). Con ciento cincuenta y un hon1bres, de los n1ás denodados y diestros de sus lanceros, atravesó el Arauca. Los españoles al co1un1- brarlos dispusieron dos piezas de artillería ligera y dieron la voz· de ataque á su caballería. Los patriotas al verse acon1etidos se retiraron hacia el río, en actitud d~ huír, pero al notar Páez que yá la caballería realista se encon­traba á alguna distancia de la infantería, vuelve repentina­nlente con los suyos y les da una carga forn1idable que no resisten y ]es obliga á desbandarse. La infantería realista se replegó tan1bién á un bosque y la ·noche puso fin á esa gloriosa hazaña .... Suspendidas por poco ttcn1po las hostilidades por par­te de los pa~riotas, el General Holívar se trasladó con su can1po á las llanuras vecinas d 1 Apure, en donde recibió aviso por n1edio del Coronel Jacinto Lara, de la situación favorable en que se encontraba la tropa corJiada al n1ando del General Santander. Supo que este distinguido Jefe ha­bía logrado reunir nül doscicnt s hotnbre de infantería y seiscientos de caballería, y que, en lucha con el CoroneJ Barreiro, le había obligado á retirarse, quedando el campo por los patriotas. Tales noticias, le decidieron á llevar á cabo el proyecto audaz. que desde n1ucho antes abrigaba : el invadir el territorio de fa Nueva Granada, para tratar de. indepen­dizarlo. De este modo evitaba á sus tropas la larga per­nlanencia en los llanos, en época de · invierno que es peli grosa por las fiebres y por las dificultades de todo género que ponen en riesgo la vida. Apoyada su resolución por los Generales Anzoátegui. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'BOLETÍN MILITAR . Soublette y los Coroneles Rangel, Iribarren, Br'iceño M~ndez y Cruz Carrillo, se pusieron en n1archa con direc­ción á Guadualito, el 2 5 de Mayo de I 8 r 9· La tropa que iba á entrar en can1paí:a se con1ponía de los batallone Rifles Bra·vos de P áez, Barcelona y /Jibión, y del reginliento Guías de Apure y de tres escuadrones n1ás. El 1 r de Junio ( I 8 I 9 ), llegó Bolívar al pueblo de Tan1e (Provincia de Casan are) en donde se linió con la Di­visión al n1ando del General Santander. Siguieron la n1ar­cha con inquebrantable energía y decisión, á pesar de las dificultades de tan difícil viaje, dd han1bre, frío y priva-iones á que estaban sujetos en tan desiertas n1ontañas. Con el decain1iento de espíritu consiguiente al estado en que se encontraban, llegaron el 6 de J uJio al pueblo de . ocha (Valle de Sogan1oso). IJos pueblos . de la Nueva Granada á la noticia de Ja aproxin1ación de Bolívar con sus tropas sintieron renacer ~;us yá casi n1uertas esperanzas de libertad, y se prestaron -á auxiliar con arn1as y bagajes á los expedicionarios. Mu­chos corrieron á aiistarsc bajo las banderas de la República, y el entu~;iasn10 les infundía valor para con1batit. Desde el an1anecer del I I de Julio de r 8 I 9, á orillas del río Gr1n1eza, Santander y Anzoátegui se dispusieron con Jos CL erpo~ de ~u n1ando á atacar á los realistas que Jes busca­ban. Los esnaíiolcs al v rs acon1etidos atravesaron de nue­vo el río y fu ron á situars en la. pei1a de Tópaga, desde -dondt> don1inaban el paso con fuego· cruzado , p ro esto no contuvo el ardirniento de los patriotas, quienes cotnba­ticron durante ocho horas, d salojando f1 los realis~1.s de la priinera p sicion, y ata ánd >lo ha · La entrar la noche en Jos n1 linos le ,...,.. ~ópaga en dond · se r fugiaron. Conc ·ntradas tod• las fu ·tzas deJ l ... ib t· dor en los , poscnt0s de · ·asco, ·1 ej ~ rcito n1archó por el íla11CO dere­cho; pasó el río Chi a n Jcha y fue á sallr á lo :valles. de "erinza, hasta situar e en 1cJs Ct rrales de Bonza. I retend1 ndo atacar á Barreiro por la espalda para in1pedirles el qne hici~ran u o de Jos fosos y parapetos que tenían levantados, n1ovió sus tropas por el can1ino de Paipa, per9 apenas habían cruzado el · río Sogan1oso, cuando los ·spañoles aparecieron ocupando el pantano de Vargas. Lo~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILIT~R patriotas eran dueños de una altur.~ hacia el Oriente, pero en breve los fuegos certeros de los espa.ñoles lograron en­volverlos, reduciéndolos á una hondanada en dond~ paga~ ban con la vida la tentativa de defensa que hacían. En esto& momentos el valeroso Coronel Rondón con una columna de cabaJlería, logró ron1per las filas que los aprisionaban" subiendo á uno de los cerros, n1ovimiento que siguió la infantería. Al propio tien1po otra parte de la caballería, al mando del Teniente Coronel Carvajal, se apodera del ca-. n1ino real, atacando con irresistible en1puje á los españoles. Grande importancia é influencia n1oral casi decisiva t.uvo esta acción, pues si la noche, que cayó cual impene­trable n1anto á cubrir el cuadro de miserias y dolores hu­n1anos, impidió el éxito total de la batalla, facilitando á los · españoles la retirada, dejó en el ánimo de éstos el conven-:. cin1iento de que tenían que pelear con enemigos cuyo arrojo y valor rayaban en ten1eridad. Después de esta acción los patriotas volvieron á si-. tuarse en los corrales de Bonza, y los españoles ocuparon el publo de Paipa= El 3 de Agosto una descubierta de los patriotas hizo severo escarn1iento en una avanzada de cien hon1bres de los realistas. F~~to obligó á Jos últin1os á situarse en una altura desd~ donde se divisan los can1inos de Tunja y el Socorro. Bolívar se apro~in1ó á los realistas, y ordenando algu-: nas cortas n1archas estratégicas, hizo creer á Barreiro que pretendía continuar en sus posiciones de Bonza, n1as el 4 por la noche se n1ovió sobre Tunja, dejando á s4 ~spalda á los enen1igos. El siguiente día á las once de la n1añana en­traba á est~ población; la corta guarnición que la defendía entregó seiscientos fusiles, ropa y aln1acenes de vestuario., salvándose arte de la tropn que la víspera hab~~ abando­nado el lugar yendo á buscar ~ Barreiro. Impuesto el Jffe español d~l audaz movimi~nto de los, patriotas, tomó inmediatamente el can1ino que conducía á Ja capital ; no sin ser molestado en su marcha por un des­tacamento de dragones que el Libertador destinó para que; observasen Jos movimientos del enemigo. Cuando el Ejército patriota se persuadió d~ que Barrei ro y sus gentes, tenían que pasar por el puente 9e Boyacá, se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR trató de salirles al encuentro para obligarlos á presentar combate. Eran las dos de la tarde del 7 de Agosto de I 8 I 9 cuando la primera colun1na de los españoles llegaba al puente de Boyacá, al mismo tiempo que aparecía por la izquierda la descubierta de la caballería de los patriotas. Los realistas imaginándose que no se trataba sino de una avanzada, destacaron un cuerpo de cazadores á que se le enfrentase, en tanto que el resto del Ejército trataba de seguir su n1archa. Mas, de pronto, en una de las alturas que rodean el encerrado y hondo Valle en que se encuentra el puente de Boyacá, apareció toda la infantería de los pa-triotas. , Las tropas del General Barreiro, que ascendían á dos mil quinientos hombres, se encontraban á,alguna distancia del puente. Los soldados de Bolívar eran dos mil. El BataJlón Cazadores que formaba la vanguardia, fue el prin1ero en romper los fuegos contra los realistas, los que buscaron de­fensa junto de las paredes de una casa grande de teja que en aquel sitio sirve de posada. Habiendo perdido aquella posición fueron á situarse más allá del puente. Durante este ataque la infantería seguía bajando del cerro y la caba­llería se acercaba pcr el camino real. Los españoles trata­ron de hacer una salida hacia su flanco derecho. El Batallón Rifles, de los patriotas secundado por una Compañía de la Legión Británica, les in1pidió ese 1novin1iento. Los Batallones 1.0 de Barcelona y Bravos de P áez con un escuadrón de caballería, al n1ando del General An­zoátegui, atacaron por el centro. El Batallón de línea de la ueva Granada, el de guías de vanguardia y los cazadores formaban la izquierda man­dada por el Geneyal Santand~r.-Continuará. -MINISTERIO DE GUERRA DECRE'rO NUMERO ... DE r8 97 ( r•. 0 DE JULIO) que concede una pensión de .los fondos del Montepío Militar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .BOLETÍN MILlT.\R El 1/iccpresideJJte de la República enL'argado del Poder Ejecuti'L•c CONSIDERAN'DO: Oue la señora Josefa María Vilar de Capella, viuda del Ge neral Luis Ca pella 'r oledo, ha ocurrido al Poder Ejecutivo por conducto de la Junta Directiva del Montepío Militar en solicitud del socorro á. que la Ley 153 de 1896 da derecho "á las viudas, hi­jos y padres de los militares que fallecieren en servicio activo y que hubieren contribuido, dos años por lo menos, para el .r 1ontepío Militar; Que el General Luis Capella Toledo fal!eció en esta capital el 24 de Abril del año pró.-imo pasado, encontrándose en serv'cio activo; Que por más de dos años se le hizo al mencionado militar el descuento correspondi<¡nte para el Mrmtepío, como consta del cer­tificado expedido por el Tesorero de dicha institución; Que la nombrada eñora Vilar de CapeHa ha acompañado á su petici6n los comprobantes exigidos por el artículo 22 de la ex­presada Ley 1 53 de r 89 5; y Que la Junta Directiva del Montepío Militar apoya la soli­c~ tud d~ la referida señora Vilar de Capella, DECRETA: Artículo único. Concédese á la señora Josefa IV1aría Vi lar de Capella, viuda del General Luis Capella Toledo, una pensión de cien pesos mensual ·s ($ roo), pagadera de los fondos del .\llontepío Mili ar, de conformidad con lo determinado en el artículo ¡ .0 de la Ley r 53 de 5 de Diciembre del año próximo pasado. Parágrafo. De esta pensión di frutará la agra iada desde la fecha del tít.ulo de adjudicación respectivo, por el tiempo de la viu­, dez y mientras observe buena contlucta. Comuníquese y publí_que e. Dado en Bogotá, á I .0 de Julio de I 897. l'vl. A. ' CARO. El l1ini tro de Guerra, PEDRO A.·ToNIO l\1oLI ~ A. ,s copia.-El Subsecretaría, D;.~CRETO NUMERO (2 DE JULIO) Clímaco Losada por .el cual se crea pro isionalmcnte el pLÍesto de l\:Iédico del Batallón 'Tmerife númcr~ 6. 0 El P'ireprcsidentc de 'la República encargad~ del Poder E)"cutivo, 1 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 JIOLETÍN MILITAR 1..0 Que dedicado últimamente á las labores de Instructol' Civil en la Guarnición de Bogotá, se ha distinguido por su con­sagración y celo, y ha obtenido el más lisonjero resultado en el adelanto de la tropa; y 3. 0 El Gobierno agradecido de sus servicios crée de su deber recompensados, lo que á la vez es un estímulo para los miembros del Ejército ; • DECRETA: Art, ¡ . 0 Asciéndese á Teniente Coronel efectivo del Ejército1 al Sargento Mayor Francisco de P. Cortés. Art. 2. 0 A si mílase al mismo, á Coronel para los efectos fisca­les, en su carácter de Instructor Civil de la Guarnición de Bogotá. §. Dése cuenta al Honorable Senado, para los fines constitu­cionales en sus próximas sesiones, del ascenso á Teniente Coronel, Dado en Bogotá, á 3 de Julio de I 897. M, A. CARO El Ministro de Guerra, PEDRO ANTONIO MoLJNA. Es copia.-El Subsecretario, Clímaco Losada. EL SINIESTRO DEL VAPOR MONTO Y A TELEGRAMAS República de Colombia,- Telégrafos nacionales.-Ojicia/.-U)·gente­Barranquilla, 1.0 de 'Julio de l897. ~eñor Ministro de Guerra. Hace tres horas que al salir el Montoya al río llevando fuerza militar en remolques, un lanchón naufragó y perecieron poco más ó menos noventa individuos de tropa y algunas mujeres, perdién­dose todo el armamento y pertrecho. Pongo en conocimiento de Usía tamaña desgracia que lamen­tamos profundan1cnte~ El Prefecto, N. G. lNsiGNARES S. República de Colombia. Ministerio de Guerra.-Sección !.•-Tele­grama número 8,139·-Bogotá, 5 de Julio de 1897. Prefecto.-Barranquilla. Contesto telegrama del I . 0 Deploro desgraciado aconteci­miento que se sirve comunicarme. Suplícole me dé detalles. PEDRO ANTONIO MeLINA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 35 República de C?lombia.-Telégrafos nacionales.-Ojiciai.-Barran­quilla, I .0 de Julio de I 897. Señor Ministro de Guerra. Comandante General acaba salir vapor Hércules, recomen­dándome decir Su Señoría que ha habido desgracias en tropa con motivo haberse volcado vapor Montoya, que á su regreso dará á Su Señoría pormenores. General primer Ayudante, H. A. VENGOECHEA. República fle Colombiq.-Ministerio de Gnerra.-Sección I .a- Tele­grama número 8,140.-l!ogotá, 5 de Julio de 1897. General Hcriberto A. V cngoechea.-Barranquilla. Lamento desgraciado suceso que os servís comunicarme en telegrama del 1.0 Ruégoos me deis mayores detalles. PEnRo f\NToNro MotrNA. República de C.lombia.-- Telégrafos nacionales.-Urgente.-Ojicial. Barranquilla, 2 de Julio ele 1897' Señor Ministro de Guerra. Al tener notici4 esta mañana de que e! primer medio .Batallón Junín había llegado el 30 á Puerto Berríol dispuse contratar pasaje en el vapor Gieseken de lo que ha quedado del primer medio Ba­tallón La Popa, haciéndole sacar parte pel cargamento que yá tenía 11 ordo, y salió á las 3 p. m. con diez y seis Jefes y (Jficia­Jes y ciento cincuenta y ocho individuos de tropa. El Juez del Crimen, á quien di cuenta del desgraciftdo acontecimiento del Montoya, averigua la responsabilidad en qqe hayan podido incurrir el Capitán y demás tripulantes del buque. El General Jefe, F. J. PALAC o. Rep ,ública de Colon~bia.- Telégrafos nacio1~aüs.-Urgente.--Ojitial. Barranquilla, 2 de Julio tado Mayor Di\·isionario.-Tunja. H0r1or poner en vue'tro cono imiento que ayer á la 7 p. m~ desarrolló e imultáneamcnt~ e.n e di fic.io que sirve ct•artel, y ca as contigua , abrasador incendio. Inmediatamente que notóse el fue­go e hizo formar el Cue1 po, e sacó á la plaza debidamente y se puso ea salvo el parque. Se organizaron do eompaí1ías de zapa­dores las que bajo la inteligente dirección de Capitanes Adán ]. Vargas y Pablo Escobar, comenzaron los trabajos de c0rtar el fue­_ p·o; apostándose al mi ~ mo tiempo centinelas, cuartos de ronda, etc . .. .á innmediaciones del lugar del iniestro con el ftn de evitar de~­~ rac:as de otra especie. Como el fuego estalló simultáneo en los '"'mhovedados del Cuartel y casas dest~uídas, se hizo imposible, á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍK MILITAR 3'7 pesar de· la actividad con que se trabajó, salvar estos edificios, pero· $Í se consiguió cortarlo de manera que no invadió al resto casas manzana, y á las nueve y cuarenta y cinco minutos yá estaba total­mente apagado el destructor elemento y en calma la población. Desgracias per onale~ no hubo, á Dios gracias, que lamentar nin­guna. Los Oficiales y tropa del Cuerpo upieron cumplir con su de­ber, demostrando con esto á la poblacit)n que el Ejército es seguro guardián de la sociedad. Me permiro recorrendar la filantropía y conducta heroica observada por el señor Coronel l\1anuel Medina, quien facilitando herramientas, y con su ejemplo, actividad y ati­nada dirección contribuyó en gran parte á combatir el siniestro. 'I'odo concluído se procedió á pasar lista y se tomaron los partes así : I .n Compañía, faltaron soldado enjuiciado, Adeodato Avella. 2.6 Compañí-a haber desertaco un Cabo 2. 0 y cuatro soldados. 3·· y 4·a. Compaiiías, in novedad. En estos momentos se pa a una escru­pulosa revista d€ armamento, municiones y equipo del Cuerpo; del re~ultado de eHa dare parte tan pronto como sea terminada. Seguro servidor, El Comandante, MANUEL J. URDANETA Q. República de Colmzhia.-Ministerio de Guerra.-Sación I !-- Tele­grama número 8,1 54.-BJgotá, 5 de ]ulio de I 897. Comandante Batallón N úíiez.-Soatá. Recibido telegrama de ayer, en que se sirve comunicarme desgraciado acontecimiento ocurriao en esa población. El Gobier­no aplaude el noble comportamiento de es Batallón para contener el incendio, y ha ordenado que se haga mención de e te pr.occder en la Orden G ncral, para que sirva de ejemplo á todo el éjcrcito. PEDRO ANTO!\'IO MoLI rA. República de G9/ombia. - Telégrafos Nacionales. - Prifectza·a.-Ofi­cial.- Soatá, 3 de Julio tÜ 1897. Ministro de 9ucrra. ParticipCJ Su S6íoría, que hoy á la · 7 p. m. principió en man­zana cuartel Jeva. tador incendio. Son las diez y gracias á conducta Jefes, Oficialcc; y tropa Batall<>n Núizez parece que- haya terminado. ()uemáronse tres casás, una de ellas el cuartel. Parque exi ten te clfartel, perteneciente Batallón, salvóse íntegramente. No lamen.- ~amos mayore desgracias. · Servidor afrctísi m o. 'El Alcalde encargado, ARISTIDES ToRRE 1 • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR República de ()o/.Jmbia.-Ministerio de Guerra.-Sección 1.8- Tele­grama número 8,145.-Bogotá, 5 de Julio de I 897. Prefcc to.-Soatá. Recibido telegrama de anteayer. Deploro desgraciado suceso ocurrido en esa población. PEDRO ANTONIO MaLINA. REVISTA DEL "NARIÑO" NUMERO 4ta ca pi al, el sobrante, el cual fue 430 Rémingtons y 30,000 cápsulas de ese calibre, como también, los cascarones, ba­las y algunos morrales que había de más. Del referido armamento se dejó á cargo del Cuerpo, 100 rii1es y s,ooo cápsulas para el servicio de los destacamentos de les Salinas de Táusa, N emocón y Scsquilé, esto con el objeto de secundar la buena idea de los Jefes del ~erpo, no man­dando á dichos destacamentos ni comisiones el armamento lVIauser. V La Oficialidad presentó sus pies de lista, y las clases sus nombra­mientos y libretines de Compafiías y Escuadras, y la tropa en general sus libretas, de las cuales estando algunas muy ajadas, se ordenó se re­pongan. Examinados que fueron los Sargentos y Cabos con referencia á sus deberes, contestaron con p:ropiedad; terminado esto, se averiguó á los Jefes si las referidas clases observaban buena conducta, cuya contes­tacié n fue que, sin contemplación alguna, se habían rebajado previos los requisitos del caso á los que se habían manejado mal. VI El señor Francisco Macche, Institutor civil del Cuerpo y que hace' . pocos días fue nombrado como tál, no ha podido hacer sino e lases ora­les por carecer de útiles de cnseíianza, y al interrogar al primer Jefe, si los había pedido, puso de manifiesto las copias de notas dirigidas ~n tal' sentido, sin que se hubiera obtenido resultado favorable, razón por la cual el suscrito los solicitó personalmente y yá se dio orden al señor Proveedor para conseguirlos y suministrarlos. VII La Oficialidad está enterada de sus deberes y cada cual procura de empeñar lo mejor posible su obligacionec;, lo que prueba que se ha­llan inspirados del honor que debe di ·tinguir á los leales servidores de nuestro supremo Gobierno; y us Jefes en cumplimiento del mismo de­ber, hacen á dicha Oficialidad la correspondiente Academia en la cual siguen instruyéndose. VIII En el Informe que se rindió en Mayo de 1896, referente á la re· vista que se pasó al Batallón Bárbu!a estacionado entonces en aquella plaza, ~e hizo presente el pésimo estado de los edificios que sirven de cuarteles, y como de esa ~poca á hoy no se les ha hecho ninguna refor­ma, el suscrito se permite recalcar en sentido de que dichos edifi...:ios y principalmente el de la plaza, amenazan ruina y pueden ocasionar algu ...... na novedad seria si no se pone pronto remedio. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR IX En la actualidad no existe en el despacho ni en el Archivo, suma­rio alguno p ho!llbres. El austriaca. A u tria puede reclutar cada año 340,150 hombres. El tiempo de servicio es de 22 a!los, y la organ~zación de ~as reservas es muy parecida á la del Ejército alemán. El Ejército austro-húngaro e tá divid~do en 15 Cuerpos. El cuartel general se halla situado en Sara. La infantería se compone de 102 re­gimientos, inc1uyen4o nno dp t\role¡,es y 12 Ratal\oncs de la Bosnia y. Herzegovina. · El total del Ejército asc~end . á 1. i9•hooo hombres, que pqcdc lle-. gar, caso necesario1 á 2.)8r,ooo, El ruso Rusia puede disponer en una guerra, de más de 13 millones de. ombres. En este 'nmcnso Ejército están incluídos lo~ recluta di pon1- ble ~ 1 que asc'endcn á cinco miJ\ones. Cerca de un millón de hombre . son llamados todor. los años al crvicio militar. El año pasado, más de go p~r 1 oo de los jóvenes que cntraro'n en guinta, fueron llamados al servicio activo. El alistamiento se v~rifica en la m"sma forma que en España. Lo que obti enen n númc ·o alto in­gresan en Opo!icluf!l e, ó lo que es lo mismo, ep la reserva, de cuya pla­z- a pasah al seryicio activo en ~aso de guerra. La duración del scrvicte>¡ militar en el imperio moscovita es de 23 años, aunque ún"camentc sólo. dura cinco años el servicio en fila. Los reclutas no dejan de tener por, eso 18 años más de pertenecer al Ejército sobre os cinco que sirven eJ") activo, pues tienen dos temporadas de ejercicio de seis rne. es cada una, mienttas están en la reserva, pasadas las cuales ingresan en la segunda reserva, quedando sujetos al sen icio militar hasta los '43 aPíos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ) e BOLETÍN MILITAR PABLO MAUSEP,. Inventor del fusil que lleva su nombre.- Hijo de un modesto armero, y el menor de treca hermanos, nació .el 2 7 de Junio de 1 8 3 8 en O berndón (Alemania}. Empezó muy joven á trabajar como a Jrendiz en la Fábrica Nacio­nal de armas establecida en dicho punto, dedicando sus horas de des­canso al estudio de modificaciones en las armas que entonces se cons­truían, manifestándose yá su clara inteligencia, su espíritu observador y una asiduidad poco común. En el año 1867 se trasladó á Bélgica para ampliar sus conocimien­tos en las fábricas de armas de Lieja, y cuatro años después presentó al Gobierno alemán su primer modelo de fusil y carabina, que fueron aceptados y con ellos se armó el Imperio Alemán. Desde el 1876, ha conseg4ido que China, Servia, Bélgica, Turquía, República Argentina, Brasil, Chile y Espat1a, adopten su sistema de armamento portátil, si bien después de haber introducido importantes ·modificaciones en sus primitivos m o lelos, hasta llegar al adoptado por España, y que se considera hoy como el arma más perfecta de cuan­tas se conocen. En la actualidad el armamento de su sistema se construye en las fábricas de L. Lcewe con quien está asociado y de la que es director fa., cultativo. Jefe de una numerosa familia, á ella d,edica el tiempo que ~u tra­bajo le deja libre. Su modestia, su afabilidad y delicado trato, le hacen simpático á cuantos le tratan, y á su talento y laboriosidad debe su fortuna, adqui­rida honradamente y de la que puede envanecerse. --~·--- ORO NI CA Comunicamos á nuestros lectores una muy triste y dolorosa noticia: la del naufragio de todos los individuos que en una lancha, remolcada por el vapor Montoya, salieron de la ciudad de ·Barran­quilla el día 1. 0 de Julio en dirección á Puerto Berrío. La embarcación nombrada conducía al Batallón La Popa, que había estado de guarnición en Barranquilla, y cuyo relevo se ordenó por el señor lVlinistro de Guerra. La lancha fue ocupada por cincuenta y cuatro individuos de tropa del mismo Batallón, treinta y ocho mujeres y doce muchachos, y cuando el vapor dejó <;1 caño para tomar de lleno la corriente del río, algún impulso brusco, ó insuficiencia en las condiciones de la barca para poder navegar en aquellas aguas, motivaron que se volcase, pereciendo, 91si instantáneamente, cuantos en ella iban. Lamentamos profun­damente tan desgraciado accidente, que abre impensado vacío .en las fila del valeroso Ejército de la República. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOI.ETÍN MILITAR 47 Por los telegramas que publicamos aparece que se trata de es­clarecer los hechos á fin de impedir, en lo sucesivo, desgracias tan irreparables como la que de corazón lamentamos. Hemos tenido ocasión de comenzar la lectura de un nuevo Íibro, de importancia para el Ejército, que se acaba de publicar en esta capital, y cuya título es el siguiente: El Tiro de la lnfantn·ía, como elemento táctico en la guerra, fruto de las observaciones y del estudio del Coronel don Pedro Sicard Briceño, quien, como perso­na que sabe estimar en lo que vale la noble y gloriosa carrera de las armas, ha querido ilustrar su nombre y ser útil á la Patria con los productos de su bien cultivado espíritu. El Tiro de la Infantería es una reunión de reg1as fundadas en la observación y la ciencia para el mejor manejo de la arma, y cuya aplicación, dada la moderna conformación del Ejército, es igual­mente aprovechable á la caballería y la artillería, como muy acer­tadamente lo expr~sa el autor en el siguiente párrafo de la intro-­ducción de su obra: "Estando la caballería y la artillería armadas de un mod
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 25

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 12

Por: | Fecha: 27/03/1897

Número 'l~ BOLETIN MILITAR --··~-- GRGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA V DEL EJÉRCITO --··~-- Director., ALEJANDRO POSA~A~ Sr~n Oblab-oradore s nat()s de •t ste periódiC'o, !od()s /tos 'J efis y Oficiales del Ejército de la República~ DISCIPLINA MILI1 AR Las dos n tas de:l señor Ministro de Gue·rra, que en seguida publicamo3, s n un llamanTiento á la hidalguía y elevación d mitas que deben inspirar todos los actc .. . Soy vuestro atento servidor1 · P EDR®> ANT d'e arcilla y greda hacia Tas bases, pem de modo á sumínístra:r excelente pi"so. Así que, cavando á escasa px:ofl1mdidad,. puede dar uno con piedra de fa resistencia y frescura adecuadas pata siTiares de los pontones y puentes. Entre Car­tago y el "ATto de Barbas"' no se ha practicado composící6n alguna há largo3- años1 sí se exceptúa una conta dístanci.a ant~3 de dicho paraje!' ( ) Las alturas que llevan uu asterisco son. tomadas :L>OX: el Íngení.c­to RentG.tÍa .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r>OLETÍN MILITAR ·O'Zada darante 1os trabajos que en 1 90 se 'Cjccut<~~ron 11asta "Piedra-de tnoler, ' ó sea por unos 5 kilómetro~ incluyendo como 400 metros en la orilla del .río cuya refección entiendo que ve hizo con poHerioridad (Informe del Prefecto Provincial del Qu~ndío., Registro Oficial número ~ 1 3). El contrafllerte de Salento, en la 'banda opuesta, ofrece una geognosia especial \1 u e se opondrá siempre :i la conservación del camino; -corno que los surcos de erosión al dar la última mano al .relieve de esta .gran mole arcillosa, la dejaron comparati amente plana;: así, ni el des­~ güc natural c:s perfecto, ni el subsuelo firme se halla á un espesor mo­derado, según puede ob:~ervar~e en los cauces de las corrientes. N o obs ­tante, el terreno e" de mediana consistencia entre "Piedra-de-moler" y 'Pava," del mism.o modo que entre el "Alto del Roble" y "Boquía." !El proyecto del camino se extiende, pues, de < Pavas" al "Alto del Ro· ble," que constituye en puridad una de nuestras altiplanicies andina pantanosas. En 1893 e_jecutó aquí el Batallón Picltilttha, que hacía el ervicio de zapadore~ hondos desmontes en busca de uelo resistente., 791 20 6,o69 27-k Existencia el r.q de Dicie~bre ........... , ...... $ 1 3,86o 47! No concluyo el preseryte iníor111e sin ~ener la satisfacción de ~1acer constar- que lo3 libros soq ll~vados con todo el aseo, esmero y claridad debidos, y CJUe los seíiores empleados Tesorero y Secreta­rio cumplen sus' deberes con recomendable exactitud. Su muy ateqto y seguro servidor? A. TONIO B. REBOLLO, Es fiel cop'a. - El Se retario, Antonio Mallarino. Bogotá, 26 de Diciembre de 1896. ~eíí Jre¡ Presidente y 11tfÚl!bros de la J !Lnlfl Directiva del Montepío Mi~ litar.-Pr:cscntcs. De conformjdad cqn h con1isión que e a hol)orable Junta rne designó para visitar mensualmente la Tesorería del Montepío Mi­litar, tengo el honor de dar el siguiente informt>: El I 5 de Jo~ corrientes me tra ladé á la O iicina de la mencio­nada Tesorería del Montepío .Militar, en donde el seilor Tesorero puso á mi disposic~ón los libros y demás documentos del ca o, los cuale hallé debidaillentc arreglado arroja11do las siguientes ope., raciones; DEB1TO Caja. S4ldo en ~ .0 de Diciembre de ~ 896 .... $ A Remesas .............•.....................••... A Interese .............. '"' ..........•... 1 ••••••••• 1\ Ca~bio de 111oneda ... ·:! ..... , ............... . Suma .. '!' •••••• $ CREDITO :Por pensiones ..................... $ ,, Qeneral Roberto Quijano .• , .. ~' ~ra. Virginia C. de Quijano .. t, Gastos Gener.ales ..... : ........ . 254 10,000 3,000 441 8o Suma .............. $ I 3,695 8o Suma el Débito ........................... $ Suma el Ct~dito .......... ~ ................ .. 1 3,86o 47l I,777 6o 1,oo8 .. , so 70 16,696 77t I 3,695 8o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN' MiliTAR Saldo que pasa á Enero $ 3,0:)0 97!· Como en mi anterior informe, me es grato repetir que los Libros son llevados con todo el esmero y aseo debidos. Su muy atento y seguro servidor, A~TO:"JIO B. REBOLLO. pECOION CIENTIFIOA: TÁCTICA APLICADA NOCIONES ESPECIALEg DE TP.CTICA (~ontinqación). Las elevaciones del terr.eno se conocen con el nombre gené-: fÍCo de alturas, pero éstas se dividen en varias cla e principale que son: ondulaciones, colinas y montaí¡as. No es fácil determinar 1<\ línea de separ~ción de uno á otro de es,to,s accidentes que se lledu­ce más bien por la fotma. y natur-aleza; de los terrenos inmediatos q pea la bas·e en que se levantan La coli~as y la· montañas e isten a,\sltldas ó e~lazadas entre sí ó con otras, ya con cierto orde11 regular, ya irregularment6, por. ]o cual forman lo que se llama: lfiuas, series, grupos y cac(enas de colz'nas, y ta1nhifn series, líneas y cadenas de nzonta(tas, designándose de preferencia éstas con el nombre de cordil,leras. Aunque e11 los terr.enos ondulados las elevaciones no sean f:Onsiderables, forman éstas en SU 4n\ón por la ~se partes hondas que se titulan pliegues del terreno, los cuales son propios á ocultar Hor.as en mayor: ó menor es.. ~"la~ Meseta/ g planicies son los ten't!no~ llanos qu~ coronan ciertas ~lturas, y qu~ se halla!1 rodeados d~ pendie~tes suaves á veces, ~~rup~§ ~ ~mpr4_ctic~hles otr.as~ Las a{tu.ra.s tie11en rnuy especial im.portancia desde el punto de vista militar. Si las compa~amos con las llanuras por relación únicamente á la difer.encia d~ n~vel y s~poniendo que unas y otras sean despejadas y practicables, deduciremos las consideraciones si­guientes: Colocado el observador en la altura, abarca un largo horizon­te, domina ~1 llano, descubre y reconoce los movimiento , fuerza y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 188 llOLETfN MILITAR disposiciones del enemigo, mientras que éste apenas ve lo que tiene en derredor suyo, y el menor accidente del terreno le cierra el horizonte. Colocado detrás de la cre~ta de una montaña, puede desafiar los proyectiles lanzados desde el llano: á lo largo de éste no hay medio de protección contra el fuego de arriba, que es dominante. La llanura, no obstante, se ofrece fácil á los movimintos y á toda clase de despliegues, mientras que la pendiente los estorba, destruye la cohesion táctica, debilita y aniquila las fuerzas de horr­bre, y caballos, y eleva en proporción las del enemigo parapetado. Las alturas son por lo tanto muy favorables á la defensiva, y .aun á la ofensiva, si permiten el emplazamiento de artillería, por­que sirven de fuerte apoyo al movi111iento de avance. Todas estas ventajas lo son en absoluto siempre que la cum­bre de la altur .1 sea llana y fot me planicie, porque entonces reúne á un tiempo las cualidades favorables propias á las regione eleva­da y á los llanos. Pero si la cú pide es puntiaguda ó erizada de rocas, y dificulta los movimientos, no permitiendo •ma cómoda ocupación al defensor, entonces disminuyen las ventajas, y con ellas las condiciones de re i tencia. Las pendientes más favorables á la defensa son las que pre­sentan una superficie uniforme y poco inclinada, pues aunque es más fácil u acce o al enemigo, la acción del fuego, tiene mayor efica ia: é ta se pierde mayormente en lo talude~ e carpados ó con cxo porque no permiten el tiro r ante y dejan un e pacio libre de fuegos ó ángulo muerto al pie de la falda. Las pendiente:; en forma de anfiteatro ó escalonadas ofrecen una erie de po icione muy fuertes para la defensa y para la colo­cación de baterías. Las pendientes cortadas por barranco ó fosos son muy favo­rables á la ofensiva: las tropas que atacan pueden ocultarse y abri­garse de trecho en trecho ha ta ganar la altura. Entiéndase bien que los barrancos no han de ser paralelos á la dirección de la pen­diente, porque en este caso serían enfiladas á lo largo por los fuegos de la altura. Comparadas entre sí dos alturas por lo que respecta á la ac­ción de los fuegos, la má elevada es superior en ventajas, sin serlo tánto como lo es con respecto á la llanura. Los valles ofrecen duplicadas desventajas que los llanos, por hallarse dominados en una doble serie de alturas en toda su ex­tensión. Las series de colinas po een en alto grado las propiedades de­fensivas enumeradas para las alturas; tienen, no obstante, el incon­veniente de destruír en parte la cohesión de las tropa , al paso que los pliegues ú hondonadas que los unen ofrecen abrigos al ofensor y favorecen el asalto de la posición. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SO!..ETfN MILITAR Mícntl'as el terr no, aunque accid~ntaJo, no ptesentc más que ondulaciones, colinas y pa(te montuosa, será de excelentes condiciones para el empleo e tratégico y táctico de las tropas, por­que como ya queda dicho, la destru~tora eficacia de las armas de fuego, ha introducido grandes modificaciones en el arte del com­bJ. te : uno y otro ejército beligerante necesitan aprovechar los me­nores accídentes d l terreno sobre que operan, y el más débil en número y calidad sólo podrá ponerse á la altura del más fuerte, y aún tal vez superarle, empleando h:lbilmente en su provecho las ventajas que aquél ofrece á su disposición. Las regiones montariosas no pueden ser las más propias para la guerra. Las montaíias, según el relieve que destacan sobre la superficie, se con ideran de mediana altura y de altura máxima o con iderable. En uno y o tro ca:;o el terreno no se prestJ. á las operacioneq con grandes ejército~ por su escasez de población, comunicaciones y alimentos. No obstante, en las de median·t altura, las pequeíías e lumnas del ejército ó partidas de guerrillero~ encargados de mo­lestar al enemigo podrán recorre¡· y dominar con ventaja estos si­tíos por la facilidad de mantener e en ello y de ocupar con poca.q fuerza parajes importante , é impedir el paso á fuerzas centupli­cadas. Mas t éngase presente, que sólo la infantería se mueve aqu-;­con eficacia : la caballería qu~dará reducida al ervicio de patru­lla; en cuanto á la artillería, la de montaíla únicamente tendrá aplicación en esta clase de terreno. No sicmp1·e es conveniente ocupar la cumbre de una monta-4 iía, porque ésta pucJe ser dominada por un movimiento envol­vente. Las mont'lñas de elevación extraordinaria son esencialmente desfavorables para la guerra; pueden, sin embargo, su tener muy bien la defen iva los propios habitantes del paí, pero para una guerra ofensiva nadie las escogerá voluntariamente. OTRAS FORMAS DE TERRENO. Los terrenos pedtego os embarazan y retardan los movimien­tos, rinden á los hombres, deshierran y estropean los cascos de los caballos, y por último deterioran los carros de la artillería. El terre­no arcilloso ó fangoso es también contrario á la rapidez de los mo­vimientos, así como lo son también los campos cultivados, las tie­rras removidas, las viñas, huertas, etc,, pues todos éstos presentan obstáculos á las marchas y despliegues de las tropas. Los terrenos arenosos son más practicables en tiempo de llu­vias que en el seco y cálido. Los terrenos profusamente sembrados de edificios, como case­ríos, molinos, ventas, cortijos, etc., presentan á la vez ventajas é inconvenientes, seng ín la operación que se practique: son favora- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR bies sobre todo c.omo punto de apoyo y base para el av.mce; y se­rin de verdadera imp0rtancia táctica si las construcciones citadas; ocupan puntos algo elevados y dominantes. La vías de comunicación tienen una importancia real y de­cisiva en la guerra, estratégica y tácticam{.nte consideradas. Los puentes, por ejemplo, son un ex:elente ptir.tto de defensa;· Jos diques pueden ser utilizados como lineas defensivas; plles . for ~ man á mndo de un parapeto en todo su trayecto: .Las carreteras y los ferrocarriles son las verdaderas artei"ias del corazón de la guerra; CORTAD'C1RAS DEL TERRENO:- DESFILADEROS. Se erltiérrde por desfiladero una c'>rtadura del terreno, ó bien: un paso estrecho entre dos series de obstáculos de longitud conside­rable. No pudiendo ser atravezados por las tropas con frentes exten­o , éstas tienen que adoptar la formación de una columna delgada, y por lo tanto de mucho fondo. Los desfiladeros son de dos clases, á aber: r." Los que est:ín formados por vías de comunicación sobre sitios impracticables, y que unen dos regiones practicables, como los puentes y los dique . ( Omtin?tará). ~ L "COLOMBIA" NUMERO 22 . El señor General Rafael M. Gaitán, Con1andante de la Jefatura Militar de Panan1á, en carta del 1.0 del actual con que ha tenido á bien favorecernos en respuesta á la ex..: citación que en el nútnero J. 0 nos pern1itin1os hacer á Jos· señores Jefes superiores del E}~rcito, se n1anifi.esta muy con1placido de los adelantos de los mien1bros del Batallón ·Colombia especialtnente en Jas clases de Táctica y Código á ·cargo del señor Goronel Guerrero, Jefe del Cuerpo, y en la de Artillería' regentada por el Teniente Esteban Huertas: Insertamos én seguida lo que dice un importante pe:.. riódico del Istmo, con respecto á un simulacro de- campaña· ejecutado por el Colombia. MANIOBRAS MILITARES Para sacar· á las t'ropas de la inacción y deJ reposo, y par~! .mantenerlas ai mis,no· tiem130 robustas y con vigor er'l el esJ3Íritu.,' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 191 ~ tlíspone el Código Militar que los Generales á cuyo cargo esté al­guna parte de la fuerza pública, la hagan, entre otras muchas op~ raciones del arte de la guerra, acampar y descampar con frecuen ~ cia, para que se ejecute la operación con prontitud y silendof marchar con orden como sí cstuvíese el enemigo al frente; maf ... char en batalla y en conversión con paso acelerado, para cuando convenga adelantarse á tomar una po ición ventajosa que el ene­ ·rnigo Íntente ocúpar; y por 'tltimo, que se hagan simulacros dt; batalla. Los señores Gene·ral Gaítán, Jefe Mtlítar de la Pbza, Cofa· nel Guerrero G. y Com-andante Otüz; primero' y seg·undo ] efes del Batallón 22 de G'ohmbia, que no ólo' velan por la moralrdad y' di ciplina de la trOpa de Slt mando sino también por su rnstruccióa ti vil y militar, sacar'on de esta ciu'dad una parte del mencionadli Cuerpo en la madru'gada del miércoles 17 y acé.tmparon en el llano· de Paitilla, junto al paso del rfo Mata nillo1 En aqLrdlos tertenos, propios pata maniobi·a tnílítares, pues hay allí colinas, caíla' á~is, zan.ias que· saltar y llanos co{tados po-1~ matorrales e pesos, maniobró el llatallón en la mañana hacicn'do toda las evoludones qu'e pueden presehtarse en un campo de bata:.. lla, tales como desplegar -e en posiciones á vanguardia sobre una línea eñalada; hacer fue gos g anando y perai ndo tetreno, giros de alas para envolver los flanco del enemigo y reunione por cuatro' y por compañía para rechazar las carg as de la caballería. Todos estos movimientos fUeron ejecutados con s uma precí­~ ión, al toque de corneta, siendo muy notable la rapi·dez con que se maniobró, pues la línea ten ía mil metros de extensión. Por la tarde se hizo un s imulacro de combate.para tomar la~ lomas alta que limitan por el Norte el llano de Paítilla, en las ~uales se había colocado alguna fuerza para simular la ?resencia del enemigo. Las fuerza atacantes fueron divididas en tres co­lumnas, las cuales formaban las alas y el centro del ejército, apo- . yadas cada cual por su respectiva reserva ; y el asalto general se dio por todas las fuerzas, las que habían maniobrado según el plan ge· . neral. Al coronar la altura, la banda de cornetas rompió en alegres· dianas para significar que la victoria había coronado la frente de los asaltantes .. Durante las horas de descanso,- la tropa permaneció alegre· y · divertida con juegos inocentes: ni una gota de licor, ni un atro­pello á los vecinos ni á sus propiedades. El regreso se hizo con el mismo orden á las I 1 y 30 de la noche. Las familias que se encuentran veranéando en la sabana-st­ñoras y caballeros-de distintas afecciones políticas, pueden salir garantes de cuanto aquí decimos respecto al orden y á la disciplina · del batallón 22 de Co!Jmbia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LE rll MILITAR Felicitamos por ello, y por las maniobras de dicho cuerpo, á los señores Jefes Oficiales de la guarnición militar de Panamá. (De El Me rcuri~ de Panamá). EN EL EJERCITO EL Decreto Ejecutivo de fecha 2 de los corrientes, declaró en uso de licencia indetinida á los Subtenientes Ruperto Amézquita y Salustiano T. Rojas de la 2."' Compañía del Batallón Caro número I 7 en virtud de haber solicitado la separación de dichos Oficiales el Jefe del expresado Cuerpo~ por mala conducta. Aceptó al doctor .Federico A. Byrne la renuncia que hizo del destino de Médico del Batallón Caro . acantonado en el Quindío y e nombró en su reemplazo al doctor Vicente Emilio Gaviria con la asimilación á Sargento Mayor para lo~ efectos fiscales. Aceptó al 1'eniente Buenaventura Beltrán la excusa que presentó para servir en la 3·· Compañía del Batallón Pichincha número 23, y llamó al servicio al 'I'eniente Joaquín Llanos, des­tinándolo á la 3·" Compañía del expre ado Batallón Pichincha en lugar de Beltrán. El ~odcr Ejecutivo por Decreto de fecha 2 del presente.dictó las siguientes dispo icioncs : A scendió á Capitán efectivo al 'I cnicntc T ndalecio Guzmán, que sirve en la 4: Compañía del Batallón Ct rdoba número 21, y lo de. tinó á la 2."" del mismo Cuerpo en la vacante que allí quedó, con motivo de la separación del Capitán Pablo Merchán ; y llamó al servicio al Capitán Ricardo Berna!, destinándolo á la 3·a Com­pañía del supradicho Batallón Cércl?óa, en reemplazo del de igual grado Tito Octavio Martínez, á quien se declaró en uso de licen­cia indefinida. MARZO 8. El Poder Ejecutivo, por Decreto de esta fecha, dictó las siguientes dispo iciones: Ascendió á Capitán efectivo al Teniente Carlos Tomás Mu ... ñoz, que sirve en la 4·a Compañía del Batallón 1i"radores número 1 I, y lo destinó á la 2.n. del mismo en la vacante que allí existe. Ascendió igualmente á Teniente al Subteniente Luis López, de la 2."" Compañía del mismo Cuerpo, y lo destinó á la 4·" en reempla­zo de N úñez. Ascendió á Subteniente al Sargento I. 0 Leopoldo León, del Batallón Neira número 14, y lo destinó á la 5 .... del Ti­' rad'Jres en re~m plazo de López. Por Decreto de esta misma fecha dispuso que el Teniente Lui Correa, que había sido destinado al Batallón Grana d eros nú­mero 8 como 2.0 Ayudante, quede en el Sucre número ro, en igual puesto, en lugar del de igual grado Marco A. Barbosa, que debe pasar al Gr·anarüros~ como 2. 0 Ayudante en lugar de Correa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 12

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