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REPUBLICA DE COLOMBIA lB ~ o{ ~;:;, /o~¿¿j
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Mis padres, ~~~i~~~;a~?aldi; Garibaldi, l. por Ed"ardo Lockroy; E lmuodo Cervant~s, por
Reg; Ottu Drinker, por Edmundo Cervantes; El
Dr. R M. Carrasquilla, por Luis María Mora;
Francisco J Fernández, por R~g; De lejus I poeslal,
por F Rivas FraJe; Anivcrs.no (poe,ia), por VIC· ~
tor M Londono; c.n La Unión (poesta), por Ed· El
mundo Cervanle'; En aquel tiempo ,. (poesía), E!
por Ismael L"p~z; Suello Illanco (poesía), por i Eduardo Castillo; Panteón; En el b1lsque (poc.
sIal, por Guillermo ¡:'os ,tia; G.deTÍa Dip omálica"
por RI!I{; Cafétale.; en Columbia, por Gabriel Dr.
IIz \Y ; An, nuevo, bailes, teatros, bailarinas, too
ro·, ttc. etc.
Ilustraciones: Garibaldi, Fdmundo Cer~'an.
tes, Ur Raf",1 Mar a C.lTrasquilla, Francisco J.
F~rnqndcz. Viclor 111 L 'ndoño, Ismael López, t D. ~
Enrique Sancl~ment ·, General t.lalee'id no Var, ~
gAS, l>r Juon E Manrique, General Rafael Uribe I Uribe, Deshierba del c,fetal, Cusech _ del caf!!,
Casa de la Hacienda, [diticil de las maquinas, etc.
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Bogotá, Enero 1.0
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El Gerente, LEO SIEGFRIED XOPP I ' ~ ~ iI
DD~~~U~U~ggg~ggDOg~~DDDOS
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Serie 111 REPUBLICA DE COLOMBIA Número 12
~~
Bogotá Ilustrado
~----.. ~.~.~.~ .... ~, .. ~-----~ .~~
.Jf G'V'Íembre de 1901
5lJi'tecto't y 8bedacto '{., abafaeL l nidad; idioma en que todas las palabras, sin ra ces,
afines, ni derivados, tienen la significación exacta, de manera
que se habla á las plantas ó á las piedras y entien?en,
se llama al bruto y re ponde y con el cual e comu~lcan
los espíritus. i Fléchier, Bourdaloue. Dossuet y Ma slllon,
qu~ apenas estaban ,iz mente Dú, hubieran ido de e a poca,
cómo se le. habría hecho la boca agua por aprenderse
aquel discurso para salir á repetirlo por esos púl(Jitos.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOGOT A ILUSTRADO 191
Capaces hubieran sido de pedir permiso para bajar á la
tierra á traducir, aunque imperfectamente, {, lenguas vulgares
la Divina palabra. Como se sabe, los franceses son
las gentes más vanidosas.
Abogados de estos de nuestros días no se usaban; los
pocos procuradores y escribanos que merced á la intriga
habían logrado deslizarse en el Paraíso estaban aterrados.
De acuerdo con las nuevas teorías ya no se podía citar
el artículo tál para condenar al pobre que se robó una
gallina, ni con el Código en la mano declarar yacente la
herencia dd rico que dejó sobrinos ó parientes colaterales,
ni se formadan aquellos expedientes de artística maraña
con que se prolonga un pleito por años y años pára delicia
de los curiales: la profesión quedaba perdida.
El Padre Eterno, que lee los pensamientos de los Santos
como los de los hombres, cayó en la cuenta, á propósito
de abogados, de que Otto no había tenido ninguno
ese día; y dirigiéndose á San Gregorio, á la sazón encargado
d el Gobierno interior del Cielo, le preguntó:
-Nu habrá entre los Santos alguno que se interese
por ese Drinker ?
-No, Señor, contestó San Gregorio, hasta ahora no
ha ll egado á mi Despacho memorial, ni petición, ni cosa
que se le parezca, en relación con ese prójimo.
-Con perdón de Su Santidad, dijo San Rafael, metiendo
su cuchara, vengo de la tierra y al pasar por la
Selva Negra oí los lamentos de Drinker, y como estaba
perdido del camino, qui e hacer algo por él porque creí
que estaba en mis atribuciones socorrerlo; mas por desgracia
no es de los que me están encomendados.
-¿ y por qué no pasó usted al Despachoá darme aviso
inmedia tamente? preguntó San Gregorio.
-Santo Padre, respondió el Arcángel, porque este
hombre no se halla en artículo de muerte, ni creo que en
caso tal merezca los honores de la recepción!
-No importa, usted ha debido ponerlo en mi conocimiento;
usted entra en el Cielo como Pedro por su casa,
sin tener en cuenta que en mi calidad de J efe de la suprema
Policía debo estar informad0 de todo lo que sucede para á
mi turno poder dar las noticias que se me pidan.
-Yo no estoy á las órdenes del Despacho de Gobierno,
dijo el Arcángel amoscado, mi misi ón es protf'ger á
los viajeros, y a (, sólo debo dar cuenta del resultado de
mis comisiones por conducto del Ministerio de Relaciones
Jix teriores.
Es de advertir que el Arcángel hacía días estaba de
mala guisa con San Gregorio porque éste no había querido
hacerle Caballero de su Orden, la cual se acababa de
instituír en el Cielo, y tánto se había de vulgari mr después,
que hubieron de mandarla á la tierra en tiempo de
• Gregorio XVI. San Pablo, por el contrario, JI'! había concedido
la Gran Cruz de la Orden Militar de San Miguel.
Viendo el Señor que las cosas se agriaban entre su
Ministro y San Rafael, intervino:
-Tenga paciencia el Sr. Arcángel, dijo, que á San
Gregorio no hay que levantarle la voz, porque no solamente
en la tierra fue tan gran Papa, que le apellidaron
el M agno, sino que es Magistrado de primera categoría
en eü~ Reíno; y mírese en el espejo de su col ega Luzbel,
para que no venga con soberbias; y dígame, ¿por qué no
socorrió usted á e!te pobre Otto Drinke r .?
El Arcángel agachó la cabeza y con mucha humil-dad
res pondió:
-No le protegí porque .. porque ...
-Veamos por qu é .
-Pues, Señor, porque ese hombre no está pe rdido por
viajero, sino por borracho .. _ y como no ti ene oficio ni
benefici o, él mismo no sabe á qué santo encomendarse.
-Malo, malo, dijo el Señor, ¿ de man e ra que hay en
el mund o una clase de gentes que no tienen padrino en
estas alturas? Vamos á ver. ¿ Quién se hace car~o de
abogar por e llos?
-Nadie, respondió. Ningún santo quería que se le tachase
de andar en malas compañías ó exponerse Á q\,;e le
acusasen de haber l.ido aficionado á empinar el codo .
A todas estas el Padre Noé, vi endo por dónde iban
tablas, callaba como un sordomudo y le provocab ha-liarse
á centenares de pies debajo de la tierra : es decir~
en el Limbo.
-¿ No hay quien se apropie esta defensa ? volvió á
preguntar el Señor.
Silencio en las barras.
. -¿ Cómo e~ esto? ~quí tenemos á San José, que !>e
Interesa por media humanidad; á San Antonio de Padua
que tudos los días viene á empeñarse por las solteronas'
por los perdidosos, y hasta me ha metido a.quí, valiéndo~
se de sus influencias, á algunos rábulas á cuento de que él
también tuvo su pleito; no se pu ede rebullir un poquito la
tierra sin que San Emigdi? clame por IflS despanzurrados;
los pes r adores se encomiendan á San Pedro ; los cazadore3
á San H~berto; por los agricultores ruega San I si dro;
los Evangelistas defienden á Jos escritores; á Jos músicos
Santa Cecil~a; Santa Luda me pide ojos como quien pide
cuentas de vidrio; San Juan de Dios ruega á cada triquitraque
que abra las cataratas del cielo; Santa Rita todos
los días quiere remediar imposibles; Jos tahures nombran
á Santa Polonia y hasta los ladrones tienen á San Dimas.
¿ Cómo hacemos? No en balde se ha de decir que Dios
da la llaga y da la medicina. Hay que buscarles un apoderado
á éstos, que son más desgraciados que perversos. La
mayor parte de los que se entregan á este vicio lo hacen,
según ellos mismos aseguran. por disipar sus penas.
-Si Vuestra Divina Majestad me da permiso, dijo
San Juan Crisóstomo, me atreveré á indicar un medio para
encontrarles defensor.
- Hábla en buena hora y pruébanos que por algo te
llaman boca de oro.
-Me parece, dijo el Santo, que hay una manera
muy sencilla de saber á quién se le debe n adjudicar. Puesto
que este Otto Drinker es un modelo en su género, la
cuestión se reduce á averiguar cuál es el Santo á quien
acude en sus aprietos, y designarle para que cargue con
todos los bebedores.
Adoptado el consejo, se envió una comisión para que
buscara en los archivos la minuta de la vida de Otto Drinker
á fin de saber cuál era su devoción favorita.
De la investigación resultó que la invocación que con
más frecuencia empleaba Otto, era la de "Ave María."
-Entonces á mí me corresponden, dijo la Virgen,
y con esa sublime .ternura de Madre amorosa para quien
no hay vicio que no encuentre di scu lpa ni falta que no
trate de atenuar, la Reina de los Cielos y de la tierra se
hizo cargo de la defe nsa de esos hijos d esamparados.
- Hé aquí, agregó Slxtfl , por qué los borrachos son tan
afortunados: Son para la Madre de Dios, como los hijos
cala veras en las familias: los más consen ti rlos.
-Ahora que ya saben usted~ s esto no vayan á abusar.
No se debe mortificar, por de licadeza, á la Madre
Excelentísima y Mis e ricordiosa.
RmruNDo CERVANTES -.
El i?'r . ..Rafael .Jyt. CSarrasc¡uilla
(ÍNTIMO)
No queremos en estas breves .lí neas esboza~, .c omo
otros, en atildado estilo, las allas Virtudes, mereCImientos
y lauros del Dr. Ca~rasquilla. Quédese ~so para plumas
más avezadas que la nuéstra . Deseamos 610, con los ojos
del alma, recordar el claustro á cuya sombra querida yislumbralnos
las primeras lu ces de la ciencia, afianzamos
lélS creencias nacidas al cal0r de! hogar y oímos las saludables
lecciones del patriotismo.
Bajo las aulas del Colegio del Rosario se destaca en
nuestro espíritu una figura imborrable' la figura del Rector/
á la vez que del amigo: su negra vesti?udra talar, su
majestuo. o ademán, su frente alta y despeja a, u rostro
lleno de bondad inefable.
En la cátedra su voz O'rave de orador sagrado suen a
co n el timbre austero de 1: verdad. El discípulo. pr~ndido
á los labios del maestro, no pierde una sola frase. Su ~azo
namiento se de.envuelve con el laconi mo g eométnco
\
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOGOTA ILUSTRADO
de la lógica de Aristóteles. El espíritu del gran te610go
de la Edad Media vivifica esa enseñanza como el calor '
del sol la fecundación de la naturaleza.
Pero apenas suena la campana y la conferencia se
suspende, en torno de nuestro caro Profesor de Metafísica,
se agrupan sus discípulos, deseosos de oír una última
palabra, para aclarar un problema ó resolver una duda;
y entonces él, á todo atento, mezcla á la profunda lección
el saludable y cariñoso consejo. Para el Dr. Carrasquilla,
vivir es enseñar, vivir es educar, vivir es estar en comunicación
con el alma enamorada de la juventud, ansiosa de
servirle algún día á la Religión y á la Pa tria.
I y qué grande y verdadero amor por el joven! Como
nuestros padres por la sangre, el más rehacio, el más díscolo
es en su corazón el discípulo más querido. Para el jo-
- ven de levantada inteligencia, voces de aliento, á fin de
ués de largos estudios conduce á ellas á
la joven novia que lo ha de acompañar en los rudos embates
de la vida I
I Con. cuánto placer ha mirado el Dr. Carrasquilla la
verde hOJ"- de laurel que ya ha empezado á orlar las sienes
de algunos de los hijos predilectos del antiguo Colegio
en esta última éra de gloria I '
Hemos co.mprendido las dulces fruiciones qU'e el sabio
pro!esor expenmenta cada ~ez que uno de sus discípulos
asciende con honor ·Ios pnmeros peldaños del foro del
profesorado, de las distinciones públicas. '
Muy yocos serán los que sin honda pena han sentido,
al desped.lrse ya de las aulas, el apretón de manos del Dr.
Car.rasqullla. El padre quedó ahí. ¿ Y el hijo volverá?
¡Quién sabe I Queda orando aqu~ y tal vez éste jamás torne
de regiones distantes.
\ .
¿ y la casa del maestro, la modesta casa rectoral? Es
la de todos los discípulos del Colegio.
¿ y por qué estos recuerdos? Ah I Porque hoyes el
día en que los estudiantes celebran el santo onomástico
de su Rector I Maestros y alumnos se empeñan en darle
pruebas de gratitud: una velada literaria la víspera, una
cena frugal servida en el vetusto refectorio del Colegio, la
íntima satisfacción de todos. y por coronamiento hoy, por
la mañana, una misa ante el ara de la Bordadita.
Vayan estas líneas para el maestro, para el protector
y el amigo. Bien sabemos que lastimarán su modestia;
pero cuando en la lucha por la existencia, penalidades y
contratiempos han empezado á cubrir el cabello de canas,
hay que volver los ojos á los tiempos venturosos, por más
que diga Dante que no hay mayor dolor ~ue un recuerdo
de felicidad en la desgracia .
LUIS MARI ... MORA
Octubre 24 de 1907.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOGOTA ILUSTRADO 193
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3{ embres d.e acci 6n
Ninguno COlliO el Sr. Fernandez puede reclamar con
mejores títulos la satisfacción de haberse formado por sus
propios y únicos esfuerzos, hasta conqui tar puesto envidiable
entre los escogidos y afurtunados de la tierra. E l
camino de luchas incesantes y de triunfos sucesivos, cada
vez mayores, recorrido por el ~ r. Fernández, es claro
ejemplo de lo que pueden la con tancia y el amor al trabajo,
servidos por sólida instrucción y clara inteligencia.
D. Francisco J. Fernández
Muy joven hizo estudios teóricos y prácticos de telegrafía,
buscando seguramente un trabajo que le diera medios
de afrontar la diaria lucha por la existencia, y pronto
tuvo á su cargo importante oficina telegráfica del país, y
al contrario de lo que tantos otros han hecho, que en el
empleo sacrifican aptitudes y aspiraciones, se dio á la tarea
de mejorar sus conocimientos, como Inspector de las líneas
de Santander, y preparándose para la instalación de
nuevas líneas y nuevas oficinas, y consultando siempre la
perfección del .'.lervicio y la economía para establecerlo.
El Gobierno supo apreciar los méritos del nuevo constructor,
cuya habilidad para organizar crecía cada día, y poco
á poco fue entregándole lineas más y más importantes,
que dejó instaladas satisfactoria y correctamente.
No fueron obstáculo para sus trabajos ni los malos
climas, ni las naturales resistencias que opone nuestra bravía
naturaleza á quien trata de dominarla; al contrario,
sus fuerzas crecían con las dificultades que las contraria_
ban, y gracias á su constancia prodigiosa, logró comunicar
á Bogotá con la Costa Atlántica y con Orocué, estableciel'\l..
do líneas en lugares no habitados por el hombre, si bien riCO"
en dones naturales, pero de climas deletéreos, y donde
cada poste clavado significaba un triunfo sobre la muerte,
que despiadada amenazaba á los zapadores del progreso
empleados por el Sr. Fernández. Hoyes fácil nuestra comunicación
con aquellas apartadas regiones, y no todos
pensamo~, cuando nos servimos de ella, en la inmensa suma
de esfuerzos empleados para. conseguirla, por el Sr.
Fernández, que vivió mucho tiempo á las orillas del Magdalena
ó en las pampas de Casanare, sin preocuparse por
las inclemenr:ias del clima, que más de una \'ez pusieron en
peligro su xistencia, y soportando abnegado la ausencia
de la familia y las escaseces de la vida, allf donde faltan
toda clase ne alimentos y de comodidades.
Entonces, cuando la batalla fue más ruda y más peligrosa'
el éxito cid r. Fernández fue brillante y fue compl(
to, y de ahí para acá arranca la base de su fortuna y
de la importante p05ición que merecidamente ocupa entre
los empresarios del país, y que le permite consagrar su
atenrión á las varias importantes negociaciones que tiene
iniciadas y en cuyo de$arrollo acaba de hacer un viaje de
estudio por Europa.
Siguiendo sus primeras aficiones y sin abandonar el
vasto servicio telegráfico que tiene á su cargo, se ocupa
en el establecimiento de cables en el río Magdalena y en
la Costa Atlántica, para lograr nUestra comunicación directa
con las líneas inlF~ roceánicas entre Europa y América,
que, como es sabido, hoy no llegan á ninguna de nuestras
ciudades del Jitoral; además, ha fundado una empresa
de colonización en las desiertas montañas del Carare,
y aquí tiene á su cargo la Gerencia de la Compañía de
hilados y tejidos de Samacá, la de la Gran Panadería de
Viena, La Imperial y la del Mercado de Las Nieves. Bien
se comprende el inmenso mérito del Sr. Fernández como.empresario
y como organizador, cuando, con plena confianza
en el porvenir, echa sobre sus hombros el peso de '
tamañas empresas.
Hombres como el Sr. Fernández son los que Colom-.
bia necesita par¡~ su redención económica y fiscal, tan inteligentes
como emprendedores y tan activos como generosos.
El Sr. Fernández es ejemplo vivo de lo que vale el'
esfuerzo propio para alcanzar buen éxito en la lucha por"
la existencia, y como tál lo presentamos á los lectores de
BOGOTÁ ILUSTRADO, al honrar con su retrato nuestras columnas.
Séale de hoy más feliz el resultado de sus numerosasempresas,
que si acrecientan su propia fortuna y las co.
modidades que merece quien trabaja como él, también
acrecienta la fortuna y la prosperidad del país.
+
9?e 1ejes
i Cómo se aleja el tren! j Cómo se aleja
y decreciendo va y al fin se pierde,
y sólo el humo en espirales deja
en la extensión de la llanura verde I
i Así se van las dichas de la vida!
i Así se van las horas de ventura I
y dejan sólo en su fugaz huída
de los recuerdos la espiral oscura.
Los dos que en el andén se despidieron
largo tiempo en los ojos se miraron,
mientras las manos trémulas se unieron
y en silencio las almas se besaron .
En la hora fatal de la partida
no hablaron de promesas ni de agravios;
que en las grandes tri5tezas de la vida
hablan mejor los ojos que los labios.
Ella está aún en la estación mirando
del humo los confusos espirales,
y él, que ya no la ve, sigue agitando
el pañuelo á través de los cristales.
y cual de un mismo sufrimiento heridos,
con un acento de profunda queja,
quedo exclaman los dos entristecidos :
1 Cómo se aleja el tren! i Cómo se aleja 1
Noviembre 18 : 1907. F. RIVAS FRADE
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
194 BOGOTA ILUSTRADO
g@:e::.===
I
~===,g@
~V'ersariO
BaJo la a1,diente bóveda nocturna,
Al repasa1' la frecuentada senda,
Dialogo en la arboleda taciturna
Víctor M. Londoño Con tu pálida sombra de leyenda.
Te miro como entonces, y me ag1'avia
La risa de tus labios abrileños ,.
Tu voz me dice, en los augurios sabia:
- V1·gíla en el umbral de tus ensueños!
j Cuánto sangr6 mi corazón desnudo
Ante el oblicuo sol de tu mirada!
j Oh ta1,de de Noviemb1'e, cierzo rudo,
Frigido como el hie1'1'o de una espada!
Cuando la esfinge interrogar quisimos,
Mú'é en la faz palidecer las rosas,
y al fondo de una cripta descendimos
Mudos y con las manos temblorosas.
AlU fue el beso iniciad01'. Procúra
De aquella voz que t1'ansfigura y pasma
Recordar el murmurio en tu clausura,
y t6rna á mi Jardín como un fantasma.
ev. 8JTG. JJondoiio
NOVJ1m BRE DE 1907
g@=== ,=c===g@,
En " fa Unión"
1
Vuelvo la vista atrás, y entre los velos
De la niebla confusa de los años
Van pasando ilusiones, desengaños,
Luchas, triunfos, placere5 y desvelos.
(Para Req)
Hondas congojas, íntimos desvelos
Que tánto me agitasteis: hoy extraños,
Vanos fantasmas os perdéis huraños
Bajo el palio impasible de los cielos.
Pálido, sin color, todo esfumado
Se ofrece á mi memoria vacilante,
y no sé si es verdad ó lo he soñado:
I P ro lu imagen n6 I Pura, radiante,
Como una estrella en el confín distante,
Viste de luz las sombras del pasado.
II
Ya no soy lo que fui : surcan mi frente
Hondas a rrugas j mi cabello cano
Revela los estragos del verano
Que consumió mi juventud ardiente.
"Inven i portllm .. '"
Cuán rápido bajé por la pendiente
Que subí con empuje soberano:
Toqué la cumbre y al volver al llano
Me encuentro solo, exánime y doliente.
Pero ya veo la postrer morada
y desdeño las burlas del destino ;
Amor, gloria, poder : humo, aire, nada.
k ecojo mi bord6n de peregrino
y rindo con la espalda doblegada,
Las últimas etapas del camino.
EDlIUNDO CERVANTES
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
\
·BOGOTA ILUSTRADO
Ismael López
NOVIEMBRE DE 1907 SB,=·===
Sueñe b lance
El alma mía tuvo un sueño blanco, un sueño
nupcial. Bajo el risueño
azul de una mañana de primavera todas
C. aquel tlempe ...
Entonces las sencillas zagalejas
vivlan sin rubor y en. sus bermt:,jas
bocas melijicaban las abejas.
Libre de yugo en las llanuras vasta.
pacla el baey mientras las ninfas castal
enguirnaldaban sus torcidas astas.
Era la dulce edad en que las {uen tes
arrastraban en fáciles pendientes
sobre guijarros de oro sus corrientes,
g el hombre sobre el haz desmesurada
de la tierra espaciaba la mirada,
lin Dios ni Ley, y no pensaba nada.
Tras el pastor por la rosada vla
al amoroso silbo descendla
la grey paciente alfallecer el dia,
ó tañendo sus p(fanos ltgerJs
la cena aderezahan los cabreros
al pie de clamorosos cocoteros.
Leche y miel deslilaban las encinas
y en sus ramas las águilas divinas
posábanse en. las horas vespertinas.
Dichosa edad y liempos lisonjeros
cuando los zaga lejos lastimeros
de valle en valle andaban y de oleros
en oteros, y al sol de rayos vivos
modulandu campestres leimotivos
Pan bicorne haela danzar los chivos,'
y en lasfloreslas las desnudas diosas,
de luengas cabelleras y golosas
bocas de miel como entreabierlas rosas,
bajo grulas de opacos oxiacanlos
con sus manos, en llmidos quebrantos,
apenas recalaban sus encanlos.
albores eucarísticos, albor de los manteles
sagrados, claridades pacíficas de estrella
remOLa, terciopelos de 'lirio intacto, mieles
de los panales áureos del HibJa: eso era Ella.
las más dulces campanas de mi parroquia en clara
vocinglería dieron su fresco reír para
solemnizar el día felice de mis bodas.
Su alma como las flores ingenua é inconsciente
liMaba, sin saberlo, dentro de sí una fuente,
de dulzura, un tesoro
de amor inagotable y de bondad sencilla:
Al soplo de las auras pacíficas, de cada
naranjo desprendíase en lluvia perfumada
-tal un revoloteo ¡naravi llosa y leve
-de plumas de palomas,-el azahar de nieve
para alfombrar la ruta g loriosa de mi amada.
I Mi amada! Dos colinas
·de nardo eran sus senos nevados: dos divinas
azucenas del monte
sus manos, cuya albura
estaba penetrada de luz, y la dulzura
de un diáfano horizonte
Ella era en su ignorancia como una cieguecilla
muy dulce, que tuviera las manos llenas de oro.
Así, bajo la risa sonor~ de los bronces
la vi pasar: entonces
mi alma se llenó toda de sol y de cariño
y me sentí lan bueno como ((uando era niño.
Sueño divino, sueño nupcial: cuando me asomo
á tu ventana, cede la pena que me agobia,
. me lorno puro y f"anco . _. _
y mi alma .se adormece tan blandamente como
si ~a pacifical'an los ojos de la novia
cenlda de azahares que vi en mi sueño blanco.
J95
azul, llenaba el cerco de sus pupilas francas:
juntad todas las cosas más dulces y más blancas;¡ EDUARDO CASTILLO
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
BOGOTA ILUSTRADO
(, I ~ ... I I I
Panteón
Una larga vida, dedicada, sin restricciones de ninguna
'clase, al amor de Dios y al servicio de la humanidáa,
fue la de la Reverenda Madre Gertrudis, Sup~riora de las
Hermanas de la Caridad en Colombia, quien por más de
treinta años consagr6 las luces de su privilegiada inteligencia,
las energías de su voluntad y la ternura de su coraz6n
á la formaci6n de las abnegadas hijas de San Vicente de
Paúl y á la eduoaci6n de la niñez. Ni la ancianidad, ni los
quebrantos de su salud debilitaron el vigor de su fecunda
obra, yal bajar al sepulcro deja imperecedero rec\!lerdo
de virtud y noble ejemplo de laboriosa propaganda.
El fallecimiento de la Reverenda Madre Gertrudis ha
sido un verdadero duelo social, y de él participamos nosotros
sinCeramente.
Entre los muertos conocidos, amigos muchos de ellos,
que reposan en el seno cariñoso de la tumba, queremos
recordar aquí á Arturo Rozo Laverde, que muy joven nos
dio la eterna despedida; al Sr. Luciano Fonnegra, padre
de nuestros amigos D. Miguel y D. Juan María, que rindi6
en Medellín la larga jornada de su existencia; á
Eduardo Herrera Ricaurte, médico muy distinguido, que
también muere en la plenitud de la vida ; á Bernabé Arbeláez,
miembro estimado del comercio de la ciudad; á la
Sra. Josefa María Jimeno de Robles, virtuosa matrona,
oriunda de la Costa Atlántica, que de tiempo atrá!? se había
establecido entre nosotros; á Marco Aurelio Uribe Toledo,
joven santandereano, muy ap;-eciado por cuantos tuvimos
el honor de tratarlo, que muri6 en Ciudad Bolfvar,
desempeñando a\lf el Consulado de Colombia; á D. Manuel
Reyes Valderrama, patricio boyacense, que después
de larga existencia consagrada al trabajo que enaltece,
muri6 en la ciudad de Sogamoso; al Sr. Pedro Avendaño "
Coronado, respetable miembro de la sociedad tunjana ;
al Sr. Luis Felipe Angulo González, muerto en las cercanías
de Lisboa, Portugal, que anteriormente había sido
confinado á nuestra Colonia Penal del Caquetá, por causas
políticas; á D. Clodoaldo Mora Bernal, activo comerciante,
que sufri6 graves pérdidas cuando la suspensi6n de pagos
del Banco Internacional; al Dr. Antonio María Restrepo
Cada vid, distinguido abogado de Medemn; á la
Sra. Teresa Herrán de G6mez, apreciada dama de esta
sociedad; á la estimable Sra. Ernestina La verde de Rodríguez,
muerta en Vichy, Francia, adonde había ido por
causa de salud; al General Juan González Monroy, veterano
militar de los tiempos de la Nueva Granada; al interesante
joven Fernando Angulo Valencia-hijo de nuestro
amigo el Dr. Fernando Angulo,-que en la edad de
las ilusiones acaba de morir en Cartagena; á Manuel
Franco Izquierdo, muy querido amigo nuéstro, muerto en
Sogamoso después de larga y penosa enfermedad; á D.
Luis Patiño Jaramillo, trabajador infatigable y cumplido
caballero, y á D. Pascual Uribe R., honorable ciudadano
antioqueño, que muri6 en Rionegro. A las familias de
todos ellos enviamos nuestro respetuoso saludo de pésame.
Además, honramos hoy nuestro PANTXÓN con el retrato del
Sr. Enrique Sanclemente, de cuya muerte dimos cuenta
en el número anterior, y lo acompañamos de las sentidas
líneas que nos ha enviado uno de sus amigos y admiradores,
y son éstas:
t. Hay seres que la n¡¡turaleza dot6 con raros privilegios
y que, debido 4 éstos, se imponen á la admiraci6n y
aprecio de los demás. A este escaso número de varones
dignos perteneci6 Enrique Sanclemente, cuyos méritos ha
venido á justipreciar la muerte.
Eran los tiempos de nuestra alegre juventud, cuando
nos fue dado conocer en Buga á Enrique, que por ese entonces
disputaba con Julio Campo-alma gemela-la soberanía
de los caballeros en nuestra sociedad, partía con
éste los torneos de la elegancia, y sabía conquistar la estimaci6n
de todos con la instintiva dignidad de su carácter,
que á ninguna otra cediera ventajas y que algunos interpretaran
como orgullo; con la rara gentileza de sus actos,
que hacia pensar en antiguos caballeros de alta estirpe)
con sus naturales elegancias y exquisitos refinamientos,
que ~o scñ9,reaban de nues~rqs salon!:: aristoor~ticos ; con
su ínLeligE:r~i" I generosa~~e pr6diga ~ro{l,Indidad 1 en, ~atos
l' "' ) \" .. I l' .,1 • 1 I J ¡"' l." • "
de esparcimiento, en que hácfa las delicias de los' que le
rodeaba!l; con su hermosura varonil y noblemente altiva,.
de que apenas hay ejemplo, que le ' atraía la admiraci6C1o
indiscreta de las mujeres y el obligado elugio de los hombres
; con las auténticas ejecutorias de familia que lo condecoraban
de nobleza, sin que de ello hiciese alarde ; con
el dona ire ha bitual de sus pensamientos y la galana festividad
de sus palabras, que no escasas simpatías le g ranjearon.
Pero aparte de estas co.nsideraciones sociales, con
la honradez y rectitud tradiciona les, de las cua les nunca
bastarde6, condiciones muy dignas de exaltarse por ser
tan valiosas como raras en los tiempos que alcanzamos,.
plegados bajo el sentido de cálculo que los corroe.
,~
En rique Sanclemen Le
Vencidos ya los fogosos años de su juventud, torn6
Enrique al valle del Cauea-todo luz y fecundidad,-que
si no le vio nacer, era la cuna de sus mayores y el regazo
de su familia; pero no ya con el mismo optimista sentimiento
de la florida edad, pues una precoz experiencia comenzaba
á platear sus cabellos, é inundaba su espíritu de
esa taciturna melancolfa que atraen los desengaños y losplaceres
idos, con su sombra de recuerdos. A poco tiempo,
uni6 su destino al de una virtuosa dama de esta sociedad,
á la cual 10 ligaban de antemano los lazes de la sangre,
y era para él, desde temprana edad, señora de sus·
pensamientos. Bajo los mejores auspicios plant6 su hogar,
dechado de todas las virtudes, timbre de la sociedad caucana,
y que ha sabido tejer la guirnalda de sus propios
merecimientos. Desde entonces finc6 las mejores esperanzas
en el porvenir de aquel hogar, le consagr6 sus redoblados
esfuerzos y aspiraciones, y obtuvo, en recompensa,
considerable número de descendientes, que forman hoy,
al amparo maternal, una familia modelo, en donde arraigan
y compiten el deber y el honor de sus antepasados.
Para ellos ha dejado Enrique como único pero inestimable
patrimonio, la tradici6n de su piedad, que alcanzó la
victoria en los combates de la fe; la enseñanza de su lealtad,
á toda prueba, y las credenciales múltiples del caballero
; patrimonio más preciado en verdad que el de efímeras
6 deshonradas riquezas, que el tiempo destruye con
sus ácidos y la tarda jllsticia con sus vindicaciones.
Deber de nobleza es para la amistad exaltar la virtud
de los que á ella fueron d6ciles, y trazar con cariño
y sinceridad el tipo de los nobles que perecen, y que viven
en nuestro cora~~ij. Vaya par~ ~ndque esta modesta
corona de recuerdQ~/ "" \ . . , '
,J ,', • "J. '1 ::. ¡",¡ Cht~ •• iJ l. , ti, \ (
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
'1
BOGOTA ILUSTRADO 197 ~ , .¡ 1. ' . : 1 ! I "j J , "J
En el bGsgue
Déjil dans t'úwonnuje t'épOllse elje t'aime~
Tll m'appal'tiens dJs le passé,
Fiancée invisible el dontj'ignore méme
Le non sans cesse pl'ononcé.
SULLY PnuDlIoMME
Déja pOI' hoy la perfumada alcoba
de ambiente virginal que es tu capilla;
quede el polvo en lo~ Inuebles de caoba
y alte entre las edas la polilla.
La ol'ación interrumpe en un momento,
esté un rato la alondra abandonada
y vén ¡Í contem piar el firmamento
que e quiere mirar en tu mirada.
Vén ¡Í aspirar la matinal fl'e cura
que surge del fol1~je y de las flores,
á esparCIr tu corola ingenua y pura,
oh ro a del jardín de mis amores.
Este día, e Le puque y esta bri a
para tu hermosa juventud se han hecho;
que e talle entre los árboles lu risa,
que resuenen tus f, ases en m i pecho,
Verás ahora que Diciembre empieza
con sus fie~las, su sol y sus retamas,
de prender. e del tronco la corteza
y filtrarse el azul entre la ramas.
Mientras Helios avanza en su camino
Mirarás descorrersen las cortinas
Del escenario s-igllDtesco andino
y en dorado zlg-zag las golondrinas.
Oirás cómo celebran nuestra cita,
primaveral, risueña la mañana,
la campana en lo alto de la ermita
y las ondas del río en la sabana.
Como en la noche del poeta, á solas
no puede verse del Señor la obra;
Le formará, si vienes, aureolas
toda la luz que á mis pupilas sobra.
Ji;scucharas las aves que en sus trinos
(no importa si es ya cosa repetida)
formando el eco de tus pie divinos
te darán cariñosa bienvenida.
y en tanto vamos bajo el palio verde
yo le diré cuan to ~oñé y an helo ;
copa del árbol que la vista pierde
cual flecha que partiera para el cielo.
Tal mi pasión. miasmático terreno
la dio vie,-or y la tornó más pura,
una águila me dijo cuánto es buenO
el respirar el aire de la altura.
Sí, de la altura del inmenso espacio
do no llegan los míseros reptiles;
los que presas inmundas al palacio
llevaron de mis años juveniles.
Seles envenenado por la envidia
no v:\eilaron en llenar de cieno
el brillo de mis arma CI1 la lidia
y mi blanco cO ' urno en el terreno.
Serás un preciosísimo amuleto,
con todas tus virtudes y lus dones,
al fango que destilan en secreto,
sierpes del mal, algunos corazones.
¡Ah 1, ouántas confidencias á tu oído,
á tu alma más bien dirá la mía;
conocerás la vida que he vivido
sin tener el amor de cada dla.
Confiado en la bondad que te reviste
- tú erás más discreta que un hermanote
diré del papel que hago tan triste
en el baile de máscaras humano.
y sabrás que doliente y errabundo,
seguitlo por euménides rabiosas,
crucé huérfano y solo por el' mundo
persiguiendo dorada mariposas,
Niño por un jardín iba tras ellas:
deseos de ambición, sueños de gloria. _ ••
es larga, mas al ver ya las estrellas
te habrá contado el carazón su historia.
!
)
, • I , Del mar conozco lodos los colores
y he visto los orepúsculos más bellos.
Hoy de un odio implacable á los ardores
la sombra quiero hallar de tus c&bellos.
Como cubre la madre con sus alas
los polluelos temiendo á los raptores,
con el calor del verso 't con us galas
yo oculLo mis más lntlmos dolores.
Buscal'emos el trébol que felices
á todos hace, cuando tú lo cojas
ba tarán á cerrar mis cic-atrices
en blancas mano diminutas hOJ3s.
El Heliotropo al sol se torna y llena
de luz y dc calor todas sus flores;
al irradiar en mi tú, hermosa y buena,
el astro- rey setás de mis amores,
Cual la araña del hilo suspendida
así quedaré yo de tus encantos;
tendrás en el banquete de la vida
muchas rosas y músicas y can los.
y en el futuro libro de mis versos
tú la musa gen tiI, ni 5a hechicera,
serás, aunque se opongan los ad vel'SOS,
la dulce encarnación de una quimera.
GUlLLEIUro POSADA
~=====~
CSo~, ' y agregan: ¿ Qúiere conocerla ? .. .. Es
,,~q~~¡ll~ . v!frjr~itt Q.u.e, ,yive ~o.)a. yeJl~a.qe •••
í l
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
202 ,B0GQT a. 1 LUSTRf.\DO
Yo soy la hija de la Manuda. nos dice una mujer
agraciada y pizpireta, que está de cfljlra en una tenducha
ele la parroquia.
En medio de su progreso care~e la región de vías de
comunicación. Los caminos son malos. El esfuerzo particu.
lar ha hecho mucho, pero no ha podido completar la obra.
Afortunadamente el actual Gobierno se preocupa para llenar
ese vacío.
Un grupo de propietarios acordó llevar á término una
()bra de utilidad pública con la apertura de la vla denomi~
nada Camino del Subia, vía qUé acerca enormementp. á Bo'
gotá la rica región que principalmente abastece de víveres
esta plaza. El bajo precio de los artículos de primera necesidad
como plátanos, maíz, miel, etc., afecta aqll{ de
modo alarmante al productor, por causa del flete, f.n oca·
siones superior al valor del artículo, resultado de largo y
elifícil transporte del lugar de producción al de venta ó
consumo. Por el camino de que se trata, se reduce en dos
terceras partes del actual en distancia y por consecuencia
en valor; cuando la iniciativa particular lleva á cabo trabajos
de esta naturaleza, es deber de patriotismo dar á conocer
los nombres de quienes las iniciaron. Consagremos un
recuerdo á Neponuceno Santa maría Herrera, que fue alma
y brazo de la empresa, y á los fundadores que de ve-ras
·desc!lajaron montañas, al grupo de vanguardia que
nos precedi6 en el camino del eterno 'viaje: Nicolás Si~nz,
Eusta~io de la Torre N., Enrique Iregui, Jorge D.Ortiz,
J,.uis Durán; Ignacio Tobar, Francisco Núñez U. y Munuel
J. Abondano, muertos en el curso de los últimos ocho
~ños, todos ellos amigos, vécinos y colegas.
No es de nuestr.o resorte el pesimismo de ,L.arra, ni
mucho menos. Escribimos estas Hneas con fe, en espera de
mejores días. Los que vivimos, sostenemos todavía el fuegu
sagrado. Hemos recogido la bandera que ondea todavía
bajo el sol de la espera nza, como un jirón de ilusiones
rotas, como un saludo de los héroes oscuros del trabajo
que recomienda á la Patria los esfuerzos meritorios de sus
hijos.
Mas si por desgracia el negocio del café se coloca al
lado de la quina y del añil, todo este bello cuadro se iría á
tierra. Entonces podría el poeta cantar sobre las ruinas, y
decir con Rodrigo Caro:
"Estos, Fabio, I ay dolor 1, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa."
GABRIEL ORTrz WILLlAJISON
Carretera de SubiA, conslruída por los Sres. Núñez \.l' C,·, para comunicar su hacienda con el camino nacional
~:== := : :==:: :== == : := == ===: = =::: :==:= := = :== :== =~
Al fl rall poeta Guillermo Valencia
Corcel y caballero
(DE ANTERO DE QUENTAL)
Rse negro corcel cuyas pisadas
escucho f'ft Sf/f'f/O !/ en la , ombra crece,
y pasrl!ulo á galopr .'la aparece
por la noc!l,' ('1/ las !"fu'úres calzadas;
¿de dd {}¡efU''i ¿r¡ur! márganes sagradas
!I {er,.iÓ/es Cf'llI:rJ, que asl parece
hosco y sublime, en tanto le estremece
no sé qué horror las crt'nes agitadas?
Un caballero de expresidn pujante,
dlllce y p lácl'do. al par que altivo y fuerte,
vestido de armadura relumbrante,
en la bestia cabalga ún temor.
EL corcel negro dú.'e : - 1 oy la Muerte!
y el jinete responde :--1 Y yo el amol' !
MANUEL S. PJCllAl\DO
llabana, 1907,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
lLUSTRADO
~~~P~.~~·':--C~loiJ~bia :el
sido el tte 1907, Y
~J .... : "Ul'" de páginas nobles y i!1()/iO'Sas
DtVln'tE-Pasado el mes de Noviembre con
IIF,caFln05éiLml~nte doloroso á os muertos y á. los
estudios para honrar los eertámepor
los campos y villas de veraneo se
principales familias, que en v~lióIól.
um::::. con alguna fiesta, cuyo eco perduen
Tos meses de silencio y de soleausencia
de sus dueños. De este mimero,
~ •.• ~rr, .. ~ Elicechea y su distinguida esposa la Sra.
~·~(ti!~~'J:;~!lrl!~O de Torres Elicechea, que antes de ponerse
la ciudad de Apulo, en donde actualmente
de solaz. y de descanso en el tibio ambiente
.~"'IIh·,í"'n •• n valle que animan el Bogótá y el Apulo, al
·~~~@~&ii¡i~~~~i~ aguas en besos de oleaje, repetidos imtante
quisieron celebrar aquí la fiesta de ~anta
de sus numerosos amigos y relacionael
día 28, habrían de celebrar en la
naturaleza, la del jefe del hogar.
EN Jt~ TEATR? de Va.riedades hemos tenido, jun to
co~ muy buenas vistas de cInematógrafo, dos bailarinas espanoles,
llenas de sal andaluza, que no sólo han complacido
a! com~n de los mortales q~e las han admirado y aplaudIdo,
!.I~O que les han sorbido el seso á sus más inmediatos
admiradores, que han creído ver en sus picarescos bailes
la satisf~cción . de anhelos supremos y de las más elevad
ªs mamfestaclOnes de la belleza artística. De seguro
que nosotros no estamos por tales exageraciones, que traídas
á lA Prensa, .dicen mal de nuestra cultura atemense
pero sí hemos visto con gusto el espectáculo del Yarieda:
des, y lo hemos aplaudido con sinceridad, siquiera hallemos
que podría tratarse en la escena á Tersípcore con
máv consideraciones y. más respeto.
EL TEATRO MUNICIPAL, abandonado por la Compañía
Dramática Nacional-que se fue á correr aventuras por
el Norte de la República, y parece que ha sufrido algunas
bast~nte desagrad!lbles por falta de preparación en el
público para apreciar el teatro moderno,-ha tenido cerradas
sus puertas durante todo el mes, y no ser:i sino hasta
la semana entrante que las abra de nuevo para estrenar
un ~inematógrafo con ampliador de voz, c~mo aquí no
se ha Visto otro. Le a uguramos éxito magnífico.
EL CIRCO DE SAN DIEGO, en cambio, ha estado abierto
para doble servicio; de noche, con cinematógrafo popular
á precios inverosímiles por lo bajos, que ha dado bueno~
ratos de expansión á nuestro pueblo trabajador y de dla .
los do~i.ngos, con la Cuadrilla Mixta de toreros' y torera~
que dmge el matador Gorde/, y que habría trabajado con
buen "éxito si enc~en.tra con toros de verdá ve1'dá para su
faena, pues los chICOS !Jon de buena ley. Desgraciadamen_
te entre nosotros hasta los toros son mansos y ya no queda
animal, que embbta ni aun cuando le' arranquen un
pedazo... Es lástima.
Los PESEBaES, que .e~ esta época debieran ser de rigor
para. recordar las tradICIOnes de la madre patria han lucido
por su ause:-:cia, á lo menos para el público: y mucho
será que en tres 6 cuatro casas particulares los hayan tenido
Yc allf, af s6n alegre de los villancicos, hayan artorado
el nacimiento del Niño Dios. También es lástima que se
nos vayal\ estas viejas costumbres, de rancios olores, pero
!iabrosas, muy sabrosas.
Duelo
Impresa la página de nuestro Pan/eÚ1t, hemos tenido
la pena de ver desaparecer de entre los vivos otras dos
personalidades distinguidas, que por conceptos varios merecen
el recuerdo de la sociedad en que vivieron. El Dr.
LUIS FONNEGRA, médico muy notable, amigo leal y caballeroso,
murió en V:illeta en la plenitud de la vida, sorprendido
por la muerte en los trabajos agrícolas de su hacienda
de Ctene .: aquí, después de larga vida, encanecido en el
trabajo de to~o momento, murió el Sr. D. ENRIQUE ALFoRD,
extranjero laborioso que hiio de Colombia su segunda patria.
Vaya nuestro pésame á los deudos de estos distingui-dos
caballeros.-REO. -
BODAS DE PLATA-COn suma géllanterfa y aristocracia
celebraron I~s suyas nuestro distinguido amigo D. Antonio
María Dfaz y su encantadora esposa D,n Elvíra Aya de
Díaz, por medio de un regio baile, al cual azistió buena
parte de lo más culto de nuestra sociedad.
Pocas dejarán entre nosotros' recuerdo tan
El 2 de los corrientes se hallaba su casa de la carrera
9." convertida en un pedazo de cielo donde todo convidaba
á la ft!licidad : la amabilidad sin rival con que recibieron
los esposos Dlaz, sus pri morosas hijas las Sritas María
Elena y Alicia, y los Sres. Ruperto y Max Aya y su se ñora
esposa; la deleitable orquesta; el perfume embriagante
de abundantes y hermosas flores naturales y humanas ;
los manjares exquisitos y los exqu;sitos vinos, y la profusa
luz, que iluminando al gzorno las encantadas salas, difundía
en todos los ánimos, estrechamente unidos por alegría ostentosa,
vapores de juventud, de .cariño y de afabilidad.
agrilitable como el que guardamos del baile de la Sra. de
Torres Elicechea, y no por la elegancia de su preciosa
rt1anSlón. J'dornada por manos de hada para esa amable
noche, pi menos aún por la exquisitez del servicio, correcto
CDmo el que más pudiera serlo; que todo e\lo' era de
rigor, 1 por natural, inadvertido en su casa y en su día,
sino por la aristoorática galantería con que recibió á s~s
• vitados, por la oelleza de las gentiles damas que la rbde
ton; y p'or los mil encantos de la princesa del país dtrl
I levante, que presidió el cotillón con gracia inimitabl~.
Hor,,& como fas pasadas esa noche en casa del Dr. To.
res Elicechea, no se olvidan jamás. I
(
·Plegue al cielo, en una palabra, que tan deliciosamente
así cambie siempre el rudo batallar de lá e.-istencia,
y que siempre "oches haya como la qu e Dfa z y Ayas
dejaron indeleblemente impresa en nue stra agradecida
memoria.-ElI.
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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 12
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La Mujer - N. 44
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y FE DAN FUERZA.
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL·
EXCLUSIVAMENTE REOACTAOA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
BAlO LA l>IREOOION DE LA ,S:&ÑOllA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
MIÉRCOLES, SE'riEMBRE 1.0 DE 1880. ~ PRltetO 30 cs.
ESTUDIOS HISTORICOS
SOBRE LA MUJEI't EN LA OIVII,IZACION.
C.\l>ÍTULO DUODÉCDIO,
LAS MUJERES EN LOS UlPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDE~TE.
( CON'1'1NU.A.CION).
XII
EN tanto qno Placidia había gohernado
durante más de treinta años el
imperio do Occidente, otra mujer, AOhrioa
suya, Pe•.QUERIA, imperaba en
el de Oriente. A pesar de quo en la
historia aparecen en aquellos tiemp<>s
como Emperadores Valeotioiano 111
en Occidente y Teodosio II eo Oriente,
quienes realmente gobernahnn en a.m.
bos imperios ~rao Placidia. y Pulquería,
la primera en nombre do sn hijo,
y la seguodaeu el de su hermano. Una.
y otra mujer fueron varonile>!, de almas
tan bien tomplatlas, que por Au fuerza
moral y su génio lograron alejar de sus
Estados, durante largosafios, laslmestes
1 invasoras de los bárbaros, las que uo
pudieron penetrar en aquellos imperios
sino cuando ellas ya no existían.
'reodosio II em de incliua.cioo.es pacíficas,
amigo del reposo, del estudio y
ama.ute de las ciencias : sólo se 00\1-
pab:} en escribir (con uo.a perfeccioo.
TO!IO IV
tal, qne tenia & honor que lo llamaran
el calígrafo}; e u pintar primoro~amente
¡ e u c;omponer versos y en llevar
una vida retirada de los negocioR.
Aunque Pulquería tonh o.pt~uas dos
aüos más que su hermano, ella so en.
cargó Je lo. educaoion del futuro Emperador
y de su~ tres hermanas, y cuan. 1
do murió su padre, y cl\n.n.péuas lw.bia
cumplido diez y seis años, Pulquería.
tomó el mando del imperio con una
ciencia, una ~>a.bidnrío. y una discrecion
tan mar~villosa fiUO sorpreudia, y con
ese motivo (41;)) se la diú ptíblicamcn.
te el título de Allgusta. Era tal la
confianza que la. tenían los consejeros
m(LS antiguos y expori01eotndos en el
imperio, que siempre se a.teniau n $\1
opioion y dicen que ella nunca llegó á
dar uo consejo ó una órdeu de!Jacer- 1
~L •
Segun los historiadores (no solamente
los eclesiásticos, sino basta los m:ís
enemigos del catolicismo, como Gib.
bon), Pulquería era la. mujer de m(4S
talento de su época, así como la m(lS
------ - -·------
22
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
174 L A MU J ER.
estrictamente virtuosa. Era. tal el 6r-l rias herejías se hRbian levantado en su
den que babia en el palacio, que más imperio, agitándolo violentamente, los
pa.recia un monasterio que la morada 1 godos, los hunos y otros bárbaros, des.
de un soberano oriental. Pulqueria pa.
1
pues de destruir varios lugares de las
saba sus horas de recreo en una mag- fronteras, se preparaban ú invadir renífica
biblioteca con Teodosio y sus sueltamente todo el imperio. Aterrado
hermanas, entregados al estudio. Ha. con aquellos acontecimientos, suplic6 á
hiendo consagrado á Dios su vida, sus Pulquería que volvier;e á tomar el go.
hermanas siguieron su ejemplo, y al bierno á su cargo. La situacion política,
hacer públicamente voto de conservar. tanto interior como exterior, era en
se vírgenes hasta la muerte, regalaron extremo critica., pero en breve tiempo,
como una ofrenda á Dios un altar tan merced á su energía, firmeza y eqní.
magnífico, que era todo de oro enrique. dad, ella restableci6 el 6rden interior
cido con piedras preciosas, con una ins. y exterior. "Desterrada con ella, dice
cripcion que explicaba el motivo del un antiguo historiador, la felicidad del
obsequio. imperio babia de11aparecido, pero á su
Como en el imperio de Oriente se regreso, como nna nueva Débora, ar.
hablaban varias lenguas, Pulquería las mada con el escuJo de la fe y de la
aprendió con perfeccioo, y escribía. con Religion, march6 á &ostener los com.
la maestría de un sabio el griego y e.l bates del Señor al frente de los ejér.
la. ti o. Se bn.cia enviar con frecuencia citos."
la relacion de todos los aconteciruien. N o solamente Pulquería devolvió la
tos que sucedían hasta en las provio- felicidad y la paz al imperio de Teo.
cías más remotas de sus Estados, admi. dor.io, sino que protegi6 eficazmente á
nistrando con una estricta justicia en lo.i cristianos de Oriente y se coustiLutoJos
ellos. Adema¡;, era tal su bondad y6 en defensora de todo el que sufría
y buen corazon, que jamas quedó que- injusticias y no podi.."l. protegerlie per.
joso de ella el más ínfimo de sus vasa- soualmente. Habiendo muerto el Em.
llos que la peJia alguna merced. perador en 450, Pulquería fué dech\-
Ejercia una influencia tan grande so- rada sola Emperatriz (pues 'feodo:.io
bre el pueblo, que durante su admiuis. s6lo dejab-cJ. una hija ca.~ada con Va.
tracíon no hubo una sola insurreccion, lentiniaoo Ili). Por moti vos de políni
los Bárbaros pensaron en invadir su tica., Pulquería asoció á la corona á un
imperio sino cuando Teodosio, mal acon- antiguo militar, Marciano, con quien
~ejado, manifestándose frío y de5cortés ella se casó pro fo7·,nula,, y reinaron
con ella, Pulquería dejó la corte y se juntos cuatro afio¡;, hasta 454. Cuando
rntir6 con sus hermanas á Hebdom, runri6 ella fué llorada por todos sus
lugar cercano de Coosta.utinopla. En súbditos, que perdinn uo llolamente una.
aquella residencia las hermanas del Ero- grande Emperatriz, sino un soberano
penl.dor se entregaron ~>Ólo á cumplir como ha habido muy pocos en el mnn.
con sus deberes religiosos, en estudiar do. Al morir Jej6 toda su fortuna par.
las &utas Escrituras y en visitar y :;o. ticular á los pobres, y el imperio ú
correr :í los desgraciados. Murciano.
Pero como se dice vulgarmente "que Pulquería debería tener en la hi!!to-
1 uo be conoce el bieu hasta que &e pier- ría un lugar tan sobresaliente como las
:de," Teodosio lie empez6 á afligir al grandes Reinas que tanto se citan, llia.
vtHhe ~Solo á la cabeza de los negocios bel la Católica, de España ; Isabel de
públicos, rodeado de ambiciosos, coro- Inglaterra, Catalina t..le Rusia y CrisprenJiendo
la desconfianza que le te. tina de Suecia, pues tuvo las virtudes
nía el ejército y la. anarquía que aso- de la primera y la. gloria de las otr&s,
ruaba en todas partes. Y llegó á su careciendo de sus vicios. Su influencia
colruo su desori~otaciou cuando tuvo en la marcha de la. civilizacion fné in.
1 1 noticia que en el momento en que va. mensa., y como p rotectora del Catoli-¡
-------------------------------------------------------1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
, _____________ _
11 REVISTA QUINCENAL. 175
cism;;-contra de )n..c; ber~jÍ~s lle su 1 defender los intere~es de la Iglesia en
tiempo fué tan grande, que el Papa Sa.n el imperio de Oriente.
Leon la nombr6 legado apost6lico para (Continuará). S. A. DE S.
---..... ·----
SU SUEÑO.
Dumnn: : dé jala así !. .. Tnl vez rendüla
Cual rosa por los vientos abatida,
Bajo el ala do un tíngclse durmió.
Flont sobre su cuna rcg<í flores ;
El arcángel feliz do los amore11
Con ctínticos de gloria la an11lló.
Duerme, que así dormid!\ tú no lloras;
Y en d Yalle ele !tí grimas d,i moras
Ni In inocencia puedo ser feliz.
Tod .. s ~;icnton dolor, todos tristcr.a ;
A todoR les alcnnU\ la crnde1.a
Do 11 heridas r¡_no no tienen eicatl;z."
Tt't no sabes ¡oh niün 1 que lo. vida
E11 vabio campo, donde el mal anida,
Dó se ntTastm el reptil, t·ugc el leon ;
Vaga el traidor con antifaz de seda,
Y no ha~· vírtnd r¡ue libortnrAe pueda
Del veneno quo Pl da sin oompi\Sion.
¡ Eso ciclo sin nubcA! las ostrollnR
Que son do nuestro DiM '\'ivilmto:i huellas,
~os cnscii.m 611 gloria y sn poder:
~~ iéntms quo nqui... lo!! mi~cros humanos
Mucho;: vivcu del lodo, cual gu~!\DOl~
Que no dejan In flor reverdecer.
Sinoelejo, Julio de 1880.
¿Y tos padreR? su afecto te ,-igila ;
Al despertar, su vívida pupila
Cual centella de amor irá bácia ti;
Te forrnanin cadenas con sus brazos,
Oh 1 tú no temiiB! tienes esos lazos,
Único santo que hallarás aquí.
"Hija, mi bien 1" Tu pocho no palpita,
Tu tierno corazon ya no se agita,
Y tu ~;ueüo .... no tiene despertar 1
Llorn madre tu paz-dicha turbada:
Tú te resignaráa, pero no hay Mdn
Que te obligue tus penas á olvidar.
¿Y cómo rennimar esos despujoR?
¿Cómo volver In lumbt·e do eu11 ojoa,
De sus pálidos lahios el coral ?
1 ¿La ·voz do la amistad y del afecto ! Podrá encontrar lenguaje tan perfecto
Cual ese del ooriüo maternal ?
No me ntrcvo á turbar sueño tan aanto ;
No me atrevo{¡ enjugar tan puro llantn,
Y me atrevo á ofrecerte una oblacion,
Porque ... mira! .. tu ounll es un santuario,
\" despreciar al mundo e11 necesario,
Quo aquí lloran: yo tengo oorazon 1
E. C. V. M.
UNA FLAMENCA DEL SIGLO XVI.
J:>OR S. A. DE S.
IV 1 -Me fastidia. mi primo Luis.
1 -Ah! hija mia, no hay que noga.r.
AQUEL miJ!mo día. Clareta. dijo n su 1lo: tienes muy mal caráctar.
madre: ' -Por qué 1
-i Sabe vue~a merced lo que más -Porque siempre miras cob desden
me fastidia en Gante 1 ú los que te ama.n.
-No, por cierto, pues á mí todo me -Es posible que sea. por eso que me
place en nuestra ciudad. 1 fatiga. tanto Luis.
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176 !LA MUJER.
~ - -Lo confiesa.'! !
-Repito, madre, que Luis me fas-tidia.
-¡Y c6mo evitarlo 1
-Ponerle término á su inc6moda
presencia.
-¡No hemos de rrohibirle la entra.
da en casa, sólo por eso !
-Pero sí podemos alejarle de Gante.
-Él no tiene intencion de seguir ya
más la carrera de mn.rino, ni quiere sa.!
lir de Fhíndes.
-A.cabo de hablar con él.
-¿Y qué te dijo Luis 1
-Repetirme basta. la saciedad que
Antes do proseguir refiriendo esta
historia, permítame el lector le su.
plíque que piense en la enseñanza que
ella encierra: el peligro que hay para
el alma humana que se deja llevar por
las pasiones, y lo pernicioso que es una
educacion que no procura avasalltLrlas
en los corazones femeninos. -
PARTE SEGUNDA.
EN PUER T O-RICO.
I
desea ser mi esposo. Pero yo al fin le
persuadí que puesto que no puede abs- Puerto Rico era en el primer tercio
tenen:e de hablarme u e sus locas pre. del siglo XVI una hermosísimo. aunque
teusioues, es mucho mejor, para su re. lun tanto inc1.1lta colonia e!;pañola, cuposo
y el mio1 que se alejo de aquí. 1 bierta casi por completo do espesos
-¡Y á dónde le quieres desterrar 1 bosques vírgenes, salvo en hs partes
-Me dijo· (ya para Clareta. era fácil en qne los españoles habían descuaja.
mentir) que si se viera. en la necesidad do los montes para plantar cañas de
1
ue abandonar ú Fláncles, él DO quería azúcar, y formar dehesas para criar gn-l
ir á otra parte sino ú las ludias! uados.
1 -A las Indias! Una. serranía de altas montañas di.
~13í, á una isla llamada Puerto-Ri- vide la isla en dos partes, midiendo el
1 co, en donde le han dicl10 que se puede cerro más olevado 3,600 piés sobre el
1 hacer íortuua en poco tiempo. nivel del mar. Eo el contorno de la.
: -Quó idea tau peregt·ina! jamas le costa se encuentran gran número de
1
ha.bia oído hablar de semejante cosa ! hermosos puertos, pero no to~o.; sufi.
~será lo que gusteis, pero es una cientemente resgu:ndado:S de los lmrn.
idea. salvadora para mí, porque su au. cu.ne3, que suehm ser eu aquella isla
1 sencia roo seria rle grande :dí vio. más frecuentes que en otras de las A u.
-En ese asunto no tengo opinion, tillas. Descubierta por Cristóbal Colon
cooto~tó la madre, y sólo deseo verte en H!hi, no fué realmente conquistada
coulcnta. 1 sino en los primeros años del siglo XVI,
-Eutónces, madre, os pitio uu favor. rnerccJ á los esfuerzos ele don Juan
-¡ Cu(IJ ? Pooce de Leou, quieo le quitó cluom-
-Procura.r que se le dé un destino ure indígena de Boriquen, pa.ra. bauti.
& J_,uis en Puerto-Rico. ' zarla eón el de San Juan de Puerto-
1 -¡.Acaso yo soy gobierno? j Rico. Aqnélla fué considerada al prin.
-No¡ pero potleis empeñaros con cipio por los españoles como un vorda.
, nuestro pariente y amigo .lliogo Baal, ' de ro paro.ho terrenal: el climo. es de.
(JUe tiene inflnjo en la corte. 1 Jicioso, y más fresco, sano y agradable
Aunq~1e eu un principio lo. seño1a que el de Cuba, Jamaica y la EspnñoFederioa
se negaba tí bac0r uso de su la; la tierra extro.ordinariameuto fér.
iufluellcia para alejar de Flúndes á l til, y regada. por infinidad de cristali.
Luis, al fin couviuo en ello, y al si- nos ríos y riachuelos; los aborígenes
guieote correo fué eavio.da uoa carta eran hospitahnios y mo.nF:os en extreal
Caballerizo del Emperador, pidien- mo, y adornas habia. en el interior de
do destino par31 el primo de Clareta en las moutañM ricas minas de oro, lo
Puerto-Rico. cual era para los conquistadores el
1
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REVISTA QUINCENAL. 177
blnuco da todas sus a11pírnciones y el! poso, ¡;e decía, nombrado pnra un empleo
priuci¡ml móvil do sus expodiciones. marítimo en 1::\ colonia; y babia prefe.
La primera ciudad e¡ u e !'O fundó en rido acompañarlo á aquel destierro, más
Puerto-Rico se llamó San Juan, y esta- hieu que permanecer sin él eo Gante,
ba Kitn en un puerto resguardado, y en su país nntal. Esta abne~aciou de la
una it>lilla que se comunica á la tierra flamenca era. tanto más notable cuanto
firme por medio de un puente do fácil parecían gozar de grandes riquezas, si
construccion, lo cual ÍIH! cosa muy pro. había de juz!!arse por lll SI~CJuito de cria.
Vt.Jcbo;;a para los conqui:;tadores, que en dos y escudero;; que llevl\han consigo, 1
breve hubieron de defender su posicion y el tren r¡ue ostentaban. Adornas, apé.
de la iovasion de los indígenas, con nas deselJlbarcaron hicieron buscar el
quienes no tardaron eu eutmr en guo. mejor alojamiento de la ciudad, y no
rra, no vol viendo :í reinar In paz en la economizaron niugun gasto, con tal de
' isla hasta. que los dec;gracindos untura. obtener las mayores comoclidaJos, re¡
les se vieron exterminados uno,;, lle~te. partiendo oro 6 diestra y ~;inie»tra, sin
rrados otros y soUletidos los restante,; á parar mientes eu los gnstos que pudio.
sen·ir de t*clavos de los españoles. Una ran proporcionarles un género de vida
voz que los invasores se consideraron como jumas so había •·isto en la. nncien.
completamente dueños de la isla, cm· te colonia, á donde nadie iba á gastar
pezarou á construir hermosos edificios hoa.to, Aino f1 ganar con que bo.cer sufi.
do piedra, buenas casa.~ de La.hitncion, ciente fortuna. para volven;e á gozarla
1 iglesia parroquial y varios conventO!; en E,paña.
, para los frailes mi~toneros. Adowa.~ se Iuútil !ier:í decir al lector, puesto
1\prcsurnron ú echar los cimientos do que lo habrá adivinado, que la bella
1 las fortilicaciones que deberían defen. tlmncncn ora nuestra Clareta, con su
tlor el puerto, y el l1ermoso fuerte, lla. primo: pero liÍ ~;erú títil que explique.
mudo Ca~tillo t.loll\!oro, circundado t.le • roos brevemente c6mo elb llov6 á cabo
tan \·alientes murallas, ~1110 eo aqncl su tnu doseudo viajo :í Puerto-Hico.
f;iglo y eu el :;iguiouto logró Puerto- Una \'e~ que el Caballerizo del Em.
Rico 1echaznr tres H:ccs ú. los piratas perndor hubo enviado á Luis elnom.
ingleses, lo que no pnJierou ltncer las bramieuto 'iuo le pidió, Ulnreta nvis6 á
ciu•lrtdcs fortificnJas de Saoto Domingo, Rn primo que, Ulercc~ d~; Enero, los habitautes da la ciu. ra pnra. llevar á cabo un vio.je tan des.
1 dad de San J uau de Puerto-Hico vi e. ca bdlndo y extraordinario como el que
rou rmtrar en el puerto una hermosa pretendí::~. hacer.
carahel:l con lns velus desplcga1las. Al Así, de ningun ruoclo Clareta. quiso
ruirlo del primer cnñonnw con que el dada. parto de sus proyectos, sino que
fuerte saludó la llegada del na vio pro. a1uarJ.ó ú cumplir vcintiun años, y en.
vonioute do In. madre patria, toda la toncos sabiéndose dueña do llUS accio-
I>oblacion se agolpó al puerto á recibir nos para evitar disgustos, confió en la l
as uotici~ts que los llegaban do sus pu.. buena voluntad de ciertos parientes
rient;es y amigos ausentes, y ver por pobres que tenia en la ciudad, de Bru. 1
stHI ojos desemlm.rcar los pasajero!', las jas, tí cu¡a. cnsa fué sin su madre, y de
halijas del correo y los bultos de roer. allí salio para casarse con su primo en
caderías que llevaban ú la. colonia. ia iglesia máR cercana. Inmediatamon.
Entre los pasajeros llam6la atencion lo dospues avis6 á su madre lo que ha.
ele todo!! una hermosa y rubia flamenca, bia hecho, y con el egoísmo supremo 1
lptc no había querido separarse do su es. que la. caracterizaba., b hizo sa.hcr que
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liS LA
pa.rtia para Puerto-Rico con su nuevo ¡nos tie pos, que andaban de nacion en
esposo, y reclamaba la parte de heren. , nacion vendiendo ~;u brazo y servicios
cio. que la correspondía. Sin oír las !!Ú- ul que mejor lo11 pagase, sin que les
plica-'1 de la pobre madre, Clareta se nrred':ljsen los crímenes ni les doliese la
prepar6 para emprender viaje, y des. injusti~ io., entregándose en cuerpo y al.
pidiéndose ¡;ecamente de la aBigidísima ma á los amos que se buscaban. Clareen
señora. pnrti6 para ERpaña en busca de los esc~fgió de su misma nacion y se los
un buque que deberin. conducir á los presen1i6 á su es-poso- ést-e se neg6 al
nuevos espo>os á las Indias espafiolM. principjo á recibu entre su servidnm.
Entre tanto debemos decir que el bre ú stemejn.ntes bandido~>: pero Cia.
matrimonio babia sido una burla. para. reta lo penuadi6 que en las tierra~ á
LuíA, porque a.pénas11e concluyeron las que iba,n era necesario tener á sus 6rceremonias
que le ligaban para 11iem. denes q~ute valerosa y sin escrúpulos,
pre á la hermosa Clareta, cuando és. 1 que pudiesen defender á sus amos sin
ta lo notific6 rotundamente que ella temor ~~i flojedad.
babia hecho solemne voto de vivir se. ¡
parada de él y en distintos a poseo tos,
1
II
hasta que llevara á caho una empre~a
que traía entre maooR, la que no podia 1 Los ¡nt\moncos con su hoa.to fueron
descubrir siuo á llu tiempo. Vanas fue. natural¡nente recibidos con las mayo.
ron las l!líplicas y hasta las tiernas lá.1 res ate •ciones por los portoriqneiíos, y
grima!; de LuiR, porque miéotras más no se ~~usaban de ponderar la amabili.
le rogaba él que le dijese por lo mé. dad ele la gantesa, que conocia ba'ltan.
nos en qué consistía aquel voto, mtís te la leugua cspn.ñola, que ya ~;e Labia
se afirmaba ella en la ioteuciou de ' esforzado en aprender ton Hernando 1
mantener Hu secreto encerrado en sn de Soliu, y había seguido perfecciooúu. 1
propio pecho, sin revelárselo á nadie. c.lo~e y estUtliauc.lo con tanto empeíío, 1
Conociendo al fiu su primo que el ct\- que CWl>ndo llegt~ á las ludias hablaba 1
rácter de Ola reta era indomable; y si o. e.-paíiol con facilidad. En breves dias
tiénc.lo'!e cn.tla dia más débil y ena1no. los esp,t>sos Longobaal 80 relacionaron
rado delante de los impetuosos mandn.. con todiaR las familias de importancia 1
tos de aquella hermosa mujer, violenta rle San 1¡ uan, y Clareta se hacia. nota..
como t~na tigro, de11istió enteramente blemente arnahle con lns dema<~, cuya
de preguntarla su!! intenciones, y Re rin. socied~~ buscaba con ahinco, propor.
dió, como un escla\"o, sin mtís voluntad cion¡índtoles en su casa toda clase ele
que la ele su mujer á quien temia y t.li!!tracepon(ls y pnseoR que costeaba ella, 1
amaba locamente. La. hemos compararlo visitnnJ[o los alrededoraq á caballo ó
á una tigre, porque en verdad la Ba. en los botes que alquilaha para re.
menea parecía pertenecer á la raza fe. correr 1M cost.1.s. Mauifest~base tan
lina: era á las veces tan suave, tierna franca. lf expansiva, que DO era de ex.
y hechicera como un ángel; cuando dc.l trnña.r ¡ue hasta las doncellas m{&.tn. que un día se en.
una mirada de la flamenca eran para contr6 sola, no quedándole más amistad
él tau sagrados como si Dios en per. que la de uoa. excelente familia, que
' soua se lo mandara, á pesar de que babia rehusado dar crédito á calumnias
toda su conducta tenia Ull sello reser- propaladas por los enemigos de la fla.
Yado y secreto que á veces le alarmaba menea. La familia á que aludimos Re
y llenaba de temores, pues la incerti. componía solamente de uu antiguo mi.
dumbre es muy cruel cuando se trata litar, de hidalga cuua de Castilla (que
de los pensamientos de la persona que haLieudo perdiuo toda. r.u fortuna. en
amamos. España, babia pasado á las Iudiall con
Dificil mente ocultaba Ola reta su mal iotencion de repararla con el trabajo,
carácter, su índole dura. y absoluta, el cosa cle~honrosa en la madre patria,
orgullo que la dowinaba, y estos defec. pero muy bien aceptada. eu las colotos
frecuentemente se trasluciau al tra. nias); teuia consigo una bija soltera,
vez de su fingida bondad y condesccu. t¡ue le babia acompañado en el clestie.
1
Joncia. ~o muy tarde empez6 á ma.ui. rro, aunque en España dejó otros hijos
fe~;tarse caprichosa y de mal humor diversamente e:;tablccidos. E:;tos colocon
a.qnellas per:;onas á quienes al l nos vi vian humildemente ce una estan.
principio tanto había adulado. De aquí cia cercana. á la poblacion, en donde do u
nacieron resentimientos, r.uscitáron~e Bias Andagoya, - que así se llamaba.,euernistades,
y poco ú poco dieron oÍ- poseía un ingón-io que le producía una
dos muchas pcr::;onas á ciertos rumore~ renta regular. La niña, llamada Mar.
que desde ~;u llegada se habían difun. garita, era un modelo de virtud y de
JiJo, pero que no habían queriuo es. belleza, así, bien podía singularizarse
1
cuchar los amigos de Clareta. Decíase en su afecto por la flamenca, sin que
que las relaciones entre los dos e&poRos las maldicientes pudieran hincar en l>U
iiamencos eran extrañas, que teuiau reputa.cioo su ponzoña, y pudo maní.
frecueu tes disputas sin saberse el m o- festar á la rechazada ClaretL\ todo el
tivo, pero que Luis p:uccia siempre te- J fondo de bondad que había en su alma
nerlll. desconfianza y hasta miedo,- tan pura y elevada, que no cabía en
adamas, Clareta. se manifestaba siem. l ella la idea del crímen.
predominante, cruel y vengativa. con
::.us inferiores, los que la. detestaban y
hablaban mal de ella. Por otra parte (Continuará).
habíase notado que si Luis babia lleva. • .
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180 L A MUJER.
SECCION RELIGIOSA.
LOS MISIONEROS EN EL NUEVO REINO DE GRANADA.
L o·s J E.S lJ 1 T A S •
1 á América, segun algunos cronistas é
historiadores, fué un benedictino cata.
EL APÓSTOL DE CARTAGENA. lan llamado Bueil, que estuvo en las
Antillas. En pos suya fueron viniendo
LA provincia de Cataluña en Espafía á convertir infieles gran número de
ha sido considerada por todos los histo- frailes dominicanos, franci~canos, mer.
riadores y eruditos como la parte de la cedianos y agustinos, notándose entre
Península. en que se ha conservado con éstos siempre muchos catalanes .... Pero
más pureza la raza goda. Dicen, ademas, no es nuestro prop6sito hacer el elogio
que la palabra Cataluña es corrupcion de los catalanes sino ocuparnos de la
de Godo-Alcmo. Los catalanes se bao vida de un catalan que en nuestro país
manifestado siempre asaz orgullosos de hizo todo el bien posible como misio.
su orígen, y hacen lo posible por con- ncro.
servar sus privilegios como antigua na. Llamábase este santo varon Pedro
cion anexada á la corona de Castilla, Clavar, y era oriundo del campo de
y á más tienen una rica literatura pro. Urgel en Cataluña, en donde había na.
' pia.. Como se hallan vecinos inmedia. cido, unos dicen gne en 1581, y otros
tos de Francia, de la cual ap~nas }(l. que cuatro años clespues. De familia
separan la callana d~ los Pirineos, éstos, ' hidalga y de poca fortuna, Pedro Ola.
que no han visto de los catalanes sino l ver estudi6 en el colegio de Jesuilas
!
las malas cualidades de los aventure- de Barcelona.; tom6 lus primeras 6rde.
ros que frecuentan sus mercados, dicen nes en el noviciado de Ta.rragona; se
que el catalan tiene reunido en sí to. perfeccion6 allí en la lengtta latina y
dos los defectos, no las virtudes, de los e u la ret6rica; pas6 á Gerona, en donde
habitantes de las vecinas provincias es. estudi6 á fondo literatura y la lengua
pañolas. Aseguran, pues, •·que es sober. griega; 6. los veinte años Jla.."6 á Ma.
uio como el castellano, testarudo como Horca, en donde debería continuar sus
el vizcaíno, interesado como el mismo estudios para aprender á ensefíar, en
.Jüdas." Pero casi siempre los defectos el colegio que con ese oh jeto tenían
no son sino las cualidades del alma allá los Jesuitas. Eu Mallorca se ligó 1
exageradas hasta el exceso,- y si los 1 con estrecha amistad á un excelente
catalanes mal educados son por cierto Jesuita, el P. Alonso Rodríguez (que
soberbios, testarudos, porfiados é in te. despues fué beatificado), el que despcr. 1
resados, los de buena índole convierten tó en rl gran deseo de pasar á las mi-l
esos defectos en grandes virtudes, y se siones de Indias. Al cabo de tres afios
hau mostrado con frecuencia en la bis. volvi6 á Barcelona, en donde se dedicó,
1 toria, en lugar de soberbios, llenos de por órJen de sus superiores, al elltudio 1
dignidad, en vez de testarudos, firmes, de la teología en sus rarnos más difísi
porfiados en el mal, tambien cons. ciles. N o fué sino al cabo de dos aüos l
tantes en el bien, y si algunos se roa. de úrduos trabajos mentales que al fin
nifiestan intereSr'ldos, en otros tiempos se le concedi6 permiso de pasar á las 1
solieron ser los navegantes más a.uda- Indias como misionero, su más ardiente
ces y los traficantes del m(IS indomable deseo. Segun refieren st\s bi6grafos, el 1
valor .... El primer misionero que vino Padre Ola ver no quiso despedirse de
1
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':REVISTA QUINCENAL 181
sus padres ántes de doj1H á España,/ para abajo babia mucha gente que se
pues temía que la vista y el dolor que condoliese de su suerte; pero los míseellos
le manifestaran con su separa- ros negros eran considerados como vil
cioo le quitaran el valor para empren. mercancía, que se compraba y se vender
su viaje. En aquel tiempo un viaje dia segun la calidad de ella, y cuando
á las India3 era una empresa tao grave ya no se necesitaban los abandonaban
y tan peligrosa, que era preciso prepa- á su suerte, sin socorro, sin n.brigo y
rarse con la. misma solemnidad con que aun sin alimentos.
se arrerrlan los negocios y la conciencia Desde que llegó el Padre Claver al
para p:sar á la otra vida. 1 Cuánto más convento de Jesuitas de Sautafé pidió
grave seria este paso en el j6ven novi- que le señalasen los oficios ruús bumilcio
cuando llevaba la resolucion de no des de la casa para cvmplirlos, en los ·
volver jamas á su patria! cuales permaneció, no sin dejar de es-
A pesar de lo mucho que babia e~;. tudiar asiduamente durante los tres
tudiado y trabajado en su santificacion, años de probacioa que cumplió allí y
el ne6fito de Jesuita no creyó que tenia dos en el novicia!lo de Tunja, segun los
aún suficientes méritos para ordenarse reglamentos de los Jesuitas,ántes de or.
y se embarc6 sin haberse consagrado denarse definitivamente.
sacerdote en Abril de 1610.
En Ca.rtageoa hizo muchos esfuerzos II
el Provincial de Lima para. llevárselo
al Perú, pero él pre6ri6 quedarse en el El 10 de Marzo de 1616 la CompaNuevo
Reino de Granada. En Carta- ñía de Jesus de Cartagena solemnizageoa
permaneci6 pocos dias, partiendo bala fiesta del Patronato de San José,
inmediatamente pn.ra Santafó: "camino y al mismo tiempo, habiendo &ido conlargo,
*desacomodado en lo que se na- sagrado sacerdote, celebraba el santo
vege. el rio, áspero en lo que se anda sacrificio de la misa el venerable Pedro
por tierre. .... Venia e o busca de traba. Ola ver, que ya era afamado por su cajos,
y fuéle consuelo dar 6. los primeros ridad cristiana y grandes virtudes.
golpes en la mina ..... Su alegría a ni- Hé aquí lo que era eu aquel tiempo
maba 6. todos sus compañeros de viaje, la ciudad de Cartagenn., citando tex.
su oficiosidad los descansaba y les edi- tua.lmente la descripcion que hace de
ficaba su virtud. Cuando salian á hacer ella uu biógrafo contemporáneo del 11
noche en las playas, recogía los negros bienaventurado Pedro Clavar. u. ·
en las canoas para que les predica!'le "Sita la ciudad de Cartagenn. en al-J 1
un sacerdote .... " Se gozaba, dicen sus tura de once á doce grados; la pl'edo- 1
otros bi6grafos, en aliviar á los escla. minan calores excesivos Robre á cuantas l
vos, y con gran paciencia y dulzura les tierras Re habitan en la!! ludias. Cuatro
enseñaba la doctrina y les Jaba leccio- meses, de Diciembre ú :Marzo, se refor-nes
de moral cristiana. man algo con una brisa general y fres-~ ¡
Desde aquel viaje por el Ma.gdalena, ca, respiracion lí. los extranjeros hechos .
en donde los esclavos bogaban dia y á más benigno cielo; miedo ú los na tu.
noche como bestias de carga, el Padre rales, que abiertos los poros los penetra 1
Clavar empez6 á compadecerse de los y trabo., y castigo de montos y úrboles 1
negros; raza infeliz á quien miraban vecinos ú la costa que los seca. Ardienlos
conquistadores con mayor desprecio te todo el afio, el sol siempre es dañoso,
que á los indios. Estos últimos tenio.n, pero en los otros ocho meses no hace en
á pesar de su desgracia, poderosos pro- aquella tierra oficio de sol sino de fuetectores,-
y desde el Rey de Espaffa go: á cielo abierto es insufrible, aun á
• .Apost61ica y penitente vida del veneraele
Padre Ola ver de la Oompañla de Jesus,
sacada. de infol"IIJnoiones jurídicas, &c. por el
Padré Joeef FernándfYL-Zaragoza- 1666.
TOMO IV
la tolerancia de los españoles, vence.
dora de todas inclemencias de climas
** Apostólica y penitente vida, &c., citada
á otea.
23
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182 LA liUJEl~.
peregrin011. Introducida la fuerza del pendie·nte de la incertidumbre de tan
calor ~ las piezas máa defendidas de las largos y tempestuollos mares, suele fa).
callAS, las pone como estufas en que tarJa todo; de manera que se da á Feo.
t>erennemente suda la congoja. ReJa. tir la carestía á los más ricos, inútil
Jándoae loe cuerpos andan descaecido11¡ el oro y plata de sus cofre~~ para alivio
pcSstranse las ganas de comer, y sit!n. de su mecesidad.
tense accidentes, que los no experimen. "Üe debe estar bien vest1Jo Y pellos
sirviente:; de otras personas, y que nado de~de temprano por la mañana.
no les pagamos para que nos sirva o. ! La. limpieza debe ¡,er una de las mayo.
Los criados deben ser y generalmente res cualidades que tendrá una sefiorita,
so~ ~l remedo de sus amos, y debemos J una casada y una anciana; no h~y
e~agtr que sean corteses y complacien. edad, posicion social ni circunstanCia
tes con las personas que visitan la ca. lque pueda permitir el desaseo en ~n
1 sa; que contesten con urbanidad y que ser humano. El hábito de estar sucio
1 llen un recado con palabras comedidas; eo el exterior prueba evidentemente
no se les permitirá que hablen de las bajeza de sentimientos.
personas amigas de la casa y aun de las En nuestro país no se nota una difeque
no sean sin anteponer la palabra rencia suficientemente precisa entre el
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REVISTA QUINCENAL. 185
vestido de uoasolteray el de una ca¡;aJa, lo mejor que se puede hacer. Al entrar
pero por regla. general una. señorita. de. en edad se irán apagando los colores
be presentarse sencilla y ruodestameo. vistosos de los trajes, y aunque las tela.c1
te vestida; sus gracias y su juventud sean de valor no llevarán adornos que
bastarán para. hacerla encantadora. llameo la atencion; con la falta de fres.
U na elegante dencillez es el colmo del cura en la tez y de brillo en los ojos, ar.
buen gusto, y jamas en ninguna cir. monizarán los tintes opacos y loR oscu.
cunstancia debe llevar vestidos dema.. ros, y así las mujeres se verán más j6ve.
siado recargados de adornos ni joyas nes á medida que vayan perdiendo las
de valor. Es preciso vestirse de mane. pretensiones á agradar por sus encantos
raque no parezca como si hubiera per. físicos. Jamas os presenteis con un vesma.
necido largas )loras ideando los ata. tido extravagante y poco modesto; el
víos y que se ha. gastado un fortuna en vestido del cuerpo debe ser el espejo de
ellos. El buGn gusto e:x:ige que no pa.rez. los sentimientos nobles de la mujer; la
camos nunca incomodadas en el andar exageracion en todo es prueba de que
ni desorientadas con nue¡¡tro vestido, las facultades del alma están en desar.
sino siempre naturales, aunque con m o. monía. N o se deben adoptar todaa las
destía. y compostura. modas, pues hay muchas que no son
Una señorita rica no debe llevar so. propias sino para actrices y mujere11
bre sí el aviso de la fortuna que posee, de mala reputacion. Para vestirse bien
gastando mucho en sus vestidos, pero es preciso tener juil}io y mucho sentido
tampoco andará mezquinamente arre. , comun.
gla.da, y un término medio decente es (Oontinuamí). S. Á. DE S.
~----
ANALES DE UN PASEO.
DIA UNDÉOIMO.
-Acaba \lsted de hacer una brillan. ¡penitentes. Lo que usted dice eR absurte
defensa del catolicismo, tio, por Jo do, mi querido sobrino; aunque el doc.
cual lo felicito, e~clam6 .Máximo. tor Margallo era un santo, estoy seguro
-C6mo así? que en todos los ritos de la cristiandad
-iN o es >erdad que esta mujer no Re encuentran hombres abnegados hasta.
se hubiera convertido si no hallara un la santidad.
templo cat6lico y visto allí imágenes J -N o sé si usted hallará fuera del
rerresentando la pa.sion de Jesucristo catolicismo u u santo para paranponar.
(e pueblo necel'ita ver para compren- lo con el doctor Margallo; no discuto
der), y si, por último, o o hallara. un acerca. de esto, pero si usted me lo perconventoen
donde asilarse 1 i Cree usted 1 mi te, le referiré una anécdota de este
que si no se retira á un sitio sagrado, sacerdote, que es el triunfo mlÍs grande
bajo cuyos techos a6lo veía ejemplos que he oído referir de la humildad y
de virtud, aquella mujer perseveraría perseverancia cristiana sobre la ter.
en el buen camino ! quedad y el ateísmo :
-En realidad, con usted, Máximo,
no se puede discutir porque nos aboga. UN A CONVERSION.
bajo una nube de paradojas y exagera.
ciones l No lo dudo que en otras reli.
giones tambien se encuentren gentes
buenas, arrepentidas sinceramente y
-
Vivía en Bogotá, no sé en qué a.ffo
ántes de 1830, un hombre de alguna
fortuna, que babia sido notable por ha.
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,--- --
186 LA MUJER.
ber llevado una. vida. particularmente perdido el brío¡ así esta vez no le habló
profana, y lo citaban como uno de los sino que al verle le volvió la espalda,
pocos hombres verdaderamente descreí. pero escuchó en silencio sus exhorta.
dos de aquella época. Su carácter duro, ciones suaves y dulces,-acabando el sa..
su palabra irónica, su propósito delibe- cerdote por pedirle permiso de nuevo
rado de mofarse de todo sentimiento para permanecer en la caqa, ofreciendo
religioso, lo hacÍan temible y odioso, á DO entrar á la pieza sino CUando lo lla.
pesar de que siendo hombre de posicion mara. El moribundo le contestó con
era recibido sin escrúpulo por la so. ~arca.smos, ofreciéndole por albergue y
ciedad. poniéndole por condicion que perma.
Al fin le llegó su última enfermedad, neciese en un miserable y oscuro cala.
y los médicos le notificaron que no tenia bozo debajo de la escalera. Aceptó sin
remedio su mal en la ciencia humana. vacilar el doctor Margallo este nt1evo
El hombre recibió esta noticia con es. insulto, y sin manifestar el menor dis.
pantosos reniegos, porque todo hombre gusto se instaló en el triste cuarto.
incrédulo es cobarde ante la muerte. Cuando el enfermo supo aquello se
Su familia, arrostrando su cólera, se mostró admirado, y al cabo de algunas
atrevió á hablarle de los"socorros de la. horas lo hizo llamar espontáneamente
Religion, pero fué recibida aquella pro. y le mandó con brusquedad que le habla.
puesta. como era de esperarse, con se,-al cabo de un rato le gritó que se
profanos juramentos, prohibiendo ab. callara y se fuera.. Ya al caerla noche,
solutamente que le volviesen á hablar en medio de los dolores más atroces,
de semejante cosa. pidió nuevamente que se le acercase el
Supo el docror Margallo el estado sanoo hombre, y lo escuch6 en silencio
lastimoso de aquel desgraciado, y al roo. largo rato, pidiendo explicacion acerca
mento se presentó en casa del señor de diversas dudas que le habían asalta..
N•u. Con trabajo logró penetrar hasta. do y vivido con él durante su vida.
el lado del enfermo. Apenas lo distin. Hácia la mitad de la. noche lo volvió
guió lo cubrió de improperios, de in. á hacer hablar, y despues de oírlo por
sultos y de palabras de burla y de des. roncho tiempo, dió un hondo suspiro, y
precio. Escuchó el doctor con calma ofreciéndole la mano y con lágrimas en
todo lo que le decía, é inclinando la los ojos le dijo :
cabeza con humildad dejó que acabaran -Doctor, usted es un santo, y santa
de agotarse los insultos, y tornando la. debe ser una. Religion que forma hom.
palabra lo exhortó á que se arrepintie. bres tan abuegados J Usted ha triunfado
se, con dulces y tiernas expresiones, y á fuerza de bondad y perseverancia..
sin esperar la respuesta salió de la .Al cabo de un momento añadió:
pieza.. -Para. decir verdad, yo no conocía. lo
Algunas horas despues volvió, en. que era la Religion de Cristo sino en
coutrándolo en el mismo estado de im- los libros anticristianos que be leído.
penitencia ;- oyendo de nuevo los im. Prepáreme, padre mio, para confesarme,
properios que le prodigó el enfermo, en y si es posible el perdon de un pecador
santa calma, y contestándole con buenas tan grande como yo, moriré consolado
y amables palabras, sin manifestar tur. y dando á mía amigos un ejemplo ....
bacion alguna. Al dia siguiente murió el señor N••
Por la noche se presentó de nuevo lleno de fe y de esperanza, tranquilo y
pidiéndole permiso para permanecer resignado, y el doctor Ma.rgallo regresó
hasta el otro día en la casa, pero se le á su habitacion con la misma humildad,
contestó con un no perentorio. Salió y sin que nadie jamas le hubiese oído
sin hacer la menor observacion, pero decir cómo babia sido él quien convir~
regresó al rayar el día. El enfermo ti era á tan empedernido pecador,- ni
empeoraba por momentos, y como sin. se le oyó jactarse en lo mínimo de ac.
tiesa que la muerte se acercaba., babia cion tan ber6ica.,- sí, her6ica, porque es
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REVISTA QUINCENAL. 187
más difícil vencer el orgullo natural en
el corazon humc.no que arrostrar los
mayores peligros y llevar á cabo lo que
se llama una accion her6ica en el voca.
bulario mundano. -
DIA DUODÉCIMO.
reflexionado anoche, he resuelto no di.
ferirlo.
-Grave estás, y me das miedo, dijo
Pepita. i Qué be hecho para que me
riñas como á una chiquilla? añadi6.
-Bien sabes que nunca be sido in.
justa contigo, pero tú tambien debes
procurar no serlo conmigo ni con nadie.
Deseo solamente que desciendas al fon.
do de tu cor4zon y me digas since.
ramente, sin lágrimas ni c6leras sí
piensas que tinicamente Máximo puede
hacerte feliz.
-8í, ya te comprendo 1 Exclam6
Pepita con disgusto.
Desgraciado del que se
nutre de sí mismo. Desgraciado
del que se replíega
sobre sí. El alma
encadenada. á sí misma
ea una tierra sin sávia;
uno de esos lugares áridos
y solitarios que visitan
los malos espíritus.
-N o me repliques ahora ... ReB.exio.
na lo que vas á decir, porque de tu
Mme. DE GASPARIN. respuesta depende la suerte de más de
unu. persona. Deseo tu contestacion de.
Despuesde una nocheagitada, Alicia fiuiti~a ántes de medio dia.
crey6 llegado el día de tener una defi. Al decir esto su voz temblaba, y te.
nitiva explicaoion con Máximo, quien merosa. de no poder ocultar su emocion
sin duda. tambien lo deseaba, pues seria !'ali6 del cua.rto y se dirigi6 á sus hijos,
el ú1timo que pasaría en Buena>ísta. que la llamaban desde sus camas para
Ligábala la promesa. hecha á Pepita de darla los buenos días.
que lo rechazaría sin esperanza; pro. Pepita se levant6 y empez6 á vestir.
mesa cuyo recuerdo la torturaba; por. se, y miéntras trenzaba sus sedosos ca.
que si bien había. llegado á resignarse bellos negros, reflexionaba en las pa.
á tal sacrificio, no podia. conformarse con labras de su herma na. La loca niña se
que él fuese desgraciado tambien, pues enorgullecía al considerar que la suer.
conocía su carácter constante y tenaz, te de dos personas, á quienes admiraba
á que se agregaba la persuacion de lo y consideraba tanto, se hallaba en sus
inútil de su propio sacrificio, convencí. débiles manos. Recordaba. las miradas
da de que Máximo no elegiría á Pepita angustiosas de Máximo cuando las fi.
por esposa, pue!l el génio veleidoso de jaba en Alicia, la que por órdrn tmya
esta niña y sus frecuentes caprichos no se manifestaba fria: y ahora resonnha
prometían que haría. la 'felicidad de un en su oído y halagaba su vanidad la
hombre como Máximo. temblorosa y casi suplicante voz de su
Cavilando en esto se 1evant6 apénas hermana.
aolar6 el dia, y acercándose á la cama "Bien, decía. para sí, si yo llego á
de Pepita la. despertó con una caricia. ser magnánima y consiento en ese ma.
Alicia., con su magnífica cabellera trimonio, sé que Íllmediatameote Máx.i.
suelta y envuelta en un ancho peinador roo se irá á establecer en Bogotá, 6
de batista, estaba muy bella, y al verla tal vez á viajar con ella dejándome so.
su hermana. experimeot6 un repentino la, triste y arrinconada en la casa de
sentimiento de envidia, que demostr6 tia Catalina, ruiéntras gozarán y se di.
abrazándola fríamente, diciéndola en vertirán sin acordarse de mí .... No, no,
tono casi de reconvencion: exclam6 casi en alta voz, ipor qué he de
-iPor qué estás tn.n bonita 1 consentir en que ellos sean felices y yo
-No seas tonta,-le contest6 Alicia. desgraciada 1 Alicia ha pasado ya por
sentúndose en la orilla de la. cama. todas las vicisitudes de la vida de la
Quiero hablarte sériamente porque ya mujer: yo comienzo á vivir favorecida
es preciso hacerlo, y porque habiéndolo por la naturaleza, y no es racional que
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--... --~ ...
188 LA MUJER.
me .resigne á sor la víctima. i Pero 1 de la orilla, ni Alicia. se atrevi6 á ejecu.
Leonardo 1 Bah 1 Leonardo se entretu. ta.r tan peligroso salto, porque el bote
vo oonmigo para no fastidiarse aquí, y impelido por las aguas babia salido del
es seguro que á estas horas estará ga. remanso, y á pocas yueltas se metió
1anten11do á otra con las mismas pa- en el filo de la corriente. Pepita no se
labras ~ue me decía. N o es muy gra. alnrm6 al principio confiando e u que
to pensar que me haya olvidado de los caballeros las verian y nadarían á
un ctia para otro, y esta mortificacion salvarlas, pero el terror de ambas heres
bastante para que, hecha la tonla, manas fué completo cuando desoubrie.
agregu~ otra.. N o, no toleraré que ron que sus compafieros se habían ale.
otros sean felices y yo desgraciada." jado de la orilla y no los vieron en
Se acab6 prontamente de vestir, y ninguna part.e.
con las cejas contmfdas, el ademan al-
1
Eo esto Degaron á lo violento de lo.
tivo y k>s ojos húmedos por el despe- corriente, que arrebató el bote arras.
cho, salió á buscar á su hermana. 1 trándolo bácia.los saltos y remolinos de
No la encontró sola. sino rodeada de la estrechura, en que indudablemente
sus huéspedes, ú quienes repartía con seria despedazado. Aterradas, empeza.
gratas palabras y amabilidad el desa- ron á dar gritos pidiendo socorro. Pepita,
yuno ántes ue bajar al bafío. Tuvo que que nadaba muy bien, hubiera podido
dejar, pues, su respuesta. para despues. salvars~, pero no quiso abandonar á su
A poco rato montaron y se dirigieron al hermana cuando el Larco volaba á su
sitto esoogido para el baño desde la vfs. perdicion.
pera.. Los caball~ros permanecieron cer. Afortunadamente Máximo no estaba
ca del puente de faravita, miéntras que léjos, oy6 los ~rritos, corri6 á la orilla, y
las señoras tomaron posesiou del re- viendo el peligro eu que estaban, se
manso en que aún se hallaba atado el arroj6 al agua sin vacilar y llegó en
botecito de la. víspera.. breve haRta el bote, procurando dete-
Alicia, desde la aventura referida oerlo: pero en vano. Ent6oces suplicó
por ella el primer dia.., hahia conserva. á Alic1a que se echar'l al agua, a.segudo
gmn miedo al agua honda y jamas ra.ndo que la sal varia, pero ella. movió
se atrevia á llegar á donde lo hacia. Pe. la cabeza señalando á Pepita con un
pita que nadaba como un pez. gesto de angustia.
Ese dia habinn liE'vado á los dos ni- -No puedo salvar á las dos, grit6
ños, los que despues del bafio, miéntras Máximo; sálvese siquiera usted, ..A. licia,
se vestían las señoras, se entretuvieron pero resuélvase pronto, porque un roojugando
con la cuerda que sujetaba al mento más y ya no podró vencer la
bote, concluyendo el juego por embar- corriente.
carse uno de ellos. Advirtiéndolo Pe. Al oír las palabras de Máximo, Pe-pita.
se acercó 1\ sacarlo de tan peligro- pito se a.rroj6 al agua, gritando:
so sitio, pero el niño se resistía á salir, -Yo sé no.dar, salve tí Alicia!
en términos que hubo de entrar ella Máximo, sin aguanlar más, la tom6 en
tambien al bote sin lograr otra cosa r;ino sus brazos, y haciendo un esfuerzo so.
que el chico se agarrase de su ropa brebumano procuró ganar la orilla,
gritando, y obligase á Alicia á correr pero las fuerzas ya gastadas le faltaron
en auxilio de su hermana. El peso de de súbito, y si no hu hiera sido porque
las dos señoras y los movimientos del en este momento crítico llegaron los
nifio acabaron por desatar el bote, que demas y se lanzaron á sacarlos, no hay
empez6 á remolinear y á alejarse de la duda que ámboshabrian perecido.
orilla, cabalmente cuando Alicia babia Tan rápido fué todo esto, que aán
logrado apoderarse del iosurreoto y en. luchaba Pepita con la corriente, y casi
tragarlo á una criada. Pepita, que ya era vencida por ella, pero Mauricio la
estaba calzada y vestida, no quiso echar. alcanzó, y sobreag11ándola la trajo sin
se al agua al ver alejarse la barqueta. novedad á la ribera, en el momento en
1
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¡· -.._
R E V I S T A Q U I N C E N .~ L 189
que se deo;pedazaba el bote contro. ]as
rocM de los ~talto~ y remolinos, íi una
cuadra de distancia.
Las dos hermana~ so abrazaron de.
rramando lúgrima.s, y Pepita, recordn.o.
do el sublimo gesto y el ademan de Ali.
cía, con que expresó que preferiría la
salvacion de su bermnua. 6la suya pro.
pin, depuso el egoísmo, olvidó su tonta
vanidad de niña mimada, y siguiendo el
impulso de &u corazou, dijo al oído á
su hermana:
-Sé feliz. .1\Hximo no me amará
nunca ni yo lo quiero ~ino como íÍ her.
mano.
Alicia. la miró llem~ de alegría.
-Lo dice~ de corazou!
-Lo verás despues.
A pénae 1le~n.ron á la casa, y ~e vis.
tieron y arreglnron, Pepita salió (¡ bul'.
car :í )[áximo y llevándolo npn.rte le
dijo amable y ¡,¡onrieute, mostrándole
el cuarto en que estaLa Alicia.:
-Allí estú mi lJennnna, y es el momento
de que usted le hable de su Jnntrimonio
y lo decidan.
-i Qué me dice u!ited, Pepita?¡ 8e.
rú posible que ella .... me nc1•pte al ti o!
-Posible, y hasta posihilisimo, con.
tost6: s~ que lo aceptará ii usteu por ...
gratitud uo mtí'!.
-Por gradud !
-Sí, i no lE~ salvó usted la vida?
Y sin agua'rda.r más"razonee llevó (.
~flíximo á do de estaba su hermana y
los dej6 solos.
-¿ l:;erá cierto, preguntó conmovido
Máximo, lo qu1e me dice Pepita?
-¿Qué le l a dioho esa loquilla 1
-Que usted, Alicia idolatrada, acep.
taria mi ma.no1 y mi corazon.
-¿Y usted lo desea todavía.?
-Con toda mi alma.
-Eut6nces, ... i pnraqué negarlo, Pe.
pita ha dicho la verdad, contestó ha.
jaudo los ojo~.
-Pero s6lo por gratitud?
-T"o paree¡ ? le replicó ella fijando
en él los ojos,- mirada que lo recorn.
pensó tle sut~ pasadas penas y angustias.
Meses despues se celebrauan las bo.
das de Alicia y )ltíximo, y á los poco:;
dias partían 4~on lo!~ niños y Pepito. {¡
dar uu paseo por los Estados Unidos y
Europa. 1
l:), A. DE S.
r r ~.
VIAJES.
n, E C UF; R DO~ D B 1<~ U l l~ O 1' A
POll S, .\, DE ~.
LÓXDUT-;;;, ly medio cubit~ tn!l por la niebla, tieneu
aHpecto do frio1 y de mal humor; mién.
CUASDU por primera •·cz ·su llega ú tras que loe¡ o 1poha.dos úrboles de las
Lóndre.-;, f'e !iÍente u m~ tristezt\. vnga que 1 plazas 6 Squd ns veget..'l.n resignarlos,
aprieta el corazou, al ver ;;us anchas pero parecen entregados nl ¿.;p{rrn que
calles cubicrtao de lodo, sus casM cnsi so respira cr1 quello. cohneua Jo tres
iguales y ennegrecida!! por el humo y millones de h bitautes.
el hollín ; todo en L6ndrcs es sucio y Lóudres, co¡mo París y todas las ciu.
solemne; los palacios tan espléndidos dnues eurO]>e~s. está dividida. e u :iife-1
como es pesada su arquitectura, pare- rentes secciones 6 barrios en que viven
ceu fruncir el ceño; IM columnas y sepurndn.s las liase~ de In. f'ociedad, cual
estatuas en los lugare.'l público~, Degras difereu tes especie:; de UU reuniío Utixto.
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190 L A M U J E R .
H ácia el Oeste, la parte más l'a.na, En las grandes calles del Rf'gente,
aseada y elegante, se encuentra la a ris- de Otrford y de PicadWy, en que se
tocracia y personas de alto rango; y hallan los almacenes más de moda, el
los paseos llamados Hyde-Pal'k, {};·ef'n tumulto es inmenso, pero los dauclys y
Park y St James, donde sólo se da. en- las elegantes forrnao la parte priocit
rada á los coches particulares, se ven 1 pal de la multitud.
á mafíaoa y tarde repletos de l~ndas y En los alrededores de los parques y
elegantes señoras, y grupos innumera- Sqltare.i aristocráticos, los trauseuntes
bles de niños aristocráticos. Eo medio caminan 6 paso mesnrado y grave, los
de este barrio hay otro qne es el non carruajes ruedan solemnemente sobre
plvs ~Lltrct de la elegancia, llamado • el macailams. y los cochero~ y 1acayoR,
Belg1·avía, donde viven en magníficas más entonados y tiesos que sus señores
casas los orgullosos nobles de las fami.
1
(lo que no es poco (lecir), no se dignan
lías más antiguas. Sin embargo, sucede nunca advertí r al modesto mortal de á
una. cosa digna de notarse : detrns ele pié, que corre riesgo de que las ruedas
esos palacios aristocráticos se encuen. le pasen por encima. En este barrio
trao á veces inmnndos riucones en que cada casa es una peq11efia. fortaleza pla.
viYen amontouaclos y muertos de ham- gada de sirvientes, divididos en cate.
bre los proletarios m!Ís miserables de gorías más ó méuos importantes, pero
la ciudad, como para formar contraste toJos impregnados de un aire de so.
con el esplendor de los nobles. lemnidad digno de mejor causa: aun
Los banqueros y ricos sou dueños de el acto do quebrar un plato lo desemotra
parte del Oeste cercana á la ciu. pcñan con imponente gravedad.
dad comercial 6 city, y las calles del Los domingos (en nua casa qne se
Rerrnte, Picadilly y O.r.fm·cl son las l respeta) se acostumbra guardar bajo
que más frecuentan. ¡ llave todos los libros que no sean de
Los negociantes tienen RU!. familias devocioo y los juguetes de los niños,
generalmente fuera de la ciuuaJ, en los pues éstos no dehen levantar la. "oz
hermosos barrios rle Ulnpham, Hamps. aquel dia, ni c·orrer, ni reírse; todo el
tead, &c., y los gentilhombres pobres, mundo se entrega á la merlitacion y el
banr¡ueros a.rminados y señoras de posi. recogintiento i o tcrior, y desde la cocí.
cioo dudosa, moro.u en los ba.nios de nora, ou su departamento subterráneo,
Brompton, Pinthco, Chelser¡, y St .Tohn's hasta lns nodrizaR en ]a parto más ele.
lVnorl. vada cle la casa, se abisman en sus pen.
El distrito habitado por los aventn- samienlos,y toman un aspecto tao gra.
reros de todos lo~ países se encuentra ve que causo. miedo, pues más parece 1
entre el Oeste, la City y el honible r¡ne meditan algnn crimen que elevan
barrio de los pobres y los judíos, ll:t. su espíritu á Dios.. y pensar que esto
marlo St Giles, que es un conjunto de sucedo carla ocho di as: iCúrno sustraerse
calles inmundas donde ninguna señora al .trn.tagema.
1
c•a la. angustia por la estrechez de las ¡ Por conttaste, la¡; gentes del pueblo
~a.lles, la altura do las casas y lo eulo. tienen el domingo uua distracciou qtle
dado del piso. J no parece muy santa. Las tiendas ~u
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RE V I STA Q U I N O E N A L . 191
que se ;xpe1~den Ii;ores -(gin shops} qué: todo ~s~ en manos de ellos; las
1 son las únicas que permanecen abiertas leyes da.o siempre la razon al hombre
durante el dorniogo; la plebe se reune contra la mujer; él reina como sobe¡
nllí y !;6 entrega á la bebida, pero eso rano eo donde quiera que se encuen-sí,
sin perder su gravedad. tra, y si alguna. mujer llega á quejarse
,. * de uu hombre, jamas lo hará de los
* homln·es.
Decididamente no se puede calificar En la iofaucia la mujer inglesa es.
en masn. á las mujeres de Inglaterra, cucha con respeto y siempre con admi-
1
pues cada clase de la sociedad inglesa 1 racion las palabras y decretos de su
tiene sus opiniones, sus ideas y orgullo padre: cuando grande, sus hermanos,
propio y diferente del de los domas. 1 y particularmente el hermano mayor,
1
En la alUl. sociedad, como sucede en- influye eo su conducto., ideas y basta
tre la aristocracia de todas las uacio. ¡ creencias. El hermano mayor tiene es.
nes europeas, la principal ocupacion de te poder en su familia, porque segun
las mujeres consiste en tratnr de bri- las leyes y costumbres inglesas (y la
llar m:ís que sus vecinas y rivales; los manía de darse importancia imitando
deberes de la sociedad las imponen mil á todo trance la~ tradiciones de la arisnecesidades
y artes facticios, y los bai- tocracia), el primogénito hereda todo el
les, 6peras, visitas y paseos, y á veces haber J.e su padre, y los hijos menores
las sociedades de caridad o.~tens·i.ble, les y las bijac; quedan bajo la proteccion
1
quitan todas las horas de su vida. del heredero. Al casarse la inglesa., sa.
Las mujere¡¡ de la enorme clase me-1 be que su esposo es el todo de la comudia,
que tiene tantas ramificaciones, y 1 nidad: él manda y ella obedece pasi.
que, sin embargo, forman una unidad ' vameute; y la mujer, que rara vez tiene
imponente, se ocupan particularmente fortuna propill., se inclina ante su vo.
eo cuestiones religiosas y de literatura; luotacJ. Si queda viuda, idolatra al hijo
muclm~ de ellas dirigen sociedades bí- mayor y hace solamente lo que él le 1
, blicas y distribuyen miles de libritos de aconseja, porque casi nunca su espo.;o
ejemplos y cooxejos (llamarlos tructa), r le deja. m(LS renta que la que voluutalo
que forma una Yida oc·upadísima ; riameute le pns1\ su hijo.
l las señoritas inglesas son tan libres que El pueblo inglés eo general (y sobre
pueden entrar, salir, pasear, tomar co. todo In mujer), tiene, aunque parezca
ches y trelJes de ferrocttrril, ir{¡ Lailes, paradoja, el carácter m(c.S org•llloso y
t·onciertus, teatros, &c., sola.;,) cou al- más ¡;orvil del mundo¡ todo;; procuran
guna.s awigas y amigo~, si u pedir liceo- imitar á la aristocracia y tratar de iguacia.
ui dar cuenta de sus pa~os á sns l lar&e ;Í. ella ; se humillan en presencia
padres¡ muchas de ellas, cuaudo no de u u grau nombre, y desde el rico ban.
tratan de imitar ~:ervihneute á la aris. (¡uero hMta el ültimo sirviente, todos
tocracia, vi ve u escribiendo novelas, cou se inclinan con humildad ante un lo·td,
las que aflige u á las liLrerías é inuig- pero ~;i éste es rico; si es pobre no lo
nau á los críticos. ~ mirarán, pero tampoco harán caso del
Hay entre las mujeres inglesas cier- millonario siu pergaminos. Los ingleses
ta franc-ma.~;onería muy curiosa; for- aman sobre todas las cosas los pugami.
roan una clase aparte¡ se reunen en nos dorarlos.
sociedades á las que los hombres oo sou Todo se hace en Inglaterra por via
admitidos; se ay11dan, animan, e~ti- de anuncios. No hace mucho tiempo
rnulan en todo y por todo, pero nunca apareció eu los periódicos una convo.
bablau ó se defienden de los hombres; ' CQ.toria, firmada. por per.souas respeta.
tienen un profundo respeto por el sexo bles, para llamar la atencion de las
fuerte y no se atreven á quejarse de 1 persvoa.s caritativas que quisieran to-
1
sus tiranos. Sus ti>·anos, repito, y es la mar parte en u-a establecimieut.o hu.
palabra adecuada, y voy á probar el por maní ta.rio. Se trataba nada méoos que
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102 LA MUJER.
de fundar uoa casa de asilo para perros en el fondo es excelente; los perros en
indigentes. El hospital debería ser go. Lóodres son más desgraciados que en
bernado por un consejo de señoras ca. ninguna otra parte del mundo, pero
rita. ti vas, que se reemplazarían por tur. cuando se pie usa que en los barrios pono
en la direccion, tratando de incul. bres de estas ciudades, mueren miles
car buenas nociones á los individuos ~ de personas víctimas de la miseria en
cuadrúpedos que fueran admitidos; los qua han vivido, nos parece hasta un
gastos del establecimiento se deberían crímen querer aliviar primero á los
hacer por suscricion. Parece que, ade. animales. En L6ndres existen séres bu.
mas, se trata de hacer venir de los Es. manos que no solamente jamas han !li.
tudos Unidos un perro terranova, que do bauLizados, sino que llegan ú viejos
se manej6 heroicamente en un naufra. sin tener la menor idea de que hay un
gio, sacando los muertos á la playa, y Dros. ¡ Y llaman á esta ciudad la mús
elegirlo jefe del establecimiento.
1
ilustrada del mundo!
Este es un hecho característico de la S . .A.. DE S,
originalidad de los ingleses¡ la idea (Continuará).
---.. ·---
HISTORIA DE DOS FAMILIAS.
NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA.
CAPÍTULO CUARTO.
EL BAILE.
por cierto espléndida: luces, flores,
música., preciosas señoritas elegante.
mente ataviadas, espejos en que se re.
LLlmÓ al fin el tan deseado dia en fiejaban aquellas magnificencias, al.
1 que Oerman se vi6 con el título de fotnbras en que se hundían los piés,
doctor, cosa que ambicionaba particu.¡ cómodos muebles,- en fin, todo se ha.
1 larmente su madre, aunque ella mis. bia reunido para alegrar y encantar á
l
roa no sabia por qué. El j6ven no po. los invitados, y halagar el amor pro.
1 di a jactArse de tener un talento sobre. pi o de los dueños de c-asa.
saliente, pero como poseía una buena Los trajes de la:> señorita.q Ahuma.
memoria, mucho despejo y desembara. da (que uiug1ma modista babia !]Ueri·
zo, merced á algunos mese~ de estudio do hacer, porque dofl'a N arcisa era muy
asíduo, babia lo~rado presentar un cer. morosa para pagar, ú pe:;ar de su so.
táruen, si no brillante, suficientemeute nada riqueza), cortados y cosidos casi
mediauo, para que los examinadores por entero por las Villanueva, habían
no creyesen necesario reprobarle. Por quedado tan bien hecho.:~ y de gusto,
otra parte, sabíase que German era un que cuantas amigas los vieron decla.
j6ven acaudalado, que no estudiaba raron que 1Jancian extranjeros, lo
para seguir en realidad la carrera de cual constituye el mayor elogio qne se
abogado, sino en calidad de simple puedo hacer, entre nosotros, de un
aficionado. i Qué importaba, pue~, que ~estido.
tuviera ciencia 6 no 1 Lucrecia, que apénas babia cnmpli.
La habitacion de doña N arcisa,-en do diez y seis años, no llevaba todavía
la. cual babia preparado ella una. ter. el traje largo, pero se cmpeñ6 tanto
tulia y una magnífica cena para obse. con su madre para que la permitiese
quiar 6. los amigos y amigas que babia presentarse aquella. noche igual ú sus
¡i_ nv_ita_do_ á_ al_eg_rar_se_ co_n _el_la,_- e_sta_ba_ h_er_ma_na_s, _co_mo_ u_na_ s_eñ_or_ita_ y_a d_e
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r- R E V I STA Q U I N C E N .~ L . 1!)3
cola., que ésta no pudo negarse á su de.
· Heo. Ve$tida de hnon blanco, el cabe.
llo casi suelto sobre la espalda, los bra..
zos descubiertos, un medl\llou por úni.
ca joya. ~robre su albo pecho, una rosa.
natural entre sus cabellos rubios, el
talle erguido, elegante y delgado, las
mejillas encendidas por la emocion y
los ojos brillantes de alegría, Lucrecia
se pre:;entú en el salon del baile como
1 una. poética aparicion al lado do Sil.
via, nitia de su misma ednd, igualmente
bella, pero con una belleza mM madu.
ra. v provocadora.
Silvia era de pequeff¿~ estatura, un
poco inclinada á tener demasindas car.
nes, lo cual amenttzaba. dañar la sime.
tría de sus formas, pero bien prensada
en el corsé, disimulaba un tanto ese
defecto. El C'l.rúcter de su hermosura.
1 era enteramente de tipo oriental: de
ojos grandes y negrot<, pestafias <'res.
pas, nariz algo aguileña, un ligero bo.
zo sobre el labio superior, lo cual Ita.
cia brillar la blancura de sus dicn.
tes .... cu fin, Silvia era arrebatadora.,
pero }lOCO ~;impútica.; los que se pren.
daban de ella. sentían á vece.-; ímpetus
do odio, y los que dejahan de amarla,
en seguid11. la aborrecían. Sil vi a tenia.
algo d" la razn Ítllinn. en su constitu.
cion física, pero la sulval,a. su nlma
honrada; su e>píritu era frio y calcu.
laJor, pero su cornz.ou cm apasionado
aunque bueno. A pesar de la ninguna
educaciou moral c¡uo habia recibido,
los instintos sanos dominnhan en ella,
y t~oia en el fondo de su ser mucha
inclinacion :l ln piedad, sentimiento
que se re!~ pira en nne!\tra a.tm()~fera,
re11to de lo bueno que nos legaron lo!S
. españoles. A pehar de que parecía im.
1 prudeute eu &us palabrns y se mani.
fest~b~ coqueta Lasta la ex:nguraciou,
ella no faltaha jamas á su dignidad.
H ac:ia nlguuos mews meses en
que babia dejado de verla, la mariposa
había. salido de su cris61idn, y de la ni.
fiez babia pasado á una lozana juven.
tud. Un ~~iento de admiracion y
un murmullo 1~e sorpresa. que notó en.
tre el grupo de jóvenes que le rodeaban,
le hizo volver :tos ojos al sitio en donde
se couceotra~~n todas las miradas.
-Lncrecia! exclamó acercándose con
aspecto mara' illado, y con su genial
mala crianza, in dirigirse coUlo debie.
ra, primero ú iioña Pastora, ú cuyo la.
do estaba su hija- i Qué veo t i Con
que cuando pe1nsa.ba que Lucrecia era
una. niñita, 1tma escuelante apénas,
veo llegar á una señorita mas linda
que un sol, y me dicen que esa es mi
antigua comps~ñera de juegos f i Es po.
sible esto, Luc:reci~ 1
Esta bajó l(>S ojos y ¡;e sonrojó has.
ta la frente sim coutcl>tar uada.
-Veamos, añadió él inclinándose
para ruira.rla ~Ion no cli~imulada adrui.
racioo, quitándole de las manos su
cartela, veamc¡¡s si me ha dejado algu.
na pieza.
-Acabam~s de entrar, respondi6
ella, y está v~~cía, y umcbo me temo
que a~í pcnuanecerú, ¡yo no conozco á
nadie:
-La prime,ra pieza es una cuadri.
lla que yo debia bailar con uo sé qué
mw! rymw, segun la disposiciou de m~a
hermana~..... pero se la npunto aqut,
¡mes fácil me ser.l variar de parejas.
Tam bien sefi~ lé un wnls .... hác111. el fin
'eremos si le guefla alguna otru. pieza
ru ás para mí.
Al decir esl~o se alejó, des pues de sa.
ludar du p.~ b y corno al descuido á
doii~ Pastora.
La presentllloeion en el mundo de Lu.
crecía cnu:>Ú ~ucba ÍUlpre~ion ec la
alta sociedad ~e N* .. , nosolatnente por
su helleza y modesta compostura, sino
por la. novedad que produjo (lo que era
un encanto m~.~;), pues nadie la conocía.
N o habiendo aststido jama.s al teatro
ó á concierto ~ lguno, ni ú uinguna fun.
cion ptíblica, sulvo á las religiosas, á
las cuales concurría envuelta en su
mantilla, sin lllamar la atencion de los
curiosos, Lucrecia era ur..a bellí~oima
novedad en Stquel salon. Los jóvenes
la rodearon so~icitando el honor de bai.
lar con ella.; ,Y aunquo Lucrecia jamas
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194 LA MUJER.
había estado en otro baile, supo mane. mujer tonta, era sumamente envidio.
jarse con tanta circunspecciou y com. su: todo la hn.cia comprender que su
postura, que no formó enredos coo las hija uo debería haber etitado allí, y
1
parejas ni cttus6 disgustos, por consi. le pesa.La en el alma haberla permití.
guíen te los jóvenes no tuvieron motivo do concurrir tí una fiesta como aquella.
ni pretexto para foroar rueda en torno Pero el paso estaba dado : el mal no
suyo. No a-;í sucedía cou Silvia, la que, teuia remedio ya; aFÍ lo (LOico que le
como sus hermanas, fundaLa. su orgullo tocaiJa hacer era. obmr con prudencia,
en tener continuamente al rededor de revestirse de suma paciencia y pedir tí
su asiento un círculo de ruidosos ad. Dios le diera fuerzas y disoreciou para
miradores que disputaLnn entre sí, cam. obrar bien en un asunto qne podía
biaodo una pieza por otra con ella, pi. t:ostar la dicha de su hija. "Ah! peo.
diéorlola uoaflordesu mmo,suplictíndo. saba, yo que estaba tao secretamente
la les permitiese mirar su abanico, orgullosa con la belleza y la gracia de
dándolaln·oma, ya con uno y ya con otro, Lucrecia., ahora. veo cuánto mejor es
con una fan:iliariJad tao irrespetuosa, el ser insignificantes como mis hijas
que sorprendía que ella no compren. mayores, que no llaman la 1\tencion ni
diese que una señorita uien educada por bonitas ni por feas! E~tas niñas
evita esas exhibiciones de ostentosa co. aroaules, bondadosas y esclavas de su
quetería. Pero es preciso convenir que deber, jamas me han riado un disgusto
o o cí:'to Silvia. uo tenia la culpa: desde ni una aprehension, pero Lucrecia., con
qne abr:6 los ojo!l, siendo la menor, vió su brillo y su bellez:~., no sé cuántas pe.
idéntica conducta en sus hermanas, sin nas me cansará!"
que su madre jamas les fuera ú la ma. Pero doña Pastora. tenia fe eo Dios
no, -y desde niñita o.prend i6las leccio. y en los principios religiosos que había
nos da vanidad que ellas la enseñaron. dado á sus hijos, y esto la bastaba para
Para Lucrecia. aquella primera no. uo alarmarse dema.'iiado.
che de bnile fuó marcada pot' tres grao. N o fué sino pasadas las cuatro de la
de:; estrellas eu el almanaque íntimo. mañana que doiia Pastora logró salir
¡Qué dicha pa.ra ella! Estar siete ho. de la casa de sn vecina, pues cad!4 vez
ra.s consecutivas eu el mismo salou coo que trataba de reunir á sus bijas para
Oerma.o; más aún: tenerle casi con ti. salir con ellas se lo impedían todos los
nuameote aliado, y no Je uu Germau j6veues, suplicáudola. que permaoecie.
Jescuitlado 1< indiferente, como hasta rn- otro rato mús. Cuando lleg6 al za_
ent6oces lo Labio. sido con ella, sino Je ¡guau Je la casa, apoyada m.1 el brazo
uno que 1:~ colmt1.bn. de atenciones; que rle su hijo Lui~;, notó que Gennan, por
la manifestaba una grande ndmirncion; primera vez de su vida, se hauia aco.
que sin cesar lo encontraba junto¡ que medido á acompa.ñar á las Villanueva
aJivioaba sur; caprichos; que la con. hasta su casa y daba. el brazo á Lut:re.
templaba de léjos y la hablaba al oído cía. Afortunadamente pot:o tuvieron 1
de cerca ...... jamas en sus eosueiios que caminar para llegar ú la. ca.sa de l
más descabellados había ideado ventu. clofía. Pastora, y ésta no estuvo !'at.isfe.
1
1 ra igual ! cha hasta que no se halló léjos de
Doña Pa.Rtora, en tnoto, estaba. en aquel jóven que ~>iemprc le babia re·
ascuas: las ateucioner. de Oermo.n con pugnado, y que abora temía como ;t
Lucrecia, y la uo oculta alegría de é!ota un contagiado con alguna espantosa. ¡
con ellas; la repentina frialdad que la enfermedad.
manifestaron las hijas de doña Narci. -Lucrecia, le babia dicho German
ga al notar la impresion que la. nueva :í su cowpaiiera, durante el trayecto
estrella había hecho en la sociedad, por la calle, ¿ha estado contenta.?
dejándolas ti ellas un tanto á la. som. -Mucho, muchísimo! cootest6 ella
bra; las insinuaciones pérfidas de la francamente. Pero me siento muy can.
viuda de don Ruüno que, como toda. sada. Como nunca babia bailado sino l
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REVISTA QUINCENAL. 105
por chan?.a. con mis hcrmaun:;, no -es~r·ccrln una vi~ita y prl•guntnrla cómo ~e~
toy enscfíada. ~'liento despues de In trasnochada. Ya 1
-¿ ~~stú tambien CO.TlSnda. de mÍ, snbe, J~ttC'recia, aondirí 011 YOZ hnja, que 1
Lucrerin.? ;Esa seria una injusticia l 1 mis visitas no !>Orán f;ioo para usted;
-; Can~da de usted, Oennnn L .. iba es preciso, pues, que me reciba con
1
á aiiadir que eso no podria ser jamas, amabilidad.
cuaudo se acordó que no debia decirlo, l -Hasta mañana, Gennan, contestó
y no concluyó su frn.,e. ella, y entró prontnrnente á su casa,
En eso llegaron á la puerta de su deseando ocultar la alegría que rebo-l
casa. saba en ella.
1 -Mañana, dijo Ocrmnn, iré á ha- (C'unfin1uo·tí}.
REVISTA DE EUROPA.
I no hn. sal•iefo concodcz· una constil.ncion zí
tiempo, ni ho. qucridn ael111itir la posibilidad
lJ:-;\ njeaeiB sobre el sistomn pnHtico ae- do una cánuzm parlolmrntaz·in.
lnal do Hu~ia no estará nr¡ni por dt·mns, pne~ "lln~t1lll un tanto de metlío ele eírt!t:nes del ('zar, y ya p;~reco como
qué pnl\'Íeno la agitacion nihilista que des- si el Oohierno hubiera ejocutarlo cuanto se
pe; r¡nc Peclro el Granpnhlicatllls
e•n los ÍlltirnoR nuJHCll, en la U'- de, t·nn el nnxilio do t·:-ctranjcros, proeuró
vi.,ta ti¡; Ambos J.l[w.,loR, intmr-.11nntíairnas f'ivilizar su pueblo y ttu·o¡>a11i:ar la :.fo~nprcl'iaciow•
R nt•erca tle ln Ritnndon política t•ovi:.. 1•;1 poder al•:;oluto que durante este
en HnRill. No basta, <'ll \llH\ lloviNtn políti<.!a lnr·go ['l'I'Ítulo ha !'lirln I:L prin~t•m coudicion
y notir:intw, referir los ar. ~eilo r¡no le otorgnm
1~ la na<·ion. mm c .:lo Ambos :_\luullos," 1~ de Junio -EL
y un dcsbamtc completo. El Gobierno ruso ll<>l:~in"fW proptof •.• " Mar1el/.e~a." ... ... "Bien ae sabe qne esos
f. Y qué direm01 entre noaotroa, en cato11 jc.,uitaa (nñade M. Vacherot ), ea01 dominipa•
aea de América, en donde el pueblo ea canoa, ()801 aacordotea de todo ~éoer••, no
anáe ignorante que en ninguna parte del mnn- tienen ~,trn mlaion ya ~n la pohtica que la
clo civilizado, porque no tiene tradiciollCI de mártires. Saben todo11 que la11 familiaa no
históricaa ni monumentos que le recuerden loa ven 11ino en aua igleaiaa y en ana etlt'Ue-
101 ac;ontecimieutoe puadoa! Sin embargo, lu, en donde ai hablan mucho de Dios elloa
nueetru oonatitucionca y nueatraa leyea M- no olvidan la Francia. Bien 10aben qne loa
tán más avanzadas que en ninguna otra par- alumnon que han recibido B\11 enaeiianua
te del mundo. Eeta impreviaion, ó eata Íp!O- aon crirstianM, y que eatoa cristianos aon
naneia ó cnlpable malicia de nucetraa Cama- houradc•a y buenoa cindadanoe y, cuando ca
raa legialatrvu, ca lo qne noiJ ba causado el ! preciso, valientes aoldadoa. Todo esto saeetado
decompletadeamoralizaciony ruina en ben, y 1•ún exclaman: j el enemigo! ... " El
que noaencontn.moa. Pero volvamos á Rueia. país abdrá al fin loa ojoa y loa oído& al grito
Ea cierto que muchoa ruaoa radical ea y jacobino de " ¡ Guerra á la lglcaia 1 1 J>az á
tod01 loa nillililtM no quieren una cona ti tu- la Oomnna 1 de eaa Oomuna que ha profanadon
formal, y lo que aspiran ea ' derribar do nuetttraa i¡rlcaiaa, de11trnido nucatroe motodo
lo que está encima, ain pensar en orde- numentDll, fusilado nuCI!troa generaiC!!, nnoanar
con alguna: ec~oa aon energúmen01 qne troa soldados y nueatroa aacerdotea é incencumplen
oon eu miaion de destruir. Pero eaoe diado nnc.~trna casas l ...... '' El pueblo condeetructorea
1.0 tend rian eco, ni llevarían & testará entónc011: " ¡ Guerra á la Oomuna l
cabo aue con•piracionea, ei la Nacion pudiera ¡paz á la Iglesia!"
apoyarse en nlgu mía sólido qne la voluntad 1 III
deapótica de llh Cv.ar ó do un jefe militar de- 1
legado del Emperador. 1 J,aa Elleccionea municipal011 en Roma, que
1 c(l88 rara! en llneia no lJa habido unta- han tenido Jugar últimamente, han sido gatiwu
de forn1ar una conatitucion eino bejo nadas por loa católico•; de 14 vacantes por
l01 reinadoa de trea mujeres: en el advem- loa cualea ao tenia que votar, ae han ganado
miento de Ana Jvanovna, en el reinado de la 12: Guibaldi, que cataba en las liataa, ha
Emperatrh: Jaabel y en el de Oataliua li ! aido durrotado, y dicoee que 111 partido ha
La primera era aobrina de Pedro el Grande: jurado vengaree. Probablemente él no catará
la segundA, 1\1 hija. Catalina JI convocó en ménoa diaguatado, pneato Que enoontnamos
!'IIOIIOOVIl reprell4!ntantM de todos los pnebloa en nn periódico una carta curioaa de did1o
del Imperio. Poro todo Mio era prematuro General, Cl8Crita en Onprera, y dirigida á un
todavía, y hoy loa ruaoe, que ae ocupan aiu- señor fltefanoni, que dice nsí:
cera 1 realmente~ del cambio de la aituacion "Mi querido Stefnnoni :-Me adhi•ro con
polltica de au paia, pretenden tener una entuah11mo al proyectado Congreso do raciooonatitucion
difereute de lu demu nacionee naliataa, que teudrá lugar en Bruaélaa, en el
de Europa, "algo original, dicen, propio cnal se dobe declarar lo ai~iente: 1.0 Loe
para la raza eelan: " pero en realidad uo librea peoaadorea 110n apóstoles de la vernben
qué quieren. Pero lo cierto ea que Ru- dad; ea doeir, de la rar.on y de la ciencia y,
sia neceflit& un alivio, aire puro y más libcr- por co¡~aiguiento, aon loa mejores inatructotad
que la que hnata hoy ha gozado. ree del pueblo. Lua cac:-uolaa deben aer, puee,
El capíritu humano nuoca eet&ri aatiafe- laicaa :: 2.0 Los aaeerdotea, de cualquiera ro-l
cho, tieude siempre á obtener algo máa de lo ligion quo aeen (budhiata&, mabometanoa,
que poeee, 1 ai en Rusia 1e libernlir.aran al JO eatólic:oe, &c.), tod01 aon falaoa apóetolee.
Juioatitueiouee,dueguropediriamúy mu. Ellos, loe antorea de lu torturu, piraa fu-
11
Una vez e:rpulaad01 en FaAlfCIA loa jeauitasy
pei'IIOguidaa laa congregacionca religioeae
para impedirles que enaeiíen, tocará
au tumo al clero. " Y no aolamente lea prohibirán
la enaeñanza (dice la .BftütG di
Ambo. .M"Jidol do 1.0 de Julio), sine que ee
lee quitará tambieu el derecho de vivir. A1i
uerarine y aac:rificioa humanos, 110n loe enemigos
naturalea de lu nacionea, á lu cualee
han mantenido siempre, y aun mantienen, en
discor~liaa aauguiuariaa-Siempre vuestro.
G. GAJUBALDI."
El ¡~bre anciano eatá ya en un eetado deplorab
·le de se"iliemo democritioo, y la idea
de una1 religiou lo saca do juicio.
S. A. P• S.
ImpmaW. ele 8UYeñn J C. •
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La Mujer - N. 44
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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie VI N. 3
Contenido
- Estudio práctico de los abonos
- Toros de la raza de Durham
- Manual del cultivo de la quina
- La cuestión de las quemas
- El arado
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La Campana: Artes y letras
Copia del número 10 de la revista "La Campana", publicación semanal que circuló en Colombia a fines del siglo XIX y que incluía artículos sobre arte y prensa.
Dentro de la publicación participan como autores Roberto Suarez, V. M. Londoño, Manuel Díaz Rodríguez y Francisco Valencia. La publicación aparece incompleta y hace falta el artículo de Valencia.
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La Siesta - Serie 1 N. 6
REPl1BLIOA DE OOLOMBIA.
~·~,,---,-~~-B-O-G-O-T-A:M-A-R-T-E-S~l;~D~~~-~r--- ;~
i ~ _______ ~~ ______ ~ _
-------;-;~'~":;'~:::. 11-'''' '----'''''T;;anarse la vida de otro modo; ser música y ruído; el
u).. A..:.J. Á ;.. • I hipogrifo disparado y el lento gafián que gUla los bue.
yes. La turba no puede cou;prender que de ese o~ulto
CU ADRO DOLOROSO. trabajo de los .pensadores vive ella; que .son sus dioses
La fatiga del talento literario tiene muchas veces ¡ lares desconocidos; los que la afianz~.feliz sobre el haz
por resultado la ID.lse.na . Aqm, se trabaJ.a eu 1a s 1e tras !i del mundo'' lla 'lámb1ara que da rdde VbI Vida en dsu'ds fiáe. stas.
p:na llenar un d eseo persona1, parn. consegU.I r 1a ce 1e . I IQb"Dora queI es ent e I 'ro e nJ do n e .a6 da'p redn I do co.-
bridad de un nombre, más ,,jen que por el estímulo de ,1 nocerse, gue es en e ar ICU o e pen 1CO on e se VI.
1:. ganancia. El poeta colombiano s610 saborea comodi. gllan s~s Itteresets, y 1 que son los can~s, l¡}a en el m3uto do la. noche fría
y ticmula NI el carmÍll de las fillTOL:/tti.
. Sí, la Am':rica latina e~ Ílna é indiviRible: el Pre.
sldente de la Acndemi:t venezolana se abraza entrechn,.
ment.e con Vicuña 1.laáelJua, por más 'Jue como Jefe,
polítICO de Venezuela les tire á la cara á los chilenos ¡
su ~a~osa. repudiaci,ín elel el.erecho de. conquista que;
ellos eJ~rCltaron coutra los Aharlo~ venCIdos. La mismtt
elesg~aClada guerm de esas Potencias no habrá destruí.
do, SID duda, el cariño de l'llicardo Palrna por la lJatna
adoptiva de Andn:s Bello. '
Sostengamos en el campo de las letras lluestra gran
Federacl6~ latllla! eu hnto que la política amaina en
sus mezgumos o,lLo" y. arterías, y dando altísimo ejem_
plo al VIeJO mundo, hga con vínculos atemos las dis. I
gregadas partes del mundo de Colón. :
Escribe, plles, el Reñor Mercbáu entre gentes quo !
no le. son ext~aña~. y que le miran como hermallo. Y I
su mISma naClonahdad cubana (ll6 española) que él!
D.ú..LOGO DE DOS ALMAS.
(CSORJ'IO PAnA EL ANIV.L:nSAltIO DE úA SElÑOllA MAní .... DE .rnsÚS81El1nA,
ESPOSA DE LUhl OARLOS ¡>nADlLLA)
Carlos.
Ánge1 'luO cruzas c"ntando
Por esta tl'isto mansión,
i Qué uuscas'
María.
Un corazón
Quo por mi está p:1lpibndo.
, Carlos.
Eros tan bel1:1 y tan pum!._ ..
¡ Tal voz la dulce espemnza 1
1\~ía.
Soy la suproma bonauza ;
Soy la 61lheJa<1a ventura.
Parl~ Ca.l111Q¡T tus dolores
Tengo ccleste ambrosía.;
Llevo por nombro María,
Nombre de castos amoJ'Oi:I.
Carlos_
Mensajoro colestinJ1 ¿No crOij brillante yisi6n?
éNo OtS un sueño mi pa!:li6u"
J No eros Ungido idea.l'I
Ma1'ia.
Mo formó on la Etornida(l
nota do R~grO (liviua¡
En l:t l'l3fl!Ta tliamautiu:l.
.\.ugul soy (lo la Picdaac.,·1:a.
Hu. dCflgm'nH]o tu nhIlu.
.Por entro r;icrpes marohando,
Angutstia .v 11On'or siuticllUO,
Bn tu.o,¡ ~HlI'Or:lS gimiol1tlo
y cf.1 tll~ vigi1ia.~ llorando,
Tú hlll'icava:-; la yordal1
y pl':l('ticDha~ el hieu,
8oñaudo cou nn E116u
Perdido en b iTllll(,lI~itlad.
.Mo iu.oc·al>atl; V tu YO?
Sullió, COtilO hini'no, á. mi ostroUa!
y yo, joveu, pura, bella,
Bajó á tu ruego, voloz.
Calmaré la. sed ardieute
Qno tu COllSumo y dovoro..:
8ur6 hen6fión. aurora,
Vristl\lina y plU'a fuente.
44 LA SIESTA
Reposa. en mi ooraz6n
IOh mi Carlos adorado I
Carlos e
I Maria I Proteja el hado
Nuestra ferviente pMi611!
I Eres bendita, Marla.!
I Bendito 01 amor! Bondito
El Sér Eterno, Infinito!
I Ven á mi Bono, alma mía.!
Agua de Dios-1886. ADRLUlO PÁBz. ._.
BENIGNO RESTREPO SANTAMARfA.
I
tóricos en Colombia, y la incesante intervenoión de amigos
~\Iy q.~eridos, arr?-Btraron ti RESTREPO S., ya hombre, n la
dlBcuslOn de cuestIOnes ardientes y al servicio, en puestos
públicos notables, dela causa de la Justicia en la Libertad.
Hijo único del feliz matrimonio de Manuel M. Restrepo
O?h~a y Ma1·ía Santamaría, .los recursos adquiridos
con el dlano trabaJo de sus padres Jamás escasearon al hijo
para continuar y concluír la calTel"ll de Jurisprudencia y
~iencias políticas á que s~s gu.st.os le llamaron. Empero, su
Juventud no fué alegre ID bullicIosa; su cOl·az6n sufrió más
do una vez la patanesca injuria con que la insolencia do
ciertos estúpidos ricos pretende humillar al talento supe-
Cuando el profundo Timón oonsagró su pluma y su rior, que humilla de veras en las aulas aun sin quererlo,
talento ,¡ inmorta~ar los or~dores ~ranceses, contemporlÍ- pero que no tiene cabnllos, ni escopetns, ni jaurías, ni quinneos
suyos, nos dIo una razon de p,adosa ternura pal·a, co- tas de recreo con fuentes de mármol y estatuas meditamenzar
su galería con el nombre de Garnier-Pagés. Este bundas ... Casi siempre se veía tí BENIGNO solo con su
ya no existía, y su biógrafo, al volverle ,¡ Ja vida con su I libro bajo el brazo ó abierto entre las man~s, sil~ncioso y
pluma, se adelantaba presuroso á quitade al tiempo ese triste, con una tristeza de dulzura. Los domingos, el día
poder devorador qU!l tiene de borrar y trastrocar las cosas en quo los estudiantes medellineses salen en bandadas á
humanas; IY se olVIda tan pronto á los muertos 1 recorrer los hermosos campos convecinos, quienes tí pie,
Nosotros no pretendemos hacer galería biogl·álica, ni I quienes á caballo, todos contentos y bullangueros, él camcreemos
que á RESTREPO SANTAI\IARÍA se le haya olvidado I biaba sus botines por unas alpargatas y se iba por las oriyá
en el país. 1 Tan fresca está todavía la hierba de su se- llas delrío, que no distaba mucho de su casa, vagando sin
pultura 1 Aquí, además, no tenemos abundante cosecha de rumbo ni objeto, hasta que el cansancio y el bochorno le
grandes caracterss, y él fué uno muy elevado; aquí, las advertían que era tiempo de repasarse, tomar un baño á la
grandes inteligenoias no son muy nu:nerosas y no siempre I manera indígena, y volver lÍ. su casa y á sus libros.
van acompañadas de la ilUlltración cientílica que las hace I Si no nos equivocamos, fué en el año de 1851 ouando
fuertes, y de los nobles sentimientos, que las hace bue-l presentó en esta ciudad su grado de Doctor y abrió su esnas,-
y nuestro amigo fué inteligenoia clal"Ísima que jamás tudio de abogado. Regresó poco después á Medellín, y al
se desvió para causar un daño y que supo aliviar muchos I calor de las ideas que bullían entonces en todos los ce1·adolores.
.\ bros, fundó y redactó" El Tiempo," en donde oomenzó'¡
Los que han escrito algo sobre historia moderna de discutir con exquisito tacto y viril energía las cuestiones
Antioquia no han podido menos que poner á RESTREPO S. de esa época. El pueblo antioqueño escuchó entre los prien
el número de los hombres más notables del Estado; , meros que le hicieron aIDar la libertad política y la sobemas
como la índole de aquellos tl"llbajos no se compadeoe I rania admirustrativa, al fundador de aquel periódico.
con detalles minuciosos de los hombres distinguidos que I Como se despertase más y más el espíritu púpor
oualesquiera cil·cunstancias no tuvieron en sus manos I blioo en aquella tierra, atontada por la iguorancia, y
el poder, nosotros queremos, evocando nuestros recuerdos ! aun por su desgl"llciada situación geográlica, RESTREPO S.
personales, dar idea, á los lectores de "La Siesta," de quién ¡ entró á redactar, con Camilo A. Echeverri, Emiro Kastos
era y qué hizo digno de alabanza este hijo de Medellín. , y otros no menos competentes, "El Pueblo" de Medellín,
El doctor José María Faclo Lince fué para Antioquia ! que tan honda huella ha dejado en el periodismo político
lo que para Cundinamarca, y en general para la Repúbli- : del país. Allí en esa hoja se dilucidaron con singular maes·
ca, el dootor Lorenzo María Llel·as: el eduoador por exce-l tría las cuestiones más árduas de política, economía social,
lencia, el dil·ector de la juventud en el estudio, el repú- I administración pública, instruccióu y enseñanza, delitos y
blico probo de los sabios y patriótioos consejos. En el i penas, cienoias exactas, monopolios, literatura y costumplantel
del doctor Lince comenzó RESTREPO S. sus estudios, ; bres. Y así tenía 'lile ser, toda vez que el objeto polítioo
que prontamente adelantó hasta hacerse notar como uno i direoto é inmediato de "El Pueblo" era la defensa de la
de los mejores, allí donde brillaba Echeverri, donde Emi- i candidatura Murillo contra la candidatura Ospina. Las
liana Restrepo E. se haoía sentir, y donde muchos otros ¡ do& tenían una distinta significación, y diversas parciadescollaban.
Pero desde entonces pesó sobre nuestro amigo i lidades, por lo tanto, terciaban en la lucha. Una porción
una predicción (amaI·go fruto de la experiencia de su I de la juventud antioqueña seguía á los pala,dines de El
maestro) no nada lisonjera para él, según como juzga la : Pueblo, entre los cuales era uno di los más VIgorosos B~grey
humana, pero qua forma por sí sola ,un timbre de i NIGNO RESTBEPO S. Si recordamos éstos y otros aconteClhonor
que sólo merecen 108 escogidos. "Este tiene más l' mientos políticos, los unos y los otros pareceres, es solatalento
y abasto de ideas que aquél," decía el doctor Lince mente por deber de narradores y sin que pueda suponérseñalando
á BENIGNO, "pero aquél (nuestro amigo X, que! senos, ahora, el menor interés en acentuar oon viveza las
viv!l rico y lleno de mereci.da fama) hará más ruíd? y i ideas que se ha:, discutido y que se debaten todavía en el
meJor carrera que el otro: tIene el uno buenas capaOlda- i seno de la patrIa. .
des también y una a:udacia á pmeba de iDOonvenientes y . De los hombres de mérito gusta el pú?lioo conocer
reohiflas y peligl'os, una audacia que va allin por cuales- ! todos ó la mayor parte de los detalles de su VIda; el rastro
quiera medios; el otro, al contrario, no hará jamlÍs cosa I más ó menos visible que dejaron entI:e sus contemporlÍneos_
que ~u j~i~io ilustrado y ?erte~o .le muestre com~ ~ontraria I y ct~and~ como l'tES'rnEPO S. Pl·ocedleron con t1n~ compleá
la JustICIa, y la excesIva tlmldez no le perDlltmt lucrr ta smc~ndad, abundan razones para leer con llldulgensus
faoultades bellísimas de orador, su decir elegante y i cia los lllcidentes de la lucha.
melodioso, ni su gallarda apostura. La intriga política le ¡ En ese mismo perió~ioo, y en la secoión de " Ol·ónioa
hallará siempre desdeñoso y honrado, y ese oampo, que es i local," pueden verse artlOulos de sabrosa charla,. de ame·
el que domina la atención del pueblo, será vedado para él." i na c?nversación, ~n que puso RES;rU~p~ S. de relieve sus
Oasi al pio de la letra tuvo su cumplimiento este au- i cu~dades de osentor pulcro, de me\S\vo pero no roo:d.az
gurio paternal. Si bien las arraigadas convicciones polí- I o1"ltIcad~r de las oostumbres. Conocedor profu~do delldlO'
tioas del estudiante, la fuerza de los aconteoimientos bis. i ma patrio, que maneJaba con destreza, ellatm, que estu-
LA SI'ESTA
dió oon provecho, le auxiliaba eficazmente en BUS trabajos I sas que se aceroan tÍ los patíbulos como 1118 hienas ti los
literarios, Cuanto al francés, al inglés y al italiano, le ¡ osarios; él alTancaba, en fin, en medio del llanto de la
eran familiares; por donde se oolige que ep. s610 el ramo bana, aquella vida de las garras de la muerte.
do las lenguas era pel'sona competente. El fuó, quizús, Vaúos días duró el Jurado, en sesión permanente y
uno de los primeros que hiciel'on conocer entre nosotros al seoreta, alimentándose con lo que le arrojaban por unas
fogoso autor de "El Mundo maroha," al Senador pensio- altas -v;entanas los oientos de personas que aguardaban el
nado de la teroera República franoesa, á Eugenio Pelletán. fallo. Este sI;¡ pronunció por fin. L6pez salvaba la cabeza
Echevel'l'i y Emiro saboreaban, como rico oafé de huel'to I de entre el cbrco fatal en que rodaba. Su misma voluntad
antioqueño, esas púginas vigorosas, cuyo mérito crecía bajo no fuó parte á dañal·le. La abnegada elocuencia de aquela
pluma del consumado intérprete. llos apóstoles había venoido una coalioión al pareoer vio-
Aunque jamús se publicaron ni fueron llevados á la I toriosa. El deber estaba santamente cumplido: era tiempo
escena, tradujo de Shakspeare "El Mercader de Veneoia," de volver ufanos á la tribuna de l' El Pueblo," á clamar
el " Otello" y el " lIamlet." por los dereohos del hombre.
. Pero su poeta favo;ito" ~u maestro~ su hombre,. era No estará fU61'8, de su puesto el deoir que el juicio fué
Vlctor, lIugo, o~yas p,?eSlaS lU'~,cas se sabia de me;:nona, y I anulado poco después y López llevado al último suplicio.
de <;lUlen t1'l1duJo. el Angelo, qu~ se. represento ~~ M?- Les tou.·s de (o.·ce no se repiten fácilmente, ni á un Jurado
delli~, con ,estreplto~,O~, aplaus~s;, ,~lgUlero~ ,~uégo ~Ul- s~leccionad~ p~r. tres ve~es deben acercarse los palaBias,
Mana Tudor, lIernaro, Teresa, La ConCIen-1 dmes de la JustlCIa. Lucho como Fiscal en aquella ocasión
cia/, "César Borgía" y l?uchos otros, de d~versos a~~ores, el muy inteligente joven, de sobresalientes cualidades para
que se representaron caSI todos en la magnífica verSlOn de Ila oratOlia, Ricardo Escobar Quijano. Una pasión amorosa
RESTREPO S. le llevó á ese no simplitico puesto, en el cual, Ii pesar de
. En tanto que las letras ooupaban buena parte de su estar combatiendo sus propias ideas, hizo vacilar mlÍs de
tiempo, su pluma y su voz no vagaban en defensa de los una vez la formidable defensa
fuerús de la inocencia, 6 tratando de alTanoar al verdugo . . ,
la cabeza de algún acusado convicto. ., Otro trabajO de RESTREPO. S. que causo ,g;~n sensa-
Un día un mozo bogotano, M. S. L6pez, da da puña- c~on y en que despleg6 como siempre sus nobillsImas cua·
ladas Ii su amada en una casucha de Medellín Todavía hdades, fué cuando en 1862, al tratarse, en la Asamblea
con sangre en las 'manos, se presenta á la autoridad, oon- ConstituJente del Estado, ~e la hoj~ de sel'~oios del Gefiesa
el atentado y pide con despecho satánico 180 muerte. I neral M~guel A.lzat~, mo~tro, en reVIsta ~lol'lo~a, los gran-
La pena capital existía, y los jueoes de la ciudad no le es- des mérItos de este mO~Vldable héroe_antlOq.ueno. ,
catimaban á nadie el lúgubre placer de sentirse estampar ' ,~a muerte d? su tlO m~terno, senor ,L,ms Santamarla,
los sesos en las piedras de las plazas que servian de ma- nqUlslmo comerCIante en Liverrool, llevo a Bm~TGNo" como
tadero. Como los días eran de luoha sin tregua y la pena apoderado de todos los herederos del aquel senor, a vende
muerte era execrada en el credo de los redactores de tila:, ant? l?~ 'I1:ibunales ingleses la causa mortuoria. Es"
El Pueblo," oreyeron éstos de su deber bajar á la pales- tudio alh el mtrmcado dere<:,ho, y se sabe que sus ab?~a.dos
~l'a ~el !~ado, y allí mismo combatir la para ellos odiosa enco~traron e';l ~~ un companero ~apaz d~ Ilu~trar ~I~ile~
lDstltuclOn ~el b~nquillo. Pero, qué hacer? el reo pedía cuestlOnes. VIVlO en EUl'?~~ mas de seIS anos, VlaJ~ por
que se le ajUstiCIara pronto, para lavar con su sangre la toda e~a,. pero nada escrIbIo durante su permanenCIa en
de su malaventurada Desdémona; se confesaba único autor el extmnJero. , .
del hecho, que por otra palote estaba probado, y sus faoul- Un cambIO muy ~otable. se observo e~ el modo de ser
tades no presentaban ningún síntoma que excusara al oul- de REsTREPo S. de CIel·ta epoca de su VIda en adelante.
pa~le. Era preoisamente un heoho tal, la coyuntura ape- , Algunos lo ~ace.n coincillir con la caída del partido libeteOlda
por hombres de la talla de RESTREPO S. y Eclleverri lr~l en . AntlOqUla, en 1864; otros tÍ un desencanto de la
y Emiliano Restrepo. Las causas vul!ffires los recursos de I ~Ida, sm razón especial determinante, y no falta quien
argucias y escapatorias, quédense parab el ~lgo de los rábu- I mterponga entre e~ j?ven atleta que hemos dado á conolas.
Pero lo que es en el crimen extraordinario, lo que pa- i cer, y el perezoso VlaJero, la. sombra de una mujer amada.
rece al común de lo~ abog~dos inestricable y compromete- ! ~l hech~ es que n,u~s~ro. amIgo y maestro no. q~o volver
dor, es lo que atrae lllvenClblemente á los cerebros de pro- ! a ocupalse en pohtlCa ID en nada. Antes de Irse a Europa
yección y ó. los corazones nobles. RESTIlEPO S., Echeverri y I :fa ,era ho:nbre de comodidades pecunial'ias, pues el hijo
~{estrepo E., ~)(~~aron aquel proceso, echaron una mirada I uruC? y mImado era dueño ~e cuanto había en aq~el hogar
a esa cabeza illSlgnificante de perdulario (pero que al fin era I sencillo,. donde la abundancm y la holgura acreCIeron con
la de un hon::b:e )'. á esa sociedad en que vivian, favorece- el trabaJ.o. .,. .,
dora d? las vIejas I~eas penales, pero que al fin era la suya ! L~ Iestaur~;lOn liber~ del 5 de Abril le e.n~~ntro en
y de,blan procurar Ilustrarla y mejorarla con su palabra y su haCIe';l.da de ~a Selva, leyendo por la milesIma vez
"~ ejemplo, y descendieron como avalanchas de elocuen. Don QUIJote y Dioses y ~o'll!b.'es de Za edacl heroica, de
Ola sobr~ el ~urado selecto y el auditorio numeroso. El Gladstone. NOlllb;~do Magls~rado del Tribunal Superior
foro. a.n!Ioqueno no .guarda en sus anales nada parecido á del Estado, VO~vlO.otra vez a toma7 sus empolvados códi·
ese JU1?IO. Eoheverrl era el rayo que fulmina, el lógico gas para cumplIr bIen, como ~u.~phó, aquel cargo honroso
paradoJal que aturde y subyuga, el historiador que amon- que su patrotlSmo no le pel'IDltlO rehusar.
~oJla nombres y fechas cond~wentes y hace surgir la ense- ,Mi~mbl'o de la Convención que reorganizó el 'Estado,
anza de lo pasado como deCISIVO argnmento de lo presen- alli le VIeron sus colegas siempre en defensa de los intot~.
~lestrepo E., razonador perspicno, profundo en el cono- reses de todos los antioqueños, siempre elocuente siempre
~llUlento del de~echo,. llevó la convicción á todos los justo. Obligado á venir á Bogotá, como Senador, ~us votos
~n~m08, ! ~ombro al mlSmO EchevelTi con su enorme tl'a- f~eron. la pura expresión de sus ideas, sin contemplaciones
d aJ~ de JUrisconsulto. RESTREPO S. era la voz cadenciosa III bajeza. Este clima frío y húmedo le ocasionó de un
) e a naturaleza, qu.~ llora en sus rumores oada vez que ~omento Ii otro la neumonía que lo llevó al sepulcro. Mu~
s,~ngrd e humana tllle en púrpura su ¡¡eno; él tejía, con I nó como había vivido: esto es como filósofo
c art a .de sol, la urdimbre de las leyes, de las cir- ,.
cunstanClas atenuantes, del horrible espectáculo ~ue 8e ~UIS M. Tmuo.
le daba al pueblo, el horror malsano de esas turbas curio. Bogotá, 1886.
46 LA SIESTA
AMISTAD.
(DE 1". DODENSTEDT1.
~irza S?haffy, cansado peregrino,
En medlO de su marcha interminable
Llegó una vez, para tomar reposo, '
De un rioo tÍ los umbralos.
-Quiero tu huésped ser por sólo un día
Le dijo, aquí suspendoré mi viaje; ,
Dulce ha de sor la tregua que te pido,
lloras alegres dame.
Reúne tÍ tus amigos del contorno,
Que con música y risas nos encanten;
Cosas buonas saldrán de nuestros labios,
Labios que don saben_
El potentado adusto, respondieudo :
-Jamás tuve un amigo_-Y lllÍl-za Schaffy,
Alzando á él los ojos sorprendido,
Los contuvo ,í mirarlo_
-Entonces, respondióle, no en tu casa
],fi cansada vejez tenga hospedaje;
Cuando hay largueza, en el hogar dol rico
llay amigos lonlcs_
y sacudiendo el polvo á sus sandalias
PIlJ:tió de aquel lugar en el instante,
Sin deoir un adiós por cortesía
Al rico miserable.
Ya se ocultaba el sol: 1I1irzI:I en el bosque
Se dijo, oyendo trinadoras aves:
j Aquella soledad del egoísmo
Debe ser el tormento de los grandes!
1886. ANTONIO JosÉ RESTDEPO,
POR LA LENGUA.
Se dan verdades que en teorfa todos pregonamos, y
que prácticamente acatan pocos, muy pocos. Una de ellas,
y acaso la especie en que la disparidad entre el concepto y
la obra corren por más apartados caminos, es la de que
merece preferencia especiallsima el estudio de la lengua
patria, sea cual fuere la profesión que se elija. Oon esto
sucede lo que con algunos preceptos del Demtlogo, que son
tanto más encomiados cuanto menos seguidos, como si
cada cual dijera para su capote: "á otro prójimo con ese
hueso."
Antójasenos, sin embargo, que procedemos aviesamente
cuando olvidamos ó desconocemos aquella verdad,
y que el movimiento perezoso, poco fecuntlo y generalmente
flscaso de espontaneidad de las letras hispano-americanas,
proviene de nuestra incuria respecto al arte divino del bien
habl:n.
Principio trivial, pero que debe recordarse en este
momento, es el
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La Siesta - Serie 1 N. 6
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Distrito E
Este tercer y último número del 2021 de la revista Distrito E tiene como propósito reconocer el trabajo desarrollado por todos, como comunidad educativa. Ese esfuerzo que se ha centrado en los estudiantes, en propiciar una educación pertinente y de calidad, en cerrar brechas de acceso y permanencia, atender las necesidades emocionales de las niñas, niños y jóvenes, garantizar comida caliente para todas y todos y desarrollar estrategias y nuevos caminos para llegar a más estudiantes.
De esta manera, lo que encontrarán en este número será ese reconocimiento y balance del año, así como historias y testimonios de cómo hemos logrado transformar la vida de miles de familias.
Como siempre, bienvenidos y bienvenidas a Distrito E.
Fuente:
Centro de Documentación y Memoria de la Secretaría de Educación del Distrito
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Distrito E
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La Mujer - N. 51
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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LUZ Y FE DAN FUERZA.
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
EXCL U SIVAME N TE REDACTA DA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
BA.TO LA DlRRCCION DE LA SEÑORA.
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
=-~-_;:;_--=-=-=-==-===-----=-=---=-=-=---=.-_ _ ~-~
N.0 51. r MIERCOLES, DI:JIEMBRE 15 DE 1880. ~ PRECIO 30 CS.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
SOBRE LA MUJER E~ L A OIVILIZA.OION.
EDAD ME D IA .
IN'fltODUCCIO!f.
LAS MUJERES DE LAS OALIAS ANTES DEL ORIS'I'IANIS:\10.
1
¡ Ga.lias, -los habitantes eran unos búr-
1 baros que vivían en ranchos de vara
LA actual Francia se llamaba únt~s en tierra, los que unas veces reuniau
tle la iuvasion de los Bárbaros Galio.: en especie de aldeas y otras los levaulimitúbala.
por el norte el Rhin, que la taban aislados ú la sotnbra de los bossep~
trabu. de la Germanio., y por el canal ques. Erau séres que no tenían miedo
de la )!ancha de Iugl1~terra; al occidente ;\ com alguna, y cuaudo tronaba dispala
bailaba el Océano Atlt~ntico; al sur los mban tlechas coutra el cielo y preteu.
Pirincoslaseparabande lalberia(Espa- dian combatir las olas del mar. Los
ñn), y(ll.McJitemíneo y los Alpes eran Galos no adoraban sino las co~as matesus
frontera<~. Era, pues, más extensa riales que veían: fuentes, piedras, ceque
la actual Francia, puesto que la l rros, lagos, viento, árboles, &c. Los
Bélgica y parte de la Helvecia (Suiza) ]{ inwis llevaron una re ligio u ménos
hacían parte de las Galias. La pobla. bruta.!, la druidítica, que se fundaba
cion propiamente dicha de aquellos en ocultos misterios y creían eu la in- 1
1
terrenos se dividía en Galas, Celtas mortalidad del alma y en ciertas di vi. 1
(es decir, habitantes de los bosque~) y nidadas invisibles ú quienes inmolaban ,
I Júmt•is (asiáticos) raza que se babia los cautivos. Aquellos horribles sacri-
1
extendido hasta .tllbanin (Inglaterra) ficios tenían lugar sobre unas pieuro.s 1
1 Caledonia (Escocia) Hibe·1-nút (IrLu. que aún existen en la Bretaña y en
1 da). Una rama de los Kirnris se lla. otras partes de Francia.
ruaba Belga, es decir, belicoso, y otra En ciertas épocas del año los pueblos
Armórica, pueblo marítimo. célticos se reunían eu torllO de lo:; lu-
En el si'glo VI A. de J. C., que es l gares sagrados para llevar ú. cabo sau. l
cuando los historiadores gt iegos dan grientos sacrificios.
algunas noticias circun&ta.nciadas de las ! Ademas de los sacerdotes druidas, las
'l'OMO V. 7
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1 5-~ LA ~I U J E R. ----------
1
mujeres tnrnhien ejercían funri~ncs de Los matrimonio~ r;e hacia u de la :o:i~
n.cordotisns y algur1as ernn nrgeoe~> gttiente mauem: fll:tnclo 1111 padre te.
fJlW fin~inn predecir el porvenir 1'01110 uia unn Lija. en ~d:ul do ca~n.r~c. reunía
las pitoni"ns griega.~. Estas Fe di\ iJina en un g-mu fe~tin en !;11 C'a'-a á torios
Ull trc' categorías: 1.• Las q11c nn po- los horuhrPs soll,•rns que la pretcurlinu. 1
dian ca~arse; 2." las que tc•ninu mrui. Durnutc el lmtl!¡Hefu lauifi:~ los miraba.
. do, y :t• las que servían 1Í lns ~aren lo- } c~tuuiaba delouidalncnte y en segui'
ti"'a~. ''Generalmente, dice Machaug-y. da, dando la 'uelta <'11 toroo tic los
1
11a..-.. mujeres de las Galias gozalma de cou\'iuados du su padre, escogía al c¡ne
11
unt. grnu \·eueracion; nr¡nellos ]lllt>l,]os má..'> le agradaba, JITC,r-ntiÍllrlnle twa
veirm en ellas algo de di1·ino, bs con- <'opa. El espo~o ruciuia una elote de 1'11
sultabao en sus uegocios y seguían su¡; mujer, y los t.icncs <¡ue po.,eiau ámLos
~:omejos. Ella.s acornpaiinbau :í sus es- los ileredaha. 1'1 quo' l'OLrPVÍ\·iera. El
po~< 6 la ~uerra y á veces combatían homhre tenia derecho lis hijos.
In wllezu de aluellas mujcrc~. COtnpa- Las costas Ju In. Ualia, l'll lnc; m:ÍfO'Crnndo
su tez á la leche y á la flor riel LIC5 del Medit<·náneo. ha.hian si ó de la un, y se COLllponia Jo pan- del N ievre, en l ~'t aw in, que Pll los bau-
1 u lt u es muy anchos y cortos, 11 u a es pe- qnetefl de hodn la j•Í\ un Hl )11 c~eu te llilcin
cie de camisa ~>in mangas y u un ca pita el !in del fcst in cou una copn e u In mauo
lar~a. por rletrns y aLrocLndn atldauto. pre~eotftndosei:L al cspol;u q11u ha esco.
Lat> tuujercs vestían lo mismo, sino gido col re los eoHcUI r..:ute-li. A<¡nclln
que su Cl\mÍ,..·l era má::i larga, y cchnhau vez,seaca,ualhlndócoll iuteuciuu, dictu
sob·o sus oobollos un poh·o rojo y la- los autiguos czonistntt, <:.} ptis be de tu.
vútnnse la cara con cerveza para con. vo delnuto ~le! cxtrnnjc1o Euxcuio y lu
sonar In lcz pura. presentó la copa. Ln sorprosa y }JrÓba-
Criabao á sus hijos con rigirle;r., y hle111cotc la c6lcra tlt.: lu.~ guerreros fu(.
al uacur los aumergiau en agua he- ~rnnde; pero N aun, l'reyendo roconolnd:\,
los obligaban á andar desnutlo:; cc1· en aquello m¡a 6rdcn !le ~us diosc.<:,
on el iuvioruo para fortn.lt>c·otlo~. y atcpt6 al fe11icio por Jcrno y di6 eu 1
htC.{O qno cnmin:~.bnn les poniau laa ar-1 dQte íÍ su hija el golfo eu que babia 1
run~ Nl la mnuo. La. guorm ora la desembarcado l•:nxcnio y ulguuos can- 1
unica ocupacion do los Galo:;, y comba- 1 toues mú;;. El fenicio pus(l G !in mujer el l
tinn en carro, á caballo 6 {¡ pié; sn nombre griego do..,\ nstóxcua, e,; Jecir.
Oobieruo era federal, y cadl\ tribu obo-1 la mejor ce las lmés)l';<;as, y ~, p ro el genio y la grande
como furias qne roba han y asesinaban¡ perspicacia y talento militar de Julio '
~in piedad. A~í Juraron aquellos sal. Cl-Rar triunfó de todo, y en seis afios
vajes durante varios siglo!<, hasta que (cincuenta ''~tes de Jesucristo) las Ga.
los roma u o,-, dcspne.-; de lmberlo!. co- Jia~; quedaron completamente sometidas
rrompitlo por medio delluj<> y el amor! á R.na, sin ~~speranza de poder sacual
lucro, lograron ('Onquistar las Galias dir jamas ese yugo, á pesar de que va.
gradualmente, y uu si~lo ántes de la rias veces los druidas procuraron en
Era cristiana, halJiéodolos vem·ido en vano con sus predicaciones imbuir á los
1 varia.~ ba.talln" se constituyeron en \'cocidos Gal;os el deseo de rebelarse.
sw1 conquistadores, y la..'l Galias se
convirtieron en Prnvi~ia. TOlllltna, S. A. DE S.
gohernada. por procóu~ules romanos.
Pero atíu ello!! procuraban recupe- (Ccmtin~uarti). ---·-
MI PRIMER iAY!
Ye·a~ o.l mundo: imas de dónde? ....
Yo no lo sé responeer,
Corno 1mdie lo responde;
Que ese misterio se esconde
Do Dios en el gran poder.
Como 'ntes de que la roRa
'J'n'i ierl\ forma do tlor,
~~tll( plauta que cuidndo.,a
lJua mano generosa
Hcó6 cou fresco licor,
At=;Í de la informe nada
Hu rgi6 mi sér de repente;
Y ni punto vine animada
f'ou la radioso. mir~
Vol ::;eiior· Omnipotente.
l'cq ucfía- dt(hil ni a tu ro.
Ayer no más -viuP al mundo,
¡ F11~ por dolor 0 Yeutura
Que sahu.h: l11 luz pura.
Con un gemido p1 ofundo~
~layo 31 de t. i7.
Tal vez mi pequeJio ser
Presintió- ¡><~r intuiciou,
Que el alma e lu. mujer
Sufre rnM po el poder
Que ejerce s~ corazou.
Tal voz mi llanto fué ril'la
De los hornl1res iguorndn ;
O tal VC'.G mi 1 ay! simboliza
Que la pena martiriza
A la humanidlo.d canu.Ja..
•
O tal vez ... ¿A qué seguir?
Aun cuando J a la razon
Nos deje clr ~al concebir:
¿Sabernos qu~ ea el sufrir
Y las lágrim · qué Roa ?
;Que es~ n~¡! que al mundo lanzamo,:;
Cuando fL la v•ida venimoR,
Es sepreto flUI ignoramo:;-
Por mueLo que comprendamos
Que para suf 'r nacimos:
KvA f~. \'F.RRBL Y MAREA.
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56
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LA FAMILIA DE TI(~ ANDRES.
( };poca de la Independencia - $egunda pa~~~ de la juventud de And~és. )
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTU!![BRES NACIONALES
POR SOLE DAD ACOITA o :E SAIIIPE B..
(CONTIXUACION~.
CAI•Ín:Lo m. -Pero, respondió )a mestiza, el "e-
PRELUDIOS OE CACEJl¡A. ñor Ü~tra. DO pens6 que mis mucbr.chos
~e h:~u criado ú todo viento y están en.
Nuá Fernauda era una mestiz~ rica. señatlc::~~ á pasar trnuajos, y ~;us merce.
chona, buena moza. clueña de iicrra~. des h~~n vivido Riempre en SantAfé
\'eutem y car.ica del puehlo de Usme, mimaQ¡os y cuidados entre algodones ... •
en el rnnl maudaha, así como sobre la -~U maclr(~ no uos consiente, eso
voluntad 1le ~;u marido 1101' Bústos, el no! e~:clnm6 Marianita.
que obedecía ciegatne!.ltc 6. rms mauda- -P. ro, vol vi6 á decir Fernando.,
tos, á pesnr de que era indio puro y Rafae . ya sabe enla::al' y ha C!'!tado en
por eousiguientc hipocritou y muy el p:'Ír•Lmo con su padre, y Josefitn es
zorro. guaph·ima, r;abe montar ú caballo y no
Manuel se le ncerc6 con airecillo de
1
1e tieq,e miedo IÍ nada.
amo: -Yo t.1mbiuu sé montar l exclam6
-Aquí veuimo~. dijo, Fernanda (asf MaunOI.
la loahia oido llamar al Cura, nuuqne -Nosotros no le tenemos miedo li
11aJie t-u la altiea le apeaba el ñucí} nada,,_ aííadió :M:nianita con seriedad.
}Jilra que nos llere :í la cacería. -Ya se vé ...... repuso la. veutera,
- Vírgen Santí~irna 1 exclamó la pero yo no los puedo llovnr m.hw, sin
1 duo!iio do cnsn. eehando hácia. ntras las rnanda.rle preguntar al sefior Cura si
puntas de su mantilla y descubriendo los dcjjn coo uosotros por tres días que
la camisa lJQrdada y gargantilla y ro- estaremos en el pnramo.
~~río de oro quo le en~ulnuah~~~ su 1 -'J1io Andrés se fué para Santaf~
bren anchuroso pecho. i \' qué dma el estu rrnnfiana.
l;cñor Uurn? -Onramba 1 exclamó la mujer. ¡Tan
-Él nos diú In liceucia. tempr¡p.no se fué 1
-¡De véras 1 -Yo le ví ~>ali r, ñu á !i'ernnndn, dijo
-Sí ..... 1 i\o es cier to, )[ariauita 1 uno do. Jo;¡ campesinos quo babia oído
conte~tó ~Iaunel tlirigi,~ndoso ú la uiiia. el diálogo;- cuaudo yo me indilgabct
, • t'3tt\. uo coute.~tó, sino que baj6 la para acá, hájalJa el amo Cura que ui
t'nheza y se le !muieron los colore~> !Í 1 centellln por el camino abajo, y por 1
la carn. rnlis sefíac; iba montado en el castaño
-Como ayer, dijo cou voluhilidnd rabi-cono.
Manuel, vieudo que su hermana. uo - ro sé qué hacer ahora con los
coutest,~ba, ~;upo que usted se iba ú amito ~repuso la mujer.
caoorfa y llevaba 6. Rafael y ,Josefita, • - evarnos! exclamaron ¡¡mbos.
que sou 10(&s cl1iquitos que nosotros, Ell11, los miraba indecisa.
pues ésta (H~íinlaurlo á Marianita) ya - L évelos, erse.
están los jefes de un ejército despucs Toda>Ía se oian ú lo lt-jos los gritos
de uu reiiido combate en que Lan que. y vocería de los cazadores y el di~;tanto
dado victoriosos. ladrido de los perro:; CUilndo Romualda,
Eu aquel rocinto se preparaban los at'ordándose de los niño<;, habia salido
ca~ndores para la partida. Algunos n buscarlo¡:;, y como no los encontrase
acomodaban en las petacas de cuero eu los patio'> corrió ú la casa da ií.wí
lus oliM y lo~ cornestihle~. cuhricntlo Feroauda. Pero yo. estaban léjoe, y uo
aquello con runfllls y cobijas para el cncontr,) ú ninguno c¡ue quisiese ir ú
abrigo; variosc)..'aminaban suc; escopetas alcanzar la caravana. Llena de aprede
picrlm y amolaban sus cuchillos do heosion y sohresa.lfadu. cou aquella pemonto,
miénlm~; que otros, sentado,; ligroso. expedicion clo los do~ tiernos y
sobre los talones, á estilo indí~u. aturdidos niño!!, volvió In mulata á la
n.a, so dosnyunahau apurando ~eudas casa del Cura, manift~Stando ii sus cot<
llutua,Ja.s do chicho ó jícarns de cho. sir\'ieutes y esclaYOS quo en ven.lad el
colnte de harina. Nucí Fernauda re. doctor Rui:t ha.bio. hecho bien en or•le.
parti6 {, c::ula uiüo chocolate y pan, lo narse, pue,; no sabia manejar niño!<,
cual tomaron couver,..nudo alegr~:moute pcrmiti~odoles semejante avcuturn,con
lo~ hijos do la casera., in•iieoillos pues no podio. cruer que .Manuel y
regordetes y colorados. los que en aquel )lario.nita. la. hubiesen eogl\litldo hasta
momento se manifestaban o.milo.undos ese punto y con tan iunudito descaro.
dolaute ele lo ..; sobrinos del Cura. Eotreta.nto Marianita Re sentía más
Cuaudo nuestros héroes salieron nl .Y m(~.>~ turbada peu¡;ando en cnúlas sepatio
lu ba.rahuoda estaba eu toda su 1ia.u las consecueucias de tama.ñafalta.,fuerzt~,
Ulonta.ban unos y carga.l..an 1 pero temiendo las burln.s de su herIas
peto.cas otros, y" la alga.zr\ro. subía mano procuraba. ocultar su miedo y
de punto por momentos. Ya para hacia mil visajes y puchero~. ahogando
entóuccs ?lhrianita babia reflexionado los suspiros dentro de su pecho tremualgo
en la locura del proyecto inven. lt~nto. ~in embargo, al fin salió airoAA
tado por su hermano aquella. mnñaua de aquel primer movimiento de temor;
al desp~::rtarse, el que. como ¡;e ha visto, ' logr6 vencer la.~ manifustaciones de su
~e habin. puesto eu planta con tan buen a.fan, y levantando la vista que había.
~xito. Ademas, n.o;ustada y atolondradn [tenido clavada en las l11rgas oreja!~ de
con aquel bullicio y vocería. se asió de la mula, en breves insto.ntos olvidó sus
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1 --:,~----------~=~---L~A~~~-I~U~J~E=~-R~.---_-_-_--_--------~-,
aprehensiones por etüero y dejóse lle- gritar de nlegr(a: traía el únimo de.
1 var por la contagiosa alegrí•~ de las sa~osegado y descompuesto; adamas sn
pcrsouas que la rodeaban, y entró de escaso vestido la hacia sufrir 111ucho 1
1 lleno eu el ánimo de los francos y seo- porque el viento 1\escH rgad:ts, los toldos armado libertad de ttne jamas !rabia goz.adn
r¡ne otro f,·ai/.Pjun tri~to y mu y m~sJJctpu ña!l. El oíolo con- turnos, :;oltú lo qne lle;·aba en b,m_o.no,
t.~u.nal>.ltlespC!Ja o, pcl't.• ol atul emoséU- y d¡urdo un salto a tras •ara.:;tro a :-;u
nstmo, y nHlllllle hril bhn. ol sol ya no IJCnnauo al Rucio cou ella. tmtaiHIO Jo
alc,g-raln l·l paisaje: n u ospa<'ÍO i nlllcmo a,;:\z.apn r . .;e tlctrn.s de uua piedra, ,Ji.
1
y do,igual de.ftui.frjflll fronla.neas cm todo lo -1[ira, .Manuel, mira~
que 1'6 vcia. eo la }J~ttte :~ltn de lo qne 1 Y levautanüo el dedo mostrnbn. el
1 parecía m1 va!llÍ~iwo y triste cementerio.' oh jeto Jo su turbacion, lo cual no causó 1
Ya pr.ra e~Uíuct~s :\Inriaoita no .se reía., ménos terror al niñ~. Era u~da rn(no:; 11
y su l>o'ludla de rosa no se alma para que eluegro ~Iarcelmo, el asu;teute de
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,_
su tio. - el <¡ue acababa de llegal' al
campmriento montado en uua mula,
llovnndo lle eal•u~tro el caballito Je
Mn uuel, cnsi llado y aperado.
Los clos uitios permanecieron inmcí.
vilc.'l y aterrnclos hasta que FO les ncllrcó
ñucí Feruantla, y rocominiéndolos
por el engaño, les avisó que su tio
manda ha por ellv!!.- dieiéodoles que
era proci"o 'lue ~e pusieran ou mar~·ha
i mneclin.t:uueute, si no c¡nerian correr
el ri.e~go de que le.~ u.nochecie:;o on el
nm11uo.
Uoufu,.os, avorgooznclos, malcoutcu.
to~. •:on lo~ ojos arrt1.'ado~ en lúgri mas,
con In. idea do h pcn;pecti \:l. dtl 'iajo
dP regrc~go contrn taurlo con ol alegre
bnlliGio del r~un.p:uneuto que aiJaHdonalJ:
uJ, tsiu haber logrado prohnt· ¡;j_
quiera ~~1 sabroso llall•'ndw I]UO hon ia
1 en la~ ollas. los dos utiios su CHtroga.
l'on en hrnzo¡.; do :m suerte.
Mnuucl llt(mtcí en ··1 cahallito que
lo lmuinu llevndo y ~lnrianita flll~ dP.
positn.da sol•re la "un.he1a de la. silla
.Id uegro. El lnuuillndí,imo Munuel
prouuraut\ 1lcsnhogar su na rurupíuutlo
ul nirc c·on mil quejns y pnlabws de
indi~naciou, mi11utrns cJUO ~lal'iuuita
llot·alca dolorosamcllle el ulnM, y ~iu
hnblar ¡nlnhra mojaba COil sus saladns
l.í¡{rimns el pan y la cou.wrva. dc'i
dormida, ohiria.ndo así su miedo y sus
pmtas. )lauucl no hnbia. querido ~~tep-
59
tar el pa.u al argo del cauti\crio y tir6
léj01; I'U par ¡e de fiambre. pruf\riendo
,.ufrir t'in lítltites el hambre, el frío, la
f1ílem y el 11usto. Cuando ('erró J¡t no. l
<.:he, y la oseuriolad y el vieoto helado 1
h!\I'Íau ul re~•reso más y más peooso,
inuudáronl'!el!c eu lúgrirnas las mejillas,
y aunque tr,¡tnsc de ocultar su debilidad
al sirvi to uo podía Ílllpedir que
de \'ez en e ndo {-ote oyem un aho~·a.
do SollozO, pCIIMI' Cl~mO lJajaba Jlo.
mndo aquol ruisrnn flí'll\la lJIIC hahia
sul.ido ríen o. No snhiatodavía el pobre
nifío q o no ha~ >enJero en la
viJa que fle uba rieudo c¡ue no ~e Luje
llor. nclo !
Pálida, top1hlando, mustia y medio
muerta do ' ansauuio y do terror se
presentó ~la inuita. delnute de :m tio,
que ¡;alió ele u estudio á recibirlos eu
el de~cnuso ¿¡o la. c~calera. Al\ erle, la
niiía Ses, pero esos inconvenientes
hayan dado su apoyo. Ademns de otras uo son jamas sutlcientes para impedir
obras y de la experiencia propia, he. que un~ mujer acomodada cumpla con '
mos estudiado las ~>iguientes: •· Conse. sus deberes; y en cuauto á las pobres '
jos prácticos á 1M jó\·enes madres,'' con m~ís razon deben cumplirlos." . . .. '
obra escrita en inglés por Mistre~>s Tay. ' La fatiga mayor que tieue que sufrir
lor ¡ "Consejos de una abuela á una jó· una m t:~jer en esos casos es la "de creer 1
,·en madre," obra in};{lesa de la. condesa. necesario dormir con el niño, pero este
de Montcashell; "Consejo!! á las ma. es un incouvenicuie en el cual no se
dres," por Tomas Bull, médico inglés, del~e P,cnsar pue~to que es cosa cono.
famoso para la:~ enfermedades de las m u. cida y recomendada por todos los mé.
jeras y de los niños; "La educadon pro- dicos e1uropeo~, que el nifio debe dorgresivá,''
por la señora N ecker de 8aus. m ir sollo en su cuna, desde el mismo
sure; "La educacion elemental," obra din en ~~ue nace;- para. evitar quetenga.
de M. 'l'hery ; &c. frio, la madre le calentará lo mús posi.
--
CAPiTULO PlUMERO.
PRIMERA INF A~ CIA.
ble únt¡e!l de aco~tnrlo, y bien envuelto
en franelas y en una cuna aeolchona·
da el tltiño dormirá mucho mejor que
en la. c~1ma con su madre, re,.pirando un 1
aire n iado y con peligro de ser aho.
· gado pc~r el hui se descuida un momen- ¡
to. Si 1 s cosa perniciosa que el niiio
duenn~l con quien lo dió el ser, l qu~
Con tierna curiosidad y entrafíable direm de la costumbre de hacerlo
cariño rcc ib~ en sus brazos por prime. dormir con una criada 1. .•. ElótO es tan
ra vez la madre á su hijo rocíen nacido. imperdonable, tou dañoso, tan desasea.
Salta á la vista y compréndese f(l(.~il- do, que1 renunciamos á pintar todos los
meo te, que la. madre acepta como una males Glue pueden provenir de semejan.
obligacion impuesta por la naturalez¡¡, 1 te práctica.. ·
y recibida por ella con el mayor gu~'to, Tod~~ mujer que se C&ba debe com.
el deber de alimentar ella misq¡a. al prender que dejó de ser libre y que ¡;e.
hijo de sus entrañas. rá escl11 va de sus obligaciones como due.
Es cierto que hay mujeres que t>i su. ña de ~laSa., como esposa y como madre.
frcn enfermedades contagiosas, &i tie· Su re pousabilidad es inmensa, y resnen
uua. constitucion particularmente ponde ~e la salud de su hijo desde áotes
débil, ó si carecen por completo de le. de nac r basta la muerte de él,-puesto
che, no deben alimentar á sus hijos¡ que la eflgracia de una persona puede
l_ ~ro auu las mujcrc:s ~clicadas pue~: prov~n · r ~e la cri!inza que ~;o le ha d~d-o; ~ 1
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It E VI:-:; T _\
de allí dopende I'U aalnd, su carfLctor,
sus hábitos y ~;u virtvtl. La mnjor debo,
pues, empezar por alc¡ar cu cuaulo st!<~
po~ible :í las criadas 1lo la coor,alli.'.a
de sus hijos; ellas son b" que inculcan
!llalos h:ibitos, costutnhres .Jcsa~~;ad:\s é
idlla~ iudulicadas cu los uitios, que están
conclla~dia y noche. Aconscjariarnos
á las mujereH, que mm \CZ que cluiño
1 iene de uno á dos HlCM:<>, lo cuslJlic á
dormir sin lu.G eu su cuua, al lado Jel
lecho de la madre. do mauem <¡uo ello.
lo pueda. '-'ac:u fáci lmeu te á o~cu ra~< pa m
alimentarlo tÍ mudarlo, voh iéndolo (L
poner cu la cuna nua vez t¡uo osttÍ sa.
tisfccho. Si el niño ost:. ea:;criado á
donuin;o de11tro do la cuna y no eu los
bmzo~, él Jarú infiui tnmcuto ml-uo~ t¡ u e
hacer, y scr:í imítil tcucr una ctiada en
la alcoba. de nocLe; !'e la nllcgará tí la
pie?.a vecina, pudiétulola llalllo.r por
weJio de una campana cuyo corJou la
madre toudrú á lu cahccern. de la cawa.
Se procurará no euseíinr fi los ui1ios t1
'luo lo:; ¡m•c011 para dormir, IÍ no darlus
alimento Juspuc;, do laaLer cumplido
cuu.reuta dins, I'Ílto caJa dos horas, )
despues de los cuatro 6 ciuco mo~tlll
cad:1. dos horas y wcdia, y do~puc~ caJa
tros horas.
La pmJeucin. aconot ju. tpto St~ doi.Jo
ir cuscíiawlo al uiíio :í tomar nlimoul(•
artificial dcsdu los prillloros días do Ru
u:LCimiouto. La lecho de 'n.ca siont \ tí
muchos niüos, ~pcro unLumlmcuto deLe
sor gn.rautizada do lfliC no tieuc mo:t:cln.
So lns empuzurí1 ti tlar terciada c.on
n.gna,- dos torccr'llS p:uics •lo ésta y una
do lt'Ohc, clibtniuu) ouuo el agua y a u.
mentando ln lecho graduo.lwoutc, hasta
que quedo pUla cuando ol ntiio clllll-
1'1:1 ciuro o :;eis wc cs. :::le bo.n ohtc..
nido muy uucuos IC ult:\dos con olsuvtí
1 mllyl,crtJiJo, hecho cm locho, y cou ~~ t
Jc carne ruuv ligero .. A.lpnucipio uo
¡,e d:m\ nl nifi<> alnucuto artificial I'Íno
u u:~. 'uz por Ji.1, dcspues ~>C le ]Hh:.:o do,peclr:íudo.
lo, si u cau~arlo aquel dolor y ]ltlba!lum.
bre t¡ue suden tener lus lliño!t cuando
l:ie !tace de rcp .a te.
El problema de alimentar ú lo:; ui.
'J'OMO \".
Gl
rios artifit·i:\lm, ute ha sido debatido
acnlomJumcut en pro y en contra duruote
~iglo~ por lo!': médicos, sin que se 1
haya trausado ;jtÍil la cnestion.
),a loche de ba 1Wt es uu sustituto
hn~tauto n.:contcndado para la leche
hulllana, cmplé,,nJob lo mi~mo que b. 1
llc vaca. La Jo ca&m se conbidera muy
fuerte alimento, y Cii preci~o empleo.rla
t:on má:s prudcucia y más mezcla de
agua.
Sutcde tamb1ieu que hay niiio¡¡ que
uo pueden soportnr uiuguna especie de
luc-he, ' eutiÍuc ~e debo tratar dedar.
les sag;í, n,a;w 1/'nts de arroz, ele maíz
ú do pl,ítuao '~h ruo, &c., caldos do res,
do eordcro, do pollo; pero hechos siu
gra:,n, :;al ui t'C)udimeuto alguno, y al
principio cudul~áuuolos coo un poquito
de aztícar. l'erc1 todo c~to dube ensayar.
se cou muclm pnulcucia, liu1pieza y
anodcraeiou. Ls1 madre debe, personal-
1/ttnte, ver cómo hacen ul a.liwento para
el niiio, y aun acouscjariarnos quu hiciera
uso do \111 nn erboro ~¡ le rcrugua
ir !Í la cocí u a, Jll.r:l. prcseuciar e cocí-¡
mieuto. Gadn , e:t: que I'U da el tutoro
al uifío de hu l:n ar:;o iumodi:\tamente,
uo agun.rdar :i que ,.e baya agriado para
lracerlo, y tenerlo seco y li!;to para volver
ú servir. l~u fin, pam nlimenta.r á
u u uifío lit tificialrooute, t'S preciso grando
c.; mero y 1111ilchísimn ~ igiln.ucia.
Poro ct eou1o t¡uo toda molestin os
uH:nos que ln que prOJ>Orcionan las HOdnzas.
y qno • una grnu rosponsahilidad
•¡uo liO oc a encima uun. wadrc
cuando por u~~ itH·omoJarsc, profiero
outrcgar ~su lujo á uun mujer que no
puede dur gnr utíns do saniuad, puus
ftOcucutomout ticuen uufcrmedndo:s
que; los médicc1s no ]>Uedcn Je¡¡cuLri a·
aunque las oxamiucu; lll:! '!'tienes he.
tcdamn uua cCiustituciou 'iciada, un
mal carácter J iu,tiutos poncn;os tal 1
\C:l ....
Hay mujere yuo por nwda, porque
picu~au quo u ~e pueJeu adornar, que
no pa car.Íu y Lailo.ráu eoo libertad,
r~uaudou:m (Í ~1ls hijos e u mnuos de mar.
ccnnria:$, siu l'tlcr en la cuenta. de que
cowdon u u caí~ en\ ürJadt.!ro. Una mu.
jer puede free entar uu tauto la :;ocie-
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1
62 LA MUJER.
oz. dir]e licencia, nl1ri6 lo brazos y bonita.
Floro. IJO babia visto ncorcarso tí nn., mente le aplic6 un beso en cado. moji lln.
dio, y el rutc.lo del agua le bnl1i ~ impe. -¿ Qu tal, hijo. mi:\! In dijo con
dtdo oír los pasos de 1~ otra }'Or onn. una voz rpte procurubn enronquecer lo
So 'olvió Mcin el lado en que sonaba mns posible.
la voz y se encontró caro ti cara con un Floro rccordalm que esta ñ~rn no
cazndor; llevaba al hombro In. escopeta. le om desconocida, pero no podta. hacer
y In caoorina al la.do. 1 Era ncaso un memoria de qui o ora su padrino. A!!.í,
j6~cn 1 Lleva ro los cabellos cortos y contcst6 'acilando:
en!:). canos; un sobretodo de p!lfio gris -Bien, grncins, pndrino.
que le baja\:~. bnstn. las rodillas; polai. El cazador acog¡ ) sus palabras con
nas do cuero le cuhrinn las piernas una carcajada ruido ;a que aún duraba
flnan.s como palitos y bajaban hastn sus cuando llegó Sabina en el cochecito.
poc¡ueíios pilÍS, calzados con botas grue- .f1ta detuvo el caballo.
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REVISTA QUINCENAL. G3
-A :;,u co.sll. íbamos! exclam6. Por var por su imagioacion en tanto que
consiguiente hoy volverá usted á ella contempbba el paisaje. Vagos recuer.
en coche; hay lugar .de sobra aquí. dos de su infancia le hacia.n reconocer
N os apretaremos algo y Flora se sen- las largas alamedas, el antiguo molino,
tará sobre sus rodillas. los perfiles azulosos de las lejanas coli.
-8a.bina! dijo la niña con tono su. nas...... Ella. los recordaba poco á
plicante, j qué dices! Ni sé c6mo se ]JOCO, como quien rehace- los fragmen.
llama este caballero...... tos de uno. olvidada melodía. El ca.mi.
Sabina se cch6 á reir. no atravesaba un bosquecillo de abe.
-Este c.aballero, dijo, es tu madrina, tos; Al cn.ho.llit~ caminaba lentamente
la señorita Florinda. de los Allais; y y su casco se hundía entre el lodo. Al
si la. conocieras como yo, sabrías que travcz de los troncos entapisados de
no hay para ella. cumplimiento más de dorados musgos se deslizaban los rayos
su gusto que el que la tomen por un del sol y ha.ci::m brillar las gotas de
hombre. i No es así, Florinda? agua como esmeraldas y diamantes.
-Cada uno tiene sus manías, repuso Las arditas saltaban de rama en rama,
la otra comprendiendo que Sabina se y las urraca!> charlaban entre las male.
burlaba; i y usted por qué hace papel zas: el perfume de la. resina de los pi-de
elegante n destiempo? nos embalsamaba el aire ..... .
-No nos di~putemos hoy! contest6 -Qu~ bonito es esto! exclam6 Flora.
Sabina., á quien su amiga. había herido Alguna cosa se movi6 al pié de un
en el único punto vulnerable de su árbol.
modo de ser. No hagamos creer á su -Una perdiz! dijo la señorita Flo.
ahijada. r¡ue no somos amigas, cuando rinda, y saltando al suelo, levant6 la
la verdad sea dicha, nos queremos escopeta, apunt6 y dispar6 sin date-mucho.
nerse un segundo.
Pero á pesar de las buenas intencío- -Patas coloradas, pichona, excelen-nes
de Sabina, la convcrsacion no cesó te c~sn ...... repuso la cazadora reco.
de ser un fuego graneado de continuas giendo del suelo una perdiz que. aún
disputas acerca de todo. La costumbre se retorcía en las agonías de la muerte.
de contradecirse estaba muy arraigada .Mira, niña, añadi6, es el regalo de bienen
estas dos mujeres para que pudieran venida que te hace tu padrino. Te la
conversar sin contiendas, aunque se comerás en mi nombre. Continúen us.
estimaban mutuamente y se parecían teJes su camino. Yo me iré por estas
en mucha..'! cosas. Flora no podía m1~- veredas y llegaré al mismo tiempo que
nos que contemplar sorprendida nqucl el coche.
extraño personaje, á cuyo disfraz no Al decir esto tir6 sobre las rodillas
se acostumbraba. Florinda tenia en su de Flora el pájaro muerto, la que se
fisonomía una oxpresion burlona que extremeciú, pues algunas gotas de san.
chocaba á la cándida. niña, en tanto gro habían manchado su vestido. No se
que sus ojos negros le parecían demn.- atrevía á tocar al pobre animalito, cu.
siado brillanteti pn.ra. que su du01ia yosojosentreahiertosparecianmirarla.
pudiera ser bondadosa. Pero se cqui. -Sabina! dijo, cuando estuvieron
vocaba: Florinda era sinceramente solas.
buena, en tanto que .-u ahijada siuti6 -i Qué quiere¡¡ 1
hácia ella una de aquellas inexplica. -No es esto muy cruel1
bles antipatías tau frecuentes en la -i Cómo quieres comértelas vivas 1
niñez y tan di floiles de extirpar. Y N o seas sentimental.
Flora era en realidad una niña que no -Oh! hermana, yo no puedo ménos
sabia discurrir sus impresiones ni l1a- que pens:~.r que hacer sufrir á una po.
cerse cargo de lo que valían. bre criaturn, sólo porque nos divierte,
En breve no vohiú á escuchar la es un placer impropio de una mujer.
conversacion y por último se dej6 lle. -Pues viviría::; bien con Ja.cobo,-
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•
_ c. __
6J LA MUJER.
r·espondi6 la otra. Así dice él.. ... A de- Como amiga de la c-asa, Sabina entr6
nnús, no critiques con demasiadn severi- hasta los aposentos de h señorita Id6-
dad á esas pobl'es doucellas que han nia sin tocar con nadie. La mayor de
&nvejecido sin haber amado...... Es las dos solteronas viejas vi vi a encarapreciso
perdonarles... . macla como una paloma en lo alto de
Su voz se babia conmovido tánto una de las torrecillas c¡ue adornaban el
que no pudo proseguir. Florn. la mir1'! frente del castillo. Ella representaba
sorprendida. ¡Era acaso el recuerdo lo la autoridad de la. familia; el respeto
que la causaba esa emocion ó el arre- que la tenia Jacobo como á una antipentimiento
de no haber amado? ...... gua r,eliquia de fa.~nilia se parecía m u- 1
Ella nada sabi~ del po.sado de Sabina; cho a ht ;enerac10n, y su hermana,
pero al verla así, y la ternura de sn cuyo carácter era. enérgico y decidido,
mirada que hacia contraste con su fria que con gusto hubiera dejado de obe- '
expresion habitual, pens6 :-Ella ha decerle, no se atrevía jamas á hacer
amado 6 ama todavía. cosa alguna sin el consentimiento de
Al volver un recodo se encontraron Idónia. Para. aquellaq personas formade
repente fr<'nte al castillo: -la seño- das en la idea del respeto y la autoririta
Id6nia lo llamaba. el ca.9tcl,- de dad, sus derechos como la mayor de la
los Allais. En los pasados siglos debía familia ernn indiscutibles. Ell:l. más
haber presentado un aspecto impo- tímida y dulce que su hermana, acepnonte
y hermoso,- situado sobre una taba los tributos de deferencia con
colina y rodeado de fosos y muralla~. cierta lmmildad, pero los aceptaba.
Arrazado dumnte la revolucio11 de 92. Eu ar1uella familia singular todos oberesrablecido
en 1830 en el estilo arqui- decían sin que na.Jie tuviera que
tect6nico ent6nces de moda, se l1abia mandar.
convertido en un edificio enteramente Sabina introdujo tí. su hermana en
ridículo con sus b6vedas góticas, de un ¡;n,loucito de forma ovalada, cuyo
yeso, sus torrejones de apagadOI', sus techo estaha tachonado de estrellas
nichos poblados de trovadores y casto- doradas. Una luz misteriosa filtraba al
llanas ...... Flora, que tenia horror ins- travez de los vidrios de colores 6 ílutintivo
al mal gusto, no pudo ménos ; mi u aba fn.nt{ISticamente los muros cuque
exclamar con sorpresa: j bierto~ de papel, representando tm ca.-
-i Y este juguete que parece un bnllero armado de todas Mnla$ que
bizcocho de sobremesa, es el castillo pre~entaba. una rosa{¡ una dama vestí-de
lo~ Alla.is 1 ·da de azul, en todo!! los rincones de la
Sabina con·est6 afirmativamente. bala, alternando con no trovndor to-
-¡ Y el señor de los Allais se atre- cando guitarra. Habiau escogido los
ve á enorgullecerse de ello! muebles con mucha curiosidad, los
-¿Por qué no? dijo :Sabina. seca- cuale.<: representaban ridículamente el
mente. Sus antepasados lo han poseído estilo gótico de moda. a.lgunos :útos
por muchos siglos. Y en ~eguida, cam- úutes.
biando de tollO, n.ñadü): de resto, cuan- Sentada ~;obre un sillon g6tico, en
do el comzon es bueno, ¡ t]UtÍ importa cuya cima se veía un escudo de armas
la belleza ó h fealdad de lo que le per- y separada por un biombo del resto del
tenece? El afecto lo reemplaza todo. aposento, Florn. viú una. viejita delgada,
De nuevo Flora la mir6 con sorpre- apergaminada y siu color ninguno, la
sa. iSerá que ama á Jacobo? pensó. que adivinó que era la mayor de las
Ella no se atrevió 6 interrogar ú su 1 sefioritas de los Allais. Largos rizos
hermana; pero miéntras mús lo re- que en un tiempo b::t'Lian sido rubios,
flexionaba, más se convencía t]Ue aque- formaban un cuadro á su fisonomía sin
llo podria ser verdan. Ellos se habían expresion, y una escofieta. adornada con
conocido toda la vida, i pero por qué :flores coronaban su cabeza.
no se h!lbinn casado 1 1 Ella. acogió á Flora con modales su-
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REVISTA QUINCENAL. 65
puestos y benevolencia llena de dígni- gustará mucho oirte ...... Mi sobrino
1
dad; con una voz arrulladora como In. toca flauta muy agrad~b1emente, mí
l de la paloma la invitó á que se acerca- querida, perd'es tan mode~to! Compo.
ra al fnego. ne tamuien fácilmente un soneto. Pron-
-Raee tanta humedad, dijo fingien. to, ya lo vereis, os dedicará alguno.
do estremecerse. i Por ventura teneis Ah ! pero hó aquí: ú Florinda 1 i Ya
los piés mojados, querida mia 1 . . . . . cambiaste de calzado, amiga mía L... t
.A.h ! añadió, os pareceis á vuestra po- ~ Es tal la humedad del tiempo, que me
bre madre. Os prepararé una taza de siento mny indispuesta. Sin mi agua
infusion de hisopo. Cuando érais niña de verbena no sé qué sorin de mí.. ....
os perecíais por mis pa.<~tillas de aza- Las palabras de la anciana solterona
bar. Bien me lo acuerdo. corrían una tras otra con la monotonía
Sobre un ptt}Jitre de madera escul- de un chorrito de agua que se derrama
pida se veia. un cuaderno abierto. sin cesar. Flora dej6 de escucharla.
-Ved, mi querida Sauina, sigui6 J acobo la miraba con sus grandes ojos
diciendo la rom:íutica solterona, yo sin expresion, y parecía meditar vagatrato
de consolar mi soledad frecueu. mente. Florinda y Sabina habirm entando
la amistad de las musas. Eo se. tablado una de sns sempiternas di"pu- '
guida volviéndose á Flora, dijo: i Ha. tas á alfilerazos. Flora e::¡taba pensan. ,
beis alguna vez traducido vuestras im. do:-" Me encuentro con los tres sé-l
presiones en la lengua de las musas? res mús aburridores que be visto en 1
-Bastante pena mo cuesta expre- mi vida." Y al mirarlos unos tras otros
sarme correctamente en francos no comprendió por qué su hermana o~ se
más, para pretender hacerlo de otro babia ca~ado.
modo, repuso maliciosamente la jóven. Cuando se encontró fuera del CU!;ti-
-Por mi parte,- contestó la otra llo y en el bosquecillo de pinos, respiró
sentenciosamente, yo odio la prosa. con mús libertad.
Procuro poetisar los menores inciden- Sabina callaba: las cosas no andaban
tes de la vida, y me encanta coufiar como ella lo hubiera deseado. Comprenmis
impresiones nl papel. A veces es día la mala imprcsíon que la visita
un pensamiento fugitivo, un soneto .... babia l1ecbo en Flora.
así por el estilo de lo que escribía La. -Sahína, dijo é.sta, i por ventura
martine. Jacobo dice que es preciso todos nuestros vecinos se parecen ú
que yo al fin me decida 6 publicar éstoll?
toJo eso. Otras veces compongo una¡ -i Todos uuestros vecinos t.. Aca.
melodía, para distraerme ...... Anoche; so piensa3 que hay otros 1 s~~ho dos 6
por ejemplo, encontré un aire sencillo tre..q familias nobles de San Romualdo,
para aquella bonita romanza que lleva con las cuales mi padre está reñido
mi nombre: hace tiempos, y los emplearlos oficiales,
A la smnm·a a~ -tt.na oliva el prefecto, el tesorero, el alcalde, que
Se sentó la bella Idóni.a. éluo quiere tratar, no tenemos más ve.
cioos sino los arrendatarios y labriegos.
En aquel momento entró Jacobo. -.A.~í. pues. es preciso que vivamos
-Ah! precisamente aquí está Ja. solas, 6 frecuentemos esta familia, en
cobo! Amigo mio, despues de que hn- que mi madrina es cazadora y afecta
yas saludado á las señoras, ve ;\ buscar Rer masculina; la señorita. Idónia, que
la flauta para que les toques aquella no hu.bla sino de infusiones y poesía,
melodía que compuse anoche para la y Jacobo que s61o se ocupa en recoger
bellaidónia, tya recuerda.s1 t.le dijiste caracoles y acompañar á su tia al s6n
que era muy graciosa, soLre todo el de la flauta!. .....
estribillo. Y se puso á tararear el es- ¡ -Ya! Y c6mo he viviuo yo, pues?
tribillo. contest6 Sabina con cierta a..o;pereza.
-Estoy segura, añadió, que Flora 1 Y al decir esto, apartó el brazo de - ----- --- -- •
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6{) L.t.. MUJER.
Flora que proc•ua.ba estrecharla-Es- de e.quellos dos corazones se babia concúchame,
añadi6, yo no sé dorar las centrado en su sobriuo. Esta clireccion
cosas. Si no compreudestbl cariño que enteramente femenina babia producido
te tengo, qué hemos de hacer! Aquí el resultado que era de esperarse. Al
no te divertir:IS, de eso convéncete. lado de hondas Creencias, pueriles SUy
o no tengo tiempo para. entretenerte, persticiones ; junto con una gran deli.
y de seguro tu vida será ménos alegre cadeza de sentimientos, gazmoñerías
que la de tu convento; pero sí te ase- de colegialas é ignorancia. completa de
guro que si te hice venir aquí fué por- la.c¡ austeras verdades de la vida. Su
que rleseaba. tn felicida.d. 'Por supuesto pnrlre, que bahia mn.ndado en Ru cn..<;a
que yQ veo como tú las ridiculeces de como amo absoluto, como un antiguo
nuestros amigos; pero imHame, procu- señor feudal, jamas lo babia. iniciado
ra ver solamente sus cualidades, y al en Jos pormenores de los negocios de
fin te sentirás contenta en su compañía. familia, administrando su fortuna. s6lo.
Flora suspir6 y se propuso seguir el Jacobo estaba tan enseñado ti ese resconsejo
de su hermana, pensando que peto absoluto, que jamas se le hubiera
algun dia vería á Jacobo de los .A.llais ocurrido ausentarse de su casa ni por
como su cuñado. un día, sin pedirle permiso á su padre.
III El dinero de que disponía era tan mi.
serable, que un colegial dé nuestros
Pocas semanas despues estaba Ja. tiempos hubiera reclamado enérgica.
cobo recostado contro. un árbol, con mente; pero á él no se le imaginaba
las manos entre los bolsillos, mirando semejante cosa. Cuando muri6 el señor
maquinalmente una bandada de paja. de los Allais, Jacobo se encontr6 un
rillos, que todos espelucados temblaban dia á la cabeza de la familia, dueño de
de frio en las nmas de los {¡rboles cu- una fortuna, de la cual no taoia conobiertos
de escarcha. La nieve cubría cimiento ninguno, y propietario de una
los campos como con un gran cobertor hacienda considerable; hombre de res.
blanco, el agua del lago dormía enea. ponsabilidad, en fin, sin babor sido
denada por el hielo ; el sol brillaba jamas j6ven. Había cumplido, siu erosobre
un cielo azul pálido que ilumi- 1 bargo, treinta años. Atemorizado con
naba sin calentar á la naturaleza ale. aquella situaciou, suplic6 á su tia que
ta.rgada. Más allá de los sauces despo- 1 se pusiera á la caueza de la familia.
jados de hojas y del bosque de pinos, La pobre solterona tampoco entendía
cuyas ramas verdes ~;e ioclinab:m bajo nada de negocios, y npel6 á Florinda,
el peso de la nieve, se veía la. seihl de cuyo carácter era más propio para el
dos piecesillos eu el camino ren1, cuya caso. Esta habl6 con el notario de la
marca. seguía con la vista sobre la via familia, quien consintió en manejar á
hasta perderse en lontananza. los arrendatarios, con la coodicion de
Jacobo, as( como Sabina, por moti- que todos sus actos serian reviRados por
vos diferentes, tampoco había tenido el consejo de familia. Jaeobo acept6
juventud. Eu ella la respon~abilidad con gusto cuanto quisieron sus tia.s, con
precoz de un canícter positivo había. tal quo lo dejaran tranquilo, entrega.
despertado á la mujer madura despues do á sus eusuefios y llevando una vida
de la nifiez, sin transicion al traves de meditabun<.la y sin objeto.
la juventud; en él, por el contrario, la En resumida.<; cuentas, no babia teinfancia
se había prolongado indefini. nido jamas la menor contrariedad has.
damente hasta la edad madura. Confia. taque se encontró con Flora. Sus poé.
da su educaciou n las dos solteronas ticas meditaciones le uastabau. Sus tin.s
viejas, las que con la abnegacioh de ¡le hahian sugerido á veces la idea del
otra época, habían renunciado al ma. matrimonio, recordándole tímidamente
trimonio para conservar intacto el pa-¡la obligacion que tenia de no <.lejar
trimonio de su hermano, todo el afecto extinguir su nombre-" Lo pensaremos
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:REVISTA 67
------------------------------------------------------- deapues," 1101ia contestar c1, pues BU 1 que lo hundia'l en un estado de loca
corazon estaba como una página en felicidad. Él era completamente dicho.
blanco. Las buenas ancianas no inBis. so. Verla & u lado, oírla en silencio,
tilln, y por otra parte temían la. intro. ! mirarla con arrobamiento, seguirla en
duccion de una. persona extraiia en 1 sus paseos cómo un perro fiel, poner ti
aquel pacífico hogar. La única persona su alcance t,Odos los días una flor que
que hubieran acogido con gusto era ella prendí~~ sobre su pecho, y que él
Sabina; pero ellas sabían que no e.~t.'\. recogía despues como una reliquia: eso
ha libre. Ahora pensaban en Flora; em todo lo c¡ue pedía.... . Ni siqniern.
como era tan niila, su madrina creía se le ocurría que jamas se podría atre.
poderla amoldar á su rrsto, creyendo ver á habla la de su amor.
que ella no podría menos que amar y Un día ( ~n sabia que Flora debía ir
apreciar al buen Jacobo. ti su casa) ella babia aceptado el pd'8-
Ellas acariciaban este proyecto y tamo de al~ nos libros; pero él babia
.Tacobo ~o sabia; así fué que cuando llevado su ~~udacia basta marcar con
por primera vez vi6 á la preciosa niña, lápiz una frase en uno de eUos, con lo
que esperaba seria su esposa y la roa. cual crei:~. q le no podría dejar de com.
dre rle sus hijos, Jacobo se turbó hon- prender su a1fecto. Aquel din Flora dedamente,
pues le parecía profanacion heria devol,'erlo. Cuando la vi6 desde
hasta fijar los ojos en aquel sér etéreo léjos tan he lORa bajo su gorro de pie.
y tan divinamente puro. D~de el pri- les, el pobre¡ adorador tuvo hasta míe.
mer momento se prendó de ella como do y pens6 fin huir. ¡Qué diria.l 1 y c6.
un loco. E m la encarnacion de todas mo soportar su mirada t Jacobo estaba
sus quimeras, y éstas volaron ante la avergonzado de una accion tan atreví.
realidad, como desaparecen las som- da. Se escontiiú, pues, detras del tronco
bras al Mlir el sol. El amor fué la pri. de un árbol, y como :Flora pasara sin
mera realidad en aquel e!!píritu flotan- verle, do ret~nte, inspirado por la nete
é indeciso, y un sentimiento de vida cesidad tle hablarla, se le presentó alar.
y de calor circuló por primera vez por gándola su Cifrenda diaria. Eran unas
suB venas. Flora. se le aparecía con su violetas de ~arma que él babia cuidado
poética belleza, con su delicada gracia mucho para obsequiárselas.
JUVenil en su primer albor, compren. -¡Usted estaba ahí 1 exclamó ella
diendo que en ella había encontrado dando un sallto a tras. ¡Cómo me asust6 1
su verdadero ideal. Él no se atormentó -;La as sté l .... repuso Jacobo con
pensando que no le amaría, pues bien pena. tEsoa aso el sentimiento que la
sabia que era feo, sin grac1a y que 1nspiro hoy como cuando estaba usted
no conocia loa usos del mundo. La pequefia t Hl~blaba casi sin saber lo que
misma Flora, en breve, con la familia. decia. ¡ Cuailnto lo siento 1 ailadi6.
ndad que Be establece en el campo, se Flora se •bnri6.
entretenía en reírse de sus continuas -N o lo c ea usted, dijo; vea usted
distracciones y la. inutilidad de lo que si soy vali te ya, puesto que vengo
él llamaba ocupaciones. sola hasta a¡~ uf. Ya no le tengo ningun
Se veían diariamente, y la existen. miedo, mi buen Jacobo, al contrario,
cia de Jacobo se concentraba en los mucha esti acion, y le agradezco en
momentos que pasaba á su lado. Flora el alma su ramo y tambien el libro que
no soepechaba el culto de adoracion de le devuelvo.
que era o'hjeto, y con los cándidos mo. -iLo leJ 6 nsted l preguntó cándi.
dalas de una hermana á veces le decía damente el otro.
duras verdades. Y en seguida, viéndo. -Enteriilo, y con mucho interes.
le afligirse, le pesaba su franqueza, se Jacobo b. miró petrificado. "Lo ha
compadecía. de aquel sér inofensivo co. leido, penstí, ¡y no ha comprendido!"
mo un nifio enfermizo, y trataba de -Vengo por otro, afiadi6 ella con
contentarle con palabras tan carifiosas la~ nasturalidad.
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r= ~-- _ _ LA M U J ~R-.- - ----
l -Vamos .í cns~. repuso Jacobo trisL-Entre; éste es mi aposento. Aquí
teaucote. ¡Estaba desesperado J i .Ahora están mis libros; puede usted escoger
1q ué le podría dllcirl pen~ah:\ con dolor. el que guste. Atra~e:ll zalmrda, de donde tas que sueñan lo que los otros escrL
sa babia salido seducido por el amor ben. Fragmentos de tapicerías y de
á la libertad. El animal rehusaba obe. arruas ~hadas de las ruinas del n.nti.
decer, y :FlorioJa, roja de c6lera, lo guo castillo, colgaban de las paredes;
perseguía nrrib~ y abajo. Se conocía antiguos sillones recogidos en las ca.
por los pasos que ~e voiao sobre la ni e. ;;as de los contornos, todos con las arve
removida, que aquella lucha Jebe· rnn.s de la familia esculpidas sobro su
ría haber rlurado largo tiempo. Sin va. 1 espaldar, se amontonaban en pintores.
cilar J:-.cobo se arroj6 en medio del co desórden. Veiao~e entre copas Je
combate, y COJÍcndo al delincuente' cristal muchas flores raras, cuyo perfu.
por las dos orcjl.S y dándole puntaJ>iés me embalsamaba el aire; bo¡;quecillos
lo arra,tr6 hasta su domicilio. La. se. enteros do plantas llenaban el hueco
1iorita. Florinda lo sigui6 ~;in haber cai. do las veutauas; varios nidos de p(!jado
en la cuenta de la pre~encia de su ros, en uuion de muchas clases Je ao.
ahijada. .Al cabo de pocos momentos zuelas para l>esca.r, se veían sobre una
cesaron los gruiiidos y Flora '"¡,) {¡ Ja. cóu~ola, y e dulce ruwor que forma.coho
que volvia cou In barba en de.~- han una multitud Je aves encerradas
úrdcn, la corbata JesataJa, el gorro en una jaula nistica, se unía nl ronde
piel, que babia encerrado una vez quido Je una. hurrnosa gata blanca. que
los CMa oJos, puesto eu la nuca y todo dormía cutre las patas de un grao galbll
ns¡>ecto tan grotesco en realidad, que go. Por todas parte~> se voian libros
lla niiin no pudo méoos quo reir~e con amontonados al acaso, (¡uo se inclinatollO
ta11 burlesco, que ,hcobo se Jetu. bao los unos bácin los otros como para
1 voy fijó en cll~ uur~ dolorosa mirada: conliarse sus secretos. Ji' lora pennane.
do rccou,:cuciolJ. Flora, avergonzada, cia inmú,·il en la puerta, y Jacobo pa'
bajó los ojos. recia tan st11uamoute herido y Jcscou-
1
-¡~e ríe IIStetl ~.. . dijo él. Di en !lé tento con ella, que no pudo ménos que
que :í :ms ojos !.oy siempre mlículo .. ... ¡ dejarse lle\"ar vor el sentimiento de la
Este es el Hlntimiento que ha. reem-1 piedad .. A.cerco: l>or,¡Ho le parecier11 uo;pemuza para mí 1
gtotc~co y ridículo: mi dusesperaciou -No sé ..... Lullmceú ella. Todo eso
no depende de e~o.. . E~ porque e~e es ta.n u~•e.,·o, tau e:drnño para. wí.. ...
libro que u.~ted lile 'levuche .~iu haber. y de repente, como dando voz :.í sus
lo compreudido tenia la tnisiou de re- mtis íntimos peusatuicntos, añnJi6: 1 Oh 1
velntlc mi nmor, y dubo liarle muy iu •• Tncolm: : gt:é feliz es usted en seotir
diforcnw cuando uo cay6 ou ll\ cuent~. nsí; ¡ 1\H qu6 ~1! quoja! Debe ser uut~
Y? u o vi via. miéntms ,1uc usterl lo delicia n.nu.n de c~n. mau~ra á otro sér 1
lea~o .. ,... ¡y s¡n em bnrgo u o .coro preo. h 11111:\110. ¡Pobre a1o 1go uno 1 :Con cuán.
dió !.... to ~usto quisiera potlor thrlo mi llliUJO
Florn trat..J ue interrumpirlo. y decirle: l Lf, IÍmama, Mgo.me feliz;
-Oh: déjeme lmblur ahora, pues Pero uo me atrevo todtn ío. ..... tal vez
nunca m!Í" ,-olveré á tener tunto valor, dc~pues.
¡ S1 usted supiera lo que me he atrevi. -Flora, dijo \-1 con angustia, , no 1
do ú soñnr: .... Mi l'Ora;-:ou so parecia ¡Í me dé e;;vern.u;-:a ninguua: Yo lo comesto
pai~aje de iuvieruo que donnia pn•ndo tuuy l1icu, u¡¡ted 110 mo umn,
bajo HU manto helado. Usted pru<Ó como ¡ni mt.> nma.~ jaull\s 1 ,
' uu !>Opio de primavern y me despertó ! -'l'al vez ... rct>itil~ lt\ uÍI1a. Oigame
á la virlu. Los suaveR ef\u-;ios de Abril l u.·tcd,.Jucobo,yo 110 habü~ perhado áutCI:I
que cubren las mu1a'l ec:-~s Je flores, eu e:;tao; cosas. Déjt)mo usted acostum.
'lue siembran estrellns en ol tinnarneu. brarllla ú !'Cr atuadu y iÍ interrogar mi
to y perfuwadac; violetas en los prn. corozon. ])~jellle libre. :Si algun dilllo
1 dolS, e o f,~J ustetl pam 1~1i alrua .... Y.o d_igo yo: Jncohfl, he reflmciona~o, con.
la presentm cuat.do aspnaba con deh. steuto ou ser su ospo<.n.: ~>nura usted
cia. nr¡uollos oncautndores utnbienteR y que t':.l porque mis f:Cntimientos son
armonías ou l~s noches Je verano, es- como Iu!! t¡uo u:.tc,lmo lm c.lcscl'ito hoy.
cuchnudo el canto 1lel ruiseñor. Cuan. -.Ah: ¡:si ese diu JlcgMa. yo me vul.
do In. v1, comprendí que todo eso oro \"crin lo.o de alegría !
1'0)10 \'.
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• •
70 LA MU~ER.
'Flora lo mir6 con tristeza. Estaba tracciones serian las 'YÍ!;Ítas del ~eiíor
conmovida. C6mo : pensaba, ¡~crin ell:l Cura, que iba tod&R !na noches á jugar
capaz de proporcionar ~dicha y no v:hi.st! .. Ella so estremeci6. Má.s valia
lo bncin? mil veces pn..c;ar I'U exifltencia. en Ja
-~!e había imaginado, dijo, no ¡;é Rullit·re, entre los regaños de liD padre
por qué, quo usted amaba á Sabina.. y el afecto tau poco expansivo de su
-¡A Sabina? nunca lo penar.. ... hermana, y euvcjocor como ella, pero
-Y que olla lo amaba á usted, nña. conservando algunM ilusiones.
di6. Me babia acostumbr8(lo á mirarle -Es preciso que IM vaya, dijo. He
como á mi cufiado futuro y... .. hecho mal en escucharle; pero cuando
Se detuvo. i C6mo confesarle que vine no f'abin .....
nun Ol>l\ idea no era muy do t;U gustol -No di~a r¡ue bn hecho mal.. ... Me
Cuánto ménos agrarlable seria, pues, ha dado u un e.~pommm que tran!oofonna
el pensamiento de pasar ella misma -su mi vida. Oh Flom 1 1 cómo &erá la feli.
vida en ese castillo. En un segundo su ciclad completa, si sólo l:\ e;:r1eran2a me
imlginn.cion la pint6 cuál ¡;crin la roo. vuelve loco L ...
notoní:~ de semejante existencin; uuns Ella sa.li6 si u tenderle la rnnno, sia
ve os mimada por su madrioo., otras mirarlo. Descabn. 1\lejarsc de él y no
ngobinda por la ama.bilidali do In scño. ver e!LEDAD A . DE S,\XPER.
A e •r o •r E n e E n o .
El tcntro tepreunta un npol!cDio pol•roment~ ~lhnjado. Loa ma~>bles snn pocos y mny
1
tou~os, &alvo un costutcro lnj06o y 11011 aiilrta UQrndn . A la rloreuhn nnn puertá quu
condu~;u A una alc(lb.'\; á In iu¡ui¡,rda olrny al frcnlo una que cmulnco ni interior.
E~OESA PRIMERA.
Al RORA (veatida de luto V muy pobremente,
ap:ll'ecc coa1endo una prenda do vestido
do tela burda ; en el anclo eo verá u m~ Ceta·
ta llena do vestidos oortados)-PER~USA
entrará on el womento eu que te lc,·auta
el tolon .
FERMIKA-,l!i señora:
AUROitA-i Ql1é hubo?
F¡.;RM.-Quu no me dieron• o&da. .....
J?ijeron que ha..c;ta ol dia 1.0 no poga.
nno ... ..
Au.a.-; Con quo bo estndo col'iendo
toda la noche e u \'tmo 1
Ff;RM.-Eu la cocina no h~y candela.
Y en la de!:pensa hRsta los ratones bao
trll.!itcado para otm parte.
Au.a. ( enjii(Jrí.ndoBe 'Ws rdos )-;Hoy
tampoco comeremos!.... ¡ Pobre Fer.
m•t na .t ....
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REVISTA QUINCENAL. 71
FERM.-:-No tenga. su merced cuida. FERM.-No me atrevo .... ¡me hacen
do ..... Lo que me duele es verla en la tan mala cara L ...
miseria, despues de tanto mimo .... pero
¡qué cabeza. la. mia! 01 vi daba decirla ESCENA II.
que a.l pa~r por la puerta. de San Cár. JULIA (con mantilla )-AURORA y
los Yi á mi señorita Julia..... FERMINA.
AuR. (ponürulose en pié y bot;r.ndo ·
al 81telo la. oostul'a )-Ah! ¡Es decir JULIA (aparte rnitrando J>O'I' todos
que mi m:unú ha vuelto de tierra ca. lados)-¡ Qué sala tan miserable! (al.
liente i i Qué dicha!.... to) Aurora, aquí vengo, por 6rden de
FERbt.-Llegaron anoche..... mi tia, ú almorzar contigo y despues
AUR. ( lún·ando )-Pero dije ¡qué llevarte ú sus brazos, para que pases el
dicha! ¡cuando ella y yo no nos hemos día con ella. (Se anrazan.)
visto desde la muerte de papá 1 ¡Qué AUR. ( lwrando )-Perdóname, Ju.
ingrata soy l ( se limpia los oj()s ). lia, estas lágrimas..... ¡Pero tu pre.
FERM.-Diez meses hace que se fue. senoia me recuerda tantas cosas! ¡Pa.
ron con don Saturnino á tierra ca1ien. pá !. •.. Al ménos tú pudiste estar con
te, para volver sin él. él hasta. el último momento.
AUR.-; Qué meses tan desastrosos, FERM.-Mi sefiora Aurora., i tiene su
Fermina.! Perder á mi pobre hijita., y merced plata. suelta paro. ir á comprar
saber al mismo tiempo que se estaba lo que falta. para el almuerzo queman.
muriendo papn sin que yo pudiera ir1e d6 el amo que sirvieran á s.us ami.
á ver y ..... ¡Pobre, pobre papá, que gos?.. .. i Como que su merced me dijo
tanto me r¡ueria! ¡Bien decia él que que no tenia. sino un billete de cin.
mi matrimonio seria su muerte! cuenta. fuert.es~ pero con eso no se hace
FKRM.-Otra. cosa que se me olvida.. mercado ...
ha .... Me encontré con el amo Valerio JULIA. (sacando la bolsa )-i Qué ne.
por In. plaza..... cesi to.s? Y o traje dinero aquí.. .. . (le
AUR. (aparte)-Tres días hace que no entrega algunas monedas; .A~t?'ora le
ha. vuelto :í c:1.sa. (alto) i Y qué te dijo 1 llace seiúl.S á Fennina pam gue -no ?'e-
FERlL-!ba. con otros rahallero .. , dha; pero ellajinge no haber 1nsto á
riéndo~e y muy contento; me advirtió t~l(, señora).
dijera. á su merced que ú las diez esta. AuR.-J ulin. l Quó haces l.. . ·.Manda..
ria nquí á alroorza.r~on cuatro amigos. ré pedir á Valerio, más bien ....
AUR.-¡ Con cuatro amigo¡;! Y no JULIA-i Para qué? teniendo yo
hay un papen la ca;,a.. .... aquí?.. .. Fermina mo llevará despues
FER~t.-; Ni u u cuartillo con que eso..... Dime, i tienec; convidados á al.
comprarlo: Pero ya que e¡¡tá aquí mi morzad (Sale Ferrnina ).
señora. Cleofe, mándele su merce111'le )-;Sin duda no ten.
da. ocia quo hay allí' 1l:á cosa cou qu~ mudarse: (alto) i Ya
JUL11 -¡Qué decia.c;? d1ste tus órdenes?
AUR.-Que parte del almuerzo lo j AUR. ( C01L 1li~t?·acc-ion)-.."L
baao trner de la fonda. No hablemos (He oyen t•OcP,s de.:~templadu.~ acl~>nt1·o.)
m~ de esto ..... dime. cu primer lugar, Aun. ( apade)-¡ Si será Valerio l ..
iCÓmo ha venido mi u1ndre? ¡Cómo ocultarle á Julia que 'viene
JOLIA-J.i}lt:í buena ahora, pero muy ébrio?.... pues de seguro eqtaní como
triste. ¡Cómo babia tle ser! E~tá tan siempre .....
nerviosa, que cualquier cosa la impre. ~ULIA ( prr,stando el oi fuúnmos de una vez ú caso.? Aou .. (aprtrte)-¡ Respi ro t .... al mé.
AUR.-Sí, tienes razou ..... Agur.r. nos Julia no pre~enciará esta ~ceua.
dame, entre tanto que paso á dar mis (Entran a rnbas pO'r la pue-da tÍ lu
órdenes. derecha, en,,¿ nwmeuto t>n que apa1·c.
JuLIA-Vete, pues..... cen vari{)S jrh·nus con Valc,•io }Jitl' le'
(.Al¡¡a.'lar po7' ct·,·o.¿ del cesto de la pue1·ta ele t>¡¡frentc.)
costu¡·a, Aw·ora procura taparlo con
un. pa iío, y sale). J~SCEXA VI.
ESCEX ,\. l\'.
JULI \ soLA (se acerca ni cesto).
V ALERIO T e u.~ TRO JUVE~F.S (todos con
los vestidos desarreglados, loa sombreros
torcidos y el tabaco en la boca.)
JuLa-¡Cu6.nto me duele la sitna. PRDIER JÓVEN-Te digo, V:tlerio,
cion do Auroral Veamos qué fné lo que 'lue hubiera FUnto! ¡Y el marido qué du u u tono que ui tí mirar!~ se atreve
hará! .... :->in duda calaverear, jugar y uno:
belll~r ! .... E~ preeiso que dou Félix hn. Y AL.-; E"o era 6.otes: .... Ahora la
ga -algo por clln, ya quo 6U padre hn tengo tan matJ~ita, quu no o~!\ levnotnr 1
muerto; :y ha muerto de pesadum. hl voz eu Joudc yo estoy.
Lre3l llüSdc el dia eu que <>O ca'i6 su l)RL\1. JÓV. (,·it'ndose)-J Il1íynse \'is. 1
hiJa DO )c\'ant6 cauczn y hasta que lllU- to pÍcaro igual;
riu uuuca ~olvi6 á ~er el mismo 1 ::5EG. JÓ\. ( lirá1ldO:ie 8uln·c lu ~ill~út
de ..duraru, con. titwlamct¿f~: )- A un.. (con ímpetu)-: Cnlla, ucsgra.
i Qut~ quit•n•s! ciado:... K o me exasperes .....
\ \L. - ¿ Y a estlÍ preparatlo el nl. V AT,. (con ,·all'ia )-¡Que calle yo !
muer~o 1 Aua. ( retroce se lo tira) :Toma,
con . .el vi()-¡ He dicho~~~ e no ~e gus- hombre vil y desahMdo l
'tan los l.igrimas y los lloriqueo~~..... V AL. ( recoyié ndolo )-1 Al fin t. ....
1 Dt'\n e nc(L las llaver;..... Así veré sí es ( mi1·ando el anillo) ¡~{e cost6 cíen
cierto que no tienes nadn.. .. fuertes L... Los tenia en caja. de nho-
1
AuR. (levantando la. oab•l'za)-¿Lln- rros ..... ¡Ahora me servirán!
ve!! de qué l N o hay ya en tooa. In cn.>a (Sale pm· la puerta, á la. izqltierda,
tu u mueble con cerradnr:a ..... Sa.lvo riéntlose á Cf¿rcajas JULIA.
¡Mientes! t Y ese anillo que \'OO brillar
en tu dedo? AUR.-¡Jamas, hn.~t.1. hoy, babia
Aort.-¡ El anillo que me regalaRte comprendido lo miserable que es este
el dia de nuestro matrimonio!. ... ¡No, hombre: (se culn•P la cm·a con las 'nl.aeso
sí oo! (lo cubre con la1Jt1 a mano). no.~ con dese.paacifJn) ¡Padre, padreL
V ..\L. ( acercrtci(> )- ?'úra )-¡ ToJo lo he o ido desde aquella.
¡ :Misora.ble! puerta! (sC'l1ttlala de la alcoba.). ¡Deja.
VAL. ( c~m ira)-¡ Eotrégalo: á ese hombre perverso paro. siempre!...
Au&.-¡No :.... Ven ..... ¡si no tienes ya. es-poso, tienes
VAJ,.-¡Que no L ... No m•1 enlo. madre~ ... ¡Uu11. madre ess1empre ma.
porque no respondo de lo t¡ue lu1.n~..... PIN Dt:L Tr.ac~:n ACTo.
que~cas, mujer..... ( lx:tjando la 1:o:)
1
dre:
AUR. ¡Bien haces en exigírmelo! (le
•m.i·ra con inji,Lito delp1'ecio, y ctrrttlt- ( Go-ncltti>•á). -- ...... ...,. ... __
LITERATAS FRANCESAS
DESDE EL SIGLO XIII HASTA EL FIN DEL SIGLO XVIII.
V
(00!\'1'1!\'lJACIOS).
das del trono de Francia otra MARGARITA,
tambien talentosa. y amante de·
AI, empezar olsiglo XVI 1 ln ioft11en. las letras, la.-; cuales cultivaba. con lu.
cin. quu hnstn. ent6nces babia tenido lo. cimiento. E5tll. ero. llija de Enrique II,
mujer en la sociedad habh crecido hermana de Enrique III y fué esposa
mucho ; ya no se la. con idcmbn s6lo del Rey de Navarm y do.~pues de Francomo
t\ la parte amable y helh de la cia, de Enrique IV. Pero si la vida de
humanidad, como á la mujer amo.dn no ~largarita de Aogulemn fué poco ejem.
más y como madre de familia; la mu- plar, la de :lfA.RG.,RITA DE FRANCIA
jer era ent6nces una potencia en la so. fué mucho m~ escandalo~. Se han
c~edad culta y en la literatum: su crí- conservado de ellas unas Mtmun-ias
ttca era atendida, su aprobncion 6 su muy curiosas y una coleccion de poe..
fallo emu títulos á la. estimacion 6 á la sías de bastante mérito literario. Muri6
indiferencia. del público: la mujer ca.n1i- en 1615, separada de su marido y ca u- ·
nab01. á la. vanguardia de la. civilizncion. ti va en el castillo de U¡;¡¡on, á los se.
Em 1l552 ha.bia nacido sobro las gra. senta. y tres años de edad.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVISTA QUINCENAL.
75 1
- Al principiar aquel siglo XVII, que¡se purific6, amohló y pulió la leuiua
debena ser de tanta gtoria para la li- francesa, y fué la cnna de la famosa
teratura france~~a, la corte de Enrique Academia frtmcesa, que ha aido la guar.
1 IV era tan corrompida, que laa damaH diana del idioma.
virtuosa>~ y respetables trataban en to. Aclelll88 de los literatos que bemoa
do caso cie alejarse de ella. Con 811e citado, !e ~dmitian mujel'ell de alto
objeto, y para tener un punto de reu. rango que fl~eron por su talento y su
nion agradable, la DuQUESA DJI RA.K- compostura, dignas de alternar con las
BOUILLET, Ca~na de Vivonne, inati. muj&res del Palacio de Rambouillet,
tuyó en su palácio ciertos días de reci. que eran todas model011 de virtud y de
bo que .,e hicieron célebres en la histo. ilustTacion. Veíanse, por ejemplo, Du.
ria literaria. En aquel salon reinaba la quesas como la deLoogueville, herma.
cultura, la urbanidad hasta la ex~e- na del gran Condé, célebre por la parracioo,
y sólo recibían allí persooaa te que tomó en la guerra de la lt'ronde,
finas, ele buena educacion y de talento. Condesas corno la de L.'\fayette, damas
Componíase poco más 6 tpéoOII de coa. de talento d ll'peja,Jo como la de .Motrenta
penonaa escogidas, entre las cua- toville y la e fiorita do Scmlery.
les figuraban el Duque de Ricbelieu, El oráculp de aquella sociedad era
el Príncipe de Condé, el Duque de la el crítico y @¡ratnático Ouez de Balaac;
Rorhefoueauld, l011 poetas y literatoe el héroe ,~pferirlo, el poeta Voiture,
Voituro, Ooea de Balzac, .Méoage, Cha. llamado e ~iadro dul ioKeoio ¡ pero el
pelain de Urfé, Malherbe, Rotrou y
1
ídolo, iodudnblemeote, era la sefiorita
basta L'orneille y Bosauet. Aquelsaloo de Scudery, autora Je las oovelaa mM
se considero como punto de reunion de populares dE, aquel siglo.
los literato~~ hasta mediados del siglo.
Molihe ridiculizó esa sociedad injustamente,
porque fué el crisol en el cual
S. A. D.l S.
( Cont intutrtí ).
REVISTA DE EUROF•A.
1 1 El Bey HunJberto ~ive UJ1 perpetuo temor
do algun levantamiento de 1 .. oauu demoPoCAII
ooticiaa importante. parn nneetrae crácicas que lc1 arrr:an uon lu macbu propieleeeoru
noe ha &nido 81 último J*lllete de dadee de que se a eró en padre, aproveEnropa.
c:hándoee de la ebilidlld de eu veci11011, 1
J.a agitacion agraria ea Irllllda, qne aig11e beciondo 11110 de ... miem .. muae taaalal
órden del d~a,y IM intrincad .. cu.Uonee &oariM que hay •terran al hijo.
de Orieete, no 1011 por cierto ooticlu quo Bocre tantO el Oobicnao Italiano eetá harueden
Interesar á loe lecto~ do eete penó- ciendo •fnenlloe para upropiar á 1 .. monju
dico, qne no preteod811.penetrar muy flrofun- del Ooruon •'• Joewe oetableoid .. en~
damento en unntoa políLicoe enroptJQI. en la Villa J.t~nte, deldo 1828, por madarn
En ITALIA ol aempitemo Garibaldi, á l'Cl- Barat, á pella de 161' propiedad de oiuc:lada•
r ck 1111 añoe, no deja de cau .. r agitaoton nne lranoesea. •
1 cbuo1iego en donde quiera que ae pre-
~enta con ea tradicional camiea colorada, U
port('M á lietaa y pro frigio. Habieado el •
Gob1emo de llambeno maad.clo eooarcelar En FliAl'Ciil no c.an IM pen8C11C1oa.
á un yemo do Uaribaldi, un tal Can&io, por contra lae ~rdenoe rellgio~u n? antoriza~u
ciertos dolito1 ¡H>Iíticos, el anciano demagogo por el .Oobacrno. Tr~e mal fratltlll y monJU
creyó oporllmo deaembarcar en Gónon y do varaae órd~nee.ecran gradualmente e:a:pul-
OinMI aclamar por el populacho. para que adoe dellem~no fl'lUICCe. • •
éate manifeetara a u d-=on&enlo por el encar- Pareco que,. a merced. de lae predtcac1on4!'
cela miento delyemo. Inmedia&ameote el ID- de loe comnm,l&aa ~ radacalee, hay. en. Pane
ceeor de Víctor Manuel mandó dar aatialac- 1 !>trae ¡ran~lea cmdadea tal ex.c•!--C1on de
donee al •: General," 1 á poco Canzlo fué od1o comra todaa lu Ordeoee rehg1oaaa eu-
¡meato en hbertad. • V6ue LA 11 In-. tomo II, J*IID• 2at. j
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1 _7~ _LA f)~ J_E_R_. ---~----
trc el pm·hln b'1jn, que, clicc el Tabltt ( 2 de pre tantas mujeres de gran mérito, últimB-j
Octllbrc), ''Un superior de una Orden mn111ÍR- 1 m!'nte se hnn exhibido de unn manera i·•cligua.
tica cscriloe :i un correspon~~al : '~o so aflija Un corresponsal de París al 1'ablet, del 12
ust~d ''/Jil motivo de nuestra cxpulsion. Creo 1 do Octubro, dice así:
firmemente que si noR quedáramos en Fran-~ " El motivo que me l1ace deseApomr de la.
cia, de seguro nos asesiuari:.m. Tengo el con- Ruerte do ]<'rancia, rlccia Madama de Girarven~:
imionto de que Ri no ocurre prouto nlgnn rlin, es ponp1e es In única nacion que conozgrnn
t·ambio en el Gobierno, un din do estos co en donde los hombres son mejores que las
habrá un ascsinnto general de elédgo11 y mujeres." Si esta opinion de la ilustre es.:rilllon¡;
cs católiC<•K." 1 tora es exacta, esto nos dari:\ la clave pam
Continúan renunciando su!l empleos los comprender mucho ele lo que sucede en este 1
miembros del cuerpo de policía honrados, país, en donde In influencia de la mujer es
más bien que prestarse á cometer tantas in- suprema en lo social y poderosa en lu polítijusticias
con lcsmongcs y numjas expulsado!!. co. Seria cntóncc¡¡ preci•o hacerla responsa-
El miRmo respetable periódico dice: " En ble do In situacion de confusion y complota
1 tanto fJUO se persi~ue de esta manert\ tí las desorganiz:,cion on que se encuentra la Jlran(
Jun~,'Tcgaciones en In catúlic·:1 Francia, 08 un cÍ;\ actual.'' ...... Sin •luda Alt•jandro OúnHIR,
hec;ho consolado1· que los clérigos RUJIUtlHt.'l- hijo, lo ha comprcnditlo nsí Clllllldo ha ciado
mento máK pc.i¡;ruHos y mal afum:ulo~, han ó. la eHtampa nna obra titulada Las mujtres
sido protegido!'! pcrsuualmeulc por la. ltcina c¡v.e maiatl !1 las mt~icres que vota,L. Laij mudo
In¡;btcrra. ~u Mnjcst:ul hom~) con su pre- jercs qne matan so han convertido en nn posonch•
el colegio jrtmita de l{ouhampton,'""que tler social, y el Estado elllpiczn ll nlnrmarso.
cstiÍ en la vccin.lad tic la numsion on quo re- y,. no empleuu las mujeres francea;u!l rle nncssiJc
la Rrinu. l'itlió al Supcr:or que le r ro- tros dins lns armas do los dl;bilcs: ll1gtimns
sentara los novit'Í<•s recientcrní'nte llegados y súplicas,- sino 'lile andan annadas con redo
Franci;l: aro¡;ió á. los jóvcncs con la n.a- vúlvcrs y con frascos do vitriolo, con In t•ual
yor am11Uilitl:ul, prcgnnt:iurlolcs .,ué neccsi- 11e vengan do todo a~ra\'io r¡uu M les hat·e.
l.."\ U n é ÍllVilfudolos á r¡uc ar·mliemn á ella en L;l conupcion y el ciml!lllO á que han lll·gado
tOtlls 8118 ucccs da< les ,dunmte sn del!Lierro.'' la11 11111jeres de todus hs clases en Francia ea;
1:11 uu níuncro anterior hablamo11 de lo cnsn do espantar. So hau hecho tan tcnlil•lcs,
hicn rccihidos ¡no hallian sido lo11 jesuita.; qnc; los jueces no so atrcvt·n :Í cundor111r ti las
cu Coua;t:mtinopla. Eu A frica ha Knccdirlo un 1 culpables, sino que las ponou en libertad casi
hodw muy nott.hlc. El Bmpt;mdor du U:;an- t.riunf;¡lmonte, y cad:\ scm:\lla. los analeR del
da obli;:!;Ó :t •tut tu\'icrnn en su pret~cur:ia una cd1ncn, no súlo en !'aria sino en toda J.'r:mrontrovcr:<
ia loslnil!iunl\ros proteat .• nws y los da, r<.>gistran hcchoa en que lns mnjcres He
jes11itas mi11inurro~ t'l•via•loR por el An;ol•iR- defienden á ~nano armada do cuantos las
po i. Varioa horn- ¿ Cuúl08 aenin, puoa, las oberracionP.11 tl.ol
bre4 científicos dillcUticron i1oportantísimns capiritn eu Francia, cuando deaconocoo una
cuestionca, y algunas mujeres torunrou tnrn- , vc11lad tan clara, para ir á buRcar el rE'rocdio
·hien la palabro cou muy buen éxito. Cítase, fuera de la ouseiían?.a religiosa qoe ~crli lo
entro otros, el rlisc11r&o do uun señorita Pcr- único que podré. snlvarln ·?
cy
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 51
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La Mujer - N. 55
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y FE DAN FUERZA.
---------
LA MUJER.
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITA$,
U,\JO LA l>ULRCOION DE LA SJ~ÑORA.
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.0 55. r ---=::::::=:-=-- --- -----
M1\R'l'ES, MARZO 1.0 DEl 1881.
------
~ PnHcro 30 cs.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
SOBRE LA 1\IUJER EN LA CIVILIZAOION.
EDAD MEDIA.
LAS MUJERES EN LA GRAN BRETAÑA ANTES DEL CRISTIANISMO.
(CONTINUAOION).
IV cibia de ma.uos de su madre se lo daban
con la punta. del sable de su padre, y
Los bretones cada día se veiau tnlí<; al mismo tiempo lo ofrecían al Dios
y mlís sojuzgado'! por los romanos, y de la guerra para que impiuie~e que
o.uuc¡uc conservaban sus reyes y apa- muriera de eufermetlatl, sino glorioaa.
rentemente sus leyes, los invasores ernn mente eu un campo de batalla.. Las
eu realidad los amos y disvouiau de mujeres acowpnñabau (L sus hermauos
sus vidas y de sus haciendas siu el me. y esposos :í la. guerra y combatían á su
uor escnípulo. lado con denuedo. Lu.s princesas teoian
Eutre tanto ¡;e crí!lba eu un lcjnuo el privilegio de uo salir ú combatir si.
castillo uua mujer cuyo nombre ce fa.. uo uua vez que tomaban e~po~o; entre
moso en los fastos de b. bi!ltoria.. Esta. ta.uto viviau eu ciertas fortalezas en
princesa, llamado. Bo.'\.DICEA, era de la, c.londe las ensefiabau á hilar, á fabricar
raza de los Ptctos, y por ~;ou!liguiente cestos, á coser los vestidos de pieles de
gozaba del dere~;bo de vivir en uu ca..s. los hombres y lo~ suyos propios, &c.
1 tillo que tenían ciertas tribus cou el Para este oficio usaban aguja!l de hu e.
objeto de educar allí á las princesa!> de 1 so, gruesas y toscas, como las que se
1
raza real. Hallábase en el mismo sitio han encontrado en los sepulcros de las
en que hoy se encuentra Edimburgo; mujeres de aquel tiempo. •
llamilbase el Omitillo de las Doncellas, Boadicea era, pues, el tipo de la lllU-
1
1
y era gran privilegio el que una mu. jer bretona por excelencia, puesto que
jer fuese adlllitic.ln en él desde sn iu. había sido criada de touy distinto roo.
fancia.. do que su madrastra Ca.rtisma.ndua.
La mujer bretona crecía en meilio Hermano. de Caractaco, Boadicet.\ se
de las ~u e nas y los com?~te::>. ~1 pri. ) .. The Quuns before tl~ Oonque!it, by !tfrs.
~ mer a.hmento que un muo 6 mña re. Mattheu-Hall, vol. 1.
~HI V. ---r --}t
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
150 LA MUJE1.
casó con Arvirago, hijo de la. Reina de l cerca e su esposa, pro venia. de que
los Brigantes. Los primeros años de su babia 1 do convertido al Cristianismo
vida matrimonial fueron probablemen- por Jo! í{ de Arimatea en persona. Di.
te felices. Boadicea fué madre de dos ce la le~·enua que e3tando Snn Felipe
niilas y de un nifio. Pero cnando el Apóstol promulgando el Cristianismo
Emperador Claudio invadió la Grao en la ~~~alia, envió á .T osé de .Ari.
Bretaña, habiendo puesto ¡;itio á la matea a la Gran Bretaña con doce
ciudad en que Boadicea reinaba con su comp:l.'ieros m(~.c;, para que predicasen
marido, el romano vencedor no quiso allí la doctrina de Cri~;to. Cuando los
perdonar la. ciudad si no consentía rnision ~ros llegaron á la corte de A vi.
Avirago en divorciarse de Boadicea y rago f~ eron muy bien recibidos y procasarse
con una bija suya. tegidos por él ; tanto que di6 á cada
Ninguno de los cronistas manifies. uno mi! terreno llamado cuero, torretan
sorpre!la, ni dicen si A virago se ne. nos qu ¡ basta el dia. llaman "Los doce
g6 en lo mínimo; sólo añaden que se cueros l:le Gladstone.''
[admitieron las propuestas de paz bajo Perd1 volvamos á Boadicea. Poco du.
e11e pié, y que el Emperador mandó ró u ni~ a segunda vez á su es,oso; ata.
mensajeros á Roma á traer á su hija. cado ~~irago por los romanos fué ven. '
Boadicea, despedida de la casa de su ciclo, y nunca se vuelve ú oir ht\blar de
1 marido, parti6 con sus hijos tí asilarse él. Poc¡ s años de:;pues menciona la hiscerca
de su hermano el jefe breton Ca. toria ' hecho de que el es;>oso de :Boa.
ra.ctaco, y este insulto á su familia fué dicea, E 1 rey de los keni, al morir deja
una de las cRusa.s que hizo levantar ::;us Elltados al Emperador Neron en
á Caractaco en armas contra lo~ ro· ¡ uniou ~e su mujer y de ~>us bijoR. Se
manos. • cree q e ese Rey era el mismo A. virago
Claudio una ve~ qu~oJ dejó concertado que se cambi6 el nombr~ al tom!\1" el
el matrimonio con A virago y paciticu.. r título ~le Rey ue los Iceni. Nerou cuvió
dos los bretonel3, se devolvi6 á Roma. mensaJ[eros para que se apoderaran de
Apénas hubo abandonado la isla, cuan. la her ¡ocia íntegra del Rey de los I ce.
do muchas tribus se levantaron en fa. ni, y omo Boadicea protestase, los ro.
vor de Boadicea y atacaron á A virago manos la azotaron en público y agravia.
y á sus aliados los romanos. Habiendo ron ru )rtalmeote á sus dos hija~.
los bretones nombrado Jefe Supremo lí La furia y el deseo do venganza de
Caractaco, como hemos Yisto áutes, fué aquell ' mujer no tuvo límites entón.
veucido en seguida y entregado á los ces. A éuas se vió libre Boadicea t·unu.
romanos por su madrastra Cartismao. do vol á buf'car ú lSHs antiguos súhdidua..
tos y 1mpezó ú visitnr caJa lugnr, cada
Entre tanto A\imgo, sen que se bu- aldea, do. tribu, y dirigiéndose al pa.
biese causado Je su esposa roruaua, ó 1 trioti. ¡no do los hretoHes, o u ureHl reu.
que le remordiera la conciencia de ha. oió u i ejército iurmmso. Púsoso li la
ber abaodon1.1do á In madro de sus hi. cabeza de él (miéntrruJ que el genc)ral
jos, empez6 á mauifestarse impaciente de los romauos estaba ausentEJ desttuy
arrogante con ~u nueva cspor;a é in- yendo el culto druidítico que aún exis.
aolente con los romanos. Reconvinié- tia en la i~la de Mau), y en un mismo
ronlo éstos, y él, manif~stúndose indig- din m ¡odó Macar todas lns poblncioues
nado, se alzó con la parte britiínica del roroau. c¡ue existían cu la Gran Bre.
ejército romo.no, y dejando á la esposa tafia, acieudo ase ioar dícese que de
romana se fué á unir nuevamente con setent ú ochenta. mil romano!', sin perBoadieea.
donar ' hombre, mujer 6 niño de la m-
Algunos antiguos cronistas bretones za co quistadora. Aquel ejército <.le
aseguran que el regreso de A virago breto es no se componía solamente de
homb s, puesto que cntóuce.'i las mu.
• Bi1tory of the Queen1, &c. 1 jeres r rubatian lo mistuo que é~tos.
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1
Hasta las ancianas iban en pos de los que de los romanos 1\6 des.
ejércitos, y cuando ya no tenian fuer. los bretones, y en breve el
zas para combatir, animaban cou su des6rden ué completo entre ellos ; tra.
voz y con su adernan tí los que entra. , taron de uir, pero los carros con los
ban en pelea. equipaje!! y los ancianos y los niños les
A la cabeza de aquel ejército hete. obstruyeron el paso, de manera que
rogéneo iba Boadicea en su car ro con los roma os pudieron hacer una carni.
¡¡us dos hijafi, goberua.udo ella miB1na. cería iu1l1 ensa dejando muertas en el
los caballos. Dicen los cronistas que el campo á ás ele 80,000 personas.
aspecto de la Reina. era imponente. Boadic a pudo escaparse, pero llena
Era. muy altn, bien formada, blanca y de dolor 1 saber el espantoso resultado
rubia, su melena blonda ~;e derramaba de su em resa, y temiendo caer en ma.
~;obre las espaldas y lo caia hasta la nos de lo romanos, se envenen6, y sus
cintura y llevaba una ámplia túnica de súbditos 1 enterraron con sus vestidoo
varios colores recogida con un cintu. reales y n gran pompa en un sit io
ron. Al derredor (lel cuello tenia un que aúu ñalan.
macizo collar de oro que era In in~ig. Boadic a personifica la libertad y la
nia de su dignidad. Su voz era fnn independ ocia salvaje de un pueblo
fuerte y sonora, que todo el ejército que la d ea conquistar sin pararse en
podia vir su voz de mando. los medi s de recuperarla. El crimi.
Acudian :¡ponerse hajo sus 6rdeocs na! asesi ato de aquella multitud de
multitud de bretones, pero á pesar de romanos . ue perecie10n bajo el sable
huher reunido un ejército de m(LR de vengador de los partidarios de Boadi.
200,000 combatient~, y con Rll cruel. cea, no p~1dia tener un tin dichoso. Con
dnd infundido el mayor espanto en el ella concl yen las tentativas que bi.
ejército romano, al regre!'ar el general rieron lo!! bretones para sacudir el yn.
Paulino de su expeclicion, le bastaron go romnn .
diez mil hombres para vencer las in- \ S. A. DE S.
di¡¡ciplinadas tropas de Boadicea. Al (Conti WWtÍ ) .
---... ·----
DIOS Y LA MUJER C
(PASAJE OE
Sr.N fADO en nna peila,
J ncliundo ,¡ la ~ierrn el rostro augusto
Y los largo11 c:abellos oxtendido11,
l!:u la nrena thhnjnbn EJ. Jut~Tn
Signos desconocidoa.
A u te Ér. el Jmehlo airado
('Mtigo con furor le demandaba
Contrn una mísera mujer impía,
Que sn terrible ley apedreaba
Con bárbara alogría.
La multitud inquieta
Las voces con más fuerza repotia ;
Gil!le de horror la víctima y de espanto,
Y Et, inclinada la cabeza en tanto,
A nadie re1pondia.
Con ma estuosa pausa
Al fin al do la divina frente,
.\1 pueblo turbulento y agitado
Hespondití e con voz omnipotente
Y acento sosegado :
" Aquel de entro v011otros
"Que no ''iere \lulpll ni pecado,
" Acu11e o justicia inexomble
" Y la pri era piedra denodado
"Arroje á la culpable."
zado el pueblo
oacuobarle con prestczR :
besó sus piéa gimiendo,
inclinando la oabe7.a
Siguió Dios eecribiendo.
M~e\ Pinz (Cubana).
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
152 LA MUJER.
LA FAMILIA DE TIO ANDRES.
(~poca de la IndepondeiiOÍil- $eaundn pa~to do la juventud de AlldljtÍS.)
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES
POR SOLEDAD ACOST A DE SAJIIPER.
(CONTINUACION). 1
C:áPÍTuLo x. cielo, su luz es m(IS viva y no permite 1
SE OSCURECE EL HORIZONTE POLÍTICO. mirársele á ojo desnudo, &c."
..A.dcroas el fno era iuteuso eu la sa.
'A instancias de 11us h1jos y de sus bana de Bogotá, y)os campos se cubriau
hermanos doña. Irene y Mariquita se ele hielo durante la noche basta. en los 1
despojaron de algunas de sus mejores sitios más resguardados. El cielo per.
joyas para presentarlas como donativo día frecuentemente su color az11l para
en obsequio del am,adn Rey Fernando, convertirse en blanco, lo que con el sol l
despidiéndose Sanlloreote á los pocoR plateado producía un efecto rarí!'iimo.
dias de Santaf6 llevando consi¡.ro llll Las estrellns habiau perdido su bri \lo y l
cuantioso auxilio en dinero. Parer-~ que las más pequeñas no se veian á ln, sim.
las colonias americanas enviaron á i:s. ple vista ... Naturalmente tan extraño~
pafia en aquella época para ayudar en la fen6menos causaron en Bautafl-, o u Sau.
guerra contra Napoleon más tnos, ¡por vcnlnra. ,,1_
"Desde el Jia 11 de Diciemhre del guna ve:~. se Ita visto algo sPmejante en
año último, se <.:omcnzó fi observar el el cielo 1
disco del sol desnudo do irradiacion, y -" Uiert::nnento, con les tú, la Lu;toria
Je aquella fuerza. de luz que impide nos conserva la memoria de semejantes 1
mirarlo con tranquilidad y sin dolor. meteoros. En el reina el o de Felipe I V,
El color Je fuego que le es natural se en todo el año de Ion, el sol se viú en
ha cambiado en el de plata, hasta el Uolonia, en Ulrna, eu Heidelberg y en
punto de ec¡uivocarlo muchos con la toda h~ Europa., oscurecido y de color
1
l una. Este fenómeno es muy notable de ceniza. Los astrólogos de ac¡uclla
al oa.cer, y principalmente a.l ponerse edad, es decir, los profetas fanáticos de 1¡
este !_ __a_s_tro_. _C_u_an_do_ c_o_rr_e _la_ m_it_ad_ d_e_l _la_ s_ue_rt_e _de_l _gé_n_er_o _hu_m_a_no_, _an_u_nc ia- ~
'
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153
ron grandes cosas; el vulgo y los igno- nes hágalo usted estudiar las ciencias.
rantes temieron; los aiios pasaron, las A proporci n que hacen progresos DU8Scosas
naturales y políticas ~e mantu. tros conocí ientos, al paso que la físivieron
en el estado que exigían la.so océano de las opacid Hes del sol y la pl-rdida do
fuego uad11.ndo eohl'e uuestras cabezas, sus rayos ca la misma tranquilid"d que
Larras, plumas 7.icznes, fuentes, {'jvrci- \CillOI:i el ar o íris despues de nna tor,
tos r todos Jos fuutasmas que puede 111enta."
SUIOlnistrar la imagioaciou m(~ viva, A medi, los de Setiembre ele 1809
¡ no tienen má¡; de grande y de raro se tuvo uo icin en Rantaft: quu había
<¡ue una nube trasparente t¡ue le quita e.c;tallado 1 revolucion quo se tmmaba
sus respl~&ud<>res ni sol! La.'! nubes es- en Quito e ntrn las autoridades espapeculnres,
1M lluvia.<; de fiangre, tle pie- fíolas, bajo pretexto de (jUO éstru; consdra,
los parhelio~> y los paa·acelenas en piraban p a entregarl!e al imperio
quienes parece ¡;o ha ohrado una nueva frauces. El 9 del mes de Agosto la J uncreaciou
do los cuerpos m L.'i brillantes ttue,·oluci aria,quiteii!l,compuesta de
del uoi verso, las coronas enfáticas, el lo más tlori o de su aristocracia, se re uojo
del buey que llena rlo espanto y nía en casa á efecto la detraordinarios,
más seductore.'l que el fe. posicion do as autoridades españolas sin
nómeno que ha dos meses observamos?· un tiro, ni fusiou de sangre. A la ma.
-Así será como usted dice, replitmba fin na sigui te Quito so encontr6 tran-j
otro super~~ticioso, r¡uo creia poco en la quilameutc emancipada del gobierno
ciencia porque no la entendía; pero yo español, pr sioneros los Oidores y desí
tengo mi cuidlldo. .. y hay noches mas miomo os del ministerio del Presi-que
no duermo pensando en estas ma- dente, é in talada la Junta Suprema
ravillas. gubernativ , la cual juraba sostener los
-"Duerma usted si u tcmores,-le de- derechos d 1 lt•gítimo Rey J!'ernando
cia el súbio, y para evitM que sus hijos VII, vulne dos, segun deciau, por el
de usted tengan las mismas preocupacio- gobierno v dido á los franceses.
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ló4 LA MUJER.
Alarrn:ulo el Virey Amar con una reme~ io ya en lo huOlano, las Colonias
noticia que podit~ serlo funesta, pues uo po~ian continur.r bajo el pupilaje
él no ignoraba ·¡ue su gohierno em inep~ de España. Ya que la ma.
odinllo por )o>; c1·iollos, penstÍ que se. dro pi t\·ia no imitaba á las ave.~ que
ria uua buena rncdítla. d';l~cuhrir en~- un e~ n elias mismas á volar á sus po.
les eran las ,·erdaderns opiniones de los l:uel~, cierto una Iilano mucho más firme,
que soRtuvicron en cl(1cuentes discur:>os más 1 :beral, miís eut{rgica, pam ~aber
el derecho que asisti11 á los quitciíos, gt:1ar esas pr.~io1ws que tratahan de
llegando el magistrado doctor Andrés de-en aJcun.rse, y el Yircy, tímido é
Rosillo á proponer que eu :-3nntafé ~e mepr , no ::.ccrtaba sino iÍ dar pasos fal.
hiciera lo mismo. IJesagradado Am!H, sos q e precipitaban ia opiniou eu lu.
disolvió la .T unta ~in someter á vot&cion gar d~ ce u tenerla. Los Oidore.c;, com.
lo propueslo, y ni el neta tle la retmion prcr.d m~do nqucila sitnacion, qnisie.
ni los votos de sus principales micm. 1·on d ~poMr ~1 V'irey y tomar en sus
bros fueron publicados, no obstante que :1 derecho de cune· mn.udaron ·1>render á N a riño, al
" la igualdad : Justicia que estribas an O ido cie Quito, don Haltasar .Mifiano,
"esto y en dar tí cada uno lo que e· al Jo ,or I ... iguol Gómcz, al doctm Ro.
"suyo: iosl'ira á In España Guropea sillo, 1! doctor .A.gustin l!:~tén'z y al
"estos sentimiento de la España ame. docto J unn N. l.zuero: lo:; dos primo.
"rica na: estrecha los vínculos do e~,;ta ro'l (a. nque nada se los pudo probar) o;
''un ion; que ella sea eternamente dura. fuero cm indos, el primero{¡ Bocachica
"dera, y que nuestros hijos, dándose re.,y ol s ~uudo tí España,-G6mez perma.
"cíprocamente las manos, bendigan la neciú preso e u el Rocorro,- el doctor
"época. feliz que les trajo tanto bien .... Hosil ) eiitaba preso en el convento do
' Oh 1 quiero. el cielo que otros princi. Gapu riuos dl: Santaft~ '! Azuero Hstaba
"pi os y otras ideas rué nos liberales, u o en. el mismo lug:u, -li:stévez logró fu.
"produzcan los funestos efectos de una garsc Mnracaibo.
"~;eparacion eterna." • Pero la justicia • • No hubo pmehaa contra ellos ni so
fué desatendiJa, y los efectos anuncia. tuvo d to alguno respecto del carácter de la
dos se cumplieron. 1 Junta i ?o l~e pe~onae que ~el!n c~_ncurrie-
La suerte estaba echada 110 babia 1 run, gi t,cias a la v¡vez~ ~o H1lano 0Jfuéntee,
' honra~ o barbero que VJVJa en Bogota aun en
1875, ~uo em portero do oqnclla junta pa-
• ~uijano Otoro-"llistoria Patria." 1 triótic .' Véase" Historia Patria.' ¡
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REV I STA QUINCEJIIAL. 155
En Casan are, Pamplona y el Socorro
tuvieron lugnr, at principiar e! aro de
1 O, ciertos amagos de re vol ucton, que
fueron en lmn3 st,focados, noro que
sirvieron muc}t!) 11!!.'"'4 de.~tJertar la opi.
niou contra el •'obicrno espafloi.
Eu Yr.yo uer U\hi'IO afio ttn!Jinu llc.
gndo :'L Ca.rtagcnados Gw.ttisa.rios regios,
con In mision tle sostener la n.utoridad
del Qonstljo de Regencia en el I-Tue,·o
Reino el uno y el o ro c•1 1~ Pr~ iden.
cin. de Quito. E m el primero e1 Capttnn
de fragata, D. Antonio Villnviceucio,
natural de Saut fé, n~:o edl'cndo en
J<~sy>.'lua. Cuando lleg6 el com; :onndo
14 las cestas gmuadinns eccontr6 que
el Go~crratlor de Cartageua, D. frnu.
cisco ~~~ntcs, e~udJn tratcudo do ron.
teucr al C:> l1ildo de 13 ciudad '!110 pro.
tcudio. orgsuizar unn juut~" provincial.
Vill:nic ·ucio tom6 el p:utido, dm.pucs
de varias d ~\enencms con Móntcs,
de prentler nl Gobernador y el A de
Junio e·•lb.!.rcarlo para Puerto Rico con
gran c:lut:dnd de riquezas que heLio.
allegado en Ce.rtagCJ"', qued:>uuo con.
sumado un paso atrentlo que dcberm
dar orígt~u ti 1!, r •voluciou.
Dcsput>s Jo lo~ conato:; do iusurrec.
cion, frnca ntlo~ e u (':l•uutno y 'Pumplo.
un, el 10 do Julio &e l uo pudet : dijo
l~'eruaudo.
-Tiene 1:o.zon mi ahijado (:Fcrnnudo
era s11 altijm lo'; u o lr<1y e¡ u o confiar m u.
cl•o. ¡~abes lo que dtjo t&nocho ol Oidor 1
Alba habla¡ do de los criollos!
--- --
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LA MUJ
-No, sefior, repuso José. No hemos nue el lado del puente de San
podido averiguar lo que se decidió en Fra i!!co, y se oian gritos IPjanos y exla
junta que hubo anoche en palacio. tmfí rumor. Ya para enttínces todos
-Preguntando el Vi rey á los golillas en la easa so habían alarmado, ptws va.
qué doLería hacer si estallaha un mo- rias ersonas que habían llegado de la
tin en Santaft{: ''N o hay cuidado, res- calle ecian que en la Calle Real so nopondi6
Alba: los americanos son perros taba u u IDO\ imiento que rayaba en
sin dientes: laten pero uo muerden." moti .
-Eso lo veremos no muy tarde ' A as dos de la tanle se presenttÍ :Ma.
exclam6 Alfonso. nuel en extremo agitado, exclamando:
-¡Qué se prepara para el recihi. -uNo saben lo que sucede?
miento del Comisionado 1 preguntó el - ]Nada hemos podido dcscuhri1 de
Curn. ciert .
-Montaremos á caballo ú las doce - ,es contaré ... exclam,í el nifío ti.
del clia todos los que podamos, respon. ránd se :;obre un silla ; venia rendido.
di6 José. é iremos fi encontmr tí Vi-t T. to .Mariquita y llarianita como
llavicl'ucio hasta. Fontibou ó Puente las !' n ienta.s lo rodearon con curio:;i.
Ara nda. dad loiia I 1 ene no tenia noticia de lo
-¡Y despues! que cedía pues estaba encerrada re.
-Veremos ... dijo Fernando con u un zan'l en el oratorio.)
sou1 isa maliciosa. -1 oco despues de las doce, dijo .Ma.
--Se prepara tamhien un lucillO han- uuel,, cuando me venia para acá, al sa.
quett• para obsequiar ií Villaviceucio á lir d la e~cuela de los Padres, noté que
su llegada, añadió .José. habi mucho ruido por la. Calle RPal.
-Bien, pero recuerden, muchachos, Por 1puc~to puse piés en poi vorosa y
lo que les digo, coutestú el Uura: ábran. en u stutf imnen t•stuve en medio do
le mucho el ojo á los chttJielonc~. si u o la g 1tu tJIIO se arremolinaba gritando.
quieren verst• eu t·alzas prietas. Hay P guuté á una mujer lo que aquello
que a.ndarse con tieuto, 110 les HUCt·da lo sigui caba, y me dijo que hacia algunos
que á wi amigo don Antonio N a riño, y moml nto:> que habit:ndo entrado don
lo que acoutt•ci,í alearnero cucauta. Frnn isco Moráles 1Í la tienda del pspa.
do del refran, que fuú por lana y vol. fiol orcute :í pedirle prestado el flore.
vió trasquilado. ro<¡ debería adoruar l:L Jlle!;a del bau.
Unn. ve:G que lit' hubo despedido tio quet que se le prepara al paisano Vi.
Audrl-s, los tres IJÍjos mayores de dofin ll:n 1 •ucío, clou Jos¡• Llorente, que t'S-
1 rene sahero11 (L la calle con cierto ah e hba IP mal hulliQ.I, le habia contc:;ta.
de mi!'>tcrio que alarmó uu ta.uto ú ~fa. do e Jo piedras cula mauo, iujuriáu.
riqmU\, ljlle uo ignoraba que su hcr-¡ dolt· 1 d ) ií todos los criollos. Don
manos estaban colllpHJrnetidos cu uua Frun isro ) lo que ib.m 1·on el le con.
conspirnciou mu) peliiTIOSa. testa on recio, corrieron al ruido los
C'uan,lo dierou la!'l doce eu el <"ouven. do 1· otras tieudns, y e tmb6 uua dis.
to de Sau l<'raucisco, y los j6venes no le todos los dinblo>~, en que se de.
iban á montar como lo hahiou dicho, 6 ill numero de Improperios los es-pesa.-
de haber advertido tí lo~ sirvien. s) los c·riollos. En un momento
tes <(lJe tuvicrnu eu illadas "US (aba!. la voz de lo quo sucedia hasta el
gaduras, .Mnriquita e llenó de zozobra rlo en la Plaza mayor; el popula.
y á cada momento corría al balcon por icen que az11zado por unos de ca-ver
lo que habit\ en la calle, temiendo espada, ~·mpezó á ~ritar: muc'?-an
oo sabia qué. Al fin Marianita, que ha. prtone11! y corrio hácia la ti en.
bia notado las idas y 'enidn!.! fle )Inri. doL José, el que asustado se me-quita
y deseaba aJivinar qué tenia, co- la casa vecina. En aquel instan.
rri6 á llamará !'U hermana mayor para 'aba yo, y erubebiéudowe eu uua
decirla que se notaba mucho movi- me estun~ viendo cómo la. gen.,
J
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REVIS'l'A QUINCENAL. 157
te tirn.ha piedras ú los balcones y las dencia. ¡No olvide, 'Mariquita, c¡uc el
ca,¡as de los españoles e o la Calle Real, 20 de Julio Rertí. un gra.u dia.! 1
ma udando e¡ u e otros anduviesen por -Pero Clemente, i acaso no e¡; cul.
1 toda la ciutlad haciendo lo mismo. Es. pable esta sedicion contra las autori- 1 tnurlo allí noté que en medio del tu. dade.-; y las leye,;? '
multo !'<'cnhan en una silla cl.o manos -P-reg•íutele {¡sus hermanos, ellos 1
al chapeton Lloreote, y me fuí tras de pieosa.u como yo.
n; pero otros tambien habían malicia- -:Mariquita! exclamó la herman:~.
do que la Rilla llevaba algo i111portaute, lmeoor. tir;Lnclola del traje; mi madre
y poco ántes de llegar á su casa, en el la ll:una. 1
pueote de Ban Francisco, la abrieron -Adios, Clemente, dijo :\fnriquita al
uusa revendedoras y sacaron al pobre jóveo. 1
cltapetun á la mitad de la calle, amena. -Hasta luego. respondió t-1 hajando
zaudo matarle. la voz, yo volvert~ á In hom dP siempre 1
-Vúlgame Dios! exclamó Mariqui. á pasar por aquí, suced:1 lo c¡ue suce-¡1
ta. ¿ Y lo mataron! rliere. '
-Lo maltrataron lm~taute, pero lo. .Marianita hauiu permanecido ¡¡ob
gl'\ÍRalvarlo el Alcalde, mandando, pnra en el balcou. Clemente ,;e dirigió en.
calmar al populacho, que lo llevaran (L tónces á ella didéndole que dijera á
la cárcel, lo cual se efectuó inLUediata. ~;us hermanos que{¡ las seis lo:-; aguarda.
m('nte. En tanto las revendedoras r nuestro (labor
hasta cerca dt: la caso. cou niw nlboro. como honrados y pnt1iotas :u11ericaoos.
zn1lo y fisonomías llena<' de contento. -.Jlartiu: llam0 doiiu ] reuc.
Dofín lrene mandó que cutra:-:en su- Iumediat:uncnte se pre~onttÍ un es.
hijos á l'Omer, pnes era ya muy pusnda eln.vo viejo que hacin lns veces de pela
hora, y en tanto que ella. sali:t al co- luquero y portero.
l'l'cdor á preguntarles lo que si~11ifi!'alJtt -Toma las llaves del porton, dijo
aquel lmllieio, ~lariquita se t¡ut:rltí uu la ama de casa, cierra In puerta y me
momento más en el balcon. llas entregarás de~pues ;Í mí. Y diri.
-:\Iariquita, díjole ent1Íoces Cle- ¡,ri1~ndose á los jóvenes a•iadió: hijo-;
mente acercándose, ¿mucho se ha asus. mios uo ~;e verán mezclado,; cu motines
tacto usted!. .. e>tiÍ pálida. y sediciones del pop•1ln.cho.
-Sí, re~poudiú ella: temia que les -Pero, dijo José, pedir al Vire y
hnbiera sucedido algo á mis hermanos 1 que no;; pern1ita. convocnr una junto. de
y á usted. ¿ l'ontinu'lr;Í este bullicio padre:; de ftlmilia no es por cierto un
y algazara? 'motiu!
- ~Ied ian te Dios este u o e:> bullicio -i Y qué pretenden e u esa il u~tracla
sino el principio de nuestra ioJepen. junta ! ¡t ___ fOHO V. 20
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1!)8 LA MUJER.
-Ac·onlar 1111 gohieruo ~'~'" 1111 pt.•r.
soual qtc~ ~t•:l 111r.~ clt.•l ,.:11•lc\ clc•l n.u~lolco.
-¡Qnc· e·., :1 e•• c•l r•nuhlr~!
- j',,. JIIJilll:. t'¡¡r ,:, Í. 1~!'11 C1 .Jn,t·.
¡ Qn cliet>•!
t~ e• b \{11. dt•l J'HPiolo "' h \OI.
1lc• J} us
• \ 1 o'" .1
, \u 1 le-.
1~ ,p ~i llll fnc llliJHo· "''' I'OII.•Ídera.
liatc •·ulm •,, :cii·Joll11 Fe• ll:lhdto.
Po h ,\ ll•lc•(lt• t ll'ltc•: 'J'Il' olct•ciP.
'1•'1 1e Olllt••l ficlllt''lll'ltll• cloiJH j ct•
ue \laiiHt:\ l'o II•HIIIIIo' ··cotc Aculr.- r 11
11' In 1' " de •l'U l :1 é •
-Jlt e•. d1j .. Jl.o1 lljiiÍ!a nloc•dc• ·ipu •
o lo '1 1111 .. ,,.¡¡ 11 !o •11• lct•f lllllliCI• q ll' 1'
\ vh tuJUII 1 .. 11 ·o11 au_nst ca· ole· i•· ''
SU 111'1' •e 1 ':c)ll nh JI 1 Í J'IÍI• 11 ,¡ :1\ ¡:,¡, ·Í
u .. '1 111"1" \
B c~ta,. \la e io¡nil:c. 1111 t¡llll'l;c• IIÍ
tl\l tiHell IIIUtl'l lll 1'11 le, lilll11 1'11 j,. 1j 1 l.'
no entieth!t•"': h,t''l 1,, ... : 1 ~,•n tndt•s qtu•
lOÍ de11'111tÍilllCÍcotll'' :<1111 Jj IIIIIJ•.
,J.,.,.\' Allcon' • 111 ·ltnarou la l'llhez1
e u si IP;II.Iot, pe1" F••rllolltdo ·i~uuí 11'cl
Ullall•lt• lwl'llt'l:l ha'h el fi11 le l,1 n•.
Ulld:~ J''IIIL niJ1 ,¡ l1 c.tJJ1• :CIIIIIJIIl' fllCiol
por lite· le·¡ ht>1a, ~ll.
•C.!IIÍI uatln nl•·nlnlllllll'llle .¡,. ·lllll'ldcc.
LP~ tic'" jo\l'ltll• •u ICIÍIIIIOII .1 •11
UfJO!ron <¡HF> lcr• 1<"
lla I:C Pll. ~l nlt\l'llto• olt>•t: 1('• F •tli'UIIIn
lla uí 1 \hric¡uita a ·u t••taul'ia _,. la-lijn:
.. i Qclt: IIII!CIIIll'' h<"IIHLill 'l itJIH'
h.l (•:nO""! ( 'lt"IIH"U:t-' ltO t• fnt l :l•Hl:tl'.
dat dr. Pll t>l al rico C:P la ( '.tteclnd . .\' ,¡
U1o alii"'·J•t!lt•al.:ll tco.Jo, '!"" e "'" llu.
itl• \' ntÍ'l"al,JI·s .
. Ya \1'' l{lll' 110 C• posilclc• h u·Pr ct•-
dt•r: '"¡ ~~tadr1•:
-E· • ,\a lo 't' ... E-t·11d1a: O Ira l'ar.
riol dt• "CIIte :'Í !'alml11l atta,it·-a la
pla nela. y lo· ~rirn' se ll.!ltiiP\;tcc c·r•ll
lll!l \'ÍiliCJtl'l•l' Y lfiiSfo( 1'1" IIIJ"Í l'ltlo10
l'IIJ' rdc, IIIOII.Í'I":
--Su IIIC CJ<'IJrl'l' uua idea. 1 ijn ~[a.
ira.
l>ila.pnr lhf'"!
;-;lJ'Ilflit:•wnn •ll':ll lu-11 ,,.,cJI'.
1111 oll!l l'lt~lu "'" dt• 1111 11 11lce
:\l:t~"'H ·o: PX ·lat~HÍ .\llu1 "'·"-la
.\[a¡ iquita e~ lill:t pt•rla'
¡ \ c¡nit·ll •e atn•,c.iu!
(~111111 •1110 leÍ, la'llltllllila?
Yc):' ~le dan1 l.111t11 •11 to rln,n. a lh11 :&
,J,,t•¡t.ll'llc\1 ltrft•llll;ISI,'l.l :l~fJitl'ljl ('.
ti.t 1 tacc !.u al dta -l:..lltt•nlc .í Unulu.
¡ Qcll' hurl.lliiOS nlto1a! t!X,.¡O.tunron,
t•-. llllc't'':u io s:dlt atetes de que ~u
de IIICUO• Ja~ (J:~\ cs.
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REVISTA QUINCENAL. 1.5!)
-Me resi~nnn~ :í quedarme yo: dijo volverían :Í r·t'.-ra r. hat'il'Jcrlo ~1 llll~lll p!ll•«to parn ~Prin. pru. tra lo' :nul'hles y halda•· rcr·1o pata
denre deiar !:1 l'amilia ~ob esta noehe. impedir que ~n 111:1 lre "."I''C el Jechi-
Rec:ol\:in-.e. pne-:. que 111Ít:ntms que nar del pe-non .'' el nn_i¡· de la !.!n•n
.Tosí- y Mariqnita"1111ian :Í hu,t·ar:'~rlnñn. 11:1\·e en la c:erradur:c.
Treno Jo., dos .i•Í\'ell~'" f'alrlrian ha;;ta ¡,,
JHH•rt~~. con .:\ln.nnel y jfarianita. qne (()11/tf.iniWPi.}
SECCION RELIGIOSA.
EL HOMBRE COMO DEBERlA S : R,
CAl'JTt:I.O YI.
EL ASTftO.
.. Los jtl.~fos, cii('e !Su u Ure.:.;orío, <~On
1/.~f¡•ns tlP,,firwr/m; tÍ r:olldw;Í¡ · ¡w.~cou .'11/S
:fi'((S f!lU'II.IIS
oln·rt.~ rÍ Ji n ,¡, '!IU' :tlo, ~/Íiflll'/1 1Í uur·~f,·o
[111'1'•¡ r¡ru· t•-;f,- 1'11 los cir·lo..,"
La hi"tnria del Apo~tol San p,.¡,n
ne~ando :'i.ie~•wn•to. C~< la cll' ttWLtliUL
tittlll ele nisliauo.; de Hlll'~tros dias
( !n.'1ntos ho.nl•rl'~ tlllsil:;nillle'>,ntyo t'Oraílol1
l'S IIII'JIIl' lflll' Sil l'ios, l'~ de .. l1:al Í •ns jnmltcCiotos
y s:wri:itoJ .. ¡¡ alcua pn:a 1m •lll' d objp.
tn de la.., l•t~t·la-.: 11c sn-; n.tui~o" iu..:rt~.
clnlo-.
Se.noj;ctJit• lw1JJI1;e i"'""la y •r~t·rifi.
o·:t la :n',¡,. -an' t de; la.'> lt'"·nade><: 1:1
li!tt!¡'[i\ 1 rll' la o'CJIJI'it•U·Ía ... I<;n cl•l:,!ln
prc:•eulc hay [¡loerta•l l'"'a ti olfd. p;•ro
se t'an·•·e rlc lihl:rtad para ~·lf.i,•JL Mn.
chos ho1ubn:s liugeu ser peore~ tic lo
¡ 1-
que son, para dar !.,!'U«to :. HUO!< poto"
qne ln" rlespre<'ian cutre tanto desde
E'l fondo de su eoraílon: ; Cosa rarn.:
He re~ig11:111 :Í semejante esci:\\'Ítud tetlleroso~
ele •¡ue In" 1'1'\J.llt dt~hiles y para
darse aire" de Nij)Ír·ifu¡.¡ (ttufr•s.
"E" nnn. do la~ pla¡.;as m;'is ).!Tn\esc1e
lllle•tra {pol'a . .jp, in nuizut, la prwa
fir111ez:c dn C''lriÍctet qHP tienen hoy lo,lcutllltres
p:tnt obrar y flL'II"Ht I'OIJ toda
1 iltert:ul. L·t indPpeuJencin int~lectual
v 111oral de lu-. ilt.IÍ~ idnos dc~ap.ue..:e
aguviadn por lo.~ ;¡¡·>uto ·iJilÍuntn-. r delante
de los l'laiiJOI'l'" y los clese<.•'' po.
¡Jillare· hav ana cN·Iavitucl•·~·ueral de
p••ll'<:tiiiÍl•lt.l•¡s \' clo :.r·(•Íoncs. "ya no hay
jn1.tit:in. re í tiol;llidad, ni hu•nl•res teme.
•·arin, 11; pre\ j,ivos. 11i i••fe~ lll -'olrln.
dos Toodus r·p le11 ;Í !:1 l llÍ•'lllll prc<Íoll. 1
•t••'lll ''ll'\'llll't( •oplrodl'l 111isnw lcurat•au.
L·~ •ltllHlidad .\.:PUPrat r•rocltJc·•• la it:;naL
·i:11l; ¡,,la jel'lllfliÜt v luda di-•·ipliua
d!'•llf•- pri•ue1'•'-.
porqHL esos son los c¡'ll! 11(,.., pesau y
. ott arr, ,¡f 1du, 1uu· ~ ... a i i ralll'l ttXte 1t1r
•¡IIP Jo;. l'0uvic•·te c11 c·it·..:"' irc tt\tltll'll-
Vosotros, ; oh c;ri·ii•utl"' clcltcriai:-;
tmhajnr para Cfllt•lo• o.:ai':V'tt:lt"' 110 o,CJIItitJI:
Ht'tll cleltilitiíuoln•e. l>c·l,Nial• letwr
ot:,:uilo cu prudaumro.> c;¡•i"tio¡lll8
El l'ri;;tiauo e' el verdadero -al1in. P.!
•¡ne Hl ''011 '"ayor t·ertcla, porque ese!
•¡tw pthlcll~ >Pr in.-pirado por la [nliuita 1/
sabiduría. El com preucle el objeto de
..
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la existencia terrestre y no lo engañan
los goce!'! pa.c;ajeros, ni la gloria, ni la tudes ·rosibleA en la uaturalezu. humafortuna,
puel'l a 1 fin de todo e~o ve la na. ~ escándalo, al contrario, es hien
eternidad. El cristiano e11 un verdadero aco~6qo en la sociedad. El comzon cul.
héroe, pues <·ombate s61o en un campo pable¡no gusta estar ~:;úlo. Cuando en.
oscuro hajo la mirada de Dios y por el cuenta a que otros participan de :ms
amor de Dios. El cri'itiano es el verda.. malas pasiones, se tranquiliza, ahoga
de ro héroe, porque lucha siempre, toÍ mi!crupulosos, sust·epjuro
~ue cifra su gloria e u blasfemar tibies estrechos e u su11 mi rus ,~ i uso.
del D10s que invo<·aba l'obre lns rodillas porta les e u todo para LH¡Hellos t¡uu
de su madre. U u impío es uu cobanil• tiene que vi,ircon ellos,y Jlcguu il:ihta
que, como uo tiene energía par·n. ser persu dirá lot1 111undaoos quP la fe uo
virtuoso, trata de ahogar ~us remordí. tiene cabida ~ino en la~ a.lmaH pc•¡ue.
mientos insultando •Í los que tienen va. fias.
lor, porque ese valor los humilla. i Y ( )t ~s est•Íu desprovistos de aql1l•l en.
valdrn la pena de perder su alma para cant que llamau la bondad. Mlllteutlo
agradar á esta clase ele gente ! su fe vor IÍ J.¡ amargura de su it~tole.
Un t ristin.no, es •lecir, aquel que ha rnuci , y soii;lllolú con un ideal iutposi.
nacido y ha sido hautÍ1.1Hio en el ~remio ble, rece 'OIHO coi lJilisiernn n•ducir al
de la Iglesia y no eontiesa su fp ú la (atol l'ismo iÍ una medida tnn nntipiiti.
haz del tlia, no solamente es un cobarde, ea q e lticiernu aúu m{IS estrccJ,a la
111no un in~ruto t¡nc no sabe agrndoccr pnert dl'i delo. Para ellos In 1node.
la hoHpitRlitlad t{\ll' se le ha t:oHcedido, rncio es 111111 dchiliclud, ~~~ houdad nu,t
y reniega de &11 madre y la deseo. trait.: u, el despotisJUo un dogma y In
oooe. líber td una herejía. Ou:uulo umuifie~<-
El buen ejemplo es mucho m.1R pode. tan guu gt!uio es cuando t ratm1 de
roso que In." buenas palahraq, porque exalt r um~ glori" como la de Felipe 11
una buena a!'eion significa una vcrtla. v In e su {poca. Picw;an 1p1e glorilican
dera convicciou. Delante de un ejem. {¡ Di . cuando eucucutrun poRihilidad
plo de ,·irtud hay muchos que exclama u de h ir á sus contemporáneo¡;, auate.
con San Agustín: ·• ¡ Aca<"~o yo >W pu- nudo alguna l'onquista favorita
dria hacer lo que !taren los deuuUJ l ·· estra l~poca.
Este es el motivo que tienen muchos a hay de más desa~tro!'.o para la
para odiar iÍ los ~notos: lel' echan en 1on qrte e~te modo de comprender.
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REV I STA QUI~CEN AL. lül
l la. Hay almas leales que vacilan y que 1 infn.libi liclad wnnpada. Diost¡u-Íf'l"l' gne
teme u tener que seguir el mismo ca•ui. haywi8 d bien, decia ol Apóstol. rfe lltCtno
en semejante eompa.ñía ; los i ud i fe- ncra que ¡•ednzcoi.~ al silcnCI.:u {(l. iy 1!11-
, rentes se comparau con estos hombres rancia dr' lo.~ imprwlentPs.
que lla.mau hipócrita", cuando eu rc~tli. Católicos, hermauos mios, no os dus.
dad no son siuo inhábi les é imprnden. corazcnei.s nuuca., nunca vacilms, 11i
tes; lo:; hijos ele la I~lesia se afligen teugais miedo. Sin hacer pacto con
1 con egtas divisioues qne les duele )JTO- ninguna debilidad, cou uingunn 1nen.
1 fuuclameute. tira, con uinguoa de las tirauías de la:-o.
El ~pí1·ift¿ del Sr.iiO?· es bueno y S!ta- ciudad moderna, sabed compreuderlo,
ve, nos dice el sauio; y la tronltpPlct del amarla, combatir para salvarla, sin ma.
insulto, añade San Agustín, no sasciüt nifestarorgullo ni tampocoamarl-(ura ....
sino (liscol'difu; csf/1·ilC8. Por amor de Nadarieucias,q•w inter.
pret:.hn ,¡su antojo, :.e convenció de que
:-;alcina hnhia cout1arlo elscereto ele su~
seutirniPnlo~ :Í Jacoho,-y así un tuvo
t·cnpacho en dejarse llevar ,..¡n re~nor.
dimieoto por el amor que lo ce~ai.Ju.
Ni 1íl ui Flora tenían 1,1 m:is leve so,.
pecha de lo llllll'ho que atonneutnhan
á In. pohm mujer. Ellrt :an iw·apaz eomo
um ele !JOner~P eu uua ;..itli<\CJou equí.
vocn, los espiaba siu ce~:tr, ln~ciciHlo
uso de torla especie de ardides para que
oo la vieran; permitic~ndoles que se ha.
lla.rau apn.renteuw11te scílo:; eu lugares
en dourle ella pod1 . ~ \'i-.:iln rlos sin ser
llv istn, y cutóoces cou lltÍrada ardil•ote couternplaba á aqncllo:; dirhosos j¡).
vcncs, así como el mtwrto ele h:unl•re
mira dt• léjo~ las frutas que uo puedo
:dcao:t.nr. Ella, con cruel plaeer, .,e go.
talla eu atonncntl~•~c; y coull• t·ieltas
rnujPre~ de mala índole 'torturan c'1 sus
ri n1.lcs, aquélla, extraño m t :íct e r fe.
rneuino! huscabn ella 1nisma ~u dolor.
Peu~nl•ll que pue¡;fo qno I'C sacrific·al1a
para hacer feliz :í H.ogcrio, quería ene.
dir 1:~ iuteo~idad cle sn dt·~usperaciou
por el cariño qne le tenia, alegníudo o
al ootu.r cuiÍu vivo era y cutín poderoso
todavía se eucout mha e u :m coruzou.
El la no acusaba iÍ ~ll ex-novio, - al
contrario, se reconocía iwligua de ,:J.
Aquella 11111jer tau altiva y orgullosa se
htunillalm delaute ele sí wis111:1. y le eon.
ce!l,>l0:1. f'nl 1 e ll'i:lS lll11Jel'e' qtll' llll-
YCjt· ·1w p:-oul••: ella ln ~abia. S11 ~v:wro
de 1 idn 1' h e::e ~ía tnism:1 d·· ··11•·a•:\r·.
ter la hauian ).!H'tndn; ¡w;·" la callsa
verdadera en1 el uiu·..::>~u brillo de su
ex í" tenci:t, la fa 1 ta de fel ic·id:td, la 'l u e
n:juvenece ha'q inteledlwle!: y
físicali; la erlad de los entnsia..,mos gellerosos,
de las accione' heroicas y de
las 11ohles pasiones viriles. Sahin~ lo
re~:ouocia. fraucamente y ad1niralm su
hermosura fí . .;ica y moral. Los días se
couYirtieron en 1-illlllaua,, que se coutalmn
pesadas co1no plou10 ardieute, y
largas como f;i fuespn sig 1 o~ pa t'::t, .a.lmirn.
ba y h~ gnstaba era el ~v:\IJtelin
¡mm i!L uiüa fJliC re"o~ía y con,.,ervaha.
como reliquia<; su; 111:1~ insignificantes
opiniones y la< t!sttlllialm. y revolvi:L
tleutro de su me111oria cuando él 110 ostaba
á. su lado. Las twtusia.;tns palabras
eur rc Sabina y
él había al)..'IIIJ<1 .sel'l'etn li:.;a.
A veces Su.bí un, l~ll tÍlHto~ lm)lnento~
de sumu tristeza, ~e pre!!ll!ltalnt si su~
fuerzas resi:-;tiri:Hl ÍL t;iuto~ sufrirnieutos;
pero estabn. re~ueltt~ ú pet'llaane··er lírlno.
¿no iba. 011 ello la didu1 rln l~t.gcrio
y la de Flora 1 Un dia Jo, vÍ!Í paspando
por las tdamedas del par'JllC, ntsuiwmdo
Ir • tame11 te ¡·r.tno aquella, al lila~ fu ltees
qne Dante veía pn~ar hajo Jo,., bosque.
cillos dc;,l paraí-o. Le pamcíau tan l•ellos
ambos, l!\11 nl prnptí-itn PI !lllo para
el otro, c¡ue ui por UlllliOtHeuto ht!l,iem
deseado uo verlos fe lices.. ; CX)IuO HO
ha'>í:~o de ~erlo dos 1nari vo~as croadas
para go¡r,ar del sol. ernlJriagar,:e cou el
arotna clt> bs flores r volar h:ít in el
ideal: Ella. la Os<' U ra alscja, .lebL•ria pe•llHIIIe•
·er t!ll su eoloueu:¡, han•r·c (d\Ídat•
y traoaja;· "'' 1\r:tllll'lot~·. E-e \'LI '"
hl!~·ar Pll !oda j11-1 i•·1a. L .. , ~,,¡-e u tal •e
eu u11 lwtwn du pi<•,Jra C(lll'llad:a ~o!,re.
vivido a las llllltda Íulll'' ¡,.¡ allll!.!llu
parqlle. Dt'll'a- dul ltal••" -e \'el!l llll
!.o"'l"cl'Íto de tHt•rnlc< ,.,tl,e•t re~. cu_\"\'
tlore,; ¡,J:IIwas altPrllai"L" • un rn,·iuu•'
rle fruta,., 1nadnr:r-. Flora ti11í un:~ ra111a
,r cogitÍ una ltuttlln rnjn. Hn~erÍt> lu
I01111Í h tllanrt \' llev•Í 1 ,lis la!.tr,, \.t
mora n:adura j~llltt• l'OII Jo,.. dedos que
la apwlahau, y ell sc~uida e:OC:lllltiH~
eon tierm. enrin,id:1ol a•¡llell:t ltH\:,c,·i¡¡•
hl:uwa .Y rns:tdll, trn-l•arPute y c·a-i ,111
fucnlil" .... :--\:ll>tll:l oli1í 1111 ':d to I'PIIItl ''
hubiera sidu h~::ríd:~ por 1111·• tic• ha Ílt\ 1-
~iblc. Ju-,tintivau•eute u:iní sn JIIOJlÍa
1uauo y la viú graude, 1uoreua y eUllnre-
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cicla por la~ faenas donu:~:ticus. En el ter - los cah lo~ blancos que habían nacido
t•er clctlo brillaha unmn!!nÍlico auillo de en los 1~ timofl día.<~ entre ~;u negra caberubíes
y tl i nruante~. Sí' lo nt ranr.ú JHon- llera; e 111Í1n~ las arrn~nitus que a ¡m re.
tameute,yconuna Ílodifctetwianpareu. ciau en nse~ci';innPde los ojo• y al delo
~e adeln11ttÍ htít·in Florn quc ... e hnhia rreclor tf lolllahios; equdi•í la te~ mar.
puesto de pi•~ al Vl•rla lle~al'. chita po Iros sol<·~ del cnrnpo .v laR pecas
-No te muevas, hija m in. clijo,-fHÍlo que a111 rillnlmn su frente .. En fin, no
tlel'eaba hnf•erte e ... te re~nlo. Toma este ~e penl nó r:inguua ill• las sefialeR de
'luillo .... Sahi u a hahlaha con 111111 vo1. de•lnstr que njaltautn• antigua belleza.
~olpeaola, y como ,¡ su lnarl'ha pret·ipi- De-pue tlo e"te extíllleu, npoy•íse con.
talla le hnltiera irnpeditlo la respir'lciou. tra uua IIIC'l\ cou de~aliento y cuhriénN
o, no me lo a~1 adez•"ll!':, :uindi(i, e•o no rlose lu ra cou lns wano~ pen~;Ó: "a6n
me ~~~,;t'l. E ... e a11i llo ittci ri'i 1nejor en M lo h hiiH'omp'fendido hicn: ... Estoy
tus d!Jdo. que e u mi~ maua?.nl' .... ¿ E.¡t:'i vieja, uj da, fe:\: Mi belleza me abando.
rnuy )!raude para .ri_! .. E~? 110 itupor; utÍ :~in;. ~er yo en la cuenta; mi juven.
tu .... se te eou~e).,•llra ltll au11lo .le oro a tml, mi c~peramr.ns, mi por\"eni1·, todo
tu rueditla para aptc•tar ll~l·. Y repu~o huye. t o me abandona, to lo cae, ns{
con muL arunruu -ouri~n: Es c·o,a rara eotuo el 11101" de Rocerio. Pero rrre que.
,.,)mo o>e tri~te cou.
tle tieta resolt~~·ÍOII, de dolut iuttwso, de ,.uelo. 1 ¡uella \CZ ya no se vistió con
tomprimida t¡m·ia, lo dcJ í de uua ptc- el <·uid; lo de otros clia~. Un traje de
1.a. Uua ~o~rc•·ha nltll\C"tÍ •u corazou. cadtdlti gri>~, largo y sin adorno la
¡ Acn"o :-:nhiua lu aru .. lo,a a1Í11, y !'>lis lllO- <·ul11 in e piés t'Í caheza, y por único
ti ale<~ f1 io'i lo hnloinu cu¡..afiado, ohede. ndonw habi1~ puesto alguuos encajes
<"Ío11clo ella ú 1111 t•xrraiio ir11pulso de negros<¡ te le cuhriau parte de la freo.
!!II"IIIOñería uattual en ~u cat1acter l 8u te y le Linn sohre lns e!;puhlas como
eondtH"ta --e le prc,t•nttÍ J,ajo 1111 prÍI:·IIra nua ROIII ••n trn"pnrente. No pretendía
llllt!VO; hnltia jnzt._ado :í Sal,iua !<ÍII oir- n~mdar, pe10 produjo eu Rogerio un
In; era JHct·iso. ~·•C'·, eorregir el uml ~cutiruie to opue•to al que e":peraba;
IJIIe lll\hta !tediO. Atf:'nndo l't'll esto e11 luga de parecerle \Ícja y ndícula.
dcsl'lll'liu•ieuto 111Í1Ó .alujun-e zí :-:ahina mente 1 al ve~ti.!a como otras veces,
coll In enl•f:'za erg-11zdn, el nudar ]cuto, vió e•• el a rmn hermosa mujer, con liU
y tomo el du 1111a pur,.,oua tJIII' llcv:t 1111 111itndn r ~tlic11te y facciones bien for.
~mu pe•o r¡uc l:1 "~"\"Ía :<Ít1 'l"'!rerlo. matlas, d lll!lllen~ t¡uc p:ue .. ia una de
En tauto ella eutn', ú In C'll."a; suhití :tcjltcllas uaágcnes tle .Dolorostt que pin.
á ~u npo~entt•; ~~· a•·ul"l"tÍ .'a In \"eutaun, tan al ~ é de lu Cruz. Resuelto ú ha.
que al.riú ele par ('11 p••• ; sacó u u espejo hlnrla e h puerta clel comedor, se
a la luz y se miró atentamente. Uont6 ¡puso ú uardarla.. Ella quiso elltrar,
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1 Hi4 LA MU,JER.
1
; pero ,:] poniendo la ruano en 1::1. cerra. chillido~ agudos eu torno del trebo, y el
1 dnra la detuvo. canto estridente de la ci~arra eo~onle.
-~o, Hahioa, la dijo firmemente. cía el aire.
E" prl'ciso c¡ue le hable. Drmasiudo ha -Otro dia ele tormento! pen~tÍ ella,
dn ratio ya este sileucio que usted me ha fijándose en el por\'euir, y tra taudo
irupne,;to. ~eccsita.mos todos acbrar de figura.r¡;e lo que seria su vida cuan.
e:-ro ... ~i hubiera usted permitido ha. do Flora, á quien ha.hia nmndo con
blarla desde el primer rlill :cuánto<~ su. ternnra materual, fuera In esposa de
, frimientoR se hnhieran evitado! Rogerio, sn novio, sn úuico nll10l\-y
1
lWa lo miró cou tan bien fingida io- c;,¡a.uclo ellos se f11ernu juntos clcjiiudola
. diferencio. que él no supo qut' pensar. sola, ,..¡e11rp1·c solia visto tan contenta, de tmagnmctou para no ver ose porvemr,
lo cnalmc alegro.... ly volvió~e á su pasa.clo, lleno de espe.
-Ah: por Dios! exclarn6 él con im-¡ ram~as, de amor y de confiauza, repitien.
pacieucia. Acabemos, Sabina, esta come. do: Pe ro l-1 rne amó, e~o me queda, me
día. Quiero hacerla una pregunta. Con- ' amt) y uadie me quitará e~a. idea. :
tc:sternc con la mano sobre su coucieo. A pesar del calor, el ~eñor de In Ru.
cía,¡ Ha. olvidado usted el pasado? Ya lli~re y Hogerio habían montarlo muy
no me nrua usted! de mañana para ir Íluna hncienda le.
Ella se irgui6; sus ceja,; se juntaron, jaua. Nabina. para domar sus penas,
:-:e le iluminó la mirada. se ocupó asiduamente todo el día, y
- Y yo, dijo, le preguntaré si ha tra- logró que la tarde llegara al fin. En.
tndo Jt• leer eu su propio corazon para tóoccs una bri~a fresca diLÍ vida á la. na.
ver ~i nlÍu tiene flerec110 de hacerme turaleza, y las aves c¡ue parecían ale.
esas preguntas. targadas empezaron á cantar su himno
Uoo uu adeU1nu imperioso lo aparteS vespertiuo. salt~mdo de rama en rama
de i:l puerta, diciendo con aceuto de eu busca tic sus uido~. Despues de vi>SiLielo:
tar la leeherín, las pesebreras, exan1i.
-Pa~e u¡,tcd por su ca•niuo, y déje. nado lns cueutas y contarlo los qne~os.
me -<.'~uir el mio. ;Somos libres ambos! hacie11do temblar de tnietlo 1Í lo, >ir.
J.:J se ioclio6 eu sileucio y le abrió vientos cou '-U voz hrcve y grnYe cada
ll
la puerta. vez q ne encont raLa la menor se1ial de
Ilast:~ el seiío•· de la Rnllil-ro observó desúrdou ; ltabiowlo rlado todas sus úr.
•Jlll' sU hu(.~pocl pcunanecÍa HilenCÍOSO J' deoeg parn los trabajos del tlin RÍguien.
meditalmudo dnrnntc la conaida y Jes. te, y eoncluiclo ~11!; negocio~, ~nhina
pues de ella. Pero Ro~orio se excusó se alejaltn rccogieudo en torno ~;uyo
dieie111lo que le preo¡;upahau lo.c; noti. ~;u largo vestido que se enreciaba entre
cias políticas. Pues estaban en el vera. la paja, a~ustautlo á los gatos y ú las
110 tlt• ll'\70 y b guerra cou Prusia em. gallinas qne nttave,.abau In solitnrin ,
JH~?.nbo.. grnnjn , euando un ntido la hi~o pouer
:-lnbina n.l tlia si~'lticntc. mny ele ma. el oído. Era (t\guien que llegaba á en.
fín.ua como de co~tumbre, despertó, y bullo, y por entre }a!; grietas tlel muro
COII trnhnjo sncm]ÍÓ el VelO tic tristoza de tablas VÍÓ á 11ogerÍO que i'C uef>rnOU.
iu\·enc·ihlt' que se !rabia apotler::ulo 1le tnLn,cutre~aloa. el cahallo ,-¡ uu sirviente
ella. El calor era sufoc·ante, ~r auuqne que pas:a l.m y se rlirigia riipidnu1eote há.
el !upue'$to po. momento r i corazon lie lanzó bácia
dia oir cuanto elijernn. La bella cabeza usted con i finito cnrifio .. . .. Parecerla
rubín del
1 ~le lJio~ que e~. estar eu la iglesi'l de. dia, lo b:~rá llatl~ra}mente y ~iu tmbaJo.
Jaudo á sus hlJO:i en la casa en poder A la~ ~>ets y mcfha, tot,gu. o uo sueno,
de las sirvientas. ; Una hora! Sólo se se le deberá de.,vc.-;tir y preparar para
les piJe este rato cada cua.reutn y ocho dormir, y cuando despierta eo la nobotas:
¡quién puede negar que aquello che, no admitirle juego ni entreteui.
es runy posil..le para quien lo desea 111iento alguno.
realmente! Una. costumbre perniciosa tieneu las
El uiiio debe criMse lo m:ís robusto a111as, v es la de sentar el niño :lotes
posible áutes de la época de la deuti- de ([Ue 'tenga fue rza en la columna ver.
cioo, aquella. crísi~ al tra,.es de la cual tebral para soportar el peso de la ca.
pocos son loll que pasan sin enfer111ar. heza, y con esto sueleu volve r~e los
Es, pues, necesario procurar robuste. uiños contrahechos y producirles en.
cerlos (aunque uo eugor,lado;; dema. fermedades interna!>. ~u ac debe sentar
siado) dnrautu los primeros weses de uu niño úntes de los tres meses, y esto
su existencia. E l baño, la buena y ~;aoa n,poyúmlole la espalda con el brazo;
1
alirnentacion, el Yestido abrigado y el hasta los cinco ó seis meses es que pue.
·-----------------------------------------------------------------
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LA
sólo, v aun entóuces ~;e le
pondrá nn cojín j10r ele! raf;. po r ~¡ l'C
cnusn. en e~a postura.
Desde qne el uiíio ha c:umplido dos
6 t rE:s mese!1, ~;e lt! debe :u:o~tunthmr :í
que se esté acostarlo en el ~uclo. •ohre
nun alfombra ó un coldwn delgado. eu
donde fl ~e entretiene con cualquier
cosa v ~;e siente libre de los bra1.os de
la ar;ta. Así crcee, :~ cierto que suelen ca.
rniuar mfis tarde tple los •¡ue ~e euH~iian
por medios artifi!'iale:-; ¡ pero eso
qué ÍUlporta, si es miis IÍtil p;n:J. la ¡.a.
luci empezar por gatear 1 Ht:lliO" oiclo
frecnentenwute ;Í las 111adrt•s la prcoc:
upaciou de quu el ui!lo 110 uehe ga.
tear porque MJ eusuda arrastiiiiHio~e
por el "uelo; pero todo lo que "~ n:ttu.
rnl es ~exta n.rte .le los uitios de lt:'S\lltas de
la clent cion. Pero eu e.;,to:; ('a"o", corno
en UIU hos otros, :>e debe echar la cut.
pn al ~lstemn de nlimeutnciou tptc lra1o
tuuiolo y ú ln 1lebilidad del uitio. fre.
cuenleJ 1eutc ngnnada ¡•or un wnl mé.
todo d ~ c·rianz~ •. El u~o del h:llio. del
aire lil1c. •le un llonuitorio ventilado,
ele \C> "dos ligeros y nhrigado:-;, de unn
aliwct\ a!·iou :ulcrundn, h:u(l 111:Ís f~t'i)
la !leu ciou. Adenms es Jllct•iso IU\lt'lm
\ igilan ·ia pata dar :Í tielllpo los reme.
tlios t¡ e ~e ncc;c~Jillll nmudo hay ata.
que :'i ~ cab(nn. tÍ ronvnl~inues, por ~IH
Jo¡¡ sÍ u OJuas lLIIÍ" peligro~os en ese caso.
Dl-hcs le tenPI' b cabeza. fresca; l o~
gorros de laua y las gon a ' acolchou:t.
dus del tro Jo la ''asa son lllllY pctui.
S. A. m: H.
LITERATAS FRAJ CESAS
DESDE EL SIGLO XIII HASTA EL FIN DEL SIGLO XVIII.
(CONTI~UACIO~ .
X
Am:~I.\.S ue esta<; llllljeres polftieas,
luciau cu el !'iglo de Luis XIV grau
número de mujeres ele >-ociedad. d:uuns
de alto n\U}.!o, de ruo•olales t'llll Í•ÍIIlo"
que lmbiau visto eu su primera jnvuu.
~~--~----
tud la ot·iedao ele) ¡111lario de R·un.
lmuil14t, y t•ouscn·audo ole l-1 el ree11er.
olo dt! Ju buettO quP allí se ha hin inveu.
tado, l ennon á la corte de Luis XI V
un bri llo y lnc·imicuto particular que
jaJu:1s >-trn~ e u su estilo.
s.mta. J uanl\ de Chanl:tl' la fundadora Hablamos de .ÑfAD.A.)f.A. DE .MAlN'l'E.
de la Orden de la Visitacion, era. ltija NON, m{~B conocida por sn vida extraña
1
ue Benigno Rahutin Cuantal, y babia é interesante, es verdad, que por sus
quedado huérfana desde su niñez. Edu. obras literarias.
cóla un tio, quien !iupo darla uua ins- Descendiente de Agrippa de Atll>ig.
1 truccion Jigna del despejado talento oé, favorito de Enrique IV, historiador,
de su sobrina. A los 17 años se casó literatoyfanáticocalvinista,la.señorita
con el marqué~ de Sevigué, pas6 á la Francisca de Aubigné nació en la pri.
corte y prontamente quedó viuda y con sion de Niort (en donde su padre e<;.
dos hijos. RetirÓ¡;e cutónce~ á la Breta. taba preso como protestante y rebelde)
1
iía á Hn castillo de !.ll fnmilia, eo donde en lü3G. Pasó sus primeros años en
se cousagní á la educ:wion de su bijn, Am~rica, lugar de destierro pura sm
l1asta que la. estn!>ledt) veuta.jo~aruentc paJres, pero habiendo vuelto :í Fran.
casúudoln con el t·owle de Griguau, go- l cia se convirtió ul catolicismo, se casó
1 bern:-.dor de la Proveuzu. Habiendo con el poeta burlesco Scarroo y pasó
teuido que sepamr~e de su hija, e:;to toda su juver.tutl sufriendo humilla.
ditS lugar á la fauta de ~Iadama de Re- cioues .Y miserias. Habiendo t.¡nediHlo
1) vigné, la qne se radicó eu b corte y de ~iuda en lüliO fué uomhrutla institn.
allí le escribía thari::unet.te á la coude. triz de los hijos de tnaclarnu de ~lou.
1 sa de Grignau todo lo que snccdia, tespau, fayorita de Luis XIV, y estan.
y describía la corte, el Rey y cuanto do ou este cargo tuvo ocasiou de t.ratar
la. rodeaha, coB una grar·in, un tle, lle ella, que pri111~ro le regaló las tie.
religiosa, l'cncilla, II:J.turn.l, u·mudo {¡ rra¡; de Mainteuon co11 el título de
las veces de una irouía curtaute pero J!cu'Jllesu, y clc¡;pues, ú la muerte do
Jleun de gracia y de taleuto, y otras la Rt:lilllL (en lü!:14), contrajo con ella
pintando cou ternura sus ~t·ntimieutos, secreto matrimouio. Ln intluencia de
' Madama de Hevi~u(. lit! rllucstra en to- MadanHL de Maiutcuou sobre ]JHÍs Xl V
do caso mcioua'í, oh·en·adom y cono. era iu111eusa. Empezó por cnut biar com.
cedora Jel co1:1zou hutnallo. ;\!adama pletatne11te E>l tre11 de vida de b corte,
de Lafaydte, s\1 nr11ig;t ÍlltÍilla, 110 se trató de refor111n.r las custmuure¡; co.
caus:d1a de ponderar su virtud, :.u cou- rrompidas de la alta sociedad, iutrodu.
sagraciou ú sus hijos, Ht brillante y vi. cieudo la economía en los gasto~ y lle.
vísima couversaciou y su naturaleza vaudo ú ella las prácticas de religiou
abierta, si neern., franca y eutu~->Íasta por rnás estrictas y más rígida~. Adernas se
todo lo helio y lo bueno; a,;Í, cmul(lo lllezcló en In política é iutrodujo allí
murió fué llorada. por la alta sociedad ca111bios radicales c¡uc exuspcrarou á
de F'rullt:ia, puus había tenido el arte los protestantes .Y quitaron eu gran
de hacerse amar de. todo~, y ;Í pe.~ar de parte la populariclad do que gozaba ge.
sn tu.l~uto y .,;u lucimiento no tenia un nemlmente ~u real e¡;poso.
~o lo nw.lq uoriente. MuritÍ en HI!Jü á Cuando wuri6 Luis XIV (1715) la
los ti9 aiíos de edad. La famn y e~ti. Marquesa. de .Maintenon se retiró ú uu
mncion que licuen la;> Curi((s ( ll vo. ~rau colegio que babia. fundndo en
lt'uneue,;) de .Madanw de l:)t\'lgué uo ¡..;aiut.Uyr, y ~->e entregó completarncute
coucluirá l;iuo cou la. leugna francesa, IÍ vigilar la educaciou que se daba allí
pues cutla tila ~e las cou .. id~rn. 111ás co. á las hijas de lo!; uobles franceses que
1110 el modelo mús perfecto del estilo babia, tomado bajo su protccciou. Mu. ,
1
1 epistolar. , ri6 eo 1719 respetada por muchos pero j
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170 LA MUJER.
1
poco r¡uerida, pues su carácter rígido, velas interesantes y apasionada<;, pero
frío t: iuexomhle con !;US inferiores y poco morales, y algunas poesías ligeohseqniosidad
con los poJerosos no la ras, las qnc, decían sus admiradores,
lmcian simpática. hahiau sido est.: ritas coa ·u nc~ plwrna
Las obras ele :Madama de l\Iain tenon armncada cí las c~las clel c¿mot.
se han coleccionado en lO volúmenes 1
de ca?•fas, 'máximas 7nOtaUs, consejos Xli
y pequeñas piezas de teat?·o, escritas
pnra. que las representaran sus edu- Empezaba el siglo XVIII en Fran.
candas. 1 cia, siglo del escepticismo, del ateísmo
1
y de los falsos fil6sofos llamados buma-
XI oitarios, triste siglo en que los titula-rl
dos sabios apagaron en Francia la a.n.
Durante los últimos años del reina. ¡ torcha de la. verd:;tdera FE, para reemdo
de Luis XIV el aspecto de aquella pinzarla por la o~cura duda: siglo de
alegro y brillante corte Labia cambia. , Voltaire, de Rou:;.seau, de Diderot, d'Ado,
merced .í. la rigide~ de la favorita lembGrt y de loa sensuaJi,ta" Helve.
riel Rey, Madnma. de Ma.iutenon; Luis tius, Orimm, Holhaeh, Coudillac. y de
XIV. anciano ya, achacoso, dest•ncnn. tantos otros t~n:va escuela alÍn pervierte
tarlo tlc la~ vanidades del mundo, vivía la. juvet~tucl del mundo. Siglo de Luis
triste y fastidiado, y su palacio era el XV, es decir, de corrupcion, de dP~1Ír.
a~i lo rlel mal lanmor y del hastío. La den en las cost llltt hres v en las ideas.
eortP, iiel retrato del eF
ria, de triunfos y de vano orgullo. Sólo nntnralmente sp pervirtieron latnllien,
cirwo mujeres lograhau distraer ac¡ne- y si hallia Jilrí:wfo¡; rnasl'nlinos, ltal,i:t
l ila-; clamas y corte~nnos coo ~us t.:nontos Jil,jsoja.~ fcmeuinas, l:t!; que nhtian sus
di\ ertirlos y f¡\utásticas uoveJaq. En salouc·s y nco~ian cu su intimidad :~lo~
primer lugar In. CmmES \ DE Atr,~OY hombres importantes dt• la ,:poca. Así,
eon sus Carnto.~ dr lwdms, tan popula. b MA.JlQl·~:R.\ nr-: ÜRA'l'Ef,E1', a.wiga .\M.\ IJlJ DEFF.\~T, yue cscri- j
Ut ra condesa,.JULIA DE 0.\R'l'gJ,XAU. hi1~ más de seis vol•ímcncs de cartas 1
CtJ~IJESA llE :\lnu'J', e~crihirS por aque- dirigidas iÍ Walpole. Voltnire. d'Alt•m- 1
lla ~~poca al~unas novelas, ;.;us ..1/l"mO- l>l'rt, &e.; la ~n;~on JT.\ J)t; Lm.;p¡ ~ .\SHJ.:,
J'Ítt.~. y ver~os ele estilo soucillo, puro rival y protc~ida de 1{.~ta; )fADA~U
V 11\oml. GEOFI•'HIX v otra!; rl:una!.' de la alta su.
• 1\L\HGAHI'J'.I.- ROHA m: CAU:\tm;-r T,A cicdad, redbia.n ciertos tlias de la se. l
• Fonm~. c\e:;..:emliente clel Juque de la mana á sus amigos y rlist.:utian con
Force, Mnriscal Je Francia, escribió ellos altas cue;;tiones de filosofía. Na. ll
muc~HI", u.ovelas hi~tórícn~ y :•lg',mns tnraluwute o1.ta~. t~1•1.i.cre~, c¡uc hahíau l 1
poes1ns a tiues del stglo XYII, ast co- n•ucg:ulo del ÜJISIJUJllsuto, observaban
1 mo la señol'ita. de la Rocm~. GnLT,E)I, una coudnl'ta lihrc y poco Pjempbr.
taml1ieu popular por aquel tiempo. .l!:ntre tanto otras mujeres se dedica.
Hon·r~:NSIA m~ YTLLJ.:OLJm nacÍ<Í en l1nn iÍ las ciencias. t:omo la esposa. del
lliJO, tuvo una vida poco ejc1J1plar, sabio Anclrés Dacier, .AxA LJ-;J•'EB'RE
dií; algunas obras dramáticas al teatro J DAcmR, que tradujo á Homl•ro C'U ver.
fru.uces y esc ribí~ gran m~mero de no- so franccs, eutabló polémicas con los 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVISTA QUINCENAL.
eruditos acrrca de la lengua grie.;a, )
compu o muchas obras eruditns y tra.
duccionefi tll'l ~rirgo y del latín. M Htf \
1 )UI'n?:, llrunada la ,·arlt'ltÍaua, poetisa
latina y muy vcrsa,in en los iclionms
antiguo!!.~~ \ltcJAHIT\ BuFn}'l', qur• PS.
mihíc'Í un optíseulo acerca clo la lPngua
frnuCC'~a. Y uua obra titulada •• /J(ls
ntujr.¡·r_s scibias ele li1 antigi.!Cdad ll dr.l(t
hi.stfwÍ•t nwdr.rna.'' .JU.Al\A DuM~:E dió
tí luz u u lihro sohrc las opi nionu de
C.:opt',·niet> ac roo de la movilidad clv
la tiei"IYL; la sríiorita de S:\11\T.Qt t:s.
TI~. otro filosófico sobre la posibilidad
de la inuwrtalirl,ul corporal. Pero en.
tr•~ toch'< las mttjl'rc;; ele aquella í-poca,
so clistiw•ui<í In ~1 \HQL'ES.\ m: L \M.
11Elt1', á c•uya \ idn. t'jt>rnplar, Cll lllL·dio
du unn ~ocieclnd dcscnf reuadn., su unia
In iuflneucin y alto mugo quo IHrpo,
merced IÍ lill'i virtudo<; y gran mérito,
r.onquistar e en la sociedrul. )j ijn de
una rnndro r¡uo la diú p :-.imo ('jl'ri1plo,
ella <: on•cn u iem pre su dignidad) t rn
re pe• 1 ¡, p ¡r cuantos la trota han. En
su en e dnbau rita los hombre m'"
sabros) de mayor importancia de P u 1 •
Su" ol•m litorariac; son eon idorn(hs
do gran mérito cutre los mowlístas dul
prrncipi(• del siglo XVIII. l~scrihuhn..
ríos trntndos a 'CI!'a de In "a mis/ (Id," el
'"ÚILOit [j!l$/.n," la "rÍqlU'Ztt;'' \ILfÍO
"di.scw•¿ol()s " y "?' frotas;" u un nO\ c.
In ; " lft'jlc.ri.ones sobre las n tjcrr9," J
una • ri{l de " Cm jos" di ri u lo 'R\1
luja ) 1 u hijo. Se In ha crillcnflo ruu.
ellO el gÍoO ~llUUdanO «!Ue clan lo!! COn.
~;ejoc; í ~n hijo, y cierto filo~ofic;mo fal.
!iO y !iOntimcutal que parece preeur10or
el el cpte de pues usarin ,J uall Jatobo
HMt -eau. 'in embnrgo, cr1 todas sus
ohras ccn!':l ra amnrgarnento el liherti.
rnje y fnlt ele rcligion do que hacian
gala los jóvcncc; de su tiempo, " lo que,
decía, 110 pruolra. suporioriclad 'le en.
tendirnicnto siuo des6nlcn del cora.
zon " ~in •!mlmrgo, ~'11 idlas ¡;ou po<'o
sati.,f.,ctorias y e couoco que estaba ya
contn~rinda con el tilo oti mo de su
épo<'a, pueuto que rocormenda la det'Ocinn
como 1m sentimiento JNxn·oso en
las tnujcre ·y run11enicnle pnrn ambos
ft•xos, y :r,¡consej1~ que ro~JlCien toda
Jn"l'nctt¡1aC >n popular, Ya so noh~ en
~>us ohms lt palnhrn de , 'rr Su¡n·emo,
cu lugar de Dios, y hnl1la mucho de la
h•t'THanidw y do In. iguCLlclad 'h• la es.
pct"ic hwmhna. p·tlnbrn de que tanto
ahu~arou despuc" lo curi<·lopcdi"ta.c; y
que in·ieron y aun trH•n pua euga.
fiar fí lo11 i uoautos. A pe ar oc t; 1 ideas
u u tnuto se pochosas, 1\ladn.ma do I~am.
bcrt. quu hahin curnplrcto .}a '(j afios,
mun6 cri linnamento do~p11es de ha.
her recibi( los S:lt"r'tunenlo·.
" 1 lav e¡, las oltros clu la 111nrquesa
de Lau{he~•t, dico ~aint.Bctno, peusa.
mi cutos por los e un lc:s rnorcreria que
se In llamasen el La Bru) e ro rle lllS
mujeres."
S. A. DE S.
(Oantin'J.ará).
REVISTA DE EUROPA.
CoN moth·o dol mucho rnateriol que C!llllba
Y·• ~;ornpue~~tn ¡mm C•t núrnero, nucHtrn Heviat.
n ri no qu Rcr e •rt:l •• \ mfl~<, no cncontrnrnos
en loR pcriótlicr" ']11'1 hnu llegado á
nu tms m lllf s, notici •s importnntc11.
En INOJ.ATERitA continúan nlarmadr•s con
In situncinn do 1 rlnnda, r¡rre n • mojorn, ) lC!II
111 iuaurrcceiun do ll>S \"(' ·ir.vs do los colonos
inglcscR dol snr de Af•• ••• Híillta nhorn nu
se ticno nutioia c.lo um;;un cambiu en esos
I-:scrihcn do ltuRil• que es muy probablo
quo el C~ar a,bandono enteramente las riend~ta
dol Gobiorn~l en manos do sn hijo, ) so retire
ó vh ir t>n Í,h·nclia cmt su nueva esposa. A
ésln no se e ha con,.edido el título do EroI'CrRtriz,
y í'OnttnnnrÁ llnm tudosc C(lnd!lla
de llfllstcin I.Jottrop, ) los htj s que ttl\·ieren,
l'rruci¡> s y Priuccs.l!l de llolsr 10. nc ITALIA, ¡.;sr•ASA, \1,)(\IA:SI '• &c. las
nnticinR nndll tienen de intcrcsnutcs.
Jo; u FnASI:IA continÚ11 c•l r;l(lie tlismo hal'icn
lo de In¡; BU) ns, y hn llc¡;nc.lo ñ t 11 punto
1:1 oxn¡;craci ~~~ de catos protendidos republi-
1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
f li2 L A :M U J E R .
1 c-:tnos, que ya.T 1 111' 0 :~-·it lllfllt, L.t tlre' ." R cn;ml tor1o , 'JllO- ,a~ v 1' da en '"~" mnc1.n e!lnna -contl:l-llla
son ta ·hadnR dcclerirrzlismo.' '' Apénas ( rli- agit:winn. Qne el C$pÍritn clcl mal estó. ~poce
la Rtvis/(1 de Ambos .1/unrlos 1 so atrc,·e derarln de Itl'llt'einn. Uespnct\ rlc haber suprimid , las
1 c·ivilizaciun cristiana, y t¡tlfl rlehemos c·nnti- órdcue~ religinsaH, haLer desterrado la "eii . .l
1111:1r por esa via, al momento se le llaum de nucHtra Rerlenc·ion de las escuela!< y perclerical.''
s<'gnirln ;Í cn:.t;Í •·n el scñc en las eRcuelas y colegios perte.llleeicutcs
c::uninu 'lllC lle,·a al nhj•·to siiiJremn: y ·, los al l~stndu.
que nw prf').\"'1111"11 e·mil e>~ CRt· ohj ··tn sllprcllw, Esto es nuevo en Francia; pero ha mucho
les conte~laré IJIItl 11n puede• h .. t.,·r "'ll,livoc:a- ti c•1npo que por :I<.':Í el ra•li<·ali>~mo en el Gociolt;
que el ulojc trt priuu•rclial es el pro~rc- bieniO IH\ enseñarlo esta~; .¡ .. l:trinns subvorllÍso
.. .... ;. Qué t•t< ~1 prngr~>o" '? ¡¡;¡ d<•:>:trrollo vas, en yo frntn cstauH'" r·n>[ahlon. Su nombre en hebreo signific;\ .satisfaccion.
S
SA 1<'0-Célehro Pl•l'tisa. griega, nar•idn en
~fitiliuc, c•n l11 isl:'\ do Lesbos. J.<' 111cció 610
aiíos 1Íntcs do ,Je~;ucristn, segun al¡;nnos autores.
Casó t•on Cercala, rico ciudadano rlo
• \!lllr(lf;, de qnicu tn\'o una hija lhmacla Cleis.
8nt~ ''ersos fueron todos erótico!!, y so cree
que uo Jo¡¡ c:om¡ntso sino despnos ele viuda.
Urie~ns y romanos :ulmimrou sus obras, nun-
1 que no encomiaban en elln mayores virtudes
·-------------------------------
1
doméRticns. Snfo formó una acarlcmi" tle
mujeres amantes tle !n roúsi<';\ : hay quieu
rli~a que invontó el motro .~ríjil·o .Y el llamado 1
cúlíco. A pt'snr de que Sil!! <'nuternponineos
asc¡;urnn que Rus ohnu> fm•ronnuntemK:tH1 no
COilOCCII de ella t!Íilpunclill á ~~~ nmor. T,ns
habituutos do )[itíleuo lo levantaron unn e~tatua
y :tcuñamn llHlllcrla ('Oil "' busto.
SAlL\.-:\[ujcrcle .\bmh\lu, nac.:iclaen l,;;r.,
en CanantL Ern die·¿ :lños mcnnr que su marido.
AlgmwH creen que era hennann ele Lot,
y otros r¡ue era herrmma de Abrahnm por
parte clu paclre, pues en aqnellos tiompos romoti~:~
imos todavía se permitían esos matrimonio~,
Sara ó .Sami si¡;nifit"ab:t. P''i11cesa
De•uaHiaclu conocida C!l su vida para fJIIC unH
cxtcn,J:\Ioos :v¡ni acerca de ella. ;\[ nrió l8fi0
niíos 1Ílllcs de .Je:lltcristn, ú. la edad ele 1:.!7
aiios, y fné cnterr:11la en el sitio eu clnndc
1lcspnes se fundó In cinclud de Jlebl'tln .
( 00il1Íill4ai'IÍ.).
~DEl prcsentP níunero se ha r.:tanlarlo t•n
sn salicln, por los tmbajos qne so han hecho
para mejorar la iro¡.¡renta. 1 1
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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La Mujer - N. 55
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El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 10
Contenido
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- Revista de Bremén
- El añil
- Influencia de la luna sobre la vegetación
- Sericultura
- Cultura en grande. Conclusión
- Correspondencia
- Variedades
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Biblioteca Virtual Banco de la República
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El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 10
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Distrito E
Este es el espacio en el que Distrito E entrega a sus lectores un panorama general con información de contexto, cifras, datos, testimonios, experiencias y reflexiones.
La segunda edición de la revista Distrito E está dedicada a los jóvenes, que son la generación del cambio, los llamados a construir un futuro de sensatez y orgullo, a discutir con inteligencia; a proponer nuevos caminos frente a los viejos que no funcionan y a transformar todo hacia la esperanza, la inclusión, la igualdad y un presente y un futuro con mejores y más oportunidades para las futuras generaciones.
Este tiempo nos ha llevado a darnos cuenta del papel protagónico y trascendental que tienen los jóvenes, de lo importante que es tener anhelos, objetivos, retos, expectativas y planes para su presente y futuro. Bienvenidos a este espacio, una oportunidad para leer, escuchar y ver distintas voces que nos hablan sobre temas que a las y los jóvenes les interesan.
Fuente:
Centro de Documentación y Memoria de la Secretaría de Educación del Distrito
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