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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 13

Por: | Fecha: 19/03/1908

REPUBLICA LE CO L OMBIA I§rrIfummmmmmmtDmfD:tD rnmmm1lItD:t1!mll l lnllliIIfDmmill!!t~ a CONTENIDO ~ Por los pobres. Asilo de niños huérfanos en cú. cuta y El Jlsic(), poema por Saúl Matbeus Briceno; El Expósito, por Eduardo Calcaño ; Guillermo Manrique TetAn ; De ll()che [soneto], por Guillermo l\Ianrique Terán ; De la Escuela Militar [Pl"ma. das], por G. M. T.; Maniobras lv~i1itares j Antece. dentes del problema técnico, por la Misión Mili. tar Chilena; El crucero Pmzóll; Panteón; José Domingo Ospina Camacho, por Guillermo Cama­cho ; Fernando Angulo Valencia, por Manuel Castello j Hombres nuevos: Guillermo Camacho, por ,y Eg/()ga de la tarJ/! [poesfa], por Edmundo Velásquez. nustraciones: Edificio del Asilo de Huérfa. nos en Cúcuta ; Cristian AndresenMoller ; Teresa Andresen Moller; Guillermo Manrique Terán j El Sr. Presidente de Colon.bia t!n las maniobras y tres grupos de espectadous presenciándolas; Personal del crucero PimóJl; t Dr. Ospina Camacho ; t D. Fernando Angulo Valencia y D. Guillermo Ca­macho. El I ~WWWWWUlWW¡¡:¡¡;¡¡WWlllW!II~UWWwmW~l:iIl J3ogotá, Jylarzo 19 f I B O GOTA ¡f Ij = 5erie - J I I / í!J' : ¡ '//.? fe... 3:a - J{ ,~ 13 ~rnmmmmmmtDmrnrnmmmmmmmmmmmmmrnm~ .ti! CONDICIONES ~ ~ a I Número suelto .. .. ...•.. .. . .. . . . •. . $ 20 EJ Id. en pllpel extralino . • .. , .. • ... _ 50 I Suscrir 'ión á la serie de 5 números, .. 100 Avisos, pá9'ina . ..•. . . .. .. . ...... . .. 200 g - t td . ..... ... .. . . •.•. , ...... lOO EJ - t íd. ...... ... . . ..... . ... . . 50 ~ Palabra en small-plca. .. . . ... . . . . . . 60 El A visos ilustrados, precio con ,'encional ti No se admiten remitidos. ~ La correspondencia debe dirigir.se al Adminis- El trador de BoGOTÁ ILUSTRADO. A parLado de El correos DI'lmero 159' Teléfono número 683' ¡¡: Para lodo lo relflcionado con avisos enten- EJ derse en la administración del periódiro. I I ADMINISTRACIÓN: Carlos Tamayo, Calle I (j, I Parque de Santander , act'ra NOl'te, N.O aB E. I 1Il11 UDDUIrIT!I¡¡W1mmlIlIIlilllllllllIIl!Ilm:!l!:i:J:::!!J:rIllllII:::ICl.llllli1.· lMPRENTA ELl~CTRI CA-J68, CALLE JO 1 9 O 8 / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ~~~~~~~~~~~~6~~fifi~~UUUggg~~UUO~~~~~U~~~ ~ ~ . ~ ~ c:J.) ~ ~ ~ ~ ~ ~ . ~ ~ ~ I aVarla ~ ~ I & ro ~ I ; ,..., ~ ~ ~ _._.. ~ "'O ~ ~= .~ ~ PRODUCTOS Y PRECIOS DE VENTA = ~ o ~ ~ Bogotá, N oviem bre de 1907 ~ ~ ~ ~ ~ W O ~ ~ =l!l'lI Cerveza, Co"sum Bicr, docena de medias bOlellaP ..................... $ 80 ~ - - ~ "Pilsener, Lager y Bock, docena de medias bolellas...... 1 00 ~ (j • c:J.) i i " " " " docena de botellas dobles....... 190 ~;=:(~ ""ii ::: = " Doppel Stout docena de medias bolellas ...... 1 30 ~ ~ ~ " Culmbacher (marca TIgre) docena de medias bolellas ...... 130 ~ ~ ~ 'i!!l " Tres Emperadores docena de medias bolel l as ...... 200 D~ ~~ . S ~~ ! "Higiénica docena de medias botellas ...... 180 ~\ ~ O ! ~ "en barril, Pilsencr, Lager y Bock, el litro ......................... 10 W. ~ me Agua gaseo a pura, docena de medias botellas...... 60 • ~ t B ~ Aguagaseo!'acún difcrenlesjarahes,docena de 'medias botellas...... 80 ~Á ·~ bD ~ I~ Sparkling Bavaria Kola, docena de medias botellas... ... 60 ~~ & 2 = Ginger Ale, docena de medias botellas...... 80 gs o.. ~ Bavaria Cider (Cidra e pumosa), docena de medias botellas ...... 120 ~ .,.:- C5 ~ ~ Extraclo de Malta, docena de medias botellas...... 420 W. ~ ~ ~ Hielo, por mayor, la libra......................................................... .......... 6 tií ~ ~ = =~ Carbón mineral y vege1fll de Zipacón, vendemos á lo precios corrien- ~(O ~ ¡ tes y á domicilio. =~ ~ ~ ~ !B Descuentos sobre los productos embotellados ~~~Vo~J ' O~':! r-': 5 por 100 en diez ó más rlocen.. 1'1..... h ~ I ro por TOO en cien ó más docena ~~ ~ ;:j I ~ ro S ~ ~ PRECIOS: son Jos corrienles del día del de pacho aun en el ca o de ~ Ó '~ ~ anticipaciones de dinero. ~ ~ ~ I I ~~~!~~~~: ;::.:~:'::':a a~~::~::L~: ~:~~!:: ::~:;:i~ hay barriles R ; .2 I desde cinco litros. ~ ~ >-1'" CORCHOS Y LUI'ULO: Venrlemos rle muy buena calidad y á di- ~.. ~\ ~ ;:j ferentes precios. ~ ... 8 CEBADA: Compramos al contado y á lo, mojores precios de la plaza 8 ~ ~ grandes canti~ades de cebada en grano. ' :e ,8 11 NOTA· Advertlmos á nuestro. clientes que no envasamos ni re- 'o .~ cihimos en cambio las bofellas cerveceras que, por defectuosas, tienen ~ .8 marcadas Il'es rstreJ]as rn el cuellD. '"O OEUTSCH COLUMBIANISCHE BRAUEREI G m. b. H. ~ : I El Gerente, LEO SIEGFRIED KOPP ~ E I ~ ~ ~~ft~~g~~~~~g~~~~~U~~~~~~gg~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SerIe III R,.EP U BLICA, ' DE (COLOMBIA N úmero d ~~~ Bogotá Ilustrad o --~-~--~.~'-.~.".~I~. __ --~~-- Jytarzo de 1956 g)¿'iector: Jj 8bedacto'(., 8bafael 0ópino óa {}u~mán Asilo de Diños huérfanos en Cúcuia Con Íntima satisfacción honramos hoy las -columnas de nuestra hoja, publicando en' ellas los retratos de dos nobles benefactores de la huma­nidad y la relación de la fiesta con que se ¡nau · guró el Asilo de Niños en Cúcuta, Esas sentidas frases de quienes con la felicidad de los niñ os gozaron de la buena obra, son merecido galardón para aquellas almas altruistas y generosas qu e la llevaron á cabo, y espejo de filantropía para que en él se miren quienes están en posibilidad de imitar al señor y á la señora Andresen. Quisiera Dios que esta publicación de B OGOTÁ ILu:.TR .\oJ, fuera á modo de la vara de Moisés, que arrancó el agua de la dura roca, y lograra arrancar de las almas buenas de los hijos mimados de la fortuna, raudales de caridad que lleven su riego fecundante á los campos desolados de la miseria y del dolor. La relación de la fiesta, tomada de El TrabaJ·o de Cúcuta, es ésta: ,e Recorría el Viejo !VIundo en jira de recreo, hace años, una veuturosa pareja matrimonial : dos cónyu­ges dichosísimos, con bienes de fortuna, que se ama­ban con el corazón y en cuyos pechos, sobre todos los demás se ntimientos, se albergaba el sentimiento cari­lati vo. En su visita á las grande capitales iban siem­pre de preferencia á las casas de misericordia. Refi érese que un día llegaron á un asilo de huér­fanos, yen uno de lo s vastos departam en to , jugaba un g rupo de niñitos, del cual vino hacia e1l0 un pe­queñuelo sordomudo á regar en su manos l' nO i besos ca ndoroso s. Demostración de tan conm ovedor afecto r epercutió en el alma nobl e d el e p oso, hacié ndolo concebir desde ese momento la idea de fundar un instituto de esta condición sublime. El era europeo y ella co lombiana, ¿dónde, pues, realizar aquel altísimo proyec to ? Allá, en Cúcnla, se dij o él, en la tierra de su mujer, en ese valle tan predil ecto de su cariñ (, co­mo el suelo danés donde naciera. Fáci l es saber qui én era aquella par~ia : Cristián Andresen y su señora Te­resa Briceño y Ramírez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO Hijo de Andrés Andresen Moller y Ana María Bendigsen, nació Cristián el 18 de Febrero de 1848 en Norborg, isla Als. Es esta una isla del mar Báltico, fér­til, bien cultivada, con grandes crías caballares y una población de 25,000 habitan tes. Norborg servía de campo fo rtificado al ejército dinamarqués hasta 1864 en que Prusia, Austria y la Confederación germánica sela arrebataron á Dinamarca,j unto con el ducado de Schlescoig, á que pertenecía, siendo ho~ este ducado una provincia pru iana. :' . Al consumarse este despojo, el Sr. Andre~ I' Il, que no qui o dejar de el' danés, con el alma contri ' tada, se vino á América, donde la fortuna recibió con efu­sión al volu ntario proscrito . .Fue, pue no sólo un gran filántropo, sino también' un gran patriota! . ~n Sttugart, 1899, rindió este noble varón la jor­nada de su vida. Cúcuta vio nacer á D.n Teresa del matrimonio de D. Jorge Briceño y D.a Carmela Ramírez, el 7 de No­viembre de 1852. Llev~ do apellidos que on un dis­tingO" en estas regiones. La Sra. Andresen, como su espo o, no necesitan los giros de una bio crrafla para enalLecerlo, u obras, u o-randes obra piadosas, son su más excel a apoteQ i , .. Lo tiempos tran curri eron. El advers0 de tino le arrebató á la esposa el compañero y á la caridad un g ran benefactor; pero la idea g randio a no murió, no pbdía morir, porque ella ¡vía la vida fi la ntrópica en el e píritu de doña Tere a. La obra fue terminada. El 31 de Marzo del pa ado año vio la viuda, en los actos de inaun-uración, palpitante el en ueño de u esposo. Ba ido esta la fie ta más simpá tica en e encia d~ cuanta se hayan celebrado n Cúcuta. Mi aco - tumbrada deficiencia no me permite re eñarla dehida­mente, pero véa. e en ella mucho cariño de cue uteño agradecido. El pro,rrama anunciaba para la 7 p. m. del 30 de Marzo Yi peras solemne en la Capilla del ilo, La concurrencia anuía hacia a llá de de la 6. Pedí permi o á los Agen tes de policía que guardaban la puerta del enverjado y lleno de complacen cia, alecrrí- ~mo, penetré á la igle ia; y digo a í, y no grave, como ]0 exige]a eriedad del ceremonial romano, porque en aquel amri nte, bajo lo, techo de esa diminuta ba ílica, hecha para orar pequeñu los, cuya, pre~e on notas de un a/legl'O y no du los de conciencia. no e podía e tar de otra manera: la gravedad era de mal tono. Ionseñor rias y lo Dre. Calderón, Romero y DU(lue entonaban lo anta gre orianos. on un arle enciJ]o, propio de mano delicada, la capillita lucía cortinaje. Llanca y azule. en varia forma. Allá, n el altar, da e tilo moderno, e de ta­caba el grupo más divino y bello del cri tiani mo: la familia de azar th, efigies de gran mérito e cultó­rico. La profu! ión de luces daLa á todo un tint d sol matinal; pero hello era el a pe Lo <.l la verja co­ronada de diadema de luces muJticolore que m hi­ci 'ron pen ar en las fantásticas iluminacione ori n­laJe. \ inler alas un gloho era lanzado á los aire, al terminar la función J'cligio a la banda d 1 Balal/dn (¡',o de IlIfall/N'la acompañó unos fuego artiGcial , de honito efecto, sobresali ndo tres lindos transpar n­tc míslieos. ontenlos nos retiramos tod d aquel esp ctáculo, prom tiendo sel' de los pl'im ro n la mañana del día siguiente. Yo lo hice como lo penSIl, llegando al momentos en (Iue se v('['jlieaba el temí im recibimiento de los primeros huérfanos : conté 21 en­tr e niños de ambos sexos, dos de ellos de cuna tod a­vía. Monseñor Arias, el viej ecito g racioso .Y santo, Ca­pellán del Asi lo, teniendo á su derecha á la Sra. An­dresen, fue el designado pa ra hacerles la primera ca­ricia de bienvenida. I en lregárselos á la Reverenda Madre atividad, el bueno del abuelito hizo conmo­ver á los e pectadores, con uno de esos disc ursos, re­bo antes de du lzuras y agasajos palernales. Conte tó á sus pa lab ras la Reve,renda Madre, con otras igua lE's en brote. de fervoro o sentimentalismo. Los huérfa­nos entonaron un lindí imo himno a l Todopoderoso. Vestían los niños flllS ecilQs gri es y kepiS azul mari­no,. bordadas en su centro las bandera de Co lombia y Dinamarca. La niñas de tela gris y cofia blanca, 08tentando en el pecho los mismo emblemas. Acompañada á toda orque ta y presIdida de la Tercia, e dijo la sanla misa á e o de las 9 a, m. El D,r., Calderón ensalzó desde el púlpito la obra del Hos­pICIO, Yo quise verlo todo y me di á visitar el interior, ¿Para qué hablar de la ornamentación? Era sencilla­mente preciosa. La mano artística de una dama y de un estela se advertía en las inscripciones de flores, en la estimenta de la columna en los regazos de la cortinas. San icen te, siempre ri ueño, siempre atrayen­te, entre plantas y ce ta , se veía en uno de los claus­tros. Vi en la sala de recibo do hermosos retratos de lo e posos A ndre en, y en el centro del segundo patio, contemplé, con el re, peto .Y cariño del caso, el bus lo marmóreo del ex linto benefactor, adornado con una bellí ima corona. Fui luégo á lo refectorio, provi tos de todo lo mueble indi pensable, y en cn o corredol'e e. tán lo aguamanile ; de ahí regre é de nuevo á la sala de recibo, para a preciar con má detenimiento la ele­gancia del mobiliario, con truído, como todo lo dc­má , por artesano de la ciudad. La Sra. Andre en no ha qu\'rido traer nada de o del Exterior, porque u genero idad en e te ra o ha ido exclu ivamente para úcula y porque en e ta materia, todo, ab olutamen le todo, e puede imitar aquÍ. i ilé la habitación de Mon eñor AriH, donde el viejo querido oñal'á con lo juego de lo chiqui­llo ; la de la Reverenda Hermanas, lo exten o dormitorios de 1 niño. , lo de lo varone en la p ar­te norte del edificio y lo de la hembras en la sur; llenu d camita de h'ierro, cubierla de mullido col­chones y fina cobertura, me a de noch etc. La ala esp cial para lo bebé, con u hilera d cunita ', me hizo recordar una "i. ta del al va tion Armi de orteaméri a, en qut> áncrele de caridad arrullan á los chiquitine on lo ' anta d I alma que u ma-dI' ' le negaran. La ropería e un verdad r a lmac n: e tanLe escaparate colmado de ropa, alone de e ludio dotado d lo útile nece 'a-rio exornado. con cuadro alu ivo á la in trucción, otre 10R cual obre al aquel en que dice Je ú : " Dejad á lo niño que v ngan á mí." Nada qui ' dejar in vel' .' ha ta ú la ocina de hierro fui á 'urio ear, T no ól á la cO ina ino ú la despensa, .\ la pi za paj'a n-uardar la loza 01 cada n platille!'a , á lo cuar lo d I ['vi io, .\ lo bailo ¡.\ 1 la adero , etc. et . ada, ab oluLam 'nI. nada falta en aquel onfor­tabJe Jificio ; p ro no, í falta algo n 1 patio d 1 d partam nto d la ht'mbra : I bu t d la ra. n-dI' n, que la gratitud u nI. 'ña ncar ará d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOT A ILUSTRADO 2°5 Salgo ~ r~g~'eso á las 4 d~. I.a tarde, hora en que -se daba .pnnclplO á la bendIcIón. La concurrencia, .que era Ingente, guardaba en ese momento el silencio y respeto mayor, y Monseñor Arias, seguido de cua­tro sacerdotes, de la Sra. Andresen y del caballero D. Eleázar Belloso, Síndico del instiluto, cruzaba por en medio de ella aspergiando á diestra y siniestra las .aguas ben l itas. Terminada la ceremonia, el Sr. Presidente del Concejo, Gelleral Morales BerLi, se dirigió á la Sra. And:ese.n con frases aplaudidas de agradecimiento y .admIraCIÓn del pueblo cuculeño. Moller Yo, mi pobre yo in telectual había concebido y -escrito una producción poética, la que encomendé para su recitación al Sr. D. Rafael Garbiras. El Tlsico la intitulé, y verdaderamente tísica salió mi hija del ma­gín; pero, gracia á la generosidad y dotes declama­torias del Sr. Garbiras, no se exhibió tan escuálida como la había creado. Mereció ap lausos repetidos y algo superior: lágrimas de D.a Teresa y de no pocas damas. Pero rehuso cobrar esa demostraciones para cedérselas al amigo que con u buena in terprela-ción me la salvó del fiasco. Se han empeñado en que la publique, y aun cuando temeroso, poI' no haberle puesto (dada la precipitación con que la escribí) el .{;uidado que un trabajo de esta clase requiere, allá va .á pedil' la indulgencia de los críticos. Es ésta: Es la tard". ; diríase que el cielo Tiene hostiles mudeces; ni topacio, Ni viola, ni carmín tiñen el velo Que es el traje de 8'ala del espacio. La tarde es de rIgor ; horas candente Del trópico en verano; tarde airada, Que sueña en su letargo de ultrajada, Con un sueño de rayos ignescentes. La ciudad es hornaza; recluídos Los seres y las cosas; todo muerto, Semeja un manicomio de abatido Por un cálido so plo del desierto. y en ese extenso cuadro, do se agita El alma del sopor, el alma fuego, -Que en el ambIente y en la tierra grita I I ¡ Su rojas estridencias com" un ruego' Allá, obre la tórrida colin", ' Que el! u arrogancia á la ciu iad domina Allá, bajo unas mata~, enervadas ' y del cansancio presas, dos personas Há I'llto que descansan en sus lonas : La ca~a y el abrig-o en las posadas. ¿QUIénes son ellos? ¿Y por qué alejarlos Miran la población desde la altura? Es una humana escena de amargura : Un anClan o y un niño infortunados. No es un viejo CJuizá pero la mano Felina de un dolor, la mano artera, Da á su rostro expresión de calaverA, y su ca bello lo convip.rte en cano. Es un tísico el hombre; ya deshecho y flotante el pulmón, y en los espasmos Que el c~razón le dejan contrahecho, Una queja se escapa d.: su pecho, Que apostrofa la vida con sarcasmos. La tos es su tormento inacabado; Es la muerte que iróuica g rascita ; Y en lo ' gra odes accesos, casi ahogado, Se ab' aza de la tierna criaturita. El no qui:lre morir; lucha de cara Contra el desie-oio atroz ¿pues quién ampara A su pobre niñiLo? si él es solo. y sabe que e le munqo es un paisaje De grotescos cambiantes, un ropaje. Donde el vicio se encubre con el dolo. Ya la tarde agonizll, Es más suave El calor atenuado por la brisa; Torna el ave, Que abandonó el polluelo al mediodía, Con granos en su pico. y en u gar~anla trinos de alet>'ría. Llama p.l enfermo al niño, que dormido o Se ha quedado en la lona, de cansancio, y le dice besándolo : u Venancio, Descendamos al pueblo, angel querido. A Cúcuta ! á esa hermosa Región nunca olvidada, De donde ayer la guerra desastr osa Me arrebató en sn zarpa emponzoñada. i Mírala qué imponente! es la señora, La primera gentil j' dadivosa; Es Cúcuta, la eterna generosa, Que no desoye al que favor implora. RE'gocíj ate, hijito: si tu madre Te abandonó en la cuna; si tu padre Siente ya de la Parca sus agravios, ED cambio allá tendrás, ,,¡ DI, parieDles, CODciencias muy virtuosa" y clementes, Con panes y vestidos y mieles eD sus labios. Ese ha sido mi anhelo; arrebatarte Del pueblecito aquel donde Dacis.te, Para ir á la tumba, no taD triste, SabieDdo que un amparo he de dejarte. BieD lo sabes, Venancío, cuántas penas En el largo trayecto hemos pasado; Ha huido ya la savia de tus ,renas, ... _ Tu cuerpecit9 está todo ulcerado. Y yo .. ,. necio de mí. . __ ¿por qué te aflijo? i Qué importa la existeDcia á un padre bueno SI ella sirve de puente obre el cieno Por el que pasa sin mancharse un hijo! " Abraza el niño al padre, y en la frente Un cariño con lágrimas le deja, Y después de un sollozo, que se aleja, Descienden la colina tristemente . El sortilegio de la noche envuel ve La ciudad con su ga a, Y la luz de lo foco la disuelve Con el pincel que brillantiDo pasa. Allá ba.ian lo dos, I:lS dos figura Del sórdido esceDario de la vida, De la vida, careta femeDtida, Con las muecas doliente de lri turas. LlegaD á la "ColuD1na "; e oye un truen!) Que seguido de un viento 1I0vizDo 0, Pasa como un corcel que va sin freDo, Como el 1 ay! de un gigante pesaro~Q. Y recio cae el iDvierno, y Venancito e abraza de u padre y lanza un grito, Murmurando nervio¡;o : teng'> miedo . .• _ " Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ()í BOGOT Pi. ILUSTRADO No pucdo raminar, papó, no puedo .••• Alzame, en un momento, papacito, y él, entoncr , que apenas ayudado Por u bordón camina vacilante Toma al hijo, 1<.1 alza emocwnado, Diciendole: no tecna .•.. ndelante! Ma las fuprza le fa I l:. n ; ya ven 'ido Con u carga de amor y de cariño Piensa, no en él , ruando se ve caído, ino en el golpe que dara á su niño, Yen e:sa flucluación, w8ndo la falda Termina del trayecto, ya en el puente Tiene un vértigo asaz, un II idente, Que en el escaño lo tiró de e pal a , La voces de Venancio, lastimosas, Incrcpan á la atmó fera enlutada, y á sus aye , corrieron presuro as Gentes de la casitas de la entrada, Acuden á auxiliarlos ; un vecino Lo vuelve con un éter á la vida; Dos abuelas enj uO'an con un lino Del muchachito sang-reante herida, y cuando ya repueslos del quebranto, Un curioso pregunta por su nombre, s6xiado de tos contesta el hombre, Con us ojos nublados por el lIan to : "Do peregrinos somos, do barquillas Que zozobran en mare sin orilla ; Un tí ico incurable y un chicuelo, Que tienen un tesoro : su creencia, y una dulce eilperan ' a: la clemencia, Que en alas de querub viene dcl ·ielo." Ava nzan por las cafles; todas ella" n recuerdo le dicen del pasado: El, vivió con los suyos en aquel/ns .... Por las otra cruzó s iend o oldado. ¿Qui én hoy lo conociera? si á un amiO'o Que de e e su ayer f!Jera testi".o e acercase á decirle: ¿mc c. Y en medio de su dmlo el chi o iente Car ic Ias de nlgún cí'li co epheote R oza ndo la 1 rsura de su almil a: I Es que en esc ¡'rc into I'cnluroso, gl alma dI' I' is li :\n el hondudoso Rntrc I Otnio dI' Pl ed/ld grn"ila! Si e l podrc de \ ennll CIO, 'n cs un muert o, Ahí tienc á S il padl'r ; i su mndrr , un seDO s i'l ca lol', un pecho ye('to, Lr pI' sen tó a l n al'C l', Ahí liene ¡\ I(> = -- -... --~--.----~-----------~ Sra. Teresa Andresen Moller ~c:=-= =.... -= '+===oC==2;~ Terminaba la fiesta con una procesión que reco­rria el trayecto del Asilo á la Quinta Teresa, regre­sando por la calle del Ecuador. Cin tas azules y blan­cas pendía~ de las anda, las cuales llevaban alegres Jos huerfamtos: esos colores eran símbolo divino para e11os. Se entonó una salve al regresar, y el Pbro. Dr. Romero. dijo la última palabra pública de felicitación y aprecIO á la señora. No lo presencié, pero me dijo alguien, que por la noche tuvieron su comida especial los huérfanos, y que luégo obsequiaron á la Sra. Andresen con un diá­logo que D. Eleázar Belloso escribió con este objeto. Hemos recorridb en esta hermosa fiesta el i-Ios­. picio Ifricamentt>, podría decirse; vamos á recorrerlo a hora prácticamenle ó como dicen en el sig lo: metá­lica. ¿Cuánto cr eéi qll t' cues ta á la Sra. Andresen lo que habéi vi to? ¿Cu;ínto? Una urn a enorm ísima para nuestros capitales, urna que muy pocos ó nin · gunos en la R epú blica hao in ve rtid o en obras de be­neficencia. Cien mil pesos pla ta, me informa el a rqui­t~ cto Sr. Ezequiel Durán, es tán empleados en el edifi­CIO, y ag réguese á esos g uari mo veinte ó trein ta mil pesos del costo del mobil ia rio, y para tirar la linea de suma, averigüemo por la c recida renta anual q ue ella ha asegurado par a el so tf' nimi ento cómodo del in ti­tuto. ¿Todo eso ha hecho tina mujer? se preguntarán asombrado los de afu era. Eso nó, e. o no tan sólo, responderemo . Lo ra gos po itivo de magnanimi­dad de los e po os Andresen son incon tables: mucha poblaciones lo certifica n, mile de bocas lo pregonan." SAÚL l\hTllEU BnlcESo I ( EN LA 1 t\ UGlJ RA r6N DEL AS ILO DE lJUB/\ FANO DE CÚCUTA. Fue el últim o ma rtes. A la madrugada a pareció en un albañal de esta ciudad lIn niño r ecién nacido. Bl anco, rosado, desnudo, con el cordón umbilical inta~ to , en continuo vagido, rodeado de perros. El frío era mlen o. Los perros lo resperaron má que su madre. La madre lo entregó á la muerte. Los pern,s pa­rece que cu todiaban su vida. ¡ Qué madre! i qué perros! El Asilo de lIuérfanos, que tiene otras intencio­nes 1 especto á los niño, lo recoge en su seno lo viste le da alimento, muchas madres que lo acari~ian, qu; le cantan, que lo mecen, que lo duermen; muchos pa­dres que están pensando ya en el porvenir de la cria­~ ura,- mucho s~lencio para no interrumpir su sue­no,- muchos cmdados para conservarle la vida. ¡ Qué institución! ¡Madre 1.. .. fiÓ, tú no fuiste. Te lo arrancaron de los brazos, ¿no es verdad? Tú resististe, lloraste, gri­taste con toclas tus fuerzas pediste tu hijo en nombre de Dio, en nombre de la naturaleza, en nombre de la irgen ~an lfsima, te torcías I.os brazos de dolor y de­sesperacIón; lo reclamaste pnmero con energía--des­pués con indignación-y por último, quebrantadas ya tus fuerzas, domada tu altivez, lo pediste como limos­na, lo invocaste como generosidad, y te arrodillaste tré­mula en tu lecho para implorar esa beneficencia de lo verdugos de tu hijo; ¿no es verdad que todo ha sido así? ¿no es cierto que eso es lo que ha pasado? ¿Y cómo iba á ser de otro modo? El hijo de tus entrañas, alimentado allí tanto tlC~pO, parte de tu propia vida, de tu misma organi­zacIón; que te había acostumbrado á sus palpitacio­nes y movimientos dentro de tu seno-el que era sím­bolo del amor con que lo concebiste-el que te había hecho soñar con él como una esperanza-el que debía tener en sus facciones la semejanza del hombre que resumía para ti todo el universo, del sér que te hizo olvidar .... que te hizo olvidarlo todo: la criatura á quien esperan los irracionales á las puertas de la vida, - todos, hasta la pantera-para abrigarla con su ca· lor, llenarla de agasajos con túdo su cariño, tenerla 'C'Jmo objeto único ya de todos s.us actos, de todos sus trabajos, de toda su exi tencia .... ¿cómo podía ser­sino por todo otro que no fu eras tú-maldecida en el primer d ía de II vid a, enlre"'ada al espa mo, á la vo­r aciclad de los perros, á la muert e solitaria, len ta, te-. nebrosa, fa tídica? Quien DO mata los hijo de otro, ¿cómo puede concebir que vaya t ú á ma tar el tuyo propio'? Yo interJ'OO'o á la naturaleza, interroo'o al in tin­lO, interrogo á la razón, a l entimiento, á las aves del aire, á las fieras de la elva, a l salvaje de lo bo­que ,-interrogo á los hombre, interrogo á los ánO'e­le , interrogo á Dio ,-para saber qué es lo que pesa má que un hijo en la balanza del corazón de la ma­dre; nadie abe darme una respuesta. -¡La honra! -Cállate, Sataná . ¿Qué sabe tú de honra? La honra e taba l'n no tenerlo, primero; ' de:::.­pués, en tenerlo,-amándolo, acariciándolo, apretán­dolo contra el eno conmovido, y derramando lágri­mas de ternura, de piedad y de reconocimiento obre su dulce rostro de ánO'el. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 BOGOTA ILUSTRADO El hijo es el sueño ideal de la mujer. Todas s~s ambiciones-las de su corazón como las de su vam­dad- se dibujan para ella en el ro ado h~rizon~e de la esperanza, bajo la forma de un .guerublU radIa~te, que ella imaO'ina ser el esperado hIJo de sus entranas. Desde su propia in fancia sale á b~sca rl.o por el mun­do como la estrella polar de su eXIstencIa, puesto que, .cuando no tiene derec ho á e perarlo toda vía, se lo fi n­ge candorosamente e ':llo~ fútiles objetos. de su juego inocente, y mece sus I[~ lOne , y la aboga, y.las pa­sea triu nfa nte por los rlfi ~o n e del .hog ar, ha~léndose una gloria de la proteCCIón que dispensa. y sImulan­do la g ravedad de sus providenciale deberes. La mu­jer es madre desde que nace : madre en el afecto, ma-dre en la e peranza, . m.adre en la ternura, ~adre .de misericordia del sentImIento hasta por los obJetos lD­a nimados. - ¿Y va una madre, Sataná , á encontrar la hon­ra en la muerte de u hijo? ¿Si aún creando la perdIÓ, la ganará de lru­y endo? ¿Por qué no le diji te e a palabra en aquel mo­mento cuando hubiera ido al vadora ; y se la pones ahora 'en el oírlo, cuando es in idio a, perversa y ase­ina? A Je ús lo tenla te con la palabra de Dio. Aho­' ra tienta á la mujer con la palabra de los hombre . Ya nadie te cree. uél vete á tu ombra. Ó, madre del niño. No hay en el uni ver o quien pueda creer que tú lo acrifica te. . . , .... y i de pué de todo e to, hubIeras Sido tu realmente, ¿quién se atre,:ería á a orn ar e al ~ bi m~ t enebroso de tu conciencla? ¿Dónde va á hUIr de tI misma? Caracas- J 907. EDUARDO CALCAÑO c== === ~ GUILLERMO MANRIQUE TERAN "Los poetas debemos llevar al cinto nuestra lira, como los mi litares su espa­da," dijo alg una vez un re­volucionario, frase q u e bien pudiera aplicarse á Guimal en su dobl e carác­ter de hijo mimado de las Musas y de futuro guar­dián del templo de Jano. El soneto que publica­mos en eguida es de tan fina hoja poética, como la daga de Cadele que hoy ciñe Guilllal para honor del Ejército de la Repú­blica. ---=-=-==: ::=::::-- DE N OOH E La cascada, al lanzarse al precipicio En un volcán de meve se destrenza, y en la negra vorágine suspen a hs como una Virtud rodando á un vicio. De peilas en trC! el áspero cilicio EmC!rge el río su blancura intensa 'ual un albo l'ontifice que inclcnsa hn la ~ irgimdad de un sac n rlcio Todo duerme en la elva y en I llano. La cauda con hervores de océano, Grita C!ll la soledad, trágicamente, y al ~urglr en los ámbitos la luna Va á besar, bajo el dombo de su cuna, L:1 cabellera blanca dcl lorrente ... GUILLJ'RMO lANRIQUJ:. 'fERÁN gje la Escuela JyLilitar (Plumadas) Recordáis aún cuando en la festiva serenidad de un día memorable, el patrocinio oficial consagró esta Escuela, abierta, cual un refugio patriótico y consola­dor, para salud de tan las acli vidades di ,persas cuyo trán ito por senderos indomables no habría podido orientarse nunca. ' La curiosidad más ferviente, de en­lonce acá, agita á los espectadores que han mirado con anhelo el nacer y robuslecerse de tan nueva inslitución, vi la por muchos como un augurio feliz de futuras prosperidades para la patria. No está de más in istir sobre tópicos eminentes de redención nacional, ya que tras la etapa de sano-re y encarnizamiento ha veni­do uo::¡ especie de reposo fortificador, ele calma be­nio- na y de tolerancia discreta, que predicen quizá la ho~a de la bienaventuranza. Las turbulencias de an­taño, la locura roja y perversa, parecen dar paso al triunfo de un sosiego perdurable y bienhechor, y el aura beatífica parece batir, como en el paisaje hugues­co todo los surcos de la tierra, saturada de promisión y de vida. (Acongoja medit::¡r que lantas ho~as cri~i­nales, como pa aron sobre nosotro.3, no hubIesen SIdo melificadas por nnestro mutuo amor y nueslra buena voluntad; que tántos días pavoroso no hubiesen sldo los de la rubia cosecha; que se rindiese un culto in­creíbl e á Marte, mientras el lemplo de Ce res, todo bon­dad g erminal, permanecía desierlo .... ) Bajo e te g ran latido de re urrección, pensativa y ardorosa el ánima popular, se ha pensado en edifi­car de nuevo, con provi ión inverosímil de energía, obre las ruinas de olada ; tras el aniquilar luchas protervas de partido-el Partido que fue la vida,­tra la cruzada violenta de conciliación y de paz, hanse fij ado lo ojo en pueblo jóvene y pujante, ejempla­re de alto vigor material, que á manera de otro pue­blo ,gimna ta an liguos de la ci vilización, hoy on la norma d todo trabajo reconstructi vo y colo al. Tales hermano de ang re la tina, de otos por an tonomasia de la heroica apo tura sajónica, han accedido á cola­borar en nueslra obra de con trucción, y ten is a í cómo Chile, angosto fuerle paí , nos ha enviado una nota e forzada y vi a, indi cutiblemente fru ctuo-a en el por venir que anhelamo .; co?per.ación e é ~a de deci ivo inler é , ya que á u lOfluJo ln g ul~r y ~n precedente, cambiará el a pecto de nue tra eXI lencla (ala ada de fiebre y locura entimental, de tan mal-ana con ecut:ncia y aberracione lan eculare .... ) ITa en tre no otro g ntes que, ben volas ó pusi­lánim creen todavía en la reacción formidable que habrá de hacerno felice, por la puj anza cerebral, un poco ilu a, con que hemo combatido iempre, llenos de grata hidalg uía. Debemo desen añarno , :lado que ho lodo valor inO'enuamente mental, lá de pro­vi to de inler é y de glori a ante el uni er o q ue ueña grandeza y tiene l apetil de me urado de la fuerzo, y del poderío. Hoy preci o hallar nulo inmen O valore y con iderando., y arraigar n no otro. igo­l' po itivo y ha, ta r epug n:ante ~ ro nece an o para la llpre ión d fal a añeja nOClOn que no ener­aban de l iempo atrá . En e t enlido pueden dar­no la 1 cción lOdi p n abl ci r t paí ,cu a ar­dentía pata ónica, araucánica ó como querái , pue ta al ser icio e un nu erario ualorú;able de idea y de entimienlo , l ha hecho en poco tiempo, peque1'io profesore d energía con tan te y re onante ....... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. } BOGOTA ILUSTRADO Los r esultados de una labor militar como la chi­lena son, pues, de for tificaciñn total, por mil maLIces saludable para el Ejército, fuente de lodo orden de cosas y 'alma de la nacionalidad. Cuando haya de revelarse el fruto provechoso de esta múltiple labor, será el fi­nal y la agonfa de todo caudill aje banderizo y anónimo, y aquella noción, si en veces épica, tantas veces igno­rante, absurda y cieg'a de nue tros combativos de ayer, dará entrada al in bnto disciplinado y firme de la qldadesca. Es pred o ser francos y ho pitalarios, c~m h?nrad ez, para apep tar y apr~vechar vent~ps in­d] cutlble . Hemos . Il~:i.do á ' un mstante fecun::lo en ~ . \ 1 enseñanzas y práctIcas mlnentes; a má pura de to-das ellas, un allO horror 'por las oblaciqnes sangrien­tas de antaño; nos hemos.impuesto el olvido, el sagra­do olvido, y ha ido espontánea y convencida nuestra aceptación, sin influencias que la hayan determinado fuera de nosotros mi mos. En retornando á la Esc~uela Militar, encuéntra e allí la facción que má densa pro~esas entraña para el Ejército. El proO"rama instructivo, formulado con sabiduría y entereza, ayuda á la patriótica prepara­ción del Grupo, el que á su vez ofrece la más fina docilidad y la más apta gallardía,-en reserva, eso sí las excepciones ejerpplares-Hay al frente de tod~ esto, no s,)lo dos hombres de pedagogía mili tar, sino dos apóstoles edificantes de la sobriedad ideal y del e fuerzo bien ordenado. Muy probablemente, Maxlmi­liano Avilés hiciese el elogio oportuno de estos jefes, para un capítulo tumultuoso en Fuerza de Acción. Nuestro público, que entiende con cierta agilidad in­ci iva á los hombre de fuéra-que son también las idea de fuéra-ha batido palmas ardientes ante el fausto iniciado de la Misión extranjera. Puede haber en ello alO"o ele aquella simplicidad primitiva y nobl e, de aquel asombro legendario de la es tirpe, que es á la vez la noción imperfecta pero encantadora que las almas elementale tienen de todas las cosas, y que se traduce por un hervor entusiasta, sin premeditacio­nes, ante todo lo untuoso y lo ajeno, y lo qne lIerra de improviso. Son estas las lecciones valientes que n s ha dado la experiencia de pueblo con turbados y cul­pable, que á fuerza de sufrir se han vuelto humil­des- con la sana humildad de los penitentes-y que, desconfiados de sí mismo, juzgándose irredentos ó empequeñecidos, 10 confie an virtuosamente á Jos otros, al exiO"ir el concurso fértil de fuerzas extrañas, para emprender su proceso de re valuaciones, alO"unas veces mal conformado y tardío. En el desarrollo tan parcial y aun prematuro, que se ha realizado por la Misión, puede percibir e ya el nuevo modc ele orientación que se pretende fijar para las milicias. Una fórmula breve y frugal dice del objeto propuesto: educar, no enseñar. Esto es de un spencerianismo sobrio, natural y rotu .ldo; ¿ no es cierlo? fijaos bien que es todo un corolario de fuerza y de organización. Es preciso romper con cualquier elemen to que nosvincule á la existencia an lerior, inerte y desordenada; vivificar el Ejército, transformando la fisonomía interior del pueblo mismo, y haciéndolo apto para lal labor de intensa superioridad. ¿ Que sea para esto necesario vencer entre nosotros prejui­cios de siglos, ya consagrados por el medio? Hé aquí precisamente el empeño generoso de los que tal obra y tan adusta elaboración procuran. Esta grata confianza nos la proporcionan diaria­mente los rasgo de vehemente personalismo, de por­tentosa actividad, de actitudes peculiares y virile . Su- I poncos un espiritu de tendencias natales bravías y nada ensoñadoras; un e~p{ritu donde el vi~or tumul­tuoso es un tremer contlOuo y una exaltación singu­lar; un espíritu calentado al ro,jo por la crudeza me­cánica de la más intensa disciphna pasiona l, muscu­lal' y entimental... .. más que tod o, sentimental' hé ahí el famoso ejemplar, con cuya unidad cuenta el Ejército para u recon trucción. Un arte ele guerra académico, tras un baño de rica fuerza germánica, tiene-lucida representación en todas partes. Por tal razón entre no otros figura como objetivo de afectuosas consideraciones, la infatigable Misión. Habrá quienes no consienten todavía en que se pre are al Ejército de modo airoso'y mesurado para las luchas del porvenir.ISi bien el vaho purifica­dor parece rodearnos, no está oe má avaluar vedu­car la fuerza de resistenda futura; esto es además muy hermo 0, dado que la nota alegre y marcial, en­tra bien en el concierto de una vida urbana y sen­cilla como la D uéstra. En cuanto á pensar que el mismo pais puriiese, con un poderoso influjo de restauración, erigir el Ejér<:;ito en forma abia y definitiva, sin concurso acreditado de fuéra, no pasa de ser un exce ivo pudor de los ilnsorios. Hay una aspiración unánime de realizar combinaciones salvadoras, y no hay por qué interrumpir su cur o con patriotismos desmesurados ... Ocho meses de faena lleva la Escuela 1ilitar, y al cabo do ellos presenta, á más de una selección de Oficiales instructores, las maniobras de que el público fue testigo en el Campo de Minerva, que bien pudo haberlo cedido á Marle en aquellos dí as. E lo fue una especie de primera sa lida al terreno hbre, donde se ofrecían mayores ventajas de comodidad y soltura, experimentacione actuales, y die tros manejo que sólo el campo va tí imo proporciona. Era ademá<; muy necesario, tras la invocación apenas cIau tral de los difíciles ejercicio y formaciones y de la travíe as gimnasias elementales. Bastantes elogio- hubieron de bordar e al rede­dor del campamento de cadetes, y más de un cronista curio o comentó los mi. terios de la técnica campal, con imprudencias muy doctas y muy digna de per­dón por parle del público, que no sabe lo que hace. Y ya que de croni tas se trata, haremos la postr~r c?n­sideración, que bien lo val~ e e afecto y admlra~ló.n fervorosa con que tantos lírlCos se mo,traron deCIdI­dos partidarios y devotos patrióticos del problem.a militar. Esto favorece en mucho la obra de germaOl­zación, que preci amente trata de ar.raigar. en to~os nosotros un de vío muy saludable haCia la dlva~ac~ón nebulosa y el tormento intelectual que nos alllqUlla. La voz de alarma la dio, no hace mucho, desde u lejano bllreau, un diplomático austerQ, y hoy sr. tra­ta de llevar á la práctica este valioso impul. o de abo­minación por la lírica. Colombia, robus~e~]?a y gue­rrera. uniendo sus labio á la ubre CIYI!Jzada, no necesita ya de las vieja melodías y los estert?re. ro­mánticos. Y es porque la estrofa acerada y lUCIente de los pelotones-dice el Kaiser-y el :itmo de los ~ta­bales, bastan para el poema de glOrIa en una nac~ón. (E to no impide, como comprendéis, que el 1 alser huhiese tenido un abuelo que amaba á vy agner y á los cisne ); pero en el alma de la época reSIde un ger­men de revolución inapelable, y es por esto por lo que la suprema voz diplomática, ha des~ncadenado .la tor­menta sobre voso tros, que os halláiS desprevenIdo y dispersos, nobles líricos! G. M. T. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 BOGOT.A ¡~USTRADO -- - ._---------- El Excmo. Sr. P¡'esidente sigue el cur o del combate -(InsLan tánca de Pedro A. Pedraza) ~{ ~::-:::::===:::::::::::=:::::====-=-=:::-:::=::::===::=::==26:;::::::::;;~;;:::::~~3r==:==::===::==.;:;.::::=:::===::::====::===-::::====::===::::=~ La labor militar de lo Sres. Capitane Ahuma· da y Guillén, de la Mi ión chilena, cuyo retrato pu­blicamcs en número anterior, cada día hace entir su acción en nuestro Ejército, y ahora acaba de mo trár­senos por manera objetiva é intere ant~ con la faena de campafía de la Escuela Militar, adelante de Villa ona, la residencia pre ¡dencial en Chapinero, y por último con las maniobra que el miércole 5 de Febre­ro pusieron fin á tal campaña, imulando una reñida batalla entre los cadete. de una parte, y de otra 01- dado del Ejército regular. De la E cuela. u labor educadora acaba de clarno una Plumadas 1 poe­ta Manrique Terán, que ha col ad su lira mientra viste 1 uniforme de soldado. El campo de batalla, muy bien e c O'id , poca cuadra adelante del que ocuparon los cadete con sus toldas, es un primoro'lo rincón de n u tea pin to­resca babana. Partido de sur á norte p r la carret'ra qUé sigue el Puente del omúo, ti ne al riente las primera.s arrugas, como uaves olina, de I s alto cerros que por este lado limitan la Jilatada llanura, -que se prolonga al occidente ha ta morir lejo , muy lejo , más allá de Facatativá, inl rrumpida en su cen­tro por la punta de Suba, que alll e e fuma y de - aparece, y bordeada al sur y al occidente por las le-janas ierra de la cordi llera que coronan las níveas cumbre del Ruiz y del Tolima. Sobre la carretera, así como en las colinas de l-e derecha ó á su pie, hacia la izquierda, al comenzar la abana, hormigueaba numero a concurrencia que de Bogotá y de Chapinero y de Usaquén se había dado cita allí para gozar de la animada fies ta, embellecida por la hermo ura del paisaje todo y la placidez prima­veral de la tarde. Difícil recordar ahora los nombres de toda la gente que á pie llenaba las cercanías de la carretera y á caballo ó en coche, ocupaba ésta por do ó tre cuadra de u de arrollo, moviéndose en pintore co remolino como fantástica figuras, de in­men o I aleido copio; pero ya que no podemos recor­darlos todos, con ignaremos á Jo menos, como ligera mue tra de la legante reunión, que e pontáneamente quiso acompañar e a tarde el Jefe de la Nación, los de aquella per ona que por u elevada po ición ofi­cia l, ó por haberla tenido má de cerca, no no seria dado 01 vidar. A la izqui rda, n grupo .varios que animaban el v~rdc de la colina con lo Visto o colores de sus traje y sombrilla elegante damas y hermosas mu­chacha de las familias que veranean ó viven en Cha­pinero, como la ras. de Williamson, de Flórez, de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B0GOTA ILUSTRADO 2 II Brigard, de Orrantia, de Pérez Rincón, de Uribe, de MartÍnez Aparicio, de Mac Allister, y las Sritas. Azas "Terán, Uricoecheas, Mac Allister, Pizanos, Ibáñez, ,Pon ces, l3arberis, Araújos, Pérez, Oramas. Amalia Reyes; al Sr. Gen~ral Manuel M. Sanclemen­te con su familia; á los Sres. Encargados de Negocios de Chil~ ~. del Brasil con las Sras. de l\odrlgucz y da Sil va; al Sr. Ministro español con la Sra. de Carrere .~~=~~===~~~=~==~:=~~===~~==~===~~~=:~~=~~===~~==~~=~~==~=====~~==;~~~ y sus níDas; al S~ Min~~oam~ )) IL rica no con la Sra. Dawson; al Sr. General Andrade, Ministro del Ecuador y su seDora; ~ los Sres. Ministros de Italia, de Ing laterra y de Alemania ; á los Sres. Minis­tros lJ ~ Relaciones Exteriores, Ge­ner al V ásqu ez Cobo, de Hacienda y Tesoro, Dr. Valenzuela, y de In trucción Pública, Dr. Riva ... Grool; á los Sres. Subsecretarios de Helaciones Exteriores, Dr. rru­tia con D. Carlos Rodríguez Mal- Maniobras del 5 de Febrero - Líoea de espectAdores - In stantánea del Sr. Ul piaoo A. donado, Adjunto al Ministerio; de Valenzucla de Guerra, D. Climaco Losada con su distinguida familia; de En el centro de la carretera, dominándolo todo Hacienda, Dr. Sanín Cano; del Tesoro, Dr. Ossa; -con la mirada de águila que tantos campos de bata- de Gobierno, Dr. Luciano Herrera, y de Obras Pú- Ila ha recogido en su retina, el Sr. General Reyes, de blicas, Dr. Restrepo Mejía; al Sr. General Pedraza, pie en su coche, con el Sr. Delegado Apostólico, Mon- Jefe de la Gendarmería y al segundo Jefe, General -señor .Ragonesi y el r. Cura de Chapinero, Dr. An- Obando con su familia; al Gobernador del Distrito .gel, á sus lados; el Sr. General ~uan B. Tobar, parado Capital, D. Alvaro Uribe, á caballo, con dos de sus en el estribo de la izquierda, perdida la mirada en la' niños; los Generales Edmundo Cervanles, que nos línea de cadetes, complaciéndose de fijo al ver exalta- ilustró con sus datos técnicos en lo más recio del com-da entre ellos, con la faena del día, rr== === ==== ==~= ==== === ==== ==== === :: )) la noble id~a del honor militar, que ~ ¡:-. _ ________ _ _ _ ___ ~---- IL 'ha de saCI ¡ficarlo todo por la Pa- ~ tria; al pie, con otras distinguidas personalidades políticas, los Sres. 'Generales de Angulo, l\1inistro de Gobierno; de Castro, antiguo Mi­nistro de Guerra, Viveros y Castro Uricoechea, Jefe de Estado Mayor ·General; Dr. Torres Elicechea, Se­cretario General de la Presidencia y Dr. Manotas, Ministro de Obras Pú­blicas y Fomento, siguiendo el com­bate con gran alención y departien­-< lo seguramente sobre sus varias peripecias. Nuestro grabado, toma- Maniobras :lel 5 de Febrero--Fila de coches-Instantánea del Sr. Ulpiano A. de Valenzuela do de instantánea del Sr. General Pedro A. Pedra­.. za, en momento distinto del que nosotros de cribi­mos, muestra al Sr. General Reyes, en su coche, con 'un niño de D. Julio D. Mallarino á su izquierda, y á su derecha Monseñor Ragonesi, el Dr. Angel, Cura de 'Chapinero, y D. Daniel Holguín, y deLrás, el Sr. Ul­piano A. de Valenzuela ; al pie, con otros caballeros, --el General de Castro, y Juégo, hacia la izquierda del grupo, derecha del lector, el poeta Carlos Villafañ e. bate; Roberto Quijano, Auditor de Guerra; Vergara y Velasco, Director del Boletín Milllar, en donde pu­blicará seguramente el parte detallado de la batalla, y Joaquín Caicedo Albán, Secretario general del Cau­ca; D. Julio PorLocarrero, Secretario del Distrito Ca­pital; el Secretario de la Legación del Ecuador y la Sra. de la Torre de Orrantia ; D. Manuel J osé Guz­mán, Director de Correos y Telégrafos; D. Julio D. Mallarino, D. Salomón F. l(oppel, Gerente del Banco ~~=::~=_=.====~~=_~=~=~=~:===~_=~~~~=~~~=~:===~~=~=====~~:~~=:~~=~~=:~~=:=::=~~deBogo~ ; D. Carl os F. ~hil d y j) Il. su señor a, D. Juan A. Gerlew, D. ; . '?:;'''''''''--'.''-'~~-'-''-- , l\~ Demetrio Salamanca, D. Luis CaL derón T., D. Arturo Quipno, Di­rector de El Porvenir, con su se­ñora madre y su hermana, la Sra. Bateman ; Dr. Guillermo Gómez y Maniobras del 5 de Febrero - Fila de coche - Instan tánea del Sr. Rafael Roldán u señ ora ; D. Guillermo Gonzá­lez y ei'ío ra, y muchas otras da­ma y señoritas, entre la cuales la Sra. Calderón de l\lárquez y su señorita hermana Lucila; la Sra. Rizo de Martín, la ra. Vega e Bónitto, la familia ~enz, la . Sritas. En otros coches recordamos haber vi to al Sr. -Florentino Calderón con la Sra. María R eyes de Cár­, denas; á los Sres. Ulpiano Valenzuela y Daniel Hol­. gufa con sus respectivas esposas, las Sras. ofia y Mutis, ega y muchas má cuyo nombre no rete­nemos por más que hayamos querido recordarlo. La batalla proyectada nebía suponerse peleada entre fuerzas contrarias, cuyos cuarteles generales es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 BOGOTA ILUSTRADO taban respectivamente en Hohda, digamos, y en Bo­gotá; las de aquí, ó sea la División Bogotá, del Ejér­cito Nacional , marchan hacia Honda por Facatati­vá, en donde es tuvieron el lunes 3, ViJ1eta y Guaduas, estableciendo como línea de etapas la misma de ope­racione, y dejando la capita l poco menos que des­guarnecida; las tuerza contraria, apercibida de esta mar ha, e proponen cortar la lin ea de etapa!' de la Divi ión Bogotá, y envian al efecto, por el Alu, fag­da] f'na á tomar la vía de Cambao á Albán, un desta­camento ligero, compuesto de las tres armas, que llega felizmente á Facatativá el marte 4 por la tarde, con io-uiendo el objeto deseado, ó sea interponerse en­t re Bogotá y el Ejército Nacional. En esla situación, las autoridad e de la capital organizan fuerzas para defender en ca o de ser atacada, y las fuerzas ene­miga, sabiendo la ven taja alcanzadas con su rapida march::!, alen de Facatativá en la madrugada del miércole 6, por Tenjo, Chia y Puente del Común av:mzan " (lcÍa la ci udad y llegan ha. ta la Calleja, en la línea del Ferrocarril del orte, .en momento en que la. fuerza oe Bogotá. que han alid o á su encuen­tro, toma n po. icione adelan te de Cha pinero T e pe­ran á la ot'fen iva. E. las do ' líllt'HS de comhate, la de Honda, dio-amo, que e x liende de la Calleja hacia el Oriente, bu ca ndo la carretera, y la de Boo-otá, que apoyada por tre pieza de artillerfa á u derecha, e exliende hacia el Occidente, enfrentándo ele á la línea contraria, limitan el campo de batalla en lo momen ­tos en que e rompen lo fuegos del simulacro pro 'ec­lad o. La fuerza de Hnnda-Io ca dete y soldado del BatalMn Modelo-al mando del Capitán huma­da, avanzan ganando terreno palmo á palmo, aco tán­do e á cada di paro para presentar meno blanco al enemio-o y recogi ndo en lo d lado de un ángu· lo con el propó iLO de atacar de flanco con n ala de­recha 1 ala izquierda de las fuerza contrarias; é­tas, la Baleria JrJodelo ,T parte del Batalldn ¡? de Ar-tillerla, al mando del Capitán l1illén, hac n en u po icione uoa re i tencia tenaz .' bi n dirigida, ap - yada por el cañoneo d u a rtill ::! ria. E. to. e fuerzo on inútile, l enemigo avanza, apa a on. \l ala iz­quierda los fuego el la ar till ería con u ala der - cha completa ~ lizm nte el movimiento pro. ectado pone n derrota las fuerza de Bo otá, qu lo ade­tes per iguen ha la adelante de us primiti as po. i­clOne. Dos largas hora., de improba fatiga y dura fae­na para lo combatí nte, tardó en de arrollar e el brillante plan de batalla acordado por el J fe de la ación, eneralf imo del Ejército colombiano, ran ya má de las cinco de la tard cuando l a ltán Ahumada, vivam ote emocionado, se ac rcó al ral 1 eyes y le informó que u órdenes habían puntualmente cumplida. -Lo combati nte , dijo, han 11 nado n d ber. - JIa ta para soportar I derrota, agr ó on-riendo el apitán uilJén, J fe de la fu rzas arro ll a-das por Jos vencedores. -La fata lidad, dijo amablemen te I r. Pr iden­t , la fatalidad, pero ahora altam nte h0nrosa, pu s en las jJutalIas el ]a paz, y ojalá ean la únicas qu volvamos á ver, la doria reparl por igua l u laur­les cntre vencedorcs y vencidos. Luégo f licitó á 'Jos, res. apitan 's de la Mi ión chíl 0'1 por l ~xito de sus labores ,lllranl I hr v ti mpo de su p 'rman 'ncia ('n Bogotá, dio la , iial del l'egreso á la ciudad, r v lando en toda, sus pala­hras y en todos sus aetos la satj facción que]o m­hurgaba nI ver]' alizados sus afan s n bi n el nues- I ro jército, ({U d hoy mús pucd onlar ntr' lo m jor di ciphnados y ma . abnegado. de los ,'uram - Ticanos. Quiera Dios que así se realicen siempre todas­las obraS de progr'eso que ha inici'ado en el país el Sr. General Reyes, á quien enviamos sinceras felicitacio­nes por la batalla de la paz que á'grandes rasgos aca­bamos de recordar. ,.. .;,:. ~. Bien sabíamos que en ella todo era un simple si­mulacro, y sin embargo sentíamos el entusiasmo de la guerra al ver de vanecerse el humo de los disparos, al oír los sones marciales de las Bandas militares y al sentir perderse en las fragosidades del monte los ecos del tiroteo, la voces solemnes de los cañones .... En verdad que el Irombre nació para combatir y grande y patriótico f'S el esfuerzo de los que como el Presidente de Colombia, lu chan diariamente por la paz y la concordia nacional. ~ NTECEDEr TE SOBRE EL PROBLE;\IA T.\CTICO OESARROLLADO EL DíA 5 DE FEBRERO DE 1908, AL ORTE DE CHAPINERO, POR LA E CUELA MILITAR Y I I TROPAS DE LA GUARNlC!O:O< OE BOGOTA (Da lOS de la /¡fisión lIfiltlor Chilena) IDEA GEl ERAL-r). Con~iderable nümero qe tro­pas enemiga e encuentran en Honda y alrededores. 2). La D¡'visidn B ogotá del Ej ército aClOnal marcha­rá. á imped ir e ta co ncentración y á rechazar al ene­mlO'O. ITUACIÓ T E TRATÉGlC A. DE LO ,1EFP.S BJ<.:LIGEKANTE . A. Jefe de la ., DiVlsidn B ogotá" piensa: fi impor­tante mi ión exige un cumplimiento rápido. Para su m Jor de empeño debo elegir la linea d' operaciones más corta para atacar a l enemI ':"O ante que realice su concen tración. La carta topoo-ráfica mililar me indica que ta línea e la que pa a por Facatativá, illeLa' Guadua , y resuelve: E1eo-ir dicha línea de operacio-- Ln Ivt i ión ¡ilitar Chi'ena, l .npitán humada el Capitán uillén 11 caballo. En medio de ello, á pi e, cl Coronel Ale­jandro Posada. lo pectol' d la E cu In,. en el fondo, el 'clllUpmnen to d nelel I cn Jllinerva. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILU STRADO 21 3 -ehos no hay facilidad que le lleguen á la División por -otra vía que la mencionada; ,Iuégo, en resumen, es posible que é ta sea su Hnea de Etapas. Por otra par­te, ieodo la más directa entre Bogotá y Honda~ será su linea natural de comunicacione con la retaguardia, y resuelve: Interrumpir la línea de Etapas de la Divi­- sión enemiga para que no reciba refuerzos; cor tarles las comunicacione co n u Base; esperarla en su avan­ce ofen ivo y á su vez, con oportunidad, tomar la de­fensiva y batirla aisladamente. SITUACIÓN PARTICULAR DE LAS FUERZAS- r ). Un -destacamento ligero enemigo, compuesto de las tres armas, párte desde Honda por via Alto Magdalena, ~amino Cambao, Facatativá, con la misión de aislar á la División Bogotá. 2). Al oonocerse esta noticia organizase en la ca­pital un destacamento de mi licias nacionales, compues­to de la tres armas, y se le d~ el cometido dt mante­ner expedita la línea de Etapas de la División Bogotá. AN,(L1SIS DE LA ITUACIÓN PARTICULAR y R ESOLUCIO ' ES A. Jefe del destacamento de milicias nacionales 'piensa: El destacamento enemigo, á juzgar por las jor­nadas de marcha existentes entre Honda y Facatativá ~Iegará á este último punto el día 4 del presente, colo~ cándose ahí en la línea de Etapas de la División é inte­rrumpiéndola. ¿ En qué forma cumpliré mejor mi come­tido para despejar la línea de Etapas? Si tomo la ofensi­va y logro rechazarlo, evidentemente que no se retirará por el camino que trajo, sino por el que lleva la Divi ión. En este caso no lo alejaré de la línea de Etapas y ade­más cooperaré á que no sólo la intercepte ino que moleste la retaguardia de la División. Por fin ésta que­dará entre dos fuegos f;uando llegue á chocar contra el grueso enemigo en Honda J' alredp.dores; fuera de .que el caso mismo de rf'chazar el destacamento enemi­go por medio de una ofensiva de mi parte es proble­mático, pues mis fuerzas son constituidas por milicias y cuentan ólo con reg ular armamento. No hay duda -que en e ta forma no cumplo c{)n mi mi ión. Si tomo la defensiva gano tiempo para preparar mejor el en­cuentro con el enemigo y para recibir refuerzos de de Bogotá. Pero, ¿ dónde tomar la defensi va de manera -que me sea ventajosa tácticamente y que al mismo tiem po me permita cum plir, a u n cuan d0 sea en parte, con mi cometido estratégic()? Debo elegir un punto en que el terreno me proporcione po iciones fuertes y desde donde atraer al enemigo, haciéndolo retirar e de sobre la línea de Etapas de la División en que se en­cuentra; y en consecuencia, despué de estudiar la carta topográfica militar, resuelve: El destacamento de milicias nacionales tomará posiciones defen i vas al norte de Chapinero, donde esperará el ataque del ene­migo, tratando de atraerlo por medio de reconoci­mien tos en fuerza ó de ataques parciales. B. J~fe del Departamento enemigo piensa: Ha ta hoy {~ de Febrero he cumplido mi misión de impedir la línea de Etapas y de comunicaciones de la Divi ión Bogotá. ¿ Puedo continuar en esta situación? Fuerzas enemigas marchan hoy desde Bogotá hacia Chapinero, al norte de donde según noticias pa arán la noche. ¿Qué intenciones debo suponer al enemigo? Si fueran ofensivas, se dirIgiría hacia donde yo me encuen tro. Si son simplemente defensivas debe permanecer el tiempo que quiera en las posiciones que elija. ¿ Es posible un ataque suyo por el norte tratando de si­tuarse entre la División y mi destacamen to ? Actual· mente no es posible, por ser tropas recién organizadas de milicias nacionales, y para emprender tal operación necesitarían constituirse en mejores condiciones. Pero ,por otra parle, durante la permanencia en su po icio-nes defcnsi vas se constituirá y reforzará, y llegará el caso en que, superándo.me en n,ímero, por Jo menos> pueda ~foctuar la operacIón por el nort~, y aun dirigir­se á mis e palda, y cortarme la l(nea lHltural de reti­rada hacia Honda. En es tas circunstancias no sólo tendré que abandonar ml cometido sino que ver ex­puesta la situación de mi destacamento. En resumen la presencia de dichas milicias na cionales al norte d; Chapinero, requiere adop ión de medidas inmediatas y decisi vas, y en conse uencia, resllelve: lIabiendo el enemigo tomado definitivamente posiciones defensivas en el punto mencionado, mi destacamento emprende­rá la ofensi va, y después de ponerlo fuera de combate regresará á Facatativá en espera de acontecimientos: DESARROLLO y SOLUCIÓN DEL PROBLE~rA 'fÁCTICO, LOS YA CONOCIDOS RESULTADOS: . I. o ~l ~estacamen t? ~nemigo derrotó al de mili­CIa , consIgUIendo. u obJellvo táctico. . . 2. 0 El de.stacam~nto de milicias consiguió su ob­Je. tlvo estratégIco oblIgando al enemigo á dejar expe­dIta, aunque temporalmente, la Hnea de Etapas de la División Bogotá. Febrero 8 de J 908. ~©~ El crucero (( '"Pinz:6n " De las múltiples fases de la labor de reconstruc­ción, que tantos aplausos ha merecido de cuantos hemos confiado en la buena voluntad del Gobierno para llevarla á cabo, ninguna más simpática para nos­otros que la relacionada con el Ejército y su reorgani­zación. De aquí el empeño que hemos puesto en exal­tar el trabajo de la Misión Chilena, mostrando los re­sultados ya alcanzados, y el placer con que puhlica­mos hoy el personal del crucero Pin.zón, á cuyo valor y constancia se debe la salvación del barco ('n reciente temporal, que lo pu o en grave rie go de sucumbir, seaún lo informa su Comandante, D. Euclide de An­gulo B., al Coronel Jefe del crucero Cartagena, D. Daniel Angulo, hijos los dos del Sr. General de An­g ulo, ex-Ministro de Gobierno, y muy cumplidos caba­lIerlJ y abnegados servidores público, que repre en­tan en las ori llas del Atlántico, á la gentes del inle­rior, que ya abalen bo qne para darle á la ao-r icul­tura nuevas tierras de cul tivo, ó ya dominan la ola para servirse de ellas como vehíc~lo eficaz ele nue tro progreso. La relación lel Comandanle del cI' ucero Pinzón, acerca de los peli.O'ros corrido por u barco, es é ta: " ....... El 6 del pasado mes por la mañana, recibí orden de ali tal' á la mayor brevedad y eguir á Santa Marta; procedí en con ecuencia y ali á las 7! de la noche. Desde que salimos de Bocachica pudimos ob­servar que el mar estaba muy aaitaoo y que conf\)rme adelantábamos, la brisa arreciaba. Como á la 2 de la mañana sufrimos dos maretazos, que el piloto a egura ser los más violentos que haya entido; acaba de pa­sar e lo, cuando ube el Ingpniero .Y me com unica que las bombas ya no podían achicar el arrua que entraba al buque, debido á la gran cantidad de carbón que ha­bía oostruído lo tubo y que ela nece arto derivar inmpdiatamente; a í lo ol'dené y se hizo, pero \a era tarde, porque el aO'ua que entraba ha ta lac:; calrleras llegó á lo horno .Y con lo golpe del mar lo apagó. No valieron los esfuerzos inaudito de lo fogonero, especialmente d~ cuatro: l\Ia an, Varga, l adrid y otro, quienes, quemándose la píel'1la COIl el agua ca­liente, trataban de ostener el fuego, siendo todo in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 21 4 BOCOTA ILUSTRADO útil, de manera que á las 5t estábamos á merced del otro tres. de modo que á las 4 p. m. ya teníamoS' viento y de )a mar. presión. ' " Todo esto ocurría á la altura de Puerto Colom- "El Capitán ha dado muestras de su saber en hia corriendo inminente riesgo de zozobrar e n el mo- varias oca iones, y sobre todo en ésta, en que cumplió-me~ to de derivar, porque sólo ~~bía 30 libras de pre- su deber como todo un hombre de honor, Slfi afanarse, siÓn. Las extraordinarIas condICIO nes del buque nos y con una sangre fría llegada á la exageración. alvaron de unq catá trofeo H A las 7t divisámos el faro de Santo Domingo,. "Se puso proa á Cartagena, pero como nosotros no de modo que la corriente nos arrojó desde la altura de podíamos hacer nada, la corriente e encarg('l de Jle- Puerto Colombia, á 65 millas al Sur de Cartagena,. varnos al Patio de los Infiernos. Usted que conoce y habiendo pasado á unas 20 de distancia de Punta que ha pasado iguales angu tias en estos mares, po- Canoa, que la avistámos el 7 por la tarde. drá juzgar lo que nos ucedía. "Las causas de la IntlOdación fueron: las tapas " eO'ún el decir de In viejos marinos, luchábamos de las carboneras que como no tienen tornillos de pre-on un tiempo excepcional, y como desde las 5 eslába- sión, eran ocho conductos de agua, y seis lumbreras mos al garete y el mar el viento eran terribles, en- rotas por los golpe de mar, que mientras e condena- ~ @/,:;')~@ ~ ban eran unos verdaderos ríos, por ~ ~ Br@"8'iIc=====c::====== ~ las escotillas, las puertas de la cal-dera y máquina, en fin, por todas partes, á cada bandazo que dnba e~ buque. " "IIablarle de la conducta de Franco (pi loto), y Changale, es in­útil, porque e o hombrp, era n unos héroe ' ; el primero por poco muere de pedazado p or el eje del h élice ::ll arreglar la bomba que e había de co nectado. Los ingenieros cum­plieron con su deber, y merecen e pecial mención; en fin, cuál má cuál meno, todo merecen]a apro­bación de su cond ucta. Creo con­veniente hablar con el Excmo. Sr. Pre idente y con el r. Mini tro de Gu rra para ver si e po ible concederl una recompen a á lo de la I ripulación, que no solamente no han al ado, ino que han al-ado I buque d un naufr::lgio se· guro. p & I\ ,O AI. OELcJ\u clmof'in !:ó n : Comandaote, ol'on I Eu clid d e Ao g ul o( , ); D. Pahlo E. L o'ada, ('guodo omuod a otc, (2); npitó'n lIáutico, AnO' é liqu c (3) ; Hero a o n ag ot (4), primer In reoi ro ; Tom ó' Becerra (5), Contador ; ' arg-eolo J\l ayor, Poli ­doro Lo ndoño (6), artillero ; T odoro Franco (7), Piloto; Pedro Lui ' ó,nchez (8), Ay udonte d I Contador. "Parlic ularrn nte he le antado una u cnpeión ntre lo . oficiale d ábordo, eneabezándola con 5,000, y e pero reunir unos $ 120,000, pero e o no e uficiente, por er much", lo tripulante enlre quie· nes debe repartir ." traba a rua de un modo alarmanl', no teniendo para ac hi car ino una bomba d mano,/ unos po o balde, porqu las olras bomba taban InúLile p r la razón ante dichA. El 7 P r la noche ubió I a ua d tal modo qu al piloto, Teodoro Franco, cuando bajó al tún lidio al p ec ho: la lumbr ra d popa slab n bajo I agua ; pn fin, d pu d un trabnj on tant dura nte tod I dla, n é d dónde acámo fu rza para afrontar peJi g r lan inmin nl eguir traba- 'a nd o pa r a lu har onlra la mn rt qu no P'- rab a. " En tan critico mom n t , m 'an ta Madre y unl á la d ableme nte n al ó . rd t d nu tra ria. E o indu- " Se di ron la 6rd n d l ca , p ro on la de­b id a res 'rva, para a li tar Ja la nc ha y no pu imo á tra b ajar los dos Com ndant s y 1 s demá flcial' , par a d es' modo pod r infundil' á nim á la tripula· ción , ya co n ,1 j 'mplo, ya on la paJ ubra, lc. lIa , pcci al m nc ión dl'l 2.° omo ndant " r. Pablo E. L - Ha d a, e¡ uic n 'st uvo (t lu ult ura d ' S H el bel'. "ji. laH R a. m. del dla 8 lográ mo CJu I agua ern p '1.Bra á dÍ!i minuíl', á In 10 a. m, a U11Ilu ' con mucha toua fa u ' olro del dcpurla m pnt d l a ald­rn} • pudiero n pr 'nder trI' horo s, a l m di uía ada dicl! el í, que la mode tia no e lo permi-tia, el r. omandante de Angulo, p ro á la vi la al­ta cuánto digna e de lo io u heroica condllcta en aquello ~ciago m m nlo . La patria agradecida a­brá pr mIar u conducta y la d u compañero, y ya que no otro homenaj p demo rendirle no otr ' ,. d ja~o lampado aquí e l r trato de nue tro amigo Eucltd (1) y el d u compañero de faena, entre I cual t nemo lo nombr de D. Pablo E. Lo a­da (2), gundo omandante; del Capitán náutico An liqu (3); de H rnán Ra ot (4), primer In renie­ro; de Tomá Bec rra (5), ontador' del arO'ento Mayor, 1 olidoro Lond ño (6), artillero; de T odor Franco (7), Piloto, de Pedr Luí • ánchez () u-dant del ontador. A todo lo cuale, a {como á lo otro inco marino, 11 o nombre en iamo sinc ra f>licitacione. a io loado por ha b l' n rvad In ida d abne a lo. iucla-d a n os . El Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 21 5 cid~d de doée nUdo~, desalojan~() 308 ton~ladas ; está dotado de luz eléctrica, con dinamos de ciento cin­( menta amp~res y motor de o~ho caballos, y con dos caftones Dnggs y dos Hotchklss, de cincuenta y siete centímetros, de tIro rápido. ' 'Pante6n . Dos me es largos ha durarlo en suspenso nuestra hOJa, por causas absolutamente independientes de n.uestra voJu.otad, y durante este largo espacio de tIempo han sIdo muchas las personas estimables por uno ú o~ro titulo, que han desaparecido del número de los VIVOS. De entre elle s, y ya que sería imposible recordarlas á todas, nos limitaremos á citar los nom­bres, previo nueslro respetuoso pésame á sus deudos de los niños Leonor ~aro Zaldúa, Isabel Leytón M. y Alfredo . Noguera Dá vda, que se fueron con la aurora de la vIda, lJen~n?o de Incomparable desolación el hogar de sus afligidos padres: de las Sritas. Matil­de Obregón é Irene Ruiz ; de las Sras. Clara Calvo de ' Márquez, Dorila Amador de León Gómez, Ana ViI/a­veces de Castellanos y Merc~des V. de Medina,y de los Sres. Ramón Salgar A., LUIS Maria Peña L. Alfredo Lleras A., ~einric h Schimrner, Fernando :Angulo V. y José Dormngo Ospina Camacho todos hombres de trabajo y servidores útiles del país; ya en una forma ya en o~ra. De los dos .últimos publicamos los retrato~ con rápIdos bocetos bIOgráficos de Guillermo Cama­cho, á quien con esta ocasión juzga adelante uno de ~uestros .colaboradores, y de Manuel CastelIo, compa­nero del Joven Angulo en Cartagena, y menos feliz que él en el amurallado recinto de la Heroica. R EG. JosÉ DOMINGO OSPINA CAMACHO Con el Dr. José Domingo Ospina desaparece una figura sobresalien te del partido conservadllr al cual sirvió el finado con desinterés y eficacia. E~a de los últim?s vestigios de una época de sinceridad, de entusiasmos polHicos, época que principia á 01 idarse y de que sólo quedan y'J. unas pocas individualidades vencidas por la ed~d y aun miradas con desvío por las nuev~s .ge ne:a clO.nes, que parecen dominl'ldas por un agnohcIsmo inqUietante. Usando de una melancólica expresión de Albert Vandal, podría decirse que el Dr. Ospina se había encerrado, años hacía, " en el mausoleo de sus recuer­dos y de sus pesares." ¿ Era un vencido? Más bien quizá un .desengañado q~e venía presenciando, enfer­mo y olVIdado, el paulatIno desconcierto de las filas conservadoras, á cuyo predominio él había consagrado anteriormente las pulsaciones de su vida. No ocupó el Dr. Ospina la primera Magistratura del Estado, pero llegó á conquistH, dentro del Go­bierno, considerabl es influencias y á desempeñar todo género de cargos. No le faltó ser nada oficialmente. En épocas de agitación electoral ó cuando se perturbaba el orden ó la oposición se ostentaba ame­nazante, él era, en esos casos, el cen tro de un reducido aunque vigoroso y resistente grupo. Por sus ideas y antecedentes, por su manera peculiar de resolver las dificultades del GobIern o, tanto por sus cualidades como por sus mismos defectos, inspiró una confianza absoluta á sus amigos, que siempre lo fueron, política­mente, los más recaJcilrantes. ~o n todo eso, no fue un jefe de fila, un conductor políl1co: era demasiado indúctil no tenía vértebras ni aquel ~río del pensamiento c~n que se da impulso á los. p'artldos; le faltó, sin duda, el estimulo de la ambIcIón, que reconcilia los extremos. . á J No fue un propaga ndista, un director espiritual a .manera de Carlos Martínez Silva, porque no er b escntor como Martlnez, ni deflcolló tampoco en la tri­una. ~o ~ue 10 q?e se ha llamado entre nosotros una conClenCla polttLCa, como Francisco Eustaquio Alva­rez, ~omo José Eusebio Caro, pues en muy ~raves ocas!ones !intepuso momentáneas conveniencias de partIdo a l mterés permanente de las ideas. El Dr. Ospioa ¿ qué fue entonces? Un hombre honrado. Y, hablando polí ticamente, un hombre de parti­do, b~talIador y firme, de indisputable energía para a~umlr ~oda la r esponsabil idad y el peso de una si tua­clón . del!cad.a. Tenía suma exped ición en el despacho 1I experIencIa política. r ,~~, :.. (; '.~ ,.1 .' ' , .. .. ~ t Dr. José Domingo Ospina Camacbo Pertent'CÍa á la estirpe de los g randes autorita­rios, á la de los que lo son por convicción y por tem­peramen to. Formado en otra escuela, habría sido un republicano de una sola pieza. Pero él creía en la efi­cacia educadora de la fu erza, como otros creen en la eficacia educadora de la libertad. Lo cierto es que en el ejercicio del Gobierno no tuvo empachos de legali­dad aunque fue un civilista consumado en el sentido clásico de la palabra ; su conducta parecía inspirada en la máxima de Narváez, el Ministro de Isabel II : (C quien manda, manda." No aceptaba fórmulas de compromiso, estaba organizado para la resistencia. No fue, pues, un espíritu tolerante y moderno, que desconfiara de sus propias ideas. Un gran antIcuado! Clasificado dentro de los moldes en que ha cris­talizado el pensamiento político de los colombianos, nos parece á nosotros que era un descendiente legítimo de aquella falange boliviana que en 1830, con Urda­neta á la cabeza, capituló en Juntas de Apulo. Quizá más propiamente que de lo boli vianos descendía de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 216 BOGOTA ILUSTRADO 1a fracción conservGdora que en 1849 lanzó la candi­datura presidencial del Dr. Gori, "fracción ad.versa a l espíritu de reforma y convencida--esdi ben los bió­grafos de Rufino Cuervo-de que para gohernar no se necesita otra cosa que firmeza y honradez n (1). Para el Dr. Ospina la fuente del porler político emanaba del principio de autoridad, entendido éste d e una manera empírica, arrog ante, nada conforme con la noción de los derechos del hombre. Y así lo demos­tró en circunstancias de su vida pública que aq uí no 'Seda o portuno recordar. Tenía el Dr. Ospina expresió n muy severa en la fisonomía, que acusaba á primer g olpe de vista un -espíritu reñido con los encantos de l a vida. No era l a suya una fi onomia sonrien te. Pero dentro de esa amarga corteza guardaba muy só lidas virtudes . Moral­mente era un ca nto macizo. Parece que en los últimos años h abía modificado bastan te su criterio: su ac titud como Ministro de -Guerra, bajo la Administración Marroquín, fue más bien conciliadora. Diríase que el viejo conservador ultra. a comenzaba á palpar la ineficacia de l a fuerza ,para fundar cosas durables y á ver por encima de s us propias arraigadas opi niones las enseñanzas de l a vida. No ha llegado todavía la hora de apreciar en su detalle la carrera pública del Dr. O pina, pero esa -carrera en su conjunto, deja una fuerte ímpre ión de honradez y de sin ceridad. En su man era de co mpren­der la política fue es pirituali tao En este enLido cabe decir que perteneció á l a a lla e cuel a de MurilJo, Caro Camacho Roldán, Santiago Pérez, úñez, todo idea~ listas, convencido de la nece ¡dad de l evantar l a dig­nidad de los pueb los despertando e n ellos e l en tido de la s co a e piriLuales . Los juicios obre el Dr. O pina-direm os en defi. nitiva- n ece ariamente ti e nen que er, ya que no con­tradictorio , á lo m en o mu y diver os. Es de lame n­tarse u conce pto de la verdad absoluta en p olítica, s u falta de ironía indulgente para ver á los h om bres y, má que todo esto, la rudeza de u procedimiento ; e n cambio, es de elog iar. e-'y con justicia - la aust eridad de u costumbre, la firmeza de u co nvicciones honrada , el de inLer é con que irvió á u ca u a; en una palabra, e l co njunto de s u ida moral, que no proyecta so mbras. La muerte velará con pied a d lo err or e del p o líti co, d s tacando á la z la irtude del ciudada­no ante l a cuaJe n o in linamo co n re pelo. U ILLE l\lIf O AlIIA C ltO fo"ER A DO ANG LO V ALE fA uando la suer~e varia y capric h o a me trajo de - de las umbres andina, que l a ombra de u e"ada prot re ~on U recu rdo, l~ asta las playa ardí nt d e~t~ cJUdad de los. 1.1 .r dlas, 'lU guarda lo último ve 'LlglO de. la InqulslcIón n . olombia y oca l o c p asmos SIncera mente fanáticos de a alma. di - pu tas al martirio, qlJ~ no. upi ron d la pieda ni <.Ir! perdón , pen é r.llr lslecldo qu había d ejad n e l mo?eSlO hogar de mis mayores n I '110 d' una SOC I dad .bondadosa, (lue. m VIO c rc ce y mc al nt ó con s us slInpatias, loda VIbra :ón dI' cariño inc ro toda noble confraternidad de ser quc gozaran ('o~ )Of,l placeres de la mia, slIfrieroll con hl1S do lores y u­[ Jleru/I upoyarlu ell sus horas de eluda decaimiento. (1) Vula dI' /llIjll/o r:/If'f'un, 11 77. Tal así pasó en efecto durante los primeros día~ de p ermanencia en Cartagena, cuando consagrado á las labores·de un empleo que paracía 'no corresponder­me, así por mis pocos años como por no ser .yo del lu­gar dond e lo d ese mpeñaba, sólocreía.verá,mi paso mi­radas siempre indiferentes, airadas en ocasiones .... De pronto, amables r ayos de luz dieron tintes de aurora á las so mbras d e mi cielo y cariñosas si mpatías me ofrecieron gajes de n ob le: y s incera amistad. Entre ellas la más espontáqea y para mi más valiosa fue la del gallardo man cebo c u yos despojos mortales hemos devuelto hoy á la madre tierra. ~ i i F,""do Aogulo V,I,,", ~~~~ 1 ue lras alma, gemelas por e l recuerdo del ho­gar a usente, se com prendie r on fá cilm e nte y e bu ca­ron para com ul o-ar n e l mismo a lta r d e amor á l a le­jana ~ie~ra de donde la b endi ción de nue tros padres nos VIO lera. o ndenad o FER NDO á muerte y in tiendo que e l orazón perdía cad a día u fuerza de acció n extenua­do quizá. por l o E' 'ce o de u 'xqui ita e~ ibilidad, J~vantó II alma á Dio y oporló re io-oado u de - tlO O, a l a mp ~ro de ilus iones ultraterr n a que le da­ban l a egundad de eterno dia d e fe licidad cuando acabara n l os fu o-ace de u p reo-rinación sobre la ti rra. Entonc , purifi ada en e e cri 01 de ufrimiento . d .r ignación, brilló u alma co n claridade de cie­lo, aJ na á t do di imulo l rre n a l , pude a pr eciar en a atmó fera d e a b o lu ta franque za lo mil d t a lle de toda u virtude. F R A DO era bueno era no­~ Ie, era honrad , era. ariño. o, era creo ent " era de . lOter ado, y por lo InI m buen hijo bu e n cri tiano buen ami,.,..o, buen iudadano. La mu' rte acechaba u~ . ará ter ínLeo-ro, u a de aparición ha ido p érdida mm .n a para u familia, para . u a mi O"o )' para su PatrIa. liando ao-obindo ida, qu sentía pod r a á mi a lr d dor ufda cri­i de ncO"ro abaLimi' to é l, que cnlia de pI' ndido J la tiCITU, me f rtalecí~ m on o laba mo trando el c.i 10!,á el ocle .o nfiaba Ileo-ar pronto, ' om la ola a plraclOn el' la vlda haciéndomc vcr c¡ u para <'on- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOT A ILUSTRADO 21 7 eguitlo son poco, por muchos que sean, y slempre necúRario Jos utrimientos de la tierra. Quiera Dios lJ,ue la cariño as palabras de FE;~NANDO y u noble ejemplo scan siempre para. ml escud? de a~ero contra las adver idadt: y ílaquezQ$ de la c. 1 ten Cta. Su muerte ha sido par~ mí como la de un her­mano el duelo d los suyos es duelo, y ~ien sabe u anciano y noble padre que las lág rimas que hoy derramo obre la tumba de l' ERNANDO se con­fund en sin-cera con el raudal de las l1yas por la des­aparición del hijo amantl imo, del hijo inolvid able, que de hoy Imi Jo e pera en el regazo de la madre de Dio, á quien iempre rindió culto de tierno y puro amor. CartaU'enH, DIciembre 15 de 1907· ~~ ~Gn1bres ~ueVGS C STELL iquiera ea en el modesto dominio de )sjóvene deque elaborar una revi~ta animada ó una inlel'view palpitante, e algo tan me­ritorio como decir de política en un leading article. Por algo los g randes repdrters se l laman Maxwell, Jules Huret, Prierre Mortier, Joaquín Dicenta y R.u­bén Darío; y por alO'o también, hablando de obra tan alta conlo el Diario de los GODcourt, dijo Daudet que es el manual del perfecto repdrter. En La Crdnica aparecIeron los primeros en ayos crítico de Camacho, éscrÍlo de tan teo, vacilante, en que aún no se acusaban con preci ión las facultade perceptivas de él. Má tarde, ya como Director de aquel diario, dedic6 e casI por entero á la política. La g uerra, á que él y sus compañeros habíanse opuesto con toda la sinceridad que da una alta noción del de­ber civil, vino á romper la pluma en su manos. Du­rante e a org'ía de sangre, que duró tres años, Cama­cho reconcentróse en el estudio, escribió algo en las efímeras hojas literarias que por entonce aparecieron, y tuvo el honor- que honor es-de haber hecho parte del grupo de e critores valientes y solitario de El Nuevo Tiempo. u vida anterior había Ido d~ pre­paración, de gimna ia mental. En El 'llevo Ttempo apareció ya desarrollado y vigoroso. Tales impresio­nes sobre Zolá y ,obre"\ aldeck- Rou eau, denun­cian un e píritu serenado por el tráfago mi mo de la lucha. on páginas apreciables en u sencillez, en su mesura, en su ju ticia ; páginas de aquella que relee­mos con placer. Y no olvid emo que el mejor ~é~ito de ellas e tá en que fu eron escrita con la preCIpIta­ción de la última hora. Escribir así es el ino del auténtico periodista. Cuando en las horas de la tarde la Redacción está más animada por las conversaciones, llega el cartero con el cable. Este á lo mejor anuncia la muerte del persona­je en vue, la caída del Gabinete, el estalhdo de la re- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '!2I 8 BOGOT A ILUSTRADO vo)ución. Aquí la alegría del periodi la. No hay tiem­po que pe~der. Enciende un cigarrillo y se sie nt~ á escrIbir. Sin consultar nada, confiado tn sus propIOs recuerdos-que clurante años ha ido almacenando con la lectura de libros, I:evistas y diarios - deja la pluma 01' 'l'alne. El el menlo irnaginati va no e 'i ,t en Cam - cho. De ahí su prevención contra lo que pudiéramos. llamar la poesía en las ideas. Seguros estamos de que admira las no velas y los versos de F rance y de Lemat­tre ; pero si lo ponemos á escoger entre los dos como crítico, preferiría al segundo, y por encima de ambos, pond ría á Faguet y á Doumic. Hacia el ocaso desciende una generaron literaria que dio merecido renombre á las letras colombianas; si la que ha de sucederla no alcanza á ser digna de ella, cuenta por lo m~mos con escritores como Gui­llermo Ca macho. ~~ Eg loga d.e la tard.e (Para Miguel Moreno Alba) Unge con orla de oro el postrimer reflejo Crepuscular la copas de los pinares viejos . Una pareja aldeana con sus herrados z uecos Pasa por el camino milenario y escueto. Muy dolorosamente las esquilas resuenan En la paz de la tarde, una paz d ulce y b uena. Peinados por los tajo de las áridas sendas Blanquean los vellones de las mansas ovej as. Pastorea siete cabras un fo rnido muchacho, Siete cabras muy negras como siete pecados. Cara al cielo el mancebo rubicundo y lozano Mira la nube como. i fueran cien reba ños. -Mancebo, Dio te guarde !-le diO'o-Buen mancebo . Eres feliz aca o con tu vida, tu perros y tus cabra o curas cual un presentimiento? ¿ ada abe ni pien a ? Respónde, zagalejo. eñor; yo no le entiendo u incompren ible verba : Felú:: ..... pensar ..... er sabio ..... Me dan ri a e a viejas Palabra ; vi va alegre y me quiere y es buena na linda zagala roja como una fre a. Bebo agua de lo pozo ; en la áspera montaña He matado diez lobo, y en la noche callada Contemplo la e trella tendido entre la g rama y é la mi terio a oce que dice el agua. La noche un hi opazo de hollín obre la cre ta De lo monle ha puesto ; corre á campo travie a n rapo o : el mancebo con u cabra e aleja antando r percl l doquier u cancioneta. La luna arg nla y bruñe la copa de lo álamo ; e o e el chirriar dolient de un viejo carromato, en mitad de la enda yo me quedo pen ando: ¿ El agua de la vida por qué no enturbiamos? En IU n EL QUEZ aña: 1907 . E-ORE SUSCRIPTORES: Este número 13 e el 3<;1 de la 3.n. serie; el 4? (número 14,) consagrado á la Escuela de Be­llas rtes. saldrá á fines del mes, el 5.0 y el úl­timo de ella (número 15). saldrá á principios de bril. e ruega el pago del valor de la serie á la presentación del respectivo recibo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ---------------------------------- o -o <;) 4-> 'c:..6... Q) UJ . Saleros. ~¡!¡ Frascos para medicinas. Tinteros con tapa de mental. (~ ~I~ Frascos grandes para boticas. Trampas para moscas. ~I~ \~II; Frascos ¡Jara píldoras. Tejas gruesas. (j~. ~ Frascos p~ra tinta. Tubos para lámpara, gran variedad ~ ~ Frascos para específicos. de tamafíos y clases ~: ~I~ Frascos para conservas. Vasos para chicha, agua, aguardien- JlI~ A.I~ Frascos para esterilizar leche. te, vino y cerveza, gran variedad ~I~ 1; Frascos para guétrdar dulces. de clases y tamaños ~ , ~ En ventas por mayor se hacen desouentos y se dan fa.cilida.des pa.ra el pago. lit ~i~ Bogota, Diciembre de 1907· El Gerente, LEO S. KOPP ~I~ ;~~~~~~,~~ :,/ ~~~~~ , OARB M L DE ZIPACON Este carbón es el mejor de la Sabana; con su uso se obtiene una economía del 25 al 30 por 100 sobre cualquier otro: Desarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; al quemarse no deja laja Ú · ot!'as sustancias incombustibles, sino apenas una ceniza tina; no contiene, como l~s d.emás carbones, grandes cantidades de azufre y, I?or co sIgulente1 no ataca las parrillas ni destruye las máqUInas. Diríjanse lo pedidos á Bj).VARIA I I I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO .S/. ialll ¡ I • CIGARRERIA COLOMBIANA 3:'- Calle Real, número 572, y calle 14, número 89 A Acaban de recibir un gran surtido de cigarros y cigarrillos, de 18 clases distintas, de las siguientes marcas de la Habana: CIGARROS De Bock & C.': Argentinos. De Henry Olay: Bouquet de salón y Jockey Club. De Oorona: Puritanos extrafinos y conchas finas. OIGARRIL'LOS La Legitimidad: Blancos corrientes, Breas corrientes, Be­rros corrientes, Trigo corrientes, Pectoral corrientes, Bouquet blancos compuestos, Bouquet brea compuestos, Bouquet pec­toral compuestos. Bock ~ e .o : Oigarrillos con boquilla de corcho, Blancos compuestos, Brea compuestos, Pectoral compuestos. Hidalguía (Susini): Pe 'toral cOlnpuestos . • ¡.:fIUlr IOfS\ Gtg8.1"l"O • ., eiC.itrjIIo~ ~ MAS F~RESOOD DE LA PLAZA Y A P¡;~1~:~([;~10S S!i~J ',GOMl?~TEN(O¡A Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 13

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 9

Por: | Fecha: 13/09/1907

-- REPUBLICA DE COLOMBIA ~rr tt mttmrnmmmmrrmrnmmmrnmrnrnmmmmmmmm~ Templo del ~e~:;E~~~~a~ros, por Luciano ¡ Rivera Garrido; Discurso de Monseñor Ragonesi; ~ D. Carlos Uribe; Panteón, por Diego Uribe; Silvio I Cárdenas, Joaquín Molano P, Eduardo Espinosa, etc. etc.; El Santuario de Las Lajas, por S. A Burba. no; A 1 artista Zamora (sonelo), por Julio Flórez; ~~I Palos en el nido .. . (cuento), por Rcg; BOGOTÁ ILUS· Si TRADO; Porfía (poesía), por Carlos Villafañe)¡ Ore· El! mus (poesla), por F. Martínez Rivas; Merecida ova· I ción; In memoriam, por . J. Delgado; A la luna tsoneto), por Daniel Arias Argá~z; General Pedro A.. Pedraza¡ Incendio (cuentol, por P. A. Peuraza; I Las industrias en Bogotá y Galería de Prensa, por ~ Rtg. El! Ilustraciones: El templo del Señor de lOs 1i. 81 lagros ea Buga ; Carlos Uribe; t Sra. Blanca ::;. de 131 Portocarrero; t Sr::. J ulia V. de Echeverri; t ico. ~ lás Sáenz; t Joaquín Ferro ¡ t Lucio A. Pombo ¡ 81 t Ricardo Lesmes ¡ t Francisco Umañ:l; t Mariano Tanco ¡ El antuario de Las Lajas, cerca de Ipiales¡ La recogida en el Llano; E. Espinosa Guzmán; C. Villafañe; F. Martínez R.; + Diego Fallon; cinco vistas de la fábrica de chocolate Chaves y Equilati. I va; M. Torres Rodríguez y Chmaco Soto Borda. W!Wlm!mllWmmmmnlmmmwmmmmmWlllIlm!~ Bogotá, Septiembre 13 BOGOTA Serie 2. a - j'f.o 9.~ rml"mffi~",~~rmNm:~~~::mmmmmmmmm Número uello ..................... $ 20 Id. en papel e.·trafino. •• •. . . .. • . • 50 Su cripción á la serie de 5 números ... 100 A visosJ página ... . ......... ' " ..••• 200 - t íd..... . . . . . . .. . . .. . .. . . .. 100 - t id.. . . • • •. • • •• • • • . . • • . •. • 50 •• Palabra en small-pica.............. .. 60 Avisos ilustrados, precio convencional No se admiten remitidos. La correspondencia debe dirigirse al Adminis­trador de BOGOTÁ ILUSTRADO. Apartado de correos número 159, Para todo lo relacionado con avisos enten­derse en la administración del periódico. ADMINISTRACiÓN: Carlos Tamayo, Calle 16, Parque de Santander, acera Norte, N.O 1004. WU.lIUlIl@!!¡¡¡ww¡,¡;¡¡;¡;¡ww.WWWIWJlmu.lrnmWUWTT!lTI!WI!W IMPRENTA ELÉCTRICA--I68, CALLE 10 1 9:0 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I I I ---, BOGarA ILUSTRADO ------- -- P RODUCTO S Y PR EC IOS DE V ENTA Bogotá, A bril1. o de 1907 Cerveza Pilsener, Lag er y Dock, docena de media bOlellas .... $ roo docena de botellas dobles....... 19 0 " " " " " Dorpel Sloul docena de medias botellas ...... J 30 " Culmbacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... J 30 " Tres Emperadores docena de medias botellas ...... 200 " Higiénica docena de medias botellas ...... 180 " en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro ......................... JO Agua ga cosa pura, docena de medias bolellas...... 60 Agua gaseosa con diferentes jarabes, docena de medias botellas...... 80 Sparkling Bavaria Kola, docena de medias botellas...... 60 Ginger le, docena de medias botellas...... 80 Bavaria Cider (Cidra espumosa), docena de medias botellas ...... 120 Extracto de MalLa, docena de medias botellas ...... 420 Hielo, por lnayor, ]a libra ...................... .. ................................ .......... 6 Carbón mineral y vegetal de Zipacón, vendemos á los precios corrien-tes y á domicilio. Des cuentos sobre los productos embote llado s 5 por 100 en .diez ó más docenas 10 por 100 en cien ó más docenas PRECIOS: son los corrientes del día del despacho, aun en el caso de an lici paciones de dinero. BOTELLAS: Vendemos y alquilamos botellas cerveceras. BARRILES: Para la venta de nuestra cerveza en barril hay barriles desde cinco l itros. . . 1I CORCHOS Y L UPULO; Vendemos de muy buena calidad y á di-ferentes precios. I CEBADA: Compramos al contado y á los mojores precios de la plaza grandes cantidades de cebada en grano. II DEUTSCH COLUMBIANISCHE BRAU ER EI G. rn. b. H. El Ger ente, LEO SIEGFRI E D KOPP Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Serie II REPUBLICA DE COLOMBIA Bogotá Ilustrado _.1: .•. .• _ cfggOdlo de 1907 @it~(;tót--;frt~út'.nt(¡., cff?rt/ae/e~in(J:Ja 4~~ Templo de Jesús de lo Milagro en Buga, Dtl\Jartamento del Cauca- Consagrado el día 2 de Agosto por el Excmo. Sr. Delegado A postólico, Monseñor 1< rancisco Ragonesi, con asistencia del Ilmo. Sr. Arboleda, Arzobisp0 de Popayán A la fe sencilla, á la inocente fe del alma pura --que convierte en arena las montañas y les da vida á sus piadosas ilusiones, debe Buga la construcción de este suntuoso Lemplo, dedicado al Señor de Jos Mila­gros, que hasta ahora había permanecido por años de años en Su humilde Ermita de las orillas del Guada­lajara, y cuyo origen cuen la Luciano Ri vera Garrido) el galano narrador callcano, en estos sencillos tér­minos: te Tal como trescien tos años atrás, corre hoy el río al pie del sitio que ocupa la Ermita. En sus má genes desiertas, á la sombra de añosos guaduales, se alzaba la ruino a cabaña de una desvalida viejecilla, que ejercfa la humi1de profesión de lavandera, y como to-das las almas sensibles, á las que el ai lamienlo y el ilencio llevan á la meditacIón del gran misterio de lo infinito y de lo santo, piensa frecuentemente en el prodigio de la Redención del hombre, y es el pen a­miento de Jesús Crucificado, en ]a advocación de la Buena Muerte, lo que má excita su piadoso fervpr. En su fe candorosa y sencilla deplora como verdadera desgracia no poseer una imagen del sacrosanto objeto de su culto, para rendirle en su soledad la más cons­tante adoración; y como este noble y piado o senti­miento se convierta en el sueño dorado de . u callada vida, ya no piensa en otra cosa que en la adqni ición dp. Jos medios de procurar e la posesión de la anhelada efigie, siquiera sea hecha de tosca madera y de l'CS-Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . ! . BOGOTA ILUSTRkDO ~· . tringidas dimeflsiones, por lo cual pone de lado todos los días una porción mezquina de lo muy poc/) que su trabajo la procura..... En posesión ya, con el transo curso del tiempo, de la suma ambicionada, acude pre­surosa una mañana á casa del Párroco del lugar, rara confiarle el encargo "lel camblo de la imagen ..... Pocos pasos la eparan aún de su choza, cuando, al ábando­nar la vereda que del bo que conduce á la paJíza' ha­bitación cural, encuentra á un compadre SI I)'O y amigo muy querido, á quien dos corchetes (' Inducen á la cárcel. El buen hombre es padre de familia y muy pobre; olloza como un niño é implora la misericordia de lo implacables alguaciles. Interrógalo la anciana lavandera acerca de los molÍ vos que determinan la penosa situación en que lo encuentra, y el infeliz la dice que, habiéndose cumplido el plazo para el pago de la suma de setenta reales que adeuda á un merca­der del poblado, y no permitléndole cumplir con ese deber el mal resuhado de la cosecha, SP, ve conducido á prisión, e to, agrega con sollozos que parten el alma, en momentos en que su pobre e 'posa yace mori­bunda en el lecho del dolor, y sus míseros hijos care­cen de un pan para sati facer el hambre ..... Seten ta reales forman justamente la suma acumulada con tán to trabajo y economía para cambiar la efigie del Crucificado, que la buena mujer desea adquirir ..... -" ¡No! i e dice interiormente, conmovida hasta el llanto; no se diga, ni Dios lo con ienta, que pudiendo librar de desgracia tan grande á un prójimo mio, y además, mi compad re, me excuse yo de hacerlo!" Y alzando la voz: -" Enjugue ese llanto vuesa merced, exclama: yo le daré en préstamo, para que vuesa mer­ced pueda librarse de la cárcel y torne al lado de Jos uyo , la suma que necesita para ello. i Aquí está 1 " Y vacia en la mano del a ombrado labriego el con­tenido de su exigua bol a..... Poco de pué, en la pe­drosa playa, al borde del agua, está la vi jecilJa la­vandera, contraída á su habitual tarea. El día es her­moso; claro m uéstra e el cielo, lleno de 1 uz y de ale­O'ría; cantan las ave en la fronda ; alborotan las diáfana corriente con voces de niñas que retozan; lo olores del monte aturan el ambiente con las e en­cia del polco. del tomillo..... Oc improvi o lIoa ola má fuerte que las otras arroja en las mano de la lavandera un objeto brillante, a ( como repulida joya, que en el primer momento toma la ¡.¡nciana por tra­vie o pececillo, é intenta arrojar de nuevo á la corrien­te; pero ob erva al punto que e un cuerpo duro, que sus ya can ado ojo no pueden ver muy bien ..... ¡Un Santo Cri to, en fin, no más grande que el dedo me­ñique !... .. I Oh maravilla 1 loh sorpre a! pero tam­bién, loh ozo infinito el de aquella alma enciJla y piado a 1..... Postrada de hinojos, da gracia á Dio por el ben ficio que la otorga con el dón de la precio­sa y anhelada imagen; y, levantándose, se dirige al punto á su choza, en donde, llena de veneración y r conocimiento, la guarda soJicita dentro de una ca­jita de madera, que coloca en sitio pI' ferente ..... A la mañana iguicnte, la viejecilla, tembloro a y conmo­vida, se acerca al lugar eJ) dondeha colocado el ri to aparecido, y al v r que éste ha roto las tablas de la cajilla qu lo encerraba, por et cto de su crecimiento en muchos centímetros, cae, postrada por la admira­ción, pudiendo, ayenas, dar crédito á lo que liS ojos contemplan ..... I Wué prodigio 1... .. El mi,:¡mo xtraor­dinario suceso continúa efectllándo e, hasta alcanzar la so '-rada efigie las proporcion s d un hombre de mediana statura ..... " 10h misterioso. poesía de la alma encillas y rey n tes, llán b Hos y consolador son Jo sueños con que prestas vida al pensamiento que sabe elevarse­sobre las miserias de la existencia hasta las regiones­de la sublime beatitud! ¿ Qué valen los frios razo na- o mientos de la filosof{a, qué las conclusioncs desalen­t~ doras del análisis racionalista, en prcsencia de esas rIsueñas imágenes, albores de auroras celestiales que nunca. verán extinguirla su rosada luz? .... "Las generacion es han venido sucediéndose unas­en pos de otras con la regu laridad impuesta por Dios­al desarrollo del plan maravilloso de la obra provi­dencial ; y las multitudes se ban prosternado unas después de otras á los pies de la imagen sacrosanta det Crucificado, en Guadalajara, para ofrecer la oblación de todos sus dolores y sus miserias, sus amarguras,.. sus esperanzas y sus aspiraciones ..... " '4 ... gjiscurs~ d.e Jytenseñer l\agenesi AL 1 AUGURAR E EL TEMPLO DEL SEÑOR DE LOS lIIILAGRO EN BUGA Ilmo. y Revdmo. Sr. Arzobispo, Venerables Sdcerdotes Señores: La sagrada teología y la filosofía de la historia están contestes en la siguiente indiscutible enseñanza: que en las empresas humanas, no raras veces se distinguen varios fines, fines manifiestos á que las dedica la acción libre del hombre en sus limitadas miras, fines arcanos á que las des­tina el gobierno providencial de Dios en su infinita sabidu­ría: aquéllas pueden frustrarse; éstos se al canzan infalible:" mente ya con el concurso de la voluntad humana, ya sin este concurso, ya contra la volunlad misma, de suerte que el eterno plan de la creación <>e cumple perfectamente en el tiempo prefijado. Hidalgas hijas de la Ciudad Se/lora, bajo el enérgico impulso y la sabia dirección de estos apóstoles, dignísimos discípulos del glorioso Dr. San Alfonso, y con el ccncurso­de los fieles de esta hermosísima comarca del Cauca y de toda la República, habéis edificado este magnífico templo á la mayor gloria del SC'lor de los Mz'lagros : ¿ Cabe, por ven­tura' fin más santo? Lo habéis erigido para la mayor edifi­cación de las almas, para que con su majestuosa belleza ayu­de al espíritu en su ascensión al cielo. ¿ Qué objeto ni más útil ni más provechoso? Empero, estos fines tan piadosos como elevados que han inspirado á los nobles empresarios, ¿ serán acaw los únicos y exclusivos fines de la magna empresa? ¿ O tal vez la Divina Providencia no habrá querido ordenarla á algún otro fin en el cual no se haya pensado todavía? No seré yo quien intente penetrar los consejos eterno~ de Dios, ni rasgar el velo de sus impenetrables designios. No puedo, pues, hacer una profecía ni me atreve ré á for­mular un agurio, pero sí me es Hcito formar un voto, y expresar una esperanza, esperanza y voto que me inspiran este nuevo templo al consagrarlo, este nuevo púlpito al ensayarlo. La vista de este suntuoso templo arrebata mi mente á la contemplaci6n de otro templo, el más hermoso que se ha dado á las criaturas levantar en homenaje al Creador, el templo del ordm sodal cristiano, el templo de la República Cat6lica. Este gran templo moral tiene también, en la distinciótr de clases sociales y variedad de partidos políticos, en la división de poderes y jerarquía de autoridades, en el con­cierto de corazones y voluntades de los que mandan y de los que obedecen, en la correspondencia de derechos y de­beres, en las constituciones, leyes y costumbres de sus lí­neas arquitectónicas: sus bases y pedestales, sus pilastras y columnas, sus capiteles y arquitrabes, sus bóvedas, cú­pulas y flechas. Pero si la caridad, la caridad iluminada por la fe é irradiada por la esperanza sobrenatural no la penetra en todas sus partes y constituye como la forma sustancial de todos sus elementos, falta la trabazón que­da unidad, solidez y armonía á todo el conjunto. San Agustín, en el serm61l de los templos que la anta- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO '''4.1 Iglesia nos propone para meditar en est díosas, enlazando - admirablemente el nuevo cántico con que el salmista cele.' Obrara la dedicación del templo de Jerusalén al nuevo man­- dato de Jesucristo ttt dzligalú indicem declara que el nuevo ...cántico 'es el cántico de amor, porque cantar es propio de ~os que aman, y exhorta á que amemos á Dios, y nos ame­mos mutuamente en Dios por Dios y para Dios. Qué sobrada razón, pues, la vista de este templo nuevo ..arrebata mi mente á la consideración del mandato llu evo, -del mandato de la caridad cristiana . A este mismo nuevo -mandato me IIeva la inauguración de este nuevo púlpito, porque el principio, el objeto, la esencia de la predicaci6n -evangélica es la misma caridad que el Rede ntor por antono­masia llamó mandato suyo: hoc esl proecPlum mettm yque e l Ap6stol de las gentes califica de plenitud d e la ley p/en¡'ludo Jegú dl1erlio. Podrá n de esta cátedra pronunciarse ser mon es, que por elevaci6n de conceptos, propiedad de lenguaje y elegancia de estilo sean literalmente brillantes y sublimes. 'Pero, si la caridad no los anima con su e!.píritu divino, no ,los colora con sus tintes celestiales, ni los perfuma con su -olor de paraíso, la voz elocuente d e l orador será, como se ex­presa an Pablo, cimbalum ¡inims, una campana que retañ e. Todo, pues, me habla hoy de caridad. el te.mplo, el --pú lpito, 1'8 sagrada liturgia, las notas musicales, esta nu­" lnerosa muchedumbre de fieles ll egados de tantas partes acificación entre tod os los colombianos' • como gran . m~numento que cierre para.siempre el siglo , d~ las consplraclone.s, de las revueltas y g uerras intestinas~ é Inaugure áureos Siglos de armonía, el e tr abajo y de pros_ peridad. Sea, en una palabra, el templo de la Paz. Con estos votos y d e seos de mi alma, e n no m bre de N. S. Padre Pío X, os imparto la bendición apost5lica . GALERIA DIPLOMÁTICA D. Carl os U r ibe CARLO S URIB E es bogotano y re ún e e n su sangre por su s eñor padre , D. F ran cisc o An to nio Ur ibe, un tra b a ja­dor irre du ctibl e, todo e l vigor de la r aza antioqueña, que sabe vence r s iempre en la lu cha po r la existencia, y por su madre la nobl e dama D .A El ena Cordobés de Uribe, tod a la lu z ~on qu e el vall e del Cau ca repleta los ? jos de s us hi­jos dándol es c1aridade!: fecund as con qu é g 'llarse en la os­curidad d e es a lu cha. Muy jove n r ecibi0 d e l Co legi o Ma yor de Nuestra e ­ñora d e l R os ario el titul o de Jurisconsulto, refre ndado con los sabi os consejos de l Dr. Ezeq uie l R ojas, que fue u maest ro predi lecto y lo guió co n ca ri?o en tod?s sus estu. dios . D espués se ro nsagr ó á la g e r e ncia d e valiosos nego­cios ; via jó, apr o vec ha nd o s us obse r va cio nes, en todas la latitud e s po r Europa y Amé ri ca , y cuando vuelto a l país y ya su hogar for ma do co n la e ncan tad or a rita, An?- d e Brig ard, s6 10 pensaba e n ate nd er á sus e mp resas, Sl~n:­pre b e n éfic a ~ al p rogreso de l país, fue lI ar,n a do al ser~lclo d e la Na ción en impor tantes p uestos púbhcos,. y. Suc~sJva­mente d ese mpeñó, co n nota bl e éxito, los MlOlst~nos de Fome nto y d e Hacie nda y la Go bern ació n d ~ Cundl?a~ar ­ca. D esplJ és fue enviado de M ini tro ~Jenlpo~€. nclatl o al E c uador y con tá nto a cie r to desempeño la mi Sión q ue le fu e ra co ~fiad a, q ue por seg- un da ve z ha sido a.hora llamado al mi smo al to cargo , y h oy a tiende en QUitO á nuestras am istosas r e la cio nes co n la R epública hermana . Para nosotros an tes de to do, C.arlos Uribe es un caba­llero compl eto, y esto quiere decir que si e m.p re será un buen se rvid or público y un Ministro Diplomático correcto. Su presencia aquí honra á BOGOTÁ ILUSTRADO. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA JLUSTRJ\--DO 19ante6n De la misma manera que los ojos se nublan si mir'an' de fiente al sol, los acontecimientos extra ord inarios dejan la 'm'ente sumida en un estupor gra nde, y e Ol botado el Sfn­timiento, de modo de obligar al individuo á esperar el transcurso del tiempo para poder apr eciar la grapde-za del espectáculo 6 la intensidad de la desgracia. Estas las razones por las cuales he esperado algunos días para : . ~--~~,~~,_. --~~, entretejer una corona de recue rdos y de lágrimas, del> li, nada á la tumba de mi nunca bien sentida amiga, BLANCA SANTAblARÍA DE PORTOCARRERO, Era nece ~ario que en la penumbra de las cosas idas fuera surgiendo aquella figura ari!.tocrática, delicada, dulce y hermosa; aquella fisonomía siempre iluminada por la sonrisa de la benevolencia, nunca m:blada ni por el gesto de la pena, ni por la mueca del hastío. BLANCA ANTAlIIARíA naci6 en París; t c6 á,las Religio­sas del Sagrado Coraz6n, modelar aquel delicado carác­ter y cultivar aquella inte ligencia sutil , Poseedora de una esmerada educaci6n, pas6 á Bru!> las y de ahí á Italia, donde complet6 su educación artbtica, educando la retina ante los grandes cuadros hasta el punto de er su opini6n respetada por los inteligentes en I divino arte de Rafael y de Velá quez. Años después vino á Bogotá, en donde uni6 su suerte con la de mi muy querido amigo Julio D, Portocarrero, quien encontr6 en ella 1 complemento de su vida; BLANCA ncarril6 aquellas energías, colm6 de felicidad su alma y form6 con él un hogar en I cual sen­taron sus reales la virtud y el amor. Fuimos n más de una ocasi6n huéspedes de aquel hogar modelo; en los puebios vecinos á donde se dirigían en busca de aires puros en los meses de veran o, desper­taba BLANCA el mayor cúmulo de simpatías entl e sus mora­dores : para todos una pala bra dulce, para todos una son­risa de cariño, para todos una mano generosa. Así s deslizaba la vida en medio de la plegaria, de la caricia y del arrullo. Hasta que un día aciago, día negro, día sin luz, la muerte, furtivamente, como I ladr6n que p n tra por la tapia, entr6 y arranc6 de aquel hogar la flor más bella, la joya mas preciada. Y se fue sonriendo, porque la muerte con su frío pudo cuajar la sangre n esas venas, Rudo apagar la luz en esos ojos, todos dulzura, anudar en ' esa garganta, la voz toda piedad, detener la marcha de es c~raz6n ~odo. amor, Rero ono puqo nublar la sonrisa que­sIempre l.lumm6 su rost(o y que vino á graban~e en Slf" frente pálIda de muerta corr,o el reflejo de la aurora en que . ent.ra bao Si los oj0S h~bieran podido ver el alma, ha-J brían VIsto ascend~r á los c¡elos, cuando aquellos ojos se ­nublarort, una ma~lposa, como su vida pura, como su nolP­bre, blanca. Manposa .. que volvía á sus celestiales aleros pero dejando sl,Imidos en la pena más profunda á mucho~ . seres que la am~ron, esp~ci alm e nte á su esposo, á quien le leg6 con su partl,da úna VIda de amargura, y con sus cua­tro cunas, qu~ aun r eclaman el arrullo materno una deli-cada y dolorosa misión. ' La inm~n~a m~ltitLId que lIen6 el templo, compuesta de lo más dIstinguIdo de nuestra sociedad, iba diciendo>­que la muerte de BLANCA SANTAJlfARÍA DE PORTOCARRERO revestía el carácter de un duelo sorial. El camell6n central del Cementerio se veía lleno de personas que s6lo se reti. raron después de que en medio de las preces del sacerdote y el doblar de las campanas, se cerr6 la tumba, muda é: mexorab1e como los designios de Dios. Para sus deudos, especialmente para Jul io, nueva­': lente el a ?razo de pena de quien ha pasado por esa orda­lIa,. no le. dIremos que no llore. 1 Llore, llore el noble amIgo, porque ha perdido mucho l que en cuanto á ella bástanos traer á h memoria esta preciosa copla popular; Cuando oigo las campanas doblar á muerto Feliz, digo, la nave que entra en el puerto! DIE.GO URIBE' JULIA VARGAS DE ECHEVERRI Fue breve su vida, y languideció como un lirio. Así caen las flores, en pl ena luz y cuando apenas han reci­bido el rocío acariciador de la mañana. Y entonces, se es. parce su aroma como una fugaz melodía que dice la honda tristeza de su caída .... Tal se dobleg6 ella flor breve al soplo he1ad.o, cuando su sino parecía teñir ~on un mág¡co rosa el hOrizonte que limitaba su vista y sus aspiraciones. todas, dejando .tres cabecitas de ángel que ya no sabrán ~ ás. de la sonrisa amorosa de una madre, sin sospechar­sIqUIera la crueldad eterna de su ausencia. y l esposo desolado que ha visto huír en tropel tan' ta ilusiones, debe de sentir un vago temor al seguir así solo por el sendero, porque el espíritu tan rudamente heri­do, umergido 11 hondas meditaciones que le confunden, como que vacila y desconffa de continuar la lucha. obre la tumba de D." JULIA ARGAS DE ECHEVRRRI se ost nlan innúmeras flores que el amor y la amistad con­servan frescas; si pálidas las que nosotros le depositamos, tienen la suave melanco)(a de un dolor sincero. SlLVIO CÁRDENAS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGQTA· ILUSTRADO . 14.3 Entre los colombianos notables muertos reciente~'~n~e I en 'el Ex.tranjero, gueremos recordar, dejando sus retr¿tos eh el 'Panteón de BOGOTÁ ILUSTRADO, al Sr. Dr, NlcoLÁs SÁItNZ, nuestro profesor en la Escuela qe Ciencias Natura­les, y siempre m~y querido amigp, y al Sr. D'. joaqúfn Ferro. Del primero dijo así uno de nuestros colaboradores: De duelo nacional podemos calificar el fallecimiento del Sr. Dr. NicOLÁS SÁIlNZ, acaecido en la ciudad de Nueva York el día 9 de Junio pasado. Con la desaparición del Dr. SÁl!NZ el país pierde uno de los luchadores más asiduos en todo lo que tendiera al progreso y bienestar de Colombia. t Dr. Nicolás Sáenz Con rara perseverancia llevó á cabo la idea por él concebida de fundar un Establecimiento que prestara ser­vicios á los exportadores, el cual qued6 establecido denni­tivamente el 1.0 de Junio de 1897. Más tarde estableci6 una oficina de negocios en la ciudad de Nueva York~ co­nectada directamente con el Banco de Exportadores, con el fin exclusivo de servir los intereses del comercio, la cual ha obtenido resultados sorprendentes y benéficos para los clientes. Al despedirse de la patria en el año de 1902, obse­qui6 á la Naci6n su magnIfica biblioteca, con la siguiente carta dirigida al Sr. Ministro de Instn .. cción Pública. Dice así : " Sr. Ministro de Instruccién Pública-S. D. Señor Ministro : Aficionado desde niño al estudio de las Ciencias Na­turales y de otras varias con ellas relacionadas, dediqué los años de mi infancia y jos mejores de mi juventud á esa tarea gratísima á mi inteligencia, procurando adquirir en la forma más práctica y completa los conocimientos que hubi.era de permitirme luégo ser útil á mi familia y á mi patna. Para dar cumplido desarrollo á este empeño, he ido adquiriendo, con el transcurso de los años, unos pocos cen­tenares de libros, que forman hoy una biblioteca científica en los ramos mencionados y que juzgo podrá ser de algún provecho para los que quieran dedicarse á este nobilísimo estudio. Al ausentarme de mi patria por largos años, quiero ofre.ce~le un modesto tributo, prenda de amor y de agra­decImIento, ya que de ella recibí no s6lo la vida del cuerpo, sino también la del espíritu y la del corazón. Para dar sa­tisfacción á este deseo y ~. la que considero obligaci6n filial, regalo á la Biblioteca Nacional la mía particular qu~ he formado lentamente y de que he hecho mención. , Quiera Dios que este recuerdo que aquí dejo, des­prendiéndome de los que fueron mis fieles compañeros en los pasados años de mi vida, sirva no solamente para Ipro_ veoho de mis compatriotas, sino también para que entre ellos no muera del todo la memoria del ausente. TambiéD poseo un pequeño laboratorio rudimental que me ha Ser­vido en mis estudios y que igualmente regalo á la Nación para que lo destine á la Escuela de Medicina y ~iencia5- Naturales. Adjunto hallará Su Señoría el Catálogo de los re~ feridos libros, los cuales están desde este momento, i¡l.Sf como el laboratorio menciol.ado, á la disposición del Go­bierno. Señor Ministro : NIcoLÁs SÁIUIZ-Bogotá, Junio 23 de /902." La nota que dejamos copiada es uno de los rasgps que caracterizaban el alma blanca del incomparable ami­go que lloramos hoy de todo corazón. JOAQUíN MOLANO P . Del Sr. FERRO dijo nuestro compañero de direcci6n,. las cortas frases siguientes, que bien hubiera querido au­mentar á la extensa biografía que el extinto amigo reque­ría, si la premura del tiempo, en momentos de prepararse p:na regre ar á Nueva York, se lo hubiera permitido: "El telégrafo, con su frío laconismo, con todo el incons­ciente horror de sus vibraciones cuando hieren y desgarran las fibras más sensibles del coraz6n, acaba de avisarnos. que JOAQufN FERRO, el noble y caballeroso amigo, ha muerto en Nueva York, lugar de su residencia desde que,. va ya para muchos años, abandonó su tierra natal y fue á buscar campo propicio á sus grandes capacidades para el trabajo y á sus deseos de vencer en la lucha por la vida y surgir como bueno entre los que llegan á dominarla y á dirigirla. En la prodigiosa metrópoli del Dios éxito, en don­de tantas energías flaquean y tantas vidas sucumben ago­tadas en el diario esfuerzo, él logró sobresalir y la muerte lo hall6 victorioso sobre la tierra, cuando golpe6 á su puerta para arrebatárnoslo. t r. Joaquín Ferro " En mEdio de su triunfo, fue siempre bueno, digno y­generoso, sin que el oro de sus arcas amellara la ing~nita nobleza de su alma, y tuvo siempre para los colombIanos. que le trataban, el corazón en la mano para todos y las fruiciones de la amistad para los que lleg¡;t.ban á merecer su cariño. En este número tuvimos la suerte de contarnos nosotros durante los largos años que vivimos en Nueva York, y de aquí nuestro justo duelo al lamentar hoy su desaparición." En los Departamentos también la muerte ha hecho presa en ciudadanos distinguidos y meritorios. En Buga muri6 en el pasado mes de Junio el Sr. Dr. D. LUCIO A. Po~rno, padre de nuestros distinguidos a,?igos Jorge y Rafael, y verdadero patriarca de aquella c!Uda~ cauca~?-, que abri6 sus entrañas para guardar los despoJos del hIJo querido, cuando se preparaba á inaugurar su hermoso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 144 liOGOT A ILUSTRADO templo. Del Dr. PO~IBO dicen algunos de sus amigos de Palmira que bien lo conoCían y estimaban, estas justísimas frases: (( Hay personajes con cuya muerte no se conforman los pueblos porque su presencia en la vida les es necesaria y estimula por sí sola los distintos actos sociales cjue se encaminan al bien. De éstos fue el Dr. POMBO, varón ejem. pIar en todo lo que moralmente es necesario para ser imi. table: esposo y padre de familia modelo, deja numerosa descendencia, organizada en la práctica de las virtudes cristianas que le transmitió; ciudadano correcto; Juez en la acepción verdadera, porque se le invistió de la facultad de administrar justicia á los particulares, y la admini stró como cumple á todo Magistrado que da el derecho á quien le corresponde; abogado probo, patrocinó con desprendi. miento las causas que pedían justicia; protector de la ju. ventud, á quien siempre aleccionó con benéficas y prácti. cas enseñanzas. t Dr. Lucio A. Pamba (( El Dr. POMBO desempeñó con lucimient puestos públicos importantes, y especialmente recorrió todas las escalas del Poder Judicial hasta llegar á ser Presidente de la Suprema Corte de Justicia. En todos e llos se di til1guió po\' su rectitud. tt Los amigos que lo supimos stimar d ploramos su muerte y enviamos á su honorable familia lIu estra voz de pésame." • También el Norte de la República ha vi to de af.Jare. cer e ntre varios de sus hijos preclaros al Sr. eneral RI­CARDO LESMlts, muerto en Vélez; al r. Dr. TmlÁ VILLA­MIL, muerto recientemente en Garagoa, y al r. D. FRAN­CISCO UAtAÑA, que rindió en Tunja la última jornada de su vida. Nació LESMItS en Vélez, en donde hizo su primeros estudios en el Colegio de la Paz, sabIamente regentado por el Dr. Zenón Solano, cuya ¡¡cción instruccionista d ejó hue­lla imperecedera en la juventud de Santander y BJyacá, y cuando apenas era un adolescente tornó arma n la guerra de 1860 y alcanzó en las tropas de su simpatías el grado de Capitán; n 1876, después de rud faena en labores de campo, volvió á responder á lista entre los suyos y alcanzó el grado de General en la sangrienta ba­talla de Garrapata; otro tanto hizo en 1885, siguiendo ya la bandera de la Regeneración como liberal independien­te, y luégQ en. 1895, .... tocánaole en suerte combatir en En­. ciso como primer , Ayud~nte. General del Sr. General t General Ricardo Lésmez Reyes, y después en la desastrosa guerra de fines del siglo, ya con el grado de General en Jefe del Ejército co­lombiano, ganado t rencilla á trencilla y galón á galón por su valor, por su disciplina y por su generosidad para con el vencido. Pasada la guerra volvió á sus labores de cam­po y luégo á la construcción de uno de los numerosos caminos que el Jefe de la Nación se ha propuesto abrir para darle vida próspera al suelo patrio, facilitando el comercio de todos sus hijos, y allí consumió las últimas energías de su existencia, que vino luégo á extinguirse en el propio suelo que lo vio nacer. Del Dr. VILLAMIL dice uno de sus amigos yadmirado. res, A. R. L., estas sentidas frases lue acogemos gus. tosos: "Comunic6nos el telégrafo la nueva aciaga de la muer­te del Dr. VILLAMlL, :>curriJa en G-aragoa en la noche del 31 de Julio. Una afección cardí,.r,\, de la cual existían no­torias manifestaciones, ha sido probablemente la que ha precipitado el de~enlace fatal que ahora deploran tántos que lo amaban y que priva al lugar en que "ivía de un miembro interesantísimo y de un cumplido cabalJero. us conocimientos de jurista eran vastísimos, y de sus faenas de abogado ha dejado huella honorable y luminosa que hará respetada su memoria entre cuantos solicitaron sus servicios profe ionales. Fundó su hogar en Garagoa hace como doce años, y ese para él nido de las más puras expansiones, fue desde entonces no sólo su centro, sino el objeto único de su vida. Si como amigo y ciudadano VILLAMIL se conquistaba el ca­riño y respeto de sus relacionados, como hombre de hogar puede en todas ocasiones señalarse como modelo acabado. Conocímoslo en 18;-8 en los claustros del Colegio del Rosario. El era, en e l enorme y;lucido grupo de estudiantes que entonces aleccionaba aquel in tituto, de los más afama­dos por su inteligencia y la integridad de su carácter. u grado de Doctor en Juri prudencia fue brillantí imo, y así habría sido su carrera política si su ingénita modestia no lo hubiera casi siempre alejado de las pliblicas faenas. Des­empeñ6 algunos puestos de e lección popular, y siempre, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BOGOTA ILUSTRA DO 145 hasta 1899, hizo parte de los Directorios liberales de Bo­yacá, su tierra nativa. Hállase la generaci6n ;t que pertenecfa VILLAMIL ape­nas en el mediodla de la vida, y por so conmueve la ex­tinci6n de cualquiera d~ sus miembrQs connotados, preci­samente porque ésta ocurre y ha ocurrido en la saz6n de las actividades fecundas. De los hijos de ese luminoso ho­gar intelectual que fue el Colegio del Rosario de Colunje, januario Salgar, Ancfzar y Rudas (de 78 á 84) son muchos, muchísimos los que han d e~a Farecjdo. Legi6n poderosa á qu ien, por rotaci6n na tura 1, e~ tán eac omendados el pre­sente y el I?orvenir de una Naci6n, se ha visto en parte preciosa arrancada, en hora nefasta, por el simún impla­cable I I Paz á la tumba del digno ciudadano que acaba de dejar el mundial escenario entre el cariño y el dolor de sus amigos 1 A la amante compañera y á los huérfanos hijos, caras prendas de su a fecto infinito, ¿ qué podremos decir ~ les que sea un sedativo en medio ce la congoja; qué po­dremos ofrecerles que sea una consolaci6n en presencia df' la muerte? Lo único sólido q'Je existe, por lo que tiene de excelso y por lo que tiene de imperecedero es la virtud, y cuando ella ha sido el escudo y el numen de los que nos han precedido, los cora zones, al entrar en liza, afrontan incontrastables las olas de l dolor y los dardos de la muer­te. Que la sombra del amante esposo y padre extinto sea su egida, sea su fanal y-¿ porqué no decirlo, aunque parez­ca un desprop6sito en estos instantes de tristeza suprema ?­sea su consuelo en las horas aciagas de la vida," Apacible como la de las aguas murmuradoras en lejano bosque, se desliz6 sobre la tierra la vida de FRAN­CISCO UbIAÑA Q., que fue la del buen hijo, la del buen ciu­dadano, la df'1 buen amigo y la del más cumplido ca­balle ro. t D. Francisco Umaña Q. Terminados aquí sus estudios regres6 á Tunja al seno­de los suyos, en donde era la luz de los ojos de cuantos 10 rodeaban y lo quedan como él sabía hacerse querer, y trabaj6 durante algún tiempo en las labores de campo­que su señor padre tenia establécidas con cuidado inteli­gente y constllncia de todos los momentos; después, alJá por el año de 1880 viaj6 por Europa, cultivando su inteli­gencia con el atento estudio de los más nimios detalles de la civilizaci6n , y luégo volvi6 á apegarse á su terruño, en. donde fund6 el feliz hogar que llora qoy su eterna ausen­cia, y al cual enviamos, así como al resto de su familia, la '5entida expresión de nue~ tro pésame, que es brote sincero del cariño que en vida nos lig6 con aquel amigo querido. En Bogotá también ha sido numerosa la cosecha de la muerte: lIenarfa mos esta página con s610 los nombres. de los que han desaparecido desde nuestro último número para acá y entre los cuales recordamos al Sr. D. MARIANO­TANCO, muy respetado amigo-nuéstro, cuyo retrato publi - t D. Mariano Tanco mos hoy, acompañándolo con las siguientes frases del Sr. Carlos Os pina Sayer : " Uno de nuestros \'arones distinguidos, por muchos conceptos, dejó de existir en la noche del domingo. "TANCO representó la condensación de una energía superior en las fatigas de la vida . " Arruinada su familia por la extremada prisión que que sufriera su ilustre padre en las bóvedas de Puerto Ca­bello, durante la dominación española, su juicio prematuro,. su aquil'atada honradez y su decisi6n por los a suntos patrios,. lo trajeron de Secretario del primer Congreso reunido en Bogotá. " Allí comenzó para él esa serie de esfuerzos que en. medio de las dificultades deberían aquilatar las condiciones. altamente morales de su espftiru, para ser con el tiempo el fundador del comercio de introducci6n en la segunda eta-pa econ6mica de nuestra vida nacional. . " ¡ Anciano venerable: como nada envenenasteis el} la vida, la copa de la muerte no ha sido saturada de amar-gura ( _ " Si es verdad que la suma de los esfuerzos particula­res constituyen en lo social el tono distinti vo de la nacio­nalidad, desde el borde de la tumba podéis señalar como creación de vuestro empeño, uvas hermosas en las cornu­copias de nuestro escudo. "Varón engrandecido por los méritos de su intele~­tualidad, pas6 por la tierra que le cupo en suerte fecundI­zar con su trabajo y su constancia, con el verbo de la ver­dad en los labios, con la energía indomable de los atletas en el músculo y con la esperanza de la justicia en el nom­bre de Dios. "Su vida no tuvo las tormentas amargas que desatan nuestras grandes personalidades en el propio ~en '" R uge el torrente acrecentado, el río Desbórdase y anega la llanura, y en medio á tanto horror, la luna, el frío .* • Rostro muestra en fugaz desgarradura Como una cala vera en el sombrío Recinto de una inmensa sepul tura. JULIO FL6ltKZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO J9alGs en. el nido Paro. Francisco Umaña Casado, juicioso, hecho un modelo d<:: esposos vive en Tun ja mi viejo am igo Ja ime Aldana, sin pensar en otra cosa que no sea el monótono trabajo de su tienda de co­mercio, ni buscar distracciones fuera de las caricias de su esposa y de los juegos y necedarles de sus hijos. Es hoy el reverso de lo que fue años atrás, cuando so' tó al aire bo­gotano su a bundante cabell era negra, que l anas no tenía para soltar, y sólo vuelve á ex poner una que otra guedeja, a hora sí con blanquísimos hi los, carl a vez que por vísperas de Nochebuena 6 de Semana Santa abandona su tranqutlo mostrador y viene á renova r aquí el surtido para las ventas de los g randes días. Entonces reju venece, al igera el paso y tan pronto como deja a trás el hist6ri co campo del Puente de Boya cá, arro­ja en el primer recodo del camino us ve:;tiduras de per­fecto casado, acomoda en seguro rincón de la memoria la lista de los encargos cariñosos que debe traer al regre­so para su muj er y sus niños, y, curado así en salud por sus futuros deslices en la capital, apura su cabalgadura, como posta de sus ansias y deseos, tan cristianamente do­minados á la sombra del hogar, y ojos que te vieron ir .... Trota que trota devora en dos días las treinta leguas del camino, y no pára hasta que llega al hospedaje bogotano, en donde hasta los perros lo quieren y los sirvientes lo respetan y obedecen . Para Jaime, buen colombiano, el tiempo no vale di­nero ; pero como lo tiene contado y minuto perdido es placer de menos, no se da tregua ni descanso, sino que se viste, se acicala todo lo posibl e, come de carrera y sale al Cl ub en busca de sus dmigos, á tomar lenguas que le inte­resan. Quiere ~ abe rJ o todo, a ve rig ua por sus antiguas amigas, se da tra zas por sél ber si aún viven en donde las había dejado, y ya al ce bo de su d e~,e ada orientación, se despide como quien no qu ie re la cosa y marcha de visita á casa de D." María Ronderos, persona muy de su aprecio y JyLereci da 0vaci 6n Los hombres buenos de suyo, los que conservaD buena el alma por sobre las mil vicisitudes de la vida,. sin dejar que la garra de la envidia haga mella en ella y la envilezca, siquiera la desgracia haya golpea­do cruel á sus puertas, impregnan de bondad todos­sus actos y la reparten con su corazón sin que irónica sutileza se oculte en ninguno de ellos, ni intereses bastardos ni ambiciones imposihles. El que nace gente y gente vive, riega su gentileza por dondequiera que pasa. De aquí que tuviera éxito espléndido la ovación póstuma á la memoria del admirable cantor de la­luna, iniciada por Diego Uribe, el poeta del hogar y del sentimiento, cuyo espíritu de artista vaga por los­mismos plácidos campos que el Je Fallon recorriera, y de aquí también que en próximo día veamos lujo­samente realizada la idea de Max Grillo en loor á Gu-­tiérrez Nágera, ese cantor de la tierra de Méj ico, que tan cariñosa acaba de r.:ostrarse con Julio Flórez, el< gran poeta de nuestra tierra. " Presidía la peregrinación á la tumba de Fallon,.. el día 13 de Agosto en curso, segtln amable relato de nuestro querido amigo Arturo Quijano, el Sr. Rivas Groo!., Ministro de Instrucción Pública, afamado poe­ta y prosista distinguido, en compañía de un compac­to grupo de hijos de las Musas, de periodistas y de­admiradores de quien fue también un cumplido caba­llero. Haela dos afios que el cantor de la luna había muerto apaciblemente: dos año justos que aquélla se había ('clip ado, oh maravilla!, an le tan ~randeduelo.'?- Una vez lo peregrinan tes frente á la tumba de Fallon, en la galería oriental del cementerio circ ular, fue aquélla cubierta con las coronas de ~a Esc~lela Na­cional de Bellas Artes, de la AcademIa NaCIOnal de Mú ica del Centro Mil ical de D. Federico Corrales, de los Sres. Hernándcz y Zinkei en, de D. Diego Uri­be. El Nuevo Tiempo, El Correo racional, El Artis­ta, etc. En seguida ocuparon la trih.un!=1 .portátil, los Sr~s. Antonio Gómez Re trepo y Maxlmlhano Gnllo) qUle­ne se hicieron aplaudir us discur 'os, verdaderamen­te di a nos d 1 ilustre muerto y de tan solemne oca ión. El 1' . Gómez Rcstrepo hizo un ancU I lS crítico de alto mérito de la obra y vida del poeta él quien se honraba: /'s una de las piezas más completas, en su admirable conci ión, que haya merecido entre nos­otros una obra poética. El Dr. Grillo di erLó con su aco. Lumbrada ma­nera, ilu truda y galana, sobre vario tópicos de esté- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA lica, realmente merecedores de tan luminosa exposi­ción en esa solemnidad de las letras. En seguida, el selecto concurso, intimamente complacido por la severidad del homenaje q\.le acaba­ba de rendir, se dispersó con ]a conciencia de haber realizado una obra justiciera y hermosa." t D. Diego Fallon ,En memGri am Es de maestros en las bellas letras yen las artes, es­tudiar los orígenes y la formación de la personalidad ex­traordinaria de Diego Fallon ; ponderar su naturaleza pri­vilegiada ; encomiar su dicción siempre atildada y precisa, >' solazarse con la pureza, la sencillez y la profundidad de sus clmceptos. Es y será de todos los amantes de lo bello deplorar que espíritu tan pr6digo y opulento s610 hubiese dejado, si perfecto, escaso acervo literario. Mas quienes tuvieron la dicha de verle, de oírle va­ciar su alma y su fcoraz6n en frases suaves y arrulladoras, de viajar encantados y guiados por él al rededor de ese mundo ideal, de ese jardín maravilloso, suyo, ex : lusiva­mente suyo, á donde había trasladado todo lo vi ible é in­visible, yen donde la luz era amor y el ambiente simpa­tía, esos sí pueden afirmar que la grande obra del maes­tro no fue la escrita, sino la oral, y que si esa voz fue apa­gada por la muerte, su recuerdo y sus enseñanzas per­duran. Un eminente crítico francés dijo que la civilizaci6n es amplia y generosa simpatía por todo y para todo. Enten­dida as{, la civilizaci6n es una religi6n, y esa religi6n es el cri stia ni smo, no el de las meras palabras, sinu el de las obras eficaces. Son muchos los que en el templo de la fama compar­ten con Fallon los lauros de la gloria. Sin embargo, ¡ cuán pocos son los hombres civilizados de que puede ufanarse la humanidad entera! Y ¿quién entre nosotros mejdr que Fallon desempeñ6 la incomparable misi6n de hombre ci­vilizado? El, con la varita mágica de su ingenio, hada amable 10 que para el vulgo es repugnante, trocaba la fealdad en hermosura, la confusi6n en armonía, lo tosco en suavidad, ILUSTRADO endulzaba las amarguras y tristezas, embalsamaba las.. alegrías, daba forma y colorido á lo sutil é inaccesible aquilataba el bien, sublimaba lo bello, y si acaso tropeza-=­ba con la maldad y el error, empeñábase en extraerles granos de oro que tal vez sólo existían en la imaginaci6n poderosa del artista. En suma, Fallon conocía todas aque­llas. inefables evocaciones amorosas con que las a lmas su­penores sa ben despertar las sonrisas del Creador que ya­cen dormidas en el seno de la naturaleza. Hada parte Fallon del reducido número de los esco­gidos; su vocaci6n fue la humildad, su estado la abnega_ ci6n espontánea; apartó de sí con horror los más alto~ hon?res díplom~ti~os y po~íti~os <'on que le brindaron, y dedlc6se con aSidUidad á dlgmficar las ocupaciones mo­destas. Ah 1 J Los que palpáis los rigores y afanes del diario. vivir, los que estáis cercados por amotinados odios y con­cupiscencias, volved los ojos á tan humano y alto ejemplo y veréis amanecer la bonanza y la ventura! De nadie mejor que de Fallon podrá la posteridad decir: ., Fue una alma sencilla que pas6 cantando por el mundo." ------ S.]. D&LGA1)(). ... --- ALA LUNA (KN su ECLIPSE DEL r 4 DE AGOSTO DE 1905) Cuando el postrer crepúsculo moría, Brotó la luna rutilante y bella, y al surgir descubrió la noche aquella Que su excelso cantor ya no t:xistía, Que Fallon inmortal en ese día March6se al centro en que la luz destella, y girando siguió la blanca estrel!a Inconsolable en la región vaCÍa. Pero de pronto la doliente diosa, Cuando se hallaba en la mitad d¿1 cielo, Quiso seguir su marcha silenciosa Poniendo, con enorme desconsuelo, Negros crespones en su faz raJiosa Para mostrar su formidable duelo. DANIEL ARiAS ARGÁE~ ~eneral 'Ped.ro ~. 'Ped.raza Si antes de ahora nos hubiera venido la idea de­publicar en estas columnas el retrato de este estimado amigo, de seguro que hubiéramos huscado razón para ello en sus méritos como militar abnegado y valp.roso,. que desde soldado hilO su carrera grado i't grado hasta conquistar las es~rellas que ~lOy luce; . ó como. servidor leal y convenCIdo de las Ideas que mforman la reconstrucción nacional,ó como hábil organ izador,. según lo ha mostrado en la Dirección de la Gendar­mería, ó siquiera como aficionado á la fotografía y por lal colaborador, en nuestra l~oja, ó como compa­ñero en nefandos ellas dc PanóptiCO en ]a guerra pa­sada, cuando la mano de la arbitrariedad confundí.a en un solo martirio á micmbros de los di tin tos partI­dos del país, pero nunca, enjamás de losj amases COffi? literato como cuentista laureado en concursos públI­cos pu~s uo cono~íamos sus gracias de escritor, y sio embargo, es con sólo este último carácter por ]0 que hoy hubiéramos querido anteponer su retra to al cuento vencedor en e] concurso abi erto pa ra decirle al públIco, de la mejor manera posible y más galana, aJgu no~ de los inconvenientes que tiene el uso del chocolate mo-fP ) \. (.,.. l~ 1t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO lido en piedra, y cuáles y de qué clase son las flaque­zas y ad ver idades de qui enes lo fa bric.an. Tema difícil de suyo, como q ue n o en todo campo se aúnan bien el reclamo indus t ri a l con la liter a lura, Pedraza logró dominarlo ventaj o amente y escribió un cuento interesante y ameno, mezclando tipos y de cripcionrs al obj eto del co ncurso, per o sin detener­se en deta lles exagerad os, su cios en los más de los cuentos presentados, y de modo tal, y és te s u mayor mérito, q ue valg a por sí solo como esfuerzo lite rario, además de lo que valga como reclamo i nd us tr ial, y sin que é te perjudique en lo mínimo á aquél. Esta, á Jo menos, fue nuestra opinión al j uzg ar el cuen to como jurados del concurso en asocio de los S res. E duardo R odríg uez Piñeros y Diego Uribe, y ella noS g ula al publicarlo hoy, enviá ndole á su a utor cariñosas felicitaciones, así por su obra misma como por la sorpresa que con ella n os ha d ado. cal, me dijo. La tropa va á ayudar mientras IJega.Ia Policía con sus bombas. Cortí C~)D los demás curiosos hacia el lugar indi­cado. Qué de carreras, qué de comentarios; cada cuál anti cip aba una opinión, un deseo. Antes de ll egar á la esquina de la calle 8~ senU un ruido fu erte que se acercaba, y vi aparecer como por encanto la bomba de apagar incendios . . Una iluminación r ojiza nos guió al luga r del siniestro; allí todo fue uno: d esempedrar . la calle, romper los tubos del acueducto, formar un d e pó~ito, conectar ]as- mang ueras, subir los bomberos a l tej ado y ver en el aire una con sol adora pluma de agua, á ]a vez que el re oplido de la cald era oe vapor d omin a ba todos los ruid os. Entre los porticulare s áCU­ciosús circul a ban de mano en mano Jos tradicionales tarros de Ja ta. ~ T e nía que quema rse, d ecía un embolador, tipo cuya presencia nunca fa lla ni en las fi es tas ni en las desgracias. - ¡, Pero cómo? -Pues no ve mesio que en esa tien-da muelen cacao y paeso hay que ca­/ pllta r la piedra y endespués se duer­men co n l a candela prendid a y e ar­den Jn lirnplones y puai empieza la quemasdn. Es cierto, pensé, en estas fáb ricas de chocola te en piedra, ]a pobre gente trabaja en do nde mismo vive, con pe­lTOS, gato y gallin (ls, y come y duer­me, y se enferma y muere ..... A l a ' luce de las Jl amas examiné e l loen] : licios jergone por el suelo; un es tante con ú t ile de cocina y mon­to nes de chocolate empastillado, listo para la ven la; canas tos con ropa sucia, el cajó n oe las palomas y el p aj ar del perro, la hornill a, y junto, la piedra de mojel' con su mano r ed onda y lus­trOs( l ..... ista exterior de la fábrica de chocolate Chaves y Equitativa Efectivamente, aquello era una fá­brica de moler chocolate en piedra, con todas u in comodidades y todo su desaseo! iJncendio (Cuento premiado en el concurso de choco l:J tcs) Eso de la media noche seria cuando llegué al puente (le San eru tín; todo es­taba en profun do • iJencio, y sólo se oía el murmullo so rdo de dos lras nochadores que con ver a ban en la e quin a. ])e pronto las campa nas desgrana ron Sil aterrador grito de a larma. -Fuego! F uego! g ritó uno d e aqué­ll os. - Ó, nó, es toque de genera la .. .. . -Qu ~ generala, gritó un ter ero qlle pasaba á la carr ra; es toqne d deg'iielJ o. En ese mom nto las co rnetos de lo pueslos de guard ia conles la ron ma rcial­mente e] tin .... tun .... doloro o de la em­panas, y senJos piquetes de tropa sa ll 'r on p resurosos de los cua rteles. Los pitos de los sl'l'cnos pnsiel'on su nota ::lguda en el ronco SOI1:)1' (IUI' Jl n aGa Ja illcI ad. -¿ QuÍ' s\lcede, qué sesto? ]e preo'un ­té al seoor A~·cnte. IncendIO arriba J el Chorro del lf'/8_ Después de una hora de ruda fa ena quedó domi­nado el fu ego; el cordón de soldados e replegó por orden de s u j efe y marchó para el cuart el; la Policía Visl(\ interior de In fúbrica do chocolate Chnvos y Equita tiva Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 153 se alejó con su bomba; los curiosos avanzámos hacia el lugar del siniestro y los dueños ele la fábrica se apresuraron á defender lo que les quedaba de su po­bre fortuna, todo húmedo, todo lleno de lorlo y de mugre. Una mujer robusta, sudorosa y á medio vestir, que el fuego no le dio tIempo para más, recogía, en uuo de los cana tos de la ropa, temerosa de la rapa­cidad de los pilluelos que rondaban cerca, el chocolate del estan te ..... Salón de molinos dobles para el cacao ¿ Cómo puede haber, pensé, quien tome chocolate de ése? Sentí asco y luégo rabia al oír sobre mi caheza una ruidosa carcajada: alcé á mirar, indignado contra quien así se burlaba de la ajena desgracia, y hube de sonreír al ver un loro que desde el estante miraba afa.nado t:into tumulto y decia, como contestando á mI pre­gunta: -¿ Patojito, querés cacao 2 PEDRO A, PEDRAZA Hasta el último tercio del siglo pasado no se preparaba entre nos­otros la bebida de los dioses sino con chocolate molido en piedra, y consistía en este punto el lujo de las gentes ricas ó que mejor naci­das se creían, en usar del fabricad() en los conventos de monjas, siem­pre más cuco y más aseado, ó de) que en bolas, sin adorno alguno, venia de las labranzas de Neiva, más jugoso y aromá tico que ningu­no; pero ya para 1870 comenzó ti hablarse de las ventajas de) molido y prepal'ado en máquinas, experi­mentadas con buen éxito en Euro­pa, y por fin en ) 877 traj.o tal ma­quinaria y fundó su fábr,ICa el Sr. D. Enrique Chaves, vencI~ndo . no pocas, dificultades y. reSIstencIas, incl\lslve. la del manejO de los n:lO-tores de vapor, que en vano halJian tratado de acli­ma~ ar anteriormenle varios otros inteligentes empre­sarlOs. , Tras ruda ll\cila" natural en todo principio, la fábrIca del ~r', Chaves Impuso sus magnlfi cos produc­tos; pI pedldo p~reció superior á Sil consumo, y en­tonces, en 1889, tundó lIoa nueva fábrica con el nom­bre de ¡¡;r¡u"tali~a, ('1 SI', Lllis MarJ;! Azcllénaga, y durantc~ largo tlf>mpo los chocolates de un:! y otra, todos a radas y , abrasas, dieron á ha to al consumo de Bogot á ,y , nI> alrededores, hasta que para poder aumentar su capital y en ancha/' sus trabajos, resolvieron fun­dirlas en una . ola, con 1'1 /l ombre de léJS dos, Chaves y Equitativa, y la trasladaron al mas'nlB eo edificio que forma esquina entre la calle 20 y la carrera 1 ~, y cuyas vistas, ex lerior é ¡ntprior, así como la de tres de sus salones, publicamos ahora, aproyechan­do fotograbados y dalaS del SI'. Julio Par­ga Polanía, asiduo trabajador por el bien general, que de tiempo atrás sehapropues­to, así com9 nosotros lo intentamos, hacer conocer las industrias de nue Ir:'! r::!pilaJ. Hoy la fábrica de la Compañía de cho­colates Chaves !f Equüativa es la mejór de su especie en el país y una de las más importantes dela ciudad. Tiene una planta de vapor de cIen caballos de fuerza é ins­talación para al umbrado eléctrico directo por medio de acumuladores, con 110 focos de á ] o y 16 bujías, y departamentos espe-ciales para tostar, descascarar, desgermi­nar, refinar y molerel cacao, triturary cer­ner azúcar, mezclar uno y otro producto en las pro­porciones y con los ingredientes que el público pide, estufar, empastillar y refrigerar el choco late, y empa­carla y almacenarlo, todos ello~ espacios~s y b~eJ? v~n­lilados, de modo que el traba]o sea fáCil é IlJgiénlco para los numerosos obreros de la fábrica. A pesar de que la fábrica tiene maquinaria doble y sólo en raros casos habría de suspender trabajos por falta de algún repuesto en el momento necesario, cuenta además con talleres de herrería y carpintería, muy bien montados, en los cuales construye á la minute lodo elemento que le falte, no como remiendo sino como cos::! nueva_ Salón de mezcladores para el eh oeolat!' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 154 , BOGOTAILUSTRADO Para honor de los empresarios actuales, 'hay que 'Dolar que la fábrica, cuyos depósitos d.e materias primas son siempre abundantes y muy valIosos, no ha gastado capital extranjero alguno, )' que su organiza­ción fi cal y económica tanto consulta el provecho del .capital como el del trabajo, asegu rándoles á los obre- Salón para empastillar el chocolate {'os hospitalidades para ca o de enfermedad, pensión de retiro para la vejez ó in va lid ez absoluta, y cajas de ahorro para que guaru en 3 10'0 de sus economías y en tiempo no lejano las vean convertidas en capital para sus hij os, y además, escuelas nocturnas para todos. No ahorra, pues, la fábrica esfuerzo alguno ni para bien de sus trabajadores ni para mejorar y acreditar sus productos, y a í acaba de demostrarlo con su con­curso de cuentos á que nos hemos r eferido, felicitán­dola por el éxito alcanzado en é te como en todos sus proyectos. CSXa.lerí a ele prensa Completamos hoy el personal directivo de nuestro estimado colega La Revista de la Paz, co n )a publi­cación de los retratos de u Director, D. Manuel To­rres R odrlg uez, y de 11 mélS a. iduo co laborador, el saleroso Caslmiro de la Barra, virjo ya de conocido y popular entre los escritores colombianos. Manuel Torres Rodríguez F otograbado de Parga Pollloía Torres Rodrlguez es un joven distinguido, cuyos mér itos, cuya laboriosidad), cuyos talentos diversos lo han colocado en la posición que 001\ justicia ocupa. Hombre de honor a1to, de actividad como muy pocos, y habilidad sobresaliente, es hor uno de los que ma­yor confianza inspiran al Excmo. Sr. General Reyes: es su taquígrafo inmediato: pudiera deci.rse que la hábil mano de Torres Rodríguez lleva en sus dedos, con agilidad suma, la voz del Jefe del Estado, es decir, el alma de la con- I cordia y del progreso. La labor de Torres ' R.odríguez en d Palaéio de San Carlos debe srr y "erá tomada en cuenta y aplaudida por todos los buenos colombianos, porque ella es una contribución de inteligen­cia y de trabajo en la ohra fecunda y civilizadora del Sr. General Reyes. De fisonomía serena y perpicaz, ­de rasgos llenos de expresión, revela­dores de energías, de actividades y de talentos, que muestra el alma y el co­razón de un hombre de lucha, illte­ligentc, activo y constante, Torres Ro­dríguez irá á la altura no muy tarde, porque de la juventud que trabaja. es la vida futura; allí está el porvenir 1 A Clímaco Soto Borda le dijimos con confianza cariñosa en el prólogo de sus Siluetas parlamentarias, y he­mos de repetirle hoy, algo como esto: "Eres joven, bien lo sa­bes, y por e o t.e metes en la que andas; ni feo ni bllen mozo, así. así, pasadero, pero muy acep­table para las que logres impre ionar, que de 'se­g uro no e fijarán ni en 10 hirsuto de tu espeso biO'ote, ni en que tus cas­taños cabellos son más indómitos que Jos indios de nuestra región orienta~ . i ., que quiere Venezuela tomar e la pena de domeñar, ni, en fin, en )0 desgarbado de tu. cuerpo que, si no te e fuerza por enderezarlo, acabará en una etcétera más grande que la que debiste poner al pie de cada silueta. Con bueno estudio, inteli O'ente )' aficionado de recio á la literatura, ha e crito ba tante en pro a, en la carne de cañón de nlie tro periodi mo, y no menos en verso y en oca iones bi en, y aun cuando tus poe­sías no son todav(a sufi ciente ba O'aje para una colec­ción con tu retrato al frente que te abra la puertas de la inmortalidad, sí han figurado con honor alIado de las de bueno poetas, y en todo ca o revelan al hijo mimado, bien que un poco esquivo, de las Musas." ..~. ADVERTENCIA URGENTE Ocho días después de publicado este número, circula­rá el sig uiente de BOGOTÁ [LUSTRADO, último de la segunda serie, con numerosas vistas de la Exposici6n y festejos del 20 de Julio, cuya consecuci6n y grabado nos ha impuesto la demora de uno y o ro, por la cual pedimos excusas á nuestros suscriptores, rogándoles cubran sus cuentas tan luégo como reciban el presente. Imprenta E16cll'ica Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I BOGdTA ILUSTRADO , B L DE ZIPACON Este carbón es el n1ejor de la Sabana; con su uso se obtiene una econoluía del 20 al 30 por 100 sobre cualquier otro: Desarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; al· quemarse no deja laja ú otras sustancias incolnbustibles sino apenas una ceniza fina; no contiene, como los demás carbones, grandes cantidades de a~ufre y, por consiguiente, no ataca las parrillas ni destruye las n1áquinas. Diríj anse lo pedidos á Ene Veloz Ex reso encuentra usted relojes de holsillo~ despertadores RELOJES DE TODAS CLASES, GARANTIZADOS POR 25 ANOS Plumas Sevigné. Utiles de escritorio baratísimos y EN ESOL JOYERIA DE PABLO BAQUERO S. El más variad-o y completo surtido de joyas. Sus tallere:) de Platería, Relojería y Grabado se hacen cargo de toda clu e de tra­bajos de esta especie, garantizando esmero, prontitud y cDmplimien10. lJarrera 6:, nú­mero 292. , DR. FERNANDO (CORTES S. CmUJANO DENTISTA DE' L_'l FACULTAD DE BOGOTA - Primera Calle Real) nú­: mero 239. Altos del almacén. del Sr. A. Maguin. . Extr~ccio~es sin dolor. An~stésico:)' y Analgésicos. (Somnoformo, Dentundo y ~Thit). Orifica- Ciones, edificacIOnes, calzas de esmalte, amatgamas y cement@s. Trabajos en caucho y celuloide~ TRABAJOS DE PUENTE Y CORONA LOS-TRABAJOS SONGARANTIZADOS y LOS PRECIOS EQUITATIVOS! ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOG O TA ILUSTR A DO Secretario de Estado de Su Santidad Pío X, des pachando en la MAQUINA HAM:VJOND la corresponden­~ cia diplomática del Vaticano. AGENTES DE DICHA MAQUINA Carnacha Roldan & Tamayo BOGOTA, CALLE 12, NUMERO 178 ~~:~~~~~~~ ~~~~~~~~~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 9

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Por: | Fecha: 18/12/1906

REPUB4ICA DE COLOMBIA ~~==================~~--~ ------- OONTENIDO DURANTE EL ~tES: Palabras. Líneas ncgl'a , Nuestra hoja. Veraneo, por Reg-Los NIÑOS Cl\lMIl\A1,E~, por F. MarllOez I\ivas-EL CON­Gl\ b;SO P AN,D!ERTCANO DE Ig00, su obra y su personal, por ArLuro Quijano - El. C01'\SJ,JO DE MIN1STROS~EJ. GE 'El\Ar. Fl\A1\CISCO DE P. SA."TA;o;DEl\-ELGE,'EP.,\.I. Er.oy ALFAl\o--DR. LUIS CARLOS Rrco, por Clímaco Calderón­El. GENEl\.\L JUA"\ N. MATÉtlS, por Francisco ?l10ntaña-II\MA - RESUI\I\ECCIÓl\, por Diego Uribe--CnEPósCt;J.o DE LUXA, por Quijano Torres--LA CA 'CIÓ" DEL bVlEl\NO, por Julio C. Arce--DoLOl\OSA, por F. MarlÍnez Rivas­AVE) lIDAS y PLAZAS, por Y. M. Londoño--Los CISNES, por .1. Barrigª P.--TIERRA DE LÁGI\T- 'lAS, por Reg. :rO'1'Oa-:a.A'BADOS: D. Luis Carlos Rico--El General Juan N. MatéuS--Los niño crimina­les-- El Congreso Panamerieano de Riojanei-' ro--EI Consejo de Ministros en una de sus se­siones-- EI General Francisco de P. Santander. El Sr. Presidente del Eouador--D. Alfredo Gó­mez Jaime--La Avenida Colón (parle orien- , taJ)--La Avenida Colón (parle occidenlal)-- I ¡-gua de Dios y los enfermos. §l ~mmrornrnmwrommmmmwm~w~wmmmmwwrn~ Dogotá, 93iciembre 18 r I .¡ ,¡ l /J ./ -1 1 ~/ , / "1 !. f.....:: t /1 f -.} . "'/ I ¿. ( / B GOTA I \ trolmmmmrummwmmrmntuwmrnma:lwmmwwmmmmmn¡ ! .. eONDICIONES. a I ::\UlUel'O suelto ..... · ............... !S ·W-. Suserí peión á la sel'i<" de 5 n umcro '. .. 100 Ayi o ,pac;ina ........... • ........ · "00 _ 1- íJ ........................ lOO _ t íd .. " ... , .• , .• , .. , .••• , . ;¡o I Pul,thl'a en small-pica ...... ········ ., (io Aviso ilu ll'ados, precio ('on\'cncional No se admiten rcmitidos. La t"orl'cspondcncia llebe dil'i.,.irse al.\.ll1lillis­trudol' de 13oooT.\ ILu 'l"I\A1'0. Apurtado dc correo. n uUlero 150' Teléfono número 8/,g. ! Pura todo lo "elaciohado con avisos cnfen­. de7'se con el SI'. Pedro J. J1Iendoza, calle 13. t 1 nlÍmero 157, ci en la administrm'iólI de! per(ódico. ! , ,\1))111\15' J\.l.LIÓ,,¡ : Carlos T:1mayo. t'1Il'1'<"1':\ {j.". t núntCIO :\/,8 l . ~01IDmroIIlUIIllllJmU1ID¡nmIllil1lllmUlIIlramrowIll~Ulwn; 1 MPH)·:N lA ! •. L1::CTR1CA-I68. CALU-' lO 1 9 O 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. pescados , para arolnatizar el I de la Sabana; con Hll uso se ' I obtiene una economía del 20 al 80 por 100 sobre cualquier . - utl'O : Dé$~rrolla gran cantidad de calor en poco tielnpo; al quemarse .no deja laja ú otras sustancias incombustibles~ sino apenas una ceniza fina; no contiene, c"( 1 10 ] ), carbones, grandes cantidad ~ de azufl y, 1 igui nt ~ no ataca las parrillas ni destruye laR máquinas. Diríjanse lo pedidos á , . :BAVj ABIA { } I 11I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ~ortes Con gusto reproducimos, tomndas del O/'/fo del Pueblo, las bella frases (1lH' el di::;tinguido artista Sr. Emiliano I1ernánuez consagró al antor dI' El Centau- 1'0, y (¡ue están en un todo de acuerdo COIl nuestro seniir respect~) del poeta López. Juicios como éste, emitidos por quienes est~\n colocado' fuera de nucstras pasiones, de nuestras envidias y de nuestras rencillas literarias, son los que deben tomarse en cuen la al deli­near alguna de bs fi~ul·as.Je nuestra !ntclectuali~ad. El artículo de 1 {el'nandez adql1Jere actualidad hoy que se ha leYan~ad6 una polval'~da que pretende manchar á uetrrnunado ~TlIpO de mtclect lIales au­ténticos. l. Pertenecerá el Sr. Ilernández á la Sociedad de Bombos Mutuos, qile se acegma e 'istc en Bogotá '? ISMA,8;L LOPEZ Hablar hoy de un artista es casi un problema. Cuán­to no se ha profanado el elogio, El adjetivo en sus acep­ciones más venerables, prevaricado está por el RASTACUE­RIS~ lO gacetillero. Es curioso el número qe e,mi@encias ba­ratas que arroja la estadística literaria. Todos son notables, todos dl~1illguidos. Los PARVEr\U creen que con mirar ha­cia arriba de cierto modo y gastar ademanes de incom­prendidos, son de hecho mies sujJeriores, Y como no ha de faltar un irónico que los titule gCJlios, la mañana más tran­quila nos sorprenden con un nuevo aslro de las lelras. Todo esto es doloroso, La democracia en arte es tan imposible como la aristocracia en la república. El arte es aristocrático, dijo Rubén Darío, y dé acuerdo con las fra~ ses del ilustre poeta de Prosas Profal1as, para entrar á la ' devoci6n del Arte es preciso la credencial que no se da como las condecoraciones, ni con lus ditirambos c6modos del croniquero amigo: la credencial del talento. Es muy amargo que se confundan ante el concepto público los pseudos y los que luchan y vibran y sienten y padecen, y que en la hora jubilosa dI! la apoteosis, obten. gan trébol' de victoria y acanto de greindeza los falsos y los legítimos; y que brillen por manera igual el oro de alquimia y el oro puro, Este poeta de qUien vengo á decir es Ismael López y es de los legítimos. Pertenece López á la última genera- 1 ci6n de Colombia, generación brillante en la que va abrién- 1 dose carla cual ruta. propia tras la huella luminosa de Gui- I Hermo Valencia, el más altn representante del movimiento , literario modernista en la tierra granadina. L6pez es joven; es luchad0T. Posee el timbre de su propio esfuerzo, y es en Bogotá, en ese Bogotá donde mu­ri6 José Asunción Silva, donde ha logrado hacerse un nimuo de aplausos y abrirse sendero plausible el talento de este caucano estimable. (. Talento? i. Es bondad mía? j I'\ó ! Lean ustedes estos versos , Un trajecito blaF\co á la rodilla, un lazo az.ul, olor de manzanilla, voz de cristaL ... no sé si me quería, mas me llamaba sin razón, por chiste, cuando yo no jug-aba estaba triste, la be8aba en la frente y se reía, I~urel á veces,distante, verde laurel que cuántas veces no vIene á ca,er SIllO tras la muerte, á través del tiem¡Jo, lejos de las paSIOnes, sobre la frente ¡Jensati va de las estatuas. Plugiese al justo premio de Ismael López, ser una representación consular de Colombia en Europa. C6mo se abriría esa alma llena de todas las vibraoiones del arte alJ~ cabe la Meca de todos nuestros hondos deseos e~ ese vibrante y viejo mundo, en ese noble, piadoso y ~ras­cendeotal París" e~(' Parls. fecundo y misericord ioso que pone sobre la tristeza de Sedáo, sobre el odio de Bísmarck y sobre la victoria de Alemania. una auréola de inmorta_ lidad s,o~re la. frente alemana de Ricardo \Vagner, en la glOria lIlcomparable de Loheng1"l1l y de Tallhaltser, Guayaquil, 1906 EmL1ANo HERN,\NOE7. (Venezolano) SI~CLRAMENTE agl'adeeemos á núes(rós colegas Jt:¡ Nllr:VO Tiempo, El Porvent'r, El Imparcial, l 'ü:la Nueva, Nev/sta de la Pa~ y El Artista, las henévolas frases con que han saludado la aparición de nuestro periódico, )' las que en seguida reproducimos. En la tarde de anleayer salió de las prensas de la Í mprenla Eléc­trica de esta cilldad el número 1.0 de BOGOTÁ ILUSTRA­DO, reyista polít~ca, científica, literaria y de informa­ción, cuyo nacimiento habíamos anunciado ya en este diario. Llama primeramente la atención en ella el lujo y esmero con que han sido seleccionarlos sus materia­les. Los fotograhados que trae exornan lo sus pági­nas harían honol' á cuak¡uier Reyista europea de la misma' Índole. Las ,ristas de la Yi~i t~l de MI'. Roo! á Carla;j'ena, apa!'t!' de tener lodo el sabor de actualidad indiscuti­ble á tal géüel'o de ilustraciones, eslán t rahajadí)s (, illlt)rCSas con ni Lidcz .v corrección admirables. El retrato del Presidente Sr. General neves es una verdadera oura de arte. . y así todos los fotog-rahados de la Bucm Revista. Mil)' llamatiyas, modernas, exquisitas, todas las pági­Das (le BOGOT{ fLUS'fl\ADO, el quien saludamos a,tenta­menlt\ e,leséundole largos años de vida para bien del A rte y de las Letras en el país. ~De El :\'uevo Tiempo numero 1472) " Bogotá Iluflitrado " Esperáhamos con ansiedad la revista que con la denominaci6n de BO(;Q de esta República; del Perú, el Dr. Eugenio L~rrabure y Unanue, académico C0rre pondiente de las españolas de la Historia y de la Lengua, autor de importantes obras, ex-Ministro d~ E tado y Plenipotenciario en el Brasil; Dr. Mariano H , Cornejo, jurista, diplomático y el primer orador de su patria, según alguno, abogado en Madrid en el litigio con el Ecuador; de Bolivia, Dr' Carlos E. Romero aboO'ado • , b IOternacíonalista; Dr. Albert Gutiérrez, periodista erudi-t? que redactó EL IIeraldo de Valparaíso, antiguo Secreta­no en "\Váshington y ahora Plenipotenciario en Río, y Dr. Angel Díez de Medina; de Chile, D. Joaquín Walker Mar­tfnez, " es uno de los diplomáticos chilenos de más brillan­tes ejecutorias," Delegado en Méjico, Plenipotenciario en los Estados Unidos, leader conservador; D. Anselmo He­via. Riquel~e, leader radical, Plenipotenciario en Río; Dr. LUIs Antonio Vergara, Abogado internacionalista; Dr. ~do.lfo Guerrero, jefe y perio i ta liberal, ex-Plenipoten­CiariO en Bueno Aires, ex-Ministro de Relaciones Exte­riores, especialista en los problema internacionales de América, y los .ecretarios, primero D. Julio Pipilipi, abo­gado y economista, y segundo, D. Benjamín Vicuña a­barcasseaux, periodista dedicado á las cuestiones inter­naci. onale; y sociales, ex-Secretario en Francia y en el ':at~cano de la Argentina, D. Epifanio Portela, Plenipoten­c. lano en Estados Unidos, que lo ha sido en Riojaneiro, an­tIago y Madrid; el Dr. Eduardo Bidau, disting uido juris­consulto; ;J. José Terry, que ha sido Ministro de Hacienda y diplomático en Chile y el ecretario D. Clodoveo Mi­randa Naón; del Uruguay, Dr. Antonio María Rodríguez Presid~nte de la Cámara de Di~u.tados; del Paraguay, D/ ArgenlO López Delcoud, ex-Ministro de Relaciones Exte­riores; Dr. Gualberto Carduz IIuertas; Dr. Manuel Gondra y D. Estanislao Idoyaga. De Cuba, D. Rafael Montoro, antiguo Jefe del Partido autonomista y actual Plenipotenciario en Inglaterra y Ale­mania; D. onzalo de Quesada, que fue Agente de la Re-volución en Estados Unidos y hoy Plenipotenciario al)í mis­mo y el Dr. José Antonio González L'inuza, Catedrático de Derecho en la Universidad acional de la Habana y ex­Ministro de Justi cia, y el Secretario Dr. Ruiz; de Santo Domingo, el Sr. E. C. Joubert. De los representantes del Brasil, la gran Nación en cuyo regio y hermoso Palacio MOllrol! de su capital se reunió la Conferencia, figuran en el grupo el célebre Presiden­te de la misma Dr. Joaqufn Nabuco de Aráv.jo, Emba­jador en vVashingtón, ex-Ministro en Londres, " estadista, literato é historiador de fam", Jefe de partido, orador y periodi sta, á cuyos esfuerzos se debe la aboli~ión de la es­cla vitud en el Brasil; ""el Dr. J. F. de Assis Brasil, carac­terizado diplomátiCO y publicista ; el Dr. Amaro Caval­canti de Lazerda, ex-Ministro en Buenos Aires; el Dr. Gastao da Cunha, eminente inte rnacionalista; el Dr. Xa­vie r de Silveira ; el Dr. Candia Calozeras ; el Dr. Alfredo de M. Gómez Ferreira; y los Secretarios, Dr. José Ameri­co dos Santos; Dr. Rodrigo Octavio y Dr. José Rodríguez Alves. La biografía de los Delegados colombianos, Sres. Ra­fael Uribe Uribe y Guillermo Valencia, vive en boca de todos y en el corazón de muchos, de mil la res de sus_com­patriotas, y hoy anda por todo América con muy halagüe­ñas auréolas. Todo lector sabe quiénes son ellos; y también debe saber, yeso sí queremos y debemos decirlo aquí, que su labor en la Conferencia fue alta, serena y noble labor y que ellos supieron conduci rse allí de '!lodo de dejar el nom­bre colombiano en el más serio y simpático predicamento, pues que figuraron en casi todas las Comisiones y Subco­misiones, donde trabajaron con laboriosidad y eficacia, to­mp. ndo parte a ctiva en todas las deliberaciones Quizá su oora, más abundante y fecunda que la de otras Delegacio­nes, no tuvo toda la brillantez que deseáramos los colom ­bianos y que fácil fuera para oradores tan auténticos como nuestros Delegados ; pero ello se debió al sistema de tra. bajo de la Conferencia, que en Comisiones á puerta cerra­da lo preparaba todo, para luégo aprobarlo sin mayor de ­bate. Además, el hecho de no poderse extralimitar el Pro­grama cortó mucho el vuelo á la ini ciativa particular. Sin embargo, el Dr. Uribe, más afortunado que otros, pudo desplegar las alas de su verbo gentil en el augusto recinto dos ocasiones, ambas por designación de sus cole­gas: cuando el terremoto de Val paraíso y en la sesión de clausura. Adem4s mereció que su Proyecto sobre repre­sentación diplomática permanente de unas 1 aciones de América ante otras y creación en cada capital de una Bi­blioteca Internacional Americana, fuese recomendado para la próx.ima Conferencia. En El Porvenir de Sogotá pu­blicamos todo esos discursos y documentos, como que ha sido un periódico esencialmente cuidadoso de dar á sus lec­tores la mayor información posible sobre la Conferencia. En él pueden encontrar e en extenso las razones de la conducta observada por la Deleg'ición colombiana con la de Panamá, conducta que fue en la Conferencia nota po-itiva de cordura y diplomacia, de verdadero tino interna­cional y de OpOI tuna serenidad, que dejó muy bien puesto el c0ncepto de la D ~ l egación nué,tra ante sus colega' y por tanto el concepto de nue tra Patria ante u hermana del Continente. Bien e tá que cerremo este artículo que habla de tánta obras de tra cendencia y de tántos hombres emi. nentes, con la con tancia de nue tra sati facción por la ma­nera com lo D le a.n de Colombia supieron m strarse á la altura de la mayores obras y de los mejores hombres. RTURO ..,UIJANO El ~onsejo de Jytinistros E A DE E rO, E DEL ME DE E PTIElIfllR E LTIMO Dominando el fondo, como xpre ivo 1 omenaje á la J u Li cia y á la Legitimidad en la Ca a de obierno, el relraLo d 1 Dr. Manuel ntonio anclemente, obra del pintor aray eO'uramente una de las mejore Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 23 de u pin cel. El anciano e - Presid nte pare e sonreír palabra de perdón para uno, y de amor para todo su compatriota , como si ompartiera la atmó ~ ra de confraternidad que lo rod a. E 1 homhre bu no que abonara co n u angl'e la planta d bondad en el corazón de lo colombiano . 1 pie. en el otro, pre idiendo el on j ,el K cmo. r. Pre idente, rodeado por cinco de u Mi-nistro , pue 1 titul ar de las Relacione Exteriore e taba au ente de la ciudad,. por el r. Pro tirador de la IJación, el ecretario General de la Prejel encia y el ub e retario del Mini trio de. Hacienda, Jlama- EL e EJO DE MINISTRO E UNA DE dos eguramente á ilustrar alOEJ\-organ I ::ador de la victoria en los día sin es­pelan:: a de In campaíia de Cm'anare como elpl'imero enlre los héroes illmorfales de nuestra nacionalidad. Y bien merece q/le pOI' tál se le lenga ,1/ 1.sl se le respete, el bmvo militar que alcan::ó de Bolívar el dictarlo de II ombr de In Leyc. En nuestros [fl'Ondl's hombres de aquella época portentosa, l'Oyana de la fábula, las pasiones con'lan pareja con las vir­ludes,! J de ese conjllnto slI/'[Jian.luel'::as eU!J0 choque amena::ó en IIHí3 d e una oca 'ión la exi lencia de la República. ombras ('ran que abrillantaban /(/11/:: de los h éroes,!J si A'IT\ ' DE I\ no e capó el eltas, co mo l/O escapó ni/lguno, liel/e, en cambio, para Sl/ [floria) el haber sabido (lntepone/' el bien de la Pafria á Sil propio bi n !J el habe/' marcado el derrotero po/Uico que creyó mejor para lafelf('/dad de Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B GOT ILUSTKt\DO - ---------'---- GE ERAL ELOY ALFARO, ACT AL Pl\ E. JOENTE DEL ECUADOR. Después del retrato del Presidente de Colombia, nada más natural que adornar esta página con el del 1'. General E/o!! 11 lfaro, actual Presidente del Ecuador, ast por los méritos propios del viejo luchador, como por el hondo carúio que le debe­mos á la República hermana, que SllpO acompañar á Colombia en su dtas de irreparable desgracia. Alfal'o es tipo completo del caudillo y del gobernante. Corazón ele corazones, generoso, amplIO, humanitario; Sil valol" mforma fabulosas hazañas, robadoras de la victoria; poLLtico sagaz, su clarovidencia todo lo adivina,' enemigo jurado de las tinieblas, aun en la sombra del mayor disimulo, ele ellas hace brotar la luz para servicio de la República; S!t honradez en pa:; yen guerra es reconocida aun por sus mayores enemigos . .ti su honrade:;, pues, á Sil sagacidad, que es la ciencia de la potUica, y á su valor, debe los triunfos legendarios que le ciiíeron ta banda presidencial del Ecuador, y éste deberá á Aifaro .su jJl'Og reso y su libertad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B COTA ILUSTRA paí ' con su honrad ez, con u intcliO'encia v COIl su Jabono ida I ell el d licado cargo filie le ha ulltlado accrtadam nte I 1'. eneror una, Las sombras adoradas de mi muerto. De~truye el pensamiento la distancia ; Recorro lo callados cementerios; HaO'o saltar las losas que los cubren, Mi :mor derrite de la muerte el hielo y les infunde el soplo de la vida, La irre i tibie fuerza del recuerdo : Les ha blo de mis Intimas tri tezas y de los llantos que vertí por ellos; De las caricias que quedaron viudas, De los amores que quedaron huérfanos; De las arrugas que mi frente surcan, De las heridas que en el alma siento ... y al ver sus ojos que me miran plácidos, y que no marcan de la lucha el sello, Al comprender que en mi interior, oculto, Algo más grande que la muerte llevo, Que hace saltar la losa de la tumba y que los se res que a::loré no han muerto ; Mi sér invade placidez serena Como una calma bienhechora. Y luégo, Cuando cansados de llorar mis ojos y de pensar cansado mi cerebro, El gallo anuncia que se acerca el día, y luce el alba su fulgor primero­Esas resurrecciones del pasado- Esas sombras queridas de mis muertos, Se desvanecen como blanca bruma, y va enturbiando mi pupila el sueño. 18g8 DIEGO URIBE ~ ~repúscu le de luna Para F. lIfarllnez RiUCI,$ Pasó por mi ida como. ráfaga ~e luz, ~0!fi0 soplo de ensueño.... Y desaparecIó de mIS domlDlOs, huyó de mis lobreguece como flor alada, enemiO'a de las sombras. Bl'ill anlt' IIlal'ir"sa CI'I' llll sclllar, se fue .... se fue en hllsca dl' l sol. Par'a Ell a, lal ve~ halll é yo muerto. Para MI, Ella viv!', vi e como entonces: E hita, p,\lida, ojef'1l n, liema, pen. aliva, melan­có lica. omo e ll aqu 'lIa noche, SlIS ojos, ebrios del vino lllmin o. (1 de 1;, Illna, me itrucn y m~ miran. 1emiran . me piden apllre clln mis labios e e ince. ante burbu­jear d, lllz y apablllle y marchite e e inre. ante flore-el' de 11111 <1. Como en aquella hora, veo su labios untados de luna , cual si e lado hubi esen prendidos á la fruta de un }). tro, cltl1p~ndo l an ' io. amente tocla la miel, toda la miel lum{n ea y dlllce. y a í, sabro os y brillante, les veo alargarse, como para aca riciar, y dt.cil'lne : -A (teamo! Y a.í te amaré iem pre! Como en aquella noche, aparece ante mis ojo' tatuada de luceros la fronda cua i azul de 1I cabe­llo . Y como en ton ce. paréceme en la undívaga ma­rafia de esa fronda ver reventar capullos albo y lu­cien te de azucenas, de lirio, de violeta .... y veo u m:¡,no -O'árrulas má que su boca, exangüe, i!lten. amente blanca., expresivas-adelga­zar e, espiritualizar e, nublizar e, evaporarse ca i, para el mimo, para la r:aricia. y veo deJante de Ella y de lí, el mar. El mar de aq uella noche, discretamente mn ical, e pumoso, cabrill ean te ; como un móvil jardín de margarita en­tre cuyo follaje ona. e, harmonio a y tenue, una or­que ta á la sordina. y oigo cómo la ola menuda y clli peante , murmuran lo que nuestro labio ca llan .... Y v('ocómo en las profunda arruga del aCJ'ua on ldante abre u mi terJO el Enigma que ni en lo ojo, ni en la boca, nien la manos c1eElla-e tando allí-me atrevo áde - cifrar. Sobre la infinita . oledad del océano cae la paz i1finila de la lun a, yen nue tro redor acude la natu­raleza una util polvareda de perfume, de an iedade , de ternura r de eo . La, brisa~ alobre. y tibia del mar no hacen telllular, , in atreverme á tocarla, mi lenCJ'ua de O'ra­na en su oído un ferviente ro. ario de suefio .... - i en tu seno-¡oh, Amada mia,-plldlera un día llorar lodos las lágrimas que el río de la Desgra­cia eslancd en los abismos de mi vida, quizás me re­dimlera! - ¡ Vén! ¡ Lldralas lodas J.... Las recogeré en e[ va o sin fondo de mi amorJ eré tu Redentora J La luna toca el horizonte. Diría e que la Noche cierra lán"'uidamente lo ojos y e duerme en lo brazo del Océano. 'y el mar, en un po trer milag:ro de luz, se torna múrice, luégo vio l ~ t a .... después gn . Como si el abIsmo comulgase en tal JOstante, en un rumor de órganos uplicante y plegario os, la ho tia de luz de aparece ..... El mar lórnase azul, profundamente azul,)' de - pué negro, inie tramen te negro. •••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• •••••••••• lO'. Con la cabeza de melenada junto á mí, ella 0 - 1I0za. y yo en I vibran le va o en I a o in ondable de mi vida, recojo el agua d~ aquel~o ojo donde el vino lumino o de la luna puso embnagueces que sólo yo conozco. Y mis mallO. an io amente buscan en la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i ,\ ~, I30GOT I LUSTRADo' fronda de aquella ca bellera los lumínicos ca pullos de violet a y de l irio, que ólo o vi Ilorecer ..... .. . Pa ó por mi vida como ráfag'a de luz, como so­p lo de en ueño... . Y desapar cció ele mis dominios, huyó de mi 10breO'uece como flor alada, enemig a de las sombra. Brillante maripo a ~ re pu cuJ ar, e fu e.... e fue en busca del sol !... ..... Q IJA JO TORRE -H-LA CANCION DEL INVIERNO Para R icardo Nielo SIlencio y nie ve. En el confín desierto un largo sueño de melancolía, mientras se mustia el sol-alma del día­sobre los tiznes del paisaje incierto. Es como una acuarela el campo yer to ; el cielo, un cielo de calcomanía ..... . y se ex pande- tal una melodía - el vago aroma del ve rano mtlerto. E l ruiseñor no canta sus amores entre la pompa del judín. Las flore murieron bajo un ímpetu homicida; Yen tanto que el Invierno me acongvja yo siento que del árbol de mi vida, cae mi juventud hoja por hoja ! JULlO CÉ AR ARCE S8'ol0rGS5L . [ o a las alecrría del mirar lumino. o para tu robre~ oj os que deslu trara el llanto; no ya la fra e lII g'cn ua ni el reír bull icio o pa ra tus poi res labios que han padecido lan to. i Cóm? c f~ e qu edando lo Luyo en los ca rd ales de la e l . lencla. Cómo lo puños de tructores de lo a ño qui ierón, en de ig nios fa ta le á tan d ébile hombro imponc r tanto m ~l e' y en cabeza tan frácr il clavar tanto dolor es.' Estás abandon ada .... y es tu clamor fun e to el clamor de los n á ufragos que no erán oído; e tá herida .... y tiende la manos con e[ cresto qu e e crü:pa en la tráO'icas ma no de lo herid os. E tás herid a y huérfa na; mi ida il cncio a, p or herida y por hu rfana, us pl a n las peregrinas á li vuelve, trayénd o te, mi pobre doloro a, para cada laceria de tu c uerpo una r osa, y un be o, pa ra cada una de tu espinas. Tu dolor ca conmi O'o, crucificada mía ! Yo venero la noche de a nrrustia rn que n aufraga, be o toda la sa ng re que tu c uerpo rocía, y la cruz y los cla vo de tu melan col ía, y me arrodillo p a ra que me imprimas tu llaga . F. l\J IlTÍNEZ RI AS (­.;' A "El IDA -- «x lrcmo Ol'ienla l--E n pr imc\' término, In nuc a pila, en con tl' ucción P1azaH A llidas Embell eccr y d ecora r' las iud adcs el' un ren 1'0- .0 P nsamicn to ~ I rea t r nielad qll in ¡ui ta ú lo a r­tI t a~ y á l as p l' ona, el e p{rítu ultivad. Ha tél, cn o~a J O~ , un t.oque p a ra que r vi a un raí aj de la hl ton a, una Ilu eta venc dora el l tiemp . Sobr el dint el prin ipal d n ues tra a a el' Mo­neda se ha res tahl ccido un a antig ua ins rip ión : u ­na a1lí, ) g end ario y 01 nia l, el nombr d . J o, EPIl OJ,T FOL J( DE ARDONA, ' , al r ep tirio . ur e 1 I - n g a la n tc on , ti p rfi l de Tenorio y darlo V. _llien pon u na mac ta de ro:;a n u balcón, qui n i mbra un élrbo[ fren tc á u ca a, q ui n nluce lo mur s d n ivi nda, m l' e ap llidar c iuda­dano del Art . ¿ l no merec rá el qu ri e una es ta tua, ó con lu un bello edificio, ó re taura un t a t r ? L a ca lIc, la plaza pública n l e cen arío d) ai ne te ó d la tragedia o ial ; uanto ea mez- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B GOTA ILUSTRADO quina la el ' 'o ración, eso perderá en inleré el juego de lo ac tores. Cuando Rorlin ofrcció al mundo u obra sintética, Parí abrió una. u cl'ipción para adqu iri r' Le Penseuf', cuva mole arO'ada de fu erza, el el lor'y de en ueiío, ha' de er un eterno problema d med ita ión hu mana. El ani la e 1 mejor au iliar del historiador. E te descubre el mecan'i mo de 10 aconteeim i nto ; aquél imprime el os en oro. Art. 19. Toda publicación periódica llevará en su primera plana y en tipo y lugar visibles: l. ° La s pall'! bras RtjJtíUica dt ro­/ ombia; BOGOTA, ILUSTRADO 5.° El hombre del establecimiento en que se edite, el cual podrá ir en la última plana. Art. 20. Toda persona, individuo particular, funcionario, corporaci6n ó sociedad á quien se atribuyan hechos falsos 6 desfigurados, ó á quien se ofenda cen apreciaciones ó conceptos injuriosos) tiene derecho á hacer inser­tar en el mismo periódico, y de mane-o ra gratuita, una rectificación ó aclara­ción que no exceda del doble del es­pacio ocupado por el escrito que la haya motivadó. Cuando se tratare de personas muer­tas Ó ausentes pueden ejercitar el de­recho de que trata este artículo sus herederos y parientes, y al periodista s610 oblig'ará atender el primer es­crito que le fuere llevado, y en caso de simultaneidad, se atenderá al orden expresado. .Art. 2 I. Entregado que haya sido en la imprenta el escrito de que habla el articulo ivaml"nle defen -iro ó explicativo .. , :Si él ponudi ta jU/hU que el <..!scn­lo enViado es agre~iv0, ~~ Il) manife - tará así al remitente, quien, si no con­viene en reformarlo, dará derecho al periodista para, bajo su responsabili­dad, suspender la publicaci6n, y dando '" aviso ~n el periódico de haberla reci­bido, ocurrirá con copia de 10 condu­cente á la Gobernación del Departa­mento respectivo. Art. 26. Recibidos en la Goberna­ci6n los documentos de que habl~ el artícll'lo anterior, ésta designará un censor, tí. quien pasará tales docllmen­~ os, y el cual, oídas las partes en con­ferencia verbal, para 10 cual las citará, decidirá dentro del tercero día acer­ca de la forma e-n que el escrito debe publicarse. Si el periódico no se editare en la capital del Departamento, la facultad que por e!>te artículo se confiere al Gobernador, se ejercerá por la pri­mera autoridad política del lugar don­de se edite el periódico. Art. 27. Si el periodista suspendió la publicación sin dar el aviso de que habla el artículo 25, 6 si el censor de­clarare que el e.scrito no fue agresivo, cofrerá la multa para el periodista, en el primer caso, desde el día en que la publicación debi6 publicarse, y en el segundo, desde el día de la resolución del censor. Art. 28. Si el censor declarare que el escrito debe reformarse, y quien lo envía conviene en ello, queda el periodista en la obligaci6n de publicar- I lo en la forma determinada por el censor y en los términos señalados en los artículos 21 y 22. La infracción á lo dispuesto en este artículo ,somete al propietario ó al director del periódico á la pena señalada en el artículo 24. Art. 29. Cuando se hiciere uso del derecho de defensa en la forma de que hablan los cincos artículos anteriores, la persona ofendid(\ no podrá de­mandar en juicio criminal al ofensor, sah'o el caso de calumnia, en el cual le quedan expeditos ambos recursos. (COnllllllar,í) :m ~~~~~ .~;,-~ ~K;;~~ ~ ""':-a~:"~~~~~ ~ lj, :X :Jl: (J ~ ~ .: ~ .. J .~ hace sabor al público llue disolvió la 00111pañía que te- ~ ~ nía con 01 81'. J3uonuvontura Landínoz, cuya 111a1'ca do ~ ~ corvoza ora conocida con el. l10lnbre de . ~ ~ SUOURSPkL DE LA ()AMELIA BLANOA 7i+ .;¡( 'l'Ulubi('1l advierte Íl su l1mnerosa clientola que ha re- ~. suelto hao,,!' nueva rebaja !Í los precios actuales de la ~ CAl\a:ELIA :BLA.NCA ~ obsequio que hace con 111ucho gusto á sus favol'ecedqres. ~ ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTAILUSTRADO Con cspel'in I eOIll placcllcia en ~ iUlllllS ariiinso sa­Itlrlo de j¡ienyell itlll oí nllcstl'll (Inerillo amigo D .. Ina­< I uín Slliln'z Lacr(li~, ({uien d{'spués de lal'gos nitos de ausencia, ('lIlrc~'ad() úlabol'l's dí' pl'rnsa en las Hepú­Llicas del p" 'ili,~n, ira rcgTcsado por unos pOGOS días .d scnll de los suyos. Las ClJllIllInns .1" nllestra hoja esltÍll Ú ~us ,"rd 'Iles. l~ualml'nt(> s:dut!ulllos al SI'. (¡ellcral D . .111- I lio AlIdradl', i.\Jinisll'll dd EClladl/r, quien Hr'lllllIHliía­do de su distill~'\Iida familia, ha rl'gn'sado:'t la '·"pila l. .. 1 ' I " .\U.''.,'UE 111I pOCIl tUI'de, pllr qucrc!' 11 aSI a apan-el(' II\ mensual de ('stc pl'l'i('l\li('tl. ('núamos nueslro cu- , l'illllSIl ~allldll de hiellwnida al distin u'lIido servidor público Sr. (ienl'ral Mallllcl l:ul1al, <¡uien Ita rcg-resado 'í ,\:,;ta c1l'spUl~:; de dCSl'Ill!Wllar l'arg'u muy tillo en la ¡.nwrniciIJIl de llllC.lra fl'Olllcra vCIH'l.:olana 1:011 el a 'ier\(l, con la ¡"allad, cun el ¡lIlen',s patriútico que hall disling'ui¡\o SilIOPI'(: los acto: dI' su vida pública, _ ·lIS [lrllllll'teml'S cl\~u\¡lIlal' nucstro núnll~ro próximo ("Oll al~11I11l' d,lIos hilJ, dlicos dcljoven Ge­IIl'ral, \ 1'011 ,,1 tll'lÍl:nlo illflll'lIli1tin) <{ue sobl'l' cl Dc­P'll't'III'\ l'lIto de Santander - 11"['I'a nativa del (l~neral t:U1101, [llIS ha uf .. 'cid(l SlI ('x(!lIisita g'ulanlcría. p()u('rllanlíll Osas, .\.lf'l'p.du OrLe"'u, IlcrIllllldo Sall­los, los Di I'l'clllrr's )' lus Hcclaclores de BOl; OT.\ 1 LUS­TRADU. .'llestru número de Enero lIevan'luna rcvistade­lallada (k tan galalla licsla. Pel'iódicos ilustra,(los Ha "isln la IIIZ d se.t;'lIndo ni'Iltlcro de nlleslro apreciado colega J(e{l(:~/({ de lo Po:;. Trilc, en lodas sus secciones, material muy escon'ido, 1\ ilu 'lra sus ptÍflinus con tres llIagníficos folurrrabados. Es parH nosotros altalllcnle placentC'ro ,e[' (Ille dicha revista, llamada :'t Clllllplir tan laudahle larea entre colom­hiulH', , va outenicndo día por día, .Y merced al esfllcr­I /.0 dc sus Dir('rlo['('", rcl'uJ'llIas n~rdadcramentp- nota­bles. SOllllucstrlls deseos (luC' tall'ublicación siga siem- 1)I'e adelanle por ('se camillo de [)['ogrcso. . Cimentada b i"~z, UIlU (le 1"5 más vehemcntes (( EL ClcLó:-;"-Ila circuladu el primernúmcro de 'lspirucioIlc' nacionales, y tenicndo en esta obra de este peri6clico. Trae un fotograbado, trahajo del Sr. Lien no poca parte les GoLCl'l'wuorcs de los Dcparta- Parga, su Director, .y material selecto. Descamas para m('ntos, J{ue han sabido haccr propicIa la acción del esla hoja "ida muy frnctuosa )' muy larga. EjeruLÍ\'() c.í. C a necc:'iiJad primordial entre nosotros, "EL ARTIST.\."-Este periódico, rlue desdc un lu'mo, creído convcniente iniciar en nuestro prúximo principio tUYO acogida muy favorable entre nuestro nllmerO \lna ~;alcría de Gohernadores con sus Sccrcla- público lector, ha principiado la ilustración de sus pá- I'ios Generales, como merecida muestra de gTatÍtlld á ginas con un,l. galería de escritores y artistas. Fue el los (Iue 'en sus rcspccti, as secciones han hecho sana primero D. R. Mogollún Carrizosa-homl:ire de le-política de cuncorclia, CJ.ue es In que trae consecuencias 'tras-y los dos ú] timos-selcccionados entre los cuI­de paz, de orden 3' de adelanto, tivadores 'de la ml\sicll-los artistas .\rmando Crcti y Empezaremos nuestra galcría ('on ]os'rctratos del , Guillermo Uribe. Sr. tiubernadol' ;:"s ;'l'dll v de MI' Secret.arios Generales O, Julio D. Por- distingnidos. Vaya una felicitac.ión coroial pnra 1'1 locari'eru'y Dr. l\Ii;;'uel Angel Losada, .Y publicaremos . amigo Sr. Ramos. lumlJién sirte importanl.es vistas de la florecirntc ciu­¡ h.ll de Cali, las cuales nos ha l'aciliLadn nlle~Lro amigo Nuestl'os g'l'aba el SI:. Co~u~je, los cl"cmá~, si hemos de s~r Justos, no yalen un pll1\lcnto. E l Sr, Peña (el "1en?r), tiene, quién lo duda, facultades para el escenarIo)' huena yoJun(ad, pero Ja pícara de su voz no está por avudarle: e, una YOz aa'ucia uniforme J 1!>" q,uc desazon a al oven te, E! Sr. Suárez' acciona (le I.an · ,iolen lo modo, l~­vanta la voz hasta tal punto, que SG, nos alHoja siem­pre descmpeliando el papel de un enfuriado. El S:. Colunjc licnl' en algunas 6casione:-; mími­c~:) monmien tos exa.g-cradísin:os, y en ol ras es tan ng-ldo, lan duro, tan ID expresIón "como un marmo­lillo," qu.c diría Z~Il'a[Jiiet{f. Pero tiene faculLades, sí (pIe las tIene. El [¡eOlpo, la práctica, y un buen Di­recIO!' - ante lacio eso·-plleclen 1Hlcer de él un actor dc 'alía. , Hesumienc!o: la €ompafíía Teatro lnt/mo merece que sc le pongan :\ un laclo sus defectos, naturales al empezar, )' que sólo SI' le tomen en cuenta sus cualida­des)' S11 bllena voluntad, para hatir1cs unas palmas muy calurosas. . El Cincll1al.ógral'o Pat¡'(~ l,nslante bi('n' : reperto-rIO nuevo y vanado. . La i.niciaci~n, d~sarrollo y feliz finalización de tál Id e~, deblóse al mfatIg able García Armero, para quien enViamos nuestro aplauso nu.estra felicitación y el des~o de que continúe cose~hando r esult ados satisfac­tonos. En la noc he d cljucves último hi cieron su d rtblll los se iiorcs Hey na y Salazar y la señora AITcdondo. T od~s ell os, y ell especial el Sr. Hey na, lograron llIuy nutridos apl al.l$os. El papel de la Sra. Arredondo no le p ermilió lucir ampliamente sus cnalidad<>s ' sin ('m­h arg o, el pt'lblico adivin ó en ella una act riz d~ n1 lía. --- Termin ada la con trata de MOl'ello c/e Va /enda t )' lJIl artin/to, los dos espadas competidores (Jue tan b~l e n as r ~ lm a5 .Y tan huenas pesetas lograron aquí, ha pIsad? el ru edo del Circo ele San Diego la cu adrilla que llene como Espada y Direc tor á D. AlJO'el Garda P adi lla, matador de loros, q ue recibió la ~lternat iva de las muy la ud adas manos de Mazzanti n i. El tiempo q uiso q ue la corrid a fuera transferida par a. el ~un es 10. E l corto espaciu de que d isponemos nos lmplde dar u na revista detallada de la lidia. Cal'eta Padilla mostró con el percal una faena q ~ e, aunque ceñida y de ley, no agradó á nuestro pú­L~ ICO , que g'us ta del capeo a legre y adornado. Con los pmc}¡l Ho¡;pital de la MIsc /'I('orrJw. . , ---- -- ~ ----~--- - -- ._--- PARA EMPEZAR,·--- JULIO & MAX GRILLO- PAPELERIA CALLE 12, NUMEROS 194-196 II aJ.l re('ibicl~.: A lbl1l~es ~lc croquis, de dibujo, PC\) a ¡mietas jJ05tales, pnm poesías, P?r.u CO/~CC IOJl(,8 ;. C¡l1JLHI; de <.11 bllJ~ ; palettls d e madera; libros de hojas de oro; prensas de VHl.Je ; LIJeras 111lIvoJ"Rnles, pora dlCelOebo usos; pinceles, álbumes coloridos; plumas de Vl­drü>; colores al ól'co, eLe. eíe. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie I N. 2

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Anales de la Universidad de Nariño - No. 20, 21 y 22

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Anales de la Universidad de Nariño - No. 9 y 10

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Anales de la Universidad de Nariño - No. 7 y 8

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Anales de la Universidad de Nariño - No. 1

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