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LUZ~ FE DAL~ FUERZA.
1
¡1
i
'
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
I:XCLUSIVAME N TE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
Do\JO LA DIRl:CCION DE LA Sl>iiORA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.0 38. r ~!ARTES, Jü~IO L.0 DE 1880. ' i PnY.cto 30 cs.
ESTUDIOS HISTORICOS
S013H.E r,._'\.. ~_ru ,TER EN !.;.\.. CIVI T--'IZACION.
CA..PÍTULO nuon}:cnw.
L¿\.S MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIE~·n~ Y OCCIDENTE.
V
( CONTINUACION).
rizaron ú nquullos mártire:1 Je b. penitencia."
'*
"Ex la~ trasformaciones 1le b. ~ocie. Entre los atlmiraJoros t¡ue ol mon::L-JaJ,
como ou los fetHÍmeuo~ de la ou. quismo tuvo eu Hotn:\ desde su princi.
wralezn., sucedo frecueutemonlc que, pio, las mujeres fueron ln.s más entnpor
un:1. ley providencial, bs causas sia:.tns. San J crüuimo explic~ con las
tnús sencillas producen los efectos más signieutes p:dnbras aquella situncion
grande>. ¿\.,í como l:\ hulllilde t:emilla social:
de la encina, focuuuaJa por el rocío del " Autos de In llegndn. do San Ata.
cielo, se couvicrte en un árbol inmcn. uasio á H.om:., uiugnua mujer de hs
so, el árbol wouiístico, nacido cu el fn1uili:>.s patricia'> tcuin. cono¡:imientc•
dol>ierto merced ú los esfuerzos de al. de la vida práctica de los mooges, y
guuos ceuolJitas, so extendió de Oriente ninguna se hubiera atre\ ido :í totnar
á Occidente y cubrió con su sombro. á esa c.nrera que el pueblo miraba co1UO
toda. la cristiandad. Considerando este vil é igootllluiosa. CGnodo el Obispo
hecho solamente lJnjo el punto do vista de Aleja.ndría y algunos otro!'! saccrdoexclusivnmeute
hi~;tórico, merece fijar tes que, huyendo de la persecucion
la atenciou de todo e~píritu sensato é arriana, fueron á Roma ú a:;ilarsc, una
itnp:maul. Aunque de ninguna manera dam:. romana, liARm:J •. \ , fué b. prime.
se tenga predilcccion por el ideal aseé- ra que los acogi6, y tuvo noticia por
1 tico, os imposible que nadie deje de esto del método de vida maravillo~o
confesar que la institucion monástica que llevaba San Antonio Abad, el cual
tuvo un crecimiento rnaravilloPo, y que existía toda fía. A rnús .Maree la estudió
fué admirable sobre toda ponderacion 1
• la. voluntad prodigiosa, la abnega.cion 1 • Danticr-" Les femmes daus la socicté
1 y e~ espíritu de s:rificio :e caracte- chrcticnuo." ---- ----
TUllO I \", 4
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-~·--~---------- J ao L A M U J !C R . -- ------- - .....,...-.--.- ------
á fondo la disciplina f.!116 habían insti-' sa. c11 los aoaleR de la hi~loria anti;pm
tnirlo en el desierto las mujeres de la y ta1 1hieu mgmda á los cristianos. por
Tehaitla. '' ha hE rla 'l"irütado Sau Pablo, :;e dctllvÍe-
BouJo las orillas Jel Nilo !!O hnhian ron pooos tlin~ ¡ coutiuuaron dnmute
fundado numerosos monasterios do ruu- todo el trnyecto vi~itnndo los innnmo.
jercs. Fn el J>outo, en la ciudad de' mhh~s conventos, ermitas y grntn" halbom,
Santa 'ó!ncrin, hcrrrHUlf\ de San hitadas por religiosos y ccnol•ita~, eu.
Basiiio, fundtí u o lllonasterio, y la pri •. carg¡eulos por la Divina Providencia de
mera r¡ue hizo otro tanto en Rou.:1. ftH{ 1 orar por los pecudores. Corno las :u.'Oillb
lliOUcionarla Kauto. :lla.rcela, l:t disl'Í- I•añ~ ba ~au .Tenínimo, que ualtia (ltlOpnla
de San Atauaf'io. Entre las mu. rido !'ervirle>l de ;.:uia eu aquel viaje,
jeres quo por at¡uel tiempo !le entrega. detuvit:rouse eu L'esan~a nlguuos dias
rou úla vid:~ contomplati"n. eu Roma miÍ'utras qne el ~auto ostuJinba al~udtarcmos
en primer lugar ;Í :-lant:l. p,\l'- nos (~uriosos wa.uu~critos que la uiblior.
\, de b estirpe nobilír;imn. ele los K'!- teca gpiscopal gnnrdabn. coto o u o tecipionos
y de los Gracos. Quisiéramos soro,,
extcntlcruos larg:uneuteaqui l.n.hlando Pt~ro 5¡ hastn cnt<Íoces las via~cras
de :\(¡uol cenlículo de mujeres virtuosí. mir~~han cou iuteres y re~pcto aqu'cllos
l'ituas, que en lo-; primeros si!,!los dol pnH~-; tnn nuevos parn ellas, á medida
cri,.tin.ni~mo se dedicaron, no ~~lamcuto que 'e1npezaLan ;Í penetrar en la ttcrm
á pradie¡¡.r los preceptos de In diviua que habia pertenecido á los hruolitas,
Heligiou, ~tU- te~tigo de lo-; proJig:ios ourados por Dios
1
diar {¡ foudo In. historia de los pt inci. para, r:omcrtir :í su pueblo predilecto,
pi os y e 1 orí·~on del cristia uiawo vú•ita n- el i ~Iteres y tJ 1 réspcto se cou virt icí ¡Jn rn
do ius :-)autos Lugare~. ella.t en un inten~o :;tJutimieoto du ~ra.
Como be m o~ \ i..;to, ln pri rut~m r¡11c e111. ti 1 ni!, '}UO !na :~ui uw!.l\ h:ícin ArltH! 1. q 11 e
prcutlió uu vinje 1Ítil y fructuoso fut< las ,Jmuia permitido cu111plir con :.11
Santa E lena. A In medida dtJ ~<11!-' fue rzns, voto.
y cou losrccur!olnmeutc lo \.a,.tan!l' ll:l-lfuo~o ií prcci1c~~r el Eva.ugclio ;\ todas
ra tlctal' u u u avío y hacer el \'injc. Ato tu. lns ¡~untes. l~ucouttaron r¡He In cn.l'a dul
pmiiíb:do. !-U J.ija Eustoquia y al}.(tllla.- rurl¡idor est:dm. I"OII\"ortiun, por el cuí.
mujorcs dcwHa,., E u la i~la Jc C'hipre 1 dacl,p de lo~ ficlo!:, cu una cl••g[lntc ca.
,·i .. it<Í \ario<~ monasterio~ fuuclnuos por' pill11.
ol ;;auto OiJj¡;po Epifauio. Eu At1tio. Ve allí hasta .Jcrn~:~-lcm los peregri.
fJllÍa ftt•~ acogida t:Oil entusiasmo l''Jr' no" visitaron los llanos de Saron; b
::iau ,Jercíuitno y uua multitud 1le mcn. t:iudad flo .\ritnntía!>; la villa Jo .E111.
ges quo lmhiau sido ntenclinos por::iau. ma"is, en doudo lo!! discípulos Jcl ~al.
1
1
ta Pauta cu::J.ndo habia11 estado en Ro111a vo.dor le rtlCOt•ocieron cu b 111anera
pr6fngos y dc"graciados. PtJro la¡¡ dtJ. de irraceionar el pan, y lo:-; carn pos en
'otas porc~rinas ansia han ~ohrumanc. don le Josui: -vcnci(í :í lo~ Royos ea un.
m. ll<>~ar :í ,le1usalem, objeto de l>U:s neos. Pasaron porGaban y al fin penearJicutcs
l!csco~. E u la via se de tu vi c. traro u en ,J ern~alom, en doude salie10n
rou cu la. torre do Sarepta, qntJ habin. nH:ios eoviatlo~ tlel Uobcruador Jo
servido d.J a~iio al profeta E lías, lJian-' aquella ciudad á ofrecer el pretorio pateniclo
y alituentado por uua pobre 1 rn (lue se alojara. la noble rom:ma y su
1
viurl.l duran le uun época do hambre 1 cor litiva. l'ero ella no quiliO acc¡Jtar
general. Eu la_Jnctrópoli de Ti ro, faruo. ese houor, prefiriendo alojar!te eu una 1
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¡ ___________R _E_V _I_ S_T_A _Q_ U_I_N_ C _E_ N_ A_ L_ . _______~ 1_
ca.s;~ particular, cerca del Santo Se.
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los desórdenes cnndian por ,todaA par.
1 pulcro. tes, y Santa Paula tuvo el dolor de ver
1 Eu Jerusalem babia grao número de que aquel sitio, el más sagrado del
cristia.uos; y como ya para eotónces l1nuodo, se había couvertido en una be'
afluiau ií la cindad Santa ruuchfsimos guuda Roma por su corrupcioo.
peregriuos de todos lf)"> países conver.
1 tidos al cristiaui~mo, el comercio era
activísimo, pero tamLien los vicios y
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S. A. DE S.
(Oontínua?·ú ).
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DOS FLORES
Es un janlin reclinada,
Y de apariencia sencilla
Se alzaba uua florecilla
Por los a,
Y sus pétalos guanlaba
Envueltos eu la lllaleza.
Cual orgullom rival
A su lado se veía,
La brillante •· Hor de un dia.,"
De henuosura siu igual.
Y en t:mto que uua ocultaba
Con mode~tia su;; primores,
La otra a.l ti \a sus ~;olores
En el pen~il dc.-plegaLa..
Si hermo!>a. la " liar de u o dia "
8e alza ha cou a n o;;aoc-ia,
La otra s6lo ;;u fra.~~tocia
Eu d ambiente iu;prill)ia.
Allí un ancia.uo llegó,
Que a.l fijarse e u la-; dos flotes
MinS ele una los colores,
"Que si en las ti utas de Oriente
" Hallas tu soplo de vida,
"DáR tu adios de despedida
"En el fulgor de Occidente.
"De tu efímero vivir
"No queda más que tu nombre,
"Que ingrato, flor, es el hombro,
"En su iucooslante sentir.
"Sie01pre eu pos de un~ ilusion,
'· Hoy ol vid6 lo de ayer,
"Sin qne pueda nunca ver
" Real i;,ada su a.m bicion.
"'l'tí, "ioleta., entre el arrullo
"Del aura apacible y quieta,
"E~coudida eu tu maceta,
"Vives ajena. de orgullo.
" Jamas con loca arrogancia
"Tu humilde ctíliz a110wa,
".Mas al esparcí r tu arowa,
" Busca el !JomLre tu fragancia.
"Y si mueres, linda flor,
"Etwueutra.'l seguuda vida,
" Pue;-; ttí formas, preferida.,
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1
l
Dtl otra la mode.;tia vió.
Y lofl dijo: "No os a.somhrc
"Que e u las dos me baya fijado,
"Pues eu ámbas he encontrado
"Una copia fiel del hombre.
" Las gn.las dol tocador. 1
" Mi observacioo de amistad 1
"1\ o tomeis por pasatietupo, 1 '
"Tú, bella flor, celos d ús
" A tu·s pobres compañeras:
"lo llc\"o por notubr~ ·• El tiempo,"
•· Y en mí guardo la. verdad."
J nocencia, una leccion
E'ltas flores •Jarnos quieren :
1 J:
"Mas i qué importan tus quimeras
"Si nl nacer muriendo estás!
No ames las flores que mueren,
Y sí lac; del cornzon. 1
1
EmLIA C.H.É TóRHES DE QtJt!\Tr.no.
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32 LA M U JER .
LA JUVENTUD DE ANDRES.
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES.
FI N DEL SIGL O XVII I.
CAPÍTULO x El doctor }l,ítis, que no ho.bia venido
sino oon el modesto título ele médico y
EL oocToR JOSE CELESTINO MUTIS. Capellan del Virey, fomentaba ioce~o.n.
E l doctor José Celestino Múti~. na. temente el estudio de las ciencias na.
tural de U~diz, naci6 el dia 6 de Octu- turales; recorriendo personalmente mubre
de 1732, por consiguiente á media. chas provincias del Vireinato; pene.
dos del mes de :\Io.yo de 1783 tenia trando en el interior de los bosques
' algo más de cincuenta año~. Hacia vírgenes; visitando las minas de oro, ,
tanto tiempo que estaba en el Vi reina.. plata, plati un y pi edras preciosas; dando
to :N eo-Grauadino (desde 1760), que consejos acerca. del laboreo de ellas; ha.
casi se consideraba. como natural de él, ciendo itnportantísimos descubrimien.
' y torna.ba tanto interes en la prosperi. tos botánicos y de mineralogía; ensa.
dad del país como si fuera su hijo. yando en América el cultivo de semillas
1
Sabio eclesiástico y uotnbilísimo na tu. europeas y de otras partes del mundo, y
ralista, el doctor Mútis se ocupaba con escribiendo sin C68ar á Espuffa para
prefe:roncia. cu las ciencias naturales. con~ognir instrumentos y útiles para
De-;t.la 17G2 regentaba una cluso de llevar á cabo con buen é.xito t~us expedi.
matemtítica.s y astronomía en el Colegio ciones. Al mi~wo tic m po, fuera de las
del Rosario, "y allí en plena colonia cátedras púulica.<:, el buen so.bio se
(dice Vergarn y Vergarn.), y más aún, gozaba en eusefiar en su ca~;a á algunos
eu pleno siglo XVIII, proclam6 ver. j6veue~ más aventajados y m1ís de su
dad es e¡;trepitosn.s y tan revolucionarias gusto, las a ltns ma.temúticas, In a.~tro.
como esta : la, tierra yira en derredor uomía, la. botátácn y el dibujo, c¡ue
del sol! Cosa inaudita, herética, en la crtl su entretenimiento favorito. 1l1í.
ntrasad:~. capital de la colonia, donde 1 tis descubrió que en los alredeJorcs
los pudres dominicanos, suma.mente de Bogotá se encontraba un tv tau excca.
trasa.dos en tales materias, vivían a.ler. lente como el de In CbiM, salvo t¡uo uo
ta. contra las haejí.a.s de Cop~ruico y se le s::~.be benefic1ar, - plantn c¡uu fué
Galileo." reconocida por los sabiofl europeos y
La euseüanza. ilustrada tle )I,í.tis pro- declarado así por IIum hold t. Tambieu
dujo uua vertladern. revolucion en el propagó eiH~o del guacn contra la morVircina.
to, rcvoluciou científica, pro te. dedura de alguua!S culebras y otros repgida
por la corte e~pai1ola, por el Vi rey tilcs é insectos venenosos y babia a.bier- ¡
~lessia de la. Cerda (que le trajo á las lo u un clase gratuita de di bu jo eu
ludias) y por todos bus sucesores, dando su casa pam proteger á los aficionados
(o. la. juventud un desahogo que basta en- pobres que no tuviesen cou qué pagar
tóuccs no había tenido. Supo emplear rnnestro. Tenia un museo de hi<>toria
en los estudios de la física y de las natural, que despues regaló al Instituto
, ciencias natul'ales el ingenio y talento botánico del Nuevo Roino de GraMJa,
q11e ¡Dios prodiga en los climas tropi- en el cna-1 babia reunido muchas plan.
c:1.les, y que hasta entónces en lasco. , tas 1lesconocidas h~ta eotóoces, cuyo
1 1lo11Í:n espo.ñolas oo habían tenido en analísis produjo una revolucion en la
t qué ocupar fructuo:.ameute. ciencia botánica. por su novedad y por
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~ 1 R E V I S T A Q U I ~ CE N-¡~ 3~~ 1
l;\ ht¿ que arrojaba sobre al~una-; t'.Spe. -)\o exngemn, me mostraron la úl.
cicscpte hastA entúuces eran coofuoditlat> tima. que habían recibido, y efecti va-l
por los uatnrnli~taR. En ln ciencia ns. meo te no tiene seutidocomuu,ui fecha, l
Lronómicn .Mtítis prob6, con una larga ui firmo. ....
sério de oh~ervacione'l, vario.s verdaclos j -;Si po.recia loco cntóucos, !]lié Ji.
<¡no los ~tahios europeos t:ólo hn.bian rinu n.hom r murmuní con augustin el
maliciado, pero oo probado: como por mÍ:;ero Andrés, yendo IÍ cerrar la puer.
cjelllplo, Ir\ iuftnencia directa que ejer. t,\ de su aposento que el portero Labia
ce lo. l11na sobre las variaciones del dejado abiertn.
• barómetro, &c. Uuaodo en 11-iOl vino el -\'amo!; André-s, dijo el excelente
h:uou de ll umboldt á ~aotafé, u un baj6 la cabeza y uo coote.'it6.
ropeos corno Líoueo, que cnli6ctí s11 -Te desconozco, le dijo Mútis con
obra, Lo J'lvro d1l Buyoltí,- digun. de h\ alguna severidad, ¡por vontura has co.
iurnortnlidad. ·• metido nlguna falta? ...
Dujrunos ú nuestro héroe sorprcotliclo -Sí, respetado seiior, yn no soy dig.
1 y coufuso cou la repentina presencia eu no do vuestra estirnnciou!
bU cuarto do su primer protector, el -Dios mio! exclo.rntÍ ul huoo ! haLinLa con \ ciJctueucia.
se llego.do {¡ ~autafé, respondió Antln:s, -JI e sido probado por ol )-;eCíorJ us.
1 hncicutlo un l!»fuerw para serenar-e. ticiero l ~Jo pre~eutó 114tcntacion y yo
-Eu eso 110 te culpo, pues lloc..:ué caí en ella como un wiscraLlo; lo con-
1
hoy mismo, y habieodo venido;~ salu. fio o, he sido débil, mentecato, culpa.
dar{¡ Ht ::5eñorín el Arzobi,po-Viroy, lJlc .... He olvidado 6 Dios, tí lo Jebercs
qui e cutra.r do pa"o á Yerta, por ruco. y (í los juramentos que{¡ mí miswo me
1 meodacion de tu fawilin, c1ue os tú en Labia hecho .... : Poro ¡ Uh: el castigo lm
1 cxtrorno alarmncln. venido ~obre mí coo Utm fnol'l.l~ ']UO no
-Abnnru)¡Ll ¡por qué! puedo resistir ....
-Dicen c¡11o tus tíltima<~ cn.rtns no El Rabio l\ltítis cootinuaba pat'olÍo-tienen
J •ttte ~úlo rezo tnaterinlrncntc, y 1
bes cuánto te ntuo.... á uing\mn hora ñel dia elevo mi e~...............................................
píritn al cielCl .... Oh l ¡:;oy mny culpn-
CuauJo At:clds hubo referido :í l-'11 \¡Je: No querais mitigar mis crítneprotector
y respetado nmigo In. histo- nes .... pues esta loen. iuclinacil'll no
ría de ~>ll loca. pa ... ion por la l•ija rlo ha sid1~ mi solo pe1':l.UO. ¡ Qul- ,lccís, '
dou )felchor, siu dejar naJa que uo le setior, de mi c¡uewllar con Gouznlo,
coutarr., hn~ta su a\'eutnrn. de a<¡lJella, del odio que le he tenido IÍ \Cces, Je
tarde, acnbá dicil~ndole esta,¡ pala.hra<.;: la repuguaucin que aún me inspirn. y
-0~ l1e mostrado, seiíor, ~ni cora. de los movimientos de ira que !.C npo.
zou; os he comnuic:ulo mis más ínti. dernu üe mí cllat1tlo pienso que tí t:l
mos sentimiento" .... pero tal \'ez u o aman, que ,:1 Rcr{¡ dichoso en tanto e¡ u e
me ha ~ido posi\1\e lmceros cotnpren. yo soy tao infeliz~
der que mis sufrimieutos 100n iodeci- -En eso estoy ,;e,gnro que te equi.
bies; que he amado (y tí pesar mio, vocas. Segun entiendo, por lo que me
aún no puedo 01lisu {¡ c~a mujer) como 1 has cli~~ho, el clou :.\lelcLor es un tuun
loco, como un demente; que por nante c¡ne vive de intrigas y se apro.
esa mujer faba. y cruel he perdido !Í 'echa de las gracia!> y falfios halagos
mi tínico amigo, á mi condÍI\ci pulo, ií rle la~ ija. para atrapar, como vil a rafia,
mi más que hermano .... que me en. lo~ iu~;cctos iucantos que caeu en !illS
coutrn.r1í en adelante u(tufrago y llOio redes. Una vez que les haya chupado 1
eu esta ciudad ; que ya soy indigno la sa.u1 re, es docir, ganado lo que ne. 1
1
de recibir las órdenes, para lo cual be cesita\~an tle ~11s vfctimas, los expulsan 1
,-iviJo, he estudiarlo y be existido de5- y los despiden de sn lado. Tu pohre
1 de mi primera int'ant:in .... ~ciior ¡ qtu~ :uni~o se YeriÍ nu din tle estos dcspre.l
1 debo hacer? ¡Encerrarme eu el ~emi. ciado 'Y despedido.
uario y vencer mis locos arrnncptes -1m cree a,;í vuesa wcrcoJ 1 cxcla.
con la peoiteucia y el nyu11o? ¡Su. mó Ao que pieu~o, dijo
conmigo mismo o,ta noche .... l>ll res. cou humildad; b teutaciou hl\ "ido
to exrLgcms algo tu falta .... cierta. terrihll e, o.hrutuadorn..... E~a mujor
meute que es muy "ffiHI en uu siervo tiouc p:un cu~aíia.r todAs las artes, to.
c¡uo de!Jerin cousag~ar todos suR pcn. dos l04t cm•auto~. toda ln. hermosma ...
sn.mientos á Dios ... pero e~ preciso, en ¡No d·'Y'~ el Mnto Rey David! i cúmo
alguna épocn. de la vida, pngn.r h. deu. uo hnhil~ do <:aer yo, miserable y débil
da de la hu111auidad: la virtud con- I10Jnhl'e!
siste en vencer la,; pasioues terrestres -··~Taua. es la hormosur~ corporal,''
y no en carecer de ellao;. Jice Uie•'O ele Estclla, coutost~ el ~a-
-Pero yo u o solamente no supo cerdot,e ;""" en¡rniío es no couocido de
vencer mi pnsiou, ~ino quo me dejé los loc~os, y Uc~>preciauo de los snbiot;
arrastrar ror ella voluntariamente; 'aron•~s." ¡'~o dice lsaíns: "Toda ca roo
solamente uo huí de lai ocasione~, ue es heno, y tayú la flor, y toda su
sino q ne las buscaba; no solarncute no gloria como la flor del campo 1 ¿Hoy
consagré todos mis pcmamientos á Dios e&t:Í v rde el heuo y mañana e&lá &eco,
Nuestro Seiior, siuo que hú mucho y cali~~ntan con él el horno 1"
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REVISTA QUINCENAL. 35
-Totlo e~, hu mi !dad ; Aud ré~, Dios te ha uutn. ellas.
clado esta prueba para umweucorto de 1
que conliabas demasiado en ti mistuo. (Conlinua.l'tÍ}.
S. A. DE S.
XI
~~-----·
LA MUJER.
( CO.S'l'I~ UAClO~ ).
E lías Zaworn,so pretexto dt:J a1 o.n¡ afiar
;Í Sil hernmua, que cm íntima amiga de
"Esocnlacoetrr- la única bija soltera que tenia dicho
no, rnistl'rioso, sin
nombre .... " H:ñor.
\' ~in tmhajo ~;o hizo Ubnl(lo muy ami •
• l{l)(j(l, go <1 o l , , 1 ' . 11 ca~a, ¡mes a DHI'I e e esta Clt'.
Co~ los antecedentes que hemos ua. cnu~t:~uciu, mudiaba~u amistad co~ los
rrado, haLráu cotuprendido perfecta. hijos de don Ella,. Eu efecto. car~ día.
• 1 mente los loctores el 8eutido de la:; , 'Jrecia su estintacion por Aquella farui.
palabras tle U !Jaldo al hablar :í su her. , lia, y bien pronto este sentimiento se
• maua. cam!Jió en UUO nllÍ!:! tierno hlÍCÍa ]a SO- l Algun t.iempo despues del incidente 1 iiorita de la. casa. ,
1
que produjo In ru ptut'a de las relaciones Esta, por su parte, le hacia demostra.
del forastero con olla, Ubalclo empezó ciooes de distinguido aprecio; lo cou-
1 á monudear sus visitas en catia de Jou 1 ceptuaba como su mejor amigo, pues
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36 LA MUJER.
~be~ de u un amiga á quien tanto ! Uhnldo Rímo!'l concurrió, uno de los
cariño profesaba. l primeros, á aquella cita de la nmistnd
,Al pesar en ~u mente todas estas y del placer, y fué e~a. noche acompaua .. 1
circunstancia~, Uba.ldo se juzgaba el do do un jóven extrr.ño para la. sociedad
hombre más feliz: "scNÍ min," se dijo, de la familia. J
y reposó en esa seguridad. -Tengo el gu~to, dijo, cnn una de
Aramiuta ~>e alegr6 rnuy de vérns ~ e~ns inclinacione¡¡ y afable sonrisa que 1
cuando comprendió elnfecto de su ber- sólo po~eeo las personas acostumbradas
1 mano para Preciosa. :L frecuentar ciertas reuniones; tengo
-Al fiu, decia., es preferible empn- lel gusto de presentarol! á mi amigo 1
re u ta.r cou una familia como Jade Zn.mo. Leoncio del :\I:Lrmol.
ra., y no c¡ue el loco de mi hermano vaya Desde aquel momento, Del )[,ínnol
á enamorar~;c de alguoJ. plebeya vul. hizo parle de los contertulios de la fa.
gA~ };'¡.;.
tuyeron en protectores de la humani- LlPE 1'\ mu, que se puso al frente de 1
dad doliente! 1 una 6rdeu (llamada del Oratorio), la
Bástauos recordar que en ese mismo cual se ocupaba. en socorrer á los po.
1
1
siglo existieron SA...~ VICE.XTE DE PAéL, 1 bres y orar por los desgraciados, y t..'\m.
el funrlador de tantos hospicios, bospi- bien fundó uu hospital para los pero.
tales, cofradías piadosas y de !11. institu- grinos a es validos que uo po1lian en.
cion de las Hen'Mt?tas de la Caridad¡ contrar albergue gratis en Rorna; "'
SAN JUAN DE DIOS, que se dedic6 Ú S..L." IGNACIO DE LOYOLA, el prilllitivo
cre_a r . ho, spitales p, ara los p,o b, res de Es. , • E•l H ospt· ta 1 de 1a ou an ti s1· ma '1' n•m " J nd 1
pan&;, _SA~ FRANCISCO DE SA~ES, que en ftomadiv a.lborguo dur:.ate el Jubileo
1 no Vl v16 amo para. hacer el bten, con- de 1600, oo tres días no m&s, t~ 1 H_,oo_o ,
To:uo 1v. 5
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38 LA MUJER.
Jefe de la Compañía. de Jesus; SAN maneciao en Europa pesando en la baPBDRO
ALOÁ."STARA; SAN·ro Tmr.AS DE lanza opuesta á la Reforma que procu.
VILLA}."UEVA; SANPIOV,elPapaejcm- ra.ha. i'nvadirlo torlo, otros pa.!'aban á
par, reformador de la corte romana; Africa ó á las Indias orientales, como
SAN BENITO DE E'I!IOPIA, cuya. piel os. SAN FRANCISCO JAVIER, y muchos sacura.
encubría un corazon de oro; SAN lían de España para evangelizar á los
FRANCISCO ÜARA.CCIOI.O; SAN JUAN incJígena~; ele América, que entónces
DE AVILA; los Santos j6vene-; ESTA- llamaban las India.'! OccidentnleR.
:NISLAO DE KOSTKA y Lurs Go.NZ.l.G,.,\, y Desde que ¡¡e tuvo noticia. en Espaotros
tantos que no uombraréroos para. ña. de que el N ue\'o Mundo estaba pono
ser demasiado prolijos. El sexo feme- blado, en lo primero que pen~arou los
JlÍno no se qued6 atra.s en esta. grande fteyes fué en mandar religioRos que
obra de beneficencia: en España brilla. couvirtiemu y crü:tianizaran esas po.
ba ent6nces SA~TA. TERESA DE JESUS, blaciones ignorantes é it!6latras. Los
perfecto modelo como santa, funda- conquistadores laicos eran por lo ge.
dora y reformadora de monaHerios; u eral duros y crueles con los indígenas,
escritora de primer 6rden; poetisa so- pero es preci•o discernir, y no hay qlle
bresa.liento, y á quien Re ha declararlo confundir á los buenos con los malos.
cloct.OJ' de la Iglesia. Francia estaba De!lde la época de nuestra i od~pen.
representada por SANTA JUANA PE der•cio. hasta nuestroii d ias, se ba hecho
CHAN'rAL, la fundadora de la órdeo de moda en cierta escuela política entre
la. Visitao.:ioo pa.r::~. educar la. juventud no!lotros, anatematizar á los conquis.
femenina, que en su tiempo estaba. en.
1
tadores en masa, incorporando entre
tera.mente descuidada. En Italia res. los militares y colonizadores á los miplaodecian
SANTA ANGELA DE BRE- sioneros, tanto frailes como clérigo~,
CIA., que creó la órden Ursulina; SANTA que vinieron, no lí hacerse ricoll y á
M.áRGARITA DE R.~ VENA, la qne, ¡, pe. l especular, !lÍOO n convertir y proteger
sarde ser ciega, logró reuuir una so. l á los indígenas. Como naturalmente se
ciedad llamada del B1ten .Jesus para miraría con desconfianza el te:;timonio
aliviar á los pobres; SA.J.'\'l'AS ÜATALI- Je historiadores eiipañoles con lempoNA
m; Rrccr y de CARDO~ A; SAx·rA rílneos, para apoyar nuestra opio ion no
1
M.umALENA DE PAZZI; SANTA ESTE- queremos citar, ;tutes de entrar en el
FA~Ü DE QuiNZAXI y otras muchas j fondo de la nu\leria, 6iuo á dol! e;.rrito.
~ i c rvns de Dios, cuyas vidas fnerou res inglesos, de aquellos que ~iompre
1
cjcr 1plares, demostrando qne en todos que pueden avanzar algo contra la He.
los países y en todas las posiciones so. ligiou Católica, no pierden nunra la
ciales, el ser humano puede bncer al. ocasion de hacerlo.
gun bien á sus hermanos. "El Cardenal Jiménez, dice W. Ir-
La¡.; 6rdenes religio¡;as, iostitui1las ving, envi6 en ]516 <Í tres frailes Je.
pan~ convertir al pecador, ernu tao ou-~ r6nimos, escogidos por I'U celo y t.1lenmerosas,
que miéotras que unos per- to, para que trabnjaseu en remt>dio.r
los abusos, instruir reli~iosamcute ú
p~rcgrinos y á 25,00~ mujeres. Allí se ha los indíg_ena~ :y prolegerl?s.á todo traovJslo
frecneutcmento a los Soberanos Pon ti- ~ ce. El eJerciCIO de su DliSlOU en Snnfi~
cA lavand~ l?a piés uatur~ les marc)Jau Hin detenerse
condeuamlo á grave~ penas á los que l por el cn.min1b que conduce al ctimen y
los mal trqtaban, y dando ámplio:; po. á la. perdiciob. Por lo méuos, ~i ;íutes
de res li los religiosos para que loA ci. era u tan desj raciados como abo1a, 11e
vilizaran, in~truyéndolos en 1eliuion y hacían mil e!Ífuerzos para que no fue.
moml cristiana, pues eut6nces s: creía ran criruinalles. Ademas, hay ruuchM
que se deltia de cuidar de lu parte mo. tribus errantes de indígenas quo han
rnl del horubhre, aun cou prefereucia vuelto á la Uarharie por falta de mi.
á la material. l\3nsáb!lse eu aquellos liÍouoros que los instruyan, y hoy es.
siglos llamados de oscuranl.ism{}, que t.Ln mucho néno!l ci vili~adoli quo en
el espíritu debería de ser nutrido con tit:mpo Je la Colonia. ••
flana.s' doctrinM, y que no era lícita. la.
libertad de creencia, que hoy se cour;i. • Contá~~~~6,000 monaeterios y 600 ohisdera
indispeosa.ble para el adelanto de pados 5~ anos despuGSde la conquieta. Véaae
la civilizaoion. Sucedía, pues, que en la obra antes cJ tatla de Rohrbacher.
mnchos de los seis mil 1'1U>nasterw.~ •• El Obisp(l de S:mtamo.rta pide hoy al
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40 !' ~1 U J E R .
1
r
Lo~ primeros misioneros que llega.l (cooqui~t:u~) para destruir ú los indios
roo ú Tierra-Firme fueron 20 religio. que e;..taban vivos y sacar ú los muerf;
OS f 1t'O desembarcaron en 5anta :Úar!:1.J to!! de sus ~>epulturac;." En eqa. Provin.
en l."d9 con Oa.rcía de Lermn.. Los mi. cia los ¡,epulcros de los antiguos rodí-r.
istlos de la Religion ÜILt,)Jica, que geoas son proverbialeR por lM r-icas 1 '
basta ent6nces habían venido á Amc. prendas <.le oro que encierran. El Obís. 1
:
ríen, no fueron sino los capellanes de po hizo cuanto estuvo ú su alcance
bs tropns conquistadoras que no tenia o paro. impedir que se vejaran ú los na tu.
1 el deber de catequizar ú los naturales. , rnles de su Obispado, y fueron ta.utos l
Ln.s costas del nuu estaba u pobladfsi. los disgusto¡¡ que le proporciona bao Jos 1
maq, literalmente los na.turn.les hormi. l españoles, que dícese que ~fligido y '
gueabao por todas partes; era preciso 1 profundamente desaoí:nado, murí6 al
tratar de civílíznr á aquellas gentes, y fin de pe~adumbres en 1536.
los misioneros liO puRieron l.Í la obra.[ Entro tanto se internaban los mi~io- J
Per<> In que los religiosoR hacían paro. oero~ en las tierras semi-conquistadas,
lMrcr],s el bien, los conquistadora,; ocupándose en catequizar á los io<.líge.
lo dc~baciau con sus crueldades. En nas y estrellándose contra los gober.
tn.n•o <1.1e los primero~ dnhnn buen nantes civiles, los encomenderos y los j'
ajemplo con KU caridad y a.boegacion caballeros <.le aventuras que procura. ¡
cristiana, los segundos con esparla en han no solamente apoderarse de cuán.
mano recorrinu el paÍ'l y talaban y to oro poseían los n.borfgeue~, sino que
' despojaban IÍ los indígena<; sin que los los arrebataban á ellos y ú sus mujeres
1
detuviera oingun obstl.Ículo. 1 ú hijos para venderlos como e~clavos J
No es este el lugar de ocuparnos de en las Antillas.
la historia de la conquista y de los cou. No fué sino en 1538 que llegó á
, qui'>ta. eu mu.
chas aldea~ iudígena..q ; fund6 colegios
1
~on_grc11o los mcd.ios parn cclucnr á n!gunos
1
y escuela• para enseffar ú los bijo!l de
t~dlgt•Mfl de la. Gn •ó1ra en loY cole¡pos del los espaffoles y de los naturales. Des •
.f.t~t.nd u y nnton7.ct•;wn para fnudar cntcdr11s · d 1 0 · L
en qllo lo!' seminaril;t.as del Edlllllo puedan graclll. amente ~ b~spo oaysa era
·•prenrler los idiomas de loa indí:;enas. ~~~ persona demastado 1mportaote para
··auolllvs si su pctio·ion ha sido ntendida. permanecer en Cn.rtagena., y en \542
11
• Historia di) la Provincia dol Nuevo Rei- fué promovido al Arzobispado de Li- l r.o do Granada. . ma. Su sucesor fué un fraile jerónimo, ,
!
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¡- REVISTA QUI~CENAL.
fray Francisco de Benavídez y Santa. V élez, &c., y aunque tenían la mision de
ruaría, el cual no tenia ni la inllueo. convertir á los iudígenas iufiele11, "e
cía ni los talentos del anterior. AJe. dedicnuan particul;uruente ú catequi.
mns, la 1!poca de su Obispado fué 11u. zar IÍ los m:J.n~os 1nuisca.~. ya ~;emi-ci.
sumamente augustioila, por ser nquellu vil izados, y descuidaban hastnnte la
en que el pirata. Roberto Ba.al nsol6 1 reduccion de lo~ indios feroces y l'al.
nuestra'! costas, continuando despue:i vajes de las costa<;. Comprendiendo
sua depredaciones otros muchos ingle. ¡ esta falta, el Provincial de los do mi.
ses y franceses, que recorrieron y viRi. nicano'l, viendo que no alcanzaban los
1
1 taron los puerto:; m!Í<> ricos de Hi~>pano. religio~;oc: que exi~;tino en el Nuevo ,
América, eu donde encontraban mu. Reino de Granada para nquelln iírdua
1 chas riqueza¡,¡ cou qué contentar su co. empresa, mand6 un emÍM\rio tí E-.paña 1
dicia. para que pidiera algunoli miliioneros
1
Los frailes dominicanos y francisca. propios para el caso.
nos se esta.blecieroo en el Nuevo Reino
de Gra.oadn, fundando conventos en S. A. DE S.
Santafé, Tunja, Tocaima, Mariquita, 1 (Gontimwrá}.
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VIAJES.
RECuERDOS DE EUROPA•
POR S. A. DE 1.
gundo tanto como l10mhre p1íblico corno
elocuente tribuno y brillante literato; •
A la cabeza de h sociedad de han. los principales sabio!l de Alemania y
quero¡, y de la la ari.>tocracia monetaria alguuoR hombrefl de estado de Rusia
lle hallan los Rosthchild, lo~ Milla mi, ~;on de raza hebrea; el famoso poeta
! los Pereire y demas opulentos Israelí. Saphi?·, que murió hace pOl'O, se llama.
1 tns, pueq ca'li tocios los banquero& de bn. l,;rnel, y era jnrlío. MtJndel~>~ohu, Me.
TII
Francia y de toda Europa son tle~c eu. yerbeer y Rossiui eran i~raelitns; las
dientes de los hebreo~. brillantes cantatrices Pasta y Orisi p~r.
CoM\ rara l E"tn raza ha re~isti.Jo teneceu á la misma ram ; ca~> i todo!t los
RÍO dc!!tnejorar ni perder su tipo y re. cantores y músicos célebrea descicnt!cn
ligion durante tantos siglos; y á pesar de la familia de David, y ca el arte
de tnotac¡ persecucione!! y degraclncioo, dramático Rache! lo!! repre11entú glo.
conPerva siempre una grande influencia riosnroeote.
en el mundo, no solamente por sus in. Pero volvamos á nuestros salones.
mansas riquezas, sino por su valer en La raza hebrea, que se ha conservado
la política, las artes y la lítt>raturn. tan bella e o casi toda~ lnii unciones del
Entre los hombres de estado con. mundo, ha degenerado eu Alemania y
temporáneos Soult y Massena (cuyo en Francia, y no les ha quedado mús
nombre verdadero era .Manessa) en característico que los ojos negros y ra.s.
Francia, Mendizúbal en E'ipaiia eran de gados y el pelo negro y ondeado; ade.
raza judaica; en Inglaterra se hao diR. mas, han perdido otro rasgo típico: la
tinguido Dir.raeli, padre é hijo, el se. codicia. Su opulencia no es antipática,
• Eztractoe de artfculoa publica4os eD ••·
ríoa periódícoa.
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• Y hoy es el Ministro do Eatado que gobierna
á Inglaterra.
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42 LA ~IUJER.
porrp1e han sabido ser caritativos, des. bajo la condi~iou de nct:ptar {¡la mujer
iuteJc;.;ados eu mucha~ oca<;ioues, FÍen. que la representa.
do clul!ños de ca.-.i todas las empre:.as Eu los salouc~ Je los banqueros todo
civilizadora-; europea~. el que pneJe preseuta.r!-ie bieu ve~-
En aquellos rnaguíficos ¡;aloues, ha jo ti do e:; fáci lmeu te admitido. E o sus
espléndidastecbumhre~,ypisnudoulnu. bailes y fiesta!> pi~;;nsan rnús eo la cun.
,Jísimas alfombraR, viveu lo:; deseen. tidad que eu la cunliclad; se trn.ta de
di(~utes de los auti~uos 1nercaderes y qne sus ~alones eHt~u colmarlos, y qne
u~utcros de otros ~>iglo,;. todos ~a.lgno ofuscatlos con el lujo y el
Allí no !>e oir:í coover~a r h l os hom· e~pleodor. En cuauto al ear:ícter lnObrell
cutre,¡ ~ino de cupunes, empre~as ral de esta !>ociednd, es muy ~emej~otc
dejutocarril, explotadoues de minns, al de la aristocracia moderna. La al tide
1JI·ésl•W~ é Íniii~uificuotes, !;Ucede que los j6veucs que huu permn.
que reproseutan u o d()tc; nliéntras que necido alguo tiempo ou Pari~; vuelven
están solteras obedccou cioga.•Heute 6 lÍ RU pRÍ~ con el onpíritu y t!l corazon
su madre, y no picn«n.o eu haeen;e pervertidos por In \anidad y el cuten.,'
a.ruables ui e u permitir que hahle su dímiento por e¡..pectúculos y lec tu rus
cornzon; ellas sabeo que su faJOilin les corruptoras.
hus~;nrii el espoqo rico, tal vez júven IY
(6 viejo, e~o oo importn) que le,¡ puede
con venir mejor; viven e o el el;tn•lo de La ~:ocieda.d n:'Í mncua, hondado¡:;a.
cris:Hidao;; si stj las dirige la. pnhbra y hospitaln.ria de Parí., es la que so
coutcstau con mono.;íln.bos por miedo de encuentra en los le qué carácter tienen; pero n.p(nns turaJi¡,taij, viajero~, &c. Acostumbrados
roro pon sus cadena!:! y aparece lamMÍ- :\ .. er recibidos con respeto y boodnd en
po~n (e;; decir, se casn), se comprenderá sus lejanos viaje.-; eu po:; de un dato
si e-; tonta. 6 espiritun.l, lmonn. ó rnn.la. bistúrico, de uu hecho y ó veces de un
Niuguu homhre pued~ saber ~i nue Sil sue11o, ó en busca do uua planta, un
1merte t'i u u ángel ó á uu demonio; to. molusco, un in~ecto ó una piedra., ello~
das tioneo poco má>l 6 mt~uos el mismo 1 eo el centro de Jla.ris recuerdan la bos.
aspecto indiferente y usan las miswne pitalidad recihida en lo,; paí~es que han ·
frac;es convencionales; lo que eu suma mcorrido y acogen bien o.! extranjero
importa poco, puesto que pMa los pre. que quiere beber eu las fuentes de la
telldientc!i la mujer es un apéndice ciencia..
indispensable y el matrimonio es un Casi todos los hombres importantes
contrato en que ganan una fuerte suma Je esta. sociedad bao sa:ido de las últí.
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______ R E V 1 S T A Q U I N C _g N A L . 4:3 l
ma'i escalas ele la plebe y se han eleva. couocen .Je,de há mucho~ siglos, se de.
c.Jo poco á poco hMln. la posicion que grndnria, auoc¡ue sea muy rica.
oc u pan hoy¡ po-,ieion i ndependieute .Y Eut re In r(l'isil)cracifl. m01lana. se
completamente separada de la t1 ivia.Ji. hacen por el iutere~ de fllgun empleo
dnrl de otros círc\do!-l, La ari.•doc,·acia. valioso, r entrar :í no:\ familia. ~in
del talento es la que ri~e ·allí, y el que ' inflnol.Jciñ. en el pe>der es de!leender.
desea in~trnirse hallará materia almo- Entre la c~risfncrctcirt ?rwnclrtrin el
c.Jaute para aprend~r. 1 dinero y la opuleucia es el único m6vil
En e~os ~alone,; ~e encnentran todos de los matrimouios, y el que tuviera la
los sabio<; que hn.u tenido parte en la 1 ridiculez de casnrsu con uua pobre paobra
del progreso, en la in¡;truccion f'arin por in~on~ato.
p!Íblica y en el adela.utn.miento moral Eutre la ctristo~¡·aci(r clcl talrmto los
y físico de la humanidad; la preocupa- 1 matrimonio-; ron~ultno el valor el el ta.
cioo del dueño de CMa se coutme á leuto, y In. Academia hace en ello!'> un
ha.cer bablar á eneJa uno de sus amigos lgrnn papel; hé aquí el motivo: ~i uo
de lo que ~abe y ha e\tudindo; aceren j,'íven desea llegar al objeto de la nm.
Ue Jos paÍses r¡uo ha recorrido, 1-IIS CO'>- bicion ele todo ¡;nbio, es decir, á ~;er
tuudu·es y naturalezo., en fin, de todo 1 miembro del Iustituto, su primer peaaquello
que puede derramar luz en el snmiento es buscar apoyo,¡ y qué mejor
e;unpo de In ciencia. protecciou que In que pue,Ja darle una
Las !'OJioritas no son cris.ílillns, cuya 1
1
familia influyente, y eo cuyo seno se
úuica ocupncion es e~perar un Lovio cuentan ntlO 6 dos miembros do In Acnrico
: todas tieueo iostruccion sólida; demia? A.,íJa, intriga>~ matrimoniales
modales naturaJe.,, y ca.dn cual conoce rodean á IM hijas de los que di&ponen
:í fondo nua cspecialiclnd artísticn : <.le algunos voto~ eu el Instituto. Como
1!,ta se ocupa en cultivar flores (si ~;u ~e vorá, sea eunl fuere la dase de lu
p:ul re en bot:íoico ), y cuida de su jardín socieuo.d e u Francia, los mn trimonio.~
cieoti'tlC':uneute; la otra posee mrísi. siÍio ~e hacen por al~uu interes iude.
mos p:íjaru<:, J conoc.:e el temperamento pendiente de la simpatía; pero hemos
que uecesitan y el alimento que se les, uotndo que en ln.sot·iedad de los snhios
debe dar; hny •¡ni enes se complacen e o ~e oncuentmn frecucn temen te nH~tri.
piutar con veracidad los pai~ajes rna. mouios por flllWI',- p1.lnbrn, ,j m:í~ bieu
ra\·illosos CJU6 S•t padre ha descrito, seutirnieuto ca~i desconocido en e.ste
towaodo en sus recuerdos do \'Íajero lo país- pero lÍ veces Fe le re florecer en
rnrís propio pnrn clespert:\T In imagina- el rincon del cornzou de 1111 ;;aLío como
ciou y el intere~. Eu re~úmeu, entre In una plnntl\ ex6tica, y en aquella parte
(ll'i,,foaacia dt'l talcntn cada cual tiene 'JUC uo ocupa 1~> ciencia, superior á to·
obligaciou de sauer por lo tuúuos algo do eu él.
con porfeccion. ¡ Por qtH: ha. y esta'! excepcione~?
Las l!tlestiones más áricln.s y o~curM Creemos compreuderlo: el estudio de
en apruiencw. se c.Jiscuten allí con aquel la naturaleza, ~;e:\ en el sublimo espec.
espítitn chisto' de la hermosa tierra natal
venid¡\, mi querido Joaquín~ (dándole del dnlce Petrarca J
ul1·o ). Otro abrazo ú tni yerno ! 1 DoN JosÉ (con .fingido entusiaamo)-
DoNJosÉ (turbado)-.Ah~señordon Ah: c6mo podría yo describirles los
~!ateo: (lo a&raza y dice aparte) : Su encantos, las bellezas y maravillas de
yerno l . . arte que contemP.l~, las fuerzas misteUox
'Mo\TF.O (á Juanitaria u~ted su vida yentlo de fea; esta parte de la comedia no roo
diversiou en , 1¡ue es incapaz do coru. Trm::JtCI.\ (lwciemhJ un c((Jli!.Jt!e)-
prouderle ~ X o ~eas exigcHte, .Juanita, .Jo:v¡uin rlc.
1
Do~ Josf:-Sobrarú tiempopn.rn. ha. he haber ganado mucho ou su espíritu
hlar de mi'l vil~jil', qt1erido ~:uc; imprc~io.
1 J Joaquín, lo he p~usnd~ mu?ho y .desea. nes de viaje ,~¡,;ntras c¡ne e~t(,n fre!l.
1 Jo su vuelta coHtmpa.ctencta. Mt salud cns .... Oh: dnna yo mtt cho~ mios de
: es mala, el reumati~mo me molesta esta existencia monóton:\ y empalago.
cunndo llueve, y uo puedo tampoco 8:1. por respirar un <.lia l>njo el cielo de
o.!lolearme impúoemente; a~í necesito Italia .... Oh l el cielo de Italia (con 1
una. mano amiga é interesarla en mi~ e.mltacion) tan bello, tnu trn.sparente,
asuntos, que me aynde. i Ya me en. t..'\ o hermoso, el que dicen que forma
tiende l (le cla, cm·¡1'WS1Xmente golpec.i-; uno.. bóveda azulada sobre iotinidad de
TO:'d'O 1 , •.
~ -- - _..
G
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--· _._,._ ·--·--~, ____ ~
46· LA M UJER.
palacios, jardines, templos y ot ros mo. Jo \NIT.\-Tal vez lo habr:l en el bo.
nnmentos hi!!t6ricos, que tantos poetas tiqniu que se trajo ele Bogot;í, ¡pero
han cantado, tantos viajeros han des. desda la enfermedad de mi maclrte no
crito .... Ah~ Mbleme. u~ted de lapa. se ha abier to .... Dicen que es un c.xce.
tria del Dante, del Ariosto .... descríba. lente sudorífico. iSe sieute usted mulo?
me aquellas fiestas artísticas. DoN MA1'EO-Apura, hija .... y no
Dox JosÉ (aparte}-Aquí, Josesito, hagas preguntas necial'. ¿No acaba.!; de
lechar de su lomo escaml\. (Alto). Tic. oír q11e el tó es costumbre de la. ex.
ue usted razoo ..... Qm~ espect(\culo! trr.ojería?
Qné ríos, qué campos, qué columnas, DoN JosÉ (apm·te)-Ya por lo mé.
qué capiteles, qué estatuas .... Varia!i nos tUe libré de la presunta novia. {Sa.
veces visitó el teatro de la Escala en 1le Juanita).
R.omu ....
TmURCJA (enturumpiéndole)-La ESCEXA XI.
E<~cnla en Roma: Entóuce~ el libro
qne act\.bo de leer falta á la verdad,
DoN JOSE, Uo-s !'!fATEO, TIBURCIA.
¡)lle!-to que así se llama el magnífico Do!( JosJ!: (ti. Tihv?·cin)-i Y qué
teatro de Milan. puede hacer una per~ona como usted
Do:s- .Jus:B (tu?·bándo.se )-Queria h<\. en este campo 1
bla.r del teatro de San O:írlos.... 'l'muncu. (con afcci(fcion) -f>mpi.
' TIBUR.ClA-i ~o está Sao Cárlos en rar por el buen tono y la ¡;o<·iedad .
1 '¡N iípole'i? Dox JosÉ-¡ Y nada már; 1
Dox .Josf.: (más tw·bado)-Efecti-1 1'IBURCIA-Leo mucho y bo~tezo
vamente .... pero como lo más grato rn(\s!
para. mi corazon eran las bellí~imas Do~ MATEO (con imprtciencia )-No
pinturas oo los templos, allí era donde lo baga usted caso, Joaquín, esta niiia
pMnha las mejores horas de mi vida.. es una mentecato.!
.Tt:A~ITA-i Usted estaría en Snn Do:s- JosÉ (BD-l]YI'Cn.didn) -i Cómo
Podro en Roma siu duda? mer,tecnta l Me parece lo coutmrio .. .. .
T>o~ ,JosÉ-Por supuesto .... la ma. TJBURCL\ (con tono dolm·irlo)- Si,
ravilla de la criRtiandnd! A-,í como así dicen aquí que lo soy! ~o ~oe r;or.
San p¡~blo en París, la ~ueRtra Señora. prenda usted; pten~an que soy loca
j de L6tulres y ... Y.;::_ (tose). . porque amo la poesía, porque gozo con
1 Dox ~ATEO-~ mas, no sean Jtnpru. lo bello y me urrebnta el iJeali1;mo!
dente:., no le Lagan tanta'! preguntas St pretendían que fuc~e soez y vult!,~r,
al pobre viajoro, que estará con halll. ¿por fllll: me dieron una educacion
bre y fatigado. culta!
Do~ Jost (flpm·fe)-Ah: respiro,¡ Dt•~ ,JosÉ (bajo ,¡ ella )-Decidida.
pues ya no E:abia qué decir. ~me u te usted ost:\ aquí fuera dtl su ale.,
Dox ~L\TEO-~Hndale prep:\rnr lo. mento; c~ta a.tm6i>fera matar{, su alma
merienda á Jonquiu: chocolate con e:ensihle y delicada: 1
arcpa y caruo asada.. 'flBURCIA (en el 'mismo tonn )-Gra.
ll JuA~ITa-Ya lo debe traerJo~efa ... cias 1Í Dios que al fin he ha Iludo ú un
pierda cuidado. . sér humano que me comprcuda; es.
DoN .Josi; (111X'l'lc)-L'1. he ele poner te sení mi coo:.~telo y mi alÍ\'ÍO en me.
e u conflictos para. veo! arme u e lo m u. dio de mis tribulaciones!
choque me fastidia. la Juanita . . .Alto,
con aÍNl gmrc). No se tome usted el • ESOE~.l. XII.
trabajo do.ha<:e~me traer cboc?late; yo , JOSEFA co-s OTJtAII srnvrRNTAs- Do!i
oo tomo stno te: en el extranJero es la
1
JOSE - Do~ MA'l'EO y TIBURCJA.
bebida que se acostumbra. 1
1 Do~ ~!aTEO-Té! .... No sé si lo ha. 1 (Las sirvientas ponen dos velas so-!
j tmí¡ah, Juanitat ' b-te1tnamesa-EntraJosefa, con un
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------------------------------------------------_-_---_ :~~~~:· f
RE V I S T A Q U I N O E N A L . 47
pocillo de huinteante té, ,-odeado de ca?'- y o o yo. ; Ni me han visto siquiera.!
ne asada y AREPA de maíz- La ot-1·a Serii mejor uo interrumpir tao intere.
si?·uienta lleva un plato con dulce y san te coloq•Jio .... pero, no, véamos qué
agua en, un jat-ro de plata). dicen los dos.
JOSEFA (á don José)-Aquí le mao. TrnoRCJA (á Juanita)-Quita.: allá,
da el sudor mi señií Juaoita. hermana! que hueles á humo como si
Dox JosÉ (1·ecibiéndolo)-Perfecta. salieras de la cocina.
mente. (Apa?·te). Oiga, i con que té con J UANIT.!-Es la verdad, de allá veocarne,
a·reprt- y bizcocho de 1naíz 1 ja.. go (bajo á T·ibm·cia). Pero en tanto tú
mas ~;e hauia. visto el té en tan vulgar no pierdes el tiempo.
compañía! Ttl3URCL\. (hac-iendo un oesto)-
Dox MA'l.'F.O (acercándose)-t Está Yo:~- ...
bien preparada la. bebida? ¿Necesita. J UANITA (tÍ don J osé)-Mnchos me.
a.lguoa otra. cosa l ses bao pasado, Joaquín, desde que us.
Do.N JosÉ-Estú todo muv bien. ted y yo estuvimos Rentados por la últi.
(.Apa?·tetoma?ulotmsorbo). Qué té tao mavezeneste sitio. iSe acuerda usted
infernal!. ... Sabe á cucarachas! que fué la víspera de su viaje 1
(José está sentado en un sofá. al Do~ JosÉ-¿ C6mo no me be de acor.
lado de Tibu1·ciay conversa con ella en dad Apuesto 1Í que usted no recuer.
voz baja, en tanto que dm¡, Mateo sepa- da cuántos meses hace.
sea y lod •rwim desde l/jos). JUANITA-He contado los dias uno
DoN MATEO (apa1•te)--Eo realidad, 6 uno .... y la prueba de lo mucho que
Juan ita tiene razoo! Joaquín ha cam. ha tardado la teogo tan á la. vista .....
biaJo tanto que oo le hubiera conocí. Dox JosÉ-¿ Cnnl es la prueba.1
do. (Saca el1·etrato y le c01nprwa). SitJ JuaNlfA-Que la hija Je la vaca.
embargo, es el mismo del retrato, aun. cari-blanca, que usted dejó chiquititn,
que .... ec fin .... lo que resulte Re verá! está abora. criando un teroerito pinta.
(En ulia voz á Josefa). Cu11.udo haya 1lo que es uu primor .. mafíu.na, cuan.
coucluido de t.oma.r su refre~co el ca. do In traigan á la corr:~.lcja., ¡;e lo be de
Lallcro, prcpúrale una cnma en el cuar. enseñar.
to de lo!! hné~pedes, pues e¡;taní cansa- DoN JosF: (con ind~t'cJ'Clwia y si.
do y querrá retirar~e temprano. guiendo con los ojos á Tiburciu, que
JosEFA--La l'eñorita eu persona os. leuanttí,ndose 86 sienta con aire 1·omán-,
tá haciendo arreglar el cuarto. Y ella fico eu, !nteanaptí di.~tu?•cia)-
Sí, i eh l (.Aparte). Mi prototipo em \lo j
(Jt¿anita, al nota?' la convm·sacion bona.'!o, por cierto, cuando se fijó en es-confiden,
cial cn.tte 1'ibu?·cia y su pre. ta muchacha. 1
sunto novio,sc ?lW?tijiestachocada. Hu,. .TUANITA-l Que decía ustetl? 1 1
ce ctde-m.an de uolve?·se ti sali?·,).?e?'O 86 DON JosÉ (bostezoando)--L Yo ?.. ... ,
1
.
vu.elue y va á, senta1·se elt el sojá ctwm nada.
á don, Josú). JU.!NITA--Como que ustecl e~;tú fa!'- 1 1
JU&YITA (afra?·te)-Decididameute tidia.do ... , Pero le daré una uueva :¡11e , :
parece como si Tiburcia fuera la uovia le gustará: l11s semillas de pasto in. 1 J
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j¡----¡8 L A :M U J E R ·. - r
1! gl~s qne me mand6 bao uncido, y ere- JUANITA (suspimndo)-El no era
1 1 ceo que es una maravilla: u:sí. ... y esto es lo que me duele! Le
1 Dm;:.JosÉ(bostezcmdo)-¡Quée ... co. de~cooozco enteramente. Ya no toma
sn a ... a ... l l\Ie ... a ... a ... alegro! in te res en lo que hay en la hacienda,
1
Do~ }IATJ!;O (acercámlo~e)-Noto nico la vaca cari-blauca, ni en el pasto
que usted está ca.usado, Joagllin, y inglés que deseaba tanto acli!Dntar
1
querrá tal vez retirarse á dormir. aquí:
•
1
DoN JosÉ (bo¡;lezando)-Lo coofie. TlBUROIA.-i C6mo piensa!', Juauita,
1 so .... Hice hoy una. jornada larguísi. que una. persona recien llegada Je E u.
:na ... (..d. parte). Esta niña. tieue el don ropa se ocupe en semejantes uiruieda.
1
de producir un ~opor invenciblE.>. des~ Eso seria absurdo .... Con razon
JUANI'l'A (aparte)--No estaba fatiga. que tu conversacioo parecia.fa¡;tidia.rle!
1 do ni tenia sueño miéntras que habla. Ju..u;ITA (con d·i$gusto)-Yo le ha.·
1
La cou Tiburcia! biaba de lo que en un tiempo le in te.
Dox MA 'l'EO-V eoga usted ad, que resaba .... Pero ~;i ya. no soy de su gus.
yo lo llevaré ú su cuarto. to, Lien se puede ir con la música á otra
Do~ JosÉ (despicliéndose)-Aunque parte ... Mas aún, bien puedes encargar.
con mucha pena, el sueño me rinde: te de él, si ú bieo tienes, puesto que pa.
buenas no~.;hes'l'iburcia, buenas noches rece que le conoces sus gustos me.
Jnanita: (Aparte). Por cierto que me. jorque yo. (Sale).
1 <:;~.co irme á reposar. ¡ Quú faeon la TIBURCIA-¡ Juno a! J nanita: ... Ah 1
1
que he tenido en las últimas u os bor.as! me deja .... no quiere oírme .... De:;gra.
¡Qué af¡\nes, qué fatigas, qué tormen. ciada de mí: 'l'odos me riñen, todos se
tos. (S,tle cLetms de don .JI ateo). creen dueños de mi pobre porsoua, y no
Et:iOEXA. XIY.
o 1 'rlBvH.CIA, JU.A~l'l'A.
tengo libertad ni siquiera para poosar
á mi modo. Oh ! bendita li hartad, i cuán.
do te acordarás de la suerte infeliz de
b.s wujeres para venir á emaucipMlas?
1 TmuRCT.l-Ah: Jnanita, tu novio es
uu hombre ideal! ¡Qué couverl;acion
tau nmable, instrnctiva. y amena!
(Se clejct ccter sob-te el canapé con ele.
saliento).
l!'lX DEL PJUlfER ACTO.
ACTO SEGUNDO.
Lo. misn:a dccoracion. Está amauecicmlo.
ESCF:~.a. I. chucha me 1111 cocautado. (Suspi?·a).
1¡ D J 0 S E Qui::.iera dc¡;pedi rme de ella .... expli.
1
° N • · carla mi conducta. (f)e acerca tÍ una y '
Dox .Jos{~ .(sale po1· la pu n·lc~ J.oj W, 1 otl'a 1>uel'lc~ y esctu.:lta ). Oigo pasos. i Si
i.=,¡aietl'da an1lando de puntillas y t1·a. llel'á ella? .... No tnll Es don Mateo.
tun.1'u de nohctCIJrn~ido)-Uf.. .. 1aa~ta (Ocult.aloszcmutNos).
ahora á nadiu he ~ucontrauo .... los pa-
1 ti os y corredores está o desiertos .....
.Apt ;¡.~:; nchtra. el dia.. Si lograra escaLulhnne
l'Ín c¡uo lo notaran. (Se acet·cn
á tu~ sofá y saca de alli los zarrut.
1 1 r 1'08 11 u e lu~bia ocztltado cwmdo llegó).
, ...;iu embargo .... quisiera, ver por últi.
1 1ua. 'oz ú la preciosa Tiburcin. La m u.
1
- ----·--------
ESCENA Il.
DoN )fA'l'EO, Do;o; JOSE.
Do~ MATEO-Me alegro, Joaquín, el
verle lemntado tan temprano, lo que
prueba que la fatiga no le ha h~cbo
daño .... i Qué tal noche 1
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líl~-.=-~----~------~ . ~.......___ - - ·~ ----t RE V I S T .A Q U I l\ C E S A_L_. ___4_ tl .
Do:-; JosÉ-~Iil gracia"': DorlllÍ co. Do!\ ~lA.TEO-~[c ltnhla u.,ted de unn
1 mo u u príncipe. (.lpw·lc) . .11n.1Jito tlc~!.(rnc:ia de falllilín, ¿pero de qué fa.
1 viejo! milm halda usted?
Do:-: ~1.\.TEO-Ya que e~tarnos solo~. D1JI\ JosÉ (aprtrlf)-Aprieta: Si oo
qui~iera que habl.,,elllo~> los dos ele cier. teudr{ familia l
tos n'unto~ primdo" ... (Sr ..;ienúw). Do!' ~IATEO (con .:~crie~lad)-Rcpito,
Do~ Jost (np•trle)-.\.•¡uí fu~ Troya.i Juac¡uin, ¿de q111: f:uuilia h:l!ola u~tt::d 1
Dox )L\TEo-Explíqnetne, en pri. Do:->.TosÉ-¿Cómo,uondiviua.u~teJ?
mer lu~ar. ,.,¡las úlLuua .. ~ reme~as di:! l(.lpm·le) .. Je~us me ampare l
quiuR su vcndierou Í1 huen precio. . , 1 ,l)o;.. )LiTEO:-Sení do Ht he~man.n l Do~ ,JosÉ (t•wl.Hulo )·-¡ N o le e.-:cn b1 C'unneu, ro u q u1ou hnce tantos ano~ n.
, 1 e~o con todos ~u~ pormenores? 1 ñÓ n~teJ?
1
Do:-; JL\TEO-Bí. aceren de las ante. lJn~ Jo!';f{aJXII'le)-Respiro: (.1llo).
rioro~. pero deseo saber ¡.mrticularrnen. Sí. ~>ciior, la cann es de ella. . ! te qué rusultó de la quina amarillrt Dux ~!ATEO-¿ Y qué lo ha :.uced1do
que del,eria \'euder uuo, día,; tíures de {¡ 1n boudita IH!Iiora?
1
embt~rcar!-e para a.t:il. 1 lJo:s Jot~É-P,mlió á un uiño, y .. ·1
Do~ .TosÉ (azuo·tc) -Misericordia! Dox MATEO rso-J1fl'CHditlo)-Uu ui.
(Altu). f:>i tengo tau Ul!dt~ memoria~ ... ño 1 elln ? ~;u yo?
1 pero debo tener el npunte por aquí (Se Do~ JosÉ-Pue!l . .. .
1
bwicsÍ: ( tul'ix.!.do)-¡ lJe cuál ele rneu á :.u edad l Teoin más de cincucu.
la~ ro me;.:\!\ Je atiil que mstod me mau. ta niioo; cuaudo enviudó l 1
dó quiere c¡ue le b:lble! l>ox JosÉ-~le mtilico en lo dicl10.
lJ.J~ ~1.\n:o-¿ J.:,tú usted delirando? Dos )LiTEO ( rietH[cJ)-J:l.: ja; j~:
¿ UuáuJo le be rnaudauo miíl! l doiia Gármeo.... Poro ha~jO 1nal en
Do~ ,Jos M-i EntónCI.!H quién 1 rcírmo puesto que perdió m prole.
J)o~ .\1.\.'l'EO-Puos &u socio, porsu. ¿Eso lo dice!
puosto. 1 .Do:-> Jost-Sí, ~¡cfior .. .. al snlirlc
Do:-> J os í:-Sí, !iÍ, por>-upuesto, mi lo, dioute~. (A¡xtrte). Iu~pírnme, génio
socio. (.lpurlc). La 'itunciou se e::.t:í ha. de los emhu~t06 i
cieudo rn:ís y m (~.., apurada, i cómo ~al- 1 Do:-; .MATEO-Válgame Dios: .... So.
dré do ~emejante horeugcual? ria el Aute- Crillto ~ .... Hizo bien cu
Do~ .:\lATEO-¿ Qué tiuuc usted, que 1 morirl;c.
ostá tnu di:.traído y meditabundo 1 J Do!:-! JosÉ (co1~ 1~tiste1·io)-Y no so. 1
DoN .JosÉ-Distmído oo .... afligido. ,lnmcuto ha tooido el'o. pena., sino que
Do:-; ~L\.TEü-i Por 'lué ! ~o murió su segundo marido de re.l
J).) ~· Just-Uoa del;gro.cia de fa.mi. pentc.
lia que acabo de saber. Do~ ~!ATEo-Pobre hombre!. .. i No
Dox ~hTEO llOt'jHt:ndido)-¿ Acaba se ItaLia de morir? Ji:.,to me ha dejarlo 1
de Mher nquí? lelo .... Doña Cármen crit1ndo á los se.
DoN Jost (mostrándole una carta)- tentn L... 1
A.yer me dierou en el corr~o (en J:li ei. DoN Jost (ahogando la ?'Ísa)-Y
va) uua carta, y babia olviJndo leerla nhora me suplica c¡ue hagamos las
basta hoy. (Aparte) .. Cuáutas mentiras paces.
_y_ e ~r...,n~b-u. s..t. ..e . .$.,~~-o-~~rt_o..u.__uos-tra_s,_o_t_r_os_~_ __n_ o_~·_MA_TEo_-_I_ Iú_g_ala..,s.·.- usted ~ •: ¡ ---------- ___. ____________ _____ _
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( .----·--- - 1
50 LA MUJER.
mento, ~í, señor, vale la pena.: ; la sc-~ñaoa, ~eñor don JonquinL., t Ya tie. )
ñora es un fenómeno l nc ensillada la. mula?
DoN .Tos.É-Pieu~o escribirla ah oro. Dolí Jos};-Es verdad: .... Se me fi_
mi,.mo. 1 ~u raba que estnria en donde mismo lo
DoN }fA TEo-Primero venga usted dej(: nyer cuando llegué.
~ouruigo y le Reñalaré Jac; mue:, JOSEF.\.
DoN Jos?: (rtpartc)-Vuelvo IÍ re~pi.
rar! (Se pone á todtt pri.~rtlos zam.ar1·os
y c~r1·e de una pat·te á otra en busca
de su foete. Lo encuentra y se le C0{1, lo
recoge y cae el.~O??ún·ero ). Mi foete: mi
foeteL ... maldito sombrero~
JOSEFA (núránrlole con ctwiosic.
lad)-i Para d6ude es viaje tan de ma.
una cerca. j
JOSEFA (s01·prendida)-No eutien.
do ... (.A~>arfe). ¡Si se la querrá jugar ú 1
la !o;eiiorttn.! (..A.lto). i Qué si~oi6ca ? ...
DoN Jos}: (en voz baja)-Haz lo que 1
te pido y oo preguntes¡ te pagaré un 1
peso, dos, tres, cuatro, diez ..... : Sí, se.
1
.
n- or, r) 't ez pesos.•. .. ,1
.• JosEFA (con ?'·ccicntc se la 1
qutere JUgar a tUl scii(( .Juautta, con
plata u o me com pru.n ! (Trata de i tse ).j !
DoN Jos}: (detcniilldiJla)-Escu. 1
chaL ... E~ tu mujer me va á pet der t 1 1
JosEJ.'A-Dt{jeme usted! (CO?·rr ó la
1Hte1·ta y empii!zo á gritar). Mt srñ1'1'0t-'ion) - :Mal.
dita suerte!
ESOE~A Y. l JU.\~IT.\, J11SEFA, DoN JOSE (J:N \IN l
lllNCON).
1
Ju.\~IT.\-¿ Qué Rucede, Josefo.l j
.TosEF A (acalti'l·adlt)-; Qm~ ba de hUceder
sino que el uovio ~>e nos quiere j
escabullir siu decir "ba:;ta luego~" l
.TuANI'fA-Qué oigo!. ... ¿Joaquín, 1
eso es verdad 1
DoN JosÉ(tu?·badi8imo)-Yo ... yo ...
JUANlTA-Esos a.pre,.to!j de viaje:. ..
Su tnrbacion .... todo me prueba que es·
cierto ....
JOSEFA-No l>uede negar que me
estaua ofreciendo uua. miua. de plata.
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Í REVISTA QUINCKN-Á.L. á!-¡
_p_a_r_~__q u e_le _a_)_u' _d__ns_e_ _:í _e-sc_a_p_n_r_- s-i n_q_1_e1 1e o que re r~ei ~.. .. yo no 1o d~ tengo ; -1 a
lo vteran.... pnertn e~ta nbJerlll .... pero SI era pn.ra
DoN JosÉ (adelcutf,{niú>se)-Ern una hacerme este desaire ¡ ;Í qué vohió 1
chnnza, .J uanita ~ nua inocente chanza! (Prorrumpe 1m llanto'!/ srtlf' cm•¡·ie1t chauzac;. DON .TosB(ycndo fra¡¡ tle ella)-Vál-1
DoN Josf: (con, hu.mila.ad)-Perdú- game el cielo l veo(!a usted acá, le diré
u eme usted, señorita .... le explicaré ... que yo no ~OJ .... Pero no me oye! ....
,JuANITA (inte?-rumpiindole)-No Se fu~ .... ¡.;o me faltaba sino hacer llouecesito
de explicacioues:De~deque le rar ií esa pobre niffa~
ví ayer, noté que usted era otro. (Sen.. .To!>ra'A (s'tlicncl() dcfras de .Jurmi-
1 túndosc y ct¿/n·ién'TlNUACIO~) .
. \ RRIA- Et~po&a de C:cciunn Pctns ; fa- p;uln·~ de la paltria, quo m:mchhan qno saliemosa
I>Or 811 lwroismo y :unor l'onyugal. Mn stari:m prontas ti In Jrir como ellos .
. ¡.;tcouuna~~, l<'rióJicoH nltrn-rcpnblicnnos, CJon, •pte lo~ ~~~muH J•lll'~llos lo .debnm mu-impresuH
con tinta roja, y tnvierou lugar <·ho, Y .IJUC 111 el y '"11 ann;;os hubw~cn uetado
1
cnalw b:mquetcs, en lus cual el! so reunieron ' en Panli en la .EtpOti\ do la Comnnu, con muloR
más exagerados socialiAtall franceses. En cho ¡::nsto hulmlrnn formado en las filas do
1
' ellos se pronunciaron discursos que causan 1 aquellos rlcfen!ll~rcs de la Ucpú.hli~a.
e11panto a toda persona racional, y en noo se 1 ¡ Pobre Fran :la y pobre Ro¡mbhca l
1
lo.vó uua 10anifestacion do aprobacion dirigida t;n tal Cl~mC1nCc:ln, miembro ele In Ollmara
á lusnihilúta& do Rusia,- alcnt:indolos en la, de Diputadoe, ¡llronunció un tli8Curso algunos
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-· ! 1 - ~;------- LA :;\[ U ,J E R . --~
l elín11 mns tnnh·, ••1 YIElt,_}:s~S~-~~-: el cu~\lcmnr~in eRt:t cJiRnlviérul;:.~ presa tlcl nw-1 1 1 dijo qno brinrl:lbn por· b emancipacinn rlt•l , tcrinl ismn 1111Í!I cxa~Prarln." 1
1 1 espíritu hnm~nn do totla ;:npcr~tirion. "~n .:\ p~qar el<• aquel n1al ~nC'ird fJil<' nqn,.ja :í 1
es, elijo, sólo por el gnRto do comer carne en la p tiria tic fiisnmrk, t•l movimiento intelcc- 1
j1111 día on qne I n~ católir·oR 110 comlctwn a J I tnal !'>' inmcnRn, pne:; Rc~un el mi>1mn antor 1 j
ayuno ;.• :Í laR legumbres, que nns hemoH reu- RC pnblicau un AI"HIRniall,OOO volúmcnc>~ por 1
u ido n'C por di a, 1
te qtro nnR di,·or<"ÍaJnos pam si•:rnpre de la 1 u 1.800,000 p~giuaR por niio ó 10,000 por di a. 1
rcligion t·atólica ~ '' Aa!lnni nlllcho tiempo to: G milit:li'<:R; i ele uaúsicay do litcmtur.'\:
tinteK do que llll horrible catndilml'l In arras- !i2 do pcdngngia .r filnlogis.; 17 c·ornerc:ial!'s;
tr~o hast:\ el foncln de 1111 abiRmo do donde 1 1 t tlo agrkulturn; 11 11'! arquitectura y do
saldrá, ó re¡;cncrado ú coruplotamcnto IIITIIi- carninoR •lo hicrn•: G d!' g-cns,:rafía, y ha!ill\ 1
nado. ¡ los carniceros tienen uno y lo:> peluqueros
1
otro.
II
Dubia hahel' tenido Jngnr en WicAbadcn
una t•ntrc,·iMtu i111portante entre los Emperatlorcs
de A lernaui:\ y do .\nstria y In Reina
,~ktoria, de h en al pmbaLiemcnto depondení
la paz ó la g11orra en .l':urupa.
V
lbl'e mndro tiempo c¡nc no no~< nt•up!lb:Hnos
de Jns mod;ai\, re.: ro si ht!IJIIIS ¡.;n:lt1JaJu F>iltmCÍO
ha COIISÍRticlo ('ll l)lle Cll l'l:alidtui la 7111)1/a
ha e~tado cnsi cRtaciunnriu, snlvo que•, día
III por día, lnH trajes su hau itlu :tl1$i!1Htauclo,
1
1
hafita el 1111ntu de cprc ya ¡mmto I:.R 1lanuu;
El Snuto Padre LC'JII xrn ha confcri•lo á nu pudran chr pu~o por la t•allc, y tcrulni11
al~u11o>< Obi~po11 in¡.:lc!~CI\ vodorc>l sulicicrl!cR que llc\'ar en po" ele IIÍ 1111 sirvil'lltc r:on uua
pnm que hagan 1111 :LIT!'~ lo Ct•n la BCC(a. pro- j tahl:\ J•ara pa~ar los CniiuR, !'ero flc¡.:\111 cl fiiUtcsta11tll
llnmnthl]lll$r;;Ís/a, que desea vtJivcr ul , to de 111111 Cllcueln política, del exccsn del mal
se1w riel catulicituno. s11r¡;e el bicu: [HIIIlto vcr,•rno~. IHIC~, qu<' fa- ! El ptt.1<.
el nombre alP.I iuvonh•r de ella, el doctor Pu- Lo que kÍ l'R co11a :1\'cri¡;n:ulu qtJC so usar:\.
e HOy, prufesor tlo l;l. Univen;id:ui do Oxfonl, por >e t< vit~toao~, du hilo clo
1 la~ columnu.s de la I¡;lewÜl cutólica Cll In- uro y e ~o ha•·cn de ra~o, de faEl
Empcr:ulor Guillermo ha cumplido lua yn, Cf•ll lilll'hts !'Ínlus que so ntnu dd•ajo do
s:} aiios de edad, y goza do tun bucua H;alud, la U:ll h:l ó ~oLrc la c:rbell
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 38
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La Mujer - N. 31
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LUZ Y l<'l
salí va y ciertos cosméticos muy su a ves, preciosas C(lll que recogiru1 la toga, n bro.
'
lo que decían que tenia el tlon de hacer cbabao la t1ínica. y lcvn.nta.han las ulan.
desaparecer las arrugns y daba tersum gas; los mngoHicos collares, Jo¡; brnzn.
á la teli. En seguida las más h:íbiles se Jetes, las endonas con I)UC ~>e adornabau
encargaban de pintarla las cejas y los )o<; brnzos y rodeaban lo~ tobillos; los
labios con preparaciones costosísima", zarcillos, los anillos que les cubrían Ji.
así como otras la. limpiaban los <.lientos tcralmeute los dedos, on resltmeo, todo
con ciortn resina que los daba brillo y eu su atavío valía uu reino. Los ltom-¡
blancu m. Lns peinadoras la teñiau el brea las ro¡.ralnoon todo at¡uello en :;e.
cabello de color rubio y afíadian pelo i'ín.l de cnrilio y estimMiou; peusahao
falso, form:ímloles sobre la. cabeza. nr. ellas, en \:.oto, que la verJaJ era que
tísticos monumentos ~os tenidos con gan. esas cadenas ~61o simboli:r.ab::m sn cs.
cho:. de oro y plata de siete á ocho pul. clavitud y cautiverio.
gadns de largo. Uno de éstol'l, encoutra. No podemos méuos que copiar :tl}liÍ
do en las ruinas u e Herc\llanuro, • tiene algunos p:'irrnfo; de lo que ~ice ~ésar
una cab~zn. formada con una pequeiia Cant•í en el ca.pttnlo Jo su h1stonl\. cu
estatua representando á V énus miráu. que describe á Homr\ e u atptel tiewpo:
dose eu un espejo que le presentaba ··Cuando la dama ~;:>lía ou litera. em
el amor. · ~ couducítla por ocho robustos esclavos,
Una \Ol'- pintada. y poinnda la roma. que ~:lla 111i¡;mn babia escogido eu el
na.pouiasus manos eu laR de la escln,n mercado; otrosllos laprccollittucorrieu.
•¡~e In,; lavaba en leche y bruñía las , llo; ?os esclavos llevan{¡ los la~o- los
uua", y des pues se acerca han las que In nba01cos de pavo real, y do:; paje~ do.
vestinu. El traje era muy sencillo: tras los nl111oh:Hiones."
coUlpoumse de una túnica de lana bla.u.\ .Aquellas Jnnjeres, c¡uo pnreciau in.
ca IJ do liní~;imo _liuo con manga!'i. nu. capaces de bncer el mcuor e::;fnlr:r.o,
cba~, quo le baJaba. hasta la rodilla, cnando se molestaban cou alguoll e:;.
lle\'afidn oncimn un chnl que las rodea. clava manifo::;tabao su r~b1a arnñfndo.
bn. la ciut111a, una y otra prenda. guo.r. la, morclil-ndoln, enterráuclola. alti otcs
ue.:ida con franjas de oro(,. de púrpu. 011 lns carnes, y por tíltituo cntrrg:íu.
rn. ( 'uruulo é'alian á ln callo de ioc6guita do la al er;cla\O encargado de loll e t'Sli.
cntnl,iuhan el vestido blauco, tlistin ti vo gos do la sorvidum hre. B~t o la ool"rtJe
la matnmn romana, por uno Jo lnnn. ba por el rnbcllo y la M~otnba, 1:\ :\<'t:t
J~ \:Olor oscuro. Entre lns plebeyas la sufrir lllÍI tormentes, In encerraba cu
túnica. era muy corta, dejando HH b o:::curhimos calabozo~, y uo poca~ wo.
picuJa llosuuJa lrasta ln rodilla, poro rino eu aquellos suplicios.
cuh!Crla de pulseras <.lo oro 6 pla. Cadu. dia las mujeres ornu más otrno.
ta. La::; fabrioia.s usn.Lnn el vestido Jm¡¡. les miís corrompidas, m:ís infar.ies y
talos pi(s, y cuando f;lllin.n á la cnllll sin' ver<'lícuzn, ya uo ernu rnujcrOf siuo
se cubrinn con una ea po. llamada lo!Ja, sé res u1~ustruo~os que no guatd~ba:~ tl~l
•JilO Laja ha hasta el suelo por un Indo, "l-r bumauo ~ino l>ll n~pocto. Bteu "a in.
dejando 1lcscubierto el hombro d<~rc. do es que las lnlljores •¡ue c:xnterao
cho; y en tanto que la plebe~ a usa. todo, lo lJIIutro y lo malo, cuando ·eco.
La ¡;andaliaij, lns patricias ca.lzabau bo. rrompeu son peores que los hon bre:;,
tiuos hlnucos. A pesar de la. aparente y n6tcso que los hombres de a.q\ellos
'* " l'uropcya."
** Los csptjo~ de la :mtigiicdad eran de
metales hruuitlns. X o fué sino en el siglo ,.ca.
Lnrtu 1lu IIth sira Era q11o so hicieron espejos
do t·rist.LI en Venecia.
tiempos oran lo:; mii!i mal·md<» dol
mundo. Baldou eteruo y mnucha Jmho.
rrable hubiem sido para la mu.er el
que pertenecieran á su ~;exo las .hl ia.~,
las .AgripÍilct..'~, las Ff1 ustinas, .Jbsah.
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-----~ ~--......-......... --- -
REVISTA. QUINCENAL. 151
~y Popeas, si lns mártires inmoladas J no hubieran lavado con su sangro
por los perseguidores del cristianismo, cdrneoes de sus antepasados t
los
(Cou;li,warc¡). ___... S. A. DE S. _,___
LA EXISTENCIA DE DIOS.
E.lllllit'Cl'SO es Dio.~. Dice el impío
Que otro tiempo dijem Dio.~ no cxixlr.
De humaon cormpcion gctUido triste !
Do la fr:igil razon hondo extravío!
j Pero toda osa gran naturaleza
, A sí misma se ignora, y al potonto
1 Autor de sus arcanos y belleza.
Sólo al hombro, sér libre, inteligente,
L luz, la tierra, el bol, el monto, olt·io, Dio;; reveló su nombre y su graudezn,
l~l ¡ nulo qno do flores ~-;e reviste,
11
\' ol neci(} huyo do Dio!! ciego y demente 1
J~jl airo, ol nncbo mar, tú los hiciste,
¡Oh Señor! con tu inmenso poderío 1 l\IcucÉocs MArtiN DE SoLAR. (Chilena).
LA JUVENTUD DE ANDRES.
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES.
tF I N DEL S I GLO XVIII.¡
CAPÍTULO III.
QUIÉNES ERAN NUESTROS HÉROES.
A:\!>ld:s em el hijo del rico propio.
t~rio don Bucnn~ c utur.'l Ruiz. duciío
cJol valle de Gu6duas, l1ercncia Jo sus
antepasados. que se habiau establecido
n.llí doscle fino;; del siglo XVI, poco
dcspues ue hahenc fundado esn. pohla.
ciou por órdcn del PresiJeote Venero
do Ley va en ] fí7'2.
La f:\milin. Huir. se ha.bia establecí.
do on ludias, reciuute In. couquistn., y
n.uuque ha Lia conservado su raza lim.
pin. de to•la mer.cla do liuaje de indios
ú negros pertenecientes al gremio de
los lla.roados t'l'iulf(¡,q por Los espatioles
oriundos de la madre pa.tria, t¡uioues
mirn.bn.o con desden á Jos Lijos y desct•
ndientes de los heroicos conquistadores.
Los H.ui~ nuucn. se habían di~tinguido
E:n la Colonia por otm co!':a
que uo fuera por su· amor y lealtaJ o.!
Rey de E~pniín y á los delegados que
.'IU Real Voluntad emiaba ú sus litíbdi.
tos de Amét·icn. Distinguíase tau.bieu
e:-ta familia por las riquezos tt.eumula.
das de generacion en geoorocion, l:iÍll
perjuicio de que gn,taran gruesas su.
ruas en dotar b iglesia de su puclJlo y
de las adyacentes parroquias; eu hacer
protOeJas ú los ~;autos de ~;u deliocion,
y costosas fieatas co ciertos días t!cl
~tiío. Ademas, recibino con pompoRn.
hospitalidad al Viroy cuando pn~n.La
por Ouáduas 6 qneria. vivir una tcm.
porada ,.,.oza.ndo del clirua. templado de
aquel v~lle. La ca.sa. de los Ruiz em
cutúoces el punto de reuníon de aquo.
llos señores, quo pagaban la hospitali.
clad quizás con hurla.s y palabras de
mofa, miéutras que los criollos raspe.
tn.bau hastn. la E:ombra de los enviado&
de .... u 1Ia.jestad M u y Católica.
Era. don Buenaventura ami.~o per.-
oua.l, no ~oLuncnte de los Yircyes y
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152 LA MUJER.
tambien de los Oidoros, Jueces mili. incómodo en aquel clima cálido r hútarer.
y civiles, Intendentes, &c., sino medo. Lo único que no estaba 6. la al.
que ha.ciau suya la vivienda de don tura del lujo que hemos enumerado
Buenaventura los Arzobispos, Prela- eran los muebles, que eran escasos
dos y todu,s las dignidades de la jerar. para. lo que hoy se usa., aunque los ca.
quía eclesiástica que tenían que pasar napés inmensos ocupaban á veces una
y repasar de Santafé á la Corte, ó vice. testera de estancia, pero no los usaban
versa. A pesar de las costumbres sen- en Guúduus, como sucedía en Santafé,
cillas y patriarcales de la época, los de maderas esculpidas y de cueros do.
Ruiz gastaban al mismo tiempo un lu. rados y ricamente pintados: los sofás
jo ostentoso que haría sonreír hoy dia y asientos eran toscos y aforrados en
á sus descendientes: jamas se servía vaqueta tan dura y resbalosa que se
en la mesa y en todos los usos perso. necesitaba larga práctica para apren.
noles do los miembros de la familia si- dor á Rentar~e en ellos. En los aposenno
en vasijas de plata maciza, tosca. tos interiores no se veían otros asien.
mente labrada, pero que valía mucho tos que no fueran grandes arcas de roadinero.
Muchedumbre de esclavos bol- dera y taburetes de cuero bruto, que
gazanes poblaban la casa, los que, á hacían juego con camas inmensas, rua.
pesar de que disponían á sn antojo de cizas, bien labradas y abrigauas, con
cuanto había en la habitacion de sus cortinas de lienzo y baldaquíes de daamos,
no por eso se escapaban de ser masco, lo que debía prodncir un calor
castigados por cualquier falta leve con insoportaLle.
una severidad sin criterio ni discerní- Pero si los muebles de don Buena.
miento. Aunque en el interior do la ventura no eran ni ricos ni abundantes,
casa los Ruiz vestían con telas de lana en cambio los Ruiz habían gastado un
y lino, para !;lllir y presentarse en pú- uineral eu cuadros de santos con ricos
blico no usaban los hombres sino casa. marcos y pésimas pinturas, que entacas
de ral>o, damasco ó terciopelo de pizahan los muros de la casa, así co.
variadísimos colores, gregiiescos de lo • m o en cada mesa se veían retablos del
mismo, chalecos de tela de plata y oro, j N ifio Dios, santos de bulto y hermosímedias
de seda, zapatos con hebillas simos Cristos y pilas de agua bendita,
de or?, espada al ciuto, con m:!s ó mé-¡ue plata. y martil, preciosarnente tra.
nos ncas empuiiadnras, capa ue paño bajadus.
de colo!, &c. Las mujeres,- que 1:n.ra Las haci~odas, trapiches y c.staocias
vez sahau fuera de su casa, y u1 al del buen cnollo (que Loy va.ldnan cen.
estrado so presentaba-n sino eu los días teon.res de miles de pesos) abundaban
u.e fiesta ó cuando llegaba alguna Ti. en numerosos batos de yeguo.s, que Ta.
stta de cerelllouia,- vivian cntregnda:s lino de cinco á seis pesos cada uno.,cou
sus criadas ú In<> faenas y labores g:mado vacuno que no tenia mlís pre.
oasern.s, pero no méuos que los hom. cio que las yeguas,-buenos caballos de
bros de la familia vestían con lujo silla, que no se venJiao {L más de el ez
1.:11aodo su.lian fuera de su babitacíou. pesos los méoCIS valiosos y quince .os
Usu.lJan sayas de seda y terciopelo con superiores,-muletos y mulas, que sienv.
ueltas de oro y plata, ?tutntelbi nas de do las mús propias P.ara viaj.ar por
neos pafios de colores con puutns de aquellos riscos y cammos pehgrot.Os,
plat~ ·y oro, ricas polleras bordadas, llegaban I.Í venderse,- si tenia u pase y
cam1sa¡; con guarniciones de encajes eran fuertes, grandes y mansas,-ha>ta
finos, muchas cadenas de oro, sartales 1 por veinticinco pesos, precio reput¡¡do
de perlas y e!>meraldas, amen de sar. eutónces como enorme.
cilios, pulseras, manillas, relicarios, La. existencia do aquellas mntronas
gu.rgautillas, óvalos, rosarios, aniUos 1 se media por ocupncioue¡¡ más 6 ménos
de oro y piedras preciosas. Todo lo humildes y engorrosas, que desdefi:ll'lao
cual no dejaría de ser suficientemente hoy dia las mujeres de alguna po~icJOn
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J¡ ______R E VI STA Q U IN CE N A_L_._ ___I_ 5.3
1 socia1,- uo solamente presenciando to. hijos; pindo!:a y devota hasta la exada.
s 1 \!i fa.euns caseras,- pues cuanto so geracion, no toleraba ui perdonaba ja.
podin.. necesitar se hacia en ]u cnsa,- mas las faltas de los que dependían de
si no l'l.yudaodo materialmente á amn.sar ella, con lo cual creía. curnpl ir con su
el pa o, mojar ]as velas, hilar, tejer y deher; pero en cambio, si era temida
cofler Jos vestidos de la familia. Siem- y causaba terror eutro Etts hijos y sirpro
graves, srria.s y recogidas, aunque vientes,-la adoraban los pobres y las
se le>ant~han desde áutes de aclarar gentes de su pueblo. Em la esposa
el dia, no tenían otra di,·ersion y des. de don BuenaYentura el con~uclo y el
ahogo sino la misa de por la mafiana, In:> amparo de todo Sl~r desvalido, y con
oraciones 1\ diferentes horas del dia, y los desgraciados so manifestaba tan
para solaz les.era permitido leer al!!n- humana y ueoerosa cuanto severa y
nas p.t'\ginas de los libros entretuni~los hasta cruel
0
con los quo tenia bajo su
y muy amenos que componían In libre. dominio cuando cometían alguno. falta..
rfa do la familia Ruiz, de lo cual puede Es cierto que si no trnnsigia con la;¡
juzgar el lector por sus títulos: uebilidades y faltas de los domas, tan:-
" f•eseogaños de la vida humana." poco con la!. suyas propias, eu térml-
" Ji~jercicios espirituales." nos que jamas se ln. veía. dcbil ni se
"Ejercicios de perfeccion." perdonaba nada de lo que creía. su de-
" L.1. Familia regulada."' ber. Todos los días, lloviera, tronara,
" 1 ~vocioun.rio de la criatura." estuviese enferma ó snna, se levantaba.
"C:>mbalo espiritual." iíntes del alba. y otro tanto tenían que
"Y idas do los Santos.'' hacer los demas miembros de su casa.
Tollas estas obras y otras por el m iR- Dcspues de haber t·eunido la familia
mo estilo 60 componían de libroteF. vic- en el oratorio salia con sus hijas y sus
jo¡; nforrados en pergamino y en zaraaa sirvientas al corrn.l de la casa, que se
ougotnadn., algunos manuscritos, cOtiS- extendía. hasta lns orillns del rio San
tn.udo de uno ó más voltímeraos cnda li'rancisco v tenia una puerto. qlte daba
obra. Así, uo se puAde decir que las al campo.' Allí encontraba yn. seis, sicmujeres
do In. fn.milia Ruiz fueran cns- te tÍ ocho vacas ]echorns que h:t.cia or.
qui\'auns y nlolondradas, ni que su doñar en su preseucin, y en seguida,
e;:istencia fu~so muy aleg re y recrea. en union de sus hijns, repartía la leche
t!va; poro~ pe~ar de eso, de seguro (JllC 1Í cuantos pobres se.!a podia.u, llev~ndo
st les lmb~t· rats preguntado st se t'us. cada cual una vaslJIL adecuada a ~>US
tiliir.han, habrinu contestado r¡uo no nece-idades · y por niio.didura la e"' pesin
fui t~r ú b verdad, pue;; de todo o~ rnh:m Yarids esclnms y mandnderos
este muudo se ju:Gga por comparncioo, prontos para llevar ciortn cn.oti~ad al
á. t}Ue llo agrega que como estnbau domicilio de los que sabia necest.taba.n
stempre ocupndo.s no teoiau tiempo aquel sano alimento y no podt~o ~r
pnra nco~dnrse do sí mismas ui ponst~r por él personalrueote. Ademns, d.tstnqne
hubtese en el mundo otro modo huín entre los menosterollOS porc10oes
Je vivir.: obe~lecor á sus p~dres y ado-~ de arroz, nztícar, chocolate, .carne, J?O~
ur ú D10s,. hu .aquí el resumen do ~>liS 1 Ilos, medicamentos y voslH~os, duntdeus
y nsptractOues, y esto las ba!iUl ha. do les al mismo tiempo conseJOS, y en-
Contn.ba don Buenaventura m~s de soñando á tralJajar on su casn. ú las
seterlt:\ años. Rabia sido casado dos muchachas huérfanas y aún ú las que
vec~~; de la primera mujer 110 tuvo sus madres no sabían enseñar, cumfanuha,
J•ero doña Soledad lo babia plieodo en esto uno de los mús santos
dado cuatro hijos, á saber: Andr,~". preceptos del Evanrrelio.
María Onbriela, Irene y Juao Loronzo. Don Buenaventu~a, respetado como
Dofía Solodnd era ol tipo acabn.uo de padre por doña Soledad (siendo. mús
las ma.tt·onus de su época; de cttrúcter u e veinte años menor quo él), ten1a en
sériv, rígido basta la dureza con sus su mujer un mayordomo activo é inte-
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LA MUJER.
ligente para. sns haciendas. Aunqne l tan te inteligente, pero sin más educase
manifesk'l.h<\ siempre humilde y su- cion lJUe la que se dabt~ lilas mujeres
misa., él b contemplaba y quería mn- Je eese tiempo; no había hasta encho,
v eu realidad nada se bacía sio tóocm; mauifestado inclinacion á cosa.
pedir"ta su consentimiouto, sin embargo alguna. Vivia sometida en cuerpo y
de que dofía. Soledad parecía no ocu- alma ú la voluntad de su madre, á
parse ~ino de sus faenas caseras, y rara quien obedecía ciegamente, aunque se
ve~ daba su opinion, pues era mujer Jecia en la familia que tenia un carác-
, de pocas palabras. ter fuerte y tal vez voluntarioso, si bu.
De don Buenaventura no tenemos uiera pouido manifestarse Rin temblar
gran cosa que decir: era, en resúmeo, ante la mirada severa de dofía Soledad,
la copia exacta de su:: antepasados,- que era penetrante y perspicaz. Cuansin
más educa.cion que la que le dieran do empieza nuestra historia Irene s6lo
los padres frauciscauo~;, y unos pocos aguardaba cumplir diez y seis nfíos
meses que había pnsauo eo S&.otafé. para casarse con un espafiol de alta poIgnorabn
todo lo relativo ú las cosas sicion, vecino de HonJa, en donde era
del mundo, y como tuviese escasa in- á la. par comerciante y tenia buenos
teligencia, carecía completamente de 1 empleos del Gobierno, como Adminiscuriosiuad.
Habiánle enseñado á fou- trador de la!> Reales rentaR y CorregíJo
las prúcticns de su Religion, y cum- dor en Gnáduas. Don Buenaventura,
plin. con ellas exactamente,- su lealtad que cultivaba amistad con el espafíol
al _Rey era inquebrantable; en el trato desde que lleg6 al Vireinato, había
pnva.Jo, honmdo, hospitalario y bom- ofrecido JarJe SU hija apénas CU!llbre
bueno en toda la exleusion de la pliese diez y seis afios, por cuanto despalabra.
Jamas ha.bia tenido un pleito, de su nifíez parecía un tanto delicada
y nunca había dispntatlo con nadie, 1 y enfermiza, y so juzg6 con\'eniente
pues e u su pueblo era el primero, y
1
aguardar á que so desarrollase un ponadie
se huuiera atrevido 1\ tener una co mús para poner en &us hombros la
opiniou contraria ú la suya: tenia las 1 cruz el el matrimonio.
d~ sus antepasados, y e~o bastaba á to- Ya habíamos dicho que fuera do esdos
y sntü:facia á cuantos le trataban 1 tas dos niiías Andrés íenia otro hormay
couocian. no, llamado Lorenzo, que por entonces
María Gabriela, la hija mayor ele don contaba diez y nuevE:: afioll. Era este
Buena.venturn, resultó tau incli uada ú 1 jóven u e índole recio. y despegada, y
la dc~;ociun, que de~;de niiía halJia de- sólo so le conocían dos inclinacioues,
claraclo qne escogía la profesion de que fueron tomando con el tiempo las
monja, demoRtrn.ndo su vocacion con proporcioues de pasion ardiente y exvestirse
de be:~tn. y m:\ntenerse en com- 1 clu!:tiva.: el amor ú los ejercicios de
pleto retraimiento de toJa. sociedad, campo y la cacería, y el amor al diuehnsta
llc la de sus padres y hermanos, ro, que rayaba en avaricia. Los frn.ilos
que en su concepto uo eran suficiente- franciscanos del convento de Gu{iuuas
mente auoteros. Con todo, habiéndole le cnsefíaron ú leer y escribir, y su
pedido su madre que renunciase por madre la doctrina y á rezar. Cuando
ent6nces al cooveoto y que la acom- su padre quiso que aprendiese algo
pañaso hnsta. su muerle, Gabriela, aun- ruós, el niño se re¡:;istió tercamente,
que con rcpngnnncia interior, babia a11nque con la humildad que en aqueacceclido;
pero convirtiendo parte de llos tiempos los hijos o~scrvaban p~r~
la casa paterna en una especie de con sus padres y Rupenores, y suphco
monasterio, de donde rar3 vez salia á encarecidamente que le permitiesen
unirse con su famili~. dedicarse con preferencia á lob nego-
Irene, la menor de b. familia, no cios de campo, siendo sumamente procontaba
todavía diez y seiJ: años, y era pio para esos ejercicios. En breve pimuy
henno&"l, tímida, rescrv&da y has- di6 á su padre que le permíticse tra-
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_____ R_E_V_I_S_'I_' A Q U_I_N_C_EA N-A.-L~-.~~~~~~-_-lf-)5-1 r
bajar por su cuenta para formarse por Sin embargo, rniéntras mú.~ estudia-sí
solo un capitalito aparte del de don ba y profundizaba y discurría sobre 1
Buenaventura, y en 1782 el j6ven era las árduas cuestiones teológicas, reladuefio
de un terreno en que trabajaba ti vas n 1 ~;acerdoci.o, más escn1 puioso.
por su cuenta, y con un tezou increíble encoutrn.ha Ht conciencia y so sen tia
á su edad. méuos digno para ejercer el ministerio.
Volvamos ahora ú nuer;tro héroe. Su ideal era tan grande y tn.n perfecto 1
Andrés era no afio menor que Marfa que creyó que seria un erímen recibir
Gabriela, y su madre, que había sufrí- las órdenes, aún la menor, sin estnr
do mucho en el amargo trance de darlo perfectamente preparado y dispuesta
á luz, lo dedicó desde ántes de nacer al ~;u alma pa.ra tan al lo ministerio. Pe nservicio
de la Iglesia. Luego qne em. saLa, con sobrada razon, que el sacer.
pezó á caminar lo vi~;ti6 de fraile, y io dote debe ser universal eo sus estumandaba
ií pasar las horns y los días dios, pnes será el médico del aln1a y
en el convento de franciscano¡, de Guá- del cuerpo, muchas veces de su grey,
dua.'!, en ol gue ella intentaba. que para lo cual es prec.i11o tener muchos
recibiera la tonsura. Con los frailes conocimientos, mucha aLnegacion y
aprendi6 á leer, á escribir y á rezar mucha ciencia, y poder de voluntad
desde mny pequeño, y ellos, viémlole para eosofiar la vida y sus deberes ú
tan ioteligeute, juicioso y aplicado, le los que deberían confiar en él. Así, ú
enseñaron cuanto sabiao,- acabando pesar de las cartns quo recibia de su
por llamn.r la ateucion del sabio doctor madre iostúndole para que recibiese
M1ítis, que pasaba. largas temporadas las primeras 6rdone<>, Andrés había
on Guáduas estudiando la flora de Jos cumplido veiotidos años, y a11n era
alrededores. lego,- oo porque hubiel'e vacilado un
A medida que .A.odrés iba creciendo, momento en la cn.rrera. que debería
se dosarroll6 en él un deseo ardiente ¡:;eguir sino á cau~a do los escrúpulos,
do saLerlo lodo, leyó cuanto libro po- do qne hemos hablado.
seta.n los frailes, despucs de haber Alcntúbalo en ost~ vin. concieuzuda
aprendido latín, mús por su aplicacioo y honrada, nada ménos que su re~;pe.
que por lo que ellos le supiorou en-
1
tado amigo el doctor :Mú tis, qnieo hasefíar.
De esta. suerte, como se t!eja biondo hnblat!o de su protegido alAr.
dicho arriba, llegó á iotere~ar al doc. zobi~po Caballero y Góngorn., ~ste le
tor hl1ítis, qnieu prendado de lo sin- quiso couo\:er, le cobró carifio y acabó
guiar ele aquella iuteligencia, pidió por llevar á su ca~a al estudianttl, con
á do u BucD:J.vontura licencia de lle- el crmíctor de Secretario prí vado suyo,
vario consigo á Santafé para que en el re::melto á dirigir sus O>;tudios y proSemiuo.
rio concluyese sus estudios y porciou(l.rlo Jos libro;; quo tenia á su
SO Ordenase de clérigo y DO do frailo. disposicion en lo. uibliotcca del arzo.
Las intenciones del sabio ospaiíol no l bi::;pado, que eutónces l-e considera.La
fueron del gusto de doña 8oledad, que rica y abundaute en toda clase de do- 1
se habia propuesto hacer fraile ú su ! cumentos teológicos é lüst6ricos. 1
hijo y uo clérigo. Fu1: procü;o luchar l Cuando Anrln~s llegó al Remioario 1
mucho cou aquella matronu., cuyas encontró en él á Gommlo do Lúinez, 1
ideas eran tan estrechas, cuanto exn. con quieu trabó eu breve estrecha y
geratlas sus preocupaciones, pa.ra. que &iucera moistad, tlerrawando en el codiese
su permiso, y a.l fin ol ooctor razon de su condiscípulo todo el cauMútis
logr6 llevarse ñ .A.udrés á Santa- dal de sus íntimos afectos, que hasta
U, en donde se captó la buena opinion eotónces uo había encontrado persona
de toJos sus maestros, é hizo brillantes alguna. en qnion fijarlos, puesto que
e¡¡tudio~ teológicos, pelfeccionúndose Andrés, á pesar de su modales frios y
en los ramos del saber humano, que genio reservado, era en realidad apaentúuces
se ensefiaban en el Seminario. , siouado, aunque no tierno ni sensible,
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156 LA MUJER.
y capaz de sentimientos profunuos y Indias. Sin embargo, á medida que el
constantes. Gonzalo era todo lo con- niño fué cumpliendo años manifestaba
trario, un tanto superficial, franco, ex- cada di a ménos inclioacion al sacerpansivo,
alegre, se enternecía fácil- docio, y alegre, bullicioso, despierto é
mente, y su carácter sensible se ple. inteligente, le arrastraban los goces de
gaba oomo cera blanda en poder de las ]a sociedad, se perecia por los atracti.
personas que amaba: Andrés amaba vos del mundo: el ruido del tambor,
á Gonzalo con cariño profundo y apa. la g'l.la de los plumajes y la vida. mili.
sionado, y Gonzalo quería y respetaba tar eran para él perennes tentaciones.
á su amigo mús que á ninguu otro de Siendo sus parientes gentes escrusus
condiscípulos y conocidos, y en rea. pulosas y temerosas de Dios, compren.
lidad, por aquel tiempo los unía la mús dieron que seria un crímen obligarle
estrecha y sincera amistad, de que es á profanar la santa mision del sacer.
capaz el corazon humano. dote para la cual no tenia. ioclinacion,
Gonzalo era hijo de un español ele y le consiguieron el empleo de Tealta
categoría, pero que habiendo co. niente en un esclladron de cabnJlería,
metido no sé qué grave falta en Espa. cambiando Gonzalo con gusto la sota.
üa hubo de expatriarse, y desdeña-ndo na por la espada, y la vida del claus.
el amparo de sn familia pretendió vi- tro y del altar por la de los campa.
vir por su propia cuenta y separado meutos y ejercicios militares.
de cuanto le recordase su falta y su Quedó Gonzalo huérfano de padre,
patria. En Santafé casó con una mujer pero úutes de ealir del Seminario, lo
rica, á quien dió malísima vida en los que para t.lecir verdad no fué gran pér.
cortos años que vivió á F~u lado. Así. dida vara él,- dejándole por única he.
cuando murió aque1la. infeliz, ama.rgó rencia un nombre deshonrado eu su
sus últimos días la pena de dejar á su patria y algunos muebles viejos, restos
único hijo en la mi~ria, pues aquel de la fortuna cle su madre. Esta, adamal
hombre había derrocbndo sn for. mas, lo babia trasmitido al nacer un
tuna, y entregúdose á los vicios, siendo corazon entnsiastt;. y bueno, un gran
el peor mentor que puuíera. tener un valor moral y una. singular energía.,
niño. Afortunadamente Gon1.alo halló cualidades que luchaban en su alma
am}):tro, y al crecer, los parientes de con los defectos quo habían siuo el
su madre le consiguieron una beca eul1 único patrimonio moral que le legara
el Seminario, en donde siquiera creció su padre, lo que le prometía en el
separado del mal ejemplo de su padre, curso de su vida muchas penas y
con probabilidad de que cobrase aruor¡amargurn.s.
:í b carrera de la Iglesia, ent1ínces la S. A. Dtl S.
mejor y más honrada en Espafia y las (Gontinttal·á).
CURlOSIDADES.
LA SERPIENTE DE CRISTAL.
LEEMOS en un periódico reciente quo
en elu.quctriwrndeBroadway, en Nueva
York, se encuentra una. serpiente, pro-
1 veniente del .Asia central, que llaman
l
de cristal (alass srwke) porque es enteramente
trasparente : tiene los ojos
grandes y su miraua es suave y melan.
1 cúlica.. No es venenoso este curioso
reptil, y dícese que si se le golpea. con
un palo se vuelve pedazos como si
fuera realmente de cristal. Parece que
no han podido conseguir esta. serpiente
para ningun otro jardin zoológico del
mundo.
Falta saber si su existencia es tambicn
un hll,mbug n.mcrica.uo.
,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVISTA QUINCENAL.
EL HAl\.IH HE EN J_.~.\. OlliN A.
HACE tres años que la Ultina sufre uiñas adolescentes para venderlas filos
de una hambre espantosa, increíble y turcos, al precio de uno á dos reales
más terrible de lo que la imao-ioacioo por cabeza, pa.t·a llevarlas á Turquía y
puede idear siquiera. Dura.nt; los dos venderlas á los que suministran mujeres
1íltimos afios han muerto do hambre para los l1aremes. Y lo peor de todo
25 millones de chinos! Los mercaderes, esto es que muchas de estas chinas
aprovechándose de la desesperacion de eran cristianas, comertida:s por los
1 aquellos hombres, han comprado de los misioneros ú la fo de Jesucristo!
padres do familia ú las mujeres y á las
LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS.
VI
J, \S CONCESTONhS.
.1lt quuidtt- Katalia:
Tú, quo naturalmente eres festiYa y
ngraJable, tomas eutónces el asi10cto
de UUI\ \ ÍCtÍma que SO Jitige al rmplicio,
ue 11na rcion. do tragedia que acuLa
do tomar una. copn. enveneu:u.la ; tu
1
DJ;18GRACI.\D_UIEN'l'E tie11es quo su- ílsonomív tiene bl aire llíguurc, t¡no :í
frir cou paciencia á uu pritno cuya nn.Jie ocultas IJilO lo tpte haces es pnr'l.
vidn so pasa o u est:J.r uescouteuto. Pero contplacer ú los tlemas. N udie se puede
teugo tal deseo tle verlo perfecta, y ecplivoc:Lr q11o lo que h:lce!" es contra.
creo que ya vas por eso caruino, que 110 tlt volnutnd, y •¡He to cuesta. mtH:ho e~t: ..
¡moJo estar contento si veo la menor JocilidnJ l.cróica. ¿Qué restalla 1 CJuo
dosigualda.J e u tu humor. b'l per~o11as algo perspicaces no acepta u
ÜuutH.lo te a.con~ejnba qlle procura.n1s tm amaLles ofrecimientos, y obtienes
mnuifcst:ute amable, compreudi!:ile al ol mérito tle las palabra¡; &Íu ccmos con dis TJtl\[O. Otra r·osn: dar a' 1a s gentes. l>ero en esto nh ay no es nnch ahradable u' na persoun c l 1t o
cierta C.\ ~~emcion, y lo hn.ces eon nn co1nphco ;Í lo~ de•na" CQJI resi nnciou
ni re d..: ,;clima cu la \OZ y eu la acti. marcada. y ¡Jrcferirinruo& mil \é•~cs
hH.l, c¡lle c:;a :t.bne~acion picnic su mé- m:ls una ro~ íutimos
sentimientos y :mear ií luz los misterios
que ocultan siempre en ol fondo de su
corazon femenino. Esta no es hipocresía
sino dignidad, modestia, reca.to y
compostura propia de su sexo.
Cuando Napoleon I so ocupaba en
volver el 6rdeu á la antigua sociedad
francesa y propender para que cada
empleado tuviera la infiucncÜ\ que
dcuia tener en su esfera, en lo primero
qne pens6 fué en que cada miembro
del Gobierno tuviera un vestido en
armonía con lo que debería hacer.
Creo, N atalia, que el vestido que
ns..'l.n ahora las j6venes tiene mucha
iuflncucia en ese aspecto un tanto
atrevido que nos choca. Es tan difícil
1
gobernar sus vestidos, recogerlos con
una ruano, con la otra arreglar las
cascnd::t.s do encajes, cintas y adornos;
j hay tantos diferentes mecanismos paro
abrochar, tirar y aflojar las diferentes
1
S. A. Ol'J H.
( (Jonlinom·ú ).
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVIS T A QU I NCENAL.
VIAJES.
HEOUERDO::; DE SUIY.iA
POU. S, A. DE S.
V 1 -~ En ef!te hotel trabamos amistad con 1
un español y su hermana, los únicos
LOSAN A }; 1\ r:ROUN. que encontramos en toda Suiza que
L Aca.p·l ta1 d e 1 vn udesmuyanh·g ua: ltavbl·a.s en nuestro 1i1d iobm a.t aB d
llnmf.base eu tiempo de loi romanos d 1 laJnmo¡. con~ os. fs erna, on-
Lausoniu?n. Algunos autores aseguran eEos per 1m?s do vts al. s 11 .. ~ ' · t 1 ' d b .o poco mus e una 1ora no .,v6
sl'na.ruen o que o ongeu e su nom ro 1 ~ ·¡ d L sn t. 1 e duu le
vione Jo la. si • , ll queña c1udacl Instgmticante, á onl as
uu. vez se reumo ou uoa. anura. 1 1 · 0 b
do la.s orillas dol lago unn. multitud j del lago de Neuch!l.te y e n o r o.
do gente para. conferenciar acerca dol VII
nomhre que le darían á la ciudad que ~~UCH.\n;L y MORAT.
hnbiau empezado :í editica.r. Cada cual
querin. imponer uno diferente. y empe- EL lago de Neuchtitol 6 de Esltos. deran;e de lo:; mejores puestos on los
La ciudad tiene 17,000 lta.hitautoH. vaJiorcs, en los coches y en los hoteles,
Todos ltnblau francos y onticndou ale. iucomoJando 6 toJo viajero.
mau, poro el idioma de los campe:;inos La ciudad de Nouchí\tel, situada en
011 el t'otnan, h:ln!-'uajc derivado del una falda escarpadA. á orillas dol lngo,
celto., latitA y francos. estú coronnda por su antiguo castillo
.A uuquo lo;; al rededores son muy v por h catedral (fuudndn;; del siglo
helios, la ciudad misma ticue poco oJ;_ X nl Xlii). Desdo ol nt.rio de la catecauto;
lns calles sou angosta.;; y torcí. drnl so go~:a do uua. vist.a a.dmi rnblo
das, y lns casas oscuras y muy anticua- sobre la ciudad, ndoruada cou vn.rius
1
da.,. Aparte Jo la cn.teclral,que es una fuontes caprichosas, en medio de las
de lns mejores de Huizn., y del soberbio J calleR estrechaa do la. parte antigua,
pneute de c~l icnuto fJilO atraviesa por miéntra.s que la parto nueva, con sus
oncim:~. de un prc ~.: i picio de 180 metros
1
anchas calles y a lamedas, ll:una la aten-do
n uchnra, no l.ny monumentos que ciou JlOr el lujo do sus edificios de re-l
llnmon b ateuciou. creo. Era domingo, y toda la poblaciou
Nos alojamos en el }¡otel G ¿Uxm, paseaba en los jurdinas y á las orillns
uua de h.s curiosidades Jellu.,.ar; est•í ·del lacro; de vez cu cun.ndo !ie le"an-ni
lnado en el mismo lugar e; doudo 1 taba ~ua. ráfng:L de viento y las oln.s •
vivia el historiador ing l .~s Gibbou, y verdosas y enfadadn.s golpeaban contra
en ol j:trdiu del hotel fné en donde lln playa., derrotando á los niños quo
concluyó ~u famo.~n. historia de la " ] )E. juoaban con la areua de la orilla; gri- \
OAIJE~GL\ Y CALDA m:L IlfPERJO Jtü- to~ y cautos de alegría rcsonabnu en
!1.\SO." (1787). la-; calles y caft{~>, y en el lago olmo-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~o_____ LA MUJER. 1
vimiento de los vapores y barcas de ciudad, pues á una. horn. tan at·anzada
pescadores le daban un aspecto ani. de la noche todo estaba cerrado.
mado y pintoresco. En Suiza, y particularmente en la
Despues ele pasear la ciudad y subir parte alemana, los habitantes se lleú
un cerro Yecit1o, llamado Chaumont, vantan al amanecer, comen á las do•ce
liD paseo encantador, como todos los de del dia., cenan r~ las ocho, y á las nueve
Suiz:\, tomamos tmeRto en la diligen- apagan las últimas luces.
cia. que nos debía llevar á Friburgo. La ciudad está situada sobre ulla
Un camino monótono, por medio de roca que se avanza sobre el rio Sn.rima.,
lus lagos ,\ridos de Momt y de Bienne, el qne corre en el fondo de un estrrenos
condujo bar:ta la. pequeña ciudad 1 cho valle á una gran profundidad ; su
de Mora.t, que no alcanza á contar dos, aspecto es muy pintoresco; por tod.as
1 mil ltabi•antes. Su aspecto es extraño, partes so levo.ntan torres feudales y
l
la!: calles son anchas, pero en todas castillos viejor;, y nlgunas de sus cal! es
ellas los osc1tros y sucios portales de son tan pendientes qtte el tejado ()e
las casas le d:~n un ni re do \·ejez y m o- las casas toco.n el suelo e u la. parte
lancolía. A las puertas de esta ciudad superior. Tiene más de 9,000 habita.n-j
so dió la hat:llla de :Morat (en 1474) tos, y casi todos son católicos; así es
que decicli.) de la suerte de C.írlos el c1ue sw; innumerables iglesias se pl.A.e- ¡
, Temerario, y (pte \V alter ~cott ha. des- den vüátar con gusto porque están m11y 1
cnto con RH crrfi:ica pluma en h novela adornadas y cuidadas. 1
de Attrt de Oianteiil. 1 La. catedral es bellísima, y su torre,
L•:utre otras curiosidades, que mues. preciosamento trabajada, es muy o.n ti-
' tran en fJui:r.a ro!n tiv:nuente ií esa. ba- gua, poro lo que llama on ella ln aten.
1
ta 1 !a, u os r;<;iíalarou en Fribt~rgo un cion particularmente es el orgáno; bns-
1
;írbol tlo tilo, cuyo orí¡,on es el signion- ta. decir qne tiene (i4 registros y 7,81)0 1
te: uu ,it)\cu de l!'riburgo, c1uo hn.bia tubos, algtmos de los cuales tieueD de
contrillltido {( thr la victorÍ<\ á los St1i- pa~'ta diez metros de longitud.
• zoR,1:c.-.:enmlo llcrnr el primero la feliz Como en Suiza se paga por todo, fué 1
uoti0ia, ~p~u,,s f'e decidió la haLalln., preciso pagar para t1ue nos permitiesen 1 1
ocltt~ á correr siu detenerse desde bs oir tocar el órp.no á cierta },ora. 1
llau\tra.s de Morat hasta la pla:.:n. de La. iglesia. est:Lba oscura. cuando cn-
J<',.iLnrgo. Atlí, moribundo ya, :tp~nas tramo:; n elln, ú la ltora indica.ua, las 1
pudo ~ ritar ¡ lricloric¿ ! y espircí. Lle- ocho de la noche, y sólo el n.llnr ma) oc
HI.Ua e u la mano una ramn. do tilo que se veía ilnmiunuo por la lúmpam u el
hnhia arrancado de uu :'irbol al pasnr, tabernáculo. ~:u medio del silencio se
y loB fril)ur hny
1\Iudia hora duró este concierto com. ventanas desde las cuales so tiene uon
pncsto do un s6lo instrumento que los bonita vista sobre el rio; - adcmas un
itn ii taLn Íl todo!!: el a.rpa, el. pinuo, ol mirador con sus escalo ras paro. bajar á
piti tou, la linutn, el violin y por último un jardincillo 5cmbrado do legumbres
h\ voz del trueno y ltasta b. lnunann. y llores, y sombreado oou algunos úr.
J.-os alrododoros do Friburgo soutnuy bolos frutales.
curiosos; pero si se quiere pasenr ltny Las pnredes de la!l grulns están cu.
quo ir provisto de moneda, porque on bicrtns Je nombres, entro los cuales
Stth:a, y soL ro todo e u esta ciuda.d, os nolmnos algunos doli tora Los conocidos.
preci ·o }lagar si :-;e quiere pnsnr uu
camino, ~;i pide unn. direccion, ~;i r¡uicro
mirar cunl¡uicr objeto, y diceu que
hnst.a por beber colas fuentes ptíblicas
IX
n En N L
el 'li injNo ti o no que dar nlguuamouodn ; Dospucs do pcrmnuoocr din. y medio
esto KÍII c.;onlnr una nuLo do uiiios c¡ue en .Frihurgo, el :2fi tomamos 1:\ diligcn.
lo rodea111Í totlns ltoras y lo itoportmum cin pnm Hcrnu. El paisaje no es atr.\c.
1 iucesautomoutc pidi,~ndolo . limosu1~; tivo do .b'riburgo á Burnn, y el terreno,
1 lo (¡uo j usti He a plcno.mcn le aquel pro. casi com plotameu to plano, no ofrece
1 verl,io frn.uces: point d'wyent JJOint mnyor interc&. Adomns {lo un caho.llc-dR
SlliiJ.~e. ro español y 811 hcrmal\1\ (do los cuales
Dos maguíficos puentes, suspeudiclos hemos ln~Llado ya) vouiun eu nuestra,
solHc el mlle de la Sariun, comu11icn compaíiía., en el interior do la diligen- 1
la ciudnc] cou la parte Esto do Sth cia, dos suizos de los cantones nlema.
campos. g¡ uuo tiene 2::i7 metros de ue_, cuyos tipos de caricatura no deja.
longitud y.).:) de elevncion, y el otro uau de ser curiosos; el uno imitaba
2l0 motros ,)e extension y !J7 de nltum perfectamente un hn.rril do cerveza, ó
s?bro la corriente del rio. J!~n otro 1 más bien la Jo uno de aquellos famosos
tlempo so gastaba ttn'~ hv-ra en pasa.r ¡JCllejo,'l do vino con quien el inmortal
do In ciudad á la orillo. opuesta dclj don Quijote tuvo ta.u reñido combate;
H\llccito, y hoy se atraviesa el puente sus ojue'los pequ'cños, cncaJ'Oü,dos, na-
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162 LA MUJER.
riz ausente y mejillas infladas comple-l abundantes y extrañas: cor6nanlas figutaban
la il usion ¡ el otro era alto, y tan ras de caballeros armados, damas feuda.delgado,
que varias veces temí que se les y monstruos de toda especie.
U?~ deRa:roase con los cirnbroocs de la La catedral, parecida á la de Friburdiltgencia,
de resto nada. teníamos que go, s6lo tiene una torre sobre la portanotar
en él sino una. boca tan espaciot:a da principal, pero es un monumento
Y descomunal, queso extendía do oreja gótico finísimo y del trabajo más bello,
á_ oreja; entre la dicha boca llevaba pero coruo la han r..rreglado para. el
s1empre un tabaco apagado, y sospe- culto protestn.ote, su interior es sellCÍchamos
que éste le servia. para tenerla llo y sólo la adornan algunas tumbas
c~rrad!l. Miéntras. que se movía la di. antiguas, todo lo deruas ha desapahgenma,
los dos su1zos, como arrullados reciclo 1
por el movimiento, se dormían, pero de En una plazoleta, frente á la catevez
en cuando se despertabu.n sobrcsal- clral, se ve la esta.tua de Rodolfo de
tados. al oirnos hablar un idioma des. E·¡·lach, patriota suizo¡ cuatro osos de
conoc1do; el gordo nos miraba cou ojos piedra. hacen centinela. en contorno de
ehpa.ntados y le preguntaba al el ueño la estatua.
de la boca indefinida: " i qué idioma En Berna se veo figuras de oso en
es e!;e 1" EL otro hacia el papel entiSn- todas partes: en las puertas OU los que resuenan sin cesar en
boca. de todos casi indistintamente. La
lengua alemana del suizo es dura y
salvajo como sus rocas escarpadas¡ tai
parece como si los habi tautes de estas
rogioues tratasen de imitar el graznido
de los pájaros ele sus montañas, el
ruido de sus cataratas y torrente~> y el
cstruemlo de los tlerrum bes torríficos
de la primavem n.lpina ; hasta. los mis.
mos alcmnl.les oncueutro.n JificultnJ eo
comprender lo qnc dicen los suizos.
Las mujeres plebeyas del cantoo Jo
Horno. usan vestidos elegantes y vistoRos.
Generalmente las enn~uas son de
1
género azul, negro 6 verde, de lana
ordinariamente y de seda los tlias de
1 fiesta. li~l corpiño de terciopelo ó de
1 p:ma nogra. es de cuello por dotra.s y
abierto en cuadro sohrc el pecho, con
una camisita plegntla y ma.cgas blancas
hasta el codo; al derredor del cuello
llevan una especie de museta redonda.
de terciopelo, prendiJa. con una. cadona.
de plata. 6 de acero qne ene adelante,
pasa por debajo do los brazos y va
á tocar la museta en la espalda ; cnntro
gruesos ganchos de metal a.cloroau
uno y otro lado del corpiño que concluye
en punta y es ú veces ricamente
bordado de oro 6 de plata. Llevan el
pelo trenzado sobre los hombros 6 coronándoles
la cabeza debajo de un
sombrero alon. Usan, ademas, guantes
calados de seda 6 lana que les suben
basta el codo; delnntal blanco 6 de seda
de colores vi vos (segun las circunstancias)
y la. enagua corta en contorno.
E!';te vestido tan elegante, realzado por
las figuras blancas, rubias y amables de
las niñas y las matronas suizas, siempre
amables y complacientes, da un
colorido local muy agradable(¡ los paisajes
y calles pintorescasde la ciudad.
X
EL LAGO DE TIIUN.
En otro tiempo, ahora muchos auos,
se gastaba. un día entero de Berna á
Thun, despues iba.n en cuatro horas y
ahora se v~~o por el ferrocarril co une¿.
Los campos sitos entre Berna y Tlmn,
no ostentan aquella belleza. salvaje y
pintoresca que buscan los viajeros en
Suiza, pero si no son muy bellos, sus
riquezas agrícolas é innumerables ÚTboles
frutales le dan fama de fértiles
y valiosos. El pueblo de 'l'1mn está en
uu sitio idéntico a.l de Iverdun sobre
ul N euchtltcl, pero aquí el rio Aare, que
lo atraviesa, es bellísimo, y el lago do
Thuu y sus contornos son para\sos de
poesía y de hermosma. 1
Aunque el pueblo do 'l'hun tiene 1
mil encantos, uo pmlimos detenernos
allí, y no:i emuarcn.mos al momento on 1
el lago parn. 1 ntcrlaken. Es asombrosamente
helio el paisn.jo en contorno del
'J'hun : adclau•e, a.trns, lú un lado, n.l
otro, en todns pn rtes se descubren mil
vn riadas 'istns, cerros, collados, bosques,
primorosoc; ch"l,•t.s de madera escol
pida, casas lindísimas, todas con sus
balcones elegantes y cubiertos con un
e,;poso ropaje do enredadas gualdas.
Ya veíamos Rolitarias y antiquísimas
ruinas, monumentos feudales, iglesias
modernas con sus pintados cnmpanarios,
alamedas de sauces, jardines, llr- ~
boles, ho<>qucs, prados .... y sobre totlo,
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1 _!61 _ - -- LA Mu-JER. - 11
flores, flores por todas pn.rtes: cubrien. bre no recordamos, dice que en el nño ~~
¡,¡o el camp0, roJeando los muros, vis- ¡ de 508 sucedió allí un fenómeno ex.
1 tiendo las ruinas, adornnurlo las casas y traordina.rio, á saber: que de rs sin
por ella, y aunque pronto volvió á for- c&nt.estarle.
ruar alianz~L y amistad con Felipe A u- -Ah, traidores! excla.m6; i vosotros
gusto y con su sucesor Luis VIII, que seríais capaces de aconsejarme que ah.
la. estimaban y concedían privilegios dicara ?.. .. Puos uo lo logrará nadie
de Soberana,-su esposo permaneci6 jamM .... Que me traigan aquí á eS()
cn.utivo en París durante quince afios. miserable embustero, y lo coufundiF6
Entretanto ella gobernaba con vigor y al momento.
astucia, y sus tratados y convenios eran 'l'ocios salieron ú obedecer las 6rclenes
dignos del más die;tro y avezado polí- de la Condesa,- pero ya los qnc hauian
tico. Juana tenia el temperamento de acogido la historia del peregrino comnn
déspota. y carecía completamente prendieron el lazo que so le telHlia, y
de cualidades femeninas, como se da á rotle:índole-llamaron al pueblo, siem.
conocer en el acontecimiento qllO tuvo pre listo :t aruot.iuarse contm cualquier
1 uga.r en 1225. gohiorno, y le proclamnron su legí limo
Un din. se llegaron á ella varios Hoberano, pidiendo que despojaran á
cortesanos y la Jijoron que un anciano .1nn.na del poder. Pero ella no ern
de cabellos blancos y vestido como un pernona que abdicara fácilmeute, y,
peregri uo ::uuotinn.l1a la ciuJad diciendo furiosa, se ueg6 á recibir al preteuJ ido
por plazas y calles, á 'oz en cuello, Conrlc, pero co&no insistiel-¡U e dependían de (q, como los Con.
-J4~1 miRerable impoRtor ! .... 1\li pa- des de J!'lánrlos,-y que ndema.s era
rlre murió há luengos a.ños, tengo prue. , parieme de Juana por su madre,- do.
Las.... clar6 que s61o él ora competente para
1
-Si así fuere, repuso uno de los l decidir q niéu ora el verdadero Sobe.
corLel'auos, hacotllo venir, señOi'a, para rano, y si era cierto que el u.uciaM
coufunuirlo. decía verdad. :Ma.nd61-e, pues, comparo-
-Jamas 1 jamas!. ... El infame im- cer dela.nte do él, y despues de haberle
postor no hollará con su planta. mi pa. escuchado dijo perentoriamente quo
lacio .... Mandad que lo prendan y lo era un impO!~tor que deboria ser des! earrojen
fnera ue la. ciudad. rrado de todos los dominios de Fláudes,
-Señora, el pueblo lo rodea. y lo y de Francia. Los pueblos en aqu&
o.cla.ma; los descontentos le escuchan, ent6nces no tenían voz ni voto, ui do-
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-----.,....,.---
REVISTA QUINCENAL. 167
recho de reclam:~r contm lns~iuiones 1 desn.. Sin embargo, poco tiempo pudo
de su Soberano, -así, somoti6se lmmil. gozar de su libertad, pues al punto
d~ á In decision de Luis VJII, y J un na. murió, sea. por efecto do los sufrimienvol
vió á a podern.rse de 1 gobierno. tos y privaciones de su cautiverio ó por
J>ero ~;i el Rey de ]'rancia no quiso otras ca.usas.l1
castigar de olm manera que cou el Ap1~oas se vió viuda. Juana, se apre.
destierro al infeliz peregriuo,-quizá no snró ú contraer nuevas nupcias con
e~taba bien seguro de que lo que había. 'l'omas de Sa.boya. Orgullosa. coo l~s
dicho ero. la venlad,- Juana no qned6 privilegios que babia pedido y obtemsa.
tisfecha. con esto y mandó tras del do do lo. corte de Francia, llena de al.
anciano á algunos hombres pam que lo tanoría y de soberbia, mandó que pre.
cautivnseu y lo llevaran á la pri le prcseu. nido la lleun.bno de sntisfaccion .. Pero
taba el fraile iguieute verdadero Cooue de dantlo un grito estridente cay6 al sue.
Fláudes. lo l-iu l!entido. Dicen los antiguos ero.
La escolta, el verdugo y cuantos oistas c¡ue varias personas vieron, como
r oyeron nquel juramen~o, volviorou hL ella, el objeto que ta.uto la había ate.
cara. húcia el palacio o u que sn Lían rratlo: era la sombra. de B:~luuino 6
cst..1.La Juana e&cucha.uJu l.ls últim:\s dol ajusticiado en a.quol punto, que se
palabras de a•¡ u el desgraciado ........ levantaba tlol lugar en quo se había.
Aguanbbau uua. pa.la.bm de misericor. cow1t ruido el c..'\dalso, y con la. cs.be.
dia de nt¡uella fiorn en for!Jin de mujer. za. 1Í. meclio separar del cuerpo, la La.
Pero, al coutrnrio, vieron presentar. ' bin seiialado, prorrumpiendo en cspa.nse
ú uu" Vllotuun la. cara de la Condesa' tosas imprcc.'l.cioues.
contraicla por la furia. y el odio y que Lo cierto es que dcs:le aquel día
rna.udnlta. que siguiese ndeln.ute el su. Juana se vi6 presa de las aluciuacio.
plicio .... blomeutos despuc~ rodnba la. nes m:ís espantosas; parecíale quo á
cuwzn eusangrentnd:l. del nucinuo, se. tocb hora, dia y noche, el espectro del
parada del cuerpo por ol haclta. del ver. ajusticiado la perseguía. Llena. do te.
dugo, y ,Juana, manifestando una. snl \'a. rror pidiú auxilio á la :-:la. uta Sede, quien
jc sati~faccion, f.O retiraba. de la csccua. le aconsejó fundara una iglesia. on el
poce tuios durú Juana~cspues denquol 'sitio on que había Yisto el espcctr~
d1a gobernando trnuqmlamente sus l~s- por primera vez. No ~;olamente toando
tados siu el menor contratiempo. Al edificaruuaiglesiasinQdosmonasterios
ca.bo de ellos, Luis IX, el Hn.nto Hoy de y un hospital. Pero aún la Justicia Di.
Francia, subió nl trouo y puso en liber- 1 vion. no estaba. satisfecha, y continuaba
tad á todos los can ti vos que hall6 en las sufriendo los suplicios del infierno. De.
I~risiones de E>tado: entre éstos quedó sesperada. renunció eut6nces la corona.
tbre Fernando de Portugal, el marido y se retir6 á un monasterio, en donde
de Juana, allí encerrado, segun dicen l acabó sus Jias humillada, cubierta de
los cronistas, por instancias de la Con. cilicios, llena. do remordimientos y pi-
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168 LA :MUJER.
pirado por aquella sin ccrcmouin, el borracho ponlió Pl cqui-l
cst rntagernct; imuodinlam<'uto Sil lió á ln lihrio y en y tí lnt¡ro tí largo en el suelo,
pncrta do In eilllo y nguurdó ;t su prosun- 1 q noduudo profnndnlllente dormido eu ol
1n víctima. Sin embargo la.o . ¡ cnllcs perma. neto. El curcoloro lo m ircí con ~:>ntisfncoion
nociorolt largo tiempo silenciosas y twlitn- ¡' y se retiró á dormir ltnly COlt!cuto con su
rins; la lluvia haLi:\ continuado p1:nle do ustucÜ\ premeditada.
la noche y nadie salia. Descspera.n:.<~ado yo. Apónas amaneció, los l>rosos procnra1·on
do hallar lo que d(l¡)cubn., y dáudose :í todos despertar á su u novo oompniioro, con el
lüs diablos, pousabn 1·otiro.rso :¡ su ouarto, oltjoto de quo so preparase á n1orir; pero
y aguardar las consecuencias do 611 dos- fuó ou baldo: el hombro dormía tan procuido,
ouo.ndo oyó los lejauoa y desiguales fundamento que era imposible volverlo á
pasos de un hombro calzado t¡ue se ucer- In vida. Coaudo la escolta, que debin llecaba.
cantando lllll\ oancion L;íquioa. El varios al patíbulo, llegó n la prision y se
hombre e:;taba óiJrio y se adelantabn ri6n- oyó el ruido de las annas afuera, el homdoso
solo y Lo.ciondo équiscs. bre so despertó al fin y comprendió lo que
El carcelero so le encaró, le invitó ú. le pasaba; inmedintamonte empozci á dar
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IGD
IV
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170 L A MUJER.
E l 110 contestó, sino que empujando la
puerta de su casa entró; el carbou('m entónces,
ya muy cerca de él, le repitió:
-Cómpreme el carbon!
-Vaya usted con Dios! contestó Pedro
cerrando la pnerta con impaciencia.
En ese momeuto so oyó á lo léjos el
paso acompasado de un piquete de soldados
que se ncercaban npresoradau1ente.
El carbonero, dando señales de angustia,
se acercó á la puerta, y golpeándola exclamó:
1 -Abra por Dios l q ne le traigo á rega-lar
este cari.Jon 1
Solamente eutóuces reconoció I>edro In
voz de su hermano, y abriendo lo introdujo
á su casa en el momento eu que pasaba
la patrulla por la calle.
DIA SÉTIMO.
La veritó sux la vie c'eslle dcsospoir.
ALFnED DE Yxo:n:.
Aquel día deberiau Hogar á Bnena.vista
algunas amigas de Alicia con la intencion
de permanecer con ella unos dos dias.
De ma.ünna recibieron un propio cou
cartas y periódicos pa1·a Máximo, tanto
extranjeros cou1o de l3ogutá. Oomo no
podia.n salir á pasear, pues nguardnlJan de
uu momento á otro d las visitantes, 1\Uximo
propuso leerles el folletín de un ¡leriódico
que le enviaba un amigo suyo.
Una vez q ne estuvieron todos reunidos,
.Máximo empezó á leer lo siguiente:
LA VIDA DE DOS MUJERES •
OUADltO INTWO.
I
. Heunida la familia, Luis refil'ió los peligros
que babia corrido y que ya oouooemo~;,
añadiendo lo que le sucedió despues
do separarse dol carbonero. Caminó toda
la noc~e por los afueras de la cindacl, J Acababa yo de cumplir diez y seis
trausido da frio y sin atreverse ti entrar á añvs; ora huérfana de padre y madr&, y
parte alguna, temoro~o do que descubt·io- hacia dos años quo vivia con mi abuela
11eu su di.~fraz. l'ero cuando amaneció, la paterna, señora anciaua, viuda y ciega
luz del día le infundió más confianza, é hacia mucho tiempo. Esta seiíora, qno jnimpelido
p11r u u extraiio deseo quiso vol- 1 mas babia salido dol pueblo do • • •, en
Yer á ver á. sus compañeros de cárcel y Nueva Granada,con~orvaba á. su lado dos
verlos pasar hácia el suplicio. AposModo- 1 hijas, viejas ya, solteras y retraicfus do
se en uu lugar oonlto de donde pudiera toda sociedad.
vados pnS<'lr, esperó h'anqnllo y ~in mo- j EstaiJa yo una tardo al lado delleclJO
verse. Cuando oyó la campanilla de los do tia Juaua, que vivía siempre achacosa,
qu~ acompañaban á las víctimas, quüw y á. la sazon estaba on cama, cuando oímos
huu·, pero tuvo miedo y permaneció en tañer tristemente las camlJanus do la iglo-su
sitio. sia del pueblo.
Vilí pn~11.r tmo á uno á los patriotas, y -Esue dobles annl!cian la mnerto do
con asombro notó entre ellos~ su e110JUigu un bomure, dijo mi tia desde su lecl.to.
que moria en su lugar. 'l'ambieu, como l:!U l -Así parece, contebtÓ con su suave y
her~1nno, creyó soiíar, poro lo:; gritos y nnnonioso acento tiu Andrca, que e.~lo.oo
nlandos do aquel mil;eraLle le con voncie- senbda labrando un paiío do mauos con
ron de la realidad. diuojos de aatatltmba1 detrns de la!< oOlii-
. Decidió la familia que Luis permaue- nas de la cama, y cerca de Ulla ,-eutana.
c1era. oonlto en la casa, lo que se verificó -¿Quién sor á'? repuso tia Juana, dirisin
ningun acontecimiento digno de no- giéndosa ti mf; ¿por ventura hnbria en
ta.rso. Cuando concluyó el terror mori- el pueulo algnn onfonno do gravedad.?
llu;t~ SQ presentó á sus amigos, los que -No só, contesté, sólo que fuera don
h~btan lamentado su muerte, habiendo Ramon ....
VIsto su nombre impreso entre la lista de -Don Ramon! exclamó la euíerma de-los
fusilados. j:l.ndose caer sobre las almohadas. 'l'ia
A poco de haberse planteado nue'\"a- Androo snspüó, y entónces su hermana,
mente la República en Colombia, Luis inoorporándoso, levantó la cortina para
logr-ó casarw con su prima Balen, ú. quien mirada en silencio, y no se habló cosa alyo
conocí, ya vieja y madre de una numo .• guna. durante nn rato.
rosa familia. Enseñada á la vida monótona en casa
de mi abuela, y conociendo los modales
poco comunicativos y la habitual seriodad 1
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R E V I S 1' A Q U I N C E N A L . 171
1 de todo!! ens habitantes, yo \ampoco~guí sus tierras y las nuestras. Tiacia muchos
adelante ln couversncion. En e:. te intorvnlo mese~ qne don Hamon o.staha enfermo do
so presentó en el aposento uua oriadn y gra n~dad y Dios lo l1abin dndo tiempo ]>ara
mo entregó un caldo para qno so lo ofro- 1\l'repcotirse de eu pn>~ada iocrednlidad,
ciorn :t tia .funna. Me acerqué 1\ ln cama, 1 tanto que esa mañana ól, cspontúueameote,
y mióntrail que mi tia lo recibia do mis 1 hahin mnttdado llamar al cnra para r1uo lo
manos, so diribrió á la criada diciéndola:
1
adminh;trase los último!! eaorameotos, por.
-¡. 'J'ú tsnLe11 por quién doblnron ·? que babia empeorado.
-Por el diJ11ntn don Uamon, contestó, Cuantlo salí del apo~onto de ~in Juana
que )111-"J"C so murió e11denanfcs. fní :\ bmscar :í mi abnola, In que, aunque
-'l'omn la taza, Pepitn ,¡ osmoJI,
r¡uo cm hm orgulloso, no por Ot!O ourecer, y uu nmhieuto !:illt\\'0 y perfumadeja
do llora de. do me en vol via 011 uua ntrnú~fcm ue aro-
Vol\ Hamou ora nu caballero do m;ís do llli\S y do vida. 01 vidnudu las pouns y
cinru••uta 11iio::, soltero y duoiill do mu- tri~te:r.us njouns, o.-;cuohfllm cnulnr en mi
chus horras cu 1'1 ui!;trito do • • ... 1 >ooinu corazou el gran }.Iocr na ele In jtl\ ent nd que
quo cm l10111hro muy ilu:;tnulo, y IJahia de;picria, y lmllir itl 'ida y In esperanza
nlcil!ido en su jnveutud una óüucnoiou cu mi ~:mgro y t:ll rui oapiri\n, á pesar de
pnrtlcnl,,rmouio c¡;moH1d11, aumo.utnntlu su las ruinns hnruanns c¡ue 1110 rodeaban en
cieuui' t..'UU h k'l.:tnra. á la cual cr:\ 111ny ti'}'\Olla casa en quo lodo era ajnclo, triste
nticiohnclcl, Los r¡uo entraban á 811 CliS/1 80 y monótono.
lutt:inu lt~u~llllli ulahaodo la hormosn libt·o- :No só entinto iiompo pn.saria nllí mi-rítH}
II!ll!OH'Ín, y ou cuya compniiíu so ou- rnndo, sin ver, In pinza dolpuohlo, y os- 1
r.onul·1 lnrg-aJS hurns estudiando, le> 1¡uo no onchnudo como nnoLat.lu las nuO\'M nr,
lo im¡()tlia hacer lmcuos negocios, uclmi- monín." que arrulln.lmu mi 11lmn con lllil 1
uistra hH hncicudns qnolc ht~binn dl'jndo dulces ensueiíos, cou m1n voz oxtrnüa y
:.us 11 t)ures, y ntCl!orar, st>gun dccinn, dulicio,..a. Cerró cntornuu:nto lu noche al
umclu;s om:a~ do oro eu ln mejor cn~u del fin, y empeznlm á snlir ln lum1 rletras del
puohl , CJilO orn ¡;nya tamLien. Hombro cetro, d. ezspaldas de In iglotiin, cnundo so
pncíftte, nful,lt>, de co;.tumbrc.-; scvon1s, prCl!ootó tia Audrcn en el corredor y se
unw¡u3 rhanccl'O y un tanto desproocu- situó :í mi lado. Noté quo llevaba on la
pntlo, ora gcueralweuto qnet·ido por las mnuo un rnrno do jazruine11, flor que siomgt•
nlcs tlol pueblo, y temido do los que pre prefería, y única qne cultivaba. Ella
c¡ncriat dnl'lio ínfulns. Eu castl "e le veía no habló ni yo tampoco; al cabo de uu
J..lOI' ra:;czu, y eso cuando toniamos nlguu ralo vimos salit·. do la cnsñ c¡uo había hahuéKpeu
qM él visitara, ó para urreglar bitudo don Hnmon ou lt\ pinza tt una mulalgun
ucgocio ó asunto do linuoro~:~ outro titud do gente llcvnndo ol fúrotro, y on
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1 172 L :A. MUJER.
segnida dos hileras de luces que se diri- nándose, púsolc sobre el pecho el ramito l l
gioron nl templo. de jazmines qnc llevaba en la mano, y al
-Pobre Ramon! murmuró suspirando mismo tiempo una lluvia de lágrimas oa- 1
tia Andrca. Allí lo llevan, y yo no lo ví yó de sus ojos sobro el impasible cadá-por
la última vez. ver ..... y alejándose des pues de haberle 1
La miró sorprendida, y entóuoes ella mir.ado una yez más, se fué á postrar
añadió, con cierta exaltaoion que jamas delante de un oscuro altar orando con
babia notado -en ella: fervor. Aquella muda pero tierna esoona
- llija mia, ¿quieres acompañarme á me tocó hondamente, y arrodillándome al
la iglesia? lado de mi tia la acompañó en sus ora- 1
-A e~:.-tas horas? exclamé. cienes, llorando tambien con ella. En la
-Sí, dijo, no puado resistir .al deseo de pl'imera juv~ntud, cuando no se han teni-volverle
;\ ver .... y no me atrevo á h ~:~ola. do penas propias, so llora sinceramente
-liaré lo qno usted quiera, tia, con- por las de los demas, pero á medida que se
testó, pero pormítnme ir á tt;aorle algun avanza en la vida y se sufren aflicciones
abrigo...... propii.IS, las ajenas nos son ménos sensibles.
Uu momento despues salimos á la pla- Rato despues estábamos nuevumonte en
za, y siguiendo las sombras do las casas, casa, sin que nadie hubiese notado unesy
bien ~mbozadas, pocos instantes des- tra ausencia.
pues llegamos, Pin que nadie nos viera, á Onando llegó Ja hora de retirarse cada
la puert..'\ falsa de lu iglesia, y Rgno.rdando c11al á dormir, me acerqué tí la .cama de
á qu~a salieran todos .los que habitm acom- tia Juana para darla las buenas noohos: la
paiiado nl cadáver JlOr la 1merta p1'incipal, ví acostada largo á largo entre las blanentramos.
cas sábanas, con los ojos cerrados, poro ~1
El tomplo·estaba perfectamente oscuro., acercarme les a@rió y me parecie1·on húsal
vo elata6d iluminado por cuatro cirios medos como si hU:uiesc llorado.
quo ardinu en torno suyo. Ninguno do los -Buona.s noches, hija, me dijo con mns
acompañantes bo.bia permanecido aliado sunvidud que otras veces .... no roo olvides
del férett·o, excepto el cura que estaba re- esta noche en tus orncion~, añadió.
zando, hinco.do o.l pié del altm· mnyor.l.>aso Acercóse on aquel momento tia An.frea
ontl'o paso, tia Andrea se fné acercando nl y la dijo con aoooLo cariiiGso:
ataúd que estaba destapado; yo la seguí, -Hormnna, ¿t¡uiere usted queme quey
ontónces ví por la primera vez la muerte do rn;ta noche ucompnüñndoln '?
cara á cara,) aunque aquello me hizo mu- -No, contestó la otra con marcada secha
impresion, no fué tanta como t01uia. quedad, pero nl mismo tiempo Bltspiró,
Don Ramou no ootaba des~<>"Urado, al como si sintiera un dolor.
ooutrario1 pat·ocin rejuvenecido. Era un - .¿ lla eutpeoraclo d0t1de esta tarde?
homhre de fí5 aüos, y sin que su fisono- preguutú In otra.
mía fuera hermosa, debía hn.bet· sido eu -No hay moti,·o .... "~ioy lo mismo.
su juventud bastante expresiva ó iRte- -!'ero si iuviovo alguno. novedad ....
l'L'Mnto: la frente eru alta y detspejada; y -Quiero estar sola, dijo tit\ Juana, in-aunq
u o las facciones no oran finas, taro- terrumpiéndola. con bn~tl<¡nedad, ó incorpoco
parecían vulgarC$ y ro,·elabnu bon- por1índoao, u1iróla do ltito en hito, y aiiadió:
dad unida tt uut\ voluntad do hieno. Le -¿Por quó se te figura C}Ue he de suha.
bian ataviado con sus mejores vestidos, frir más hoy quo ayor?
y bajo ln incierta luz oo las cer4s no pa- -No sé, pensé que ....
recia muerto sino dormido. -Pues cvíiato ponsar 11coedades: hM-
1'io. Andrea le contempló por espacio ta mañana, repuso, volviéndose htl.oia el
de algunos momentos, y dClipues, incli- rincon. (UCJ~ttit~uaní).
A LOS LECTOB.ES.
Con motivo de una enfermedad bastante séria que me atacó durante mi ausencia. de
Bogotá, no me he podido ocupar absolutamente en trabajos literarios, asi es que este número
de LA MUJER carecerá de Revista. Europea. ConfÍo en que los suscritores roe perdonarán esta
falta. enteramente involuntaria, y procuraré que la próxima Revista. sea má.s nutrida
c¡ue nunca. LA DIRECTORA.
- ----------- - - --
lrnprent.n do Sihestre y C. d
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 31
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La Mujer - N. 7
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA M·U J E R,
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS.
ll LA SESOJIA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
D0:\11::-400, DICif~)fBRE 15 DE 187!3. ~ PRECIO l\0 C8.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
8()H1:U•) l u\.. ~l UJ.:hlH. EN LA CIVILIZACION.
LA ).1 U J ER H E BREA.
( COXTlXUAClOX).
VIII ¡Quién no conoce y ha admirado las
. . . palabras de Ruth á su suegra 1 ''.A
Cqllo m unes~ ac.uchlllada .cas1 toda ·• donde quiera que fueres iré; y doudo
la tr1bu do BenJatnm en cast1go do un " morare:; vo tambieu moraré. Tu pue.
crímen cometido por toda ~lla, y para " blo ser{ mi pueblo y tu Dios serli
vengar el honor de una. mnJor vllmen. ·• mi Dios. La tierra que te rocibiero
te ultr~jada,. los miembros de las .~e. "en tu muerte, en esa morirt'.; y allí
mas tnbus JUraron no ?ar sus hlJas •· tondré el lugar de mi sepulcro."
~un~ n los po~s descondwn~os deBen. Poco~ episodios más bellos y ca rae.
pmm quo ho.b1an quedado_. Estos, pues, terísticos de la época, que aquol en
para quo no se ~xttugmoso su raza, que describen las Saarndas Escrituras
t~vicron que apol~r. nl rapto, Y como las escenas de la ieg~ en el campo de
s1glos dosp!les lo hlCIC~n .los romanos BoOz, el pariente mas cercn.no del m~con
lo.s sabtno.s, los bonJnmttas se :roba. rido de Ruth y el suhsiguieute m.ttn.
ron á cuatrocientas nONCELLAS DE SILO monio Je la ~1oabita. cou el rico judío.
un día oo que cantabun Y da.nza.l'~n Dios bendijo aquella uuioz•, pues do
en los campos coreanos de aquella c1u. ella nació el abuelo de David, 'lue fué
~ad. Tal or:~ la tri~o .suorto do ltt m u. la estirpe de N ueÍmbolo de la. mujer ab.
negada, humilde y tierna, cuya. infiuen.
cia. conciliador& suavizaba las co:;tum.
bres rudas de la. época. 1
'TO~O l. l'l
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
H6 LA MUJER. 1·
X mayor, .MEROD, al que matase al gigante
Goliath; pero á peF~ar de haberla gana.
AN.l, mujer de Elcano, vivía triste do, no quiso t.lársela á DaYiu, por tener-porque
Dios no le habia concedido bi- le enYidia ~ su gloria y popularidad.
1 jos, hasta que 1m día entró en el Tem. Entretanto David se gau6 el cariño de
, plo del Señor é hizo el siguiente voto: ln l1ija segunda de Sa•íl, MTCliOL, cuya ll •· 1':5eñor de los ejércitos, si volviendo ruano obtuvo al fin; pero Saúl resolvió
·• los ojos miras b nfliccion de tu es- hacerlo matar, y lo hubiera hecho, á no
1 " clava, acuérdate de mi y no olvides á ser que Micho} le salvara la vida, des"
tu criada, dándole á tu sierva u u hi- colgándole por una ventana. David per"
jo va ron que consagrará al Señor por maneció largos años léjos de la corte
1
" todos los dias de su vida, y no snbirii 1 del Rey, y miéntras eso :Micl1ol, por
1
"navaja sobre su ca,beza." (Los levitas 16rden de su padre, se vió obligada á
6 sacerdotes no se cortaban jamas ell tornar otro esposo, llamado Faltiel, en
pelo). tanto que su esposo hacia. lo mismo,
1
Esta es la primera mnjer que registra pero con su propia voluntad, y sin que
la historia que haya consagrado ií su bi- nadie lo obligase á ello, cas(lndose pri'
jo, de!:.de ::in tes de nacer, al servicio del mero con ..A.QUINOAN, de ,J e~zabel, y
1
:5eñor, quien eSCUC]JÓ SUS ruegoS J le despues COn Ja viuda UO UD habitante
concedió un niño que llamó Samuel, el del desierto de Maon, llamada Al31GAÍL.
que moró en el Templo desde su más Cuando se supo la muerte del esposo
tierna infancia. Samuel fu~ el sa.cer-. de esta mujer, David envió mensajeros
: dote más virtuoso de cuantos tuvo Is- :í ..A.bigaíl, que vivía eu el Monte Carra.
el; fué además, Profeta, y ejerci6 m el o, los cuales le so es su amo y senor.
El primer rey judío fué 1-:iaúl; el se- Apénas mtri6 Snúl, David torn6 po-
I
gundo David (que vivió 1000 años án.l sesion del trroo y recla.m6 á su primera
tes de Jesucristo); él fué uo sobmente nn1jer, Mich•l, quien tuvo que abanrey
ma.gníti.co, sino el poet..1. mús reli. donar al es1oso que le había dado su
gioso de aquella nacion. 1 padre y volv1r á casa de David, en donVarias
mujeres tuvieron intenencion de vivió, sil dnda, con Aquinoan y
en la vida y hechos de David. Saúl ha . .A.bigaíl. De Micho} s6lo se sabe q\te
1 bia prometido t.lar ln. mano •le su hija " cuando ent-6 el arca del Sefíor en la
1'
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HE\'lS'I'A QUI~OE);"AL. l4í
" ciudad de D:H'id, )!icho!, hija do S:uH,
·· mi raudo por u un ventnun, YÍÓ nl Rey
•· dan~r y saltar delantt~ u el :-ieñor: y
" de,;deñ61e en su cornzon.'' l>ios en -
tigó n ~Iichol por l':ll soberltin '~y llO
tuvo hijos hMtn el din de su umerte.'. •
Infortunio impoudernble entre los i.:.
raelitaq, como hemos clicho 1\ntcs.
L~ cuarm mujer do D1wid fuí Bwrn.
' SAB~: (f¡ue hahia sido mujer de Urín.s),
y que tuvo la J.rloria du ser madre de
So.lomou, el sa.ltio monarca. David pecó
lÍ los ojos de Dios por ~r'cic~o amor t\
las mujorns, pero un nm\icln1l clln~ uo
tenían influencia sobre ¡;u espíritu.
xn
La prirnPra faltl\ ctne cometicí Salo.
mon nl snbi r al trono, fu~ casa r~e con
mujer p3.gam~. cou una. hijn. del Rey de
EJipto, ol vicla.udo el precepto de Dios íi
lo~ hijos de hmel, á quienes dijo: •· No
" tomarei~ mnjeros cxtmnjorau, ui IOf>
·• gen ti le~ toma.r,~u lac; vuestras: porrpw
" certísimtunoote tmstornnr:'Ín Vll\l~tro
" corazon parn. IJilll sigais bus ítlolos."
Y f>,,[Otn(lll DO contento COU llUa. lllUjer,
tonu~ ruuchas du lns naciones de
~loab, Ammon, ldume!\, Siclon, , ·c. ·• Y
(dice el Autiguo '!'estnmento) tu,·o se.
tecientas mujeres, Y.lle eran couao rci.
nas, y trescientas c-clavns; y l!ll'l muje.
res pen·irtierou su comzon.''
Salomon cch6 en olvido su gloria, S\1
fama., lll mc1110ria de su padre y iíuu la
tle su Dios; y curmclo estaba en el pináculo
do la glorin, fué traidor á su
raza y á su puoblo, llo~;ando hnsm idolatrar
1Í los dioses de bus umjerus y ~.~tli.
ficnrles templos.
El corat.on ele los grnndcs de h tie.
rm es tnuy tenebroso é Ín!iondable;
¡desgraciado dol quo pcnotrn. on ,q y lo
1
vé eu toda t.u rlc"nnde:t. 1
Como las mujeres hP.breas se huhie.
sen corrompido y dcgraclndo con !u. po.
lligaruía do nquclln. socieclall, dc.pues
del reinado de S.·domon hs judías per.
dieron gradunlmoute la sencilln. d1gui.
1 dad que las hacia tnn rcspctnblus, 'ir.
tml que las conservaba, y la purc:.::1. de
úuiwo que las caroctcrizaba, como con
* J,ibro segundo de los }{oycs.-Cnp. \'I.
un perfume campestre, lo cual las hncia.
tlifcnmtes de suo; coutemporlíuens en el
mundo civilizado Je nqu(•) tiempo.
Uec;¡mes de la muertf1 de :-:nlomon, y
en cnstigo de las fnltn.<; de est.c Rey, la
monarquía. jud:"í.ica se diviJi6, y In diez
tribu~ que teniau por cnpitnl á Siqucm
se dieron á la. idolatría. de lo~ falsos dio.
fiO<;. Lns otras UO<;, fJUC mora ha u Cn ,J CrnM)
cm y sus alrededores, pcrlllaueoio-1
ron, sin embargo, 11cles (í Dios y ~su
religion; pero desde entónces el puc.'
bJo judío, c¡ne f'e contaba yu cutro los
m(~-; civilizudos y próspero~> tlcl t~mndo,
empezó á decaer y Jlcrder rm unportnucin.
'l'oda nacion que len ti\ y t rahajosa.
mente se civiliza, 110 dc.~cicudc y tliCilgua
cou In misma lontitucl; al contmrio,
unn. vez 'J.IIC se ]JOios. Per. 1
sigui tí cruelment? ú. J<~lí"~• el ~rofntn, y 1 :í. otros mucho.; n quumos htr.0 mcH·t r 1
porque se negaron :í SDcrific.:a.r ú los fa).
sos dio-es que ello rulomba.
L:~. influencia que tiene la
mala Fobre el áuimo do lo.- homhru,
es mucltí.;;imo más poderosa que la que
ejerce la mujer virtuosa. ; Utututos crí.
mcues no hau causado lns mujeres por.
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148 LA MUJER.
~---~-
versas en el mundo l Una mujer vir- é.<:tos hayan pasado á su alma por una
tuosa, quo de~ea teneralgunn influencia secreta y misteriosa influencia, ano más
henéficn sobre el alma y el corazon de que por la autoridad del ejemplo. De
los hombres, nece~ita tener gran talento piedad, de afeccion de familia, de may
gran constancia pnm obtener su ob- ternal ternura, no busqueis la más dé.
jeto, mi1:ntrasque la mujer ruo.la apela bil chispa de sentimiento en aquella
á las pasiones del hombre y eso le bast.a alma feroz. Desafía el podar del cielo,
para vencer. Sin embargo, el imperio desprecia la. voz do la E.angro, despoja
do la perversidad no es durnrlero coruo y deja caer arruinado el templo del
el de la virtud. ~o solnmente .Tezahel verdadero Dios; y aquellos de sus deutu,
·o un fin trúgico y humillante, sino dos y allegados que babia perdonado la
que con sus crímenes hizo recnor la c6- espada enemiga, ella los inmola para
lera divina sobre toda :su familia; nsí, 8ubir al trono en lugar suyo. :No guarsu
raza y In de su marido, desaparecic. d6 ninguna do las dulces virtudes de la
ron do b lm;, de la tierra en breve tiom- mujer, y tomó del hombre sus rn:í1- odiopo.
.Jcznhol dejó una. hija. tnn mala, ó soR defectos."
tal ve"' peor r¡ne ella, llnmadn ATilA- .Teznbel, con motivo do un motín de
I,u .. "Esta mujer (dice el autor do lns palacio, fué precipitada por una venrnujnros
«lo la Biblia) personifica á la tana. al campo, y sn cadáver fué presa
vez In impiedad perseguidora, la ven- de los perros. Athn.lín. fné muerta. á
gnnza, la nmbicion y la crneldacl. Hija cuchillo en castigo de sus maldades é
de Acab y de Jezabol, dirfa.so que teme insignes crímenes.
no ser tan perversa como los que In clie- - S. A. DE R
ron el ser, y parece que los vicios de (Continuará). ___ ... __ LA VIDA DE LAS ROSAS.
A LA SR~ORITA ROSA VÁRGAS, EN EL DIA DE SU SANTO.
Se muere en cl estío
Ln rosa ele los Alpes,
Ln TOS3 embaLc:n.madn
Quo diamantes desciñe á In alborada
Y lo prestA ,¡ l.'\s nubes su color.
T,:t rost\ nzul qno crece en las orillas
Qn•• majestuoso el Amazonns riegn,
Se mucre cuando llcgn
'l'iuio á ru oca.o;o moribundo ol sol.
J,~ rosa del Jord!W, la. flor preoind11,
La primoros.'l .flor de los salones,
Qno vivo de rosadns ilusiones
Y do auras y arrebol,
Bogotá, Agosto 30 do 18i8.
Trosunto de tu fnz, jo.m:ts se muer~
Suavísimo, y gentil, y encantadora
IA1 ,.o In primcn·cra,
Y nlegre y I!Oñndom como tú.
Que lns floras tambicn dobhn slls hojas,
Al influjo de cn&llCños peregrinos,
Bañadas con nlhorcs vespertinos,
Vestidos con los íri11 do lo J,uz.
Solo que tú, por gotruJ do rocío,
Te ciñes las coronas del talento,
Y sueña tu viajero pensamiento
:So con ánrns, ni rtiidos, ni alboradas,
Sino con esa INMENSIDAD .AZUL.
AGRU'INA 1\Io:-.n:s vEr. V .ALLE.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
nE\T J S'l'A QUINUEN AL.
CUADROS Y RELACIONES NOVELESCAS
1 •
D E T ... A H l ~ 'l' O H 1 A D E A l\f 1~ TI. r O A . -- EL F U E R TE DE S A)[ P A R A DO.
( 00:\'CJ,USIOX).
Ce\ PÍ1'ULO TY.
Er. sol <· ... taha YIL nlto sohm P.l hori..:onto
cuando los dos "campeones llegnron á In
cumbre del torrean . El cnmino quo sc.>rpentenbn
por ln falda del cerro opuesto
relucía claro y preciso hajo lo1:1 rayos del
sol, ya perdióndoso entre In ~>elvn, \1\ roo-pareciendo
otrn ''ez. •
-F.s 1m indio sólo 1 oxclamt; ol portuguer<,
fijándose en el bulto que lmjnb;¡, ú
todo correr siguiendo lns sinnosidndc." del
cnmino: y ndcrnns pnrcco entornmonte
desarmado.
-,:Y eis si trnc algunn cosa en l:lmauo?
prc;untó doiin Ann, quo tamhion estaba
en el mirador.
-Sí, - trae un bulto gn1cso :Lreco una t>iodra.
-~o nos engnñó, pues, Diego! contestó
ella. - ese es d indio tlo ]115 iooteas indudablemente.
-Así lo creo, rOJ>U.SO el mulnto. Ya nos
bn ·visto ; mirn1l : v nos hace seiins con
ellllS ...... Pero el 1ñaldito 68lvnjo no pnsará
do aquel puente. Vivo llios! añadió
examinnnrlo la cnrgn do su mosquete.
-;. Qnó pcnsnis hacer?
-Ucs}mcharle pnm el otro mundo, lin-tl'.
s de que paso á esto Indo.
-;. Uómo así?
-Le mandareS con mi Jll!lno una bala
por via de bien venida quo lo dojnrá tieso.
Todos guo.rdnhnn silencio y I\Ínguno
quitaba los ojos nl irulio, q uo coutinun.bn
su camino para ahajo procipitud,\meuto, -
pero no sin dctoncno do trecho on trecho
y mirar paro. atrns.
-¿Qué mim el miscmblo ? preguntó
doña Ann.
-Xo sé en verdad, dijo el portugucs,
nadie lo signe.
-Os eqnivocais; repuso Jnnn Pórer., ú
mis ojos me cngauan, ó el cerro está cubierto
de guerreros indígenas.
-En dónde los veis? preguntaron todos
sorprcndidoe.
-Poned cnidndo ...... ;. veiR como rollejos
rojos entre lo.s :írbolcs de In vorn del
camino, y sombras que pasan y dcsapnruceu
detrns de los rastrojo~, en ar¡uel punto
y en nquel?
Y mostraba con la mnno algunos sitios.
-Parocíarnc que era el reflejo del sol,
re.spondió doiio. Ana.
-No tal: son escundrotl(ll; do indígenas
pintados con achote, que hajnu ocultos
por el monte. Vedlos pnsnr por nc¡ nl'l sitio
m1ís abierto, arrru;tt-ándose ror el sudo
como serpientes.
-Sí,l:ií ~ exclamaron todo.'l. Ya los veo!
En tanto el de las icotcas habi~ llegarlo
á la última vuelta del camino visible, quo
ori1lnba los precipicios e, el cualsnlioudo á uu lugnr
descubierto, mostró el torrcou en donde :so
veían ,·arios !/IU'ITet·o.~, en actitud bélica
( cno.ndo sin duda ¡;Ólo e,.;pcraltnn hallor algunas
wujero.; aterradas y sumisas). Sciialó
el patio del fuerte en do u de se 'oía el caballo
cquipndo para la :;nen-a con el jinete
euristmda la lau:t.a y al parocer alistándose
para li:LlirleJi al encuentro, 0011 el resto do
la caoollt'rín, que crcínn, sin duda, ~taba
en el pntil) interior.
no bcmo..~ do podc.."llos defender? 6 Qué
dice~. Junn Pércz '!
-:5i todas esta.~ damilsfncmu como "os .. .
1ue atrevcru á nscgurnrlo tambieu ..... .
pero ......
-Escuchad ! ~xol11tuÓ Juanita inte-rrumpiéndolo.
-Qué cosa?
-Oí como 1111 cl:ttin 1Í lo h:jos.
-..\lo pareció, repuso otm, oir rl rodo-ble
de un tambor ; -sí, si, uso e .. !
-Por arriba sonó <'1 redoble :
-l'or nbajo se oyó el clariu !
Aruba:s teninn mzou. l'or abajo llegaba
un de:.t:IC4Uleuto c¡uo mnndnbnn de Santnmnt'ta
ñ auxiliar ni Valle Dupnr; por
arriba llegnLan los expedicionarios que
bnbian sruido clel fuerte pocos dias ántes.
Deograciadamcute estos últimos se prosentaban
semi-denotndo11 y &in hnher podido
obtener ninguM noticia de la hija
de doña Germanl\. Sin embargo consoláronse
oon la vista de los 30 hombres de
Santa Murta, los cuales ofrcdnn pacificar
loo; indios alzndos y 110 dcscnnsnr un dia
hnstn Yengnr los muertos de In Ciudad do
lo Heyes y rccobrnr la niiin perdida parn
cntregút~ela a su mndro.
CAPf'l'"CI .. O V.
SorJJrcuditlos y de~m·icutndos los salva- llnuinnse paMdo nlgun11s semnnns de.s-jt'S,
sucollící lo que hnbia prütlicho .Juan }JUl'S del din eu cpw sucedieron los nconl'drc.
t.: volvieron ~~ internarse en el bo~- tocimientos que unrnunos en el anterior
que, autH¡uo uo ~~in haber hecho ,.,ciinl\!! capítuJo.
de u.wcnnza al fuerte, y dispnmdo llOntrn J,a ciudad de los Il<~vPs, del Valle Duél
tocbs lllB llccha.s do sus nrcos, lru¡ quo pnr, proscnhba un llSJ;(·do u:r.az singular
sin embargo no alcanznron á llegar Á lll! nl rom1•er el nll.m, en tm din do Uioiombro
p:ilizadlld. del mU.mo niio. Hnl1inuso :ya reodificndo
-Bendito eoa Dioc:, quo nos lw :!ltlh Bdo! algunas do las casas quemadas en el ataexclamaron
las mtJjeres an-odillándo o que de los indígcnM, y ompcznbnn a lepara
dar gmcin al cielo. Yantar en torno do In poblncion una mu-'
rodnví~& n11 hn pasnclo el peligro l rnlla que dcboria re.t;gunrdarla contra ol
rupuso l'ÓJ·ez. enemigo ; la Jllnza ( on lu cual so hallaba
-¿ Ün)cis acaso que vohorñn los s:tl- la igle~ia, quo uo lmbh ~;nfritlo con el invajcs
á ntncamos? preguntaron toJns con cendio, y el convento nplicú ,¡los jueec,.;, 111111 \C'Z c1ue conocí¡;
la sentencio, 'lno hieiot'llll lo posihle
para que los indio,., llcclnrasen en dónJe
estaba b uiiia pordidn y c¡uióucs ornn los
autores del crimen. Los indios jururou
uo tener ninguna noticia del hr:cilo;hecho
que, dijl'ron, hubionm dcuunciado
como enteramente inj ustificahlo, pue~>tO
que :r:i ellos ui nadie tonia qnuja do doiia
Germana ó de tm marido, fpliem·~, nl contrario,
!iO decía que cmu humanos y bon-
-Qué dcseái-;?
-l'ido ]JOr favor I}M á u tes que :i Prnn-cisca
lliC nhorqucn primero.
-l'or qué asi?
-Porque la amo demasiado vnrn 'orla
sufrir .• iu renegar tnhez i maldoairos .....
-Que llBÍ ~;ca, contestó el Alcalde.
El inuio le ngradcció con In mimdo, y
dcspidiéndo~e de sn 1nujcr so entregó sin
vacilar al verdugo. •
Pocos 1nomento" de,..pues pendinn de ln
horca lo::. do:; cadáYerc~ eountlsos v horribles,
y lo:; fieles entmhan ñ ln iglesin ñ
asistir ni 6anto sacrificio de la mi¡;:t, que
decian por el dc-:;cnnso del nlmn de 11'1.110-
llos infelices extraviados los religio~o~
<.lominicnuos. Doña Germana en tanto met>
tiudo::.e los cabellot>, lloraba looomeutc lo.
defin itiva pérdida de su hija, á c¡uiou yn
no tenia ninguna ~peranza do enconlmr
en ~te unmdo.
dadosos con su~ sirvientes Y csc:;lovos. Cmñ todas las mujeres qno !lO hallaron
Dc.sosperadl\ eut.inccs lu pobro mndre pi- en los acontecimiento:; del Valle Uupnr y
dió que agnnrJn!lCJJ, áutcs de ahorcar Á del fuerte, cobraron tal honor IÍ los indilos
sentcucindos, que llcgnsc mm órdcn geuns y á lo, lugare" en que hnbinu snfrique
Lnbin pedido nl Gobcruntlor do Sauta do tanto, ,1uc ~;e negaron a vh·ir en aquc-
31arta, perdonando lB vida y coumntando llo desiertos peligrosos, y unns se pasala
poun do muerto eu otra tic oschwitud, l'On 3 IR .;indatl de Santa :\lartn, otras so
~oi lo:; culpal)les cleclaraban en dónde es- fueron ñ Sant3 l•'J y no poc:&s prefirieron
taba la niiia ro u ti\ a. Poro todos estos voh•er á España ú 'Vivir polJremcutc, m lis
~,fuorzos fueron 'anos ; Jos indios con- bien que permanecer en lndins con In ostiuuarou
firmC.'< Cll SU llt'gtltivn Y 110 !Jl'C- peronza de logror una Í011Ullll que COStapararon
á sufrir la vena de In horca que ba tanto" peligros.
les hal,ilm impuesto, wnudnudv los jueces, I>o;; mujer(;,., sin emlmrgo, pcrmnnc<'iCudemas
que sus cahczas fuernu corúlJas Y ron en el Valle Dopar: doiia .\na de Pcel:
pucstas ul pítb!ico cu cscnr}lins }13111 iia, cuya alma Jo hierro prcfcrin Jos polique
bÍr'iiernu de ejemplo 1t los dcmtis in- gros á la trouquiliclarl. y la luc.ho ri In paz,
dí~cnns. CJUCfC quedó en iD. dudad de los Hcycs, cu
Uun ve?. quo los scntouciados llcgRron donde ~o cousorvó clesccndcncin do ello. y
al pil: de la hor<'A, nwnifc tdndoso 6llnll\- de su marido, don Antonio di) l'eroira. La
mento compuuj!d?B i humildes,_ se nrrodi- otm mujer que pcx;uan('ció_ en nqudlas
llnrou par·a rcml.11r la absolucton de los cv111arcal< fuú In rutscm dona Gon nnua,
frai.le.'l <¡u e lOll ncompniiahl\.n 1 vohióudo-! e pasaron
El verdugo se acercó ,; Jt'ranl·isca pnrn lo~ aüo:;, murió :su marido y sus convcia.
horcarla vrimero, pero lill marido cutóu- dof y lle!!Ó á una ·~raudo aucinuidull sin
ces se ¡JQStr<Í cu el ~>u.elo _i ~~a.uifcstando el bnbcr log~11do jam~s la menor uoüc.ña de
ma.yor dolor cxclD.mo dmJICIHl06o al Al- la cautiva.
cal de : Los últimos niios de sn 'ida los ¡ms.¡
-Por Di08, scñar1 por eso Dios que eo
el vuestro y tambion el mio, puesto que
)!OÍ cristiano, oidllle !
• lli:rtórico S<'gun Ca~;tellanoP, }<'ray redro
Sirnon &."'
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)5~ LA MUJJ.;R.
on el fncrtc, teatro de e.:.te cuadro, y allí
murió y In enterraron.
Durante mucho:> años dc.,puos, Jos soldndos
do la gunrnicion, y los uhlcnnoe
truuseuntcs decían que de uocho so \'Cia
vagar )JOI" las parcde:; cuidt.us del torrcou,
quo hnhin bido abandonado, In HOmbro. do
uun mujer que repetía cou acont, do au~"
ll~titt :
-1li hiju ! mi hija 1
Pcnoaban los Mlporsliciosos qno ¡e¡;uramcuto
ayuclln madre iufOliz, no eucontmndo
a :su hija ~:u ol cielo, pu& )o, indioo
quizá.s )t, pervertirían, ui aúu la morada
do los tiugcles aceptaba sin .su único
amor, y bajuha ú la tierra pcnand{) eu
bm;ca ~;uya.
S • .. \. up; S.
CONSEJOS A LAS SEÑORITAS
A S U E X '1' ~'t ADA E :N EL ='1 U :N D <.>.
LA jcívcn que sale del colegio ylútil. No se de'hc permitir que las ni.
"1ohc al lado de sus padres, so en- ñns ~e dediquen oxclusivanwute al cs.
cucntra en la posicion m lis feliz de 1 tudio, aunquú sonn inclinadas {, ello:
t¡uc pucJo gozar en In. vidn \1111\ mujcr.,ln mujer es un sér doméstico, y es su
Sin embargo, á e:>ta situn.cion no le fui. deber tmlmjar en oLrru; mnnunle<; pro.
tan pcligro,o;. pias de su sexo. ''El mnyor defecto en
Aunque la madre ncompafic 6 su una. mujer, dice ol conde de }faistre,
hijn á todas partes, e" deber suyo dos- e:> 81?1' ?iUisculina."
cubrirla todos los engaño~, In futiler.a El buen. gusto y la instruccion ~ólid:\
y ln crueldad de un mundo que .J esu. son el fondo de la educacioo oie las m u.
cristo bn condenado, si se le amn. doma. jeres, sin que por oso ~o hngnu raascu.
!!indo. lWa. prcYendr:í aquel corazon linns ni pretomio~ns. ''N o vnyais á
cáudido contm h f:educcion y la adu. creer, hija. min (docia ol citndo do
lnr:iou. QutÍ de embustes suMos y pér. Muistro á su hijn) quo las obras feme.
fiJo~'> 110 encontrará en lo'! labios do los ni nas son ftíriles; esos trabajos te pon.
j6¡~:mcs: l-'iu fnltar por eso IÍ lo. cari. drán en el lugar que debes ocnpnr en
dnd, los padres deben patcntiv.nr, con In ~ociedad."
CJcmplos, con hecho~ que ellos hnynn Hay mujeres quo so imngtnan err6.
presenciado, de qué mnnem el hombre no8Jllento que s61o pueden oistinguine
do mundo está guiado por la. hipocre. abandonando laR obrns femcmnns y ham:\;
c6mo diFfraza sus pasiones. sonrie cióndoso mnsculinus. }<;sto es fnlso. El
al enemigo, á quien ataca 1>or lo bajo, Jlrincipnl mérito en una buena mujer
y rnra HJZ manifiesta con frauquoza lo es arreglar su casa con 6rden, hnccr
que picnsu. L!!. 1nnJrc, en tnuto, uo ol. :felices li las pcrbonns qlltt In rodean,
vidur1Í CJUO en toJo y en todas partes consolar y alentar .t su marido, cuidar
debo ser su conducta ejemplar y el do los hijos: os ciccir, formal!' hombres
modelo ']llfl deba tener fnt hijn. 1itiles á la sociedad.
Una \CZ que lA. señorita so haya La base de 1:< fclioidnd de la<; fami.
reintegrado en su casa, Jn madre debe lias e.~tá en la Religion y en el trabajo,
velar en que se perfeccione In educa. en la discipliu1~ y t:ln la uniom perfecta
oion que no bn podido 8er completa en entro los parientes unos con otros.
el colegio, paro formar una. madre do Los antiguos representaban el amor
familia. Se trotará, pues, de que nde. con una. venda sobre los ojos. Dios,
mas do instmida, sea. laboriosa, amante efectivamente, no permito q'llle los que
de su casa y de los oficios dom(~tico~;, se van ti unir so vean tal como lo son 1
discreta, previsora y verdaderamente en realidad. Las ilusione!i los ciegan_ y 1
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REVI::;'l'A l.lU1NOEX.AL. l V..•-• .
no \"Cn si u o horizoutc3 cclcstinlcs y enorme:; con respecto á la 'ida en ge.
scurlcros de flores. Pero. en breve las uernl, cu :ntas más no abrigan cuando
piodrns y las espinas ensanQ'rontnráu so trata del matrimonio' Aquella es
lo~ pié:; do lo,; qno transitan por el ca. una cuestion sobre In cual todo lo ftwmino
del himeneo. jfuchos son los uto- dan. Eu ésto ~ou c6mplicos la soci('dad
tivos pum qno la mujer incauta voa ol,outora., los estableciruiontos do educa.,
matrimonio como la mayor rlichn. e h:~ podido evidcsilusion
y á la do,-gracia; y on breve tu.r á lus jóvenes ol salmr que oxislou
so las verá disgtL->tacias, irritadas y fiuu en el mundo malos mutdmonios; pero
desesperadas, al comprender quo en siempre los padres procuran hucerlns
realidad la. virtud no es apreciada d~- creer que aquello no es comun y que
bidamcnte en el mundo, y ios dé aquel 1lohor y no }¡, 1 trazado la mús EOl!cilla regla
ltlÚS qtw uos i.rnponcmos,cou el mntri. de coud1 ~ta quo produzca uuu dumble
monio. ~ felicidad. · •
Si las ilusiones de ·i.~ j6venes son S . .A. DE S . . -..1----·-
GALERIA DEtMUJ RES VIRTÜOSAS
y J ·> ·~ .A I~ l.. E :...; .
C:(l. TJ!\IJ.\CJO::-;-) .
111
l. A ES POS \ lH. LAF ~ Yl' TTE.
y la Uochl:ljaqueliu ; t6cnuQs nhora bn.
blar de dos hcnnauas igualrucnto respetables,
bondadosas, c:trit.ativas y nb.
negadas: Adrianadc Noatllos-dcs~ ·
II :mro~ presontadoaute nu tro .. lec. pues mnrque3a de Lnfnyettc y Ana de ..
toros dos tipos da mujeres vntuosns Noatlles,- que fué marquesa. de Monta~
de la rovolucion francesa. ln mujer gu. E ron nietm; del mariscal de N oainuirtir
en lo., princesa. ISabel y la. ?i'IIU ... lles, bijas del duque de A yen i perte-~
J~'· hm·áica,, en la. marqu&--a de Lescure necian á aquella, raza de mujeres mur-
---- -4L
TOMO l. 20
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151 LA M U .TER.
- -
tires que murieron víctimas de la gui-ldnd f:obre ln tierra. Xo ~;olamente arllotiua.
momzab:lU sus cnract{res por su po!;iPero
ántes de entrar en materia, per- cion social, JlOr sn riqueza y por su
mHnsenos mencionar de pn.so, la suene udaJ, ¡,ino que en brc\e la j1heu mar.
1lc troR mujeres de aquella fan)iliaqno qucsa. particip6 y bÍmpatiz6 con los
1
fnoron sacriticadnti por la cuchilla de scutiruientos nobles é iJcas n.vanzndas,
.Marn.t y H.obespierre: la mnriscnla de humanitarias y libomlos (en el buen
Noalllos, la duquesa. de A yen y la vi.;. ¡;untiJo de la pnlnhm) de su marido,
couclcsn. de Noailles. Con motivo de In tanto m{u; cuanto que aquel amor al
ancinnidad del mnrisc:ll do X onllles, progreso, ni bien del hombre, aquel
que estaba n!!onizando y no podian odio á toda injusticia, aquello. caridad
trn;,l:ulrlrlo tí tierra cxtmiia, su mujer, con todo oprimido, fio aliaba en ám.
su hija y l:iU nieta habían pormnnecido Los con ol YÍ\O amor nl cristirmismo, ú
en }'mucin, en tanto que casi toda la la Iglesia católica, y 1Í todos los verdanristocrncia
oruigmbn. )lucrto el ma- deros :::ontimicutos religio os.
1 riscal, en agosto de 1 i!J:{, y cuando I!.C Cuando se t11vo noticia en Francia,
propamhnu para nlejar~e 1le Pnris, se de que la c~msn do la libertad en N or.
vieron urrostadu.s en su casa Jo habita. te .América estaba á punto de frncasnr,
cion ¡ Jospuos enconadas en 11\ prisiou mús por falta do apoyo moral en Eu.
do Luxcmhurgo y por 1íltilllo coudona- ropa queJe recursos materiales; gran
das ú muerte por el tribunal revolu. nútnero de jóvenes rlo In. alta arístocionario.
Una \CZ conducidas ni lugar cmcia frnnces.'\, cncal,ezados por el j6-
del suplicio, 1a nnciaun mariscala su- \'On m 1rques oo Lnfayctte, rc<>olvieron
fri6 ln muerte la primera, sig-ui6lB su fletnr un buqu~ J>nra ir tí ofrecer ú
hija. y por último sn uicta. 'l'odas tres Washington sus ~enicios (. la cau<>a de
hnbinn p:'lsndo las últimas l1oms do su la Independencia. Ademns no les di~.
vida exhortando iÍ hicn morir á sus gustaba poder así hntirso contm ]a
compañeros de suplido. Eu el mo. eterna rival y enorniga de su patria:
mento en que ln joven vizcondesa su- la Inglaterm.
hia al cndnlso, IHímedo y roshnloso con Lnfayette no lmbia cuu1pli dos do Noni- recia. do~cabellada, y era calificada co.,
llcs c¡no nos ocupan. omo uno. locura en la familia de los dos
l Empozaréuw& por .Adrinua de N oal- 1 1 esposos, Adrinua, ni contrario, lo alentó
1llcs. 1 en su proyecto y t:impatizaba con él.
A los ca torco año,; casó con un .i6ven (Por qué orn esto 1 Potque aquella mude
diez y seis, hnrrfano do padre y jcr tnn j6"en l>Or su edad estaba ya
1 mndre, l¡ne llc,a\.,a. ya el título de mndurn por el JUicio, y nl dar su mano
ronrqucs tlc Laf:~yette y poseía una de e~pos.1. ~e habia propuesto ser, no
fortuna. inmensa. Aquella pnreja de solamente la compañera material de
ni !'íos, a.l empezar la vida bajo los nus- su marido sino liU compafiera moral, la
picios m(IS risueños, parecinn t·epresen- hermana de su espíritu y de su alma,
tnr C[l ol mundo d ideal de la fclici. y ha~ia parte de su torazon así como
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R E V I S '1' A Q U I N C E N A J, . l5fl
tambieo de sus idea<:, cos.'l esoucinl tcrupestuo~a, todo Jo ntropollnbn., lo
pnm que un matrimonio sen feliz. rompía y de,;perln;mhn; por lo Ulnto I'U
Al regroSII.r Lnfayottc á Francia con antiguo. populttri•lnct so torn6 en odio
uua inmensa. popularidad, dejando yn ltúcin rl, y d pueblo mismo qno lo haasegurada
In lndepcoJcorio. do Xoatc bin. nuorndo lo perseguía. prun asosi.
Amhica, fué recibido por Luis .XVI y oarlc. Al fin, despuos do vanos llis.
su corte con aplnusos y honores, - otro gustos luuy graves con los purisicnH•s,
tanto sucedió ÍL los dornas júvcues, sus dimitiú el cargo do f:cutJml de In
comp:tiieros. Aquel desg-raciado rey no Guardia. Sacional y fué li peleen en co.cnía
eo la. cuenta de que los que IIc. lidad de Oenernl un jefe do los ejércignbnn
de ultramar. repletos Je idt•ns tos do los Ardennes. l'ero como, mornuevns
y de ponsamientos de libertnd. ccd á l()l) jacobinos, perJiú nlgunns
llroviJeucia. para llegar ú bio. pcnnauccido eu sus tierras con sus
sus fines como l'l estudio de la Liatorin: hijos, tu\'o cntúnces que somctcno fí
Cunudo vemos que los houtbre~ m(Ís entregarse presa en su castillo, ha jo su
grandes, los géuios rnús brilluntes no palabra. de honor. Pero como ol Goson
sino miserables ruedlT.~, débiles fur. biomo dt•partameutnl cnconttnm e¡ u e
nillo11 011 la 1-{ran máquina. del mundo; la f111nilia de Lnfayetto no ostnhu su.
¡cuán 1 idículo;; y mcnteca.tos no dclll'- ficicutomentecasligadu, ertido en nos que yo crea on mi propia Jlrohidad,
uun loca antrop6faga. Vi6 con espanto y que mi promoso. do no huir no sea.
que ln Hovolucion, como un torrente manchada con bayonetas. Pero est:'í
desbordado, ya no regahn el suelo de ou vuestra mano el escoger cutre mi
Francia. con las aguas benéficas de uua 1 palabra 6 la \igilnncin do \'ucstros con- '¡
sensata libertad, sino que frenética y tiuclns.
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I5G LA )1 lJ J E R .
..th·crgon7.ndos de sus mozc¡uinns pa- demasiado :í Lnfnyette, el padre d1e la
sionos nnte la noble y digna conductn libort.nd en Fmncin, }lnmquo perdtona.
de In esposa do Lafnyetto, aquellos ran fácilmonlc á Sil 111ujcr ol crí rncn
hombros com·inicron en cptP pormanc-
1
de llevar su nomhr.-•, Llevndn ante un
cm·in cxeeptn de intrnfios en sus tierras, t rihunal parn ser i nterrogndn, un•O tic
!'l ill\igilnJa tan f:olo por Sil:! sirdentcs los jueces le manift>~l~~ •¡uo e~l detestabn
y nut iguos siervos. que In idolatraban. de muerte el nombro y ln pcr~;on;a de
Poro á medida que la Hcvolucion Lnfnyctte.
"Camina ro húcia el trrror rojo se oh id6 -Y o J>Or mi 1mr.te, contost6 c1ln, sn.
t{)da considerncion, St! pisote6 todo res- brt< defender mi nombre y mi tnturido,
peto humano y divino, se pu-o on ol. siempre y contm todos.
'ido todn veuoracion, y en 1Jre\c la La llamaron outtnces insoleutl', y la
marquesa rac1b16 la 6rol3n }JOreutoria \"Olrieron .t eucormr en un calabozo,
de scguiT {i Pnri,., con una escolta, en que eomp::rtia r.on toiln suort.e r\e boro.
doudo la ouccrraron en un calabozo del bree: malos y mujer~s dccncteditnda¡:,
cual yn hal.inu ~acado á su nhueln, li su pero la marquec:a.supo allí, como eo to.
madre y ~;u hcrmaua, para llcvnrlus al das p:i.rtu.s, baectse l'OSpc-tar y ac:atar
cadalso. Porrnit iéronlu llcjar un Rll pro. 110r todo~.
>i ncin :í sns hija~, pero cunutlo !'C des. Al tlo. merced iÍ b iutcrvencion del
phlit. tlo ollas e~taba persuadida ele quo rniui~tro de los gstndos Unidos, fu1~
JnrunR lns vnhoria á ver en el mundo. puesta en libortnrl, al priucipiar el
Durante su cautiverio en Paris cscrihi6 afio de 1793. lmnodintnmouto que pu.
su Ü' tamento que empezaba nsí: do \ cr::c con su hijo ~Jorge, lo en~;6 6.
"~eiíor, todos los elemento~ 1le mi la Aménca del r' orte á bU$Car amparo
\ida ostún en \·uestms manos; estad y protcccion aliado do \Y ashington,siempre
conmigo y nadn temeré, ni ol am!~o de su ¡1adro,-con nun carta 1
nón ln.s sombras do la muet to ... Por. que respiraba aquellos nobles y patrió.,
dono tiC todo com:r.on ií mis encm1gos, ticos sentimientos quo la c.aractorizafli
ncaso los tOY•go. y :'i todos tniR pPrec. !Jan. l~n seguidn, llnm:\lldo iÍ su lado á
guido;os y aun ií los verdugos do los sus dos hijas, c¡ue l1rdtin dejado eu
séres quo mas he amado ... llcdnro nia res•'n·atln. otrn 1\ i ~ ia lleno do angttstin y de m:r.oLta:
suerte, y no ncopt6 el sacrificio tle una ¡ cuál seria. pues. su sorprcsn y f'lt con.
existencia que estaba pronto tí remlir. tento cuando vió ontmr un elia tí su
se J>Or su causa y ln de Francia. Con prisiou, á snrnujcr y :'Í sus hijns 1 ... DesIn
muerte de Hobospicrre, el 9 de thor. ¡mes do aquel día do consuelo, ln fnmi.
midor, se abrieron todas las prisiones lia. de Lafayette. que hauia nacido y
y de causó la guillotina de su trnbajo criúdo-e en mc. Por lo domas, 110 ca recia u
do ocupacion, puesto que como no tuviesen
criados, tenin.n que hacerlo todo
por sí mismas. Sin embargo, en hrevc
la sefíorn. de Lafayotte. cuya salud se
Jmbia debilitado eu la5> prisiones de
~·rnncin, se euferrn6 gravemente en
Olmutz, y durnntc once mOSC!: I'..Stuvo
muy mala sin quo le permitiesen si.
r¡niern. consultar un m,~dico ui ro pirar
el ni re libre, amcna?:flndolo. con que no
podía ,•ol ver al Indo de Sil mal'ido, ¡;i
alguna vez ~alindo su prision. Así por.
maneci6 en ln fortalczn alomnua. ·vuin.
to y tres meses, y uo sali0 sino cuan.
do, ,;racias ú los tmtadoR hecl.os por
luciou. ''
LIL cmrem do Lnfnvette 110 ho.bin
concluido, aunque port~aneci6 cnternlnoute
oclipmdo durante todo ol Primer
Iruporio, y 110 reapareció siuo eu 181.í,
on fjllU fué noml.raclo Diputado t'i las¡
CIÍrnarns Desdo cut6ncc~. hasta llS:-10,
"C lo hnll6 ;;iempro on ln lid como je. 1
fe ,Jet partido libcrul, aunque mmcn de-l
mngogo. y por último, y ñ pe.c:ar do su
fWnn?..nda oda.!, él oucubez6 In rU\olnciou
c:outrn los BCirbont'S ;.- pue:o ou ol 1 trouo tí Luis Felipe, umrimulo cllatro ·1
afios clespue" . .N o otros los mncricnnos
deborinmos profcs..1.r ú Lafayottc gron.
de ostimncion y respeto, pues este hombro
c·dobre, aiempro mir6 con part icu.
lar c·nriño (. iutorcs á toJos los nrnerica. 1
nos do uno y otro hemisferio, mostmn.
do grnn simpatía por su i,udepenclouci '·'"
personas; hablaba de la. Rcvoluciou co- • El p:ulrc de In qoo esto cscrihc1 d Ocnc-
1110 si se trotase \lo nlrrun hecho do la rol Joaq}lin Acosta, cst!ludo eu Europn en
· • d d · / e v¡ f 1 .. 2 , fno presentado , n ~nsa del mnrqm!ll do
auhguc a gnc_gn. 0 n~m::nn. r.. r,·,·o¡•l f.nfnJctto ¡•ur d uaron d" llnrnboldt, y 11,-. do 1
para él no era. SlllO. 1111 lllCldcute, y p~n- entóccs goz1í de In ()lltimacion •le aquel hon.sa.
bn r-¡ne la lustorta. de los nnufrng10s hro esclarecido, tanto que no sobm('nte freno
doho dcsalcmtnr ú los lmenos mari. cu<'ntnba su cll.Sn en Pori!l, en donde J,nfnyctte
no<>. Este hombre do couviccio11es ,·cr. rcc11 in una cs~gidu IIOCJcd_n~ los mñrtes do
· • . • cada semana, !ano quo le Y1s1tnbn en su c:111:1.
nutns que convierten 1
lo <¡ue cado. día fué debilitúndosc de el pesaren éxtasisy unen al sufrimien.
fuerzas, aunque no de únimo, hMta que to un secreto entusiasmo, lágriu..M (jUe
espiró en In noche de na,·idn1l do lbOí. son la san~re delnlu1a, el sudor de In
Hasta el último ÍIJstnnte de su vida agonía, pero que son to.mbicn el rocío
gunrdó e o ~;u corazon una. grande vcne. que feoundi1.a. y hnco fructificar la Yir.
rociou y profundo amor á sn mn.rido. tu~l. Se podía decir de olla como decía
Pocos momentos úntes oo dejarle para San ,Jt¡an Criscístomo lí una cristiana:
siempre, le dijo a.l verle llomr á ~>u " Pof y
-Yo: Al contrario, 1 cuúndo no has " las torres elevados,' El carácter de la
sido siempre el modelo de In bondad y mnrque!'a. tan heróico on las grandes
la ternura pa.m conmigo? circua:;tnncias, tan bondadoso, tan sen.
-Eut6nce~, ¡ pien!'as que l1e sido unn cilio en el comercio do In amistad, era
buena esposa? firme cuando se nocosi tnbn, }'CrG no hn-
-Perfccta. cin alnrde de aquella firmcz.'l. dum, al.
lid;ul do que sohallaAe el General Acosta otra tanora é in';luíot.a qno uo de he ero.
voz en l'arb t"n 181tl, cuando fué derribaclo plcnrso pa.rn so~ tener las obrns de Dios,
dol trono ol wi11mo rey que lmLi11 vi11to el ovar sino la firme~n Slltlvt', humil,lc y digua
con tnnw rntnaiasmo. de ]a verdadera cristihna. Allí, en don.
gn un Jiuro titulado" Vida de .J orgu Waa- Jc el paganismo huhium Clllplcndo la
hington," que poseo la autora do esto articu- venrnza, 1l1 "''l'llem COn
mo ú saisir cctto occasion cl'cxpdtucr la tm- la a tnenl\:é:a. dCt e (bl O re li.r.nndo y
tisfaotion que 11ous a vous trou' ~~s. Ht:l fuulillu pcrsc nihcantlo nqtl lln palal>rus do las 1 et zno~ adres y amigo~,
Y hallarlos Ol>peraban en el cielo
Para vivir unidos,
Sin pena~, sin temores
Y sin martirios.
Y por ellos oraban fervorosos
A tardo y ú maiiann,
Y por ellos lirnosuns
!llultiplicnban:
Y en ~;u comercio santo con los muertos,
Aun }l:\1'8 sí slcnu~nbnn
Uiqueza de virtudes
Y de esperanzas.
Oh ! si nosotros fuéramos ahom
Como cotóoco cron ellos,
"X o fuero tan 1\mnrgo
X ue,tJ-o destierro !
Usos 1..'0nsoladores v beuditos
De los pasados tiempos ! . •
.Al ménos los cristianos
Volvamos á ellos 1
SrLVI':RIA Ei'Pr:sos.\ llE lt:t::sno:s.
~----
SECCION RELIGIOSA.
SOCIEDAD DEL INMACULADO CORAZON DE MARÍA.
Er, domingo 2 t del pasado mes de ele la de Bogot!\ á In estnblecidn on Pa.
Noviembre, se celebró on lo. J~lcsin de ris no hacecincucntnaiios en la. Jglesin
In Euscünnzn do esta ciuclaJ, In. fiesta ele Nuestra Se1iom de lns Victorias.
patrounl del ~.\CJRADO É 1~:\IACULADO Hoy cuenta aquella. Congregadon rnu.
CORAZO~ OE MAltÍA. chos millones de miembros, y las con.
Su Ilustrísima, el sofior Á rzobiapo de versiones que elln ha obrndo son infini.
Santafe de Bogotú, en uu corto pero tas, daudo con ellas imponderables cou.
elocuente sermou, habló do los honofi. suelos á multitud de madres, hermanas
cios de aquella. Uongregacion en el mun. ly espo:;as de-soladas.
do, y leyó el Diploma de .Agregacion Su Ilustrísima, el señor Arzobispo
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160 l. A M U ,J E R.
Arl,al ~cz, e~ el Director {lo la a~adas la~ luces, so retiraron -'Me amenaz6 c.on quo si yo no iba á
mnclro e htjn á la ulcohn. bnblnrlo de aquí (¡ uu mto, mafiana
Habiéndose quitado Cn•andrn. su ves. mi<:mo se iria parn Bogotá sin de.«petido
do baile y do-prendido lns flores dirse.
que llcH1ba eu la cabeza, en lugar do -¿Y entónccs accediste l
ncostnn;o,.vistió una bata de color os. -::-)í, señora, é hice mal... ¡•ero tecuro,
y piilidn y tcrnhlorosa se dejó•cacr rufa tanto ...
sobro uun silla. 1 -Qué co~n?
-11 ija, ¡por 11ué no te nctwsllls! la -Perderle ... moriria de pel'ndum.
preguntó su mndre; acabautlo tic ccrr:t t' brc:
In ven tn11n y in }JUcrta. Como hemos dicho, doña ,J er6nima
-Todavía no, contestó Casnndrn. en cm una mujt>r sin \"crdndcrn exporien-voz
baja. cin del muudo, cnsquh·nua y sin juicio
-Por e¡ tu! l parn todo, salvo on comprar bnmto y
- Tengo dolor de cabeza y calofrío. 'cnder caro en su tienda. So estuvo ni-
-Duermo, que te pasará; sorfl efecto gunos momentos pcus."Lti,a, y llamando
de In fatign del bailo. en li\1 auxilio lo quo de lances de amor
La nnichnchn. no ~e movió. lmbia leído en lns novelas, rucordó que
-¡ gn r¡ué piensas! añadió la mndro uiuguu:' de HIS heminas favoritos llc-hoste¡
r,nralo, es tnr,)ísimo l gaba 1Í casar¡.;o con t•l h¡:roc, sin haber
-Quisillf!L clecirla una rosa tí su mur. zPcorrido mil aventuras Pll cita~ y en.
ce1l, }lOI'CJIIO no me atrevo (¡ l1:tr'l'r uada tl'l'> ista.s misteriosos, aunqnn no ht1bie.
1
sin r¡uo lo s~pn. se objeto en el misterio, poro en ello
-l Qué piensas hacer á esta hora! estaba la sal y la pimiont.n de aquellas 1 Ca!':nnclra calló. historia!':,
-Hnhln: cxclum6 con impncicncin Al cabo de un rato de ca'l'ilacion, di-doiia
.Jcróuirun. jo en tono de mujer s!lbin:
-Jo}¡ r¡ue ... Eduardo me di.~ unn cita. -Me alegro que me hayas comuni.
-;UrHlcita! ¡Paracuáudoyd6ndc~ cado e:;to, y creo que podremos apro.
-Pam do RIJUÍ á un rato, al pié do veclJarnos de las druunstnncias, sin fnl-h
('crea que dá al callcjon. tar por eso al clebido decoro. _¡
J
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REVISTA QUI.NCENAL.
-' lGl ¡
-Cómo 1 que por allí babia, tirados debajo los
-Yo te acompañaré hasta la puerta arbustos de ají sihestrc que orillaban
del corral que divide el soh~r. ~;in que el callejon.
Eduardo, que est1mí de tras de la cerca, -Y si no viniom! preguntó uno de
me ,-en, y aunque de~de allí no podrt: ello!> al cabo de un momento.
oir lo que te diga, uo te perdert! do -Como no! contestó otro, yo le oí
vista y ngnnrdn.rú basta el fin del co. decirqul:l iria úJondc I<;dunnlo exigiera.
loquio. -Tal vez.la vieja uo la habrá dcjn.do 1
-Pero no le parece, mamá, que con ~alir.
este exigencia, Eduardo falta ií la. de. -;Nofaltabatnas: cxclamóolgnlan;
licadeza.! i qué tendrá que decirme {Í d:ímc la botella. añndi6 bo tel.ando, 11
e:;U\S borne;, r¡u~ no rueda hacerlo en que el sereno me hace dnño CUando no 1
ca;a y á la luz ool so ? remojo el gaznate. •
-E~ cierto. Pero ten entendido, pa. -Buen modo do prepararse para una
m tn ~obicrno, que los hombres están cita sentimental! exclamó rit~ndo,-o el
<:Uajados de caprichos. V erbi ~mcia, tu lilas jóvou.
padre que ora un puro capricho cn.mi. -'Querrá infumlirso valor pam el '
nnndo. Parece gua á ellos nada. les combn.te! •
agrnda, sino lo qne piensan que no puo. -N o hay necesidad do comhatir, re.
den obtouor. ¡ E'i posiblo r¡_ue crea que pu!;O Eduardo limpiándose la Loen. (ese l
yo no favorezco ~u preteuston' brandy no está malo) el euemigo se ha.
-Eo;o no, -tí! sn.be lo controno entregado con armas y pertrecho¡;, co.
-Sin embargo, yo ten o expeneucin mo ustedes lo \"Crlín.
y ho leirlo muchas obr que trotnn de -No te jactes ántes de tiempo.
e:;tas cosas. l -Amanecerá y \"Oremos, rc"'poudi6
-Pues si le f reee á su merc-ed, hue.
1
l<::duarJo, y sentáodo~o nl pió do Jn cer.
no ~oria t¡uo fuémmos ú 1 cita, dijo m, ocult6 la. cabeza entro lo:; bmzo~
ca~andm. 1 cruzados sobre )a.; rodillas.
-Autoll de qn dejes nu lado quiero 1 -Qué tienes, Ecua rdo l
hacorto u u L ¡e omondactou irnportnu. -Uu sueño im·oucible: si no fm1m 1
te, impor antl !IDA' exclam6 In mndro,l por In. caja de champaña me iría ú a.
que no Jebe ohtdnr como tn.ntn'l ve. costar, pues estoy cau1alabra<: salieron de Todos 1>6 agazaparon junto á la corea
h y eucnminnron nllugnr de y Eduardo, dcs¡mes de hnbcrso estirado,
J so puso en e\'Ídencia. En aquel mo.
no e estn.ba estrclladn y be- mento, Casandra, dejando 6 r;u madre
a 11oplabn u u aire bb ndo, im. on la puerta del corral, so ncorc6 en u.
n n lo b atmósfera con el oxr¡uisito tolosarnonte al ~;itio en 1}110 In agua.nla.
do Jos jazmines y las azucenas. La Eduardo.
el ¡mohlo e .. taba 'eutrl!gntlo al -Ya pensú quo no venia, dijo L~tc.
y solo bO oía de vez en cnnndo -Tal' ez hubiera sido mejor, con tes.
oto de los gallos y el larlrido tlo tú ella en voz bajr~ y trémula.
p rros, que so respondían unos ál -¿Por qué tiemhln usted, querida
Casandm? la dijo él. ¡ 1\lo tienes mi e.
1.> as lns tres de la mañana, nuesdo
acaso~
tro malos amigos so dirigieron on pos
d unrdo al luga1·de la cita. Cuando
11 •a.ron al callujon mencionado, se
on en algunos cercos 6 vigas
-Miedo no!. .. pero estoy aturdida y
me p:tlpita el corazon. Dígl\lllO pronto 1
Jo. que. deseaba comunicarme co? tnnto 1
m1steno.
--- -----~-----------------
.10)10 J. ~1
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162 LA MUJER.
-Deseaba solamente jurarle ú solas -Y quó opinion, amndísima. Casan-que
la amo "como á la hurí mentida dra, tendría usted de mí, añl\dió viendo
del palacio de Mahoma." que parecía muy asustada, si yo fuera
1 Y levantó lo. voz para que oyeran á pedirla en matrimonio IÍ su madre?
sus compañeros. - Pues i qué puedo decir sino muy
Ca~andra sintió q11e le amaba tanto, buena 1
que no pudo contestarle ¡ tan conmoví- -Sin embargo, para aceptar la pro-da
estaba la infeliz! posicion que usted me ha hecho, hay
1
-i Dfme, hermosa hada, tierno boton un ligero pero insuperable iuconvede
rosa entriabierto, dime si me amas l niente, le contestó el jóven con voz
1 1
--Si no fuero. así, Eduardo, ¿ estaría ronca y acento rudo, y es que no haré
aqu{ 1 contestó ella rnouesta.meote. tal co!'a ni se me ocurrirá jA.mús acep-
1 -Repítemelo, luz de mi esperanza, ta.r 6 convenir en tan ruajestuoso dis.
i me amarás siempre? para te.
-Miéntras viva, Eduardo, miéntras Casandra crey6 que se babia vuelto
viva! loca, la vista se le enturbi6, flaque::í.
"
-Oh! qué dichoso porvenir me aguar- ron le las fuerzas, y tuvo que asirse de
da, Casandra mía~ exclaro6 él con én- la cerca con úmbas manos para no dar
fasis tan ridículo r¡ue algunos de sus consigo en el suelo. 1
amigos prorrumpieron en ahogadas riso- Aunque no distinguía bien Ednar.
taclas. do á la infeliz muchacha, al notar
-Oigo ruido por aquí cerca! dijo su silencio y oir su respiracion anheCasnudra
alarmada y miranuo por to- lante, sinti6 él algo como un agudo redos
lauos. mordimiento, pero recordó que sus ami.
-Se equi•oca, mi vida, seria algun gos estaban allí y que había empefíado
pájaro nocturno que envidiando nues- su amor propio en ar¡uel lance, á lo
tra dicha buy6 graznando. i Quién po- que se agregaba los vapores del bran-d
ría oírnos aquí l dy que le acababan de extraviar el jui-
-No sé, pero e~toy inquieta. c1o.
-A mi lado, Ca.sandra, ¿qué temes, -No entiendo, dijo Casandra en ,·oz
alma mía? Aquí nos verémo.s todas las bo.jn. y turbada, repítame lo que me
noches, i no es cierto 1 acaba de decir ...
-Todas las uoches 1 y recordando -Hablando en términos clansimos, !
los consejos de su tnndre, nñadi6: i no le diré, querida Cnsandra., respondi6
1
¡
seria mejor que hablara usted con mi él, que no nací para ser casado, ni
madre 1 soy tan tonto que con mi '•oluntad 1:
-i. Para qué, prenda querida 1 vaya ú unirme al pesado carro mntri- 1
1
-Para pedirb. . . . . mooial : tengo mucho mlmdo y se ue-
-Qué cosa? ~o nos amamos los dos? j cesitarinn atractivos poderosos parn.
--Sí, pero eso no basta.
1
caer en semejante trampa. Así, si su
-r-to basta 1 intencion es buscar marido, que Dios
-No, porque, Eduardo, no no::1 pode- guarde á usted muchos años; me des-mos
casar .-,in su consentimiento y es pido, pluguiendo al cielo que encuentre
preciso que usted le pida mi mano! alguno, pero ese no serú su humilde
--Su mano! servidor.
--Sí. Y al decir esto le volvi6 la espalda
-Y usted me la. ofrecería vol unta. riéndose á carcajadas, á las cuales se
1
riamente 1 reunieron los dema& tunantes sin rebo-
-Se la ofrezco voluntariamente, zo ya. ·1 i qué mús quiere usted? . Casandra se quedó estática, yert.~.. ¡1
11
-Es suficiente; y en voz baja afia. , mortalmente herida en su dignidad del
1
di6, dirigiéndose á ~;us e.migo!3: oído mujer y en su calidad de engañada y
1 á la caja ! , despreciada sin motivo. R"tha16 un ge-l.--=---
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
'
.- -~--- 1
REVISTA QUINCENAL. 163
mido sordo, íntimo, y en seguida un 1 como compasiou por aquella infeliz, de
grito de dolor angustioso, desesperante, quien tan bárbaramente se habían bur.
tristísimo y corrió tambaleando en bus- lado. Sin embargo el héroe de la fu nca
de su madre, la qt1e ya iba en su cion haciendo un esfuerzo para maní.
ayuda al oir las voces destempladas de festarse indiferente y sereno, temeroso
Eduardo. aunque no comprendía el j de que r;us amigos se burlaran de él, al
sentido de ellas. Apénas tuvo tieUlpo l llegar á la posada se volvi6 á ellos cou
doña Jer6nima para recibir á su hija aire triunfante:
en los brazos inanimada. y convulsa, 1 -He ganado la apuesta? sí 6 n6?
llevarla á la casa y acostarla. en su ca. pregunt61es.
ma, ántes de llamar á las criadas para .. . .. ............ ...... .................... ..
que le ayuda~en á hacerle remedios.
Eduardo y sus ao1igos se alejaron en ÜLGA.
silencio del callejoo, no sin seutir algo (Crmtimtm·á).
_____, ___ LAS DOS REINAS DE CHIPRE (SIGLO XV).
CUADROS DE LA HISTORIA CHIPRIOTA.
CUADRO IV.
(CO~TINUACION).
martirizú.ndolo lentamente toda su vida. 1
Acusáronle por varios crímenes vulgnt'es, j
le hicieron poner en tortura, le desterro.- 1
ron, rechazaron siempre las súplicas del
UsA antigua enonti~tad oxi\'tia en Ve- infeliz, obligándole á vivj¡·léjos de Yonecia
cmtJ·c las do~ nobles familias de l<'ós- necia y do ¡,u familia, que idolatraba. Y 1
cari y Loreuauo: la primera. cont.aba paru. hacer sufrir mús ul Dux le obligacon
el poder del Dux que eru su jefe; In han á que }Jre~euciara el tormento que
scgund:1 tenia. á su cabeza n un almirante daban á bU hijo, nsí como á firmar las
1
famoso que babia dudo mucha glori11. ti sentencias contra él: ou fin, habiendo un
su patria. Este último, Pcdt·o Loreda- sobrino de Podro Loredano, merced á
no, encabezaba. el partido •1ue so opo- su e,pírito intrigante, entrado 1Í formar
nia á Fósc.:nri, y con su enemistad itnpe- parte del gobierno, sin cc.;:;ar le por~egnin
dia las mctliclas mejor combinadas de la Ú;tc con ~;us crucldudu:;. Durante muchJ:;
política. del Dux. Un dia, despucs de un años l<'óscnri sufrió impasible, al parecer,
banquete público, muriti repeutiuamcnto hutas persecusionelt, sin manifestar ja.-
el alntira.nte, y á poco dejv de oxi,tir un mrí~ la. menor debilid.'ld, á pe,a.r de que en
benoauu suyo, quetambien era holllbro in- el fondo del alma su~ padeci.nientos eran
fiuycnte en ol partido do oposiciou. Con terribles. Dos veces ljlliso renunciar ol
motivo ó sin él, la Ía.lllilia do Loredano alto empleo de Du1., poro no qui~ioroo
acusó ,¡ Francisco }',jscari de aquel doble aceptat· su dimision, llegando ba.sta oblicrímen:
pero no lo hizo 1í la faz del dio, gario á jurar sobre su Lonor quo jamñs
porque lo fuó imposible ¡·eunit· pruebas en rcn\mciaria voluntariamente. ::iin ombnrcontt
·o del Dux ; ootís si no apeló ó. ll\ jns- go ñu u no estaba satisfecho su enemigo, y
ticia. y ó. las leyes, sí rl:'solvió vengar.;e basta la muerte del desgraciado Jacobo
privadamente. En primer lugar, sin so- Fóscari, oomo hemos vi.;to, fué motivo
bet·se cómo, aparecieron muertos los hijos para continuar su venganza, acu~ando al
mayores de Francisco l<'óscari, reservan- anoiauo do debilidad ó inepcia porque su
do sus enemigos para el menor y más J débil y gastado cuerpo se t·esistia a sostequerido
la copa más amarga del dolor, ner aquella alma do hierro.
( •
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- ------------ -- --·----------------------------~
lGJ LA MUJER.
1 Pocos meses despues de aquel en que habían tenido lugar en la Capital de
1 Francbco Fóscari tuvo noticia de la muer- Chipre con mútivo del casamiento de Carta
de su hijo, el inquisidor de Estado, ins- lota, la hija del muerto 1·ey Juan 111
tigado por el bárbaro I.oredano, propuso oon Luis de Saboya, se encontraron los
al Consejo de los Diez que se sometiero. novios una mañana sólos, se puedo deal
anciano á una bumíllacion más, no m- cir, por primera vez desde el din de la bobrando
un nuevo Dux y quitándole de dn, en un snlon apartado de su pnlncio en
1
he<:bo t:'l poder á. Fóscari. Pnra que nquel l Nicosia. 1
hecho fue;:e rniÍs amargo, obligaron á un 1 Con. o Yernos, las inh·igas del Senado de
hermano del JJux á que votara la dc.<;ti- Yenecia habían tenido buen rc.~ultndo, y
tucion de su hermano y que fuese con se l1abia llevado á cabo el matrimonio de '
1 otros á pedirle que hiciera dimisiou de su Carlota con el duque de Saboya, pero es-cargo.
Notad que habían tenido la cruel- tono había sucedido sino de:;pues de la
dad de hacerlo jurnr que jamás lo ltaria : ruuer~e del anciano rey, en Octubre de
así lo dijo, y entóncc.c¡ el Consejo de los 1489. Carlota babia cumplido apénas veinDiez
tuvo el gusto de anunciarle que lo titt·es añós, era más bien pequeña que granhabían
('OD!>id<.>rndo ya inútil para servir de; delgada, de aspecto aristocrático; de
á In pt..tri:-~, y que le mandaban se despo- ojos negros, brillantes, llenos de fuego y
jaso de los ornamentos de su dignidad y animacion, que daban vida á su tez pálida
abandonase el puesto y el palacio ducal, y algo amarilla; tenia una boca delgada y
porque le habiau destituido. llena do expresion; nariz griega, 1ecta y
Fól>cari no ~o quujó, su comzon pare- bien conformada. Su voz era dulce, su
1
cin petrificado con tanto sufrimiento. "Al acento persnnsivo y elocuente, y su palabra
"dia siguiente (leemos en la 'Historia de cariñosa. •
1 •• las ropúblicas italianas ' de Sismondi) Vestía ricamente á la moda francesa de
"so le vió, sostenido por su hermano, an- la época, lo que desdo entónces so consi"
ciano como él, bajar las mismas gradas deraba del mejor gusto, llevaba muchas
• "que troint 1 y cuatro años ántes le ha- joyas y colgando do una cadena de oro un
"bia.n visto subir rodeado de pompa, y abanico compuesto de plumas do avosasiú"
ntravetia lujoso atavío,
"de Fó:;cari. Pero al tnénos éste no tuvo todo e,camado de oro y piedras prc!.'iosas.
"la humillacion de vivir súhdito allí en i A medida que hablaba la reina 6lse ocu"
donde habia reinado. ,\1 oit· el toque de' pnba en mirar sus manos hlancas, ~naves
"las campllllns que anunciaban el adve- 1 y delicadas como las do unn dama, cuaja"
nimiouto del nuevo Dux, cayó muerto das de espléndido:; anillo:! de diamante'! y
"de repente, rompiéndosela eu el pecho otras prendas de gran valor, y con ellas
"una aneurisma." se cnbria al disimulo lo~ labios paro. ocul-
VolvarnOt; ahora á la hi~;toria de Ohi- tar los bootezos que la relacion de C'nrlo-pre,
que oo la que nos ocupa. t.a le causaban. Sin emliargo, debió de haberle
interesado de improviso algo de lo
CUADRO V. que le decía su espo¡;a, pues al fin lie incorporó,
levantó los ojo¡¡ y clavándolos en
CARLOTA REl?'iA DE OnJPRE. SU interlocutora dijo ;
Despues del matrimonio y coronacion, * Memorias del Po.pa Pio II- citado por
de las justas, torneos y lujosas fiestas que Sismondi en sus "Repúblic~ italianns. 11
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REYIS'l'A QUl:XCEXAL . 1 (i¡)
-Qué oigo '! Por vcutnra ,. n~tro her- •¡ue por no decir mds, lm dado tan mal
mano, Jnnns, e~ <:a-•ado? X o -o prcparnoo, acnndo de la cnsa de ~~~ pudre a nnn
gniíó con 1111r~ coromonin. falsn ñ la pobre doncella. con engaiios ...... pero e~to deniii~~
que ~e robó de la corte de mi madre; hcu do hnbcrlo couoidcn.rlo Sus Mu~estacn
verdad que e,.,tc Janus es}¡, única e~- ti<''> y ¿quién soy yú 1 para 1\punturles
vina qnc encoutrnrémos eu nuost1·a fe- retloxiones que bÍn dudn hnbrinn hecho.
licidlld como soberanos de este bello rei- -E::.o es cierto, coulcstú Lui¡;, poro
no. Ailorn, cnando ~·a }Jensábnmos defiui- ¿por ventura Janus no !:crá hombro cativamento
que IJ11bia renunciado u pretcn- pa7. de \"enga!"l'e ,o,i llc~"t\-e á sabor 'IDO nodcr
!.'1 J\1'7.obispado de Nicosía, rc,ulta que -otro:. impedirnos que Jlcvnse ñ caho sn
ha escrito al l'npn, pidiendo licenci!lo para druoo, tauto má:. cuanto que el mismo Uey
tomar las órdenes inmcdiatnmentc, y ni Juan 111 le tenia de&tauado J~ra ese
mbmo tiempo exigiendo que ¡¡e le nombre cargo?
Arzobispo. -Es \'Crdad, pero ;. uo se oculta á
-Dojadl~ de ArzobL~po, contc,tó el Su Alteza Real sin duda, que seria fticil
lJ>ríucipo bl\hoyano, así se contentan¡ su qno llegase ó. manos do ::>u Santidad el
ambicion y dojarli en paz la política do! uYiso, 1>in que supio:.o nuucu el príncipe
Reino. Jnnu~ quo Sus Alagc:.tadés lo hubieran
: - .\•ptello sori& un sacrilegio; es tan dado?
malo y tan corrompido que seria uu es- -Yo desconfío de todos los corte lo juro que be puedo coufiat· on él
ContOl>IÓie 11u esposa que era un uohilí- como en mí !
sirno 'euecinno, desterrado de su pntrin -Bien, pues, soutúos ,¡aquella mesa y
iujustarncntc, mny rico 1 dueüo de tic- dc~puos de s.'lludar· á Su Santidad, comunus
ou Uhiprc, Á quien ella distinguía nicándole nuestro enlace, lo direis que do
como un horu bro muy hábil y de grnn t11- ninguna mancm vcrcu10s con s:1ti•faooion
lento, cuyo3 oonscjos siempre crnn dignos á Jnnus como A1'7.oÜÍ6fJO: dccidle que es
de seguirse. Y volviéndo.,e al paje Ulan- hombre sanguinario, impío, y quo aqucdólo
c¡uo lo introdujé .. e. llo seria un sacrilegio y uu escándalo en
-LICI,"'l á buen tiempo, añndió, pues IÍ In cristiandad. 1
él cousultaremos cu e,.,ta., eircunstnucins.1 Obodeciú Cornnro cot1 una sonrisn de
-Cuidado, ropnso J .. uh;, no confío ou 1 11:1tisfo.ccion que uo ¡e ocultó á Luis. Así,
Yenccinnos, son rnuy Joules y astutos y ... miéntrns escribía el italinuo, el r•rínoipo
No pudo prost.•guix· porque á Ju llllt.Ou se acercú á. sn espo~a: 1
entrnta l]oruaro haciendo vénias y ruaui- -:!'o me gusta el ,·onccinuo, díjole en 1
fostnndc~ el 1uayor respeto y UUA oL$et¡uio- vot. baja: temo qnr• c..to hornltro nos hasido.
d C\.agc1adn. Sin cuidarse de lo tán
drinn ni mundo entero en c~p:mtoso conflicto: más hondamente minados por contagiosa ledícese
que se han abierto las bostrlidudt•s pm, de la cual sí uo sanan pronto ella los conIIUC\'
umento entre Rut~ía y 'l'nn¡uía, y que In ducir!\ á su próximll ntina. En Rusia las
1
primero en\-iÓ otra vez ~us tropas &obre l'ons- cloctriuaa tlilzililltas, ca dee1r, socialistas, cotantínopl.
a. Aunqu~ ~avía hay que darle cnn- munbtn~~ y atcist.aa tic la peor clase, hnn inrentcna
a esta notlcta, ella no tcntlna nada vadido de tal suerte la wcicdad do arriba á
' do i•nl'osíulo. Desde que se firmaron en Bcr- abaj<•, que el Gobierno re •·ncucntra circun-lin
loe tratados cle pa2: entru las uaciurllliiUC- do.tlo, rodeado y usctlindv en sus propios pa.ligcrantea,
un rumor sordo do clCllcuntoutu y lucio:;, por una turba ele dl'mll¡;ogos que sin
de próxima tempestad no ha dejado de hnc-cr- cesar le amenazan. A hora algun tiempo el
' so nir :uncnazadora en casi todos los •Ímhitos ministt·o de policía, el Uuncr.d 'l'repuff, fué
de Bu ropa. !\íngunn de las potenciaH c¡uulm- ntar:ado en su propia t·osiclc•ncitl por una ruuuíun
tomado parto eo las coufercncÍtlH hnl1ia jcr que pertcnocia ó. una de esas sociedades
quedado plcnamrnte satitifecha, s.1lvo lngl:.- secretas, pero felizmt..'llto log1Ó salvar la vida.
~ tcrra •1ue obtuvo sin armas tornar una npcti- Hace dos ó tres meses q 1e '"' jefe importantosa
tajada en el banquete diplomático. Poro te clo la alta policía rus:~, el Gene mi Mesen-con
la ocupacion de Chipre, Inglaterra con- toff, paseaba por las calles de S.m Pete.;burtmjo
una alianza ofensiva y dcfcliSÍ\'a con go, CIJanclo dos aseeinos le dispararon sus
'l'urquín, y JKH' consiguiente tiene d deber de rcvoh·ere, ñ boro de jarro •lcjnndolo muerto.
salir ñ la defensa Ri la ataca Hueia. Este asesinato, nsí corno la r111terior tentativa,
Por loa último., correos había veniclo la es obra de las socicUS infinitos recmsos y En los Estados Unid a se hallan en una
grnndes ri<¡ueznB, sus bancos y su poderío en sítuar·ion tnmbien idllutiea oon tnoth·o del sotQ(
Io el Asia; Francia siempre animos:\ y cinlisrno y el comunism<, quo se hnn entroni.
nhora máa ,c¡uo nunca sedienta do venganza, tado en las clases bajas de aquella naciou, y
descosa de represali3S y llena de brío y do amenazan echar abajo tcdo Gobierno organieepcmn~
a; y por último la.s dewu naciones ¡zado. En tanto que on he coatae do Califor-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
RJ.;VIS'fA QUINCENAL. 16i
nin luc·han contra la trern<'ncla Ín\'asion do los ontcndimir.nlo humano á veces, y cómo el csChinotHJilligrnntes
que 1ml1·n como la langosta pírilu tl!·l partido ciega rí los hombres hnRta
rlo IIUR guaridas para ¡u;olar torio país en don- el punto de haccrloR fcror.cs, ridículos, desde
M posa. ;. Poro qnif'n tcndní la culpa ele prccinl¡lcs y hasta enemigos clo su patria!
aquella extraña y atcrm•lora silnacion? Veá- 1: Ilat.rá por vent11m 1111n página en In ltis-mnslo.
torin do pueblo algur.r• que pueda competir r:n nn artículo rnny cntdito y híen escrito en l1ríllo y gloria verdadera con el episodio
do la R~vi:sta dt AmboJ! .1/undos, en·on- ele .J11nna de .Arco, en lB historia deFranciB?
tramos que los Egtados Uni.Jos ó ln>:latorra :\in¡;urm. t: Quién podrá negarlo'! Todo fran-
8011 los venla•leros nntores rfc estos conflictos. ces •h•heria sentil'!lo orgullosu al pensar q11e
En ltHO los gobicrnuti 1 nroJICod se estrella- fué compatriota tnlya n•lnclla aldcanilla inobnn
contm la tcrq·•cci:HI del l!:rnpcrndor Chi- ¡ r·•·llto, que supo Jc,·nntnr ,¡un pueblo neo barno
que ruhusta fuerza: pe- gacion. Sin cml.argo los franceses del dio,
ro en realidad no In~ animaba la idea huma- que 6C dicen amigos de la li!Jcrtad y de In franitari"
<¡no vroclamnlmn y solo pcnsa!Jan en tcrnidad, se han mnuifc!l!ndo enemi¡;o . .; do
lus bienes materiale11 'l'to n•¡uellos territorios .Juana ele .-\reo y cxietcu en\'idiosos de lull
podinn proporcionlll' tÍ 1111 curncrdo. hmreles que r<'co.c-ió In Doncella de Orleans
l. Qn1; ho. sucedido? Ahiertoe lo!l pnm1os hal'llllllltl rlc lO•> años!
chino& al comercio e111·opoo, no acontecilí, so- Como nÍin existe In d10zn {'11 que nació In
lamente lo qno e.;perahnn aqncllaR Il'lCÍOJICS : nol•le aldeana, en la parroc¡nia do Domremy,
elln11 JICIII'lrnron al C'A!ll!sto Imperio como fll' 6118 n•lmirarlorcs habían ido en romería li
hal•ian pro¡Jlle:;to, poro en camLio la in,·asion aquel sitio, lle\'audo coron1111, emblemas y eschinn
arnen:ua cle,;tmir la olJra de In ci,·iliza- cudos con los cuales adornaron In chozn hiscion
cristiano. Pueden salir del Ocles te Im- tórica. Pero esto lo hicieron siu la anuencia
pcrio n.:is de 40 nlillonc; lll'.ll picl~>n por.o por su 111
tmb.1ju y so11 roncho más laboriosos que los
europcoR. Adema!! son incapaces de eom·ertirao
al C"ristiunismo, porquo no tienen conciencio,
y de-precian toe.! o lo que les dicen los
hloncoo 1Í quienes miran como á bárbaros.
S!'gun recientes documentos presentados n laa
Oámarns lcgislath·ns de Washington, los chinos
son profundamente inmorales, ••ormptorea,
no tienen p:~lahra, ni honnulcz, ni m:is re-
1 i~ion cndin.te de Snntiac;o do Ohile:
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168 I UJER.
A LAS SEÑORAS CATÓLICAS.
CIRCULAR DEL VICARIO PONTIFICIO.
J,Jo.mnmo~ h atcncion do lns señorn!l católietu•
sobro las !liguiente~ instrucoione11 quo
~~~Eminencia el cardenal Monnro f.n \'allcta,
vicario ele :-;u Santidad, ha publirado rucicntemente.
l. Que ella!!: (las soiíora,;) no so propongan
en su compostura ~ino 6~ honestos ~· legitimo&
quo ¡mednn hacer la ncciou, no solo
pcrmitidn, sino tambien meritoria de la vida
eterna, y unnca miraR munrl:mas ó do 'anio:
ul, ('01111) Seria para atraer laR miratlllll, humillar
tÍ l:l!!dcmno<, sobrepnjarlMy eclipsarlns
II. Qno 11c.ng:m un extremado e11mcro cnl11
tooth•stin y decencia en su veRtido, adorno
priucipal •le h mujer católica, y qne nunca se
¡•ermit~n por tto importa qué moti\o, y.~ sea
del ejemplo do 1:\11 nnaR, ya stm ol luihito de
las otros ó la moda tmit•tnal, nrlmitir t•n s•t
vestido la menor cosa que !!e opong11 á éstas
virtudes, teniendo pre~ento siempre que á
llios y no ni mundo e,¡ á quien tendrán que
dar cuenta de sus acciones.
1 11. Que obscr\'{•n tambicn In sencillc-L y
miren con borror ¡,,, exccsc•A dellnjo y (JUC so
contenten con \"eSlir~c en c<•nformidad con In
condtcion do existencia en que Uios l:ls ha
colncnclo, 11in buHCnr pretexto para sobrt•8alir
0011 1111 ftllllllo inútil.
T\'. Cnnudo vnn ti la I~lesiay, sobro todo,
cuumlo suart•rcan a los Sacramentos, que loa
vi11iten Rin prct~nsion do oRientar, sabiendo
quo en In cnsa de Dios es prohibida. toda pompa
mundana.
Y. Quo so fijen c.'\da aüo, 11in C'XCño
posible, por me~lio Jo ineinuncionc~< y principalmente
con el ejemplo, para quu é,;tas regios
sean obsen·adal!.
Que todas la!! mujeres católir.as M acuerden
do qno no podní11 vivir 1'011 aneglo á In máxima
del Snnto ]~vangclic,, ni ¡n·nc<·tlur en confortnidad
á l:ll! pnterunles Ílltí•Hl'inni'A de los
Santo!! Padres Pío IX y Lron XIII sin tomar
por lJase el eRtricto cum¡tliltliento de
los cleheres relijiosos ; quo todns, pues, tn
particular hal,"'ID uso do las JHtÍcticns cuotidianas
si~uiente•: 1." la santa roba; 2.0 la
meditacion ; 3,0 el cxáruen de conciencia; 4,o
111 visita al S3utísirnn :-;aernmento: 5.0 el ros.<
rio en familia; 0,0 In lectura espiritual; 7,0
la frccn"ntacion clc los sll<.'rnm~'ntos.
•\!IÍ, fortificadas p
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 7
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La Mujer - N. 35
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y FE DAN FUERZA.
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEftORA.S Y BEftOR[TAS,
!lAJQ LA DIRECC!ON DE LA SEi~ORA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.o 35 . r JUEVES, ABR[L 15 DE 1880. i pRECIO ;~Q C~.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
SOBRE LA MUJER EN LA CIVILIZ.A.CION.
CAPITULO UNDECI:MO.
LAS MUJERES
EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE.
( CONTINUACION).
1
LA vida de Santa Elena encierra la
historia del triunfo del cristi~~.nismo en
el imperio 1omn.uo.
1. Quién era Santa Elena, en qué
país ba.I.Jia nacido y cómo había ceñido
la púrpura itoperial1 Como no nos
gusta dar datos erróneo:; y como en.
contrúuamos vt\rias opinione'l cutre
los historiadores acerca del lugar de
su nacimiento, uos propusimos aclarar
el punto, y despues de muchas indaga.
ciones crecmo1l haber encontrado la
verdad: Santa Elena ern. natural de
la Gmn BrPtaiío., é hija de Coel, Rey
de los Bretone:; de Essex. Su veráadero
nombre era. 'l;iboen, que los romanos
convirtieron en Elena. (*) Una
1
hermana En:ya Guala (Juli:.~ ) era ascendiente
de la familia de los Todores,
de la cual desriende la presente
Reina Victoria.
* Elena signiflcab~ miscricurdi«Ja po1:qne lo
era cou los pobres.
Encuéntrase en las cr6nicae de la
ciudad de Colchester su nombre, y en
los registros q'JC se habían preservado
allí se dice que TilJOen 6 Elena naci6
eu el año de 242. En conmemoracion
Jel honor de haber sido aquella ciudad
el lugar del nacimiento de la.
Santa, ha.!>ta el clia las armas de la
ciudad llevan \lna c1·uz entre tres coronas.
Elena recibi6 desde ~u infancia
honores régios, porque su padre
la pen!;aua dejar una parte de sus Estados.
Su grande inteligencia, sorprendente
belleza, suR conocimientos en
las artes musical y poética, sus ciencia
de las lenguas griega, hebrea y
latina, llamaron la atencion de Constancio
Cloro, futuro Emperador romano
y vencedor de los Galos, el que,
habiendo declarado la guerra al Rey
Coel, no admiti6 la paz si no le concedia
la. mano de Elena. Esta es una.
de las muchas versiones de aquel matrimonio
que refieren algunos historiadores,
y la tradicion de la ciudad
¡_- ---- --..::-::=====================-==========_:_¡
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246 LA MUJER.
de Colcbester las corrobora, aunque todas las mujeres de aquella Corte y
muchos historiauores y teólogos dicen basta las esposas de los peores y más
que era natural de Nicodemia é bija crueles pérseguidores de los cristianos,
de un hospedero. Pero creemos que profesaban ocultamente la fe de Cris·
no hubiera semejante tradiciou en la to. Constantino aprendió, pues, á caGran
Bretaña si Santa Elena no fuera nocer, á honrar y á comprender el
Dllcida allí. Existe ta.mbien la tradi- cristianismo desde su primera infancia,
cion de que Constantino el Grande na- aunque todavía no se h~bia convertíció
en Colchester. Constan cío Cloro se do. A la muerte ele Constancia, éste
hizo dueño de casi toda la. Gran Breta- nombró á Constantino su sucesor en
fía, é hizo edificar las murallas de Col- el Gobierno de lns islas Británicas y
cbester á instancias de su consorte. la Galia. Apéoas fué declarado César,
Mandó fundar la ciudad de Worcester, Cons:.antino llamó á su madre á la
y la Iglesia parroquial de aquella ciu. corte, y desde ent6nces todos los bedad
se llama. Saut:J. Elena. cl10s buenos de su reinado fueron ins-
Despues de algunos años de resi- pirados por Santa Eleon, y todo lo madencia
en la Grn.n Bt·etaña, Constancia lo que hizo la causó muchas l6grimas.
pasó á Alemaoin con su esposa y un Hay una tierna leyenda que dice que,
gran séquito. Elenr ero. ya madre de una vez fué tanto lo que lloró, qne de
varios hijos cuando el Emperador sus l{Lgrimas nació una florecita ama-
1'Iaximino obligó á Constancia Cloro á rilln. que parece formar gotas, la cual
que repudiase 1 Elena y se casase con se llama. en Inglaterra heleniwm.
su entenada Teodora. A esa precio Al volver ú Italia, Constantino inse
le nombraría César é iría á reinar trotlujo ú su madre á los ejércitos con
en Bretaña y en Galia. Parece que el nombre de Augusta, y la moneda
Elena lo alentó para que cumpliera que mandó acufíar llevaba la efigie
los deseos del Emperador, y Constan- de Santa Elena.
cio Cloro se desposó con Teodora y U nn. vez proclamado Emperador,
partió con ella para su Gohernacion Constantino vió disputado su imperio
en la Gran Bretaña. Elena se e!ln
de lbt~ tle oro; en el extremo ,)e la
ph:11 babia una corona cnru¡uocida de
thamautcs; on tnt:dio so vciau la!! tlol-1
prtmcras lotms tlcl nombre .lu Uri11t0
eutrclnzadaH, y uu la te~a veían ,. lo~
retratos dd Emperador y tll! su" lujoH
E,,te l!~truHiart~J, al que ~e tlió l'l 110111·
Ul't:l d<• l í{xu·o, en~ lJe\lltiO liiiCC!liHI·
ILICII!C por CJUCUI.mta lJOIJIOrcS, elegÍ.
dos por< 'oustautino eutn• lill gunr.
dius co111o los m(L.'i \ nlicutcs) 1111 1 o .
A lenta lo por la cd • te \'Í INl, 1 o \tiello
co pr · ont:u In hatnlln 1 u cuu.
u11go, eu la cunl Máxi111o fué \cliCJdo,
pcrct:lutH.Io ahogado al l}ncrcr, eH sn
fugn, \ adcar d J'd)er. Hulllll alorÍ•Í su~
pm•rta;; a Uoustunuuo, y,.¡ JJIIU\u ~ciior
del u•uutlo, llatUÓ ccl'l·a tl~1 llÍ al
Papa Sau ;-)tlvestrc para. que le iull.
t ruycra. on las \'erdades de la rel igiou
cri:.tiana, do la cual hizo profcsiou pú.
blica, siendo ¡,u primer cuidado pu.
Lhcnr un edicto en fa\'or del Cristia.
llÍSIIlO.''
Constantino proscribió la idolatría
en todos sus &tados, maudó corrar los
templos paganos y romper los ídolos,
poro no persiguio á los itlólatrns; demasiada
seguridad babia. entónctls en
el tnullllo de que nt.tc la l,rillllote luz
del E\uogelio t~.•uinu que acabarse los
ah~tmlos ídolos del pngaui~mo que ha.
lno. rnu~::rto, paro. tmtnl' de extirparlo
por la fuerza.
Segun otra trnuic10il poco conocida,
l'oustantiuo vacilalu~ uúu eu su com.
plott• cou,er:-;Íou IÍ la \ett.ladera fe,
cu:mdo ~>e 'i6 atncrtJo pur una horrible ¡
lepra t¡ue declu m ron los médicos era
1 iocutahle. l:)u tuaJrc cntónces oraba. 1
noche y uia ptdieudu su balud, y en
todo ellmpt.nio t-e hncin otro tanto,
puro C:ou,tantiuo llo tuejorabn. Un
tu~dico pagano ort.lc11Ü cutúuccs que
le dietan uu Laiio cu la ;,;~ugre de ni.
fios de ruéuos ue bÍCtc años. Hiciéron.
lost~utrar al:~po!:>eulo del Emperador,
y preparalmu la \'U~ija, cuuodo Cons.
tuntiuo, Lorrorizado L'OJI !>cmejaCJ.te
crucltlad, Jes¡Hdió :í los uiiios y los de.
voh ití {¡ ~us 111adrc . E"n uochc vió en
-ueños a San Pe.Jro y u • 'a u Pablo que
11:! gll y ~in ri"al clcscnollB.
Guardan ~ lencio fuAntoa y caecndas,
El ciouo audn, ol ctliro ligero,
Los olas de ]a mnr están callada~.
Suspen~o y mudo o! pAjnro ngor11ro ;
Solo entre nubes cáudi•ll\ rlorndas
Rl ángel clo la fJJIIU meusnjero,
Con riudo vuelo lu exton,iou hendiendo,
Los eco11 do tu voz va ropitiondo
Hoy en el tin,bre vtirio de tu t1cento,
Algo como de música l<•jnna,
Como d rumor del ltU•Iplc •·uandu el ,·i«mto1
Lo agita al dos¡111n tar do lt. maiin••a ;
Ya ~oufre ol alma do mortal tormento,
Ya le acaricia dicha soberana,
Cuando das á tu lira de poetisa,
I:.a m:igico poder dn Pitonisa.
Sigue tu marcha eiempre triunfadora
A !.1 manera que eu t•lmur brurfo,
Magnifica la nav11 voladora
1 Re ve cruzar con bt\licu utuvio.
Un sol propicio tu horizontu clorn
En quo &e ubismn ol peupamioutc, mio,
I
JJlason egr~>gio clu lA bulla llahar•o.
'l'u ilustre nombro es ¡;lurio americana!
w. D. DE P.
"' E•tn composlrlon fulí ltrchn aiFun tiempo
Antes de su muert y puLlicada en lladrld.
LA JUVENTUD DE ANDRES.
NOVELA HISTORICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES.
FI~ DEL ~JGLO XYIJI.
CAPITULO \"U. do esperarse, grnndo aflixion en la capi·
tal y mucha 1.ozobra ot: tre los amantes
:fu.cu Tl)ITHiol' T :~u~:u cJ.tDJ.. de la paz y ul bienestar del ireinato.
El dia 11 do Junio, cuatro rliae des· . Pero dejemos aquí la palabra al Ano-pues
de haber llegado á. Santafl!, el des ~1spo ~aballero y Góngorn quo con m~·
gracindo Virey Pimienta entregó su alma JOr. ac10rto puod? ~1ablar d~ .los subst:
i Dios y su ouer 0 á los gusanos. Aquel¡ gutentes acontec1m1entos pohticos;
aoiago aconteci~ento produjo, como ora uy o determin~ salir á encontrarle (al
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
' ======- ---
REVISTA QUINCE N AL. UD
'Virey Pimienta) lila villa de Honda, cuatro
jornadas de Santnfé, coa el objeto de
informarlll del estado de los negucios, y
acordar los medios de du!zura y buavidad
con que debía de aument11rse la
grande obra de la pacificacion, conforwe
:i las órdenes con que nos llalhlbaull)S de
S. l\1. Pero llegó á la capital bastante accidentado
y al cuarto dia murió. Su go·
bierno fué un relámpago que iluminó por
un momento, y su muerte un tiueno q~e
aterró á los puublos, viendo por esta desgracia
desvllnecidas sus esperanzas y dividido
el mando. segun disposicion de l11s
leyes de aquellos mismos oue babian asido
el blanco de sus iras.
sie::Hpre la tranquilidad publica, creí de
mi deber quedar en inaccion y convertir
todo mi cuidadu al eE-tnLieuimiento de
vitales empre.,as, abnndouadas ou la Pje·
cuciou de importantes proyectos, largo
tiempo meditados y jumas verificados, al
fomento de un reino, cnanto hay de m(ls
precioso en todos Jos dominios del Rey,
y aun singularísimc en riquísimas preciosidade;¡
es:clusi va meo te suyn.s.''
Tom6 pnse~ion el seiinr de Góngora del
gJbierno d ~l Vireinato t 1 L5 de J unio,cuatro
diu:s despues de la muerte de Pimien·
ta. Aquel acontecimiento fué universalmente
a¡.laudido por las gentes sensatas
" El Regente visitador seposesionó do de todo el país, pues se stiuia que el Ar·
la Capitanía general, y la real Audiencia zobispo al tener bajo su mano el Gobierse
encargó del gobierno. Puedo a.legourar uo eclesüh.tco y ci' il del Nuevo Reino,
que en aquellas circuustancia!l no podía podria sin duda hacer grandes bienes 11l
presentarse acontecimiento m á~ aznro~o 1 puis, y entre otras co&as perdonar defi·
que la perdida del señor Pimienta; y te- nitivamente á los implicados en la insumí
ut,a crisis fatal en la recien curada rreccion de los Comuneros que yacían en
enfermedad del Reino. Pero igualmente la~ cárcele11. No resultaron fallidos las
creí no cumpliría con la confianza que el esperanza~ de los colonos, pues en breRey
acababa de haoet· de mí. autorizán- ve se publicó un bando mandando poner
dome para represeutnr al Vir~y y á la en libertad á todos los presos pohticos,
real Audiencia, lo que conviuies!l ti su 1 concedieuuo indulto general, perdovanservicio,
si no exhortaba A é.ta para que do á todos los compwmetido~, del cual
abdese el pliego de providencias que tra~cribirnos las siguientes líueaa: "En
guardaba en su arch1vo, en que rruba- consecuenCia, quereulO~ y mandarnos quo
blemeote constaba el sucei!Or que el Rey los miseros de~¡wjus, á saber: las cabedaba
al seiior Pio1ienta; y en "'fP.cto, por zas de los cuatro uju:sticiado11, y los cuafortuna
6 por d<'sgracia, tan léjns de la tro miem brus del mencionado Gr.dan, eo .
expectativa públion co.no de lllÍ mioi~te- qulteu con UCIH'nlo de las justicias y de
rio y profesiou, me eucoutmrou preelegí- sus re~l'ettlvos p:ínocus, de lo::~ lugares
do por el Soberano, de~ue O..:tultre de 77, 1 doude he hall:•n expue~tos al público, y
cuando aún mo halluoa de Obio¡>v eo Y u- ~eau •le¡,.J:-itado~ con el culto funeral,que
catan. ob~ervu nue,tm madre la Iglesia, y de
"Tal era el estado del Nuevo Reino de que tnmhi!ln eas acreeuora.lu memoria de
Granad&. cuando tomé las rif\odas del unos llomhrel!, qno púl>ltcameote arre·
gobierno. Mis primeros pasos fu tu 011 len· pt•n t. idos Lona ron. su~ ~~litos con sus
tos y muy pausados, como de ,1uieo ca- lugnmus y bU pemteoc1a.
mina sobre ruiuas y cscomhros ;¡ pone ia Apt':nas vió Andrés nombrado nl Armano
sobro una llagf\ apéoae cicatrizada. Z tan d is·
tintos qua tenia á su cargo, y que le suplicaba
abandouase por algun tiempo
su justo dese..1 de ordennrse para ayudarle
á poner concierto eu les n~mbargu, aunque se eJ>forzaba en ahogar
en su corazon el recuerdo tle ~Iag·
dalena, su im:ígen le por~eguia sin cesar,
Despues de la borrascosa entrevitita de y cada vez que columbraba alguna mu-
André~ y Gonzalo en el palacio de los jer df loj•JS cuyo aspecto ]e ¡•nreoia semeVireyes,
los dos antiguos amigos no se jnn te al u e Mngdnlent\ se estremecía y le
volviet·on 6. 1•er de cerca. por ~tlgunos días, daba un vuelco el coruzon. Una ó dos
aunque au la~ ceremonia~ de reoepcion Hces logró 'l'!!rla en alguna igleoia 6 en
del. nuevo VtrPy y los f~weralos tl~l au· 111 calle, pero en aquella~; ocasior~es In vió
ter10r, se alc~uzarou á avl&tnr de ll\Jos, el btn de prisa que eu realidad no ¡,:upo si
uno como mtembro de In casa del .\.rzo- babia sido ella ó si eru efecto de su cona·
bisp_o-V:ircy, Y el otr~ c~mo empleado en 1 tanta peus.nmiento que imaginaba encon-
1 el OJé.rct.to. Andr6s smttó un dolor~so ro- tradn 611 todns partes.
m?rdtmtento _al not!l: que su ~u.1go le Unn turde que pasaba Andrós por la
miraba con c1erto ceno ~e dosno Y que, Mlle en qne viYia don l\Iolchor, ele imcou
razon, trutnba de ev1_tar encontrarse provi~o se enc·outró con él. Dl'túvo•o el
oon ól: on fin, _4ue no ulvulabl\ lu!l pala- esp::~ñol; snludó el jóven y trntó do pat;tlt
bras ~ue b!lbtan pasado eutre lo~ do~. de largo, pero Jun ~Ielchor, que uo queAl
nusmo tto~npo_ Joh.tl~ en ol alma que ria dejar e~c-npar su presa, ~e abalan1.ó
~u cora.zon estuv1era filiO amargamn_tt.J cu1110 un tigre .-oLro el venuuo, c-omo el
tmprestOundo por arranques d~ l~c~ 111- gato sobre incauto 1atoncillo, y tománqlllot~
d cuanrlo recordaba la mtmudad dolo las manos con acleotan c\o frauqueque
s1n duda g,z,lbll. Gonzalo oo c·tsu de M y fan iliaridad que cltoc~ aqu,ello con pr•;- r,1 al SPrio y circunspecto Andrés:
funda eundtn e WJUotu ro.-e.o. -Ah ! ¡J(Ir fin, exclamó, c1~ teugo pro·
Don Melchor hnbin quedado entorn· so ...... en mi poder e-tui&! Ahora vue~Ole ~in ce- vet lo llevare ti uusa sin falta ..... N() hny
sar en las antesalas de lus Uidore~ y l:'n remedio, nñadió, procurnr1do mnnifosturla
del Arzobispo-Víroy en calidad do se chusco, no hay remedio, don Andres
postulante :í algun empleo, y como no ea mi prisionero de guerra.
diesen cootestacion alguna á sus peticío- -Perdóname por esta vez, don Malnas,
se humillaba hasta el polvo y casi cho1·, dijo Andrós, pugnando por desasir-besaba
el suelo delante do los que él so ...... tengo esta tarde un asunto imror-creía
que podian tener alguna intluen- tanta que ventilar.
cia en el gobierno del Vireinato. En los -Mal haya el asunto! ..... lo dejareis
principios no había hecho gran caso á para otro di a.
Andrés, y casi le habia quitado el snlu- -Impo~ible!
do, creyendo lqoe era un jóvoo in~ignifi -No hay remedio ...... dije que os ven.
canto quo en nada le podia servir; pero driais conmigo y os vendreia ...... Soy
al cabo de algunos dins, estando ya más hombre testarudo y terco como buen esal
corriente de las cosas de Santaft, su- pañol.
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REVISTA QUINCENAL. 251
-Pero don Melchor !. .....
-No hay "don :Melchor" que valga.
-Las seüoraa se habrán olvidado ya
de mí.
-Olvidarle! ...... Vaya, si no haydia
que l.\1agdalenita no me cuente algun incidente
del viaje aquól que hicieron juntos
! Ademns, tanto María como ella astan
tan agradecidas :\.las atenciones ..... .
-Agradecidas! No hay, por cierto, de
qué ..... .
-No se haga vuesa merced el modes-to
...... IIasta el niño mismo, eu su media
lengua, se acuerda de "don Andrés" ..... .
Mirad si os habr:í.n echado en olvido.
-Repito que ..... .
-Que ya estamos en la puerta! No
oreo que merezco un desaire ..... .
¿ Qué hacer delante de tal insistencia?
Andrés cedió, pero era su emocion tan
fuerte que palideció y ca!'i tambaleando
sigui(! á don i\Ielchor escaleras arriba.
¡Iba :\. ver á :llagdaleoa, á oírla hablar,
á estar con ella !
Desde la puerta de la sala exclamó don
Melchor:
-María! Magdalena l os traigo un pri·
aionero de guerra, quo me harán el fuvor
de guardarle aq ui hasta mi regre50 á merendar.
Uoa nube pasó por delante de Andrés,
y toda la sangre se le agolpó al cora:o:oo
al entrar, saludar y presenciar lo que
sucedía en aquella estancia y de que se
hizo cargo al primer golpe de vista.
Magdalena ef!tnba sentada sobre unos
cojines al lado de la vaotaoa que daba á
la calle, su pequeña cabeza adornada con
dos trenzas do lat·go y r;edoso cabello, ataclo
con cintas rojas, salia de en nu':dio de
los pliegues de su jubon como uno. :.onro~
ada. flor : tenia. sus hermosos brazos
desnudos levantados sobre un bastidor, y
al frente veíase 11na coja de costura. llena
de sedM de colores. A su lado,seotado en
una sillita baja estaba. Gonzalo, quien al
conversar con ella se entretenía jug-ando
con las sedas, recogiendo las tijeras quo
intencionalmente tiraba. Magdnlen'l al
suelo para oblignrle á inclinarse :i. cada
instante: y recibiendo de lleno la luz de
la mirada de la niña y el magnético encanto
que sabia do.r á cada inflexion de
su armoniosa voz. En el otro extremo de
la. sala se encontraba doña María, que
tratabr1. de llamar la ntencion del Oapitan
Alvarez con su charla sempiterna,
pero él sólo se ocupaba en mirar con aire
torvo y doscontonto a.l par de jóvenes entretenidos
conversando cerca de la ven·
tana.
Andrés, como hemos dicho, abrazo con
una mirada aquella escena, pero tratan·
do de calmar las locas palpitaciones de
su corazon, hizo un esfuerzo supremo
para aparentar serenidad, saludó lo más
cordialmente que pudo á doña l\laría y
al militar español, y en seguida se dil·i·
gió á l\Iagdalenc1:
-Cuanto me alegro, don Andrés, dijo
ella alarg{mdole la mano por encima del
bastidor y sonriendo con dulzura, de ver·
le en casa, p.ensé que :10s había olvidado
... Así le había dicho á Gonzalo, "sin
duda el señor Ruiz nos ha cobrado odio
por los muchos trabajos que pasó en
nuestra compañía!"
(Le llama Gonzalo! pensó Andrés¡ qué
familiaridad !
Andrés contestó á este amable recibimiento
con algunas palabras ininteligibles
y se volvió hácia su antiguo amigo.
Este e&taba en pié y un poco apartado :
aguardaba que Andres se dirigiera á él:
-Me alegro verte,-dljole éste, d:tndole
la mano con alguna f,·ialdad.
-Querido Andrés! exclamó el franco
y j amable Gonzalo, celabro muchísimo
encontrarte, y le apretó la mano como
para &ignificarle que olvidaba sus pasadas
rencillas.
Audres sintió que su amigo tenia más
nobleza de carncter, más hidalguía que
él, y levantando los ojos que habia tenido
bajos, miró á Gonzalo con cariüo, y se
sentó ni lado, olvidando durante algunos
momentos sus zolos injustos y su rencor,
pBru acordarse do lu amistad que los había
unido desdo chicos y los muchos favores
oue mótuamonte so debían.
Eutáblóse animadu conversacion entre
los tres jóvenes, pues el capitau Alvarez
permanecía separado, jugando con Olemente,
que entró momentos deapues y se
apresuró n buscar los brazos de su queridt~
aUiigo.
Trllscun-ió la tarde y llegó la noche,
cerráronse las ventanas y sirvieron la
merienda poco clespuee. Al fin fué preciso
despedirse de aquella amable compañía,
y o.unquo Andres babia sufrido al
principio al ver la ternura de Gonzalo
con l\lagdalena, como ésta no parecía
corresponder!.:-, sino que gastaba con él
toda su amabilidad y encantadorae sonrisas,
fueron calmando sus zelos y sus in-
'- --=====--========~-=~----~==~~~~~~=-=-=~--~------------== ---
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•
2.j2 LA MUJER.
quietudes. Así cuando el secretario pri-~ estaba ebrio, demente, encantado .......
vado dP.l Virey-Arzobispo salió de casa Sinembargo, Gonoz:alo no notó nada de
de don ~felchor al gol po de las ocho de particular en su amigo : él hablaba y e lola
noche, yendo de brazo con su amigo giaba :\. :Magdalena y Andres en silencio
Gonzalo se sen tia el hombre más felir. de ¡le escuchaba sin contestarle.
la tierra, y con dificultad ocultaba que (Continuará). S. A. DE ~.
LA MUJER .
(Con ti n uacion) .
V rrogar sobre el de aquella agraciada
"Oh 1 Q . h _
1 j6veo, sin dnda habria traducido todo
. ¡ uo ora tnn en · d .l 1' · lJ cantadora e• aquella 00 que un porvemr e u e lCU\S para e a, por.
el hoton rlc la rosa Re va:\ qne Dios la colmó de sus perfecciones
abrir: el momento en que y el mundo de sus benefictos.
la oruga va :í transformarse . 0, d' cl lt d
en maripo;;n.- y en que la ¡ omo pu ten~ ar un resu a o
J:uvn eneerra:la en !u. oscura so m brío tan brillan te re un ion de felipri~
ion del capullo, siente ces cualidades?
n1lCorle niM; nquel momen-to
en que tos del_ nmo~ que le amigas ...... i qué jóven no las tiene 1
eran desconowlas! ' pero elln pertenecía á una clase eleva-
Du Bols. da., era rica, y de esas condiciones de-
El corazou de una. mujer jóven es bian ser las de su confianza.
un libro en blanco, en elr¡ue por des- Si anduvo acertada en sn eleccion
gracia no grat'ar.í el primer nombre deben Jecímoslo los acontecimientos 1
la n~1.no más purn.-sino á veces la m:'ís que se sucedan; pero si alguna vez se
osada-con tinta inJeleble que con. equivocó, culpa. no seria suya: es de
serva hasta el último rasgo pálitlos jtívenes engu.iíarse con las apariencias,
cnractérec; que se dewn.necerún al paso y no sabemos que exista una excepciou
del tiempo; pensamiento que se con- pat·a las ricas.
st•rvará siempre en las p:íginas del li. Llevaremos al lector á casa de una
bro, cí pa bhra<; que un·\ mano airad•t de las amigas de Preciosa.
borrar(¡ rle h hojn. que las contiene. Ar.mlinta es una mujer interesante:
El nlma de Ang1:lica se abría á los tenclrtL seis años más que Preciosn, pero
halagos del amor, como el boton de ro· pn rccu du sn mii;ma edad.
sa blanca á las primeras caricias do la Ammtuta e~ bellísima.
br.isa. D~hemos creer que profesabn un ver-
Con los perfumes c:le su inocencia y daJero cnríiio á su amiga; pues tanto
d~ sentimientos no viciados en la es. en miRa como en el baile, juntas se
cuela (le b maldad <Í el eguismo, per- \'eiun siempre y siempre mostraba Ara.fumalH\-
así puede ,¡~cirse,- el btíca.ro minta gran interes por enseñar á sn
que contenia tan bella flor. amiga tnás j6ven lus más elegantes
Preciosa, cm encanto de sus padres maneras. y las leyes del bnen tono.
y gala. c:le la sociedad. ¿ 1Iauifestaba Preciosa. de!;eos de
Si á una sibila, en sns momentos de asistir á una reuoion? Ara.miota coinspiracion,
se le hnbiera pedido leyese rria. á casa de Don E lías, y ~ste coneu
el libro de los destinos para. inte- cedia al punto su vénia.
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REVISTA QUINUBNAL· 253
i '1\mia Araminta. un prendido Jc !-in be: Tal >uz sea clln. la llamada
magnífico efecto 1 Al momento, y con no l;olo á hacerme aceptar la cadena
la rw¡yor JelicaJcy;a, se lo ofrccia ú Jel Himeneo, sino ú correjir mi carácPrecioila
pn.n\ que hicie.,e uno i"ntli. ter; pero tú ..... Yo no quería hablar
El amor propio, !:J. emulacion~ pare- Je esto, te repito; mas ya que me
ci.1. uo tener cabida entre ellM, pues obligas, te diré que tu conducta en este
A:amiutn. eru. 1~ primera en hacor la asunto no es muv lmena.
apologÍ1\ de su amiga. -¿No? ~
Bien, pues, ahora va. m os con los
ojos de b imagioacion, al "abinetc lle -iN o ah~gas mús por Angélica que
1
·, ¡ 0 por mí? Cre1 tener en tí ttna defen.
a JOVCU . Se ou. · ·
cuentm de pié, prenJi¿udose ante el sora, ulnl~ consfeJera, )J' velo que más bten
c:-pejo Jo..; hilos de su cabellera profu. • ere, e urazo uertc e a otra.
sa Y perfumada. -E<> mi amiga.
Un hornhn.l e;;tá á su lado; es su .-Por eso mismo. Nada (y >a para
herruauo. No tiene este Lomlm.l trciu. seis meses que estalllos eu esto), nada
t& aiíos ¡ pero precoces arrug1.s surca u has Lecho en mi ftno1. ,
su frente, cu la que se ve la fatiga. Jo -~e.L~ hablado de tt; aun he He-una
existencia yn ca. usada. gndo a Insmmumele, pero ......
-Po~· eso, t!ccia el caballeru; por eso -Pero ..... b{~bln, continuó el j6ven
no t¡uunu que tocáramos e:;ta cuostion con voz ahogada. llo llegado hasta
y solo la ncce;;idad me obliga :í ello: doblegarme ante tí, seducido por esa
'ficuos Hn genio insoportnulu y c1 mujer encanta1lorn. Le has hablado,
mio no es muy bueno. no es verdaJ ! Y bien l
-.Gracias por, h lisonja; pero yo sí :-Le he hablado, pero no po~lia deciquena
I!UC hnbl.1scmos de eso. ¿ DccÍul> thr d asunto: hnulalc, oscnbele, y
que An~t~lica te ~'onvieue! puedo que algo consigas.
-¡ 'l'tcno> ocurrencias~ Prc~'tÍutale Ln j.)ven di6 u u pa!lo pa.m retirarse.
á hl rost~ .. . 0 -No, Ammiuta, dijo bU hermano,
-Af¡ttÍ 110 hay ro!:ias, Uba!Jo:: hn- no te vayas. Com¡m.J!Hlo,el motivo d.e
hlo fle tí. Ya nt~bes que I]UÍero 1í An- tu de.~v1o, pero ~e cre1 menos veugatlg~:
lit:l cotno :í una hcnnnnn. 1 vn. ~~ ; no lo ntegn<:H: estás :c~gán.
-l'u~:s, hija, si la quieres como á dote. Recuerdas, C~HI u u r~sc11t11.n~ento
mí.. .... e¡ u o no hallo legnuno, u u opos1c10n á
-No SC't!l tout.o: lo que llo quiero tn nacic?tc. cariiio, ht'íciu ...... porque
e:. \eruto en el en so de pa~ar u u bo- u o 1~ .c~re1 chguo, n'? le cr~Í bueno.
chomo. Coutiuúns cu In. crceucw do -1 u l.!raS m lllCJOr uuugo, ~u cons•¡
ne .:u u crcs uu JI pitv, peru :oÍ te mira. tantc comp:u~ero; tú lv truji·tl.! (1 c::.ta
ms al espejo.... .. Ca"n, U baldo.
-¡ Qntcrc~ llarn'\rmc 'iujo? -Y bien, sí:; pero el ejcr. prcm.1tura. 1..iera tocrecer el título tic hermano.
-lhsla do sermones, y al «r:.tno. ¿'\o te ltic~ uu bieu !
-Bicu pues, couozco tu 1~\0do de La voz Je ULnhln cm cnrifiosn., y
ser, y temo causes muchos dbNUHtos á 1 suave; el jó\'ou trató Jo tomar una
, la que sc:L tn c~po.:::a. ·
0
mano de Aramiutn.
-No te flllta razon. :Yi cowluct.1. En los ojos de ésta brilló un relúm.
pasn.dn no abona. mucho mi conducta pngo Je cóleru, y con uu bru:>co mo;·ifuturn;
pero hermana, así es h viJa: miento la retiró, Jicicndo:
mo &iunto formalmente enamorado -Dejémos eso. Sifué un bien, te lo
Jo osa mujer, pero tambicu tímido agrauezco; si un mal. .....
para dirigirla la pt\laura. ...... ; Quién -Piensas vengnrto i no es verdad 1
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25-! LA .MUJER.
Ent6ncos no debo esperar J.e tí un
semcLO.
-i Cu611
-Me aconsejas que le hablo 6 le es.
criba.. Hab~arle n:e es iD?p.osible, solo 1
por tu meulO podna escnbulo ..... .
-No prosiga!':l. Doposi~ario. Je tus
secroto:., bneuo, p~Jro descendet· al ri.
dículo papel de terco m ... ... : no!
( Oontilw..cmí)
LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS.
Cd.R'rAS A ::III l'lli1\ll ~.\.'rALlA..
X.
mo la luz del sol al traves de una nube
cargada de lluvia.
lJejé,tlO:; al niño os,l mobilidad y pron·
titnd para cambiar de impresiones. Pero
~!i qucricla prima: este humor no es propio del adulto, y so·
Oóuo es esto, mi querida Natalia lamente la gracia do la infancia pue~e
¿acaso ser:~ verdad que estás de mal hu· cubrir osas debiliuatles y hacerlas olvl-mor,
sin :;aber por qué? dar.
Pormfteme manifef'tarte mi sorpresa. La cducacion tiene por objeto el armar
Esta es cosa nueva. en tí. Jamas t!:! babia al niño contra sus impresiones y en~eñarnotudo
bemejante defecto, y no creería le ñ t~!)muatir su propia voluntad. Es
que eso fuese posible si no me escribie- cierto 1\utt\lia, que esa mobilidad de senras
s<:l'iamente las siguiento:l líneas: sacione::1 existe entre muchas personas
que han pabado la infancia, pero oso con·
"Estoy de mal humor Y os preciso ¡;Íste en que no e:;tán suficientemente
aguantarme así. Otro dia esta~·ó de ~o- educadas, que no han aprendido á ~o·
jor talante. Y 0 no lo puedo lmpedll' Y minar:;e en la primera edad y so deJan
solo s6 que mi alma está como en la som- llevar por au mal génio sin rofle:tioo~r
bra y que las tinieblas la oscurecen. Es en que es el defe'::to q_uo más hace sufru
necesario aguardar á que vuelva el sol.'' á los demns.
A posar de que está bien escrita la fra- ¿ Quorrías acaso, Natalia., parecerte á
~e como obra literarin, tengo c1ue hablar- e~a gente vulgar que todo la impresiona
te con franqueza. Segun "eo te has ol- y de repente cambia de humor sin savidado
quo posees uua -voluntad firmo Y berse por quó? E~ns persnnns, aunque
buena educacion para. no dejarte llevar sean rica:; y poderosas, iamas dejaran do
sin oposicion por el vaivon del rual hn· ser vul"'ares ; aprovéchanse do su pn-i.
mor. Tal parece como si fuerus un niño 6 cion pa~,1 pesar como una ~ana de b~e~ro
una persona vulgar que uo . ~ubicso sobre los que ost1in baJO su dnmmto ¡
aprendido á. gobernar sus sentimientos. pero olvidan que naí como uo snbou resSí¡
el alma del niiio ea clara romo la ou- pet.ar n Jos damas, tampoco 11orán Tespe·
da. cristalina, pero cambia do aspecto ca- tadas, sino temida~. Se encuentran parda
vez que sopla l'l viento <• pasa unn sonas on el mundo que jamas hnn calla·
nube por el ci~lo. Basta que se le diga do una palabra dura ni combatido un
una paln'l.lra vi,·n, que se le rehuse lo que rapto do cólera: se dejan llevar como el
pide, para que l'Rtnbie de UUWOr ~de ÍDl· leño sobro el agua.
presiones; y en lugnr de In sonrisa Y la Gradas á Dios que ni tú ni yo pertcne·
~mabilidad, lo verois alejarse con ceño cemos á esa clase de gente : estos :;on
adusto y con todo el aapeoto de un pro- verdaderos salvajes de la civilizaoion Y
fundo di~gusto. tienen la misma movilidad é inoonsocuen-
Esto en los niños nada tiene de extra· . cia que los pr1mitivos habitantes de
ño y á poco vuelve la alegría, pues eso América.
es el privilegio de la infancia : todo eu Lo que caracteriza al hombro bien
ellos os pasajero. Aun sucedo que Eon criado os la dignidad en su persona, la
simnltuneaa la risa con las higrimas, co- posesion de si mismo ¡ el no alterarse
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REVISTA QUINCENAL. 255
nunca aunque lns personas que le rodean primeros son la plaga de la sociedad y loa
procuren sacarle do paciencia; no man ¡. segundos contagian con sus virtudes á.
festnrse nunca de mnl humor¡ es decir, los que se les acercan.
no permitir que objetos 6 personas ten- Las mujeres han aceptado gustosas el
gan suficiente influencia para conmovcrlo papel de séres d;óiles y dejan á los homhasta
hacerle olvidar el respeto que cada brcl; el privilegio de la fuerza. Es cierto
uno so debe tener á. si mismo. que ellas no pueden desplegar en el com-
¿ Cómo es posible, prima mia, que po- bnto de la vida aquella pujanza y valor
damos resistir diariamente á las tentacio· ffsico que caractori:m al hombr31 pero en
nos, á las seducciones del interes y á las cambio, poseen á muy alto grado una
atracciones de la pasion, y cuando se gran fuerza: la moral. Es cierto que úlofroce
hacer un pequeiifsímo esfuerzo tima mente empiezan á perder con ésta la
1
para no manifestarnos desagradables y alegría, que hacia. decir al poeta griego
ásperos, no podemos resistir al mal humor que ellas eran la stmrisu de la vida. Ya
que nos invado como una. fatalidad, y las mujeres no 110 muestran alegres y
que tonemos que sufrir su influencia sin contentas sino fastidiadas y melancólicos;
poderlo evitar ? esto es porque hun perdido la fuerza mo-y
lo peor ea que el mal humor no so rnl y no saben dominarse.
apodera de nu'lstro espíritu repentina Si examináramos el fondo de las cosas•
mente; nnda de eso, llega poco á poco, y encontraríamos que el mal hum'lr no es
en lugar do rechazarlo nos complacemos sino una rebelioo: un esceptisi~mo en
en acogerle y recibirle como un huésped accion. Pregunta á los que están siempre
favorito. Onda momento nos parece mi\~ debcoutento:~¿ de quien se quejan? No didi~
no de nuestro aprecio y consideracion rlln de seguro que de sí mismos, porque
y cuando ménos pensamos PS dueño y so- los falta humildad. Asf, pues, su mal hubet
·ano de nuestra inteligencia. mor es una reprobacion con respecto de
¡Seria tan fácil evitar que nos domine los deruas y un resentimiento culpable
nuestra mala índole ounndo al principio hácia Dios.
nos aconsejo. que nos dejemos llevar por Por este motivo la religion, querida
ella l prima, recomienda tanto al cristiano que
Pero segun veo tú no piensas que eo;n tenga el omio alt'{;re. La paz del almo.
disposicion de ~nimo ea cosd cen::.urablo produce la alegría, eo tanto que la pory
que tuviera inconvenientes. Pero no os sona quejumbrosa ó inclinada :!. la triste·
o~f; es preciso desongniíarse: el mol hu. za, siempre estnr1'l turbada.
mor que al principio parece un capricho, 'l'e aseguro, 1¡uo como siempro sucedo,
puedo ronvertirse on onformedad crónica. el esfuerzo moral para corregirnos lleva
Es unn epidemia caraotoristica de osta consigo la recompenFa. ::>i tratas de do~
poca Todos pare~n hncot'le el gesto al ntinorte, al rabo de poco te encontrarás
muu?o y .se mantfiostan desconttlntos sorenn y feliz y estará hecha In paz concone•
go mismos Y con el ~un~o. entero. tigo misma. No .t-e \'orá In sonrisa en tus
l!ny dos clases do ~res hoy dta · los que
1
labios no más, s1no que tu corazon y tu
viven chocndos y d•Bgustncloe con todo,, y espíritu se sentirán satisfechos.
quo sinembllrgo á nadn ponen remed10, . .
y lne almas valioutos y varoniles que Tu pr1mo afocthumo.
marchan por la sondo. que les indico. el
deber, llenos de vida y de energía: loe (Co-ntinuará)
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
L .A )! U .J E R .
VIAJES.
HECUl<}HDOR DlOR S, A. DE S.
XXI
KUSSN.\CII - CáPILI.A DF. GUILLEMO
n:r,L-J,.HiO DE ZGG-ROHGUEX.
A lns nueve de la mañana, ya casi
todos los \ iajeros almorzábamos y cada
cnn.l cmpreudia viajo dt' df'!':C'cnso: los
mús valientes ú pié, otros 1Í en kd lo y
algunas Sl'Üoras en !'illa do rnnuo.;.
)liéntrns huscnbnn un gnin. fJ\H' de·
bcrin llevnruos por un cnmino e,.; no C!l In primera
que t1l stcd sube bn-tn nqu1-1~
-'l'rcs veces he dormido en el hotel
tlol Rigi: ln primern me succtlit~ como
hoy: no quise tomarme la J_JOnn clo le.
vantnrmo; In. Regundn l11reuir, pues l .
-~le ~ustn 'injnr . ¡ )' q~!l~n so pn-son
por Suiza :-in ~ubir ni h1g11 Ungo
lo mismo que to•los.
-¡ Pero no madruga?
-E~o os o'ro cnntnr ... ¡ PM qué l1e
de cnmLinr mis hábito~ de cuenta de
qtH' viajo en tiP.rrn extrnun. 1
'fieno usted razon, contestó el otro
le\·nnttíudo~e, 1111 ingl{s llcv.'\ la In.
glnterrn en la zuoln de ~u calzndo.
Emprendimos mnrcl1:l ií pit~. L'L mn·
ñaon. e"tnb~ frec:cn y agradable, la
lcmpc.,<;tnd hnbin pmitic:-ulo In atm6s.
fern y f'lnbellcr:ido Jo., rampo:-. Si.
gniendo un t•stn•cho camino en :ig.
zag !;obre la fahla opuesta á la tle Gol.
dau, lmjnmoq all•gremeuto, aspirando
con delicia <·1 airo puro, ya por entre
ho::;ques de perfumutloc: ¡>inos, ya por
el centro d•• ricos prndoll, en los que
pncinn rcbnfioo que nos miraban man.
sameute. bnciondo ronnr dot¡niem In
música de ~us r.nmpnuilla<~. A \CCe
no~ deteníamos :í orillas del Mmino,
tlc!gri nos, nl Jlllt>hlo de
Ku.;snnch. Allí, despues de tomar ni.
gunn" frutns, leche y miel, como pas.
tores de .A rcndin, nos cucoutr6mo~ E.\tticientcmcntc
re tnurndos pnrn diri.
1:1irnos ni Ztw, ~ icntlo dtl paso 1a en pi.
ltn situndt~ J¡z IJUO t>n el mismo lngnr
ou que 'l'cll mntó ni nuHtriaco Gc s.
ler. E-;tn csccll:\ ostfl piutada ni fr1'$CO
F:obre lns parcucs exteriores del cdifi.
CIO.
Un ,-nporcillo nguardnlm pn~njeros
en el !nao, p01 o de!':grncmclnroento un
fuerte a~uncPro nos impidi6 ¡~erm:m?cer
sohro cuhiertn dnrnntc In trave"1a
y no pudimos gozar de In bella \'i,ta
del lago.
El canton lh: Zug (•S. el rn:ís r;~ue·
fío de In Confcllornclon Hch·ctlcn.;
tiene poco rnful ú m6noq 18,000 babi.
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REVISTA QUINCENAL. 257
tantes y la capital que lleva el mismo
nombre apénas cuenta tres mil a 1 roas.
En tanto que preparaban la diligen-cia
que nos dcbia llevar á la orilla del
! laao de Zurick tratamos de visitar
' "' 1 aquella capital en miniatura, pero era
t:.l la fetidez de sus cal les que nos
apresuramos {¡volver á la plazoleta en
donde nos esperaba el carruaje.
Zug carece de monumento!~, Regun
nos inlormaron, y es sólo notable por
su antigüedad (pues hastn su orígen
es desconocido), por su papel histórico
y su pequefiez. El cnmino desde allí
basta Horgen es casi llano y sin carúcter;
gira por entre prados y huertos,
pinales tupidos, algunos caseríos é inmensos
edificios que encierra.n fúbri.
ca& de varios tejidos.
XXII
ZURICK, EL RRlN Y SCTI.\FFHOUSBN ·
El lago de Zurick, que separa al
canton de ese nombre de los de San
Gall y Schuwyz, tiene nueve leg11as
de longitud y una latitud que vnri:1
mucho. Pa.reci6nos que sn aspecto era
enteramente diferente de todos los
domas lagos que habíamos visto en
Suiza. Aquí no coutemplúhamos los
paisajes delicados y poéticos de las riberars
de Ginebra, ni la lujosa Lelleza
de vejetacion de los de Thun y Brienz,
ni 1n. majestad soberbi:a. é imponente
de los cerros que rodean al de
los Cuatro Cnntones.
En el de Zurick esos diversos paisa.
jes se confunden y hay algo de cada
uno de ellos; pero lo que m:!s nos ad.
mir6 fué la extraordinaria multitud
Pasamos }á noche en Horgeu, por- de casas, f:1 bricas. iglesiaR y aldeas
que era tanta la fatiga que nos ago- que se o~tentaban en la orilla del la.
biaba (á e nusa de lo. descencion del go sin mtern1Ü;ion, de tal modo que lA.
Rigi á pié) Y cm. tao exagerada la ciudad de Zurick parer:e tener dos
amabilidad Y ofrecimientos del hoste- arrabales de cuatro leg,Jas ele longi.
lero do El Aguila Neg?·a que nos brin. tud (por lo ménos) ~>obre las dos ribeduba
l~s comodides de su hotel, que ras. La ~·ctividad mercantil solJre el
~o ~nv1m os valor paro avanzar hasta Zurick es inmensa: lo cruzan sin ceZunck
atravesando el lago.
1
sar, en todos ~;entido~;, buques de va.
El elegante pueblo de Horgen, si" por, b:1.rcas y ~>o tes llenos de mercnn-tuado
á orillas del lago de Zuricb, tie· cías Y c~e pasn.J~ro!l. .
ne 5,000 habitantes. Bus manufactu· La cwrlad, stt~w.d~ en la extrermras
de soderias, sus encantadoras casas 1 d_acl del lago y d1v1dtcln: en dos por el
rodeadas do huertos y jardines, y sus no ~ern~u~.t, es muy lutcre;;aute por
anchaq y limpias calles n0s llstmaron l:.U lnstona y sus recuerdos, r.oro muy
particularmente la atenciou, y con poco J?Or sus ~oonmentos. Se llamó
gusto nos hubiéramos detenido m¡Ís ThU1"lcwn en tJempo de lo~ romaooR,
tiempo allí. Pero el viajero, como el y f~1é dc~truida por l?s bárbaros que
jzulío en·ante tiene que seguir RU la IDvad1eron en el s1glo V. Desp~..;es
marcha sm de~cnnso, si uo quiere des. ll_an:~ronla. Turic~m 6 Tu~i~k, contruir
todos sus cúlctdos de viaje; así ·nrtlcodose en Zunc~ muy f~c1.h_neote.
pues fuó preciso pasar al día sicruieo- Al cabo de muchos anos de vtCJSlt\Jdes,
te á 'zurick. 0 su friendo el }Jeso ele varias tiranías y
pasando clu mano en mano, Zurick se
A las nueve de la mañana, aprove. decidió á entrar en la Confedornr.ion
chanclo uno de los vapores qne surcan Helvética en 1351.
constantemente el alegre y concurrí. La parte antigua de esta patria de
do lago, nos embarcámos con direc- Lavater, • del filósofo y sabio Zimcion
ú esa. famosa ciudad, en don- merman y del célebre historiador l\Iu.
de se _hallaban reuni~o~ en esos días ller, es muy triste, sucia y f~a dentro
los miembros del souohento Congre~o de las viejas fortificaciones ya destruí.
de paz que ratificó los tratados de Vt- ¡ * Famoso fisionomista, médico, 6 inventor 6
llafrancn. re vividor do la ciencia frenológica.
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258 LA MUJER.
das; pero en cambio los barrios modernos
se componen de elegantes casas
roaead~s de jardines y de vistosas
alameuas. Desgraciadamente la Catedral
no tiene niuguu mérito artístico
en su interior, habiendo sido convertida
eo un vacío y lóbrego templo protestante,
1>Ín altares, ~>in luces y sin
vida.
La Biblioteca pública. que se halla
eu un antiguo convento, encierra muchos
curiosos documentos, entre otros
algunas cartas de Juana Grey, la Reina
de un dia.
Despues de permanecer dos días en
Zurick tomamos el ferrocarril con direcciou
{¡ Sllaffhausen.
El paü;aje que bu extendía á nuestra
vista no tenia gran belleza u i variedad:
se componía de una sétie !lUcesiva
de sementeras, prados y árboles
de albaricoque, manz~nos, peros,
ciruelos y viñedos, estos; últimos, se
iban muhiplicaodo á medida que nos
acerc{Lhnmos íÍ las riberas del Rm, que
aparece de improviso en todo su esplendor
al Indo izquierdo del camino
férreo.
Era la primera vez que veíamos ese
soberbio río, y por cierto encontramos
que su fama de 1elleza. no era usurpada.
Despues de atravesar ciento
catorce ciudades, dividir once naciones
en las noventa le~uas de su curso
" llevando entre !'us ood~s espumosas,
dice Víctor Hngo, la historia. t.le trein.
ta. siglos y de treinta naciones, cintoron
de los imperios, frontera de las
ambiciones, freno de los conqnistadores,
serpiente del enorme caducéo que
se ~xtiende sobre Europa: el dios comercio"
...... el Río va á morir misteriosamente,
desapareciendo gota 6 go- ·
ta por mil bocas separadas entre los
fét1dos canales holandeses. ¡Así acaban
las grandezas terrenales 1
El orígen del nornb1e del Rin (como
el de casi todos los ríos helvéticos)
es céltico: llamábanlo Rhen 6 Rcu palabra
que significaba .fluido en el antiguo
it.lioma de aquellas poblaciones.
El Rin tiene tres cabeceras 6 confluentes
que se reúnen en el canton de los
Grisones, canton que fué poblado por
los etruscos hace como 2,500 afios.
Desde aquella remot~sima antigüedad
comenz6 el Rin á figurar en la historia
de los pueblos qne regaba.
Rabiamos perdido de vista el rio
hácia un moo umento, cuando de repente,
al volver uu recodo del ferrocarril,
oímos un estruendo como el que
hiciera una tempestad lejana que se
fuera acercando m~s y m~s, y apénas
tuvimos tiempo de contemplar un momento
el imponente espectáculo del
Río precipitándose po1· un salto, cuando
el tren se metio en un tú'Tiel-debajo
del castillo de Lauffen- para salir
despues como un relámpago; pasar
el rio por un soberbio puente, casi por
encima de la catarata, y continuando
por la orilla opuesto. del Rin se detuvo
a.l fin en la ciudad de Schaffllausen.
Esta pequeña capital del Canton
tiene apénas 8,000 almas y es una de
las ménos interesantes de Suiza. Sus
calles son tortuosas y angostas pero
algunas de las casas consenan aún la.
fisonomía de los s1glos pasados, con
sus torreones cubiertos do pinturas a.l
fresco y gabinetes de madera. esculpida
6 de piedra que se adelantan basta la
mitad de !acallo.
Un carruaje nos llev6 de Scbaffausen
hasta. un hermoso hotel situado á
una media l1ora. fuera de la. cimlal en
la orilla izquierda del Rin.
N os desmontamos en la portada del
hotel y redÍmOS UD aposento, y, a.}
a.brir las ventanas de éste se nos present.
6 un magnífico espectáculo: al
frente mismo bajaba el río arrojándose
espumoso y turbulento por encima de
enormes rocas que dividen la catarata
en cinco Faltos. Estos J?eñascos desnudos
y negros unos, cu b1ertos de vejeta.
cion otros, parecen centinelas que vigilan,
impávidos o.l traves de los si.
glos, el mugiente torbellino que sin
cesar se precipita, cae, brama. y huye
sin detenerse nunca, sin apocarse ja.
mas, ni suspender un segundo su cur.
so desordenado. Es la iroágen del
tiempo que nunca. podremos recobrar
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REVISTA QUINCENAL 259
si lo gastamos sin fruto. El castillo de
Lauffen que domina el salto, es uno de
los lugares más antiguos de los alrededores
y existía. aún iíntes de la ciu.
dad de Schaffhausen que fné fund:l.dn
sobre un fuerte romano. Un caserío
feo y vulgar y el puente del ferroca.
rril, le quitan á la catarata la poesía
que en otros tiempos podía tener. Los
eruditos han notado con sorpresa que
(l pesar de lo imponente que es la vista
del Rin en aquel lugllr los romano5,
que eran dueños de los vecinos terri.
torios y los tenían poblaJos, en ninguna.
parte mencionan la catarata.
A pesar de que muchos viajeros (entre
otros Alejandro Dumas) ha u exajecado
más de lo que merece este salto, no
deja de tener siuembargo un poderoso
atractivo, sobre todo ;\la. 1 uz de l:\
luna, cuando las aguas, despues Je
arrojarse furiosas por encima de los
peñascos, van á caer en la taza inferior,
convirtiéndose en uu manso y
tranquilo receptáculo que ¡·etleja todos
los objetos vecinos: el castillo, los
árboles y la ribera, dejándose en se.
guiJa llevar tranquilamente y brillando
apacible como uu espejo de
plata hMta. perderse entre las lejanas
sombras.
Una vez que nos hubimos retirado
á dormir siempre oíamos entro sueoos
algo como la voz lejana del mar en el
monótono y coutínuo ruido del salto,
que tanta~ generacioues han escuchado
pa.ra desaparecer despnes, en tanto
que la catarata noche y día continúa
produciendo siempre el mismo estruen
do año tras año y Riglo tn.s siglo ......
( Gotin lLa?'lÍ)
ANALES DE UN PASEO.
DIA OCTAVO,
(CONTINU.\CION).
-Por mí l ...... bueno está. el cuento.
-Te ríes? te advierto que nomo nudo
por las ramas, y que si no haces lo que
quiero me vengaré.
-Nada pueclos hacer : ¿dónde est:l.u
la.H pruelas y lo>i testigos q u o tia u os contra
mí ? D~jate de amenazas y veamtJs
qué a;unto te trajo.
-Quiero que me acompniies al lngl\r
donde dojé enterrado el dinero quo teuin
áutes ele c¡ue u1e cogieran.
-,Dónde es eso? preguntó el zapatero
con mtores.
-l\Io consideras tan tonto q11e te lo
vaya á. decir desde ahora? . . •• Primero
necesito saber quién habita lt\ casa en
que yo vivía ó.utes.
-Vive Juana, la llamada lucero, y su
hija.
-Bien¿ á qué horas se acuestan?
-Cuando sale de allá A ve lino quo es
el novio de la muchacha. El no es tan
tonto¡ la muchacha tiene sus realitos do
doto.
-Avelino! Avelino con novia:>' novia
rica l va iremos á darles un susto ......
-ll'lbla por tí .... ya yo no trabajo en
esas cosatt.
-E,ta vez no tengas cuidado .... no
quiero irlo::~ :i. robar nada sino á sacar lo
mio. En esa co.so. dejé entenado cuanto
tenia.
-No nece~itas m:\s informes?
-Eso me bnsta.
El zopMero se puso de pié y dijo con
frialdad:
-Ya es tarde, me voy.
Ramon le tiró de la ruana y lo obligó
.i que se sentara do nuevo, dicióndole :
-¡Con que te quieres ir despues de
que me arrancaste el secreto l l~scuo ha
aiiadió: ahora te va~, pero á média noche
te espero en la esquina de tu calle; llevarás
una barra y un azadon.
-Pero ......
-No me repliques!.. .... Exijo que me
acompañes; no os :i robar ¡cobarde! es á.
sacar lo que me pertenece !
•
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2ü0
-Pero¿ quo.i dir<~ mi mujer á q•den no -No te acerq11es! le dijo Nicola~ de-le
gusta que yo salga~~ deshllras? teniéndole; mis bulla har:l.n. Escondá·
-Qué me iwport'.l. tu mujet· !. .. A las monos por este lado hasta que se tran-doce
estaré en la esquin.1, y si no te en- quilican. Y tirando :i. su compañero le
1
cuentro allí, iré 1\ tu casa, golpearé, gri- obligó :i que se metiera con él bajo un
tarú, levan taré toda la cuadra con mis matorralito de jazmines y norvios.
-roces proclamfLudo lo que eres. Al cabo de un rato &e calmó el rumor,
El zf\patero, íntimidaJ.o, tuvo que pro- y los dos hombros, ::~aliando de enmedio
meter <:u'\nto le pedía el otro, y volvió á de las ramas, se dirigita los ojo-s eu un grueso mia. entre la cenitn, el cual asu11tado se
buyeton. l~¡vantó y qui~o t>alir, tropezando con los
-Olvidaste la barra y elazudon ~ pre- dos hombre:~, los que no sabi.,ndo qué
guutó el ex-presiuia.rio. era aqut~llo, con dificultad ahogaron sus
--Aqui lo:¡ tengo. gl'itu!i de terror. m g. to huyó despavori-
-Adelaute. do y tollo quedó utra vez en t;ilonoio.
1
De,puet> Utl haber undaJ.o algunas CUI\- -Mano~ a la obra! exclan16 en voz
ilras llegaron a una cnbita retiraU.,l, divi- bnj•\ Hamon: enciende tú el cabo de vela
didt\ rle la calle por uut~ ctlrcn. que tengo aqu1, pet·o primero tr:lucate la
--Tienen pen·o ·¿ pr··~untó H.amon ero- puerta con aquel palo.
pezauuo ;i. cnrt11r el btlj uco que ataba la, E u aquol u1otneuto el roloj dió laR dos
gutídu·•s de ltl corcll. dol :3ular. de la ruaiiu.ua. El sabanot·o se quitó la
- -No t>Í:. ruaun y ol sombret·o, tomó las herra-
-E . .;o lo varl!mos dos pno::~; y annnca.n· wit~utu.~. ~o uin6ió a un riucon de lu co-do
algunos 1 palos de la e H'c 1, hi;~o u o ciua y orupez.J ú Cr.Jba.
lo;:~ 4lo.s pulliesHn caber. Da repeotP be detuvo, exttmiuó el agu-
I.,.l;; gallinas, que dormían on :m limo· jaro quo ha.bia hecho y tirando al suelo
Ulll'O corea do aquel ~->~ no enouentro la. piodra. quo babia puesto
u.ves do los wlaros vecino:~, quo tamuien twbre el huyo.
ayudaron á meter bulla. -E~o nada prueba, cava otra vez. Et3
-Malditos animales! exclamó coló rico probable q u .. huuiesen sacudo la piedra
Ramon, Yl\n á despertar ;t toda. la ve. pero sin ~ncoott·ar la plata.
cintlad. Ramou, animado con o~;tas palabras,
Y se acercó al árbol con intenoion de volvió :l. tomnr las herramient lB y empe-matadas
:l palo.:l. zó :l. cavar de nuevo. Pero fuó en vano,
,--
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REVISTA QUINCEXAL -
1
pues aunque hizo un hoyo hondi$ÍUIO u:~- ,Juana So3 con:.ideró r~ca un di1 o~ que
1
<.1.1 encontró. Butúnces tirando otra \·a~
1
al «¡uerer sacar una ¡nedra do uu rmcon
1 la barra al suelo, se sentó ol)n aire abotti· de !,1 cocina, se encontró \'arias mochilas
do y soml.mo, prorumpiendo en ¡;eguida de plata y algunos trozos do oro m_acha-
1 en tenible~ imprecaciones. Nicoltis, wión- cados .. :A-1 momento compró la castta en 1
1 tras tanto permanecía indiferente, ó im- que vtvta y el terreno, sob~ánd~le lobasport:
indolo poco las ¡¡enas do su antiguo 1 t~mte para ahastecet· una ttendtta de _boami"
o se sentl¡ en silenJio -al fiultnmou ttlleria con cuyo balance ganaba la vtda. o 1 1
, l volvió :i cavar y ftmbos bo1uhres rnirah1m 1 Eu breve la Lucero, ~omo la !Jama~an
1
callados el aguJero, y la ''eia de seb '• desde su juveutud, tse vtó adulada y bten
: cllisporroteanclo goteaba l?or en modio do acogida por todos, y se _creía foliz, pues·
¡1Ios dedos del zapatero deJando una hue- toque no solamente viv1a con desahogo,
, lila en d suelo. 11iuo que peco :i po.:o iua foroul.ndole una
-Me ocurre una idea! exclamó de re- ¡ dote a. su hija_ .cun su~ ?ortas ganaucias.
1
pente !~amon: ¿ no ti ices que _laf:'tcer 1 Lu chtcu crt, A. valiDo, quten,
1
-Ricas 110, pero dicen que 50 encon-~ n pesttr de _su saluc.l uc~acosa. desde la 1
traron un stmtunrio. mortal henJa que huuta sufndo, y de
l -Ya ves? Mil demouios! ese santunt·io que su madre era muy exigente, regañona 1
era el mio ! . ... . y oicatera, tenia tul reputuf'iou de honra-
1 -Ou:!.nto tenias, pues? 1 dez y buen cara?ltlr,. c1ue so graogeó .no 1
1
-No bnjabil de quinientos pesos, fruto solam?~te J,\ estu~~cton, de la u;tadre.' s1no
da muchos meses de...... el carmo de la. h•Jn . .f<.) ruatr1mon10 se 1
-Do robos añadió el otro viendo que habia urroglado ditiniLivamante en aque-l
¡ no continul\b~. No sabia. que te hubiera llos dins, debi.!ndo~e celebrar apónas se
ido tau bien. 1 abriéseu las velaciono~, ll principios de
Ramon continuaba mirando en torno Bnei'O.
1 suyo con !\doman colérico. 1 Todos e~tos pormenores lo~ supo Tia-
1 - Yn e¡ u o nndt\ encontramos, v•imon•1:;¡ mon en lo" suu~i¡rui.,n to~o días, y sintió
si(ruió diciendo u! Luorto. ¡ crljcet· tJU ::ou cor.1zc;n un u, y odin IÍ lnt; \"Ícti·
el sumiJruro, •mpl6 la va!a ~in hnLl•r ptl· IDfh do :.Uts 111nlas p uiouo:;, cousider:inlabr.~
y fuó" nbrir la puort.t, micutr lS dol,l:. sor;uramonto <'01110 una \'ivionte
IJUO t!l znpatoro roco¡;ia a tiento:; l11s ho- raprohncion do ¡¡us actos. Adema:; do
rrot.mioutus. El gato maullnba on la putJr- Luuuu o~tu:; motil'os do otlio quu tenia
tn tratando tlo entrar; al verlo tJl L.mclido h:icin. An~linu, 'iuut!u on ~)la cncnroacion 1
quitso dotmhognr su ra.bia, y d:iotlole un do llU pasada vida, Hntnon 110 podin ol vi¡>
Untapió ol dt~sgraciado animal fuo tl l dar que aquel hnbia eiclo la cau~n. de su
caer oxpiranto á algunos pa~os do tro bandido pnsn ba vecinas los que empezaron á latir y ah uel
rio y ,·olvia al pueblo; al principio l!nr por todas partes. Seguramente Ave·
caminó lo más aprisa que pudo, poro hno no tenia ¡;erro, pueRto que no se
poco á poco fu6 deteniendo ol paso, y so oyó ningun latido co1·cn. El bandido so
dirie;ió lontnmento, con la caboza incli- agazapó y ocultó tras do unos matorranad.
a y la mirada torva, hácia la casa dol loa, cerca de la vereda que conducía del
zapatero. huerto á la mangn, y 1)erwnueció alli
La mujer do Nicolas que le \'iÓ llegar 1 largo rato. Viendo quo todo vohia á callo
dijo t~ osto:" Allá viene otra voz aquel marso y que en la casa nadie se movia,
hombro de In. Nana parda quo tanto to recordó que los animales más ruidosos
ha buscado illtimamente. No me gusta eran la,; gallinas, y empezó á tirar piesujaclw
¡ ten cuidado, esa3 awistades uo dras del lado en qno éstas dormían, esson
buenas." pantando al mismo tiempo :i los animales
Nicolas no contestó sino quo salió á do la manga. La bullo. fué ontónces peor
recibirlo, y despues de haber hablado y el cacareo do las gallina~ y las carroalgunas
palabras en voz baja se fueron ras de las mulas y el caballo dcspertajuntos.
La mujer del zapatero permnno- ron á los habitantes do la casita.
oi6 en la puerta y con la mirada loe si- A velino se incol'porú ¡;obresaltado'
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,,
Jlnmó ó un muchacho que lo servía de grnn yoz, y <'O)ó do espaldas sobr;-la ll
IlCOn y dormía en la. ~:ala, y preguntóle yerb:1. cubierta di> rocío. l
si babia oido rnido en el solar. 1 -Me han matado ! exclamó apoyando 1
-SI, contestó¡ seguromcnte son lns las manos ~obri' f 1 pecho y procurando 1
'"nena do don Bernardo quo so quieren ponerse Pn y,jó ¡ ¡.ero 7'0 pudiendo levan· ¡,
entrnr. 1 brse, voh ió :\ dur C'omigo en el su~>lo.
-Anc'n ti ~or que es Jo quo hny. El lliH sino ~Alió do ¡,ntra lns mntot~, 1
Bl hnudido OJÓ abrir In }HH'rtn de N n el cucl•illo mu;ougrentarlo en la mnatrnd
do la casa y so Tohiri :1. ocultnr en- no. é inrlin:'w !ll •ombrn miró: /~v· liro vulvi6 !n:, ojos y fij:mdolos
que ec ncorcal•a crn In •le Avohno, y de- en bll \·erdu..,••, lo uuró ron una cxpre·
scn,·ninnotlo un cuchillo n¡;unrdó ; el mu· t.ion do profundo molnnrolia y dclorosa
cl1acho pasó n 1-U Indo ,·asi roz3mlohe reconvcJ•cÍ< . n. fic.tnon s~ e~treuaeció, y
con l·l, pero m.da •:ió, ) vohió ti eutrar a como oLrA.ndo bnjo un i~•r•ulso par~ l!l
la casa dicioudo : l•csta enluta u t 1\P.sconoctJo, y ~otr•uuo !
-No vi nada don A ve lino; In noche por In mir:t~.ln )llluinofl\ d•1 su nctima,
ost:\ rscura. ' · permaran·i(o nlli ~in movimiento y aturdí·
Esta oscena se repitió , orÍn!! V<•cos du· do hnsta qu< 'iú pn11nr por la fisouomía
rnnto 1~ nocho. Avolino, r¡uCI t 11nin un del ce.iclo la últimn ngonul de la muerto.
' eombrndito de maíz •'n el ~olnr y tomin Aquello l~t(•un mudn dmó ap6nas nl· l
nuo 50 < ntra~o e! r,antl'ln rí hnc~rlo da- ¡;ur.f•s ·'' gundos ¡ }IC!rO el ba~;dido crCIJÓ 1 i.:, os, olvidó ron c~t11 prriJCUJ·IIrJ· oll o1 r¡•o ,. n., uo In n•,..r. nrtlll el·u• 611 'íct'1m~... l1.lb1' a duro.d o
aiios rle horrihlo JUnrtirio pr.ra el.
go personal q11c ron·ia. Eu 1.sc mnmcuto oyó l•llfM que se
Y A hnLinn cantado todo los gallos lé nccrcabnn, .} por p1 imi'Tn vuz de MI ,·ida
In ''ccindnd y ~o notalm l'rbro los cerros huJó d<''P"''orido llovnndo 1'111vadn en
:1 csJinldus del ~ello, un rcE-plnndor \O~o, el corozon Ir. horrihln zadn del remor·
precursor do In nurrorn, cunnd~o }{crnon dimicnto. ji
1ntigndo COl• su inctiuH•tln l o~ic·iou, 1 u tu· 1-.ntrt tnuto In mnrl1 u do in e lino, quo
mitlo (: impncicnte, s~ lo\!PJtó del sudo ],., lutLiu H•ntidu Jc,nntnr~e, oyó en soclondo
bnLia penniUII l'Í1lu m•ttlto, Y lnt'• rí gnidn ol grito •¡ur diu ni c·nrr ¡ bO incor- !
dnr unn vuolta m, t01 no do l11 CIIFII i till roró npr:w y Rllli• 1ulo {t nu:dio 'Hlir, ~o l
nccrcfl nuc1 nmont1 :\ tonns l11s !liii·J tu¡; .v tfirigio h:lcift , 1 1111 r 1 o postrndo de MI
lns OlliJlllj(¡, dotCliÍ ~ IHlO~O ¡tiii'(Íc ul•umcn• Joijo; )a flUrorn ¡·ctll Cll Ju.z ¡I(J SJ"Ulll\ iluto
junto iL nquülln qnr. clr hn ul pn loHT'o en si d( 11 pcnto e 1 pnisaje, dcscutiecillo
inferior, y cliO 'nriros ¡;o! pes Pú'J· briCJ,rln ni wiél.tO dcmpo ...J lívido cndá· ¡
tm In J>llrccl y In nntnnilla cl<>l 1lonnit'>- Hr do A, cllno ...... ln dcfogtnc inda m adro
río ilo Avulino; oyó In \'cond!to y Fo sit uí1 en· con el ruido do 1\IIB J•fO}Jins pi&adas, te-
' tro Jos nltna plnntas quo cnl'inn á orillo"' miendo t·ncontrnrr-o con nlgu•en que pu·
del senderito fjl:C conduciR al mni:~.al. diera Terlc, y ni miemo tiem¡:o lleno do
A,·,lino abrió la puerta con prcrnu· horribio y robnrco tnicdo do lncontrnrso 1
cion : la nurora, nunquc no nlumbralm to· a:;o)o, pcrmonnció ]nr~o rnt'> oculto dctras
1 dn\'Ía dabn cierta claridad indccitn, y l1a- do un bnrTllnco del otro Indo dsl rio.j
1
jo esta med1a loz los ohjotos ton111han ex- l'cro In luz 1 rn más clnrn á cada momentrniias
formas; el Jlohro loomhro e-royó to, y oyb lom- la peua,scgun las leyes vigentes, es decir 1
brero? preguntó sin E"aber casi lo que á diez años de encierro penitenciario; 1
decía. oyó la senteucia en silencio,pero agitado, 1'
El otro se puso la mono en la cabeza y y temblando, y esa misma noche le neo- .
por primera vez notó que le faltaba el metió uDa fiebre violenta. Apénas duró 1
sombrero. algunos días: su delirio era constante, l
-No sé, contestó con dificultad, se repitiendo sin cesar: 1
qued an.a .... . . a llá·. "Es os PJ·O s ...... esos OJ. OS, n·1 0s nn.o '. ...... 1
-¿Donde? me atr!lviosan como uu puñal; me J'e· ' 1
El asesino no contestó. convienen ...... me J•Srsigucn ..... me pren J
-Imbécil exclamó el zapatero, síem- den ...... me matan! Quitenlos de la pared,
pt·e dejáa alguna coan ...... la otra vez fué que me miran desde alli.. .... srránquenlos ¡1
el cuchillo. del suelo, que mo Rb·af>n ! }<;scóndaome1 1
· Calla, hombre, dijo en voz casi ínin- ocóltcnme, que no puedo verlos sin mo- 1
téligible y déjame entrar. rir t " 1
Y precipitándose en un rincon de la Despues de In muerte do Ramon, y no 1
1 zapatería fué t\ caer temblando sobre un encontrando en realidad nada contra Ni·¡¡
banco. Allí permaneció callado, oculta colas, le soltaron al fin y él volvió tí su
la cara entre las manos, y sin querer res· casa, mohíno y cabizbajo; pero desde 1
, ponder t\ las preguntas del zapatero; flquel tiempo su mujer no tuvo po1·que 1
solamente do vez en cuando murmuraba quejarse de él: era un modelo de humil- 11
entre dientes: dad y honradez.
L · 1 h r h d 1 ¿Y la mndre do Avelino? preguntarán. 1
1
- OS OJOS ....... o . me an mata o .
Una hora dtlspues se presentaban las Parece que las gentes del pueblo tie- ,
autoridades en casa de Nicolas, pregun- nen una manera de sentir diferente ele
tanda por Ramon ; el tuerto lo mostró la nuestra. 1
temblando, pPrO al e11esino no se movió .Núá.llegina ~e á afiigió los primcH•~ '
ni quiso contestar :1. ninguna de las pre- d\as, per0 An breve se le ~;ecoron las J:,_ 1 J
guntns que le hacían. Al fin se le ocurrió grimas, mRnifestñndose sumamente aira-á
uno de los circunstantes decirle de da cuando le pasaron la cuenta de lo que ¡
repente: había costntlo el mode&to entierro de su
' l -Ramon aquí tiene usted su ruana, hijo. 1
' póugesela y en marcha para la cárcel. -Me han hecho gastar much.:> en el
-1\li ruana!...... entierro, decía, y ahora que no tengo 1
-Si, aquí la tiene? no es la suya? quien trabaje para mí¿ cómo podré repo-¡1
-Si; démela usted acá. 1 ner esos pesos ? 1
-En dónde la dejó anoche? le pre- Avelino se fué pera la otra vida ántes 1
guntaron. de poderme dejár algo de consideracion 1
1
No fué posible hacerle contestar; pero para mi vejez ...... Cuántas veces le dije , ,.
'¡ las pruebas eran tan convincentea que le que comprara el terreno en torno de la
• llevaron para la cárcel en union del enea para no tener que pagar arriendo! , ,
1
1
tuerto, en cuya casa habian encontrado Muy dura es la vida para una mujer
1 al asesino. El zapatero no las tenia todas! sola! añadía dando un suspiro...... ll
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2G6 LA ){u J E R.
Ya babia llegado la noche cuando
hubo concluido su lectura !IUtx.imo y
ontóoces se presentaron tres bombrc!l con
1 tiples y bandolas que habían t>itlo convocados
para tocarle::~ a•1uella noche ; nnun·
ciando Bartolomé pomposamente que
tenia el gubtO de invitar á la concurroneia
i un bmle en In casa de Bellnvi!>ta.
Efectivamente Leonardo, que era joven,
alegre y de parranda, babia de8cubierto
en un vecino ventorrillo varios toc!tdoros
de bandola, y acompañados por !a guitarra
del primo Hal'tolomé, organizaron
concierto y baile. Entre loa huéspcdeb
haLia m:is de cuatro parejas de baile
bien lucidas y con suficiente barra para
que hubiera algunos ojos que lo!! miraran.
Desde ~u IJ¡•gada l .. eooardo babia oxnmioado
ol terreno y encontrado que
Pepita era muchacha despierta y atractiva,
entaLló cou olla unos coquotcoti
exajerado,., cowo todo aquello que so funda
en un Cl\pricho pa~ajero y quo no ha
de durar.
sino soüor fulano de tal, y yo inclinándome
la snludaró rospetuosamonlo como
se debo :í !a Soiíorita Heredia.
-Y por quó creo usted esto? le res·
pondin ella algo picada con In indiferencia
quo vuia Leonardo en lo porvenir con
tan grande calma.
-Porque asi es el ;mundo, contestaba
él, y así ~:~omos todos.
-V nrinblos ?
-Probnblomonte.
Pepita sinti.'J algo como un desengaño
un desencanto al oir palabras tan franras
que rayaban en la impertinencia.
-Esta os la coqueterin que describían
la ctrn noche, pemaba.
Olrid:índo~>o ontónces do In. conquista
de ~Iáximo, que ya empezaha tí creer
imposible, tglaron el n<>gocio fl su ~ueto, &nlion- des, añadió, ¡1orqué In llaman cu~cabel:
do Leona~do com¡mche de Pepitu, Mtlxi- tiene en Ja extremidad do la oola ostos
mo de Alicia y Hortolomé, de la seiiorita anillo~ c.lo color casi tra~paronto queparccien
llegada, In (}UO acogió muy mal su recen ca&cnbcloe, y aseguran los que las
compadrazgo con un personaje ton ~o· han estulliEtdo, que se conoce In. edad de
cundario. estos reptilos porque cadn nno aporece
-Comadre, le dacia Leonardo :í p 0- uno má~ :í In extremidad do In cola; esta
pita, llámomo compndre con franqueza debería do contar hnsta doco años 1
y hagalo con frecuencia porque yo ~é que -Son muy venenosf!.B? progunt6 Pe-
1
despues, cunndo nos volvamos á oncon- pita acercándose.
trar en la ciudad, ya no mo nombrar:\ -Tanto que ca¡¡i no se le conoco contra.
1=====-=:::..=.:::::_:_.:-====--:====-......:-=-=== :...._..=:====- ========-11
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R E V 1 ~ '1' A Q U I N C E X A L · 267
-Sin embargo se la debo do oir al paseando por ol pió ele unos nrbu01tos
accrcnrse por lo roéuos, y esa es una 1 arrul111ba ::;uavemente en coqueteos con
ventaja. su compañera, ¡m~l\ds entro el ramaje
Efectivamente; parece que la rro- espeso do un caucho. En el momento eu
villoncia la ha dado esa cunliclud para que me prepnmba para apuntarlo ñ mi
librar un tanto:\ los que persigue ; ade- inocente presa, é:~ta ~e me ocult6 entre le
mas sns movimientos son lentos, nunca mntorrnl. y yo rosolvi a¡!uardar ñ que
so tira sobre su prosa sin dar uun ~acu- volviera á pre:;cntf\r¡;e. Entre tonto me
didn á sus caacnbelos y pica h:icia lo alto; senté sobre un tronco caído que por nlli
no ataca los pi&!, pero se enroscl\ inme· había, Y olvidando el objeto do mi cadintameote
en el fcuerpo dG su victirna. cerfB púseme :'i admirar el sitio en qne
Siempre anda por el suelo entre In me hnlluba. El sendero que hnbia 8oguihojarnsca
y rara vez trepa á. los ñrboles. do al travez de la montaña subin ser-
-- IIBCia bnstnnto tiempo que no veía P?ntenndo por la falda de uo cerro enuno
de estos horribles reptilcR. dijo )fnu- Lterto de c~peso bosque, y se perdía en !
ricio, lo que me recuerda uo a.conteci- lontnnaoza en el fondo del vallo, en don- 11
miento muy torriblo del que casi fui tes· de ostabn sito el enserio ó pequeiia nldea
tigo en mi primernjuveutud: comprendo de h cual dependía la hacienda de la
con cuñnta rnzon los llnman on In hiato- "Ooibn. " En el punto en quo yo o¡¡taba
ria natural Crotnllus horridas! el can1ino haLia formado como unn pla-
-Oigñmos <'ual fuó el acontecimiento zolatn abierta por oll ovante, lo que pardo
quo habla Mauricio, dijo Pepitll, siem- mi tia qua se descubriera á lo lójos un
pro ávida de emociones. e~ten~o paisaje enteramente cubierto de
Ouéntenosla usted, mióntras que nos bosque que se estondia por todos lados
traen los caballos para vo]\'or á la casa. hf\Sta ol horizonte, cerrandolo una faja
Eutónces l\Iauricio refirió lo siguiente: de cerros azulosos. ]l~n torno mio crecían
altos y robustos cauchos, palmeras y floLA
CVLl:IIR.\ CASC.l.BEt.
I
ridos guarawlnis, todos ellos envueltos ·
en un ropaje de diversas planlus pnráeitnli
que pendían do sus ramas y cnian
hastn ol suelo alfombrado cou mullida
hojnrnRca y plantas enanas, puos los nr-
Estaba yo muy j6vou cuando tuvo quo ~olea daban dumn~iada sombra para
ir 11. pasar algunos dins en una hacienda permitir que viviesen a su lado arbustos
port~ne_ciente á m~ padre, sito. en las i~- altos y robustos. En esto loe gigantes
~odtac10nes _del no ~1ngdal~>nn . Jl3bta del bosque imitan :i ¡08 grnndos ele la
tdo ~on el ob,¡eto uo que mo In nntrognra tierra, ó mñs bien los soiiorcs ' de triunfo y titlltn~ 1
1 pcru ni> compren• le :í. punt•> fijo Clltle3 •ernn ch·ica-. Llevab t, ~c¡;un dicen lo~ pcriórlico~, un 1'
lo~ re,ult~tl"•: la,. síntum:~~ stm alnrmant~-<, aNeoal cmnplcto de uma ... propias para el ca•o¡
prro turltVÍI\ no~esn?e c·1""' p- de toda.~ h~ JW~icionull socialcd hnu olvidnuo 1 JIÍI''\lll.lo y da. tdo que hncl!~· á 'u~ h•nnbt·e~ en ~u mbiu•1, y ~ólu quil!rcn ocup:u:::~e en cosa'! ím- 1
1
loi tnbunalc.i y en los c;t.hwr ~'''· . propias lu -11' un rmiC Sinembnn;u hny muchn~ mujeres que no so·
rM.e'i 1q, cnc;,i¡e7.ndo t••lr tl'll tu•rm l'l'l tlo ~Ir. lnme'lte cumplen con .;u;¡ deberes, bino que
llri~ht, d ft """" h"'' •e ••tlític '• jefe tlcl hacen " ran•(c, hienc~ ·i In humanidad. Una do
P}lrtirlu ra•lical le b ~h·u1 t;rcu" ~ 1~1 ncu- las ru<.~)en•, 111.1> rica~ llcl mun<.lo,-tul vez la
tm,; tu1·o lu::;1r cl' M mcl•e-ter c.,n ,.¡ ob;eto m:b acauthlnd·•, e, h buone.'ln Burdett Coutt!l,
de p.·lir que ~e rlie1"'. un'• ley en el l'.trll\tnen- qrte 'H'rcd•) como 15 •Hillone.i de fuertes-y es
to, Jl<.'rmiti~nrlo qu:.> IM nH.jcrc, pmlic.,e.t ~otnr h pe~ona q11u h:t hcCIHJ C'lrirladco; en UJnyor
t•n Ja, ele··dun~-. Acle '"' .¡,. In 'e l·•r 1 lln~ht, e,c,.Ja en ln~latcrrn,-~ touuterns pu~il>lcs:
1 J•:n Hu-r \ h ing<'r•ncirtllrtl\'1\ 1h· la'lmni••rus cclilica;,,J, i¡;ll!.,¡ ~~. furulnu tlo colc;;•u~, m·md;tn·
1 en In puht1c:1 h, .-i,fu poco uro•\' •cl.u•u pa1·a ''" •ui:-iUIICI\r.i :í 1 .. , p IÍ< Cull' ~l',000 h 11' ., C,t~rllll14 1 e:. rlccir, l:!ú,IJOU (IC•O<
pirnc1•11 ui l,iJ istn ~ t·rte.! X•tll•"• '1'"' 1 cns ll'rie , nun'l'·" tu\·u
l. o 1-:1 n 1 .~.,, .,k ovn, pcrtcnecll'nlc , una UHIC..I"' pn•tcndicntL'S1 y L ht 1 d 'llic fue des·
r~mih l hlclnls:;'l, d ~:3 :mo• :o ,. 1.1·1, fu. C N 1pulcun 111 prCklllilll :.U llllOU ant&
1lcnncl n tmh •jo~ fi•rl. 11lo~ h •·t 1 '1 llll de su~ le ,..cr ~:mpcra.• !rJr. Huy tiene ya tili niio3 do
1
día•, 1• H' h ti. r tomt lo h prlll~'l) o ll 11 trtc en c·I:Jrtcloll ,,,,~.,~~ .•n••d •· l'ruh•blu· IV
1 IIICIIIO .• de alto rn.1go, (In querido hacer ha sido arlormt.:cer a l0o1 católi-primcm
no b:t cumplido !!8 :ti'í~ ~ la -c~unda cos, bajo pretexto de p~oruovor arreglo3 _con el
a·l6nni alca01.a á 23) permancccmn sufnendo Santo Pndre, para g:unr~clo~ y ganar t1empo,
~:·andes trabajos y plldecienllo mil Vl'j:tciones j pero en rcnlidud no tiene intencion d~ h_acer
durnnto 1 !l nño:; en In Sibcri.; ¡ do dor. le pro- niugun bien Ji los ratóhcoq, á quienes el ~;lcmbnbl•
·nllntc no >Ol\'cran á :-a !ir con vida, puc3- pre considera como lÍ. Sll!i Cl.lelllígo>.
toque ol clima es mort1fero, y rar~> es el q.ue 1 •
puodo vivir allí sin sucumbit· al frío y :11ns m- J S. A. DE S.
coulodidadcs.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 35
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La Mujer - N. 32
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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LUZ Y Fl.J DAN FUERZA.
LA MUJER.
REVISTA QUINCENAL
E:XCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
l3A10 LA 'DIRECCION DE L.\ SEÑOR,\
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
==~=·=0 =3=2~· =r~~~~-D~O-~~!I=~~·G=O=,==FEBRE~,R=O~l~5==D=E==l=&=80=.~==~~i =P=n=E=C=Io=3~0=c=s=.
ESTUDIOS HISTORICOS
SOH.RE LA MUJER EN LA CIVILIZAC'ION.
C.\l'ÍTULO DÉCDIO.
LA MUJER ITALIA¡{.\.
( CO~TlN U .\CIO~ ).
I DE su SEXO que fué iumolnua por la fe
1 cristiana. •
IlA~L\ pocos ai1os que Nuestro Sefior Las primera~ ~ujeres en Romo. que
Jesucnsto babia. muerto en el Cnlvario abra~a:rou el cnstlanuar.o fueron toda11
paro. redimir á la humanidad cuando patnctas, produciendo con su ejemplo
o;o descubrió eu Roma q11e eu ~o.si todns una gran revolucionen el pueblo. A!C.Í,
las fnmilias pntricins había uno ó mtís ~auto. SoFÍA, con tres hija::, :::>aotaZOJ.,
wi~tnbros que l?erteuecian tl la uuova ::S~nta :::5I~FOR~S.\, con sus siete hijos,
rehgion, los que, abandonnndo In vidn v_llld~ de un tnbuuo, quo ttunhicu habia
re palada. y los. deleites, inspirados tau st~o .1 nn:tolado por los porseguido,re.;; ?el
solo por la vutud de su creencia se cnsttamsmo, Santo. PL.\UTJLLJ., u quteu
babitLu convertido en personas n.bndgn- San Pablo, en el momento eu que lo
das, lleua.s de ctnidad y de un o.qpíri¡u cond~tcian al s_uplicio, pidió su velo pMa.
d~ rur.uo;edumbre enteramente descouo. cu_bnrse los o~os, el, que le fué devuelto
1 Cldo entro los paganos. Rea.lruonte es 1 milagrosamente; estas y tn.tJtM otras,
coso. de milagro que aquellus mujeres que uo t~neroos tiempo de enumerar, 1
dcgm.dadns de que hablo.mo~ úutes pues fúctlmen_te eucontr:uán ::;us oon.1-
(uerau lus parientas, las hermo.nn~ y la~ bres en l~s Hu;torius eclesi:'bticas, fucn~~
drcs de criaturas como Santa Tecla, ron las pnmeras quo tuvieron ::;uficiente
btJO. de noble familia, la que, convortidl\ v~lor para levnnta~ la v~z contra ln.
por ~no Pablo, renunció generosamente v~da muelle y ma.tcnnl de hom::~.. Ella,;,
al eulnce con uno de los jóvenes princi. dtce Alfonso Dautier, u quo babiau
pale~ de Roma, Y _despreciando lo. vida 1 • Véase Historia yontral de 7a ¡, lesía
Y todas las co~~d1da.des, prefiri6 lo. co. por Dercastel y llenrion, tomo 1.0 !J '
ronn del mnrtlno' siendo la PRIMERA •• Les femrtlts da11,, la societú chretie1t11t.
l"CMO III.
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174 J,.,A MUJER.
1 --
1 sido criadas en lns delicias de lo. vida f del sol hay uoa distancia. infinita. En
11 patricia, en palacios soberbios, cuyos l medio de la populosa Roma veo nna
' pórticos de mármoles riquísimos com- corniti,·a nurnel'osa y lucida: el oro,
petian con las pinturas y los mosaicos l la púrpnra, loH soberbios cnrros1 los
más lujosos, escogieron la existencía ' esc]a,·os solícitos, las antorcha!>, las
sencilla y oculta, evitando la pomp3, ' coronas de flore~, las risas inmoderadas,
huyendo de los halagos y las fiestas los coros de baile y de música, todo
mundanas, rodeándose é igualándose á auuncia el gozo de los seotí<.los. Llenw
las e¡¡clavas judías que les habían co. l íÍ los nuevos esposos al altar de Juno.
municado la fe, ocupábause sólo de 1 En medio de una porcion de prácticas 1
obras de caridad y de proselitismo. No supersticio.;as, ridícula!>, y muchas veces
salían de su clausura sino para visitar criminale!:', se ponen sns juramentos
á los pobres y ú los desgraciados, y en el bajo la f>alvngnardia de uoa diosa imfondo
de su!5 retretes sólo se eutr·eteuian 1 púdica. Ni uua pa1a1Jra, ni un rito le.
en humildes ocupaciones, hilando y vanta Jos corazones arriba: este di a,
tejiendo losvestidosquedeberianservir l nefasto para la bumanidad1 se acabará
para vestir al desvalido, y orando sin cou diversiones y bacanales escandalocesar
para pedir á Dios misericordia 1 sus: el hombre y la mujer, rebajados
en medio de las locas embriagueces tle á la par del bruto, quedarán snulidos
los que las rodeaban. 1 en el sensualismo, cargados eJe un yugo
"Trasladémonos con el pensamiento, que bien pronto parecerú excesi vamen.
dice el ab3te Gaume (en su obra tantas te pesado á sus indómitas pasiones, le
veces citada aquí) ú aquellos admira- ~ rornperún sin motivo ni vergüenza..
bles dins del naciente cristianismo, Ent6oces vendrán las c.li~;ensiooeR, los
cuando la fe primitiva, madre de b odios, los desprecios insultantes, la exinocencia
y la cariuad, estaba en tocio posicion, el adulterio y la muerto. Y
su vigor y ¡;u lozanía: dcscond!~rnos á l ved aquí un nuevo manantial de deslas
oscuras catacumbas en donde nnes- l órdeues y c.lesgracias abierto en el seno
tros padres se ven precisados :í ocultar 1 de la sociedad; y e& te mauautinl parunas
virt~tdes de que no era digna la l ticular, U1ezcladas sus aguas cenagosas
tierra. En torno del modesto ~epulcro cou otras ruuchns, irú aumentando las 1
de un mártir, alumbrado por algunns 1 olas de la corrupcion hasta que ~ea.
lámparas de barro, lámparas del pobre trasto ruado el mundo antiguo.
y c.lel artesano, están reunidas, arrodi. " Por el contrario, en las catacum- 11
!ladas y silenciosas, dos 6 tres genera- l ba!i se respim la tt·aurJuilidad y siLoriooes
de crilitio.nos: los abuelos, con
1
plicidad de la i noceut:ia.. El p\ldor y
los cabellos blancos,- paganos cou \'er- ¡la modestia Ron las rosas, las gnirtido;;,
milagro vivo del poder del cris- oaldas y las galM de los nuevos estiauisruo,
-los pndres cristianos líntcs 1 po¡;¡os.
de los que les dieron el ser, y por tíl- "El recogin,ieoto y ]u!i oraciones de
tiruo el mancebo y la Joocella, nacidos 1 sus familias conruovtdas indica u la gra.
eu el seno de la ,·erdad y criados con 1 vedad del acto que se \'a á celo!Jrar.
la leche de t;sta. E o la grada dell.\1 tar Los hijos de los. mártires, postrados al
está un Poutílicl:l ménos .-enerallle por pié del altar, dau y reciben con relif.
US al'íos que por las Reñales del mo.rti- gioso ten1or sus recíproc,as prornesa!'l y
rio. Esas piadosas familias están allí las bendiciones del cielo destinadas á
paro. asistir á un acto solemne: una 1 hacer suave el yugo qne se les impone
boda de cristianos. para toda la. vieJa; y las santas pala-
'· Encima de ellos, á la misma hora, bras, exprosion solemne de las obliga-
¡;:e consuma tambien entre los paganos ciooec; que vao á contraer, esas pala.
el (l.Cto fundamental de la sociedad bras que hubieran arrebatado rle aclmi.
doméstica. Entre lo que se practica en r'l.cion á los fil6sofos de Aténas y á los
Y,11 catacumbas y lo que pasa á la. luz legisladores de Roma, salen sin éofasi:s 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVTS1'A QUINCE~AL. 1í.3
del Pontíflce de blanca aun ¡ue esta obm no es propia. p:.na b
cahnliera." lectura de las I'Cñoritas.
Quisiéramos citar aquí todo el :\droi. La paz, la union, la caridad, el celo
ral,le capítulo del abate Gaume en que por la Religion qne profesaban, eran
hace la dc~cripcion completa de lo que las virtuJe¡; de lns cristianas de esa 1
en~ el rnn.trimonio en los primeros primera época.. ],lenas de celo y entuticmpos
del cri,..tiiUlÍ"mo, pero c~ta obra. ,jasmo por su fe 011 .Je:..ucristo,las espo- j
se huía interminaule si a. { lo hiciéra. sas aleutabau, collfortaban y ayudaban
mo•. N os contentaremos, pues, con re- :í I'US maridos e u lo. hora de las pruebas
comendar e pecinlmeote la lectura de y lns persecuciones.
In lli-sTOP u m; LA Socnw \1) nm11~s-¡ S A. or: S.
1'ICA á los pv.dres y madre¡.¡ de familia, (CJontinuai'<Í).
A ROSA MARÍA.
Cu:uulo to miro en el umhrnl dorado
))el mi~tciio~o templo de la vid:l,
J'¡·ontn á lanzar tu c-oudc á In dicha In ilusiou iu \'Íta,
Quisiera detcllcl' ~SU nwlo n1·tliente
l'nm que e,;cuohos tlo unn VIJ"- amiga
Algo que el pocho conmovido steutc
( ' unndo en tu bicu el cornzon se agim.
:So son liEoujns ni ficciones gratas
J,o qne mi atnor solícito to !Jriutla:
Ron t•nlahrus IIIOUÚtoun!", bCJUmtas,
Mny au~ter.1s quizá paro uuo uiiia.
l'oro qubicm \Cr en ti cumplido
1:1 ideal quo In moute so imngina,
Y ,¡ lo c.spoutáuoo, júvou y tloriuo
Ai1u~hr lu ruzou solll'in. y bcuigun:
Quo ln constnntc nnhelo ~> icm¡m~ fuero,
l:..ntrc los juego mismos y In r•sn
'\' los eucautos de In edad prirncm
Bondad y nbncgnciou modcsh y digua:
1
1 Y el i'etusamic uto en l\ios, In mcuto uf:um,
En su glolioso se•· embcbecitlc.,
Y cual mujer, cunl hija. cual cri~tinua,
Oltcdooe•· r;u voz con fe sencilla.
I'orquo mi nfooto para ti nmbiciona
11 ,\sochr l:u virtudes llliÍ'l di~tiutnli,
1 Y nl poner en tu freute u un corona
1 Vurónarbs á todas, eu ti uoidns.
Y qui>-icrn inspirarte un nmor tierno,
A la "oruod espléndido y wngnifico;
Pues todo lo quo os grande, helio, e!erno,
En 1>:.1 84Cro pendon :se b~wboliza,
Y uuoca logl'a la mundana cienci~,
Si en su forma m•ís hábil y atractiva,
Ofu cnr la oxpresion de unn concicuoin,
Xi desvirtuar do l>io:~ la e~eucia misma;
Que él es el foco deslumbrnnte y bello
Do l:l verdad que cliendo la de su
narcotizada !::)autafé. silla) el Prior del convento de San
L:\ cnu!la de esta perturbncion no era Francisco de Guáduas. Las domas per.
moco de pavo, pues se preparaba t.ada l ~;onas del 6éc¡uito hicieron otro tanto,
méuos que ol viaje del Ilustrísimo seffor y dos din¡¡ despues llegaban enlodados
Arzobispo Cab;\llero y Góogora con 1 y molidos tí la plaza de la ,¡un do
otros JltHso uajo.~, l:a'>ta la villa de, Guáduas, en donde encontraron ya d~
Ouúdun!> y úuu lmsta Honda, para ir li montado ol piquete ó escolta que, ú l eucou Lmr al uuovo Vire y do u Juan de órdenes do nuestro amigo GonMlo, ha.
Torreznl Díaz Pimienta, Delegado de bia tomado la delantera.
Su Maje tad Cárlos III de este nombre, Durante el trascurso del viaje, Andrés
Así, pues, parn un ~.iaje de ~;iete tí permaneció siempre al lado de •u pro.
ocho dius, que dohcria hacerse con In lector el Arzobispo, como ésld so lo
decencia y uun el boato quo petliau mandara; poro preocupado COL la idea
las cit·cnustancius, era. preciso gruu de quo aquellos días ele ocio le atrasa.
preparativo y no pocos afaucs y fatigas. rían eo ciertos estudios que ten:o. entre
Al fin se reunieron los ,·iajeros en la manos, callaba casi continuamente, y
1 puertn. de la cnsa ttrzobispn.l, se dierou mús que sério, taciturno y gra\e, apélaq
tíltimas 6rdenes, se hicieron laa nns contestaba á los que le hablaban.
últiw~:. recomendnciou~s, y por últit_uo ;. Tal_ ~nu.:ia que le abru ~a~a el pr~mouto
d señor Arzobt:.po (que qutso sentlmteuto de que aquel viaJe tendn a
hacor el viaje ú caballo y uo en carrua. para él consecuencias graves, y acaso
jc) en uu maguffico caballo enviado funestas, c¡ue oscurecerían su espíritu
e.q>rcH:lmcnte para él de uua de las con una perpétua nube de trüteza y
hacieoc.l&s del .Marqués de San J orge. desengafios!
Tanto el •.\ :rzobispo como su séquito y Don Buenaventura tenia prtparado /
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,- REVISTA QUINCENAL. lí7
alojamiento en su casa para el An:o. la ceremonia de bienvenida y besa.
hispo y los Oidores, en tanto quo la manos.
gente de menor cuantía y los su Lalter. Lorenzo tao1 bien fut~ presentado al
nos irinn á pOGar en otra...'! casas de ve. ilustre huéspet1, o.tnviudo con sus me.
1
cinos rurnos encopetados. 1 jo res vestidos, los que usaba sin sol tu.
El dueffo de las tierras de Ouáduas 1 ra, y tímido y rotra.ido cuidaba de
que, como úotes hemos dicho, era muy oculblrse detras de todos, ou tanto que
entrado en edad, se presentó delante j envidiaba en lo íntimo de su corazon
1 de Su Jlustrísima vestitJo de pnuh1 los modales despejados de su hermano
en blanco: sus temblorosos miembros, Andrés, y la familiaridad que u~aba
ataviados con ricas sedas y damasco, v con él basta el mismo señor Arzobtspo,
su mejor espada 3;1 cinto en su vaina 1 que infundía tanta confusion y :er.
dorada (de lacualJa~ashabin salido) ; güenza al pobre Loreozo,,que hu~tera
llevaba la CIÜJeza cubterta con un gorro querido esconderse debO.JO do tierra
de seda negro,- pidiendo licencio. para úntes que sostener de cerca la yen~conservarlo-
porcuantoquedescubrir:;e trante mirada del ilustrado y thgníslern
daíioso por sus achaques de a.uciano, m o sacerdote.
y la. trenza de cabellos empolvados le Eu breve se retiraron las mujeres al
caía por lo. espalda, encerrado. en \lnl\. interior de la casa, y despuos de mu.
redecilla. de hilo de oro. A su Indo se chas ceremonias hizo otro tanto don
preseot6 doña. Soledad que, seguida de Buenaventura, quien so.lió del apo~eoto
sus dos hijas, se nfiooj6 delante del de los huéspedes con sus hijos, deJando
Arzobi:~po, pidiéndole su bendicion y el ú aquéllos solos y tranquilos, dueños
pri\'ilegio de besar su anillo pastoral. ya de descansar ue sus fatigas.
La esposa do don Buenaventura iba Dofia Soledo.cl, en union de Irene Y
tamLien bravamente engalanl\da con Gubriela, corrieron á quitarse los ves.
rica. saya. de terciopelo negro, bordada tidos de gala para ayuuar personal.
de colores, camisa de ancha gola y mente á sus esclavns tí proparnr lo. .coencajes
ue J!'láodes, J 'YrWntelliliC~ de mida de SUS buéspedo!::, qUO debenan
finísimo pníio de Castilla con punlus de comer solos sin que 11aa bordada y manto bordado d~ podia1 llamar de otm manera aque~la
ph\ta. Ambas usaban, ademas, gruo~as multitud de platos repletos de manJacadeoas
y sartale!i de oro y perlas res ricamente coodimentndos), cstnb:~.
'
largos zarcillos de perlas y eslllomldl\8: puesta en un ancho corrod~r que oc.u.
y .'~'uw ill~ts, pulseras y anillos de oro y pabo. todo el frunte del pumer patto.
1 ptedras prec1o~as, todo ello cLu.vacano y O ruaba 1~ coluruuns del corredor un
1 ~oscamente labrado, pero de grande .S eopeso follo.je de plantas enredadoras
totrínseco valor. cunjudas de flores olorosasqu~ trepaban
A~nc¡ue, como hemos dicho, María hasta ill tejado y ca1au en ructmos hasta
Go.lmcla no excus6 presentarse ú recibir encimo. de las bnrandas, entremezcla.
la lJeodicion de su Pastor, no por eso das con muchas jaulas llenas de pinta.
cambi6 su Llaneo vestido de lana, pues dos pajarillos, cuyos rel,umbro¡¡os coloera
beata de Nuestra. Sefiora de las res alegraban la. vi11ta, u la par que su
Mercédes. Ambas nifias est:~.bau en la canto solazaba el oírlo.
Borde .su juventud, y á pesar de ser Una vez que hubierou dispuesto la
seis afios mayor Maña Gabriela, como comida, y que supieron que nada fal.
era blanca y rubia, parecía. poco miís taba al Auobispo y á su séquit?, c~~a
6 ménoe de la edad de Irene, que era uno de los miembros de la fam1ha
morena, de ojos negros, hermosos y Ruiz tuvo libertad paro. disponer de su
expreatvos, que no lleg6 sin embar. tiempo á su antojo. Lorenzo, que se
go tí levantar del suelo durante todo. babia despojado ta.mbien prontamente
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178 L A M U J E R .
de.> !iuc; vestidos de gala, guarclántlolos novios DO solamente se convengan y se
cuidadGsaruente en non arca en que respeten, sino que se tengan aficion y
tenia. sus eGonomías ocultM, tapadas y cariño tt\ con f.rialtlad (como tra- de don José el otro d ia, que babia en
taba á todo cuanto pertenecía á este ' ella muchos primores, y está como una
bajo JOuoclo), y prontamente salió del j plata de limpia, aderezada y alhajada
1 aposento oo que él o~;taba con Irene, y con muchos muebles que ha hecho
pas6 al oratorio á prepararlo conve. venir de SaDtnfé y de Honda, y auo
nientcmeute pa.ra que el Arzobispo dicen <1ue de Cartagena tambieu le 1
dijese misa ea él úotes de continuar su han mandado algunas cosas.
1 viaje,en la madrugada. del dio. siguiente. -Así. ... estfls conteo la y satisfecha 1
Quedóse, pues, Andrés solo con Irene, -Cómo no! Es cierto que me pesará
1 que era la hermana que más queria., separarme de la cosa de mis señores
auuqne rara vez e:e lo demostraba, pudres, y cambiando de tono, añadió ale- ¡
siendo en aquella familia todos sérios gremente: pero úlo mrnos no me sepay
concentrados. ra.ré deTomasa, la esclava que me crió,
. -Ahora que estamos solos, Irene, 1 que se vendrá conmigo,-y como )·a no
d1jo Andrt:s, dí me con toda sinceridad, 1 tiene gran valor, porqne es vieja, me
i estás conteuta con tu matrimonio 1 llevaré t~mbien á la negra J u~n:J. y ú 1
.¿no te repugna don José, qne no es ¡ la mulaLICa Romualdaque se on6 con-hombre
mozo ni ga.lauteadod migo .... Y Do solamente esto sino que 1
-Sí, estoy contenta, Andrés, coutest6 mi señora madre me regalarú, entre
ella bajando los.ojolf. Cuando mis sefio- otras cosas muy chuscas, la say<\ de
res padres, afíadió, han escogido pa.m terciopelo, bordada, (1ue se puso hoy l
mí el estado, será porque es bueno y para recihir al señor Arzobispo, ¿qué
que me conviene, así como el novio que te parece eso, Andrés 1 '
tambieu debe de ser bueno y me con- -Me parece, Irene, repuso su her. 1
vendrá. mano con gravedad, que no de1erias
-E:-;o es cierto, y tienes razou .... parar mientes en semejantes frioleras.
respondi6 el hermano,-pero yo siempre -iFriolera te parecen Tomasa,Jua- ¡
¡he pensado que es cosa esencial que los na y Romualda.?
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REVISTA QUINCENAL. 179
--- 1
-Eso no, sino la saya de terciopelo. Irene, ama. y atlmira lo hermoso y lo 1
-La saya. de terciop·2lo tiene mús
1
bello c¡ue ngrada á la vista, en esto no
valor que uoa esclava mo?.al repuso la hay pecado ni falta: pero recuerda 1
niña haciendo una mueca muy gracio~a. que la mujer casada lleva sobre sí una
-Ah, hermana! espero que tú no cruz muy pesa :la, pues hará cou su
serás como esas mujeres muudanas, del conducta buena ó mala la dicha 6 la
las cuales dice fray Luis de Leon "que de>gracia de su marido, de sus hijos y
piensan que el cnsarse no e!> ruús que de sus sirvientes . .Debas escoger el justo
dejar la casa del padre y pasarse á la mellio o11tro ser religiosa y mujer de
del marido, y salir de servidumbre y tu casa, y citaúdo otra vez al mismo
vivir {¡libertad y regalo." Lnis de Leon, que escribió una obra
-¡ Qné poco me conoces, Andrés! sobre Jos deberes de las c~~osndas, aña- ¡
mi ma.dre dice, y yo lo creo así, que en diré: "que hay algunas que como si
etote mundo no se debe pensar sino en sus cosas fuesen de sus veciuas, así se
ganar el cielo, y nada más, con buenas de~C'l1idan de ellas, y toda su vida. os el
obras y una vida retirada y religiosa. .... oratorio y el devocionario, y el calentar 1
pero no por eso dejan de gustarme las el suelo de la iglesia tarde y mañana; 1
coso.s bonitas, ricas y agradables á la y piérdase entretanto la moza, y cobra
vista. ¿Por ventura e!'o será malo ~ m::.los sinieHtros la hija, y la hacienda se
-El amor á lo bello no es malo si hunde, y vuélvese demonio el marido."
se ama lo hermoso como efectos de la Miéotras méoos tengas que salir de
bondad de Dios para con sus criaturas. casa, mejor te será, y evita asomarte á la
AuomaH, el mismo SaLomon dijo que 1 ventu.ua, hnblar co;1 ociosos y ociosas
la mujer perfecta debe estar vestid<• y perder el tiempo, pues dice San
de p1.rpu m y lino fino, y añatle fray 1 Agustín : "miéntras que tú duermo!i,
Luis do Lcou, que la mujer casada no 1 el tiempo anda." Y todo se rccol..ra en J
debe a.ndat· "de su per!ioua desaliliac.la 1 este mundo, berm9.na mia, méoos el
y remendada, sino que por la misma ' tiempo perdido. La vida es cosa brava.
forma de su persona la ha de traer y cosa séria, te lo aseguro, y b!ó ~;ayas
limpia y hieu traída, aderezándola 1 de terciopelo no noll tlan la dicha y ni
honestamente eu lo. manera qne ~:.u ~;iquiera el contento. 1
estatlo lo pide, y trayc~ndo!-le conforme -Ah ! Andrés hermano 1 me has
á ~;u calidad, así en lo ordinario como predicado un sermou muy edificuoto:
en lo extraordinario tan1bieo. Porque se conoce de á legua c¡ue te preparas
la que con su buen concierto y gobierno para hablar desde el púlpito; ¡ cuállllo
d:1. luz y resftlaudor á los tletnas de l:i\11 tendremos esa satisfaccion, pues tardas
casa., que e la ande deslucida en sí mucho en toma!" las 6rüoncs! 1
ninguna razoo lo permite." _\.demas, -Lo mí~s pronto posible. No creas
tlice este grao moralista, que :::lalomou er extononnentc compuesto gada, sin afanes ui fatigas, cowo concomo
su pensamiento interior: santo viene al que tendrá el p:J.storoo de las
~ y enemigo de lo profano. Diego de conciencias y el trato cercano con las
1 Estalla dice, hablando ele los bienes cosas de Dios. Apénns vuclvn. á Santafé 1
temporales: "Aunque los bienes sen- pediré permiso alilustrísiroo Arzobispo
1 sibles parecen buenos, no pongas en su pn.ra eotrn.r de nuevo al Semiuario pn.ra.
amor fija el áncora. de tu corazon. Las recogerme y en ~eguida. ir rocil.Jiendo
1 1 verdes cañas alegran la vista, y los ojos una tras otra todas las 6rdenes.
se deleitan eu su frescura y muestra -Cuánto lo celebro, Andrés:- y
de por fuera. Pero si las quiebras, ha- cuenta. con que para el dia en que
liarás dentro set· huecas y vanas." Así, cantes tu primera misa. todos iremos ú
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180 LA MUJER.
Sautafú á oírte, y darlo gracias á Dios padre mand6 llamar con mucho mistepor
In mercerl que hn. di!':pensndo ú rio ú fray Ca~ildo, mi confesor, y se
nuestra familia, dándolo un sncerdote encerró con él y mi señora madre eu
para su honra y gloria. este aposento. Yo tenia mucha curio-¡
-Ahora, Irene, volviendo á tus lsidad de saber lo que ese misterio sig.
asuntos.... nificaba y me asomé por el ojo de la
-No me riñas más, hermano, que te chapa. .... Vi entóoces que fray Ca.sildo
aseguro que no lo merezco. 1 escribía y su merced dictaba lo que
-Qué niña eres l yo no te riiio sino debería de llevar yo en dote. Cuando
q\te te aconsejo; hubieron acabado de escribir metieron
-Te aseguro que t::~.mpocoestoy falta el papel en este cajou.
1 de consejos: mi padre me los admi. Y abriendo un complicado escritorio
uistra. dos 6 tres veces por dio.¡ mi se. con muchos cajoncitos, Irene sacó un
ñoro. madre á cada paso, y por lo que papel que dió á Andrés, el cual tras.
bago bien y por lo que bago mal¡ mi cribimos fielmente, tomándole del pro.
hermana Gabriela. uo se diga, es el l pío documento, ~ como una curiosidad
aonsonote de todo el día: cuando no que pinta las costumbres patriarca.lea
está re-v.audo me está aconsejando. de aquella época:
An·d yn {Ls see s onri6 yt ed idj o:t t 1 , E N '· d 1 e • · T · 'd d 1 1 n omure o a Qanbstma t'lnt a ,
-,,
1
or n~o 0? , o. u par 0 · Padre, llijo y }~spíritu Santo, &c.: Declaro
-E. que menos· ya. so.bo~ lo calla~o que mi hija l\laría hcne llevará á poder
y met~~o e?.tre sí que es¡ solo un du~ de snlegíumo esposo, cuando ¡0 tenga, los
me dIJO : Cuando te casos, I reo e, siguientes rh.-,1rs cou ¡011 cuales la dotaré
acuérdate de este refran que no f'é dón. siendo esta mi ,.~!untad: ,
de oi: • ten cuidado de lo!i cuartillos, t:in sillon de barandillas es aido. do
que lío~. pesos y las onzas dt>? gt
1
uu?a.n palta ............................. ~ .... ~ 150
por s, Y oomo yo ~o ?u ten Ul. ~ c}m;~e "Vei[ltidos rc~cs do crin (t\ seis
del rofran, r_n~ expltco qu.e qnonn. dccu pesos cada una)....................... 132
que ~s preciso poner cuidado en eco. Eu diez yeguas paridas (t\ seis
nonnzat· las monedas de poco valor, pesos cada uon) ....................... .
porque las que valen mucho se guar. En dos caballos buenos de silla,
dllu un.turalmente. valuados en ......................... . 20
-)lucho rue temo, exclam6 Andrés, En nuevo libras t.le pinta labrada
que Lorenzo acabe por ava.rien to, el (s?is v~so~, sois c~churas grandes,
defecto mil;; ruiu; sets cbtqmtns y ~o1s ltmct.lorc.~)..... 180
-Pues si acaba. por donrlc empiez!\, Dos coco~ engnstat.los eu plata y
no lendrá que~ rio.r mucho.... lnhrados ."""' ... .. ,. .................. .
-Vuelvo ú mi temo. Irene pues En sets cuohlllos do cacha de
G
10
quiero bttblar de ti mi:;ntrns pueda, pl~~·;~·~~i~t~.Ú~~;~·d~·;_r~·~·~~~ .... ~
que tnl ve¡¡; uo se vuelva IL pre~enta.r la. ¡ · · 'y so 1
oporlunidnd d.e h~bh:rte ú solas. D~ruo, vtÚ~~·;~~i~t¡~¡¡¡¡L·t~·~~i~'R~~~·~~id~ 160
p;abos nco.so st mt senor pa.dro ya hene Una ncgl'a moza y 1·obnst.a, va-concertada
la dote que te do be dar? loada en....... .......................... 2~ü
Yo le escribí aceren. de esto. Dos !iillns do guadnwacil con
-Si no ~e lo cuentas á nadie. An- brazos .................................. . 12
dr,~s. te diré lo que vi y oí por el ojo Dos taburetes hajoll para la cos-do
la cerradura hace algunos dias.... tura, de gundamacil.. ........ ....... .
-Por el ojo de la. cerradura, Irene, Un.a frasquera cou seis frascos
qué mal hecho! de crtStal de roca ................... ..
8
U:
-Ya empiezas ú regañarme: Pues
si C>~ nsí nada diré .... Prumn ........................ S 1,04 7
-Hnbl~:., que no te reñiré.
-Pues bien ·. el otro dl' n ml' sei-lOr • Esto r)ocumcniO to rnt<,rl\mClltO uutintico, y ea In
"' cortn de doto ole lll nl.ull'l•\ del uut.or.
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REVISTA QUINCENAL. 181
Vienen ....................... 5\
Un corte de saya de 11106 ••• ••••••
Dos cuadros : de mi Señora do
los Dolores el uno, y de Nuestra
Señora del Cnnuen el otro ......... .
En una cadena de oro, con su
óvalo de perlas pequeñas ........... .
1,0-17 Un Cristo de mtnfil... ... ... ... ... 15
30 Unas fundas de tafetan azuloon
su punta de plata... ...... .. . .. . .. . .. . 151
Otrns de 111oé carmesí con guar-
11 niciones de plata.... . .. .. . .. . .. . .. . ... 20 1
Una mantellina con sus puntas
'
Una cruz de Jerusalem .......... .
Un rosario de oro y carey, con
ig de Eo~·o~~- ~~¡~~.-·~~· ·¡~ .pl~~~ .. d~ ·i~ 16 1
villa de Guñduas... ... .. . .. . .. . .. . .. . 30 1
su crucero. ............................. . 10 Una manga cerca de la poblaciou~ l
Un par zarcillos con 26 esme-raldas
................................... .
Un par zarcillos con su relicario
ignal, todo de oro .................... .
38 2,321 1
251 Y fuera de esto todo lo que tenga ya en
Una gargantilla do perlas gran-des
y finas ............................. .
Unos zarcillos de perlas ......... .
Un par zarcillos con aguacates
de esmeralda .......................... .
Cinco sortijas de diferentes pie-dras
finas y oro ....................... .
Una manilla de oro con peso de
trece castellanos ...................... .
Otra de tumbaga ................. .
U na saya de terciopelo negro y
bordados .............................. .
Un paila grande de cobre ........ .
Otra mtís pequeña ................. .
Un t\lmircz grande .............. ..
Otro pequeño ...................... .
Un brasero de plata, a valuado en
Una estnucia llamada "La Tu-baquera."
............................. .
su poder desde úntes de casarse, así como
80 vestidos, joyas, &c.
20 Dado p~l' mí en la villa de San 1\.Iiguel
de las Guaduas.
25 BuENA'VE:S1'URA DE Rurz."
701 Acababa de leer Andrés el papel
dictado por don Buenaventura, y ha.
2~ bíalo guardado de nuevo Irene entre
el cajon del escritorio, cuando vinie.
100 ron á llamar al Secretario del Arzo-
30 hispo en nombre del Prelado, cou lo
91 cual se separaron los dos hermanos, y l4 cada uno fué á ocuparse de sus obliga.
G ciones.
16 , S. A. DE S.
400 (Continua;rú}.
EN LA TUMBA DE MI PADRE.
Ya piso esta mansion, y nada escucho,
Todo reposa en pavorosa calma,
Dime, padre, por Dios,·¿ aquí se duerme?
So piensa? se padece? Dí me, habla.
1
Esfuerzo vano! el lóbrego recinto
Nada responde ti la infeliz plegaria,
1
Ni ~iquiera el1·nmor del viento leve
Esta mausion fatídica quobmnta.
Al contemplar el sol amarillento
Que cou1pasivo tu r;epulcro baña,
Pienso que sientes suo propicios rayos
Y de la huesa acaso te levantas.
Quiero creer en milagros! y mis ojos
Levanto para verle cara á cara,
TOMO lii.
V nelvo á inclinar mi ltinguida cabeza,
Disipado el delirio que me abrasa.
Es preciso dejar estos lugares,
Y cou mis propias trémulas pisadas
Alejarme del sitio do reposan
Tut! cenizas queridas, venerandas.
1 Aunque do pena el corazon se rompa,
Es preciso seguir la ley humana :
Sobrevivir á lo que ruús amamos,
Seguir viviendo de la hiel del alma.
Decir adios á las heladas tumbas,
Es decir un adios que despedaza,
Eso es hl\blar con el silencio mudo
Y pedirle sus ecos á la nada.
1¡
ti
1
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182 LA MUJER.
Y sin embargo vengo á dirigirte
Mi adios postrero, la rodilla hincada,
Para implorar tu bendicion paterna
Y regar tu sepulcro con mis lágrimas.
Adios aun otra vez, debo alejarme
Para volver tranquila y resignada
A gozar de tu aian y tns desYelos
En la que tú me diste por morada.
Debo apartar mi corazon ferviente
De esto que guarda la impotente nada,
Y remontarle á la maosion dichosa
Donde el ángel de paz arrulla t.u alma.
w. D. nE r. ___ ..___
LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS.
CARTAS Á MI PRIMA NATALIA.
VII
DEL ASPECTO EV APOB.A.DO Y LIBRE DE
LAS JÓVENES DEL DIA.
Mi quer·ída prima:
una señorita de buena sociedad, y vereis
que allí es en donde se dehe encontrar
la solucion de ese problema.
En otro tiempo, mi querida prima,
cuando la conversacion rodaba sobre
algun asunto que no era de la campe-
QUIERO que nos ocupemos hoy de tencia 6 que parecía malsonante, las
una cosa que suele preocuparme, y es señoras se callaban, y los hombres
de aquel aire de afectada libertad y comprendían que oo debían continuar,
hasta desenvoltura que muchas j6venes y hablaban de otra co:>a. Pero hoy,
del día tratan de copiar ele lo que ellas bajo pretexto de no hacerse las ignocreen
que es costumbre inglesa. rantes y pasar por afectadas, las seño-
Napoleoni,cuandose puaoálaobra ritas continúan adelante discusiones
para reconstruir la sociedad francesa., impropias de su sexo, de su posicion y
volcada porla. Revolucion, en lo primero <.le su modestia. :H'rocueutemente se
que pens6 fuó en clar á cada miembro aventuran eu terrenos bien peligrusos,
de su gobierno un vestido en armonía sin saber lo que hacen, y dan una epicon
sus atributos. Así, creo que en nion <.lecidicla acerca de asuntos que
estos trajetl exagerados que llevan hoy deberían ignorar, y que realmente i~lasseñontas
es en donde se debe buscar noran, pero de lo cual se ocupan por
el motivo de aquel aspecto casi inso- el prurito de alarJear d~ que todo lo
lente de que muchas hacen alarde. ! ¡;aben. De esta manera muchas veces
Tantas son las preocupaciones que ti e- hacen confesiones impropias, y sorpren.
neo con la cola,- que es preciso reco- den y escandalizan á las personas pru.
ger con elegancia, -las chm"'T"eras de
1
dentes que nunca pueden olvidar lo
cinta.s y de encajes,- que hay que evi. qua han oíJo.
tar que se desgarren,- que por cierto La mujer bien educada no solamentE:\
seria dificil caminar con modestia y l no conversa sin son ni lon, siuo qtle
sencillez cuando los tacones suenan tiene el arte de hacer hablar á cada
como los de un militar, se sienten ata- persona de aquello que mejor sabe ó
das y maniadas con los trajes tan an- j que más le agrada. El arto de hablcr
gostos, y llevan en la cabeza un som- con propiedad no es hacer preguntr.s
brero 6. lo mosquetero 6 al t?·es. Añadid interminables, sino guiar la convers.'l.á
esto los colores brillantes y vistosos, cion por el sendero que mejor convieLe
los tintos extravagantes y encontrados, al carácter y conocimientos de su ínterlos
cortes que parecen más bien vesti- locutor. Saber escuchar con iutelige:~dos
de teatro que trajes propios de cía es en lo que debe exceder una rnl-
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1- R E V I S T A Q U I N O E N A L . 183
jcr de hueur. sociedad, manifestándose pero bondadoso que distinguía ti las
'bondadosa y tomnudo interese u lo que jóvenes de otros tiempos.
le refieren, sin que por eso ella haga. 1\Ie dirás, querida Natalia., que no
confidencias, ni diga al primero que se siempre las jóvenes intentan herir, y
le presenta cuúles son ,;us gustos, sus que sus cuchicheos y risas no son
preferencias y sus opiniones; debe m a. malignos sino tontos y vanos,- así lo
uifestnrse franca y amable pero sin creo, pero la impresion que causa ese
familiaridad. comportamiento es en extremo desa.
Deegraciadamento ya este modo do gradable, y da una mala. idea de ~a
ser es muy raro entre las señoritas: casi juventud del dia. Así, pues, te aco?SeJO
todas son ruidosas, gritonas, familiares que cuando te encuentres en med1o de
uuas con otras, y cou los hombres que un grupo de señoritas de d~scuidada,
rnéoos conocen,- propensas á criticar, educaciou, procura con tu eJemplo y
cuchichear y reir:;e á carcajadas. Así, modales finos, darles á entender que
un grupo de señoritas es más temible aquella no es la manera de agradar á
eu uon sala que un nido de abispas, y los hombres, ni puede inspirarles sino
ella!i retraen muchas veces más con sentimientos do desconfianza. y de poco
aquel aire de \ulgar franqueza, en respeto.
u u ion de esos vestidos brillantes y hasta Tu afectísimo primo.
inmodestos, que con el aspecto tímido (Continuará).
VIAJES.
H..ECUERDOS DE SUIZA
POR S. A. DE S.
medio de un pnisnJ·e bellísimo, bosques
Xll de pinos, riachuelos cristalinos, prados
GRINDl~J.WALD. de esmeralda, rocns elevadas, campos
. . todos poblados por rnil variados chrrlct~,
~ las siete. do In. ~tt?~na del d~:~ y teniendo por horizonte los nevados
lt1mo de Juho nos dmg1mos en un do la Yungjmu Eiger Westerlwrn v
hgero carrua.je por \liHl abra del valle, 1 Schredock, cuya~ punt~s nevados se
por entre las gargantas de .A.bendborg y notaban en r11edio de otras rocM que
Mogenberghorn.on busca. de las_famotia.s se destacaban negras y abruptas sobre
neveras del Onndelwald. DeJamos lÍ el azul del cielo.
un Indo las ruinas de un castillo viejo, Al fin se nos presentó el valle de
monumento de destruccion ejecutado Orindelwald, y en seguida llegamoR al
p~r . los vasallos . de los barones de pueblo del mismo nombre. Desdo el
\~ 01~~enburg, qmcnes _ahora cuatro ac;eado hotel del.AuuiúL, á cuyas puertas
1~os asolaron l_M prop1ed_ades de sus echamos pié á tierra, se domina parte
lleno res no. pm~1endo sufnr por mús 1 del valle y las principales neveras que
t1~mpo su urama. Despu~s de un rato lo circundan. Un guia nos llevó {¡ la
n :a eocoot_ramos en ~u pintoresco ca. principal uevera, que queda á media
1 1no, á onllas del no Lutschine, c¡ue hora. de distancia de la aldea.. Ee una
rueda tormentoso por entre grandes enorme roca de hielo situada en la
pEñas .desde su nacimiento en el valle 1 garganta. que divide el Eiger del l\let.
de GnndelwalJ. . terberg ; -parece que, segun la tradi-
Duraote tres horas sub1mos por en cion, en otro tiempo aquel sitio estaba
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1 18! __ LA MUJER. --
1 cubierto de pasta.les y bo~que, y que 1 incrustado en el ojo el anteojo, dis-
1 la nevera. ha ido bajando poco á poco tiutivo de la especie, con el cual exa.
hasta invadir una de las mús bellas minaba las neverns, y en !a mano un
partes do aquel rincon u el \'O.lle. Entre delgado baston. E'ltO delicado persolas
anchísimas grietas del l1ielo se ha naje ee dirigía búcia las montañas, silformado
una caverna de más de ocho bando un trozo de ópera.
varas de lnrgo, dos de ancho y vara y
media de altura. Atravesamos toda la
caverna, que parecía de azuloso cristal,
al travez del cual filtraba por todos
XIII
COSTU'1BRES DEL ODERL.\ND.
Indos hilos de agua,-y subimos por Todos los valles al pió ue los cerros
una escalera de mano encimn do la del Oberland están cubiartos de magnevera
; allí permanecimos nlgunos ní6cas praueras que alcanzan á subir
momentos para contemplar nquellos casi basta la cumbre do los cerros. La
fenómenos, qne son problemas insoht- única ocnpacion que tienen los babi.
bles Mtn pam los sabios que los bao tan tes d~ aquellos parajes on el verano,
o~ludiado. i No parece un extraño mis- es el cuidar el gA.Oado y fabricar rica
t~rio que se formen, sin saberse por qué, mantequilla, y aquellos quesos suizos
nquollac; neveras eternas en sitios en tan afamados eu todos los mercados de
IJUO el frío no es demal>iado fuerto, y á Europa.
cuyos bordes vi;e el hombt e y unce u En la parte alt.'\ de los cerros, y e o
y se crian mil plantas y animales? medio de los pastale'i, tieoeu sus chalets
8-;tas neveras son feoómeuos ucscouo- ó casas de Yerano, pero las aldeas y
cidos en América., donde la nieve es habitaciones perm:mentes se encuen- 1
solamente eterna en los lugares en que tran en los valles.
el frio y la elevncioo no permite que En el mes de Mayo todos los dueños
exbt:t el reino auirna.l y vegetal. de ganados so reunen en no punto
.\ pocos pasos do la caverna nn.ce el conocido en cada mJlo, llevando todas
rio Lutschioe, que surge debaJO de la sus vacas y cabras. ,) neces competentes
uc\orn, precipitáudo&e furioso y cu. escogen entre todas á las cuatro vacas
Liorto de espuma, como un cautivo que más hermosas y las eligen reinas, las
huy u sacudiendo sus cadenas, y arra~tra coronan do rosas y ~e abre la mard1a, j
do paso lo~ escombros de su prisiou, seguidas por las domas vncas de honor
bajo la forma de pieuras y cnorruc.c; y escoltadas por los Jlerros, en calidad
ma-as de hielo, que uu.dao formando de palaciegos sin duda. Ent6nces los
remolinoil, .~ohre su seno ceniciento. pastores se despiuon de bUS familils y
Dos horas despues subíamos de uuovo se encaminan trns de la tropa hácia las 1
ni r'.(dn·ivlet, que nos llevó en })OCO tiem. dehesas, en donde se dedican á un ó.rduo
po á lutrrlaken. Eu el camino nos cru. , trabajo, sin descauso, l1nsta el me> de
zn.mos con algunos viajero!!: varios in. Setiembre. Pero al t;Ontir los primeros
gloses montados tranquil1uneute eu fríos de otoño, al>u.udonau su:; riscos y
sosegadas burras ensilladas con gnlá. bajan á las aldeas.
pagos de mujer, pero con doA estribos En algunos cantones toda:> las rruje.
y de cabestro (no ellos sino las burras) ; res se quedan en los valles, parti~odo
otros aun más solemnes, tiesos, graves, ¡¡olameute los hombres que van G tra.
caballeros en ruuh1s. y vestido, de gran bajar; pero en otro!! emigra toda la
tono: c~-.aca, sombrero de pelo y guau. familia, ménofi los enfermo!! é inválidos.
tes amnrillos: "imos tambien un pe- La ocupacioo ue esta poblacior, dútrimotrc
frances montado euuu c:tbnllo rnnte el invierno, cousiste en .acar
do coche, con sus correspondientos cns. leña de los bo~ques, pero eunuco las
cabeles; ataviado de blanco de piés á nevadas no le permiteu Ralir, el pstor
cabeza, so m hrerillo de pt~ja, sin a la, y trabaja dentro de b. casn con su faoilia,
cnbierto con un hermoso velo a~ul ¡ y fabrica con suma uaturalidau y talen-
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R. E V I R •r A Q U I N C E ~ A L . 18.í
to mil fi!::'ums de mndcra representando
cabro.s, ciervos, pen os, pastorcilloll, y
con nua rn.ra perfcccion haco lllodelos
do los c¡,a{ets en •¡uo vive. Atlcmns de
la.s figuras de madera esculpe el hueso,
marfil, lllÚrruol y pied rn. Y ende u elltas
curiosidatJog ú los hosteleros y toudcros
de las ci\l(hu.Jes, los r¡no hacen mucho
negocio rovendiéudolos á los viajeros.
Parece que los Sui~os son muy afi.
ciouaJos IÍ los cuentos y leyenda'!, y
miéutras que rugen fuera las tempes.
hules, y la nieve amontonad:\ ltasto. las
puerta..~ les impide salir. se entretienen
loo; viejos ou referir la,¡ trnuiciones del
país, y los j1he4c'f cu contar su,; rwcnt
nras en lo.s cacerías. Cada uno do los
valles, de los cerros y de los nevados
tienen (:;o{!un ellos) nlgun orígon so.
Lrenaturnl, cuya ltistoria se trasmite
de padre ;Í hijo.
Ent:e otms leyendas pastornlo'l, !ternos
ou-Jo una acerca. del novado de
Blu?~tlisap, que carnctcri:.:a In:. costumbte
» y la candidez primitiva <.le los
obcrlaudesos.
En otro tiempo, dice la. tradicioo, ese
cerro novado que llaman aun hov 'lllonte
de ¡lo,·c~ (blumli.<~ap eu alemau) era
uno do los m~s ricos pnstalcs Jo los
1 Alpes; e u el Yemno estaba cubierto de
o~pcsn ycrl1n y flores hollísiums, y pacían
en él más de aoo \'1\c:J.S y Lecurros.
La ro~, que se ve tocln\1a lo'fantnrse
desnuda un medio do la eterna uieve • 1
servta en n•!ucllos tiempos para dar
sou1bra y abrigar ln caLnfín Jcl pastor.
Poro olosgmciadameute el ducfio de
aquel paraíso nrcal!io no roerecin tnuta
diclu~, segun se vcr:'l, Se hn.bia robado
lí una. j'í"en de los ni n!,Jcdorcs, llovún.
dola á su choza, con grande oscúndalo
en el paí~. Ln. niiin, que so creía sobe.
rana, obhga ~a al pastor .L cun•plir toc..
lo s s. us cupnch.o s; entre otros ' tuvo el stgutetJto: aubt r y hnjar al v:-~llc por
unn. e.~tfileru bh.ndn. y c6moda. El pa~tor,
no teniendo otra cosa á 1nnuo, re.
c~~i6 tl)dos los quesos que pudo, y pont~
ndo os uuos 8obre otros, hizo nuchas
g_radas con ellos, pegtíudolos con In más
nca m&ntoquilla de su lechería. Todas
lns maí:nnas lavaba t!l mismo aquella
cscnlera, v desdeñaodo el :lgua do la
tucutc, ve"rtia para limpit\rlt~. -la loche
más pn ra do !iUS vacns.
La iudi•runcion do lo" clernas p.'lstorcs
llcg1í 1Í s~ colmo cuando se supo el
capricho do l1\ amada del pastor del
Ulnndi.~a11· L~ mad ro do él no r¡ucrin.
creer que aquello fuese cierto, y RO
diri~ió al chalet de su hijo para ¡;onuo.
nc'\rlo sérinmeuto.
El calor era ;;ofocante, y la pohre
ancinoo. lleg6 sin aliento ,¡ la cumbre
del cerro y pidió uno. taza de leche á
su hijo, • pero (sle oo qnorin g-astarla
y le ofreció un poco de agua mezclada
cou tierra Llauca. La madre, con sobrada
jullticin, se iGdiguó, y tirnudo
léjos la bebida, excla.mú al irse :
-1 Que la ju,ta veognnza de Dios te
cnsti"UO como lo mereces l
Po~c os momentos dcspncs e 1 trueno
rompió los aires, una horrnsca se formó
sohro el cerro tnaldi to, nua nevera en.
tera cnyó sobro el p'lstnl, y el pastor .Y
su compañera r¡ucdnron ~oepultados hnJO
ol Monte dt· lt~s jlvres com·ertic.lo ou
etcmo nc\·ado. Desdo eut.6oce~, añado
In leyenda, :.e o yo pedir socorro, cuando
sopla el viento eu las noches borrnsco.
sas; pero hasta ahora Mclio ha subido
á buscar á los pobres pecadores ente.
rr:ulos en In ni evo eterna del UlnMlisap.
Todas lns leyendas oberlnnde:-ns tienen
su scocilln mornlidnll, en las cuales
ol \ icio es castigado con ~;everidnd y
la virtud obtiene casi siempre su rccomponsu..
Los vestidos de las mujeres del Obcrlaud
son poco m lis ó ménos como los de
Hcrua, poro las ti~onomías s~n mucho
m líe¡ sua.,·es y n•~rnda.bles; c:vu todas lns
obcrlaude~as :On rubias y tienen \tul\
cxprcsion ctíudidn y alegro. Lo que os
de :1otnrFc es la pureza de su tez y su
color blanco y rosado línu cutre lus
catn peRioas que vi ven al rayo flcl sol.
Eotre ;,etoann no llevan nada en In
cahozn, sien1lo su único adorno mugníficu~
trenzas de pelo rubio atadas con
cintas negras; pero si son casadas, las
* J•;n Suiz.n so tomn lecho por agua. ordin:
nia.
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1S6 LA :MUJER.
recogen, formando corona en to1 no de
j l~L c11hcza, y sueltas ~>obre los hombros
~>1 son !:oltcraQ.
1 Los hombres visten una levita. de
1 corte anticuado y pn.ntalon igual de
paño burdo color de botell:L; sombrero
de paja, negro y cou tula copa altí~ima;
llcv-au siempre entre lo~ labio!> una
enorme pipn. de porcelana, y parccc<¡ne
es :~.11 í doude fincan toda "\l unidad;
In :unhicion de aquella~ geute~ tiene
por hase poseer una pipn. más hcrmo!'n,
rniíf! costosa y más cara 1¡ue In de su
\ecino. ¿X o vale esta ambician por la
que tieucu los hombres de [JI"t' n ?llU ll(lo
en llevar una condecoraciou tÍ cruz de
honor, tÍ una. charretera 6 ¡;alou que
le:; dé Ítll}JOrtaucia.?
XIV
1-:L LAGO DE DRIEN:f..
El lago de Brieoz es mús pequeño
que el tic TIIUn, y ~ns a.lredcdorcs son
rn{nos ucllos y pintorescos, auuquc
tienen filt originalidad y bollo7.a las al.
tas rocas coronadas de pastalos salpicados
do chozas y cltalets.
ag-ua espumosa, como un magnífico arco
sobre la cabeza.
Por dettas de In. plataforma seguirnos
una preciosa vercdn que counuce
hno;ta las rocas e!{cnrpn.das que dominan
el lago á 1,000 pil-s do nltnra. Desde
allí se percibo no ~ol:unonte el Brieuz
sino el va.lle do Iuterlnken y el lago
de Thuu con los corro!l y poblaciones
que lo rodean.
De!'pues do haber pas.'l.do tre:s ó cua.
tro horas admirando todo3 aquellos
puntos de vista, y descansando eu uu
hotel que brinda toda clnse de como.
didadcs al viajero, tomn.mos de nuevo
el vapor que nos condujo al pueblo de
Brienz.
E,;te pueblo ¡¡Ólo tiene cerca. de dos
mi 1 ha.ui taut es; u o llama la. atencion
por uiuguu motivo, y tiene solamente
110 monumento de nlgun mérito: las
ruinas de \10 castillo con:struido en el
sido XII, y r¡uo no tu\'Ímos tiempo de
ver. Allí s6lo tlOS detuvimos el tiempo
iudü:peusablo para Lncor preparar un
coche y dos caballos.
XV
EL llRUNJG.
1~1 primero de Agosto nos cmhn.rca.
mos en un vapor con direccion á la
cnscadn Je Gie.sslxult, que estn ou la A poca distancia dt•l pueblo de Bru.
OriJin Ízt¡uierda deJingo, Y tí UnOS diez nig dejamOS ol COChe :Lhanl!onlldO n
minutos distnnte del pueblo de Brionz, orillas del camino, y ensillando el co.
si tundo alindo opue.,to . .Al cnbo do una cllero los caballos que Yeninu tirnu.
horn do nnvegacion oímo¡¡ el estrépito dolo, empezarnos á subir lentamente
de lo. c:tscadn, y lí poco dosembnrcmnos. la montaña del Brunig. Pasábamos por
Un camiuo en forrnn de zigzng 11om en medio de campos y ricas !'Omento.
dc,.ca.u ~;ndamente l1Mtn unn platnforma, ras, y al pasar por íronto {¡ lac; choza•
de Jondo se di visa el conjuuto do In el ruido de los cn.scaholes f¡Ue lleva.bn.u
cascada, meclio escondid1\ cutre muchos los cu.ballos al cuollo utmÍitn las geotei
árboles, c¡uo Laj:\ saltando desde In. cum-1 :\ sus pucrl."l.S.
hrc de un cerro hasta perdcrH! entre lus 1 Al cnbo tJe una ltorn de mnrcha llo
ngua.s del lago. Los catorce snltos de gábamos á la. cima del Bruuig, maguí
<¡ue se compone In cascada tioneo los tica ruontnñ., cubierta do iuuurnerable
no.mbrcs de lo, principales patriotas pinos y cugastn,Jn en colos~los roc.'\s
smzos; el primero se lla.ma Bcrthoú.lo, Desde la cumbre, ou la que nos detu.
en honor Jol fundador do Bornn. \'Ímos, ~e descubro el pai!'aje mtís be.
U na senda piutoresc.'\ llevn por entre llo que hru;ta t.mt6nces ltabinmos visto
un bosque do l!ertnoSa. 1 di>emiuacJos por el Talle.
roo el Báltico, y de!ipucs de varins ba- ' Un pobre hotel DOS dió abrigo aque.
tallas subieron, el Rbiu, a.compañáu- lla noche, pero eran tan malas sus en roas
dolos ya otras tribus de Alemania; y tan caluroso el pobre aposento, que
llegaron todos juntos al lago de los 1 no nos fut~ po~ible dormir, y nos levaD- I Cuatro Cantones (donde fundaron á tamos cuando apuntaba la aurora, á las
Schwytz ), y pasándolo, acntnparon al tre¡¡ de la wafiaoa, y ántes de las cua.
derredor del monte Pilátos. Los escao- tro subiamos ya al coche que nos deuia .
diuavos, sin embargo, se separaron de llevar á Saruco y Alppacb.
• los demas emigrados, y buscaron un Recorrimos todo aquel trecho de ca.
sitio para fundar ellos !'iolos UD}~ colo. mino como entre sueños, pues los ojos
nia. Hallaron muy aprop6sito un pre. se nos cerraban instintivamente con el
cioso valle qne les recordaba á su pa · 1 movimieuto del coche y el fre:.co deli.
tria, y llamándolo Hasly establecieron cioso eJe la mañana. El camino le da
allí su colonia. Segun se cree, esto vuelta al lago de Lungheru ( que los
sucedía en 880, poco despues de la habitantes han tratado de secar para
fuDdat:ieu del reino de Hungría. a.pro\"ecbar el terreno), el que de cerca
Los anales suecos mencionan tam- pierde mucho de su encanto. Un estre.
bien el hecho, y los habitantes del va. cho vnlle, salpicado de casita!;, semen.
lle de Hasly tienen, como una prueba teras y bonitos grupos de árboles fru.
:le sn orígeu, un poema llamado Canto tales, separa el lago de Luoghern del
de les frisones del 1-'ste, que es igual de Saruen.
á uu cauto popular de Suecia. La. capital del Canton de UuterwaL
Despues ue que hubimos permane- 1 den (Saruen) es una graciosa ciudad de
ciclo algunos momentos en la emiuen- 4,000 habitantes, dominada. por la co.
cía del Hruuig, e1npezamos á descender lina de Sandeuberg, dotlde ~e veo aítu
del hdo opuesto de la. montañn., por un algunos vestigios del antiguo castillo
angosto sendero rodeado de árbole!'! y do los ~:~eíiores del mismo nomure, y
rocas ve:eutaua enrejada qne Jaba sobre e~e pasaje de mi vida es tan prosaico
un corredor exterior. La ventana esta. y desabrido ....
ha abierta, y levantando la vista nl cíe- -¡K o lo crea, tia, se lo agradecería
lo le ví nublado, y la luna no daba sino tanto! exclamé, pues era tan extrnfío
una luz tri!;te y desigu:d. verla un tanto comunicativa, que aqne.
-¡N o piensas acostarte? preguntó llo no era para desperdiciarse.
tia Audrea. 1 -Pero, dijo ella con embarazo y
-:N o tengo suefio .... y como hoy he arrepentida de haber dicho aquello,
visto por primera vez de mi vida un ser{¡ mejor dejarlo para otra ocal-lion ¡
muerto, estoy impresionada. adamas es tarde y querrús dormir.
-l:l ico mal, repuso ella, lo confieso, -N o, no, al contrn.rio, no quiero
en llevarte ú la igle&ía..... pero no dormir. Siéntese aquí junto 6. mí y con-
' me animaba ú ir sola, y no pude ven. versemos.
cer el deseo de verle por última ve~, -Ah l Pepita, tú serias la úoiu\ por.
despues de tantos años de extrañamien. sona que btlbiern recibido esta coufi.
to y fingida indiferencia, por lo ménos dencia en el mundo si yo te la hi-por
mi parte. ciera!
Yo lo. miré sorprendida, lo cual no. -Es preciso que cumpla usted lo que
tando: ofrece, la dije tomándola una m~no en.
-iNosabiasacaso,Pepita,dijo,que tre bs mias,-ya sabe que de mis dos
debía de haber sido la esposa de don tías yo siempre la be querido más á
Ramon JJ:eodoza? usted.
1 -K unca lo ho.bía. oído, contesté: t y -Lo sé, repuso, apoyando su frente
'l'O.MO lll. 21
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190 LA MUJER.
sobre mi homhro, y por eso s6lo á ti sa.ba mezclarse. A poco de· babor lle.
habl:l.ré de mi pasado. gado á N'~>"""', empecé ú verle con fre.
-i Y con tia Juana no lo recuerda á cneocia. en casa, y supe que le había
veces~ llamado mucho la ateocioo el inculto
-Ah! no, con ella imposible l talento de mi hermana, á quien quiso
-Pero mi abuela.... eu;;eñarle francas. Juana no em her.
-Méoos, ménos, hija mia!. .. cuando mosa, pero tenia ojos muy vi vos, dien.
te refiera la historia de mi vida. encon- tes bla.uquísilflo~, boca agraciada, y
trarás que con ellas me seria imposible sobre todo, mucho juicio y buena conhablar
de lo pasado ... Mi hermana, co. versacion. Don Ramon, que deseaba.
mo tú sabes, me ha mirado siempre tener un bogar aneglado, en breve
corno á inferior y piensa que mi intc. coocert6 matrimonio con mi bcrroana.,
ligencia no está !í la altura de la suya ... cosa que llen6 de orgullo á mis padres,
Y por cierto que no se equivoca, yo que crefan estnblocerla muy bien al
siempre he sido torpe y jamas be teoi. lado del homhre do más consideracion
do gusto por la lectura y el estudio, y de estas comarcas. Aunqne al princi.
ménos en leer esos librotes secos y ári- pio yo le tenia recelo y no me atrevía
dos que han sido su delicia. Sin emba.r. ;Í acercarme al novio de Juana, él me '
go, si á vece¡; sns palabras ofenden mi trataua con tanta condescendencia, y
o.mor propio, la pobre es tan enferma me participaba de lo!; dulces y ma.n.
y ha sufrido tanto en su vida que yo la zana!! de las que le enviaba una ber.
perdouo. Tú sabes que mi padre, que mana que tenia eu Bogotá, que al fin
recibió en sus primeros años poca. edu- fuí adquiriendo confianza, y ya no me
cncioo, la. tenin. á ella do amanuense, doliau las cbauzas qne tenia. conmigo
le llevaba los libros, escribía sus car. acerca de m¡, afanes y percances en
tas y corría con toda la pnrte intelec. la. escuela.
tual de sus negocios. Así es que él no "Aunqne el matrimonio con .Tuana
se cansaba de ponderar su inteligencia, esiaba. enteramente arreglauo, no f!e
sn juicio y la reserva que guardaba. babia. i'ijado otra fecha sino la do la
Mi wadre siempre la prefiri6, y lns dos terrnin~cion do una casa <1ue don Ra.
congeniabo.n en todo, siendo así Juana mon edificaba. entónc~, la misn•n que
la. mano derecha de sus paJres, que tú cono·· •s, y en :londe murió. Entre.
nada. hacían sin consultarla. tanto enferm6se Juana tan gravemeute
"Cuando .Juan11. cumplió veinte años ::¡•te dur6 muchos meses e u la cama, y
yo tenia trece, y era una nifia afi.cio. desde entónces dijeron cuantos mt~di.
nada. á jugar á las muñecas y divertir. cos la vieron, q110 nunca \·oJveria á re.
me en la huerta con otras compañeras cupcrar su salud; y ha sitio así, como
de mi edad. No se babia logrado que hns visto: sufre por tiempos accidentes
rue aficioua~ bien
amigo de ~ociedad, y se manifestaba inteligencia, buen sentido y f1milia
amable y obsequioso con las mujeres honrada, que los encantos de un amor
jóvenes, aunque le tachaban de alta. participado. Aquelln. ma.lhadada.enfer.
nero y orgulloso las gentes vulgares medad produjo en él suma deslzon é
del pueblo, con quienes siempre excu. intranquilidad de espíritu, yéu~;.ose al
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REVISTA QUINCENAL. 191
fin para Bogo tú á pasar una temporada 1 Bogotá muchos meses, y el dia en que
con su familia. Aunque todos habían volvi6 á N"n babia yo estrenado un
notado el resfriamiento de don Ramon, 1 traje (me parece que lo veo l) de mu.
nadie en la familia se atrevía á decirlo, eelina blanca cou pinticas azules, y
y ménos mi hermana, que ocultó su como se U!':aba ent6nces; llevab:l. los
pena y su disgusto eu silencio. A pesar 1 brazos descubiertos y cubríame el pe.
de mi. escasa inteligencia. y poca ed'l.d, cho un ro.ñuelito blanco; entre la parte
nA.da de e:sto se me babia escapado, y superior de las trenza:~ había puesto
un dia roe convencí de lo mucho qne un ramito de jazmines estrellados, y
su fria la pobre Juana con la i ndiferen. así vestida salí á la s!\la en el momen.
cia a e su novio, porque me encontré un toen que entraba á ella don Ra.mon. Él
papel que ella había escrito, eu el que se paró en el dintel de la puerta, mi.
se lamen taba del abandono de un hom. rándome con sorpresa.; yo me sonrojé
bre á quien ella amaba. y admiraba y bajé los ojos delante de los suyos.
tanto. -" Andreita, me dijo alargándome
"E u tanto que suoedian estas cosas, la mano, ha crecido usted tanto y embe.
se habian pasado los años, y yo babin. llecido, que casi no la. reconocía. ¡Y
creciJo haciéndome mujer, aunque no basta bonitas y aristocráticas manos
dejaba de ser bastante juguetona. y tiene! añadi6 guardando una de las
nada e<>tudioso.. Cuando cumplí quin. mías eutre las suyas.
ce afios empecé {l oírdecir que era. bo. "Yo permanecía azorada y sin con.
nita., oosa. que me repeti~ el espejo testar palabra.
cua.ndo le consultaba ... esto lo digo, -" i Cuántos años tiene usted, pues?
hija mía, no por presuncion, sino por. añadi6.
qne hao deSD.parecido de mi fiRonomía -"Pronto cumpliré diez y seis, con.
ajn.da hasta las huellns de una belleza testé arranca.ndo con dificultad mi ma. 1
qne se ma.rcbit6 en breve, merced ií la no, que aún tonia en las suyas, y no
triste y monótona. vida que siempre me quería soltar. Y bajo pretexto de o.vi.
ha. cabido." snr su llegntla. al resto de la familia,
Tia Andrea guard6 silencio por algunos
u1omentos, é ih:l. ú contiuuarha.
blando, cuando de repente entró por
la ventana abiertn uu nmrciéln.go, el
q{1e dcspues do dar Jos 6 tres vnel tas
volanJo eu torno del aposento fué á
golpear contra. la luz quo hnhia.mos
pu~sto s~bt·e uua. me"a., apagándola.
Qu1~e salu á encenderla, pero mi tia
me detuvo tliciémlome:
N o salgas, Pepita, prefiero la oscnri.
dad para seguirte contando mi cuento.
Y en seguida continuó Je esta roa.
nera.:
-"Te decía, hija.mia,queyo era bo.
nita, y así era. la verdad: mucJ1o más
blanca. que mi hermana, teoia los ojos
claros y grande~, la boca pequefia, el pelo
rubio, ondeado y muy largo, ademas
ponderaba.n mi cuerpo bieu proporcio.
uado y a~pecto animado y fe~tivo.
"Había permanecido don Ramon en
salí apresuradamente del aposento.
"Sin embargo, yo no me cuidé de
llamar á nadie, sino que saliéndome
al patio, me ~;enté detraa de unos gro..
nados (que ya no existen ) y bajo un
emparrado de jn.zmines. Llena de or.
gullo, pero tambien de turbacion, con
lo.; elogios de don Ramon, me puse ú
mirar las manos como si no me las co.
UOCleRe.
-"¿Y si Juana, que estaba en el
cuarto vecino, le oy6, no se molesta.
ria 1 me preguntaba. i Por qué? i no
es mi hermano político 1 ¡Qué voz tan
dulce y qué mirada.! ... "Y basta bo.
o itas y aristocr&ticas manos tiene! "
decia yo en voz baja, mirúndoroelas.
Seguramente Ramon, peusé, se acordó
de las de Juana que son negras y flacas!
"No qui8e volver á la sala, sino que
lo estuve oyendo hablar por la reo.
dija de la puerta. Desde ese dia cuidaba
muchísimo mis manos y peo!':abn
con suma frecuencia en ol novio de
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192 LA MUJER.
Juana. Sin embargo rara vez tuve -"Ramou .... no piense que yo gnieocnsioll
de hablarle ; me habia vuol to ro. reconvenid e por su manifiesto destan
corta. que huía cuando se acercaba, vío, que comprendo perfectamente; así,
y adornas mi hermana buscaba siem- le devuelvo desde hoy su libertad; japre
algun pretexto para alejarme de mas seré su esposa.! Las circunstancias
su presencia, pero no lograba impedí r bao variado .....
que yo no le viera y le oyem (desde -"No diga lo que no piensa, con-aquella
rendija), en donde me situaba test6 él con frio acento.
parn. poderle ver y oír sin ~>er vista; -"Sí lo pienso así.. .. y cada día me
gozándome cuando notaba que su con- be ido convenciendo más y más que yo
versacion era distraída y que parecía ya no le convengo :í usted don Ramon.
buscar en torno suyo algo que le fal- Ella aguardaba que él dijera alguna
taba, cambiando su fisonomía cuando cosa, aunque fuera por política, pero él
yo de repente entraba.. 1 con ti uu6 callado.
"La pobre Jnana se manifestaba. [ -Con facilidad, añadi6 J uaua, encada
día más tribte y disgusk1.da, y ha- contrará usteJ uun espo~a mús j6ven,
l>ia momentos qne fijaba sus ojos en 1 más bonito. y más sana que yo, que le
1
mí con indecible angustia. hará feliz ....
"Esta falsa situacion no se podia -"Juana.: exclamó éllon~nt:índose
1
prolongar indefinidamente, y al fin de su asiento: i habla. usted de chanza.
vioo la tempestad y estalló el trueno. ó con ~eriedad 1
U~ dia, estando yo en acecho, como de -"Y o nunca. me chanceo, y este es
costumbre, y J nana conversando en la asunto sério.
sala con sn no>io, el que se babia, ma.- -" i Es decir, dijo él, que usted, con
uifestado de particular mal humor, oí su entera libertad, rompe y anula uuesque
al cabo de u u prolongado silencio
1
tros compromisos ?
ella le dijo con voz conmovida y tur- -" ~í. los auulo y los rompo! repu-
1
bada : so ella con voz clara y fuerte, y lo a&e-
_,, ¿ N o es cierto, Ramon, que soy 1 guro r1ne de hoy en adelante no quiero
uur.. mujer muy iuutil y enferma '! ser para usted sino uuu. amiga, si mi
-"Pero ... annr1ue ahor:1 está siem- amistad puede valer algo ..... una. hC'rpro
enferma, contestó él cou de!'abri- mana, tal vez, a:íiadi6 en voz má~ baja.
miento i uó recuperará alguu dia la 1 y trt!mula, echan Jo á auJar hát:ia ef'ta
sal1ul? alcoba. que ora la pieza wiís ioUledia-
-" 1\ o lo creo, ¿para. qué he de de- ta. que eucontr6 para ocultarse.
cir lo que uo es? -"Juana! exclamó él con un acen-
1
-" i Qué dcsgro.cia. ~ exclamó él se- to alborozado que procuraba ocultar;
enmante. Jua.nita, oigo. usted!
-"¡Lo siente 11sted por mí 6 porl Ella, sin duda, comproudió lo que
usted? proguutó ella con ciert:1. irouía. pasaba en el corazoo de su ex-novio,
-"Por ámbos, naturalmente. pues uo le contestó, ni volvió siquiera l
-'' Cowprendo muy bien! repuso , á mirarle, sino que empnjó aquella j
ella. 1 puerta, y eutraudo en el apokeuto se
-" i. Qué cosa? dejó c¡\er sobre E:sta tarima solloz;\udo,
-"Que á usted no le conviene una en tanto que yo salia sin que me viese
mujer como yo ... y esto lo dijo cou acen- por la puerta que da al patio." 1
to ronco por las contenidas lágrimas. III
"El no con tostó, sino que apartando
la mirada se pm:o á dar golpecitos con "1\Iás roja que una ílor de granada
el basto u contra la mesa, con impacien- (continuó diciendo mi tia, de.~ pues de
cia y dir;gusto. haber callaJo por algunos momentos),
·• Comprendí que ella se babia pues- sumamente agitada y sin atreverme á
to de pié al decir : 1 pensar en las consecuencias que podria
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REVISTA QUI~CE~AL.
tenor para mí el rompimiouto do mi tnn turbada, pero ~egurnllleuto !'Oria lo
hormaun. con su novio, fuime {¡ocultar que quería don Hr.mou, pon¡ue npreco
mi sitio f:worito, bajo elurn¡mrrado tiíndome la mnno con tcruutn. y Hedo
jn.zmiocs .... Al cabo de uu momento váudosela á lo;; labios me dijo:
oí <1uo se acercaban pasosa.celera.tlos, y -"Gracias, gracia<>, tíugel mio~ Eo
c¡uise nlojarrnc ~;iu l'aber por qué, pero este momento in\ ií buscar á fin i nconveuicute.
-"Libre de amarme i repetí cowo "Al decir esto se nlt•jiÍ, y yo me que-u
u eco, tuiriÍndole turLadn. dé allí mismo, vero tan sorprcuclida y
-" ~í, A mlrc:1, contestó ,;¡, y esto confu~a que no lograba a lograrme. Al
no puede sorprenderla, puesto que haco cabo de un mto ~en tí <¡no mi mndre
dias q11u sin hahln.r nos cotuprcndiamos, 1110 llamaba desdo In puerto. ele la
¿ uo es cierto ? sala.
" Yo hnj(. los ojos, que $0 me llena- "Allí estaban mi padru y do11 Ha-ron
de l1ígrima-:, y emyH~cé á temblar. mou. ::\Ii madre, con \OI. agria y des-
-" Yo sé que usted n.o ama, aiin- templada, me prcguut6 si eH\ po~iulc
llió. i Quiere sor mi C.'-}•osa idol(\trntla que yo hubie~e yn nceptndo la utnuo
y lta<·tmno el mús dichoso de los hom- de e~e ct\unllero, el •1ne, niindití, hacin
lH us 1 poco rnto cm el uovio do mi herma un
-·• ¡Y .Junun? contesté halLncientc. mayor.
-" l~lla misn:a, y con sn eutem \O- -·· t'ieiíora, dijo Hamon, JO no rom-luutall,
mu ncnba do decir o~pout:íuea- pí los comprozuisos c¡uu me ligaban á •
mento c¡uc renuncia :Í :m oulaco con. l:1. ~>eiíorita J uaua, co111o olla misma se 1
rnigo, y •¡ue uuula mre!:entido por nin- ternura, no te turbes y respondo h!'a
gunn n.ujcr ...... Y o sl- que mi .A ud rca y llanamente si aceptas la mano dú
1 me corresponde; así, dígn.mo ya cou los esposo qne te ofrece i mi roaclre tnm-
" X o sé lo que le contesté; cstnba poco lo tiene, haré su gusto y el rnto.
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19-! LA MUJER.
-"Esto se llama. hablar! exclamó u ita y más amable que yo, no creas que
él, que veía. con gusto aquel cambio, serás la. compauera de :;u alma y que
pues quedaría. en la. casa la hija que participarás de su peo!;aOJieuto jamas 1
1
más falta le hacia. Y para decir ver- ¿Cómo poJrás tú, niña tonta é igno.
dad, añadió, Juana hizo muy bien en rante, distraerle con tu couversacion1
renunciar ú este matrim~nio, porque i Cómo le hnblar{lS de aquello que ocupa
su salud quebrantada no es propia su inteligencia y lo que le interesa L ...
para ese estado. -"Todavía soy muy niña, con test<;
"Rn.mou n1e dijo algunas palabral'! enojada, por consiguiente, tendré aru.
' de agradecimiento y se despicli<Í para plio tiempo de instruirme, y pueda ser
volver esa noche. Entretanto pensé que que cuando llegue á contar tantos años
debería da.r algunas explicaciones á como usted, no sea tau ruda é ignorante
Juana esa. tarde. Estaba re ti rada en como abo m. Por otra parte, afiadí lesu
alcoba, y la encontré sentada en vantándome, á pe¡.,ar de mis defectos y
una. sillita baja, al parecer leyendo, falta de inteligencia, yo le gusté á don
pero notó qne tenia los ojos abatidos Ramon .... y miÍs de lo que le agradó
y llorosos. Me senté al frente de ella usted con toda su sabiduría; así, uo
y la dije: tenga cuidado por mi suerte.
-" Hermana, quisiera. explicarla.... ".A.l acabar de decir estas duras 1)a.
-"N o te tomes esa pena, respoo- i labrns, me salí henchida de orgullo y
diú interrumpiéndome. Sé todo lo que de mal humor. Pero apénas me •í fuera
pnetles decirme; te deseo mil felicida- de su aposento, me pesó el haber hades
con don Ra.mon. 1 blado así ú mi hermana mayor, tn.nto
"'Y fijó los ojos otra vez sobre el li- más cuando yo me consideraba triun-bro
fingiendo inJiferencia. faute y ella vencida en a.quelln lid tle
-"Deseaba tnmbien ar;egumrla, di- amor. Resolví aguantarle en adelu.nte
je, que si este casamiento le parece á todo lo que me dijera., sin replicar, y
usted impropio, y si la disgusta. dema- lo cumplí, pues de::;de aquel día nunca
siado, yo basta renunciaría (, él. 1 vol vimos, Juana y yo, (t tener la menor
"N o té que le te m ulaba.n los labios y reyerta con motivo de tan delicado
que ¡¡e inclinaba para ocultar sn turba- asunto: era demaF.iado orgullo~a y recion;
pero haciendo un esfuer;r,o para servada para manifestarse celom, y yo
afi rrua.r su voz : 1 estaba. al priuci pio tan feliz y con te uta.,
-"Mi madre, contest6, me l1a pues- ¡ que no podía méuos de tenerle compA.to
al corriente de cuanto ha sucedido .... sion por no haber logrado conserv:u el
y por ella supe que a.péna.c; hube roto corazon de nquel l1ombre que yo concon
don Ramou, él se comprorneti6 sidern.ba. como el primero del mundo.
contigo sin vacilar un momento. "Don Ramon me visitaba diaria-
-" Sin embargo, si usted no con- mente, y cada vez que le oín. conversar
siente, si se opone.... con tanta gracia y talento, y pensaba
-" Y o oponerme 1 exclam6 levan- <¡u e su~; opiniones eran leyes rara tetando
sobre mí una mirada desdeñosa. dos los l1a.bitantes del pueblo y aúu
i Qué me importa 1 i .A.caso no fuí yo para. las personas de la. capital que le
1 quien le notific6 que entre los Jos ya conocían, me maravillaba de mi fúcil
no hRbia compromiso 1 triunfo, y no me causaba de admira.nne
-" Asífué, dije levn.ntitndome muy considerando que se hubiese él fijado
1
chocada con su tono de desprecio, -por en mí: Naturalmente Juana. tenia cui.
<:on~iguiente celebro que no tome usted 1 dado de no presentarse ya en la sala
á mal qne yo ocupe su lugar. cuando él estaba en ella., pero él pareoia
-"Encontrarás, Andrea, repuso con haberlo olvidado todo para no pensar
1
creciente desprecio, el campo entera. ¡ sino en mí, manifestándome su cariffo
1
mente libre; pero sí te advierto una l de cuantos modos podía. Sin embargo,
cosa.: aunque seas más j6ven, mús bo- nuestl·as relaciones nada tenían ie con-
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REVISTA QUINCENAL. H)5
fiJencia.les, pue~ mi mr.dre, que uo per. yen la mayor parte de los proyectos
donaba :í dol.l Ramon su coutlnc t~ con hnrnanos ...... Pero no anticipemos ....
su hija favorita, jamas permitía I)UO hliúntras Ramon apuraba á los obre.
me hablase á solas ni un momento, ros yo hacia inauditos esfuerzos pam
sino que siempre estaba presente en estudiar é instruirme, con el objeto
nuestra~ entrevistas, y no perdía oca. secreto de rivalizar IÍ Juana, DO sola.sioo
de decirle algo desagradnble. E;;ta mente en atractivos sino tambien en
aspereza de mi madre para con él lo instruccion. Pero el t;\lecto DO se for.
sufría don Rnrnon sin manifestar su macoo la voluntad, ademas, la Divinidisgusto,
pero yo comprendía que el dad 1lebia castigar mi loca vanidad.
tono agre~i>o de su futnra ~:uegra le En breve encontní que los libros me
heria profundamente, y que tenia que fastidiaban hondamente, pues no siemhucer
un esfuerzo para ocultar sus sen. pre entendí~ bien lo que leía, y no
timientos. A pesar de toJo yo era in. tornaba el meuor íoteres en ello. Yo
mansamente feliz, pues oos entendía.- le babia suplicado á Ramon que me
m os á m étlia~ palabras, y cuando él vol- enseñara fran('es, prestándose él con
vía á su casa llevaba mi recuerdo bajo gusto á mi deseo, pero al cabo de poco
ltL forma de un ramo de jazmines (cuya tiempo nos cansamos los dos, porque
blancura virginal, m~ había dicho, era por una parte él veía que el estudio
la itnúgen de mi lu11nilcle personr.), fio. era antipático á mi uatmaleza, y por
req que yo ponía todos los días sobre otra, yo me sentía afligida y humillada
una mella para que c~ l se llevara al des. al encontrar que Juana babia aprenpedirse
.... en cambio me dejaba el re. , rlido aquel idioma y otras muchas co.
cuerdo de su mirada, que iluminaba sas en corto tiempo y sin ninguna dimi
espíritu el resto del dia. ticultad. Así, resolvimos auaucionar el
"La casu de Ramou ( cuya conclu. aprendizaje, pero no por eso Ramou
sion ha.bia activado poco durante los dej6 de teuet· conmigo las mismas conúltimos
meses de su compromiso con sidera::iones, y cada dia se manifestaba
Juana) marchaba ya á toda prisa, y más tiemo y caiiñoso, aunque con el
todos los alLañiles y artesanos dellu. resto de la familia siempre us6 de
ga.r estauao ocupac.los en su fiual cous. cierta nlto.uería ceremoniosa que hetrucciou,
en tanto que yo cnidabn. con ria, y ~mns consintió t¡ne ninguno de
el ~ayor esmero un piú de jazmi n q11e ellos ll01perruitiem con él la mús leve
tema preparado pan.J. serubrnr en el familiaridad ni conft.'\nza. E'lta con.
patio principal de la ca!'a nueva, como tineta orgullo~n. me clolin y turbaba,
u u dulce recuerdo para lo porvenir . .. . recorcifíndome lo que contaban tle los
(·en ramo de eso mi;;mo jazmín, que grandes aeñores del tiempo de la cojamas
salió de esta ca!'
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 32
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La Mujer - N. 20
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y FE DAN FUERZA.
. LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
ll XCL.USIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
llAJO LA DIRECCION DE LA SEÑORA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
------------JU-EV-E-S, -JU-LIO_ 2_0 D_E_ 18_79._ ___ ~PRECIO 30 cs. ;;.__......;... N.0 20. }- __ ESTUDIOS HISTORICOS
SOBRE LA 1\I.IUJER EN LA CIVILIZAOION.
CAPÍTULO OCTAVO.
LA MUJER GRIEGA.
( CONTINUACION).
X 1 ií una vida de sibaritismo, su mujer
EN la Albania. y Arcadia. (hoy Tur- tom6 las riendas del gobier~o e_nter~quía
de Europa), las mujeres eran ta.m. m~nte á .s~t cargo. Daba au~t.enclas pubieu
valerosas como las espartanas. bhcas, v1stta.ba las guaru_lClODe~ que
Sucedió una vez que habiendo peue. guardaban las fronteras, é 1mped1a _cou
trado los enemiO'os hasta el corazon las armas on la mano que los vec10os
mismo de una. de 0aquella.s ciudades, en invadie.!:en .s~R Estados. Era tan v?"letanto
que, los hombros combatían en rosa Y.JUS~Ct?ra qtte los r~yes vecmos
las calles, las mujeres, desde lo alto de la bac1an ~rbttro en syto d1sputas. Una
sus ventanas y azoteas, arrojaban sobre vez los esc_tt~s se queJaron de los ma.
el enemigo piedras y tejas. Al fin, los proce~tm1e11tos lucen en la bis.
toria, y aunque no fueron griegas, en
los anales de esta nacion fué que se hicieron
notables.
AMAGE era. la esposa de un rey Sar.
mato <}el Ponto. Como el rey no cuí.
daba de sus deberes y vivía entregado
TOMO 11. 22
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1
174 L A .M TiiE] R . ::.=....:. -...=-
hijos del rey. A este j6ve:-coronó all te;;~as Iet..;:, y ell~miau~ redactó
1
dia siguiente, recomendándole (pie go. ·un có(Jigo de leyes.
hcrnnso con prudencia y siempre le Ze• obia, CJ'Ie se titula ha reina de~
sirvieso de ejemplo la desgraciuda suer. Orie te, sostuvo una larga y gloriosa
te de su padre. guer ~ contra los romnnos, cuando t{s.
Otra reina famosísirua fué ARTJo:Mf- to::; e ~aban en todo ~erable.
rey de Persia ántes del combate, sólo rneott~ en un rincon de Italia.
XII ella fué de opinion que no combatiesen
con los griegos ántes de que llegasen los
damas aliados. N a.turalmentc la opi. Gr tcia teoia tanto trato y comercio
niou de una mujer no fu1~ escuchada, y con cilin, que la historia. de esta isla.
J erges perdi6 la. batalla. do Snlnmina.¡ hace r,"lsi parte de la do Grecia.
Artemisa, sin embargo, combnti6 con Si lia hauia. sido eu su principio co.
denuedo hasta que so retiraron las fuer.; Jonia griega y cnrtngine~n. pero á me.
zas persas, tanto que Jurgos dacia des- dida lile creció su civilizacion, se fué
pues de aquella batallA, que "lo~ hom. hacieJJdo iodcpendieote. Siracu>a, su
bres se habinu manejado como mujeres capit~d, fué una de lns ciudmlt..>s mils
y lus mujeres como hombres." ( 1) importantes pam las letros en la auti-
La tercera reina famosa fuú Zr.xo. güeda.p, y allí "e daban citn todos los
IHA, y aunque su vida pertenece mtis sabios de Grecia, ú peAar de que conti.
bien ú la historia romana que á la gric. nuam1 u te los principales estados de
ga, hemos pensado que la rola.cion de Crecí vivían en guerra abierta coutra
ella uo vendrá mal en este sitio. Sicili Fo Despue~ do llu.ber ensayado el
Zonobia era mujer de un rey de gobie o repuLlicnoo, los si racusanos
Pu.l mira. en tiempo del emJ>Crac.lor ro. tuvie on que poneroe hnjo el yugo llo
mano Aurelio.no. Esta. reiua, despues un r y quo los tiraniznLa á su sabor.
do enviudar, gobernó sus estndos con Este tirano tmo lilltcsores á cunl peor, 1
tnnto lJrio y energía, •¡ue dCM!e el dia y UDll· 'e~ le dijeron :'t uno de tlllos,
o u que tomó las riendas del gobierno, DioDh,io el jrívcn. l)llfl cutre sus ~•íbdi.
no abandonó nunca la armadura do los tos so Jistinguia una mujer muy an.
guerrer<>t<. Zenobia no tmo de su sexo cian~ que Crecucotnbu el templo. pi.
sino b belleza física, pues reuuiü en sí llieud en alta 'oz n los dioses que 1
wdos los vicios y las virtudes de un cons Meu largo tiempo la vida del
Léroe¡aasculiuo. Su 1ínica tlistrn.ccio!l tiran .
era la caza y siempro se la vcin. á ca. Di uiláo la. hiw l111.mar y la pregun. j
ballo. E ra grande bebedora, y en los t6 M qué le tenia tnn especial cariiio,
festines bebia al par de sus generales, pues '1 no recordaba haberle hecl1o
11in t rastornarse jamas. Amaba las ar. 1 uin .. In bien particular.
~ )s lo diré, señor, contest6 ella¡
(1) La ltiatoria menciona otra Artemisa, cuandlo yo em niBa reinaba un tirano
roinl\ de Caria,qnicn á lamucrttldesuesposo l L-d· · q
Mausoleo, le le,·antó uua tumba tan maJn.~Ífi- muy 1rue , y yo robrnuu. aaraamente a os
ca, que desdo entóncea loe monumentos fÚne- dios~ para que nos libmmn de él Ellos
bree se llaman maulvltol. Pero no so crea me o~~ron, y el tirano murió. Otro su.
que en aquel monumento reposaban _las ceni- bió al t rono y resultó aún más cruel
Zall de )[al!JI:OIOO, no j éa~s )aa bab¡a rcllet- que 1 anterior. y 0 entÓnCes pedía 1
vado Al1cm1sa para tomarsclns poco a poco ! 1 ' 1
c&n 11ua alimentos sirviendo olla misma de CC?D rvor que murtem e rey' ,Y os
sepulcro ambulan~ á su ma1ido. 1 d1os me oyeron. Deapues de ~1 lle- ¡
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-~-
1 RE V I S T A Q U I N C E N L . 175
gásteis vos, señor, y resultásteis peor partida, pues 1 refiero mil veces ser la.
1 que los otros dos .... Así, i c6roo osad- esposa de un d ~sterra.do, que no la her.
~~ mirais que ya, con la experiencia que mana de un ti ano!"
tengo, no pida. yo á los dioses que os Tesca eta. m ~y querida. de lossiracu.
conserve u la vida luengos años 1 Si ca- ¡ sa.aos, y aun d spues de la caída de su
1
da uno ha sido peor que el anterior, familia del t tono, ú ella respetaron
i c6mo seria el que viniera des pues de siempre y le e pnserva.ron los honores
vos? 1 de princesa re l.
Et tirano le celebro la gracia., y la.
1
La suerte dE las mujeres de }! esenia
vieja partió en paz. 1 no era por ciet o muy enviuiable. Una
Las siracusanas eran francas y aman- 1 vez, estando la ciudad rodeada. de ene.
tes de hablar la verdad. Cuentan los migos, acudie~ n al oráculo, quien les
cronistas que habiendo Dionisio el an. respondió: " pláquetJe á los dioses
ciano casado á su hermana TESCA. con ron la sangre 11e unavítgende7·eal es.
nn seffor de Siracusa, éste, no pudien- 1 tirpe." Tocó) e la suerte á la hija del
do soportar el orgullo de su cuñado, 1 rey Licisco, p~ o él favoreció su eva.
huy6 de aquel lugar dejando á su m u. sion. Present6s ~ ent6nces otro príncipe
jer. Diooi~io creyó que ella había te.¡ que aspiraba jll trono, llevando á su
nido parte en la fuga de su marido, y propia hija cq In o holocausto, á quien
la acus6 de ingratitud por no habérselo 1 degolló con su mano. Dicen los anti.
avic;ado á él. guos historiad~ ~es que aquello aplac6
-"Tirano, le contestó ella, ¿ pen- la ira de los ~ioses, se salvó Mesenia.
e.a.is que soy una mujer tan tíruida y 1 y eligieron coti o rey al padre desapia.
cobarde, que no hubiera hecho cual- dado.
quier sacrificio poi' acompañar ú mi 1 S. A. DE S.
marido en su destierro? Desgraciada-mente
no tuve á tiempo noticia de su (C'ont~rHW/I't ~.
~------
La cxplicacion de la. chrmuln del penúltimo n1'lmE o es BoYAcÁ.
UNA NOCHE DE LUN~.
Envuelta tou11 en nacarada nube, 1 Oh lumt sin i unl ! ... Me recordaron
Como una vírgeu en :;n Cn!>to velo, 1 Tns a)bo¡; raj·os v esplendor incierto
J'or el espacio ~>e dc!!liza y sube TAJ. que Agustin ~ Mónica mirAron,
Lo. blanca nube, iluminando al cielo. 1 De Ostia la bclt e~l tranquilo puerto;
Do azul oso vapor y gasas bellas • Cuando do Di b<> y de Su amor hablaban,
Ya se empieza á cubrir el firmamento, 1 Llenos de fe, dE caridad, á solas
Y c.ll•tTtuuan su lumbre las estrt:llas Eu gótico baleo , y contemplaban
Sobro los montes, duude gimo el viento. La ténue luz so ro las mt~nsas olas!...
Olt ! cutin bcrm~s e.'!Ulr1in los valles, 1 Te veo en el ispacio suspendida
Do &la luna 1i la luz brillante y pura, A. los piés del :E erno, y te contemplo
Si aquí no ru1Ís eu las sombrías calles Cual la ltin1para; fiel y bendecida
Cada. piedra cual ópalo fulgura ! Que brilla ante ~l en el sagrado templo.
Y, cambiando el astJeoto de las cosas
Bajo el influjo de su lumbre grata,
De mórmol son las de:;iguales losas,
Y son lrts fuentes derretida pinta.
Oh ! quién s vista apartará del suelo,
Y al verte eucu [otro deliciosa calma,
Que no se acuer e del Señor del cielo
Para entrego.rle 1 cora-wn y el alwa 1
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176 LA MUJER.
Ay! que es empresa demasiado vann
Cantar á Dios con la terrena lira !
Quién, al mirar tu límpida hermosura
No siente el fuego de Su amor profundo!
Y andando así, bajo tu lumbre pura,
Calla mi voz ... Arrullador el vionto
Sopla á traves de la ciudad andina,
Quién? ... pero no, quo la palabra humana Y el estrellado y puro firmamento
La voz falaz escuchará del mundo !
Por impotencia y coofnsion espira... Se inunda á un mfls en claridad divina.
2 de Mayo de 1879. BF.nESIOF-.
LOS DESCUBRIDORES.
,
CUADI'tOS HISTORIO OS Y NOVELESCOS-SIGLO XV.
(COKTINUACION).
ALONSO DE OJEDA.
IV debidas ú tan cerc;~.no pariente de un
miembro importante del Santo Oficio,
AL fin, despues de haber sufrido Oje- en lugar de da.rle el torroeuto, como
da. ve.ria.s dolorosíRimu.s operaciones, el l me recia el crímen de haber intentado
médico le declaró en convalecencia y tener comunicacion con alguna de las
le dijeron cuál era su crímen. Result6
1
novicias del monMterio, ·- le ¡;umieron
entónces que hacia. muchos días que el &implemeute en un calabozo, en tanto
tribunal de la. lnquisicion le tenia l que se avisaba ~ 1 ti o de lu conducta.
puestas espías porque se le considera- ¡ del !-.Obriuo.
ba. sospechoso con motivo de ciertas Sin embnr,.ro, cuando llegó la 6rden
declaraciones que babia dado el O bis. de fray Alonso pa.rn. que su sobrino fue.
po de Btírgos. Notaron, pne!l, q11e ha- 1m trasladado 6 Sevilla, en donde penbia
seguido al rel' Fernando hasta el saba interrogarle personalmente, en.
monasterio de las Huelgas, le üerou 1 contrábase nuestro pobre héroe en una.
conversar y pasearse con el jarJinero situaciou bien })recaria: la humedad
del convento y á la tarde siguiente di. del calabozo; la pesadumbre de perder
rigirse de nuevo al mona.<~terio, entrar
1
para s1empre n María, pues no se le
al jardín y no volver á snlir en toda la ocultaba que en adelante la harían sunoche.
A su Ra.lida le si¡.,ruieron, y ere- fri r l1orriblemente, y que ya jamas la.
yéndole ya m¡~<> que sospechoso los cor- ¡ •olveria á encontrar; la obligada quie.
cbetes se babinn creído obligados á tud de la prir-ion, tan contraria. á su
arrestarle. temperamento ncti vo y fogoso ; la. in-
En las declaraciones le preguntaron cert1dum bre que sn Ritnacion causaría
qué significaba su permanencia en el á su madre, que sin duda ignoraba qué
jardio del monasterio, qué era aquella babia sido de él,- todas estas cosas
cuerda que se hall6 atada á la reja de unidas le produjeron una cruel enferla
Capilla de las novicias y la huella medad, en la cual crey6 perder ~1 juide
sangre que se veía hasta eJ muro, cio y la vida. Así no fué sino ya enlo
que coincidía con la mano herida. ¡ trada la estacion de invierno que puA
esto Ojeda no contest6 nada, sino dieron trasladarle á Sevilla. Allí eufri6
que dijo se acogGria. á la proteccion de un interrogatorio solemne, y al fin de
su ti o el Grande Inquisidor fray Alon-1 él le notificó su ti o que, merced á su
so de Ojeda., á quien daría cuenta des~ intercesion,habíanle permitido ponerle
conducta. Merced á las considera.cior¡es en libertad si juraba, por su S&lvacion
[
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REVISTA QUINCE N AL. 177
eterna, no tratar de vol ver íÍ verse ja- ~' público cambia. cada di a los objetos
mas con dofia Mana, pue¡¡ no era posi. de su entusiasmo,- los reyes le aco.
hle que una doncella deluacimieot.o y gieron con marcada. benevolencia y no
futura destioacioo como era ella fuese le hicieron reccmvencion alguna, olvi.
inquietada y perseguida de una mane- dando en aquellos momentos las quejas
ra tan escandalosa. do los envidiosos. 1 Cosa que por cierto
Ojeda no quiso aceptar semejo.nte fué una grande merced con el hombre
coodicion, y manifestóse tatt i od6mi- que les h:~.bia donado un N ue,•oMundo 1
to y audaz que le sumieron en los Inmediatamente pidi6 Colon permimús
houdos y terribles calabozos de so para volver á las Indias y atender
Sevilla, en donde fk'\SÓ muchos me~es ' al descubrimiento de la Tierra Firmo,
desesperado y casi loco,- pero re~isti- en donde esperaba encontrar mayores
do fóiempre Íl someterse. -:-iquezas que la.s que hnbian hallado
Una de las reglas de la. Iuquisicion en las islas. A pesar de la. marcada
era que jamas se publicara la. causa del mala voluntad del Obispo ll'onseca, qu~
delincuente, que desaparecía repeoti. no excusaba hacer la guerra ú Colon
nameote de In. sociedad,sin que so su pie. de cuantos modos podía, la reina ordese
qué se babia hecho, lo cual sus pn- uó que se dieran inmediatamente
rientes, temerosos de comprometerse, 6.000,000 de maravedís ($ 86,956)
tampoco indagaban. Algunas veces se para equipar los ocho navíos que debe.
perdía para Pie m pre y nadie sabia jamn.s ria.n de eutreaársele. Pasiíronse sin em.
qué suerte babia corrido,- otras veces barcro la.s sem"'anas y los meses y Colon
volvía al mundo al cabo de más 6 mé- no ;ecibia nada, pues Fernando, necesinos
años, pero como tenia prohihicion tado de aquel dinero para otros gastos,
de revelar lo que le había. pasado, guar. Re lo apropió sin cuidarse de la pala-daba.
profundo silencio. bra de Isabel.
A vasar de todo, dos personas se Trascurrió el año de ü7, y ú pesar
atrevterou tí averiguar por In suerte de la proteccion de la reina, Colon sólo
del j6veo Ojeda, - una de ellas fué el obtuvo ofrecimientos y promesas, y es.
duque de Mediuaceli, su patron, que to merced á la exagerada pintura que
era suficientemente poderoso para iCI- bacia de las futuras grn.ndczas que en
dagar sin riesgo de hacerse sospechoso, aquellos países no descubiertos le
por la suerte de su escudero, - la otra aguardan para pa.rticipárselas n Espaperc~
ona. que tampoco tuvo miedo fué la fin y á &us soberanos. Al fin, en Mayo
madre de Alonso : las madres no se de. de 1498, pudo darse ú la vela llevando
tienen ante ningun obstáculo cuando seiR buques en lugar de los ocho que
tratan de indagada suerte de sus hijos. le babia. u ofrecido. Sin embargo, iba
Una y otra recibieron la mi!;ma res. contento, porque en nquel~a expedicion
puesta: que O jeda no corría riesgo de fundaba su más graude esperanzo. de
la vida, - que estaba en seguridad, y fama, y esperaba obtener ámpliamente
que aaldria de su encerramiento cuan- con qué lograr el voto que !labia hecho
do él mismo quisiese, retractándose de de libertnr-6Jerusalem ántes de morir,
ciertos desmanes de que era reo, co. para. lo cual, creía. él, Dios le babia
metidos en lugar sagrado. inspirado el descubrimiento del N u&vo
En tanto que nuestro desgraciado Mundo.
héroe vegetaba sumido en los subte- Aunque parezco. una ingratitud con
rráneos de la Inquisicion, digamos en tan noble y verdaderamente grande
pocas palabras Jo que hacia Cristóbal hombre como Colon, no cabe pensar
Colon en E9pafia íÍ su regreso de su se. otra cosa sino que las de'lgrncia.s del
gundo viaje de descubrimiento. Aun. Nuevo Mundo provienen en gran parte
que no fué recibido con las mismas de la manera con que el Descubridor
ovaciones por la na.cion como Rucedi6 inició la colonizacion de las Antillas,
despues de su primer viaje,- pues el que fué la escuela de los demas con.
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1 178 LA M C J E R.
1 l qnista.dores de-América. Tenieudo em- -Alonso, le dijo el grave Inqnisi-t)
ei"ío, de'lcle Ml primer viaje, en mani- Jor. pue~to que te ha.s uegatlo tantas
testar á los reyes y t\ la. uuciou C!ip&- veces ii dar tu palahra de no volver ú
i'íola la irupo1'tnucia de su descnuri. buscar á dofía liaría, quiero hacerte
mieoto, para que le su mi nistrn.ran re. otra. propue.;tn m á~ fúcil de cumplir.
cur:>os para. s~guir adelante sus cou- - ¡,Cuál señor? Hablad! que muero '
1 l qui>tas, no se causa.\):\ ue pontl~rar lar! de impacieu<:ia .. .. . dijo O jeda con aui.
1 riquezas que eocerrabu.n aquellas nu~- rnado acento.
1
1
"\'as tierras. Esto tlespert6 en los colo- -Embarcarte iumediameuto que
nizadores aquella iul'aciable sed de oro estén concluidos los preparativos de 1
q11e fué causa. de tantas cruelda.rles, Hna. expedicion que debe, dentro de
1
mi) ti v6 la perdicion de los naturales y poco tiempo, .Jar:;e ú la vela en el puer-
1 false6 el espíritu de la. conquÍI;ta. to de Santa 1faría.
La noticia de la panida de Colo u -De mil amores, señor: ... Lo dn-
¡ lleg6 hasta el fondo riel calabozo eu dúbais ·¡ .... :Me dareis la libertad, t no
1
que yach~ el infortunado Ojedn., y éste, es ciP.rto ? pues me siento morir ou
' eu el silencio de sus días y el insomnio aquel calabozo.
de sus noches, le acompaüaba. con el -Sí, te daré In. libertad que deseas
1
espíritu, y en su exa.'>peraciou envi. con la coudicion do :¡t1e uo saldrás del
1
diaba hasta la suerte del último 9ru. recinto Je Ctídiz hasta la hom de cmmete
de los navíos, que por lo menos uatcarte.
podía gozar de luz y de libertad en 1 -Pero, dijo .Alonso volviendo iÍ la
alta mar. realidad de las cosas del mundo,- pero
1 Pasa. ron meses, y aunque le hacia u para Júode sigue esa expedicion ? ....
1 1 preguntas SUS captotl1S periódicarncute nmes yo tengo compromisos de honor
1 por ver si cejaba en su determiuaciou 1 ttue me impedido usur¡Htrle ú Colon
1 do buscM (~ la noble novicia, Ojeda d descubrimiento de la Tierra Fit·mo.
siempre contestaba que nnnco Jaria 1 -Esas no son cueot:ts mías, rcsponuoa
palabra. que no podría cumplir, ui dió ül astuto fraile, bastante l.:1.go yo
ofrecería una. cosa que para él era. impo. con ponerte ea libertad sin teuer que
sible. Siu embargo, iquiéu determinara eutra.r ií explicarte la ruta que deben
jamas la graduo.ciou con que los sufri- seguir los bol¡ues en que te embarcamiento&
físicos van deteriorando el eb- l t•ús .... De eso platicar:ts con el Obispo
píritu mejor templado, y determina.t el de Btít•gos, patriarca Je lu.~ ludias, el
, menoscabo que padece el u.lrua. que no que, á pesar de tu iog:ratit.nJ, está pronsiente
el cuerpo libro ! Lo cierto es to ú pertlon:l r tu pa.:ada conuncta y
que en aquel encierro tenia Ojetla protegerte nnev:uuente.
momentos de tan profundo desaliento, -El perdona.nue ~ exclamó Ojedn,que
si ent6uces le hubieran hecho pro- él que me ha !tocho tan crueles males
puestas de ponerlo eu libertad :1 cual- ~ y por cnya 6rdeu he p:J.Sado tantas e.n-qnier
precio, las hubiera. u.ceptatlo. gustias, ; él decir que me perdona!. ..
El invierno de 98 :Í 99 fné suma- -Pues si lo torua.s por ese Jatlo, dijo
mente cruel y le pasó entero !;in m o- ¡ el Ioqnisidor, vuelve á tu calabozo, Y
vi miento casi, con escasa luz y grande no ha olemos miís de viaje ni de liaislamieuto.
Al fin un dia de Bnero, Lertad.
triste, frío y destemplado entró el ca.r. Actuella horrible idea Je¡;corazon6 al
celero ú avisarle que su tio, el Gru.utle pohre jóveu, pues ya. en su mente haInquisidor,
necesitaba haLlar con él. bia visto la liuertad, la luz, la vida, Y
Alegr6se el mísero j6ven con b idea no pudo resistir al det!eo ardiente de
de salir de su estancia y respirar, aun- volver al mundo.
q~e fuese pasajeramente, el aire de otra -Bitm, seüor, coutest6 bumildemcnP.
teza ménos triste, y tener alguna noti- te, me rindo y someto, pero s~~adme,
c1a de su madre y del mundo exter.i.or. 1 ahora. mismo, fuera de esta pnSlon.
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REVISTA l~UISCE~AL.
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1--- ------ ------- 179 ~- ---~
YI nci!'l á la ca.be;r. .1 . ele 1:~. cxpcclicioo que
estoy preparando en parte t\ mi costa.
Al día ¡:iguientc Ojeda ~e prc~eutú 5• rpte no tardará un1Cho en e~tar equi-en
el puln.r.io de don Juan Rodríguez padn. en Cádiz. 1
Fonscca. ObiHpo de Búrgos y Patritmo. -¡Cómo, seüor, dijo Ojcdn. y no es
de las Io,lias. Al cabo rle nos horas de 1 prohibid o visi tnr los parajes Joscu uier.l
conferencio. con el Obispo nuestro h,{. tos por Colon ! 1
roe sali6 suhyu.gaclo y deciJido á l1acer El Obispo le contestó dándole á leer
cuanto 1~sto quisiera. una c:1.rtn. escrita. por el rey don Fer.
Lo qttc motiv,) esta resolucion fu(. nnndo y dirigida ni Patriarca de las
la relacion circnnstancindn. r¡ue le hizo ludin'l, en la cual le recomendaba que
del tercer vioje de Colon á ludia". :¡.;m. hicic>e los mayore!'. esfuerzos 1>arn que
pez6 seüaláodole hts cartas aut<ígrafas .;;e extendiese el rlominio espnñol en el
envh\dns por llrJnel descuLridor lÍ R<;. X u evo )J undo. lranu:íl,ale que prote.
paiía, en la" cuales ponía de manifiesto gicra particularmcutc la!i expe1liciones (
el descnurilniento de hL Tierra-Firme pri~nda.s de los que quibÍCI'en ampren.
y las costas llamadas de P:íria.. I~usc. derlr•s ú su costa ( puc,; el erario real
ñ6le en seguida el clio.rio del uavogan te, estaba muy escllso) cou la coudicion
eo el cual, con su acostumbrada poesía, 1lc no inft'in.gir en lo que hnhian pro·
descrihin lns nuevas tierrns como lln metido á Colon áutes de 14U;); es de.
>crumlero pnmíso, habla ha de l:L abuu. ci r, •111e no tocase u en las t ierrns descu.
daucia tlel oro, pietlras preciosas, per. uiurtas por él ninguno de Jos subsi. ,
las y h1~ cspe··in." que se hallaban eu guieutes desnthridores. á r¡uieues se
todas parte::, ll~~tLUc.lo :.í tanto el entu- d:Hir~ carta hlnuca, con la sola obliga.
sia~;rno del e:íudiJo Alruirante,qnc aso- cion de contribuir(¡ la corona con el
gurabn. que en aquellos sitios 1:rivHe. cuarto 6 el quinto do las gnnr.ucias
rriados no solamente crecían los árbol e!; 1 habidas en las expetliciones.
frutnles hasta en b misma orilla tl<:l A la vista de lns comunicaciones de
mar, siuo que se veían las o~trns pe,.::~. (:0Joo y de las riquezas enviadas do
das cc•tltra los mangles de la playa y Pária, infiam6se la n.rdicntc imagina.
abiortas Jo par en par pnra recihir ou ciou de Ojecl:1., tanto ticulpo nntrién.
su Reno la~> gotas c.Jo rocío que Jeho· !lose de sí misma, y sintió correr por
riau convertirse en precio~as perla~. I!IIS \·eons el contagio del entu,.,iMmo y
segun l1L tcorb de Plinio. Decía t:un· 1le~eo ele gloria, de fn.mn y do oro 1¡uc se
bion qne los uatumles de Pária eran rc,piraua en )a a.unó,fc¡n de aquel si.
más ho--pit:\larios, inteligentes, mejor glo de aventuras¡ embringó~o con el
formados, má!; bla.ncos que los do lnl> airu libre, del cual h:\l1ia sido privado
islas 1Íntcs descubiertas, y adomas t¡uu tanto tiempo, y con las mil locas cspe.
cnmhin.bno con el mayor gnsto ul oro rauzns que le a..•;n.Jtaron en aquel mo.
y lns perlas clo Stl tierra por las clm- u1euto. Largo rato permanoci,) callado
cherl'as de uingun valor que Jmbiau repasando en sn mente aquellas pro.
llevado de l<~spailn. mesa!! de dicha, que le señalaba su imn.. ~
En pruehn de que nl}uello e m cierto, ginncion, y ú las cuales no renuncia el
Fouseco mo..;tró 1Í Ojeda. mucho" sart:\. hombre m(JS <~n.nto sin nn grande es.
les Je perlas, que Colon había cnvi:~.do, fner.t.o, ¿qué dir~rnos de lo que p:lS6 eo
y ¡;ruesos trozos Je oro, más fino y uc el palpitar.te .corazon clel júHm aven.
tnás precio y quilates que todo el t¡no huero que >eul nuto s\1!! ojos un lD\lnántes
hnbinu llevado del X uevo MuuJo. do de encantos, como 110 los había so·
Cuando OjeJo. hubo visto y :tdmirudo iíaJo sino en sus won.entos de delirio~
todac¡ estas mnm-villas del X uuvo )[un- .AJem:'u; el astuto Fonsecn supo acabár.
do el Obispo dijo : sclo de ganar mostniudole en lonta.
-Pues bien, est.ú en vuestra ruano nauza la suave im1ígeu de María, ofre- 1
1 poseer tesoroR Í"Uales ¡\ estos, si O!t P,O· ciendo darla llVÍSO de loS proyectos de
1 o
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180 LA MUJER. ------------- ---
Ojeda, y pedirln. de nu~vo, en nombre causaron tantm guerras y crímenes,
suyo, que no se comprometiese á nada. tnmbien es procillo confesar que de
hn.sta. su regres:o do Indias, pues le ase. aquellas disputn~~ de la Refo·nna surgi6
gur&ba que olla. a1ín estaba libre y ll\ religion C'ltólica. triunfante y con
pensaba. en él. mayor brillo y gloria. La reforma ha
A principios de Mayo, merced á lo'l obligado á los creyentes no solamente
e11fnerzos de la inaudita actividad de á tener mayor fe sino :i comprender y
O jeda, ya babia equipado cuatro boni. e~tudiar su religion,- porque lo que
ttls cara velas, coutrutado como piloto ú basta á los verdaderos cristianos y á
su antiguo compañero en Indias, Ju11.o los buenos y mnnsos de ánimo, no con.
de la Cos:a, y reunido varios caballeros \'Once :í los espíritus indagadores que
aventureros de f:unilias distinguida", no admiten, sino Je~pues de haber exa.
entre otros un comerci!\nte floreutino ruinado, los motivos que La y para creer.
llamado A?Mrico Ve.q¡)llci{), qnicn tuvo A los principios del siglo que nos t despues la usurpnda gloria de darlo su ocupa ya existin Copéroico pero aún
1 , nombre al continente descubierto por no se conocían sus admirables trabajos
' Colon. Así, el 20 de Mnyo de 1499, ni acerca. de las revoluciones astron6mi·
romper el alba, Alonso de Ojeda. se di6 cas de los cuerpos celestes,-cootompo.
á la vela en el Puerto de Santa María, rúneos suyos fueron Tycho-Braho, Fey
despidióse lleno do entusiasmo y ale. rr&ri, Paracelso, Hamus, Tartaglia y
gría de su madre, á quien ofreci6 traer. otros !'n.bios ro~tnuradores de la cien.
la al regreso gr.~.ndes rique&as y gloria cia, como J anson (que puso en uso el mi.
y fama á su familia, si o pensar que" en croscopio ), que iluminaron el mundo
este mundo nada sucede como lo he. con la. luz de lns matemáticas, la astro.
mos ideado ni como lo hemos temin eo re tantos otros, uacho
Spenser, Walter Raleigb, Marlowe, más conocido é ilustres1 Por cierto
Beo Jonson y otros literatos famosos. que su nomb e no vale nadn por sí
En Francia. l1astan los nombres de solo, si no fue para nosotros el tipo
Montaigne, Palissy, Ronsard Bran. en que mejor podemos encontrar las
tome, Arnyot, &c., para dar lustre virtudes, erro s, crímenes tal veí:, co~- 1
ú uua nacion. En Italia, i qué más tnmbros y asp raciones del espnüo1 de
gloria que la de Ariosto, Maquiavelo, su tiempo, y or eso se nos pe;rmitirú
Galileo, el T:v;so y Guichardini en las estudiarle ú t do sin encubrir us de.
ciencias y literatura 1 Entre los e!lcul- fectos ni ocul r sus cualidades. N o le
tores y pintores á Banc!iuelle, .J{iguel preseutarémo. ni como un héroe per.
Angel, Leonardo de Vinci, Rafael de fecto de nove , ni tampoco como un 1
U ruino, Sebastian delPiombo, el Peru- ley ni principios, ~ino,
gino, Coroggio, Julio Romano, el Ti- como Ja encarnaciou
cinno, Veronesa, Tintoretto, A. Carraci,
Dotoiuichino, Guido Reni y el joyero
Benvenuto Ccllini .. ... Ent6oce9 'i'i6 la II
luz el c61ebre Palestrina, cuya música El viaje de Ojeda :í Tierra Firme
sagrada ferma escueb.. Tarubien son babia sido d sastroso, y dospltes do
contemporáneos los pintores Vol:í;¡;. motos sueños orndos y locas ilu siones, 1
quez, E sp:\ñoletto, Zurbarán, Alberto no obtuvo en esmuidas cuentas nada
Durcr, Flolhein, y en los últimos años digno de meo oua.T!le. El único descude
él naci6 Van Dyck, y otros que fue. brimieuto de alguna importancio. de
ron r;ecuodarios y que no nontbrnrémos. r¡ue pudo pre arse en aquel viaje, fué
Entre Jos hombres de E~taJo que el de haber a ribado al lago que los
mús ~;e llistinguiP.ron b:ístanos meucio. inuios llamal n de Coquihac01.1.. y que
uar ( fuern Je los que ya. heme>s oom· él bautiz6 de enezuela (porque su~;
brarto en el curso Jo e,tn historia. ) á habitante~ orli caLa.n cutru el aguo. co.
los lit{dicis, los Dorias, los Monmorency, m o los de Ve u cia ), lago conocido hoy
los Ne:noms, los Sobieski, y tutl¿ con el nombre e ~bracnibo. Adnm s,
'J1Utllti. siguiendo 1:1. ndiento do sus de. eos
AqmJI :.iglo tlu4 renacimiento llo todo de llo\'ar algu botin, y viendo r¡uo en
lo ol \'iclndo en h o~cura l-poca rle h. aquellas co"t ,le 'L'torm Firmo no
Edatl .!lledia, fué el de C.!rlo~ V, de eucontrnbn la rir¡uezn.s qlte ngmu la.
Fr:~.ncisc:o I. de Enrique IV (de l!'rnn. ba, ~en.
artes y la .iteratura, como en el siglo dorios como e lavos. Entro los poco'!
XYI, ni mayor magnificencia, rirpwza obsec}'ÜO.i que logró ci pobre Ojecl
y pode tío uui re los reyes, los gnerre- llevar á su m dre o~ taba una indin.
ro13 y lo:~ gmnJes de las naciones civi. mny hermosa e Coquiba.coa, que balizadas
de Europa. bia bautizado u el nombro de Isabel,
Pero, diní el lector, en medio de a!iÍ como otro odio hermnno suyo ú
tanto esplendor y ~randeza., y del ofus. quien llamaba artin.
cal'lliento de una ci vilizaciou que se Despue'l de sitar :í ~;u ma.d re, .A lon.
perfecciona,¿ quú puede ser el nombre so se dirigió ú úrgos ú dar cuenta al
TOJIO n.
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1 182 LA 'MUJER.
Obispo del mal éxito de su expedicion, se nutre el houl bre eu deseosambiciosos,
pues una. vez pagados los gastos, apé. pues si al priudpio cree que lo que aunas
pudieron repartir 500 ducados en- be h. no es sino la. puerta por donde debe
tre más de cincuenta personas que te- 1 entrar á otm mansion mús pura, en
oían parte en la empresa. Sin erni.J¡u. seguida va perdieudo de viRta el objego,
no se crea que e!':tliViese de¡:alenta- to principal, y toma lo vif,ible y loma.
do,-al contrario,- el e¡:píritu a ven tu. te1·ial por la causa primer~, hasta ol viroro
bullía en él, y tenia empeño en 1 dar el más all(Í que en un principio
volver á embarcarse y seguir en el l anhelaba con~eguir.
Nuevo .Mundo sus empezado~ descu. Ah! no hay nada más triste y des. ~
brimientos, pues parecía que más va. alentador que el estudio del c01·azoo :1
lor, audacia y constancia manifestaba ldel hombre en sus tra.¡;;formaciones y
este hombre mié u tras más contraria cambios, casi E-iempre de bueno en malo,
le era. la suerte. 1 y de malo en peor! Y al pintar la caro.
Aunque el Obispo le recibiera al¡ hiante faz del carácter de O jeda., que
principio con frin.ldad ( el mal éxi- no se nos tache de exageracion é inve.
to e~ defecto de mny malo. nota entre 1 rosimilitud, pues tenemos Feguridad
gentes del carácter de Fonseca ), bien de que cada. uno, en el estrecho círcupronto,
con su natural perspicncia, com- 1lo de sus reln.ciones,- aun en esta. époprendi6
que aquel j6ven DO oro. ya el j co. tnn impropia para alimentar cier.
mismo que tanto lo babia importuna .. tas ideas de ambicion,- ha tenido oca..
do con sus locas pretenciones años án. ¡ sion de estudio.r por lo méoos á uno 6
tes, y que era muy propio para Reguir ldos de sus conocidos, cuyo carácter ha
adelante sus proyectos, habiendo ma. 1-ufrido modificaciones bajo el soplo de
durado su génio r.udaz, y perdido eo la codicia 6 de los deseos ambiciosos
los vnivenes de la vida aquella deli. de la. política. Así, esto deterioro del
caueza de sentimientos que á sus ojos alma. en un ellpafíol aventurero del r;j.
le inutilizaba. glo XV y XVI nada. tiene de raro 6
Efectivamente nuestro Alonso de extrnfio, y mucho ménos es contrario á
Ojeda. ha.bia. perdido muchas de sus la verdad psicológica.
cualidades y babia. cambiado y dañn- Como 1lcciamos, el patriarca de lns
dose su carácter. A los veinte y nue\ e Indias, al c!escubri1· en Ojeda n.l Jefe
años no es de extrañar que no tuviese audaz y sin wnyores escrúpulos, al j6-
la precocidad candoroso. del niño que ven ambic io~o y de grandes talentos
por primera vez vimos en la fortaleza militares y conocitfÍeutos náuticos,
de Zahara; DÍ la ardiente fe y nmor aquilatado!; por 1:1. <:xp<:ricocia, liÍn los
abnegado del adolecente de Granada; tante mal estado de las fioanzas
da de su corazon, pero aquellos sentí- reales.
mientos se habían humanizado, por de.
cirio así, y babia perdido mucho de la . S. A. DE S.
poesía de su primern. edad. N o en vano 1 ( Oontin1U111'CÍ).
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REVISTA QUINCENAL. 183
SECCION RELIGIOSA.
r ÁG IN A I> AltA LOS NI:&" OS
encomendada d. t: Ufi bu ~nas madres.
AL GRAN PATRIARCA SAN JOSÉ • EN LA ORACION DE LA MANAN A ..
¡ Patron dulcísimo
Del alma mia.!
En este din
Vuelvo ú j)Oner,
Bajo tu amparo
Mi hora postrera
Mi vida oniora,
¡ Toclo mi ser !
Guarda mis horas,
Guarda mis años
De los engaños
De Lucifer;
Y haz que sin culpa
Viva en el suelo,
Y allá en el cielo
Te llegue á ver l
PARA LA NOOIIE.
l'ues en tus brazos
El Rey del cielo,
JlnliÚ COUiiUe}o,
Y de.~cansó ;
Así tu amparo
José dichoso,
En mi reposo
Te pido yo.
SILVEJUA EsPINOSA. DE RENDoN.
• El Ilustrísimo señor Arzobispo se dignó conceder á la recitacion de estas estrofas
do la. mañana y la noche Si dias de indulgencia, aplicables tí. las almas dol Purgatorio.
MÁXIMAS DE SANTA 'I'ERESA DE JESUS.
1 El et.píritu del hombre se parece IÍ fin, prestaos enteramente i todos para go.nna
ti~rra t¡uc, aunque férf.l, no produce narl~ á todos.
sin ernbnrgo. curmdo no &tá cultivada, !) Xo os excuseis jamas, i ménos de
sino e.-;j)ina.'l y zarzas. que baya una razon poderosa para ha-
2 No hahlei'> sino con estimncion y res- cedo.
peto do todu11 lll:l pon;onas de piedad. 10 No digais nunca de vosotros mis-
3 Cuando estei11 con muchas personas mo11 nada que pueda merecer ó atraer
hablad túempro 1wco. alguna alabanza, ú ménos que en ella
4 No disputeis jamas, y principalmente pueda hallar el p~ójimo alguno. "e?taja,
sobre coMs de poca importancia. lulgun np~·ovecho.mtento; .Y aun entonc~s,
5 llnblad ú todo el wuudo con apaci- uo Lablei.S de esas cosas stno con huuul-
1
bilidad y serouidad. dad, conaidertíndolas únicamente con1o
6 EYitad la burla, sea cual fuero su done.i que debeis á la bondad de l>ios.
asunto. - 11 Cuidad de que no llaya nunca ex.a-
7 NI) roprendais á nadie sino con dis- gernciun en vuestras palabras: decid sencrecion,
con humildad y con una confu- oilla y moderadamente lo que pcnseis.
sien secreta de vue:~tros propios defectos. 12 Mezclad siempre algo edificante en
8 Pt·ocurad acomodaros siempre al hu- vuestras conversaciones, á fw de evitar
mor de las gentes con quienes tongais las palabras inútiles y conteataciones deeocasion
de tratar. Sed alegres con los agradable:~.
que tengan un carácter alegre ; padioi- 13 N o asegureis nunca nada de que
paó la tristeza de los que son tristes; en no esteis vosotros mismos bien soguroa.
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184 LA MUJER.
ELEMENTOS DE HIGIENE GENERAL.
(pr.nduccion del f¡;ancce po~ J5. ~W.. de $.
PRIMERA PARTE. ¡sangre, cuyo efeoto inmediato es conver-c
A P Í TU LO TER e E RO. tir la sangre venenoAA en sangre arterid,
~:»: L.\ r.!:lé cosa. es el aire? Con qué condicio- es rápidamente mortal pam todos los séncs
e~> viuficante? Cnól es su composi- res qne respiran ... ...
eiou '· Todo animal qne se ponga bajo la ca m-
El ¡me atmosférico, del cual los anima- p~1n:> de in máquina neumá.t10~ pronto ~sks
y hs -plantas toman uno de sus ele- p1ra, y su mne:te .es tanto ~as r~penhna
1nt>ntos mns esenciales para vivir, es un l cu~nto su rosplrACitln es mus actn·a.; un
fhudn cl:ii>tico, diitfano, posante, quo en- piÍJUro Oluoro al cabo de ~1gunos segundos,
'u • v~ "1 globo terrestre y lo revit>te de Y la rana al cabo de "anas horas.
1
110:\ (,, ·¡a de 15 Ú lG leguaS de eSpOtiOl', DI:L AUU: Vn-JPJCA: pira- l la cir cia moderna, fecundada por un es- cion ; la cncslion es esta : ¿, Cómo y bajo
¡ ir to nuevo, ha demostrado que lo for- qué condiciones es vivificanto el ail·e ~
1nau 21 ]11\rte.s ó volúmenes de gas oxígc- El aire e:; vivificante porque cedo á la
no y 70 de gas azoo, y que tiene adamas sangro uut\ parte de sn oxígeno, y este
une. pcqneita po1·cion de gas ácido carbó- oxígeno lra~formn la sangro venenosa en
:n;co, o iecir, como cuatro parte~o sobre l sangre arterial, 6 ln l>aDgJ'C ttegra en san-
10,,)Qo gro roja, lJnciéndoht útil pnrn la nutricion 1
tm e .~cubrimieuto do la compo.'iicion 1 do los órganos y In CUDbOrvacion de la
del ah· ' Tojó una YÍ\'a luz sobre los fenó- vida.
~'nos do l.l r&phacion. Para que rl aire ~ca vivilicantf', e~ preD
a~b e ntóncOl:l se ha u in creído que la J ciso quo contenga oxígeno, y q11e t:sto tonÍl
trodu c1on del airo á lo~ pnlmonOh ser- gn la caul idad ne<.·t·tinriu pam tm~ll hn- la · ~IDgfe.
rnr'ilnrl1 atural, el calor do la l.lllngre; pe- ],a cicucia ha drmostmdo que un hom- ~
ro el ck nnkimiouto do J,nvoisier • hizo 1 h1·o !le lnlll\ y corpuloncin ordiur.rias, res~
mprl'ndcr mejor In naturulezn del fenú- pii'Untlo do 16 á 17 Yeccs por miHuto, é
cno, .) 1ronto e.o supo que el uiro que intl'oduciendo á lo, pulllloncs cndn vez
p r.ctra en el pulmon ~>lmudoua una parle q u o respim la. tercom parto de llll litro,
d tu oJr: 'geno á lo sangre- cuyos cnunl6ló poco más ó ménos, introduce en c~;tol! órll!
izr.n lt•s admirables celdillas do ese ór- gnuos de 7 á 8 metros cúbico¡; de aire en
' ' DO, - y ol oxígeno se cmubia en carbono :!1110ras, y con:>nme en non hora toda la
1 IJllO era el< t ra la sangre, doJt~ndo, á cada 1 cnutidad do oxígeno qtt6 encierran VO li"
¡ i:11cion, cierta cantidad do gru; ácido tros d6 1\ire, es decir, llG grantos, ó 2,
om bónioo IJ.Ue resulta de 0.~11 comhinacion HWlitros en 2! lwras; un poco mús de
o cc,mbn tion. do:~ metros cúbic..o~.
~\sí, o ., nbsoroiou del oxíg(lno por la j .La cantidad de aire que necesita ~s-
• t l'l 1 LaTObi••r, Oi•! .. bre qultnico, DA<'ió eu Pa- tnctameute Cl hombre CS1 )1\!Cl>, de 7 U 8
.-u.· 17l3. u !rnbu.ioo cicnUft,..,. le hiciOl'O so cometeria nn gra-
.. , m no, r tm·o ti honor de hac.:r pnrte de lA . 1
A .,_,,. ,1 c.~nciusa tos23ailoo.l.a '"cl'!•trin,clco- ve error SI se crcyet>e que el hombre po-
I c>o ~· la n •ncul~un• lu de!M-n mucbosó 1mpurtnntca dria vivir sin sufrimiento oon so'lo rect'b' 1 ut.r-mi o •. S1n ~mbnr¡ro d~ tanto• tltulos al roco- lr
1
• ' to •"lioo, La Tu . .¡,,. se vi6 J•P~do y conde- aquella cantidad solamento · los hechos
1
o 11 m.: rt~ po• loa tnbuoo.lcs re\olurtonarlot, y fu6 d .'
~ • unado c11 Pana en :Mayo c1e ti~. . omuestran que oso no sena bastant :>."-
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REVISTA QUINCENAL. 185
qne un hombre necesita de 8 á 10 metros
por boro, ó cuando ménos 6, pues no basta
encontrar en el aire la cantidad suficiente
de oxígeno : es preciso, adamas,
que el gas esté convenientemente desloido
en él.
en el espíritu. Los placeres son ménos ardientes,
las pasiones mll8 moderadas ; parece
como si al elevarse sobre las moradas
de los hombres se dejaran entre ellos todos
los sentimientos bajos y terrt!stres, y
qne d. medida que uno se acerca á las regiones
etéreas, el alma so empapara en su
inalterable pur¡,za. Entónces somos sérios
sin ser melancólicos, apacibles sin indo-
Cualquier individuo que permaneciera
clausurado durante algun tiempo en 7 á 8
metros oú bicos de aire, no tardaría eu sentir
las señales precursoras de la sofocacion
ó asfixia, y si le encerramn en un
sitio de 3 á 4 ruetros cúbicos en breve se
eucontraria asfixiado.
Puede suceder ta10bien que annque el
aire tenga la cantidad snficiente para mantener
la vida, éste sea dañoso y afecte gravemente
la salud de quien lo respira.
Es, pues, indispensable que el aire que
respiramos sea puro, que no contenga ninguna
sustancia volátil ó gaseosa, que al
introducirse á.fa sangre con la r espiracion,
modifique su composicion, llevando algun
desórden á la economía y engendrando
alguna enfermedad.
DEL 11&101\ AIREÓ DEL AU!.E X.U VTVU"IC.LNTE- lNrLVEN·
OlA 8.U.UDABLE DEL AUIE DE L.A.8 MONTAAAl.
Por lo que acabamos de decir es fácil
comprendet que las cualidades del aire
dependen de su composicion y su pureza,
y que el aire fresco y puro, renovado continuamente,
es el más vivificante y favorable
ú. la salud. Se debe preferir á todo
el aire de las montañas, porque éste, renovado
continuamente por las grandes
corrientes atmosféricas, ó impregnado del
perfnme de las plantas, introduce al organismo
uno de los elementos típicos de
su cooservacion y bienestar.
Nndie puede descouocer sus efectos saludable.,¡,
y no podemos xesistir al deseo
de citar aquí nna bella págitla de Roussean,
aceren del sentimiento de bienestar q u o
pueden experimentar los qne, como él,
sacudiendo la atmósfera pesada de las
ciudades, habitan momentáneamente los
bosques y los campos :
" .Fuá allí, en medio de aquel aire
puro," dice el filósofo ginebrino, " que
descubrí con olnridad la causa verdade¡•a
del cambio de mi humor y el renacimiento
de aquella paz interior que babia ~ardido
hacia tanto tiempo. Efectivamente,
esta es la impresion que generalmentE~
sienten los hombres sobre las alta11 montañas,
donde el aire es vivo y penetrante.
Se siente JUáS facilidad en la respiracion,
más ligereza en el cuerpo, más serenidad
lencia ...... Dudo que una agitncion vio-lenta,
una enfermedad de nervios, pueda
lnchat· victoriosamente contra ona ruansion
prolongada en las montañas, y me
sorprende que no sean usados los baños
de aire saludable y benéfico de las montañas,
como un 110deroso 1·emedio físico y
moral."
Efectivamente, nada es más conforme
á lns ideas fisiológicas; y si se diese á escoger
á una persona entre una buena alimentacion
ó re.-;pirar un aire pu1·o, el intares
de su con11ervacion exigiría que prefiriese
lo segundo. En resúmen, seria ruénas
dañoso carecer de buen alimento que
de buen aire.
La respiracion de un aire pnl"O puede
suplit, hasta cierto punto, á los vicios de
la. alimentaciou ; por eso tienen los habitantes
de las montañas color rosado y formas
atléticas, aunque sólo se mantienen
con legumbres y lacticinios.
La balad11. escocesa dice :
" Qué bueno es respirar el airo, el aire
que nada perturba en su curso libre !
"El que rodea el corazon del hombre,
le sostiene y d&tierra el temor, y cu11ndo
le golpea la cara, con su fuerza hace correr
la sangre."
Bueno es respirar el aire, el aire libre,
diremos al obrero, cuyo .trabajo lo hace
vivit· en el malsano taller.
Bueno es respirar el aire, diremos á la
madre de familia, á quien ocupaciones de
casa 6 el freno del trabajo obligan á permanecer
encerrada.
Bueno es respirar el airo, el airo libre,
diremos al niño, porqne él es la mitad de
la vida.
Aire, aire libre y puro es el grito y la
aspiracion de todos los séres animados ;
del árbol y de la :flor, del insecto y el pájaro,
del niño y el anciano. Que sea tarobien
-el vuestro, trabajadores, con el entendimiento
y los brazos, con el fierro y
la idea. Id al mónos una vez por semana
(aunque sólo sea un dia, una hora), á res-
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¡ -----------
186 LA MUJER.
pirar el aire que dilata el corazon del
hombre, le sostiene y destierra el temor,
haciendo nacer la esperanza !
Tened cuidado ¡ oh jóvenes matronas !
de proporcionar á vuestros hijos e.se baño
de aire que los hace desarrollarse y vivir,
y suple lo demas.
Y vosotros todos, preceptores, patrones,
censores y maestros de t~dus clases, que
teneis é Yuestro cargo inteligencias y saludes
¡ ensanchad vuestros patios y dor-mitorios,
donde reina generalmente un
aire impuro y mefítico, y eu cambio de
los estudio~ prolongados (que tienen por
resultado i10pedir que los niño:; crezcan,
~· desanollar la sensibilidad física :¡ la
inteligencia, dañando la salud y el organismo),
en cambio do esos ~stndios, digo,
haced les pasear en el campo, lo que aprovocbaní
todavía más á sus almas y su
salud.
( Ccmtinuará). ------
ANALES DE UN PASEO.
DIA PRIMERO.
( CO:STINUAC!OS) .
1 - Cuando entramos en la vida, añadió 1 - No tal, contestó ella prontamente;
al cabo de un momento de silencio, nos estaba callando miéntras meditaba en lo
1
''amos rodeados de parientes y de amigos que se dacia, procurando sacar á luz las
que nos sonríen, y lisonjeados por nues- ideas ocultas en mi pensamiento, por no
tras juveniles ilusiones creemos que nos haber tenido á qnien comunicarlas ó poraman
y amarán siempre. A medida que que no tlabia que se hallasen allí. Confor-vamos
creciendo, eotas personas van to- me li la idea que ust~d babia expresado
mando diversos aspectos, y se van borran- hace un momento, añadió, se dice que no
do del círculo mágico de nuestros afectos. debemos medir nuestra existencia por el
Si de vez en cuando aparece en él alguna tiempo trascurrido, sino por los aconnueva
figura, en cambio perdemos de tecimientos; y los haJ. a veces en aparienvista
las que nos eran familiares y que- cia completamente futiles, y que pueden
ridas. l'oco á poco el círculo se va e,tre. sin embargo despertru· en nuestro ánimo
chaudo en torno nuestro, hasta que al mil recuerdos secretos, y hacernos medir
concluir nuestra carrera nos :Oallarémoe ea un momento el espacio de los aüos que
quizá solos. Yo puedo juzgar de este fe- han pasado por nosotros, sin echarlo de
nómeno mejor que muchos, porque ha- ver.
biéndoll.Le ausentado por tanto tiempo de -Sí, dijo .Máximo; desde que aparece
mi patria, he vuelto á ella para encontrar nuestra inteligencia., nos encontramos romuchos
desengaños. Durante la ausencia, deados de tumbas, que son otras tantas
cada lugar, cada planta, cada piedra que fuentes de que mana el raudal de tristeza
fué testigo de nuestra niñez, so grava para indefinida que con tanta frecuencia oscurasiempre
en la memoria, y al regresar nl ce el pensamiento ; bien entendido que no
hogar lo encontramos todo cambiado: el solamente hablo de las tumbas materiales,
árbol arrancado, la piedra ausente, la casa sino tambion de los sepulcros en que yaen
que despertó nuestra alma con el pri- oen sumergidos ruü desengaños y las esmar
pensamiento, h~obitada por extraños. peranzas de cada año de nuestra vida.
Desilusiones de estas nos hacen en veje- ¿Recuerda usted aquellos ven;os de Al-ear
en nn sólc, día muchos años. fredo de Mns::1et, dirigidos á Lamartine,
Alicia babia permanecido callada, y en los que se encuentra un bello trozo que
Máximo, creyéndola disgustada con la empieza así :
conversacion, la dijo: Quel tonweau gue le carnr, et guelle aoli-
--1\lucho temo que el tenor de nues- tude?
tras pláticas no sea del gusto de usted, Ali- -Ah! exclamó Adriana, eSa poesía es de
cia : perdón en os si hemos estado demasia- lo que más me gusta de Alftedo do Mus-do
lúgubres;y hablemos de otra cosa. set ¡ si la recuerda nsted, repítanosla.
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- ---·- ---- -
__ REVISTA QUINCENAL. 187 ___:,_, -- - - -- ------ ----- --- --- ----
-Pero no ou frnuccs ! interrumpió Pe- l la traduccion es por cierto digna del oripita,
hablando P'Jr la primera vez, de~de 1 ginal.
quo habían empezado ú con\'ersar séria- j -So diga usted eso, contestó él; para
mente. N•1 diga usted nada en frances, traducir á Alfredo de Musset con perfecañadió,
porque no lo entiendo. 1 cion, seria necesario ser Alfredo de 1\lusset.
-Pero no me bullo capaz e! e traducir 1 --Cutínta profundidad y originalidad
esa bella obra de un gran poeta, contestó 1 verdadera tenia esto desgraciado poeta !
Mamicio. exclamó .:Mauricio.
-Permítame entónccs, repuso Mnxi- -l\Io parece, observó Pepita, que ya
mo, repetir una t111duccion que hice de deberían cambiar ustedes de conversacion;
este modo : • basta de reflexiones tristes y de disecar el
Qué tumba, qué soledad corazon ~ast~ dejarlo como estopn. .
La que el corazon presenta l
1
-Peptta t10n.e t·azon,.conte~1o Ad~·tnna:
Cómo Ja pasion se enfría, be~~s prete~dtdo venu á acompanar. a
Córuo en hábito se trueca ! 1 Allca\ para dtstraerla, y no hablamos ~mo
de cosas desoladoras. Cuando los amtgos
Cómo á menudo sucede , so reunen no debe .;er para quejarse en
Que sin tropezar en ellas, ¡coro, sino para consol:lr~e en compañía
Entre sus propias rüinns uuos do otr1:s.
El hombre sus pnsos mueva 1 -Pero, repuso Manricio riéndose, dice
Sus pa~os mueYe; Dios mismo Alfonso Karr que son tau raros los verda-
Es quien le llama ti e~ta. senda; 1 daros amigos, que todos queremos tener-y
él va sombrando, v su vida ¡los, pero nunca procuramos serlo no~otros
Prodigando por doqÜiera. para Jos damas.
Deseos, temores, iras, 1! -Ahora, definamo~, dijo Adriana.: qué
Inquietud&~ y tt-i,tozas, cosa es \m amigo?
Todo paen y dosporoce, -Un amigo, contestó Mnuricio, segun
Todo en él es sombra aérea. el mismo Alfonso Knrr, "es un hombre
Estl¡ el pobre corazon
Formado de tal manera
Que es fuetzf\ que en ¡:1 rüinns
'l'ras riiiuas sobrevengan.
Fuerza os q u o ''aya á la ntnerte
Como ti incvttablo meta,
Y que IL morir aYauzaudo
A cada momento muera.
En el padre, en el amigo,
:Muere, áun An la prole tiema ;
::\luoro eu lu::~ cosas quo llora,
.Muot·o en la.~ co»>\s quo cspet·a.
Fuera do que sonws polvo
Que ha de Yol vur á la tierra,
Somos siervos del olvido
Y os ohi.do muerte leuta.
Y mns qtte muerte: el que olvida
Se sobre\·ive en la tierra.
Cuando pierdo lo quo aruu
.ll:l alrua Lúcia el cielo vuela.
armado contra el cual combatimos sin arma~;;"
aunque dice Voltaire "que es un
matrimonio del altoa entre personas virtuosas."
-Los mnlvndostambien tioneo amigos!
-Sí, repuso Adriana, porque "nn ami-go,
begun Dechamps, es un pariente que
uuo mi~;mo be busca."
-"La amistad, dice Sil\'io Pellico, es
non fraternidad ; y el bello ideal de la
' fraternidad en su sentido más elova-
1
do, añndió Máximo. Es una armonía suprema
cutre dos ó tres olmns, los que se
hnn hecho como necesarias unas á otras y
hnn encontrado entro sí la mejor di~posicion
pam cou1prenderse, agradnr~>e é interpretarse
noblemente, e~trcohando sus ~
relaciones para hacerse mútuamente el
bien."
-Esa dcfinicioo me agrada mucho porque
es completa, dijo .Adriana; y aunque
dico que en la amistad no debe haber reu-y
es \10 cadáver vh'ionte nidas mns de dos ó tres almas, declaro que
Lo que de nosotros queda: cinco, como nos hallamos aquí, forman
Desesperacion lo habita, una m.o.yor armonía qne dos ó tres.
Ay 1 y la nada le espera ! -Recuerdo, dijo Máximo, una anécdo-
-Muy bien, Máximo, dijo Adriana ; tn que define en dos palabras el supremo
• Debcmoa lA troduc:clon de esto beiJa obJu, un amigo egoísmo y la suprema abnegaciou que
ouamo. puede y debo haber entre dos amigos
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188 LA MUJER.
cuando lo son en realidad. Un hombre había
sido atacado por una e11fermedad terrible
y conhgiosa, y le decin ti su o migo,
licuo de aprension: "¿Por qué veo tantn
gente en mi alcoba? solo tú deberías estar
á mi lado." Qué prueba de confianza
tan grande en los :santo& deberes de la
amistad, ¿no es cierto ·? Pero, añadió, ya
que hablamos de la confianza qt1e debemos
tener en nuestros amigos, no olvidemos
que A'licio. nos ofreció referir una historia,
ó un 1anoe de su infancia. ¿ N o piensa
usted oulllplir su promesa?
-Quién sabe si uo podré desempeñar
lo que ofrecí, y referir con palabras lo
que pasó -en mi o.lma como un doloroso
sueño; los sueños no ~e pueden describir;
creo que sucedern lo mismo ahora al querer
contar lo que nunca be referido.
:Miéntras que Alicia mer.itaba (antes de
empezar su t-elacion, todos guardaron silencio.
La belleza de Ja noche, la serenidad del
ciclo, el lucero Júpiter que se alzaba on
el horizonte y {<)S miraba como un ojo
Dli!,terioso y brillante; el aspecto de los
cet'I'OS que pareci~n dormir envueltos en
uicblat~; lo. tranquilidad eo1nplet:t del suelo,
tan sólo interrumpida por el movimiento
del follaje do los árboles y arbustos
mecidos por el viento, y el coutinuo
mugir del rio ó. lo léjo,, uniéndose á los
l'Umoros cmnpesh·ei!, todo, todo cou vidaba
6 gozar de la vida contemplativa, sin penus
ni aprensiones, !>in pasado y basta sin
recuerdos ni c:o qno me ~~uhie- 1 riñca::e, do tnl manera •1ue r.uo::de 'e dijo
se ,ohrc uno piellrn para nlcr.nznrla: perdí fllle ln familia de los uovios ~e oponi•l ¡\
el eqnilihrio. y resbuhíudome caí nl n;;nn, quo se realiz~,e, Sl'nti uu graut:.le nlivio;
daudo un grito: quise ponerrne en pi<í, t;in c¡ue c,to signifique c¡uo el nsuuto me
pero el p•>zO c~ttlba allí wuy hondo, y no trnin inquieto, pues stílo pcn~aha en ello,
tm o rud11 nrbitrio que dejarme lleYnt· por cuando por casualidad .>o hnblnb~~o ou mi
la corriente, perdiendo n~í el sentido. Di- presencia de Lin ó do en noYio. V u dia
con qne el quo Ml t:btá oLog-.mdQ YO de \IIl llt•gó ú mis wunos un pcricirlico que, úntre
golpe de vista toda su vida ¡.>a!!Odn: corno otro~ matrimonios vcrific;,dos en In capi)
·o no tenia vida pn:;ndn, ;;o l'uede dcd1·, tnl, mencionaba el de Liu. Largo rato tu.
mi inuaginncion pteaintió el porvenir do ve el papel eu la mano, ~~tc, ¡1n~nba por frente :í una oosa. h,1ja, y
que ¡,oguin 1111 ataúd, en que babia un en- mirnntlo por la ventana vi cu la mitad
dáver cubierto con flore-¡ do nmG, y á lill do la sala á una jóven que reconocí bCr LiR:
lado cami11ahn, con ln cnbeza indiundn y sus b.,.ande.; ojo¡;, tnn bellos y mt>lnncólillornndo,
un jóvcn vestido de hlttl que -ví cns, ¡,o fijaron en los DIÍO!!, pem sin conoJl•
ll' dctt·ns; poro do repente, y sin poder ccrme, pues cuando nos eopnmmos o1·n yo
decir do qué runnctn, como ~ucedc en ks nun niiin, y eutóucc3, ya mujer, J,ahin
suoiior;, aquella cornil i\'a de entierro ~;O cnm bindo do aspecto. Sn es 060 la al'..omtrn,
formó en una de bodas, en que el no- paiiabn, poro volvía h espalda ci ln venvio
era el mismo que lloraba ántco.;, y para tnna, do manera que !;cílo le \ í por dctrns.
1 colmo do coufnsion, yo era lu uodn.... Inmedintamcnte ~altó á mi memorin el
En &o momento oí nna 'VOZ qno 1ne ha! recuortlo de la ·d~iou que tuvo en el rio
blnL'l cnriilosn, y volviendo en mi, me en- niios atrJ~, y ~egní mi camino, callada y
contré rodead:\ do ruuchas persoun.s á ori- meditnbundn.
lhs <11.'1 rio y en bmzos de Lin, quion ha- ./11 cnoo de alguno~ meses, hnlticndo torbiéudome
oido gritar babia '\"'olndo n so- iulil\ en casa, y ruiéutrus oin cnutnr ll una
cor¡·e¡·mo. Eehólo nl cuello los brozoH, y nmign mio. el AcUu3 do lo. " Lnoía," mi
nl hacerlo ~e ourcdcí en ~>u cnbcllern 1melta pnd1·o, soutiludoso ,¡ mi Indo, me dijo:
uu mouojo tic flore~ llo amé que yo mnu- -Aoouo de ~;nber que ha muerto Lia.
tl)uia todnvín nsido: lo que ul punto mo -Lin! 1·cpetí confundida, 1 tan rocieu
tl'ujo á In memoria el ataad y el cndñ ver cnSI\da!
cubierto tlc llores. Se me llennron los ojos do lngrimns. X o-
-Oh! por 1¡ué me snh·ó n~ted. Lin? ln! tando mi omocion, mi p11dro 1110 dijo:
dije; mejor buLJCrn sido dcjnrmo nbognr. -Noto aflija:<, Dios snbc lo que hnoo.
-¿Por quó mo dico mted C"O? querida Murió llena de ilnsionC8. ¿ Qnó sniJcmos
Alioi:\. 6Í:cl porvenir ~;ólo le reservaba penas?
-No s~, poro tal YC7. usted me dcbcrin -Y sn pobre esposo ! exdnn1é, 611 ''idn
odiiU·. tronchada do raíz, ~>U c:¡,;i~tcncin .tesicrta ....
J .. os cinmnstnnlos so rieron de mi oou- -So volverá tl casar, couiosló mi pa-rroncia
poro uaun les dije do la. e:drnüa. dro.
nlueiunci(ln que hnbia. tenido. -Casrme ! A poca~ l01 gusb casarse
Al c .. bo do P"CI'" dios regrcsnmo!l n con viudo. N•••, y ISO interrnrnpioron, no sé pQr 'tué, -'l'o cquivoca.q, dijo mi padre con aire
las l'clnciones de omi~t:1d con la familia do gru\'tl, y tanto, que tú mi~Jma te casnrias
Lía, pero yo nunca. olvidé la. escena quu oou ~l.
acabocorcfcrir. -Yo! ...
l'asnroc aiios, no voh·í á ,·er á mi ama- -Sí, tú! Digo m!\s, aiindió: tú te casa-ble
amiga ni de l6jo,;, pero supo que ib:l ti rós con él.
cn.sarse cou uu jóvcu á quien yo no conocía Y al decir e.sto se alejó. ~le acutí tan
personalmente, sino pur lo que do ~1 ha- imprcr;ionadn y pt·esa do un:\ ngitacion,
bia oído hablar n mi familia. No eé por una. nprension tal, quo tuve que Rolir dell
qué towa.bn cierto interes negativo en s~&lon parn ocultar lo que ~ontia.
u.c¡uol Dlatrimonio, deseando que no so ve- Aún no babia po.sado un mes cuando
------
).10 II. 24 -·
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
190 LA MUJER.
murió mi padre, y ]a pena de perderle bi- ñor, y ante m1 1mnginacion volvió á prezo
que yo no volviera á pensar en su ex- sentarse el magnífico parque de Ver$allts
traña profecía. en una noche de luna . Vt>rsalles, magní-
Algnn tiempo despues, estando un día tira ciudad, que conocí silenciosa y bella en
asomada 1\ la ventana, ví pasar por la ca- la pll'nitucl de su grandeza, guarda muchos
lle á un jóveu á caballo, cuyos ojos 11e fi- recuerdos de mi infancia.
jaron en mí. Pregunté quién era y supe -¿Por qué recuerda ustt>d á V!'rsnllrs,
que era el viudo do Lía. 1 don ele no vivió mncho ti~ m¡ o, ~t'gun me
Pocos meses deJ;pues estaba yo vestida 1 ha dicho, más bien que :i Pori~, donde perdo
blanco y coronada de azahares, y al manerió largos años? prt·guutó Pepita.
acercarme al altar con mi novio me es- -París tiene parn mí gratas memorins;
tremecí, pues iba á dar mi mano de esposa pero recuerdo á Ver~alles con más ternuti
Feliciano, el viudo de Lin; cumplién- ra, porque pa~é allí una tempornda en
dose así la profétic~ \'Ísion de mi infancia que, estando cnfl'rma y déhil, mi im;lginay
las palabras do m1 padre. cion muy sen~iblc 11hsorvia toda impresion.
Calló Alicia conmovida, y lns dema~ la
imitaron, respetnndo la emocion que se manifestnba
en su temblorosa voz y acento.
Adstaba
helnda y temblorosa; lo que h1 indujo á
distraer de uquel asunto la convcrsacion.
-Lo que s~ ha rellltndo, dijo, confirmo
la iden de que nada hay más durable que
los recuerdos de la infancia ¡ ¿ no es cierto
Máximo 7
-Sin duda, porque las primeras impresiones
son las que mejor se gravan en nuestra
memori:~.
-Sí, dijn Adriana; lo pasado, cuando
tiene su raíz en la infancia, es t:tn bello,
que traerlo á la memoria es re-juvenecerse.
Huy lugares en el mundo, brillantes ú ocultos,
nl~gres ó ti istes, en yo r<"CtH'rdo virnc
ú golprnr tn nuestn memoria con una palubm,
un perfume, un color, un &<•nielo, y
haciéndose dueño ele nuestro espíritu, domina
nuestro coraz,m, mnrtirizándonos ck
tal manern, que sin fuerzas para dt's~:char
el recuerdo, quedumos como atndos de piés
y monos, cautivos de lo pnsado.
Ahora un momento, añ:~dió, oí el lrjnno
canto de un pajarillo : fué una nota sola,
repetida varias veces, callándose en seguida
; recordé entónces el canto del ruise-
Refiéranos usted algo de eso, le tlijo
Alicia.
-Con mucho gusto, contestó Adriana·
Ul'\ "ECUEfl DO.
En el segundo piso de una hermosa casa
situada entre u nt1 ancha y silenciosa calle
y el !'arque, pasé cinco ó st>is meses, mis
hermano! se bnbinn quedado en Parí11, y
sólo estaban conmigo mi p:.dre, siempre
entrrgado al estudio, y mi maclre, ocupada
sol:lmente en cuidarme. Yo era unn niña
pálitla y enfermiza, llen11 ele rnprichos y de
nchnques, que pasabn de la alegría á la
tnsteza casi sin transicion. Desde la ventana
de mi aleobita Vt:Ía toda un:~ alamrd;l
de altos árboles del porque, una fuente de
mármol y dos ó tre~ rincone• primorosos,
sombreaclus por ti .,s y ca~tañoR. Cuando
me levanl:lba por la mañana, lánguida y
clébil, me reclin.1bn en el borde ele la ventnnn
obicrt:t, y recibi:¡ nuen Yirla con el
ambiente rmhalsam :•do qne refresc:~ba mi
frente fati¡tadxpiar
faltas y crímenes), y reverenciar ni infortunio
donde quiern que se me prcseuta~e.
En la11 noches tlc verano, cuando brillaba
la lunn y no podía dormir, me levantaba
callandito, abría 1" ventana y pasaba allí
boru enteras, reconstruyendo con la mt:nte
la societ.lad de antañu, miéntms que un
ruiseñor cant~tbn deliciosamente entre el
ramaje de los ürboles, frente á rr.í. Veía
con la imaginocion pasar las bellas dnmns
cuyos retratos hallia contemphuo en la&
galerías del palacio; me parecía ver brillar
las espacias ele los caballeros y oir crugir
los manteos de seuu de los abates, que tanto
frecut>utaban la corte.
Unido á tus fuentes, á las nlamedzu, á
las estatuas y al jurdin inglés con sus gratísimos
perfumes, está para mí el albor ele
mi pensamiento, el que surgió delante de
tnntu mar.willns artísticas como lns que
allí se encuenttan. ¿Cómo olviclnr los paseoe
por Jos parques del Gran Trianon, y
las pintnresc.1s casas de c:tmpo tle la Lechería
de )u reiua, y la nanmjeríu toda perfumada
ue azahares que me recor creeno
pueden srr nunca
malos ; a~istiéndoviccion
de que los grlln-ichosos.
Ed:td feliz, iofllncual,
thce Víctor H ug.>,
casi se avergüenza !
nte, dijo Alicia, se pien.
no se fijan en lo que les
tlll: ello~ guardan Jaa
entónces no sepan ex-
Cuando hubo hablar Alicia,
Pepita exelomó, ue•~aTl~anu•¡¡sc de In hamaca
repentinamente
-Subrún
simo, pues aq
ll:ima Júpiter,
el horizonte
ha subido tan
que debe de ser tardít:
strella q ne Aclrinna
apénas estaba sobre
nos sentamos aquí, ya
en el ciclo, que está sona
.
notando que hnbian pro.
velnd:s, ee separaron busu
dormitorio.
S. A.. Dll: S.
UNA HORA EN MI VENT
"Es grato recorrer la. profundidad sa.. Para. mí hay hora. más deliciosa
de los aires y vivir en los inmensos que la última la tarde, cuando aso.
espacios de los cielos."- i Quién no ha ma.do en mi , .. nu...... con el cigarro
sentido esto con el poeta latino 1 El entre los y los ojos alternativa.
cielo, "variable y cambiante siempre," mente fijos las página.s de un li-es
un libro abierto en que podemos bro favorito, la tnmensa. llanura
leer á toda hora una leccion provecho. 6. lo léjos, paso bs ho
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ras más felices de mi vida, y gozo po-J de ilusiones que huyen encuentran
sitivaroente, sólo, con el espectáculo la ocia que viene." Pero taro-de
la naturaleza. 1 bie irú con Larcber: "tengamos
EL cielo del crepúsculo, ese cielo en ilu:s1u111<~ para. defendernos de las ver.
que los antiguos, que todo lo ilustra. dolorosas, así como tomamos una
ban con imágenes, pintaban la lucha á ra qne el frío no nos penetre."
muerte entre la. luz y las tinieblas, tamuien fuí j6ven y no lo he
presenta.•el mús poético momento del : "yo ta.mbien viví en Arca.
dia ...... Eutónces volvemos al pasado, Así mi pluma enmohecida. es el
y en las nubes y arreboles de colores ret.e de los seutimientos de otra
tan vnriados, se nos aparecen los e!;. y que aún existen en roí. 'l'oda.
pcctros fantásticos de lo que jw; y entro en el fondo de mi almo.
de lo que hubLera sido; entónces ·•e- poesía innata. que animaba mi
mos pasar iÍ los séres que amamos y ec.lad, y me queda un fondo
que ya no existen ; ent6nces rehace. de ilusiones para creer, si
moa los ensueños imposibles de nues. tengo por conveniente, que
tra primera edad, y vemos de nuevo · ra sido ligada mi suerte á
los ideales cuya existencia fuú tan va. mujer ideada, mi felicidad
ga. como las nubes y tan etérea y caro. ra límites. Pero ustedes, los
hiante como esos matices que ningun de familia, á quienes les ha.
pintor ha podido imitar. do lo contrario de lo que al
Largos, largt1ísimos años han pasado de la fábula, pues creyendo
desde que se extinguió mi juventud: la sombra, lo ideal, se han en.
mi vida ha sido ~iuútil para los demas, con una realidad frecuente.
y nula pn.ra. mí mismo; pero á pe!!ar dolorosa; ustedes, repito, han
de todo, creo que ha sobrevivido en el derecho de mnuifestarse
mi corazon mayor fuego y más energía entales ~;in hacerse ridículos!
de la que se encuentra en el pec~o de escogido la prosa de la. vida,
los niñoll de la época; aún siento her. que yo me consuelo al ver mi
vir en mi alma el amor y el entusias- solitario, con la libertad que go.
roo, "esos dos o.ceites perfumados que él, y me encuentro independien.
arden en la lámpara de la vida," como te sexo femenino, pues dice Mar.
dice Lamartine. Sí, amor á todo lo tín Toledo: "que no hay maldad
bello y grande, y entusiasmo por las en feclHL ni por facer, que á
ideas que hicieron pc1lpitar mi cora. la er difícil le sea de ejecutar y
zon en la juventud, y que, tí pesar de obra. . .. ... " He dejado esca.
los desengaños, dieron valor tí rni edad cita mal de mi grado, pues
madura para olvidar las miserias del ras tal vez se molestarán;
momf:nto y tener fe en lo por~enir. no la borro: "A micos
Felizmente no profeso con la genera. 1Jed TM.!JÚJ amica veritas."
cion de hoy el "nihil admirari" de entendámonos: yo no quiero
Horacio; cuántas cosr.s hay todavía pensar que todo el sexo es malo,
J ~ para. mí que embellecen y elevan el al creo, como eu el Eva.ngé.
~ ~ mundo. La. naturaleza., tanto espiri. lío, hay muchas mujeres lmenas,
tual como material, es siempre adwi. y fli preciso lus defenderé can mi
ra.ble, y no se necesita sino saber en · Deseaba solamente vengarme de
dónde se encuentran sus cualidades y aquellos que viven predicándo.
virtudes bajo el nuevo giro y el ro- matrimonio, con muy negras in.
paje de la época...... segun creo, quitarles la ca.
Pero tal vez el amigo lector me acu. satisfa.ccion que llevan para
earli de romántico, lo que no es propio os, y mostrarle al ~tiblico el a e mi edad, recordando aquello de que gesto que hacen ...... Pero vol.
"las arrugas son los caminos por don a.l objeto de mi artículo, que era
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REVISTA QUINCENAL. 193
hablar de lo que pasa en mi calle en clase que se encuentran en diferentes
la 1Htima. hora de la tarde. períodos. El último lo representa mi
Tocan las <>raciones: el sol se ha veciuo, que es un buen hombre, aun.
ocultado enteramente, pero la claridad que algo hipocondriaco, padre de una
lucbu aún con las tinieblas que la aco- familia tan numerosa cuanto es esca.sa
sao. Como be dicho, mi casa se halla su renta; viene siguiendo con dificul.
al pié de Egipto, calle en que s6lo vi. tad al novio de su hermana, el cual,
vimos gentes sin preteociooes y cuya con aire alegre, procura detener el pabolsa
no está muy repleta. Durante el so paro armoui:&arlo con el de su fati.
dil\ mi calle permanece casi siempre gado compañero. ¡Desgraciado! No
solitaria, pero á esa. hora. empieza á comprende que su mal humorado ami.
verse eu ella a.lgun movimiento. Los go es el retrato de lo que él mismo
que tienen negocios en las calles del ¡¡erá dentro de pocos años. Va á anuo.
comercio van volviendo uno á uno á ciarle á su futura ( que es del partido
su casa, y tal cual persoua que, ence. opuesto al Gobierno) que para darla
rrada, h<~ trabajado todo el dia, sale ú gusto ha renunciado al destino que lo
dar una. vuelta.. Las muchachas dejac hacia. vivir, reservándose apénas, como
la costura y quehaceres domésticos y Alejandro el Grande, "lo. esperanza."
se asoman á las ventanas. En aquelia Si no temiera que se me tachara, con
hora los pretendientes escogen el roo- alguna razon, de literato fósil, diría
mento cie pasar por delante de la ven. que en la caja de Pandora de su futu.
tana en que se encuentra el bello ideRl ro cuñado no ha quedado ni la espe.
femenino, predilecto por entónces. El ranza. E.xplicarémooos mejor: el maque
ha salido con la 1nteucion de pa- trimonio es una especie de masonería;
sa?·, tiene un aspecto que no puede el ap1·endiz tiene que sufrir mucho pa.
confundirse con el de los demas tran. ra ser iniciado, y los tres viajes en tor.
seuntes. Una cuadra ántell de llegar al no de la lógia no son más trabajosos
templo de sua adoraciones, se arregla que lor, que hace por la calle de su
la corbata al descuido, y se abrocha 6 amada, cu11ndo los empedrados son co.
desabrocha la levita ( segun el estado roo los de la mia. La hermana Terl-ien
que se hallen el chaleco y la co.mi- ble lo obliga á pasar ent6nces por sue.
sa) y deteniendo el pnso, auda. poco á los bien "movedizos" y escabr0808, y
poco, poniendo la miro.da. suplicante ó subir la "escalera sin fin," y á vece.a
de triunfo, segun el estado en que se lo hace caer en precipicios que no son
hallo. el corazon de lo. divinidad. ¡In- fingidos, como los de los masones. Pero
feliz del que encuentro. en su camino: ellos no desmayan; pasan de cxnnpa.
es seguro que lo detiene para hablarle iieros á maestros, y al fin, cuando 18
largamente, no se sabe de qué; pero casan, se convierten en muy sabios.
el colmo de la dicha par& él, es cuan. 'Sucede muchas veces que la. completa
do encuentra un conocido que tiene el iniciacion produce el desaliento, como
mismo objeto en su calle, es decir, si á los masones y á mi vecino.
el objeto no es el mismo ; ent6nces tra. Pero veo venir dando saltitos de 1
ban conversaciones interminables en alegría y con los trajes altos, á tres 6 .
la e~quina. más cercana. Este es el esta. cuatro n.iñ.as que vuelven de la escue. '
do de aprendiz, segun el rito ma.s6ni. la: están en aquella edad en que, ha-1
co; en el segundo per{odo pasan ú hiendo concluido la infancia, no han
compañe?·os (repito que aquí sólo vive llegado todavfa á los quince; sin em.
gente sencilla. y se hace lo que en la bargo, observo que cuchichean y miran
ciudad 11eria mal visto ). Los del se. con curiosidad y envidia. á sus herma.
gundo período, 6 compattcros, se acer. na.s mayores, ocupadas en coloquios
can á la ventana y no solamente sa.lu- tiernos en la ventana: " Oh juventu,
j dan sino gue se detienen á conversar. primavera de l:l. vito.~ " 11
¡ Por mi calle hay varios idilios de esta Sobre lns desiguales piedras suena
1 1 - - - -- - --- -- 1
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¡-=--=-1-9=4 ::.-_-_ ...._ __ ,
LA MUJER.
el mon6touo ruido que hace un tnlli. sarcasmos. Una excla.mncion de la mado
al arrastrarse; vive no muy lújos dre del plebeyo pone fin al coloquio
do aquí, y despues de haber bajado á animado de los dos contemporáneos, y
la ciudad, vuelve cou lo que ha recogí. el chino corre á levantar al hermanito
do de la caridad ptiblica dnrante el dia. menor, I}UG por quel'erlo imitar ha
E~ un hombre j6ven aún, que parece es. caído entre el caiío, y la madre no lo
tar lleno de vida, á pe¡;ar de su mal. pueda socorrer porque lleva. las manos
Fué baldado en la última. revolucion, ocupadas con la arteza de almidon.
despueRde pelear cowo un héroe en uua La calle está ya mtÍs sola, se oyen
contienda cuyo objeto jamas compren. rechinar los portones y ventanas que
di6. La patria que 1W.turalmento recom. cierran. Alguno!! trabajadores, con sus
pensa á los promovedores de las revo. instrumentos al hombro, p~an con ver.
lucione.'! y á los generales y persouajes sando en alta voz, y tal cual criada, sa.
que se han hecho ricos á "rio revuel. le aprisa ú comprar en la cercana bo.
to," olvidó al mísero trabajador que tillaría, el chocolate, el pan y el dul.
no tenia más patrimonio que sus bra.. ce para. la merienda,
zos. El cielo ha perdido sus arreboles
Detras de éste suben varios mendi. nacarados y s6lo queda, allá en el con.
g~s, gritando, cantando y di11putnndo fin de la llanura, detras de los cerros
acerca de las ga.nancins del dia. más lejanos, un color dorado, el cual
Ya el crepúsculo se hace ménos vi. de repente se convierte en un tinte
sible. Los sirvient!!s que van á cerrar gris, pues la htelH\ de la luz y las ti.
los portone.CJ de las casas, entablan con. nieblas está casi concluida.
versaciou con las gentes de las tienclns lb& á cerrar mi ventana, cuando vi
veciMs, ruiéotras que las mujeres de pa$tlr un buen cl6rigo, amigo mio, se.
In~~ nlitrmas, empiezan ú descol .. o.r la guido por una mujer que lloraba
ropa, puesta {t secar en lazos Jo~11uto.. miéutras que el chiquillo que lleva.
dos con horquetas contra la pared, y ú ba en los brazos rein juganuo con
recoger el negrísimo almidon }¡echo las desatadas trenzas de la afligida.
con agua del cafio, que ostentan en la Comprendí enl6oces que un pobre an.
puertt1 sobre rotas ollaR y m·tezaB ¡ los ciano, padre de la j6ven desconsolada,
muchachos 6 chi'MS de lru. tiendus co. estaba de muerte.
rren tras de los animales que viven en -Ha t>mpeorado el enfermo! pre.
amable compañía con ellos; y cerdos gunté á la mujer.
gallinas y palomas andan gruñendo: -Sí, señor; está en la agonía, me
cacareando y volando en torno de los contest6.
transeuntcs. t Pero qué ruido e!l este? La noche vino ya. Los últimos res..
En medio de la cacería uno de los m u. plandores del dia han dejado una vaga
cbacbos tropieza con un sefforito de claridad en el horizonte, al traves de
botas que viene del cerro, á donde fué la cual brilla el lucero de la tarde, y
á ecb~r su cometa; éste dá un grito, el cielo se va cubriendo de estrellas.
mús b1en de asco que de dolor, al ver.
se tocado bruscamente por el bara..
piento chino, el cnal responde con in.
sultoa, pues deede esa edad empiezan
loa democráticos á odiar á loe de botas¡
á los vulgares insultos del muchacho
contesta &1 otro con burlaa y
"Ay levantad los ojos
A. aquella celestial, oterua esfera¡
Burlareis los antojos
Do aquesta lisonjera
Vida, con cnanto teme 1 cuanto espera!
RENATO.
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R E VI S 'rA L . 195
i ELEVEMOS NUESTROS CO ZONES I
Terribles, espantables, desoladoras han sido
por cierto <'ntro la sociedad bogotana las
últimas tres semanas .... ¿Quién, desde el
más nito funcionario hasta el último jornalero,
desdo la clama de 1uas riquezas hasta 1
{nlima porrlioscra, no so habra con
temblado do asomhro y
ha llegado á sns oídos la noticia drama
qno tuvo lugar el 20 do Junio en la hacienda
de ' ' Los :A lisos ? " ...... ~osotros nos habiumos
propueAto no ocuparnos nunca en La
Muje1· do los acontecimieutos que tienen
lugar en nuestro país, y esto lo hacíamos con
el objeto de no de11pertar rencores, do no llamar
la atcncion do ningun pnrtido, de pasar
de largo en nuestro humilde cnmino, sin que
so ocupasen do nosotros.
Pero hay hechos do un interes tan palpitante
pam todos, y qno encierran un fondo
de enAcñanzns tan trascendentales, que no es
posible dejar de hablar de el,os. J<:sto nos ha
sucedido con el sangriento drama que tuvo
lugar en " I.ns A lisos."
Bnst:mi prc!lontar tan sólo loA pen~onajes
do aquel clrnmn para desrertar el intercs del
más indiferente. Por uun parte encontrarémos
en una enea solitnria. a dos mojorcs débile!!,
solas, indefensas; y contra ellas ti doce
hombres audaces, sin ley ni Dios, llenos
do rasione!l, y sin la más leve compasion
que Jos dotPnJ'a en sus propósito11 homicidaA
...... ¿Y el rrsnltudo do rato?.... Una
víctima que mucre ntr:wl';;uda por mnllitml
do puiinlaclnR, miéntrns qno los aRcsinoB hn.
yen. sin llevarse nndn n•aterial, pero cntrc¡::
ndos para 11iemprc al tl<'sho:lOr y !!ovando
eubre s•t frct•lo la mmH;h'l de Caín, y tardo 6
temprano lafl nngnstias del remordimiento.
!So no!i toen ll IIMotra~ nveri¡;nat· quiénes
fueron lo~ culpables, ni usnrparémos la magiRtratura
de lo11 jucee~ para seiialnr á lo11
sinuicndos en neto tan mt•nstruosu. ~Ine;ho, y
con sobrada ra~on, se ha lamentado In I!IICrlO
de la víctiroo, voro nosotras heruos visto en
ella, no una iufeliz mujer sino, nl contrnrio,
11na persona pri,•ilegiada por Dice. Acab:4bn
do cumplir con tocios los deberes de sn Religion;
so babia preparado de tiempo atms
con actos de infinita caridad y tmprema nbnegac:
ion ~ merecer las recompensas cel68tiales.
Ella llegó delante del tribunal do Dios
como A BU pattin natural{- sufrió un momento
y desrerl6 cu el Cie o ...... Los aspsinos
no pudieron lastimarla sino el cuerpo. Y eu
t:l.nto que ellos 1miren horribles 1nartirios, su
espíritu está con su Creador; la dieron
eterna libortad y un bim supremo, cuando
elloa se hicieron esclavos de! mal para siempre.
- ---- ~--------------
Pero, qneri
cierto que los
yor compasion
las wadreR, 1
las tiene
pensa
amn oral sea hollada. y vilipendiada
de una maner escamll\lo¡¡a ·? Y si lo mismo
recibimos al ombre virtuoso y do nobles
precedentes, e al vicioso, y al impío, ¿por
qué nos quej os ahora porque ese iru¡~ío y
vicioso come crímenes que nos aterran'? ...
Ah 1 madres i cautas. levant11d vuestros corazones
al Di de las alturas, y pedidle que
\Js dé pruden a infinita, piedad :lerisoha
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 20
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La Mujer - N. 50
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T..~U7. Y FE DAN FUl<::RZ~ 1 1
LA MUJER.
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDAC T ADA POR SE.ÑORAS Y SEÑORITAS,
D}.JO LA DinECCIO~ 1>~ L.\ Sl.~OU}..
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
SOHHli: T ... A :.\!UJEH. E:N T ... \. CIYli..l~.\.OTON.
EDAD MED I A .
J,A MUJER ESPA~OLA Á:NTES DEL CHIS'fiA:\I::nW
( COXTIXUACJOX ).
II
ÜOXGJ,TJIUAS lns guerras entre rar.
ta~incnsc~ y romanos, íostos qneJ:trou
cutemmf'ute dueños dt• E:;paña, y se
¡Hopu ierou tratarla romo país courptista<
lo. Pero )oc; espaiíoles no podi·1t1
~oportat·ln e clMitucl, y duwuto una
larga série do aiios, los romnuos 1cninn
que romhatir iucesauturnentc á los n'l
tumlc~ insurrectos que procnrahan recuperar
~u líhcrtad. Varias veces lo~
romnrws l•icieron las paces. por medio
de trutaclo, que violaban, en tanto c¡uo
los iberos lo~ c:umpliau religiosaJnentc.
De nllí resultalw.n nuevas guerras J
contiendas. f.;e llcnarinu muchos vohi·
IliOnes si fnémmo;; lí nnrrar aquí, aun-que
fucr:t LreromentP, b.s h:t?.alias 1lo
los patriota'! peoiusulu.rc.i en d~fcusa
de su lilJortaJ. Despues de Saguuto, 1:~
historia debería honrar en el mismo
grado á In ciudacl do A.stapa (en la cual
1 perecieron todos, hombros, mujeres y
1
uiños, m lis hien que rendirse), y ti In. de
~ uron.ucía, que hizo otro tanto, y cuyo
T0){(1 Y.
nomLro cnusab:t tul terror :'i los romanos,
que en el Sunotlo e\ itab.m uom.
hrnrla. CU'ILJdo llc0 a1Jall IÍ ent1ar los
triu11faclore~ :í. u un do esta~; ci uclndes,
no cucoutruhan nlu.n \ Í\ ient<': todos
se hahiau dado l11 mucr.te, quomnmlo
ademn.s cuautos te-oro poseicm.
1:!~3 a11os ántos do In. l~ra c:ristinna,
Quinto ::;et·torio, perseguido por Rila
su cncllligo, logró pasnr n E'tmiia, y
lcvantawlo un u u me roso cjúrci to eles.
conoci6 el gohiclllo romauo y proclamó
en la Peuín 11lo. 1tW1 repúhlic 1 con
1m ::)C'uado, prefectO!>, tribunos, mn •i •
trados y un tren de gohicruo propio \
l'epamdo dPI de Homa. ~\clc•rnas, fn11tlu
P<:r·uclas ptíhlicas y promo\ i(, uwjora
materiales, adulando al pueblo espafíol
hasta el punto que lleg6 (¡ harerse ido.
latr:tr de lo>1 iberos. ProcunuHlo al
mismo tiempo ensei'iorearw por medio
tic las su pcr.sticiones de aquel put•hlo,
fingicí tener siempre á su lado tlll (' pí.
ritu familiar que lo ~ervia para rornunica.
r;;e con lo:; Dioses, de c¡uion él¡•reteuJia
~;er el e m i:ulo. Así, dijo e¡ u e
4
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30 LA MUJER.
ac1uel e-~píritn st:J ha.bia. encarnado en tas á España, y los hijos de Pompeyo
una. cierva que le seguía á todas partes, ~>ignieron guerreando allí l1nst.a q~c
a.<.•ompañándole l1asta en los campos de César tambien los desbarat.6, quedando
batalla. Informado el tirano de Roma, otra vez dueño de la Península, b
Sli:L, de esos acontecimientos cu Espa.
1
cual, sometida. ya completamente al yu.
ña, envi6 un ejército a.l mando de un go romano, despues de algunos esfucr.
a.ntÍgllO general, para que debelase la zos infructuosos de los Cantabrios y
rebolion de Sertorio ; pero como éste
1
Galicios, permaneci6 en paz durante
fuó d~rrotado en tod~~ partes, R-oma los siguientes cinco sig~os. Sin embarmando
en su lugar al JOVen Pompeyo, go, no era. ya. que estnnora Españn. soque
ya le llamaban G-rande por sus metida á Roma, sino que hacia en roaproezas
militares. lidad parte del Imperio romano, dúndo-
1
Desde 1¡uo Pompeyo lleg6 á España, le Emperadores como Traj.wo, Adriano,
empezó á menguar la fortuna de Serto. Múximo y Teodosio li ; literatos como
rio. Perdieron la confia.nz:~. en él sus Séneca, Lucano, Marcial, Quinti1iano,
Lropas, que se sublevaron y desertaron 1 &c. Un.~ vez ndopt:tda por aquella na.
1
muchas, alucinados los soldados con las cion la lengua latina, hL religion y la.s
JHOmesas que les hacían los romano~. costumbres de s_us couquistr,clore~, le.l
1
Por otra pa.rtc, agrióse el génio de Ser- vantáronse por todns partos magníficos
t.orio y so manifestaba descontento y monumentos y soherLios palacios, obras 1
temeroso de que le hicieran traicion de arquitectos espafiolcs, cuyos restos 1
los suyos; en esto no erraba, porque al aún S01Jlrendcn. De los romanos data
fin murió nse¡;inado por los mismos r¡ue la afieion que Ee conserva aúu en 1odan
haLin protegido, 73 años á u tes de J esu- las razas cS}lañolas por las corridas de
cristo y el octavo de su gobierno iutru- toros, que entónc0:1 eran do toda espe- 1
so eu :K•paña. cie de fieras, y los bailC's del pucl1lo 1
A l.L uwerte dtJ Sartorio, todos los espafiol todnvíu. son los mismos que
JlUl'blos r ('il_Hladc:s qne le hahia~ jura-: Uf'aban en Esl?aña. en o aquellos tiem. 1
do ol•cdtencJa, se apresuraron a pres. pos. Una vez mt\'oductda en E~paña .
tule elwisll1o jmamcnto tí Pompeyo, una. costumbre, buena 6 mala, ni el
y por al,¡;noos años reinó la paz en la tiempo, que todo lo destruye, pueJe
1
Pením.ula. 1 hacerla olvidn.r: la constancia es su
De~graeiadtunenlo los romanos siem. carácter Jir;tiutivo.
pre c.-cogían ;Í Ji:,paiia para teatro del Espa.fia progreRalJ:t materialmente,
Mts pewlcucias. g¡ m11 ndo era poro ya. pero la corrn pcion do la ci vili:...acion
y~:.t.m la amLil·iou de Cmmr y Pompeyo. romana babia peuetratlo muy adentro
:g1 ptiroero envidiaba al sc:Jundo su go-1 en aquellas alma.s en \111 tiempo arnigas 1
born:wion 1lc la Península, y .J!) años de la libertad y de la independeneia.
{m tes d1· .Jesucristo, CJ~snr se presenl6 E¡;pafin estalm dividida e u tres partes:
nn K p:tña á la cabeza de un numeroso Lu:iifcmict (Portugal), 13/fic•t (Grann.
t!jército, ag11errirlo é invencible hnsta da y Andalucía) y Ta'rrar¡u¡r.nsr. A
l)ntónccl;, Pompeyo logní rechazarle ::d poco aquellos países so vieron cubier.
principio, pero ¡;us triuufos duraron tos de espléndidas ciudades, en las cun.
poco; Cé~>ar ~ra el primer general del les se ostentaba la civilizaC'ion m~ aite. l
mundo, y en breve cambiÓH} la fortuna. ln.ntada y el lujo m{~ refiuo.clo.
de Pompeyo, r¡uien se vió derrotado, Sí, coluo dicen, es F"iial de fdicidt\d
deshechas sus lPgioncs y JJOr 1íltimo el qne una nncion carezca ele histot·ia l
completa1ueute desbaratado en la famo- iotcres.."tute quo narrar, n.quellos cinco
sa batalla de Jl~an;.'llia (en Grecia), en siglos de la completa rloroinn.cion de'
donde ha.lJia tenido qne buscar amparo Roma en España deben haber ¡,Ífto muy
eon su flota y sus ejércitos. felices, puesto que en unas pocas púgi-
Pero :.Híu no habían cesado los ro- nas se encierra la historia do esa época
manos de llevar el teatro u e sus dispu- ca Espaíía.
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REVIS T A QUINCENA L . 31
Nada. sabemos con certeza de la po.
sioíon do lo. mujer en Espaiia dnra.ute
esa época inmedialK1.meute anterior al
Cristianismo, pero inferimos que seria
igual ú lA que ocupaba en Roma, pues.
toque la Península se había ideotifi.
cado tan completamente al Imperio.
~Iás tarde la. verémos ya cristiana..
S. A. DE S.
( Continuc~;tú).
---~·----
LA FAMILIA DE TIO ANDRES.
( :&poca ue la Independencia - $eaunda pat¡te de la juvenlud de ~nd~és, )
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES
POR SOLE DAb ACOSTA DE SAIIIJ!ER.
• (CONTINUACION) .
CAl•ÍTULO PRThfl>RO. más 6 ménos) donde otras veces haLia
ido al propio efecto, acompañado de sus '
criados y parientes, y de algunos clérigos
LA ALDEA OE USME.
Cm.m tengo la conviccion de que muy y segla res. Hízose una ramada granrle
pocos de mis lectores conocen ú Usme, en aquel sitio; couvocúronse los imlios
y muchol"l tal voz ni do nombre, creo de Ubaque y Chípaque, Usmes y otros
conveniente hncer aquí una tlescrip. de aquella comarca.
cion clam de aquelluga.r y c.lol camino "Fué S. S. á hacer nocbe ;Í. la ramn.
que do Santafé de Bogotá conduce ú da. De.'lde las cumbres 1lo nquol páramo
aquel teatro de muchas de las a.ventu. lo. mesrna noche los indios, con tromrems
c1ue nos proponemos referir. tas, fotutos y otros instrumentos, tliorou
A }JOsar de su pobrezn. y ninguna á entender como estaban allí. Ama.nc.
importancia, U:;me fué teatro do un ció el dio. claro y alegre; púsose Sn Se.
suceso curioso, qne refiere l!:l Uante1'o ñoría á caballo, tomó un perro do la
de clon Jn¡\n Rodríguez Fresle, y no laja, á don Fulgenciodc Cárdcnas,:m so.
podou1os resistir al deseo de trascribir. brino, y á Gutierre do CárclomL'l rnn.n.
lo aquí litern.lmontc, para regalo de d6 tomar otros, y pu,.;o las paradns de
nuestros l ectores, c1ue no eludo gusta. su mano, quedándo!le á \ ista de todos.
rán de nc¡uel rancio sabor e..c;pañol del Comenzó li calont.'lr el sol, y do nc¡nc.
siglo XVII. lla.'3 qnehradas y horulur;1s se cou•cu.
"Eu 1500 murió en est..1. ciuclad el zarou á levant..1.r n:tas nieblas; o~pc. ,
señor Arzohispo don Fray L uis Zapata sáronse de tal manera, que uo se vei:~
de CúrdonaR, á 2:! do Enero Je dicho un hombre á otro. A ccrt<Í á ve11i r un
año. "' Ori,t.rínúse su muerte de la. cazn, venado por donde estahu el ArzollilljJO,
á que ero. aiieionadn. Uootaré este ca¡;o la.rgúle el perro y fuélo siguiendo :;iu
como lo pla.ticabo.n los que fueron que nadie lo viese.
con ,ntA. iglesia, porque sus parienoin.
d voccnr y grita '}tlG a-cdaba por tes le empol>recierou de manera que
los cerros. no tuvo qué dejar."
"Era ya de ooche ; traía el Arzobis-po
uua corneta de plata al cuello. A
las VOCI)S tot:~la, respondieron cou vo- 1 ce~ y grita, N u t:5uñoría pen:ever6 e u VolvalllOS ahora á nuestra relacion.
toear la t~orueta, con lo cual fué Dios Usmo ()l;tá Jbtante de Bogotá de cLHl.-
servitlo quo l:t geutc allegase 1\ donde tro á cinco leguas, al Sur. Batiendo por
c.~t:\ ha. Las Unte es, t-e ntra' icsa el río T!'ndta
" lla!l.íronle al pié de uu:\ peña, á y Pe toma un c.'lltlÍno que va orillando
Jo:.ulc con fnulcjouo~ y su capn. tenia el 'l'unjuelo, cuyas riberas son eo pnrahiiada
la. camn. parn p:t~M la noche. tes (lridus y (!Dlerradas entre prccipiFul-
muy ~raude la alHgTÍ;~ que se tuvo cios, y eu otras se oculta cutre moutoeu
hl1herlt: hallado, y~~~ :-:luííot Í<\ 111Jra- cilios LupiJo~. A poco, abandonando el
zaha á todo,; L:ou elh~. En ti[J, allí tra. can1iuo la orilhl. del TunjntJlo, torna
:r,arou uua lt:unuca en tple le metieron, por medio de un terreno que parece
y rlt(rigos y Re~hres cargaron de él, en ptirte un mar :sólido y atunneutado
1
<¡nu fué otro rato de gusto, por lo. .¡ dr- y á trechos ap¡~reuta ruioas tle alguna
citos y chiste~ que p:\.-;aLn.rt. Tarubien ciudad autigua. Sicl.lllo el terreno aje que, á rc~ar rle 110 ser particu.
to m:'\:a ameno¡ multiplícanse las ~;o. ln.rmente ri~ueño, tiene su encanto y
ment~ms 6 uno y otro ln.do del ca.mi. car:ícter di!üiuti...-o. L'omo .ra hemos di.
no, á merlida que se vuelve á 0.'\jttr 1 cho, la parte fronteriza de la plaz:~ no
al vallecillo del Tuujuelo, y la~ casas ostá edificada, y deja campo 6 ln. vista 1
pajiza;,-; ::-e hacen más frecuenteq á la. iz- pnrn extenderse ho."ta b pancla. bon.
quicrtb. L~ via. empieza iÍ suuir de donada ó nlle 1ll0 clivitlO la falda en
lluevo, y do itnprovi-;o, al volver un que est:í. Rituada la nlden, clo los cerros
recoclo del camino. se ven la." cnwchns pelndo~ del frente. E te valle c-.tá cu.
del pueblo, en hilera, divididas unns bierto de !:ementeras diYitlidns por cer.
de otrns por scmenterilb.s de papas, de cados 1le arbolillo"> e~pino·os y bosqneLabas
ó do trigo. El camino lle~a dere. cilios, todo por terreno desigual, señol'ho
á la plaza dtJl pnehlo, que é.'! llll rondo aquí y allí por el techo pajizo •lel l
peqnefio cuatlrado: al frente e~t:í la dne1io tlel te:-rcui llo. pnco;to'l u e c · t.:í to.
i61o,it\, c¡ue ocupa todo e~e la1lo, ~·'por do él dividirlo uu peqneiios lote~,- hasta
onyo ~osta.,Jo coutioúa. el rrtrniuo rcnl. ,1ne b vista so pierdo ou lontnnnuza
La i~lc~ia os grande ( pves el v~r;iudn. cwJ.w)o \'a á uuir"e con los nmho~ cam.
rio da inJígeua~ era nnmero.,o e u 1 iem. po~ do la sabana de BogotlÍ. A la iz. ~
po.do la couc¡uista), •de teja, y ~ionc al l¡uiorda los cerros do cufrcutc, forman-l
freute un atrio encerrado tras tlc un do u u queLraclo scmici rcnlnr, ,·:rn á
¡ muro bnjo, cowo Hl maba en otros Huirse con los de Jn, izquierda, mostiompos,
y auu In auti(!ua Uatcdrol de traudo sus :\-.peros y desiguales lomos,
1 Hogotá lo tunin.. A la izqnienla se en. llenos de couca' idade3, grictns, preci.
1 cueutrn In t·ns~ cural. que e:;; ele teja y l'icios, erizn·lo~ riscos, negros do~pcüa.
1le balcon, la cual deherin. h~ her sidl) doras, tíritlas rocas, en mPtlio tle lo cual
partiuulanmmte cómoda cna.udo ln ctli. se a\ ista una que otra ladera cubierta
Hcaron, y nuuq11e el arquitecto uo sa. de verde grama y seiiorcaola por nlgu.
bio. ln'l n1gll\1i ele su arte, ui so le uos arbusto~ que crecen Ú clnrns peu!ls
ocurri6 t¡ue fiu tlelJia guardar silllclría eutre aquella:s nspcrt>:r.a¡,;, hatit!as siem-uutro
puerta~ y ventanas, los Uuras pro por el viento, In lluvia y In ltclaJa
.-~tnb;\tl muy satisfuchos con ~ u viviou. uiohln Jc los púrn.ruos que empiezan
da. El balcou c.:;t(i á un l.tJo del Hrli. allí mi!lmo.
fic~o, y como cruzn la eo>quinn, mirn Al principiar el presente s.iglo, U!:.
tauto l!úcio. ol foudo del vullecillo que me cm poco m(is 6 ménos la misma
In aldea domina, como sobre el patio n!Jc!l t¡uc existe hoy, salvo que la igle.
iutorior y los cerros que e:>tt'ín t'Í su e~- 'a, algo mt'í3 nue\"a, ostnua mis cuida.
paldn. A 1 otro lado de la plaza, frente dn y ac;eatla, así como In. casa curol H~
ú la casn, curo.l. no hay edificio alguno, hallnlm en mueLo mejor estado que
!lino un oamiuo que conduce nl fondo hoy dh. En el urnbml de su puerta
del valle y uu l!obr ~l)llllJrado du trigo. cncoutmlm. siempre ol dcsvnlido una
Al lado opuesto á la iglt.lsi tt hrty una limosna, y algun alivio. y:\ físico, ya
casa granJu de paja, casi arruwn•!:\, mornl, el de!ó!graci:t. Hoy ya uo se encuen- y crecida para su edad. A.sidrL 1lo él, y
tra por allí un sólo árbol bien crecido, medio oculta. dotras, YeiaRe nnn. uifiita
las nguos han meuguaJo, y es preciso algo menor, pue,; no contaría siete años,
caminnr larga!' horas para encontrar la blanca como la leche, rubia como Céres,
guarida y la espesura en donde so avis- fresca como la; prima\ era, que procurate
a.lguu vena,lo. bn. en vano baja.r los ojos sombreándo-
Oh·i•llíuaiUo decir que en cada es- los tras .-lo sus largas pestaña~. El vaquina
de la pla z:~ ba.hia una c~ucha de roncit~ nsaba pantalones do mo/l()n
paja c¡no llatn,~han ermitas, que ser- ¡ aruarilloR, cha.queta hlu.nca, somLrero
vinn de [IOBcUI en las procesiones de de paja y zapatos de cordobn.n. La niC6rpus,
para la cual las adornaban con üita sólo tenia encima. de sus ropas inmusgos
y !loros del campo, y durante teriores un ropon largo de grucro do
el resto del año llcrmaneciau cerrn.das, lino color verdoso; un chal de algodon
si rvieudo una rle ellas, la. más in media- de varios colores entretejidos, que llata
ú la iglesia, para ¡;ruardar herra. maban de guinea, lo cntzaba Robre el
mieuuts y cmH~ros que no se necesita- pecho, atado a tras, y un p::úíuelito blanbn.
u Jiariamente. co le rodeaba la cn.beza, amarrado de. - CAPÍTULO II.
EL CURA Y SUS SOBJ\U-(OS.
ÉusE el Hi de Diciembre de 1806.
D•espuntaba. el alba dorando las altas
ct uubres Je los cerros y sonroseando y
bajo de la barba, pero desdefía.ndo todo
! cuanto pudiera emular su libertad; se
hallaba con los piés descalzos.
-i Por qué se han levantado tan
temprano 1 exclam6 el Cura coo tono
afectuoso acariciándolos. i Qué proyecto
tienen hoy entre manos~
-N os vn.rnos á paseo.r.
'
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REVISTA QUINCENAL. 35
--..Solos? -Ahora no, cout~tó .Manuel, por-
-No, señor ..... con Romualdn, con. que pronto nos iremos.
tes-tó el oiffo con a.lgunombarazo, si -¡A Saotafé tal nu.1 iYavolvió
ulla. quiero. mi !ieñora 1
-¡ Ttí tampoco le tienei; miedo al -A Sanmfé no, sino 6 cacería con
frío, Marianita 1 repuso el Cura diri- ñva Fernaoda.
girndose á la niña. -¡ 8e burla el niño de yo! pero no
Ella uaj<í los ojos y, levantándolos le creo.
con ciertn. coquetería natural en algu. -No lo crea~, pero así es, repuso
1
nas nilias, hizo una gra.cioNJ. mueca di- ~bnuel sériameLte.
cieuJo q u o u o. -iDo véras L.. ¿Y mi Marianita
-¡ Qné frío puede t~ner ella ~ excla- taro bien 1
m6 Manuel. que así se llamaba el niño, -Sí, ambos.
¡ si hasta calor siento yo ! -,':)ería de oir al amo, si yo los de- 1
-Calor: repuso el doctor Ruiz, ¡mi. jara. ,
ra, tonto, si hará calor! -El mismo nos dió la. licencia.
Y !ll decir esto rompití con la cabeza -; Tmposible!
de plato. de su fuete una ligera capa de -PregiÍHtaselo á la misma_Feruan-hiclo
r1ne se extendía sobro el agua llo. da. Ayer tarde, cuando estunmos con 1
vet!iza c1ue rocogia utm gran tínojr cómo ont 11na cacería y el correr de los
el recodo del camino, "ognido del nc- veo:t1los JIOr esas un'Iias, y las mmndas
gro, .-\l:uianita dijo 111iraudo á su her. gue hacen en el monte .... Un:~ r~'l.cería
mano COII expresion de incertidmnbro: flobc sor rn{¡s uouitn y divertida qno lllla
-¿Ya será hora de ituo:;? procosion tlH Setnann. Santa. Yo Jije
-Sí ser:A., pero para qne no uos eso, y Fe manda, quo IJeva sus hijos que 1
lmsqueu, tenernos que Lo.l,fur primero 1 son m:í;; chicos que yo, mo couvidó .....
con ltomuahh. -¡ Y el amo ñores cll-rigos uo saben lo qu11 son los
-Y a. \ cr:Ís e¡ u e toJo so va á penler l ni ti os:.... Escrícheumc, sus murcctles,
-Yo sa.brÍ',- déjrm10 IÍ mí. añadití In. mulata; no fO vo.yan t'i cace.
-Es mejor echar á correr. ría, quo uso no es !meno parn. los ni.
-X o! ños, y de:;pues de almuerzo los monto
-Sí' en el burro cnrgunro y nos vamos u.l
Estahn.n en esta tliscusiou, que podía monto li coger fresas y traer el musgo
acabar en riñn, cuando su presentó eir para el pc,ebre.
el hueco de la. vcnlaun de la e;;calora -Yo lo quo quiero es ver Jos vo-l
la risucfia y booJaJo¡;u. faz de la mula. nados.
tn. Romunlcla, que tenia á los niíios li -En el monte hay muchísimos.
su cargo. -Mentiras, Romunlda! cuántas ve.
-¡Nifios, angelitos mios~ cxcln.mtS, ces hemos ido y nn(ln hemos visto, ni 1
¿qué hacen ,\;US merce•lus eu ose patio 1! cun.ntlo estuvimos allá l0jos encima ele
dusde tan temprano? ¡ ::-5uban acá y los aquel cerro! 1
1
contaré uu cueuto tao honito !.... -Por allá no hay; poro yo los lle. ,
-~-------------- -- 1
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varé á donde su ,·co de todo!i tamaños, compretadido todo,- como nos han de
grandes y chicos. venir ú llamar, apura á la cocinera
-:So me ou~afia..; ya,- respondió Ma. para qu!~ nos dé do almorzar pronto, y
nuel con dc~uoil.oso acento: tstom pre nos estar lieltos cuando vengan por naso-iremos
con l!'eruaodu. tros.
La pobre esclava no sabia qué ha. Ente mente tranquilizada con esto
cer y bC encontraba en un doloroso con- la. mulalt.a pensó que le sobraba tiempo
flicto, pues si permitia que se fueran para toDoar u1:1a resolucion, por consilos
niños á una expedicion tan pe- gltiente se quit6 de la ventana y volvi6
ligrosa, de seguro la castigaría su se. :'i sus quehaceres sin afaoarRe m(LR.
fiora cuando lo supiera, y al mismo Apén~s hahiadesaparecido la criada
tiempo u o su atrevía ti desobedecer ni en el i bterior de la casa, cuando los
seño~ Cura, si él les hubia dado la Ji. niños, olcspues de hahcrse mirado con
cenc1a. aire de hitmfo, ~~~lo, y tonu\udo una vereda al tra.
jer de Btístos. ves de un prado, en breves momentos
-Quiún dice que no es cierto 1 re. llegaror:~ á un tiro de fusil de dist:mcin
puso la uifia diplomáticn!ncute. de la eaun de flUí, rusohió l'lKCrrar á los nifios aun. rredorets cstal•nn repletos de hombres,'
que le pc>ara t-.ausarlos pena. hnsta. mujer y niños c1uc preparaban los
que t:o hubiosl' ido l11 expediciou de avíos 1 ra la expediciou, riendo y con.
111w Feruauda. para ol páramo. vcrsnndo ú gritos1 como hacen siempre
Manuel, q11o ern muy vivo, compren- los gaffj ne~"~ y lnhrañorcs.
dii) el pensamiento u e la mulata, y 1 -Ab ~ .Mauuell exclamó Mariauita
contesto con dc.oemlJ:mazo: [ deteoi6bdose á alguna distancia cle la
-Tarde. Des pues de almuerzo, se- casa.. ¡ 'Vengo cansada l
gurame11to á las uueve, dijo :Fcrnauda., -Si hemos corrido tnnto: Contest6
-Así, afiadi6 llarianita,- que habia él min~ndo con desconfianza bú.cia la
-~ 1
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REVISTA QUI~CEN A L. 37
casa cural. que por ac¡uel lado se veía donde debe e¡star ·iíua Fernanda. 6 su
tan bien por detras. marido.
-No nos detengamos aquí, repu!io Y tomando de la mano á su herma-ella,
que Romualda nos podrá ver ... pe- nita se dirigi~t á donde decía, sin tur.
ro me da miedo entrar por entre tanta barse ni arred¡rado con la batahola.
gente.
-Descuida, dijo el niño con aire del
proteccion, yo te llevaré á la cocina en ( Contin~ta'11Ó ).
S. A. DE S.
-----
SECCION RELIGIOSA.
EL HOMBRE COMO DEBERIA1 S:=:R.
H~: aquí un p roblema: un hombre os ' bios, tocios los San tos unos tontos¡ que
propone un dia. que jugueis una partida j todo lo grandet, lo geuero<:o, lo almega·
con CJ tas condiciones: si la ganais os do de la hum midad, no e,-; ~ decir, '1110 realmente no haya cielo 1 consentirían 010 condennrre fríamente.
é infierno. ¡Qué ganará con eso! Voy 1 Los hombre~ iÍ. quiene:. me dirijo s6lo '
á decíroslo. Cuando llegue el fin do 1m 1 pretenden no ¡pensar en esus cosas. Huexistencia
t~udrá el ('Ousuelo d~ decir. 1 yen do la re~ xiou c?bardemcnt?, ~'Í
se como otros muchos: estoy satt¡.¡fed•o, :como <•l homq e arrumado lie aleJa de
he vivi•lo sin inclinarme delante de 1 sus acreedores¡ como e 1 come,-cian te que
Dio~> y sin haber puesto los pit~s eu los: teme la ban(J~rota se niega :í exami.
templos, como esa multitud de gentes narsus libros, emiendo comoncorse de
que se titulan buenas, y sin ombar. 1 olla. De all( uella necosidad de mo.
go, mi suerte es igun.l ú la de todos! verso sin cesar, aquel entusiasmo TlOr
Bato &orá el result.ado si efectivamente los nogocios, 1 juego, las diversiones
oncont rara la nad:~ en la etornidad. do todo gúnor ~- de allí el horror do esPero
si pierdo ¡ deflgra<:iado do él ! K_c¡ tar solos, y la !dificultad que tienen JllUcspantoso,
dice el Apóstol, caer er~ pu- chns mujeroR bnegadas en distraer uu
tlcr del Di verdaderos sa. no se acucrda1 do busearle un remedio
_l
TOMO \'. 5
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3S LA MUJER. ------------ -----
verdaderamente. Así. por un extrafio sancion, ni wficient • "ancion sin reli.
quid p¡·o r¡uo. el fastidio, qn<' c.- su mal gíon Si la religion reinara en todas lr .. o;
visible, e~ en realidad su mayor fortuua. almas, la socie.Jatl 1eria apneihle y feporque
para curarse de él, muchos tm. liz. CaJa noo goza1ia do :;ns ílerecltos 1
tan d~ buscar las fuentes de la vcrdatl, porque to;\Cerdote para reciL...,ir los pe .
. . . . . .. . . . . . . . .. . .. .. . . .. . . . . . . .. .. . .. . . ... .. .. ~ados secretos u e su corazon. Y cnaOtlo l
¡Feliz aquel que sabe hacer de la fo laR piernas rehusan llc\ a de m(u;, la
,;u guía y que su dicha es la. virtnJ ~ religion le ofro<"criÍ nna Hermana de la
Ru vejez será la de los putrint·cn~; c:;tn Caridad que le Cllfas de !>U
cuauclo nos in temor, porque ha i Quién podr.í medir el ·~~ultallo
1 vivido siu reproche. Corno Alcjl\udro desa~troso del mal ejemplo/ L:\ teoría 1
1 hogamlo h:ícia la Ara1ia .Fcli:.~, prc~ion. de b mayor pnrto de los hcnmbre& do
to el cielo por la. frngnncia d~ los pt•r. mumlo e~ c:stn: " 1 >io~ estl'Z. Je ~ohm
fumca. Y como San Lui~ muricrulo cu el ~obieruo dl'l muuuo. Q1uo se que.
sobro lns ruiuas de Cartngo, ~;u liltimo de en" el ciclo y uo:,.¡ ticia. con
men. Toda sociedad nece~ita para e.xis. respecto ú Dios. o A•J, , pue', 1n m. d'f 1 u.
tir que la paz reine en su neuo. Ln. paz rcncia en estn muteria es siempre uu
y In. tranquilidad en el órden. Poro no crímen porque infringe los derechos 1
1 habrá 6rden sin leyes, ni leyes efica.' más sagrndos.
: ces si u conciencia., ni conciencia sin 1 Encontramos lÍ un hombre en un en.
1
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J ¡ _ ------ 1~ E v_I H T A.-~ u 1 N e E N A~ ___ _ _3f~
1
1 mino est.recho, qut no hemos vi~to nun- nadie sabe á qué se expone el iugr•~to
ca. IJUC no es ni ouec;tro pa.rieotl", ni que se deshereda por su gusto .... Dios
nuestro amigo, n nue.~tro prowctor. lo sigue, lo p~ r¡;Íguc, llamn. á su puerta,
Hi u erubrar~o. lo "aludamos al pasar. implora que vuelva sobre sí. Pero él,
¡Qué sig oilic;L ese saludo! Es como si iodifcreute, ·rerrnnncce sordo, inseosi.
uijí:rais: .• Rcspel> Ull vos la imúgeu Llc, inexora.~¡le. Más tarJe despertará
de Dios, la ~ncanacion do una alma; ;v pedirií. mü¡ericonlia á ese aruor tan
1 basta. quu~ scais un ho1nbre para que no largo tiempo despreciado, pero ese
me ~nai~ iudifermte." Pero eucoutra- amor se ma üfestará ya indiferente
¡ tuo,., á DJio:; á cac.h paso de nuestra vi. tambien, y el Señor torn:l.fá su desqui- 1 '¡
1 'th y pa... . :umos sin saludarle. ... Te neis te y ~ont~sh~rá á. su turno: i qué me
' uu lrijo 1que ha.ueil criado con terou- irnpoda! 1
' rn, pero .él sin cuitar~o 1le vo3 uo os ~>a- Muchos di,cen: arregbré todo con
lu.la. jauun.~ ui so a:uerda rlu vo .. ; nunca, tiempo; pe¡,o i qnién tiene el tiempo 1
oeup;íudO>se sólo ce sus negocios ó di- comprado? ¿ Y cómo podrá ser sincera r
venioues .. lodiguaio le llamais uu mi- y verdadera una conver>ion á última
1 serablc p•orquc vicln todos sus rleberes hora! ¿ !::ier:l posible que ante la tl.im- ·
con re..~pl!lcto á liU lledad filial. y touei,; ba que le eclama el hombre sabrá 1
razou, lllunquo ns mismo lu hubeis arrepcntil'¡;e 1 ¡Cuándo ni cómo se ha.
'dado el ejemJJlo. Mús compa .. ~ivo que ce eso? .... Dios pide solamente la \me.,
1
1 niuguuo de los p::dre-; terrestws, ]Jios ua voluntad, J esa voluntad, cua.udo esos
ha d:n.do un rucrpo maravilloso, Lí llena. de citwrgía, puede hacer tnlla-1 ¡
uua a.lrn:v. destello do la suya.; para sal- ••ros. ¿Cómo aguardaremos á quo no 1
\'!\ros vivuó pobre, J llorrí y sufrió como ~.:amos sino oruJ:lveres para ofrecerles á
' un morta 1, y por último muri6 e u la ni os 1 Nos acerca romos dicit~udo o:
1
C111z. víctlima del }l)lnure. ¿Y qué pide "Miéutras q111e pudll 9o.za.r de la ctis. l
e u rccom pcnsa? Un;t mirada, un rnovi. teucÍlL uo me preocupe ue vuestra j lS,
miento~~~ gratitu ...... Vos on tanto. uo ticia, ui tl~ vt~estras nmeuaza.s. Me rlae- ~
1
o; ncorda,¡,; de vue~ro Cn:~dor, y uuse- le que rnt VlUa sea ta.u corta porque
rable y ~~cioso ~o~.rompei:; el cuurpo
1
on ver.datl no roo fasti~iaba gozar de 11
q~1e os dt u y olvtd!.t~ el alma. Tal vez, ella n1 me e usalra de msultaros. Pe-
1
dwe el hoHnhre, es verdad quo Dios Jiú ro, ya que ti do hn conduiclo, que el
su saugre p(l.ra resmtaruos; la religion lllundo mo ar oja, que la t.umln. me pi-me
lonse6ura,yba !.aria quererlo para. Je, vuelvo(~ vos mi:; ojos, si ac.asoe.-.
1
t~ucqJru•ebas do ello. P~ro s,o p~eliuro cierto que cxl11tis, co1~10 lo dicen _los sa..
d1 vertlrmtc ~ of~uder {í Dtos, u quwn u o cerdotes; y (,o roo ~tcen t¡uc ~o1s m:.t)'
conozco, uu.us bum ¡ue molestarme en lruouo, os ofr1 zco m1 cuerpo eorromptprobarle
llllt gratitud; y continúa su ca. do v mi alma; infiel."
mino sin tcuidarse do cosa nlguua. Dio:-. •
lo mira c:on tristeza, pues uw_j_or _qu e (Ooatio!lai'Ó). ...,. .. __ _
LA MENTIRA DE SABINA.
~0\ EL.A E~f\lTA 'E~ ~'!lA!I{CES PO~ LA P~lli{CESA O. ¿ l'\fACUZ1:':1\E-ALTIE~t.
( I?Ulblicada en In " ~c~:uo des dcux u;!ondes," en l1.1l \J • .'~gosto de JSSO,)
TllUtUI CIQ), flf4 :;. A. JIF. 0·
y I 1 cero recio q~te caía sobre el suelo con
. franqueza, p1roporcionaudo fecuudida.d
LLOVI.\ s1 n cesar, pero no era agua. á la tierra sedienta y bañando beut'fi-
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40 LA MUJER.
cnment; el grano scm hrado e o R~ se u o, 1 aq Llello; ca ractéres tiernos que ucccsí.
p1·oduciendo un agradable perfume en tan de apoyo como la yedra, y que, como
' la atroó::.1era; llovia, pero pasito, sin 1 esta planta, se lian con sus fibras im.
1
1 utilidad ninguna, una llovizna desagra- perceptibles á las personas que aman:
dable que para nada servia, que produ. es condicion e1;eocial esa para poder
cia en tod~Xs partes olor ú humedad.... existir. La babia u arrancado brusca.
una de aquellas lluvias que el sol en- 1 mente de la atmósfera suave del con.
cuentra instaladas sobre la tierra desde vento, en donde v~getaba en medio de
que aparece con dificultad sobre un nna general simpatía, que en su cali.
cielo grisoso, pesado y cargado de nu. dad de huérfana y por su carúcter dul.
bes, y que deja lo mismo al ocultarse ce y amable, se babia. ganado entre
por la tarde. Las hojas se desprendian maestras y discípulas. Llevada á aque.
lentamente de los •irboles y caían una lla atmósfera balada, entre la indife.
á una, no arrancadas por el viento, aun rencia. desdeñosa. de su padre y el a.{ec.
brillantes y ele variados colores, sino to reconcentrndo de Sabina, la infeliz
mn.rchitas, ajadas y todas igualmente sufria una pena intensa.
amarillas y sin vida, las {~uales se deja. Tanto en la parte física como en la
1
bao caer entre el lodo en torno de los j moral, era. imposible encontrar dos her.
árboles en donde acn.baban de podrirse. manas más diferentes que Sabina y
Los pajaritos tratab::tn de buscar asilo Flora. Parecia como si la naturaleza se
entre las ramas, y estaban todos moja-¡ hu hiera propuesto crear en ellas dos
dos, erizados y con las alas caídas; las tipos enteramente oRuestos de belleza
golondrina~ se habian ido ya, y los I!U- femenina. Dotada Sabina de cualida.
pos y caracoles gozaban solos en medio des viriles y nada comunes entro las
de semejante paisaje tan desolador. mujeres, Flora en cambio poseía aquel
Ciertamente el cal!lpo no había reci. conjunto irresistible de gracia y debi.
bido con galnutería el regreso á sus lidad que encanta r desarma ha.o;ta :í.
p~!uates de Flura de la Rullierc; torlo !los mn.lquerientes. Sabina. podía inspiel
paisaje se h}tbia cubierto con un rn.r simpatías, pero á poco heria con su
manto desapn.t:ible y melanctSlico: esto 1 eo.rúcter demasiado adusto: se la esti.
pensaba la pobre nifi¡¡. al apoyar la maba, pero la faltaba el arte de hacerse
fnmto coutra b "idriera y mirar caer amar. No podia expresar lo quQ ¡¡eotia
gota ú gota el agua de la!l goteras. Le
1
eu el fondo de su alma grande y noble:
provocaba scotn.r!;e á llorn.r p:tm imitar hogar t[UO se quemaba sin llam:\, y á
el cielo. Ciertamente el convento es uu quien le faltaba el dón de alumbrar y
encierro triste paro. las niñas que han calentar. Pertenecía ú aqud gremio de
dnjado un hogn.r eu doude las acaricia. sércs que atraviesan la vitla sin que
ha su madre y las couseutiau sus nbuc. jamas nadie los conozca: ninguna ar.
los en medio de la familia q u o las ama.; m o nía existe cutre los sentimientos que
pero para la. tierna huérfana que no g¡mrdan y los cpte pueden cxprc."-'\1'; y
couoci6 tÍ. su madre y cuyo padre I'C le 1 como se les juzgn por las apar~oncia.<~,
ha presentado tücmprc como no tirano no se les hace cn.so, 6 se les acusa de
furioi'O 6 iudifereoto, el convento, eu frialdad, do rudeza y de l'goismo. lflodonde
so habÍa educado, ora á sus ojos 1 ra, con su sensibilidad t·asi enfermiza
su verdadera familia, y sus juegos ino.
1
y su alma que vibralJa (r la, meuor emoceutes
se le pro~eotabn.n enttínces como cion, con sus grandes ojos pardos de nn
la mayor felicidad del mundo. :-)abina, 1 tinte claro é indefinido como sus sen.
qne la había visitado uua vez por afio, saciones, su cal>ellera vaporosa, de oro
era. paril. pam ella ca.<;i una desconocí. pálido, la cual parecía. iluminada por
da más bien qne una hermana. Cuan. uu myo de luz, MU a~pccto poético, el
dó lleg6 al ca~tillo, del cual casi no delicado óvalo de su cara, sus labios
se acon.laha., sintiií como 1;i arribara rosados como los de un nifio, su sonrisa
.~ pa{t; extm11o. Poseía lt'lora uno de eutre tierna y triste, el color de nácar
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REVISTA QUINCENAL. 41
de su tez suave, 1 cierta iracia infantil delante. El p!l.tio, que miraba sin pencomo
de qnien 1goora sus cualidades, sar estaba separado del camino real
Flora, decimos, apénas se presentaba, por una reja de hierro. A un lado y
y ya no habia quien no la amara. otro ~ exte-ldiau las huertas y hor.
Cuando lleb"S á la Rulli~re, el casti. talizas, y más léjos, hasta penlerse en
llo parecia iluminarse con un brillo el hori1..onte, veía la tierra ele labor
desconocido a11í. Parecia como si la cubierta de exteusas sementeras, las
primavera con toda su poesía, la ju. cuales últim~Lmcnte habían sido sem.
ventud con sus sonrisas, se hubieran bradas, y no se notaba aún eu todas
detenido en el castillo por primera vez. ellas la meno1r sefial de vcgetacion. Era
Dos di&a despues la tristeza de aquel aquello tan uniformemente triste, que
lugar se hab1a apoderado tambieu de Flora cerró loa ojoa para no ver.
Flora. De repente abrió los ojos; 'lguien
-No has crecido nada,- la dijo su babia entradc, al patio. "Algun labrapadre
sin mirarla, y como si hablara dor," peos6,- ya babia visto puar otroa.
con una niiiita extraiia,-y habia afia. Pero el que 818 acercaba teDJ.& un aapecdido:
y conservas el pelo tan amarillo to rarísimo. Enaopado de agua y cu.
como áoteR,-e!le fu~ todo el recibimien. bierto con una capa burda, llevaba un
to que la hizo. Sabina tuvo que oou. gorro de pie~lls haata laa cejaa, derra.
parse asiduamente de las cuentaa a.tra.. m'baae sobr~~ sus hombroe un bo.que
saJad durante su corta permanencia eu de cabellos hLrgos rubios y barba igual,
Paris, y no tenia tiempo de ocuparse de y dando sal toa llevaba cuidadosamente
la re01on llegada. Una vez arreglado un canastillo tapado con hojas verdea
au corto equipaje de escolar no sabia que cubrian un ramo de rosas. Caen
qu~ ocupa rae. Examin6loslibi'08 de minaba ' toda carrera daDdo -.ncaSablua,
poro éstos trataban todos de ~ con un&~l piernaa larpa y flacas,
n.gricultura, rlorechos rurales y otra~~ .-.omo las de una gana. Flora crey6 que
materias por el ~tilo. En el aalon de seria el mayc,rdomo de su padre, y delrecibo
lu,b1a un piano¡ se acordaba que pues de verl9 entmr al oaatillo no vol.
era el de 1111 madre; lo abri6: el teclado vi6 ~ pensar ~n él.
o.marillndo por el tiempo y la humedad Un mome1¡¡.to deapuea ainticS que ~y
el moho habian roto las cuerdas. Bajo guien abria ~a puertadelaalon. Volvi6
los dedos de Flora el pobre instrumento (í mirar 1 vi~¡ detenerse bajo el dintel
sou6 con u u acento tan ronro y destem. & un ind1viduo que la miraba con ojos
piado que parecía un sollozo, y al oirlc espantados, y tan claros, que no pare.
ell" cerr6 apre uradameote el piano cian tener ningun color. El agua caía
moribundo ..... No ~lia aalir porque en arroy01 e:11 torno suyo, y al dar un
la lluvia no CC8&ha; fué, pues, á apo. paso dejaba aefialadas las botas en el
yane contra lOR cristales del balcon..... auelo. Sus barros desmelenadas y mo.
"i Para qué In hahia sacado su hermana ja.das le caiau sobre el pecho; en una
del oouvento1" pensaba. "Nadie me mano llevaoa su gorro de pieles y en
quíoro, nadio me necx~ita aquí." ... No la otra el ca¡~tillo ¡ estaba despeiuaeucontm\)
ll cosa alguna que hacer, y do, mal vesi~do y todo parecía eo él
cou terror so figuraba que así eeriau demasiado la~o: la oarh:, el 6valo de
todos los dias de su vida en aquel des. la cara y la~ manos, erau iumeDIJIIB;
tiorro, y o.l pensarlo, empezaron laa pero una faccion le impcdia po.recer
lágrimas 4 asomar á sus ojos. En la ri~ículo: la frente al~, despejada, co.
primera juventud se sienten esas in. mo de poeta, de aofiador .... La e:spre.
explicables angustias que parecen eer aion de su fisonomía en nquel momeo.
el presentimiento de las triatezas de la to era la de la sorpresa mál grande .....
vida futura. Flora no trataba siquiera Miraba y re1miraba ñ lt'lora l. su admide
limpiar las lágrimas al traves de las racion crecin. Ella se sonri , y viendo
cuales ~e le velaba el paisaje que t.eoia que cíl cont.ittuaba como extasiado, dijo:
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~~~:2=~~~~- ----;AMUJE~-- -~~
-¡Usted tlcccsitnha alg-o? 1 ofreciéndosela, íÍ Flora, y las únicas 1
Ali rotlilla.'l. volvió á mirar á Flo. sér físico. 'fodos los poetas y peusn..
m con el aspecto beatífico de quien es. cloros románticos y sentimentales eran
cuclm una lejnoa melodía. La niña lo su~ favoritos, y Jacobo recorría sus tiacalificó
de neu10 ~· f'e puso á buscar en rrns y labranzas siempre cu co10pañía.
1 ~us recuertlos c¡uiéu seria. :Nunca se le Je algun libro que le elevara el Pspí-
1
j hahia ligurn.uo que ese pobre hombre ritu y le idealizara. la vida prosaica.. 1
er~ ol novio que Sabina le tenia. des- Hubiera deseado vivir en tiempo de la
1
1 tina1lo ~ caballerín. y de las CruzaJas, y como
' -¡Buenas to.rdes, JacolJo! exclamó su existencia era tan poco seotiruental,
. Sabiua, entranJo un momento dc.-;pues. huscaln~ la. poesía dentro de sí rnismo.
Creo que ustedes Jos se h:'l.n reconocido El señor de la Rullicre se burl~ua de
otra vez. i Te acuerdas, Flora, que de él, diciéndole que ou sus labrn.nza~ po- ¡
chÍfjUita le tenias utieuo? Pero ahora uia demasiada poesía y poco abono. Es
~;ení tu mejor amigo, así como es el cierto que sus sementeras prosper:Llmn
mio. poco; pero no así la. mente del júvou
- ¡Grncins, ¡.:racias ! der:in. entre tan. que se hallaba cultivarla como 110 jar.
to Jacobo frot&nciose la~ rno.oos vi,.oro. di u lleno de bell:ts flores, eut re las
samente, y procurando Je esa m~oera <:tt::des crecían los gérmenes do todas
t;erennrse. las virtnJe¡; v todos los ~n.crificios.
Scntáronso on torno riel hogar; ~;e Sabina. no' había comprendido jamas
hnbló del vinje rlo SaLina {¡ Paris, cosa á J a.cobo, á quien lla.mah:t soñador.
poco. ~omuu para e lb, y a.demns se dis- 1 Flora. adivinrS n_;ejor qu? olla cu~~to
curnu ttceren. do> la lluvia, Jo h. cual se onhi~Jasmo, cnauta pocsu~ y OX'lUJslta.
otupan mucho lo~ cn.mpesinos. ' delicadeza oncermha. ese corazon. 'l'tí- l
Snb. ÍM, notando el cnuastito, 1 vole l{lstima. al verlo tan tímido y tan
-¡ Quf trae usted! pre~uut6, ¡ rosa.!'l desma.fiado ; ella comprendió que esa !
tn l vez 1 Reg;ílesela.s á Flora, que le alma llena de melodías celestes y eRe
gt:lstnran mucho. 1 corazou tn.n tierno deberían sufrir mu-
Jacobo las sacú con mucho cuidado. cho dentro de tan rústico exterior, co.
ta ~ando otra ''ez el .canastito con. las l ~o un ave. en una estrecha. ja~la. SinbCJJa5
de col, como s1 dentro hubtera tt6 como s1 Jacobo fuera un ser enfer.
ot.ra cosa.. mizo, á quien era preciso tener com-
-Son las últimas de la estación, dijo pa.sion y tratar con dulzura.
1-' --
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R }l~ V I S T A Q U I N C E N A L . 43 1
Hu voz involuntariamente tom1Í, para j arra~tr.lndose sohre todos lo!! muebles
dirigirse á l-1, un tono amable y cari. y las alfomlm~<~, no habiens que decir :
tahle para Jacobo, pero el f¡ue m,:uos -; A~qucrasos caracoles: Van ú da.
podía llamar la ateucion de ~abiua. liarlo todo ....
cuya cducacion, como iíotes hcmo¡; di. -Oh! no, dijo cándidamente Jaco.
< ho. había &irlo muy descuidada. bo. no u1;~uclmu unda, basta pasar una
Comenzaba á oscurecer, y la llamo. esponja con ngua por encima de los ·
1h'l hogar, 1íoica luz que hahia en el muel1les.
nposPnto, iluminaba 1le •ma manera Poro no er~~ cu los muchles que pen.
f:mt(LSticn los muebles y los muros cu. :mba Sabina.
biertos de antiguos tapices do todos co- -Pudo u.slod Lnberlos dejado en la
lores. Flom escuchaba, olvidando poco antesala, cou e~tó ella cou brusquedad
tÍ poco la;; botas eu!o,lada.s do .Jacobo, y con uu to o como ~i ~;o diri::,tiera á
qnu estaha seota1lo cen·a. de ella,, sus un niño.
largas mano.; rojas y quemadas y 6\IS -: PenJ,)o lUJe ustetl! rOJJUSO Jacobo •
ojus descoloridos. Re RoureirL suave. dirigiéndose 1' Flora wús y máll tur- ¡
rnento, aspirando el perfume do poeJSÍa hado.
que se trntlucin en palabro.s y que fil- Tenia un pecto ta.u triste, e habían separado para toradas excu s de Jacobo, se dijo con
dejar pasar un ejército de caracoleR. una sonrisa do satisfaccion:
Despues de haberse paseado deutro del -Despues oc todo, sí tenia razou éll
gorro de pieles en todas direcciones, se cuando dijo tque los caracoles no ha-~
h:~bia.n salido de allí, y se les veía biau dañado 1 ada. '
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44 LA MUJER.
SEGUNDA PARTE.
I
trigales 1 En cuanto al riOl que corría
en ondas de plata. al tra ves de los
troncos de las mimbreras Yf los juncos
de la. orilla., saltando en caprichosos
AL dia siguiente un débil rayo de remolinos por encima de las piedras
sol, tímido y sin calor, trató de atrave- que le impedían el paso, i acaso tamsar
el velo húmedo que le impedía lle- bien no babia procurado emcerrarlo en
gar hasta la tierra. Brillaba. como una un ca.nal, entre dos murallro.s de marosonrisa
entre !~grimas; pero la tierra postería, para que no inundara Jos alle
prestaba brillo con el esplendor de rededores 1 Pero el rio se hrubia negado
su aderezo de diamantes que la lluvia á obedecerle, 'Y un dia de primavera,
babia derramado sobre su seno. Al mo- habiendo llamado en su so•corro á tomento
la naturaleza entera mauifest6 das las nieves de las montmñas, se hasu
alegría; los gallos cantaron, las ave- bia entretenido en arran1car brutalcillas
sacudieron sus mojadas plumas mente los murallones y celrcos, y voly
se pusieron á saltar de rama en ra- viendo todo al revcs, form16 con las
ma, moviendo la cabeza, y cada cual piedras del canal pintoresca~s cascadas
haciendo ver con cuánto ~~sto recibía r¡ue enfurecieron á su dumño sin pootra
vez al bello astro del uia; una ma. derlo impedir. Al momento, mandó sariposa
trató de emprender vuelo, lJero car algunas piedras y lajrus del lecho
no tuvo fuerzas para hacerlo, y fu~ á de su enemigo para hacer Otomponer el
caer al suelo perdiéndose entre las bo- camino; pero no trat6 de 1empezar de 1
jas secas. nuevo su obra, sabiendo qu¡e quedaría
-Nos aprovecharemos, Flora, de la vencido de nuevo.
escampada, dijo Sabina, para ir á visi- Aquella. mañana, el rio mrecido cou
tar 6 tu madrina en su castillo de los la lluvia de los días auterüore.<~, mur.
Allais. Miéntras que me ocupo en ha- muraba discretamente su ca..uto de viccer
enganchar el pone¡¡, si quieres a pro- toria, haciendo el papel de torrente y
vechar el buen tiempo, continúa por la jugando con los juncos que empujaba
avenida. hasta llegar al rio; no puedes húcia un lado y á otro. Los pajari11os
equivocarte. Yo te alcanzaré. saltahan sobre la arena, y h1n.udadas de
Contenta Flora con la idea de sacu- patos silvestres volaban almiéndose en
dir el tedio que se apodero.ba de ella, triáng1llo una via sobre el delo azuloacept6
con gusto la proposiciou. so. :&~lora camiuaba lentamente, levan-
}~o otro tiem}IO el parque de la Ru- tando con el pié las hojas cai1das y amonllícre
ho.bia sido mny bello; pero la tonadas sobre la alameda .. formando
m a. nía utilitarista. de su dueño aetual una alfombra espesa, y ulmitsmo tiempo
lo habia. dañado, de.c¡pojándolo del as- escuchaba aquel ruido vagfO que se lepecto
poético y grandioso que ántes le vaota de la tierra cuando 11M gotas de
distinguio.. No habin. podido impedir agua acaban de deslizarse pa>r las ramas
r¡uo los nogal eH se inclinaran á uno y y yerbas. Impresionable coiiDo era para
otro lado de la avenida basta formar todo sufrimiento, se ident;ificaba con
una bóveda oscura como la de una. ca- &Ste aspecto déhilmente mel.ancólico de
tedro.l gótica, ni ha.bia logrado que los la. naturaleza., y encontrabru. cierto enprados
de menuda yerba. se cubrieran canto en la tristeza. r¡ue se r·espirabo. en
de vistosas florecillas en la primavera. las cosas que la. rodeaban1. Una voz
Sin emhargo, ¡ cuiÍ.ota guerra hacia. lÍ sonora. la. arrancó de su meclit.'\Clon.
esas pobres florecilllas que, aseguraba,
lle\'aban la semilla á sus sementeras y ( Cont1inual'á.)
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REVIS1'A QUINCENAL. 45
LITERATAS FRANCESAS
DESlOE EL SIGLO XIII HASTA EL FIN DEL SIGLO XVIII.
ll
(CON'fiNUACION). 1
el poderío que tania n las mujeres en 1
esos siglos. Los caballeros !4e sometian
TR.\SCUIIlRlÓ m seguido. casi todo el humildemente á sus fallos y cumplían
siglo XIV, si u qte uiugunB mujer apa. religiosamente con cuanto las dama.:;
reciero. en el torizonte literario de les ordenaban.
Francia. E::s cieto que la época fué an. Los principales tonwos de anuw te.
1 gustiosa y poc• propia pa.m el arte nia.n lugar en laR semi-cortes de l.~s
poético. La hist•ria no refiero en aquel Condesas de :;s'arbona, do A..,;gnon y
siglo sino g;nerr.s civiles, sangre derra. de Chn.mpaña, y por último, bajo h
macla á torrreutG, crímenes sin número, famo~a Clemencia Isanre, tan citad:t
desgracias asado íi h Corte do tor más sencillo y m~s puro que puede
l<:duardo Ill de ng aterrn. con la Reiua presentarse de nquella épocl\." Es cier.
Isabel del! 'ranc:t., escribió, ú la muerte to que sus contemporáneos exageraron
do estn. Prrincea, su historia, siendo sus mérito<;, y hasta el siglo XVI la
l A hade~ deJl m o aste1·io de Longcho.mp. l igualaba u por la elocuencia á Ciceron
1 .Arlemas m lUcha dnmM del sur de Fran. y por la ciencia ií Cafon.
1
cia., abandomadn en sus ca;~tillos, mién.t Hija de u u italinno, Tomas de Pi.
tra..<~ que sws pares: entre éstas citaremos fué protegida por In. Corte, y sus poe.
1 de paso á Cú"»Luncla !!J Jt,ana rle AÍas celebradas por toJos los cortc~anos;
, Quiquewu1., Bnu!d(t y JJeat,·iz de ... l- ~ pero á la muorte del protector de su
1 gou.lt, Jr'la md,·i'la de Plas~;an, l::ts dn. padre se vi6 sola y abandonarla, y tuvo
mas de Jfa.l'chd"'J.t'e y de Faycl y otras que apelar tí la litemtum para ganar
varias cuy os nmbres seria fastidioso sn subsistencia.. Compuso eutóuce.-; uua
citar, pues suspoc;;ías so han perdido historia del reinado de Cárlo.;; V (el
y sólo· sus nonbres han sobrevivido. frances), que lla.mtS Hechos de CtÍrlos
Entónces t'ué anudo se instituyeron V, y otra titulada Libro de los heclws
aquellas co,¡·tes o am.or, tribunal feme. de armas de la Cnballeria. Esta última
ni no que u patria adoptiva, taoto que agonizaba la Edad Média y
Cristina dirigió un:~.1•loeuentíf;ima ca.rtn albor caLa el Renacimiento, h guerra.
ú ar¡uella Reiun JWPr1~irmtlC8, género de !>[ID y )fATIGARJ'l'.\ DB AXGOUI,E~IE,
pocsla. n.nnouiosn. y suctve c¡ne todavía, Reina. do Navarra, PriucC!'n de Valois
no su u aha en su é}10ca. y l1ermaua. de Francisco I, sienJo estn.
1 ' Cristwa uo so hace acreedora á nuo~- 1Íl\ima. In mujer mfis illlportante en l tm estimaciou solamente por :;us obra¡; las letra~ que cuc·outramo~ al empezar
literaria~, ¡mta cínica: en resúmen, año!! de su v1lda. en arrepentirse de sus
es una mujer 'Mecenas y de b. raza de pasados erro res y lamentar &•1& deseo.
los ValoiK Eu ella hay dol'! personas: la gaños en un retiro, en donde la fué á
protectora de los poeta!: y la poetisa." buscar la muerte en 1549, á los cin.
llargn.rita., hija. de Cárlos de Angou. cuenta y ocho año.~ de edad. Ya para
lcme, na.ci6 en 1492. Desde niña. se de. ent6nces los poetas á la moda, como
dic6 al arte y á 1M letras; pero el cul. Ronsard, Belllay, Dorat, &c., habían
to de lo bello la. llev6 hasta perder los olvidado á n9¡uella Reina vieja y triste,
nobles instintos y prorogativas del al. que tanto babia brillado, para aclamar
roa femenina. éoqueta y orgullosa, la gloria nac¡iente de otra. Reioa j1Íveu,
quiso hacen;e un nombre protc.~..,riendo protectora. dEl las letras, mujer del nue.
á los calvinistas; deseo;;a de ap::mmtar vo Rey Enri~1ue VI: hablamos de Ca.
in,lependencia de ideas y carácter vi. ta.lina de M,édicis, mujer extraña y
ril, supo hacerse RO!-ipechosa á los catÓ- temible, que supo mauifelitarse humil.
licos y ~ao6 los" elogios de los refor. ta ib~ig11ificante, miéotra.c; vi. 1
mistas, sin queJar en resúrneu en Luen vió !ill c.<~pos , para ~uesentarse dc,;puos i'
pié cou niu~uno de estos partidosJ>Olí- á los ojos de la nacton, y cuando tuvo '
ticos y re! igíosos. Amanto de la fi o~o- :el poder en 11us manos, violenta., apafía.
y Je h metafísica, quiso ser tam- sionn.da t; inc¡rornLle.
!Jieu poeti:;a. y lo couRi~'UÍÓ, aunque no ContempoJ~áneas de esta Marga.ritn.
naturalmente. La vactlacion en todo do las Marg~aritas, ó tJI"l·ln de la.~ peros
lo que caracteri~ sus oLrat>, y ella Úls, corno la llamaba u los de sn tiempo,
pcrsouilica la Rituacion de los ánimos fuerou otras dos Princesas fmncosns,
do aquella época, en que los espíritus, tatubien céle,brcs por su amor á las le.
impelidos por el vaiven de uuevns tras: Rt·:".AT ~ Uf) FuA~OlA, hija menor
ideas, bu~calmn •cou ahinco b "crdud du Luis XII, casada con el Duque de
eu todas JHLrtos y olvidaban que L'St.'\ lt'errara, y J~IARGAHITA tn: SAnOYA,
hnbia nn.eitlo eou olloil. hija de Frnu(•Í~l·O l. Au1has oran muy '
l"as oLra.~ 1lu llargarita de An"OII- H!rsadat> ou 11 latin y el griego, com.
Irme so u Jnttolms y dt! dh'ersos géu;ros. pouian ven>oll y discurrían talento sa.
Las ruá:; couuci~las sou: en primer lu- mt>ute con todos los sabios qne eutónces
ga.r, uua colecc.iou no uovela!! llamada concurriau ú us cortes.
IV
E'llleptanwron <Í /,:istm·i.a, •Ú los aman.
tes ajvrtunad.CJ.'I, de una moral muy
~udosa, t.'\nto, que hoy día JlBrecerin.
unposiblo que las escribiese una rnujer Pero no 1119 crea que ol ~her y el
1¡uu se respeta: ta.mLion dos obras mÍR. amor al arte poética s6lo brillaba so.
tica..'l de estilo somhrío y misterioRo, bn.l los troMis; entre la claso média.
'fUC recuerdan el Paral.w perdúW de tambieu se ti.Jlcoutraban mujeres afi.
Mil ton: ¡.;¿ tri'ltnfo del Cot•fÚ"''O y El cionada.s á la.tl lelm.-. E u Lvon se había
e.~pi!j() ikL "li14l' pec((,dom.-La Ma1·ga- het·ho oélebre¡ una mujer "ue humilde
rita. de l.as J{¡ugarita.s, coleocion de cunn., llamad.a LmsA Luu:;, la b~U.a
poesía. .< ¡ sueltas y drama¡¡ cortos, e.q lo wrc.leÚI'(t, de la cual decían sus con.
mejor de tódo lo escrito por ella cu temjloráneos "que era bella como V é.
verso. nus, blanca clomo Diana y sábia como
Marga.ritJ1 fué casada dos veceS: la Minerva." S1u vida fué de ayent.uras:
primera, aJ ClllnpJir diez y seis años, Ú los diez anos, vestida. de hombre y
con el Duque de Alen¡¡oo, y en segun. con el título ~e Capita.n Lys, peleó en
das nuprint~, cou Enrique de Albret, el sitio de Pelrpignan con RiJlgular lucíRey
de ~Bva.rra, rle quien tuvo una miento. AL ll~grOiiar de ll\ campaña se
hija, llamada Juana, que fué madre de entregó al es dio con alunco: apren-
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48 L A M U J E JR.. --- ------
dió el latín, el griego y el italiano; res qu4e las de Cata. lino.: la primera era
aclemas em muy docta en historia an. mujer tierna y al mismo tiempo apatigua
y ver~>uda en los autores clásicos. sionad~il.; la se~¡,ruuda, que murió Roltera,
. Aunque la. coleccion de sus poesías es canta E u bogar con voz dulce y melo- ¡
corta, son muy apreciadas y se encuen. diosa. pero fria; se citan de ella, como
tra en todas ellas la pagion espontánea 1 partic~1larmente buenos, dos sonetos, ·
de }¡, Safo griega unida á la c1encia. de uno á 1m jardín y otro á su rueca.
su contemporánea Margarita de Angu. E l ~omb re de estas dos mujeres em.
ll:me. Luisa Labé mmi6 en 15136, á los r,ezaba. á hacerse conocer cuando llegó
cuarenta años de edad. .1 Poitiers una peste que diezmó sus
Casi en la mi!-imn época se dieron á habita ~tes, y entre las víctimas muric.
conocer en la ciudad de PoitieN dos ron el mismo día., con pocas horas do
mujeres literatas, madreé hija: MAG. ioterv 1lo, las dos poetisas. No quiso la
OALE~A y CATALI~A DES RocnEs. suerte que sus nombres se separasen
Ambas eran muy eruditas é instruidas, 1 ni en li~ tumba, y así es que en la his.
sabían latin y hasta griego. Publicaron toria [e la l iteratura. siempre andan
uu tomo de poesías en 1584, el que juntos.
tuvo tres l'dicioncs con,¡ecutivas. S. A. DE S.
Las poesías du :Magdalena son mejo- (Con~t inucmí). ----- -
LAS DESDICHAS DE AURORA.
COMEDIA DE COSTUMBRES EIN CUATRO ACTOS
P OR SOLE DAD A. DE SA~IPER ,
A O T O S E G U ~if D O .
La c&ecnn rcprcaentn el mismo saloncito del primer t\Cto, pero cstnrú n\liortn In ¡mertn do
f tlon, l'i cunl se ,·crá iluminado con muclltiH bnl~íns. So verán pasar I11S pnrcjas do
t ailo y so oir:l. íi lo ll:jo11 la música do piano, toca~1do valses y cuntlrillns, &c.
I·:SOE~A rRDIER.\. taba sol amlo, que vcitL visiones ... . pero
cuando so me acercó{¡ invitarme IÍ bai. J..UIWHA-JULU.. (arob:1s véstidas do baile).
lar dcl;¡nte de papá, que estab;~. cerca
.JULI.\-V en, llablemos aquí á solas ... y no d1ecia nada, no só cutíutns cosRs
1 A t:noR \ ( cutL (((lema n ri<• J('SI'spcra. irna¡!ÍD~i., y mi .~ornt.ou diú un Y~ ele~
cion)-Déj:une.. . ( ucttltn la ca m en. de aleg1na..... Sw emb:Hgo, no se que
tre /aihdad, cuau.
po de lo tJUt! sucudia. ( Se sienla 1L - A a. do pnpt. me acal>nLa tle notificar que me
rol'a ron ftt ~ara topada ). prohib. hasta coutc~tarle el saludo?
Ault. ( 1lonién•lo.ifls wio~ ; lJio, mio! ¡Qué deR- AUR.-Yo estaba ~obre ascuas, pues •
<.liehada soy~ á. cada linlo veit\ que pnp:í ó tio .l<'~lix
.JGLl \.-;Cilmatel 1invitabuu ii Va lerio al cuarto en quo
A Ult . ( uoluitÍtUl>Ul del ras rle (El s•in:iente lo sn,lta.11ara. ·,·¡>r<>fJ<- ,._
una cnrtiJUt)-Ah! ;Quemo lo hayan le f'l 81>-m(mli'O; Valniu tamlxtlnt :y
puesto en esa. situaciou! qu·iere tMirse ff.)
v·AT,ERIO (apoyado cnunSIRVIENTEy
dando traspiés, con el sombrero ladeado,
la corbata dcsatm)a y los vestidos eu dcsúrlcn-
Los Dicnos.
noxA ÜLEO. ( accrc-í IUlose á A·uro?'
ll )-Mira, hija, ¡quío descrédito l
Jui,J.\ (accr~ínftl'lt la sccla.) .... entónces no me inL ..
aún .... (IÍ ,z{)n Péli.r.) Tengo una sed ...
demo u~tod algo .... algo con que remo.
jar ..... In _gnrgnnta .... .
Do.s ~'•:L.-; Venga usted acá! ......
Afuera le da.ré lo que quiera.
V AL.-N o! Quiero bailar ..... (á ,Tu.
liAJ,) Se ... fio ... rita (da vn traspiés y
se tiene d~>l sirt>iente) querría ..... USted
..... honrarme .....
JULIA ( C{>n i n~tionacion )-¡Quite
usU,d! ... que usted no está en su juicio.
J ULIA (danaso wlcl.)
DoN F•;r •. -¡ Desgrnciado l (M acNca
). i s~a ha quedado dormido como un
tronco l
})o~ SAT. (á .A1trom CJI~ /¡n., Bflliflo
de su cacomlite a.l csf¡•¡umrlo)-¡Míralo,
hija iug:rata !. ... ¿Aun per~;istes en tltl.
witirle como pretendiente? 1
AuR. (con en~ryía) Sí~ .... le quiero
de todoj' modos ..... y así me gusta tam.
bien.
( Jlovim-ienfo de SO'I')>resa. dr. t•)l.los ).
CAE EL TELON,
( Duro¡Jtte todo el acw se ha oido adentro ¡
música de pitmo, y variM parejas, ya bailando,
ya J!laseando, :.traviesan por el \·ecino
salo u.)
(Con.tin1tará ).
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RE VI S T A QU I NCENAL. 51
---~---- ~ ----------
REVISTA DE EUROPA.
1 rolina, Fernmlda, Filomena y ~lfaría d1
todo• lo• S ant01p. '
I
En FRANCIA continúan las crisis miniate- Tiene, pues, suficientes nombres para una
1 tialos y la persecucion bárbara y sin trcgoa generacion entera, y si aquel real matrimonio
i coutra las órdenes reli¡;iOAaa. Oambetta, que tiene muclta pn~le, acaban\ por reunir en la
: se ha propuesto hacer y dcaborMar miniate- familia tocio el !Calendario.
ri<•s, sólo Re ocupa en realidad en preparar Parece que 1el nombro de María do las
, el terreno para su futura Presidencia. Su in- Morcédea fuó 110 acto de delicada gencrosi-flucncia
es tan poderosa entre los rojos fran- dad de parte o la Hcina litaría Cristina,
CCI!Cil, que podría gobernar tsa nacion el dia para recordar a primera y querida Cllposa
que quisiera. Poro ca suficientemente cauto 1 del Uey.
pam eacat· la brasa por mano ajen:.- y quiere 1 Adema,;, con cato ella so l1a ganado mucha
que Francia so encuentro organizada á su pnpularitlad en re el pueblo é8p:lñol, que ea
gusto 'CU!ITHlo él torno las riendas del Gobier- tan ndrnirador de toda acc:ion nohlc, y c¡uo
no. J,os .Tcsnitas lo c~torbnban, era preciso rn:ís r¡uo ningn1~ otro, ea capaz do apreciar un
cchorlos,- las ó&·dcnc~ religiosas lo hacian rus¡;o Je clesinl res y abncgacion.
Rornbra, era ucceeario snprirnírlaa,- el ejército
se rnan irr•st.nb:~ religioso, so ha dado ónlen
p¡n·a que se lo quite sus capellanes y 10 proIII
hiba que oi¡;an misa los soldados. Adema&, En INOL4n:¡~n., se continúan preocupando
en loR colegios y liceo;¡ del Gobierno se ha mucho con la ~1ucslion de Irlanda, cuya soproducido
un:~ gran rcvolucioo, couvirtiendo Juciou parece ¡lada dia más difícil y azarosa
la11 lmenna enseñanzas quo se daban allí, en para el Uubier~ o.
unas onterarncmo »onticriationaa. .Muchos nihllist.ns rusos so la un trasladado
"Tantas veces "" l•l cántaro al agua, que á Inglaterra, e uuode han trat.nrlo ele munial¡;
1111:1 be quiebra." I:tl prulmble qu o tudus fCI!Iartltl pvr m di u de teutath a11 pa1 a !&acut·
cRtos cñlcnloa le salgan CITRI!os á Gnmbotta' volar una ornl•nrcacion peatcnco·iento al IJzar,
y á sus~ocunccf!. ER tan gr:1.1ulo la misericordia' (con din;~mita) y un tren en qno viajaiJa uno
lli vinu, que cuando los cálcnloll humanos son de RUS hijo11. l,urcco r¡uo en esto Ita te u ido
t·o11trarios ni bim 1111premo, ,:&tos salen fu- parte un tal Hartmann, el mismo qus, reaultn lo contrario. los rojos do a el vais.
lo1>S esplritu~ timoratos no dejan do alarmarso
con ciertas profecías qno sin c<'Bar so
proclaman, anunciando calamidades. Ha puIV
lllicodo recientemente un profesor Orimrnor, Trae mny a¡ it.ada A la prensa sueca y nosegun
el 'l'uMtt (25 de Setiembre): "Desde ruega el dcsco1 que ha maniCust.ndo una parte
1880 huata 1887 1•ahrá en el mundo una nni- de la poulacio~l noruc¡;~ doecpararse deSne\'
crsal mortandad. Asia se vorá despoblada: cia y proclarn r su independcnciaerigillndoao
Jo:uropa RO conv()rtirá casi en un desierto ; 1 en Iwpúbl ica.
A me: rica perderá quince millones do habitan-! Deberían co pprcnder aquellos hombrea qno
1
tea. So VCJ~n infinidad de tempestades, in un- las repúblk-aa ~en EuroJ1a, salvo la do Smza
daciones, montañas que se precipitarán sobre (por ser de url gen antiguo y formnda ánt.ca
los valles, &o." do que hubiost lo que se llama partido libe-
Ya vamos concluyendo el primer nño de ral¡1 todas v 11 1\ parar en anarquía y en
prol•anza y aun no hemos visto mayores ca- desorden, en i jjusticia y en crímcu, es decir,
lamitlades que en otros años, veremos si en el gobierno do las mall!na democráticas 1 del
los seis restantes acierta igualmente mal. elemento del ~~al sobre el del fJitll ! Ahora
l
II
Entretanto que lleguen á suceder estas
coAus, en Espaiia so han regocijado con el
nacimiento clo una I nfanta Heal, la quo ha
sido bautizada con CRtos nombres: .Varía de
las McmJ.les, Isabel, Teresa, Cristina, Alfo,
ua, Jaci11I!J, Ana Josefa, Francüca, Ca-loa
noruegos viven tranquilos, sin temores do
socialismo, sin lnchat& cleccionnrins, sin dis-putas
y sin ~~ •rraa. ¿Qué será do ellos dentro
do diez nn IS si logran proclamar la Hcpública?
......
V
Esta ha sid~ In t'poca realmente en qnc las
mujeres se h¡l'n puesto en todas partes de]
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- - ______________ __._ _______ _
~¡-52 LA M U J E lt.
rr.undo en si tio prnmincnte,·sea pam hacer el ¡la carne y que contienen todos loa elementos
bien, para c:~:hibit su ciencia ó para ponerse propios ~ara la buena uutricion del hornbre.
en rio!ículo. En Inglaterra, una seiiora ha Ademas, aboga por un sistema que impide
¡m~scutado un proyecto en el Con groso de 1 que se sacrifique la vida de tantos animales,
Ciencias Soci11les, por el cual exige que ao en- '' eso11 ~~ermanos menores del hombw," dieo
trcguen los hijoH exclusivamente á la eaposa, : el la,- a~ nqne no ao opone al conamno de la
Qlle loS lllariooB no J10SIJ311 más privilegio en BU leche y QO los )l\leVIJ81 Jo que taml.Jicn,- S03
familiu, sino el do m:mtenerla, y que los hi- 1 dicho de1 paso, no deja do ser una crueldad si
jos no tcu¡;an el deber do obedecer sino á la se mira bien.
ma1lro. La especie no deja do tcuer su sal y Todo los di as 110 inventan nuevos sistemas
su pimientn. y nnev011 métodos, pero la costnmbre es mtís
Mucho in torca habÍ:I!O mnnifcstado en San fuerte q,lte todo; y tememos qno A pesar do
Fr:mci8CO do California con ls npnricion por la l!locu~!ncia do la seiiora Kin¡;sford, las curprimcm
vez en los Juzgados de una mujer uiceríu no mengunrún en el ruuudo.
1
abO!Jado. La señom Gordon es jóven y boni-ta,
y cuando se presentó delante del público YI
vestida de ue¡;ro C(Jll una rosa 11obre el pecho,
el auditorio nplandió; ella no hizo el menor El faQ~oao mÚRico Offcnhach, qno compuso
1
caso á las manifestaciones que la prodigaron, 01jeo e~ lQI injiti"IIOS, La !lija de madama
sino que muy séria expuso el caso (defendía .Anr¡ou/~1 ~·c.,Juurió en Paria el 3 do Octubre
á un hombro acusado do asesinato) con tan casi re ~ntinamcntc. Leemos en la Bstrella
sentidas y elocuentes frascll, qne acabó por de Panafmá :
pct'lluadir ul Jnrado qne el hombre era ino- " Los funerales de J acqucs Offenbach so
ccnte, y tuvo la alcgna do verle declarado. celebrar · n el 7 con grau pompa en la igleHia
así por unanimidad. 'de la M~~dalena. 1~1 día estaba lluvioso, pero
Dícese que lns mujeres tienen el don de la 1Ja mult.iptd era inmensa dentro y fuern del
palabra, y que su elocuencia es muy persua-. templo. •1 féretro iba cubierto do !'nrona!l
11iva. Si así es, lJronto no habra ncusado que enVIadaS• por los teatros de l'ariij y do c:u~i
, no prcticm una abogada IÍ un aLo¡;ado, y la todas In" c:lpit'llea de Europa. Precedía al
profcsiou pa~ará á rnano11 de las mujeres. cortejo ll~n destacamento 1IC soldados do línea
J,cemos en la J,¡Jr¡)wdtnria JJelya: "En pnrn tri! ufar al finado los honorc11 militares
una téais sostcnitla recironll•mPHte en la fucul- a que t ma derecho como e,. ha lloro de la
tad do PariH, porunajóven dQctura, la señora Legion ele llonor."
Kiu~sford, ella b~ tratado do probar la supe-rioridad
IJIIC hay <'11 el 11istema de la alimenta- 1 VII
cion puramente vegetal. La diclta doctora
hace parto do uua sociedad wyrtariaua do l'n cu•rioso médico de los Estados Guidos,
I nglaterra quo cuenta 3,000 miembros; re tic- deapucs¡üc Juru:hoa estudios, dice qno IIC gasre
en su tésis, quo hace ocho aiíos que ta en cu zas de dcutadu!"ll como 111edio millon
no prucro la canto Y tiene una salud com- do fnert~ en uro, solamente en los Estados
pl~ta; ci tn el cjemi•Io de l_a llJUjor do }JI!~ Unidos. Así usegnru que dentro de 300 aiio11
do loa fnndacJorCII do la Soc1edad, qnc v1v1o todo el ¡ro en circulncion se hallar:i enterratrciuta
uños sin comer carne ni una vez, •.•i do en lo! dientes y tuuciBS de los pobladores
beber otra c.<•,sa qn? n~ fucra.~¡;ua pura, D1- 1 delmunl~o . .El mi11mo profesor, diLe el bmcha
dama dr'? ,lu7. n 'l~mco DJO~s, muchos de t do11 J1Jeillit'.al Record, asegura quu se gutan
loa cual~s cno ella llllema, y sm embargo ee por uJio fin el misnto pnis trea millones uc
conservo hasta nna edad muy nvanznua en dientes rtificiul~s, y 't'le do cada ocho perpcrfccta
salud, y udcmus do fuerte y robusta, sou!UI s lo una tiencdreutcs propioa
do 1111 hnmor alegro v festivo." ! ' '
Ln señora Kiugafonl demostró que hny 1 S. A DI>: S
muchos granos que son wlls aliwonticios quo ' ·
------~·~----ir-
• ImprCGta ele Silvl:ltzc 7
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