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El gráfico - N. 334

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El gráfico - N. 404-405

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Imagen de apoyo de  Tolima

Tolima

Por: Martín Pomala

La Revista Tolima fue una publicación literaria editada en Ibagué entre 1909 y 1911. Estuvo a cargo de Martín Pomala, seudónimo del poeta y militar Jesús Antonio Cruz. Sus redactores fueron Francisco García y Álvaro Valenzuela M. Al igual que la revista Tropical (1907-1911), fue pensada y editada en Ibagué bajo los parámetros de las publicaciones letradas de finales del siglo XIX. La revista Tolima hace parte de una serie de publicaciones culturales cuyo objetivo fue el de dar a conocer la obra y la figura de escritores regionales, nacionales e internacionales. Así, en sus páginas se publicaron textos del novelista y poeta huilense José Eustasio Rivera, el poeta bogotano José Asunción Silva, el político y escritor nortesantandereano Luis Tablanca y el poeta francés Catulle Mendès. También se publicaron en la Revista Tolima textos de autores menos reconocidos y escritores jóvenes que buscaban divulgar su trabajo. En el número 9, por ejemplo, aparecieron los poemas de Andrés Rocha y Gregorio Rueda. Los géneros más recurrentes fueron la poesía, el cuento y la crónica. Esta publicación seriada no contó con secciones, pero en su portada incluía un sumario. Algunos de sus números estuvieron dedicados a figuras del mundo cultural, cuya fotografía se ubicaba en la primera página bajo el título “Álbum de Tolima”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Tolima

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 52

La Mujer - N. 52

Por: | Fecha: 15/01/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUE LA MUJ t R. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORA$ Y 8f;ÑORITA8, BAJO LA DIBECCION DE LA SEÑOllA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 52. r ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA MUJER EN LA CIVilLIZAOION. EDAD MEDIA. LAS MUJERES DE LAS GALIAS ANTE8 DEL CRISTIANISMO. ( CONTINU ACION ). 11 enfermednde 1, suscitaban y aplacaban los vientos, 'r tomaban, segun sns le. RABIAMOS hablado ántes, aunque yenrlas, la fillura que queriau. Otras, muy superficialmente, de las sacerdo. que residían ~la embocadura. del Loi­tisas ele los Drúidas; pero bueno será ra, debían u a vez cada año, en el in. decir algo más acerca de e.~a~ mujeres ten·alo de un {¡ otra noche, coronadas que tenían tanta influencia. sobre los de yedra y ramas verdes, demoler el guerreros y el pueblo de Galia (hoy techo de su tEmplo, quitar los materia. Francia). Vestida.~ tamhieu de blanco, les, traer inmediatamente otro."~ nuevos como los Drúidas (dice Cantó), con un y reconstruirlo: si una dejaba. caer al. cefiidor de metal, predecían el porve. guno ele aqu !lloR sagrados materiales, nir por la observacion de loc; feoóme. se le arrojablln las demas encima, ex. nos naturales y de las estrellas; pero halando aulWios, 1&. asesinaban y es. máA por los sacrificios humanos. Cuan. parcian por el suelo sus sangrientos do era conducido un prisionero acu. miembros. 8~1 título se reput6 siempre dian desca.lz.'\s y armada.. c ¡ de la e~pnda, honroso hastai que, con la propagac1on y derribándolo, lo arrastraban al foro, del cristiani~lno, cobraron mala. fama, junto al cual estaba. de pié la princi. y se las abor~ecia llamándolas hornías, pal de ellas, que le clavaba un cucbi. pitonisas, he hicerns. Como entre los llo en el seno y deducía augurios del Drúidas no se les permitía escribir modo como 11altaba la sangre¡ en Re. cosa alguna ~~e su doctrina, ésta pera. guida las otras examinaban ll\s entra. ci6 con la deli~ruccion de ella. Las más fías de la víctima. N u e ve druidesas célebres drui~lesas habían fijado su m o· ¡ pronunciaban oráculos en la.a i11las de rada entre ~peas desiertas, desafiando Sena, en la Arm6rica: ejerciendo po. las tempe."~ta les del archipiélago Ar. der sobre la naturaleza curaban las m6rico. El ntavegante galo se a.proxi. , ------------------ TOMO V. lO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 78 LA ¡\tU .J E R maba con rc~peto y terror (¡ sus temi. it>nia gnmrle nmi~tnd con Civil, y ;Í él das islas, v referían que una vez los le prometió que el Imperio romano de. extmujcro~ que ltahiao or-ndo llcsren. cneria, y que su re\'olucion se llcvaria der (¡ ella~. fuerou rethn1:ados por los ;í caho con todn fclicitlnd. CrcYelll.lo hurncnuc9, por rayos y \'Í!o.Íoucs e.-.1mu. e:-1as profecías, algnuns tribus germ;í. to~ns. . 11icas rnandnron lJluchos ,,jJ,dito:-< al El noviciado de los. Dníiclns y drni· jefe batn.vo ..... Pero la rclwlion no fu~ dcsns dm:tha veinte año:-;, dice l>auuou feliz. Dcspnes de muchas victorias y 1 ( _r:stwlitl.~ lds/lirico~, tomo li ), y de.' derrot~~~. Civil fC quedó ¡;oJo; Las. t!·i. bran dnmute e~e tiempo nprentler de bus al:adns se aparraron di' rl y Jn¡he. memoria rnucho~ miles de Y e ¡;sos, en ron p.'1z.... . Dijeron mud1os quo entre donde se cucerrnban todos lo~ secretos obedecer 1Í una mnL.'ll 6 tí un Ernpera. de lnt doctrina. Las mujeres (ll'Ht!CO qnP dor, ern mejor el EmJ)Crador, y Civil estnbnn revestidas de In autoridnd !'u. tuvo qun eutregnrw ni 1 :cuera) rorunuo prema; pero eu rcalidn1l no se ~;a he Ceriali~, y le dieron licencin de ncnb:n bien córno eran lns leyes t¡ue los re. su vid1\ en paz entre los pantano~ de ginn, pues el puehlo no :-,abin rmdl\, y su patria. E-:to fné el1íh irno litO\ imieu. sólo Ei! tiene noticia ,Jul terror y lcll- to tle loEs hahitanh~c; clo l1l Caliu contra 1 peto que inspirahnn á tcdos. los ronwnos. Corno hcrnos tlicho úntes, las Oalins Entre los jefes gulos que f.e hal>ian no eran solnrneutc los tf!rritorios qua pronunciado en r•mtra de lo>: rornat.o-, hoy llrunnrnos Francia, ino mm pnrto tllH:outdiba.•e un .Julio ~nbino, que, di. de In Alcmnnin moclerun, In Bélgica ciéndose de-cerJn·aclM· en IAmy¡es. Si uoM mi mns leyes so cucoutrnlxlu en tí l'i\'il, l'l Ernpemdor Vcspnsinuo por. todo'.! nquellos JlllÍ-e'1. donó ff.c:ilrrwnro, no r;uc1•dió lo mi•mo J>uH.:SpemJtll! aquellas pohJudoueJ: l'Oll ,fU J ÍO ~ahino, (i lJIIÍüU clc.~cah:m cou el clnro yugo de Rus rour¡uistndo. castigar JIOr hahcnu tlcdnwdo d,•scen. rllll rotnnno!l, 116cí:t el año iO de IIUL"'· tliente d,e Cl-sar. " 1 les111tc>s de In 1 ni u:> tm Era, uwzatlos por los l>níida~ y de snR e~peran;:a"," dit:u Uui;:ot, Sahi. ow·ahezndos por Chn1dio Civil, jl!fe no ~e re1tirc~ JÍ 1111 suhten:Ínt:'o quu lm. gnlo qun habin ~en·ido eu los l·jí-n•¡tos IJin dcl•ajo de uun de 6\t~ cnsn:s tle ram. romanos, toda In ¡Jarte del !\ortc ele po; dos lihertos abur•gnolos eran los lns Gali11s s:c levantó en nrmns. "l'ou únicos que conocinu <·1 e condito; pu. 1 su \'alor, diet• Motley, su cloc11encin sieron f1wgo li ln rn n y, qucmn(los lo y talento · político de comhiuncionc•, edificios, dPclamron que su amo ~;e ha. Uivil lle\Ó 6 cabo una coufcclcrariou bin. emmaeuado y que su cad6\'er ha. gcnernl, comp11csta de todas In~ tribus bia f>ido ilevomdo por lns llamas. ~n­BatMns (hoy Holanda), tanto Célticos hiuo era ca~ndo con una jó' eu gala, la corno Hermana.~. Por u u corto 11t'mpo •¡uo se de~CJ;pc16 eunnrlo llcs,:6 6 ~:>us ¡ 1 so >ÍÓ cut6ucc~ un gohic•ruo hatnvo. oiclos la lloticin. Po•ro la mando iustnrir 1 Apoy'¡hainuo, de cuya lns dirigía sino por medio do ciertas claml!nCÜ!' cm afamado, lll·vaudo á su porsotul!l Cl!cogidas por ella. V clloJu 1 rnarido \·,cstido de l'sclnvo t;uyo, y con , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~-,----~-~ REVISTA QUINCENA~-. -~ 79 -~ l la cabeza afeitada, de manera q11e no ~orque be vivido más feliz-bajo tierra J lo reconocieran. Pero los amigos que y en tinieblas con él, que tú en todo 1 tetJiau y que con ocian cómo era la ele. el esplendor del Imperio. V espasiauo, 1 mencia del Emperador, les aconsejaron sin lu\cerse de rogar, accedió á su sú. que volvieran á ocultar~e en su subte. plica: "No hubo en todo el reinado náneo. Así vivieron nueve años, du. de este Emperador (dice el mismo rante los cuales, añade Plutarco, Epo- .fllutarco) ningun acto más lastimoso y ni na, como la leona dentro de su cue- 1 más cruel; pero su castigo vino en se. va, dió á luz dos hijos gemelos." Al guida, porque toda su posteridad ha fin fueron uescubiertos y llevados ú sido extinguida en poco tiempo." Roma y presentados á Vespasiano. Se con~idera á Eponina como el ti. -César, dijo Eponina, mostrándole po del amor conyugal. . sus hijos, yo los tuve y los crié en urut . Poco más s~ J)Ue~e d,ecu de las mu­tumba con el objeto de que fuéramos Jeres en las Gll:lw.s,-:alh no se han pre. varios en nuestras súplicas . .Pero Ves. se~t~o. con bnllo s1no en la época. del 1 pasiano no era clemente sino por pru. cnstw.n1smo, como lo veremos despues. dencia, no por grandeza de alma, y comlenó á muerte á Sabino. Eponina pidió que la sacrificaran con su esposo. S.A. DES. -Hacedme, César, esa merced, dijo, ( Gontimtará). A NUESTRA MADRE MARIA. BmN haya dulce l\fadre el que te invoca ?tfiéutras retumba la borrasca fiera, Y un bello sol de alegre primavera Piensa quo tú, Señora, le has de euviar. Bien haya el que te llama Y tu favor reclama Blanca estrella del mar. Bien haya el que ú tus piés duenne tranquilo .Miéntras que brama el huracan violento, Y fija al despertar su pensamiento En la Madre que vol a. por su bien. Dien haya el que confía En ti, dulce María, Bella flor del Edcu. Oh Yírgen siempre santa Oh Madre del Señor. Dichoso el que llorando en este mundo Levanta sus miradas hasta el cielo, Y en ti eucuentra dulcíditno consuelo Y dtl paz y esperanza un manantial. Bien haya aquel que llora Y tu favor implora Oh Reina celestial. Y pues eres la estrella de los mares, La aurora do consuelo y de bonanza, El puerto de dulcísima esperanza, La Yírgen sin mancilla y sin borran. 1 Dichoso el que en sus horas solitarias Canta tu amor y canta tu belleza, Y al 'cootomplar tu cándida pureza Bondicc alborozado fl tu Criador. Cante feliz el Oiclo, Cante dichoso el suelo Tu limpia Concepciou. Dichoso el que te canta S. E. DE R. -··------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80 LA M U JER . LA FAMILIA DE TIO ANDRES. (Epoca de la Independencia- $egunda paqte de la juventud de ~ndqés.) NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES POR SOLEDAD ACOSTA. DE SA!IIPER. (CONTINUACION). CAPÍTULO IV. Mujer de grande a lma, sesuda y LA FAMILIA DEL TIO ANDRÉS. civil don Domingo Ezquiaqni, inspiraron á DO~A Irene de Ruiz era viuda de un un particular In idea de construil' uu teatro, - 1 d J ' d L t de cuya ventajn carecia aun la capitnl del espnno , on ose e u cena • muer 0 Vireinato. Debióse este adelanto 11. dcm Tomas pocos afíos áutes de que empiece nues. Ramíroz, comerciante eRpañol, radicado en tra. historia ; "' matrona vi rtuosísima, esta ciudarl, que hnbia alle~arlo caudal do al­severa en sus costumbre~, de hábitos de guna consideracion, y juzgo fJIIe seria un buen 6rden sumamente estrictos, ele modales negocio la construccion de un teatro como los di 0 crnos y noble aspecto,· nacida y criada ele Madricl. Oompró al efecto un corral que demoraba cuadrn. y media arriba de la pla1.a en la. abundancia., si no en ellujo,-qne mayor, y empezó su trabajo el 20 de Agosto en esos tiempos no se usa.ba,-dofía. Ire. rle 1792. En esta empresa era estimulado 111'­ne, como su madre ántes de ella., e¡¡taba dientemente po1· el de Ezpeleta y contmriado siempre lista para socorrer a l desgra. por el Arzobispo del Reino, señor CooJ}Jañon, quien llegó á ofrecerle hasta cuarenta mil pe­ciado, mandar decir misas por el des- sos por tal de que renunciara á esa obra ins­canso de los difuntos, atender á las pirada por Satanás. No sabemos sifué Satanás órdenes del gouierno del Rey, pagar ó el Vire y quie11 aconsejó á ­diezmos y primicias á la I glesia : en echase la propuesta, pnes cou el teatro habria resúmen, se la. citaba en Santafé como do ganar esa 11nma y nclemae rennmbre eterno, cosa quo no entraba en la propuesta ar?:obis­el modelo de la mujer fuerte y lama- pal. Rarnírczselltnvo :1 este consejo, siguió la d re de familia ejemplar. Heredera de obra, y, Pegun rli<:e la insl'ripcion de una tabla una gran fortuna, y tutora y curadora ~ue se conserva en la puerta de~ teatro: El 6 de sus bij'os vivía. casi enteramente re. e O~tubre de 93, entoldadf! npenas la casa, . ' . f _ se dttron ya unas comedzas que llamaron ttrada. de la socteda.d santa erena, qu.e p1·ovisi011ales, la.s cuales se prolongaron has-en aquella época era un poco mtís :un- ta . el 11 de Febrero, y coucltdda la obra, roada que á fines del siglo anterior, y ¡mncipiaron ~tras n~evas funciones el 27 de notf1base que las damas eran ménos Or,~uhre del mtsmo ano.( el. de ?4 >. ríuitlns en sus costumbres y no desde. E l teatro es uu ec!Ific:l? soltrlo de maro- - o . post orla: en plan e, es el m1smo del teatro o e uubnn, la mayor parte de ellas, de as1s- In Oruz, er. Mad1 id. La p!atea en furma de tir á tertulias, Ramos y aun al teatro, herradura, tiene 22 metros y 50 ceutímetros edificio levantatlo desde 1 i93 en donde de largo, y quince de ancho. Tiene tres órdc:- ' se daban funcíones algunas v~ces. u nes me, eu donde vivía hacia algunos timo saber leer corrientemente para años en 180G. aprender las oraciones de los libros y El Cum teolia una estatura mediana, leer en alta voz á la familia reunida. la tri¡.,,.ueño, de •:>jos escrutadores, nariz vida del santo del dia. ptlrfilada, boca, que no reia nunca, pero La familia. de d01i1l Irene se compo. '-U sonri~a era amable aunque un tanto nía rle cuatro varones y dos niñ1L": Jo. triste, y á hls •veces irónica y amarga. ;.é, FernanJo y .AlfooHo estudiaban en De~de jóveu hahia tenido una coutex. el colegio del Rosario, ~Iaouel (que ya tura gruesa y fornida, así con la edad conocelnos) estaba en ln escuela de los engruesó tanto, que en los últimos años frai le!! franciscanos. La mayor de las de su vida no se movía con facilidad. mujere~. Mari•luita,acaba.b:Hiecumplir A pesar de ¡;er hombre de mueha i ns. diez y seis nños, y b menor (que tum. truccíon y de familia distinguida, pre. bien conocemos)Marinna,apénascouta.•firió siempre permanecer alejado de ba siete. 1 honores y dignidades, no tauto por mo. Aunque los hijos de la viuda de don de~tia, cuanto por el nmor que tenia á José de Luceua In respetab;m y aula han 1 su iudepeudeocia y libertad personal. con eutusia'>mo, la temían y temblab:m AnUt1ue teui~~ amistad con todos los delante t.le ella porque !!U rigide'~ incxo. hombres de vttler eu el país, como N u.. rnble no se Llaudeaba ni con ~úplicas j riño, Lozano, Accveclo, los Pombo~, los ni amenazas: fíabiau que una c:d~Ha. Habi:~. :;ido Rodríguez Rt•. tertulia, fun c.:ion de teatro ó paseo en da~tor del P!IJWl Peri,ídico y del Redac. donde se re u u iel:eu laotubres y mujeres; lol' .-ltnt•t·ic(f no, y por la. noc,teRe rennian n1lenta~, detestah<~ tí los petimetres de. e o "u casa jóvene~ como don .Tosé María cidores de galauteo'i, y no pennitia que U rue~m, do u Fmncisco Antonio Rodrí. visita~e Hinguno de ellos la casa <.le ~;u l guez, cubano, y otros españoles que hertn,toa. gustahau de la poesía y culti,·aur.u las .A pesar de su nntnral seriedad y rí. letras: este círculo cm mú..; ltien reali::.ta. ~orÍ:;mo ele ideas, doiía 1 rene tenia una que otm co~a, y 1tacia competeneia y debilidad: p ref\H'i;t con uu amor &iu coutm~1efereocins y mima. Jo hisltoria uaturnl, una hueua biblio. La ú lo~ do:; uiiios menores, á quiene<> teca, l!L cual e~taba. á la di~ ter·tulianos, como He!< trepo, Ulloa, Mnuu¡•) y i\hriauita, sielllpre ín~epa .• losr )l.nríaBalazar, Muutal\'O, los Poto. raLles, eran Jos tínicos que se a.treviau bos, el doctor José Furnáudcz )lndrid y á cohll:ulecirlonlgnun~vec¡•:; y pcntltrar muchos de lo~ miemltros del círculo do sin licpucia expre~a en el aposento qne Nnriii~). Doña Tomaba .Mnurit¡ue "te. teuia on ca~a de :;u hcrrunna, 10Íta eu la nía m(L-; talento que la mndre," dice phzueln de 1'5an Fraucí~;co (IJoy plaza Vergn1m, citando al doctor E~taoislao • de l"antnoder). Verga1ta. Em poeti~a y no quiso casar.ll Como hemos dicho nrriLa, Sautnfé cou. se uuu~:a. No scl'i tndo ella, ~. 1 1 ímportr.nteo; (¡uc eut(íoces c·ompouir-u AdetnAS de los hombres notables que 1 la sociedad santnfereiia: el Jll imero, he citatdo, acudían á ca~a de la c~po¡,a de : elttcrnmcnte }IOJítico y un t:~cto~ccrcto, don l<'ranciH·o )lanrique muchos júve. lo l'ncabczahan don Antonio NariJio, ue!l nflcionndof', los que pre...;euciuhan rlon .To~é Acevctlo, los Gutiét-rcz, dou aquell~~s justas literaria!!, y como oolia Camilo '1'6rres y otros patriota<;; el ~>e. doña 'I'oma~a invitar tawbie~ á sus ami. guudo, npareutemcntc de literatura, gas, frl!cuentemeute la tCI tuba del Buen aunque eu el fomlonlgo tenia tambieu Gusto ~;e convertía en sarao, en el cuall de político, soc llamaba lu il"rtulia B11. 1.0 iote,rrumpian las pláticas y discU!!Ío.l tro1ln ica, futuludn por do o Manuel del u es lit~~rarias para dar culto i.í las musas 1 Socorro Rodríguez, cuuauo, aficiouado de la UlÚsica danzante. 1_._-- - -,- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------------- - ~ ~-~- 11 REVISTA QUINCENAL . 83 1 - -- --- -- 1 A la. tertulia del Rurm Gusto, eo casa/ -Lleg<Í tío Andrés~ y corrió á reci. • , de .&[anrique, coocurriau frecueutemeo. !Jirle á la egcalera. 1 1 te los hijos mayores de doña Irene, Si u embargo, :\lnrianita ftoé la única ' aunque un tanto contra la ~o l untad del que );e alegró de la llegada del Cura de 1 tío Andrés que ~m>taha poco de nc¡uella Usme, pues al momento pre~iutieron l ¡ sociedad quo él consideraba fútil y rer. todos los demas qt;e su inoportuna lle. l nicio~a para los jóvenes. gada á Santafé turbaría todos sus pro. Coo motivo de la derrota que habían yectos y cambiaría los propósitos f)Ue :mfrido los ingleses cuando trataron de tenían de divertir;;e. Así, no es de ex. invadir la colonia de Buenos Aires, el trañarse qu\3 tanto dofia Irene, que de­Virey Amar mandó que se celehrara el seaha dar gusto á Mariquita, como sus triunfo con toda solemnic.lud el 20 de hijo~, recíbierau al tio Andrés con al- Noviembre de lSOG. 1 gun desabrimiento y frialdad, lo cual¡ Re preparaban fuegos artificiales, Te re de sus paclreg, de caballero poet:~. é inclinado á la ironía 'romn..sa su herm:\lla y en el suyo propio, y á In zumba, y auoqne fné un sacer- suplicándola. tuviese la coudesccndeu­dote ejemplar en su~ co~tumbres, er& cia de at>istir cou su bija á la reuuion demasiado inclinado en Sll lenguaje n que dos dias despues debía tener lugar lo jocoso, y su tUordacidad era prover- en su cn'la. bial. -B.\Iltará añadir, señora, nñadi6 Gar. Culltodio Onrcía Ro\"i ra estab::1. antón. cía Ro vira, que en e,tas justas del Bu~n ces en el apogeo ele E> u juventud, com- Gusto tendromo" el placer de oir recita.r piticnclo su belleza física con un vasto tle sus propios labios de rosa, una oda 1 talento é imtruccion rara en aquel tí estilo de l'l. de Safo {1 la señorita doña tiempo, pues n más de la teología, que Toroasa; el estudiante Jos~ Fernández hahia e'>tudiaclo á fondo, con ocia algo )J adrid, mi couciudatlano, manifestará del itlioma ~rie~o y perfectamente el tambien sus talentos poéticos tan pre­latin; aprendi6 ~in mne.::.tro el frances, coces cuauto meritorio<;, don )Jnuuel de así corno el italiauo; 1'0 dedicó ii la pin. Po m bo leerá una loa, y J o~é .María Sn.. tura, y en música era maestro y ha~ta lazar, otro estudiante, se clespedirtí en compositor . .Ademns miembro de Jo¡, sentido~ versos de la capital, que V{L á círculos literarios y !:emi-políticos tle dejar, para trasladarse á ~ompos. quo hemos hablado, eran sus discur~o:; -Olvida usted, Rovira, atiadi6 Man. m11Y aplaudidos : "Su c,;tilo ~encillo y riquc, que ~e engalanará la ~esiC\n co~ vigoroso (dice Salnzar eu su hiogrnfía) uu ui~cur:;o sobre el arte de la piutura 1 era el carácter de su>~ u~critol!. Fué abo. por cierto catedrático de filosofía ... ~uclo, pero practicó poco las leyes: la -Ciertamente, repu~o Rovira son­clítcdrl\ (le filosofía en el colc~io de riondv, y tendremos el gusto de oir 1 San B:-t.rtolomé ah,orvia la mayor par. tn.rnuien á don Jo~é .Angel c¡ue nos ol>Se-1 te de su tiempo." cptiará con unngmcio!u inexora.ble hermano: por lo Al salir de la sala, Mariquita crunbió damas, aquel defecto 6 rualidt~d era otra mirada de inteligencia con Cle. herencia. de familia, ar.í, no la sorpreu. 1m~nte, pero <.le~graciadamente ta.rnbien di6, y lo tioico que resultó fué que fué interceptadn. por el tío. 1 prohibiese tamhien á los jóvenes que -Hermano, exclnm6 la matrona, ~aliesen :í la calle de noche sin su per- 1 viendo que{¡ su Lija se le llenaban de lú. miso. • 1 grimac:: los ojos, yo ya había prometido Como Mariquita, pretextandC\ dolor llevl\1' á Mariquita ú la tertulia un ta. lde cabeza rehuf;n~e ir al comedor y se 1 tito, >ohiéudouos por~npuesto ántes de 1 eocerrnra en su alcoba á llorar sus CJ.IlC se empezase á bailar. 1 frn¡;tradas esperanza~;, de irnproviRo vió -¡E,; decir qne estainvitacion noes ,eotrar basta donde e~taba ella á 11Dil oue,'n pl\rrt ul'tedes 1 vecioa, ~eo de quien generalmente vivia en la hn.cicn. concurrir.... dn de r.u padre y rara vez estaLa eu -N aturnlmente accedió usted ú tan Sautnfé. jw;to de'eo 1 exdamú i róuicamente el Pepita tenia apénnscntorce niios; muy 1 1 Cura. Pues no hay m:Ís siuo que la uiiia crecida y ml'ty viva para. su edad, ern. c¡uiem, y c~o basta ... hueuas laR teue- tambien primoro~Í:-irna afiil.(ida, que con 1 1 cibir ll rctonw1· 'lít irrl(l(l,~ (aquí se volvi6 tanta pe un. derramas próc.liga esos día. ! á .\. Irniquita qne b:\jÓ la cabeza turba- mantas líquidos? l da) de mozalvete~, pi~n.verdes y antoja. ¡ Mariquita se enjugó los ojoR, y no 1 dizo~. . . pudo ménos que fa a lguna qne ablan-de ese pecho de bronce, de acero, de ~~ué es la vida? l'n frenesí; ~~né ea la vida? Una ilusion, jaspe, de mármol y do granito? l:Jna sombra, una ficcion, 1 -Nada, ni nadie. ;~el mayor bit..n es pequeño; -¿A quién apelar en semejante Que toda la vida es sueño, aprieto L. Puede que en un libro de ¡r los sueños sueño aon. comedias que me ba venido á las ma. Pepita pas6 la tarde con Mariquitll, nos en estos días, encontremos algun ul qu1· o:r. vem· a u~ conv1" d a.r u~ nomb re de enredo para adormceer al tutor, ablan . sus pa!dres á que fuesen ¡¡la plaz3 ¡\ver dar el corazon de la dueña, Y ayudadas los tue~oR artificiales. El ti o Andrés por los hermanos.... consintió en ello, pues aquella diver- -Calla, Pepita., que hablas san de- sion ei·a inocente, si las nifias iban bien ces l Qué tutor ni qué dueña tengo yo acomP,añadas, como probaron que lo ¡;e_ que adormecer? .. · Ya se me figuraba rían .. Así, á las siete de la noche, des­que ese tu ,estilo de convcrsaciou no era pues de merendar, doña Irene confi6 ¡¡ natural. ~egura:men!e te ~r.s estado }[ariallita. á Romualda., y Mariquita y l~yendo alguu libro unpropto para las ManuE~l 1Í los tres hermanos mayores, n16as de t\1 edad. . . quieneiS acompañaban ú la familia de -Vaya. como eres tan vtCJa me Pepita, á la plaza mayor á un balcon en pued~s reprender! _ 1 • que d,eberian estar las dos familias -re llevo dos anos . . .. Pero volv1en. solas do á mi preocnpac:ion .. .. 'l'ti ~able, condena sin apelacion al ser más débil.. .. El l~onor no m~ tiene que ser una EL honor, no teniendo otra !la.nt:Íon base 'bien frágil para la moral, porque que la opinion, no es suficientemente no te[J~iendo otro estímulo que la esti- 1 fuerte para sostener la moral. El ho. macio:n de los hombres, es sin pensarlo ! nor tolera las de:>le:lltade;¡ m:ís pérfi. hip6c•·ita tambien. das, la violacion de los compromi~os Unjl madre cristiana decía t\ su hijo 1 m{t.S sagrados . .Absucl ve loo actos r¡ue que e O t raba en la sociedad : Desc!mfiad 1 han llevado b de~espernl.!ion (¡ los ho. clel hoirwr hurnano, hijo ?ttio: ól nwht ¡ gareR, los que, (¡ los ojos te Emperador teuia razoo. Se pue­de decir de un hombre que uo tiene re1igion positiva, que su virtud, como la de ruucbns mnjere~, no e~tá firme si­no cuando le falta la ocasion. Situad á nn hombre freute de una teuta.cion de­licada. Suponedlo pobre, miserable, eu presenüia de uu hombre que le ofrece­rá oro en abnmla.ncia, eu eambio de una bajeza que permanecerá secreta. Ojalá me equivocara, pero teugo la :;egurida.d de que tJ:;te hombre, extondiew.lo la nmno, diría como Bruto en los eampos Je Filipo: " Virt~tcl, tú no e,·es sino un nombre!'' Su probiclaJ se vendrá ; ahajo como aquella e,;tatua. de Babilo- 1 nia, cu.va cabeza era de oro y su hase de a.rcilla. · Lo. ba~e q no la filosofía hace á la virtud de un hombre hourado, no e;; do , a.rcilla, direis ; porque ella ~e apoya ' sobre ell>entido moral y Robre la. con­cieoüia. Bien sé que la conciencia pue-de soportar las virtudes vulgarel4, por­que la voz de la conciencia eq la voz del Ver~o de Dio~'~, que ·iluminn todo homb-re al vettü· c(l m u nclo. Pero es tan fácil mauchar su pureza ! tau fácil ha. cer callar esa voz cuando se hace im­portuna! Y para qne la coociencia re­sista á ciertas tentaciones, uecesita. que le dé fuerzas, oo el Dios acomorladizo 1 de los fi.l6sofos, si o o el Dios vivo de lo<> cristianos, con sus oráculos, sus fuegos 1 y sus coronas. Cuando el ángel de las ti oieblas qui. . so tentar á Cristo, le mostr6 los reinos l de la tierra., diciéndole: Todo eso se?·á - CAl"ÍTt'LO III. EL FAfl O. A.lejandro ele 1laccdouia, habiéndose bañado eo las aguas heladas del Cid no, se enfermó hast.~ el punto de llevarlo á las puertas del~>epulcro. Su méJico le presentó un brevaje. Antes de tomarlo, Alejandro hal,ia recibido de su mejor amigo una carta en que se leian estas palabra::;: " Desconfiad t!e vuestro nlé­Jico ; La sido pervertido por el oro de los persas, y ha re:; u el to envenenaros." Pero el héroe, alargando con uoa ma­no la carta á su médico, acepta cou la otra hL copa que le preseuta,.y la apu. ra sin vacilar. Los historiadores hn.n elogiado, y la posteridad o.drnira la accion de a•¡nel prÍnGi pe, por<¡ue peligrando su vJda, hizo acto clt:fe, coulb.ndo en la palabra de un horu\;re. L:~. Iglesia Jmce con respecto de e;;e graudo enft!rmo que llamau el género humano, lo que l•'dipo !tizo cou Ale. jaodro. Ella le pr·eseuta la copa amar­ga que coutioue la verdad evaugélica, diciéndole: "Bebed confiado en mi pa­labra, porque este brebaje eucierra pa. : ra ti la vida del tielllpo y de la eterni. JaJ." Pero la humanidad, asustada con 1 los sacrificios g u e exige la virtud, no imita siempre <.~.1 héroe antiguo. Léjos de hacer neto de fe creyendo eu la. pa­labra. de la Iglesia, ella vacila, duela, y l l~ pregunta ántes de aceptar la copa de sus manos, si sus prom~sas son infa.- '¡ libles, y si realmente es intérprete Je Dio$, y si es ciel'to que ella sola posee 1 ese privilegio. La Iglesia puede afli­gir¡; e con aq uevas susceptibilidades, pe., --------- --- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------- - 1 -- 11 R E V I S T A Q U I N ú E N A L . - .R.f l- ! ro las respeta, y nuuque nos pide t1ne ha.bcis dicho ul entrar en un templo 1 teugmnos fe, presenta ú la razou sus pnra e:'lc:nehn.r la palabra saHta: "l1us-' 1 crecleuciale~.... quemos nqní siueentnrcute la verdad, 1 ' EL hombre nece1-ita un fa?'O distinto <:ou intenei0n verdadera de lnllarla y 1 ele la razou que le ~eifnle el puerto en un Cr)ra<:nn di~pnesto á recil,;rla ?''¡Ha. 1 donde eu~:ontrartí la alegría y la segu- beis :>lguua vet. hu~cado tÍ un !'acenlole' rielad. respetable y docto que os explique al­E- e faro es la 'l'evelrwion,. Ln revela.- ~una uudu l'On ánimo recto? ¿Os ha su- 1 cion es lo que voy á explicaros. EstHi~ cedido por ventura que viendo á vues. sent11do jnuto :í. nn hol!\bre que ~e calla j tm esposa, vuestra madreó v11estra !ti­y vos tamhien callais. Vuestros cuer- jade rodillas, habeis pen~ado: ¿ l'Í yo pos se tocan pero uu •abismo separa' hiciero. lo ntismo 1 ¡? veló los misterios de su ser, la <Írden tle Por los mismos moti\'o», i r¡ué cosa es su voluutad y sus desiguios para nos- b fe para uua alma 1111e jamas :eamos homl.Jres de ~ino por la confianza rnútua .... La IJU- corazou! sacudamos este yugo que oos mana revela.eion consiste en creer la do111ina.; rompamos e-ta cadena que p:1.labra del hornhre, y la fe Ji\·ina ú nos detiene há taulo tiempo cautivos; ~obrenatural, en creer la palaura de volv(unouos ú Dio!> y á la Igle:-ia 1'' Dios. La fe es una gracia que se ohtie- Cuo.ntlo uu homhre no es capaz de pe u­ne con la oracion, y la bueun voluntad R!U' así, gjempre hallará ma.uchas eu el se manifiesta con el deseo de instruirse. sol y sornbras en la luz. Pues bien, ú muchos hombres qutJ !'ero no todos ~:ou capaces de eso, 1 niegan y qne duda u, me atrevería á ha- pues tornen comprender de miedo de cerles las siguientes preguntas: ¿os ha- que la verdad les obligue á abrazar la beis tomado la pena alguna vez de leer virtud. Esto es lo que en nuestros días alguo libro sério que os bable de Dios, aflige á los apóstoles y les impide ser de su revelacion y de sus pruebas? iÜs 1 elocuentes. Más vale y hay más espe- ---------------------- ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 -..::. eo ~1 ~omh•e que •e b~l~ .::~'~"~P:. la hu~i~~d·,-:~eeo lo que persigue, que odia, que en el que huye escriben, ó por lo méuos no se ocupan de la verrlacl, la desconoce, porque te- de ellos sino aquéllo~ que no tienen ue. me los remordimientos. E~to es lo quG 1 cesidad de leerlos porque son virtuosos. desespera á los escritores que no tienen por único móvil el de divertir y co- (Continuará.} ~-... --- LA MENTIRA DE SABINA. Y-{OVELA ESCil_lTA E~ F~Al'{CES POil_ LA Pftll'{CESA O. CA1\_TACUZE~E-ALTIEiti. ()ílubJicada en Ja H neVUI) deS deUX !llonde81" en luJiO \J ~1)08to de J880,) TRADIJCCION DF. 8. A. DE S. IV Y al decir esto se alejó dejándola clavada en el sitio, pálida y temblando CAMINABA Flora por la vereda que como la hoja del árbol. conducía. de los Allais á la. Rulliére, -Con que su padre quería casarla des pues de la entrevista que babia te. contra su voluntad! pensaba. Tendría nido con Jacobo, cuando de repente se que luchar no solamente con el amor encontró con su padre. El señor de la de Jacobo, sino contra la voluntad de Rulliére estaba furioso. Acababa de vi. su padre, quien le inspiraba un terror sitar su hortaliza, en donde la nieve pánico. Ella, que no era capaz de sacu­habia. hecho muchos daños. Como nadie dir la influencia de los demas : pues teuia la culpa de aquella desgracia, i no babia casi cedido á la compusion buscaba alguna persona sobre quién hacia u o momento? Y si acababa por r:lesfogn.r su cólera. Apéoas vió á su dejarse vencer, iqué sucedería 1 iSe re-hija, cuando desde léjos la gritó: signaría á su suerte, perdiendo con in- -De dónde vienes ahora 1 diferencia todas sus ilusiones? i 6 seria -Del castíllo de los Allais, contestó atormentada por la duda y la desespe-ella, previendo la tempestad. ra.ciou? Aún se le presentaba otro di. -Ojalá to hubieras quedado allá! lema espantoso: quizá una vez esclava Te prohibo que vuelvas hasta que aquel de su deber encontraría de repente al imbécil se decida á hablar con cbri- qua ella hubiera. podido amar como Ja­dad. Me oyes? Te prohibo solemne- cobo la. amaba á ella .... Esta idea la mente que andes así sola por los cami- sacaba de juicio. nos reales. Si Sabina no sabe vigilarte -No, decia en alta voz, no me ca. mejor, debería de haberte dejado en el saré por obediencia. No lo haré sino convento. ¡Acaso esos preliminares de con a911él á quien pueda amar, 6 no me matrimonio durarán toda la vida? Ya casare; envejeceré como mi hermana adivino lo que sucederá: todo se vol- y llevaré á la tumba mis ilusiones. verá humo, y resultará que en mi vejez i Sabina no era acaso su segunda ma­me encontraré con dos hijas maduras á drel La iría á buscar y le confesaría to­mi cargo. Eso sí que no lo aguanto l do, le preguntaría lo que debería hacer. Y a es tiempo que yo tome parte en es- Y si era cierto lo que se imaginaba,~ te negocio. Jacobo es un grao zoquete que su hermana amaba á Jacobo,- pon­que podrás gobernar á tu antojo. Pero dria su suerte en sus manos y la suplí. me has de obedecer en lo que te roan- caria que la protegiera contra. su pro-de. Ya oyes? pia debilidad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 91 Sabina estaba sentada delante de eso qué importa 1 Amas á álguien ; eso su escritorio, arreglando innumerables era lo que quería saber. Ahora dime, cuentas, Cuando entró Flora ni siquie. si en lugar de ese sentimiento que lle. 1 ra levantó los ojos, y no dejó de escri- na tu corazoo, la fatalidad te hubiera bir sino cuando la rubia cabeza de su , unido con el lazo iodi~oluble ú un ser 1 hermanita se inclinó ~;obre ella. que l'Ólo te inspirara indiferencia, i te -Qué tienes 1 la preguntó con acen- coodeuarias acaso para siempre ú re­to breve. Tengo prisa de acabar estas nunciar á ese amor verdadero, puesto cuentas para rni padre, que no tiene que ya seria un críroen ~ humor para aguardar. Si tienes algo Sabina sin vacilar contestó: que decirme, apura.... -:Me sometería á la voluntad de Flora se echo para atrns como si se Dios, y obedecería á mi deber. hubiera herido. Eotónces Flora se retiró profunda. -Perdona, dijo; siento haberte in. mente consternada, y apretándose las terrumpido. E~peraba encontrar en ti manos con desesperacion balbuceó: amparo y simpatía, pero me equivoqué. -Me someteré .... Obedeceré ~;i e~ Iba á salir, cuando volviendo afiadió: preciso ... pero siento que no tengo -Permíteme hacerte una pregunta, fuerzas, que moriré ~;i esto sucede .... una sola. Con téstame con la roano so-bre la conciencia.. i Has amado algn. na vez? V Una grande emocioo se pint6 sobre Ese dia el sefi'or de la Rulliére decla. la fria fisonomía de Sabina. Los colo. ró á Sabina que estaba resuelto á nego. res le subieron basto. la rafz del pelo, ciar él mismo el matrimonio de Flora, sus ojo-; negros brilla ron con un fuego puesto que ella no babia dado los paso~ repentino, tembláronle los labios, algo euficientes para acelerarlo. de tierno suavizó S'JS facciones, de tal Sabina entóoces camprendíó el mo. suerte que no pudo ocultar lo quo pa. tivo de la turbacion de su hermana., y saba por ella.. se arrepinti6 de~de el foudo de su com. -Por qué me lo pregunta.q L. Sí; zoo el no haberla escuchado con pa­he amado y de una manera que tú, ciencia y simpatía. Pero d~gmciada. tierna y sentimentalmente exaltada co- mente á ella jamas se le ocurrían estas roo eres, no puedes comprenderlo ! cosas sino cuando ya. era. demasiado -Y amas aún? tarde, y su primer ímpetu nunca era -El amor no muere nunca .. .. Cuan- de expansion y de teruura. Desconfian. do eso sucede es porque jamas ha exis. do instintivamente de todo lo exagera. tido. . do, creía de su deber impedir que Flora -¿Y te sientes feliz, muy dichosa con ~ en flor, e u manita, pero uo la comp•cudin. Con tanto 4¡un los abaholei' crecinu roLn~tos gu~>to hubiera dado su vida por olla, pe. y ~ la du. Piones todo lo Sil:\\ e y tierno t¡ue lo;¡ dó de su afecto. S11 padre no la volviú aoiiad(~re> uo rntís oyen eu tnediol de los , {i hablar do Jc1coh(l, y olla .adivinó la rau1p~'~'· Pa,al)a la mayor parte de la 1 intervenciou de 8ahiua, coufirlllándtola ,ida a¡) nire libre, delmjo de los árbo. esto en h. idea r¡ne tenia de que !)tt he.r. les lluraudo PUla mauo u u libro, puro , m:.nn arnnha al castclla ll(l dtl los Allais, oc·upr~ a tau ~6Jo en contemplar lo que ¡ y por lo lllisrno !.0 propu>o uo t·astHH.• la rod,¡mua .• Tacoho ya Cc\~i uuncn lo <.li. i uuuca ron .Taroho, pi'Lra u o clarJ(, e~a rigi< ve~ ti dos ver. llir~re se im pa('icntab:\ todos los dial; des, de-puo~ do hahcr•o exhibido con ~:u cunudlo yein llr'gar las cauaJ;tatlns de traje ele unp ·ins cubic,rto de p 'tolos ro~uA r¡ue el pobre j1íven ell\iaha íÍ :;u blancos. Ya ~tos no poclinn ocuparse am:u~~. Sin embargo, no la.s prohil•ia sioo eu tlar con qué alimontar~ la mnl- pon¡~,c, ~eguu dijo¡¡ Sabina. esas crau titud de avecillas c¡ue \'i\ian entre sus las ~"fínlos de ami~tad quo euviahn Hr l ramas; la~ cureza", los 1luraznos, la" fu turro yoruo. nuur¡ue le clisgustnban so. peras á rlledio madurar, ernu el objeto· bren~ uera unas yerbas illlítiles que no de los dl·~eos ele los hmnhrientos gorrio. se rvi~ n !lino para llenar la casa de in. nes que volaban ex ami uaudo ul,campo secto 1. Ai'íadia que se tardaba mm:I..Jo de sus futuro" banquetes. "Dentro de eu declararse el tal yerno, c¡ue estnha pocos dias, piabau los más experimeu- cansaüo de ver ú esa niiia nndanJo "in tados, el festin estar.í preparado ~ Pre. ohjet9 por todas partes, y c¡ue ~i ha.bia ¡ ciso será, u..;o l<Í, que evitemos las redes 1 consentido en l'lacarla del convento, era que uos tenderi el dueño do toJo el!to; pon¡ e ella le hahia asegurado que ~·~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUIXC.ENA.I,. co duraría oo su poder. Si no hubiera 1 mi amor rná~ allú do 1~, flores car;p~s-' 1 sirlo porque hacia tiempos que babia l tres, y situarlo entre los astros dul 'reñido con las dos solteronas viejas, él cielo." mismo iría á hablarlas dei a~uuto y Flora se alejeS meditabunda. Al otro 1 1 fHesentarlas su ullimutam. Como esto extremo de la dehesa se detuvo, pues , o decía delante de Flora, un ditido, se me á una alma enérgica, cuya voluntaJ volvió hácia el pa~ajero. Pem:Ó que 1 sel'ia mi ley y á quien n.mándole no Reria alguu labraclor ó una nmjl'r del• tendría incouvenieute en obedecer cíe. eampo; pero se sorprendió muchí~imo 1 gameute !" "¿Y tú no eres inútil tuw. al encontmn•e cara :1 cara co11 u u fo. Lien !" " l'or lo mismo, contestaba, co. rastero, jó\·on y elegante, que se paró mo b ÍHservihlo cnmpauilla, necesito .\0 A. DE SA!'lJ>l~R. A O T O O U A. H '1' O . Ln escena represer.ta el mismo salocinto dul primer neto. ESCEX.\ PRDrERA. AURORA so.L.~ -s,¡.::~;TADA. AuR.-;Tiemi.Jlo de impacieucia: (se leuantn!) E-;t:ín los médicos encerra­dos allí ( mucslia la pue:rtu d{ l cual'fo 1'0)10 Y. qtw fué de don Satz,rn¿,w ), lo r1ue · han ~;ido llamados para que deo sn o pi nion acerca del e-;tndo de 111i ma-~ drc ..... Yo, yo tengo h• culpa de sn si­tuacion .... ; t-:ieñor, ~eüor: ; teu piedad de mí y no me la quites tamuien : .... ¡ 12 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ___ __..___ ----- - _.__ LA. MUJER. 1 Ha sido ~uficientemente castigada mi A.UR. (llorando}-¡ :l\Iil veces mejor inaudita terqued:\d ... He traiJo tí este seria morir que sufrir esta humilla. 1 apacible hogar desgracia sobre de~gra. cion! cía, y hace dos años que aquí no se ha. V"\L. (con bw·la )-¡ L..1. muerte!. ... ce sino llorar ..... Valerio mandó decir no diga A tal, preuda que riJa ..... que que hoy Yendria. ..... iPero á qué, Dios más útil eres pnm mí viva que muer. 1 mio? .... Oigo pasos.. . iílguieu sulJe ... ta!. ..... i él es! (con culeman ele horrm· ). , 1 . -Aun. ( llm·ando }-; Qoé desgra-¡ ctada soy! ESCE~A II. 1 V.\L. (con buTlrt )-No llores, Yida VALERIO, RNTRANDo-AüRORA. 1 mia •. quo no volveré nucca ú sepa~arme lde tt ..... V AL.-¡ )le esperabas, A.ürora? Aun. ( limpicÍndose l()s ojos ?1 acer. AuR. (jrianunte)-N o le espera.ba; críndose á Valcl'io con ademrm, 1/e de. lle a~uardab:l. con disgusto..... ¡Qué se sespcracion )-¡Alguna. vez ha querido le ofrecía á u~ted ? .... Bien sabe usted 1 u;,ted á álguien 1 ... Bi recuerda á quién, q 1e yo no tengo nada ab~oluta.mentc ... le suplico que eo memoria de e~n. per. Ú\ poca herencia que me dejó rui po- soua llle haga el favor de ;;alir de esta b•e padre la ha gastado usted hace casa, q11e está usted wanchauuo con ,;u d1as ... i Qué más quiere? Repito, i qué prc!-'encia ! se le ofrece? VAr •. (sin ??tot'erM)-Si me eutt·e. VAL. (imitdndola)-Se me ofrece ... gos cien pesos unos sobre otros .... una friolera, mi ~eiiora (se ríe). Aun.-¡ Cien pesos 1 ¡,Y de dónue Aun.-Diga pronto, que no quiero los puedo haber yo! q·Je le vean en esta ca!'la. V.u •. -Pídeselos 6 tu madre. V .u •. -¿ Y por qué? Aun.-Mi madre está de muerte ... .Aun.-Sn a~pecto no es respetable... VAL.-A tu querido ti o. y me repngnc1. Aun.-~1éuos lo haría. V .u. ( 1·i6udnse )-,Ja! ja l ja !..... VAT •. -Entóoces tengo 11ne queda.r. Bien dicen que las mujeres son varia. me nq11Í. .... Es el caso que yo no ten. bies r.omo el aire que sopla.·: Ahora go á dt·nde irme ... .. El dueiio artiól , D. FÉL. (á .Au.rO'ra con cartño )- ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ,- UG ----------- LA :MUJER . . j.:"cnc~, .A:ora, ven, lliéntate aquí (sei D. F~:L.-No te aflijas tanto, Auro­sienfan ). HaLlemos ahora lo:; dos de ra.; tú no más no tuvi~te la culpa.; to- 1 tu madre..... dos la tuvimos cuando te hicimo.-; creer · AuR.- ¡Todavía estoy tembln.uclo ~ que tu capricho era ley, que nada po- I · ¿Por qué ser:Í que los médicos no han di a resistir á tu dt>seo ..... salido ! 1 A UR. ( con;nwiw~) ; lngrat..1. de Dt{! 1 D. Ft::L.-Salieron por la otra puer- Todo eso era efecto del cariiío que me ta, miéotras que conversabas con aquel! tenían, y yo pensaba que lo merecía.. , pícaro. D. :I!'J~L.-Este mimo y consentirnien- 1 AUR.-¡ Y qué dijeron 1 to no tuvo malas cou~ecnenciM ~>ino D. Fü.-Ttt llaLes que aun los mú.s cuando se te ocurrió prendarte de aquel 1 ¡;o,bios facultativos se suelen equivo- mal hombre ..... Entúnces se te figuró 1 car..... 1 que tambieu era preciso conteutnrte, y AUR. (alm·rncula )-Desahuciaron ú que aquel antojo era como los demas ... mi marlre, i no es así~ Lloraste, gemiste y te propulliste hacer D. Fí-:L.-Ten valor, hija mia L... tu gusto á todo trance .... _ ..A.UR. (llonmclo)-¡ Bien me lo decía. AUR.-Hasta que lo logré, ú costa el cora.zon ! 1 de ...... ESCEXA V. D. Fí:L.-Dicen que podrá vivir ..... , algun tiempo, si la cuirlau, si la atien- '1 den, ~i no la. proporcionan nunca la FER~II~A, coniendo-Dicnos. me:.tor molestia, si uo la cau!>au fuertes eu1ocioncs ..... H61o uno de ellos dijo l FJ+:R~r. (con, las manos levantadas y que seria posible salvarla por medio ?nanifestandu la mayvr tu?·l;crcÍuJ~ )- ; de cierta operacion..... ; Qué cosa. tan horrible! ¡ ~Ii ~efíora .A.UR.-¡ Q.né operacion! 1 Aurora!.... ¡Si supiera su rncrccc.l lo 1 D. }'{:t.-La de la tmsfusion de la que Ita sucedido! : sau~rc ele otra persona ..... pues ella AuR. ( lcvant<índosr: con a."peclo del l muae de debilidad ..... Pero los ciernas 1 nwyo,· suslu)-i Qué sucede, por Dios! 1 dicen JIIC e~o :,ería inútil, y rtu tle la hotdlcrílt del !-~ ~.aJCÍ•la lo c¡uc se deba. hacer, es prc- frente, vi qne •e a~olpabn la gente en cisc tener unu:ha calma, mucha pru- aquel punto. Det'ian que acabaLa Je , dc~_;ci:t, n:ldn de l ágrima~, ui de afanes ... wata.rse un cab:~llcro; entré ... Aun. ( ''njuy,índose los ojos)-Sí, sí. AUR. (con la 'lnct!JOI' agiluciun )- ' tio , en adelante mi madre no tendrá ¿Le viste? 1 rpw q•wp• r¡:e u nuca t 1o Hl,l . .... s1. empre. ,r. , ER::\f.-,S 1', sen- ora ..... ¡ Ay , tUl. ~cu-o. 1 ~iempre á sn lt\\lo atendiéndola, c.ouóO- rita~ uo :;(. por qué vine á de¡;.·írselo ... l:it• !ola. me hallará...... Tan ingrata. AUR. ( tomú 111lulc las ?IWn(ls )-Ha-fní y tan iucon~illernda, que ít!ngo que bla. i Quién era! expiar mis faltas cruuhnente.. .. F~:R:\L-:No me atrevo ...... : D. I1'ÉL.-; Ba~tante bus bufritlo ya, Amt. (nt1Ís y mrís agttfla]or : (Sale corriendo, (.s~' clcjn caer :wlm~ ww silla, con ade- segwida de Fermina ). ·¡,~eñor, sefíor ! .. siones, con un hombre que finge ama.r .. .:Sólo en ti confio..... Sólo tú. podrás la hasta el frenesí, éste la separa d.e su -------- - - - --- --- -- --- -- --- ------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ------------------ familia y h lleva á su casa ..... Y desde ba.jar y ganar ~u subsistencia si ha re­aquel momento ¡;e hace dueño de todo cibído una bueoa educacion. ¡Qué me­su sl-r ..... basta de su alma; ella se jor carrera que In de la enseii'anza, por cou;ierte en su esclava, á tal punto, ejemplo!.. .. i Y no es mil veces mejor que p:ua siempre jamas arrastrará la vivir p1ohremente y sin re;;ponsabilidad cadena. que c~e hombre le ha ec!Ja.do al y tristozas, que rodeada de la'> comodi­cuello ..... Si el mo.rido resulta bueno, dadas materiales, teniendo que sufrir la. mujer bendice su cadena y no la humill:aciones y penas? .... Si los hom­considera pe..:ada; pero si es malo ...... bres comprendieran que s61o su buena i clc>sgrn.l'iada de e> !la L ... ~;iempre oirá el conducta y sanas ideas lc•s proporr:iona­rui, Io de los hierros que arrastra., y rían una buena acogida entre la'l jóve­ha-; ta la. hora de la muerte se creerá ues, y que no se puede conseguir la 1 ohligada á encubrir las pt-lnas que él la mano de una señorita estimable siuo á causa. trueqwe de una vida. ejemplar, ¿no me- 1 D. FÉL.-Todos los matrimonios no joraria esto la sociedad y no se corre­son como •1sted los pinta ..... Recuerde girian los vicios que tanto desdoran á usted lo felices y unidos que vivían nucstm juventud? Clcofe y mi hermano Saturnino: .D. F'ÉL.-j Efectiva.mente ! .... tPero Jur,IA-¿Y cómo a.caba.rou 1.. ... Don cómo i1oculcar e.~as ideas á las jóvenes? Raturnino murió de pesadumbre y mi JULIA-Haciéndolas comprender lo 1 tia poco lo sobrevivirá. que se sufre en uu wal matrimonio, y D. 'b'}:L.-Pero eso no íué culpa del dtíodol¡!l.S uua. educacion juiciosa y s6- 1 matrimonio. lida, u1aa educacion que las enseñe los J[;I,L.\-Pero sí de la hija que tuvie- debereu de la. vidt~ pr:íctica y no que ron de él..... las haga presentir meutitlas ilusiones I>. FÉL-¡ E-; decir que usted conde- que jamas l'Xperimeutarán en esto muo­na á hombres y mujeres á que perma.- do, jus1lamentc llamado "un vall~ de nezc:au sol le ros 1 lágrimas." Jur,JA-~o,eso no ..... sino que pido que las mujeres reflexionen mucho, exalllineu, pc . .;en el pro y el contra., pi­dan informec; hash la. saciedad acerca ESCE~U Vlll. AURORA, corriondo-Dtcnoa. del esposo r¡ue vayan á escoger .... Que AUR.-Vengn.n acá, amigos mios ..... 1 jamas lo admit:~u vicioso, que nunca D. l!'ÉL.-¿ Quú quieres! acepten un va.;:;ahun•lonmnute del jne- AUR. (poniéndosela ?1WiltJ solwe el 1 go y la bebida ..... pues uno en un mi- cmYJ:on )-;)fe ahogo de alborozo! .... 1 llou se rorrogirá, en tanto que los de- Venl{aO pronto á contemplar la rcsu- 1 1 ma~ harán du~graci~ldas (¡su~ mujcrol\ rreccio:o que yo he logra.do con~eguir ú 1 sin remcclio ..... y ellas callan\n ~u~ pe- costa dte mi l'nngre. nas y nadie en el mundo sabrá lo que JuLIA-¡ Qnú hn sucedido? (c~zlCtrle). sufren, fuera de Dios en el cielo y de i Si se habrá vuelto loca cou mntu.s pe-su confesor en h tierra. na.s ? D. I.N:L.--Sm emb:ngo e.~a es la úni- AUR.-~scuchen uste1le!L ... Cuando ca mision rtne tienen las mujeres en el ahora 1rato llegué al lado del let>ho de mundo. mi madre, encontré que el doctor don JULIA-; ~o diga. usted tal! .... La i.Tunn l~t tomaba el pulso ..... Ella pare­mujer quo no se ea~a puede ser muy cía aletargnle que 1:10 rro­accpturn lo. dimision de los Secretarios. Oam- yem que ella tenia buena voluntad á aquellas bettn pien1:1a. que :~ún no lo ha llogndo el mo- medidos. Al liu tuvieron lugar las deplora­mento do gobernar á. las claras y aguarda te- bies escenas on que las Congregaciones han uer primero la F rancia libre do todo monge ó sido expulsadas en medio de la indignacion sacerdote católico para tomar las riendas del do todo el ¡>aÍa. El 23 de Octubre (dice el ci­Gobíemo, pues él ha dicho: el cle¡·icali~mo tado Tablet) cuando la órden de los Carrncli­es el enemigo ele la República y es preciso tas fué expulsada, un caballero, amigo de J\Ja- • elimwarlo. Este es ol sistema del radicalis- 1 dama Adam que debía IÍ olla su nombramiento mo en el mundo, y más ó ménos á eso ti en- ¡ de Prefecto de uno de los Departamentos, lo ' den todos los que siguen esa bandera. puso un telegrama en estos términos: "Se- 11 Las mujeres suelen frecuentemente vor más ñora: he recibido la órden de expulsar 11 los claro que los hombrea. Esto está sucediendo frailes, pero dos mil personas rodean el con- ~----------------------------~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 LA MUJEH. vento ¿, f!Ué debo ha~r '! " Ella lo contullv in m .. lintnrnct:lc: " Hcnundc su empleo" ¡.;¡ obodcdti nl momeulo y otro so hizo rmr¡;o do la o•lirosa cumÍNÍun. blczn se ha irrit.ndCI, y en su propi:l familia se cncncnt"rnn pcrs¡¡nns lJIII' 1111 ,·orinu r.llu diK­~ lllllo llll 1'11111hiu de :-; .. \ocrano. J.a 11churula 1 t'HJlusa, que un se ntn·,·e l1 loii!UI" l.ll llllloohro rlc <.'zarin:t, es pot'<'¡;un las re¡.dRI! do Gnrihaldi continúa cxhibiénrlnso en Halia In órJcn no eN 1 ermititiu rchnsur hospitalitlncl tomo <'1 rnírtirdo In rlcmocmcia y exnspcr.on-v nlimcuto á flllÍOII 1,1 píd.•. e u la 11¡¡0 rccil1inn el o ni Gol1icrno c!c llnmbcrto, qull u o RO Rlrcvo 1 ñlli ulhergnt1 loast, 211,1JOIJ Jll'I"Rnna11, 1·:\lnca- A lllltllilre~turlt• looBtJ!id.,rl couoo ¡,, dcscnrín, ban para coristns do la!! igiL•sias ti <"icn niiins lcmerr¡l;o rl<• Rlgun alzamiento suc•iali11ta. ~e­gratiS y ,;e ocnpnb:m principal mento en la guu un reciente \'iajo de t111 hombro do Esta­en Lii:mz,; de In mút~ic.1 , l'or este estilo h,;bia tlo belga, Ln' clcyc, In situacionsodnl do lta­mu ·hoR con,·cntoR enl-'rnncia, y 80 comprende lin es cmln di a más d~lir.:nda ; 1~ pobrczn en­en 1 debe de h:.bcr sido lu indi~nncion de las trc l.as <:Jases prolct:llras nngnsho&r•; bs mn-poblarionell :'1 quienes soles arr:mrncsoA hcne- lus !deas }~un .cnnd1~o. en todas partes do la fici 11 sin hnber dacio rnoth·o alguno paru ello. Pcrnnl!u.lnltaha!'a, ~ aun cutre las ~lnse~.nco-l'arecc que no se atrcvcran, BC;;'UO dicen mo~lndas l1ny rn•serra ': r.lcscspcrnewn. J.ns vnrios Jll'riódil'os ingleses, á expniiiiH t 1uJ.1vín socrcda~lcs s_cerotns, d1cc, han pen~tmdu, .ú" IÍ ¡111 nounjns. Si el clt•Hlit:oTo ele los fr:.ilcB )111 1toclas eh rec~10n~s •·n lns. ch~HC'S .s~ y 11n rlifo11ulc• la /u:. .J,,¡ pro toulo Clo nrmns otm tribu do scmi- sah·ajcs, oún grcso. l'or r]UÓ es esto? l'orQncsc lo orrnnca peores c¡uc los primeros: losbasutos, que cm- la esporonzn de otra YUia al ¡ml•blo infeliz., y picz.1n IÍ dar mucho cxistcucin. Es lo es ló¡;ilo y 1 ;¡. lrlan~a continúa en el mismo cstndo de fcr- turnl, y es ¡orcdllo catar demente ¡una uo com­tn!"' t:l
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La Mujer - N. 52

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La Mujer - N. 51

Por: | Fecha: 15/12/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - -- -- ------'--- LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCL U SIVAME N TE REDACTA DA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, BA.TO LA DlRRCCION DE LA SEÑORA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. =-~-_;:;_--=-=-=-==-===-----=-=---=-=-=---=.-_ _ ~-~ N.0 51. r MIERCOLES, DI:JIEMBRE 15 DE 1880. ~ PRECIO 30 CS. ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA MUJER E~ L A OIVILIZA.OION. EDAD ME D IA . IN'fltODUCCIO!f. LAS MUJERES DE LAS OALIAS ANTES DEL ORIS'I'IANIS:\10. 1 ¡ Ga.lias, -los habitantes eran unos búr- 1 baros que vivían en ranchos de vara LA actual Francia se llamaba únt~s en tierra, los que unas veces reuniau tle la iuvasion de los Bárbaros Galio.: en especie de aldeas y otras los levau­limitúbala. por el norte el Rhin, que la taban aislados ú la sotnbra de los bos­sep~ trabu. de la Germanio., y por el canal ques. Erau séres que no tenían miedo de la )!ancha de Iugl1~terra; al occidente ;\ com alguna, y cuaudo tronaba dispa­la bailaba el Océano Atlt~ntico; al sur los mban tlechas coutra el cielo y preteu. Pirincoslaseparabande lalberia(Espa- dian combatir las olas del mar. Los ñn), y(ll.McJitemíneo y los Alpes eran Galos no adoraban sino las co~as mate­sus frontera<~. Era, pues, más extensa riales que veían: fuentes, piedras, ce­que la actual Francia, puesto que la l rros, lagos, viento, árboles, &c. Los Bélgica y parte de la Helvecia (Suiza) ]{ inwis llevaron una re ligio u ménos hacían parte de las Galias. La pobla. bruta.!, la druidítica, que se fundaba cion propiamente dicha de aquellos en ocultos misterios y creían eu la in- 1 1 terrenos se dividía en Galas, Celtas mortalidad del alma y en ciertas di vi. 1 (es decir, habitantes de los bosque~) y nidadas invisibles ú quienes inmolaban , I Júmt•is (asiáticos) raza que se babia los cautivos. Aquellos horribles sacri- 1 extendido hasta .tllbanin (Inglaterra) ficios tenían lugar sobre unas pieuro.s 1 1 Caledonia (Escocia) Hibe·1-nút (IrLu. que aún existen en la Bretaña y en 1 da). Una rama de los Kirnris se lla. otras partes de Francia. ruaba Belga, es decir, belicoso, y otra En ciertas épocas del año los pueblos Armórica, pueblo marítimo. célticos se reunían eu torllO de lo:; lu- En el si'glo VI A. de J. C., que es l gares sagrados para llevar ú. cabo sau. l cuando los historiadores gt iegos dan grientos sacrificios. algunas noticias circun&ta.nciadas de las ! Ademas de los sacerdotes druidas, las 'l'OMO V. 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ----------- 1 5-~ LA ~I U J E R. ---------- 1 mujeres tnrnhien ejercían funri~ncs de Los matrimonio~ r;e hacia u de la :o:i­~ n.cordotisns y algur1as ernn nrgeoe~> gttiente mauem: fll:tnclo 1111 padre te. fJlW fin~inn predecir el porvenir 1'01110 uia unn Lija. en ~d:ul do ca~n.r~c. reunía las pitoni"ns griega.~. Estas Fe di\ iJina en un g-mu fe~tin en !;11 C'a'-a á torios Ull trc' categorías: 1.• Las q11c nn po- los horuhrPs soll,•rns que la pretcurlinu. 1 dian ca~arse; 2." las que tc•ninu mrui. Durnutc el lmtl!¡Hefu lauifi:~ los miraba. . do, y :t• las que servían 1Í lns ~aren lo- } c~tuuiaba delouidalncnte y en segui­' ti"'a~. ''Generalmente, dice Machaug-y. da, dando la 'uelta <'11 toroo tic los 1 11a..-.. mujeres de las Galias gozalma de cou\'iuados du su padre, escogía al c¡ne 11 unt. grnu \·eueracion; nr¡nellos ]lllt>l,]os má..'> le agradaba, JITC,r-ntiÍllrlnle twa veirm en ellas algo de di1·ino, bs con- <'opa. El espo~o ruciuia una elote de 1'11 sultabao en sus uegocios y seguían su¡; mujer, y los t.icncs <¡ue po.,eiau ámLos ~:omejos. Ella.s acornpaiinbau :í sus es- los ileredaha. 1'1 quo' l'OLrPVÍ\·iera. El po~< 6 la ~uerra y á veces combatían homhre tenia derecho lis hijos. In wllezu de aluellas mujcrc~. COtnpa- Las costas Ju In. Ualia, l'll lnc; m:ÍfO'C­rnndo su tez á la leche y á la flor riel LIC5 del Medit<·náneo. ha.hian si ó de la un, y se COLllponia Jo pan- del N ievre, en l ~'t aw in, que Pll los bau- 1 u lt u es muy anchos y cortos, 11 u a es pe- qnetefl de hodn la j•Í\ un Hl )11 c~eu te llilcin cie de camisa ~>in mangas y u un ca pita el !in del fcst in cou una copn e u In mauo lar~a. por rletrns y aLrocLndn atldauto. pre~eotftndosei:L al cspol;u q11u ha esco. Lat> tuujercs vestían lo mismo, sino gido col re los eoHcUI r..:ute-li. A<¡nclln que su Cl\mÍ,..·l era má::i larga, y cchnhau vez,seaca,ualhlndócoll iuteuciuu, dictu sob·o sus oobollos un poh·o rojo y la- los autiguos czonistntt, <:.} ptis be de tu. vútnnse la cara con cerveza para con. vo delnuto ~le! cxtrnnjc1o Euxcuio y lu sonar In lcz pura. presentó la copa. Ln sorprosa y }JrÓba- Criabao á sus hijos con rigirle;r., y hle111cotc la c6lcra tlt.: lu.~ guerreros fu(. al uacur los aumergiau en agua he- ~rnnde; pero N aun, l'reyendo rocono­lnd:\, los obligaban á andar desnutlo:; cc1· en aquello m¡a 6rdcn !le ~us diosc.<:, on el iuvioruo para fortn.lt>c·otlo~. y atcpt6 al fe11icio por Jcrno y di6 eu 1 htC.{O qno cnmin:~.bnn les poniau laa ar-1 dQte íÍ su hija el golfo eu que babia 1 run~ Nl la mnuo. La. guorm ora la desembarcado l•:nxcnio y ulguuos can- 1 unica ocupacion do los Galo:;, y comba- 1 toues mú;;. El fenicio pus(l G !in mujer el l tinn en carro, á caballo 6 {¡ pié; sn nombre griego do..,\ nstóxcua, e,; Jecir. Oobieruo era federal, y cadl\ tribu obo-1 la mejor ce las lmés)l';<;as, y ~, p ro el genio y la grande como furias qne roba han y asesinaban¡ perspicacia y talento militar de Julio ' ~in piedad. A~í Juraron aquellos sal. Cl-Rar triunfó de todo, y en seis afios vajes durante varios siglo!<, hasta que (cincuenta ''~tes de Jesucristo) las Ga. los roma u o,-, dcspne.-; de lmberlo!. co- Jia~; quedaron completamente sometidas rrompitlo por medio delluj<> y el amor! á R.na, sin ~~speranza de poder sacu­al lucro, lograron ('Onquistar las Galias dir jamas ese yugo, á pesar de que va. gradualmente, y uu si~lo ántes de la rias veces los druidas procuraron en Era cristiana, halJiéodolos vem·ido en vano con sus predicaciones imbuir á los 1 varia.~ ba.talln" se constituyeron en \'cocidos Gal;os el deseo de rebelarse. sw1 conquistadores, y la..'l Galias se convirtieron en Prnvi~ia. TOlllltna, S. A. DE S. gohernada. por procóu~ules romanos. Pero atíu ello!! procuraban recupe- (Ccmtin~uarti). ---·- MI PRIMER iAY! Ye·a~ o.l mundo: imas de dónde? .... Yo no lo sé responeer, Corno 1mdie lo responde; Que ese misterio se esconde Do Dios en el gran poder. Como 'ntes de que la roRa 'J'n'i ierl\ forma do tlor, ~~tll( plauta que cuidndo.,a lJua mano generosa Hcó6 cou fresco licor, At=;Í de la informe nada Hu rgi6 mi sér de repente; Y ni punto vine animada f'ou la radioso. mir~ Vol ::;eiior· Omnipotente. l'cq ucfía- dt(hil ni a tu ro. Ayer no más -viuP al mundo, ¡ F11~ por dolor 0 Yeutura Que sahu.h: l11 luz pura. Con un gemido p1 ofundo~ ~layo 31 de t. i7. Tal vez mi pequeJio ser Presintió- ¡><~r intuiciou, Que el alma e lu. mujer Sufre rnM po el poder Que ejerce s~ corazou. Tal voz mi llanto fué ril'la De los hornl1res iguorndn ; O tal VC'.G mi 1 ay! simboliza Que la pena martiriza A la humanidlo.d canu.Ja.. • O tal vez ... ¿A qué seguir? Aun cuando J a la razon Nos deje clr ~al concebir: ¿Sabernos qu~ ea el sufrir Y las lágrim · qué Roa ? ;Que es~ n~¡! que al mundo lanzamo,:; Cuando fL la v•ida venimoR, Es sepreto flUI ignoramo:;- Por mueLo que comprendamos Que para suf 'r nacimos: KvA f~. \'F.RRBL Y MAREA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 56 -- ---- ~------------ LA FAMILIA DE TI(~ ANDRES. ( };poca de la Independencia - $egunda pa~~~ de la juventud de And~és. ) NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTU!![BRES NACIONALES POR SOLE DAD ACOITA o :E SAIIIPE B.. (CONTIXUACION~. CAI•Ín:Lo m. -Pero, respondió )a mestiza, el "e- PRELUDIOS OE CACEJl¡A. ñor Ü~tra. DO pens6 que mis mucbr.chos ~e h:~u criado ú todo viento y están en. Nuá Fernauda era una mestiz~ rica. señatlc::~~ á pasar trnuajos, y ~;us merce. chona, buena moza. clueña de iicrra~. des h~~n vivido Riempre en SantAfé \'eutem y car.ica del puehlo de Usme, mimaQ¡os y cuidados entre algodones ... • en el rnnl maudaha, así como sobre la -~U maclr(~ no uos consiente, eso voluntad 1le ~;u marido 1101' Bústos, el no! e~:clnm6 Marianita. que obedecía ciegatne!.ltc 6. rms mauda- -P. ro, vol vi6 á decir Fernando., tos, á pesnr de que era indio puro y Rafae . ya sabe enla::al' y ha C!'!tado en por eousiguientc hipocritou y muy el p:'Ír•Lmo con su padre, y Josefitn es zorro. guaph·ima, r;abe montar ú caballo y no Manuel se le ncerc6 con airecillo de 1 1e tieq,e miedo IÍ nada. amo: -Yo t.1mbiuu sé montar l exclam6 -Aquí veuimo~. dijo, Fernanda (asf MaunOI. la loahia oido llamar al Cura, nuuqne -Nosotros no le tenemos miedo li 11aJie t-u la altiea le apeaba el ñucí} nada,,_ aííadió :M:nianita con seriedad. }Jilra que nos llere :í la cacería. -Ya se vé ...... repuso la. veutera, - Vírgen Santí~irna 1 exclamó la pero yo no los puedo llovnr m.hw, sin 1 duo!iio do cnsn. eehando hácia. ntras las rnanda.rle preguntar al sefior Cura si puntas de su mantilla y descubriendo los dcjjn coo uosotros por tres días que la camisa lJQrdada y gargantilla y ro- estaremos en el pnramo. ~~río de oro quo le en~ulnuah~~~ su 1 -'J1io Andrés se fué para Santaf~ bren anchuroso pecho. i \' qué dma el estu rrnnfiana. l;cñor Uurn? -Onramba 1 exclamó la mujer. ¡Tan -Él nos diú In liceucia. tempr¡p.no se fué 1 -¡De véras 1 -Yo le ví ~>ali r, ñu á !i'ernnndn, dijo -Sí ..... 1 i\o es cier to, )[ariauita 1 uno do. Jo;¡ campesinos quo babia oído conte~tó ~Iaunel tlirigi,~ndoso ú la uiiia. el diálogo;- cuaudo yo me indilgabct , • t'3tt\. uo coute.~tó, sino que baj6 la para acá, hájalJa el amo Cura que ui t'nheza y se le !muieron los colore~> !Í 1 centellln por el camino abajo, y por 1 la carn. rnlis sefíac; iba montado en el castaño -Como ayer, dijo cou voluhilidnd rabi-cono. Manuel, vieudo que su hermana. uo - ro sé qué hacer ahora con los coutest,~ba, ~;upo que usted se iba ú amito ~repuso la mujer. caoorfa y llevaba 6. Rafael y ,Josefita, • - evarnos! exclamaron ¡¡mbos. que sou 10(&s cl1iquitos que nosotros, Ell11, los miraba indecisa. pues ésta (H~íinlaurlo á Marianita) ya - L évelos, erse. están los jefes de un ejército despucs Toda>Ía se oian ú lo lt-jos los gritos de uu reiiido combate en que Lan que. y vocería de los cazadores y el di~;tanto dado victoriosos. ladrido de los perro:; CUilndo Romualda, Eu aquel rocinto se preparaban los at'ordándose de los niño<;, habia salido ca~ndores para la partida. Algunos n buscarlo¡:;, y como no los encontrase acomodaban en las petacas de cuero eu los patio'> corrió ú la casa da ií.wí lus oliM y lo~ cornestihle~. cuhricntlo Feroauda. Pero yo. estaban léjoe, y uo aquello con runfllls y cobijas para el cncontr,) ú ninguno c¡ue quisiese ir ú abrigo; variosc)..'aminaban suc; escopetas alcanzar la caravana. Llena de apre­de picrlm y amolaban sus cuchillos do heosion y sohresa.lfadu. cou aquella pe­monto, miénlm~; que otros, sentado,; ligroso. expedicion clo los do~ tiernos y sobre los talones, á estilo indí~u. aturdidos niño!!, volvió In mulata á la n.a, so dosnyunahau apurando ~eudas casa del Cura, manift~Stando ii sus co­t< llutua,Ja.s do chicho ó jícarns de cho. sir\'ieutes y esclaYOS quo en ven.lad el colnte de harina. Nucí Fernauda re. doctor Rui:t ha.bio. hecho bien en or•le. parti6 {, c::ula uiüo chocolate y pan, lo narse, pue,; no sabia manejar niño!<, cual tomaron couver,..nudo alegr~:moute pcrmiti~odoles semejante avcuturn,­con lo~ hijos do la casera., in•iieoillos pues no podio. cruer que .Manuel y regordetes y colorados. los que en aquel )lario.nita. la. hubiesen eogl\litldo hasta momento se manifestaban o.milo.undos ese punto y con tan iunudito descaro. dolaute ele lo ..; sobrinos del Cura. Eotreta.nto Marianita Re sentía más Cuaudo nuestros héroes salieron nl .Y m(~.>~ turbada peu¡;ando en cnúlas se­patio lu ba.rahuoda estaba eu toda su 1ia.u las consecueucias de tama.ñafalta.,­fuerzt~, Ulonta.ban unos y carga.l..an 1 pero temiendo las burln.s de su her­Ias peto.cas otros, y" la alga.zr\ro. subía mano procuraba. ocultar su miedo y de punto por momentos. Ya para hacia mil visajes y puchero~. ahogando entóuccs ?lhrianita babia reflexionado los suspiros dentro de su pecho tremu­algo en la locura del proyecto inven. lt~nto. ~in embargo, al fin salió airoAA tado por su hermano aquella. mnñaua de aquel primer movimiento de temor; al desp~::rtarse, el que. como ¡;e ha visto, ' logr6 vencer la.~ manifustaciones de su ~e habin. puesto eu planta con tan buen a.fan, y levantando la vista que había. ~xito. Ademas, n.o;ustada y atolondradn [tenido clavada en las l11rgas oreja!~ de con aquel bullicio y vocería. se asió de la mula, en breves insto.ntos olvidó sus Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡----- 1 --:,~----------~=~---L~A~~~-I~U~J~E=~-R~.---_-_-_--_--------~-, aprehensiones por etüero y dejóse lle- gritar de nlegr(a: traía el únimo de. 1 var por la contagiosa alegrí•~ de las sa~osegado y descompuesto; adamas sn pcrsouas que la rodeaban, y entró de escaso vestido la hacia sufrir 111ucho 1 1 lleno eu el ánimo de los francos y seo- porque el viento 1\escH rgad:ts, los toldos armado libertad de ttne jamas !rabia goz.adn r¡ne otro f,·ai/.Pjun tri~to y mu y m~sJJctpu ña!l. El oíolo con- turnos, :;oltú lo qne lle;·aba en b,m_o.no, t.~u.nal>.ltlespC!Ja o, pcl't.• ol atul emoséU- y d¡urdo un salto a tras •ara.:;tro a :-;u nstmo, y nHlllllle hril bhn. ol sol ya no IJCnnauo al Rucio cou ella. tmtaiHIO Jo alc,g-raln l·l paisaje: n u ospa<'ÍO i nlllcmo a,;:\z.apn r . .;e tlctrn.s de uua piedra, ,Ji. 1 y do,igual de.ftui.frjflll fronla.neas cm todo lo -1[ira, .Manuel, mira~ que 1'6 vcia. eo la }J~ttte :~ltn de lo qne 1 Y levautanüo el dedo mostrnbn. el 1 parecía m1 va!llÍ~iwo y triste cementerio.' oh jeto Jo su turbacion, lo cual no causó 1 Ya pr.ra e~Uíuct~s :\Inriaoita no .se reía., ménos terror al niñ~. Era u~da rn(no:; 11 y su l>o'ludla de rosa no se alma para que eluegro ~Iarcelmo, el asu;teute de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,_ su tio. - el <¡ue acababa de llegal' al campmriento montado en uua mula, llovnndo lle eal•u~tro el caballito Je Mn uuel, cnsi llado y aperado. Los clos uitios permanecieron inmcí. vilc.'l y aterrnclos hasta que FO les ncllr­có ñucí Feruantla, y rocominiéndolos por el engaño, les avisó que su tio manda ha por ellv!!.- dieiéodoles que era proci"o 'lue ~e pusieran ou mar~·ha i mneclin.t:uueute, si no c¡nerian correr el ri.e~go de que le.~ u.nochecie:;o on el nm11uo. Uoufu,.os, avorgooznclos, malcoutcu. to~. •:on lo~ ojos arrt1.'ado~ en lúgri mas, con In. idea do h pcn;pecti \:l. dtl 'iajo dP regrc~go contrn taurlo con ol alegre bnlliGio del r~un.p:uneuto que aiJaHdo­nalJ: uJ, tsiu haber logrado prohnt· ¡;j_ quiera ~~1 sabroso llall•'ndw I]UO hon ia 1 en la~ ollas. los dos utiios su CHtroga. l'on en hrnzo¡.; do :m suerte. Mnuucl llt(mtcí en ··1 cahallito que lo lmuinu llevndo y ~lnrianita flll~ dP. positn.da sol•re la "un.he1a de la. silla .Id uegro. El lnuuillndí,imo Munuel prouuraut\ 1lcsnhogar su na rurupíuutlo ul nirc c·on mil quejns y pnlabws de indi~naciou, mi11utrns cJUO ~lal'iuuita llot·alca dolorosamcllle el ulnM, y ~iu hnblar ¡nlnhra mojaba COil sus saladns l.í¡{rimns el pan y la cou.wrva. dc'i dormida, ohiria.ndo así su miedo y sus pmtas. )lauucl no hnbia. querido ~~tep- 59 tar el pa.u al argo del cauti\crio y tir6 léj01; I'U par ¡e de fiambre. pruf\riendo ,.ufrir t'in lítltites el hambre, el frío, la f1ílem y el 11usto. Cuando ('erró J¡t no. l <.:he, y la oseuriolad y el vieoto helado 1 h!\I'Íau ul re~•reso más y más peooso, inuudáronl'!el!c eu lúgrirnas las mejillas, y aunque tr,¡tnsc de ocultar su debili­dad al sirvi to uo podía Ílllpedir que de \'ez en e ndo {-ote oyem un aho~·a. do SollozO, pCIIMI' Cl~mO lJajaba Jlo. mndo aquol ruisrnn flí'll\la lJIIC hahia sul.ido ríen o. No snhiatodavía el po­bre nifío q o no ha~ >enJero en la viJa que fle uba rieudo c¡ue no ~e Luje llor. nclo ! Pálida, top1hlando, mustia y medio muerta do ' ansauuio y do terror se presentó ~la inuita. delnute de :m tio, que ¡;alió ele u estudio á recibirlos eu el de~cnuso ¿¡o la. c~calera. Al\ erle, la niiía Ses, pero esos inconvenientes hayan dado su apoyo. Ademns de otras uo son jamas sutlcientes para impedir obras y de la experiencia propia, he. que un~ mujer acomodada cumpla con ' mos estudiado las ~>iguientes: •· Conse. sus deberes; y en cuauto á las pobres ' jos prácticos á 1M jó\·enes madres,'' con m~ís razon deben cumplirlos." . . .. ' obra escrita en inglés por Mistre~>s Tay. ' La fatiga mayor que tieue que sufrir lor ¡ "Consejos de una abuela á una jó· una m t:~jer en esos casos es la "de creer 1 ,·en madre," obra in};{lesa de la. condesa. necesario dormir con el niño, pero este de Montcashell; "Consejo!! á las ma. es un incouvenicuie en el cual no se dres," por Tomas Bull, médico inglés, del~e P,cnsar pue~to que es cosa cono. famoso para la:~ enfermedades de las m u. cida y recomendada por todos los mé. jeras y de los niños; "La educadon pro- dicos e1uropeo~, que el nifio debe dor­gresivá,'' por la señora N ecker de 8aus. m ir sollo en su cuna, desde el mismo sure; "La educacion elemental," obra din en ~~ue nace;- para. evitar quetenga. de M. 'l'hery ; &c. frio, la madre le calentará lo mús posi. -- CAPiTULO PlUMERO. PRIMERA INF A~ CIA. ble únt¡e!l de aco~tnrlo, y bien envuelto en franelas y en una cuna aeolchona· da el tltiño dormirá mucho mejor que en la. c~1ma con su madre, re,.pirando un 1 aire n iado y con peligro de ser aho. · gado pc~r el hui se descuida un momen- ¡ to. Si 1 s cosa perniciosa que el niiio duenn~l con quien lo dió el ser, l qu~ Con tierna curiosidad y entrafíable direm de la costumbre de hacerlo cariño rcc ib~ en sus brazos por prime. dormir con una criada 1. .•. ElótO es tan ra vez la madre á su hijo rocíen nacido. imperdonable, tou dañoso, tan desasea. Salta á la vista y compréndese f(l(.~il- do, que1 renunciamos á pintar todos los meo te, que la. madre acepta como una males Glue pueden provenir de semejan. obligacion impuesta por la naturalez¡¡, 1 te práctica.. · y recibida por ella con el mayor gu~'to, Tod~~ mujer que se C&ba debe com. el deber de alimentar ella misq¡a. al prender que dejó de ser libre y que ¡;e. hijo de sus entrañas. rá escl11 va de sus obligaciones como due. Es cierto que hay mujeres que t>i su. ña de ~laSa., como esposa y como madre. frcn enfermedades contagiosas, &i tie· Su re pousabilidad es inmensa, y res­nen uua. constitucion particularmente ponde ~e la salud de su hijo desde áotes débil, ó si carecen por completo de le. de nac r basta la muerte de él,-puesto che, no deben alimentar á sus hijos¡ que la eflgracia de una persona puede l_ ~ro auu las mujcrc:s ~clicadas pue~: prov~n · r ~e la cri!inza que ~;o le ha d~d-o; ~ 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. It E VI:-:; T _\ de allí dopende I'U aalnd, su carfLctor, sus hábitos y ~;u virtvtl. La mnjor debo, pues, empezar por alc¡ar cu cuaulo st!<~ po~ible :í las criadas 1lo la coor,alli.'.a de sus hijos; ellas son b" que inculcan !llalos h:ibitos, costutnhres .Jcsa~~;ad:\s é idlla~ iudulicadas cu los uitios, que es­tán conclla~dia y noche. Aconscjariarnos á las mujereH, que mm \CZ que cluiño 1 iene de uno á dos HlCM:<>, lo cuslJlic á dormir sin lu.G eu su cuua, al lado Jel lecho de la madre. do mauem <¡uo ello. lo pueda. '-'ac:u fáci lmeu te á o~cu ra~< pa m alimentarlo tÍ mudarlo, voh iéndolo (L poner cu la cuna nua vez t¡uo osttÍ sa. tisfccho. Si el niño ost:. ea:;criado á donuin;o de11tro do la cuna y no eu los bmzo~, él Jarú infiui tnmcuto ml-uo~ t¡ u e hacer, y scr:í imítil tcucr una ctiada en la alcoba. de nocLe; !'e la nllcgará tí la pie?.a vecina, pudiétulola llalllo.r por weJio de una campana cuyo corJou la madre toudrú á lu cahccern. de la cawa. Se procurará no euseíinr fi los ui1ios t1 'luo lo:; ¡m•c011 para dormir, IÍ no darlus alimento Juspuc;, do laaLer cumplido cuu.reuta dins, I'Ílto caJa dos horas, ) despues de los cuatro 6 ciuco mo~tlll cad:1. dos horas y wcdia, y do~puc~ caJa tros horas. La pmJeucin. aconot ju. tpto St~ doi.Jo ir cuscíiawlo al uiíio :í tomar nlimoul(• artificial dcsdu los prillloros días do Ru u:LCimiouto. La lecho de 'n.ca siont \ tí muchos niüos, ~pcro unLumlmcuto deLe sor gn.rautizada do lfliC no tieuc mo:t:cln. So lns empuzurí1 ti tlar terciada c.on n.gna,- dos torccr'llS p:uics •lo ésta y una do lt'Ohc, clibtniuu) ouuo el agua y a u. mentando ln lecho graduo.lwoutc, hasta que quedo pUla cuando ol ntiio clllll- 1'1:1 ciuro o :;eis wc cs. :::le bo.n ohtc.. nido muy uucuos IC ult:\dos con olsuvtí 1 mllyl,crtJiJo, hecho cm locho, y cou ~~ t Jc carne ruuv ligero .. A.lpnucipio uo ¡,e d:m\ nl nifi<> alnucuto artificial I'Íno u u:~. 'uz por Ji.1, dcspues ~>C le ]Hh:.:o do,peclr:íudo. lo, si u cau~arlo aquel dolor y ]ltlba!lum. bre t¡ue suden tener lus lliño!t cuando l:ie !tace de rcp .a te. El problema de alimentar ú lo:; ui. 'J'OMO \". Gl rios artifit·i:\lm, ute ha sido debatido acnlomJumcut en pro y en contra du­ruote ~iglo~ por lo!': médicos, sin que se 1 haya trausado ;jtÍil la cnestion. ),a loche de ba 1Wt es uu sustituto hn~tauto n.:contcndado para la leche hulllana, cmplé,,nJob lo mi~mo que b. 1 llc vaca. La Jo ca&m se conbidera muy fuerte alimento, y Cii preci~o empleo.rla t:on má:s prudcucia y más mezcla de agua. Sutcde tamb1ieu que hay niiio¡¡ que uo pueden soportnr uiuguna especie de luc-he, ' eutiÍuc ~e debo tratar dedar. les sag;í, n,a;w 1/'nts de arroz, ele maíz ú do pl,ítuao '~h ruo, &c., caldos do res, do eordcro, do pollo; pero hechos siu gra:,n, :;al ui t'C)udimeuto alguno, y al principio cudul~áuuolos coo un poquito de aztícar. l'erc1 todo c~to dube ensayar. se cou muclm pnulcucia, liu1pieza y anodcraeiou. Ls1 madre debe, personal- 1/ttnte, ver cómo hacen ul a.liwento para el niiio, y aun acouscjariarnos quu hi­ciera uso do \111 nn erboro ~¡ le rcrugua ir !Í la cocí u a, Jll.r:l. prcseuciar e cocí-¡ mieuto. Gadn , e:t: que I'U da el tutoro al uifío de hu l:n ar:;o iumodi:\tamente, uo agun.rdar :i que ,.e baya agriado para lracerlo, y tenerlo seco y li!;to para vol­ver ú servir. l~u fin, pam nlimenta.r á u u uifío lit tificialrooute, t'S preciso gran­do c.; mero y 1111ilchísimn ~ igiln.ucia. Poro ct eou1o t¡uo toda molestin os uH:nos que ln que prOJ>Orcionan las HO­dnzas. y qno • una grnu rosponsahili­dad •¡uo liO oc a encima uun. wadrc cuando por u~~ itH·omoJarsc, profiero outrcgar ~su lujo á uun mujer que no puede dur gnr utíns do saniuad, puus ftOcucutomout ticuen uufcrmedndo:s que; los médicc1s no ]>Uedcn Je¡¡cuLri a· aunque las oxamiucu; lll:! '!'tienes he. tcdamn uua cCiustituciou 'iciada, un mal carácter J iu,tiutos poncn;os tal 1 \C:l .... Hay mujere yuo por nwda, porque picu~au quo u ~e pueJeu adornar, que no pa car.Íu y Lailo.ráu eoo libertad, r~uaudou:m (Í ~1ls hijos e u mnuos de mar. ccnnria:$, siu l'tlcr en la cuenta. de que cowdon u u caí~ en\ ürJadt.!ro. Una mu. jer puede free entar uu tauto la :;ocie- 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 62 LA MUJER. oz. dir]e licencia, nl1ri6 lo brazos y bonita. Floro. IJO babia visto ncorcarso tí nn., mente le aplic6 un beso en cado. moji lln. dio, y el rutc.lo del agua le bnl1i ~ impe. -¿ Qu tal, hijo. mi:\! In dijo con dtdo oír los pasos de 1~ otra }'Or onn. una voz rpte procurubn enronquecer lo So 'olvió Mcin el lado en que sonaba mns posible. la voz y se encontró caro ti cara con un Floro rccordalm que esta ñ~rn no cazndor; llevaba al hombro In. escopeta. le om desconocida, pero no podta. hacer y In caoorina al la.do. 1 Era ncaso un memoria de qui o ora su padrino. A!!.í, j6~cn 1 Lleva ro los cabellos cortos y contcst6 'acilando: en!:). canos; un sobretodo de p!lfio gris -Bien, grncins, pndrino. que le baja\:~. bnstn. las rodillas; polai. El cazador acog¡ ) sus palabras con nas do cuero le cuhrinn las piernas una carcajada ruido ;a que aún duraba flnan.s como palitos y bajaban hastn sus cuando llegó Sabina en el cochecito. poc¡ueíios pilÍS, calzados con botas grue- .f1ta detuvo el caballo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ·-+-- ------ REVISTA QUINCENAL. G3 -A :;,u co.sll. íbamos! exclam6. Por var por su imagioacion en tanto que consiguiente hoy volverá usted á ella contempbba el paisaje. Vagos recuer. en coche; hay lugar .de sobra aquí. dos de su infancia le hacia.n reconocer N os apretaremos algo y Flora se sen- las largas alamedas, el antiguo molino, tará sobre sus rodillas. los perfiles azulosos de las lejanas coli. -8a.bina! dijo la niña con tono su. nas...... Ella. los recordaba poco á plicante, j qué dices! Ni sé c6mo se ]JOCO, como quien rehace- los fragmen. llama este caballero...... tos de uno. olvidada melodía. El ca.mi. Sabina se cch6 á reir. no atravesaba un bosquecillo de abe. -Este c.aballero, dijo, es tu madrina, tos; Al cn.ho.llit~ caminaba lentamente la señorita Florinda. de los Allais; y y su casco se hundía entre el lodo. Al si la. conocieras como yo, sabrías que travcz de los troncos entapisados de no hay para ella. cumplimiento más de dorados musgos se deslizaban los rayos su gusto que el que la tomen por un del sol y ha.ci::m brillar las gotas de hombre. i No es así, Florinda? agua como esmeraldas y diamantes. -Cada uno tiene sus manías, repuso Las arditas saltaban de rama en rama, la otra comprendiendo que Sabina se y las urraca!> charlaban entre las male. burlaba; i y usted por qué hace papel zas: el perfume de la. resina de los pi-de elegante n destiempo? nos embalsamaba el aire ..... . -No nos di~putemos hoy! contest6 -Qu~ bonito es esto! exclam6 Flora. Sabina., á quien su amiga. había herido Alguna cosa se movi6 al pié de un en el único punto vulnerable de su árbol. modo de ser. No hagamos creer á su -Una perdiz! dijo la señorita Flo. ahijada. r¡ue no somos amigas, cuando rinda, y saltando al suelo, levant6 la la verdad sea dicha, nos queremos escopeta, apunt6 y dispar6 sin date-mucho. nerse un segundo. Pero á pesar de las buenas intencío- -Patas coloradas, pichona, excelen-nes de Sabina, la convcrsacion no cesó te c~sn ...... repuso la cazadora reco. de ser un fuego graneado de continuas giendo del suelo una perdiz que. aún disputas acerca de todo. La costumbre se retorcía en las agonías de la muerte. de contradecirse estaba muy arraigada .Mira, niña, añadi6, es el regalo de bien­en estas dos mujeres para que pudieran venida que te hace tu padrino. Te la conversar sin contiendas, aunque se comerás en mi nombre. Continúen us. estimaban mutuamente y se parecían teJes su camino. Yo me iré por estas en mucha..'! cosas. Flora no podía m1~- veredas y llegaré al mismo tiempo que nos que contemplar sorprendida nqucl el coche. extraño personaje, á cuyo disfraz no Al decir esto tir6 sobre las rodillas se acostumbraba. Florinda tenia en su de Flora el pájaro muerto, la que se fisonomía una oxpresion burlona que extremeciú, pues algunas gotas de san. chocaba á la cándida. niña, en tanto gro habían manchado su vestido. No se que sus ojos negros le parecían demn.- atrevía á tocar al pobre animalito, cu. siado brillanteti pn.ra. que su du01ia yosojosentreahiertosparecianmirarla. pudiera ser bondadosa. Pero se cqui. -Sabina! dijo, cuando estuvieron vocaba: Florinda era sinceramente solas. buena, en tanto que .-u ahijada siuti6 -i Qué quiere¡¡ 1 hácia ella una de aquellas inexplica. -No es esto muy cruel1 bles antipatías tau frecuentes en la -i Cómo quieres comértelas vivas 1 niñez y tan di floiles de extirpar. Y N o seas sentimental. Flora era en realidad una niña que no -Oh! hermana, yo no puedo ménos sabia discurrir sus impresiones ni l1a- que pens:~.r que hacer sufrir á una po. cerse cargo de lo que valían. bre criaturn, sólo porque nos divierte, En breve no vohiú á escuchar la es un placer impropio de una mujer. conversacion y por último se dej6 lle. -Pues viviría::; bien con Ja.cobo,- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • _ c. __ 6J LA MUJER. r·espondi6 la otra. Así dice él.. ... A de- Como amiga de la c-asa, Sabina entr6 nnús, no critiques con demasiadn severi- hasta los aposentos de h señorita Id6- dad á esas pobl'es doucellas que han nia sin tocar con nadie. La mayor de &nvejecido sin haber amado...... Es las dos solteronas viejas vi vi a encara­preciso perdonarles... . macla como una paloma en lo alto de Su voz se babia conmovido tánto una de las torrecillas c¡ue adornaban el que no pudo proseguir. Florn. la mir1'! frente del castillo. Ella representaba sorprendida. ¡Era acaso el recuerdo lo la autoridad de la. familia; el respeto que la causaba esa emocion ó el arre- que la tenia Jacobo como á una anti­pentimiento de no haber amado? ...... gua r,eliquia de fa.~nilia se parecía m u- 1 Ella nada sabi~ del po.sado de Sabina; cho a ht ;enerac10n, y su hermana, pero al verla así, y la ternura de sn cuyo carácter era. enérgico y decidido, mirada que hacia contraste con su fria que con gusto hubiera dejado de obe- ' expresion habitual, pens6 :-Ella ha decerle, no se atrevía jamas á hacer amado 6 ama todavía. cosa alguna sin el consentimiento de Al volver un recodo se encontraron Idónia. Para. aquellaq personas forma­de repente fr<'nte al castillo: -la seño- das en la idea del respeto y la autori­rita Id6nia lo llamaba. el ca.9tcl,- de dad, sus derechos como la mayor de la los Allais. En los pasados siglos debía familia ernn indiscutibles. Ell:l. más haber presentado un aspecto impo- tímida y dulce que su hermana, acep­nonte y hermoso,- situado sobre una taba los tributos de deferencia con colina y rodeado de fosos y muralla~. cierta lmmildad, pero los aceptaba. Arrazado dumnte la revolucio11 de 92. Eu ar1uella familia singular todos obe­resrablecido en 1830 en el estilo arqui- decían sin que na.Jie tuviera que tect6nico ent6nces de moda, se l1abia mandar. convertido en un edificio enteramente Sabina introdujo tí. su hermana en ridículo con sus b6vedas góticas, de un ¡;n,loucito de forma ovalada, cuyo yeso, sus torrejones de apagadOI', sus techo estaha tachonado de estrellas nichos poblados de trovadores y casto- doradas. Una luz misteriosa filtraba al llanas ...... Flora, que tenia horror ins- travez de los vidrios de colores 6 ílu­tintivo al mal gusto, no pudo ménos ; mi u aba fn.nt{ISticamente los muros cu­que exclamar con sorpresa: j bierto~ de papel, representando tm ca.- -i Y este juguete que parece un bnllero armado de todas Mnla$ que bizcocho de sobremesa, es el castillo pre~entaba. una rosa{¡ una dama vestí-de lo~ Alla.is 1 ·da de azul, en todo!! los rincones de la Sabina con·est6 afirmativamente. bala, alternando con no trovndor to- -¡ Y el señor de los Allais se atre- cando guitarra. Habiau escogido los ve á enorgullecerse de ello! muebles con mucha curiosidad, los -¿Por qué no? dijo :Sabina. seca- cuale.<: representaban ridículamente el mente. Sus antepasados lo han poseído estilo gótico de moda. a.lgunos :útos por muchos siglos. Y en ~eguida, cam- úutes. biando de tollO, n.ñadü): de resto, cuan- Sentada ~;obre un sillon g6tico, en do el comzon es bueno, ¡ t]UtÍ importa cuya cima se veía un escudo de armas la belleza ó h fealdad de lo que le per- y separada por un biombo del resto del tenece? El afecto lo reemplaza todo. aposento, Florn. viú una. viejita delgada, De nuevo Flora la mir6 con sorpre- apergaminada y siu color ninguno, la sa. iSerá que ama á Jacobo? pensó. que adivinó que era la mayor de las Ella no se atrevió 6 interrogar ú su 1 sefioritas de los Allais. Largos rizos hermana; pero miéntras mús lo re- que en un tiempo b::t'Lian sido rubios, flexionaba, más se convencía t]Ue aque- formaban un cuadro á su fisonomía sin llo podria ser verdan. Ellos se habían expresion, y una escofieta. adornada con conocido toda la vida, i pero por qué :flores coronaban su cabeza. no se h!lbinn casado 1 1 Ella. acogió á Flora con modales su- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 65 puestos y benevolencia llena de dígni- gustará mucho oirte ...... Mi sobrino 1 dad; con una voz arrulladora como In. toca flauta muy agrad~b1emente, mí l de la paloma la invitó á que se acerca- querida, perd'es tan mode~to! Compo. ra al fnego. ne tamuien fácilmente un soneto. Pron- -Raee tanta humedad, dijo fingien. to, ya lo vereis, os dedicará alguno. do estremecerse. i Por ventura teneis Ah ! pero hó aquí: ú Florinda 1 i Ya los piés mojados, querida mia 1 . . . . . cambiaste de calzado, amiga mía L... t .A.h ! añadió, os pareceis á vuestra po- ~ Es tal la humedad del tiempo, que me bre madre. Os prepararé una taza de siento mny indispuesta. Sin mi agua infusion de hisopo. Cuando érais niña de verbena no sé qué sorin de mí.. .... os perecíais por mis pa.<~tillas de aza- Las palabras de la anciana solterona bar. Bien me lo acuerdo. corrían una tras otra con la monotonía Sobre un ptt}Jitre de madera escul- de un chorrito de agua que se derrama pida se veia. un cuaderno abierto. sin cesar. Flora dej6 de escucharla. -Ved, mi querida Sauina, sigui6 J acobo la miraba con sus grandes ojos diciendo la rom:íutica solterona, yo sin expresion, y parecía meditar vaga­trato de consolar mi soledad frecueu. mente. Florinda y Sabina habirm en­tando la amistad de las musas. Eo se. tablado una de sns sempiternas di"pu- ' guida volviéndose á Flora, dijo: i Ha. tas á alfilerazos. Flora e::¡taba pensan. , beis alguna vez traducido vuestras im. do:-" Me encuentro con los tres sé-l presiones en la lengua de las musas? res mús aburridores que be visto en 1 -Bastante pena mo cuesta expre- mi vida." Y al mirarlos unos tras otros sarme correctamente en francos no comprendió por qué su hermana o~ se más, para pretender hacerlo de otro babia ca~ado. modo, repuso maliciosamente la jóven. Cuando se encontró fuera del CU!;ti- -Por mi parte,- contestó la otra llo y en el bosquecillo de pinos, respiró sentenciosamente, yo odio la prosa. con mús libertad. Procuro poetisar los menores inciden- Sabina callaba: las cosas no andaban tes de la vida, y me encanta coufiar como ella lo hubiera deseado. Compren­mis impresiones nl papel. A veces es día la mala imprcsíon que la visita un pensamiento fugitivo, un soneto .... babia l1ecbo en Flora. así por el estilo de lo que escribía La. -Sahína, dijo é.sta, i por ventura martine. Jacobo dice que es preciso todos nuestros vecinos se parecen ú que yo al fin me decida 6 publicar éstoll? toJo eso. Otras veces compongo una¡ -i Todos uuestros vecinos t.. Aca. melodía, para distraerme ...... Anoche; so piensa3 que hay otros 1 s~~ho dos 6 por ejemplo, encontré un aire sencillo tre..q familias nobles de San Romualdo, para aquella bonita romanza que lleva con las cuales mi padre está reñido mi nombre: hace tiempos, y los emplearlos oficiales, A la smnm·a a~ -tt.na oliva el prefecto, el tesorero, el alcalde, que Se sentó la bella Idóni.a. éluo quiere tratar, no tenemos más ve. cioos sino los arrendatarios y labriegos. En aquel momento entró Jacobo. -.A.~í. pues. es preciso que vivamos -Ah! precisamente aquí está Ja. solas, 6 frecuentemos esta familia, en cobo! Amigo mio, despues de que hn- que mi madrina es cazadora y afecta yas saludado á las señoras, ve ;\ buscar Rer masculina; la señorita. Idónia, que la flauta para que les toques aquella no hu.bla sino de infusiones y poesía, melodía que compuse anoche para la y Jacobo que s61o se ocupa en recoger bellaidónia, tya recuerda.s1 t.le dijiste caracoles y acompañar á su tia al s6n que era muy graciosa, soLre todo el de la flauta!. ..... estribillo. Y se puso á tararear el es- ¡ -Ya! Y c6mo he viviuo yo, pues? tribillo. contest6 Sabina con cierta a..o;pereza. -Estoy segura, añadió, que Flora 1 Y al decir esto, apartó el brazo de - ----- --- -- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • 6{) L.t.. MUJER. Flora que proc•ua.ba estrecharla-Es- de e.quellos dos corazones se babia con­cúchame, añadi6, yo no sé dorar las centrado en su sobriuo. Esta clireccion cosas. Si no compreudestbl cariño que enteramente femenina babia producido te tengo, qué hemos de hacer! Aquí el resultado que era de esperarse. Al no te divertir:IS, de eso convéncete. lado de hondas Creencias, pueriles SU­y o no tengo tiempo para. entretenerte, persticiones ; junto con una gran deli. y de seguro tu vida será ménos alegre cadeza de sentimientos, gazmoñerías que la de tu convento; pero sí te ase- de colegialas é ignorancia. completa de guro que si te hice venir aquí fué por- la.c¡ austeras verdades de la vida. Su que rleseaba. tn felicida.d. 'Por supuesto pnrlre, que bahia mn.ndado en Ru cn..<;a que yQ veo como tú las ridiculeces de como amo absoluto, como un antiguo nuestros amigos; pero imHame, procu- señor feudal, jamas lo babia. iniciado ra ver solamente sus cualidades, y al en Jos pormenores de los negocios de fin te sentirás contenta en su compañía. familia, administrando su fortuna. s6lo. Flora suspir6 y se propuso seguir el Jacobo estaba tan enseñado ti ese res­consejo de su hermana, pensando que peto absoluto, que jamas se le hubiera algun dia vería á Jacobo de los .A.llais ocurrido ausentarse de su casa ni por como su cuñado. un día, sin pedirle permiso á su padre. III El dinero de que disponía era tan mi. serable, que un colegial dé nuestros Pocas semanas despues estaba Ja. tiempos hubiera reclamado enérgica. cobo recostado contro. un árbol, con mente; pero á él no se le imaginaba las manos entre los bolsillos, mirando semejante cosa. Cuando muri6 el señor maquinalmente una bandada de paja. de los Allais, Jacobo se encontr6 un rillos, que todos espelucados temblaban dia á la cabeza de la familia, dueño de de frio en las nmas de los {¡rboles cu- una fortuna, de la cual no taoia cono­biertos de escarcha. La nieve cubría cimiento ninguno, y propietario de una los campos como con un gran cobertor hacienda considerable; hombre de res. blanco, el agua del lago dormía enea. ponsabilidad, en fin, sin babor sido denada por el hielo ; el sol brillaba jamas j6ven. Había cumplido, siu ero­sobre un cielo azul pálido que ilumi- 1 bargo, treinta años. Atemorizado con naba sin calentar á la naturaleza ale. aquella situaciou, suplic6 á su tia que ta.rgada. Más allá de los sauces despo- 1 se pusiera á la caueza de la familia. jados de hojas y del bosque de pinos, La pobre solterona tampoco entendía cuyas ramas verdes ~;e ioclinab:m bajo nada de negocios, y npel6 á Florinda, el peso de la nieve, se veía la. seihl de cuyo carácter era más propio para el dos piecesillos eu el camino ren1, cuya caso. Esta habl6 con el notario de la marca. seguía con la vista sobre la via familia, quien consintió en manejar á hasta perderse en lontananza. los arrendatarios, con la coodicion de Jacobo, as( como Sabina, por moti- que todos sus actos serian reviRados por vos diferentes, tampoco había tenido el consejo de familia. Jaeobo acept6 juventud. Eu ella la respon~abilidad con gusto cuanto quisieron sus tia.s, con precoz de un canícter positivo había. tal quo lo dejaran tranquilo, entrega. despertado á la mujer madura despues do á sus eusuefios y llevando una vida de la nifiez, sin transicion al traves de meditabun<.la y sin objeto. la juventud; en él, por el contrario, la En resumida.<; cuentas, no babia te­infancia se había prolongado indefini. nido jamas la menor contrariedad has. damente hasta la edad madura. Confia. taque se encontró con Flora. Sus poé. da su educaciou n las dos solteronas ticas meditaciones le uastabau. Sus tin.s viejas, las que con la abnegacioh de ¡le hahian sugerido á veces la idea del otra época, habían renunciado al ma. matrimonio, recordándole tímidamente trimonio para conservar intacto el pa-¡la obligacion que tenia de no <.lejar trimonio de su hermano, todo el afecto extinguir su nombre-" Lo pensaremos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :REVISTA 67 ------------------------------------------------------- deapues," 1101ia contestar c1, pues BU 1 que lo hundia'l en un estado de loca corazon estaba como una página en felicidad. Él era completamente dicho. blanco. Las buenas ancianas no inBis. so. Verla & u lado, oírla en silencio, tilln, y por otra parte temían la. intro. ! mirarla con arrobamiento, seguirla en duccion de una. persona extraiia en 1 sus paseos cómo un perro fiel, poner ti aquel pacífico hogar. La única persona su alcance t,Odos los días una flor que que hubieran acogido con gusto era ella prendí~~ sobre su pecho, y que él Sabina; pero ellas sabían que no e.~t.'\. recogía despues como una reliquia: eso ha libre. Ahora pensaban en Flora; em todo lo c¡ue pedía.... . Ni siqniern. como era tan niila, su madrina creía se le ocurría que jamas se podría atre. poderla amoldar á su rrsto, creyendo ver á habla la de su amor. que ella no podría menos que amar y Un día ( ~n sabia que Flora debía ir apreciar al buen Jacobo. ti su casa) ella babia aceptado el pd'8- Ellas acariciaban este proyecto y tamo de al~ nos libros; pero él babia .Tacobo ~o sabia; así fué que cuando llevado su ~~udacia basta marcar con por primera vez vi6 á la preciosa niña, lápiz una frase en uno de eUos, con lo que esperaba seria su esposa y la roa. cual crei:~. q le no podría dejar de com. dre rle sus hijos, Jacobo se turbó hon- prender su a1fecto. Aquel din Flora de­damente, pues le parecía profanacion heria devol,'erlo. Cuando la vi6 desde hasta fijar los ojos en aquel sér etéreo léjos tan he lORa bajo su gorro de pie. y tan divinamente puro. D~de el pri- les, el pobre¡ adorador tuvo hasta míe. mer momento se prendó de ella como do y pens6 fin huir. ¡Qué diria.l 1 y c6. un loco. E m la encarnacion de todas mo soportar su mirada t Jacobo estaba sus quimeras, y éstas volaron ante la avergonzado de una accion tan atreví. realidad, como desaparecen las som- da. Se escontiiú, pues, detras del tronco bras al Mlir el sol. El amor fué la pri. de un árbol, y como :Flora pasara sin mera realidad en aquel e!!píritu flotan- verle, do ret~nte, inspirado por la ne­te é indeciso, y un sentimiento de vida cesidad tle hablarla, se le presentó alar. y de calor circuló por primera vez por gándola su Cifrenda diaria. Eran unas suB venas. Flora. se le aparecía con su violetas de ~arma que él babia cuidado poética belleza, con su delicada gracia mucho para obsequiárselas. JUVenil en su primer albor, compren. -¡Usted estaba ahí 1 exclamó ella diendo que en ella había encontrado dando un sallto a tras. ¡Cómo me asust6 1 su verdadero ideal. Él no se atormentó -;La as sté l .... repuso Jacobo con pensando que no le amaría, pues bien pena. tEsoa aso el sentimiento que la sabia que era feo, sin grac1a y que 1nspiro hoy como cuando estaba usted no conocia loa usos del mundo. La pequefia t Hl~blaba casi sin saber lo que misma Flora, en breve, con la familia. decia. ¡ Cuailnto lo siento 1 ailadi6. ndad que Be establece en el campo, se Flora se •bnri6. entretenía en reírse de sus continuas -N o lo c ea usted, dijo; vea usted distracciones y la. inutilidad de lo que si soy vali te ya, puesto que vengo él llamaba ocupaciones. sola hasta a¡~ uf. Ya no le tengo ningun Se veían diariamente, y la existen. miedo, mi buen Jacobo, al contrario, cia de Jacobo se concentraba en los mucha esti acion, y le agradezco en momentos que pasaba á su lado. Flora el alma su ramo y tambien el libro que no soepechaba el culto de adoracion de le devuelvo. que era o'hjeto, y con los cándidos mo. -iLo leJ 6 nsted l preguntó cándi. dalas de una hermana á veces le decía damente el otro. duras verdades. Y en seguida, viéndo. -Enteriilo, y con mucho interes. le afligirse, le pesaba su franqueza, se Jacobo b. miró petrificado. "Lo ha compadecía. de aquel sér inofensivo co. leido, penstí, ¡y no ha comprendido!" mo un nifio enfermizo, y trataba de -Vengo por otro, afiadi6 ella con contentarle con palabras tan carifiosas la~ nasturalidad. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r= ~-- _ _ LA M U J ~R-.- - ---- l -Vamos .í cns~. repuso Jacobo trisL-Entre; éste es mi aposento. Aquí teaucote. ¡Estaba desesperado J i .Ahora están mis libros; puede usted escoger 1q ué le podría dllcirl pen~ah:\ con dolor. el que guste. Atra~e:ll zalmrda, de donde tas que sueñan lo que los otros escrL sa babia salido seducido por el amor ben. Fragmentos de tapicerías y de á la libertad. El animal rehusaba obe. arruas ~hadas de las ruinas del n.nti. decer, y :FlorioJa, roja de c6lera, lo guo castillo, colgaban de las paredes; perseguía nrrib~ y abajo. Se conocía antiguos sillones recogidos en las ca. por los pasos que ~e voiao sobre la ni e. ;;as de los contornos, todos con las ar­ve removida, que aquella lucha Jebe· rnn.s de la familia esculpidas sobro su ría haber rlurado largo tiempo. Sin va. 1 espaldar, se amontonaban en pintores. cilar J:-.cobo se arroj6 en medio del co desórden. Veiao~e entre copas Je combate, y COJÍcndo al delincuente' cristal muchas flores raras, cuyo perfu. por las dos orcjl.S y dándole puntaJ>iés me embalsamaba el aire; bo¡;quecillos lo arra,tr6 hasta su domicilio. La. se. enteros do plantas llenaban el hueco 1iorita. Florinda lo sigui6 ~;in haber cai. do las veutauas; varios nidos de p(!ja­do en la cuenta de la pre~encia de su ros, en uuion de muchas clases Je ao. ahijada. .Al cabo de pocos momentos zuelas para l>esca.r, se veían sobre una cesaron los gruiiidos y Flora '"¡,) {¡ Ja. cóu~ola, y e dulce ruwor que forma.­coho que volvia cou In barba en de.~- han una multitud Je aves encerradas úrdcn, la corbata JesataJa, el gorro en una jaula nistica, se unía nl ron­de piel, que babia encerrado una vez quido Je una. hurrnosa gata blanca. que los CMa oJos, puesto eu la nuca y todo dormía cutre las patas de un grao gal­bll ns¡>ecto tan grotesco en realidad, que go. Por todas parte~> se voian libros lla niiin no pudo méoos quo reir~e con amontonados al acaso, (¡uo se inclina­tollO ta11 burlesco, que ,hcobo se Jetu. bao los unos bácin los otros como para 1 voy fijó en cll~ uur~ dolorosa mirada: conliarse sus secretos. Ji' lora pennane. do rccou,:cuciolJ. Flora, avergonzada, cia inmú,·il en la puerta, y Jacobo pa­' bajó los ojos. recia tan st11uamoute herido y Jcscou- 1 -¡~e ríe IIStetl ~.. . dijo él. Di en !lé tento con ella, que no pudo ménos que que :í :ms ojos !.oy siempre mlículo .. ... ¡ dejarse lle\"ar vor el sentimiento de la Este es el Hlntimiento que ha. reem-1 piedad .. A.cerco: l>or,¡Ho le parecier11 uo;pemuza para mí 1 gtotc~co y ridículo: mi dusesperaciou -No sé ..... Lullmceú ella. Todo eso no depende de e~o.. . E~ porque e~e es ta.n u~•e.,·o, tau e:drnño para. wí.. ... libro que u.~ted lile 'levuche .~iu haber. y de repente, como dando voz :.í sus lo compreudido tenia la tnisiou de re- mtis íntimos peusatuicntos, añnJi6: 1 Oh 1 velntlc mi nmor, y dubo liarle muy iu •• Tncolm: : gt:é feliz es usted en seotir diforcnw cuando uo cay6 ou ll\ cuent~. nsí; ¡ 1\H qu6 ~1! quoja! Debe ser uut~ Y? u o vi via. miéntms ,1uc usterl lo delicia n.nu.n de c~n. mau~ra á otro sér 1 lea~o .. ,... ¡y s¡n em bnrgo u o .coro preo. h 11111:\110. ¡Pobre a1o 1go uno 1 :Con cuán. dió !.... to ~usto quisiera potlor thrlo mi llliUJO Florn trat..J ue interrumpirlo. y decirle: l Lf, IÍmama, Mgo.me feliz; -Oh: déjeme lmblur ahora, pues Pero uo me atrevo todtn ío. ..... tal vez nunca m!Í" ,-olveré á tener tunto valor, dc~pues. ¡ S1 usted supiera lo que me he atrevi. -Flora, dijo \-1 con angustia, , no 1 do ú soñnr: .... Mi l'Ora;-:ou so parecia ¡Í me dé e;;vern.u;-:a ninguua: Yo lo com­esto pai~aje de iuvieruo que donnia pn•ndo tuuy l1icu, u¡¡ted 110 mo umn, bajo HU manto helado. Usted pru<Ó como ¡ni mt.> nma.~ jaull\s 1 , ' uu !>Opio de primavern y me despertó ! -'l'al vez ... rct>itil~ lt\ uÍI1a. Oigame á la virlu. Los suaveR ef\u-;ios de Abril l u.·tcd,.Jucobo,yo 110 habü~ perhado áutCI:I que cubren las mu1a'l ec:-~s Je flores, eu e:;tao; cosas. Déjt)mo usted acostum. 'lue siembran estrellns en ol tinnarneu. brarllla ú !'Cr atuadu y iÍ interrogar mi to y perfuwadac; violetas en los prn. corozon. ])~jellle libre. :Si algun dilllo 1 dolS, e o f,~J ustetl pam 1~1i alrua .... Y.o d_igo yo: Jncohfl, he reflmciona~o, con. la presentm cuat.do aspnaba con deh. steuto ou ser su ospo<.n.: ~>nura usted cia. nr¡uollos oncautndores utnbienteR y que t':.l porque mis f:Cntimientos son armonías ou l~s noches Je verano, es- como Iu!! t¡uo u:.tc,lmo lm c.lcscl'ito hoy. cuchnudo el canto 1lel ruiseñor. Cuan. -.Ah: ¡:si ese diu JlcgMa. yo me vul. do In. v1, comprendí que todo eso oro \"crin lo.o de alegría ! 1'0)10 \'. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • 70 LA MU~ER. 'Flora lo mir6 con tristeza. Estaba tracciones serian las 'YÍ!;Ítas del ~eiíor conmovida. C6mo : pensaba, ¡~crin ell:l Cura, que iba tod&R !na noches á jugar capaz de proporcionar ~dicha y no v:hi.st! .. Ella so estremeci6. Má.s valia lo bncin? mil veces pn..c;ar I'U exifltencia. en Ja -~!e había imaginado, dijo, no ¡;é Rullit·re, entre los regaños de liD padre por qué, quo usted amaba á Sabina.. y el afecto tau poco expansivo de su -¡A Sabina? nunca lo penar.. ... hermana, y euvcjocor como ella, pero -Y que olla lo amaba á usted, nña. conservando algunM ilusiones. di6. Me babia acostumbr8(lo á mirarle -Es preciso que IM vaya, dijo. He como á mi cufiado futuro y... .. hecho mal en escucharle; pero cuando Se detuvo. i C6mo confesarle que vine no f'abin ..... nun Ol>l\ idea no era muy do t;U gustol -No di~a r¡ue bn hecho mal.. ... Me Cuánto ménos agrarlable seria, pues, ha dado u un e.~pommm que tran!oofonna el pensamiento de pasar ella misma -su mi vida. Oh Flom 1 1 cómo &erá la feli. vida en ese castillo. En un segundo su ciclad completa, si sólo l:\ e;:r1eran2a me imlginn.cion la pint6 cuál ¡;crin la roo. vuelve loco L ... notoní:~ de semejante existencin; uuns Ella sa.li6 si u tenderle la rnnno, sia ve os mimada por su madrioo., otras mirarlo. Descabn. 1\lejarsc de él y no ngobinda por la ama.bilidali do In scño. ver e!LEDAD A . DE S,\XPER. A e •r o •r E n e E n o . El tcntro tepreunta un npol!cDio pol•roment~ ~lhnjado. Loa ma~>bles snn pocos y mny 1 tou~os, &alvo un costutcro lnj06o y 11011 aiilrta UQrndn . A la rloreuhn nnn puertá quu condu~;u A una alc(lb.'\; á In iu¡ui¡,rda olrny al frcnlo una que cmulnco ni interior. E~OESA PRIMERA. Al RORA (veatida de luto V muy pobremen­te, ap:ll'ecc coa1endo una prenda do vestido do tela burda ; en el anclo eo verá u m~ Ceta· ta llena do vestidos oortados)-PER~USA entrará on el womento eu que te lc,·auta el tolon . FERMIKA-,l!i señora: AUROitA-i Ql1é hubo? F¡.;RM.-Quu no me dieron• o&da. ..... J?ijeron que ha..c;ta ol dia 1.0 no poga. nno ... .. Au.a.-; Con quo bo estndo col'iendo toda la noche e u \'tmo 1 Ff;RM.-Eu la cocina no h~y candela. Y en la de!:pensa hRsta los ratones bao trll.!itcado para otm parte. Au.a. ( enjii(Jrí.ndoBe 'Ws rdos )-;Hoy tampoco comeremos!.... ¡ Pobre Fer. m•t na .t .... -~-----~ --- ------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~~~--~--------- - - - - - - --- rr ______ _ --------- REVISTA QUINCENAL. 71 FERM.-:-No tenga. su merced cuida. FERM.-No me atrevo .... ¡me hacen do ..... Lo que me duele es verla en la tan mala cara L ... miseria, despues de tanto mimo .... pero ¡qué cabeza. la. mia! 01 vi daba decirla ESCENA II. que a.l pa~r por la puerta. de San Cár. JULIA (con mantilla )-AURORA y los Yi á mi señorita Julia..... FERMINA. AuR. (ponürulose en pié y bot;r.ndo · al 81telo la. oostul'a )-Ah! ¡Es decir JULIA (aparte rnitrando J>O'I' todos que mi m:unú ha vuelto de tierra ca. lados)-¡ Qué sala tan miserable! (al. liente i i Qué dicha!.... to) Aurora, aquí vengo, por 6rden de FERbt.-Llegaron anoche..... mi tia, ú almorzar contigo y despues AUR. ( lún·ando )-Pero dije ¡qué llevarte ú sus brazos, para que pases el dicha! ¡cuando ella y yo no nos hemos día con ella. (Se anrazan.) visto desde la muerte de papá 1 ¡Qué AUR. ( lwrando )-Perdóname, Ju. ingrata soy l ( se limpia los oj()s ). lia, estas lágrimas..... ¡Pero tu pre. FERM.-Diez meses hace que se fue. senoia me recuerda tantas cosas! ¡Pa. ron con don Saturnino á tierra ca1ien. pá !. •.. Al ménos tú pudiste estar con te, para volver sin él. él hasta. el último momento. AUR.-; Qué meses tan desastrosos, FERM.-Mi sefiora Aurora., i tiene su Fermina.! Perder á mi pobre hijita., y merced plata. suelta paro. ir á comprar saber al mismo tiempo que se estaba lo que falta. para el almuerzo queman. muriendo papn sin que yo pudiera ir1e d6 el amo que sirvieran á s.us ami. á ver y ..... ¡Pobre, pobre papá, que gos?.. .. i Como que su merced me dijo tanto me r¡ueria! ¡Bien decia él que que no tenia. sino un billete de cin. mi matrimonio seria su muerte! cuenta. fuert.es~ pero con eso no se hace FKRM.-Otra. cosa que se me olvida.. mercado ... ha .... Me encontré con el amo Valerio JULIA. (sacando la bolsa )-i Qué ne. por In. plaza..... cesi to.s? Y o traje dinero aquí.. .. . (le AUR. (aparte)-Tres días hace que no entrega algunas monedas; .A~t?'ora le ha. vuelto :í c:1.sa. (alto) i Y qué te dijo 1 llace seiúl.S á Fennina pam gue -no ?'e- FERlL-!ba. con otros rahallero .. , dha; pero ellajinge no haber 1nsto á riéndo~e y muy contento; me advirtió t~l(, señora). dijera. á su merced que ú las diez esta. AuR.-J ulin. l Quó haces l.. . ·.Manda.. ria nquí á alroorza.r~on cuatro amigos. ré pedir á Valerio, más bien .... AUR.-¡ Con cuatro amigo¡;! Y no JULIA-i Para qué? teniendo yo hay un papen la ca;,a.. .... aquí?.. .. Fermina mo llevará despues FER~t.-; Ni u u cuartillo con que eso..... Dime, i tienec; convidados á al. comprarlo: Pero ya que e¡¡tá aquí mi morzad (Sale Ferrnina ). señora. Cleofe, mándele su merce111'le )-;Sin duda no ten. da. ocia quo hay allí' 1l:á cosa cou qu~ mudarse: (alto) i Ya JUL11 -¡Qué decia.c;? d1ste tus órdenes? AUR.-Que parte del almuerzo lo j AUR. ( C01L 1li~t?·acc-ion)-.."L baao trner de la fonda. No hablemos (He oyen t•OcP,s de.:~templadu.~ acl~>nt1·o.) m~ de esto ..... dime. cu primer lugar, Aun. ( apade)-¡ Si será Valerio l .. iCÓmo ha venido mi u1ndre? ¡Cómo ocultarle á Julia que 'viene JOLIA-J.i}lt:í buena ahora, pero muy ébrio?.... pues de seguro eqtaní como triste. ¡Cómo babia tle ser! E~tá tan siempre ..... nerviosa, que cualquier cosa la impre. ~ULIA ( prr,stando el oi fuúnmos de una vez ú caso.? Aou .. (aprtrte)-¡ Respi ro t .... al mé. AUR.-Sí, tienes razou ..... Agur.r. nos Julia no pre~enciará esta ~ceua. dame, entre tanto que paso á dar mis (Entran a rnbas pO'r la pue-da tÍ lu órdenes. derecha, en,,¿ nwmeuto t>n que apa1·c. JuLIA-Vete, pues..... cen vari{)S jrh·nus con Valc,•io }Jitl' le' (.Al¡¡a.'lar po7' ct·,·o.¿ del cesto de la pue1·ta ele t>¡¡frentc.) costu¡·a, Aw·ora procura taparlo con un. pa iío, y sale). J~SCEXA VI. ESCEX ,\. l\'. JULI \ soLA (se acerca ni cesto). V ALERIO T e u.~ TRO JUVE~F.S (todos con los vestidos desarreglados, loa sombreros torcidos y el tabaco en la boca.) JuLa-¡Cu6.nto me duele la sitna. PRDIER JÓVEN-Te digo, V:tlerio, cion do Auroral Veamos qué fné lo que 'lue hubiera FUnto! ¡Y el marido qué du u u tono que ui tí mirar!~ se atreve hará! .... :->in duda calaverear, jugar y uno: belll~r ! .... E~ preeiso que dou Félix hn. Y AL.-; E"o era 6.otes: .... Ahora la ga -algo por clln, ya quo 6U padre hn tengo tan matJ~ita, quu no o~!\ levnotnr 1 muerto; :y ha muerto de pesadum. hl voz eu Joudc yo estoy. Lre3l llüSdc el dia eu que <>O ca'i6 su l)RL\1. JÓV. (,·it'ndose)-J Il1íynse \'is. 1 hiJa DO )c\'ant6 cauczn y hasta que lllU- to pÍcaro igual; riu uuuca ~olvi6 á ~er el mismo 1 ::5EG. JÓ\. ( lirá1ldO:ie 8uln·c lu ~ill~út de ..duraru, con. titwlamct¿f~: )- A un.. (con ímpetu)-: Cnlla, ucsgra. i Qut~ quit•n•s! ciado:... K o me exasperes ..... \ \L. - ¿ Y a estlÍ preparatlo el nl. V AT,. (con ,·all'ia )-¡Que calle yo ! muer~o 1 Aua. ( retroce se lo tira) :Toma, con . .el vi()-¡ He dicho~~~ e no ~e gus- hombre vil y desahMdo l 'tan los l.igrimas y los lloriqueo~~..... V AL. ( recoyié ndolo )-1 Al fin t. .... 1 Dt'\n e nc(L las llaver;..... Así veré sí es ( mi1·ando el anillo) ¡~{e cost6 cíen cierto que no tienes nadn.. .. fuertes L... Los tenia en caja. de nho- 1 AuR. (levantando la. oab•l'za)-¿Lln- rros ..... ¡Ahora me servirán! ve!! de qué l N o hay ya en tooa. In cn.>a (Sale pm· la puerta, á la. izqltierda, tu u mueble con cerradnr:a ..... Sa.lvo riéntlose á Cf¿rcajas JULIA. ¡Mientes! t Y ese anillo que \'OO brillar en tu dedo? AUR.-¡Jamas, hn.~t.1. hoy, babia Aort.-¡ El anillo que me regalaRte comprendido lo miserable que es este el dia de nuestro matrimonio!. ... ¡No, hombre: (se culn•P la cm·a con las 'nl.a­eso sí oo! (lo cubre con la1Jt1 a mano). no.~ con dese.paacifJn) ¡Padre, padreL V ..\L. ( acercrtci(> )- ?'úra )-¡ ToJo lo he o ido desde aquella. ¡ :Misora.ble! puerta! (sC'l1ttlala de la alcoba.). ¡Deja. VAL. ( c~m ira)-¡ Eotrégalo: á ese hombre perverso paro. siempre!... Au&.-¡No :.... Ven ..... ¡si no tienes ya. es-poso, tienes VAJ,.-¡Que no L ... No m•1 enlo. madre~ ... ¡Uu11. madre ess1empre ma. porque no respondo de lo t¡ue lu1.n~..... PIN Dt:L Tr.ac~:n ACTo. que~cas, mujer..... ( lx:tjando la 1:o:) 1 dre: AUR. ¡Bien haces en exigírmelo! (le •m.i·ra con inji,Lito delp1'ecio, y ctrrttlt- ( Go-ncltti>•á). -- ...... ...,. ... __ LITERATAS FRANCESAS DESDE EL SIGLO XIII HASTA EL FIN DEL SIGLO XVIII. V (00!\'1'1!\'lJACIOS). das del trono de Francia otra MARGA­RITA, tambien talentosa. y amante de· AI, empezar olsiglo XVI 1 ln ioft11en. las letras, la.-; cuales cultivaba. con lu. cin. quu hnstn. ent6nces babia tenido lo. cimiento. E5tll. ero. llija de Enrique II, mujer en la sociedad habh crecido hermana de Enrique III y fué esposa mucho ; ya no se la. con idcmbn s6lo del Rey de Navarm y do.~pues de Fran­como t\ la parte amable y helh de la cia, de Enrique IV. Pero si la vida de humanidad, como á la mujer amo.dn no ~largarita de Aogulemn fué poco ejem. más y como madre de familia; la mu- plar, la de :lfA.RG.,RITA DE FRANCIA jer era ent6nces una potencia en la so. fué mucho m~ escandalo~. Se han c~edad culta y en la literatum: su crí- conservado de ellas unas Mtmun-ias ttca era atendida, su aprobncion 6 su muy curiosas y una coleccion de poe.. fallo emu títulos á la. estimacion 6 á la sías de bastante mérito literario. Muri6 indiferencia. del público: la mujer ca.n1i- en 1615, separada de su marido y ca u- · nab01. á la. vanguardia de la. civilizncion. ti va en el castillo de U¡;¡¡on, á los se. Em 1l552 ha.bia nacido sobro las gra. senta. y tres años de edad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 75 1 - Al principiar aquel siglo XVII, que¡se purific6, amohló y pulió la leuiua debena ser de tanta gtoria para la li- francesa, y fué la cnna de la famosa teratura france~~a, la corte de Enrique Academia frtmcesa, que ha aido la guar. 1 IV era tan corrompida, que laa damaH diana del idioma. virtuosa>~ y respetables trataban en to. Aclelll88 de los literatos que bemoa do caso cie alejarse de ella. Con 811e citado, !e ~dmitian mujel'ell de alto objeto, y para tener un punto de reu. rango que fl~eron por su talento y su nion agradable, la DuQUESA DJI RA.K- compostura, dignas de alternar con las BOUILLET, Ca~na de Vivonne, inati. muj&res del Palacio de Rambouillet, tuyó en su palácio ciertos días de reci. que eran todas model011 de virtud y de bo que .,e hicieron célebres en la histo. ilustTacion. Veíanse, por ejemplo, Du. ria literaria. En aquel salon reinaba la quesas como la deLoogueville, herma. cultura, la urbanidad hasta la ex~e- na del gran Condé, célebre por la par­racioo, y sólo recibían allí persooaa te que tomó en la guerra de la lt'ronde, finas, ele buena educacion y de talento. Condesas corno la de L.'\fayette, damas Componíase poco más 6 tpéoOII de coa. de talento d ll'peja,Jo como la de .Mot­renta penonaa escogidas, entre las cua- toville y la e fiorita do Scmlery. les figuraban el Duque de Ricbelieu, El oráculp de aquella sociedad era el Príncipe de Condé, el Duque de la el crítico y @¡ratnático Ouez de Balaac; Rorhefoueauld, l011 poetas y literatoe el héroe ,~pferirlo, el poeta Voiture, Voituro, Ooea de Balzac, .Méoage, Cha. llamado e ~iadro dul ioKeoio ¡ pero el pelain de Urfé, Malherbe, Rotrou y 1 ídolo, iodudnblemeote, era la sefiorita basta L'orneille y Bosauet. Aquelsaloo de Scudery, autora Je las oovelaa mM se considero como punto de reunion de populares dE, aquel siglo. los literato~~ hasta mediados del siglo. Molihe ridiculizó esa sociedad injusta­mente, porque fué el crisol en el cual S. A. D.l S. ( Cont intutrtí ). REVISTA DE EUROF•A. 1 1 El Bey HunJberto ~ive UJ1 perpetuo temor do algun levantamiento de 1 .. oauu demo­PoCAII ooticiaa importante. parn nneetrae crácicas que lc1 arrr:an uon lu macbu propie­leeeoru noe ha &nido 81 último J*lllete de dadee de que se a eró en padre, aprove­Enropa. c:hándoee de la ebilidlld de eu veci11011, 1 J.a agitacion agraria ea Irllllda, qne aig11e beciondo 11110 de ... miem .. muae taaal­al órden del d~a,y IM intrincad .. cu.Uonee &oariM que hay •terran al hijo. de Orieete, no 1011 por cierto ooticlu quo Bocre tantO el Oobicnao Italiano eetá ha­rueden Interesar á loe lecto~ do eete penó- ciendo •fnenlloe para upropiar á 1 .. monju dico, qne no preteod811.penetrar muy flrofun- del Ooruon •'• Joewe oetableoid .. en~ damento en unntoa políLicoe enroptJQI. en la Villa J.t~nte, deldo 1828, por madarn En ITALIA ol aempitemo Garibaldi, á l'Cl- Barat, á pella de 161' propiedad de oiuc:lada­• r ck 1111 añoe, no deja de cau .. r agitaoton nne lranoesea. • 1 cbuo1iego en donde quiera que ae pre- ~enta con ea tradicional camiea colorada, U port('M á lietaa y pro frigio. Habieado el • Gob1emo de llambeno maad.clo eooarcelar En FliAl'Ciil no c.an IM pen8C11C1oa. á un yemo do Uaribaldi, un tal Can&io, por contra lae ~rdenoe rellgio~u n? antoriza~u ciertos dolito1 ¡H>Iíticos, el anciano demagogo por el .Oobacrno. Tr~e mal fratltlll y monJU creyó oporllmo deaembarcar en Gónon y do varaae órd~nee.ecran gradualmente e:a:pul- OinMI aclamar por el populacho. para que adoe dellem~no fl'lUICCe. • • éate manifeetara a u d-=on&enlo por el encar- Pareco que,. a merced. de lae predtcac1on4!' cela miento delyemo. Inmedia&ameote el ID- de loe comnm,l&aa ~ radacalee, hay. en. Pane ceeor de Víctor Manuel mandó dar aatialac- 1 !>trae ¡ran~lea cmdadea tal ex.c•!--C1on de donee al •: General," 1 á poco Canzlo fué od1o comra todaa lu Ordeoee rehg1oaaa eu- ¡meato en hbertad. • V6ue LA 11 In-. tomo II, J*IID• 2at. j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 _7~ _LA f)~ J_E_R_. ---~---- trc el pm·hln b'1jn, que, clicc el Tabltt ( 2 de pre tantas mujeres de gran mérito, últimB-j Octllbrc), ''Un superior de una Orden mn111ÍR- 1 m!'nte se hnn exhibido de unn manera i·•cligua. tica cscriloe :i un correspon~~al : '~o so aflija Un corresponsal de París al 1'ablet, del 12 ust~d ''/Jil motivo de nuestra cxpulsion. Creo 1 do Octubro, dice así: firmemente que si noR quedáramos en Fran-~ " El motivo que me l1ace deseApomr de la. cia, de seguro nos asesiuari:.m. Tengo el con- Ruerte do ]<'rancia, rlccia Madama de Girar­ven~: imionto de que Ri no ocurre prouto nlgnn rlin, es ponp1e es In única nacion que conoz­grnn t·ambio en el Gobierno, un din do estos co en donde los hombres son mejores que las habrá un ascsinnto general de elédgo11 y mujeres." Si esta opinion de la ilustre es.:ri­lllon¡; cs católiC<•K." 1 tora es exacta, esto nos dari:\ la clave pam Continúan renunciando su!l empleos los comprender mucho ele lo que sucede en este 1 miembros del cuerpo de policía honrados, país, en donde In influencia de la mujer es más bien que prestarse á cometer tantas in- suprema en lo social y poderosa en lu políti­justicias con lcsmongcs y numjas expulsado!!. co. Seria cntóncc¡¡ preci•o hacerla responsa- El miRmo respetable periódico dice: " En ble do In situacion de confusion y complota 1 tanto fJUO se persi~ue de esta manert\ tí las desorganiz:,cion on que se encuentra la Jlran­( Jun~,'Tcgaciones en In catúlic·:1 Francia, 08 un cÍ;\ actual.'' ...... Sin •luda Alt•jandro OúnHIR, hec;ho consolado1· que los clérigos RUJIUtlHt.'l- hijo, lo ha comprcnditlo nsí Clllllldo ha ciado mento máK pc.i¡;ruHos y mal afum:ulo~, han ó. la eHtampa nna obra titulada Las mujtres sido protegido!'! pcrsuualmeulc por la. ltcina c¡v.e maiatl !1 las mt~icres que vota,L. Laij mu­do In¡;btcrra. ~u Mnjcst:ul hom~) con su pre- jercs qne matan so han convertido en nn po­sonch• el colegio jrtmita de l{ouhampton,'""que tler social, y el Estado elllpiczn ll nlnrmarso. cstiÍ en la vccin.lad tic la numsion on quo re- y,. no empleuu las mujeres francea;u!l rle nncs­siJc la Rrinu. l'itlió al Supcr:or que le r ro- tros dins lns armas do los dl;bilcs: ll1gtimns sentara los novit'Í<•s recientcrní'nte llegados y súplicas,- sino 'lile andan annadas con re­do Franci;l: aro¡;ió á. los jóvcncs con la n.a- vúlvcrs y con frascos do vitriolo, con In t•ual yor am11Uilitl:ul, prcgnnt:iurlolcs .,ué neccsi- 11e vengan do todo a~ra\'io r¡uu M les hat·e. l.."\ U n é ÍllVilfudolos á r¡uc ar·mliemn á ella en L;l conupcion y el ciml!lllO á que han lll·gado tOtlls 8118 ucccs da< les ,dunmte sn del!Lierro.'' la11 11111jeres de todus hs clases en Francia ea; 1:11 uu níuncro anterior hablamo11 de lo cnsn do espantar. So hau hecho tan tcnlil•lcs, hicn rccihidos ¡no hallian sido lo11 jesuita.; qnc; los jueces no so atrcvt·n :Í cundor111r ti las cu Coua;t:mtinopla. Eu A frica ha Knccdirlo un 1 culpables, sino que las ponou en libertad casi hodw muy nott.hlc. El Bmpt;mdor du U:;an- t.riunf;¡lmonte, y cad:\ scm:\lla. los analeR del da obli;:!;Ó :t •tut tu\'icrnn en su pret~cur:ia una cd1ncn, no súlo en !'aria sino en toda J.'r:m­rontrovcr:< ia loslnil!iunl\ros proteat .• nws y los da, r<.>gistran hcchoa en que lns mnjcres He jes11itas mi11inurro~ t'l•via•loR por el An;ol•iR- defienden á ~nano armada do cuantos las po i. Varioa horn- ¿ Cuúl08 aenin, puoa, las oberracionP.11 tl.ol bre4 científicos dillcUticron i1oportantísimns capiritn eu Francia, cuando deaconocoo una cuestionca, y algunas mujeres torunrou tnrn- , vc11lad tan clara, para ir á buRcar el rE'rocdio ·hien la palabro cou muy buen éxito. Cítase, fuera de la ouseiían?.a religiosa qoe ~crli lo entro otros, el rlisc11r&o do uun señorita Pcr- único que podré. snlvarln ·? cy
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La Mujer - N. 51

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La Mujer - N. 55

Por: | Fecha: 01/03/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. --------- LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITA$, U,\JO LA l>ULRCOION DE LA SJ~ÑORA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 55. r ---=::::::=:-=-- --- ----- M1\R'l'ES, MARZO 1.0 DEl 1881. ------ ~ PnHcro 30 cs. ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA 1\IUJER EN LA CIVILIZAOION. EDAD MEDIA. LAS MUJERES EN LA GRAN BRETAÑA ANTES DEL CRISTIANISMO. (CONTINUAOION). IV cibia de ma.uos de su madre se lo daban con la punta. del sable de su padre, y Los bretones cada día se veiau tnlí<; al mismo tiempo lo ofrecían al Dios y mlís sojuzgado'! por los romanos, y de la guerra para que impiuie~e que o.uuc¡uc conservaban sus reyes y apa- muriera de eufermetlatl, sino glorioaa. rentemente sus leyes, los invasores ernn mente eu un campo de batalla.. Las eu realidad los amos y disvouiau de mujeres acowpnñabau (L sus hermauos sus vidas y de sus haciendas siu el me. y esposos :í la. guerra y combatían á su uor escnípulo. lado con denuedo. Lu.s princesas teoian Eutre tanto ¡;e crí!lba eu un lcjnuo el privilegio de uo salir ú combatir si. castillo uua mujer cuyo nombre ce fa.. uo uua vez que tomaban e~po~o; entre moso en los fastos de b. bi!ltoria.. Esta. ta.uto viviau eu ciertas fortalezas en princesa, llamado. Bo.'\.DICEA, era de la, c.londe las ensefiabau á hilar, á fabricar raza de los Ptctos, y por ~;ou!liguiente cestos, á coser los vestidos de pieles de gozaba del dere~;bo de vivir en uu ca..s. los hombres y lo~ suyos propios, &c. 1 tillo que tenían ciertas tribus cou el Para este oficio usaban aguja!l de hu e. objeto de educar allí á las princesa!> de 1 so, gruesas y toscas, como las que se 1 raza real. Hallábase en el mismo sitio han encontrado en los sepulcros de las en que hoy se encuentra Edimburgo; mujeres de aquel tiempo. • llamilbase el Omitillo de las Doncellas, Boadicea era, pues, el tipo de la lllU- 1 1 y era gran privilegio el que una mu. jer bretona por excelencia, puesto que jer fuese adlllitic.ln en él desde sn iu. había sido criada de touy distinto roo. fancia.. do que su madrastra Ca.rtisma.ndua. La mujer bretona crecía en meilio Hermano. de Caractaco, Boadicet.\ se de las ~u e nas y los com?~te::>. ~1 pri. ) .. The Quuns before tl~ Oonque!it, by !tfrs. ~ mer a.hmento que un muo 6 mña re. Mattheu-Hall, vol. 1. ~HI V. ---r --}t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 150 LA MUJE1. casó con Arvirago, hijo de la. Reina de l cerca e su esposa, pro venia. de que los Brigantes. Los primeros años de su babia 1 do convertido al Cristianismo vida matrimonial fueron probablemen- por Jo! í{ de Arimatea en persona. Di. te felices. Boadicea fué madre de dos ce la le~·enua que e3tando Snn Felipe niilas y de un nifio. Pero cnando el Apóstol promulgando el Cristianismo Emperador Claudio invadió la Grao en la ~~~alia, envió á .T osé de .Ari. Bretaña, habiendo puesto ¡;itio á la matea a la Gran Bretaña con doce ciudad en que Boadicea reinaba con su comp:l.'ieros m(~.c;, para que predicasen marido, el romano vencedor no quiso allí la doctrina de Cri~;to. Cuando los perdonar la. ciudad si no consentía rnision ~ros llegaron á la corte de A vi. Avirago en divorciarse de Boadicea y rago f~ eron muy bien recibidos y pro­casarse con una bija suya. tegidos por él ; tanto que di6 á cada Ninguno de los cronistas manifies. uno mi! terreno llamado cuero, torre­tan sorpre!la, ni dicen si A virago se ne. nos qu ¡ basta el dia. llaman "Los doce g6 en lo mínimo; sólo añaden que se cueros l:le Gladstone.'' [admitieron las propuestas de paz bajo Perd1 volvamos á Boadicea. Poco du. e11e pié, y que el Emperador mandó ró u ni~ a segunda vez á su es,oso; ata. mensajeros á Roma á traer á su hija. cado ~~irago por los romanos fué ven. ' Boadicea, despedida de la casa de su ciclo, y nunca se vuelve ú oir ht\blar de 1 marido, parti6 con sus hijos tí asilarse él. Poc¡ s años de:;pues menciona la his­cerca de su hermano el jefe breton Ca. toria ' hecho de que el es;>oso de :Boa. ra.ctaco, y este insulto á su familia fué dicea, E 1 rey de los keni, al morir deja una de las cRusa.s que hizo levantar ::;us Elltados al Emperador Neron en á Caractaco en armas contra lo~ ro· ¡ uniou ~e su mujer y de ~>us bijoR. Se manos. • cree q e ese Rey era el mismo A. virago Claudio una ve~ qu~oJ dejó concertado que se cambi6 el nombr~ al tom!\1" el el matrimonio con A virago y paciticu.. r título ~le Rey ue los Iceni. Nerou cuvió dos los bretonel3, se devolvi6 á Roma. mensaJ[eros para que se apoderaran de Apénas hubo abandonado la isla, cuan. la her ¡ocia íntegra del Rey de los I ce. do muchas tribus se levantaron en fa. ni, y omo Boadicea protestase, los ro. vor de Boadicea y atacaron á A virago manos la azotaron en público y agravia. y á sus aliados los romanos. Habiendo ron ru )rtalmeote á sus dos hija~. los bretones nombrado Jefe Supremo lí La furia y el deseo do venganza de Caractaco, como hemos Yisto áutes, fué aquell ' mujer no tuvo límites entón. veucido en seguida y entregado á los ces. A éuas se vió libre Boadicea t·unu. romanos por su madrastra Cartismao. do vol á buf'car ú lSHs antiguos súhdi­dua.. tos y 1mpezó ú visitnr caJa lugnr, cada Entre tanto A\imgo, sen que se bu- aldea, do. tribu, y dirigiéndose al pa. biese causado Je su esposa roruaua, ó 1 trioti. ¡no do los hretoHes, o u ureHl reu. que le remordiera la conciencia de ha. oió u i ejército iurmmso. Púsoso li la ber abaodon1.1do á In madro de sus hi. cabeza de él (miéntrruJ que el genc)ral jos, empez6 á mauifestarse impaciente de los romauos estaba ausentEJ desttu­y arrogante con ~u nueva cspor;a é in- yendo el culto druidítico que aún exis. aolente con los romanos. Reconvinié- tia en la i~la de Mau), y en un mismo ronlo éstos, y él, manif~stúndose indig- din m ¡odó Macar todas lns poblncioues nado, se alzó con la parte britiínica del roroau. c¡ue existían cu la Gran Bre. ejército romo.no, y dejando á la esposa tafia, acieudo ase ioar dícese que de romana se fué á unir nuevamente con setent ú ochenta. mil romano!', sin per­Boadieea. donar ' hombre, mujer 6 niño de la m- Algunos antiguos cronistas bretones za co quistadora. Aquel ejército <.le aseguran que el regreso de A virago breto es no se componía solamente de homb s, puesto que cntóuce.'i las mu. • Bi1tory of the Queen1, &c. 1 jeres r rubatian lo mistuo que é~tos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 Hasta las ancianas iban en pos de los que de los romanos 1\6 des. ejércitos, y cuando ya no tenian fuer. los bretones, y en breve el zas para combatir, animaban cou su des6rden ué completo entre ellos ; tra. voz y con su adernan tí los que entra. , taron de uir, pero los carros con los ban en pelea. equipaje!! y los ancianos y los niños les A la cabeza de aquel ejército hete. obstruyeron el paso, de manera que rogéneo iba Boadicea en su car ro con los roma os pudieron hacer una carni. ¡¡us dos hijafi, goberua.udo ella miB1na. cería iu1l1 ensa dejando muertas en el los caballos. Dicen los cronistas que el campo á ás ele 80,000 personas. aspecto de la Reina. era imponente. Boadic a pudo escaparse, pero llena Era. muy altn, bien formada, blanca y de dolor 1 saber el espantoso resultado rubia, su melena blonda ~;e derramaba de su em resa, y temiendo caer en ma. ~;obre las espaldas y lo caia hasta la nos de lo romanos, se envenen6, y sus cintura y llevaba una ámplia túnica de súbditos 1 enterraron con sus vestidoo varios colores recogida con un cintu. reales y n gran pompa en un sit io ron. Al derredor (lel cuello tenia un que aúu ñalan. macizo collar de oro que era In in~ig. Boadic a personifica la libertad y la nia de su dignidad. Su voz era fnn independ ocia salvaje de un pueblo fuerte y sonora, que todo el ejército que la d ea conquistar sin pararse en podia vir su voz de mando. los medi s de recuperarla. El crimi. Acudian :¡ponerse hajo sus 6rdeocs na! asesi ato de aquella multitud de multitud de bretones, pero á pesar de romanos . ue perecie10n bajo el sable huher reunido un ejército de m(LR de vengador de los partidarios de Boadi. 200,000 combatient~, y con Rll cruel. cea, no p~1dia tener un tin dichoso. Con dnd infundido el mayor espanto en el ella concl yen las tentativas que bi. ejército romano, al regre!'ar el general rieron lo!! bretones para sacudir el yn. Paulino de su expeclicion, le bastaron go romnn . diez mil hombres para vencer las in- \ S. A. DE S. di¡¡ciplinadas tropas de Boadicea. Al (Conti WWtÍ ) . ---... ·---- DIOS Y LA MUJER C (PASAJE OE Sr.N fADO en nna peila, J ncliundo ,¡ la ~ierrn el rostro augusto Y los largo11 c:abellos oxtendido11, l!:u la nrena thhnjnbn EJ. Jut~Tn Signos desconocidoa. A u te Ér. el Jmehlo airado ('Mtigo con furor le demandaba Contrn una mísera mujer impía, Que sn terrible ley apedreaba Con bárbara alogría. La multitud inquieta Las voces con más fuerza repotia ; Gil!le de horror la víctima y de espanto, Y Et, inclinada la cabeza en tanto, A nadie re1pondia. Con ma estuosa pausa Al fin al do la divina frente, .\1 pueblo turbulento y agitado Hespondití e con voz omnipotente Y acento sosegado : " Aquel de entro v011otros "Que no ''iere \lulpll ni pecado, " Acu11e o justicia inexomble " Y la pri era piedra denodado "Arroje á la culpable." zado el pueblo oacuobarle con prestczR : besó sus piéa gimiendo, inclinando la oabe7.a Siguió Dios eecribiendo. M~e\ Pinz (Cubana). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 152 LA MUJER. LA FAMILIA DE TIO ANDRES. (~poca de la IndepondeiiOÍil- $eaundn pa~to do la juventud de AlldljtÍS.) NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES POR SOLEDAD ACOST A DE SAJIIPER. (CONTINUACION). 1 C:áPÍTuLo x. cielo, su luz es m(IS viva y no permite 1 SE OSCURECE EL HORIZONTE POLÍTICO. mirársele á ojo desnudo, &c." ..A.dcroas el fno era iuteuso eu la sa. 'A instancias de 11us h1jos y de sus bana de Bogotá, y)os campos se cubriau hermanos doña. Irene y Mariquita se ele hielo durante la noche basta. en los 1 despojaron de algunas de sus mejores sitios más resguardados. El cielo per. joyas para presentarlas como donativo día frecuentemente su color az11l para en obsequio del am,adn Rey Fernando, convertirse en blanco, lo que con el sol l despidiéndose Sanlloreote á los pocoR plateado producía un efecto rarí!'iimo. dias de Santaf6 llevando consi¡.ro llll Las estrellns habiau perdido su bri \lo y l cuantioso auxilio en dinero. Parer-~ que las más pequeñas no se veian á ln, sim. las colonias americanas enviaron á i:s. ple vista ... Naturalmente tan extraño~ pafia en aquella época para ayudar en la fen6menos causaron en Bautafl-, o u Sau. guerra contra Napoleon más tnos, ¡por vcnlnra. ,,1_ "Desde el Jia 11 de Diciemhre del guna ve:~. se Ita visto algo sPmejante en año último, se <.:omcnzó fi observar el el cielo 1 disco del sol desnudo do irradiacion, y -" Uiert::nnento, con les tú, la Lu;toria Je aquella fuerza. de luz que impide nos conserva la memoria de semejantes 1 mirarlo con tranquilidad y sin dolor. meteoros. En el reina el o de Felipe I V, El color Je fuego que le es natural se en todo el año de Ion, el sol se viú en ha cambiado en el de plata, hasta el Uolonia, en Ulrna, eu Heidelberg y en punto de ec¡uivocarlo muchos con la toda h~ Europa., oscurecido y de color 1 l una. Este fenómeno es muy notable de ceniza. Los astrólogos de ac¡uclla al oa.cer, y principalmente a.l ponerse edad, es decir, los profetas fanáticos de 1¡ este !_ __a_s_tro_. _C_u_an_do_ c_o_rr_e _la_ m_it_ad_ d_e_l _la_ s_ue_rt_e _de_l _gé_n_er_o _hu_m_a_no_, _an_u_nc ia- ~ ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 153 ron grandes cosas; el vulgo y los igno- nes hágalo usted estudiar las ciencias. rantes temieron; los aiios pasaron, las A proporci n que hacen progresos DU8S­cosas naturales y políticas ~e mantu. tros conocí ientos, al paso que la físi­vieron en el estado que exigían la.so océano de las opacid Hes del sol y la pl-rdida do fuego uad11.ndo eohl'e uuestras cabezas, sus rayos ca la misma tranquilid"d que Larras, plumas 7.icznes, fuentes, {'jvrci- \CillOI:i el ar o íris despues de nna tor­, tos r todos Jos fuutasmas que puede 111enta." SUIOlnistrar la imagioaciou m(~ viva, A medi, los de Setiembre ele 1809 ¡ no tienen má¡; de grande y de raro se tuvo uo icin en Rantaft: quu había <¡ue una nube trasparente t¡ue le quita e.c;tallado 1 revolucion quo se tmmaba sus respl~&ud<>res ni sol! La.'! nubes es- en Quito e ntrn las autoridades espa­peculnres, 1M lluvia.<; de fiangre, tle pie- fíolas, bajo pretexto de (jUO éstru; cons­dra, los parhelio~> y los paa·acelenas en piraban p a entregarl!e al imperio quienes parece ¡;o ha ohrado una nueva frauces. El 9 del mes de Agosto la J un­creaciou do los cuerpos m L.'i brillantes ttue,·oluci aria,quiteii!l,compuesta de del uoi verso, las coronas enfáticas, el lo más tlori o de su aristocracia, se re u­ojo del buey que llena rlo espanto y nía en casa á efecto la de­traordinarios, más seductore.'l que el fe. posicion do as autoridades españolas sin nómeno que ha dos meses observamos?· un tiro, ni fusiou de sangre. A la ma. -Así será como usted dice, replitmba fin na sigui te Quito so encontr6 tran-j otro super~~ticioso, r¡uo creia poco en la quilameutc emancipada del gobierno ciencia porque no la entendía; pero yo español, pr sioneros los Oidores y de­sí tengo mi cuidlldo. .. y hay noches mas miomo os del ministerio del Presi-que no duermo pensando en estas ma- dente, é in talada la Junta Suprema ravillas. gubernativ , la cual juraba sostener los -"Duerma usted si u tcmores,-le de- derechos d 1 lt•gítimo Rey J!'ernando cia el súbio, y para evitM que sus hijos VII, vulne dos, segun deciau, por el de usted tengan las mismas preocupacio- gobierno v dido á los franceses. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ló4 LA MUJER. Alarrn:ulo el Virey Amar con una reme~ io ya en lo huOlano, las Colonias noticia que podit~ serlo funesta, pues uo po~ian continur.r bajo el pupilaje él no ignoraba ·¡ue su gohierno em inep~ de España. Ya que la ma. odinllo por )o>; c1·iollos, penstÍ que se. dro pi t\·ia no imitaba á las ave.~ que ria uua buena rncdítla. d';l~cuhrir en~- un e~ n elias mismas á volar á sus po. les eran las ,·erdaderns opiniones de los l:uel~, cierto una Iilano mucho más firme, que soRtuvicron en cl(1cuentes discur:>os más 1 :beral, miís eut{rgica, pam ~aber el derecho que asisti11 á los quitciíos, gt:1ar esas pr.~io1ws que tratahan de llegando el magistrado doctor Andrés de-en aJcun.rse, y el Yircy, tímido é Rosillo á proponer que eu :-3nntafé ~e mepr , no ::.ccrtaba sino iÍ dar pasos fal. hiciera lo mismo. IJesagradado Am!H, sos q e precipitaban ia opiniou eu lu. disolvió la .T unta ~in someter á vot&cion gar d~ ce u tenerla. Los Oidore.c;, com. lo propueslo, y ni el neta tle la retmion prcr.d m~do nqucila sitnacion, qnisie. ni los votos de sus principales micm. 1·on d ~poMr ~1 V'irey y tomar en sus bros fueron publicados, no obstante que :1 derecho de cune· mn.udaron ·1>render á N a riño, al " la igualdad : Justicia que estribas an O ido cie Quito, don Haltasar .Mifiano, "esto y en dar tí cada uno lo que e· al Jo ,or I ... iguol Gómcz, al doctm Ro. "suyo: iosl'ira á In España Guropea sillo, 1! doctor .A.gustin l!:~tén'z y al "estos sentimiento de la España ame. docto J unn N. l.zuero: lo:; dos primo. "rica na: estrecha los vínculos do e~,;ta ro'l (a. nque nada se los pudo probar) o; ''un ion; que ella sea eternamente dura. fuero cm indos, el primero{¡ Bocachica "dera, y que nuestros hijos, dándose re.,y ol s ~uudo tí España,-G6mez perma. "cíprocamente las manos, bendigan la neciú preso e u el Rocorro,- el doctor "época. feliz que les trajo tanto bien .... Hosil ) eiitaba preso en el convento do ' Oh 1 quiero. el cielo que otros princi. Gapu riuos dl: Santaft~ '! Azuero Hstaba "pi os y otras ideas rué nos liberales, u o en. el mismo lug:u, -li:stévez logró fu. "produzcan los funestos efectos de una garsc Mnracaibo. "~;eparacion eterna." • Pero la justicia • • No hubo pmehaa contra ellos ni so fué desatendiJa, y los efectos anuncia. tuvo d to alguno respecto del carácter de la dos se cumplieron. 1 Junta i ?o l~e pe~onae que ~el!n c~_ncurrie- La suerte estaba echada 110 babia 1 run, gi t,cias a la v¡vez~ ~o H1lano 0Jfuéntee, ' honra~ o barbero que VJVJa en Bogota aun en 1875, ~uo em portero do oqnclla junta pa- • ~uijano Otoro-"llistoria Patria." 1 triótic .' Véase" Historia Patria.' ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I STA QUINCEJIIAL. 155 En Casan are, Pamplona y el Socorro tuvieron lugnr, at principiar e! aro de 1 O, ciertos amagos de re vol ucton, que fueron en lmn3 st,focados, noro que sirvieron muc}t!) 11!!.'"'4 de.~tJertar la opi. niou contra el •'obicrno espafloi. Eu Yr.yo uer U\hi'IO afio ttn!Jinu llc. gndo :'L Ca.rtagcnados Gw.ttisa.rios regios, con In mision tle sostener la n.utoridad del Qonstljo de Regencia en el I-Tue,·o Reino el uno y el o ro c•1 1~ Pr~ iden. cin. de Quito. E m el primero e1 Capttnn de fragata, D. Antonio Villnviceucio, natural de Saut fé, n~:o edl'cndo en J<~sy>.'lua. Cuando lleg6 el com; :onndo 14 las cestas gmuadinns eccontr6 que el Go~crratlor de Cartageua, D. frnu. cisco ~~~ntcs, e~udJn tratcudo do ron. teucr al C:> l1ildo de 13 ciudad '!110 pro. tcudio. orgsuizar unn juut~" provincial. Vill:nic ·ucio tom6 el p:utido, dm.pucs de varias d ~\enencms con Móntcs, de prentler nl Gobernador y el A de Junio e·•lb.!.rcarlo para Puerto Rico con gran c:lut:dnd de riquezas que heLio. allegado en Ce.rtagCJ"', qued:>uuo con. sumado un paso atrentlo que dcberm dar orígt~u ti 1!, r •voluciou. Dcsput>s Jo lo~ conato:; do iusurrec. cion, frnca ntlo~ e u (':l•uutno y 'Pumplo. un, el 10 do Julio &e l uo pudet : dijo l~'eruaudo. -Tiene 1:o.zon mi ahijado (:Fcrnnudo era s11 altijm lo'; u o lr<1y e¡ u o confiar m u. cl•o. ¡~abes lo que dtjo t&nocho ol Oidor 1 Alba habla¡ do de los criollos! --- -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJ -No, sefior, repuso José. No hemos nue el lado del puente de San podido averiguar lo que se decidió en Fra i!!co, y se oian gritos IPjanos y ex­la junta que hubo anoche en palacio. tmfí rumor. Ya para enttínces todos -Preguntando el Vi rey á los golillas en la easa so habían alarmado, ptws va. qué doLería hacer si estallaha un mo- rias ersonas que habían llegado de la tin en Santaft{: ''N o hay cuidado, res- calle ecian que en la Calle Real so no­pondi6 Alba: los americanos son perros taba u u IDO\ imiento que rayaba en sin dientes: laten pero uo muerden." moti . -Eso lo veremos no muy tarde ' A as dos de la tanle se presenttÍ :Ma. exclam6 Alfonso. nuel en extremo agitado, exclamando: -¡Qué se prepara para el recihi. -uNo saben lo que sucede? miento del Comisionado 1 preguntó el - ]Nada hemos podido dcscuhri1 de Curn. ciert . -Montaremos á caballo ú las doce - ,es contaré ... exclam,í el nifío ti. del clia todos los que podamos, respon. ránd se :;obre un silla ; venia rendido. di6 José. é iremos fi encontmr tí Vi-t T. to .Mariquita y llarianita como llavicl'ucio hasta. Fontibou ó Puente las !' n ienta.s lo rodearon con curio:;i. Ara nda. dad loiia I 1 ene no tenia noticia de lo -¡Y despues! que cedía pues estaba encerrada re. -Veremos ... dijo Fernando con u un zan'l en el oratorio.) sou1 isa maliciosa. -1 oco despues de las doce, dijo .Ma. --Se prepara tamhien un lucillO han- uuel,, cuando me venia para acá, al sa. quett• para obsequiar ií Villaviceucio á lir d la e~cuela de los Padres, noté que su llegada, añadió .José. habi mucho ruido por la. Calle RPal. -Bien, pero recuerden, muchachos, Por 1puc~to puse piés en poi vorosa y lo que les digo, coutestú el Uura: ábran. en u stutf imnen t•stuve en medio do le mucho el ojo á los chttJielonc~. si u o la g 1tu tJIIO se arremolinaba gritando. quieren verst• eu t·alzas prietas. Hay P guuté á una mujer lo que aquello que a.ndarse con tieuto, 110 les HUCt·da lo sigui caba, y me dijo que hacia algunos que á wi amigo don Antonio N a riño, y moml nto:> que habit:ndo entrado don lo que acoutt•ci,í alearnero cucauta. Frnn isco Moráles 1Í la tienda del pspa. do del refran, que fuú por lana y vol. fiol orcute :í pedirle prestado el flore. vió trasquilado. ro<¡ debería adoruar l:L Jlle!;a del bau. Unn. ve:G que lit' hubo despedido tio quet que se le prepara al paisano Vi. Audrl-s, los tres IJÍjos mayores de dofin ll:n 1 •ucío, clou Jos¡• Llorente, que t'S- 1 rene sahero11 (L la calle con cierto ah e hba IP mal hulliQ.I, le habia contc:;ta. de mi!'>tcrio que alarmó uu ta.uto ú ~fa. do e Jo piedras cula mauo, iujuriáu. riqmU\, ljlle uo ignoraba que su hcr-¡ dolt· 1 d ) ií todos los criollos. Don manos estaban colllpHJrnetidos cu uua Frun isro ) lo que ib.m 1·on el le con. conspirnciou mu) peliiTIOSa. testa on recio, corrieron al ruido los C'uan,lo dierou la!'l doce eu el <"ouven. do 1· otras tieudns, y e tmb6 uua dis. to de Sau l<'raucisco, y los j6venes no le todos los dinblo>~, en que se de. iban á montar como lo hahiou dicho, 6 ill numero de Improperios los es-pesa.- de haber advertido tí lo~ sirvien. s) los c·riollos. En un momento tes <(lJe tuvicrnu eu illadas "US (aba!. la voz de lo quo sucedia hasta el gaduras, .Mnriquita e llenó de zozobra rlo en la Plaza mayor; el popula. y á cada momento corría al balcon por icen que az11zado por unos de ca-ver lo que habit\ en la calle, temiendo espada, ~·mpezó á ~ritar: muc'?-an oo sabia qué. Al fin Marianita, que ha. prtone11! y corrio hácia la ti en. bia notado las idas y 'enidn!.! fle )Inri. doL José, el que asustado se me-quita y deseaba aJivinar qué tenia, co- la casa vecina. En aquel instan. rri6 á llamará !'U hermana mayor para 'aba yo, y erubebiéudowe eu uua decirla que se notaba mucho movi- me estun~ viendo cómo la. gen., J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'l'A QUINCENAL. 157 te tirn.ha piedras ú los balcones y las dencia. ¡No olvide, 'Mariquita, c¡uc el ca,¡as de los españoles e o la Calle Real, 20 de Julio Rertí. un gra.u dia.! 1 ma udando e¡ u e otros anduviesen por -Pero Clemente, i acaso no e¡; cul. 1 toda la ciutlad haciendo lo mismo. Es. pable esta sedicion contra las autori- 1 tnurlo allí noté que en medio del tu. dade.-; y las leye,;? ' multo !'<'cnhan en una silla cl.o manos -P-reg•íutele {¡sus hermanos, ellos 1 al chapeton Lloreote, y me fuí tras de pieosa.u como yo. n; pero otros tambien habían malicia- -:Mariquita! exclamó la herman:~. do que la Rilla llevaba algo i111portaute, lmeoor. tir;Lnclola del traje; mi madre y poco ántes de llegar á su casa, en el la ll:una. 1 pueote de Ban Francisco, la abrieron -Adios, Clemente, dijo :\fnriquita al uusa revendedoras y sacaron al pobre jóveo. 1 cltapetun á la mitad de la calle, amena. -Hasta luego. respondió t-1 hajando zaudo matarle. la voz, yo volvert~ á In hom dP siempre 1 -Vúlgame Dios! exclamó Mariqui. á pasar por aquí, suced:1 lo c¡ue suce-¡1 ta. ¿ Y lo mataron! rliere. ' -Lo maltrataron lm~taute, pero lo. .Marianita hauiu permanecido ¡¡ob gl'\ÍRalvarlo el Alcalde, mandando, pnra en el balcou. Clemente ,;e dirigió en. calmar al populacho, que lo llevaran (L tónces á ella didéndole que dijera á la cárcel, lo cual se efectuó inLUediata. ~;us hermanos que{¡ las seis lo:-; aguarda. m('nte. En tanto las revendedoras r nuestro (labor hasta cerca dt: la caso. cou niw nlboro. como honrados y pnt1iotas :u11ericaoos. zn1lo y fisonomías llena<' de contento. -.Jlartiu: llam0 doiiu ] reuc. Dofín lrene mandó que cutra:-:en su- Iumediat:uncnte se pre~onttÍ un es. hijos á l'Omer, pnes era ya muy pusnda eln.vo viejo que hacin lns veces de pe­la hora, y en tanto que ella. sali:t al co- luquero y portero. l'l'cdor á preguntarles lo que si~11ifi!'alJtt -Toma las llaves del porton, dijo aquel lmllieio, ~lariquita se t¡ut:rltí uu la ama de casa, cierra In puerta y me momento más en el balcon. llas entregarás de~pues ;Í mí. Y diri. -:\Iariquita, díjole ent1Íoces Cle- ¡,ri1~ndose á los jóvenes a•iadió: hijo-; mente acercándose, ¿mucho se ha asus. mios uo ~;e verán mezclado,; cu motines tacto usted!. .. e>tiÍ pálida. y sediciones del pop•1ln.cho. -Sí, re~poudiú ella: temia que les -Pero, dijo José, pedir al Vire y hnbiera sucedido algo á mis hermanos 1 que no;; pern1ita. convocnr una junto. de y á usted. ¿ l'ontinu'lr;Í este bullicio padre:; de ftlmilia no es por cierto un y algazara? 'motiu! - ~Ied ian te Dios este u o e:> bullicio -i Y qué pretenden e u esa il u~tracla sino el principio de nuestra ioJepen. junta ! ¡t ___ fOHO V. 20 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1!)8 LA MUJER. -Ac·onlar 1111 gohieruo ~'~'" 1111 pt.•r. soual qtc~ ~t•:l 111r.~ clt.•l ,.:11•lc\ clc•l n.u~lolco. -¡Qnc· e·., :1 e•• c•l r•nuhlr~! - j',,. JIIJilll:. t'¡¡r ,:, Í. 1~!'11 C1 .Jn,t·. ¡ Qn cliet>•! t~ e• b \{11. dt•l J'HPiolo "' h \OI. 1lc• J} us • \ 1 o'" .1 , \u 1 le-. 1~ ,p ~i llll fnc llliJHo· "''' I'OII.•Ídera. liatc •·ulm •,, :cii·Joll11 Fe• ll:lhdto. Po h ,\ ll•lc•(lt• t ll'ltc•: 'J'Il' olct•ciP. '1•'1 1e Olllt••l ficlllt''lll'ltll• cloiJH j ct• ue \laiiHt:\ l'o II•HIIIIIo' ··cotc Aculr.- r 11 11' In 1' " de •l'U l :1 é • -Jlt e•. d1j .. Jl.o1 lljiiÍ!a nloc•dc• ·ipu • o lo '1 1111 .. ,,.¡¡ 11 !o •11• lct•f lllllliCI• q ll' 1' \ vh tuJUII 1 .. 11 ·o11 au_nst ca· ole· i•· '' SU 111'1' •e 1 ':c)ll nh JI 1 Í J'IÍI• 11 ,¡ :1\ ¡:,¡, ·Í u .. '1 111"1" \ B c~ta,. \la e io¡nil:c. 1111 t¡llll'l;c• IIÍ tl\l tiHell IIIUtl'l lll 1'11 le, lilll11 1'11 j,. 1j 1 l.' no entieth!t•"': h,t''l 1,, ... : 1 ~,•n tndt•s qtu• lOÍ de11'111tÍilllCÍcotll'' :<1111 Jj IIIIIJ•. ,J.,.,.\' Allcon' • 111 ·ltnarou la l'llhez1 e u si IP;II.Iot, pe1" F••rllolltdo ·i~uuí 11'­cl Ullall•lt• lwl'llt'l:l ha'h el fi11 le l,1 n•. Ulld:~ J''IIIL niJ1 ,¡ l1 c.tJJ1• :CIIIIIJIIl' fllCiol por lite· le·¡ ht>1a, ~ll. •C.!IIÍI uatln nl•·nlnlllllll'llle .¡,. ·lllll'ldcc. LP~ tic'" jo\l'ltll• •u ICIÍIIIIOII .1 •11 UfJO!ron <¡HF> lcr• 1<" lla I:C Pll. ~l nlt\l'llto• olt>•t: 1('• F •tli'UIIIn lla uí 1 \hric¡uita a ·u t••taul'ia _,. la-lijn: .. i Qclt: IIII!CIIIll'' h<"IIHLill 'l itJIH' h.l (•:nO""! ( 'lt"IIH"U:t-' ltO t• fnt l :l•Hl:tl'. dat dr. Pll t>l al rico C:P la ( '.tteclnd . .\' ,¡ U1o alii"'·J•t!lt•al.:ll tco.Jo, '!"" e "'" llu. itl• \' ntÍ'l"al,JI·s . . Ya \1'' l{lll' 110 C• posilclc• h u·Pr ct•- dt•r: '"¡ ~~tadr1•: -E· • ,\a lo 't' ... E-t·11d1a: O Ira l'ar. riol dt• "CIIte :'Í !'alml11l atta,it·-a la pla nela. y lo· ~rirn' se ll.!ltiiP\;tcc c·r•ll lll!l \'ÍiliCJtl'l•l' Y lfiiSfo( 1'1" IIIJ"Í l'ltlo10 l'IIJ' rdc, IIIOII.Í'I": --Su IIIC CJ<'IJrl'l' uua idea. 1 ijn ~[a. ira. l>ila.pnr lhf'"! ;-;lJ'Ilflit:•wnn •ll':ll lu-11 ,,.,cJI'. 1111 oll!l l'lt~lu "'" dt• 1111 11 11lce :\l:t~"'H ·o: PX ·lat~HÍ .\llu1 "'·"-la .\[a¡ iquita e~ lill:t pt•rla' ¡ \ c¡nit·ll •e atn•,c.iu! (~111111 •1110 leÍ, la'llltllllila? Yc):' ~le dan1 l.111t11 •11 to rln,n. a lh11 :& ,J,,t•¡t.ll'llc\1 ltrft•llll;ISI,'l.l :l~fJitl'ljl ('. ti.t 1 tacc !.u al dta -l:..lltt•nlc .í Unulu. ¡ Qcll' hurl.lliiOS nlto1a! t!X,.¡O.tunron, t•-. llllc't'':u io s:dlt atetes de que ~u de IIICUO• Ja~ (J:~\ cs. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 1.5!) -Me resi~nnn~ :í quedarme yo: dijo volverían :Í r·t'.-ra r. hat'il'Jcrlo ~1 llll~lll p!ll•«to parn ~Prin. pru. tra lo' :nul'hles y halda•· rcr·1o pata denre deiar !:1 l'amilia ~ob esta noehe. impedir que ~n 111:1 lre "."I''C el Jechi- Rec:ol\:in-.e. pne-:. que 111Ít:ntms que nar del pe-non .'' el nn_i¡· de la !.!n•n .Tosí- y Mariqnita"1111ian :Í hu,t·ar:'~rlnñn. 11:1\·e en la c:erradur:c. Treno Jo., dos .i•Í\'ell~'" f'alrlrian ha;;ta ¡,, JHH•rt~~. con .:\ln.nnel y jfarianita. qne (()11/tf.iniWPi.} SECCION RELIGIOSA. EL HOMBRE COMO DEBERlA S : R, CAl'JTt:I.O YI. EL ASTftO. .. Los jtl.~fos, cii('e !Su u Ure.:.;orío, <~On 1/.~f¡•ns tlP,,firwr/m; tÍ r:olldw;Í¡ · ¡w.~cou .'11/S :fi'((S f!lU'II.IIS oln·rt.~ rÍ Ji n ,¡, '!IU' :tlo, ~/Íiflll'/1 1Í uur·~f,·o [111'1'•¡ r¡ru· t•-;f,- 1'11 los cir·lo..," La hi"tnria del Apo~tol San p,.¡,n ne~ando :'i.ie~•wn•to. C~< la cll' ttWLtliUL tittlll ele nisliauo.; de Hlll'~tros dias ( !n.'1ntos ho.nl•rl'~ tlllsil:;nillle'>,ntyo t'O­raílol1 l'S IIII'JIIl' lflll' Sil l'ios, l'~ de .. l1:al Í •ns jnmltcCiotos y s:wri:itoJ .. ¡¡ alcua pn:a 1m •lll' d objp. tn de la.., l•t~t·la-.: 11c sn-; n.tui~o" iu..:rt~. clnlo-. Se.noj;ctJit• lw1JJI1;e i"'""la y •r~t·rifi. o·:t la :n',¡,. -an' t de; la.'> lt'"·nade><: 1:1 li!tt!¡'[i\ 1 rll' la o'CJIJI'it•U·Ía ... I<;n cl•l:,!ln prc:•eulc hay [¡loerta•l l'"'a ti olfd. p;•ro se t'an·•·e rlc lihl:rtad para ~·lf.i,•JL Mn. chos ho1ubn:s liugeu ser peore~ tic lo ¡ 1- que son, para dar !.,!'U«to :. HUO!< poto" qne ln" rlespre<'ian cutre tanto desde E'l fondo de su eoraílon: ; Cosa rarn.: He re~ig11:111 :Í semejante esci:\\'Ítud te­tlleroso~ ele •¡ue In" 1'1'\J.llt dt~hiles y para darse aire" de Nij)Ír·ifu¡.¡ (ttufr•s. "E" nnn. do la~ pla¡.;as m;'is ).!Tn\esc1e lllle•tra {pol'a . .jp, in nuizut, la prwa fir111ez:c dn C''lriÍctet qHP tienen hoy lo,­lcutllltres p:tnt obrar y flL'II"Ht I'OIJ toda 1 iltert:ul. L·t indPpeuJencin int~lectual v 111oral de lu-. ilt.IÍ~ idnos dc~ap.ue..:e aguviadn por lo.~ ;¡¡·>uto ·iJilÍuntn-. r de­lante de los l'laiiJOI'l'" y los clese<.•'' po. ¡Jillare· hav ana cN·Iavitucl•·~·ueral de p••ll'<:tiiiÍl•lt.l•¡s \' clo :.r·(•Íoncs. "ya no hay jn1.tit:in. re í tiol;llidad, ni hu•nl•res teme. •·arin, 11; pre\ j,ivos. 11i i••fe~ lll -'olrln. dos Toodus r·p le11 ;Í !:1 l llÍ•'lllll prc<Íoll. 1 •t••'lll ''ll'\'llll't( •oplrodl'l 111isnw lcurat•au. L·~ •ltllHlidad .\.:PUPrat r•rocltJc·•• la it:;naL ·i:11l; ¡,,la jel'lllfliÜt v luda di-•·ipliua d!'•llf•- pri•ue1'•'-. porqHL esos son los c¡'ll! 11(,.., pesau y . ott arr, ,¡f 1du, 1uu· ~ ... a i i ralll'l ttXte 1t1r •¡IIP Jo;. l'0uvic•·te c11 c·it·..:"' irc tt\tltll'll- Vosotros, ; oh c;ri·ii•utl"' clcltcriai:-; tmhajnr para Cfllt•lo• o.:ai':V'tt:lt"' 110 o,CJII­titJI: Ht'tll cleltilitiíuoln•e. l>c·l,Nial• letwr ot:,:uilo cu prudaumro.> c;¡•i"tio¡lll8 El l'ri;;tiauo e' el verdadero -al1in. P.! •¡ne Hl ''011 '"ayor t·ertcla, porque ese! •¡tw pthlcll~ >Pr in.-pirado por la [nliuita 1/ sabiduría. El com preucle el objeto de .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 160 la existencia terrestre y no lo engañan los goce!'! pa.c;ajeros, ni la gloria, ni la tudes ·rosibleA en la uaturalezu. huma­fortuna, puel'l a 1 fin de todo e~o ve la na. ~ escándalo, al contrario, es hien eternidad. El cristiano e11 un verdadero aco~6qo en la sociedad. El comzon cul. héroe, pues <·ombate s61o en un campo pable¡no gusta estar ~:;úlo. Cuando en. oscuro hajo la mirada de Dios y por el cuenta a que otros participan de :ms amor de Dios. El cri'itiano es el verda.. malas pasiones, se tranquiliza, ahoga de ro héroe, porque lucha siempre, toÍ mi!crupulosos, sust·ep­juro ~ue cifra su gloria e u blasfemar tibies estrechos e u su11 mi rus ,~ i uso. del D10s que invo<·aba l'obre lns rodillas porta les e u todo para LH¡Hellos t¡uu de su madre. U u impío es uu cobanil• tiene que vi,ircon ellos,y Jlcguu il:ihta que, como uo tiene energía par·n. ser persu dirá lot1 111undaoos quP la fe uo virtuoso, trata de ahogar ~us remordí. tiene cabida ~ino en la~ a.lmaH pc•¡ue. mientos insultando •Í los que tienen va. fias. lor, porque ese valor los humilla. i Y ( )t ~s est•Íu desprovistos de aql1l•l en. valdrn la pena de perder su alma para cant que llamau la bondad. Mlllteutlo agradar á esta clase ele gente ! su fe vor IÍ J.¡ amargura de su it~tole. Un t ristin.no, es •lecir, aquel que ha rnuci , y soii;lllolú con un ideal iutposi. nacido y ha sido hautÍ1.1Hio en el ~remio ble, rece 'OIHO coi lJilisiernn n•ducir al de la Iglesia y no eontiesa su fp ú la (atol l'ismo iÍ una medida tnn nntipiiti. haz del tlia, no solamente es un cobarde, ea q e lticiernu aúu m{IS estrccJ,a la 111no un in~ruto t¡nc no sabe agrndoccr pnert dl'i delo. Para ellos In 1node. la hoHpitRlitlad t{\ll' se le ha t:oHcedido, rncio es 111111 dchiliclud, ~~~ houdad nu,t y reniega de &11 madre y la deseo. trait.: u, el despotisJUo un dogma y In oooe. líber td una herejía. Ou:uulo umuifie~<- El buen ejemplo es mucho m.1R pode. tan guu gt!uio es cuando t ratm1 de roso que In." buenas palahraq, porque exalt r um~ glori" como la de Felipe 11 una buena a!'eion significa una vcrtla. v In e su {poca. Picw;an 1p1e glorilican dera convicciou. Delante de un ejem. {¡ Di . cuando eucucutrun poRihilidad plo de ,·irtud hay muchos que exclama u de h ir á sus contemporáneo¡;, auate. con San Agustín: ·• ¡ Aca<"~o yo >W pu- nudo alguna l'onquista favorita dria hacer lo que !taren los deuuUJ l ·· estra l~poca. Este es el motivo que tienen muchos a hay de más desa~tro!'.o para la para odiar iÍ los ~notos: lel' echan en 1on qrte e~te modo de comprender. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~--- REV I STA QUI~CEN AL. lül l la. Hay almas leales que vacilan y que 1 infn.libi liclad wnnpada. Diost¡u-Íf'l"l' gne teme u tener que seguir el mismo ca•ui. haywi8 d bien, decia ol Apóstol. rfe lltCt­no en semejante eompa.ñía ; los i ud i fe- ncra que ¡•ednzcoi.~ al silcnCI.:u {(l. iy 1!11- , rentes se comparau con estos hombres rancia dr' lo.~ imprwlentPs. que lla.mau hipócrita", cuando eu rc~tli. Católicos, hermauos mios, no os dus. dad no son siuo inhábi les é imprnden. corazcnei.s nuuca., nunca vacilms, 11i tes; lo:; hijos ele la I~lesia se afligen teugais miedo. Sin hacer pacto con 1 con egtas divisioues qne les duele )JTO- ninguna debilidad, cou uingunn 1nen. 1 fuuclameute. tira, con uinguoa de las tirauías de la:-o. El ~pí1·ift¿ del Sr.iiO?· es bueno y S!ta- ciudad moderna, sabed compreuderlo, ve, nos dice el sauio; y la tronltpPlct del amarla, combatir para salvarla, sin ma. insulto, añade San Agustín, no sasciüt nifestarorgullo ni tampocoamarl-(ura .... sino (liscol'difu; csf/1·ilC8. Por amor de Nadarieucias,q•w inter. pret:.hn ,¡su antojo, :.e convenció de que :-;alcina hnhia cout1arlo elscereto ele su~ seutirniPnlo~ :Í Jacoho,-y así un tuvo t·cnpacho en dejarse llevar ,..¡n re~nor. dimieoto por el amor que lo ce~ai.Ju. Ni 1íl ui Flora tenían 1,1 m:is leve so,. pecha de lo llllll'ho que atonneutnhan á In. pohm mujer. Ellrt :an iw·apaz eomo um ele !JOner~P eu uua ;..itli<\CJou equí. vocn, los espiaba siu ce~:tr, ln~ciciHlo uso de torla especie de ardides para que oo la vieran; permitic~ndoles que se ha. lla.rau apn.renteuw11te scílo:; eu lugares en dourle ella pod1 . ~ \'i-.:iln rlos sin ser llv istn, y cutóoces cou lltÍrada ardil•ote couternplaba á aqncllo:; dirhosos j¡). vcncs, así como el mtwrto ele h:unl•re mira dt• léjo~ las frutas que uo puedo :dcao:t.nr. Ella, con cruel plaeer, .,e go. talla eu atonncntl~•~c; y coull• t·ieltas rnujPre~ de mala índole 'torturan c'1 sus ri n1.lcs, aquélla, extraño m t :íct e r fe. rneuino! huscabn ella 1nisma ~u dolor. Peu~nl•ll que pue¡;fo qno I'C sacrific·al1a para hacer feliz :í H.ogcrio, quería ene. dir 1:~ iuteo~idad cle sn dt·~usperaciou por el cariño qne le tenia, alegníudo o al ootu.r cuiÍu vivo era y cutín poderoso todavía se eucout mha e u :m coruzou. El la no acusaba iÍ ~ll ex-novio, - al contrario, se reconocía iwligua de ,:J. Aquella 11111jer tau altiva y orgullosa se htunillalm delaute ele sí wis111:1. y le eon. ce!l,>l0:1. f'nl 1 e ll'i:lS lll11Jel'e' qtll' llll- YCjt· ·1w p:-oul••: ella ln ~abia. S11 ~v:wro de 1 idn 1' h e::e ~ía tnism:1 d·· ··11•·a•:\r·. ter la hauian ).!H'tndn; ¡w;·" la callsa verdadera en1 el uiu·..::>~u brillo de su ex í" tenci:t, la fa 1 ta de fel ic·id:td, la 'l u e n:juvenece ha'q inteledlwle!: y físicali; la erlad de los entnsia..,mos ge­llerosos, de las accione' heroicas y de las 11ohles pasiones viriles. Sahin~ lo re~:ouocia. fraucamente y ad1niralm su hermosura fí . .;ica y moral. Los días se couYirtieron en 1-illlllaua,, que se couta­lmn pesadas co1no plou10 ardieute, y largas como f;i fuespn sig 1 o~ pa t'::t, .a.l­mirn. ba y h~ gnstaba era el ~v:\IJtelin ¡mm i!L uiüa fJliC re"o~ía y con,.,ervaha. como reliquia<; su; 111:1~ insignificantes opiniones y la< t!sttlllialm. y revolvi:L tleutro de su me111oria cuando él 110 os­taba á. su lado. Las twtusia.;tns palabras eur rc Sabina y él había al)..'IIIJ<1 .sel'l'etn li:.;a. A veces Su.bí un, l~ll tÍlHto~ lm)lnento~ de sumu tristeza, ~e pre!!ll!ltalnt si su~ fuerzas resi:-;tiri:Hl ÍL t;iuto~ sufrirnieutos; pero estabn. re~ueltt~ ú pet'llaane··er lír­lno. ¿no iba. 011 ello la didu1 rln l~t.gcrio y la de Flora 1 Un dia Jo, vÍ!Í paspando por las tdamedas del par'JllC, ntsuiwmdo Ir • tame11 te ¡·r.tno aquella, al lila~ fu ltees qne Dante veía pn~ar hajo Jo,., bosque. cillos dc;,l paraí-o. Le pamcíau tan l•e­llos ambos, l!\11 nl prnptí-itn PI !lllo para el otro, c¡ue ui por UlllliOtHeuto ht!l,iem deseado uo verlos fe lices.. ; CX)IuO HO ha'>í:~o de ~erlo dos 1nari vo~as croadas para go¡r,ar del sol. ernlJriagar,:e cou el arotna clt> bs flores r volar h:ít in el ideal: Ella. la Os<' U ra alscja, .lebL•ria pe•­llHIIIe• ·er t!ll su eoloueu:¡, han•r·c (d\Í­dat• y traoaja;· "'' 1\r:tllll'lot~·. E-e \'LI '" hl!~·ar Pll !oda j11-1 i•·1a. L .. , ~,,¡-e u tal •e eu u11 lwtwn du pi<•,Jra C(lll'llad:a ~o!,re. vivido a las llllltda Íulll'' ¡,.¡ allll!.!llu parqlle. Dt'll'a- dul ltal••" -e \'el!l llll !.o"'l"cl'Íto de tHt•rnlc< ,.,tl,e•t re~. cu_\"\' tlore,; ¡,J:IIwas altPrllai"L" • un rn,·iuu•' rle fruta,., 1nadnr:r-. Flora ti11í un:~ ra111a ,r cogitÍ una ltuttlln rnjn. Hn~erÍt> lu I01111Í h tllanrt \' llev•Í 1 ,lis la!.tr,, \.t mora n:adura j~llltt• l'OII Jo,.. dedos que la apwlahau, y ell sc~uida e:OC:lllltiH~ eon tierm. enrin,id:1ol a•¡llell:t ltH\:,c,·i¡¡• hl:uwa .Y rns:tdll, trn-l•arPute y c·a-i ,111 fucnlil" .... :--\:ll>tll:l oli1í 1111 ':d to I'PIIItl '' hubiera sidu h~::ríd:~ por 1111·• tic• ha Ílt\ 1- ~iblc. Ju-,tintivau•eute u:iní sn JIIOJlÍa 1uauo y la viú graude, 1uoreua y eUllnre- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 163 cicla por la~ faenas donu:~:ticus. En el ter - los cah lo~ blancos que habían nacido t•er clctlo brillaha unmn!!nÍlico auillo de en los 1~ timofl día.<~ entre ~;u negra cabe­rubíes y tl i nruante~. Sí' lo nt ranr.ú JHon- llera; e 111Í1n~ las arrn~nitus que a ¡m re. tameute,yconuna Ílodifctetwianpareu. ciau en nse~ci';innPde los ojo• y al de­lo ~e adeln11ttÍ htít·in Florn quc ... e hnhia rreclor tf lolllahios; equdi•í la te~ mar. puesto de pi•~ al Vl•rla lle~al'. chita po Iros sol<·~ del cnrnpo .v laR pecas -No te muevas, hija m in. clijo,-fHÍlo que a111 rillnlmn su frente .. En fin, no tlel'eaba hnf•erte e ... te re~nlo. Toma este ~e penl nó r:inguua ill• las sefialeR de 'luillo .... Sahi u a hahlaha con 111111 vo1. de•lnstr que njaltautn• antigua belleza. ~olpeaola, y como ,¡ su lnarl'ha pret·ipi- De-pue tlo e"te extíllleu, npoy•íse con. talla le hnltiera irnpeditlo la respir'lciou. tra uua IIIC'l\ cou de~aliento y cuhrién­N o, no me lo a~1 adez•"ll!':, :uindi(i, e•o no rlose lu ra cou lns wano~ pen~;Ó: "a6n me ~~~,;t'l. E ... e a11i llo ittci ri'i 1nejor en M lo h hiiH'omp'fendido hicn: ... Estoy tus d!Jdo. que e u mi~ maua?.nl' .... ¿ E.¡t:'i vieja, uj da, fe:\: Mi belleza me abando. rnuy )!raude para .ri_! .. E~? 110 itupor; utÍ :~in;. ~er yo en la cuenta; mi juven. tu .... se te eou~e).,•llra ltll au11lo .le oro a tml, mi c~peramr.ns, mi por\"eni1·, todo tu rueditla para aptc•tar ll~l·. Y repu~o huye. t o me abandona, to lo cae, ns{ con muL arunruu -ouri~n: Es c·o,a rara eotuo el 11101" de Rocerio. Pero rrre que. ,.,)mo o>e tri~te cou. tle tieta resolt~~·ÍOII, de dolut iuttwso, de ,.uelo. 1 ¡uella \CZ ya no se vistió con tomprimida t¡m·ia, lo dcJ í de uua ptc- el <·uid; lo de otros clia~. Un traje de 1.a. Uua ~o~rc•·ha nltll\C"tÍ •u corazou. cadtdlti gri>~, largo y sin adorno la ¡ Acn"o :-:nhiua lu aru .. lo,a a1Í11, y !'>lis lllO- <·ul11 in e piés t'Í caheza, y por único ti ale<~ f1 io'i lo hnloinu cu¡..afiado, ohede. ndonw habi1~ puesto alguuos encajes <"Ío11clo ella ú 1111 t•xrraiio ir11pulso de negros<¡ te le cuhriau parte de la freo. !!II"IIIOñería uattual en ~u cat1acter l 8u te y le Linn sohre lns e!;puhlas como eondtH"ta --e le prc,t•nttÍ J,ajo 1111 prÍI:·IIra nua ROIII ••n trn"pnrente. No pretendía llllt!VO; hnltia jnzt._ado :í Sal,iua !<ÍII oir- n~mdar, pe10 produjo eu Rogerio un In; era JHct·iso. ~·•C'·, eorregir el uml ~cutiruie to opue•to al que e":peraba; IJIIe lll\hta !tediO. Atf:'nndo l't'll esto e11 luga de parecerle \Ícja y ndícula. dcsl'lll'liu•ieuto 111Í1Ó .alujun-e zí :-:ahina mente 1 al ve~ti.!a como otras veces, coll In enl•f:'za erg-11zdn, el nudar ]cuto, vió e•• el a rmn hermosa mujer, con liU y tomo el du 1111a pur,.,oua tJIII' llcv:t 1111 111itndn r ~tlic11te y facciones bien for. ~mu pe•o r¡uc l:1 "~"\"Ía :<Ít1 'l"'!rerlo. matlas, d lll!lllen~ t¡uc p:ue .. ia una de En tauto ella eutn', ú In C'll."a; suhití :tcjltcllas uaágcnes tle .Dolorostt que pin. á ~u npo~entt•; ~~· a•·ul"l"tÍ .'a In \"eutaun, tan al ~ é de lu Cruz. Resuelto ú ha. que al.riú ele par ('11 p••• ; sacó u u espejo hlnrla e h puerta clel comedor, se a la luz y se miró atentamente. Uont6 ¡puso ú uardarla.. Ella quiso elltrar, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡------------------------------------------ 1 Hi4 LA MU,JER. 1 ; pero ,:] poniendo la ruano en 1::1. cerra. chillido~ agudos eu torno del trebo, y el 1 dnra la detuvo. canto estridente de la ci~arra eo~onle. -~o, Hahioa, la dijo firmemente. cía el aire. E" prl'ciso c¡ue le hable. Drmasiudo ha -Otro dia ele tormento! pen~tÍ ella, dn ratio ya este sileucio que usted me ha fijándose en el por\'euir, y tra taudo irupne,;to. ~eccsita.mos todos acbrar de figura.r¡;e lo que seria su vida cuan. e:-ro ... ~i hubiera usted permitido ha. do Flora, á quien ha.hia nmndo con blarla desde el primer rlill :cuánto<~ su. ternnra materual, fuera In esposa de , frimientoR se hnhieran evitado! Rogerio, sn novio, sn úuico nll10l\-y 1 lWa lo miró cou tan bien fingida io- c;,¡a.uclo ellos se f11ernu juntos clcjiiudola . diferencio. que él no supo qut' pensar. sola, ,..¡e11rp1·c solia visto tan contenta, de tmagnmctou para no ver ose porvemr, lo cnalmc alegro.... ly volvió~e á su pasa.clo, lleno de espe. -Ah: por Dios! exclarn6 él con im-¡ ram~as, de amor y de confiauza, repitien. pacieucia. Acabemos, Sabina, esta come. do: Pe ro l-1 rne amó, e~o me queda, me día. Quiero hacerla una pregunta. Con- ' amt) y uadie me quitará e~a. idea. : tc:sternc con la mano sobre su coucieo. A pesar del calor, el ~eñor de In Ru. cía,¡ Ha. olvidado usted el pasado? Ya lli~re y Hogerio habían montarlo muy no me nrua usted! de mañana para ir Íluna hncienda le. Ella se irgui6; sus ceja,; se juntaron, jaua. Nabina. para domar sus penas, :-:e le iluminó la mirada. se ocupó asiduamente todo el día, y - Y yo, dijo, le preguntaré si ha tra- logró que la tarde llegara al fin. En. tndo Jt• leer eu su propio corazon para tóoccs una bri~a fresca diLÍ vida á la. na. ver ~i nlÍu tiene flerec110 de hacerme turaleza, y las aves c¡ue parecían ale. esas preguntas. targadas empezaron á cantar su himno Uoo uu adeU1nu imperioso lo aparteS vespertiuo. salt~mdo de rama en rama de i:l puerta, diciendo con aceuto de eu busca tic sus uido~. Despues de vi>Si­Lielo: tar la leeherín, las pesebreras, exan1i. -Pa~e u¡,tcd por su ca•niuo, y déje. nado lns cueutas y contarlo los qne~os. me -<.'~uir el mio. ;Somos libres ambos! hacie11do temblar de tnietlo 1Í lo, >ir. J.:J se ioclio6 eu sileucio y le abrió vientos cou '-U voz hrcve y grnYe cada ll la puerta. vez q ne encont raLa la menor se1ial de Ilast:~ el seiío•· de la Rnllil-ro observó desúrdou ; ltabiowlo rlado todas sus úr. •Jlll' sU hu(.~pocl pcunanecÍa HilenCÍOSO J' deoeg parn los trabajos del tlin RÍguien. meditalmudo dnrnntc la conaida y Jes. te, y eoncluiclo ~11!; negocio~, ~nhina pues de ella. Pero Ro~orio se excusó se alejaltn rccogieudo en torno ~;uyo dieie111lo que le preo¡;upahau lo.c; noti. ~;u largo vestido que se enreciaba entre cias políticas. Pues estaban en el vera. la paja, a~ustautlo á los gatos y ú las 110 tlt• ll'\70 y b guerra cou Prusia em. gallinas qne nttave,.abau In solitnrin , JH~?.nbo.. grnnjn , euando un ntido la hi~o pouer :-lnbina n.l tlia si~'lticntc. mny ele ma. el oído. Era (t\guien que llegaba á en. fín.ua como de co~tumbre, despertó, y bullo, y por entre }a!; grietas tlel muro COII trnhnjo sncm]ÍÓ el VelO tic tristoza de tablas VÍÓ á 11ogerÍO que i'C uef>rnOU. iu\·enc·ihlt' que se !rabia apotler::ulo 1le tnLn,cutre~aloa. el cahallo ,-¡ uu sirviente ella. El calor era sufoc·ante, ~r auuqne que pas:a l.m y se rlirigia riipidnu1eote há. el !upue'$to po. momento r i corazon lie lanzó bácia dia oir cuanto elijernn. La bella cabeza usted con i finito cnrifio .. . .. Parecerla rubín del 1 ~le lJio~ que e~. estar eu la iglesi'l de. dia, lo b:~rá llatl~ra}mente y ~iu tmbaJo. Jaudo á sus hlJO:i en la casa en poder A la~ ~>ets y mcfha, tot,gu. o uo sueno, de las sirvientas. ; Una hora! Sólo se se le deberá de.,vc.-;tir y preparar para les piJe este rato cada cua.reutn y ocho dormir, y cuando despierta eo la no­botas: ¡quién puede negar que aquello che, no admitirle juego ni entreteui. es runy posil..le para quien lo desea 111iento alguno. realmente! Una. costumbre perniciosa tieneu las El uiiio debe criMse lo m:ís robusto a111as, v es la de sentar el niño :lotes posible áutes de la época de la deuti- de ([Ue 'tenga fue rza en la columna ver. cioo, aquella. crísi~ al tra,.es de la cual tebral para soportar el peso de la ca. pocos son loll que pasan sin enfer111ar. heza, y con esto sueleu volve r~e los Es, pues, necesario procurar robuste. uiños contrahechos y producirles en. cerlos (aunque uo eugor,lado;; dema. fermedades interna!>. ~u ac debe sentar siado) dnrautu los primeros weses de uu niño úntes de los tres meses, y esto su existencia. E l baño, la buena y ~;aoa n,poyúmlole la espalda con el brazo; 1 alirnentacion, el Yestido abrigado y el hasta los cinco ó seis meses es que pue. ·----------------------------------------------------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA sólo, v aun entóuces ~;e le pondrá nn cojín j10r ele! raf;. po r ~¡ l'C cnusn. en e~a postura. Desde qne el uiíio ha c:umplido dos 6 t rE:s mese!1, ~;e lt! debe :u:o~tunthmr :í que se esté acostarlo en el ~uclo. •ohre nun alfombra ó un coldwn delgado. eu donde fl ~e entretiene con cualquier cosa v ~;e siente libre de los bra1.os de la ar;ta. Así crcee, :~ cierto que suelen ca. rniuar mfis tarde tple los •¡ue ~e euH~­iian por medios artifi!'iale:-; ¡ pero eso qué ÍUlporta, si es miis IÍtil p;n:J. la ¡.a. luci empezar por gatear 1 Ht:lliO" oiclo frecnentenwute ;Í las 111adrt•s la prco­c: upaciou de quu el ui!lo 110 uehe ga. tear porque MJ eusuda arrastiiiiHio~e por el "uelo; pero todo lo que "~ n:ttu. rnl es ~exta n.rte .le los uitios de lt:'S\lltas de la clent cion. Pero eu e.;,to:; ('a"o", corno en UIU hos otros, :>e debe echar la cut. pn al ~lstemn de nlimeutnciou tptc lra1o tuuiolo y ú ln 1lebilidad del uitio. fre. cuenleJ 1eutc ngnnada ¡•or un wnl mé. todo d ~ c·rianz~ •. El u~o del h:llio. del aire lil1c. •le un llonuitorio ventilado, ele \C> "dos ligeros y nhrigado:-;, de unn aliwct\ a!·iou :ulcrundn, h:u(l 111:Ís f~t'i) la !leu ciou. Adenms es Jllct•iso IU\lt'lm \ igilan ·ia pata dar :Í tielllpo los reme. tlios t¡ e ~e ncc;c~Jillll nmudo hay ata. que :'i ~ cab(nn. tÍ ronvnl~inues, por ~IH Jo¡¡ sÍ u OJuas lLIIÍ" peligro~os en ese caso. Dl-hcs le tenPI' b cabeza. fresca; l o~ gorros de laua y las gon a ' acolchou:t. dus del tro Jo la ''asa son lllllY pctui. S. A. m: H. LITERATAS FRAJ CESAS DESDE EL SIGLO XIII HASTA EL FIN DEL SIGLO XVIII. (CONTI~UACIO~ . X Am:~I.\.S ue esta<; llllljeres polftieas, luciau cu el !'iglo de Luis XIV grau número de mujeres ele >-ociedad. d:uuns de alto n\U}.!o, de ruo•olales t'llll Í•ÍIIlo" que lmbiau visto eu su primera jnvuu. ~~--~---- tud la ot·iedao ele) ¡111lario de R·un. lmuil14t, y t•ouscn·audo ole l-1 el ree11er. olo dt! Ju buettO quP allí se ha hin inveu. tado, l ennon á la corte de Luis XI V un bri llo y lnc·imicuto particular que jaJu:1s >-trn~ e u su estilo. s.mta. J uanl\ de Chanl:tl' la fundadora Hablamos de .ÑfAD.A.)f.A. DE .MAlN'l'E. de la Orden de la Visitacion, era. ltija NON, m{~B conocida por sn vida extraña 1 ue Benigno Rahutin Cuantal, y babia é interesante, es verdad, que por sus quedado huérfana desde su niñez. Edu. obras literarias. cóla un tio, quien !iupo darla uua ins- Descendiente de Agrippa de Atll>ig. 1 truccion Jigna del despejado talento oé, favorito de Enrique IV, historiador, de su sobrina. A los 17 años se casó literatoyfanáticocalvinista,la.señorita con el marqué~ de Sevigué, pas6 á la Francisca de Aubigné nació en la pri. corte y prontamente quedó viuda y con sion de Niort (en donde su padre e<;. dos hijos. RetirÓ¡;e cutónce~ á la Breta. taba preso como protestante y rebelde) 1 iía á Hn castillo de !.ll fnmilia, eo donde en lü3G. Pasó sus primeros años en se cousagní á la educ:wion de su bijn, Am~rica, lugar de destierro pura sm l1asta que la. estn!>ledt) veuta.jo~aruentc paJres, pero habiendo vuelto :í Fran. casúudoln con el t·owle de Griguau, go- l cia se convirtió ul catolicismo, se casó 1 bern:-.dor de la Proveuzu. Habiendo con el poeta burlesco Scarroo y pasó teuido que sepamr~e de su hija, e:;to toda su juver.tutl sufriendo humilla. ditS lugar á la fauta de ~Iadama de Re- cioues .Y miserias. Habiendo t.¡nediHlo 1) vigné, la qne se radicó eu b corte y de ~iuda en lüliO fué uomhrutla institn. allí le escribía thari::unet.te á la coude. triz de los hijos de tnaclarnu de ~lou. 1 sa de Grignau todo lo que snccdia, tespau, fayorita de Luis XIV, y estan. y describía la corte, el Rey y cuanto do ou este cargo tuvo ocasiou de t.ratar la. rodeaha, coB una grar·in, un tle, lle ella, que pri111~ro le regaló las tie. religiosa, l'cncilla, II:J.turn.l, u·mudo {¡ rra¡; de Mainteuon co11 el título de las veces de una irouía curtaute pero J!cu'Jllesu, y clc¡;pues, ú la muerte do Jleun de gracia y de taleuto, y otras la Rt:lilllL (en lü!:14), contrajo con ella pintando cou ternura sus ~t·ntimieutos, secreto matrimouio. Ln intluencia de ' Madama de Hevi~u(. lit! rllucstra en to- MadanHL de Maiutcuou sobre ]JHÍs Xl V do caso mcioua'í, oh·en·adom y cono. era iu111eusa. Empezó por cnut biar com. cedora Jel co1:1zou hutnallo. ;\!adama pletatne11te E>l tre11 de vida de b corte, de Lafaydte, s\1 nr11ig;t ÍlltÍilla, 110 se trató de refor111n.r las custmuure¡; co. caus:d1a de ponderar su virtud, :.u cou- rrompidas de la alta sociedad, iutrodu. sagraciou ú sus hijos, Ht brillante y vi. cieudo la economía en los gasto~ y lle. vísima couversaciou y su naturaleza vaudo ú ella las prácticas de religiou abierta, si neern., franca y eutu~->Íasta por rnás estrictas y más rígida~. Adernas se todo lo helio y lo bueno; a,;Í, cmul(lo lllezcló en In política é iutrodujo allí murió fué llorada. por la alta sociedad ca111bios radicales c¡uc exuspcrarou á de F'rullt:ia, puus había tenido el arte los protestantes .Y quitaron eu gran de hacerse amar de. todo~, y ;Í pe.~ar de parte la populariclad do que gozaba ge. sn tu.l~uto y .,;u lucimiento no tenia un nemlmente ~u real e¡;poso. ~o lo nw.lq uoriente. MuritÍ en HI!Jü á Cuando wuri6 Luis XIV (1715) la los ti9 aiíos de edad. La famn y e~ti. Marquesa. de .Maintenon se retiró ú uu mncion que licuen la;> Curi((s ( ll vo. ~rau colegio que babia. fundndo en lt'uneue,;) de .Madanw de l:)t\'lgué uo ¡..;aiut.Uyr, y ~->e entregó completarncute coucluirá l;iuo cou la. leugna francesa, IÍ vigilar la educaciou que se daba allí pues cutla tila ~e las cou .. id~rn. 111ás co. á las hijas de lo!; uobles franceses que 1110 el modelo mús perfecto del estilo babia, tomado bajo su protccciou. Mu. , 1 1 epistolar. , ri6 eo 1719 respetada por muchos pero j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 170 LA MUJER. 1 poco r¡uerida, pues su carácter rígido, velas interesantes y apasionada<;, pero frío t: iuexomhle con !;US inferiores y poco morales, y algunas poesías lige­ohseqniosidad con los poJerosos no la ras, las qnc, decían sus admiradores, lmcian simpática. hahiau sido est.: ritas coa ·u nc~ plwrna Las obras ele :Madama de l\Iain tenon armncada cí las c~las clel c¿mot. se han coleccionado en lO volúmenes 1 de ca?•fas, 'máximas 7nOtaUs, consejos Xli y pequeñas piezas de teat?·o, escritas pnra. que las representaran sus edu- Empezaba el siglo XVIII en Fran. candas. 1 cia, siglo del escepticismo, del ateísmo 1 y de los falsos fil6sofos llamados buma- XI oitarios, triste siglo en que los titula-rl dos sabios apagaron en Francia la a.n. Durante los últimos años del reina. ¡ torcha de la. verd:;tdera FE, para reem­do de Luis XIV el aspecto de aquella pinzarla por la o~cura duda: siglo de alegro y brillante corte Labia cambia. , Voltaire, de Rou:;.seau, de Diderot, d'A­do, merced .í. la rigide~ de la favorita lembGrt y de loa sensuaJi,ta" Helve. riel Rey, Madnma. de Ma.iutenon; Luis tius, Orimm, Holhaeh, Coudillac. y de XIV. anciano ya, achacoso, dest•ncnn. tantos otros t~n:va escuela alÍn pervierte tarlo tlc la~ vanidades del mundo, vivía la. juvet~tucl del mundo. Siglo de Luis triste y fastidiado, y su palacio era el XV, es decir, de corrupcion, de dP~1Ír. a~i lo rlel mal lanmor y del hastío. La den en las cost llltt hres v en las ideas. eortP, iiel retrato del eF ria, de triunfos y de vano orgullo. Sólo nntnralmente sp pervirtieron latnllien, cirwo mujeres lograhau distraer ac¡ne- y si hallia Jilrí:wfo¡; rnasl'nlinos, ltal,i:t l ila-; clamas y corte~nnos coo ~us t.:nontos Jil,jsoja.~ fcmeuinas, l:t!; que nhtian sus di\ ertirlos y f¡\utásticas uoveJaq. En salouc·s y nco~ian cu su intimidad :~lo~ primer lugar In. CmmES \ DE Atr,~OY hombres importantes dt• la ,:poca. Así, eon sus Carnto.~ dr lwdms, tan popula. b MA.JlQl·~:R.\ nr-: ÜRA'l'Ef,E1', a.wiga .\M.\ IJlJ DEFF.\~T, yue cscri- j Ut ra condesa,.JULIA DE 0.\R'l'gJ,XAU. hi1~ más de seis vol•ímcncs de cartas 1 CtJ~IJESA llE :\lnu'J', e~crihirS por aque- dirigidas iÍ Walpole. Voltnire. d'Alt•m- 1 lla ~~poca al~unas novelas, ;.;us ..1/l"mO- l>l'rt, &e.; la ~n;~on JT.\ J)t; Lm.;p¡ ~ .\SHJ.:, J'Ítt.~. y ver~os ele estilo soucillo, puro rival y protc~ida de 1{.~ta; )fADA~U V 11\oml. GEOFI•'HIX v otra!; rl:una!.' de la alta su. • 1\L\HGAHI'J'.I.- ROHA m: CAU:\tm;-r T,A cicdad, redbia.n ciertos tlias de la se. l • Fonm~. c\e:;..:emliente clel Juque de la mana á sus amigos y rlist.:utian con Force, Mnriscal Je Francia, escribió ellos altas cue;;tiones de filosofía. Na. ll muc~HI", u.ovelas hi~tórícn~ y :•lg',mns tnraluwute o1.ta~. t~1•1.i.cre~, c¡uc hahíau l 1 poes1ns a tiues del stglo XYII, ast co- n•ucg:ulo del ÜJISIJUJllsuto, observaban 1 mo la señol'ita. de la Rocm~. GnLT,E)I, una coudnl'ta lihrc y poco Pjempbr. taml1ieu popular por aquel tiempo. .l!:ntre tanto otras mujeres se dedica. Hon·r~:NSIA m~ YTLLJ.:OLJm nacÍ<Í en l1nn iÍ las ciencias. t:omo la esposa. del lliJO, tuvo una vida poco ejc1J1plar, sabio Anclrés Dacier, .AxA LJ-;J•'EB'RE dií; algunas obras dramáticas al teatro J DAcmR, que tradujo á Homl•ro C'U ver. fru.uces y esc ribí~ gran m~mero de no- so franccs, eutabló polémicas con los 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. eruditos acrrca de la lengua grie.;a, ) compu o muchas obras eruditns y tra. duccionefi tll'l ~rirgo y del latín. M Htf \ 1 )UI'n?:, llrunada la ,·arlt'ltÍaua, poetisa latina y muy vcrsa,in en los iclionms antiguo!!.~~ \ltcJAHIT\ BuFn}'l', qur• PS. mihíc'Í un optíseulo acerca clo la lPngua frnuCC'~a. Y uua obra titulada •• /J(ls ntujr.¡·r_s scibias ele li1 antigi.!Cdad ll dr.l(t hi.stfwÍ•t nwdr.rna.'' .JU.Al\A DuM~:E dió tí luz u u lihro sohrc las opi nionu de C.:opt',·niet> ac roo de la movilidad clv la tiei"IYL; la sríiorita de S:\11\T.Qt t:s. TI~. otro filosófico sobre la posibilidad de la inuwrtalirl,ul corporal. Pero en. tr•~ toch'< las mttjl'rc;; ele aquella í-poca, so clistiw•ui<í In ~1 \HQL'ES.\ m: L \M. 11Elt1', á c•uya \ idn. t'jt>rnplar, Cll lllL·dio du unn ~ocieclnd dcscnf reuadn., su unia In iuflneucin y alto mugo quo IHrpo, merced IÍ lill'i virtudo<; y gran mérito, r.onquistar e en la sociedrul. )j ijn de una rnndro r¡uo la diú p :-.imo ('jl'ri1plo, ella <: on•cn u iem pre su dignidad) t rn re pe• 1 ¡, p ¡r cuantos la trota han. En su en e dnbau rita los hombre m'" sabros) de mayor importancia de P u 1 • Su" ol•m litorariac; son eon idorn(hs do gran mérito cutre los mowlístas dul prrncipi(• del siglo XVIII. l~scrihuhn.. ríos trntndos a 'CI!'a de In "a mis/ (Id," el '"ÚILOit [j!l$/.n," la "rÍqlU'Ztt;'' \ILfÍO "di.scw•¿ol()s " y "?' frotas;" u un nO\ c. In ; " lft'jlc.ri.ones sobre las n tjcrr9," J una • ri{l de " Cm jos" di ri u lo 'R\1 luja ) 1 u hijo. Se In ha crillcnflo ruu. ellO el gÍoO ~llUUdanO «!Ue clan lo!! COn. ~;ejoc; í ~n hijo, y cierto filo~ofic;mo fal. !iO y !iOntimcutal que parece preeur10or el el cpte de pues usarin ,J uall Jatobo HMt -eau. 'in embnrgo, cr1 todas sus ohras ccn!':l ra amnrgarnento el liherti. rnje y fnlt ele rcligion do que hacian gala los jóvcncc; de su tiempo, " lo que, decía, 110 pruolra. suporioriclad 'le en. tendirnicnto siuo des6nlcn del cora. zon " ~in •!mlmrgo, ~'11 idlas ¡;ou po<'o sati.,f.,ctorias y e couoco que estaba ya contn~rinda con el tilo oti mo de su épo<'a, pueuto que rocormenda la det'O­cinn como 1m sentimiento JNxn·oso en las tnujcre ·y run11enicnle pnrn ambos ft•xos, y :r,¡consej1~ que ro~JlCien toda Jn"l'nctt¡1aC >n popular, Ya so noh~ en ~>us ohms lt palnhrn de , 'rr Su¡n·emo, cu lugar de Dios, y hnl1la mucho de la h•t'THanidw y do In. iguCLlclad 'h• la es. pct"ic hwmhna. p·tlnbrn de que tanto ahu~arou despuc" lo curi<·lopcdi"ta.c; y que in·ieron y aun trH•n pua euga. fiar fí lo11 i uoautos. A pe ar oc t; 1 ideas u u tnuto se pochosas, 1\ladn.ma do I~am. bcrt. quu hahin curnplrcto .}a '(j afios, mun6 cri linnamento do~p11es de ha. her recibi( los S:lt"r'tunenlo·. " 1 lav e¡, las oltros clu la 111nrquesa de Lau{he~•t, dico ~aint.Bctno, peusa. mi cutos por los e un lc:s rnorcreria que se In llamasen el La Bru) e ro rle lllS mujeres." S. A. DE S. (Oantin'J.ará). REVISTA DE EUROPA. CoN moth·o dol mucho rnateriol que C!llllba Y·• ~;ornpue~~tn ¡mm C•t núrnero, nucHtrn He­viat. n ri no qu Rcr e •rt:l •• \ mfl~<, no cncon­trnrnos en loR pcriótlicr" ']11'1 hnu llegado á nu tms m lllf s, notici •s importnntc11. En INOJ.ATERitA continúan nlarmadr•s con In situncinn do 1 rlnnda, r¡rre n • mojorn, ) lC!II 111 iuaurrcceiun do ll>S \"(' ·ir.vs do los colonos inglcscR dol snr de Af•• ••• Híillta nhorn nu se ticno nutioia c.lo um;;un cambiu en esos I-:scrihcn do ltuRil• que es muy probablo quo el C~ar a,bandono enteramente las riend~ta dol Gobiorn~l en manos do sn hijo, ) so retire ó vh ir t>n Í,h·nclia cmt su nueva esposa. A ésln no se e ha con,.edido el título do Ero­I'CrRtriz, y í'OnttnnnrÁ llnm tudosc C(lnd!lla de llfllstcin I.Jottrop, ) los htj s que ttl\·ieren, l'rruci¡> s y Priuccs.l!l de llolsr 10. nc ITALIA, ¡.;sr•ASA, \1,)(\IA:SI '• &c. las nnticinR nndll tienen de intcrcsnutcs. Jo; u FnASI:IA continÚ11 c•l r;l(lie tlismo ha­l'icn lo de In¡; BU) ns, y hn llc¡;nc.lo ñ t 11 punto 1:1 oxn¡;craci ~~~ de catos protendidos republi- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. f li2 L A :M U J E R . 1 c-:tnos, que ya.T 1 111' 0 :~-·it lllfllt, L.t tlre' ." R cn;ml tor1o , 'JllO- ,a~ v 1' da en '"~" mnc1.n e!lnna -contl:l-llla son ta ·hadnR dcclerirrzlismo.' '' Apénas ( rli- agit:winn. Qne el C$pÍritn clcl mal estó. ~po­ce la Rtvis/(1 de Ambos .1/unrlos 1 so atrc,·e derarln de Itl'llt'einn. Uespnct\ rlc haber suprimid , las 1 c·ivilizaciun cristiana, y t¡tlfl rlehemos c·nnti- órdcue~ religinsaH, haLer desterrado la "eii . .l 1111:1r por esa via, al momento se le llaum de nucHtra Rerlenc·ion de las escuela!< y per­clerical.'' s<'gnirln ;Í cn:.t;Í •·n el scñc en las eRcuelas y colegios perte.llleeicutcs c::uninu 'lllC lle,·a al nhj•·to siiiJremn: y ·, los al l~stndu. que nw prf').\"'1111"11 e·mil e>~ CRt· ohj ··tn sllprcllw, Esto es nuevo en Francia; pero ha mucho les conte~laré IJIItl 11n puede• h .. t.,·r "'ll,livoc:a- ti c•1npo que por :I<.':Í el ra•li<·ali>~mo en el Go­ciolt; que el ulojc trt priuu•rclial es el pro~rc- bieniO IH\ enseñarlo esta~; .¡ .. l:trinns subvorllÍ­so .. .... ;. Qué t•t< ~1 prngr~>o" '? ¡¡;¡ d<•:>:trrollo vas, en yo frntn cstauH'" r·n>[ahlon. Su nombre en hebreo signific;\ .sa­tisfaccion. S SA 1<'0-Célehro Pl•l'tisa. griega, nar•idn en ~fitiliuc, c•n l11 isl:'\ do Lesbos. J.<' 111cció 610 aiíos 1Íntcs do ,Je~;ucristn, segun al¡;nnos au­tores. Casó t•on Cercala, rico ciudadano rlo • \!lllr(lf;, de qnicu tn\'o una hija lhmacla Cleis. 8nt~ ''ersos fueron todos erótico!!, y so cree que uo Jo¡¡ c:om¡ntso sino despnos ele viuda. Urie~ns y romanos :ulmimrou sus obras, nun- 1 que no encomiaban en elln mayores virtudes ·------------------------------- 1 doméRticns. Snfo formó una acarlcmi" tle mujeres amantes tle !n roúsi<';\ : hay quieu rli~a que invontó el motro .~ríjil·o .Y el llamado 1 cúlíco. A pt'snr de que Sil!! <'nuternponineos asc¡;urnn que Rus ohnu> fm•ronnuntemK:tH1 no COilOCCII de ella t!Íilpunclill á ~~~ nmor. T,ns habituutos do )[itíleuo lo levantaron unn e~­tatua y :tcuñamn llHlllcrla ('Oil "' busto. SAlL\.-:\[ujcrcle .\bmh\lu, nac.:iclaen l,;;r., en CanantL Ern die·¿ :lños mcnnr que su ma­rido. AlgmwH creen que era hennann ele Lot, y otros r¡ue era herrmma de Abrahnm por parte clu paclre, pues en aqnellos tiompos ro­moti~:~ imos todavía se permitían esos matri­monio~, Sara ó .Sami si¡;nifit"ab:t. P''i11cesa De•uaHiaclu conocida C!l su vida para fJIIC unH cxtcn,J:\Ioos :v¡ni acerca de ella. ;\[ nrió l8fi0 niíos 1Ílllcs de .Je:lltcristn, ú. la edad ele 1:.!7 aiios, y fné cnterr:11la en el sitio eu clnndc 1lcspnes se fundó In cinclud de Jlebl'tln . ( 00il1Íill4ai'IÍ.). ~DEl prcsentP níunero se ha r.:tanlarlo t•n sn salicln, por los tmbajos qne so han hecho para mejorar la iro¡.¡renta. 1 1
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 55

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El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 10

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Distrito E

Por: | Fecha: 2021

Este tercer y último número del 2021 de la revista Distrito E tiene como propósito reconocer el trabajo desarrollado por todos, como comunidad educativa. Ese esfuerzo que se ha centrado en los estudiantes, en propiciar una educación pertinente y de calidad, en cerrar brechas de acceso y permanencia, atender las necesidades emocionales de las niñas, niños y jóvenes, garantizar comida caliente para todas y todos y desarrollar estrategias y nuevos caminos para llegar a más estudiantes. De esta manera, lo que encontrarán en este número será ese reconocimiento y balance del año, así como historias y testimonios de cómo hemos logrado transformar la vida de miles de familias. Como siempre, bienvenidos y bienvenidas a Distrito E.
Fuente: Centro de Documentación y Memoria de la Secretaría de Educación del Distrito Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Siesta - Serie 1 N. 6

Por: | Fecha: 11/05/1886

REPl1BLIOA DE OOLOMBIA. ~·~,,---,-~~-B-O-G-O-T-A:M-A-R-T-E-S~l;~D~~~-~r--- ;~ i ~ _______ ~~ ______ ~ _ -------;-;~'~":;'~:::. 11-'''' '----'''''T;;anarse la vida de otro modo; ser música y ruído; el u).. A..:.J. Á ;.. • I hipogrifo disparado y el lento gafián que gUla los bue. yes. La turba no puede cou;prender que de ese o~ulto CU ADRO DOLOROSO. trabajo de los .pensadores vive ella; que .son sus dioses La fatiga del talento literario tiene muchas veces ¡ lares desconocidos; los que la afianz~.feliz sobre el haz por resultado la ID.lse.na . Aqm, se trabaJ.a eu 1a s 1e tras !i del mundo'' lla 'lámb1ara que da rdde VbI Vida en dsu'ds fiáe. stas. p:na llenar un d eseo persona1, parn. consegU.I r 1a ce 1e . I IQb"Dora queI es ent e I 'ro e nJ do n e .a6 da'p redn I do co.- bridad de un nombre, más ,,jen que por el estímulo de ,1 nocerse, gue es en e ar ICU o e pen 1CO on e se VI. 1:. ganancia. El poeta colombiano s610 saborea comodi. gllan s~s Itteresets, y 1 que son los can~s, l¡}a en el m3uto do la. noche fría y ticmula NI el carmÍll de las fillTOL:/tti. . Sí, la Am':rica latina e~ Ílna é indiviRible: el Pre. sldente de la Acndemi:t venezolana se abraza entrechn,. ment.e con Vicuña 1.laáelJua, por más 'Jue como Jefe, polítICO de Venezuela les tire á la cara á los chilenos ¡ su ~a~osa. repudiaci,ín elel el.erecho de. conquista que; ellos eJ~rCltaron coutra los Aharlo~ venCIdos. La mismtt elesg~aClada guerm de esas Potencias no habrá destruí. do, SID duda, el cariño de l'llicardo Palrna por la lJatna adoptiva de Andn:s Bello. ' Sostengamos en el campo de las letras lluestra gran Federacl6~ latllla! eu hnto que la política amaina en sus mezgumos o,lLo" y. arterías, y dando altísimo ejem_ plo al VIeJO mundo, hga con vínculos atemos las dis. I gregadas partes del mundo de Colón. : Escribe, plles, el Reñor Mercbáu entre gentes quo ! no le. son ext~aña~. y que le miran como hermallo. Y I su mISma naClonahdad cubana (ll6 española) que él! D.ú..LOGO DE DOS ALMAS. (CSORJ'IO PAnA EL ANIV.L:nSAltIO DE úA SElÑOllA MAní .... DE .rnsÚS81El1nA, ESPOSA DE LUhl OARLOS ¡>nADlLLA) Carlos. Ánge1 'luO cruzas c"ntando Por esta tl'isto mansión, i Qué uuscas' María. Un corazón Quo por mi está p:1lpibndo. , Carlos. Eros tan bel1:1 y tan pum!._ .. ¡ Tal voz la dulce espemnza 1 1\~ía. Soy la suproma bonauza ; Soy la 61lheJa<1a ventura. Parl~ Ca.l111Q¡T tus dolores Tengo ccleste ambrosía.; Llevo por nombro María, Nombre de castos amoJ'Oi:I. Carlos_ Mensajoro colestinJ1 ¿No crOij brillante yisi6n? éNo OtS un sueño mi pa!:li6u" J No eros Ungido idea.l'I Ma1'ia. Mo formó on la Etornida(l nota do R~grO (liviua¡ En l:t l'l3fl!Ta tliamautiu:l. .\.ugul soy (lo la Picdaac.,·1:a. Hu. dCflgm'nH]o tu nhIlu. .Por entro r;icrpes marohando, Angutstia .v 11On'or siuticllUO, Bn tu.o,¡ ~HlI'Or:lS gimiol1tlo y cf.1 tll~ vigi1ia.~ llorando, Tú hlll'icava:-; la yordal1 y pl':l('ticDha~ el hieu, 8oñaudo cou nn E116u Perdido en b iTllll(,lI~itlad. .Mo iu.oc·al>atl; V tu YO? Sullió, COtilO hini'no, á. mi ostroUa! y yo, joveu, pura, bella, Bajó á tu ruego, voloz. Calmaré la. sed ardieute Qno tu COllSumo y dovoro..: 8ur6 hen6fión. aurora, Vristl\lina y plU'a fuente. 44 LA SIESTA Reposa. en mi ooraz6n IOh mi Carlos adorado I Carlos e I Maria I Proteja el hado Nuestra ferviente pMi611! I Eres bendita, Marla.! I Bendito 01 amor! Bondito El Sér Eterno, Infinito! I Ven á mi Bono, alma mía.! Agua de Dios-1886. ADRLUlO PÁBz. ._. BENIGNO RESTREPO SANTAMARfA. I tóricos en Colombia, y la incesante intervenoión de amigos ~\Iy q.~eridos, arr?-Btraron ti RESTREPO S., ya hombre, n la dlBcuslOn de cuestIOnes ardientes y al servicio, en puestos públicos notables, dela causa de la Justicia en la Libertad. Hijo único del feliz matrimonio de Manuel M. Res­trepo O?h~a y Ma1·ía Santamaría, .los recursos adquiridos con el dlano trabaJo de sus padres Jamás escasearon al hijo para continuar y concluír la calTel"ll de Jurisprudencia y ~iencias políticas á que s~s gu.st.os le llamaron. Empero, su Juventud no fué alegre ID bullicIosa; su cOl·az6n sufrió más do una vez la patanesca injuria con que la insolencia do ciertos estúpidos ricos pretende humillar al talento supe- Cuando el profundo Timón oonsagró su pluma y su rior, que humilla de veras en las aulas aun sin quererlo, talento ,¡ inmorta~ar los or~dores ~ranceses, contemporlÍ- pero que no tiene cabnllos, ni escopetns, ni jaurías, ni quin­neos suyos, nos dIo una razon de p,adosa ternura pal·a, co- tas de recreo con fuentes de mármol y estatuas medita­menzar su galería con el nombre de Garnier-Pagés. Este bundas ... Casi siempre se veía tí BENIGNO solo con su ya no existía, y su biógrafo, al volverle ,¡ Ja vida con su I libro bajo el brazo ó abierto entre las man~s, sil~ncioso y pluma, se adelantaba presuroso á quitade al tiempo ese triste, con una tristeza de dulzura. Los domingos, el día poder devorador qU!l tiene de borrar y trastrocar las cosas en quo los estudiantes medellineses salen en bandadas á humanas; IY se olVIda tan pronto á los muertos 1 recorrer los hermosos campos convecinos, quienes tí pie, Nosotros no pretendemos hacer galería biogl·álica, ni I quienes á caballo, todos contentos y bullangueros, él cam­creemos que á RESTREPO SANTAI\IARÍA se le haya olvidado I biaba sus botines por unas alpargatas y se iba por las ori­yá en el país. 1 Tan fresca está todavía la hierba de su se- llas delrío, que no distaba mucho de su casa, vagando sin pultura 1 Aquí, además, no tenemos abundante cosecha de rumbo ni objeto, hasta que el cansancio y el bochorno le grandes caracterss, y él fué uno muy elevado; aquí, las advertían que era tiempo de repasarse, tomar un baño á la grandes inteligenoias no son muy nu:nerosas y no siempre I manera indígena, y volver lÍ. su casa y á sus libros. van acompañadas de la ilUlltración cientílica que las hace I Si no nos equivocamos, fué en el año de 1851 ouando fuertes, y de los nobles sentimientos, que las hace bue-l presentó en esta ciudad su grado de Doctor y abrió su es­nas,- y nuestro amigo fué inteligenoia clal"Ísima que jamás tudio de abogado. Regresó poco después á Medellín, y al se desvió para causar un daño y que supo aliviar muchos I calor de las ideas que bullían entonces en todos los ce1·a­dolores. .\ bros, fundó y redactó" El Tiempo," en donde oomenzó'¡ Los que han escrito algo sobre historia moderna de discutir con exquisito tacto y viril energía las cuestiones Antioquia no han podido menos que poner á RESTREPO S. de esa época. El pueblo antioqueño escuchó entre los pri­en el número de los hombres más notables del Estado; , meros que le hicieron aIDar la libertad política y la sobe­mas como la índole de aquellos tl"llbajos no se compadeoe I rania admirustrativa, al fundador de aquel periódico. con detalles minuciosos de los hombres distinguidos que I Como se despertase más y más el espíritu pú­por oualesquiera cil·cunstancias no tuvieron en sus manos I blioo en aquella tierra, atontada por la iguorancia, y el poder, nosotros queremos, evocando nuestros recuerdos ! aun por su desgl"llciada situación geográlica, RESTREPO S. personales, dar idea, á los lectores de "La Siesta," de quién ¡ entró á redactar, con Camilo A. Echeverri, Emiro Kastos era y qué hizo digno de alabanza este hijo de Medellín. , y otros no menos competentes, "El Pueblo" de Medellín, El doctor José María Faclo Lince fué para Antioquia ! que tan honda huella ha dejado en el periodismo político lo que para Cundinamarca, y en general para la Repúbli- : del país. Allí en esa hoja se dilucidaron con singular maes· ca, el dootor Lorenzo María Llel·as: el eduoador por exce-l tría las cuestiones más árduas de política, economía social, lencia, el dil·ector de la juventud en el estudio, el repú- I administración pública, instruccióu y enseñanza, delitos y blico probo de los sabios y patriótioos consejos. En el i penas, cienoias exactas, monopolios, literatura y costum­plantel del doctor Lince comenzó RESTREPO S. sus estudios, ; bres. Y así tenía 'lile ser, toda vez que el objeto polítioo que prontamente adelantó hasta hacerse notar como uno i direoto é inmediato de "El Pueblo" era la defensa de la de los mejores, allí donde brillaba Echeverri, donde Emi- i candidatura Murillo contra la candidatura Ospina. Las liana Restrepo E. se haoía sentir, y donde muchos otros ¡ do& tenían una distinta significación, y diversas parcia­descollaban. Pero desde entonces pesó sobre nuestro amigo i lidades, por lo tanto, terciaban en la lucha. Una porción una predicción (amaI·go fruto de la experiencia de su I de la juventud antioqueña seguía á los pala,dines de El maestro) no nada lisonjera para él, según como juzga la : Pueblo, entre los cuales era uno di los más VIgorosos B~­grey humana, pero qua forma por sí sola ,un timbre de i NIGNO RESTBEPO S. Si recordamos éstos y otros aconteCl­honor que sólo merecen 108 escogidos. "Este tiene más l' mientos políticos, los unos y los otros pareceres, es sola­talento y abasto de ideas que aquél," decía el doctor Lince mente por deber de narradores y sin que pueda suponér­señalando á BENIGNO, "pero aquél (nuestro amigo X, que! senos, ahora, el menor interés en acentuar oon viveza las viv!l rico y lleno de mereci.da fama) hará más ruíd? y i ideas que se ha:, discutido y que se debaten todavía en el meJor carrera que el otro: tIene el uno buenas capaOlda- i seno de la patrIa. . des también y una a:udacia á pmeba de iDOonvenientes y . De los hombres de mérito gusta el pú?lioo conocer reohiflas y peligl'os, una audacia que va allin por cuales- ! todos ó la mayor parte de los detalles de su VIda; el rastro quiera medios; el otro, al contrario, no hará jamlÍs cosa I más ó menos visible que dejaron entI:e sus contemporlÍneos_ que ~u j~i~io ilustrado y ?erte~o .le muestre com~ ~ontraria I y ct~and~ como l'tES'rnEPO S. Pl·ocedleron con t1n~ comple­á la JustICIa, y la excesIva tlmldez no le perDlltmt lucrr ta smc~ndad, abundan razones para leer con llldulgen­sus faoultades bellísimas de orador, su decir elegante y i cia los lllcidentes de la lucha. melodioso, ni su gallarda apostura. La intriga política le ¡ En ese mismo perió~ioo, y en la secoión de " Ol·ónioa hallará siempre desdeñoso y honrado, y ese oampo, que es i local," pueden verse artlOulos de sabrosa charla,. de ame· el que domina la atención del pueblo, será vedado para él." i na c?nversación, ~n que puso RES;rU~p~ S. de relieve sus Oasi al pio de la letra tuvo su cumplimiento este au- i cu~dades de osentor pulcro, de me\S\vo pero no roo:d.az gurio paternal. Si bien las arraigadas convicciones polí- I o1"ltIcad~r de las oostumbres. Conocedor profu~do delldlO' tioas del estudiante, la fuerza de los aconteoimientos bis. i ma patrio, que maneJaba con destreza, ellatm, que estu- LA SI'ESTA dió oon provecho, le auxiliaba eficazmente en BUS trabajos I sas que se aceroan tÍ los patíbulos como 1118 hienas ti los literarios, Cuanto al francés, al inglés y al italiano, le ¡ osarios; él alTancaba, en fin, en medio del llanto de la eran familiares; por donde se oolige que ep. s610 el ramo bana, aquella vida de las garras de la muerte. do las lenguas era pel'sona competente. El fuó, quizús, Vaúos días duró el Jurado, en sesión permanente y uno de los primeros que hiciel'on conocer entre nosotros al seoreta, alimentándose con lo que le arrojaban por unas fogoso autor de "El Mundo maroha," al Senador pensio- altas -v;entanas los oientos de personas que aguardaban el nado de la teroera República franoesa, á Eugenio Pelletán. fallo. Este sI;¡ pronunció por fin. L6pez salvaba la cabeza Echevel'l'i y Emiro saboreaban, como rico oafé de huel'to I de entre el cbrco fatal en que rodaba. Su misma voluntad antioqueño, esas púginas vigorosas, cuyo mérito crecía bajo no fuó parte á dañal·le. La abnegada elocuencia de aque­la pluma del consumado intérprete. llos apóstoles había venoido una coalioión al pareoer vio- Aunque jamús se publicaron ni fueron llevados á la I toriosa. El deber estaba santamente cumplido: era tiempo escena, tradujo de Shakspeare "El Mercader de Veneoia," de volver ufanos á la tribuna de l' El Pueblo," á clamar el " Otello" y el " lIamlet." por los dereohos del hombre. . Pero su poeta favo;ito" ~u maestro~ su hombre,. era No estará fU61'8, de su puesto el deoir que el juicio fué Vlctor, lIugo, o~yas p,?eSlaS lU'~,cas se sabia de me;:nona, y I anulado poco después y López llevado al último suplicio. de <;lUlen t1'l1duJo. el Angelo, qu~ se. represento ~~ M?- Les tou.·s de (o.·ce no se repiten fácilmente, ni á un Jurado delli~, con ,estreplto~,O~, aplaus~s;, ,~lgUlero~ ,~uégo ~Ul- s~leccionad~ p~r. tres ve~es deben acercarse los pala­Bias, Mana Tudor, lIernaro, Teresa, La ConCIen-1 dmes de la JustlCIa. Lucho como Fiscal en aquella ocasión cia/, "César Borgía" y l?uchos otros, de d~versos a~~ores, el muy inteligente joven, de sobresalientes cualidades para que se representaron caSI todos en la magnífica verSlOn de Ila oratOlia, Ricardo Escobar Quijano. Una pasión amorosa RESTREPO S. le llevó á ese no simplitico puesto, en el cual, Ii pesar de . En tanto que las letras ooupaban buena parte de su estar combatiendo sus propias ideas, hizo vacilar mlÍs de tiempo, su pluma y su voz no vagaban en defensa de los una vez la formidable defensa fuerús de la inocencia, 6 tratando de alTanoar al verdugo . . , la cabeza de algún acusado convicto. ., Otro trabajO de RESTREPO. S. que causo ,g;~n sensa- Un día un mozo bogotano, M. S. L6pez, da da puña- c~on y en que despleg6 como siempre sus nobillsImas cua· ladas Ii su amada en una casucha de Medellín Todavía hdades, fué cuando en 1862, al tratarse, en la Asamblea con sangre en las 'manos, se presenta á la autoridad, oon- ConstituJente del Estado, ~e la hoj~ de sel'~oios del Ge­fiesa el atentado y pide con despecho satánico 180 muerte. I neral M~guel A.lzat~, mo~tro, en reVIsta ~lol'lo~a, los gran- La pena capital existía, y los jueoes de la ciudad no le es- des mérItos de este mO~Vldable héroe_antlOq.ueno. , catimaban á nadie el lúgubre placer de sentirse estampar ' ,~a muerte d? su tlO m~terno, senor ,L,ms Santamarla, los sesos en las piedras de las plazas que servian de ma- nqUlslmo comerCIante en Liverrool, llevo a Bm~TGNo" como tadero. Como los días eran de luoha sin tregua y la pena apoderado de todos los herederos del aquel senor, a ven­de muerte era execrada en el credo de los redactores de tila:, ant? l?~ 'I1:ibunales ingleses la causa mortuoria. Es­" El Pueblo," oreyeron éstos de su deber bajar á la pales- tudio alh el mtrmcado dere<:,ho, y se sabe que sus ab?~a.dos ~l'a ~el !~ado, y allí mismo combatir la para ellos odiosa enco~traron e';l ~~ un companero ~apaz d~ Ilu~trar ~I~ile~ lDstltuclOn ~el b~nquillo. Pero, qué hacer? el reo pedía cuestlOnes. VIVlO en EUl'?~~ mas de seIS anos, VlaJ~ por que se le ajUstiCIara pronto, para lavar con su sangre la toda e~a,. pero nada escrIbIo durante su permanenCIa en de su malaventurada Desdémona; se confesaba único autor el extmnJero. , . del hecho, que por otra palote estaba probado, y sus faoul- Un cambIO muy ~otable. se observo e~ el modo de ser tades no presentaban ningún síntoma que excusara al oul- de REsTREPo S. de CIel·ta epoca de su VIda en adelante. pa~le. Era preoisamente un heoho tal, la coyuntura ape- , Algunos lo ~ace.n coincillir con la caída del partido libe­teOlda por hombres de la talla de RESTREPO S. y Eclleverri lr~l en . AntlOqUla, en 1864; otros tÍ un desencanto de la y Emiliano Restrepo. Las causas vul!ffires los recursos de I ~Ida, sm razón especial determinante, y no falta quien argucias y escapatorias, quédense parab el ~lgo de los rábu- I mterponga entre e~ j?ven atleta que hemos dado á cono­las. Pero lo que es en el crimen extraordinario, lo que pa- i cer, y el perezoso VlaJero, la. sombra de una mujer amada. rece al común de lo~ abog~dos inestricable y compromete- ! ~l hech~ es que n,u~s~ro. amIgo y maestro no. q~o volver dor, es lo que atrae lllvenClblemente á los cerebros de pro- ! a ocupalse en pohtlCa ID en nada. Antes de Irse a Europa yección y ó. los corazones nobles. RESTIlEPO S., Echeverri y I :fa ,era ho:nbre de comodidades pecunial'ias, pues el hijo ~{estrepo E., ~)(~~aron aquel proceso, echaron una mirada I uruC? y mImado era dueño ~e cuanto había en aq~el hogar a esa cabeza illSlgnificante de perdulario (pero que al fin era I sencillo,. donde la abundancm y la holgura acreCIeron con la de un hon::b:e )'. á esa sociedad en que vivian, favorece- el trabaJ.o. .,. ., dora d? las vIejas I~eas penales, pero que al fin era la suya ! L~ Iestaur~;lOn liber~ del 5 de Abril le e.n~~ntro en y de,blan procurar Ilustrarla y mejorarla con su palabra y su haCIe';l.da de ~a Selva, leyendo por la milesIma vez "~ ejemplo, y descendieron como avalanchas de elocuen. Don QUIJote y Dioses y ~o'll!b.'es de Za edacl heroica, de Ola sobr~ el ~urado selecto y el auditorio numeroso. El Gladstone. NOlllb;~do Magls~rado del Tribunal Superior foro. a.n!Ioqueno no .guarda en sus anales nada parecido á del Estado, VO~vlO.otra vez a toma7 sus empolvados códi· ese JU1?IO. Eoheverrl era el rayo que fulmina, el lógico gas para cumplIr bIen, como ~u.~phó, aquel cargo honroso paradoJal que aturde y subyuga, el historiador que amon- que su patrotlSmo no le pel'IDltlO rehusar. ~oJla nombres y fechas cond~wentes y hace surgir la ense- ,Mi~mbl'o de la Convención que reorganizó el 'Estado, anza de lo pasado como deCISIVO argnmento de lo presen- alli le VIeron sus colegas siempre en defensa de los into­t~. ~lestrepo E., razonador perspicno, profundo en el cono- reses de todos los antioqueños, siempre elocuente siempre ~llUlento del de~echo,. llevó la convicción á todos los justo. Obligado á venir á Bogotá, como Senador, ~us votos ~n~m08, ! ~ombro al mlSmO EchevelTi con su enorme tl'a- f~eron. la pura expresión de sus ideas, sin contemplaciones d aJ~ de JUrisconsulto. RESTREPO S. era la voz cadenciosa III bajeza. Este clima frío y húmedo le ocasionó de un ) e a naturaleza, qu.~ llora en sus rumores oada vez que ~omento Ii otro la neumonía que lo llevó al sepulcro. Mu­~ s,~ngrd e humana tllle en púrpura su ¡¡eno; él tejía, con I nó como había vivido: esto es como filósofo c art a .de sol, la urdimbre de las leyes, de las cir- ,. cunstanClas atenuantes, del horrible espectáculo ~ue 8e ~UIS M. Tmuo. le daba al pueblo, el horror malsano de esas turbas curio. Bogotá, 1886. 46 LA SIESTA AMISTAD. (DE 1". DODENSTEDT1. ~irza S?haffy, cansado peregrino, En medlO de su marcha interminable Llegó una vez, para tomar reposo, ' De un rioo tÍ los umbralos. -Quiero tu huésped ser por sólo un día Le dijo, aquí suspendoré mi viaje; , Dulce ha de sor la tregua que te pido, lloras alegres dame. Reúne tÍ tus amigos del contorno, Que con música y risas nos encanten; Cosas buonas saldrán de nuestros labios, Labios que don saben_ El potentado adusto, respondieudo : -Jamás tuve un amigo_-Y lllÍl-za Schaffy, Alzando á él los ojos sorprendido, Los contuvo ,í mirarlo_ -Entonces, respondióle, no en tu casa ],fi cansada vejez tenga hospedaje; Cuando hay largueza, en el hogar dol rico llay amigos lonlcs_ y sacudiendo el polvo á sus sandalias PIlJ:tió de aquel lugar en el instante, Sin deoir un adiós por cortesía Al rico miserable. Ya se ocultaba el sol: 1I1irzI:I en el bosque Se dijo, oyendo trinadoras aves: j Aquella soledad del egoísmo Debe ser el tormento de los grandes! 1886. ANTONIO JosÉ RESTDEPO, POR LA LENGUA. Se dan verdades que en teorfa todos pregonamos, y que prácticamente acatan pocos, muy pocos. Una de ellas, y acaso la especie en que la disparidad entre el concepto y la obra corren por más apartados caminos, es la de que merece preferencia especiallsima el estudio de la lengua patria, sea cual fuere la profesión que se elija. Oon esto sucede lo que con algunos preceptos del Demtlogo, que son tanto más encomiados cuanto menos seguidos, como si cada cual dijera para su capote: "á otro prójimo con ese hueso." Antójasenos, sin embargo, que procedemos aviesa­mente cuando olvidamos ó desconocemos aquella verdad, y que el movimiento perezoso, poco fecuntlo y generalmente flscaso de espontaneidad de las letras hispano-americanas, proviene de nuestra incuria respecto al arte divino del bien habl:n. Principio trivial, pero que debe recordarse en este momento, es el
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La Siesta - Serie 1 N. 6

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Cartagena y los retos de la gestión de la salud frente a la COVID-19, núm. 11

Por: Cheryl; Díaz García Morris Rada | Fecha: 2020

El presente documento se propone contribuir al debate sobre gestión pública, el fortalecimiento y la gobernanza del Estado local frente a la pandemia, a partir del análisis de la situación del distrito de Cartagena en relación con la Covid-19 y las acciones implementadas para contenerla, atenderla y eventualmente superarla.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Otros
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