Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 17385 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  La Siesta - Serie 1 N. 6

La Siesta - Serie 1 N. 6

Por: | Fecha: 11/05/1886

REPl1BLIOA DE OOLOMBIA. ~·~,,---,-~~-B-O-G-O-T-A:M-A-R-T-E-S~l;~D~~~-~r--- ;~ i ~ _______ ~~ ______ ~ _ -------;-;~'~":;'~:::. 11-'''' '----'''''T;;anarse la vida de otro modo; ser música y ruído; el u).. A..:.J. Á ;.. • I hipogrifo disparado y el lento gafián que gUla los bue. yes. La turba no puede cou;prender que de ese o~ulto CU ADRO DOLOROSO. trabajo de los .pensadores vive ella; que .son sus dioses La fatiga del talento literario tiene muchas veces ¡ lares desconocidos; los que la afianz~.feliz sobre el haz por resultado la ID.lse.na . Aqm, se trabaJ.a eu 1a s 1e tras !i del mundo'' lla 'lámb1ara que da rdde VbI Vida en dsu'ds fiáe. stas. p:na llenar un d eseo persona1, parn. consegU.I r 1a ce 1e . I IQb"Dora queI es ent e I 'ro e nJ do n e .a6 da'p redn I do co.- bridad de un nombre, más ,,jen que por el estímulo de ,1 nocerse, gue es en e ar ICU o e pen 1CO on e se VI. 1:. ganancia. El poeta colombiano s610 saborea comodi. gllan s~s Itteresets, y 1 que son los can~s, l¡}a en el m3uto do la. noche fría y ticmula NI el carmÍll de las fillTOL:/tti. . Sí, la Am':rica latina e~ Ílna é indiviRible: el Pre. sldente de la Acndemi:t venezolana se abraza entrechn,. ment.e con Vicuña 1.laáelJua, por más 'Jue como Jefe, polítICO de Venezuela les tire á la cara á los chilenos ¡ su ~a~osa. repudiaci,ín elel el.erecho de. conquista que; ellos eJ~rCltaron coutra los Aharlo~ venCIdos. La mismtt elesg~aClada guerm de esas Potencias no habrá destruí. do, SID duda, el cariño de l'llicardo Palrna por la lJatna adoptiva de Andn:s Bello. ' Sostengamos en el campo de las letras lluestra gran Federacl6~ latllla! eu hnto que la política amaina en sus mezgumos o,lLo" y. arterías, y dando altísimo ejem_ plo al VIeJO mundo, hga con vínculos atemos las dis. I gregadas partes del mundo de Colón. : Escribe, plles, el Reñor Mercbáu entre gentes quo ! no le. son ext~aña~. y que le miran como hermallo. Y I su mISma naClonahdad cubana (ll6 española) que él! D.ú..LOGO DE DOS ALMAS. (CSORJ'IO PAnA EL ANIV.L:nSAltIO DE úA SElÑOllA MAní .... DE .rnsÚS81El1nA, ESPOSA DE LUhl OARLOS ¡>nADlLLA) Carlos. Ánge1 'luO cruzas c"ntando Por esta tl'isto mansión, i Qué uuscas' María. Un corazón Quo por mi está p:1lpibndo. , Carlos. Eros tan bel1:1 y tan pum!._ .. ¡ Tal voz la dulce espemnza 1 1\~ía. Soy la suproma bonauza ; Soy la 61lheJa<1a ventura. Parl~ Ca.l111Q¡T tus dolores Tengo ccleste ambrosía.; Llevo por nombro María, Nombre de castos amoJ'Oi:I. Carlos_ Mensajoro colestinJ1 ¿No crOij brillante yisi6n? éNo OtS un sueño mi pa!:li6u" J No eros Ungido idea.l'I Ma1'ia. Mo formó on la Etornida(l nota do R~grO (liviua¡ En l:t l'l3fl!Ta tliamautiu:l. .\.ugul soy (lo la Picdaac.,·1:a. Hu. dCflgm'nH]o tu nhIlu. .Por entro r;icrpes marohando, Angutstia .v 11On'or siuticllUO, Bn tu.o,¡ ~HlI'Or:lS gimiol1tlo y cf.1 tll~ vigi1ia.~ llorando, Tú hlll'icava:-; la yordal1 y pl':l('ticDha~ el hieu, 8oñaudo cou nn E116u Perdido en b iTllll(,lI~itlad. .Mo iu.oc·al>atl; V tu YO? Sullió, COtilO hini'no, á. mi ostroUa! y yo, joveu, pura, bella, Bajó á tu ruego, voloz. Calmaré la. sed ardieute Qno tu COllSumo y dovoro..: 8ur6 hen6fión. aurora, Vristl\lina y plU'a fuente. 44 LA SIESTA Reposa. en mi ooraz6n IOh mi Carlos adorado I Carlos e I Maria I Proteja el hado Nuestra ferviente pMi611! I Eres bendita, Marla.! I Bendito 01 amor! Bondito El Sér Eterno, Infinito! I Ven á mi Bono, alma mía.! Agua de Dios-1886. ADRLUlO PÁBz. ._. BENIGNO RESTREPO SANTAMARfA. I tóricos en Colombia, y la incesante intervenoión de amigos ~\Iy q.~eridos, arr?-Btraron ti RESTREPO S., ya hombre, n la dlBcuslOn de cuestIOnes ardientes y al servicio, en puestos públicos notables, dela causa de la Justicia en la Libertad. Hijo único del feliz matrimonio de Manuel M. Res­trepo O?h~a y Ma1·ía Santamaría, .los recursos adquiridos con el dlano trabaJo de sus padres Jamás escasearon al hijo para continuar y concluír la calTel"ll de Jurisprudencia y ~iencias políticas á que s~s gu.st.os le llamaron. Empero, su Juventud no fué alegre ID bullicIosa; su cOl·az6n sufrió más do una vez la patanesca injuria con que la insolencia do ciertos estúpidos ricos pretende humillar al talento supe- Cuando el profundo Timón oonsagró su pluma y su rior, que humilla de veras en las aulas aun sin quererlo, talento ,¡ inmorta~ar los or~dores ~ranceses, contemporlÍ- pero que no tiene cabnllos, ni escopetns, ni jaurías, ni quin­neos suyos, nos dIo una razon de p,adosa ternura pal·a, co- tas de recreo con fuentes de mármol y estatuas medita­menzar su galería con el nombre de Garnier-Pagés. Este bundas ... Casi siempre se veía tí BENIGNO solo con su ya no existía, y su biógrafo, al volverle ,¡ Ja vida con su I libro bajo el brazo ó abierto entre las man~s, sil~ncioso y pluma, se adelantaba presuroso á quitade al tiempo ese triste, con una tristeza de dulzura. Los domingos, el día poder devorador qU!l tiene de borrar y trastrocar las cosas en quo los estudiantes medellineses salen en bandadas á humanas; IY se olVIda tan pronto á los muertos 1 recorrer los hermosos campos convecinos, quienes tí pie, Nosotros no pretendemos hacer galería biogl·álica, ni I quienes á caballo, todos contentos y bullangueros, él cam­creemos que á RESTREPO SANTAI\IARÍA se le haya olvidado I biaba sus botines por unas alpargatas y se iba por las ori­yá en el país. 1 Tan fresca está todavía la hierba de su se- llas delrío, que no distaba mucho de su casa, vagando sin pultura 1 Aquí, además, no tenemos abundante cosecha de rumbo ni objeto, hasta que el cansancio y el bochorno le grandes caracterss, y él fué uno muy elevado; aquí, las advertían que era tiempo de repasarse, tomar un baño á la grandes inteligenoias no son muy nu:nerosas y no siempre I manera indígena, y volver lÍ. su casa y á sus libros. van acompañadas de la ilUlltración cientílica que las hace I Si no nos equivocamos, fué en el año de 1851 ouando fuertes, y de los nobles sentimientos, que las hace bue-l presentó en esta ciudad su grado de Doctor y abrió su es­nas,- y nuestro amigo fué inteligenoia clal"Ísima que jamás tudio de abogado. Regresó poco después á Medellín, y al se desvió para causar un daño y que supo aliviar muchos I calor de las ideas que bullían entonces en todos los ce1·a­dolores. .\ bros, fundó y redactó" El Tiempo," en donde oomenzó'¡ Los que han escrito algo sobre historia moderna de discutir con exquisito tacto y viril energía las cuestiones Antioquia no han podido menos que poner á RESTREPO S. de esa época. El pueblo antioqueño escuchó entre los pri­en el número de los hombres más notables del Estado; , meros que le hicieron aIDar la libertad política y la sobe­mas como la índole de aquellos tl"llbajos no se compadeoe I rania admirustrativa, al fundador de aquel periódico. con detalles minuciosos de los hombres distinguidos que I Como se despertase más y más el espíritu pú­por oualesquiera cil·cunstancias no tuvieron en sus manos I blioo en aquella tierra, atontada por la iguorancia, y el poder, nosotros queremos, evocando nuestros recuerdos ! aun por su desgl"llciada situación geográlica, RESTREPO S. personales, dar idea, á los lectores de "La Siesta," de quién ¡ entró á redactar, con Camilo A. Echeverri, Emiro Kastos era y qué hizo digno de alabanza este hijo de Medellín. , y otros no menos competentes, "El Pueblo" de Medellín, El doctor José María Faclo Lince fué para Antioquia ! que tan honda huella ha dejado en el periodismo político lo que para Cundinamarca, y en general para la Repúbli- : del país. Allí en esa hoja se dilucidaron con singular maes· ca, el dootor Lorenzo María Llel·as: el eduoador por exce-l tría las cuestiones más árduas de política, economía social, lencia, el dil·ector de la juventud en el estudio, el repú- I administración pública, instruccióu y enseñanza, delitos y blico probo de los sabios y patriótioos consejos. En el i penas, cienoias exactas, monopolios, literatura y costum­plantel del doctor Lince comenzó RESTREPO S. sus estudios, ; bres. Y así tenía 'lile ser, toda vez que el objeto polítioo que prontamente adelantó hasta hacerse notar como uno i direoto é inmediato de "El Pueblo" era la defensa de la de los mejores, allí donde brillaba Echeverri, donde Emi- i candidatura Murillo contra la candidatura Ospina. Las liana Restrepo E. se haoía sentir, y donde muchos otros ¡ do& tenían una distinta significación, y diversas parcia­descollaban. Pero desde entonces pesó sobre nuestro amigo i lidades, por lo tanto, terciaban en la lucha. Una porción una predicción (amaI·go fruto de la experiencia de su I de la juventud antioqueña seguía á los pala,dines de El maestro) no nada lisonjera para él, según como juzga la : Pueblo, entre los cuales era uno di los más VIgorosos B~­grey humana, pero qua forma por sí sola ,un timbre de i NIGNO RESTBEPO S. Si recordamos éstos y otros aconteCl­honor que sólo merecen 108 escogidos. "Este tiene más l' mientos políticos, los unos y los otros pareceres, es sola­talento y abasto de ideas que aquél," decía el doctor Lince mente por deber de narradores y sin que pueda suponér­señalando á BENIGNO, "pero aquél (nuestro amigo X, que! senos, ahora, el menor interés en acentuar oon viveza las viv!l rico y lleno de mereci.da fama) hará más ruíd? y i ideas que se ha:, discutido y que se debaten todavía en el meJor carrera que el otro: tIene el uno buenas capaOlda- i seno de la patrIa. . des también y una a:udacia á pmeba de iDOonvenientes y . De los hombres de mérito gusta el pú?lioo conocer reohiflas y peligl'os, una audacia que va allin por cuales- ! todos ó la mayor parte de los detalles de su VIda; el rastro quiera medios; el otro, al contrario, no hará jamlÍs cosa I más ó menos visible que dejaron entI:e sus contemporlÍneos_ que ~u j~i~io ilustrado y ?erte~o .le muestre com~ ~ontraria I y ct~and~ como l'tES'rnEPO S. Pl·ocedleron con t1n~ comple­á la JustICIa, y la excesIva tlmldez no le perDlltmt lucrr ta smc~ndad, abundan razones para leer con llldulgen­sus faoultades bellísimas de orador, su decir elegante y i cia los lllcidentes de la lucha. melodioso, ni su gallarda apostura. La intriga política le ¡ En ese mismo perió~ioo, y en la secoión de " Ol·ónioa hallará siempre desdeñoso y honrado, y ese oampo, que es i local," pueden verse artlOulos de sabrosa charla,. de ame· el que domina la atención del pueblo, será vedado para él." i na c?nversación, ~n que puso RES;rU~p~ S. de relieve sus Oasi al pio de la letra tuvo su cumplimiento este au- i cu~dades de osentor pulcro, de me\S\vo pero no roo:d.az gurio paternal. Si bien las arraigadas convicciones polí- I o1"ltIcad~r de las oostumbres. Conocedor profu~do delldlO' tioas del estudiante, la fuerza de los aconteoimientos bis. i ma patrio, que maneJaba con destreza, ellatm, que estu- LA SI'ESTA dió oon provecho, le auxiliaba eficazmente en BUS trabajos I sas que se aceroan tÍ los patíbulos como 1118 hienas ti los literarios, Cuanto al francés, al inglés y al italiano, le ¡ osarios; él alTancaba, en fin, en medio del llanto de la eran familiares; por donde se oolige que ep. s610 el ramo bana, aquella vida de las garras de la muerte. do las lenguas era pel'sona competente. El fuó, quizús, Vaúos días duró el Jurado, en sesión permanente y uno de los primeros que hiciel'on conocer entre nosotros al seoreta, alimentándose con lo que le arrojaban por unas fogoso autor de "El Mundo maroha," al Senador pensio- altas -v;entanas los oientos de personas que aguardaban el nado de la teroera República franoesa, á Eugenio Pelletán. fallo. Este sI;¡ pronunció por fin. L6pez salvaba la cabeza Echevel'l'i y Emiro saboreaban, como rico oafé de huel'to I de entre el cbrco fatal en que rodaba. Su misma voluntad antioqueño, esas púginas vigorosas, cuyo mérito crecía bajo no fuó parte á dañal·le. La abnegada elocuencia de aque­la pluma del consumado intérprete. llos apóstoles había venoido una coalioión al pareoer vio- Aunque jamús se publicaron ni fueron llevados á la I toriosa. El deber estaba santamente cumplido: era tiempo escena, tradujo de Shakspeare "El Mercader de Veneoia," de volver ufanos á la tribuna de l' El Pueblo," á clamar el " Otello" y el " lIamlet." por los dereohos del hombre. . Pero su poeta favo;ito" ~u maestro~ su hombre,. era No estará fU61'8, de su puesto el deoir que el juicio fué Vlctor, lIugo, o~yas p,?eSlaS lU'~,cas se sabia de me;:nona, y I anulado poco después y López llevado al último suplicio. de <;lUlen t1'l1duJo. el Angelo, qu~ se. represento ~~ M?- Les tou.·s de (o.·ce no se repiten fácilmente, ni á un Jurado delli~, con ,estreplto~,O~, aplaus~s;, ,~lgUlero~ ,~uégo ~Ul- s~leccionad~ p~r. tres ve~es deben acercarse los pala­Bias, Mana Tudor, lIernaro, Teresa, La ConCIen-1 dmes de la JustlCIa. Lucho como Fiscal en aquella ocasión cia/, "César Borgía" y l?uchos otros, de d~versos a~~ores, el muy inteligente joven, de sobresalientes cualidades para que se representaron caSI todos en la magnífica verSlOn de Ila oratOlia, Ricardo Escobar Quijano. Una pasión amorosa RESTREPO S. le llevó á ese no simplitico puesto, en el cual, Ii pesar de . En tanto que las letras ooupaban buena parte de su estar combatiendo sus propias ideas, hizo vacilar mlÍs de tiempo, su pluma y su voz no vagaban en defensa de los una vez la formidable defensa fuerús de la inocencia, 6 tratando de alTanoar al verdugo . . , la cabeza de algún acusado convicto. ., Otro trabajO de RESTREPO. S. que causo ,g;~n sensa- Un día un mozo bogotano, M. S. L6pez, da da puña- c~on y en que despleg6 como siempre sus nobillsImas cua· ladas Ii su amada en una casucha de Medellín Todavía hdades, fué cuando en 1862, al tratarse, en la Asamblea con sangre en las 'manos, se presenta á la autoridad, oon- ConstituJente del Estado, ~e la hoj~ de sel'~oios del Ge­fiesa el atentado y pide con despecho satánico 180 muerte. I neral M~guel A.lzat~, mo~tro, en reVIsta ~lol'lo~a, los gran- La pena capital existía, y los jueoes de la ciudad no le es- des mérItos de este mO~Vldable héroe_antlOq.ueno. , catimaban á nadie el lúgubre placer de sentirse estampar ' ,~a muerte d? su tlO m~terno, senor ,L,ms Santamarla, los sesos en las piedras de las plazas que servian de ma- nqUlslmo comerCIante en Liverrool, llevo a Bm~TGNo" como tadero. Como los días eran de luoha sin tregua y la pena apoderado de todos los herederos del aquel senor, a ven­de muerte era execrada en el credo de los redactores de tila:, ant? l?~ 'I1:ibunales ingleses la causa mortuoria. Es­" El Pueblo," oreyeron éstos de su deber bajar á la pales- tudio alh el mtrmcado dere<:,ho, y se sabe que sus ab?~a.dos ~l'a ~el !~ado, y allí mismo combatir la para ellos odiosa enco~traron e';l ~~ un companero ~apaz d~ Ilu~trar ~I~ile~ lDstltuclOn ~el b~nquillo. Pero, qué hacer? el reo pedía cuestlOnes. VIVlO en EUl'?~~ mas de seIS anos, VlaJ~ por que se le ajUstiCIara pronto, para lavar con su sangre la toda e~a,. pero nada escrIbIo durante su permanenCIa en de su malaventurada Desdémona; se confesaba único autor el extmnJero. , . del hecho, que por otra palote estaba probado, y sus faoul- Un cambIO muy ~otable. se observo e~ el modo de ser tades no presentaban ningún síntoma que excusara al oul- de REsTREPo S. de CIel·ta epoca de su VIda en adelante. pa~le. Era preoisamente un heoho tal, la coyuntura ape- , Algunos lo ~ace.n coincillir con la caída del partido libe­teOlda por hombres de la talla de RESTREPO S. y Eclleverri lr~l en . AntlOqUla, en 1864; otros tÍ un desencanto de la y Emiliano Restrepo. Las causas vul!ffires los recursos de I ~Ida, sm razón especial determinante, y no falta quien argucias y escapatorias, quédense parab el ~lgo de los rábu- I mterponga entre e~ j?ven atleta que hemos dado á cono­las. Pero lo que es en el crimen extraordinario, lo que pa- i cer, y el perezoso VlaJero, la. sombra de una mujer amada. rece al común de lo~ abog~dos inestricable y compromete- ! ~l hech~ es que n,u~s~ro. amIgo y maestro no. q~o volver dor, es lo que atrae lllvenClblemente á los cerebros de pro- ! a ocupalse en pohtlCa ID en nada. Antes de Irse a Europa yección y ó. los corazones nobles. RESTIlEPO S., Echeverri y I :fa ,era ho:nbre de comodidades pecunial'ias, pues el hijo ~{estrepo E., ~)(~~aron aquel proceso, echaron una mirada I uruC? y mImado era dueño ~e cuanto había en aq~el hogar a esa cabeza illSlgnificante de perdulario (pero que al fin era I sencillo,. donde la abundancm y la holgura acreCIeron con la de un hon::b:e )'. á esa sociedad en que vivian, favorece- el trabaJ.o. .,. ., dora d? las vIejas I~eas penales, pero que al fin era la suya ! L~ Iestaur~;lOn liber~ del 5 de Abril le e.n~~ntro en y de,blan procurar Ilustrarla y mejorarla con su palabra y su haCIe';l.da de ~a Selva, leyendo por la milesIma vez "~ ejemplo, y descendieron como avalanchas de elocuen. Don QUIJote y Dioses y ~o'll!b.'es de Za edacl heroica, de Ola sobr~ el ~urado selecto y el auditorio numeroso. El Gladstone. NOlllb;~do Magls~rado del Tribunal Superior foro. a.n!Ioqueno no .guarda en sus anales nada parecido á del Estado, VO~vlO.otra vez a toma7 sus empolvados códi· ese JU1?IO. Eoheverrl era el rayo que fulmina, el lógico gas para cumplIr bIen, como ~u.~phó, aquel cargo honroso paradoJal que aturde y subyuga, el historiador que amon- que su patrotlSmo no le pel'IDltlO rehusar. ~oJla nombres y fechas cond~wentes y hace surgir la ense- ,Mi~mbl'o de la Convención que reorganizó el 'Estado, anza de lo pasado como deCISIVO argnmento de lo presen- alli le VIeron sus colegas siempre en defensa de los into­t~. ~lestrepo E., razonador perspicno, profundo en el cono- reses de todos los antioqueños, siempre elocuente siempre ~llUlento del de~echo,. llevó la convicción á todos los justo. Obligado á venir á Bogotá, como Senador, ~us votos ~n~m08, ! ~ombro al mlSmO EchevelTi con su enorme tl'a- f~eron. la pura expresión de sus ideas, sin contemplaciones d aJ~ de JUrisconsulto. RESTREPO S. era la voz cadenciosa III bajeza. Este clima frío y húmedo le ocasionó de un ) e a naturaleza, qu.~ llora en sus rumores oada vez que ~omento Ii otro la neumonía que lo llevó al sepulcro. Mu­~ s,~ngrd e humana tllle en púrpura su ¡¡eno; él tejía, con I nó como había vivido: esto es como filósofo c art a .de sol, la urdimbre de las leyes, de las cir- ,. cunstanClas atenuantes, del horrible espectáculo ~ue 8e ~UIS M. Tmuo. le daba al pueblo, el horror malsano de esas turbas curio. Bogotá, 1886. 46 LA SIESTA AMISTAD. (DE 1". DODENSTEDT1. ~irza S?haffy, cansado peregrino, En medlO de su marcha interminable Llegó una vez, para tomar reposo, ' De un rioo tÍ los umbralos. -Quiero tu huésped ser por sólo un día Le dijo, aquí suspendoré mi viaje; , Dulce ha de sor la tregua que te pido, lloras alegres dame. Reúne tÍ tus amigos del contorno, Que con música y risas nos encanten; Cosas buonas saldrán de nuestros labios, Labios que don saben_ El potentado adusto, respondieudo : -Jamás tuve un amigo_-Y lllÍl-za Schaffy, Alzando á él los ojos sorprendido, Los contuvo ,í mirarlo_ -Entonces, respondióle, no en tu casa ],fi cansada vejez tenga hospedaje; Cuando hay largueza, en el hogar dol rico llay amigos lonlcs_ y sacudiendo el polvo á sus sandalias PIlJ:tió de aquel lugar en el instante, Sin deoir un adiós por cortesía Al rico miserable. Ya se ocultaba el sol: 1I1irzI:I en el bosque Se dijo, oyendo trinadoras aves: j Aquella soledad del egoísmo Debe ser el tormento de los grandes! 1886. ANTONIO JosÉ RESTDEPO, POR LA LENGUA. Se dan verdades que en teorfa todos pregonamos, y que prácticamente acatan pocos, muy pocos. Una de ellas, y acaso la especie en que la disparidad entre el concepto y la obra corren por más apartados caminos, es la de que merece preferencia especiallsima el estudio de la lengua patria, sea cual fuere la profesión que se elija. Oon esto sucede lo que con algunos preceptos del Demtlogo, que son tanto más encomiados cuanto menos seguidos, como si cada cual dijera para su capote: "á otro prójimo con ese hueso." Antójasenos, sin embargo, que procedemos aviesa­mente cuando olvidamos ó desconocemos aquella verdad, y que el movimiento perezoso, poco fecuntlo y generalmente flscaso de espontaneidad de las letras hispano-americanas, proviene de nuestra incuria respecto al arte divino del bien habl:n. Principio trivial, pero que debe recordarse en este momento, es el
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Siesta - Serie 1 N. 6

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 1

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra

La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra

Por: | Fecha: 31/10/1878

“La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra” era uno de los órganos de difusión más completos para los comerciantes a finales del siglo XIX. La revista estaba compuesta por noticias nacionales sobre asuntos mercantiles, aduaneros y comercio exterior de Colombia. Además, contaba con secciones regionales en las cuales se relataban asuntos legales, burocráticos, económicos e información de interés para los comerciantes de diferentes puntos del país y publicaba artículos y decretos sobre las regulaciones comerciales del país. Por otro lado, presentaba información tributaria y fiscal de algunas compañías y un examen económico a partir de cifras que daban cuenta del crecimiento en términos de producto interno bruto e impuestos. Finalmente, contaba con una parte de avisos y anuncios donde pautaban diversas empresas afiliadas a la Casa de Comercio. Se conserva la ortografía de la época en el título del periódico.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá

Bogotá

Por: Jorge; Ricardo Osorio

Durante los tres primeros decenios del siglo XX, la economía colombiana había sufrido fuertes transformaciones ya que la legislación que cubría la estructura agraria y demás sectores económicos, no respondía a las nuevas situaciones conflictivas de los sectores intelectuales, agrarios y sindicales. El régimen conservador se derrumbó en 1930 cuando el partido liberal tomó el poder a través del movimiento denominado “concentración nacional” de composición bipartidista que más adelante sería el nicho de la hegemonía liberal; el primer gobierno lo presidió Enrique Olaya Herrera (1930-1934), sin embargo no fue hasta Alfonso López Pumarejo (1934-1938) con la denominada “Revolución en marcha” que se emprendieron transformaciones económicas y sociales significativas como la reforma constitucional de 1936, tachada para el momento como “socialista y bolchevique”. Los cambios de las reformas liberales se alejaban del espíritu conservador que había guiado las tres últimas décadas de Colombia. Entre las reformas se destaca la transformación capitalista de la tierra, el concepto de “utilidad pública, la laicización del estado, la protección de la maternidad, reconocimiento ciudadano a la mujer (sin derecho al voto), la libertad de enseñan y conciencia. El intervencionismo estatal junto a los cambios ideológicos de la nueva hegemonía derrumbaría los estatutos conservadores y desencadenarían unas series de reacciones en todos los sectores de la sociedad. La revista “Bogotá” publicada primera vez en el año de 1932, dirigida por José Osorio Gil y Víctor G. Ricardo fue una revista de carácter cultural universitaria, que, aunque manifestaba no ser una ni gobiernista, ni oposicionista, presentaba un gran contenido ideológico conservador, como se evidencia en la entrevista realizada ex presidente conservador Miguel Abadía Méndez como nota editorial de su primer número. La revista contenía secciones como la Jurídica, sección humorística, página médica, comentarios, página de cine, página social y publicidad.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

Bogotá

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

Bogotá - N. 1

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Revista Distrito E

Revista Distrito E

Por: | Fecha: 2022

Este cuarto número de Distrito E tiene como objetivo contarle a nuestros lectores de qué se tratan esos grandes retos que tenemos para el 2022, pero también para los años siguientes. Prioridades y que lograremos gracias al trabajo en equipo con rectores, docentes y comunidad educativa. Bienvenidos y bienvenidas a Distrito E
Fuente: Centro de Documentación y Memoria de la Secretaría de Educación del Distrito Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Revista Distrito E

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Vida Intelectual - Año II N. 27

Vida Intelectual - Año II N. 27

Por: | Fecha: 15/09/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Año 11 So n ta Fe, Septl ernbt'O 15 de 1905 Núm. V Vida Intelectual REVISTA QUINCENAL DE LITERATU RA, DER EC HO Y·CIENCIAS SUM A R I O Literaria EL POETA- EL COSMOPOLITISMO LITERARIO- NECE­SIDAD DE UNA ASOCIACION-ESQUEMATISMO-EL AUTOR Y LA OBRA--Lul ~ V e n tu m !IIOilnndo Pág. 413 BERT A Y Rooouo-F.duar l nc icl. ..... .. 4i l EN LA SELVA-J OI'~O l.Crt'O D lnz. ..• . . . • .. . • • • .• t li! Júrfdica LA POSE SIÓN- Ztlli<Í ll l\ln rtÍllllZ ..•. .... .. . . .. .•. .. . Cientlfica EL HOMBRE- José Oliva ............ .......... . .. . LA CUESTIÓN SOCIAL - M . llllrn Úndcz \'lllaChC \lSll B I BLIOQRAFIA • .. .... . .. . . . •..•.. . . . ..• . ... . . . .. ••• • . SANTA FE l m p 1 ,. Yt l .nrtoAI>- ·,¡n Luis (l'·,· : Próximamente é\parecerá Rimos ~e Amor PoR G. A. MARTfNEZ ZuvJRfA 2.3 EDICIÓN AUMENTADA E J EMPLARElS DE LUJ O • En pape l del Jt\p ó n , e-ncuadernación piel de Husia , cantos dorados, agotada. En papel v elin , e n e. a mateur. S 3.00 En papel d e hilo » .. .. 2.00 Edición común, rústica, , 1.00 Se r e mite fran co de porte al que envíe &u importe en bonos postales al Secretario de VIDA I NTELECTUAL, y á todos los s us critores d P. l a revis ta que pague n uu semestre adelantado. FERN.A.NDO FÉ - EJ;)lTOR - M A DRID - FRAGANTE, SABROSO Y ECONÓMICO 13 añQs de venta atestiguan la fama que goza y el éxito alcanzad . Se r ende en todos los Almac en es de la R eptlblica. DEPOSITO PARA LA VEN'l'A POR MAYOR ' 1 CHAOABUOO 418 - BUENOS AIRES Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V IDA I NTELECTU AL A visos profesion ales ,\bogndos LUIS BLANCO ( hijo) clan Gerónimo 7 15 FELlX R. PUJATO MANUEL l . PUJAT0 Snn Gerónimo 1016 JU.dN B . DEPETRIS 25 de Mayo 884 CAYET ANO DO LDAN San Gerónim o 790 Procurndorcl!l JORGE S. SCHLIE Co rrientes t 16 J UAN B . GAlWLINI 25 de Mayo 8 19 GEN ARO G. DOLDAN S.t n Ger óni m o 780 JOSE F. AUFl-tANC 9 de Julio 708 PABLO G. LAFl'l"E RECTOR S. L OPEZ Salla J73 San Ma1 tin !) 19 l•ro(' u rn d o r ~l!l BENJAMIN J. OCA MPO y n .-mn t o doa·cs Co rrientes t t 6 ANTONI O P AUTASO San Mnrtin 484 HALVADOR .J. SALVA Moreno ó4 OV IDIO R EC II AOÜE B nouos Airos r.:s ESTANISLAO J,QPEZ !:'1\11 Gerónimo 763 RÓMULO R. CR ESPO But>n os AirP~> 91 H.AMON J. D OLDAN Secr eterlu d el S . 1'. de Ju .. llcia 811 n G e r ón i m o ?!'l!? MATIAS ,.ERA O de Julio OOfl Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. viDA INTELECTU)'lL REV I STA QUINCENAL -- DE LJTER.-\ TURA1 DERECHO Y CIENCIAS - - Direoto r ee: DR. RAMÓN J . LASSAGA-DR. JULIO A. BUSANI OR E y RAMÓN J . D OLDÁN Secretario: Ad mio ietra do r : G. A. l\fARTíNEZ ZuviRtA EM I L I O M A RTÍNEZ DIRECCIÓN Y ADMIN ISTRACIÓN S A. :N" L U J: S E s CJ. u i n a. ""'V E :R A. Precios de suscripción E:-.l LA REPÚOLICA EXTERIOR Por año (adelantado) ·S 10.011 Por nito (n d elant ¡ 2~ francos Por semes tre " 5.50 Po1· semestre " 15 Por mes 1.00 Ad ve rt en c ias - La correspondencia que se relacione con esta revista dlrljase á la Dirección y Administración, San Luis esq. Vera. -La Dirección se reserva e l del'l't•ho fle publlcat• 6 n6 lns colabo raclonesquose le envlen. Los ot•lglnales no so devuelven. - Todo libro enviado á In Dirección <>erá objeto de un cstu· dio parllcular en la scccclón bibliográfica. - So onvla••ti. g t•utls un n úmot·o Onas que puedan Interesarse por ella. So e nviará á todas lus personas deslgna vivo el fuego que l os anima y sin'a de núcleo de irradiación á todas las influencias, de palanca á todas las acti­vidades, haciendo más eficaces y positivos sus r esultados y preparando por una transformación l e nta pero segura la aurora intelectual. EJJa vendrá no hay duda, cuando las nece­sidades presentes lleguen al límite natural en que es indispensable la satisfacción y en que las circunstancias especiales de ese momento de la evolución la exijan, como algo necesario en el orden s ucesivo de los h echos. Vendrá ¡\ la vida colecti ~,-·a con el bagaje de fuerza y de prestigio requerido para prosperar, difundirse y cumplir holgadamente su misión. Pero mientras no aparezca no podemos desconocer el valor del esfuerzo que desplegan algunos escritores para apres urar el m ovimiento. Día á día venciendo preocupaciones y prejuicios dan á la imprenta con una abnegación envidiable nuevas obras inspiradas en el deber de difundir la cultura en todos los órdenes sociales. Indicar los errores de que adolecen para ev itar futuros extravíos y señalar las b ellezas que contienen con e l desin­teresado propósito de incitar á delectarse en s u lectura es ob ra enojosa pero ne<'esaria. Entre los libros entregados recientemente al juicio público de la vecina orilla se encuen- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA JNTELEC1' UAL 447 tra uno de \·erso- t i tulado E s quematis mo cuyo autor es el j óven Faustino M T e y se ra. Exam inando con d e te n c ió n y a pas i onamie n­tos una por una las pAginas d e la obra se llega al com·encimiento de que s u nombre es impropio. El esfuerzo no ha co rres p o ndido ~\ la inte nción. Aplic ar las formas d e l entendimiento puro á la s d e la sens ibilidad pura es r azonable, lógico y plausible, pero d e ningún valor pos itivo Cllando no se consi gue traducirlas en la est rofa con la limpidez d e la imagen d e un c uerpo r eflejado en un espejo. D ejando esta prime ra impres i0n e n la portada del libro, dese ntrai'\ e m os de s u conte nid o lo qu e constituye s u estncia procurando con s umo c ui­dado darnos c u e nta de s u natura leza. amplitud é inte ns idad p:1ra poder mñs ta rde con e l conoc í· mi e nto adquirid o juzgar con acie rto e l m é rito ó d esmérito Ll e cad a una de las compos ic iones que contie n e la ob r a. Un amor s in h o rizo ntes. ora impetu oso y lasci vo, ora tr a nquilo y plató ni co por la muje r amada; profundo h asta e l o h · id o de l p e ligro, puro has ta la ,rirtud y d <:c; inte resad o h a ta e l acrifi c io p or la patria, la libe rtad y e l h oA"a r; e xag e rado h a s ta e l o l vi do d e s i mis m o, elevndo y nob le por la c ie nci a, la b e ll eza y e l a n e. V como coro­lario un se ntimi<> nto d e repul s ión para toLlas la o:; flaqu ezas human ac:;, d e p iedad para todn la mi c;;cr ias, d e bondad para los humilde 1 ue d e . prec io para los alli voc:;, d e protesth S para t odas las tirnnia o:; y tk od io y d e \'C nganza parn l oe:; tl éc:; potas o lvitland o ~ in tlud a e l prece pt o lntin<•: S ummun y us , s ummun inju ria. S i t\ la m an ifes tación de estos sentimi e ntos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .448 VID.\ INTELECTUAL que constituyen el eje de·la obra agregamos las de las inquietudes de la juventud, sus melanco­lias fugaces por los sueños des,·auecidos; las ilu· siones de"-hojadas, las amarguras primeras del corazón, la tristeza de la Yida mir ada~\ traves de los p~sares y desengaños, las dudas que embar­gan el espíritu en las horas ele prueba 1 especto á los acontecimientos por venir; la idea diabólica del s uicidio que suele cruzar como un relámpago por la mente en los instantes de desfallecimiento y de crisis profunda, la indiferencia con que el espíritu preocupado por desconocidos temores mira pasar las horas y observa las cosas que le rodean, unido todo, al mundo de alegrías que esa época de la existencia lleva consigo, á los recuerdos hermosos del ayer, los goces del amor, los placeres de la admistad las esperanzas por realizar y la lucha perenne á que las energías del cuerpo y del espíritu nos incitan á acudir para defender un id~al, las satisfacciones que se recojen y el afan continuo de obtener otras nue­vas, tendremos una idea general de lo que pal­pita en las páginas del libro. A veces la pasión escesiva perjudica el valor de una descripción por un impropio recargo de colorido y una desorde11ada aglomeración de metMoras y comparaciones que en vez de poner de relieve algunos de sus elementos la ,·uelven confusa é irreconciliable con la realidad. Algu­nos cuadros son incompletos. Una densa neblina se cierne sobre los objetos y borra sus contorn os. Las figuras son difusas La lectura de estas es­trofas descriptivas origina en el espíritu una impresión tan \raga que se necesita el auxilio de la imaginación para comprenderlas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VID.A INTELECTO.o\L 449 En cuanto ::\ l a mecánica del vers o hay va· ríos defectos provenientes de una ligereza ó des cuido repro: hables. Ln a s pe reza de a lgunas es trofas, la falta d e cadenc ia en otras , r es ulta ~\ haber dado~\ los ve r s os una estructura inapro­piada y d e habe r c onvinado indife re nte me nte cons onantes y as onantes s in re gla d e ning una es pecie. La h ermosu r a del verso repos a en s u clari­dad, preci s ión y armo nía. La ele cción d e los vocablos abs olutame nte necesa rios para expre ­s ar las ide as, su coloc a ción or denada relativa­mente <\ s us ace ntos y la estirpac ión de toda a sonancia qu e pue da atenua r el ritmo, s on cond i· dones que han d e obs ervar. e e n s u co ns trucció n pa r a que r e sulte a c c esibl e al e nte ndimie nto y ag radable al oído. Sin ca er e n e l impe rio d e la p ose de s lum­brante y s onora, inco mpre ns ible y hu eca, gntla á los se ntidos pe r o tlesagradable á la inte Uge n cia ni e n e l dominio d e pros aís mo s u tan c i oso y canc;, ador, <\ s pero y fri o, se pu e de to mando al go d e esto s dos e xtre mos ig ualme nte d esechabl es , conseguir una trans ic ión y dat· al p e n s~ mi e nt o un atavfo ad ecuado :\ s u natura lezn, ~ in artific io vano, p e ro prO\' Ís to d e la c; ~a la c:; indi spen a hl es para dar es pl e ndor á las ideas. U n g r an núm er o de escritores am e rican os s igui e ml o t e nde n cias exó ti ca '> han olvidado el íntim o con.,o r cio d e la fo rma y í!l fond o s nc riñca ntl o la u nn cí la o lra s in escrúpulos. A pc<.. n r de l e, fu ~ rt.o dc,pl egado po r e l autor d e E s qtH'IIWiismo pura lihra r c:c d e est os ma les, hn rendido s in emba r go s u tributo 1\ l,t vul gari · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 450 VIDA INTELECTUAL dad, publicflndo en su pequei'io libro algunas composiciones prosaicas No obstante los defectos enumerajos enal­tece n la obra innumerables joyas de posith·o ,-alor. etE l guitarrico• seduce por la sencillez de su estilo, el derroche d e l sentimiento y la dveza del colorido. La figura del baturro ena­morado que busca en el canto de su pena un consuelo á las h eridas abiertas en su espíritu por el desdén de Rosario, la joven á quien con profunda adnegación salvara la vida y que ol vi­dando s u antigua deuda acepta los mentidos amores de Juan, un ricacho cobarde en demasía, est}\ pintada con caracteres fe lices que al fijarse en la me moria despiertan viejas Yisiones y re­cuerdo · de ese tipo característico de una sociedad lejana, original, rústico, sencillo y bueno. El fin de esta hi storia es la deshonra de R osario, la muerte del baturro ante la tamafla afrenta inferida en s us métS puros sentimientos y la vanaglorin de Juan. Como se vé, el triunfo de esa luc ha entre el amor, el interés y la concupiscencia, correspon­de ú esta última en vez de pertenecer al primero como hubiera sido de desear mirando las cosas de un punto de vista mas moral, pero es que el autor no se ha propuesto sinó representar la realidad y en ese sentido no se puede desconocer que se halla en perfecta coucordancia con ella. Sin hacer una larga enumeración de las principales composi c ion es contenidas en el libro indicaré al pasar la s que se recomiendan por sí mi s mas. P.1simismo es la exteriorización ~tcertada de un estado mórbido del espíritu. Su lectura Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I NTELECTUAL 451 trae á la me moria el rec u erdo de aquel so neto de P etr a r ca : • No e ncue ntro paz ni me conceden guerra; d e fu ego devorado siento frio; abrazo el mundo y quédome vacío; me lanzo a l cie lo y p r éndeme la tierra:» En Vesleriana hay ese hastío de la vida que causan las des ilus iones y conduce al desfalleci­mi ento. «En Funerea» la plegaria del hué rfano dolorida y triste e\·oca las melancolías del cre­púsculo y e n R osas y Besos la inspir ación retle­siva oportuna y bre ve se deshace en cambiantes de luz. L\s tima que el autor si ha visto los defectos de su obra no se haya preocupado de pulirla. El jo,·en Teyse ra posee co ndiciones especia­les qu e el estudio y una obsen·ación mas atenta d e la naturaleza y <.le la vida <.lesa rrollan\n paso á paso hasta Jl eyarlo muy lejos . Esta es la impresión que ha r ecibido mi espíritu en s u peregrinación •\ t raves de las p<\gina s <.l e la obra. Lurs VE~TURA l\loHANDo. 100~. En BUt!llOS Aires Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 45:3 VIDA INTELEC'l'UAL BERTA Y RODOLFO La tarde era quieta y apacible. El sol cami­naba lentamente al ocaso haciendo gala de sus iulgurantes rayos; el cielo puro, limpio de nubes, todo era atracti ''OS, poesía y esplendores en la naturaleza. Rodolfo y Berta-la hermosa y gentil novia del artista soñador-hallábanse solos embriaga­dos en su infinito amor, con sus corazones hen­chidos de esperanzas y s us mentes pletóricas de ilusiones. ·El himno estaba en su preludio, como el manso rumor en las hojas. El eterno poema se reproducía como se reproduce en el cur5o de la dda la ola tras la ola. Halh\banse compro­metidos. Debían separarse al día siguiente. El partía para el extranje ro, ert donde durante un breve lapso de tiem¡;o, debía tomar lecciones de un hábil maestro; luego, á su retorno, ambos se unirían ante Dios y ante los hombres con el lazo indisoluble del ma trimonio, término de la as piración del cariño, santa unión que convierte á dos en uno, mientras hace vivir á cada uno para los dos. -Alma de mi vida-exclamó Rodolfo, r epri­miendo una congoja que le oprimía la g·arganta­ejecutemos una vez más, esa ária que tanto os agrada y cuando nos hallemos separad os, á esta misma hora de reljgioso encanto, recordemos cada uno nuestra parte; quizás ello sea un leni­tivo para los dolores de la ausencia. Ella con­movida accedió al deseo del elegido de su corazón. De s us ojos dulces y tristes como dos viole- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA IN'fELECTUAL 453 tns, brotó un a mirada de a m o r y de ternura infini ta, que pa r a Rodolfo fu é a lgo co m o el pre­ludio de una d ic ha su pre ma. Ejecutnron juntos una d ul ce y rara s info n ía. Al finalizarla Hmbo llo raban. Ln mús ica es la voz d e l a lm a. L as ca mpnna d el templo com e n­zar on á tai'l ir e l angelus. L os dos a m a n tes, como impuls ados po r una mis m a fu e r za, se arrodill a­r on y t lenlro n a l cielo una pl e garia, m ezcla de ~ úpli cas de amo r y d e p esa r. R odolfo pa rtió. A m bos fu eron fi e les á s u pro mesa. T odas las tardes á la hora e n que se vie r on por üllima y ez, r ecordaba Be rta e n e l harpa la des pe dida d e s u a m ado y é l ta mbie n la evocad a e n e l violin. E s t a h ora e r a sole mne y mis t e ri osa. E l, por i nstantts se d e te nía, tré mulo, confuso, p arecíale o ir m ezcln r e á los sonidos del violín las vibraci o nes d e l h a rpa de s u a m a da ... · Transc urrió a s i un a fí o. Unn t arde, á l a h o r a co nsagrada 1\ lo s r ecu erdos, s intió B e rta que los sonido:-. d e un v iolin la a c ompafb\ban . Detúvose, turbada, para esc u c h ar ... Era R odolfo que estaba de \' Ut!lta. A l'ío s nH\s tarde, p oseían u na nifl a e ncanta­d v ra , fru to q ue rido d e una unión qu e los padres de B e rta h abían b e ndecido a nte de morir. Todo presagiaba dulz uras y fe li c i d a des. R oclo lfo t e r­minabad e comprar una be ll a y modesta vivi en da. La nii\a c r ecía-fr esca y loza na-herm osa c ual un c;uc l'ío el e ven tu rn. Aque l h oga r respirahn a mor y e~ p ~:: ran za-; in finiws. M1\s ¡a yl ta nt o e n­cant o y dulzura no d ebfn durar. Ln g undai\a inflexible de In mu e rte tro nc h ó la d e licada, nii\a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·454 VIDA INTELEC'rUAL -flor nacida al primer b~so tibio de la prima­vera-, y aquel hogar en donde era todo luz y alegría tornóse en sombra y tristeza. «¡Que bella aurora desvanecida por las som­bras del ocaso!. .. Pocos meses después el pesar consumió á Berta. Cuando comprendió ella que el término de su vida se aproximaba, dijo á su esposo y dulce compañero: «En vano quiero vivir; es menester que em­prenda tambien yo el viaje del que jamás se retorna; que vaya á unirme á nuestra hija y á esperarte en una vida mejor; cuando llegue el día de reunirnos, yo vendré á buscarte y nues­tras almas confundidas se el<::varán para no \'Ol­ver á bajar á este mundo. Cada año en el día de mi cumpleaños, á la hora consagrada á nues­tros recuerdos, cuando nos bailábamos sepaPa­dos, tocarás el ária que tanto me agrada; ella será para mi más melodiosa que los conciertos de los serafines... Luego le abrazó y poco á poco el hálito frio de la muerte invadió aquella existencia buena y hermosa. Rodolfo hallábase desesperado. Viajó du­rante un tiempo; á su regreso se encontraba más tranquilo; pero se apoderó de él una profunda melancolía que jamás le abandonó. Encerrose en su casa, sin querer recibir <í nadie, sin querer salir éí. parte alguna. Había dejado el cuarto tle Berta tal como se hallaba á la mue rte de ésta; la cama sin tender, el harpa en un rincón ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTE LECTO A~ 455 Llegado e l aniversario del natalicio de Berta regó fl or es en e l aposento y llegad a la noch e, se e n cerr ó e n él y ejecutó e l ária predilecta de s u amada esposa. Al día sigui ente le hallaron s in conocimie nto en el s u e lo. Cuando YOlv ió en si, permaneció triste y s il encioso. Q ui sie r on - sus allegados-indagar l a ca u sa, inútil te ntativa. Rodolfo, como obede­ciendo á una fuerza s upe rior y mis teri osa, con­tinuaba impertérri to e n su mutis mo. S us m ej ill as com e nzaron á hundirse, s us cjos solo parecían vivos e n e l fondo de s us ór bitas y p oseían un b rill o sobrenatural. S u vida íbase agotando~\ fu e rza de sen tir y padece r. Aquella n atura leza poco tiempo antes tan robusta y ll ena d e sávi a, se consu mía en el abatimiento como una l á mpara s in acei t e. Un a mi g·o que la casua­lidad le había conservado e n s u desgracia, alar­m óse de s u estado y trató de consola rl o, de ll evar á su espíritu la resignación. ¡Inúlil! Rodolfo ­díjole que l a mue rte era e n r ealidad el princ ipio d e otra vida. Que cuando tocaba s u violin la sombra de Berta le acampanaba con el harpa. Que se encontr aba feliz y que nada m1\s deseaba ni pedía, ni al c i elo ni á los mortales!. .. Entre tanto ll egó e l a ni versario del fall eci­miento ele s u consor te. Esparció flores en el cu arto, ador nóse el mis mo con un r amill e te, cu b rió de fl ores el lecho de la d i funta. Luego -al ponerse e l sol-entonó e l ária de Berta. E l ami¡ro h abí ase oc ullado de tn\s d e una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 456 VIDA INTJilLECTOAL cortina, estremecióse al oir que los sonidos del harpa s e mezclaban con los del violín. Rodolfo se arrodilló á orar. El harpa con­tinuó vibrando sola; vefanse que las cuerdas se agitaban sin ser tocadas por mano alguna. T ocó una música celeste-que nadie había escuch ado y que tampoco escucha rá jamás nadie. Luego comenzó á entonat el ária de Berta; cuando la terminó, rompiéronse repentinamente todas sus cuerdas y Rodolfo cayó al suelo. El amigo permaneció algún tiempo tan in­móvil como Rodolfo; luego, cuando fué á levan­tarle, hallólo muerto. EDUARDO HÉCTOR ÜUFFAU. B. Aires, 1905. EL A LMA DE L VERSO (Conc lusi ón) He repuntado en los matorralo ~? de los Crepús­culos una majadita d e im~\genes á. cual mús dis­paratada. Vamos á. parar rodeo y á examinatl~\ S1 para aclarar el punto d e s i val e 6 no Vltl o la p enn el sui­c idars e intelect ualmen te y pnsar:,c la vida traba­jando como un n egro, m a rtilla por aquí, lima por allá., pam producir al cabo d e l os nflos mil . un put1adito de estro fa s d e co mbinac ión , cuya clave sólo ti e n on Jos iniciad os, una mC'dia docena do Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 457 Virgillos y Dantes, que comen ve rd e por esos mundos {1) Comienza el librito con esta mala r e dondilla: Lector, este ramillete Que mi candor te destlnn, Con permiso do tu uslna Y pe1·dón de tu bu f e te, .. ¿Enti en den V dos? ¿No? Yo tampoco lo en ­tendía., pero me lo expli caron. Verán Vdes. qué clat·ito es todo. El poeta (esto va por hipé rbole) ofr ece al lector el manojo (él lo llama ramillete) d e ver du­r as de s u libro, candorosamente, co mo quien ofrece co n la mayor inocencia del mundo u n a víbora, c r eyendo ofrecer unst a n guila; pe ro d esconfiando de quo el lecto r , ocupado en cosas nu\s útiles y ml\s decentes que la d e lee r un libro a s í, Jo mande con 1st mús ica 1\ ot,m parto, pide perdón al bufete y permiso á la usina (¡y llámesele castizo á este afmnccsado! ) par a t'Obat·les un cuartito de hora del t iempo que t\ ellos se dsstinn. Como se vó, lo del candot· es un ripio barniza­dito, co mo para que no apa t·ezca tan ripio, porque si n uestro héroe hubiera ofrecido s u manojo de hi erbns con candor, no principiaría pidi endo permisos ni pet·doncs, temeroso de molestar; el cando t· es ajeno t\ t oda. desco nfianza y cometo las mñs gmndos indis­creciones con In mayor l'r cscut·a d el mundo, s in ocurrirsele m ote t·se con los bufetes ni con las usi nas . Ya von , antes do entender cuntr o versos malo , porque son mnlos de r omnte los pobrecitos, sC' nece­sita CtLicmtarse los cascos una m ed ia horn., escribir (1) En tll-nclnn~o ltHll'l'l"" ~ l'"Jlornnzo~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 458 VJDA JN'l' EL.KC'l O AL diez veces más que lo que se va á interpreta1·, para fijar las ocurrencias del ramilletero, y columb ra r apenas, tras este largo tn.\mitf' lo que ha querido decir ¡ válgamc Dios 1 ¡ Jo que ha querido decir, aunque no Jo haya dicho! Con la agruante de que casi siempre la gracia de todo el pensamiento está en ser una s impleza do marca, como l a ctel cando r . Este no es un defecto de Lugones ¡oh, no! 1t esto se le llama concisión ¡oh, Lugones, el conciso que en un verso dice lo suficie nte para Jlena1· un capitulo! Si, conciso como una tabla d e logaritmos, ó como un despacho telegráfico. ¡Ah, poeta, poeta! ¡qué concisión es la tuya! Tu escabrosa poesía Como fórmula algebraica, F.n una pelliza at·calca Envuch·e una tontería. Comprendo que u os devanemos los sesos por inte1·pr etaJ· un versículo de la Biblia que casi sictÍl · pre t ien e meollo, ó un e ndecasi lt\bo del Dnntc ¡p e ro hacerse maln sangre una ho ra entcl't\ para no saca1· en limpio más que lo del ripiosisimo candor ... ! Vale c ien veces más una rima tie Bécqucr, escr ita llanamente, desalii'ladnmente si se quiere, pel'l> llena de pensamiento, de jugo que puede ser gustado por Lodo e l mundo. sin ne6csidad de andn1· destripando diccionarios pam interprctarln , que esa madeja lugoniana, enma t·m'lada como quiscas de indio, infinitame nte má s que e:;a poesía labenntica y quintaesenciarla. Prueba al canto; allá \'a una rima d e Bécquer: ll oy ol cicl o y la tiot•t•a mr sonden, lloy llogn al fondo do mi alma el sol, lloy In l•o vl~>to, In he vlt>to r me hn mirado! ,tloy creo eo Ol os! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VID.\ INTELECTUAL Lüase e3tOS cuatro ver·so~. este himno de amor, triun fante como un día de sol en primavera, lleno de ideas poéticas, lleno d e alma; saboréese ese ex­tracto de p oesía, que e l más le rdo puede comprender y sentir, y des pués tráguese todo el fardo de pasto seco á quo Lugo n es llama ¡ramillete! y á ver, si una vez siquiera sus 1500 versos son capaces de produ­cir en el alma esa vibración s impática que produce la rima do Bé cquer·, ese entusiasmo amoroso, noble­m ente amoroso ... ¡la h e visto y me ha mirado! ¡hoy creo en Dios!... ¡Si h ay alli un poema lleno de freE ­cura y de sin~eri dad que no puede haber en e l aflip: e nte y árido bardal de los Crepúsculos! Lo de Bécque r es concisión, es sustancia; l o de Lugones es otra cosa: es un tasajo fl'io, putrefacto muchas veces, se r vido sin gracia y con ripios, como escabeche con munic iones. Y aparte de la oscu ridad y de la trivialidad del p ensamiento, á propó5 ito de los Crepúsculos hay que notat· algo muy importante. L a poesía ... tien e que ser poética. - iPerogrulladol- dirt\ alguno. -Concedido, porogrullado que conviene r e-frescar en l a memoria, hoy que la manía modernista hnco olvidar los viejos principios del buen gusto. Para que una estrofa. pue da set• eternamente bella, tiene quo ton ot• un alma in ti mamen to poética. Todo lo quo n o produzca e n el lector una lSen­sución do pena, de en tusiasmo do nmor, do lo que ~o quie ra, poro una sen sación nrth.tica, nlgo que puodn hacer 0xclamar ni poeta touclu!l ¡tocnclol hot'iclo en el alma! set•t\ machacar on hierro frfo, lndt•ar A la luna. llaco dos mil ai)o:; dijo lloracio: s; vis me fie1'c1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 460 VIDA IN1' ELECTUAL dol endum est p1·im o tibi¡ s i qui e res hacerme sentir, s ie n te prim ero tú. ¿Y có\no ba d e h acet· sentir nada Lugo nes que nad a s ie n t é, ese cerraje ro d e la es t r o fa , que s e pas a In vida mnchacando y ma c hacando, forjnndo e n frio sus e nr('jados d e ve r sos pros aicos y ridícul os, tor­c iendo y reto rci endo la idea hasta darlejustnmente In forma d o un timbuzó n? ¿No vale c ie n v ec es más e l solo ve1·so de Becque r. hoy la h e vis t o ¡la h e vis to y me ha mi r ado! que todos los pe n 3a.mi e u tos r e t o rcidos. a lambicados , e nfe nuos d e epilcpsis de los dich osos ('¡· epúscu.losl ¡Oh, la n o bl e sencill ez , la dulce naturalidad la e x p r esió n s in cera, es la mitad del arte poético! ¿Q uié n pue d e sentir s ino ganas d e r eirse del antúr ley e ndo los s igui e n t es ve 1·sos ? llagalcla jo,·ia l, sólo en In liza De algún f útil amor su fri ó quciJ r anto, Y ese htnll t' que l a indi vl flu uliza Como e l tilde á la 1 forma su encanto (1 ) ¡A v er! ¿q u ó h a q ue rido d e cil·? ¿qué p oesía puede te n er es a imáge n ridículn y t o nta, que ni siquie1·a ti e n e el méri to d e ser origiual d e l t oci o? ~[ uss et , c on un to n o s u t il d e broma c omi enza s u B allade á la Dune, mil veces m ej o1· p or ci erto que aquel d esa fo ra d o llim.n o á l a luna d e l vate sub }u dice, C' étnl t, cl ans la nult b ru no, S ur le c· locher jauní, La lun e, Co mmo un p olnt s ur un l. ¡A.hi Ct\hi el punto s obre la. i! ¿,Y es to es lo que d es enti e 1·ra co mo una g 1·an n o vedad el a u to r de los C1·epú s cn los~ !1) Lo s Crepúsc ulos d el Jard í n, pág. 13. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA l N'I~LECTUAL 46 1 P e r o esto no es nada en co m paración d e otras imt\genes más ridícula s, v. gr. cuando co n toda s u p r osopope ya de poe ta de á 3 pesos el tomo , dit·i ­gi én d ose á una muchac ha que ha t enido la d esgra­cia d e enr edarse en l a s c u erdas d o s n lira , le larga e s te solemn e d is parate, en esos ver sos do in s opo r ­table ar monía que ha inve ntado: Bien me acue rdo cua nd o oras doncell n Alta y fl'ia como ol Htm nlaya ... (1) ¡A v e María Pu rísi m a. 1 8.800 me t ros y 50° bajo cer o ! ¡Inte r esante l a muchacha ! Y s igue con to da ser iedad : Alta , f l'ia y bella ¡Y ~ún t iene co raje de llamule bella á e · e e~ pantaj o d o 8 800 metr os d e al to ! Alta, fri a y bella En la a l ti voz sajona d e tu saya Be lla, f ria y pura , Y conser va ndo en ol a lcohol de t u cordul'a Ideas d o nue•·a y do aya. Vamos t\ c uenta :>. S ería curioso toma.t' d el m ontón a n ó ni mo d e aplaudido r es de Lugones, u n a m edia d ocena d e esos tilingos inconsci en t es que se han d esoll a d o lu s manos batién d o la s y r epitien d o en c or o s us n ecedades, para pe dirles que in te r­pretaran a l Maes t ro e n pasaj es como Jos d e l a l cohol, y las ide as de n ue ra y d e aya. Ser ía c u r ios ís imo ll a ma rlos ti co n curso pa r ll que d escifrnra n los enigmas d o es a esfin ge, m. í, t\ p l'i mora vis ta, co mo d o b e in te t·protarso la poes ía que se loo e n el idi oma do uno, .,i n necesid ad d e r ecurrir d lns E n ci c lope d ia s para IW et·ig nal' e l a lcan ce d o la~ pnlubras. U) Pag 11 1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 462 VIDA ~TELECTUAL De cien no habrír. ni un o, qu e, sin hacer estu­dio preliminar de lo s t érminos lugonianl.ls, fuera. capaz de interpretados cumplidamente. La poesía que ha d e leerse, diccionario en ma­no, nunca puede se1· una poesí a popular; nunca pasará. de ser una fraseología afe ctada y pedante. L eamos otros versitos: El crep ú ~culo ag uz a lloradas emociones, La tierra perfuma bajo el riego, Y fl ota un mórbido sosiego En e l parque c hi s porroteado do gorriones. Simpli fica e l An g elus pastoriles querellas, Y llo l'econ l as estrellas En tu Mes de Ma ría do las imp erfecciones. (ll Una d e dos : ó es to es s igno innegable de dese­quilibrio m e n t al 6 es señal de impudor artístico. P o rque n o cabe s upone r que d e un cerebro s an o pue da brotat· esa ris tra d e desprop ós itos, si no es c on pl en a co n ci enci~ d e ell os, y por burlarse del público, que si endo de él lo traga todo. E:So n o pued e se r nunca una expresi ón si n cera d el p ensamiento. ¡ l\l es de ~[aria d e tus imperfe cciones ! No .sé p o rqué s e me vie n e ñ la me moria aquella humorada d e Ct~mpo nm o r : Para dh·o r ti r su a fán Canta ba á s u reja un lo co : e Unos a quí están por poco, Y otros por poco no están Y á p es ar d o todo al que hace eso se l e llama poeta ñ boca ll ena., com o se le llt\maría á Víctor Hugo, á .B écque r, á Campoamor ... ¡Milagros d el b ombo mutuo! (11 Los c-re pti ~c ulos, púg. 11·1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I NTELECTUAL 463 ¡ Oh ! abramos al acaso las obras de los verda­deros po etas y compat·emos. Leamos 1\ Víctor Hugo, cuando anepentido de habet· blasfemado, clama á Dios: « Considérez ... Qu' uno limo ainsi frappée a se plalndre cst sujettc, Quo j'nl pu blasphemer, r::t vous jetter mes c ris comrno un on fant qul jetto Uno piel'l'e ¡\ la me•·! ( 1) Leamos á Víctor Hugo cuando pinta la infancia describiendo un nit'lo que cantn., en inco nsciente regocijo, junto 1\ la •1ama donde acaba de morir su madre. La moro alla d ormir sous les dalles du c lottre; Et le petlt onf.mt c;e remlt á ..:hnntor .- La doulor est un fruit . Dlou ne le f.11t pas croltre Sbr la brnncho ta·op f¡tiblo encor p our le port e t·. 12) Leamos 11 Bécquer; todo el mundo lo sabe de memoria: 1. Quó os poc'lla, di ce'!, micnt•·n s c lavas En mi puplln tu puplln azul; ¡.Qué c-. poesln 1 ,. ~· hí m o lo ¡wcguntas 1 P oosl n ... e ,.,,s tü. 13) Admiremos nquelln dclicioQa mnl'ina., magis-trah ncnte pintada con un solo rnsgo : Tu IHlplla es n/.ul, y c·unndo I'ÍC'i , Su c· ln•·idad ~un,·e me rccuot' fOI'Ill llr 1' 1 I'Omrrn paladino y e l tti C~jancll'i no bt\ r bar o, e n e l icl i o m t~ m l\s a rmo­nioso y e n <'1 met r o mt\s flex i ble y :p·ato 111 o ído, d el m u n do en tero, que 1\ 1., :; ocho s ig los, a ll á po t· Jo · n i) os d e l Se11o1' de 190:>, u n don Leopo ldo L ugoncs, se i bn á pon er e n In tnr cn d e e m pu,i~tt' pnm atr ás e l a r·to poé t ico, h aciéndo lo r etr ogr np:tiiot.• ... , 1 \1 \'11, r•riz . ~!1 , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 466 VIDA INTELECTUAL DE "ALMA PORTEÑA" BALADA EN PROSA Luna ll e na, cuan bella eres, cuan fantás tica i suaYe es tu lu z! Al verte m e parece que tu ~rjentado rayo acaricia la creación en un beso indefinido, i que bañados en tu luz el árbol, la pradera, la choza i los matorrales, duermen me­cidos por el soplo indefinible de tu ternura. Esas bl~ncas nubecillas que bogan a l azar cómo gón­dolas nevadas e n c ristalino lago, me producen la impres i ó n d~ blancos cis n es cruzando fl ébiles i graciosos la inmens idad d el E s pacio ... M as, oh luna: dime! c uando yo era p equeño mi p echo saltaba de alegría al contemplarte, i hoi s i e nto oprimírseme e l co razón cómo apretado p or titánica mano, i una e norme tristeza se apo­dera de mi: tú no has cambiado, s i e mpre ostentas lafríjida so nris a , s i e mpre las graciosas nubecillas forman los c olores arjentinos al c ru zar fascinan­tes el éter azul.. ¿Por qué e ntonces al mira rte, s i e nto un frío de necr ópolis en el alma? ... ¡Ya m e has contestado : esa n ostalji a que me invad e es el sedimento amargo que dejó e n mi co r azó n e l primer e ns u e ño: tu r ayo al sombrea r esa higue ra, m e ha dich o: «¡Mo rta l, mira aquí! ¿lo recu erdas? .. » Gracias, oh gracias, lo sé; al pié d e aq ue lla hi guera vi alejarse esa noche la r eina de mis ensuefl.os. Era e l mom ento de h abl::tT: s u sonrisa franca lo d ecía ... Mas ¡ail ca ll é, un obstáculo insalvable se inte rponía e ntre nosotros... ¿A qué recordarlo ahora, a livia acaso el odiar? ... La vi a lejarse, segní con la v ista s us pasos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA IN'l'ELECTU AL 4.67 qu e so mbreaban la senda blanqueada por tus rayos. Era un a noch e como e s ta, igua l, tu esta ­b as y a a scendida e n la bóved a az ul-oscuro, i tu luz eclipsaba las estre ll as, esos s oles mis teriosos d e l V a cío .. I al pe rde rla de v is ta, n o t é que una sába na de nubes plo mizas c uaj a ba e l h orizo nte. T ambie n en mi alma se conde nsaron nubarrones de tris­teza, e ra el adiós á la dicha. ¡Oh luna, d escie nd e; ó sinó retira de esa higue ra la s ombra que proyectas , esa sombra que d espi erta do lo r es a dormecidos! CHUMBIOHA- ! Leyenda ele l a Puna) H a i l eye ndas que en carnan el espíritu de una raza , la es tirp e quichua n os h a legado un c ie rto númer o d e e ll as, que circ ul a r á n por los míse ro s c aseríos d e l a puna, hasta qu e la civili­zación bla nca a bsorba los últimos r estos de ese pue blo, levan ta n do e n las m esetas los postre r os j a lones d e s u m a rc h a expansi va ... Mezcl as d e l ind ife re ntts mo p e rua n o co n l a c ruda be biosidacl calc haqui, a malga ma das á Ye­cescon e l mis tic is mo c ris tia n o,son e lejias t i ernas que brotan d e l a lm a ind íj e na cómo b rotan ma n o­jos de hie rba e n las brefi as d eso ladas ... ..... Un indio a nc ia no la relata: Sentad o fre n te á s u r a nc ho. re fi e re a l g r upo que lo rodea e l t r ájico fin d e l hér oe i e l misterio indescifra bl e d e l quipu-ta li s mán d e la v ictoria. • E ntonces,-dice- los bla ncos no hollaba n e aún e<; t as tie rras, i nuestros a buelos leva ntaba n e te mplos ni dios que d e rrite las nieves y fecun­c da los ma izn les; e mo nces vivíamos e n ot ra , r ejió n pre dilec ta de ese di os que la co lm a d e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 468 VIDA lN'fELh:O'l'UAL « arroyuelos, para fe rtilizar sus ,-alles sombrea­< c dos por nara njos, chirimoyas i Laureles .. " Allá, hacia el Norte, en una ti e rra que el « sol quema con s us rayos, donde las ciénagas « exhalan miasmas de muerte, una tribu ayma rá « se levantó impía cont ra el Hijo del Sol i le negó « s us t ributos. E l Inca mandó contra ella á sus « soldados, entre ellos iba Chumbicha, el jo,·en « g ue rrero que entendió el leng·uaje del cóndor « i las alondras, el que sorprendió el sentido « arcano de la oración que modulan en la sel n1 « las auras de la noche, el que supo descifrar los « signos mis teriosos esculpidos en la roca por el « J enio de la Montaña. « Lucha ron i vencieron e n las má rj enes de « rios inmensos, que corren cómo leng uas de « pla ta e ntre pa redes de boscl'lje g uarnecidos con « pendientes de orquídeas. Un dia Chumbicha « leyó en una peña, que otras j entes de luenga « barba é impenetrables corazas invadirían la « Tie rra Sag rada del Inca: entonces regresó, « porque creía que todos los g uerre ros u nidos, « cómo las flechas en un manojo, podrían triunfa t· « del turbión, que vendría surcando las aguas « del mar inmenso que batía las playas del Im­ « perio ... « Al llegar al Cuzco vió que el templo del « Sol ya no existía, que el Inca no imperaba ya « sobre los Andes, i que s u raza jemía e n la « opresión i e n la miseria. Volvió á su valle i a g uió al combate la juve ntud heróica de las « sie rras calchaquíes, hasta que fué he rido de « muerte, i al expirar g rabó sobre una peña con « el fi lo de una fl echa, el quipu-talismá n de la « victoria ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I N'ri!: L ~CTU .\L 469 « Hijos mios, jimió el indio, nin g uno h a snbi­• do descifrarlo; i por eso hemos abandonado « nues tt-os campos i nuestras villas, por eso « habitamos estos páramos de pedr egullo i gra­ « nito, por eso cada aft.O' grupos de salteador es « saquean nues tros pobres caseríos descuida­ « dos... ¡1 s i n embargo somos c ristianos, he mos « abjurado nuestra fe i besad0 esa c ruz que nos e imponían ... ! ¿Q u é hem os de hacer e ntonces?» AL CORSO! ¡Oh diosa de la in spi ración: hace un instante, mi entras doblaba mi cabeza vencido por l os trá­jicos pesimismos de Nietzche, ll egaste á mi, diciendo: - Filósofo de diez i ocho años, deja tus libros impenetrables, no pretendas descifr ar el enigma de la vida ... Ven conmigo, e l Cnrnaval ríe! I yo te r epuse: -Si, vamos!... El Carnaval canta s u letanía de leticía c; inco mprens ibl es, vamos al Centro, el suburbio mata con s u s ilencio de muerte ! Allí no hai sol, pero h ai lu ces artificiales, i ellns hacen d e la noche día. El alma del pe n­sado r es s iempre tris te: ¿po't·qué no iluminarla co n alegría ficticia? 1 he dejado mi cuarto de estudiante pobre, i aquí estoi bajo una techumbr e d e serpentin a cruzadas de balcón á balcón. A mi a l rede dor la multitud compactA, inmensa, des bordando ale­gría, bajo lu comba radiante de lo s arcos de lu z! Cómo rumo rea la turbn, cómo lu ce s us di s­ft ·n ces i anima s us es triden tes sonidos ... ! Se c reerla que celebr an la res urección d e la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 470 VIDA INTELECTUA L Justicia, se diría que festejan el tri unfo de la Igualdad! I sin embarg·o allí, en medio de la calle, la procesión fastuosa de los carruajes aristócratas parece burlarse de los míseros carro~ plebeyos, tirados por escuálidos rocines, adornados con andrajos i tiras de papel. .. Muchos d e esos paseantes ue,·an en el alma la nostaljia de su tierra lejana ... Mwchos llevan en s u frente la arruga precoz de los vencidos ... ¿Que fe puede alentarlos? ¿el cristianismo con sus dogmas que parecen esculpidos en lozas funerarias? ¿el socialis mo dejenerado de los mo­dernos vividores? ¿el anarquismo con sus des­varíos estériles? ¡no, ninguna puede alentarlos!... Pero basta ... ! Late en mi sa ngre el virus del pesimismo, i á mi alrededor las flores i serpenti­n as hablan el idioma inefable del sentimiento. Cerca d e mi acaba de rodar una diamela, extra­viada mensajera de a mor. Entre dos carruajes se cruzan diálogos de serpentinas r ojas, cómo palabras de fuego. Todo ~i la luz intensa, diurna, resplandeciente ... ! ... es la com par 3a ! Ante ella la doble hilera de carruaj es,- búca­ros d esbordantes de flores,-se detiene: es un ejército que marcha á la conquista del placer! Son parias en la vida, que se unen para marchar á los torneos del Arte; acaso obedezcan á una atracción inconsciente, e n esas noches el carrua­je aristócrata cederá su paso al obrero disfra-zado ... ¿i m añana? . . . . . Mi lámpar a parpadea; al fin i al cabo ¿para qué luchar? Buenos Aires, 1005. VtRGJLIO MAGN:\NI. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 471 ORAC I ÓN FÚNEBRE !Continuaci ón) Pero arrojad primero u na ojeada á las demás partes de nues tro impe rio, para q ue veais los estragos y ruinas que marchita ba n nuestros laure les con deshonor d e la Nación. En las fron­t eras de Portugal un Ejército e l mas fl orido que se vió jamás, s in h acer progreso alguno, y solo batallando con las n ecesidades que lo co mbatían y debilitaban por ins tantes. En la América sep­tentrional, entregada con la H abana la ll ave de aquel imperio, y disipadas las fu erzas marítimas que lo de fe ndían. El Erario de l todo exhaus to y sin fond os para reparar tan funestos golpes; y el e nemigo tan orgulloso co n las palmas de s us tri unfos, q ue se dis ponía ya para d arnos como vencedor la ley, qu e fu ese el padrón de nuestra i gnomi nia. Apart ad ahora los ojos de este lasti­moso cu adro, y traed á la m emoria lo que e n este mis mo tie mpo empre nd1ó, y ejecutó aquí vuestro gener oso H é r oe. ¡Que de prodig ios no admi ra­r eis obrados por la grandeza de su espíritu! El se vé sin tropas bastantes para las e mpre­sas que proyec taba; sin fuerzas marítimas q ue opo ne r á las que e l enemigo le prestase, y sin fondo s e l E r a rio para propo r cionarlas. Pero le sobra el valo r, y en el celo que animaba s u corazón, tenía lo que bastaba pa ra faci li ta r lo necesari o. Si n pe rdo nar Lrabajo, ni fatiga, form a y a rregla los Regimie nto<; de Milicias urba nas, y por m edio de s u d isciplimt los pone en estado de cooperar á s us altos designios. Ar ma una esc uadra d e navíos me rca ntes q ue sostenida de s u reputación, a rroja e l espanto, y encierra en s u Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 472 VIDA INTELECTUAL puerto la del enemigo. Ataca por mar y tierra á la Colonia del Sacramento, la niña de los ojos de Portugal, y e l almacén mas rico del Comercio Británico; y después de 24 días de un vivo fuego, se somete rendida por no experimentar su último e xterminio. En vano una escuadra inglesa orguHosa con los triunfos de s u Nación pretende recuperarla, para tomar despues las llaves de esta Amética meridional. Su teme ridad tuvo sobre la marcha el castigo de su arrojo en el invtncible ánimo de nues tro H ~ roe, que aún hallándose á la sazon desfallecido con un vértigo ocasionado de sus fatigas, se encendie ron de tal s u e rte á la vis ta del peligro los marci ales espíritus de su corazón, que discurre como un rayo al descubierto de las balas enemigas, infundía el aliento á los suyos y no dejó de obrar,sinó después quevió incendiada la capitana, que labraba el sepulcro de sus cen¡­zas donde pensó levantar el trofeo de sus vic­torias. D espues d'e esto, todo cede el renombre solo de nuestro Héroe. Las inexpugnables fortalezas de San Miguel y Santa Theresa se le rinde n á la discreción. La ciudad de San Pedro sobre la margen meridional del Ri o Grande le abre obse­quiosa s us puertas, y le deja e l paso franco á la banda septentrio na l, que somete á la Corona de Castilla: infatigable nuestro H éroe pasa mas adel~nte, y alarmado todo el Brasil no se recobra del espanto de tan rápidas conqu istassinó cuando lo vió s uspe nder á l a voz de su Soberano el curso de s us victorias, y que retrocedía á r ecoger la gloria de sus triunfo s. ¿Pero qué gloria podía quedarle á quien toda la rendía al Dios de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 4.73 Ejércitos? En lugar d e aque l m agnífi co aparato co n 4ue los h é roes munda nos r e leva n e l esple n­do r de s us campañas, no se ve ían r es pecto d e nuestro h é roe otras de m ostrac iones que los sa­g r ados cánticos con que se le daba n al Altís imo l as gracias por el buen s uceso de s u s e mpresas. E s ta e r a la prime ra vo7. qu e an unciaba 1\. todas las ciudades el tri unfo de s us armas, ó por m ejor decir, el triunfo d e la Relig ión, que h acía conocer á nuestro Dios por el único autor de s us v ic to­rias. Su co r azón lej os de deslum brarse ni exal­tarse a ún cuando tocaba en la mejor a ltura de s us apl a usos, se co nfundía y recogía de n tro de s i mis mo para que solo s u D ios fu ese r econocido y exaltado. .1 ccedil ll om o ad co r a ltum, et e:xjal­tnbilur Deus, se podCa decir mejor qu e nunca a l ver á nuestro Dios tan m agnifi cado y alabado e n s u Santa Sion por los g lo riosos tri unfos de nues­tro h é r oe. ¿\'que diremos de s u últim a expedici ón á esta A mérica m eridiona l? ¡Ah cristia n os! la gloria de esta e mp resa t u \' O circunstanc ias de­ma!' iado Ji onjeras, para q ue otr o espíritu menos grande dejase a l fin de idolatrar s u propio mé rito. Ya se considere de parte de nuest r o Soberano, que lo prefirió á tantos h éroes, ya de parte del mi smo Dios que tan vis i b le le auxilió, y ya de panc lle su co razón que i nt r épido y felizmente colm ó los votos de la nación, y asombró á la co mún espcctación; t odo parece consp iraba á rete\ ar los estímul os del orgullo, que abrign nuestra corr ompida n aturaleza. Nuestro Sob eran o, id ólH tra, po r decirl o asf, de s uc; pueblos, s intió que se l e r e noYn han lns hc ridrts de la infcli .1. exped ición de Argel, co n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 474 VIDA 1'' E LECTOAL los funestos golpes que nos descarga aquí la per­fidia enemiga, y s in ba lanzar un momento re­suelve el castigo de m testros agresores, para vol­ver por e l honor de s u corona: lleno de estas generosas ideas tiende la v is ta por el dilatado espacio de s us dominios, y entre lo s mu c hos h éroes que se le presentan á su imag inación, prefiere al que sol o había podido im'ertir el sem­blante de la s u erte cuando mas esqui va se le m ostra ba . Llá malo á s u presencia, y con aquel aire, que solo alienta la maj estad; ya sabreis le diría, que las ciudades y puertos que vu est ro esfuerzo r evíndicó á mi corona, están hoy en las manos de aque llos, que á la sombra de una fal sa a mis tad sorp r e ndi e r on la buena fe de mis vasa­llos. E sta irrupción h a arrojado el espanto y consternación en mi s pueblos. La principal pue rta para e ntra r en las ricas provincias del P e rú se h a ll a co n este golpe a menazada y con mo­v ida en lo s débiles quicios que la sostienen: y no se rá mucho, que de tantas naciones envidiosas de mi gloria, se atr eva h oy alguna á arrancarme esta preciosa pi edra de mi diadem a; parte, pues Cevallos á reparar tan fun estos ins ultos y á qu e acaben de conocer mis e nemigos, que tengo e n vos el mas fuerte muro, donde s i e mpre quie bran e l impetu de s us fu erzas . Mi s tropas, mis t eso ros y todos los honores que puede dispensar mi poder están á tu disposición. Vos has de ser el árbitro de las satis facci ones que aquieten mis resentimientos, y e n la empresa que presenta r es animoso, solo tu prudencia di ri girá s us p asos, y ser á tu valor el mó vil de s us ejec uc iones, pues yo no qui ero para mi otra g loria q ue la d e haberte elegido. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 47 5 - Nuestro h é r oe animadc de s u celo por e l h onor d e s u sob e rano, fo rmó d esd e luego l a h e r óica e mpresa de trans portarse de un polo á otro para a taca r a l e ne migo e n e l m as rico f o ndo d e s u patrimonio: y s in deslumbrarse e n el es­pl endo r de t a nta luz se dirige al Dios de los ejé r­c i tos, é im p lora con la ofren da de s us m as puros votos los auxilios de s 1.1 protecció n. S u provi­dencia ~e le ma nifiesta ta n pr o picia que parecía ej ecutar con é l l o que e n otro tie mpo anunciaba del gran Ciro e l gran profeta I saias : «Veis aqui, decía, lo q ue yo digo á Ciro, <í quien tomo p o r l a mano para s ugetarl e l os pueblos: p o n e r en fuga <\s u s e n e migos, y abri rle las pue r tn d e s u s ciu­dades. Yo m archaré dela nte de YO s, humi ll aré á los q u e se muestran ta n glor i oso~, y r omperé l as puer tas d e m e t a l y barre r as de fi e rro que la s defie nden.» Por que d eci dme, c ris tianos, ¿c u ~U otra que la benéfica m a n o d e Dios puede h aber conduc i do p o r millares ele legu as, y sobr e e l in­constante pi él ago de las aguas una e cuadr a co m­pues ta de máquin as to rmicl abl es aun pa ra s i mi , mas, y que t raían e n s u propi os mie mbros los escoll os que<\ cada paso anunci:lban s u r uin a? ¿N i q u é otro esfu e rzo que e l d e la D ivina Provi­de nc ia pudo inspirar t\ nuestr o h ér oe e l designi o d e a rrojarse sobre la is la de Santn Catalina, que cual otra Babil on ia se aplaudía d e inexpu gnable con lo nueve castill os que l n coron aban? A la ve rJad, t odo e l mundo se e trr m eci ó ¡\ la voz de tan osada r e o lución, y ;:. U m <\s bnwos oficial es r ecl a maron co ntra la tem e ridad d e a­c rifknr a l fuego de tan tas fortaleza un a escua­dra y un t j ~.-c it o que nún no habían r epar ado los q u l' brnnLos d e ci en d í n-; d e navegación, ni Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 476 VIDA I NTELECTUAL respirado el aire del descanso de sus incomodi­dades y fatigas. Pero nuestro héroe sordo á los gritos de un consejo que animaba la prudencia del s iglo, solo escuchaba á su Dios, que como á otro Ciro lo había tomado por la mano, cuius appre ndi desteramJ y le decia al corazón, ego ante t e ibo e t gloriosos terree humiliabo. Yo iré delante de tí, y humillaré á los que tanto enso­berbece la gloria de sus pasados triunfos. Estos castillos, máquinas coronadas del cóncavo me­tal, que al de un espantoso trueno arrojan los más mortales rayos, y son las puertas que ce­n ·ando la entrada de su puerto, relevan su orgu­llo y pres unción : yo las ro mpe ré, y abriré de par en par el portas cereas conteram,· y que­brantaré también las dem<\s fortificaciones y baterías que como b arras de hierro refuerzan s us cerraduras, eb vec/es.ferreos confringam. En efecto, cristianos, desembar ca nuestro héroe, y todo s u ejército si n oposición alguna del enemigo. Al primer movimiento que hace, corona e l primero de s us CMtillos, parece haber pronunciado como el caudillo del pueblo de Dios t"rruat st-~per eos formido et pabar i1t magnitu­dine brachii tui. Tal fu é el pavor y espanto que causó sobre sus ánimos, que sin esperar el ata­que cedieron fugitivos la s fuertes obras que habían avanzado y abandonaron uno poruno aquellos formidables baluartes, en que la muerte había acopiado los instrumentos de nuestro es­trago. Todo se rinde á nu estro héroe, y abatido el orgullo enem igo se vió á nuestro Soberano en el espacio solo de tres días duefto absoluto de aquella inespugnable Is la, y de todas las po­bl acioncs ele ti erra firme, que dependían de su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA l NTELEC1' UAL 477 juris dicción. Otro héroe menos cris tiano que el nuestro, d eslumbrado con el res plandor de su triunfo hubiera dicho c omo el impío allá e n e l s ecre lo d e su corazón : manus uostra evuels a et uou Dominus f ecit ll ec omuia. Nues t ra mano excels a, y no la d e Dios hizo estos g randes pro­digios y mara vill as. P e r o o id co mo se csplicó é l e n la notic ia que dió d e ta n s ing ular co nquis ta : estos movimie ntos, dice, esp ecifi cando los qu e ej ecutó para ba ti r e l prime r ca s till o, con e l prin­cipa l de l ej é rcito «quiso Dios co nsternasen d e ta l m odo á los P ortug ueses, qu e a ntes de empezar el fuego abandon a ron e l cas t ill o, y se r e tiraro n aprec; urada me nte», como s i dij e r a : L a voluntad d e Di os, que ec; la e x cels a ma no d e s u Omnipo­t encia, fu é la que lo hizo to do, f ecil lz ec om1úa, porque e lla fu é la q ue a rroj ó sobre los e ne mi gos el pa,·o r, y la que los r etiró ap res ura d a me nte co n c:;o lo e l amago d e s u br azo. Tal e ra e l le ng uaj e d e nuestro hé r oe en los m ~\s be ll os d ías de su g lor ia, ó po r m ej or d ecir, e l le ngLtn j e de In re li g ió n, que así a n im a ba y soste ní a s u espíritu en e l mé\s a lt o g r ado d e s us pros pe ridad es ; le nguaje <\ la ve rda d d i vi no, y que no p otlia me n os que salir de un ca ra zón pro­fund a me nte pe n e trado de la s u mi ió n é\ s u D i os, y de aque lla gene ros a h umildad que cn racter i ­zan las g randes a lmas. Sí, cri stia nos: esta Yirtud h e róicn de quie n e l mundo ti e ne las más erradas iueas, r ele vab tt s u fe, que con la debilidad d e s us fu e rz as le ma nifest aba l as ü-resistibles del pod e r tlhi oo. E ll n ndnlbn su espe ra nza, qu e con la d ec;co nfianzn d e sf mis mo le i nfun d ía la m<\ cumplitla co nfi n nzn de In bo nd ad de u D i os, y á la lu z de una y otra le h adn con•1ccr lo que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL debía temer del Dios de los ejércitos, y cuanto podía prometerse de s us misericordias. Los ojos del S e11orJ le decía, solo se fijan sobre los que l e teme1t .Y espera11. e11 su misericordia. Y jamás nuestro h ér oe estuvo más atento á esta divina Yoz, que cuando recogía el fruto de s us espe­ranzas. Co1tt inuard. EN LA SELVA At r aves nndo el cielo de follnje Brillan r ayos d el sol es plendor oso, Que surje n en las grei'l.a 3 del rama;je, Como dientes de un p eine luminoso; E > el s ol , que has ta e l seno del bos caje, Entra y r ealza el cor1junto voluptuoso, Infundie ndo á la sávia en el ft·ondaje E l calor d e su ali e nto vigoros o¡ Y es d e v er e n las h ojas sus pendidas, Al r ocío, que en ella:; detenidas, P o r l a luz se co nvi e rt e e n fulgurantes. A tal punto, que 1í un1\ h o,j1t en s u gu irn alda, S e le cree una placa d o esme ralda Que sos ti ene la chispa de un brillante. Buenos Aires, 1905. JoRGE LEvRo DIAZ. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAl, Sección Juridica LA POSES I ÓN §VII DE LAS DIVERSAS CLASES DE POSESION 479 OIVILIS Y NATURALIS POSSESSIO 2 10. Establecida la verdade r a noción de po­sesión, fijada su naturaleza jurídi ca y los ele­m e ntos que la constituyen, corpus y animus, y determinadas la s p e rsonas capaces de poseer y las cosas susceptibles de ser poseídas, e l orden lógico de las ideas nos indica la oportunidad de tratar de las di\'ersas clases d e posesión y de l os e fectos que produ ce n. 211. Ante tod o, debe distingu irse la posesióu jur!dica de la s impl e rleleucióu, porque solo la prime ra r e une l os caracte r es esenciales reque­ridos por e l derecho para ser la condi ció n de los impo rt a ntes efectos jurídicos que l os autores dec;ignan con la expresió n jus possessionis, rle­recll o d eposesióu, en oposición al jus posside1tdi, derecho de poseer, qu e solo perteneC'e al propi e­tar io, tenga ó no la posesión. ( 1) La s impl e d etendóu es la sola re lac ió n física (corp us), á la <'U:tl falta e l elemento vital de la Yoluntad, que, segu n 'Vodon, H i ene co n s u soplo ~\ a nimar la e relac ión ext e rior, el corpu s, y darle el pode r e d e procludr dl'rccho::;, e fectos jurfdkos». (2) 1 11 S a,. l¡:m~ , Po-.'t''i. r ti. 121 Wodon Po" t 1. X o 3~ . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. •J80 VIDA INTELECTUAL 212. No debe confundirse tampoco la simple deteu ció u con lajurispossessio ó cuasiposesión d e Jos que, de h ecbo, ejer cen un derecho real di s tinto de la propi edad, (jus in re aliena), por­que si bie n les falta el animus do111i1u~ voluntad de disponer d e la cosa como propieta rios, tienen el auimus r em sibi l!ab eudi, ó sea la. •ollintad de dis po ne r de la cosa de ntro de lo s limites de su derecho r eal, so metiéndo la parcialmente á s u d om inación, con inde pendencia de toda otra p e rso na, aún d e l duef'io mismo. Pero, si l a cuasi posesión, 6 el ejercicio de los jus iu r e alie"ta difi ~ r e d e la simple de­t ención, e n c ua nto esta última carece d el ele­me nto Yitnl de toda posesión, co n todo, pre~e nta esra partic ularidad, que los. cuasi poseedores r eco nocen qu e otr o es propietario de la cosa y conserva t odas aquellas facultades correspon­dientes al dominio que no esn\n comprend idas en s u derec h o rea l. D e esta man e r a, á l a vez qu e e l cuasi poseedor ej e rce, para s í y á nombre propio, s u de r ec h o r ea l fraccionar io, detenta la cosa, ~i no mbre del propietari o, quien continúa p oseyend o, po r s u interme dio, dentro de lo s Jfmites d e las facultades residunrias que cons­tituye n l a nuda propiedad. (1) 213. Antes de o c up a rn os de las dh·er sas clases de posesjón jurídica, y de determinar s u e fectos, cree mos opo rtuno estudinr una cuestión que, s í bi e n n o tie ne, e n d e r echo m o derno, la im­portanci a que e n d e: rccho ro man o, no pu ede ne garse qu e ha ej e rc ido una grande y decis iv a influ en cia e n la inte rpre tación d e los t extos re la- (1) Van Wettcr , Pos. N9. 2 1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V ID A lN'f l!:klW'I'U AL 481 tivos á la posesión, como lo obsenra Savigny en su famosa obra, demostrando que, á consecuencia del erróneo alcance atribuido por los come nta­dores del de recho romano á las expresiones civilis y 11nluralis possessio, han incurrido en graves e rrores de doctrina que han extra dado la jurisprudencia y la legis lación. (1) La fijación del verdadero significado de las palabras civitis possessio, civiliter possidere, naturalis possessio, naturaWe1' possidere ha preocupado seriamente ú lvs comentadores, dan­do origen á di versas escuelas, cuyas teorías han sido prolijame nte analizadas por Savig ny. 21-L Aunque la cuestión no tiene en derecho moderno la importancia que e n de recho romano, DO la cons idero destituida en absoluto de valor, pues nuestro Código, las Leyes de Partidas y la legis laciones que le han sen-ido de fue nte se mantienen fle te 1 e n lo ubs tancia1 1 á la doctrina romana. La obra de Savigny ti ene el mérito de haber siuo In. primera e n desembrollar esta oscura cuestión filol ógica. S us inves tig:1 ciones, al decir de Molitor1 han sido va tio as para el progreso de la cienr ia, pues me rced <\ ellas, enume ro os e e rrores han s ido rec tificado 1 puntos oscu ros « han sido acla rados, y lo que, por í olo1 bas ­• taria para In repu tnd ón de su obra, la termi­" nolog!a de los juriscon ultos romanos ha s jdo e definitivame nte fij ndn, con ese tacto y snga­• C'idad en que e reconoce al jurisconsulto con- 11) Snd ¡:ny l'o'lo;l!~lll o n , etilo' Ión t• lta dn. ~ 10, I':O!!''· 121, 135, 1 fl f'IC. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~82 VIDA I~TELECTUAL « s umado e n el estudio é intelige ncia de los « textos•. (1) 215. Según el sistema adoptado por Savigny p ara la solución de esta cuestión, se da el t ítulo de posesión civil á l a que reune las condi ciones r equeridas para la us ucapdón,es decir, á la pose­s i ón co n anim o domini, de bu ena fe y fundad:l en un j usto título, r eser v¡\ndose la expresión posesi6Jt 11atu ral á l a que no tiene todos estos caracteres, sea ó no, posesión j urídica arl i1lter­dicta, ya se trate de la juris possessio ó quasi possessio cor respondiente~\ los derechos r eales (jus i11 re aliena), ya de la tenenc ia á nombre de otro. ó de la r elación fí s ica destitu ida de todo yalo r jurídico. De dond~ r esu lta que la expre­s ión naluralis possessio tiene un alcance tan lato que comprende, no solame nte todos los casos de detención s in animo rem sibi habe1zdi, sino tambien todos los de posesión jurídica á lo s cua­les falte algún r equi sito para la us ucapción. Por esto, en los textos, los términos 11aturalis possessio tienen dos signifi cados, uno amplio, c uando se contrapone¡', civilis possessio, y e l otro restringido, cuando se opone á possessio s implemente, pues e n es te último caso e lla s ign i­fica. la negación de la posesión jurídica, cum auimo domiui. Lo mis mo debe decirse de los términos amílogos ;\ naturalis possessio', tales co mo ualuraliler lenere, corporal/ter tenere, corpore iu fundo esse, iu possessione esse, y otros empleados por los textos para designar la s imple detención ó el s im ple podet· fíc:; ico dest i ­tuido de todo ''alor ju rídico, como la tenencia de {1 ) \lolltor, obra c itada, 1'\0 1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VlOA INTELECTUAL 48~ las cosas que están fuera del comercio, ó la que se opera por un esclavo, por un d e m ente ó por un iuJnns . 216. Entre los num e r osos s is t e mas que se han ensef\ado, en dis ide ncia con el d e Savigny, se cuenta e l de Burc h ard i, y Vangerow adoptado por Van ·w e tte r con una m od ifi cación d e detalle indicadaporBrunssegún la c u al civilis possessio es la posesión jurídica, s i e mpre que r e una l as s i­guientes eondic iones : 1.a que sea ejercida cum animo domiui, ó á título de propietario, y 2. a que r epose s obre una causa reconocida por l a ley . Por cons i guiente, no es necesario ni un justo título, ni la bue na fé, como lo ex ige la t eo ría d e SaYigny. Posesión natura l (11alura11~c; possessio) se d e nomina, por lo tant o, á t odos l os casos qu e n o están comprendidos en la civi!is possessio, ~\ sab e r: 1. 0 <\ la r e lación fís ica d estituida de toda importanc ia jurídica (corpore r e111 a!li11gere, sicut s i a!iquid dormienli i11ma nupo11nf), 2. 0 e\ la m e ra tenencia de l depositario, comodl cnfitenta, s upe r ficiar io, u s u:l­rio y otros titulares d e derec h os r eales, así como <:\ los po cedores derinldos pra:car/o, secu estro, acreeclor Pl~ftuornticio), 4.0 <\ la deten­c ió n de cosas que están fuera del comer c io, ó de p e rsona s in capaces d e poseer, co m o e l esclavo, {'l .filius .familias exceptuando los bienes de los peculioc; cn.,t rensc y cuasi castrense; y 5.0 fina l­m ~ nte, ;\ lapo e ión jurídica cum a11im o domiui, p e ro qu e no se fund n en un n causa autorizada por el d c r t:c h o co m o la p oo;es ió n d e la muj e r ca aun sobre las co nc: donndns por e l ma rido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J84 VIDA I~rELECrUAL durante e l matrimonio, contra la prohibición de la ley. 217. Sin desconoce r el m érito de la doctrina enseñ a d a por Sadgny, especialme nte en el acier­to d e la aplicación práctica el e los textos, que ha salvado d e tantos errores la doc trina romanista, e s me nester conve nir con Van 'Vetter ·en que la s ignifi cació n a tribuida por aquel c u a ndo los té rminos civ thc; p osses s io se e mplean e n contraposi c ió n d e posses s io sim­ple me n te, esta última expresión s ig· nifica toda posesió n juríd ica, sea ú no ad us ucnpcio11 em, y e n con t ra posic ió n á e lla, ualuralis p ossessi o s ignifica la fa lta d e posesió n jurídica y es s inóni­mo d e 11011 possfd ere. 219. D el exame n d e los t extos e n que es t as e xpresion es se e mple an , c r eo fa c il deducir que, descarta d os t od os aque ll os casos á los cual es se a plica la d es ig nació n de 11alurnlis possessio, los de m~\s c as os que de be n compre nder se bajo el títul o d e civ ilis p ossessio n o se limitan á la po- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA. I N'l ELECTO AL 48.) s esión ad usucapionem, com o lo e nseña Savigny, s ino que comprenden toda posesión jurídica, á título d e due ño, co n tal qu e no repose sobre una causa reprobada por la ley. 220. Por lo demás no encuentro concluyente la argume ntación a priori e n que los autores fundan s us res pectivas teorías. No hay s uficie nte fundamento para s uponer que lo s juriscons ultos ro manos, que se han s ucedido durante el largo periodo transcurrido desde la época clás ica has ta Jus tiniano, di e r:m á lo s té rminos civilis y uatu­ralis una s ignificación t éc nica invariable, ni que la calificación el e civilis solo se aplicase á las r e l aciones de de r echo que producen todos lo s e fectos r econo cid os por el jus civile en con­u ·apos ición aljus geulimu. El mi s mo S:wi gny 1 econoce que la palnbra civilis , unas veces se e mpleaba para designar el d e rec ho privado en con trapos ic ión al derecho crimiual, otra para distinguir la lex, el seuado con s ulto, el d e rech o consu etudi nario, del jus geulium. ( 1) Prescin diré, puec:;, de toda co nsid eración a priori que solo puede cont ribuir á extrav iar la inte rpretació n ll eYá nd o la por la senda del pre­jui ci o y d el espíritu de s ist e m;w y de In belleza de las otras, y con o rgullo legítimo, exclamó único e n el mundo : Yo. A l come nzar desd e este mom e nto e n que e l hombre sie nte con ce rteza s u indi\·idua lidnd, las imé\ge nes rcpresent ati ,·as de los mo' im ientos, de la s sens aci ones y d e los deseos, tomarán e l as pe c to d e un mar sin orill as ag it ado por fu e r tes vie ntos, qu e constante me nte soplan sin rumbo fij o, c le,·ando a ltas olas cuyas alturns se n\n alumbradas por e l so l concie nt e, mi entras los valles y los fo ndos sen\n d ejado" e n In oc:;c uridnd Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 490 VIDA I NTELECTUAL ó pe numbra, has ta que á s u vez se eleYe n domi­n a ndo Ulllo dl' In r iqu<'ZI\.o. lJn p<' n- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I~TELECTUAL sarlor tan profund o como Ot•ti y Lara. se expresa así en la Introducción á la hermos a obt·a de Hitzo El problema social y su solución: cHe dicho que e l probl ema social es c0nsecuenciu, ciertamente inelu­dible, d e la economín política libernl, porque esta es una verdad que impo rta sobremanera evidenciar, para que así sean conocidas y puedan se.-. extirpa­rlas, no sólo la t·uíz próxima del mal, · sino tambien aquellas ot1·as raíces más profundas y venenosas de donde proce den los grandes males y estragos que ya e mpiezan á sentirse, y que no tardaremos en ver y ll orar ama1·gamente, si po1· ventura no son con tiempo conjurados.» Ll\ E co no mht PolítiCll, como nueva y poderosa rama del coujuntv de los conocimientos humanos, nació en l~'rnncia, tras muchos y laboriosos tanteos. Al principio, la nueva ciencia hubo de aparecer e nglobada ou e l urto de la gobernación de los Es­tados, pues su pl'incipal objeto consistí!\ en procJl­rar recursos económicos al Gobierno. P ero ya el grnn mini str o de Enrique IV, Sully, hizo notar qne la agricultura e t·a. el principal fundamento de la riqueza social, echando con esto e l fundamento de la escuela de l os ftsióc,·atas. " Ln labranza y el pastoreo-decía-son los d os pechos que alimentan l\ Fmncia , hts verdaderas minas y tesoros del Perú•. P or su parte, Colbert, ministro d e Luis XIV, atendió con pt·eferencia á lu indu:Stria y 1tl comer­cio, quedando usi señaladas las tres principales fueHtes d e la riqueza pública, la ng1·icultu1·a. la inclust1ia y el comercio. Formóse e ntonces la pri­me, ·a escuela económica, 111 de l os {isióc1·alcrs, cuyas doctrinas res um e así Vill eneuve de Bargemout: cLcr tier1·a es lct única fuente de las 1·iquezas¡ de este prin cipio dimanan todos los productos de la agri · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VID.-\ lNTKLECTUAL -!!) 7 c ultura, do la s manufacturas y del c o m e t·cio. LM manufacturas y t>l c om e rci o a fi nden, e n verdad, algún val o r ni producto d e In tien·n., p e ro este val01· es precisamente el equivalente clel trabajo que ellos han hech o . Es su salari o. . . El propietario d e las tier r a · es el único que tie n e e l podPr de crear. La contl'ibución d e b e set· un 1\ ~o la , e h a d e im po n e r Sl.b r e e l pro ducto de l a tierra, y h a d e SE' r satisfecha p u r e l pro pi eta rio de la fin ca•. E vide n tem ente, se tomAba ttq ui 1 a parte por e l todo, lo qu e era un grave e rro r ; ad e m ás, los fi s ió­c rat ns e r A-n acénimos partidarios d el principio absoluto d o l libre cambi o ( lai ~sC I' {(ti1·e, laissc r pasM•r ), y as í decía Ques tHly, e l primero qu e r eduj o á Jfmitcs c ie ntífi cos la Eco n omía: « Pnra que la agt'icultu n\ y l a indus tria prosper en es n ecesaril) d eja1· ha ce1·, dPjar pasa1·•. Y $ U S discípul o ni\adian: • No son neces aria- prohibicio11es ni aduanas, s in ó una libt>ttnd uniue r·sal de co m e t cio • . Llegó p o r entonces 11 Fruncin <> 1 fil ósofo escocés Adnm S mith ( t723-17 90) , ~· f>O alió cst r echnmeute con Turgo t., Quesnny y los ot r os j e fes d e la e cuelt~­fi-. iócrata. Adt\tn S mith ~t·n yn muy conocido co m o proft''!O t' d <> Filosofi lt Mo r a l, cuya clllNlra d <'se m­p e i'\nb t\ en In Unin• r s idnd d o Clln scou, y p o r )o.ll c·rrón t>n lt•o¡·ifc de l os srnfi mic•nlo.'lmomlt•s, st>gún In cual, In m o t·a lidnd e fund a en 11\ simpalla . gntre­gó"<' con nnl o t• tí lus n U<'\' OS t"'l ud ios t•con ó m icos, ;-· tl'l\'1 clit•z m)os de l nho t•iosth m ccl it tt cio n <'~, puhlkó ~:-u l'tt m n::>t\ o brn Iu t·esliyarión soú1·c la natw·alt•::n !/ lCls wu.~as clt• la l'it¡uí'::a ele las 11(teiout•s (1776), la cunl , ndcm¡\:; d i' c r cnrl e utH\ r c> putnc ió n <>Hropo\, rs co n ~ id o rndn t~o m o e l fund n nwn 10 d o In t•:.c ut·ln 1 i h t·t•­cnmhi-. tl\ y l1t caus n rem o ttl d e Lodo~ los co ntlictot> J1l o el Ol' llO::. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 498 \r!DA INTELECT UAL En efecto, según Adam Smilh, el o rigen de las riquezas eslú en e l trabajo. o. EI trabajo anual de cada nació n-dice - es e l f·mdo que la sur t e ot·igina­riame ute d e t odas aquella"> cosas necesarias y útiles pa r a la vida qu e se eonsumt'n a.nualmente en ella, y que co n s isten s iempre, 6 e n el product.o inmediato el e aqu e l trabaj o, 6 e n l o que c o n aquel preducto se ndquiere d e otras naciones.» Cierto e.> que Adam Smith hubo d e r ec o noce r , ad e nu\s del trabajo, otr a fue nte de utilidnd y valo r , li saber, la naturale:ta mis ma d e muchos o bjetos mate l'iaie.s, e.Ho es, la tien a, e.:;e bien c omún qu1• Dios ha regalado a l h o mb r e para que d e ella se ens eñ o r ee, y pued11 ap li­carla, con s u inte ligencia é indus tl'ia, al r emedio d e s u s n cce:, idnd<'s y á su p et fecció n y f<'licidad , !:; icn d o al pro pi0 tiempo In b!l :; O fundam e ntal de la propiedad y algo lhi co m o el hogar fij o y pe rma­n e n te de las humanu s sociechtd <>s . P e r o no es men os ciet·to qu<>, a~ i co m o los fi s ió crnttts c on s id e rnban _la fie¡·¡·a c om o In única fue nte de r i queza, Adam Smith, y sobr e tod o, los continuadorPs de s u obra, consi­d e ra•·on el traúnjo com o el único m a nantial cde hls c os ns n ece:;t\l'ias y útiles á la vidtl. » Lns con,ecuen­cias inmediatns de este principio fu er o n la de:-truc­ci ó n de In prop i ednd (por lo m <· n os e n p otenciA ) y el libre cntnbio unin•rsnl, qno d e fendieron con tesón sus di scípul o;; RiCHrd o, ~faltbu s (el n.uto r de la fn mosn. inhumana 6 irrn cio nal ley de que la cnusa d e In misCI'Ít\ y aún d e l vicio consiste en <'1 n ume nto de poblaci ón , que c r ece en p r ogre:.ió n gco méL ri cn, mi c>n t ras las sub::. i ; te ncias lo hacen e n progr<>s ió n nritméticA), St.ua•·t l\fill y Coldrn. E 'to fun ncun·cnciH; e le n1. injus tamente los p1·c c ios e n p e rjuic io do los co n­~:- umid o rcs, que c o mpo n e n la m a s a qu e los c o mpra, y con:.tituye un pl'ivil egio que p c1•mitc 1\ alg un os produ cto r es o bte n c1· b e n e fi c i os nn o rmal <'s • . S e Y<' , pues, c¡n e <' s ta E con omía, nn t ura li s tn )' pngnnn, c.s lñ fundndn e n el nu\s dc •sc nfrc nado eg oís ­mo, y abre la puc r t t\ •\ to dn I n~ rc' Í\' indicacio n <.'S pregonadas p o r la r evoluc ió n ::.oc inl. Preco niza <'1 d!'rccho d e l m :h fu e rte' y c ntronizu e l individua­lh. mo mñ:S rndical y nbso lu to. Co n razón d ~cin Onlllt, P t•es id e nte do lo::i E s tados Unido s, e n 1 ~7 !1 . Jo ~ i guicnt c : • IJOS ingleses s nbian que nMia t e nit\n que temer de es tn concunencin ; que c•·nn du e ñ os de· In indus tria en el mundo, y que, n i pt·ocla m n r «' 1 libro .•nmbio, dt>~ pué s de hnb c r prop n r nd o pnc i c n­l, t>11H'n te • t>Us fuc r7.n ~, Jug•·nría n m u y pro nto n n ev as y prf'cio::.n · s nlidns ~ . . J tu\n Bn.utis tn Sny ( 1767- 1832 ), cl iscfpul o d e ,\clnm Smith , intt•o clu,i o l1\ nlll" \'11 cl octl'inn ccon (llni ­<' 1\ <'n l!' l'ancia. Sny fuó un en emigo fo rmidt~bl c d o las pro hibiciones, dc los impuc::. t os do co ns umo y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 500 VIDA INTELECT UAL de todas las tl'abas impuesta:; tí la industria y al comercio. Sus o bt·as principal es Tratado de Econo­mia Politica ( 1803), Catecismo d e Economia Polttica ( 181 5), Garlas á Malthus ( 1820), y Curso completo de E conornta Politica 1n·ácti¡;a ( 1828-1830), contri­buyero n p od e r os a m en t e á la p o pula1·izacíón d e la nue va doctrina e n Francia. Continuó la camp aña libre-cambista Fede rico Bastiat ( 1801 -1850), autor d e la cel e b é rrima ob ra Annonias económicas, que dejó it1completn; y s i bien e n Fra n cia se inició una r eacción ben eficio sa, á cuya cabeza figuran los in s ignes economis tas Carl os Périn y s u dis cípulo lle rvé Bazi u , 1¿\ s doctri­nas d ominantes e n aquel país so n las naturalis tas y r cvo lucion t\. ri a;; que constituyen e l fondo de la 1.\s ­cuela inglesa. Algo po r el estil o ha sucedido e u I talia, si bi e n sus m 't > gr~1ndes cconomh:; tn s Beccaria, el conde de Vel'l'i, Fil ~tn gie ri y Luzzat t.i, nunca profesM on e u c t·udo l os pl'incipios de la escu e la libe ra l ú orto­do~. al. como la lia man sus panegi r h~t11s . E 3, pues , evidente que estos principios, desen­tl ·añados has ta en sus más ínfimos detalles p o r lo s soci alista> y anarquis tas , b au contl'ibnido pod erosn­mente a l estado d e llonda perturbación en que so e nc u entra n hoy las sociedades contempo t' ñneas. MoDESTO H. VtLLAEscusA. Barl'elona, 1005. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL ::01 Bibliografia P r i ncipi os sooiol ójioos por e l D r. Alfredo Col mo- ·Bnenos A ires, 1905. Sin ser una obra fundadora de escue las, ó aporcadora de nuevos principios e n e l vastfsimo campo de la soriolojía, pue de a firmarse-sin exager ación alguna-que, el docto r Colmo. ha esc rito un verdadero libro d e alie nto , r evelador d e un talento s uperio1-, a ltamente h o nroso par a é l y p~ r a e l p según la expr esión de Durkheim formulada á otro res­pecto, pero rigurosam e nte se,,era en la sencillez d e su modestia. A nuestro entender el doctor Colmo deslinda admirablemente el concepto de la sociedad, la sociedad mis ma en la objeti vidad d e l criterio qu~ lo guía, en relación á otras colectividades y modos de se r humanos, que guardan con ella la más estrecha afin idad. Adderte el autor-en el libro que comen­tamos- qt,te en mate ria s socio lógicas-y esto á pesa•· de s u modernis m0 -no h ay tratadista de cualquier orden, qu e no tenga s u crite ri o · p erso nal.» Él no parte como tantos otros sociólogos, de preconcepciones y subjetivis mos que, por eso mismo, ti f'nen que diversificar en confo rmid ad co n las variantes indivhlual cs. Va al g r ano. De acuerdo con la esc ue la italiana, que es la más práctica y expe rime ntal, s ien ta s us criterios sociológicos sob re la observación, el ana lí s ic: objeri ,.o. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA JN'l'ELEC'I'UAL 503 D e la caótica vorájine de tantos elementos sociales dic;tintos, entresaca. contenido único y enseñanza pos itiva, d esentrañando, con sorpren­dente tacto de sociólogo moderno consumado, la verdad, aisladamente, en relación al pueblo, á la sociedad, á la nación y al estado. Groppali, cuando e n su célebre libro EJe­mento afirmaba que cuna s ociedad hum a na podrá tener en s us bases y caracterís ticas de fondo, e lementos y relaciones co munes con las socie­dades animales, y no por eso ha de te n er que confundirse con ellas, porque no ha de dejar d e i ntli v id ualizarse , ele es pecificarse, s iquie ra e n \' Írtualidades de fondo qu e le son propi as» venia éí establece r el verdadero cn r acter cie ntífico, esencialmente humano de In sociología, a lejá n­dola de las tende nd.1 darvinianas. Si cons iderase que la soci ología es hija d e la ps icología, á nadie , por c ie rto , se le ocurrin\ que pueda existir, junto con la ps icología hu· mana, una psicología animal. H e aqu( las itl e a s, los principios, qu e informa n al Dr. Colmo e n sus Pr/11cipios ife sociologln. Por lo d e m ~\s convenimos que la socio logía ti e ne mucho que a nd ar aún, pa ra asumir ca r ac ­teres homoje n eos, que In hngan inco nm o,· ibl e. El e V Congreso lnt'e rnacionn l d e P c; icolog la• cele brado en Roma e n Junio ppdo., no lo ha puesto en trans pnriencia. En contra de Binnc hi, 5cre,i, s urjió e l ct: lebre Lips d e Mónaco, e nca­r eciendo la neces idad de n o d esp r end e rse de In metaffskn, en u tem a : Los cnmiuos ife In psicologltt. No tuvo empac ho e n afirmar que ln p~icolngía d ebe ron,·enirc;,c e n un a c1i ciplinn Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 504 VIDA lNTELK C~U AL puramente filosófica, haciendo materia de crítica á la psicología fisiológica. Es el caso de repetir: tot capita, quot sententice. RoooLFo BENuzzr. santa Fe, 1905. L as t res vír gen e s n e gras d e l A f'ri­ca ·ecu a t o ria l por FL. BouHOURS, traducción de JULIÁN Ro.oRIG0-3.a edición -Juan Gilí-Barcelona. Altamente dra.mátita es esta he1·mosa. novelita. en que se describen con estilo encan tadoramente sencill o, escenas de la vidas afdcana.. Ciñén dome á la verdad his tórica el autor ha. sabjdo hacer una narración interesante y conmove­dora, que no d esmerece en ua.da de las magníficas del P. Franco. illsto célebre escritor en «Le Gemelle Africana», ba pintado magistralmente las angustio­sas escen11s de la trata de negros. Bouhosas, con argumento análogo ha hecho con más brevedad, pero no con menos maestría una espléndida noveli ta. . La traducción es esmerada, y el ser esta la 3.a edició11 espallol!ll del libro demuestra el aprecio con que ha. sido acogida por el público. G. A. M. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELEC'l' OAL 505 V ida C riolla-novela p o r ALCIDES ARGUF.DAS -Eulogio Córdova, e dito r , La p ,,z, 1905. La última obru d e l distinguido escriWr bolivia­no Dr. Alcides Argueda~ es una n o v ela d e costum­bres, en que pinta con ct·udo r ealism o la sociedad d o la Paz. Demas iado n egr os los tonos de la pin t u ru, de­mas iadas somb rns hay en e l cundt·o que refleja la n o vela. E s de ct·eer que el autor en s u d eseo de mot·alizat· se haya e xcedido, y p or ser demas ia d o c rudo s u r ealismo, n o co rre~ponde el r efl ej o á la t•eal idad de la imagen r efl ejada. P o t· lo demás , en la n ovela se echan el e ve r las do tes del escritor; pluma f1\cil. est.i!o s u el to, quiz!Ís amel'icanizndo en d ema•ia, talento fl exible para cr ear y combinar las s i tuacione3 dram!iticas . Wuatta Wuara, la obra anterior de Argue dns es mtt s fresca y mús si mp á~ica por la hermosa pinLut·a qne e n ella se hace d e las costumbres indias. G. A. U. D iscurso pot· CARLOS HOUAGOSA-Imp. • L n I ta.lia• -Có rdoba 1905. En un he rmoso f01lcto, nitidamenle impreso, n os ll ega el discttrao qu <.' o n el ten.t r o R ivc1·a Inda1•l e de C'órdoba, pt·on un ciar a. e l S r . Cnrlos Rom agos a, con moti\· o d o nn concic t·to o rganizado por l1t So­ci edad •Dnm1'S de la Provicl en c in •. I~s dific il en t r abajos d e In índole que necesaria­men t e deben t e n er discurso como ol quo n os o~upa . hacor ob r a do arte, en toda la a ce pción d e la palnbt·n. g ¡ Sr. RomagMa lo ha co mpre ndido, y sin pre­tender hace rlo, lo ho ce p or I n s<'n cill<' z y e l S\IO Ye Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 506 no.a IN'l'ELECTUAL encanto que tlieuen s us párrafos, dulcemente elo­cuentes. Pero el Sr. H.omagosa es literato de nombre ya, y e.so y mucho más se puede esperar de quien ha enl'iq uecido la Hteratura del país con libros como «Labor Jite¡·aritt>) y «Vibraciones". • G . .A. M. Identificación.porla s impre siones dígito-pa lmares (La D a cti­loscopia)- por el DR ALBERTO IvERT, A. Gasperini, editor-La Plata, 1905. El señor Juan Vucetich, un compatriota nuestro, cuyos trabajos antropométricos han hecho célebre su nombre en los círculos cientí­ficos europeos, m~\s que entre nosotros, ha tra­ducido recientemente la magnífica tesis del joven doctor Ivert, presentada á la Univerdad de L yon, que es, según unánime reconocimiento de los· a utorizados para j uzgarla, el trabajo más acabado y qu~ mejores datos ha aportado á la aún incipiente, en la pn\clica, ciencia dactilos­cópica. , Lo que mayor interés da al erudito libro de que nos ocupamos, es el grande aprecio y el respetuoso homenaje de admiración con que se cita á nuestro compatriota el señor Vucetich, que es el que se lleva la palma como inventor del más perfecto sistema dactiloscópico, para la identificación de las personas por las impresiones digitales. Felicitamos al señor Vuceticb por su triunfo de universal resonancia, y agradecemos el libro. . , G. A. M .
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

Vida Intelectual - Año II N. 27

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

Bogotá - N. 3

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 2

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Siesta - Serie 1 N. 2

La Siesta - Serie 1 N. 2

Por: | Fecha: 20/04/1886

REPÚBLIOA DE OOLOMBIA. ~'. i'.§> (t/'t " ®(i> ~~ ~~~ :®<$*~ ~~t~~ 4'W'* 'f' '. * ~ ® ~ ~) @ ~ , .. ® ~~ 4~ ~xt>~ ~. 'ti ~L 4> < i® '®® ~:~~~ ~ $- ® ~ ~@>~i>~ $¡ ~. t¡~~ ~.~~® <®t~~$ ros de medlCIDa, mate. editores que le reproducen, en los EstadoR Unidos y enl ~átlca~, &. ; lo,:; hteratos á los hteratos-novel:;-s, estu. la América latina, la mayor parte de sus obras, sin Ichos cntlCos, &. ; Y los poetas á los poetas - guos, es. arreglar con él previamente los derechos de autor, vuel-¡ trofas, metros, &.' : ~sto acontece aun en los que se ven á llamar la atención de los escritores sobre el puno . mantienen en los limItes de la honrada labor, que ya to que nos sirve de tema. :M:ucho se ha discutido sobre! hay maestros. en el arte (véase á Camp?amor) ~ue sos. este asunto, sin lograr que las naciones uniformen su I ~len~n, COll VISOR de verdad! q~le ~l plagl? no ex~te 6 es legislaci6n interna en la materia, ni que todas celebren I ,lustIficable, cuando e~ plagiarlO VIste mejor las Ideas de tratados entre sí para salvaguardiar á sus nacionales ¡ otro, cuandoel que .vlene después emhellece, por In. for­del de.'Tojo extranjero. I roa, la creaclóll autlgua . . De este ~?do no es Rodrigo "La prol)iedad literaria es una propiedad," dijo Caro el autor de Las Rum,a¡¡ de ltalwa, com~ l? pret~n. tiempo há Alfonso Kar:, sin duda par:l: dar á .entender I den .los qne desenterraron e~ lDcorrecto ongmal, SIDO que esa propiedad espeCial era desconocIda 6 VIOlada en i RIOJ~, . qpe BUpO llI~ar aqueja Joya y montarla eu la su país, ó reclamando para ella una legislaci6n munifi. ¡ ~rec.lOsa R¡)va conOCIda. Los franceses no reputan pl~ cente que le reconOCIera el carácter de perpetuidad que! ",larlO á Rabelals? que tom6 mtegro ?e Folengo el 01- muchos quisieran asignarle. ! padense, el para sIempre famoso pasaje de los carneros En Francia como en Oolombia el derecho de los ! de Panurgo ; y ba.sta de ejemplos. autores está plenamente reconocido y garantizado por ¡ En ~poyo de la jURticia que asiste á los Gobiernos la ley, y, por tanto, carece de fuerza allá y aquí la frase i para lImItar el derecho de propiedad de que hablamos, del brillante escritor. Mas él es de los que reclaman ! viene una consideraci6n de mucho peso en los tiempos para los autores de libros é inventorea de aparatos un ¡ modernos: ht instrucción pública, que se desarrolla en derecho de propiedad exclnsiva por los si"los de los si. ¡todas partes con afán creciente, es costeada con los fono glos, inhibiendo á la sociedad del poder d;'hacer volver ! do~ de todos los ciudadanos, y el pastor y el minero, á á su acervo común esa riqueza individual después que! qUienes la suerte negó los favores de darse una buena e~ escrit?r 6 i~ventor se haya resarcido, por una pose.l i~strucci6n y de gozar de l~s placeres que ella propor. 816n de Olerto. tiempo, del trabajo empleado en arreglar I Clona, cont~lbuy.en con su cimero á sostener las Univer. un romance o un poema, 6 en sorprender-por casuali. ! sldades 'l ColegIOS en donde se forman esos literatos y dacl muchas veces-un secreto ele las leyes naturales. i esos sabIOS yesos poetas que han de ser más tarde, al .. La propiedad está. reconocida hoy en el mundo ci. : par que dueño~ (le lo que prodLlZcan para lucrar, de la v~hzado, poco, más ó men?s, en si~temas legal~s; pero I fama, de la reputaci6n y l~s hono;es con que sus como maguna NaclfJn ha sometido las diversas roamfestacio.! patnotas anmentarán su dICha, SI es verdad que el ne~ de ese derecbo ft una:~ mismas reglas. No se ad. i apl~uso glorioso es también alimento para las almas su· ~11lere 6 se plel'de ~a propiedad raíz como se adquieren i penores.. _ . u se pierden los bienes muebles, y los títulos traslati. ¡ Un e"C1'1tor fmuces ccmpara al escntor público con CIOS del dominio sou muy distintos, según la cosa de que! el que edifica en Iln predio que pertenezca á una ciu. se trata. ¡ dad ,í nI Estado. Estaq entidades dicen al constructor: La propiedad intelectual ~s ¡m género especi~lísi.l yo 0.'. presto mi terreno. par~ const;nir en él, pero á mo de p:oPledad y debe ser regIdo por leyes espeCIales. ! C?llcltCI011 de que, trascurnclo Cierto numero de años­Un escntor ~ualqmera, al crear una obra, se sirve de ! cmcllenta, '!. gr.-terreno y constrncci6n me pertenece. un foudo de Ideas 9ue son el patrimonio de sn Nación ¡ ~ál~ exch1'lvamente, como que yo soy el verdadero y y de toda la h umamdad, que ell el trascurso del tiempo. ! UlIlCO propletal'lo. han ~ormado e.se limo profundo. Es con palabras, C011 ¡ Nada tn{"~ legítimo que este contrato' y no por ~o.cumon~~ y,. giros del lengua.le común, con lo que el i e.so, aplioado á la ]?ropiedad literaria, ésta' sería expo. ~scn.tor "bIlca 't comp~~e el libro c1'le ha ?c dar á la ¡ llacla; uó, sería hmltacht, sometüla á ciertas reglas que (euta, para la mstrucclOn ó el entretclllDuento de los ! le "on pecuharo~, y que son buenas para cada sociedad lue Re lo compran. E~ verdad que h\ obra es suya, pero ¡ que la. adopte. Las ideas lIO son BU ceptibles de a ro. I~O lo sou los mateTlales empleados en el.la.' qt:e esos I piacióo, por ~í misffiM ; y el qua las emite y las hlrva. ~Oll de todos. El Estado le ?oncede. un pnVlleglO que! na en HIla obra determinada se paO'a bien con ser el ~egyra S? d~recho, que ~e lOdemDlza de Sil esfuerzo, ¡ único que en cierto tiempo p{lede ve~der la forma de. 't. le 1 estimula ~n el ~ra.baJo; .pero el Estado uo debe ¡ termillada que él supo darlas. La idea, continúa el vmc\! ar en una familia detel'mluada de posesores á pero ¡ autor citado, uua vez lanzada al mundo, pertenece á 10 LA SIESTA todos los cerebros que la han recibido; y es timbre de ho­nor de la verdad el no ser cosa apropiable: lA.wet O'lnnibus. Esto por lo que hace á la cltesti6n ue derecho co­~ ún. Pero. e~ señor Núñez ele Arce plantea una cues­ti6n muy distlDta, á saber: i Deben los Gobiernos ele las naciones soberanas é independientes celebrar trntados especiales para asegurar recíprocamente los derechos de su~ nacionales, en lo que dice relaci6n con la pro_ piedad literaria; de manera que sin adquirir los dere­chos del autor no puedan los impresores españoles y colombianos, por ejemplo, reimprimir obra alguna co­lombiana 6 española? O más claro, ¡.sin que el extranjero reimpreso haya solicitado el privilegio del derecho comtLn, deben los Gobiernos pactarse para defenderle un derecho que él no ha querido usar, y es inmoral, y debe ser penado conforme al pacto, quien tome como suyo ese presunto derecho 1 Núñe:¡¡ de Arce opina que deben celebrarse esos tratados cuanto antes, y que son inmorales los que le han reproducido en América sus poemas y versos. Con perd6n del señor académico, opinamos lo contrario. Los libros de España son un artículo de comercio, como sus vinos y sus aceitunas. Nosotros los colombia­nos compramos esos artículos, por cuanto aquí no pro­ducimos ni libros, ni vinos, ni aceitunas. Si los produjé­ramos, no haya miedo que los compráramos; caso en que las quejas del poeta de jJfu?'uja no se hubieran exhalado. Y al decir que no producimos libros, quere­mos decir, poemas como los de Núñez de Arce 6 Campo­amor, y rimas como las de Becquer, únicos libros espa­ñoles que han merecido el honor de ser reimpresos aquí, yeso no siempre en volumen vendible. En todo el ramo inmenso de las ciencias, es la Francia, gene­ralmente, quien nos surte; pues que España va, como nosotros, en esta ::nateria, "llorando y traduciendo," como dijo Lara. Ahora bien: el que compra en Bogotá, á muy alto precio siempre, un libro español, ino adquiere el dere­cho de reimprimirlo 6 de hacer con él cucuruchos, según que su oficio 6 inclinaci6n sea el de impresor 6 la de especiero 1 Claro es que sí. Supuesto que el autor ó dueño no ha pedido el privilegio que otorgan nues­tras leyes, ese libro está en el mismo caso que uno de un compatriota que tampoco quiso el amparo legal. Las obras de muchos colombianos se reimprimen aquÍ por quien quiere, sin entenderse con el autor ni con sus he­rederos. Es que los extranjeros quieren trata,dos fan­tásticos que lOA pongan en una. situación monstruosa y hasta ridícula. En España, su patria, es dueño Núñez de Arce de sus obras por cuarenta años, v. gr. En esos cua­renta. años les saca á sus libros todo el jugo posible en dinero; al fin, termina el privilegio allá, y en España mismo le echan á la cara mil ediciones sin paga; i qué hubo para Colombia 1 Qne el señor Núñez de Arce ni pidi6 privilegio aquí, ni lo reimprimen, porque el tra­tado 10 impide. Pues entonces nosotros hemos estado pagando el libro X á UD precio excesivo, en favor del autor; y como en Europa 108 gastos de impresión son mucho menores que aquí, hemos estado dando á unos cuantos, por un tratado inepto, una cranaDci~ qu.e nos esquilma y que daña al adolanto del pars que pIde hbros, muchos libros, y lo más baratos que se puedan obtener. A Cltalq uier colombiano le parecería abs,:rdo que nuestro Gobierno celebrara un tratado sobre Importa-ción de ganados de buenas razas, pero con la cláusula de suprimir los garañoues para que no se propagasen. Esta es una cuesti6n econ6mica, y n6 ..le romanti­cismo literario. Una nación débil y atrasada que cele­bre tratarlos de aparente igualdad y de real despro­porci6n sobre un punto cualquiera, es una tonta nación. Pues que somos soberanos é independielJtes y no hemos querido ligarnos por tratados necios, reimprimamos, cada vez que las necesidades del consumo lo exijan y la concurrencia lo permita, y con lo cual creamos hacer un negocio propio y servir al desarrollo y multiplica­ci6n de las ideas. i Qué les ha sucedido en España á nuestros libros buenos? Que han sido reimpresos y va­riados y falsificados. Nosotros no nos quejamos de que así suceda, si nuestros autores no han querido pedir allá el privilegio legal. Varias edicioues de MOI/'ía an· dan por aM, sin que el señor Isaacs tenga parte alguna eu ellas. Pero qué mucho, si los mismos académicos abren la brecha! Si no nos engañamos, la Real Acade­mia mandó hacer una edici6n de la renombrada traduc­ci6n del señor Caro, de las obras de Virgilio, para que formara parte de la Biblioteca selecta. Esto es un ho­nor, pero es también una violaci6n de la moral que profesa el señor Núñez de Arce. Si las naciones europeas dejarau entrar libremen­te á sus puertos todos nuestros prod uctos; si las tarifas aduaneras no nos mantuvieran restringidos á los extrau· jeros, por favorecer al nacional; si se borraran como por encanto las fronteras que dividen y pintarrajean el mapa; si la paz y la Rept~blica universal¡;s no fueran tma filantr6pica utopia, entonces sí cada escritor goza­ría, conforme á la ley, del fruto de su inteligencia, sin que el pr6jimo pudiera, ni en los antípoda.~, aprove­cbarse de su trabajo. Nosotro.~, aunque por la forma y el fondo estamos escribiendo en prosa vil, somos utopistas; pero antes de ver á nuestro Gobierno tratando de los derechos de los autores, queremos verle medin.ndo con las Potencias de Europa para que sUllriman la guerra y adopten el ar­bitraje; para que dejen recorrer á los productos de la madre tierra y de la manufactura por todos los ámbltoR del mundo, de modo que no les detenga en ~u marcho. el odio de nacionalidades, ni de rnza, ni de chma ; para que supriman la e;wlavitud doméstica que deshonra á muchos países; para que levanten á la mujer á la al­tura de su misi6n excelsa; pa.ra que lleven á las bárba­ras naciones el progreso de todos, sin humi~la.r .ni ~e~­pojar al débil. En ese tiempo de verdadera Clvlhzacl6n, clavarémos nuestros cañones, derrumbo.rémos nuestras fortalezas y amarrarémos á Guttemberg en favor de Núñez de Arce. LA BELLA DE NOOHE. A MI BIJA roLU. Toda llor es uu templo: los arcanos Esconde "Uf de aruor naturaleza, y el ,,,,to rudo aún de los hnmallos Nunoa imitar logró tl>uta bello.:>. Del Tncurinca en 108 selvosos llanos y del Caribe mar en la grandeza, :F'ragante fior oculta.. 8U pureza Al 801 ardionte y céfiros Iivia.nos. Blanca nació de uu rayo do la luna Eu 1" trémula 80mbra de la umbría La reina y g .. la elo 1 .. noche brnna: Esa flor es tn imagen, Jnlil> mia, Orgullo de mi vida siu fortuoB, y en nneatro pobre hogar luz y alegria. Septiemllre de 1885. JORGE ISAACS. LA SIESTA 11 A UN PESIMISTA. Hay demasiadu sombra en tus visiones, Aun algo tiene plllcido la vida ; No todo en la existencia es una herida Donde brote la sangre ,¡ borbotones. La lucha tiene sombra, y las pasiones Ago'nizantes, la ternUTa huida, Todo lo amado que al pasar se olvida Es fuente de angustiosas decepoiones. Pero ¿ por qué dudar, si aún ofreoen Eu e1l'emoto porvenir oscuro (Calmas hondas y vívidos cariños La ternura profunda, el beso puro y manos de lllujer, que amantes mecen Las cunas sonl'osailas de los niños? Brienz-1885. J. A. SILVA. \ bajo en favor del mrjoramíento moral de) pueb~o y el acle· l lanto matorial del pnís. En Santo Domlllgo ulCtan desde I el domingo conferencias especiales para hombres lo~ re.ve· 1 renelos PP. Zaldúa, .Aguilal' y Camargo. Según la IDv.l~a­! ción profusamente repartida entre ~os padres de/amlha, ¡ahogados comerciantes &'~, se Buphca la aSIstenCia ile to­¡ llos-aun' de los que para oír sPl'mones no se sientan ~s· .\ poutáneamente dispuestos-a. segurando que" halla sipmpre t\ Jesucristo quien lo busca cou buena voluntail." •• • I El jueves 15 hizo la Corte SupTema el escrntinio (le los l'otos de las Municipalidades sobre las bases de 11\ ro- I forma constituci~nal y la elecci6~ ile Magistrados, "orificll­da por el ConseJo de Delegatal'los. Pasada yá esta fOTma­¡ liuad, es de creCTSC que la nueva Ley fun(lam~ntal.se san­I cions sin demora, pnes entendemoe que el OonseJo tIene I concluída la Constitución que ha estado elaborando por ¡ medio de comisiones especiales de su seno, por carecer i hasta ahora de carácter constituyente. •" • EL MUNDO ::BOGOTANO. ¡ La crisis monetaria es rol gran asunto del dla. Heclla Empiezau los peri6dicos literarios á lJl'otar en la capi- ! por el Gobierno un~. emisi6n ~e $ 3.1.l5,441-5~ cs. en tal de la República tras largo silencio de la prensa como ', papel monelb, y halJ\endose aClluailo casI todo el dmel'O de renacen las plantas: vigorosas y lozanas, ilespués de ia tem- , 0,900 Y d~ 835 (t.la ley de 0,500, ,,1 anti.gno nnmernrio ba pestad, en el campo fecundo convertido en yerlUo por la ; ilesapm'ecldo casI por completo de I~ ClTr.ulacl6n y el tIpO furia asoladora de la borrasca. Bien veuida sea" La Sies ' de cambIO ha subido hasta 20 por Clcnto entre la moueda ta," oúsis tranquilo de alJacible descanso, dunile pneden d.e 0,000 y el papel) 12 ]lor ciento .entre la de 0,835 y los reunirse los que cruzaron el desierto bn distintas direccio- lnllEtes "'1 G por C1~nto eutre IÍstós y la moup(la ile 0,500. nes y beber en fraternal comuuidad el agua que calma Como en el comercIO uo se reOlben ya los billetes de 10 y las f!l.tigas de la ruda jornada!' 20 ceutavos y de á $ 1, sino con el ilescuen to apnntailo, y " no hay transacción ningnna particular en que no se estipu. • • le previamente la especie de moneda en que deba hacerse Al ruido desas~roso de las armas va, pues, á reempla- el pago, la. Socretaría de Hacienda ua publicado uua cir­zar el de las prensas. Aún no se ha declarado restablecido cular, con prevenciones sobre la materia, paTa impedir que el orden público en la Nación, y ya tenemos, fuera de los se establezcan diferencias ile niuguna clase entre el metá oficiales, cinco periódicos que sirVAn á la polltica, la. Iite- !ico y el papel moneda. Seg(¡n un Decrdo reciente del ratura, las ciencias y las artes. En el curso del preseute Ejecutivo nacional, la emisión de billetes se aumentará á. mes circnlará, ailemás, "El Progreso," publicaci6n ilus- $ 4.000,000. trada que se dedicará especialmente al comercio y al ade-lanto de las bellas artes. Es su Director el joven Alfredo Greñas, uno de los mejores iliscípulos de Torres y ile Ro­dríguez, muy amante de su arte, lleno de fe y de entusias­mo en el ilificil y aqul casi inexplorailo senllero que va á recorrer. Si tantos esfuerzos en pr6 del cultivo y desarrollo de las letras logran al fin consolidar entre nosotJ:os de una manera Ast/tble, la afici6n á este interesante meili~ de civi­lización, los progresos que en él puede hacer el país serán en veruad .sorpren.dentes. Tenemos un Ingar en el rol a.e las naCiones hlspano- amen canas, .¡ue, con justicia 6 SIO ella, se ~os ha aSI.gnado á f",lta de otra cosa mejor con 11\ cual pudieran. dlstlDgUll'nOS ; y puesto que la ley inevi. table ele ."Hla eXIge el reemplazo de obreros en la incesante elaboraCIón e1el porvenir, que vengan al palenque á ensa­yar sus fuerza~'y amaestrarlas, toilos los que teng~n en su alma la vocaClon de lo lIello y el sentimiento de los ideales infinitos de la inteligencia. .• ., La cuaresma ha tenido en suspenso los escasos entre. tenimientos público.s que habían comenzailo á despertar la monotonía de la Vida bogotana y ha cerrado taro bién las puertas (le 1~8 salones privailos, donde se refugia entre no. sotros la SOCIabilidad, sustralda de toda expansi6n que sir­va para mantener y cultivar las relacionps que de otro modo, acabarían al fin por extinguirse. Las igl¿sias son abora el centro,. los sermones tema obligailo de conversa. cl6n, y los preillcadores los. hombres elel dla. Distlnguese entre ellos el d?ctor Fedel'1co C. Agullar, cuya populari. dad 88 hoy tan Juatamente merecida por 8U incesante tra- ·" ., Las obras públlcas paralizadas por la guerra se hallaL de nuevo en actividar1. Se trabaja actualmente en 01 Capitolio, en el Teatro, en los parques, en la plaza ilc ar­mas, en el Panóptico y en las calles de la ciudad. Rsta última m~jora es de grande importancia pam Bogotá. Si se completara con la ilel a1Teglo de los acneiluctos, for­mando en la parte alta un de]lósito que reuniera todas las aguas que surten á la población, pam tenerlus contenidas en el dí¡, r soltarlas por la noche en los ilos ríos y en las caüerías establecidas, se eliminarían los inconvenientes que pneele aparejar la mejora que se está efpctuando, por la des_ aparición ele los caños, que ban sido has! .. ahora J/t única policla de las viviendas ile los pobres. El seüor Alcalilll, que hoy Sil hace sentir con tan laudable rigor en bien del ornato, del aseo y la limpieza, conquistaría nuevos mereci mientos al emprende\' fOnllalmente esta otra campañn el.t fa.vor ¡Je la higiene pública, quizá la míls J'l\dicalmpnte efectiva ile cuantas ]lueden illearse para salvarnos dA lo • efectos ile esa tradicional incuria con que las autoridades y el público !Jan mirailo siempre á la ciuilail ~apital de la República. .• .. Entre las víctimas que 1.111. uecho la muerte ('n la últi. ma semana, segador indiferente que destruye sin piedad cor~ndo, como dice el ]Ioeta, " flores y y~l'bus del ca11Jino ,1 reg.stmmos con pesar la ilel s~ño\' Geueral Miguel d~ La TOJ.· .. e, persona ado\'uada ilc muy estimables pren­d~ R,. como serVidor fiel y abIJcgndo uo la cuusa de sus con vlcclones, padre y esposo intachable y amigo leal y sincero. 12 LA SIESTA Yal despedirnos así de los que nos dejan pnm siem· Yo continué leyendo: pre, no queremos cerrar esta flaca y desenrnalla crónica . " y tu mano eu nú mano, puso (¡ paso, con un párrafo tan triste, sin extender la otra mano para : Marchamos cou descuido all,or..-.nit., dar est:eeho apret6Il: á los que vuelvell, después de larga ¡ Siu temor de mirar el tristo ocaso, ausenCIa, á compartlr con nosotros las penas 6 las dichas : Donde tondrá l1110stm ventura. hn." en el seno de la patria, que-á pesltr de todo-cs siempre : -Ya no siguen de brazo los viajeros, sino asidos de la madre amantisima que reclama nuestro rsfuerzo y que; la mano, dijo Tadeo. La acumulación de meMforns ó do sería egoísmo abandonar. comparaciones cs defectuosa, porque por b rápida sucesión LÉo LESPES. do imtígones distintas se sobreponen, se OSClll'ccelt, se cou· fnn~en, se ocultan ó Be bonau éstas, y acaban por causar vérbgo ó por no producir nin"'tm ofocto Ó ninguna AOllsa· ADIOS. I DE ALPRED DE MU8BET I Adi6s! Adiós I Tal vez en osta vida Ya nunoa más ~ verte volveré. Dios al pa.sar te llama; á mí me olvida. Cuando te pierdo siento quo te amó. No esperes que te llore 6 qne mo 'lueje; Su respeto me impone el porvenir ... La vel1> surja que de aqní te aleje: Yo sonreiré mirándola partir. Partes radiante de esperanza: llona Veudrás de orgullo; en tu exalt[tCjón Ignorarás, extra/üa á nuestra pena, Les que lloran tu ansencia quiénes son. Adi6s! Te arrastra sueño porogriuo Peligrosa ventn", á disfrut:1r; La estreUa que so eleva en tu camino Tus ojos con su luz deslumbrará; y acaso el precio sientas algún ilia De un cOl'a,z6n que oomprendernos supo, y en conocorlo cuánto bien nos cupo, y cu:>n grande al porderlo es el dolor! _ ._ 1886 PEDRO NEL OSl'lNA. UN CRÍTICO IMPERTINENTE. (Continuac;ón.) Oí cnlmosamente á Tadeo estn crítica blirbal'U, y mo proponía contestarle punto por punto; pero cuando hubo concluido, no atin6 oómo podría combatirle su última ob­servación; y para disimular mi embarazo, fingiendo no haberle escuchado, seguí leyendo la siguiente estrofa de la misma composición: "y como ruedan mansas, adol'miclas, Juntas las ondas en tranquila mar, Nuestl'us dos existencias eieDlpl'O uni . -Al eontrario, la acumulación de imlÍgencs OR, Tadeo, am~go, ~na muestra de fecundidad de ingenio y do vi,-ezn d? llllagmación. Se conoce mojar un objeto miníndolo do diferentes puntos de vista, observnndolo en sus diforcutes faces, y csto se logra aCulUtünndo los síluiles. Mira COIl ; cuánta delicadeza vuol vo á presentarso osta pnreja reli., : en osta otra estrofa, agregué, ,"olteando la hoja. Escucha: "Son nuestras ulmas místico rHido De dos llautas loja.nas, cuyo s6n En dulcísimo acol'tlc llega. unido De la noche c:111ada ontroe! romor," Y ésta otra: .f Cual uos snspiros que al nacor se unieron En un beso oa.stishno do amOl', ConLO el grato l10l'Í'rrme ql16 osparcieron Flores distantes y la brisa mdó." Y Tadeo me contestó: ! -Hermosas y ricas de l'vesía son realmento csas do~ comparaciones; pero con ellas pierde su mérito la compo­sición entera, porque son contradictorias ,í lo quo on oLma estrofas se había dicho. Ya no nacen juntos los dos "ia­jeros, sino distantes, porque cl poeta mismo dico Cjue están distantes ó lejnnas las dos flautas, los dos suspiros y las flores. Las bellezas de artificio no son bellezas. Pero SUIJongo, continuó el crítico, sacando y mirando su rcloj, que no te propones leerme todo ese libro. Son ya las diez de la noohe, y no tendrÍamoR tiempo pam ello. Si quieres, compondiemos. Abro el libro ,¡ ciegas en eual­Cjtliera otra parte y señala una estrofa cllalqlliem, y si logro hallal'le y mostrarte su defccto, bas do darme gaundo. nuestra apuesta. -Convenido, dije; y eCITando completamente el libro, volví tí abrirlo por donde lo toctll'on mi dedos. Por mi desgraciu ubrí en la ptígiua 55. l1abiu en ésta una com­posici6n intitulada" Un })aseo en Abejorrnl." j( Su lllMO diostra. On mí mlLuo, lfl siniestra, eu su cintura, 8u lJrazo izquiordo :t mi c11ell0, Tri sto ~·oJ lloro~tt Jnlia, Lurgo rate ca.mlflf(mos Sohre la grama menucla., Siempro limpia y sielllpre vordo, Que la. poblatdón Cil'Clll1da." Tadco se quedó un buen rato pensativo, y llU) dijo: -Vuelvo ,íloer. Volví.í loer muy despacio, y ouando hubo acaballo, dijo: -Es imposible c¡ue así diga; tú hM leído mul. Levantóse do su asiento, acercóse IÍ la mesn y ,¡ la vell>, tOn'IÓ el libro y yol vió ,¡ lcel', pnlnbra 1'0\' p"labra, con snma atención. -Pero esa es una posición imposible, exclamó, soltando una carcajada tan sincoln y tan sonom, Ijuo yo me quedé sobrecogido y casi tem bloroso. -Qué (luieres decir con eso? lo preguut~, entro co­nido y cnfauado. -Plles quicro docirto <.I\le os iml'o~ibl() 'I"O UDS per­sonas se nzgull así 1)1\\'a elHIl inar ó ir ni comonteriu ó ,1 oualquiera otra parte. Y voy ,[ demostnírtelo. LovlÍntate. L A S I E S T=-=A==-________1_ 3_ ----------------------- . . . d d . r· io naturolenquion tiene (:oufinnza en sU!lú1lieo acostum- Yo m~ IOY6nl<', y nos pUSlDlOS en 6eütu e pIlLO Icar ;. do n aplaudir y tÍ. ndmirar ijin cxumell; otms, por l1U 10.qU~ld~;,:~oc~~~~·:~,~~linuo Tadeo: "su mallo diestm en ' ii~;:~t~e:o~}:t:)~~i~~~i~~~~~,n;~~;~eq~~e l~~;~Jeb;'~~I::~~ llll mano, ,no es a~1 . uo tiene la precisióu oorro~pondlente al pensamiento que =~:;l'n!lgl\1nOS que tú eres la adorable Julia tlol poeta. :~c:~'¡~;e~o':~~~f::~: t~~:le:xj.'"~s:rn:n~~c~~:nt::he:~i:: - D~~~~a:~, mllllO clio tra 1'am pouerla en olI'o. de 1116 por inexactas, por (ucoher?lIleS, por ambiguns, por ~on~ luías GU cu,iI! El pacta 110 lo dico; poro ostudiemos 8\1- fusa ó por falsas. (OIDO. cJ.em plo, ?,so~lCha est~ Ic~:~t:~e cesh·,~·mento las .do" hipótesis .. ::-:upou~alUos quo dol,cH co- ~~l~ ~~mo d~~~ri~)~~~~a.. I~~~;:~~~~r u~:~:Y::~iUn1!lS mÚR locnl' tu mallo dLOstra on la dlestm lIllU. IS onco y J' d ' cÍ U I b'. Así lo bicimo". . . . feouudas y a ama as o o om la .. _y el verso sig11e,oontinuó 1'aJco: "1\11 81JlIOSt.1'o. , t(EIllJnr,J el c~1~.dran1eltlJlleDSO en .·ut . ". . Tndeo rodeó mi oiulurll con RIl brazo 1 Con 'lno D,?" UlltllOlIdo ostll SI\ el mil .) . ..' . SiglO trn~ Siglo los u o.je. Lo forzado de uun posición tal taban 5\' disgusto; de monstruos veía poblado el aire; el maUltiesta que elnutor "O describia un hocho l'oal, sino \ viuagre cun que quoría sazOllar sus alimentos era un hor· 'luO invontllba, y la ilusión se pierdo en lrubajo~ de esa videro do gusunos de todas formas; en 01 jamón distinguía cl.aae, cuanLlo on ~ez de un hdeho roaluo se ve m,ís qno un las tri'luinas Illaladoms; en la brisa que lJasaba y c¡ue para e~fuerzo d.o ~~·u Imaginac!ón . .Esto IDO t"no tÍ la momoria I los domlÍs er.u nnn delicin, él "eía pasar el miasma USCSill0, una desctlpclon dolo noveltsta Ponson du TenaU: "(Jau el parásito ruicroscó}Jico 'lile abate insensible ó instanhi­la mano. dorech~! dICe. este lI.utor hablando do tlllO de sus I lIeamento al coloso; en fiu, su carne, su pan, BU cerveza personales, co~".:1I piloto; c.?n la otrl1 abrazó ,í la joven y la mayor parte de lo 'lile sostieue la vida, vistos como y. CM' la otra pldlO Bocorro." ]lio advirtió el vizconde uove- : son en l'ealidad y en su parte mús íntima, de nada le 8cr­ltata 'luO o"n ~.tl\, dtd.cripció~ voh'in trirnal~0.6' MIl béroe, : vían por el disgJl to ó el ascu que la causaban, y por e . La dU8CTlpCLUll e~ uua p111tura, continuo 'llldeu; y la ¡ peligro que yeia on ellos. plIl,tura, co,,:o 111 pue ,a, u, nna exyosición y un enlne!) de ! A i eres tú y "si sou los crítico. 'Itle so to parecon, uullgenc8. 1 ~88 COSIlS 801.' t~n dehcadM en Ins letra. como I Pum ello no hay ¡¡I!l' I'o~ta, ui sUl'erfiuie tersa, ."i colut 1aa comparaoloDes y los sllIUles. TI UU~ veces por vI deagre~ puro,;Ji formn perfeotll, porque con mI mirada ~slrecbu y 14 LA SIESTA IU Il~bito de lo peqlleiio yen una lierra en el filo de una navaJa,. una superficie rugosa en la tersura de un espejo, UDa sene de parches en el tinte más nniforme, y una forma dentellada y áspera en la más oorrecta delineaoión. N o te negaré qne oomo ellos lo ven es la verdad; pero eso, ade­más de una deegraoia, es un defeoto, porque cada Ber debe permanecer en su puesto y en su órbita, fijados de ante­mano por la naturaleza ó por Dios. El que se sale de su puesto natural, es un ente dislocado, excepcional y mOIlll_ truo80. Ver demasiado no es ver bien. Nadie es más ciego que el ~ombre suapicaz, y nadie más expuesto á errar y á calumDlar que el que se reputa penetrante, avisado y sagaz. Mucho censuras tú, Tadeo, á nuestro, escritores, pero debes saber que entre ellos hay uua especie peor, la que ha declarado la guerra á los demás, so pretexto de moral y dÜlciplina y so color de promovel' el adelanto de las letras por la corrección ó el castigo. Esta especie, ó tal vez género, y quizá olase, es la de los críticos. -Los orítioos' me interrumpió Tadeo. Los críti­cos, pero yo no los defiendo I Esos son, como lo dices, la olase de escritores más ineptos que yo conozco. Nuestro. críticos 110 ven las obras sino los hombres, los e80ritos sino ISII firmas. PIll'a elloa es un bruto el enemigo pertlonal Ó el adversario politico que cauta la Odisea, y un Homero el que gruñe la Tapa del Cóugolo, cuando éste es su amigo, BU oamarada ó su copartidario. Nuestl"OS críticos ordina­rios no ven tanto la obra que estudiall, oomo su propia personalidad. Son cÍ<:erone. que se ponen por delante de las obras de arte ó monumentos que quieren ó preteuden mostrar, para qne el viajero estudioso loa vea á ellos de preferenoia y los contemple con éxtasis de entusiasmo. Son la pel1lonificación de esa clase de egoíamo insoporta. ble que puede llamane egolatría. Yo he visto cómo proceden estos correctores de la es· pecie humana. t Publica algo un escritor distinguido ó de buena fe, cuya uz pueda hacel' sombra? Pues nada más seucillo que atacarlo. Se saOllo con pinaas una frase cual­quiera del escrito sometido á su di~ecaoión y análisis. Se procede, en seguida, de una de estas dos maneras: se la aisla para considerarla sin conexión algulla con el t¡odo de que forma parte integranto y necesaria, ó se estudia el es_ crito con el vacío que la extracción ó supresión de dicha fraee ha dejado. Alterada así, Inutilada, nada lnás fácil que delnostrar la existencia de defectos en una obra cual· quiera. Proceden ótros de otra manera. ¡Haempleado un escritor una palabra que en buen ó mal castellano tiene dos ó más acepciones, de las cuales UDa es propia, é impro· pias las demás, en el asunto materia del escrito? Puee se c01l8idera la palabra en su acepción más incompatible, y resulta con evidencia una inoorrección ó un disparate. En el entusiasmo de un oscritor Burge de la punta de IU plu· milo una proposioión ó un epifonema que es oierto ó natural en el tema objeto de una diaertación, pero que, aplioado á otros asuntos ó tomado de una manera general, el falso' Pues, entoncea, se lleva á las nu boa la propollición Ó el epifonema, oomo quien dice & la picota, y ae pone de milo· nifie~~o, Á la vÍlta del mundo entero, que las excepciones son en mayor nJÍmero que lDa casos regular., y que, por 1Onsiguiente, e8 un tonto el _ritor. -Pero eeo no puede hacer daDo, le objeté á Tadeo; lueda. el texto original, que manifietta la adulteración. -¡ y .w creyendo, amigo, que alleotor ha de d_ esas brepa' Te figuras que ae ocuua á alguien, qne no Ha el mÍlnlo autor, oOllsultar el origill&l Y __ ltu eil/U. como dicen loa hombrea de leyes' p~ ... ~rar ~ue tÍl un hombre, que el de unto ú hombn Ilonrado. Nada es tan untuoso, tan lutil para entrar al eorMÓn, tan _po table lin recomendación ni oredenoialea, eomo la .. urmu. ración y la calumnia. Y li á esto se apega que el eritioo pasa en la sociedad por un hombre de bien, por UD hom­bre moral, por un hombre relisioso, y,lo que _ :íak (por­que entre nosotros éste es el eompendio de toa. 1 .. gran. dezas, de todaR las virtudto. y de todas las 1IIoDtidUw), un hom bre de debo., pago" qué lombra de ducla.101ll'e ID veracidad y IU juaticia puede queclarle al l .. 1or' -Pero, continuó Tadeo, .. toa nitiqllil10e _ re.U, .... meute inofensivos: son criticos rateros. Hay otra clase peor: la de los doctrinario., la de loa que se han enear· gado de soneller la moralidad páblica, l. religión, la sociedad. Babea cómo proceden t!atca? -No quiero comprometerme oontestÚldote; _ti. núa, Tadeo. -Las oríticas de éstos son más graves, porque tieu. para la penona conseouenoíaa civiles, polltiaaB ylOCialeL -Cómoaaí' -Nada mlla sencillo, me oonteató Tadeo, '1.118 bah. de-jado oompletamente el tono festivo y burlón oon qne huta ellO momento me habla hablado. Estos orltioos de alto bordo, ain perjuicio de emplear loa miamos procedimientos de detalle que 101 rateros de que acabo de "hablarte, adoptau el sistema, infalihle par. ID objeto, de cambiar el puuto de viata en que se ha colocado un eeeritor. Si é.te .. ocupa exclusivamente en un punto determinado de oienoía, .. arte, de literatura ó de hiatoria, por ejemplo, el critico lo mira del lado de la metaffliea, de la poUtioa 6.. la religión. Si UII pintor oopia un paiaaje, mirándole de oierto pWlto, ¡ cómo será posible que el.q1l8 lo mira _ Gá.'O"'1I1 distante halle exactitud y verdad en 811 01IIIIbó' No • buen juez el que no sabe 00100 _ la. mi _ crirouna-tanciaa ó condicionee de lo jugado; porque no hay nin­gún objeto en la naturaleza, ni en el arie,:ni en la oíeneia, que se presente del mismo modo, mirado de del puto. ele vista distintos. -Es verdad; pero no veo, por lo ¡mInto, auQea Ion la, oonaecuenciaa personales, oivilee, poUtiouylOCialea de qne me hablabas hace poco. -E88lI oonaecuenoiaa, qne provienen liampre de-ua lUala intención ó de un fin dañado del orítico Ó dlnIOF, dependen del país en que se halle. ¿ QuieHl condeaar' muerte, sin parecerlo y lin que se te atribuya la NilpOD­sabilidad, al inocente gozquecillo que pullo tnIIquilo Y descuidado por l. oalle' Si lo quiuee, hM lo aiguiente: oolócate detrás de la purta del primer upá q •• hallee, eierra IÍ mediu sus ala, y grita da _ c¡ue te Di ... los transeunte8 y loa vecinos: l. pnro rabia. I p6Iro .. mo.o !" Verás entonoel que los tranl81llltell, ClSUldo no pueden huir espantados, ae IU'IDIID de piednl ooMra el pobre animal; y que 1 .. vecÍDOl .. alBODtonan en - -­tanaa para gritar oomo tú, BÍnm" 8UJII_: perre ~I ptffO rabiMo I y para uoitar á darle ...... "iaIIII .. que p¡edsn hacerlo. :L.lapideoióD 1la __ ... u.... fectibles, porque si viéndose m-é iajueUe ..... ....... el gDSqueeWo, Íllteata dafenderH, eata w.. •• ,... los viot.imafto.la m~ pmeba de 1úI1nIo_ oe. ..... lUoeM _ el pobM idüw' 'l.'" .............. .. l. eoei,W oali6aa 7 - ele ........... .... trau..de _le 1Ul1lelAn0'~ -~ - ... -- •• IUI' hldutria pariiatalu, d. __ ¡titlo .. ~ .... ~ .. de. •• familia. de ... W p.. mÍlmo no lo hu hecho una IOla vea. U ..... lII h .... acepta lJlÚ faoihMnt.a. _o • .,10 ,. ~ lIIu8 lo , ..... _ 11118 r ..... -,;;=~w~ ~ f~l. LA SIESTA 15 concurrente es holgazán, fullero" p~t(lr~iBt~,. estafador, \ indelicado, calavera, disoluto, hipoon.ta o V1CIOSO 7 Poco importa I se contesta: todo eso es C131'tO, pero .... ;.es d~ '1 tan buenas idea.!...... Lo oontrario snoede e~ reglOnes.o . en épocas en que soplan otros vientos. ~I\S vlrtll~cS pn-I vadas, públicas y cívicas; el a~or al trabaJo; el bl fo vale- I roso en defensa de sus creenol8oB; y, en !in, todas. las Clla- ! lidades que V11elven á 1m hombre distinguido, estImable y I útil desaparecen bajo el anatema de la moda, que es el de ! ho~bre retr6grado, oscurantista y fauático. Estas sou I entonoes las palabras que deshonran, que degradan y que ¡ mataVne..o.. .e.n tu semblante continuó Tadeo, cada vez ma's\ serio y animado, que en tu interior estás c~lificando de exageradas mis palabras. Si así fuere, te eqUlvo~aS. ! Sa- : bes quién mató á Sócrates? A Sócrates no lo mato el Ar?6- i pago 6 el Tribunal que lo juzgó; á Sócrates nO lo ma~o el i pueblo ateniense; á Sócrates nO lo mat~l'on I~s. testlg.u8 i Lioón, Anito y Melito; .. Sócrates lo mato el cntICo Ans· ! tófanes. : -Cómo así? i -Con eu comedia Las "'tbes, en que lo exhibió, oon I gracioso ingenio, como un sofista impío. La burla mali- 1 oiosa se esparció como el fluído eléctrico en el aire y, ncu- l mulándose en los corazones, acabó por estallar en el rayo i que le dió muerte. Sabes quién mató á Cristo? No fué ¡ Poncio Pilato, ni fué Anás, ni fué Caifás, ni fué el Sane- i drín, ni fué el pueblo judío; fué el fanático que al oír e~ 1 tlÍ. lo dice! ! de la víctima expiatoria del Gólgota, exclamo : en voz alta pRra que todos lo oyeran: }¡a blasfemado! i Dime ahora si es ó nó cierto que una crítica sobre asuntos ! que se rozan con las pasiones más inflamables de los hom· ¡ bres puede tener consecuencias desastrosas para un escri- ¡ tor calumniado. ! -Tienes mucha razón, Tadeo; pero ,,1 oírte mencio· i nar el nombre de Aristófanes, reparo en que no me bas ¡ hablado de los críticos burlones, de 108 que emplean el ¡ ridículo para desacreditarlo todo 6 exponerlo á la mofa ! escarneciente de los l ectores. Esta me parece la peor de i todas las clases. : -Sucede con ella como con todo, amigo mío. Esos i críticos son, 6 muy buenos ó muy malos, según la justicia : de su crítica y la buena ó mala intención que los anime. ! Todo puede ser l'idiculizado en este mundo. Por perfecta 1 que sea una forma, por generoso, noble y bueno que sea i un acto, siempre se presta á la caricatura ó al ridículo. ! Recuerdo ahora un anécdota de Alfredo de Mussot. Hallá· i base en Italia en el salón de una gran dama de perfecta : hermosura, por quien él, como muchos ótros, sentía tierno : el corazón. Era una duquesa ó cosa semejante, y todos, : especialmente ella misma, la creían de una intachable he\'- i mosura. Tratábase esa noche de la caricatura; y en la : conversación expresó l)fllssct, el poeta del amor romlÍutioo, i que toda persona podía ser caricaturada. Entre 108 contra- ! dictores se hallaba dicha duquesa, que ora la reina de la I tertulia. Tomó ésta interés en combatirlo, y para correrlo , lo retó amietoBamente COn el fin de que hiciera su carica- i tura, persuadida de eu triunfo. Mllsset, que conocía la fa· ! cilidad con que Be ofende la vanidad de una mujer cuaudo 1 se trata de BU belleza, y lo irrecdnciliable de eus odios, se I denegó" la exigencia. Pero tánto lo importunaron todos, i é insistió ttÍnto 1 .. duqnesa misma, que al fin se le puso ! p .. pel en una mes .. y un lápiz en la mano, y se vió forzado ! á darles ¡nsto. l .Poco después de haber trazado las primeras líneas de i su dl~UJ?, soltaron . ~odos la oarc .. jada, menos la duquesa, ! que, lrrltada, volvlo la espalda y so retiró sin decirle .. MUBset una sola palabra, ni entonce., ni en todo el resto de 8U vida, porque rompió con él absoluta é irrevocable_ mente. (Oonclltwá). 18M. DE LONGFELLOW. (L ,"ICOLÁ. J>INz6lt w.) y", por fin ocultó 811 luz el dla; y b .. jan de la noche I"s tiniebla., Como en su vuelo errante y 1Ioder080 Negl'ar que de tri~teza, Que parece dolor, y se oonfunde Con él, como la lluvia con la niebla. Cansado estoy I á la inquietud del dla Quiero que p'" y oalma le sucedan :.­Ven: qnioro olr de un corazón sencillo El doliente simpático poema. Nada de eS08 profUlldos viejos vates Que imprimen en el alma su honda buell .. ; N acla 6l1l'omo, colón. cíclolJ8, égida, elef(('lIciáco, lIilJOrolulridco, púrrilla, bodoguua, COII- 1LÍvc1IciaJ tll8lJ, mdc/I,la, amo)'iInza)', aduefiat'/leJ qllCrC8a, Cf/¡.pasta,', á tu.tiplén, parraJula, pij}ioloJ 9·~ !14~ Voy á quemar lnt:i AplU/,taoioIlCB C1'{fícas. Gracias" Dios, os óse ya. un li uro q\lO perdió, como por enCatlto, BU sa.bor clásico. Cnervo está en desuso. La Academin., CJ U6 de continuo va á la. cola dol cspíritu público, y ~l1e, COIUO uecl" un gral.\ue .. critor, Be limita á aC8ptar 1M p:1labrns quo entran definitiv"mento eu el ,lominio de la lenguo., y las registra en sn libro cI".ndo estáu completamente sanciouadas por 01 uso, la Academia nos da aho. ra la I"az60. I Que viva 1 .. Acad"mia. I y Abolardo siguió BU camino, eurio do entusiasmo. Uosa sc¡'ia, digna de ¡'¡sa,-Los periódicos de esta ciudad han publicado la relación de un espantoso criluen, perpetrado en el Canca, cerca dolrío Bolito. Con· sistió el hecho en qne un padre sahaje ató á la cola de su caballo á un sn hijo, que so había fugado de la casa, y lo llevó ,¡ ella casi arrastrando. Luégo lo 6111a1'l'Ó á un pilar, cerca del conedor, y, tomando un machete, le dió muer­te, á instigaciones do su mujer, madre dol muchacho. La decapitación fué instantánoa, y como era en el cuello eu donde el infeliz tenía el dogal, al quedar suelto, por la so­paración de la cabeza, "el tronco descabezado sulió corrien­do, en dh'ección al platanal, y después do reeol'l'Ol' una mo· d ¡a cuadra, l'ogresó y vino ri. caer en donde estaba la ca be~a palpitante." El testigo Paulina Cbanga, que observaba á OO1'ta distanoia a"r8O'a esto: "al cner el cHerpo, la cabezll (sin dnda paT~ n~ q~,edarse e;, zaga en esto de p;ro~igi~s ) dijo: 'i ah, buenll mI !nrtr/Ul, como 110 me defendlO! Luego la madre dió vuelta á la cabezll para que quedara boca abajo y se sentó tranquilamente é. nlmorzaT con Sil esposo." Sería de desearse, por honor do la prensn, que cuaudo algún Changa cuente hazañas de esta claso ., haya quieu las escriba, al pnblicarlas so salvl.\l'[\ de alg.un. modo la ro~­ponsabilidad redactora, para 11ue olla no SIIVlera de sosten IÍ la inoceute crednlidad de mnchos 19norantcs. En el y ya qne hablamos de mas al soñar Uuervo es no pnsajo de :rvIedellín: ¡ hocho de Ohauga hay una imposibilidad físioa insalvablo. filología, recomend[\· í Los sabios han trab~jatlo mucho y f.r~b~~an todos los díns "La Miscelánea," de ; por cono COI' los fcnoJUollos UO 1 .. s?nstlJllidad en los .deca­í pitados, y hasta hoy no han potl"lo obtener SlIlO ltge;'os i movimien{',os de algunos órganos) yeso por medto do 1l~- Ayer me encontró coo .A.bolardo, que salín. d?11I1u~~0 ,lo Zes ¡ yeccioncs de so.ngl'o Vit'CL Pero ltablm· una cabeza, despues n.legre, Bobán,lose Ins manos COD profmHla satlseaCclOn, hecho . do alo'unos minutos do cOltada! ... 1'01'0 correr un cuerpo una:!'Q~~I~:. OCllrre I lo dije, lIered,," á algún tlo, to sacaste 1111 sin c~beza y vol ver al punto de partidll n ~uscar 6~ COlU· premio on 1 .. loterl" colomuian:>! te han nombrado Agento fiscal I plemento! ... eso pasa do absurdo, de RandlO y de 1'181Ulo. -Nado. ne eso, Ta.lleo, pero acnuo blos q Ite yo U",l~l!':, y que .Teo(lol"o, por haber lÓ1110 \~eJn· In salida de nue,tn, hoja. J)oyol VelltO. con muchn compltl- ~~ ~~je~/c~~:~~'i.;~~~" ~~~!~~~Ui~i~'ll;I~~~;"~ ~~i'c~~ui~~Z1~~\',fc~,~ cencia lt\ galantería de nuestros cllf~'lI~es y d?,seamos l~~an,: blo, lo llevMó ti almorz"l" al Cosmo~, pediró el ".a"voy, y cunnuo tonel' "on ellos nna c0'!lpleta (·ordlllhdnd. La NaOlOll lne diga, como de costumbre: jQn,errá usted, SIn eluda, hablar nos honro. COll su silonclO. del tallor' lo cUré: nO senor, DO q IlH~ro usar pa.labras qn,o tengan Un Ill.Cnestcl'oliO lloga á la cusn de tlll riCMho. -El señor uo recibo, lo dice el jJortel'O. -Poco loe importa, dice 01 otro, con tnl de qttO dé. significación poco conociclll. COll\"O:,\' as ya. p'lrlabro. castiza. L1I6- , p;o lo hablaré :t Toodoro do q ne q niOTO raSeM'IlW en el alto:~no ¡ l de que anocho bubo uno. 0)"g10, i do que los ollorclenn,loB B? TOtlllIrlÚl : 011 c6nolaocj de que Mingrolio c8cribj6 uuJdJ'rago de dls.l):.1ori\t~ai i do que pronto llegará Penlooostéfl, y (le qne CHorvo me ~lelle 11r\S- j tI> la ",.dula ua los huesos, y que yo soy p"éBli,qo ndo 1 .. qlleb.-atln de iuem l,or el elesmonto ,le los terronos; Hoy en dí" pam [lUO una jovou encuentre mando, Su y que la tambo/'a es un gr:\uIle m8trnmento m.lo,hoso, npol1¡~. ece~itn'u do~ CO"U~: 'lila III dote ostó en !',,,Ias, y los pll. com arable á la pUllderllfu j y que oomprn.ró unas l)(ultufl.«.R Ú Lnl8 U . .. Ohllr~e, que es tan cortés y no le coqe pUlltoa á uuo, 1~1 lo ~obra ares ..... 011 fu',? a. __ d. contado· ql1e iré de bracele con él n.l taller ,lel lalnba' tero, y lo poclir6 ],,; ""8I1ao del ,linero quo [>"1("1'.6, y ,lo pneo l'0nclr6 l1U I Al salh' DIlUl3S padl'o do comer con un Minis-dCII./ OlOio <10 n\lna~J oodific(tJ·éln.s lCY68YliletOQlii la «b.I:'T1CI~'~~ (!:I70: ¡ tIO le pre~untó un nUliO'Q RUyO : COfl.udo Teodoro IInuqtte 0001.0 pe o ,n. l e ca.nc la, :'i 'o. 1 1 <> ]uzne horrIpile por t"'UtOR disparate.¡, y me oxoomulguo ~' Rtlfm -¡ QllO la. . . lo ne;,,;o. le eliró pau 1'"n, vioo vino, qllo ~'" son l~al .. bm. -Oh! u"lY bion; pero ~t yo no hublera estado oon- ~aatizas alloza/lo, or9(;", c6¡¡c1al'.8, fá!,)'('Yo, bula, PlmteooatfJs, UI,~clu- migo lue hnbrít\ aburrido hOl'l'Ol'O.!!l(Lmente. laj prtI8ago, mosco, 1tL6brada (LUlas rH\oluLOlo), tam.bora, pall(!Ot6tl', , ,
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Siesta - Serie 1 N. 2

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones