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REPl1BLIOA DE OOLOMBIA.
~·~,,---,-~~-B-O-G-O-T-A:M-A-R-T-E-S~l;~D~~~-~r--- ;~
i ~ _______ ~~ ______ ~ _
-------;-;~'~":;'~:::. 11-'''' '----'''''T;;anarse la vida de otro modo; ser música y ruído; el
u).. A..:.J. Á ;.. • I hipogrifo disparado y el lento gafián que gUla los bue.
yes. La turba no puede cou;prender que de ese o~ulto
CU ADRO DOLOROSO. trabajo de los .pensadores vive ella; que .son sus dioses
La fatiga del talento literario tiene muchas veces ¡ lares desconocidos; los que la afianz~.feliz sobre el haz
por resultado la ID.lse.na . Aqm, se trabaJ.a eu 1a s 1e tras !i del mundo'' lla 'lámb1ara que da rdde VbI Vida en dsu'ds fiáe. stas.
p:na llenar un d eseo persona1, parn. consegU.I r 1a ce 1e . I IQb"Dora queI es ent e I 'ro e nJ do n e .a6 da'p redn I do co.-
bridad de un nombre, más ,,jen que por el estímulo de ,1 nocerse, gue es en e ar ICU o e pen 1CO on e se VI.
1:. ganancia. El poeta colombiano s610 saborea comodi. gllan s~s Itteresets, y 1 que son los can~s, l¡}a en el m3uto do la. noche fría
y ticmula NI el carmÍll de las fillTOL:/tti.
. Sí, la Am':rica latina e~ Ílna é indiviRible: el Pre.
sldente de la Acndemi:t venezolana se abraza entrechn,.
ment.e con Vicuña 1.laáelJua, por más 'Jue como Jefe,
polítICO de Venezuela les tire á la cara á los chilenos ¡
su ~a~osa. repudiaci,ín elel el.erecho de. conquista que;
ellos eJ~rCltaron coutra los Aharlo~ venCIdos. La mismtt
elesg~aClada guerm de esas Potencias no habrá destruí.
do, SID duda, el cariño de l'llicardo Palrna por la lJatna
adoptiva de Andn:s Bello. '
Sostengamos en el campo de las letras lluestra gran
Federacl6~ latllla! eu hnto que la política amaina en
sus mezgumos o,lLo" y. arterías, y dando altísimo ejem_
plo al VIeJO mundo, hga con vínculos atemos las dis. I
gregadas partes del mundo de Colón. :
Escribe, plles, el Reñor Mercbáu entre gentes quo !
no le. son ext~aña~. y que le miran como hermallo. Y I
su mISma naClonahdad cubana (ll6 española) que él!
D.ú..LOGO DE DOS ALMAS.
(CSORJ'IO PAnA EL ANIV.L:nSAltIO DE úA SElÑOllA MAní .... DE .rnsÚS81El1nA,
ESPOSA DE LUhl OARLOS ¡>nADlLLA)
Carlos.
Ánge1 'luO cruzas c"ntando
Por esta tl'isto mansión,
i Qué uuscas'
María.
Un corazón
Quo por mi está p:1lpibndo.
, Carlos.
Eros tan bel1:1 y tan pum!._ ..
¡ Tal voz la dulce espemnza 1
1\~ía.
Soy la suproma bonauza ;
Soy la 61lheJa<1a ventura.
Parl~ Ca.l111Q¡T tus dolores
Tengo ccleste ambrosía.;
Llevo por nombro María,
Nombre de castos amoJ'Oi:I.
Carlos_
Mensajoro colestinJ1 ¿No crOij brillante yisi6n?
éNo OtS un sueño mi pa!:li6u"
J No eros Ungido idea.l'I
Ma1'ia.
Mo formó on la Etornida(l
nota do R~grO (liviua¡
En l:t l'l3fl!Ta tliamautiu:l.
.\.ugul soy (lo la Picdaac.,·1:a.
Hu. dCflgm'nH]o tu nhIlu.
.Por entro r;icrpes marohando,
Angutstia .v 11On'or siuticllUO,
Bn tu.o,¡ ~HlI'Or:lS gimiol1tlo
y cf.1 tll~ vigi1ia.~ llorando,
Tú hlll'icava:-; la yordal1
y pl':l('ticDha~ el hieu,
8oñaudo cou nn E116u
Perdido en b iTllll(,lI~itlad.
.Mo iu.oc·al>atl; V tu YO?
Sullió, COtilO hini'no, á. mi ostroUa!
y yo, joveu, pura, bella,
Bajó á tu ruego, voloz.
Calmaré la. sed ardieute
Qno tu COllSumo y dovoro..:
8ur6 hen6fión. aurora,
Vristl\lina y plU'a fuente.
44 LA SIESTA
Reposa. en mi ooraz6n
IOh mi Carlos adorado I
Carlos e
I Maria I Proteja el hado
Nuestra ferviente pMi611!
I Eres bendita, Marla.!
I Bendito 01 amor! Bondito
El Sér Eterno, Infinito!
I Ven á mi Bono, alma mía.!
Agua de Dios-1886. ADRLUlO PÁBz. ._.
BENIGNO RESTREPO SANTAMARfA.
I
tóricos en Colombia, y la incesante intervenoión de amigos
~\Iy q.~eridos, arr?-Btraron ti RESTREPO S., ya hombre, n la
dlBcuslOn de cuestIOnes ardientes y al servicio, en puestos
públicos notables, dela causa de la Justicia en la Libertad.
Hijo único del feliz matrimonio de Manuel M. Restrepo
O?h~a y Ma1·ía Santamaría, .los recursos adquiridos
con el dlano trabaJo de sus padres Jamás escasearon al hijo
para continuar y concluír la calTel"ll de Jurisprudencia y
~iencias políticas á que s~s gu.st.os le llamaron. Empero, su
Juventud no fué alegre ID bullicIosa; su cOl·az6n sufrió más
do una vez la patanesca injuria con que la insolencia do
ciertos estúpidos ricos pretende humillar al talento supe-
Cuando el profundo Timón oonsagró su pluma y su rior, que humilla de veras en las aulas aun sin quererlo,
talento ,¡ inmorta~ar los or~dores ~ranceses, contemporlÍ- pero que no tiene cabnllos, ni escopetns, ni jaurías, ni quinneos
suyos, nos dIo una razon de p,adosa ternura pal·a, co- tas de recreo con fuentes de mármol y estatuas meditamenzar
su galería con el nombre de Garnier-Pagés. Este bundas ... Casi siempre se veía tí BENIGNO solo con su
ya no existía, y su biógrafo, al volverle ,¡ Ja vida con su I libro bajo el brazo ó abierto entre las man~s, sil~ncioso y
pluma, se adelantaba presuroso á quitade al tiempo ese triste, con una tristeza de dulzura. Los domingos, el día
poder devorador qU!l tiene de borrar y trastrocar las cosas en quo los estudiantes medellineses salen en bandadas á
humanas; IY se olVIda tan pronto á los muertos 1 recorrer los hermosos campos convecinos, quienes tí pie,
Nosotros no pretendemos hacer galería biogl·álica, ni I quienes á caballo, todos contentos y bullangueros, él camcreemos
que á RESTREPO SANTAI\IARÍA se le haya olvidado I biaba sus botines por unas alpargatas y se iba por las oriyá
en el país. 1 Tan fresca está todavía la hierba de su se- llas delrío, que no distaba mucho de su casa, vagando sin
pultura 1 Aquí, además, no tenemos abundante cosecha de rumbo ni objeto, hasta que el cansancio y el bochorno le
grandes caracterss, y él fué uno muy elevado; aquí, las advertían que era tiempo de repasarse, tomar un baño á la
grandes inteligenoias no son muy nu:nerosas y no siempre I manera indígena, y volver lÍ. su casa y á sus libros.
van acompañadas de la ilUlltración cientílica que las hace I Si no nos equivocamos, fué en el año de 1851 ouando
fuertes, y de los nobles sentimientos, que las hace bue-l presentó en esta ciudad su grado de Doctor y abrió su esnas,-
y nuestro amigo fué inteligenoia clal"Ísima que jamás tudio de abogado. Regresó poco después á Medellín, y al
se desvió para causar un daño y que supo aliviar muchos I calor de las ideas que bullían entonces en todos los ce1·adolores.
.\ bros, fundó y redactó" El Tiempo," en donde oomenzó'¡
Los que han escrito algo sobre historia moderna de discutir con exquisito tacto y viril energía las cuestiones
Antioquia no han podido menos que poner á RESTREPO S. de esa época. El pueblo antioqueño escuchó entre los prien
el número de los hombres más notables del Estado; , meros que le hicieron aIDar la libertad política y la sobemas
como la índole de aquellos tl"llbajos no se compadeoe I rania admirustrativa, al fundador de aquel periódico.
con detalles minuciosos de los hombres distinguidos que I Como se despertase más y más el espíritu púpor
oualesquiera cil·cunstancias no tuvieron en sus manos I blioo en aquella tierra, atontada por la iguorancia, y
el poder, nosotros queremos, evocando nuestros recuerdos ! aun por su desgl"llciada situación geográlica, RESTREPO S.
personales, dar idea, á los lectores de "La Siesta," de quién ¡ entró á redactar, con Camilo A. Echeverri, Emiro Kastos
era y qué hizo digno de alabanza este hijo de Medellín. , y otros no menos competentes, "El Pueblo" de Medellín,
El doctor José María Faclo Lince fué para Antioquia ! que tan honda huella ha dejado en el periodismo político
lo que para Cundinamarca, y en general para la Repúbli- : del país. Allí en esa hoja se dilucidaron con singular maes·
ca, el dootor Lorenzo María Llel·as: el eduoador por exce-l tría las cuestiones más árduas de política, economía social,
lencia, el dil·ector de la juventud en el estudio, el repú- I administración pública, instruccióu y enseñanza, delitos y
blico probo de los sabios y patriótioos consejos. En el i penas, cienoias exactas, monopolios, literatura y costumplantel
del doctor Lince comenzó RESTREPO S. sus estudios, ; bres. Y así tenía 'lile ser, toda vez que el objeto polítioo
que prontamente adelantó hasta hacerse notar como uno i direoto é inmediato de "El Pueblo" era la defensa de la
de los mejores, allí donde brillaba Echeverri, donde Emi- i candidatura Murillo contra la candidatura Ospina. Las
liana Restrepo E. se haoía sentir, y donde muchos otros ¡ do& tenían una distinta significación, y diversas parciadescollaban.
Pero desde entonces pesó sobre nuestro amigo i lidades, por lo tanto, terciaban en la lucha. Una porción
una predicción (amaI·go fruto de la experiencia de su I de la juventud antioqueña seguía á los pala,dines de El
maestro) no nada lisonjera para él, según como juzga la : Pueblo, entre los cuales era uno di los más VIgorosos B~grey
humana, pero qua forma por sí sola ,un timbre de i NIGNO RESTBEPO S. Si recordamos éstos y otros aconteClhonor
que sólo merecen 108 escogidos. "Este tiene más l' mientos políticos, los unos y los otros pareceres, es solatalento
y abasto de ideas que aquél," decía el doctor Lince mente por deber de narradores y sin que pueda suponérseñalando
á BENIGNO, "pero aquél (nuestro amigo X, que! senos, ahora, el menor interés en acentuar oon viveza las
viv!l rico y lleno de mereci.da fama) hará más ruíd? y i ideas que se ha:, discutido y que se debaten todavía en el
meJor carrera que el otro: tIene el uno buenas capaOlda- i seno de la patrIa. .
des también y una a:udacia á pmeba de iDOonvenientes y . De los hombres de mérito gusta el pú?lioo conocer
reohiflas y peligl'os, una audacia que va allin por cuales- ! todos ó la mayor parte de los detalles de su VIda; el rastro
quiera medios; el otro, al contrario, no hará jamlÍs cosa I más ó menos visible que dejaron entI:e sus contemporlÍneos_
que ~u j~i~io ilustrado y ?erte~o .le muestre com~ ~ontraria I y ct~and~ como l'tES'rnEPO S. Pl·ocedleron con t1n~ compleá
la JustICIa, y la excesIva tlmldez no le perDlltmt lucrr ta smc~ndad, abundan razones para leer con llldulgensus
faoultades bellísimas de orador, su decir elegante y i cia los lllcidentes de la lucha.
melodioso, ni su gallarda apostura. La intriga política le ¡ En ese mismo perió~ioo, y en la secoión de " Ol·ónioa
hallará siempre desdeñoso y honrado, y ese oampo, que es i local," pueden verse artlOulos de sabrosa charla,. de ame·
el que domina la atención del pueblo, será vedado para él." i na c?nversación, ~n que puso RES;rU~p~ S. de relieve sus
Oasi al pio de la letra tuvo su cumplimiento este au- i cu~dades de osentor pulcro, de me\S\vo pero no roo:d.az
gurio paternal. Si bien las arraigadas convicciones polí- I o1"ltIcad~r de las oostumbres. Conocedor profu~do delldlO'
tioas del estudiante, la fuerza de los aconteoimientos bis. i ma patrio, que maneJaba con destreza, ellatm, que estu-
LA SI'ESTA
dió oon provecho, le auxiliaba eficazmente en BUS trabajos I sas que se aceroan tÍ los patíbulos como 1118 hienas ti los
literarios, Cuanto al francés, al inglés y al italiano, le ¡ osarios; él alTancaba, en fin, en medio del llanto de la
eran familiares; por donde se oolige que ep. s610 el ramo bana, aquella vida de las garras de la muerte.
do las lenguas era pel'sona competente. El fuó, quizús, Vaúos días duró el Jurado, en sesión permanente y
uno de los primeros que hiciel'on conocer entre nosotros al seoreta, alimentándose con lo que le arrojaban por unas
fogoso autor de "El Mundo maroha," al Senador pensio- altas -v;entanas los oientos de personas que aguardaban el
nado de la teroera República franoesa, á Eugenio Pelletán. fallo. Este sI;¡ pronunció por fin. L6pez salvaba la cabeza
Echevel'l'i y Emiro saboreaban, como rico oafé de huel'to I de entre el cbrco fatal en que rodaba. Su misma voluntad
antioqueño, esas púginas vigorosas, cuyo mérito crecía bajo no fuó parte á dañal·le. La abnegada elocuencia de aquela
pluma del consumado intérprete. llos apóstoles había venoido una coalioión al pareoer vio-
Aunque jamús se publicaron ni fueron llevados á la I toriosa. El deber estaba santamente cumplido: era tiempo
escena, tradujo de Shakspeare "El Mercader de Veneoia," de volver ufanos á la tribuna de l' El Pueblo," á clamar
el " Otello" y el " lIamlet." por los dereohos del hombre.
. Pero su poeta favo;ito" ~u maestro~ su hombre,. era No estará fU61'8, de su puesto el deoir que el juicio fué
Vlctor, lIugo, o~yas p,?eSlaS lU'~,cas se sabia de me;:nona, y I anulado poco después y López llevado al último suplicio.
de <;lUlen t1'l1duJo. el Angelo, qu~ se. represento ~~ M?- Les tou.·s de (o.·ce no se repiten fácilmente, ni á un Jurado
delli~, con ,estreplto~,O~, aplaus~s;, ,~lgUlero~ ,~uégo ~Ul- s~leccionad~ p~r. tres ve~es deben acercarse los palaBias,
Mana Tudor, lIernaro, Teresa, La ConCIen-1 dmes de la JustlCIa. Lucho como Fiscal en aquella ocasión
cia/, "César Borgía" y l?uchos otros, de d~versos a~~ores, el muy inteligente joven, de sobresalientes cualidades para
que se representaron caSI todos en la magnífica verSlOn de Ila oratOlia, Ricardo Escobar Quijano. Una pasión amorosa
RESTREPO S. le llevó á ese no simplitico puesto, en el cual, Ii pesar de
. En tanto que las letras ooupaban buena parte de su estar combatiendo sus propias ideas, hizo vacilar mlÍs de
tiempo, su pluma y su voz no vagaban en defensa de los una vez la formidable defensa
fuerús de la inocencia, 6 tratando de alTanoar al verdugo . . ,
la cabeza de algún acusado convicto. ., Otro trabajO de RESTREPO. S. que causo ,g;~n sensa-
Un día un mozo bogotano, M. S. L6pez, da da puña- c~on y en que despleg6 como siempre sus nobillsImas cua·
ladas Ii su amada en una casucha de Medellín Todavía hdades, fué cuando en 1862, al tratarse, en la Asamblea
con sangre en las 'manos, se presenta á la autoridad, oon- ConstituJente del Estado, ~e la hoj~ de sel'~oios del Gefiesa
el atentado y pide con despecho satánico 180 muerte. I neral M~guel A.lzat~, mo~tro, en reVIsta ~lol'lo~a, los gran-
La pena capital existía, y los jueoes de la ciudad no le es- des mérItos de este mO~Vldable héroe_antlOq.ueno. ,
catimaban á nadie el lúgubre placer de sentirse estampar ' ,~a muerte d? su tlO m~terno, senor ,L,ms Santamarla,
los sesos en las piedras de las plazas que servian de ma- nqUlslmo comerCIante en Liverrool, llevo a Bm~TGNo" como
tadero. Como los días eran de luoha sin tregua y la pena apoderado de todos los herederos del aquel senor, a vende
muerte era execrada en el credo de los redactores de tila:, ant? l?~ 'I1:ibunales ingleses la causa mortuoria. Es"
El Pueblo," oreyeron éstos de su deber bajar á la pales- tudio alh el mtrmcado dere<:,ho, y se sabe que sus ab?~a.dos
~l'a ~el !~ado, y allí mismo combatir la para ellos odiosa enco~traron e';l ~~ un companero ~apaz d~ Ilu~trar ~I~ile~
lDstltuclOn ~el b~nquillo. Pero, qué hacer? el reo pedía cuestlOnes. VIVlO en EUl'?~~ mas de seIS anos, VlaJ~ por
que se le ajUstiCIara pronto, para lavar con su sangre la toda e~a,. pero nada escrIbIo durante su permanenCIa en
de su malaventurada Desdémona; se confesaba único autor el extmnJero. , .
del hecho, que por otra palote estaba probado, y sus faoul- Un cambIO muy ~otable. se observo e~ el modo de ser
tades no presentaban ningún síntoma que excusara al oul- de REsTREPo S. de CIel·ta epoca de su VIda en adelante.
pa~le. Era preoisamente un heoho tal, la coyuntura ape- , Algunos lo ~ace.n coincillir con la caída del partido libeteOlda
por hombres de la talla de RESTREPO S. y Eclleverri lr~l en . AntlOqUla, en 1864; otros tÍ un desencanto de la
y Emiliano Restrepo. Las causas vul!ffires los recursos de I ~Ida, sm razón especial determinante, y no falta quien
argucias y escapatorias, quédense parab el ~lgo de los rábu- I mterponga entre e~ j?ven atleta que hemos dado á conolas.
Pero lo que es en el crimen extraordinario, lo que pa- i cer, y el perezoso VlaJero, la. sombra de una mujer amada.
rece al común de lo~ abog~dos inestricable y compromete- ! ~l hech~ es que n,u~s~ro. amIgo y maestro no. q~o volver
dor, es lo que atrae lllvenClblemente á los cerebros de pro- ! a ocupalse en pohtlCa ID en nada. Antes de Irse a Europa
yección y ó. los corazones nobles. RESTIlEPO S., Echeverri y I :fa ,era ho:nbre de comodidades pecunial'ias, pues el hijo
~{estrepo E., ~)(~~aron aquel proceso, echaron una mirada I uruC? y mImado era dueño ~e cuanto había en aq~el hogar
a esa cabeza illSlgnificante de perdulario (pero que al fin era I sencillo,. donde la abundancm y la holgura acreCIeron con
la de un hon::b:e )'. á esa sociedad en que vivian, favorece- el trabaJ.o. .,. .,
dora d? las vIejas I~eas penales, pero que al fin era la suya ! L~ Iestaur~;lOn liber~ del 5 de Abril le e.n~~ntro en
y de,blan procurar Ilustrarla y mejorarla con su palabra y su haCIe';l.da de ~a Selva, leyendo por la milesIma vez
"~ ejemplo, y descendieron como avalanchas de elocuen. Don QUIJote y Dioses y ~o'll!b.'es de Za edacl heroica, de
Ola sobr~ el ~urado selecto y el auditorio numeroso. El Gladstone. NOlllb;~do Magls~rado del Tribunal Superior
foro. a.n!Ioqueno no .guarda en sus anales nada parecido á del Estado, VO~vlO.otra vez a toma7 sus empolvados códi·
ese JU1?IO. Eoheverrl era el rayo que fulmina, el lógico gas para cumplIr bIen, como ~u.~phó, aquel cargo honroso
paradoJal que aturde y subyuga, el historiador que amon- que su patrotlSmo no le pel'IDltlO rehusar.
~oJla nombres y fechas cond~wentes y hace surgir la ense- ,Mi~mbl'o de la Convención que reorganizó el 'Estado,
anza de lo pasado como deCISIVO argnmento de lo presen- alli le VIeron sus colegas siempre en defensa de los intot~.
~lestrepo E., razonador perspicno, profundo en el cono- reses de todos los antioqueños, siempre elocuente siempre
~llUlento del de~echo,. llevó la convicción á todos los justo. Obligado á venir á Bogotá, como Senador, ~us votos
~n~m08, ! ~ombro al mlSmO EchevelTi con su enorme tl'a- f~eron. la pura expresión de sus ideas, sin contemplaciones
d aJ~ de JUrisconsulto. RESTREPO S. era la voz cadenciosa III bajeza. Este clima frío y húmedo le ocasionó de un
) e a naturaleza, qu.~ llora en sus rumores oada vez que ~omento Ii otro la neumonía que lo llevó al sepulcro. Mu~
s,~ngrd e humana tllle en púrpura su ¡¡eno; él tejía, con I nó como había vivido: esto es como filósofo
c art a .de sol, la urdimbre de las leyes, de las cir- ,.
cunstanClas atenuantes, del horrible espectáculo ~ue 8e ~UIS M. Tmuo.
le daba al pueblo, el horror malsano de esas turbas curio. Bogotá, 1886.
46 LA SIESTA
AMISTAD.
(DE 1". DODENSTEDT1.
~irza S?haffy, cansado peregrino,
En medlO de su marcha interminable
Llegó una vez, para tomar reposo, '
De un rioo tÍ los umbralos.
-Quiero tu huésped ser por sólo un día
Le dijo, aquí suspendoré mi viaje; ,
Dulce ha de sor la tregua que te pido,
lloras alegres dame.
Reúne tÍ tus amigos del contorno,
Que con música y risas nos encanten;
Cosas buonas saldrán de nuestros labios,
Labios que don saben_
El potentado adusto, respondieudo :
-Jamás tuve un amigo_-Y lllÍl-za Schaffy,
Alzando á él los ojos sorprendido,
Los contuvo ,í mirarlo_
-Entonces, respondióle, no en tu casa
],fi cansada vejez tenga hospedaje;
Cuando hay largueza, en el hogar dol rico
llay amigos lonlcs_
y sacudiendo el polvo á sus sandalias
PIlJ:tió de aquel lugar en el instante,
Sin deoir un adiós por cortesía
Al rico miserable.
Ya se ocultaba el sol: 1I1irzI:I en el bosque
Se dijo, oyendo trinadoras aves:
j Aquella soledad del egoísmo
Debe ser el tormento de los grandes!
1886. ANTONIO JosÉ RESTDEPO,
POR LA LENGUA.
Se dan verdades que en teorfa todos pregonamos, y
que prácticamente acatan pocos, muy pocos. Una de ellas,
y acaso la especie en que la disparidad entre el concepto y
la obra corren por más apartados caminos, es la de que
merece preferencia especiallsima el estudio de la lengua
patria, sea cual fuere la profesión que se elija. Oon esto
sucede lo que con algunos preceptos del Demtlogo, que son
tanto más encomiados cuanto menos seguidos, como si
cada cual dijera para su capote: "á otro prójimo con ese
hueso."
Antójasenos, sin embargo, que procedemos aviesamente
cuando olvidamos ó desconocemos aquella verdad,
y que el movimiento perezoso, poco fecuntlo y generalmente
flscaso de espontaneidad de las letras hispano-americanas,
proviene de nuestra incuria respecto al arte divino del bien
habl:n.
Principio trivial, pero que debe recordarse en este
momento, es el
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La Siesta - Serie 1 N. 6
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Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 1
La secciones del número fueron las siguientes: D. Marcelino Menéndez Pelayo, por Fernando Segura Solano; Pro Patria et Verbo, por Nicolás Llinas; Francia Napoleónica, por H. Soto S.; En el Genezaret, Mezza Voce y Angelus de Millet, por Manuel de Sandoval; Poliantea.
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Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 1
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La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra
“La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra” era uno de los órganos de difusión más completos para los comerciantes a finales del siglo XIX. La revista estaba compuesta por noticias nacionales sobre asuntos mercantiles, aduaneros y comercio exterior de Colombia. Además, contaba con secciones regionales en las cuales se relataban asuntos legales, burocráticos, económicos e información de interés para los comerciantes de diferentes puntos del país y publicaba artículos y decretos sobre las regulaciones comerciales del país. Por otro lado, presentaba información tributaria y fiscal de algunas compañías y un examen económico a partir de cifras que daban cuenta del crecimiento en términos de producto interno bruto e impuestos. Finalmente, contaba con una parte de avisos y anuncios donde pautaban diversas empresas afiliadas a la Casa de Comercio.
Se conserva la ortografía de la época en el título del periódico.
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La Revista Mercantil: órgano de la Ajencia de Negocios i de la Casa de Comercio de Nicolás Esguerra
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Bogotá
Durante los tres primeros decenios del siglo XX, la economía colombiana había sufrido fuertes transformaciones ya que la legislación que cubría la estructura agraria y demás sectores económicos, no respondía a las nuevas situaciones conflictivas de los sectores intelectuales, agrarios y sindicales. El régimen conservador se derrumbó en 1930 cuando el partido liberal tomó el poder a través del movimiento denominado “concentración nacional” de composición bipartidista que más adelante sería el nicho de la hegemonía liberal; el primer gobierno lo presidió Enrique Olaya Herrera (1930-1934), sin embargo no fue hasta Alfonso López Pumarejo (1934-1938) con la denominada “Revolución en marcha” que se emprendieron transformaciones económicas y sociales significativas como la reforma constitucional de 1936, tachada para el momento como “socialista y bolchevique”. Los cambios de las reformas liberales se alejaban del espíritu conservador que había guiado las tres últimas décadas de Colombia. Entre las reformas se destaca la transformación capitalista de la tierra, el concepto de “utilidad pública, la laicización del estado, la protección de la maternidad, reconocimiento ciudadano a la mujer (sin derecho al voto), la libertad de enseñan y conciencia. El intervencionismo estatal junto a los cambios ideológicos de la nueva hegemonía derrumbaría los estatutos conservadores y desencadenarían unas series de reacciones en todos los sectores de la sociedad.
La revista “Bogotá” publicada primera vez en el año de 1932, dirigida por José Osorio Gil y Víctor G. Ricardo fue una revista de carácter cultural universitaria, que, aunque manifestaba no ser una ni gobiernista, ni oposicionista, presentaba un gran contenido ideológico conservador, como se evidencia en la entrevista realizada ex presidente conservador Miguel Abadía Méndez como nota editorial de su primer número. La revista contenía secciones como la Jurídica, sección humorística, página médica, comentarios, página de cine, página social y publicidad.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Bogotá
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Bogotá - N. 1
Publicación realizada por estudiantes conservadores; la temática de publicación fue: política, literatura, salud, social, deportiva, jurídicos, humorística, periodismo.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Bogotá - N. 1
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Revista Distrito E
Este cuarto número de Distrito E tiene como objetivo contarle a
nuestros lectores de qué se tratan esos grandes retos que tenemos
para el 2022, pero también para los años siguientes. Prioridades y
que lograremos gracias al trabajo en equipo con rectores, docentes y comunidad educativa.
Bienvenidos y bienvenidas a Distrito E
Fuente:
Centro de Documentación y Memoria de la Secretaría de Educación del Distrito
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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Revista Distrito E
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Vida Intelectual - Año II N. 27
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Año 11 So n ta Fe, Septl ernbt'O 15 de 1905 Núm. V
Vida Intelectual
REVISTA QUINCENAL
DE LITERATU RA, DER EC HO Y·CIENCIAS
SUM A R I O
Literaria
EL POETA- EL COSMOPOLITISMO LITERARIO- NECESIDAD
DE UNA ASOCIACION-ESQUEMATISMO-EL
AUTOR Y LA OBRA--Lul ~ V e n tu m !IIOilnndo Pág. 413
BERT A Y Rooouo-F.duar l nc icl. ..... .. 4i l
EN LA SELVA-J OI'~O l.Crt'O D lnz. ..• . . . • .. . • • • .• t li!
Júrfdica
LA POSE SIÓN- Ztlli<Í ll l\ln rtÍllllZ ..•. .... .. . . .. .•. .. .
Cientlfica
EL HOMBRE- José Oliva ............ .......... . .. .
LA CUESTIÓN SOCIAL - M . llllrn Úndcz \'lllaChC \lSll
B I BLIOQRAFIA • .. .... . .. . . . •..•.. . . . ..• . ... . . . .. ••• • .
SANTA FE
l m p 1 ,. Yt l .nrtoAI>- ·,¡n Luis (l'·,· : Próximamente é\parecerá
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PoR G. A. MARTfNEZ ZuvJRfA
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I NTELECTUAL, y á todos los s us critores d P. l a revis ta
que pague n uu semestre adelantado.
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MATIAS ,.ERA
O de Julio OOfl
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viDA INTELECTU)'lL
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colabo raclonesquose le envlen. Los ot•lglnales no so devuelven.
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dio parllcular en la scccclón bibliográfica.
- So onvla••ti. g t•utls un n úmot·o Onas que puedan Interesarse por ella. So e nviará á
todas lus personas deslgna vivo el fuego
que l os anima y sin'a de núcleo de irradiación á
todas las influencias, de palanca á todas las actividades,
haciendo más eficaces y positivos sus
r esultados y preparando por una transformación
l e nta pero segura la aurora intelectual.
EJJa vendrá no hay duda, cuando las necesidades
presentes lleguen al límite natural en
que es indispensable la satisfacción y en que
las circunstancias especiales de ese momento
de la evolución la exijan, como algo necesario
en el orden s ucesivo de los h echos. Vendrá ¡\
la vida colecti ~,-·a con el bagaje de fuerza y de
prestigio requerido para prosperar, difundirse y
cumplir holgadamente su misión. Pero mientras
no aparezca no podemos desconocer el valor del
esfuerzo que desplegan algunos escritores para
apres urar el m ovimiento. Día á día venciendo
preocupaciones y prejuicios dan á la imprenta
con una abnegación envidiable nuevas obras
inspiradas en el deber de difundir la cultura en
todos los órdenes sociales. Indicar los errores
de que adolecen para ev itar futuros extravíos y
señalar las b ellezas que contienen con e l desinteresado
propósito de incitar á delectarse en s u
lectura es ob ra enojosa pero ne<'esaria.
Entre los libros entregados recientemente
al juicio público de la vecina orilla se encuen-
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VIDA JNTELEC1' UAL 447
tra uno de \·erso- t i tulado E s quematis mo cuyo
autor es el j óven Faustino M T e y se ra.
Exam inando con d e te n c ió n y a pas i onamie ntos
una por una las pAginas d e la obra se llega al
com·encimiento de que s u nombre es impropio.
El esfuerzo no ha co rres p o ndido ~\ la inte nción.
Aplic ar las formas d e l entendimiento puro á
la s d e la sens ibilidad pura es r azonable, lógico y
plausible, pero d e ningún valor pos itivo Cllando
no se consi gue traducirlas en la est rofa con la
limpidez d e la imagen d e un c uerpo r eflejado
en un espejo.
D ejando esta prime ra impres i0n e n la portada
del libro, dese ntrai'\ e m os de s u conte nid o lo qu e
constituye s u estncia procurando con s umo c uidado
darnos c u e nta de s u natura leza. amplitud é
inte ns idad p:1ra poder mñs ta rde con e l conoc í·
mi e nto adquirid o juzgar con acie rto e l m é rito
ó d esmérito Ll e cad a una de las compos ic iones
que contie n e la ob r a.
Un amor s in h o rizo ntes. ora impetu oso y
lasci vo, ora tr a nquilo y plató ni co por la muje r
amada; profundo h asta e l o h · id o de l p e ligro, puro
has ta la ,rirtud y d <:c; inte resad o h a ta e l acrifi c io
p or la patria, la libe rtad y e l h oA"a r; e xag e rado
h a s ta e l o l vi do d e s i mis m o, elevndo y nob le
por la c ie nci a, la b e ll eza y e l a n e. V como corolario
un se ntimi<> nto d e repul s ión para toLlas la o:;
flaqu ezas human ac:;, d e p iedad para todn la
mi c;;cr ias, d e bondad para los humilde 1 ue d e .
prec io para los alli voc:;, d e protesth S para t odas
las tirnnia o:; y tk od io y d e \'C nganza parn l oe:;
tl éc:; potas o lvitland o ~ in tlud a e l prece pt o lntin<•:
S ummun y us , s ummun inju ria.
S i t\ la m an ifes tación de estos sentimi e ntos
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.448 VID.\ INTELECTUAL
que constituyen el eje de·la obra agregamos las
de las inquietudes de la juventud, sus melancolias
fugaces por los sueños des,·auecidos; las ilu·
siones de"-hojadas, las amarguras primeras del
corazón, la tristeza de la Yida mir ada~\ traves de
los p~sares y desengaños, las dudas que embargan
el espíritu en las horas ele prueba 1 especto á
los acontecimientos por venir; la idea diabólica
del s uicidio que suele cruzar como un relámpago
por la mente en los instantes de desfallecimiento
y de crisis profunda, la indiferencia con que el
espíritu preocupado por desconocidos temores
mira pasar las horas y observa las cosas que le
rodean, unido todo, al mundo de alegrías que
esa época de la existencia lleva consigo, á los
recuerdos hermosos del ayer, los goces del amor,
los placeres de la admistad las esperanzas por
realizar y la lucha perenne á que las energías
del cuerpo y del espíritu nos incitan á acudir
para defender un id~al, las satisfacciones que se
recojen y el afan continuo de obtener otras nuevas,
tendremos una idea general de lo que palpita
en las páginas del libro.
A veces la pasión escesiva perjudica el valor
de una descripción por un impropio recargo de
colorido y una desorde11ada aglomeración de
metMoras y comparaciones que en vez de poner
de relieve algunos de sus elementos la ,·uelven
confusa é irreconciliable con la realidad. Algunos
cuadros son incompletos. Una densa neblina
se cierne sobre los objetos y borra sus contorn os.
Las figuras son difusas La lectura de estas estrofas
descriptivas origina en el espíritu una
impresión tan \raga que se necesita el auxilio
de la imaginación para comprenderlas.
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VID.A INTELECTO.o\L 449
En cuanto ::\ l a mecánica del vers o hay va·
ríos defectos provenientes de una ligereza ó
des cuido repro: hables. Ln a s pe reza de a lgunas
es trofas, la falta d e cadenc ia en otras , r es ulta ~\
haber dado~\ los ve r s os una estructura inapropiada
y d e habe r c onvinado indife re nte me nte
cons onantes y as onantes s in re gla d e ning una
es pecie.
La h ermosu r a del verso repos a en s u claridad,
preci s ión y armo nía. La ele cción d e los
vocablos abs olutame nte necesa rios para expre s
ar las ide as, su coloc a ción or denada relativamente
<\ s us ace ntos y la estirpac ión de toda
a sonancia qu e pue da atenua r el ritmo, s on cond i·
dones que han d e obs ervar. e e n s u co ns trucció n
pa r a que r e sulte a c c esibl e al e nte ndimie nto y
ag radable al oído.
Sin ca er e n e l impe rio d e la p ose de s lumbrante
y s onora, inco mpre ns ible y hu eca, gntla
á los se ntidos pe r o tlesagradable á la inte Uge n cia
ni e n e l dominio d e pros aís mo s u tan c i oso y
canc;, ador, <\ s pero y fri o, se pu e de to mando al go
d e esto s dos e xtre mos ig ualme nte d esechabl es ,
conseguir una trans ic ión y dat· al p e n s~ mi e nt o
un atavfo ad ecuado :\ s u natura lezn, ~ in artific io
vano, p e ro prO\' Ís to d e la c; ~a la c:; indi spen a hl es
para dar es pl e ndor á las ideas. U n g r an núm er o
de escritores am e rican os s igui e ml o t e nde n cias
exó ti ca '> han olvidado el íntim o con.,o r cio d e la
fo rma y í!l fond o s nc riñca ntl o la u nn cí la o lra
s in escrúpulos.
A pc<.. n r de l e, fu ~ rt.o dc,pl egado po r e l autor
d e E s qtH'IIWiismo pura lihra r c:c d e est os ma les,
hn rendido s in emba r go s u tributo 1\ l,t vul gari ·
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450 VIDA INTELECTUAL
dad, publicflndo en su pequei'io libro algunas
composiciones prosaicas
No obstante los defectos enumerajos enaltece
n la obra innumerables joyas de posith·o
,-alor. etE l guitarrico• seduce por la sencillez
de su estilo, el derroche d e l sentimiento y la
dveza del colorido. La figura del baturro enamorado
que busca en el canto de su pena un
consuelo á las h eridas abiertas en su espíritu
por el desdén de Rosario, la joven á quien con
profunda adnegación salvara la vida y que ol vidando
s u antigua deuda acepta los mentidos
amores de Juan, un ricacho cobarde en demasía,
est}\ pintada con caracteres fe lices que al fijarse
en la me moria despiertan viejas Yisiones y recuerdo
· de ese tipo característico de una sociedad
lejana, original, rústico, sencillo y bueno.
El fin de esta hi storia es la deshonra de
R osario, la muerte del baturro ante la tamafla
afrenta inferida en s us métS puros sentimientos
y la vanaglorin de Juan.
Como se vé, el triunfo de esa luc ha entre el
amor, el interés y la concupiscencia, corresponde
ú esta última en vez de pertenecer al primero
como hubiera sido de desear mirando las cosas
de un punto de vista mas moral, pero es que el
autor no se ha propuesto sinó representar la
realidad y en ese sentido no se puede desconocer
que se halla en perfecta coucordancia con ella.
Sin hacer una larga enumeración de las
principales composi c ion es contenidas en el libro
indicaré al pasar la s que se recomiendan por sí
mi s mas.
P.1simismo es la exteriorización ~tcertada de
un estado mórbido del espíritu. Su lectura
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VIDA I NTELECTUAL 451
trae á la me moria el rec u erdo de aquel so neto
de P etr a r ca :
• No e ncue ntro paz ni me conceden guerra;
d e fu ego devorado siento frio;
abrazo el mundo y quédome vacío;
me lanzo a l cie lo y p r éndeme la tierra:»
En Vesleriana hay ese hastío de la vida que
causan las des ilus iones y conduce al desfallecimi
ento. «En Funerea» la plegaria del hué rfano
dolorida y triste e\·oca las melancolías del crepúsculo
y e n R osas y Besos la inspir ación retlesiva
oportuna y bre ve se deshace en cambiantes
de luz.
L\s tima que el autor si ha visto los defectos
de su obra no se haya preocupado de pulirla.
El jo,·en Teyse ra posee co ndiciones especiales
qu e el estudio y una obsen·ación mas atenta
d e la naturaleza y <.le la vida <.lesa rrollan\n paso
á paso hasta Jl eyarlo muy lejos .
Esta es la impresión que ha r ecibido mi
espíritu en s u peregrinación •\ t raves de las
p<\gina s <.l e la obra.
Lurs VE~TURA l\loHANDo.
100~. En BUt!llOS Aires
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45:3 VIDA INTELEC'l'UAL
BERTA Y RODOLFO
La tarde era quieta y apacible. El sol caminaba
lentamente al ocaso haciendo gala de sus
iulgurantes rayos; el cielo puro, limpio de nubes,
todo era atracti ''OS, poesía y esplendores en la
naturaleza.
Rodolfo y Berta-la hermosa y gentil novia
del artista soñador-hallábanse solos embriagados
en su infinito amor, con sus corazones henchidos
de esperanzas y s us mentes pletóricas de
ilusiones. ·El himno estaba en su preludio, como
el manso rumor en las hojas. El eterno poema
se reproducía como se reproduce en el cur5o de
la dda la ola tras la ola. Halh\banse comprometidos.
Debían separarse al día siguiente.
El partía para el extranje ro, ert donde durante
un breve lapso de tiem¡;o, debía tomar lecciones
de un hábil maestro; luego, á su retorno, ambos
se unirían ante Dios y ante los hombres con el
lazo indisoluble del ma trimonio, término de la
as piración del cariño, santa unión que convierte
á dos en uno, mientras hace vivir á cada uno
para los dos.
-Alma de mi vida-exclamó Rodolfo, r eprimiendo
una congoja que le oprimía la g·argantaejecutemos
una vez más, esa ária que tanto os
agrada y cuando nos hallemos separad os, á esta
misma hora de reljgioso encanto, recordemos
cada uno nuestra parte; quizás ello sea un lenitivo
para los dolores de la ausencia. Ella conmovida
accedió al deseo del elegido de su
corazón.
De s us ojos dulces y tristes como dos viole-
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VIDA IN'fELECTUAL 453
tns, brotó un a mirada de a m o r y de ternura
infini ta, que pa r a Rodolfo fu é a lgo co m o el preludio
de una d ic ha su pre ma.
Ejecutnron juntos una d ul ce y rara s info n ía.
Al finalizarla Hmbo llo raban. Ln mús ica es la
voz d e l a lm a. L as ca mpnna d el templo com e nzar
on á tai'l ir e l angelus. L os dos a m a n tes, como
impuls ados po r una mis m a fu e r za, se arrodill ar
on y t lenlro n a l cielo una pl e garia, m ezcla de
~ úpli cas de amo r y d e p esa r.
R odolfo pa rtió. A m bos fu eron fi e les á s u
pro mesa. T odas las tardes á la hora e n que se
vie r on por üllima y ez, r ecordaba Be rta e n e l
harpa la des pe dida d e s u a m ado y é l ta mbie n la
evocad a e n e l violin. E s t a h ora e r a sole mne y
mis t e ri osa. E l, por i nstantts se d e te nía, tré mulo,
confuso, p arecíale o ir m ezcln r e á los sonidos
del violín las vibraci o nes d e l h a rpa de s u a m a da ...
· Transc urrió a s i un a fí o. Unn t arde, á l a h o r a
co nsagrada 1\ lo s r ecu erdos, s intió B e rta que los
sonido:-. d e un v iolin la a c ompafb\ban . Detúvose,
turbada, para esc u c h ar ... Era R odolfo que estaba
de \' Ut!lta.
A l'ío s nH\s tarde, p oseían u na nifl a e ncantad
v ra , fru to q ue rido d e una unión qu e los padres
de B e rta h abían b e ndecido a nte de morir. Todo
presagiaba dulz uras y fe li c i d a des. R oclo lfo t e rminabad
e comprar una be ll a y modesta vivi en da.
La nii\a c r ecía-fr esca y loza na-herm osa c ual
un c;uc l'ío el e ven tu rn. Aque l h oga r respirahn
a mor y e~ p ~:: ran za-; in finiws. M1\s ¡a yl ta nt o e ncant
o y dulzura no d ebfn durar. Ln g undai\a
inflexible de In mu e rte tro nc h ó la d e licada, nii\a
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·454 VIDA INTELEC'rUAL
-flor nacida al primer b~so tibio de la primavera-,
y aquel hogar en donde era todo luz y
alegría tornóse en sombra y tristeza.
«¡Que bella aurora desvanecida por las sombras
del ocaso!. ..
Pocos meses después el pesar consumió á
Berta. Cuando comprendió ella que el término
de su vida se aproximaba, dijo á su esposo y
dulce compañero:
«En vano quiero vivir; es menester que emprenda
tambien yo el viaje del que jamás se
retorna; que vaya á unirme á nuestra hija y á
esperarte en una vida mejor; cuando llegue el
día de reunirnos, yo vendré á buscarte y nuestras
almas confundidas se el<::varán para no \'Olver
á bajar á este mundo. Cada año en el día
de mi cumpleaños, á la hora consagrada á nuestros
recuerdos, cuando nos bailábamos sepaPados,
tocarás el ária que tanto me agrada; ella
será para mi más melodiosa que los conciertos
de los serafines... Luego le abrazó y poco á
poco el hálito frio de la muerte invadió aquella
existencia buena y hermosa.
Rodolfo hallábase desesperado. Viajó durante
un tiempo; á su regreso se encontraba más
tranquilo; pero se apoderó de él una profunda
melancolía que jamás le abandonó. Encerrose
en su casa, sin querer recibir <í nadie, sin querer
salir éí. parte alguna. Había dejado el cuarto tle
Berta tal como se hallaba á la mue rte de ésta;
la cama sin tender, el harpa en un rincón ...
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VIDA INTE LECTO A~ 455
Llegado e l aniversario del natalicio de Berta
regó fl or es en e l aposento y llegad a la noch e,
se e n cerr ó e n él y ejecutó e l ária predilecta de
s u amada esposa. Al día sigui ente le hallaron
s in conocimie nto en el s u e lo.
Cuando YOlv ió en si, permaneció triste y
s il encioso. Q ui sie r on - sus allegados-indagar
l a ca u sa, inútil te ntativa. Rodolfo, como obedeciendo
á una fuerza s upe rior y mis teri osa, continuaba
impertérri to e n su mutis mo.
S us m ej ill as com e nzaron á hundirse, s us cjos
solo parecían vivos e n e l fondo de s us ór bitas y
p oseían un b rill o sobrenatural. S u vida íbase
agotando~\ fu e rza de sen tir y padece r. Aquella
n atura leza poco tiempo antes tan robusta y ll ena
d e sávi a, se consu mía en el abatimiento como
una l á mpara s in acei t e. Un a mi g·o que la casualidad
le había conservado e n s u desgracia, alarm
óse de s u estado y trató de consola rl o, de ll evar
á su espíritu la resignación. ¡Inúlil! Rodolfo díjole
que l a mue rte era e n r ealidad el princ ipio
d e otra vida. Que cuando tocaba s u violin la
sombra de Berta le acampanaba con el harpa.
Que se encontr aba feliz y que nada m1\s deseaba
ni pedía, ni al c i elo ni á los mortales!. ..
Entre tanto ll egó e l a ni versario del fall ecimiento
ele s u consor te. Esparció flores en el
cu arto, ador nóse el mis mo con un r amill e te,
cu b rió de fl ores el lecho de la d i funta. Luego
-al ponerse e l sol-entonó e l ária de Berta.
E l ami¡ro h abí ase oc ullado de tn\s d e una
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456 VIDA INTJilLECTOAL
cortina, estremecióse al oir que los sonidos del
harpa s e mezclaban con los del violín.
Rodolfo se arrodilló á orar. El harpa continuó
vibrando sola; vefanse que las cuerdas se
agitaban sin ser tocadas por mano alguna. T ocó
una música celeste-que nadie había escuch ado
y que tampoco escucha rá jamás nadie.
Luego comenzó á entonat el ária de Berta;
cuando la terminó, rompiéronse repentinamente
todas sus cuerdas y Rodolfo cayó al suelo.
El amigo permaneció algún tiempo tan inmóvil
como Rodolfo; luego, cuando fué á levantarle,
hallólo muerto.
EDUARDO HÉCTOR ÜUFFAU.
B. Aires, 1905.
EL A LMA DE L VERSO
(Conc lusi ón)
He repuntado en los matorralo ~? de los Crepúsculos
una majadita d e im~\genes á. cual mús disparatada.
Vamos á. parar rodeo y á examinatl~\ S1 para
aclarar el punto d e s i val e 6 no Vltl o la p enn el suic
idars e intelect ualmen te y pnsar:,c la vida trabajando
como un n egro, m a rtilla por aquí, lima por
allá., pam producir al cabo d e l os nflos mil . un
put1adito de estro fa s d e co mbinac ión , cuya clave
sólo ti e n on Jos iniciad os, una mC'dia docena do
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VIDA INTELECTUAL 457
Virgillos y Dantes, que comen ve rd e por esos
mundos {1)
Comienza el librito con esta mala r e dondilla:
Lector, este ramillete
Que mi candor te destlnn,
Con permiso do tu uslna
Y pe1·dón de tu bu f e te, ..
¿Enti en den V dos? ¿No? Yo tampoco lo en tendía.,
pero me lo expli caron. Verán Vdes. qué
clat·ito es todo.
El poeta (esto va por hipé rbole) ofr ece al
lector el manojo (él lo llama ramillete) d e ver dur
as de s u libro, candorosamente, co mo quien ofrece
co n la mayor inocencia del mundo u n a víbora,
c r eyendo ofrecer unst a n guila; pe ro d esconfiando
de quo el lecto r , ocupado en cosas nu\s útiles y ml\s
decentes que la d e lee r un libro a s í, Jo mande con
1st mús ica 1\ ot,m parto, pide perdón al bufete y
permiso á la usina (¡y llámesele castizo á este
afmnccsado! ) par a t'Obat·les un cuartito de hora
del t iempo que t\ ellos se dsstinn.
Como se vó, lo del candot· es un ripio barnizadito,
co mo para que no apa t·ezca tan ripio, porque si
n uestro héroe hubiera ofrecido s u manojo de hi erbns
con candor, no principiaría pidi endo permisos ni
pet·doncs, temeroso de molestar; el cando t· es ajeno t\
t oda. desco nfianza y cometo las mñs gmndos indiscreciones
con In mayor l'r cscut·a d el mundo, s in
ocurrirsele m ote t·se con los bufetes ni con las
usi nas .
Ya von , antes do entender cuntr o versos malo ,
porque son mnlos de r omnte los pobrecitos, sC' necesita
CtLicmtarse los cascos una m ed ia horn., escribir
(1) En tll-nclnn~o ltHll'l'l"" ~ l'"Jlornnzo~
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458 VJDA JN'l' EL.KC'l O AL
diez veces más que lo que se va á interpreta1·, para
fijar las ocurrencias del ramilletero, y columb ra r
apenas, tras este largo tn.\mitf' lo que ha querido
decir ¡ válgamc Dios 1 ¡ Jo que ha querido decir,
aunque no Jo haya dicho! Con la agruante de que
casi siempre la gracia de todo el pensamiento está
en ser una s impleza do marca, como l a ctel cando r .
Este no es un defecto de Lugones ¡oh, no! 1t
esto se le llama concisión ¡oh, Lugones, el conciso
que en un verso dice lo suficie nte para Jlena1· un
capitulo!
Si, conciso como una tabla d e logaritmos, ó
como un despacho telegráfico.
¡Ah, poeta, poeta! ¡qué concisión es la tuya!
Tu escabrosa poesía
Como fórmula algebraica,
F.n una pelliza at·calca
Envuch·e una tontería.
Comprendo que u os devanemos los sesos por
inte1·pr etaJ· un versículo de la Biblia que casi sictÍl ·
pre t ien e meollo, ó un e ndecasi lt\bo del Dnntc ¡p e ro
hacerse maln sangre una ho ra entcl't\ para no saca1·
en limpio más que lo del ripiosisimo candor ... !
Vale c ien veces más una rima tie Bécqucr,
escr ita llanamente, desalii'ladnmente si se quiere,
pel'l> llena de pensamiento, de jugo que puede ser
gustado por Lodo e l mundo. sin ne6csidad de andn1·
destripando diccionarios pam interprctarln , que
esa madeja lugoniana, enma t·m'lada como quiscas de
indio, infinitame nte má s que e:;a poesía labenntica
y quintaesenciarla.
Prueba al canto; allá \'a una rima d e Bécquer:
ll oy ol cicl o y la tiot•t•a mr sonden,
lloy llogn al fondo do mi alma el sol,
lloy In l•o vl~>to, In he vlt>to r me hn mirado!
,tloy creo eo Ol os!
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VID.\ INTELECTUAL
Lüase e3tOS cuatro ver·so~. este himno de amor,
triun fante como un día de sol en primavera, lleno
de ideas poéticas, lleno d e alma; saboréese ese extracto
de p oesía, que e l más le rdo puede comprender
y sentir, y des pués tráguese todo el fardo de pasto
seco á quo Lugo n es llama ¡ramillete! y á ver, si una
vez siquiera sus 1500 versos son capaces de producir
en el alma esa vibración s impática que produce
la rima do Bé cquer·, ese entusiasmo amoroso, noblem
ente amoroso ... ¡la h e visto y me ha mirado! ¡hoy
creo en Dios!... ¡Si h ay alli un poema lleno de freE cura
y de sin~eri dad que no puede haber en e l
aflip: e nte y árido bardal de los Crepúsculos!
Lo de Bécque r es concisión, es sustancia; l o de
Lugones es otra cosa: es un tasajo fl'io, putrefacto
muchas veces, se r vido sin gracia y con ripios, como
escabeche con munic iones.
Y aparte de la oscu ridad y de la trivialidad
del p ensamiento, á propó5 ito de los Crepúsculos hay
que notat· algo muy importante.
L a poesía ... tien e que ser poética.
- iPerogrulladol- dirt\ alguno.
-Concedido, porogrullado que conviene r e-frescar
en l a memoria, hoy que la manía modernista
hnco olvidar los viejos principios del buen gusto.
Para que una estrofa. pue da set• eternamente
bella, tiene quo ton ot• un alma in ti mamen to poética.
Todo lo quo n o produzca e n el lector una lSensución
do pena, de en tusiasmo do nmor, do lo que
~o quie ra, poro una sen sación nrth.tica, nlgo que
puodn hacer 0xclamar ni poeta touclu!l ¡tocnclol
hot'iclo en el alma! set•t\ machacar on hierro frfo,
lndt•ar A la luna.
llaco dos mil ai)o:; dijo lloracio: s; vis me fie1'c1
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460 VIDA IN1' ELECTUAL
dol endum est p1·im o tibi¡ s i qui e res hacerme sentir,
s ie n te prim ero tú.
¿Y có\no ba d e h acet· sentir nada Lugo nes que
nad a s ie n t é, ese cerraje ro d e la es t r o fa , que s e pas a
In vida mnchacando y ma c hacando, forjnndo e n frio
sus e nr('jados d e ve r sos pros aicos y ridícul os, torc
iendo y reto rci endo la idea hasta darlejustnmente
In forma d o un timbuzó n?
¿No vale c ie n v ec es más e l solo ve1·so de
Becque r. hoy la h e vis t o ¡la h e vis to y me ha mi r ado!
que todos los pe n 3a.mi e u tos r e t o rcidos. a lambicados ,
e nfe nuos d e epilcpsis de los dich osos ('¡· epúscu.losl
¡Oh, la n o bl e sencill ez , la dulce naturalidad la
e x p r esió n s in cera, es la mitad del arte poético!
¿Q uié n pue d e sentir s ino ganas d e r eirse del
antúr ley e ndo los s igui e n t es ve 1·sos ?
llagalcla jo,·ia l, sólo en In liza
De algún f útil amor su fri ó quciJ r anto,
Y ese htnll t' que l a indi vl flu uliza
Como e l tilde á la 1 forma su encanto (1 )
¡A v er! ¿q u ó h a q ue rido d e cil·? ¿qué p oesía puede
te n er es a imáge n ridículn y t o nta, que ni siquie1·a
ti e n e el méri to d e ser origiual d e l t oci o?
~[ uss et , c on un to n o s u t il d e broma c omi enza
s u B allade á la Dune, mil veces m ej o1· p or ci erto que
aquel d esa fo ra d o llim.n o á l a luna d e l vate sub }u dice,
C' étnl t, cl ans la nult b ru no,
S ur le c· locher jauní,
La lun e,
Co mmo un p olnt s ur un l.
¡A.hi Ct\hi el punto s obre la. i! ¿,Y es to es lo que
d es enti e 1·ra co mo una g 1·an n o vedad el a u to r de los
C1·epú s cn los~
!1) Lo s Crepúsc ulos d el Jard í n, pág. 13.
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VIDA l N'I~LECTUAL 46 1
P e r o esto no es nada en co m paración d e otras
imt\genes más ridícula s, v. gr. cuando co n toda s u
p r osopope ya de poe ta de á 3 pesos el tomo , dit·i gi
én d ose á una muchac ha que ha t enido la d esgracia
d e enr edarse en l a s c u erdas d o s n lira , le larga
e s te solemn e d is parate, en esos ver sos do in s opo r table
ar monía que ha inve ntado:
Bien me acue rdo cua nd o oras doncell n
Alta y fl'ia como ol Htm nlaya ... (1)
¡A v e María Pu rísi m a. 1 8.800 me t ros y 50° bajo
cer o ! ¡Inte r esante l a muchacha !
Y s igue con to da ser iedad :
Alta , f l'ia y bella
¡Y ~ún t iene co raje de llamule bella á e · e
e~ pantaj o d o 8 800 metr os d e al to !
Alta, fri a y bella
En la a l ti voz sajona d e tu saya
Be lla, f ria y pura ,
Y conser va ndo en ol a lcohol de t u cordul'a
Ideas d o nue•·a y do aya.
Vamos t\ c uenta :>. S ería curioso toma.t' d el
m ontón a n ó ni mo d e aplaudido r es de Lugones, u n a
m edia d ocena d e esos tilingos inconsci en t es que
se han d esoll a d o lu s manos batién d o la s y r epitien d o
en c or o s us n ecedades, para pe dirles que in te rpretaran
a l Maes t ro e n pasaj es como Jos d e l a l cohol,
y las ide as de n ue ra y d e aya.
Ser ía c u r ios ís imo ll a ma rlos ti co n curso pa r ll
que d escifrnra n los enigmas d o es a esfin ge, m. í, t\
p l'i mora vis ta, co mo d o b e in te t·protarso la poes ía
que se loo e n el idi oma do uno, .,i n necesid ad d e
r ecurrir d lns E n ci c lope d ia s para IW et·ig nal' e l
a lcan ce d o la~ pnlubras.
U) Pag 11 1.
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462 VIDA ~TELECTUAL
De cien no habrír. ni un o, qu e, sin hacer estudio
preliminar de lo s t érminos lugonianl.ls, fuera.
capaz de interpretados cumplidamente.
La poesía que ha d e leerse, diccionario en mano,
nunca puede se1· una poesí a popular; nunca
pasará. de ser una fraseología afe ctada y pedante.
L eamos otros versitos:
El crep ú ~culo ag uz a lloradas emociones,
La tierra perfuma bajo el riego,
Y fl ota un mórbido sosiego
En e l parque c hi s porroteado do gorriones.
Simpli fica e l An g elus pastoriles querellas,
Y llo l'econ l as estrellas
En tu Mes de Ma ría do las imp erfecciones. (ll
Una d e dos : ó es to es s igno innegable de desequilibrio
m e n t al 6 es señal de impudor artístico.
P o rque n o cabe s upone r que d e un cerebro
s an o pue da brotat· esa ris tra d e desprop ós itos, si no
es c on pl en a co n ci enci~ d e ell os, y por burlarse del
público, que si endo de él lo traga todo.
E:So n o pued e se r nunca una expresi ón si n cera
d el p ensamiento.
¡ l\l es de ~[aria d e tus imperfe cciones ! No .sé
p o rqué s e me vie n e ñ la me moria aquella humorada
d e Ct~mpo nm o r :
Para dh·o r ti r su a fán
Canta ba á s u reja un lo co :
e Unos a quí están por poco,
Y otros por poco no están
Y á p es ar d o todo al que hace eso se l e llama
poeta ñ boca ll ena., com o se le llt\maría á Víctor
Hugo, á .B écque r, á Campoamor ...
¡Milagros d el b ombo mutuo!
(11 Los c-re pti ~c ulos, púg. 11·1.
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VIDA I NTELECTUAL 463
¡ Oh ! abramos al acaso las obras de los verdaderos
po etas y compat·emos.
Leamos 1\ Víctor Hugo, cuando anepentido de
habet· blasfemado, clama á Dios: « Considérez ...
Qu' uno limo ainsi frappée a se plalndre cst sujettc,
Quo j'nl pu blasphemer,
r::t vous jetter mes c ris comrno un on fant qul jetto
Uno piel'l'e ¡\ la me•·! ( 1)
Leamos á Víctor Hugo cuando pinta la infancia
describiendo un nit'lo que cantn., en inco nsciente
regocijo, junto 1\ la •1ama donde acaba de morir
su madre.
La moro alla d ormir sous les dalles du c lottre;
Et le petlt onf.mt c;e remlt á ..:hnntor .-
La doulor est un fruit . Dlou ne le f.11t pas croltre
Sbr la brnncho ta·op f¡tiblo encor p our le port e t·. 12)
Leamos 11 Bécquer; todo el mundo lo sabe de
memoria:
1. Quó os poc'lla, di ce'!, micnt•·n s c lavas
En mi puplln tu puplln azul;
¡.Qué c-. poesln 1 ,. ~· hí m o lo ¡wcguntas 1
P oosl n ... e ,.,,s tü. 13)
Admiremos nquelln dclicioQa mnl'ina., magis-trah
ncnte pintada con un solo rnsgo :
Tu IHlplla es n/.ul, y c·unndo I'ÍC'i ,
Su c· ln•·idad ~un,·e me rccuot' fOI'Ill llr 1' 1 I'Omrrn paladino
y e l tti C~jancll'i no bt\ r bar o, e n e l icl i o m t~ m l\s a rmonioso
y e n <'1 met r o mt\s flex i ble y :p·ato 111 o ído,
d el m u n do en tero, que 1\ 1., :; ocho s ig los, a ll á po t· Jo ·
n i) os d e l Se11o1' de 190:>, u n don Leopo ldo L ugoncs,
se i bn á pon er e n In tnr cn d e e m pu,i~tt' pnm atr ás e l
a r·to poé t ico, h aciéndo lo r etr ogr np:tiiot.• ... , 1 \1 \'11, r•riz . ~!1 ,
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466 VIDA INTELECTUAL
DE "ALMA PORTEÑA"
BALADA EN PROSA
Luna ll e na, cuan bella eres, cuan fantás tica
i suaYe es tu lu z! Al verte m e parece que tu
~rjentado rayo acaricia la creación en un beso
indefinido, i que bañados en tu luz el árbol, la
pradera, la choza i los matorrales, duermen mecidos
por el soplo indefinible de tu ternura. Esas
bl~ncas nubecillas que bogan a l azar cómo góndolas
nevadas e n c ristalino lago, me producen la
impres i ó n d~ blancos cis n es cruzando fl ébiles i
graciosos la inmens idad d el E s pacio ...
M as, oh luna: dime! c uando yo era p equeño
mi p echo saltaba de alegría al contemplarte, i
hoi s i e nto oprimírseme e l co razón cómo apretado
p or titánica mano, i una e norme tristeza se apodera
de mi: tú no has cambiado, s i e mpre ostentas
lafríjida so nris a , s i e mpre las graciosas nubecillas
forman los c olores arjentinos al c ru zar fascinantes
el éter azul.. ¿Por qué e ntonces al mira rte,
s i e nto un frío de necr ópolis en el alma? ...
¡Ya m e has contestado : esa n ostalji a que me
invad e es el sedimento amargo que dejó e n mi
co r azó n e l primer e ns u e ño: tu r ayo al sombrea r
esa higue ra, m e ha dich o: «¡Mo rta l, mira aquí!
¿lo recu erdas? .. » Gracias, oh gracias, lo sé; al
pié d e aq ue lla hi guera vi alejarse esa noche la
r eina de mis ensuefl.os. Era e l mom ento de
h abl::tT: s u sonrisa franca lo d ecía ... Mas ¡ail ca ll é,
un obstáculo insalvable se inte rponía e ntre
nosotros... ¿A qué recordarlo ahora, a livia acaso
el odiar? ...
La vi a lejarse, segní con la v ista s us pasos
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VIDA IN'l'ELECTU AL 4.67
qu e so mbreaban la senda blanqueada por tus
rayos. Era un a noch e como e s ta, igua l, tu esta b
as y a a scendida e n la bóved a az ul-oscuro, i tu
luz eclipsaba las estre ll as, esos s oles mis teriosos
d e l V a cío ..
I al pe rde rla de v is ta, n o t é que una sába na
de nubes plo mizas c uaj a ba e l h orizo nte. T ambie n
en mi alma se conde nsaron nubarrones de tristeza,
e ra el adiós á la dicha.
¡Oh luna, d escie nd e; ó sinó retira de esa
higue ra la s ombra que proyectas , esa sombra
que d espi erta do lo r es a dormecidos!
CHUMBIOHA- ! Leyenda ele l a Puna)
H a i l eye ndas que en carnan el espíritu de
una raza , la es tirp e quichua n os h a legado un
c ie rto númer o d e e ll as, que circ ul a r á n por los
míse ro s c aseríos d e l a puna, hasta qu e la civilización
bla nca a bsorba los últimos r estos de ese
pue blo, levan ta n do e n las m esetas los postre r os
j a lones d e s u m a rc h a expansi va ...
Mezcl as d e l ind ife re ntts mo p e rua n o co n l a
c ruda be biosidacl calc haqui, a malga ma das á Yecescon
e l mis tic is mo c ris tia n o,son e lejias t i ernas
que brotan d e l a lm a ind íj e na cómo b rotan ma n ojos
de hie rba e n las brefi as d eso ladas ...
..... Un indio a nc ia no la relata:
Sentad o fre n te á s u r a nc ho. re fi e re a l g r upo
que lo rodea e l t r ájico fin d e l hér oe i e l misterio
indescifra bl e d e l quipu-ta li s mán d e la v ictoria.
• E ntonces,-dice- los bla ncos no hollaba n
e aún e<; t as tie rras, i nuestros a buelos leva ntaba n
e te mplos ni dios que d e rrite las nieves y fecunc
da los ma izn les; e mo nces vivíamos e n ot ra
, r ejió n pre dilec ta de ese di os que la co lm a d e
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468 VIDA lN'fELh:O'l'UAL
« arroyuelos, para fe rtilizar sus ,-alles sombrea<
c dos por nara njos, chirimoyas i Laureles ..
" Allá, hacia el Norte, en una ti e rra que el
« sol quema con s us rayos, donde las ciénagas
« exhalan miasmas de muerte, una tribu ayma rá
« se levantó impía cont ra el Hijo del Sol i le negó
« s us t ributos. E l Inca mandó contra ella á sus
« soldados, entre ellos iba Chumbicha, el jo,·en
« g ue rrero que entendió el leng·uaje del cóndor
« i las alondras, el que sorprendió el sentido
« arcano de la oración que modulan en la sel n1
« las auras de la noche, el que supo descifrar los
« signos mis teriosos esculpidos en la roca por el
« J enio de la Montaña.
« Lucha ron i vencieron e n las má rj enes de
« rios inmensos, que corren cómo leng uas de
« pla ta e ntre pa redes de boscl'lje g uarnecidos con
« pendientes de orquídeas. Un dia Chumbicha
« leyó en una peña, que otras j entes de luenga
« barba é impenetrables corazas invadirían la
« Tie rra Sag rada del Inca: entonces regresó,
« porque creía que todos los g uerre ros u nidos,
« cómo las flechas en un manojo, podrían triunfa t·
« del turbión, que vendría surcando las aguas
« del mar inmenso que batía las playas del Im
« perio ...
« Al llegar al Cuzco vió que el templo del
« Sol ya no existía, que el Inca no imperaba ya
« sobre los Andes, i que s u raza jemía e n la
« opresión i e n la miseria. Volvió á su valle i
a g uió al combate la juve ntud heróica de las
« sie rras calchaquíes, hasta que fué he rido de
« muerte, i al expirar g rabó sobre una peña con
« el fi lo de una fl echa, el quipu-talismá n de la
« victoria ...
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VIDA I N'ri!: L ~CTU .\L 469
« Hijos mios, jimió el indio, nin g uno h a snbi•
do descifrarlo; i por eso hemos abandonado
« nues tt-os campos i nuestras villas, por eso
« habitamos estos páramos de pedr egullo i gra
« nito, por eso cada aft.O' grupos de salteador es
« saquean nues tros pobres caseríos descuida
« dos... ¡1 s i n embargo somos c ristianos, he mos
« abjurado nuestra fe i besad0 esa c ruz que nos
e imponían ... ! ¿Q u é hem os de hacer e ntonces?»
AL CORSO!
¡Oh diosa de la in spi ración: hace un instante,
mi entras doblaba mi cabeza vencido por l os trájicos
pesimismos de Nietzche, ll egaste á mi,
diciendo:
- Filósofo de diez i ocho años, deja tus libros
impenetrables, no pretendas descifr ar el enigma
de la vida ... Ven conmigo, e l Cnrnaval ríe!
I yo te r epuse:
-Si, vamos!... El Carnaval canta s u letanía
de leticía c; inco mprens ibl es, vamos al Centro, el
suburbio mata con s u s ilencio de muerte !
Allí no hai sol, pero h ai lu ces artificiales,
i ellns hacen d e la noche día. El alma del pe nsado
r es s iempre tris te: ¿po't·qué no iluminarla
co n alegría ficticia?
1 he dejado mi cuarto de estudiante pobre,
i aquí estoi bajo una techumbr e d e serpentin a
cruzadas de balcón á balcón. A mi a l rede dor la
multitud compactA, inmensa, des bordando alegría,
bajo lu comba radiante de lo s arcos de lu z!
Cómo rumo rea la turbn, cómo lu ce s us di sft
·n ces i anima s us es triden tes sonidos ... !
Se c reerla que celebr an la res urección d e la
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470 VIDA INTELECTUA L
Justicia, se diría que festejan el tri unfo de la
Igualdad!
I sin embarg·o allí, en medio de la calle, la
procesión fastuosa de los carruajes aristócratas
parece burlarse de los míseros carro~ plebeyos,
tirados por escuálidos rocines, adornados con
andrajos i tiras de papel. ..
Muchos d e esos paseantes ue,·an en el alma
la nostaljia de su tierra lejana ...
Mwchos llevan en s u frente la arruga precoz
de los vencidos ...
¿Que fe puede alentarlos? ¿el cristianismo
con sus dogmas que parecen esculpidos en lozas
funerarias? ¿el socialis mo dejenerado de los modernos
vividores? ¿el anarquismo con sus desvaríos
estériles? ¡no, ninguna puede alentarlos!...
Pero basta ... ! Late en mi sa ngre el virus del
pesimismo, i á mi alrededor las flores i serpentin
as hablan el idioma inefable del sentimiento.
Cerca d e mi acaba de rodar una diamela, extraviada
mensajera de a mor. Entre dos carruajes
se cruzan diálogos de serpentinas r ojas, cómo
palabras de fuego. Todo ~i la luz intensa, diurna,
resplandeciente ... ! ... es la com par 3a !
Ante ella la doble hilera de carruaj es,- búcaros
d esbordantes de flores,-se detiene: es un
ejército que marcha á la conquista del placer!
Son parias en la vida, que se unen para marchar
á los torneos del Arte; acaso obedezcan á una
atracción inconsciente, e n esas noches el carruaje
aristócrata cederá su paso al obrero disfra-zado
... ¿i m añana? . . . . .
Mi lámpar a parpadea; al fin i al cabo ¿para
qué luchar?
Buenos Aires, 1005. VtRGJLIO MAGN:\NI.
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VIDA INTELECTUAL 471
ORAC I ÓN FÚNEBRE
!Continuaci ón)
Pero arrojad primero u na ojeada á las demás
partes de nues tro impe rio, para q ue veais los
estragos y ruinas que marchita ba n nuestros
laure les con deshonor d e la Nación. En las front
eras de Portugal un Ejército e l mas fl orido que
se vió jamás, s in h acer progreso alguno, y solo
batallando con las n ecesidades que lo co mbatían
y debilitaban por ins tantes. En la América septentrional,
entregada con la H abana la ll ave de
aquel imperio, y disipadas las fu erzas marítimas
que lo de fe ndían. El Erario de l todo exhaus to
y sin fond os para reparar tan funestos golpes; y
el e nemigo tan orgulloso co n las palmas de s us
tri unfos, q ue se dis ponía ya para d arnos como
vencedor la ley, qu e fu ese el padrón de nuestra
i gnomi nia. Apart ad ahora los ojos de este lastimoso
cu adro, y traed á la m emoria lo que e n este
mis mo tie mpo empre nd1ó, y ejecutó aquí vuestro
gener oso H é r oe. ¡Que de prodig ios no admi rar
eis obrados por la grandeza de su espíritu!
El se vé sin tropas bastantes para las e mpresas
que proyec taba; sin fuerzas marítimas q ue
opo ne r á las que e l enemigo le prestase, y sin
fondo s e l E r a rio para propo r cionarlas. Pero le
sobra el valo r, y en el celo que animaba s u
corazón, tenía lo que bastaba pa ra faci li ta r lo
necesari o. Si n pe rdo nar Lrabajo, ni fatiga, form a
y a rregla los Regimie nto<; de Milicias urba nas,
y por m edio de s u d isciplimt los pone en estado
de cooperar á s us altos designios. Ar ma una
esc uadra d e navíos me rca ntes q ue sostenida de
s u reputación, a rroja e l espanto, y encierra en s u
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472 VIDA INTELECTUAL
puerto la del enemigo. Ataca por mar y tierra
á la Colonia del Sacramento, la niña de los ojos
de Portugal, y e l almacén mas rico del Comercio
Británico; y después de 24 días de un vivo fuego,
se somete rendida por no experimentar su último
e xterminio.
En vano una escuadra inglesa orguHosa con
los triunfos de s u Nación pretende recuperarla,
para tomar despues las llaves de esta Amética
meridional. Su teme ridad tuvo sobre la marcha
el castigo de su arrojo en el invtncible ánimo de
nues tro H ~ roe, que aún hallándose á la sazon
desfallecido con un vértigo ocasionado de sus
fatigas, se encendie ron de tal s u e rte á la vis ta
del peligro los marci ales espíritus de su corazón,
que discurre como un rayo al descubierto de las
balas enemigas, infundía el aliento á los suyos y
no dejó de obrar,sinó después quevió incendiada
la capitana, que labraba el sepulcro de sus cen¡zas
donde pensó levantar el trofeo de sus victorias.
D espues d'e esto, todo cede el renombre solo
de nuestro Héroe. Las inexpugnables fortalezas
de San Miguel y Santa Theresa se le rinde n á la
discreción. La ciudad de San Pedro sobre la
margen meridional del Ri o Grande le abre obsequiosa
s us puertas, y le deja e l paso franco á la
banda septentrio na l, que somete á la Corona de
Castilla: infatigable nuestro H éroe pasa mas
adel~nte, y alarmado todo el Brasil no se recobra
del espanto de tan rápidas conqu istassinó cuando
lo vió s uspe nder á l a voz de su Soberano el curso
de s us victorias, y que retrocedía á r ecoger la
gloria de sus triunfo s. ¿Pero qué gloria podía
quedarle á quien toda la rendía al Dios de los
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VIDA INTELECTUAL 4.73
Ejércitos? En lugar d e aque l m agnífi co aparato
co n 4ue los h é roes munda nos r e leva n e l esple ndo
r de s us campañas, no se ve ían r es pecto d e
nuestro h é roe otras de m ostrac iones que los sag
r ados cánticos con que se le daba n al Altís imo
l as gracias por el buen s uceso de s u s e mpresas.
E s ta e r a la prime ra vo7. qu e an unciaba 1\. todas
las ciudades el tri unfo de s us armas, ó por m ejor
decir, el triunfo d e la Relig ión, que h acía conocer
á nuestro Dios por el único autor de s us v ic torias.
Su co r azón lej os de deslum brarse ni exaltarse
a ún cuando tocaba en la mejor a ltura de
s us apl a usos, se co nfundía y recogía de n tro de s i
mis mo para que solo s u D ios fu ese r econocido y
exaltado. .1 ccedil ll om o ad co r a ltum, et e:xjaltnbilur
Deus, se podCa decir mejor qu e nunca a l
ver á nuestro Dios tan m agnifi cado y alabado e n
s u Santa Sion por los g lo riosos tri unfos de nuestro
h é r oe.
¿\'que diremos de s u últim a expedici ón á
esta A mérica m eridiona l? ¡Ah cristia n os! la
gloria de esta e mp resa t u \' O circunstanc ias dema!'
iado Ji onjeras, para q ue otr o espíritu menos
grande dejase a l fin de idolatrar s u propio mé rito.
Ya se considere de parte de nuest r o Soberano,
que lo prefirió á tantos h éroes, ya de parte del
mi smo Dios que tan vis i b le le auxilió, y ya de
panc lle su co razón que i nt r épido y felizmente
colm ó los votos de la nación, y asombró á la
co mún espcctación; t odo parece consp iraba á
rete\ ar los estímul os del orgullo, que abrign
nuestra corr ompida n aturaleza.
Nuestro Sob eran o, id ólH tra, po r decirl o asf,
de s uc; pueblos, s intió que se l e r e noYn han lns
hc ridrts de la infcli .1. exped ición de Argel, co n
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474 VIDA 1'' E LECTOAL
los funestos golpes que nos descarga aquí la perfidia
enemiga, y s in ba lanzar un momento resuelve
el castigo de m testros agresores, para volver
por e l honor de s u corona: lleno de estas
generosas ideas tiende la v is ta por el dilatado
espacio de s us dominios, y entre lo s mu c hos
h éroes que se le presentan á su imag inación,
prefiere al que sol o había podido im'ertir el semblante
de la s u erte cuando mas esqui va se le
m ostra ba . Llá malo á s u presencia, y con aquel
aire, que solo alienta la maj estad; ya sabreis le
diría, que las ciudades y puertos que vu est ro
esfuerzo r evíndicó á mi corona, están hoy en las
manos de aque llos, que á la sombra de una fal sa
a mis tad sorp r e ndi e r on la buena fe de mis vasallos.
E sta irrupción h a arrojado el espanto y
consternación en mi s pueblos. La principal
pue rta para e ntra r en las ricas provincias del
P e rú se h a ll a co n este golpe a menazada y con mov
ida en lo s débiles quicios que la sostienen: y no
se rá mucho, que de tantas naciones envidiosas
de mi gloria, se atr eva h oy alguna á arrancarme
esta preciosa pi edra de mi diadem a; parte, pues
Cevallos á reparar tan fun estos ins ultos y á qu e
acaben de conocer mis e nemigos, que tengo e n
vos el mas fuerte muro, donde s i e mpre quie bran
e l impetu de s us fu erzas . Mi s tropas, mis t eso ros
y todos los honores que puede dispensar mi
poder están á tu disposición. Vos has de ser el
árbitro de las satis facci ones que aquieten mis
resentimientos, y e n la empresa que presenta r es
animoso, solo tu prudencia di ri girá s us p asos, y
ser á tu valor el mó vil de s us ejec uc iones, pues yo
no qui ero para mi otra g loria q ue la d e haberte
elegido.
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VIDA INTELECTUAL 47 5
- Nuestro h é r oe animadc de s u celo por e l
h onor d e s u sob e rano, fo rmó d esd e luego l a
h e r óica e mpresa de trans portarse de un polo á
otro para a taca r a l e ne migo e n e l m as rico f o ndo
d e s u patrimonio: y s in deslumbrarse e n el espl
endo r de t a nta luz se dirige al Dios de los ejé rc
i tos, é im p lora con la ofren da de s us m as puros
votos los auxilios de s 1.1 protecció n. S u providencia
~e le ma nifiesta ta n pr o picia que parecía
ej ecutar con é l l o que e n otro tie mpo anunciaba
del gran Ciro e l gran profeta I saias : «Veis aqui,
decía, lo q ue yo digo á Ciro, <í quien tomo p o r l a
mano para s ugetarl e l os pueblos: p o n e r en fuga
<\s u s e n e migos, y abri rle las pue r tn d e s u s ciudades.
Yo m archaré dela nte de YO s, humi ll aré
á los q u e se muestran ta n glor i oso~, y r omperé
l as puer tas d e m e t a l y barre r as de fi e rro que la s
defie nden.» Por que d eci dme, c ris tianos, ¿c u ~U
otra que la benéfica m a n o d e Dios puede h aber
conduc i do p o r millares ele legu as, y sobr e e l inconstante
pi él ago de las aguas una e cuadr a co mpues
ta de máquin as to rmicl abl es aun pa ra s i
mi , mas, y que t raían e n s u propi os mie mbros
los escoll os que<\ cada paso anunci:lban s u r uin a?
¿N i q u é otro esfu e rzo que e l d e la D ivina Provide
nc ia pudo inspirar t\ nuestr o h ér oe e l designi o
d e a rrojarse sobre la is la de Santn Catalina, que
cual otra Babil on ia se aplaudía d e inexpu gnable
con lo nueve castill os que l n coron aban?
A la ve rJad, t odo e l mundo se e trr m eci ó ¡\
la voz de tan osada r e o lución, y ;:. U m <\s bnwos
oficial es r ecl a maron co ntra la tem e ridad d e ac
rifknr a l fuego de tan tas fortaleza un a escuadra
y un t j ~.-c it o que nún no habían r epar ado
los q u l' brnnLos d e ci en d í n-; d e navegación, ni
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476 VIDA I NTELECTUAL
respirado el aire del descanso de sus incomodidades
y fatigas. Pero nuestro héroe sordo á los
gritos de un consejo que animaba la prudencia
del s iglo, solo escuchaba á su Dios, que como
á otro Ciro lo había tomado por la mano, cuius
appre ndi desteramJ y le decia al corazón, ego
ante t e ibo e t gloriosos terree humiliabo. Yo iré
delante de tí, y humillaré á los que tanto ensoberbece
la gloria de sus pasados triunfos. Estos
castillos, máquinas coronadas del cóncavo metal,
que al de un espantoso trueno arrojan los
más mortales rayos, y son las puertas que cen
·ando la entrada de su puerto, relevan su orgullo
y pres unción : yo las ro mpe ré, y abriré de
par en par el portas cereas conteram,· y quebrantaré
también las dem<\s fortificaciones y
baterías que como b arras de hierro refuerzan
s us cerraduras, eb vec/es.ferreos confringam.
En efecto, cristianos, desembar ca nuestro
héroe, y todo s u ejército si n oposición alguna
del enemigo. Al primer movimiento que hace,
corona e l primero de s us CMtillos, parece haber
pronunciado como el caudillo del pueblo de Dios
t"rruat st-~per eos formido et pabar i1t magnitudine
brachii tui. Tal fu é el pavor y espanto que
causó sobre sus ánimos, que sin esperar el ataque
cedieron fugitivos la s fuertes obras que
habían avanzado y abandonaron uno poruno
aquellos formidables baluartes, en que la muerte
había acopiado los instrumentos de nuestro estrago.
Todo se rinde á nu estro héroe, y abatido
el orgullo enem igo se vió á nuestro Soberano
en el espacio solo de tres días duefto absoluto
de aquella inespugnable Is la, y de todas las pobl
acioncs ele ti erra firme, que dependían de su
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VIDA l NTELEC1' UAL 477
juris dicción. Otro héroe menos cris tiano que el
nuestro, d eslumbrado con el res plandor de su
triunfo hubiera dicho c omo el impío allá e n e l
s ecre lo d e su corazón : manus uostra evuels a et
uou Dominus f ecit ll ec omuia. Nues t ra mano
excels a, y no la d e Dios hizo estos g randes prodigios
y mara vill as. P e r o o id co mo se csplicó é l
e n la notic ia que dió d e ta n s ing ular co nquis ta :
estos movimie ntos, dice, esp ecifi cando los qu e
ej ecutó para ba ti r e l prime r ca s till o, con e l principa
l de l ej é rcito «quiso Dios co nsternasen d e ta l
m odo á los P ortug ueses, qu e a ntes de empezar
el fuego abandon a ron e l cas t ill o, y se r e tiraro n
aprec; urada me nte», como s i dij e r a : L a voluntad
d e Di os, que ec; la e x cels a ma no d e s u Omnipot
encia, fu é la que lo hizo to do, f ecil lz ec om1úa,
porque e lla fu é la q ue a rroj ó sobre los e ne mi gos
el pa,·o r, y la que los r etiró ap res ura d a me nte
co n c:;o lo e l amago d e s u br azo.
Tal e ra e l le ng uaj e d e nuestro hé r oe en los
m ~\s be ll os d ías de su g lor ia, ó po r m ej or d ecir,
e l le ngLtn j e de In re li g ió n, que así a n im a ba y
soste ní a s u espíritu en e l mé\s a lt o g r ado d e s us
pros pe ridad es ; le nguaje <\ la ve rda d d i vi no, y
que no p otlia me n os que salir de un ca ra zón profund
a me nte pe n e trado de la s u mi ió n é\ s u D i os,
y de aque lla gene ros a h umildad que cn racter i zan
las g randes a lmas. Sí, cri stia nos: esta Yirtud
h e róicn de quie n e l mundo ti e ne las más erradas
iueas, r ele vab tt s u fe, que con la debilidad d e
s us fu e rz as le ma nifest aba l as ü-resistibles del
pod e r tlhi oo. E ll n ndnlbn su espe ra nza, qu e
con la d ec;co nfianzn d e sf mis mo le i nfun d ía la
m<\ cumplitla co nfi n nzn de In bo nd ad de u D i os,
y á la lu z de una y otra le h adn con•1ccr lo que
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VIDA INTELECTUAL
debía temer del Dios de los ejércitos, y cuanto
podía prometerse de s us misericordias. Los ojos
del S e11orJ le decía, solo se fijan sobre los que l e
teme1t .Y espera11. e11 su misericordia. Y jamás
nuestro h ér oe estuvo más atento á esta divina
Yoz, que cuando recogía el fruto de s us esperanzas.
Co1tt inuard.
EN LA SELVA
At r aves nndo el cielo de follnje
Brillan r ayos d el sol es plendor oso,
Que surje n en las grei'l.a 3 del rama;je,
Como dientes de un p eine luminoso;
E > el s ol , que has ta e l seno del bos caje,
Entra y r ealza el cor1junto voluptuoso,
Infundie ndo á la sávia en el ft·ondaje
E l calor d e su ali e nto vigoros o¡
Y es d e v er e n las h ojas sus pendidas,
Al r ocío, que en ella:; detenidas,
P o r l a luz se co nvi e rt e e n fulgurantes.
A tal punto, que 1í un1\ h o,j1t en s u gu irn alda,
S e le cree una placa d o esme ralda
Que sos ti ene la chispa de un brillante.
Buenos Aires, 1905.
JoRGE LEvRo DIAZ.
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VIDA INTELECTUAl,
Sección Juridica
LA POSES I ÓN
§VII
DE LAS DIVERSAS CLASES
DE POSESION
479
OIVILIS Y NATURALIS POSSESSIO
2 10. Establecida la verdade r a noción de posesión,
fijada su naturaleza jurídi ca y los elem
e ntos que la constituyen, corpus y animus, y
determinadas la s p e rsonas capaces de poseer y
las cosas susceptibles de ser poseídas, e l orden
lógico de las ideas nos indica la oportunidad de
tratar de las di\'ersas clases d e posesión y de l os
e fectos que produ ce n.
211. Ante tod o, debe distingu irse la posesióu
jur!dica de la s impl e rleleucióu, porque solo la
prime ra r e une l os caracte r es esenciales requeridos
por e l derecho para ser la condi ció n de los
impo rt a ntes efectos jurídicos que l os autores
dec;ignan con la expresió n jus possessionis, rlerecll
o d eposesióu, en oposición al jus posside1tdi,
derecho de poseer, qu e solo perteneC'e al propi etar
io, tenga ó no la posesión. ( 1) La s impl e
d etendóu es la sola re lac ió n física (corp us), á la
<'U:tl falta e l elemento vital de la Yoluntad, que,
segu n 'Vodon, H i ene co n s u soplo ~\ a nimar la
e relac ión ext e rior, el corpu s, y darle el pode r
e d e procludr dl'rccho::;, e fectos jurfdkos». (2)
1 11 S a,. l¡:m~ , Po-.'t''i. r ti.
121 Wodon Po" t 1. X o 3~ .
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•J80 VIDA INTELECTUAL
212. No debe confundirse tampoco la simple
deteu ció u con lajurispossessio ó cuasiposesión
d e Jos que, de h ecbo, ejer cen un derecho real
di s tinto de la propi edad, (jus in re aliena), porque
si bie n les falta el animus do111i1u~ voluntad
de disponer d e la cosa como propieta rios, tienen
el auimus r em sibi l!ab eudi, ó sea la. •ollintad de
dis po ne r de la cosa de ntro de lo s limites de su
derecho r eal, so metiéndo la parcialmente á s u
d om inación, con inde pendencia de toda otra
p e rso na, aún d e l duef'io mismo.
Pero, si l a cuasi posesión, 6 el ejercicio de
los jus iu r e alie"ta difi ~ r e d e la simple det
ención, e n c ua nto esta última carece d el eleme
nto Yitnl de toda posesión, co n todo, pre~e nta
esra partic ularidad, que los. cuasi poseedores
r eco nocen qu e otr o es propietario de la cosa y
conserva t odas aquellas facultades correspondientes
al dominio que no esn\n comprend idas
en s u derec h o rea l. D e esta man e r a, á l a vez
qu e e l cuasi poseedor ej e rce, para s í y á nombre
propio, s u de r ec h o r ea l fraccionar io, detenta la
cosa, ~i no mbre del propietari o, quien continúa
p oseyend o, po r s u interme dio, dentro de lo s
Jfmites d e las facultades residunrias que constituye
n l a nuda propiedad. (1)
213. Antes de o c up a rn os de las dh·er sas
clases de posesjón jurídica, y de determinar s u
e fectos, cree mos opo rtuno estudinr una cuestión
que, s í bi e n n o tie ne, e n d e r echo m o derno, la importanci
a que e n d e: rccho ro man o, no pu ede
ne garse qu e ha ej e rc ido una grande y decis iv a
influ en cia e n la inte rpre tación d e los t extos re la-
(1) Van Wettcr , Pos. N9. 2 1.
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V ID A lN'f l!:klW'I'U AL 481
tivos á la posesión, como lo obsenra Savigny en
su famosa obra, demostrando que, á consecuencia
del erróneo alcance atribuido por los come ntadores
del de recho romano á las expresiones
civilis y 11nluralis possessio, han incurrido en
graves e rrores de doctrina que han extra dado
la jurisprudencia y la legis lación. (1)
La fijación del verdadero significado de las
palabras civitis possessio, civiliter possidere,
naturalis possessio, naturaWe1' possidere ha
preocupado seriamente ú lvs comentadores, dando
origen á di versas escuelas, cuyas teorías han
sido prolijame nte analizadas por Savig ny.
21-L Aunque la cuestión no tiene en derecho
moderno la importancia que e n de recho romano,
DO la cons idero destituida en absoluto de valor,
pues nuestro Código, las Leyes de Partidas y la
legis laciones que le han sen-ido de fue nte se
mantienen fle te 1 e n lo ubs tancia1 1 á la doctrina
romana.
La obra de Savigny ti ene el mérito de haber
siuo In. primera e n desembrollar esta oscura
cuestión filol ógica. S us inves tig:1 ciones, al decir
de Molitor1 han sido va tio as para el progreso de
la cienr ia, pues me rced <\ ellas, enume ro os
e e rrores han s ido rec tificado 1 puntos oscu ros
« han sido acla rados, y lo que, por í olo1 bas •
taria para In repu tnd ón de su obra, la termi"
nolog!a de los juriscon ultos romanos ha s jdo
e definitivame nte fij ndn, con ese tacto y snga•
C'idad en que e reconoce al jurisconsulto con-
11) Snd ¡:ny l'o'lo;l!~lll o n , etilo' Ión t• lta dn. ~ 10, I':O!!''· 121, 135,
1 fl f'IC.
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~82 VIDA I~TELECTUAL
« s umado e n el estudio é intelige ncia de los
« textos•. (1)
215. Según el sistema adoptado por Savigny
p ara la solución de esta cuestión, se da el t ítulo
de posesión civil á l a que reune las condi ciones
r equeridas para la us ucapdón,es decir, á la poses
i ón co n anim o domini, de bu ena fe y fundad:l
en un j usto título, r eser v¡\ndose la expresión
posesi6Jt 11atu ral á l a que no tiene todos estos
caracteres, sea ó no, posesión j urídica arl i1lterdicta,
ya se trate de la juris possessio ó quasi
possessio cor respondiente~\ los derechos r eales
(jus i11 re aliena), ya de la tenenc ia á nombre
de otro. ó de la r elación fí s ica destitu ida de todo
yalo r jurídico. De dond~ r esu lta que la expres
ión naluralis possessio tiene un alcance tan
lato que comprende, no solame nte todos los casos
de detención s in animo rem sibi habe1zdi, sino
tambien todos los de posesión jurídica á lo s cuales
falte algún r equi sito para la us ucapción.
Por esto, en los textos, los términos 11aturalis
possessio tienen dos signifi cados, uno amplio,
c uando se contrapone¡', civilis possessio, y e l
otro restringido, cuando se opone á possessio
s implemente, pues e n es te último caso e lla s ign ifica.
la negación de la posesión jurídica, cum
auimo domiui. Lo mis mo debe decirse de los
términos amílogos ;\ naturalis possessio', tales
co mo ualuraliler lenere, corporal/ter tenere,
corpore iu fundo esse, iu possessione esse, y
otros empleados por los textos para designar la
s imple detención ó el s im ple podet· fíc:; ico dest i tuido
de todo ''alor ju rídico, como la tenencia de
{1 ) \lolltor, obra c itada, 1'\0 1.
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VlOA INTELECTUAL 48~
las cosas que están fuera del comercio, ó la que
se opera por un esclavo, por un d e m ente ó por
un iuJnns .
216. Entre los num e r osos s is t e mas que se
han ensef\ado, en dis ide ncia con el d e Savigny,
se cuenta e l de Burc h ard i, y Vangerow adoptado
por Van ·w e tte r con una m od ifi cación d e detalle
indicadaporBrunssegún la c u al civilis possessio
es la posesión jurídica, s i e mpre que r e una l as s iguientes
eondic iones : 1.a que sea ejercida cum
animo domiui, ó á título de propietario, y 2. a que
r epose s obre una causa reconocida por l a ley .
Por cons i guiente, no es necesario ni un justo
título, ni la bue na fé, como lo ex ige la t eo ría d e
SaYigny. Posesión natura l (11alura11~c; possessio)
se d e nomina, por lo tant o, á t odos l os casos qu e
n o están comprendidos en la civi!is possessio, ~\
sab e r: 1. 0 <\ la r e lación fís ica d estituida de toda
importanc ia jurídica (corpore r e111 a!li11gere,
sicut s i a!iquid dormienli i11ma nupo11nf), 2. 0 e\ la
m e ra tenencia de l depositario, comodl cnfitenta, s upe r ficiar io, u s u:lrio
y otros titulares d e derec h os r eales, así
como <:\ los po cedores derinldos pra:car/o,
secu estro, acreeclor Pl~ftuornticio), 4.0 <\ la detenc
ió n de cosas que están fuera del comer c io, ó de
p e rsona s in capaces d e poseer, co m o e l esclavo,
{'l .filius .familias exceptuando los bienes de los
peculioc; cn.,t rensc y cuasi castrense; y 5.0 fina lm
~ nte, ;\ lapo e ión jurídica cum a11im o domiui,
p e ro qu e no se fund n en un n causa autorizada
por el d c r t:c h o co m o la p oo;es ió n d e la muj e r
ca aun sobre las co nc: donndns por e l ma rido
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J84 VIDA I~rELECrUAL
durante e l matrimonio, contra la prohibición de
la ley.
217. Sin desconoce r el m érito de la doctrina
enseñ a d a por Sadgny, especialme nte en el acierto
d e la aplicación práctica el e los textos, que ha
salvado d e tantos errores la doc trina romanista,
e s me nester conve nir con Van 'Vetter ·en que la
s ignifi cació n a tribuida por aquel c u a ndo los té rminos civ thc; p osses s io
se e mplean e n contraposi c ió n d e posses s io simple
me n te, esta última expresión s ig· nifica toda
posesió n juríd ica, sea ú no ad us ucnpcio11 em, y
e n con t ra posic ió n á e lla, ualuralis p ossessi o
s ignifica la fa lta d e posesió n jurídica y es s inónimo
d e 11011 possfd ere.
219. D el exame n d e los t extos e n que es t as
e xpresion es se e mple an , c r eo fa c il deducir que,
descarta d os t od os aque ll os casos á los cual es se
a plica la d es ig nació n de 11alurnlis possessio, los
de m~\s c as os que de be n compre nder se bajo el
títul o d e civ ilis p ossessio n o se limitan á la po-
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VIDA. I N'l ELECTO AL 48.)
s esión ad usucapionem, com o lo e nseña Savigny,
s ino que comprenden toda posesión jurídica, á
título d e due ño, co n tal qu e no repose sobre una
causa reprobada por la ley.
220. Por lo demás no encuentro concluyente
la argume ntación a priori e n que los autores
fundan s us res pectivas teorías. No hay s uficie nte
fundamento para s uponer que lo s juriscons ultos
ro manos, que se han s ucedido durante el largo
periodo transcurrido desde la época clás ica has ta
Jus tiniano, di e r:m á lo s té rminos civilis y uaturalis
una s ignificación t éc nica invariable, ni que
la calificación el e civilis solo se aplicase á las
r e l aciones de de r echo que producen todos lo s
e fectos r econo cid os por el jus civile en conu
·apos ición aljus geulimu.
El mi s mo S:wi gny 1 econoce que la palnbra
civilis , unas veces se e mpleaba para designar el
d e rec ho privado en con trapos ic ión al derecho
crimiual, otra para distinguir la lex, el seuado
con s ulto, el d e rech o consu etudi nario, del jus
geulium. ( 1)
Prescin diré, puec:;, de toda co nsid eración a
priori que solo puede cont ribuir á extrav iar la
inte rpretació n ll eYá nd o la por la senda del prejui
ci o y d el espíritu de s ist e m;w y
de In belleza de las otras, y con o rgullo legítimo,
exclamó único e n el mundo : Yo.
A l come nzar desd e este mom e nto e n que e l
hombre sie nte con ce rteza s u indi\·idua lidnd, las
imé\ge nes rcpresent ati ,·as de los mo' im ientos,
de la s sens aci ones y d e los deseos, tomarán e l
as pe c to d e un mar sin orill as ag it ado por fu e r tes
vie ntos, qu e constante me nte soplan sin rumbo
fij o, c le,·ando a ltas olas cuyas alturns se n\n
alumbradas por e l so l concie nt e, mi entras los
valles y los fo ndos sen\n d ejado" e n In oc:;c uridnd
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490 VIDA I NTELECTUAL
ó pe numbra, has ta que á s u vez se eleYe n domin
a ndo Ulllo dl' In r iqu<'ZI\.o. lJn p<' n-
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VIDA I~TELECTUAL
sarlor tan profund o como Ot•ti y Lara. se expresa
así en la Introducción á la hermos a obt·a de Hitzo
El problema social y su solución: cHe dicho que e l
probl ema social es c0nsecuenciu, ciertamente ineludible,
d e la economín política libernl, porque esta es
una verdad que impo rta sobremanera evidenciar,
para que así sean conocidas y puedan se.-. extirparlas,
no sólo la t·uíz próxima del mal, · sino tambien
aquellas ot1·as raíces más profundas y venenosas de
donde proce den los grandes males y estragos que
ya e mpiezan á sentirse, y que no tardaremos en ver
y ll orar ama1·gamente, si po1· ventura no son con
tiempo conjurados.»
Ll\ E co no mht PolítiCll, como nueva y poderosa
rama del coujuntv de los conocimientos humanos,
nació en l~'rnncia, tras muchos y laboriosos tanteos.
Al principio, la nueva ciencia hubo de aparecer
e nglobada ou e l urto de la gobernación de los Estados,
pues su pl'incipal objeto consistí!\ en procJlrar
recursos económicos al Gobierno. P ero ya el
grnn mini str o de Enrique IV, Sully, hizo notar
qne la agricultura e t·a. el principal fundamento de
la riqueza social, echando con esto e l fundamento
de la escuela de l os ftsióc,·atas. " Ln labranza y el
pastoreo-decía-son los d os pechos que alimentan
l\ Fmncia , hts verdaderas minas y tesoros del Perú•.
P or su parte, Colbert, ministro d e Luis XIV,
atendió con pt·eferencia á lu indu:Stria y 1tl comercio,
quedando usi señaladas las tres principales
fueHtes d e la riqueza pública, la ng1·icultu1·a. la
inclust1ia y el comercio. Formóse e ntonces la prime,
·a escuela económica, 111 de l os {isióc1·alcrs, cuyas
doctrinas res um e así Vill eneuve de Bargemout:
cLcr tier1·a es lct única fuente de las 1·iquezas¡ de este
prin cipio dimanan todos los productos de la agri ·
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VID.-\ lNTKLECTUAL -!!) 7
c ultura, do la s manufacturas y del c o m e t·cio. LM
manufacturas y t>l c om e rci o a fi nden, e n verdad,
algún val o r ni producto d e In tien·n., p e ro este val01·
es precisamente el equivalente clel trabajo que ellos
han hech o . Es su salari o. . . El propietario d e las
tier r a · es el único que tie n e e l podPr de crear. La
contl'ibución d e b e set· un 1\ ~o la , e h a d e im po n e r
Sl.b r e e l pro ducto de l a tierra, y h a d e SE' r satisfecha
p u r e l pro pi eta rio de la fin ca•.
E vide n tem ente, se tomAba ttq ui 1 a parte por e l
todo, lo qu e era un grave e rro r ; ad e m ás, los fi s ióc
rat ns e r A-n acénimos partidarios d el principio
absoluto d o l libre cambi o ( lai ~sC I' {(ti1·e, laissc r
pasM•r ), y as í decía Ques tHly, e l primero qu e r eduj o
á Jfmitcs c ie ntífi cos la Eco n omía: « Pnra que la
agt'icultu n\ y l a indus tria prosper en es n ecesaril)
d eja1· ha ce1·, dPjar pasa1·•. Y $ U S discípul o ni\adian:
• No son neces aria- prohibicio11es ni aduanas, s in ó
una libt>ttnd uniue r·sal de co m e t cio • .
Llegó p o r entonces 11 Fruncin <> 1 fil ósofo escocés
Adnm S mith ( t723-17 90) , ~· f>O alió cst r echnmeute
con Turgo t., Quesnny y los ot r os j e fes d e la e cuelt~fi-.
iócrata. Adt\tn S mith ~t·n yn muy conocido co m o
proft''!O t' d <> Filosofi lt Mo r a l, cuya clllNlra d <'se mp
e i'\nb t\ en In Unin• r s idnd d o Clln scou, y p o r )o.ll
c·rrón t>n lt•o¡·ifc de l os srnfi mic•nlo.'lmomlt•s, st>gún In
cual, In m o t·a lidnd e fund a en 11\ simpalla . gntregó"<'
con nnl o t• tí lus n U<'\' OS t"'l ud ios t•con ó m icos,
;-· tl'l\'1 clit•z m)os de l nho t•iosth m ccl it tt cio n <'~, puhlkó
~:-u l'tt m n::>t\ o brn Iu t·esliyarión soú1·c la natw·alt•::n !/
lCls wu.~as clt• la l'it¡uí'::a ele las 11(teiout•s (1776), la
cunl , ndcm¡\:; d i' c r cnrl e utH\ r c> putnc ió n <>Hropo\, rs
co n ~ id o rndn t~o m o e l fund n nwn 10 d o In t•:.c ut·ln 1 i h t·t•cnmhi-.
tl\ y l1t caus n rem o ttl d e Lodo~ los co ntlictot>
J1l o el Ol' llO::. .
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498 \r!DA INTELECT UAL
En efecto, según Adam Smilh, el o rigen de las
riquezas eslú en e l trabajo. o. EI trabajo anual de
cada nació n-dice - es e l f·mdo que la sur t e ot·iginariame
ute d e t odas aquella"> cosas necesarias y útiles
pa r a la vida qu e se eonsumt'n a.nualmente en ella,
y que co n s isten s iempre, 6 e n el product.o inmediato
el e aqu e l trabaj o, 6 e n l o que c o n aquel preducto se
ndquiere d e otras naciones.» Cierto e.> que Adam
Smith hubo d e r ec o noce r , ad e nu\s del trabajo, otr a
fue nte de utilidnd y valo r , li saber, la naturale:ta
mis ma d e muchos o bjetos mate l'iaie.s, e.Ho es, la
tien a, e.:;e bien c omún qu1• Dios ha regalado a l
h o mb r e para que d e ella se ens eñ o r ee, y pued11 ap licarla,
con s u inte ligencia é indus tl'ia, al r emedio
d e s u s n cce:, idnd<'s y á su p et fecció n y f<'licidad ,
!:; icn d o al pro pi0 tiempo In b!l :; O fundam e ntal de la
propiedad y algo lhi co m o el hogar fij o y pe rman
e n te de las humanu s sociechtd <>s . P e r o no es men os
ciet·to qu<>, a~ i co m o los fi s ió crnttts c on s id e rnban _la
fie¡·¡·a c om o In única fue nte de r i queza, Adam Smith,
y sobr e tod o, los continuadorPs de s u obra, consid
e ra•·on el traúnjo com o el único m a nantial cde hls
c os ns n ece:;t\l'ias y útiles á la vidtl. » Lns con,ecuencias
inmediatns de este principio fu er o n la de:-trucci
ó n de In prop i ednd (por lo m <· n os e n p otenciA ) y
el libre cntnbio unin•rsnl, qno d e fendieron con
tesón sus di scípul o;; RiCHrd o, ~faltbu s (el n.uto r de
la fn mosn. inhumana 6 irrn cio nal ley de que la
cnusa d e In misCI'Ít\ y aún d e l vicio consiste en <'1
n ume nto de poblaci ón , que c r ece en p r ogre:.ió n
gco méL ri cn, mi c>n t ras las sub::. i ; te ncias lo hacen e n
progr<>s ió n nritméticA), St.ua•·t l\fill y Coldrn. E 'to
fun ncun·cnciH; e le n1.
injus tamente los p1·c c ios e n p e rjuic io do los co n~:-
umid o rcs, que c o mpo n e n la m a s a qu e los c o mpra,
y con:.tituye un pl'ivil egio que p c1•mitc 1\ alg un os
produ cto r es o bte n c1· b e n e fi c i os nn o rmal <'s • .
S e Y<' , pues, c¡n e <' s ta E con omía, nn t ura li s tn )'
pngnnn, c.s lñ fundndn e n el nu\s dc •sc nfrc nado eg oís mo,
y abre la puc r t t\ •\ to dn I n~ rc' Í\' indicacio n <.'S
pregonadas p o r la r evoluc ió n ::.oc inl. Preco niza <'1
d!'rccho d e l m :h fu e rte' y c ntronizu e l individualh.
mo mñ:S rndical y nbso lu to. Co n razón d ~cin
Onlllt, P t•es id e nte do lo::i E s tados Unido s, e n 1 ~7 !1 .
Jo ~ i guicnt c : • IJOS ingleses s nbian que nMia t e nit\n
que temer de es tn concunencin ; que c•·nn du e ñ os
de· In indus tria en el mundo, y que, n i pt·ocla m n r «' 1
libro .•nmbio, dt>~ pué s de hnb c r prop n r nd o pnc i c nl,
t>11H'n te • t>Us fuc r7.n ~, Jug•·nría n m u y pro nto n n ev as
y prf'cio::.n · s nlidns ~ .
. J tu\n Bn.utis tn Sny ( 1767- 1832 ), cl iscfpul o d e
,\clnm Smith , intt•o clu,i o l1\ nlll" \'11 cl octl'inn ccon (llni <'
1\ <'n l!' l'ancia. Sny fuó un en emigo fo rmidt~bl c d o
las pro hibiciones, dc los impuc::. t os do co ns umo y
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500 VIDA INTELECT UAL
de todas las tl'abas impuesta:; tí la industria y al
comercio. Sus o bt·as principal es Tratado de Economia
Politica ( 1803), Catecismo d e Economia Polttica
( 181 5), Garlas á Malthus ( 1820), y Curso completo
de E conornta Politica 1n·ácti¡;a ( 1828-1830), contribuyero
n p od e r os a m en t e á la p o pula1·izacíón d e la
nue va doctrina e n Francia.
Continuó la camp aña libre-cambista Fede rico
Bastiat ( 1801 -1850), autor d e la cel e b é rrima ob ra
Annonias económicas, que dejó it1completn; y s i
bien e n Fra n cia se inició una r eacción ben eficio sa,
á cuya cabeza figuran los in s ignes economis tas
Carl os Périn y s u dis cípulo lle rvé Bazi u , 1¿\ s doctrinas
d ominantes e n aquel país so n las naturalis tas y
r cvo lucion t\. ri a;; que constituyen e l fondo de la 1.\s cuela
inglesa.
Algo po r el estil o ha sucedido e u I talia, si bi e n
sus m 't > gr~1ndes cconomh:; tn s Beccaria, el conde de
Vel'l'i, Fil ~tn gie ri y Luzzat t.i, nunca profesM on e u
c t·udo l os pl'incipios de la escu e la libe ra l ú ortodo~.
al. como la lia man sus panegi r h~t11s .
E 3, pues , evidente que estos principios, desentl
·añados has ta en sus más ínfimos detalles p o r lo s
soci alista> y anarquis tas , b au contl'ibnido pod erosnmente
a l estado d e llonda perturbación en que so
e nc u entra n hoy las sociedades contempo t' ñneas.
MoDESTO H. VtLLAEscusA.
Barl'elona, 1005.
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VIDA INTELECTUAL ::01
Bibliografia
P r i ncipi os sooiol ójioos por e l D r.
Alfredo Col mo- ·Bnenos A ires, 1905.
Sin ser una obra fundadora de escue las, ó
aporcadora de nuevos principios e n e l vastfsimo
campo de la soriolojía, pue de a firmarse-sin
exager ación alguna-que, el docto r Colmo. ha
esc rito un verdadero libro d e alie nto , r evelador
d e un talento s uperio1-, a ltamente h o nroso par a
é l y p~ r a e l p según la
expr esión de Durkheim formulada á otro respecto,
pero rigurosam e nte se,,era en la sencillez
d e su modestia.
A nuestro entender el doctor Colmo deslinda
admirablemente el concepto de la sociedad, la
sociedad mis ma en la objeti vidad d e l criterio qu~
lo guía, en relación á otras colectividades y
modos de se r humanos, que guardan con ella la
más estrecha afin idad.
Adderte el autor-en el libro que comentamos-
qt,te en mate ria s socio lógicas-y esto á
pesa•· de s u modernis m0 -no h ay tratadista de
cualquier orden, qu e no tenga s u crite ri o
· p erso nal.»
Él no parte como tantos otros sociólogos, de
preconcepciones y subjetivis mos que, por eso
mismo, ti f'nen que diversificar en confo rmid ad
co n las variantes indivhlual cs. Va al g r ano.
De acuerdo con la esc ue la italiana, que es la
más práctica y expe rime ntal, s ien ta s us criterios
sociológicos sob re la observación, el ana lí s ic:
objeri ,.o.
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VIDA JN'l'ELEC'I'UAL 503
D e la caótica vorájine de tantos elementos
sociales dic;tintos, entresaca. contenido único y
enseñanza pos itiva, d esentrañando, con sorprendente
tacto de sociólogo moderno consumado,
la verdad, aisladamente, en relación al pueblo, á
la sociedad, á la nación y al estado.
Groppali, cuando e n su célebre libro EJemento
afirmaba que cuna s ociedad hum a na podrá
tener en s us bases y caracterís ticas de fondo,
e lementos y relaciones co munes con las sociedades
animales, y no por eso ha de te n er que
confundirse con ellas, porque no ha de dejar d e
i ntli v id ualizarse , ele es pecificarse, s iquie ra e n
\' Írtualidades de fondo qu e le son propi as» venia
éí establece r el verdadero cn r acter cie ntífico,
esencialmente humano de In sociología, a lejá ndola
de las tende nd.1 darvinianas.
Si cons iderase que la soci ología es hija d e
la ps icología, á nadie , por c ie rto , se le ocurrin\
que pueda existir, junto con la ps icología hu·
mana, una psicología animal. H e aqu( las itl e a s,
los principios, qu e informa n al Dr. Colmo e n
sus Pr/11cipios ife sociologln.
Por lo d e m ~\s convenimos que la socio logía
ti e ne mucho que a nd ar aún, pa ra asumir ca r ac teres
homoje n eos, que In hngan inco nm o,· ibl e.
El e V Congreso lnt'e rnacionn l d e P c; icolog la•
cele brado en Roma e n Junio ppdo., no lo ha
puesto en trans pnriencia. En contra de Binnc hi,
5cre,i, s urjió e l ct: lebre Lips d e Mónaco, e ncar
eciendo la neces idad de n o d esp r end e rse de In
metaffskn, en u tem a : Los cnmiuos ife In
psicologltt. No tuvo empac ho e n afirmar que ln
p~icolngía d ebe ron,·enirc;,c e n un a c1i ciplinn
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504 VIDA lNTELK C~U AL
puramente filosófica, haciendo materia de crítica
á la psicología fisiológica.
Es el caso de repetir: tot capita, quot
sententice.
RoooLFo BENuzzr.
santa Fe, 1905.
L as t res vír gen e s n e gras d e l A f'rica
·ecu a t o ria l por FL. BouHOURS,
traducción de JULIÁN Ro.oRIG0-3.a edición
-Juan Gilí-Barcelona.
Altamente dra.mátita es esta he1·mosa. novelita.
en que se describen con estilo encan tadoramente
sencill o, escenas de la vidas afdcana..
Ciñén dome á la verdad his tórica el autor ha.
sabjdo hacer una narración interesante y conmovedora,
que no d esmerece en ua.da de las magníficas
del P. Franco. illsto célebre escritor en «Le Gemelle
Africana», ba pintado magistralmente las angustiosas
escen11s de la trata de negros.
Bouhosas, con argumento análogo ha hecho
con más brevedad, pero no con menos maestría una
espléndida noveli ta. .
La traducción es esmerada, y el ser esta la
3.a edició11 espallol!ll del libro demuestra el aprecio
con que ha. sido acogida por el público.
G. A. M.
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VIDA INTELEC'l' OAL 505
V ida C riolla-novela p o r ALCIDES ARGUF.DAS
-Eulogio Córdova, e dito r , La p ,,z, 1905.
La última obru d e l distinguido escriWr boliviano
Dr. Alcides Argueda~ es una n o v ela d e costumbres,
en que pinta con ct·udo r ealism o la sociedad
d o la Paz.
Demas iado n egr os los tonos de la pin t u ru, demas
iadas somb rns hay en e l cundt·o que refleja la
n o vela. E s de ct·eer que el autor en s u d eseo de
mot·alizat· se haya e xcedido, y p or ser demas ia d o
c rudo s u r ealismo, n o co rre~ponde el r efl ej o á la
t•eal idad de la imagen r efl ejada.
P o t· lo demás , en la n ovela se echan el e ve r las
do tes del escritor; pluma f1\cil. est.i!o s u el to, quiz!Ís
amel'icanizndo en d ema•ia, talento fl exible para
cr ear y combinar las s i tuacione3 dram!iticas .
Wuatta Wuara, la obra anterior de Argue dns es
mtt s fresca y mús si mp á~ica por la hermosa pinLut·a
qne e n ella se hace d e las costumbres indias.
G. A. U.
D iscurso pot· CARLOS HOUAGOSA-Imp. • L n
I ta.lia• -Có rdoba 1905.
En un he rmoso f01lcto, nitidamenle impreso,
n os ll ega el discttrao qu <.' o n el ten.t r o R ivc1·a Inda1•l e
de C'órdoba, pt·on un ciar a. e l S r . Cnrlos Rom agos a,
con moti\· o d o nn concic t·to o rganizado por l1t Soci
edad •Dnm1'S de la Provicl en c in •.
I~s dific il en t r abajos d e In índole que necesariamen
t e deben t e n er discurso como ol quo n os o~upa .
hacor ob r a do arte, en toda la a ce pción d e la palnbt·n.
g ¡ Sr. RomagMa lo ha co mpre ndido, y sin pretender
hace rlo, lo ho ce p or I n s<'n cill<' z y e l S\IO Ye
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506 no.a IN'l'ELECTUAL
encanto que tlieuen s us párrafos, dulcemente elocuentes.
Pero el Sr. H.omagosa es literato de nombre ya,
y e.so y mucho más se puede esperar de quien ha
enl'iq uecido la Hteratura del país con libros como
«Labor Jite¡·aritt>) y «Vibraciones".
• G . .A. M.
Identificación.porla s impre siones
dígito-pa lmares (La D a ctiloscopia)-
por el DR ALBERTO IvERT,
A. Gasperini, editor-La Plata, 1905.
El señor Juan Vucetich, un compatriota
nuestro, cuyos trabajos antropométricos han
hecho célebre su nombre en los círculos científicos
europeos, m~\s que entre nosotros, ha traducido
recientemente la magnífica tesis del
joven doctor Ivert, presentada á la Univerdad de
L yon, que es, según unánime reconocimiento de
los· a utorizados para j uzgarla, el trabajo más
acabado y qu~ mejores datos ha aportado á la
aún incipiente, en la pn\clica, ciencia dactiloscópica.
, Lo que mayor interés da al erudito libro de
que nos ocupamos, es el grande aprecio y el
respetuoso homenaje de admiración con que se
cita á nuestro compatriota el señor Vucetich,
que es el que se lleva la palma como inventor
del más perfecto sistema dactiloscópico, para la
identificación de las personas por las impresiones
digitales.
Felicitamos al señor Vuceticb por su triunfo
de universal resonancia, y agradecemos el libro.
. , G. A. M .
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Vida Intelectual - Año II N. 27
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Bogotá - N. 3
Publicación realizada por estudiantes conservadores; la temática de publicación fue: política, literatura, salud, social, deportiva, jurídicos, humorística, periodismo.
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Bogotá - N. 3
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Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 2
La secciones del número fueron las siguientes: Ideales, por Humberto Soto S.; Don Miguel de Cervantes Saavedra, por C. O. Gutiérrez G.; Los Labradores, por José Genecco Mozo; Algo sobre Don Gregorio Gutiérrez González, por Carlos Lozano y Lozano. A mi madre por José A. Barbosa.
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Alma Joven: órgano de la Academia Menéndez Pelayo - N. 2
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La Siesta - Serie 1 N. 2
REPÚBLIOA DE OOLOMBIA.
~'. i'.§> (t/'t " ®(i> ~~ ~~~ :®<$*~ ~~t~~ 4'W'*
'f' '. * ~ ® ~ ~) @
~ , .. ® ~~ 4~ ~xt>~ ~. 'ti ~L 4> < i® '®®
~:~~~ ~ $- ® ~ ~@>~i>~ $¡ ~. t¡~~ ~.~~® <®t~~$ ros de medlCIDa, mate.
editores que le reproducen, en los EstadoR Unidos y enl ~átlca~, &. ; lo,:; hteratos á los hteratos-novel:;-s, estu.
la América latina, la mayor parte de sus obras, sin Ichos cntlCos, &. ; Y los poetas á los poetas - guos, es.
arreglar con él previamente los derechos de autor, vuel-¡ trofas, metros, &.' : ~sto acontece aun en los que se
ven á llamar la atención de los escritores sobre el puno . mantienen en los limItes de la honrada labor, que ya
to que nos sirve de tema. :M:ucho se ha discutido sobre! hay maestros. en el arte (véase á Camp?amor) ~ue sos.
este asunto, sin lograr que las naciones uniformen su I ~len~n, COll VISOR de verdad! q~le ~l plagl? no ex~te 6 es
legislaci6n interna en la materia, ni que todas celebren I ,lustIficable, cuando e~ plagiarlO VIste mejor las Ideas de
tratados entre sí para salvaguardiar á sus nacionales ¡ otro, cuandoel que .vlene después emhellece, por In. fordel
de.'Tojo extranjero. I roa, la creaclóll autlgua . . De este ~?do no es Rodrigo
"La prol)iedad literaria es una propiedad," dijo Caro el autor de Las Rum,a¡¡ de ltalwa, com~ l? pret~n.
tiempo há Alfonso Kar:, sin duda par:l: dar á .entender I den .los qne desenterraron e~ lDcorrecto ongmal, SIDO
que esa propiedad espeCial era desconocIda 6 VIOlada en i RIOJ~, . qpe BUpO llI~ar aqueja Joya y montarla eu la
su país, ó reclamando para ella una legislaci6n munifi. ¡ ~rec.lOsa R¡)va conOCIda. Los franceses no reputan pl~
cente que le reconOCIera el carácter de perpetuidad que! ",larlO á Rabelals? que tom6 mtegro ?e Folengo el 01-
muchos quisieran asignarle. ! padense, el para sIempre famoso pasaje de los carneros
En Francia como en Oolombia el derecho de los ! de Panurgo ; y ba.sta de ejemplos.
autores está plenamente reconocido y garantizado por ¡ En ~poyo de la jURticia que asiste á los Gobiernos
la ley, y, por tanto, carece de fuerza allá y aquí la frase i para lImItar el derecho de propiedad de que hablamos,
del brillante escritor. Mas él es de los que reclaman ! viene una consideraci6n de mucho peso en los tiempos
para los autores de libros é inventorea de aparatos un ¡ modernos: ht instrucción pública, que se desarrolla en
derecho de propiedad exclnsiva por los si"los de los si. ¡todas partes con afán creciente, es costeada con los fono
glos, inhibiendo á la sociedad del poder d;'hacer volver ! do~ de todos los ciudadanos, y el pastor y el minero, á
á su acervo común esa riqueza individual después que! qUienes la suerte negó los favores de darse una buena
e~ escrit?r 6 i~ventor se haya resarcido, por una pose.l i~strucci6n y de gozar de l~s placeres que ella propor.
816n de Olerto. tiempo, del trabajo empleado en arreglar I Clona, cont~lbuy.en con su cimero á sostener las Univer.
un romance o un poema, 6 en sorprender-por casuali. ! sldades 'l ColegIOS en donde se forman esos literatos y
dacl muchas veces-un secreto ele las leyes naturales. i esos sabIOS yesos poetas que han de ser más tarde, al
.. La propiedad está. reconocida hoy en el mundo ci. : par que dueño~ (le lo que prodLlZcan para lucrar, de la
v~hzado, poco, más ó men?s, en si~temas legal~s; pero I fama, de la reputaci6n y l~s hono;es con que sus como
maguna NaclfJn ha sometido las diversas roamfestacio.! patnotas anmentarán su dICha, SI es verdad que el
ne~ de ese derecbo ft una:~ mismas reglas. No se ad. i apl~uso glorioso es también alimento para las almas su·
~11lere 6 se plel'de ~a propiedad raíz como se adquieren i penores.. _ .
u se pierden los bienes muebles, y los títulos traslati. ¡ Un e"C1'1tor fmuces ccmpara al escntor público con
CIOS del dominio sou muy distintos, según la cosa de que! el que edifica en Iln predio que pertenezca á una ciu.
se trata. ¡ dad ,í nI Estado. Estaq entidades dicen al constructor:
La propiedad intelectual ~s ¡m género especi~lísi.l yo 0.'. presto mi terreno. par~ const;nir en él, pero á
mo de p:oPledad y debe ser regIdo por leyes espeCIales. ! C?llcltCI011 de que, trascurnclo Cierto numero de añosUn
escntor ~ualqmera, al crear una obra, se sirve de ! cmcllenta, '!. gr.-terreno y constrncci6n me pertenece.
un foudo de Ideas 9ue son el patrimonio de sn Nación ¡ ~ál~ exch1'lvamente, como que yo soy el verdadero y
y de toda la h umamdad, que ell el trascurso del tiempo. ! UlIlCO propletal'lo.
han ~ormado e.se limo profundo. Es con palabras, C011 ¡ Nada tn{"~ legítimo que este contrato' y no por
~o.cumon~~ y,. giros del lengua.le común, con lo que el i e.so, aplioado á la ]?ropiedad literaria, ésta' sería expo.
~scn.tor "bIlca 't comp~~e el libro c1'le ha ?c dar á la ¡ llacla; uó, sería hmltacht, sometüla á ciertas reglas que
(euta, para la mstrucclOn ó el entretclllDuento de los ! le "on pecuharo~, y que son buenas para cada sociedad
lue Re lo compran. E~ verdad que h\ obra es suya, pero ¡ que la. adopte. Las ideas lIO son BU ceptibles de a ro.
I~O lo sou los mateTlales empleados en el.la.' qt:e esos I piacióo, por ~í misffiM ; y el qua las emite y las hlrva.
~Oll de todos. El Estado le ?oncede. un pnVlleglO que! na en HIla obra determinada se paO'a bien con ser el
~egyra S? d~recho, que ~e lOdemDlza de Sil esfuerzo, ¡ único que en cierto tiempo p{lede ve~der la forma de.
't. le 1 estimula ~n el ~ra.baJo; .pero el Estado uo debe ¡ termillada que él supo darlas. La idea, continúa el
vmc\! ar en una familia detel'mluada de posesores á pero ¡ autor citado, uua vez lanzada al mundo, pertenece á
10 LA SIESTA
todos los cerebros que la han recibido; y es timbre de honor
de la verdad el no ser cosa apropiable: lA.wet O'lnnibus.
Esto por lo que hace á la cltesti6n ue derecho co~
ún. Pero. e~ señor Núñez ele Arce plantea una cuesti6n
muy distlDta, á saber: i Deben los Gobiernos ele las
naciones soberanas é independientes celebrar trntados
especiales para asegurar recíprocamente los derechos
de su~ nacionales, en lo que dice relaci6n con la pro_
piedad literaria; de manera que sin adquirir los derechos
del autor no puedan los impresores españoles y
colombianos, por ejemplo, reimprimir obra alguna colombiana
6 española?
O más claro, ¡.sin que el extranjero reimpreso haya
solicitado el privilegio del derecho comtLn, deben los
Gobiernos pactarse para defenderle un derecho que él
no ha querido usar, y es inmoral, y debe ser penado
conforme al pacto, quien tome como suyo ese presunto
derecho 1
Núñe:¡¡ de Arce opina que deben celebrarse esos
tratados cuanto antes, y que son inmorales los que le
han reproducido en América sus poemas y versos. Con
perd6n del señor académico, opinamos lo contrario.
Los libros de España son un artículo de comercio,
como sus vinos y sus aceitunas. Nosotros los colombianos
compramos esos artículos, por cuanto aquí no producimos
ni libros, ni vinos, ni aceitunas. Si los produjéramos,
no haya miedo que los compráramos; caso en
que las quejas del poeta de jJfu?'uja no se hubieran
exhalado. Y al decir que no producimos libros, queremos
decir, poemas como los de Núñez de Arce 6 Campoamor,
y rimas como las de Becquer, únicos libros españoles
que han merecido el honor de ser reimpresos
aquí, yeso no siempre en volumen vendible. En todo
el ramo inmenso de las ciencias, es la Francia, generalmente,
quien nos surte; pues que España va, como
nosotros, en esta ::nateria, "llorando y traduciendo,"
como dijo Lara.
Ahora bien: el que compra en Bogotá, á muy alto
precio siempre, un libro español, ino adquiere el derecho
de reimprimirlo 6 de hacer con él cucuruchos,
según que su oficio 6 inclinaci6n sea el de impresor 6 la
de especiero 1 Claro es que sí. Supuesto que el autor
ó dueño no ha pedido el privilegio que otorgan nuestras
leyes, ese libro está en el mismo caso que uno de
un compatriota que tampoco quiso el amparo legal. Las
obras de muchos colombianos se reimprimen aquÍ por
quien quiere, sin entenderse con el autor ni con sus herederos.
Es que los extranjeros quieren trata,dos fantásticos
que lOA pongan en una. situación monstruosa y
hasta ridícula. En España, su patria, es dueño Núñez de
Arce de sus obras por cuarenta años, v. gr. En esos cuarenta.
años les saca á sus libros todo el jugo posible en
dinero; al fin, termina el privilegio allá, y en España
mismo le echan á la cara mil ediciones sin paga; i qué
hubo para Colombia 1 Qne el señor Núñez de Arce ni
pidi6 privilegio aquí, ni lo reimprimen, porque el tratado
10 impide. Pues entonces nosotros hemos estado
pagando el libro X á UD precio excesivo, en favor del
autor; y como en Europa 108 gastos de impresión son
mucho menores que aquí, hemos estado dando á unos
cuantos, por un tratado inepto, una cranaDci~ qu.e nos
esquilma y que daña al adolanto del pars que pIde hbros,
muchos libros, y lo más baratos que se puedan obtener.
A Cltalq uier colombiano le parecería abs,:rdo que
nuestro Gobierno celebrara un tratado sobre Importa-ción
de ganados de buenas razas, pero con la cláusula
de suprimir los garañoues para que no se propagasen.
Esta es una cuesti6n econ6mica, y n6 ..le romanticismo
literario. Una nación débil y atrasada que celebre
tratarlos de aparente igualdad y de real desproporci6n
sobre un punto cualquiera, es una tonta nación.
Pues que somos soberanos é independielJtes y no hemos
querido ligarnos por tratados necios, reimprimamos,
cada vez que las necesidades del consumo lo exijan y la
concurrencia lo permita, y con lo cual creamos hacer
un negocio propio y servir al desarrollo y multiplicaci6n
de las ideas. i Qué les ha sucedido en España á
nuestros libros buenos? Que han sido reimpresos y variados
y falsificados. Nosotros no nos quejamos de que
así suceda, si nuestros autores no han querido pedir
allá el privilegio legal. Varias edicioues de MOI/'ía an·
dan por aM, sin que el señor Isaacs tenga parte alguna
eu ellas. Pero qué mucho, si los mismos académicos
abren la brecha! Si no nos engañamos, la Real Academia
mandó hacer una edici6n de la renombrada traducci6n
del señor Caro, de las obras de Virgilio, para que
formara parte de la Biblioteca selecta. Esto es un honor,
pero es también una violaci6n de la moral que
profesa el señor Núñez de Arce.
Si las naciones europeas dejarau entrar libremente
á sus puertos todos nuestros prod uctos; si las tarifas
aduaneras no nos mantuvieran restringidos á los extrau·
jeros, por favorecer al nacional; si se borraran como
por encanto las fronteras que dividen y pintarrajean el
mapa; si la paz y la Rept~blica universal¡;s no fueran
tma filantr6pica utopia, entonces sí cada escritor gozaría,
conforme á la ley, del fruto de su inteligencia, sin
que el pr6jimo pudiera, ni en los antípoda.~, aprovecbarse
de su trabajo.
Nosotro.~, aunque por la forma y el fondo estamos
escribiendo en prosa vil, somos utopistas; pero antes de
ver á nuestro Gobierno tratando de los derechos de los
autores, queremos verle medin.ndo con las Potencias de
Europa para que sUllriman la guerra y adopten el arbitraje;
para que dejen recorrer á los productos de la
madre tierra y de la manufactura por todos los ámbltoR
del mundo, de modo que no les detenga en ~u marcho.
el odio de nacionalidades, ni de rnza, ni de chma ; para
que supriman la e;wlavitud doméstica que deshonra
á muchos países; para que levanten á la mujer á la altura
de su misi6n excelsa; pa.ra que lleven á las bárbaras
naciones el progreso de todos, sin humi~la.r .ni ~e~pojar
al débil. En ese tiempo de verdadera Clvlhzacl6n,
clavarémos nuestros cañones, derrumbo.rémos nuestras
fortalezas y amarrarémos á Guttemberg en favor de
Núñez de Arce.
LA BELLA DE NOOHE.
A MI BIJA roLU.
Toda llor es uu templo: los arcanos
Esconde "Uf de aruor naturaleza,
y el ,,,,to rudo aún de los hnmallos
Nunoa imitar logró tl>uta bello.:>.
Del Tncurinca en 108 selvosos llanos
y del Caribe mar en la grandeza,
:F'ragante fior oculta.. 8U pureza
Al 801 ardionte y céfiros Iivia.nos.
Blanca nació de uu rayo do la luna
Eu 1" trémula 80mbra de la umbría
La reina y g .. la elo 1 .. noche brnna:
Esa flor es tn imagen, Jnlil> mia,
Orgullo de mi vida siu fortuoB,
y en nneatro pobre hogar luz y alegria.
Septiemllre de 1885. JORGE ISAACS.
LA SIESTA 11
A UN PESIMISTA.
Hay demasiadu sombra en tus visiones,
Aun algo tiene plllcido la vida ;
No todo en la existencia es una herida
Donde brote la sangre ,¡ borbotones.
La lucha tiene sombra, y las pasiones
Ago'nizantes, la ternUTa huida,
Todo lo amado que al pasar se olvida
Es fuente de angustiosas decepoiones.
Pero ¿ por qué dudar, si aún ofreoen
Eu e1l'emoto porvenir oscuro
(Calmas hondas y vívidos cariños
La ternura profunda, el beso puro
y manos de lllujer, que amantes mecen
Las cunas sonl'osailas de los niños?
Brienz-1885. J. A. SILVA.
\
bajo en favor del mrjoramíento moral de) pueb~o y el acle·
l lanto matorial del pnís. En Santo Domlllgo ulCtan desde
I el domingo conferencias especiales para hombres lo~ re.ve·
1 renelos PP. Zaldúa, .Aguilal' y Camargo. Según la IDv.l~a!
ción profusamente repartida entre ~os padres de/amlha, ¡ahogados comerciantes &'~, se Buphca la aSIstenCia ile to¡
llos-aun' de los que para oír sPl'mones no se sientan ~s·
.\ poutáneamente dispuestos-a. segurando que" halla sipmpre
t\ Jesucristo quien lo busca cou buena voluntail."
•• •
I El jueves 15 hizo la Corte SupTema el escrntinio (le
los l'otos de las Municipalidades sobre las bases de 11\ ro-
I forma constituci~nal y la elecci6~ ile Magistrados, "orificllda
por el ConseJo de Delegatal'los. Pasada yá esta fOTma¡
liuad, es de creCTSC que la nueva Ley fun(lam~ntal.se sanI
cions sin demora, pnes entendemoe que el OonseJo tIene
I concluída la Constitución que ha estado elaborando por
¡ medio de comisiones especiales de su seno, por carecer i hasta ahora de carácter constituyente.
•" •
EL MUNDO ::BOGOTANO. ¡ La crisis monetaria es rol gran asunto del dla. Heclla
Empiezau los peri6dicos literarios á lJl'otar en la capi- ! por el Gobierno un~. emisi6n ~e $ 3.1.l5,441-5~ cs. en
tal de la República tras largo silencio de la prensa como ', papel monelb, y halJ\endose aClluailo casI todo el dmel'O de
renacen las plantas: vigorosas y lozanas, ilespués de ia tem- , 0,900 Y d~ 835 (t.la ley de 0,500, ,,1 anti.gno nnmernrio ba
pestad, en el campo fecundo convertido en yerlUo por la ; ilesapm'ecldo casI por completo de I~ ClTr.ulacl6n y el tIpO
furia asoladora de la borrasca. Bien veuida sea" La Sies ' de cambIO ha subido hasta 20 por Clcnto entre la moueda
ta," oúsis tranquilo de alJacible descanso, dunile pneden d.e 0,000 y el papel) 12 ]lor ciento .entre la de 0,835 y los
reunirse los que cruzaron el desierto bn distintas direccio- lnllEtes "'1 G por C1~nto eutre IÍstós y la moup(la ile 0,500.
nes y beber en fraternal comuuidad el agua que calma Como en el comercIO uo se reOlben ya los billetes de 10 y
las f!l.tigas de la ruda jornada!' 20 ceutavos y de á $ 1, sino con el ilescuen to apnntailo, y
" no hay transacción ningnna particular en que no se estipu.
• • le previamente la especie de moneda en que deba hacerse
Al ruido desas~roso de las armas va, pues, á reempla- el pago, la. Socretaría de Hacienda ua publicado uua cirzar
el de las prensas. Aún no se ha declarado restablecido cular, con prevenciones sobre la materia, paTa impedir que
el orden público en la Nación, y ya tenemos, fuera de los se establezcan diferencias ile niuguna clase entre el metá
oficiales, cinco periódicos que sirVAn á la polltica, la. Iite- !ico y el papel moneda. Seg(¡n un Decrdo reciente del
ratura, las ciencias y las artes. En el curso del preseute Ejecutivo nacional, la emisión de billetes se aumentará á.
mes circnlará, ailemás, "El Progreso," publicaci6n ilus- $ 4.000,000.
trada que se dedicará especialmente al comercio y al ade-lanto
de las bellas artes. Es su Director el joven Alfredo
Greñas, uno de los mejores iliscípulos de Torres y ile Rodríguez,
muy amante de su arte, lleno de fe y de entusiasmo
en el ilificil y aqul casi inexplorailo senllero que va á
recorrer.
Si tantos esfuerzos en pr6 del cultivo y desarrollo de
las letras logran al fin consolidar entre nosotJ:os de una
manera Ast/tble, la afici6n á este interesante meili~ de civilización,
los progresos que en él puede hacer el país serán
en veruad .sorpren.dentes. Tenemos un Ingar en el rol
a.e las naCiones hlspano- amen canas, .¡ue, con justicia 6
SIO ella, se ~os ha aSI.gnado á f",lta de otra cosa mejor con
11\ cual pudieran. dlstlDgUll'nOS ; y puesto que la ley inevi.
table ele ."Hla eXIge el reemplazo de obreros en la incesante
elaboraCIón e1el porvenir, que vengan al palenque á ensayar
sus fuerza~'y amaestrarlas, toilos los que teng~n en su
alma la vocaClon de lo lIello y el sentimiento de los ideales
infinitos de la inteligencia.
.• .,
La cuaresma ha tenido en suspenso los escasos entre.
tenimientos público.s que habían comenzailo á despertar la
monotonía de la Vida bogotana y ha cerrado taro bién las
puertas (le 1~8 salones privailos, donde se refugia entre no.
sotros la SOCIabilidad, sustralda de toda expansi6n que sirva
para mantener y cultivar las relacionps que de otro
modo, acabarían al fin por extinguirse. Las igl¿sias son
abora el centro,. los sermones tema obligailo de conversa.
cl6n, y los preillcadores los. hombres elel dla. Distlnguese
entre ellos el d?ctor Fedel'1co C. Agullar, cuya populari.
dad 88 hoy tan Juatamente merecida por 8U incesante tra-
·" .,
Las obras públlcas paralizadas por la guerra se hallaL
de nuevo en actividar1. Se trabaja actualmente en 01
Capitolio, en el Teatro, en los parques, en la plaza ilc armas,
en el Panóptico y en las calles de la ciudad. Rsta
última m~jora es de grande importancia pam Bogotá. Si
se completara con la ilel a1Teglo de los acneiluctos, formando
en la parte alta un de]lósito que reuniera todas las
aguas que surten á la población, pam tenerlus contenidas
en el dí¡, r soltarlas por la noche en los ilos ríos y en las
caüerías establecidas, se eliminarían los inconvenientes que
pneele aparejar la mejora que se está efpctuando, por la des_
aparición ele los caños, que ban sido has! .. ahora J/t única
policla de las viviendas ile los pobres. El seüor Alcalilll,
que hoy Sil hace sentir con tan laudable rigor en bien del
ornato, del aseo y la limpieza, conquistaría nuevos mereci
mientos al emprende\' fOnllalmente esta otra campañn el.t
fa.vor ¡Je la higiene pública, quizá la míls J'l\dicalmpnte
efectiva ile cuantas ]lueden illearse para salvarnos dA lo •
efectos ile esa tradicional incuria con que las autoridades y
el público !Jan mirailo siempre á la ciuilail ~apital de la
República.
.• ..
Entre las víctimas que 1.111. uecho la muerte ('n la últi.
ma semana, segador indiferente que destruye sin piedad
cor~ndo, como dice el ]Ioeta, " flores y y~l'bus del ca11Jino ,1
reg.stmmos con pesar la ilel s~ño\' Geueral Miguel d~
La TOJ.· .. e, persona ado\'uada ilc muy estimables prend~
R,. como serVidor fiel y abIJcgndo uo la cuusa de sus con
vlcclones, padre y esposo intachable y amigo leal y sincero.
12 LA SIESTA
Yal despedirnos así de los que nos dejan pnm siem· Yo continué leyendo:
pre, no queremos cerrar esta flaca y desenrnalla crónica . " y tu mano eu nú mano, puso (¡ paso,
con un párrafo tan triste, sin extender la otra mano para : Marchamos cou descuido all,or..-.nit.,
dar est:eeho apret6Il: á los que vuelvell, después de larga ¡ Siu temor de mirar el tristo ocaso,
ausenCIa, á compartlr con nosotros las penas 6 las dichas : Donde tondrá l1110stm ventura. hn."
en el seno de la patria, que-á pesltr de todo-cs siempre : -Ya no siguen de brazo los viajeros, sino asidos de
la madre amantisima que reclama nuestro rsfuerzo y que; la mano, dijo Tadeo. La acumulación de meMforns ó do
sería egoísmo abandonar. comparaciones cs defectuosa, porque por b rápida sucesión
LÉo LESPES. do imtígones distintas se sobreponen, se OSClll'ccelt, se cou·
fnn~en, se ocultan ó Be bonau éstas, y acaban por causar
vérbgo ó por no producir nin"'tm ofocto Ó ninguna AOllsa· ADIOS.
I DE ALPRED DE MU8BET I
Adi6s! Adiós I Tal vez en osta vida
Ya nunoa más ~ verte volveré.
Dios al pa.sar te llama; á mí me olvida.
Cuando te pierdo siento quo te amó.
No esperes que te llore 6 qne mo 'lueje;
Su respeto me impone el porvenir ...
La vel1> surja que de aqní te aleje:
Yo sonreiré mirándola partir.
Partes radiante de esperanza: llona
Veudrás de orgullo; en tu exalt[tCjón
Ignorarás, extra/üa á nuestra pena,
Les que lloran tu ansencia quiénes son.
Adi6s! Te arrastra sueño porogriuo
Peligrosa ventn", á disfrut:1r;
La estreUa que so eleva en tu camino
Tus ojos con su luz deslumbrará;
y acaso el precio sientas algún ilia
De un cOl'a,z6n que oomprendernos supo,
y en conocorlo cuánto bien nos cupo,
y cu:>n grande al porderlo es el dolor! _ ._
1886 PEDRO NEL OSl'lNA.
UN CRÍTICO IMPERTINENTE.
(Continuac;ón.)
Oí cnlmosamente á Tadeo estn crítica blirbal'U, y mo
proponía contestarle punto por punto; pero cuando hubo
concluido, no atin6 oómo podría combatirle su última observación;
y para disimular mi embarazo, fingiendo no
haberle escuchado, seguí leyendo la siguiente estrofa de la
misma composición:
"y como ruedan mansas, adol'miclas,
Juntas las ondas en tranquila mar,
Nuestl'us dos existencias eieDlpl'O uni
. -Al eontrario, la acumulación de imlÍgencs OR, Tadeo,
am~go, ~na muestra de fecundidad de ingenio y do vi,-ezn
d? llllagmación. Se conoce mojar un objeto miníndolo do
diferentes puntos de vista, observnndolo en sus diforcutes
faces, y csto se logra aCulUtünndo los síluiles. Mira COIl
; cuánta delicadeza vuol vo á presentarso osta pnreja reli.,
: en osta otra estrofa, agregué, ,"olteando la hoja. Escucha:
"Son nuestras ulmas místico rHido
De dos llautas loja.nas, cuyo s6n
En dulcísimo acol'tlc llega. unido
De la noche c:111ada ontroe! romor,"
Y ésta otra:
.f Cual uos snspiros que al nacor se unieron
En un beso oa.stishno do amOl',
ConLO el grato l10l'Í'rrme ql16 osparcieron
Flores distantes y la brisa mdó."
Y Tadeo me contestó:
! -Hermosas y ricas de l'vesía son realmento csas do~
comparaciones; pero con ellas pierde su mérito la composición
entera, porque son contradictorias ,í lo quo on oLma
estrofas se había dicho. Ya no nacen juntos los dos "iajeros,
sino distantes, porque cl poeta mismo dico Cjue están
distantes ó lejnnas las dos flautas, los dos suspiros y las
flores. Las bellezas de artificio no son bellezas.
Pero SUIJongo, continuó el crítico, sacando y mirando
su rcloj, que no te propones leerme todo ese libro. Son ya
las diez de la noohe, y no tendrÍamoR tiempo pam ello. Si
quieres, compondiemos. Abro el libro ,¡ ciegas en eualCjtliera
otra parte y señala una estrofa cllalqlliem, y si logro
hallal'le y mostrarte su defccto, bas do darme gaundo.
nuestra apuesta.
-Convenido, dije; y eCITando completamente el
libro, volví tí abrirlo por donde lo toctll'on mi dedos. Por
mi desgraciu ubrí en la ptígiua 55. l1abiu en ésta una composici6n
intitulada" Un })aseo en Abejorrnl."
j( Su lllMO diostra. On mí mlLuo,
lfl siniestra, eu su cintura,
8u lJrazo izquiordo :t mi c11ell0,
Tri sto ~·oJ lloro~tt Jnlia,
Lurgo rate ca.mlflf(mos
Sohre la grama menucla.,
Siempro limpia y sielllpre vordo,
Que la. poblatdón Cil'Clll1da."
Tadco se quedó un buen rato pensativo, y llU) dijo:
-Vuelvo ,íloer.
Volví.í loer muy despacio, y ouando hubo acaballo,
dijo:
-Es imposible c¡ue así diga; tú hM leído mul.
Levantóse do su asiento, acercóse IÍ la mesn y ,¡ la
vell>, tOn'IÓ el libro y yol vió ,¡ lcel', pnlnbra 1'0\' p"labra,
con snma atención.
-Pero esa es una posición imposible, exclamó, soltando
una carcajada tan sincoln y tan sonom, Ijuo yo me quedé
sobrecogido y casi tem bloroso.
-Qué (luieres decir con eso? lo preguut~, entro conido
y cnfauado.
-Plles quicro docirto <.I\le os iml'o~ibl() 'I"O UDS personas
se nzgull así 1)1\\'a elHIl inar ó ir ni comonteriu ó ,1
oualquiera otra parte. Y voy ,[ demostnírtelo. LovlÍntate.
L A S I E S T=-=A==-________1_ 3_ ----------------------- . . . d d . r· io naturolenquion tiene (:oufinnza en sU!lú1lieo acostum-
Yo m~ IOY6nl<', y nos pUSlDlOS en 6eütu e pIlLO Icar ;. do n aplaudir y tÍ. ndmirar ijin cxumell; otms, por l1U
10.qU~ld~;,:~oc~~~~·:~,~~linuo Tadeo: "su mallo diestm en ' ii~;:~t~e:o~}:t:)~~i~~~i~~~~~,n;~~;~eq~~e l~~;~Jeb;'~~I::~~
llll mano, ,no es a~1 . uo tiene la precisióu oorro~pondlente al pensamiento que
=~:;l'n!lgl\1nOS que tú eres la adorable Julia tlol poeta. :~c:~'¡~;e~o':~~~f::~: t~~:le:xj.'"~s:rn:n~~c~~:nt::he:~i::
- D~~~~a:~, mllllO clio tra 1'am pouerla en olI'o. de 1116 por inexactas, por (ucoher?lIleS, por ambiguns, por ~on~
luías GU cu,iI! El pacta 110 lo dico; poro ostudiemos 8\1- fusa ó por falsas. (OIDO. cJ.em plo, ?,so~lCha est~ Ic~:~t:~e
cesh·,~·mento las .do" hipótesis .. ::-:upou~alUos quo dol,cH co- ~~l~ ~~mo d~~~ri~)~~~~a.. I~~~;:~~~~r u~:~:Y::~iUn1!lS mÚR
locnl' tu mallo dLOstra on la dlestm lIllU. IS onco y J' d ' cÍ U I b'.
Así lo bicimo". . . . feouudas y a ama as o o om la ..
_y el verso sig11e,oontinuó 1'aJco: "1\11 81JlIOSt.1'o. , t(EIllJnr,J el c~1~.dran1eltlJlleDSO
en .·ut . ". . Tndeo rodeó mi oiulurll con RIl brazo 1 Con 'lno D,?" UlltllOlIdo ostll SI\ el mil .) . ..' . SiglO trn~ Siglo los u o.je. Lo forzado de uun posición tal taban 5\' disgusto; de monstruos veía poblado el aire; el
maUltiesta que elnutor "O describia un hocho l'oal, sino \ viuagre cun que quoría sazOllar sus alimentos era un hor·
'luO invontllba, y la ilusión se pierdo en lrubajo~ de esa videro do gusunos de todas formas; en 01 jamón distinguía
cl.aae, cuanLlo on ~ez de un hdeho roaluo se ve m,ís qno un las tri'luinas Illaladoms; en la brisa que lJasaba y c¡ue para
e~fuerzo d.o ~~·u Imaginac!ón . .Esto IDO t"no tÍ la momoria I los domlÍs er.u nnn delicin, él "eía pasar el miasma USCSill0,
una desctlpclon dolo noveltsta Ponson du TenaU: "(Jau el parásito ruicroscó}Jico 'lile abate insensible ó instanhila
mano. dorech~! dICe. este lI.utor hablando do tlllO de sus I lIeamento al coloso; en fiu, su carne, su pan, BU cerveza
personales, co~".:1I piloto; c.?n la otrl1 abrazó ,í la joven y la mayor parte de lo 'lile sostieue la vida, vistos como
y. CM' la otra pldlO Bocorro." ]lio advirtió el vizconde uove- : son en l'ealidad y en su parte mús íntima, de nada le 8crltata
'luO o"n ~.tl\, dtd.cripció~ voh'in trirnal~0.6' MIl béroe, : vían por el disgJl to ó el ascu que la causaban, y por e
. La dU8CTlpCLUll e~ uua p111tura, continuo 'llldeu; y la ¡ peligro que yeia on ellos.
plIl,tura, co,,:o 111 pue ,a, u, nna exyosición y un enlne!) de ! A i eres tú y "si sou los crítico. 'Itle so to parecon,
uullgenc8. 1 ~88 COSIlS 801.' t~n dehcadM en Ins letra. como I Pum ello no hay ¡¡I!l' I'o~ta, ui sUl'erfiuie tersa, ."i colut
1aa comparaoloDes y los sllIUles. TI UU~ veces por vI deagre~ puro,;Ji formn perfeotll, porque con mI mirada ~slrecbu y
14 LA SIESTA
IU Il~bito de lo peqlleiio yen una lierra en el filo de una
navaJa,. una superficie rugosa en la tersura de un espejo,
UDa sene de parches en el tinte más nniforme, y una forma
dentellada y áspera en la más oorrecta delineaoión. N o te
negaré qne oomo ellos lo ven es la verdad; pero eso, además
de una deegraoia, es un defeoto, porque cada Ber debe
permanecer en su puesto y en su órbita, fijados de antemano
por la naturaleza ó por Dios. El que se sale de su
puesto natural, es un ente dislocado, excepcional y mOIlll_
truo80. Ver demasiado no es ver bien. Nadie es más ciego
que el ~ombre suapicaz, y nadie más expuesto á errar y á
calumDlar que el que se reputa penetrante, avisado y
sagaz.
Mucho censuras tú, Tadeo, á nuestro, escritores, pero
debes saber que entre ellos hay uua especie peor, la que
ha declarado la guerra á los demás, so pretexto de moral
y dÜlciplina y so color de promovel' el adelanto de las
letras por la corrección ó el castigo. Esta especie, ó tal vez
género, y quizá olase, es la de los críticos.
-Los orítioos' me interrumpió Tadeo. Los críticos,
pero yo no los defiendo I Esos son, como lo dices, la
olase de escritores más ineptos que yo conozco. Nuestro.
críticos 110 ven las obras sino los hombres, los e80ritos sino
ISII firmas. PIll'a elloa es un bruto el enemigo pertlonal Ó
el adversario politico que cauta la Odisea, y un Homero
el que gruñe la Tapa del Cóugolo, cuando éste es su amigo,
BU oamarada ó su copartidario. Nuestl"OS críticos ordinarios
no ven tanto la obra que estudiall, oomo su propia
personalidad. Son cÍ<:erone. que se ponen por delante de
las obras de arte ó monumentos que quieren ó preteuden
mostrar, para qne el viajero estudioso loa vea á ellos de
preferenoia y los contemple con éxtasis de entusiasmo.
Son la pel1lonificación de esa clase de egoíamo insoporta.
ble que puede llamane egolatría.
Yo he visto cómo proceden estos correctores de la es·
pecie humana. t Publica algo un escritor distinguido ó de
buena fe, cuya uz pueda hacel' sombra? Pues nada más
seucillo que atacarlo. Se saOllo con pinaas una frase cualquiera
del escrito sometido á su di~ecaoión y análisis. Se
procede, en seguida, de una de estas dos maneras: se la
aisla para considerarla sin conexión algulla con el t¡odo de
que forma parte integranto y necesaria, ó se estudia el es_
crito con el vacío que la extracción ó supresión de dicha
fraee ha dejado. Alterada así, Inutilada, nada lnás fácil
que delnostrar la existencia de defectos en una obra cual·
quiera. Proceden ótros de otra manera. ¡Haempleado un
escritor una palabra que en buen ó mal castellano tiene
dos ó más acepciones, de las cuales UDa es propia, é impro·
pias las demás, en el asunto materia del escrito? Puee
se c01l8idera la palabra en su acepción más incompatible, y
resulta con evidencia una inoorrección ó un disparate. En
el entusiasmo de un oscritor Burge de la punta de IU plu·
milo una proposioión ó un epifonema que es oierto ó natural
en el tema objeto de una diaertación, pero que, aplioado
á otros asuntos ó tomado de una manera general, el falso'
Pues, entoncea, se lleva á las nu boa la propollición Ó el
epifonema, oomo quien dice & la picota, y ae pone de milo·
nifie~~o, Á la vÍlta del mundo entero, que las excepciones
son en mayor nJÍmero que lDa casos regular., y que, por
1Onsiguiente, e8 un tonto el _ritor.
-Pero eeo no puede hacer daDo, le objeté á Tadeo;
lueda. el texto original, que manifietta la adulteración.
-¡ y .w creyendo, amigo, que alleotor ha de d_
esas brepa' Te figuras que ae ocuua á alguien, qne no
Ha el mÍlnlo autor, oOllsultar el origill&l Y __ ltu eil/U.
como dicen loa hombrea de leyes' p~ ... ~rar ~ue tÍl
un hombre, que el de unto ú hombn Ilonrado. Nada
es tan untuoso, tan lutil para entrar al eorMÓn, tan _po
table lin recomendación ni oredenoialea, eomo la .. urmu.
ración y la calumnia. Y li á esto se apega que el eritioo
pasa en la sociedad por un hombre de bien, por UD hombre
moral, por un hombre relisioso, y,lo que _ :íak (porque
entre nosotros éste es el eompendio de toa. 1 .. gran.
dezas, de todaR las virtudto. y de todas las 1IIoDtidUw), un
hom bre de debo., pago" qué lombra de ducla.101ll'e ID
veracidad y IU juaticia puede queclarle al l .. 1or'
-Pero, continuó Tadeo, .. toa nitiqllil10e _ re.U, ....
meute inofensivos: son criticos rateros. Hay otra clase
peor: la de los doctrinario., la de loa que se han enear·
gado de soneller la moralidad páblica, l. religión, la
sociedad. Babea cómo proceden t!atca?
-No quiero comprometerme oontestÚldote; _ti.
núa, Tadeo.
-Las oríticas de éstos son más graves, porque tieu.
para la penona conseouenoíaa civiles, polltiaaB ylOCialeL
-Cómoaaí'
-Nada mlla sencillo, me oonteató Tadeo, '1.118 bah. de-jado
oompletamente el tono festivo y burlón oon qne huta
ellO momento me habla hablado. Estos orltioos de alto bordo,
ain perjuicio de emplear loa miamos procedimientos de
detalle que 101 rateros de que acabo de "hablarte, adoptau
el sistema, infalihle par. ID objeto, de cambiar el puuto de
viata en que se ha colocado un eeeritor. Si é.te .. ocupa
exclusivamente en un punto determinado de oienoía, ..
arte, de literatura ó de hiatoria, por ejemplo, el critico lo
mira del lado de la metaffliea, de la poUtioa 6.. la
religión.
Si UII pintor oopia un paiaaje, mirándole de oierto
pWlto, ¡ cómo será posible que el.q1l8 lo mira _ Gá.'O"'1I1
distante halle exactitud y verdad en 811 01IIIIbó' No •
buen juez el que no sabe 00100 _ la. mi _ crirouna-tanciaa
ó condicionee de lo jugado; porque no hay ningún
objeto en la naturaleza, ni en el arie,:ni en la oíeneia,
que se presente del mismo modo, mirado de del puto. ele
vista distintos.
-Es verdad; pero no veo, por lo ¡mInto, auQea Ion
la, oonaecuenciaa personales, oivilee, poUtiouylOCialea de
qne me hablabas hace poco.
-E88lI oonaecuenoiaa, qne provienen liampre de-ua
lUala intención ó de un fin dañado del orítico Ó dlnIOF,
dependen del país en que se halle. ¿ QuieHl condeaar'
muerte, sin parecerlo y lin que se te atribuya la NilpODsabilidad,
al inocente gozquecillo que pullo tnIIquilo Y
descuidado por l. oalle' Si lo quiuee, hM lo aiguiente:
oolócate detrás de la purta del primer upá q •• hallee,
eierra IÍ mediu sus ala, y grita da _ c¡ue te Di ...
los transeunte8 y loa vecinos: l. pnro rabia. I p6Iro ..
mo.o !" Verás entonoel que los tranl81llltell, ClSUldo no
pueden huir espantados, ae IU'IDIID de piednl ooMra el
pobre animal; y que 1 .. vecÍDOl .. alBODtonan en - -tanaa
para gritar oomo tú, BÍnm" 8UJII_: perre ~I
ptffO rabiMo I y para uoitar á darle ...... "iaIIII ..
que p¡edsn hacerlo. :L.lapideoióD 1la __ ... u....
fectibles, porque si viéndose m-é iajueUe ..... .......
el gDSqueeWo, Íllteata dafenderH, eata w.. •• ,...
los viot.imafto.la m~ pmeba de 1úI1nIo_ oe. .....
lUoeM _ el pobM idüw' 'l.'" .............. ..
l. eoei,W oali6aa 7 - ele ........... ....
trau..de _le 1Ul1lelAn0'~ -~ - ... --
•• IUI' hldutria pariiatalu, d. __ ¡titlo .. ~ .... ~ ..
de. •• familia. de ... W p..
mÍlmo no lo hu hecho una IOla vea. U ..... lII h ....
acepta lJlÚ faoihMnt.a. _o • .,10 ,. ~ lIIu8 lo , ..... _
11118
r ..... -,;;=~w~ ~ f~l.
LA SIESTA 15
concurrente es holgazán, fullero" p~t(lr~iBt~,. estafador, \
indelicado, calavera, disoluto, hipoon.ta o V1CIOSO 7 Poco
importa I se contesta: todo eso es C131'tO, pero .... ;.es d~ '1
tan buenas idea.!...... Lo oontrario snoede e~ reglOnes.o .
en épocas en que soplan otros vientos. ~I\S vlrtll~cS pn-I
vadas, públicas y cívicas; el a~or al trabaJo; el bl fo vale- I
roso en defensa de sus creenol8oB; y, en !in, todas. las Clla- !
lidades que V11elven á 1m hombre distinguido, estImable y I
útil desaparecen bajo el anatema de la moda, que es el de !
ho~bre retr6grado, oscurantista y fauático. Estas sou I
entonoes las palabras que deshonran, que degradan y que ¡
mataVne..o.. .e.n tu semblante continuó Tadeo, cada vez ma's\
serio y animado, que en tu interior estás c~lificando de
exageradas mis palabras. Si así fuere, te eqUlvo~aS. ! Sa- :
bes quién mató á Sócrates? A Sócrates no lo mato el Ar?6- i
pago 6 el Tribunal que lo juzgó; á Sócrates nO lo ma~o el i
pueblo ateniense; á Sócrates nO lo mat~l'on I~s. testlg.u8 i
Lioón, Anito y Melito; .. Sócrates lo mato el cntICo Ans· !
tófanes. :
-Cómo así? i
-Con eu comedia Las "'tbes, en que lo exhibió, oon I
gracioso ingenio, como un sofista impío. La burla mali- 1
oiosa se esparció como el fluído eléctrico en el aire y, ncu- l
mulándose en los corazones, acabó por estallar en el rayo i
que le dió muerte. Sabes quién mató á Cristo? No fué ¡
Poncio Pilato, ni fué Anás, ni fué Caifás, ni fué el Sane- i
drín, ni fué el pueblo judío; fué el fanático que al oír e~ 1
tlÍ. lo dice! ! de la víctima expiatoria del Gólgota, exclamo :
en voz alta pRra que todos lo oyeran: }¡a blasfemado! i
Dime ahora si es ó nó cierto que una crítica sobre asuntos !
que se rozan con las pasiones más inflamables de los hom· ¡
bres puede tener consecuencias desastrosas para un escri- ¡
tor calumniado. !
-Tienes mucha razón, Tadeo; pero ,,1 oírte mencio· i
nar el nombre de Aristófanes, reparo en que no me bas ¡
hablado de los críticos burlones, de 108 que emplean el ¡
ridículo para desacreditarlo todo 6 exponerlo á la mofa !
escarneciente de los l ectores. Esta me parece la peor de i
todas las clases. :
-Sucede con ella como con todo, amigo mío. Esos i
críticos son, 6 muy buenos ó muy malos, según la justicia :
de su crítica y la buena ó mala intención que los anime. !
Todo puede ser l'idiculizado en este mundo. Por perfecta 1
que sea una forma, por generoso, noble y bueno que sea i
un acto, siempre se presta á la caricatura ó al ridículo. !
Recuerdo ahora un anécdota de Alfredo de Mussot. Hallá· i
base en Italia en el salón de una gran dama de perfecta :
hermosura, por quien él, como muchos ótros, sentía tierno :
el corazón. Era una duquesa ó cosa semejante, y todos, :
especialmente ella misma, la creían de una intachable he\'- i
mosura. Tratábase esa noche de la caricatura; y en la :
conversación expresó l)fllssct, el poeta del amor romlÍutioo, i
que toda persona podía ser caricaturada. Entre 108 contra- !
dictores se hallaba dicha duquesa, que ora la reina de la I
tertulia. Tomó ésta interés en combatirlo, y para correrlo ,
lo retó amietoBamente COn el fin de que hiciera su carica- i
tura, persuadida de eu triunfo. Mllsset, que conocía la fa· !
cilidad con que Be ofende la vanidad de una mujer cuaudo 1
se trata de BU belleza, y lo irrecdnciliable de eus odios, se I
denegó" la exigencia. Pero tánto lo importunaron todos, i
é insistió ttÍnto 1 .. duqnesa misma, que al fin se le puso !
p .. pel en una mes .. y un lápiz en la mano, y se vió forzado !
á darles ¡nsto. l
.Poco después de haber trazado las primeras líneas de i
su dl~UJ?, soltaron . ~odos la oarc .. jada, menos la duquesa, !
que, lrrltada, volvlo la espalda y so retiró sin decirle ..
MUBset una sola palabra, ni entonce., ni en todo el resto
de 8U vida, porque rompió con él absoluta é irrevocable_
mente. (Oonclltwá).
18M.
DE LONGFELLOW.
(L ,"ICOLÁ. J>INz6lt w.)
y", por fin ocultó 811 luz el dla;
y b .. jan de la noche I"s tiniebla.,
Como en su vuelo errante y 1Ioder080
Negl'ar que de tri~teza,
Que parece dolor, y se oonfunde
Con él, como la lluvia con la niebla.
Cansado estoy I á la inquietud del dla
Quiero que p'" y oalma le sucedan :.Ven:
qnioro olr de un corazón sencillo
El doliente simpático poema.
Nada de eS08 profUlldos viejos vates
Que imprimen en el alma su honda buell .. ;
N acla 6l1l'omo, colón.
cíclolJ8, égida, elef(('lIciáco, lIilJOrolulridco, púrrilla, bodoguua, COII-
1LÍvc1IciaJ tll8lJ, mdc/I,la, amo)'iInza)', aduefiat'/leJ qllCrC8a, Cf/¡.pasta,',
á tu.tiplén, parraJula, pij}ioloJ 9·~ !14~
Voy á quemar lnt:i AplU/,taoioIlCB C1'{fícas. Gracias" Dios, os
óse ya. un li uro q\lO perdió, como por enCatlto, BU sa.bor clásico.
Cnervo está en desuso. La Academin., CJ U6 de continuo va á la.
cola dol cspíritu público, y ~l1e, COIUO uecl" un gral.\ue .. critor,
Be limita á aC8ptar 1M p:1labrns quo entran definitiv"mento eu
el ,lominio de la lenguo., y las registra en sn libro cI".ndo estáu
completamente sanciouadas por 01 uso, la Academia nos da aho.
ra la I"az60.
I Que viva 1 .. Acad"mia. I
y Abolardo siguió BU camino, eurio do entusiasmo.
Uosa sc¡'ia, digna de ¡'¡sa,-Los periódicos
de esta ciudad han publicado la relación de un espantoso
criluen, perpetrado en el Canca, cerca dolrío Bolito. Con·
sistió el hecho en qne un padre sahaje ató á la cola de su
caballo á un sn hijo, que so había fugado de la casa, y lo
llevó ,¡ ella casi arrastrando. Luégo lo 6111a1'l'Ó á un pilar,
cerca del conedor, y, tomando un machete, le dió muerte,
á instigaciones do su mujer, madre dol muchacho. La
decapitación fué instantánoa, y como era en el cuello eu
donde el infeliz tenía el dogal, al quedar suelto, por la soparación
de la cabeza, "el tronco descabezado sulió corriendo,
en dh'ección al platanal, y después do reeol'l'Ol' una mo·
d ¡a cuadra, l'ogresó y vino ri. caer en donde estaba la ca be~a
palpitante." El testigo Paulina Cbanga, que observaba á
OO1'ta distanoia a"r8O'a esto: "al cner el cHerpo, la cabezll
(sin dnda paT~ n~ q~,edarse e;, zaga en esto de p;ro~igi~s )
dijo: 'i ah, buenll mI !nrtr/Ul, como 110 me defendlO! Luego
la madre dió vuelta á la cabezll para que quedara boca
abajo y se sentó tranquilamente é. nlmorzaT con Sil esposo."
Sería de desearse, por honor do la prensn, que cuaudo
algún Changa cuente hazañas de esta claso ., haya quieu las
escriba, al pnblicarlas so salvl.\l'[\ de alg.un. modo la ro~ponsabilidad
redactora, para 11ue olla no SIIVlera de sosten
IÍ la inoceute crednlidad de mnchos 19norantcs. En el
y ya qne hablamos de
mas al soñar Uuervo es no pnsajo de
:rvIedellín:
¡ hocho de Ohauga hay una imposibilidad físioa insalvablo.
filología, recomend[\· í Los sabios han trab~jatlo mucho y f.r~b~~an todos los díns
"La Miscelánea," de ; por cono COI' los fcnoJUollos UO 1 .. s?nstlJllidad en los .decaí
pitados, y hasta hoy no han potl"lo obtener SlIlO ltge;'os
i movimien{',os de algunos órganos) yeso por medto do 1l~-
Ayer me encontró coo .A.bolardo, que salín. d?11I1u~~0 ,lo Zes ¡ yeccioncs de so.ngl'o Vit'CL Pero ltablm· una cabeza, despues
n.legre, Bobán,lose Ins manos COD profmHla satlseaCclOn, hecho . do alo'unos minutos do cOltada! ... 1'01'0 correr un cuerpo
una:!'Q~~I~:. OCllrre I lo dije, lIered,," á algún tlo, to sacaste 1111 sin c~beza y vol ver al punto de partidll n ~uscar 6~ COlU·
premio on 1 .. loterl" colomuian:>! te han nombrado Agento fiscal I plemento! ... eso pasa do absurdo, de RandlO y de 1'181Ulo.
-Nado. ne eso, Ta.lleo, pero acnuo blos q Ite yo U",l~l!':, y que .Teo(lol"o, por haber lÓ1110 \~eJn· In salida de nue,tn, hoja. J)oyol VelltO. con muchn compltl-
~~ ~~je~/c~~:~~'i.;~~~" ~~~!~~~Ui~i~'ll;I~~~;"~ ~~i'c~~ui~~Z1~~\',fc~,~ cencia lt\ galantería de nuestros cllf~'lI~es y d?,seamos l~~an,:
blo, lo llevMó ti almorz"l" al Cosmo~, pediró el ".a"voy, y cunnuo tonel' "on ellos nna c0'!lpleta (·ordlllhdnd. La NaOlOll
lne diga, como de costumbre: jQn,errá usted, SIn eluda, hablar nos honro. COll su silonclO.
del tallor' lo cUré: nO senor, DO q IlH~ro usar pa.labras qn,o tengan
Un Ill.Cnestcl'oliO lloga á la cusn de tlll riCMho.
-El señor uo recibo, lo dice el jJortel'O.
-Poco loe importa, dice 01 otro, con tnl de qttO dé.
significación poco conociclll. COll\"O:,\' as ya. p'lrlabro. castiza. L1I6- ,
p;o lo hablaré :t Toodoro do q ne q niOTO raSeM'IlW en el alto:~no ¡ l
de que anocho bubo uno. 0)"g10, i do que los ollorclenn,loB B? TOtlllIrlÚl :
011 c6nolaocj de que Mingrolio c8cribj6 uuJdJ'rago de dls.l):.1ori\t~ai i
do que pronto llegará Penlooostéfl, y (le qne CHorvo me ~lelle 11r\S- j
tI> la ",.dula ua los huesos, y que yo soy p"éBli,qo ndo 1 .. qlleb.-atln de iuem l,or el elesmonto ,le los terronos; Hoy en dí" pam [lUO una jovou encuentre mando, Su
y que la tambo/'a es un gr:\uIle m8trnmento m.lo,hoso, npol1¡~. ece~itn'u do~ CO"U~: 'lila III dote ostó en !',,,Ias, y los pll.
com arable á la pUllderllfu j y que oomprn.ró unas l)(ultufl.«.R Ú Lnl8 U . .. Ohllr~e, que es tan cortés y no le coqe pUlltoa á uuo, 1~1 lo ~obra ares ..... 011 fu',? a. __
d. contado· ql1e iré de bracele con él n.l taller ,lel lalnba' tero, y lo
poclir6 ],,; ""8I1ao del ,linero quo [>"1("1'.6, y ,lo pneo l'0nclr6 l1U I Al salh' DIlUl3S padl'o do comer con un Minis-dCII./
OlOio <10 n\lna~J oodific(tJ·éln.s lCY68YliletOQlii la «b.I:'T1CI~'~~ (!:I70: ¡ tIO le pre~untó un nUliO'Q RUyO : COfl.udo Teodoro IInuqtte 0001.0 pe o ,n. l e ca.nc la, :'i 'o. 1
1
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]uzne horrIpile por t"'UtOR disparate.¡, y me oxoomulguo ~' Rtlfm -¡ QllO la. . .
lo ne;,,;o. le eliró pau 1'"n, vioo vino, qllo ~'" son l~al .. bm. -Oh! u"lY bion; pero ~t yo no hublera estado oon- ~aatizas alloza/lo, or9(;", c6¡¡c1al'.8, fá!,)'('Yo, bula, PlmteooatfJs, UI,~clu- migo lue hnbrít\ aburrido hOl'l'Ol'O.!!l(Lmente.
laj prtI8ago, mosco, 1tL6brada (LUlas rH\oluLOlo), tam.bora, pall(!Ot6tl', , ,
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Siesta - Serie 1 N. 2
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