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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 4

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 4

Por: | Fecha: 30/01/1897

AflO I !log:otú, Enero SU ele 1 ~!;7. ~úmcro 4.• BOLETI.N J\IIILITAR ORGAN Haber recibido antes recompensa ]POr" sus actos ó servicios militar·es excepto el caso en que bita se haya con­f: edido por acción distinguida de valor ; 4.00 Estar en goce de penslió n del Montepío Mil~tar. 6 del Tesoro ó haber capitalízado la que de éste tuviere ; 5. 0 Tomat: parte, ó haberla tomado desde la sanción del Có­digo Militar de 1881, en alzamiento ó sedición contr~ el Gobierno le­gítimo ; 6.a Fom.cntar ó habet fomentado desde la mísma fecha, eng·an­ches ó levas con el fin de turbar el órden pú.blic:o de un p-aís amigo ; 7.0 En los demás casos prcvi.stos por las Leyes. Art. 9.0 No tendrá ningún derecho á pensión ó perderá la que is­frute el militar que se encontrare en cualq,uicra de los casos. del artícuf.o anterior. También la petderá cuando se ausente del Territorio Nac io­nal sin previa licen cia del Poder Ejecutivo; ó si estando en uso de Le­tras de Cuartel ó de licencia indefinida no acudiese al llamamiento he­cho por el Gobi<;rno, á m.cnos que se lo haya imped'ido alguna causa gra e legalmente comprobada. El goce de pensión se suspenderá mientras el pensíonado esté rec i­biendo sueldo por de tino militar ó civil. Art. 10. La viuda no tcnJr:á derecho á recompensa: si por su e u­pa estaba legalmente- di.vor;ciada al tiempo de mori.r su marido, ó si ant es de recibir la recompensa pasase á otras nupcias ú observase noto~:i.a ma:a €onducta, pero en ninguno de tales c:asos aprovct:ha~;án los hijos la parte Je recompensa que la viuda pierde. La madre perderá el derecho á t:ec-om.pensa si antes de r.cdbir ~a ~ontrae nuevo matrimonio, ú observare notoria mala conducta. Art. 11. No tendrán derecho á recompensa los hijos varones mayo­res de edad, á menos que estén incapacitados de por. vida Fara trabajar; ni las hijas de cualquiera edad yá casadas; ni1 fos hijos de cualquier se1o que observaren mala conducta; y finalmente ni los hijos qt1.C se encuen­tren en alguno de los casos del artícu.lo 8 .. o Art. 12. No se dará recompensa á la v.iuda, hijas 6 madre que ten .. gan renta anual de seiscientos pesos por lo menos ó que disfruten pel• sión del Tesoro público ó del Montepío Milita¡~ Art. 1 3· Los militares pensionados no podrán ausentarse- del T~­rritorio de la República, disfrutando pensión, sino con permiso del P)­der Ejecutivo, quien podrá concederlo hasta por dos años y en tiempo de paz; pero podrá ampliar este término, en caso de que una cnferiil:!­dad rebelde, legalmente comprobada, haga necesaria una ausencia maycr. Art. 1 4· El Poder Ejecutivo, de oficio ó á pedimento de cualqu~­Ja autoridad ó particularr suspenderá el pago de pensión ó recompensa á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '50LET1~ 1-11 LITAlt 53 ~wien ~e l1a1lare en e u:.dq uiera de los casos de los artículos 8. ", 9.0, 1 o, l n~ 12 y 13, siempre que previamente se compruebe el caso, y dará e enta de la suspensión á la Corte Suprema para que ésta, con citación de!l interesado, resuel \'a en definitiva sobre la caducidad de la pensión @ J"e•compensa. Esto en nada afecta la ju.ásdic.ción d~ los Tribunales para declarar la caducidad en casos ordinarios conforme á las Leyes. An. 1 5 .. Los empleados públicos Ciando tengan noticia del falle­CÍ; JD.iento de un pensionado lo avisarán al Ministro -del Tesoro~ cnvián­do) le a la vez la partida de defunción para que éste haga la baja corres .. pcmdiente. El mismo aviso se dad al Ministro de Guerra pan su anota- --ci •ó n en c-J Estado Mayor Gcncr::d. TITULO II 'Dll: LAS l>RUEB~"S Art. 16. E.n aos juicios de recompensa por muerte -se probadn pre­cis amente: u> El grado y destjno que el militar tenía cuando falleció ; 2.•' Su muerte, con las circunstancias del lugar, tiempo, combate enciales, De la indagación se formará un expediente que conservará el Estado Mayor General. Si el ejecutor de la acción fuere Comandante General del Ejército, lo comunicará al Ministerio de Guerra para que allí se practique la in­formación del caso é indicará también cinco testigos presenciales. Art. 32. El militar á quien se reconozca una acción distinguida de valor, tendrá además derecho á una medalla ó diploma que le dar.1 el Gobierno en te:>timonio del acto y como prueba de reconocimiento. Art. 33· Cuando se pretenda pensión en cualquiera de los dos casos del inciso 2. 0 del artículo 2. 0 , se suministrarán la pruebas siguientes : J.4 La de identidad del demandante; 2.~ La del empleo que el mili­tar tenía cuando cumplió Jos treinta años de servicio, si éste e posterior á la .Independencia ó .el.que tenía -cu:mao t·umplió ·e\ añ'd d·e . cr·vici- -si Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'rfN' MILITAR. éste dice relación á tal guerra; 3.• Que el sen·icio se prestó al Gobici"­no l~~ítimo 6 á la causa de la Independencia; y 4:~ L:1 de duración del serViCIO, Art. 34· C o mo prueba del tiempo del servicio posterior sólo es admisible la Hoja de servicios militares del reclamante. El servicio prestado en esa guerra podrá probarse ó con la Hoja de servicios 6 por cualquiera otro medio leg:1l. Estas últimas pruebas son admisibles res­pectivamente para los casos del punto 3. 0 del artículo anterior. Los pu!1tos 1.., y 2. 0 del mismo artículo se probarán como lo prescribe el artículo 24· Art. 3 S· Para los efectos de esta Ley se computa como perfodo de la Independencia, el comprendido catre los años de 181 o y 1826 in­clusive también, si se trata de sen·icios prestados en la Marina de Guerra. A l os militares colombianos se les abonarán la& campailas y accio­nes de guerra del Perú en que hubieren tomado parte. Arr. 36. El militar que reclame reccmpensa ó pensión probará no sólo lo que para cada cau al requiere esta Ley, súw también que no s_e encuentran en ninguno de los casos de i::1habilidad que sct1alan los scts primeros números del artículo S.o Art. 37· La prueb:.1 relativa á los puntos 1.0 , 5. 0 y 6.o, á la pérdi­da del grado y á la pena corporal infamante, sera la ccrti!1caci6n del Jefe de Estado Mayor General en que conste que al reclamante no 1 alcanzan ningun·t de las causas establecidas en esos númcrcs. Por lo que hace á la pena de p~rdida de pensión pagadcrJ. por el Tesoro, al punto 3. 0 y á los dos últimos casos del punto +. 0 , b prueba scr.í el certificado del Ministro del Tc ~ o.-o. Por último, el reclamante rrobar..í. que no dis­fruta pensión del Montepío Militar, con el certificado de su Tesorero. Art. 33. Si los dcll'_:mdantes son los herederos de un militar pro­barán además estos hechos: 1.0 La viuda acreditará su matrimonio con el militar, y i qued~ron hijos de ~ste matrimonio ó de otro anterior con derecho á recompensa, probará la edad de cada hijo; que ella no ha contraído nueva. nupcias, ni obscrvJ. notoria mala conducta, ni estab;& legalmente divor iada por r.u culpa, al m.orir el marido; 2. 0 Si el de­mandante fuere un hijo .legítimo del militar c~tableccrá su calidad de tál, su edad 1 y si. la rccompcns::t se reclama íntegr:1, sea por ülta ó por inhabilid td de la vi ud<1! se probarán estas circun}~tancias r"spectivamen­te; 3. 0 La m·tdrc acreditad su calidad de madre l cgítim::t 6 natural del militar, que éste r..o dejó viuda n.i hijos con derecho á recompensa y que no ha pasado á otras nupcias, ni ob!:crvado notoria mala conducta; y 4. 0 Tanto la viuda como los hijos y Ia madre pr de Diciembre de r 897. · El Presidente del Senado, BELISARJO PE~ A. El j?r~sidente de la Cámara de Representantes, IGNACIO SAMPEDRO. El Secretario del Senaclo, Cami!o Sánchez. El Secretario de la CJmara de Reprec;entantes, .. l'vfiguel A. Peñaredonda. G;biern? Ejecutivo.-B;got~í, 2 de Diciembre de r 896. Publíguese y Ejecútese. (L. S.) M. A. CARO. El Ministro de Guerra, AuRELIO M uTrs. ECOION CIENT .. FIO! TACTICA APLICAD NOCIONES GENERALES (Continuación). PROPIEDADES CARACTERÍSTICAS DE LAS DIFERENTES ARMAS Siendo varias v de distinta naturaleza las fuerzas de que el ~om bre dispot~e par:a la gl!erra, y cqmo con ecuencia de esto, va..: rios también y de diferente carácter los medio que para la mi ma emplea, lo5 ejércitos reflejan en su organización la expresada a­riedad, única que puede sati facer á todas las ~ece ida des y con­tingencias de una campaña. Así pues, el ejército constituye un conjunto de grandes agrupaciones repre entada por tropas á pie, tropas á caballo y tropa provistas de caií?nes, las cuales, como es pbido, son la inja!lterfa, caballería y artillería. ... 1 ambié~ es de necesidad otra fuerza que pertenece á los de ·.á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BQLETÍN MILITAR l?ie,. .conoci~a con el nombre de z'ngenieros, ubdi idida á · su vez en varios nombres, según su aplicación, y cuyo cometido especial es· la construcción d,e toda clase de obras militares, specialmente las plazas fuertes, 'y la 'dirección técnica de las operaciones al fre .'1te de dichas obras de defensa. · ' · Sentado esto, es evidentG que para move.tr, dirigir y emplear con eficacia y opo¡tunidad esta diver:sas arma's, se hace imprescin­dible el conocimiento · exacto y profundo de us cualidades especia­les y prop¡edades características en particular, p-orque es indudable que cada una posee la condiciones de acción que surgen de u na­turaleza propia, y dentro de ésta, sus ventajas é inconvenientes, u lado fuerte y su lado débil con respecto al empleo táctico que de ella pm~de hacerse, ora aisladamente, ora en recíproca combinación para alcanzar con ,el mayot acierto el fructuos9 fi~ que la guerra $e prOJ:¡)One. ' 1Juede asegurarse, por lo tanto, que las pnpiedades caracterís-; ticas de la armas con tituyen la ba e y fundamento de toda táctica que ha debido y debe perfeccionarse más y más uanto mayor y l'l)ás aqt,lil4tado sea el conocimiento de aquellas, conocimiento q~e forma por sí solo un interGsante y utilísimo estudio. Hé aquí por qué s~ría insensato limitar lo estudios y el sa­ber de un ofici~l á lo puramente relativo á su arma, pues prescin­diend d0 que aquél está llamado á ocupar lo más alto puesto , aún sin alir de la calidad de subaltern , ignorando la c.ualidades, de la demás arma , ni podría combatida eficazmente, ni sabría empléarlas con ventaja cuando tuviera á sus órdenes fuerza ó des­p amento compue tos de unas y otra . '' El tiltil empleo, la combinación acertada de la infantería, la caballería y la artillería, ólo pueden nacer, ~ún existiéndo el genio con su pro ética .inspiraciones, del detenido examen 'y profunda meditación sobre las propiedade re pecti vas de dichas arma,, la cuales separadamente vfn~os á tratar en los siguiente párrafos. 1 LA INFANTERÍA Hé aquí la más antigua de todas las armas: su efectiyo nu­mpticq; lqs múltiples empleos de que es susceptible, la colocan á la ptb,eztt. de las demás tropas ; viene á ser el punto de apoyo, el eje sobre' el cual giran aquellas : e ' por último, el elemento, e~ ~1erv\q rrincipal de los ejércitos. Posee las ventajas siguientes : I.a Es la más fácil de reclutar, organizar, equipar, instrufr _'f. entretener. : . 2.a Combate sobre toda clase de terrenos, lo _ mismo ofendie~·­d? que defend~éndose. .. · .- .. . . J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6o "OLETÍN MILITAll Donde quiera puede pararse un pie humano, alff se bate la infantería, adoptando si es preciso el orden disperso. Cada árbol, cada mata ó pedrisco sirve de apoyo á su fusil ; cada matorral oculta un tirador; la más leve ondulación del terre­no puede encubcir sus mas2S compactas á las miradas del enemig ::;;; 0'­w Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BO:.ETÍN M:LITAR ASCENSOS APR03AC03 POR EL SENADO =N r896 CORON:!:LES EFECTIVOS (Continuación). Teodolindo Gaon:J, Hermógenes Afanador, Víctor Calderón R., Benjamín Calvo, Rafael Cancino, Arcadio Dulcey, Joaquín Escandún, Enrique Espinosa, Carlos Franco Q., Antonio García C., Joaquín Gar­cía Quiñoneg, Tomás Gómcz, Miguel Guerrero G., Antonio Gómez R., Ramón González F., Tiberio Micr, Peregrino Moreno, Alejandro Pe­rca, Andrés A. Quintero, Ulpiano Rer, Carlos Ricaurte, Eladio Rueda, Luis F. Sánche7, José lg¡:ucio Umaíir, Francisco J. Vcrgara y V., Pedro León Dudn, Gonzalo G. Casas, Tesalio Jácc;mc, Eladio Lozano Carlos Matamoros, Rafael Matamoro5, Luis Morales Bcrti, Numa P. Noguera, Ladislao Ortiz, Enrique Pardo R., Víctor Rojas, Benjamín Silva, Eustorgio Suárez, Julio Uricoechea, Vicente F. Villamizar, Julio de J. Y áñez, Ismael Jnrique i\rciniegas, Simón Bolívar, Isidro Calderón, José M. Cogollos, Antonio Corté, Edmundo García, Ambrosio Her­nández, Enrique Hoyos, Eduardo Espinosa Guzmán, Casios Arango U., Marcelino Arango, Valcrianio Arango, Elíseo Arbeláez, Jesús M. Arias, Angel M. Avendaño, Ivfigucl Duque, José Domingo Flórez, Leonardo Garcfa, Abe! Gonzálc:z, Heliodoro González, Alejandro Gutiérrez, José Ignacio Gu iérrez, Raimundo Gntiérrez, Estanislao Henao, José I. Henao, Juan de D. Jara millo B., Jesús M. Martínez, Rubén Res trepo, Félix A. Roldán, Julián Roldán, Lui~ M. Trujillo, Manuel A. Uribe G., Rafael J. Vélez G., Temístoclcs Barrig¡¡, Manuel A. Escallón, Francisco J. Olarte, Mario Guzrnún, Francisco Vanegas M., Lorenzo Y áñez, • rancisco Cucalón, Juan Alegrít~, Vicente Barrero, Enrique Ca­macho, Fausto M. García, Ignacio M uiíoz C., Manuel M unoz, Miguel Otero, Joaquín Rcngifo, Cruz Sánchez, Lcon Solartc, Víctor Triana, Lácides Segovia, Santiago M. Alvarez, José M. Berástegui, Vicente Micolta, Clodomiro A. Rodríguez, Justo Uribe F., Juan N. Prado V., Esteban Escallón, Rafael Daza, Pantalcón Cortés. TENIENTES CORO N ELES EFECTI\'05 Francisco, Acebedo, Clodomiro Accsra, Juan Amaya, Pioquinto Ampudia, Arturo Barón M., Rubén Barón R., José María Venavidcs1 Antonio Bolaños, Salvador Bonilla, José Antonio Caicedo, Adriano Ca­lero, Luis D. Céspedes, Joaquín Escallón, Miguel Forero U., Tomás García, Rudesindo Gómez A., Ildefonso Guevara Justo A. Guerrero, Alberto Matéus, Alejandro Márquez, Aurelio Moya Vásquez, Benigno M uñoz, Clímaco Nieto, Alejandro Orozco, Alejandro Ortiz, Rubén Pa­yán, Elías D. Páramo, Alejandro Posada E., Serafín Quesada, Enriguc Raymond, Víctor D. Rodríguez, Juan B. Romero, Rafael Sampedro, Ramón Tascón S., Manuel J. Urdaneta, Luis M. Vélez D., Rafael Ber­na] G .• Víctor D. Rodríguez, Ezequiel Villarraga. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 4

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 5

Por: | Fecha: 06/02/1897

• ' flO I TIC'gotú, Fd.1rero G. de L ~~7 . BOLETI.N MIIJITAR ---·--- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO ---o-- - Director, ALEJA ITDRO POSADA. Sol'l colaboradores natos de este periódico, todos los Jefes _v Ojici:d~s del Ejército de la Repúblict?. LA GUEHR.A J.- EL EJÍt'RCITO ( COLAEORACTÓ~ ). La guerra es tan antigua con1o el hon1brc, ha dicho Lamarque; pero el Ej.::rcito no es tan antiguo con1o las gu...!rras. • n la infancia del n1undo las poblaciones en n1asa con1batían coa otras poblaciones; lanzas de n1adera endu­recidas con aceite y fuego, y piedr as lanzadas con hondas, ran sus arn1as. A n1edida que la ci viJización se fue perfec­cionando, los oficios se ~epararon, las artes nacieron: cada hombre ton1ó particular direcciCn: hubo agricultores, arte­sanos y negociantes. Pe1·o Ja d fensa de la patria fue n1Íra­da por casi todos los pueblos con1o el deber de todos. Era una deuda que Jos hombres contraían al nace.::, y los Jéfes elegían indistintan1ente, entre todos los ciudadanos, los n1ás á propCsito á la profesión de las arn1as. Sin embargo, entre los egipcios no era así. Los 111ilitares forn1aban una clase distinta y separada, una casta que tenía un jefe particubr. Era después de la sacerdotal, la n1ás considerada. El Esta­do proveía á su subsistencia; cada hon1bre recibía diaria­n1ente cinco libras de pan, dos libras de carne y cierta can­tidad de vino. Este pueblo supersticioso fue prudente para organizar el ataque y la defensa. La infantería sien1pre pronta á sunlÍnistrar doscientos n1il combatiente~, se ades­traba y fortificaba por n1edio de ejercicios continuos que fu ron d spu~s adoptacio por los griegos. Esta infantería Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 66 BOLETÍN MILITAR. peleaba en colun1na cerrada ó cuadros que tenían cien sol­dados d€ frente y ciento de fondo; es decir, n1il soldados en cada colun1na. La caballería, que litra ten1iblc, se forn1aba tan1bién n grandes cuadros. Estas n1a.sas estaban destina­das á resistir el choque de los carros que v nían en van­guat ·dia, n1ontado cada carro por dos hon1bres, de los cua­les el uno guiaba Jos caballos y el otro con1batía. En Esparta 'to:ios los ciudadanos debían servir desde la edad de veinte años hasta la d sescntal Én Atenas, la obligación de servir á su país cOn1enza­ba á Jos diez y och años y tern1inaba á los sesenta. L s Gen raJes elégían á los hon1bres n1~s idóneos para la guerra entre Jos ciudadanos de n1ejor posiciGn. Los pobi·es y los extranj ros tara vez eran Jian1ados á tener participación en el honor de pelear por la patria. Los combate3 se efectuaban p !cando cu rpo á cuerp , armados unos y ot1·os con1batientes d hachas, tazas y picas. Cada nación colocaba á la vanguardia de su ~j~rcit cuer­pos escogidos que adquirían de es modo gran reputación. Esparta t nía sus ciristas, T bas su batallón sagrado, Ma­cedonia su fan1osa falang de Jos seis mil, Alejandro su ba­tallón de amigas, y n1uchos siglos d spués, 'rancia su Guardia. La disci pJina era tanto más s v ra cuanto que se n1an .... daba y ob decía en non1bre de la patria. 1 que rehusaba prestar sus servicios, era n1arcaclo de infan1ia; la cobardía y la tratción tenían p na de rnuerte, y una ley de Fsparta n1andaba no dar sepultu1~a honrosa á quien en 1 con1bate hubiere sido herido por la espalda; y otra ley prohibía per­seguir á los vencidos n1ás allá del can1pan1ento, acaso porJ que el abuso de Ja victoria r baja los vínculos de la disci­plina* Las recon1p nsas ran con1o debían ser en pueblos qu sabían apreciar la gloria de las arn1as: elogios públicos) 1110...; nun1entos é inscripciones. En Maratón las colun1nas lleva..:; ban los non1bres de todos Jos que habían perecido en la ba.., talla; cada año Jos diputados de toda la Grecia iban á pla .... tea á ofrecer sacrificios sobre las tun1bas de los vencedores de Jos persas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR . Así se forn1aron en Roma las lfgio;;es. La obJjgaciórt Üe servir en 1 Ej~rdto con1enzaba á los diez y siete años y duraba veinte ; cumplido este t~rn1ino cada legionario, Jlevaba un certificado denon1inado testimonialc ; entraba en la clase de Jos ciudadanos y e~taba á perpetuidad exento de todo servicio. Todos los en1pleos de la n1agistratura ctan prohibidos á aquellos qué no hubiesen estado en las filas ~iq uier'a diez años. , Para ser admitidos ó ser partícipes del honor de de­fend r 1 Estado, era pr'"'ciso ser de condi€ión libre y gozar éie cierta renta. Mario violó el prin1ero sta ley, enrolando en las fiJas contra r·~gurta esclavos y pobres. Se alistaban en el can1po de Marte ; y los tribunos r'nilitares sacaban á la su rte, y . el gian ntre "stos los h !11br s n1ás propio para el servicio. S u ría que el soldado tur¡;iese el ojo bí~i­tlante, la cabeza recta, anclo de pecho, lns puños robustos y poco vientre. "¿})e qtl ... sirve un h01nbre que de la barba á la cintura no s n1ás qu vif'ntte?" decía Catén. . Los romanos s~ preparaban á las fatigas de Ja guerra por medio de ejercicios vi 1 nt s; estabah habituad s á las n1archas forzadas llevando un peso de cuarenta y cinc libras. Ordinariamente llevaban víveres para quince día . César en una ocasión les distribuyó víveres para veintidos oías, y Scipi6n para tr inta: ( Cmcluirá). - -·'··-- LEGI LACIÓ MILITAR. reem.os oportuno dar á con cet á Jos n1ien1bros def j_..rcito la impórtante ley I so de I 896, á la cual toca el turno en esta s cción. AJJí se señala el personal para las en1barcaciones que forn1an nuestra incipiente 11.1arina -<¡los sueldos respectivos; se establecen reglas para el servicio y provisión de ellas y se conceden in1portantes autorizaciones al Poder Ejecutivo haciéndose notar entre éstas la que Jo faculta para contra_;· tar hasta cuatro Oficiales de n1arina del Exterior, á efectt/ ?lé crue vengan á dar enseñanza en dicho arte',. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR (3 DE DICIEMBRE), por la cual se dictan algunas di·sposicioncs sobre Marina de Guerra y se fij.an los sueldos de sus empleados. EL Congreso de Col?lízbia DECRETA:- Art. 1.0 El personal Jc empleados del Crucero c¿rdoba quedará así :- Un Comandante con sueldo mensual de . ................. :S 300 Un 2.0 íd. íd. __ •..... ~ ....•............. ISO Un Capitán íd. í-d ........... ___ ......... . ........... 200 UnPráctico íd. fd ....... .. .. ----··············4 100 Un Contramaestre íd. íd. .. . ....... . . . .... . . . . . . . • . 8o Un Piloto íd . íd ........ ---- .. •........•.. 100 Tres Timone les, á. $ 30 ca.da uno ... .......................... , 90 Un primer In geniero íd ·--- ........................... 200 Un segundo íd íd ... ··--··· ........... . ......... ISO Un tercer íd. id .. . ' .... ro... . . . . . . . . . .... . ... . . IOQI Tres Artilleros, á$ 70 cada uno ............. .. . .. ...... 210 Tres Aceiteros, á $\ 40 cada uno.. . . . . . • . . . . • . . . . . . . . . . . I 20 Seis Fogoneros, á $ 4-0 cada uno . . .. . ........ ... . . ..... . . . . . . . 240 Un Carpintero íd . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . • 40· Cuatr~ Marine~os á ', 30 cada uno ................... I 2 0 un pnmer cocmero ld ................. r . • • • • • • • • so Un segundo íd. íd ......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . 30 Un Mayordomo dc!Spensero íd .... . .... ., ___ .... . . . . . • • . so Dos sirvientes á $ 20 mensuales . . . . . . . . . . . . . . . .. .. .. . . . 40 Art. 2.0 El personal de empleados de <;ada una de las cañoneras La Popa y Boyacá, será el siguiente: Un Capitán con el sueldo mensual de ....••.•........•. $ 200 Un Contramaestre ~d id. id.. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . • • • . . 6o· D os Timoneles, á $ 30 n~nsuales G:ada nno....... . • . . . . . . 6o Cuatro Marineros, á "· 2 S cada uno. • . . . . . . . • .. .. • . . . . . . ... . 1 oo· Un Carpintero id. • . • . ....•........••....... : . . . . . . • . • 3.0 Un primer Ingeniero id.... . . . . . .......... . .....•..•. I so Un segundo id. id .... ___ - . • . . . . . . . . • . . . . • . . . . • . . . . . 1 oo Dos Artilleros, á $ 70 cada u-no.... . . . . . . . . . . . . • • . • . . . . 140 Dos Aceiteros, á $ 40 cada uno.... . . . • . . . . • .. . . .. .. .. . • . • 8o· Dos Fogoneros, á $ 40 cada uno .... ~.......... . . • . . . . . . . . . . 8o Un primer cocinero id ____ . . . • . . . . . . . • . . . . . . . • . • . 40 Un segundo cocinero id.. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . • • • . . . . . 20 Un l':'fayordo~o con sueldo fd.... . .. . . . . . . • . • ..... • . . . . 4S Un Si r VIe nte 1d ........... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 Art. 3.0 El personal de empleados de cada uno de los vapo­Jés de guerra H ércule.í y Nariiio,. erá el siguiente :. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,. BOLETIN MlLITAR Un cmandante con el sueldo mensual de ............ $ 200 Un primer Práctico id. id ......................... 1 so Un seg¡,¡ndo id . . id. id, ....... · . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6o Un primer Ingeniero id. id ... , . . . . . . . . •.......•.. 1 so Un segundo id. id. id. . . . . . . . . . . . .•... , . . . . . . . . . 70 Un Contador proveedor id. id .......... , . • . . . . . . . . . 1 oo Un Timonel id. id. . . . . • . . . • .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30 UnAceitcroid .... , ............................. 3S Un CarpinteJ·o id.... . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . 40 Un primer Contnmaestre id ........... ~ . . . . • . . . . . . . so Un segundo .id. id . . . . . . . . . . . . . . . . . .• . . . . . . ... • . .. .. .. 30 Ocho M arinc.ros, á ~ 2 4- cadtruct ">ra en gr.1do m:íxi mo. U na sólida y bien instruíd::t infanterÍJ. n debe ser b: tid::t por la caballería, á menos de halbr.;e quebrantada ó desmoralizada, 0 qu~ sufra una sorpresa. La artillería le es ~ Ltperior por el fuego, sobre todo en terreno qescubiert y cuando la di tancia que la separa e mayor que el alcan,ce del fusil. Pero en terreno accidentado, y n debiendo exponerse á una comBleta destrucción, la inf:1.ntería se aprovecha .de su movilidad táctic~, y iempre cubriéndo e y parapet:l ndo e, cambia á menudo la dirección de la mar ·}u y los itios en que tomando aliento se preparJ. a) avance. En r.:súmen, la infantería e. arma ha ta cierto punto inde­p~ ndiente; e decir, que en ca o extremos combate sola sin auxi­lio de las derná . N o se cr a, sin e m b::trgo, por est.J que puede existir in el concurso d.._ aquella : ciertamente que es una parte muy importante del ejército, pero una pJ.rte al fin, necesitada de la ayuda de las restantes qu.e constituyen el todo de e ~ a ombinada máquina que dcb .... satisfacer á las m(!ltiplcs e ·igencias de la guerra. En ca i todo3 los ejér itos la masa de la infantería afecta ciertas divisiones orgánica, indep.:::ndientc de la divet .. a condi­ciones de carácter físico y t..!cnico á que deb-n. respond r en el e - pecial serví io á que e de tinan. Estas di visione n generalmente : infmtcría de línea, infan-ttría ligera y cazcuhres. · En el ejér ito pru iano la infJ.ntería de lí1 ea comprende los b:1tallone de granaderos y mosqueteros ; la lige¡:a los regimiento­y batallones de fusileros . Sabido es que la línea se compone de los hombJ·es más robu .... tos, fuertes y de mayor estatura; e la que podría lla.ma..r:se infan­tería pesada; su cometetido es el combate en masa, el ataque á la. b::tyoneta, el fuego qu..._ p3dríamos titular profundo; sus condicio .... n,es físicas la solidez y el empuje; la~ morales le calma, la imper­turbabilidad y el o~iego en la acción, sin carecer por esto de ardor· 4 impetuo idad eq c.l ataque. La infantería_/iger,7 tiene por objeto especial el co 11b:1te en orden abierto. ; es. la exploradora de los ejércitos ; tantea al ene­migo, ataca, l!ent..amente ó á la carrera, según el caso; se compone de hombres p,equeños, pero fornidos, Hexiblcs y ágiles, en cuanto á las coqdi~iones físicas ; las mor-aJes exigen al soldad de infan­tería, lige.ra intrepidez, ojo práctico del terreno, y astucia para las e3tratag~rn.as del combate: ne .... esita, por lo tanto, mayor desa­rrollo. el.~ inteligencia por nLdio d ... h. in.:;tr:.Jc~i ..... n; qu:: e3n se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 72 BOLETft MILIT.\R ~uy detenida y muy individual, para que el soldado se aco tumbre á obrar ccn cierta independencia de acción. 1'ambién no obstan­tante, suelen emplearse en el orden cerrado, pero las meno3 vece • Por éltimo, los cazadores ú tiradores no son m:- s que una subdivisión de infantería ligera, aplicada especialmente al tiro cer­tero á grandes distancias, así como para le. s dedicados servicios de reconocimiento.::, puestos avanzados, cte. Estos no deben ser des­tin< ldos jamás al combate en masas. Como su importan ·ia capital estriba en la precisión del tiro, son escogidos cuidadosamente en­tr los mezo; de la población rural habituado á la caza, ó que tienen por ocupación el manejo de las arm:u de fuego. LA CA13ALLERÍA La caballería, por razón ¿e su efe ti o numérico, ocupa el segundo lugar en lo ejércitos. Lar .so tiemp , durante Lt EdJ.d Media, mantuvo entre la gen­te de armas el primer puc.:sto, siendo l núcleo de las fuerzas com­b: ltientes ; per e:;ta supremacía le fue mermada al compás del creciente desarrollo de las armas de fuego y de las brillantes con­diciones tácticas desplegadas por ld in íantena. El arma principal de la cab.:tllería e el caballJ: sobre este utilísimo animal descansan sus propiec.ladc car...tcten · ricas. La natur:1leza del c. b Jlo presta á la caballería dos cualidades esenciale , á saber : la rap1dez y f.¡ fuerza cL:l clrJq:u o fu.:rza im­pulsiva. A favor de 1 rapidez apare e súbitamente sobre el terreno del combate desd pur tos l jan os y ocultos ; se aprovecha con oportunid avanzados, en los reconocimientos del terreno y del enemigo, ora explorando, ora flanqueando la columna de marcha., el papel de la caballería es de primera y muy trascendental importancia. Y también es e~ta la única arma destinada á perseguir y acosar al cnemi o·o derrotado, obtenieneo por ello el n a ·or provecho y los más grandes, los más verdaderos resultados di;. 1a victoria. La fuerz::t d!!l choquz no es otra cosa que la fuerza fí ica del caballo lanzado á la carrera en la carga. Esta cualidad perm ite á la caballería desbaratar y dispersar los batallones, sobre todo i é50J ~::t 1 3:dJ pr._ ,:::t :1C ::~ :l.tO ·:nJ!l:~:L:; y d..: .L~:TI?U-~03 pJr el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BO!..ETI)l MILIT.\R 73 fuego dd fusil ó caií0n. Las dos cualidades arriba enunciadas pre-entan á la caballería cierta superioridad moral sobre la infantería, fundada en la dominadora influencia, que sobre el corazón huma­no ejercen e as masas que avanzan como un torbellino con ímpe­tu destructor. Manifiestamente aparece que esta arma tiene condicione negativas para la defensiva: su vida es el movimiento; su acción está en la carga, en el choque, en el combate al arma blanca y cu rpo á cuerpo. Todo en ella es agresivo : la oportunidad y la osadía deben acompañarla icmpre. s!j principales arma son el sable y la lanza, e] primero par­ticu] armente' : también usa las armas de fuego ; pero éstas son embarazosas á caballo, su tiro incierto, y sólo para especiales ser­ ·icios ::>uede emplearla, con fre ucncia, y ventajosamente también en lo raros casos en que se vea obligada á d fenderse á pie con la carabina. Aunque le csdn permitidos y aun prescritos los dos Grdenes de combate, ciertamente que el disperso no es ventajoso para la caballería durante la batal1a: en la unión, en la cohesión de sus jinetes y caballos reside tod.1 su fuerza, y de ellas surge todo su valor táctic >: car .~and >en dispersión de ~ aparece la fuerza impul­, iva qu en;en ra -la m 1sa y e n ella la fucrz. :l m ral que los hom­bres unido se pre tan recíprocamente. Conviene, no ob unte, qu-- la cLtb:.dlería sepa combatir en los dos órdcn<", y será mejor ~iquclla que con m:is oportunidad, inte­ligencia y pr ntit· d sepa pasar dd orden ahicrt al cerrad y recí­procamentc, u sando t.m pronto el arm blanca como la de fuego. Pero est<" perfeccior1amicnto de instr t ci .Jn que tan útil puede se r en la batalla, exige de parte del Jefe que dirige la cabJ.llería, suma habilidad y gran ojo táctico par.1 escoger el momento preci o de operar aquel cambio que sei'Í..l muy peligroso ejecutado fuera de lugar al frente de un adversario fuerte y . ereno. El terreno influye mucho en el empleo de esta arma, y más <.lentro del mismo campo de batalla que f, 1era de el: los menores obstáculos ó accidentes entorpecen, retardan ó paralizan p:)r com­pleto su acción : nccesi ta, por l tanto, un tereno llano, despejado y extenso, sobre el cual pueda con facilidad desplegar sus escua­drones y tomar sin tropiezos el necesario impulso y velocidad de la carga, sin que en su trayecto se deso··denen las filas y pierdan la trabaz qu~ :lV.l !JZ. an Lnt:lmente; se extiende CJmo utu larg2 c :d~n:l sobr;:; el t~rr.t J r i o e:1cm it ro; explora, inquiere y averi:su:t ! ~1 s itu:tci .~ n, fu ~ r.z.::t., y de s ignio., de ..: ste i sorprende los pueblos i pr JCura co.1Voy es de Ltcion es y mantiene una C0!1tinua comunicación CJ:1 su ~ trop:.ts á l..t ::; que t:.tmbi ' n sirve de den o velo ú e rtina p:.ua imp ~ 1 ;r bs agr,;;, i nes s ~ bita del contrario. Ella, dic:a por la infantería y más aún por la caballería enemiga; pero a.llí estan lo. e cuadrones para salir al encu~ntr ,. á p2s.:.tr de lo ~ da _n que puede haber suíi·ido durante la inacción. Fin::tlmentc la caballería es L1 última que deja el campo ; sostiene e~ orde:1 de una retirada, y con u continua movilidad, a:nagos de cargas y aun carga, á fondo contiene en respeto á un enem.igo osado por lo victorioso ; u.bre bs tropas é infundP. á ~sto una fuer¿a moral y un ánim,o para la retirada, que decaería, ~or completo si faltase en tan solemne momentos aquel poderoso ¡¡tuxiliar. Pero to,da. la impo,rtancia y e:icacia de los servicios de esta <;trma, depend~n en gran parte, en primer término, de· b calidad ~ in trucción dd caballo. Ni la inteligencia, ni el valor servirían. de nada, si la dp.ma de los caballos dejase qué de ear; si. esta_ po­derosa máqu,ina de obedeciendo las indicaciones y vo}uJ1tad del ji­~ etc, se convirtiese en su primer enemigo. Tiene la caballerÍ::t otras necesidades qu.é sati facer, aparte de l;as naturales á las demás armas; son la instrucción de los caballo , lftrga y delicada, la confección del equipo de m.ontura que ha de . ~ati facer; múltiples condiciones de sencillez, solidez y ligereza; por último, la_ doble instrucci6n del hombre como soldado y como. ·'-nete. El pasm.oso desar;roUo que hat~ alcanzaqo las ar:mas de (u .ego. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. (5 en nues D3 dí;r, y lvJ brillaatcs ensay.Js de ésta:; bs . pu::icn­cras veri :· .... adas en la:; CJcueb.) y Cl"11P·JS d(; tiro, h::! sido c:tt.t3a d~ que se haya creído por b m:ts:t gen~r.d, y alguno c·-t itorcs mili­~ ares así lo lnn at"lr;:Judo, qu ..... b c::tballen:t h t perdid.:> su Íl.1p8r.t::m­~ ia y utilidad en b guerra. Semejant(.; concepto es errúnco y p;¡;·ci:tl <Í todas luces. En primer lugar el tir (Jc fusil ó caiíú1) no tie;,e en el campo de b:t­talla b eficacia q u_ en el J_ maaiobr;1 ~ : b c:lUsa es ü iológi a, y está en el corazón, en el pul-o y en el ojo d 1 S')ldado, turb:tdos en paLto pot· los incidentes mora!e" y fí ·i os del combate. Pero es cvid ntc, además, que todo hecho de armas en su nleno de,:)arroJJo, p.res~nta entre SU" variadas peripe .... ia, y CU:.tnd el ~uego e ha sostenid.J hrgo tic.n1po, ._o ncntq favorables, ora de indeci ión, ora de desordeni ora en fin, o[r~.; ·idos por el terreno y la posición de las tropas, de que la caballerí::t puede aprovechar e p_ara cargar en la form :t que mís con en;J;a, e >11 la e pcran¿a de ob­tener, · ino la vi toria completa, ventajas p~rci:des, que m~rmen las fll;er.t-as del_ e1 emigo ú prv~ur._n ua r ,spir ú reaccion muy opor­tunos ·á fas propia fuerz:ls. L:1 moderna ped< . ~ciÓil de las armas de fuego no ha hecho inútil la exi tencia de la caballería, 11i meno su intervenci0n en los omb:tte . Han disminuíJo sí las ocasiones en que puede aquella apr vechar su car.icter capit,d, el ch?r¡a.!; la obliga á permanecer, iempre que es po ible, á mayor distancia y más á resguardo de la zona peligro :1 durante la acci0nj ha hecho, por último, má difíciL el oportuno e inteligente empleo de esta arma, porque hoy el Jefe, menos que antes puede p ··rder el tiempo y lo instante favorables, que on m_uy breve : nec sita apr v charl03 con ojo rápido y certero, al mismo tiempo que' poseído de calma y sangre fría, debe darse cuenta de la situa ión de la cosas, y en el in tante oportuno, vronto como el rayo, lanzar sus escuadrones á la carga, infundién­doles una ciega energía que no reconoz,ca obstáculos y que atropelle ~uanto se le oponga al paso en su furioso e m puje. G neralmente se compone esta arma de do ó tres clases ó institutos, á saber : cabaVería pesada, cahaUet:ía ligera, y á, veces \ambién, caballería mixta. Esta clasificación tiene su fun_damento c_n tres distintas c~.u.-. sa. , que son: 1 .a Las diferentes estaturas de los hombres, y alzada de lo:<~ caballo . 2.a La diferencia del armamento y el equipo .. 3·a La diferencia de sus empleos tácticos .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡6 BOLETÍN MILITAR MINISTERIO DE GUERRA RESOLUCION NUMERO I I I sobre pasaportes militares. Ministerio de Guerra.-Secci[n I :4 -Bagotá, 25 de Enero de I 897• Vistos los artículos 8, I4 y 16 de la Ley 39 de I896 y con .la facultad que al Gobierno concede el artículo 17 de la misma Ley SE RiiSUELVE: Solamente á lo Jefes, Oficiales y empleados administrativos del Ejército se les expedirán pa aportes militares para que puedan trasladarse, del lugar donde se encuentran á tiempo de ser llama­dos al servicio, ó de ser promovido al lugar donde fueren destina­dos ; ó para que puedan regresar á us domicilios si, hallándose en servicio excedentes por reorganización ; ó si se separan del Ejército de pués de haber permanecid en servicio siquiera seis meses continuos ó si la separación, en cualquier tiempo, es mo­tivada por enfermedad uficientemente comprobada. A los individuo d ... tropa se le dar<Ín auxilios de marcha en los ca o indicado en el artlcul ' 12 de Ja Ley 39 de I 896. Fuera de los caso anteriorm_nte indicados, bajo ningún pre­texto, ni por nino-ún motivo, se e pedirán pa aports militares.. Comuníque e y pub!íquese. El l\1inistro, PEDRO ANTO. ro MoLINA. DECRETO NÚMERO I3 DE I897 ( I 4 DE E N ERO), reglamentario del Ram o de Bienes de militares muertos en servicio activo. El Yic]presidente de /:; R epública , encargadJ del Poder Ejecutivo, CO. -siDERANDO : Que el Código ~Jilitar no reglamentó el procedimie;ato para ~segurar los bienes que dejan los militares muertos en servicio ac­t: ivo; y Que hay necesid:1d de llenar este vacb á fin de gara!'ltizar los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 77 derechDs de las personas ó de las entidades á quienes hayan de co­rresponderles, conforme á la Ley, los bienes índicados, DECRETA: Art. I.° Cuando un militar muera encon .. rándosc en servicio, haya ó no otorgado testamento, el Jefe superior d"" las fuerzas á que aquél pertenecía proceded dentro de las veinticuatro horas si­guientes al momcnt de la defunción, aso iado de tres testigos que no sean individuos militares á hacer riguroso inventario y avalúo de los bienes del finado. Art. 2. 0 Practicado el inventario se guardará el original en el Archivo del Cuerpo, Escuadrón, Compai1 ía suelta ó Cuartel General á que el militar difunto perteneciera; y copias autoriza­das se enviarán una al Estado Mayor General para íncluír la cuen­ta en la Contabilidad general del Ramo; otra al Ministerio de Guerra para publicarla en el Diario Oficial y otra al empleado en quien se depo iten Jos bienes inventariado . Art. 3·° Cuando el militar que falleciere sea el Jefe de una Compañía, Escuadrón ó Batallón las diligencias de que tratan los artículos anteriores, las practicará el Jefe ú Oficial á quien, por sucesión de mando le corresponda encargarse del puesto que el di­funto ocupaba. Art. 4.° Cuando la defunción del militar ocurriere en mar­cha ó en acantonamiento fuera de la poblaciones, las diligencias de inventario se pr.1cticarán en el campamento y los bienes se re­mitirán con la debida seg uridad y sin tardanza, al respccti vo Ad­ministrador de Hacienda Nacional, Departamental ó Municipal que resida en la cabecera del Municipi más cercano, para · los efectos del depó ito. Art. 5.0 Los bienes y valores de la sucesi<)n, sea testamenta­ria ó intestada, serán entregados, en calidad de depósit , por el funcionario que practicó d inventario al respectivo Administrador de Hacienda Nacional, Departamental ó Municipal que resida en el lugar donde el militar falleció y exigirá un recibo por duplicado para conservar un ejemplar de él en el Archivo del corre pendien­te Cuerpo, Escuadrón, Compañ 1a suelta ó Cuartel General, y remita el otro al Estado .1.\Aayor General, junto con las copias del inventario. Art. 6.0 Si el militar dejare herederos testamentarios ó abintes­tato, ó acreedores, el Administrador de Hacienda que haya recibido en depósito los bienes, los entregará á aquéllos previa orden de la Autoridad judicial competente. § Es deber del Administrador de Hacienda dar -en este e~ al Estado Mayor General y al respectivo Comandante de la Com- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~Q¡_ETÍ1.¡ MiLITAR paiíía suelta.g "f>éüadr~n, Cu~rpo ú Cuartel Gc~•crZ!l aviso de h1. entrega. . . Art. 7. 0 S! dentr~ de un a~io después de la publicación de1 inventario en ~1 Dia?iJ ()jici~!) no se presentar n herederos ó acreedm·es del diflinto, re la:nando l :; bienes, el Administrador de Haci~nda que los tenga en depósito, los remitirá á la Tesorería del lv1on-::epío I\ nrt.:11, á fin de q·1e continúen allí, tambien en dc­pG" it , micnt!'.l llega el momento de adjudicarlos defin~tivamentc al fv1ontepív con arreglo :í b disposiciones pe1 tÍncntec; de la Ley orgánica del VíontepÍo ~./(ilitar. Art. 8. 0 Tarr pronto como el 1'esofe!'o del l'v1ontepfo reciba de bs Administradores de' Hacienda los bierú~s y valores dejados por algún militar difunto, remitir.l una relación e, acta de ellos al, Estado Mayor General par't compararla con el inventario y exigir' Je quien corr 'sponda, si b compa1 ación no resultare conforme, los valores 0 b. enes que raltcn; y para anotELlO 1\,fUTIS. ,,.. __ DE ACUERno con 1 s dispc. icione contenidas en la Ley 3<;) de I 896, y en el Decrct númcr 562 tlc 2.4 Je Octubre, Jel mi·­mo ano, acaba de publicar el ·renicnte Coronel Pc::dro A. Pcdra:.r,a un fol1eto correctamente editado que omprcnde los cuadros de li­quidacicín de u ·ldo y sobre sueldos militare . Es incalculable la urna de trabajo y tiempc f}t e horrará l; obra mencio;1ada cuya utilidad es más que todo provecho. a para la e actitud de la cuen-­tas, puesto rrie;-I­tcs, dictó las siguientes provid .... ncias: Concedió al 'I'enient~ Aurelio Perilla b li encía indefinida que solicitó para separarse de b 4·n Compaí1ía del Batallón Grana­deros número 8.0 Ascendió á Teniente efectivo al Subteniente Vidal U maí1a que servía en la r ." Compaííía del mismo Cuerpo y lo destinó á la 4·" en la vacante que deja el Teniente Perilla. A -cendiú á Subteniente efectivo al Sargento r. 0 Alejandro Forcr S., q te sirve en el mencionad Batallón y lo destinó á L1 I: Compa!1Í.1 en lugar del Subteniente U maiia. Ascendió á Subteniente efectivo al Sargento !. 0 Edmundo García que irve en el Batallón Pichincha núm-:..r 23 y 1 destinó á la 3·" Comp:úíía del mism Cuerpo en la vacante que allí quedó por haberse concedido Ji ·cncia indc11ni ch al Subteniente Dimas Perilla. Ascendió á S,1rgento rviay res efectivo á los C..tpitancs Víc­tor Manuel Hcrnández, y Pompilio Hurtado que sirven en los l3atallones Colombia número 22 y Junín número r8 re pectiva-_ mente. Nombró Habilitad del D .nalh) n N ú:iez númer 9, al Ca­pitán Fernando V ergara en lu6ar del seJÍor Jos ' M. Flórez que ·no acepto el de tino. ASCENSOS AP!tOJAD:)S POR 'CL SE. D:J L>J" !8)6 TE;'lE. TES CORONELES EfEC'TI\'OS M:mucl l\tLuía Leal, J ni io Escall6n, lsm·1cl A randa, An ::onio Are­nas G., Guillermo R. Calderón, Rafael Colmenare s, Carl os Dávib, Laureaao García R., Jesús Gómcz, Gui!Lrnn Hcrnández, Ernesto Lo­sada, Nicanor M. Llacb, Eusebio Maldonado, Antonio Mcri:t.alde, Pe­dro A. Pedraz.a, Pedro PuliJo, Tcodoro I amírez, Daniel Serrano, Flo­rentino Serr.mo, Clemente Barreto, francisco Camacho B., Juan F. Botero, Rubén E. Gaviria, Pedro A. Gutiérrcz, Juan 13. Jaram~llo, Ar­ccsio Pcl:tcz, Hcliodoro PcLlcz, Sótcro Pcláez, Nicanor Uribe, José Antonio Villegas, José Jesús Villcgas, Joaquín Caicedo Albán, Alcides Arzayús, Telésforo Morales, rv1arcos E. Soto, Antonio Cotes, Francisco Franco, Francisco Alvarez, José Jaspe, Arturo E. Echeona, Alejandro Pombo, José Angel Calderón, Misa cl Chaves, Trino García, J csé Apiaés, Erniliano Castillo, Calixto D. Esparragoza. Tomás Carboncll W. (Cmtinuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 5

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 9

Por: | Fecha: 06/03/1897

Año I Bogot:í, ~Tarzo G de 1 !17. Ntímero u.o BOLETIN lVIILITAR --··--- ORGANO DEL Mil ISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO --··--- Director) ALEJANDRO POSAD . .<\. Son colaboradores natos de este periódico, todos los 'Jefes y Oficiales del Ejército de la República. EL PU ~ BLO Y EL ~JÉRCITO ( COLAllORACIÓ~) En Ja conciencia de todos Jos colombianos está latente el hecho d que Jos Gobiernos anteriores á la Regencracién, habían descuidado un tant poner ~u infiucncia oficial al ~ervicio del progr so moral de estas dos entidades que cons­tituyen, bien dirigidas, Jas fuerzas vivas de Ja ación. Y cuando decin1os pueblo, es entendid que q t:'eren1os hablar nó del pueblo en general que está ~ nnado, con1o se sabe, de los individuos de todas Jas clases sociales; sino de aquella parte que se compone de agricultor s y artesanos, esto es el pueblo p bre. Desde Ja administración de r 8 8 r, los artesanos fueron n1i­rados con special deferencia por Jos altos dignatarios, y las obras públicas tu-vieron ancha extensión á fin de que tenien­do Jos trabajadores abund~ncia de trabajo Jes fuera n1ás llevadera su natural penuria. Los jornales fueron subiendo desde entonces y el Gobierno ha gastado n1illones en obras de aseo y ornato y sigue gastando con el n1isn1o objeto é idéntico fin. Carreteras, ferrocarriles, edificios suntuosos, luz eléctri­ca, acueductos, etc. han sido n1inas inagotables en donde los jornaleros encuentran ocupación constante y bien ren1unera­da ·; pues el Gobierno no solo ha atendido á esta necesidad material, sino que es notable su afán por Ja prosperidad Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 130 BOL.éTÍN MILÍTAR inoral de esta clase de la sociedad antes descuidada. . El Instituto Nacional de artesanos, en donde recíbeti lecciones nocturnas los que, por atender á sus necesidades de fan1ilia, no pueden educar su inteligencia, es un plantel que reve-la el interés del Gobierno en la prosperidad del gr€n1io de trabajadores. En el año pasado se matricularon mil y tantos alunl­nos, de los cuales la quinta parte por lo n1enos recibió y aprovechó lecciones de Lectura, Escritura, Aritmética, Geo.:.. n1etría, Dibujo linial é Historia Patria .. El Instituto Salesiano, atiende á los huérfanos, los man~ tiene y los educa enseñando las n1isn1as n1aterias aden1ás de la música y el canto. El Instituto de Desamparados, ha recibido nuevo im­pulso desde que están á su servicio los "Hermanos Cristia­nos" personajes de idoneidad no contradicha para esta el~ de escuelas de beneficencia. La Escuela de Bellas Artes, plantel que está un pel­daño n1ás alto en la escala de los conocin1ientos artísticos, en donde se aprende la Arquitectura, el Grabado, la Orna­nl ntación, la scultura y el Dibujo n todas sus forn1as, cuenta entre sus n1atriculados individuos que sin necesidad de obtener alin1entación gratuita, están en can1ino, siguien­do las enseñanzas del plantel, de adquirir elementos que les den n1ás tarde una posición desahogada é independiente .. Los profesores de estos diversos centros de enseñanza acusan una suma mensual no despreciable, que el Gobierno gasta con agrado, y el Ministro de Instrucción Pública les tiene especial cariño y se interesa por ellos. . El cr aller Modelo, protegido tan1bién por el Gobierno; tiene entre otros el nobilísimo objeto de enseñar á los que quieran la herrería, ]a armería, la fundición y la mecánica, sin que tengan que pagar nada, y antes bien ganando pau­latinanlente con qué ayudar á sufragar el gasto de sus pro­pias necesidades. Establecinlientos de esta clase, de estas condiciones y con estas garantías son un vaticinio de pros­peridad. Estas son pruebas tangibles de que el Gobierno se in­teresa por la suertt> del pueblo pobre para que éste, aunlen­tando sus conocin1ientos artísticos é intelectuales, esté en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOl.ETfN MI'IITAR ha.yores aptitudes para aumentar su prosp~ridad. El pueblo trabajador conoce perfectan1ente estas ventajas que el Go­bierno 1~ proporciona, y de aquí que est" sien1pre dispuesto á sostener la paz y las instituciones actuales. . Así como Jos legisladores de I 867 levantaron n1uy alto la gratitud nacional hacia los próceres de la Indep~n­dencia, antes descuidados por la República, d cretando que las viudas é hijos de aquéllos obtuvieran una recon1pensa; así el Congreso de 1896 se propuso levantar muy alto la institución n1ilitar, dulcificando la tarea del soldado, aun1entando su sueldo y echando las bases de un nuevo Código Militar, en el cúal ncuentr el s rvidor armado ga-; t"antía á su derecho de ciudadano, sin faltar por esto á lo que se debe á la disciplina, sin la cual el ej~rcito no mer cería este non1bre. No hace tr s años que 1 soldado, soportando las pe­nurias consiguientes á su profesi?n, tenía como ración dia­ria cuarenta e ntavos ; y cuando cnD rn1aba, esa ración dia­ria pasaba al contratista ó Síndico del Hospital Militar para pagar su estancia allí el tien1po que durase su enfer­n1edarl. Hoy el soldado, n1ejor atendido que antes, gana se tenta y cinco centavos diarios, y no se deduce de ese diario lo que se gaste para él en alin1ento y n1edicinas cuando sus n1ales físicos lo Jleven allí. Antes, cuando un soldado ra víctima de nfern1edad repentina, era conducido al Hospital en una frazada, con1o un fardo que se trasporta á su destino. Hoy, en todos los Cuerpos se tienen can1illas especiales en Jas que el enfern1o es llevado cómodan1ente á donde sea necesario para su pronta reposición. _ Los Jefes de los Cuerpos no descuidan las prescripcio­nes de la Higiene, para que sus soldados estén siempre en el mejor estado de salud posible : vigilan la clase y calidad de alimentos que las vivanderas llevan á los cuarteles; el. aseo diario se cumple escrupulosan1enee y el baño de cuer:­po en agua corriente, una vez por sen1ana, conserva en el veterano agilidad de n1Úsculos y robustez de espíritu, cua­lidades inherentes á la profesión de las arn1as. _ En sun1a, el soldado de hoy es n1uy diferente, ate.ndi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~32 BOLETÍN MILITAR didas las ventajas que el Gobierno le proporciona, al sol­dado rie antes; ya no aterra al can1pesino, ni al jornalero la idt>a de entrar en filas en caso de neces idad; y si esas ventajas continúan ensanchando su esfera de acción, !legará día en que se necesiten certificados de idoneidad é influen­cias particulares para ser admitido y dado de alta en los Cuerpos del Ejército. Febrero ro de r 897, __ _. . ._ LEGISLACIÓN MILITAR. ( 18 DE NOVIEMIIRE),. por fa cual se crea una Escuela Milítar. El Congreso de C-olombia DECRETA~ Art. 1.° Créase, con residencia en la capítal de la R epública, Uf1 Establecimiento de enseñanza denominado "Escuela Militar," que cos­teará el Tesoro de la Nación y dependerá directamente del Ministe-áo de Guerra. Art. 2.o La Escuela Militar se destina á formar Oficiales instruf­dos en la ciencia y en el arte de la guerra para llenar las vacantes que ocurran en el Ejército Nacional. Art. 3.0 La Escuela Militar tendrá los iguicntes empleados: Un Director que será el Jefe del Establecimiento, á quien estarán subordinados todos los demás empleados y los alumnos de la Escuela; Un Subdfrector ó Inspector; Un Comandante ó Jefe del Batall ón de Cadetes, con el cargo e~­pecial de enseñar á éste prácticamente las tácticas de infantería, artille­ría y caballería; Un Secretario; Cuatro Ayudantes, de los cuales el Gobierno des-tinará uno para Síndico de la Escuela; Un Portero; El número de Profesores que sea necesario para dar las enseñanzas, y el número de sirvientes índíspensabte para el asco y demás necesida­des de la Escuela. Art. 4.o El Gobierno nombrará y removerá libremente los emplea­dos del Establecimiento, á excepción de los sirvientes que son designa do& por el Director .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETiN MILITAR 1 33 Art. 5.0 Habrá en la Escuela un Consejo Directivo, que se com-ondrá y funcionará de la manera como se disponga en los reglamentos ~ue, con aprobación del Ministerio de Guerra, deberá dictar el primer Rector de la Escuela dentro d' los treinta primeros días de la apertura dt:l Establecimiento. Para lo relacionado con e1 régimen etonóm1co de la Escuela, el Consejo e compondrá del Director, el Subdirector, el Síndico y un Profc or dcs)gnado por el Gobierno. Art. 6.o En la Escuela habr,í tantos alumnos becados cuantos co­rrespondan á dos por cada Compañía de Batallón de que conste el Ejér­cito permanente. La elección de estos alumnos e hará por c1 Gobierng á propuesta en terna del Comandante General y del Jefe de Estado Ma­yor de la Di vi -i6n, quienes procederán en la pre entaci 'n de aquélla, de acuerdo con lo reglamentos que die te el mismo Gobierno. Art. 7.o El sostenimie nto de los alumnos que corresponden á cada Batallón e hará de los fondos del mismo; para lo cual cada Cr1pittÍll de C?mpfliíía ltartí incln:r en la situación diaria de la suya, como Sargentos primeros, á los alumnos que le correspondan. Art. 8.0 Para se r alumno d<: la Escuela Militar se necesitan estos requi itos: 1.0 Tener de diez y sei. á veintJlÍn años de edad, lo que se com­probará con la respectiva partida de bautismo; 2.n No padecer enfermedad contagio a ni tener defecto fí ico que inhabilite para el servicio militar, circun rancia que e acreditará con declaraciones juradas de tres médicos graduado ; 3. 0 Ser de muy buena conducta, lo que se comprobará con cer­tificados de los Directore de bs EJtab!ecimientos en donde lzttbiera cursa­do ó en stJ defecto, dd Ptírnco y del A!ctZ!de del Municipio de su veri?Jdtld,· 4.0 Habe ·hecho sati .factoriamente en algún Establecimiento de instrucción los cursos de las Escuelas superiores nacionale, lo que se comprobará con Jos respectivos certificados; y v> Ilaber otorgado c1 padre ó represen tan te legal del alumno el documento de que trata el artículo siguiente. Art. 9.0 Todo alumno de la E cuela Militar se obligará á prestar sus servicios en el Ejército de la República durante cinco años en el grado que le corresponda~ de pués de haber terminado sus estudios. Esta obligación se contraerá por medio de escritura pública y se a egurará. con fiador abonado, para responder al Gobierno de la suma in ertida en la educación del alumno, si éste abandonare los eH u dios, fuere expulsado conforme al reglamento, ó no pudiere ganar los cursos, ó no prestare sus servicios en el Ejército. D el cumplimiento de las obligaciones contraídas sólo puede exi­mirse un alumno por causa de enfermedad crónica comprobada y que inhabilite para el ervicio militar. Art. 10. El Director de la Escut'la no podrá dar de alta en ella á ningún alumno que haya dejado de cumplir las formalidades indicadas en los artículos anteriores. Art. 11. No se admitirán en la Escuela alumnos externos ni alum­nos distintos de los de que tratan los artículos anteriores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~34 BOLETÍN MILITAR Art. u. En caso de que por las reorganizaciones que el Gobierno hiciere en el Ejército permanente quedaren eliminados uno ó más bata-· patalloncs, los alunwos correspondientes á ésto~ continuarán incorpora-· aos en el cuartel general de la respecti a División 6 Tefatura Militar. Cuando · el número de batallones del Ejército permanente fuere aumentado, por cada nno de éstos habrá lugar á designar los alumnos que les cor espondan. 1 Art. 1 3· El Gobierno determinará y distribuirá en los af\os que onsidere necesarios, Jos cur os que deben con.:.tituír el plan de ense­fianza en la E'lcuela Militar. Art. 14. Los ' alumnos se considerarán al entrar á la Escuela, cade­tes ó soldados; pero pueden a5ccnder, según sus méritos, y de acuerdo .. on el Reglamento. A1 salir de la Escuela, el alumno que no tenga gra- ' do de Oficial, -adquiere de hecho el de Subteniente, siempre que hu­biere ganado todos los cursos de la misma Escuela. 1 Art. 1 S· En el E taLlecimicnto se dará habitaci6n y alimentos á. sus empleados, á excepción de Jos F rofesores. Art. I 6. El Ministerio de Guerra será el ordenador de todos los gastos que ocasione la Escuela Militar, que serán cubiertO'S por el Pa-· gador C~.,'ntral. · ,. A t. · I 7· El Gobierno queda autorizado para organizar la Escuela Militar sobn~ las bases de la presente Ley, dándole los reglamentos que estime convenientes para la buena marcha de ella. · · Alt. I 8 Facúltas al G obierno para qu pueda destinar á local de la E5C u e la M_ilitar algunos de lo edificios de propit:dad nacional exis~ rentes en Bogotá y para que si no lo hubiere adecuado, ptleda adquirirlo por compra ó arrendamiento. ' Art. 19. Autorizase igualm ntc al Gobierno para que pueda nom­~ rar hasta seis Profesore s ex tranjcros que hayan hecho sus estudios en la Escuelas de guerra de alguno de los Estadds europeos. ' Art." 2.0. El Gobierno podrá también em iar á l.ás Escuelas de gue~ rra de que ·trata 'el art( u lo anterior, hasta doce Oficiales del Ejército permanente para que · hagan n ellas los estudios tcóricbs y prácticos ne~ ce ario ,- on la ·Londición d~ vol ver, terminados qu~ can éstos, á dar en el mismo Ejército la instrucción práctica en los rainos del arte militar. · Los Oficiales de que trata este artículo se considerarán incorpora~ dos en el Ejército permanente para los efecto fiscales y ·deberán prestar una fianza para responder de los gastos qne su educa i9n ocasione al · Tesoro Público, en caso de que por culpa de ellos no ' tcrminarcn los estudio en el respectivo Esta~lccimi~nto, 6 dejaren de cun1plir al con~ clufrlos la obligación de que trata cr artfclllo anterior. Art. z I. La Escuela Mjlitar empezará á funcümar el 1.0 de Fe­brero próximo, y el Poder Ejecutivo queda autorizado para di poner lo que crea cohvcnicntc á fin de allanar las dificultad s 6 vados que se presenten en ejecución d la Ley. Dada en l3ogotá, á 16 de Noviembre de 1896. El Presidente' d~l Senado, · RAEABL M. pALACIO. El Presidente de la Cámara de Representantes, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITRA 135 IGNACIO PALÁU. El Secretario del Senado, Camilo Sánchez. El Secretario de la Cámara ele Representantes, Mig~el A. Peñaredonda. Gobierno Ejecutivo .. - Bogotá, 18 de Nozli.embre de 1896. Publíquese y ejecútese. ,f:l Minist{o de G~crra, (L. S.) M. A. CARO. AvRF.L~o M trns. ------.. ~-------- EPISODIO DE LA CAMPAÑA DE AUSTRIA.-! 809. (General Barón de Marbot.- MEMOR:{As) .. (Conclus ión) .. Varios de ellos n.os tocaron sin que, afortunadamente, causa­ran ningún accidente grave; in embargo, temí por un momento que la corriente qu,e n.os empujaba con violencia y sobre la cual ganaban muy poco nuestros rern.os, sin permitirnos llevar la obli­cuidad necesaria, n,os arrastrase más abajo del campamento en.emi.­go, lo cual habría. h.echo fallar nuestra expedición. Por fin. á fu~rza de remo habíamos logrado recorrer las tres cuartas partes del tra­yecto cuando, á pesar. de la oscuridad,. noté sobre las aguas una enorme masa negra y, un instante después un roce agudo se hizo ~entir; algunas ramas vinieron á toGarnos la cara y la embarcación se detuvo ! ... Interrogado el patrón nos responde que habíamos dado en un islote cubierto de árboles que ia inundación. había ta­pado casi completamente. Para abrirse paso fue n~cesario emplear las hachas y cortar, á tientas, el ramaje que nos detenía; con­seguido esto y una vez que h~bimos franqueado el obstáculo, encontrámos una corriente menos impetuosa que en la mitad del río, merced á lo cual alcanzamos por fin la o~illa izquierda, al frente del campamento austriaco . Esta orilla se hallaba limitada por gran cantidad. de plantas acuáticas, muy tupidas, que avanzando en forma de bóveda sobre la orilla escarpada, hacían el acceso en extremo difícil; pero, al mis_ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLET1N MILITAR. mo tiempo nos prestaban importante servicio pue impedían que del campamento pudiesen distinguir nue tra barca. Los fuegos del vivac iluminaban la ribera y la sombra que proyectaban los árboles sobre nosotros, nos dejaba en completa oscuridad. Dejé entonces que la embarcación se deslízara suavemente por la orilla buscando con la mirada algún sitio donde pudiésemos desembarcar. De re­pente se nos pre entó una pendiente suave, practicada por los ene­migo ·, con el fin de que hombres y caballos de su campamento pudiesen con facilidad llegar hasta el agua. El sargento Tanza en siguida entre los sauces una de las piedras que llevábamos Yistas, la cuerda se enreda al rededor de un tronco y el bote se detiene contra la tier.·a á uno ó dos pies de la rampa. Calculé que sería entonces media noche. Los au triaco , que se hallaban separados de los franceses por la inmen idacl del Danubio el sbordaclo, se sentían en tan compl ta seguridad que, excepto Ios centinelas, todos dor­mían profundamente. En guerra es la costumbre, ea cual fuere Ia dí tancia que se­para al enemigo, que los cañones y centinelas den frente hacia éL U na batería colocada delante dci campamento, estaba dirigida ha­ia el río, y los centLn las que se paseaban en la parte alta de la playa, no podían vernos á causa de los árbole al pa o que yo po1· entre la ramas alcanzaba á divisar una gran parte de lo vivac . Has ta allí mi mi ión había resultaJo aún más feliz de lo que yo mismo hubiera podido esperar; pero para que el éxito fuera ompleto era preci o coger un pri sionero; tal operación, ejecutada á cincuenta pa . o de di rancia d e varios mile de enemigo , me pa­re ía muy d ifícil! .... Sin embargo, había que hacer algo. Di­puse que 1,) cin o marineros se te ; lo levan­tamos hasta ponerlo en brazos del granadero que estaba en la pun­ta, el cual lo hizo acostar boca abajo al lado de los marineros. Du­rante la operación: el vestido del austriaco me convenció con gran disgusto de que no era precisamente un soldado lo que teníamos en nuestro poder, ino un ordenanza de oficial. Más me habría gu tado coge1 á un combatiente; porque sin duda los datos que de él hubiera pouido obtener, serían más positi­vo ; sin embargo, á falta de algo mejor, iba á contentarme con lo que tenía, cuando vi en la parte alta de la rampa á dos militares, cada uno de los cuales llevaba la punta de un palo de donde pendía una gran va ija de metal. Comprendí que habría sido impo ible embarcarse de nuevo sin ser vistos, pue lo hombres se hallaban á unos pocos pasos de la orilla. En consecuencia, por señas ordené á mis granaderos que se ocultasen de nuevo y no bien lo dos austriacos se inclinaron para llenar su caldero, cuando fueron cogidos por detrás por brazos vi­goro os que les sumergieron la cabeza en el agua por temor de que tratasen de oponer re i tencia 11 ando de us sables que lleva­ban al cinto : era preci o aturdirlo . Con eguido esto, se acaron de nuevo, se les tapó la boca con pañuelos llenos de arena y con la punta de nue tros sable en el pecho se les obligó á entrar en la bar ·a donde fueron colocados al lado del ordenanza. Terminada la operacivn subí á bordo eguido del caporal y de los granadero . Hasta aquí todo iba muy bien. Hice entonces que e levan­taran los marineros y tomaran sus remos y mandé soltar el extre­mo de la cuerda que nos sostenía contra la ribera; pero se había mojado tánto y la fuerza que hacía la embarcación para re istir la violencia de la corriente había apretado de tal modo el nudo, que fue i mpo ible desatarlo. Hubo qu cort"r la cuerda en lo cual se emplearon dos ó tres minutos, pero por más cuidadosamente que se hiciera la operación, las sacudidas que recibía el cable, envuelto como estaba en uno de los tronco , imprimieron fL!erte movimien­to al ramaje de los árboles vecinos, de lo cual resultó un ruido tal, que llamó la atención del centinela; éste se aproxima á la ori­lla, no ve nue tra barquilla pero sí nota la agitación de los remos que aumentaban el ruido y grita en seguida: "Tf/er da!" (Ouién vive!) No obtiene respuesta alguna. Grita nuevamen­te el centinela enemigo : nosotros guardamos el mismo si­lencio y continuamos trabajando . . . . La angustia .era mor­tal. Después de haber arrontado tántos peligros, habría sido cruel venir á fracasar en el puerto. . . . Por fin, por fin se corta la cuerda y el bote recibe empuje violento de la corriente. Pero ape­nas salió de la bóveda que el ramaje formaba sobre nuestras cabe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLITÍN MILIT-AR zas, cuando iluminado por los resplandores del vivac es · divisadq por el austriaco que grita: A las armas/ y dispara sobre nosotros ~ Nadie resultó herido; pero al ruido de la detonación todas las tropas. del campamento se levantan precipitadamente, y los artilleros, cu­yas piezas dirigidas hacia el Danubio estaban todas cargadas, me hacen el honor de disparar sobre mi humilde embarcación ! Mi corazón se estremeció de alegría al sentir la detonación que sm duda habÍJ. sido oída por el Emperador y el Mariscal Lannes; mis ojos se dirigieron hacia el convento de Molk, en el cual, no obs­tante la distancia, no había ce3ado de ver numerosas ventanas abiertas. En aquel momento quizá todas se abrieron, pero la luz de una sola me parecí ó aumentar en vivacidad: era la inmensa. ventan.a del balcón donde nos habíamos asomado que, gracias á sus dimensiones, proyectaba á lo lejos su luz sobre las aguas del río; ~1:.a evidente que acababan de abrirla al sentir el estallido del cañón, lo cual me hizo pensar que el Emperador y los Mariscales estaban en el balcón; que sabían que había llegado al campo enemigo en. la ribera izquierda y que hacían votos por mi feliz regreso. Este. pensamiento excitó aún más mi valor, ha ta el punto de no prestar (linguna atención á la balas de cañón, las que, por otra parte, eran poco peligro as si se tenía en cuenta que la velocidad de la corriente nos arras traba con tánta rapidez, que era impo ible que lo artille­ro pudieran apuntar con preci ión; muy de malas habríamos de estar para que nos hubieran tocado; e cierto que una sola habría bastado para de trozar. nue tra ba1 quilla y sumergirnos en el abis­mo) p~ro todas fueron. á perder e en el Danubio. ' Pron.to estu irnos. fuera del alcance de los enemigos y pude. concebir nuevamente. la esperanza de que mi empresa tuviera un feliz desenlace. Sin em,bargo, aún no se habífl,n allanado todos los peligros, pues tenía,mos que volver á cruzar el río que conti­nuaba arrastrando grandes troncos ; varia,s veces nos vimos lanza­dos sobre islas sumergidas. y allí el oculto ramaje de sus tupidos: árboles nos detuvo algún tiempo, pero al fin con eguimos á fuerza de vigorosa lucha aproximarnos á la orilla derecha, más de dos le­guas abajo de Molk. A .quí un nuevo temor vino á asaltarme: podía, ver desde donde estaba las hogueras de u.n campamento, pero nada_ había que me asegurase que éste pertenecía á un regimiento fran­cés, porque el enemigo tenía fuerzas en ambas riberas y yo sabía. que en la de la derecha, la avanzada del Mariscal Lannes se encon ... . traba á poca distancia de Molk, en presencia de un cuerpo aus­triaco situado en Saint-Polten. Era evidente que nuestro ejército debíil avanzar á la madru­gada; pero, habría prin~ipiado . á moverse y ocupaba aquel punto? ¿ Las hogueras que veía estaban rod~a~as: de af11igos ó de enemigos? · Temí por un momento que la corriente me hubiese arrastrado dema- . !liado abajo; pero pronto m~ sacó de dfldas el sonido de las cornetas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .BOLETÍN MILITAR que tocaban diana á un regimientro de caballería íi·ancesa. Ha­biendo, pues, cesado toda incertidumbre, nos dirigimos á fuerza de remo hacia la playa, en donde la aurora que comenzaba á brillar, nos permitió d~ tinguir una aldea; á poca distancia de ella nos hallábamos cuando se oyó cerca un disparo de mosquete y una bala silbó por nuestros oidos ! .... Era indudable que el centi­nela francés nos había tomado por enemigos. Este caso no estaba previsto y no sabía · yo cómo hacer para que nos reconociesen, cuando se me ocurrió la feliz idea de hacer gritar repetidas ve­ces á mis gr.anaderos : ¡ f/iva el Emterador! Esto no habría de ~astar para convencerlos de que estaban en error y que, en efecto eramos fl' anceses; pero sí llamar~a la atención de los oficiales quie­nes, rodeados como estaban de soldados, no' podían temer nada de nue tro escaso número y no permitirían que se d'i parara sobre nos­otros antes de saber si éramos franceses ó austt iacos. En efecto, momentos más tarde me recibía en tierra el Coronel Gautrin y el (). 0 de húsares que pertenecía al cuerpo de ejército del Mari cal ~annes. Media legua más abajo que hubiéramos abordado, ha­~ ríamos caído sin duda entr~ las avanzadas enemigas. El Coronel de húsares me hizo dar un caballo y dos carros, en los cuales coloqué á mis granaderos, marineros y prisioneros y con mi pequeña carabana me dirigí á Molk. Durante el trayecto, el caporal, de orden mía, interrogó á los prisioneros, y por el}ps supe con gran placer que el campo de donde los hab~amos tomado per­tenecía al Cuerpo del General Hiller, el mismo cuya po ición tan vivamente deseaba conocer el Emperador. No quedaba duda: el General Hiller se había incorporado al Príncipe Carlos y no había riesgo de combate' en la vía que llevá­bamos; Napoleón, que no tení,a al frente más que la caballería ene­miga colocada adelante de Saint-Polten, podía avanzar con toda se­~ uridad hasta Viena, de donde no estábamos sino á tres peque­ñas jornadas. Cuando hube obtenido estos datos lancé mi caballo al galope para llevarlos al Emperador lo más pronto posible. Era yá enteramente de día cuando llegué á las puertas del monasterio. La población íntegra de Molk obstruía todas las en­tradas y de entre elta' se levantaban los desgarradores gritos de las mujeres, hijos, padres y multitud de amigos de los marineros que me había llevado la víspera; todos me rodearon apenas me vieron, y afortunadamente pude calmar sus vivas inquietudes asegurándoles que aquellos por quie!JeS me preguntaban estaban sanos y salvos, y que en breves instantes los verían. Un inmenso grito de júbilo se levantó del seno de la multitud. Según se le había ordenado, el oficial de guardia, tan Iuégo como se convenció de que era yo en persona el que estaba presen .... te, corrió á dar parte á los ayudantes de servicio para que éstos avi­saran al Emperador mi llegada. En un instante todos los que e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. f4.0 BOLETIN MILITAR hallaban en el palacio estuvieron en pie; el buen Mariscal Lannes vino donde mí, me abrazó cordialmente y me condujo cerca del Emperador á quien dijo: "Hélo aquí, Majestad ! Bien sabía yo que volvería! Trae tres prisioneros del Cuerpo del General Hiller!" Napoleón me recibió de la mejor manera posible y aunque estaba completamente mojado y embarrado me puso la mano en el hom­bro sin olvidar su mayor prueba de satisfacción, el pellizco en la oreja. Imagináos qué tántas preguntas se me harían ! El Empera­dor quiso conocer hasta los más pequeños detalles de cuanto hu­biese acontecido durante mi peligrosa empresa y cuando hube ter­minado mi relato, Su Majestad me dijo: "Estoy muy contento con u ted, señor Jefe de Escuadrén Marbot ! " Esto equivalía á un despacho. (Traducido para el BoLETfN MILI'rAR). ---·-- - EN El EJERCITO EL Mr ISTERIO de Guerra, en Oficio número 7,164, fechado el 12 de los corrie nte, dice á la Coma ndancia en Jefe lo siguiente: "El Capitán Je ú Rocha, que ervía en día pa adosen el Ba­tallón 'l'encrife como Ayudante Mayor, fue declarado en u o de li­cencia indefinida por haber e recibido noticia de que era desafecto al Gobiern.o. "Habiendo dicho Ofi ial de5Vanecido la imputación menciona­da, el Poder Ejecutivo, con fecha 13 de Febrero lo llamó al servi­cio activo y lo destinó al puesto de Ayudante Mayor del Batallón M'tfz:z en la vacante que dejó el Capitán Fernando Vergara F., á quien se nombró Habilitado del mismo Cuerpo." EL PonER EJECUTivo, por Decreto de fecha 8 del presente mes, dictó las siguientes di sposiciones: Llamó al servicio activo al Coronel José María Hernández y lo destinó al Estado 1\!Iayor General del Ejército como ¡er Ayu­dante General. Nombró al señor José María López Serna, Ayudante de Es­tado Mayor de la 4·a División, asimilado á Sargento Mayor para los efectos fiscales y para que llene la vacante que allí existe de ese puesto. Destinó al Capitán Moisés Ortega Llera , que sirve en la 2 ... - Compañía del Batallón Tiradores número I I, á la 5.a del Nariño número 4. 0 ; y al Capitán Secundino Londoño, que sirve en esta Compañía y Batallón, á la 2." del Tiradores en reemplazo de Orte­ga Lleras. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REGISTR{) DE coNDUCTA Y SERVICIOS DE LOS OFICIALES DEL BATALLÓN ''AvAcucHo," N-h z ~ t:: H ., > ¡o .... ...¡::... .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EMPLEOS NOMBRES DESTINOS Teniente Enrique U rdaneta. 2. 0 Ayudante. Teniente Adriano Murillo. 1 .• Compañía. Teniente Agustín Sarmiento. 2." Compañía. íd. Domingo García. 3.a Compañía. Teniente ¡simón Ardila. 4.a Compafiía. Teniente Erasmo Pinzón. 5. 3 Compañía. Teniente Joaquín Forero M. jz .0 Ayudante. Subteniente Pedro Rubén Cast¡o. !Abanderado. NATURA-' LEZA RELACION l . 1 CONDUCTA Bogotá. Planadas." Málaga. 'Bogotá. Bogotá. !Arauca. !Bogotá . . !Bogotá. 1 trucción nocturna y otro por faltas en elr cumplimiento de sus deberes, habiendo abandonado en la marcha de Villeta á 1esta ciudad su Compañía y aún no haber-se presentado en el cuartel. 'Pésima. Un arresto en el Principal por pernoc­tar fuera del cuartel sin permiso y uno en el cuartel por retirarse antes de la publi-cación de la Orden del Cuerpo. Regular., Tres arrestos en el cuartel por descuido! en una guardia y por no atender debida-mente á su Compañía. ¡Regular. Ningún arresto. Ejemplar. Un arresto en el cuartel por descuido len su Compañía. !Buena. Ningún arresto. !Ejemplar. Un arresto en el e uartel por no haben trasmitido un parte. IBuena. Un arresto en el Principal por reinci-dencia en pernoctar fuera del cuartel sin penniso. IMala. Dos arrestos en el cuartel : uno por dar part~ falso y otro por descuido en una co.- m.isión que se le confió. (Regular. + ¡...¡ t:a. o t"" t:tl --1 -z S: .... r ..... --1 > ;;o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EMPLEOS N Q ~ B R. E S DESTINOS Subteniente.IWenceslao Lombana. l 1.a Compañía. 1 Subteniente.ISimón Pizano. l,a Compañía. Subt~nicnte. !Eurípides García. z.a Compañía. Subteniente.IBernabé Montes. lz.a Compañía,_ Subteniente.IG_uillermo Arjona. 1 3-~ Compañia-. NATURA­LEZA Bogotá. Bogotá. Tunja. \Sácame. RELACIÓN r CONDUCTA1 . ---- ' 1 Dos arrestos en el cuartel por no cum-plir con sus deberes. [Regular. Dos arrestos en el cuartel: uno por re­tirarse antes de la publicación de la Orden del Cuerpo y otro por faltar al cumplí miento de sus deberes. Un arre~to por ocho días en el Princi­pal por reincidencia en pernoctar fuera sir. permiso; y tres en el cuartel: uno por des­cuido en su Compañía, otro por faltar a lista de 6 p. m. é instrucción nocturna y otro por retirarse antes de la publicación_ Regular. de la Orden del Cuerpo. iMala. 1 Un arresto en el cuartel por descuido,, IAmbalema. 1 en su Compañía. 1 Un arresto en el cuartel por descuidó 1 t:l:t J o !:'"' tT1 >-l -· z s:. .. t'"' ...... ...., > ;¡ó ....... + w Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EMPLEOS NOMBRES Subteniente. David Rodríguez. Subteniente. Hermógenes Franco. Subtenicnte.keopoldo Cárdenas. S Subtcnicnte.IJ uan Lciva M. \subteniente. Félix Restrepo B. DESTINOS 3.a Compañía. .. a. ( ..... _9"'1"\_..,r;:(, ls .• /s-• Compañia. Compañta. NATURA-LEZA r ¡sogamoso. Bogotá . 1 Bogotá. San Luis. Bogotá. 1 ,. RELACI ÓN CONDVCfA.\ .; e -------- ·-------- BLlena. te! por descuido¡ Buena. pal por pcrnoc-1 rmiso. Regular. por atrasarse á la lista de Oficiales de 9 p. m. Buena. Un arresto en el cGartel por infringir el / Reglamento del Batallón. Buena. Un arresto en el cuartel por dejar de-sertar un soldado en una guardia. /Regular. + c:J o t-­m j~ z ~ .... t-- ~ Es corriente.-El Ayudante Mayor encargado del Detall, :V ~ RAFAEL GRooT. Visto Bueno.-El Coronel, CARLOS FRANCO Q. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 9

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 13

Por: | Fecha: 03/04/1897

13o~ro,ú, .\bril 3 d~ 1 ~V. BOLETIN lVI I L I T AR --.. ·--- OR GANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO Director) ALEJANDRO POSADA~ Son culaboradDreJ natos dé este periódico, todos los ]eftr y Oficiales del Ejército de la República .. C NTENARIO El dia 1 o d 1 m ... s próximo pasado se celebró en la he .... toica ciudad de Cartag~...na, el d l General Joaquín Posada Gutiérrez, quien vi Ja luz el año de 1797, S rvidor v luntario y abnegad de la causa de ]a Jn .... dependencia, prestó importantes servicios á ·su Patria, con­sagrándole con eficacia y desprendimiento su talentoJ sus le­vantadas n1iras y el esfuerzo de su brazo Hoy, cuando yá ha comenzado para los Jefes patriotas 1 fallo de Ja posteridad, creemos cumplir un deber de justi­' CÍa honrando Ja n1en orla de aqu~llos con el relato y noti­cia de los hechos de su n1eritoria vida~ n seguida publican1os la nota y copia de parte de la Orden General que ha con1unicado el señor D .. Francis­co Pobnco, Jefe Militar d~ la Plaza de Cartagena, al señor Director del BoLETÍN MILITAR. Este espontáneo recuerdQ cla ocasión para tcvivir y encomiar la n1emoria de uno de nuestros próceres. J .. DE M.-1. L. A. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAlt República de Colombia. - Ejército Nacional. --·]ifatura .lV!ilitar.­Comandancia @eneral. - Número 136.-Cartagena, ro de Mar­zo de I 897· Señor Director del BoLETÍN MILlTAR.- B ogot:L Tengo el honor de acompañar á usted una copía del . artículo dictado en la Orden General de hoy, con motivo del primer cente­Jlario del nacimiento del General Joaquín Posada Gutiérrez, pró­cer que fue de nuestra Independencia. Tratándose de rendir un tributo de admiración y de justicia al mérito militar especialmente, nada es tampoco más ju to que consignar ese testimonio en los anales militares, para que se vea por todos los individuos del Ejército, que todo el que brilla y s~ bresale en la carrera, es digno de los homenajes póstumos, y que la defensa de la Patria en toda ocasión es el deber más grande de to­dos sus hijos. Dios guzrde á usted. FRANCisco PoLANco. Rej:ública de L?lombia. Ejército Nacional --'Jefatura Militar.- · Lmzandancia Gcneral.- Número IJJ.- Cartagena, 10 de Mar­zo de 1897· Señor D. Manuel Posada.- Ptcsent C". Tengo el honor de acompaííar á la presente- nota vna copia autorizada del ArtÍculo dictado en la Orden General de la fccha:1 en honor del padre de usted. U na cotnisión de Jefe y Oficiales de este Cuartel General, pondrá en manos de usted este pliego, para a:nunciarle que habrá de darse esta noche una retreta en los frentes · de la casa de usted, en testimonio de la admiración con que en este dfa se recuerda. con gratitud á uno de los prócer·es de nuestra Independencia .. Soy de usted atento y seguro ervidor, FRANCisco PoLANco. Artículo. Un día como el de hoy--hace cien años--vino al mundo, en esta hi tórica Cartagena, un niño que fue bautizado después con el nombre de JoAQUÍN~ Después de recibir la escasa educación de aquellos tiempos;. después de haberse enrolado en su juventud como Oficial subal­terno en, las huestes libertadoras de la Gran Guerra; después de haber hecho gala de valor y de pericia en inmortale· campo de bar- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOÜn'Íl MILITAR blla; después de haber sido el brillante tribuno que con mejor éxito sabía comunicar entusiasmo á sus soldados momentos antes de combatir; y después de haber recibido honrosos ascensos y dis­tinciones personales del mismo Libertador Bolívar-aquel niño; cuya cuna recordamos hoy con veneración-vino á ser con el tiern-o EL GENERAL Jo ... '\Q ÍN PosADA GunERREZ, uno de lo pro­' hombres de la Gran-Colombia y Lma de las páginas má honrosa de la Historia, Su talenw precoz y su decisi0n poi· la ca u a R epunlicana le hicieron premahu·amente u1 hombre útil para la Patria. Como militar honró la carrera de las armas. Fue hombré fuerte hasta alcanzar la victoria; gencro~o con lo vencido , y sen.: · ible en presencia de todos los dolores. La posteridad le distingue 'Como hombre de g1 an corazón. En la tumba de es~ prócer pudiera escribir e también aquel ~pitafio que dictó Bolí ar para la del Almirante Brion: "Aquí yace Joaquín Posada Guti:;rrez, el magnánimo." Es é te el título de honor que más reclama la Historia en fa:. vor de aquel benem ... rito ciudadano. Por sus dotes militares, <;) se di tinguit.J entre sus compancros, ~1asta al anzar el más alto grado en el :r._jercito. Como hombre civil, fue Legi lador sabio y pruden e; y como Magi ·trado, u inve tidura nunca tuvo color de púrpura. Se di tinguió además el G'cneral Posada como escritor ':!rudito tle gran fuerza, po · sus dotes naturales y por su fe inquebrantable 'en el propósito de hacer una Patria grande. Su Jklcm?rias histfJrÍ­cas, después de ser leída , dejan la grata impresión de la Santidad de la Patt ia, en cuyos altares todos los colombianos deben ofrendar ~u sangre, u vida y u intereses, Por tale títulos, izado el pabdlón de la República, esta Co­~ nandancia General presenta como ejemplo á la Guarnición de la Plaza y al Ejército todo, al General JoAQUÍN PosADA GuTIERREZ y le recuerda en este d a del primer centenario de su natalicio con orgullo nacional. Una retreta de música marcial será tocada en la noche de hoy á la puerta de la casa del señor D. Manuel Posada, digno hijo del prócer; y una comí i6n de Jefes y Oficiales pondrá en manos dé éste el pliego que contenga la copia del pre ente Artículo~ El General Jefe, FRANCISCO PeLA reo. lnsertan1os ]a Hoja de Se ·vicios de] General Posada) doc ln1ent0 _que pone de manifiesto los merecimientos dé ~que] distinguido Jefe ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPUB~ICA DE LA NUEVA GRAN ADA El General Jo1!quín Posada Gutiérrez, su edad 39 años. Su estado casado. Su país Cartagena. t?Y salud achacosa. Sus servicio y circunstancias las q u~ se expresan : AÑO l TIEMPO QUE SIRVIÓ. Y CUÁNTQ 1 (5 1 ~ 1 ~ S EN CADA EMPLEO ~ ~ 'S ~-. ..,.......--,.. EMPLEOS y TIEMPO EN QUE LOS SIRVIÓ ID lAS ' 1 ' Siendo Teniente de milicias desde r82ol MESES pasó al ejército en esta clase en . • . . . . . ~ Abril ..... Ir 821 'De Teniente .. , . , ... ..... , '/ ~ 1 IZ4 A d." " C . " r . M 8 1D C . , 1 1 scen w a apttan e1ect1vo en . . . . . 30 ayo ..... 1 22 1 e apttan ... , ..... , .... 4 29! Obtuvo el grado de Teniente Coronel en 29 Junio .. • , . 1826 De Teniente Coronel graduadol2 4 !26 Aseen di ó :\ Teniente Coronel e(ecti vo 26 N oviem hre . 1 828 De Teniente Coronel efectivo. ·1 1 4 12 5 Obtuvo el grado de Coronel· ~11 ..... 1 31 ,Diciembre .. 1829 De Coronel graduado ....... 1 " 41 3 Ascendio á Coronel efectivo. . . . . . . 3 M_ayo ..... r ~30 Qe Coronel efectivo hasta fl\'j Se le duplicó\ por haber estado en campa- • <;\e F eh{ero de ~ 836 ........ 1 5 9 '26 ña de 1821 ¡Í 1823 ..•........... ·1 2 7 " ---.--------'·~· - - . ·- ... • 1 t Tqtal de servicio~ ljasta el 29 de Fcbre~ de 18J6. · . ...... : ......... :Jr?¡ sid ~ o, ~ H ~ r¿ ~ t"' ~ ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'froL'ITÍN" NUL'ITA:R '~9í 2RPOS .E~ 00: TI>E HA SERV-IDO Y DESTINOS QUE HA TENIDO Ayudante de la Comandancia de Maracaibo~ En columna d Occidente de Coro, hasta el 17 de Septiembre de r ~2L En el Ba ... :tallón Tiradores de la guardia, desde el r 7 de Septiembre de 1821, hasta 30 de Ene.ro de 1 826~ En comisi.ón, Comandante Genera! de la escuadrilla de Sotavento eA la guerra ~e M.aracaibo en 1822-. Jefe de Ja Sección central en la SecretaJ'Ía de Guer.ra, desde prin­. cipios de üh6 á mediados de r.828. Oficial 1.0 de la Comisión d~l Crédito público, desde mediados de 1.827 .á .únes de -1.8~. Gober­. nador y Comandante de armas de la P. rov~noia {}e Mariquita, desde principios .de 1.829 á fi.Jiles de 1.830. Coman-dante en Jefe de ]a Divi ión de Cundinamarca en ..1 831. Juez de la .Alta Corte Mar­. cial á fines de d~J.I. Comandante General de la 2.a Columna ea Aa campaña de Pasto, en J832~ Primer Ayudante .general y Sub­jefe interino del Estado Mayor General del Ejército de la Nueva Granada. Ha cksem.peñado varios ooro .de ~inos políticos, civiles y militares. CAl\l:rP~A"S Y ACClONES DE GúE'RRA EN QU"E SE HA HALLADO En la campaña de Coro á principios de dh1, á las órdene d 1 señor General Rafael U rdaneta, y luégo la continuó en e] Oc­cidente de dicha Pcovincia, á las órdenes del Tenient-e Cor.onel León Fener, ha taque pasó al Batallón :tiradores~ En·esta c.ampa­iía se halló eu la acción de Quísiro, e.n 21 de Junio del mismo año, Jnandada por dich~ Jefe cot-1 solos roo hombres -contra una Co­Jnmnn de 3oo corian0S, mandada por el TenieJilte C ronel D. i­colás Díaz, que f~:.~eron destc-0zados. Tam,bién t·uvo frecuentes tiro­teos con las guerrillas corianas en los d-iferentes puntos de Safl'l Félix, Matt'cora, Carigua, Mauroa y oM·os, en los que fue herido dos veces, aunque n0 de gravedad. Comprueba que l.os papeles pú .. licos de Maracaibo de aq~ella época hablar0n de su conducta hon­rosa en aquella cruda campaña en q Y. e se corn batía casi diariamente con enemigos ta·n valientes y tenaces oom-0 •los corianos~ Luégo continuó la campaña en el Batall-ón Tiradot"es y se encont-ró en la acción de J uri ti vano, mandada por el Coronel José de las H eras, en 30 de Septiembre ocle J 821 con el medio Batall0n de la derecha <:ontra las guerrill2s -reunidas del D.coidente de la Provincia dt Coro, al mando del cictado Teniente Coronel D. Nicolás Díaz, eR -número como de 8~:::> hombres, q~.;~e fueron completamente desba­ratados.. De esta función de guerra hay t@nstancia e.lil .la.Secretaría, por comunicación del CQmandante General del Zuiia ' al día s iguiente, de pué d un fuerte tiroteo, apresó 21 embar acione menare , en que hadan, trave ía y desembarco las tropas e pa110las por la costa de Potrero, Grande. Del apre amiento de e tos buque por el Teni nte Po ada.. hay constancia en la Secretaría de Guerra, por el parte dado por e~ Comandante General del Zulia, en 26 del mismo. En b acción. o hombre hasta el Valledupar. En las opera­ciones que en aquella campaiía tuvieron lugar, se encontró en la acciones siguiente : En las de la Ci é naga de Santa Marta, en la noche del 19 y múíana del 20 de Enero de dh3, dadas por la Co­lumna de Vang uardia compue ta de 300 hombres de infantería y caballería al mando del Teniente Coronel Julio A. D'Reinboldt contra la fuerza del enemigo, en número como de 6oo hombr ,, al mando del titulado Coronel Jos é 13ustamante, en las que el ene­mig perdió mucha gente y el país, y ]as tropa de la República 57 hombre, muertos y herido de gravedad, y heripo-> tres Oficia­les gravemente. En dicha Columna iba el Capitán Posada de Jefe de Estado Mayor, sin perjuicio del mando de su Comp u1ía. En el ataque dado por el G eneral M. Manrilla con el Batallón 1i"rad:;­res, dos Compañías de Antioquia y un Escuadrón de caballería, el 21 de Marzo de 1823 á la División e pai1ola del Coronel D. Nar­ciso López, en el pueblo de Molino, obligándola á retirarse al ven­tajoso punto del Valadorcito, en donde fue atacada el 24 del mismo~ obligándola á retirarse á Maracaibo. Después de terminada esta campaña pasó con su Columna ó Batallón á Santa Marta, en donde permaneció hasta fin de r 82 3 persiguiendo las guerrillas de los facciosos de aquella Pro incia; y á principios de r824, siguió á Cartagena, en cuya guarnición per­maneció hasta que en 1826 vino á la Secretaría de Guerra, y des­pués sírvíó en los destinos que yá se han mencionado. En 183r se pronunció" en b Provincia de Neiva con la Co­lumna que mandaba, en favor del restablecimiento del Gobierno Constitucional, creando la División Cundinamarca, á c11yo frente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETI N MILITAR hizo toda aquella campaña prestando importantísimos servicios que son notorios. En 1832 hizo la campaña de Pasto, hasta su conclusión, man­d~ n~o la 2: Columna de la División que recuperó aquella Pro­vmcla. En 1833 marchó hasta Tunja con una pequeíía fuerza en persecución de los facciosos armados que acaudillaba el ex-General José Sardá. Comprueba que entró á servir en el Ejército con una reputa­ción formada de antiguo patriota, y de haber sido uno de los pri­meros que pensaron en la transformación de Maracaibo en favor de la independencia, por lo que fue perseguido por el Gobernador es­pañol D. Feliciano Monttnegro, y tuvo que fugar e á las Colonia . . Por decreto del Gobierno de Colombia de 17 de Enero de r 829 se concedió á este Jefe el uso de la estrella de libertadores de Venezuela. Nota: Aunque este Jefe estuvo separado del servicio, como retiraJo, dos años~ continuó sirviendo en la Secretaría ele Guerra, ven la Comisión del Crédito Público. Pero, sin embargo, debe descontársele este tiempo del de su servicios militares activos. Valerio Francisco Barriga, de los libertadores de Venezuela, Coronel efectivo, primer Ayudante general y Subjefe interino del ~~stado Mayor General, certifico: que la anteri or hoja de servicios, f.)rmacla el'"! vista de los documento legale s que ha presenta1o el interesado, e tá arreglada. Bogo~á, 23 dP. Abril de I 836. -- --·~-- 1\1 E MOR I A S DEL GENERAL JOAQI.:fN POSADA GU "l IERREZ Hace algunos días tuvimos el gu to de 2~i tir á casa del Ge­neral Posada, á oír leer algunos trozo de sus MEMORIAS. No ~o­demos menos de expresar nuestro placer y admiraci{;n. Siempre lo habíamo conocido como e ~rrror á la vez que nervioso, H01 ido y elegante; pero en aquel día ce nos reveló m á que nunca u genio, que parece vigorizarse bajo las nieves de la edad. Pocas eran las horas de que se disponía, y cortos hubieron de ser los pasajes del libro á que e dio lectura. Así que no podemos dar una idea justa del plan y desarrollo de }a obra. Además, ni nos­otros somos hs llamados á hacer un juicio serio sobre ella, ni ha llegado tampoco el día de hacerlo. Sin embargo, po.r lo que cono­cemos> expondremos nue"tra opini(, n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETf~ MILITAR 28[ En nuestro concepto, el General Posada merece verdadera­mente el nombre de histJriad:;r . .til dirige la vi. ta á los sucesos des­de un punto muy elevado: sus apreciaciones se muestran libres de la influencia de las preocupaciones vulgares y de las exigencias de los partidos. Narra y revela desembarazadamente los acontecimien­tos importantes que ha presenciado y en que ha tenido parte; los encadena, los combina; y derivando de ellos los actuales, trata de llamar de en medio de las pasiones políticas la juventud que ha abierto los ojos inexpertos á las luchas intestinas, la vuelve al exa­men de lo pasado, y la da la más provechosa de las enseiíanzas para lo porvenir. Tal es el noble objeto que se propone, y tales son las eminen­tes dotes que para ello posee el General Posada. Pero no es esto sólo. En cuanto á las formas, en cuanto al estilo, nada hay que pueda comparár ele. florido y pintoresco sobre todo, y de un colo­rido que encanta, á la severidad del filó ofo junta la elegancia del p~eta. En la parte episódica y descriptiva campean todas las galas y el encanto del lenguaje, sin que se aparte un punto de la verdad, sin la cual nada hay bello, nada hay noble .. El pinta nuestros cam-pos, él canta nuestras glorias. · Los discursos que pone en boca de nuestro h éroe , no son los que olis atribuye á Hernán Cortés, sino los que él mismo reco­giera de su labios, y que su pluma ha sabido trazar dignamente . .isto agrega mucho mérito y novedad á su Historia. ¡T';i nto se nece ita para poder dar vida á la generacoine pa­sada , á los hombres grandes que yá reposan en las sombras del se­pulcro 1 Y á la verdad, nosotros podemos decir que hemos visto á l3olívar, que hemos hablado con él, y finalmente, que lo hemos c.:;n­ducir/ Q vivo á su sepulcro abiert.:;, cuando el General Posada nos leí.1 sus precioso. manu critos; y decimos más: en aquel solo rato pu­dimos formar una idea mucho más cabal y clara del Libertador que la hubiéramos formado por todo lo que antes habíamos leído y oído acerca de él. Esto no es una exageración: ese poder mágico ha sido concedido siempre á las inteligencias privilegiadas. Dante nos lleva más allá de la muerte, á recorrer las regiones eternas. La ju­ventud no sólo neogranadina, sino aun suramericana, que quiera vi­vir en los tiempo que precedieron á su nacimiento, y conocer á sus predecesores, lea las Memorias del Gen.:ral Joaquín Posada Gu­tiérrez. ¿Pero qué decimos? Esas M emorias están enc.1denadas en el escritorio de su autor, quien en la completa estrechez de medios á que ha sido abandonado, necesita de cooperación para darlas á luz. Tristí imo es considerar que todo el mundo contribuye á las repre­sentaciones escénicas, por ejemplo; y sin embargo, cuando se trata de auxiliar á un distinguido :nilitar y escritor, reliquia de nuestros IANCO DE lA ~ EPUfJliCA _ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2)2 BOLETL MILITAR preciosos días, qu_ va á desarrollar delapte de nuestros ojos el pa­norama d .. nue tra historia, muy pocos soú, casi nadie, los que pre3tan un pequeílo conting"nte; conting.:!nte qu~ s" esp~ra más que de la genero idad, del patriotismo. Cuando Ch1teaubriand publi ..... ó sus Mírtirts, h:..tbo de entris­tecerse mucho por la fría acogida que tuvieron, tanto más, cuanto más b"lla habían sido sus esp-.ranzas. Fue entonces cuando su ami­go F ontanes le dirigió una po"sía con -olatoria. Introducía en ella al Tasso sentánd03e, en u :1o d_ e · os día d_ tristeza y de3esperación, jun!J al h JjJSJ /1-tr .!l q:u: sJbrl /;¡ f;,¡, n!n d! Vtrgilio timd! f siempre su V!rd! ram 1je. Y lu ' go hacía aparecer la sombra dd p0eta Andino, que le r.._cuerda la suerte de.sgraciada á que lo ingenios elevados están condenados siempre, y le manda esperar mejores días-ah! los que e llaman la posteridad. Esta circun tancia angustiosJ.s que rodean á los hombres de ingenio, e pecialmente á l s P' eta , pueden sin embargo atribuírse, más ó menos, ó á los ocultos de.signios de la Providencia, ó al ol­vido ingrato de lo hombre . Y volviend á los Mírtires de Chateaubriand, permítaseno hacer una comparación entre ello y las M !m?rias de que hablamos, bajo el respecto de la acogida que mereciesen. Lo:> primeros no tocaban directamente -t lo' inter ..... ses y á la gl ria de la Francia; la segunda son la historia de un paí- e m el nué tro, tan pobre en historiadore , y en patriotas que registren su ar hivos y den luz. á us· anales. Pcr sobre todo, Chatea u briand podía reclamar de la po teridad; u obra e taba publicada: el General Posada se confor­ma con el fallo de la opini<>n pública; e que no tiene medio para publicar su libro, y no hay quien l auxilie! Él puede decir 1 del Apóstol: todiJ b mío cmmigo b ll' VJ; y ojalá que pronto pueda de­cir lo que el poeta portugues saliendo á nad , de pué de un nau­fragio, con las Luisiarlas en el eno: Tocb h he salvad:; conmigo! Quien no haya tenido relaciones de ami ·tad con el General Posada, ni tenga otro interés en la publicación de su obra que el amor de la gloria patria y la admiración por el talento, títulos tiene para ser creído en e te particular. Nosotros que nos hallamos en tal predicamento, no podemos menos de elogiar una obra, de la cual algunos pedazos nos han llenado de entu iasmo. A vosotros, hombres pudientes y patriotas, toca no desdeñar la llave preciosa de la pasada época que os ofrece un hombre tan distinguido; y no sea t}Ue, en vez de cooperar á la edición de esa Historia, prevengamos para la página que haya de continuarla, un recuerdo tan lasti­moso- el desamparo del genio! Junio I . 0 de I 864. M. A. C .. (De El 8ímbJh). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ T MIJITAlt 203 LA OBRA DE UN PATRIOTA (COLABORACIÓN) Cuando m,urió el General Posada, era hombre de edad octcg~naria, e proporcionada estatura, ancho de espaldas, de htcnga y blanca barba, ojos azules.; se mantenía aún derecho, á pesar de sus aí'íos y de sus pmpañas, mostrando en su porte dcscmba(azado algo del aire militar y de la franca independencia de su larga vida de· soldado. Tuvo la satis­facción de que sus hijcs heredasen su claro talento, y, hasta cierto punto, \a misma independencia de carácter que él mostró en vida. Pu.ede seña­larse la obra dol General Posada com.o la etc un hi ·toriador verídico, y él mismo como perentorio ejemplo de lo que llega á realizar felizmente ~na inteligencia despejada y una observación atenta de los hechos,. puesto que, sin hacer alarde do grande ó variada instrucción, compuso _ un libro de memorias qu atraen, particularmente, por el aire de varonil sinceridad con que est(tn e sc ritas, no menos que por los hed10s de seña­~ ada importancia histórica en que se ocupa, y por la circun s tanc~a de que el autor fue testigo ocular)' á vec ·s actor en m.uchos de ellos; que ~abe matizar su narración con ~upias de la vida s ocial y esbozos de tipos inolvidables. En el tomo primero de s us Men}orias nos refiere lo ocu­J; rido en nuestro país de 1826 á 1831 período lleno de agitación, seíía­l. ado con caracter~ indelebles en orden político y el cual expone con gran fidelidad y c o n toques de vivo c olorido, c on ac entos de íntima ~onvicción, que conmueven y se gravan en la memo ria. En el cgundo tomo de su obra e s no menos ftliz é intenLÍonado; escribe con grand e imaginaci ón, animado por el calor de sus observa­iones sagaces, espirituales, att:cvidas. á veces, pero verdaderas é incon.­testables. Este tomo comprende los principales acontecimientos de la vida del pueblo colombiano desde 1832 hasta 1853· Trata en particular, de la elección del General Santander parL~ Presidente de la República ; de la conspiración que contra éste se intentó, y de lo s diez y seis indi­viduos á quienes sentenc;ió á H\UCrte por el hecho de ser conspiradores; de la muerte alevJsa dada al conspirador Sardá; de la división que se hizo de la Deuda nacional colombiana, y de los motivos que justificaron l.a aceptación que de dicho arreglo hizo el mismo Gc_ncral Santander. Cuéntase cómo decidió el Congreso (4 de Marzo de 1.837) la elección de Presidente en favor del doctor José Ignacio de Márq uez; la ley gra­t1adina sobre supresión de conventos menores de Pasto; las resistencia que originó el c-um.plim.iento de dicha ley en la ciuda,.d nol)lbrada ; los motines encabezados por el Padre Villota, y todos Los antecedentes, ~taques y defensas, declaraciones y documentos relacionad.os con el su­mario iniciado contra el General José María Obando, como primer res­ponsable del asesinato del M.ariscal Si.tc;re, y analiza los escritos y pu­blicaciones que. con tal motivo se hicieron; da cuenta de la renovación de la guerra de Pasto (en 1840); de la derrota de O bando por las fuer­zas del Gobierno; de la valerosa c;onduc;ta del benem_écito General Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Juan José Neir:~, quien, de repent~ y con sólo su resolución y actividad logró despertar vivo entusiasmo en la población de Bogot~ hasta que dio la batalla de Buenavista (28 de Octubre de 1 840); de la elección del General Herrán para Presidente de la República; traslación de los restos del Libertador, de Santa Marta á Venezuela; del fusilamiento ........... de Apolinar MorilJo, uno de los asesinos del General Sucre; y las inte­resantísimas discusiones que se susciraron en el Consejo de Gobierno con mQtivo de resolver si se le conmutaba ó n6 la pena capital al dicho Morillo; luégo sigue el examen de la Constitución de 1842; lo s actos notables de la primera Administración del General Mosquera, y la re­lación del 7 de Mar7.o de 1849; la expulsión de los jesuítas cuando la Admini traeión del General López, y la instalación de las Sociedades "Republicana" y "Filotémica" (esta última instalada el 28 de Octubre e 185o). Lo cierto es que ninguno de nuestros historiadores ha descrito col\ mayor detención los graves sucesos de la con pi ración del 2 5 de Sep­tiembre, ni juzgado con indagatoria tan escrupulosa el lamentable asesi­nato del General ~ucre. También anahza los méritos y servicios prcs­t'ldos á la Patria, en épocas de lucha y de prueba, por los Generak Caicedo y Santander, y p:trece que la pintura y conceptos que le me­rece el "Hombre de las Leye.;," son de mano m:~.estra; apreciaciones que formuló después de conocer y estudiar íntimamente al personaje, y de aplicar criterio filo ófico y un tanto imparcial á los sucesos que con él se relacionan. Sugiere contra Santander, entre otros gravísimos cargc,s la muerte dada á Sardá. En resumen, el libro del General Po ada es de obligada consulta en asuntos históricos nué tros. Juzg ndo pluma docta y convincente por u certe7.a dejuicio~ la labor histórica del General Posada, emite estos conceptcs: "Filó ofo cristiano, pensador político, y poético e critor, reune c1 General Posada aquellas condicione, al parecer contrarias que debe poseer quien aspire al encumbr;1do título de historiador. Ni ha querido él de m~ntir, au:tque es(:ribiendo m~morias, ó como si dijésemos recuer­dos personales, aq1el texto de Salu tio que desde la publicación dd tomo 1 adoptó como epígrafe de su obra: "En medio de las fctcciones armada en guerra civil, el espíritu de partido no m~ ha desviado de la verdad. "Ctimplenos hoy a:-t:.n :i 1r la aparició:t del deseado tomo II de lag Memorias de Pos'ld1, de m ís directa y eficaz doctrin'l qu!! el anterior para la gcneracióil presente, q'.lC v--r:í en él, no ya figuras aungue glo­riosa-, distante::. y e:tvueltas e:1 la penunbra d~ lo p1s:1do, sino á hom­bres y sucesos que han i:10 ·Jído m.ís de cerca en la actual situación de la República. "A los 84- años de su edad da el General Fosada la última mano al tomo II de su obra, la entrega á la luz pLíblica, y se prepara á trabajar en la composición del 111. Fe:-tómeno es éste de longevidad intelectual y de. fuerza de voluntad ciertamente extraordinario en la zona enervan­te e:1 que vivimos y en medio de agitaciones políticas que roban la quietud y el ánimo nccegarios para tod1 labor seria; circunstancias que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JJOUtrÍN M:LtTA1'{ nos ÍndJ~::: á lc~r el li!Jr:> q:.1:: rc:1enns á la vista con cariñoso respeto l1acia s:.1 autor1 y con nuevo motivo de confianza en la verdad é impar ... ~ialidad de quien ha estampado estas sokmncs pabbras ~ "'En mis can 4 ados días, próximo yá á dar cuenta á Dios de mi larga vida, no puede: 3uponerse en mí ni ambición personal ni mir::~s aviesas. El interés de mi patr:Ía es el úníco móví.l qt1e guía mi mal tajada pluma.1 ' (1) Los sig:.~ie:ues pcns1mien:tos s-::>:1 del General Posada : •'Triunf.tr e' la gr.m cue3tión de la vi:h, e:1 todo sen.tidrJ: así e~ ~LL no hay U"l placer ig.L1.1I al qu.c g.oza el militar cuya frente ha orlad~ h victoria; como no h rtante ciudad de Pereira, mediante una distancia de 23 kilómetros , que pueden repartirse.: d~.: un modo aproximado así: Kms. Del "Alto del Roble ' 1 al río Barbas . . . . . . . . . . . . 5 zoo m. Del río Barbas al caserío Condina . . . . . . . . . . . . . . 900 m. Del caserío Condina á Pcreira . . . . . . . . . . . . . . . . 8 900 m. Como parte integrante del istema secundario de Salento, los ca~ racteres geognósticos del contrafuerte enunciado guardan semejanza con los del terreno entre los ríos "La Vieja" y "Quindío." Asi, tánto la torrenteras como los cortes del camino ponen de manifiesto, bajo el hu~ mus que. uele llegar {L 2.50 metros de espesor, gredas rojiho-anaranjadas ó plomizo-blanquecinas con margas cretácea cuya presencia ha de.5cu­bierto el ácido nítrico; pero estas· capas sedimen tari.as, variables entre 6 y 8 metros y aun más, se compactan en varios sitios é incrustan en otros, como "Barroblanco," asperones erráticos, en tanto que duras ro­cas arcillosas y conglomerados silicosos encajonan el hondo talweg del "Barbas," afluente de "La Vieja." Las colinas de erosión que demoran hasta el "Consota," que tributa al mismo río, son por tal manera de­primidas, que la ruta parece asentada sobre una calzada hecha expresa~. mente: bien es que cruza e~ parte la selva virgen y con poquísimos desagües, abundando así los altibajos llenos ~e agua y fango; mas como desde Condina (1,859 metros) esa tierra útil está metida yá en labor; el suelo se ha consolidado á la luz. Finalmente, entre los ríos Consota y Otún, tributario éste del "Cauca," c;e interpone la meseta de "La Paz," á 1,42 3 metros de altura en Pereira, mole de buena solidez y que según el ingeniero Rentería "forma como el primer escalón que ha de vencerse para ascender de Cartago á Manizales." Circunseribiendo • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :80L~Tf MILITAR ~1 r' relativamente: m~s plano, firme y fácil de- desaguar que la vía del Quindío hasta el "Alto del Roble." Los trabajes que ejecuta él Batallón P ala cé abarcan sólo desc.le el "Alto del Roble" hasta el de •'Barbas" (1,268 m etros), distante 640 metros del río-y donde empalma la da con otro ramal denominado Cruces que gira hacia Filandia ;-pues el trayecto restante estaba cons:.. truído por el Gobierno Municipal de P€reira. (Véase el croquis). Cuando me encargué de la Dirección general de estas obras, el 1.0 del corriente mes de Noviembre, la rocerfa, limpia y gradación (ésta con unos 300 mcttos de interrupción) alcanzaban al HAlto de Bolillos,"
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 13

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 7

Por: | Fecha: 20/02/1897

~ogotú, Febrero ~) de 1 !17. BOLETI.N lVI ILITAR ---· - - - ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO ---·--- Directo:r., ALEJA N DRO POSAD. ~ Son colaboradores natos de este periódico, todos /!()s Jefe'i y Ojicialn del Ejército de la República. LA BANDERA NACIONAL (1) tnEDICADO AL EJERCirO DE LA REP BLICA) Con n1otivo de la bendición de la band ra del Bárbula, de cuya fiest2. din1os cuenta en el nún1ero anterior del Bo­LETIN., nuestro amigo y colaborador, s ñor Ignacio Borda nos h.a ren1itido Jos siguientes datos sobre el origen de ntae trG glorioso pendón. Las lineas que van á continuación y que su autor tie­ne especial placer en dedicar al Ejército, forn1an parte de un Ebro relativo á cosas análogas á ésta, partes importantísi­mas de nuestra. un tanto descuidada Historia Patri~ De la importancia y utilidad de Ja obra en cuestión, podrá juzgarse por la pequeña m.urstra que hoy poden1os da.r á con()cer gracias á la galantería del autor. ¡Oh, amad la Patria, vencradla; y cuando Todo zozobre y la esperanza muera, Con brazo firme a1.1n tremolad en alto La nacional bandera. M . A. CARO. ~'Alguien ha dicho~ "cuando n1iro el tricolor nacional siento por la espalda frío y se n1e ensancha el corazón, r e- (I) B anderas de la República de Co!ombia.-En el Musco Na.:ional de Bogotá, se encuentran sci· gue acomp:.ñaro:1 al Ejército colombi 1110 du- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -BOLETÍN MILITAR - constituyo e~ mí n1ente sacrificios y cuantos hechos hero.í­cos se han Jlevado á cabo á la vista de esos pedazos de tela que nada fueron separados, que tánto dicen unidos y que sin1bolizan hogar, familia y la honra nacional." Este emblema de la gloria colon1biana fue concebido por el célebre General Miranda, quien lo enarboló en su ex­pedición de r 8o6 y concibió así la idea de su traducción: CoLOR AMARILLO. La Virgen y rica An1érica. CoLOR AZUL. Se separa de la n1etrópoli por el azul de los n1ares. CoLOR ENCARNA o o. O con la sangre de sus hijos s¡ aquello no fuere suficiente. · El Congreso de r 8 r r adoptó la concepción de Miran­da y posteriorm~nte la adoptó también el Congreso de An­gostura en r 8 I 9: después de un debate acalorado acerca de Jos colores de que definitivamente debía componerse la ban­dera de la República, el gran Zea, el real botánico prisionero en Cádiz, diplomático ante el prin1er Napoleón, Ministro de la Corte española y Presidente del Congreso de Angos­tura resolvió el punto en un adn1irable discurso que con­cluye: "No sé por qu~ íluctuais, ciudadanos; nuestro pabe­llón nacional, sín1bolo de las libertades públicas deJa An1é­rica redimida, debe tener tres franjas de distintos colores: sea la primera an1arilla, para significar á los pueblos que queren1os y amamos la federación; Ja segunda azul, color rante la guerra de la Independencia, y aun cuando están algo deterio­radas son testimonio de su patriotismo y valor. · Tricolor, con el e3cudo de armas de Colombia y la inscripción ; "Batallón primero de Milicias regladas de Cartagcna." Tricolor con las armas de Colombia· y dos insignias con las inscrip­ciones: "Por la Libertad.-Cundinamarca." Tricolor, armas de Colombia pintadas en el centro y las inscripcio­nes : "·Dios con tJ.osotros.-Prúvincia de BogottÍ.-Primer Batallón de la Milicia Auxiliar.-Departamento de Cundinamarca." Cfricolor, muy semejante á la anterior, pero sin escudo de armas ni tampoco inscripción alguna. Banderola tricolor de doble tela y bordado ftno. Tiene laS' armas de Colombia en el centro y la inscripción : "Húsares del Cmtro.-Pflr In Libertad." Banderola tricolor, con las armas de Colombia y la insnípcíón ~ "Hú111rcs del Cellfr9.-Primer Batallón." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 99 de los n1ates, para demostrar á los d~spotas de España, que . nos separa de su yugo ominoso la inn1ensidad del Océano; y la tercera roja, con el fin de hacerles entender á Jos tira­flos que antes de aceptar la esclavitud que nos han Ín1pues­to por tres siglos, queren1os ahogarlos en huestra propia sangre, jurándoles guerra á muerte en nombre de la liber­rad. En el centro del pab 'llón pondren1os por escudo la in1agen de nuestro ·candor andino, á in1itación de los ro­n1anos que coloeaban en sus oanderas las fan1osas águilas que conqUistaron el n1undo." El pabel.Jóh nacional de Ja República de Colon1bia se éon1pone hóy de tres fajas horizontales. - La faja supet'ior es doble en ancho á las otras dos. En el volun1en IV de la vida públiéa del Libertador se encúéntran los siguientes datos sobre el origen de la ban­dera colon1biana que con1plen1entan Jo anterior: "En el n1isn1o día 5 de Julio, adoptó el Congreso cons­tituyente para la nueva República, Ja bandera , tricolor, la n1isma que trajo Miranda en sus expediciones de r 8o6; y hombró una con1isión de su seno que debía presentar un diseño de pabellón y escarapela nacional. La con1isión se compuso del Capitán . de fragata Lino Glemente, del Capi­tán de ingenieros José de Zota y Bussi y dél misn1o Miran­da, quienes presen·taron una muestra~ exactanlente el pen­samiento de éste, ;ricolor;- en listas horizontales de igual longitud, de n1ayor anchura Ja amarilla que la azul, y ésta n1ás que la encarnarla, y en el or~en que queda expresado de superior é inferior. "El 14 de Julio, día en que se publicó solen1nen1ente él aeta que acel~ró la independencia, se enarboló el pabellón .acordado con el en1blen1a, . escudo, de una India llevando en un cayado el gorro frigio. Esta bandera venezolana Ja de­claró el Congreso de Angostura para la República de Co­lombia en su Ley fundamental de I 7 de Diciembre de r 8 r 9; y es el mismo pabellón que ha guiado á Jos hijos de Colon1- bia en sus gloriosos triunfos que dieron libertad á Nueva Granada, al Ecuador, Perú, y á la región boliviana. V ene­zuela lo conserva con las tres listas iguales en latitud y lon­git- ud;. la Nueva Granada bajo la denon1Ínación h_by de Re.:- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lOO BOLITÍN" MILITAR pública de Colon1bía, ha t~nido el mayor gnst{)) d€ n1ante­ner íntegran1ente la composición prin1itiva de Miranda, que fue la prin1era bandera de: Venezuela; y el Ecuador cons­tituído en República independiente,: hizo €-l vat·iante de listas verticales é iguales en din1ensione~, el color an1arillo adherido al asta, el azul en el centro y el encarnad0 a] ex­terior~ '"'Las tres seccrones que cornpusíer.on léll gran Repúblice! de Colombia enarbolan hoy} como ayer- U!l1idas, con honor y gloria nacionales, el pab llón trico-lolí que· el decano de lo~ próceres de la Independencia Sur-An1ericana con1puso, y que flan1eó en su n1ano, al frente de las expediciones reden­toras al conúenzo del presente siglo_" LA BANDERA NACIONAL [ No ofs ? Es C"Uaf fa oz de gran torrente-~ Con las lluvias de Dios acrecentado, Que baja de tos Andes despeñado,. Raudo,. tremendo,. a ordador, rugiente'. ¡No oí~ má cerca yá! Se une á los eco~ El rüido de nuísica guerrera Que en alas de los vientos desatado Colma el ámbito inmenso de la esfera. Pero ved más allá cómo se- avanza, Entre un bosque de aceros refulgente,. Que del sol á los rayos reverbera ; Del pueblo entre la ola,. Al firmamento azur enhiesta y sofa,. De nuestlia Patáa la inmortal bandera. Y sube al Capi.tofio, y lo3 clarines Sueltan su aguda voz ; retumba d truen~ Del cañón en los últimos confines. Oh! salve á tí magníftca y s'ublim.c Ungida con la sangre de los bravos. Muertos en la pelea ! Oh! saLve á tír quemaáa por el fuego De las contrarias huestes; Tú, poder,, gloria y de la ?atría idea r Oh! la bandera de la Patria es sant.­Fiote .en las manos que flotar.e· ; o~:a Volviendo vencedora Entre lluYÍa de flores AL són. del himno qpc: 5U• gLorí; c.antcr,... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TJOLETÍN MILITAll O de la adversa lid acaso vuelva ...•.• ()h! de la Patr1a la bandera es santa! Y si hay un ciudadano que, pensan·clo En el secreto de su alma, diga: u Está en indignas manos ! " ese puede A su m::tdrc negar en su ira insana; N o tiene corazón, y entre sus venas Empobreció la sangre colombiana. 101 dosÉ jo.~QUÍN ÜRTIZ. LEGISLACIÓN MILITAR. Es~asam~,..nte necesita comentario alguno la Ley 152 de 1896 q u~,.. publicamos en SeJuid:t. Deroga ella algunas dispJsiciones del C6digo Militar vigente y autoriza al Go­bierno para reglamentar otras. Si se tiene en cuenta Jos de­fectos de que aqu"l adolece por su incon1patibilidad en n1uchos puntos e n el actual r¿gin1en e ntral, se verá lo indispensable de la reforma para evitar tropiezos n1uy per­judiciales al buen servicio. LEY 152 DE 189) (4 DE DIClEMBRE), que contiene varias disposicionc sobre scrvicicio militar. El C fJngres? de C o!otn.bia DECRETA~ Art. 1.0 Por Código Mil-itar se entenderá exclusi amente la parte referente á la justicia (Tribunales, juicios y recompensas) y las prescrip· cioncs clcl Derecho de Gentes que deban observar los Jefes de operacio­nes, conforme al actual Código Militar y las leyes que lo han reformado, mientras el Congreso no legisle de nuevo sobre esta materia. Art. 2.0 Todo lo demás relativo al Departamento de Guerra será ordenado por leyes e~peciales que regulen los siguientes puntos: la cons­cripción militar, la organización del Ejército, los ascensos, las pensiones, los cuadros del Ejército, la mov:ilizacdón y el servicio :fiscal de la fuerza pública. Art. 3.0 El servicio interior de los cuerpos de tropa., el servicio de guarnición, el servicio en las plazas fuertes, el servicio en campaña, el .servicio de sanidad y castren·c el servicio en las milicias., el servicio de ANCO Of LA REPUBUC,\ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILI-TAR. intendencias, la i·nstrucción militar y las disposiciones sobre movilf.., zación y maniobras y sobre ejercicio de las tres armas, serán organizados. por decretos reglament-arios expedidos por el Gobierno. Art. 4.0 Deróganse los artículos 72 á 75, 138 á 161, 192 á 197, z38 á 384, 433 á ¡cjz, 8oz á 1,034 y 1143 á 1236 del Código Militar. Esta derogación comenz,ará á '\egi~ pat;a cada u,no de esos grupos de ar­tículos tan luégo como el Gobie~no dipc los ~egla!J1ento~ del caso. Art. 5.o "¡ el Congreso no alcanzare á legislar sobre la materia, queda facultado el Gobierno para fijar la división militar del territorio y organizar las milicias de acuerdo con la legislación vigente y las prác­ticas usuales de las naciones civiles sobre la materia, y sus disposiciones, regirán hasta que ~e s uelva lo contrario el próxim_o Congreso. Art. 6;) Todo militar en sc;¡:.vi.cio activo '¿estirá siempre de uni­forme. . Art. 7 ,() Queda fac.ultado. el qobÁerno para crear en los Estados Mayores y cuerpos, tribuna.Jes. de honor que impongan á los militar~s castigos de carácter moral por las violencias de los deberes sociales que. · no merezcan pena di'Sdplinari.a. Dada en Bogotá, á u:es de Dic·iembre de mil ochoc~en.tos ()OVen~~ y sei s. Et Presidente del Senado, El Presidente de la Cámara de Rep~esentantes, JylAXIMILIANO N EIRA. El S c.cre tario del Senado, Camilo Sánchez.. ~.1 Secretario de l'a Ccimara de Representantes, lV!iguel .A. Peñaredonda., Tobitrno Ejccutivo.-B-ogottÍ, 4· de Diciembre de 1896. fublíquese y ejectítese. (L. S.) M. A. CARO. El Ministro de Guerra, AuRELIO MuTr.s., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'sotETfN MILITAR IOJ MINISTERIO DE GUERRA República de CJ}?mbia. - Minísterio de Guerra.- Secci&n 1.•- Nú­mero J,loo. - Bogotá, 3 de febrero de I897· Señor General, Comandante en Jefe del Ejércíto.-Presentc. . Servíos prevenir en la Orden General, que el servicio de Or­denanzas debe limitarse á las prescripciones del artículo 21 del Có­digo Mílitar, y que en ningún caso, y por ningún motivo, es per­mitido que las Ordenanzas degeneren en servidores domésticos, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 20 del mismo Código. Soy vuestro atento servidor, PEotto ANTONIO MaLINA. República de C?l?mbía. --Ministerio de Guerra. - S eccítn 1.8 - Nú­mero 7,103. - 4 de lebrero de 1897. Señor Gcncra4 Comandante en Jefe del Ejércíto.-Presente. Servíos prevenir en la Orden General del Ejé reito, que debe darse curso, imprescindiblemente, á toda solicitud que cualquier militar en servicio, inclu ive los individuos de tropa, dirijan á este Despacho ó á alguna Autoridad militar, para garantizar de esta manera, el derecho de hacer peticiones y de obtener resolución, dere ho que la Constitución consagra. Soy vuestro ateoto ervidor, PEoRo ANTONIO MoLINA. ---·--- JrPISODIO DE LA CAMPAf.i'..A DE AUSTRIA.-! 8'09 .. (General Bar&n de Marbot.-.....M.ErvtORIAS}. Después de haber atravesado el Traun y quemado ei puente de .M.anthausen, el Ejército de Napoleón avanzó hacia Molk sin que se supiese si el General Hiller se encontraba entre Viena y nosotros, ó si había pasado el. Danubio para incorporarse á las fuer­zas del Príncipe Carlos .efol la rr1bera izquierda. Algúnos td'e nu~­tros espías aseguraban que, por- el contrario~ era el Príncipe quien Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MII.ITAR había atravesado aquel río para unirse al General H ille.r, y que al dí,a siguiente encontraríamos el grueso del Ejército austriaco en ventajosas posiciones, adelante de Saint-Polten. En este último caso debíamos prepararnos para librar gran batalla próximamente y, en el contrario, precisaba matThar rápidamente sobre Viena á fin de llegar allí primero que el Ejército enemigo que también se dirigb. á lá capital por la ribera opuesta. La incertidumbre del Emperador era, pues, muy grande por la falta de datos positivo que le permitiesen resolver tan importan­te cuestión. Absolutamente nada se sabía acerca de ello el día 7 de Mayo que llegámos á Molk. Fue allí, mis queridos hijos, donde llevé á cabo aquella de mis acciones de guerra que más me enorgullece, porque los peligros que hasta entonces h:1.bía corrido me habían sido impuestos por la ejecución de [rden! s de mis Jefes mientras que aquí afronté v;/un­t. 1ri·amente b muerte para serie útil á mi Patria, servir al Empera- Jor y conquistarme un poco de gloria ... . ... . La hermosa ciuuad Je Molh:, situada á orillas del Danubio, cst.'i dominada por un:.1 inmensa roca en forma de promontorio, en cuya cima se levanta un convento de lJenedictinos, que pasa por ser el más bello y más rico de la cristiandad. Desde las celdas y de¡nrt:lm~nt03 del mo:u:;tsio se divisan, en un:1 gr::t:-t extensión, el curo y las orilbs del Danubio. El Emperador y vario Maris­calc , entre ello el lVlarí cal Lannes, se instalaron en el mona te­río y nuestro E tad Mayor en la casa cura!. Mucho había llovido durante b $Cmana y la lluvia que no había cesado en las últimas veinticuatro horas, continuaba aún, ¿e tal modo que el Dan ubio y sus numeroso3 afluente habían desbordado. Entrada la noche, mis compaiiero ~ y yo, sati fecho de hallarnos bajo techo en un tiempo t.1n mal , cenábamos al:;grem:!nte en com?ai1ía d~l Cun, hombre j.::>vial y sencillo, que no · hacía Jos h;:,nores d~ una excelent~ cena, cuando un ayudante d e campo, al servicio dell\1ariscal L:.1nnes, vino á avisarme qu~ éste me llam:.1bJ. y qu~ del:h subir inmediata­mente al c.:>nvento. Me encontrabJ. tan bien donde estaba, que me contrarió much verme obligado á abandonar tan buenJ. c~nl y albergue para salir de nuevo á mojarme; pero, era preciso obedecer. L:r e )r.-'"'Jo:~, y s1h~ b1j1> d.!l mmJ..>t~ri.:> e:>~l~_n lle :10s de gr.w::de::.:>.> y CJ.?.J.J.Jr-!3 d.! b glla:-Jia, á quien~s el b :.Ln vino d~ los monje.:> hacía olvidJ.r la~ fatiga de lo.J día:; anteriores. Al llegar á los salones compr ndí que se me llamaba por algún motivo grave, pues generales, chambelanes, o ficiales de Crdenes, todos me repe­tían: "El Empendor os ha hecho lhmar" y alguno agregaban: '~Es quizá para entregaros vuestro despach.:> de ']efi dt Escuadr~n." No lo creí, sin embargo, pues aún no tenía su~ciente importancia cerca del soberano par.1 que éste me mandara buscar á semejante P.:>n c.:>:1 el fin de e.:'1tregarme p~rs:~:ulmente mi nombi-amicnto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLiTI:\T MILITAJt 105 Se me hizo entrar á una inmensa y magnífica galería cuyo balcón daba sobre el Danubio. Allí 'encontré al Emperador á la .mesa con varios mariscales y el superior del convento, quien lleva el título de Obispo. Al verme, el Emperador se puso de pie y se dirigió al balcón seguido del l'v1ariscal Lannes, al cual decía en voz baja: "La ejecución de este proyecto es poco menos que im­posible; vamos á enviar á e. te valiente oficial á una muerte casi segura."- " Irá, señor, estoy cierto de ello, respondió el Mariscal, por lo demás, podemos en todo caso proponérselo." Tomándome en seguida de la mano el Mariscal abrió la ven­tana del balcón que domina á lo lejos el río cuya inmensa anchura, triplicada en aquel momento por la fuerte inundación, era casi de una legua. Un viento impetuo o agitaba las aguas dejando oír el bramar de las ola . LlovÍ:l á torrentes y la oscuridad era completa ; á pe ar de esto se veía en la ribera opuesta una larga línea de fuegos de vivac. Napoleón, el Mariscal Lannes y yo e tábamos solos en el balcón cuando éste me dijo: "Allí tiene usted al otro lado del río un campament austriaco; el Emperador tiene grande interés en sab~r si . el cuerpo de ejército del General Hiller forma parte de él ó si se encuentra aún de este lado. Para averiguarlo e preci o que un hombre de resolución tenga el valor de atravesar el Danu­bi con el fin de aprehender un oldado enemigo y yo he a egura­do á Su Maje tad que usted iría." Napoleón me dijo entonce : "Note bien que no es una orden la que doy; es, simplemente la expresión de un de eo ; reconozco que la empre a e de las más peligrosas; puede usted rehusarla in temor alguno de desagradar­me. Vaya pues, piénselo en la pieza vecina y vuelva á decirme francamente su resolución." Confesaré que al oír la propue ta que se me hacía, un sudor frío inundó toJo mi cuerpo ; pero al instante un sentimiento que no podría definir, en el cual el amor á la gloria y á mi paí- se mez­claban quizá á un noble orgullo, vino á exaltar mi ardor al último grado de tal modo, que me dije: Cómo! El Emperador tiene aquí un Ejército de 150,08:> guerrer03 abnegados, así como 25,000 - hombres de su guardia escogidos entre los más valientes ; está ro­deado de ayudantes de campo, de oficiales de órdenes, y sin em­b~ lrgo, cuantlo se trata de una expedición para la cual se necesita tánta inteligencia como intrepidez, es á mí á quien escogen el Em­perador y el bravo Mariscal Lannes ! ! "Iré, seííor, exclamé sin va­cilar. Iré .... y si perezco, lego mi madre á Vuestra Majestad." El Emperador me cogió entonces de la oreja en seííal de satisfac­ción y el Mari cal me tendió la mano diciendo: " Razón tenía yo'en decir á Vuestra Maje tad que iría! Hé aquí lo que se llama un soldado valiente! " . Resuelta así mi expedición, era preciso pensar en los medios de llevarla á cabo. El Emperador hizo llamar al General Bertr.and, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOI.;E-TÍN . MILI'I'AR ·su Ayudante de Campo, al Ge~1eral Dorsenne, á. algunos gr~nade-:­ros de la guardia, como también al Comandante del gran Cuartel Imperial y les ordenó que pusiesen á mi disposición todo aquello de que yo creyese tener necesidad. A petición mía, un piquete de infantería fue á buscar al Alcalde de la ciudad, al Síndico de los re­meros y á cinco de sus mejores marineros ; un Sargento y cinco granaderos á pie de la antigua guardia, que hablaban todos alemán y escogidos entre los más valientes aun cuando no habían sido condecorados, comparecieron también y consintieron voluntaria­ ·mente en acompañarme. El Emperador hizo primero introducir á su presencia á los seis milirares y habiéndoles prometido que á su regreso recibirían inmediatamente la cruz, estos valientes contestaron con un "¡viva el Emperador! ' y fueron á prepararse-. En cuanto á los cinco re­meros, una -vez que el intérprete les hubo ex·plicado qtte se trataba de condtt·cir· una barca á la otra orilla del Danubio cayeron de ro­dillas y principiaron á llo-rar ; el Síndico declaró que era preferible fu ilarlos inmediatamente á enviarlos á una muerte segura: la ex­pedición era absolutamente imposible no sólo porque l'a fuerza extra­ordinari" a de· l'a corriente vokaria la barca, sino porqtte los numero- . sos árboles arrancados en las montañas vecinas por los afi uentes del Danubio y que no se podrían esquivar en la oscttridad, llega­dan sin duda á desfond'arla. Por otra parte, ¿cómo abordar á la otüla. opuesta por -entre los sauces que abrirían la embarcación, $Uponiendo que se llegara á franquear una inundadón cuyo alcan­ce era de conoddo? ... .. El Síndico dedctjo, pt:Jes, que la opera­ción era materialmente i'mpracticabl'e. En vano el Emperador para seducido hi:Zo brillar ante los ojos de cada uno de ellos 6,ooo francos en oro; ni aun eso los de­cidió; y sin embargo, dedan, somos unos pobres marineros, todos padres de familia, éste oro asegurar1a nuestra fortuna y la de nues­tros hijos; nuestra negativa debe probaros la imposibilidad de atra­vesar el río en este momento .... Yá lo. he dicho: en la guerra, la necesidad de ahorrarla vida d~ muchos sacrificando la de unos · pocos, hace, en cierta.'> ocasiones; á los Jefes del Ejército despiada­dos. El Emperador fue, pues, inflexible; los granaderos recibieron orden de conducir á eso.s desgraciados á pesar suyo, y todos baja­mos á la ciudad. El sargento que me habían dado era un hombre muy inteli­gente; lo tomé como intérprete y lo encargué mientras andába­mos de decir al síndico de los marineros que, ya que le era forzoso venir con nosotros debía, por propio interés, señalarnos la mejor ~mbarcación que hubiera é indicar todos los objetos que pudiéra­mos necesitar á bordo. El desgraciado obedeció no sin abandonar­se al más terrible despecho. Obtuvimos, pues, una excelente barca y tomamos de las demás todo lo neces4rio; llevá.batp..os dos ancla:~;.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "BOLETIN MlÚTÁR 'Pero como me parecía imposible servirnos de ellas, h¡ce cortar dos .trozos de cable y coser en sus extremos pedazos- de tela fuerte con el fin de envolver en cada uno de éstos una piedra grande. HabÍJ. visto á los pescadores en el sur de .Francia emplear este medio para detener sus barcas : la cuerdas preparadas como lo habían :sido las mías se lanzan sobre los sauces de la orilla haciendo de manera que se envuelvan en algún tronco, logrando así de­tener el bote. Teníamos además, víveres, cuerdas, ha ~has, sierras, una escala, en fin todo lo que la previsión nos había aconsejado acumular. U na vez ter:m.inados nuest('QS pre.p~rativos iba á dar la señal de partida cuandQ los cinco barqueros vinieron a suplicarme sollo­zando los hiciera conducir á sus casas por mis soldados con el fin de despedirse, por última vez quizá, de sus familias. Pero temien­do yo que el enternecimiento que tal escena hubiera producido en aquellos .infelices pudiese amenguar aún s.u y á tan debilitado va­lor, hube de rehusarles lo que me pedían. "Bien, dijo entonces ~1 Síndico, ya que no tenemos sino algunos instantes de vida, con­cedednos cinco minutos para encomendar nuestras almas á Dios ; y os aconsejo que hagáis otro tanto, pues es lo seguro que perez­camos todos." Ellos se prosternaron en seguida ; los granaderos y yo los imitamos, lo cual pareció complacerlos. T{!rminada la fer­vorosa y sincera oración mandé que le dieran á cada uno un va o · del excelente vino do los monjes y halJ¡endo tomado nue tros pues­. tos, la barca fue l.anzada :i la corr-iente~ Había recomendado á los granaderos que eje~uta en en el · mayor silencio todas las órdenes del Síndi'co que. llebaba el timón. La corriente que era demasiado rápida, no nos permitía atravesar Qirectamente de Molk á la ribera opuesta ; nos fue preciso subir costeando á la vela por más de una legua, y aunque el viento y las olas hacían tambalear fuertemente el bote, este trayecto se reco­rrió sin ningún accidente. Pero cuando fue necesario apartarse de la tierra para comenzar el cruzamiento del río á fuerza de remo, . el mástil que había sido derribado, en lugar de caer longitudinal­mente sobre la barca, cayó de lado y la vela, que se empapaba en el agua, presentaba gran resistencia á la corriente, lo que nos hacía j.nclinar de tal modo que estuvimos á punto de sumergirnos. El patrón mandó cortar los cables y arrojar el mástil al río ; pero los ~arineros, que tenían perdida la ca,beza, se pusieron á rezar sin . moverse •. El sargento, entonces, desenvainó su sable y les gritó : ''Se· puede muy bien rezar trabajando ! Si no obedecen inmedia­tamente, los mato!" Aquellas pobres gentes obligadas á escoger entre una muerte in­. ~ierta y una positiva, echaron mano á las hachas y ayudaron en su tarea . á los granaderos.; el mástil fue prontamente cortado y arro­. j.ado á la corrien~e •..• Era tiempo, pues no bien .n9s h.ubimos . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETIN MILITAR or él engendran sus múltiple~ combinaciones,_ siendo verda­deramente el tablero sobre el cual juegan y se combinan los agen­tes del combate. Este constituye el objetívo real de la táctica: la táctica debe~ por lo tanto, estudiar con especialidad suma la inR uencia que ejer­ce el terreno sobre sus formas y disposiciones para la lucha, y estO de tal J!lOdo y en tal . grado que, como yá dijimos, el terreno venga á ser su natural aliado combinándo e (;;On ella para el mayor éxito posible. En el tt'anscur o del corríente s:glo y particularmente en la . guerras de nuestros día ; se han operado grandes transformaciones en la táctica por efecto de la mayor y má decisiva importancia concedida al terreno para el acto del combate, de tal modo, que hoy se estudia y se aprove~lia en campaña lo que antes se despre­ciaba como demasiado incidental y pasajero; De esto se despn~nde que todo Oficial, todo Jefe que mande tropas, tiene necesidad absoluta de saber juzgar y apreciar rápida­hlente con la resolución de la ojeada mílítar, el túreno que pis poseen. Las propiedades caracterf ticas de la regiones llanas, según las variedades y combinaciones de sus accidentes se pueden defi!lir de esta manera: La llanura abierta y despejada: es aquella cuyo horizonte des­pejado, exento de bosques, pueblos, edificios, etc., se pre ta á la perfecta vigilancia del terreno, al propio tiempo que el uelo no ofrece obstáculos como barrancos, pantanos, vallados; etc., que em­barazan las evoluciones de las diferentes arma . Pero una región de esta naturaleza uniforme no da carácter especial al combate: su influencia es la misma para el ataque que para la defensa; mejor dicho, no es ninguna, pues los ejérctios combatientes se hallarían entregados á sus propias fuerzas. La táctica aconseja no aceptar la batalla en semejante terreno •á menos de tener superioridad numérica sobre el enemigo, particu­larmente en caballería. La llanura abierta y cortada no presenta objetos que cierren el horizonte, pero si obstáculos que dificulten los movimientos. (C mt irillar,í ). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. II2 BOLETfN MIL ITAlt EN EI. EJERCITO El Ministerio de Guerra ha hecho últimamente importantes cambios en el personal y material del Ejército, los cuales creemos deben ser conocidos: Se ha suprimido la Jefatura Militar establecida en el Sur del Cauca. El cuartel general de la 5·" División del Ejército será tras"Ia­dado á f piales, con el fin de que nuestra frontera con la República del Ecuador sea re::c-uardada convenientemente; el Batallón Pi­chincha se ha incorpor~clo á b. mencionada División. Se ha dispuesto que el Batallón Cazad?res, Cuerpo que estaba acantonado en la ciudad de Popayán, se traslade al Sur del Cauca, para que refuerce al Pichincha, que hace b guarnición de Pasto y Túquerres; para reemplazar l Cuerpo que debe abaudonar á Po­payán se ha creado all í otro con el nombre de Calibí? y se ha de­signado como Jefe de él al señor General D. Luis Ramírez. El Batallón Palacé, que de tiempo atrás hacía el servicio de zapadores en la montaña del Quindío, ha sido relevado por el Caro, Cuerpo que estaba acantonado en !bagué. El Palacé hará la guar­nición de !bagué, en reemplazo del Caro. Todos esto cambios responden á premiosas nece idade , que satisfecha , redundan en la buena marcha y pro peridad del Ej é rci­to de la República. El Poder Ejecutivo por Decreto de fecha 3 de los corrientes dictó la siguientes providencias: . Declaró en u o de licencia indefinida al Capitán Saravia Co­mandante de la 5·" Compañía del Batallón Ayacucho número 3, por haber solicitado la separación de e te oficial el Jefe del mencio­nado Cuerpo. Llamó al servicio activo al Capitán Franci co Malo P., y lo destinó al Batallón Ayacucho en reemplazo del Capitán Saravia. Ascendió á Capitán efectivo al Teniente Manuel Dederlee qne sirve en la 2." Compañía del Batallón Bonboná número I 3, y lo promovió al puesto de Comandante de las."- Compañía del mismo Cuerpo en la vacante que allí quedó por haberse concedido licen­cia indefinida al Capitán Manuel V anegas. Ascendió á Teniente efectivo al Subteniente Carlos Sánchez Rojas, lo llamó al servicio activo y lo destinó á la 2.8 Compañía del expresado Batallón Bonboná en reemplazo del Capitán De­derlee. Ascendió á Subteniente efectivo del Ejército, al Sargento 1.0 Venancio U m barita, lo llamó al servicio activo, y lo destinó á la 2.• Compañía del Batallón Tenerife número 6, en la vacante que allí quedó por haberse concedido licencia indefinida al Subte­niente Franci~co Peña. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 7

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 3

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Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento

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“Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento” fue una publicación oficial que circuló en Cartagena entre 1887 y 1907. En su número 268, cambió el complemento de su nombre por “órgano oficial del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bolívar”. La impresión del periódico estuvo a cargo de Gabriel E. OByrne y se realizó en la Tipografía de Antonio Araújo L. A causa de la relación que el título guardaba con el gobierno, su contenido se centró en la reproducción de documentos oficiales relacionados con los procesos judiciales de la región, entre las secciones que componen el periódico se encuentran: “Sección de lo Civil”, “Sección de lo Criminal” y “Asuntos y Edictos Emplazatorios”. De manera reiterativa, la información publicada en el periódico era dividía en circuitos, siendo los más frecuentes: Cartagena, Sincelejo, Barranquilla, Lorica y Magangué, entre otros.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 39

Por: | Fecha: 20/11/1897

ll~gota, : oYicmbro 2u de 1S97. Número 19 BOLETIN MILIT1\R ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EjÉRCITO __ .,. .... ..,.__ __ Director) ALEJANDRO POSADA. S1Jn cola'baratf.r;res nat:Gs de este p.eriódicablo, f~l ' 'ra1 ich ., l.J('l Cruz y Aln1aguer, sufriend grandes ese e:: ce . .a guerrilla de patianos al n1ando de Joa 1uír dt: Pa-, co 1pucsta de ciento cincuenta hon1brc~, trató, con la táctica acosttu 1b ada, de ofender á los patriotas en su rnarcha, perü y·t ib? n retttüdos cerca de ove­cientos, los que supieron contener con brío á lo. asal­tantes. Las p" r ·;d·ts de la División en esta infructuosa canl­paña se estin1aron en quinientos soldados, los fusiles corres­pondie- ntes á ese número, la artilJería y los bagajes. Los realistas tuvieron, por su parte, cuarenta y tres n1uertos, de ellos cinco Oficiales, y ~etenta htridos. Culpóse del desastre, principaln1ente, al Coronel Rodrí­guez por no haber dado cun1plirniento á la orden que rec1bió Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .B"OLETÍN' MILIT.\.1' de Nariño de conducir del campan1ento de Tasines á Pa .. ta1 la artillería y el resto de la fuerza. Sin duda contribuyó á esta vacilación de su ánimo, en aquella emergencia, ~1 no recibir comunicaciones de Popayán, ni víveres, ni n1unidones. El Brigadier Leiva, que Jnandaba ~n aquella plaza, no contó con nún1ero suficiente de soldados para poder disp~rsar á los pati~nos que impedí.an el tránsito por aquellos tortuosos Gamtnos. Ayn1crich recibió con1unicaciones del Jefe de Popayán por las que éste se esforzaba en tratar de conseguir la li­bertad de N ariño ; ofrecía, en can1bio, n.ás de sesenta Ofi­ciales realistas que tenían presos los patriotas. El número de éstos in1pidió que Nariño fuese pasado por· las armas con1o frecuentemente lo ordenaba Montes desde OEito. Temían las represalias .. Consid¿rese d alarma que causaría en ~1- centro del' pais la noticia de lo· sucedido y el arresto de N aríño : el mal éxito de la. campaña, causó en muchos des­. aliento y hasta pánico. Las noticias que llegaban de Vene­zuela no eran nada favorables para la causa de Jos patriotas. A ~ar de la vacilación de muchos, el Congreso del país se reunió y entre las: medídas que acordó, eh defenBa d~ la se­guridad nacional, fue una de ellas la d revestir del carác­ter de Dictador al señor D. Manuel Bernardo de Alvarez., que era sobrino de Nariño y ejercía el Poder Ejecutivo .. A este Congreso se dirigió el Presidente de Qyito, buscando los n1edios de conciliación que le sugería su espí­r~ tu político, y tratando de acallar con razones especi·osas 1 ef ardor de _los .Patriotas. El Congreso no dio al principio importancia á esas comunicaciones, rechazándolas con alti­vez, pero luégo las consideró más detenidan1 ente porque Na .... ríño, desde Fasto, inforn1Ó que había iniciado corresponden­cía con Montes tocante á un arn1isticio, el que '1 fin no tuvo 1ugat·. N ariño duró tres meses preso en Pasto, fue conducido luégo á OEito, y de allí á Lin1a, de donde lo confinaron á España y en la ciudad de Cádiz padeció l~rga y dura prisión. . Los restos de la columna duraron algún tien1po e Popayán, un tanto faltos de disciplina y de recursos ... A.l fin acabaron por desorganizarse, yéndose ]a n1ayor .. parte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR de los soldados para el Valle, en donde algún tiempo des• pués se reincorporaron á otras fuerzas. V Entre ta.nto el Presidente de OEito no descuidaba la organización de nuevas tropas: por orden suya se alistaba en Pasto una eXpedición la que se ape11idó de vanguardia, la cual había de situarse en la parroquia del Tan1bo, inn1e"" diata á Popayán. D. Mclchor Aymerich, á quien Montes censuraba la retirada que hizo á tien1po del últitno ataque de N ariño, dimitió el cargo ' n1ilitar y se cbnsagró otra vez á su antiguo gobierno de la Provincia de Cue11ca (Ecuador)¡ El que le reemplazó fue el Coronel de n1ilicias l). Aparicio Vidaurrázaga~ quien apenas se encargó del n1ando, n1ovilizó los trescientos cincuenta hombres que se encontraban acuar-' telados~ y uniendo esta fuerza con la de Patía, el número ascendió á quinientos. Dicha colun1na ocupó á Popayán el :19 de Dicien1bre de r 8 14\ · Yá para el n1es de Mayo de t 8 1 S las poblaciones del Valle del Cauca tornaron á cobrar brío en defensa de la Pa• tria : en el nún1ero de los patriotas figuraba otra vez, de orden del Gobierno g neraJ, el Corond francés Se ·viez, á guien se había concedido el grado de Mayor General; Car­los Montúfar, Cuartel n1aestre, y otros Jefes que organizaban fu rzas en Cali y en Palrnira, ndicsttándoltls para la lucha. Lograron forn1ar una División ic nil dosci ~ ntos hon1bres. Vidaurrázaga y lo suyos ib, n aun1 ntandt u· recur-' sos y 1 11 ún1 ro de sus soldados, 11 gand á contar cas·. igual uún1ero de Jos patriota , fu ·zas que se situa­ron sobre el río Piendan1ó, dispuestas á aprovc.::char una oportunidad para atacar á los 1 atriota". l~stos fijaron su campo en la n1arg~.:;n ori ntal dd río Palo, caudaloso all Ut.;ll te del Ca u ca; y f.t. la derecha dul río Ovejas, seis 1 guas al Sur del Palo; en el obligado paso deJ puente, s situó un Cuerpo de trt:sci~.:ntos d ncuenta hon1 ... bres, n1andad s por el General Jos(; Mar! a Cabal, y .. ¡ 1'c ... niente Coronel Pedro Monsalve, dos de los n1ás valerosos y decididos Jefes. Vidaurrázaga on sus gentes s presentaron fr ·ntQ d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLETfN MILITA~ estos ú 1 tÍn1os, iban á atacarlos en los parapetos v·, if! habíat tonstnrído para sostenerse y enarbolaron bandera t1\:!gra-con1o emblen1a de guerra á n1uerte. Ron1piéronse Jos fuegos ei 30 de Junio de I 8 r 5 á n1edt') día. Los realista.~ hiciero11 avanzar sus n1ejores soldados entrando en pelea la vanguar-· dia y centro de sus tropas en nún1ero de setecientos hon1- bres y los patriotas fueron cediendo poco á poco d terreno á sus contrarios. Marcharon así p0r espacio de cinco legua-s~ en la loma. de Pidal y en el alto de Mondon1o, se renovó el con1bate, lo n1isn1o que en la altura de Ten1bladera ; Jos realistas acon1etieron á los patriotas hasta las faldas del Cas­cabel. En las fiJas patriotas hubo treinta y tres ~nuertos, quince heridos y quince prisioneros. ( 1), El mayor nún1ero de la fuerza patriota, había avan­zado hasta QEilichao; tuvo que retroceder á n1archas for­zadas, hasta situarse en el can1po fortificado del Palo. Los realistas siguieron los pasos de los patriotas hasta colocarse de nuevo enfrente mÍS1110 de St1 can1p0 el4de Julio ( I 8 I 5)., á la una de Ja tarde, Ordenado el reconoc.:in1it=:nto del catnpc por los realis­tas, descubrieron un paso en donde dab~ vado el río 1la­n1ado Pílan1o, lo 1 cual les facilitaba el ataque, el que acor­daron para el día inn1cdiato contra el parecer del Coman­dante realista don Mariano Cucalón, que deseaba ac-on1et~~ en el acto. E~- 5 de Julio de I 8 I 5, n1uy de n1adrugada, las tropas realistas atravesaron el río por el paso a:ntes di.cho, n1enos. Vidaurráz.aga, quien con L na Compañía de patianos pernla­nec- ió en su can1pan1ento con intenciór- de pasar el río por el frente n1isn1o del enemigo para secundar el ataque á tien1po qu~ ~on enzaran lQs patriotas á abandonar sus .fortificadas. pos1c1ones. Los realistas que forn1aban 1a vanguardia al mando d~ Cucalón llevaban dos cañones y otros dos conducía la reta­guardia con1andada por el Mayor Soriano. ( 1} En el parte de dicha acción comunicado por. el General José­María Cabal, se dice que Ios patriotas tuvieron tres muertos y q uínce prisioneros en este primer encuentro. Las cifra~ que aquí aBJ.lntamo:~ !On las que trae el historiador Rcstrepo, á quien seguimos (011' esciupu­losidad en la redacción de estas Lecturas., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 30LET!N MILITAR A las cinco se dio cuenta la avanzada de los patriotas d.e que tenían á tiro de fusil al enen1igo y rompió los fuegos .á la voz de n1ando del Sargento Mayor Pedro Murguéitio, que era el Jefe del Batallón Popayán, el que se fue repte­gando ·; con1enzóse ·entonces la forrnación en orden de ba­talla, apoyando la izquierda sobre el río y defendiendo la derecha con la caba11er1a. Cabal, Montúfar y Serviez man­daban á los patriotas. La acon1etida de los realistas fue valerosa é insistente, obligando á sus contrarios á estrechar sus filas, las que se c.otnpactaron aún n1ás, de orden n1isn1a de sus Jefes, quienes querían tener n1uy inn1ediatas todas sus fuerzas á fin de proceder con n1ucha igualdad en el n1ornento dado. Esta actitud regular y uniforn1e ayudó á dar cohesión á los n1o­vin1ientos, é infundió seguridad y firn1eza á los soldados patriotas, quienes vieron caer algunos d Jos suyos sin dis­parar st s arn1as, aguardando la orden de hacerlo. Progresivan1ente ron1piéronse los fuegos en toda la lí­nea dt. batalla, ¡ ortándose cnn valor los contendientes de uno y otro can1po; los realistas avanzaron con intrepidez hasta apoderarse de una trinchera que les cetTaba el paso por la iz­q ~ierda, y si tuáronse á corta distancia de los fuegos ene­! ntgos. Heñida é incesante fue la lucha durante dos horas, é indeciso el rest: ltado de Ja acción hasta que los soldados patriotas, obedeciendo la voz de 1nando, atacaron á la ba­yoneta, en un n1ovimiento n1uy bien co1nbinado, con1o que correspondía á la cornplcta disciplina y seguridad con que habían sostenido ·sus pue tos ; arroHaron de in1proviso las filas contrarias é inutili-zaron en un instante el en1puje y desordenado coraje con qu e los r ah ta habían invadido el can1po. Ayudó á aun1 .ntar el desconcierto de éstO'J y á deci­dir la victoria ¡ or los patriotas el ataque d\:: la. cabaiJt!rÍa. La fuga y dispersión de los realistas les causó n1uchas bajas, pues J río del Palo estaba crecido, y los que no c~an alanceados por fos patriotas, sucun1bieron ahogados. Pe­recieron tre cientos quince hon1bres, entre el!os el Co­nlanaante Joaquín de Paz, natural de Patía, y trece Oficia­les. I-Ieridos se contaron sesenta y siete, y muy cerca de q uini~ntos prisioneros, de éstos ocho Oficiales. Las cuatro Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOL.ETfN MILITAR piezas de artillería, con todos sus montajes y municiones, ochocientas artnas, tiendas y demás bastin1entos de los bien organizados realistas quedaron en poder de los patriotas. El Mayor General don Francisco Soriano cayó prisionero y le fusilaron en el n1isn10 ca.mpJ de batalla con otros rea-. listas. A Vidaurrázaga, que no alcanzó á atravesar el río, le tocó presenciar desde lejos el con1bate, y al imponerse del resultado de él, trató de salvarse encanlinándose hacia Po­payán, Los patriotas perdieron al Capitán de caballería Ma­nuel José Solis, quien pereció dando pruebas de heroico va­lor, en n1omentos de avanzar á apagar los fuegos de un cañón enen1igo, acon1 pañado de un soldado que, animado del mismo valor de su Jefe, quiso tener su parte de gloria en aguella arriesgada aventura; el Teniente antioqueño José Mana Jaran1illo cayó herido y n1urió luégo. De la tropa hubo cuarenta y siete n1uertos, Heridos, nueve Oficiales y ciento doce de tropa. Los Cuerpos que n1ás se distinguieron durante la .lu­cha fueron el Batalfón de Popayán, á quien tocó empeñar Ja acción. y el de Antioquia, n1andado por el Teniente Co ronel Liborio Mejía .. Serviez activó su n1archa con doscientos hombres á fin de impedir que los dispersos se reorganizaran, llegando has .. ta Popayán, ciudad que fue ocupada luégo por el resto de la División patriota, Faltos de r cursos paré\. n1prender campaña sobre Pa ... tía y Pasto, y ten1erosos de Jos su.cesos que se verificaran en el Norte del país, Serviez y sus gen tes hubieron de perma­necer estacionados en Popayán, Los patianos seguían organjz,ados en partidas, al nlan­do de Sin1ón Muñoz y José Antonio Latorre. En el n1es de Marzo de 1 8 1 6, Serviez se separó de las tropas del Sur, porque le llan1aron de Bogotá para confiar ... Je el tnando de Jas fuerzas destinadas á fa defensa de la Provincias de Tunja y de Cundinan1arca, Montes, disgustado con Vidaurrázaga, y falto de Je­fes, tuvo que acudir otra vez á Sán1ano, que se encontraba n ~lito, en d 11dc le instruían sun1ario por las n1alas ope- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAk raciones de que se le hacía responsable en la campaña. Sá- . mano, que era tan decidido realista, aceptó el mando de las tropas y se encan1inó á Pasto, en donde obtuvo el antiguo apoyo de los hijos de esa ciudad y del valle de Patía, á fin de reorganizar las fuerzas. Auxiliado Sámano por el Presidente de ~ito, logró elevar su División á nül hon1bres, n1uy bien equipados; y conocedor de la situación del país por los informes que le enviaban, resolvió acercarse á Popayán y situarse en un punto estratégico para poder obrar en el n1on1ento oportu­no. En Patía aun1entó sus solchdos con los de la guerrilla de Sin1ón Muñoz, que eran en nún1ero de trescientos, y después de una marcha lenta se situó en la cuchilla del Tan1bo, á n1ás de una jornada de Popayán. Sánuno esperaba para proceder con actividad á obte­ner noticias de los n1ovin1ientos de las tropas rea1istas que obraban en combinación unas con otras. De Antioquia se movía hacia el Cauca por la vía de Supía y Cartago, la co­lumna de cuatrocientos hon11?res, tnandados por el Coronel Warleta: Y otra, constante del nüsmo nún1ero y n1andada por el T'eniente Coronel Carlos 1'olrá, debía atravesar el valle de Neiva y el páran1o de Guanacas, para salir al val1e. Todas estas expediciones se dirig1an contra la guarni­ciótl patriota de Popayán, la que apenas constaba de sete­cientos veinticinco hon1hres, pero de tropa veterana y ani­mosa. El Batallón Socorro, de trescientas plazas, n~andado por el Coronel Pedro Monsalve que fDrn1aba parte de esta División, había sido separado para destinarlo al Norte de la República. El General Cabal, que mandaba en Jefe en el Sur, hubo de renunciar el mando de las tropas, porque se in1puso del descontento que n1uchos n1anifestaban contra él, atribuyén­dole lentitud é irnpericia ·n las operacior es. Iguaks cargos se hacían á su segundo el Coronel Carlos Montúfar. Para considerar la renuncia de Cabal se ret1nió una Junta de guerra, á la que asistió el Presidente de la U niót señor José Fernández Madrid, quien yá para aquella fecha se encontraba en Popayán. Los Jefes y Oficiales de la Jun­ta resolvieron encargar del n1ando de la División al Tenien­te Coronel Liborio Mejía. EJn esos díg.s habían llegado á la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLETÍN MILITAR ciudad del Puracé unos pocos n1ien1bros del Congreso, los que se reunieron en una Junta á insinuaciones de Madrid; depusieron á éste del n1ando, non1braron en su lugar con1o dictador general, al General Custodio García Revira, quien se dirigía hacia aquella pohlación con cien hon1bres; y para Vicepresidente eligieron al n1isn1o Liborio Mejía. A éste le tocó ejercer las funciones de t:an elevado y delicado encar­go, por no haber llegado á la ciudad el primero de los nonl­brados. Por todo extren1o eran difíciles y angustiosas las cir­cunstancias en que el Con1andan~e Mejía entraba á pesar con su .. ,oluntad y esfuerzos en el destino de la Patria. Yá en el Valle el ardor y el entusiasn1o que antes in1pulsara á sus hijos para ponerse en arn1as contra el Gobierno español, con1enzaba á cejar ante las dificultades de todo género y ante el paso de las tropas realistas que los amenazaban. Sólo Popayán, an1iga de la libertad, estin1uladora del valor de sus hijos y confiada en la justicia y grandeza de su causa, persistía con ánin1o decidido, en la prosecución de tan nobles propósitos. Decidióse, de con1Ún acuerdo, que se aunarían los esfuerzos para la defensa, y que debían acon1eter al en1pecinado Sán1ano, ataque que si era propicio á las armas patriotas les abriría el canlÍno hasta la populosa Qz¡ito, pu­diendo entonces ver renovadas las risueñas esperanzas que de tien1po atrás abrigfl.ban de verse Jibres del don1inio es­pdñol. Resueltos á hacer la últin1a honrosa tantativa, las fuer- . zas patriotas, al n1ando del Con1andante Mejía, dispusié­ronse acelcradan1ente á en1prendcr la marcha el 29 de Junio de 1 8 16. Las avanzadas realistas se fueron replegando á la aproxin1ación de los patriotas, hasta situarse en el can1po atrincherado de la Cuchilla del Tan1bo, y algunos Cuerpos que opusieron resistencia se vieron obligados á ceder ante el in'lpetuoso ataque de los patriotas, y la caballería de Sánla­no se dispersó en derrota. 1\ .. tacados los realistas en sus for­tificaciones por el frente y los costados opusieron tenaz re­sistencia y, ayudados de su artillería, contuvieron durante tres horas, el ardoroso acotnetin1iento de Jos patriotas, pero éstos fueron atacados impensadamente por la espalda por una columna de patianos que estaba oculta y que consun1ó la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR derrota de los patriotas, quienes perdieron trescientos hom­bres que cayeron prisioneros, muchos heridos y doscientos cincuenta n1uertos. Muy pocos pudieron escapar, y unidos á cuarenta soldados que forn1aban la guarnición 'de Popa­yán, fueron á dar con su Con1andante Me]fa y otros Oficia­les á la ciudad de la Plata; allí encontraron al Coronel Pe­dro Monsa!ve, con parte del Batallón Bravos del Socorro. Estos Jefes apenas disponían de una fuerza de ciento cin-­cuenta hombres, y se n1ovilizaron al saber que iba á atacarles don Carlos Tolrá, con cuatrocientos realistas. Los patriotas llegaron al río de Ja Plata, y ocuparon un puente de n1adera, cuando se presentaron Jos soldados ene­n1igos á las once de la n1añana del día ro de Julio de r 8 16. Un esfuerzo desesperado obligó á los patriotas á defender con gran valor sus vidas, sosteniendo el con1bate hasta caer la tarde. Los realistas lograron vadear el río, acometieron á los patriotas por la espalda y lograron su con1pleta dis­persión y aniquilan1iento. Mejía y Monsalve encontraron refugio por algunos días en las montañas vecinas, pero al fin cayeron en poder de los realistas. Esta acción puso térn1i­no á la guerra en 18 r 6, adueñándose los realistas de todo el territorio de la Nueva Granada. Apenas quedaban en Casa­nare algunas partidas casi insignificantes que enarbolaban la bandera de la independencia. --.......... - LA. MISIO N MILITAR El pr6xin1o pasado jueves r 1, día fijado para Ja re­cepción del señor Hourgarel en su nuevo carácter de En­viado Extraordiúario y lVIinistro Plenipotenciario de Fran­<; Ía, cerca de tJuestro 'obierno, fue tan1bién d escogido por el señor Ministro para presentar oficialmente al Exen-to. señor Vicepresidente Encargado . del Poder Ejecutivo los n1ien1bros de Ja Misión Militar. El Excmo. señor Caro sirvi~ndose con n1aestría del idion1a francés, el cual poset con perfección, tuvo á bien dirigirse á los señores Capitanes en Jos siguientes térn1inos: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLRTÍN MILITAR "Sr~oRns: Me siento verdaderan1ente satisfecho de veros ~ntre nosotros y espero que aquí, con1o en vuestro país, seréis fieles representantes de la ciencia y del honor , militar." Asistieron á la ceren1onia ]os señores Ministros del Despacho, representantes de la Supren1a Corte de Justicia, el señor Golkrnador de Cundinan1arca y su Secretario de Ins­trucción Pú~lica así con1o el señor General, Jefe de Estado Mayor Ge~eral, encargado de la Con1andancia en Jefe y to­dos los altos empleados n1ilitares residentes en Bogotá, de gran uniforn1e. * * * A continuación verán nuestros lectores la prin1era par-te del inforn1e recientemente presentado al señor Ministro de Guerra por el señor Coronel Drouhard. Con justicia podrán apreciar la con1petencia del distin­guido Jefe de la Misión Militar, que en buena hora se hizo venir para hacerse cargo de la instrucción de nuestro Ejér­cito; los que leyendo dicho informe noten h. exactitud de las observaciones apuntadas y la gran conveniencia de las indi­caciones que hace con1o dignas de tenerse en cuenta para el n1ejoramicnto de la que hoy existe. No se podría exigir más si se recuerda que fue tan sólo á los quince días de su llegada á Bogotá cuando el señor Coronel rindió su primer informe. El BoLETíN MILITAR, interpretando los sentimientos del Ejército de Colon1bia y en especial de la guarnición de Bogota, presenta al señor Coronel Drouhard la expresión de su agradecin1iento por los buenos conceptos qut le ha me­recido. INFORME presentado por del Jefe de la Misión Militar al sefior Mi­nistro de Guerra. Bogotá, 23 de Octubre de 1897· El Capitán Drouhard, Jefe de la Misión Militar, al scfior Ministro de Guerra.-Presente. Señor Ministro: A continu~ciót'l tengo el honor de presentar á Su Señoría las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 3il observaciones é indicaciones que Su Señoría me hizo el honor de solicitar de mí verbalmente. Estas observaciones é indicaciones versan sobre tres p~ntos principales. A.-Personal del Ejército. B.-Material, equipo, arsenales. C.-Cuarteles, lugares de tiro. A.-PERSONAL DEL EJERCITO Muy buena impresión hizo á los Oficiales de la Misión Mi­litar á su llegada á Colombia el aspecto de las tropas colombianas. Las maniobras en filas cerradas á que han tenido ocasión de asistir hasta hoy, han sido perfectamente ejecutadas. Los Oficiales se manifiestan solícitos en el cumplimiento de sus deberes, bien puestos y animados de la mejor voluntad; la gente es inteligente y muy disciplinada, todo lo cwtl permite esperar que, con la ayuda de la buena voluntad que existe en todos, habrán de obttnerse en poco tiempo excelentes resultados. Bastará introducir en los reglamentos en vigor algunas modi­ficaciones para que el Ejército colombiano sea· tan excelente y tan instruído como los de las potencias extranjeras. 1.0 Vestido. El vestido, que es inmejorable cuando la tropa está de parada, carece de uniformidad y de corrección, tanto dentro de los cuarte ... les como fuera de ellos. El traje debe ser objeto de particular aten-. ción por parte de los Oficiales y principalmente de los señores Ca .. pitanes comandantes de Compañías ó Baterías. Podrían organizarse en cada Cuerpo talleres de sastrería y za­patería, en los cuales aquellos militares que sepan coser podrían componer y remendar las piezas que se dañen, sirviéndose para ello de aquellas que á c2usa del deterioro hayan sido yá deshechadas, las que á su vez no deben abandonarse sino cuando se e té bien se .. guro de que es imposible utilizarlas en reparaciones. En Francia y en Alemania estas composiciones se hacen en cada Compañía ó Batería. Con fi·ecuencia se encuentra uno en la calle con militares que !levan el vestido enteramente desabotonado, siendo causa de esto algunas veces el que los botones hayan desaparecido dejando hasta el cuello ampliamente abierto. Este defecto podría remediarse dando á cada Cuerpo botones de repuesto en cantidad suficiente y haciendo poner broches en los cuellos de las chaquetas para evitar que qtteden en descubierto los de las camisas. Aquí es de observarse que se alcanzaría una c~onomía dando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR :í los soldados camisas de algodón y un corbatín azul ó negro en lugar de camisa de lino, cuyo cuello está generalmente sucio. ;Finalmente, para que la tropa pueda conservar su ropa limpia y en buen estado podría adoptarse con poco gasto para los ejerci­cios y distintas tareas del cuartel, un vestido de género, que puesto sobre el de paño lo preservaría y lo haría más duradero. A los militares debe hacérseles recortar el cabello muy corto y dárseles in·strucciones sobre la manera de ponerse el kepi~, el que llevan con frecuencia colocado en la parte de atrás de la cabeza ó inclinado á uno de los lados. 2.0 Señales exteriores de respeto. El saludo de los militares colombianos es perfecto; sin embar­go, las manifestaciones exteriores de respeto carecen de regulari­dad y de uniformidad. Debe darse á la tropa instrucciones frecuen·· tes que les enseñen cómo y eu qué circunstancias deben saludar y hacer honores estando de facción. Los Oficiales deben dar el ejem­plo, devolviendo el saludo á sus inferiores y cambiándolo entre sí con toda corrección. 3· 0 Maniobras de infantería. Lo que expondremos en seguida con respecto á las maniobras de infantería es también aplicable á las maniobras á pie de la Arti­llería de las que no volveremos á tratar cuando hablemos de esta arma. Los ejercicios que se ejecutan dentro del cuartel son de una corrección admirable y ponen de manifie to lo que podrá obtener­se de una tropa tan disciplinada; desgraciadamente los patios de los cuarteles son por lo general muy pequeños, razón por la cual sería muy conveniente hacer maniobrar los Batallones desde ahora y con la mayor frecuencia posible fuera de los cuarteles, rn lugares de extensión suficiente para que los movimientos sean ejecutados con holgura y regularidad. Las plazas públicas de los barrios un poco alejados del centro de la ciudad pueden utilizarse á e te efecto como se hace en Europa, mientras se forma lo que pueda llamarse un campo de maniobras. La táctica de Infantería podría mejorarse introduciéndole las siguientes modificaciones que nos permitimos someter á Su Señoría con título provisional: a.-Simplificar notablemente los movimientos del manejo de arma y lo de parada, dando gran importancia á lo relativo á eje­cutar y preparar el tiro así como al servicio en campaña. b.-Hacer efectiva una inmovilidad absoluta en las filas, lo cual no podrá obtenerse sino dando á la tropa descansos muy fre­cuentes (cada cinco minutos próximamente). c.-Procurar entre las hileras de cada fila un espacio regular, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL~TfN MILITAR 373 amplio, haciendo que los soldado9 ~e pongan la mano izquierda en el cuadril del mismo lado á tiempo de alinearse. Actualmente la~ hileras fol'man con demasiada estrechez. d.~Evitar al armamento serios deterioros suprimíendo los mo­vimientos simultáneos siguientes; Las cargas al compás (número 1 oo de la táctica) que dañan el mecanismo de la llave; El movimiento de ar!J1ar la bayoneta (número 81) el cual, cuando se ejecuta de un modo btusco, puede dañar fácilmente la mira; El movimiento "formar pabellones" (número 8 5). Estos movimientos de los cualc:s los dos últimos son ·muy di ... fíci!es de obtener como movimientos simultáneo deberían ejecu-­tarse á voluntad, sin cadencia u ni forme . .Finalmente, el movimiento "descansen, armas" (número 78) debe ejecutar~e colocando la cantonera en tierra con suavidad y sin golpearla, á fin de evitar aquellos choques que deterioran tan rápi­damente el fusil moderno. e.-Es preciso proporcionar á las c.Jases ocasiones frecuente~ de un mando efectivo sobre los soldados; pues aquellas no parece que tengan sobre éstos toda la autoridad que les ~erá necesaria en campaña. 4.0 Maniobras de Artif!e,~ía. El Batallón de Artillería eg soberbio bajo todos aspectos; no obstante que e te Batallón, por carecer de material de Artillería moderna, maniobra actualmente como tropa de infantería. E in­dispensable simplificar su movimientos á pie más aún C]Ue los de ]a infantería; desde luégo, la e cuela de tiradores y esgrima á la bayo­neta pueden supri mir:e en esta arma para dcclicar el mayor tiempo posibl á las maní bra de caií.ün, cuyo reglamento habría que em­pezar por crear de de u principio, pues a i. podría decirse no cxis .. te en absoluto. Para la Artillería ""mno pata la• Infantería son indispen a bies los ejercicios fuera del cuartel, para lo cual es preciso umini trar á la prirnc,ra cierta cantidad de be, ti as para el transporte de su materiaL lJ na vez que e haya recibido el m~terial "de Bange,' al pri­mer Batallón de Artillería se le podrá dar la , iguiente organiza .. ción para hacer de él un Batallón de Artillería de mont. ña; Las tres primeras dc sus 5 Baterías serian armadas dc:l cañón de 8o milímetro~, sistema de Bange, y la~ dos tiltimas de las dos Baterías Hotchkiss, que hemos solicitado se hagan volver á Bogotá. La llegada de la Batería Máxim que se ha pedido, haría nc ... cesaria la formación de una 6.• Batería. Cada una de estas Baterías tendría el siguiente per.;onal~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 374 DOLETfN MILITAR Oficiales~ Un Capitán. Tres Tenientes ó Subtenientes. (Sargento~, uno de los cuales será Jefe de polvoristas S 1 Cabos ..............•.....•........•••...•.•.••.•..••...•• , • 8 1 Polvoristas ..... ,,,,,............. .••.••.••.•.•..... ••...• 6 Herreros (1) ..................... ..• ...............•• 2 Tropa~ CCerr~jetos (1() .)·····················:········ ··········· . . 2 , arptnteros 1 ..••••••• .•• .. •••••••••••• .•••••.••••.••.•• 2 1 Talabarteros (1) . •••.•••.••• . .••.•••.••. , . • • . 2 lCorneras. . . . • • • • • . • . . . . • .•......• o ••• ,. 3 Sirviente~ de pieza.................................... ..... 36 Conductores de pieza ................ , . •. .. . .. • ... . • . . . . 56 · ÍPara la3 pieza-5 ............................... ,., .•..• o o Para lo~ a van t- trenes ....... , , ........................... . Mulas~ Para las ruedas y cureña~ ... . .............. o .... •o• .... . Lp 1 • d ..... ara as cajas e muntcron ..... .,o ............. •o• ..... . Dos mulas de repuesto .••••..• , .....•. ,..,, ............. . 125 6 6 6 6 2 26 Este efectivo de 26 mulas podría, en caso de guerra, elevarse á So próximamente. Se necesitarían, pues, J 30 mulas para el Batallón 1.0 de Arti­llería en tiempo de paz, y en el caso en que no fueran más de cinco las Baterías;. y I s6, si hub-ic(a de ctearse la 6. Conviene anotar aquí que, si estas mulas se con~iguiesen in .. mediatamente, podrían servir para traet' p-at'tc del material de las­tres BaterÍas de Bange que se cspcl'an, El 2. 0 Batallón de Artillería debe organizarse como Cuerpoo de ingenieros, llevando baterías de ardllel'Ía de fortaleza) encarga­das especialmente de la defcn. a de la~ plazas fuertes y de las costas,. Compañías de zapadores minadores-, una ó varias Compañía de­pontonero , tal romo e tá pf.evis'to en el artículo 164 del Código­Militar. B. Equipo y M enajc.-Material. Arsenale , 1.0 ProvisióJt de artículos, pafios, equipo1 etc. A la mayor brevedad posible conviene cstablc~er almacenes de· depósito donde puedan guardarse los paños, artículos manufactura­dos y objetos de menajc1 cuya contabilidad tiene que ser llevada con• absoluta exactitud. (t) Estos~ se consjgu.a con el rcclutamiénto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL.ETfN MILITAR 375 Existe actualmente en los claustros del cuartel del Batallón A)'acucho una gran cantidad de paños que indudablemente están en riesgo de detedorarse. Para simplificar el equipo del soldado, sería bueno adoptar un solo uniforme para todo el Ejército, el cual podría tener la como­didad de servit lo mismo de cuartel que de parada; si así fuere, las distintas armas se diferenciarían entre sí por medio de cambios en algunos detalles. Debetá también adoptarse algún capote de i'nodelo uniforme -convendría quizás de preferencia la ruana nacional-lo mismo que definir claramemre la forma, calidad, etc. de los distintos artícu­los de equipo y menaje, ropa intenor, calzado, etc., que hayan de a uministrarse á la tl'opa. Los gastos de ve~tido deun soldado en Francia no pasan de fr. o. 32 por día, ó sea, suponiendo el precio del cambio á 150 °¡ 0 , $ 0-1 I por plaza pot día, lo que no se obtiene sino por medio de la economía bien entendida, de una vigilancia incesante en los al­macenes y depósitos y sobre todo e tableciendo responsabilidadt s efCe<:ti vas. 2.0 Mater'ial.-a).-Armamento de la Infantería. Son varios loe modelos de fusiles que posee actualmente la in­fantería colombiana. Sería de desearse·, para mayor sencillez, que todas las tropas tuviesen un mismo armamento. Si bien es cierto que los cartuchos de pólvora sin humo no se con ervan bien en las tierras calientes, podría adoptar e para esas regiones algún modelo de fusil de pólvora negta, á menos que se resuelva fundar en todas las principales plazas de guarnición talleres, donde puedan carg-arse c~rtuchos para el Mauser, en cantidad suficiente para uno ó dos anos. Si llegaren á faltar rifles Mauser para alguna de~la tropas de infantería que se encuentran en las tierras fría y templadas, se po­drían conseguir tomando lo que tienen los Batallones de .Artillería, lo cuales no tendt¡Ín que hacer uso de sus fusiles sino en muy ra­ras ocasiones. Podría recmplazár ele , en ese ca. o, el armamento, por otro menos moderno, micntra e adopta alguna especie de ca­tabina yue dispare el cartucho Mauscr, más corta que este rifle y, por consiguiente, menos embarazosa en la. maniobras de cañó1 . Desgradadamentt: e ras arma no pueden componer e con la frecuencia que fuera de desearse. E tas rcfeccioncs se ejecutan ac ... tualmente por un obrero excelente, pero que no cuenta sino con títiles y herramientas muy rudimentarias y se halla instalado en un local sumamente pequeño y mal alumbrado. Este obrero, á pesar de todas sus buenas disposiciones, no pue­de dar abasto para componer todas las armas de la República; por otra parte el armamento que, para la composición, se en ía á Bo- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL.ETfN MILITAR. gotá, corre gran peligro de sufrir graves deterioros en el viaje de regreso sin contar los gastos de transporte. Por todas estas razones hemos creído lo más conveniente la instalación de un taller de Armería en Bogorá, montado en debida forma, en el cual podría educarse un obrero para cada Cuerpo, ca­paz de conservar las armas en buen estado y de hacer las reparacio­nes á medida que se fueren presentando. Únicamente las rnás difí­ciles se harían ejecutar en el taller de Bogotá. El Tesoro público haría en esto una economía, pues por una parte se suprimen honerosos gastos de tt'ansporte, y, por la otra, el armamento mejor cuidado, habrá de gastarse mucho menos. La conservación de las armas en los almacenes del parque es defectuosa: el Director del Establecimiento no dispone de personal alguno para cuidarlas; es urgente proceder lo más pronto posible á limpiar esas armás, empleando para ello el trabajo de soldados saca­dos de los Batallones de infantería. Esta limpieza podría llevarse á cabo bajo la dirección de un Oficial competente y del Armero nacional. ( Conclui·rá )'. EJERCITO NAOIDNAL RELACION I)E LA REVISTA DE INSPECCIÓN PRACTICADA AL BATALLÓN "súCRE 11 .NÚMERO 10 R.t:pública de Colombia.-Ejército z...~aciollal.-l!!Sperrión General de /11 3: DivisiÓII.-Trmja, .Ag~stfJ 18 de 1897. Señor Mir\istro de Ouerr:t.- Bogotá. De conformidad con el artículo 839 del C<>digo Militar y dcmág disposiciones, el infrascrito Inspector di pulrolijamente que fueron los Sar­gentos acerca del cum pfimiento de sll'S deberes, todos ellos contestaron de una manera satisfactoria al examen que se les hizo y no se tuvieron malos informes rcspect de su conductc.r, buen desempeño y aplicación·. VI En la misma formación de dicho día, se interrogó á los individuos de tropa del Batallón, haciéndoles presente q.uc podían con toda liber­tad y franqueza, exponer sus quejas, y hacer las representaciones y re­clamaciones que tuvieren sobre cualquier asunto; y en su totalidad ma­nifestaron que en la actualidad se les pagaba con puntualidad sus habe­res lo mismo que fo de alpargatas y jabón correspondiente, tan pronto como el Habilitado saca estos valores de la respectiva Ofici'na, y que es­tán cubiertos de sus raciones hasta el día; qu'C no se les hace descuento indebido, pues lo que espontáneamente dejan á veces de su haber, es in­vertido en la compra de artículos para su propio uso y asco; y en gene­ral expusieron que están contentos del trato que reciben de sus respec­rí vos superiores, no teniendo queja niguna contra ellos. VJI Por el examen que se hizo á los Ofíciales1 en pres-encia de los se­ñores Jefes del Cuerpo, se comprende bien que se hallan al corriente la mayor parte de ellos, acerca de la obliga,_:iones de sus empleos y del destino que cada uno desempeña, demostrando marcado interés en su n~ái perfecta instrucción. Al efecto, existe en el Batallón una Academia de Oficiales, en la qu~ reciben con ba tantc provecho las leccione, técnicas y prácticas, conducentes á su mayor en eñanza é ilustración profesional. · VIII Reunido· en el patio principal del Cuartel la Banda de Corneta~, se les mandó tocar á los tambores y cornetas, todos los toques de la táctica, por orden de carretilla, Io cual ejecutaron con la debida dcstre­' l.a y exactitud, dando uno de ellos, además, con acierto y propiedad, las explicaciones relativas á la parte teórica, según !as preguntas que se~ n de enfermos está recientemente compue ta y provista de camas y mesa e noche; por este motivo no hay buen servicio, por ir allí muchos enfermos y ca­recer de comodidades necesaria~ en e to con istc la poca reposición de Ja tropa. Hago constar que el Médico del Batallón sctior doctor Gil Már­< Iuez, es ntuy cumplido y consagrado en sw dcbcrc9, visita diariamente la tropa tanto en el Hospital como en e1 Cuartel y sumini tra :í ticm¡ o todos los medic.amcntos con acierto, exactitud é intcré·. xrr Es muy al! ·factor: o poder afirmar c1ue hay c. trida subordical:ión en este Batallón"; qne la disciplina militar se mantiene en él con la de­bida exactitud y riguro~a ob::;ervancia de la~ reglas má. adecuadas para establecer el ord :.:n, instrucción y método de vida que son indispensable ú lo ~ miembros del Ejército; y que la subordinación se halla gravada cn el con sujc ic'n al man­do de ]o respectivos subordinados. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR XIII Al terminar este informe es un deber de justicia dar un voto de aprobación á los señores Jefes del Cuerpo, tanto por su lealtad, hon­radez y consagración como por el positivo interés que ellos tienen en sostener y conservar intacta la disciplina y el buen nombre de este dis­tinguido Batallón. Sírvase Su Señoría darle el curso que estime conveniente. De Su Seiioría atento seguro servidor, El General Inspector, ALEJANDRO LIZARAZO. BATALLÓN "NARL~O" NÚMERO 4· Orden del Cuerpo para hoy lunes ocho de Noviembre de 1897 en Zipaquirá . .......................... . ················································ Art. 6I5. Habiendo fallecido ayer á las 2! p. m. en el Hos­pital de esta ciudad el Subteniente Pedro López, perteneciente á la 1 .• Compañía del Batallón, víctima de un acontecimiento tan imprevisto como lamentable, esta Comandancia; CONSIDERANDO: 1.0 Que es un deber del Ejército honrar la memoria de sus buenos servidores ; 2. 0 Que el Subteniente Pedro López sirvió en el Cuerpo des­de individuo de tropa, haciendose acreedor al ascenso que le confirió el Supremo Gobierno como premio á su consagración y virtudes militares v acabada subordinación; 3. 0 ~e el acontecimiento de que fue víctima tuvo por causa inmediata sus afanes y actitud enérgica para conservar la disciplina del Cuerpo de que fue siempre celoso guardián, DECRETA: Art. 1.0 La Comandancia del Cuerpo, interpretando los sen­timientos de los miembros del Batallón, lamenta profundamente el fallecimiento del noble Subteniente Pedro López. Art. 2.0 Las bandas del Cuerpo y la 2.• Compañía del Bata­llón al mando de un Subteniente uniformados de parada, le harán los honores correspondientes, para lo cual estarán listos hoy á las 8 a. m. para asistir á la iglesia parroquial con el fin de solemnizar los funerales; dicha Compañía irá acompañando igualmente el ca­dáver del malogrado Subteniente López de la iglesia al cementerio. Art. 3· 0 Todos los Oficiales francos deberán asistir á los fu­neraks, y luégo acompañarán el cortejo fúnebre hasta el cemen­terio; y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLET1N MILITAR Art. 4.0 Recomiéndase á la memoria de todos los miembros del Batallón y se les excita á imitar el ejemplo del Subteniente Pe­dro López, quien fue siempre leal servidor y convencido defensor de las actuales instituciones, además de ser un hijo modelo y un ciudadano cumplido. § Copia del presente artículo será enviada con oficio de estilo, á la señora madre y hermanos del finado; un ejemplar del mismo se remitirá al Ministerio de Guerra y otro al Estado Mayor de la División. El Comandante encargado, FELIX V. GARCÍA. República de Colombia-Departamento de Cundinamarca-Zipaquirá, J u­lio 3 1 de 1 897. Señor Coronel Jefe del Batallón Nariño.- Presente. Tengo el honor de comunicar á usted que el estado de la instruc­ción civil del Batallón en la actualidad es el siguiente: de 1 so individuos que diariamente asisten á las clases, hay So que leen y escriben mediana­mente, tienen n<;>ciones generales de las tres primeras operaciones de nú­meros enteros y practican éstas con alguna presici6n aunque no todos; éstos constituyen lo que he llamado sección superior; los demás forman la sección inferior y todos más ó menos han aprendido las letras y em­piezan á leer por sílabas en el tablero. En escritura se hallan bastante atrazados pues no teniendo pizarras es imposible que aprendan porque como dijo un pedagogo la ucriturtJ no .11 aprende sino euribiendo. En cuanto á la Aritmética tienen conocimiento de los números y de la suma. Respecto á útiles advierto á usted que son necesarias las pizarras con su~ correspondientes jises y la tiza para hacer las clases ; para la Geo­grafía, tan útil, y más aun al soldado, son indispensables por lo menos los mapas de Jos nueve Departamentos y el de Colombia. . Para la lectura inferior se necesitan libros apropiados, atreviéndome á aconsejar las cartillas objetivas, números 1.0 y z.o del señor don César B. Baquero que tan excelentes resultados ha dado en la práctica y cuyo valor es inferior al de otros menos apropiados para sentar la base de la instrucción. Dios guarde ¡ usted. FRANCISCO MAHECHA. Señor Coronel Primer Jefe del Batallón Gra11adero1 número 8.0 El informe correspondiente á la última semana del prrsente es CO· mo sigue; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR · 8euiÓtJ supcrhr.-Aritmética aprendieron á restar quehrados-Grcr­m: ítica clasificación del sus tan ti v~qeografía repaso de lo aprendido----. Lectura en libro. Secció11 media.-Aritml:tica tabla de multiplicación-Grarnáticta. Ocupada b capital de Santafé de Bogotá por 'los españoles pacificador":!s á quienes precedió el célebre indulto de Zipaquirá, se formaron é insta1aron dos consejos, uno de guerra para juzgar á los patriotas, y otro de pacificación: ambos eran com·puestos de oficia~~s del Ejércoito expedicionario, y ·en el d~ guerra los testigos y el defensor del acusado eran ó del mismo ejér­cito ó de los realistas, que habían -quedado en el país desde la revo­luc'ión de I8Io .. Empezó pues el sacrificio de los patriotas desde el día 6 de Junio de 1816, con el sacrificio del Coronel Antonio V iJla­vicencio, que fue fusilado en la Alameda de San Victorino. El señor José María Carbonell fue ahorcado el día 19 del mismo mes: y fusila­dos el General Ramón Leira, el ~octor Ignacio Vargas, y un oficial Nepomuceno Contreras. Sig1:1ieron e1 6 -de Julio los señores Jorge 'T'adeo Lozano, doctor José Gregorio Gutiérrez, doctor Emigdio Rcnítez, doctor Franci co Javier Garcia Evia, doctor 1\1iguel Pombo, y doctor Crisanto Valenzuela: en Popayán fueron ahorca­dos los oficiales Agustín Rosas, José España y Rafael Latorrc, y fusilado el Coronel José M. Gutiérrez; en Ruga, el Coronel Car ... los Montufar: en Popayán el Ge11eral jasé María .Cab:J, en Zipa­ ·quirá José Javier Gómez, epomuceno Iguarana, Jase María Riaño y Agustín Zapata; en Bogotá el General Antonio Baraya y Pedro de la Lastra, el 20 de Julio; el 8 del mismo los scílores doctor Gabriel Peña, el oficial Henuógenes Céspedes, y el Gene­ ·rai Custodio Gar.cía Rovira; c1 r 3 el Coronel Jo é Aya la; el 29 de 1m; mismos el doctor } aquín de Hoyus; el 31 los sc.Ílorcs J úS " Nicolás de Rivas y rloctor Joaquín Carnacho; en F acata:tivá Ma­riano y Joaqu:fr:1 Grillo; en Fionoa Pedro Ramírcz; en el Socor.ro el Comandan!'· Pedro ..l\1onsalvc, ~u hermano ] uan José, el doctor José Antonio Ardila, Miguel Angula y Emigdio 'Troyano Coro­nel de milicias; en P.opayán l doctor Santiago '1 allccilla y el 'I'e­. nicnte Coronel Jo é María Quijauo; en Bogotá el General Libo­: rio Mcj1a, el Coronel Andrés ·Linares, Fclix Pelgrón, Rafael Niño Pascual Andrcu, Silvestre O .t tiz y el doctor Martí u Cortés; el 1 o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LlTfN MILITAR de Septiembre, en la misma ciudad, el escribano Manuel García, el señor José María Arrublas, y el doctor Manuel Bernardo Alvarez; en Popayán el oficial Mariano Matute, en La .Mesa Francisco Olaya y Andrés Quijano; en Honda el doctor Leon Armero, en Bogotá, el 1 I de Septiembre, el General Dionisio Tsjada, el 19 el Teniente Coronel Antoni~ José V élez y el señor José María Ordóñez, Bernabé González y Miguel Cifuentes; el 5 de Octubre en Bogotá los señores Felipe Valencia, doctor José María Dávila, Manuel Rodríguez Torices, y doctor Camilo Torres; el 12 del mismo mes el señor Salvador Rizo, el 18 Joaquín lVlurillo; el 22 de Octubre el señor Francisco Cabal Gobernador de Popayán; el 25 el Teniente Coronel Francisco Aguilar; el 29 de Octubre el doctor Francisco Ulloa, el doctor Miguel Montalvo, el Coronel de ingenieros Francisco Caldas, y el Gobernador del Chocó Miguel Buch; el 23 de Noviembre el señor Francisco Morales; en Tunja el doctor Juan Nepomuceno Niño y el doctor Cayetano Vásquez; en Neiva el doctor Luis García, Benito Salas, Francisco y José Matías López, Jose Díaz y Fernando Salas; en Diciembre Berna­bé González, Joaquín Chacón, y dos más del pueblo; en Pore el doctor Fru~os Joaquín Gutiérrez, y los oficiales Olmedilla, Báez, Zerda, Abad y Salias. A estos asestnatos ejecutados en nombre de la ley siguieron las confiscaciones y depredación, el destierro de _las viudas y húerfanos, la apertura de caminos para castigar al pueblo en climas insalubres, la condenación á presidio de muchos hombres respetables como los señores José María del Castillo, Pantaleón Gutiérrez,José Santamaría, Luis Eduardo Azuola, Manuel Pardo, doctor Dionisio Gamba, Juan Manuel Arrubla, doctor Ignacio Herrera, doctor Joaquín Ortíz doctor Javier Cuevas, doctor Cami· lo Manrique, etc. ctc;la expatriación y envío á las bóvedas de la Guaira y Puertocabello de más de 50 eclesiásticos venerables como los señores Pey, Duquesne, Omaña, Rocha, Ordóñez, Padilla, Pé· rez, Gutiérrez, Medina, Plata, Caicedo, Rosillo .•• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 39

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 40

Por: | Fecha: 27/11/1897

&:tmiJ . ft " .. nogotá, ~ o\tien1bre 27 tle lS~. N limero ~----------------~~~~------------------~, BO·LETIN MILITAR ··~-- · RGANO DEL M-INISTERIO DE GUERRA Y DEL E1ÉRC1~0 - -··· ... ·~- Director, ALEJANDR'O POSA1DA. S()n cola!Toradores natos de este periódiro, lodos los ]efes O ficialt"s del Ejército tle la R-epúbPica .. {JNA CUESTIÓN DE 1·MPORTA 1 :CJA PARA Ei. EJÉRCITO L-as leyes . soci-ales gRardan entre sí estrecha u.nión. Cuan­ll{ io los individuos comprenden que debe sosrenerse la sobe-anía nacional y que para la segt~ridad Golectiva y. personal ·de los asociados hay .q u.e echar ·n1an0 de >Wna .fuer.za nueva •que forme ·parte del Estado, no r-ehusan su concurso á tal :n1edida, ni la desv.ir.t.úan ó tergiver 1 con antipatrióticas •mtras. Hasta ahora veit'lte años~ p co .¡;nás ó nwnos, el des ... :concierto político á que los n eblos estiban acostumbrados, hada surgir constantes innovaciones en Ja Qlarcha adn1inis­trativa de los pueblos, produciendo desconcierto Jas n1ás de las veces é impidiendo que algunas tnedidas acertadas se ·.consolidasen con e transcurso del ti n1po y con las n1odi .... ficaciones suce ivas que la ex,eriencia e consejara. I-loy es distint(\ porque la obra de la pa.z v.a tornan­"< io los caractere n1ás er-· o~ v e acentúa una bien acon­: sejada tendencia á buscar en. todo orden de cosas la estabi­lidad.; las colect" vid acles de Provincias, que viven en pobla­ ·~os pequeños., yá no son socie;dades incipientes que ·e dejen 'embaucar ~on la primera tentativa para hacerles per<:ier el sosiego .. Ese ardor inconsul to q He antes era de n oda, como que se hacía consistir en un cambio frecuente de promesas ...,.ngañosas que tendían á. destruír el orden, va cediendo et Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38'6. BOLETfN Mll.ITAlt paso, poco á poco, al juicioso patriotisn1o que aconseja res­petar el derecho de cada in di vi duo, amoldando la obra y acción de] GobierPo á las necesidades sociales y huyendo de la intransigencia en todo sentido. El Gobierno ec; fuerza, pero es una fuerza que no des­truye, que tiende á crear el bien en todo sentido .. Por eso en los límites de su benéfica acción é influjo dt~be- entrar el oponer valla á la innloderación; contener los arr€batos- de la pasión exaltada; las den1asias d€ la ~ntempe!l'an~ia~ restaole-­€ er á sus legítin1os térn1;inos el derecho de lo~ fuert~s y d. de los débiles.. Así entenden1os nosotFos ~J Gobierno,. porque de: otra nmt1era no· responde á la pt«"fecta seguridad de los asociados1 ni consultí:lJ sa:bian1ent€t sus necesidades para procurat: ren1ediarlas y, con1o entidad salvadora.. está llama-­da á inspirarse en las inalterables Jey€s- de~ honor y de la. justicia para hacer valer su acción saludable,. bc:;!néfica, ge­nerosa .. La historia nos hace ver que en todas- la;s Repúblicas. Sudamericanas las n1anifestaciones de hostrlidad al Gobierno• han nacido de excitacione~ tnn1ultuarras,. fomentadas con es­e: ándalo de la que puede: Ha.n1.arse una oposición seria y bien íntencionada en el terrena de la! discusrón franca y lógica de ]as ideas .. Ta;l parece n1o si el vulgo d'e- 10~ p~iodistas hi­ciesen consistir el tino y pericia de su plumea en no buscar n1ás que un punto fijo y senalado á. sus aspiraciones: el de tun:1bar al Gobierno, á cualquier costa .. Y cuando un Gobierno confronta e a peligrosa situa-­úón,. ~n presencia de los de&er~s n1orales que le incun1ben,. _ ¡deberá permanecer srlencf0$0', indiferent€, resígnarst! á la! o&r:_a: dctStructora de los que . ... ~u!eren .. avasallad? todo? s· ataja en maJ: 1 110 es Ul a .r.cpreSlOU 111n1otrvada, ~S StmpJenlen-. te que· cun1ple con una atribucrón moral de las que le obli­gan al gobernante para rodear de seguridad á los que vive111 cnfiados á su cautela .. Si en la n1isión del Poder EJecutivo no entrase la fa­ct• tltad de impedír toda conn1oción víolenta, su acción sería estéril, casi inútil en el mecanismo social adn1inistrativo .. Tanto valdría confiar entonces las leyes al cuidado de cunl­plidores ó responsables de n1ediana categoría y de n1era r~­" IDQnsabilidad moral, con1o son los ju.eces .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Pero, volven1os á repetirlo, auras n1ás suaves soplat\ sobre las cabezas de los colon1bianos, desengañados yá del dios de las discordias, vueltos á la cordura y á la reflexión que indican un juicio sano é inalterable; de todos los partí ... dos surgen hoy voces que den1anda.n la consolidación de la paz, que quieren con1o bien suprerno el reinado estable de la ley. Dentro de esa órbita caben todas las aspiraciones, y al an1paro del pabellón tricolor de la República las reforn1as que. señale la experiencia se efectuarán con seguridad y sin enOJOS. Mas cuando nos sea dado 1 legar á ese punto de estabi ... lidad, habremos de tornar la vista al pasado y al inquirir á quiénes se debe en prin1er término esa obra redentora, en­contraremos elocuente respuesta en las filas bien disciplina­das, 1.bnegadas y convencidas del Ejército de la República. El Ejército de Colombia es el guardián de la paz y de la seguridad públicas. Los Jefes y los soldados que lo con1-­ponen han adquirido títulos á la estitnación de sus cotnpa­triotas. Son todos ellos n1odelos del soldado pundonoroso, valiente, comedido y discreto. La disciplina in1pera en Jos cuarteles y fuera de ellos. La n1ás absoluta n1oralidad pre ... side los actos de los que forn1an las filas del ralercso ejérci­to, de tal suerte, que se ha ganado 1nuchísin1o en la vida de régin1en y con1portan1iento ex~erior de la ttopa. IJa. prensa rara vez señala un acto desdoroso en la conducta de los Oficiales ni de los fiel · s veteranos q uc viven sujt=tos á Ia voz del deber. La vida n1ilitar no es corno la ignorancia á veces lo deja...- suponer: vida de holganza y de desgreño ó gran­jerías: es, al contrario, un árduo trabajo,~ ado por las e.·i ... gencias de la dtsciplina, fu .rte y rudo) que impone serios deberes, y que 6ene e·1 rit,;sgo e >nstante la vi "la. l...a satis ... facción n1oral d.~ luchar ó perecer, por el bien y la scgurida -1 de la Patria, puec e11 ser rnotivos d" orgullo y de satisfac-­ción n1oral, índn1os y n1uy nobles, pero e] ,obierno y el país están en el deber de proteg<::r con 111ás decisión y efica ... cia la naturalef:a é importancia de e os servicios, y sin duda el can ino para llegar á un fin práctico, establt; y digno, se ... ría el de constituír el E~jército de . n1odo pern1ancnte, esto es, siendo inan1ovibles en sus puestos lo Oficiales clase Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MIL1TAR )' conce iendo el ascenso gradual, según ahora se practíca~ Esto pondría el Ejército colombiano en igual pie á los d~ Europa. Sometemos n1oy respetuosa,mente esta idea á J~ ilustrada y enérgica consideración del señot Ministro de Guerra, quien con ta:n solícito rntetés como lniras patrióti­cas atiende á todo caat1to se rehtcionc con J.os fielcts servirmarían individuos capaces de dirigir los estable<"imümtos nálogos que hubieran de iundarse eh otras plazas. Pc;!ro, para cotnéhtar, serfa bueno educar obreros por maestros que podrían encontrarse con ventaja entre las clase& del Ejército francés, puestos por el Ministerio de: Guerra á dispo .. sición del Gobierno colombiano, Se necesitaría contratar ~ 1. 0 Un maestro armero que (ol'maría. obret'os capaces de repa• tar las arma· dañadas en todos los Cuerpos ; . 2. 0 Un maestro polvorista que se encargaría de la polvorcri· y. del taller de carga de cartuchos ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. liOL~TIN MILITAR 3.0 Un sargento de una compañía de obreros que se encarga ría de formar y dirigir los del arsenal. No dudamos que el Gobierno francés pondrá de buen grado 3 clases escogidas á disposición del Gobierno de Colombia, los que al cabo de algún tiempo, encontrarían en sus discípulos los ele­mentos necesarios para el buen funcionamiento de los talleres de reparación. • Tales son, señor Ministto, las obsetvacione~ que he creído deber someter, con la mayor' franqueza, á Su Señoría. Después de todo lamento haberme visto obligado á dar' este informe al cabo de tan sólo 15 días de permanencia en Colombia, pues no tengo la pretención de querer juzgar el Ejército colombiano al ~abo de tan corto tiempo . .Es por esto posible que, máa tarde, mi opinión se modifique considerablemente en lo que concierne á la administra­ción del Ejército, con relación á la cual me he manifestado quizá un poco severo. Soy con todo respeto, señor' MinistrQ, de Su Señoría muy adicto y respetuoso subordinado, DRot.1HARD. EJERCITO NAOI01lAl Rtpú6/ita d1 Colombia.-Ejército NacirmtJI.-4-."' DiviJión.-Bata/lofl :Ciradorn N°. 1 1. Comandan tia-... N. 0 1 53· Patnplona, 1 ,o de Jlilio de 1897 • . Bcñor O neral Com:tndatrte General de la Oiviúón-Presentt!. Hónrame darc1s cuenta de la in,trucción civil y militar que recibió el Cuerpo de mi mando durante el mes de Junio pr6~imo pasado. El institur civil~ señor don Luis Carlos Morales1 con fecha d¡: aycr1 comu .... nica lo siguiente~ uA los Señorc~ Je(cs del cuerpo-Presentes. '"Tengo el honor de rendir á ustedes el · in(ormc corr~spondiente al prc ente mes, sobre el adelanto quicln que la Comp-af\ía uo cu~nta éon útiles de banda, pues los que hay e!tán en compl~to mal estado. "Ta~poco cuenta e~ta Compafiía con Códigos ni Tácticas, que tan necesarios son para el ~endizaje y me·lanto de Oficiales y tropa eH el arte' de la guerra., Dios os guard*, Ef GeH~ral Jefe1 ft:. CaA~O M, Señor Gorond primer Jef~ del Batallón Granadero• númeró s.o·_ Presenté. En esta semana se ha dado iñsti'u'cci6n á los soldados asf : 8euión superilr.-~ritmética, aprendieron á sumar que~rados. Di· bujo, conoCÍmtcnto de los ángulos según sus fados. l:;ramática, conocf­mientEMIITR.JO GAR.AY. República d~ Colo!Jtbia.-EjírciffJ Nacicmal.--J. 5 Di'lrbión.-Batal!ón "Núñez'' número 9. 0 -EI lmtructor civ"il.-8oatá~ Jllli() 2-4 dt 1897. Señor Comandante primer Jefe.- Presente. Informo á usted que la enseñanza dictada en Ia ú! tima semana, e& como la dictada hasta ahora~ completamente nQgatoria,. en cuanto al aprovechamiento de la tropa, porque se carece d~ los más rudimen­~ arios elementos, toda vez que no tenemos ni siquiera un tablcJ"o. Mientras no se provea de útiles la Escuela del Batallón, se trabajará en vano : á no ser que usted se digne di~poncr- clases pau los Oficiale~ que tengan á bien recibirlas, pues para- dlos es más fácil la adquisición de útiles y pudiéramo~ 1lcvar la enseñanza hasta materias superiores .. Para nú sería muy grato estudiar con tan bizarros compañeros, y aunque: francamente nó me creo competente para dictar enseñanzas á la lu.cida Oficialidad del Batallón }lúñez, al menos me entusiasma la idea de que volvería, siquiera por minutos, á los mejores años de mi juventud, en ue entregado á la suave severidad de las tareas del Colegio, ignoraba que sólo imperan, con raras excepciones, la injusticia y la pa~ón. Dios guarcie á usted, RAPABL GÁLVEZ. t Señor Coronel ,primer Jde cl~l &tallón Granadens núm~o SP Presente .. Tengo el honor d<: informar á usted1 cómo se ha dado la ins.truc.­(; ión á la' tropa r d adelanto que ha hamdo en la semana. E~cáÓIJ .rt~ptrüw.-Aritmérica, J<.'SOlución de: p~oblema~ en que en­tran dos op~racioncs diferentes, con los números cntf.':fOS>. Lectura, lec­tura corriente en libro. Gramática, conocimiento prá<.;tico del adjeti.vo y su~tantivo. Dibujo, conocimiento de las líneas, circunferencia, diámc-­¡ ro y radío. Su-ión f!!tdia.-Arítmética, ejcrcio de sumas con números enteros .. Gramática, nombre de las palabras scg{m el número de sus sílabas. Lec­tura, Ie'ctura de palabras de una y dos silabas. Dibujo, conocimiento de las líneas- y s.us nombres según la posición que ocupen. Setáón inftrior.-Lectura, lectura de palabras de una sílaba. Arit­mética, lectura de cantidades de nueve cifra Por motivo de carecer en absoluto de útiles, no se· puede dar má!; ttnsanche á ]a enseñanza. Sog.amoso, Julio 1 S de 1897. I.IPlO NosA M-Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR durante 13 días, y los últimos 6 en la reserva territorial, en donde están obligados á pasar lista una vez al año hasta la edad de 45· Hay 48 cuerpos de ejérlito en Francia y uno en Argelia ; en tiempo de guerra, la organización de los cuerpps de ejército se com­pone de dos divisiones de infantería, Uf1 batallón de cazadores, en algunos una brigada de caba1lería, dos baterías de sitio, una sección de artil1ería de montañ~, una compañía de ingenieros, una sección par'l &J.lplir bajas, parques de campañf\ y materiales de administra­ción militar y secciqn de pontoneros, Tiene 163 regimiento~ de infantería en donde est~n incluídos los zuavQ~, los franco-tir4\dores y los argelinos. La caballería está compuesta de 18 brig41das y siete secci.Jncs de ~aballería ligera~ En esta organizadón están coraceros, dragones, húsares y spa~is. F or~nan un total de 89 regitlliantos. El número tqtal df' ~jército Frapcés es de 2.85o,ooo hombres, que pueden aumentarse en casq de. IU~cesidad ~ 3.·4JO,ooo pombre~. A~EMAN/.1 En Alemania e[ número de hombre llamados al Ejér-cito ~ct4alrpente asciende á 4 37 ~ooo, sie.pdo tarn bién el servicio obli­gatorio, aunque con cieria·s restriccionei. La duración es de 25 año~~ q~~de los 20 á lo$ 45 y el servicio es de dos años en inf~~lte­ría y tr.es en caba11eria 9 artillería, después se les concede la licenda !limitada, ó se les llam~ Qc nueyo dur~n~e tewporadas de ejercidos ~e qc~o semana; cada uqa ~ Pasan luégo durante dnca año , ~l primer "Ba~ ~ de la "Lqndwel'), donde per·maneccn 5 años y 3 á la caballería y artme­rí ·a~ é ingresan de pués en el segundo '· Ban" donde sirven 7 años. Después pasan á Ja "Lanustunn", donde quedan sujetos ~~ ervkio hasta lo. 45 años. El Ejército en pié de guerra ¡,e compo­~ e de 3· 7oo,.ooo ~qtl;1Qre~ q4e p4qde aumentar:c ñ'\sta 4,~ 42,000. AUSTRIA Austria p«cdc reciutar cada aíío 340.,150 homb.~s~ EI tieroPQ de servicio e· c.k 22 aíios, y 1'\ qrganización de las reservas es muy parecida á la dCl tjérdto aleman. El ejército Austro-hungaro está dividido en 15 cuerpos~ El .cuartel general se halla en Zara. La infantería se compone de 102 regimiento·, incluyendo uno de tiroleses y 12 Batallone deJa Bos­nia y Herzegovina. E1 total Jel ejér·cito asciende á I ~794.000 hombres tJUe puede, caso necesario, llegar· á 2.~S1.ooo ~ ITALIA En el ejército italiano el srrv1cío es obHga(ori'o durante diez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BvLETlN MILITAR y nueve años, de los cuales, de dos ó cinco son de servicio activo según sean destinados á infantería ó caballería. El ejército está dividido en doce cuerpos. · Su infanterfa se divide en dos brigadas y en I 15 regimientos, su artillería consta de 24 regimientos de campaña y 5 de sitio, y de 24 regimientos de caballería. Los ingenieros están divididos en cuatro regimientos . El totai de ejército italiano es de 1.1 55,000. Nos hemos concretado á bs naciones que componen la' doble y la triple alianza, y por lo tanto no mencionamos las otras que, como España y Turquía pueden poner sobre las armas L5oo,ooo hombres cada una. · EL EJÉRCITO GRIEGO El Rey es el Jefe supremo del Ejército y ell\llinistro de 1a Guerra el responsable al Rey. La Grecia está dividida en tres re­giones militares: Larissa, Missolonghi y Atenas. La infantería consta de diez regimientos de tres batallones de á cuatro compañías, y ocho batallones de cazadores. Está armada actualmente con el fusil Gras; pero hace p: co tiempo se negocia­ron con las fábricas de armas italianas 1 oo.ooo fusiles de pequeño calibre, casi del l).lismo modelo que el fusil italiano. La caballería se compone de tres regimientos de á cuatro es;­cuadrones. · La artillería tiene tres regi mi en tos, que posé en entre todos 1 1 baterías de campaña y 9 de montaña. Cada batería consta de 6 -piezas-sistema Krupp- cuyo calibre es de 87 milímetros para las de montaña. · Las graduaciones son las mismas que en los demás ejércitos europeos. El efectivo señalado en el presupuesto de 1896 era de 2 3·435 hombres, comprendidos 1872 Jefes y oficiales. En tiempo de guerra, cada reg-ión militar forma uua división de primera linea, compuesta de dos brigada. de in~·mtcría. Cada brigada tiene la iguiente compo ición: tres regimiento de infantería, uno á dos batallone de cat.adores, un regimiento de artillería, otro de cabaHc:ría; de dos 6 cuatrn ·ompañ ías de ingenie-:­niero, una compañía de tren, una antbulancia de .anidad, una co­lumna de municiones, dos hospital ·s de campaña, dos parques de ingenieros, con más un ?arque de reserva. El Ejército de primera linea moviliza lo comprenderá 56 ba­tallones de infantería, d:~ escuadrones de caballería, 2j baterías y 15 compaííías de ingenieros. El cfecti\'o en este año e de 84.125 hombres, 6,597 caballos y 7~844 rnulo ; las tropas combatientes son: 61.130 fu. ilcs, 2. ¡oo ablcs y r 56 cañones. Si se toma en cuenta el Ejército territorial, Grecia podrfa mo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR vilizar cerca de 220.000 hombres; pero los cuadros faltarían para tal efectivo, además de que la requisa de caballos sería absoluta-:­mente insuficiente. LA NUEVA ORGANIZACIÓN MILITAR DE RUSIA Conocidísima es la organización militar de Francia, así como la de Alemania. La de Rusia es menos conocida. La gigantesca obra de la reorganización de las fuerzas militares rusas, preparada por las leyes de 1874 y de 1876 y perfeccionada por importantes disposiciones mucho más recientes, no se llevó á cabo de un modo completo hasta 1894. La base de la transformación operada estos últimos años en el ejército ruso, es el servicio militar obligatorio. La ley vigente im­pone el servicio de las armas á todo súbdito ruso desde la edad de 20 años hasta la de 43· Tropieza el cumplimiento de esta ley con algunas dificultades, como no podía menos tratándose de un país donde, hasta ahora, la Municipalidad en su circunscripción, y el señor en sus dominios, designaban arbitrariamente los jóvenes que debían ser soldados. Preciso ha sido, pues, admitir determinado número de excepciones de diversas categorías; pero estas excep­ciones no son válidas más que en tiempo de paz. El soldado ruso está cinco años en el ejército activo, trece en la reserva y cuatro en la milicia. Por la ley de 1874 quedaban su­jetos al servicio militar nueve millones de rusos. Posteriores medi­das han elevado este número á once millones. El presupuesto ruso, no permite una organización militar de tántos millones de hom­bres ; así es que Rusia se contenta con tener dispuestos para caso de guerra, 2.6oo,ooo soldados. En tiempo de paz, el ejército ruso se compone de I.3oo,ooo hombres ; pero como el presupuesto no consiente más que en un efectivo de 74o,ooo, para que desparezca el excedente son enviado á sus casas los contingentes que llevan cuatro años de servicio, y tómase una medida análoga, después que sirven un año, con los soldados que se distinguen por su instrucción. Así se combinan la exigencias del presupuesto con las del servicio militar. La organización de los cosacos se rige por una ley especia promulgada en 187 5· El cosaC'o sirve veinte anos, contando lo tres que necesita de preparación ; luégo está doce años en el ser­vicio activo, y después cinco en la reserva. Su servicio militar dura desde la edad de diez y ocho años hasta la de treinta y ocho. La tropas cosacas en tiempo de paz formaron u11 total de 53,000 soldados con 2,ooo Oficiales. En tiempo de guerra el número de cosacos se eleva inmediatamente á 254,000 hombres. Este es el ejército ruso de Europa, independiente de las fuer- , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LETfN MILITAR 407 mas destin~das á guardar los inmensos territorios que Rusia posee en el continente asiático. La infantería en tiempo de paz comprende 12 regimientos de la guardia, 16 regimientos de granaderos, 165 regimientos de Hnea y 78 batallones de cazadores, de los cuales 4 son de la guardia. Entre los doce primeros están el de la Transfiguración ( Preo­basgenski) y el de Pablo 1 ( Pavtovski). Aquél llama la atención por las enormes águilas que llevan sobre sus cascos. Tiene el pri­\' ilegio de dar 1a guardia en el interior de palacio, á la puerta de las habitaciones del Czar. El de Pablo 1 es el que se distingue por sus mitras, que tanto chocaron á los extranjeros en la última coronación de Moscow, Cada regimimiento de infantería tiene cuatro batallones y cuatro compañías por batallón. El efectivo de un batallón de in­fantería es de 447 hombres con 18 Oficiales; el de un batallón de cazadores 62 5 hombres con I 9 Oficiales. Los regimientos llevan, además, un grupo de 65 hombres, llamados cazadores francos, á quienes les están reservadas las misio­nes más difíciles y peligrosa5. Uniendo á todas estas fuerzas las tropas de ]a reserva, com· puestas de 124 batallones, sube el total efectivo de la infantería tusa, en tiempo de paz, á sr6,ooo hombres con 22,ooo Oficiales. La caballería regular, ó como se llama en R usía, "caballería de línea,, fue reorganizada en 1882. La ley de aquel año, aJ suprimir la lanza, suprimió también los hulanos y los húsares, dejando sólo dragones armados de sable y de fu il con bayoneta. Compónese á la caballería regular de 47 re­gimientos de dragones, de seis escuadrones cada uno. Forman un escuadrón I 50 hombres con I 50 caballos. La caballería de la guardia comprende 4 regi mi en tos de cara­ceros, 2 regimientos de hulanos, 2 regimientos de húsares, r regi­miento de granad XOS montados, I regimiento ue dragones y 2 re­gimientos de co acos. Sólo las primeras filas de coraceros y de hu­lanos usan lanzc1. Los grandadcros, los dta;ones y los húsarev lle­van el fusil de la caballería de línea, con bayoneta triangular, como la que usaba hasta hace poco toda la infantería francesa. Lo hula­nos llevan sable y carabina corta. El efectivo de la caballería ru\\a en tiempo de paz es de I I 8,ooo jinete con 104,000 caballos. En pi de guerra clévasc esta cifra á 225,000 jinete ~ con otros tantos cabaJlos. La tendencia dominante en la organización Je la caballería rusa ha sido convertir al jinete en soldado de á caballo y de t pie, á imitación del cosaco. No se ha olvidado el papel brillantísimo que desempeñaron los cosacos del Don en la campaña de 1877 ; ellos fueron los primeros que subieron hasta la cima de los Balka­ncs en la noche del 16 de Julio; luégo delante de Plewna, toma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4o8 BOLETÍN MILITAR Í"on p~r asalto tres 1íneas d~ defensa sucesivas. El 23 d~ Agosto, en Schipka, un regimiento de cosacos, viéndose en comprometida si­tuación, echó pie á tierra y envió sus caballos á Cabrovo para que acudieran pronto á auxiliarle fuerzas de cazadores de á pie, que no tardaron en 11egar, rechazando al enemigo. Estos recuerdos con­tribuyen pod~rosamente á que Rusia vaya dando cada vez más im­portancia al papel de la caballería. También con ese objeto la ha dotado de cañones: cada divi­sión de caballería dispone de dos baterías de seis piezas; c·alibre de nueve centímetros. Lleva cañones la caballería de 1ínea, que cuen­ta con 28 baterías ; tienen 16 baterías los cosacos ;· la caballería de la guardia dispone además de algunas. En la caballería rusa van combinadas, pues, las tres armas. El jinete, según las necesi­dades de la guerra, se convierte en el acto en soldado de á pie ó €11 ártlllero. La artillería rusa se divide en ligera y pesada. La ligera es; como la ~ue lleva la caballería, de nueve centímetros. La pesada es de calibre de diez centímetros. El número total de cañones de1 ejército ruso es hoy de 4,ooo; de ellos unos 500 corresponden á la caballería. El efectivo de la caballeria rusa en pie de guerra pasa de 28o,ooo hombres con I 6s,ooo caballos. Constituyen todas estas fuerzas veinte cuerpos de ejérdto) repartidds en catorce grandes circunscripciones militares, que son: 1. •, la de San Petersburgo ; 2.", la de Filan di a ; 3·\ la de Vilna ; 4.•, la de Varsovia¡ 5-\ la de Kief; 6.•, la de Ode·sa; 7.", la de Moscbw; 8.\ la de Kazán; 9.", la del Cáucaso; IO.'\ la del Tur­questán ; I 1.", la . de Omsk ; 12.", la de Y rkoutsk ; 1 3.-', la de Amour ; I 4·\ la del J)on. De estas circunscripciones la más fuerte por el número de sus tropas es la 5·" la de Kief, que manda el General Dragornirof. Tiene Rusia fr'r.nte á las fronteras de Alemania y de Austria, 6o,ooo hom,bres de caballería con 6o,ooo caballos. Veintiún briga­das de vanguardia, que dependen de los gobiernos militare's de Ko­fno, de los Bjelostol, de Lomsha y de Wloclawsk, vigila la ftontera á una distancia de meno de cinco kilómetro . 1 oda esta formida­ble masa de caballería pue le decir e que e tá en pie de guerra, aguar­dando sólo una s~ñal para salvar la distancia cortísima que de la línea fronteriza la separa. Bo.t.ETÍN Mu.lTAR.-Con el presente ilÚmefo terminad 2. 0 Tomo de nuestra publicación, la cual será suspendida por algunos días mientras se atiende al aseo y arreglo de la imprenta. I A DIRECCIÓN. 1' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 40

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 44 y 45

Por: | Fecha: 05/03/1898

Dogot{L, :'llu.t·zo .J de ll:lUS. ~ úmeros 4-1 y !;j BOLETIN MILITAR ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO: --··---=-- Director, ALEJA N DRO POSA DA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los ]ejeS'· y Oficiales del Ejército de la República .. MINISTERIO DE GUERR! DECRETO NUMERO 153 DE 1897· (31 DE MARZO), orgánico de la Contabilidad Militar. El f/iupresidentt de la República, encargado del Poder EjecutivtJ,, DECRETA: TITULO I I> ll I.AS HABILITACIO!'\ES CAPITULO I DEL NOMBRJ\MIE ' TO, FJANZA, POSESIÓN Y DURAClÓr.; DE LOS HABlLliAT>OS Art. 1.0 En cada Estado lvlayor, Batallón, Escuadrón ó Compañía suelta, habrá para el manejo de los respectivos fondos, un empleado de libre nombramiento y remocióu del Poder Ejccu- · tivo, que se designará con el nombre de Habilitado. Art. 2.0 El Habilitado, como responsable del Erario nacional,, a"egurará su manejo con fianza, en las proporciones siguientes : si fuese de Compañía suelta, con la suma de mil pesos ($ I,ooo); i. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. /4- de Cuartel general, con la de dos mil pesos (~ 2,ooo); y si efe B~ tallón ó Escuadrón, con la de tres mil pes( s ($ 3,ooo ). Art. 3.0 Los Habilitados de las fuerzas que hacen la guarni ..;· ción de Bogotá, pre tarán la fianza y tomarán poses-ión del destina ante el Ministro dl! Guerra· · y en los demás acantonamie1 tos, ante el Prefecto del respectivo lugar. Art. 4.0 En el caso de que el nomb-·ado H-abilitado para ugar distinto de la cap'tal de la República, no totne posesión oportuna­•. ente, 6 pbr cualquie1~ motivo no pn da' éjercer sus funciones, d Prefecto respectivo designará el indi.viduo que debe ejercerlas en lhtcrinidad# De este h~d}o dará aviso inmedi'ato dicho fundonario al Ministerio de Guerra. Art. 5. 0 El nombrado interino solicitará, antes de t0mar po­sesión del destino, por medro de un mtmorial extendido en pape· correspondiente-, !<2 admisión del fiador. Calificada la fia·nza por e Prefecto, extenderá su resole~ción al pie· del libelo ateptá 1dola ó­techazándola. Art. 6. 0 La fianza con que los Habilitados asegu. en l~s fon­dos de su manejo, puede ser personal, ·.hipotecaria ó prendaria. En el caso de ser pers-onal, los fl.ador·es serán it'ldividuos de reconocida ~olvencia, á juicio del funcionario enca:gado de aceptarla. Si fue­re prendaria, será previamente valuada ]a, prenda por el encargado de aceptar la fianza y por uno de los vécinos más respetables del respectivo lugar. Cuando se asegu. e con fincas raíces, deber:í comprobarse la pr0piedad de éstas, ó la fi cultad que se tenga para " .hipotecarlas, la libertad de ellas y su valo~ libre, dd iendo igualar éste, lo mismo que el de la prenda, al de la fianza exigida y la " mitad más. A1•t. 7. 0 La fianza que prestéh los Habilitados debe ser por todo el tiempb de su manejo, aunque desempeñen el destino por virtud de 'nuevo nombramiento, sea interina:nente, sea en propiedad siempre que no se haya interrumpido la posesión. Art. 8.0 Sea cual fuere la Páturaleza de la fianza, ella se establecerá por escritura pública, haciendo constar que se cons..ituye in pcrj uid'J de la general de los bienes del otorgante y fiador, y no sólo por la suma de la fianza sino por cualquiera otra de que resulte responsable el Habilitado, aunque sea superior á la afianzada. Arr.. 9· 0 Son d~ ca~go del otorgan e todos los gastos que se '-ausen hasta poner la fianza en estado de entregar en la Oficina del funcionario que la acept ~, un testimon·o registrado de la escri­tura otorgada. Art. 10. El funcionario encargado de aceptar la fianza de un Habilitado, será responsable si llegáren á quedar en descubierto Jos !rHerescs de la Nación, yá por insolvencia de los fiadores, y11 porque .. l valor de la fianza no sea suficiente para e u brir al Tesoro el de! "t>rrespondíente alcat.cc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OLETÍN MlLITAll 75 Art. I 1. Cuando el res(}onsable quiera que se le cancele l1. escritura de fianza, ocurriú al funcionario que la aceptó, acon, ,pañando á la petición el Finiquito que le expida el Pagador C.!n. 'tral, en el cual se exprese que puede hacerse tal cancelación por '"1allarse el {}eticionario á paz Y. salvo cqn . el Tesoro Nacional, y á :por haberse examinado y .fenecido las cuen' ?.s mensuales y genera- ' les sin deducir alcance contra él, y á porque si los ha habido, hat sido pagados. . Art~ r2 . . Los Ha~ilitados durarán en su destino por todó el tiempo de su buen manejo~ pero una vez nombrados y llenados los '!"equisitos de la fianza, tendrán obfigación de desempeñar sus funciones, por lo menos seis meses consecutivos, salvo }os casos _siguiente.s: enfermedad grave deb-idamente comprobada -con decla­~ ación jurada. de dos facultativos; d función de algún ~pariente ó ~llegado suyo que le obligue á renunciar el puesto para atender á asuntos de familia, lo que se comprobará con declaraciones de testigos rendidas ante cualq~i.era autori y de los Oficiales subalternos. Será ecrctario el Sargento ó Calxl más apto. Art. 1 S· Son funciones del Consejo administrativo: Examinflr cemanalmeltte las cuentas del Habilitado, y hacer, en vista de la situación del Cuerpo, el Presupuesto de ga tos de la semana siguiente, suministrando este dato al Habilitado para la formación de las libranzas. Si del e. amen de la cuenta resultare exi.stencia ó déficit de fondos, esta suma se d4sminuirá ó aumen­tará en la libranza del día ; Llevar el libro de actas de ~as reuni.oues que se verifiquen ; Expedir las copias de dichas actas para que sean incluídas en los respectivos legajos mepsuales.; y Suspender del ejercicio de sus funciones á los Habilitados, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR siempre que haya lugar á ello por mal manejo de los fondos, dando inmediato aviso al Ministerio de Guerra, á las Oficinas militares superior~s, y al Prefecto respectivo, si el hecho tuviere lugar fuera de la capital de la República, para que este funcionario ejerza la atribución que le confiere el artículo 4. 0 del presente Decrelo. Cualquiera de los miembros del Consejo está facultado para exigir la reunión de él, cuando tenga conocimiento de algún he­cho que la haga necesaria. Art. 16. Son funciones del 2.0 ] efe, como Fiscal del Cuerpo : Promover las reuniones ordinarias del Consejo administrativo, en los días en que deban formarse libranzas, y las extraordinarias siempre que á su juicio sean necesarias; Presentar al Consejo en cada reunión la situación del Cuerpo, para la formación del respectivo Presupuesto; Llevar los libros "Anotador de libranzas" (Modelo número 1) y de "Actas del Consejo"; y Presenciar personalmente ó por medio de un Ayudante, el pago de las raciones de la tropa. CAPITULO III DE LAS CUENTAS, DOCUMENTOS Y DESCUENTOS Art. 1 7· La cuenta de los Habilitados se llevará por sistema de Cargo y Data. En cada partida que se describa se citará el nú­mero de orden del respectivo comprobante. Art. I 8. Los documentos justificativos de las sumas que .se inviertan en el pago del personal del Ejército se compondrán : De Vales diarios por raciones de tropa ; De recibos ::,emanales por buenas cuentas devengadas por sueldos de Jefes y Oficiales; y De Vales extraordinarios por las sumas que se adelanten á la comisiones que salen del lugar donde se halle el Cuerpo. En los Batallones formará estos Vale el Capitán de cada Compañía, sertn confrontados por la Mayoría del Cuerpo y ano­tados por la Comandancia en el respectivo libro y llevarán el Dése del primer Jefe. Art. I 9· Los haberes se distribuirán así: Sueldos de Jefes y Oficiales por quintas partes devengadas ; Diariamente la ración de que gozan, en sus diferentes clases, los individuos de tropa; y El día último de cada mes el completo del sueldo que les co­rresponda. Art. 20. En el curso del mes se girarán por el Habilitado las siguientes libranzas: El día 1.0 para raciones anticipadas de la tropa hasta el 6, y en los días 7, I 3, I 9 y 25 por la quinta parte devengada del sueldo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 77 de Jefes y O fici~ijan las di\er~as entradUS funciones, á menQS que hayan obte­. nido licencia. Art. 33· Los fondos de que tratan los anteriores incisos íigu­, rarán en el Presupuesto en las casillas respectivas. Art. 34- No se hará descuento del medio sueldo de ningún Jefe ú Oficial en caso de licencia temporal por causa de enfermedad. Art. 3.5 Los descuentos y retiro se harán de todo el sueldo, aunque esté cm bargada alguna parte de él, y en la misma moneda en que se pague. La parte embargada de un sueldo se computará sobre el haber Íntegro devengado por el individuo mensualmente. Art. 36. Las cantidades procedentes ce sueldos anticipados con anterioridad á la expedición del presente Decreto, que deban al Tesoro Nacional lo empleados del Ejército, se descontarán por Jos Habilitados y demás Pagadores de él, ordinariamente por quin­tas partes mensuales. En caso de haber además embargo judicial, el descuento se hará así: la quinta parte del sueldo á favor del Tesoro y la dife­rencia, hasta completar la tercera parte del sueldo, para pagar el embargo j udiciai. Art. 37· No se harán anticipaciones por razón de sueldos á los Generales, Jefes y Oficiales, empleados administrativos del Ejército, ó empleado s asimilado s á militares, á quienes se destine á ser ir en un lugar di tinto de aquel en que se encuentren domi­ciliados, ó á quienes se cambie por razón del servicio militar, por cuanto teniendo, corno tienen derecho á los auxilios de marcha que dctermirla el art1culo 8.0 de la Ley 39 de I 896, no les cobija la disposición contenida en el artículo 1,222 del Código Fiscal, sobre anticipación de s ueldos. CAPITULO IV LJBR.OS, COMPROUANTES, VI SITAS Y OPERACIONES DEl HABILITADO Sección 1: Libro sA Art. 38. Los l.ibr:s indispensables para llevar la cuenta de una Habilitación son los iguientcs : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOLETI "-1 MILITAR 8J '" Dt Caja." En este libro se describiní con la debida claridad y separación los Ingresos y ..li:gresos; cada artículo llevará el núme­ro de orden del respectivo comprobante. También se extenderán en él las diligencias de viflita; á continuación de la 1:íltima partida que en él figure á tiempo de practicarse la visita. ( Modeh númc1·o 13 A y B); "Libreta." Tiene por objeto copiar los recibos que se presen­ten á los respectivos Pagadores para percibir las remesa que el Ha­bilitado haya eJe invertir en gastos militares. C?da partida llevará las firmas del Habilitado y del empleado remitente. ( Moddo número I4AyB); "O;piadJr dt comunicaciones." Servirá para dejar constancia de las que se dirijan á las Oficinas con quienes esté en relación el Habilitado ; ce De em.hargos judiciales." En r.ste registro se anotará el nom­bre del empleJ.do militar ó asimilado á quien se haya embargado parte del sueldo, el nombre del funcionario que dictó el auto, y las cantidades que el ejecutado vaya dejando de su sueldo mensualmente para el pago. Los Habilitados tendrán b imprescindible obligación de expedir certificaciones mensuales á favor de los ejecutados por los descuentos que por tal causa verifiquen. (Modelo número I5 A); y . "De Radic:acioncs." En este libro harán figurar los Habilita­dos, los nombres de los individuos que, según aviso de la autoridad militar respectiva, hJ.yan dejado radicada una parte de su sueldo, los de las personas que deben recibir tal cantidad, el monto de ésta y el Cuerpo ó Cuartel General á que pertenezcan los individuos que hagan la radicación; la fecha desde que ésta empiece á regir y los documentos que por tal motivo se verifiquen. (Modelo nú­mero r6). Art. 39· En cada Habilitación se llevará una lista nominal de pagos con las casillas correspondientes á los días del mes, para que el Habilitado, á tiempo d verillcarlo~:, anote los nombres de los individuos que han sido pagados y de los que por estar ausentes no reciban su cuota. ( .. '1/.lode/o numero 17 ). Sección 2.a Comprobantes. Art. 40. Toda operaci<::)n que se describa en el Libro de Caja tendrá su comprobante, así: las remesas, el duplicado del recibo presentado á la Oficina remitente; los pagos de las raciones y ajustamientos de tropa, los respectivos Vale ; los sueldos de Jefes y Oficiales,. el corrcgpondiente recibo; Jos gastos de alumbrado, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :_abc:i11 y cscr.jtorio., los corre""pa11dicJ1tes Vales y los rei11le,gros, 1? copia de los documentos que los motiven, con la liquidaciór{ del caso. ' Art. 41. Los documentos comprobantes de la cuenta mensua~ )1Ue deberá remitirse á la Pagaduría e .:ltral, en los primeros quin-' ce dí as de cada mes para su examen é incor.porac i ·)n en la cuenta. de dicha Oncina y p~ra. que se.a solicitada la; legalización de los gastos anticipados, serán los sigt,!)ente : Copia del Libro de Caja durante d n:tes, con inclusión de, la · existencia an'tcJ.ior y de lo que pasa al sigui"ente, según el caso ; las libranzas~ vales g peral s y recibos de sU;eldos; r lacio­r1e nominales del Montepío Militar ; presupuestos de personal y material; li tas de revista y extracto. glneral; relación de los gas­tos que c.ontendrá el resumen de lo invertid.o, yá en_ el per onal, yá _n el material, su cuantía y el Capítu.lo y Artículo del Presupuesto ~ aciona,l que h,a~ an sido. a.fectados con las erogaciopes. Seccién 3: \;'·i: itas ofic ialc:: .. Art. 42. El Ditecc.tor de la Conta ilidad general visitará pcnsualmente, con los re pecti vos Fiscales, las Cajas de los Habi­litado de los Cuerpos del Ejército residente en Bogotá. En las . fuerzas acanto-radas en los demás lugare , la visita á las Habilita­ciones será pasada p9r el Administrador principal ó subalterno de Hacienda nacioz.al.; y en dcfect_o de e s te, por la primera autoridad política. 1 · De toda diligencia de visita se enviará copia autorizada por el Visitador y empleaq? visitado, a! l\1it ~ jsteri? d~ G .uer_ra. Sección 4 · ~ Operaciones dd Habilifado. . Art. 43· L~s ~per~cioncs de los Habilita9os, serán las si­gUientes: 1 Girar semamdmcnte las libranzas de que tratan los artículos 21 y 22, y los días primero y últim de caaa mes las correspon­dientes al material, conforme á lo di s pue to en el art'culo 27, des­cribiendo en el Libro de Caja los correspondier tes artículos, y el día último de cada m~s 1~uni: á los rc~ibo~ "~m.anale. de Jefes y Ofirialcs ( M odel:J mimero I 8) que cambiará por uno general, egui­valeJ1te al haber devengado en el mes por cada· empleado ( .LV!odd , ., ni2mero r 9 A y B ), y los V a les de tropa por uno general igual al monto total del Presupuesto que por Plana .l\1ayor y Compaíiías ]es ~orrcspondan. ( M?deh número 20). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,D:)L.ETÍ N MILITAR Concluída la justificación de lo invertido en p.:r;;onal, ~e for­J. nará un solo legajo de los documentos refe~cntcs al matcnal y se ~escribirá la partida. ( lvfotülos números 21 á 24). TITULO II DE LOS SUELDOS, SOBRESUELDOS, HOSPITALIDADES \ :J DlSPOSICION~.:~ GENERALES CAPITULO Dr:.L SUELDO Art. 44 El sueldo de actividad se dividid. e~. Sl!eldp de presen-t~ y súeldo cie ausentt>. . 1 • • • ~ El . ueldo de presente difiere según lfis cHcunt,anctas sagutentes: 1.n EP guarn1-::ión, en tiempo de paz; · 2.a En marcha., en tiempo de gutrra: 3.6 En comisión; y . . . . , 4·" En l'SO de Letras de Cuart"'J 6 de ltcencta mdef¡mda, s~gun e caso de ret1ro 6 de invalidez. 1 El suf!ldo de ause:1te se modifica así: 1.0 Por licencia temporal; 1 2 .o 1->or l:cen( ia indefinida ; 3 ° Pur enf~rn.edad ; · , 4.0 Por corivalescencia ; 5. 0 Por pnsi\Sn ; y 6. 0 Por cautividad Art. 45· Los sueldos de actividad< se deven•!an mes por mes; y para que el militar pueda gozar de él nece::;itrl. aes~~'mpenar un des-' tino en d Ejército. Los Jefes y Oficiales entran al servicio activo desde que toman p0se~i6n' ó se ponen en marcha para sus de:-;tino!': Los individuos de tropa, cuaurlo ' sean dados de alut tn el Cuerpo á· q'ue se lP.s destina, ó cuanrlo se ponen en marcha pna incorporarse á él. Los reclutaR y Jos que toman servicio voluntariamente, de de el1 día en que son fjliado., ¡ior la !lutoridaa militar. Los gastos que se ocasivnen antes de tstos h.:chos; con mo~i'v·o de b ret1ni6n del con­tingente para l Ejército f.erán (.Ul~iertos por los Administrad ores departament:.des de ' Hac:encia nacional, de acuerdo con las órdenes que emanen ael Gobernador d"'l; respectivo Departamento; pero b. · ra.ción diaria de los individuos destinados· al servi,:io como soldados,' no excederá. en ningún caf.o c!e la que se a ona á és•os. Art. 46. Los J ef~s ú Oficiales á quienes se' conceda licencia ter. - peral por enfc:rmedarl comprobada. ~e consideran 1en servi~io activo~ lo mismo los que se hallen convaleciendo en los hospitales. Art. 47· Los Generales, Jefe-s y ficial<:s, d jan de e~ta.r en ser­vicio act1\'0 :.d día siguiente del e!l que Ee puiJlira. en b Ord<.:n gene­; a\ el correspondiente Decreto de ~eparación del Ejército. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAk Art. 48. Los prisioneros de guerra se considerarán en servicio activo ourante et tiempo qut estén ausentes el~ ·u campament", siempre que vuelvan á él, á m~nos qn ~ hayan empeñado su palabra. de honor de no continuar en el Cu.:rp'J á qu_ pertenecía n, caso en el C11al se con sirlerarán serarados tempcralmente riel :~ervtcio c:lCtivo. At t. 49· Ningún militar pod rá acumu! u á su !--ttddo ó pensión otro ú otra que s ~ p:1.gu. de las r~nt.ts naciona\~s, salvo los ca!iOS ex­ceptuados por las le;e,;. Art. so. Lo<; miltt-tre-.; invá.lirlos qu~ estén en servicio y soliciten pensión continuuán eq el gor.e de su su':!ldo de acttvtd.td hasta el dí~ e1: que recthan bs re -pediva s Letras. J\.rt. 5 r. El sudrlo que acieucle la N.1ción á los Jefes y Oficiales que mueran en servirio, le ~erá cntreg:.t.rlo á SU') herecleros, conforme á ]as leyes, lo mismo que los alcances de los individuos de tropa; pero si no tuvieren h~recleros ó pertenecieren á dest:rtorts, p.1sarán estos valores al 11ontepío i\11 1itar. Art. 52. Lo J ~fe,; y Oficiales tien~n ñerecho al sueldo de acti­vidaci desde el día en r¡uc- se consiclc-ren en servicio. Lo rec:utas y voluntario~ de~tinados al serviciO, tter.en derecho solamente 3 la ra­ción de mar lu hasta su incorporaciÓn en el Cuerpo. Art. 53· Lo:; al11mnos de las Escuelas 'Militares son considera­dos en serv1cio activo desrle el rlía en que el Poder Ej ... cutivo decrete su admisión y sean matriculados en los libros respectivos de la Escuela. Arr. 54· Los Jefes y Oficiales en servicio a::tivo que sean ascen­didos, gozJ.rán del nuevo sueldo á que les da derecho tal ascenso, sal· vo la. diferenc ia. entre uno y otro sueldo en el primer mes, la cual ingremrá al Montepío. Los que al tiempo del ascenso estuvieren en uso de licencia temporal, con derecho á medio sueldo, gozarán del aumento, y el descuento para P.l 1 Iontcpío se efectuará tan pron­to comt) se presenten en d 1sponibi\i(l.•d. Art. SS· Los S· rgento~ promovidos á Oficiales di frutarán del sueldo de su nuevo ernpleo descle t:! día en que empiecen á ejercer las nuevas funciones. A rt. 56. Las clas ... s de tropa no gozar5n de ::tu mento rle sus pr.:>­mocione . cuJ.ncio ~-;tas h:1.yan tenido lugar en el cu1s0 del mes, sino desde el día. x0 • ctel mes siguiente. Art. S 7. Lo:; Jefe:, Ofi c iales, cbses y s0ldados llamados como testigos aute los Tnbunales c1viles 6 mi!Jta¡es, con el ol.Jj e to de de­clarar en causa criminal, tienen derecho á su suelno íntegro dur,mte su ausencia ; á no se::r que ¡;ueda exigírseles el testimonio por comi­sión. Art. 58. Los Jdt!s ú Oficiales, perteneGientes á un Cuerpo de operaciones, qu~ despué · de haber sic! o hechos prisioneros, vuelvan á su campamento, ya sea por haber es;caparlo ó en virtud de algún canje, tenclrán derecho á su sueldo íntegro desrle el clía en que se pre­ser. tt:n ante la primera autoridad civil ó J111litar de la NaciÓn ó del D cpartamento; y durante el tiempo de su cautiverio, á meclio sueldo ~olamente, pero perderán e~te derecho sino e incorporarl:!n á su Cuer- . ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80.!..2 rfN MILITAR ss po tan pront.> COI\10 le:i sea posible. J.~J.S cbses de trop3. gozJ.rán de este naismo derecho, en las misma e; condiciones• Art. 59· L0" ,J des y Oficiales que obtengan licencia temporal por causa de enf.:!rmeciact, goz Lrán de la mttad de su sueldo. Para adquirir e~t~t lic~nc1a no st.rá !)ufi-:iente comprobante e] cert•ficarlo dc:l médico rle la. guarnición respectiva, s1no que deberá exhibirse declaración jurada de aquel hlcult:ltlVO ó cie otro ct alquie:ra, y h de un testigo irlónP.o, rc:ndtdas ante algun1. autorirlarl ju1tcial 6 política. A falta de f..tcultativo, ~u testimonio puedl! ser s~,>hdo por otro testi­go. Los declar:wte:; expondrán cuá! es Ll. enfcrme,"fa i 6 lesión, y si en real•rlaci tila prorluce al paciente incapJ.cirlad para el servicio. Art. 6o. A lo: Oficiales inferiore:; qne queric:n exceclentes por causa de reor5anización dd Ejérr:.~o )'que hayan permanecido en él cio5 6 más años, se les pagará, al r.ep:.~rarse, d sueldo de un mes, siempre que hayan ob:-erv:1.do buena con·in ,: ta. La misma gra..:ia. con iguales restriccJOn 4 s, se conceder!¡ á los Jef~s. si hubieren estarlo en servicio por lo menos tres años, consl:!cutiv o ~; pero~ .. ningún Jde ú Oficial se le abonará el sueldo en refe en eh si se sep:uáre del Ejérci­to voluntariametlte, 6 goL.ando de pensión, y si dejare el servicio porq11e el Gobierno lo declate en uso de Letras de cuartel 6 de li­cencia inclefinida. Art. 61. Los Jefes y Oficiales que estando en servicio activo pa­sen á los Ho.·pttales, goz..trán de su sut"ldo de actividad, dd cual se deducirán loj¡ ga!'los d- hospitalidades. Art. 6z. A los indtvtciuos de tropa que por raz6n de enf<:!rmedad hayan de pasar á los hos; .. it:.Lks, nc:> ~e les cic:ducirá~ de las raciones que devenguen los gastos de b. hospitahcLtd, pues estos deberán ser costea.dos por la N :1.ció n. Att. 63. l .. os Jeft::s ú Oficiales á quienes se conceda licencia por estar convalecientes eJe enfr rmeda1 contraída á causa del serYicío, podrán gozar dt! su sueldo íntegro hast·1 por seis meses, á jmdo del Gobierno; pero si la enfermedad proviene de mala conducta no ten .. drá derecho á esta gracia. Art. 64. Los Jefes, Oficiales é individuos de trora á quienes se les siga causa, gozarán, de~de qne se dicte auto de proceder y duran­te el juic1o, d~ la terctra part de su sueldo los primeros, y de la ra .. ción diaria los ú t11no·. En casrJ dt que el fer. Art. 69. '1'odo .Tefe ú Ofi cial que sustituya acciciet · talrnente e n el destino al sup~rior, go/.ará de. la. .asigna, ión íntegra de aqu~l A quien subrog1, desde el dLt en que lo rtemplace, y ~1empre que dicho destino se halle vacante. , Ar.t. 70. r1'orlo militar en servicio activo podrá radicar una par­te de su ~ueldp, atl: : los Oficiales generales, hasta las dos terceras partes; los Oficia les particula~es, hasta la mitad; y . hasta la ttrcera parte de los inqividuos de tropa. De toda radicacióh, ~e dará a v1so al empleado que deba cúbtirla y á la Co.nandancia en Jefe del Ejército. - CAPITULO II . ' ... " DI:L SUELDO DE ACTI\'IDAD Art. 7 r. De conformidad con lo dispJesto por la Ley 39 de 1896, los sueldos men~uales , de los J~fes, Oficiales é indivtduos de trop:t del Ejército de la. Repiíblica, son los siguientes: El del General, Comand:tnte en Jefe .... ............ $ 400 El dd General, Jefe de E :-. tado 11ayor Gene ral. ..... 300 El del General, Inspector General del Ejórcito ...•..•. 300 El del General, Comandante General de D : vi~i6n ó de Jefatura tni\itar ........................................ 300 El del General........ . . . . • . . . ... • . . . . . • . • . . . . • . . .• 2 50 El del primer Jefe de Batallón ..................... 2oo ••. El del segundo Jefe de Bltallón :: _ , ___ _ __ •. ..•.••. r~o ~~1 del Coronel ..•......•.• -... ... • . • . . . . . . . . . . . . 1 7o El del Teniente Coronel. .......................... 120 El del Sargento :rvra yor.. . . • • . . . . . . . . • . . • . • • . • • . • . 1 o o El del Capitán.... . • . • . • . • . ... . . . . . • . . . . . . . . . . • • . 8o Eldel'l't::nie nte ..••• -- ···~······················· 70 FJ del Subteniente ..•.•... ; . . . . . . . . . . . . . . . • . . . • • 6o Ei del Sargento r ,0 • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••••••••• El del Sargento 2.0 •••••••••••••••••••••••••••••••••• bl dt>l Cabo r.0 •••••••••••• ---· •••••••••••••••• • El del Cabo 2 ·o •••••••••••.••••••.•••••.•••. •••••..• El del Soldado ______ ........... . ......... ·----·· .• 30 28 so 27 2$ so 24 . . Los militares que se hallen de guarnición en Panamá gozarán de !os sueldos mensuales siguientes: El del General, Comal)dante GeneraL ••••.••••.••.•. $ 400 ... El Jefe de Estado Mayor ............................... 300 •• • El General, Inspector .•...•••.•.•..•...•...........•.•• 300 El Corone!. . . • . . . • • . . . . . . . .. . . . • • . . . • . . . . . . • • . . • . . 240 El Teniente CorJnel . ............................. 240 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~ i S:trg.e~ to Mayor ___ •............. :. . . . . . . . . . 1 6o El C::t¡Itan ....................................... 120 111 rfeniente ....•..............•...............• ] 00 El Snbtcuiente .....•..... ;. . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . So r~ l R:trge n to 1. o .••• 1- • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • S o l~\ S :1.rgento 2. 0 •••••••••••••••••••••••••••• • • • •• 45 I 1 Cabo r. o. • • • • . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • . . • •• • . . • .. 40 ~:l Cabo z.o •... .............. -- .. •· ......... _ •••.•... 35 El soldado . . . . . ___ ........ . . ... . . . . • . . . . . . • • . . . . ... 30 A11ditorú dé G11erra: El Auditor General ....•....... ---- ..........•. , Los Auditores de División ó Jefatura milttar ........• El S.!crttario del Auditor General ....•..•........• e apelloJJes:' J70 •• lOO •• 70 •• El Capellan ~eneral del Ejército ... ---········ .... $ 120 .• Los Capellél nes de D1visión, de Jefatura mil1tar 6 de Batallón 'cndrán el sueldo qt"e d Podel Ejec:t1t1vo les asig·~e al asunilarlos {t militares. MédicoJ: Los Módicos de las guarniciones del ~~jórcito goz~rán dd suel-' do que les asigne el Poder Ejecutivo, se . ún su asimilación, tenien-, do en cuenta el n á' mero de indiv1duo que lnya en ellas y las con­diciones clima.téricas ·de las localidades respectiva~. e ttllrdaparqtlc J: Los guarda parqueR disfrutarán de lo: sueldos n· ens~ales si-guientes: J~l Guardaparque c;encral de B o gotá ............ $ 2oo El primer A yudante ...••........ . . . , •..... · 100 El segundo Ayudante ................. , . . . . So Lo:; Guarclaparques de Cartagena, Ducaramanga y • Iedellín, cada urio á ........ : . : . . . . . . . . . . . . . . • 1 so Los de Pop~y~n, C~li, Buga, Ibagué, Tunjn, Ma-nizales, Pamplona y Panamás cada uno á • . • • . . . . . . Ioo Los de Pasto y Uiosucio, cada uno á ........ , . . 8o Ea11daJ de mÚJico miiitarn: Los miembros de las Bandas de músi<:a militares, gozarán de": S.lS asignaciones que se le senalen por Decreto cgpecial. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 88 BOLETfN MILITAR: Art. 72. Los ~ueldos de lo.~ demás empl~arlos a1lministrativns del Ejé;cito, no determinado.:; en la Ley, serán los que segtin ~u asimilación tenga á bien st:flJ.Ia.rles el Poder Ejecutivo. CAPITULO III SOBRESúELDOS Art. 7 3· Los empleaci(lS del Ejército gozarán de los siguientes· sobresueldos: De un 25 por too los militares que s.:: hallen de guarnición en lpiales, Pastuy Túquerres, mientras no S..:! les pague en moneda de pla­ta; los Jefes y Ofici ·des rle h fuerza que trabaje como zapadores en lac; vías pÚ~)licas; \o;) Jefl!s, Ofici éJ Jt~,; é in rlividuos rle tropa Jaciones cie Buc:tramanga, Chínácota, Cúcuta, Ocaña, Puerto Rerrío, Honda, Neiva, Quibrl6 y Mica y; D~ Ull rs por ICO los Oficw.les é individuos de tropa de la guar­nici6n de Medellín; y De un so por Ioo los individuos de tropa que trabajen como za parlo res. §. P.1ra comrrobar qué individuos cle tropa trabajan como za­padores en los caminos y ciemás obras púl.Jlicas, el Oficial que los comande formará la li ta. nominal respectiva, semanalmente, en h cu1\ anotará los nías que haya trabajaci.o carla uno. Estas listas, autortzad s por el rtspectivo Comandante, y con el "Visto But11o" del Director d..:= la obra, servirftn de comprobante. CAPITULO IV HOSPITALIDADES. Art. 74· Las ho pitalidade de los individuo de tropa serán cubiertas ~n la Capital, por el Pagador Central y fuera de ella por los Administradores departamentales de Hacienda nacional ó de Circuito, según el caso. Las hospitalidades causadas en los Estable­cimientos donde el servicio se preste por admini tración, se cobra­rán semanalmente y conforme a la cuantÍa hjada hasta hoy en cada uno de ellos, por el Síndico, el Director ó el Superior del Estable­cimiento, por medio de una cuenta demostrada y pormenorizada que autorizar;Ín los Jefes de la fuerza y que ' llevará el "Páguese" de la primera autoridad política ó militar del lugar del acantonamiento de aquella. Las causadas en Establecimientos donde el servicio sea prestado por contratistas, serán cobradas por éstos en los términos tlcl contraro y mediante las mismas formalidades exigidas para el caso anterior. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR CAPITULO V DISPOSICIONES GENERALES Art. 7 5· No podrán reconocerse á favor de acreedor alguno las fracciones decimales que no terminen en cero ó en cinco. Las exceden tes las perderá el acreedor. § En las liquidaciones á favor del Montepío Militar, las frac­ciones que no alcancen á cero ó á cinco se subirán hasta terminar en una de dichas cifras. Art. 76. La liquidación de los sueldos tanto de actividad como de no actividad, se hará por meses, siendo el sueldo de un mes ín­tegro, la duodécima parte del sueldo anual, sin atención al núme­ro de días que tenga el mes. § Para la liquidacion de los sueldos, los días feriados se conta­rán como de servicio. Art. 77· Los Pagadores del Ejército no podrán comprar suel­dos ni especular con documentos militares, directa ó indirecta­mente. Art. 78. A los individuos de tropa que por causa de enfer­dad pasen á los Hospitales, no se les deducitá de las raciones que devenguen lo gastos de hospitalidades. § A los individuos de las Bandas de música que pertenezcan á la cuarta clase, tampoco se les deducirán hospitalidades. Art. 79· No podrá em~argarse judicial ni administrativamente parte alguna de la ración de los individuos de tropa por ninguna clase de deudas, salvo el caso Je que tnajeucn ó pierdan por su cul­pa las prendas del uniforme, las armas ó municiones, ó que por des­cuido ó faita de habilidad en el manejo sufran deterioro las armas que les estén confiadas, casos en los cuales podrá disponer el Co­mandante del Cuerpo que se les descuenten hasta diez centavos diarios de su ración para rezarcir la pérdida ocasionada al Tesoro Nacional. Estos descuentos se reintegrarán en las respectivas Oficinas pagadoras, por los Habilitados, quienes darán aviso de ello, por el conducto regular, al Ministerio de Guerra. Art. 8o. El pago diario y completo de las raciones se hará de preferencia á cualquier otro gasto del servicio nacional. Cuando por ra7,Ón de hallarse en campaña ó en de poblado haya de sumi­nistrarse á la tropa la raci6n en especies, no podrá carc.,.arse como valor de éstas una urna mayor de cuarenta centavos diarios á cada i11dividuo. Art. 8 I. Desde la vigencia de la Ley 39 de I 896, á los indi­duo de tropa licenciado que hu hieren permanecido cuatro años en ~ervicio acrivo contínuo, se les dará una gratificación de cin~ucnta pesos. Si el tiempo de permanencia fuere doble, la gratificación Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MII.lTA. también será doble. Esta gracia se les~concedcrá viempr·e que d rante el período de los cuatro años no hubieren desertado. (La pe­tición conforme al Jl¡fodelo número 25). Art. 82. En campaña ó en cualquier otro tiempo en que, por circunstancias imprevistas, no pueda pagarse á la tropa el completo de sus raciones diarias, hará el Capitán de cada Compañía, al fin del mes, la liquidación y dará á cada individuo el certificado de lo que se le adeude por virtud de aquella, documento que será visado y firmado por los Jefes del Cuerpo, ó en su defecto por testigos de la Oficialidad de la Compañía ó de sus respectivas clases de tropa, y por el Pagador. Art. 83. El pago de los certificados de que trata el artículo c:tnterior, se verificará individual y directamente á los acreedores, lo mismo que las gratificaciones por antigüedad en el servicio y las • urnas provenientes de enganche ó reengancL~. Solo en el caso de muerte de los agraciados podrán cobrarse estos documentos por los herederos legítimos, previo endoso que de ellos hará el Ministerio de Guerra. Art. 84. Aunque los Habilitados pertenecen al Cuerpo admi­nistrativo de empleados del Ejército, dependen, en cuanto á la mo­ilidad, de los respectivos Jefes de operaciones, y tendrán su despa­cho en el Cuerpo ó Cuartel General para el cual hayan sido nom brados. Art. 85. Es prohibido á todo militar en servicio activo, á excepción de los Habilitados ó Comisatios pagadores, ser tenedor; depositario 0 pagador de fondos, pertenecientes á sueldos y racíonG ~-le,l Ejército. 'fiTULO III DE LAS REVISTAS DE COMISARTC CA.PITULO I .Art. 86. En los cuatro primeros días de rada mes pasarán vista de Comisario los Cuerpos del .Ejército. Intervendrá en ella, como Comisario de las fuerzas que hacen la guarnición de Bogotá, el Jefe de la Sección 3·" del Ministerio de Guerra. En los demá lugares el Administrador principal, departamental ó de Cir­cuito de Hacienda naciom.l, y en su defecto, la primera autoridad iiolítica. Art. 87. Las lista-; de revista contendrán cinco columnas, que llevarán por encabezamiento las palabras : "Empleo," "M~mero," "Nombres," "Destino" y "N!lvedades." La primera sirve para i11dicar el nombre dt: los empleos militares; ]a segunda para el í mero de orden ... de Jo~ individuos de tropa ; y la tercera, para lo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'l fN MILITAk nombres de cada uno de los Jefes, Oficiales é Í11dividuos de trop:1. La de los Destinos, se subdividirá en tres, y servirá para indicar éstos, valiéndose de las letras A, P, F, B, C y H, que equivalen á .Alta, 0 rt:sente, Falta, Baja, Comisión y Hospital; y la de Novedades, para explicar las ocurridas y la fecha en que hayan tenido Jugar. Al fin de cada lista se pondrá el Extracto que se di vi dirá en Ruu­men y Balance. En la primera columna del Resumm se pondrán las p:.'llabras : Presentes, Com:J presentes, Ausentes, Enjuiciad?s y Total. Luégo se traz4rán columnas ango ·ta, destina~as á colocar el nú­mero de cada clase de emp~eaclos desde Jefe ú Oficial hasta soldado. El Balance llevará las palabras siguientes : Tuvo el ante·rior. .Altas, Suman, Bajas y f!Or el empleado encargado de extender el registro. En la segunda colum­na se describirá el nombre del individuo al cual se concede, la cau­sa que lo motiva, con citación de la orden recibida para expedirlo, y la vía que debe recorrerse. Al fin de esta segunda columna se pondrán las palabras : Las autoridades protejerán su marcha, y lue­go la fecha y el lugar donde se expide, todo lo cual quedará autori­zado por la autoridad militar curre pondiente; y será visado por 1el empleado que se indicará más adelante. Al fin del pasaporte se pondrá la Equidación que será autori­zada, en Bogotá, por el Jefe de la Sección de Contabilidad del Mi­nisterio de Guerra, y fuera de la Capital por el Jefe encargado de expedirlo. Luego se pondrá el certificado del Pagador en que conste que ha sido auxiliado el individuo. y é te firmará el recibo correspon­diente al pie. Art. I 20. Para la liquidación se tendrá!l en cuenta los artículos contenidos en el Capítulo anterior. Art. 121. Los pasaportes que expidan los Estados Mayores de Brigada ó de División, los vi arán sus respectivos Comandantes, y los que expidan los Jefes de Columna, Batallón ó piquete, los visa­rá la primera autoridad política del lugar del acantonamiento. Los Secr~tarios de Hacienda visarán en lugar de los Gober­nadores. Art. 122 . .El empleado que expida un pasaporte lo registrará en libro especial que dividirá en cinco columnas para el número y fecha del pasaporte ; para el nombre y grado ó clase del pasaportubncias. y los emplearlos subalternos de tod;¡s bs Intendencias. Seccién 2.• Atribuciones y deberes del Intendente general. Art. 130. Son atribuciones del Intendente general: r. IIJ La adquisición y reparto de provisiones, armamento, ves­tuJ. rio equipo, C'aba1lerías, g.mados y todos los elementos y vehícu­los que se con~irleren ncct::.:5at ios para b. subsistencia, arnuda y m o~ vilización cld Fj0rcito; 2. ~.)La adquisición y reparto á los Cuerpos, Hospitales y Am­bulancias. de medicinas é instrumc:ntos qllirtírgicos; 3· IIJ La adquisición y rep::nto de lo;aks para el n.lLlj.lmÍeHto de las tropas en las poblacione:-; 6 caminos, y de toldas de campaña; 4· ~ L1. organización d~ las Oficinns enc::trgadas d~ allegar re­cursos ciel TC'soro para el sost~;nimie::nto del Ej • rc:ito; S· f.) La ordenaciÓn de tocio la relativo á la comprobación de los ingresos y egresos de las Tesorerías el~ guetra, y á la. precisión y claridad de la Contauilidacl que lleven estos empleados; 6. P La onletución de acuerdo con el Ministerio cie G1tCrra, de tocio lo rc!ativo á situaci611 d~ fondos, inclusive la traslaci6n d~ los sobrantes de una ú otra Comisaría; y 1· 1\) El cx,tmen y visit:t de los Parques, fábricas de municiones, almacenes y 11acstranza . Art. I3I. vOn tamui~n deberé'S ch:l Intendente general: 1.0 E.·tender todo contrato, previJ. orden d ·l Ministerio de Gucrm, en el papel corrC!iponci:cr.te, copi:ulo en el libro e~¡ ecia \ de contrato~, sea cual fuere sn cuantb, y expedir l::t copia que solicite el interesado p~ra hacer valer sus derecho. ; 2.1) Incorporar en su cuenta b de los Intendentes de Ejé:-ci:o, Comisarios 6 '!'esoreros de Guerra; 3. 0 Llevar cuenta separada de Emprést 'tos vo!tmtarios, EmpréJtitos forzos.?s y Expropiaciotlts, ya se verifiquen en dinero, y á en especies; 4. 0 Expedir recii.Jos de bs cantidades que le sean consign::~.dJ.s con el número de orden corresponclicn te i e :~oda ra.tuo ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. t>vLRTlN .MILIT1\R 99 5.° Camb ia r por los d~ b Intendencia g~neral. los reciholi ex~ pulido; por Ls In t endcnci~ts ú Comis~rÍ:l'> del E.krcitv, Diü-i6n, Column:t, <:te., siem;Jre qu'! ap.1rezcan descritas en las cue n t.1s ín­corpor ·Hla.s la correspcHHlt~ntes pani.Ja.s; 6° fLtcer av:.J..luar, pe>r personas conocedoras y bt1nr.:via!: , las ~nercan ··ía.:;, cab:üterÍls, g1n1.do:; y v.:!hículos rk trasporte qu~:: hay;~. necesidad de tomar de lo~ particul:l.ícs y ckr--riLir las Jiligcncias dd caso en ua libro especial ; 7 .0 Hacer que todas bs e aba 1leíÍ:1.s y g:1nados destinados a L Ej.Sn.:ito, lleven el fierru 6 m:t.rca riel Gobierno ; 8.0 Llev~H en form:t de Mayor el libro especial de t:a n Mlos , en el cual ~e l•.! abrid. cuenta especial 5. cada. clase. En el Drbc se pondrá l:t fcdu ele la adqui::;ic :ón, el nombre del individu que lu l'~Uministra y b c:tusa po1 la ctnl lo entreg1, las señales particulares de h bestiJ. y su avalúo. Al llaber y, frente á la partid.1. corrcspon­rlienh: ele ingreso, la fl!·~ha en que se entrega, el nomhe dd ind vi­d; JO ú C}nÍC"n se le entrega y d de la autoridad que as í lo ordena , con cit!l riel re. pect;vo oficio; 9. 0 1 mpcdir que sin su orden escrita se s:.tqn~n las bt:sti:ecretario del Mi­nisterio. Art. 14-9· En campaña habrá un Prm·eedor pt>ra cada Divi­sión, y aun para cada Columna ó Brigada) si estuvieren separadas. Para los Cuartelas gcn..:rales se virá el Proveedor más inmediato á ellos, designados por el Jefe Iviilitar Superior. Art. I 50. Los Proveedores serán nombrados por ei Pode·=­Ejecutivo ó por el Jefe de operaciones si se le hubiere delegado tal facu 1tad. Art. 151. Los Prove · ores de que tratan los dos artículos an­eriores son dependientes inmediat s del Intendente del Ejército respectivo; y no administrarán fondos sino especies d substancia ~ n víveres, líquido , forrajes, cte. CAP TULO II DISPOS1C10NES COMUNES Á LOS L 'TE!'." DENTE DE E) CRCITO, \.0.1tSA.RIGS rAGADORES Y PROVEEDORES Art. 152. Las fianza· con que deban asegurar su manejo los ntendentes del Ejército y Comisarios Pagadores serán otorgadas á satisfacción del Intendente general del .Ejército en los Departa­mentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander y '.folima, y de] Go-· bernad Jr respectÍ\'O en los restantes. Art. I53· Lm Pr veedorcs de División, Columna, etc., otor~ arán la fianza á satisf.1.cción del Jefe de operaciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN 1\tilLlTAR Art. I54· Los Intendentes y Comisarios Pagadores tomaran posesión de sus destinos ante la autoridad encargada de aceptar la fianza, quien fijará también la cuantía de ésta. TITULO VI DE LOS ÚTILES DE ESCRITORIO, ALUMBRADO, JABÓN, AGUA Y FRANQUICIA TELEGRÁFICA CAPITULO I ÚTILES DE ESCRITORlO Art. 155. Señálanse las sumas que pasan á expresarse para gastos de e'scritorio de las Oficinas y Cuerpos del Ejército: Para cada Comandancia General de División, seis pesos men-suales; Para cada Jefatura Militar, doce pesos mensuales; Para caJa Estado Mayor de División, doce pesos mensuales ; Para cada Inspecci6n de División, tres pesos mensuales; Para la Hablitación del Cuartel General del Ejército, ocho pesos mensuales ; Para cada Habilitación de Estado Mayor Divisionario, de Jefatura Militar ó de Batallón, cinco pesos mensuales; Para cada Habilitación de medio Batallón ó Compañía suelta, tres pesos mensuales ; Para cada Comandancia de Batallón ó medio Batallón, cinco pesos mensuales ; Para cada Mayoría de Batallón ó medio Batallón, ocho pesos mensuales; Para cada Compañía de Batallón ó Escuadrón, cinco pesos mesuales; Para cada Compañía uclta, seis pesos mensuales; Para la guardia del Principal, tre pesos mensuales; Para cada Parque de fuera de la Capital de la República, cin-co pesos mensuales ; Para cada Auditoría de Guerra, tres pesos mensuales; Para cada Banda de música, tres pesos mensuales; y Para papel de música para cada una de las Bandas de música del Ejército, en cada trimestre, ocho pesos. (Continuará}. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 44 y 45

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