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La Mujer - N. 7

Por: | Fecha: 15/12/1878

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA M·U J E R, REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS. ll LA SESOJIA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. D0:\11::-400, DICif~)fBRE 15 DE 187!3. ~ PRECIO l\0 C8. ESTUDIOS HISTÓRICOS 8()H1:U•) l u\.. ~l UJ.:hlH. EN LA CIVILIZACION. LA ).1 U J ER H E BREA. ( COXTlXUAClOX). VIII ¡Quién no conoce y ha admirado las . . . palabras de Ruth á su suegra 1 ''.A Cqllo m unes~ ac.uchlllada .cas1 toda ·• donde quiera que fueres iré; y doudo la tr1bu do BenJatnm en cast1go do un " morare:; vo tambieu moraré. Tu pue. crímen cometido por toda ~lla, y para " blo ser{ mi pueblo y tu Dios serli vengar el honor de una. mnJor vllmen. ·• mi Dios. La tierra que te rocibiero te ultr~jada,. los miembros de las .~e. "en tu muerte, en esa morirt'.; y allí mas tnbus JUraron no ?ar sus hlJas •· tondré el lugar de mi sepulcro." ~un~ n los po~s descondwn~os deBen. Poco~ episodios más bellos y ca rae. pmm quo ho.b1an quedado_. Estos, pues, terísticos de la época, que aquol en para quo no se ~xttugmoso su raza, que describen las Saarndas Escrituras t~vicron que apol~r. nl rapto, Y como las escenas de la ieg~ en el campo de s1glos dosp!les lo hlCIC~n .los romanos BoOz, el pariente mas cercn.no del m~­con lo.s sabtno.s, los bonJnmttas se :roba. rido de Ruth y el suhsiguieute m.ttn. ron á cuatrocientas nONCELLAS DE SILO monio Je la ~1oabita. cou el rico judío. un día oo que cantabun Y da.nza.l'~n Dios bendijo aquella uuioz•, pues do en los campos coreanos de aquella c1u. ella nació el abuelo de David, 'lue fué ~ad. Tal or:~ la tri~o .suorto do ltt m u. la estirpe de N ueÍmbolo de la. mujer ab. negada, humilde y tierna, cuya. infiuen. cia. conciliador& suavizaba las co:;tum. bres rudas de la. época. 1 'TO~O l. l'l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. H6 LA MUJER. 1· X mayor, .MEROD, al que matase al gigante Goliath; pero á peF~ar de haberla gana. AN.l, mujer de Elcano, vivía triste do, no quiso t.lársela á DaYiu, por tener-porque Dios no le habia concedido bi- le enYidia ~ su gloria y popularidad. 1 jos, hasta que 1m día entró en el Tem. Entretanto David se gau6 el cariño de , plo del Señor é hizo el siguiente voto: ln l1ija segunda de Sa•íl, MTCliOL, cuya ll •· 1':5eñor de los ejércitos, si volviendo ruano obtuvo al fin; pero Saúl resolvió ·• los ojos miras b nfliccion de tu es- hacerlo matar, y lo hubiera hecho, á no 1 " clava, acuérdate de mi y no olvides á ser que Micho} le salvara la vida, des­" tu criada, dándole á tu sierva u u hi- colgándole por una ventana. David per­" jo va ron que consagrará al Señor por maneció largos años léjos de la corte 1 " todos los dias de su vida, y no snbirii 1 del Rey, y miéntras eso :Micl1ol, por 1 "navaja sobre su ca,beza." (Los levitas 16rden de su padre, se vió obligada á 6 sacerdotes no se cortaban jamas ell tornar otro esposo, llamado Faltiel, en pelo). tanto que su esposo hacia. lo mismo, 1 Esta es la primera mnjer que registra pero con su propia voluntad, y sin que la historia que haya consagrado ií su bi- nadie lo obligase á ello, cas(lndose pri­' jo, de!:.de ::in tes de nacer, al servicio del mero con ..A.QUINOAN, de ,J e~zabel, y 1 :5eñor, quien eSCUC]JÓ SUS ruegoS J le despues COn Ja viuda UO UD habitante concedió un niño que llamó Samuel, el del desierto de Maon, llamada Al31GAÍL. que moró en el Templo desde su más Cuando se supo la muerte del esposo tierna infancia. Samuel fu~ el sa.cer-. de esta mujer, David envió mensajeros : dote más virtuoso de cuantos tuvo Is- :í ..A.bigaíl, que vivía eu el Monte Car­ra. el; fué además, Profeta, y ejerci6 m el o, los cuales le so es su amo y senor. El primer rey judío fué 1-:iaúl; el se- Apénas mtri6 Snúl, David torn6 po- I gundo David (que vivió 1000 años án.l sesion del trroo y recla.m6 á su primera tes de Jesucristo); él fué uo sobmente nn1jer, Mich•l, quien tuvo que aban­rey ma.gníti.co, sino el poet..1. mús reli. donar al es1oso que le había dado su gioso de aquella nacion. 1 padre y volv1r á casa de David, en don­Varias mujeres tuvieron intenencion de vivió, sil dnda, con Aquinoan y en la vida y hechos de David. Saúl ha . .A.bigaíl. De Micho} s6lo se sabe q\te 1 bia prometido t.lar ln. mano •le su hija " cuando ent-6 el arca del Sefíor en la 1' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HE\'lS'I'A QUI~OE);"AL. l4í " ciudad de D:H'id, )!icho!, hija do S:uH, ·· mi raudo por u un ventnun, YÍÓ nl Rey •· dan~r y saltar delantt~ u el :-ieñor: y " de,;deñ61e en su cornzon.'' l>ios en - tigó n ~Iichol por l':ll soberltin '~y llO tuvo hijos hMtn el din de su umerte.'. • Infortunio impoudernble entre los i.:. raelitaq, como hemos clicho 1\ntcs. L~ cuarm mujer do D1wid fuí Bwrn. ' SAB~: (f¡ue hahia sido mujer de Urín.s), y que tuvo la J.rloria du ser madre de So.lomou, el sa.ltio monarca. David pecó lÍ los ojos de Dios por ~r'cic~o amor t\ las mujorns, pero un nm\icln1l clln~ uo tenían influencia sobre ¡;u espíritu. xn La prirnPra faltl\ ctne cometicí Salo. mon nl snbi r al trono, fu~ casa r~e con mujer p3.gam~. cou una. hijn. del Rey de EJipto, ol vicla.udo el precepto de Dios íi lo~ hijos de hmel, á quienes dijo: •· No " tomarei~ mnjeros cxtmnjorau, ui IOf> ·• gen ti le~ toma.r,~u lac; vuestras: porrpw " certísimtunoote tmstornnr:'Ín Vll\l~tro " corazon parn. IJilll sigais bus ítlolos." Y f>,,[Otn(lll DO contento COU llUa. lllU­jer, tonu~ ruuchas du lns naciones de ~loab, Ammon, ldume!\, Siclon, , ·c. ·• Y (dice el Autiguo '!'estnmento) tu,·o se. tecientas mujeres, Y.lle eran couao rci. nas, y trescientas c-clavns; y l!ll'l muje. res pen·irtierou su comzon.'' Salomon cch6 en olvido su gloria, S\1 fama., lll mc1110ria de su padre y iíuu la tle su Dios; y curmclo estaba en el pi­náculo do la glorin, fué traidor á su raza y á su puoblo, llo~;ando hnsm ido­latrar 1Í los dioses de bus umjerus y ~.~tli. ficnrles templos. El corat.on ele los grnndcs de h tie. rm es tnuy tenebroso é Ín!iondable; ¡desgraciado dol quo pcnotrn. on ,q y lo 1 vé eu toda t.u rlc"nnde:t. 1 Como las mujeres hP.breas se huhie. sen corrompido y dcgraclndo con !u. po. lligaruía do nquclln. socieclall, dc.pues del reinado de S.·domon hs judías per. dieron gradunlmoute la sencilln. d1gui. 1 dad que las hacia tnn rcspctnblus, 'ir. tml que las conservaba, y la purc:.::1. de úuiwo que las caroctcrizaba, como con * J,ibro segundo de los }{oycs.-Cnp. \'I. un perfume campestre, lo cual las hncia. tlifcnmtes de suo; coutemporlíuens en el mundo civilizado Je nqu(•) tiempo. Uec;¡mes de la muertf1 de :-:nlomon, y en cnstigo de las fnltn.<; de est.c Rey, la monarquía. jud:"í.ica se diviJi6, y In diez tribu~ que teniau por cnpitnl á Siqucm se dieron á la. idolatría. de lo~ falsos dio. fiO<;. Lns otras UO<;, fJUC mora ha u Cn ,J C­rnM) cm y sus alrededores, pcrlllaueoio-1 ron, sin embargo, 11cles (í Dios y ~su religion; pero desde entónces el puc.' bJo judío, c¡ne f'e contaba yu cutro los m(~-; civilizudos y próspero~> tlcl t~mndo, empezó á decaer y Jlcrder rm unpor­tnucin. 'l'oda nacion que len ti\ y t rahajosa. mente se civiliza, 110 dc.~cicudc y tliCil­gua cou In misma lontitucl; al contm­rio, unn. vez 'J.IIC se ]JOios. Per. 1 sigui tí cruelment? ú. J<~lí"~• el ~rofntn, y 1 :í. otros mucho.; n quumos htr.0 mcH·t r 1 porque se negaron :í SDcrific.:a.r ú los fa). sos dio-es que ello rulomba. L:~. influencia que tiene la mala Fobre el áuimo do lo.- homhru, es mucltí.;;imo más poderosa que la que ejerce la mujer virtuosa. ; Utututos crí. mcues no hau causado lns mujeres por. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 148 LA MUJER. ~---~- versas en el mundo l Una mujer vir- é.<:tos hayan pasado á su alma por una tuosa, quo de~ea teneralgunn influencia secreta y misteriosa influencia, ano más henéficn sobre el alma y el corazon de que por la autoridad del ejemplo. De los hombres, nece~ita tener gran talento piedad, de afeccion de familia, de ma­y gran constancia pnm obtener su ob- ternal ternura, no busqueis la más dé. jeto, mi1:ntrasque la mujer ruo.la apela bil chispa de sentimiento en aquella á las pasiones del hombre y eso le bast.a alma feroz. Desafía el podar del cielo, para vencer. Sin embargo, el imperio desprecia la. voz do la E.angro, despoja do la perversidad no es durnrlero coruo y deja caer arruinado el templo del el de la virtud. ~o solnmente .Tezahel verdadero Dios; y aquellos de sus deu­tu, ·o un fin trúgico y humillante, sino dos y allegados que babia perdonado la que con sus crímenes hizo recnor la c6- espada enemiga, ella los inmola para lera divina sobre toda :su familia; nsí, 8ubir al trono en lugar suyo. :No guar­su raza y In de su marido, desaparecic. d6 ninguna do las dulces virtudes de la ron do b lm;, de la tierra en breve tiom- mujer, y tomó del hombre sus rn:í1- odio­po. .Jcznhol dejó una. hija. tnn mala, ó soR defectos." tal ve"' peor r¡ne ella, llnmadn ATilA- .Teznbel, con motivo do un motín de I,u .. "Esta mujer (dice el autor do lns palacio, fué precipitada por una ven­rnujnros «lo la Biblia) personifica á la tana. al campo, y sn cadáver fué presa vez In impiedad perseguidora, la ven- de los perros. Athn.lín. fné muerta. á gnnza, la nmbicion y la crneldacl. Hija cuchillo en castigo de sus maldades é de Acab y de Jezabol, dirfa.so que teme insignes crímenes. no ser tan perversa como los que In clie- - S. A. DE R ron el ser, y parece que los vicios de (Continuará). ___ ... __ LA VIDA DE LAS ROSAS. A LA SR~ORITA ROSA VÁRGAS, EN EL DIA DE SU SANTO. Se muere en cl estío Ln rosa ele los Alpes, Ln TOS3 embaLc:n.madn Quo diamantes desciñe á In alborada Y lo prestA ,¡ l.'\s nubes su color. T,:t rost\ nzul qno crece en las orillas Qn•• majestuoso el Amazonns riegn, Se mucre cuando llcgn 'l'iuio á ru oca.o;o moribundo ol sol. J,~ rosa del Jord!W, la. flor preoind11, La primoros.'l .flor de los salones, Qno vivo de rosadns ilusiones Y do auras y arrebol, Bogotá, Agosto 30 do 18i8. Trosunto de tu fnz, jo.m:ts se muer~ Suavísimo, y gentil, y encantadora IA1 ,.o In primcn·cra, Y nlegre y I!Oñndom como tú. Que lns floras tambicn dobhn slls hojas, Al influjo de cn&llCños peregrinos, Bañadas con nlhorcs vespertinos, Vestidos con los íri11 do lo J,uz. Solo que tú, por gotruJ do rocío, Te ciñes las coronas del talento, Y sueña tu viajero pensamiento :So con ánrns, ni rtiidos, ni alboradas, Sino con esa INMENSIDAD .AZUL. AGRU'INA 1\Io:-.n:s vEr. V .ALLE. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. nE\T J S'l'A QUINUEN AL. CUADROS Y RELACIONES NOVELESCAS 1 • D E T ... A H l ~ 'l' O H 1 A D E A l\f 1~ TI. r O A . -- EL F U E R TE DE S A)[ P A R A DO. ( 00:\'CJ,USIOX). Ce\ PÍ1'ULO TY. Er. sol <· ... taha YIL nlto sohm P.l hori..:onto cuando los dos "campeones llegnron á In cumbre del torrean . El cnmino quo sc.>r­pentenbn por ln falda del cerro opuesto relucía claro y preciso hajo lo1:1 rayos del sol, ya perdióndoso entre In ~>elvn, \1\ roo-pareciendo otrn ''ez. • -F.s 1m indio sólo 1 oxclamt; ol portu­guer<, fijándose en el bulto que lmjnb;¡, ú todo correr siguiendo lns sinnosidndc." del cnmino: y ndcrnns pnrcco entornmonte desarmado. -,:Y eis si trnc algunn cosa en l:lmauo? prc;untó doiin Ann, quo tamhion estaba en el mirador. -Sí, - trae un bulto gn1cso :Lreco una t>iodra. -~o nos engnñó, pues, Diego! contestó ella. - ese es d indio tlo ]115 iooteas indu­dablemente. -Así lo creo, rOJ>U.SO el mulnto. Ya nos bn ·visto ; mirn1l : v nos hace seiins con ellllS ...... Pero el 1ñaldito 68lvnjo no pn­sará do aquel puente. Vivo llios! añadió examinnnrlo la cnrgn do su mosquete. -;. Qnó pcnsnis hacer? -Ucs}mcharle pnm el otro mundo, lin-tl'. s de que paso á esto Indo. -;. Uómo así? -Le mandareS con mi Jll!lno una bala por via de bien venida quo lo dojnrá tieso. Todos guo.rdnhnn silencio y I\Ínguno quitaba los ojos nl irulio, q uo coutinun.bn su camino para ahajo procipitud,\meuto, - pero no sin dctoncno do trecho on trecho y mirar paro. atrns. -¿Qué mim el miscmblo ? preguntó doña Ann. -Xo sé en verdad, dijo el portugucs, nadie lo signe. -Os eqnivocais; repuso Jnnn Pórer., ú mis ojos me cngauan, ó el cerro está cu­bierto de guerreros indígenas. -En dónde los veis? preguntaron to­dos sorprcndidoe. -Poned cnidndo ...... ;. veiR como rolle­jos rojos entre lo.s :írbolcs de In vorn del camino, y sombras que pasan y dcsapnru­ceu detrns de los rastrojo~, en ar¡uel punto y en nquel? Y mostraba con la mnno algunos sitios. -Parocíarnc que era el reflejo del sol, re.spondió doiio. Ana. -No tal: son escundrotl(ll; do indíge­nas pintados con achote, que hajnu ocultos por el monte. Vedlos pnsnr por nc¡ nl'l sitio m1ís abierto, arrru;tt-ándose ror el sudo como serpientes. -Sí,l:ií ~ exclamaron todo.'l. Ya los veo! En tanto el de las icotcas habi~ llegarlo á la última vuelta del camino visible, quo ori1lnba los precipicios e, el cualsnlioudo á uu lugnr descubierto, mostró el torrcou en donde :so veían ,·arios !/IU'ITet·o.~, en actitud bélica ( cno.ndo sin duda ¡;Ólo e,.;pcraltnn hallor al­gunas wujero.; aterradas y sumisas). Sciialó el patio del fuerte en do u de se 'oía el ca­ballo cquipndo para la :;nen-a con el jinete euristmda la lau:t.a y al parocer alistándose para li:LlirleJi al encuentro, 0011 el resto do la caoollt'rín, que crcínn, sin duda, ~taba en el pntil) interior. no bcmo..~ do podc.."llos defender? 6 Qué dice~. Junn Pércz '! -:5i todas esta.~ damilsfncmu como "os .. . 1ue atrevcru á nscgurnrlo tambieu ..... . pero ...... -Escuchad ! ~xol11tuÓ Juanita inte-rrumpiéndolo. -Qué cosa? -Oí como 1111 cl:ttin 1Í lo h:jos. -..\lo pareció, repuso otm, oir rl rodo-ble de un tambor ; -sí, si, uso e .. ! -Por arriba sonó <'1 redoble : -l'or nbajo se oyó el clariu ! Aruba:s teninn mzou. l'or abajo llegaba un de:.t:IC4Uleuto c¡uo mnndnbnn de San­tnmnt'ta ñ auxiliar ni Valle Dupnr; por arriba llegnLan los expedicionarios que bnbian sruido clel fuerte pocos dias ántes. Deograciadamcute estos últimos se pro­sentaban semi-denotndo11 y &in hnher po­dido obtener ninguM noticia de la hija de doña Germanl\. Sin embargo consolá­ronse oon la vista de los 30 hombres de Santa Murta, los cuales ofrcdnn pacificar loo; indios alzndos y 110 dcscnnsnr un dia hnstn Yengnr los muertos de In Ciudad do lo Heyes y rccobrnr la niiin perdida parn cntregút~ela a su mndro. CAPf'l'"CI .. O V. SorJJrcuditlos y de~m·icutndos los salva- llnuinnse paMdo nlgun11s semnnns de.s-jt'S, sucollící lo que hnbia prütlicho .Juan }JUl'S del din eu cpw sucedieron los ncon­l'drc. t.: volvieron ~~ internarse en el bo~- tocimientos que unrnunos en el anterior que, autH¡uo uo ~~in haber hecho ,.,ciinl\!! capítuJo. de u.wcnnza al fuerte, y dispnmdo llOntrn J,a ciudad de los Il<~vPs, del Valle Du­él tocbs lllB llccha.s do sus nrcos, lru¡ quo pnr, proscnhba un llSJ;(·do u:r.az singular sin embargo no alcanznron á llegar Á lll! nl rom1•er el nll.m, en tm din do Uioiombro p:ilizadlld. del mU.mo niio. Hnl1inuso :ya reodificndo -Bendito eoa Dioc:, quo nos lw :!ltlh Bdo! algunas do las casas quemadas en el ata­exclamaron las mtJjeres an-odillándo o que de los indígcnM, y ompcznbnn a le­para dar gmcin al cielo. Yantar en torno do In poblncion una mu­-' rodnví~& n11 hn pasnclo el peligro l rnlla que dcboria re.t;gunrdarla contra ol rupuso l'ÓJ·ez. enemigo ; la Jllnza ( on lu cual so hallaba -¿ Ün)cis acaso que vohorñn los s:tl- la igle~ia, quo uo lmbh ~;nfritlo con el in­vajcs á ntncamos? preguntaron toJns con cendio, y el convento nplicú ,¡los jueec,.;, 111111 \C'Z c1ue co­nocí¡; la sentencio, 'lno hieiot'llll lo posihle para que los indio,., llcclnrasen en dónJe estaba b uiiia pordidn y c¡uióucs ornn los autores del crimen. Los indios jururou uo tener ninguna noticia del hr:cilo;­hecho que, dijl'ron, hubionm dcuunciado como enteramente inj ustificahlo, pue~>tO que :r:i ellos ui nadie tonia qnuja do doiia Germana ó de tm marido, fpliem·~, nl con­trario, !iO decía que cmu humanos y bon- -Qué dcseái-;? -l'ido ]JOr favor I}M á u tes que :i Prnn-cisca lliC nhorqucn primero. -l'or qué asi? -Porque la amo demasiado vnrn 'orla sufrir .• iu renegar tnhez i maldoairos ..... -Que llBÍ ~;ca, contestó el Alcalde. El inuio le ngradcció con In mimdo, y dcspidiéndo~e de sn 1nujcr so entregó sin vacilar al verdugo. • Pocos 1nomento" de,..pues pendinn de ln horca lo::. do:; cadáYerc~ eountlsos v ho­rribles, y lo:; fieles entmhan ñ ln iglesin ñ asistir ni 6anto sacrificio de la mi¡;:t, que decian por el dc-:;cnnso del nlmn de 11'1.110- llos infelices extraviados los religio~o~ <.lominicnuos. Doña Germana en tanto me­t> tiudo::.e los cabellot>, lloraba looomeutc lo. defin itiva pérdida de su hija, á c¡uiou yn no tenia ninguna ~peranza do enconlmr en ~te unmdo. dadosos con su~ sirvientes Y csc:;lovos. Cmñ todas las mujeres qno !lO hallaron Dc.sosperadl\ eut.inccs lu pobro mndre pi- en los acontecimiento:; del Valle Uupnr y dió que agnnrJn!lCJJ, áutcs de ahorcar Á del fuerte, cobraron tal honor IÍ los indi­los sentcucindos, que llcgnsc mm órdcn geuns y á lo, lugare" en que hnbinu snfri­que Lnbin pedido nl Gobcruntlor do Sauta do tanto, ,1uc ~;e negaron a vh·ir en aquc- 31arta, perdonando lB vida y coumntando llo desiertos peligrosos, y unns se pasa­la poun do muerto eu otra tic oschwitud, l'On 3 IR .;indatl de Santa :\lartn, otras so ~oi lo:; culpal)les cleclaraban en dónde es- fueron ñ Sant3 l•'J y no poc:&s prefirieron taba la niiia ro u ti\ a. Poro todos estos voh•er á España ú 'Vivir polJremcutc, m lis ~,fuorzos fueron 'anos ; Jos indios con- bien que permanecer en lndins con In os­tiuuarou firmC.'< Cll SU llt'gtltivn Y 110 !Jl'C- peronza de logror una Í011Ullll que COSta­pararon á sufrir la vena de In horca que ba tanto" peligros. les hal,ilm impuesto, wnudnudv los jueces, I>o;; mujer(;,., sin emlmrgo, pcrmnnc<'iC­udemas que sus cahczas fuernu corúlJas Y ron en el Valle Dopar: doiia .\na de Pc­el: pucstas ul pítb!ico cu cscnr}lins }13111 iia, cuya alma Jo hierro prcfcrin Jos poli­que bÍr'iiernu de ejemplo 1t los dcmtis in- gros á la trouquiliclarl. y la luc.ho ri In paz, dí~cnns. CJUCfC quedó en iD. dudad de los Hcycs, cu Uun ve?. quo los scntouciados llcgRron donde ~o cousorvó clesccndcncin do ello. y al pil: de la hor<'A, nwnifc tdndoso 6llnll\- de su marido, don Antonio di) l'eroira. La mento compuuj!d?B i humildes,_ se nrrodi- otm mujer que pcx;uan('ció_ en nqudlas llnrou par·a rcml.11r la absolucton de los cv111arcal< fuú In rutscm dona Gon nnua, frai.le.'l <¡u e lOll ncompniiahl\.n 1 vohióudo-! e pasaron El verdugo se acercó ,; Jt'ranl·isca pnrn lo~ aüo:;, murió :su marido y sus convci­a. horcarla vrimero, pero lill marido cutóu- dof y lle!!Ó á una ·~raudo aucinuidull sin ces se ¡JQStr<Í cu el ~>u.elo _i ~~a.uifcstando el bnbcr log~11do jam~s la menor uoüc.ña de ma.yor dolor cxclD.mo dmJICIHl06o al Al- la cautiva. cal de : Los últimos niios de sn 'ida los ¡ms.¡ -Por Di08, scñar1 por eso Dios que eo el vuestro y tambion el mio, puesto que )!OÍ cristiano, oidllle ! • lli:rtórico S<'gun Ca~;tellanoP, }<'ray redro Sirnon &."' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. )5~ LA MUJJ.;R. on el fncrtc, teatro de e.:.te cuadro, y allí murió y In enterraron. Durante mucho:> años dc.,puos, Jos sol­dndos do la gunrnicion, y los uhlcnnoe truuseuntcs decían que de uocho so \'Cia vagar )JOI" las parcde:; cuidt.us del torrcou, quo hnhin bido abandonado, In HOmbro. do uun mujer que repetía cou acont, do au­~" ll~titt : -1li hiju ! mi hija 1 Pcnoaban los Mlporsliciosos qno ¡e¡;ura­mcuto ayuclln madre iufOliz, no eucon­tmndo a :su hija ~:u ol cielo, pu& )o, in­dioo quizá.s )t, pervertirían, ui aúu la mo­rada do los tiugcles aceptaba sin .su único amor, y bajuha ú la tierra pcnand{) eu bm;ca ~;uya. S • .. \. up; S. CONSEJOS A LAS SEÑORITAS A S U E X '1' ~'t ADA E :N EL ='1 U :N D <.>. LA jcívcn que sale del colegio ylútil. No se de'hc permitir que las ni. "1ohc al lado de sus padres, so en- ñns ~e dediquen oxclusivanwute al cs. cucntra en la posicion m lis feliz de 1 tudio, aunquú sonn inclinadas {, ello: t¡uc pucJo gozar en In. vidn \1111\ mujcr.,ln mujer es un sér doméstico, y es su Sin embargo, á e:>ta situn.cion no le fui. deber tmlmjar en oLrru; mnnunle<; pro. tan pcligro,o;. pias de su sexo. ''El mnyor defecto en Aunque la madre ncompafic 6 su una. mujer, dice ol conde de }faistre, hijn á todas partes, e" deber suyo dos- e:> 81?1' ?iUisculina." cubrirla todos los engaño~, In futiler.a El buen. gusto y la instruccion ~ólid:\ y ln crueldad de un mundo que .J esu. son el fondo de la educacioo oie las m u. cristo bn condenado, si se le amn. doma. jeres, sin que por oso ~o hngnu raascu. !!indo. lWa. prcYendr:í aquel corazon linns ni pretomio~ns. ''N o vnyais á cáudido contm h f:educcion y la adu. creer, hija. min (docia ol citndo do lnr:iou. QutÍ de embustes suMos y pér. Muistro á su hijn) quo las obras feme. fiJo~'> 110 encontrará en lo'! labios do los ni nas son ftíriles; esos trabajos te pon. j6¡~:mcs: l-'iu fnltar por eso IÍ lo. cari. drán en el lugar que debes ocnpnr en dnd, los padres deben patcntiv.nr, con In ~ociedad." CJcmplos, con hecho~ que ellos hnynn Hay mujeres quo so imngtnan err6. presenciado, de qué mnnem el hombre no8Jllento que s61o pueden oistinguine do mundo está guiado por la. hipocre. abandonando laR obrns femcmnns y ha­m:\; c6mo diFfraza sus pasiones. sonrie cióndoso mnsculinus. }<;sto es fnlso. El al enemigo, á quien ataca 1>or lo bajo, Jlrincipnl mérito en una buena mujer y rnra HJZ manifiesta con frauquoza lo es arreglar su casa con 6rden, hnccr que picnsu. L!!. 1nnJrc, en tnuto, uo ol. :felices li las pcrbonns qlltt In rodean, vidur1Í CJUO en toJo y en todas partes consolar y alentar .t su marido, cuidar debo ser su conducta ejemplar y el do los hijos: os ciccir, formal!' hombres modelo ']llfl deba tener fnt hijn. 1itiles á la sociedad. Una \CZ que lA. señorita so haya La base de 1:< fclioidnd de la<; fami. reintegrado en su casa, Jn madre debe lias e.~tá en la Religion y en el trabajo, velar en que se perfeccione In educa. en la discipliu1~ y t:ln la uniom perfecta oion que no bn podido 8er completa en entro los parientes unos con otros. el colegio, paro formar una. madre do Los antiguos representaban el amor familia. Se trotará, pues, de que nde. con una. venda sobre los ojos. Dios, mas do instmida, sea. laboriosa, amante efectivamente, no permito q'llle los que de su casa y de los oficios dom(~tico~;, se van ti unir so vean tal como lo son 1 discreta, previsora y verdaderamente en realidad. Las ilusione!i los ciegan_ y 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVI::;'l'A l.lU1NOEX.AL. l V..•-• . no \"Cn si u o horizoutc3 cclcstinlcs y enorme:; con respecto á la 'ida en ge. scurlcros de flores. Pero. en breve las uernl, cu :ntas más no abrigan cuando piodrns y las espinas ensanQ'rontnráu so trata del matrimonio' Aquella es lo~ pié:; do lo,; qno transitan por el ca. una cuestion sobre In cual todo lo ftw­mino del himeneo. jfuchos son los uto- dan. Eu ésto ~ou c6mplicos la soci('dad tivos pum qno la mujer incauta voa ol,outora., los estableciruiontos do educa., matrimonio como la mayor rlichn. e h:~ podido evi­dcsilusion y á la do,-gracia; y on breve tu.r á lus jóvenes ol salmr que oxislou so las verá disgtL->tacias, irritadas y fiuu en el mundo malos mutdmonios; pero desesperadas, al comprender quo en siempre los padres procuran hucerlns realidad la. virtud no es apreciada d~- creer que aquello no es comun y que bidamcnte en el mundo, y ios dé aquel 1lohor y no }¡, 1 trazado la mús EOl!cilla regla ltlÚS qtw uos i.rnponcmos,cou el mntri. de coud1 ~ta quo produzca uuu dumble monio. ~ felicidad. · • Si las ilusiones de ·i.~ j6venes son S . .A. DE S . . -..1----·- GALERIA DEtMUJ RES VIRTÜOSAS y J ·> ·~ .A I~ l.. E :...; . C:(l. TJ!\IJ.\CJO::-;-) . 111 l. A ES POS \ lH. LAF ~ Yl' TTE. y la Uochl:ljaqueliu ; t6cnuQs nhora bn. blar de dos hcnnauas igualrucnto res­petables, bondadosas, c:trit.ativas y nb. negadas: Adrianadc Noatllos-dcs~ · II :mro~ presontadoaute nu tro .. lec. pues mnrque3a de Lnfnyettc y Ana de .. toros dos tipos da mujeres vntuosns Noatlles,- que fué marquesa. de Monta~ de la rovolucion francesa. ln mujer gu. E ron nietm; del mariscal de N oai­nuirtir en lo., princesa. ISabel y la. ?i'IIU ... lles, bijas del duque de A yen i perte-~ J~'· hm·áica,, en la. marqu&--a de Lescure necian á aquella, raza de mujeres mur- ---- -4L TOMO l. 20 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 151 LA M U .TER. - - tires que murieron víctimas de la gui-ldnd f:obre ln tierra. Xo ~;olamente ar­llotiua. momzab:lU sus cnract{res por su po!;i­Pero ántes de entrar en materia, per- cion social, JlOr sn riqueza y por su mHnsenos mencionar de pn.so, la suene udaJ, ¡,ino que en brc\e la j1heu mar. 1lc troR mujeres de aquella fan)iliaqno qucsa. particip6 y bÍmpatiz6 con los 1 fnoron sacriticadnti por la cuchilla de scutiruientos nobles é iJcas n.vanzndas, .Marn.t y H.obespierre: la mnriscnla de humanitarias y libomlos (en el buen Noalllos, la duquesa. de A yen y la vi.;. ¡;untiJo de la pnlnhm) de su marido, couclcsn. de Noailles. Con motivo de In tanto m{u; cuanto que aquel amor al ancinnidad del mnrisc:ll do X onllles, progreso, ni bien del hombre, aquel que estaba n!!onizando y no podian odio á toda injusticia, aquello. caridad trn;,l:ulrlrlo tí tierra cxtmiia, su mujer, con todo oprimido, fio aliaba en ám. su hija y l:iU nieta habían pormnnecido Los con ol YÍ\O amor nl cristirmismo, ú en }'mucin, en tanto que casi toda la la Iglesia católica, y 1Í todos los verda­nristocrncia oruigmbn. )lucrto el ma- deros :::ontimicutos religio os. 1 riscal, en agosto de 1 i!J:{, y cuando I!.C Cuando se t11vo noticia en Francia, propamhnu para nlejar~e 1le Pnris, se de que la c~msn do la libertad en N or. vieron urrostadu.s en su casa Jo habita. te .América estaba á punto de frncasnr, cion ¡ Jospuos enconadas en 11\ prisiou mús por falta do apoyo moral en Eu. do Luxcmhurgo y por 1íltilllo coudona- ropa queJe recursos materiales; gran das ú muerte por el tribunal revolu. nútnero de jóvenes rlo In. alta arísto­cionario. Una \CZ conducidas ni lugar cmcia frnnces.'\, cncal,ezados por el j6- del suplicio, 1a nnciaun mariscala su- \'On m 1rques oo Lnfayctte, rc<>olvieron fri6 ln muerte la primera, sig-ui6lB su fletnr un buqu~ J>nra ir tí ofrecer ú hija. y por último sn uicta. 'l'odas tres Washington sus ~enicios (. la cau<>a de hnbinn p:'lsndo las últimas l1oms do su la Independencia. Ademns no les di~. vida exhortando iÍ hicn morir á sus gustaba poder así hntirso contm ]a compañeros de suplido. Eu el mo. eterna rival y enorniga de su patria: mento en que ln joven vizcondesa su- la Inglaterm. hia al cndnlso, IHímedo y roshnloso con Lnfayette no lmbia cuu1pli dos do Noni- recia. do~cabellada, y era calificada co., llcs c¡no nos ocupan. omo uno. locura en la familia de los dos l Empozaréuw& por .Adrinua de N oal- 1 1 esposos, Adrinua, ni contrario, lo alentó 1llcs. 1 en su proyecto y t:impatizaba con él. A los ca torco año,; casó con un .i6ven (Por qué orn esto 1 Potque aquella mu­de diez y seis, hnrrfano do padre y jcr tnn j6"en l>Or su edad estaba ya 1 mndre, l¡ne llc,a\.,a. ya el título de mndurn por el JUicio, y nl dar su mano ronrqucs tlc Laf:~yette y poseía una de e~pos.1. ~e habia propuesto ser, no fortuna. inmensa. Aquella pnreja de solamente la compañera material de ni !'íos, a.l empezar la vida bajo los nus- su marido sino liU compafiera moral, la picios m(IS risueños, parecinn t·epresen- hermana de su espíritu y de su alma, tnr C[l ol mundo d ideal de la fclici. y ha~ia parte de su torazon así como Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S '1' A Q U I N C E N A J, . l5fl tambieo de sus idea<:, cos.'l esoucinl tcrupestuo~a, todo Jo ntropollnbn., lo pnm que un matrimonio sen feliz. rompía y de,;perln;mhn; por lo Ulnto I'U Al regroSII.r Lnfayottc á Francia con antiguo. populttri•lnct so torn6 en odio uua inmensa. popularidad, dejando yn ltúcin rl, y d pueblo mismo qno lo ha­asegurada In lndepcoJcorio. do Xoatc bin. nuorndo lo perseguía. prun asosi. Amhica, fué recibido por Luis .XVI y oarlc. Al fin, despuos do vanos llis. su corte con aplnusos y honores, - otro gustos luuy graves con los purisicnH•s, tanto sucedió ÍL los dornas júvcues, sus dimitiú el cargo do f:cutJml de In comp:tiieros. Aquel desg-raciado rey no Guardia. Sacional y fué li peleen en co.­cnía eo la. cuenta de que los que IIc. lidad de Oenernl un jefe do los ejérci­gnbnn de ultramar. repletos Je idt•ns tos do los Ardennes. l'ero como, mor­nuevns y de ponsamientos de libertnd. ccd á l()l) jacobinos, perJiú nlgunns llroviJeucia. para llegar ú bio. pcnnauccido eu sus tierras con sus sus fines como l'l estudio de la Liatorin: hijos, tu\'o cntúnces que somctcno fí Cunudo vemos que los houtbre~ m(Ís entregarse presa en su castillo, ha jo su grandes, los géuios rnús brilluntes no palabra. de honor. Pero como ol Go­son sino miserables ruedlT.~, débiles fur. biomo dt•partameutnl cnconttnm e¡ u e nillo11 011 la 1-{ran máquina. del mundo; la f111nilia de Lnfayetto no ostnhu su. ¡cuán 1 idículo;; y mcnteca.tos no dclll'- ficicutomentecasligadu, ertido en nos que yo crea on mi propia Jlrohidad, uun loca antrop6faga. Vi6 con espanto y que mi promoso. do no huir no sea. que ln Hovolucion, como un torrente manchada con bayonetas. Pero est:'í desbordado, ya no regahn el suelo de ou vuestra mano el escoger cutre mi Francia. con las aguas benéficas de uua 1 palabra 6 la \igilnncin do \'ucstros con- '¡ sensata libertad, sino que frenética y tiuclns. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I5G LA )1 lJ J E R . ..th·crgon7.ndos de sus mozc¡uinns pa- demasiado :í Lnfnyette, el padre d1e la sionos nnte la noble y digna conductn libort.nd en Fmncin, }lnmquo perdtona. de In esposa do Lafnyetto, aquellos ran fácilmonlc á Sil 111ujcr ol crí rncn hombros com·inicron en cptP pormanc- 1 de llevar su nomhr.-•, Llevndn ante un cm·in cxeeptn de intrnfios en sus tierras, t rihunal parn ser i nterrogndn, un•O tic !'l ill\igilnJa tan f:olo por Sil:! sirdentcs los jueces le manift>~l~~ •¡uo e~l detestabn y nut iguos siervos. que In idolatraban. de muerte el nombro y ln pcr~;on;a de Poro á medida que la Hcvolucion Lnfnyctte. "Camina ro húcia el trrror rojo se oh id6 -Y o J>Or mi 1mr.te, contost6 c1ln, sn. t{)da considerncion, St! pisote6 todo res- brt< defender mi nombre y mi tnturido, peto humano y divino, se pu-o on ol. siempre y contm todos. 'ido todn veuoracion, y en 1Jre\c la La llamaron outtnces insoleutl', y la marquesa rac1b16 la 6rol3n }JOreutoria \"Olrieron .t eucormr en un calabozo, de scguiT {i Pnri,., con una escolta, en que eomp::rtia r.on toiln suort.e r\e boro. doudo la ouccrraron en un calabozo del bree: malos y mujer~s dccncteditnda¡:, cual yn hal.inu ~acado á su nhueln, li su pero la marquec:a.supo allí, como eo to. madre y ~;u hcrmaua, para llcvnrlus al das p:i.rtu.s, baectse l'OSpc-tar y ac:atar cadalso. Porrnit iéronlu llcjar un Rll pro. 110r todo~. >i ncin :í sns hija~, pero cunutlo !'C des. Al tlo. merced iÍ b iutcrvencion del phlit. tlo ollas e~taba persuadida ele quo rniui~tro de los gstndos Unidos, fu1~ JnrunR lns vnhoria á ver en el mundo. puesta en libortnrl, al priucipiar el Durante su cautiverio en Paris cscrihi6 afio de 1793. lmnodintnmouto que pu. su Ü' tamento que empezaba nsí: do \ cr::c con su hijo ~Jorge, lo en~;6 6. "~eiíor, todos los elemento~ 1le mi la Aménca del r' orte á bU$Car amparo \ida ostún en \·uestms manos; estad y protcccion aliado do \Y ashington,­siempre conmigo y nadn temeré, ni ol am!~o de su ¡1adro,-con nun carta 1 nón ln.s sombras do la muet to ... Por. que respiraba aquellos nobles y patrió., dono tiC todo com:r.on ií mis encm1gos, ticos sentimientos quo la c.aractoriza­fli ncaso los tOY•go. y :'i todos tniR pPrec. !Jan. l~n seguidn, llnm:\lldo iÍ su lado á guido;os y aun ií los verdugos do los sus dos hijas, c¡ue l1rdtin dejado eu séres quo mas he amado ... llcdnro nia res•'n·atln. otrn 1\ i ~ ia lleno do angttstin y de m:r.oLta: suerte, y no ncopt6 el sacrificio tle una ¡ cuál seria. pues. su sorprcsn y f'lt con. existencia que estaba pronto tí remlir. tento cuando vió ontmr un elia tí su se J>Or su causa y ln de Francia. Con prisiou, á snrnujcr y :'Í sus hijns 1 ... Des­In muerte de Hobospicrre, el 9 de thor. ¡mes do aquel día do consuelo, ln fnmi. midor, se abrieron todas las prisiones lia. de Lafayette. que hauia nacido y y de causó la guillotina de su trnbajo criúdo-e en mc. Por lo domas, 110 ca recia u do ocupacion, puesto que como no tu­viesen criados, tenin.n que hacerlo todo por sí mismas. Sin embargo, en hrevc la sefíorn. de Lafayotte. cuya salud se Jmbia debilitado eu la5> prisiones de ~·rnncin, se euferrn6 gravemente en Olmutz, y durnntc once mOSC!: I'..Stuvo muy mala sin quo le permitiesen si. r¡niern. consultar un m,~dico ui ro pirar el ni re libre, amcna?:flndolo. con que no podía ,•ol ver al Indo de Sil mal'ido, ¡;i alguna vez ~alindo su prision. Así por. maneci6 en ln fortalczn alomnua. ·vuin. to y tres meses, y uo sali0 sino cuan. do, ,;racias ú los tmtadoR hecl.os por luciou. '' LIL cmrem do Lnfnvette 110 ho.bin concluido, aunque port~aneci6 cntern­lnoute oclipmdo durante todo ol Primer Iruporio, y 110 reapareció siuo eu 181.í, on fjllU fué noml.raclo Diputado t'i las¡ CIÍrnarns Desdo cut6ncc~. hasta llS:-10, "C lo hnll6 ;;iempro on ln lid como je. 1 fe ,Jet partido libcrul, aunque mmcn de-l mngogo. y por último, y ñ pe.c:ar do su fWnn?..nda oda.!, él oucubez6 In rU\oln­ciou c:outrn los BCirbont'S ;.- pue:o ou ol 1 trouo tí Luis Felipe, umrimulo cllatro ·1 afios clespue" . .N o otros los mncricnnos deborinmos profcs..1.r ú Lafayottc gron. de ostimncion y respeto, pues este hom­bro c·dobre, aiempro mir6 con part icu. lar c·nriño (. iutorcs á toJos los nrnerica. 1 nos do uno y otro hemisferio, mostmn. do grnn simpatía por su i,udepenclouci '·'" personas; hablaba de la. Rcvoluciou co- • El p:ulrc de In qoo esto cscrihc1 d Ocnc- 1110 si se trotase \lo nlrrun hecho do la rol Joaq}lin Acosta, cst!ludo eu Europn en · • d d · / e v¡ f 1 .. 2 , fno presentado , n ~nsa del mnrqm!ll do auhguc a gnc_gn. 0 n~m::nn. r.. r,·,·o¡•l f.nfnJctto ¡•ur d uaron d" llnrnboldt, y 11,-. do 1 para él no era. SlllO. 1111 lllCldcute, y p~n- entóccs goz1í de In ()lltimacion •le aquel hon.­sa. bn r-¡ne la lustorta. de los nnufrng10s hro esclarecido, tanto que no sobm('nte fre­no doho dcsalcmtnr ú los lmenos mari. cu<'ntnba su cll.Sn en Pori!l, en donde J,nfnyctte no<>. Este hombre do couviccio11es ,·cr. rcc11 in una cs~gidu IIOCJcd_n~ los mñrtes do · • . • cada semana, !ano quo le Y1s1tnbn en su c:111:1. nutns que convierten 1 lo <¡ue cado. día fué debilitúndosc de el pesaren éxtasisy unen al sufrimien. fuerzas, aunque no de únimo, hMta que to un secreto entusiasmo, lágriu..M (jUe espiró en In noche de na,·idn1l do lbOí. son la san~re delnlu1a, el sudor de In Hasta el último ÍIJstnnte de su vida agonía, pero que son to.mbicn el rocío gunrdó e o ~;u corazon una. grande vcne. que feoundi1.a. y hnco fructificar la Yir. rociou y profundo amor á sn mn.rido. tu~l. Se podía decir de olla como decía Pocos momentos úntes oo dejarle para San ,Jt¡an Criscístomo lí una cristiana: siempre, le dijo a.l verle llomr á ~>u " Pof y -Yo: Al contrario, 1 cuúndo no has " las torres elevados,' El carácter de la sido siempre el modelo de In bondad y mnrque!'a. tan heróico on las grandes la ternura pa.m conmigo? circua:;tnncias, tan bondadoso, tan sen. -Eut6nce~, ¡ pien!'as que l1e sido unn cilio en el comercio do In amistad, era buena esposa? firme cuando se nocosi tnbn, }'CrG no hn- -Perfccta. cin alnrde de aquella firmcz.'l. dum, al. lid;ul do que sohallaAe el General Acosta otra tanora é in';luíot.a qno uo de he ero. voz en l'arb t"n 181tl, cuando fué derribaclo plcnrso pa.rn so~ tener las obrns de Dios, dol trono ol wi11mo rey que lmLi11 vi11to el ovar sino la firme~n Slltlvt', humil,lc y digua con tnnw rntnaiasmo. de ]a verdadera cristihna. Allí, en don. gn un Jiuro titulado" Vida de .J orgu Waa- Jc el paganismo huhium Clllplcndo la hington," que poseo la autora do esto articu- venrnza, 1l1 "''l'llem COn mo ú saisir cctto occasion cl'cxpdtucr la tm- la a tnenl\:é:a. dCt e (bl O re li.r.nndo y tisfaotion que 11ous a vous trou' ~~s. Ht:l fuulillu pcrsc nihcantlo nqtl lln palal>rus do las 1 et zno~ adres y amigo~, Y hallarlos Ol>peraban en el cielo Para vivir unidos, Sin pena~, sin temores Y sin martirios. Y por ellos oraban fervorosos A tardo y ú maiiann, Y por ellos lirnosuns !llultiplicnban: Y en ~;u comercio santo con los muertos, Aun }l:\1'8 sí slcnu~nbnn Uiqueza de virtudes Y de esperanzas. Oh ! si nosotros fuéramos ahom Como cotóoco cron ellos, "X o fuero tan 1\mnrgo X ue,tJ-o destierro ! Usos 1..'0nsoladores v beuditos De los pasados tiempos ! . • .Al ménos los cristianos Volvamos á ellos 1 SrLVI':RIA Ei'Pr:sos.\ llE lt:t::sno:s. ~---- SECCION RELIGIOSA. SOCIEDAD DEL INMACULADO CORAZON DE MARÍA. Er, domingo 2 t del pasado mes de ele la de Bogot!\ á In estnblecidn on Pa. Noviembre, se celebró on lo. J~lcsin de ris no hacecincucntnaiios en la. Jglesin In Euscünnzn do esta ciuclaJ, In. fiesta ele Nuestra Se1iom de lns Victorias. patrounl del ~.\CJRADO É 1~:\IACULADO Hoy cuenta aquella. Congregadon rnu. CORAZO~ OE MAltÍA. chos millones de miembros, y las con. Su Ilustrísima, el sofior Á rzobiapo de versiones que elln ha obrndo son infini. Santafe de Bogotú, en uu corto pero tas, daudo con ellas imponderables cou. elocuente sermou, habló do los honofi. suelos á multitud de madres, hermanas cios de aquella. Uongregacion en el mun. ly espo:;as de-soladas. do, y leyó el Diploma de .Agregacion Su Ilustrísima, el señor Arzobispo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 160 l. A M U ,J E R. Arl,al ~cz, e~ el Director {lo la a~adas la~ luces, so retiraron -'Me amenaz6 c.on quo si yo no iba á mnclro e htjn á la ulcohn. bnblnrlo de aquí (¡ uu mto, mafiana Habiéndose quitado Cn•andrn. su ves. mi<:mo se iria parn Bogotá sin de.«pe­tido do baile y do-prendido lns flores dirse. que llcH1ba eu la cabeza, en lugar do -¿Y entónccs accediste l ncostnn;o,.vistió una bata de color os. -::-)í, señora, é hice mal... ¡•ero te­curo, y piilidn y tcrnhlorosa se dejó•cacr rufa tanto ... sobro uun silla. 1 -Qué co~n? -11 ija, ¡por 11ué no te nctwsllls! la -Perderle ... moriria de pel'ndum. preguntó su mndre; acabautlo tic ccrr:t t' brc: In ven tn11n y in }JUcrta. Como hemos dicho, doña ,J er6nima -Todavía no, contestó Casnndrn. en cm una mujt>r sin \"crdndcrn exporien-voz baja. cin del muudo, cnsquh·nua y sin juicio -Por e¡ tu! l parn todo, salvo on comprar bnmto y - Tengo dolor de cabeza y calofrío. 'cnder caro en su tienda. So estuvo ni- -Duermo, que te pasará; sorfl efecto gunos momentos pcus."Lti,a, y llamando de In fatign del bailo. en li\1 auxilio lo quo de lances de amor La nnichnchn. no ~e movió. lmbia leído en lns novelas, rucordó que -¡ gn r¡ué piensas! añadió la mndro uiuguu:' de HIS heminas favoritos llc-hoste¡ r,nralo, es tnr,)ísimo l gaba 1Í casar¡.;o con t•l h¡:roc, sin haber -Quisillf!L clecirla una rosa tí su mur. zPcorrido mil aventuras Pll cita~ y en. ce1l, }lOI'CJIIO no me atrevo (¡ l1:tr'l'r uada tl'l'> ista.s misteriosos, aunqnn no ht1bie. 1 sin r¡uo lo s~pn. se objeto en el misterio, poro en ello -l Qué piensas hacer á esta hora! estaba la sal y la pimiont.n de aquellas 1 Ca!':nnclra calló. historia!':, -Hnhln: cxclum6 con impncicncin Al cabo de un rato de ca'l'ilacion, di-doiia .Jcróuirun. jo en tono de mujer s!lbin: -Jo}¡ r¡ue ... Eduardo me di.~ unn cita. -Me alegro que me hayas comuni. -;UrHlcita! ¡Paracuáudoyd6ndc~ cado e:;to, y creo que podremos apro. -Pam do RIJUÍ á un rato, al pié do veclJarnos de las druunstnncias, sin fnl-h ('crea que dá al callcjon. tar por eso al clebido decoro. _¡ J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUI.NCENAL. -' lGl ¡ -Cómo 1 que por allí babia, tirados debajo los -Yo te acompañaré hasta la puerta arbustos de ají sihestrc que orillaban del corral que divide el soh~r. ~;in que el callejon. Eduardo, que est1mí de tras de la cerca, -Y si no viniom! preguntó uno de me ,-en, y aunque de~de allí no podrt: ello!> al cabo de un momento. oir lo que te diga, uo te perdert! do -Como no! contestó otro, yo le oí vista y ngnnrdn.rú basta el fin del co. decirqul:l iria úJondc I<;dunnlo exigiera. loquio. -Tal vez.la vieja uo la habrá dcjn.do 1 -Pero no le parece, mamá, que con ~alir. este exigencia, Eduardo falta ií la. de. -;Nofaltabatnas: cxclamóolgnlan; licadeza.! i qué tendrá que decirme {Í d:ímc la botella. añndi6 bo tel.ando, 11 e:;U\S borne;, r¡u~ no rueda hacerlo en que el sereno me hace dnño CUando no 1 ca;a y á la luz ool so ? remojo el gaznate. • -E~ cierto. Pero ten entendido, pa. -Buen modo do prepararse para una m tn ~obicrno, que los hombres están cita sentimental! exclamó rit~ndo,-o el <:Uajados de caprichos. V erbi ~mcia, tu lilas jóvou. padre que ora un puro capricho cn.mi. -'Querrá infumlirso valor pam el ' nnndo. Parece gua á ellos nada. les combn.te! • agrnda, sino lo qne piensan que no puo. -N o hay necesidad do comhatir, re. den obtouor. ¡ E'i posiblo r¡_ue crea que pu!;O Eduardo limpiándose la Loen. (ese l yo no favorezco ~u preteuston' brandy no está malo) el euemigo se ha. -Eo;o no, -tí! sn.be lo controno entregado con armas y pertrecho¡;, co. -Sin embargo, yo ten o expeneucin mo ustedes lo \"Crlín. y ho leirlo muchas obr que trotnn de -No te jactes ántes de tiempo. e:;tas cosas. l -Amanecerá y \"Oremos, rc"'poudi6 -Pues si le f reee á su merc-ed, hue. 1 l<::duarJo, y sentáodo~o nl pió do Jn cer. no ~oria t¡uo fuémmos ú 1 cita, dijo m, ocult6 la. cabeza entro lo:; bmzo~ ca~andm. 1 cruzados sobre )a.; rodillas. -Autoll de qn dejes nu lado quiero 1 -Qué tienes, Ecua rdo l hacorto u u L ¡e omondactou irnportnu. -Uu sueño im·oucible: si no fm1m 1 te, impor antl !IDA' exclam6 In mndro,l por In. caja de champaña me iría ú a. que no Jebe ohtdnr como tn.ntn'l ve. costar, pues estoy cau1alabra<: salieron de Todos 1>6 agazaparon junto á la corea h y eucnminnron nllugnr de y Eduardo, dcs¡mes de hnbcrso estirado, J so puso en e\'Ídencia. En aquel mo. no e estn.ba estrclladn y be- mento, Casandra, dejando 6 r;u madre a 11oplabn u u aire bb ndo, im. on la puerta del corral, so ncorc6 en u. n n lo b atmósfera con el oxr¡uisito tolosarnonte al ~;itio en 1}110 In agua.nla. do Jos jazmines y las azucenas. La Eduardo. el ¡mohlo e .. taba 'eutrl!gntlo al -Ya pensú quo no venia, dijo L~tc. y solo bO oía de vez en cnnndo -Tal' ez hubiera sido mejor, con tes. oto de los gallos y el larlrido tlo tú ella en voz bajr~ y trémula. p rros, que so respondían unos ál -¿Por qué tiemhln usted, querida Casandm? la dijo él. ¡ 1\lo tienes mi e. 1.> as lns tres de la mañana, nues­do acaso~ tro malos amigos so dirigieron on pos d unrdo al luga1·de la cita. Cuando 11 •a.ron al callujon mencionado, se on en algunos cercos 6 vigas -Miedo no!. .. pero estoy aturdida y me p:tlpita el corazon. Dígl\lllO pronto 1 Jo. que. deseaba comunicarme co? tnnto 1 m1steno. --- -----~----------------- .10)10 J. ~1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 162 LA MUJER. -Deseaba solamente jurarle ú solas -Y quó opinion, amndísima. Casan-que la amo "como á la hurí mentida dra, tendría usted de mí, añl\dió viendo del palacio de Mahoma." que parecía muy asustada, si yo fuera 1 Y levantó lo. voz para que oyeran á pedirla en matrimonio IÍ su madre? sus compañeros. - Pues i qué puedo decir sino muy Ca~andra sintió q11e le amaba tanto, buena 1 que no pudo contestarle ¡ tan conmoví- -Sin embargo, para aceptar la pro-da estaba la infeliz! posicion que usted me ha hecho, hay 1 -i Dfme, hermosa hada, tierno boton un ligero pero insuperable iuconve­de rosa entriabierto, dime si me amas l niente, le contestó el jóven con voz 1 1 --Si no fuero. así, Eduardo, ¿ estaría ronca y acento rudo, y es que no haré aqu{ 1 contestó ella rnouesta.meote. tal co!'a ni se me ocurrirá jA.mús acep- 1 -Repítemelo, luz de mi esperanza, ta.r 6 convenir en tan ruajestuoso dis. i me amarás siempre? para te. -Miéntras viva, Eduardo, miéntras Casandra crey6 que se babia vuelto viva! loca, la vista se le enturbi6, flaque::í. " -Oh! qué dichoso porvenir me aguar- ron le las fuerzas, y tuvo que asirse de da, Casandra mía~ exclaro6 él con én- la cerca con úmbas manos para no dar fasis tan ridículo r¡ue algunos de sus consigo en el suelo. 1 amigos prorrumpieron en ahogadas riso- Aunque no distinguía bien Ednar. taclas. do á la infeliz muchacha, al notar -Oigo ruido por aquí cerca! dijo su silencio y oir su respiracion anhe­Casnudra alarmada y miranuo por to- lante, sinti6 él algo como un agudo re­dos lauos. mordimiento, pero recordó que sus ami. -Se equi•oca, mi vida, seria algun gos estaban allí y que había empefíado pájaro nocturno que envidiando nues- su amor propio en ar¡uel lance, á lo tra dicha buy6 graznando. i Quién po- que se agregaba los vapores del bran-d ría oírnos aquí l dy que le acababan de extraviar el jui- -No sé, pero e~toy inquieta. c1o. -A mi lado, Ca.sandra, ¿qué temes, -No entiendo, dijo Casandra en ,·oz alma mía? Aquí nos verémo.s todas las bo.jn. y turbada, repítame lo que me noches, i no es cierto 1 acaba de decir ... -Todas las uoches 1 y recordando -Hablando en términos clansimos, ! los consejos de su tnndre, nñadi6: i no le diré, querida Cnsandra., respondi6 1 ¡ seria mejor que hablara usted con mi él, que no nací para ser casado, ni madre 1 soy tan tonto que con mi '•oluntad 1: -i. Para qué, prenda querida 1 vaya ú unirme al pesado carro mntri- 1 1 -Para pedirb. . . . . mooial : tengo mucho mlmdo y se ue- -Qué cosa? ~o nos amamos los dos? j cesitarinn atractivos poderosos parn. --Sí, pero eso no basta. 1 caer en semejante trampa. Así, si su -r-to basta 1 intencion es buscar marido, que Dios -No, porque, Eduardo, no no::1 pode- guarde á usted muchos años; me des-mos casar .-,in su consentimiento y es pido, pluguiendo al cielo que encuentre preciso que usted le pida mi mano! alguno, pero ese no serú su humilde --Su mano! servidor. --Sí. Y al decir esto le volvi6 la espalda -Y usted me la. ofrecería vol unta. riéndose á carcajadas, á las cuales se 1 riamente 1 reunieron los dema& tunantes sin rebo- -Se la ofrezco voluntariamente, zo ya. ·1 i qué mús quiere usted? . Casandra se quedó estática, yert.~.. ¡1 11 -Es suficiente; y en voz baja afia. , mortalmente herida en su dignidad del 1 di6, dirigiéndose á ~;us e.migo!3: oído mujer y en su calidad de engañada y 1 á la caja ! , despreciada sin motivo. R"tha16 un ge-l.--=--- -_ --- -- -- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' .- -~--- 1 REVISTA QUINCENAL. 163 mido sordo, íntimo, y en seguida un 1 como compasiou por aquella infeliz, de grito de dolor angustioso, desesperante, quien tan bárbaramente se habían bur. tristísimo y corrió tambaleando en bus- lado. Sin embargo el héroe de la fu n­ca de su madre, la qt1e ya iba en su cion haciendo un esfuerzo para maní. ayuda al oir las voces destempladas de festarse indiferente y sereno, temeroso Eduardo. aunque no comprendía el j de que r;us amigos se burlaran de él, al sentido de ellas. Apénas tuvo tieUlpo l llegar á la posada se volvi6 á ellos cou doña Jer6nima para recibir á su hija aire triunfante: en los brazos inanimada. y convulsa, 1 -He ganado la apuesta? sí 6 n6? llevarla á la casa y acostarla. en su ca. pregunt61es. ma, ántes de llamar á las criadas para .. . .. ............ ...... .................... .. que le ayuda~en á hacerle remedios. Eduardo y sus ao1igos se alejaron en ÜLGA. silencio del callejoo, no sin seutir algo (Crmtimtm·á). _____, ___ LAS DOS REINAS DE CHIPRE (SIGLO XV). CUADROS DE LA HISTORIA CHIPRIOTA. CUADRO IV. (CO~TINUACION). martirizú.ndolo lentamente toda su vida. 1 Acusáronle por varios crímenes vulgnt'es, j le hicieron poner en tortura, le desterro.- 1 ron, rechazaron siempre las súplicas del UsA antigua enonti~tad oxi\'tia en Ve- infeliz, obligándole á vivj¡·léjos de Yo­necia cmtJ·c las do~ nobles familias de l<'ós- necia y do ¡,u familia, que idolatraba. Y 1 cari y Loreuauo: la primera. cont.aba paru. hacer sufrir mús ul Dux le obliga­con el poder del Dux que eru su jefe; In han á que }Jre~euciara el tormento que scgund:1 tenia. á su cabeza n un almirante daban á bU hijo, nsí como á firmar las 1 famoso que babia dudo mucha glori11. ti sentencias contra él: ou fin, habiendo un su patria. Este último, Pcdt·o Loreda- sobrino de Podro Loredano, merced á no, encabezaba. el partido •1ue so opo- su e,pírito intrigante, entrado 1Í formar nia á Fósc.:nri, y con su enemistad itnpe- parte del gobierno, sin cc.;:;ar le por~egnin dia las mctliclas mejor combinadas de la Ú;tc con ~;us crucldudu:;. Durante muchJ:; política. del Dux. Un dia, despucs de un años l<'óscnri sufrió impasible, al parecer, banquete público, muriti repeutiuamcnto hutas persecusionelt, sin manifestar ja.- el alntira.nte, y á poco dejv de oxi,tir un mrí~ la. menor debilid.'ld, á pe,a.r de que en benoauu suyo, quetambien era holllbro in- el fondo del alma su~ padeci.nientos eran fiuycnte en ol partido do oposiciou. Con terribles. Dos veces ljlliso renunciar ol motivo ó sin él, la Ía.lllilia do Loredano alto empleo de Du1., poro no qui~ioroo acusó ,¡ Francisco }',jscari de aquel doble aceptat· su dimision, llegando ba.sta obli­crímen: pero no lo hizo 1í la faz del dio, gario á jurar sobre su Lonor quo jamñs porque lo fuó imposible ¡·eunit· pruebas en rcn\mciaria voluntariamente. ::iin ombnr­contt ·o del Dux ; ootís si no apeló ó. ll\ jns- go ñu u no estaba satisfecho su enemigo, y ticia. y ó. las leyes, sí rl:'solvió vengar.;e basta la muerte del desgraciado Jacobo privadamente. En primer lugar, sin so- Fóscari, oomo hemos vi.;to, fué motivo bet·se cómo, aparecieron muertos los hijos para continuar su venganza, acu~ando al mayores de Francisco l<'óscari, reservan- anoiauo do debilidad ó inepcia porque su do sus enemigos para el menor y más J débil y gastado cuerpo se t·esistia a soste­querido la copa más amarga del dolor, ner aquella alma do hierro. ( • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ------------ -- --·----------------------------~ lGJ LA MUJER. 1 Pocos meses despues de aquel en que habían tenido lugar en la Capital de 1 Francbco Fóscari tuvo noticia de la muer- Chipre con mútivo del casamiento de Car­ta de su hijo, el inquisidor de Estado, ins- lota, la hija del muerto 1·ey Juan 111 tigado por el bárbaro I.oredano, propuso oon Luis de Saboya, se encontraron los al Consejo de los Diez que se sometiero. novios una mañana sólos, se puedo de­al anciano á una bumíllacion más, no m- cir, por primera vez desde el din de la bo­brando un nuevo Dux y quitándole de dn, en un snlon apartado de su pnlncio en 1 he<:bo t:'l poder á. Fóscari. Pnra que nquel l Nicosia. 1 hecho fue;:e rniÍs amargo, obligaron á un 1 Con. o Yernos, las inh·igas del Senado de hermano del JJux á que votara la dc.<;ti- Yenecia habían tenido buen rc.~ultndo, y tucion de su hermano y que fuese con se l1abia llevado á cabo el matrimonio de ' 1 otros á pedirle que hiciera dimisiou de su Carlota con el duque de Saboya, pero es-cargo. Notad que habían tenido la cruel- tono había sucedido sino de:;pues de la dad de hacerlo jurnr que jamás lo ltaria : ruuer~e del anciano rey, en Octubre de así lo dijo, y entóncc.c¡ el Consejo de los 1489. Carlota babia cumplido apénas vein­Diez tuvo el gusto de anunciarle que lo titt·es añós, era más bien pequeña que gran­habían ('OD!>id<.>rndo ya inútil para servir de; delgada, de aspecto aristocrático; de á In pt..tri:-~, y que le mandaban se despo- ojos negros, brillantes, llenos de fuego y jaso de los ornamentos de su dignidad y animacion, que daban vida á su tez pálida abandonase el puesto y el palacio ducal, y algo amarilla; tenia una boca delgada y porque le habiau destituido. llena do expresion; nariz griega, 1ecta y Fól>cari no ~o quujó, su comzon pare- bien conformada. Su voz era dulce, su 1 cin petrificado con tanto sufrimiento. "Al acento persnnsivo y elocuente, y su palabra "dia siguiente (leemos en la 'Historia de cariñosa. • 1 •• las ropúblicas italianas ' de Sismondi) Vestía ricamente á la moda francesa de "so le vió, sostenido por su hermano, an- la época, lo que desdo entónces so consi­" ciano como él, bajar las mismas gradas deraba del mejor gusto, llevaba muchas • "que troint 1 y cuatro años ántes le ha- joyas y colgando do una cadena de oro un "bia.n visto subir rodeado de pompa, y abanico compuesto de plumas do avosasiú­" ntravetia lujoso atavío, "de Fó:;cari. Pero al tnénos éste no tuvo todo e,camado de oro y piedras prc!.'iosas. "la humillacion de vivir súhdito allí en i A medida que hablaba la reina 6lse ocu­" donde habia reinado. ,\1 oit· el toque de' pnba en mirar sus manos hlancas, ~naves "las campllllns que anunciaban el adve- 1 y delicadas como las do unn dama, cuaja­" nimiouto del nuevo Dux, cayó muerto das de espléndido:; anillo:! de diamante'! y "de repente, rompiéndosela eu el pecho otras prendas de gran valor, y con ellas "una aneurisma." se cnbria al disimulo lo~ labios paro. ocul- VolvarnOt; ahora á la hi~;toria de Ohi- tar los bootezos que la relacion de C'nrlo-pre, que oo la que nos ocupa. t.a le causaban. Sin emliargo, debió de ha­berle interesado de improviso algo de lo CUADRO V. que le decía su espo¡;a, pues al fin lie in­corporó, levantó los ojo¡¡ y clavándolos en CARLOTA REl?'iA DE OnJPRE. SU interlocutora dijo ; Despues del matrimonio y coronacion, * Memorias del Po.pa Pio II- citado por de las justas, torneos y lujosas fiestas que Sismondi en sus "Repúblic~ italianns. 11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REYIS'l'A QUl:XCEXAL . 1 (i¡) -Qué oigo '! Por vcutnra ,. n~tro her- •¡ue por no decir mds, lm dado tan mal mano, Jnnns, e~ <:a-•ado? X o -o prcparnoo, acnndo de la cnsa de ~~~ pudre a nnn gniíó con 1111r~ coromonin. falsn ñ la pobre doncella. con engaiios ...... pero e~to de­niii~~ que ~e robó de la corte de mi madre; hcu do hnbcrlo couoidcn.rlo Sus Mu~esta­cn verdad que e,.,tc Janus es}¡, única e~- ti<''> y ¿quién soy yú 1 para 1\punturles vina qnc encoutrnrémos eu nuost1·a fe- retloxiones que bÍn dudn hnbrinn hecho. licidlld como soberanos de este bello rei- -E::.o es cierto, coulcstú Lui¡;, poro no. Ailorn, cnando ~·a }Jensábnmos defiui- ¿por ventura Janus no !:crá hombro ca­tivamento que IJ11bia renunciado u pretcn- pa7. de \"enga!"l'e ,o,i llc~"t\-e á sabor 'IDO no­dcr !.'1 J\1'7.obispado de Nicosía, rc,ulta que -otro:. impedirnos que Jlcvnse ñ caho sn ha escrito al l'npn, pidiendo licenci!lo para druoo, tauto má:. cuanto que el mismo Uey tomar las órdenes inmcdiatnmentc, y ni Juan 111 le tenia de&tauado J~ra ese mbmo tiempo exigiendo que ¡¡e le nombre cargo? Arzobispo. -Es \'Crdad, pero ;. uo se oculta á -Dojadl~ de ArzobL~po, contc,tó el Su Alteza Real sin duda, que seria fticil lJ>ríucipo bl\hoyano, así se contentan¡ su qno llegase ó. manos do ::>u Santidad el ambicion y dojarli en paz la política do! uYiso, 1>in que supio:.o nuucu el príncipe Reino. Jnnu~ quo Sus Alagc:.tadés lo hubieran : - .\•ptello sori& un sacrilegio; es tan dado? malo y tan corrompido que seria uu es- -Yo desconfío de todos los corte lo juro que be puedo coufiat· on él ContOl>IÓie 11u esposa que era un uohilí- como en mí ! sirno 'euecinno, desterrado de su pntrin -Bien, pues, soutúos ,¡aquella mesa y iujustarncntc, mny rico 1 dueüo de tic- dc~puos de s.'lludar· á Su Santidad, comu­nus ou Uhiprc, Á quien ella distinguía nicándole nuestro enlace, lo direis que do como un horu bro muy hábil y de grnn t11- ninguna mancm vcrcu10s con s:1ti•faooion lento, cuyo3 oonscjos siempre crnn dignos á Jnnus como A1'7.oÜÍ6fJO: dccidle que es de seguirse. Y volviéndo.,e al paje Ulan- hombre sanguinario, impío, y quo aquc­dólo c¡uo lo introdujé .. e. llo seria un sacrilegio y uu escándalo en -LICI,"'l á buen tiempo, añndió, pues IÍ In cristiandad. 1 él cousultaremos cu e,.,ta., eircunstnucins.1 Obodeciú Cornnro cot1 una sonrisn de -Cuidado, ropnso J .. uh;, no confío ou 1 11:1tisfo.ccion que uo ¡e ocultó á Luis. Así, Yenccinnos, son rnuy Joules y astutos y ... miéntrns escribía el italinuo, el r•rínoipo No pudo prost.•guix· porque á Ju llllt.Ou se acercú á. sn espo~a: 1 entrnta l]oruaro haciendo vénias y ruaui- -:!'o me gusta el ,·onccinuo, díjole en 1 fostnndc~ el 1uayor respeto y UUA oL$et¡uio- vot. baja: temo qnr• c..to hornltro nos ha­sido. d C\.agc1adn. Sin cuidarse de lo tán drinn ni mundo entero en c~p:mtoso conflicto: más hondamente minados por contagiosa le­dícese que se han abierto las bostrlidudt•s pm, de la cual sí uo sanan pronto ella los con­IIUC\' umento entre Rut~ía y 'l'nn¡uía, y que In ducir!\ á su próximll ntina. En Rusia las 1 primero en\-iÓ otra vez ~us tropas &obre l'ons- cloctriuaa tlilzililltas, ca dee1r, socialistas, co­tantínopl. a. Aunqu~ ~avía hay que darle cnn- munbtn~~ y atcist.aa tic la peor clase, hnn in­rentcna a esta notlcta, ella no tcntlna nada vadido de tal suerte la wcicdad do arriba á ' do i•nl'osíulo. Desde que se firmaron en Bcr- abaj<•, que el Gobierno re •·ncucntra circun-lin loe tratados cle pa2: entru las uaciurllliiUC- do.tlo, rodeado y usctlindv en sus propios pa.­ligcrantea, un rumor sordo do clCllcuntoutu y lucio:;, por una turba ele dl'mll¡;ogos que sin de próxima tempestad no ha dejado de hnc-cr- cesar le amenazan. A hora algun tiempo el ' so nir :uncnazadora en casi todos los •Ímhitos ministt·o de policía, el Uuncr.d 'l'repuff, fué de Bu ropa. !\íngunn de las potenciaH c¡uulm- ntar:ado en su propia t·osiclc•ncitl por una ruu­uíun tomado parto eo las coufercncÍtlH hnl1ia jcr que pertcnocia ó. una de esas sociedades quedado plcnamrnte satitifecha, s.1lvo lngl:.- secretas, pero felizmt..'llto log1Ó salvar la vida. ~ tcrra •1ue obtuvo sin armas tornar una npcti- Hace dos ó tres meses q 1e '"' jefe importan­tosa tajada en el banquete diplomático. Poro te clo la alta policía rus:~, el Gene mi Mesen-con la ocupacion de Chipre, Inglaterra con- toff, paseaba por las calles de S.m Pete.;bur­tmjo una alianza ofensiva y dcfcliSÍ\'a con go, CIJanclo dos aseeinos le dispararon sus 'l'urquín, y JKH' consiguiente tiene d deber de rcvoh·ere, ñ boro de jarro •lcjnndolo muerto. salir ñ la defensa Ri la ataca Hueia. Este asesinato, nsí corno la r111terior tentativa, Por loa último., correos había veniclo la es obra de las socicUS infinitos recmsos y En los Estados Unid a se hallan en una grnndes ri<¡ueznB, sus bancos y su poderío en sítuar·ion tnmbien idllutiea oon tnoth·o del so­tQ( Io el Asia; Francia siempre animos:\ y cinlisrno y el comunism<, quo se hnn entroni­. nhora máa ,c¡uo nunca sedienta do venganza, tado en las clases bajas de aquella naciou, y descosa de represali3S y llena de brío y do amenazan echar abajo tcdo Gobierno organi­eepcmn~ a; y por último la.s dewu naciones ¡zado. En tanto que on he coatae do Califor- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJ.;VIS'fA QUINCENAL. 16i nin luc·han contra la trern<'ncla Ín\'asion do los ontcndimir.nlo humano á veces, y cómo el cs­ChinotHJilligrnntes que 1ml1·n como la langosta pírilu tl!·l partido ciega rí los hombres hnRta rlo IIUR guaridas para ¡u;olar torio país en don- el punto de haccrloR fcror.cs, ridículos, des­de M posa. ;. Poro qnif'n tcndní la culpa ele prccinl¡lcs y hasta enemigos clo su patria! aquella extraña y atcrm•lora silnacion? Veá- 1: Ilat.rá por vent11m 1111n página en In ltis-mnslo. torin do pueblo algur.r• que pueda competir r:n nn artículo rnny cntdito y híen escrito en l1ríllo y gloria verdadera con el episodio do la R~vi:sta dt AmboJ! .1/undos, en·on- ele .J11nna de .Arco, en lB historia deFranciB? tramos que los Egtados Uni.Jos ó ln>:latorra :\in¡;urm. t: Quién podrá negarlo'! Todo fran- 8011 los venla•leros nntores rfc estos conflictos. ces •h•heria sentil'!lo orgullosu al pensar q11e En ltHO los gobicrnuti 1 nroJICod se estrella- fué compatriota tnlya n•lnclla aldcanilla ino­bnn contm la tcrq·•cci:HI del l!:rnpcrndor Chi- ¡ r·•·llto, que supo Jc,·nntnr ,¡un pueblo neo bar­no que ruhusta fuerza: pe- gacion. Sin cml.argo los franceses del dio, ro en realidad no In~ animaba la idea huma- que 6C dicen amigos de la li!Jcrtad y de In fra­nitari" <¡no vroclamnlmn y solo pcnsa!Jan en tcrnidad, se han mnuifc!l!ndo enemi¡;o . .; do lus bienes materiale11 'l'to n•¡uellos territorios .Juana ele .-\reo y cxietcu en\'idiosos de lull podinn proporcionlll' tÍ 1111 curncrdo. hmreles que r<'co.c-ió In Doncella de Orleans l. Qn1; ho. sucedido? Ahiertoe lo!l pnm1os hal'llllllltl rlc lO•> años! chino& al comercio e111·opoo, no acontecilí, so- Como nÍin existe In d10zn {'11 que nació In lamente lo qno e.;perahnn aqncllaR Il'lCÍOJICS : nol•le aldeana, en la parroc¡nia do Domremy, elln11 JICIII'lrnron al C'A!ll!sto Imperio como fll' 6118 n•lmirarlorcs habían ido en romería li hal•ian pro¡Jlle:;to, poro en camLio la in,·asion aquel sitio, lle\'audo coron1111, emblemas y es­chinn arnen:ua cle,;tmir la olJra de In ci,·iliza- cudos con los cuales adornaron In chozn his­cion cristiano. Pueden salir del Ocles te Im- tórica. Pero esto lo hicieron siu la anuencia pcrio n.:is de 40 nlillonc; lll'.ll picl~>n por.o por su 111 tmb.1ju y so11 roncho más laboriosos que los europcoR. Adema!! son incapaces de eom·er­tirao al C"ristiunismo, porquo no tienen con­ciencio, y de-precian toe.! o lo que les dicen los hloncoo 1Í quienes miran como á bárbaros. S!'gun recientes documentos presentados n laa Oámarns lcgislath·ns de Washington, los chi­nos son profundamente inmorales, ••ormpto­rea, no tienen p:~lahra, ni honnulcz, ni m:is re- 1 i~ion cndin.te de Snntiac;o do Ohile: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 168 I UJER. A LAS SEÑORAS CATÓLICAS. CIRCULAR DEL VICARIO PONTIFICIO. J,Jo.mnmo~ h atcncion do lns señorn!l cató­lietu• sobro las !liguiente~ instrucoione11 quo ~~~Eminencia el cardenal Monnro f.n \'allcta, vicario ele :-;u Santidad, ha publirado rucicn­temente. l. Que ella!!: (las soiíora,;) no so propongan en su compostura ~ino 6~ honestos ~· legi­timo& quo ¡mednn hacer la ncciou, no solo pcrmitidn, sino tambien meritoria de la vida eterna, y unnca miraR munrl:mas ó do 'ani­o: ul, ('01111) Seria para atraer laR miratlllll, hu­millar tÍ l:l!!dcmno<, sobrepnjarlMy eclipsarlns II. Qno 11c.ng:m un extremado e11mcro cnl11 tooth•stin y decencia en su veRtido, adorno priucipal •le h mujer católica, y qne nunca se ¡•ermit~n por tto importa qué moti\o, y.~ sea del ejemplo do 1:\11 nnaR, ya stm ol luihito de las otros ó la moda tmit•tnal, nrlmitir t•n s•t vestido la menor cosa que !!e opong11 á éstas virtudes, teniendo pre~ento siempre que á llios y no ni mundo e,¡ á quien tendrán que dar cuenta de sus acciones. 1 11. Que obscr\'{•n tambicn In sencillc-L y miren con borror ¡,,, exccsc•A dellnjo y (JUC so contenten con \"eSlir~c en c<•nformidad con In condtcion do existencia en que Uios l:ls ha colncnclo, 11in buHCnr pretexto para sobrt•8alir 0011 1111 ftllllllo inútil. T\'. Cnnudo vnn ti la I~lesiay, sobro todo, cuumlo suart•rcan a los Sacramentos, que loa vi11iten Rin prct~nsion do oRientar, sabiendo quo en In cnsa de Dios es prohibida. toda pom­pa mundana. Y. Quo so fijen c.'\da aüo, 11in C'XCño posible, por me~lio Jo ineinuncionc~< y prin­cipalmente con el ejemplo, para quu é,;tas re­gios sean obsen·adal!. Que todas la!! mujeres católir.as M acuerden do qno no podní11 vivir 1'011 aneglo á In máxi­ma del Snnto ]~vangclic,, ni ¡n·nc<·tlur en con­fortnidad á l:ll! pnterunles Ílltí•Hl'inni'A de los Santo!! Padres Pío IX y Lron XIII sin to­mar por lJase el eRtricto cum¡tliltliento de los cleheres relijiosos ; quo todns, pues, tn particular hal,"'ID uso do las JHtÍcticns cuoti­dianas si~uiente•: 1." la santa roba; 2.0 la meditacion ; 3,0 el cxáruen de conciencia; 4,o 111 visita al S3utísirnn :-;aernmento: 5.0 el ro­s.< rio en familia; 0,0 In lectura espiritual; 7,0 la frccn"ntacion clc los sll<.'rnm~'ntos. •\!IÍ, fortificadas p
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La Mujer - N. 7

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La Mujer - N. 31

Por: | Fecha: 01/02/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y l<'l salí va y ciertos cosméticos muy su a ves, preciosas C(lll que recogiru1 la toga, n bro. ' lo que decían que tenia el tlon de hacer cbabao la t1ínica. y lcvn.nta.han las ulan. desaparecer las arrugns y daba tersum gas; los mngoHicos collares, Jo¡; brnzn. á la teli. En seguida las más h:íbiles se Jetes, las endonas con I)UC ~>e adornabau encargaban de pintarla las cejas y los )o<; brnzos y rodeaban lo~ tobillos; los labios con preparaciones costosísima", zarcillos, los anillos que les cubrían Ji. así como otras la. limpiaban los <.lientos tcralmeute los dedos, on resltmeo, todo con ciortn resina que los daba brillo y eu su atavío valía uu reino. Los ltom-¡ blancu m. Lns peinadoras la teñiau el brea las ro¡.ralnoon todo at¡uello en :;e. cabello de color rubio y afíadian pelo i'ín.l de cnrilio y estimMiou; peusahao falso, form:ímloles sobre la. cabeza. nr. ellas, en \:.oto, que la verJaJ era que tísticos monumentos ~os tenidos con gan. esas cadenas ~61o simboli:r.ab::m sn cs. cho:. de oro y plata de siete á ocho pul. clavitud y cautiverio. gadns de largo. Uno de éstol'l, encoutra. No podemos méuos que copiar :tl}liÍ do en las ruinas u e Herc\llanuro, • tiene algunos p:'irrnfo; de lo que ~ice ~ésar una cab~zn. formada con una pequeiia Cant•í en el ca.pttnlo Jo su h1stonl\. cu estatua representando á V énus miráu. que describe á Homr\ e u atptel tiewpo: dose eu un espejo que le presentaba ··Cuando la dama ~;:>lía ou litera. em el amor. · ~ couducítla por ocho robustos esclavos, Una \Ol'- pintada. y poinnda la roma. que ~:lla 111i¡;mn babia escogido eu el na.pouiasus manos eu laR de la escln,n mercado; otrosllos laprccollittucorrieu. •¡~e In,; lavaba en leche y bruñía las , llo; ?os esclavos llevan{¡ los la~o- los uua", y des pues se acerca han las que In nba01cos de pavo real, y do:; paje~ do. vestinu. El traje era muy sencillo: tras los nl111oh:Hiones." coUlpoumse de una túnica de lana bla.u.\ .Aquellas Jnnjeres, c¡uo pnreciau in. ca IJ do liní~;imo _liuo con manga!'i. nu. capaces de bncer el mcuor e::;fnlr:r.o, cba~, quo le baJaba. hasta la rodilla, cnando se molestaban cou alguoll e:;. lle\'afidn oncimn un chnl que las rodea. clava manifo::;tabao su r~b1a arnñfndo. bn. la ciut111a, una y otra prenda. guo.r. la, morclil-ndoln, enterráuclola. alti otcs ue.:ida con franjas de oro(,. de púrpu. 011 lns carnes, y por tíltituo cntrrg:íu. rn. ( 'uruulo é'alian á ln callo de ioc6guita do la al er;cla\O encargado de loll e t'Sli. cntnl,iuhan el vestido blauco, tlistin ti vo gos do la sorvidum hre. B~t o la ool"rt­Je la matnmn romana, por uno Jo lnnn. ba por el rnbcllo y la M~otnba, 1:\ :\<'t:t J~ \:Olor oscuro. Entre lns plebeyas la sufrir lllÍI tormentes, In encerraba cu túnica. era muy corta, dejando HH b o:::curhimos calabozo~, y uo poca~ wo. picuJa llosuuJa lrasta ln rodilla, poro rino eu aquellos suplicios. cuh!Crla de pulseras <.lo oro 6 pla. Cadu. dia las mujeres ornu más otrno. ta. La::; fabrioia.s usn.Lnn el vestido Jm¡¡. les miís corrompidas, m:ís infar.ies y talos pi(s, y cuando f;lllin.n á la cnllll sin' ver<'lícuzn, ya uo ernu rnujcrOf siuo se cubrinn con una ea po. llamada lo!Ja, sé res u1~ustruo~os que no guatd~ba:~ tl~l •JilO Laja ha hasta el suelo por un Indo, "l-r bumauo ~ino l>ll n~pocto. Bteu "a in. dejando 1lcscubierto el hombro d<~rc. do es que las lnlljores •¡ue c:xnterao cho; y en tanto que la plebe~ a usa. todo, lo lJIIutro y lo malo, cuando ·eco. La ¡;andaliaij, lns patricias ca.lzabau bo. rrompeu son peores que los hon bre:;, tiuos hlnucos. A pesar de la. aparente y n6tcso que los hombres de a.q\ellos '* " l'uropcya." ** Los csptjo~ de la :mtigiicdad eran de metales hruuitlns. X o fué sino en el siglo ,.ca. Lnrtu 1lu IIth sira Era q11o so hicieron espejos do t·rist.LI en Venecia. tiempos oran lo:; mii!i mal·md<» dol mundo. Baldou eteruo y mnucha Jmho. rrable hubiem sido para la mu.er el que pertenecieran á su ~;exo las .hl ia.~, las .AgripÍilct..'~, las Ff1 ustinas, .Jbsah. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -----~ ~--......-......... --- - REVISTA. QUINCENAL. 151 ~y Popeas, si lns mártires inmoladas J no hubieran lavado con su sangro por los perseguidores del cristianismo, cdrneoes de sus antepasados t los (Cou;li,warc¡). ___... S. A. DE S. _,___ LA EXISTENCIA DE DIOS. E.lllllit'Cl'SO es Dio.~. Dice el impío Que otro tiempo dijem Dio.~ no cxixlr. De humaon cormpcion gctUido triste ! Do la fr:igil razon hondo extravío! j Pero toda osa gran naturaleza , A sí misma se ignora, y al potonto 1 Autor de sus arcanos y belleza. Sólo al hombro, sér libre, inteligente, L luz, la tierra, el bol, el monto, olt·io, Dio;; reveló su nombre y su graudezn, l~l ¡ nulo qno do flores ~-;e reviste, 11 \' ol neci(} huyo do Dio!! ciego y demente 1 J~jl airo, ol nncbo mar, tú los hiciste, ¡Oh Señor! con tu inmenso poderío 1 l\IcucÉocs MArtiN DE SoLAR. (Chilena). LA JUVENTUD DE ANDRES. NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES. tF I N DEL S I GLO XVIII.¡ CAPÍTULO III. QUIÉNES ERAN NUESTROS HÉROES. A:\!>ld:s em el hijo del rico propio. t~rio don Bucnn~ c utur.'l Ruiz. duciío cJol valle de Gu6duas, l1ercncia Jo sus antepasados. que se habiau establecido n.llí doscle fino;; del siglo XVI, poco dcspues ue hahenc fundado esn. pohla. ciou por órdcn del PresiJeote Venero do Ley va en ] fí7'2. La f:\milin. Huir. se ha.bia establecí. do on ludias, reciuute In. couquistn., y n.uuque ha Lia conservado su raza lim. pin. de to•la mer.cla do liuaje de indios ú negros pertenecientes al gremio de los lla.roados t'l'iulf(¡,q por Los espatioles oriundos de la madre pa.tria, t¡uioues mirn.bn.o con desden á Jos Lijos y des­ct• ndientes de los heroicos conquista­dores. Los H.ui~ nuucn. se habían di~­tinguido E:n la Colonia por otm co!':a que uo fuera por su· amor y lealtaJ o.! Rey de E~pniín y á los delegados que .'IU Real Voluntad emiaba ú sus litíbdi. tos de Amét·icn. Distinguíase tau.bieu e:-ta familia por las riquezos tt.eumula. das de generacion en geoorocion, l:iÍll perjuicio de que gn,taran gruesas su. ruas en dotar b iglesia de su puclJlo y de las adyacentes parroquias; eu hacer protOeJas ú los ~;autos de ~;u deliocion, y costosas fieatas co ciertos días t!cl ~tiío. Ademas, recibino con pompoRn. hospitalidad al Viroy cuando pn~n.La por Ouáduas 6 qneria. vivir una tcm. porada ,.,.oza.ndo del clirua. templado de aquel v~lle. La ca.sa. de los Ruiz em cutúoces el punto de reuníon de aquo. llos señores, quo pagaban la hospitali. clad quizás con hurla.s y palabras de mofa, miéutras que los criollos raspe. tn.bau hastn. la E:ombra de los enviado& de .... u 1Ia.jestad M u y Católica. Era. don Buenaventura ami.~o per­.- oua.l, no ~oLuncnte de los Yircyes y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 152 LA MUJER. tambien de los Oidoros, Jueces mili. incómodo en aquel clima cálido r hú­tarer. y civiles, Intendentes, &c., sino medo. Lo único que no estaba 6. la al. que ha.ciau suya la vivienda de don tura del lujo que hemos enumerado Buenaventura los Arzobispos, Prela- eran los muebles, que eran escasos dos y todu,s las dignidades de la jerar. para. lo que hoy se usa., aunque los ca. quía eclesiástica que tenían que pasar napés inmensos ocupaban á veces una y repasar de Santafé á la Corte, ó vice. testera de estancia, pero no los usaban versa. A pesar de las costumbres sen- en Guúduus, como sucedía en Santafé, cillas y patriarcales de la época, los de maderas esculpidas y de cueros do. Ruiz gastaban al mismo tiempo un lu. rados y ricamente pintados: los sofás jo ostentoso que haría sonreír hoy dia y asientos eran toscos y aforrados en á sus descendientes: jamas se servía vaqueta tan dura y resbalosa que se en la mesa y en todos los usos perso. necesitaba larga práctica para apren. noles do los miembros de la familia si- dor á Rentar~e en ellos. En los aposen­no en vasijas de plata maciza, tosca. tos interiores no se veían otros asien. mente labrada, pero que valía mucho tos que no fueran grandes arcas de roa­dinero. Muchedumbre de esclavos bol- dera y taburetes de cuero bruto, que gazanes poblaban la casa, los que, á hacían juego con camas inmensas, rua. pesar de que disponían á sn antojo de cizas, bien labradas y abrigauas, con cuanto había en la habitacion de sus cortinas de lienzo y baldaquíes de da­amos, no por eso se escapaban de ser masco, lo que debía prodncir un calor castigados por cualquier falta leve con insoportaLle. una severidad sin criterio ni discerní- Pero si los muebles de don Buena. miento. Aunque en el interior do la ventura no eran ni ricos ni abundantes, casa los Ruiz vestían con telas de lana en cambio los Ruiz habían gastado un y lino, para !;lllir y presentarse en pú- uineral eu cuadros de santos con ricos blico no usaban los hombres sino casa. marcos y pésimas pinturas, que enta­cas de ral>o, damasco ó terciopelo de pizahan los muros de la casa, así co. variadísimos colores, gregiiescos de lo • m o en cada mesa se veían retablos del mismo, chalecos de tela de plata y oro, j N ifio Dios, santos de bulto y hermosí­medias de seda, zapatos con hebillas simos Cristos y pilas de agua bendita, de or?, espada al ciuto, con m:!s ó mé-¡ue plata. y martil, preciosarnente tra. nos ncas empuiiadnras, capa ue paño bajadus. de colo!, &c. Las mujeres,- que 1:n.ra Las haci~odas, trapiches y c.staocias vez sahau fuera de su casa, y u1 al del buen cnollo (que Loy va.ldnan cen. estrado so presentaba-n sino eu los días teon.res de miles de pesos) abundaban u.e fiesta ó cuando llegaba alguna Ti. en numerosos batos de yeguo.s, que Ta. stta de cerelllouia,- vivian cntregnda:s lino de cinco á seis pesos cada uno.,­cou sus criadas ú In<> faenas y labores g:mado vacuno que no tenia mlís pre. oasern.s, pero no méuos que los hom. cio que las yeguas,-buenos caballos de bros de la familia vestían con lujo silla, que no se venJiao {L más de el ez 1.:11aodo su.lian fuera de su babitacíou. pesos los méoCIS valiosos y quince .os Usu.lJan sayas de seda y terciopelo con superiores,-muletos y mulas, que sien­v. ueltas de oro y plata, ?tutntelbi nas de do las mús propias P.ara viaj.ar por neos pafios de colores con puutns de aquellos riscos y cammos pehgrot.Os, plat~ ·y oro, ricas polleras bordadas, llegaban I.Í venderse,- si tenia u pase y cam1sa¡; con guarniciones de encajes eran fuertes, grandes y mansas,-ha>ta finos, muchas cadenas de oro, sartales 1 por veinticinco pesos, precio reput¡¡do de perlas y e!>meraldas, amen de sar. eutónces como enorme. cilios, pulseras, manillas, relicarios, La. existencia do aquellas mntronas gu.rgautillas, óvalos, rosarios, aniUos 1 se media por ocupncioue¡¡ más 6 ménos de oro y piedras preciosas. Todo lo humildes y engorrosas, que desdefi:ll'lao cual no dejaría de ser suficientemente hoy dia las mujeres de alguna po~icJOn Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . ---- --------- -- -... ---- J¡ ______R E VI STA Q U IN CE N A_L_._ ___I_ 5.3 1 socia1,- uo solamente presenciando to. hijos; pindo!:a y devota hasta la exa­da. s 1 \!i fa.euns caseras,- pues cuanto so geracion, no toleraba ui perdonaba ja. podin.. necesitar se hacia en ]u cnsa,- mas las faltas de los que dependían de si no l'l.yudaodo materialmente á amn.sar ella, con lo cual creía. curnpl ir con su el pa o, mojar ]as velas, hilar, tejer y deher; pero en cambio, si era temida cofler Jos vestidos de la familia. Siem- y causaba terror eutro Etts hijos y sir­pro graves, srria.s y recogidas, aunque vientes,-la adoraban los pobres y las se le>ant~han desde áutes de aclarar gentes de su pueblo. Em la esposa el dia, no tenían otra di,·ersion y des. de don BuenaYentura el con~uclo y el ahogo sino la misa de por la mafiana, In:> amparo de todo Sl~r desvalido, y con oraciones 1\ diferentes horas del dia, y los desgraciados so manifestaba tan para solaz les.era permitido leer al!!n- humana y ueoerosa cuanto severa y nas p.t'\ginas de los libros entretuni~los hasta cruel 0 con los quo tenia bajo su y muy amenos que componían In libre. dominio cuando cometían alguno. falta.. rfa do la familia Ruiz, de lo cual puede Es cierto que si no trnnsigia con la;¡ juzgar el lector por sus títulos: uebilidades y faltas de los domas, tan:- " f•eseogaños de la vida humana." poco con la!. suyas propias, eu térml- " Ji~jercicios espirituales." nos que jamas se ln. veía. dcbil ni se "Ejercicios de perfeccion." perdonaba nada de lo que creía. su de- " L.1. Familia regulada."' ber. Todos los días, lloviera, tronara, " 1 ~vocioun.rio de la criatura." estuviese enferma ó snna, se levantaba. "C:>mbalo espiritual." iíntes del alba. y otro tanto tenían que "Y idas do los Santos.'' hacer los demas miembros de su casa. Tollas estas obras y otras por el m iR- Dcspues de haber t·eunido la familia mo estilo 60 componían de libroteF. vic- en el oratorio salia con sus hijas y sus jo¡; nforrados en pergamino y en zaraaa sirvientas al corrn.l de la casa, que se ougotnadn., algunos manuscritos, cOtiS- extendía. hasta lns orillns del rio San tn.udo de uno ó más voltímeraos cnda li'rancisco v tenia una puerto. qlte daba obra. Así, uo se puAde decir que las al campo.' Allí encontraba yn. seis, sic­mujeres do In. fn.milia Ruiz fueran cns- te tÍ ocho vacas ]echorns que h:t.cia or. qui\'auns y nlolondradas, ni que su doñar en su preseucin, y en seguida, e;:istencia fu~so muy aleg re y recrea. en union de sus hijns, repartía la leche t!va; poro~ pe~ar de eso, de seguro (JllC 1Í cuantos pobres se.!a podia.u, llev~ndo st les lmb~t· rats preguntado st se t'us. cada cual una vaslJIL adecuada a ~>US tiliir.han, habrinu contestado r¡uo no nece-idades · y por niio.didura la e"' pe­sin fui t~r ú b verdad, pue;; de todo o~ rnh:m Yarids esclnms y mandnderos este muudo se ju:Gga por comparncioo, prontos para llevar ciortn cn.oti~ad al á. t}Ue llo agrega que como estnbau domicilio de los que sabia necest.taba.n stempre ocupndo.s no teoiau tiempo aquel sano alimento y no podt~o ~r pnra nco~dnrse do sí mismas ui ponst~r por él personalrueote. Ademns, d.tstn­qne hubtese en el mundo otro modo huín entre los menosterollOS porc10oes Je vivir.: obe~lecor á sus p~dres y ado-~ de arroz, nztícar, chocolate, .carne, J?O­~ ur ú D10s,. hu .aquí el resumen do ~>liS 1 Ilos, medicamentos y voslH~os, dun­tdeus y nsptractOues, y esto las ba!iUl ha. do les al mismo tiempo conseJOS, y en- Contn.ba don Buenaventura m~s de soñando á tralJajar on su casn. ú las seterlt:\ años. Rabia sido casado dos muchachas huérfanas y aún ú las que vec~~; de la primera mujer 110 tuvo sus madres no sabían enseñar, cum­fanuha, J•ero doña Soledad lo babia plieodo en esto uno de los mús santos dado cuatro hijos, á saber: Andr,~". preceptos del Evanrrelio. María Onbriela, Irene y Juao Loronzo. Don Buenaventu~a, respetado como Dofía Solodnd era ol tipo acabn.uo de padre por doña Soledad (siendo. mús las ma.tt·onus de su época; de cttrúcter u e veinte años menor quo él), ten1a en sériv, rígido basta la dureza con sus su mujer un mayordomo activo é inte- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJER. ligente para. sns haciendas. Aunqne l tan te inteligente, pero sin más educa­se manifesk'l.h<\ siempre humilde y su- cion lJUe la que se dabt~ lilas mujeres misa., él b contemplaba y quería mn- Je eese tiempo; no había hasta en­cho, v eu realidad nada se bacía sio tóocm; mauifestado inclinacion á cosa. pedir"ta su consentimiouto, sin embargo alguna. Vivia sometida en cuerpo y de que dofía. Soledad parecía no ocu- alma ú la voluntad de su madre, á parse ~ino de sus faenas caseras, y rara quien obedecía ciegamente, aunque se ve~ daba su opinion, pues era mujer Jecia en la familia que tenia un carác- , de pocas palabras. ter fuerte y tal vez voluntarioso, si bu. De don Buenaventura no tenemos uiera pouido manifestarse Rin temblar gran cosa que decir: era, en resúmeo, ante la mirada severa de dofía Soledad, la copia exacta de su:: antepasados,- que era penetrante y perspicaz. Cuan­sin más educa.cion que la que le dieran do empieza nuestra historia Irene s6lo los padres frauciscauo~;, y unos pocos aguardaba cumplir diez y seis nfíos meses que había pnsauo eo S&.otafé. para casarse con un espafiol de alta po­Ignorabn todo lo relativo ú las cosas sicion, vecino de HonJa, en donde era del mundo, y como tuviese escasa in- á la. par comerciante y tenia buenos teligencia, carecía completamente de 1 empleos del Gobierno, como Adminis­curiosiuad. Habiánle enseñado á fou- trador de la!> Reales rentaR y Corregí­Jo las prúcticns de su Religion, y cum- dor en Gnáduas. Don Buenaventura, plin. con ellas exactamente,- su lealtad que cultivaba amistad con el espafíol al _Rey era inquebrantable; en el trato desde que lleg6 al Vireinato, había pnva.Jo, honmdo, hospitalario y bom- ofrecido JarJe SU hija apénas CU!ll­bre bueno en toda la exleusion de la pliese diez y seis afios, por cuanto des­palabra. Jamas ha.bia tenido un pleito, de su nifíez parecía un tanto delicada y nunca había dispntatlo con nadie, 1 y enfermiza, y so juzg6 con\'eniente pues e u su pueblo era el primero, y 1 aguardar á que so desarrollase un po­nadie se huuiera atrevido 1\ tener una co mús para poner en &us hombros la opiniou contraria ú la suya: tenia las 1 cruz el el matrimonio. d~ sus antepasados, y e~o bastaba á to- Ya habíamos dicho que fuera do es­dos y sntü:facia á cuantos le trataban 1 tas dos niiías Andrés íenia otro horma­y couocian. no, llamado Lorenzo, que por entonces María Gabriela, la hija mayor ele don contaba diez y nuevE:: afioll. Era este Buena.venturn, resultó tau incli uada ú 1 jóven u e índole recio. y despegada, y la dc~;ociun, que de~;de niiía halJia de- sólo so le conocían dos inclinacioues, claraclo qne escogía la profesion de que fueron tomando con el tiempo las monja, demoRtrn.ndo su vocacion con proporcioues de pasion ardiente y ex­vestirse de be:~tn. y m:\ntenerse en com- 1 clu!:tiva.: el amor ú los ejercicios de pleto retraimiento de toJa. sociedad, campo y la cacería, y el amor al diue­hnsta llc la de sus padres y hermanos, ro, que rayaba en avaricia. Los frn.ilos que en su concepto uo eran suficiente- franciscanos del convento de Gu{iuuas mente auoteros. Con todo, habiéndole le cnsefíaron ú leer y escribir, y su pedido su madre que renunciase por madre la doctrina y á rezar. Cuando ent6nces al cooveoto y que la acom- su padre quiso que aprendiese algo pañaso hnsta. su muerle, Gabriela, aun- ruós, el niño se re¡:;istió tercamente, que con rcpngnnncia interior, babia a11nque con la humildad que en aque­acceclido; pero convirtiendo parte de llos tiempos los hijos o~scrvaban p~r~ la casa paterna en una especie de con sus padres y Rupenores, y suphco monasterio, de donde rar3 vez salia á encarecidamente que le permitiesen unirse con su famili~. dedicarse con preferencia á lob nego- Irene, la menor de b. familia, no cios de campo, siendo sumamente pro­contaba todavía diez y seiJ: años, y era pio para esos ejercicios. En breve pi­muy henno&"l, tímida, rescrv&da y has- di6 á su padre que le permíticse tra- --- -- --1 --- - --- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. _____ R_E_V_I_S_'I_' A Q U_I_N_C_EA N-A.-L~-.~~~~~~-_-lf-)5-1 r bajar por su cuenta para formarse por Sin embargo, rniéntras mú.~ estudia-sí solo un capitalito aparte del de don ba y profundizaba y discurría sobre 1 Buenaventura, y en 1782 el j6ven era las árduas cuestiones teológicas, rela­duefio de un terreno en que trabajaba ti vas n 1 ~;acerdoci.o, más escn1 puioso. por su cuenta, y con un tezou increíble encoutrn.ha Ht conciencia y so sen tia á su edad. méuos digno para ejercer el ministerio. Volvamos ahora ú nuer;tro héroe. Su ideal era tan grande y tn.n perfecto 1 Andrés era no afio menor que Marfa que creyó que seria un erímen recibir Gabriela, y su madre, que había sufrí- las órdenes, aún la menor, sin estnr do mucho en el amargo trance de darlo perfectamente preparado y dispuesta á luz, lo dedicó desde ántes de nacer al ~;u alma pa.ra tan al lo ministerio. Pe n­servicio de la Iglesia. Luego qne em. saLa, con sobrada razon, que el sacer. pezó á caminar lo vi~;ti6 de fraile, y io dote debe ser universal eo sus estu­mandaba ií pasar las horns y los días dios, pnes será el médico del aln1a y en el convento de franciscano¡, de Guá- del cuerpo, muchas veces de su grey, dua.'!, en ol gue ella intentaba. que para lo cual es prec.i11o tener muchos recibiera la tonsura. Con los frailes conocimientos, mucha aLnegacion y aprendi6 á leer, á escribir y á rezar mucha ciencia, y poder de voluntad desde mny pequeño, y ellos, viémlole para eosofiar la vida y sus deberes ú tan ioteligeute, juicioso y aplicado, le los que deberían confiar en él. Así, ú enseñaron cuanto sabiao,- acabando pesar de las cartns quo recibia de su por llamn.r la ateucion del sabio doctor madre iostúndole para que recibiese M1ítis, que pasaba. largas temporadas las primeras 6rdone<>, Andrés había on Guáduas estudiando la flora de Jos cumplido veiotidos años, y a11n era alrededores. lego,- oo porque hubiel'e vacilado un A medida que .A.odrés iba creciendo, momento en la cn.rrera. que debería se dosarroll6 en él un deseo ardiente ¡:;eguir sino á cau~a do los escrúpulos, do saLerlo lodo, leyó cuanto libro po- do qne hemos hablado. seta.n los frailes, despucs de haber Alcntúbalo en ost~ vin. concieuzuda aprendido latín, mús por su aplicacioo y honrada, nada ménos que su re~;pe. que por lo que ellos le supiorou en- 1 tado amigo el doctor :Mú tis, qnieo ha­sefíar. De esta. suerte, como se t!eja biondo hnblat!o de su protegido alAr. dicho arriba, llegó á iotere~ar al doc. zobi~po Caballero y Góngorn., ~ste le tor hl1ítis, qnieu prendado de lo sin- quiso couo\:er, le cobró carifio y acabó guiar ele aquella iuteligencia, pidió por llevar á su ca~a al estudianttl, con á do u BucD:J.vontura licencia de lle- el crmíctor de Secretario prí vado suyo, vario consigo á Santafé para que en el re::melto á dirigir sus O>;tudios y pro­Semiuo. rio concluyese sus estudios y porciou(l.rlo Jos libro;; quo tenia á su SO Ordenase de clérigo y DO do frailo. disposicion en lo. uibliotcca del arzo. Las intenciones del sabio ospaiíol no l bi::;pado, que eutónces l-e considera.La fueron del gusto de doña 8oledad, que rica y abundaute en toda clase de do- 1 se habia propuesto hacer fraile ú su ! cumentos teológicos é lüst6ricos. 1 hijo y uo clérigo. Fu1: procü;o luchar l Cuando Anrln~s llegó al Remioario 1 mucho cou aquella matronu., cuyas encontró en él á Gommlo do Lúinez, 1 ideas eran tan estrechas, cuanto exn. con quieu trabó eu breve estrecha y geratlas sus preocupaciones, pa.ra. que &iucera moistad, tlerrawando en el co­diese su permiso, y a.l fin ol ooctor razon de su condiscípulo todo el cau­Mútis logr6 llevarse ñ .A.udrés á Santa- dal de sus íntimos afectos, que hasta U, en donde se captó la buena opinion eotónces uo había encontrado persona de toJos sus maestros, é hizo brillantes alguna. en qnion fijarlos, puesto que e¡¡tudio~ teológicos, pelfeccionúndose Andrés, á pesar de su modales frios y en los ramos del saber humano, que genio reservado, era en realidad apa­entúuces se ensefiaban en el Seminario. , siouado, aunque no tierno ni sensible, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 156 LA MUJER. y capaz de sentimientos profunuos y Indias. Sin embargo, á medida que el constantes. Gonzalo era todo lo con- niño fué cumpliendo años manifestaba trario, un tanto superficial, franco, ex- cada di a ménos inclioacion al sacer­pansivo, alegre, se enternecía fácil- docio, y alegre, bullicioso, despierto é mente, y su carácter sensible se ple. inteligente, le arrastraban los goces de gaba oomo cera blanda en poder de las ]a sociedad, se perecia por los atracti. personas que amaba: Andrés amaba vos del mundo: el ruido del tambor, á Gonzalo con cariño profundo y apa. la g'l.la de los plumajes y la vida. mili. sionado, y Gonzalo quería y respetaba tar eran para él perennes tentaciones. á su amigo mús que á ninguu otro de Siendo sus parientes gentes escru­sus condiscípulos y conocidos, y en rea. pulosas y temerosas de Dios, compren. lidad, por aquel tiempo los unía la mús dieron que seria un crímen obligarle estrecha y sincera amistad, de que es á profanar la santa mision del sacer. capaz el corazon humano. dote para la cual no tenia. ioclinacion, Gonzalo era hijo de un español ele y le consiguieron el empleo de Te­alta categoría, pero que habiendo co. niente en un esclladron de cabnJlería, metido no sé qué grave falta en Espa. cambiando Gonzalo con gusto la sota. üa hubo de expatriarse, y desdeña-ndo na por la espada, y la vida del claus. el amparo de sn familia pretendió vi- tro y del altar por la de los campa. vir por su propia cuenta y separado meutos y ejercicios militares. de cuanto le recordase su falta y su Quedó Gonzalo huérfano de padre, patria. En Santafé casó con una mujer pero úutes de ealir del Seminario, lo rica, á quien dió malísima vida en los que para t.lecir verdad no fué gran pér. cortos años que vivió á F~u lado. Así. dida vara él,- dejándole por única he. cuando murió aque1la. infeliz, ama.rgó rencia un nombre deshonrado eu su sus últimos días la pena de dejar á su patria y algunos muebles viejos, restos único hijo en la mi~ria, pues aquel de la fortuna cle su madre. Esta, ada­mal hombre había derrocbndo sn for. mas, lo babia trasmitido al nacer un tuna, y entregúdose á los vicios, siendo corazon entnsiastt;. y bueno, un gran el peor mentor que puuíera. tener un valor moral y una. singular energía., niño. Afortunadamente Gon1.alo halló cualidades que luchaban en su alma am}):tro, y al crecer, los parientes de con los defectos quo habían siuo el su madre le consiguieron una beca eul1 único patrimonio moral que le legara el Seminario, en donde siquiera creció su padre, lo que le prometía en el separado del mal ejemplo de su padre, curso de su vida muchas penas y con probabilidad de que cobrase aruor¡amargurn.s. :í b carrera de la Iglesia, ent1ínces la S. A. Dtl S. mejor y más honrada en Espafia y las (Gontinttal·á). CURlOSIDADES. LA SERPIENTE DE CRISTAL. LEEMOS en un periódico reciente quo en elu.quctriwrndeBroadway, en Nueva York, se encuentra una. serpiente, pro- 1 veniente del .Asia central, que llaman l de cristal (alass srwke) porque es ente­ramente trasparente : tiene los ojos grandes y su miraua es suave y melan. 1 cúlica.. No es venenoso este curioso reptil, y dícese que si se le golpea. con un palo se vuelve pedazos como si fuera realmente de cristal. Parece que no han podido conseguir esta. serpiente para ningun otro jardin zoológico del mundo. Falta saber si su existencia es tam­bicn un hll,mbug n.mcrica.uo. , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. EL HAl\.IH HE EN J_.~.\. OlliN A. HACE tres años que la Ultina sufre uiñas adolescentes para venderlas filos de una hambre espantosa, increíble y turcos, al precio de uno á dos reales más terrible de lo que la imao-ioacioo por cabeza, pa.t·a llevarlas á Turquía y puede idear siquiera. Dura.nt; los dos venderlas á los que suministran mujeres 1íltimos afios han muerto do hambre para los l1aremes. Y lo peor de todo 25 millones de chinos! Los mercaderes, esto es que muchas de estas chinas aprovechándose de la desesperacion de eran cristianas, comertida:s por los 1 aquellos hombres, han comprado de los misioneros ú la fo de Jesucristo! padres do familia ú las mujeres y á las LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS. VI J, \S CONCESTONhS. .1lt quuidtt- Katalia: Tú, quo naturalmente eres festiYa y ngraJable, tomas eutónces el asi10cto de UUI\ \ ÍCtÍma que SO Jitige al rmplicio, ue 11na rcion. do tragedia que acuLa do tomar una. copn. enveneu:u.la ; tu 1 DJ;18GRACI.\D_UIEN'l'E tie11es quo su- ílsonomív tiene bl aire llíguurc, t¡no :í frir cou paciencia á uu pritno cuya nn.Jie ocultas IJilO lo tpte haces es pnr'l. vidn so pasa o u est:J.r uescouteuto. Pero contplacer ú los tlemas. N udie se puede teugo tal deseo tle verlo perfecta, y ecplivoc:Lr q11o lo que h:lce!" es contra. creo que ya vas por eso caruino, que 110 tlt volnutnd, y •¡He to cuesta. mtH:ho e~t: .. ¡moJo estar contento si veo la menor JocilidnJ l.cróica. ¿Qué restalla 1 CJuo dosigualda.J e u tu humor. b'l per~o11as algo perspicaces no acepta u ÜuutH.lo te a.con~ejnba qlle procura.n1s tm amaLles ofrecimientos, y obtienes mnuifcst:ute amable, compreudi!:ile al ol mérito tle las palabra¡; &Íu ccmos con dis TJtl\[O. Otra r·osn: dar a' 1a s gentes. l>ero en esto nh ay no es nnch ahradable u' na persoun c l 1t o cierta C.\ ~~emcion, y lo hn.ces eon nn co1nphco ;Í lo~ de•na" CQJI resi nnciou ni re d..: ,;clima cu la \OZ y eu la acti. marcada. y ¡Jrcferirinruo& mil \é•~cs hH.l, c¡lle c:;a :t.bne~acion picnic su mé- m:ls una ro~ íutimos sentimientos y :mear ií luz los misterios que ocultan siempre en ol fondo de su corazon femenino. Esta no es hipocre­sía sino dignidad, modestia, reca.to y compostura propia de su sexo. Cuando Napoleon I so ocupaba en volver el 6rdeu á la antigua sociedad francesa y propender para que cada empleado tuviera la infiucncÜ\ que dcuia tener en su esfera, en lo primero qne pens6 fué en que cada miembro del Gobierno tuviera un vestido en armonía con lo que debería hacer. Creo, N atalia, que el vestido que ns..'l.n ahora las j6venes tiene mucha iuflncucia en ese aspecto un tanto atrevido que nos choca. Es tan difícil 1 gobernar sus vestidos, recogerlos con una ruano, con la otra arreglar las cascnd::t.s do encajes, cintas y adornos; j hay tantos diferentes mecanismos paro abrochar, tirar y aflojar las diferentes 1 S. A. Ol'J H. ( (Jonlinom·ú ). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS T A QU I NCENAL. VIAJES. HEOUERDO::; DE SUIY.iA POU. S, A. DE S. V 1 -~ En ef!te hotel trabamos amistad con 1 un español y su hermana, los únicos LOSAN A }; 1\ r:ROUN. que encontramos en toda Suiza que L Aca.p·l ta1 d e 1 vn udesmuyanh·g ua: ltavbl·a.s en nuestro 1i1d iobm a.t aB d llnmf.base eu tiempo de loi romanos d 1 laJnmo¡. con~ os. fs erna, on- Lausoniu?n. Algunos autores aseguran eEos per 1m?s do vts al. s 11 .. ~ ' · t 1 ' d b .o poco mus e una 1ora no .,v6 sl'na.ruen o que o ongeu e su nom ro 1 ~ ·¡ d L sn t. 1 e duu le vione Jo la. si • , ll queña c1udacl Instgmticante, á onl as uu. vez se reumo ou uoa. anura. 1 1 · 0 b do la.s orillas dol lago unn. multitud j del lago de Neuch!l.te y e n o r o. do gente para. conferenciar acerca dol VII nomhre que le darían á la ciudad que ~~UCH.\n;L y MORAT. hnbiau empezado :í editica.r. Cada cual querin. imponer uno diferente. y empe- EL lago de Neuchtitol 6 de Esltos. deran;e de lo:; mejores puestos on los La ciudad tiene 17,000 lta.hitautoH. vaJiorcs, en los coches y en los hoteles, Todos ltnblau francos y onticndou ale. iucomoJando 6 toJo viajero. mau, poro el idioma de los campe:;inos La ciudad de Nouchí\tel, situada en 011 el t'otnan, h:ln!-'uajc derivado del una falda escarpadA. á orillas dol lngo, celto., latitA y francos. estú coronnda por su antiguo castillo .A uuquo lo;; al rededores son muy v por h catedral (fuudndn;; del siglo helios, la ciudad misma ticue poco oJ;_ X nl Xlii). Desdo ol nt.rio de la cate­cauto; lns calles sou angosta.;; y torcí. drnl so go~:a do uua. vist.a a.dmi rnblo das, y lns casas oscuras y muy anticua- sobre la ciudad, ndoruada cou vn.rius 1 da.,. Aparte Jo la cn.teclral,que es una fuontes caprichosas, en medio de las de lns mejores de Huizn., y del soberbio J calleR estrechaa do la. parte antigua, pneute de c~l icnuto fJilO atraviesa por miéntra.s que la parto nueva, con sus oncim:~. de un prc ~.: i picio de 180 metros 1 anchas calles y a lamedas, ll:una la aten-do n uchnra, no l.ny monumentos que ciou JlOr el lujo do sus edificios de re-l llnmon b ateuciou. creo. Era domingo, y toda la poblaciou Nos alojamos en el }¡otel G ¿Uxm, paseaba en los jurdinas y á las orillns uua de h.s curiosidades Jellu.,.ar; est•í ·del lacro; de vez cu cun.ndo !ie le"an-ni lnado en el mismo lugar e; doudo 1 taba ~ua. ráfng:L de viento y las oln.s • vivia el historiador ing l .~s Gibbou, y verdosas y enfadadn.s golpeaban contra en ol j:trdiu del hotel fné en donde lln playa., derrotando á los niños quo concluyó ~u famo.~n. historia de la " ] )E. juoaban con la areua de la orilla; gri- \ OAIJE~GL\ Y CALDA m:L IlfPERJO Jtü- to~ y cautos de alegría rcsonabnu en !1.\SO." (1787). la-; calles y caft{~>, y en el lago olmo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~o_____ LA MUJER. 1 vimiento de los vapores y barcas de ciudad, pues á una. horn. tan at·anzada pescadores le daban un aspecto ani. de la noche todo estaba cerrado. mado y pintoresco. En Suiza, y particularmente en la Despues ele pasear la ciudad y subir parte alemana, los habitantes se lle­ú un cerro Yecit1o, llamado Chaumont, vantan al amanecer, comen á las do•ce liD paseo encantador, como todos los de del dia., cenan r~ las ocho, y á las nueve Suiz:\, tomamos tmeRto en la diligen- apagan las últimas luces. cia. que nos debía llevar á Friburgo. La ciudad está situada sobre ulla Un camino monótono, por medio de roca que se avanza sobre el rio Sn.rima., lus lagos ,\ridos de Momt y de Bienne, el qne corre en el fondo de un estrre­nos condujo bar:ta la. pequeña ciudad 1 cho valle á una gran profundidad ; su de Mora.t, que no alcanza á contar dos, aspecto es muy pintoresco; por tod.as 1 mil ltabi•antes. Su aspecto es extraño, partes so levo.ntan torres feudales y l la!: calles son anchas, pero en todas castillos viejor;, y nlgunas de sus cal! es ellas los osc1tros y sucios portales de son tan pendientes qtte el tejado ()e las casas le d:~n un ni re do \·ejez y m o- las casas toco.n el suelo e u la. parte lancolía. A las puertas de esta ciudad superior. Tiene más de 9,000 habita.n-j so dió la hat:llla de :Morat (en 1474) tos, y casi todos son católicos; así es que decicli.) de la suerte de C.írlos el c1ue sw; innumerables iglesias se pl.A.e- ¡ , Temerario, y (pte \V alter ~cott ha. des- den vüátar con gusto porque están m11y 1 cnto con RH crrfi:ica pluma en h novela adornadas y cuidadas. 1 de Attrt de Oianteiil. 1 La. catedral es bellísima, y su torre, L•:utre otras curiosidades, que mues. preciosamento trabajada, es muy o.n ti- ' tran en fJui:r.a ro!n tiv:nuente ií esa. ba- gua, poro lo que llama on ella ln aten. 1 ta 1 !a, u os r;<;iíalarou en Fribt~rgo un cion particularmente es el orgáno; bns- 1 ;írbol tlo tilo, cuyo orí¡,on es el signion- ta. decir qne tiene (i4 registros y 7,81)0 1 te: uu ,it)\cu de l!'riburgo, c1uo hn.bia tubos, algtmos de los cuales tieueD de contrillltido {( thr la victorÍ<\ á los St1i- pa~'ta diez metros de longitud. • zoR,1:c.-.:enmlo llcrnr el primero la feliz Como en Suiza se paga por todo, fué 1 uoti0ia, ~p~u,,s f'e decidió la haLalln., preciso pagar para t1ue nos permitiesen 1 1 ocltt~ á correr siu detenerse desde bs oir tocar el órp.no á cierta },ora. 1 llau\tra.s de Morat hasta la pla:.:n. de La. iglesia. est:Lba oscura. cuando cn- J<',.iLnrgo. Atlí, moribundo ya, :tp~nas tramo:; n elln, ú la ltora indica.ua, las 1 pudo ~ ritar ¡ lricloric¿ ! y espircí. Lle- ocho de la noche, y sólo el n.llnr ma) oc HI.Ua e u la mano una ramn. do tilo que se veía ilnmiunuo por la lúmpam u el hnhia arrancado de uu :'irbol al pasnr, tabernáculo. ~:u medio del silencio se y loB fril)ur hny 1\Iudia hora duró este concierto com. ventanas desde las cuales so tiene uon pncsto do un s6lo instrumento que los bonita vista sobre el rio; - adcmas un itn ii taLn Íl todo!!: el a.rpa, el. pinuo, ol mirador con sus escalo ras paro. bajar á piti tou, la linutn, el violin y por último un jardincillo 5cmbrado do legumbres h\ voz del trueno y ltasta b. lnunann. y llores, y sombreado oou algunos úr. J.-os alrododoros do Friburgo soutnuy bolos frutales. curiosos; pero si se quiere pasenr ltny Las pnredes de la!l grulns están cu. quo ir provisto de moneda, porque on bicrtns Je nombres, entro los cuales Stth:a, y soL ro todo e u esta ciuda.d, os nolmnos algunos doli tora Los conocidos. preci ·o }lagar si :-;e quiere pnsnr uu camino, ~;i pide unn. direccion, ~;i r¡uicro mirar cunl¡uicr objeto, y diceu que hnst.a por beber colas fuentes ptíblicas IX n En N L el 'li injNo ti o no que dar nlguuamouodn ; Dospucs do pcrmnuoocr din. y medio esto KÍII c.;onlnr una nuLo do uiiios c¡ue en .Frihurgo, el :2fi tomamos 1:\ diligcn. lo rodea111Í totlns ltoras y lo itoportmum cin pnm Hcrnu. El paisaje no es atr.\c. 1 iucesautomoutc pidi,~ndolo . limosu1~; tivo do .b'riburgo á Burnn, y el terreno, 1 lo (¡uo j usti He a plcno.mcn le aquel pro. casi com plotameu to plano, no ofrece 1 verl,io frn.uces: point d'wyent JJOint mnyor interc&. Adomns {lo un caho.llc-dR SlliiJ.~e. ro español y 811 hcrmal\1\ (do los cuales Dos maguíficos puentes, suspeudiclos hemos ln~Llado ya) vouiun eu nuestra, solHc el mlle de la Sariun, comu11icn compaíiía., en el interior do la diligen- 1 la ciudnc] cou la parte Esto do Sth cia, dos suizos de los cantones nlema. campos. g¡ uuo tiene 2::i7 metros de ue_, cuyos tipos de caricatura no deja. longitud y.).:) de elevncion, y el otro uau de ser curiosos; el uno imitaba 2l0 motros ,)e extension y !J7 de nltum perfectamente un hn.rril do cerveza, ó s?bro la corriente del rio. J!~n otro 1 más bien la Jo uno de aquellos famosos tlempo so gastaba ttn'~ hv-ra en pasa.r ¡JCllejo,'l do vino con quien el inmortal do In ciudad á la orillo. opuesta dclj don Quijote tuvo ta.u reñido combate; H\llccito, y hoy se atraviesa el puente sus ojue'los pequ'cños, cncaJ'Oü,dos, na- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----~------~---~------------- 162 LA MUJER. riz ausente y mejillas infladas comple-l abundantes y extrañas: cor6nanlas figu­taban la il usion ¡ el otro era alto, y tan ras de caballeros armados, damas feuda.­delgado, que varias veces temí que se les y monstruos de toda especie. U?~ deRa:roase con los cirnbroocs de la La catedral, parecida á la de Fribur­diltgencia, de resto nada. teníamos que go, s6lo tiene una torre sobre la porta­notar en él sino una. boca tan espaciot:a da principal, pero es un monumento Y descomunal, queso extendía do oreja gótico finísimo y del trabajo más bello, á_ oreja; entre la dicha boca llevaba pero coruo la han r..rreglado para. el s1empre un tabaco apagado, y sospe- culto protestn.ote, su interior es sellCÍ­chamos que éste le servia. para tenerla llo y sólo la adornan algunas tumbas c~rrad!l. Miéntras. que se movía la di. antiguas, todo lo deruas ha desapa­hgenma, los dos su1zos, como arrullados reciclo 1 por el movimiento, se dormían, pero de En una plazoleta, frente á la cate­vez en cuando se despertabu.n sobrcsal- clral, se ve la esta.tua de Rodolfo de tados. al oirnos hablar un idioma des. E·¡·lach, patriota suizo¡ cuatro osos de conoc1do; el gordo nos miraba cou ojos piedra. hacen centinela. en contorno de ehpa.ntados y le preguntaba al el ueño la estatua. de la boca indefinida: " i qué idioma En Berna se veo figuras de oso en es e!;e 1" EL otro hacia el papel entiSn- todas partes: en las puertas OU los que resuenan sin cesar en boca. de todos casi indistintamente. La lengua alemana del suizo es dura y salvajo como sus rocas escarpadas¡ tai parece como si los habi tautes de estas rogioues tratasen de imitar el grazni­do de los pájaros ele sus montañas, el ruido de sus cataratas y torrente~> y el cstruemlo de los tlerrum bes torríficos de la primavem n.lpina ; hasta. los mis. mos alcmnl.les oncueutro.n JificultnJ eo comprender lo qnc dicen los suizos. Las mujeres plebeyas del cantoo Jo Horno. usan vestidos elegantes y visto­Ros. Generalmente las enn~uas son de 1 género azul, negro 6 verde, de lana ordinariamente y de seda los tlias de 1 fiesta. li~l corpiño de terciopelo ó de 1 p:ma nogra. es de cuello por dotra.s y abierto en cuadro sohrc el pecho, con una camisita plegntla y ma.cgas blancas hasta el codo; al derredor del cuello llevan una especie de museta redonda. de terciopelo, prendiJa. con una. cado­na. de plata. 6 de acero qne ene adelan­te, pasa por debajo do los brazos y va á tocar la museta en la espalda ; cnn­tro gruesos ganchos de metal a.cloroau uno y otro lado del corpiño que con­cluye en punta y es ú veces ricamente bordado de oro 6 de plata. Llevan el pelo trenzado sobre los hombros 6 co­ronándoles la cabeza debajo de un sombrero alon. Usan, ademas, guantes calados de seda 6 lana que les suben basta el codo; delnntal blanco 6 de se­da de colores vi vos (segun las circuns­tancias) y la. enagua corta en contorno. E!';te vestido tan elegante, realzado por las figuras blancas, rubias y amables de las niñas y las matronas suizas, siem­pre amables y complacientes, da un colorido local muy agradable(¡ los pai­sajes y calles pintorescasde la ciudad. X EL LAGO DE TIIUN. En otro tiempo, ahora muchos auos, se gastaba. un día entero de Berna á Thun, despues iba.n en cuatro horas y ahora se v~~o por el ferrocarril co une¿. Los campos sitos entre Berna y Tlmn, no ostentan aquella belleza. salvaje y pintoresca que buscan los viajeros en Suiza, pero si no son muy bellos, sus riquezas agrícolas é innumerables ÚT­boles frutales le dan fama de fértiles y valiosos. El pueblo de 'l'1mn está en uu sitio idéntico a.l de Iverdun sobre ul N euchtltcl, pero aquí el rio Aare, que lo atraviesa, es bellísimo, y el lago do Thuu y sus contornos son para\sos de poesía y de hermosma. 1 Aunque el pueblo do 'l'hun tiene 1 mil encantos, uo pmlimos detenernos allí, y no:i emuarcn.mos al momento on 1 el lago parn. 1 ntcrlaken. Es asombrosa­mente helio el paisn.jo en contorno del 'J'hun : adclau•e, a.trns, lú un lado, n.l otro, en todns pn rtes se descubren mil vn riadas 'istns, cerros, collados, bos­ques, primorosoc; ch"l,•t.s de madera es­col pida, casas lindísimas, todas con sus balcones elegantes y cubiertos con un e,;poso ropaje do enredadas gualdas. Ya veíamos Rolitarias y antiquísimas ruinas, monumentos feudales, iglesias modernas con sus pintados cnmpana­rios, alamedas de sauces, jardines, llr- ~ boles, ho<>qucs, prados .... y sobre totlo, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 _!61 _ - -- LA Mu-JER. - 11 flores, flores por todas pn.rtes: cubrien. bre no recordamos, dice que en el nño ~~ ¡,¡o el camp0, roJeando los muros, vis- ¡ de 508 sucedió allí un fenómeno ex. 1 tiendo las ruinas, adornnurlo las casas y traordina.rio, á saber: que de rs sin por ella, y aunque pronto volvió á for- c&nt.estarle. ruar alianz~L y amistad con Felipe A u- -Ah, traidores! excla.m6; i vosotros gusto y con su sucesor Luis VIII, que seríais capaces de aconsejarme que ah. la. estimaban y concedían privilegios dicara ?.. .. Puos uo lo logrará nadie de Soberana,-su esposo permaneci6 jamM .... Que me traigan aquí á eS() cn.utivo en París durante quince afios. miserable embustero, y lo coufundiF6 Entretanto ella gobernaba con vigor y al momento. astucia, y sus tratados y convenios eran 'l'ocios salieron ú obedecer las 6rclenes dignos del más die;tro y avezado polí- de la Condesa,- pero ya los qnc hauian tico. Juana tenia el temperamento de acogido la historia del peregrino com­nn déspota. y carecía completamente prendieron el lazo que so le telHlia, y de cualidades femeninas, como se da á rotle:índole-llamaron al pueblo, siem. conocer en el acontecimiento qllO tuvo pre listo :t aruot.iuarse contm cualquier 1 uga.r en 1225. gohiorno, y le proclamnron su legí limo Un din. se llegaron á ella varios Hoberano, pidiendo que despojaran á cortesanos y la Jijoron que un anciano .1nn.na del poder. Pero ella no ern de cabellos blancos y vestido como un pernona que abdicara fácilmeute, y, peregri uo ::uuotinn.l1a la ciuJad diciendo furiosa, se ueg6 á recibir al preteuJ ido por plazas y calles, á 'oz en cuello, Conrlc, pero co&no insistiel-¡U e dependían de (q, como los Con. -J4~1 miRerable impoRtor ! .... 1\li pa- des de J!'lánrlos,-y que ndema.s era rlre murió há luengos a.ños, tengo prue. , parieme de Juana por su madre,- do. Las.... clar6 que s61o él ora competente para 1 -Si así fuere, repuso uno de los l decidir q niéu ora el verdadero Sobe. corLel'auos, hacotllo venir, señOi'a, para rano, y si era cierto que el u.uciaM coufunuirlo. decía verdad. :Ma.nd61-e, pues, comparo- -Jamas 1 jamas!. ... El infame im- cer dela.nte do él, y despues de haberle postor no hollará con su planta. mi pa. escuchado dijo perentoriamente quo lacio .... Mandad que lo prendan y lo era un impO!~tor que deboria ser des! e­arrojen fnera ue la. ciudad. rrado de todos los dominios de Fláudes, -Señora, el pueblo lo rodea. y lo y de Francia. Los pueblos en aqu& o.cla.ma; los descontentos le escuchan, ent6nces no tenían voz ni voto, ui do- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -----.,....,.--- REVISTA QUINCENAL. 167 recho de reclam:~r contm lns~iuiones 1 desn.. Sin embargo, poco tiempo pudo de su Soberano, -así, somoti6se lmmil. gozar de su libertad, pues al punto d~ á In decision de Luis VJII, y J un na. murió, sea. por efecto do los sufrimien­vol vió á a podern.rse de 1 gobierno. tos y privaciones de su cautiverio ó por J>ero ~;i el Rey de ]'rancia no quiso otras ca.usas.l1 castigar de olm manera que cou el Ap1~oas se vió viuda. Juana, se apre. destierro al infeliz peregriuo,-quizá no snró ú contraer nuevas nupcias con e~taba bien seguro de que lo que había. 'l'omas de Sa.boya. Orgullosa. coo l~s dicho ero. la venlad,- Juana no qned6 privilegios que babia pedido y obtem­sa. tisfecha. con esto y mandó tras del do do lo. corte de Francia, llena de al. anciano á algunos hombres pam que lo tanoría y de soberbia, mandó que pre. cautivnseu y lo llevaran á la pri le prcseu. nido la lleun.bno de sntisfaccion .. Pero taba el fraile iguieute verdadero Cooue de dantlo un grito estridente cay6 al sue. Fláudes. lo l-iu l!entido. Dicen los antiguos ero. La escolta, el verdugo y cuantos oistas c¡ue varias personas vieron, como r oyeron nquel juramen~o, volviorou hL ella, el objeto que ta.uto la había ate. cara. húcia el palacio o u que sn Lían rratlo: era la sombra. de B:~luuino 6 cst..1.La Juana e&cucha.uJu l.ls últim:\s dol ajusticiado en a.quol punto, que se palabras de a•¡ u el desgraciado ........ levantaba tlol lugar en quo se había. Aguanbbau uua. pa.la.bm de misericor. cow1t ruido el c..'\dalso, y con la. cs.be. dia de nt¡uella fiorn en for!Jin de mujer. za. 1Í. meclio separar del cuerpo, la La. Pero, al coutrnrio, vieron presentar. ' bin seiialado, prorrumpiendo en cspa.n­se ú uu" Vllotuun la. cara de la Condesa' tosas imprcc.'l.cioues. contraicla por la furia. y el odio y que Lo cierto es que dcs:le aquel día rna.udnlta. que siguiese ndeln.ute el su. Juana se vi6 presa de las aluciuacio. plicio .... blomeutos despuc~ rodnba la. nes m:ís espantosas; parecíale quo á cuwzn eusangrentnd:l. del nucinuo, se. tocb hora, dia y noche, el espectro del parada del cuerpo por ol haclta. del ver. ajusticiado la perseguía. Llena. do te. dugo, y ,Juana, manifestando una. snl \'a. rror pidiú auxilio á la :-:la. uta Sede, quien jc sati~faccion, f.O retiraba. de la csccua. le aconsejó fundara una iglesia. on el poce tuios durú Juana~cspues denquol 'sitio on que había Yisto el espcctr~ d1a gobernando trnuqmlamente sus l~s- por primera vez. No ~;olamente toando tados siu el menor contratiempo. Al edificaruuaiglesiasinQdosmonasterios ca.bo de ellos, Luis IX, el Hn.nto Hoy de y un hospital. Pero aún la Justicia Di. Francia, subió nl trouo y puso en liber- 1 vion. no estaba. satisfecha, y continuaba tad á todos los can ti vos que hall6 en las sufriendo los suplicios del infierno. De. I~risiones de E>tado: entre éstos quedó sesperada. renunció eut6nces la corona. tbre Fernando de Portugal, el marido y se retir6 á un monasterio, en donde de Juana, allí encerrado, segun dicen l acabó sus Jias humillada, cubierta de los cronistas, por instancias de la Con. cilicios, llena. do remordimientos y pi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 168 LA :MUJER. pirado por aquella sin ccrcmouin, el borracho ponlió Pl cqui-l cst rntagernct; imuodinlam<'uto Sil lió á ln lihrio y en y tí lnt¡ro tí largo en el suelo, pncrta do In eilllo y nguurdó ;t su prosun- 1 q noduudo profnndnlllente dormido eu ol 1n víctima. Sin embargo la.o . ¡ cnllcs perma. neto. El curcoloro lo m ircí con ~:>ntisfncoion nociorolt largo tiempo silenciosas y twlitn- ¡' y se retiró á dormir ltnly COlt!cuto con su rins; la lluvia haLi:\ continuado p1:nle do ustucÜ\ premeditada. la noche y nadie salia. Descspera.n:.<~ado yo. Apónas amaneció, los l>rosos procnra1·on do hallar lo que d(l¡)cubn., y dáudose :í todos despertar á su u novo oompniioro, con el lüs diablos, pousabn 1·otiro.rso :¡ su ouarto, oltjoto de quo so preparase á n1orir; pero y aguardar las consecuencias do 611 dos- fuó ou baldo: el hombro dormía tan pro­cuido, ouo.ndo oyó los lejauoa y desiguales fundamento que era imposible volverlo á pasos de un hombro calzado t¡ue se ucer- In vida. Coaudo la escolta, que debin lle­caba. cantando lllll\ oancion L;íquioa. El varios al patíbulo, llegó n la prision y se hombre e:;taba óiJrio y se adelantabn ri6n- oyó el ruido de las annas afuera, el hom­doso solo y Lo.ciondo équiscs. bre so despertó al fin y comprendió lo que El carcelero so le encaró, le invitó ú. le pasaba; inmedintamonte empozci á dar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IGD IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 170 L A MUJER. E l 110 contestó, sino que empujando la puerta de su casa entró; el carbou('m en­tónces, ya muy cerca de él, le repitió: -Cómpreme el carbon! -Vaya usted con Dios! contestó Pedro cerrando la pnerta con impaciencia. En ese momeuto so oyó á lo léjos el paso acompasado de un piquete de solda­dos que se ncercaban npresoradau1ente. El carbonero, dando señales de angustia, se acercó á la puerta, y golpeándola ex­clamó: 1 -Abra por Dios l q ne le traigo á rega-lar este cari.Jon 1 Solamente eutóuces reconoció I>edro In voz de su hermano, y abriendo lo intro­dujo á su casa en el momento eu que pa­saba la patrulla por la calle. DIA SÉTIMO. La veritó sux la vie c'eslle dcsospoir. ALFnED DE Yxo:n:. Aquel día deberiau Hogar á Bnena.vista algunas amigas de Alicia con la intencion de permanecer con ella unos dos dias. De ma.ünna recibieron un propio cou cartas y periódicos pa1·a Máximo, tanto extranjeros cou1o de l3ogutá. Oomo no podia.n salir á pasear, pues nguardnlJan de uu momento á otro d las visitantes, 1\Uxi­mo propuso leerles el folletín de un ¡lerió­dico que le enviaba un amigo suyo. Una vez q ne estuvieron todos reunidos, .Máximo empezó á leer lo siguiente: LA VIDA DE DOS MUJERES • OUADltO INTWO. I . Heunida la familia, Luis refil'ió los pe­ligros que babia corrido y que ya oouooe­mo~;, añadiendo lo que le sucedió despues do separarse dol carbonero. Caminó toda la noc~e por los afueras de la cindacl, J Acababa yo de cumplir diez y seis trausido da frio y sin atreverse ti entrar á añvs; ora huérfana de padre y madr&, y parte alguna, temoro~o do que descubt·io- hacia dos años quo vivia con mi abuela 11eu su di.~fraz. l'ero cuando amaneció, la paterna, señora anciaua, viuda y ciega luz del día le infundió más confianza, é hacia mucho tiempo. Esta seiíora, qno jn­impelido p11r u u extraiio deseo quiso vol- 1 mas babia salido dol pueblo do • • •, en Yer á ver á. sus compañeros de cárcel y Nueva Granada,con~orvaba á. su lado dos verlos pasar hácia el suplicio. AposModo- 1 hijas, viejas ya, solteras y retraicfus do se en uu lugar oonlto de donde pudiera toda sociedad. vados pnS<'lr, esperó h'anqnllo y ~in mo- j EstaiJa yo una tardo al lado delleclJO verse. Cuando oyó la campanilla de los do tia Juaua, que vivía siempre achacosa, qu~ acompañaban á las víctimas, quüw y á. la sazon estaba on cama, cuando oímos huu·, pero tuvo miedo y permaneció en tañer tristemente las camlJanus do la iglo-su sitio. sia del pueblo. Vilí pn~11.r tmo á uno á los patriotas, y -Esue dobles annl!cian la mnerto do con asombro notó entre ellos~ su e110JUigu un bomure, dijo mi tia desde su lecl.to. que moria en su lugar. 'l'ambieu, como l:!U l -Así parece, contebtÓ con su suave y her~1nno, creyó soiíar, poro lo:; gritos y nnnonioso acento tiu Andrca, que e.~lo.oo nlandos do aquel mil;eraLle le con voncie- senbda labrando un paiío do mauos con ron de la realidad. diuojos de aatatltmba1 detrns de la!< oOlii- . Decidió la familia que Luis permaue- nas de la cama, y cerca de Ulla ,-eutana. c1era. oonlto en la casa, lo que se verificó -¿Quién sor á'? repuso tia Juana, diri­sin ningun acontecimiento digno de no- giéndosa ti mf; ¿por ventura hnbria en ta.rso. Cuando concluyó el terror mori- el pueulo algnn onfonno do gravedad.? llu;t~ SQ presentó á sus amigos, los que -No só, contesté, sólo que fuera don h~btan lamentado su muerte, habiendo Ramon .... VIsto su nombre impreso entre la lista de -Don Ramon! exclamó la euíerma de-los fusilados. j:l.ndose caer sobre las almohadas. 'l'ia A poco de haberse planteado nue'\"a- Androo snspüó, y entónces su hermana, mente la República en Colombia, Luis inoorporándoso, levantó la cortina para logr-ó casarw con su prima Balen, ú. quien mirada en silencio, y no se habló cosa al­yo conocí, ya vieja y madre de una numo .• guna. durante nn rato. rosa familia. Enseñada á la vida monótona en casa de mi abuela, y conociendo los modales poco comunicativos y la habitual seriodad 1 --------------------~ ------·------------------------------------------------------------------· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S 1' A Q U I N C E N A L . 171 1 de todo!! ens habitantes, yo \ampoco~guí sus tierras y las nuestras. Tiacia muchos adelante ln couversncion. En e:. te intorvnlo mese~ qne don Hamon o.staha enfermo do so presentó en el aposento uua oriadn y gra n~dad y Dios lo l1abin dndo tiempo ]>ara mo entregó un caldo para qno so lo ofro- 1\l'repcotirse de eu pn>~ada iocrednlidad, ciorn :t tia .funna. Me acerqué 1\ ln cama, 1 tanto que esa mañana ól, cspontúueameote, y mióntrail que mi tia lo recibia do mis 1 hahin mnttdado llamar al cnra para r1uo lo manos, so diribrió á la criada diciéndola: 1 adminh;trase los último!! eaorameotos, por. -¡. 'J'ú tsnLe11 por quién doblnron ·? que babia empeorado. -Por el diJ11ntn don Uamon, contestó, Cuantlo salí del apo~onto de ~in Juana que )111-"J"C so murió e11denanfcs. fní :\ bmscar :í mi abnola, In que, aunque -'l'omn la taza, Pepitn ,¡ os­moJI, r¡uo cm hm orgulloso, no por Ot!O ourecer, y uu nmhieuto !:illt\\'0 y perfuma­deja do llora de. do me en vol via 011 uua ntrnú~fcm ue aro- Vol\ Hamou ora nu caballero do m;ís do llli\S y do vida. 01 vidnudu las pouns y cinru••uta 11iio::, soltero y duoiill do mu- tri~te:r.us njouns, o.-;cuohfllm cnulnr en mi chus horras cu 1'1 ui!;trito do • • ... 1 >ooinu corazou el gran }.Iocr na ele In jtl\ ent nd que quo cm l10111hro muy ilu:;tnulo, y IJahia de;picria, y lmllir itl 'ida y In esperanza nlcil!ido en su jnveutud una óüucnoiou cu mi ~:mgro y t:ll rui oapiri\n, á pesar de pnrtlcnl,,rmouio c¡;moH1d11, aumo.utnntlu su las ruinns hnruanns c¡ue 1110 rodeaban en cieuui' t..'UU h k'l.:tnra. á la cual cr:\ 111ny ti'}'\Olla casa en quo lodo era ajnclo, triste nticiohnclcl, Los r¡uo entraban á 811 CliS/1 80 y monótono. lutt:inu lt~u~llllli ulahaodo la hormosn libt·o- :No só entinto iiompo pn.saria nllí mi-rítH} II!ll!OH'Ín, y ou cuya compniiíu so ou- rnndo, sin ver, In pinza dolpuohlo, y os- 1 r.onul·1 lnrg-aJS hurns estudiando, le> 1¡uo no onchnudo como nnoLat.lu las nuO\'M nr, lo im¡()tlia hacer lmcuos negocios, uclmi- monín." que arrulln.lmu mi 11lmn con lllil 1 uistra hH hncicudns qnolc ht~binn dl'jndo dulces ensueiíos, cou m1n voz oxtrnüa y :.us 11 t)ures, y ntCl!orar, st>gun dccinn, dulicio,..a. Cerró cntornuu:nto lu noche al umclu;s om:a~ do oro eu ln mejor cn~u del fin, y empeznlm á snlir ln lum1 rletras del puohl , CJilO orn ¡;nya tamLien. Hombro cetro, d. ezspaldas de In iglotiin, cnundo so pncíftte, nful,lt>, de co;.tumbrc.-; scvon1s, prCl!ootó tia Audrcn en el corredor y se unw¡u3 rhanccl'O y un tanto desproocu- situó :í mi lado. Noté quo llevaba on la pntlo, ora gcueralweuto qnet·ido por las mnuo un rnrno do jazruine11, flor que siom­gt• nlcs tlol pueblo, y temido do los que pre prefería, y única qne cultivaba. Ella c¡ncriat dnl'lio ínfulns. Eu castl "e le veía no habló ni yo tampoco; al cabo de uu J..lOI' ra:;czu, y eso cuando toniamos nlguu ralo vimos salit·. do la cnsñ c¡uo había ha­huéKpeu qM él visitara, ó para urreglar bitudo don Hnmon ou lt\ pinza tt una mul­algun ucgocio ó asunto do linuoro~:~ outro titud do gente llcvnndo ol fúrotro, y on ---~- ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 172 L :A. MUJER. segnida dos hileras de luces que se diri- nándose, púsolc sobre el pecho el ramito l l gioron nl templo. de jazmines qnc llevaba en la mano, y al -Pobre Ramon! murmuró suspirando mismo tiempo una lluvia de lágrimas oa- 1 tia Andrca. Allí lo llevan, y yo no lo ví yó de sus ojos sobro el impasible cadá-por la última vez. ver ..... y alejándose des pues de haberle 1 La miró sorprendida, y entóuoes ella mir.ado una yez más, se fué á postrar añadió, con cierta exaltaoion que jamas delante de un oscuro altar orando con babia notado -en ella: fervor. Aquella muda pero tierna esoona - llija mia, ¿quieres acompañarme á me tocó hondamente, y arrodillándome al la iglesia? lado de mi tia la acompañó en sus ora- 1 -A e~:.-tas horas? exclamé. cienes, llorando tambien con ella. En la -Sí, dijo, no puado resistir .al deseo de pl'imera juv~ntud, cuando no se han teni-volverle ;\ ver .... y no me atrevo á h ~:~ola. do penas propias, so llora sinceramente -liaré lo qno usted quiera, tia, con- por las de los demas, pero á medida que se testó, pero pormítnme ir á tt;aorle algun avanza en la vida y se sufren aflicciones abrigo...... propii.IS, las ajenas nos son ménos sensibles. Uu momento despues salimos á la pla- Rato despues estábamos nuevumonte en za, y siguiendo las sombras do las casas, casa, sin que nadie hubiese notado unes­y bien ~mbozadas, pocos instantes des- tra ausencia. pues llegamos, Pin que nadie nos viera, á Onando llegó Ja hora de retirarse cada la puert..'\ falsa de lu iglesia, y Rgno.rdando c11al á dormir, me acerqué tí la .cama de á qu~a salieran todos .los que habitm acom- tia Juana para darla las buenas noohos: la paiiado nl cadáver JlOr la 1merta p1'incipal, ví acostada largo á largo entre las blan­entramos. cas sábanas, con los ojos cerrados, poro ~1 El tomplo·estaba perfectamente oscuro., acercarme les a@rió y me parecie1·on hú­sal vo elata6d iluminado por cuatro cirios medos como si hU:uiesc llorado. quo ardinu en torno suyo. Ninguno do los -Buona.s noches, hija, me dijo con mns acompañantes bo.bia permanecido aliado sunvidud que otras veces .... no roo olvides del férett·o, excepto el cura que estaba re- esta noche en tus orncion~, añadió. zando, hinco.do o.l pié del altm· mnyor.l.>aso Acercóse on aquel momento tia An.frea ontl'o paso, tia Andrea se fné acercando nl y la dijo con aoooLo cariiiGso: ataúd que estaba destapado; yo la seguí, -Hormnna, ¿t¡uiere usted queme que­y ontónces ví por la primera vez la muerte do rn;ta noche ucompnüñndoln '? cara á cara,) aunque aquello me hizo mu- -No, contestó la otra con marcada se­cha impresion, no fué tanta como t01uia. quedad, pero nl mismo tiempo Bltspiró, Don Ramou no ootaba des~<>"Urado, al como si sintiera un dolor. ooutrario1 pat·ocin rejuvenecido. Era un - .¿ lla eutpeoraclo d0t1de esta tarde? homhre de fí5 aüos, y sin que su fisono- preguutú In otra. mía fuera hermosa, debía hn.bet· sido eu -No hay moti,·o .... "~ioy lo mismo. su juventud bastante expresiva ó iRte- -!'ero si iuviovo alguno. novedad .... l'L'Mnto: la frente eru alta y detspejada; y -Quiero estar sola, dijo tit\ Juana, in-aunq u o las facciones no oran finas, taro- terrumpiéndola. con bn~tl<¡nedad, ó incor­poco parecían vulgarC$ y ro,·elabnu bon- por1índoao, u1iróla do ltito en hito, y aiiadió: dad unida tt uut\ voluntad do hieno. Le -¿Por quó se te figura C}Ue he de su­ha. bian ataviado con sus mejores vestidos, frir más hoy quo ayor? y bajo ln incierta luz oo las cer4s no pa- -No sé, pensé que .... recia muerto sino dormido. -Pues cvíiato ponsar 11coedades: hM- 1'io. Andrea le contempló por espacio ta mañana, repuso, volviéndose htl.oia el de algunos momentos, y dClipues, incli- rincon. (UCJ~ttit~uaní). A LOS LECTOB.ES. Con motivo de una enfermedad bastante séria que me atacó durante mi ausencia. de Bogotá, no me he podido ocupar absolutamente en trabajos literarios, asi es que este número de LA MUJER carecerá de Revista. Europea. ConfÍo en que los suscritores roe perdonarán esta falta. enteramente involuntaria, y procuraré que la próxima Revista. sea má.s nutrida c¡ue nunca. LA DIRECTORA. - ----------- - - -- lrnprent.n do Sihestre y C. d
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La Mujer - N. 31

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La Mujer - N. 38

Por: | Fecha: 01/06/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1-1 -------- LUZ~ FE DAL~ FUERZA. 1 ¡1 i ' LA MUJER, REVISTA QUINCENAL I:XCLUSIVAME N TE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, Do\JO LA DIRl:CCION DE LA Sl>iiORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 38. r ~!ARTES, Jü~IO L.0 DE 1880. ' i PnY.cto 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS S013H.E r,._'\.. ~_ru ,TER EN !.;.\.. CIVI T--'IZACION. CA..PÍTULO nuon}:cnw. L¿\.S MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIE~·n~ Y OCCIDENTE. V ( CONTINUACION). rizaron ú nquullos mártire:1 Je b. peni­tencia." '* "Ex la~ trasformaciones 1le b. ~ocie. Entre los atlmiraJoros t¡ue ol mon::L-JaJ, como ou los fetHÍmeuo~ de la ou. quismo tuvo eu Hotn:\ desde su princi. wralezn., sucedo frecueutemonlc que, pio, las mujeres fueron ln.s más entn­por un:1. ley providencial, bs causas sia:.tns. San J crüuimo explic~ con las tnús sencillas producen los efectos más signieutes p:dnbras aquella situncion grande>. ¿\.,í como l:\ hulllilde t:emilla social: de la encina, focuuuaJa por el rocío del " Autos de In llegndn. do San Ata. cielo, se couvicrte en un árbol inmcn. uasio á H.om:., uiugnua mujer de hs so, el árbol wouiístico, nacido cu el fn1uili:>.s patricia'> tcuin. cono¡:imientc• dol>ierto merced ú los esfuerzos de al. de la vida práctica de los mooges, y guuos ceuolJitas, so extendió de Oriente ninguna se hubiera atre\ ido :í totnar á Occidente y cubrió con su sombro. á esa c.nrera que el pueblo miraba co1UO toda. la cristiandad. Considerando este vil é igootllluiosa. CGnodo el Obispo hecho solamente lJnjo el punto do vista de Aleja.ndría y algunos otro!'! saccrdo­exclusivnmeute hi~;tórico, merece fijar tes que, huyendo de la persecucion la atenciou de todo e~píritu sensato é arriana, fueron á Roma ú a:;ilarsc, una itnp:maul. Aunque de ninguna manera dam:. romana, liARm:J •. \ , fué b. prime. se tenga predilcccion por el ideal aseé- ra que los acogi6, y tuvo noticia por 1 tico, os imposible que nadie deje de esto del método de vida maravillo~o confesar que la institucion monástica que llevaba San Antonio Abad, el cual tuvo un crecimiento rnaravilloPo, y que existía toda fía. A rnús .Maree la estudió fué admirable sobre toda ponderacion 1 • la. voluntad prodigiosa, la abnega.cion 1 • Danticr-" Les femmes daus la socicté 1 y e~ espíritu de s:rificio :e caracte- chrcticnuo." ---- ---- TUllO I \", 4 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -~·--~---------- J ao L A M U J !C R . -- ------- - .....,...-.--.- ------ á fondo la disciplina f.!116 habían insti-' sa. c11 los aoaleR de la hi~loria anti;pm tnirlo en el desierto las mujeres de la y ta1 1hieu mgmda á los cristianos. por Tehaitla. '' ha hE rla 'l"irütado Sau Pablo, :;e dctllvÍe- BouJo las orillas Jel Nilo !!O hnhian ron pooos tlin~ ¡ coutiuuaron dnmute fundado numerosos monasterios do ruu- todo el trnyecto vi~itnndo los innnmo. jercs. Fn el J>outo, en la ciudad de' mhh~s conventos, ermitas y grntn" ha­lbom, Santa 'ó!ncrin, hcrrrHUlf\ de San hitadas por religiosos y ccnol•ita~, eu. Basiiio, fundtí u o lllonasterio, y la pri •. carg¡eulos por la Divina Providencia de mera r¡ue hizo otro tanto en Rou.:1. ftH{ 1 orar por los pecudores. Corno las :u.'Oill­b lliOUcionarla Kauto. :lla.rcela, l:t disl'Í- I•añ~ ba ~au .Tenínimo, que ualtia (ltlO­pnla de San Atauaf'io. Entre las mu. rido !'ervirle>l de ;.:uia eu aquel viaje, jeres quo por at¡uel tiempo !le entrega. detuvit:rouse eu L'esan~a nlguuos dias rou úla vid:~ contomplati"n. eu Roma miÍ'utras qne el ~auto ostuJinba al~u­dtarcmos en primer lugar ;Í :-lant:l. p,\l'- nos (~uriosos wa.uu~critos que la uiblio­r. \, de b estirpe nobilír;imn. ele los K'!- teca gpiscopal gnnrdabn. coto o u o te­cipionos y de los Gracos. Quisiéramos soro,, extcntlcruos larg:uneuteaqui l.n.hlando Pt~ro 5¡ hastn cnt<Íoces las via~cras de :\(¡uol cenlículo de mujeres virtuosí. mir~~han cou iuteres y re~pcto aqu'cllos l'ituas, que en lo-; primeros si!,!los dol pnH~-; tnn nuevos parn ellas, á medida cri,.tin.ni~mo se dedicaron, no ~~lamcuto que 'e1npezaLan ;Í penetrar en la ttcrm á pradie¡¡.r los preceptos de In diviua que habia pertenecido á los hruolitas, Heligiou, ~tU- te~tigo de lo-; proJig:ios ourados por Dios 1 diar {¡ foudo In. historia de los pt inci. para, r:omcrtir :í su pueblo predilecto, pi os y e 1 orí·~on del cristia uiawo vú•ita n- el i ~Iteres y tJ 1 réspcto se cou virt icí ¡Jn rn do ius :-)autos Lugare~. ella.t en un inten~o :;tJutimieoto du ~ra. Como be m o~ \ i..;to, ln pri rut~m r¡11c e111. ti 1 ni!, '}UO !na :~ui uw!.l\ h:ícin ArltH! 1. q 11 e prcutlió uu vinje 1Ítil y fructuoso fut< las ,Jmuia permitido cu111plir con :.11 Santa E lena. A In medida dtJ ~<11!-' fue rzns, voto. y cou losrccur!olnmeutc lo \.a,.tan!l' ll:l-lfuo~o ií prcci1c~~r el Eva.ugclio ;\ todas ra tlctal' u u u avío y hacer el \'injc. Ato tu. lns ¡~untes. l~ucouttaron r¡He In cn.l'a dul pmiiíb:do. !-U J.ija Eustoquia y al}.(tllla.- rurl¡idor est:dm. I"OII\"ortiun, por el cuí. mujorcs dcwHa,., E u la i~la Jc C'hipre 1 dacl,p de lo~ ficlo!:, cu una cl••g[lntc ca. ,·i .. it<Í \ario<~ monasterio~ fuuclnuos por' pill11. ol ;;auto OiJj¡;po Epifauio. Eu At1tio. Ve allí hasta .Jcrn~:~-lcm los peregri. fJllÍa ftt•~ acogida t:Oil entusiasmo l''Jr' no" visitaron los llanos de Saron; b ::iau ,Jercíuitno y uua multitud 1le mcn. t:iudad flo .\ritnntía!>; la villa Jo .E111. ges quo lmhiau sido ntenclinos por::iau. ma"is, en doudo lo!! discípulos Jcl ~al. 1 1 ta Pauta cu::J.ndo habia11 estado en Ro111a vo.dor le rtlCOt•ocieron cu b 111anera pr6fngos y dc"graciados. PtJro la¡¡ dtJ. de irraceionar el pan, y lo:-; carn pos en 'otas porc~rinas ansia han ~ohrumanc. don le Josui: -vcnci(í :í lo~ Royos ea un. m. ll<>~ar :í ,le1usalem, objeto de l>U:s neos. Pasaron porGaban y al fin pene­arJicutcs l!csco~. E u la via se de tu vi c. traro u en ,J ern~alom, en doude salie10n rou cu la. torre do Sarepta, qntJ habin. nH:ios eoviatlo~ tlel Uobcruador Jo servido d.J a~iio al profeta E lías, lJian-' aquella ciudad á ofrecer el pretorio pa­teniclo y alituentado por uua pobre 1 rn (lue se alojara. la noble rom:ma y su 1 viurl.l duran le uun época do hambre 1 cor litiva. l'ero ella no quiliO acc¡Jtar general. Eu la_Jnctrópoli de Ti ro, faruo. ese houor, prefiriendo alojar!te eu una 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~--, -------- . ¡ ___________R _E_V _I_ S_T_A _Q_ U_I_N_ C _E_ N_ A_ L_ . _______~ 1_ ca.s;~ particular, cerca del Santo Se. 1 los desórdenes cnndian por ,todaA par. 1 pulcro. tes, y Santa Paula tuvo el dolor de ver 1 Eu Jerusalem babia grao número de que aquel sitio, el más sagrado del cristia.uos; y como ya para eotónces l1nuodo, se había couvertido en una be­' afluiau ií la cindad Santa ruuchfsimos guuda Roma por su corrupcioo. peregriuos de todos lf)"> países conver. 1 tidos al cristiaui~mo, el comercio era activísimo, pero tamLien los vicios y 1 S. A. DE S. (Oontínua?·ú ). ----·---- DOS FLORES Es un janlin reclinada, Y de apariencia sencilla Se alzaba uua florecilla Por los a, Y sus pétalos guanlaba Envueltos eu la lllaleza. Cual orgullom rival A su lado se veía, La brillante •· Hor de un dia.," De henuosura siu igual. Y en t:mto que uua ocultaba Con mode~tia su;; primores, La otra a.l ti \a sus ~;olores En el pen~il dc.-plegaLa.. Si hermo!>a. la " liar de u o dia " 8e alza ha cou a n o;;aoc-ia, La otra s6lo ;;u fra.~~tocia Eu d ambiente iu;prill)ia. Allí un ancia.uo llegó, Que a.l fijarse e u la-; dos flotes MinS ele una los colores, "Que si en las ti utas de Oriente " Hallas tu soplo de vida, "DáR tu adios de despedida "En el fulgor de Occidente. "De tu efímero vivir "No queda más que tu nombre, "Que ingrato, flor, es el hombro, "En su iucooslante sentir. "Sie01pre eu pos de un~ ilusion, '· Hoy ol vid6 lo de ayer, "Sin qne pueda nunca ver " Real i;,ada su a.m bicion. "'l'tí, "ioleta., entre el arrullo "Del aura apacible y quieta, "E~coudida eu tu maceta, "Vives ajena. de orgullo. " Jamas con loca arrogancia "Tu humilde ctíliz a110wa, ".Mas al esparcí r tu arowa, " Busca el !JomLre tu fragancia. "Y si mueres, linda flor, "Etwueutra.'l seguuda vida, " Pue;-; ttí formas, preferida., 1 .l 1 l Dtl otra la mode.;tia vió. Y lofl dijo: "No os a.somhrc "Que e u las dos me baya fijado, "Pues eu ámbas he encontrado "Una copia fiel del hombre. " Las gn.las dol tocador. 1 " Mi observacioo de amistad 1 "1\ o tomeis por pasatietupo, 1 ' "Tú, bella flor, celos d ús " A tu·s pobres compañeras: "lo llc\"o por notubr~ ·• El tiempo," •· Y en mí guardo la. verdad." J nocencia, una leccion E'ltas flores •Jarnos quieren : 1 J: "Mas i qué importan tus quimeras "Si nl nacer muriendo estás! No ames las flores que mueren, Y sí lac; del cornzon. 1 1 EmLIA C.H.É TóRHES DE QtJt!\Tr.no. - ------------'---\: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 32 LA M U JER . LA JUVENTUD DE ANDRES. NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES. FI N DEL SIGL O XVII I. CAPÍTULO x El doctor }l,ítis, que no ho.bia venido sino oon el modesto título ele médico y EL oocToR JOSE CELESTINO MUTIS. Capellan del Virey, fomentaba ioce~o.n. E l doctor José Celestino Múti~. na. temente el estudio de las ciencias na. tural de U~diz, naci6 el dia 6 de Octu- turales; recorriendo personalmente mu­bre de 1732, por consiguiente á media. chas provincias del Vireinato; pene. dos del mes de :\Io.yo de 1783 tenia trando en el interior de los bosques ' algo más de cincuenta año~. Hacia vírgenes; visitando las minas de oro, , tanto tiempo que estaba en el Vi reina.. plata, plati un y pi edras preciosas; dando to :N eo-Grauadino (desde 1760), que consejos acerca. del laboreo de ellas; ha. casi se consideraba. como natural de él, ciendo itnportantísimos descubrimien. ' y torna.ba tanto interes en la prosperi. tos botánicos y de mineralogía; ensa. dad del país como si fuera su hijo. yando en América el cultivo de semillas 1 Sabio eclesiástico y uotnbilísimo na tu. europeas y de otras partes del mundo, y ralista, el doctor Mútis se ocupaba con escribiendo sin C68ar á Espuffa para prefe:roncia. cu las ciencias naturales. con~ognir instrumentos y útiles para De-;t.la 17G2 regentaba una cluso de llevar á cabo con buen é.xito t~us expedi. matemtítica.s y astronomía en el Colegio ciones. Al mi~wo tic m po, fuera de las del Rosario, "y allí en plena colonia cátedras púulica.<:, el buen so.bio se (dice Vergarn y Vergarn.), y más aún, gozaba en eusefiar en su ca~;a á algunos eu pleno siglo XVIII, proclam6 ver. j6veue~ más aventajados y m1ís de su dad es e¡;trepitosn.s y tan revolucionarias gusto, las a ltns ma.temúticas, In a.~tro. como esta : la, tierra yira en derredor uomía, la. botátácn y el dibujo, c¡ue del sol! Cosa inaudita, herética, en la crtl su entretenimiento favorito. 1l1í. ntrasad:~. capital de la colonia, donde 1 tis descubrió que en los alredeJorcs los pudres dominicanos, suma.mente de Bogotá se encontraba un tv tau excc­a. trasa.dos en tales materias, vivían a.ler. lente como el de In CbiM, salvo t¡uo uo ta. contra las haejí.a.s de Cop~ruico y se le s::~.be benefic1ar, - plantn c¡uu fué Galileo." reconocida por los sabiofl europeos y La euseüanza. ilustrada tle )I,í.tis pro- declarado así por IIum hold t. Tambieu dujo uua vertladern. revolucion en el propagó eiH~o del guacn contra la mor­Vircina. to, rcvoluciou científica, pro te. dedura de alguua!S culebras y otros rep­gida por la corte e~pai1ola, por el Vi rey tilcs é insectos venenosos y babia a.bier- ¡ ~lessia de la. Cerda (que le trajo á las lo u un clase gratuita de di bu jo eu ludias) y por todos bus sucesores, dando su casa pam proteger á los aficionados (o. la. juventud un desahogo que basta en- pobres que no tuviesen cou qué pagar tóuccs no había tenido. Supo emplear rnnestro. Tenia un museo de hi<>toria en los estudios de la física y de las natural, que despues regaló al Instituto , ciencias natul'ales el ingenio y talento botánico del Nuevo Roino de GraMJa, q11e ¡Dios prodiga en los climas tropi- en el cna-1 babia reunido muchas plan. c:1.les, y que hasta entónces en lasco. , tas 1lesconocidas h~ta eotóoces, cuyo 1 1lo11Í:n espo.ñolas oo habían tenido en analísis produjo una revolucion en la t qué ocupar fructuo:.ameute. ciencia botánica. por su novedad y por 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~ 1 R E V I S T A Q U I ~ CE N-¡~ 3~~ 1 l;\ ht¿ que arrojaba sobre al~una-; t'.Spe. -)\o exngemn, me mostraron la úl. cicscpte hastA entúuces eran coofuoditlat> tima. que habían recibido, y efecti va-l por los uatnrnli~taR. En ln ciencia ns. meo te no tiene seutidocomuu,ui fecha, l Lronómicn .Mtítis prob6, con una larga ui firmo. .... sério de oh~ervacione'l, vario.s verdaclos j -;Si po.recia loco cntóucos, !]lié Ji. <¡no los ~tahios europeos t:ólo hn.bian rinu n.hom r murmuní con augustin el maliciado, pero oo probado: como por mÍ:;ero Andrés, yendo IÍ cerrar la puer. cjelllplo, Ir\ iuftnencia directa que ejer. t,\ de su aposento que el portero Labia ce lo. l11na sobre las variaciones del dejado abiertn. • barómetro, &c. Uuaodo en 11-iOl vino el -\'amo!; André-s, dijo el excelente h:uou de ll umboldt á ~aotafé, u un baj6 la cabeza y uo coote.'it6. ropeos corno Líoueo, que cnli6ctí s11 -Te desconozco, le dijo Mútis con obra, Lo J'lvro d1l Buyoltí,- digun. de h\ alguna severidad, ¡por vontura has co. iurnortnlidad. ·• metido nlguna falta? ... Dujrunos ú nuestro héroe sorprcotliclo -Sí, respetado seiior, yn no soy dig. 1 y coufuso cou la repentina presencia eu no do vuestra estirnnciou! bU cuarto do su primer protector, el -Dios mio! exclo.rntÍ ul huoo ! haLinLa con \ ciJctueucia. se llego.do {¡ ~autafé, respondió Antln:s, -JI e sido probado por ol )-;eCíorJ us. 1 hncicutlo un l!»fuerw para serenar-e. ticiero l ~Jo pre~eutó 114tcntacion y yo -Eu eso 110 te culpo, pues lloc..:ué caí en ella como un wiscraLlo; lo con- 1 hoy mismo, y habieodo venido;~ salu. fio o, he sido débil, mentecato, culpa. dar{¡ Ht ::5eñorín el Arzobi,po-Viroy, lJlc .... He olvidado 6 Dios, tí lo Jebercs qui e cutra.r do pa"o á Yerta, por ruco. y (í los juramentos que{¡ mí miswo me 1 meodacion de tu fawilin, c1ue os tú en Labia hecho .... : Poro ¡ Uh: el castigo lm 1 cxtrorno alarmncln. venido ~obre mí coo Utm fnol'l.l~ ']UO no -Abnnru)¡Ll ¡por qué! puedo resistir .... -Dicen c¡11o tus tíltima<~ cn.rtns no El Rabio l\ltítis cootinuaba pat'olÍo-tienen J •ttte ~úlo rezo tnaterinlrncntc, y 1 bes cuánto te ntuo.... á uing\mn hora ñel dia elevo mi e~­............................................... píritn al cielCl .... Oh l ¡:;oy mny culpn- CuauJo At:clds hubo referido :í l-'11 \¡Je: No querais mitigar mis crítne­protector y respetado nmigo In. histo- nes .... pues esta loen. iuclinacil'll no ría de ~>ll loca. pa ... ion por la l•ija rlo ha sid1~ mi solo pe1':l.UO. ¡ Qul- ,lccís, ' dou )felchor, siu dejar naJa que uo le setior, de mi c¡uewllar con Gouznlo, coutarr., hn~ta su a\'eutnrn. de a<¡lJella, del odio que le he tenido IÍ \Cces, Je tarde, acnbá dicil~ndole esta,¡ pala.hra<.;: la repuguaucin que aún me inspirn. y -0~ l1e mostrado, seiíor, ~ni cora. de los movimientos de ira que !.C npo. zou; os he comnuic:ulo mis más ínti. dernu üe mí cllat1tlo pienso que tí t:l mos sentimiento" .... pero tal \'ez u o aman, que ,:1 Rcr{¡ dichoso en tanto e¡ u e me ha ~ido posi\1\e lmceros cotnpren. yo soy tao infeliz~ der que mis sufrimieutos 100n iodeci- -En eso estoy ,;e,gnro que te equi. bies; que he amado (y tí pesar mio, vocas. Segun entiendo, por lo que me aún no puedo 01lisu {¡ c~a mujer) como 1 has cli~~ho, el clou :.\lelcLor es un tu­un loco, como un demente; que por nante c¡ne vive de intrigas y se apro. esa mujer faba. y cruel he perdido !Í 'echa de las gracia!> y falfios halagos mi tínico amigo, á mi condÍI\ci pulo, ií rle la~ ija. para atrapar, como vil a rafia, mi más que hermano .... que me en. lo~ iu~;cctos iucantos que caeu en !illS coutrn.r1í en adelante u(tufrago y llOio redes. Una vez que les haya chupado 1 eu esta ciudad ; que ya soy indigno la sa.u1 re, es docir, ganado lo que ne. 1 1 de recibir las órdenes, para lo cual be cesita\~an tle ~11s vfctimas, los expulsan 1 ,-iviJo, he estudiarlo y be existido de5- y los despiden de sn lado. Tu pohre 1 de mi primera int'ant:in .... ~ciior ¡ qtu~ :uni~o se YeriÍ nu din tle estos dcspre.l 1 debo hacer? ¡Encerrarme eu el ~emi. ciado 'Y despedido. uario y vencer mis locos arrnncptes -1m cree a,;í vuesa wcrcoJ 1 cxcla. con la peoiteucia y el nyu11o? ¡Su. mó Ao que pieu~o, dijo conmigo mismo o,ta noche .... l>ll res. cou humildad; b teutaciou hl\ "ido to exrLgcms algo tu falta .... cierta. terrihll e, o.hrutuadorn..... E~a mujor meute que es muy "ffiHI en uu siervo tiouc p:un cu~aíia.r todAs las artes, to. c¡uo de!Jerin cousag~ar todos suR pcn. dos l04t cm•auto~. toda ln. hermosma ... sn.mientos á Dios ... pero e~ preciso, en ¡No d·'Y'~ el Mnto Rey David! i cúmo alguna épocn. de la vida, pngn.r h. deu. uo hnhil~ do <:aer yo, miserable y débil da de la hu111auidad: la virtud con- I10Jnhl'e! siste en vencer la,; pasioues terrestres -··~Taua. es la hormosur~ corporal,'' y no en carecer de ellao;. Jice Uie•'O ele Estclla, coutost~ el ~a- -Pero yo u o solamente no supo cerdot,e ;""" en¡rniío es no couocido de vencer mi pnsiou, ~ino quo me dejé los loc~os, y Uc~>preciauo de los snbiot; arrastrar ror ella voluntariamente; 'aron•~s." ¡'~o dice lsaíns: "Toda ca r­oo solamente uo huí de lai ocasione~, ue es heno, y tayú la flor, y toda su sino q ne las buscaba; no solarncute no gloria como la flor del campo 1 ¿Hoy consagré todos mis pcmamientos á Dios e&t:Í v rde el heuo y mañana e&lá &eco, Nuestro Seiior, siuo que hú mucho y cali~~ntan con él el horno 1" ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------- -- --- - ---- -- ----- ---- REVISTA QUINCENAL. 35 -Totlo e~, hu mi !dad ; Aud ré~, Dios te ha uutn. ellas. clado esta prueba para umweucorto de 1 que conliabas demasiado en ti mistuo. (Conlinua.l'tÍ}. S. A. DE S. XI ~~-----· LA MUJER. ( CO.S'l'I~ UAClO~ ). E lías Zaworn,so pretexto dt:J a1 o.n¡ afiar ;Í Sil hernmua, que cm íntima amiga de "Esocnlacoetrr- la única bija soltera que tenia dicho no, rnistl'rioso, sin nombre .... " H:ñor. \' ~in tmhajo ~;o hizo Ubnl(lo muy ami • • l{l)(j(l, go <1 o l , , 1 ' . 11 ca~a, ¡mes a DHI'I e e esta Clt'. Co~ los antecedentes que hemos ua. cnu~t:~uciu, mudiaba~u amistad co~ los rrado, haLráu cotuprendido perfecta. hijos de don Ella,. Eu efecto. car~ día. • 1 mente los loctores el 8eutido de la:; , 'Jrecia su estintacion por Aquella farui. palabras tle U !Jaldo al hablar :í su her. , lia, y bien pronto este sentimiento se • maua. cam!Jió en UUO nllÍ!:! tierno hlÍCÍa ]a SO- l Algun t.iempo despues del incidente 1 iiorita de la. casa. , 1 que produjo In ru ptut'a de las relaciones Esta, por su parte, le hacia demostra. del forastero con olla, Ubalclo empezó ciooes de distinguido aprecio; lo cou- 1 á monudear sus visitas en catia de Jou 1 ceptuaba como su mejor amigo, pues ---- --- --- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 36 LA MUJER. ~be~ de u un amiga á quien tanto ! Uhnldo Rímo!'l concurrió, uno de los cariño profesaba. l primeros, á aquella cita de la nmistnd ,Al pesar en ~u mente todas estas y del placer, y fué e~a. noche acompaua .. 1 circunstancia~, Uba.ldo se juzgaba el do do un jóven extrr.ño para la. sociedad hombre más feliz: "scNÍ min," se dijo, de la familia. J y reposó en esa seguridad. -Tengo el gu~to, dijo, cnn una de Aramiuta ~>e alegr6 rnuy de vérns ~ e~ns inclinacione¡¡ y afable sonrisa que 1 cuando comprendió elnfecto de su ber- sólo po~eeo las personas acostumbradas 1 mano para Preciosa. :L frecuentar ciertas reuniones; tengo -Al fiu, decia., es preferible empn- lel gusto de presentarol! á mi amigo 1 re u ta.r cou una familia como Jade Zn.mo. Leoncio del :\I:Lrmol. ra., y no c¡ue el loco de mi hermano vaya Desde aquel momento, Del )[,ínnol á enamorar~;c de alguoJ. plebeya vul. hizo parle de los contertulios de la fa. gA~ };'¡.;. tuyeron en protectores de la humani- LlPE 1'\ mu, que se puso al frente de 1 dad doliente! 1 una 6rdeu (llamada del Oratorio), la Bástauos recordar que en ese mismo cual se ocupaba. en socorrer á los po. 1 1 siglo existieron SA...~ VICE.XTE DE PAéL, 1 bres y orar por los desgraciados, y t..'\m. el funrlador de tantos hospicios, bospi- bien fundó uu hospital para los pero. tales, cofradías piadosas y de !11. institu- grinos a es validos que uo po1lian en. cion de las Hen'Mt?tas de la Caridad¡ contrar albergue gratis en Rorna; "' SAN JUAN DE DIOS, que se dedic6 Ú S..L." IGNACIO DE LOYOLA, el prilllitivo cre_a r . ho, spitales p, ara los p,o b, res de Es. , • E•l H ospt· ta 1 de 1a ou an ti s1· ma '1' n•m " J nd 1 pan&;, _SA~ FRANCISCO DE SA~ES, que en ftomadiv a.lborguo dur:.ate el Jubileo 1 no Vl v16 amo para. hacer el bten, con- de 1600, oo tres días no m&s, t~ 1 H_,oo_o , To:uo 1v. 5 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38 LA MUJER. Jefe de la Compañía. de Jesus; SAN maneciao en Europa pesando en la ba­PBDRO ALOÁ."STARA; SAN·ro Tmr.AS DE lanza opuesta á la Reforma que procu. VILLA}."UEVA; SANPIOV,elPapaejcm- ra.ha. i'nvadirlo torlo, otros pa.!'aban á par, reformador de la corte romana; Africa ó á las Indias orientales, como SAN BENITO DE E'I!IOPIA, cuya. piel os. SAN FRANCISCO JAVIER, y muchos sa­cura. encubría un corazon de oro; SAN lían de España para evangelizar á los FRANCISCO ÜARA.CCIOI.O; SAN JUAN incJígena~; ele América, que entónces DE AVILA; los Santos j6vene-; ESTA- llamaban las India.'! OccidentnleR. :NISLAO DE KOSTKA y Lurs Go.NZ.l.G,.,\, y Desde que ¡¡e tuvo noticia. en Espa­otros tantos que no uombraréroos para. ña. de que el N ue\'o Mundo estaba po­no ser demasiado prolijos. El sexo feme- blado, en lo primero que pen~arou los JlÍno no se qued6 atra.s en esta. grande fteyes fué en mandar religioRos que obra de beneficencia: en España brilla. couvirtiemu y crü:tianizaran esas po. ba ent6nces SA~TA. TERESA DE JESUS, blaciones ignorantes é it!6latras. Los perfecto modelo como santa, funda- conquistadores laicos eran por lo ge. dora y reformadora de monaHerios; u eral duros y crueles con los indígenas, escritora de primer 6rden; poetisa so- pero es preci•o discernir, y no hay qlle bresa.liento, y á quien Re ha declararlo confundir á los buenos con los malos. cloct.OJ' de la Iglesia. Francia estaba De!lde la época de nuestra i od~pen. representada por SANTA JUANA PE der•cio. hasta nuestroii d ias, se ba hecho CHAN'rAL, la fundadora de la órdeo de moda en cierta escuela política entre la. Visitao.:ioo pa.r::~. educar la. juventud no!lotros, anatematizar á los conquis. femenina, que en su tiempo estaba. en. 1 tadores en masa, incorporando entre tera.mente descuidada. En Italia res. los militares y colonizadores á los mi­plaodecian SANTA ANGELA DE BRE- sioneros, tanto frailes como clérigo~, CIA., que creó la órden Ursulina; SANTA que vinieron, no lí hacerse ricoll y á M.áRGARITA DE R.~ VENA, la qne, ¡, pe. l especular, !lÍOO n convertir y proteger sarde ser ciega, logró reuuir una so. l á los indígenas. Como naturalmente se ciedad llamada del B1ten .Jesus para miraría con desconfianza el te:;timonio aliviar á los pobres; SA.J.'\'l'AS ÜATALI- Je historiadores eiipañoles con lempo­NA m; Rrccr y de CARDO~ A; SAx·rA rílneos, para apoyar nuestra opio ion no 1 M.umALENA DE PAZZI; SANTA ESTE- queremos citar, ;tutes de entrar en el FA~Ü DE QuiNZAXI y otras muchas j fondo de la nu\leria, 6iuo á dol! e;.rrito. ~ i c rvns de Dios, cuyas vidas fnerou res inglesos, de aquellos que ~iompre 1 cjcr 1plares, demostrando qne en todos que pueden avanzar algo contra la He. los países y en todas las posiciones so. ligiou Católica, no pierden nunra la ciales, el ser humano puede bncer al. ocasion de hacerlo. gun bien á sus hermanos. "El Cardenal Jiménez, dice W. Ir- La¡.; 6rdenes religio¡;as, iostitui1las ving, envi6 en ]516 <Í tres frailes Je. pan~ convertir al pecador, ernu tao ou-~ r6nimos, escogidos por I'U celo y t.1len­merosas, que miéotras que unos per- to, para que trabnjaseu en remt>dio.r los abusos, instruir reli~iosamcute ú p~rcgrinos y á 25,00~ mujeres. Allí se ha los indíg_ena~ :y prolegerl?s.á todo trao­vJslo frecneutcmento a los Soberanos Pon ti- ~ ce. El eJerciCIO de su DliSlOU en Snn­fi~ cA lavand~ l?a piés uatur~ les marc)Jau Hin detenerse condeuamlo á grave~ penas á los que l por el cn.min1b que conduce al ctimen y los mal trqtaban, y dando ámplio:; po. á la. perdiciob. Por lo méuos, ~i ;íutes de res li los religiosos para que loA ci. era u tan desj raciados como abo1a, 11e vilizaran, in~truyéndolos en 1eliuion y hacían mil e!Ífuerzos para que no fue. moml cristiana, pues eut6nces s: creía ran criruinalles. Ademas, hay ruuchM que se deltia de cuidar de lu parte mo. tribus errantes de indígenas quo han rnl del horubhre, aun cou prefereucia vuelto á la Uarharie por falta de mi. á la material. l\3nsáb!lse eu aquellos liÍouoros que los instruyan, y hoy es. siglos llamados de oscuranl.ism{}, que t.Ln mucho néno!l ci vili~adoli quo en el espíritu debería de ser nutrido con tit:mpo Je la Colonia. •• flana.s' doctrinM, y que no era lícita. la. libertad de creencia, que hoy se cour;i. • Contá~~~~6,000 monaeterios y 600 ohis­dera indispeosa.ble para el adelanto de pados 5~ anos despuGSde la conquieta. Véaae la civilizaoion. Sucedía, pues, que en la obra antes cJ tatla de Rohrbacher. mnchos de los seis mil 1'1U>nasterw.~ •• El Obisp(l de S:mtamo.rta pide hoy al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - -- ---- t 40 !' ~1 U J E R . 1 r Lo~ primeros misioneros que llega.l (cooqui~t:u~) para destruir ú los indios roo ú Tierra-Firme fueron 20 religio. que e;..taban vivos y sacar ú los muer­f; OS f 1t'O desembarcaron en 5anta :Úar!:1.J to!! de sus ~>epulturac;." En eqa. Provin. en l."d9 con Oa.rcía de Lermn.. Los mi. cia los ¡,epulcros de los antiguos rodí-r. istlos de la Religion ÜILt,)Jica, que geoas son proverbialeR por lM r-icas 1 ' basta ent6nces habían venido á Amc. prendas <.le oro que encierran. El Obís. 1 : ríen, no fueron sino los capellanes de po hizo cuanto estuvo ú su alcance bs tropns conquistadoras que no tenia o paro. impedir que se vejaran ú los na tu. 1 el deber de catequizar ú los naturales. , rnles de su Obispado, y fueron ta.utos l Ln.s costas del nuu estaba u pobladfsi. los disgusto¡¡ que le proporciona bao Jos 1 maq, literalmente los na.turn.les hormi. l españoles, que dícese que ~fligido y ' gueabao por todas partes; era preciso 1 profundamente desaoí:nado, murí6 al tratar de civílíznr á aquellas gentes, y fin de pe~adumbres en 1536. los misioneros liO puRieron l.Í la obra.[ Entro tanto se internaban los mi~io- J Per<> In que los religiosoR hacían paro. oero~ en las tierras semi-conquistadas, lMrcr],s el bien, los conquistadora,; ocupándose en catequizar á los io<.líge. lo dc~baciau con sus crueldades. En nas y estrellándose contra los gober. tn.n•o <1.1e los primero~ dnhnn buen nantes civiles, los encomenderos y los j' ajemplo con KU caridad y a.boegacion caballeros <.le aventuras que procura. ¡ cristiana, los segundos con esparla en han no solamente apoderarse de cuán. mano recorrinu el paÍ'l y talaban y to oro poseían los n.borfgeue~, sino que ' despojaban IÍ los indígena<; sin que los los arrebataban á ellos y ú sus mujeres 1 detuviera oingun obstl.Ículo. 1 ú hijos para venderlos como e~clavos J No es este el lugar de ocuparnos de en las Antillas. la historia de la conquista y de los cou. No fué sino en 1538 que llegó á , qui'>ta. eu mu. chas aldea~ iudígena..q ; fund6 colegios 1 ~on_grc11o los mcd.ios parn cclucnr á n!gunos 1 y escuela• para enseffar ú los bijo!l de t~dlgt•Mfl de la. Gn •ó1ra en loY cole¡pos del los espaffoles y de los naturales. Des • .f.t~t.nd u y nnton7.ct•;wn para fnudar cntcdr11s · d 1 0 · L en qllo lo!' seminaril;t.as del Edlllllo puedan graclll. amente ~ b~spo oaysa era ·•prenrler los idiomas de loa indí:;enas. ~~~ persona demastado 1mportaote para ··auolllvs si su pctio·ion ha sido ntendida. permanecer en Cn.rtagena., y en \542 11 • Historia di) la Provincia dol Nuevo Rei- fué promovido al Arzobispado de Li- l r.o do Granada. . ma. Su sucesor fué un fraile jerónimo, , ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡- REVISTA QUI~CENAL. fray Francisco de Benavídez y Santa. V élez, &c., y aunque tenían la mision de ruaría, el cual no tenia ni la inllueo. convertir á los iudígenas iufiele11, "e cía ni los talentos del anterior. AJe. dedicnuan particul;uruente ú catequi. mns, la 1!poca de su Obispado fué 11u. zar IÍ los m:J.n~os 1nuisca.~. ya ~;emi-ci. sumamente augustioila, por ser nquellu vil izados, y descuidaban hastnnte la en que el pirata. Roberto Ba.al nsol6 1 reduccion de lo~ indios feroces y l'al. nuestra'! costas, continuando despue:i vajes de las costa<;. Comprendiendo sua depredaciones otros muchos ingle. ¡ esta falta, el Provincial de los do mi. ses y franceses, que recorrieron y viRi. nicano'l, viendo que no alcanzaban los 1 1 taron los puerto:; m!Í<> ricos de Hi~>pano. religio~;oc: que exi~;tino en el Nuevo , América, eu donde encontraban mu. Reino de Granada para nquelln iírdua 1 chas riqueza¡,¡ cou qué contentar su co. empresa, mand6 un emÍM\rio tí E-.paña 1 dicia. para que pidiera algunoli miliioneros 1 Los frailes dominicanos y francisca. propios para el caso. nos se esta.blecieroo en el Nuevo Reino de Gra.oadn, fundando conventos en S. A. DE S. Santafé, Tunja, Tocaima, Mariquita, 1 (Gontimwrá}. ------- VIAJES. RECuERDOS DE EUROPA• POR S. A. DE 1. gundo tanto como l10mhre p1íblico corno elocuente tribuno y brillante literato; • A la cabeza de h sociedad de han. los principales sabio!l de Alemania y quero¡, y de la la ari.>tocracia monetaria alguuoR hombrefl de estado de Rusia lle hallan los Rosthchild, lo~ Milla mi, ~;on de raza hebrea; el famoso poeta ! los Pereire y demas opulentos Israelí. Saphi?·, que murió hace pOl'O, se llama. 1 tns, pueq ca'li tocios los banquero& de bn. l,;rnel, y era jnrlío. MtJndel~>~ohu, Me. TII Francia y de toda Europa son tle~c eu. yerbeer y Rossiui eran i~raelitns; las dientes de los hebreo~. brillantes cantatrices Pasta y Orisi p~r. CoM\ rara l E"tn raza ha re~isti.Jo teneceu á la misma ram ; ca~> i todo!t los RÍO dc!!tnejorar ni perder su tipo y re. cantores y músicos célebrea descicnt!cn ligion durante tantos siglos; y á pesar de la familia de David, y ca el arte de tnotac¡ persecucione!! y degraclncioo, dramático Rache! lo!! repre11entú glo. conPerva siempre una grande influencia riosnroeote. en el mundo, no solamente por sus in. Pero volvamos á nuestros salones. mansas riquezas, sino por su valer en La raza hebrea, que se ha conservado la política, las artes y la lítt>raturn. tan bella e o casi toda~ lnii unciones del Entre los hombres de estado con. mundo, ha degenerado eu Alemania y temporáneos Soult y Massena (cuyo en Francia, y no les ha quedado mús nombre verdadero era .Manessa) en característico que los ojos negros y ra.s. Francia, Mendizúbal en E'ipaiia eran de gados y el pelo negro y ondeado; ade. raza judaica; en Inglaterra se hao diR. mas, han perdido otro rasgo típico: la tinguido Dir.raeli, padre é hijo, el se. codicia. Su opulencia no es antipática, • Eztractoe de artfculoa publica4os eD ••· ríoa periódícoa. --------~-------------------- • Y hoy es el Ministro do Eatado que go­bierna á Inglaterra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ ----------------~ · 42 LA ~IUJER. porrp1e han sabido ser caritativos, des. bajo la condi~iou de nct:ptar {¡la mujer iuteJc;.;ados eu mucha~ oca<;ioues, FÍen. que la representa. do clul!ños de ca.-.i todas las empre:.as Eu los salouc~ Je los banqueros todo civilizadora-; europea~. el que pneJe preseuta.r!-ie bieu ve~- En aquellos rnaguíficos ¡;aloues, ha jo ti do e:; fáci lmeu te admitido. E o sus espléndidastecbumhre~,ypisnudoulnu. bailes y fiesta!> pi~;;nsan rnús eo la cun. ,Jísimas alfombraR, viveu lo:; deseen. tidad que eu la cunliclad; se trn.ta de di(~utes de los auti~uos 1nercaderes y qne sus ~alones eHt~u colmarlos, y qne u~utcros de otros ~>iglo,;. todos ~a.lgno ofuscatlos con el lujo y el Allí no !>e oir:í coover~a r h l os hom· e~pleodor. En cuauto al ear:ícter lnO­brell cutre,¡ ~ino de cupunes, empre~as ral de esta !>ociednd, es muy ~emej~otc dejutocarril, explotadoues de minns, al de la aristocracia moderna. La al ti­de 1JI·ésl•W~ é Íniii~uificuotes, !;Ucede que los j6veucs que huu permn. que reproseutan u o d()tc; nliéntras que necido alguo tiempo ou Pari~; vuelven están solteras obedccou cioga.•Heute 6 lÍ RU pRÍ~ con el onpíritu y t!l corazon su madre, y no picn«n.o eu haeen;e pervertidos por In \anidad y el cuten.,' a.ruables ui e u permitir que hahle su dímiento por e¡..pectúculos y lec tu rus cornzon; ellas sabeo que su faJOilin les corruptoras. hus~;nrii el espoqo rico, tal vez júven IY (6 viejo, e~o oo importn) que le,¡ puede con venir mejor; viven e o el el;tn•lo de La ~:ocieda.d n:'Í mncua, hondado¡:;a. cris:Hidao;; si stj las dirige la. pnhbra y hospitaln.ria de Parí., es la que so coutcstau con mono.;íln.bos por miedo de encuentra en los le qué carácter tienen; pero n.p(nns turaJi¡,taij, viajero~, &c. Acostumbrados roro pon sus cadena!:! y aparece lamMÍ- :\ .. er recibidos con respeto y boodnd en po~n (e;; decir, se casn), se comprenderá sus lejanos viaje.-; eu po:; de un dato si e-; tonta. 6 espiritun.l, lmonn. ó rnn.la. bistúrico, de uu hecho y ó veces de un Niuguu homhre pued~ saber ~i nue Sil sue11o, ó en busca do uua planta, un 1merte t'i u u ángel ó á uu demonio; to. molusco, un in~ecto ó una piedra., ello~ das tioneo poco má>l 6 mt~uos el mismo 1 eo el centro de Jla.ris recuerdan la bos. aspecto indiferente y usan las miswne pitalidad recihida en lo,; paí~es que han · frac;es convencionales; lo que eu suma mcorrido y acogen bien o.! extranjero importa poco, puesto que pMa los pre. que quiere beber eu las fuentes de la telldientc!i la mujer es un apéndice ciencia.. indispensable y el matrimonio es un Casi todos los hombres importantes contrato en que ganan una fuerte suma Je esta. sociedad bao sa:ido de las últí. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ______ R E V 1 S T A Q U I N C _g N A L . 4:3 l ma'i escalas ele la plebe y se han eleva. couocen .Je,de há mucho~ siglos, se de. c.Jo poco á poco hMln. la posicion que grndnria, auoc¡ue sea muy rica. oc u pan hoy¡ po-,ieion i ndependieute .Y Eut re In r(l'isil)cracifl. m01lana. se completamente separada de la t1 ivia.Ji. hacen por el iutere~ de fllgun empleo dnrl de otros círc\do!-l, La ari.•doc,·acia. valioso, r entrar :í no:\ familia. ~in del talento es la que ri~e ·allí, y el que ' inflnol.Jciñ. en el pe>der es de!leender. desea in~trnirse hallará materia almo- Entre la c~risfncrctcirt ?rwnclrtrin el c.Jaute para aprend~r. 1 dinero y la opuleucia es el único m6vil En e~os ~alone,; ~e encnentran todos de los matrimouios, y el que tuviera la los sabio<; que hn.u tenido parte en la 1 ridiculez de casnrsu con uua pobre pa­obra del progreso, en la in¡;truccion f'arin por in~on~ato. p!Íblica y en el adela.utn.miento moral Eutre la ctristo~¡·aci(r clcl talrmto los y físico de la humanidad; la preocupa- 1 matrimonio-; ron~ultno el valor el el ta. cioo del dueño de CMa se coutme á leuto, y In. Academia hace en ello!'> un ha.cer bablar á eneJa uno de sus amigos lgrnn papel; hé aquí el motivo: ~i uo de lo que ~abe y ha e\tudindo; aceren j,'íven desea llegar al objeto de la nm. Ue Jos paÍses r¡uo ha recorrido, 1-IIS CO'>- bicion ele todo ¡;nbio, es decir, á ~;er tuudu·es y naturalezo., en fin, de todo 1 miembro del Iustituto, su primer pea­aquello que puede derramar luz en el snmiento es buscar apoyo,¡ y qué mejor e;unpo de In ciencia. protecciou que In que pue,Ja darle una Las !'OJioritas no son cris.ílillns, cuya 1 1 familia influyente, y eo cuyo seno se úuica ocupncion es e~perar un Lovio cuentan ntlO 6 dos miembros do In Acn­rico : todas tieueo iostruccion sólida; demia? A.,íJa, intriga>~ matrimoniales modales naturaJe.,, y ca.dn cual conoce rodean á IM hijas de los que di&ponen :í fondo nua cspecialiclnd artísticn : <.le algunos voto~ eu el Instituto. Como 1!,ta se ocupa en cultivar flores (si ~;u ~e vorá, sea eunl fuere la dase de lu p:ul re en bot:íoico ), y cuida de su jardín socieuo.d e u Francia, los mn trimonio.~ cieoti'tlC':uneute; la otra posee mrísi. siÍio ~e hacen por al~uu interes iude. mos p:íjaru<:, J conoc.:e el temperamento pendiente de la simpatía; pero hemos que uecesitan y el alimento que se les, uotndo que en ln.sot·iedad de los snhios debe dar; hny •¡ni enes se complacen e o ~e oncuentmn frecucn temen te nH~tri. piutar con veracidad los pai~ajes rna. mouios por flllWI',- p1.lnbrn, ,j m:í~ bieu ra\·illosos CJU6 S•t padre ha descrito, seutirnieuto ca~i desconocido en e.ste towaodo en sus recuerdos do \'Íajero lo país- pero lÍ veces Fe le re florecer en rnrís propio pnrn clespert:\T In imagina- el rincon del cornzou de 1111 ;;aLío como ciou y el intere~. Eu re~úmeu, entre In una plnntl\ ex6tica, y en aquella parte (ll'i,,foaacia dt'l talcntn cada cual tiene 'JUC uo ocupa 1~> ciencia, superior á to· obligaciou de sauer por lo tuúuos algo do eu él. con porfeccion. ¡ Por qtH: ha. y esta'! excepcione~? Las l!tlestiones más áricln.s y o~curM Creemos compreuderlo: el estudio de en apruiencw. se c.Jiscuten allí con aquel la naturaleza, ~;e:\ en el sublimo espec. espítitn chisto' de la hermosa tierra natal venid¡\, mi querido Joaquín~ (dándole del dnlce Petrarca J ul1·o ). Otro abrazo ú tni yerno ! 1 DoN JosÉ (con .fingido entusiaamo)- DoNJosÉ (turbado)-.Ah~señordon Ah: c6mo podría yo describirles los ~!ateo: (lo a&raza y dice aparte) : Su encantos, las bellezas y maravillas de yerno l . . arte que contemP.l~, las fuerzas miste­Uox 'Mo\TF.O (á Juanitaria u~ted su vida yentlo de fea; esta parte de la comedia no roo diversiou en , 1¡ue es incapaz do coru. Trm::JtCI.\ (lwciemhJ un c((Jli!.Jt!e)- prouderle ~ X o ~eas exigcHte, .Juanita, .Jo:v¡uin rlc. 1 Do~ Josf:-Sobrarú tiempopn.rn. ha. he haber ganado mucho ou su espíritu hlar de mi'l vil~jil', qt1erido ~:uc; imprc~io. 1 J Joaquín, lo he p~usnd~ mu?ho y .desea. nes de viaje ,~¡,;ntras c¡ne e~t(,n fre!l. 1 Jo su vuelta coHtmpa.ctencta. Mt salud cns .... Oh: dnna yo mtt cho~ mios de : es mala, el reumati~mo me molesta esta existencia monóton:\ y empalago. cunndo llueve, y uo puedo tampoco 8:1. por respirar un <.lia l>njo el cielo de o.!lolearme impúoemente; a~í necesito Italia .... Oh l el cielo de Italia (con 1 una. mano amiga é interesarla en mi~ e.mltacion) tan bello, tnu trn.sparente, asuntos, que me aynde. i Ya me en. t..'\ o hermoso, el que dicen que forma tiende l (le cla, cm·¡1'WS1Xmente golpec.i-; uno.. bóveda azulada sobre iotinidad de TO:'d'O 1 , •. ~ -- - _.. G Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --· _._,._ ·--·--~, ____ ~ 46· LA M UJER. palacios, jardines, templos y ot ros mo. Jo \NIT.\-Tal vez lo habr:l en el bo. nnmentos hi!!t6ricos, que tantos poetas tiqniu que se trajo ele Bogot;í, ¡pero han cantado, tantos viajeros han des. desda la enfermedad de mi maclrte no crito .... Ah~ Mbleme. u~ted de lapa. se ha abier to .... Dicen que es un c.xce. tria del Dante, del Ariosto .... descríba. lente sudorífico. iSe sieute usted mulo? me aquellas fiestas artísticas. DoN MA1'EO-Apura, hija .... y no Dox JosÉ (aparte}-Aquí, Josesito, hagas preguntas necial'. ¿No acaba.!; de lechar de su lomo escaml\. (Alto). Tic. oír q11e el tó es costumbre de la. ex. ue usted razoo ..... Qm~ espect(\culo! trr.ojería? Qné ríos, qué campos, qué columnas, DoN JosÉ (apm·te)-Ya por lo mé. qué capiteles, qué estatuas .... Varia!i nos tUe libré de la presunta novia. {Sa. veces visitó el teatro de la Escala en 1le Juanita). R.omu .... TmURCJA (enturumpiéndole)-La ESCEXA XI. E<~cnla en Roma: Entóuce~ el libro qne act\.bo de leer falta á la verdad, DoN JOSE, Uo-s !'!fATEO, TIBURCIA. ¡)lle!-to que así se llama el magnífico Do!( JosJ!: (ti. Tihv?·cin)-i Y qué teatro de Milan. puede hacer una per~ona como usted Do:s- .Jus:B (tu?·bándo.se )-Queria h<\. en este campo 1 bla.r del teatro de San O:írlos.... 'l'muncu. (con afcci(fcion) -f>mpi. ' TIBUR.ClA-i ~o está Sao Cárlos en rar por el buen tono y la ¡;o<·iedad . 1 '¡N iípole'i? Dox JosÉ-¡ Y nada már; 1 Dox .Josf.: (más tw·bado)-Efecti-1 1'IBURCIA-Leo mucho y bo~tezo vamente .... pero como lo más grato rn(\s! para. mi corazon eran las bellí~imas Do~ MATEO (con imprtciencia )-No pinturas oo los templos, allí era donde lo baga usted caso, Joaquín, esta niiia pMnha las mejores horas de mi vida.. es una mentecato.! .Tt:A~ITA-i Usted estaría en Snn Do:s- JosÉ (BD-l]YI'Cn.didn) -i Cómo Podro en Roma siu duda? mer,tecnta l Me parece lo coutmrio .. .. . T>o~ ,JosÉ-Por supuesto .... la ma. TJBURCL\ (con tono dolm·irlo)- Si, ravilla de la criRtiandnd! A-,í como así dicen aquí que lo soy! ~o ~oe r;or. San p¡~blo en París, la ~ueRtra Señora. prenda usted; pten~an que soy loca j de L6tulres y ... Y.;::_ (tose). . porque amo la poesía, porque gozo con 1 Dox ~ATEO-~ mas, no sean Jtnpru. lo bello y me urrebnta el iJeali1;mo! dente:., no le Lagan tanta'! preguntas St pretendían que fuc~e soez y vult!,~r, al pobre viajoro, que estará con halll. ¿por fllll: me dieron una educacion bre y fatigado. culta! Do~ Jost (flpm·fe)-Ah: respiro,¡ Dt•~ ,JosÉ (bajo ,¡ ella )-Decidida. pues ya no E:abia qué decir. ~me u te usted ost:\ aquí fuera dtl su ale., Dox ~L\TEO-~Hndale prep:\rnr lo. mento; c~ta a.tm6i>fera matar{, su alma merienda á Jonquiu: chocolate con e:ensihle y delicada: 1 arcpa y caruo asada.. 'flBURCIA (en el 'mismo tonn )-Gra. ll JuA~ITa-Ya lo debe traerJo~efa ... cias 1Í Dios que al fin he ha Iludo ú un pierda cuidado. . sér humano que me comprcuda; es. DoN .Josi; (111X'l'lc)-L'1. he ele poner te sení mi coo:.~telo y mi alÍ\'ÍO en me. e u conflictos para. veo! arme u e lo m u. dio de mis tribulaciones! choque me fastidia. la Juanita . . .Alto, con aÍNl gmrc). No se tome usted el • ESOE~.l. XII. trabajo do.ha<:e~me traer cboc?late; yo , JOSEFA co-s OTJtAII srnvrRNTAs- Do!i oo tomo stno te: en el extranJero es la 1 JOSE - Do~ MA'l'EO y TIBURCJA. bebida que se acostumbra. 1 1 Do~ ~!aTEO-Té! .... No sé si lo ha. 1 (Las sirvientas ponen dos velas so-! j tmí¡ah, Juanitat ' b-te1tnamesa-EntraJosefa, con un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------------------------------------------_-_---_ :~~~~:· f RE V I S T A Q U I N O E N A L . 47 pocillo de huinteante té, ,-odeado de ca?'- y o o yo. ; Ni me han visto siquiera.! ne asada y AREPA de maíz- La ot-1·a Serii mejor uo interrumpir tao intere. si?·uienta lleva un plato con dulce y san te coloq•Jio .... pero, no, véamos qué agua en, un jat-ro de plata). dicen los dos. JOSEFA (á don José)-Aquí le mao. TrnoRCJA (á Juanita)-Quita.: allá, da el sudor mi señií Juaoita. hermana! que hueles á humo como si Dox JosÉ (1·ecibiéndolo)-Perfecta. salieras de la cocina. mente. (Apa?·te). Oiga, i con que té con J UANIT.!-Es la verdad, de allá veo­carne, a·reprt- y bizcocho de 1naíz 1 ja.. go (bajo á T·ibm·cia). Pero en tanto tú mas ~;e hauia. visto el té en tan vulgar no pierdes el tiempo. compañía! Ttl3URCL\. (hac-iendo un oesto)- Dox MA'l.'F.O (acercándose)-t Está Yo:~- ... bien preparada la. bebida? ¿Necesita. J UANITA (tÍ don J osé)-Mnchos me. a.lguoa otra. cosa l ses bao pasado, Joaquín, desde que us. Do.N JosÉ-Estú todo muv bien. ted y yo estuvimos Rentados por la últi. (.Apa?·tetoma?ulotmsorbo). Qué té tao mavezeneste sitio. iSe acuerda usted infernal!. ... Sabe á cucarachas! que fué la víspera de su viaje 1 (José está sentado en un sofá. al Do~ JosÉ-¿ C6mo no me be de acor. lado de Tibu1·ciay conversa con ella en dad Apuesto 1Í que usted no recuer. voz baja, en tanto que dm¡, Mateo sepa- da cuántos meses hace. sea y lod •rwim desde l/jos). JUANITA-He contado los dias uno DoN MATEO (apa1•te)--Eo realidad, 6 uno .... y la prueba de lo mucho que Juan ita tiene razoo! Joaquín ha cam. ha tardado la teogo tan á la. vista ..... biaJo tanto que oo le hubiera conocí. Dox JosÉ-¿ Cnnl es la prueba.1 do. (Saca el1·etrato y le c01nprwa). SitJ JuaNlfA-Que la hija Je la vaca. embargo, es el mismo del retrato, aun. cari-blanca, que usted dejó chiquititn, que .... ec fin .... lo que resulte Re verá! está abora. criando un teroerito pinta. (En ulia voz á Josefa). Cu11.udo haya 1lo que es uu primor .. mafíu.na, cuan. coucluido de t.oma.r su refre~co el ca. do In traigan á la corr:~.lcja., ¡;e lo be de Lallcro, prcpúrale una cnma en el cuar. enseñar. to de lo!! hné~pedes, pues e¡;taní cansa- DoN JosF: (con ind~t'cJ'Clwia y si. do y querrá retirar~e temprano. guiendo con los ojos á Tiburciu, que JosEFA--La l'eñorita eu persona os. leuanttí,ndose 86 sienta con aire 1·omán-, tá haciendo arreglar el cuarto. Y ella fico eu, !nteanaptí di.~tu?•cia)- Sí, i eh l (.Aparte). Mi prototipo em \lo j (Jt¿anita, al nota?' la convm·sacion bona.'!o, por cierto, cuando se fijó en es-confiden, cial cn.tte 1'ibu?·cia y su pre. ta muchacha. 1 sunto novio,sc ?lW?tijiestachocada. Hu,. .TUANITA-l Que decía ustetl? 1 1 ce ctde-m.an de uolve?·se ti sali?·,).?e?'O 86 DON JosÉ (bostezoando)--L Yo ?.. ... , 1 . vu.elue y va á, senta1·se elt el sojá ctwm nada. á don, Josú). JU.!NITA--Como que ustecl e~;tú fa!'- 1 1 JU&YITA (afra?·te)-Decididameute tidia.do ... , Pero le daré una uueva :¡11e , : parece como si Tiburcia fuera la uovia le gustará: l11s semillas de pasto in. 1 J 1 ------------- --·-. ------l 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -----~~---~""··- --~ --~~ ------- - ~ j¡----¡8 L A :M U J E R ·. - r 1! gl~s qne me mand6 bao uncido, y ere- JUANITA (suspimndo)-El no era 1 1 ceo que es una maravilla: u:sí. ... y esto es lo que me duele! Le 1 Dm;:.JosÉ(bostezcmdo)-¡Quée ... co. de~cooozco enteramente. Ya no toma sn a ... a ... l l\Ie ... a ... a ... alegro! in te res en lo que hay en la hacienda, 1 Do~ }IATJ!;O (acercámlo~e)-Noto nico la vaca cari-blauca, ni en el pasto que usted está ca.usado, Joagllin, y inglés que deseaba tanto acli!Dntar 1 querrá tal vez retirarse á dormir. aquí: • 1 DoN JosÉ (bo¡;lezando)-Lo coofie. TlBUROIA.-i C6mo piensa!', Juauita, 1 so .... Hice hoy una. jornada larguísi. que una. persona recien llegada Je E u. :na ... (..d. parte). Esta niña. tieue el don ropa se ocupe en semejantes uiruieda. 1 de producir un ~opor invenciblE.>. des~ Eso seria absurdo .... Con razon JUANI'l'A (aparte)--No estaba fatiga. que tu conversacioo parecia.fa¡;tidia.rle! 1 do ni tenia sueño miéntras que habla. Ju..u;ITA (con d·i$gusto)-Yo le ha.· 1 La cou Tiburcia! biaba de lo que en un tiempo le in te. Dox MA 'l'EO-V eoga usted ad, que resaba .... Pero ~;i ya. no soy de su gus. yo lo llevaré ú su cuarto. to, Lien se puede ir con la música á otra Do~ JosÉ (despicliéndose)-Aunque parte ... Mas aún, bien puedes encargar. con mucha pena, el sueño me rinde: te de él, si ú bieo tienes, puesto que pa. buenas no~.;hes'l'iburcia, buenas noches rece que le conoces sus gustos me. Jnanita: (Aparte). Por cierto que me. jorque yo. (Sale). 1 <:;~.co irme á reposar. ¡ Quú faeon la TIBURCIA-¡ Juno a! J nanita: ... Ah 1 1 que he tenido en las últimas u os bor.as! me deja .... no quiere oírme .... De:;gra. ¡Qué af¡\nes, qué fatigas, qué tormen. ciada de mí: 'l'odos me riñen, todos se tos. (S,tle cLetms de don .JI ateo). creen dueños de mi pobre porsoua, y no Et:iOEXA. XIY. o 1 'rlBvH.CIA, JU.A~l'l'A. tengo libertad ni siquiera para poosar á mi modo. Oh ! bendita li hartad, i cuán. do te acordarás de la suerte infeliz de b.s wujeres para venir á emaucipMlas? 1 TmuRCT.l-Ah: Jnanita, tu novio es uu hombre ideal! ¡Qué couverl;acion tau nmable, instrnctiva. y amena! (Se clejct ccter sob-te el canapé con ele. saliento). l!'lX DEL PJUlfER ACTO. ACTO SEGUNDO. Lo. misn:a dccoracion. Está amauecicmlo. ESCF:~.a. I. chucha me 1111 cocautado. (Suspi?·a). 1¡ D J 0 S E Qui::.iera dc¡;pedi rme de ella .... expli. 1 ° N • · carla mi conducta. (f)e acerca tÍ una y ' Dox .Jos{~ .(sale po1· la pu n·lc~ J.oj W, 1 otl'a 1>uel'lc~ y esctu.:lta ). Oigo pasos. i Si i.=,¡aietl'da an1lando de puntillas y t1·a. llel'á ella? .... No tnll Es don Mateo. tun.1'u de nohctCIJrn~ido)-Uf.. .. 1aa~ta (Ocult.aloszcmutNos). ahora á nadiu he ~ucontrauo .... los pa- 1 ti os y corredores está o desiertos ..... .Apt ;¡.~:; nchtra. el dia.. Si lograra esca­Lulhnne l'Ín c¡uo lo notaran. (Se acet·­cn á tu~ sofá y saca de alli los zarrut. 1 1 r 1'08 11 u e lu~bia ocztltado cwmdo llegó). , ...;iu embargo .... quisiera, ver por últi. 1 1ua. 'oz ú la preciosa Tiburcin. La m u. 1 - ----·-------- ESCENA Il. DoN )fA'l'EO, Do;o; JOSE. Do~ MATEO-Me alegro, Joaquín, el verle lemntado tan temprano, lo que prueba que la fatiga no le ha h~cbo daño .... i Qué tal noche 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. líl~-.=-~----~------~ . ~.......___ - - ·~ ----t RE V I S T .A Q U I l\ C E S A_L_. ___4_ tl . Do:-; JosÉ-~Iil gracia"': DorlllÍ co. Do!\ ~lA.TEO-~[c ltnhla u.,ted de unn 1 mo u u príncipe. (.lpw·lc) . .11n.1Jito tlc~!.(rnc:ia de falllilín, ¿pero de qué fa. 1 viejo! milm halda usted? Do:-: ~1.\.TEO-Ya que e~tarnos solo~. D1JI\ JosÉ (aprtrlf)-Aprieta: Si oo qui~iera que habl.,,elllo~> los dos ele cier. teudr{ familia l tos n'unto~ primdo" ... (Sr ..;ienúw). Do!' ~IATEO (con .:~crie~lad)-Rcpito, Do~ Jost (np•trle)-.\.•¡uí fu~ Troya.i Juac¡uin, ¿de q111: f:uuilia h:l!ola u~tt::d 1 Dox )L\TEo-Explíqnetne, en pri. Do:->.TosÉ-¿Cómo,uondiviua.u~teJ? mer lu~ar. ,.,¡las úlLuua .. ~ reme~as di:! l(.lpm·le) .. Je~us me ampare l quiuR su vcndierou Í1 huen precio. . , 1 ,l)o;.. )LiTEO:-Sení do Ht he~man.n l Do~ ,JosÉ (t•wl.Hulo )·-¡ N o le e.-:cn b1 C'unneu, ro u q u1ou hnce tantos ano~ n. , 1 e~o con todos ~u~ pormenores? 1 ñÓ n~teJ? 1 Do:-; JL\TEO-Bí. aceren de las ante. lJn~ Jo!';f{aJXII'le)-Respiro: (.1llo). rioro~. pero deseo saber ¡.mrticularrnen. Sí. ~>ciior, la cann es de ella. . ! te qué rusultó de la quina amarillrt Dux ~!ATEO-¿ Y qué lo ha :.uced1do que del,eria \'euder uuo, día,; tíures de {¡ 1n boudita IH!Iiora? 1 embt~rcar!-e para a.t:il. 1 lJo:s Jot~É-P,mlió á un uiño, y .. ·1 Do~ .TosÉ (azuo·tc) -Misericordia! Dox MATEO rso-J1fl'CHditlo)-Uu ui. (Altu). f:>i tengo tau Ul!dt~ memoria~ ... ño 1 elln ? ~;u yo? 1 pero debo tener el npunte por aquí (Se Do~ JosÉ-Pue!l . .. . 1 bwicsÍ: ( tul'ix.!.do)-¡ lJe cuál ele rneu á :.u edad l Teoin más de cincucu. la~ ro me;.:\!\ Je atiil que mstod me mau. ta niioo; cuaudo enviudó l 1 dó quiere c¡ue le b:lble! l>ox JosÉ-~le mtilico en lo dicl10. lJ.J~ ~1.\n:o-¿ J.:,tú usted delirando? Dos )LiTEO ( rietH[cJ)-J:l.: ja; j~: ¿ UuáuJo le be rnaudauo miíl! l doiia Gármeo.... Poro ha~jO 1nal en Do~ ,Jos M-i EntónCI.!H quién 1 rcírmo puesto que perdió m prole. J)o~ .\1.\.'l'EO-Puos &u socio, porsu. ¿Eso lo dice! puosto. 1 .Do:-> Jost-Sí, ~¡cfior .. .. al snlirlc Do:-> J os í:-Sí, !iÍ, por>-upuesto, mi lo, dioute~. (A¡xtrte). Iu~pírnme, génio socio. (.lpurlc). La 'itunciou se e::.t:í ha. de los emhu~t06 i cieudo rn:ís y m (~.., apurada, i cómo ~al- 1 Do:-; .MATEO-Válgame Dios: .... So. dré do ~emejante horeugcual? ria el Aute- Crillto ~ .... Hizo bien cu Do~ .:\lATEO-¿ Qué tiuuc usted, que 1 morirl;c. ostá tnu di:.traído y meditabundo 1 J Do!:-! JosÉ (co1~ 1~tiste1·io)-Y no so. 1 DoN .JosÉ-Distmído oo .... afligido. ,lnmcuto ha tooido el'o. pena., sino que Do:-; ~L\.TEü-i Por 'lué ! ~o murió su segundo marido de re.l J).) ~· Just-Uoa del;gro.cia de fa.mi. pentc. lia que acabo de saber. Do~ ~!ATEo-Pobre hombre!. .. i No Dox ~hTEO llOt'jHt:ndido)-¿ Acaba se ItaLia de morir? Ji:.,to me ha dejarlo 1 de Mher nquí? lelo .... Doña Cármen crit1ndo á los se. DoN Jost (mostrándole una carta)- tentn L... 1 A.yer me dierou en el corr~o (en J:li ei. DoN Jost (ahogando la ?'Ísa)-Y va) uua carta, y babia olviJndo leerla nhora me suplica c¡ue hagamos las basta hoy. (Aparte) .. Cuáutas mentiras paces. _y_ e ~r...,n~b-u. s..t. ..e . .$.,~~-o-~~rt_o..u.__uos-tra_s,_o_t_r_os_~_ __n_ o_~·_MA_TEo_-_I_ Iú_g_ala..,s.·.- usted ~ •: ¡ ---------- ___. ____________ _____ _ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---. ----------------~~-· 1 ( .----·--- - 1 50 LA MUJER. mento, ~í, señor, vale la pena.: ; la sc-~ñaoa, ~eñor don JonquinL., t Ya tie. ) ñora es un fenómeno l nc ensillada la. mula? DoN .Tos.É-Pieu~o escribirla ah oro. Dolí Jos};-Es verdad: .... Se me fi_ mi,.mo. 1 ~u raba que estnria en donde mismo lo DoN }fA TEo-Primero venga usted dej(: nyer cuando llegué. ~ouruigo y le Reñalaré Jac; mue:, JOSEF.\. DoN Jos?: (rtpartc)-Vuelvo IÍ re~pi. rar! (Se pone á todtt pri.~rtlos zam.ar1·os y c~r1·e de una pat·te á otra en busca de su foete. Lo encuentra y se le C0{1, lo recoge y cae el.~O??ún·ero ). Mi foete: mi foeteL ... maldito sombrero~ JOSEFA (núránrlole con ctwiosi­c. lad)-i Para d6ude es viaje tan de ma. una cerca. j JOSEFA (s01·prendida)-No eutien. do ... (.A~>arfe). ¡Si se la querrá jugar ú 1 la !o;eiiorttn.! (..A.lto). i Qué si~oi6ca ? ... DoN Jos}: (en voz baja)-Haz lo que 1 te pido y oo preguntes¡ te pagaré un 1 peso, dos, tres, cuatro, diez ..... : Sí, se. 1 . n- or, r) 't ez pesos.•. .. ,1 .• JosEFA (con ?'·ccicntc se la 1 qutere JUgar a tUl scii(( .Juautta, con plata u o me com pru.n ! (Trata de i tse ).j ! DoN Jos}: (detcniilldiJla)-Escu. 1 chaL ... E~ tu mujer me va á pet der t 1 1 JosEJ.'A-Dt{jeme usted! (CO?·rr ó la 1Hte1·ta y empii!zo á gritar). Mt srñ1'1'0t-'ion) - :Mal. dita suerte! ESOE~A Y. l JU.\~IT.\, J11SEFA, DoN JOSE (J:N \IN l lllNCON). 1 Ju.\~IT.\-¿ Qué Rucede, Josefo.l j .TosEF A (acalti'l·adlt)-; Qm~ ba de hU­ceder sino que el uovio ~>e nos quiere j escabullir siu decir "ba:;ta luego~" l .TuANI'fA-Qué oigo!. ... ¿Joaquín, 1 eso es verdad 1 DoN JosÉ(tu?·badi8imo)-Yo ... yo ... JUANlTA-Esos a.pre,.to!j de viaje:. .. Su tnrbacion .... todo me prueba que es· cierto .... JOSEFA-No l>uede negar que me estaua ofreciendo uua. miua. de plata. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------------- Í REVISTA QUINCKN-Á.L. á!-¡ _p_a_r_~__q u e_le _a_)_u' _d__ns_e_ _:í _e-sc_a_p_n_r_- s-i n_q_1_e1 1e o que re r~ei ~.. .. yo no 1o d~ tengo ; -1 a lo vteran.... pnertn e~ta nbJerlll .... pero SI era pn.ra DoN JosÉ (adelcutf,{niú>se)-Ern una hacerme este desaire ¡ ;Í qué vohió 1 chnnza, .J uanita ~ nua inocente chanza! (Prorrumpe 1m llanto'!/ srtlf' cm•¡·ie1t chauzac;. DON .TosB(ycndo fra¡¡ tle ella)-Vál-1 DoN Josf: (con, hu.mila.ad)-Perdú- game el cielo l veo(!a usted acá, le diré u eme usted, señorita .... le explicaré ... que yo no ~OJ .... Pero no me oye! .... ,JuANITA (inte?-rumpiindole)-No Se fu~ .... ¡.;o me faltaba sino hacer llo­uecesito de explicacioues:De~deque le rar ií esa pobre niffa~ ví ayer, noté que usted era otro. (Sen.. .To!>ra'A (s'tlicncl() dcfras de .Jurmi- 1 túndosc y ct¿/n·ién'TlNUACIO~) . . \ RRIA- Et~po&a de C:cciunn Pctns ; fa- p;uln·~ de la paltria, quo m:mchhan qno salie­mosa I>Or 811 lwroismo y :unor l'onyugal. Mn stari:m prontas ti In Jrir como ellos . . ¡.;tcouuna~~, l<'rióJicoH nltrn-rcpnblicnnos, CJon, •pte lo~ ~~~muH J•lll'~llos lo .debnm mu-impresuH con tinta roja, y tnvierou lugar <·ho, Y .IJUC 111 el y '"11 ann;;os hubw~cn uetado 1 cnalw b:mquetcs, en lus cual el! so reunieron ' en Panli en la .EtpOti\ do la Comnnu, con mu­loR más exagerados socialiAtall franceses. En cho ¡::nsto hulmlrnn formado en las filas do 1 ' ellos se pronunciaron discursos que causan 1 aquellos rlcfen!ll~rcs de la Ucpú.hli~a. e11panto a toda persona racional, y en noo se 1 ¡ Pobre Fran :la y pobre Ro¡mbhca l 1 lo.vó uua 10anifestacion do aprobacion dirigida t;n tal Cl~mC1nCc:ln, miembro ele In Ollmara á lusnihilúta& do Rusia,- alcnt:indolos en la, de Diputadoe, ¡llronunció un tli8Curso algunos ----- __ , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -· ! 1 - ~;------- LA :;\[ U ,J E R . --~ l elín11 mns tnnh·, ••1 YIElt,_}:s~S~-~~-: el cu~\lcmnr~in eRt:t cJiRnlviérul;:.~ presa tlcl nw-1 1 1 dijo qno brinrl:lbn por· b emancipacinn rlt•l , tcrinl ismn 1111Í!I cxa~Prarln." 1 1 1 espíritu hnm~nn do totla ;:npcr~tirion. "~n .:\ p~qar el<• aquel n1al ~nC'ird fJil<' nqn,.ja :í 1 es, elijo, sólo por el gnRto do comer carne en la p tiria tic fiisnmrk, t•l movimiento intelcc- 1 j1111 día on qne I n~ católir·oR 110 comlctwn a J I tnal !'>' inmcnRn, pne:; Rc~un el mi>1mn antor 1 j ayuno ;.• :Í laR legumbres, que nns hemoH reu- RC pnblicau un AI"HIRniall,OOO volúmcnc>~ por 1 u ido n'C por di a, 1 te qtro nnR di,·or<"ÍaJnos pam si•:rnpre de la 1 u 1.800,000 p~giuaR por niio ó 10,000 por di a. 1 rcligion t·atólica ~ '' Aa!lnni nlllcho tiempo to: G milit:li'<:R; i ele uaúsicay do litcmtur.'\: tinteK do que llll horrible catndilml'l In arras- !i2 do pcdngngia .r filnlogis.; 17 c·ornerc:ial!'s; tr~o hast:\ el foncln de 1111 abiRmo do donde 1 1 t tlo agrkulturn; 11 11'! arquitectura y do saldrá, ó re¡;cncrado ú coruplotamcnto IIITIIi- carninoR •lo hicrn•: G d!' g-cns,:rafía, y ha!ill\ 1 nado. ¡ los carniceros tienen uno y lo:> peluqueros 1 otro. II Dubia hahel' tenido Jngnr en WicAbadcn una t•ntrc,·iMtu i111portante entre los Empera­tlorcs de A lernaui:\ y do .\nstria y In Reina ,~ktoria, de h en al pmbaLiemcnto depondení la paz ó la g11orra en .l':urupa. V lbl'e mndro tiempo c¡nc no no~< nt•up!lb:Hnos de Jns mod;ai\, re.: ro si ht!IJIIIS ¡.;n:lt1JaJu F>iltm­CÍO ha COIISÍRticlo ('ll l)lle Cll l'l:alidtui la 7111)1/a ha e~tado cnsi cRtaciunnriu, snlvo que•, día III por día, lnH trajes su hau itlu :tl1$i!1Htauclo, 1 1 hafita el 1111ntu de cprc ya ¡mmto I:.R 1lanuu; El Snuto Padre LC'JII xrn ha confcri•lo á nu pudran chr pu~o por la t•allc, y tcrulni11 al~u11o>< Obi~po11 in¡.:lc!~CI\ vodorc>l sulicicrl!cR que llc\'ar en po" ele IIÍ 1111 sirvil'lltc r:on uua pnm que hagan 1111 :LIT!'~ lo Ct•n la BCC(a. pro- j tahl:\ J•ara pa~ar los CniiuR, !'ero flc¡.:\111 cl fiiU­tcsta11tll llnmnthl]lll$r;;Ís/a, que desea vtJivcr ul , to de 111111 Cllcueln política, del exccsn del mal se1w riel catulicituno. s11r¡;e el bicu: [HIIIlto vcr,•rno~. IHIC~, qu<' fa- ! El ptt.1<. el nombre alP.I iuvonh•r de ella, el doctor Pu- Lo que kÍ l'R co11a :1\'cri¡;n:ulu qtJC so usar:\. e HOy, prufesor tlo l;l. Univen;id:ui do Oxfonl, por >e t< vit~toao~, du hilo clo 1 la~ columnu.s de la I¡;lewÜl cutólica Cll In- uro y e ~o ha•·cn de ra~o, de fa­El Empcr:ulor Guillermo ha cumplido lua yn, Cf•ll lilll'hts !'Ínlus que so ntnu dd•ajo do s:} aiios de edad, y goza do tun bucua H;alud, la U:ll h:l ó ~oLrc la c:rbell
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 38

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La Mujer - N. 10

Por: | Fecha: 05/02/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FEl DAN .l<""'UERZ.\.. LA M·u J E R. REVISTA QUINCENAL eXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, DAJO LA DIItY.CCIO~ DI:: L.\ S:t:ÑOR.\ SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. ESTUDIOS HISTORICOS :::;OHHI~ LA l\!UJJ<.at ~N I . u\. C I V 1 IJ1ZAC10N ( CO:S'l'l.N U ACIO:-i). LA ~~ U J E It A S I R I A . l>Jo:S I'tn:s del roiuado do ::::icmímmis la historia no 'ucho á meucioo:u el nombro clo uinguua JUujer particular. mento, hasta el ndveniwicuto Jo ~n­bucoclouo: sor 11 (GOü años A. C.) el Jos. tructOJ' tlul templo do Jerusalcm y cap. tor do los l l obrcos. ~ al•ucoJouosor }tO~cía una ospOl>a :í c¡uicu nmnba sohrcrna.ucra., llawa.da. Amitis, y ú IIL cna.l dah:q:!u:;to en todo. Un dia la oocoutró tri:;tc y dcscoutcntn al recorda t• los bosques de Mt pa.Íb rut­t:~ l In Múdin. JlnLiéudola preguntado el h.cy qu.; descoLa, ella contcst6 que pasar uu.'l. temporada en aquel país do 1 [nl,iéndose entregado los 1 oyes asi. rios l'ada. dia con mús desenfreno al lujo y :i la molicie, imitáronlcs sus súb. di tos, y las fuerzas y el vnlor ele la ua. ciou fuurou c.lcca.ye"udo grudualrnoute, hnst:1. ,¡ue bajo el rciuado do lbl tasar, Oi ro, rey de J>en;ia, se a podcr0 de Ha. ~ lti lonia, l'erecionc.lo la rnw. y el impc-¡ rio asirio, poco m(\s tÍ m.~uos cinco siglos tíntos de .Jesucristo, ~>cguu el historia-¡ dor griego Heroc.loto. CAI'ÍTCLO TEHCERO. LA .MtJ.I Elt PEl{.'-\A. su uiñoz. Bl Jtcy. que no c¡ueria scpn­m. rsc de ollu, la dijo <{UC "si uo po1lia Los habitantes úo J>e,-sia. ll:unndos permitida. que olla fuese~ los bosques, culos nnnles bíblicos J::lantiias, tcuiau los hos'Jclt:S \Oudriau ti ella.'' 1mncdin. primitivamente cofitlllnhrcs sanas y tnmcntc Nabucodouosor maudS c¡uo lo. monde.~ y su religiou era sencillo., re- 1 vautn.suu un cerro ú las puertas do la Juciéndo:;c á arlomr á Dio, lm sus ma­ciudad y qnc lo plauteru;cn do árboles ¡ oifosto.ciouc:;. Poro hnhiéoclosc dafutdo oriuutlos do la .Méclia, forwaudo un y pcn·crtido ésta, aparcci6 Y.oroas t.ro, 1 monte nrtifi•:ial bcrmo3Ísiruo. el legislador y profeta, el cual, sc~o .N o dice la historia. si Amitis •ptcdó nlgunos crítico:; modernos había p.'\Sa.­satisfccba. con el bosque que le forma- do su jm·entud estudiando Jos libros 1 ron {i costa. do enormes ¡;acacrificios y ol ho broos y las ley e~ do Moisés, cinco c'i trabajo do milla ros de obrerot>. seis siglos :íutos do nuestra éra. A con. :ru..llo 1. 26 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA .MUJER. secuoncin de este estudio resolvió echar Oma.í esposa de Bahamau, el rey tniÍ!; por tierra el sabcismo 6 culto de mu. pqpular de Persia., los adivinos predi. chos dioses que reinaba en Persin., y.· jeron que el niño que olla daría á luz restaurar y purificar la antigua reli. , Rerin la plaga del reino, y le condena. 6-rion. Instituyó, pues, un culto en el ron á muerte, desde úntes rle nacer. 1 cun.l se adoraba á un solo Dios, se Pero la madre no pudo rcsigñarse á , creía en un juicio final y en los casti- ver morir á su hijo, y mandó que no gos y recompensas de la otra vida, se- le mataran, sino que (como á :Moisés) le gun lo. mala 6 buena conducta. que se eclw.ran en una canasta al rio, cuidan­j hubiese llevado en este mtmdo. Pero do de que el vehículo lle>ase como ga-cumo prohibiese los templos y mandase lardon para el que lo sacase muchas que se adorase al sol y al fuego, corno joyas de >nlor. Un tintorero que lava. l emblemas de Dios que purifica y da la ba lana en la orilla del río, vió la en­vida, EUS sectarios acabaron por con- nasta, la snc6 y llevó el niño á su mu­fundir el emblema con el objeto, y jer para que le criase. El niiío creció adoraban el sol, la luna, las estrellas en la casa. de aque1los pobres y al lu~- 1 y el fuego. cerse hombre tom6 la carrera ue las ' La capital de Persia era Persépo- armas, en la cual gan6 mucha. reputa­lis, situada en el país más bello del cion. Su madre, que había gobernado 1 universo. A medida que se ci>ilizaba el reino de~de la muerte del Hey, le a1¡uel pueblo y c¡ue el lujo se entro- reconoció eutúnces como su hijo, Jo nizaba en todas partes, las costum. abandonó el trono y se retiró á la vida bres se fueron pervirtiendo más y más. privada. Da.rab, que así se llamaba el Su logislacion permitía matrimonios nne•·o Rey, no justificó los pronósticos entre hijos, padres y madres, y natu- de los adivinos, porque resultó ser un ralmente la poligamia. era la ley Jel excelente soberano. Aunc¡ue Omai no país más acn.tada. Aunque la posi- habin. sido guerrera como Semíraruis, cion de las mujeres era tau humillante, sí la imitó como amante de la a.r. que los maridos podían repudiarlas por c¡uitectura, embelleciendo con suntuo­cualquier motivo y matarlas si llega- ~os monumentos la fMnosa capital de ban á desobedecerles tres veces, las ' Pen-ia, los cuales aún en el dta asom­era permitido ser sacerdotisas y cuidar bran ú los 'iajeros por su magni1i­del fuego sa.graJo. Los hrcre-mes eran concia. tan sn.grndos qne se castigaba. con peno. La se!:;llllrla mujer persa notable se de muerte á toJo el que se a.treviese ú llamal,a :-:itum::\'1::, b cual, arrebatada mirar á una de la.s mujeres del rey ó á como esclava., babia sido llcva.rlo. al ha- ' la de un noble. ::->in embargo, las prin- rem del J::Jlta Chorns. Este soberano ~;e cesas de sangre real teoian el privilo. admiró al encontrar en aquella. humil. gio do escoger el esposo que •JUisie~en. de escbvn, no solamente una mujer Conducín.lal> sn padre á una galenn en henno~ísima, altiva y llena do digni. que estaban rcuuidos los pt etendien- dnd, sino que su talento em sobresa.. te~. y ellas mir;íoóoles, á todos entre. liento y más claro que el de todos sus ga.Lan una manzana de oro al que más consejeros. Sorpreudidoa.ute aquel pro­bs agmdaba.. digio (pues él, como todos sus contero- Entre las poc¡ufsirua!> mujeres persas 1 poráneos, croia que la. mujer no tenia que registro. la H ir.torin., !iÓlo hemos en. alma y que sólo babia sido creada pn ra contraJo dos notables por sus méritos, ~olazar al amo) la. levantó al rango de 1 aunque hable n.c1ucllo. do otra.c; que reina y la. entregó todo su cornzon.l se distinguieron como criminales y Shirene, sin emh:ugo, le dijo q'te jamas -. iles. podría. amarle, aunque sí le estimaba., l. 0 La reinn. Ül l.\ 1 qne gouern1Í con ty con esta diplomacia utmca Yista en. gloria el imverio pcrsadumutemuchos t6nces hizo esclavo suyo á su !'eñor.l aiios. Cuenta 1n. tradic.ion occcit.'\, un chado 1 uiiio de poco m;ís de diez alios que pa. -¡No he do estnrlo, Fcñor, cuando snbn por frente dclmurnllon, caballoro sn me ha notificado qllo jnmas he de en nua haca non ele mucho brio 11110 él voh crh á ver ? mauojnba con mao!;tría, tiró ln ril'ndo. -¿ Y por qué! os lo han el icho? do Sll ca!Jalgndurn, levantó los ojos y t Sn.hois el motivo que hny para ello! quitándose el lmrcto emplumado y orn. -No. sino quo ru·ía es do unci. piuáudoso en los estribos, inclinó ol miento muy alto, y que tiene que ¡~1.r 1 cuerpo y saludó con un:~. grncin supe. su vida como las estrellas, léjos do lo¡; rior á sus uiios, dicicndc con ,·o;¿ Í11ortc mortnlcs. y robustn: 1 -N o es por eso so]:unente, dijo el -María, María ! no roo ol'Viuc vucsa caballero, smo por<]UC, segun me han morood, mi !ioiiom 1 dicho, su madre lnzo voto de cou~- -Alonso, grit6 la niiia, promotís-l ~rarla á Nuestro Seiior Jesucristo, y tcis volver pronto! dcnlro de pocos días ln. llevarán ti un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 LA .MUJER. convento de Caast:lntcmcoteoculta) -lAl 1íuica. que un caballoro puede 1 yo no quise ahauuonarla, y mi madre pedir sin bochorno, lo. mnno de su permitió que me vinie.-,o ncompañÍLn­dnmn, In mano de ~aria ! dola. hasta quo vos, sciior, pudiéseis -; V6lgamo el cielo: exclamó el ca. llc\'arme al dw1ue do .Medinnccli, de-bn. llero. Y aiia.di6 lul-go: jnndo á mi 5Ci'iom con sn nodriza, que Los uiiios de este tiempo son ndmi. o:; la única quo conoce el secreto de ra.bles, y ya en vez de jugnr al toro y su nacimiento, en estn fortaleza. -- --- ---~----~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QU1l\CEN .AL. 2~3 -Decidmc, .. \ lon--illo, el futuro en. bnllero andante (dijo el que l-lllnmnba )fariscnl) deci(hne: ¡ no iban al~ums veces li vi si tnr á lo. nilia persoiJa!l ele fuera 1 -Como no 1 Estuvo á verln do11 ve. ces un cn.hnllero embozado hn11tn. los ojos. -¡ Beria ncnso nlgun hidalgo? -DeLia do ser de alto mugo, por. todavía. activo, á~il .v \Ívo, llamÍI­scncillns, n.unr!'JO las de 1.us cotupni1oros va;; e t T croando Arias do Snrn ce! m. !<;m pn.recian muy ricas y recanmdas de 111al visto en la corte do los Hcyo.c: Cn. oro y JlCtlrerín. tólicos, por hnher tomado mm pnrtc -~\ h l exclam(Í el compaiicro tle muy nctt\'t\ entro los adictos ú la prin­. Alonso, va nomo queda duda L ... ¡ T~a cec:a .luana, dunmte las guerras do su. voz del éaballoro era particularmente ccsion, ll t¡uc ~>O fueron para que le lovautasen la prohibic1on acercando ha~ta dosho.cerso b tormeu­do salir de Zaham., cousiguiéndole un ta encima mismo do nquelln. alnwuatln empleo en lugar mtio; adecuado á las roen. y llova.r el terror :i todos los co­incliuncioues y al r:Ln!!O que tcuin en- rozones. tro los hijo~tlalgo do Castilla. T.os l•abitantcs tic Zaharo trataron .Algunos dias (iutcs el Mnrisca.l llltuin di! desoir aquel estrepitoso ruido oru). recibido en 1:\. guurniciou de la forta. t:índose en el :foudo de t>US estancias, lez:\ á un honm.do vizcaíno que lo re- y el Alcaide y ~-oltl:tdo~ de la fortalrzn, comendaron como valiente y fiel :1 tod:t creyendo quo uo }lOdia haber m1.1jor prueba,Attien llevaba cou~igo uu11 J.or. Jcfensa cont m los enemigos que la fu. Imana y una niiía, 'luc í-sta habia criado, ría dcscucadeuadn de los clmmmtos, 1 y •111e por 6rdcn superior debería. pcr. so retiraron ó dormir tranquilamente, maneccr en aquel nido Je águilr\s n.l. dcjnndo s61o tm centiueb eu el más gun tiempo. };n l:t compañía del yiz- ulto torreon quo defendía la cntmdn cníno iba el uiiío .Alonso Je Ojcda, de la ciudndclu, de donde con facili­originario do Cuenca ~ hijo de un Lneu dad unn t>ola arma. potlia tenor :í dis. vocino de esta ciudad, destinado á ser tanc:ia un ojPrcito culero. comlucido á :-)ovilla y puesto ó. sorvi. El centinela Pr:l jóvcu é inexperto, cio ,lcJ duque de ~fedimweli. Aprovo. supersticioso é ignornnte, y mil cuuudo dmndo la circunstancia de la llogucln so oncontró solo en aquel sitio y so del vi:zcaiuo, tí quien uomhr6 ,\)caidc 1 vi6 r,lflc:Ldo de u un oscuridad ('rofuudn, de la fortalezn en su lugnr, el Mariscal iluminada Jo mw en r.\to por los fuor­resoh ·i6 ncompaiiar :í :-5el·illa al niño tes relárupngos que lo cegnb:m, sinti6su .Alonso, esparcin;o uu poco, respirnr,tau at~rrado r¡uc :;e ap:ut6 lle la aher. otro aire nH'nos ulo\a.do y visitar, c:ou tura por doutlc hnhin tnirauo h(lcin tJI objeto que áutcs 1lijirnos, (¡su nuti- ufuera y pcnnanecioí Íutnohil, prc!i<'t do guo u migo el du•l'll' don Lnis de C'ercb. 1 uuo de 1\r¡uellos tenores }l6uir.os qua (Í Asf, puc..::, hnbia emprendido ol :Mo.. \CCo:> :;ieutc hnst.a el soldado m(IS \a. riBcal aqucll::~. jornada muy contento, lcrc;;:>. P:necínlo oir ruidos cxtrnños Hevúndo~e una parte de los soldados en los muros exteriores y como voces consigo y liiu pensar que faltaba á su y com er>acioue::; eu ''P:G Laja, é itnn.gi. deber, porque dejab.l on in fortaleza nó que hs ánimns de toJo::; los que uun. rnuy corra gunruiciou, IJieu q11o lu~hian mnerlo dcfondicw1o In. fortalc-1 crn cosa snl.Jidn 'luc pnrn. gttnnlarla za haltian aprovechado el desónlen 1hl haslaLan unos pocos centinelas cuando los elementos pn.ra vonirJe :í m;ust.ar.l estaban lo;; cristiano:. en completu paz Amcdrcutado cerró Jo, ojos y pcrma­con el Moro. l>ecíasc por otro. parte ueci6 tan coufuso y anonadado, quo llO que ){uley-Hnzcm 110 tenia ya in ten- \'ohió en si sino cuando sinti6 n su cioucs de guerrear, puesto que s6lo lado el crugir tic armas y se vit'Í ct•rca. pcu:;nbn en lo::; deleites y la molicie do de bultos que de nin~una manera do uno. Yidu regalada, por la. cual ha- eran impnlpaLins . .Abrió la boca pnra 1 hin. al.tn.ndouado complotmnente la ca-1 dar el grito de alarma. l>CTO áotcs Jo rrem de las annru~. r¡uo ~:Llic ra el mtuor sonido de sus la. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUI~CE~AL. --- ------- bios cay6 pasado de parte á parte porl pam llevarles como trofeo á su capital, la cimi tnrra morisca de los enemigo .• \ eu donde le aguard~ban sus s"dbditos que se habían aprovechado del descui- con palmas y regocijos en honor de la do de a guar01cion pa.ra escalar los victoria sobre los cristianos; citaudo & muros y apoderarse de la-; dominantes sus guerreros en el lugar m&s abierto torres y explanadas de la fortalez::~.. de la poblacion para. desde nllí dispo. Al ruido dtJl cuerpo armado que ¡;e ncr la m&rcha á Granada apénas rom­desplomaba sobre el pavimento, los sol- pi ora la luz del dia.. dados die ln guardia que estaba en las Pocos, poquísimos fueron los cristia. cercaní.as del torreon salieron corrieu. nos c¡uo oyeron aquella 6rdon que les do, medio dormidos, á averiguar lo daba b. vida y les condenaba al cauti. que sucodia, y se encontraron rode.."- 'ierio ; ao;í al llegar la luz s6lo encontr6 dos sinr.ultúneamcntc por multitud do un grupo de mujeres y niños medio guerreros que lo~ atacaron tan de s~- de.snudos que temblaban do frio, de bito, que todos quedaron muertos s1n nuedo y llorando, y que procuraban haber }Jodido le\'antar la lanza ni dar cubrir bUS carnes con los jirones uo sus el alt\rwa. roto:i ve,tidos y ropas eñor, do los pn. Hnzern, gmude~ fic,tns, jlr,t:tl>, caiías moros ...... ! y zambras en la Jcliciosa ciudad do -Bien hecho~ .... . ¡y esa niña os Gmunda, y <.:uaudo sus habitantes tu. tU) a ·¡ Yierou a viso de '1 u e so ncorcnbau las -No cs .... Pero, oh: señor: ampa. lme~tes Yenccdoras, muc.hos de ello~:> rnd 1:\ más c1uc si fuera mi a, JIOrquc C$ :;nlieron á las pucrtns do ltL ciudnJ ú Jc alto rango: rc<.:ihi rles con gritos de alegría. Si u -¡ C6mo ~:e llama? embargo, cuando pu~icrou los graundi. l. -.Mnríu. nos sus ojos cu los cautivo~->, nhogáronso -¡Quiénes son sus pac.l rl.'!s ! los gritos de contento y nlcgría ~en uno -Es un secreto..... . de Ji;;gusto y uuinm;,'\l compns-ion, -Habla! pues llcgal.Jan aquellas infelices muje. -!\o puedo. re, (pocos fueron los hombre::. que ha. -lrub(cil! Lo mando YO: hinn tomado vivos) cusi Jesuudas, sin l.t.\ mujer lm.j6 la cabc:t~\ y no con. calzado, ensangrentados los piés con tostó. las piedras dol camino, ues(alleciduiJ -::llujcr: te pesa la C'\ÍStencia? algunas de futíg¡¡,, Je sctl y de hambre, grit6 el irascible mou:uca, poniendo la y llevnudo otras su11 hijos 1nuertos en. mano sohre h empuñadurciíur; y, aiinJiú llorando la iu- tos do alogrín lliU('hos unísicos, y las foliz, yo hnbia jumc.lo uo descubrir el mujeres ntropoll:uuu los gunrdas para secreto jnntas. ofrecer bebidns y nlirncutos :Í lns cnu. -; Jurnisme por vuestro l>ios cruci. tiYns, recibir e u &us bnuos :í los nifios ficadu, dijo el moro, quo lo tfUO mo moribu11do, y llorar con las que Lnbinu ncabnis de llecir es la purn 'erdad! perdido lo suyos e u el camiuo. 'l'odn --.. í, cxclnmó ello. Jc,-notnudo la ca. mndrc comprende el dolor de otrn y bez.."l: lo juro J>Or mi sahaciou eterno.; snbc compartir con ella ¡;u Jtena. yo orn la doncella de confinu~.a do In -1.!1. crueldad n• pagu. <:on la cruel· mndro de ln ni1ia. l'odroill obtcucr un dad! ~xclamú una \OZ cutro la multi· gmu 1 escattl si la. dojuis la '1c.ln! tud. ¡Ay do Gruuada, do ~us mujeres -Bieu, dijo el ruoro, os tomo bajo y de sus hijo~> l Agmudud la. \cngaxna mi ¡•rot Pcciou. Jo los cristianos! Y 'oh ir udose ú los suyos lll::mJú El Rey, que esperaba un recibimiento quo dioscu abrigos á aquella unrjer y brillante, comprendi6 ~;u falta. al notar 6 In niüo., y que las coudujru¡cu con el silencio orniuoso quo rciunLa en las cuidado y gmndes wirnruiuutos hasta calles do Granada, y tornó la via do Stl prO]•ÍO palacio de Grnnndn, pues de la Alhambrn enojado con liU pueblo, todos los ca u ti \(J•s rescn nba aquellos }>ero sin acertar !i castigar aquella frial- }Jarn. sí. dad que le oprimio. y hcbb:l. como un 1 1 pre~entimieuto de destlichas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. H. E V 1 S '1' .A Q U l N O E N A L . En tanto continuaba resonnmdo por entrando hasta la presencia mismo. de! }aq calles y penetrando en loo alcázn. Mulcy Hazem: zares y mezquitas el ceo fune to do In -Ay de Granada~ empezó lÍ gritar. voz de u u viejo alfaquí llamado .Mnccr, L:-. ha beis perdido, rey impnHlonto: que recorría la ciudntl gritando con Znhnra v ~us cnutiYos son la suerte fi. acento conmovido y profundo, c:omo Je. gun:uln de Granada! Devolved Jos cnu­remías sobre J erusalem: ti vos n los cristiano~ y no coutinucis Ja -Las ruinas de 7.nhara caer .ín sobre guerra contra lo:; re)'ell de Castilla y nuestras cabezas ! Ojni:'Í miomta yo ! .\.rngon! Pero el 6nimo me da que ol fi 11 y ncn- -Sacad ~ este eneri!Úmcno de aquí 1 bamiento de nue~;tro seuorío c:u Eopa- grit6 frenético el Rey. Sacad lo y matad ña es ya llegado l íi e;;e alfaquí do mal n~iiero ! Confusa y ntennduln poblncion, hom- RoJearon al jeque loo;; guardia!! del bres, mujeres y uiiíos salían tlo sus l!cy y ~·ncáutlolc fuera de lt\ ciudad lo bnbitacionc!;, y siguiendo los p::1sos del intimaron que no volvie8C, si no qnerin jeque formaban un coro do go midos y perder In. vida; ptte'> ellos asumieron exclanmciono.c:; do dolor en tomo suvo, h rospon . .;nbilidnd de dejarle en salvo imploráudole que no continunn1. daÚdo parn. no descontentar al pueblo quo lo voz á sus predicciones, ~iuo qnenl con- consideraba como santo y profeta, pero trario procurase con sus omcion os upar- no le n~cgurabnn la vida 81 se ntro\Ín. tnr do ellos In c6lorn. del ciclo. n untra.r de nuevo en Grauntln. -N ndn. puedo por vosotros, (]ecin. el El rey moro Jesprecití por igual los san ton con a:c;pecto do iuspirn.do. ! Llogtí aviso~ del jeque. la opiuiou de su ¡me­la horn de la dosolo.ciou: Los alc:'Íznrcs blo y los consejos de sus ministros, -y se desplotul\rÚn, los homhrcs dojnrúu uo ~olamonto gunrd6 los cautivo> sit•o esta tierra do boodiciou eu mnnos do que mandó preparar inmedin.t nrnentc ~us cncmigog 1 L~ mujeres y los nifios nnn. expcdícion contra Castellar y Obe. acabnriín su vida en el cautiverio \' ln rn, y dn,;pach6 mensajeros ú lns nncio. dcsolnciou 1 Los príncipes !,O humilla. MS aliadas do Berbería iuformúudo)ns ráu y el cristiano mt'ts m feliz cutre no. que yn hnbia. empczndo la gucrrn. con­sotros scrú en-alzado como el mtís po- tm los b:irbaros cri~tianos, y pidiendo deroso rua!.(naw 1 .Ay do Grannfla que auxilio para mantener intacto e) reino no ha querido continr en Alá sino en do Grnunda y el triunfo do la religion su orgullo: Ay ele Grnnodn, In bella, de Mahoma en la Península. la rica, 11\ roluptuosu y deloitnb}¡-,! Uua vez que hubo recorrido ln ciu. dad el jeque subió /í la Alhnmbm, y S. A. m: S. (Continuq¡·ú). CURiOSIDADES. Dioo~e que el hnilo lo invcnttí Cun:. m miNe, qno no ~e intn:•dujo en b sacie­tes, en Oracin, lfi31 niios A. C. L09 <:ríe- und curopra hn.-ta el aiío 1:~ do esto <~if;lo, gos fueron lo:; que primero iu vc11taron dícese que yo. esta.!Ja do moda en el St~lo el bllile ni son tlo la músion, y lo iu- XIY on Italia, r en un libro do oquoll11 tradujeron en la escena drarnútica, ~;egun época lo llaman "Ltl gmn maravilla pe­dicen los eruditos. I..os bailes mímicos se librrosa nacida en los infiernos.'' l"egurn­pusioron en moda en Roma 22 aüos A. C. monte por pcnenrsc así desapareció pnm Los bailes nutiguos eran muy monótonos: renovarse en Alemllllia al priuci¡..iar esto y acompasados, y más pllrocinn coromo- siglo. Eduardo Fouruior dice que yn se hn­nias solemnes que una divcrsion amcnB. bia inventado lapolka al fin del siglo XVI. ------------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 228 LA MU.TER. DESPEDIDA A LA Slt:ÑOH.I'l'A J. R. DE LA .13. en su r¡ear.cso á lir.nncia en J8úS. J~{;DITA. ----- Dichosa el ave que á su nido vuelvo Despuca que cruza el proceloso mar, Que ella no i¡;nora curínto precio tiene ])e ~¡u pradera la consta me paz 1 Ya combatida por furioso viento Supo lo que és la negra tempestad ; ÜJÓ mu(;ir el prolongado trueno Y ha Yiljto al m yo del cenit bajar. n l.Jió del mar el agua siempre amarga, Y sollo:rA'\tlllo la tornó á beber, Y su11pir6 vor la vertiente chra Quo tautull veces apagó su sed. l:orguo j ny ! del mar las nltar!erns ondas h11tán mczclndaa de salobre h1el. ........ . }>ero feliz la cándida paloma Que su ¡rrndo y su fuente torna á ver. Tú cual esa nvooilln, tú dojMt<', Tr1 pobre celda y ht homlito altar ...... Mas no lloros Justina, llios es grande, Y tu santa mision llennsto yn. Vuelve á tu patria y á tu dulce nlbergue, Y cuando lójos brame el huracan Pienso, Justina, en mí, qnfl tántas veces Qni~O~. ----- GALERIA DE MUJERES VIRTUOSAS ( CO:s'TINUACIO!\ ) . PARTE SEGUNDA TIPOS DE MUJERES DE SOCIEDAD. Empczaroruos por Rosa Fcrrucci, el tipo 10ás perfecto do )u doncella cris. tiana de :>Oci~dad, cuyo cjcm¡>lo debe. rin ~on·ir do norma ú todas lns j6veues I ROSA FERRUCCI. que desea u seguir con seguridad por el Yn. que en los anteriores bocetos he. camino de ln. verdadom ,·irtud evan. mos plOCHrndo delinear el cnrflctor do gélica. la mujer virt11osa en vnrins situaciones RosA FF.RRUCCJ ora italinua, naci. cxcopc:ionales de la vida, veamos ahora da en Bolonia. el 2 Jo .Julio de 1835, ií la lllujor virtuosa que no ha tenido bija de un profe~or do la Uuiversi. que sn.lir jamas de su hogar doméstico, dad de Pi~R. el doctor Forrucci .. , ....... que no ha nece~itndo hacer uso del ca. cuya espo~a ern mujet literata. Las rúctor l1eroico y ha vh·ido tranquila obras didácticns y pousíns de esta se. en el interior ele su casa, ¡;in verse obli. ñora. son muy apreciadas en Italia. gadn fi salir de allí jama<~; que nunca Las italianas han ei.to en todas épo. so Yi6 mezclada en In política ni en cas, áun en las rnús turbulentas y som. cosa nls,!una que llamara la atencion brías de la. Edad )fédia, mujeres aman. del público. tes de la instrucciou, intcligentc.s y de ---------·------- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 R E V 1 S 'Jl A Q IJ 1 N O E K A L . unn cducncion míÍs varonil ,. erurlitn.l do }Jrobnr qno In úoicn fuente del lticn quo en otros países de EurÓpa. Así, y de -la verdad O!'tlí on el roU>licismo. puo~. uo es c~lrafio que los pndrcs de Cuando Rosa tcnin de quince ti diez Rosa cuid1lran de In in~trucmon de la y seis mios MI mndrc rounia on su casa nifi11 al encontrar en ella terreno pro. dos vcce!i por r;etnnrm nlguoos amigos. picio en t¡nÍ' sembra.r. En lo primero con el objeto do leer por turnos y al en que ponsó su madre fut~ eu cll\rla acnso fragmentos de las "Uduyicos •· bneuos y cla10::1 scntirnienios re ligio. do Virgilioy de la.s" 1/i¡.¡fot•i,!B" do Tú. sos. A la ctl:ul do seis años lefa cornJc. cito, y explicar los textos. A todos sor. tnmonto en it¡diano, eu francos y en prendía Rosa cada vez que la tocaba alom:ln, y prefería la. lectura á cuul. su turno, con las traducciones correctas quior juego 6 Jiversion propia de su quo l1acia y las explicaciones que daba edad. A poco enseiíúronla inglés y la. (i cada fmse úun la más oscura. Su ins­tin, y no hnbia cumplido cawrco aíios truccion cristiana. ora do tal suerte cuando couocia ú fondo la geografía perfecta, que al tmtarla s6lo so oncon­antigna y lnodernn. Gustábala tauto el tmlm en ella. sUJna modestia, gran sen., estudio de la nrqucologfa que conocía cilloz y nn modo do ser tnn humilde perfecta mento ol orígon de todas las ¡modo decirse, quo no last imnLn ú na. familia~ itnlinna.c; de,;do el tiempo du dio con su saber : era olwtliunte y la Roma antigua. Aprendió dospuo:; !u amahlo con sus padres y superiores, y botánica, y habia leido cou pro,·echo en toJo tiempo su JH"Ofuntla y tranqui. vatins olm1s científica=- sobro di,ersn.s la piedad, su ,·erdadem cariuad con materias, puos su madre quiso quo fue. cuantos ,·oía sufrir, tiU carftctor igual y ra á las fuentes IUisrua;; de la cieuoin ¡ bené\"olo, iufundinn respeto y ~ruio en leía ou los textos ori!.!inale-: do Túcito, cuantos la. trumlmu. Ella oscrihin mu. Cicerou, Vi~ilio ~:•c. La historia anti. cl10 en su idiomn untal y su estilo em gua la nprcmli6 en H.ollin y en los nuti. Qomo ~u canlctct: puro,sencillo, correc­guos cronistas latiuos y griego.;. Entro to y cnúrgico. Aunque tcnin nnn alma los modl!rnos prefería. particularmente do poeta. uunca C!;Cribi6 sino ou prosa, á BossntJI y Fcxwlon, y sal1ia de me111o- poro :;u teuJencia ll 1:~ melnucoHn y á ria largos fra~uwutos do )liltou. :-\chi. In ruflex:ion hacinn IJIIO cada fmgmeuto llar. Klopstoclt, íutogramcnte llu mo. do ¡;ns obras parccioso uu poeuia ó uun moría la Diviua < 'orneJia uol Dauto, y ulogía. Amaba cou pasiou toJo lo Je.-;. dcwo los ouco aiios tra.ducia l1\ Eueichl grncinclo, desde los pobres y mondi­con corrcccion. gos ti quienes visitaba J>am llovnrles Uomo la E>Cíiora Ferrucci oducnba. sus ocouomíns y lo que ojnbn do ~.u;. mnas suíioritns en su casa, Hosa nyu. tnr ou su tocado, b:~stn los pajarillos dalm mucho on osta faena, y la clnri. errantes y desamp.'lmdos dumnto los dnd v lucidez do sus cxplicnciouas lln- fríos del invierno. Cuando 'cín en nl. rnabán lo. ateuciou do cuantos In oían. gun cementerio un sepulcro descuidado, H ahirl traducido las Pa.Mdojus de Oi. so complncia en llevarlo lloros dicion. cerou, cou uotas que él la misma. csc1 iuió do: ''A J.: cuánto 1110 duole vor ttnn para. uclnrar el texto, obro. que destina. tumba ah,'\odoundn l" ba para. ol US<' Jo las jóvenes. Tcnin l Eutro la.s buenas obras quo ejecuta­el proyecto do co111pilar uoa. historia La nuestra italiano. desdo niiia, nótnse de la lglcsi:l. católica al alcance do lu.s una, digna de su claro talento y noble mujeres del mundo. Dcj6 grau número curúctor : enseiiaba á vnrins nifins po­de notas que había reunido con tal ob. hn.>s que no tenían con qué pngar mues­jeto, y so ocupaba do ello on la noche tros la gramática italiana, geografía y misma en que l11 atacó la enfcrmodnd fmnccs,yéstas, merced 3 Rosa, logroban que la. llov6 á la tumba. Su CSJ>Írit u aprender lo suficiente para cnscfiardes. C$encialmcnto religioso buscaba si cm- puos ollas miSlllas en lns oscuolns pobres pro en to;te mundo, porque se. ~i ncnso pueclo permanecer en la po- " Ulojan te felicidad t>eria como gozar siciou en c1ue nací, O>O me bastará para '' en la tierra. y en lu. humanidad do ser feliz : pero sen 1·ic:~ 1Í pobre, si '' lo c¡ue s,)lo es daLle OXJloriu.entnr en acaso puedo cumplir con mis deberes " el del o." como dobo, tengo seguridad de que OS- Al-iÍ Dios no permiti6 quo se cousu-taré contenta. mnm la uniou do aquello~ novios, como Por una mra casualidad, ti los diez y lo veremos adelanto. nue\·o afio, Rosa lie COIIIJn·ometi6 á ca- De la :;érie de carta~ quo :-e han co­sa. r¡;c con un jóven Jo L10rua, abogado lucciounJo de Rosa l•'orrucci, se han de profesiou, llamado Oalita.uo Orsiui, reuuido eu tres iJioums: on italü~no, ú que Jo toJo punto era el ideal de sus !'U uovio, y en frnnces y eu aleman, á 1 aspirncioues,- pues orn cristiano vehe. algunas amigas. 1 meuto. amante de las letra..s y en todo Ros.'\ escribía ú unB de aquellas, las 1 di~ no do su novia. • siguientes línea~, que todas lns jóvenes 1 Poco dcspucs de ~;u compromiso, Rosa deberían tener l'iempro presentes ún. dijo á su madre un diu Jo :;u cumple. tes do ele!!Ír novio: aüol;, llona de contento y nlegñn: "Tienes rnzou: lu.s j6Hlnes no do. -Ah! mawá, GaWauo os un hom. " l•erian consentir en unirse, sino á bro exccloute. Acabamos Jo convenir " homhre'i instruido¡; y nruantes del es. eu <¡IIC despues de casados, eu los dias " tuJio de alguna cieuCÍ!L ó de algun do nuestro. natalicios, en lugar de La. '· arte. ¡ Conoces estas paln.bras del cernos rnútuamente regalos que ~cdu " P. IJncordairc 1 'Jút.:e-11118, meriguad, probablemente inútiles, emplearemos " ántcs tic erdrf:¡ar vw·stru nwno á, un el dinero en dar limosna á alguna "IWHlb,·c, s-i él tiene cost~tmbrc de ·in­familia desgraciada: " cli?w,·sc ante fl olla,· clv Dios, y si Uu~uJo Un:iui visitubn. lí su uovi¡~ "la.~ IWOW,>~ <Ü: aqucf,¿ quin~ erdreya.­pa. sdusu lsoms enteras loycJHlo ou alta '' ?'t'ÍH la Vtu'sti'!G BC unen t'Qu,frecuert­\ uZ &U!i nutorcs favoritos, J.n!Jlaodo de " ttia ¡lllrct urar.' Lacordnire tenia m. &u vida futura ' la runuem como de- zou ¡ no es ,·erdad 1 " berinu crnplcnr"su tiempo parn. cumplir K o obsw.nte su profunda instruccion mejor cou sus deberes húcir, 1Jio, y y amor á la lectunt, Uosn jama, lefn lt(Lcia su prójimo . .Xada. de .~ecretillos sino aquello quo su tna.dro la )¡a\.Jin insulsos ni de iutcrrniuablcs con\ ersa-¡ rocomendauo, ncgáudoso ú ruimr si. ciooos eu \OZ baja, apartados dolresto 'luicrn.los libros y las págiuo.s que ella de };~ familia,- como si sufrioran de la hahia prohibido. alrrunn. oufennedau coutngiosn : lo que Eutre sus papeles so cncoutró \lll!L bC "coUluuicn.tJnn podir1 decirse Jclautc pequeña. regla. de vid o. lfllC recomenda. de todos. El amor quu J{osa Jlrofesaba mos tí lns que c¡uiernn perfeccionarse y á Gactauo cm la perfccciou de aquel cumplir con sus dcbores religiosos, so. sentimiento ospiritual y ''crlc que rara. alma es capaz de " \y or á Dios en toJns las cos~. experituuutar, segun )fadu.mn. de ~tai:l, ~ " Llova.r todo pousn.micnto y obr... quiou dice : "La. mayor parle de los auto el trono del Seiíor. '' hom brus y iiun un uútuoro iumeuso , •· Pen~;ar siempre: Dios me ve. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 LA MUJER. "Amar tiernamente la Rcligion y 1 piran á unir bajo el mifirno techo ú la lglcsin. Cnt6lica. dos nlmns igualmente templadas para " Unir sus obms á las do .Jesucristo. el bien y •JllO so aman snntn y uoble­" Gunnhr en su comzon un grnn mente, como vcrrlatleros discípulos de deseo del cielo. • .Jesucristo, es decir, bajo el nmparo de '' Potli r ú Dio~ la fe y la constancin Dio~ y en nombro t.! e la Roligioo que ' t.lo los mártires. les ha unido. " Touer una confianza invencible on Da remo~ a11uÍ alguno~ frngmentos de los efectos do la oracion. este admirable epistoln.rio. " ~ocorror á los pobres por nmor de Dios. ·• Vclal"~obrc ~í v orar. " Hacer el bien ;¡ todo;:; E.Ín cxcep- RosA i. G. ..\ ETA ·o. r;~, o do Abril clto l&SG. cion. . .. ...• Jnmnc; pod rt! agradecer -uficien- " Obedecer ú su padre y ~su mnrlre. tomento (. Dios, el que me Lubiese ''Sor sumi~a y d6cil cou sus maestro!':. proporcion:ldo In Jicha do q u o seas, " Co.llarso cuando se liiente mal 1 OnHnoo, mi guin y mi protector dn. humor. rnnte esta vida. N o puedo méoo:> que " N o loor u unen un libro sospccholio.: decirlo, y se lo repito frecuentemente "'l'eucr una escrnpulo :\ probidad.• á mi madre, pon1uc n~:í lo piemo y lo " N o hnbln.r mal do nadie. 1 siento en el fondo do ll)Í n lrun. A pesar " Creer siempre en el bien. do todos los defectos .~ imperfecciones "No tener jamas cnvi!lin. que me han impedido tantas vece~ por. " Pedir á Dios el dón de la hu- mnuecer fiel ú las buenas resoluciones milc.lnd. que Ein cesar tomo delnnto do Dio , " N o dc¡¡prccinr nunCA lns buenas tengo um nltn idea de lo que debe ~er inspiraciones que Dios nos envía una esporo cristiana y do los dohcres "Trabajar y estudiar con nrJor. con que dt::utro de poco Jc\•o cumJllir, " Elevar frecuentemente Sil espíritu que por eierto 1110 nt•)rrnrinn si 110 con. á lJios. liara con tnntn fe en la boudnd do lJios, " Perdonar todo :1 todos. que todo lo puede y •¡11c me nyndaní ".lluscar la feliciJnd en las ,·irt11dcs en rui debilidllu. Siempre le hablo ~ cristianas. mi llladre dol santo respoto <¡ue me "llncer lo que ~o debo y dcsc:u1snr iuspirn el sacmmento que varuos (Í re-. en seguida en la divina misericor•iin. cib1r, y to suplico le J>Ídns nl Sofior lns "'l'omer el pecado mús que In muerto. grocias que son ncccs:lrins pnm que "Pedir los sacmmentosdcsde el mo- me hagio.; uo sola- creado!. ..... mente e,; I.arn. lllÍ el eterno poder quo ~~do l:norn do 1Sl7 creó el cielo v l:l tierra, sino lr~ dulce ..... En verdad, Gaetano, es preciso mi:;ericordia ~JUO me hn dado tu corn.. que e;;tcmos siempre listos pnm morir zon como lo. mayor do hLs hencliciones. cuando y como Dios r¡uiom, y amán. :de Ma1n. dole (l ÉL infinitamente más que todo ...... Groo que nun,p1e no debernos lo de c,;te mundo tcrrcslH! que pasa teuer en m un un tipo dcmnsin•lo ideal. como nuestra íugiti va ~xistcucin. ~ ues. al cual ~ca imposible alcanzar, sí de· tm alma inmortal no ha sido fotmadn beriamos fartificar eu primer lugar el pam esta tierra, en donde todo O.<; brc. poder de voluntad. Cutdemos de que 'edad y vicbitud, y por eso nspira al éstn jnmus e iuoliuc al mal, áun on cielo. l,or mí sé decir que mu01ta 6 lt~:, co'i!l<. pequeñas. T•}ngnmos siempre \·iva, en oste mundo 6 t'n el otro, yo aquclln hcnnosa máxima do la lrnti.tJ. Riemprc ::.eré tu Ro:;.'l. en el amor que don: ··Si cada aiio de uucs,ra \Ída Dio-< couo o u ndi " corngu~rn.mos \IU defecto, cuánto mo. Cuatro d r " jor no seriamos: •• .. .'í, la fucrzn de lln carta 1 t voluntad nos el! muy necesaria, no so la. tnno do u 1t n , me u te en lns grandes pruckLS ~;iuo 1mero,; ~fntom ~ d 1 t:unhien en las pcqnefín.s. Allí cstú,lla lluvo n la tnml \ so~un pious;o, torla In virtud cristiana, fiebre n lliana, ~alqul: porfJUO ¡ c¡u•~ puedo t:ui' m~s ngr:ulahle mortal en lw.ha ) a (¡ Dio~ sino encontrar •¡uc nncstrn uo hacoo n1ucl o m· voluutad e:.> siempre conformo :í la tor -'fnuucl A pe lr 1 S u ya 1.. ...•. Jlio lle lll en e rm d lel llllll•• Mll:ro. Rosa b rnvedad au Un afecto '}IIO no se fundn.se en el sentía nepnmos al ménos anillo de compromiso, se lo entregó á neguir la huella. du los santos: b,t vuelo s11 madre pidiéndola. tJUe !:iC lo diese á· fuerte y ~;e~uro nos lleva.rú en pos suya, quien de hiera tenerlo. . . . . y cnaudo les veamos adelantarse sin Pero ¡¡mm qué insistir en de~cribir vacilar por esa vía, emprenderemos los tíltimos momentos de cstn virtuo- marcha no~otros tambien por d cauli. sísima doncella! ¡ Pa.m quó despertar no que conduce Mcia el objete supra. en nuestra alma horribles pen:u; á las roo del Eterno Amor." cuales no es po¡;ihle resignarse, sino El tipo de Rosa Ferrucci es el más con el n.milio de la. Divina Providen.l perfecto que podemos presenb.r á lar. cía 1 ¡ Qnt- madre que haya visto morir ~· sefioritas de sociedad, pues el Ejemplo ú sus bijus en toda la. tlor de la juventud elevado, noble y amabiUsimo de esta podrá asistir sin llngustia ú h1 muerte doncella italiana. es en verdad 1}1 bello de una. niña que l:J. recuerda lo que ideal de la. jóveo cristiana; y s, entrá. elb misma ha sufrido ? . . . . . . ramos las mujeres por aquella ~a seria El5 de Febrero de 185$, á las dos y lo bastante para. regenerar nue>tra. so. média de la tarde, Rosa c1ejó de existir. ciedad que amenaza disolverse, merced Aun no había. cumplido :?2 años'· -~ ... 6. la ignorancia y á las malas iruns qul\ { Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 235 cunden Rio ce,;u e ltrc nosotros. A la~ 1la luz de la inteligencia, y que In. ilu11. mujeres toca hacer amable el cri!ltia. 1 tracion no es enemiga de las verdadc. nismlao m6ditl\ de Ln. autom. -...----- LAS DOS REINAS DE CHIPRE CSIGLO XV). O U A D H O S D l~ 1:.. A T:l 1 o T O H. 1 A C H l P R I O '1' A. (OOS'l't:-¡UACION). \'III n nltó fuera do Plln y entrando por las puer- cer .. , ,,¡;acrificarse, eer dc..,gmcindo J······ tas del domicilio de C:\talinn, pPuctró Una intensa emocion interrumpió su hasta el snlon en donde Andres t 'ornaw comenzada fmsc, y poniendo la ca1·a entre ngnardaba IÍ que se pasase la médin hora ln..« manos trahí de ocultar ñ (. 'atalina su que hnbia concedido !Í su hija para qoe faz confusa por el dolor. reflexionase. -.\h ! l!'oscari. exclamó ella con amar- Despues de un corto diálogo con el re- gura, ¿ tú mismo decretas nuestra separa­cien venido, Cornaro escribió algunas I)ll- cion? ...... No to creía tan débil ! labra~ sobre un papel y d1iudoselo lo. dijo -Yo, sí ! porque doma.qindo sé que RÓlo qua lltJvarn nr1ucllo :í su hija, que le en la más ab.vecta sumision hay esperanza 1 agu:wdah:\ en Ru retrete prh·ado pam de reposo, y qno me 'horrotiza, Catalina, 1 darle conte;;tacion. la idea de lo que sufrir1an ~us delicados Terubloro:;n, llenos de lágrimas los ojo", miembros on la tortura y la horrible roan­la mirada \':l{,'11 y el dolor 1oás cruel piu- ~ion en aquellos calabozos helados, llenos tado sobre sn fi:;ouomín, Catalina dió un do anituales inmundos durante el invierno, paso adelante ¡~ara recibir á su noYio. y el espantoso calor qne reina en las pri­- Qné veo, aruod!l min ! exclamó úl al sioucs de E"tatlo, eu el verano . .Bl sufü­notar la clcs<:ompucstn faz de la donceUn. miento es continuo, de todos los momeo­-¡. Qné cs el;C papel? dijo ella con tes- los, y lo peor es <¡ne una vez que ~o ha 1 tándole con otra pregunta. penetrado en ello;; no lmy ejemplo de que -)ti ~cntoucia, '(·gun me dijo tu padre, se hayo. l'Oltado á los pre;os ....... ¡.Y podría 1 ase~rándomo qne ••stab.'\s libre para fijar yo acons<'jar que la mujer <¡tJe mós nruo J el tlin del matrimouio. en clwundo tuviera c.'o::. padecimiento,;? 1 -¡. Y en e,,e papel qué dice mi padre? jumas, Catalina! .. .... más bien me daría -E~t:.~.s pocas ¡mlabras, cnyo sPntido la muerte, si yo creyera que eso aliYinria me parece que no puede ~>er m:is fnvora- tn pena ...... l'or otra parte, no hn~· rmpe-! ble para mi, aunqne cstó. algo oscuro. iios que valgan cerca de los Jurccs l:iu- -Lecula>~ entónrc.~ : premo~, .v uua ~vez dado un decreto eo -·• Si, e.s lu ridu, ley<Í Foscnri: preci~o que l'C cnmpll'l , ... l'ara el gobier- }ío, fB In ,ti'U'rie. 11 la dPAr.•prrar.i(lll. no vcncciano u o hay ciudadauos, sino ins- 1J6ftÍ~ libre parn t'St'Oflt r rutre cwa •Í otra trumentos que :-o pone u eu moYimiento rostl," pam dnr rnayot gloriu tÍ la Hcpública.. -Infelices de nosotros ~ exclamó ella. ¡, QnJ podcmo!<, Jlllc~, hacer uosotros en Est:nnos perdidos ! . .. S , c¡uiere decir: este caso? Callnruos y :,ufrir; inclinnr­" obodoct•t' 11 hs 1ird(•nes del t:iouado : " 11011 ante la voluntad de Uio,. ...... 11n, "no ohedt•ccr, '' ~· en re1,ompcn~n :í ti -¿ Y nos so pararemos para toiompro ? .V á mí nos smnirán en un cnlnbozo para Oh ! Poscari, ¿ es posible que esto ~>ea siemprc, y l•icn snhcs si cu Youecia so Yenlad 9 perdona jnmas ln iuobod,cnc·in! -X o, Cnt.n.lina, no nos bCp:mnemos pl'lra -Un cnlabozo pnru ti, Cntnlinn! 1 siempre ...... Cadl\ vez que to encuentre;; -Un calnhozo, y 1:\ tortura para ti, en algun peligro yo e" taré allí pnra prote- FosN•ri ¿ pot!riu yo permitido? gertc; si necc.-.ims de mí me llamarás y al -J.:x.pltcate por Dios! ¿,Qué significn lllOlllento yo llegare : mi vida, lo juro, todo esto ? , mi existcuciu, mi peus.uuicuto, mi cera- Con entrecortadas palnbr.1s, interrmu- zon, mi alma estarán siempre, en todo pidns por sus lágrimas y solloz.os, Catalina tiempo y lugar, ñ tu disposicioo. Si e!lttís rofiriú á su no>iv lo que habia pasado en- en peligro, bastará hacerte saber quo me tre su padre y ella. hallo cerca paro que comprendas que estoy Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. nEVIST.A QUI:NCENAL. 23i (lispaesto ñ dnr mi vi do pam defenderte ..... .Annqno no me \'Ca". )'O te hnró !'nbcr que allí r.-,to.) ..... )li amor, Catalina, es mús fuerte que In de•grncin ! -úh ! Foscnri, el nmiro 1 do mi iufrmci11, es elr¡uo v~o :iquí otra HZ; 1 no yn el os poso du mi jn veutud ! Cunuto te ngmclczco y l'u:ínto te amo! ..... Jwro yo ¡;or« t>n ndelnnto e:>chH·a. de uu ror cruel y ¡;auguinnrio. ~· corno ho do ndivi'­nnr tu pr~lmcin, será prel'i~o que con,·en­gnmos en nlguun ~ciinl incquh·oca y se­gura ..... -.\le oirás cnutar, H'n en alta voz. sea en bnjn, In barcarola favorita tuvn v 111in. " Amor, ,.¡,, ,í nullo anudo amnr ]u.,.;lo~.tl. '' ..................................................... 1\IotOcntos de~pu01; Jacobo }'os<·nri, que tan ulcgro y crgui,lo hnbia entrado cu o! palacio Cnrunro, tmlin cabizbajo y profull­dnm<' nte tri~tc parn no volver jnmns tÍ po­ner los piés en nctuelln ruansiou. 1 lins so pnsaron en negociaeione~ entro el ddcgndo do Jnnus y ln Hepú blica ..,ere­oí sima, al cnho do lo~ cuaJe.., :;o decidió : In red do su diplomacia so hnLiB cxtnudido l'asi J•or entero sohro In deseada joya ; los ucgocios podrinn llova¡·. ¡;o :l cnl•o cou scgurid11d cnm plotn, si sc­guintl por el mismo c:unir.o que LMta en-tónecs bnbinn llevado su ogcutes: todo hnLin .rucedido tnl como so lo ¡,ropnsieron tlcsde el principio. Ya habiau d~tnbn sn.tisíecho, tnnto lntÍI! cuanto qne esta conquista so hnhin hecho JlOI' medios pacíficos y sin recurrir á In guerra ni al l'$r..ánd"lo, ~>in de~contoutnr 1Í ninguna na­aion amign o encmign, ui c~i !lomar In ntcneion do los gobieruos sohro l'Í: In cons­pimcion del viejo Foscnri contm Chipre babia sido muy feliz, lo- crlmeues l"e hn­lrinu ::.ucedido en nquélln nnturnl ')' sonci­llnmontc. El ,-enOIJo hnhin Jlovndo á In turuba nl rey Jnnu ll.0 y Íl la cspo;:n que le gohernnba ; Cnrloh, casnda con un hombre no tanto inepto eunuto sin energía, entregado á In molicie y (1 los plnccres, no h•uin familia ; los hijos dl• (A\tlllinn, l'i los tenia, serian de origen vc-uceiauo, los ilcgí- , timos de Jnnus :,o tmprimirinn cuando llega.."e In born, si aquello ero preciso ; en fin, Chi}Jre e;, taba casi en la. manos do los sucesoras del nncinno l<'oscuri. ¿ Y no so ,.o claro " }J8tcutc e¡ no Jos crímenes quo como l1owb~e do r~stndo hnhin pcrpotrndo Franci,co :Fo:;cnri Jos hnhiu pagndo ~u hijo tnu d~grncindo, y los cstalta t•xpinn­do su nieto Jncobo '! ,: Y aún so alcgn qne no cxi!>tO la ju~ticia divina? Para combatir U(¡uel error hasta ahrir nu libro do hi~toria, y á c:nda pnso oucoutmrcrnos ujemplos muy mit;lCriosos quo pruohnu quo lu ley do Dios e-tá eu todllB partes y quo olla es siempre lógica y 'ordatlcrn. Pero, so dirá: cuántos hijos de bombrcs ,·irtuo­sos no vemos dcsgmoindos ! l~s 'erdnd; sin embargo, ;, nos atrcvcrcmv d nscgumr q u o todos nuestro~ autepnsndos hau tenido una conducta ejemplar y mtncn han on-ndo? ¿ Cómo conocer sus ocultas faltas y J>e­cnuos '! ...... Así, pues, pan1 obrar bien, ~i no lo hocemos por amor do 1 >io~, dohcrin­mos Laccrlo por amor á nuestros hijo~. . S. A. UE S . ( Cvntl'nut~rcí). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l• ----- 238 L.A .MUJER. - ------- SOCIEDAD PROTECTORA DE. NIXOS DESAMPAH.ADOS. A l11s aoiioras Soledad Acostn de Sarn¡•er, Sil­\' cria }~apinosa de Rcndon, y aeiíoros M. Ancizar y Juan Obre¡;on. DtBTI!i'GUJI)A8 SESOR.\S y Sr:Ñ011E8: pronto acallados por la }liado.sa mano de la compw¡ion. Sagrada mis ion la vu&tra: formar após~ toles de la virtud y obreros del progreso, es cgutribuir poderosamente á verificar la regeneraciou e.spiritunl y social: cuya ne- Tu,·imoo conocimiento de la grondiosa ce.sidad imperio~n se hace 60ntir hoy para obro, y de que u::.tedes tienen el propósito detener ln.s masas socinles, y oponerles de dar cima á la realizacion de tan ::.ubli- una ·valla inexpugnable, que impida sean mo idea. arrebatadas al 'crtiginoso cáos que á AJilnudimo.s su noble objeto, y creemos sus plantas e.;tá abierto. que la organi7.ncion de un e"tablecimieuto Al recibir su estimnhle nota, nuestro de reconocida beneficencia, será el recep- ánimo ha expcrimeutndo una viva sensa­táeulo do la caridad cristiana, y uno de cion : en proyecto.s de esta naturaleza, ja~ los plante leo de que más opimos frutos mas la ola del indüerentismo ha invadido cosoobará el querido suelo de nncotm nuesh'O sér ; y por c.sto pre:mrosns colo­patria. cnmos un pequeüo óbolo Nl el nuevo altar V erdnderamente la tarea que Ufitcdes se del templo de la hcueficcncia. hnn impuusto es ardua; pero para espi- Al Jnismo tiempo noa hacemos el deber ritna como los suyos, fundidos en el crisol iudeclinablc, dt! reooJDcudar ñ la fervien­de la gcner06idnd, nada hay que puedn to caridad de nuestras awigns de esta ca­contenorlas en el laborioso c:uuino del pita!, que cooperen cual miÍs cual méno~; bien. á llevar á cabo la magna obra que eleva- ¡ Quó ponsamientn tan grando! Salvar di¡;imo fin ::.o propone. á toda una generncion que se levnnta lltl Y pnra u~;tedea de.~eamos que las ben­aras de In desgracia, del borripilauto nbis- dicione~; de la postoridnd li!~an cl¡>romio mo (¡tle h1¡ tiempo le vienf\u cavando la conqui~;tado por sus anliontos y decididos luiseria, In ignorancia y la inmoralidad, esfuerzos. es mucho. Con sentimientos do la más elevnda !.os huérfanos encontrarán 11n báculo cousideracion, do ustod011 nos suscribimos en el tdste y espino~o :sendero do su vida, sus atentas servidoras, y el copioso llanto de su11 lágrimas cesará do oorror JlOr sus ¡¡fllidas 1nojillns, y !IIIS hirientes gritos lanzados ' ianpulsos dol punzante aguijon del hambre, serán bien CÁRM&." TóanRs DE PINTO i HuAs. Bogotá, 17 do Enero do 1Sí9. REVISTA DE EUROPA. 1 En realidad la aituacion política do Euro­pa en nada ha cambiado desde nueatra última Rcvistn. i::n FRANCIA la República no toma fácil­mente su <:arta de naturalizacion. " Aterra­dos, dice el Corre.~pondant, loR conservado­res, olvitlan sus profercncias dínáaticall, y se lígnn para hacerle frente al radicaliamo que i f amenaza invadir el Gobirruo general y el local. Los homLrea sensatos no ae disputan ya entre si el honor do poseer un gobierno pro1 íio, y se satisfacen ron prosen·ar el que c.xistc, con tal que se los permita conservar como patrimonio de sus crccueiiiS religiosas todo lo que piensan garantiurá el cirden y la paz do la sociedad, y con esto salvar la patria del comunismo." El rarlicnlismo y el ronser­vatismo tienen un campo do ootalla en cada Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ciuoJa,J, cada ,•iJin y enoJa aldea. ·gs tal el te­mor do uun rcvucltn 11ocinl on tocio!! los cspí­ritnR <¡llc, una Yl'Z c·crr:~•la In. T~xposici.on y In fichro mn111l que llevo c•nns•¡;n, se srente rnalestur en el comercio y haat.a en las indus­trinf! del país . • \ lgu11as de las sesiones de la Asamblea T.egislath·n han 11ido tcrnpcstuos~, como se agnnnlabn que fuernn. Do resultaR de ella.'> Gnmbetta se loatió en duelo <.'On 1111 diputrulo, .M. ele Puurtou ; dcspues do hnhcr di~paradn Bllll pistoh11 aín h:rl•crsc hcri1lo, loa testigos dcclnuron que el honor oatabn salvo. II En ITAI.I \ la tentativa de asesinato contra UumLerto ha lrccho descubrir la fuerza do las sociedades internacionales en aquel país. Passavanti, el pseudo-nResiuo, declaro quo como sus maestros y atni~os lo babian ase~u­239 con 1 n~lntcrrn, y entc)ncca, por nlwra, se enl­tnam la tempestad quo pnrcda preparnrso !'11 J<;uropa. Bá>~tanlo á éstn, por cierto, sus tc·mmcs domésticos y 1111 luctm con el aotia­lisruo rarn tenerla ocupadr•, sin entrnr en gnerms con los naciones nsiáticaR. J.;u tanto la RniiA no ta en 1111 mi>~mo palacio, algu­nos gratules de sn Cortt•, hubieran puesto en : su lu¡;•1u·¡Í un hermano suyo. I<'nriu,;o d :-;ni­tan, quiso cailtigar con 1m muerto á los culpn­l, les, pero lo;!raron calmarlo y les decretó cns- 1 tigoa tcmpornlcs en lugar do la muerte. 1\' ra~títnídos eran los cnu- hija, tnlll'rta como el centinela en el sitio quo ¡¡antes de la miPeria rle las dasos hajnt~, habia del10 ol'upar una matln•, ni ludo del locho de empezado por Humloerto, pnrn continuar tlin\111111 hijos atacados por augina cancerosa. dtu!n con loa ciernas. Aser;úrasoque la Intor- l>C8JIIH'S •le haber ,·isto ronrir á unfL do sns JoB<'ional de Xá1tales poseo !íOO,IIOO fn~ncos, loija11, á quien no abandonó lmstn la agonía, fmto del robo de un banco, y con nqucl dinc- cnyó ella herida por el rnismo terrible mal. ro pag~> los crímenes r¡ue se hnn cometido en La princ•'sn A licin, casada en 1862 con el su nomlorc. Vario~ a!lcsiuatoslocales do funcio- príneipo J.uis de llesse, hnbia cumplido 35 n:rrios públicos, teninn muy alnrmacln In po- nñns y dojn un \lijo y tres hijas. ~1urió el 141 blacion. Antes de volver llumberto á Roma •lo Dil'icmhre, en el uuívonmtio do la muerte se hn\oía dc!lcuhicl·to una vnstó\ eou11piracion du 1111 p;ulre. fonuatlu p:u-a derrocar el C:(lhíomo. A conso1- Otra de las hija'~ d<• In rt"ina Yict<'tin, In cncncin ole nqul'l desculu·irnicnto se h~tbian prinn•11a Luisa, hnl.ia ¡o:rrtido parn el Canadá arrost4t.IO á I!'Cí!cícntos personas manifiesta- con el Mnrqnés rle Lome, su esposo, uombm~ mento complicadas en ella. clo \'iroy fle aquolln florccicnto colonia. ::>u J;:n Jlusia, Hungría y i'~spaña continuaba rnausion allí acrá como el do una rcinn, pues el alnrma sucinlista y lns 110ciedodes secretas se le tributan casi los l10norcs reales. Su llo­crecinn de dia en dia. gadn n la residencia amcrienna ha sido mny P.:m~cc que el pobro rey de E~pufut, <¡no ll)'luudida por todos los colono1:1; ellos espo­continÍia n!ligiclu con la muerte do en !'sposa, nm, non estos reales gnbernnuteR, obtener teucl11i en lnevo quo cntrur en lrnt.os ma- c·nn el tiempo una independcnciaou.si comple­trinwnialcs, pues sus 11Úbditos lo han hl'cl1o tu do In mndro patria, Riu tener c¡uo apelar á presente quo si lle;nra á morir, In E"paün las armas y á la insurrcocinn, y sin venc vol\'crin á ser l'rcsa de disturbios J'Of fnltu obligados á fonnnrsc en HcpÍiblica, sistema do un borcdcro de su familia. Le han iudicn- de l,"'bien10 f¡uo los hnbtUiniCS del O:madá do variM Jlrincesa;:, pero unas lo han parecido no nocptnriun con g¡¡sto. 'iojas, otras dcmnsindo j1í.-eucs, y toda.a in­dignaR do ocupar el lsos do \'isita ó de tertulia. Como entre nosohu uo se di.-tiu¡;uo tanto el traje do 'i­sttar del trajo de >Osce un nderozo .¡,. •liam:1ntcs opto vale 500,000 fuer! os. Dícci!O quo Cilla misma dnma compró, como una curio~sitl:ul, un encaje de Bruselas, cmpc7.ado, quo lo vreticntarou en In Exp(t,;icion,
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La Mujer - N. 10

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Índice serie II

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie VIII N. 1

Por: | Fecha: 1891

Contenido - Estudio sobre las paraderas permanentes - Manual del cultivo de la quina. Continuación - Cultivo y preparación del cacao. Continuación - Carbón y pústula maligna. Conclusión - Influencias de las fases de la luna sobre el tiempo - El azoe atmosférico y la vegetación (I) - Boletín meteorológico del mes de Junio de 1891
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie VIII N. 1

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie II N. 24

Por: | Fecha: 1881

Contenido - Instituto Nacional de Agricultura Superior - Cuadro que manifiesta el número de días en que los catedráticos y alumnos del Instituto nacional de Agricultura han dejado de concurrir durante el mes de abril - Departamento Nacional de agricultura. Informes - Exposición nacional - Enfermedades del ganado - Raza de ganado. Continuación - Estudios sobre meteorología agrícola. Continuación
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie II N. 24

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie XIV N. 12

Por: | Fecha: 1899

Contenido - Investigaciones sobre el cruzamiento continuo - Tratado de zootecnia general (continuación) - Boletín meteorológico del mes de noviembre de 1898 - Índice alfabético de materias de la serie XIV de “El Agricultor” - Índice alfabético de autores de la serie XIV de “El Agricultor”
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie XIV N. 12

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 20

La Mujer - N. 20

Por: | Fecha: 20/07/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. . LA MUJER, REVISTA QUINCENAL ll XCL.USIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, llAJO LA DIRECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. ------------JU-EV-E-S, -JU-LIO_ 2_0 D_E_ 18_79._ ___ ~PRECIO 30 cs. ;;.__......;... N.0 20. }- __ ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA 1\I.IUJER EN LA CIVILIZAOION. CAPÍTULO OCTAVO. LA MUJER GRIEGA. ( CONTINUACION). X 1 ií una vida de sibaritismo, su mujer EN la Albania. y Arcadia. (hoy Tur- tom6 las riendas del gobier~o e_nter~­quía de Europa), las mujeres eran ta.m. m~nte á .s~t cargo. Daba au~t.enclas pu­bieu valerosas como las espartanas. bhcas, v1stta.ba las guaru_lClODe~ que Sucedió una vez que habiendo peue. guardaban las fronteras, é 1mped1a _cou trado los enemiO'os hasta el corazon las armas on la mano que los vec10os mismo de una. de 0aquella.s ciudades, en invadie.!:en .s~R Estados. Era tan v?"le­tanto que, los hombros combatían en rosa Y.JUS~Ct?ra qtte los r~yes vecmos las calles, las mujeres, desde lo alto de la bac1an ~rbttro en syto d1sputas. Una sus ventanas y azoteas, arrojaban sobre vez los esc_tt~s se queJaron de los ma. el enemigo piedras y tejas. Al fin, los proce~tm1e11tos lucen en la bis. toria, y aunque no fueron griegas, en los anales de esta nacion fué que se hi­cieron notables. AMAGE era. la esposa de un rey Sar. mato <}el Ponto. Como el rey no cuí. daba de sus deberes y vivía entregado TOMO 11. 22 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 174 L A .M TiiE] R . ::.=....:. -...=- hijos del rey. A este j6ve:-coronó all te;;~as Iet..;:, y ell~miau~ redactó 1 dia siguiente, recomendándole (pie go. ·un có(Jigo de leyes. hcrnnso con prudencia y siempre le Ze• obia, CJ'Ie se titula ha reina de~ sirvieso de ejemplo la desgraciuda suer. Orie te, sostuvo una larga y gloriosa te de su padre. guer ~ contra los romnnos, cuando t{s. Otra reina famosísirua fué ARTJo:Mf- to::; e ~aban en todo ~erable. rey de Persia ántes del combate, sólo rneott~ en un rincon de Italia. XII ella fué de opinion que no combatiesen con los griegos ántes de que llegasen los damas aliados. N a.turalmentc la opi. Gr tcia teoia tanto trato y comercio niou de una mujer no fu1~ escuchada, y con cilin, que la historia. de esta isla. J erges perdi6 la. batalla. do Snlnmina.¡ hace r,"lsi parte de la do Grecia. Artemisa, sin embargo, combnti6 con Si lia hauia. sido eu su principio co. denuedo hasta que so retiraron las fuer.; Jonia griega y cnrtngine~n. pero á me. zas persas, tanto que Jurgos dacia des- dida lile creció su civilizacion, se fué pues de aquella batallA, que "lo~ hom. hacieJJdo iodcpendieote. Siracu>a, su bres se habinu manejado como mujeres capit~d, fué una de lns ciudmlt..>s mils y lus mujeres como hombres." ( 1) importantes pam las letros en la auti- La tercera reina famosa fuú Zr.xo. güeda.p, y allí "e daban citn todos los IHA, y aunque su vida pertenece mtis sabios de Grecia, ú peAar de que conti. bien ú la historia romana que á la gric. nuam1 u te los principales estados de ga, hemos pensado que la rola.cion de Crecí vivían en guerra abierta coutra ella uo vendrá mal en este sitio. Sicili Fo Despue~ do llu.ber ensayado el Zonobia era mujer de un rey de gobie o repuLlicnoo, los si racusanos Pu.l mira. en tiempo del emJ>Crac.lor ro. tuvie on que poneroe hnjo el yugo llo mano Aurelio.no. Esta. reiua, despues un r y quo los tiraniznLa á su sabor. do enviudar, gobernó sus estndos con Este tirano tmo lilltcsores á cunl peor, 1 tnnto lJrio y energía, •¡ue dCM!e el dia y UDll· 'e~ le dijeron :'t uno de tlllos, o u que tomó las riendas del gobierno, DioDh,io el jrívcn. l)llfl cutre sus ~•íbdi. no abandonó nunca la armadura do los tos so Jistinguia una mujer muy an. guerrer<>t<. Zenobia no tmo de su sexo cian~ que Crecucotnbu el templo. pi. sino b belleza física, pues reuuiü en sí llieud en alta 'oz n los dioses que 1 wdos los vicios y las virtudes de un cons Meu largo tiempo la vida del Léroe¡aasculiuo. Su 1ínica tlistrn.ccio!l tiran . era la caza y siempro se la vcin. á ca. Di uiláo la. hiw l111.mar y la pregun. j ballo. E ra grande bebedora, y en los t6 M qué le tenia tnn especial cariiio, festines bebia al par de sus generales, pues '1 no recordaba haberle hecl1o 11in t rastornarse jamas. Amaba las ar. 1 uin .. In bien particular. ~ )s lo diré, señor, contest6 ella¡ (1) La ltiatoria menciona otra Artemisa, cuandlo yo em niBa reinaba un tirano roinl\ de Caria,qnicn á lamucrttldesuesposo l L-d· · q Mausoleo, le le,·antó uua tumba tan maJn.~Ífi- muy 1rue , y yo robrnuu. aaraamente a os ca, que desdo entóncea loe monumentos fÚne- dios~ para que nos libmmn de él Ellos bree se llaman maulvltol. Pero no so crea me o~~ron, y el tirano murió. Otro su. que en aquel monumento reposaban _las ceni- bió al t rono y resultó aún más cruel Zall de )[al!JI:OIOO, no j éa~s )aa bab¡a rcllet- que 1 anterior. y 0 entÓnCes pedía 1 vado Al1cm1sa para tomarsclns poco a poco ! 1 ' 1 c&n 11ua alimentos sirviendo olla misma de CC?D rvor que murtem e rey' ,Y os sepulcro ambulan~ á su ma1ido. 1 d1os me oyeron. Deapues de ~1 lle- ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -~- 1 RE V I S T A Q U I N C E N L . 175 gásteis vos, señor, y resultásteis peor partida, pues 1 refiero mil veces ser la. 1 que los otros dos .... Así, i c6roo osad- esposa de un d ~sterra.do, que no la her. ~~ mirais que ya, con la experiencia que mana de un ti ano!" tengo, no pida. yo á los dioses que os Tesca eta. m ~y querida. de lossiracu. conserve u la vida luengos años 1 Si ca- ¡ sa.aos, y aun d spues de la caída de su 1 da uno ha sido peor que el anterior, familia del t tono, ú ella respetaron i c6mo seria el que viniera des pues de siempre y le e pnserva.ron los honores vos? 1 de princesa re l. Et tirano le celebro la gracia., y la. 1 La suerte dE las mujeres de }! esenia vieja partió en paz. 1 no era por ciet o muy enviuiable. Una Las siracusanas eran francas y aman- 1 vez, estando la ciudad rodeada. de ene. tes de hablar la verdad. Cuentan los migos, acudie~ n al oráculo, quien les cronistas que habiendo Dionisio el an. respondió: " pláquetJe á los dioses ciano casado á su hermana TESCA. con ron la sangre 11e unavítgende7·eal es. nn seffor de Siracusa, éste, no pudien- 1 tirpe." Tocó) e la suerte á la hija del do soportar el orgullo de su cuñado, 1 rey Licisco, p~ o él favoreció su eva. huy6 de aquel lugar dejando á su m u. sion. Present6s ~ ent6nces otro príncipe jer. Diooi~io creyó que ella había te.¡ que aspiraba jll trono, llevando á su nido parte en la fuga de su marido, y propia hija cq In o holocausto, á quien la acus6 de ingratitud por no habérselo 1 degolló con su mano. Dicen los anti. avic;ado á él. guos historiad~ ~es que aquello aplac6 -"Tirano, le contestó ella, ¿ pen- la ira de los ~ioses, se salvó Mesenia. e.a.is que soy una mujer tan tíruida y 1 y eligieron coti o rey al padre desapia. cobarde, que no hubiera hecho cual- dado. quier sacrificio poi' acompañar ú mi 1 S. A. DE S. marido en su destierro? Desgraciada-mente no tuve á tiempo noticia de su (C'ont~rHW/I't ~. ~------ La cxplicacion de la. chrmuln del penúltimo n1'lmE o es BoYAcÁ. UNA NOCHE DE LUN~. Envuelta tou11 en nacarada nube, 1 Oh lumt sin i unl ! ... Me recordaron Como una vírgeu en :;n Cn!>to velo, 1 Tns a)bo¡; raj·os v esplendor incierto J'or el espacio ~>e dc!!liza y sube TAJ. que Agustin ~ Mónica mirAron, Lo. blanca nube, iluminando al cielo. 1 De Ostia la bclt e~l tranquilo puerto; Do azul oso vapor y gasas bellas • Cuando do Di b<> y de Su amor hablaban, Ya se empieza á cubrir el firmamento, 1 Llenos de fe, dE caridad, á solas Y c.ll•tTtuuan su lumbre las estrt:llas Eu gótico baleo , y contemplaban Sobro los montes, duude gimo el viento. La ténue luz so ro las mt~nsas olas!... Olt ! cutin bcrm~s e.'!Ulr1in los valles, 1 Te veo en el ispacio suspendida Do &la luna 1i la luz brillante y pura, A. los piés del :E erno, y te contemplo Si aquí no ru1Ís eu las sombrías calles Cual la ltin1para; fiel y bendecida Cada. piedra cual ópalo fulgura ! Que brilla ante ~l en el sagrado templo. Y, cambiando el astJeoto de las cosas Bajo el influjo de su lumbre grata, De mórmol son las de:;iguales losas, Y son lrts fuentes derretida pinta. Oh ! quién s vista apartará del suelo, Y al verte eucu [otro deliciosa calma, Que no se acuer e del Señor del cielo Para entrego.rle 1 cora-wn y el alwa 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 176 LA MUJER. Ay! que es empresa demasiado vann Cantar á Dios con la terrena lira ! Quién, al mirar tu límpida hermosura No siente el fuego de Su amor profundo! Y andando así, bajo tu lumbre pura, Calla mi voz ... Arrullador el vionto Sopla á traves de la ciudad andina, Quién? ... pero no, quo la palabra humana Y el estrellado y puro firmamento La voz falaz escuchará del mundo ! Por impotencia y coofnsion espira... Se inunda á un mfls en claridad divina. 2 de Mayo de 1879. BF.nESIOF-. LOS DESCUBRIDORES. , CUADI'tOS HISTORIO OS Y NOVELESCOS-SIGLO XV. (COKTINUACION). ALONSO DE OJEDA. IV debidas ú tan cerc;~.no pariente de un miembro importante del Santo Oficio, AL fin, despues de haber sufrido Oje- en lugar de da.rle el torroeuto, como da. ve.ria.s dolorosíRimu.s operaciones, el l me recia el crímen de haber intentado médico le declaró en convalecencia y tener comunicacion con alguna de las le dijeron cuál era su crímen. Result6 1 novicias del monMterio, ·- le ¡;umieron entónces que hacia. muchos días que el &implemeute en un calabozo, en tanto tribunal de la. lnquisicion le tenia l que se avisaba ~ 1 ti o de lu conducta. puestas espías porque se le considera- ¡ del !-.Obriuo. ba. sospechoso con motivo de ciertas Sin embnr,.ro, cuando llegó la 6rden declaraciones que babia dado el O bis. de fray Alonso pa.rn. que su sobrino fue. po de Btírgos. Notaron, pne!l, q11e ha- 1m trasladado 6 Sevilla, en donde pen­bia seguido al rel' Fernando hasta el saba interrogarle personalmente, en. monasterio de las Huelgas, le üerou 1 contrábase nuestro pobre héroe en una. conversar y pasearse con el jarJinero situaciou bien })recaria: la humedad del convento y á la tarde siguiente di. del calabozo; la pesadumbre de perder rigirse de nuevo al mona.<~terio, entrar 1 para s1empre n María, pues no se le al jardín y no volver á snlir en toda la ocultaba que en adelante la harían su­noche. A su Ra.lida le si¡.,ruieron, y ere- fri r l1orriblemente, y que ya jamas la. yéndole ya m¡~<> que sospechoso los cor- ¡ •olveria á encontrar; la obligada quie. cbetes se babinn creído obligados á tud de la prir-ion, tan contraria. á su arrestarle. temperamento ncti vo y fogoso ; la. in- En las declaraciones le preguntaron cert1dum bre que sn Ritnacion causaría qué significaba su permanencia en el á su madre, que sin duda ignoraba qué jardio del monasterio, qué era aquella babia sido de él,- todas estas cosas cuerda que se hall6 atada á la reja de unidas le produjeron una cruel enfer­la Capilla de las novicias y la huella medad, en la cual crey6 perder ~1 jui­de sangre que se veía hasta eJ muro, cio y la vida. Así no fué sino ya en­lo que coincidía con la mano herida. ¡ trada la estacion de invierno que pu­A esto Ojeda no contest6 nada, sino dieron trasladarle á Sevilla. Allí eufri6 que dijo se acogGria. á la proteccion de un interrogatorio solemne, y al fin de su ti o el Grande Inquisidor fray Alon-1 él le notificó su ti o que, merced á su so de Ojeda., á quien daría cuenta des~ intercesion,habíanle permitido ponerle conducta. Merced á las considera.cior¡es en libertad si juraba, por su S&lvacion [ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE N AL. 177 eterna, no tratar de vol ver íÍ verse ja- ~' público cambia. cada di a los objetos mas con dofia Mana, pue¡¡ no era posi. de su entusiasmo,- los reyes le aco. hle que una doncella deluacimieot.o y gieron con marcada. benevolencia y no futura destioacioo como era ella fuese le hicieron reccmvencion alguna, olvi. inquietada y perseguida de una mane- dando en aquellos momentos las quejas ra tan escandalosa. do los envidiosos. 1 Cosa que por cierto Ojeda no quiso aceptar semejo.nte fué una grande merced con el hombre coodicion, y manifestóse tatt i od6mi- que les h:~.bia donado un N ue,•oMundo 1 to y audaz que le sumieron en los Inmediatamente pidi6 Colon permi­mús houdos y terribles calabozos de so para volver á las Indias y atender Sevilla, en donde fk'\SÓ muchos me~es ' al descubrimiento de la Tierra Firmo, desesperado y casi loco,- pero re~isti- en donde esperaba encontrar mayores do fóiempre Íl someterse. -:-iquezas que la.s que hnbian hallado Una de las reglas de la. Iuquisicion en las islas. A pesar de la. marcada era que jamas se publicara la. causa del mala voluntad del Obispo ll'onseca, qu~ delincuente, que desaparecía repeoti. no excusaba hacer la guerra ú Colon nameote de In. sociedad,sin que so su pie. de cuantos modos podía, la reina orde­se qué se babia hecho, lo cual sus pn- uó que se dieran inmediatamente rientes, temerosos de comprometerse, 6.000,000 de maravedís ($ 86,956) tampoco indagaban. Algunas veces se para equipar los ocho navíos que debe. perdía para Pie m pre y nadie sabia jamn.s ria.n de eutreaársele. Pasiíronse sin em. qué suerte babia corrido,- otras veces barcro la.s sem"'anas y los meses y Colon volvía al mundo al cabo de más 6 mé- no ;ecibia nada, pues Fernando, necesi­nos años, pero como tenia prohihicion tado de aquel dinero para otros gastos, de revelar lo que le había. pasado, guar. Re lo apropió sin cuidarse de la pala-daba. profundo silencio. bra de Isabel. A vasar de todo, dos personas se Trascurrió el año de ü7, y ú pesar atrevterou tí averiguar por In suerte de la proteccion de la reina, Colon sólo del j6veo Ojeda, - una de ellas fué el obtuvo ofrecimientos y promesas, y es. duque de Mediuaceli, su patron, que to merced á la exagerada pintura que era suficientemente poderoso para iCI- bacia de las futuras grn.ndczas que en dagar sin riesgo de hacerse sospechoso, aquellos países no descubiertos le por la suerte de su escudero, - la otra aguardan para pa.rticipárselas n Espa­perc~ ona. que tampoco tuvo miedo fué la fin y á &us soberanos. Al fin, en Mayo madre de Alonso : las madres no se de. de 1498, pudo darse ú la vela llevando tienen ante ningun obstáculo cuando seiR buques en lugar de los ocho que tratan de indagada suerte de sus hijos. le babia. u ofrecido. Sin embargo, iba Una y otra recibieron la mi!;ma res. contento, porque en nquel~a expedicion puesta: que O jeda no corría riesgo de fundaba su más graude esperanzo. de la vida, - que estaba en seguridad, y fama, y esperaba obtener ámpliamente que aaldria de su encerramiento cuan- con qué lograr el voto que !labia hecho do él mismo quisiese, retractándose de de libertnr-6Jerusalem ántes de morir, ciertos desmanes de que era reo, co. para. lo cual, creía. él, Dios le babia metidos en lugar sagrado. inspirado el descubrimiento del N u&vo En tanto que nuestro desgraciado Mundo. héroe vegetaba sumido en los subte- Aunque parezco. una ingratitud con rráneos de la Inquisicion, digamos en tan noble y verdaderamente grande pocas palabras Jo que hacia Cristóbal hombre como Colon, no cabe pensar Colon en E9pafia íÍ su regreso de su se. otra cosa sino que las de'lgrncia.s del gundo viaje de descubrimiento. Aun. Nuevo Mundo provienen en gran parte que no fué recibido con las mismas de la manera con que el Descubridor ovaciones por la na.cion como Rucedi6 inició la colonizacion de las Antillas, despues de su primer viaje,- pues el que fué la escuela de los demas con. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 178 LA M C J E R. 1 l qnista.dores de-América. Tenieudo em- -Alonso, le dijo el grave Inqnisi-t) ei"ío, de'lcle Ml primer viaje, en mani- Jor. pue~to que te ha.s uegatlo tantas testar á los reyes y t\ la. uuciou C!ip&- veces ii dar tu palahra de no volver ú i'íola la irupo1'tnucia de su descnuri. buscar á dofía liaría, quiero hacerte mieoto, para que le su mi nistrn.ran re. otra. propue.;tn m á~ fúcil de cumplir. cur:>os para. s~guir adelante sus cou- - ¡,Cuál señor? Hablad! que muero ' 1 l qui>tas, no se causa.\):\ ue pontl~rar lar! de impacieu<:ia .. .. . dijo O jeda con aui. 1 riquezas que eocerrabu.n aquellas nu~- rnado acento. 1 1 "\'as tierras. Esto tlespert6 en los colo- -Embarcarte iumediameuto que nizadores aquella iul'aciable sed de oro estén concluidos los preparativos de 1 q11e fué causa. de tantas cruelda.rles, Hna. expedicion que debe, dentro de 1 mi) ti v6 la perdicion de los naturales y poco tiempo, .Jar:;e ú la vela en el puer- 1 false6 el espíritu de la. conquÍI;ta. to de Santa 1faría. La noticia de la panida de Colo u -De mil amores, señor: ... Lo dn- ¡ lleg6 hasta el fondo riel calabozo eu dúbais ·¡ .... :Me dareis la libertad, t no 1 que yach~ el infortunado Ojedn., y éste, es ciP.rto ? pues me siento morir ou ' eu el silencio de sus días y el insomnio aquel calabozo. de sus noches, le acompaüaba. con el -Sí, te daré In. libertad que deseas 1 espíritu, y en su exa.'>peraciou envi. con la coudicion do :¡t1e uo saldrás del 1 diaba hasta la suerte del último 9ru. recinto Je Ctídiz hasta la hom de cm­mete de los navíos, que por lo menos uatcarte. podía gozar de luz y de libertad en 1 -Pero, dijo .Alonso volviendo iÍ la alta mar. realidad de las cosas del mundo,- pero 1 Pasa. ron meses, y aunque le hacia u para Júode sigue esa expedicion ? .... 1 1 preguntas SUS captotl1S periódicarncute nmes yo tengo compromisos de honor 1 por ver si cejaba en su determiuaciou 1 ttue me impedido usur¡Htrle ú Colon 1 do buscM (~ la noble novicia, Ojeda d descubrimiento de la Tierra Fit·mo. siempre contestaba que nnnco Jaria 1 -Esas no son cueot:ts mías, rcspon­uoa palabra. que no podría cumplir, ui dió ül astuto fraile, bastante l.:1.go yo ofrecería una. cosa que para él era. impo. con ponerte ea libertad sin teuer que sible. Siu embargo, iquiéu determinara eutra.r ií explicarte la ruta que deben jamas la graduo.ciou con que los sufri- seguir los bol¡ues en que te embarca­miento& físicos van deteriorando el eb- l t•ús .... De eso platicar:ts con el Obispo píritu mejor templado, y determina.t el de Btít•gos, patriarca Je lu.~ ludias, el , menoscabo que padece el u.lrua. que no que, á pesar de tu iog:ratit.nJ, está pron­siente el cuerpo libro ! Lo cierto es to ú pertlon:l r tu pa.:ada conuncta y que en aquel encierro tenia Ojetla protegerte nnev:uuente. momentos de tan profundo desaliento, -El perdona.nue ~ exclamó Ojedn,­que si ent6uces le hubieran hecho pro- él que me ha !tocho tan crueles males puestas de ponerlo eu libertad :1 cual- ~ y por cnya 6rdeu he p:J.Sado tantas e.n-qnier precio, las hubiera. u.ceptatlo. gustias, ; él decir que me perdona!. .. El invierno de 98 :Í 99 fné suma- -Pues si lo torua.s por ese Jatlo, dijo mente cruel y le pasó entero !;in m o- ¡ el Ioqnisidor, vuelve á tu calabozo, Y vi miento casi, con escasa luz y grande no ha olemos miís de viaje ni de li­aislamieuto. Al fin un dia de Bnero, Lertad. triste, frío y destemplado entró el ca.r. Actuella horrible idea Je¡;corazon6 al celero ú avisarle que su tio, el Gru.utle pohre jóveu, pues ya. en su mente ha­Inquisidor, necesitaba haLlar con él. bia visto la liuertad, la luz, la vida, Y Alegr6se el mísero j6ven con b idea no pudo resistir al det!eo ardiente de de salir de su estancia y respirar, aun- volver al mundo. q~e fuese pasajeramente, el aire de otra -Bitm, seüor, coutest6 bumildemcn­P. teza ménos triste, y tener alguna noti- te, me rindo y someto, pero s~~adme, c1a de su madre y del mundo exter.i.or. 1 ahora. mismo, fuera de esta pnSlon. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA l~UISCE~AL. -, 1--- ------ ------- 179 ~- ---~ YI nci!'l á la ca.be;r. .1 . ele 1:~. cxpcclicioo que estoy preparando en parte t\ mi costa. Al día ¡:iguientc Ojeda ~e prc~eutú 5• rpte no tardará un1Cho en e~tar equi-en el puln.r.io de don Juan Rodríguez padn. en Cádiz. 1 Fonscca. ObiHpo de Búrgos y Patritmo. -¡Cómo, seüor, dijo Ojcdn. y no es de las Io,lias. Al cabo rle nos horas de 1 prohibid o visi tnr los parajes Joscu uier.l conferencio. con el Obispo nuestro h,{. tos por Colon ! 1 roe sali6 suhyu.gaclo y deciJido á l1acer El Obispo le contestó dándole á leer cuanto 1~sto quisiera. una c:1.rtn. escrita. por el rey don Fer. Lo qttc motiv,) esta resolucion fu(. nnndo y dirigida ni Patriarca de las la relacion circnnstancindn. r¡ue le hizo ludin'l, en la cual le recomendaba que del tercer vioje de Colon á ludia". :¡.;m. hicic>e los mayore!'. esfuerzos 1>arn que pez6 seüaláodole hts cartas aut<ígrafas .;;e extendiese el rlominio espnñol en el envh\dns por llrJnel descuLridor lÍ R<;. X u evo )J undo. lranu:íl,ale que prote. paiía, en la" cuales ponía de manifiesto gicra particularmcutc la!i expe1liciones ( el descnurilniento de hL Tierra-Firme pri~nda.s de los que quibÍCI'en ampren. y las costas llamadas de P:íria.. I~usc. derlr•s ú su costa ( puc,; el erario real ñ6le en seguida el clio.rio del uavogan te, estaba muy escllso) cou la coudicion eo el cual, con su acostumbrada poesía, 1lc no inft'in.gir en lo que hnhian pro· descrihin lns nuevas tierrns como lln metido á Colon áutes de 14U;); es de. >crumlero pnmíso, habla ha de l:L abuu. ci r, •111e no tocase u en las t ierrns descu. daucia tlel oro, pietlras preciosas, per. uiurtas por él ninguno de Jos subsi. , las y h1~ cspe··in." que se hallaban eu guieutes desnthridores. á r¡uieues se todas parte::, ll~~tLUc.lo :.í tanto el entu- d:Hir~ carta hlnuca, con la sola obliga. sia~;rno del e:íudiJo Alruirante,qnc aso- cion de contribuir(¡ la corona con el gurabn. que en aquellos sitios 1:rivHe. cuarto 6 el quinto do las gnnr.ucias rriados no solamente crecían los árbol e!; 1 habidas en las expetliciones. frutnles hasta en b misma orilla tl<:l A la vista de lns comunicaciones de mar, siuo que se veían las o~trns pe,.::~. (:0Joo y de las riquezas enviadas do das cc•tltra los mangles de la playa y Pária, infiam6se la n.rdicntc imagina. abiortas Jo par en par pnra recihir ou ciou de Ojecl:1., tanto ticulpo nntrién. su Reno la~> gotas c.Jo rocío que Jeho· !lose de sí misma, y sintió correr por riau convertirse en precio~as perla~. I!IIS \·eons el contagio del entu,.,iMmo y segun l1L tcorb de Plinio. Decía t:un· 1le~eo ele gloria, de fn.mn y do oro 1¡uc se bion qne los uatumles de Pária eran rc,piraua en )a a.unó,fc¡n de aquel si. más ho--pit:\larios, inteligentes, mejor glo de aventuras¡ embringó~o con el formados, má!; bla.ncos que los do lnl> airu libre, del cual h:\l1ia sido privado islas 1Íntcs descubiertas, y adomas t¡uu tanto tiempo, y con las mil locas cspe. cnmhin.bno con el mayor gnsto ul oro rauzns que le a..•;n.Jtaron en aquel mo. y lns perlas clo Stl tierra por las clm- u1euto. Largo rato permanoci,) callado cherl'as de uingun valor que Jmbiau repasando en sn mente aquellas pro. llevado de l<~spailn. mesa!! de dicha, que le señalaba su imn.. ~ En pruehn de que nl}uello e m cierto, ginncion, y ú las cuales no renuncia el Fouseco mo..;tró 1Í Ojeda. mucho" sart:\. hombre m(JS <~n.nto sin nn grande es. les Je perlas, que Colon había cnvi:~.do, fner.t.o, ¿qué dir~rnos de lo que p:lS6 eo y ¡;ruesos trozos Je oro, más fino y uc el palpitar.te .corazon clel júHm aven. tnás precio y quilates que todo el t¡no huero que >eul nuto s\1!! ojos un lD\ln­ántes hnbinu llevado del X uevo MuuJo. do de encantos, como 110 los había so· Cuando OjeJo. hubo visto y :tdmirudo iíaJo sino en sus won.entos de delirio~ todac¡ estas mnm-villas del X uuvo )[un- .AJem:'u; el astuto Fonsecn supo acabár. do el Obispo dijo : sclo de ganar mostniudole en lonta. -Pues bien, est.ú en vuestra ruano nauza la suave im1ígeu de María, ofre- 1 1 poseer tesoroR Í"Uales ¡\ estos, si O!t P,O· ciendo darla llVÍSO de loS proyectos de 1 o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 LA MUJER. ------------- --- Ojeda, y pedirln. de nu~vo, en nombre causaron tantm guerras y crímenes, suyo, que no se comprometiese á nada. tnmbien es procillo confesar que de hn.sta. su regres:o do Indias, pues le ase. aquellas disputn~~ de la Refo·nna surgi6 gur&ba que olla. a1ín estaba libre y ll\ religion C'ltólica. triunfante y con pensaba. en él. mayor brillo y gloria. La reforma ha A principios de Mayo, merced á lo'l obligado á los creyentes no solamente e11fnerzos de la inaudita actividad de á tener mayor fe sino :i comprender y O jeda, ya babia equipado cuatro boni. e~tudiar su religion,- porque lo que ttls cara velas, coutrutado como piloto ú basta á los verdaderos cristianos y á su antiguo compañero en Indias, Ju11.o los buenos y mnnsos de ánimo, no con. de la Cos:a, y reunido varios caballeros \'Once :í los espíritus indagadores que aventureros de f:unilias distinguida", no admiten, sino Je~pues de haber exa. entre otros un comerci!\nte floreutino ruinado, los motivos que La y para creer. llamado A?Mrico Ve.q¡)llci{), qnicn tuvo A los principios del siglo que nos t despues la usurpnda gloria de darlo su ocupa ya existin Copéroico pero aún 1 , nombre al continente descubierto por no se conocían sus admirables trabajos ' Colon. Así, el 20 de Mnyo de 1499, ni acerca. de las revoluciones astron6mi· romper el alba, Alonso de Ojeda. se di6 cas de los cuerpos celestes,-cootompo. á la vela en el Puerto de Santa María, rúneos suyos fueron Tycho-Braho, Fe­y despidióse lleno do entusiasmo y ale. rr&ri, Paracelso, Hamus, Tartaglia y gría de su madre, á quien ofreci6 traer. otros !'n.bios ro~tnuradores de la cien. la al regreso gr.~.ndes rique&as y gloria cia, como J anson (que puso en uso el mi. y fama á su familia, si o pensar que" en croscopio ), que iluminaron el mundo este mundo nada sucede como lo he. con la. luz de lns matemáticas, la astro. mos ideado ni como lo hemos temin eo re tantos otros, uacho Spenser, Walter Raleigb, Marlowe, más conocido é ilustres1 Por cierto Beo Jonson y otros literatos famosos. que su nomb e no vale nadn por sí En Francia. l1astan los nombres de solo, si no fue para nosotros el tipo Montaigne, Palissy, Ronsard Bran. en que mejor podemos encontrar las tome, Arnyot, &c., para dar lustre virtudes, erro s, crímenes tal veí:, co~- 1 ú uua nacion. En Italia, i qué más tnmbros y asp raciones del espnüo1 de gloria que la de Ariosto, Maquiavelo, su tiempo, y or eso se nos pe;rmitirú Galileo, el T:v;so y Guichardini en las estudiarle ú t do sin encubrir us de. ciencias y literatura 1 Entre los e!lcul- fectos ni ocul r sus cualidades. N o le tores y pintores á Banc!iuelle, .J{iguel preseutarémo. ni como un héroe per. Angel, Leonardo de Vinci, Rafael de fecto de nove , ni tampoco como un 1 U ruino, Sebastian delPiombo, el Peru- ley ni principios, ~ino, gino, Coroggio, Julio Romano, el Ti- como Ja encarnaciou cinno, Veronesa, Tintoretto, A. Carraci, Dotoiuichino, Guido Reni y el joyero Benvenuto Ccllini .. ... Ent6oce9 'i'i6 la II luz el c61ebre Palestrina, cuya música El viaje de Ojeda :í Tierra Firme sagrada ferma escueb.. Tarubien son babia sido d sastroso, y dospltes do contemporáneos los pintores Vol:í;¡;. motos sueños orndos y locas ilu siones, 1 quez, E sp:\ñoletto, Zurbarán, Alberto no obtuvo en esmuidas cuentas nada Durcr, Flolhein, y en los últimos años digno de meo oua.T!le. El único descu­de él naci6 Van Dyck, y otros que fue. brimieuto de alguna importancio. de ron r;ecuodarios y que no nontbrnrémos. r¡ue pudo pre arse en aquel viaje, fué Entre Jos hombres de E~taJo que el de haber a ribado al lago que los mús ~;e llistinguiP.ron b:ístanos meucio. inuios llamal n de Coquihac01.1.. y que uar ( fuern Je los que ya. heme>s oom· él bautiz6 de enezuela (porque su~; brarto en el curso Jo e,tn historia. ) á habitante~ orli caLa.n cutru el aguo. co. los lit{dicis, los Dorias, los Monmorency, m o los de Ve u cia ), lago conocido hoy los Ne:noms, los Sobieski, y tutl¿ con el nombre e ~bracnibo. Adnm s, 'J1Utllti. siguiendo 1:1. ndiento do sus de. eos AqmJI :.iglo tlu4 renacimiento llo todo de llo\'ar algu botin, y viendo r¡uo en lo ol \'iclndo en h o~cura l-poca rle h. aquellas co"t ,le 'L'torm Firmo no Edatl .!lledia, fué el de C.!rlo~ V, de eucontrnbn la rir¡uezn.s qlte ngmu la. Fr:~.ncisc:o I. de Enrique IV (de l!'rnn. ba, ~en. artes y la .iteratura, como en el siglo dorios como e lavos. Entro los poco'! XYI, ni mayor magnificencia, rirpwza obsec}'ÜO.i que logró ci pobre Ojecl y pode tío uui re los reyes, los gnerre- llevar á su m dre o~ taba una indin. ro13 y lo:~ gmnJes de las naciones civi. mny hermosa e Coquiba.coa, que ba­lizadas de Europa. bia bautizado u el nombro de Isabel, Pero, diní el lector, en medio de a!iÍ como otro odio hermnno suyo ú tanto esplendor y ~randeza., y del ofus. quien llamaba artin. cal'lliento de una ci vilizaciou que se Despue'l de sitar :í ~;u ma.d re, .A lon. perfecciona,¿ quú puede ser el nombre so se dirigió ú úrgos ú dar cuenta al TOJIO n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' .-----------------------------~------------------------~~ 1 182 LA 'MUJER. Obispo del mal éxito de su expedicion, se nutre el houl bre eu deseosambiciosos, pues una. vez pagados los gastos, apé. pues si al priudpio cree que lo que au­nas pudieron repartir 500 ducados en- be h. no es sino la. puerta por donde debe tre más de cincuenta personas que te- 1 entrar á otm mansion mús pura, en oían parte en la empresa. Sin erni.J¡u. seguida va perdieudo de viRta el obje­go, no se crea que e!':tliViese de¡:alenta- to principal, y toma lo vif,ible y loma. do,-al contrario,- el e¡:píritu a ven tu. te1·ial por la causa primer~, hasta ol vi­roro bullía en él, y tenia empeño en 1 dar el más all(Í que en un principio volver á embarcarse y seguir en el l anhelaba con~eguir. Nuevo .Mundo sus empezado~ descu. Ah! no hay nada más triste y des. ~ brimientos, pues parecía que más va. alentador que el estudio del c01·azoo :1 lor, audacia y constancia manifestaba ldel hombre en sus tra.¡;;formaciones y este hombre mié u tras más contraria cambios, casi E-iempre de bueno en malo, le era. la suerte. 1 y de malo en peor! Y al pintar la caro. Aunque el Obispo le recibiera al¡ hiante faz del carácter de O jeda., que principio con frin.ldad ( el mal éxi- no se nos tache de exageracion é inve. to e~ defecto de mny malo. nota entre 1 rosimilitud, pues tenemos Feguridad gentes del carácter de Fonseca ), bien de que cada. uno, en el estrecho círcu­pronto, con su natural perspicncia, com- 1lo de sus reln.ciones,- aun en esta. épo­prendi6 que aquel j6ven DO oro. ya el j co. tnn impropia para alimentar cier. mismo que tanto lo babia importuna .. tas ideas de ambicion,- ha tenido oca.. do con sus locas pretenciones años án. ¡ sion de estudio.r por lo méoos á uno 6 tes, y que era muy propio para Reguir ldos de sus conocidos, cuyo carácter ha adelante sus proyectos, habiendo ma. 1-ufrido modificaciones bajo el soplo de durado su génio r.udaz, y perdido eo la codicia 6 de los deseos ambiciosos los vnivenes de la vida aquella deli. de la. política. Así, esto deterioro del caueza de sentimientos que á sus ojos alma. en un ellpafíol aventurero del r;j. le inutilizaba. glo XV y XVI nada. tiene de raro 6 Efectivamente nuestro Alonso de extrnfio, y mucho ménos es contrario á Ojeda. ha.bia. perdido muchas de sus la verdad psicológica. cualidades y babia. cambiado y dañn- Como 1lcciamos, el patriarca de lns dose su carácter. A los veinte y nue\ e Indias, al c!escubri1· en Ojeda n.l Jefe años no es de extrañar que no tuviese audaz y sin wnyores escrúpulos, al j6- la precocidad candoroso. del niño que ven ambic io~o y de grandes talentos por primera vez vimos en la fortaleza militares y conocitfÍeutos náuticos, de Zahara; DÍ la ardiente fe y nmor aquilatado!; por 1:1. <:xp<:ricocia, liÍn los abnegado del adolecente de Granada; tante mal estado de las fioanzas da de su corazon, pero aquellos sentí- reales. mientos se habían humanizado, por de. cirio así, y babia perdido mucho de la . S. A. DE S. poesía de su primern. edad. N o en vano 1 ( Oontin1U111'CÍ). -----------,...------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - --------------------------- REVISTA QUINCENAL. 183 SECCION RELIGIOSA. r ÁG IN A I> AltA LOS NI:&" OS encomendada d. t: Ufi bu ~nas madres. AL GRAN PATRIARCA SAN JOSÉ • EN LA ORACION DE LA MANAN A .. ¡ Patron dulcísimo Del alma mia.! En este din Vuelvo ú j)Oner, Bajo tu amparo Mi hora postrera Mi vida oniora, ¡ Toclo mi ser ! Guarda mis horas, Guarda mis años De los engaños De Lucifer; Y haz que sin culpa Viva en el suelo, Y allá en el cielo Te llegue á ver l PARA LA NOOIIE. l'ues en tus brazos El Rey del cielo, JlnliÚ COUiiUe}o, Y de.~cansó ; Así tu amparo José dichoso, En mi reposo Te pido yo. SILVEJUA EsPINOSA. DE RENDoN. • El Ilustrísimo señor Arzobispo se dignó conceder á la recitacion de estas estrofas do la. mañana y la noche Si dias de indulgencia, aplicables tí. las almas dol Purgatorio. MÁXIMAS DE SANTA 'I'ERESA DE JESUS. 1 El et.píritu del hombre se parece IÍ fin, prestaos enteramente i todos para go.­nna ti~rra t¡uc, aunque férf.l, no produce narl~ á todos. sin ernbnrgo. curmdo no &tá cultivada, !) Xo os excuseis jamas, i ménos de sino e.-;j)ina.'l y zarzas. que baya una razon poderosa para ha- 2 No hahlei'> sino con estimncion y res- cedo. peto do todu11 lll:l pon;onas de piedad. 10 No digais nunca de vosotros mis- 3 Cuando estei11 con muchas personas mo11 nada que pueda merecer ó atraer hablad túempro 1wco. alguna alabanza, ú ménos que en ella 4 No disputeis jamas, y principalmente pueda hallar el p~ójimo alguno. "e?taja, sobre coMs de poca importancia. lulgun np~·ovecho.mtento; .Y aun entonc~s, 5 llnblad ú todo el wuudo con apaci- uo Lablei.S de esas cosas stno con huuul- 1 bilidad y serouidad. dad, conaidertíndolas únicamente con1o 6 EYitad la burla, sea cual fuero su done.i que debeis á la bondad de l>ios. asunto. - 11 Cuidad de que no llaya nunca ex.a- 7 NI) roprendais á nadie sino con dis- gernciun en vuestras palabras: decid sen­crecion, con humildad y con una confu- oilla y moderadamente lo que pcnseis. sien secreta de vue:~tros propios defectos. 12 Mezclad siempre algo edificante en 8 Pt·ocurad acomodaros siempre al hu- vuestras conversaciones, á fw de evitar mor de las gentes con quienes tongais las palabras inútiles y conteataciones dee­ocasion de tratar. Sed alegres con los agradable:~. que tengan un carácter alegre ; padioi- 13 N o asegureis nunca nada de que paó la tristeza de los que son tristes; en no esteis vosotros mismos bien soguroa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 184 LA MUJER. ELEMENTOS DE HIGIENE GENERAL. (pr.nduccion del f¡;ancce po~ J5. ~W.. de $. PRIMERA PARTE. ¡sangre, cuyo efeoto inmediato es conver-c A P Í TU LO TER e E RO. tir la sangre venenoAA en sangre arterid, ~:»: L.\ r.!:lé cosa. es el aire? Con qué condicio- es rápidamente mortal pam todos los sé­ncs e~> viuficante? Cnól es su composi- res qne respiran ... ... eiou '· Todo animal qne se ponga bajo la ca m- El ¡me atmosférico, del cual los anima- p~1n:> de in máquina neumá.t10~ pronto ~s­ks y hs -plantas toman uno de sus ele- p1ra, y su mne:te .es tanto ~as r~penhna 1nt>ntos mns esenciales para vivir, es un l cu~nto su rosplrACitln es mus actn·a.; un fhudn cl:ii>tico, diitfano, posante, quo en- piÍJUro Oluoro al cabo de ~1gunos segundos, 'u • v~ "1 globo terrestre y lo revit>te de Y la rana al cabo de "anas horas. 1 110:\ (,, ·¡a de 15 Ú lG leguaS de eSpOtiOl', DI:L AUU: Vn-JPJCA: pira- l la cir cia moderna, fecundada por un es- cion ; la cncslion es esta : ¿, Cómo y bajo ¡ ir to nuevo, ha demostrado que lo for- qué condiciones es vivificanto el ail·e ~ 1nau 21 ]11\rte.s ó volúmenes de gas oxígc- El aire e:; vivificante porque cedo á la no y 70 de gas azoo, y que tiene adamas sangro uut\ parte de sn oxígeno, y este une. pcqneita po1·cion de gas ácido carbó- oxígeno lra~formn la sangro venenosa en :n;co, o iecir, como cuatro parte~o sobre l sangre arterial, 6 ln l>aDgJ'C ttegra en san- 10,,)Qo gro roja, lJnciéndoht útil pnrn la nutricion 1 tm e .~cubrimieuto do la compo.'iicion 1 do los órganos y In CUDbOrvacion de la del ah· ' Tojó una YÍ\'a luz sobre los fenó- vida. ~'nos do l.l r&phacion. Para que rl aire ~ca vivilicantf', e~ pre­D a~b e ntóncOl:l se ha u in creído que la J ciso quo contenga oxígeno, y q11e t:sto ton­Íl trodu c1on del airo á lo~ pnlmonOh ser- gn la caul idad ne<.·t·tinriu pam tm~ll hn- la · ~IDgfe. rnr'ilnrl1 atural, el calor do la l.lllngre; pe- ],a cicucia ha drmostmdo que un hom- ~ ro el ck nnkimiouto do J,nvoisier • hizo 1 h1·o !le lnlll\ y corpuloncin ordiur.rias, res­~ mprl'ndcr mejor In naturulezn del fenú- pii'Untlo do 16 á 17 Yeccs por miHuto, é cno, .) 1ronto e.o supo que el uiro que intl'oduciendo á lo, pulllloncs cndn vez p r.ctra en el pulmon ~>lmudoua una parle q u o respim la. tercom parto de llll litro, d tu oJr: 'geno á lo sangre- cuyos cnunl6ló poco más ó ménos, introduce en c~;tol! ór­ll! izr.n lt•s admirables celdillas do ese ór- gnuos de 7 á 8 metros cúbico¡; de aire en ' ' DO, - y ol oxígeno se cmubia en carbono :!1110ras, y con:>nme en non hora toda la 1 IJllO era el< t ra la sangre, doJt~ndo, á cada 1 cnutidad do oxígeno qtt6 encierran VO li­" ¡ i:11cion, cierta cantidad do gru; ácido tros d6 1\ire, es decir, llG grantos, ó 2, om bónioo IJ.Ue resulta de 0.~11 comhinacion HWlitros en 2! lwras; un poco mús de o cc,mbn tion. do:~ metros cúbic..o~. ~\sí, o ., nbsoroiou del oxíg(lno por la j .La cantidad de aire que necesita ~s- • t l'l 1 LaTObi••r, Oi•! .. bre qultnico, DA<'ió eu Pa- tnctameute Cl hombre CS1 )1\!Cl>, de 7 U 8 .-u.· 17l3. u !rnbu.ioo cicnUft,..,. le hiciOl'O so cometeria nn gra- .. , m no, r tm·o ti honor de hac.:r pnrte de lA . 1 A .,_,,. ,1 c.~nciusa tos23ailoo.l.a '"cl'!•trin,clco- ve error SI se crcyet>e que el hombre po- I c>o ~· la n •ncul~un• lu de!M-n mucbosó 1mpurtnntca dria vivir sin sufrimiento oon so'lo rect'b' 1 ut.r-mi o •. S1n ~mbnr¡ro d~ tanto• tltulos al roco- lr 1 • ' to •"lioo, La Tu . .¡,,. se vi6 J•P~do y conde- aquella cantidad solamento · los hechos 1 o 11 m.: rt~ po• loa tnbuoo.lcs re\olurtonarlot, y fu6 d .' ~ • unado c11 Pana en :Mayo c1e ti~. . omuestran que oso no sena bastant :>."- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 185 qne un hombre necesita de 8 á 10 metros por boro, ó cuando ménos 6, pues no bas­ta encontrar en el aire la cantidad sufi­ciente de oxígeno : es preciso, adamas, que el gas esté convenientemente desloido en él. en el espíritu. Los placeres son ménos ar­dientes, las pasiones mll8 moderadas ; pa­rece como si al elevarse sobre las moradas de los hombres se dejaran entre ellos to­dos los sentimientos bajos y terrt!stres, y qne d. medida que uno se acerca á las re­giones etéreas, el alma so empapara en su inalterable pur¡,za. Entónces somos sérios sin ser melancólicos, apacibles sin indo- Cualquier individuo que permaneciera clausurado durante algun tiempo en 7 á 8 metros oú bicos de aire, no tardaría eu sen­tir las señales precursoras de la sofoca­cion ó asfixia, y si le encerramn en un sitio de 3 á 4 ruetros cúbicos en breve se eucontraria asfixiado. Puede suceder ta10bien que annque el aire tenga la cantidad snficiente para man­tener la vida, éste sea dañoso y afecte gra­vemente la salud de quien lo respira. Es, pues, indispensable que el aire que respiramos sea puro, que no contenga nin­guna sustancia volátil ó gaseosa, que al introducirse á.fa sangre con la r espiracion, modifique su composicion, llevando algun desórden á la economía y engendrando alguna enfermedad. DEL 11&101\ AIREÓ DEL AU!.E X.U VTVU"IC.LNTE- lNrLVEN· OlA 8.U.UDABLE DEL AUIE DE L.A.8 MONTAAAl. Por lo que acabamos de decir es fácil comprendet que las cualidades del aire dependen de su composicion y su pureza, y que el aire fresco y puro, renovado con­tinuamente, es el más vivificante y favo­rable ú. la salud. Se debe preferir á todo el aire de las montañas, porque éste, re­novado continuamente por las grandes corrientes atmosféricas, ó impregnado del perfnme de las plantas, introduce al or­ganismo uno de los elementos típicos de su cooservacion y bienestar. Nndie puede descouocer sus efectos sa­ludable.,¡, y no podemos xesistir al deseo de citar aquí nna bella págitla de Roussean, aceren del sentimiento de bienestar q u o pueden experimentar los qne, como él, sacudiendo la atmósfera pesada de las ciudades, habitan momentáneamente los bosques y los campos : " .Fuá allí, en medio de aquel aire puro," dice el filósofo ginebrino, " que descubrí con olnridad la causa verdade¡•a del cambio de mi humor y el renacimien­to de aquella paz interior que babia ~ar­dido hacia tanto tiempo. Efectivamente, esta es la impresion que generalmentE~ sienten los hombres sobre las alta11 mon­tañas, donde el aire es vivo y penetrante. Se siente JUáS facilidad en la respiracion, más ligereza en el cuerpo, más serenidad lencia ...... Dudo que una agitncion vio-lenta, una enfermedad de nervios, pueda lnchat· victoriosamente contra ona ruan­sion prolongada en las montañas, y me sorprende que no sean usados los baños de aire saludable y benéfico de las mon­tañas, como un 110deroso 1·emedio físico y moral." Efectivamente, nada es más conforme á lns ideas fisiológicas; y si se diese á es­coger á una persona entre una buena ali­mentacion ó re.-;pirar un aire pu1·o, el in­tares de su con11ervacion exigiría que pre­firiese lo segundo. En resúmen, seria rué­nas dañoso carecer de buen alimento que de buen aire. La respiracion de un aire pnl"O puede suplit, hasta cierto punto, á los vicios de la. alimentaciou ; por eso tienen los habi­tantes de las montañas color rosado y for­mas atléticas, aunque sólo se mantienen con legumbres y lacticinios. La balad11. escocesa dice : " Qué bueno es respirar el airo, el aire que nada perturba en su curso libre ! "El que rodea el corazon del hombre, le sostiene y d&tierra el temor, y cu11ndo le golpea la cara, con su fuerza hace co­rrer la sangre." Bueno es respirar el aire, el aire libre, diremos al obrero, cuyo .trabajo lo hace vivit· en el malsano taller. Bueno es respirar el aire, diremos á la madre de familia, á quien ocupaciones de casa 6 el freno del trabajo obligan á per­manecer encerrada. Bueno es respirar el airo, el airo libre, diremos al niño, porqne él es la mitad de la vida. Aire, aire libre y puro es el grito y la aspiracion de todos los séres animados ; del árbol y de la :flor, del insecto y el pá­jaro, del niño y el anciano. Que sea taro­bien -el vuestro, trabajadores, con el en­tendimiento y los brazos, con el fierro y la idea. Id al mónos una vez por semana (aunque sólo sea un dia, una hora), á res- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡ ----------- 186 LA MUJER. pirar el aire que dilata el corazon del hombre, le sostiene y destierra el temor, haciendo nacer la esperanza ! Tened cuidado ¡ oh jóvenes matronas ! de proporcionar á vuestros hijos e.se baño de aire que los hace desarrollarse y vivir, y suple lo demas. Y vosotros todos, preceptores, patrones, censores y maestros de t~dus clases, que teneis é Yuestro cargo inteligencias y sa­ludes ¡ ensanchad vuestros patios y dor-mitorios, donde reina generalmente un aire impuro y mefítico, y eu cambio de los estudio~ prolongados (que tienen por resultado i10pedir que los niño:; crezcan, ~· desanollar la sensibilidad física :¡ la inteligencia, dañando la salud y el orga­nismo), en cambio do esos ~stndios, digo, haced les pasear en el campo, lo que apro­vocbaní todavía más á sus almas y su salud. ( Ccmtinuará). ------ ANALES DE UN PASEO. DIA PRIMERO. ( CO:STINUAC!OS) . 1 - Cuando entramos en la vida, añadió 1 - No tal, contestó ella prontamente; al cabo de un momento de silencio, nos estaba callando miéntras meditaba en lo 1 ''amos rodeados de parientes y de amigos que se dacia, procurando sacar á luz las que nos sonríen, y lisonjeados por nues- ideas ocultas en mi pensamiento, por no tras juveniles ilusiones creemos que nos haber tenido á qnien comunicarlas ó por­aman y amarán siempre. A medida que que no tlabia que se hallasen allí. Confor-vamos creciendo, eotas personas van to- me li la idea que ust~d babia expresado mando diversos aspectos, y se van borran- hace un momento, añadió, se dice que no do del círculo mágico de nuestros afectos. debemos medir nuestra existencia por el Si de vez en cuando aparece en él alguna tiempo trascurrido, sino por los acon­nueva figura, en cambio perdemos de tecimientos; y los haJ. a veces en aparien­vista las que nos eran familiares y que- cia completamente futiles, y que pueden ridas. l'oco á poco el círculo se va e,tre. sin embargo despertru· en nuestro ánimo chaudo en torno nuestro, hasta que al mil recuerdos secretos, y hacernos medir concluir nuestra carrera nos :Oallarémoe ea un momento el espacio de los aüos que quizá solos. Yo puedo juzgar de este fe- han pasado por nosotros, sin echarlo de nómeno mejor que muchos, porque ha- ver. biéndoll.Le ausentado por tanto tiempo de -Sí, dijo .Máximo; desde que aparece mi patria, he vuelto á ella para encontrar nuestra inteligencia., nos encontramos ro­muchos desengaños. Durante la ausencia, deados de tumbas, que son otras tantas cada lugar, cada planta, cada piedra que fuentes de que mana el raudal de tristeza fué testigo de nuestra niñez, so grava para indefinida que con tanta frecuencia oscura­siempre en la memoria, y al regresar nl ce el pensamiento ; bien entendido que no hogar lo encontramos todo cambiado: el solamente hablo de las tumbas materiales, árbol arrancado, la piedra ausente, la casa sino tambion de los sepulcros en que ya­en que despertó nuestra alma con el pri- oen sumergidos ruü desengaños y las es­mar pensamiento, h~obitada por extraños. peranzas de cada año de nuestra vida. Desilusiones de estas nos hacen en veje- ¿Recuerda usted aquellos ven;os de Al-ear en nn sólc, día muchos años. fredo de Mns::1et, dirigidos á Lamartine, Alicia babia permanecido callada, y en los que se encuentra un bello trozo que Máximo, creyéndola disgustada con la empieza así : conversacion, la dijo: Quel tonweau gue le carnr, et guelle aoli- --1\lucho temo que el tenor de nues- tude? tras pláticas no sea del gusto de usted, Ali- -Ah! exclamó Adriana, eSa poesía es de cia : perdón en os si hemos estado demasia- lo que más me gusta de Alftedo do Mus-do lúgubres;y hablemos de otra cosa. set ¡ si la recuerda nsted, repítanosla. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ---·- ---- - __ REVISTA QUINCENAL. 187 ___:,_, -- - - -- ------ ----- --- --- ---- -Pero no ou frnuccs ! interrumpió Pe- l la traduccion es por cierto digna del ori­pita, hablando P'Jr la primera vez, de~de 1 ginal. quo habían empezado ú con\'ersar séria- j -So diga usted eso, contestó él; para mente. N•1 diga usted nada en frances, traducir á Alfredo de Musset con perfec­añadió, porque no lo entiendo. 1 cion, seria necesario ser Alfredo de 1\lusset. -Pero no me bullo capaz e! e traducir 1 --Cutínta profundidad y originalidad esa bella obra de un gran poeta, contestó 1 verdadera tenia esto desgraciado poeta ! Mamicio. exclamó .:Mauricio. -Permítame entónccs, repuso Mnxi- -l\Io parece, observó Pepita, que ya mo, repetir una t111duccion que hice de deberían cambiar ustedes de conversacion; este modo : • basta de reflexiones tristes y de disecar el Qué tumba, qué soledad corazon ~ast~ dejarlo como estopn. . La que el corazon presenta l 1 -Peptta t10n.e t·azon,.conte~1o Ad~·tnna: Cómo Ja pasion se enfría, be~~s prete~dtdo venu á acompanar. a Córuo en hábito se trueca ! 1 Allca\ para dtstraerla, y no hablamos ~mo de cosas desoladoras. Cuando los amtgos Cómo á menudo sucede , so reunen no debe .;er para quejarse en Que sin tropezar en ellas, ¡coro, sino para consol:lr~e en compañía Entre sus propias rüinns uuos do otr1:s. El hombre sus pnsos mueva 1 -Pero, repuso Manricio riéndose, dice Sus pa~os mueYe; Dios mismo Alfonso Karr que son tau raros los verda- Es quien le llama ti e~ta. senda; 1 daros amigos, que todos queremos tener-y él va sombrando, v su vida ¡los, pero nunca procuramos serlo no~otros Prodigando por doqÜiera. para Jos damas. Deseos, temores, iras, 1! -Ahora, definamo~, dijo Adriana.: qué Inquietud&~ y tt-i,tozas, cosa es \m amigo? Todo paen y dosporoce, -Un amigo, contestó Mnuricio, segun Todo en él es sombra aérea. el mismo Alfonso Knrr, "es un hombre Estl¡ el pobre corazon Formado de tal manera Que es fuetzf\ que en ¡:1 rüinns 'l'ras riiiuas sobrevengan. Fuerza os q u o ''aya á la ntnerte Como ti incvttablo meta, Y que IL morir aYauzaudo A cada momento muera. En el padre, en el amigo, :Muere, áun An la prole tiema ; ::\luoro eu lu::~ cosas quo llora, .Muot·o en la.~ co»>\s quo cspet·a. Fuera do que sonws polvo Que ha de Yol vur á la tierra, Somos siervos del olvido Y os ohi.do muerte leuta. Y mns qtte muerte: el que olvida Se sobre\·ive en la tierra. Cuando pierdo lo quo aruu .ll:l alrua Lúcia el cielo vuela. armado contra el cual combatimos sin ar­ma~;;" aunque dice Voltaire "que es un matrimonio del altoa entre personas vir­tuosas." -Los mnlvndostambien tioneo amigos! -Sí, repuso Adriana, porque "nn ami-go, begun Dechamps, es un pariente que uuo mi~;mo be busca." -"La amistad, dice Sil\'io Pellico, es non fraternidad ; y el bello ideal de la ' fraternidad en su sentido más elova- 1 do, añndió Máximo. Es una armonía su­prema cutre dos ó tres olmns, los que se hnn hecho como necesarias unas á otras y hnn encontrado entro sí la mejor di~posi­cion pam cou1prenderse, agradnr~>e é in­terpretarse noblemente, e~trcohando sus ~ relaciones para hacerse mútuamente el bien." -Esa dcfinicioo me agrada mucho por­que es completa, dijo .Adriana; y aunque dico que en la amistad no debe haber reu-y es \10 cadáver vh'ionte nidas mns de dos ó tres almas, declaro que Lo que de nosotros queda: cinco, como nos hallamos aquí, forman Desesperacion lo habita, una m.o.yor armonía qne dos ó tres. Ay 1 y la nada le espera ! -Recuerdo, dijo Máximo, una anécdo- -Muy bien, Máximo, dijo Adriana ; tn que define en dos palabras el supremo • Debcmoa lA troduc:clon de esto beiJa obJu, un amigo egoísmo y la suprema abnegaciou que ouamo. puede y debo haber entre dos amigos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 188 LA MUJER. cuando lo son en realidad. Un hombre ha­bía sido atacado por una e11fermedad te­rrible y conhgiosa, y le decin ti su o migo, licuo de aprension: "¿Por qué veo tantn gente en mi alcoba? solo tú deberías es­tar á mi lado." Qué prueba de confianza tan grande en los :santo& deberes de la amistad, ¿no es cierto ·? Pero, añadió, ya que hablamos de la confianza qt1e debe­mos tener en nuestros amigos, no olvide­mos que A'licio. nos ofreció referir una his­toria, ó un 1anoe de su infancia. ¿ N o pien­sa usted oulllplir su promesa? -Quién sabe si uo podré desempeñar lo que ofrecí, y referir con palabras lo que pasó -en mi o.lma como un doloroso sueño; los sueños no ~e pueden describir; creo que sucedern lo mismo ahora al que­rer contar lo que nunca be referido. :Miéntras que Alicia mer.itaba (antes de empezar su t-elacion, todos guardaron si­lencio. La belleza de Ja noche, la serenidad del ciclo, el lucero Júpiter que se alzaba on el horizonte y {<)S miraba como un ojo Dli!,terioso y brillante; el aspecto de los cet'I'OS que pareci~n dormir envueltos en uicblat~; lo. tranquilidad eo1nplet:t del sue­lo, tan sólo interrumpida por el movi­miento del follaje do los árboles y arbus­tos mecidos por el viento, y el coutinuo mugir del rio ó. lo léjo,, uniéndose á los l'Umoros cmnpesh·ei!, todo, todo cou vidaba 6 gozar de la vida contemplativa, sin pe­nus ni aprensiones, !>in pasado y basta sin recuerdos ni c:o qno me ~~uhie- 1 riñca::e, do tnl manera •1ue r.uo::de 'e dijo se ,ohrc uno piellrn para nlcr.nznrla: perdí fllle ln familia de los uovios ~e oponi•l ¡\ el eqnilihrio. y resbuhíudome caí nl n;;nn, quo se realiz~,e, Sl'nti uu graut:.le nlivio; daudo un grito: quise ponerrne en pi<í, t;in c¡ue c,to signifique c¡uo el nsuuto me pero el p•>zO c~ttlba allí wuy hondo, y no trnin inquieto, pues stílo pcn~aha en ello, tm o rud11 nrbitrio que dejarme lleYnt· por cuando por casualidad .>o hnblnb~~o ou mi la corriente, perdiendo n~í el sentido. Di- presencia de Lin ó do en noYio. V u dia con qne el quo Ml t:btá oLog-.mdQ YO de \IIl llt•gó ú mis wunos un pcricirlico que, úntre golpe de vista toda su vida ¡.>a!!Odn: corno otro~ matrimonios vcrific;,dos en In capi­) ·o no tenia vida pn:;ndn, ;;o l'uede dcd1·, tnl, mencionaba el de Liu. Largo rato tu. mi inuaginncion pteaintió el porvenir do ve el papel eu la mano, ~~tc, ¡1n~nba por frente :í una oosa. h,1ja, y que ¡,oguin 1111 ataúd, en que babia un en- mirnntlo por la ventana vi cu la mitad dáver cubierto con flore-¡ do nmG, y á lill do la sala á una jóven que reconocí bCr LiR: lado cami11ahn, con ln cnbeza indiundn y sus b.,.ande.; ojo¡;, tnn bellos y mt>lnncóli­llornndo, un jóvcn vestido de hlttl que -ví cns, ¡,o fijaron en los DIÍO!!, pem sin cono­Jl• ll' dctt·ns; poro do repente, y sin poder ccrme, pues cuando nos eopnmmos o1·n yo decir do qué runnctn, como ~ucedc en ks nun niiin, y eutóucc3, ya mujer, J,ahin suoiior;, aquella cornil i\'a de entierro ~;O cnm bindo do aspecto. Sn es 060 la al'..om­trn, formó en una de bodas, en que el no- paiiabn, poro volvía h espalda ci ln ven­vio era el mismo que lloraba ántco.;, y para tnna, do manera que !;cílo le \ í por dctrns. 1 colmo do coufnsion, yo era lu uodn.... Inmedintamcnte ~altó á mi memorin el En &o momento oí nna 'VOZ qno 1ne ha! recuortlo de la ·d~iou que tuvo en el rio blnL'l cnriilosn, y volviendo en mi, me en- niios atrJ~, y ~egní mi camino, callada y contré rodead:\ do ruuchas persoun.s á ori- meditnbundn. lhs <11.'1 rio y en bmzos de Lin, quion ha- ./11 cnoo de alguno~ meses, hnlticndo tor­biéudome oido gritar babia '\"'olndo n so- iulil\ en casa, y ruiéutrus oin cnutnr ll una cor¡·e¡·mo. Eehólo nl cuello los brozoH, y nmign mio. el AcUu3 do lo. " Lnoía," mi nl hacerlo ~e ourcdcí en ~>u cnbcllern 1melta pnd1·o, soutiludoso ,¡ mi Indo, me dijo: uu mouojo tic flore~ llo amé que yo mnu- -Aoouo de ~;nber que ha muerto Lia. tl)uia todnvín nsido: lo que ul punto mo -Lin! 1·cpetí confundida, 1 tan rocieu tl'ujo á In memoria el ataad y el cndñ ver cnSI\da! cubierto tlc llores. Se me llennron los ojos do lngrimns. X o- -Oh! por 1¡ué me snh·ó n~ted. Lin? ln! tando mi omocion, mi p11dro 1110 dijo: dije; mejor buLJCrn sido dcjnrmo nbognr. -Noto aflija:<, Dios snbc lo que hnoo. -¿Por quó mo dico mted C"O? querida Murió llena de ilnsionC8. ¿ Qnó sniJcmos Alioi:\. 6Í:cl porvenir ~;ólo le reservaba penas? -No s~, poro tal YC7. usted me dcbcrin -Y sn pobre esposo ! exdnn1é, 611 ''idn odiiU·. tronchada do raíz, ~>U c:¡,;i~tcncin .tesicrta .... J .. os cinmnstnnlos so rieron de mi oou- -So volverá tl casar, couiosló mi pa-rroncia poro uaun les dije do la. e:drnüa. dro. nlueiunci(ln que hnbia. tenido. -Casrme ! A poca~ l01 gusb casarse Al c .. bo do P"CI'" dios regrcsnmo!l n con viudo. N•••, y ISO interrnrnpioron, no sé pQr 'tué, -'l'o cquivoca.q, dijo mi padre con aire las l'clnciones de omi~t:1d con la familia do gru\'tl, y tanto, que tú mi~Jma te casnrias Lía, pero yo nunca. olvidé la. escena quu oou ~l. acabocorcfcrir. -Yo! ... l'asnroc aiios, no voh·í á ,·er á mi ama- -Sí, tú! Digo m!\s, aiindió: tú te casa-ble amiga ni de l6jo,;, pero supo que ib:l ti rós con él. cn.sarse cou uu jóvcu á quien yo no conocía Y al decir e.sto se alejó. ~le acutí tan personalmente, sino pur lo que do ~1 ha- imprcr;ionadn y pt·esa do un:\ ngitacion, bia oído hablar n mi familia. No eé por una. nprension tal, quo tuve que Rolir dell qué towa.bn cierto interes negativo en s~&lon parn ocultar lo que ~ontia. u.c¡uol Dlatrimonio, deseando que no so ve- Aún no babia po.sado un mes cuando ------ ).10 II. 24 -· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 LA MUJER. murió mi padre, y ]a pena de perderle bi- ñor, y ante m1 1mnginacion volvió á pre­zo que yo no volviera á pensar en su ex- sentarse el magnífico parque de Ver$allts traña profecía. en una noche de luna . Vt>rsalles, magní- Algnn tiempo despues, estando un día tira ciudad, que conocí silenciosa y bella en asomada 1\ la ventana, ví pasar por la ca- la pll'nitucl de su grandeza, guarda muchos lle á un jóveu á caballo, cuyos ojos 11e fi- recuerdos de mi infancia. jaron en mí. Pregunté quién era y supe -¿Por qué recuerda ustt>d á V!'rsnllrs, que era el viudo do Lía. 1 don ele no vivió mncho ti~ m¡ o, ~t'gun me Pocos meses deJ;pues estaba yo vestida 1 ha dicho, más bien que :i Pori~, donde per­do blanco y coronada de azahares, y al manerió largos años? prt·guutó Pepita. acercarme al altar con mi novio me es- -París tiene parn mí gratas memorins; tremecí, pues iba á dar mi mano de esposa pero recuerdo á Ver~alles con más ternu­ti Feliciano, el viudo de Lin; cumplién- ra, porque pa~é allí una tempornda en dose así la profétic~ \'Ísion de mi infancia que, estando cnfl'rma y déhil, mi im;lgina­y las palabras do m1 padre. cion muy sen~iblc 11hsorvia toda impresion. Calló Alicia conmovida, y lns dema~ la imitaron, respetnndo la emocion que se ma­nifestnba en su temblorosa voz y acento. Adstaba helnda y temblorosa; lo que h1 indujo á distraer de uquel asunto la convcrsacion. -Lo que s~ ha rellltndo, dijo, confirmo la iden de que nada hay más durable que los recuerdos de la infancia ¡ ¿ no es cierto Máximo 7 -Sin duda, porque las primeras impre­siones son las que mejor se gravan en nues­tra memori:~. -Sí, dijn Adriana; lo pasado, cuando tiene su raíz en la infancia, es t:tn bello, que traerlo á la memoria es re-juvenecerse. Huy lugares en el mundo, brillantes ú ocul­tos, nl~gres ó ti istes, en yo r<"CtH'rdo virnc ú golprnr tn nuestn memoria con una pa­lubm, un perfume, un color, un &<•nielo, y haciéndose dueño ele nuestro espíritu, do­mina nuestro coraz,m, mnrtirizándonos ck tal manern, que sin fuerzas para dt's~:char el recuerdo, quedumos como atndos de piés y monos, cautivos de lo pnsado. Ahora un momento, añ:~dió, oí el lrjnno canto de un pajarillo : fué una nota sola, repetida varias veces, callándose en segui­da ; recordé entónces el canto del ruise- Refiéranos usted algo de eso, le tlijo Alicia. -Con mucho gusto, contestó Adriana· Ul'\ "ECUEfl DO. En el segundo piso de una hermosa casa situada entre u nt1 ancha y silenciosa calle y el !'arque, pasé cinco ó st>is meses, mis hermano! se bnbinn quedado en Parí11, y sólo estaban conmigo mi p:.dre, siempre entrrgado al estudio, y mi maclre, ocupada sol:lmente en cuidarme. Yo era unn niña pálitla y enfermiza, llen11 ele rnprichos y de nchnques, que pasabn de la alegría á la tnsteza casi sin transicion. Desde la ven­tana de mi aleobita Vt:Ía toda un:~ alamrd;l de altos árboles del porque, una fuente de mármol y dos ó tre~ rincone• primorosos, sombreaclus por ti .,s y ca~tañoR. Cuando me levanl:lba por la mañana, lánguida y clébil, me reclin.1bn en el borde ele la ven­tnnn obicrt:t, y recibi:¡ nuen Yirla con el ambiente rmhalsam :•do qne refresc:~ba mi frente fati¡tadxpiar faltas y crímenes), y reverenciar ni infortu­nio donde quiern que se me prcseuta~e. En la11 noches tlc verano, cuando brillaba la lunn y no podía dormir, me levantaba callandito, abría 1" ventana y pasaba allí boru enteras, reconstruyendo con la mt:n­te la societ.lad de antañu, miéntms que un ruiseñor cant~tbn deliciosamente entre el ramaje de los ürboles, frente á rr.í. Veía con la imaginocion pasar las bellas dnmns cuyos retratos hallia contemphuo en la& galerías del palacio; me parecía ver brillar las espacias ele los caballeros y oir crugir los manteos de seuu de los abates, que tan­to frecut>utaban la corte. Unido á tus fuentes, á las nlamedzu, á las estatuas y al jurdin inglés con sus gra­tísimos perfumes, está para mí el albor ele mi pensamiento, el que surgió delante de tnntu mar.willns artísticas como lns que allí se encuenttan. ¿Cómo olviclnr los pa­seoe por Jos parques del Gran Trianon, y las pintnresc.1s casas de c:tmpo tle la Leche­ría de )u reiua, y la nanmjeríu toda perfu­mada ue azahares que me recor cree­no pueden srr nunca malos ; a~istiéndo­viccion de que los grlln-ichosos. Ed:td feliz, ioflln­cual, thce Víctor H ug.>, casi se avergüenza ! nte, dijo Alicia, se pien. no se fijan en lo que les tlll: ello~ guardan Jaa entónces no sepan ex- Cuando hubo hablar Alicia, Pepita exelomó, ue•~aTl~anu•¡¡sc de In hamaca repentinamente -Subrún simo, pues aq ll:ima Júpiter, el horizonte ha subido tan que debe de ser tardí­t: strella q ne Aclrinna apénas estaba sobre nos sentamos aquí, ya en el ciclo, que está so­na . notando que hnbian pro. velnd:s, ee separaron bus­u dormitorio. S. A.. Dll: S. UNA HORA EN MI VENT "Es grato recorrer la. profundidad sa.. Para. mí hay hora. más deliciosa de los aires y vivir en los inmensos que la última la tarde, cuando aso. espacios de los cielos."- i Quién no ha ma.do en mi , .. nu...... con el cigarro sentido esto con el poeta latino 1 El entre los y los ojos alternativa. cielo, "variable y cambiante siempre," mente fijos las página.s de un li-es un libro abierto en que podemos bro favorito, la tnmensa. llanura leer á toda hora una leccion provecho. 6. lo léjos, paso bs ho ~----------------------------------~--~--~~~-------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ras más felices de mi vida, y gozo po-J de ilusiones que huyen encuentran sitivaroente, sólo, con el espectáculo la ocia que viene." Pero taro-de la naturaleza. 1 bie irú con Larcber: "tengamos EL cielo del crepúsculo, ese cielo en ilu:s1u111<~ para. defendernos de las ver. que los antiguos, que todo lo ilustra. dolorosas, así como tomamos una ban con imágenes, pintaban la lucha á ra qne el frío no nos penetre." muerte entre la. luz y las tinieblas, tamuien fuí j6ven y no lo he presenta.•el mús poético momento del : "yo ta.mbien viví en Arca. dia ...... Eutónces volvemos al pasado, Así mi pluma enmohecida. es el y en las nubes y arreboles de colores ret.e de los seutimientos de otra tan vnriados, se nos aparecen los e!;. y que aún existen en roí. 'l'oda. pcctros fantásticos de lo que jw; y entro en el fondo de mi almo. de lo que hubLera sido; entónces ·•e- poesía innata. que animaba mi mos pasar iÍ los séres que amamos y ec.lad, y me queda un fondo que ya no existen ; ent6nces rehace. de ilusiones para creer, si moa los ensueños imposibles de nues. tengo por conveniente, que tra primera edad, y vemos de nuevo · ra sido ligada mi suerte á los ideales cuya existencia fuú tan va. mujer ideada, mi felicidad ga. como las nubes y tan etérea y caro. ra límites. Pero ustedes, los hiante como esos matices que ningun de familia, á quienes les ha. pintor ha podido imitar. do lo contrario de lo que al Largos, largt1ísimos años han pasado de la fábula, pues creyendo desde que se extinguió mi juventud: la sombra, lo ideal, se han en. mi vida ha sido ~iuútil para los demas, con una realidad frecuente. y nula pn.ra. mí mismo; pero á pe!!ar dolorosa; ustedes, repito, han de todo, creo que ha sobrevivido en el derecho de mnuifestarse mi corazon mayor fuego y más energía entales ~;in hacerse ridículos! de la que se encuentra en el pec~o de escogido la prosa de la. vida, los niñoll de la época; aún siento her. que yo me consuelo al ver mi vir en mi alma el amor y el entusias- solitario, con la libertad que go. roo, "esos dos o.ceites perfumados que él, y me encuentro independien. arden en la lámpara de la vida," como te sexo femenino, pues dice Mar. dice Lamartine. Sí, amor á todo lo tín Toledo: "que no hay maldad bello y grande, y entusiasmo por las en feclHL ni por facer, que á ideas que hicieron pc1lpitar mi cora. la er difícil le sea de ejecutar y zon en la juventud, y que, tí pesar de obra. . .. ... " He dejado esca. los desengaños, dieron valor tí rni edad cita mal de mi grado, pues madura para olvidar las miserias del ras tal vez se molestarán; momf:nto y tener fe en lo por~enir. no la borro: "A micos Felizmente no profeso con la genera. 1Jed TM.!JÚJ amica veritas." cion de hoy el "nihil admirari" de entendámonos: yo no quiero Horacio; cuántas cosr.s hay todavía pensar que todo el sexo es malo, J ~ para. mí que embellecen y elevan el al creo, como eu el Eva.ngé. ~ ~ mundo. La. naturaleza., tanto espiri. lío, hay muchas mujeres lmenas, tual como material, es siempre adwi. y fli preciso lus defenderé can mi ra.ble, y no se necesita sino saber en · Deseaba solamente vengarme de dónde se encuentran sus cualidades y aquellos que viven predicándo. virtudes bajo el nuevo giro y el ro- matrimonio, con muy negras in. paje de la época...... segun creo, quitarles la ca. Pero tal vez el amigo lector me acu. satisfa.ccion que llevan para earli de romántico, lo que no es propio os, y mostrarle al ~tiblico el a e mi edad, recordando aquello de que gesto que hacen ...... Pero vol. "las arrugas son los caminos por don a.l objeto de mi artículo, que era ---------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---- ---,.-----~- REVISTA QUINCENAL. 193 hablar de lo que pasa en mi calle en clase que se encuentran en diferentes la 1Htima. hora de la tarde. períodos. El último lo representa mi Tocan las <>raciones: el sol se ha veciuo, que es un buen hombre, aun. ocultado enteramente, pero la claridad que algo hipocondriaco, padre de una lucbu aún con las tinieblas que la aco- familia tan numerosa cuanto es esca.sa sao. Como be dicho, mi casa se halla su renta; viene siguiendo con dificul. al pié de Egipto, calle en que s6lo vi. tad al novio de su hermana, el cual, vimos gentes sin preteociooes y cuya con aire alegre, procura detener el pa­bolsa no está muy repleta. Durante el so paro armoui:&arlo con el de su fati. dil\ mi calle permanece casi siempre gado compañero. ¡Desgraciado! No solitaria, pero á esa. hora. empieza á comprende que su mal humorado ami. verse eu ella a.lgun movimiento. Los go es el retrato de lo que él mismo que tienen negocios en las calles del ¡¡erá dentro de pocos años. Va á anuo. comercio van volviendo uno á uno á ciarle á su futura ( que es del partido su casa, y tal cual persoua que, ence. opuesto al Gobierno) que para darla rrada, h<~ trabajado todo el dia, sale ú gusto ha renunciado al destino que lo dar una. vuelta.. Las muchachas dejac hacia. vivir, reservándose apénas, como la costura y quehaceres domésticos y Alejandro el Grande, "lo. esperanza." se asoman á las ventanas. En aquelia Si no temiera que se me tachara, con hora los pretendientes escogen el roo- alguna razon, de literato fósil, diría mento cie pasar por delante de la ven. que en la caja de Pandora de su futu. tana en que se encuentra el bello ideRl ro cuñado no ha quedado ni la espe. femenino, predilecto por entónces. El ranza. E.xplicarémooos mejor: el ma­que ha salido con la 1nteucion de pa- trimonio es una especie de masonería; sa?·, tiene un aspecto que no puede el ap1·endiz tiene que sufrir mucho pa. confundirse con el de los demas tran. ra ser iniciado, y los tres viajes en tor. seuntes. Una cuadra ántell de llegar al no de la lógia no son más trabajosos templo de sua adoraciones, se arregla que lor, que hace por la calle de su la corbata al descuido, y se abrocha 6 amada, cu11ndo los empedrados son co. desabrocha la levita ( segun el estado roo los de la mia. La hermana Terl-i­en que se hallen el chaleco y la co.mi- ble lo obliga á pasar ent6nces por sue. sa) y deteniendo el pnso, auda. poco á los bien "movedizos" y escabr0808, y poco, poniendo la miro.da. suplicante ó subir la "escalera sin fin," y á vece.a de triunfo, segun el estado en que se lo hace caer en precipicios que no son hallo. el corazon de lo. divinidad. ¡In- fingidos, como los de los masones. Pero feliz del que encuentro. en su camino: ellos no desmayan; pasan de cxnnpa. es seguro que lo detiene para hablarle iieros á maestros, y al fin, cuando 18 largamente, no se sabe de qué; pero casan, se convierten en muy sabios. el colmo de la dicha par& él, es cuan. 'Sucede muchas veces que la. completa do encuentra un conocido que tiene el iniciacion produce el desaliento, como mismo objeto en su calle, es decir, si á los masones y á mi vecino. el objeto no es el mismo ; ent6nces tra. Pero veo venir dando saltitos de 1 ban conversaciones interminables en alegría y con los trajes altos, á tres 6 . la e~quina. más cercana. Este es el esta. cuatro n.iñ.as que vuelven de la escue. ' do de aprendiz, segun el rito ma.s6ni. la: están en aquella edad en que, ha-1 co; en el segundo per{odo pasan ú hiendo concluido la infancia, no han compañe?·os (repito que aquí sólo vive llegado todavfa á los quince; sin em. gente sencilla. y se hace lo que en la bargo, observo que cuchichean y miran ciudad 11eria mal visto ). Los del se. con curiosidad y envidia. á sus herma. gundo período, 6 compattcros, se acer. na.s mayores, ocupadas en coloquios can á la ventana y no solamente sa.lu- tiernos en la ventana: " Oh juventu, j dan sino gue se detienen á conversar. primavera de l:l. vito.~ " 11 ¡ Por mi calle hay varios idilios de esta Sobre lns desiguales piedras suena 1 1 - - - -- - --- -- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡-=--=-1-9=4 ::.-_-_ ...._ __ , LA MUJER. el mon6touo ruido que hace un tnlli. sarcasmos. Una excla.mncion de la ma­do al arrastrarse; vive no muy lújos dre del plebeyo pone fin al coloquio do aquí, y despues de haber bajado á animado de los dos contemporáneos, y la ciudad, vuelve cou lo que ha recogí. el chino corre á levantar al hermanito do de la caridad ptiblica dnrante el dia. menor, I}UG por quel'erlo imitar ha E~ un hombre j6ven aún, que parece es. caído entre el caiío, y la madre no lo tar lleno de vida, á pe¡;ar de su mal. pueda socorrer porque lleva. las manos Fué baldado en la última. revolucion, ocupadas con la arteza de almidon. despueRde pelear cowo un héroe en uua La calle está ya mtÍs sola, se oyen contienda cuyo objeto jamas compren. rechinar los portones y ventanas que di6. La patria que 1W.turalmento recom. cierran. Alguno!! trabajadores, con sus pensa á los promovedores de las revo. instrumentos al hombro, p~an con ver. lucione.'! y á los generales y persouajes sando en alta voz, y tal cual criada, sa. que se han hecho ricos á "rio revuel. le aprisa ú comprar en la cercana bo. to," olvidó al mísero trabajador que tillaría, el chocolate, el pan y el dul. no tenia más patrimonio que sus bra.. ce para. la merienda, zos. El cielo ha perdido sus arreboles Detras de éste suben varios mendi. nacarados y s6lo queda, allá en el con. g~s, gritando, cantando y di11putnndo fin de la llanura, detras de los cerros acerca de las ga.nancins del dia. más lejanos, un color dorado, el cual Ya el crepúsculo se hace ménos vi. de repente se convierte en un tinte sible. Los sirvient!!s que van á cerrar gris, pues la htelH\ de la luz y las ti. los portone.CJ de las casas, entablan con. nieblas está casi concluida. versaciou con las gentes de las tienclns lb& á cerrar mi ventana, cuando vi veciMs, ruiéotras que las mujeres de pa$tlr un buen cl6rigo, amigo mio, se. In~~ nlitrmas, empiezan ú descol .. o.r la guido por una mujer que lloraba ropa, puesta {t secar en lazos Jo~11uto.. miéutras que el chiquillo que lleva. dos con horquetas contra la pared, y ú ba en los brazos rein juganuo con recoger el negrísimo almidon }¡echo las desatadas trenzas de la afligida. con agua del cafio, que ostentan en la Comprendí enl6oces que un pobre an. puertt1 sobre rotas ollaR y m·tezaB ¡ los ciano, padre de la j6ven desconsolada, muchachos 6 chi'MS de lru. tiendus co. estaba de muerte. rren tras de los animales que viven en -Ha t>mpeorado el enfermo! pre. amable compañía con ellos; y cerdos gunté á la mujer. gallinas y palomas andan gruñendo: -Sí, señor; está en la agonía, me cacareando y volando en torno de los contest6. transeuntcs. t Pero qué ruido e!l este? La noche vino ya. Los últimos res.. En medio de la cacería uno de los m u. plandores del dia han dejado una vaga cbacbos tropieza con un sefforito de claridad en el horizonte, al traves de botas que viene del cerro, á donde fué la cual brilla el lucero de la tarde, y á ecb~r su cometa; éste dá un grito, el cielo se va cubriendo de estrellas. mús b1en de asco que de dolor, al ver. se tocado bruscamente por el bara.. piento chino, el cnal responde con in. sultoa, pues deede esa edad empiezan loa democráticos á odiar á loe de bo­tas¡ á los vulgares insultos del mu­chacho contesta &1 otro con burlaa y "Ay levantad los ojos A. aquella celestial, oterua esfera¡ Burlareis los antojos Do aquesta lisonjera Vida, con cnanto teme 1 cuanto espera! RENATO. -------------·-------------~-·-~--~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,~.----1..-- ---- R E VI S 'rA L . 195 i ELEVEMOS NUESTROS CO ZONES I Terribles, espantables, desoladoras han si­do por cierto <'ntro la sociedad bogotana las últimas tres semanas .... ¿Quién, desde el más nito funcionario hasta el último jorna­lero, desdo la clama de 1uas riquezas hasta 1 {nlima porrlioscra, no so habra con temblado do asomhro y ha llegado á sns oídos la noticia drama qno tuvo lugar el 20 do Junio en la hacienda de ' ' Los :A lisos ? " ...... ~osotros nos habiu­mos propueAto no ocuparnos nunca en La Muje1· do los acontecimieutos que tienen lugar en nuestro país, y esto lo hacíamos con el objeto de no de11pertar rencores, do no lla­mar la atcncion do ningun pnrtido, de pasar de largo en nuestro humilde cnmino, sin que so ocupasen do nosotros. Pero hay hechos do un interes tan palpi­tante pam todos, y qno encierran un fondo de enAcñanzns tan trascendentales, que no es posible dejar de hablar de el,os. J<:sto nos ha sucedido con el sangriento drama que tuvo lugar en " I.ns A lisos." Bnst:mi prc!lontar tan sólo loA pen~onajes do aquel clrnmn para desrertar el intercs del más indiferente. Por uun parte encontraré­mos en una enea solitnria. a dos mojorcs dé­bile!!, solas, indefensas; y contra ellas ti do­ce hombres audaces, sin ley ni Dios, llenos do rasione!l, y sin la más leve compasion que Jos dotPnJ'a en sus propósito11 homici­daA ...... ¿Y el rrsnltudo do rato?.... Una víctima que mucre ntr:wl';;uda por mnllitml do puiinlaclnR, miéntrns qno los aRcsinoB hn. yen. sin llevarse nndn n•aterial, pero cntrc­¡:: ndos para 11iemprc al tl<'sho:lOr y !!ovando eubre s•t frct•lo la mmH;h'l de Caín, y tardo 6 temprano lafl nngnstias del remordimiento. !So no!i toen ll IIMotra~ nveri¡;nat· quiénes fueron lo~ culpables, ni usnrparémos la ma­giRtratura de lo11 jucee~ para seiialnr á lo11 sinuicndos en neto tan mt•nstruosu. ~Ine;ho, y con sobrada ra~on, se ha lamentado In I!IICrlO de la víctiroo, voro nosotras heruos visto en ella, no una iufeliz mujer sino, nl contrnrio, 11na persona pri,•ilegiada por Dice. Acab:4bn do cumplir con tocios los deberes de sn Reli­gion; so babia preparado de tiempo atms con actos de infinita caridad y tmprema nb­negac: ion ~ merecer las recompensas cel68tia­les. Ella llegó delante del tribunal do Dios como A BU pattin natural{- sufrió un momen­to y desrerl6 cu el Cie o ...... Los aspsinos no pudieron lastimarla sino el cuerpo. Y eu t:l.nto que ellos 1miren horribles 1nartirios, su espíritu está con su Creador; la dieron eterna libortad y un bim supremo, cuando elloa se hicieron esclavos de! mal para siem­pre. - ---- ~-------------- Pero, qneri cierto que los yor compasion las wadreR, 1 las tiene pensa amn oral sea hollada. y vilipendiada de una maner escamll\lo¡¡a ·? Y si lo mismo recibimos al ombre virtuoso y do nobles precedentes, e al vicioso, y al impío, ¿por qué nos quej os ahora porque ese iru¡~ío y vicioso come crímenes que nos aterran'? ... Ah 1 madres i cautas. levant11d vuestros co­razones al Di de las alturas, y pedidle que \Js dé pruden a infinita, piedad :lerisoha
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 20

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La Mujer - N. 44

Por: | Fecha: 01/09/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL· EXCLUSIVAMENTE REOACTAOA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, BAlO LA l>IREOOION DE LA ,S:&ÑOllA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. MIÉRCOLES, SE'riEMBRE 1.0 DE 1880. ~ PRltetO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA MUJEI't EN LA OIVII,IZACION. C.\l>ÍTULO DUODÉCDIO, LAS MUJERES EN LOS UlPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDE~TE. ( CON'1'1NU.A.CION). XII EN tanto qno Placidia había goher­nado durante más de treinta años el imperio do Occidente, otra mujer, AO­hrioa suya, Pe•.QUERIA, imperaba en el de Oriente. A pesar de quo en la historia aparecen en aquellos tiemp<>s como Emperadores Valeotioiano 111 en Occidente y Teodosio II eo Oriente, quienes realmente gobernahnn en a.m. bos imperios ~rao Placidia. y Pulque­ría, la primera en nombre do sn hijo, y la seguodaeu el de su hermano. Una. y otra mujer fueron varonile>!, de almas tan bien tomplatlas, que por Au fuerza moral y su génio lograron alejar de sus Estados, durante largosafios, laslmestes 1 invasoras de los bárbaros, las que uo pudieron penetrar en aquellos impe­rios sino cuando ellas ya no existían. 'reodosio II em de incliua.cioo.es pa­cíficas, amigo del reposo, del estudio y ama.ute de las ciencias : sólo se 00\1- pab:} en escribir (con uo.a perfeccioo. TO!IO IV tal, qne tenia & honor que lo llamaran el calígrafo}; e u pintar primoro~a­mente ¡ e u c;omponer versos y en llevar una vida retirada de los negocioR. Aunque Pulquería tonh o.pt~uas dos aüos más que su hermano, ella so en. cargó Je lo. educaoion del futuro Em­perador y de su~ tres hermanas, y cuan. 1 do murió su padre, y cl\n.n.péuas lw.bia cumplido diez y seis años, Pulquería. tomó el mando del imperio con una ciencia, una ~>a.bidnrío. y una discrecion tan mar~villosa fiUO sorpreudia, y con ese motivo (41;)) se la diú ptíblicamcn. te el título de Allgusta. Era tal la confianza que la. tenían los consejeros m(LS antiguos y expori01eotndos en el imperio, que siempre se a.teniau n $\1 opioion y dicen que ella nunca llegó á dar uo consejo ó una órdeu de!Jacer- 1 ~L • Segun los historiadores (no solamen­te los eclesiásticos, sino basta los m:ís enemigos del catolicismo, como Gib. bon), Pulquería era la. mujer de m(4S talento de su época, así como la m(lS ------ - -·------ 22 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 174 L A MU J ER. estrictamente virtuosa. Era. tal el 6r-l rias herejías se hRbian levantado en su den que babia en el palacio, que más imperio, agitándolo violentamente, los pa.recia un monasterio que la morada 1 godos, los hunos y otros bárbaros, des. de un soberano oriental. Pulqueria pa. 1 pues de destruir varios lugares de las saba sus horas de recreo en una mag- fronteras, se preparaban ú invadir re­nífica biblioteca con Teodosio y sus sueltamente todo el imperio. Aterrado hermanas, entregados al estudio. Ha. con aquellos acontecimientos, suplic6 á hiendo consagrado á Dios su vida, sus Pulquería que volvier;e á tomar el go. hermanas siguieron su ejemplo, y al bierno á su cargo. La situacion política, hacer públicamente voto de conservar. tanto interior como exterior, era en se vírgenes hasta la muerte, regalaron extremo critica., pero en breve tiempo, como una ofrenda á Dios un altar tan merced á su energía, firmeza y eqní. magnífico, que era todo de oro enrique. dad, ella restableci6 el 6rden interior cido con piedras preciosas, con una ins. y exterior. "Desterrada con ella, dice cripcion que explicaba el motivo del un antiguo historiador, la felicidad del obsequio. imperio babia de11aparecido, pero á su Como en el imperio de Oriente se regreso, como nna nueva Débora, ar. hablaban varias lenguas, Pulquería las mada con el escuJo de la fe y de la aprendió con perfeccioo, y escribía. con Religion, march6 á &ostener los com. la maestría de un sabio el griego y e.l bates del Señor al frente de los ejér. la. ti o. Se bn.cia enviar con frecuencia citos." la relacion de todos los aconteciruien. N o solamente Pulquería devolvió la tos que sucedían hasta en las provio- felicidad y la paz al imperio de Teo. cías más remotas de sus Estados, admi. dor.io, sino que protegi6 eficazmente á nistrando con una estricta justicia en lo.i cristianos de Oriente y se coustiLu­toJos ellos. Adema¡;, era tal su bondad y6 en defensora de todo el que sufría y buen corazon, que jamas quedó que- injusticias y no podi.."l. protegerlie per. joso de ella el más ínfimo de sus vasa- soualmente. Habiendo muerto el Em. llos que la peJia alguna merced. perador en 450, Pulquería fué dech\- Ejercia una influencia tan grande so- rada sola Emperatriz (pues 'feodo:.io bre el pueblo, que durante su admiuis. s6lo dejab-cJ. una hija ca.~ada con Va. tracíon no hubo una sola insurreccion, lentiniaoo Ili). Por moti vos de polí­ni los Bárbaros pensaron en invadir su tica., Pulquería asoció á la corona á un imperio sino cuando Teodosio, mal acon- antiguo militar, Marciano, con quien ~ejado, manifestándose frío y de5cortés ella se casó pro fo7·,nula,, y reinaron con ella, Pulquería dejó la corte y se juntos cuatro afio¡;, hasta 454. Cuando rntir6 con sus hermanas á Hebdom, runri6 ella fué llorada por todos sus lugar cercano de Coosta.utinopla. En súbditos, que perdinn uo llolamente una. aquella residencia las hermanas del Ero- grande Emperatriz, sino un soberano penl.dor se entregaron ~>Ólo á cumplir como ha habido muy pocos en el mnn. con sus deberes religiosos, en estudiar do. Al morir Jej6 toda su fortuna par. las &utas Escrituras y en visitar y :;o. ticular á los pobres, y el imperio ú correr :í los desgraciados. Murciano. Pero como se dice vulgarmente "que Pulquería debería tener en la hi!!to- 1 uo be conoce el bieu hasta que &e pier- ría un lugar tan sobresaliente como las :de," Teodosio lie empez6 á afligir al grandes Reinas que tanto se citan, llia­. vtHhe ~Solo á la cabeza de los negocios bel la Católica, de España ; Isabel de públicos, rodeado de ambiciosos, coro- Inglaterra, Catalina t..le Rusia y Cris­prenJiendo la desconfianza que le te. tina de Suecia, pues tuvo las virtudes nía el ejército y la. anarquía que aso- de la primera y la. gloria de las otr&s, ruaba en todas partes. Y llegó á su careciendo de sus vicios. Su influencia colruo su desori~otaciou cuando tuvo en la marcha de la. civilizacion fné in. 1 1 noticia que en el momento en que va. mensa., y como p rotectora del Catoli-¡ -------------------------------------------------------1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , _____________ _ 11 REVISTA QUINCENAL. 175 cism;;-contra de )n..c; ber~jÍ~s lle su 1 defender los intere~es de la Iglesia en tiempo fué tan grande, que el Papa Sa.n el imperio de Oriente. Leon la nombr6 legado apost6lico para (Continuará). S. A. DE S. ---..... ·---- SU SUEÑO. Dumnn: : dé jala así !. .. Tnl vez rendüla Cual rosa por los vientos abatida, Bajo el ala do un tíngclse durmió. Flont sobre su cuna rcg<í flores ; El arcángel feliz do los amore11 Con ctínticos de gloria la an11lló. Duerme, que así dormid!\ tú no lloras; Y en d Yalle ele !tí grimas d,i moras Ni In inocencia puedo ser feliz. Tod .. s ~;icnton dolor, todos tristcr.a ; A todoR les alcnnU\ la crnde1.a Do 11 heridas r¡_no no tienen eicatl;z." Tt't no sabes ¡oh niün 1 que lo. vida E11 vabio campo, donde el mal anida, Dó se ntTastm el reptil, t·ugc el leon ; Vaga el traidor con antifaz de seda, Y no ha~· vírtnd r¡ue libortnrAe pueda Del veneno quo Pl da sin oompi\Sion. ¡ Eso ciclo sin nubcA! las ostrollnR Que son do nuestro DiM '\'ivilmto:i huellas, ~os cnscii.m 611 gloria y sn poder: ~~ iéntms quo nqui... lo!! mi~cros humanos Mucho;: vivcu del lodo, cual gu~!\DOl~ Que no dejan In flor reverdecer. Sinoelejo, Julio de 1880. ¿Y tos padreR? su afecto te ,-igila ; Al despertar, su vívida pupila Cual centella de amor irá bácia ti; Te forrnanin cadenas con sus brazos, Oh 1 tú no temiiB! tienes esos lazos, Único santo que hallarás aquí. "Hija, mi bien 1" Tu pocho no palpita, Tu tierno corazon ya no se agita, Y tu ~;ueüo .... no tiene despertar 1 Llorn madre tu paz-dicha turbada: Tú te resignaráa, pero no hay Mdn Que te obligue tus penas á olvidar. ¿Y cómo rennimar esos despujoR? ¿Cómo volver In lumbt·e do eu11 ojoa, De sus pálidos lahios el coral ? 1 ¿La ·voz do la amistad y del afecto ! Podrá encontrar lenguaje tan perfecto Cual ese del ooriüo maternal ? No me ntrcvo á turbar sueño tan aanto ; No me atrevo{¡ enjugar tan puro llantn, Y me atrevo á ofrecerte una oblacion, Porque ... mira! .. tu ounll es un santuario, \" despreciar al mundo e11 necesario, Quo aquí lloran: yo tengo oorazon 1 E. C. V. M. UNA FLAMENCA DEL SIGLO XVI. J:>OR S. A. DE S. IV 1 -Me fastidia. mi primo Luis. 1 -Ah! hija mia, no hay que noga.r. AQUEL miJ!mo día. Clareta. dijo n su 1lo: tienes muy mal caráctar. madre: ' -Por qué 1 -i Sabe vue~a merced lo que más -Porque siempre miras cob desden me fastidia en Gante 1 ú los que te ama.n. -No, por cierto, pues á mí todo me -Es posible que sea. por eso que me place en nuestra ciudad. 1 fatiga. tanto Luis. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 176 !LA MUJER. ~ - -Lo confiesa.'! ! -Repito, madre, que Luis me fas-tidia. -¡Y c6mo evitarlo 1 -Ponerle término á su inc6moda presencia. -¡No hemos de rrohibirle la entra. da en casa, sólo por eso ! -Pero sí podemos alejarle de Gante. -Él no tiene intencion de seguir ya más la carrera de mn.rino, ni quiere sa.! lir de Fhíndes. -A.cabo de hablar con él. -¿Y qué te dijo Luis 1 -Repetirme basta. la saciedad que Antes do proseguir refiriendo esta historia, permítame el lector le su. plíque que piense en la enseñanza que ella encierra: el peligro que hay para el alma humana que se deja llevar por las pasiones, y lo pernicioso que es una educacion que no procura avasalltLrlas en los corazones femeninos. - PARTE SEGUNDA. EN PUER T O-RICO. I desea ser mi esposo. Pero yo al fin le persuadí que puesto que no puede abs- Puerto Rico era en el primer tercio tenen:e de hablarme u e sus locas pre. del siglo XVI una hermosísimo. aunque teusioues, es mucho mejor, para su re. lun tanto inc1.1lta colonia e!;pañola, cu­poso y el mio1 que se alejo de aquí. 1 bierta casi por completo do espesos -¡Y á dónde le quieres desterrar 1 bosques vírgenes, salvo en hs partes -Me dijo· (ya para Clareta. era fácil en qne los españoles habían descuaja. mentir) que si se viera. en la necesidad do los montes para plantar cañas de 1 ue abandonar ú Fláncles, él DO quería azúcar, y formar dehesas para criar gn-l ir á otra parte sino ú las ludias! uados. 1 -A las Indias! Una. serranía de altas montañas di. ~13í, á una isla llamada Puerto-Ri- vide la isla en dos partes, midiendo el 1 co, en donde le han dicl10 que se puede cerro más olevado 3,600 piés sobre el 1 hacer íortuua en poco tiempo. nivel del mar. Eo el contorno de la. : -Quó idea tau peregt·ina! jamas le costa se encuentran gran número de 1 ha.bia oído hablar de semejante cosa ! hermosos puertos, pero no to~o.; sufi. ~será lo que gusteis, pero es una cientemente resgu:ndado:S de los lmrn. idea. salvadora para mí, porque su au. cu.ne3, que suehm ser eu aquella isla 1 sencia roo seria rle grande :dí vio. más frecuentes que en otras de las A u. -En ese asunto no tengo opinion, tillas. Descubierta por Cristóbal Colon cooto~tó la madre, y sólo deseo verte en H!hi, no fué realmente conquistada coulcnta. 1 sino en los primeros años del siglo XVI, -Eutónces, madre, os pitio uu favor. rnerccJ á los esfuerzos ele don Juan -¡ Cu(IJ ? Pooce de Leou, quieo le quitó cluom- -Procura.r que se le dé un destino ure indígena de Boriquen, pa.ra. bauti. & J_,uis en Puerto-Rico. ' zarla eón el de San Juan de Puerto- 1 -¡.Acaso yo soy gobierno? j Rico. Aqnélla fué considerada al prin. -No¡ pero potleis empeñaros con cipio por los españoles como un vorda. , nuestro pariente y amigo .lliogo Baal, ' de ro paro.ho terrenal: el climo. es de. (JUe tiene inflnjo en la corte. 1 Jicioso, y más fresco, sano y agradable Aunq~1e eu un principio lo. seño1a que el de Cuba, Jamaica y la Espnño­Federioa se negaba tí bac0r uso de su la; la tierra extro.ordinariameuto fér. iufluellcia para alejar de Flúndes á l til, y regada. por infinidad de cristali. Luis, al fin couviuo en ello, y al si- nos ríos y riachuelos; los aborígenes guieote correo fué eavio.da uoa carta eran hospitahnios y mo.nF:os en extre­al Caballerizo del Emperador, pidien- mo, y adornas habia. en el interior de do destino par31 el primo de Clareta en las moutañM ricas minas de oro, lo Puerto-Rico. cual era para los conquistadores el 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 177 blnuco da todas sus a11pírnciones y el! poso, ¡;e decía, nombrado pnra un empleo priuci¡ml móvil do sus expodiciones. marítimo en 1::\ colonia; y babia prefe. La primera ciudad e¡ u e !'O fundó en rido acompañarlo á aquel destierro, más Puerto-Rico se llamó San Juan, y esta- hieu que permanecer sin él eo Gante, ba Kitn en un puerto resguardado, y en su país nntal. Esta abne~aciou de la una it>lilla que se comunica á la tierra flamenca era. tanto más notable cuanto firme por medio de un puente do fácil parecían gozar de grandes riquezas, si construccion, lo cual ÍIH! cosa muy pro. había de juz!!arse por lll SI~CJuito de cria. Vt.Jcbo;;a para los conqui:;tadores, que en dos y escudero;; que llevl\han consigo, 1 breve hubieron de defender su posicion y el tren r¡ue ostentaban. Adornas, apé. de la iovasion de los indígenas, con nas deselJlbarcaron hicieron buscar el quienes no tardaron eu eutmr en guo. mejor alojamiento de la ciudad, y no rra, no vol viendo :í reinar In paz en la economizaron niugun gasto, con tal de ' isla hasta. que los dec;gracindos untura. obtener las mayores comoclidaJos, re­¡ les se vieron exterminados uno,;, lle~te. partiendo oro 6 diestra y ~;inie»tra, sin rrados otros y soUletidos los restante,; á parar mientes eu los gnstos que pudio. sen·ir de t*clavos de los españoles. Una ran proporcionarles un género de vida voz que los invasores se consideraron como jumas so había •·isto en la. nncien. completamente dueños de la isla, cm· te colonia, á donde nadie iba á gastar pezarou á construir hermosos edificios hoa.to, Aino f1 ganar con que bo.cer sufi. do piedra, buenas casa.~ de La.hitncion, ciente fortuna. para volven;e á gozarla 1 iglesia parroquial y varios conventO!; en E,paña. , para los frailes mi~toneros. Adowa.~ se Iuútil !ier:í decir al lector, puesto 1\prcsurnron ú echar los cimientos do que lo habrá adivinado, que la bella 1 las fortilicaciones que deberían defen. tlmncncn ora nuestra Clareta, con su tlor el puerto, y el l1ermoso fuerte, lla. primo: pero liÍ ~;erú títil que explique. mudo Ca~tillo t.loll\!oro, circundado t.le • roos brevemente c6mo elb llov6 á cabo tan \·alientes murallas, ~1110 eo aqncl su tnu doseudo viajo :í Puerto-Hico. f;iglo y eu el :;iguiouto logró Puerto- Una \'e~ que el Caballerizo del Em. Rico 1echaznr tres H:ccs ú. los piratas perndor hubo enviado á Luis elnom. ingleses, lo que no pnJierou ltncer las bramieuto 'iuo le pidió, Ulnreta nvis6 á ciu•lrtdcs fortificnJas de Saoto Domingo, Rn primo que, Ulercc~ d~; Enero, los habitautes da la ciu. ra pnra. llevar á cabo un vio.je tan des. 1 dad de San J uau de Puerto-Hico vi e. ca bdlndo y extraordinario como el que rou rmtrar en el puerto una hermosa pretendí::~. hacer. carahel:l con lns velus desplcga1las. Al Así, de ningun ruoclo Clareta. quiso ruirlo del primer cnñonnw con que el dada. parto de sus proyectos, sino que fuerte saludó la llegada del na vio pro. a1uarJ.ó ú cumplir vcintiun años, y en. vonioute do In. madre patria, toda la toncos sabiéndose dueña do llUS accio- I>oblacion se agolpó al puerto á recibir nos para evitar disgustos, confió en la l as uotici~ts que los llegaban do sus pu.. buena voluntad de ciertos parientes rient;es y amigos ausentes, y ver por pobres que tenia en la ciudad, de Bru. 1 stHI ojos desemlm.rcar los pasajero!', las jas, tí cu¡a. cnsa fué sin su madre, y de halijas del correo y los bultos de roer. allí salio para casarse con su primo en caderías que llevaban ú la. colonia. ia iglesia máR cercana. Inmediatamon. Entre los pasajeros llam6la atencion lo dospues avis6 á su madre lo que ha. ele todo!! una hermosa y rubia flamenca, bia hecho, y con el egoísmo supremo 1 lptc no había querido separarse do su es. que la. caracterizaba., b hizo sa.hcr que - - -- -- -------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----tlf--- --------- liS LA pa.rtia para Puerto-Rico con su nuevo ¡nos tie pos, que andaban de nacion en esposo, y reclamaba la parte de heren. , nacion vendiendo ~;u brazo y servicios cio. que la correspondía. Sin oír las !!Ú- ul que mejor lo11 pagase, sin que les plica-'1 de la pobre madre, Clareta se nrred':ljsen los crímenes ni les doliese la prepar6 para emprender viaje, y des. injusti~ io., entregándose en cuerpo y al. pidiéndose ¡;ecamente de la aBigidísima ma á los amos que se buscaban. Clareen señora. pnrti6 para ERpaña en busca de los esc~fgió de su misma nacion y se los un buque que deberin. conducir á los presen1i6 á su es-poso- ést-e se neg6 al nuevos espo>os á las Indias espafiolM. principjo á recibu entre su servidnm. Entre tanto debemos decir que el bre ú stemejn.ntes bandido~>: pero Cia. matrimonio babia sido una burla. para. reta lo penuadi6 que en las tierra~ á LuíA, porque a.pénas11e concluyeron las que iba,n era necesario tener á sus 6r­ceremonias que le ligaban para 11iem. denes q~ute valerosa y sin escrúpulos, pre á la hermosa Clareta, cuando és. 1 que pudiesen defender á sus amos sin ta lo notific6 rotundamente que ella temor ~~i flojedad. babia hecho solemne voto de vivir se. ¡ parada de él y en distintos a poseo tos, 1 II hasta que llevara á caho una empre~a que traía entre maooR, la que no podia 1 Los ¡nt\moncos con su hoa.to fueron descubrir siuo á llu tiempo. Vanas fue. natural¡nente recibidos con las mayo. ron las l!líplicas y hasta las tiernas lá.1 res ate •ciones por los portoriqneiíos, y grima!; de LuiR, porque miéotras más no se ~~usaban de ponderar la amabili. le rogaba él que le dijese por lo mé. dad ele la gantesa, que conocia ba'ltan. nos en qué consistía aquel voto, mtís te la leugua cspn.ñola, que ya ~;e Labia se afirmaba ella en la ioteuciou de ' esforzado en aprender ton Hernando 1 mantener Hu secreto encerrado en sn de Soliu, y había seguido perfecciooúu. 1 propio pecho, sin revelárselo á nadie. c.lo~e y estUtliauc.lo con tanto empeíío, 1 Conociendo al fiu su primo que el ct\- que CWl>ndo llegt~ á las ludias hablaba 1 rácter de Ola reta era indomable; y si o. e.-paíiol con facilidad. En breves dias tiénc.lo'!e cn.tla dia más débil y ena1no. los esp,t>sos Longobaal 80 relacionaron rado delante de los impetuosos mandn.. con todiaR las familias de importancia 1 tos de aquella hermosa mujer, violenta rle San 1¡ uan, y Clareta se hacia. nota.. como t~na tigro, de11istió enteramente blemente arnahle con lns dema<~, cuya de preguntarla su!! intenciones, y Re rin. socied~~ buscaba con ahinco, propor. dió, como un escla\"o, sin mtís voluntad cion¡índtoles en su casa toda clase ele que la ele su mujer á quien temia y t.li!!tracepon(ls y pnseoR que costeaba ella, 1 amaba locamente. La. hemos compararlo visitnnJ[o los alrededoraq á caballo ó á una tigre, porque en verdad la Ba. en los botes que alquilaha para re. menea parecía pertenecer á la raza fe. correr 1M cost.1.s. Mauifest~base tan lina: era á las veces tan suave, tierna franca. lf expansiva, que DO era de ex. y hechicera como un ángel; cuando dc.l trnña.r ¡ue hasta las doncellas m{&.tn. que un día se en. una mirada de la flamenca eran para contr6 sola, no quedándole más amistad él tau sagrados como si Dios en per. que la de uoa. excelente familia, que ' soua se lo mandara, á pesar de que babia rehusado dar crédito á calumnias toda su conducta tenia Ull sello reser- propaladas por los enemigos de la fla. Yado y secreto que á veces le alarmaba menea. La familia á que aludimos Re y llenaba de temores, pues la incerti. componía solamente de uu antiguo mi. dumbre es muy cruel cuando se trata litar, de hidalga cuua de Castilla (que de los pensamientos de la persona que haLieudo perdiuo toda. r.u fortuna. en amamos. España, babia pasado á las Iudiall con Dificil mente ocultaba Ola reta su mal iotencion de repararla con el trabajo, carácter, su índole dura. y absoluta, el cosa cle~honrosa en la madre patria, orgullo que la dowinaba, y estos defec. pero muy bien aceptada. eu las colo­tos frecuentemente se trasluciau al tra. nias); teuia consigo una bija soltera, vez de su fingida bondad y condesccu. t¡ue le babia acompañado en el clestie. 1 Joncia. ~o muy tarde empez6 á ma.ui. rro, aunque en España dejó otros hijos fe~;tarse caprichosa y de mal humor diversamente e:;tablccidos. E:;tos colo­con a.qnellas per:;onas á quienes al l nos vi vian humildemente ce una estan. principio tanto había adulado. De aquí cia cercana. á la poblacion, en donde do u nacieron resentimientos, r.uscitáron~e Bias Andagoya, - que así se llamaba.,­euernistades, y poco ú poco dieron oÍ- poseía un ingón-io que le producía una dos muchas pcr::;onas á ciertos rumore~ renta regular. La niña, llamada Mar. que desde ~;u llegada se habían difun. garita, era un modelo de virtud y de JiJo, pero que no habían queriuo es. belleza, así, bien podía singularizarse 1 cuchar los amigos de Clareta. Decíase en su afecto por la flamenca, sin que que las relaciones entre los dos e&poRos las maldicientes pudieran hincar en l>U iiamencos eran extrañas, que teuiau reputa.cioo su ponzoña, y pudo maní. frecueu tes disputas sin saberse el m o- festar á la rechazada ClaretL\ todo el tivo, pero que Luis p:uccia siempre te- J fondo de bondad que había en su alma nerlll. desconfianza y hasta miedo,- tan pura y elevada, que no cabía en adamas, Clareta. se manifestaba siem. l ella la idea del crímen. predominante, cruel y vengativa. con ::.us inferiores, los que la. detestaban y hablaban mal de ella. Por otra parte (Continuará). habíase notado que si Luis babia lleva. • . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 L A MUJER. SECCION RELIGIOSA. LOS MISIONEROS EN EL NUEVO REINO DE GRANADA. L o·s J E.S lJ 1 T A S • 1 á América, segun algunos cronistas é historiadores, fué un benedictino cata. EL APÓSTOL DE CARTAGENA. lan llamado Bueil, que estuvo en las Antillas. En pos suya fueron viniendo LA provincia de Cataluña en Espafía á convertir infieles gran número de ha sido considerada por todos los histo- frailes dominicanos, franci~canos, mer. riadores y eruditos como la parte de la cedianos y agustinos, notándose entre Península. en que se ha conservado con éstos siempre muchos catalanes .... Pero más pureza la raza goda. Dicen, ademas, no es nuestro prop6sito hacer el elogio que la palabra Cataluña es corrupcion de los catalanes sino ocuparnos de la de Godo-Alcmo. Los catalanes se bao vida de un catalan que en nuestro país manifestado siempre asaz orgullosos de hizo todo el bien posible como misio. su orígen, y hacen lo posible por con- ncro. servar sus privilegios como antigua na. Llamábase este santo varon Pedro cion anexada á la corona de Castilla, Clavar, y era oriundo del campo de y á más tienen una rica literatura pro. Urgel en Cataluña, en donde había na. ' pia.. Como se hallan vecinos inmedia. cido, unos dicen gne en 1581, y otros tos de Francia, de la cual ap~nas }(l. que cuatro años clespues. De familia separan la callana d~ los Pirineos, éstos, ' hidalga y de poca fortuna, Pedro Ola. que no han visto de los catalanes sino l ver estudi6 en el colegio de Jesuilas ! las malas cualidades de los aventure- de Barcelona.; tom6 lus primeras 6rde. ros que frecuentan sus mercados, dicen nes en el noviciado de Ta.rragona; se que el catalan tiene reunido en sí to. perfeccion6 allí en la lengtta latina y dos los defectos, no las virtudes, de los e u la ret6rica; pas6 á Gerona, en donde habitantes de las vecinas provincias es. estudi6 á fondo literatura y la lengua pañolas. Aseguran, pues, •·que es sober. griega; 6. los veinte años Jla.."6 á Ma. uio como el castellano, testarudo como Horca, en donde debería continuar sus el vizcaíno, interesado como el mismo estudios para aprender á ensefíar, en .Jüdas." Pero casi siempre los defectos el colegio que con ese oh jeto tenían no son sino las cualidades del alma allá los Jesuitas. Eu Mallorca se ligó 1 exageradas hasta el exceso,- y si los 1 con estrecha amistad á un excelente catalanes mal educados son por cierto Jesuita, el P. Alonso Rodríguez (que soberbios, testarudos, porfiados é in te. despues fué beatificado), el que despcr. 1 resados, los de buena índole convierten tó en rl gran deseo de pasar á las mi-l esos defectos en grandes virtudes, y se siones de Indias. Al cabo de tres afios hau mostrado con frecuencia en la bis. volvi6 á Barcelona, en donde se dedicó, 1 toria, en lugar de soberbios, llenos de por órJen de sus superiores, al elltudio 1 dignidad, en vez de testarudos, firmes, de la teología en sus rarnos más difí­si porfiados en el mal, tambien cons. ciles. N o fué sino al cabo de dos aüos l tantes en el bien, y si algunos se roa. de úrduos trabajos mentales que al fin nifiestan intereSr'ldos, en otros tiempos se le concedi6 permiso de pasar á las 1 solieron ser los navegantes más a.uda- Indias como misionero, su más ardiente ces y los traficantes del m(IS indomable deseo. Segun refieren st\s bi6grafos, el 1 valor .... El primer misionero que vino Padre Ola ver no quiso despedirse de 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ':REVISTA QUINCENAL 181 sus padres ántes de doj1H á España,/ para abajo babia mucha gente que se pues temía que la vista y el dolor que condoliese de su suerte; pero los míse­ellos le manifestaran con su separa- ros negros eran considerados como vil cioo le quitaran el valor para empren. mercancía, que se compraba y se ven­der su viaje. En aquel tiempo un viaje dia segun la calidad de ella, y cuando á las India3 era una empresa tao grave ya no se necesitaban los abandonaban y tan peligrosa, que era preciso prepa- á su suerte, sin socorro, sin n.brigo y rarse con la. misma solemnidad con que aun sin alimentos. se arrerrlan los negocios y la conciencia Desde que llegó el Padre Claver al para p:sar á la otra vida. 1 Cuánto más convento de Jesuitas de Sautafé pidió grave seria este paso en el j6ven novi- que le señalasen los oficios ruús bumil­cio cuando llevaba la resolucion de no des de la casa para cvmplirlos, en los · volver jamas á su patria! cuales permaneció, no sin dejar de es- A pesar de lo mucho que babia e~;. tudiar asiduamente durante los tres tudiado y trabajado en su santificacion, años de probacioa que cumplió allí y el ne6fito de Jesuita no creyó que tenia dos en el novicia!lo de Tunja, segun los aún suficientes méritos para ordenarse reglamentos de los Jesuitas,ántes de or. y se embarc6 sin haberse consagrado denarse definitivamente. sacerdote en Abril de 1610. En Ca.rtageoa hizo muchos esfuerzos II el Provincial de Lima para. llevárselo al Perú, pero él pre6ri6 quedarse en el El 10 de Marzo de 1616 la Compa­Nuevo Reino de Granada. En Carta- ñía de Jesus de Cartagena solemniza­geoa permaneci6 pocos dias, partiendo bala fiesta del Patronato de San José, inmediatamente pn.ra Santafó: "camino y al mismo tiempo, habiendo &ido con­largo, *desacomodado en lo que se na- sagrado sacerdote, celebraba el santo vege. el rio, áspero en lo que se anda sacrificio de la misa el venerable Pedro por tierre. .... Venia e o busca de traba. Ola ver, que ya era afamado por su ca­jos, y fuéle consuelo dar 6. los primeros ridad cristiana y grandes virtudes. golpes en la mina ..... Su alegría a ni- Hé aquí lo que era eu aquel tiempo maba 6. todos sus compañeros de viaje, la ciudad de Cartagenn., citando tex. su oficiosidad los descansaba y les edi- tua.lmente la descripcion que hace de ficaba su virtud. Cuando salian á hacer ella uu biógrafo contemporáneo del 11 noche en las playas, recogía los negros bienaventurado Pedro Clavar. u. · en las canoas para que les predica!'le "Sita la ciudad de Cartagenn. en al-J 1 un sacerdote .... " Se gozaba, dicen sus tura de once á doce grados; la pl'edo- 1 otros bi6grafos, en aliviar á los escla. minan calores excesivos Robre á cuantas l vos, y con gran paciencia y dulzura les tierras Re habitan en la!! ludias. Cuatro enseñaba la doctrina y les Jaba leccio- meses, de Diciembre ú :Marzo, se refor-nes de moral cristiana. man algo con una brisa general y fres-~ ¡ Desde aquel viaje por el Ma.gdalena, ca, respiracion lí. los extranjeros hechos . en donde los esclavos bogaban dia y á más benigno cielo; miedo ú los na tu. noche como bestias de carga, el Padre rales, que abiertos los poros los penetra 1 Clavar empez6 á compadecerse de los y trabo., y castigo de montos y úrboles 1 negros; raza infeliz á quien miraban vecinos ú la costa que los seca. Ardien­los conquistadores con mayor desprecio te todo el afio, el sol siempre es dañoso, que á los indios. Estos últimos tenio.n, pero en los otros ocho meses no hace en á pesar de su desgracia, poderosos pro- aquella tierra oficio de sol sino de fue­tectores,- y desde el Rey de Espaffa go: á cielo abierto es insufrible, aun á • .Apost61ica y penitente vida del venera­ele Padre Ola ver de la Oompañla de Jesus, sacada. de infol"IIJnoiones jurídicas, &c. por el Padré Joeef FernándfYL-Zaragoza- 1666. TOMO IV la tolerancia de los españoles, vence. dora de todas inclemencias de climas ** Apostólica y penitente vida, &c., citada á otea. 23 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 LA liUJEl~. peregrin011. Introducida la fuerza del pendie·nte de la incertidumbre de tan calor ~ las piezas máa defendidas de las largos y tempestuollos mares, suele fa). callAS, las pone como estufas en que tarJa todo; de manera que se da á Feo. t>erennemente suda la congoja. ReJa. tir la carestía á los más ricos, inútil Jándoae loe cuerpos andan descaecido11¡ el oro y plata de sus cofre~~ para alivio pcSstranse las ganas de comer, y sit!n. de su mecesidad. tense accidentes, que los no experimen. "Üe debe estar bien vest1Jo Y pel­los sirviente:; de otras personas, y que nado de~de temprano por la mañana. no les pagamos para que nos sirva o. ! La. limpieza debe ¡,er una de las mayo. Los criados deben ser y generalmente res cualidades que tendrá una sefiorita, so~ ~l remedo de sus amos, y debemos J una casada y una anciana; no h~y e~agtr que sean corteses y complacien. edad, posicion social ni circunstanCia tes con las personas que visitan la ca. lque pueda permitir el desaseo en ~n 1 sa; que contesten con urbanidad y que ser humano. El hábito de estar sucio 1 llen un recado con palabras comedidas; eo el exterior prueba evidentemente no se les permitirá que hablen de las bajeza de sentimientos. personas amigas de la casa y aun de las En nuestro país no se nota una dife­que no sean sin anteponer la palabra rencia suficientemente precisa entre el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 185 vestido de uoasolteray el de una ca¡;aJa, lo mejor que se puede hacer. Al entrar pero por regla. general una. señorita. de. en edad se irán apagando los colores be presentarse sencilla y ruodestameo. vistosos de los trajes, y aunque las tela.c1 te vestida; sus gracias y su juventud sean de valor no llevarán adornos que bastarán para. hacerla encantadora. llameo la atencion; con la falta de fres. U na elegante dencillez es el colmo del cura en la tez y de brillo en los ojos, ar. buen gusto, y jamas en ninguna cir. monizarán los tintes opacos y loR oscu. cunstancia debe llevar vestidos dema.. ros, y así las mujeres se verán más j6ve. siado recargados de adornos ni joyas nes á medida que vayan perdiendo las de valor. Es preciso vestirse de mane. pretensiones á agradar por sus encantos raque no parezca como si hubiera per. físicos. Jamas os presenteis con un ves­ma. necido largas )loras ideando los ata. tido extravagante y poco modesto; el víos y que se ha. gastado un fortuna en vestido del cuerpo debe ser el espejo de ellos. El buGn gusto e:x:ige que no pa.rez. los sentimientos nobles de la mujer; la camos nunca incomodadas en el andar exageracion en todo es prueba de que ni desorientadas con nue¡¡tro vestido, las facultades del alma están en desar. sino siempre naturales, aunque con m o. monía. N o se deben adoptar todaa las destía. y compostura. modas, pues hay muchas que no son Una señorita rica no debe llevar so. propias sino para actrices y mujere11 bre sí el aviso de la fortuna que posee, de mala reputacion. Para vestirse bien gastando mucho en sus vestidos, pero es preciso tener juil}io y mucho sentido tampoco andará mezquinamente arre. , comun. gla.da, y un término medio decente es (Oontinuamí). S. Á. DE S. ~---- ANALES DE UN PASEO. DIA UNDÉOIMO. -Acaba \lsted de hacer una brillan. ¡penitentes. Lo que usted dice eR absur­te defensa del catolicismo, tio, por Jo do, mi querido sobrino; aunque el doc. cual lo felicito, e~clam6 .Máximo. tor Margallo era un santo, estoy seguro -C6mo así? que en todos los ritos de la cristiandad -iN o es >erdad que esta mujer no Re encuentran hombres abnegados hasta. se hubiera convertido si no hallara un la santidad. templo cat6lico y visto allí imágenes J -N o sé si usted hallará fuera del rerresentando la pa.sion de Jesucristo catolicismo u u santo para paranponar. (e pueblo necel'ita ver para compren- lo con el doctor Margallo; no discuto der), y si, por último, o o hallara. un acerca. de esto, pero si usted me lo per­conventoen donde asilarse 1 i Cree usted 1 mi te, le referiré una anécdota de este que si no se retira á un sitio sagrado, sacerdote, que es el triunfo mlÍs grande bajo cuyos techos a6lo veía ejemplos que he oído referir de la humildad y de virtud, aquella mujer perseveraría perseverancia cristiana sobre la ter. en el buen camino ! quedad y el ateísmo : -En realidad, con usted, Máximo, no se puede discutir porque nos aboga. UN A CONVERSION. bajo una nube de paradojas y exagera. ciones l No lo dudo que en otras reli. giones tambien se encuentren gentes buenas, arrepentidas sinceramente y - Vivía en Bogotá, no sé en qué a.ffo ántes de 1830, un hombre de alguna fortuna, que babia sido notable por ha. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,--- -- 186 LA MUJER. ber llevado una. vida. particularmente perdido el brío¡ así esta vez no le habló profana, y lo citaban como uno de los sino que al verle le volvió la espalda, pocos hombres verdaderamente descreí. pero escuchó en silencio sus exhorta. dos de aquella época. Su carácter duro, ciones suaves y dulces,-acabando el sa.. su palabra irónica, su propósito delibe- cerdote por pedirle permiso de nuevo rado de mofarse de todo sentimiento para permanecer en la caqa, ofreciendo religioso, lo hacÍan temible y odioso, á DO entrar á la pieza sino CUando lo lla. pesar de que siendo hombre de posicion mara. El moribundo le contestó con era recibido sin escrúpulo por la so. ~arca.smos, ofreciéndole por albergue y ciedad. poniéndole por condicion que perma. Al fin le llegó su última enfermedad, neciese en un miserable y oscuro cala. y los médicos le notificaron que no tenia bozo debajo de la escalera. Aceptó sin remedio su mal en la ciencia humana. vacilar el doctor Margallo este nt1evo El hombre recibió esta noticia con es. insulto, y sin manifestar el menor dis. pantosos reniegos, porque todo hombre gusto se instaló en el triste cuarto. incrédulo es cobarde ante la muerte. Cuando el enfermo supo aquello se Su familia, arrostrando su cólera, se mostró admirado, y al cabo de algunas atrevió á hablarle de los"socorros de la. horas lo hizo llamar espontáneamente Religion, pero fué recibida aquella pro. y le mandó con brusquedad que le habla. puesta. como era de esperarse, con se,-al cabo de un rato le gritó que se profanos juramentos, prohibiendo ab. callara y se fuera.. Ya al caerla noche, solutamente que le volviesen á hablar en medio de los dolores más atroces, de semejante cosa. pidió nuevamente que se le acercase el Supo el docror Margallo el estado sanoo hombre, y lo escuch6 en silencio lastimoso de aquel desgraciado, y al roo. largo rato, pidiendo explicacion acerca mento se presentó en casa del señor de diversas dudas que le habían asalta.. N•u. Con trabajo logró penetrar hasta. do y vivido con él durante su vida. el lado del enfermo. Apenas lo distin. Hácia la mitad de la. noche lo volvió guió lo cubrió de improperios, de in. á hacer hablar, y despues de oírlo por sultos y de palabras de burla y de des. roncho tiempo, dió un hondo suspiro, y precio. Escuchó el doctor con calma ofreciéndole la mano y con lágrimas en todo lo que le decía, é inclinando la los ojos le dijo : cabeza con humildad dejó que acabaran -Doctor, usted es un santo, y santa de agotarse los insultos, y tornando la. debe ser una. Religion que forma hom. palabra lo exhortó á que se arrepintie. bres tan abuegados J Usted ha triunfado se, con dulces y tiernas expresiones, y á fuerza de bondad y perseverancia.. sin esperar la respuesta salió de la .Al cabo de un momento añadió: pieza.. -Para. decir verdad, yo no conocía. lo Algunas horas despues volvió, en. que era la Religion de Cristo sino en coutrándolo en el mismo estado de im- los libros anticristianos que be leído. penitencia ;- oyendo de nuevo los im. Prepáreme, padre mio, para confesarme, properios que le prodigó el enfermo, en y si es posible el perdon de un pecador santa calma, y contestándole con buenas tan grande como yo, moriré consolado y amables palabras, sin manifestar tur. y dando á mía amigos un ejemplo .... bacion alguna. Al dia siguiente murió el señor N•• Por la noche se presentó de nuevo lleno de fe y de esperanza, tranquilo y pidiéndole permiso para permanecer resignado, y el doctor Ma.rgallo regresó hasta el otro día en la casa, pero se le á su habitacion con la misma humildad, contestó con un no perentorio. Salió y sin que nadie jamas le hubiese oído sin hacer la menor observacion, pero decir cómo babia sido él quien convir~ regresó al rayar el día. El enfermo ti era á tan empedernido pecador,- ni empeoraba por momentos, y como sin. se le oyó jactarse en lo mínimo de ac. tiesa que la muerte se acercaba., babia cion tan ber6ica.,- sí, her6ica, porque es Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 187 más difícil vencer el orgullo natural en el corazon humc.no que arrostrar los mayores peligros y llevar á cabo lo que se llama una accion her6ica en el voca. bulario mundano. - DIA DUODÉCIMO. reflexionado anoche, he resuelto no di. ferirlo. -Grave estás, y me das miedo, dijo Pepita. i Qué be hecho para que me riñas como á una chiquilla? añadi6. -Bien sabes que nunca be sido in. justa contigo, pero tú tambien debes procurar no serlo conmigo ni con nadie. Deseo solamente que desciendas al fon. do de tu cor4zon y me digas since. ramente, sin lágrimas ni c6leras sí piensas que tinicamente Máximo puede hacerte feliz. -8í, ya te comprendo 1 Exclam6 Pepita con disgusto. Desgraciado del que se nutre de sí mismo. Des­graciado del que se re­plíega sobre sí. El alma encadenada. á sí misma ea una tierra sin sávia; uno de esos lugares ári­dos y solitarios que visi­tan los malos espíritus. -N o me repliques ahora ... ReB.exio. na lo que vas á decir, porque de tu Mme. DE GASPARIN. respuesta depende la suerte de más de unu. persona. Deseo tu contestacion de. Despuesde una nocheagitada, Alicia fiuiti~a ántes de medio dia. crey6 llegado el día de tener una defi. Al decir esto su voz temblaba, y te. nitiva explicaoion con Máximo, quien merosa. de no poder ocultar su emocion sin duda. tambien lo deseaba, pues seria !'ali6 del cua.rto y se dirigi6 á sus hijos, el ú1timo que pasaría en Buena>ísta. que la llamaban desde sus camas para Ligábala la promesa. hecha á Pepita de darla los buenos días. que lo rechazaría sin esperanza; pro. Pepita se levant6 y empez6 á vestir. mesa cuyo recuerdo la torturaba; por. se, y miéntras trenzaba sus sedosos ca. que si bien había. llegado á resignarse bellos negros, reflexionaba en las pa. á tal sacrificio, no podia. conformarse con labras de su herma na. La loca niña se que él fuese desgraciado tambien, pues enorgullecía al considerar que la suer. conocía su carácter constante y tenaz, te de dos personas, á quienes admiraba á que se agregaba la persuacion de lo y consideraba tanto, se hallaba en sus inútil de su propio sacrificio, convencí. débiles manos. Recordaba. las miradas da de que Máximo no elegiría á Pepita angustiosas de Máximo cuando las fi. por esposa, pue!l el génio veleidoso de jaba en Alicia, la que por órdrn tmya esta niña y sus frecuentes caprichos no se manifestaba fria: y ahora resonnha prometían que haría. la 'felicidad de un en su oído y halagaba su vanidad la hombre como Máximo. temblorosa y casi suplicante voz de su Cavilando en esto se 1evant6 apénas hermana. aolar6 el dia, y acercándose á la cama "Bien, decía. para sí, si yo llego á de Pepita la. despertó con una caricia. ser magnánima y consiento en ese ma. Alicia., con su magnífica cabellera trimonio, sé que Íllmediatameote Máx.i. suelta y envuelta en un ancho peinador roo se irá á establecer en Bogotá, 6 de batista, estaba muy bella, y al verla tal vez á viajar con ella dejándome so. su hermana. experimeot6 un repentino la, triste y arrinconada en la casa de sentimiento de envidia, que demostr6 tia Catalina, ruiéntras gozarán y se di. abrazándola fríamente, diciéndola en vertirán sin acordarse de mí .... No, no, tono casi de reconvencion: exclam6 casi en alta voz, ipor qué he de -iPor qué estás tn.n bonita 1 consentir en que ellos sean felices y yo -No seas tonta,-le contest6 Alicia. desgraciada 1 Alicia ha pasado ya por sentúndose en la orilla de la. cama. todas las vicisitudes de la vida de la Quiero hablarte sériamente porque ya mujer: yo comienzo á vivir favorecida es preciso hacerlo, y porque habiéndolo por la naturaleza, y no es racional que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --... --~ ... 188 LA MUJER. me .resigne á sor la víctima. i Pero 1 de la orilla, ni Alicia. se atrevi6 á ejecu. Leonardo 1 Bah 1 Leonardo se entretu. ta.r tan peligroso salto, porque el bote vo oonmigo para no fastidiarse aquí, y impelido por las aguas babia salido del es seguro que á estas horas estará ga. remanso, y á pocas yueltas se metió 1anten11do á otra con las mismas pa- en el filo de la corriente. Pepita no se labras ~ue me decía. N o es muy gra. alnrm6 al principio confiando e u que to pensar que me haya olvidado de los caballeros las verian y nadarían á un ctia para otro, y esta mortificacion salvarlas, pero el terror de ambas her­es bastante para que, hecha la tonla, manas fué completo cuando desoubrie. agregu~ otra.. N o, no toleraré que ron que sus compafieros se habían ale. otros sean felices y yo desgraciada." jado de la orilla y no los vieron en Se acab6 prontamente de vestir, y ninguna part.e. con las cejas contmfdas, el ademan al- 1 Eo esto Degaron á lo violento de lo. tivo y k>s ojos húmedos por el despe- corriente, que arrebató el bote arras. cho, salió á buscar á su hermana. 1 trándolo bácia.los saltos y remolinos de No la encontró sola. sino rodeada de la estrechura, en que indudablemente sus huéspedes, ú quienes repartía con seria despedazado. Aterradas, empeza. gratas palabras y amabilidad el desa- ron á dar gritos pidiendo socorro. Pepita, yuno ántes ue bajar al bafío. Tuvo que que nadaba muy bien, hubiera podido dejar, pues, su respuesta. para despues. salvars~, pero no quiso abandonar á su A poco rato montaron y se dirigieron al hermana cuando el Larco volaba á su sitto esoogido para el baño desde la vfs. perdicion. pera.. Los caball~ros permanecieron cer. Afortunadamente Máximo no estaba ca del puente de faravita, miéntras que léjos, oy6 los ~rritos, corri6 á la orilla, y las señoras tomaron posesiou del re- viendo el peligro eu que estaban, se manso en que aún se hallaba atado el arroj6 al agua sin vacilar y llegó en botecito de la. víspera.. breve haRta el bote, procurando dete- Alicia, desde la aventura referida oerlo: pero en vano. Ent6oces suplicó por ella el primer dia.., hahia conserva. á Alic1a que se echar'l al agua, a.segu­do gmn miedo al agua honda y jamas ra.ndo que la sal varia, pero ella. movió se atrevia á llegar á donde lo hacia. Pe. la cabeza señalando á Pepita con un pita que nadaba como un pez. gesto de angustia. Ese dia habinn liE'vado á los dos ni- -No puedo salvar á las dos, grit6 ños, los que despues del bafio, miéntras Máximo; sálvese siquiera usted, ..A. licia, se vestían las señoras, se entretuvieron pero resuélvase pronto, porque un roo­jugando con la cuerda que sujetaba al mento más y ya no podró vencer la bote, concluyendo el juego por embar- corriente. carse uno de ellos. Advirtiéndolo Pe. Al oír las palabras de Máximo, Pe-pita. se acercó 1\ sacarlo de tan peligro- pito se a.rroj6 al agua, gritando: so sitio, pero el niño se resistía á salir, -Yo sé no.dar, salve tí Alicia! en términos que hubo de entrar ella Máximo, sin aguanlar más, la tom6 en tambien al bote sin lograr otra cosa r;ino sus brazos, y haciendo un esfuerzo so. que el chico se agarrase de su ropa brebumano procuró ganar la orilla, gritando, y obligase á Alicia á correr pero las fuerzas ya gastadas le faltaron en auxilio de su hermana. El peso de de súbito, y si no hu hiera sido porque las dos señoras y los movimientos del en este momento crítico llegaron los nifio acabaron por desatar el bote, que demas y se lanzaron á sacarlos, no hay empez6 á remolinear y á alejarse de la duda que ámboshabrian perecido. orilla, cabalmente cuando Alicia babia Tan rápido fué todo esto, que aán logrado apoderarse del iosurreoto y en. luchaba Pepita con la corriente, y casi tragarlo á una criada. Pepita, que ya era vencida por ella, pero Mauricio la estaba calzada y vestida, no quiso echar. alcanzó, y sobreag11ándola la trajo sin se al agua al ver alejarse la barqueta. novedad á la ribera, en el momento en 1 --------~------------------------------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡· -.._ R E V I S T A Q U I N C E N .~ L 189 que se deo;pedazaba el bote contro. ]as rocM de los ~talto~ y remolinos, íi una cuadra de distancia. Las dos hermana~ so abrazaron de. rramando lúgrima.s, y Pepita, recordn.o. do el sublimo gesto y el ademan de Ali. cía, con que expresó que preferiría la salvacion de su bermnua. 6la suya pro. pin, depuso el egoísmo, olvidó su tonta vanidad de niña mimada, y siguiendo el impulso de &u corazou, dijo al oído á su hermana: -Sé feliz. .1\Hximo no me amará nunca ni yo lo quiero ~ino como íÍ her. mano. Alicia. la miró llem~ de alegría. -Lo dice~ de corazou! -Lo verás despues. A pénae 1le~n.ron á la casa, y ~e vis. tieron y arreglnron, Pepita salió (¡ bul'. car :í )[áximo y llevándolo npn.rte le dijo amable y ¡,¡onrieute, mostrándole el cuarto en que estaLa Alicia.: -Allí estú mi lJennnna, y es el mo­mento de que usted le hable de su Jnn­trimonio y lo decidan. -i Qué me dice u!ited, Pepita?¡ 8e. rú posible que ella .... me nc1•pte al ti o! -Posible, y hasta posihilisimo, con. tost6: s~ que lo aceptará ii usteu por ... gratitud uo mtí'!. -Por gradud ! -Sí, i no lE~ salvó usted la vida? Y sin agua'rda.r más"razonee llevó (. ~flíximo á do de estaba su hermana y los dej6 solos. -¿ l:;erá cierto, preguntó conmovido Máximo, lo qu1e me dice Pepita? -¿Qué le l a dioho esa loquilla 1 -Que usted, Alicia idolatrada, acep. taria mi ma.no1 y mi corazon. -¿Y usted lo desea todavía.? -Con toda mi alma. -Eut6nces, ... i pnraqué negarlo, Pe. pita ha dicho la verdad, contestó ha. jaudo los ojo~. -Pero s6lo por gratitud? -T"o paree¡ ? le replicó ella fijando en él los ojos,- mirada que lo recorn. pensó tle sut~ pasadas penas y angustias. Meses despues se celebrauan las bo. das de Alicia y )ltíximo, y á los poco:; dias partían 4~on lo!~ niños y Pepito. {¡ dar uu paseo por los Estados Unidos y Europa. 1 l:), A. DE S. r r ~. VIAJES. n, E C UF; R DO~ D B 1<~ U l l~ O 1' A POll S, .\, DE ~. LÓXDUT-;;;, ly medio cubit~ tn!l por la niebla, tieneu aHpecto do frio1 y de mal humor; mién. CUASDU por primera •·cz ·su llega ú tras que loe¡ o 1poha.dos úrboles de las Lóndre.-;, f'e !iÍente u m~ tristezt\. vnga que 1 plazas 6 Squd ns veget..'l.n resignarlos, aprieta el corazou, al ver ;;us anchas pero parecen entregados nl ¿.;p{rrn que calles cubicrtao de lodo, sus casM cnsi so respira cr1 quello. cohneua Jo tres iguales y ennegrecida!! por el humo y millones de h bitautes. el hollín ; todo en L6ndrcs es sucio y Lóudres, co¡mo París y todas las ciu. solemne; los palacios tan espléndidos dnues eurO]>e~s. está dividida. e u :iife-1 como es pesada su arquitectura, pare- rentes secciones 6 barrios en que viven ceu fruncir el ceño; IM columnas y sepurndn.s las liase~ de In. f'ociedad, cual estatuas en los lugare.'l público~, Degras difereu tes especie:; de UU reuniío Utixto. --------- -- -- TO)!O IV 24 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------¡ 190 L A M U J E R . H ácia el Oeste, la parte más l'a.na, En las grandes calles del Rf'gente, aseada y elegante, se encuentra la a ris- de Otrford y de PicadWy, en que se tocracia y personas de alto rango; y hallan los almacenes más de moda, el los paseos llamados Hyde-Pal'k, {};·ef'n tumulto es inmenso, pero los dauclys y Park y St James, donde sólo se da. en- las elegantes forrnao la parte prioci­t rada á los coches particulares, se ven 1 pal de la multitud. á mafíaoa y tarde repletos de l~ndas y En los alrededores de los parques y elegantes señoras, y grupos innumera- Sqltare.i aristocráticos, los trauseuntes bles de niños aristocráticos. Eo medio caminan 6 paso mesnrado y grave, los de este barrio hay otro qne es el non carruajes ruedan solemnemente sobre plvs ~Lltrct de la elegancia, llamado • el macailams. y los cochero~ y 1acayoR, Belg1·avía, donde viven en magníficas más entonados y tiesos que sus señores casas los orgullosos nobles de las fami. 1 (lo que no es poco (lecir), no se dignan lías más antiguas. Sin embargo, sucede nunca advertí r al modesto mortal de á una. cosa digna de notarse : detrns ele pié, que corre riesgo de que las ruedas esos palacios aristocráticos se encuen. le pasen por encima. En este barrio trao á veces inmnndos riucones en que cada casa es una peq11efia. fortaleza pla. viYen amontouaclos y muertos de ham- gada de sirvientes, divididos en cate. bre los proletarios m!Ís miserables de gorías más ó méuos importantes, pero la ciudad, como para formar contraste toJos impregnados de un aire de so. con el esplendor de los nobles. lemnidad digno de mejor causa: aun Los banqueros y ricos sou dueños de el acto do quebrar un plato lo desem­otra parte del Oeste cercana á la ciu. pcñan con imponente gravedad. dad comercial 6 city, y las calles del Los domingos (en nua casa qne se Rerrnte, Picadilly y O.r.fm·cl son las l respeta) se acostumbra guardar bajo que más frecuentan. ¡ llave todos los libros que no sean de Los negociantes tienen RU!. familias devocioo y los juguetes de los niños, generalmente fuera de la ciuuaJ, en los pues éstos no dehen levantar la. "oz hermosos barrios rle Ulnpham, Hamps. aquel dia, ni c·orrer, ni reírse; todo el tead, &c., y los gentilhombres pobres, mundo se entrega á la merlitacion y el banr¡ueros a.rminados y señoras de posi. recogintiento i o tcrior, y desde la cocí. cioo dudosa, moro.u en los ba.nios de nora, ou su departamento subterráneo, Brompton, Pinthco, Chelser¡, y St .Tohn's hasta lns nodrizaR en ]a parto más ele. lVnorl. vada cle la casa, se abisman en sus pen. El distrito habitado por los aventn- samienlos,y toman un aspecto tao gra. reros de todos lo~ países se encuentra ve que causo. miedo, pues más parece 1 entre el Oeste, la City y el honible r¡ne meditan algnn crimen que elevan barrio de los pobres y los judíos, ll:t. su espíritu á Dios.. y pensar que esto marlo St Giles, que es un conjunto de sucedo carla ocho di as: iCúrno sustraerse calles inmundas donde ninguna señora al .trn.tagema. 1 c•a la. angustia por la estrechez de las ¡ Por conttaste, la¡; gentes del pueblo ~a.lles, la altura do las casas y lo eulo. tienen el domingo uua distracciou qtle dado del piso. J no parece muy santa. Las tiendas ~u 1 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------ ---------- 1 RE V I STA Q U I N O E N A L . 191 que se ;xpe1~den Ii;ores -(gin shops} qué: todo ~s~ en manos de ellos; las 1 son las únicas que permanecen abiertas leyes da.o siempre la razon al hombre durante el dorniogo; la plebe se reune contra la mujer; él reina como sobe­¡ nllí y !;6 entrega á la bebida, pero eso rano eo donde quiera que se encuen-sí, sin perder su gravedad. tra, y si alguna. mujer llega á quejarse ,. * de uu hombre, jamas lo hará de los * homln·es. Decididamente no se puede calificar En la iofaucia la mujer inglesa es. en masn. á las mujeres de Inglaterra, cucha con respeto y siempre con admi- 1 pues cada clase de la sociedad inglesa 1 racion las palabras y decretos de su tiene sus opiniones, sus ideas y orgullo padre: cuando grande, sus hermanos, propio y diferente del de los domas. 1 y particularmente el hermano mayor, 1 En la alUl. sociedad, como sucede en- influye eo su conducto., ideas y basta tre la aristocracia de todas las uacio. ¡ creencias. El hermano mayor tiene es. nes europeas, la principal ocupacion de te poder en su familia, porque segun las mujeres consiste en tratnr de bri- las leyes y costumbres inglesas (y la llar m:ís que sus vecinas y rivales; los manía de darse importancia imitando deberes de la sociedad las imponen mil á todo trance la~ tradiciones de la aris­necesidades y artes facticios, y los bai- tocracia), el primogénito hereda todo el les, 6peras, visitas y paseos, y á veces haber J.e su padre, y los hijos menores las sociedades de caridad o.~tens·i.ble, les y las bijac; quedan bajo la proteccion 1 quitan todas las horas de su vida. del heredero. Al casarse la inglesa., sa. Las mujere¡¡ de la enorme clase me-1 be que su esposo es el todo de la comu­dia, que tiene tantas ramificaciones, y 1 nidad: él manda y ella obedece pasi. que, sin embargo, forman una unidad ' vameute; y la mujer, que rara vez tiene imponente, se ocupan particularmente fortuna propill., se inclina ante su vo. eo cuestiones religiosas y de literatura; luotacJ. Si queda viuda, idolatra al hijo muclm~ de ellas dirigen sociedades bí- mayor y hace solamente lo que él le 1 , blicas y distribuyen miles de libritos de aconseja, porque casi nunca su espo.;o ejemplos y cooxejos (llamarlos tructa), r le deja. m(LS renta que la que voluuta­lo que forma una Yida oc·upadísima ; riameute le pns1\ su hijo. l las señoritas inglesas son tan libres que El pueblo inglés eo general (y sobre pueden entrar, salir, pasear, tomar co. todo In mujer), tiene, aunque parezca ches y trelJes de ferrocttrril, ir{¡ Lailes, paradoja, el carácter m(c.S org•llloso y t·onciertus, teatros, &c., sola.;,) cou al- más ¡;orvil del mundo¡ todo;; procuran guna.s awigas y amigo~, si u pedir liceo- imitar á la aristocracia y tratar de igua­cia. ui dar cuenta de sus pa~os á sns l lar&e ;Í. ella ; se humillan en presencia padres¡ muchas de ellas, cuaudo no de u u grau nombre, y desde el rico ban. tratan de imitar ~:ervihneute á la aris. (¡uero hMta el ültimo sirviente, todos tocracia, vi ve u escribiendo novelas, cou se inclinan con humildad ante un lo·td, las que aflige u á las liLrerías é inuig- pero ~;i éste es rico; si es pobre no lo nau á los críticos. ~ mirarán, pero tampoco harán caso del Hay entre las mujeres inglesas cier- millonario siu pergaminos. Los ingleses ta franc-ma.~;onería muy curiosa; for- aman sobre todas las cosas los pugami. roan una clase aparte¡ se reunen en nos dorarlos. sociedades á las que los hombres oo sou Todo se hace en Inglaterra por via admitidos; se ay11dan, animan, e~ti- de anuncios. No hace mucho tiempo rnulan en todo y por todo, pero nunca apareció eu los periódicos una convo. bablau ó se defienden de los hombres; ' CQ.toria, firmada. por per.souas respeta. tienen un profundo respeto por el sexo bles, para llamar la atencion de las fuerte y no se atreven á quejarse de 1 persvoa.s caritativas que quisieran to- 1 sus tiranos. Sus ti>·anos, repito, y es la mar parte en u-a establecimieut.o hu. palabra adecuada, y voy á probar el por maní ta.rio. Se trataba nada méoos que -------~--------------------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 102 LA MUJER. de fundar uoa casa de asilo para perros en el fondo es excelente; los perros en indigentes. El hospital debería ser go. Lóodres son más desgraciados que en bernado por un consejo de señoras ca. ninguna otra parte del mundo, pero rita. ti vas, que se reemplazarían por tur. cuando se pie usa que en los barrios po­no en la direccion, tratando de incul. bres de estas ciudades, mueren miles car buenas nociones á los individuos ~ de personas víctimas de la miseria en cuadrúpedos que fueran admitidos; los qua han vivido, nos parece hasta un gastos del establecimiento se deberían crímen querer aliviar primero á los hacer por suscricion. Parece que, ade. animales. En L6ndres existen séres bu. mas, se trata de hacer venir de los Es. manos que no solamente jamas han !li. tudos Unidos un perro terranova, que do bauLizados, sino que llegan ú viejos se manej6 heroicamente en un naufra. sin tener la menor idea de que hay un gio, sacando los muertos á la playa, y Dros. ¡ Y llaman á esta ciudad la mús elegirlo jefe del establecimiento. 1 ilustrada del mundo! Este es un hecho característico de la S . .A.. DE S, originalidad de los ingleses¡ la idea (Continuará). ---.. ·--- HISTORIA DE DOS FAMILIAS. NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA. CAPÍTULO CUARTO. EL BAILE. por cierto espléndida: luces, flores, música., preciosas señoritas elegante. mente ataviadas, espejos en que se re. LLlmÓ al fin el tan deseado dia en fiejaban aquellas magnificencias, al. 1 que Oerman se vi6 con el título de fotnbras en que se hundían los piés, doctor, cosa que ambicionaba particu.¡ cómodos muebles,- en fin, todo se ha. 1 larmente su madre, aunque ella mis. bia reunido para alegrar y encantar á l roa no sabia por qué. El j6ven no po. los invitados, y halagar el amor pro. 1 di a jactArse de tener un talento sobre. pi o de los dueños de c-asa. saliente, pero como poseía una buena Los trajes de la:> señorita.q Ahuma. memoria, mucho despejo y desembara. da (que uiug1ma modista babia !]Ueri· zo, merced á algunos mese~ de estudio do hacer, porque dofl'a N arcisa era muy asíduo, babia lo~rado presentar un cer. morosa para pagar, ú pe:;ar de su so. táruen, si no brillante, suficientemeute nada riqueza), cortados y cosidos casi mediauo, para que los examinadores por entero por las Villanueva, habían no creyesen necesario reprobarle. Por quedado tan bien hecho.:~ y de gusto, otra parte, sabíase que German era un que cuantas amigas los vieron decla. j6ven acaudalado, que no estudiaba raron que 1Jancian extranjeros, lo para seguir en realidad la carrera de cual constituye el mayor elogio qne se abogado, sino en calidad de simple puedo hacer, entre nosotros, de un aficionado. i Qué importaba, pue~, que ~estido. tuviera ciencia 6 no 1 Lucrecia, que apénas babia cnmpli. La habitacion de doña N arcisa,-en do diez y seis años, no llevaba todavía la. cual babia preparado ella una. ter. el traje largo, pero se cmpeñ6 tanto tulia y una magnífica cena para obse. con su madre para que la permitiese quiar 6. los amigos y amigas que babia presentarse aquella. noche igual ú sus ¡i_ nv_ita_do_ á_ al_eg_rar_se_ co_n _el_la,_- e_sta_ba_ h_er_ma_na_s, _co_mo_ u_na_ s_eñ_or_ita_ y_a d_e [1 ~-------------------------------------------------------------· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r- R E V I STA Q U I N C E N .~ L . 1!)3 cola., que ésta no pudo negarse á su de. · Heo. Ve$tida de hnon blanco, el cabe. llo casi suelto sobre la espalda, los bra.. zos descubiertos, un medl\llou por úni. ca joya. ~robre su albo pecho, una rosa. natural entre sus cabellos rubios, el talle erguido, elegante y delgado, las mejillas encendidas por la emocion y los ojos brillantes de alegría, Lucrecia se pre:;entú en el salon del baile como 1 una. poética aparicion al lado do Sil. via, nitia de su misma ednd, igualmente bella, pero con una belleza mM madu. ra. v provocadora. Silvia era de pequeff¿~ estatura, un poco inclinada á tener demasindas car. nes, lo cual amenttzaba. dañar la sime. tría de sus formas, pero bien prensada en el corsé, disimulaba un tanto ese defecto. El C'l.rúcter de su hermosura. 1 era enteramente de tipo oriental: de ojos grandes y negrot<, pestafias <'res. pas, nariz algo aguileña, un ligero bo. zo sobre el labio superior, lo cual Ita. cia brillar la blancura de sus dicn. tes .... cu fin, Silvia era arrebatadora., pero }lOCO ~;impútica.; los que se pren. daban de ella. sentían á vece.-; ímpetus do odio, y los que dejahan de amarla, en seguid11. la aborrecían. Sil vi a tenia. algo d" la razn Ítllinn. en su constitu. cion física, pero la sulval,a. su nlma honrada; su e>píritu era frio y calcu. laJor, pero su cornz.ou cm apasionado aunque bueno. A pesar de la ninguna educaciou moral c¡uo habia recibido, los instintos sanos dominnhan en ella, y t~oia en el fondo de su ser mucha inclinacion :l ln piedad, sentimiento que se re!~ pira en nne!\tra a.tm()~fera, re11to de lo bueno que nos legaron lo!S . españoles. A pehar de que parecía im. 1 prudeute eu &us palabrns y se mani. fest~b~ coqueta Lasta la ex:nguraciou, ella no faltaha jamas á su dignidad. H ac:ia nlguuos mews meses en que babia dejado de verla, la mariposa había. salido de su cris61idn, y de la ni. fiez babia pasado á una lozana juven. tud. Un ~~iento de admiracion y un murmullo 1~e sorpresa. que notó en. tre el grupo de jóvenes que le rodeaban, le hizo volver :tos ojos al sitio en donde se couceotra~~n todas las miradas. -Lncrecia! exclamó acercándose con aspecto mara' illado, y con su genial mala crianza, in dirigirse coUlo debie. ra, primero ú iioña Pastora, ú cuyo la. do estaba su hija- i Qué veo t i Con que cuando pe1nsa.ba que Lucrecia era una. niñita, 1tma escuelante apénas, veo llegar á una señorita mas linda que un sol, y me dicen que esa es mi antigua comps~ñera de juegos f i Es po. sible esto, Luc:reci~ 1 Esta bajó l(>S ojos y ¡;e sonrojó has. ta la frente sim coutcl>tar uada. -Veamos, añadió él inclinándose para ruira.rla ~Ion no cli~imulada adrui. racioo, quitándole de las manos su cartela, veamc¡¡s si me ha dejado algu. na pieza. -Acabam~s de entrar, respondi6 ella, y está v~~cía, y umcbo me temo que a~í pcnuanecerú, ¡yo no conozco á nadie: -La prime,ra pieza es una cuadri. lla que yo debia bailar con uo sé qué mw! rymw, segun la disposiciou de m~a hermana~..... pero se la npunto aqut, ¡mes fácil me ser.l variar de parejas. Tam bien sefi~ lé un wnls .... hác111. el fin 'eremos si le guefla alguna otru. pieza ru ás para mí. Al decir esl~o se alejó, des pues de sa. ludar du p.~ b y corno al descuido á doii~ Pastora. La presentllloeion en el mundo de Lu. crecía cnu:>Ú ~ucba ÍUlpre~ion ec la alta sociedad ~e N* .. , nosolatnente por su helleza y modesta compostura, sino por la. novedad que produjo (lo que era un encanto m~.~;), pues nadie la conocía. N o habiendo aststido jama.s al teatro ó á concierto ~ lguno, ni ú uinguna fun. cion ptíblica, sulvo á las religiosas, á las cuales concurría envuelta en su mantilla, sin lllamar la atencion de los curiosos, Lucrecia era ur..a bellí~oima novedad en Stquel salon. Los jóvenes la rodearon so~icitando el honor de bai. lar con ella.; ,Y aunquo Lucrecia jamas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -~------------ 194 LA MUJER. había estado en otro baile, supo mane. mujer tonta, era sumamente envidio. jarse con tanta circunspecciou y com. su: todo la hn.cia comprender que su postura, que no formó enredos coo las hija uo debería haber etitado allí, y 1 parejas ni cttus6 disgustos, por consi. le pesa.La en el alma haberla permití. guíen te los jóvenes no tuvieron motivo do concurrir tí una fiesta como aquella. ni pretexto para foroar rueda en torno Pero el paso estaba dado : el mal no suyo. No a-;í sucedía cou Silvia, la que, teuia remedio ya; aFÍ lo (LOico que le como sus hermanas, fundaLa. su orgullo tocaiJa hacer era. obmr con prudencia, en tener continuamente al rededor de revestirse de suma paciencia y pedir tí su asiento un círculo de ruidosos ad. Dios le diera fuerzas y disoreciou para miradores que disputaLnn entre sí, cam. obrar bien en un asunto qne podía biaodo una pieza por otra con ella, pi. t:ostar la dicha de su hija. "Ah! peo. diéorlola uoaflordesu mmo,suplictíndo. saba, yo que estaba tao secretamente la les permitiese mirar su abanico, orgullosa con la belleza y la gracia de dándolaln·oma, ya con uno y ya con otro, Lucrecia., ahora. veo cuánto mejor es con una fan:iliariJad tao irrespetuosa, el ser insignificantes como mis hijas que sorprendía que ella no compren. mayores, que no llaman la 1\tencion ni diese que una señorita uien educada por bonitas ni por feas! E~tas niñas evita esas exhibiciones de ostentosa co. aroaules, bondadosas y esclavas de su quetería. Pero es preciso convenir que deber, jamas me han riado un disgusto o o cí:'to Silvia. uo tenia la culpa: desde ni una aprehension, pero Lucrecia., con qne abr:6 los ojo!l, siendo la menor, vió su brillo y su bellez:~., no sé cuántas pe. idéntica conducta en sus hermanas, sin nas me cansará!" que su madre jamas les fuera ú la ma. Pero doña Pastora. tenia fe eo Dios no, -y desde niñita o.prend i6las leccio. y en los principios religiosos que había nos da vanidad que ellas la enseñaron. dado á sus hijos, y esto la bastaba para Para Lucrecia. aquella primera no. uo alarmarse dema.'iiado. che de bnile fuó marcada pot' tres grao. N o fué sino pasadas las cuatro de la de:; estrellas eu el almanaque íntimo. mañana que doiia Pastora logró salir ¡Qué dicha pa.ra ella! Estar siete ho. de la casa de sn vecina, pues cad!4 vez ra.s consecutivas eu el mismo salou coo que trataba de reunir á sus bijas para Oerma.o; más aún: tenerle casi con ti. salir con ellas se lo impedían todos los nuameote aliado, y no Je uu Germau j6veues, suplicáudola. que permaoecie. Jescuitlado 1< indiferente, como hasta rn- otro rato mús. Cuando lleg6 al za_ ent6oces lo Labio. sido con ella, sino Je ¡guau Je la casa, apoyada m.1 el brazo uno que 1:~ colmt1.bn. de atenciones; que rle su hijo Lui~;, notó que Gennan, por la manifestaba una grande ndmirncion; primera vez de su vida, se hauia aco. que sin cesar lo encontraba junto¡ que medido á acompa.ñar á las Villanueva aJivioaba sur; caprichos; que la con. hasta su casa y daba. el brazo á Lut:re. templaba de léjos y la hablaba al oído cía. Afortunadamente pot:o tuvieron 1 de cerca ...... jamas en sus eosueiios que caminar para llegar ú la. ca.sa de l más descabellados había ideado ventu. clofía. Pastora, y ésta no estuvo !'at.isfe. 1 1 ra igual ! cha hasta que no se halló léjos de Doña Pa.Rtora, en tnoto, estaba. en aquel jóven que ~>iemprc le babia re· ascuas: las ateucioner. de Oermo.n con pugnado, y que abora temía como ;t Lucrecia, y la uo oculta alegría de é!ota un contagiado con alguna espantosa. ¡ con ellas; la repentina frialdad que la enfermedad. manifestaron las hijas de doña Narci. -Lucrecia, le babia dicho German ga al notar la impresion que la. nueva :í su cowpaiiera, durante el trayecto estrella había hecho en la sociedad, por la calle, ¿ha estado contenta.? dejándolas ti ellas un tanto á la. som. -Mucho, muchísimo! cootest6 ella bra; las insinuaciones pérfidas de la francamente. Pero me siento muy can. viuda de don Ruüno que, como toda. sada. Como nunca babia bailado sino l -------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 105 por chan?.a. con mis hcrmaun:;, no -es~r·ccrln una vi~ita y prl•guntnrla cómo ~e~ toy enscfíada. ~'liento despues de In trasnochada. Ya 1 -¿ ~~stú tambien CO.TlSnda. de mÍ, snbe, J~ttC'recia, aondirí 011 YOZ hnja, que 1 Lucrerin.? ;Esa seria una injusticia l 1 mis visitas no !>Orán f;ioo para usted; -; Can~da de usted, Oennnn L .. iba es preciso, pues, que me reciba con 1 á aiiadir que eso no podria ser jamas, amabilidad. cuaudo se acordó que no debia decirlo, l -Hasta mañana, Gennan, contestó y no concluyó su frn.,e. ella, y entró prontnrnente á su casa, En eso llegaron á la puerta de su deseando ocultar la alegría que rebo-l casa. saba en ella. 1 -Mañana, dijo Ocrmnn, iré á ha- (C'unfin1uo·tí}. REVISTA DE EUROPA. I no hn. sal•iefo concodcz· una constil.ncion zí tiempo, ni ho. qucridn ael111itir la posibilidad lJ:-;\ njeaeiB sobre el sistomn pnHtico ae- do una cánuzm parlolmrntaz·in. lnal do Hu~ia no estará nr¡ni por dt·mns, pne~ "lln~t1lll un tanto de metlío ele eírt!t:nes del ('zar, y ya p;~reco como qué pnl\'Íeno la agitacion nihilista que des- si el Oohierno hubiera ejocutarlo cuanto se pe; r¡nc Peclro el Gran­pnhlicatllls e•n los ÍlltirnoR nuJHCll, en la U'- de, t·nn el nnxilio do t·:-ctranjcros, proeuró vi.,ta ti¡; Ambos J.l[w.,loR, intmr-.11nntíairnas f'ivilizar su pueblo y ttu·o¡>a11i:ar la :.fo~­nprcl'iaciow• R nt•erca tle ln Ritnndon política t•ovi:.. 1•;1 poder al•:;oluto que durante este en HnRill. No basta, <'ll \llH\ lloviNtn políti<.!a lnr·go ['l'I'Ítulo ha !'lirln I:L prin~t•m coudicion y notir:intw, referir los ar. ~eilo r¡no le otorgnm 1~ la na<·ion. mm c .:lo Ambos :_\luullos," 1~ de Junio -EL y un dcsbamtc completo. El Gobierno ruso ll<>l:~in"fW proptof •.• " Mar1el/.e~a." ... ... "Bien ae sabe qne esos f. Y qué direm01 entre noaotroa, en cato11 jc.,uitaa (nñade M. Vacherot ), ea01 domini­pa• aea de América, en donde el pueblo ea canoa, ()801 aacordotea de todo ~éoer••, no anáe ignorante que en ninguna parte del mnn- tienen ~,trn mlaion ya ~n la pohtica que la clo civilizado, porque no tiene tradiciollCI de mártires. Saben todo11 que la11 familiaa no históricaa ni monumentos que le recuerden loa ven 11ino en aua igleaiaa y en ana etlt'Ue- 101 ac;ontecimieutoe puadoa! Sin embargo, lu, en donde ai hablan mucho de Dios elloa nueetru oonatitucionca y nueatraa leyea M- no olvidan la Francia. Bien 10aben qne loa tán más avanzadas que en ninguna otra par- alumnon que han recibido B\11 enaeiianua te del mundo. Eeta impreviaion, ó eata Íp!O- aon crirstianM, y que eatoa cristianos aon naneia ó cnlpable malicia de nucetraa Cama- houradc•a y buenoa cindadanoe y, cuando ca raa legialatrvu, ca lo qne noiJ ba causado el ! preciso, valientes aoldadoa. Todo esto sa­eetado decompletadeamoralizaciony ruina en ben, y 1•ún exclaman: j el enemigo! ... " El que noaencontn.moa. Pero volvamos á Rueia. país abdrá al fin loa ojoa y loa oído& al grito Ea cierto que muchoa ruaoa radical ea y jacobino de " ¡ Guerra á la lglcaia 1 1 J>az á tod01 loa nillililtM no quieren una cona ti tu- la Oomnna 1 de eaa Oomuna que ha profana­don formal, y lo que aspiran ea ' derribar do nuetttraa i¡rlcaiaa, de11trnido nucatroe mo­todo lo que está encima, ain pensar en orde- numentDll, fusilado nuCI!troa generaiC!!, nnoa­nar con alguna: ec~oa aon energúmen01 qne troa soldados y nueatroa aacerdotea é incen­cumplen oon eu miaion de destruir. Pero eaoe diado nnc.~trna casas l ...... '' El pueblo con­deetructorea 1.0 tend rian eco, ni llevarían & testará entónc011: " ¡ Guerra á la Oomuna l cabo aue con•piracionea, ei la Nacion pudiera ¡paz á la Iglesia!" apoyarse en nlgu mía sólido qne la voluntad 1 III deapótica de llh Cv.ar ó do un jefe militar de- 1 legado del Emperador. 1 J,aa Elleccionea municipal011 en Roma, que 1 c(l88 rara! en llneia no lJa habido unta- han tenido Jugar últimamente, han sido ga­tiwu de forn1ar una conatitucion eino bejo nadas por loa católico•; de 14 vacantes por l01 reinadoa de trea mujeres: en el advem- loa cualea ao tenia que votar, ae han ganado miento de Ana Jvanovna, en el reinado de la 12: Guibaldi, que cataba en las liataa, ha Emperatrh: Jaabel y en el de Oataliua li ! aido durrotado, y dicoee que 111 partido ha La primera era aobrina de Pedro el Grande: jurado vengaree. Probablemente él no catará la segundA, 1\1 hija. Catalina JI convocó en ménoa diaguatado, pneato Que enoontnamos !'IIOIIOOVIl reprell4!ntantM de todos los pnebloa en nn periódico una carta curioaa de did1o del Imperio. Poro todo Mio era prematuro General, Cl8Crita en Onprera, y dirigida á un todavía, y hoy loa ruaoe, que ae ocupan aiu- señor fltefanoni, que dice nsí: cera 1 realmente~ del cambio de la aituacion "Mi querido Stefnnoni :-Me adhi•ro con polltica de au paia, pretenden tener una entuah11mo al proyectado Congreso do racio­oonatitucion difereute de lu demu nacionee naliataa, que teudrá lugar en Bruaélaa, en el de Europa, "algo original, dicen, propio cnal se dobe declarar lo ai~iente: 1.0 Loe para la raza eelan: " pero en realidad uo librea peoaadorea 110n apóstoles de la ver­nben qué quieren. Pero lo cierto ea que Ru- dad; ea doeir, de la rar.on y de la ciencia y, sia neceflit& un alivio, aire puro y más libcr- por co¡~aiguiento, aon loa mejores inatructo­tad que la que hnata hoy ha gozado. ree del pueblo. Lua cac:-uolaa deben aer, puee, El capíritu humano nuoca eet&ri aatiafe- laicaa :: 2.0 Los aaeerdotea, de cualquiera ro-l cho, tieude siempre á obtener algo máa de lo ligion quo aeen (budhiata&, mabometanoa, que poeee, 1 ai en Rusia 1e libernlir.aran al JO eatólic:oe, &c.), tod01 aon falaoa apóetolee. Juioatitueiouee,dueguropediriamúy mu. Ellos, loe antorea de lu torturu, piraa fu- 11 Una vez e:rpulaad01 en FaAlfCIA loa je­auitasy pei'IIOguidaa laa congregacionca re­ligioeae para impedirles que enaeiíen, tocará au tumo al clero. " Y no aolamente lea pro­hibirán la enaeñanza (dice la .BftütG di Ambo. .M"Jidol do 1.0 de Julio), sine que ee lee quitará tambieu el derecho de vivir. A1i uerarine y aac:rificioa humanos, 110n loe ene­migos naturalea de lu nacionea, á lu cualee han mantenido siempre, y aun mantienen, en discor~liaa aauguiuariaa-Siempre vuestro. G. GAJUBALDI." El ¡~bre anciano eatá ya en un eetado de­plorab ·le de se"iliemo democritioo, y la idea de una1 religiou lo saca do juicio. S. A. P• S. ImpmaW. ele 8UYeñn J C. •
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 44

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