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Imagen de apoyo de  Bogotá Económica 05 - Diciembre

Bogotá Económica 05 - Diciembre

Por: | Fecha: 2010

La quinta edición de la revista “Bogotá Económica” tiene como tema central la pobreza y la desigualdad. El concepto de pobreza ha ido evolucionando, desde los enfoques que la evalúan como una ausencia de recursos respecto de un referente o dotación o como insuficiencia de medios o de ingresos para obtenerlos, pasando por las mediciones de la satisfacción de una serie de necesidades básicas de los individuos, hasta llegar a una visión más amplia o multidimensional.
Fuente: Contraloría de Bogotá - Revista Bogotá Económica Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Bogotá Económica 05 - Diciembre

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Imagen de apoyo de  Bogotá Económica 04 - octubre

Bogotá Económica 04 - octubre

Por: | Fecha: 2010

El presente número de la revista Bogotá Económica tiene como tema central la descentralización, un concepto que puede ser evaluado a partir de las relaciones entre la nación y el Distrito, pero también hacia el interior, es decir, a nivel local. Por ello, se examinan ambos enfoques. En el primero se puede observar que Bogotá, a pesar de tener un régimen especial como Distrito Capital, está sujeta a los términos generales de la ley en materia de transferencias y aplicación de los recursos, lo cual limita su autonomía para enfrentar los retos que tiene una urbe de más de siete millones de habitantes.
Fuente: Contraloría de Bogotá - Revista Bogotá Económica Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Imagen de apoyo de  Bogotá Económica 23 - agosto

Bogotá Económica 23 - agosto

Por: | Fecha: 2024

En su edición 23, la Revista “Bogotá Económica” se enfoca en el tema fundamental de la educación desde diversas perspectivas de personas e instituciones comprometidas con mejorar la calidad educativa en el Distrito Capital, para lo cual, resulta imprescindible la correcta gestión fiscal de los recursos públicos destinados a tan importante sector.
Fuente: Contraloría de Bogotá - Revista Bogotá Económica Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Educación
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Bogotá Económica 23 - agosto

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Imagen de apoyo de  Colombia: revista de las damas - N. 4

Colombia: revista de las damas - N. 4

Por: | Fecha: 15/06/1907

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L SP:RIE l !- RE PÚB LICA DE COLOM BI A Af(o I ~-------------------- TOM. I - NÓlf. 4 JUNIO DE 190 7 C~ 1LO 1~1I lJ].f~¡ ""~"' CONDICIONES Se pubhca, POR AIIOM, cada mes. Las suscl'ipciones se dividen así: Serie de d oce números ...... $ S0-00 pzm. Id. de veinticinco, que componen un tomo ......... ... , 100-00 ., En el exterior, á. causa del porte,$ 0-75 y $ 1-25 oro, r E:s . pecti vamente. Número suelto en el mes? ir'l!eción telegráfica: Colombt. PAGOS ANTICIPADOS ~~--·------------ CONTENIDO Los hermanos R eyes (P oesía) ............... . Antonio Oter-o Herrent . ................. . PJ.GS. 49 'Sistema Fallón ................................ .. C. Cortés S.... ...... ............... ... .. .. 53 Cuando eramos niños (Yl\lse para pia.no) 'l ' r·ibuto (Poesía) .................... ............ . Amenidades ... , ............. ..... .............. .. I ndustrias caseras ............................ .. 'Sueltow ............................................ .. L;\ Aldeana (.&lletín ) ........................ . • A. JJ. S~l'ling.. ....... .. ....... ............ 53 J<:nscbio Robwdo........ ..... .. .. ......... . 58 Mil•. 7.. FlelU'iot • ........................ 60 61 62 6:S - I MPRENTA OOLOMBTA-C.\LT.r. 16, 92 B Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPURLIC.\ DE COLO.UBL\ COLO BIA REVISTA DE LAS D \M \.S ---·--- DirecLoras: Tü:\10 I-SEHJE I ~ Bogotn, Junio 15 de 1907. } Xúmero 4. ,. ( '{) I.1 O .V[ B f L\_" "· OTERO Jlf~RHBB \ A LA 111EMORrA m: 103 HERMANOS ELlAS, EN RIQUE Y NESTOR REYES CF'ragrn ento) (1> ¡ Bien estará que el bronce Ll'3 gloria'3 de la Patria haga inmortales, Y en modeladas formas eternice, Y en regios pedestalec;, La combncia. el v:~.lor y la hidalgula! (2) ¡Bien estar1 que asom hre, Enhiesta y fi¡·me en transit:l/la v:a. La estatua, cuya a1tnra preconice La excelsitud que el hombre Sobre tll nivel de todo sér coasigue. Cuando al honor tributa Digno homenaje, ó la encumbrada ruta De la virtud y el heroísmo sigue ! (1) Sentimos n' po..lH public.11- ínt.-gramente,¡>vr ser muy extensa, la poesía de nues. t ro colabont dor y alle~a• lo muy cercano. (Nvta de la Di.·ecci6>~) . (2) Se hace alusión al prvyl!rto ue Ievantnr un monumento á h\ memoria de los he\'• manos Euriquo>, N\o,wr y Elía~ Reyes (Nota del .iltdo,:J. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 C'O L O~IBIA i Bien estará . . . ! Mas nó que un Arte solo De trasmiti r se encargue á las edades Venideras el peso de la fama ; Sino asociado al de vibrante lira Que los pechos inflama. Y cuyo vuelo nada habt·á que estorbe. Si es que á vivir la eternidad aspira. i Bien estará que tú viva traslades, Oh soberbia Escultura, De Jos que hoy son admiración del orbe Hasta el confin de1 tiempo la figura: Pero en unión del Estro á quien dió A polo Del verbo sujetar la rebeldía Y modelar la dulce Poesía! ¡Que labore el cincel y que publique. Según la ley de un popular comicio, (1) De Elías y de Néstor y de Enriq ue La intrepidez y noble sacrificio ; Pero también el verso Surja armonioc;o; y la pre.:-1'-tr:t historia. Y la grata memoria De cada fuerte atleta Grabe en el corazón del u:r.i ¡erso. No sólo el escultor, s:no el poeta ! i Para vo'3otros. pues, oh lid}adores, Oh bravoc; domadores De abruptas selvas y de ignoto3 llanos : Para vosotros mi canr,ión. oh hermanos, Grandes ayel' en el martirio, hoy grandes Por el renomb:·~>, alaco prego¡lcro. Que el límite borran 1o de !os Andes. Vuestras hazañas cuenta al mundo entero! ¿Quién que dilate la asombrada mente Por la región del CaquetíÍ. inclemente, Donde tiene su asiento el Exterminio. La fiera su dominio Y su atracción mas poderosa el rayo; Quién que sepa el misterio oculto en esa Inviolable montafia. A quien, airado y con terrible saña, Pr atenlió conservar del hombre ilesa. (!) Elproy cto ~~~ e:'g'r la< .-statu '" •l•• ¡,,. herlllliiO' R"ycs h.1 r.1•a l•¡ Y·',¡ '~r J,.-;:\' de la Repúl'Jica. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REYISTA DE LAS DAMAS - --- Cual celoso guardián, el Putumayo ; Quién que contemple las incultas zonas Que baña el Amazonas ( i Mar de dulce oleaje Que áun á templar no alcanza La sed devoradora del salvaje! ) Quién ha brá que no intente Decir. aunque mezquina, una alabanza De Jos ínclitos hechos Que, venciendo tamaños adversarios Y retando á elementos tan contrarios, Pudisteis realizar. de toda gente Para alto ejemplo, oh generosos pechos? i Con qué variadas voces Los montes y los valles á porfia. La andina cordillera. Y Napo y Marañón. Tigre y Morona ; Con qué agreste armon~a Naturaleza entera Un hjmno acorde en vuestro honor entona! El CPntenario roble corpulento Que se alza en la colina, Y magestuoso la extensión domina Del vasto Caquetá, cuando al empuje Del á brego violénto Tiende sus ramas y abatido cruje, ~ ,;qoR ... ! K F.,ToR ... ! parece en sus congojas Decir; XisToR ! simula El süave susurro de las hojas: Y ~f,ToR ... ! esa voz: ·.:·sToR ... ! circula Veloz ; y no fenece. Sino antes más en el espacio crece ... ! O llevado en el fáci l Carro del aura lev e, Que feli z 'POr el valle Mas delicioso muev e Las ágtles rüedas Y el docil gobernalle, Suena otro nombre. Erí ,:;. Entre las cañas ledas De bullen tes erías, Cuyas mieses al soplo juguetean De las caucanas brisas, Y parece que trinan y gorgean Y e~parcen en re dor sabrosas risas ... 5 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 52 COLOuiBIA i Mas, oh Enrique ! del ronco Pororoca (1) Tu nombre estalla en el potente grito Que lanza á veces la feroz Corriente. Cuando en la dura roca Se estrella, ó en la mole de granito Que á Magallanes junta con Alaska! ¡ Y E:sRJQt:E! en la carrera del torrente Que audaz se precipita Sin que puedan pararlo valla ó dique: E:sRH~t:E, .. ! siempre E~RIQLF ... : En el mar, la tormenta y la borrasca. En lo imponente y lo grandioso habita ! i Oh sublimes hermanos! Con tanta gloria ufana, Hoy vuestros nombres sin cesa.r repite La Patria Colombiana! i Y en espandir con eco resonante Vuestra grandeza al linde mas remoto. La Pampa con el Soto. Con Oeste el Levante Y con el Sur el Septentrión compite ! (1) Con ienti~ nMririma ti~: violencia ~::draor lman.1, qu,; se aplic:\ tamhil-n ¡~ra nom. brar l•)• impílabn v de tocar la nota ó acorde en el momento indicado. P ara mayor f.1cilidad ·ht·mo<> pnc~to alguno' mínu•ro', lo~ q11e indic:'ln ,., dedo •'on que debe lil-1 ir' " la tecln. A . B. S terhng T m.dttccióo lucha prr,,-a la Rrci~lct CoLO'IBI A y dtdica.Zct á la8 uiiora. Dv1la El(.,. (ano de R fS/I'tJII} y D oña l a s A deagn clc· Oto·o. 1 4 1 2 1 3 1 3 4, V al se t e m po - / bac h h ay baf 1 bachr, ha) Lt no •a le p i d r 2 Ll no ·~ 1~ pi ot!H t<>c!a dt~ cul• • ~l dt ri 1rno . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 COLO}IB I A --- --- - ·r 1, 11 'l'af Had 'l'af 1 Fan Far Fan : T' F' fat 1 i Li no u le pi de 2 Li 110 ~· le pi de ~ Ll no "!.\ 1< p1 de 11 Naf d f 1 t b t ¡ N fant .a :;, 'l , ' 'l 6 1 '! 1 1 4 l. J 1 Taf, Lan 1 Yan y Yan 1 Ynb X 1 ab 1 i • L no ,. le pi de ~ 1,1 no :!a le pi ,re 6 l.t 110 ., le 111 le 1 N. fant uatf 1 h nab .a ! b nab .a 1 1 . ' l' 1 1 r J..,¡ ni) 1, F G Y C:h 1 Na Ch Yat 1 Cl1ab R Ch !a le pi tle O l.t AU u lt: pi de I N •• le pi de !1 l.i no nnt ·a 1 F nat .a J R fachb .a ¡ F R T 1 10 Ll no 1 1 k pi de 11 J Faf fachb gacht 1 'Teyr' N l ' N ' . .} l_Ji no s• lo pl •lc L1 nn ,, k pi rt~~ Y, uat .a 1 f. unt ·:t 1 1, 1 Ch y Ch 1 Yau Chur· Nat 1 R Bach Hay 1 13 Li 01) " le pi de 11 l.~i lh.) " h- (11 de 1; L• no S·• 1< pi lit: . d, na t' R nard .a ' f. r ll ¡ .a ' ~. 1 Bef L•'ef .a .a 1 Fatf Dastl Fatf 1 Natn Rabr Natn s• Li n l .. ., le v• etc 17 Li no 'a 1~ pi rle 18 L\ UIJ ~... 1~ l•i 1lt ¡ eh' 1 X nas unt ¡ F fant .a i 'feft' Fatf, 11 Lt U4J i\ le l N fant 1 pi ,te ·tO L1 uo s.a 1" .a 1 :K faut Xaln 1 Xa) n Yau Nnyu 1 ¡1i dt ~J Ll nv ~~ le u1 tJe natf 1 b, uab .a ! bayb Nayu bayb 1 Taft, 2! Li no u. te pl el • ~U Li nv ,._ lt> b na7J .a l N fnnt 1 pi ~e ·H natf: Tat Ll 1, r\1• ~" le p· .te nl\tf .a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJi:n~TA DE LA. DA)IAS 55 1 ynpf Tat 1~ ( ,¡ tN ' a te 1 y va{ y ·av 1 Y ay Ya\' Tat 1 fa 1j, pi 1h• 20 Li uo sa r,• ¡H 1h• 27 Li no Sil le: taf 1 Ya-y yatf rnpf 1 Ch tyarb 1 pi de .a ¡ Lmyh. T at 28 r.i no '' lt vi fk 1 H yarb .n 1 'üul t Ra1· Xan 1 Yndy Cha·lch Nado 1 ~~~ Li no " le JH de JO Li no ~' le pi de 1 y, unrd .a 1 R naru .a 1 ~. 1 R abchr R n.b,· l bbg 1 Habf F ef .a .a .1 Faut Dans Fatf 3 1 Li no l:!d ,; pi elt 3·! Lt n·~ ... \ h ¡u tic Li no u lt pi de 1 Fer f !t 1 cf,' i! Kaf y f 5, ~. 1 r Yap Yapl 1 R Y. i R ar Y ay ' 1 2 La "') " lt pa le a l. a n-• , _, le '" le .¡ U no u le pi ~· r yatf .a 1 l{ na rd .a 1 R \,nar j T , H Oh 1 1 S La no .. 'e ¡u ''"' ti Li "" •.a Ir , .. ••• La 110 •• le pi oc ! far ll l" 1 ]1' f:¡ th .a ~ fa n t .a 1 4 , 5, 1 ~ \ 1 y F 1 ::\, .\'o(, ' l. ,\ "nb .a • .a S L1 n " 'e 1" ·1 !l !.a '" .. 1• 1" t).¡; 1•1 Li "' -a le pi ~. ! X fa u t 1 ,·tl 1 Yn.\·, 1 Bah, 1 l, ."), l F X a l .a 1 T Y 1! 1 F;~n Danr T R 1 ' 11 Li nu " 1• \U tft" 1 ~ Lo U•• •\ 1·· , .. ••• 11 Li "" " le pi de Xaf. • 1 Y:n· 1 Rar ua1d .a 1 1 y l..& Li n1• n le 1 R nard ~. X 1 R n:,r 1" ••• 15 l.i IIH .. .a f. eh Bny ! Bach Bay ¡>i M 16 L• no " le n 1 r u Baf '¡ pi de eh 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 56 COLOMRIA ~. 1 Fant Dans Fant 1 J Yap Yapt H Y, 17 Li le "• 1 Naf DO u pi l~ l.l hu 'a h pi tlt' 19 L• no ':\. l• ¡i dt 4, y f 1 y yatf .a ¡ ! H nard .a S, 1 Rar Y ay 1 Ba~:h '/'al B»('h fab y Chab ' 'l-i 20 Li 110 'a lt pi ,,,. ~l l. nu . , ,. r• d J., r.o •a le , .. rlt 1 R nanl .a ! far \' ]' 1 .F fa<'hb farl1 1 4, .. 3, 1 1' N Ch Ynt F 1 Ynpf T p 23 Li 110 •• "' '" dt 21 Li 110 •a J de 25 l.i 110 •• lt pi de 1 N fant .a 1 N fnut .Jal ¡ Ya) yapf yetf JY 26 Li 110 1 Yay T 1 r1 "• ~7 yapf 1 ), f' Yat· Jj uo •a lt H yarb ~ el ri d ' •• b Yar 2;, Li no ~ le • ,, l, 1 .t yaru 1' pi llt ' 3, ! y 1 !O Li 1 R Rad 4 a 1 Ch J•l "' Jll b 10 .a j Faf Baf .a 1 Tajn Faf Y any ~a J, ~Ji de 31 Li no '' lt vi cJ far .a San · d no o.a lt ya u 1 Charch Natn Rabr JI Taft Rad~ 'l'aft 1 faJ!f, 32 Li no u J"· pi t1t 1 .i no H\ le pi de 2 L• no 'l'a ft 1 b t r 11 Nan nasd natj 1 Yay .... lt ,,¡ dt ) anf .a 1 Radr ;1 L• no IR Y ay ~i\ lt' pl tlt nard .a 1 r ad r r.J }¡¡ IIU i R J banb, () Ll DO 1 Fa:f J, 5, baehú 1 'fat !1& lt J 1 fh• 7 l.1 110 :fa eh b farh 1 ~ yay ! Chabch Yaby Chabch 1 ~~~ lt pi rie 5 Li no 'a 1~: pi clt nard .a 1 Faf fa eh b .a 1 ~ n e h ~a lt pi t!e fant .a 2 IY 8 Li IIU IN 1 f, ~• lt I'Í d e fa nt Lal 1 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAS DA)IAS ;)7 1 Rabn, 1 Yauy 1 Fa tÍ. 1 . , 1 Li llU ,. le 9 Lo no .. k , .. d. 10 L• no --~ 1,: pi t1t: 11 pi de 1 Y ay yanb .a 1 u uafJ .a ¡ X fant .a 1 1 1 Tant, H L 1 y Ihdr Tat lhr Ya.ly Xatn .. ., 1\: pa •le IJ l. u ... _. lt p el 1\ L1 ;l•l "' le ,,¡ d~.: ya nt 11aty 1 R uanl .a H narll .:t Rahr, ; Taft Sah::; Taft 15 Li no ":\ lt• tu cl1· lti L• no u le p1 dt 11 Ll 110 ~;1 1~ Jli flt· 1 F.li eh tf!t' Hub!l 1 ravch uaby na!!f j X a u m\:;tl natf fa¡!t: 18 Ll no !'.t lt· Yay y' lo pi dt• .a 1 R uarLl . a 1 R nanl .a 1, :;, Chab~h L·ül Chabch 1 hayb bachb 1 Tat ll eh 21 Li no • 1 lo ... de 2l Li "' ~ t .... pi de 2~ Li no . .. le pi d• Íar \. )' 1 Paf fachb .3 1 Xan fan t .a 4, y f 24 Li no ·• 1< P• ,¡, ~au fant La! 1 fapf Tat Pap 1 Yay Pap Tat 2J Li 110 •• k pi de 2G Li nu .a le pi de 1 V ay yanf yatf 1 Y ay yatf yapf 1 fa¡: 21 Li no •• le 1 Rar yarb dacl 1 bab Tat 1 Yady pa de 'lij Li no sa le pi de 29 Li no ,. le pi de ' 1 Yay yarb ' 1 R narcl .a Chabch • 3V Li uu •a ](' •1,• 1 P farb .a ¡ N a tu fach1j 1 ... JI Li 111) u '• JI ... 3'l 1 N faut .1!\ tf 1 uaifn Li no San __ _ ...,. __ 11 1! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 58 COLOMBIA EUSEBIO ROBLEDO T .R.lBUTO A la Reverenda Madre Superiora de toda la Comunidad de las Her­manas de la Caridad, en el día de su santo. (Para "CoLOMBIA.") ¡Oh ::\ladre, oh l\Iadre buena, que atnt\'esaste un día Las espumosas olas de embravecidos mare , Para. mirar b tierra, In tieira que á portín Levanta en todas purtes católieos altares! .,. ;t ti< ¡Oh Madre, cuánto goza la tierra co lombiana Besando con sus brisas tus albas vestirlurhs, Y la nevada tóca de la P rimera Hermana Que rige el reino santo de todas las Blancurn~! '* 7ic l't 'f(l lle\·as en la mano la carifio-,n. y snnta BatHler<-1, que encamina legión ele hieuheC'horn-:, En cuyos puros labios la Caridad nos ennta El himno qne consuel11 el mal de nnestms horas. '/' . ~ Y tu pendón es puro como la. blanea rama Que ostentn entre sns manos el C'Hrpintet·o S,tuto; Su nombre Lú lo llevas, y 61 es <'1 (IJ'iilanw. De la legión de Het·manm; que t•njugan nu<'stro llanto. " "' .., Jl e visto cómo fulgen sobre 111 gleba humttn:t Los tímidos pudor¿s 1le cada nín•a tóen, Diciendo á los dolientes que hallnt·t~n una IIermnnn. Que oyeron las dulzums de cnrifio-:a boca ... * "' ¡¡. U e visto c6mo bri JI a sobr·e lu tierrn dura El ala cariñosa de límpida pnloma, Tan limpia como un riego de lur. :-obre la altura Cuando en franjado ori ente el a~tro rey n¡;;oma. * .. i( Yo sé que Di os un uía en eelestiales fiestn<: Dispuso 'lne regaran en el b:111nuPte flon'"1 Qu e dieran el perfume de tocln~ l11 s florE'Rt:\¡:; Y todos los encantos las qne fueron soln"-. ,. - . :Jia~, nó: que so i Rs nun ca O'l lw11 a ré i~, oh Rosn :- , .Aunque del mun llo ntelen In~ Grn cia y Pmlorec:.: Aquí ei'tat:\n ln!'l almas cansadas y llorosa , Y 11qní vne st t·o~ ami gos : lo.:; íntimos d olMe'~. "' .. .. Aquí lo que padecen, los que el dolor mallr:lta, J•>pí ritus q11e lloran el llanto dt' e~te nelo, Cnnt=- tristezno;; hondas ntt>st t·a ,·irtucl t1ei'<1ta Eti llauto dt> t~peranza ¡oh \ 'írgenes del Ci<:lo! ,.. .. ~· Yo sé ,· uest ro s amados: los c1 u e eu bainlla rud a Dejanuo nm los hil os sangrie ntos de ~ns ,·enao;;; Y é ,·nest ro<.; (·aliares: so n hígt·imas de ,·inda Qu e llora t-uhamlH·erida suo;; st~l i tarias penn~. Dejáis caliente uido uomle el arpegio hrotR, Y en cuyo borde dísteis vuestro cantar prinwro, Para volar sicruif:' tH10 la \' estid ura rota Del c¡ue ti;·it~""enferruo bajo el extra ño alt>ro . • .. . El 'asu que una madre con íntimo cariño Os oft·eciera un día, lo dísteis generosas Al huér(nno iuocente, al ¡..;oJtlario niño Que hallc~stt>is s in abri go sob re húmedas l>altt·a~ d e uue"t•·o amo r profundo, Tú que alzas la bandera purí:; ima que gnía ~jéreito de Ro'-as regada s en el mundo ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. GO COL01IBIA AMENIDADES HÉCHOS Y DICHOS DE LOS FlLOSOFOl:i GRIEGOS Ilay dos fil os(lfos á qutenes J uve­n;~ l prl's enta juntos para enahlecer el gran c ontr a~ t e de la llumanidad: la ri sa y e l llanto. Todo el mundo sabe que D emócri to vi~·ía l'itndo y Ileráchto llorando. 1 de uno y ot ro ltan llegado hasta noso tr os curiosas anécdotas. En la t eneb rosa filosofía de Ilet' L clito se encuentran pr i ncipios que son ya meros dtcbos ca paces de p ro ­v ocar la risa, por más que hayan sa ­hd o de labios tlel lacrimoso ht jo de Bli son . T ales son las ideas de que e l fu ego, primet· principio de todas las cosas, se trasfo rm a en aire, 1{ste en agua, y el aglia t•n tiert'il : lo mismo que las que tenía tlel so l , la l una y las estrellas, astros que suponía del la. maño que los vemos, y que subían y baj aban y se llevaban los 'apores malsanos de 1:\ Tierra, para el cua l objeto ten ían una superficie cCJnt•a,·a, dentrodela cual subían dtcltos\'apo­res . Cuando la parte COI)vexa del so l ó de la luna se volvía hacía la Tie rra , tenían lugar los eclipses, y las va· rias faces de la luna, Heráclito hablaba mu} poco; y cuando alguno le preguntaba porqué ca llaba, respondía; Habla tú, q·Me yo lloro. No con,·ino lJ erlf clito e n explicar al Rey ele Pcrsia, Darío, la doct ri na de su lil ro sobre la J).Talutalcza, Y se cuenta que por és to, el Rry es­cribi ó al fil 6sofo que su libro sie1n­pre ser?a couotido v célcbTe en­tre las genlr-s 7JoT la obsc::u r ida d . En una ocas ion hu\ o una re1·uel ta en Efeso, patrta de H erácli to , y ha. biénd osele instado á és t e para que expusiese á tod o el pueb lo la mane ra de eYitar en lo sucesivo las ~e dicio­nes, tomó 'Unas yerbas r¡ut tragó, 1nezclándolas con agua. !1 subi· clo e'" una tlibuna r¡ut estaba á la vista de todos; con lo que quiso significar que bas taría n la s obne dad y la mo:Jeración pa t•a evi t a r aque ll os males. llcráclito estaba aquejado de hL d r opesía, y como si e m p 1 e bah la\ a po r medi o de enig111as, pt rguntó ó los rn é­dícos st podrí011 trocaT el invieT- 110 con el 'l'eTano ; pero como no le entend esen, se stuncrgió según se di­ce, en tre estié1col,y murió á lo s se­senta y cinco años de edad. Dcrn ócrito, lo mi ~ oto que Il erá­clito, era muy dacio á la meditaci 6n, y al estudio; pero ñ diferencia de és­tr, que j¡,m ;1 s tuvo maestros , fue dis­cípulo de los .Ma gos y los Ca Ideos y sobretodo de Lcucipo,conquien apren­di ó la Jfísica Fuera de esto, ~iaj • rnu . eh o, siemp t·e con el tin oe inst ruirse pot· el con tacto con tod os los países. Siu et uba tgo, siempre pretendtó pa­sclr por tllC • gn•to. Cuando estuvo en la corte de Dar 'o, este Rey se ba lla l a en extremo abatí­do por la muct te dr su tuujer; el filó· sofo le dtjo q•te se c·omprometía {!. re­suci t arla, con la c-ontlictnto y pico de años Cu:~nJo esta ha ya muy prt ~i­mo á morit•, se !uzo prolon~ar por al­gún extrniro ~rtificio la vida, c un el fin de que una hermana que ten ' a pu. diese asistir r\ las fiesta & de Cere s, que por enltw•es t uviNon lugt.r. Pa· saclas és t:~ s, hi 1. o rctit•at· el calor Y olor artificial de su habitacién, y murió en sl.'guida. Charada. Hl !ls; J:n dorv tre$ me tr.s, Sq,:lm su quen r y agrad11, J ,al"·imcra ~~ eon~nnantc 1'. •• usl•ln ••n C'·t~telhnn. Y que se )lome .Jelau•e 1>·· <';t~i to•lo lo ••xtraño. llizo en Espaita su nilh, Y t·S en C~l'VillllC~ amable .Mi tLdn, digno ap••llido De g~nte muy hor10rat•le. (L 1 »he .... n elrr< imo ttftmet·.>) (Soluet.:n 1í la,¡,.¡ nthnero aniel'i~>r : Pot:\IA.) - - INDUSTRIAS CASERAS L\ lAR \ DEJ.' ~or. X. Como lo ofrecí en mi at tí cul o :~n­teriot• trnsnibo al pie de la letra esta catta. " Señora : " .M e dirijo á ustrcl sola porc¡u<> con su compañera dn redacción en la REVIS'l' \ DB L \ S 0 UfAS no ten go harta conlian ~ a, y rn e da pena que sepa hasta donde me atrrvo ...... " Pero :í usted, mi señora, sí voy á mandarle estos apuntes para que haga un artículo; ó t alvez iré yo mismo a ll evÁrselos. pues t engo mu ­c ho deseo de hacerle á usted una vi . sita. • " Sea corno fuer<', consi~naré mis datos ar¡uí p3ra ponedos á sus órde­nes. Ya u~ted sabe que tales d atos no puedl•n r eferit se stno á lo que constituye mi man 'a, como me dicen los de casa: es decir, á la hermosa Agricultura , que hirn hermosa será sí ha he redado algunas rrendas físi. cas de su m d1e , la hlonda Ceres; y r¡ue se acomo larí facíl men te entre las Inri ns{,-ias crtsPras d ·1 perí6 dico dt• qne es nsted luíhd corredac. lora l'orque yo creo· que no puede ha' u casa dt- famdia donde no cul. t i\'P.ll srquiera las hortalizas para comerlas fresc as en la sopa, ó los claveles y otras tlo1·es para demorar un os cuartos de hor a las visitas de lns no,•ros, á q uienes no se debe ele · jar sallt· siiD muy elegantes ... Y á prop0sito, si ustell me perdona una bren! dig resi ón: ¿ porqu é será qne entre noso tros s )lo los extranjeros, vicjosyjí\·enes, pueden 11 \ar con nat urali dad y si n preocupari{.n de ninguna especie, una flor, aunque sea grande y enccncltda, sobre la so lapa izr¡u ierda ? ¿ ~ s por asunto de cos­tumbre? ¿ Pero porqué no acostu m· brarnos todos á una bonita práctica que , pot· ott ·a parte, no podemos cva_ Jir en mu ch os casos? Di;a u~ted aL go soU"l~ é~to , mi scñor:-t, en el ar­t ícu lo r¡••c ojalá pueda elaborar con mi s datos; de los cuales, ciet·tamente, ninguuo he consignado hasta ahora .. Pero ya ,·o y á c rn pez a r. " En la primera y basta hny úni­ca ,·isrta q•te de usted hetuos tenido la hmll'a de r ec1bi r los de esta su casr. , pud e manif(!>tar á usted algo muy ltgcro sobre la importan cia de los abonos inorg\nicos. ¿No rel!u erda aqu éll os de que le hn uló María Lui ­sa al m o ~trarle Sil rra del j E stuv e á punto de arrt'penti rme po1· haber insi ­nu ado á usted que escr'tbiera en sus Industrias caseras sob re un as unto tan claramente expuesto y cas i ag o. t ado por el doctor O spina Alv arez. Pero como el mism o autor dice en su Inlrorluoción : •L a falta de un tratado en español, enteramente pr ác . tico, adaptado al lenguaje !]ue em. plean los agricu ll ores c olombianos , es lo que mtJ ha a nima do á esc1·ibir este lt hril o. Oj alá que él sea el prin cipio de publicaciones de la mi s­ma nat ura leza,' persisto en IJ 'l e debo usted escribir sobre la materia, mi señora. Por esta razón, siempre ha . go mis apuntC's; sólo que en lo rcl a. tivo á abonos, los es. tract aré, c·asi todos, de aquella ob ra, mi .• ntras us . teJ la consigue; porque la que yo tt•n· go ... esa 115lcd me perdonar:, que no se la preste, pu es la necesito 11 cada paso en el ejerci<'io de mi profesión. "Conviene anticipar que en los suelos prop ios para la r\ gricultn ra existt•n, en propo rci one s 'm4s ó nH•nos grandes, la arena, la greda, el cas· ca jo y muchas veces la c.a l. Pero hay otros elementos ino rgáni cos que nc. cesitan las plantas, como que ent r a n en su 1111s ma composici ón, y que hay que pt o11o rci onar á la t ier ra. T ales son: el ázoe, el ác ido fosf.J ri co , la potasa, y la cal cuando és ta no se encuentt-a en el terreno. Sobre cada uno de estos pr in cip ios activos de los vejctalt·s quiero hacer una breve ex. posictón destinada al us o de usted, mi seliora; y quiero tambrén dcci 1· en qué forma pueden a plicarse a l suelo. Princi pi a ré por e l ázoe .. " Y realmente, la ca rta del sci'ior X. concluye con un especie dr; capítul, (1) ~t·gnramcmte el señor X. no ha ~ll· l•ido qne la n~l'ísta de Aatic;tllllf(l, f!IIVÍ<\ ¡!0\lant~wtente e l cstnje á. la dtl la~ ]J \)1 1s. ( Vr1t'4 rl• lu Uit•ceiJlt). aparte sobre di c ho agl'nle , y con una pro mesa de otras ca rtas con otros cap í tulos para los otro~ agentes. Pe­ro, no obstante el haber· of, ·ecido á ruis amables lectores rle ambos sexos la inserci ón íntegra de dieha prirne ­ra ca rt a, no me es posible , dehiclo IÍ que, s c~ún dicen los impresores, se agotaron las galet'(IS que caben en este número. P ua el otro lo restante, pues. Necrología ~ ÜOW:.\IBU lamen ta la p ~ rclrcla del seilor doctor M .UIUEf, AN'L'O~LO R UE· 1 DA, una de las glor ias n1 :Í s puras del f roftJso rado na c iou al , y cuya me rno ­ria, grata para todos po1· 111if moti· vos, ser,í, sie mpr·e venerada , y ense· iiada á los jtí \•enes como cjP. rnpln Je I'C<'l1tucl y patriot rsmo . A su fa mili a presentamos n11estra m ís sincera ex. presión ele con lnl cnria 1' .\~iBlfJS ha ~~~.illlo rlc C\i,tir re. cirntPmen t e P.l sei'ior do<'lor I~'rancis. co :\lnr ulonda, c: 1 q ríen la D11·er ción de es ta Revista ac~tú lll s (·ual1d 1des dt>l Mn ns tt·o prudente, e rudtto y c~­riiioso. Enviamos nu estro p~'satne á todos los deudos del que fue n tes tro Pr ofc~ or por nrios ai'ios. AGRAD ECEMOS la exo\'da t mducitla del ll·,mct·, e JtiiO:i porqné quejarnos de elh~, toda vez que nos aman y ~ustan de lltll'Slro terruño y llllCS!rJ lllllC, 1 \' \ 1. -Oh, no: N ,,,s¡,·as htjas son in­genns, h•1n~sl~s y a1uthl;s. No d;go c¡ue os f.dta raz n, \hguel; pero si os e npeña~ei>, por cjcfllplo, en ha. cer voh·er del Col ·:;in. In mismo que :\los dcm.ís, á nueslJ'tl querido .J uan, no podría él seguir su vot•ación· -Por lo que ha e!' 1 l Juan, eso es dtfcrcnlt•, dijo el v cjr1 M ~·td ha· cicnd1 ro•lar dentro de •tn ~ran saco t>l dirlc•·o amonlona•lo ,h•l=~ntc de él. Seg'Ínlo fl lle me han •l1chn las per. sonas <'on~pi1:uas y ex1wrimcntadas con flliÍt~nPS he hablado, } St'gtÍil lo ech" dP ver en el mi~mo }•tan, és te es un "ltH'hllclto de c·:u :tclcr suave y apacthle q ue segllt'3ll11'1llc tiene \'Cr­d ·Hiera vocaci0n; lo eual releb o con l'lrla mi alma, porr¡ur <'~ 1 onra muy deseable para una f.11 nil•a, y una ben. dición de Dios, poder ciar á la I glesia 1111 sacerdote. Por c~ta razón, J uan perm anecerá rn el Colegio un afio m(!s. ~¡ es que contin:1a 11uerirndo ser ahntr; pero si c:unbia de 1dea: en­tonces volver(\ inn¡cdiatamente á car. gar con la pala y <'on h hoz. Sacu. dolt', ó labrador: que t•s ,·oja . No quie· ro hombt·es inútiles <'ll Kct·bara . - Pero bien sabt~is, Migue l, que hay jóvenPs á f111ÍI'nes la ir.~t rucción lleva muy lejos Juan ama mucho los libros; ten•lría nn pesar in'llen. so SI lo obltgaseis ú ab¡¡nt\onar los estudios; y aunr1ue no llegue á se r sacerdote, pocl1 á n•purtar gran pro­vecho y uti lidad de su sabr1· -¡ Céruo, seíiora, cómo: - \' o no sé ... P ero hay en la ciu· dad empleados r¡ue gan~Íl mucho y r¡ue ... A estas palabras él p:Hire ~l'guel cort> el vuelo á sus pensa mirntos y a las cuentas r¡ue iba echando con sus doblonrs; y lleviÍndosr la mano al som­brero, se lo cal ó atraresaJo en la ea beza. '3u muj e r se l'X(rt•rneci6. Com prendía que había f'IH j a el o á su m a r1do de una manera tt•t'Jtble. [•:1 sombrero del pa lre ~ligue ! no tuvo jaru:ts sino tres 11nsicioncs ca­racterísticas : O se lo co locaba lige nttncnte crha. do hacia atrás, y era c~ta su posición normal, la que an•nctaba qoe había paz en torno suyo; ó ~P. lo abatía u n tanto sobre las cejas, lo cual inclica. ba un pesar, uno de esos pesares que {lindos acometen y que lo mismo pe net ran en Jos pa lacios suntuosos q ue en las desmanteladas chozas; ó casi se lo atravesaba, como ahora, en los ahJnrlantes cabellos negros, para sig· nificar la resistencia, el desagrado y á \'eces la cólera - Ernpleaclo ... : jnm1s! gritó el vit-jo; nó, ninguno dt• rni~ hijos irá con mi con~culimiento á arruina •· su sa lud ni:'\ s1borear la miseria de las ci uda. des. ~o forzaré la vocación de J uan, no, sciiora; pero si no qu:siere se r sa· <·e rdotc, voh·erá á Ket bara á apren· dt••·· como •us hermanos, la c ien­cia clell:tbradot· Y entended bien que por nada cambiaré de parece r á e st e I'I'S[lCdO. - Por snpul'slo, ~ l igue l , d ijo la mujer dócilmenl t• ; el pobre muchacho sabe que sois sn tlue•io y os obedrce. rá. S.erupre he lt ;¡Lado de que nues ­t t os hijos acaten \'Uest ras opin iones y siga n vues tros c onsejos . ¿ Q ué miÍs pu rdo dec iros ? - Est Á. bien . Asunt o c:onc l u1do ... ((Ion/ i 11 u aró Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CALZADO FINO pat•a señoras, ho10bres . ·- T 111oos ENCUEl~TRll USTED UIJ't JJ3rtJ!lJ;tf &W>JB'ffll]l)® ' EN Plazuela de San Francisco, .0 6 0 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RF.Vn;)'J.'A DE L AS DAMAS ---- ---·--· ---- Dooret(l Legislativo numoro 47 cr.> de 190'3 ....... o (12 c..: -<1:: np: !l'.t '1 rnn;nq ca o " ··(lo urt.:n~a :E :::> - 1- c.:;) ltl P1·esident(; de le¿ Rep ftblica e .S ce d1: Uolo nbia, --1 ~ < u.. ¡- en eso do sue fncult.ades oonstituoio. & U.J hl n a le.,, -:;, rn u_ (Colltinu11oión) LW Ll..l f-----t a:: Cl Art. 18. s¡ la publio acif.o p1 ino ipia- tor de ell \ y el ~ a:: :r:: u uoflO administrador ó eoonrgacfo del c.:;) u.J e~Lnbiedn..iento dcll'rle se hu)l\ edit11do ~ cr.> __. o ~f) sernn castigados o.;ada uuo con U DI\ ~ o o LW 1- CJ:) o mUJt!\ de ci••CO á H'intc p~sO!i () rCI . u.J 1- A rt. 19. 1'otll\ puhlicacioH pcnódicb r--~ ...J u.J u.J o e~ --1 :::> llrwari en ·n priruc •ra plana y un tpo C-=:> o C:.'"' e:::>' ~ y lul(ar visiblo: l O) U- 1- e o A 1.:., L:l8 n3".tbra~ R ep1ihlic1' efe O u- cñ' u.J o ) Cl 'O lo~llbtu; '--"' .... o cr.> ·- 1 co 0:: o ~.0 F.l nomhrc de 1" pt:i,l:uci.ín; c:o w I...U ~ , ~,,0 ¡.;¡ unUlhto del lu"l\f l'n 'IUe SO ,.... 1- r::... ~ ,.. . ~ ....J L.I.J cdltl\ y la fecha do r-u puhlíoaoi•L ~ c:r.: cr.> o ll ·1 ,0 El nombre dclJlropiotario y del fi1 Cl..; ::l~ o ::E • J o dÍl'NfN' i y H ~ (_';;) Llo.J LI.J 5,0 lil :~orubrc dol c .. tablccimiento a :E Cl H tn •tlle ;;a ejita, 'l cual podrá ir en la ~ · O o o 1 ~/1 0:: - :r t:lthua pl:m.l. < LU ::::> o ~ Art. ::!u. Toda pt SOU111 indi' idn'l a.. :z: _(j 11 ex>n aprtol!illciuN•ti ó cou,eptos il,ju 1 __, e .o L.I.J nc.eos. tioou dcrerho ti bace1 io~ort11~ ~ u.J en _,¡ ,_.ittmo JlCI ¡,~ hco y d'· ..lcut•I a ~ ;z a.. L.I.J grntuitn, uun ro..:tilics···.;n ó aollltaOIÓ n "--t :;¿ o l[llfl Jl() !'XC'Oda J••' dn bJo d\'1 'o,paoio 1 r"'"><>..¡ ..::e od:: o IICllJ•RÓO f,Or d US\:rÍtO que h. hiiJn 1----l ....J __. UJPiivado. ~ L.U < Cu .,·v 1:c tut:uc. de per~ ~7 1- tas :uuspntl'll l)ucdeu cjc.citur el d._ 1 o z: ~o do que trnt& estE' llrl;oulo sue: C!:3 :::> ce: uerndetos y p•niOLtlfiR, y Bl ¡..ododistll j - c¡ue le fuer<' thl\ adn. y en C~bú de I..U o o rian: tsn cicJad eo at ndo11i al orden .. .1; a: 1 X LLI e!pre~!l 'o :E \ •t. 21. E11trcga do '}ll<~ o~ n s'lo U.! c;r., ' Cl:> t .. u "O 1 :ropronta el.c8·11ito
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Colombia: revista de las damas - N. 4

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Colombia: revista de las damas - N. 5

Por: | Fecha: 15/07/1907

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. A-11 SERIE 1 !' REPÚBLICA. DE COLOMBIA A~o I ----------------------------- TOM. I -Nt~L 5 JULIO DE 1907 CONDICIONES Se pubhc~, POR .UIORA, r-ada mcll. Las suscripciones ~ll divid<>n así: Serie de doce númet·os ...... $ f.I0-00 p¡m. I d . de veinticinco, que componen un tomo .......... , 100-00 , En el e~terior, :í. causa del porte, $ 0-75 y $ 1-25 oro, r~s­pectivamente. Núnwro suelto en el mes de su salilla. .. .. . . .. .. .. ... .. .. .. , Ntimero atra~a1lo ............ , ií-00 11 t 0-00 •• 0-!íO ,. Anuncio~ CC}munes, palabra . ·~: n small-pica 6 gacetilla, pa. l;;. brt\ ........ ..... .. ... . . . . . . . . . ... .. . . .. 1 00 , Los anuncios que se apar ten de la form:\ ordir.arin, el centí-metro lineal de t·olumna......... 5-00 Pfill. No se de,·uelven o•·igin.dt•s. Contratado un a\·is,> por det~:rminndo nú­mero de vec es , no se dc vueh·e su valor aunque ~e t·etitc <.i su :.u~penda su publi­ca( ·ion. La ClliT~pondeucia dt•bc dirigirl'e á las Dir .. r·toras de CoLO•IIHA, calle 16, N.0 92 b . ~Para todo lo l'lllacionado con el pt!­r iódico, dirigirse ú. la Administ m ción, calle tG. númer v 92 b. Direooión teh:grúíl'a: C<1lomb1. PAGOS AN'l'JCI.PADOS CONTENIDO 1«3 de .Julio ................................ .. . ..... . Educación Femenin;\ ........... ............... . Jo~d ucación de 1<\ Mujer ...................... .. ltasgl>S biográficos ............... .............. . Ped:~gogh~ ................................. ...... . . . llfan i!esta.c ión .............. ..... .... ............ . Suelto~ ............................... .............. . f~ü~t~~:~:::::::~~::::::: ::::::::: ::.::.::::::::::: P.4GS. ............................................ ... 6:; .M a da. Ro;'a.s Ttlja•ia ...................... . Nu.lalia. Oca. m pi> ........................ .. Julia. M a.¡·{ a y J'a.11lin«. Ott•·ct!s ....•... TcodtJ1inda Q. de Htlocr ta.s .. ............ . 6~ 69 7l 76 77 78 18 M L!e. l . Fúu1·iot. ........................ <.9 - lllPBR~TA COLOMBL\.-CAU.E 16, 92 B Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPUBLI C.-\ D ~E COL0)1BI A COLOMBIA REVI STA DE LAS DA MAS Direct oras: . él!üa. S.:z.~o :ie R,estr epo - J nes :f[rtea.ga. de (;terc . TO~IO T-SERH: l (· Bogotá, J ulio 15de 1907. ~ N ínuero 5. " (' O L C > \'11~ 1 _A_'' oseoeeseoeese urc e s es os 1 6 DE J U LIO U toi qui, p ~ ...tu tr one oi1 sil·g~ l'Éternel, 1>"' J.st,.es l t.('S p1cde TOi~;' :briller la lumiere ' Vicrgc~ainte! recoi~ , e n cejou rsol<>n-nel, 'i'otr" tlnccna et not rc pril're' ( .\! • .au.e l>e•l ,,.d.,~-V al mor~) ¡Oh tt·cha d e tmd ic i onal<'~ rec u< · t· do~! o h 16 d e Jn l io! ¡Oh t''l''l. pulatio b endito IJIII' lle \ 's d e ef'a <:o m pndn muc he­dumbre q ue rulas pu e rt ~1s d e In~ Íf!le:-< ia s y a l p it• dt> los altn­l't'"> '-'e esfuer ra por ho nrnrte, ne tuli t·n d o á r e<'ibi t· en tu día al Jl ij11 ]) j,· ino flp tu>< ,-irgill'tles en tra r1m-. )i~~ n n 1 nclwd 11 1 nlm· es toda. ttJ\':t, o ]¡ jf:t¡ 1:1,\ k an1a m ucho, co~1 fía t'll t u ¡n·;¡h•e<":C•n y e:--pe - 1':1 '1 u e la :-:d' P" . ¡ Oyi·la, pues, \ ' i 1·~p rr ~:uní ... int:l dt·l u,., me n! ó) t·ia .. ! ¡ Y :u·uérd;~te <1l" q ue t 11 nomln·t-' ha sido un id o p o r lo s t'olomlJiann~ ni IIOIIII,¡·e de l a. P;drin. Lh•t·qnt> l>sta ... ur¡.rió muy n·rn dr tn clí.t \ ' ~ · acia:-- éÍ tu p odtro"a i ntt•n·l'~ Í c'lll j' io', q ue pre~ide la m:H·eh:l del lllll\'CJ':-. 0 , V da Ji bl'l'l¡H l Ú J o~ o priuticl o< ó poli <' ('l\dt•na", si le pl:tee, á quien .tLusa •le ~us do ­n e~ . -------- ·~·.------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 66 REVISTA DE LAS DAMAR ----- H.eprod uuimos hoy dos interesan . te~ artículos sobre la educación tlo la mnj~r. tomados, el primero tle Colombia de 1\'ledellin, y el segu n. do tle .!1/borrs de .Maoiz·des; y sali­dos ambos de pluma"> femeniles, per'> t.'l.n vigorosos y bien ide,.~.do:; que basbu para demostrar de la manera m;i- convincente dl3 cuáuto es capaz el taleuto literario de la mujer, y cómo é"ta, cuando ree~hc el doi1 pre cioso de In edll(:acióu seria y metó­dica, pnede "obresalir, lo mismo que el hombre, por la eleva :ióu de las ideas y por l<~ mauem. acertada de expre~arlas. Aunque podamos dtsontir en al giin det!tlle ó en :\lgúnjninio parcial, de las ilu ... tra.th'l é iotell!.('ente~ auto. ras de lo:> dos escritos ctt~ Jo,, revis. ten ésto~ t.al 11nporta.uci:t y est;Ín in ­form~ dos por "uu. tentleucia, no in. mo lemd;t por cierto, y por u u fou· do geueml tan de acuerdo con el es· píritu y la. as ni raciones de nuestra 1 modesta pnbh :aciou, que no poctemo:. Jeja•· de <>o laza rnos porque nos parece que u u movtmlento po let·oso en l:1vor de la intelcctualidaú del sexo débil empieza á "ur~ir en nuestra Patria como e ·o rsonjero para los oídos de las colal>orHdons de h H.Evrs·rA DE LAS D.D1AS. .1\oc; es lllliY ~rato pouer la::. p:igi· nas de Cor,o~rBIA á la ,)rdenes de la<> húuilec; e-;criloras antioqueña-. que suscribeu lo::. artículos f']Ue iu!>erta. mo~:~ en An1, 111la; y uua vez más ro. gamos{¡ •odas las dama ... Je la Re· p6blica uos l•ouren cou su colnbo ra­ci6u, que :.eguramento resultat•a ne grnu pro\o l.o para las f:Lrai lia ... EDUCA CION FEMl!!NlNA La nul'\' ,1 o• ·~ntac•c'n que eu los presentes 1110 uentos to mau los e.;tu. d 10s y l a~ eaneras proft';. onales p¡¡t·a los hom bt·t·s uob )¡;11" l"'"~nr • 11 1<~ yá necesa r ia reforma de la viciada y errónea oq~an•zactc n de los estable­cinllcnlos de en seii anza para mujeres i\luchas innovaciones introduci rán los gubiern os en la inst•·ucc1ón públi­ca, much o poi:ln h ablarse y disl!uti r­se sobre sistemas y mC. todos de ensc· i'ianzn, se harán grandes esfuerzos para forma•· maestros 11ptos que edu. quen las ma sas del pue blo, pe r o todo é~to será lll utd s1 uo se I! III J!ieza por un ca m?io substaucial en la educa. c1 ón de la m ujer. Bn vcrJ¡¡d: si SI' trata de con~er­va• · y fo rtalecer l11s buenas cualida. de~ dt! uucstra rna y quita r de ella cie1 tas ingénttas tendencias, incon. formes con las modetn as corrientes de cultura, es preci~o irnpu l&a r con ma . no vtgorosa la educacuí n de la que po1· t .\ ntos t ítu los, e~ t1i ll ama da á ejerc·er el r1apel 111 S importante y dect~tvo en la socu~ dad. ll ubo un ltcrnpu en el cua l germi­naba la idea de que la ruujer pod1a asptrar y teuta derecho para hacer tanto como el ho 111 bre. Caus ó escán. dalo, y con razón, el supon er que por e~ta r las m uje t·es ocupadas en dis. l)UISIC IOlleS científicas, nloSlÍflC3S J polt ll cas, el cutdado de la cas hijos 1 Uiin.J,, t•l espoSfl se J..dlt: IOt':tparJtado p~jar, ,, t'.HllbiOS de l'uetuna hagr.n prt'I'IS:\ la ¡¡yuua de la mujer para que no faltt•n el p-Hl) c·l fue~o t•n el ho~ar La rnujer inepta por fut'I'Za es ser. vil: sometida (L la ración de los pa Jn·s, ht!rmano~ y esposos; s· .. , dv f,H'­tor q•e co,,surn•• en todo ~t>ntulo y en uin~uuo es p•otluctor; ~ujeta á la tl­¡ ·anía de las nect·suladt•s c¡uc crt>a una ~·ida IJCiosa, llt•ga á rcb.•jar~e ha~ta •cr ~>Ímplenu:nte un juguete con que el hombre adorna su casa. Aquí, como en la mayo r parte de los paislS latmo-ame•·ic~nos, se resil•nte d otganismo ft•u~t•nino tiP eiert1 iJH·Ii­tHl< ~t'n á !a ,·ida de dol<'c far nhn· {,. 1• n nncst•·as cíurladts, cuanto la mujt•f culta h&ce por sal11· dt• ese mat ;nomo anilJIIÍiadot t'S atendt>l', con csn11pulu~i !;id r¡••e la honra,;'\ los tlelwrt•s tlc las al>ocia<••ones rel1· giosa,, ya para tdiv.ar ;, los pobt·cs cnl~·rmos ó huf.rfano~, ya á la ense iiauza religi<'Sa de los mi~mos Aque­llas que pud~t~ramos ll .1 ma1· ind1fc· rentes á esta buena COI'I'i<'nte dt> ca riuad cristiana, lltman al>solutamente au t1ernpo, con l os c1Íitlados de la rno Ja, de la moJa t•rana, ) cuantos li­IJt ·os leen para su perfecc16n, son !as revistas de ese ramo. El principio de iniciativa nos falta complt:tamcnt<', y aún pud·era decir. se que somos refractaa-ias á él. Por t c~o aqu( no tenemos, como en otras ~ pa r tes, asociaciones para la cultura l intelectual de l a mujer Sal ida ésta :i los quince ó diez ~ho aiios del co l<'¡;io, se eutr<•ga en cuerpo y alma al cuidado de los t r ajes y del tocador. No tenemos cent• os donde l as m adres puedan inst r uirse en la manera con­\' Cniente de c r iar sus hijos y mane· j.u su casa, ni los ha y p ropios par a la c lase med ia ap rende r ¡¡ Jguna pro . fcsió n hon r osa, ni t ampoco para a r · tesanas, labradoras, si r\'Íent as, etc. Los reglam.,ntos de l as ••scnc la s para fm mar pt•da gogas son ina decuados para nut• stro esta el o artual de a ?E>lan-­t( l, po1· lo cual :-~pt>nas si se t>nruent1 a uwCJIIt'rJda agr('gllt'n el de la cit•rwi:-~ de <'nsr1'nr bien. Mucha~ \Ctes el murmullo de dt>1 .. a proba<:1cín q u l.! ~·· lcvant a t·o n t ra la innov;;cicín qut~ se ha intt'nlado en O!'asiones 1ntrorltu·ir en este H'ntido, obrdece st>ne1llarnente ól temor de qu<' h mujer ;~spllt~ á la ie;ualdad du derc<'hos con el hombre. Nada mh crr( lit' O. La llllljcr tiene: derecho li la edu­cación y reune las condic.Onls e:.rgL dds p;11a t'llo, put•s corno ~{r raciona ~ debE: pcrfccriCIIIllr su espíritu y culo: ti\'al' sus farult;~ t 1 C~ y :-pt1tudes, pero no e~t:, llam:HI.t, c-omo. el homhre, á los trabajos fu(•t tes del <'Sp 1 itu, porque sus cualrdadt's mteii'Ctuales y morales no son las mismas , y no fa l · hn qu1tncs afi, rnt•n que su Ct>rebro está organizado tic un modo d,f,..le~ te. Pt>1o debe t•nt•·ndersc quf' la i{\­ferioricl< ni intclt·•·tual de la mujer consiste en la f,dta de t'jcrcicio para s ••s fact.ltaJes lllt'ntales, por lu cua l no puene n escuelas prole~!On'lles de rnojeret, como l as de BruH'las y L ieja; en Di­namarca p ueden uh tener grados aca- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SS C OLOMBIA dé mic os y di p lo m as de capac id ad ; en S uec 1a se han m ul tiplic ado hasta lo mfln ito los est ablec imie ntos pa ra m uj e re s , en b e ll as artes, a r t es in­d us triales, gimn as ia y oficios manua ­les y dom és t icos; para la formación d e h ábiles maestra s, para m a t rona s, la bradoras, a rt esan as y s irvi e ntas; l os E s tados U n1dos d e Am t r ica, el prime ro de l rn un cl o f'n lo t ocan t e á ta edu c ación de l a m tl j e r·, posee nu. me ro sas Uni vers i numerosos gim _ oasios y cu rsos pedagógicos. P ero, a un que la m uj e r p ueda h a. e cr t a nto como el homb r e, la di fe · rencia d e scx.o hace que su eclura­eión sea esencial.nente disti n ta, m ~s a o in ferior corno hasta ¡¡Jtot·a se ha e r eído. Se piensa q ue l a educa cic1n ,Je la m uje r abarca muy pocos ra mos por e l hecho de no c~tar llamada á go. hernar un país, á entende r t•n una causa ó á jur.g:tr de las doctrinas filo­s) ñcas que imprimen ca ro lJios r ad1ca . les en las costumbres y en la vida de los pueblos, pero M se piensa como dice el Conde de :\l a istre, r¡ ue a un­que ella no ha producido ninluna obra ma es tra de lilr.ralura, ni de be­llas artes, sí es la auto• a d o la obra ma~stra por exct:!encia : en su rega- 1" "~' fnrm<\ v sP rPtlot('\'a llf'rPnotC­mente la bun;ani•lad, y rl sello r¡ue ella imprima á su hijo desde que ' icnte sus p1·i meraq palpitaciones en au seno, y las corl'ient cs que abra desde entonces á s11 e ora z6n y á stJ ¡nteligencia, d~ r·i dirán de I nad a en el manej o de su c asa y analf,,I.Jda t>n los p1 ·inc i¡nos rl e la vida , no dará nu1w a un hijo q ue pose a una g 1·a n in­t eligenc ia y corazón c aud aloso de bon dll d . En los p rt>sen tes mo mentos dt' nu es­ltn vid a snct<~ l e s necesari o, pa ra ex:­t e rm i n a r l a i¡.; uil ritnci a y l a pohre1. a, pene t rar pnr rncdu, de la m uje r cu la f.1: n tl 1a, es t uJI,If' el papel que e lla de\efll [ll!ña t'll i a socieda d r clctt•rrm - 11<11' el c a níelcr c¡ ue debe dársclc a s u CII UI'IICÍÓII L a fal t l J c cult u ra en las m;Hlrcs eau~.t lo, 111 •s gr.,uJcs ptHjUH:ius e n la sociedad; pues ~i el am or lnstt n­Lt\' u, c¡ue t anlu las t' lll be ll cce y sub li· 111 a, no SP h a lla i lu minado pot l. luz c la r a y apli. gencta, la ddtt'ttt~n en ~~~ 1113rt'ha proe;re.,i,·a y h,tr·t•n Je la rnuj ... r un a bal'htlle1·a s t'll lpn! insopo•·tablt• l•:s ttenqw de que desliel't cu de las e~cuclas y col•·;;11ts el aprend1t. 1j1: de 'rrc: fn< rlt• 111'1'1" 'l/l/1'/)fl , dt• do hu- . jns r!c mor11~ote~ que las alnrnn,l~ t·je­crrtrtn sin cono~t·r las proporclllucs de un uhjeto, m tt-ucr idea dt·l f'olond o, ui'dc 'pndt'r t•op•ar nada del ua (uta l, pOr rl'•e no sa ht•u I'Cf'; lo> pt·p;ult's de ('O~Iuras en los t•u.dcs se g;~sluu • 111. tHiadt•s respel,tblt•s de dinero t•n se. d;~<, riutas. pt> t bs y abalono' atre­~ lados con un !!'"'" dete! t ablc y cn n lns que nuu•" ~·IH"tt'a und ruujet' un cenl il\'0. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAS DAMAS 69 Ens,~ñest'nos sol.¡mente lo que nos sin•a en la vida práetica: lectn•a, escntur·a. len~uaje . C_ mentales de física, arte eulinar1o. ré mend~tlo, tejido y confeeción ele toda clase de prendas Je ,·,··tidn, lavado aplanchado, horticultura , floricultu~ ra , ('I'Íanza de r~ni111ales doméstic os, higiene, fisio logía , pedagogía y ca­listenia. 'f¡¡nto ricas como polHe3 lle\·amos una mi sma vida de burguesas en An­tioquia, y como á t;~Jes se nos debe educa r. La ensP.ñanza s61ida de aquellos ramos, iuiciada en la escuela y c·on­tinuada en e~tableeimi•·ntos espc·ci:~­les para señoras, prod !1<' iría , st>gura­mente, mach·es aptns par·a foriiHll' bom b res sanos y robu stos y de a lrna s indon11~ñab les para ' 'eut·er en las lu­chlls del bien, del deber y del tra ­bajo. Abril de 1!)07. N.tTALIA OCA~tPO EDUCACION DE LA MUJER Líls nuevas luces del siglo XX no han b:•stndo para dar ir11ptdsr1 á un asunto de tan trascf'ndental i111portan· cia l'ual es "' de la t·dura<·ifn de la mujer; y sin embargo, lrry m{Js que nunrn st: siente su m·<·PsHiad, pues que ella eont1·ibt1id no poi'O á seeu n­dar y l;H·er felícf's lr•s clcscnbrimit>n­t os y adelantos q11e cli:u·lllllleute t>je. cutnn los hombr~>s, reallzfiudolos ron la modestia y virt ud'cp1e tiam• y procnraudo lll pro­pro tic·rnpo la unión tt•c íprof'a que debe caracterizar ni géucr11 humano. Fnlsarllf'nte se ha p•dcnclido dnr n la mujt>r una educéH'io'nlige•"• en vis· tn de que í-sta le bnsta pHa ser útil al brgar, su única misión; pero conro no todas han de forrnarlo, supuesto que, romo es rnuy sabido, el númer·o de mujeres excede con niUcho al ele hombres, de Jo cual resulta que hay muchas sin hoga•·; y como una buena instrucci ón no s61o es el recurso de las célibes sino de grandísimo prove­cho á las caslldas, debemos optar por ella. En cuanto tí su capacidad para fot r·a mos super·iores, ya nos la demues­tra el e fecto que ha produo:ido en lu naciones extranjeras, donde la han ex pcri menta do. Utilísimas y de arlrnirablf's efectos han sido las instrucciones dadas al sexo femenino, p11es dt'bido á ellas, t3 mujer ha sabido busc:'l rse la vida '1 procurarse por medios honrados hll subsistencia y la sa tisfacci6n de.sut \'a rias necesidades; la hemos visto, sobre todo en los Estados Umdos, ejercer con fldmirable destreza ta medicina, la jurispr·uclenci,a y la in­geniería; tamhiéu se han ocupado ea el comercio, y en desempeñar honro.. sos cargos en diferentes ramos. Esta clase de estuJios y su utilid .. d, ya otros la han defendido, y así, hoy por hoy, hastará demostrar cuán ne­cesaria es la educ: aC'iÓn en la mujet' <:asada, para que pueda ser útil al hoga r·, y c6mo no es arnétble, ni en­cautadora, ni agraciada una mujer que carece de alguna educaci6n y de cierto grado de instrucci6n. ¿Quién no se verá en el curso de su existenda en el caso de infiuír sO­bre la educnción de una persona ·~ T odos, cual más, cual menos, hemot de llenar la tarea de educa r, y p dt- cll:l: Po eo, 6 casi naJa ~e afanan los pueblos por l a educación de la m11jer, como si pa ­ra ella no ell.i&ticra otro rnétoclo oe enseñanza que el de Juan Jaeabo Rousseau. A la muj e •· se ~a educa con extremado miru o, ó mejor, no se la educa, supuesto q•:e llOr una fatal consideración no se la dep iustr11ír·se, 11ino que se la rciPga al descuido y al aband ono. Enlrc~ada á maestr os que C;tsi nada se af,•na n por su ins­trucción, apopdo este df'sc uid o por e, mimo de los padres y secundado p or la propia nr>gli~encia, la niña, á quien no se 1c ha daJo á conocer el mér1to de la cJucación, llt-g<•rá bien pronto á la época fallll de la adoles. ceu cia, la cua l recibirá con entusias­DlO porque en ella se ven'~ libre ele es t udios que la im portunan y puede ya entrar en el mundo á luci r sus gra· cias y apostu1as, q••e sccun darÍl la vallidad. ll1en prontu 'cnddn los sotél1tes de la adoleseencia á combatir su co. ra~ón, ¿y cómo sabrá •esi &til'los si 110 sabe siqu iera pres~'IHirlos > El amo·· es el p• imcr eneJUigo que se le espera á la mujer, fala ces lt s onja~ la te<1ucen, y aquí empieza la { poca te­rrible de 1 os desengaños . Los primeros debel ll:an tos, rudos y f11e1 tes, por ser 1 os p ri ro e ros, 1 a a n11. hnan; 111:\S luí-go vuelven levantarse c:.oo más brío, y y l no es la t ím1d a d.oucella cuyo coradn puro é mocen . te no sabe siuo amar con a~ncillez; M6, e-te amo1· ¡•rim ero ha suJo vícti. wua d~ la llranía y fala cia del hom· bre A la se.1cillcz y canclor se oponen la malicia y desenvoltu•a. put:S Jcs­pr(' ciaJos sus pr11neros senltmiPntos, ~usca el alivio en la rnis rna fuente de su desventura y se arroja 'olunt a· riamrnte en la hoguera que ha de COIISllrllir la. Poco dPspués es esposa, ) no conoc1endo l"s tlehcres de és ta, ni los medios que lia de t•mplear para ha ­CfH suave la vtda de su compaiiC'ro, es bien pronto despreciada pul' rslr, que al prirH·•piu la mima y la rr~ala eomo un oltjclo ht•rmoso aunque inn­ttl, .Y clcspu~s m~tigado por sus t or pez;~s, necedades y capri('hos, ll!•ga btt•n pronto tll·obt·atle odio fÍ la vida fHIS ;H ia al lado el~ esa mujPr r¡ue sólo se afilll.t por componerse y gastat·, sin cntcnrler 111 j••ta de la economía y cuid.tdos dnm ésticos, que son su prin­CtfHII UIISiÓn . N!) tarda rn ('0 SCI' madre 1 V entonces es ··ua ndo debe germinar ia sl'milla dt• la edu,·at~tóu qne se haya deposi­tado en ella. Su co1·az ín de mujer y de m:~rlre t nn s<Íio s.thnt ::~mar ese fruto e,pe. cic1l rlc su mtsi 0u, que es, por· dvcir­ln a,í, la su¡m·ma obra que produce la mujer. Sr la educaci ín dehe comenzal' c.es­de la cuna ~ qué hará esta matlr e, en !>u i¡:nor:wc•a, para enderezar· esta tic1 na planta contiada á sus cuidat.los v cuya d•n·cc 1Ún de be trazar desde la " ' f.~ncia) "' lgnot·andu la~ cllfen•ntes t>xigen_ cías de la naturaleza, ; sabr~ distin. ~tllr' por los ~·!IIIHios ·at1·ia, cand1Jato del pro~rt>so, el n i10 es un tesoro de grandeza que s .í lo sabtán m:tnf'jar mano~ rnuy drt::~ttaJ y muy puras. ~ Sahé1s <.·u~utos maiP.s se 11igucn del descuHio t-u la ¡Himera ednca-ci ·,n > \' ed ts t• j01·en que ya entra p•>r el e~ra L• oso en mino de las pa. \ ·nu('s. No ha tenido una llléHhl' que le ens,•iie í1 dtstrnguir el h11·n del ma l , r.i una mano fue• te que cnde­r c<~e sus {la5os, ni uua in td1gencra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA OE LAS DAMA~ 71 firme que 11' enseñe " negarse fl sí 011s m o; entonces el j v\•en, sin una luz n a un ronsc,io para ~uiarse poa· el lo rbell ino de l mun do, se dt•Jará a rr e­batar por el impetuoso torrente de sus apetitos, y en su inexpcrteawia, se ab razara" aquello que se le mue,_ tra tan halagüeño J fJUC no es sano el princip1o de su perdici ón . Ante estas verdades tan evideutrs i no te111éis por vosot ros m is mo •. y no os ¡¡faná,., por prc\'Pniros unn no b le cuna ? Una vez que los desengaño s le b.an dejado <~1 bomba e la expí'J'tcn c1a, se cons1derarñ grande y douu nador sobe• bia fatal de su m1sma •gn ora nc 1a) y entonces la pobre , la infeliz madre fJIIC no supo sino mos ~ r arle al h•jo su tcrnur:t, sufairá las wgrat1tude~ de és te t¡ue no halla rá en en t>lla sano un se r ignorante• y poco ú t il. .Este es el f ruto de la educ ac·ión descuadada de la muJt•r, y por t•slo subsaste aun para el corazcín del hom­bre, corn o lo era anttgua m entl', tic­gr adada, llliÍlil, despl(•ciada y t•nvi­leCHJa. Educad ,. instruid a la m ujt>t, y entunc~s la veré1s ocupar un put•s­to al n11·el de l horob.rc, qu e es f'l c¡ue le corre~pNl'le. Por la buf'na educacaóu inicial que ella os dr , tendré i s buenos ccu dadanos, r.olumnas d e la Patria, sos tent•s d .. 1 a H el•gión y en una pa­labra, homht·cs r¡ue tengan la ncult·­z a clr 1 a virtud en su e o r azón, !'u­yas costulllht•t•b s ei'IÍil puras, y títtiP!> suc; 1ndust•·•a' Hu• I"Í la barbaru• v COta·upriun ele· lns pu<•hlos, y flot~­ce r a en t'rllnhio ia 411tra, la \'!Hcla­de r :t Cl\'lli?.at·••·n IJ"~' PSI •Í bast~da en una Vt't daclera ~ l~tt • n soslt'ruda f'UIIC'acio~n - 1 M lill7u>'<, F• hr>'ro d•• l!!Oi. - - ,J. M • y P. O . RASGOS B IOGRAFICOS ele 1:1 notahli' nuw~tl'!l c.le canto st>i'iora i)l u. Lildt• J\1<\l'chesí, M arques;\ llc la Rajat.a d& Ca\t t'<•llt-s poi l\lr. \Villian Aru~s• mng , 'l'mclucído, ele 'l'lce Lotlil!s lfom" I,Tom~l F.spcctalmente p.tt·,, CoLmrtu\, H~:nS LA uv. LA~ 1lurA.s.) Durante cinruenta y dos años de :nsciianza la seiiora ~Jarch csi, rlebi do n su~ csfuerzns propios y á su gran t alento, ha obleuido en el mundo artís. Lic.o la pos1cióu rnás notable y distin­gutda. Ha sido <•asi l.1 ún1ca que ha obte111do desde todo punto de vista tan brillante carrera. Ella ha enseñado á las más nota bies <·antatrires y :l mayor nú mero que cualqutcr otro profchor lo haya hecho en el mundo.rnu:.i ca l Entre las que ha dado á C'Onocer al JHÍb liC'o y admtrar de él. e~tán, enlrto otras, Etcl­ka Gerstcr, G.rprit-lle Knws, l ima di ~JufsC'a, Calvé, Earues , S~tndea so n Nevada y ~Jclha. ' Fue1a de •JIIé durante su Jaro-a vi ­da df' ar li!>ta ha ~ozado de la ~mis­t ad de los naas notables profesores corno Mendcbshnn. Berlroz, Rossini Y l\lf•yct bcr en la prinH'J'3 epoca de su vrda profcs•onal. sien lo luto~o co. noca.Ja por \Ya~ner·, \ "errfl, Lis:r.t, Ru ­b• nst .. in, Gounod y Arnhrosie Thomas, t?l'iav oa es hoy adrnrrada por compo_ sttores de la talla de S .t int-Saens v .\Jas~t?net • El trabt~jo qu e empr1•n.J•ó dt sde su juv~ r ~lud ha requerido tal firmeza y dectstru que, al \Cr su d1·licadeza fí­sica y la suavidaJ de sus maneras pa . , rt!C~ 111cred le que ellil haya podado realizar tan ardua y m onumenta l em · "';\Ir .• \t·m .. trun ¡;re,el e'l!("'' tt .. )fr,. Ne­J: i .. \litclocll. far~'"'" ~:ant ltt'u .lltt·un en 1'arí~ tl!L n lo fu~ admir;•d;• por la )'l'tnwr·a ll'ó! l'lll;~ grande Op••r·a y 'llle t>ll1\ 1t • ('<>nscrva lo ¡.nstvsa, co­m,¡ rt·cuenlu tie "'ldhourne, '>ll t.it•na natal. N. de J~, Tr~ductoras. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------------------------COLOMBIA - -------------- presa; y, sin t'mbargo, después Je cin­cuenta y dos años Jc constante labor ha quedado hoy la sei ora Mat·cbcsi tan fresen y competente corno siem-pre. . El día que cumplió su quincuagési. mo aniversario de ensei"tanza, me dijo: ''siempre oímos hablar mucho de in­gratitud á los maestros y yo ase­guro que entre todos aquellos :\ quie­nes yo he enseñado, podría contar á los ingratos en los dedos de las manos.'' Otro rasgo que podemos apuntar de ella, aú.n l'n medio de su vida de aCtividad, es su sentimiento maternal que conserva viya ml'nte. De una fa. milia compuesta de nueve hijos, so· lamente una vive, la condesa Cacci. misi que fue conocida en la escena con el nombre de Blanca ~l archesi y hoy está establecida en Londres. Tal ve~ el 1·ecuerdo de estas ocho pequeñas tumbas, q'ue \'isila tan fre­cuen{ e y religiosamente, es d que ha hecho que sea como una madre con to. das las niñas que se colocan bajo su dirección. Viéndola rodeada de ellas, Jos do m mgos por 1 a tarde, en su hcr. mosa casita de la calle ele Jouff'roy, en Pa ris, es corno se puede apreciar mejor su maternal celo y vijilancia. Muy á menudo alguna célebre can­tatriz, en otro tiempo s11 discípula, qu.e desea tener al~unos rnome11t os Je reposo, vuelve á ella, y e11 medio de am¡¡bles .atenC"iont>s n•cibe fortaleza. y con~uelos de 'a señora i\Ja,·chesi. T odos los aiiiJs, en Septiembre, la señora Mclba viene á Paris á repasa r sus estudios con la Ee'iora ~'larchcsi, y de torlas sus grandes discípulas ella es qu1zá la menos val'iable en su arnis. tad, po1·que a1m siendo una prima dona, tan notable, permanece leal con su maes~ra . El cua rlo Je clases de la señot':l Marcbesi se cnc11cntra hoy día en el mismo estado en que lo tu1·o cuando empezaron su aprendizaje, siendo aun pet¡ueñas y dt>liradas niñas lns, que hoy son grandes eantat rices, conocidas y admiradas Pn el mund·o. Allí exh1bc retratos auténticos de personajes dis-tingu idos y en uno de sus extremos está colocado el gran piano, enfrente de una plataforma, donde las cantan­tes pemHinecen de pie á la vista de la señora 1\-larcbesi; allí mismo ense­ña todavía seis días en la semana con la 1111sma energía que la caracterizaba hace e incuenta y dos años, y con en­tusiasmo tál, que es difícil crf'e r· en el tiempo e¡ u e lleva de estar enseiía ndo. " T orio lo que yo necesito, decía últimamente, es encontrar voces jó. venes y frt!scas; si ellas no ban Sido­trabajadas ó fatigadas, tanto mejor, porque así, despu és de tenerlas dos 6 t1es años á mi cargo, podré mostru el éxito de mi labor en la educaciórt de di chas voces." Tiene discípulas de casi todos Jos pa íscs rn ás a del anta dos, desde .1¡\méri­ca hasta Austra lia, país natal de la seño•·a Melba que, como se dijo antes, es una de l¡¡s que ha obtenido mejor · suceso en el mundo. Los salones de la señora Marcbesi se han Hbiel'to \'arias veces con moti­vo de espléndidas fiestas musicales, y luce en todos la refinada est ética de su caráctt!1· de verdadet·a artista; tiene una galería especialmente <~dornada con profusión de palmas, bustos, es­tatuas y retratos y en donde se ven por todas parles recuerdos de su bri­llante car'l'ei'U y honrosos diplomas Jll'e!entaJos á ella, cuando ha sido ele­gida miembro de distintas y muy no. tables asociaci011es musicales de di­versos países. La señora Nevada nos dijo que en una audición musical dada en dicha casa en la época de su estud io y á la cual fue in\•itatla ft tomar· parte, es­tuvieron presentes Ltszt y Rubins­tein, Saint- Sae11s y Massenet quienes tocabau los acompaiiamientos para el la y la señora Calvé, que era en­tonces una delg:Hia niña (¡ue llevaba su cabellera r ~lltiJa en dos hermosos bucles que Ctl ían sobre sus espa~ clas. Liszt, que estaba ya un poco anciano, se dormía siu cumplimientos cuando se cantaba su propia música, y sólo se despertaba cuando cantaban la de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAS DAMAS 73 los otros, al paso <¡ue R.uLinstciu se levantaba lleno de excitación y ~ntu. siasrnado al o1r la c!>pléut.l;d~.~ ejecu· ción de aquél en el piano. La señora ~ l arches1, que fue cono­cida cuando soltera con el nombre de Matilde Grauman, nació en Frank. fort, Alemania; perteneció á una fa_ mil ia r1ca y Jo mis1110 que sn:. herma. nas re cibió una e~merada educa1·i ón, y estudió, adernns, m úsica, fntnl:~s, in­glt ·s é italiano, idiomas que habla y conoce tan perfcctameutc como el suyo propio. El deseo de enseñar se man1festó en ella tan pronto corno cntr6 rn el coiPgío. Busc6 algunas entl'e sus arni. guitas que qu1s1cran aprender lo que pudiera enseñarles de italtaato y mú­sica, y sólarucnte dos re~ol. icron a ­prender cuanto ella t]uisiera enseiiar­les; las demás d1jc ron q11e les parecía muy severa y se le retiraron. Este esfuerzo propio, vi~orizado con los aiios, dio por re:>ultado el que se for­mara su carárter, enseilando hasta llegar á ser una gran maestr·a. :Su gran severidad en las aulas de estudio haec contraste con su amable insinuación fuera de el las. Hablando del estud1o del canto, me dec ía una ve?.: ••No todas alcanzan un gran éxito porque creyénJo:.e supe­riores muy pronto, :lbanJouan sus es­tudios y creen que poco nec esitan ya para complacer. t·:~ tc es un gran e. r ror, y tales pe1·so nas cuando piensan haber avanzado ya nwcho, a1wnas van en el principio. Las gran le11 canta tri ces no se fo1 m a u sino por medio del es ­tudio; éste es el tínico rned1o t¡Ut! hay para alcanzar completo t!x•to.'' Lle\·aJa por este 8otH'encimieuto y por su e~pí1· itu investigador, tlurante sus estudios de canto con .:\Janul'l Gc~r­cía, r¡uil'n fue también maestro de .Jenn} Lind, estudió la anatomía ele la garganl.t ; pero no !!alísfecba con lo que ~e 1 ... emeiiaua teó ncarnente, l11zo pot· su cuenta investigaciones y disec. cíoncs corno un •·studiante de eirugía. Tocio esto es lu que ha dado por r es•ll· fado el mara\·illoso método d~ canto que ha funda do y I]'JP. la ha Lecho tan af.11nada en el mundo. Los primeros años de su vida los pa!> Ó en Frankfo• ten traqullos claus­tr os de estudio; m1ís tarde, con motivo de hauer ten1clo pé1 Ji das de fortuna su paJre, se vio oblig.1da á sostcner~e po r !!U pro¡o~o esf•J~rzo y enlouccs tuvo ocasrón de hacerse conoc:cr y admirar entre los ruae~tro:. r compositores de aquella época. Su fJruília se desagradó profunda­mente con ella al oírle manifestar sus deseos de scr cantatrrz, y fue cnviat.la á Y1ena á casa de una tía suy:¡, la Ba­ronesa Ertmenn aruiga y d•scípnlil de Betth o\·en, para que á su lado estu­diara y se graduara de maestra. La camarera de aquélla era una art•sta que influyó y corrtribuyó t.'n g r an parte para re1•iv1r y rt•fo J'Zar SlH deseos de ser cantatriz. Nicolai, el ·co m¡,osito r de 'l'he J1:[en·.lJ Vines of lViruisor fue su maestro y en casa de él se conoció con la prima dona stlrora Viardot, quien O)éndola le insinuó que debía irse á Pal'i~ á es t udia!' con su he1 mano L\Ianuel García. Ella volv1ó ;, l!'rankfort ron el fin ele obtener· el peroril>o de su madre para e~te l'iaje, y su hermana, quren al lin sunpatrzó con esta idea, llegó~ entusiasmarse hasta tal punto c¡ue l a ofreci6 l!Ostencrla con sus propios re. cursos, pen .a ndo col oc a rsc corno maes­lra de c~cuela en lnglc~tcrra. \Jf•ndcl­sbon, el compos lor que '¡, ía por aqud t•empo en Frankforl, fue quien oLtu1o el permiso de la ~eiiora Grau­mann para que su hija se dcd1car" á la canera de la mús ica Al orla canta•· le ofreciÓ J tnseiíú mu IJas de su · plt'zas; y, fina lmen te, cu:1ndo ya l t' llltilto su apn·nd1Zc1jc fue él quien le (•ousigu ió y a~eguró buena:~ colo. cae ion('S '••nt ll!ils todas las dd1cultadc~ lo ­gró al fin llcgu .l Par s y empezar sus c~tudí o~ con Manut;l Garda; pcl'o allí tuvo q oC desplt•ga¡ to oJ.1 ~~~ euer- 1 • • • , • • g•a y l'es1gnacwn pa1a Sl'J;UII· s1n desalcnt;use, h<•sta lograr coronar su carrera, so~ tenida (nicamentc por los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 74 COLOMBIA - -- pocos recursos que le podía enviar su hermana desde Lon clrt•s, y ayudada algunas veces por amrgos de su fa­milia. Al exhibirse por prime1·a vez la seií?ra ~l;.rchesi supo inspirar inler~s Y stmp<~tta ti t odo e l 11ue la conoc ia; as1 fu,e que arlemás de l\lendelshon y Gar1:1a, er .Y L1szt qutcnes le ensdiaton muchas de sus piezas de canto y más tarde Gounod, Ambrosie Thornas, Délibcs y l\1assenet l a acep taron corno drscí pula _po_rSos días, si y sus sent1mrentos en favor ele los au~trai­cos, unidos á la circunstancia de ha. bla1' el aleman, no hubieran dacio por resu ltad o que la sindica tan, har.ta que ~~~spué.s tle haber r. ido 1 educida á pri~ sron, cl!\ndosele los más duros trata­mientos dur·ante cinco días, logr ó es caparse de la ciudtld, haciendo todo el v~aje en una diligencra hasta r egre· sar a Frankfort,donde su madre, alar­macla y llena de pena al oírle relnta r todo.s lo~ trabajos y peligros 4 11ue se h~b 1a vrsto expuesta ¡¡l principiar s u v1da deartr~ta, la hizo firmar un com­promiso por escrito de no volver ,t cantar nunca 6pe ra alguna en el tea. tro. J.~~te episodio y la obediencia que ella tuvo siempre {l los mandatos de su madre, fm·ron la causa poderosa •ttte tuvo rara dar otro r•lmbo {\la bri­llante carrera c¡ue ya había iniciado, y poresto brt116 en otra esfera distin. ta de la .que ella se hab:a propuesto consegurr. Y Pudo á Lon clres como maestra, apareció ,·arias veces con or;~n éxito . ~ en concrertos, y encontrñndose con García nuevtlrncntc, c¡ue también híl­b ·a venido á estahleC'erse allí, reanu­dó sus lecciont>s con él y clt>spués de haber hecho una gi rR por t oda 1 ngla_ terr~ _dand~ conC'iertos con el gran v ~ollnrsta l!. rnst, empezó á d:~1· lec­c• ones y fue encargnda por G<~rCÍa de todos sus disc 1pulos durante una en­ferrncdnd fJUe sufri6 Pste Fue así co­mo en el estudio de dicho señor co. noció y encon l ró por primera vez a l ~larc¡ue;: de la Rajata de Castrone . , . , un JOVen pohtrco Italiano, descendien-te de una antigua familia de Palermo que s.~ haiiRba refugiado Rllí y q11e tambH!tl estudíaba con García é bizo su rstreno en el teatro~ conoculo con el nombre de Sah•:~tore .Mar<'hesí. En 1852 se casaron y ha<'e cuatro añlls l't' lebra ton su3 hod s de oro, en Pans. En los primeros años de su ma­trimonio, esta pueja de arltslas dio concie1 tos en Jnniaterra Alemania ( l . l) , • tata y Suiza; rn ris tard A ¡¡sumieron el pt ofesorfldo rn el conservatorio de V icna y despuí sen el ele Colouia, para volver poco despurs á Viena e u ando el nue,·o conserv:1torio fue reor"'anizado en aquell¡¡ ciudad, siendo enc·:raado el seño1 -~Jarchesr df' dirígrr y ~~seña r R. los 1ovenes' la señora Ma rcbesi á los 'n riiéls; pnrque durante su época de profcsnrado és ta se hahía conven. cido c¡ue en la cnseñanzadel canto laa • 1 mu.1rres c!Pben aprender con una maes-tra y los bombrrs con un rnarstro. Aunque los primeros ttiios de su residencia en Viena , apenas ser vieron para hacerla conoce¡·. ella tuvo sufi­ciente paciencia v se conformó aún con ~1 muy corto 'sue ldo que gana ha de cronto sesenta pesos al aiio, recor. dando los numeros ejemplos que se vt•n rn el mun rlo cle las pet sonas que se conforman con poco, cu:~ndo prin· cir1ian, :í veces 1\ no ganar Mda; ·pero que luchanclo sin desran~o obtient'D grtlncles trnlllfos y grandes fortunas. Los años que siguieron ~ la segun. da vez r¡ue In sriiora Marcbc$i vino á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAR DA)fA...; 75 Viena forman uno de los 1wri1) los de su vida más Importantes por 1:~ popu­lari, lad J nombre qnc adclu1rió t:oltlo artist.1, tanto por los nnmc1·osos y se­lectos concict tos r¡ne dio, como por s•1 ma¡;nítico rn étoJo de cnst·iianza donde ella pu~o en prárti<'a sus profundos conot·lmtentos en este arte y las sabias observ:~ciones que, sobre ~~le ~:studio h aba' en ido haciendo desde mnehos año:. atns A los pocos años des 1 vuelta tí Yie­na, el d1Lno arte l'•rn, ~randc un pul­so. De lo., salones del eonser"atorio y d e !!U estud1o p rttctllar, sal1cron en poco tiempo, numerosos .a1ti:.tas de fama, y alc;unos años despnés el nom . lll'e de la sf'ilora ~Iarches! atrajo drs­cípulus de todos los paí•es y fueron ésta .. 1.1s mejores cant:~ t1·iccs en los print•ipalt•s teatros de l!;uropa. Norte y Sur Arnérira. Durante e~te perío­do ella cscl'lbió sn m1~todo de \'Ocali­zación y estudió el icliom~ ruso. Vino luego la muerte de su sexta y m .ís r¡uPrida hija, y sintiéndflse in ca pat., •le.,pués de esta dcsgraeia, para se~u1r VI VICO lo en Yt rna ~e trasladó ñ Par1s en el año de 1 hf, 1 . Por este t1 empo croptPza la ppoca tlf" su vida r¡ue no s h3 sido m'í,s conocida y ha­cen sus primeras apariciones Nevada, Eames, Sánclerson, Calvé. Melba, Savill(', Susana A1lams, Atlda CJ·i>ss· ley y muchas otras. '' El gran err{)r de los maestros esti en no conocer qu,~ necesita indi. vidualrncntc la voz de cada persona,'' me deC'ía una tal'de la señora Marche. si, y esto es lo que ella ha ~ahido co* nocf'r mejor en el cultivo de las vo­ces d(' tolas estas granel ce; cantatrices. La señot:• Calvé, por r·jemplo, estuvo cantnnrlo óperas sin mayor éxito en Brust'l<•s por varios año:. hasta que se sorneti1j compld:unente a l méto. do ele la señora M a rchrsi . La señora Melbn vino u ella quiz•'s ,a un poco tarde· para pt inri piar,¡ 'lfl l't'lldcr; sin e m !largo en diez mrst•s la prepaTó y dejó lista para harer s11 ntrada triunf,¡l en el teatro de B1 u~el.ts C 'uando h 5<'Jiora Patt1 dPj6 de te. ncr Í'xito t'll el papel de Julieta en la cí¡w1a "Rorueu y .Juli eta" de Gou. nod, la seiora \larcbes1 escogió á la sciior ih t:., mf's romo In. única que entre todas sus cl1s('ípulas la satisfizo pam d sempeiiur tlirho papel. Se In llevó á Gounod, qnit•n 1lespnés de ha­l> eda hecho cattlar las d1slintas arias de la úpern., exclarnÍI: "Aquí está mi .J ulicta. ,. Y anteg de dejarla, aque ­lh ruisllln 111'\ii,ma CllllH!z,~ :i inslruírla en sn papel. Cu:lr.do Svhil S;I\Hlerson ovó de la seilora ~Jarchesi , en sn prirn.era. visi­ta, que habra usado su voz de una manera ern,da y que 11ccesitaba por lo menos dos aiio~ ele estudio para volverla arreglnr, le contestó: "Oh, esto es muy l <~tgo y yo no ten~o tiempo que l't'r ter :'' Y fue Massenet quien la hizo vol­ver, conociendo que h seiie1a Ma.r­chesi estaba. en lo cierto, después de h :~berla enseíiado f. l durante dos aiioa y tle haber ella <'antndo cien veces con'-eC'utivas sn ópera E.rsclara­IIIOJirlP. Después de dos años no interrum­pidos de estud1ar con dicha. seiiora, hizo esta joven la m 's brillante a.pa· rici6n q ue haya rt'gistrado en los ana. les de su carrera de a1 tista en el teatro, con...llrntu/1. L os an te1 iot es ras~os 'lue hemos apuntado aquí, sou prueba evidente de la finura del oído de la señera Mar. chcsi y del claro conocimiento que ti ene de la voz h u mana el <'ual bn. sabido emplear con tanto pr·ovecho y buen éxito en favor de las jóvenes, haciéndolas obtener brillantes y ho. norificas cn.neras. Otro rasgo que pcdemos apuntar aqut y que le hace honor en su ca li ­dad de artista es el siguiente: Cuando llt>gó á París seguida por el huen uombre que hauía adquirido en Viena, .\1,1ue1, el rompositor y di­rector del conservatorio en dirlH\ ciu­dad, la llanJó como profe~ora, pero le impu•o la cou Jici6n de u~ar para el <'anto ~1 iJiom:t fraucé!'; porque así lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 76 COLOMBIA ordeoahan ]as r e ¡: las d e este i nstitu. to. El ital iano es el idioma que in­var iablemente empl ea ella en e l es­tudio del canto y no ell partidaria de usar , pa ra dicho estud io, e l francés por que dice que e l soni do nasal del francés es perjud icia l para l a emisi6u clara y afioaci6n de l as voc·es; por esto prefirió no aceptar este honroso cargo y trabajar aisladamente, ::\JJtes que tener mortificaci ones en su con. cieocul. pnr haber faltado á E.Ul> pri n­cipios y conocimientos. L as mencione!r honoríficas que ha r ecibido la señora .Marehesi han sido sin número. Ha recibido conde· coraciones académicas del Gobier n o Francés, del Emperarlor de A lema. nia, del Emperador de Austria, del R ey de Italia y últimamente " l ·a Orden de Mérito de A rtes y Ciencias '' enviada por el Rey de I uglaterr~. P ero por encima de todas est.'\s con. decoraciones está una que habla más alto de su arte y méritos persouaies, como es el gran número de notables discípulas y de amigos y admirado­r es entre las mejores autoridades m 11sic·d es. No carece de importancia ni debe pasar sin men ción l a simpatía qne d icha señora ha mansfestado por hs seüoritas de América, amantes del diviuo arte, de tal manera que ha bo~:lto arre~lo e~pecial con lol> tlirec. torc'i de Tltr) Ladies '1Iomt:l Jou 1'· rwl de Filadelphia. á fin de que por su conducto le hagan cousulla, que oír:~ y conté~:~tará gustosa, en el mismo periód ico. Sa betuo~ por el dicho periódico que ya le hau sido eov iaJas multitud de preguutal> que ella contestará cu los pr6ximos uúmeros; tal.l luego como esta¡, lleguen á nuestras !llanos, uos proponemos ttaE~AD A TODAS LAS XACIONE$. 1~.-Los Poderes civiles ó los Go­bierno~ de un país ti ->ncn uerecho de obligar á lo s padres á que instruyan á sus hijos? R.- No ; porque los derechos de la Familia no pueden ser violados por los Gobiernos civiles. P.-Qué se requiC're para que los pa­dres en~eñen ? R.-Para que los padres llenen la misión de enseñar, que tanto Dios co­mo la sociedad les ha impue~to, es in­dispensable que ~cpan, quieran y pue­dan hacerlo ,P.-Faltando cualquier~ de estos re­quisitos qué pueden hacer los padres? R. - Si falta cualquiera de estos re­quisitos en los padres, es tando éstos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAS DAMAS 77 imposibilitados para cumplir; tan impor­tante deber, pueden confiar sus hijos á los maestros. P.-Qué condiciones exige este ele­vado cargo ? R.-F.ste cargo exige en quien lo desempeñe condiciones físicas ó corpo­rales, intelectuales y morales. P.-Porqué necesita el maestro con­diciones fisicas? R.-Porque si el maestro es dtfectuo­so, jorobado ó contrahecho exita la risa y desprecio de los niños, y puede caer en ridículo. P.-Porqué necesita cualidades in­telectuales? R.-Porque la educación es una ciencia muy difícil y se necesita una inteligencia muy clara para poner la verdad al alcance de los niños; además, el maestro tiene que saber muchas co­sas para poder enseñarlas. P.-Porqué tiene que poseer el maes­tro cualidades morales? R.- Porque tiene que atender de una manera muy principal á la educa­ción moral de los niños. P.-Cuáles son esas cualidades mo­rales? R.-La vocación, la justicia, la pa­ciencia, la autoridad, y en una palabra, todas las virtudes cristianas. P.-Que se llama vocación ? R.-Llámase voc;tción la inspiración con que el hombre se inclina á una ca­rrera determinada. P.-Cómo podemos asegurar que so­mos U amados al magisterio? R.-!;i nos agrada estar con los ni. ños disculpando su aturdimiento é im­pertinencias. y nos complace desarrollar en sus almns las semillas de la verdad y del bien, se puede asegurar que so­mos llamados á la enseñanla. P.-Qué otras cosas dan firme¿a á la vocadón de la en!->c~anza? R.-Si el mae:;tro e:; persistente en su obra, si no descuida por un momen­to el fin de ella, y si b usca con afán el modo de no perder el fruto de su tra­bajo, cumpliendo religiosamente el sa­grado deber q1:e se ha impuesto, puede decirse que es llamacto por Dios para ejercer tan sublime mini-.terio. P.-Que es justicia? R.-Es la virtud que inclina á dar á cada .u no lo que le pt::rtenece . P .. - Porqué el maestro debe ser justo? R.-El maestro debe ser justo por­que así ven los niños la rectitud y equi­dad de sus acciones. Esta es una virtud importantísima para evitar que se fo­mente la envidia entre éllos. P.-En qué consiste la paciencia que debe tener el maestro? R.-En esa solicitud para fortalecer el corazón del niño en las ocasiones que lo irritan ó conmueven, así como el su­frimiento y la tolerancia, que tienden al objeto de la educación moral. P.-Cómo debe estar representada la autoridad del maestro ? R.-Con aquel carácter que da el crédito y la buena reputación que debe grangearse el maestro en virtud del em­pleo, pero sin ostentación, fausto ni aparato. P.-Cuáles son los goces en la carre ra del maestro ? R.-La complacencia que result" de hacer el bien. P.-Deben guiar al maestro los in­tereses materiales ? R.-Las riquezas, los honores y la remuneración material no son patrimo­ni9 del maestro de primera enseñanza; su campo es el bien, su móvil la cari­dad y su recompensa la otra vida. P.-Qué causas aumentan la digni­dad del magisterio? R.-La importancia de sus servicios, la exigua recompensa de sus esfuerzos, los desvelos que demanda, y, en fin, la grave responsabilidad que pesa sobre el maestro. P.-Porqué se debe re<>peto al maes tro? R.-Porque el maestro ejecuta un papel muy importante en la sociedad, cual e.s el .desempeñar á los padres en la obhgac1ón de educar á sus hijos. (Continuará) MANIFESTACIÓN Sinct<, Juniol4 de 1907. Seiioras Directoras de CotOMBIA. .=l}ogotá Muy seño1·as nuestras : Hemos leido con suma complacen­cia algunos números de 1 ,¡ importan­te publicación que tan u4bi l como Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 78 COLO~tBIA digna men t e dirig en us te des, y ha sido tan grande el entusiasmo que ha des. perlado en nosotras tan bella lettura, qu e no hemos podido 1esist1r al d e. seo de fi gurar entre las últi mas pero decid idas susc rito•·as . En es l a era de redenci ón porqu e at1•aviesa nu es tra Patl·ia, no debían f,d tar mujeres wstruídas y bit>n ins. piradas quetrajerau ánueslros hoga ­r es un a bien escogida lectura que á la par que instruct1va, nos proporcto· nar a un med1o moral de recreación en la rlivcrstdad de sus te mas. U.tedes, 1wes, hono ¡·alolcs seiíoras, h in ll enado una necesidad social y tlo. méstica T a mbién la m ujer como el hombr e necesita beber en las purísi. ma s fuentes de la Io strucción, y es de l as mujeres colomh ianas q ue han de nacer l os hombres que mañana de ben continuar el engrandecuniento dP Colo ~t~ bia, p or· lo cual la instrucciÓn le es necesaria para for11 P r el cora· zc: n de esos htjos q11e lue.;•1 se 1 án c1u da danos y lJllléll sabe s1 m s tat·dc ru andatai'ÍI)s. R eciban ust~d es nuestras mh ,.¡¡. Ju¡·osas felicitaciones y los vo t os nhis sint•eros que ha eelho-; por11ue Dins le s conserve l3•ga vida y constam:ia pa r a ~rguir en tan 1 enélit a labo1·. Con Sf'nl11111entos de la n~<1s al ta constd erac1ón, somos de IIH<.'dP.s mu) atentas y segu1 as servido• a•. A.IIHI~ {, OPOLHO.\.-,\'..\ 1·,, Ul I'~J'I. NOS.\. ·l 'Ailol r. oc .\LE.Rl,\~0-HuM Jo;t.\'II(A DI "')~TO'lA.-!tl .'1. ,,. H.Ht­C¡.! NA. \1 ,,,¡,,R. nE BRAV(l. ,\'' 1·. \. IH {lt,J,I) \ . r'lt\CISC\ S. IH rlFI)(l\ DO. i\lAI(¡A 1' :>¡,\ \'.\1! 1{() ,11M l' \f./,, -- SUELTOS Presentamos hemos recibido de muy ilu-;trados ca-· balleros) de distin_Juídisim"s damas de toda la República. a-;í como la mani­festación tiUscrita por algunas scñ0ras de Sincé, que hoy publicamos. Agra decemos de corazón al importante y bien enca­minado periódico de Jha~ué, " La voz Católica," las n:névol:ts frases con que no sestimula y la ho:u.)sa reprodul'c.i6n que hace de nue>tro ~d it'lrial del ten-:er número y de los ven;o~ del señor Rivas Frade: CoxsoLATRJ x ,\ ~·1 tC'I oRnr. P edimos excusa a l señor X por no habernos Sido posible insertar c.n este número el resto de su importante carta, la cual procuraremo::; quede I'OnriuÍda en el próximo número. Nuestros p arabienes al Tlu str'simoseñor don Manuel Antonio Arboleda, consagrado Arzobi~po de Po­payineldía 29 de Ju nio próximo pasa­do; y nuestras felicitacione s al afortuna­do Departamento del Cauca por la glo­ria de obtener como P astor (!t. las al­mas á uno de sus m á.c; ilustró hijos. Charada Dicen '.'q ue la ca !entura ~o está en las sábanas:" y es Esto, en verdad, r·•tnf ••tJ ll'r~. Asímismo se asegura Que del traj-= el pri,,., y eh~ X o hace la lodo, por Oios nuestros r.tás complido~ !lg·a:kcimicn- (La ~ulucion en el prf>xim·1 número.) tos al r:xmo. señor De¡c:;gado ,\po•lO-hco y al llustrbimo señor .>.rzohi,po de Solución de la del nítmero anterior: Bogotá y Primado de CúlOUldÍ:J por la:, (~a m aclio. honrosl!.imas comuni canonc~ que se han dignado envia rnos. Igualmc.:ntc agradeccn'o' la~ rnu) nuutc•o... ,·squclas c,n( tílt im .• • 1cnte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LA:-) DAMAS 79 Mu ~;;. -,. 1 1 EeRrOT. LA A LDEAN A Nun•ht t r;tduci•l:l tlcl francPs PSJiédal me n te [l:ll'a la U tiMl • tls la.< [Jauillo.) ( r:uuli '' UttlJÍ•~II) -Pero en cuanto,¡ :\louica, nues. tra n1eta, ¿ pretemler éi s ta111bil>n re­tírar ·la Ud COII\ t:lltO COliJO lo hicisteis con lfr<~nCisca? ¡ La pobrecilla lloro) t.4nto el oll o dio~ pensando en que ya uo estana con las l1 1!rmanas el ;:dio entrante ... ! El buen M1guel iba mostraudo cie1·. l o aire de pc1 plcjidad. ~ l tÍu1ca, la hi­ja de su prrnweJnita, habieurlo rpu::­clado cornpletarrwllle huérfana desde J.t ll ll:llOI' cuad, :,e ha 11a dc~oanoiJado en Kerbara al ladn de sus abuelos, tfUC mucho la q uerían, hasta el punto de (jllé el viejo Costarn ce se rnost1·a a par;l con ella rnl'uos s vcro c11 lo lo. cante ií.la cducaci,ín q 1c rlebía r t'C'Ibtr. E ra que ar1 u·lla rnña hahía Jlcgl'lta, l<1 her m osa n1iia ruhia c¡ue habí:. ll •. g-ado á rt:fresca l sus • •:•:uerdos ) ;\ pre~t'll­t arle en la ma ¡·clllt:l \ ejt z un Pie· am:nto nuevo de fclieuiaJ \'Pnhul~s·a . 1 Cu:'ullo gozaba íl ~~ la haiL.iHI por t:asual1 dad en los campos,, ->1 ~ah¡¡ á f OCibirJO Cll&n do VOlvÍa de ~ll~ uabltUto cosí s in inteiTnp c ion ha:,ta ljllt: la 111i1 a l lc­~ 6 á lo s d ie z auus, edad á fa cual la p uso en l a escuela de la aldea, sin perm 1t i r, no obl> t ante, <¡n~:: a:.ISlle r a á ella lodos l os d ía ,, p o r t e mor de c¡ue se fatigar·a derna s 1ado . Mónic a , á su t ur·no , sa bí a m uy bien que, e n tr at án. d o~e de e lla , los JH Ínt:i pios ltlf''(Or a - bies del viejo cam pesino podían ser cunlrarrcstadu:; Adem:Ís, 11 joven tía, apenas Jos aiiu~ mayur que ella. Pero al paso t¡ue Francisca había vuelto, en la épvca sc!ialada po1· su padre, á los duros t1abajos del ama­sijo, M t5n ica se h;,bia quedado en el com·cnto. Su abuela, deseando darle una educación e~ruerada y procuran. do también no <.;Ontrariarla, st• había c:.furzado pa1 a obtener que ¡•lb per. manectcse allí, donde tan lnen se en. conl•aba, Slr¡uíl·rc~ hasta los d1ez y se1s aiios. L 11 jovcn•·1ta era dt:l1enJa; poseía, auen• ·•s, un 1latrirnonl0, y no t•Ja, por cousigu icnl c, natural, 'C;?;tÍn la abu~.;la, condcn.ttla fl las fll'l\acio­nes y'' las asperezas del can•po. Y cunto las mad1 es d¡• f<~rntli , dolllina­dal! por el amor. n ••wa clpjan pasar 1 IS oca:.•ones dt·pedlr lo 'l"C dc•sean ¡'~ara los serc~ 'lut: lt•, son .·aros, la ('S­po~ a de M1gucl ( u~t.lii\'Pc JciJ a rc­ptllr el 3lii!JliC oHjilt:J ,Jía, 1.:11 IJIIC 110. t al,a tan buenas dtsposlcloncs t•n su ruar1clo y en qut• lll ''c~a 1111 laulo con­muv• do pvr la ~·~·• ma \ 1o;itn •1uc habta !Jccl 0 al Ctiii\CII(O, L' cro de e!>( o 1 •111~ ,;¡ • uu~•nt1e•·a Cll lo que i>e lt: I'II(!;:JU, \f1~uel; p~rut •u ,, e~. porl(lll' algo Ita :1ct·edado de la e fermell,.d clc •11 padl'e, e¡ u e rnu 1 iu l t!> en. tumo hien lo sabt:IS -Entonct>• lu •1u t• ll.·~t'' 1:1 • ~ <'•1111. po. Ya sé IJUt:' t;:.l. 1111 y L .. 11 ' 'll ntt•dio dt• lal> r ellgiO!tl" ""1,,, , ,, }¡""''' K e r ba .. a ü esa iuclo ' t lll<'? l 'n•, 'I'H no la p ondré is 1Í tWdt•nar · nnélrloc· t•na de \' 1\ C .l S n i r on l.i 1 .!11 t 11ln m-tul• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1, 80 COLOMBIA ----- -¿ Por<'Ju é no? Vuestras hijas ba_ .:en t•so, y no ~stán ma l . -Nuestras bijas son más fuertes, Miguel¡ y lo c¡•¡e decís so la mente p rueua que ellas no gazarán de un bien que sí podr:í gozar Mónica , si no la t r aéis aquí á que olvide lo que ha aprendido y á que se nos aburra, coru o veríais . - Naclie se aburre cuando t raba. j a ¡ pero vos queréis hacer de Mónica una serio ron a, y eso es todo . -No señor; la pequeñuela nos ama y esta r ía con mu c ho gusto en la quin­ta. Pero hay r1ne ed ucarla u n poc o, pue~to r¡ue tiene recursos y es eso lo que se acostu mb ra. Mtg uel sacudió la c ab eza y gu ar ­cfando ~u bolsa en uuo de su~ ampltos bolsillos: - Muje•·- dijo levantándose, me ha­CPis c·omelet· una imprurlenc1a: pero puesto que lo r¡•1erei,, permtllrP á \J ó­nica r¡ul'da rse en el c:onvento . Yo he ~brado con mis hij•1s como me !.a pa recitlo, y <'staba c·n rn• derf!cho; pero la muchacha t iene otros par,cnlcs que pi~nsan como vos, y puesto que no hay rne1bo de hac·t-ros enl• aren ra. zón, llt>jadl:~ donde c't L ]Hllita r¡ue ,¡ e JI ,, le parrua y hasta que os parttz· ca;, vo,. El pernllSO tan larga mente deseado ~~taha con<:t't!ulo, y 1:~ abuela se a¡He­sur! S á pn·gonar la buena nut•va: .\ l ;_ n•ca, como t olas las j•h·rnc•s rit·;¡s de la (lor sus hiílH t os, su conver~a<••nn, su ptn te. y princi pal­nwnt e por sus 1nnn,•ac•ones en el \'CS. tHlo y el 1winn do. st• había, colocado como fuer·L dd cÍr!•ulo ~t·llera,l. Es­to ~t' obc>1 va ha ~clt~etodo l'll f·lerta espc •¡e th· ,el:le10ncs. muy in~por tauii'S pa 1 a lo porvrm r. Lo c¡e rto e• a tpe mu~nno dl• los a ldt•:.rlos del contorno. mnguno de los arr<'ndata­rio~ \'eciuos dejeba tlc querer hacerse yerno del p:~dre \ltgu<'l. y nunca ~a­saba un mes sm que la guapa Francls- ' ca fuera pedida en matrimonio ; al pa­so que nadie osaba pretender la ma~o de \lónica. que pasaba ya de los dac­ciocho abriles. Es que en d c:\mP?• aunque los jóvenes. por lo ~cnePal. Sl­guer libremente las inclinaCI?nes de su cora;.ón,. tienen el buen sent1do de de­jar á sus padres el derecho d~ aconsc~ jarlos ; y ningún aldeano m aldeann (Yonl i nuani) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CALZADO FINO pat•a señoras, ho01bres ·- 7 DIIIOS ENCUENTRA USTED EN • LA BOTA AMERICANA Plazuela de San Francisco, N.o 600 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA DE LAS DAMAS D e creto L egi s l ativo número 47 de 19o6 ( 12 DF. SEP'l'lCllBRE) sobre prensa El Presidente de la Rej..- Í¿bUca ele Colomb.ia, en uso de SGS facultades constitudo. nnlt>s, DECRF.'I'A: (Corlf inua oi¿n ) el articulo a u terior. l!ste s.;rá in sertado en el Dómero p t6ximo i nm ediato, bajo multa de cinco pe-os oro 6 arres to equi­valente por cada día de d emora en su publicación. Art 22. C t;ando el escrito de que tr~­ta el artículo 20 exceda del espacio allí determinado, la ioscrcu)n se rá sicP.:pre obligatoria, mÍ\s la parte cxccclcntc se ha.­rá !1. costa d el iutcre:-ado , quien pagará por ella el precio establec .do pam lo C) ·o 0:: I..1.J a.. I..1.J C) ::z: ·e::> r:J.) L..W a:: a.. ::;¡¡;: c.:> 1- I...W o 1- l..l.J m o o H Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Colombia: revista de las damas - N. 5

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie I N. 6

Por: | Fecha: 1874

Contenido - El agricultor - Exhibición de productos agrícolas de Bremen - Sociedad de agricultores colombianos - Revista de las Cosechas - Del suelo. Continuación - Ensayo sobre el caballo. Continuación del número 3° - Sección recreativa. Un servillon y un liberalito, o tres almas de Dios. Continuación
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia - Serie XIV N. 7

Por: | Fecha: 1898

Contenido - Reducción de los nitratos. En la tierra arable - Estiercol de cuadra y desnitrificación - Epizzotia. Conocida con el nombre de “el lóbado” en los estados de Tabasco, Campeche y Yucatán (continuación) - Productos del cocotero - El aceite de maíz - La lechería moderna (continuación) - Contribución al estudio de la fiebre colorada en el ganado vacuno - Boletín meteorológico del mes de mayo de 1898 - Boletín meteorológico del mes de junio de 1898
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: órgano de la Sociedad de agricultores de Colombia

Por: Salvador Camacho Roldán

“El Agricultor: órgano de la Sociedad de Agricultores de Colombia”, fue una publicación fundada por 1873 por Salvador Camacho Roldán, que tenía como objetivo ser el órgano de divulgación oficial de la primera Sociedad de Agricultores de Colombia establecida en el año de 1871. Inspirados en un periódico mensual titulado también “El Agricultor” que había circulado durante 1868, la Sociedad resolvió “sostener la publicación de un periódico consagrado a estudiar el estado de la agricultura en el país, los obstáculos que encuentra en su desarrollo, las instituciones que deberían protegerla, los progresos que se hagan y los adelantos que pudieran aclimatarse en el país.” El primer número de “El Agricultor” salió el 1 de septiembre de 1873, pero un año más tarde fue suspendido y reemplazado por la publicación Escuela Agrícola del Estado de Cundinamarca, la cual circuló hasta 1876. En 1879 el periódico resurge con su segundo volumen bajo la dirección de Juan de Dios Carrasquilla y la administración de Carlos Michelsen Uribe, sin embargo, en 1884 debió suspenderse por motivos de la Guerra Civil. Tras cinco años de interrupción, en 1890 se reanudó su publicación hasta el año de 1901. “El Agricultor” estaba dirigido a dueños de grandes y pequeñas haciendas, así como a estudiantes interesados en el campo de la agronomía. En sus páginas se publicaban estudios de agronomía de carácter científico, se informaba sobre el estado de las cosechas en el país y las políticas agrícolas del Estado. Adicionalmente, el periódico divulgaba actividades de la Sociedad de Agricultores de Colombia y de la Comisaría de Agricultura. Recogía traducciones de revistas internacionales y afamados estudios de agricultura como: “La agricultura moderna” de Luis María Utor (1880) y el “Manual de agricultura” de José María Morales (1856). La publicación contó con 16 tomos de 600 páginas cada uno. Para consultar la primera época del “Agricultor” dirigirse a: http://babel.banrepcultural.org/cdm/ref/collection/p17054coll26/id/4270 Para consultar el Índice del periódico “El Agricultor: órgano de la sociedad de agricultores colombianos” dirigirse a: http://babel.banrepcultural.org/cdm/ref/collection/p17054coll26/id/4271
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Agricultura
  • Ciencias sociales

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El Agricultor: agricultura, ganadería, industria y comercio - N. 8

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Vida Intelectual - Año II N. 26

Por: | Fecha: 15/08/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 V Ai)o 11 Santa Fe, Agosto 15 de 1905 l'\Úm 25. Vida Intelectual REVIST~ QUIN.C.ENAL DE L ITERATU RA, DERE.C HO Y C IENCIAS SUMARIO L itera ria EL TORM ENTO Y LA ETIQUETA DEL CADALSO-J osé Fcrnandcz Brcmón...................... Pág. 315 ORADORES Y PO ETAS SANTAFECINOS - Hnmón J . l.ussaga ....... . ................... . ......... . ORACIÓN FÚNEBRE - Juan Bnlti\Z.'\1' Mllciel •..•••.• DE CÓ MO LUGONES NO ES MÁS QUE UN TRAPERO CON PRETENSIO}jES DE LITERATO-C. A. ~IUI'tÍOC7. zu, Irí a ....••.•.•...••.•.•......•••......•...... APOTEOSIS -Afcjnndl'O Mlguéns Plll'l'lldO ....•... FELIZ- Luis l\lartínez M lli'CO& ....• , .•.•........... Jurfdica POSESIÓ N DE ESTAOO-SCVCI'O A . Cómez ........ . C ientffica LA CUESTIÓN SOCIAL- l\1. U orn ándC/. \"illaCSt'USa NUESTRO NÚMERO ESPECIAL ........... ..... ....... . VARIAS ••..•.•.. ·· ··· • · •· •· · ······•·••·•····•······· SANTA FE Imp. LA VI'LOCIPAO-UmlJorto 19, Y S Lui s 1 eoe 3:?2 :m 3G I 370 378 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL Próximamente aparecerá Rimas ~e Amor PoR G. A. MARTfNEZ ZuviRfA 1 2. a EDICIÓN AUMENTADA EJEMPLARES DE LUJO En pape l del Japón, encnade t·nación piel de Rusia, cantos dorados, agotada. En papel velin, ene. amateur, S 3.00 En papel de hilo ,. ,. ,. 2.00 Edición común, rústica, » 1.00 Se remite franco de porte al que envíe su importe en bonos postales al Secr etario de VIDA INTELECTUAL, y á todos Jos s uscritor es de la revista que paguen un semestre adolan tado. • FE:RNA.NDO FÉ- EDITOR - liiADRlD - T·E DI ON ¡ \ FRAGANTE, SABROSO Y ECONÓMICO 13 años de venta atestiguan la fama qu e goza y al éxito alcanzado Se n u tl u cu totlos los A lm nccn cs do la Ut ¡1 íabli ca DEPOS ITO PAR\ LA ,.E~TA POn :\f.\ YOil CHACABUOO 418 - BUENOS AI R ES Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUA L "j abón Disolvente'' No contiene ni morourio ni nitrato do pl ata Aunque todo el mundo No lo crea lo haya dicho que su caballo no puede Sil• nar ~ -~ J Allle• de per•onM a,"orizad&S eer U6ean que en­tro todo~ loi remedios veterinarios Mlamonte el J ABON DISO LVENTE u f:fieaz pl\1'4 curar radical· mtnte: Ml\nqu cras y Rengueras antlguM; hacer d o•apcn ccer vejiga.•, sobreCAftM, O!lparavcm~ y ao· br\'hue•o• m6.! grnndes y vieJ os y aanar n aos podrido• ) m11tad u ras. Ado¡atndo au n•o por el Superior Oobluno Na· cloual ~ ~~ la• c•cutla• agrlcol&S. Ú:t iCO COtiCESIONAIUOt J. W. OEST Reeo!lqulsta. 323 - Buenos 1\ lrea Un jabón sirve para 30 curas Por ~~r luor~n•lvo y Pll u•o 1'1\clll•l mo ha Pido a cloptaclu •·n '"' Stutl•. C!\laftl)l\• Jo:•tiiiH:Io•, R ,rrt· rol\• y Cach l'l'il\•. Precio• : 1'1\mn i\ o no\lnrro 1 8 10; Id 2. 8 6; Id. :1, 8 3 cnda uno. I'NIIdo4 por ro rreo 8 o. o ccull\ jabón por el l'ranc¡ uco. SE V(IIDE EH LAS I!OTIOAS DE TODA LA REP~BLIOA IWMAfii*M ;a > Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V IDA INTELECTU fiL REVISTA QU INCENAL -- DE LITERATURA, DEREC HO Y CIENCIAS -- Oireoto r es: DR. H.AMÓN .J. LASSAGA- DR. JULI O A. BUS ANICH E y RAMÓN J. DOLDÁN Secret ario: Administr ador : G. A. ?l!ARTíNEZ ZuvmtA EMILIO ~I AR'l'ÍN~Z DIRECC IÓN Y AOMrNISTRACIÓN Precio s de suscripción E:'\ LA R EPéliLIC A EXTERIOR f'ur niio Cadelantndol S 10.00 Por aiio (adelant ) n f1\tn~oc; l' ol' ... omcst 1·e " &.so Por seme~;tre " 15 1'01' lllCS 1.00 Ad ve d e n c ias -1..\ CORRESPONOE:-IC'IA llliC se l'elaclone con !'sta t•edsta rlll'iju-;e :i la Dit•ección y Adtninl..,ll·ac·ión L'mberto 1 ~ y S. Luis - La Dirección :.o rcsel'\·a el clCI'N'ho de pu!Jlicm• ó nó Ir"' colabOI'acione!ottUI:sc lo cm·lt>n. L o:. Ol'l~inales no l:>e dcvucl' en Totlo liln·o cn,·lado <1 1:1 Dlr!'t"l'ión será ohjct o d e un C!-. I U· uro t'lll'ticular en In seccción IJih,lio¡n;if h!a. - Se cnvlat·ri g t·at ls un niÍm<'t'O rl~> In t>C\'ista á todo ol c¡ue l o 'IOih;ltc por escl'lto á l a Aclmlnlsti'IW ión. l.a l'C\'ista al;t'tlCICCCI'Il er sonas desl!fnndns un nümero de muc::.tra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Año 11 Santa Fe, A gosto 15 de 1905 Núm. 25 VIDA INTELECTUAL LITERATURA - DERECHO - CIENCIA S Directo•••: On. RAllÓ!\ J . L ASSAOA D R. J ULIO A. 8 USAlSIC H E llAMÓN J . 0oLDAN S e cre tario: Ad ministrador: G. A . liiARTÍI\J¡z ZuvmíA E ~lll . IO MARTÍN RZ EL T ORMENT O Y L A ETIQUETA DEL CADA LSO Buscando d a tos r ela tiv os a l procesamie n to de Ce r va nt es po r la Sala d e se ñ o r es a lcaldes d e casa y corte, tropecé co n un infoli o, escrito por un escrib a n o de la mis m a, titu lado Práctica cri· minal, seg ún la ejercía a que l tribuna l priv ile ­gia do. Entre l os muc h os asuntos c uriosos que c ontien e el libro d e G e rón imo F ernández de H e rre ra Vill a r oel d e so po rífe r a lectura pe ro precioso po r s us d a tos actrc a de l e njuic iamie n­t o pe na l e n e l s ig lo X VI I , ti e n e n inte rés p a ra e l es tudio d e las cost umbres y de los e rro r es h uma nos, los re fe r e n tes a l t o rme nto, tal como entonces se aplicaba, po r ser m a te ria y a ol vida da y de pur a e rudic ión aún pa r n e l le t r ado, pe ro útil pa r a e l n ovelis ta y e l fi l ósofo y p ara t od o p e n sado r. P a rece h oy im pos ible que !ajusti c ia humaon h ay a e mpl eado procedim i e n tos t a n irracio n a les á fin dt o bte n e r de l sospechoso la co nfesi ón que pa ra c onde nar necesit a b a : y e ra ta lla o fu scación p o r l a antig ü e d ad d e la tor t ura y s u e m pl eo e n t oda Europa, que en lo m ;\s a van zado de l s i· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 316 VIDA I NTELECTUAL glo XVIII al generalizarse la idea de la abolición del tormento, letrado$ de gran fama escribieron alarmados oponiéndose á la reforma, creyendo que traería l a impunidad de los delitos, pri vando á !ajusticia del arma más segura para la averi­guación de la verdad. El escribano Herrera escr ibió su obra antes de 167 1 fecha de las licencias para impri mirla, y como del contexto se deduce, que era práctico y antiguo en su cargo, y que pudo recibir ense­fianzas de s us antecesores y eran lentas entonces las variaciones en todo orden de procedimientos puede considerarse lo que con grandes r eservas establece, como la práctica criminal de todo el siglo XVII en la mayor parte de España, salvo lo que se regía por fueros especiales como el ecle­s iástico, el unh·er s itario, el d e la Santa Herman­dad, las Órdenes militares y la Suprema Inqui­sición. Entrando en el asunto, diremos que en materia de tormentos se habían abandonado por peligrosos ó ineficaces todo s los antiguos, como el de azotes, el del ag-ua, que consistía en ingerir por fuerza e n e l estómago del reo grandes cantidades de aquel líquido, ó el que apl icó el alcalde Ronquillo al Obispo Acuña en la forta­l eza de Si mancas, atándole las manos con una soga y elevándole por medio de una polea con un p eso en los pies. El tormento, dice con sen\f1ca dulzura Fernánclez H e rre ra, es modo por donde se consigue e l justificar la jus ticia que se hace: del que hoy se usa en casi toda E s pafia es el que ocasionan la s cuerdas apretadas en las carnes y en caso muy grave y de reo muy indiciado y robusto, se estila ec harl e alguna cantidad de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA. INTELECTUAL 317 agua por la nuca cuando parece al juez (en el intermedio del padecer) lo que mortifica el vigor y dobla los dolores por lo que encoge el cáfiamo al esplaynrse el agua por el pecho y las espaldas. Aún sin moj ar las cuerdas s uelen ocurrir des­gracias caus adas por la pusilanimidad 6 mucha cólera de los r eos, pues lo que á unos desfallece á otros sofoca: y cons te que sin ó copiamos literal­me nte al a utor por su mala y prolija sintaxis conser vamos con escrúpulo sus ideas y palabras principales. Por él sa bemos que se daban casos de mue rte por te rror al notifica r la sentencia de tormento; que era potes tativo en el juez su dun tción y la templa nza ó crueldad del tratamiento, pues si con unos se limitaba á apercibirlos, y á otros á s ubirlos en el potro, á otros se les daban varias vueltas de cordel e n los brazos y los muslos, ma nc ue rdas, trampazos, y balles tillas en los pies, tecnicismo odioso, que no esplica 6 es plica mal el dicciona rio de la lengua: muy duro debía ser lo de la mojadura ele las c uerd as cuando el autor confiesa que se aplicaba r aras veces, asi como la opresión 6 garrote de la frente que ha ría crujir el crá neo del reo: y mf\s duro aún el oficio de juez en aquel tiempo. A una precaución daba importancia el escri­ba no Herrera al quejarse de que los verdugos no registraban bien la boca de los tortu rnclos por si escondían en ell a, cédulas, amuletos 6 brujerías que les hicieran insensibles al dolor. E l acto del torme nto solo le presenciaban el j uez y el escri­bano, y á veces se permitía al ejecutor de la jus ticia un ayudante, y es tos dos se retiraban si el r eo se decidía¿\ declara r. A falta de verdugo, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 318 VIDA INTELECTUAL se apremiaba para ejercer sus funciones á un es<'.lavo, ó persona vil, ó mendigo sano, ó se con­mutaba la pena de muerte á un sentenciado en cambio de esa obligación. No hacía fe el tes timonio de los esclavos ó personas tachadas de vileza, y por una ficción l egal tan curiosa como absurda, purgaban su naturaleza vil al ser some tidos al tormento, ó s implemente montados e n el potro, interpreta­ción á mi juicio muy elástica de la ley l:fl, tit0 • 16, partida 3a, que desconfiando del testimonio del esclavo, por su estado de desesperación, fía más de la fuerza que d e s u buena intenci ón para que diga la verdad: de eso á hacer del potro un ins­trumento purificador hay mucha diferencia, aunque todo sea ilógi co: el hecho visible es que se h abía hallado una forma de dar validez á ciertos testimonios, forma completamente á dis­posició n de la justicia. No era menos estrafio que s iendo apelable el auto del tormento en la justicia ordinaria, se ejecutase s in embargo, la tortura: en la ley originada tenía cierta razón de ser aquella anomalía porque estaba prohibido d ej ar lisiado ó matar al r eo en el tormento, bajo la responsabilidad de los jueces, pero estos habían evadido el riesgo co n la fórmula con que le co nminaban ante e l potro á declarar de que cs i perdiese mie mbro ó muriese en el tormento e l acusado, sería por su cuenta, que el juez solo se proponía l a averiguación de la yerdad.• E l tormento se aplicaba lo mis mo que al hombre á las muj er es, si bien se s uspendía en las embarazadas hasta salir de su cuidado y resta­bl ece r se, s i e ndo la única variante en ellas res­pecto de la pena de mu erte, que en esta, no se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 319 solía esperar á que la recién parida se aliviase, sino solo á salvar la criatura. Los menores tambien s ufrían el torme nto y a unque no se dice e n In Práctica crintinal desde qué edad, supo­n e mos por las leyes Yig e ntes, que cumplidos los catorce años, y no lleg ando á ellos es de cr eer que usase el juez la autorización de la ley 7.n título 30 de la partida setena, pa ra espa ntarlos y amenazarlos con co rre as cy aun firiéndolos un poquillo• para sab er d e ell os la v e rd ad. Que los jueces había n abus ado de s us fac ul­tades en mate ria d e tortura lo vemos en una dis pos ic ión d e Carlos V de 153 4, mandando que n o diesen tormento s in sente nci a los alcaldes d e l c time n, pues lo había n hecho has ta con hidalgos no acusados de de litos e normes, co ntra ley. (Nueva r ecopiladóu. Libr o 2.0 , lfl. 7.0 , l ey 13.) Me rece, po r últim o, D. Alonso e l S abio alabanza, po r qu e eximió d e tormento á los maestros ¡e n pleno s ig lo XIII! e n no mbre de la cienc ia. Vol\'ie ndo al es tudio d e nuestro a utor , sa­bre mos que no se administr aba gratis e l tor­mento, s ino en el caso de insolve nc ia: e ra una de las pocas ventajas d e los pob r es. E l salario de l ejecutor d e la jus ticia, dice F e rná nd ez H errera, era 1~nti guamen te muy moderado, • pues solo le tocaba un real d e cada ejecución y los vestidos e n la pena de mu e r te, excepto la cami sa que esa se ha d e dej tt r. • H oy, a ñ ade, está e n uc;o sati sfa ce rl e cu ando c;a le fu e ra de s u Ye­cindad, c u a tro durados diario!; (o nc- e peset ac;) aunque no trabaj e, y e l día e n que se da torme nto al reo ó se hace n otras justicias, se le dan se is (veintiuna pesetas). L u tortura había e ncarec ido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 320 VIDA INTELECTUA L y p u ede c alc ularse con qu é g us to s atis faría n los reos ó s us h e r ed e ros e l c os te de aque lla o pe­raci ó n. Como e ra muy frecue nte que el tormento concluyese e n p e na capital, d a r e mos algunos porme nores d e la e t i qu e ~ d el patíbulo. Sin es tar d e r ogada la ley qu e prohibía d a r á los caba ll e r os mu e rte Yil y m a ndá b a los d escabeza r por de r ech o ó m a t a rl es de h a mbre, h e aquí l as dis tincio nes que se h acía n e n el s i g lo 17 en­tre nobles y pl e be y os y según l a delinc uenc ia, conforme a l ej e mplo que pone el escribano de Cá mara. S i los reos es ta ba n sente nc iad os á divers a s pen as, salía n d ela nte los que se s a caban á la ve r g ti e nza y d esp u es los azotad os, y ambos d ebía n presenc i a r la ejec ución d e p e na ca pi ta l y continuar s u p aseo h ast a la cár cel, de do nd e les e nviab a n según la conde n a á los presidi os, á las minas el e azogu e ó á galeras: seguíanles los r eoc; de h o rca , m ontados e n b u r ro con alba r da, Ju ego l os hidalgos y po r últim o los no bl es s i los h a b ía unos y otros e n mu las, aq ue ll os con g o rra, c hía y capuz, á m e nos qu e p or la cali dad infa ma n te dt l de lito, se les hici e ra vestir so tan a estrecha y g o rra n eg ras: á los nobl es ti t ul a dos se l es conce­día capuz g r a n de qu e a rrastrase por cle t n\s, c hí !Orwllllll!jalrlrt~: Pt\g. 132, Al f1' 11 ·fn1 do tu u/tln~ . 335 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 336 VIDA INTELECTUAL Pág. 166, Tufal.da pet·fumubn el aposento. FALDAS EN OTRA FORMA Pág. 55, Con su i u!Ja de vi ejos brocateles; Pág. 111, En la altive?. saJona de tu saya. PElNAbORES Pág. 80, Evocaba tus largos peinadores; Pág. 90, Cuando sales con tu blanco Peinador; Pág. 103, La seda del peinador; Pág. 169, Y tus pcinadore:1 tláddos cual mortajas. MEDIAS En mi artículo anterior saqué al sol las m edias de Lugones. Parece innecesario revi­sarlas de nuevo, pero una prenda de abtigo de tanta necesidad e n invierno, y sobre todo en poesía, no puede olvidarse e n el balance del baratillo. Salgan pues, de nu evo las medias. Pág. 23, La b1•evo ni'I'Ugtl dO tll mctlirofuso encaje; P ág. 104, Trama en encaje sutil; Pág. 116 , De tus en.caJeJ tr·tandeses; (1) P ág. 165, Con tus sobrios Cllcajes d e señorita; P ág. 166. Y aquella palpitación do encaje:j; RASOS Pág. 29, Con la ducal dcc·•·el>ltud del t•aso; Pt\g·. 48, Como un corsé etc ln,·iotabtc rcuo; P ág. 57, En un brevo reiúmpugo de ra o, Pág. 84, So ajusta el retso ú tu armoniosa liS Jllll dn; P ág. 11 t , Ninfa do porcotnnn on i>hítago do t'aiO, Pág. 168, En l O!> tapices d o mnrclllto t·a~o; 339 ill Po•· esto so ' 'OI'Ú quo ot erudito tonelero oonoc<> tnmbtón ltl nnt·lonnllcla~, Ago~to 9 do 1905. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 346 VIDA INTELECTUAL APOTEOSIS Premiada con medalla de oro en los juego;, fl orales de Tucumán. ¡Sile ncio! Hoy no ins pira mis nobl es cantares d e amadas Vis iones la espl éndida grey ! ¡Vis iones d e cielos, y m o ntes y m a res ! ¡Visio n es au g ustas de patrias y l a res ... S ilen cio!... H oy i ns pira mi son vuestro R ey! Ve nid, acercaos e n sacro mu ti s mo , fo rmadas e n de ns a , rit ual procesió n , á oír com o el H o mbre se can ra á s í mis mo, l os h o n dos misterios á ver d e est e a bis mo que llen a de l mundo l a vasta ext e ns ión . ¿S abe is de este a li e n to qu e, inte r no, me agita, y es rayo fu re n te, y es bronco huracán , y es ri tmo acordad o d e lira b e ndita, y es ala d e e ns uefi o, y es a ns i a infinita de m ares que, hinchadas, y a vie n e n , y a v a n? ¿Qu e r éis, o h V is iones, sabe r lo que es e ll o? A l c i elo las a las t e nd ed de mí e n pos. ¡Arriba!... ¡m ás a l to!... ¡Vola r es t a n b ell o! ¡Más a l to ! que aq u este g lori oso dest e llo lo irradia e n mi a lma la ese ncia d e Dios. Por eso soy grand e! ¡F o r eso domin o los mundos, l os m a r es, el éte r, la luz! ¡d e seres y cosas co n ozco el destin o! ¡de pueblos y e d ades a lumbro e l camin o! ¡de sombras y a r canos desgarro e l ca p uz! Por eso s oy be llo!... Mi r egi a figura levá ntase a irosa, gall ard a, gentil , y, h oll a ndo de l mundo la cá rcel impura, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL mis ojos se bañan e n l uz d e la a ltura, l o s cé firo s besan mi s ie n varonil ! 347 Por qué de r ey vuestro me dais el renombr~, mo ntaña soberbia, florido verge l? ¡Grnndeza! ¡h ermos u r a!.. Todo eso es mi nombre!.. ¡Ve rgel: de tus flores cor ónas e el H o mbre! ¡Monl~tña: tú e r es del Hombre esc abel!... Sigamos h abla ndo del mági co abismo ... ¡Oh sol! ¿tus fulgor es qué son a nte mi? Tn lu z es e l l a mpo de un , -a no es p ejis mo a l pnr de este foco que, a rd ie nd o en mí mi s mo, alumbra á los mundos y alúmbrate á ti. Yo tomo tu rayo sutil y lo e nh ebro. en le ntes y pris mas de frá g il c r is tal; en unas lo doblo y e n otros lo qui e bro, y tejo guirnaldas de lu z y celebr o de la m pos y au r o r as la fi es ta nupcia l. Y o c ie rro los ojos ¡oh sol! y aún te mir o. de ti más cercano que e l blondo arr el¡>O I; y tú, que pe r cibes mi rápido g iro, e ntonas e l canto de a mor que te inspjro, y e n ritmos d e chis pas me acla m as tu sol!... S igam os midie ndo mi s st- nos ocultos ... ¡Oh m ar, qu e blasonas de s um o poder y aún osas lanzarme rabiosos insultos! ¿Co noces acaso los fi e ros tumultos, los hrros t emibles que encie rra mi sér? T e rribl es, las lu c has que n lh\ e n tus Cf\\'e rnas a i radas r estalla n , me dices que so n: ¡ t erl'i bies, c rueles, mis 1 u e has j n ternas! ¡te rrib les, mortales, las ansins e te rnas, los tumb os horrendos ele mi co rnzónl Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 348 VIDA INTELECTUAL Tú, cuando en tu cárcel procaz te alborotas, escupes al cielo pedazos de tí... Yo, cuando me ligan cad e nas ignotas, arrojo en pedazos mis vísceras rotas y espanto á los cielos con mi frenesí. Si á veces enarcas las plúmbeas costilJas un monstruo semejas, pareces Satán ... ¡Mentira! que al punto te amainas y humillas: ¡te enfrena la playa!. .. ¡Oh mar: ¿las orillas que enfrenen los ímpetus del alma, do están? Ni tiempos, ni espacios limitan su imperio; ni ignora el mañana, ni olvida el ayer: al punto del uno va al otro hemisferio; al punto se eleva, se acerca al misterio, y boga en las aguas inmensas del Sér. Y boga ... y descubre de s u realeza los timbr es, del cielo ll egando al confin; allí donde todo termina y empieza, allí donde tienen Verdad, Bien, Belleza un solo principio y un único fin ... Ya veis si soy grf1nde, ya veis si soy bello ¡de amadas Visiones alígera grey! Ya veis cuán hermosa la luz que deste llo, de mi realeza cuán fúlgido e l sello, cuán noble y divino mi $:etro de Rey! Sigamos hablando del cóndor altivo que anida en las cumbres allende el zafir ... Yo soy mariposa también, cuando libo la miel de las flor es que engendra el cultivo de un pecho amoroso de casto latir. ¡Amor! ¡dulce causa de mis embriagueces! ¡im<\n, norte y guía de mi voluntad! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL ¡Amores de Patria, sin turbidas heces! ¡Amores de Madre, si n negras doble ces! ¡Amor infinito de Dios ! ¡Caridad! ¡Amor!... En s us aras feliz me pros terno y humilde le rindo mi reg ia a ltivez. 349 ¡Me atrae esa hoguera s in llamas de infi erno! ¡me arrastra esa cum bre sin n ieves de invierno! me embarga esa vida s in torpe vejez! E l es d e mi s s ueñ os el broche de oro, él es quien de auroras circ unda mi s ie n: por él va s on perlas, ya es n éctar mi ll o ro, por é l un salterio, mi labio sonoro, mi alma, un sagra rio, mi pecho, un edén. D e mi fantasía los leves jirones ¿quién trueca en alientos del Dios Creador? Amor, el más grande de todos mi s dones, el más armonioso de todos mi s sones, mi g loria, mi vida, mi cielo ... ¡Oh Amor! Por ti soy tan grande! por ti, porque amo lo nobl e, lo jus to, lo be llo, la luz! ¡p o r ti ya e n transport es de virge n m e infla mo, ya s angre inocente de mártir derr amo, ya mue ro ris ueño clavado e n la Cruz!... ¿Gus táis, ¡oh V is iones! de mi melopea? ¡S eguid d e s u r itmo la marc ha triu nfall ¿No veis ese lampo d e lum bre febea que alumbra mil mundos y mundos mil crea y e l c ie lo descubre del Bello Ideal? Esa es mi Pal ~tbra: mi r egia di vi s a y e l éxtasis vuestro; magnífico so n que guarda en s us notas arrull os de brisa, espasmos y fi e bres d e báquica risa, fragor de torrente y a ull ar de aquilón. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 360 VIDA INTELECTUAL Esa es mi Palabra: centella que funde mil seres en uno é idéntico sér; tormenta gloriosa que arrolla y confunde los nublos del alma y en ella difunde luceros que irradian virtud y saber. Esa es mi Palabra: cadena de oro que engarza los siglos en vívido haz, y estrt:!cha las razas en fúlgido coro y acere~ sus bocas do estalla sonoro, inmenso, atronante el beso de paz. Con ella en los labios, cual águila vuelo, cual pájaro canto ... con ella-al papel vertiéndola-pinto, y esculpo y cincelo: con ella e n los labios remóntome al cielo, á Dios me avecino ... ¡converso con El! Vosotr as, Visiones, guardáis para gloria del labio armonioso, los nombres que os di: yo pró vido e n ellos os di ejecutoria, rimé vuestras leyes, cifré v uestra historia, y yuestros arcanos sagaz descubrí. Mi verbo os da vida, y número y modo; y co mo filosa, brillante segur, en pa rtes a rmónic as divide el Gran Tod o : las unas son lirios, l as otras son lodo, aquesta es el nublo, a quella e l azur. Después con las mi s mas armónicas partes de ejé rcitos forma lujoso trope l: aquí el de l as Ciencias, allí e l de las Artes, con s us unifo rm es, co n s us estandartes, s us ricos trofeos, s u verde laurel. ¿Qué má s ¡oh Visiones aladas, hermosas, mis fi eles Ynsallas, mi s hijas ! ¿qué m~\ s? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTE~~CTUAL 351 aún puedo, s i os place, deciros ml\s cosas: aún puedo deciros: «Las palmas gozosas al pie de mi trono batid á compás.» ¡Batidlas!... Mas antes oíd: cuando os nombre, y todas sumisas voléis de mi en pos, mirad no os sorprenda, mirad no os aso mbre que cuando vosotras cantéis: c¡Gioriaal Hombre!» yo cante en mi dulce laúd: «¡¡Gloria á Dios!!» ¡Sabedlo!. .. Yo sólo soy vuestro Rey 'Qello de Dios cuando acato la altísima Ley: mas ¡ay! si en mí borro su fúlgido sello, si extingo en el alma su vivo destello ... entonces-¡mentira!-no soy vuestro Rey! ALEJANDRO MlGUÉNS PARRADO. Córdoha, Julio de 1005. Pbro. OANCO Ok lA ~fPUBLI Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 352 V IDA INT ELECTO AL FELIZ Yo co nozco un a his toria que ti e n e l a virtud d e inquieta r á mi alma p or que es ella la hi storia s ublime de a qu éll os que s u eñan con cie los sin ma nch as . Es la historia qu e·A m or ha grabado en un libro d e espl é ndidas páginas, de c olores azul es y rojos que nunca e mpa ña ron por bell as, mis lágrimas . Y l a form a el r ecuerdo del día e n qu e h1ri6 me s u a rdie nte mira da al o ír de mis labios la fr ase que es todo un poem a de dulce esperanza Desde e ntonces mi v ida semej a una a uro ra que nun ca se emp a i'l a, por que ti en e ful gores brilla ntes que despie rta n ri. m os de a mo r e n mi ti rpa . L U IS M ARTfNE Z M AR COS. San ta Fe, 1!105. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I NTELKCTU AL 353 Sección Jurídica POSESIÓN DE ESTADO I Cada voz, que cues tiones como la presente han ll egado has tlt la mages tnd de la justicia pat·a de­mnndar s u decis ió n y han venid o has ta mí algunos de los contradicto r es á solicitar e l consejo y la. direcci ó n pro fo.; io nal , he sentid o una especie de sobrecogimi ento, compre ndiendo, qu e nunca l os 'rribunales, u i los a bogados, se encuen tra.n dela.n te de con troven; ias qu e en t rntle n más profunda gra­vedad , q ue cuando se t rata de r eclamaciones s o bre el estado d e familia. Y nun ca se pt· esentt\ m tis ardua l a. tare a , que cuando la d emanda se produce d espues de la muer te de nqucl cuya patcr n ida.d se r e clama. Los jueces con la inm ~>m n r esp on sabilidad de declarar r econoci da po1· <>1 padre, unl\ filiaci ón que n o ha estado jamá':l di s pu esto á a ceptat·, int.rodu­ci e ndo as ! un e l e mento e xtt•ai'l. o y p e t·turbador de In paz de una fnmilia¡ los abogados, e n presencia de dificultades que r eq uie r e n un gran caudal de ilus traci ó n y d e luces, con e l temor de n o r espo nde r dignamente á la confianza de s u s d e fondidC>s . La familia, e l m t\tt•imo ni o, la sociodnd, están directam <'ntc int en':ondos on la r esolu ci ó n de estns c uesti on e:. que afeclnn loK principios fundamen talrs haj o cuyo umpar o c'"t:\u co nstituidos, y no es Px ­trl\ i'l. o, en t o n ces, q u o lo:i mas grandes d e bntes se hnyttn empN'i ado e n C' l t C' rr<'llO d o In legis lació n y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 354 VIDA INTELEOTUAL de la d octrina, cuando s e ha trat ado de permitir ó de n egar la inves tignci óu d e la pate rnidad natural, ó d e fij a r los car acte r~::s que d eb en c onstituir el recon ocimiento, e n las l egis laciones que la admiten , para que l os jueces puedan d eclat·arla. En otr a oc aa i ó n r e p etía con l\Ir. Dnve r gi e r , que la naturalt-za ha o cultado el mis tel'io de la . conce p­ción al con ocimie nto d el h ombre y de sus facultades morales y fí sicas; ñ las p e r cepci o n es mas s utiles d e sus sentidos. como á las p esquis a s más p e n e trantes d e s u razón ; y s i e l matrimo nio ha s ido estable cido para dar ñ l a soci edn.d, n o la prueba material, pe ro en d efecto d e esta pru eba. la presunción legal d e la paternidad, es e vide nte que cuando el matrimonio no e xis te, n o hay ni signo matet·ial ni legal, no hay nadn capaz dcsup on e rni la filia c ió n convencional socia l. La paternidad qu e da, lo que es á l os ojos d e la l ey , c om o á los d e l hombre ; un mis t e l'i o impe­netrable. Els naturnl , ~ nt o nces, q•1 e los hijos nacidos fuera d el matrimo ni o se en c u en t r en e n una inferi o t·idad legal y e n una difi cul tad m uch o m ás g t·ande p a t·a pro b a r s u es ta do que los hij os legítimos, d ebie ndo ach aca rse est o, n o 1\ injustici as d e la ley, s in o a l r es ultado n ecesari o d e los hechos que le h a n d a d o o l'ige n d esde que nadie pue d e su t r tlot·.se á lns consecu en cias n atut·ales d e los h e chos. El nombre y la dignidad d el mat rimoni o, dice J osé María More n o, la unión púhli ca y cons tan te, l a prc:. unci ó n si empre fa v or a bl e á la in 0concia y al es tado d e los hij os, so n los el em e n Los d e prue ba d o la tili ación y d e In fé q ue m e r ecen l os r <>g is tJ ·os tll'l estado ci vil ; y e n c ua n to á los hij os nntural e:;, agrega ese n.utor, fl\oltn. en primer luga-r el ante- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ... VIDA I NTELECTUAL 355 cedente del matrimonio, á quien la l ey pr ocura honrar y protege r , por que es la fuente mor a l de la familia, y la fnmilia es la base del or den social. La fnmilia, d ice Por tnlis, es el s antuario d e las cos­tumbres; e n ella las virtudes privadas p r eparan al h ombr·e para el eje r cicio de las vir·tudes públicas. l<'altando el matrimonio, falta la base de la p r e­sunción legal que d11. a l hijo nacido durante In. unión, p o r padres legít.im os, á los ligados por el vinculo c o n agrado, y presta entera fe 1\ la par tida de nacimiento. E l hijo natural indudablemente tiene derechos d eclarndN; p o r In l ey, puedo pedi r ser r eco nocido por los padres r e misos y hasta se le confiero la acción d e d e mandar, despuos de la mue rte d e los padres, I! U O los jueces d ccltu·e rl s u estado d o ft\rnilht cuando exitote 1isu favor, d e una. man e ra indubitable, el r eco nocimiento en vidn, con to d os los car·acteres de la p ose~ ión de estado. II g¡ id o1t l filosófico, está muy de acuerdo CMl e l principio l<'gal acoplad() por el Código Civil Argen­tino, ptwmit.i endo la inves t.ignción d o la paternidad na.turnl , p or o es m enester confe:HH' que en la prác­tica, l o~ r c:.nltnclos que ha dado In. libertad do inve,;tigación en mat crin tnn ardua y tan grave, ha hr.cho d ltdnt· m ncb as '' eccs d e lns von tajas sociales do tnl i tema, !.obre todo, cunndo se pcr·mil<' l a d om Mtda dos pucii d o la mu c •·to del padt·e. lligot PrC'nwneu, decln ni CU<'r po l<'gis lntivo ft·a ncl\-,: De;dc lt~ t·go ti empo, en rl antiguo rl'gimcn , un gl'ilo gl'llCJ'I\I se hnbín IC'\'antncl o contm las ill­vo~ tigllcionlls d o la p t~tornidt~d. IDlln-; e xp o nían li los Tl'ibunnlo · 1\ los debntos mn" cscnn dalo;ios, 1\ lO$ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 356 VIDA INTELECTUAL juicios mas arbitrarios, á la jurisprudencia mas variable. El hombre cuya conducta et·a la más pura; aquel cuyos cabelios habían emblanquecido en el ejercicio de todas las virtudes, no se hallaba al abrigo de los ataques de ·una mujer impudente, ó de hijos que le eran extraños. En una pa_Jabra las investigaciones de la paternidad. eran consideradas como el azote de la sociedad. ¡Cuántas mujeres impudentes, osaban pnblicar su debilidad, bajo pretexto de recobrar su honor! ¡Cuántos intrigantes nacidos en la condición más abyecta, tenían el inconcebible at.revimiento de pretender int:'ro­ducirs~ en las familias má,g distinguidas y sobt;e todo, las máe: opulent.as! :o Duvergiet·, refiriéndose á los mismos hechos, decia: «Los pleitos sobre la paternidad eran la ver­güenza de la justicia y la desolación de la sociedad. Las presunciones y los indicios se erigían en prueba y la arbitrariedad en principio; se hacía el más ver­gonzoso tráJfico calculado sobre los sentimientos más dulces; aliado de una desgraciada que pedía ~tuxilio á nombre y á expensas del honor, mil pros­titutas especulaban á subast.a la paternidad de que disponían. BuscábRse padre para un hijo que podía ser reclamado por veinte, y de ordinario se pt·efet·ía al más virtuoso, al más honrado, al ml\S rico para tasar el premio del silencio en proporciót~ al ~scánda l o.» Los d esbo rdes que se expresan en los notables ptitTafos que dejo transcriptos, han sido y c<:>ntiuuan siendo poi' desgrac!a, demasiado ciel'tos, aunque debe decirse en honor de la. magistratura de nuestro ¡Jaís, que la jurisprudencia establecida en los casos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I NTELECTUAL 357 de filiació n , ha restringido en lo posible los abusos que se comet.ie t·on antes en esta materia. N o quiero sosten e r , con esto que d eba p r ohi­birse la investigación de la patet·nidad natural, sino que la ct·i ticajudicial y e l estudió científico, teniendo en cuenta el órdon público 11fectado, debo ll evar á los jueces á llpreciat· estas demandas con la más severa r e flexión y maduro estudio, par a in­terpretar l a ley y apreciar la prueba de tal modo, que ~olo se declat·e la filiación, en los casos en qne el reconocimiento en vida, e n su forma leglll, se baya compt·obado de tal m o d o, que la necesidad do evidencia, que necesita e l juez, no solamente de la fi l iación, s inó tarubien del r econocimiento, se pro­duzca de una manera indubitabl e . ¿Que habn\ algunos casos en que, co n eso c ri­terio, so niegue ñ algún hijo natural la filiación que realm ente tiene? Bueno; pero es monestet· co n­fesnr que peores consecueucills traería el err or contrario y que s i en nlgún caso un llijo natural no puede demo ... t t•n t· acabadamente el r econocimiento, esto s<'n\ un r c., oltndo natural do s u propio o rigen , á nadie imputabl e, desde que, como dice Dnll oz, e l hijo nS~tut·al debe s u vida ti una violación do las ley(':) morales sob r o quo reposa la sociedad; su exis­tencia <'S una protesta ren ovada s in cesar contrn In santidad del matrimonio. Es nAturnl entonces que cunndo n o e,, r econo­cido <'Xpr<'sN.nH'ntc y por acto aut(•ntico p o t· u prot<-ndido padre, c n cu e ntt·c dificil y ~tlgunal! vcccl:l imposible co mp t·o bnt· s u flliución. El mbmo doctor Vc·lez, autor do nue:.tro Código C'idl, d<' ch\ cstnhl<>ciendo las diferoncins entro ¡,, filinci ón legítima y la natural: • NI hijo nl\ln1·nl siempre tiene unu filiación cquh·ocn, y 1<-j os do ser Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 358 VIDA INTELECTUAL favorecido con !'as presunciones de la ley, el dere­cho ha visto que convenía más ñ la sociedad que no se indagara y que quedar·a cubierta con el velo que desde el primer día la ocultó. Si alguna vez permite Ja indagación y las pruebas de la paterni­dad, las deja meramente á la par de los hechos c rdin arios, bajo las presunciones llamadas. de hom­bre que resulten de las circunstancias que demos­trare el que se dice hijo.» Pero de esto no se dt~duce que para reparar una injustieia que, si la hubiere, vendría más de la naturaleza que de la l~y 6 de la sociedad, para impedir qne, en alg·un caso, una filiación verdadera no se declare judicialmente, se ha de abrir, con la amplitud de una apl'eciación favorable, á los que se dicen hijos naturales, el camino por donde entran pl"incipalmente el vicio, la corrupción, la codicia y la impostura. Si así fuera, si el í\,nimo de los jueces se sintiera movido, más por su crite1do sentimen ­talista, que por los verdaderos intereses de 'la sociedad, del matrimonio y de la familia, que exigen una apreciación restrictiva, sería verdad lo que decía Cárdenas, con toda exactitud: «De esta diversidad de par·eceres y más aún de lajurisprudencia predominante en los Tl.'ibuoales, nace esa muchedumbre de pleitos escandalosos, oprobio de la justicia y desolación de la sociedad, en q.ue las presunciones más remotas y los indicios más dudosos se erigen en pruebas febncientes; se trafica vergonzosatffiente con el pudor de las mu­jures; se dan padres ricos á lQs hijos que no lo pueden teneL' conocido; y muchos intrigantes, sin honor y sin pal'ientes, se introducen con malas artes en el seno dce familias respetables. l\'Injerc · sin pudor, que no saben, qniztt, el hombre de quien Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V.IDA INTELECTUAL 3!>9 hubieron el hijo que ban dado á luz, se lo atribuyen al que mej or l es place de e ntre los varios que ban podidQ engendrarlo y Jos T r ibunales dis puestos casi siem pre á acced e r á. estas pretensiones inte­r es adas, d eclaran la filiación , fundada en la. m era posibilidad , s !n tenet· e n cuenta que la paternidad disputada. pued e imputarse tambien á otros, de quienes no s e hace me n ción en el juicio y que sin Pmbargo tuvieron acceso carnal con la madtjl d e la criatura.» POSESI ÓN DE ESTA DO H e formulado las obser vaciones precedentes para fijar , podría d ecir, los pun tos d e partida que deberían tener los tr·ihunal es para r eso lver· las cuestiones de fili aci ón, sob r e todo cuando e llns se produ cen d esp urs de la muer te del padre . E nton ces adquieren una g ravedad extrao r­dinaria. Du rante la vida d e aquel las leyes dan ú los hij o~: naturales to d os los d er· ecbos par·a hacer decla­rar:\ :. u favor la filiaci ón, aunqu e ésta les fuera n l'gada por sus padres naturales, pudi6ndose vale r al efecto d e todos los medios de prueba que se udmitC' n pat't\ p r obar· lo:! hechos y que concul'l'an tí demos trar la filinción n atural (at•t. 325 C. C. ); pero ot.ta mi sma lat,itud do la prue ba, en eso caso y d e In apr ecinción para juzgt\rla, e::.tt\ compcnsadt\ por la presencia d o aquel contrn quien se demanda el n·conocimiento de la filiación. Sólo l o~> padrt•s, 6 nqul'llos tí quienes la pater ­nidad ~e at r ibuy<', docia el doclM Zavalía,juzgando un caAo an :\logo al presen te en la Oámat·a d o Apela­c i o tw~ de lt\ Capit~l F't~deral , <' tán e n actilud d o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 360 VIDA I NTELECTUA.L conocer esos actos íntimos y en condiciones de confesarlos ó negarlos en juicio; sólo e llos puedon afrontar la p r ueba de los hechos que se les imputan, eminentemen t e personales y secretos; sólo e ll os pueden ofr ecer las explicaciones necesarias al descubrimi e nto de la verdad; sólo ellos puedon des­vanecer l as pr esunciones e ngafio sas, ó reconocet· su verdad, en una palabra, sólo ellos pued en de­fen~ ¡·se eficazmente en juicio contra las asechanzas del fraude y de la malicia. Nada de esto pueden hacer sus hijos 6 sus he1•eclcro s, que no conocen ni pueden conocer los actos persona lís imos y m~\s reservados de s u causante; que no pueden confesar ni negar ln ' 'erdad de ta les hechos, que ignoran; qu~ n o pueden producir prueba alguna, ni con­trarrestar la prueba de su advers nrio. (Fallos C. A. de la C. Primera Serie T 5, pág. 346.) Contra el padre vivo, docín el doctor Vict o ri~a , en una vista fiscal que se ha hecho célebre, todas lns pruebas pueden oponerse: la prueba testimonial de uua confesión de que é l puede r etractarse, pero probando ~í s u vez suficientem ente la causa de s u e rror; aún la de Salomón, puede ser prueba sufi­ciente e n presencia del padt·e, pero n o despues que ha dejado de existi r , porque vivo él, podría destt·uit· con .una palabra, con un quegido doloroso que llegase xl alma del magistrado, toda la trama co ntra é l urdida par a atribui d o un bijo ageno por la codicia desvergonzada de una prostituta y sus cómplices, ó Jn que el mi sm o hubi era forzado co nt1·a sus propios sentimi entos y deberes; el «1tecmihi nec tibi » do Ja fal s a madre podrá ser decisivo rc~pecto del hombre calumniado po1· la e xplotación ó del padre conYi cto. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 361 P o r eso digo que nunca es mas grave y peli­g t·osa la cuestión que cuando ella se presenta desp ues que In muerte ha sellado para s i empr e los labios d e l único que podría defenderse con eficacia. P o t· estas r azones d e equidad y justicia, la ley ha limitado la prueba, d espues del fallecimiento del pa dre, á una sola que no es yn la investigaci ón d e la paternidnd, sin o la d cmost1·ación misma de la filiaci ón y del r econocimiento: la posesión de estaclo. No habie ndo posesión de estado dice elnrticulo citndo del Código Uh· il , este dc1·echo, (el de p edir quP e l juez los declare r eco n ocido~) sólo puede ser ej e rcido p o r los hijos durante In Yida de s us padres . Lt\S ante rio r es obser vacio nes hechas pnr n de­m ost,mr que l.>ó lo e l imputado como padre natural, Cl.>tá hnbi litndo pa t·a destruir In prueba del que pre­t endo el reconocimiento, llevan á. dar á l a pose ió n de estndo su ' 'erdadero car ácter: la d em os tración viva y animada d e l reconocimiento, la prueba mas clara que la luz m e l"idiana. lt\ que no d eja e n la conciencia del m sgistr ado ni la sombra de una duda. P c t·o ya no d e la filiación, s inó del r econoci­m i 1311 to en vida. Ln prueba r e ndida en un caso de t•econ oci­miento cle$pues fle la mue rte del pretendido pAdre, pueda llcvn1· t\ In conciencia d e l juez la co n vicción 1lo que quien se pre:~enta como bijo natural , lo l\s efectivam ente d e l indicado como padre y contra cnyos hijos ó hercdl'ros so ha iustaur·ado una acción d e p etici ó n d e lwro nc ia, pero <>sto n o bastar!\ pat't\ dt•clnrar procl'donte In de~mnnda, por que una cosa ('"la prueba d e la tllinclón, procedente e n \'ida d o! pnd1·e; y otrl\ muy disLiuta la p osesi ón d e estnclo que es (.)1 r·cco:tocimienlo, la ac<.'ptación d e esa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VI D A INTELEOTOAL fi li ación , única prul'ba admit.ida po r la ley despues del fall ecimi ento de l padre. De mod o que todos los h echos dirigidos á pr obar l a filiación , son p e rfectamente inútiles en estos juici os, debiendo lim it arse la prueba al reco­nocimiento en la fo rmi que caracteriza la posesión de estado, tanto más cuanto que se ejercita. una acción de p etici ó n de h e r encia, y los hijos naturales s implemente no tienen una pat·te determinada por la l ey en la h e r e n cia del pad1· e, s ino los hijos natu­J'al es legalme nte r econocidos . (A1·t. 3577 d el Código Civil.) D e modo qu e d ebe preceder si empre el r cco ­ñocimiento á esta acción. Ahora bien : ¿qué es la posesión de estado, única cC'sa que pued en al ega r los hijos natural es despues de la mu e ~·te d el padre? El Código I taliano dice en el art. 172: «La posesión d e estado res ulta d e una. s~rie de h echos que e n su conjunto basten pat·a demostrar las relaciones de filiación y parentesco e n t r e un indi­viduo y la fttmilia á que pretenda p ertenece!'. La p oses ió n de estado, dice un autor ces una s ituación jur ídica que coloca á una p er sona e u la posibilidad d e d eterminar con he ch os precisos y públicos que los autores d e s u existencia ó algun o de ellos, lo han r eco nocido en el carácter de hijo y tratado como tal. El d octor Cal'los L. Marenco, fi scal de la Ct\nHu•n. d e Ap ela cion es de la CapiLal, d ecía des ptles d e e nume rar ll\ opini ón d e varios autores: • Res ulta de las disposiciones l egales y de las opinion es jurídiCilS que dejo consignadas, la exigencia d e que en toda pt·ueba d e posesión do e::,tado hayan de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA IN TE L~CT tJ+ L 363 concunir l(ls tres el ementos de nomC'n t1·ac tatus fama en que lo bnn condens adl) algun9s trat~di s tas.» Ah ora, s i se p r egunta, dice el · mismo doctor : M:ar cnco, cual es e l significado propio y genuino de la poses ión de estado, no habr á más que d is ­g regar s us términos y dad e á cada uno s u valor Jul'i dico pam pod er p r ecisarlo. Pos esión, poseer , s ignifica tener una cosa como pro pia. E s tado, segur. la ley l .n; tít. 23 , partida 4.'\ es la co n dición ó h\ mnnern en que los hombres viven ó est1tn ó sen la calidad ó ce>ndición bajo la cu~l se hnyu cons­tituido el h o tnbre, en la socicdacly e n su famil ia. Sólo puede tener:.e como propia la s ituación e n una. familia ó la vinculación con una personA, cuando esta, por s u parte, ejecutn actos que r es p ondan á. es a si tuaci ón. P oseer un estado, quie re d ecir, en definibiva, ser reco nocido por hechos constantes y noto rios e n una calidad de terminada de familia. Su nt.n Fe. (Con tinum·d) SEvERO A. GoMEZ. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 364 VIDA JNTELECTU AL Sección Cientifica LA CU E STIÓN SOCIAL PARTE H ISTÓRICA EL PROBLEMA S OCIAL EK L A EDAD CONTEMPORÁNEA VII LOS OOb.a::UNISTAS FRANCESES Francis co María Carlos Fourier, más que un sabio, pues carecía de formación cie ntífi ca , es una imaginac ió n vol cánic a, una fant asja s in freno. Naci ó e n B esanzó n á 7 d e Abril d e 1772 , y murió e n P a rís á 8 d e Octubre de 1837, e n un manicomio. P erdida s u fortuna en una desgra­c iada ope ración mercantil, hubo d e e ntrar d e d e pendiente en una c asa de co me rcio d e Ma r­sella . O rde náro nle un d ía s us due ños que a rroj ase a l ma r una partid a d ~ arroz qu e ha bí a n d eja d o det e rio rar p a r a a um enta r , con la escasez, s u precio, y aquell a infami a fu é la caus a oca­s iona l d e que e ljiláttlrop o se dec idiese á pre dicar la r efo rma d e la soci edad que bullía en s u ca beza. No es p osi b le nega r la bu e na fe , el c ando r, si se quie r e,los nob les sentimie n tos q u e a t eso r a ba e l co­r azón d eFo urier ; p er o nada más d is pa r atad o que s u orig ina l sis t e ma . Con a c tivi dad fe bril lan zóse á propagar p o r me dio d e la pre ns a s us ideas; es­c ribió muc h as o bras, fundó un p e r iódico, El Falan s l erio, c uyo título cambi ó ~\ p oco po r e l d e Ltt F alange, y h a bi e nd o lograd o reunir e n t orn o s uyo muchos discípulos, org anizó e l fal a nste rio Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELF.CTUAL 365 de Con dé-s ur- Vesgres, que tuvo, como todos los inte ntos de reforma que pugna con la natur aleza d e la sociedad humana, un fin desastrosísimo. · No obstante, nada tan inge nioso como el s is te ma de Fourie r. No es éste un comunis ta e n l a verdadera acepción d e la palabra; es ante todo un filó sofo, sin b ase, s in fun da m e nto , pe ro filósofo a l fin. Así, no des truye e l orden social existente, no demanda la nivelación general, pues afirma q u e la igualdad absoluta es un ve­u euo político; no clama contra e l d e recho de p r opi edad , ni co ntra la h er encia, ni contra el m atrimonio; ni co ntra la r e li g ión e n ge ne r a l; y, sin e mba rgo, s u concepción cosmológica, re li­giosa y social destruye hasta en s us ci mie ntos todos los órdenes naturales y so brenatur ales de la vida. Examinemos con a lguna de tenci ó n este e u rio í im o ~ i t ~m a, pues, adem<\s de lo e ntre­ten ido que es, no. ofr ecerá una prueba fehacient e d e la eujermedndes <\que está sujeto e l humano ent end imi ento cua ndo r ompe todo fre no. La concepción cosmológica de Fourier des­cansa en las iguie ntes bases: 1.3 L:t bo11dad primil tvn el e todHs las in c lina cio nes del hombre; 2.n L a nrmo11fn lllliversnl; 3.n L a rmal ogfn lllli­versal; 4." La triplid dnd del se r , acti vo, pa ivo y neutro, espíritu, m ateria y principio matemá­ti co. Fouri c r es partidario de la e \•ol ución na tural por s u c~c; i vH creaciones. L a Tierra t c nla, que nos impele á la intriga, la mari­pos a, qne nos i mpuls a al cambio, y la compttesta, combinación impetuosa que res ulta de l c onjunto de muc hos deseos; de la unión de todas nace e l uuilis111o, sentimie nto de afecto universal. P~ra s atis facer estas pas iones , bas ta conver­tir e l trabajo en placer: todo hombre tiene una atraccióu especial p ara un a de te rminada clase de trabnjo ; todo consiste en respe tarla: así o:e l que gus m d e co me r co les, hallará un placer especial en cultivarlas•. Para la realización de este be llo ideal , es prec iso cambiar en abso luto las co ndi c iones d e l trabajo, ó mej or dicho, refor­ma r por co mpl eto la consti tución actual de la sociedad. La c ulpa de todos los males presentes ti é n e la la div isióu industri al que h oy se estila; es precic:;o convertirla en societaria,· el trabajo ais lado, div idido, por familias, de be s us tituirse por e l trabajo asociado, societario, por grupos. A s f lo exigen lo s c uatro prin c ipi os fnnd a me ma- • les que asienta F o uril•r para la co nstituci ó n d e la sociedad, á saber: 1. 0 E.'\.pl otacióu unitaria de toda clase d e indus trias,- agrícola, dom~ tica y mecáni ca, po r famili as asoc iadas integnllme nte en produ('ción y consumo; 2. 0 Particióu de los product os en razó n compuesta del ca pital, d e l trabnjo y del talento; 3. 0 Orgnw'sacióu de los trabajadores eu grupos y st• ries,· 4. 0 Excita­cióu al trabajo p or In atracción p ersonal. Así, pu ~c:;, los h o mbres deben asoc iar e para e l trabajo e n g rup o'-. llamado fula nsh•rios. Lu Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 368 VlDA INTELECTUAL asociación d ebe empezar por la agricultura, industria alrededor d e la cual giran todas las demás. Nada de ciudades artificiales, que todo lo absorbe n, que despueblan grandes regiones de la tierra, que viven á expensas de los pueblos, aldeas y caseríos, mal catastradas, mal delimi­tadas, mal o rganizadas . La humanidad debe dividirse e n co .munidades, ig ualcs porsu núme ro, por el orde n inte rior que las rija y por las con­diciones de equilibrio en re lac ión con las demás. Tales s on l asjala1tges~ que d e ben comprender toda l a humanidad y s us tituir la actual orga­nización social. I:..a s falanges d eben compon e rse de 400 familias cada una (1600 á 1800 individuos, en relación con la densidad d e la familia, d e 4, 5). Las bases d e esta asociación serán: 1.a T o d os los h a bitantes de la comunidad, ricos y pobres, formar1n parte de la asociación, y el capital s ocial estará c ompuesto d e lo s inmuebles de todos, así como de los muebles y capitales apot:­tados por cada un o á la falange; 2.a Cada aso­ciado, á ca mbi o de lo que aporte, reci birá a cciones que r epresente n el valor exacto de lo · que haya e ntregad o; 3.n Toda acci ón tendrá hipoteca sobre la parte d e lo s inmue bl e!' que represe nte y sobre la propi edad general d e la soci ed ad; 4. 11 T o do asociado, aunque nada Rpo rtc á la falange, debe concurrir á la explotación d e l bie n común co n s u trabajo y con s u talento; 5 n Las muj eres y los niños e ntra n e n la sociedad con los mi s mos títul os qu e l os hombres; 6.n El be neficio anual, satis fec ho s los gustos co munes, se r e partin\ proporcionalmente según las tres fa c ultadec; prod uctivas: cupilnl,lrabnjo y la/eulo/ 7.a En e l falansterio todo será co mún: la cocina, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VWA INTELECTUAL 369 el gr
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Vida Intelectual - Año II N. 26

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