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Imagen de apoyo de  El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 5

El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 5

Por: | Fecha: 1868

Contenido - Revistas de las cosechas - Pastos - Árboles frutales - Cultivo de las flores. Hibridación - Cultivo del tabaco. Artículo IV - Apuntamientos sobre la introducción, propagación y cultivo de los pastos de Guinea y del Pará en el actual departamento de Tequendama - Los corderos. Conclusión - La luz en los fenómenos de la vida de los vegetales y animales (extracto) - Manufactura del pan - El caucho - Animales domésticos - Correspondencia - Variedades - Sección industrial. Precios corrientes por mayor
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 5

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El Agricultor: periódico mensual consagrado esclusivamente a la agricultura - Año I N. 9

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La Mujer

Por: Soledad Acosta de Samper

La revista “La Mujer” es considerada la primera publicación financiada y dirigida por una mujer en Colombia; su función principal era servir como órgano de divulgación de textos escritos por intelectuales colombianas y sudamericanas, con el fin de acrecentar la participación femenina en la marcha hacia el progreso de la nación y la “civilización”, claro está, sin alejarse del ideario tradicional femenino imperante durante el siglo XIX. La mentora del proyecto editorial fue la escritora colombiana Soledad Acosta de Samper, quien se destacó por realizar una importante contribución en la visibilización femenina dentro del universo intelectual y académico del siglo XIX en América Latina, entre sus obras se pueden encontrar novelas, cuentos, obras de teatro, estudios sociales y literarios, tratados de historia y trabajos periodísticos como las revistas: “La Familia Lecturas Para el Hogar” (1884-1888) y “El Domingo de la Familia Cristiana” (1889-1890). Los artículos contenidos en “La Mujer” buscaban resaltar el rol de femenino tanto en la esfera pública, como en la vida familiar, por esta razón se discutían temas como la situación educativa y laboral, la moral, la higiene, las costumbres y al mismo tiempo se divulgaban novelas, poemas y estudios históricos. Uno de los aportes más significativos de la revista fue la reflexión sobre la posición de la mujer en la historia, consignada en la sección “Historia de la mujer en la civilización”, espacio en donde se pretendía hacer una relectura del pasado que incluyera relatos sobre la mujer dentro de la memoria colectiva del mundo. Esta publicación circuló desde septiembre de 1878 hasta mayo de 1881, contó con sesenta números reunidos en cinco tomos.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Mujer

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La Mujer - Índice Tomo III

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 48

La Mujer - N. 48

Por: | Fecha: 01/11/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE D AN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMEN T E REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, BAlO LA DIRRCCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 48. }- LUNES, NOVIEMllRE 1.0 DE 1880. ~PRECIO 30 cs. ===============--- ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA. MUJER EN LA OIVILIZACION. CAPÍ'l'ULO DUODÉCIMO. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. ( CO~TINUACION). XVI extrañas polémica.!!, amenizadas con las ~ depredaciones y piraterías de Gcnseri- APÉN'.\.8 llegó Gen~erico á Cartago, co en todos los puertos de Itr~lia y Ore­cuando mnnJ6 6. sn hijo primogénito ¡ cía. Al fin el vúndrdo convino en en­que tomase por espos:\ 6. la hija mayor tregar á la Emperatriz y á su l1ija con de la ex-Emperatriz, 1~~ Princesa Ji~udo- la. coudicion de que redujeran á oro to­cía. Ji;u se¡.("uitla envió un mensajero á dos los Lieues de lo;; antiguos Empara­Roma ú pedir el re.'>cate de h Empcra- dores de Occidente y so lo mandaran triz y de su hija menor Placidi!L. Adc-¡á él, y adema'> entregaría :í J>l:\cic.Jia á mas ma udó tam bien pedir ú Consta o ti- sn novio, un jóven romano llatuado 1 nopln., 1Í los Emperadores de Oriente, Olibrio, cou quien delJcria haherse ca­rescate por sus crmti vas, amonaz:tndo sado án tes de la mnerte de V a len ti nia.. que si prontamente no le enviaban el no. Pero en e•to tenia un proyecto: inmenso rescate c¡ue pedía. por ella:-;, exib.-ia que procbmaseu Empemctor de iría "con una antorcha en una mano Occitleote al mencionado Olibrio, cuya y una esparla eu la otra. á buscarlo en mejor cualidad, segun Geoserico, era. todos los puertos do Italia y de Gre- ser cuñado de su hijo. Como en Roma cia." "" Roma rehusó pagar tributo n.l- ~ rehusasen semejaBle cosa, Gcn~erico b'1.tuo, y el Emperador de Oriente qni- redobló stts ho¡;tilidadcs y semlJrÓ de so entrar en transacciou con el hút ba- cadáveres y causó el mayor terror en ro; pero nada pudo oh tener: Geuserico todas esas costas ..... Diez años Juraron pedía imperiosamente " la dote de su l despeuaz á u dos e sin piedad vándalos, nuera y el rescate de la suegra y de su romanos y griegos, derrama orlo sangro hija." Siete aálos duraron actuellas 1 á torrentes en los Imperio~ do Oriente 1 y Occidente, en favor y e11 pro de Oli. * Thiorry, "Recita do l'histoiro roruaine." ! brio, el que aceptando la idea do Geo- .1 TOMO IV 34 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 270 L A M U J E R . 1 serico, intrigaba, luchaba y combatía gusto. Despues de haber gemido bajo para obtener la corona imperial. Al fin, el Imperio da Oriente, que entró á go­merced á una insurreccion repentina, bernar el de Occidente, éste al fi o se Olibrio logró lo que deseaba: se vió convirtió en una reuoion de pequeños coronado Emperador y revestido de la Estados, gobernados por jefe~ godos, y púrpura; pero no duró en aquella po- Roma, que ya no era la ca pi tal roate­sicion sino tres meses, al cabo de los rial del mundo, pasó á ser la. residencia cuales rouri6 de enfermedad en el pa- de la Iglesia universal; es decir, la lacio arruinado de los Césares. Placidia, metrópoli del espíritu religioso del su esposa, Emperatriz de un día, afli. mundo, bajo el poder del Papado. gida y acongojada, huyó de Italia y fué En los próximos estudios eutrarémos á asilarse á un convento de Jerusalern, en la historia de la Edad Média y pro­en donde encontró tambien á su infeliz curaremos pintar en lo posible la posi­bermana, Eudocia, que había tenido cion que ocupaba LA MUJER en aquell:J. que separarse del hijo de Genserico época tan interesante bajo todos aspec­para. buscar paz y tranquilidad bajo el tos, y sobre todo porque en ella albo­velo mongil, despues de una vida de reaba la civilizacion cristiana, civiliza. dolor y de cautiverio al lado de una cion nueva enteramente, pues la. que horda de 1árbaros. hasta ent6nces babia no era sino un El Imperio de Occidente estaba eu estado de cosas informe y monstruoso, la última agonía, y con él concluye la conjunto impropio é imposible del su. historia lhmada propiamente antigua, dario despedazado del mundo antiguo y empieza la Edad Média. en union de los pañales del moderno. Los últimos Emperadores, ineptos y ridículos personajes, no merecen que se S S les nombre. Basta saber que el último · A. DE · César, corno el primer Rey y el último Emperador, se llamaba Rómulo Au- FIN DE LA HISTORIA ANTIGUA. EL VERDADERO CONSUELO. (Tomado del francas.) 1 D:& la tardo espirante el rojo brillo Daba al blanco castillo Un aspecto fantástico y hermoso; Las cimas tle Jos sauces alumbraba, Y á SUd plantas dejaba Las tJrad<~ras dormir en el reposo. Con Ella al pié de la muralla estaba, Y á mi lado sonaba Sn dulcísima voz en el ambiente. El sol bordaba caprichoso encaje Sobre su negro traje, Y acariciaba su apacible frente. Sobre 8'1 cuello delicado y puro Los jazminE's del muro Parecían tejer dorado velo, ¡ Unico adorno de la tie1Ta vana Que aceptara mi hermana, Tan muerta al mundo y tan unida al cielo ! Departiendo conmigo me decia : -1 Oh, cómo no amaria Al Dios de paz y bendecida calma, Al mirar, tras agudo sufrimiento, Colmados de contento l'rli desolado corazon y mi alma! -¡Nada es In dicha y el placer humano Con que so muestra ufano, Por deslumbrar, el engañoso mundo! 1 Ni su afecto pequeño y miserable Puede ser comparable Con el divino amor, grande y profundo! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE N AL. 271 -¡Y qué! le respondí yo sorp1·endida, ¿Si la pasada vida Con que soñaste á renacer volviera? ... ¿Si distinta pudiese ser tu suerte Y, vencida la muerte, A tu lado tu esposo reviviera? ... -¿Si, libres de pesar y desengaños, Florecieran los años En que le amaste y que lo fuiste cara? ¿Si el pasado volviera sin enojos? ••. Ella elevó los ojos Al cielo y respondió : -¡ No Jo aceptara ! Allí, de la muralla á los coufines,­Un ramo de jazmines Entre las manos,-su mirar sereno Revelaba la dicha misteriosa En que el alma reposa Cuando es santo el amor y no terreno. ¡ Pocos meses despues estaba muerta 1 Mas mi memoria incierta La recuerda y la ve como aquel di a; ¡Y nunca nada borrará. en mi mente Esa exprosion ferviente De consuelo, de paz y do alegiÍa ! II Por doquiera se escuchan los gemidos De hermanos afligidos, Tristes vi"udas, desolado padre; Hijas amantes, cuya dura suerte Ea lamentar la muerte De alguna tierna y abnegada madre 1 Levantad, les dijera, vuestros ojos De sus caros despojos; i\Hrad al cielo y olvidad la tierra. Sus bellas almas, de su Dios gozando, Os están esperando, Y sólo polvo el cementerio encierra. Oh 1 no léjos estais ni separados De esos aérea amados ; Os ven, os oyen, por vosotros oran l No pudiérais querer que revivieran Y de nuevo se vieran Desterrados aquí con los que lloran ! Si quereis complacerles, con fe pura Rechazad la amargura ; 1 Que siempre sea resignado elll!l.llto 1 Y llenad el vacío de su afecto Con el gozo perfecto Del verdadero amor, profundo y santo 1 Y aquel inmeneo, imponderable auholo Que del amor del cielo, Sin saberlo quizás, consumo al hombre, Satisfecho por fin, y trasformado El dolor del paaado .... Una ventura gozareis sin nombre! Y exclamareis entónces, como aquélla Qut~, aún júven y bella, 13e este mundo encontró la dicha rara: -Si ese pasado encantador volviera, Y otra vez reviviera El que tanto lloré, no lo aceptara.! BERENICE. 29 de Setiembre de 1880. ------ LA INDIA DE JUAN FERNANDEZ. ( CUADI~O HlST6ztiCO-l'{_üVELESCO:) :1..570. IV humanos qne transit.1.ban por esas de· siertas soledades eran los de la expedí- ENTRE TANTO que la expedicion ha- cion de Mala ver de Silvn. que lo bn.bian hin. proseguido su camino, el mísero abandonado; ni aun tribus indígenas Juan Fernández yacía. tirado al pié de se encontraban ya por aquellas zonas ... una palmera aguardando la muerte, y era inútil, pues, aguardar que algun rogando á Dios que se la mandara án. sér humano llegara á acompañarlo en tes de que lo despeda~a.ra algun tigre 6 el terrible trance, entre la vida que se que le picara alguna serpiente. Debia va. y la muerte que llega ..... "Sin em. morir allí, i qué ganaba con desespe. bargo, pensaba, si no tengo padre ni rarse 1 No babia en lo posible esperan. madre, Clara piensa en mí ..... i y pen. za de ningun recurso, -los únicos séres sará de véras en este desventurado que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- --------------- 272 LA MUJER. babia ofrecido vol ver al cabo de un año 1 cho, durante una media hora, hasta que sin falta, 6 mandar noticias de su para. llegando á la entrada de un espeso bos. dero, i y ha pasado ese tiempo y nada que, la oscuridad profunda que reinaba l ha sabido de él?" allí lo arredró tanto, que se detuvo, y Y con aquella claridad de espíritu al detenerse sinti6 que todo él se des. que tiene todo el que siente que este coyuntaba y caía sin sentido al pié de mundo ya no es para él, crey6 recordar una alta. roca que estaba en el comien. cierta frialdad en la despedida de su ce del bosque .... i Cuánto tiempo dur6 novia, cierta modulaciou en su voz, un j así desmayado~ no lo supo nunca; pero no se sabe qué en todo su aspecto, que al cabo de horas 6 tal vez minutos no le heló el comzon. Esta idea que babia más, volvi6 eu sí despertado por el tratado de desechar siempre, ántes lo ruido más extraño y espantoso que se asaltó en aquel momento, y se hizo puede imaginar, despues del silencio en dueño de su alma ... j Ni aun ese consue. que babia estado ántes la naturaleza lo le quedaba en sus últimos momentos~ entera. y los animales de, los bosques. Empez6 á oscurecer, y las soro bras 1 i Qué era aquel ruido~ El mismo no que se extendieron sobro ac¡nellas lla. lo sabia, y por largo rato, úntes de abrir nura.s pasaron por el espíritu del aban. los ojos, crey6 que habia. muerto y se donado portugues y le llenaron de re. hallaba á las puertas del infierno. Sin pentino terror, el cual fué creciendo á embargo, á medida q••e ibo. volviendo medida que la oscuridad ~;e hacia más 1 en sí comprendió que aquel estruendo densa, pues una nube que halJia cu. no provenía sino de las riñas, los gri. bierto el lado del cielo que podía ver 1 tos, las voces do una muhitud de ani­el moribundo, le tapaba todo como con u1ales que vivinn eotre los árboles y manto fúnebre..... ¡ las malezas vecinas, y se habían desper. -Morir sólo nquí 1 decía retorciéo. tado ti deshoras con alguo grno comba. dose los brazos con repentina clesespe. 1 te entre tigres y jaguMes, osor;, leoues racion .... Señor : Seuor l i Qué enmones y zonas, erizos y panteras .... En medio he cometido yo para que mi suerte sea· de aquellos :mllidos formit.!ables, se oia tan negra? ..... Oh felices los que mue. el grito agudo de los monos, el quejido ren con sus parientes, sus amigos junto, de las t6rtolas, el silbido de las serpien. con un sacerdote al lado que les allane tes, los broncos gemidos del araguato y el camino de la eternidat.l y los con. los caparros, el grufiido impaciente del snele !. ... felices los que en no hospital, hu roo y del puerco.espiu, el gomiJo si no tieueu ni amigos cerca, por lo lastimero de la lechuza, ln ~oz tri,te del méoos hay cptien los mire, quien los y:Lu.cal>6, qno parecía un grito Lunutno, compadezca, quien les d6 un sorbo de unido al del trompetero, campanero y agua L •.. veutnrosos ¡qué digo! los que do varias clases de loros ..... Compren­siquiera. mueren ti la luz del dia, sin diendo al fin el mísero portu~,rues que estos fanta'lm!\S f¡ue pienso que mecer. 1 ¡lo que oía era el alboroto que ~uele cn.u, siu estas visiones que parece cotuo oírse con frecnencia eu los bosque:. tro. si me aprota.rn o eu sns brazos !. . . • pica les ú media noche, trató de eudere. Horrorizaclo, temblando, inspirado 1 zarse, abri6los ojos en torno suyo y vi6 1 por el espanto y el delirio cle la tiebrc, el espectáculo mú.s extraño: el suelo, se levantó .Y eGhÓ ti correr loco, desa-1 cubierto cle materias vegetales en de8- ln.do, si u Scr lo quo hacia, precipi.l composicion, brillaba por todas partes túnuose por metlio del bosque tle pal. cou un3 luz fosfórica que iluminaba el lmerns, y siguieudo, sin sabor cómo, la bosque con un esplendor fantástico y . huella rl~, sus compañeros. No sentía. extraño, en tanto que las copas de los ya sus }HéS llaga(los, no le faltaban las árboles estaban plateadas por comple­fuerzas que le hu.bian desamparado, y to con la luz de una hermosísima luna. huyendo cla las '·isiones que le acosa- que parecía nadar sobre un cielo aznl1 ba.n, con:i_6 por u u grandísimo tre- y despejado ... El aterrador estruendo ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL 273 continnaha en el fondo del bosque; uuns vocos parecin acercarse y otms se n.lo. jaba para volver despues. ¿ Qut! rlmma tan c¡;panto~o su representaba allí, en tanto que el cielo sonreía trnnquiln. mente, bnílo.ndo toda la tierra con In luz do plrün que derramaba el astro noct 11 ruo r " V mente en sí, y tragó algunos. s.orhos de agua que lo acabaron de rQvJVJr. Ya habrún adivinado nut~t ros lecto­res que la persona que nsí lo socorría era la india María. V ea m os cómo ha. hi:l. logrado hacerlo. Uua vez que notó 1¡ue toJo el cllmpameuto a;c había reti­rado y dormídlose hasta el1íltimo solda. rlo, confiarlos todos en que IM hogueras nlejari:m á los tigres y poutorn61 - .Ma. rín se acercó 'L la 11oguem m6s cercana, A pesar del susto que babia tenido moti6 un poc:o do ceniza (lO una olla Juan r'croúudcz, que le había obligado soca, r dentro algunos carbones coceo. ú huir nnto los fantasmas sobrenatura. didos, eo seguida llenó su calabazo de les ideados por una fiebre ardiente, fll agua, y reco~:iendo la vasija ou que 1 estruewlo tlo las voces natttrniP..s de loslttnbia guardado el caldo que lo había 1 l anil!lnles del bos<¡IHl lo calmó u11 tanto, da1lo p) padro Castilhlando, sn oriont<'Í puu:; tunia Jli!Ís horror ú lo Íll\ on tntlo; cuidt\dosnme~¡te y á toda carrera tom1Í ' 1 por s11 propin imaginacion que ú los .. 1 ca111ino do regreso por tlouclc había 1 peligros verdnclcros que lo ccn·nltnu.,. transitado la expedicioo en la tarde Una debilidad inten~n se apoder6 de anterior. Para María no ho.bia cosa al­~ 1, ú tal ]JUnto, que ::.inti6 como si su gunn que la .mredrnrn en su caritativa corozo u se hubiese parado, y quo sule mpresa, ni ~msnba en el peligro cuan­1 alma se le escapaba sin sentirla, do so acordaba que so dingin Mcia el -Dios mio! dijo mentalmente, tened punto en que habia. quedado su amo. picdncl do mí 1 Ah l si yo eucontrnrn. un ('aminnha (¡ todo tmtc, c¡uc es el cami­. sér vi viento qnu me diem alguu líqui.: niLr fnvorito dle su raza, y con paso tnn­tlo pnrn rcmojnr mi garganta, creo qtll' to mM acelerado y sin clescnuso, quo la me volvl'ria In vida ... La vida: la \ idn l... ; carrera tendida ele u o blnn<'o, e¡ u e en Lo temo á la muerte en esta soledncl.. .. lon•ve so huhiiern. cnosaclo . .Al cabo de Quiero In. vida 1. •• Oh: si alguien \"i. , dos horas dll marcha, eunudo cc.lculaba niom, quó dicha seria parn. mí l ... La que no estaba muy distante del sitio fiebre ha calmado .. podría 'i\'Ír si me oo quo babia quedado el portugucs, vi6 socorricmn .... ~'lcorro, Smior de bs que tenia que n.tmve ar unn ceja do sel-1 Alturas' .... Oh: mandndme uu ¡¡~r com. m m pesa, en donde parccin como si se pasivo, que si viniera nhom, ju mrin la u hi••ran dado cita todos los animales do dedicar mi nxist{lucia 1i su sen icio. . los contornos: ero tnl el estruendo que Sefior' Sciior l .... piednd: .. . !se oia. Algo allnnnnda con Sl'mcjaute Un- Al pensar nsí \Olvi6 á perder el couo. taholn paR6 lü más aprisa po ihlu aquel 11 1 ciwieuto. Cunudo \Olviu en sí fué I!Ín. 1ncdroso sitio, y alllegnr nl otro cxtre­.. tieudo ltigrimns '}UO cainu en grm.!Stls 1110 se cncontr•Í do rondon cou ol cuer- 1 ' gotas sohn• su rostro, y oyendo una voz po postrado, 'r al parecer sin vicia., del lquo le dccin, en tanto que 1111 hrnzo le que iba á buscar. Poniendo sus ollaa en lO\'::Liltiiha suavt•mentu l:L ci~hc.za: el suelo r;c n.ceroó {¡ Juan Fernúndez y -Amo mio du mi vida, tome vuesn empe7.ó ó trlltarle de revivir, lo cual merced este sorbo de agua, t6melo por logró al fin, como hemos visto. En po­! Jios!. . l Si liabrn muerto 1 uñooin. .. ·1 coa minutos Mana babia recogido al­No, nuu MUÍ caliente. .. gunas romas secas, y con lns brasas Al mismo tiempo sinti6 una vasija encendidas prondi6 una buena cande. fre.<~ca quo le acercaban ú los labios. El lacia cerCA del moribundo, el que, aun. 1 hizo un esfuerzo pam volver entera. t¡tiO su debilidad no lo pcrmitia arti. * \'úasc 1/umboldt en el viaje ya c•ltn..tu.l culnr palabra, no habia dejado de ver Ood.t:zl, '' Gc:~mfíu do Venezuela," &l·. lo t¡uo hacia su sin iunta, y c6mo cn-1 ----1 --------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ 274 LA MUJER. ceudido el fuego puso sobre él la olla 1 -i Cuál es 1 con el caldo, el que una vez tiLio ecl~ ó -Que mandeis á nuestro capellan, el en una totunvita pequeña que llevaba, padre Castilblando, que mañanu mismo y le hizo tomar algunos tragos. 1 me case .... La fiebre le babia abandonado, segu- -¿Que os case 1 Estais en vuestro ramente haciendo crísis con el terror de juicio 1 Y con quién por ventura 1 que fué presa y la carrera por el bos- -Con María .... que; pero le quedaba una debilidad -i La india? tan extremada, que no podía hablar ni -La misma. moverse siquiera. De seguro que si la Silva lo miró at6nito. india no hubiese llegado aquella noche -i Casaros con la india:María 1 misma, á la n1adrugada Juan Fernán- -Pues .... dez hubiera muerto. -Nodigais desprop6sitos, Junn Fer. Una vez vuelto ií la vida el portu- nández. gues, merced á los cuidados de ]a india, -Escuchad, pues, mi historia, y aun. trató de dar algunos pasos, pero no pudo que la conoceis en parte, no podeis sentarse siquiera, lo cual manifest6 á saberla á fondo. su salvadora. con grandes muestras de Cont6le entónces sus angustias en pesar, pues bien sabia él que si pcrma- fl.quella noche espantosa, y el voto que necin.o allí otra noche, de seguro serian habia hecho de consagrar su vida á la devorn.uos por las fieras. persona qne lo socorriera si aquello su- -No tengais cuidado, amo mio, con- cedía, aunque sólo lo aguardaba de un testó la india con gran calma; yo os milagro. cargaré. -Y añadi6: i de qué otra manera -Tú, María! Imposible! podré dedicar mi vida á esta excelente -No me costará ningun trabajo, yo muchacha si no es dándole mi mano de soy fuerte y ensefiada á cargar en casa esposo 1 de mi señora, y adamas estais tan flaco -No veo, por cierto, la necesidad de y extenuado que no me &erá muy difícil tanto, repuso riéndese el Mala ver de llevu.ros hasta el campamento. Silva; pero si insistís en ello .... -i Y si ya lo l1an dejado, prolliguien- -M.i conciencia me lo manda así, do la marcha 1 repuso Juan, y aunque dojé noYia en -No harán tal, pues oí decir que Portugal, en las cercanías de Oporto, iban n mandar una expedicion adelante, una guapa moza, más fresca que un ro- ¡ y agnardarian varios días eu aquel sitio. sal y más sana que una fruta madura .... Apéuas empez6 tí quebrar el alba., 1 -i Dejásteis novia europea, y que­cuando María, arreglando el cargador, reís desposaros con una indígena 1 in­( chi11chm•¡•o) que siempre llevaba á 1 terrumpióle diciendo el Adelantado. cuestas, obligó ií Juan Fernández á que 1 -Pero ella está libre de tomar otro la. permitiese ca.rga.rlo, y emprendió esposo, y no dudo que lo hará, pues alegremente marcha de regreso al sitio há tiempos que se cumpli6 el plazo en en que estaba ranchea.do Silva con sus 1 que yo babia de vol ver .... y desde estas compniTeros. soledades, i c6mo manda.rle razon de que Grande alborozo manifestaron los es- aún existo? ... Esto ya se aca.b6 .... y con pañoles con la buena obra de la india, María Le de maridar, sefíor, que no hay la encomiaron muchísimo, y cada. cual remedio .... le codiciaba una sirvienta tan perfecta. Habláronle al padre Castilblando, .Al caho de pocos dias Juan Fernán- que sin más requisitos que hacer jurar dez se sinti6 enteramente repuesto, y á Juan Fernández que estaba soltero, U amando al Adelantado le dijo séria.- lo cas6 con María, que creyó vol verse mente: loca de alegría con el honor increíble -Señor Gobernador, quiero pediros para ella que le hacia su amo. una merced que espero no me negareis. Cuando tuvo fin la expedicion de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. Malaver do Silva, ,Tuau Fcrnáudez RO el de~co de da.r á rono('er lns idoas do establl'.ció en Santnfé, en doudo vi" ió aquel tiempo en punto 6\os pní~cs ame­muchos niios casado v dice fray PoJro ric..'lnos, no oc)S estimulara:¡ referir la Simon, que f¡.<;egur'ai,a el portul.{n~s s~tertede este hombre desgmcinclo. Afli. "que el!bha más contento con Muna 9TJ~o. ma.& no ~esesperndo ~on el ma! que si tuviera por mujer una gran se- txlto de su pnmora tc11tattva, se fue flora europea." luogo al Perú, donde tenia. hicnes y fa. VI tuilia; allí vendió sus propicdacles, y d~ vuelta á Espafía cncootro l'rédulos que . de nnc>o lo siguieron con In esperanza .Antes nn el Continente. S!Sio cscap6 do tada , y ~ olnen~? tí tierras. hnhlladas esta ca.tástrofu un soldado e paüol, do por cspaiíolcs. \ 1éndose cas1 sólo Ala- nombre Juan Martin de A 1\.ujnr, quien la\ cr tU\"O que abandonar la empr~'l dospu • do impondernbl peligros, y al mo.l do su ~non, Y ~olvcr {¡ Hnrqmst- c~bo de diez nfíOP, hubo de salir {i la meto e u el curso del año e lo Hí70. boca del rio E er¡uh o pnSAudo dcspue:s ' 1 .Aquí deLcrinmos poner fin á su des- lí In ciudad dEl Cnroc~" graciada oxpctliciou, c.lico Haralt, "' si ' · • lli8toria d6 J"thc:utla, pliwc1 tomo, p:i. gion 210 • ~.A. DE S. .AL EMPEZAR EL TERCER .A~O DE /.a Mujer (con 'el mÍmQrO 40) so comonzartí In. publicacion do una no\cla bist6ricn que n.bmzMtí toda In epoca. do In ludedcnpcncin, y scrti la contiuunciou de'' La juventud do .Aodr{-s." ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. vn LUTO Y m:SGiaCIAS. e torbosa, por no tener Sltficicntc io­timiflnd en In casa en rlonde yace un enfermo de ;rnvcdnd, mandará con UNA scfioritn hicu educada debe mn- frecuencia fÍ ·preguntar por él y {i ofre. nifcstnr siempre un buen comzoa, y ccr sus servicios. :->i cree necesario me. 1 óntcs que todo cumplir.~ con los Jebe. nudc..u lns viHitas, éstns deben ser cor. res ientan máR, :<Íno tantea y continuando ó entahbndo co-l las más inclinadas al esté rico y laR que quctPo.~ con los que van, sin ocuparse uo tienen suficiente poder de voluntad realmente del enfermo y de los do- para domar sus repentinas emociones. lientes. El luto generalmente tiene graclua- Cuaodo se penetra al dormitorio del ciones más 6 ménos severas, segun los paciente, la co1ulucta de lo:l visitantes grados da parentesco. Así como en debe ser el colmo de b prudencia, de Europ:~ hay cierta propension á acor ... la discrecion y del buen sentido. Nada tar el ténnino del luto, entre nosotros de gritos ni de exclamaciones; jamas muchas personas lo exageran tanto, se debe dejar ver la sorpresa 6 el te- qno hay familias que lo van proloo. mor: el silencio, una. actividad sin rui- gando hasta el punto de que ya nunca do, un buen humor constante y un se lo qllÍtan. continuo deseo de complacer, l'in maní. N o es buena nunca la exageracion festar que se bnce el menor sacrificio, en nada; y aunque más vale sentir de. deben ser los uistintivos de las perso. masio.do que muy poco á los que han nas que realmente quieren ayudar á dejado tÍntcs que no~otros esta morada sus amigos 6. cuidar un enfermo de terrestre, no es bueno en resumidas gmvedatl. Por ningun tnotivo del1emos cnent:\!l llevar el rigor á su última ex. pronunciar palabras desconsoladoras ni prcsiou, porque cn.nsa tal fastidio entre molestar al paciente haciéndole pro- las j6veoes de las familias, que ya te. guutas que le pueuan tlisgu>a á Silvia, que y con crespen en el ~>ombrero. Como ella se extremeci6. ¡Qué quería decirla nadie le cooocia parientes, y jamas César? Es CO!';a digna. de uotarse que 1 hablaba de ellos, todos le preguntaron todas las mujeres, hasta las m6s tonta:;, con sorpresa, por quiéu estaba de luto. son per~picaces, y comprenden y abar. -Por mi esposa,- respuso con una can el pensamiento ajeno con mucha sonri~'l. cruel. más penetracion que (· 1 hombre de w:is -}Iuri61 i cuándo? genio. Silvia ~e puso ú rc!'apitular cuáles -No sé la fecha .... Pero recibí ayer habían sido lns relaciones que u cedía. una carta de mi ex-suegro, que el'ltab(l. ban en Lr~ olla y César, y reconló que radicado por el Indo de Cúcuta, en la hacia algnuos dias qnc él trataha de ' cual me comunicaba que ya quedaba galanteada con marcada iutent'ion. roto el último vínculo que me ligaba '· iAcaso ahora querrá hucorle el tiro á él, hahieudo n.nerto su hija. en aquel :í. mi elote, ya que está libre para vol­lugar. Pero, aí'íadió, como yo estaba 1 ver~o á casad'' pensó Silvia, y coll este separado de esta ,·eñorn. hacia algunos pensamieuto pasó el día, d.Lllllole \ ucL años, ustedes con1prenderún que si vis. ta en bU mente y examiu;íntlolo en to-to luto no es porque le tengo en el das direcciones. corazoo. Entre tanto los dos amigos se diri- ~adie le contest6. A pesa.r de la fri- gian al almaceo en que est:~ha, emplca­vohdad y tontería r¡ue caracterizaba á 1 do, ú tn:ís bien en que tcuia parto Luis. 1 la fam~lia de dcñn. Narcisa, el cinismo No lo enc~ntraron allí, pt:ro se haltt~ba 1 1 ¡ del am1go de Gcr:n les ~~oc6. Él com. el señor F~·anco, stt p-rotector. _¡ TOMO IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 278 LA M U JER . -i Qué se les ofrece á ustedes 1 pre. -Eu cuanto á los i ntereses que usted guntó éste, con tono semi.agrio, pues me exija, exclam6 German, no habrú ht reputacion de estos hombres no era inconveniente! .... Necesito el dinero buena. con tanta urgencia, que estoy p ronto ú -De~;eaba, contest6 Oerman, nego. hacer cualqui&r r,acrificio para conse. ciar este docnmento, -pero parn eso guirlo. Le din\ aíiadió, cuúl es el ne. será preciso que me vea con Luis. gocío que se roe presenta, y usted juz. -No tal, repuso el sefior Franco, si gará si tengo razon .. . . . Usted sabe tal es asunto de negociar, lo mismo es ha. ve~ qtto 1a hacienda del "Cenizal" es blar conmigo. ruia, pero está desnuda y no puedo ha. ·-Pero como es asnuto reservado. . .. cer ningun negocio con ella. Se me -PoJn1s hablar con el señor aden. presenta ahora la oportunidad de llom. tro, dijo Sántos, pues como él dice, lo prar muy barato un ganado llanero mismo es él que Luis. Y nñadi6 en voz que llegartí pronto ..... Si no cierro el baja: este boro bre sospecha algo, díle trato del ganado, des¡mes será difícil lo que pen~abas decir al otro, y no te conseguirlo con las mismas ventajas, turbes.. . Yo te aguardo aquí, repuso pues para decir verdad, pocas personas en alta voz. , me fían, teniendo la usurpada reputa. El seiíor Franco introdujo á Oerman cion de calavera.. en su escritorio. Y al decir esto se sonri6 con un aire -Es el raso, dijo Germau, que mi tan cándido, que el señor Franco no tío el doctor Ahumada (á quien usted pudo ménos que sonreírse uunhien, y sin duda conoce). ... creerle cuanto lo babia dicho. Gennan -Bin duda, un sacerdote ejemplar! se despidió y íué á buscar á su cóm. - ~li tio me ha hecho donacion de plice. una suma que debo percibir en el &n. Al comerciante, r-;in Pmbargo, re. co, pero á plazos l argos,- no quiso que pugnaba tener tratos con Germa.n, fuera de otra manera.- Pero resulta. le disgustaba rozarse con persona tan ahora c¡ue se me presenta uu negocio ldesncreditadn, pero Luis, habiendo re. excelente, con el cun.l podrin. tal vez conocido la firma del doctor Ahumada hacer fortuna, si tuviera en plata so. y averiguado que tenia dinero en el nante toda la suma que mi tio ba te. Banco, ~;c empeñ6 con el señor Franco nido la hondnd do donarme. Como yo para que hicieran el ne;::ocio. Por otra sé que Ubtedes negocian en esta clac;e parte, result6 verdad que Germ:m estu. de dor:mnento.-, do:-eaba liaber si pod rin viera en trato por un ganado, y ofrecia contar con su auxilio. Yo sé que seria corrt•girse y cumendnr sus mala..~ cos. fiícil negociar este documento con otras lumbres si le propon·ionaban modo de personas, puro romo quiero que el doc. trabajar honradamente. L:t somhm de tor Abum:uh i~uore que yo be faltado Bilvia, que Luis uo podía ménos que ver á su de~co de que no pewiha el dinero en la miradn. de su hermano, ofuscaba. todo junto, he ereido r¡ne s6lo con per. el claro entendimiento del hijo de doña souas honora Hes como u~ teJes me po. Pastora; y n~í. merced á sus consejos, dría entender. el señor l!'rn.nco nccedió á descontar el El señor Franco cxamin6 el docu. documento, y entregarle el dinero á mento y dijo: Germnn. -N Ol'Otros llÍ hacemos esta clase de .A.l tiempo de recibirlo, Luis notó negocios, pero muy rara vez, y tlll oca. que le acompañaba S6utos, y que re. siouec:: excepcionales, así ec:: que si usted partieron el dinero en dos partes, lle. me lo confía, yo veré á Luis, y ma. vando cada cual la suya. Esta circuns. fíaon podremos hablar. Sin embar&o, 1 tancia, así como el aspecto de reconcen. añadi6, tal vez no me animaré á cer rar t rado gozo de S:í.ntos, que nada debía l el negocio, -los plazos !iOD largos, se. de alegra rle el asunto, hizo que Luis gun veo, y.. .. . abriera. los ojos y se llenara de apre. ________________________________________ ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I STA QU I NCENA L . 279 hension; pero nada dijo y gunrdó el -Porque ¡ qué dirá si sabe que yo secreto oculto. Al cabo de pocos días no he cumplido con lo que deseaba, y supo que Germa.n no había. comprado b e recibido el dinero todo junto t ... ganado ninguno, y que con el dinero -Ese no es crímen .... puedes alegar que recibió babia. adquirido dos mag- que lo necesitabas, y adamas .... níficos caballos, y gastaba en comilonas -No, no! Hazrne el favor de no y francachelas, sin reparo ni economía. hablar con el doctor Ahumada. El ruido de sus locuras hacia el gasto -Sí, hablaré, repuso Luis con firme­de las conversaciones de los ociosos de za; cada momento me persuado más que 1 la ciudad, y todos se sorprendían al algo de extrafio hay en esto. verle tan llena la bolsa, cuando bien -El doctor Ahumada no está en la se sabia que ya no tenia de dónde con- ciudad, contestó German,- se halla en seguir dinero. Esta especie la oyó Luis su quinta.. discutir en el círculo de su familia, -Iré á su quinta. pero él nada dijo, é hizo mal, porque si German le miró con aire iracundo. hubiera hablado del asunlo tí su madre -Luis! gritó,-no irás, te lo prohibo! ella le hubiera. hecho saber que el doc- Éste se sonrió con compasion, y dijo tor Ahumada había asegurado en su resueltamente : presencia. que jamas le volvería. á dar -i Te parece acaso que tú me pue­diuero alguno á German. Pero Luis Ígo misma, de lástima 1ar al docto1 en $\1 <¡uinta; in~ eou Ger- al ver• tau mal cmplot\da una belleza lltau, ~i uo ticuo incOil\l'llÍcnto. .fí~ica tan !'Obrc,alieuto, y uu deseo ve. -Y Uenunn le pro~tar¡Í tillO do su,; hcmeute de f¡uo so eou~·irtiera. o.laun cahlllus, añrHlir) S;íutos, eu el momeu. dia c~~e hombre, cuya alma era. tan per- 1 to de salil con m amigo. 1 vertida, cuanto hurmo~a su n¡,'1na. Lu. Hal•íase conronido qtt~ partirinn de crucia. su<:piní. y al pasar frente dtl un la ciudad á las Joco del dia, comerían espejo• vió ttefiejarse allí un rostro bien ' en ca~a del doctor Ahumada, que era difore·nte Jo lo que había sido diez años 1 muy hospiwhrio, y que á pesar ele su :íntos, cuMJo en todo el auge ele su un­\ ejez y de sus a chal) u es gustn.b:\ mn. ciento bolle?.~~. ese bomure había arro. 1 cho clu~ sns uruigos pa~a.ran el día con jndo sobre olla uu velo de tristeza que él en la quinta del "Cipre;;.'' Poro no la acompauaria. hasta la muerte. 1 fué sino despue¡; do las tres de la taroe -Oh l cuánto mejor hubiera sido que German se pre~entó con el r,aballo pot.lerlle llorar muerto su cuerpo y no 1 'Jiil' balJia. ofreri1lo 1Í Luis, diciéndole penlid;~, 1'U alma eu un mar cenagoso 1 <]Ue hasta esa horo. había podido doso. de pecado l pensó ella. Ahom yo no cupar,.o. puedo olvidarlo, aunque e:l realidad uo 1 -Pero, dijo 1loña Pastora, es ya ten~o por él el menor cnrifío, pero ..... 1 muy tnrrle, ltay «los horas de aquí al U u agudh.imo dolor atravesó rsu nlma, ''Cipro~," ¿{¡qué hora." podrán volver? y desoando al1ogarlo busoó el piano y -Hay bncualuua, contestó Gtlrmun, pasó l¡~ tarde cantando y tocando con volveremos con la noche .. ... yo tengo una utucion, una melodía. tao pura y · que O'itar á las ocho en Cl\.~a de César profn1¡¡.da, quo su madre no pudo tuéoos H(,uto,; que mo convidó á cenar; así que p~~nsnr que Luerecia jamas ~o ha­' t!.; que aurHtue tengamos tiempo de ir hit~ rnanife3tado tan verdn.deramooto y volver bueno ~erá que nos apresure- artiRtm como e8e día. Tan cierto es que mo<; ú ponernos en camino. el tahmto en la mujer rara \·ez ee dej¡~ Y al decir esto Laj•S á pre~ioir In. en- conocor si no es iuspiraciou de una. hon­sillad::~. del caballo de Lui8. :Mome11tos dí~ima~ angustia! El suf¡·imicllf<> do8- de~pue~ tomaban ú toela carrer:L el ca. pierto. su inteligencia, la fcUcidwl la. mino de la quinta. del ''Ciprcs." embota y entorpece. Lucrecia vil) partir á Luis con Gor. Llejgt) la noche y Lucrecia porrnnne. mau con cierta nprehoosion vaga. que cia se1atado. fronte del piano, y poco á no era por cierto del caso, en ci rcuns. poco 11>11 alma se haui~~ soreun.do, y uun taucias de tan poca importancia. ¿Pero dulce tranquiliJnd inuudal>a sn espí­qnit{ u comprcudP.rá ar¡uellos n.visos del ritu agitado ánteq. "En el munllo nada cor.tzou, aquellos pre!ieutimiontos quo hay e~¡taulo, se do1·in, sólo la mthic-a, la su n.poJcran á veec~ ha.sta de la persona annon¡fa, q1.1e nos eleva. hácia el cielo, mt!nos aprehen>-i va y quu ros u ltn n que nos pmeda consolar de los desengaños e u renliuad eran fuudado~d .. .. i Quién torresi;res, rocordiíndouos que el amor le hubiera dicho á Lucrecia que a1¡ue-; do Dios e!! la única. verdad de la. virla." lla era la tiltima ve:& que hablnria :1 1 -L~'! ocho l exclam6 doiía Pastora, Germau 1 A G«.!rmao, tí ttuien ella. ha-! a.somá•pdollo al ball!on,- yn. no debe tar. bin. amado tlluto, ~.üs con un llevaran á ca~a de César Sántos, en don- pié roto, y cubierto de sangre. de había cenado, segun dijo. Hé aquí lo que Luis relirió á su fa. Tranquila doña Pastora, pensando milia, miéutras que llamab:1n á un mé­que l>olóres hahia adivinado, se retiró dico que le viera el pié lastimado: á dormir. E'ia. tarde salieron á todo correr jun. Serian las siete de la. mañana. cuando tos Gerroan y él, pero una. vez que es. Lucrecia. (que era poco madrugadora) tuvieron á un:~. hora de distancia 1le la se despertó sintiendo un movimiento ciudad, German detuvo un poco el paso , inusitado en la casa, y una criadn. entró de su caballo, y volviéndose á Luis le 1 llena. de con~ternacion á decirla. que dijo : 1 babia llegado un sirviente de ca!la del -;Qué bonito sombrero tienes! ¿Eu doctor Ahu:nada. á avisar que o~a noche dónde lo comprMc.e ? .•.•• había sido a-;esiuado el buen sacerdote -Me lo regaló el señor Franco, con. 1 en su cama., y ;;in (1ue ~1 hubiese podido· testó, os muy fino y ligero,- á- él se lo' defenderse ui llamar. mandaron de Neiva. , 1 . -¡Y Luis! preguntó Lucreci:\. -~[uéstra.rnclo. 1 -No lo vieron n.ll.í, contestó In. cría. Lui-; !le lo quitó y Oermn.n !iC lo pu. ; da, ni nyor tampoco .. ... sólo el doctor¡ so, diciendo: Alberto llegó ~ la ca.sa, con otros co1u. · -:\Iuy bueno me parece, y me viene 1 pafíero>, esll\ mañanita, y fué el que perfectamento,-cambiemos por hoy de tnandó el posta. sombreros. Sumamente sorprendida tloña Pa.s. Y nl decir esto le dió el suyo. tora. con ln estnui<~ ausencia de Luis, Luis accedió nl capricho tlo Gennan, fu~ á hu~car á Uerrnan ií sn cas:\ pnra y siguieron convem~ndo do diferontes ' 1 que lo dijera qué ho.Lia sido de su com. cosa.,. Al ca.bo do un rato: ! 1 paüero de pasijO. -Yen por aquí, dijo; tomnndo una -¿No ha \'Uclto, pue;¡! preguntó el \'Creda OXCU!;ada, - yo conozco UO:\ via. 1 jóveo. mucho ruás corta para. ir al "Cipres.'' -~o . .. y aun parece qne no llegó Pocos motnentos despues Germnn al "Cipres. ' ' empujó In puerta de un potrero, ol cual -Yo tampoco e~tnve por fin, re'!- atrave'!tl.ron diagonalmeute, y al llegar 1 1 poodió German. Durante el vinje él y cerca Jo un bo~>quecillo do arrnyaoos 1 yo tuvimos un tlii!gul:ito; á consecueocin Germa.n exclamó repentinamente: de esto, resolví no seguir con él, y me -Aguarda, aguarda. un momento, devolví.. .. que tu caballo quiere brincar: ... Tiene 1 -;Pero usted no llegó aquí sing á demasiada. corta la grupn, y es lo más , las die¿ !. . . Hcil que te derribe, pues no eres, segun · -A ca.;a sí, pero como me desmonté creo, jinete muy famoso. en la. de B.luto'l á las seis, estuve con él Al decir esto so desmontó, y acer. hasta las diez, hora en que volv( á casa. cándose al caballo de Luis, él notó que 1 -Dios mio l ¡ qu6 co¡¡a tan extrafia! bajo pretexto de alargarle In. grupa se ¿Qué se baria. Luis ent6nces? la apret6 dos puntos más. : 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ - 282 L A MU JE R. -Te eqttivocas, German! empezó á t6nces vió que á pesar de las vueltas , decir Luis, pero su compañero ya sepa- que le babia hecho dar German por las rándosele babia. moutauo, y Júuclole un dehesas no estaba léjos del camino reaL fuerte lapo al caballo de Luis, corrió Con mil trabajos y sufriendo atrozmen­adelante. El caballo, que se sintió cas. te logró al fin llegar á la vera del ca. tigado, y apretada la grupa, cosa que mino, en donde, al cabo de un rato, se él no podia soportar, empezó á dar fu. encontró con unos trabajadores á quie­riosos saltos, hasta dar por tierra con nes contó su triste situacion. Estos le su jinete, torciéndole un pié al caer é condujeron á una casa vecina, eu don­hiriéndole una mano, y en seguida de le proporcionaron una silla en la rompió á correr desbocado. cual le cargaron y llevaron á la ciudad. Entre tanto German presenciaba el Cuando hubo acabado Luis su rela-espectúculo, riéndose á carcajadas. Una cion, doña Pastora le dijo: vez que vió á su compañero en el suelo - Me alegro, hijo mio, que no ten. se desmontó, y riéndose toda vía, le dijo: gamos que lamentar sino la. troncha. -No te afanes, que voy á coger el ca. dura de un pié y la cortadura de un bailo y vuelvo, i te lastimaste un pié L dedo ; pero sí es preciso que lloremos la Qué chirriado! ... Ja! ja! ja!.. ·iCon que horrible muerte del doctor Ahumnda, no puedes caminad .... ¡ Qué flojo ere!i! que anoche ha sido asesinado en su Furioso Luis no le coutestó nada, quinta. sino que, tomándose el pié entre las -; Asesinado! exclamó Luis. i C6mo manos, procuró vendárselo despues de y por qniéu? haberse quitado la bota. Eotre tanto -Eso lo ignoramos, contestáronle; German montó, y le vi6 echar 6. correr sólo sabemos lo que en este papelito cou direccion al lugar por donde babia nos dice Alberto, quien llegó allá esta huido su caballo. Luis aguard6 á que mañaua. volviera su mal intenciouado compa- El papelito decia así: fiero, pues crcy6 que todo aquello no •· Querida mamá:-A..cabo de llegar era sino una chanza de mal gusto; pero aquí en el momento en que los sirvieu. en vano lo esperó una y dos horas, y tes de mi querido protector entraban aun lleg6 la. noche y no volvía. El pié á su dormitorio y lo encontraban ase­le dolia muchísimo y el vendaje no ha. sinado; ¡cosido á puñaladas! i Qué ene. bia iwpedido que se ensaugren tase la migos podía tener un hombre tan ex­média y el pañuelo con que lo babia celcnte, que no vivía sino para hacer envuelto. Salió la luna y el frio era el bien 1 Esto es increíble, tauto más 1 intenso. Luis procuró arrastrarse húcia cuanto que el crímen no ha sido per­, la. salid1.1. de la dehesa dando voces por petrado para robarle, pues nada falta si acaso pasaba (llguien por la vereda; en la casa. El asesino (se cree que fué pero todo fué imí.til, uadie le podía oir uno sólo) entró por el balcou de la e u semejante sitio retirado, que no era sala, que estaba entreabierto, subien. camino para ninguna parte. Resolvió, do por la reja de un cuarto situ~do pues, pasar la. norbe en aquel lugar, en la parte baja. Pero al pié mismo mctiéudose entre !Llgunos matorrales y de esa. reja quedó olvida do un sombre­zarzas, sin nada en la cabeza, pues el ro ..... Lo mando para que la policía. lo sombrero se le bu~ia extraviado al l reconozca, y por ese indicio descubra tiempo de caer. Puede comprenderse al autor de un crimen tan horrible. cómo seria su resentimiento con Ger. "Su afectísimo hijo-ALBERTO.'' maQ por haberle dejado en semejante Cuando hubo acabado de }eer lacar-luga. r, siu poder caminar y léjos de ta. de su hermano, Luis exclamó suma. toda hum3.na habi tacioo; proponíase, mente agitado : dijo, buscar á German apénas pudiera, - ¡Una sospecha horrible: .... ¡Dios y exigirle una satisfacc.:ion por su ex- mio, líbrame de malos juicios! ¿En traña conducta. Al fin amaneció, y en- dónde está el sombrero 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S T A Q U l N C E ~· A L . 283 -Aquí,contelit6 Lucrecia temblando. blico ju1-gali~ de otro modo, tanto m:ís -;R.; el mio!. .. . ¡Oh German, Ger- cuanto que jl.tá contra nosotros ahora. de la tarde, no podía ~er el asesino .... Dios ha querido templar nuestra for. -¡ Y c¡niéu te vió! taleza do úuiruo; yo confío en su mi~;e. -Nadie hasta esta mnffana.. ... 1 ricon.lia. Mié otras que yo tenga scguri. Doña Pastora y sus hijas se sentaron ·dad de que Luis es inocente no hay con desa.lieuto en torno del inválido,¡ narla que me arredre. Mis pobres ami­en tanto que Luis se cubría 1:~ cara ga.'i tienen l'azon de hu irnos; las cir. con las manos, y así permanecierou ctmRtaucins dlel crímen condenan á mi brgo rato. hijo; pero sl. no~'n­con test í, siuo que ¡;e encerr6 en su lidas de noche, ni mi madre se atreve. cuarto c·on S;íutos, y esa noche no'¡ ría n reconvenir le; i por qué, pues, ha. sali6 {¡ la callo, cosa inusitada en él. cerlo en esa. vez 1 En tauto que yo Al di a siguiente, que era domingo, l pensaba esto, él babia eueontrndo la 1 maudú por dos t•aballos, y tomando el bota, y llegando á la puerta de su uno del diestro, mont6 en el otro y se cuarto, que queda al otro lado del co- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I S T A Q U I NC E N AL 287 ---- ---- rredor, gol pe6 suavemente; alguno le y aguardé hasta. las diez..... Y o sabia abrió por dentro, y entrando cerr6 con que siempre dejaban el balcon entre- ' llave. Presa de una invencible curio. abierto ..... me entré por ah'í y me es. si dad, corrí á escuchar á la puerta del tuve oculto más de dos horas en la. sala.; cuarto de German, deseosa de saber hasta q ue consideré que estaría dormí. quién estaba adentro. Ent6nces oí la do no entré¡ una luz opaca alumbraba siguiente conversacion, cuyo sentido l la alcoba, pero era la suficiente para no entendí bien sino al dia siguiente: hacer lo que deseaba sin ruido ... o. a -"Te pregunto de nuevo, German 1 no oyó nada ..... y se fué para. la otr-.1. (decía la voz de Cé~r Sántos ), i lo. vida sin saber quién le hauia abierto graste hace rlo 1 la puerta ..... volví á abrir el balcon, y -" Sí. me descolgué por la reja..... Todo es. -" iSin que nadie te viera.? taba quieto; dejé el sombrero de Luis, -"Sin que nadie me viera. como habíamos convenido, y volvien. -" i Y Lui!:! 1 do IÍ salir por el jardín, busqué los -" Qued6 sembrado en el potrero, caballos¡ monté, y poco ántes de lle. , como habíamos previsto. gar á la ciudad, solté el uno, que debe -" i Y qué hubo del sombrero? haber buscado su pesebrera., y entré á -"Todo, todo se hizo.... ¡Ah, pero tu casa y (des pues de desensillar mi cu:in arrepentido estoy, Ué~ar : .. ¡ mu. caballo) me vine ..... Yo. estú, pues, cho, mucho miedo tengo 1 todo concluido, y uo debemos temer -" l Arrepentido ! 1 Vaya: ; qué ni. uioguua cosa ..... Luis quedará sin re. ñerío.! Esto lo de bias hnber pensado medio comprometido. úntcs ..... Cuéutame todas las circuns. "Sántos ent6uces le refirió que ha. taucias del hecho..... bia entrado bien emboza<.! o úutcs de -" ¡ .t-; o puedo : e' 1 tna, y en un nusmo dta.,. fueron ente. arrullúndolo. Pero poco á poco volvió rrados en el Pi:re Lac/w·t..~e los cadáve. á. decaer con ~ás rapi~e~ que ántes, y res d~ Lucrccia y de G~rma,n, mu~rtos sm que los meJores mcd~eos del mun. la m1swa noche y qUlzá u la rut¡;ma do pu~ieran comprender su mal, llcg6 h~r~.... i D~cret~s mistorio!>os de lo. su últuna hora en París, una triste no- D1vma Prondenc1a que no podemos che do invierno. A pesar de verla os pi. comprender¡ rante yn. doña Pastora, no queriá con. vencer~c de que no hn.bia esperanza de salvarla, y Luis, para darla gu~to, rmli6 acompañado por Antouio, que tambiun estaba con ellos en Europ~~. en busca del médico que había. recetado ú Lu. crecia en los últimos dias. Como les FIN. • Sitio en que se exhiben las porson.~s quo halla la policía. DJUertas en las calles do Pa­rís, y ou dundu sus paricutos lns pucdou l"U­clatunr. En el pr6ximo número se empezará ú dar ú luz una comedia ele costumbres nacionales por Soledad Acosta de Samper. BAZAR. - El domingo 10 de Octubre tuvo lu. la bella obra que tres señoritas carita. gar u o Buzar en los claustros de Santo 1 ti vas han emprendido en fa.Yor de al. Domingo, cuyo objeto era ayudar en gunas ESCUELAS CA'l'ÓLICAS que se han Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 290 LA MUJER. establecido últimamente. Este Bazar 1ayutlarln., aunque fuera con cualquiera. no tiene nada que hacer con los de la ofrenda, para. que sus miembros no SOCIEDAD DE SAN V ICEN1.'E DE P .A.UL. tengan que pasar por la. pena de ce. De paso diremos que dicha benéfica rrar al fin los establecimientos que con y piadosa Sociedad, la de Sao Vicente, tanta o.bnegacion regenta. está en lo. pobreza más grande, y que 1 todas las personas cristianas deberían LA MENTIRA DE SABINA. S. A. DE S. :f\OVELA ESCJ\ITA E:f\ F}\U(CES PO}\ LA P}\IJiCESA O. CA:f\TACUZE:f\&-ALTIEJ\1. (:Wublicada en )aH ~CVUO deS dCUX mondes," en luli0 \) JtgoStO dO J880,) , TUADUOCION DE 8. A. DT. S. IV 1 guardado secreto, sin tenor r¡ue hacer uso de mayor penetrncion. Eu el pri. 1 SA.RL"~.\ encontraba todos los días al. mer momento qued6se estupefacto .... gun pretexto para prolonK::\r Rn perrna. Ciertamente él estimaba á SaLina, b 1 neneia en París. Por primera. vez de respetaba, tenia por ella nu sentimiento 1 l'u vi1la no cm sincera consigo misma. fratenml,- ademas era bella, in teli¡:{en. T,,, Rncmlia algo que no comprendía. to, abnegac.la, y con gusto la hubiera. Durante todo el cur,¡o do su vida prosa.i. tonic.lo como hermana y como <\ruiga.; ca., en doude no cabía un cnsuciio, nun. pero no se le babia ocurrido que pu­ca. habia pensado que su corazon podría dit!ra ser la esposa do sn corazon. Bien de;;pertar. El idealismo uo había pa.. comprendía él que sus sentimientos no sa.do jtunas por su irua.ginacion, y la. so parecían en nada al amor; la mira. ¡ nece¡;idn.d de amar y sor a.rnac.la no la ba. con una fmnca amistad y uadn más. babia atormentado. Sn naturaleza po- Rogorio, en sus eosnciios de j6ven, siti va, la gra.nde actividad de su vida se ho.bia. complaciJo en idear la que la. ht\uian alejado de tod:\ idea de afee- deheria ser su e&posa, b que serio. lu ' to!l, fuer:t de los de su familia. En In mitaJ de sí mismo. Revestíala con unn Rullicro no habia encontrado ningun aureola portica, ¡;uave, tímiua; un ~;ér hombre que pudiera ser su espo~;o,-pero delicado que seria preciso proteger, la en París todo bt\bia. cambiado para ella. sonrisa de su hogar, ol perfume de LM ningunas ocupaciones que allí te- su ca~a: pero nada de esto encontra. nia la obliga.b:~-n á pasar muchas horas ba en Sabina. Ella podría llevar su en la ociosidad, y naturalmente las nombre con honor, c1ertamento, y ser conversaciones que oia la .!Jacian pea. la compañera. de 8U vida, pero jamas sar en cosas de las cuales jamas se ha- encontraría en ella el ideal. Había en bia ocup<\UO. i Qué de extraño, pues, su carlicter una firmez;¡, que le choca. que ántes de sa.berlo ella misma su co- ba, algo de áspero y de inelegante quo razon se pusiera á amar sin calcular, laPtimaba sus sentimientos de hombre sin acordarse de sí misma, con todo el culto. Cuando conversaba con ella lo vigor de su carácter primitivo? Un daban ímpetus de rechinar los dientes afecto, que babia empozado por la es- como si hubiera mordido una manzana. timacion, en breve no tuvo límites, y verde. Su incontestable belleza lepa­no supo disimular sus sentimientos, de recia demasiado austera, como la de la J manera que Rogerio descubrió su mal verdadera virtud, pero hubiera querido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QU I NCEN AL . 291 encontrar en ella más encantos y más y que si indudablemente RU presencia gracia. ; hacia falta á su padre, cualquier mayor. Pero naturalmente no pudo manifes-, domo bueno podría suplirla fácilmente .. tarse indiferente á }:¡. preferencia que 1 El sefior de la Rulliere, como e ra de él la in~>piraba. Su amor propio babia esperarse, se enfureci6 cuando recibió· sido lisonjeado, y pú~ose á fingir una lla carta (que le trasmitía la señora de 1 ternura que no sen tia, no pudiendo Essé) de Rogerio pidiendo la mano de rechazar un corazon que tao cándida... su bija . P ero como no tenia á quien mente se le entregaba. So.bina poseía martirizar, como de costumbre, á po­uno de aquellos caractéres generosos co se seren6 reflexionando qne la tia, que encuentran mayor dicha en dar¡ entre otros informes que le daba del que en xecibir; así, pues, se consideró pretendiente, babia uno que abría un completamente so.tisfecha con el carifio nuevo horizonte á sus especulaciones. que él la manifestaba, y fácilmente se 1 "El señor de Bargemout, le decía, era persua.di6 que él la amaba realmente. huérfano, tenia apénas veinticuatro La señora de Essé, con su experien. años, y su fortuna, considerabletoeute cia, pronto descubrió todo lo que suce. aumentada durante su menor edad, en dia, y hábilmente arreglaba las cosas manos de su albacea, deberíale ser en­de manera que á toda horn. se encon- tragada cuando cumpliese veinticinco traran juntos Rogerio y Sabina. Sin años.'' Naturalmente, pensó el futuro embargo notó que el desenlace se pro- suegro, tendría dinero que colocar de longaba indefinidamente, y que el cul- sus sobrantes, pediría consejo al padre pable de ello era Rogerio. Af•Í, pue~, de su esposa; tal vez seria fácil conse. un día le habló francamente. Él no le guir algunos terrenos más en los al re­encubrió sus temores de no poderla dedores, y él se encar~aria de adminis. mnar; pero b. buena tia acab6 por per- trarlos. Esto lo lleno de sn.tisfaccion, suadlrle que uadt~ ~aliao los afectos de- y así fué que con la misma plnnm que masiado \ehemontes qne so enfriaban bahía mojaoo pn.ra contestar uu 110 á vece.", de~pues del matrimonio, hasta categórico, eEcribj,) unn ct~rta,casi aten­convertirse en hielo, y que daba m:ís ta, aouneiauclo su próxima lleóllfla á garantÍa.; ele durable felicid:uluna trn.n. Pari~, con el ol1jeto Je arregln,r el tua. quila y fraternal e:;tirru~cioo. Rogorio trirnooio. se dejó eut,)ucps llevar por su ituagi. Una ve?. en presencia lle su futuro nacioo, fig·nr:índose qne E:lllln.trimooio yerno, á quien no se tornó la l'eua 1le convertiría lt ~aLiua, bajo In i nflucucia mirnr, en lo primero que so ocupó do ,;n amor, en \ltl sér idcal,-nsí como fué en sentar lo~ prelimiuares del con. la frutn. verde madura y !.'e llena de trato matrÍinouial. Alterc6 y ui~putó dulce néctar con el c:dor dul f'Ol del como si se tratase de un pleito aceren verano. PiJitÍ, pues, la mano de Sahiun., clelt\ote que cliJueria dar ú ~aLina, y no la c¡uo olla, concedió llena de gratitud hubiura peus:ulo!iiquiem eu el ajuar~¡ y de alegría. ~ns cándidas pnlahras y l li\ señora de Esst! no se }mhiem encar. tierna mirada eran tan diferentes on ga.do de ofrecérselo cspout:íneamente. M{Hel momento Je su rudeza natural, Sa,bina entretanto vivía eu un mundo c¡ue Rogerio so encontró feliz y con- ideal, y Rogerio cada dia la iba cncou­tento con la idea ele causar la dicha. de traudo más ¡¡arociua á sus ensueños. aquella hermosa jóvou. Ade111a'!, tras- Totlo estaba lihto para llevarse á ca. formada con su alegría, la belleza de bo el matrimonio: el contrato estaba l:;abina ganó un ciento por ciento dán- escrito y no faltaba para firmarlo sino dole brillo la ternura. de sus sentí- la. llegada del tutor de Rogerio, cuando mieotos. un rayo vino á echar por tierra todo En medio de la felicidatl, Sabina, que aquel edificio. El tutor se babia suici­no podia. ser egoísta., pens6 que su roa- dado dejando ~;us negocios en un desór. trimonio seria una fortuna para Flora, den completo, en medio de lo cual no ------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - --~- ------ -------------. 202 LA MUJER. ho.bia sino uno. cosa clara: que ya no 1 Sabina, por un momento, vaciló en la existía la fortuna de Rogerio. 1 fe que tenia en su amor, y pensó que Sin vacilar un momento el sefíor de él tal vez la amaba ménos que ella á él. la Rulliere se volvió atras de todo y Sin embargo juró guardarle su corazon, neg6 su consentimiento, disponiéndose casi contra la voluntad del novio, que para volver prontamente ú su castillo, decía. que no debía e3clavizarse, y que llevándose á Sabina. Sólo le afligía una aun rehusaba tener la menor corres­cosa: los gastos que babia hecho en el poutlencia con ella. Añadió que no la viaje á París. Pero se consoló un tanto escribiría ni reci biria cartas hasta que de esto con la compra que hizo de una • oo volviera á Fraocia rico, pues estnba segadora mecánica que hacia tiempo~. resuelto á hacer fortuna. Bien cono. deseaba adquirir¡ se sorprendía sin cia él la obstinacion del carúcter de embargo de <¡ue Sabina no quisiera to- Sahína, y comprendió que ni la auseu­mar el menor iuteres en la máquina. cia ni el tiempo lo borraría de su me. N o entendía en absoluto por qué estaba moría, como sucedería. con otra mujer. tan apenada su hija." !Qué le faltabn? Aceptó, pues, el juramento de Sabina, decía; ella estaba enteramente feliz y partió a.~egurándola que él tampoco en la Rulliere ántes del proyecto de la olvidaría. matrimonio,- volvería á llevar la mis. Cuando empieza nuestra historia rua vida que ántes,- eso era todo." hacia diez afíos que Roge río babia par. Rogerio habin tleclarado que una vez tido, sin que SabiM 1m hiera tenido la que no poseía ninguna fortuna. quepo- menor noticia de él. Tampoco ella pro. der ofrecer á llU futura, Sabina estaba curó deE~cubrir su paradero, y lo aguar. enteramente libre de todo compromiso. daba .con una constancia de l1ierro. La sefíora do Essé aprob6 su noble con. ~lidiando el amor de su novio por el ducta., pero su novia. Re negaba á acceder suyo propio, esperaba su vuelta con á semejante cosa, declarando que esta- una seguriJad completa. ba }Jronta :í caRarse con él. Dijo, acle. La señora do Essé babia muerto, y mas, que no tenia inconveniente en Flora permanecía aún en su convento. participar de su pobreza y traLajar con A pesar de la. soledad física y moral do él, si ern preciso. }~l rehusó con la ma. su existencia, Sabina fácilmente bu­yor obstiuacion. Sabina no vió en aque. hiera podido casarse. Pero el pensarlo ' llo siuo una gran delicadeza de parte no más la hacia subir los <'olores á la de él. Rogcrio no se seo tia desgracia. cara; dela.nte Je su corazon y de su do, era jóven y enérgico y poseía fuer. conciencia ellu. se consideraba la espo­zas para veoror su desgracia. Resolvi6 sa. de Rogerio. Su amor léjos de debi. emigrar ú América: allí dijo que po- litarse habin. crecido y hacia parte de clria hacer uso de la. brillante educa. su sér. Eu la genorosid:ld de su alma., cion, como iogenie'ro, que babia reci. ella habia perdonado la única pena que bido. Sabina perdió completamente su h.1. había causado Rogerio: la demasía. presencia de ánimo cuando él le anuo. da. solicitud que había manifestado en 1 ció sus iutencioneR, y humildemente dejarla libre Jc todo compromiso; y al ofreció acompañarlo para ayudarle en contrario, miraba aquel manejo como sus trabajos. Él se negó ií ello enérgi- un heroico desiuteres. camouto, con tanta vehemencia rehusó aceptar la. abnegada. propuesta, que (Continuará). Con motivo de la abundancia do materiales no cupo la Revi$ta ele E1.wopa, peto en el próximo número la habrá más larga y más nutrida. ------------- Imprenta de Sllveetrc r C(llnpuliia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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La Mujer - N. 48

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La Mujer - N. 42

Por: | Fecha: 01/08/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE D AN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCL..USIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORIT A S, BAJO L.\ DillECCION DJ:: LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. DO.MINGO, AGOSTO 1.0 DE 1880. -{ PRECIO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOB~~E L.~ MUJEH. EN LA CIVILIZACION. CAPÍTULO DUODÉCIMO. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. X (CONTINUACION). /le seria con sns hu éstes tri uufadoras avanzar ba<>ta la residencia de Valen- DE~moS .\ J,. prince~a HOI:WRIA, como tioiano, y una vez á sus puertua que dijimos áutes, de entrar en comunica- reclamase á su esposa en cambio de cioo con el feroz Atila, logr(í enviar abandonar el sit.io ele la ciudad, lo cual secretamente un meu~ajero de su con- de seguro conseguiriu al momento. fianza cerca del Rey de los bárbaros, Atila oo contest6 nada al men~ajero quo se eucoutralm acampado en la Pa- de aquella loca mujer, guardó cuida­nonio.. dosamente el anillo do compromi::;o y Eocoutr61o el mensajero en un pa- mand6 á su portador que se devolviera, lnr:io hecho de troncos de árbol, anta. en el acto á su tierra. Cuando HoNO­pizado en el interior cou musgos y RIA. oy6 de labios de su criado que Atila helechos, y cubierto con las pieles de no le contestaba, crey6 r¡ue aquello las fieras que babia matado e u cacería. , significaba que accedía á sus indica­Recibió Atila con la mayor sorpresa ciooe11, y que por no traicionar !>u se­la carta. que le mandaba la princesa creto no habia qu~rido hablar. Pero 1 Honoria junto con el anillo de com- 1 se pal!aban los dias, las semanas y los promiso. En la carta ella le decía que meses, y no solamellte ella no tuvo era su deseo casarse con él,- pero co- contestacion alguna sino que supo que ' roo el Emperador, su hermano, no se la i1'a de Dios iuvadia otros países y lo permitiría jama!! con buena volun- ponía á rescate la capital del Imperio tad, le suplicaba que declarase inme- de Oriente, sin hacer el menor caso de diatamente la guerra á Valentiniaoo, su increíble propuesta. y sin aguardar 6 que el Emperador Eut6noes H ONORIA., viendo perdidas tuviese tiempo de tomar la defensiva, sus esperanzas, reveló el paso indigno invadiera la Italia. Afiadia que fácil que había dado y quiso tomar por es. 1'0..\10 IV. lü Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 126 L A M U J E R . l poso al Intendente de su palacio, único jal pr1ncipe roás noble de los tiempos hombre con quien tenia comunica.cioo. moderuos, y deberían zrabane con le­Placidia, llena de dolor por las roa. tras de oro en los recintos en donde hoy 1 las inclinaciones de su hija, la desterr6 dia se dan leyes que nada valen, en 1 de la corte de Ráveoa, enviándola á ' nombre de nna libertad ilusoria: 1 Constantinopla, en donde el Empara- ¡ "La. majestad soberana (escribía PJa. dor Teodosio II !:J. tuvo confinada por cidia) se honra en reconocer que está 1 algun tiempo. Pero Placidin, que se sometida á las leyes: el poder de esas sentía muy enferma, quiso vol\'er ú leyes es la base de nuestra autoridad. , ver á su bija, y la. mandó llamar otra iHay m{~.S grandeza en obedecerlas que vez á Italia, en donde á poco de ha. querer gobernar sin ellas. Por el pre. ber regresado vi6 morir á su madre sente decreto tenemos el gusto de ma­eo 450, despues de haber reinado más ' nifestar á nuestros súbditos cuáles so o de treinta años en nombre de su hijo. los Hmites que imponemos fi nuestra Segun casi todos los historiadores, esta autoridad." mujer extraordinaria por sus prendas Muerta Placidia, HoNORIA se encon­físicas y morales, por su vida llena tró libre de hacer ~'>U gusto, y ent6nces, de increíbles peripecias. por su valor casándose con un hombre de nacimieo­indomable en todos las circunstancias , to bajo, fué relegada por su hermano á de la vida, salvó al Imperio de Occi- un rincon del Imperio, en donde acabó dente varias vacos merced á su pru- tristemente su vida, no se sabe cuándo dencia, ú su tino, y á la firmeza cie su á punto fijo. carácter. Al principio de tm Código S s 1 1 l , . A. DE • • e e eyes que promu go se encuentran las siguientes pab bras, que honrarían ( Contimtarrí ). ---~-+--- A LA VIRGEN MARIA. PLEGARIA. ELLOS dnermen! Hijos mios r Cuánta calma hay en sus frentes! ~ sus labios inocentes As pi ro candor y paz. Hace un instante,~ tus plnnta.s, Se postraban ¡ Vírgeo pura! Y con infantil ternura Imploraban tu piedad. Dulce llanto roe arrancaron Sus acentos bendecidos .... ¡Padre y Patria! iban llnidos En concierto angelical. 1 Ah! sin duela, Madre mia, Que t1i tarn bien has sentido El corazon conmovido Por tao inocente afan. Sin duda que tu mirada. De bendicioa y consuelo, Cumplir prometi6 el anhelo De esa plegaria filial. ¡Ay! míéotra~ gocen tranquilos Grato suefío do inocencia, Madre! imploro tu clemencia. Hnmilde á mi turno yo. T1í que del trono de estrellas Donde reinas ~oberana, La guerra ves inhumana Que nos lanza el invasor: Y de mi patria oprimida Por sin igual desventura, • Despertar ves la bravura Con puujante indignacion, Acudir sus hijos llenos De patri6tico ardimiento, Marchar uno contra ciento .... No lleva cuenta el valor! 1 Y allí, noble entre los nobles, Entre valientes, valiente, 1 * El flagelo del hambre y de la peste. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡~--~-- R E V I S 'f A Q U I N C E N A L . 127 Mi e~ poso' su. al ti va freo te Irradia bético 11.rdor. i .A.h; que tu ma.nto azulado Sombra le preste en el dia; Defiéndelos, Madre mía, Sírveles de iuspiraciou. Devuelve llenos de gloria A mis hijos, Patria. y Padre!~ Devuél v~me, tierna. ?liad r-e, Al esposo de mi amor! L. A. DE C. Sao Salvador, 19 de Mayo de 1879. LA JUVENTUD DE ANDRES. NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES. FIN DEL SIGLO XVIII. E P Í.L OG (). I del mayor interes para el Vireioato; arregló las rentas públicas y pudo HaDÍA.NSE pa~ado mús de diez años suministrar soe;orros suficientes con los desde que vimos á nuestro héroe tomar que los religio~os Caudelarios, vencieo- 6rdeues y hacerse cargo de la. gran mi. do obstáculos al parecer iusuparables, si o o de pastor del pueblo. U na vez orde. pudieron reducir ú la civilizacioo más nado picfi6 que le diesen u o curato lo más de veinte mil indígenas salvajes. Ateo. lejano de la capital que fuese posible: dió á las reutasde hospicios y hospitales, ~ueria oopa.rarse cou violencia. de todo y pidi6 médicos á la Corte de España lo que le recordara sus antiguas teuta- pa.m servir las enfermerías. Ademas, ciones y empezar su nueva vida desde foment6 la instruccion pública; fundó los primeros pasos, renunciando los ba- escuelas primaria& en todos los barrios lagos ele la. sociedad y pouiéudose á de la capital y eu todas las ciudlldes, prueba con valor y entereza de alma., pueblos y aldeas en que pudo hacerlo. Eu 1797 vivía, pues, Audrés en uua Separ6 el Colegio Seminario del de miserable aldea de iudio~. por el norte Sao Bartolotné. Trató de instalar una del Vireiua.to. Dt~t;de 1788 ha.bia renun- 1 U uiverbidad pública. FvmentlS y o.uxi lió cia.do al doble empleo de Arzobispo y eu lo posible el Colegio de la. En6tlña.n­Virey el ~eüor Caballero y Góugom, za, t~nico establecimiento do educ<~.Ciou promovido al Obispado de Córdoba, eu femenina que exi~tia en la. Colonia, y E-~añ::~.. tmtó de fundar otros a.n&logoll en otros :Su sucesor, dou F1ancisco Gil y Lé. puutos del Vireina.to, aunque eafo uo 1 j mus, gobernó a}Jéuas siete tner.es el se llevó á cabo. Mejoró la parte mate. J Vireiuato, de¡¡de Enero de 1780 ba~ta rial de la capital co11 enlosados. Mandó Julio del mismo año, en que entregó fabricar el Puente ckl Comun, obra ; el mando á dou Jo~ de Ezpeleta Gal. maestra. Maud6 abrir caminos, hacer deaoo Dica.stillo y Prado, 1\fa.riscal de camellono'l ; roejor6 los puertos del Campo de los Reales ejércitos, Gober. mar, &c. Eo cuacto á las mejoras pu­nador que fué de Cuba. Amigo de las ra.mente literarias, él fundó aquí el letras, do eRpÍI'itu progresista, se uni6 primer periódico coo el nombre de con el Arzobispo dou Baltasar Jaime Papel Periédico tudes, en bre\'e !ie encontraba 1 c..le recibir una coutcstaciou c..lirecta de :1n 1 etniJebido en algun eRtudio 6 inve~ti- ¡ iuc..lígeu:~.: siempre ust1n do reticencias, gacion, perdiendo de vista completa. de rodeos, y uuuc ~ dicen francamente 1 mente su tedio y su1 incomodidades. 1 si 6 no. ); o st~ si esto proviene del carácter de su rnzn,, eS si habituados tÍ &cr 1 II enbnfíados :-iempre J oprimido~ tiníni. camente por sus vencc•lorcs, Re ncos.1 Una noche triste y lluvio~a. estando tullllH·aron ú ser falsos,- poro del ostu- ¡ el Cura de "';o"', do u Andrés de Rui~, son­dio de la. historin de los indioi 1Íntes tado lo más c6modamente posible de. do la \cuilla de los espaiiolcs (~ Américn, l h~nte de una nncha nle.'i~brem con la capital, no por ew ignorareis que ruis caballo~. ; Juan : gritó ; Juan: Los habiendo sido euvindo preso(¡ España l indios tienen Ull sueño digno du. . . we pude fugar de Oádiz. -Dt~ los justos. -Ciertamente: esa noticia nos lleg6 -~l;.h bien de borrachos: }JP-rruitid acá; pero despues de vuestra fuga yo, 1 qne le vaya á llamar. 1 por lo méuos, no volví n tener ninguna -Agun.rdad, querido amigo, átttes nueva cierta. de vuestra suerte. de dc•pertar á vuestros sirvientes tcn~o -Creo que no OR ~;orprenderá saber 1 que deciros que no me llnmo Antonio que siempre insi~to eu mis de~ignios 1 Nariiio. de trabajar por la. independencia del -Que u o os llamais :. . . ~u evo Reino, el cun.l ttlngo esperanzas 1 -No. Soy venezolano, comerciante de 'er o.lgun día bajo el aspecto en. ele Car;ícas, y mi nombre e&.. .. el que cantador, no ya do una triste Colonia, gusteis. sino de una República floreciente corno -Rsto qué significa? 1 la de Norte América., cuyo ejemplo -Vengo al~ uevo Reino ocultamen. debemos seguir. te, en en.liJacl de prófugo... -N o me l>Orprenclcn vuestras ideas, -Qué iruprmlencia! i P;Lra dónde porque las conozco, pero confieso que v:1is? me afligen. -A Santafé. -Os afligen, Andrés! A vos, j6ven -Y si descuhren vuestra llegada.? ilustrado, de progrtlso, c1·iollo y amante -Pienso ir directamente :í cas:l del de la instrucciou y el bienestar de la Arzobispo Compañon, 1.11i amigo. Patria!.. ... Digo Patria, nña.di6 con André~ le miró como 6i lo creyese doloroso acento, digo Patria y no la demente. hay : somos ~;ierf'o,;, ¡;ornos e¡,clavos, -::\o os 3.Sombrei~. repuso t!•to son. somos vMallos del Rey de E- : rros y ~ac udiu. su ruana do ha_vcton. -Repito que vuestras ideas me afii. J.. IJ.m¡~d á vuestro criado y mrJ.unndmo gen y vuestrllll intenciones me llenan Jn.r algo de couu.r, así como 11 mi mula c.le temor. Bueno. y santa. es por cierto (l:J. rle~gmciadn. ha caminado hoy m u. la causa. de la libertad, pero In libertad <·ha~ leguas 1) y en seguida habla remo¡: ha. de ser medidn (¡las fuerzas de aque. en confianza. llos que deben de gozarla. Elunrcótico 1 Andrés ~:~.lió á dar la~ 6rdenl''! del que podreis darle í1 un hombre maduro caso. Llevaron la bestia á la. pc~cbrern, pr..ra ca.lwar sus ~.ufrimieuto;;, causará Y dc<;pc•rtando á la atun. Jo llaves lo. la. muerte :Í \tu ni1i0: asÍ, h~ libertad mnudu dar algun refrigerio á ~;u hué.s. es pernicio~a para. el ignorante, coruo 1 ped, :i quien npellid1Í dou Baltl\.<~ar. es saludable para el hombre racion:tl. Una. voz que el hu~sped hubo cena. Nuestra Colonia está muy atra.~da, do y le prepararon cao..a. en la misma atrasadísima: la muchedumbre es ig. alcoba del Cura. que tambiell le servía. norante y fáltale la moralidad: no se de pie:~;a. de estudio, los doR antiguos han obtenido aún los resultados de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1------~-------------~- ---------------- -- _-_,· - --- ----- REVISTA QUINCENAL 131 -------:--------,- - - ---- -- instruccion primaria. que Re empieza. á rfos en nombre de la ~nta libertad 1 dn.r en las escuelas: agnardarf :í qne ¡;e Yo amo la liihertnd, .Antonio, amo la. 1 ilustre el pueblo un poco más, ántcs Rep1íblica, el helio ideal de los gohier­j de presentarle e~a copa de néctllr que no~. Jlero tam bicu, ó mr~.~ bien por eso ¡ 1 podrá tal vez producirle la embriaguez, mismo, c¡uier•~ el órdcn, quiero la ul0- 1 1 y acaso la muerte.... ml, quiero á Dios, cuyo nombre bao 1 -Aguardad! exclnm6 Nariño con de~terrado de esas comtituciones ateas impaciencia,aguardadysiempreaguar- lque llaman de lihertnd; porque amo dad l. ... i Hast:J. cuándo ¡Dios Santo~ : la verdadera l:íbertad e,; qlle u o la quiero hemos rfe esperar 6 que se acabe de de~honrar y arrn!>trarln. por el lodo, 1 embrutecer este pueblo, encadenado al j siuo que dc~ep pouerla en un templo pié de un trouo en que duerme un im. en que se 11\ E uetla encontrar en todos bécil? i Hasta cuándo los colonos, a.rro- ji tien•pos pronl¡a :~ s~rvir :í los ciudada. di liados ante el ~ Amt~ncas? .. libros, y del pre.~ente l'n los hombres Los años vuelan, el mundo progresa, que me rodea.n, he meditado, he com. la luz se difunde en Europa y en Norte pararlo y be e11cudriñado muchas cosas Améri~a. en tanto que nosotros perma. que pasan poi' alto los que viven en el nacemos sumidos en la~~ tinieblas de la mundo, ofu¡;c,aclos por la luz de otros 1 i¡;nominiosa ignorancia y del embrute. espíritus .... ¡y ~:abeis lo que be sacado· e1roiento ! en li1npio llo estas ravilacioues? Un ! - Todo eso es cierto .... i pero haLei.; 1 tri~tí~;imo de~E~ngafio: Creo firmemente batido al~uoa vez las cataratas? i No que nosotros no tendremos Patria; que 1 es cierto que cuando al hacerse la o pe- este pn.ÍR no se podrá gobernar f;ino ; racion se pone el ojo en inmediato cou. cuando ole~ap 1rezea de él la raza abo. , 'tacto con la luz, en lugar de dar la rígene, la raz~1 indígena que encontra. ¡ vista la destruís para Fiempre ? .... Pues ron aquí nues'~ ros antepasados cuando ' bien, a~í entiendo yo la libertad : es conquistaron ~~sta tierrn. preciso darla gradtJalmente, cou len ti- -C<ímo: ~~ querríai!l, por ventura, turl, con tino, si uo quereis perder, destruir lll. raza dueña del país 1 Qué desmoralizar, destnJir la República absur.!o! desJe 11u uacimieuto. -Yo no ha. 1lo do destruir, Iéjos de - .Ah 1 veo con dolor, André~, que 1 eso, los hombr~~c; no deben destruir jamas ha beis perdido el fuego sagrado, que lo que Dios Jba becbo; hahlo de que 1 habcis olvidado el sauto amor de lA. debe drsapm·rc~er, rosa muy diferente. 1 libertad, del derecho de los pueblos y -Y quién l,a lu~rá desnparel"er 1 1 , de la soberanía de ellos l -Su suerte' la mano de la Provideo. : i -La solJernníaue u u pueblo estúpido cia, cuyos jniotos ~on inescrutables .... , é ignorante, debe ser por cierto cosa -Me interE•~ais, aur.:que no creo que 1 grande y bella! Verl, no más, los e"- poclreis conve1~cenne. cándalos, los crímenes, las inauditas -Quereis oír mi teoría l cru~ldnde.'l que ha cometido el más ci. -Por¡;upuesto, cxplicúdmela. vilizado de Europa: el frauces! Ah ~ -Entre lo 11uucho que habeis leído, decidme, N a riño, vos que venís de allá, no dudo que r cardareis que á mediados i. es cierto todo lo que dicen de las del Aiglo XVI un puñado de espaiioles, víctimas de la guillotina, de los que perdidos en Ell centro de la América hao ahogado, asesinado, perseguido y del Sur, encpotraron ciertas ruinas vilipendiado por sospechosos no más? portentosas de una ciudad espléndida ... _¡de ~ujeres y los niiios martiriz&.- -Efectiva ente~ ~e leído, y au~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -"' - - ---~--- 1 1:32 -.--- __ _!_A__ _ _ l hoy dicen que en Neivn, en un sitio 1 mos. Las tribus indígenas del muudo ¡ 1 llam~do Sau Agustín, se ven otra.~ por: americano, que se han consonado basta ll el estilo. :el di!~. ~>on aquella'~ que estaban más -E~o qné probnria? civili l~nclns y que no habian vuelto aún '1 , -PueH r¡ue ai10TI\ mucho tiempo, á In 1arbarie completa, es decir, aque. • ¡1 mucho~ siglos tal vez, gozaban estas llas tribus que aún con~ermban vigor tierras de una. civili?.acion muy m(L;¡ para 'existir to.ln.vía, puesto que no ha-¡ 1 adelantada que la ~lejicaua, que la biao 'recaído eu la decrepitud. Así, los Peruana y la ~Iuisca. indígona:< de algunas parte~ de Méjico, l -Sin emhargo, ese puñado de a ven. el Perú y Quito, algunas tribus Jcl sur 1 hueros, rcpu:-;o el Cura, no cayeron en del .1.! u evo Jteinu, y priuci palroentc los la cuenta de la Í111portan<:ia trasceu. ltabi · ntt·~ del Imperio muisl'it y cltib. dental de ~u halla;r,go, ¡mec;to que no cha, ICU Joude la poblaciou se ha con. cornpreudicrou que eu esas ruinas se servado numerosa dc"de d tiempo da encerraba una profunc.h~ lecciou pam la cooquista lut~tn nuestros din~. ~on.e. los :>iglos venidero~: esas ruinas veninu tiérotiH! 1111 tanto á b civili:wcion cu- , probando esto, quo dice no ¡.;é qué au. ropc,, poro siempre ~e cou~ervau inca. l tor: "Que las u:u·íoncs tnuer•·n cotuo paces de teucr vida propÍ;\. A pesar do ¡ ]os individuos." Y yo Jigo, las Tal.U~ la a¡liHCUte civilil.aciou Je los indíge. mueren, no las ua,·ioues. Pero para uas, e11los han continuado !<Íu cesar, ni morir o~ preciso que el individuo ó la travet! do lo'l ~iglos, Hl marcha por el rar.a pase por b ngonía que precede á camino que le,; había ~l'iialaclo su dlll'­la muerte, y eu los últimos aiiO'> Jo su tino, •y en 1'1 qUt! uo t.ay poder humano senel't11rl vuelva :í la infnncia y maní. t¡ue l¡)s pueda Jctcucr. . 1 neste los mi;;mo, iu1-tint0~'> Jc la uiliez. - Oh, sí l exelan11Í :Xariiio, b Ji. i Eo c¡ul- grado pcusais t¡ue est:1ban la.~ berta1 les lbr:í hrio; t!l ¡;ncarlos ole! 1 razas atueril'aua.s cuando llegaron aquí c~tad1~ de ~un ili ~ nto le>i inoculará una los e;;paiioles? vida unevn. : ¡ Ureuis vos que I>ios - Eu la uiiicl., porsupuesto. hubiora ~ido tau injusto t;IH: t¡ni .. icrn. - Os et¡uivocais, ~;e~un creo. Ln.s ra. que bllhic"o razas pmas y ),llenaQ, y 1-n,; americanas llegalmu á la decropi- tnl.as tualditns y c~t' lavtt~! .Ah ! c,ta ' tml, cuando el dl'do tic la Providencia idea ruel es hija tlc uucstm edu\'acion 'impulsó :í la raza blauc:\ (que es la que española: ... . lleva la bandera. tle la actllal civilil.U- -E&>~ cierto, rcpn~o Anfln~s , <¡ne lo~ i cioo) á que atravc'a~e el Océano y vi- españoles sentiau y atín cxpcrilllootan uiesc á poblar la. Américn, cuyas raza!i l cicrta, rcpulsion instintiHJ. búcia los deLcriau dc"apan•cur ou breve. indí~ouas dul paí~ ( pero e~ pwciso -Oh : exclanu) N ariüo, os potlrin 1 nñndi ¡. IJUC otro tauto !Sucede :í los l i&res 1 contestar{¡ esto.... ::'\ortEI-alllericanos coo los dueños auti. 1 -DejadrnG IIHI.I!Ífc.;ta~cu crueles ¡· , del mar, y que erun los nl<ÍS feroces Je é injt¡:stos con los uaturalc~, pero este 'j América, dcsap:..rucieron muy pronto, 1sonti~ iento, •¡ne ellos mismos oo t-e no solamoute a causa de las crueldudc:i l expli e~l.mu ui comprendiau, ¿ mucis lo 1 instintivas Jo los europeos, !Siuo tam. que sigui6cabn ! bien porque habían concluido su carrera --Siignificnba, pardiez : llereza de sobre la tierra. La Providencia haLia ánimé y espíritu de injusticia : orduuado en sus juicios misteriosos que -]\o tal! .... Em la inspiracion que llegase la hora de hacer campo 6. otra les obiligabn ú obedecer liJo snber por raza, que debería imperar en el mundo qué á 1 los decretoli del Omnipotente, y por uua época cuya duracion ignora. traba:)ar en St:S designios. - ---------------~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENA L . 133 -E'I decir que negais el libre al. con aquella a tucia é hipocresía que bedrío l distingue á 11M razas degradada.'!, au. -El libre albedrío individual no l. .. mentada por una educacion que no era , pero sí creo que Dios trazo. su principio para él : el indígena., adueñado de1 1 1 y su fin á las razas para dar lugar ú poder, vengarií á RUS antepasados, que otrus que deberán· venir en seguida .... sucumbieron en tiempo de ln conquista, -Veremos quién tiene rnzou, l'i vos y como tiene una deuda <.le gratih:d 1 que maldecís á los indígena!l, 6 yo que para con lo~ patriotas blancoR, que los quiero arrancar de la servidumbre á hicieron ciudadanos, se cebar:ín en ellos esos pobres siervos, tolerados apénas y tratarán de sucumbid os, destruí rlos por sus vencedores en su propia tierra! y arruinarlos !noral y físicamente! -Nosotros no veremos 11iuo el prin. --Creo que1 soñais una pesadilla. cipio del cataclismo que amennza á Andrés, y nadiL de eso sucederá; pero vuec;tros hijos y nietos; yo, gracias á aunque yo hrviese el con\"encimiento Dios! no dejaré descendencia que ten. de que rnis mi'!mO'> conciudadanos me ga que sufrir las consecuencias de vues. desconocerían, que seria odiado y vili. tras genero~as idea.~ !. . . . pendiado por ~~llos, que mili hijos y mis -Mis ideas no son generosas sino nietos motiria¡n eu uo patíbulo ... aun: justas, cuando deseo sacar á esta raza. que a~í lo creyera, onda pue1le dc:sviar. de~graciada de In abyeccion en que 1 me del camitJO que he escogidc-, y trn. está, y darla libertad y los mismos de. 1 bajaré ha~tn el. tíltimo momento eu dar rechos de que gozarán los bla 1W08. Ellos 1 Iibertad é independencia. ú mi Patria. ... 1 tendrán igual derecho á ser educados que ella. sea ingrata t qué me importa 1 en las oscue)a.q y uoi\·ersidncles, y po. ;Yo ln.umocomounamanteúliuamada. drán, ~;i son lliguos de ello, pretender cou a bnegacio1~, con ternura, y m:ís l¡ue llo!'l m(t.~ a.ltoll puesto!! en la jerarquía á una amada humana: no espero sus llocia.l, Rin ninguna. difereocÜ\, puesto favores y me resigno (i sus crueld:vle~. que nuestro lem" ¡¡erá : LmF.RTl.J>, "Quiero que c111audo muem tue pongnn 1 lGUALUAD, FRATER~IDAD. S<) lo e~te epita6 o: .luuf ú lllÍ Patria." ~ -¿ Y sabeis cuáles serán las couse. - Querido ~'i a riño: sois e u realidad cuencia~ ?.. .. G::~lvaniznreis un cad~ver, un verJudero patriota, digno tic uua tratareis de dar vida á una raza eu el extrar.jero, y si -Acepto cuanto quemis en cambio volveis con las promeoa-'1 de que os ayu. ¡ 1 de dcjnr Patria" mis IIÍjos. darán t'n I nglaterra y eu Francia, como 1 1 - Pero esa Patriu será una machastra aquí so hn dicho por lo ha jo, aulll¡ue 1 ' pam ello¡;. Cuando la raza indígena, uo !H.! con qué :fundamento. 1 merced á los esfuer1.os ele la República, ~ari1io eutcíuces le retirió Ulll\ parte 1 1 haya cobrado un brio falc;o y un vigor de sus viaje9, Jr le coutó sus entrevistas nuevo, se apoderará del gobierno, ejer. con Tallien eiJI F raucia y coo Pitt en ciando en el país una iutluencia brutal Ic.giMerra, y díjole que era poca su ' y fact icia como es su existencia; per. confianza en lot> gobiernoli europeos, que ¡ seguirá eutvnces con encarnihanlietJto jamas ayudan ú llevar ú cabo uua idea toda idea grande y todo acto noble que si esa idea, solore todo en luglaterm, 1 1 emane de los hijos Je los que los ema.n. ' ciparon, ohi,Jando este hien para acor. darse solamente Je que fueron deseen. dientes de sus antiguos vencedores; ___ .___ TOllO lY. • Ultirnn.'l p:1labraa do Xariiio ántee de l espirar, eu Dicielnure de 1823, las cuales ha- 1 • bia repetido aiea¡¡pre durante 111 vida. 17 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 134 L A 1II U J E R . 1 no les proporciona. alguna veutaja. ú bir vi~;ita" do los j<íveues de aquel alguna ganancia pecuniaria. puerto y tan1bien de Carác~nll. Eu reslÍ- 1 -¿ Sabei:;, "in emuargo, exrlemú, tnl>n, los conspimdort:s de la PeuÍn!iula l que e u España es uonde he podido formaron escueln eu América y obl U­eurontra. r mayores simp:uías ú IHicstra vieron al mi~mo tiempo su libtu·tad, 1 causa 1 porque, fa\"oreridos por los oficiales y -En Espa.ña! soldados de lu guarnicion de la Guaira, -En Espafia, sí, señor. Entre lo~ lograron fugarse hace pocos rueses, el 1 hechos curiosos que registra siempre la 4 ue Junio último, pasaDdo á GuaJalupe 1 historia de las ideas, es uno de ellos \y íÍ Curazno; méuos Andrés, qué fué j que éstas cunden en todas p~trtescmwdo apresado en Carácas, ú donde J¡abin ido son progrel>istas, y ~e contagian hasta imprudentemente á pedir proteccion los rui~mos que les hacen la guerra ; dd Có1Jsu l francos. así, Cúrlos IV al declarar la guerra :í 1 -i Es decir que Venezuela ya está Francia en defensa de los hijos de Luis contagiada con la peste de las ideas 1 1 XVI, no pensó que sus ejércitos, eu l repul,lic.:auas! pregnnt6 Antlr6s. ¡ contacto con los republicanoR, y la -No solatneute Venezueln. e!>tficon­. entrada victoriosa ele los frnoce~es al 1 tagiadn., como YOS decis, con at¡uella pes­territorio español, Jlevarinn indndable- ¡le, sino r¡ u e se arlt=>la ntarou los criollo!' ' mente consigo las ideas cou las cuales á tramar unn. couspiracion forn,itlable 1 pretendía luchar. Ademas, la debilidati ¡ para echar abajo el gobierno español; 1 de aquel vríncipe, la irupudencia de y eran c~t::ts ruaquinacioues tan pnpu­su :Ministro Godoy, y los deGa~>trcs que l iare!';, que cnanJo estuve eu la Onaira . 1 1 produjo b guerra, allnoó el campo para y Car:ícas, todos, mert'tHleres, militares, 1 que CUnUÍel't:lO las ideas republicnna~<. arte¡,all01', ::;o}tlado!':, blanco;;, pardos J Despues de que se formaron por todas negro;;, todo:< estahn.n en el secreto de 1 panes asociaciones autimona.rquistas, la couj uracion y ~e hall] a ha de qt1e ~~fin se t¡·amó unn. conspiracion formal ha.uia ti e estallat' eu Euero d~l uño 1' contra el Gobio•·uo, .la qut> hnuin de vcuidero. 1 1 estallar el 3 de Febrero dol año pasa Jo -E~ cleci r que dejásteis {¡Venezuela, de 96. De~gra ciadarneute la cou~>pirn- ¡ 6 por lo rnéoos :í Canica::., á pnulo de 1 ciou fuó dest:ubiertn. Sus autores fueron 1 tJastornarl'e? ' ' proviclt:neialmeute enviadoH no al ca- l -Así pareria;- pero todo ¡_, echó á '1 1 1 dalso stno al p1esidio, y tí los Jugare~ perder uu tomercianle de Carútns, tle 1 mal,auos dt: la América e:;pafiolu . .K o- apellido Ril.o. Dc--eaudo aumentar los t ta.d quo digo prodrhmcialmente, porque 1 amante~; do la Herúl·lita. y b liucrtad, 1 e"tos conspiracloreq, don Juau Bautista descubrió lo~ pll.lo&; de la coojuJaciou 1Í 1 1 Pico ro el !• do u .~lauuel Sort~ L'~mpo- , ~u b:nbero, é~>tl' lo crlllt ú {¡ s1~s umig?s, y 1 mane~';, Sebast1au Amires y Jo~~: Luz, 1 estos lo coo~ituJ, puede sernas funesta. Segun' -Entiendo que casó con una ber. como vea. yo las col>as al llegar á San. 1 mosa dama, tambieu de alto rango, pero tafé trabajaré para formar una nue,·a. 'nada más supe. Tambien vi en Madrid sociedad revolucionaria, 6 proci.ll'aré, tÍ. otro compatriota nuestro. con el Vi rey que el gobierno español! -i A quiéu1 nos dé algun respiro, dándouos uua -A :Manuel do Pombo. Este tam-j administracion guberoati va. algo más, bien ea.só en la corte de Madrid. i Por liberal, lo cual tendría la vonta.jn. de ventura os han referido el pasaje curio­hacer mlís ricos {¡ los hauit.antes de la 1 sí~;imo de ese matrimonio, cpte daría. Colouia, y por cono;iguiente el Eaje. las luces t¡ne necesitamos, lieao IJien -Que me place~ i Le conocíst.ei~ eu acogida~, y eutúnces os doy mi palabm, 1 Sanüdé? Andn:s, de uo peo>ar todo.ví~t, en l11 -Algo; le vi una. ó dos >eces cerca , r~:~vollll'iou, y aunque jama~ a.Lau•lnr!n.ré tlel doctor Mútís. 1 ' h ide:~. de hacer nacer el árbol de b. -Pombo es hijo oe una familia. hi-' libert.'\cl en nuestro suelo, lo apln.zan~ rlal:.;a de la provincia del Caut·a., lt"pu­par:~. 1uás tarde, cuauclo el paÍ,; est~~ ~o Na1iüo; yo le conocí estudiando en ' ruejor prcp:.~,muo ¡1a.ra ese gra.u curnbio ~:l.utaft:. y era por cit~rto el estudiante político. mli~ vivo, más ~imp6tico y agradable -Uomo 1110 ba.beiq dicho, ob~ervt} tle1 colegio. U o a. vez que se hubo gra. Amlré, al cabo de alguuos tuotneutos, duado Je doctor en derecho eo el Ro­que mafiaua ~;e~ uireis vue-;tro ca mi no "a río, pa~ó ú Cart;\gena ú Luscar la pro­sin falt:t, dc:::eo, ántes de que os rc1~0- t~cciou de un pariente suyo, hombre j jai:~, que we hableis de uu n.migo (¡ rit¡uí~imo, Prior del consulado óe Car. 1 quico yo be amado mucho: de Gunza- tageua, don José Ignacio Je Pombo. lto de Lainer., que hn.ce muchos años se E,te le acon~ejó, conociendo su carlit·­ra. uie<Í eo E:;pañn.. ¿Lo vísteis ~ocaso? ter- res11olto y ernprendedor, que p;..sa.~e ¡ -Llamado ú E'lpaña. por MlS parien. á E<;paí1a :í preteuder un empleo en la ' te~. rcpu:;o X ariño, como mayorazgo y corte, Jlc,·aodo consigo documentos que heredero de uo gran título, Gouzalo probaran su nobleza y limpio uacilnieu. ocupa una !)O&icion elevada, tanto :JUe to. En la .corte fué bien a.cogido, pero pertenece u la grandeza de España : 1 comprend16 en breve que JII.LDa.'l couse. supo mi llegada, me fué lí vísitn.r coo guiri a cosa do provecho si no tenia nlgu. sigilo, como yo lo exigia, me ofreci6 na. buena proteccion y dinero. Para. ello * Véa~ "Vida y 611critos d~l general Na-loo había ~ás que un medio: cagar-.e, y riiio "-Nuevo plan de Admirústrncion. casarse b1en. Entre las damas de •la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 136 LA MUJER. corte, cuya idluencia le podia servir -Pero ya veis, señor Conde, que de mucho, y cuyos pariente> eran par. 1 esto no tiene vuelta de hoja: ó vos 6 sonas que tenían interes en los altos yo : uno de los dos tiene qne morir. círculos de la política, se encontraba Por fin convino Pombo en que al uia doña Beatriz O'Donnell, dama de alto siguiente el Conde, su rival, le daría nacimiento, perteneciente á la inme. l una contestaciou terminante acerca del diata servidumbre de la Reina. Eligió 1 duelo . .Pombo á esta dama para su esposa, pro- ¡ Al dia siguiente, (! la hora convenida, metiéndose que allanaria todas las difi. Revolvió ú presentar nuestro americano cultades. Sin embargo, Beatriz tenia en casa del Conde por la respuesta. un novio, rico y titulado. Sin contar '¡ -He resuelto, dijo el noble español, con ella, porsupuesto, pues ..:reo que no casarme con doña Beatriz. entónces ni la babia hablado, Pombo ¡' -M e alegro ! se presentó un dia en casa del novio y -No ~oy hombre, continuó el Conde, le dijo sin más preámbulo, despues de 1 amigo de riñas y disputas, ni tengo Raludarle : · mayor eropefio en llevar ú cabo un -Vengo, señor Conde, á deciros que matrimonio arreglado por iutereses de si vos pretendeis á doña Beatriz O'Bon. ' familia. nell, yo tambien la pretendo, y estoy -Ah : señor Conde, así me gustan resuelto á casarme con ella. los bornbres: pan, pan,- >Íno, vino. -Vos! -Porcom>iguiente, mi amigoPombo, -Sí, señor, yo. l como me ha beis caído en gracia, y como -Y quién sois? os dije ayer que no tengo ninguu ero. -Eso no es del cn~o. Vengo sola. peuo ea mataros ni en que roe m!Lteis, mente á notificaros que como sois el me retiro y os dejo el campo .... novio aceptado de la mencionada damn, -N o e'lperaba méoos de vuestra y yo pretendo taro bien 1\U mano, uoo hidalguía, contest6 nuestro compatriota do los dos tiene que desocupar el campo l-ÍO manifestar mayor sorpresa. Repito 6 morir. que esta determioacioo vuestra uo me -Pero, repito, i quién sois, de dónde admira y la con ocia de antemano . .A.sí, llegai~;, cómo os llamais 1 vengo 6. pediros una merced más. -Me llamo (puesto que es taot.1. -Cuúl será ·¡ vuestra curiosidad o!llo diré) l\Ianuel de -Deseo que vos mismo m o arregleis Pombo, soy de hidalga cuna, pertenezco el matrimonio con doña Beatriz; y hé li una familia radicada hl.í mucho tiempo aquf, aündi6 Rae ando un rollo Je pape­en Indias: todo e.>to os lo probaré á su j le", todos los Jocumentos que podeis tiempo,- pero ahora no se trata sino necesitar para probar raí nacünieoto, de mi matrimonio. mi honradez, &c. - Válgame Dios con el hombre! -¿Con que, exclamó el otro, no os -Escoged vue~-: el hombre empren. de,lor, aetivo, patriota, el futuro hom­J, rc do J<:,¡:ulo. v el Cura d,• a Idea, des. eoga11aclo de la vida, dt•,ilnsionado y xiu m:ís aspiraciones qne :í vivir tmu-quilo y retirac..lo. 1 i Uu:íl de los dos ten.lrin una suerte mús foli;~.! I bo, y hermano del conocido ¡•\•Cia lhfael Pvrnbo, cuyas obras han sido jnstacnonLe elo­giadas en toda la América latiua. FI.X. K A. DE S. 1 ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. lo apuntarnos al!UÍ :-ioo como una falta que pudiera notarse ulgunn vez l sus creoucias y out re •o.rles c:iou v hábitos de di~c· tÍttr acerca dl' :::> • al torut(•Hto de la duda ú corazones Úu- :Ulltntos !il-rios, procuren :í toJo traucc i te-; pia.tloc;us y tmnqnilos, os uu neto uo un uwzclarse en eoutrovor .. in!:i religio­solu. meutc de crueldad muy ~,pan. le sinu l-:.tS. Uno. discusioo religiosa mnl plan. una pnwba Je mal gu ... to, de iotolu. teada tlO sirvo siuo parn pouornos en l rancia y de dc,corto .. ío. Adema, la ridículo, y lo que es peor, dar motivo mof;~ t¡uc so hace al culto rcligio;.:o e, para qnl! los 1mpíos se burlPu de aquello 1 geucralmenll! iospinub JlUf el UC.~CO de JOÍSlllO CJUe deseais dcfcnJcr. 1 bacor brilhr con p:.~ohdll'us picautes un l Otro escollo que hay c¡ue evitar ou • espíritu superficial. Pero st los sarcas. socied:~rl es proc:lo.ruaros piadosas con 1 tnos impíos que ofeuolcn constantemeo. exce,o, !ulular coutinuatueute de vucs. 1 te lí las pcrsoo&.s sérias sou Íu!>oporta. tras pr:ícticac; rcligio~us. Je vue!itt·o ble~ en boca de los homur..:s, es mucho coufe~or. del tiempo que hace que no peor cuando los prouunci:~ una mujer, habci;; oíd J predicar al doctor tal y al puesto que su sexo es u<:cucialmeute p:~dl'e CUill. E,ta especie do conver:-:a. religio~o, y, segun la exprc~iou de Saiut- cío a es impropio. en lal'iociedad, porque l Pierre, e~ por excelencia el :se.xo pia- la Religiou merece clcmn~iada vencra-do~:~ o .. , 1 c¡oo, y Bus prácticas debe u seguirse cou Pero e>te defecto es muy raro entre un respeto tan grande que no se debe 1 no!;otros, y a.un rarísimo, así es que no : ba.ular de ellas sino cu la. intimidad del --,....,.. --- --- ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---- -~-~--------- 1 - LA M U ,J E R. 1 1 1 1 nu~·:.tro l10gar y con In'> amiga. •le llllll•tro comzon. L~\ fan.iliaridad pro. rlucu do pa rtcs del mundo l11l11 llt•vaclo :í cnbo, mujor q11e Ja._ otra" .~rdrnc~ religio~nR, el nrtP de cnte1¡ui,.ar, I'Oio\Crtir y civiliznr (¡ las tribu~ sahajt•<:, lo c•ml, particular. mente en .AmciÍcn, FC ha cxpcrirneu. t:Hlo con tola ecrtt>tn. Portcoccilludo 6 111111. ,-; rdc,n rcligi(l~U 11nem, t llena de I'Cio y de dgor, ruslituitln con el objeto de ln~.:har sw t ro•g1m en fuvor de h Reli~ion Ctltólica rumana, ninguuo tlo sus inicmhro es ndmrtido eu las (írdc­liC. S 111 ús altas do In Gompnñín Eiuo cuandt> su tnlento, su juicio y fOil com. plct:.. ubn!'c!ncion los seiialn do una mn. t1em •es pe ·ial. Jl<,ro si la órdon oro nueva, en t.lOIIIJ>l'liSncion su actiri1l111l y Gil cch) erau !:\les, fJIIe al priucipi:n el siglo XV 11 los ,Jc:snitnc: so encontraban Y:\ t.rnb."ljnudo con fnrto en numerosas misiones de .Atoéricn. En el Oanndú, en In FloriJn, y de~:do .Méjico hasta el Para~uny, el ~ostido 11egro del .lcsuita orn. h•eu.s l·olo- Lobo Guerrero, Arzobi~po de Sautafé. nius de .\mérica. El padre Gharlevoix dice Este Prelado fund6 Hn ro]e.,io que lla. hablancln de ella: " Fundada en el t·eutro tle , .1 " B t 1 , 0 la b:ui.Jal'ie m:ís feroz, ha prcstmt:ulo un cje111- mo ue •:J:.tn, ~r O ome, por ser ~u JJO~- plo tuá:~ perfcdo que el id<'ado por Platou, rl bre pa.trooumco, y l? puso baJo la di­canciller Ha•·oll y el il11stre :nttnr ele Telé- reccíou tle los .1 esmtas al empezar el , n1<1co, y cuyos jeies beimentarou con 1111 pro- siglo X'Vll. Mié u tras ~e iba con!itru- 1 pía s:ut¡;•:e::: grande~ fati;:~~~" .... Los ,r,•scli- yendo lentamente el hermoso edificio tas abohercm ¡.,., Encom1end:u~, y no sola- . u1ente couvirtien•n ii aquellas tribuR feroce,;, de r~lrt'auto. que hoy conoecmo~, .los Aino que sns misione~ ha11 siclo citaclna c·omo Je.;mtns nbneron aulas de grnmattea, • oltuo~lelo '.n~s perfecto en 1111 gónuro, clc¡¡cle latiu y filosofía eu Ull lugar estrecho é Yolt:nro mcfll.nn.hu.ala rnuchns mndenwR cno- íuccímo lo, y IJ1llchos de los padres !'le mi¡;os do! t'nallllniSlllO. Don Pedro io'ajanlo, 1 r ' t 1' ' f cl J d'f Ohi~s que esta ór- 1 tns. Por llU)'IIesto Qllu la!-lmi~inncR del Para-~ den hahia ohtcnido on tan poco tiuucpo. Sub ro guay, allÍ como lns de todo el mundo, tiC vi­todo en San Rafael, los tallares y los objetos nicron abajo, y creyendo obraren IIOIUure del c¡uo so trabajan, tanto en muebles como en progreso, la c.:ivilizacion dió 1111 p;~so atras. obras de henería y de tojidos, son de t:ll Do 300,000 indígenas civilizados q\le dejaron suerte perfectos, con1o no los habia visto en los Jcsuita11 en el Pamg11ay, en 1821 !L)Jéuas las cindadel! más civilizadas de Bolivia, ¡y quedaban 3,000 en IM reduccionell, y éstos todo eso había sido enseñado por lo11 Jcsui- soguian á toda vela pur la via de la corrup­tas l " Ademas, en la época de las misiones cion y do los vicios que habían causado la no se voía nunca un hombro ébrio y no se pérdida de loe demas. 1 --1 ....... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - - - - - --- ---- -- ' !¡ ~·~- _ -~A MÜJER. _ ==-~--_ ¡1 j ~i rvicí mueho á los tniRioneros. Pocos 1 en todas partes. E o pos de los J esui- ¡ 1 1 aiíos despucs ya. babia colegios de .J e. tas edificaron com·entos é igle~u hioul>i lo quiere nsí i benevolencia.... --He teuido, continuó la otra, sin 1 -Sí, coute11tú doña Pasto m,_ cnt6u. ~n~cr caso do 1n iutcrrupcion,- gMto 1 ces era u.sí, pero alwm.... u~tu!aarnente IJIIO 111c hau dt>jtldo sm un -Yo la he querido ú usted tanto, ct:utuno du la.'! pocas economías q'uc rep~.;.? la o.tra, ~ á toda -:u aprecinLie había lae ·ho durnnte nm• ho:. nfios ... ¡, fumJ~Jn, m1 a1mga, 1¡ue lo tomaría ú El viaje de ~~lbt:rto, los 'e~tidOI! le~a, pum insistir tauto! Hace más 1 ¿Por qué es que lo» padres de familia 1tlo tios años quc~a.rci~;a tiene wrlulia~ han de ser siempre esclavos de liUS hijos, Pn su casa con frecuencia, clo~do que cuando ya ni lo~ mne.;tros de los cole. crecieron sus l1ijas y las tnias, y hasta gios (:i quienes se los 11aga para e~o. ahora cucuenlra que nne-.trn ~oe iedacl note usted) uo til:loen cuentas con la es iuclispeuf.>alile para su felicidad . ... E~ conducta de sus alumnos deutro 6 fuera cierto que sol in iuvi taruo~. pero con una de las aulas! frialdaJ, una indiforeucin tan comple -Tao cierto e.s eso, conte!.lÓ doiia tn, e¡ u e cal-ti ui atenrlia á rui.; excu-;aq .... Pastora, que uJe refirieron CJUC en días En t:mto qutl hoy .... No veo t!D qué pasado,¡ un Rector de un cole~io tuYo podremos !.erle útil, pues hieu In co­que dof<:nder eu um\ ceremonia príblica, uor.co yo á clln y (r liU familia, y s~ que á los pwuta::.o,;1, uu nsiento que ne.:e.,i. ellas eu Mlr< nmistade!'i stílo hu~can al. taLa, y !>e lo c¡uerh quitar uno de sus g mut.co¡;a que les sea veutnjotoa .... 1 discípulo!<. que deseaba t:nnbien estar Aquí iba en ~ous reflexione~ cuando cou comoriidaJ. }Jor c¡ué no? si les h:t.n uua )'Cr~ona eutró ií t-11 tuodesta !'ala , l en~eñado que el cgohmo e'i lo tínico con todo el ímpetu de un ltnracan tto., , que vale en C!;te tnuudo, ya que de~ pues pica l. Era Camila, la hija mayor de ' no hay otro eu Joode se deba. cl:l.r cuenta doñn ?'\ ar<"i ... a. de uueatro. conducta? -~Ii ~'Ctiora Pnstora.: exelnm6 ; mn-1 1 -Pero amiga, dijo doñn Xarci~a,- mú me ncaha de decir que usted al fin nos salimos Ut! la cue~tion, y yo no he conbiente eu qlle vayan ~u, niñas á venido Ít disputar con ustod :>obre cosns casa la. noche del grado de German .. .. en laq, t:1uto m:ís cuanto que cono. vertil'f.U, sahicndo c¡uc sus circnn:;ta.u. cia el cnr:ícter de doiía Pa-.tora. cias no ~e lo permitían), parecían muy -El motivo es (bte, dijo algo turlJa. contentas con la idea. ele toncurrir á la d:1.: mi!! horma une; y yo querelllos r.~. tertnlia, DO !'C opuso á ello, y In~ pro. 1 prc entar una charada. par:1 la cual se porciouó ¡ quioSn sahe tí costa do cutio. necc~itnu ocho muchacha~ poco m(Lc; 6 to~ sacrificio!'l : las tcln<~ y enseres nece. 1 1 méuos llc· unn misrnn edad y que vayan sario:. para fabricar los cun.tro vestidos todas\ estidas iguale., .... Se nos ocurrió, parn. .Fraoci>cn, loc{~. Dol6res y Lucre. puc.~. quu scílo las uiñas de aquí podrían e in. E-tnbleci ero u el taller en casa de acomp.díarnos. doiin Pastora, y por cierto se divirtie. -Pero eu t'sto ~e equivocaron, dijo ron más en la confeccion ele los trajes, doiia I'Mtora, pue.,to c¡uc ustedt•s y mis 1clijeron las AhmnndnR, c¡ue c.lospucs en hijas 110 pudr1Ín vestirH' i~nnle,.... In tertulia en que los lnciuron. En -¡ Por c¡né uo l No.,otm~ 110 llem. IIC)H1111os dias de trnlmjo y actividad, 1 ro!mos sino trujtl.'l blanco~ de ruuselinn lns uiiins de nun y otrn fulllilia reunu. ltrnsptlrcnte.... da ron !'U nutigna amistad infantil, re. -P~ro con flores y cinta:;.... c~rdando mucha:~ circuns~aucias de su 1 ~r. 111ficz. J,3c; .Ahumadas, sm compren. -Pue'i las mins n.pénac; podrán con. derlo, experi111eutaroo la buena iu. seguir uf troje. fiucncia de un hogar on donde se consi. 1 -E~o 110 importa; noc:otms tonemos dcrnha el tra:bnjo como el elemento muchas cinta~ y flore-. ~.hmá ,,icllq>ro mio; irHii~pcn,tlble para la existencia, y cotol¡>ra r.ajns ele adornos, y les poclc. en donde ui In vauidau ui In ostontal'ion 1 m os p1Hf icr par sin e¡ u e e•o uu3 e~torhe lt!nian ca hiJa ui r:u:on de r-t>r. Pero en lo míuiu1o. Ademn .. , nündi6, couw nqnell1t intiuemeia l•euéfica no duró sino lla fuuciou es tan pronto, no l1emos po. lo dins en que frecuentaron In casa de¡ dido encontrar una mouistn que t.O en. doiin Pu.r.tom; nl apartarse de ella coa. carguo de hnccruof los trajes, y si uos cluy6 tambieu el efocto que haLin pro. 1 juntnrnos to In!:, bnjo la dtroccton de ducido. Sin embargo, la buena r:emilla.l Frarwtsca y de Inés, que cortan tnu gerrniu6 nl cn'JO de algunos nfios en el 1 bien, cu cuatro dins ncabarémos de hn. cornzoD de uoa de esa.11 nifins, ln. que c~r los \CGtido, si u que DOS cueste nndn aunque produ.io un fmto tardío, lo 1 1 11 la hechura. produjo al fin, C•1JnO despucs \'eremos. -E t4 es la segunda parte dolmo. (Coatin.z,us hijos el egoísmo y el amor hora de marcha, llegaron {¡ orillas del ilimitado á sí mismos, cometen uu pe- río y á uu paraje uuevo pam la comi. cado imperdonable. ti va. Angostáha~e allí el río con iendo -Pero, dijo Alicia,- ya ve usted con ímpetu, formn o do peligrosísimos cu·intos g-randes pecarlore$ se han con. saltos y remolinos, y por lo míLs angos. vertido, y su couversion ha sido tao to habían eclwdo un puente llamaJo de grnntlc corno fueron~;us crímenes. Hom. tal'(.tcita, que servía de comunicacion á brt!S crueles, sanguinarios, pen·ersos, los estancieros de lu. ribera opue~ta. infames!.... El puente lo formaban cuatro gruesos - E'i cierto, pero los mayo re~ cri. y fuertes rejos atados :í un magnífico miuu!es, Jos asesinos, los ladrones, los cámbulo de un lado y á una froudosa ma 1 vados ru{,s atroces pueden guardar ceiba del otro,-árboles graudes y fuer. 1 en el fondo de su alma uu algo bueno tes que exteucliau sus robustas ramas <¡ne sea la rníz del úrbol del bien que sobre la corriente. Los pa.:;ajeros se fructiti<:arii en sn corazoo .... Pero u u !!eutahan on otro rejo colgante del prin. 1 hombre b:tjo, un hombre pen·ertido, cípal á guisa de columpio, y ayudados 1 tiene viciado todo su sér y no hay en por un gancho de madera se !talaban él ni la rHás leve e~perau:r.a. de que trnbajoc:arucnte basta e] otro lado. 1 ' sienta remorJimieuto, p11es ha perdido Al ver aquello las ~;añora~ declararon 1 la facultad de comprender la difereo- ruidosamente que jamas se ~n entura. 1 cia eutro el hieu y el mal. rían á pasar e u semejante maroma; -Por lo gouoral, dijo don Gregorio, pero Bnrtolomé las condujo rio arriba la mujer es m:~s dócil al arrepenti. por lo. orilla. y les señnl6 dutras ele no l¡ mieutu que el ltorolJre; y eso lo pro. bo~qnecillo un precioso y somb1eado !:Í. haré col't mi cmmto ..... Sin embargo, tío, donde ol rio hac-ia remanso y se me. lhora que lo pieuso, en mi hi~;toria en. cía snavemeute un botC!cillo amarrado · contranín al:;o do supersticion é ins. ii. la orilla. tintos J~.: oscurautiRmo .... pero sepan Un grito general de sorpre~a y ale. que uo los n.prue1o aunque los repito. grio. recompen"6 plenmoeute á B:ntolo. Ademns, esa era culpa de la época rné del trabajo r¡ue de~de días atras se 1 utra~ada á r1ue me refierv, cuando aun habil\ tomado para preparar la bnrca. 1 la civiliz:u·ion no había llegado entro Dejaudo los caballos al cuidado de los 1 1 nosotros sitJO que e~ taba muy en su prio- sirvientes pasaron al otro lado. ci pío. En una enramada rústica pero aseada i encontraron ya preparada lo. comida, 1 que ú pe~ar de ser enteramente frugal 1 1 DIA UNDÉCI:\IO. y tiencilla fué servida con tau huem vo. 1 luutnd, que todos la atacaron con ape . • Je vois, je sais, je erais, je suis, rlesabusée! · E · trto y buen humor. l m ya cas1 de noche , ComruxLLE. ruando recuperaron las cabalgaduras 1 Era la autevíspera del dja en qne para regresar á la casa, no sin haber debia par·tir .Máximo definitivamente resuelto que nl día siguiente volverían l de B,ten:tvista para regresar á '*""'·La. á bañarse en aquel bellísimo sitio. 1 atrn6~fcra estal.J:1 pesada y calurosa, y Cuando se reunieron en el corredor, -----·-------- --------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,- R E V I S T A Q U 1 N C ]<; N A L . :como de costumbre exigieron dP don Gregorio que cumpliera. In oferta de la 1 víspera. y ,:ste, tle"JlUC'~'> du haberse he. cho de rogar un tn.uto, empez•)así: LORE:f\ZA, LA KSTRF.J,LA DF.L BUB. I que nhrií-ndo~e caytí al 1111elo, hacienclo rodur lo que guardaba dautru. Loreuzn puso la caja s<>bre la. me~a y se iucliru) para lcvnntar lo que hnllia caí1lo; era un seucillí•imo a.uillo tic plata, an con­torno del cual :-e leín. cou mnl formada" letras, c~tnli dos palal>rns: NO OLVIDES; pero al tomarle en sus manos y leer in. voluntari:unetJ1te el mote, &e le demudó 1 •••• L·~ Soma. na. Snuta del a ti o de 1824 el ~>cmlllaute ;y ~;e sintití muy conmoví. 1 Fe :\llllllcÍtÍ muy suntuuspensa, 1 mujer· vi~ia eu medio de un lujo raro: lmiéutws Hl poo~>nmieuto In obligaba ú su ~'l._"l, aum¡ue do a<:pccto ~;cucillo y recorrer su v1J.n pa~aIU o~tabau repletos tic rieos vestidos reza: y co<:tosas joya'!, causando con usto la -B.l11: si rnc do jo llevar a.~í por .... envidia de la-; demns mujtlres de su cln.. por el recuerdo, pareceré uunlJulm·osa, R~. En. rcsúmon, parecía vhir alegre y más bicu que la que llaman A'sf1·ella! dtvertlfla, gmmndo del pre,euto hin re. Cerró el mueblo y guardó la lla>e. mordimientos ni afauc~. Llu~6 e ol Miércoles Snuto. Las dos 11 aoteriore" proccljioues lJ:lbiau sido pnr. ticul1wnonte pomposa.s, y lo· soberbios Dos horas desp11cs salia rlo su CMIL, 11 adoruo~ do los pasos ~~o m potian~Coo las • no diré cou•o u na estrella ¡¡Íuo como un 1 1 col¡;adums Je sedtL y rnso que &e meciau rcsplaudocientli~ sol, tau engalauada y · eu todos los balcone", b:1jo los cnnle hermosa estuba. Sin embargo, se notaba de.>fibban, en mediodcnulJC<;t.le incicn. cu su min1da nu oo se qué, corno faltn so, la.'! anta;; imáóenc~. Lorcuza. no ha. de vida y auimaciou, cierta ltLnguidoll bia querido pre enturse en los dins y desabrimiento, upresiou no s6lo ex. autcrtore~, porquo udomns de •¡uo pre. 1 traordiuat ia si 110 desconocida en ella.¡ teudia lmcon;e de:>el\r h11bin di~puesto TodtlS la miraban cou lljcza en la calle, lucir liiilo trt.lli vestidoQ magníficos cllndmirand1-, su hermosura, y toda,s 11e Miércole11, J uches y ViérncR S~uto. vol vi 111 p:Lra otro Indo ni verla pasar, Th . .>sdo las doce del dia empezó ii pre. pero de~pues al soslnyo In de\'orauan parar e, y tlespues de hnhcr arreglado con los ojo'l. tratnudo de ndiviuar la todo ~u ajuar á punto de ponérselo, cau~'l de MI atractivo, é imitar, ya que abrió un guarda.ropas parn Facnr de él no ~u modo de vivir, ni méoos el corte uua cnja. embutida tle pl11ta que euce. Je su \"cc:tido y lo~ ado rnos de su traje. rraba 1-íUS joyas,- quu eran muchas y Así carnioó lllna., dos y tres cuad ra~, muy rica<:;- pero sucedió quo al sacar y :'í cnd11 paso riao ocul t. i ndo~e cou humildad entre los na. Z~l'elt08 CarguerOS Ue las imágenes. IV Un dolor f;Ordo a.l principio, agurlo En cuanto á Lorenzn., su pen~;amiento de-pues, apretaba su comzon y nublaba. único ern sul-e Jillándosc aute el primer altar qne on. de 1:~ oscl:wa con el tapete que Fe habin contr<Í; pero al tomar el mullido tapete e:lltnUutc se extranaba, tm cora:.:on ado. reunialir a.coutpaiinllllo lorid~• y agitndo btia. violeutamente, ií la Vírgen la miraban con cxtnlie a y s11s oj ~e abriau espantado~ .... La Vír. h dejaban ~;oln . Era la pritnNa vez que gen, ¡pnra ~u imagiuaciou exaltada, no Lorenz;L comprendia h mengua oc ~u era y ~l nna cstatn~ inanimada si no una ~;ituacion, y se afligia y se ~entia cou. muje1r en cuya1i fnccione'> y actitud veía movida. y ngit..·ula. retra~~ula li :;u propia madre, tal como· III Multitud de pa~os situado~; eu hilera esperaiJau la "eñal de la praba, dec;puos de est~r entre. g 1dos al mundo durante el año entero, ba.cer penitencia siquiera un día en la c-;tn\'4) el cli:~ en que ln. ben,Jijo, tam. bieu llorosa, úntes de entregarle el ani­llo d4~ plata, estando ú punto de aban. donar ~;u provincia y su pueblo para venir á buscar fortuna como humilde costu¡•era en la capital ! Diez años ha. biao trascurrido desde eotónces .... Su m adro habi:l. muerto, i y ella c6mo ha.hia cumplido In. prome~a de no olvidar sus conf;e;jos 1 U u sudor frio humedeci6 ~;u frentE! y sus manos descarriadas rornpian con angustioso aderuan los ricos enea. jes de1 su vestido. -Eo h<18 olvidado 1 dijo una voz cer. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------------------------------------------------------- REVISTA QUI~CENAL. 147 ca. de ella, y la desventurada en ~111 zó de nuevo á llenar~e de gen te, la que delirio crey<í que esas fatídicns pnla.,al pasar por junto de aquella mujer Lra" provenían de la imágco que mí raba. postrada, la 111iraha ron curiosidad y Levantóse como impelida por uon CU('bicheaha mostrándose el reg\Jero Je fuerza iuvencihle, dió Hll grito cle,ga. cintns y joy¡l!l: Loreuza no He movía. rraJor, y ciñendo con sus trémulos hnl- Cayó la tarde, y las ~ombras de la zos los maderos que formaban las andas, noche ocuparon las cspatiosas naves, exclamó: rec.altaudo el altar iluminado por una -No, no, madre mia ~ No me mal. solo. lámpara, cuyos Yacilantes r~fiejos digas .... Y pálida y couvnlS voces de los sacerdotes cantaudo las lamentaciones Y qne vibraban graYcs cu tocio el :ímuito del templo : Lorenzo. no ~e movía. Estas voces en medio del templo ca u- Con el u idos los cánticos y las ti nie-saron una vivaemocioo entre lamu!Li- Olas volvió el sileoc:io, qno luego fué tud, y varios dijeron: interrumpido por la eutrnda de una -Que saqueu ú e~a.locn! bullicio~a multitud, llenn. de afan por I\Ias ella uo notaba cosa alguna: con ocupar los mejore~ pnestos pnrn oír c6. los ojos c:lavados eo las baldosas, las modnmeute, ya que uo cou ejemplar manos cruzadas, inmóvil, anonadada, recogimiento, el ermon, se di~persó la beo. c.lió la 6rtlen de que la procesiou mar. te, Dpng:íronsc las luce~, y á punto ya chara, y acudiendo ú su~ a odas los na. Je e errar la. iglesia, el sacrista u se o.ccr. zal'enos l&s cargaron y fueron saliendo có para notificarle á aquella mujer que suce~immcote, quedándose Loreuza es- ~1\.liese; pero no obtuvo respuesta, ni tática eu el mismo lugar. Lorenza se movió. VI VII Fastidiado el !'acristan con el silencio Poco á poco se desocup6 el templo, , y la inmovilidad de la postrada pcoi­cer; aodo todo ruido: la música y el can- ten te se preparaba á obligarla á salir, to religioso resonaban á lo léjos: el cuando á ese tiempo pasó el sacerdote rumor de las gentes que circula hao por que hauia predicado y le llamaron la las calles llegnba cada vez más téoue: ateocion el anonadamiento de Lorenza. Lorenza no ~:.e movia.. y las discordes voces fiel impaciente Largo rato despues la iglesia empe- sacristan. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------- - 148 LA ~1 U J E R. - ~ - -N o quiero contestar, ni !>al ir, dijo j Por fin con mil exhortaciones logró t(sto con manifiesto enfado. el sacudote ealrnarla un tanto. El bu~o clérigo se acercó. 1 -D~jeme aq1•Í en la ca'a de Dios, -Hija. mia, hl <.lijo con voz perma- le decía ella, at¡uí me quiero morir Je si va, i por qué uo ~;e va pnra sn casa.? artepentiulÍento y deiicoosuelo .... aquí 1 Van :í cerrar 1M puerta<; del templo. 1 CJUÍero permanecer postrada haciendo 1 Cotoo si dc~pcrtara, Lorcoza se in- penitencia .... Oh: uo me lo impida l 1 corporó lent:unentE', y fijando los turha- Publicaré mis pecados, explicaré mis ' tlos ojos en sn interlocutor, se agobió sufrimientos para que tomen ejemplo 1 de nuevo sin contestar. y se arrepientan la'ldeu1as. -Será preci~o sacarla por fuerza, -Todo eso es lltuy loaiJ!e, hija mia, prorrumpió el guardia u de la Catedral, mas reflexiona que no· puedes quedarte 1 parece loca.... en el atrio de la iglesia toda la noche: Pero el doctor 11argallo comprendió vete á recoger hasta mañana. que aquella mujer sufría en lo Íntimo -i Y ú dónde iré ahora 1 de S11 alma, y ordcoaudo al sacristan -iN o tienes amigas 1 que se retirase un poco, se incli1.1ó y coo -Amigas; yo ... l No, todas las mujeres voz f>Uave la dijo: honradas me despre(;ian y las de mi -Ya es muy tarde, bija mia, y ~in misma coudiciou me odian, porque; ob duda la eeltarúo de méuos: es preciso 1 mi;;eria! me envidian las de~dicbadas! que se retire á su casa. 1 Padre, padre mio ! couduélase de mí, -Yo no tengo casa! exclaoró ella· no me auat:dooe: 1 léveme á donde pue-coo vehemencia. 1 da pasar el resto de rni vida e u oracioo, -iPero d!Índe vive,tlónde ha vivido? penitente y léjos Jel mundo l -i D,)ude ~ .. Eu el infierno l -A un mo••asterio? Y ocultando h cara entre ln.s manos -Sí, sil gritó Lorenza prosteruúndo­toruó ::í cnmudt.~ccr, manifcstnuJo e u S\1 RG; sál vculc, seí!o1·, súlvcmo de mí lnis­ademnn que toda pregunta la disgus- m a, porque si me dejan sola u o respondo taba. de mi vida. Clavó el doctor Margallo e u Lorenza El bu e u bacerdote la invitó á !]lle lo 1 una mirada penetrante, y ú breve rato siguiera, y en el acto la llevó ií la por­la tomó por la rumto, y cou pau~ada terfa. de uu mona~tf:lrio, y dejáudola pero imp;rios·noz,la dijo: allí, buscó inmediatamente al Arzouis- -Levautale J s1gncme. po y obtuvo de el uua órdeu para. que El!:\ oucdccio al 1nomeuto; salieron recibieran á Lort>uza ar¡uella noche basta la puerta de la Ct\tedral, dete-' misma en el convento. nién.lola allí: .Jamas volvi6 ú pouer el piú en la lla dij~~~~ ~:~~l~r:;u~~~~~:~~~~!~.~e~;~: ~~1.1.~'. •~ .~~. ~.~~. ~~~~~~~.~~~. ~~~~~~~.· ••.••.••• ñaoa. al amanecer y rue hallarús en la Diez año~ despues moría como cris­Igleo; ia. i Quiere~ que úlguien te tLCOm-¡ tiaua en Santa Clara la madre Mug­pnfie :í. tu casa? 1 da lena, conocida en el mundo con el -Jamas volveré ú ese lugar maldito! nombre de Lorenza, La Estrella del l exclam6 la desgraciada cou horror, y SuT. 1 baciéndo~e á las aldabas de la igle~ia 1 S. A. DE S. 1 rompió á sollozat· con inteusa pena. (Contimw.ní). N o publicamos Revi<>tc~ de E u ,·opa por falta de espacio, pero en el próxi­mo número será ésta más nutrida y larga. ,_---- --------------- ltuprenta d~ SilHSlTe y V."'
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 42

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La Mujer - N. 56

Por: | Fecha: 15/03/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1! LUZ Y FE DAN FUE LA MU J R. REVISTA QUINCENA EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑ )RAS Y SEÑORITAS, SOLEDAD ACOST A DE S )L\HTE:o;, ~IAH;t.O 15 DE 18 i .'nECIO 30 C$. ESTUDIOS HISTÓRI OS ::-;OBRE LA :\fUJ ~~H EN lu\. Ul lL17.AOION. EDAD MEDIA. LAR MI\IIWER EX LAURA~ BRETAX.A .A~T .R DELC'RISTIANISMO. ( ('(1:\'1' 1 :\ l ACI0:-1 ). l'ITARÉ~IOS en e ta ptl1l' d~> uue~. trus e~tudio parti•·ulannente á 1 'rmtú, <·uvo capítulo en que trat 1 de In Ger. rn.nun primrtnn, es uno df lo lltt in. tert>~antcs' erudito>< du l'ill Histo1 irt L'ui\er al. Los gerrnnno llc~nrou 1 E u ropa des. du el foudo del A in, e n nn del .,.l· llOrO humauo, COUIO CatO! 'O si~los .111. tes de unc.~;tra ora. l'cr•> l.uJ.L ~ o•t'\1. rísiums son lns tradiriouc t¡uc nos qu••dau de e~a .~por a tau 1 P. :nota . .M u l. titud de tribu:; di\cr ns p0l.lulmn aquel d1 htado paí~ que se extiende desde las onlla<: ,Jol mar B.dtiro hru;ta t•l 111ar X cgr<•. y de-de las orillas dt•l a in Elb·L hasta ul Rhin. S1•ria co t iutOJiuiua. hlc si t¡uisit:l nulo~ hacer !lpio }I'Wl fie1.1s que pnrn hoan Ita<' llí l.l rmal tí plicabnn los nlcc , los l11 illo,) el ¡,· ontt•, hoy con. fi uados n 1 • ptl'ut 1 íou d .. b Po loni:~ y de l.t Succi LO:l nuimnle-s domcsticos crnu H:wos •lcfonnes. auuq11e mune. rosos eu 1 I'Xleu~as ll:lllnras doude pastaban m nada<: de )'"ltos. El trigo, la ('Obndu, 1 s ÍLrholc, ft u tales u o ger. rnínabau e1 Mt~ collado . hl.lranosendos ho\ !'un vír ·dos. :, Los hoa hn·~. de Plt'\ nda l' taturo v rolJII,tus, le ojos azule~, dt• cabellos rojo~. 'i \ ia de lo qut• el ll•rrcuo pro. ducia, 1:aru y leclte ~i u ndere:r.o, bebi. da fcnn~n Ja; cubl'ínn~tl dl· pieles y os de lnrm ' liuo, con lo-cos ~e ha e in 11 'estido ajus. bn'H uu ruunto que dejaha la tila) or parte del t·uerpo, 11---~-~-1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,,- 174 --LA-.MuJER. 1 ¡las mujeres una tú~ica blanca .... otras unciones del mundo. Se las con­Habitaban en casas ~ep:naclas. uons. sideraba como Sl~res dotndoc; de la cien­¡ truidas en aquellos puntos donde les ein profética, y anuquc ellas se ocupa-ofrecían comodidad una fuente, una bau de las faenas de la agricu:tnrn. a~í 'selva, los pastos; alguno~ en cueva,; como de las easerns, eu tanto que lo!> subterráneas, que todavía !'e eucuen. hornbres no las ayudaban eu nada. tran, se gunrecian del frio y de los ene. y acompañaban l'i sus maridos 1Í los migos; pocos tenían cindades, ninguno campos ele batalla ; Hl 1-ituaciou era las ceñía de murallas, y á veces cir- nH•uos mala que enr re lo:-: romanos T ! cunvalabao su territorio ·de Yastas so. griegos, suR ronternpodLUeos. La mt;. · !edades .... A diferencia de los galos, jer virtuosa era. acatada, y la que faL los germanos no t.euiau un órdeu sa. taba {i sus deberes severamente casti- 1 cerdotal qne renlllese eu u u solo culto gada. La poligat~~ia era permitida entre sistemático las esparcidas poblaciones; Jo¡: jefps y guerreros ele alto rango, pero {.ntes bien desunidos y vagando entre prohibida entre los inferiores. 1 1 diver>:as gentes, alteraron de tal modo Los germauos vivían eu guerra abiar-sus creencias, que no ha sido po:-ible ú ta con~ los 1 o manos, ame'uazantlo >:in 1 los eruditos reducirlas todavía á uu or. cesar las fronteras de la Galia, .V varias denado conjunto." veces vencieron las hu('stel' de lo~ E m- Los germanos gnarJarou, sin emllar- peradores. g ... ,, la. iuea de un Dio~> Supremo, r:uyo nombre se ha coules mayores, siendo el primero Odi u, l¡ue p1widiH. lai:i batallas y propon:iu­uab: l bs Jicb:ts eu este ummlo. Luk era el gí-nio delma.l, que \ivia euga­ií< HHio y ulonucutn.ullo :'1 los lnunauo:s. ~o eri~iau tetuplol; {i sus dio~es por­que los ereiau tan }!mndes que 11(1 po­uiau Caber (.'U llinguu edificio COUStrui­do por los lw111hros. Los prisioneros du gueni. nas de la Ora u Drot::uia), ~e cncontra bu dividiuo por dos tnujeres f:unosas: ZJj_ ~0111 A. la Emperatriz del E~te, y \' IC­' I'OJUA, Eu.peratriz del Oc1;..pnes el traidor, 1"11 •uultiturl de nacio. nes di,et•as ]¡ajo reyes, conde::;:. jefes ~ m~~ 6 uu~nos jJOduro:-;M, E<;tos ~e _ial'ta. ban ele du~cenller rlircdallll'Ute del dios Odio. ,\qnello::. paí~e~ o:tnloan cubiertos de ho~qups l! inuudadus por lagunas y la. gos. Vivían enlt•rnmente riel producto de la caza y uo cltlti\:chan :ul re los germanos ; :de. Uta,; Cl'all las tnrrlic•as ¡.' CÍrujanas, las profc~isas, lns cautum.:; y pneti~as de 1"\l tn! u. Eran exeeleuws matrouas, y mil-u! ras que lo;; !10m hre~ se tljcrcitaha~J e u la l!'lllrra, haciau :ti roces <.ncrificios t' imuolahau ni11os reo'Ít'll WtC'idos c'IJ lo:­altarros rlc Odin, las 111ujen•, hilaban, tltji:w y hordnhan. L(ls doo.; lÍnir·o,., Hnmbrc!-i 1lL• mujeres rlc c1uo hahla la t radil'ioH dt> aquellos países, son los ele las pt·ofptÍ~as famo. sas Bnu:-;Hu,nA y Y.\1,.\TJ-\'OLA l-o\. A. nE S. (Continnarrí.). 1. 1 l¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , A LA. CURO. Si causa tal delicia Y tanto gozo en!'ierra Uautar sobre la tierra Y ante el bendito altar, Canteruo~, y cu el alma Pongamo~ fuego inteuvo, Y en t-1 el sa ·ro incienso Quememo~ al cantar. El humo del incien o Es muestra de fe pura, Es prenda de ternura, De humilde ndotat·iou; Que snh•t ú ti, Dios mio, Que sul•a con mi canto Llevándotl' el ay~ ~antp J> '1 pobre cor tzon. El humo del irl<'iett~o E" nv: del que se queja, Balido de la O'iCJa Que llarn 1 á 11 pastor. LOA SA.MPEft A. ue :suha, ¡me~. mi ruego omo el incienso ¡;uhe l11 'agaro~a nube e grato ' hu<>n olor. !1 humo del incienso. se hnmo hendccioo uc f;ine de gemido. e férvida oracion, ue sub.~ á ti, Dios mi~ 'terno Re,· del Ciclo, ulcí imo con uelo e Pnfermo corazou. • a ti tnmhicn 1¡ue "uha Dulcísima )la ría, ~.uc suba eu claro dia e u uegm ose u rid.ul : ue suh.l cuando cauta, ue suba l'll'llldo ador.t, uc ~uha euaudo llora a triste humanidad. S. E. DF: H. _..., ..... LA FAMILIA DE TI NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTU RES NACIONALES CAPITULO xn t..A. NOCHE OEI. 20 OE JUI.IO. LA plaza mayor pre!:Cnta.ba un M· pecto en extremo imponeuh•: una in. menaa. multitud la lleoabn rebosando hasta en las calles inmediatas. Eo el palaci todo era temore~ y 'arila o u. Amar u o se ntrevia u obrar rri e~t ha de acuerdo cou los que acon. ejnb·t medida fuerte~, ui con los f¡ue p dian lihertad para nmnir una junta e pafltes de familia y Cabildo ahiert . Hahicndose puestl'} la guardia de pa cío eu actitud amenazante, •·1 ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HE V 1 R •¡• \ Q U 1 N ('E ~ A J, 17i \' 1\ • '' 11 stolia 1 una, Gr ot. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 178 L ~\ ~T G .T E R . rey supo calmar esa 1 a• tu dll motm pormiticntlo que d >11 J s \' In ..,. tantos hombn•, del p 1rblo ' HIUI( R J, bm de artillero•. ,::u tncorpor·t.;un 1 ellos y dicrnn g:~r.llltÍas all'111•11ln, .~\ la'! t·inco rle la tllamum, el ,\n·c­clcauo cJPil .fwm nal\IÍ j,¡ p,,\ ~C }ll'l. scuto et• ti '11 : el l'll !Jllf' ( hha ~.1- mauo, y le 111t'm 1 q• e JHC tnsc obe­diouci 1 .:í. l.t .r unta, lu eunl ~:umpli6. auuquu tnal de ;.;u grado. Ln .Tunta vrorlam6, :í moeion del doctor ( 'an.ilo 'l'órrcs, 1'1e tdcntc al Yirey .Ion Antomo Amru ~ Borb u y V 1 e pro idente ~¡} .\ 1~ .. 1 h• don ~IJ u el do 1\·y. ho11nano de 1.1 Pde mo anil a nomhrnclo. "En hu (diee Cu ... \' Cll L'l !Jir11 io l'ol tic' c¡ue n·lnctó eu llrltOII dr• cl"n .J oa Jlllll l'.u 1a h0, .L lo po dins do ( on UIIHi Ja la re\ oluciou . de puc~ tle las a~ih ·iones m' a 'll •radnq, de fHIC'i de In inq tietu le>; ma vi\' de pue­de una no he do su to , terno•~ ) do ho ror, qu d J instala ln 1 ,) unt 1 Hu. ptc'YI.l del !\nevo Hl'ino du Gr.tutdn, al tnynr In a trom d 1 dia :!1 rio .Julio de 1 ¡.;JO. Ell.\ fw{ n ·ouo1·ida p(•r Pi puPhlo c¡uc li1 a ·a1 a!..t ele IIOIIIUJ":\1'; por c•l clero, Clll:lf' s ruli.,ioso 111ili. tr~res y tribuualos El orgullo de los Oidore'. rle e o>; ~trapas o1liO'-O!<. : una ,J unt::~ com . ¡mcsla ele :uncrÍ<'HIIP" :í q1.iemH poco íutm; 1niral•an con de pt •t:i<'. Grau J>ios' ¡ ('<Ímo re ·onoccn·mos tliguamcn. te estos J,encfidos dchid >S :í tu houdad! Tú no• sah n 11' de 1 ~ m. 1 e s ele nue'­tro~ cncmi o 1hat10s Rho :\de nue. tm'> p. i llf\, In pim dulzura. huma­nidad, n era iou, dl· it tl'rcs v toda­las \;rtt es en cliH tro cor:',zonc : tmnquihr.n uuctro" cspítitus. reuno las provin ·iac;; forrn-t 1111 iuq•cno de la Xucva Orn11ada 1'\o.-olro~ t.• adorar(. mos en ~1: nn otros cnntarcmos tu~ nltbnuzn:s \"te ofrec ('1011 o, d 'U tio. N harú una hora que lo man. donde los aguardaba con unpaciencia dé llamar, ñadi6, y ya e-;tá l\')UÍ 1 Jo11é, deseando f'aber lo que hahia su. -Enco ré al mensajero cerca de cedido durante la noche. la.<~ Cruce.~. Yo no vine por eso, sino Antes de pro eguir, quiero dar tí co. porque co o anoche 11Upe algo de lo nocer algo m{~ el t·lu"Úcter del hijo que sucedi en Sautafé, resolví venir­mayor de doña Irene, el que es digno me tempr o. de nota. José babia cumplido veinti. -Cufíut me nlegro de RU llegada, cuatro afíoH, y e~t:.ha en In flor rie su hermano, pues así le~ hablan¡ u11ted á juventud : en\ ele '1ute y airoso en su lo11 mucha hos y los hará entrar en cuerpo, caballew o en u porte, Rus razon. facciones no emn tina.<> ni hermosas, -i Qué ienen mis Fobrinos t pero denotaban intelioencia, aunque -EstálJ uera de sí, con la revolu. un tanto ap¡Ítim, y umor al estudio cion que h n inventario. hasta la exager.Lcion · á ~'u edad hat.ia -¡ De ¡·us! En qué lo conoces t leido y tomado uota de cuantas obras -En q ayer ~e estuvieron totlo el sérias llegaron ·' suM manos y podía dia metid entre lo. in urgentes, y conseguir en la Colonia. Aunque de anoche qu iao salir otra ve;.:, idea.o; avanzadas v en extremo partida. -Oiga ! y tú lo prohibí te! rio de la indepe 10 ucia de E"'pafia, no -Por s pue .. to. Maudé cerrar el era propenso ul 111n\ 1111iento y J¡o dis. porton, y 1 impedí semejante locura. gustaba la uccion. Eutll•ll ta en pala. -Ha! 1! ha~ 1io el Cura. Las hras, le fa ltahn ~id L y 1 uimncion pau~ mujero.q s tao pen;pJI'ace ~ aiiad16. la eje ucion dt> lo 'l'h ideaba: u n -¡Qué tiene e o rle ri illle l pre. poeta smiador, amante t!cl ropo o y la gunt6 con diRgu to doña Irene q e tranquilida l. pum u ho1ubre políti• o rara \8Z se sonreía y mucho ménoa le De pues ric aleu 1 ,, le demas en 1., causaba ri~ co~a alguna. vias de he~:ho, d e er •·ct rab en u -¿En nde, e natura, e te figura e tudio, y rodeado du hbro y papele¡;, que pasaro la no he tu!! hilos t dejaba que 111 odi~ rau lo~ u ·onte i. -Pues . . . en t>U ca m&! miento que el habia ayudado ·, ptepn. ~ólo te las huh¡eran llevado , rar, 'IÍD mezcla1 ~ eu ellos. A í, el te. la plaza ' ner que permane' er la noche c.lol 20 C6mo de Julio en su <11) a. no fn: p.m, él Dura sacrificio nin uuo, v en todo CMO lo notado ent hubiern preferido, pue.'! le re~uguaba plaza may el ruido de la plebe y el roce con la multitud. Sin embar o, por lo mi mo de•eaba ardientemente oir de boea do RUS hermanos menores (jt'ívenes el \e tu­te y veintidos afio·, eutu iasta.o; y pa. triota.'l , todo lo que hahia. succdtdo durante lu horas en que él hnhia per. manecido encerrado. mi a1uigo refirió tod concluyend m o y decÍl; · ~n e toda la uo~be los han los m 11: cntu ia~tas en. la , que 1.10 hnn de~amparado ha dicho e a falsedad ! uaa vurdad. Al pasar por 1l me detul"e á hablar coo 1 doctor Omafia, y t:l me lo que sucedi6 anoche, por eueominr el entu ias. n de mis sobrinos, que lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 habian acompaiiado durante las hora11 á la h almuerzo, á las siete y de toayor agitacion, en la pasada média. g¡n embargo, result6 que stSlo noche . . Mariq 1ta y Maríanita aoompafill.fon IÍ Se quiere usted burlar de mí, su ma e á la mesa. El tío Andrt~s ~e Andrés...... babia i o á ver á u ni\ hermana que te. -Hablo de sério, Irene. nia eu 1 convento de Santa Inés, ad. -Pero eso no puede ser: José hizo virtíe o que allí almorzaría: los tre>~ poner una cama en la ~;ala para no j6vene habían ~li4o con Clemente, estar tan Jéjos de nosotras, por r;;i nos que lo habia convidado á que fuesen á daba miedo. Y eRt..a maiiaoa yo rni11ma presen iar el jurnmeuto que el Virey le de perté .. . . presta a, de obedecer á la Junta Hu. -l Y Alfonso y Fernando, en d6nde prema Manuel tambien estaba nu. estaban ! sente, uuque no se sabia d6nde, lo -Encerrados en su cuarto desde cual in ign6 muchísimo á rloi'Ia Irene, ~mprano. que h ia aoo turnbrado á sus hijos {¡ -Te equivocas, estaban en la calle, que no pusiesen el pié fuera de la casa y en prueba de ello, cuando yo Rubia sin pe rle licencia. la escalera los ví entrar detras de mí -A cote, se dijo, por lo rnénos ten. qnedito y mirando para todas parU!s. dré de el'ho de cnstigur, pues no ha -¡ Pero c6mo se salieron ? llegad á la edad en que es preciso, -Eso aí no sé, pero en la calle pa.. segun ndrés, dejarle R los j6venes su saron la noche, tenlo entendido. liberta . Espero que e~te ejemplo será -Vírgen Santísima : i Hermano, saluda le para todos: qu haremos con estos mm·hachos in. Y al pcnscl.r a í, dofia Irene mnncM urgentes1 á los s· ·vienteR que le buscasen al niño No haremos nada, ni tú ni yo. por to a la ciudad. Dejarlos seguir el camino que les se. No ué siuo ya casi ti la hora de iiala 11u deatino. comer. que los sirvientes lograron en. Dejarlos : Dejarlos andar por esas contra al prófugo y llevarlo á la casa. calle dice usted, con uua tropn de Totl la familiu taba rennidn en la troneras alzadoR: E~ no puede aer, y sala, 1 ·lnso tio AndréM. Mariquita, en 1 toe desobedecen y me engafian, 1M. n de ella, bordaba á todn pri a ve;¡olos us~ed, hermano, para U me unas e 1ta de rn o para el sombrero nu ntras pa~~an estas cosas : de ,;us hermanos, en 1M C'Ual s e leia, -No, señora, no haré tal. Habla con m forn aclaR letra , e te luma: u ted como mujer '1 como per110na que " Viv la Junta Su¡nnn.a !" DO t1ene experienCia. -M chacho: xclamó el Cura, apt!. -Pero, Andrés' na vic entrar á Manuel con aite a az -Repito que no hay que apretar de"azo ado. i Quic n te ha permitido sa. domasiatlo el freno, 11i no quieres que lir así, 1n el cono ·imiento de tu madre? 11e rev1ente en mala hora. No crea.o; que Mau el no <:outest6, 11ino que bajo la lo11 hombres se sujetan como rnonjita.c;, cabeza miJauarlo y confuso. t.ras de rejas y cerraduras. Ellos al fin R ponc.le, repuso el Cuta, ¿ on aetáo libres, sino que si pretendes so. dónde as perrnanecic.lo du1·aute todo meterlos R un yugo dema indo pesado, npo 1 te en fiarán como anoche, harán su he permanecido en ninguna gqsto y de todos modos queciarás bur. lada. decir, que te has e.'ltado como Doiia Irene suspir6 con angustia y a do Mnhoma, entre cielo y p_roaigui6 1111 camino con direccion '' la Veracruz, en donde solo alcanzó á oír sefior .... es decir, no señor. U!la sola miaa (pues todos los dias oia rase Ronrí6, y viendo Manuel por lo ménos tres) y volverse á RU casa que no e11taba tan iracundo como pre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINO 181 tendia manifesta.n;e au tio, levant6 la calera, entr el carbon. "' Pero Cortá. cabeza, y añadi6 : zar ofreció ntregarlo tintes de anoche. -E~tuve prinwro co:.¡ el pueblo que cer á la Ju ta, y con e~o se Kalió la fut~ lí libertar al doetor Rosillo, preso gente de h casa, Mio habe1· cometido en la Capuchina. ninguu de-.~ ato. -Lo celebro, ea decir, me alt•gro -Me t\lej ro que no lo hubi&.\en en. que huuie~en Racado de la prision á contrado. Rosillo, aunque no me gusta que tt~ te -Esto s e~t:í poniendo 11ério, dijo mezclaras en semejantes di!>turbios. el Cura. -Ah tío' cxclamcí Manuel con en. -Efecti meute, respondi6 José, di. tusiasulo, si hubiera visto su merced fícil será g heruar con f;ernejante po. c6mo marchó el pueblo en mnsn al pulacho t'O \'ertido en amo. convento, hicimos retirar la guardia. . -Rccue len miK palabrn~. dijo el -Tú tamhit·n: vaya un valil'nte : Cura miran o ú ~ns :-:.)IJrinos,-los acon. interrumpió diciendo el Cura de Usme. tecimit>ntos mnrehan con tanta preci. -Yo tambien: sí, seiíor. Lo saca. pitaeion, r¡ e es posible que nos lleven mos en triunfo del convento y lo lle. á donde no :~hiamos pensado. Pobres vamos á la Ca1;a Consi!!torial en brazos, jóvenes! aqludió. hoy son juguetes de y desde la galería areogc) tí sus libar. cuatro ambiciosos, v mañana sertín las tadorf's. víctimas q o ofre¿er:í la libertad en -Y qué dijo 1 pregunt6 Marianitn., holocausto ~>tt~ tiranos. Naturalmente ponirndose delante de au hermano. no me har s enso, pero en este mundo - Tiíntas Posas :. . . . . . Que amaba todo es dt•e pe• ion y engaño : sólo Dios muclto á los MntafereñoH,- qut- uno~ no d('ja de •nmplir lo que ofreo.::e. crueles tiranos haLian ac'abado easi c•on Todos uu·darnu t>ileneio durante 1011 uxisiPill'ia, depo"itiindole vivo l'll 1111 al~tmos in tant•·~. intl!t'rllmpido por sepulcro. Dijo que todo su anhelo t•ra doña lrPtll' cumplir con sus deborl'S para eou el -Herm uo, rlijo, uo olvide usted, Rey, la religion y la patria. Y amh<í que en pri or lugar tcnemo~ que cl\8. con c~>tas palahras: "En' uestros triuu. tigar la d!' hediencia de c"tt• ni1io, que los, h·vantad vuestro¡¡ comzoues niTo- tiinto~ clolu es dt• mheza me r-ausa: rlopoderoso, que os ha dudo valor para - lladte dijo .Jost~, l"'rmítame PU luchar por vurstra lihcrtad, y mod(•. tnPrct>d uu olhenaeion, y es que creo rnos en vue•tras gloriatl, si quereis ser r¡lll•todos n otros ht m os daJo m ni eje m. ett>rnamoutc felices :·· plo tí est.-. ifio (hablo de los hc•rmanos -lluy bien. dijo el tio Andrés, ; ~¡ mayMt!s), í, le tmplir.o que me permi. así fuc•ran to1los los io~urgcntps : . .. ... ta castigar yo. Y despucs qut~ hiciste t -Ttí : ,. te rono~co, José, nada le -Me puse á recorrer las calles, tpte luuíu;: ,.x;· unó doña l~t•ne. estún tolla.<~ colgadas lujo!lamPntt• .V en. -Manu , vé á tu cuarto miéntr811 galanadas con tlorrs, y df'spnc!l Re~uí á quo consul con mi m;\dre y con mi In turba que iba á aprehender nl Oidor ti o. Alba (ya al de Frias lo tcnian en la Manuel o nguardó 1t que 1.10 lo di. c!Írcel) con mil grito~:~ y voct•s tt•rri. jcsen do" .., ceH, siuo que Mli6 precipi. bloo... ... tadumcute e la sala st•¡{uido de .Ma. -Efectivamente, a<¡uel Oidor es rinnita, q e deseaba indagar lo que muy odiado por el pueblo aí quien iu. había visto f;U hormano durante su au. sultaha y despreciaba lliempn•, dijo el scncia. Cura 1 y le encontraron en su ('Mil! -Madr añadi6 José, los tiempos -No, señor . .... escudriñamoR todn e¡¡ttío trab ~osos¡ los di.,;turbios popu. la ca~~a. pero no fué po10ible hallarlo. lareR toma ~ una aparit'ucia pt•ligrofla, De!ipues me dijeron que Rl' bahía cs. condido en el cuarto debajo de la. cs. • Hiatori 1 TOllO V. 23 \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 LA MUJER. así croo que seria conveniente quo pu- mor en la plazuela y el ruido de una · siéramos á Manuel interno en el Cole. tambora. Era un banclo .. José se acerc6 gio del Rosario, y de esta manera se á la ventana y llamando á su madre, 1 evitaria que se mezclarr, en lo que no dijo: ¡ le importa todavía. -Vea su merced á Manuel,- apénas -Qué dice, Andrés? pregunt6 doña oy6 el tambor, cuando corri6 á la es. Inés. quina! A pesar del temor del castigo -Qne José ha acertado en lo que se que le aguarda, nada le detiene cuando necesitaba. se trata de ir á curiosear, i qué podre. l -Pero ese no será castigo para Ma. mos hacer con él en la casa~ nuel, pues él mismo me ha dicho mu. Tanto el tio Andrés como doña Ire. chas veces que ya tiene edad para ir al oe convinieron en que José tenia¡a. Rosario, repuso la madre. zon, y aquella noche, despues de una -Eso seria en tiempos muertos. fuerte reprimenda, Manuel, mohíno y Pero ahora coartarle su libertad, im. afligido, fué á dormir al Colegio, pri. pedirle que salga á la callo, le causaria vado de toda comuuicacion con el ex. gran pena...... terior. En aquel momento oyeron gran ru. (Oontüwa?·á). ---·--- SECCION RELIGIOSA. EL HOMBRE COMO DEBERlA SER. 1 CAPÍTuLo v11. Una vez convencido de su responsa. EL PADR!i:. bilidad, un padre cristiano sabrá evitar 1 los vicios y las faltas que pueden coro. DIOS no se ha contentado solamente prometer el }JOrveuir de su familia y con crear el mundo, sino que atiende que dejan entre sus bijos un recuerdo á su conservacion. Providencialmente tan doloroso. Tendrá buen cuidado en da. su rocío á la flor, manda alimentos no manifestarse derrochador, consu. 1 adecuados al ave y al insecto y la na. miendo en los vicios, eu el juego y cu turaleza. entera sirve de banquete al la ociosidad el patrimonio de su fa­sér humano. No s6lo débcnle sus hijos milia. la vic.la al padre de familia, sino que Obedecerá los consejos del Libro de la mision de éste se completa cooser. la Sabiduría: ''En donde hay muchas vaudo y desarrollando la existencia manos es preciso tener todo con fir. 1 material de sus hijos. Pa.ra esto necesi. , meza. Dad todo contarlo y pe.c;ado y no ta mucha fuerza. y grao pmdencia. olvideis escribir todo r·uanto habeis Con la prudencia el hombre prevé y dado y recibido. · N o os dejcis engañar provee. Prevé el porvenir, y en el por- y no dejeis penetrar toda clase de per. venir la consecuencia de sus actos. Dis. sooas en vuestra ca&a, porque el per. poue todo, pues, con cierto objeto, verso tienemuchas trampas. No pidais 1 apart1~ los obstáculos posibles y es la consejo del que procura engañaros y providencia buena 6 mala de su fami. ocultad vuestras acciones á los que os 1 lía, aunque mucl1as veces él mismo no envidian. Al pedir consejo á un hom. lj cae en la cuenta de lo qne hace, y bre no os dejeis penetrar por él y des. 1 cree que es la fatalidad que ha tenido cubrid cuáles pueden ser sus intereses. 1 uarte en su suerte. La prudencia es la Temed que al plantear un estorbo en ~ irtud del padre y debe ser la de ~os ¡!1 go b_ernao_tes. ______* D_ice e_l Sab_io. ____¡ 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i _ _ RE_V_I_~A QU l N J N AL. 183_ vuestro camino no os diga: 'Vue'ltra 1 ella. H míllate delante de Dios, pero via es buena por aquí,' y miéntras eso jama." de ante de los hombres. No com. os mira de léjo11 para ver si en realidad pres ja as el honor y la gloria por 1 es buena e~a vi a." medio de una bajeza 6 una deslealtad. Un padre digno de ser llamado buc. Sé fim1 en tus principios sin pensar ! no y ~eneroso no cifra su dicha sino si tu for una puede menguar. Prefiere ¡ en tratar rle ver felices á sus hijos. Hi la pobre ~a m:iR bien que la cobardía y 1 su fortuna le permite dar de tiempo la meu . ..,ha. Reuuerda que hay algo ' en tiempo una fie.-;ta, lo hará. en ob,e. m:ís val o~o que el oro, m(&.S glorioso tiano ignore! Pero , u:ín pocos padre~ se eucuen. La palabra de uu padre tiene gran trat1 hoy dia c.'-apal'es de ejercer así su \ll.lor para u u niño, porque ií ::.stas el ~JI autor de su existencia son cio~ de ts hijos para no 'cn;c en la para í-1 la verdtd, no las discute y se ohligaeio ele t•orn•girlos t·on unn ener. ioelinn delante de e,u autoridad. gía c¡uo r pugna á su pereza. De esto El padre podrin aprovecharse de !.U proviene aquella cruel ternura que 1 prestigio para inspirar á. sus hijos to- 1 prefiere preparar terribles desgracias ' das las virtude.."' del cristiano. Debería en la vi 1a de sus hijos, lllás hien quo 1 inspirarle nquelln'i virtudes virile!! tan verlos de ramnr algunas lágrimas. e.'><:.'l.Sas en eMta época y que forman los Pero e aquí no se dcduct> que un hombres de honor y los l11~roe~. Sabria padre no debe Rer hueno é indulgente: decirles, no ~;ólo por medio de sus co:l- al contm io, es preciso ser justo y de se jos sino con su ejemplo: " Hijo mio, eoncienc · , pero con medida y benevo. ama á tu Dios, á tus p rójimos y á tu lonein.: padre vigilante no deja pa­patria; ama la justicia hasta morir por sar un e or, un principio de vicio sin ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡_18-1 LA MUJER. corregirlo, ni una virtnd sin rocom. combatep por los grandes princ1p10s; pensarla, no con elogios exagerados, que hag is parte de e!:a falanje organi­!' ino cou una Aonrisa, con una mirndn, 7.1\da pa a socorrer al desgraciado; que con una palnhra de cariño. procure ¡~ haceros bendecir por los que Pero :'Lnle'l rle todo el pndre dch •rá protege· ¡~ m(ls hieo c¡ue ser admirado estar siempre en armonía <·ou la nm.1 por los ociosos; que deis ejemplo 6 dre y jamas poner n suR hijo" en la vuestro~ inferiores con una buena con. triste alternativa de e.c;cogcr entre el duda. · padre y la maclre. l~s td te cosa no ~aber gozar sino en En tanto c¡ne la madre, casi siempre ~;u pro Ul familia con el oro que se pindosa, gime y llom 'ocietladeR. tonto h¡ staria para uo fastidiarse jn. : Cuáutas veros la iugratitucl do los mas. hijos, cou respecto de los padres, uo e.c.; La actividad rle la vida es uu deber sino unn justa rctribucínu ele la iugra. y unn j :.ticia. Dios no nos eD\·i,) rí es. titurl eh• (.¡;to~ para t·on Dios' te muu lo tÍ comer el pan dt• la ociosi. ; Bt•nc exclaman t·o­mo Saúl en el cumino de Da.mnseo: ¡Señor! ¡ r¡1d guercis IJ'i'' yo haya ? A élltos yo le., diría.: Lo que quiero es que entrei~ en el ejército de los que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 185 b:. repercutido de siglo en ~;i~lo h:lsta nuestros días: Dio.~ la voz quo os llama para merecer algun dia á im­pul~ o de la abncgacion un epitafio que explica en ln tierra la vida. de nuestro clivioo modelo: Transíit benefaciendo, pa~ó haciendo el bien~ Sí, repPtircmos con Pedro el ermitaño: ¡Soldados del dl!monio, convertíos tu~ 8oldndos de Cri~J­to! y exclamaremos romo n(¡uclla mul. titml piadosa y convertida: Dios w qtlim·e ! Dios l•: t-. A. OE 8. En d momento en qull la~ ciruelas cstalmn en sazon, la señorita ldooia, ataviada con un delantal cubierto de E!\ Francia tiC hacen )Of; dulc·es en cinta~ y de enea jes, se había ~entado cierta., épocns del :uio y :í medida r¡ue ddaute de una ~rau me:;a, encima do las frutas maduran ; esta~ cou,.orvns la que se lcvautnban eu pir.ímiJes gran debon dnrar todo el afio tapacltl'> her. c:mtid:td de hermos\~imas y apetitosas 1néticamente. La época ele fabricar las t·iruelas y enormes trozos .lt! azúcar compotas era la mtís memorable para la blanc:a. ;\1ultitud de vasijas de cristal ~eñorita Idonia. Ella disentía larga. y de loz:~ ~e veiau form:ldas on batalla mente In. manera. de ponPrlo por obra aguardando á qu1~ las llenaran de dul. 1 y consultaba una biblioteca de recetas ce. La ¡;cfiorita Idonia corta.La. rodet(•s casPTas c¡ue babia b:~jado de g-eHl'Tacion de papel que clehcriao cnhrir las vasi. en generaoion en lo. fnrnilia, hnstn In jas, en t.'luto c¡uc la soñoritt\ Florind11, j presente. cou un ~ran delantal atado sobre su La r;eñorita Idonia pos('ia 1111 laho. levita, as1stia á la obra co calidad de j ratorio e¡;peuial ¡Mm C,!. objeto impor. nneiouada. El delantal era intítil, pum> • . tant~, t•n donde rode·Hla de nua mnlti. to que HU 1íuica ocnpaciou c:onsistia en tnd de sirvienta~. presidia personal. est:ribir ~ohre caria rodete do papel este me u te á la coufecl:Íon deJa.., con~ervus. mote: "C.:irueln;¡-1870." Recordaba que María Autonil•ta ayn. Unn Vl'Z qno las sirvit•utas hubieron 1 dah:\ á fabricar la ruautequillll. en el pesado la azúcar y preparado otras 1 Trianon, y ('lla peH.;aln qne e~as obraN co~as, la<; manipulacioucs fueron in. maunales la hacían ¡nreeida á las da. terrumpidas por la campana que llu. l l,_t_n_lt!_s_a_r_is_'t_oc_r_•\_t_i<-·:a_s_c_le o_t_ra_s_ér_o_c_a_"_·_ __n_ ¡al-Ju_á_c_o_n_l_e_r á las criatlas. Tocio el¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 batallon so e~.:lips6 eu un momento,; Sin e~barí{o, i-~o vivimos en perfe;ta 1 las dot~ hermanas se quedaron solas. ann uía 1 Sabina, á pesar de que se -Creo qne e~ta compota queclar;Í goz. en contradecirme, vale mil \·ece~ mejor que la de ahora un año, -decía 101~<; que su hermana, cosa. que no ten. la señorita ldouia. A~>Í es siempr<•. clria inconveniente en decírselo á.Taco. La..<; ciruelas están exqui11itas esta vez, bo, . i me lo preguntara. pero en el año entrantl• babní pocas. res injusta, Florinda, no com. A Ja•;oho le e1wauta. Comi1í ta.uto en pre í:lo por qué te disgusta esa niñita el afio pa..~ado, que casi ·•1! agotó,- tan nave, tan buena, tan cariñoRD. á pesar de que apéua.s le dí una mt-dia L~ ¡;efiorita Florinua, con un rnovi. docena de potes al sei'íor Uura y otros mieE to de impaciencia, tinS la pluma pocos á lo!! arrendatarios enfermos. é lji o un gran borron sobre uno de los Pero como en este afio habrá gran can. letr ro~. tidad, i no te parece, querida mia, que iVivu el cielo : exclanuí, que me podriafl regalarle unt~• dos potes á tn fati9 s cou ese entusiasmo en favor de ahijada? Ahora que .e acuerdo, tiem. la r milgadilla e.~a, que, es una coqueta po.<~ hace que no Yie • aquí. Lo siento sin razon y sin ~;eso ~ por Jacobo, quo me i• ·rece indispuesto. L señorita Idonia la miró con :;or. ¡N o te parece que e¡tá muy cambiado? pre La señorita Florinda contestó con ¡Qué ha becho, por l>ios: dijo. un gruñido sordo. i Y me lo preguntas! Bonita..-; co. -Jacobo, continuó Idonia, podría sas uceden por cierto, en la Rulli~re llevarle los potes, esto le daría la opor. y ba¡jo las mirada~ del egoísta de Albi. tunidad para verla, y que el querido no, ~¡ue nada vo. ~¡ no vivieras ence. sobrino gusta tanto obsequil\fla. rrn1 aquí, ya. lo sabría:; .. Florinda no contest6 ~;ino eon un ade. Por ventura liC ha roto el matri. man de impaciencia. monJo de :;abinn? 1 -iNo te parece, hermana mia, con. r; El matrimonio de Sabina: .. .. . 1 tinu6 diciendo Idonia t!n voz baja, que ltluc¡r,o que se ocupan de eso : i Acaso ya seria tiernpo rle que .Tacobo se ca. aqu 1 individuo que vino, no se sabe aara l Tu ahijada e~tá aún muy niña, cou ué objeto (que podía haberlie que. pero yo me siento envejl'cer y no qui. dado en Cochiuchina 6 con el diablo) siera abandonar esta vida, sin haber no si le ha ocurrido hact~rle la corte á ,·isto otra generacion de Allais. Jaco. I!'lo , en lugar uc &biua! Proba. bo, no debemos olvidarlo, es el último blct ente la encuentra méuo~ jó\·en que lleva el nombre, y mucho h~ tar. que uando se f11é .• , En tanto la ba. dado en <:a-~arRe. ¡Tal vez es culpa chil ericn nquella está eucantacla con nue~;tra: Pero, eu tin, no nos debe pe. el !timetrc aventurero, y en todll!l aar, puesto que ~'lorita ha crecido á par s se Je,. ve juntos . .. ::-;ahina pa. , tiempo; es la mujer que le con..-enia. rec& un c.~ pel"lro, hasta llliedo da. ; Es. -Pues yo no creo eso. Esa niña des. tú n 'L.\i vicj1t que yo l Jacoloo ..... . po. coloridita, una pajita, sin energía ni bre to : ...... no hablemos de él.. .... y , voluntad propia. s1n brio, un soplo ..... en muto al padre, nada w, nada en. 1 ¡Ego para qué ! . . . . . Ah ! ¡;j fuera &. ti en e, - y está contentísimo porque el bina... sefl de Ba.rgemont le está sirviendo -8abina! exclam6 la otra. i Estás de aldc eomo ingeniero. Mira l No en tu juicio 1 Adornas de que ella está ableR de n9uellas inocenticas, con comprometida, á ella no confiaría yo su ecto de vtrgene!! inmaculadas ..... 1 la 1hcha de nuestro sobrino ...... Son son a pe.<;te de la sociedad! Sabina tan diferentes l Ella es prosaica, enú. hizo muy mal en no confiarme la tHlu. gica, él es todo un poema... ... ca.ci u de la. impertioentita de mi ahi. -Eso qué importa l repuso FJorin. jad A la hora de esta seria muy di. da. l Acaso nos parecemos tú y yo l fe re te persona ... .. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡ REVISTA QUINCENAL. -No te eufnde'l, hermana. mia ..... que le ~ervia parn. ir al mercado. Hu. Tal vez no es cierto todo eso. hiera preferido ir tí pié, pero el calor -¡Acaso yo soy ciega? era. intenso y los dulces se podrían da. -Y Jacobo ha caído en la cuenta? fiar¡ aclemas, para. producir mejor efec. -¡Si ha co.iclo en la cuenta J i Tam-1 to, había tomado el vef'.tido femenino. poco bas visto ccímo est.i de cambiado? Como no estal1n. acostumbrada ú ese Ni come, ni bebe, e~tá lelo~ traje, la!! enaguas In embarazaban mu. -Seguramente Florita no í'abe lo chísimo y se enredaba toda. :Mñs pare. que está hacienuo. y escucha las terou- cia. u u hombre disfrazado de mujer, que J ra.s del ga\a.u sin comprenderla.s 1 Por mujer verdadera. 1 otra parte, ¡acaso ella sa.he lo que le En el patio de In Rulliere se haj6 trajo tí la Rullii'·re? Probable es que de su vehículo y casi cay6 envuelta en jama~ hay.a oído Ln.l!la.r del proyectado los ~liegues de_ su t~aje. y acalorada, y matnmomo de Sa\noa con el señor de resptrnurio rec1o, rop como un ababol. Bargemont. Su hermana es tan retrai. cou los potes de compota en las manos, da., tan poco comunicativa, y ménos ~e peuetró al saloo en hu:-;cade su ahijn.da. lo dirá si ha visto las prefereneias ele EL ~;eñor de la Rullicre estaba c11 Sao Flora ...... Ah l hí no conoces á Rabi na Romunldo, Rogerio había partido des. como yo, Florinda : de muy temprano y nadie sabia qué Est~ no contestó . .sino r¡ue so agachó era de Sabina. Rabia salido al campo con aire de retlexion. desde tíntes de la aurora, decian los -i Sabes lo que deberías hacer! .... crin.dos. cootinu6 Idonin.. Aconsejar ú tu r.dtijada.¡ 'Efectivamente, St~hina que uo podía como no tiene madre, iÍ ti toca hncc>rlo. encerrarse con su pena. dentro de \m .Juzgas mal á esl\ pobre niñn: clh tiene apo~ento, apénns hahia podido recoger hueo corazoo. Ba tará que le explique, sus ideas, se babia propuesto \Cocer su el mal que está hac·ieodo á Sa.hiua y á dolor con la fatiga física. Salió, pue!', Jacoho, para que ~e corrija y no vuelva con In cabeza de~cuhierta, con el ves. ÍL peo'lar en el forastero; e~e e~ capricho tido r¡ue tenin y eo fué al campo, pasajero en la niña y fúc·ilmcmtc lo ol. y caminó sin sabc·r á d6mle, luu;ta \·idarú. Ademas, l c6mo ha de preferir que, con los piés adoloridos y mori. ú e e hombro que 110 conoce, mtís bien hunda tle cansancio, se acord6 que de. que ú Jacobo, tn.n bueno, tan leal? .... bia volver á :;u easn. EL sol el'taba al. H íscn.la, pues, y h:íhlnla con clulzura, tísimo sobre el horizonte. En aquel m ttcrualmontc, pero con firmeza ...... monwnto In. ¡;efioritll Ji'loriudn. se diri. Vedu; que así te puede con. era présbita, exclamó: cluir "n su inmediata in!':percion, pero l -Ah ! i y este anillo, cuyo es ! uno n nca :;a he lo que hacen los tra. -Es el anillo que usaba siempre bajad r~, si no se ks vigila. .... . Por Sabina, i no lo conoce? otra 1 rtl', la :.{uerrn y la gloria son -Sí lo conozco! Por 1m puesto. i Y palab s no m:is,- bellas, sonora!l,- te lo di6 ella 1 pero ue no dan nada y nadie sabe si -Sí, contestó Flora, f'in comprender saldr:í sano y !'ah·o. (Aquí se ricS, ere. la liorpresa de su madrina. yendo hnher dicho un chhte) . Créanw, -Agradécelo, hija mia, y mucho, lo ser í m:ís provecho~o quedarRe por pues es s11 anillo de compromiso. Es. aquí, .stahlecerse. Cabalmente se ofre. cogió una época extmña para regalarlo; ce en euta una propierlad magnífica, cuando llegaba ~u novio 1 ca~a, ~~~· rr¡ u e, hosque...... y se podria -El novio do Sabina: balhucet4 conse~ ir por una hicoc1L, en esta é-poca Flora, que empezaba á comprender va. de gu~ rm y de.'-'confianza. geneml. gamentl' la terrible revelacion. - o he! peusndo tomar pié por eMtos -Pm•s ... el1>eiíor de Bargemont : ... Indos, repuso fria mente Rogerio. gritó la otra agitada. i querido. dijo el otro con im. Vit•udo que Flora permanocia fria, cía,- permítamo hablarle frac. inmóvil, pálida como una t'statua, la came te, corno lo hago siempn•. Nos. tuvo compa~;ion. otros o somo~ persona:; á quienes se -¡No lo sabias! añadió hajando la noH .,.· eno :í ver por diversion. No fué voz. Hubiera ¡;ido mejor que Sabina con e oh.ieto de convorAar conmigo y no g-nnnlara el secreto, y•~ qnc el señor de co templl\r iÍ Rahina, cuyos atrncti-de BargPmont no tuvo la generosidad vos vau tle medio día para ahAjo, de hncerlo. q_ue ted nos vino ú buscar. Así, pues, Varills veces la señorita Floriuda en bl no · iiHliscrccion mia, Jíl<{anw Htitecl suK aventuras de cacería hnbia asistido cuál :~sido el resultado de su ,.i11ita. ú la agonía de una cervatilla, y 1Í pesar Pero i no ha liido con el objeto de es. de su fingido estoicismo, su corazon de table ersc aquí, ni de reanudar con mujer 11e h1lhia conmovido hondamente. SalJi !lus antiguos compromiRo!l, le Al ver la mimda. doloro!in. cie Flora, o qnl' hubie1a sido mejor que babia sentido, que hubiera hecho cual- uar!l amente. DPsde que u11tet.l quier sacrificio por sal\"arla ... Fingió un Sabina no es la mi!!ma,- ha cnm. pretexto para salir fuera, y olvidando radicnlmentu,- y aunque sigue el carricoche, tom6 á pié el camiuo•de ocup nclo~e de los negocios, ya lo hace su casa, recogiendo su traje y dando ~>in g sto. A mí no me conviene nada zancadas á toda carrera, como quien c.le es o. Y o no tengo mayordomo por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~~- R E V I S T A Q U I N C E N A L . 189 darle gusto íÍ ella, pero es preciso que 1 ceso contrario. ¡,Es decir que ullted ig­todo ande bien, qué diablos ! E u tiem- ¡ no raba el r>royecto que teníamos de 1 1 pos normales, Sabina es mujer que vale raunir ]a¡¡ tierras de losAllais á la Ru. lo que pesa en oro, es justo reconocer- lliero, por medio de un matrimonio 1 lo. Debo decirle, que al casarse, le Yo hubiera querido que Jncobo y Sa­daria unll dote doble de lo que babia 1 bina lo llevaran á cabo, pero ella no 1 dicho, pues me ha ayudado mucho en quiso ni oír habla.r de tal cosa. Par::~. mis negocios. Pero elltasituacioo no pue. ella esa idea era insultante y me pro. de prolongarse indefinidamente. Bien puso en cambio que sacáramos tí Flora comprendo lo sucedido. Usted venia, del convento, para casarla con Jacobo. como hombre de honor, 6. casarse lisa Eso no anda, l'io embargo, como yo y llanamente, i no es así? quisiera. Jacobo es un buen muchacho, -Es cierto, contestó Rogerio. pero un imbécil ; será un yerno exce. 1 1 -Ahora, dígame con franqueza: lente~ aguardaba verla blanca, gorda, colora- 1 El señor de la Rulliere se acordó da, provocativa como antes.. ... Y su- que esas cosas no se le debinn decir á cedió ¡ confiéselo l que la encontró m11y un hombre que lleria su yerno, y tosió. diferente. -Es cierto, sigui6 diciendo, que la -Es la verdad, -lo confie~o, dijo niña. no es una mujer de ~eso como su 1 Rogerio, que pensó que se le abria un hermana. Seria inútil para ella. un es. camino para salir del dilema. Si, la ' poso corno usted, por ejemplo. Sabina encontré muy diferente; uo sólo en su es muy diferente. Ella se consideraba. aspecto, pues no soy hombre que la como casada, y ni babia pensado en abandonara por eso, al cnbo de diez mirar á Jaeoho siquiera: ese no era el años do fidelidad, no ; es porque su marido propio para. ella. Puerle uRted corazou ha cambiado. Su frío, su he- preguntárselo,- ella no miente o unen.; lado recibimieuto, me comprobó que pero es orgullosa y temió pmbablemen. un regreso la causaba disgusto, y que 1 te cuando usted voh·ió, que creyera que miéntrns que yo volvía á reclaUlar su ' lo quería obligar á cumplir su palabra, mano e~crupulosamente, ella no ha. ú pesar de que jamas dejó de consit!e. bia podido conservarme su cora.zon. rarse como su novia, aguardándolo con -.Alto ahí, caballero, nito ahí! Si la más completa fideliolloza.udo. Ya Jacoho no rl'~rcso, ,erá para ser más desgraciado podía verlaR. ya no temian, pne~. a.u. que antr·. puesto que ella no me ama. 1oentar la a111argura de su ~>evara.cioo rú Jilrnas. afligiéndole con sus lágrima11. (Contintw.?·á). ---~--- CONSEJOS A LAS MADRES. CAPÍTULO U. EL 1\'IÑO DE OCHO ;\mSES _\ UN AÑO. II LA educacion, segun profesores muy sabio~, empieza desde la primera in. faucia, y cuando el niño d i~tingue á las personas de su casa., es tiempo ya de empezar á educarlo. Cuando se les acostumbra. á dormir á oscuras, nunca 1 _, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 193 tendrán miedo de las tinieblas, sobre 1 Es preciso cumplir con sus deberes en todo si las sirvientas no les euseñan conciencia ó no aceptarlos, esto no tie­á asustarse. Tambien debe empezar, ne remedio, ni hay modo de escaparse desde su más tierna edad, á aprender á 1 de ello. obedecer, n aguardar con paciencia, á Nunca se debe maltratar un animal no dejarse llevar por la cólera ; todo y mucho ménos una persona, delante esto se hará suavemente, sin elevar la ele los niños, al contrario, se le~ debe voz, sin gritar, sin manifestar la menor hacer canños, para despertar la fuente irritacion. Es preciso estudiar el carác- de simpatía y el~ amor latente en ellos. ter del niño, sus disposiciones, uo Rsus- Deben tenerse en su alcoba bonitos tarlo jamas, porque se hace cobarde y grabados iluminados, que los diviertan J puede producirle enfermedl\dcs orgá- y abran su imaginacion, haciéndole~ nicas,- pero que en breve aprenda que comparar los objetos vivos á los pinta­con cólera y gritos no obtiene lo qne dos. Para que los niños no rompan las desea. E'ito debe poner:;e en pníctica ¡láminas, se pegan en un libro hecho de siempre, y con e<;te sistema se obtiene tela de algodon fuerte. y esta diversiou el respeto del niño que sabe apreciar el barata~ instrndiva, puede ponerse en poder de voluntad de sus padres y la sus manos, sin temor de que rompan confianza eu lo que le dicen,- pues el libro,- enseñándolos á qne ellos comprende que lo que le niegan no mismos bu~quen las lámina:; que más debe obtenerlo nunca. Jamas se le les agraden y se ri.jen eu ellae libre­dirá una mentira, ni se le engañará meute. "Variar sin exagerar las sen­ofrecit~ ndolc lo que no exi~te. E~te :;i!'- saciones del niño, haciendo intervenir, tema coLa.rde es perniciosí~imo, porque lo mús posible, en sus diversiones la el niño no t1ene confianza en los que 1 parte moral, dice Madama N ecker, es la lo lidian y adema'l se le enseña í1 men- mejor erlucaciou de la inteligencia qne t.ir tambien. i Cómo podrá uua madre se puede dat" en la primeraiufaucia.." ... , corregir e:;e rlefecto en su hijo, cuando Los g~rmenes de todas las di ~ pcsiciones sin cesar la hn visto mintit;ndole y eu- huruaun ... viven ya en el recieo nacido, 1 gañ:indole 1 Un uiño de nn año puede pero e~tos gérmenes no tienen todos la comprender muy bien que lo engañan, misma fuerza.'' Esto!' gérmene~. buenos , y rlesde esa edad se et:ha en él el fnn- y malos, son lol'l que se deben vigorizar damento de un car~icter bajo. unos y destruir otros, y en esto consiste 1 Cuando un niño se cae al suelo 6 !'e el arte de educar. ~olpea, le enseñan á castigar el suelo " La madre vigilante, añado la cita-J 6 el muuhle golpeándolo- esto los ha. rla autora, no debe nunca figurarse que ce venga ti vos, y en segnid1\ hnrán lo un niüo llora por capricho: el recieo mismo con sus amas, !.u:; hermanos y nacido no tiene caprichos,- y si ¡¡e exa- 1 sn m;tdre misma. Es CO!'a muy gnwe mioan bieo las cosas, se comprenderá 1 y séria la de criar y educar una familia; que siempre bn.y un motivo para sus 1 es, pne.;, preciso no tomarlo á cbanza l:ígrimns ...... Creo que al tratar de en- 6 fastidiar!>e. La madre tiene que estar treteoer ú los niños, los agitamos de­siempre armada de toda~ armas y sobre masiado; es bueno que no se fastidien,­la brecha, defendiendo tÍ su hijo ele los el fastidio es la modorra del alma,- males temporales y espirituales. No pero el fastidio no es sino la reaccion, solamente tiene que impedir qne den y divertimos demasiado á los recien :í su hijo mttl ejemplo y nociones err6- nacidos."' En seguida aconseja con mu­neas, sino que día y noche tiene que cha razon, que no se procure hacer reir vigilarlo física y moralmente. Las que demasiado al niño, que no le presenten no se sienten snticieuteulente fuertes y demasiados juguetes vistoso:;, qne se 1 1 abnegadas para cumplir con semejante deje libertad al alma para ir desper­misioo, dt>ben renunr·inr á ser madres, t:índose gradualmente. Con gritos, rui­no abrazando la carrera matrimonial. do, música y risa, atacan los nervios Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA de los oifios, pero no tocan su inteli- sirve los objetos que tienen en torno gencia,- es bueno rlejar que ello!! mis. :-uyo. mos bagan sus experiencias y poco á S. A. DE S. poco vayan comprendiendo para qué CORREO DE P,ARIS. sombre o de loe miamos colorea con plumas Paria, 18 de l'!aero de 1881. dorada . En 11 ucl1:1 recepcion académica se notaba EMPEZARÉ, señora Directora, por desear á toda la nti~ua aristocracia francesa. \arias uated un feliz año nut'v • •·n union de sus señora muy clch-antes llevaban vestidos oe-~ amabl68 compatriotas. gros d raso floreado con delantales de ter- Ultimamcnte ese país !l ·tated ha sido no m- ciopelo borclndo de oro y ra~acas del mismo brado varias veces por lu.J periódico& parí- género con hordado11 de oro y do felpilla. aienaea, con motivo del bautiHIIIO del último Otras t nian trajes de géneros de n'yas y de hijo !lcl Conde .te T... essepa. Como usted lo cuadro con flecos íris y dorados que produ- , sabrá, ol señor do Lel!seps hahin nombrado cian un efecto deRlur:•brador. padrino al Ilustrísimo Obi11po de Panama, y Cacla tlia la moda es más recargada de éste delegó al señor C~rloR IIolguiu, Ploni- adorno , flecos, bordados, cascadas de cintas, potenciario de Colombia, para que lo rcprc- &r. '1' t o se usa: torio lo que St)a vistoso está sentara. La madriua era la ex-Reina Isabel de mod . JI de España. En la ceremonia, iba ataviada Lo11 rajes de tertulia llevan tlllll'hísimos ella con nn magnítico vestidu de raso carmesí cord<~u do llores grandes y pcr¡u.•ñaB, así y adornos de fol¡1a y encajes blaHcos de gran como t rnos gnndes recogiendo ar¡uí y allí valor y cubierta litornltneute do diamantes. los inn merablcs pliegues y recogidos de las La madre del niño, la hermosa Condesa, real- enagua 1 y sobreenagnas y lluvia de ramitos zaba su sobresaliente hel'o7.a con un traje da dirninuJ os botados en la cola. raso color de oro viejo cou adornos punzó y Se 11 an los trajes con cola muy larga para fteeoa dorados. En el r•u•mcnto en ¡¡ue •·mpc- los ves idos nupciales ó las llevan las damas zabn la ceremonia llegó la bendicion del San- de a!g !na edad. Pero las mujeres jóvenes to Padre para el niño y su fanai lia, loa padrinos (aunq u b sean casadas) no gustan de colas 1 convidados á la ceremonia, así como á la largu11, y lll' visto en grandes bailes ,¡ joven-empresa del r.anal do Panamá. Ouaudo la citas e vet~ticloa redondua. Condesa de Lcsscps hubo oido leer la hendí- r.. .o s orpiños escotados tambiun van per­ci. m del Papa I!U nrrojó de rodillas delante diendo n popularidad, y ya haRta en los bai­del Nuncio que bautizaba al niño y 11' besó les de cremonias ee \'Cil unos corpiños altos la mano bañándola en lñgrirnaa de alegria. y otrn cortados eu cuadro, pero por¡uísimos Dícese que la Reina Isabel so ha manircstn- escota R. r.all m:tn¡::aa ae 1\!IUII ele todas di­do muy amable cou el Plenipotenciario colo m- munsio es, pero 11Í lns llc\·an hasttmte cortas biano, y aunque do raza de los que se revela- para tcr tuli:ls. ron contra su padru Jo'ernando VIl, ella parece Jaml s se habia visto la moda tan cntreb'lldn haberse olvidado de eso en estas circonstan- á una ·ornpleta BllBrquía como ahora. Sin ciaa. dudll e estado de Francia influye en esto. La Reina de España parece gustar runcho Tod los estilos y los tamaños de sombre-ti e la sociedad de la familiB de Leaacps. an ; y las mujeres no preguntan ya En la reeepcion del nuevo Académico llá:r.imo la última invendon de las modistas, du Camp estaba cerca de lB Condesa de Les- ' estilo y tamaño es el que lea sienta 11eps, y una y otra llamo ron la atencion por el in tJmbargo, he notado que procuran lujo y supremo buen gusto de 11us vestidos. sombrero en armonía con el vestido. La prirnura llevaba un traje de raso ruaravi- je e11 defoulard & cuadros, porejem-lloao, gris do plata, guarnecido con se11goa de plo, el ornbrero (Ó gorra) irá adomado de la terciopelo de un color oscurísimo y sombrero misma manera, si es de terciopelo tendrá (gorra) del color del traje con plumas doradas sombre o (Ó gorra) del mismo genero, &c. y plateadas. La señora de Lessepa ostentaba Tod los colorea, sin cxcepcion ninguna, un vestido color de ciruela, tambien de raso están moda; loa oscuros para loe trajea y terciopelo del mismo tinte, pero con cuello l del dia 'o y para salir á la calle, á pié, 1 los 1 puños bordadoa de oro aobre terciopelo, suaves ara de noche ó para recepciones de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '¡ R E V 1 S T A Q U 1 N C N A L . 195 gran tono. Naturalmente en el invierno ae emancipacioll Cle le. mujer, ó la Tribuna po­usan las telas pesadas. Pero allá en el país pular como aula Minek y Luila Michel, de usted, en donde se goza de una primavera que predican 1 comunismo y la barbarie. sempiterna, sin duda todas las telas, pesadas Estas últi as andan con vestidos cuasi y ligeras, se pueden llevar sin excepcion. ruaacnlinos, e los cualca el color rojo domi- Aquí nadie es esclava de la moda, créame na, y se encu tran en medio de todo tumulto usted, y ninguna mujer acepta aquella que no ó deaórden público. lo sienta ó es poco modesta ó demasiado coa- Las prime ~a, pues, son las mariposas de tosa para sns recursos. He notado que fuera la sociedad, ~e no hacen bien ni mal; las se­de Paria ea donde LA KODA es más exclusi- gundas son lo buenos ángeles de las familias, vista y tiránica. Aquí estamos demasiado fa- las terceras n el apoyo y el consuelo de aua miliariudas con el capricho, y vemos muy maridos, y lai últimas son las aerpientca que de cerca á las modistas para respetar su opi- todo lo enve enan con an baba venenosa y nion. acabarAn por 10 por precipitar al bombre fue- Empieza á notarae que loa peinados son ra de la ma ion señalada por Dios en el ménoa pegados contra la cabeza y se levantan mundo. un poquito. No era natural qne con tanto Estamos en Paria viviendo 1obre un volean ndomo y zarandaja como lleva el vestido, el que puede ea llar de un momento á otro, y peinado fuera tan sencillo, eRto no armoniza- si rcftexionár os un momento, no viviliamoa ba, y casi ninguna parisiense de nacimiento tan tranquil p yendo de fieata en fie11ta, de llegó á seguirla al pié do la letra. teatro en teat by de tertulia en tertulia, rnién- Se han adoptaclo pam vestidos interiores tras que en 1 a calles muge la voz popular las telas más ligeras y vaporosas y loa cortes que amenaza niquilarlo todo. más estrechos para un nñaclir las dimensiones Pido mil p rdonea, señora Directora, por de la cintura. Laa 111njores tísicna están de esta digreaio : pero esto conttiate en que hay moda, y rniéntras más flacas y esqucletadas momentos en a vida en que ea imposible ol­catán, más elogios reciben de sus modistas. vidar In situ ion política del paía en que En Paria hay varias clases de mujeres que vivimos, y no vemos obligados á apartar la no parecen ni prójimas IIIIIIS de otras. J,a vista de las uestionea p11sajeraa de la vida mujer de alto rango, aristocrátic-a y oryulloaa, para fijarlas loa acontedmientoa realmente que mira á todas las demna como la aérea in- importantes d In exiatencia hnmana. feriores indiguos de su atencion. La mujer Dícenme q allá en el Nuevo Mundo las aristocrática y devota, que no sale de las cnestiones p íticaR son muy acalo1·adaa, y iglesias y no se ocupa sino en prActicas de que las revoh ciones suelen revolver ese suelo religion. La aristocrátic-a y c-aritativa, que y empobrecer desmoralizar las muas; pero no piensa sino en ~:~u a pobres y en aliviar á aquí, en el V1 jo Mundo, ademna de In deo•o­loa desgraciados. La de la clase mtdia, que cracia y el ra~ icaliamo que amenauo diaria­generalmente es económica y buena madre mente hacernc s naufragar, tenemo1 las tero­de familia. L11 libre pensadorn, que escribe peatadea soci lea, la hidra del comunismo como madama Adam coutrala religion de quenosrode~ rtodaapartes,ysólolamano Cristo ó habla C(lll desden de las prácticas del Omnipote te podrá con un milagro dete­religioiiBs, pero 4ue al mismo tiempo cree que ner el diluvi de sangre que se prepara A ea­éataa son neccsariaa para t'l pueblo, ó la tallar no muy tarde en toda Europa. democrática encr¡;úmcnn. como Humbertina Auclerc, c¡ue redacta un nuevo periódico CaiiTINA D& BBAtJsova. llamado La Ciudadana, el órgano de la ~ BREVE DICCIONAR, O DE MU.JERES OÉL BRES. ( CONCLUSION). SOFOSNIBA-Hija de Aadrubal, el céle­b- e General cartaginense. Mujer hermoaíei- 11 ua, casada con un príncipe de Numidia, la que dcapues o una batalla cayó en mana. de MaRainiaa. e tivado por 8U8 r;raciae, la hi­zo su eapoaa, eapu01 de mandar matar al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 LA MUJER. príncipe de Numiclia. Sin embargo, viendo que aqnd enlace disgustaba á los romanaR, sus :llindoA, la mandó una C<•pa de veneno, aconsej•índola qne mmiese corno una hija de ' Asdrnbal. Ella se I:J. tomó sin vacilar y mn­t; ó 203 nños :íntes de Jesucristo. j Qué suet·­te la de las mujeres d.e aquel tiempo! SULPICIA-Poetisa romana, á quien lla­' man la Safo romana. Aunque parece q11e es­\ cribió muchas obras, no ha qnedaclo de ella sino 1111 fragmento de una sátira, que era el género de poesía que prefería. Era casada con un caballero romano, Caleno, á quien de­dicó un poema sobre "el amor conyngal." T AMAR-?!1ujer de Er, hija del Patriarca Judá. sia, mujer hermosísima que rné repudinda por su espos<>, porq11e no quiso preAentar~e sin velo delante del Rey y de su corte, des­pues de un banquete en quo el vino había corrido á ~ántaros. Aquel acto de modestia y dignidad fué castigado con el divorcio, pe­ro al antiguo Testamento no refiere qué fué de j la predecesora de Ester. VELLEDA-Poetisa germana. Ejercía una poderosa influencia sobre sus compatriotas, vas:.\llos de los romanos. Los Germanos la adoraban como á ttna diosa, y ella, para ma­nifestarse más miste•·iosa, vivía encerrada en 1 una torre en donde nadie la veia, y mandaba hts órdenes por medio do tercera persona. Fué la instigadora de la rebelion de los Ger­manos contra los Romanos, que tántos males causó á unos y á otros. XANTIPE-Esposa de Sócrate~, el famo­so filósofo griego. Dícese que sabiendo Só­crates que era mujer mal geniada, se casó con ella para ejercitar In paciencia. Sin em­bargo, parece que Xantipe ha sido muy ca­lumniada por sus contemporáneos, y que Só­crates nunca fué modelo de maridos. TISBE-Jóven do la ciudad de Babi­lonia, qne habiendo dado cita á Píramo, su novio, parn que lmblnra con ella cer­ca de la tl11nba de Nino, y llegando tem­prano á aquel lugar, se vió atacada por una leona. A terrada salió corriendo y dejó raer su manto; la leona lo despedazó, pero huyó al ver llegar á Píramo armndo. Viendo éste el manto despedazado en el suelo, creyó que la fiera hnbia devorado á su unmda, y se ZE~OBIA-Reina de Palmirn. EnL dcs-atmvesó el pecho con su espada. Volvió Tis- cendiente de los Tolomeos y célebre por s11 1 be á poco, encontró muerto á su amante, belleza, la melodía de 811 voz, 811 grande ins- 1 arrancó el arma de la herida y so mató con truccion, su valor heroico ynrtcdegobe1·n:~r ella. La triste historia de Jos dos amantes ha Sabia todos loA idiomas de las gentes civili­sido cantada por todos los poetas en todos zadas de su tiempo, estudiaba histo1·ia sin 1 los idiomas. 1 cesar y con ocia á fondo Jos clásicos griegos. Se hnbia cnsndo con un príncipe de la Siria, 'fEI.Bi'TLLA-Poetisa do Argos, heroína el que so adueiíó de los imperios del Este. gric¡;a muy nombrada. Asesinado su esposo por un rival que quería apoderarse del trono, Zcnobia supo levantar ejércitos y aJTanc:~r el poder de manos del usurpador. Una vez dueila de todo, ensanchó sus tierras y conquistó los países vecinos.BIIn mismt\ educaba ñ sus tres l.ijos y los exhibía á sus tropas como los hlluros heredero~ de sus reinos. Pero los romanos no podi:~n tole­rar que otro tuviern el poder en sus manos en la vecind:td de 1m imperio, y filé vencida por A urcliano, quien le propuso In paz á cos­ta de su dignidad. Blla rehusó al principio someterse á su suerte, pero al fin tnvo que claudicar. Entró li Roma como trofeo, car­gada con cndcnus de oro y agobiada por la infinidad de joyas con que la cubrieron. Des­¡ mcs Je tantos años de gozar de ltn poder sin l límites, Zenobia acabó s11s dias en una qnin­t:~. de los alrededores de Roma, en donde es­cribió una. "HiRtoria de Egipto,'' qne citan sus contemporáneos, pero que hoy es entera­mente desconocida. 1 TULL\.-Hija de Ciceron y famosa por su talento, su anwbilidnd y grande instruccion. Murió víctima de un mal matrimonio, á los , 32 años de edad, lloradt\ por toda la sociedad 1 romana y principalmente por Ciceron, el que para destruir sn pena se alejó del mundo y se dedicó á un estudio asíduo y continuo. Tulia murió H años notes de Jesucristo. TnUOHA-Oonsorte de Milias, ciudadano de Crotona; la mujer filósofa más notable de la escuela pitagórica. llnbienrlo quel'ido Dio­nisia, tirano de Simcusa, vblignrln á revelar un secreto, amenazándola con darlo. tormento si no contestaba, ella, por única contestacion, se mordió la lengua hasta partirla, y se la anojó al tirano en la cara, en prueba de 1111 for­taleza y su resoluciou de guardar el secreto. Los historiadores no refieren quó fué de ella despues do aquel hecho tau atrozmente he­roico. VASTI-La esposo. de Azuero, rey de Per-1 (FrN DE LA lliSTORU. ANTIGUA.) Imprent& de Sil veo\ ro r Ctrmpnñla.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 56

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La Mujer - N. 8

Por: | Fecha: 05/01/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r ', ' 1 LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SENORAS Y SEÑO~ITAS. BAJO LA DffiECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. DOMINGO, E~"'ERO 5 DE 1879. ~ PRECIO 30 ()$. ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA ~!U JER EN LA CIVILIZACION LA MUJER llEBRl!:A. ( CO!o!CLUSIO:S). XIV Esta noticia. tan humillante pMa. su pueblo indign6 á una. viuda, llamada DuRAXTE 200 años, despues de la JUDIT, que vivia en el retiro y la. ora... muorte de Atalía., los anales hebreos cion, á pesar de ser muy bella y rica. no vuelven á mencionar el nombre de Asalt6le ent6nces el pensamiento de ninguna ml1jer notable. Habiendo sido librar á los Hebreos del yugo del ex. llevado cautivo por los Asirios el rey tra.njero, y evitar que se rindieran, de .Judea, Mana&és, los ejércitos del ofreciéndose ella en holocausto al ge. general Holoférnes rodeaban el car.u. Mral asirio. Nadie ignora. la estrata.. pa.mento hebreo (656 n.fios ántes de gema de que se vali6 Judit para pene. Jesucristo) y babiao jurado pasar á trar en el campo de Holotérnes, y si cuchillo ~ toJos los Israelitas, echo.r nuestra cristiana moral desaprueba abajo el templo de Jerusa.lem y pro. aquel acto (como sucede con la mo. clamar en la ciudad santa. que el único derna. Judit, Carlota Corday), no por Dios era Nabucodonosor. Los judíos 1 eso, haciendo la parte á las costumbres se han manifestado siempre débiles 1 de aquella época, podemos dejar de cuando so trata do sufrimientos físicos,' admirar el acto heroico, la abnegacion así, cuando se vieron reducidos á no y el valor sereno de aquella mujer. tener alimentos que comer ní agua que Judit no solamente tuvo ánimo para beber (pues el enemigo babia. quitado penetrar en el campo enemigo y en. tambien el agua), los hebreos se pre. trar en la tienda del feroz general asi. cipita.ron en tumulto ante el sacerdote río, sino que supo adular, ensalzar y Ozías, su jefe, y suplicaron que se rin. engañar a.l jefe, y en seguida á los ofi. diese á discrecion al enemigo, más bien ciales, delante de cuyos ojos pudo sa. que ¡;eguir penando de hambre y de car la cabeza de Holoférnes sin que la sed. Ozías pidi6 cinco dias de plazo sospechasen, y llevarla. á los at6nitos ántes de rendirse, esperando entre tan. Israelitas. to algun socorro del cielo Es preciso hacer justicia á los ju • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA [U.TER. dí os: su gmtiturl fu tÍ i umeo~n, y en mutiv:LS, ~u dcJrnJarou t•nda di a mtís, adelante ~Judit era respqtndn como um1 y uo meocioonn los nunlcs judío~ nom. snntn, y consiclerada corno profut i~1 y 1m: de nin~mm de importancia hn~ta 1 cnvinJa Je Dios. La rodt•aron ele ho. la época de 10!1 ~lnl·nUl'<'S ( lliü ai'íos l luores, do oJ,,c,¡uios y elogios; eles 1m es á u res de Jesucristo). Las leyes del di. l do ISll rnucrte la lloraron todos los lfo. vorcio 6 del repudio pusioron á la mu. bwos. durnutc l>Íete clias ,: _in~tituyeron jor en la situa.ciol! más hu111illante, y una fwsta en ronmetnoracton de su he. t•stas leyes las mst&tuvuron los Israelí. cho Luroico. Ella. si u emhargo, no per. tas, casi sin mús lítnito c¡uu el capri. diú lo. r.alteza con aqnello« merecidos cito del marido, ú la vuelto. dll la cau. l10uorcs, ~:iuo c¡ue ~e humilló delante ti\'idnd en Babilonia. dol :--eiíor. ofreci1í Hls riquezas ou el Sin embargo, en medio de esta Je. templo y so retire) tÍ la \'Íeln contcm. gradacion general do In mujer judaica, plntm~. E•tA >irtucl es, {¡ unostro jui. la l1istoria de la madre de los .Jlaca. cio, unn de la:; mayores que dcsplegcí beos es h m:'is conmovcdorn de CU1m • .fudit, pues ¡qué hombre de :v¡uellol> tas refiere el Antiguo Testamento, y t icrnpos, y nun de los modernos, ::uria MÍ lo entre las tnujeres cristianas se ha. Ctl pat. UC H~mejanto roouestÍa, UCsprc. visto jamas Un ejemplo bCmejaute. ciando ltastn ese punto los houorct> y Aunque csll\ historia es tan conocida, l:LS ri,1neJ.as humanas? es bueno refrescar !11 memoria acerca ele hecho,; cuyo ujomplo ('S tau l'aluda. XV hle en todo tiempo y en tod:~s circuus. ta.ncin:.. Otra mujer uotable hace el hieu á Habi~ndose a¡•orlemdo del imperio su pueblo (.í 1 O aiios (.ntcs de ,J esucris- judaico Antioquto Epifnnio, qui~o que to) on tiempo de )a cautidel.ld ele los el pueblo hebreo sncrificnm tí :;us ido. judíos outro los per,as. los v comiera ca.ruo de rorJo, comida llahieudo el rey Azuero repncliado considerada inmunda t•ntrn los ltcltn•ol', :Í &u priuci pa 1 esposa V o.sthí, }Jorque Entre los Israelitas <¡no so re helaban, se uogcí iÍ prcseuto.rse á cnru clcscu. rehusanuo obedect•r ni Hoy, cstah:• 1tna uiertn dcl:lllll! de los cortesanos lltl Hl l llllljer, ele la fatnilia u u los Mnr:t bPos, mnnclo, el rey hizo buscar tÍ laR don. con sus Ri~:>tc hijos, y ellt\ prefirió 'er. colla~ mns herrnO~:\S que hnhiorn OU Sil }os morir 11110 1\ \1110 y Cll los más Crtlf'. impérJO p!irt\ C.'!coger cutre ellas la les mnrtirirn:, m(u; hiou •!'tu premrica. mtís bcllt\. Halló favor á los ojos del !'en y faltn.Hm tí l111; leyes ele su religion. déspotn uno. jurlía llnmntla Edissn ó Jo'ucrou estos glonosos múrtire.;c pre. Es·rur.n, la cual Azuoro coron6 reina cursore, legítimo• do ]oq cristiano!!, y ou lugnr de \'asthí. Una vol. c.hu~ila del si todas ln.s mujeres hubieron sabido cornzou de Azuero, E-,thcr. e ocupó en sostener'e n!!Í en In fe de sus padres, proteger á lo~ judío!' que hnhia e u el l'e cousermria el cribt iaui~mo en todas reiuo penÍa. crit de .Tcsucri:.to), alguna~ nm. jercs ;;e hicierou uotnblcs por la posi. cion política que ocuparou. Yn. en la épocn de lhrcnno ~lacal~t•o ~~sto J¡n),in dejado la eoronn real Ít. ~>u cspo~a, y despne~ Ah•jandro .Jnuco notnhrn.bn :í su Hlnjer Au:JA~IlH.\ ~>ll sucesor en el trouo. en donde JHlrlllllllHCitS 18 ruio!l. Por tíltin1o, Heníde'l, para legitimnr 1-11 reiuado, ~e ct1s1Í con ,\IAI!l,\C\"A, hija del anterior rey, H i rcnuo 11. E:;ta!-1 m11,icre" se hici"erou cíolobres por Sil inmoralidacl y vida e ·l•nntltllosa ; así S.u.o:-.ri:, herninna tle Jler6.Jec;; J h:no. nÍAS, hija de Aristólmlo: Bt:RE~JC~E y Bnt'SIT. \, hcrnumns rlu Jlor6dcs Agrip. pn, dnhan el peor ejernplo dP tual. dad ~~ ignominia en la corrP. "El " puehlo (di el! el nutor de In 11 istoria " de In socierlad domt~sticn •), fiel imi. " wdor de sus ~;efiorcs, como· sucede " .sicmpn•, hnbia adoptado pnrn sí lu " f6l"il mornl do los reyes y los pr6ce. " ro,, v Jleg-nrou tí .sor tan cou•unes el ,, di vorcío y el repudio rucíproco, que '' puede nplicnrse á In ruwrou eut•·ra " t•l dicho de l'énccn hai,Jnudo del }JUe. " },Jo romnuo: • 'l't1niósc 0011trfr,• ,.[ • El ¡orcsbit.ern J. Clamno. '· ·uwl míéntra~ f¡,¿ rcn·o: pero rtwn­• · do Cttlldió J>m· f,¡,_[m~ pad••q, aprtm. " rlie-mn tÍ lu·cer lo que •1ian rvnlar " cou.. freczum.cia .. ' ¡E.:: extraño que un " puc •lo tau corrompido desconoc1et-c " iÍ su '-'nl>:t.dor 1 ... ¡E~ ('Xt rniio que '' pcrs" _ ·u.,... . e, caltmmia.su y crucifica..<;e .. n Jesucristo. V colmando In medida " de !:Us iniquidnrle-< ron el crímen m{u; .. ~rrnnde, a.traje~e sobre In cabeza de " ~~~~ hijos e~e diluvio da males que ·· e~pnnta al unÍ\"CI"i'O! No; pam el " que quiere reflexionar. (•1 de~poti~mo " y el libertinaje ~on u! camtno del ·• deicidio." Así, pues, hemos \ isto• :i l:\ mujer hebrea al tra.ves de Jos si!:: los t.• o todas lns posiciones que podi;~ ot.:npar un aquella t~poca. del muuuo. C.:tll¡.¡al•le l~ ignorante ántes del diluvio; precipi­t" ñudo al hombre en tod:~ cb."tl Je r.rí. menes; hurnilde, pero llena du digni. dad eu los tiempos pntri:1rcales, corno lo fueron Rara, Rebeca, Hat¡t.wl y las demns tnatronas de n, cuando el )Hit'· blo hebreo s6lo :;e ocupaha 011 guorrunr contra sno, enemigos: íutluycnto y no. tahlo en la época de In prof •tisn ])(.. born; esclava v couforme cou su }m. millnute posicion, hnjo el· reinado do Dnvid v Salomon; cruel y sanguinarin como iezabel y Atalín; patriotn y sin cscnípulo~. como .Judit; corntptonL y corrompida en los últimos timn pos, 1Íutcs du .Jesucristo, cuando yu la na. t•iou judaicl\ 110 tl•nin pe~nerín, su dt,stillo tocaba tí su tPnuino y Fe des. hacia co111o un harapo cnrcomido por la polilla del crímou. f.;. A. n~:S. ------------~·._ ..... __ A MI HIJA MERCÉDES E~ RU l·:X'l'H.\.1 >A AL COLBG-I<..>. Hija, ya no te tengo en mi regnzo, Ni en la mañnnn villlJCS á husoorUie, ~i la pre~iuu rlo tu pcquciíu bmzo A prisionl\ mi cuello cou el lAzo Con que amanto t;abin O.}•risionurmc. Tu dulcísima. ,·oz vn. no rosnona En c,..t:.~ ca-sa que alegrar sabias: Oou tu 1-'re, B A lo-1 É H. 1 C A . EL CACIQUE CHUCURAMA Y. I Aquella aldea, que andando el tiem. po llegaría á ser una hermosa ciudad, FUNDÓ en 1567 la ciudad de San tia- estaba situada en un lugar muy ameno go de Leon (hoy Cartícas)el ca pitan Die- ' tres leguas del puerto de la Guayra, go de Lozada por 6rden del Gobernador bajo un clima agradable, aunque de de Venezuela, don Pedro Ponce do attn6l'fero. inconstante, regada por el Leon, en el mismo sitio en que ante- rio Guayre y tres arroyos abundantes, riormente estaba la aldea que los espa- que bajaban do los cercanos cerros, y fioles habían tratado de establecer en reclinada en una. falda de la. serranía. la comarca de los Ca,,•acas, y que lla. Dos años despues de su fundacion, San. maron de San Francisco; pero que fué tiago de Leon babia adelantado consi. preciso abandonar en breve tiempo derablemente con motivo de que mu. huyendo de la ferocidad de los indígenas chos pobladores del puerto de Burbura. circunvecinos. ta abandonaron aquel asiento mal Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'f.A. QUINCENAL. 173 ---------------------------------------------------~ sano y peligroso para establecerse en Valenci& y en la nueva pobln.cion de que hablamos. Así, pues, 1Í. fines del año de 1569 tenia. ya una buena plaza, varias calles con cn.sas c6modas y bien edificadas, y dos s61idos conventos de frailes misioneros. Naturalmente en aquel ent6nces el embrion de la futura Ca.rácas en nada. se parecia. á la actual Capital de Venezuela, que un escritor nacional ha calificado, no sé si con razon 6 sin ella, de paraíso terrenal. N o se veían ent6nces los paseos que han formado con grande arte sobre las áridas colinas adyacentes á la ciudad, haciendo de un desierto un precioso sitio de recreo, ni babia, es cierto, acueductos que llevaran aguas puras al interior de la. ciudad, pero en cambio los ~rboles más bellos crecían natural y espontáneamente hasta. sus puertas, y los riachuelos y las fuentes puras ofrecían mejor agua. que la que hoy se tiene en medio de los adelantos de la ci vilizacion. Tampoco dirémos que Santiago ostentaba. los magníficos templos que hoy adornan á Ca.rácM, ui había. Museo, ni Universidades en qtte se enseña la ciencia del bien y del mal á la juventud, ni se veían sun. tuosos palacios, ni diez plazas adorna. das con fuentes de mármol y de bronce, ni se pasaba el rio y los torrentes, por catorce pu~ntes de calicanto, ni mu. cho ménos ~oñaban los sencillos morado­res de Sa.ntia«o de Leon con ver jamas ¡ levantar tras de sus muros un templo mas6nico, ni estatuas ecuestres y pe. de:;tres de los libertadores y presiden. tes de una nacion emancipada. del yugo español. En restímen la pequeña villa, madre de la presente metrópoli, era m(LS atrasada y mtís triste y sm; habitan. tes eran mucho ménos educados que los moradores de cualquiera aldea de la moderna Venezuela. En prueba. de la ignorancia en que yacían y el atraso de sus costumbres é ideas, referiremos lo que sucedi6 un dia, dos años despues de la fundacion de Santiago de Leon. Cierto din. del año de 1569 los veci­nos amanecieron alborozados y con ten. tos ¡..or cuanto que iban á disfrutar de una funcion pública muy de su gusto. Tra.tlíbase nada ménos que de presenciar el tormento que debía darse á veinte y tres caciques condenados á tortura pri. mero, y despues á la muerte. Decíase que todo aquello era en cnstigo de un crímen, quizas imaginario é hijo más bien de la cobardía. y el miedo de ciertos españoles, que tenían motivo para temer la. venganza y la justa ira de los naturale~. Los desgraciados indígenas que al principio se habían manifestado tan belicosos, al fin se rindieron sincera. mente á sus vencedores, y aterrados por la. crueldad de los españoles se sometieron con tan buena. voluntad, que llegaron ha.'lta el punto de preseu. tarse quinientos indios de Jas tribus vecinas á la ciudad á ofrecer sus serví. cios, sumisos y humildes, para ayudar. les á construir las casas que trazaban en la naciente poblacion . .A.t6nitos los crueles cristianos ante la inesperada mansedumbre y amabilidad de los in­dígenas, creyeron que semejante con· ducta. no podía tener por m6vil sino la traicion ; y en breve, como sucede siempre en semejantes casos, de la. sospecha. paRaron al con\'encimiento de que aquellos nnturales meditaban un alzamiento para Hcahar con la inicia. ' da colonia. Semejante temor aterr6 de tal suerte á los colonos, que no sola. mente obligaron IÍ las autoridades ú 1 que prendiesen á lo:; jefes de los indios y les SÍ!,ruiesen causa, sino c¡ue los precipitaron á que los de<;ln.raseu cul. pables sin verdad~ros fundamentos, y ademn.s los condenaran á muerte solo por sospechas. N o solamente se les cn.s. t.ig6 con la. muerte sino que añadieron el precio de ser martirizados( dice .&.. rn.lt) con tormentos terribles, cuya descripcion baria. temblar las carnes y erizar los cabellos. ll El di& del sacrificio de los veinte y tres caciques, las calles adyacentes á 1 la única. plaza del lugar estaban llenas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 174 LA l.IU.TER. de gentes que agua.rdahan á las ~ícti. reciclo de todos: decíaFe que tnmuien mn<· que bahin.u de desfilar con direccion era el más rico y el más queric.lo por sus l al sitio seiíala.do y di~puesto pa.rn (la st~bditos. fi'!st..'l. iba ;~decir) el m~~.rtirio rle los Al llegar la. procesional frente ~~ el redoble de ]o~ indio en su idinmn . . atambores y ol ruido de los pífanos y -Quiero npelnr al alcalde y decirle cornetas que precedían la marcha. fú. que han condenado á muerte nl caci. nebre, y todos callaron pa.rn. ver pn~nr que Chucuramay, y aquel no es, coiJ. ~~ los sentenciado~. , testó en su lengua con vol ubilidnd. Iban los vciotitres caciques en me. -¡ Ent6nce.-. en dflnde está? dio de la procesion, atados de dos en -Aquí ~ Y o soy Chucu rama y? dos y entre dos filas de soldados, pues -Tt~ ~ ¿cómo no cst(~.~ preso con Jos se temía algun movimiento de los in- demú~! dígenas para sal vnr ú sus señores Solo -Y o lo lu1.bia mandado á él en mi uno, el principal, iba atado con las lugar,- pero cuando tuve noticia de manos atras y sólo, y si guardaba como su ~enteucia me vine. su.:; compañeros una noble compostura El intérprete repitió en castellano é innata dignidad, caracterí~tica.s de lo que el otro decía en su idioma. todos los indígenas americanos,-en su -El culpable, respondió el alcalde, fisonomía se pintaba una tristcz!\ más 1 es siempre el cautivo, aun cuando no grande; era el más jóven y mejor pa-1 se llame Chucuramay. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 H 1~ V 1 S '1' A Q U I )( CE X AL . 175 1 ~--Se eqt•i..,·oca, repuso el indio,-yo dos indios y sintiendo algo como l(u;ti. 1 salí do n•tUÍ hncc pocos clins. mn y humanidad en m p•·clJo do hrou. -i Ya estaba trnmntla üutónces lo. ce. Porque, añadió. yo no 'luisiera co. 1 cot • : Lcion ! meter una injusticia, dojuudo libro ul f; .. _u m mente el iuoccnte !m!ís en u. -He--pondo, coutinu6 ol int(rprete, tivos podinn haber rlado luz sobre repitiendo lns 1mlnbros del alcalde : :u¡uel a:.·iUntO, pero ellos couscrvnrou ¿ por ,·cutum ya e taba concertado el un profundo si len. cio 1Í pesar de que les 1 crírnen cuando partiste do a1¡uí, por el 11icierou repetidas proguutas aceren cual :;ufrirá ln. petH\ do DlUerte aquel del extraño liti_gio entre los dos iudí. homhre l jenn<:. -Porsupuesto,- si lo acusnn li í-\ de -El !'01 está ya. muy alto; c.xclnmó algun crimen, yo soy el culpable, ~~1 no. uno de los verdugos, --y si no n.brevin. ~-1\í: ¡pero no ~tn.\.>.~.s au~ento se. mo~ el paso Do sení JlOsihle acabar con gun dices! todos los cautivos ántes de la noche. -Yo ~;oy Chucummny. -Eso no seria prudente, en vortlntl, Todos dijeron CJUO el prisionero ern contestó el rdcalde, porque con la os. el cacique. cnridad podrían tratn.r de escaparse -Os eoguii'nron ... vo~otros no cono. los qne queden, nyudauo~ flOr los in. ceis las personal> ... el c¡ue cometi6 el dios que se hallan dentro y fue m do le\ delito fuí vo. villn.. -Lo jtirns! Ademas la multiwd, que hnbia visto -Quú es jurnT! detenerse la procesion, cotaba ímpa. -Decir por I>ios que cst:ís diciendo cícnte y de~eosa de c¡uo3 ornpe~am el la verdad. e ... pectliculo prometido 1Í :>u curíoshlnd; -Puesto que ven~o de tan léjos ú así, ncorcáronse algunos vecinos á las confesarlo, estnudo lihro y que podía autoridades para suplicarle:. que con. callar, f quiúu podrli dudar de que me. tinuam la marcha y e¡ u o si nca,o nqu1el rezco la muerte ... él no, nunca 1 indio decin la verdad, poco importaba .Al decir usto mir6 al cautivo con in. cuál de los dos sufriem el tormento, finita ternura. A ntedidn que ol íutér. siendo ~e~mo que el uno en' tnn cu}. preto hnbin troducioo lns pnlab1as del pable como el otro, puesto que ambos mdio e recio. el pasmo d\l los quo lo es. oran iudio.s de la mi~ma tribu v unciou. cuchnhau, se mimbau sorprendidos -Arlelnnte! exclamó el .tÜculdo, Y unos ÍL otros y hubv uu momouto de al mot~~cuto se pii'•O en marcha la có. vncilncion. mitiva nuevamente. El c..'luti\O nl \Or En tanto el prisionero hnhia dado aquello rombi6 do colores y lc\nntnudo uu pnso ndelnuto co111o pn.m reclamar los ojo~, que había tenido ciBvados cu liU identidad y rcclmzar In. gunoro:-.i,Jad ol :.uelo, los fijó en el !J\10 ht~bin hocbo del otro, poro esto lt; clnvú en el sitio esfuerzos pam saharle. en el rnomonto en '1 uc ihn 1Í llahlo.r di. -l\ o, 110! gritó cutúnces aquel in. ciúudolo con vofi fuerte y clurn: dígenn generoso y ubuognclo, y lau:~,:ín. -Bieu lo K:l bes,- yu soy C:hucura. dose :í los pié.s do las nutoridnclcs ex. 1 may: y aii:\diú en ~ o:r. hajn y comno. clamó en su lougu:~ con dcsespcrnuo vicb: ~tararí so muo re: touud com pa. acento: siort )lnmrí se muero :. ... . . -C:ri~tia.no,; despiadado!',¡ cómo \'O.Ís -~lnra.rí se muoro! rupitió el otro y 1Í ~ncrificar cruelmente al que no hn deteniendo el paso y bajaudo los ojo~, sido condenado, dejando libro nl cul. cruzó los brCLLOS y no habló. pnble? Yo soy Cimcurnroay l Yo soy l -¿Por ven tu m !'erá verJad lo que ose cacique que decís! ::ioltad tí ese l dice esto salvaje l pre~nutó el alcalde hombre que es iDoc~nte; presintiendo un clmwa entro aquellos -Si nos ha. de persegl•ir eso i.udio 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l7G J, A M U .TER. con semejantes griws y quejn1l, dijo el ó los atormentados, y dando un grito .r\lcnldc, por cierto que mejor será !:OI. que máll parecía un mgido, conjunt~ tar ~~ pri~;ionero y poner á aquel im. de alegría y de dolor profundo, de ira 1 pertinente en su lugar; y de triunfo, volvi6 la C!ipalda y se in. {,Jamando en seguida. ú los alguaciles tern6 en el bosque. mandó quo desataran al uno y ataran En aquel mismo momento la pobla.. al otro. cioo m-istiana de la ciudad se entrete. La morena fisonomía del rocíen lle. nia contemplando con satisfaccion el gado se iluminó con una. rara cxpresion suplicio del noble stílxlito do Chucu. de nlegn1l y dejóse atar humildemente rama y, que se Labia entregado para diciendo por lo bajo en su idioma con salvar la vida y la libertad de su prín.. profudn ternura: cipe. -~larnri vivirá : lfarari ,.¡.,.·irá 1 Jamás se volvió ú tener noticia al. .En tanto el cautivo apl-nas so vi6 ,:tuna de Chucuramay, ui se supo quién libre de ataduras !>acudió sus miembros, fuera. la :Ma.rnrí que mencionaron los empuñó In macana que el otro babia icdios; pero se infiere, dice el histo. dejado en el Buelo, di6 una mirada de riador de Vene1.uela, don .José de Ovie. profut!n. gratitud á su libertndor y en do y Baños: que huyendo do su desdi. tres R.'lltos a.trave~6 la multitud que le chn (el cacique) r;e retirnrin. á montañas, rodeall.'\ y ~o pnso fuem do la pol•lacion. "donde las consideraciones do su pena ~Iedia hom despues de aquella esce. "fuesen más tolerables, teniendo por na en la calle principal de Santingo "consuelo vivir en parte cu que no do Loon, el verdadero Cacique Chucu. "oye.~e ni aun mentar el nombro de rama y trasrnontaba á todo andar la " españoles, contm cuya oprosion, ni última encrucijada de la s.ierm desde "armados hallaban defensa, ni rendí. la cual F;C veia la nueva. ciudad. Allí " dos encor.trnban nlhio." el indio so rletu ... o algnuos momentos, mirt. 11 lo Mjos la multitud que rodeaba S. A. m; S. GALERIA DE 'MUJERES VIRTUOSAS Y ~ () '1' .A H r .. E S . (CO~TINUACIO~ ). y ,·eren todos los hombres, aún entre CUATRO MUJERES DE LA REVOLUCION FRAtiCESA. los enemigos de sn religion v de su lY familia, sólo hermanos á quienes ora PARTE PRIMERA, ,. , preciso r;ocorrer en todo tiempo. I.A s ~::-omu DB ;~ro~T.\r.U. Habiendo tenido que expatriarse HEit)fA:-iA rle la er;posa de Lo.fayctte, para acompnffar á su padre, el duque ~ nictn, hija y hermana. do mártires do de Ayen, tuvo que dejar en Francia á la JtovoJuc!On, CODlO hemos dicho nn. 1las per80Ua5 más queridas de SU cora. tes, la. Reñom. de ~Iontagú representa, zon, para despue~~ tener la horrible en In pl éyade de mujeres heroicas do pena. de saber en el destierro qur ha. aquello. época, el papel de la caridad, bian muerto en el cadalso. la. nbnegnciou y la misericordia cris. Cuando la marquesa do Lafayette tianM llevadas al más alto grado de sali6 de la prision de Olmiitz, encon. perfcccion. El sentimiento evangélico tr6 á su bel"Dla.nn. en Witmold, ocupa. la rmimabn. para 1:i0port:u tántns prue. da solamente en socorrer á &11S comp&­bas sin murmurar de la Providencia, t riotas ·dester rados, ¡{ pe6ar de esta.r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJ-:VIS'J'A QUINCENAL. 177 - - -- ---- --- --- - ella roisma en la última miseria. Sin 140 dins! En uuiou de ¡;us hcrtnanna, embargo, era tal sn caridad que habia las señoras Lafa.yctte '1 Grnmmout, re. funJarlo una sociedad titulada "Obra co~ieron Uha. suscricwn entro los p~ de los emigrado~," y á ella babia dcdi. rientes de las víctimas (pues no so po. cado todos su~ desvelos; tro.bajnba sin diau reconocer los e•queletos ni diS­ce~ ar, noche y dia, para dar nsllo i los tin!!uir los unos de los otros) parn le. sacerdotes emigrados, á los ancianos, ''antar en aquel punto uu monasterio 1 los ni:ños y las mujeres enformi\.S que que sirviese !lla~ reli!!iosns de In Ado.l habían tenido que salir pr6fugas de su mcion prrpetua. En la capilla del con., patria. En breve In señorn de ::\fon. vento se encuentran iusr:rito~ lo:; uom. tarr1~, que supo interesar en favor de bres de todo,; los que c-u!n allí ente-' la. 0 " Sociedad de emigrados" á todos rrados, entre lo~ cuales se ven los de1 los potentados de Europa, tendi6 unn poeta. Audres Cheuicr, dol r-;auio crea. red en toda:; prlrtcs hn..c;ta el Jmnto do rlor de la. química moderna. J,uvoisier, loamr J;OCorrer, dar asilo, alimentos y y entre los nobles, nuio-. duques, clu.j ve~tidos á m6'1 de 40,000 fmncescs des. quesas, mnrque~e~ y condu~:as e u union graciados; Eso sí, esa. ohm do miseri. de algunos pobre:; artesanos, In hmdo. cordin le costaba. \tn tru.bajo ímprobo: res y sirvientes, todos igun.hnento ino. e~'cribin continuamente para recoger c~ntes, pero ejecutados en nombro del limosun«, no dormía ca¡;i, ni comin sino pueblo, de la lJUmnnidad y do la li IJOr. lo puramente necesario pam 110 morir tad. Las religiosas ele la 6rdcn do la de hambre; vendi6cuanto le quecln hade Adoracion perpetua ~e tnrn:m dclanto susnntignas riqueza~, ha!ltnSII!! libros de del Santuario del Santísimo Sacramcn. 1 devociou, hnstu un traje de paño negro, to, y pro"tcrnadns ornn sin ccs..1.r por su vestido do mayor aprecio; e nanto te. los mártires allí <:epnl tntlo~, y soh r~ oin fué ú dar tí la cajnde los pobre.; l todo por sus verdugos. La c:~pillo. estt\ Habiendo regresado 6 l•'rancin en dedicada á ~ ueiitrn Seiíom do la Paz. 1800 se ocnp6 en hacer horror de las '·En lugar de las figurns de mármol Ji~ tt\5 ele dthtcrmdos á cuantos pudo, y " que ,.e encuentran P.Jl los curnonto. la. mayor parte rle los emigrados vol- ·• rio:; (dice el hi6grafo de la señora vieron ti su patria, merced ú sus esfuer. •· de Monta~) lo que \Omos en el re. zos. La 'añora do Moutngt.'i era tan " cinto do la capilla lí toda hora del querida por los pobres qno cu toda<: " dia y de la noche es una hilern. de }J:utes la roclenban uu siu mimoro de " esposas de Jesucrü•to que oran sobro gentes •¡ne la bcndocinn, dándole las ~rn. ·• los ,;epulcros. Las lúgrimas so flecnn cia.s por §llli oportunos servicios, habJOn- " al fin, 1mn en los ojos do los que rn(IS do salvado la \'Ína á unos, ú otros el ho. "sienten, como sucedo con todo eu nor y :í muchos librúdolos del crírnon. " eo;to IUundo perecedero; poro las om. ' Aquella p.'\sion P?r s"rvir~á lo!ll!e~- '' cion~ continúan nllí ~i.n ccsnr •. y las graeindos no la deJO nunca. :Su fam1ha ·• st'iphcas de aquellas h1Jll8 do IJ1os se tonia. rp1c ocultr~dl\ sus vestidos pnra " elevan al cielo ~>in tocar C"on la t io. [ que no dispu"ieso do cuanto tenia. en 1" rra, exentas de todo t c~cnti1uionto:" favor ele los pobres. Dospues do no¡\ vjda do abnogucion, : Eotrc las buenl\!l obras quo ~:~jecut6 ¡¡acrificio y extrnQrdiuana Htilidnd, la al regresar tí 1;u patria, fuú buscar en man¡ue;;a de ~Ioutagti LOurió en Enero 1 hu; fosns comuoos del cementerio de de 1 o3ü ti los 7'2 a.üos de eJnd, aJorada PicJ.>HS, on París, los restos do los qu~ por sus hijos y benducida }JOr cua.utos hl\bH~n perecic.lo bn.jo el hacha de la. la conocieron y trataron. RevohtcJon, cutre los cun.\o.c; se halla. Ella. personificó particulannoote han lo.c; de su madre, abuela. y htnma. aquel versículo de la mujer fuerte: na. Solamente en unA. de aquellas fo. "Ab)·ió 81'S mano,~ amíso iluminado Cuya lumbre jamas se apagará. 'VAT,UJJS.\ D~v1u n& Po:scE. -....---- SECCION PARA LOS NIÑOS. 1~ l.1 O ATO. VEAMO~ hoy un animal quo es el hu{spcd ouligndo de todiUI lar; casas, sin el cunl no estamos liurE'sde que de\' oren los ratones tmo.->tros haberos: el gnto. El gato ha sido muy calumniado por los nnturalistas y por las pcrsonM que sin haber~e ocupado de él, lo tienen una invencible repugnancia. Trotemos Jo tlefender su carácter tnntns veces insultndo y vilipendiado. En primer lugar, aunque pcrtcnc. ciento á la raza. felina no es, segun lo demuestrnn varios naturali!'tns mo­dernos, ni descendiente siquiera del gato sihestre que se encuentro en Oriente, segun l1abinn dicl1o anterior­mente, sino c¡uo pertenece ú una fami. lia mucho tnénoc; sah-ajc, que ha sido domesticada. desde tiempo inmemorial. ~o cree que es oriundo t.le Egipto, por c¡ue allí es en donde por primera vez so ocuparon de él. Ilerodoto (que >i­> i6 cuatro siglos ántes de JeAucristo) hn.blando del gato, dice : " Es tal el " a precio que tienen los e~ pcios por el " gato, que cunnt.lo se mceudia una ·• casa nadie piensa eu salvar sus mue. '' bles y sus efectos, 5iuo en primer lu. "gnr sacar fuera del peligro ú los gatos, " y si es pre&'\ de laR llrunns se afiijen Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S '1' A Q O I N C E N A J, . li9 "sobre mnnem. ::5i nlgun gnto muere defiende con lns uíl!LS. Pero si so le "de muortc natural, todos Jos hnbitnu. trnta bien "'se le mnuifiestn cnriilo, •· tes de In casa so cortno las cojas en le -:cromos bu.,cnr ~ sus amos, huccrles "seirnl de luto. Bmbnlsa.mau en el ac. cariños y seguirlos ú todns partos. Hn­ ·' to el c:ulá\'er y lo llc\'nu cou gran ro nuimal dcj~t do agradecer el buen '' pomp& á uun ciudad en que f;C nws. 1 tmto ~>Í se les quioro, pero Hi fio les odia, "tnmbm enterrar el animal~;a.gmdo." ellos t:uohien aborrecen. Por regla. ge- Lo que PS curioso es que aquel lugar 11crnl, el gato quo uo quiero 1Í l'US amos, lo llamaban Buhn.stío 6 Pcu:ld; ¡ por prefiriendo tluedat"Fe un la casa en que ventura por eso es que entre los cspn- lo criaron en lugar do acompnfinrlos ú iioles llt1rnaron patho al gato 1 ~ometo otm parto, e:> porr¡uo uo hn sido trata. esta etimología 6 los eruditos. l'ac/tl Jo con cariño. era ln reprcsentnute do todos los gatos: El !!ato tiene un carácter muy inde­la gata t!iosa de todos ellos y por eso pendiente y vivo satisfecho eu todns habían dedicado lo¡; egipcios uu tcm- JI.'Utes, bu~c:'Índoso sus diversiones y plo en houor de ella, a.l pi~ tle cuya yeudo á cacería, anseut:índose dins en­cstntua les consagraban 1·ul to. !,os sn. teros Je su domicilio, sah·o o u tiewpo conlotes que cuidnlmn del templo no tic llm iu.s, pues tienen gmu ropuguan­co~ a.bo.u de cuidttr y examinar la mul. cin al agua. ~iu omhnr~o cuoutt~ un titud de gatos -.ivos que vivían ú ox- unturalista, que e~to auunal puedt• na­pansas dul culto. Ellos fueron los 1luc dtu cuaudo se ve obligado tí ello por lo. encontraron por primera vez, que es necesidad. "Una \ez, dice Jormthan señn.l de 1111\·in y humedad cuando los "Frnuklin. vf á uun gata echarse á undo gatos se ln~an la carn y lns orejas cou •· en medio de un riachuelo para snlvar las manos. " "la vida Je sus hijos que armstrabn la Los egipcios condenaban á muerte á "corriente. Ella lo~ lit~' ó á tiorrn \1110 toda porsoua. que por casualidn.d 6 vo. " tras otro, tom:íu:lolos por lo. piel de luutnrinruoule mataba á un gato; el "la nuca con los diente:.." puublo entero Eas. J,as galas ~;ou excolentes tnndres, y El gato se manifiesta indiferente y cuando cst:ín criando uo tienen incoo. ti voces hasta furio.~o con aquellos fJUC 'iCnicnte en adoptar otros animales no lo miman 6 que lo maltnunn, v co- por hijos. mo eli muy ncrvio,o y sensible, éunl. Cuenta el cnpitnn :Marryat que una quier cosa lo impra;riona, y colérico se vez en 1111a C.'lsa do cnmpo iu~lcsn uua. perra •le lmeu:1. m7.a y u un gata. 'ulgar • 11. Cnrnmas y Lcfcbre-Viaje al vallo del ilnbian tenido familia al mismo ticn1p0. 1 Nilo. Como se creyó que la. perra no }lOdria. -- - _l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ISO LA ~1 U J E R. criar bicu á 6US cinco hijos, resolvieron monfa con ,·arios pájn.ros; juegan con quitarle dos gntitos á la gata y reP.m- ellos y los defienden de lo.s otro~; gato", pinzarlo!'; con dos pcrritoc:. Ella los acep- cogiéndolos cuando hny peligro y po. tó sin el m6s leve inconveniente. ~o niéndolos en seguridad. solamente los perros se acomodnron "Ya seria tiempo, dice Brehm, el con su nodriza, sino qne crecieron más " naturalista a.lemnn, de repudiar y prouto, engordaron y eran vivos y ju. " corregir una vez por todas, con he. gnetoucs como ¡;us hermanos ele leche. " chos verdaeleros, lns apreciaciones .A poco regaln.ron los perritos y quedó " injustas y Jos odios sin motivo que la gata inconsolable. Como buscase á " se han hecho comunes 'en el mundo sus hijos de leche por toda la. casa, di6 "contra Jos gatos," .Nosotros nosadhe. con ol ~umero eu que la. perra críabn rimos á esta opinion, repitiendo que IÍ Jos h1jos que le habían quedado. Al hnsta tratar bien ú un animal domé¡¡. momento pcus6 la gata que esas eran tico para verle desplegar gran número lns pn•ndns qne bu~caba y atac6 n ln do cualidades. perra con el objeto do quitárselas: Adamas do loe; ratones el gato tiene ésta se defemliú con brío, y se trabó la cualidad de perseguir, ahuyentar y un rciíi~lo co111bate. A pesar de todo destruir las culehms y ~;erpientes, aun 1 el vnlor que desplegó la perra, In gata lns más venenosas. l'nrcce que en la triuuf6 y so llo\Ó uno de los perritos. i~ln de Chipre los habitnntes de algu. Una voz que lo hubo puesto en salvo, nas de las regiones más abundantes de volvi6 ,¡ emprender nueva carupafia, y ~>erpientes en~eñau á los gatos lí cazar v~ucedoru do uue,.o se llev6 otro pe. las y matarlas. Segun las experiencias rrito. Poro lo que es curioso es que la que se han hecho, un gnto j6vou y buen gata sabin contar, puesto que 110 trat6 cazador alcanza ~ co~er hasta 20 rato. do llevarse mrts de dos perritos, que nes por dia, es decir, i,fiOO por año. (lran los t¡uo habia. perelido, y dej6 tí ¡Ounn ben(fico es este animal bajo el la perro. cou ol que lo r¡ued11.bn. punto de \·ista de ln utilidad! White, nnuualista inglr.s, cuanta Existen varias clases do gato~; do. quo una gnta adoptó u un vez u un ni. mésticos. Los ele la isla. de Mano (en el dada elo mton<>s, quo utl uiño de la mar de Irlanda) cnrccon de coln y son ca~n lmlna pues! u entrt! su cama para negros como terciopelo: su aspecto es rcgnlnrln, ul \Crin muy nfli~ida con la rep11gnanto. pt.rdida tle todos :.us hijos que Lnbian .El gato chí rusco, c¡ue .tiene )a piel abo!;!ndo por sor mucl1os. Era tal el lnrga y suave, ol cual cnan los chinos iust10to maternal en la pobre gata, que como un exquisito manjar, y lo expor. á ínlta de sus gatitos recibió á Jos hijos tnn de una parte (¡ otm como mercan. de sus cncmigoc; naturales! Desgtucin. cía alimenticia. dnmonto lns persouns ele In casa que El gato cmgol'lf, quo es ol má<: ber. no qucrinn que entrasen los ve!:inos y moso de todos por su ta.rnaiio y In be. amigos con frecuencia. iÍ vt~r aquel o..x. lleza de .su piel; pero esto animal es 1 traíío ospectiÍo:nlo, resolvieron mn.tar perezoso y mal cazador, por ser algo á lo~ mloncitos, y no se snbe si In gntn. sordo y poco susceptible ti lo~ afectos. al crecer sus hijos :, pero difieren poco unas de otras, m cptoriéndolos. y más ó ménos tienen el mismo ('arác. Otras gatas han criado nrditns, cone. wr y los mismos hábitos y costumbres jos y otros animtlles extraños. Se han que los que conocemos. visto gntos que viven en completa ar. Jur.u:~.\. , ___ .,.. ___ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V J S 'J' A Q U l ~ O E :N A L . 181 DOÑA JERÓNIMA. NOVELA DE COSTmiHRJo:S :-wrlru. corriendo ú In. botica ú traer un reme. guita me despertó u o grito¡ Yírgen dio ... Pero yo primero me entré á mi ~antísimn.l tan horroroso qucparecin 1cuo.rto ii reza.rle un pndre nuestro timi el quejido de una alma en ponn; .\la. O.:nn Antonio, porque cuando no lo hago dr.o m in Scñorn. de la;. ::'llerccdes 1 penst:, so pon o de un humor, do tm humor ser.i nlgun coudeundo errante por estos que nadie lo aguanto. 1 Eu despues al mundos quo so habrá sol t.ado y nnda pasar por aquí, so me puso que bustedes bu~cnudo alivio 1 Y asi.tUL conforme nada sabina y me entrú 6 conto.rles lo estnbn en la c:1ma me levanté y lo pu- de la. enfermedad de la. ni fin. ... ~:e il mi bendito ~nn Antonio una vela., El discurso de In vieja charlatana, que }'l\ se le acnbn.ba la que tonia y lile se bu hiera prolongado indcfir.idamente, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ] 8!? I1A .MUJER. si Juliano. no la internunpiora nccr­cándosele sin ceremonia y 'luitúndole In receta lfUO tenia en la mano. Eu ~;e. CARTA DE JUI.LUIA Á liARÍA ·• Qt~eridn min : guida sin entrar en explicaciones con ";E;; co!:'a bien extrnñn, por cierto, ~lln,la envió con otra persoun. ~la botica, esto de los afecto~ humanos: Ahora un y nvif'1~11do á su madre lo que su- mes, diré m:í~. a!tom '!'lince dias no ce,lia e u In. casa vecina, pas6 ú ofrecer conocía siquiera :'i dofia J er6uima, ni suR ~ervicios á dofín. Jerónima. su hija podía interesat·nle en lo míoi- Efecti,·amameote, Casn.udra, qne ha- mo, y hoy me eucontrnrias triste y llo­cia. dos dias no se sentía bien, haiJia si. raudo la muerte de esta última. do ncometidn repentinamente, como "Como mi madre te Ita teuido al herida por un rayo en aquella noche corriente de la enfermedad de CnEan­fn. tnl, por una fiebre violenta que fu(> dra y su termino fnt11l, r,eguu me dice, aumentando por momentos eu los si- no tengo por qué hahlnr de ello. Sin guieutes días. Al tercero, tanto el embargo aquí cutre lnR \los te diré que médico del lugar, como otros que nllf tougo para 111Í que aquel acceso de lie­hr. bia, declararon que solnmcute un Lre y la suLsiguieutc muerte eJe Ca!'lau. , milagro poc.lria salvarla. La desgracia. clra. htL sido obrn. de Eduardo :Montenc. da tlo1ia Jcróuima estaLa. fuera do RÍ, gro ... Estn apreciacion miu te parecerá y ora. tal su desesperacion que uo nccr- tal vez injusta y toUI:ula iÍ la ligera, y ttLha ni á ltacerle los remedio~:~ que de- lo peor es que tal vez uo te podré con­nmudnba Ja situacioo de su hija. Eutón- ,·enoor de que tengo rnzon, uo pudien­ces Juliana se in~tal6 de pié firme :í la do probablemente explicarte los heclJos cabecera de la cnfenna y c::c com i rti6 en en que me n poyo, pues son de nq u ellos la Providencio. de aquella casu Jede. qUf! se sieuteu, pero ni trotar de asirlo:. solncion. Cnc::andra deliraba si u cc~11r, y fijarlos, 110 hny palabras pam formu. pero su delirio no era ,·iolento, sino larlos con clariJnd. Heconlarás tal vez humilde y tri:;te como hnuia sido su 'JUO te referí en una do 11tÍs cartas que vida: hn.bl:\ba mucho, pero coufus.'l- Eduardo corteja1m íÍ In hija de dvfia mente, y obedecía. á cunuto le dcci:\n, Jeníuima de uua mnnern tnu exagerada si u opo11~r~>e á nada, ~ pcsnr de 'JUO no lJIIO da."La lugar :í ¡;ospcclms do su sioce­conocin ui ,¡su tnadre, cosa que ú ésta ridad. Pero cl3to 110 iufumlia so~¡,echns, lmcia. 1nús irnpresion que todo. ~;iu eUJbargo, á la crédulrL Cnsaudra, A los siete dias de enferme,Jad la •ruo hasta rechnz6 con disgusto marca. fiebre pareció ceder, pero los médicos do mis o usen acioucs y tuh•crtencias. so nlarmnroo, asc(!umndo quo ese sfn. r\o sé si mo crccrñs, ]!OTO siempre he toma uo era fr:worahle. Casandm pcr- abrigndo la idc..'\ do O!I, ni ":gn fin, la uoche ántes de morir, es. siento la necesiund do verle ron fre. tnndo yo f'oln cou elln, mi,{ntms que r.uencin, ni estoy triste y Jist raída cuan. dofia Jorúnim11 preparaba personal. do tarda. en dejarse ver. Pero cuando mento cu la cociua una bebida pum la llega, lo veo, oigo su voz, ca111bia. todo enferma, ésta que había cnitlo en tm mi Sl~r y se concentra en él y solo en cstndo do nbatilllicnto completo, do él, y a;;pio sus miradas, escucho su-; reponte so incorpor6 y levantando i.tun pnlnhms y siento 11na nprchcusion y de sus entlnquecidns manos me hizo dolorosa tnelaucolía, que 110 JlUOtlo ven. scfins Jl3m que me le acercara: cer cuando maninesta atlmirncion y -" ¡ Qni{>n os usted 1 preguntó. aun l'imple aprecio por otra mujer ... -".Juliana, su nueva nmign y vo. "Ya ves si es o.xplicnhle lo que su. cinn. cede en este desconct:rtado corazon l -"N novn nmign! I . No Jiga oso Aiíadi ré, sin embargo, e¡ u o me c·omplaz. porque o~ horrible. l'O eu notar en t-1 un troto 111ás afectuo. -" ¡ l'or qué horrible? so con migo, una atencion m(.s marcada, -" Porque i:r, era nuevo nmigo y Jcsdo hace nl~mos dins, lo cunl se ha me Jm matRdo l aumentado desde la enfermedad y la " M o acerqué ú darln un medic:unen. muerto de Cnsnndm, pretendiendo él to t'nlmante que tom6 con nndez. que mi manejo con nr¡uellas dos muje. -''Usted sí es huenn ... no se burln res ha sido digno do elogio, y que de tm, tn. que ~;e com•enci6 de que rneuorizadn despues, perdí de vistn. 1 estas excedinn á lo t¡uo parecía, i no es completamente á todos los nctoro.s que así? tmicrou nlguu papel en aqnel drama _ .. u~ted hn venido muy lisonjea. intimo. 1'mscurndos diez mortales dor, dijo .nonrieudo, y niindi6, al notar niios, duronto los cuales recorrr ol m un. qucEeguia cmniuaudo {i su Indo,¡ á don. do en difCJntces direcciones, vohí nl de m usted por estos bnrriosl fin á mi :patria. -"No voy sino que vengo. "Al dt&. siguiente de mi regreso ti -"Quiero decir que está de~ocupa- BogotiÍ y cuando a1ín no hahÍI\ podido do, y en tal caso lo convido~ que haga oricntanno (.indagar el estado do mi~ conmigo una visita á un!l n.ntigua co. antiguas relaciones, atravesaba. yo una. nocidn snyn. de las cnlles m(IS excnsadns del hurrio -" ¡ Quién e'> ella ! ele las :>;"i,íves, á donde me bahía condu. -''Ya lo vení y le C.'l.ns:n:L sorpresa. cido el deseo de ~isitar á un compai'íero -'' La a.compañnré 1Í donde gu~te. de .. ·inje que me aseguraban estaba en. Pero miéntrM tanto, dígame c6mo está ferrno. ~o habiéndole hallado en la el re:.to de 1;\t familia y qué noticias poo;ada que me indicaron, regresabn. me da de ella. C"ontrnrindo, cuando de improv1so me -·':No sé si usted ha sabido que encontré con una señora. que me mir6 :María se nos fué; la perdimos ahC\ra 1 sonriendo como si me reconociera., cinco nños, contestó tristemente. Era. ,Juliana, mi antigua amiga de otras -"No, no lo sabia, y lo siento en úpoca.s. el alma! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -+ --~- REVISTA QUINCE:t-.AL. 185 ~------- -" ~Iuri6 llena ele cristiana re~ig. golpeamos en el porton interior úntes nn.ciou, pero contenta de verme casada de que nos abrieran. A 1 fin salió uua con LuiR, á quien llegtí :í npreciM y anciana criada mal humorada, la que querer cual me recia, pues r;us pe usa. u os ma.nd6 agua rd1ísemos en el corre. mientos y sus aJmas herrnana.ron per. dor miéntras que entraba á avisar nues. fectamente. tra visita á su señora. -'' 1 Y el resto de la fnlllilia? "La casa era ha.ja, el patio angosto -"Goza de salud, y merced á J.Juis, y largo. claustreado en contorno. Yeían. Joaquín es una perl'ona de pro .. echo ¡::e en el corredor varias puertas pint.l­y está eu via para conqni~tar una alta das de amarillo, pero todas cerradas; posicioc en el comercio. Y digo mer. las barandas tenían un color rojo os. ced ú Luis, porque él se propuso ha. curo y los balaustres estaban pintados l corlo estudiar y seguir unn. carrera de verde. En los dos extretoos del pn­honrosa, apartándole del mal camino tio se levantaban dos viejisimos narau. y de las malas compañías. jos, cubiertos de polvo y de telarañas, l -" Aborn le preguntaré por d01ia y al pié de ellos varias plantas raquí . • Jerónima. Rodríguez, á quien dejé en ticas, enfermizas y eunteltns en lama, 1 * "'"' como usted recordará, iuconsola. que con dificultad ostenta.ban algunas ble por la. pé rdida. de su hija. ¿Supongo florecillas enteleridas. Cuatro tinajas 1 que viviría poco despues de la muerte enterradas en el suelo p'ar el hombre t!brio do al rincon más oscuro del aM ento, y tambaleando, e:stuvo 1Í pnnto de caer con los piés apoyados en u~ tabur"dito sobre mí, pero se detuvo á tiempo, y de cuero estaba h\ desgraciada doña fijándome sus apagados ojo¡;, dijo con Jer6nima sufriendo el purgatorio en voz vinosa, 6 mús bien aguardientosa: >ida. Limpiamente vestida y cubierta -"Amigo ... oiga usted l con un paño loo de lana, con los brazos, -"Qué ~e ofrece! re~pondí tratando que no podia mover, extendidos sobre de ptl.:lar adelante, pero ~1 me agarr6 : su regazo, tenia la cabeza caída bácia. de no brazo y dijo : adelante; la cara torcida y los ojos á -''Eh ! como que yo le conozco a diferentes alturas; la nariz ancha y usted ... su fisonomía no roe es descono. remangada; el labio inferior ta.n de., cidn.. Ah ! aña.di6 dandose una. palmada forme t¡uo le colgaba sohre In. barba. en la frente con lo. mano que tenia deR. dejando de manifiesto ol único colmillo 1 . ocupada, es el amigo Heoato, par diez~ t¡ne le quedaba. Acompañábala. una 'Le miré ent6uces con mayor aten. mujer encargada da ponerle y quitarle cion y reconocí eu llt¡nel hombre ave. el tn.baco de la boca (pues fumaJa in. gentudo, d. .e semblante manchado y ccsantemente) y darla de comer como abotagado al elegante j6ven de otm á un niño. En los int em1edio::. le leía époco, á !<)Juarda .Montenegro. ]>ero :;u g{ Cttt')'t''' de Ulf1'lmwr, eu tollas !:iU!:i situacion da embriaguez era tu.l que partes, y cuanto:; peri6dicos y novelas traté de fncmli rle con repugnancin y potlia obtener. seguir 111i ramit.o :oher loH mo nmic;o ~ ug11anla. un momento, re. ojo, not~ que había m~ndado ~oner puso, y tomemos_ una copa pare festejar algunas muñeca., nmanlln~ y fiJndns tu regreso al p:us. por el tiernpo, juguetes dejos y co,..tu. -"Ahora ltéjelllc u:;ted eu paz: ex. rnc; empezadas, c¡ue harto decían á quií-n clamé, yo no tomo nunca licor. lmbir~n pertenecido y dab.'ln testimonio -"Hace mal : pero si lehUl:ill l!\ ro. en fa-..or de la 1a1ndre, cuyo cuerpo cosi pa dígame :í daíndc 'a con tanto afau! muerto no impeJia que el e.~píritu -"Al teatro tul \ez. viviese en lo pal-ado y !:iC repte-~entara -"Ah! cierto que hay funcion de la perdiua bija en aquellod humildes maroma cantada, como dice un amigo objetos. mio: yo tambien iré. "~a limos de esta viRito. profunua. -"Pero no conmigo~ Suelte usted 1 mente tristes; y como Juliana n~se le dije bo.ciéndo esfuerzo:; para desasir. la. peno-a impre&ion que me habia he. me de ~1, note que usted no está en es. 1 ello doña. Jerónima, aprovecb6 ent6n. tado de presentnrse delante de t.t:ñorns. ces la no\·edad de las funciones líricas -" ¿ Querrú usted insultarme, di. de Luisia y Rossi-Ouerrn. para inTi. cit!ndome qee estoy ebrio? J tarme á su palco, ponderándome lo -" Digo que l1a tomado más copas lucido de la concurrencia en noches de las necesarias, y que no pueue en. de 6per~. trnr al teatro así. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REYIS'l'' A QUI~CENAL. l8i -•· Ya entiendo, no quiere que 1 4 ' Iumodiatamentc, para salir do él, le le o.compaüo 1 cxcla.rnó npoyándo e con. dí Jo que me peuia y entré nl teatro en tm ll\ pared y riendose á cucajnuas, donde encontré ú .Tulinn:t. en su palco }JOro sin soltarme. Ha~amos un trato, con Llli:s, con uml mniga. suya. nñadió limpiándose la h•ímedn. freut~: Uuando sa.lirno:-; do la funcion ofrecí d~me ustocl uu par de fuertes para e] brnzo á .Juliana, en tnnto que J.Juis comprar uon. botella de bra.udy y Htia á que la policía lo llcvu..-;o á que es caro, y aquí entre uos el aguar- In .hccl ~ ca,:tigo dtl hnberle ¡1egado dicnto y In chicha me empalagnn, y iL una chichern. quisiera vnrinr. Juliana horroriz:i.d:\ se eRlremeciú. -" Hi le doy lo I)Ue me picie oo me "Eru. Eduardo Moutcnogro: '' segui r1í u~ted ! -" Nó, palaura. dA cnuallero. COU- F 1 N test6 con éufasi• golpeándose el pcoho. ÜLG.L --------·-------- LAS DOS REINAS DE CHIPRE SIGLO XV). O 1J A D H. O :::; D E L A B I :-. '1' n H. J . ~ r; IJ l P U 1 O rr .~. (c·o..;•nxtr H'Jo:s-)- ('lJATHIO VI Cornnro tiC nprasnr1Í ú cutrar nl salou interrumpió el otro. muchos objetos de arte y do lujo oou1o 1 - Cátuo aai '! f!Ólo los vcnecinno,. u:.abau eu aquellos Lo digo porque no 6tÍ á qué conduce tiempos. ¡K'dir consejo cunudo )1~ t~atrí puesta en J:l pabcio do ÜOl"ll&l"' tenia dos lililÍ - 1 ohn\ la inteUCÍOU ¡, QulÍ 88C!Lil!, mi prÍMÍ· dll!l diferentes, una pública, por donde en- po, con hncerruo una cou~>ultA ya inútil, tmbnu tod,>s, eu tanto 'lue la otrn ora pri- pno..~to quo ·va camino de noma In carta ,·ada y por ella de-pnchaba los mensajeros lll nto Padre'! secretos c¡ue enviaba á Italia, por lo cual -Cómo! exclamó el otro? por ventu­recibia uu liueldo crecido de la república ra tcuiais noticia de mis propósitos ? vcucciana que lo tenia allí para servir i. -l'luguiera á Vio que yo no m lis lo -u­lillB fines políticos. A bU ll.:gada ul palacio piem. porque eso no o- 1l(liioria, poro otro~ un sirvionto le anunció que ol prínoipo que pueden perjudicaros ttouen noticia do Janusle nguanlaba oon impaciencia bada ello ... Yo tambien touia11Uo hublaro.i, 66- máa de media hora. iior, pero en secreto; aaí os suplico me Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J, A MUJER. - ---- -- permitnis contlucin'b á un retrete tan ec-1 -,:Con qne c..; venccio.u!l '! gnro que nllí Mdie nos podrá o ir. - Yenecinna, romnnn, napolitana ó mi-y bl dooir &to empujó un rosorto en el lnnesn, repito que vuc~trn twuorfn jnwllll la mnro; nbri•iso una puerta, dc~cubrieudo verá en este muod<>. nnns grndn3. -;.Quién será tnn osado que mt> lo im- -Suhid, ~eiior, os l<> suplico, niíndió pidn si e~;e es mi cn¡n·icho? Yn ¡,a beis clue Corunro, IJ110 en mi mirador cst:nolliO:l yo todo lo arrostro cuanclo !>O trata de \toa mejor quo nquí y con mñ:. comodidad parn mujer! hnhlnr confidcucinlmcnte... Entre tor Yenturn es \'uCStrn e:;po•a? una c.an.pnuauilla hizo entrar al snlon ñ -Bien sabei-., príncipe, quu soy ~olt ro un anciano .. irviente, á quien ado y cxttttico mi- -Aun no 11oy clérigo y ~oy libro toda­raudo 1111 retrato hecho nl óleo, y colgndo 'in pam amar y 6er amado. entro dos oolumnns de ja!~pe qnc sostcuian -¿Y el arzohb¡1ado de Xicosio. no ha-el techo del mirador. lagn ,·uestra 111ubicion '! Jlnblemos de E's~J -llion, tlijo para sí Cornaro, hn caido ll!>unto que e:. mucho uuís iutcr05auto ..... . en cllnto: y en nltn YOZ añadi6 : Como os deciu bú un momento, otra~ J•er- -Qué ruir'.tis ~n tantn nteucion, soüor, sonas han tenido noticia do que hnbcb e-­que Uin distraído o~ veo? ... Ah ! oxohnuó crito .á Uoma, pidiendo nl J'opn que os en seguida oou nccnto de fingida sorprc~: C(lll~ugrc ar7.obi•pO d" Kicosio. inmcdiatn­nqucl estúpido Zncnrin:. m o hu 'cuido ú me u te. colgn nqu• CllC retrato, cuando yo Jo m.l- -¡. (Jué pcrhonns '! preguntó Janns C()n wt·lÍ quo lo pusiera en otra parte : di~traccion, acercnudo~c da nuevo ni Tf'tn\- -;. Vo IJIIit:u, Coruaro, es ostn n·trnto? to y mirúndolo bnjo otro punto t.lo vista. dijo voh·icndcJ5e el príncipe y nc;aTt'antlo -Ver,go de }Jalncio y tu,·o tmn larga el brazo del ,·cncPinno con intcusn emocion. convcr:,acion con In Uciua Cnrlotn ... -¡.Qué os importa, ~eñor, CHl t.loncelJn?' -Ah ! ... exclamó intcrrumpiént.lole ~1 J)cjndla on ¡m:r., I{UO o;> advit.!rto quo no es prlncipe, y Yohiént.loso á UO"Jlllru niiadiQ: parn couquh.tmla! ¿ por 'cntnra olla yn tiene noticia dt- n i -Ah 1 si no es para conqui tnriB os mt!!Ilcion 9 nscguroquo moha hechizado li mi! :Mirad -St, cont tó, Cornnro,) está rcsncltG eso perfil p01·fccto, aquellos lnLios cnonr-1 á impedíroslo ! nndos y su3vcs como nM flor, esos ojos do -lma l. .. imprudcnt• 1 Qno e ntrcv" cielo. esa frente e lo nácnr, los rizos de oro, Á luchRr conmigo y le oo ! ró caro E u nu~ el talle erguido, el brazo, la mano ... ! Ob l dacia l dcaidme pronto, ,: quién es Clill jo\'cncitn, - \' cr~mos... Do resto ~ n los 1·oyc-; ln ru1Ís hl•rmosa IJUO ho visto <'n mí vida? chipriotas lo bnn oocrito tnrnhic1' ni Pnpt\ ¿ gxisto e,:L mogo. t>n realidad '1 \'ho 6o- empeií1indoso ]'nra quo UU5otgr, vno::;trl\ mcjnntc tipo anubnto.dor '! ... peti(.:ion. -Exi•t•l y vive, repuso Corunl'o, Mn -¿Y cómo snhcis que t'SO es cierto? mnrcndo disgu lo, y en realidad es JOQ ho -l'orquo ví la misiva: creo qno eso ~ wás beru1osn c¡uo su retrato. l~tat:á, ;;eñor PrínciJltl. -¡.Y so llama?... -A pesar do vuc. tro pnlnlm\ dijo el -Suplico á ''ue-tm ~ouoría, contestó el príncipe con nceoto cbocnntc, yo;uo creer ,·enociano ~:on oeriedad, qt1o economice nada, si no yeo tnwhieu el dooumcllto! M sus pregunta~, y },ablemo5 do coStU~ mós quoreis engañar, Cornaro, bien O:! conozco 1 importantes quo la faz md;; ó ménob bella lineo mucho tiempo que estoy notand01 1 tlo uno. vcuccianilla de pocos aiiOt>. que trnbajais para desuuin10t>, á Carlota y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -. REVIS'l'.A <¿UIXCEN.A.L . 1S9 d n1i, no sé cou qué intencion, pero sí he1 llcnn tic vida la pnsion desortlennda del comprendido e-o. mnndo. Pero nún pcrmnnccin callado re­• Cornnro no so c<1rtó á pe;•ar de que J:,. vol viendo en su mento mil proyectos en nns hnbin dicho la ve1·dod, y cvn una ewbri m, vago:; como sueiivll. tuurisa apnciblo contestó: - Por ~>upuoslo, continuó Comaro, es -Croeis •¡ue uo o:; sirvo bien, príncipe, prcobo renunciar al urzohíRpado ... es me­porque entro todos aquí solo yo digu la jor ser rey temporul, que poutifice cspíri­vordad .. 110drin probaros en c.•te monwu- tual: udemns no mo prcguut.ílmis quién t.o l¡llO os cierto que la Reiuu. escribió la ern c~ta mujer cuyo rctmto admimbnis t mibiva .. -¿ Aca:;o e:;a mujor podria &cr mia? - S podcis probarlo, ¿por qul! no lo dijo Jnnus con in tetes. ha•'cis '! -Yue,tri< o,p6!m, si lo tcneit; á bien : -Porque eso seria faltar á la confianza not.'ltllo, vua-tra C!;po:::n. qu!) los Hey~>.s l1an pue¡,to en mí. -¿ Pur veutura es alguna princesa? -¿ h;o C.."i todo lo que os detiene ? .. . ..• -Ua-;i ; pot· su mndre es dOl!cndicute de E:stmños nscrúpulos, por cierto l los cn1perodore:> gnegos. -Tengo oll·o motiYo. -¡, Y por bU ptuhc '! .-¡, Cudl ? Cornoro se cnll•i y al cal>O de un mo- -Que no seguiriuis mi consejo, por mento dijo sacnndo de su pecho un gruc-oolltmrinr ó. lo. Reino. !:lO pergamino cubierto do 110lloi1: -¿ Quó consejo'! -¡.No me ¡•ediais pruchaa do la!i intri- -J:.:l do renunciar al arzobispado y pro- ga!< de la lleiua contra VU8? llé R<}UÍ una. teJldcr ri la corona de Chipre. -;. Qué es eso ? 1 -¡ Pretender á la corona do Chipre! ex- - La ruish·a de la Hcinn al Pnpn ... Me cll\mó Jauus dej:íudose caer muy ooumo- la dieron para que yo la e.ncaminaro con vi.lo so'L1·o un asie1.1to. ¡;eguridad & su de:>tiuacion, pero COUJO yo Corunro so sonrió. la ccrrJ, lo hice do Jnudu que so pudiese -Acaso, diju, e.,ta e.:. b. primem ,·ez abrir. ,1ue os nsalta esa itle..'l "! Al decir c..sto despegó el sello rcnl con - X o, JlOro Cl"Oia que serin un tmoño cuidado y dejándole intnc:to, dió la carta á irrcaliznulo. Janus. .E:.to la leyó at<>utamontc, pero ol ~1 r!f'cir (•.!oto so leYantó y ncercán- devolverla d Comnro c..~tnba líviJo y agi­dosc á unt~ do la>~ ventanas del mimdor tiLdo. ~;o pobO ,¡ contcmpl:u· el paisaje que dl•S· -X otad lo que os digo, .!\tlireuf! Corna­dll nllí 11e veíu, callado y meditalmudo. ro, nxclnmó, juro n•¡ni ''ougnrmc de la Lll hcm1osa cindad reclinada en modio rnnla ,·oluntad que tieuo mi homumn há­d< l una fértil llouura, rodeadn do forti- oia mí, y no dcscansaró un dio luu.tn que fjcacionos, snlpicadn por multitud do to- no lo bnyn arreb:ltndo la corona 1... ¿Con rrll.§ V de palmeras, en medio de la cual qno dice que so~· imJ>Ío y sanguinario, in­se clo,"Ub:m majcstno~o los cnmpan!\riOS digno del cayado arzobispal? llicn está, do la ootcdrol, dedicada á ::.nntn :x>fín: no pensaré má"' cr1 ser mccrdoto, y si ruo pnrocia, por cierto, una joya bien digna do cree irupropio paro arzobispo, me sabré In arnbicio11 de uu príncipe nacido al piú J.:nnnr el cetro del !lobcrono temporal ! do los grudM ele un trono. Decid prouto, aündiú cou Olfnltncion, ;, qué - ;, O hacer on e..~ te caso l' A '1 uión apelar? tnl? dijo el \'enecinun en voz haja. ¡,No os pues yo no tengo recursos ui ejórcitos. muy bella e. tn .Xicosin tan dcsendn uo1 - No veo ~;in o u u ,;o lo camiuo, dijo tnutos pducipes que ho.n pretendido lnJC'oruaro, el que no s6 ~¡os rc,.ugunrá. mauo .le ' "III.!Sira herrnann solu pnra ce- -¿ Curil! Hcpito, pnrn couseguil· mi u irse In coro un chipriota?... Y dccidmc, objeto no hay considuraciou que pueda ~;oño¡·, lo qno oxtroiios preté,lden, ¡,por c¡u6 detener :no! no lo hnhois do pretender vos? llasta el -Hccurrir al 6oldnn de l~gipto, Me­patrioti.! mo os impuha á olio, pues Chipre llcck Ella. Ofreciéndolo J>ng¡u· un tributo o os lo explkaré dc~pue~, por aho- - PtlCidnl<3, :sin embargo, quién es y ro. lo que irnportn tJ>! procurar Mlir do dónde ruom '! Chipre y pnbar ,¡ Egipto c11 bm;ca de la -No puedo deciros su nombre ni elln- ¡n·otecciou del soltlau. gnr de bU uncimiento, pero os aseguro que -l\le penuitirei.s llevur l;l miniatura? aunque muy niña, es fama de que no hny -Es vue,tra, a.-;Í como todo lu quepo-otra en toda Italiaque la aventaje en het·- seo vuc,tro servidor. 1uosur.1 ..• Mirad, añadió, hé aquí utro Janu:. ¡;uardú entre los plic)I;Ue:> de su retrato de la mi:.ma en miniatura. que tal vestido el retrató, y Oorunro lu ncon~t~jó vez 1:, hnce wá~ favor ... Ved qué pcrfoe- 1 :10 fue:.e á su alojawiE.'nto d prcpanlr su eiou .•• y aúu no ha cumplido eatorccniios! vinje para pa,.,a.r á Hodns y de allí á Egip- Jauus ¡rcnunuoció ex.ta.,.,indo antu la Le- to, lJU&. lo tos retrutu:; '! á pe;;ar de su destierro tcuin en Venecia, ¿por ventura la dama ~;ení vucstm y o~ nbcgurúndoleque la Hupúblicn l~> prcstarin 'luereis del!Cartar de ella pastindumela li tun1bíen su decidido apoyo. • mí! Bien ~>nbei.t~ que no admito rivalidad jaruñ, y que ... -Culrunos, eulmaos, señor, imt,.rruw­piúlo dicit:ndo Comnro tratando do dibi­molar una souri,a de satibfaccion al notar la creciente ngitacion de Janus,-bicu sa- ¡ueis que hace wás de diez y seÜi uü011 , penAamn!\ qur nrlerunAiluR t·~pañoles, y despucfl, y en todo tiempo, de Gnmol:UR no hny nh!wlut:unente lit<'r.t- rn pugna con el 'llar que sin ce~nr amena7.a tol! r.n aqnol p:1Í11. Sin embar~<>. 110 11e rr~n 1 inv:ulir !:1 tierra fino e, -l'n un ¡mili así situa­qne esto es a!'IÍ: Portugal lm teuido, desde• sicion ,¡,.¡ concin•hdanlls, lo cual no lfm·t••lo eu h•s ra~aa espuiiol y popular ¡oo<'t:l Xitiic1. ,¡, .\ 1"<'1', no latinn.B, en donde será nui" <¡ncri.Ja pero ménos huLrcr., lredw <'OJH•l'l'r su norllbrtl cutru lo11 Jespctada. amnnl<:s do las but·Jt:o c·osall. Xo podemos nqní O<'llflarnoA de algunas g~tc lil<'mto, llt•J'I'Illano, aRÍ cou111 ohOK •lu mnjt1•S not blr'l dl' si¡;lus :tntt•rion!Salnues­m¡{ ritn, B:llriorulo <¡ne en su idiolll:t nrotul pucn 1rn, I)U• 110 han luridu t•n l:l literatura holan­los lccrion fll<'nl de su pntri:-o, han upcln, npémut rnencionare­Cfltr tngema de f'scríhir sus obras histúricnR y rnos ' á pesar una jóvcn que I!C firmaba con el seudónimo de utllt'IC Voltaire con nt¡uella in~ratirud innntu ...\,S. C. Wallis. A mooiad.,s del año pnRado y dea,·crgonuul<> cini11mo e¡ u e lo tli&tingnia, dió In misrna sciioritt lila est:lmJ>a una nove­Íiijo (des¡lllctl dtl haber recibido allí la ltvii}>Í- ' la hilllÚric:l del siglo XVI, titulada "En los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~[U ,J E R. tlins de lnchn," la cual hn sido rccihidn co11l hneno é intcre .. antc: nnnquc 110 puede ll~r­cntusinsmo en sn patria, -elnombrr. del paclro sunue,·o. lo es pnraln mn.ror pa1tcde lo.- lec­do aquella DUO\!. estrella es Opzoomcr. torea: tititlaso " ~leditacioncs do Jnn•lnma I,niRn de Fnmcia," la e¡ u e, onnqne hijn del IV r.orrompidísimo LuiR XV, 11111rio en olor do ~~antiJad. ~aeidru•n Ver'llnlles en 1737, cric1da C:omo digimos nrriha, si quisiérumnR mcn- l.'n un convento hasta loR clicz y seis años, t'Íon:H todas lns obrM litcrariu11 t:sniliiH por cnanrlo volvió ci la corte ele 1111 )ladre, la en- ' mnjf!Tilll en Inglaterra, no ac:1bariatno11: así, contró tnn pervertida por lus rnniM costum­scilo huhlarcmo11 de dos libros qno parece han lmJs y pnr Jag mahcs iclc·u~ ele loa filósofos del llamado In ntencion en el mundo liternrin. si~lo XVIII, que tnctabu do hnir, c:1cla vez que J.n primera es dt! actualidad, y ~e llama po11io, l~jo!l de or¡uel ccnlru de desmoraliza- ¡" Veinte oiios do residencia entre lo" búlgmos, cion, para desllho¡;nr sus on¡;ustinR en las pá- 1 griegos, albnncses, turcos y urmenios," por In ¡;inlls de sn diario. bija de un I'Únsnl inglés. Estn obro, en tln~ Este diario, Qne ella titulnb11 ":\lcditario­volúmcncs, es la mejor que se ha esctitosohre nett," es el que hn viRto In luz ri line:~ del nño la Jntltcrin, dice el Tunes (poco Jlltidi¡;n en 1 pneado. Ya cm 17~9 l<• hnhiRn publicado, pero olo¡;io11 mtuca¡. uadic -e ocnpó do ello Pntúucea, inleresan vonos, y rel·hnznndo baj~ sin cesat· cn Jf\ en u Ka u suerte. 'l'nl vez era pres<'ntimicnto do lo que á ella le pnsnria ai continunba en En J~rarwia Ílltimnmente hun nplnmliclatro clcl Ambigú, en Pans, ti tu- tes tiempo pro­t< lria el o 111tt1 \ acilaeiones y dtubs, do ln11 1 •Ot'- fundamente morall'll y RllltlflDII, -1111 c11tilo es 11u<:ucinnes de 1111 familia, &e, es el fondo tle nnirnarlo, vivo y Aaho dcspt·rtnr el interes del ¡,, narrnrion, h1111ltL 1111 defiJ•itivo :tbjunu·ion lector, no nlontnncln puHimtca rnnlsanutl, sino dt•J Jnteraniemn y ~'00\'CI'IIÍOII al t·atoJicismo. produciendo Ím(>rOiliUilCI provecho80!11JIIC ha- EJoginu tnml,icn mucho un pCfJueñn lihro rñn nmar el bien, la virtud y la religion de oscrito por una señorita rnny jovNt, llarñ:tdn JetmcriRtO. Jeuny )fnrín, titulado •• .\lttndo y sole
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La Mujer - N. 8

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Bogotá Ilustrado - Serie I N. 1

Por: | Fecha: 13/11/1906

R EPUBLICA DE COLOMBIA ColomLia \" PaUll/llU, \ i ila de .,r. HoolIÍ CIlI' In!('cnR,-":. 'uc ·tro propo ito I'A< 110' \J.I fa \, Bi':lIncio-B, J> \l •. \CIO ( "mr., Lulu .\, ('Ó\ILZ J \I\U:, EI/I'gma - F, I\n' \S Fn \01, r :cu/Osa-(;UII,Lf n 10 , .\I.I.~CI \, Sun lJ/al'eo~ Evange/¡sta-Fn '1.1 ·f.O <;1" \1.00. \otus li­!/ eras-C\nI.O VIII.U \-r., lJc mi libl'o CI \UDIO lIfl'1I1 ',\,De un elal'o una corona Ifipodl'omo de la Gran Sabana -rnlombla autógrafa .Isoc¡'arión literaria l udi ciún raria, GItABADOS: Lo, Pl'csiJenle Dolí, nI' y Re 'C ,Ir nlOI y, u romili,'" U Cluh (:{lr la!;'ena - El ¡jeol'Uzado C/Jlumbia - n San Marco Enln!{cli la de Accbr'¡o Brrnlll Bu- 10 de n, ¡"'nacio (,uliéll'rz POIll'C--(;I'UPO r - rultóriro-I\ctrato del :1', ,Ioaf(uln Arcin¡c· I.ja -Vi ta d l Hipor/romo de la I,ran SaLanll Codl/' de la ritn, -'Iaria 1'.'1' ,1 PoruLo I (ll't'­mi .. do) oche de la :rita, .'Inri.\ L. Hioffin(o, B ogotá, ! o lem re 13 ,. .. ,6 r.J rJ ,'~ I I [O J r¡ 1.11 A ELI r le -16 , / 9 LLI .... ; t .... ;,,- ;, ...:: ene v a .~ , .... . , ni .\dnllD I Apart d dI' I nlll:1 o, r rrer I í • o o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGO'fA ILUSTRADO e DE AGUSTmW NmETO Q1_w;l 6fi)-CCi) Permanente surtido d vinos, brandys, carnes y pescados en latas, galletas, espermas, confites, naipes, etc. F6sforos de cerilla nÜl11erOS 6, 12, 13, 17 Y 28. Cigarrillos La Legiti1nidad y Jockey Club, frescos, arolnáticos y baratos. PASTILLAS 1)E CONVElfSAClON Pastillas' Violeta" y " Príncipe Alberto' para arolnatizar el aliento. I CAREON MINERAL 11' 1I DE ZIP ACON 11I Este carbón es el mejor de la Sabana; con u uso sel obtiene una conolnía d 120 al 30 por 100 obr cualquier otro: D sarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; I al quelnars no deja laja ú otras sustancias incolnbu tibIes, sino al enas una ceniza fina; no contiene, C01110 los den1ás carbones, grande cantidades d azufre y, por consigui nte, no ataca las parrillas ni el struye la n1áquinas. Dil'( ansa lo podidos á v.......... I ~~~~~~~~~~-~~~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SUPLICA~10S á las personas á qlliene este primer número les sea enviado, se sirvan, si no desean suscribir e, devolverlo en un lérmino no mayor de lres días j de lo conlrario quedarán incluídas en la li la de suscriptores. Dirigirse á la Admini lración del periódico. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SOrle 1 EPUBLICA DE COLOMBIA umero 1.° Bogotá Ilustrado o / c(~/t'J ( :Jl ,,,(/.U f/ ¡ (r, (/(1/'10 ( }/_ÁI II(l;)(7 :/11'1/(/' "1- ",rr".:l.... " -,:t J,.m:t ...) La \'l. Ita d' \[ 1. I\oot ü Carta .. en.! 1'1'\ i.,t iú tul, cara t r' dc "1'1 H\ di!.;nidarl., dt, !,!'opu Itos tor­diale , Ijll 'ha rtlO. lnlllo no ,',lo la con \ clIJellt'ia d • ('nt 'nUl'llIOS ti 'ntro ti' Jj'l1lt' ju tllS \ .111'.f.\cto!'ios en eqllitativa m dida ('on l'i ('0111.11 del urtl', 1I1U <]u· lambi \n In faciliu"d de han/fu ~ la bu 'na '0- Juntad de IIJ ' am '!'icclClO pa!'a atell h'rno dc modo qlle qlled 'á 'ah"(1 nu 'st!'a JI"/llllad, y l/U 'eria 10- ' lira pCI1 al' 'o oll1"una l!'a ("(J. a. h 'rlllallO. d' .\ 111 'ri ,1, \' ·tI \' /. 111 d' u dcbthd.ld \' "1, ti ai 110bl ' E uadu!' la 11·\ wa ompaJiadu '1 u na cl'icord ..... llrriúnu \a ,'a i'll 11'. 1 al'l' L • {< n . flo\' ri . <'Ili. - ~ r. 1 001.- • H l'al á qu '/ 110. ( 'oh ' }'1" cio y sin neceo idad de hac r crUjir nll stra pren ' a'-, :"Iue tro de o e. el de omplacer al püblico; oja­lá que Illgremos r('alizarlo. RArAEL "'PI~O'-A UZMÁ ( /ley), El) AnDO E PJ. ·O:A G ZM¡\N El a 'orazado Columbia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA IL BIZANCIO Para Diego Cr ibe Cpn u flaula el avena pa a bajo la cüpula ti un pórtico un man bo orqlle nada f,llta, e á u helleza in enarrabl e, Dafni , el má bllllicio o luO"ar de lo alrededore , bajo el verd palio de lo laureles ro a y entre la pro eccione sombría de lo cipre-es olemne, o tentaba un . oberbio templo de Apolo, en donde el ón de la cítara iba alternando con el de fuen te vi va diáfana y saltan te . Lo O"ran­dio o de la con tru"cion . , la dilatada vía de cer­ca de ocho kilóm tro, que cortaba en do la ciu­dad, la invero ímil iluminación nocturna, lo va to pórtico cubierto, la exqui ita abundancia de aguas, tan pura, e cnbió Libanio, que un va o lleno parecla no e larlo: tamaño primore habían atrofiado allí el pen amiento en beneficio de lo entido. La mímica en los teatro la muerte en lo circo emh::\rgaban la hora cuando Belo y Eda O"abal C0n us ritos mon truo o ,no ratificaban de de lo altare la di 0- lución de lo antioquen e . En e e in tan te aparecieron lo lre enorme con­qui tadore cu a ola pre encia fue ba tante á derri­bar lo cuatro muro que" cuadruplicaban ,> la segu­ridad de Antioquía, donde e cumplió triunfalmente la verdad latina de que" una ordenación de palabras puede uperar en virtud de tructora á una fórmula quími a." Pre to el pequeño núcleo fue ensanchándose y con tiluyendo en la parte menos vi ible de la capital de lo eleucida, colonias de fiele que, hacinado n una e pecie de colm na, e diri O"fan á lo parrano en len O"ua g rie a, i bien le eran familiare la literalu­ra de otro pueblo . F ue allí donde Juan rareo oyó á Pablo equi­parar pnr "ez primera el e píriln helénico al e 'píritu j uOío. En aqLl él halló P ablo de, d en Unce ' I colabo­rador a ¡duo gen 'ro O por quien u piró má. tarde de de B oma . E La concep ' ión ma ra villo a, qLle bi en pudiera a pellid ar e el mi/agro .ludIo, "ino á r ealiza r, por modo e. piritu aJi zado, aqu JI:l a ntirrua tradición el J.lIar­cita hacia el Oeste, que d de el xodo primitivo de 10 rya co n J erje ' on iro, u pendida má tarde n 1 j andro, debía r apare r on I pó lol de las gente n una compr n. ión má amplia. I\ P ablo II yi ión di ina había l' v'l ado que 0- Jamen t · el pueblo judío ra cal az el propu O"ar la , - mill a cr i tia na, merced á u facilidad d adapta ión á todo. lo medio, á u inqui L ud in ante el á modo de fa talid ad imperio a qu le urge á el- imultá­neamente ha bitador el toda la illdade, ondicio­nes CJu diero n ba á la leyenda del Judío Err::lnt . La idea de pa tria, for tificada co n la ang re d' J uda Iaca beo, tran portada á un orden má n bl , de apare ió 0 11 P ablo, lu borró n la uya 1 llmi­tes geog rá fico que pre i aban un tel rilori . En la h ra lo di clPlllo d el ' alvaoo1' r ibier n la deno-minación romana d hri tiani (afio lÍ 2) . En el lap o orrido de de e te afio ha ta I d h , fija la rlti a, a pro 'ima ti am nte, la ~ ha n que fLlera escri to el eg uncl Evang lio, lan ]] no d 1 ho pitala- ILUSTR o rio, filheJ no católico spíritu pauli ta, que má d una lenrrua qui o reivindicarlo como pieza original de ella; si bien parece ya fuera de duda que fue com­pue lo en Roma, y no en latín como han supLl.e to al­guno. ,sino n el habla de los refinado, el gnego. Y de que fuera e~ crito para los Gentiles, no es dable va­ilar. i , atiende á la inter(Jretación que ha. 'n él, dc palabra h brea T aramea, y á la explicacione de Cl> tumur ju'daicas, una y otras Inútiles para los compatriota del autor (Marc., cap. v, - v. LI 1); cap. YJI, YY. r r T 3lÍ; ap. VII, ·3 Y 4). El e tilo de Juan brcos reúne á c, cepcional so­briedad, VI veza de detalle escogido con arte y guslo, y una den idad en la de c1'ipción que no caracteriza á lo escritore del simetismo, cargados de color como Jo cielo. de Oriente. Compárese á Marcos (cap. 1 , VY. J4 á 29) con 1ateo (cap. ' VJ, vv. JL~ á 2I) Y con Luca (cap. IX, "Y. 37 á L~ 2 ), al hi toriar la curación maravillo a del mundo. Entre su everidad hay loques de sutIl delicadeza, e auvierte u inO"ular predilección por la corrien­tes de aO"ua. Con qué amor evoca memorando mila­gro de Jesús, el mar de Tiberíades. En su manera e aúna la 'erena limpidez helénica á la metáfora encen­dida, pero n él discreta, de los hebreo, y se advierte la extraña dualidad de e e espíritu solicitado inversa­mente por Pedro con la fe en su Mesías l raelita, dis­pen ador de toda suerte de podere , y por Pablo, de vi ión univer al, con u Redentor de brazos tendido á todos lo hombre, y verdades aptas por u imperia­li mo a imilador para ceñir el mundo de las almas cual lumino o meridianos. E te dobl~ carácter de Juan brcos ha ido in­terpretado, con una agacidad que pa ma, pot el pintor bogotano. u EvanO"eli la es un judío al par que un griego. La energía dominadora; la terrífica everidad del pro­fetismo; la barba-pa toral como en lo reyes primiti­vo ,conductor de rebaño bajo el mirar cariño o de lo Elohim paternale, acerdotal y diáfana como en Ielkit ed k, aO"itada y poI orosa como la de foi- ,cenicienta rizada cual la que vi te el labio- rá­ter de lo Profeta. coléricos, enmarañada como en '(el hombre ve tido d pelo de camello";- Io. mu cul sos brazo. nond la fu erza duerme tI' mendo on 1 pico qll derriba templo y decapita dio e . la dureza de c uell o , la rl"'idez de la columna vertebral. pro­v rbiale en lo' emit a ,qu in 'piraron por 110 en lcj andría, tanto alero o epi rama: e to, lo queJuan Ma rco ha hered ad de ti raza. En él palpita la ter­na lucha de I rael ontra 1 mundo. u ment ha comprendi 'a palabra: lahweh. E el emiti 1110 a ndanle qLl el tiene á de can ar un moment . Grecia le ha dado el. ojo, apartándole la mira­da el la ti rra que pi a, le ha echado la cabeza ha ia a trá , p rqllc pueda in trabas ondar todo horizont y e paciar Ja yi La p or lo de. ierto in límile. in 1 ha 10 fo for c n l que o cila en su ab za dij ra e un Edipo onclenaclo Ú al' al' et rnamcnt la melancolía el u in o, al lado el otro E fin O"e, erdadero león con a la d á nO"e l. Y i á u man , ág ile n n 'io-a , II vam una lira, oir 'mos la 1 nda de li e prudente d ' bo a de otro II m ro nlado á la vera d 1 camin obr al o'lll1 p de tal mútilo de la ico anllO"ua. En leño r lampao'llea la dur za de lo legi - ladore dc E parta. E a fi onomía n tú riguro amente conl nida el ntro d 1 aractere lípico d una ola familia. P rt n ce á un individuo de la Raza Eterna que ha n e lil t rno para toda la raza. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILV TRADO 7 En la ejecución de la obra el pin tor no u ' I~ de procedimiento complicado. . Una figura imbóJiea tranquila (en con ~ onancia con la inmo ilidad d I di­ficio que decora), O"randio a en su implicidad, hon­damente uere tiva, in virtuo idade t nicfl que ha­gan olvidar la tend ncia por lo fe lo bu cado ; anatómicamente verdad ra en la apo tura, in ra eros delimiladore que ubdividan la a tividad úna del per onaje, emancipado de cuanto le rodea ; armonio a de línea que in lort urar e en de arrollo in vero {mi­le • preci an detall caracterí ticos para fundir. e 11I é­go n una fnte i donde re pland ce la manera con-u tancial del apó tol: hé aquí lo caractere primor­diale de e a pintura. Cuanto al colorido, concuerda por lo humilde ohrio con el e píriLu del tema. Para pintar un vidente del País de los siete ríos, donde el color recorre toda la gradacione, de de la palidez láctea de la aurora ha ta lo rojo ele O"ra­nada en]o poniente, entaría bien la opulen ia triun­fante de las paleta eneeiana, que no cuadra al tra­zar un hijo de areno a oledades oñolienta., tendi­das bajo un cielo in nube y una luz in contra te , en donde olamente una 'palmera rompe Ja monotonía de e e pai aje desolado que evoca en los e píritus por única imagen un corcel ligero, una Janza filuda, una lirula morena y un camello acongojado. Aparte. de qu~ el O'ris se ~rmoniza mej?r co~ el genio arqUltectóDlco en la pmtura decoratl va, cifra también el hondo valor representativo que le ha dado la e tética moderna. i Dijérase un e fuerzo de la melancolía por convertirse en mate­ria! Cómo no deja entir la atmó fera de la edades muerta ; cómo patentiza (el ca o de Chavanne) la nnción pe. i­mi ta de la vida, carO"ada de opacidade plomiza. i nue tro ira cibJes acadé­micos no 'le congestionasen, diría que Acebedo Bernal, en torno de Juan Mar­cos, ha pintado el tiempo que tiene co­lor gri . braron cOllvcrlldas en antorchas, en la !loche cid 20 de Ago to del año 6LI, los jardine floridos del Césfll' loco. Parece no advertir la blanca dilatada teoría dee 'p{ritus alado que bajan ha ta 1, trayéndole de otro m lIn do suave. palahra. el' con uelo. i El momento es so lem­ne! El león alado de Ezequiel ha encontrado va u COlo pañero)' e l> acerca flJCTiendo; y Juan far\.:os profeta d las i 'te soledade , cu a barba, pelo é\ pel~ ha teñido en blan o la faliga de la Sabidurla en e a de olación ob rbia, bajo e a luz exaltada 'e tá vi­viendo de la vida del alma, de una idea, de un re-uerdo, de una f? p ranza .... En vano I tiempo n ayará Zllmo corro. ivos contra la creación de nue lro arti ta aomirado v ama­do. Cuando la injuria eval haya de teiiido la o'l)ra del pinc J, . a noble figura, trazada en hora bendita so­bre un muro nué tro, e irá evaporando ha ta des­aparec l' tran formada en una nube de un gri inde­ci o, como lo tiempo en que vivió Juan Marcos, hijo de furia (hermana de Dernaué), discípulo de P dro, compañel'o de Pablo autor indi cutibJe del eO'undo Evangelio. GUILLERMO LEJ erA (1) E tas diferencia reales en el modo como los apó toles delinearon la fj"'ura histórica de uestro Scñor, "son perfecta­mente cxplicables por el carácter pcrsonal de los e critores, por el fin inmed iato que cada uno se propu o al escribir, pero no excluyen la armonía y unidad que exi le cntre lo cuatro auto­res in pirado ." Ante bien, poncn de manific lO la concordancia en la tendcncia, á pe ar de la variedad en la manera. Muchas veces, al remirar la figura inquietante del Santo EvanO'eli ta, me he complacido en imaginarlo en lo días postrero de su epi copado alejandri­no, preparándo e para el ma~tin.o y re­pensando las extrañas penpeclas de , u exi tencia. Vedle con el ojo átono ante el mundo visible, pero cargado de ,e miradas vueltas hacia el interior." Como tropel de ola en un mar in ori­llas, ruedan por el e píritu del apaXLOl) aV7JP, los sucesos en que ha actuado, lo paisajes que ha visto, los años que Na vivido: la dura Judea ardiente !J mo­ndtona como una serie de verstculos btblú:os, y el lago donde erraba, seme­jante á un loto fantá tico, la pálida figu­ra de Jesús Nazareno; Antioquía con sus extraños adivinos y sus teurgias medrosas; Alejandrfa, con us so~stas ; Roma cristiana, con sus arenano.' Babilonia segunda, con su A.n tecflsto ventrudo y su alígero Mago. Escuc~a los estertores de Pedro; ve saltar baJO la espada, entre un charco rojo, la for­midable cabeza del hombre de Tarso, y se estremece ante la innúmera falange de confesores cuya testas ~dmirabl~s y dolientes, llenas de expre Ión, lurnmo­sas de alma y cansadas de vivir, alum- Gl'tl}>O e cl1lt61'ico del nUlo Cabral de IUelo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 8 BOGOTA ILUSTrRADO @==----~===-~ 11 - - .... - - -~- -11 1/ . \ I 11 I I 11 I 11 I I! 11 1I 1I 11 I 1\ 1I I I 11 I 11 I 1I I 11 \ ¡ I I 1I 1 I I I ~ -~- ~ Dcs tinamo nue tras páginas de honor para los Presidentes actuale de las República Hi pano­americana , á toda las cuale está nue tro País ligado con lazo de fraternidad, más Ó meno estrechos. Es nues tro deber-y deber que g ustosos cumplimos- dar principio á tal galería con el retrato del Excmo. r. en eral Reyes, á cuya admini tración debe Colombia favores allamente valiosos, y con el del Libertador Bolí var, aunando de e te modo las dos épocas de mayor trascendencia en nue tra vida de República libr . La Independencia y la oncordia Nacional e complementan. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. I " BOGOT A ILUSTRADO '. - -~ 1I 11 1 11 I I 1 I 1I 1I 1I 1I 1I 11 11 .. _-====~ 9 La obra de BO]ívéll', e/'iamenlc combatida aun ro/' los mi mas que <1Juda run en ella, lo hizo du­< lar de la bondad de u e'fu rzo, y le arran có la dolora a fra e que resume lada, u, pena, toda la incom­parable desolación de us úllimo lía. ; la obra de Reyes, el'i~mcnle combatida también por muchos de sus adversarios político y por no poco de . u ' amiO'o. , d eO'uro le ha hecho peo ar que está arando en el mar, cada vez que la pa ión política e le enfrenta ' alenlél, cuando no con tra II vida siquiera ea con­tra u libertad. Y in embar ro la obra de Re e ' perdurará como perdura la de Bolívar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • r .~ f 'r . . ~ I 10 BOGOTA ILUSTRADO NOTAS LIGERAS - Otra carta .... la misma letra .... perfumada tam­bién .... ¿ Quién será? Todo e lO voló revuelto por el cerebro de Alfredo, mientras con mano temhlorosa desgarraba la envoltura azul: "'Sr. Alfredo Baracalvo-E. S. 1. Acabo de leer su última poesía y, como mc acon­teció cuando leí la pa ada, no he podido re i tir á la impul ión de decir nuevamenle á ustcd que Sil alma y mi alma ienten dc un mi mo modo. i Qué placer tan delicio o me proporciona u ted con u estrofa ! inO'ún otro poeta ha ahido llamar de manera tan dulce y delicada á las puerta del corazón femenino; ninguno que haya cantado tan bellamente á la mujer. Ojalá se dignara u tcd no pa ar en ilencio esta e quela, como lo hizo con la anterior. ¿ Es porque le dije que de eaba abrir mi álbum con u firma de us­ted? i aca o se resolviere á contcstarme, le suplico deje la carta en el Veloe Expreso." - y sin firma, como la de la emana pasada .... i Demonio! Le ha dado á e ta mujer por enloquecer­me. ¿ erá vieja? ¿, erá joven? E. to, e lo último, porque vieja conocí pn mi vida que manife tara \lna en ibilidad tan exqui. ita. demá., e:;te aroma de violeta l' cién coO'ida , e. ta letra tan firme .... Dieci­ocho ai'ío, , cuando más, sí, diecio ~ ho ; la mano debe el' pequeña y muy pulida, y mu suave; el ' cabello negro, abundo o, revolucionado .... Pern, ¿quién será? Tumbó e obre una illa pen alivo, lomó el man­go y, in dar e cuenta, . e di pu o á e crihir. -¿A quién? ¿Señorita? ¿ eñora? eñorita, debe er señorita, niña ca i: " Señorita ....... . o puedo pen al' que la autora de do carta que he recibido trat de burlar e de mí: a í de delicada me la ima ino. Pero ¿por qué e esconde? Si u alma e emejante á la mía, ¿para qué tale mi terio. ? Qui-iera aber u nombre para conocerla iquiera flle e de lejo. uplico, pur., e cijO'ne concederme este favor. Alfredo." Entre una cubierta de color d ro a lesvanecido la llevó al Velo.z Expreso. -¿ y la dirección? preO'untóle el Admini trador. - ó, aquf han de reclamarla; al que pre unte por una carta in óbre. El dministrador clavó en él unos ojo mali io­o. lfredo, ó no lo vio, Ó no qui o verlo : volvió la espalda y cchó aJle arriba silbando maquinalmente un p dazo del 1i el' re del Trovador. Ilacía mucho fdo. En l cielo, qu aparecía mu baj o, de una blancura sucia, e mo traba d uándo en cuándo un guiñapo de azul, muy hondo, que olvia á p rdcI'se inmediatam nte con la ironía duna pe­ranza halae-üeña. El reloj de la atedral d granó de d su altura diez campanada .-Est reloj opina conmiO'o: medir el tiempo, recogerlo, dejarlo atrá lo má apri­sa po iblc, se dijo el jov n recostado á un po te del teléfono, mirando sin vcr un arro de tran ía que habia parado en la bocacalle á recoO'er pa aj ro . - Medir el tiempo .... Verdad ram nte te un trabajo de los má pesados. i lo relojes fu ran con - cien te , uántos suicidios ree-i trara 1 mundo diaria­mente. Asi, en su incon clencia, en e a pa i idad absoluta de la maleria se enloqu cen cada rato ... , El carro pasó dejando descubierto un pedazo d 1 Guadalupe. Alfr do alzó los ojo : por lo flanco, ple­gados fuertem n te, emp zaba á regar e un c rnido de agua. - Llueve, pensó el poeta- lo mismo que ayer, lo mismo que ll overá mañana Ó pa ado. Ninguna va­riedad, todo uniforme. Ah viejo que se va haciendo este mundo; ah canijo que está. i bien se considera, el truen Dio debe ya darle de baja. Hacerlo trabajar más e -como dice algún mi amigo-agregar aflicción al afligido, quees, ni másni :nenos, un pecado enorme co ntra e! Eterno Amor. ¿Darle de baja? i, pero no ho ' .... ni e lª noche ..... mañana ..... tampoco ..... pasa­do mañana, aca 0. Y acariciando rn la fanta ía cru­jidos de . edas, cúchicheo. amoro os de refajo , per­fumes de violelas frescas, ojos suplicantes y labios mojado muy tembladore , anduvo lento, con las mano ntre lo bol illos, Y e perdió allá por la ave­nid a. o hacía aún veinte minutos quc el sol era di­funto. Muy lejos, en el confín de la Sabana, tra el polvillo color de leche que ahog-a el negro-azul de las última ierra, algunas nubes templada, e lira­das, cambiaban el p urpurino de la tarde por un vio­lela luctuoso. Cielo travie a, á manera de edredones empolvado, viejos, vaO'abundeaban un montón de nicbla . -Calle ... númeró .... e decía Alfredo, paseándose lentamente en el atrio de la CatpdraJ. la. ocho .... Y como para cerciorar e mej r, acó del bol illo una tarjeta; la releyó:- e di culpa, me cita para su ca a~ y ¡el. firma /l O aparece. i h mujeres! toda., toda son aco repleto. de caprichos. J llegan con no otro como les place. Para atraerno , para . ub ugarno. a­ben di ¡mular e. e di imulan iempre en una como e fllmnción de mi terio .... Tal parece, verd¡:¡deramen­le, que el ?iablilloCaprichos e hu~iera dado .en,e tos día á \Irc)¡r ele la 'uya. Yo lamblén e lO slp tlendo tentacione . Eh ?-diJo lanzando un vi tazo á la com­ba -c mu natural, la lun¡:¡ e lá en pura crecien te, no tiene tre día tan . iquiera, parcce un ca ho de estaño. Calle .... número .... Al de cendel' las grada le pare ió oír ¡.l II e - palda una ri a como comprimida. Vol ió lo ,ojo ~ nada. o la he oídn otra v z, a í, lo mi mo .... dónde? cuá ndo ? en la Cqlle Real.... en el Veloe Expreso .... Eh !-agregó de pectivamente alzando los hombro - tal vez no la ha 'a oído ni aquí mi mo nonde acaba de del nerme. \.tolondrado qu e toy. Y echó á an­dar. Ahora, h me aquí de reloj, midiendo el tiem­po, peno aba. De . eguro que J'l"Iañana am~neceré <:')n la cuerda floja. E ta treta hacen 'ufnr de lo lm­do, pero e un ufrimiento muy abro o, tienen ell~ la atracción de )0 incóO'nito. Y luéO'o, cuando se adl­inan allá, a~rá , co a tan buena, rato tan delicio­so . El mundo todavía ti ne uno qu otro cncanti­o ; toda ía puede el' ir otro día .... La ciudad había iluminado. Lo. bombillo llo-vían luz, aO'arrado á lo po te parap to. De allá, abajo, corrían viento helado. quí- dijo lfredo­pero qu a a tan bu na, una de las mejore. e acer­có á una de la ventana entreabi rta: colO'adura 01- ferina, mueble de tilo imperio, regado en de - orden obre un tapiz flordeli ado. En la mitad .una tatua de bronce coronada por una araña de l'l ta­le floreCIda de bombillo, quién abe cuánto ; Bara­calvo contó y recontó como do docena .-i ri tocrá­tica, bien ari tocráti al ¿ i me habré equivocado? izó lo ojos: obre el portón, en caracteres má que regular , e taba 1 núm ro, 1 mi mo nlÍmero que rezaba la tarjela. - qui es .... pero .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. No e taba conten to. El, que hada unos minutos soñaba con e o, ahora, al ver que e realizaba, empe­zó el ntir un temhlorcito muy adentro, la articu­laciones medio floja y un como agotamiento en el e tómago. Subió á la e quina y 'e reco tó á aguar­dar arrebujado en la ombra. A poco sonó un cuar­to en la torre. Ya! dijo Alfredo alen tand0 fuerte-dia­blo de reloJ para correr- onó otro, y olro, y luégo <> tro. iJ~nclO: El aire gritó retorciéndose bajo la zu­rra de ocho foetazos inmi ericordes. BaracaJvo sintió que u corazón galopa ba. Tón, lún. En tre! gritó \lna oz ca cada como de entorchado flojos. La puerta se abrió y una vieja rechoncha e plantó frente por frente del ll egado. -¿E tán aqui.... la .... señorita? -1, Cuále ? - Pue .... la de esta ca a. -j Ora í! ¿ Luég'o mi Sra. Dolore tuvo hij a ? -¿ Quién vive, pue , en es ta casa? -Mi Sra. Dolores y el Doctor u hij o. -¿ Y ese Doctor e ca ado? -j an Pablo! ¿ Uste t' tá loco? ¿Ca ao un sa-cerdote de mi Dio ? -j Churumbela! ¿Y no tiene obrinas? -j i e hijo lInico! ¿1 o lo co noce, pues? -j Oué voy á conocer á nin O'ún hijo único, refun-fuñó Ifredo sudando casi, -¿ De modo que aquí no hay sino vieja ? -No má. Y vaya ti té busque u chisga onde la pueda topar, o ma .... La última palabra fut' aho­gada por el golpe de la puerta al cerrarse. lfredo alió á trancos; le ca tañeteaban los dien­tes.- Diablo de enredajo. Si e te e el número, si esta es la calle.... na ri a comprimida sonó á su derecha, en la e quina. olvió la cara: dos ombras se derre­tían en la sombra.-Si serían .... pensó. ¡Imposible! Le empaquetaría á cada uno en la cabeza las cinco de mi revólver. Qué burla e descarga sobre mí si llegan á saber e too Dio mío, ahora si es el momento, apro­véchalo, Señor: Dále de baja á este mundo tan ucio. FHANClSCO GIRALDO ----_.-._.--- DE MI LIBRO Ere tan buena como las hermanas caritativas que en los hospitales de hojan u vida en -in omnios fatales al pie de las hondas mi erias humana. Ere suave y pura como la brisa que desciende de la montaña; no hay debajo riel sol mejor champaña que el champaña ferviente de tu risa. Tu palidez es como un rayo de luna, en la sombra de mis pecados, y tus manos, lirios recién cortados en un glorioso amanecer de Mayo. Mi alma abre los ojos si la llama tu acento, que tiene el divino rumor cristalino de la fuente que sale al camino á dar de beber al sediento. Bajo el fácil hechizo que fragua tu voz, en el fondo de mi pensamiento, en tus sendas floridas aliento como el pez luminoso en el ag-ua, como el águila brava en el Viento. ~or e o y porque sean caritativos tu ~ 0Jo~ con mis súplicas sincera, deJa mI alma unos puntos suspensivos entre el paréntesis de tus ojeras .... TI CARLOS VILLAF AÑE DE UN CLAVO UNA CORONA (La de hierro de Lombardía). Corona quiere decir curva. Con efecto, esa in~ignia está formada por una li­nea reentrante en si misma, cuyos puntos equidistan de uno llamado centro. Coincidencia ingular : generalmente las testas coronadas no andan por la linea recta. La _corona h~ ido símbolo de di vinidad: J úpi­ter la cenia de enCIna; A polo, de laurel ' Dionisio de vid; Afrodita, de mirto. " De poder y majestad : los reyes y los príncipes, los condes, duques y barones; los marqueses y otras altezas, la llevan en sus actos más solemnes. De unción augusta: los pontífices y dignatarios religiosos de todos los tiempos y rito la usan en sus festividad es. ' Cuando el pueblo de Israel la pidió para sus man­datarios., que dntes ~ran simple jueces, Jehová les pronosticó, por medlO de .~us levi tas, toda suerte de desgracias y abominaciones. En Siria, los heliogába­los, ó . acerdotes del 01, la tenían como señal de su carác ter. La corona, pues, lleva por sendero tortuoso . De gloria y merecimientos: se ofrece á los sabio~ dignos de galardón y á los artistas; la obsidional orla las sienes de los triunfadores de hierro y fuerza. De alegría: Baco la o tentaba de pámpanos' las Musas, coronadas iban de lauro y mirto y rosas. ' Los mundanos de noche y de día, coronados de mirto y laurel • libarán en su loca alegria sus placeres me.zc/ados de hiel. De acrificio: coronadas iban los víctima al al­tar, en los holocaustos antiguos. na de las coronas má célebres en la historia de las realezas occiden tales e la de Lornbardía, dicha de hierro, no obstante e tar formada por un aro de oro, e malLado de verde, con montantes de los cuale e desprenden flore rojas, blanca y azules. Lo que le ha dado el nombre e pecial con que se la di lingue es un anillo de hierro que tiene incrustado á u alrede­dor, hecho, egún una tradición, con uno de lo cla­vos con g,ue fijaron en la Cruz á Jesú de r azareth. Se d.lce que hallada por Santa Elena, madre de ConstantlOo, tn el Monte Gólgota, ó de las ca lavera, la verdadera cruz; aquélla envió á su hijo parte de ésta y los tres clavo que traspa aron la manos del mártir hijo de David. Uno de e o clavos fue á dar á España, donde se conserva, en el palacio real de Madrid, y se exbibe cada año, por tiempo de Semana anta. Con los otros do se formó la visera del casco de Constantino. Después igue un lapso de ilencio. Al fin, Teodolinda, viuda de Antharis, Rey de los lombar­dos, tran formó ese casco en corona, para Agilulf, du­que de Tudn, con quien se casó el año 591 de la éra vulgar. Sin embargo, este detalle no parece e."acto, pues dicha insi~nia, que hoy e halla en el Tesoro Mons a, de Itaha, es de estilo bizantino. Se han ceñido e a corona: Carlomagno, en su calidad de Rey de Lombardía (año 774). Federico IV, en Roma (r452). Carlos v, en Bolonia ( r530) ; Y 1 a­poleón en filán (J 05)' CLA DIO f\nmENA • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12 BOGOTA ILUSTRADO ---------- 3{ipodroffio de la (S(ran ~abana Vi ta panorámica del HipodrOlno de la Grar jan á la alida y a i recorr n todo el ci!' o; l nlu ia mo d I partid a­rio de lino otro, e. inel e. criptible. Ya lleo-an .... la ictoria se inclina ora á é Le, ora á aquél.. .. Era o! Azor, gTitan unos .... Bien por Leoncavallo, conte tan lo otro, e~undo ante. de pa. ar por el po te nadie podría pI' ci al' al vencedor .... En el último in tante, 'antamada hace un upre­mo e fu rzo y la cabeza de u noble corcel pa a adelante .... La ictoria le ha onrefdo, al recibir ti premio rá de pre ente una ' onri a ietorío a ..... \Vill. e eglln­do, pero el púhlico lo aplaude no meno. que al encedor por 1 emp ¡jo con que di putó lo laurele del triunfo. Rato de pllé. viene la tercera carre­ra, ó ea la de lo junniors, en pon neis, y alen á la pi ta lo oiñ0s It'jandro anta­maría, de negro, en Mortiño; Rafaelito E.­pino. a Villamizar, de am.' rillo oro, en Perico Jorge lvarez, d crema han­da ro ada, en Cereza. on tre futuro portmen: cumplen con . u deber como buenos y la carrera acaba con el triunfo del niño Santamaría, que como su tío Daniel, Coche d e ]a rita. l\laría Tere a ]>ombo f' de familia de vencedores. En la cuarta carrera, tan intere ante como la anteriore , toman parte Eduardo Heredia, de rojo y blanco, en Argelino; Vicente arga C., de blanco, en Zorro; Gonzalo Ro a, de ro ado, en Czarina, y 1 icolá Gamboa, de blanco con li ta rojas, el) Mi­riñaque. La alida ha ido buena, el triunfo parece o cilar entre Argelino que 610 alcanza á egllndo, y Czarina, que sufre un calambre y no rinde u jor­nada; el vencedor e Zorro, y Miriñaque, tercero. La carrera de honor han terminado, los vence­dores e. peran el merecido galardón, y es nece ario reunir en los andene de la gran tribun :: la comi ióo de . eñorita premiadora. Entonces los miembro de la Junta Directiva de la carreras, Sre . Joro'e Posa­da iuñoz, Luis Uribe, Rafael E pino a Guzmán, Gui­llermo Bo hell y Diego ribe; los Comisario. , re. Tomás G. Ribón, Justo Varga, Ulpiano Valenzuela, Leo . Kopp, Edmuodo Cervante y Federico 10n­toya; lo Jueces, Sre' . Julio D. Portocarrero, CarIo Holguín, Evari to Herrera, Guillermo Sara ia, Juan C. Gaviria y Aureliano Echeverri ; los tarLers, res. Manuel B. de S,mtamaría y Eduardo Espino.a GllZ­mán, y muchos otro miembro del Jockey Club, apresuran á. conducir las señorita premiadora y la señoras que han de di cernir el premio de las flore '. Alegre movimiento se comunica á los palcos de la damas y pronto los colores vivos de los traje femeni­nos ponen notas de arco iris entre el foodo oscuro 8e los espectadores, y ocupan los andenes engalanados para recibirlas, las Sras. Soledad Portocarrero de I ribe, Alicia 80/'.1<1 (!t: alcl erón, [ar.y C¡¡~l 110 de Kopp, Jlllia VarlrCls dI' Echeverri y li ia Gl1liérrez de Hederich, . las rila~. Adelaida ngulo, Jo. elina Jim no, fa~dalena Garda, I abel Currr¡¡, Inés Bara­ya, lal'Ía Teresa Pombo, Tony Schr(l('der, Lui a De­lia RlOmalo, Ana Po ada, l\laría Elena DírlZ, E. ter GuLIérrez, María Elena Nava, malia Hf'rn~ndez, Carmen Pnrtocarrcro, Clara 1 ardo, Elisa Peñarredon­cla, Cecilta Rold án, María Liévano, Paulina .orona­do, Carmen Ro as, Fann'y Castello, ictoria chle­inger, Ana antamaría, Esler Carra quilla, Ana oto H., Carm o Herr I'a, Carolina VarO'a Ch., Julia Lazcano. Lo vencedore lIeo'an, las eiíorila. de la Comi­ión le entreO'an u premio, valorizándolo. con el lujo de u · encanto y con u xqui ' ila afabilidad; el burbujeo del e puma o licor jueo-a en la. copa. y al 6n de marcha tri unfal brindan dama ' caballeros por la aleO're fie ta hípica oro-anizad a por el Jockey lub, en medio del brindi o-eneral ubra an la copa brincli particulare que m r pre ¡de al ceñir lo laurele de lo v ncedore .... De p'ué viene l de fil de coche y carro ador­nados. on poco para lo que eran de e peral' e, pero por lo mismo, ma 01' el mérito de quienes e dieron 1 trabajo de adornarlo.. llá va el coche de la rita. armen Portocarrero, todo de amarillo' lué o, la ca­rre ~a de la rita. lada Tere a Pombo. el qU1en acom­paña la ra. Ca tello de Roldán, adornado con ramo azule elegantem nle repartido ; de pué pa an otros Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. [4 HOGOTA ILUSTRADO coches de encillos adorno, que sólo son nota de buena voluntad, y por ultimo la canastilla de la I'ita. Luisa Delia Riomalo, de g ran efecto y laborío o trit bajo, en la cual van, además, la Srita. Fanny Cas tello y tre cabecitas blonda cúmo de triO'o doraclo, de la niüa Castdlo E pinosa. Lo ' carro ~a an detrás - Bava­ria, Germania, Camelia Blanca, ehaves --y todos cua­tro 0 11 justamente aplaudido. Las eño ra de la Comi ión premiadora están in­deci a ,su impatías y·su votos van ya á IIn coche, ya á otro, . en u indeci ión acaban por repartir entre lo mejores el premio, y quedan favorecidos los tre coc hes nombrados, do de los cua les adornan e ta revi ta, y I ca rro de la cerveza Bavaria. La Srita. Rio­malo de linó para fa vorecer á las familias proteO'idas por el J oc key, el valor dd premio que le fue adju­dicado. La fies ta había terminado y sólo quedan su gra to recuerdo y el deseo de verla repetida pronto. ~c cmbia ~utégrafa El r. D. J OAQ i ReI lEGA, ti)' retrato publi-camo hoy, tien p r conclu(da la monumental obra que onoce ya el publi o con el titulo de e la Un a , y egnirá dentr J e br ves dlas al K tranj ro con I propó ito de rditarla, on todo Jo refinami nto de p rf cción q'Je permita I arte tipográfi o, tan pró-pero y ad lantad n Europa yen orle m ricH. Todo cuanto dijéramo aqu í n lour de la pací n­te y mngi (ral ohra del r. Arcini ga. , ap na. daría pálida id a de lo qw' clla erá una vez publicada del inmenso' fuerzo - d inl ligen ia, d laborio¿; l-dad y de increíble patriotismo - que ha debido costar­le á su autor para llevarl a á cabo. Oc ella damós muestra en este numero, por fina galantería del Sr. Arciniega , publicando el San Marcos de Acebedo Bernal, obra maestra de nuestra pintura en el siglo pasado, segun el decir de los conocedores. 'lejor conceplo que el nuéstro sobre la obra del Sr. Arciniegas, es el de la Academia de Historia Na­cional, que GO ll s ta .en el acla de la sesión del rl.> de Marzo anterior, de esta docta Corporación y que á la letra dice: ' L3. Presid ~ n cja co~cedi6 la palabra al Sr. Joaquín Arciniega , quien asisti6 á la sesi6:1 por invitaci6n espe­cial. Expuso el Sr. Arciniegas, en oraci6n corta y con­ceptuosa, la complacen cia r.on que se presentaba en la Academia á satisfacer los deseos de ella, manifestados por conducto de su Secretario, de conocer una parte de los materiales que componen la obra inédita Colombia Au­tógrafa, que ha sido elogiada con justicia por la prensa del país y del Extranjero. Dio á conocer el Sr. Arciniegas el plan de sus trabajos, que ha di­vidido en tres épocas: arranca la primera de los Reyes Fernando é Isabel, 6 sea desde el des­cubrimiento de América hasta la colonizaci6n del Nuevo Reino de Granada y los Gobiernos coloniales; principia la st'gunda en 1810 y ter­mina con la disoluci6n de la Gran Colombia; abraza la tercera la vida republicana de Co­lombia h:\sta el presente. Hizo desfilar el Sr. Arciniegas ante la vista de los presentes ex­traordinaria cantidad de aut6grafos de todas las personalidades que han figurado en esta parte de América: Fernando é Isabel, CoJ6n, Vespu­cio, los Quesadas, los Presidentes, los Visitado­res, los Virreyes, los Arzobispos, los Pr6ce res, los Presidentes y notabilidades de la época ac­tual; documentos auténticos de gran mérito; medallas, escudos, monedas, objetos de arte; be­llezas naturales de Colombia ; vistas del país, mosaicos fotográficos variados, muestras d~ tra­bajos artísticos colombianos; bocetos biográfi­cos de toda clase d ~ personas eminentes ~ estu­dios sobre regiones poco conocidas, como el Ca­quetá, el Putumayo, los Llanos, etc.; de minas" • instrucci6n pública, industrias, papel moneda, cr6nicas, etc. etc. La Academia oy6 y vio con entusiasmo y admiración el ímprobo y bien diri­gido trabajo del autor de Colombia Autógra.fa, esfuerzo que parece superior á la labor indivi­dual y que la Academia calific6 con justicia de monumental y por el cl..al rindi6 ovación mere­cida á tao! disting uido colombiano. El Sr. Vice­presidente y el Secretario (Sres. Guerra é Ibá­ñez) hicieron la siguiente moci6n, que fue a-pro­bada por unanimidad : "N6mbrase miembro de número de la Aca­demia acional de Historia, por aclamación, al Sr. D. Joaquín Arciniegas, y á la vez le presen­ta un voto de aplauso por sus patrióticas labores en favor de la Historia de Colombia." El ecretario hizo presente que por vez primera y rom(Jiendo la costumbre de hacer los nombramientos de individ uos de número por votaci6n secreta, se h'lbía he­cho el del r. Arciniega por aclamación. ~sc iacién -Literaria Lo má di tinguido intele tuale cubano, en­abezado en un pl'lncipio por D. rLuro R. de Carri­ca te, lit erato de mérÍlo auténtico, inició en lo co­mi nzo de e te año la fundación d la hoy ya flore-nle A oeiación Literaria r n lernaeional mericana. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B0GOTA ILUSTRADO 15 Colombia file llamada de de un principio á for~ar parte de dicha Sociedad, y recibió el e.argo de de Ig­nado en Bogotá nue lro amiO'o el poeta Quijano To­rre , quien, porgraví imo inconveniente y á pe ar de u bu no deseo ,no pudo, por en tonce ,aceplar pue - to tan honro o. En lo últimos meses, el Centro prin­cipal de la A ociación, cu. ? actual Pre ~dente e' eL r. Max. Henrlquez Ureña, l11zo recaer dlCho nombra­mienlo en el conocido e critor D. Baldomero anín Cano é te, en a ocio del poeta Gómez Jaime, invitó por gahnte e quela á cincuenta de nuestro ~á sa­liente inlelectuale para una Junta preparatofla, que hubo de verificar e el domingo 28 de Octubre n el Foyer del Teatro Colón. Trein la y do de los caballero invitados e tu vie­ron pre en te y en viaron u excusas lo re tan te . D. Baldomer~ . anín Cano, D. Roberto Mac'Douall, D. Pedro M. Ibáñez y D. A. Gómez Jaime formaron la Me a provi ional. El último de lo nombrados, en bre­ve di curso, manifestó su agradecimiento á lo concu­rrentes y expu o Jos fine que bu ca la sociación, dando en seguida lectura á las partes principales de lo E taluto por que se rige. e procedió luégo, y como era de obligación, á elegir los Dignatario para el Centro Principal que. ha. de re idir en é ta; he?ha la votación e obtuvo el StO'lllente resultado: Pre Idente de Honor, el Excmo. Gen eral Rafael Reye ¡ Pre i­dente honorario, D. Jo é M. Riva Groot, Mini tro de In lrucción Pública ¡ Pre idente efectivo, D. B. an ín Cano; Primer icepre idenle, Dr. . Gómez Re trep~; egundo iccpre idente, D. Roberto l\lac' Douall¡ Pfl­mer ecretario, D. . Gómez Jaime ¡ e undo ecrela­rio, Dr. 1 mael López, y Te orero, Dr. rluro Quijano. Pre entó el r. Sanín Cano u renuncia del cargo conferido, la cual, por unanimidad, no fue aceptada. E te comité dictará el ReO'lamento del Cen tro Co­lombiano, . nombrará á lo individuo que han de formar lo comité departamentalc. Acertadí imos en verdad fU2ron tale nombra­miento ¡ puede decir e con ab oluta seguridad que, teniendo en u Me a Directiva á persona tan honora­bles, la Sociedad logrará vida larga y fructuo a, po­niendo a í de pre enle que en e ta tierra exi te aún el amor á todo lo que lraiO'a el divino sello del rte. La tendencias de la ociación Literaria In ter-nacional mericana, que. a el Dr. anín Cano hizo conocer en una carta publicada en Trofeos, on en verdad bella tendencias. Trátase de acercar y de unir todas la cerebralidades latinoamericanas ha la el punto de hacer un sólo organi mo, fuerte y vigoro o, que pueda poner, sin ayuda directa del europeo, muy en al~o y muy victorioso el pabellón de la literatura; luchar en América por América y para Amérü:a, hé ahí el hermoso propó ito que han consagrado los fun­dadores de e ta hermosa y trascendental aO'rupación. Colombia también pondrá su e fuerzo en tal obra y dará células de u sangre para tal organi mo. sí lo esperamos. Reciban nue tra felicitacione el Dr. anín Cano y el poeta Gómez Jaime, quiene de modo eficaz han empezado su plau ible labor. Itimamente han ido nombrados Vocales del Co~iLé ProvisLOnal Colombiano de la Asociacidn Literaria Internacional Americana: 1. DieO'o Urige; 2. Max Grillo ¡ 3. R. Tirado Macías; l~. Adolfo León Gómez; 5. F. Martínez Rivas; 6. . Quijano Tonles; 7. Víctor f. Londoño ¡ 8. 'láximo Lorenzan a ¡ 9. Pacho Valencia; JO. Emilio Cuervo Márquez¡ JI. Pedro M. Ibáñez ¡ J2. F. Rivas Frade. Audición Victor M. Rueda, arti La de muy altos quilate ha llevado á término, con éxito absoluto n bella obr~ Poestas musicales. ' Cuida~osalIlcnle seleccionadas, están en las pági­nas de tal hbr las producclOne de lo má aplaudi­d. os liLera.lo de Ilispano- mérica, con la intcrpreta­clón mu lcal que á cada una de ellas ha dado el joven compositor. lIcJ'mo a idea en verdad ésta de aunar a í e~ aunación sutil, .en luminosa aunación, Poesía y Mú~ lca; yc fuerzo dlgnodel más fuerle aplau.o, ell'eali­zado por Rueda al da r vida á su idea en e te medio que, de no er cardo y tropiezo, ninguna cosa d~ para las obras de arle. Para que algunas páginas de u libro fueran co­nocidas, Rueda, en la noche del 2, reunió en las ofici­nas de El uevo Tiempo un e cOlJ'ido grupu de arti _ ta é intelecluales. Un cuarteto de cuerda ejeculó las parles de mú­sica. Dio principio á la audición la poe ía de Pacho alencia, Tentacidn, recitada por el mi mo de brillan­te manera ¡ el alma de eso ver o ,leñido en un ama­ble sen ualismo, el alma roja de esos ver os recogida con absoluta fidelidad por el compo itor, fluía con­tor ionándose elegantemente como una mujer que fuese delgada, nervio a, . ensitiva. Para el poeta y para Rueda e talló al final nn aplau o entu ia tao En seguida recitó rcinie as u Armonia lunar, p e ía de una tonalidad muy delicada, de una exqui ita t1ancura-blancura de luna)' de ueño-que el cuar­teto iba canlando en voz baja y len tamente. LuéO'o El Noctllrno: paréceno c'ta mú ica la mejor delli­bro ¡ hay en ella el mi mo vaho de irremediable de-olación que corre por la vena de los verso ¡ la voz de lo vlOline al g ritar : "eran una ola om­bra » .... lo gritan con la misma. anO'u tia que ahían lo labio del mae tro. Obtuvo e' ta parte caluro a acogida. DieO'o rib, con la expre ión y la onori­dad que ólo él abe pre tarle á lo versos, recitó una dulce poe ía. ¡Salve Estella! de Quijano Torre la mn ju:>tamente aplaudida compo ición del poeta Riva Groot, Constelaciones. El oneto, Madre !, al que Rueda 10 0'ró dar una interpretación musical digna de ver o tan obre aliente, fue recitada por su autor, Quijano Torre, con el fuego, con el enlu iasmo que requ iere e te clamor doloro o, nacido de lo má pro­fundo del e píritu. El Dr. Re trepo l\Iejía, por uná­nime exigencia, leyó, acompañado de la mú ica corre - pondiente, y con voz onora )' firme, una prosa de MarLínez ierra, el inimitable e critor. Obtuvo Rueda, merecidamente, lo aplau o y las felicitaciones de todo los que a islÍeron á tal audi­ción. abemo que el libro Poesías mllsicales erá edi­lado próximamente en Barcelona. Que tal propó ito se cumpla, y que vea el arti ta Rueda compen ado debidamenle us largo yeficace e fuerzo , on nue - tro deseo . VARIA (rradecemo á nuestros amig'o, el Dr. rturo. Quijano y el r. B. Palacio ribe, lo amable. con­cepto con que nos favorecen n la revi la que, to­mada de EL Porvenir y de Trojeo, no permitimo reproducir, iquiera ea en parte: " Previa cariñosa y modesta invitación, el poela D. Carlo illafañe reunió anoche en u me a á un nu­mero o gTUpO de ami o ,que fueron ob equiados ma.g­níficamente con un verdadero banquete en que se dts- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I ' . 16 BOGOTA ILUSTRADO putaron el triunfú ~a delicad~za y variedad de la vianda. y la excelencIa de los lOO . la hora del champagne el anfitrión hizo vo tos por la u pcrvi vencia de la notable revista Trojeos, c u­ya firme apari i6n qui o celebrar de m.odo tan diO'n o, y de pidió cariñosamente á Rafael ESplOO a Guzmán, Mecena. de tanto ' intelectuales, quip-n va á la ilu s tra­< la Guayaquil con la. in icrnia consulare de Co­lombia. tan O'a lana oferta de la fie la con te. taron el Dr. J mael López, ti no de lo Directore. ?e Trofeo.s, y ~ l DI'. E pinosa Guzmán, por cu a fe liCidad y éX ito hi­cieron voto en el errantes di. cur o , casi todo los pre­s ente . El lorneo intelectual no hizo recordar, por el lujo de la iempre renúvada inspiración, la mejore hora de la Gruta imbdlicaj a llí Vi llafañe, Gómez Re trepo, Riva Frade, Diego ribe, Max. Grill o, J a­vier cos ta, Enrique Ivarez Henao, Víctor L Lon­doñO, López, Federico Martínez Riva y Benjamín Pa­lacio ribe, merecieron enda ovacione por poe ía que cada una haría la reputación de un literato. demá dt' lo llombrado concurrieron á e a in­olvidable cila lo re . Clímaco Lo ada, Sub ecretario de Guerra, Baldomero anín Cano, Subsecretario de Hacienda, al entín 0 - a, ubsecretario del Te oro, Iartín R e trepo iej ía, ub ecretario de Obra Pú­blica , Ricardo Tirado l ad a (quien e hizo aplau­dir una elegante oración), imón Chaux, Tulio Quin­tero y rturo Quijano. " Villafa ñe celebró la a pari ci6n de Trofeos y dec:¡pid icí á Reg- el expe r to y deli cado cronista-con banquete de príncipe, :se rvido en los comedores de La M07"ada del Al­líJ1Í110. Yo qui ero vivir segunda vez aquella fiesta ín tima, para lo cual tendrán paciencia los que lean esta cr6nica. De la Pla za de Toros, de spués de emocionarme con una lid ia hermosa , tomo camino de La Morada. E n el vestíbulo rarlotean en ingeniosa causene algu . nos de los invitados, dando tiempo á qu e el brandy Ota rd les si rva de a peri tivo. Vi llafañe nos invita á seguirlo. Todos vamos tra s é l, pasivamente, como carn e ro de Panurgo. on vein te cu bie rtos. Cada uno ocupa e l a iento que It: corresponde, marcado con su respectivo nombre : Baldomero Sanín Cano, Anton io G6mez Restrepo, Víctor M. Lonaoño, Is ­mael L6pez, La x. Grillo, Ricardo Tirado Macías, Carlos Villafañe, Diego Uribe, Martín Restrepo Mejía, Clímaco Losada , Rafae l E spinosa Gl.. zmán (Reg) , J:<.ivas Frade, Valentín Ossa , Javier Acosta , Fede rico Martínez Rivas, Sim6n Cha ux, Enrique A lvarez H enao, Arturo Quijan , T ul io uinte ro y Benj amín Palacio Urihe - e l que firma estos reng lone!>. En el comedor todo es mullicromo: la luz de las lám­paras s,~ quiebra en fantasías caprichosas sohre la crista­lería de las copas 6 se diluye en las burbujas del vino blanco. De los bouqttels se a spira e l perfume afrodisio de las rosas, mezclad o a l va ho de tierra húmeda de los cla­veles .. .. La ironía benévola se escapa de todos los labios; los corazones desbordan un franco y espir itual entusia s­mo que nos hace olvidar por un momento e l peso de la fatiga diaria, pa ra buscar la paz del a rte en nuestros jaro dines interiores .... Empieza la comida. Es un banquete por la calidad de las viandas y por la delicadeza de los lico res. A cada plato nuevo, sucede una COpl de un vino exqui sito que endulza deliciosamente los pa ladares. anín Cano-el eminente escritor y fi l61ogo -ocupa el puesto de hon or ; al frente está el anfitrión. IIay diversos g ru pos formado por la vecindad de unos con otros. Acá, en mi cfrcJlo, Diego Vribe, Martínez Rivas y yo, estamos al habla con Grillo -Las fiestas de toros, digo, es lo único vivo que nos queda de los antiguos. Martínez Rivas refuerza mis palabras : -El esrectáculo en sí es bello porque es artístico. -A mí también me seduce, exclama el autor de Mtlrgarila. El poeta Grrllo comparte nuestras opiniones. Después añade : es medioeval, ciertamente. Escucho risas. ViIlafañe acaba de encender un chúpa- 20 N ú alcanzo á oírlo, pero supongo haya sido de efecto. !'mael L6pez está hablando con Sanín Cano y G6- mez Restrepo. Martín Restrepo Mejía cruza un brindis con e l tíltimo. Los acompañan Losada y Javier Acosta, Sanín y López. Es el momento del champaña. En las co­pas hierve el licor áureo, produciendo un fru-fru de seda, algo como un sollozo que se apaga 6 como el eco de un lloro 'lue se desvanece .... Villafañe ofrece el banquete con palabras sencillas y fácilt:s. Ismael L6pez, en un conciso y jugoso loas!, corres­¡., onde al anfitri6n, exponiendo las tendencias de Trqfeos. Villafañe recita Tt"erra del Alma, que hoy ve la luz en estas página s. E'i un poema cordial, pastoril, con olores de flor vieja y con melancolías de infancia. Trerra del Alma es una lágrima de niño que Villafañe encerr6 hasta hoy en la celda de sus recuerdos juveniles. Es gemela de El wllivo del maíz, porque en todos sus rit_ mos hay belleza y, sobre todo, vida .. . Alvarez Henao nos deleita con su Carcajada del Dia­blo; Diego Uribe con su canto ..él. la laguna de Pedr(} Palo; G6mez Restrepo recita dos sonetos tejidos como los frisos de los p6rticos helenos. Una ovaci6n ahoga sus últimas pa­labras ; Víctor M. Londoño llora su Visión Trágica; Grillo nos dice en Crepúsculos la vejez de nuestras almas. Tirado MacÍas improvisa. Sus palabras descubren nervio, fuego, cora z6n . " Los poetas, dice, deben llevar la lira al cinto, á manera de espada." Yo creo que Tirado Macfas tiene " el valor de tener talento," cosa rara en estos tiempos en que brillan las notabilidades de pega. Rivas Frade es u n paisajista que nos muestra en sus li enzos-La muerle del lorn-un retazo de la vida llanera, con intensidad de color y de lfnea; Martínez Rivas con Do­lorosa me hace pensar en los cándidos encajes de las enaguas, en las medias de seda rosa, en las manos que se sua vizan al contacto de los guantes, en las caderas que se mueven como mimbres de invernadero .... Es un poeta que tiene en sus mujeres algo de las mujeres de Banville : todo en ellas ríe con a legría de cascabeles ... . Javier Acosta, en impronto feliz, despide á Reg Lué ­go e l¡carna su Gallto de Inicz"aczcJ!l que tiene en cada verso esa " embriaguez " que pide ietzsche para las obras de arte. Ismael L6pez nos muestra la vida pagana: Dionisio, coronado de pámpanos, liba en ánfora de oro el vino de Chipre ; yo también brindo mi copa con cuatro palabras sinceras. Me parece que R eg es como Boadil cuando abandon6 para siempre la Alhambra. Evoco mis lecturas, las cuales me dicen que el palacio qued6 triste porque le robaron el alma .... Boadil se fue y las ventas de l alcázar morisco parecen desde e ntonces ojos abiertos que vertie­ran caudales de lág rimas .... R eg se ha puesto de pie !Jara expresar á todos sus agradecimientos. Los ánimos están suspensos de su boca. Lo que ~ I nos dice ya lo habíamos pre vi sto, porque el Presidente de la Gruta Szinbólzca es un espíritu levantado é hidalgo. Después nos retiramos de la mesa, saboreando cada uno el aroma de un delicioso habano. E sta Resta ha sido una comuni6n de espíritus que sie nten bajo diversa!> formas, pero que, no obstante, bus­can en la Be ll eza el estímulo del Vivir ... . " Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B GOTA ILUSTRAD I PRODUCTOS -y PRECIOS DE VENTA I Bogotá, Agosto 1. (l de 1906 Oerveza Pi! ener, I.lager y Bock, docena de medias botellas ...... ____ . _____ $ 100 - - - - docena de botellas dobles. _______ .... _____ 190 ~ Doppel Stout, docena de medias botellas ____ .... _. _. ____ 130 ~ Oulmbachel: (m~rca rrIGRE), docena de médias botellas ____________ 130 & - T\e~"E~peladOles, " "" ____________ 200 "Ji - RlgwnICa, """ . _ _ 180 - en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro. _: __________ • ____ __ _ . 10 ~ ~ A~ua ~aseosa pura, '. '. docena de medIas botellas _ ~~ ~ ~ Abua ga. eosa co.n dIferentes J8labes,,, "". _ . _. _ b6 ~ Sparklmg BavarIa Rola, """ ___ . _ _ 80 Ginger Ale, "" " . _____ . _ 80 ~ Bavaria Cider (cidra espumosa.), " "" _ 120 ~ ~ Extracto de Malta, """ . _ 420 ~ Hielo, por mayor, la libra .... _ - - __ - __ - _ - ___ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 6 7W Oarbón .n~i~)eral y vegetal de Zi pacón, vendemos á lo precios corrientes y á do- ~ ~ mlciho. ~ ~ DESCUENTOS SOBRE LOS PRODUCTOS EMBOTELLADOS ~ ~ 5 por 100 en diez ó más docenas . ~ ~ 10 por 100 en cien ó mas docenas 7W ~ PREOIOS: son lo. cOlTiente del día del de pacho aun en el ca o de anticipacio- ~ ~ ne ele dinero. ~ .&l BOTELLAS: vendemo y alquilamo. botella: cervecera.'. . ._ 't!\ BARRILES: Para la venta de nue:tra cerveza t'11 barril hay bande de de C111- ~ ~ co litro. W ~ OOROTIOH y L UPU LO: vendemos dc muy bllenn calidad y á diferentes precio. * . OBBA DA: Oomprarnos al contado y á los mejore precio de la plaza graneles ~ calltidades de cebada en grano. ~ Dsut h Oolumbianisohs Brauarai G. . b. H. ~ El Csrsnts, LEO SIEGFRIEO KOPP ~ ~~~~~~~~~~~~~~~~~ ~~~~. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOGl'olo Lcgi laliYo 1I(lIllcro 17 do (006 (12 DE SEPTIEMBRE) obre Prensa El Presidente de la República de Colomb/a En uso de sus facultades constitu­cionales, nEcRETA TITULO 1 D¡'spoúáones prelz"m¡'71ares Art. 1.° De acuerdo con el artículo 42 de la Constitución, la Prensa es li­bre en tiempo de paz, pero responsa­ble, y se regula de conformidad con las disposiciones del presente Decreto. Art. 2.° Todo libro, folleto, revista, periódico, grabado, etc., llevará ins­crita la fecha de su publicación y el nombre del establecimiento en que se hubiere editado. Art. 3 ° Ninguna empresa periodís­tica podrá recibir subvención del Te­soro 1 acional, departamental 6 muni­cipal 6 de Gobiernos 6 de compañías extranjeras, á no ser que en este últi­mo caso medie el permiso de que tra­ta el artículo 42 de la Constitución. Exceptúanse de esta disposici6n las publicaciones de carácter científico 6 literario, y las hechas en países ex­tranjeros, cuando en el\as se trate de defender la honra y los intereses na­cionales. Art. 4.° Los escritores públicos pue­den tratar libremente y discutir den­tro de los lfmites del presente De­creto: 1.° Los actos oficiales, los asuntos de interés público, y las reformas que es­timen justas en la legi~laci6n; y 2.° Las candidaturas para puestos de elecci6n popular 6 parlamentaria, mientras ellas no hayan sido renuncia­das. Habrá amplia libertad para discutir todos los actos de la vida pública de BOGOTA ILUSTRADO los candidatos, dentro de los límites de la moral y de la decencia; s610 quedan prohibidos los ataques á la vida privada. TITULO II De los I'mpl'esores Art. 5.° on impresores el propie­tario, el administrador ó el encarga­do de un establecimiento de tipogra­fía, litografía, grabado, etc. Art. 6.° Todos los propietarios, ad­ministradores 6 encargados de impren­tas establecidas en el territorio de la República, tienen el deber, dentro de los ~esenta días subsiguientes á la pu­blicaci6n de este Decreto, de informar al Gobernador del Departamento res­pectivo y al Ministerio de Gobierno, por medio de manifestaci6n escrita en papel sel\ado, acerca de lo siguiente: 1.0 Nombre del lugar donde se ha­lla el establecimiento; 2.° Nombre de la imprenta; y 3.° ombre y nacionalidad de su propietario. Art. 7.° Cuando una imprenta cam­bie de nombre 6 de dueño l'e comuni­cará á los funcionarios de que habla el artículo anterior, dentro de los cinco días subsiguientes á aquel en que el cambio se hubiere verificado; y las imprentas que en adelante se estable­cieren qupdan sujetas á dar el a viso de que trata el mismo artículo, dentro de los tres días subsiguientes á su ins­talaci6n. Art. 8.° Todo dueño, administrador 6 encargado de establecimiento tipo­gráfico, de grabado, etc., queda obli­gado á enviar al Ministerio de Gobier­no, á la Secretaría General de la Pre­sidencia de la República, á la Gober­naci6n del Departamento respectivo, á la Biblioteca N;tcional y á la Prefec­tura de la Provincia, el mi mo día de la publicaci6n de todo libro, fol\eto, revista, peri6dico, hoja volante, gra­bado, etc., dos ejel'\lplarf's de tales pro­ducciones á las dos primeras de dichas Oficinas, uno á la segunda, tres á la tercera y uno á la última. Estos ejem­plares circularán libres de porte por las pstafetas nacionales. Art. 9.° La contravenci6n á lo dis­puesto en el artículo anterior hará in­currir al responsable en una multa de cinco á veinte pesos en oro, que im- . pondrá cada uno de los Jefes de las oficinas nombradas á quien se omitiere el envío. Art. 10. Es prohibido á los dueños administradores 6 encargados de los establecimientos de que habla el artí­culo 5.°, dar publicidad : 1.° A producciones an6nimas 6 sus­critas por un pseud6nimo, siempre que no sean artículos de peri6dico, sin que la firma aut6grafa del autor figure al pie del original respectivo, el cual, lo mismo que los escritos llamados ori­ginales de imprenta, conservará en su poder durante un año el dueño del es­tablecimiento. Las publicaciones ofensivas de ca­rácter personal en hojas sueltas, re­mitidos 6 comunicados, deberán lle­var la firma de su autor; 2.° A producciones que no llenen los requisitos determinados en los artrcu­los 15 y 19 de este Decreto; y 3.° A publicaciones que hayan sido suspendidas por la autoridad 6 que sean regidas por un director inhabi­litado. Art. 1 l. La violación de cualquiera de estas prohibiciones será castigada con alguna de las penas señalada~ en los ordinales 1.°,4.° Y 5.° del artícu­lo 36. Art. 12. Los originales de que trata el ordinal 1.0 del artículo 10 s610 se entregarán á la autoridad competente cuando ésta así lo ordenare. TITULO III De los periodIstas rt. 13. Son periodistas el propie­tari ) del peri6dico, el Director de él y los redactores y colaboradores. (Continuará) r~~~~~~~~~~~ I:I.~ ~~iHli ~ ~ hac saber al público que disolvió la Oompañía que te- ~ ¡nía con el Sr. Buenaventura Landínez, cuya n1arca de ~ cerveza era conocida con el nombre de o o SUOURSAL DE LA OAMELIA BLANOA También advierte á su nlunerosa clientela que ha re­suelto hacer nu va :ebaja á los precios actuales de la * CAMELIA BLANCA ~ - obsequio que hace con mucho gusto á sus favorecedores. ~ ~~~~~ ~~~~~~~ ~~~~~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie I N. 1

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 8

Por: | Fecha: 29/06/1907

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPUBLICA DE CCLOMEl A -=====--- rmmmmm~~m;;~=~ PA1'F.ÓN-EI Ilmo. r. Arzobispo de popaYán-1 Al Pastor, oneto, por F. Martínez Rivas-EI De· partamento de Quesada y su Exposición-La Srita. I Ester Flórez Alvarez-Razón y amor, por F/()yalba- I I Facultad de Medicina: El Rector, por F. dé P. Ba· rrera; en la Facultad-Goterones, por Francisco ~iraldo-EI General Lucio Velasco, por E. aran· ]0 M. -Consagración de Monseñor oler Royo, por Eparquio Gonzá lez-Po tal, por ergio A. Burba· no-Galería de la Prensa-En la tierra baja, poe· sía, por Julio Vives Guerra- upcial. Ilustraoiones: Dr. Jacobo de la Parra-D. Emi· lio Fergusson-D. Evar isto Escobar-D. Fi lemón BUÍlrago-D. Leonidas Gutiérrez-Mr. J . T . Ford ­G; nera ll\1igue l l"r ontoya-General José María Do· m\llg<1ez-Ur. Manuel A . Rueda J.-Ilmo. r. Ar. boleda-General Manuel Brigard-D. Rito A. Me. dina-EI monumento de Quesada - Srila. Ester Fió. rez Alvare¿-Dr. Lui F. Calderón-Grupo de Pro. fesores: Dres. l'ompilio Martínez, Luis F. Ca ld erón y Juan E. ;\lanrique- ala de Cirugia-Laboratorio de CIInicas - Gene ral Lucio Vdasco-I1mo. Sr So· ler Royo-D Jorge Reinales-D. Víctor A. Delgado. S ' flrIlIIIl1llIU¡¡¡~WlWlmmmmWlImnIu 111 UIII! (I!j!!IlIDmU1IIIW~ Bogotá junio 29 BOGOTA -=--- Serie 2,a - J'fo 8.° ~mmmmmmm mm~llITImrnm CONDICIONES lImcro uelto ... oo .............. oo' 20 Id. en papel exll'afino............ 50 SI u .cripci~n.á.la crie dc 5 númel'o ... lOO AVI o ,paO'lna ..................... 200 I - i id ............................................ 100 1 - ~ id....................... 50 8 Palabra en small-pica. . . . . . . . . . . . . . .. 60 I Ayi O' ilu trado ,precio convencional I No e admiteu remilidos. La corre pondencia debe dirigir e al Admini - lrador de BOGOT.\ ILu TRADO. A parlado de correo núruel'o 159, Teléfono número 849' Para todo lo relacionado COn aviso enten­derse con el r. PedroJ.Jllendoza, calle 13. número 157, ó en la administración del periódico. OMINISTI\ACIÓN: CarIo Tama o, Calle ID, II Parque de anlander, acera NOI'lr, 1 .0 100·\. \¡ smmmmwmwmmwl!IIDWjJlwmmm , wmmmmmmwUl~ IMPRENTA ELÉC'¡'RICA-I68, C LLE ro 19°7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA . ILUSTRADO I avarla ---------- PRODUCTOS Y PRECIOS DE VENTA Bogotá, A brillo o de 1907 I I Ceneza Pi) ener, Lao-er y Bock, docena de medias botella .... 100 I " " " docena de botellas doble ....... 190 I " Doppel lout docena de medias botellas...... 130 " Culmbacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... 130 " Tre Emperadores docena de media botellas ...... 200 I Higiénica docena de medias bolellas ...... 180 " en barril, Pi¡ ene!', Lager y Bock, el litro ......................... JO Ag'ua gaseo a pura, docena de medias botella ...... 60 Agua ga 'eo a con diferen Le jarabes, docena de media botella ...... 80 parklinO' Bavaria Kola, docena de medias botella ...... 60 Gino-er Ale, docena de medias botella ...... 80 Bavaria Cider (Cidra e pumosa), docena de medias botellas...... 120 Extr::lcto de lalta, docena de medias botellas ...... 420 Hielo, por mayor, la libra .................................................................. 6 arbón mineral ' vegetal de Zipacón, yendemo á lo precio cornen­le y á domicilio. Descuentos sobre los productos embotellados :> por 100 en diez ó más docena 10 por 100 en cien ó más docena on lo cOIfientes del día del de pacho aun en 1 ca o d anticipacione de dinero. B TELLA : Vendemo y alquilamo botellas cervecera. B RRILK : Para la enLa de nue tra erveza n barril hay barriJe desde cinco litro . • OR II Y L P L : endemo de Inn buena calidad y á di-fer n t preclO. A ~BAD : ompramos al contado y á lo m"jore pI' cio de la plaza crrandes can ticlade de cebada n grano. DEUTSCH COLUMBIANISCHE BRAUEREI G. m. b. H. El Gerente, LEO SIEGFR.IED KOPP Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Serie 11 REPUB~ICA DE COLOMBIA Número 8.u ~~~~~~vv~~~vv~~~~~~~~~~~' ~v·~~~ _ ~~~~~~.~~ " Bogotá ' Ilustrado _ ..... ,.- éftMLio de {gol @úc;e!'()Úrf, ~r6'l8/(U'tic4 $Ó/U?t():Jft d«j?nán -ct1?e¿clrll, d!r. @J(a¿'¡~t7 ~Vq~ 'Pante6n Con profunda pena, que marca en nuestro espíritu la gotá, en donde hizo sus estudios y entró luégo, cuando ya los terminó, á trabajar con decisión y constancia absolutas en la entonces poderosa casa de Fergusson, Noguera & C ... , á la cual le debió el comercio del país inmensos é impor­tantísimos servicios; después fundó su hogar, que fue mou delo de virtud y de felicidad, y cuando todo le sonreía á sa alrededor, vinieron los conflictos económicos de la guerra de los tres años, y entonces vio naufrag-ar casi por complet­el capital de su casa de comercio. De alma templada al fuego de los grandes caracteres, no lo abatió la desgrada como no )0 había envanecido la prosperidad, y la mu ¡'te lo sorprendi6 sereno en el trabajo, decidido á levantar de nuevo para su joven esposa y para sus hijos el ruino o edi­ficio de su fortuna. De inteligencia feli z y muy amplia­mente cultivada, fue bueno, fue noble, fue generoso. De aquí que su corta vida fu era vida de abnegaci6n y de virtud. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l 22 ( 'BOGOTA ILUSTRADO JUAN ANTONIO PKÑARREDONDA muere también muy joven, cuando aún pareda tener derecho á l ar~os años de exis­tencia; de pronto, sorprendWo "en sus labores de campo, sin más compañía que la de su joven esposa y de sus tie r­nos hijos, lo aprisionó la muerte traidora me nte, en altas horas de la noche, arrebatándolo a l cariño de los suyos y de cuantos al gozar de los destellos de su bondad y de su inteligencia, supimos apreciarlo en 10 mucho que valía . Descendie nte de aquellQs varones abnegados, D. Antonio y D. Bruno Espinosa de los Monteros, q ue en su imprenta publicaron Los derechos del hombre, trad ucidos por Nari~o, heredó de ellos las santas virtudes del hogar, la modestia más delicada, y amplio espíritu de justicia para juzg a . cuanto lo rod eaba; de aquí que su desaparición haya sido sinceramente lamentada por la sociedad bogotana . '" ~ ~ 1 k *~ 7, * ~ v ~ ~ ~ ~ 8, ~ "- ~ ,~ ,/ ~ ~ '/ ~ " ~ X /' .' € ~ '/ , I t D_ Evari Lo E cobar En medio de las 50rpresas dolorosas que diariamente nos reserva la humanidad, también nos ofrece ejemplares de pura viI tud, que son clara luz en el cuadro negro de la existencia. De estos ejE mplares fue uno completo el S r . D. EVARISTO ESCOBAR, patriota sincero, caba lle ro acabado, miembro inmejorable de la ociedad y de la familia, Cúpo­nos el honor de conocerlo en las prisiones del Panóptico, cuando todo respeto humano roda ba pisoteado por las pa­siones ensoberbecidas del momento, y ntonces, mejor que en ninguna otra ocasión, pudimos apreciar la ecuanil'I"idad de su carácter, su grandeza de "lIma y su fe en el cumpli­miento de las leyes morales, que de ahí para acá, y según él)o deseaba, han acentuado su dLminio al amparo de la paz y del espíritu nuevo que nos ha devue lto la patria á los que entonces, en el rigor de la , guerra civil, la teníamos perdida. JUAN PABLO GÓlllEZ es otro nombre que consignamos también con respetuoso cariño, como el de colombiano que supo honrar á su patria en dond quiera que vivió, y á ser­virla consagró sus sfuerzos en varios campos de la acti­vidad humana, y especial m nte n 1 de la Prensa, en el cual fue sorpr ndido or la muerte cuando seguramente aún estaba húmeda la pluma con que scribiera su último editorial. De ~abios y prud nt s es star sie pre listos para recibIr la muerte con 1 brazo n acci6n y atento á satisfacer 1 afán de cada día. Funestos han ido n los últimos tiempos los aires ex­tranjeros para la patria colombiana, que ha visto d sapa­reccr lejos de su u 10 amable muchos d su hijos distin­guidos. En España murió el Sr. l '. EUGENJO AENA, hom­bre público d valiosos quilat s, que sirvió con acierto im­portantes cargos administrativos y poHtic s, yen todos e\1os mereció aplauso general como muestra de respeto á sus:­talentos y á sus méritos; en viaje de regreso al paí~ murió el Sr. D. NICOLÁS SÁlil-lZ, financista muy notable, fundador - . del Banco de Exportadores y una de ' las personalidades­más salientes de nuestra sociedad; de inteligencia podero­sa y muy bien culti vada , puesta al servicio de prendas de · caba lIe rosidad nada comunes, su vida fue verdaderamente­benéfi ca para el p rogr~so nacion a 1, y por 10 mismo, su des­aparición es justo-motivo de duelo para cuantos tuvimos el gusto de tra tarlo. E n Parfs murie ron otros tres colombianos­bien conocidos en Bogotá, .los Sres. LXONIDAS GUTIÉRREZ,_ FILI!MÓN BUITRAGO Y J UlIO A. PARRA, miembro este último muy conocido y a ¡: reciado del ccmercio de Bog otá . BUl7RAGO fue un ,'erdadero h ijo de sus obra s, y g racia s­á e\1as alcanzó una posición á que otros, mejor dotados por la fortu na , a penas pueden aspirar, Muy joven, la lucha por la vida lo llevó á las cajas df! una imprenta, y allí, ganando . la vida con el sudor de su frente, fue aficionándose á la li­teratura , y comenzó á Escribi r, ya e'n pro~ a ó ya en verso y na turalmente con gran descorifianza en sus propias fu er zas, Poco á poco fue avanzando en el camino emprendido, y entonces fundó El Zipa, periódico que sostuvo por va rios a ños, y que le dio puesto de honor en el period ismo colom­biano, siquiera hubiera de vencer tontas r esistencias, y aun en ocasiones, la maja voluntad de los que hallan el mundo ­estrecho para sus a spiraciones y quisieran cerrarle el paso á los demás, D es~ u és sostuvo aquí El Smzanario y luégo ET Globo, en Guayaquil, en asocio de Enrique Valenzuela Pombo, otro colombiano distinguido que también murió ­lejos de la tierra querida, en París; Les deux A11leriques y luégo otra vez aquí, La Tribzl1Ia, y esto sin per juicio de colaborar en muchos otros periódicos nacionales y extra n­jeros. Su labor en la Prensa, que es la faz más notable de­su vida, sin detenernos á r ememorar los puestos públicos que desempeñó, es lección y es ejemplo de todo lo que puede el esfuerzo propio en el campo de la inteligencia , servido por la constancia consciente y el absoluto empeño de surgir. Como tal lo presentamos hoy al honrar las co­lumnas de BOGOTÁ con la publicación de su retrato. D, Filcmón Hui lr!lgo Por camino fác ih al par cer, ¡Jera en oca~iones con­traproduc nt e ~, i om uel uced r los favor cidos de la fortuna 610 ntr gan á gozar d 11a, conqui t6 puesto de honor n nu stra soci dad 1 r. LEO IDiI G TIÉRREZ, menos p r u riqueza y la mil comodidades que la suerte le diera, qu por u in truc ión, u amor a l trabajo y la práctica d la virtud, Mode to n m dio del lujo de u I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO elevada posición, fue bondadoso con cuanto!> lo trataron y -j>r'udente en todos los a ctos de su vida: muy joven fundó 'su hogar, y en él supo cumplir sus deberes de esposo amante y padre cariñoso ; de amplia instru cció n y decidi- -da afición á la li t':! ratura, es::r ibió fácilmente en prosa y en -verso, y no fue raro leer e n la prensa pe rió Ji ca de la ciu-dad alg unas de sus poesías. La mu ~ rte lo sorprendió en la plenitud de la vida, y al arrebata rló de en medio de los -suyos, pudo ll evar la seguridad d ~ haber cum pl ido su de­ ·b er sobre la tierra. t D. Leonidas Gu liérrez MR. JAMES T. FORO era súbdito inglés: nació en K ings­ton, capital de Jamaica, y recibió esmerada educaci6n en Londres. De su vida nos da, con su g alan tería habit ual, el Sr. D. Antonio R. Blan co, a ctual ecretario General de'l Departamento de Bolí var, los sig uientes interesantes datos: Durante siete años consecutivo') ocupó el puesto de Ingeniero primer Ayudante del conocido Sr. Menocal, quien-como se sabe-fue de 105 más e ntu siastas v com­petentes propagandistas del proyecto del Canal por Nica': ragua, en compete ncia con la vía de Panamá. Esa conti­nuada labor al lado de un famoso ingenie ro, dio al Sr. FORD los conocimientos é idoneidad especiales en la cues­tión canal, que más tarde hubo de poner de manifiesto y ,al servicio de Colombia. En el año de 1892 vino al país el Sr. FORO para en­cargarse de la dirección de la Compañía del fe rrocarril de Cartagena á Calamar. E poca era esa en que aquella empresa, sal vad:>ra para el porvenir comercial de la Ci u­dad Heroi ca, agoni.zaba víctima de pésima administración y de la apatía, por decir lo menos, de las empresas de na­vegación que debieron vincular á ella su suer te : la falta de tráfico era tál, que l1egó á pensarse en abandonar ese ferrocarril, construído pocos años antes. Entre las múltiples dotes del Sr. FORD, el espíritu de organización era de las más notables : á impulsos de su acertada dirección, la Carlagena Magdalma R ailway C.o sufrió en breve tiempo la salvadora reacción ; el tráfico aument6 rápida y constan temente; y el Director de la Com­pañía del ferrocarril, para unificar la necesaria labor, fun­dó la Compañía Fluvial de Cartagena, depend iente de aquélla, por compra que hi zo de los vapores de la a ntigua '-Compañía del Dique, primero, de los de la Empresa Mar ­tínez Bossio, después ; y por alianza con la E mpresa Pine­-~ a Vargas & C.·, radicada antes en Barranqui\1a. L\légQ , el Sr. FORO rea lizó una transformación completa de la Compañía á su cargo, haciéndola pásar de manos del Sin­dicato nortea mericano, concesionario, á las de una asocia­ción de capitalistas ingleses, con notoria ventaja para este país, al cual demostró siempre especial afecto. Cuando Colombia entera fijaba su mirada en el tras­cendental problema del Canal de Panamá, el Sr, FORD ofreció gratuitamente sus servicios al Gobierno de ésta su patria a doptiva. Como Ingeniero Consultor de Colorn'bia ad ItOnorem, concurrió á las conferencias de París, estuv~ en la Legación de Washington al lado del Dr. Carlos Mar­tCnez Sil va, y los documentos oficiales de aquella época pregonan su eficaz y desinteresado contingente en aquellas labores de altísimo interés nacional, al servicio del cual puso el caudal de conocimientos y de experi encia adquiri­dos en largo período de su vida profesional. E5e solo ras­go es ba~tante para empeñu la tradicional gratitud del pueblo colombiano. Cartagena, la ciudad de las preferentes afecciones del Sr. FORO, acaba de inaugurar una de las obras de su ínfatigable actividad ; el a cueducto, que satisface secular necesidad de aquella rabI ación. Casi al mismo tiempo que los a bismos del mar recogían el último aliento de aquel obrero del Progreso, en las calles, en las plazas, en los parques, en las casas de la Ciudad H t:: roi ca saltaban las pltt1ttIZS del precioso líquido, como h eraldos de trascenden.­tal tra nsformación en la hi stórica capital: allá, el agua que a sfixia al ' luchador incansable; acá, como postrera energía de su brazo, el agua que vivifica á un pueblo en­tero .. .. Las úl timas concepciones de aquel cerebro privilegia_ do: 10 relacionado con el ferrocarril de Girardot, la nave­gación del Alto Magdalena, el ferrocarril de Antioquia, etc. etc., bie n conocidas son del país por lo importantes y por lo recientes. Hoy .... Pero nó, s610 la posteridad es agradecida: en.. 10 por venir, el nombre de JAMES T. FORO descollará entre lOS de los redentores de la Patria colombiana . t Ir. James T. Foru El Cauca ha visto desaparecer en los últimos tiempos tres de sus hijos más rlislinguidos : PAcÍ:¡"lCO RIVERA, liberal de gran va lor, en cuyo honor reproducimos las sentidas frases que César Sin~hez Núñez le consagró á su memoria, Y los Gent:rales MIGUEl. MONT~YA y)o E, ~1 ." R'I :\.D Ollrr'N GUEZ, á quienes consagra Carlos Vlllafane las JustICIera líneas que con g Ul>to incluImos en esta revista de duelo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 124 BOGOTA ILUSTRADO -------------------------------,,-------------------------------- En su necrologla, Un pueblo d( dudo, trae Sánchez Núñez, entre otras, estas frases: PAciFICO RIVERA G. era hijo del malogrado Pacífico Rivera, el león destrozado en la célebre llanura de Lo~ Chancos en 1876. Se educó en el célebre Externado de Nicolás Pinzón, el ma estro de frente iluminada dei Rec­torado liberal. Consecuente con sus ideales, murió con todos los ata­víos del tr~je doctrinario, para dar ejemplo al pueblo de ser hombre honrado á carta cabal. Su carrera de abogado fue lucida, corno fue su verbo airado siempre, y lumino~o. Tenía el poder del rayo que purifica, corno hijo de la tempestad que hace otro tanto. Sólo el granizo entumece ó paraliza. RIVERA tenía ideas diamantinas. Amigo leal, se embriaga ha con nuestros renglones, si bien henchidos de sinceridad, desva lidos de la erudición diabólica tinterillesca. " Guardo todo lo tuyo corno en un relicario," nos de­da y" te aplaudo con los míos, en expresivo silencio." Er~ perfil de oro del pueblo caleño 1 Hijo y hermano ejemplar, RIVERA deja hondo vado, profundo hielo en su honrado techo solariego. Los suyos deben Ilorarlo hasta morir. Es un sant0 deber que no debe impedirse. Debiendo todo tener fin, prefirámoslo inmacu­lado. Los suyos y el pueblo de Cali, con quien vivimos en retozo de espíritu, llórenlo y cúbranlo de flores, sobre todo encarnadas, para no desconcertarlo en ninguna hora, y más que todo recuérdenlo y recuerden su ejemplo luminoso. r .. 'l' General 1iguel Montoyn obre la tierra que MONTov/\ sur o humedecer con el sudor de su frente-nido d muy alto ideales/- se incli­nó ¡Jara siempre este di stinguido colombiano cuya vida, llena de merecimientos, conquistado n labores de prov - cho para sus semeja ntes y para la Patria, es una saluda­ble enseñanza para los que hasta ahora empezamos á transitar el camino de los años. Ciudadano : fundó un hogar que hey s prez y gala de una soci dad distinguida y culta ; prop ndió, con cari­ñosa solicitud, á la ed ucación de us hijos, n In sfera de las más altas virtudes, yante d erra r los ojo por la úl­tima vez, miró con inten o r gocij que no había sembra­do en tierra r b Ide á. 11). cos cha , y qu lo frutos de su sangre s guirfan s renos por la nda d I dcb r y del bién. Patriota: fu de Jos prim ro n r ponder á lista cuando sus principios políticos r iempre oportuna ele su spaJa . La leal-tad- esa hermosa y rara virtud-fue para MONTOYA una especie de religión predilecta. En ~u alfange de militar­no hay una sola sombra que pueda demeritarlo ante el concepto de la posteridad. Limpio lo empuñó por la pri­mera vez, limpio lo esgrimió en las luchas por sus ideas,_ y sin mancha lo deja en poder de sus hijos, para que en manos de ellos escuche la voz de la historia. La vida de MONTOYA está estrechamente ligada á la vida política de Colombia durante los últimos veinte años. Ocupó altos puestos en las esferas del Gobierno, y en to­dos ellos puso de relieve las múltiples capacidades que hi­cieron de él un eminente. servidor público y una fuerza útil al organismo patrio. Magistrado: la justicia yel derecho fueron los dos . puntos cardinales entre los cuales laboró CJmo jurisconsul_ to. En los archivos de los tribunales donde él funcionó · como Magistrado, no se encontrará, de seguro, una sola providencia, un solo auto que no consulte el más estricto ­sentido de aquella parábola divina que manda dar á Dios­lo que es de Dios y a·1 César lo que es del César. t General Jo é l\'Jaría Dominguez Fue el General Do~d 'GURZ uno de los servidores pú blicos más meritorios que ha tenido el país durante los úl­timos tiempos. Desde muy joven empezó su carrera mili­tar, y en el año de 1857 combatió, por la primera vez, en defensa de sus principio~ poJ(ticos, y más tarde, en la a-uerras de 1860 y 1865 prestó á su causa el valioso con­tingente de su espada. u comportamiento y los méritos que conquistó en distintas campañas, le sirvieron para al­canzar, en 1885, un alto puesto en la jerarquía militar . . Durante la rpvolución de e te último año y en compañía de quien es hoy el primer Mandatario de la ación, com­batió en Paso de M01'eno y Roldanillo y asistió también á los hechos de armas de ilvia y anta Bárbara de Cartago. Larga y brillante es la hoja de servicios políticos prestados por este modesto ciudadano. Cuando en 188$ entró en esta capital con el Ejército del Atlántico, el Dr. José María Samper, eminente orador y político de alto bordo, saludó al Genera l DOMÍ GUEZ, con las siguientes honrosas palabras : "Ciudadano General: ois la prueba viviente de ese patriotismo que enaltece á Colombia y que arrastra á us hijos á convertirse sllbitamente, de acau. dalados y modestos comerciantes ó laboriosos agricultores, en soldados que desafían todo peligro y que ponen al er­vicio del ciudadano la inteligencia, la calma en los conflic. tos, la modestia que se hace perdonar todo mérito y la honradez que ll eva la probidad y el orden á los campa­mentos. ois una g loria más d I auca, y lo único que tie­ne de malo la que habéi O"(\ nad,), s que lastima y "fu ca vu stra humildad e. cesiva." En 1895 y 1 99 prestó igual. mente sus servicios en elevado y difícil s cargos militare. Larga también y muy honrosa fue su labor en la Ad­minisiración pública, especialment como Presidente de la C¡,Ímara de Representante y como Miembro del Consejo de Estado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 12 5 Una vez apagado el vivac d e la rev úe lt'\ , el General D01t!íNGU EZ tornaba á su tierra nativa, en d O:1 l e el am:>r de los suyos y la paz de sus campos-que él am ba entraña­blemente- le atenuaban el peso de los padecimientos físi­cos, que las campañas le ocasionaron. D e ja el General Do?tlíNGUEZ, al desaparecer de entre los vivo, hij os en pleno vigor de la vida, que sabrán tran_ sitando lo mismos caminos del padre, ser element~s de provee ho n el seno de la sociedad y de la Patria. En el campo de los institutores la fatal segur abrió ancha y dolorosa brecha . Primero nos precedió en el ca­mino de lo desconocido el Sr. D . FRANCISCO MARULANDA que c nsagró su vida entera, con toda la fu e rza de su~ virtud s y de u inteligencia, á las labores del profesorado, y lu ~go MANUEL ANTONIO RUEDA, aquel abnegado servidor d~ la civilización, que con José Herrera Olarte y Nicolás Ptn zó n W. formó centro de luz, de purfsima luz para la juventud colombiana. t Dr. Ma nuel Antonio Rueda Jara Estudiante consagrado é inteligente, RUEDA coronó su carrera de Ingeniero á la edad en que otros la empiezan, y pronto, muy pronto, advertido de su verdadera vocación, se entregó de ll eno á la educación de la juventud, con tal constancia que en servicio d e ella consumió todas sus fuer­zas y adquirió la enfe rmedad que lo llevó á la tumba, y con éxito tan completo y feliz, que no hay rincón del país en donde no vibre e l etO de sus enseñanzas en el corazón de alguno de sus disclpulos . Numerosos fueron éstos, y en tán­to apreciaban al Maestro, que se apresuraron á hac er ac­to de presencia para venir en su ayuda y su consuelo cuando vieron que sobre é l se cernía el halo d e la desgra­cia; entonces promovieron una ovación en su honor y una suscripción nacional que el Sr. General Reyes, espíritu siempre noble y justiciero, se apresuró á encabezar con la cuantiosa suma de cien mil pesos de nuestra moneda. Qué mayor galardón á sus m éritos ni qué mejor consuelo para su familia en la hora negra de su desolación, que esta espontánea manifestación de cuantos fueron sus dis­cfpulos y sus amig-os I En Guayaquil murió NUMA P. LLONA, poeta que dio lustre á la literatura americana y que supo honrar á su pa (s y hacerlo apreciar en todo Suramérica, en donde Juan Montalvo y tántos otros escritores eminentes, pllsie­ron en alto las letras ecuatorianas. Ante el cadáver pro-nunció nuestro apreciado amigo Juan Ignacio Gálvez Cón. sul de Colombia en aquella ciudad, esta vigorosa p~esía: En nombre de mi patria, L'l. de Pombo y Valencia, Isaacs y Silva donde el rumor del viento es un arpegio' que modula la brisa cuando hiere las lianas de la selva, que son las cuerdas de salvaje lira ; en nombre de esa tierra que mi t: ntras más lejana es má¡; querida, que fue para la infancia del poeta una tierra propicia, donde aún s~ oyen sus vibrantes cantos¡ allá donde sus versos se recitan ' en nombre de Colombia, ' como una ofrenda que e l dolor inspira, sobre el féretro negro, que es crisálida de una transformación en nueva vida del poeta, d epo ngo un~ corona de mirto y siemprevivas . • • • Los poetas no mu eren; cual las lIu vias. del cielo, que la tierra fecundizan ó el mar salobre e ndul zan, y que luégo Sp evaporan, y en copos de neblinas suben para formar un nuevo cielo desciende n lC's poetas á la vida ' y á su canto florecen en las almas capullos de ternuras y alegrías, renuevos de amarguras y tristezas, reverdecen de gloria las encinas. Natura está de fiesta porque ella es la cantada en es as rimas ; ellos en tanto van regando rosas coronados de espinas. Hasta que al fin se van, y son Homero, Virgilio, Dante, Byron y Zorrilla, Hugo y Verlain, y Bello, Olmedo y Caro,. Calcaño y más, que hicieron con sus liras­la interminable escala que al empíreo se alza orgullosa cual la escala bíblica. Por ella hoy sube LLONA el que cantó la lucha de la vida, cuyos heroicos versos suben desde los valles á las cimas, y son de la robusta y nueva raza cantos de epifanía. • • • Vivir, cuando existiendo en el mundo mortal, se nos olvida, esa es muerte: morir, y que se cierren á los lampos del sol nuestras pupilas, y se a bran á la vida ¿el recuerdo y á la gloria futura, esa sí es vida. ...... Los poetas no mueren : LLONA exist::: mientras haya memoria; las andinas selvas pueden al fin ser descuajadas, la mar, fiera y bravía pudiera devorar el continente, que en la inmortal altura del Pichincha los cantos del poeta cual arca luminosa flotarían. Larga, muy larga es la lista que dejamos trazada en' estas líneas de duelo, y sin embargo en ella faltan muchos nombres de miembros meritorios de la sociedad como e l Sr. General LES1t!ES y el Sr. Dr. DE LA ROCHE, de quie­nes hablaremos en el número próximo, y los señores MOISES BARBOSA, DANIEL BOADA Y DAVID SILVA TRIANA, que con el sudor de su frente, en el divino yunque d el trabajo, cumplieron como buenos su mi sión sobre la tierra. Entre las damas de la culta sociedad bogotana, lujoso ornato de ella, debemos recordar los nombres de las seno­ras JULIA VARGAS DE ECHEV ERRI y BL ANCA SANTAMARfA DE PORTO CARRERO, cuyos retratos publicaremos en el próximo número, si nos fuere dado conseguirlos.-RKG Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 126 BOGOTA ILUSTRADO • T El Excmo. r. Rafael R"yes, cono erlor intim? d¿ lo~ ex.:epciona les m ér i lo ~ dt:l r. Dr. Manllel Antonio Arboleda, soli­citó del Vaticano-petición de todo punto lalldable -,ll consagración epl'scopal, y Itoy 2.9 de los corrientes, en nuestra ¡[flesla Primada, se verificó tan solemne fiesta, qficiando elllmo. Jl/onseíior Ragonesi, y siendo padrino del consG[frado el Excmo. Sr. Presidentl' de la República. Desde la hora en que, bajo la divina inspira,.ión qlle {Jlliab.1. SIlS pasos, en lrJ por el arduo camino del sacerdocio, h'1.Sta la !tora presente, en que su cabe::a se cubre con la sagrada mitra aNobispal, el Ilmo. r. Arboleda ha logrado hacer de su vida, toda puesta en las manos del Seiíor, IUI lllTf!lnfJW engarce de merecimientos, un espléndido ha ~ de virtudes, p orque sus (Jidos, !tecitOs para las voces de lo alto, supiProT! oírla palabra qlle desataran los labios del Cordero: "Serás mi representante en la tierra," y porque Sil cora;:ón todo empnpado en las bendl'tas aguas del Amor nico, Ita sabido Itumilde, amplia y mansa­mente cllmplir la larea de bien, de piedad !/ de consllelo que enseñó á los !tombres de buena voluntad el Pastor de Bethania i se mira atrás en el camino que lleva anriado en ,11 pocos años el Ilmo. Sr. Arboleda, ve uno brillar toda esa senda como aqllella del Pais del En ueño P')I' donr/(! 1111 R 'Y fllstllOW p ara In'l.r.:ar Sil huella, pasa regando puñados de piedras pre­ciosas. El rebaño de almas que á sus manfJS Ilngidas confia Itoy la Providencia, habrá de verse suavemente guiado por sen­das sin abrojos, !J se apacentará en ameno~ prados en verdecidos por la fe de su Pastor, Y abrevará en pacificas .lI dulces agaa& suscitadas mila[lrosamente al [¡olpe del b·'tculo Úlll'eJO que lleva el. lpóstol. Y er.tonces, según la palabra del libro: "la gloria de vosotros me glorifica á mi," lodo el bien, torLa 1'1. lu :;, toda la gloria qlle pon[la el nuevo Pastor en el alma de su gre!l. se lornará en bien !J en lll:: !J en gloria parn su propio espíritll. 'R. DR. 1\J 1 EL A TONIO A R130LEDA 1 ..tastor f ti ~ ~ 11 11 ~ Para el Ilmo. r. Iau lIel ntonio rboleda 1I11~1/ lta!Jas ¡Ii! [liOl'lO O Pastor, (1 Uf' C,J.I/ tllS !lIlII/O.' .w¡/J/'s, "omo .~llpLCran las mallo.~ cid lI"bll/(J, .¡1('I'l'allWI' el A" eite de la al'acUl., !/ el 1 11/0 -Ile la r:I"fIlcf/"ia, sob/'e los dolores /¡ IWHI1WS. Bien Ita!/as tti que pa as, como en ellas lejanos pasnl'a en tl'e los hombres el Cordero Divino ablandando con pélalos de la vida el camino porque 110 se lastimen los pies de La hermanos. PlI 'tOl': I'l/lIlIdo deucf/[la la noche de 11/ "idrt ('()f/r!lIl'Irú tn (¡áelllo, por la rlttCljlora{a tÍ la Ca.w dd Pod, e, tll r('b(/fio pacien te. ) el Pod/'(' q al', á la puerta, vif! ila ftl rey I'eso, eOll 1/ f/ beso 11I///'1ble l (ll/ UIl (/, d '1'/1 le ( (;" 0 , ('omo á ,(n Ilfjo glle torf/O, ti' besar,; en la/rente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I ) I / I r (-, J J [ /. J BOGOTA ILUSTRADO Jo) l' ' - _ * f' ~, , .~l '"¡~:~R~r:té.m~nt~{ de ~uesa.da' , I )¡ 't ('.,')'1 1(11 ) -. I : , I f', ~ -~( I ¡ 11 11 ~ ~ 11 11 11 ¡¡J , I >!f 1I 1I 11 I I , 11 11 ~r. (O. c • J l. GE:'\ERAL 1) . MA'\ Ufl L BR IGAJ{lJ Gobern ador de Quesada El 15 de Junio úlLi rno, Quesada ll egó al segundo año de su vidacomoentidad depar lamen tal, y al tocar en esa fecha, sus hijos gozaron la íntima satisfacción de mirar cómo el camino en que se ha venido traji­nando es todo él camino de progreso, camino de éxi­tos, donde la común labor cumpl ida de buena volun­tad bajo un superior experto, ha dejado huella g lo­riosa de obras imperecederas. Quesada, unánime en este sent Ir, ha tenido, al re­contar en tal fecha los méri tos de u Gobernador, una sola voz de aplauso y una sola voz de agradecimiento para quien de modo tan firme ha ll enado su fructuo-sas tareas. 1 ruede deci r e que la obra!'; de más decisiva im­portnncitl para el bien del Depa r tamen to, e han cul­min ado el bajo la Gobernación Brigard: los caminos, antes desc uitlados en ab oluto á pesar de ser ellos de alla neces idad, se hall an pres tando un servicio del todo sa ti factorío. E to supone para Quesada el pro­g reso y la riq ueza que ftca rrean á un centro determi­nado las fáciles vías de comunicación. Sobresalen en­tre estos can:ino , como de la mayor importancia, el q ue conduce all\feta, por donde el comercio con el Ll ano e hará pronto y sencillamente, y la vía que unc:\ uC ada, en su parle doode e.s más floreciente la ind lIs t.ria ca fetera, con el río Iagdalena. Por donde Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRA DO ... :/" ;{ .. - ' \ quiera se han tendido puentes, se h an ensa nch a d o vías se han lórnado en cómodos cami nos l os qu e a n­tes ~ran desfi laderos y encrucijadas. Es.t o lo d e s upe­rior importancia para el avance ma te n a l d e l D e pa~­tamento' la facilidad de com ulli cacio n es hará r eah­dad el e~grandeclmicnl() soñado por llrigar? 'para Quesada. En otro orden, rcsa lta e n esa A d rnlnls tra- @ -- - __ o D. RITO A TONlO MEDINA ecreLaf'io de la Gobernación de Quesada -c ión algo del má eminente valor qu~ erá]a pied:a firm e y luminosa en que e a S eccIón de Colombla pondrá mañana sus dos pies para levantarse myy alto: la Ins trucción Públ ica. B r igard es nn espin tu -convencido d e que los pueblos necesitan que por las redes de s u organismo circule ]a inst rucción profu samente; él es tá empapado en l a verdad -que enseña ómo por entre las tinieb la de la ignorancia o pueblos n o avenluran ni un p aso h acia la ivilización, y co no ce, ha la s u fondo, el principio de que para ene-rand cer á un país es necesario engran d ece r pnmero á t o ­dos sus hombre , por que sólo de la s uma de las individ u a lidades va liosas se obtiene la gra n­deza lotal. Po eedor de e to ]audabilisimo sentimientos, Drigard ha íJuerid que la Ins­trucción se difunda pródi cra mente 1 mi mo en la capital que en el rincón más partado. Lo s hechos hablan ahora: n II ada e is­ten por el e fuerzo d Brigard dn cien las ci n­- cuenta scueJas pública y cuarenta es tab lec i­mientos privados, d onde se educan di ci iete mil och oci ntos nifios de uno y otro se ' . Podría bien- p ensamos nosotros-suprimírsela .á la. Adminis tración Brigard el mérito que su- - p une la a pe rlura de camin os, la co n s trucció n de puen-tes, e l fo m ento d e las indus trias, y a ún quedaría en pi e y capaz de hacer el bue n n o mbre del g obernante, es le m é rito de querer la luz para altos y bajos, para pollres y ri c os. Tarea d e csa ma g nitud, cumplida con tal éxito dignifi ca po r s í s ola ~ o da una Administra­ción~ Cerca de sí, prestá ndole en s u tarea a.poy o efi­caz, el General Brig ard ha tenido como s u Se creta­rio á D. Rito Anlonio Medi,na, polític o d e g r a n va lía, es píritu vi g oroso, patriota auté ntico, que s in os ten­t ación y evitando para sí el apla us o, labo r a sin des­ca nso y ll eva co mo única mira, y qui e re co mo única reco mpen sa para s us esfu erz os e l prClg reso d e Que­sa d a . Las múltiples y e ntus ias tas ma nifes t ac iones que fr ec u enteme nte dirige n los hij os d ~ Qu esada , y a al Sr. Go b erna d o r del D epa rtam en to, y a a l E xcmo. S r. Pres id ente d e la R epúbltca, p or la b u e n a marc h a d el D ep a rta me nto, trae s ie mpre, ent re ap la nso y el og ios, i ndudabkm en t e merecidos, el n o mbre del Sr Rito A. Medin a . P a ra celebra r el J 5 d e Junio se veri ficó en Z ipa­q u ir á un a fie sla d e c u yas p a rtes fu e. ro n, s in d uda, las má si m pá ticas y las d e mayo r trascend encia, la Ex­po ición agrfco la y pec u a ri a que derno Lró bell a m e nte el adela nt o d e Quesada en es t as im po rt an tísi mas in­du stri as, y la colocación so lemn e de la primera p iedra p ara nn m o n u mento conm emora ti vo en la P l aza de la F l oresta, d e Jo cual darn os hoy á los lec tores informa­ción gráfica en uno de nu es tros fo tograbados . lo- u a l me nLe, y eguros de qu e co n ell o cumplimos el deber q ue impone rendir homenaje á quien trabaja por el bien común, honramos h oy estas p áo-inas con lo retratos del r. General Brjga r d y de su activo ecretarÍo, D. Rito A . Medina. La falta de espacio no impide publicar la fotografía d el be ll o Puente Bri­gard, con lruielo en Zipaquirá, obre el Rioneg ro. Debe er aLi facción del todo inlen a para un gobernante ver, como ha logrado yerlo el G eneral Brigard, que en cada año de u admini tración e re­gí tran nuevas y va lio a reformas y se afianzan más y má la ad m ir ación J la gratit ud de Jos gobernados. Cuando Quesada haya obtenido u biene lar de­finiti o; cuando e l progre o haya entado allí de modo firme su rea le ; c u ando en lodo y por todo la obra mpezada hoy e té co n clu ida, los h ijos del D epa rta­mento, grato como ellos so n , l a u darán unánimemen ­te e l nombre de q uien con h razo seg uro a eotó las primera ~ a e , y abrió el primer surco para la pri­mera semil la. LA REDACCJÓ Monumento d uo nda (e n onstl'ucción) Zipllquirá. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 1 29 Venida al mundo en un Templo de MuslIs en donde al igual y por p:l~ejo aficiaban con el rl~ctro en alto, á modo de miLico IDcen arto, su padre, el conocIdo poeta D. LeonidDs Flórez arrastr~do á la 10 a cuando aún nuestra litel'aLura esperaba mll ~ cho .de el, y s.u m~dre, la . 1'3 D." Mer?edes IVl\rez, que rOIll pió su lira al exLlDgUlr e la Vida del que lue amante compañero la Srit.a. Ester Flórez Alvnrez trae en u Dngre el doble Lalento: la I I ~ ~ 11 ~~ 1m ~ ~~ 1/ ~'l<> 1I mi 1m ~~ fu, ;: ~$:' rica in spiración que animó á sus genitores, y que en ella se ha revelado desde niña por sus aficiones literarias y su indiscuti­ble mérito como cuentista fácil, de exquisito estilo y tramas te­jida con episodios siempre humanos. Reúne Floralba, que este es el nombre con que la Srita. Flórez firma sus cuentos, doble auréola de belleza por su gracia y simpatía y por su innegable talento, de la cual dan pá1ida idea el grabado y el cuento que publicamos en seguida. RAZON y AMOR Susana miraba al través de los cristales las ma­cetas del jardín. Una llu via menuda acumulaba grue­sas gotas en las corolas de las flores, que estremecién­dose tenuemente, la dejaban resbalar como silencio­sas lágrimas. Las flores lloraban sin pesar, en tanto que ella, al parecer impasible, sufría esa dolorosa conmoción de toda alma que en la juventud advierte el aspecto amargo de la VIda. Era una hermosa joven, sonrosada y rubia, cuyos ojos, del suave color de la turquesa, pero con la transparencia del cristal, daban la gozo a impresión de una radiante mañana. Entreabrióse la puerta y apareció una muchacha de fisonomía altiva, que la miró fríamente. -¿Andrea, te ha enviado él? la interrogó con in­quietud Susana. -Sí, vengo en favor suyo, mas también impulsa­da por el interés que tú me inspiras. Te niegas á re­cibir á Santiago, te obstinas en ocultarle el motivo de tu rompimiento .... ¿por qué? Yo soy su hermana y tu mejor amiga .... confíate á mí, Susana. Pero Susana, que miraba distraída un arabesco de la alfombra, movió melancólicamente la cabeza. Entonces su amiga le objetó colérica: -Callas porque no tienes cómo disculpar tu vo­lubilidad : eres frívola, insensible. Susana levantó con asombro sus hermosos ojos, empañados por el llanto, y entre sollozos exclamó: -No, no .... i tú no sabes! 1 tú no sabes! los juramen­tos son farsa, el amor es mentira ..... Conmovida ante aquel dolor desborda'nte, la inter­peló dulcemente -:-¿ Me perdona? He debido comprender ue Santla~o era el culpable á pesar de sus prolestas q - Te ~ngañas, la replicó Susana. Ni él ni yo .... Int~rrt1mplóse, mas tomando nervio amente una r eso­lUCión, agr~g? :. ye, nun.ca te habla hablado de ello porque la IntImid ad del hogar es sagrada pero iem­pre he pensa~o qllt- ~is ~adre~ se detestq~ y que sólo el parecer b~ell les ImpIde abofetearse á cada paso. Apenas se reunen en la mesa, y si llegan á hablarse lo ha ce~ con una frialdad que hiela, cuando fJU con pro­vocativa asper~za. No qUlCre decir eslo que á toda hora estén de rtña. 1 ó. Lo han hecho alguna vez pero al presente se soportan aunq~e viven en IJerpetu~ des­~ cuerdo .:. es una desavenencIa oculta, que se adivina IrreconCIlIable. Cuánt~s veces, ~l ver e to, me pregun­taba: ¿cómo han podIdo reUOlrse? ¡ Ellos no e han amado nunca! Mas ~o me atrevía á interrogarlos pen­sando que Jos humIlIarfa, puesto que el matrimonio s610 debe hacerse por amor. . Levantóse y sacó ele un escritorio un cuader­milo que .entregó á su .a mig~, diciéndole con amar­gura que Ignoraba la eXI tenCla de ese memorandum . ({si Jo conozco ant~s jam~s hubiera dado oídos á los ju~ ramentos de antlago Jll le hubiera prometido amor eterno. Llena de ilusiones, pob~e loca de amor, pedí á mamá la . ]]ave d.e un arma,r1O para buscar con mi mano una ,Joya antIgua que dIese interés á las nove­dades de mI trousseau, y halJánd?me en esto, tropiezo con ese cuaderno relegado, olvidado........ Lo abro. ~amá, ~omo. yo, llevaba un diario. Pro igo y em­piezo á InqUIetarme, y acabo llorando y arrojando lejos ?e m~ la argolla que me comprometía á contraer matnmomo. -Pero tu madre creía en el amor en la felicidad le objetó su amiga, mostrándole una página abierta aÍ acaso. -Como yo, le in.terrllmpió Susana. Y mi padre la amaba. como SantIago me ama á mí, y le Juraba como me Jura él, no tener ot!,a voluntad que la suya, obedecerla en todos sus caprtchos, ser su esclavo siem­pre, siempre! Y ya ves .... Llevó Susana el pañuelo de encajes á sus ojos. Andrea le replicó ape adumhrada: - Quizás tu padre tiene un carácter d uro, acaso tu madre es fría, quisquillosa .... -No, mi padre e bondadoso para lodos meno para mamá, y ésta, aunque dulce y ufrida, se hace áspera con él. i Dios mío! ¡Amor, sueños, juramentos~ para llegar á esto! Prefiero en trar á un conven too Quiso Andrea replicar á su amiO'a: ella no la dejó. -Eres joven como yo y no sabes nada del m an­do. Creemos en todo y todo nos enO'aña. 1 Oh! nue - tros padre debieran impedir e to, ¿no es verdad? De - cubrirnos la falsía que nos rodea fuera menos cruel que dejarnos engañar. ,. . Con el arpegio vibrante y fluido de una flauta reía Susana. Era feliz, en tanto que Santiago e mira­ba en sus claro ojos como en las encantada aguas de un lago de leyenda germánica. No pensaba en el tiempo fatigoso y largo que trae los desengaño , en la vida áspera y dura que se desgasta en la vejez. Todo desaparecía de la realidad dejando imperar dulcemen­te á sus corazones. ¿Qué había pasado? A u oído murmuró él un reproche, y ella, con una ingenuidad adorable, exclamó: -¡Qué cosas tengo I Perdóname. i Pen al' que tÚ' eras igual á los demás hombres 1 I La eterna historia! Un niño ciego había burlado y puesto en fuga á la razón, soberana de la luz. FLORALBA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 13° B0Cé),f~ 'ILU.;TRAD'O ----- -- Facultad de Jytedicina EL RECTOR El Dr. Luis Felipe Cal:lerón, actual Rector de la Fa­- cultad de Medicina y Ciencia~ Naturales de Bogotá, está en toda la plenitud de la vida. Con la energía y entusias­mo que logra producir el cariño por la profesión que se ha escogido, reúne en sí todas las prendas que nacen del .asjduo cultivo de la rama más importante de las (-iencias humanas. Purque es cierto que el carácter de un hombre tiene que perfeccionarse con un largo estudio de los pro­, blemas m1s complicados y difíciles, con la asidua costum­bre de ver todos los dolores de la enfermedad, con la ob­servación minu ciosa de los más pequeños pormenores, has­ta el extremo de que cuando los sentidos, á pesar de estar educados correctamente, no alcanzan á dar la solución vienen en ayuda del médico, para presentarle base segur~ . Por otra parte, ese es ya asun to de la selección que se opera en todos los géneros, en todas las especies, en los individuos todos, como que es ley de vida y prog reso. - Eso, hablando en tesis general, ó, por mejor decir, natural ; de otro modo sería lega lizar la guerra , y no siempre se puede . .. -Líbreme Dios de afirmar lo con­trario. De la lucha vivimos y por medio de la lucha nos perfeccionamos ; necesí­tase, eso sí, que el combate sea fecundo, y provechoso no para un individuo ni para una especie: para el género ínte. g ro. La g uerra , la supremacía de la f uerza sobre la fuerza, fu e el motor de la humanidad en los primeros tiempos. Los pueblos perdían capitales y brazos para ganar brazos y capitales. Eso es selección, eso es ley; selección que pue­de hacerse y se hace, en veces, hoy día; ley que puede cumplirse y que dadas ciertas circunstancias, se cumple en nues­tros tiempos, eso sí, :nás moderada­mente. Labor atorio de las lloicas. Jorgc brLÍocz, Dr. Gabriel Mejía, Luis Salcedo, Gabr iel Toro, y Dr. Gómcz, Jefe de Clíoica. Por dicho se da que en nada me re­fiero á esas revoluciones intestinas, á esas peleas de hermanos, en que se pierden brazos, capitales y cerebros para obte- Estos ligeros datos sobre el nuevo edificio y quienes en él han de trabajar en bien de la humanidad doliente, y las vistas de los jóvenes practicantes que allí prestan sus servicios, dan c1a ra id ea de la importancia de la obra llevada á cabo por el r. Rector de la Escuela, á quien enviamos sincero a plauso. R EG (S(oterones La llovizna se al ejó cañada abajo, y alg unas ventole­ras empezar'>n á sacud ir a tropelladamente los árboles de alIado, con lo cual llovi eron és tos sobre nosotros g randes gotas como las con que principian los chaparrones. Nues­t ras cabalgaduras se animaron. Una revuelta, y el camino se introdujo por entre arquerías de bambúes y chusques. Es, e n aquella parte, guijarroso y siempre ensombrecido. Los ramos, entretejidos, abrazados arriba, fingen el plafón de un tem plo salvaj e. Las batati llas hanse agarrado á los troncos, y apretado, estrang ulado las cabell eras de és­tos, con sus dogales de hojas corazonadas y campanitas a zules. -lIé aquí una vivienda de hadas. Qué clase de ar­tista es la Naturaleza-arti culó uno de mi compañeros chupando su habano y arrojando por boca y narices copos aromosos de humo. -Como que es la madre y nodriza del a rte- contest-5 el otro -La Naturaleza crea, combina; de la misma muer­te hace brotar chorros de vida; para élla no hay destruc­ci6n sino mera transformación, mero proceso evolutivo, siempre constante, de los elementos. 6, acaso- y esto sig­nifica ría más fue rza y grandeza-de a lgún principio de . ner .. . qué? mutilación y pauperismo. Véase SI á algún cerebro de caudill ejo trasnochado se le ocurre que estas dos negaciones puedan ser ganancias. Estas carn icerías entre los miembros de un mismo hogar son más q ue crimen, una insensatez. Por fortuna, entre nos­otros, parece que, en realidad, la cuerda de los tontos haya fenecido definitivamente, Sacó un pañuelo, e!>tornudó, y prosiguió, señalando allá lejos, á la derecha, una cuchilla cubierta en su mayor parte de carrizales y yarumos.-En ese al to se efectuó uno de los combates más horrorosos de la pasada g uerra ; el machete partió cráneos, picó tibias y fémure'); la bayone­ta atravesó estómagos, la sang re se despeñó en arroyos. ¿ Para qué ? Responda á esto la ambición, el deseo de pelechar de algunos. A más de que, después de la revuel­ta, las nulidades siguen vagando en la al tura á q ue las a rro­jó el ventarrón y la covachuela chupa, exprime con sus suc­tores enormes la última gota de sang re-si es q ue ha quedado a lg una-que se desliza lenta y penosamente por las venas de la patria. H:;¡.bíamos llegado á una casa pajiza constru ída al lado derecho del camino sobre una como plazoleta, desde donde se dominan el puente de madera y zinc pintado de ocre y varios chorros y charcos del río atormentado y ru­gidor. Era ya tarde. Un viento tibio venía de lejos, ras­gueaba bambucos en los rastrojales, robaba plumas de ni­dos y vertía en derredor nuéstro un olor pegajoso de sa via desbordada. El s"l e envolvía en gasas á ras de las sierras, y la luz caía sobre los montes cercanos como un diluvio de ámbar. Nos acercámos á la vivienda. -1 Buenas tardes I-gritó el que hasta allí había lle­vado la palabra, como cansado de tanto decir, al mismo tiempo que dándose ciertos aires de suficiencia . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA 1LUSTRADO 133 -Se las dé Dios, Doctor-contestó una voz gangosa, desde el interior de la cocina enhollinada. A poco salió al patio una viejecita de frente amplia y ojos azules. Vestla corpiño flojo de fui a y cubría la cabeí:a con un pañuelo rojo y amarillo, que descendía en ángulo agudo á anudár­sele debajo de la barba. Por fuera, sobre los senos laxos, golpeaban rítmica mente un escapulario de lana y una camándula de gruesas cuentas de roble. -¿ Conque tan pronto se nos vuelve el Doctor para esos Bogotaes? Eh I Así no vale la pena un viaje tan largo. -Qué hacer, señora. ¿ Iremos de día al puente? -Quién sabe-dijo la anciana meneando la cabeza- Ya es tarde, y el camino no está tan bueno que digamos. Quédense aquí ; se resuelven á pasar uua mala noche, y usted, Doctor Toribio, me le receta á esa muchacha ; en esto viene. Mirámos á Toribio fijamente. No se inmutó. Qué iba á inmutarse aquel hablador adorable que de todo sabía: era una enciclopedia. Do~ años hacía que estaba en la Facul­tad de Medicina y habla perdido los cursos del primer año. Aun antes de empezar estudios profes ionales ayudaba al médico del pueblo, en las vacaciones, á practicar altas operaciones quirúrgicas. Entend(a de Leyes algo, y de Literatura, no poco. Según los tópicos le tocaran, hablaba de Marey y su zapato, criticaba á Cuvier, amaba á Duval por su teoría del sueño, adoraba á Macaulay, y sin haber hecho estudios muy serios del idioma, y fastidiarle los clási­cos, odiaba á los decadentes. ¿ Por qué este odio? En cier­ta ocasión había escrito un soneto que él se figuró su obra maestra, en que rimaban la1Jlpadarzo, herbolarzo, mis6foro, lir6foro ... etc. No se lo publicó una revista decadente. Des­de entonces encontró que el decadentismo era el palenque de los asnos, y no sé qué periódico le publicó, por ahí en la sección de remitidos, una crítica formidable contra la escuela asnal. Harto admirado me traía con las frases más 6 menos hiladas, más 6 menos lógicas, que había pro­ferido antes, sin las antítesis, retruécanos y regueros de nombres propios de que- en ciertos momentos y según el auditorio-soHa hacer gala. Sin duda D. Joaco, el otro compañero, tan ilustrado como discreto, le había puesto vallas á su erudición. Diré que este D. Joaco, aunque doc­to, no era doctor; no había querido formar en la cuerda luminosa de los titulados. Le mirámos, no se inmut6. ¿ Conque Petrilla sigue mal ?-dijo desabrochándose las polainas.-La veremos, la veremos. Un momento después nos hallábamos sentados en el corredor, bajo el al ero de pa.ja que se estremecía al vien­to. Las bestias en el fondo del patio comían india fresca, produciendo, al molerla entre las mandíbulas, algo como la caricia de un redoble lejano. Caía la noche. Bandas de pájaros negros se alejaban en.el aire gritando. En la media luz se dibuj6 una sombra: era Petrilla. i Qué rapaza, Dios ~anto! Alta, de músculos opulentos, caderas amplias y redondas que cantaban un himno á la curva, labios grue­sos y mojados como teñidos de guinda, ojos grandes y relucientes como bolas de azabache, y una revolución de pelo negro, en aquel instante volandero. Era la concre­ción de la vida, el triunfo de la carne. Sin embargo, esa vida iba mal, esa carne pedía drogas. Cinco 6 seis veces, en los pocos días de vacaciones, había tenido que hacer Toribio las cinco 6 seis leguas que distan del pueblo para venir á re cetaria, y con todo, cada día la muchacha de mal en peor. -Vamos, Petra, vuelvo á examinarte-dijo Toribio levantándose.-Si parece que no tuvieras nada. Estas en­fermedades son, en verdad, el tropiezo de la ciencia. Va­mos- continuó-empujándola suavemente hacia la sala. Al entrar volvió la cara hacia nosotros, nos hizo un guiño -de ojos, nos sonri6 bondadosamente y se relamió los labios de la manera más natural. -Sí, Doctor, vea qué es 10 que tiene esa cisl'Ilática -grit6 la anciana desde la cocinfl.-Siempre es buer1Q -que enciendarl la lamparita. -No hay necesidad, señora-se apresur6 á contes-tar Toribio.-Para auscultarla narla más, que es lo que por ahora se puede hacer, con la luz que hay basta y obra .... D. Joaco y yo nos quedamos en silencio, mirándonos. . Al cabr¡ de un rato me dijo en voz baja: la guerra, es clert , se acab6 entre nosotros, pero la matanza sigue. Pas6 lo que pudiéramos llamar ch:lrlatanerla bélica pero ha quedado la charlatanería científica. ' -Mera evoluci6n, D. Joaco-Ie contesté-nada más que mera evolución, como diría el Doctor. FRANCISCO GIRALDO 0/ {}ene'taL J;ucio ClleLaóco Tiene este distinguido colombiano la fortaleza del roble y lleva en sus venas sangre de una muy ilustre familia que ha dado á la Patna hijos preclaros y á la Iglesia colombia­na uno de sus más ilustres varones. Educado para las armas, ha consagrado á esta carrera sus más preciados años, sin que nada amengüe u brillante hoja de servicios. De una vol un tad incontrastable ; ceñido en sus actos á disciplina severa; de caracter franco y leal, se nos ocurre e tipo de) soldado esclavo de su patria y su deber. El sol de muchas campañas ha dado á su fisonomía ti n­tes de bronce y en ella se trasnparentan sus energías. En 1895 lIev6 á cabo una de las hazaña~ más distingu.idas .de esa campaña, y en la pasada revolucIón ,fue guardIán In­quebrantable de nuestra frontera; el LeOIl del Sur se le lla­mó entonces. Hoy ostenta lujosamente las estrellas y charret:::ras de General en Jefe, que sobre sus hombros han co!ocado los servicios á la República, y actualmente comanda la Zona Militar del uro En Cali, su ciudad natal, se propone conc1u(r una . obra iniciada á sus esfuerzos, el cuartel de esa plaza, y aSI toca á esa ciudad viril el honor de contar, la primera en el país, con un edificio militar hecho con todas las condi~iones del arte. - Y él que nunca h3. soñado con la glona de empleos honoríficos en las más altas esferas, y que al con­trario, ha esquivad() tales distinciones, alternando á. sus f~e~ nas militares el trabajo honrado, siente una satlsfa~cló n muy noble sirviendo á su patria desde los apartados nnco­nes de su terruño. E. NARANJO M. Bogo/á, Mqyo de I907. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 134 ~on..sagraci6n.. d.e .Jy'tOn..SeñOr d(tan..asio 1Ticen.te 50lér ~O~G Ellg del presente mes,!/ en la Iglesia Metropolitana, fue consagrado Obispo de Cilari%o y VicariO Apostdlico de la Goajira Monseñor Atanasio Vicente Soler Royo, cuyo ,retrato -honra hoy las col?lmnas de­B OGOTÁ ILUSTRADO. Cuanto pudiéramos decir acerca de esta solemmdad, á 19- cual asistid lo más selecto de la sociedad bogotana, está contenido en la correspondencia que el r. D. Eparquio Gonzále.z dirIge á (( R igo/ello'" de Barrcmquilla, la que acogemos y publt'camos á continuacidn con verdadero placer. Para el virtuoso Apdstol de Cristo que en cumpliml'ento de su difícil y elevada misidn, salid hace­poco de la capital, consIgnamos aquí nuestro respetuoso saludo y nuestro voto sincero por que sus manos reco­Jan amplios y bellos/rutos en /a grey espiritual de que va á ser agrado Jefe. , I ,roN Eí\on ATA ASID YICE TE OLEn noyo consag¡'ado bi. po de Citarizo y icario Apo tólico de Iv oajira Rogot:\, 20 d Mayo de 1907 r. Director de Rigoletto-Barronquilla Muy eñor mío: Saben ustedes allá que el Revum . Padre tana­sio, de la Orden de Menore apu hin o , fue elegido por Su Santidad hispo de ilarizo y Vicario Apo - tólico de la Goajira, y que con tal m ti o vino á ta capital á recibir ]a consagración de lan el vado Minis­terio. La solemnidad que revi lió el acto á que nos re­ferimos nos mueve á recoger n esta linea las impre­siones nuéstras, {>ara transmitIrla en ]a columna de su ilustrado diarIO á )08 amigos de]a osta, en cuya ampliam nte conocido re petado el ilu tre ml I n ro de an Franci co de A í . Eran la. nueye de la mañana J el 19 de 1ayo, fic ta ele Pente o té , hora fijada para la ceremonia 11 la tarjeta d invi ta ión cuando una electa COllCU­rr ncia invadió las naye de]a Catedral. Estaban allí ]a clegan t dama los Ministro del D spacho Eje­cutivo, di tin O'uido caballero de esta ociedad una multitud de arte ano . gente de piedad La anta Icrl sia atedral empavesada con la ari - lo racia de u arco dorados, con los pa ajes híblicos que a anzado pío ele trazaron cn la suntuo a cúpu­la, y con u vario altares de belleza artística inimi­table, con agrado al uerpo Eucarístico á los Apó - toles d nue tra anta religión. En estas cir unstan- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B'~Jr~UJIILUSTRAD0 -cia ofició, de rigurosó Po~.tifi~al, el Delegad? Apos­tólico y Enviado Extraor~lOafl.o an te el GO~lCrno de la República, Monseñor. l~ ranCISC(~ R~~onesl. El Re­verendísimo Padre Seglsmundo, hngul ta y geólogo, .que ha venido ejercie,ndo con notable i~teligencia las funcione de Secretano de Fra ' AtanaslO, y que con­tinúa en el delicado encargo de Secretario del nuevo Obispo, leyó la carta a~tó~rafa de Su Sal~tidad, men­- sajera de las bulas pllntlficlas, y acto contmuo Monse­ñor Raada las felicitaciones de sus admiradores y amigos, que le fue­ron llevadas además en alas de la poesía por los Sres. Dr. Toblas Valenzuela, Ministro de Hacienda y Tesoro j D. Samuel Velásquez y D. Ernesto Ponce Pérez. El Sr. Dr. Valenzuela dijo: Escúchame ~ina: Los tenues cendales de gasa que velan discretos tu faz y que vagan flotantes nimbando con nítidas gamas de plácida lumbre tu cuerpo de ninfa, de virgen Driada que alegres mecieron con ritmo de amores las ondas del Cauca, semejan los blancos fulgores que lanzan del Ande eminente las cumbrel: ne\'adas, cuando al casto beso del sol se disuel ven en líquidos tumbos, en rubias madejas formadas con bloques de aljófar, con hilos de plata. La nívea corona, fragante guirnalda que oprime tus sienes teñidas de leche y granada, refleja en tu frente serena, la mística llama de amor, que tu seno de virgen agita y levanta. Así, la diadema tejida en los cielos por dedos sutiles de púdicas magas, con lampos de aurora, con anchos jirones de azur y de escar~ha, refleja del monte lejano en la cumbre la esquiva y amante sonrisa del Alba; del Alba, que, envuelta en mullidos plumones de nubes y nieblas rosadas, despierta á las dulces caricias del astro que amante la sigue, y con besos de fuego disuelve en raudales de lumbre suS labios de grana. Calandria inocente : temprano abandonas el nido de blandos vellones, de musgos y lianas, y el aire llenando con místico trinos, al vacuo cerúleo el vuelo levantas. o apaguen los duros rigores de Invierno el himno sublime de castos amores que lejos del bosque nativo te llama, ni el árido soplo de Otoño marchite las ramas del árbol do espera tu amante batiendo las alas. Ondina , le alejas dejando las pi ayas en donde tejieron tu cuna con frágiles mimbres y suaves encajes de liquen las hada , y alegres mecieron los silfos del bosque tus sueños de infancia. El légamo impuro que bajo las ondas azules se e tanea no enturbie Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO los limpios cristales del lago que surca tu g6ndola blanca, ni el Noto, en sus iras, desgarre con furia inhumana su regio velamen, su casco cuajado de níveas escamas. Gentil mariposa, libélula casta que rompes tu cárcel de límpidas gemas, de perlas y nácar, y en pos de los vagos azules en rápidos giros alegre te lanza buscando en el éter fugaz, tornasoles que tiñan en iris el albo fulgor de tus alas. Agudas espinas á veces traidoras se incautan, bajo el terciopelo vivaz que decora del bosque dormido las ramas. No puncen sus dardos tu cuerpo de virgen, tu carne amasada son ricas esencias de lirios y rosas de Arabia, te rasguen tu peplum de tules de nie ve, tu manto de novia, tu veste inviolada. Las flores que ansiosas el cáliz levantan al tenue rüido de tus titilan tes antenas doradas, te ofrezcan los suaves matice. del iri te brinden su almíbar, te den su fragancia y el polen fecundo que, de sus estambres inquietas arrancan con tímidos besos triscando las auras. El jown Ponce Pérez e expresó a í: Del coraz6n augu.;ta soberana, Bajo el cendal de nieve de tus velo, emejas una flor dulce y lozana, O un astro desprendido de los cielos. Hoy, cediendo á tus férvidos anhelo, Con el donaire de la flor temprana, I altar te acercaste sin recelos, imbada por el sol de la mañana! Con ardiente fervor pido de hinojos Un cielo para ti. ..... corno tus ojos, Al mismo Dio que te form6 tan pura! Que te acompañe perfumada bri a ... .. . y halles en toda boca una sonrisa y en todo coraz6n una ternura! '1 poeta Velásquez ofreci6 para las blanca manos de la desposada, este aromado ramillete de sus flore es­pirituales : C6mo brillan tus joya de lonos varios, y á tus pies, alba niña, refulge e l arte! Aquí eslá el Padre Ensueño que viene á darle Un collar luminoso de solitarios. La ventura en lus ojos tímido arde, y de tus labio brota ándido ruego, na plegaria blanca de calma y fuego, Hecha de par. y rayo:; como la lard . Llena de fe, proba le d I dulce hechizo De una v rtiginosa copa de oro, y vas dici ndo alegre con tv tesoro : Para soñar el alma ólo s hií\o. Nosta lgia d viol las hay en las er s, rfandad d magnolias en los jardin , Relnembranza n los huerto d albos jOr,mine ', iud ;>; de lirios blancos en la praderas, Madrugaron las flores con su blancura, Cariñoso rebaño tras la pastora, A buscar la montaña consoladora Donde florece el árbol de la ternura . Montaña, azul montaña, pomo de olores, A ti va la pastora que alegre sube Hecha de luz y gasas como una nube, Haz que florezca el árbol de sus amores. Es bupna y es sensible; pisa las huellas De la noble matrona de donde arranca, y garza que h'i venido de garza blanca Tiene siempre en las plumas color de estrellas. Difícil sería hacer la relaci6n de los numerosos caba­lleros que circulaban por los salones del Palacio en aquel I inolvidable día, y entre los cuales se hallaban distinguidas personalidades del clero, de la diplomacia, de la polí­tica, de la milida, etc. etc., y aun más difícil recordar á todas las elegantes damas, señoras y señoritas que rodearon á la joven desposada en aquellos momentos, y sin embargo, seguros de no recordar sino mínima parte de ellas, queremos honrar nuestra pálida relaci6n ha­ciendo méritos de que allí vimos á las Sras. de Marlins, de Soares de ouza, de Andrade, de Rodríguez Mendoza, Jones de Valenzuela, Sánchez de Manotas, Tanco de To­rres Elicechea, Carrizosa de Vásquez Cobo, Conde de Gieseken, Piñeres de Pombo, Espinosa de Castello, Cortés de la Torre, Tanco de Malo O'Leary, Tanco de Mancini, Tanco de HerrlOra, Ortiz de Bonnet, Fonseca de Posada, Zerda de Losada, Ponce de Fonseca, Ponce de Castro Uricoechea, Suárez de Coronado, Lorenzana de Manrique, I Uribe de Lorenzana, Ordóñez de Lorenzana, Muñoz de la Torre, Urdaneta de Gamboa, Schroeder de Aya, Maine de García, Hoyos de Soto, Mallarino de Delgado, Valen­zuela de Carrizosa, Angulo de Guzmán, Piedrahita de Sa­nln, Arboleda de Restrepo, Ana de Brigard de Uribe, Inés de Brigard de Uribe, Holguín de Koppel, Fonseca de Gutié rrez, de Cajiao, Calder6n de Márquez y Tejada de Calderón; de uárez; y á much'\5 y bellas señoritas, entre las cuales, forzando la memoria en el kaleidoscopio de nuestros recuerdos, se nos presentan éstas: María Valen­zuela Jones, María Teresa Manotas, María Teresa Pom­bo, Beatriz ralo O'Leary, Fandy Castello, Elena Hol­guín, Delfina de Angulo, Graciela de Angulo, Inés y Lu­cila de astro, Carmen Herrera, Manina de la Torre, Inés d~ la Torre, MaO'dalena y Josefina Garda, Soledad, 1Iaría y Ana oto, María Lui a Vega olano, Elena Uri- , be de Brigard, Lucía de ngulo, Isabel rboleda, Belén y Ana antamaría, Josefina Restrepo, María Teresa Lon­doño, María Teresa áenz, Pepa y licia Botero, ofía Célrrizosa V. y Jos fi.la u~rez B. Poco á poco, y ya a I caer la ta rde, los numero o in­vitados fueron retirá ndose, y cuando el tíltimo present6 sus I expre ione de de pedida y la familia Reyes se reuni6 en íntima fruici6n al red dor del J efe del hogar, es seguro que I alma cariu.,. a de la madre ausente onri6 de satisfac­ci6n al ver la manera acertada y feliz como éste ha sabido hacer veces de madre abnegada con us huérfanas hijas, y deposit6 sobre la frente de la rita. Nina el mismo beso con que n antes y en iguales solemnes momentos bendi­jera á las rita. malia y ofía. En los hogare. de sus I hija erá siempre eO'ida de felicidad el santo recuerdo de la ra. ofía ngulo de R eyes, la mujer fuerte y noble 'lue desde el ielo las cubre con el manto inmortal de us virtud s. Pó 'a111' muy ntido y cariño enviamo á la familia de la di linguida matrona ra. Pilar lvarez de Montaña, que ha bajado á la tumba despué de larga vida d virtudes y merecimiento. Gal ría I:: ' EL 1'1 ~ R RIO " ANGEL MARIA CABALLERO 1 -*5 19 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I I I ---, BOGarA ILUSTRADO ------- -- P RODUCTO S Y PR EC IOS DE V ENTA Bogotá, A bril1. o de 1907 Cerveza Pilsener, Lag er y Dock, docena de media bOlellas .... $ roo docena de botellas dobles....... 19 0 " " " " " Dorpel Sloul docena de medias botellas ...... J 30 " Culmbacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... J 30 " Tres Emperadores docena de medias botellas ...... 200 " Higiénica docena de medias botellas ...... 180 " en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro ......................... JO Agua ga cosa pura, docena de medias bolellas...... 60 Agua gaseosa con diferentes jarabes, docena de medias botellas...... 80 Sparkling Bavaria Kola, docena de medias botellas...... 60 Ginger le, docena de medias botellas...... 80 Bavaria Cider (Cidra espumosa), docena de medias botellas ...... 120 Extracto de MalLa, docena de medias botellas ...... 420 Hielo, por lnayor, ]a libra ...................... .. ................................ .......... 6 Carbón mineral y vegetal de Zipacón, vendemos á los precios corrien-tes y á domicilio. Des cuentos sobre los productos embote llado s 5 por 100 en .diez ó más docenas 10 por 100 en cien ó más docenas PRECIOS: son los corrientes del día del despacho, aun en el caso de an lici paciones de dinero. BOTELLAS: Vendemos y alquilamos botellas cerveceras. BARRILES: Para la venta de nuestra cerveza en barril hay barriles desde cinco l itros. . . 1I CORCHOS Y L UPULO; Vendemos de muy buena calidad y á di-ferentes precios. I CEBADA: Compramos al contado y á los mojores precios de la plaza grandes cantidades de cebada en grano. II DEUTSCH COLUMBIANISCHE BRAU ER EI G. rn. b. H. El Ger ente, LEO SIEGFRI E D KOPP Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 8

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