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Imagen de apoyo de  Revista Destápate. Transparencia: el mejor desinfectante, núm. 2

Revista Destápate. Transparencia: el mejor desinfectante, núm. 2

Por: Gerardo Andrés; Valdivieso Hernández | Fecha: 2020

DesTápate presenta un análisis crítico sobre el reprochable comportamiento del Ministerio de Defensa por sus esfuerzos para ocultar información. También se hace un llamado al Fiscal General, Francisco Barbosa, para que considere el valor de la transparencia como mecanismo de trámite de los conflictos de interés potenciales que tiene al investigar el caso de la ʻñeñepolíticaʼ. Y en medio de la pandemia, la publicación visibiliza la opacidad en la ejecución de los recursos de la pandemia por covid-19 por parte de entidades territoriales del departamento de Santander. Descripción tomada y adaptada de https://masinformacionmasderechos.co/2020/09/28/en-el-dia-internacional-del-derecho-de-acceso-universal-a-la-informacion-la-revista-destapate-hace-un-balance-critico-de-los-avances-de-colombia/
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Revista Destápate. Transparencia: el mejor desinfectante, núm. 2

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Ritos mortuorios y prácticas tradicionales del duelo en tiempos de pandemia

Por: Paulo Ilich; Gutiérrez Martínez Bacca Benavides | Fecha: 2021

La pandemia ha puesto en evidencia la tensión entre la sacralidad de las prácticas de despedida de indígenas y afrodescendientes y el riesgo sanitario de la expansión de la Covid-19, una realidad que afecta el derecho a la libre determinación de los pueblos. Estas restricciones han generado modificaciones sustanciales en los ritos fúnebres que a su vez han afectado la salud de las personas que enfrentan el duelo. El documento “Ritos mortuorios y prácticas tradicionales del duelo en tiempos de pandemia” explica el impacto diferenciado y desigual de la Covid-19 en los pueblos indígenas y afrodescendientes, alerta sobre la ausencia de un enfoque diferencial y, apelando a las cosmovisiones de las primeras naciones, insiste en la necesidad de avanzar en la consolidación de políticas públicas interculturales. Estas políticas interculturales deben reconocer que desde la época colonial la ciencia occidental y la religión cristiana han sido la unidad de medida del conocimiento, silenciando las medicinas tradicionales, cosmologías y prácticas de la espiritualidad indígena y afro. Ubicar los conocimientos ancestrales a la par de la ciencia occidental supone, por un lado, prestar atención a la forma en la que los sujetos étnicos conciben la territorialidad y, por otro, trabajar solidariamente con sus comunidades de base para avanzar hacia la consolidación de sistemas de salud intercultural centrados en la cogeneración de conocimiento. Esta investigación combina un enfoque antropológico que analiza los rituales de duelo del Vaupés, el Litoral Pacífico y la Guajira con una perspectiva de derechos humanos que reivindica la diversidad cultural como piedra angular del constitucionalismo intercultural. Descripción tomada de https://www.dejusticia.org/publication/ritos-mortuorios-y-practicas-tradicionales-del-duelo-en-tiempos-de-pandemia/
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Ritos mortuorios y prácticas tradicionales del duelo en tiempos de pandemia

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Imagen de apoyo de  Revista Destápate.Transparencia: avanzar y no retroceder

Revista Destápate.Transparencia: avanzar y no retroceder

Por: Vivian; Upegui Newman | Fecha: 2022

La presente edición viene cargada de propuestas para el gobierno entrante. En las páginas que siguen planteamos cinco elementos que no deben faltar en la política pública de acceso a la información en Colombia. Asimismo, le proponemos al gobierno del presidente Gustavo Petro pasos clave para una hoja de ruta en materia de transparencia y justicia ambiental, aprovechando las oportunidades que abre la implementación del Acuerdo de Escazú. Incluso, le hacemos recomendaciones específicas para que el derecho a la participación en asuntos ambientales incluya, necesariamente, la comprensibilidad de la información ambiental, y no solo su acceso físico. Igualmente, señalamos puntos concretos en los que se debe trabajar en materia de acceso, uso y confianza en la información pública, si se quiere que los jóvenes, y en particular las Comisiones de Concertación del Sistema Nacional de las Juventudes, saquen provecho de las oportunidades que la información pública ofrece tanto para formular política pública, como para hacer control político. También aprovechamos estas páginas para recordarle al gobierno entrante la importancia de la transparencia en diversos campos de política pública, como la construcción del Presupuesto General de la Nación (PGN) y la implementación del Acuerdo Final de Paz. Del mismo modo, no perdemos la oportunidad para reiterar la necesidad de que la Ley de Transparencia y Acceso a Información Pública (Ley 1712 de 2014) guíe tanto el acceso a los expedientes judiciales como la relación del gobierno con la prensa. Descripción tomada y adaptada de: https://masinformacionmasderechos.co/revista-destapate/transparencia-avanzar-y-no-retroceder/
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Revista Destápate.Transparencia: avanzar y no retroceder

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Revista Destápate. Un grito por la transparencia: vacunas y movilización social

Por: Christian Manuel; Enciso Castro Estupiñán | Fecha: 2021

Al igual que en las ediciones pasadas, en este número encontrarán un balance anual de los avances en la garantía del derecho de acceso a la información pública en Colombia. Sin embargo, el énfasis de esta edición está en reconocer el papel fundamental de una ciudadanía activa y de una sociedad civil organizada que, aún en tiempos de pandemia, se mantuvo vigilante frente a la opacidad del poder. Ciudadanos, investigadores, grupos de jóvenes y periodistas que, por medio de denuncias, peticiones/solicitudes de información, acciones judiciales y registros periodísticos han intentado transparentar el accionar de la administración pública frente a dos de las coyunturas más importantes por las que atravesó el país en el último año: la pandemia del COVID-19 y el Paro Nacional de 2021. Descripción tomada y adaptada de: https://masinformacionmasderechos.co/revista-destapate/un-grito-por-la-transparencia-vacunas-y-movilizacion-social/
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Despertar a la conciencia

Por: Fundación Ética Mundial | Fecha: 2013

La ética puede regenerar al ser humano y este puede cambiar, como decía Dostoievski, en un minuto, a condición que despierte a la conciencia y tome la decisión. Partimos de la Bondad, no de la maldad. El hombre es bueno por naturaleza, por inteligencia, aunque sea capaz de todo mal por extravío ético, le enseñaba Rousseau a Emilio. El presupuesto de la bondad en la ética implica trabajar con el ciudadano, en lo que es y en lo que esta y reconoce al ser humano para invitarlo a: Elevar su mente, Despertar la conciencia, Superar la ignorancia, Revelar lo inconsciente, Usar razón y corazón, Optar por la pasión del amor, Impedir el delirio, Atajar la desmesura, Evitar cualquier crueldad, Realizar la Vida. Las reformas de la sociedad identificadas en La Vía, por Morin tiene que ver con la política o el manejo del poder; con la economía o el manejo de las riquezas; con la sociedad o la organización de las instituciones; con el pensamiento o la organización de los conocimientos y competencias; con la educación o la relación fundamental entre la tradición y la modernidad; con la vida o el entorno humano y ambiental; con la ética o la relación del bien y del mal.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Despertar a la conciencia

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La Mujer - N. 47

Por: | Fecha: 15/10/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------ ------------------------------------------------------- LUZ Y FE DAN FUE RZA. LA MUJER , REVISTA QUINCENAL E XC L USIVAM EN TE R E DACTADA POR SEÑO R AS Y S EÑORIT AS , B ASO L A DIBECCION DE LA SBÑOI\A. SOL EDAD ACOST A DE SAMPER. VIERNES, OCTUBRE 15 DE 1880. ~ Pnncro 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS S013l."tE LA MUJ ER E N L A O I VILIZACION. CAPÍTULO DUODÉCillO. LAS MUJERES EN LOS UlPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. (CONTINUACION). XV ' tener ya. dos bijas car;adcras era toda­vía una mujer hermo~ÍRÍma. :i\l:íximo. Cmm l111.bia.mos llicho áotcs '~~ el Em. cuya esposa había mu~;rto de resultas peratlor Vuleutiniauo III, umL yez que etrooo Máximo. .Eudocin. no le manifestó á M:b.:imo el Valentiuiano dejaba una vimla (!tija horror que la rau~aha la idea de ser la ue Teodosio II y de Atennis-Eudocia). esposa del asesino de su primer marido, .Esta Princega había heredado la her- y aunque gu:ud6 silencio, como su eo­mosura de su madre y llevaba su razon estaba lleno de hiel y d<~ de:>co mi:lmo nombre. Así es que á pesar de tle venganza, no tuvo empaeho en man­dar un mensaje al Rey de los vándalos • Véasouúmcro 13 de La Ntljer. (que so habían hecho dueños de Carta. 31 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 - 246 LA M U JE ---------- ----- go) llamándole y conjur ándole que tam. ta rese va acerca de lo qne babia he­bien invadiese el Imperio de Occiden. eh o; a(í, cuando ménoR pen~aron lo~ ro­te; aseguráhale que la empresa Re ría manos j tuvieron de repente uoti<'ia dE' fíu:il de llevarse á cabo, pues aquel, que un espcsí~imn nuhe de M rlr.Hos Estado se encontraba en el mayor de-' hab1an atrave<~aJ o el 'J'íbcr y 1\V'\llU\­sórdeu y anarquía. T6calea á dos mu. ·han so~tre Uorna. l\fúximo pierde su so. 1 jeres, dos princesas de rongre real, el renidad[, y ante acptt>l peligro inmincn. 1 t ristísimo papel de de latoras y do tmi. tíl;irno sólo puede proponer al ~enado doras á su patr ia, llnman1lo á su seno á que ahl~udonen ú Roma y dejen la po­los bárbaros enemigos de su raza.: H o. blacion en m:~nos de los vándalos. g¡. noria primero y Eudocia despues. Pero pueblo comprende la coharde iuteueiou si la primera no cou"iguió su cruel de. de sus ¡~ohernante11, y furio~o cou M:Lxi. seo, la segunda lo llov6 á cabo mejor mo, qu Sil desculJro e¡; el autor ele ac¡ue­de lo que ella babia pensado. Y lo mÍIS lla. pmposicion, lo des1>cclnzn regando extraño es que la primera tmidom era con su langre las calles de Roma, como ~~~ hija de Plnciclia, que hahia sal vado 1 pocos tnl'.-;es ántes él ha hit~ hecho con tantas vocPs el Imperio Occidental que Valentjuiano en el Campo do ) (arte. se 1lesmoronaba, y la seg-uuda era so- A poco Gcn~eril'o llega á las pnnrtas brioa do la Emperatriz Pnlqucria, la ele Ro a. Salo á Hll lmcucuh'o el ~anto yue con roano de hierro supo hacer Papa I eou I, poro ar1uel bárL:Ho no e<> respetar el imperio de su hermano de capaz d.e atender (¡ otra voz c¡uc 110 !><'a lt's mismo:; bárbaros que trataron Jo !la de h1 codieia y la clcl oclio. Era e-rcs an. tf•, y Jllnclro J•t•or que Alnril'O y m:ís tignos y eruditos modernos, oriuwlos malvado y crut·l que Atila. Este, por lo ele lus orill!lll del ruar H{Jtico, y J>crto- mc~nos, omnplia lo r1nc ofrccia, ~u t:111lo 1 nocian á la wisma raza tlo los !JOdus, r¡nc C:~tu~;prieo fue~ siempre t:111 faho, Of'li1'Q(]Odos, 'l:i.~iyodos, tfc., puéSto que r¡ue dic¡o A. Thicny,. "haltia convertÍ­todos ellos hablaban, cou ligeras vnria. clo el engaño en sistema, {¡ lo t-ual aiia. cioues, l•l idioma geí~ico, y portcmwiau · 1lia un::~• amricia in¡;:~ciable; t·l oro era :í 1:1. secta heréticA de Ar río. No fn1~ su cíniCIII. pasiou, sn Rolo Jcwo e ra ncH­siuo e-n el mio 4R do la Era Criatian:\ mnbrl >. y su eíuim volupfuosid:ul eon. yue por primem n·~ npnre<"icrnn los 1 tc>mplajr Hlts riqcwzas ...• Jamas I'O le vió nimlulos en el Norte de la u .. rmania: 1 ce-der Cí 11\ c·omy¡asion 1Í al amor, y cm cJ, spuo!: las invasiones de lo~> h.írharos impa"ihle (Jil ol r.rímon." .. Atila. Jmbia fueron haciéwios~ más y m:Í.'! cnojo~a~, cccliclo (1 h~ ¡¡cíplicas 1le nn ¡;acenloto y y el pelig ro aumcut/1 nípidameute para no trabi1 ontrn•lo IÍ Ronm, pNo niugnu la civilizacion antigua, que c~piraha ruego hi1.o carnhiar Jo propc~-i to {¡ p(ll' donde quiera que ello~> pa!óabau. OeuH• ico. 1<:1 nr·holaha !:'aquear :í Ho- Atravcsandot·l Hhiu, ret•orrioron la Ga- 10a, no sobmenfc por amor ni oro y á lin, so apoderaron dfl 'España., anwuaza. la~ rii¡\,Cza!-:, sino por o1lio al Catolkis. ron los imperios de Oriento y Occi. mo, el que hahin pe11S1\do c.xlcnuinar dontl>, pa~;nrou á Afrir.n y revivieron el para r ompla;~arlo por el :lrriani~mo . antiguo poderío de Uar tago. J<;t mán Pero ha¡hiendo encontrado <·n Roma tal .,1 poderoso de los v:ínclalos e ra un btírba. ctÍmul rlu ~~~oro~, como no lmhin vi~>to 1 ro llamaclo Oenserico, el qntl JCMle en otm parto ele! mundo, resoh·ieS llc- 1 <'nrta~o conquist.S con sus flotas las is. var Att l~ti n IÍ Africa para poder gO'll\r las Bal~Mes, la Clln;ega, la Cerdcfia, la de él allí li sus anchas, abandounnJo de 1 Sicilia, &c. A In codicia de este v:tnda. repent 1la Ciudad (Jterna.Llcvaba aquel lo fué que apclcí Eudocia para pedir blírbar«JI consigo no s6lo las pul'rtas de V<'ngnnza, y é l, sin dchmerse n i vaci. bronce de los templos y basta lasco­la r, pu:;o por ohra al momento la in. va~;iou. Ouardó la Emperatriz comple- • "ROcits de l'hietoiro romaine." - --~--------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S '1' A Q U I N C E N A L . 247 lunmas de múnnol y de metal y los ln.-1 hn.la traidora Eruperatriz gudocia y sus hrnuo techos d~: los palncios, sruo tnm. dos hijn.s, pa~raudo el hárharo así la hicn grno wítucro de ca u ti vos, los que traiciou con la perfidia. l ,róxirnnrucuto dP.boriau rescatar sus pariente:; á costa \'cremo~ la.s :LHJuturas do C:.UlS t res dt! las ucmns propiuJadCll que tuvioscu J princesa.<; CIU A frica. fncm du ltorun. j S. A. DE S. J~utrc lo.> cauti\'OS de Cense rico c~ta. ( Ountirn.uaní). ---------4+.------- REMINISCENCIAS. "Dico un sollozo " padm!" un sollozo "hij:~o roi:~o! '' U u sollozo "oy do mi ! " lllmo lc:jol!nn ¡,Janco monmnl'nto A la pálida l11:1: clu unas bujías. 1 l'n.íl mu uurcan imúgcue~ somhríatl Que vicncu ó ofuecur rni pensamiento ! 1{. IIt:GO. )lo pnrooo mirar tu rostro arnado­Tulmu paree 1 quo tu vo~ rotumb:,; l'nal- mi mano estrcchnndo en despedida "11 ijn! " t.lijl:ste con dastidos en asquerosos andrajos, EL calor. era. tal, que si aquellas gen. que ap{nas cubrían !-1U de..•mudez. tes hubieran tenido un tonnÓUletro, Hacia. algunos me¡;es que don Pedro éste marcn.ra., por lo méuos, 50 grados Malaver de Hilva, hombre audaz eu centígrados. Por en JUCtlio de las l10jas demasía, aunque no ~:;iu reproc1•e, 1m. de la palma. moriche, quemadas por el bia tialido de la incipicute ciudad tle sol, l-ste penetraba. ardiente en algunas Valencia (en Venezuela) con ciento partes corno llamas, pues se h::tllaba. en cuarenta hombres, y guiando siempre ::.u zenit; los lagartos, abumlantísimos húcia el Sur, iba en busca de aventuras en aquellos lugares, esu1ban ium6viles, como conquistador de los Ouwvwr.~ y con las cabezas levantadas, y parecían Qu i 11aros; pero él creía que descu briria re¡;pir.u con dificultad el aire de fue- el famo::o Doro.Jo, sueño clomtln de todo go; notúbase nn completo silencio en capitnn aventurero de aquella époc·a. la natura[c¡r,a entem, y todo sér vívicn- Habiendo militado primero en cll>ení to, a~olJiado por e 1 calor intenso, se y en el N u evo Reino de Granada, tlo bi.Hitu~ aletargado. A pef'.'\.r de acpwlla allí pasó ú Espaüa, en donde ú fuer1,;a do ~}Jareule <¡niewrl, los infelices expedí. intrigas en ln. Corte lmbia logrado que cwnario;;, que Re hahian dejado caer lo nombra~en Adelantndo de las tie­hoc:\ aLajo cotJtra el suelo, espimntcs rras que conq\1istase adentro do los de J.runbre, ele fatiga y de inten~o ca. Llanos. Cou promesas y engaiiifas saceS lor, oiau rc:US }¡abe res, pues muchos haLiau -ven­podtidos de los pallnarcs y chaparros, diin embargo, las faenas cierou m~l efecto en au gente, á tal del t·amiuo por meJio de asperezas, los 1 punto, que en la isla so le quedaron sutlores J>or aquellos climas y la falta más de ciento cincuenta expediciomt-rioR. Otro tanto sucedió cuando lleg6 • Yéase Uumholelt-\inje ti 1:\s rc.riones /. y 1 · d d d 1· ' ' cquiaoccialc~> del Nue\·o ~tundo, vul. 38. n a cncla, e ou e sa 10 apenas con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 24!) ciento cuarenta hombre." de los ménos los Llanos se alargo.bnu indefinidamen­importantes, más ignora11tcs y más f;L te sin encontrar n>Curso~, ni miuns, ui ciles de engañar que habin. sa.cado Je ninguna riqueza, ni siquiera sitio pro. España. Pero si los españoles eran apé· pio pn.ra fundar la colonia que debería 1 na.s ciento cuo.renta, el n1ímoro de gen. formar el núcleo de donde Riha pon­te que iha en h jornnd(l. era doble y sabn ir á buscar dORpacio el Dorado de 1 triple. Cada espafiol llevaba consigo sus esperanzas. por lo roéuos un negro, un i udio ó una II 1 india que debería. cn.rgarle su avfo, ha. rerle tle comer y >'en·irlo en el viaje. • Naturalmente, miéntras más humos so Entre los expedicionarios ib:t nn j6. daban y más categorí:L tenia cada es. ~en portugues, llamado Juan Fernán. pañol, mayor número de sirvientes llc- dez, que había dejado novia en su país va.ba consigo, aumentándose de esta natal, yendo ú buscar fortuna en. las mnoem con'{ídernblemeute el u{unero In,lías para volver á reclamar F.U pro­de bocas que tenia que mantener. metida. El portugucl{ era hijo do un Pl~ro á mcero on nquol malhadado viaje, ol rontrnban nada comible eou que mO.JI- jch·cu Fernútnlez, que no cstnLa onsc­tener~; e, y pndt•cinu gramles haruhres y t1udo á pa~r trahajos, se enfermó gra. necesidades. <..:unndo Silva encontraba vomcnte, y con rlificultad so arrnstmLa alguu sitio méoos despro\ isto y más en pos de sus compañeros. Llevaha co. rcsguanlu•lo clu tOlla suerte de anima. mo sirvienta uua. iudin que lo ho.híau }e-; cncllligos ue] hombre, •¡ne los }ler. dauo Cll Yuleucín, la IJUe le lu.lliÍI\ to- ¡..eguiau, enviaba aclelaute tropru; de mado cariño y lo cuidaba tnuto, que 1 ue.c:cuLiert,'\, que ucLeriau volver al ll1urcl.'d :í. ello había logrado llegar ha¡;. l'ttcrpo d(' la oxpPllicion paru dar a\iso ta. el punto de que hablamos al ernpc- 1 de lo 'tu u l111 biescn de,cuhiorto. Pero zar uuc~tm nnrrnciou. en vano e.~porab;l el .ttdolantndo bue. El Rilcncio de la naturaleza ero. in. na~ uuova.q,-nada uiguo de nota ho.lln. terrumpido por los ayes de dolor y los ban nqaellos infelices, y bs neCOf;ÍÜl\- suspiros do uesaliouto y UCSCOnsnclo de do>J auwentabau., las tiob1·eR ú hincha- lo.; español~, que sufria.n no solamon. zooe!; ( eofenncdados particulares de te can.....ancio y enfermedad, sino ham. los Llmws) mataban semanalmente á bre y sed, pues desde el día anterior no muchos, y cuando &olían encontrar al. habían encontrado agua. guna tribu de indígenas, éstos los reci. Sin embargo, Juan Ferntíndez, al lle­bia. n de guerra,- aunque la.s Lostilida. gar á aquel punto, babia recibido al· des de los naturales no les importaban gunos sorbos de agua, que María, la mucho, porque los dispersaban fácil- indígena, le babia guardado cuidadosa­mente y en seguid:~. saltc.1.ba.n sus po. mente en un calabazo que lleva.ba, y bres chozas. !)ero poco ú poco hasta.. situándose en seguida al pió de una. ose recurso les fué negado, y Re pasa-~ palma se babia quedado aletargado y ban los dias, las semanas y los mesefl, y casi sin sentido ..... Una fiebre ardiente --- - 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 l 250- L A M U J E R . 1 le hacia latir el pulso, y sentía como Rij Y al decir esto derramaba lágrimas b cabeza se le rompiern. de dolor in. abundantes. ten~o,- el cuerpo, lleno de bincba.zonos, 1 -Y aunque así sea, añadió, quiero jle dolía horriblemente, y no ponía en verlo. el suelo los piés inflados sin sufrir mu. -Eso no, repuso el otro; eres mia. chísimo. ya: el Adelantado me di6 permiso para Cuando se di6 la voz de marcha, una que entraras á mi servicio. vez que hubieron mandado adelante á -;No quiero! Soy la esclava de los indios cargueros, como se acostum. Juan Feruández. braba en aquellas expediciones, J uau -Eras .... pues ya murió .... en ade. Feruiiudez rehusó continuar la marcha. lante serás mía. -Amigo, le decía uno de sus coro- -¿Qué decís 1 exclamó otro codicioso pañeros, haced un e¡;fuerzo para pone- del lmen servicio de la india, y diri­ros tle pié; una vez quo lo hagais po. giéndose al Capitan, aiiatli6: yo quiero dreis ¡;eguir, os lo aseguro..... tambien hereda.r á Juan Ferntíndez, - Dejadme en paz, repu!'o el otro,- que era mi amigo, y no tendría incon­anoche me confesé con el bueno del voniente ..... capellan .... y ltoy moriré desa.mparado -Venís tarde, camarada, dijo el pri­aquí,- cootiuuad la marcha, que os de. mero, pues yo lo pensé ántes. · jaráu ntms; sólo os pido una cosa..... -Eso no me importa ..... -¡ Cwíl? La disputa empezaba á acalorarse, -Que supliqneis á los que van ade. cuando llegó el Adelantado, "el que lante que me encomienden :í. Dios ..... (añade el mismo autor citado), empa- 1 pronto le daré mi alma al Supremo rajándolos á todos, se la dió al C'a.pe- Uriador... . . llan que llemha, el Padre Castelblao- -No digais ta.I, venid, que os daré co; ltonJbre muy recogitlo y de vicla el brazo..... ejemplar, que por ha.Lérsele muerto -Es inútil. ... ya no tengo ánimo.. . . una negra esclava suya, no llevaba 1 prefiero la muerte aquí; al ménos ya quien lo sirviera." calmó el sol y esta sombra me será grata. III Pué imposible disuadirlo. Su com. pañero continuó su camino, y "pasó Como estaba bien vigilada la india b pnlabra (dice lt'ray Pedro Himou, (bautizada con el nombre de María), 1 I{UC menciono. el hecho) que eucomen- ¡ no pudo devolverse y le fné preciso , daran á Dios á Juan Fern:índez, por- coutinuar flU marcha: ya empezando á c¡nc quedaba ya por muerto: ul3anza do entrar la noche la expediciou se en­estas jornaJas." contr6 con un abundante riachuelo, Entro tanto la india de Juan Fer. hien poblado de pec~s, el cual les pa. uúndez había recibido órden de seguí r recitS la puerta del Paraíso. ¡Tan fresca adelante, y no fué sino ya con la ta.r. estaba el aguaHji que uno do los soltbdos le ltabia eantiva, que ~~elllia bajo su yugo de regalnclo, única ave que bahian podido hierro. La úmca pen;oua que la. había cazar en todo el día, la mandó que se rnanif&tado alguna compa!<Íon babia la aderezase. Ella hizo con el pauji un f,i.clo una hija de la viuda, !:t que, ca. sncnlonto caldo que llcv6 n! clérigo, y sándose, había regresado á España con mic=utras él lo tomaba ella lo mirahn su marido haci1a. pocoR meses. Ansiosa con tanta ansia, que él la dijo con dul. ele ser qnorida por álguieu, .María ido. zura: lntrnha. en su RCJ1orita, y cut~odo ésta -¡Qué tienes, María, que me miras, In dejó, so mn¡ ifest1Í tan desesperarla así! ¡ Hambre n.caso 1 1 y desobedientE, que ni ol rejo ni el -Dese le ayer no he pa~ado un boca. ! palo hahian ¡¡odido hacerla cumplir 1 do, padre, cootcst,í ella. 1 con sus debere1 : lloraba, gcmia, supli. -Tom1t, tom:t lo que quedo., hija, 1 caha y prometía; pl~ro cuando llegaba cx.cl:uucí el buco ~;acerdotc cutregándo. t el momento d~~ ol,cducer, Fe convortia lo la vasij::~,- que no se dirá que quien en piedra y n' hnbia poder l111mnno mo ~irw mucre de hnmhre. que la obligar11, IL trabajar. Su ama ha. La india recibió con mnrcnÍoo con el recuerdo de los da po.rn. lo qu es su rnza, y lll jóveo foctnzos y crueles castigos que su mna vaciló un rnomU expre. ion de su bocn era tal n·z dcma. hermana halla HiJo apagada, tri!;te y f siatlo rígida par;t labios femeninos. ~;in ánimo pa1·:~ 11adn. ( 'otno jawns ha. Ella llegaba ú Paris c~n tod:~ la in- bia tenido hijos. pocas fHlllllii la. lmbian géuua ignorancia de una provinciana. marchitado ; ni una. arruga mnuchabn.'l Todo era nuevo y debería interesad a. su tersa frenU~. y siempre nmnblo, frcs­Pcro como s:thia exa.ctnmeute qué ca, gorda, su tlsouomía en tocio tic m po l era lo que quería, n i por un momento sonriente :>e ~ mpletaba. con un cuauro -- -- --- - -·· -- - TQ;\10 JV az Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~~U J E R. de ~bellos canos, crespos, sobre los cna- la. mir(J con l'orpre:;a. ]<);ta j6ven alta, , les usabtt, entre encajes y cintas, algun frese-n, rosa• la f'OinO un ramo de tlores ramo de violetas ó de botones de rosa. silvestres, vestida sin elegancia, la lm- ' Era la personificacion de una alegre bia hecho comprewler cou la primera cortesanía. Kingun concierto ó baile 1 palahra. que t'lla, mujer tle mmHlo, uo para la beueficeneia se llevaba :í cabo habia tenido tacto. J<:~to tcuía al~o do .sin RU anuencia. Ella era Presidenta 1 humillnntc para ella, pero al mismo clu varias obras de caridad, consejera, tiempo comprendi•Í que si ~ahiua eu secretaria, miembro actiYo do lotla em- oad<¡, se parecía (L la. sohrio:1 que hahia presa de beuefict>ucia; visitaba los po-' itloado, al méuos se manifestaba clcsde bres de peor aspecto¡ entusiasta por ha- el priiJlcr momento NHUO nn elemento ccr el l•ieu hacia cualquier sacrificio original y nuevo. La franqueza. la cla- 1 para socorrer al pr6jiroo, pero tamhien ridad de su prounoCÍ¡lcion, la mn.nl~ra em amantísima de la sociedad y de las rara de :trreglu.rsc t~l cabello, In. •ligni­tortulias, y se afligía sobretllancrn. con dad natural de ¡;us rooda.le~, •1nc ~~~da­la idea de permanecer uua velada sola bau mt aire anticuado wny curio:-;o en cu ;;n casa. Así, pues, ¡;u ea.oa abierta á ru;ta é¡)ocn, todo en dla era extraño, y toda persona 1le buena sociedad filiO rle- so propuso origiordiJad•·S y su y encantadora. ca udidt•z pro; iueiana, a~í comu ~icm- Ht>cihió á sus dos sobrinas con los prc auda.La :í caza de uo\ edatlcs para Lrazo~ at,iortcs y se limpió una t.ígri- outroteucr t\ SHS 'i~itanH·..-. varinria es­roa ruuy ~,incera al abrazar :í Florita, :1 ta ve,-. rou uua a.vc dil'emnte rlo todas. quien ciJCoutr•S idéntica á su ltern1a-. Al principio ~al,ina, c¡uo uo tcuia na. Cou cuánto gu:;to, dijo, conscntiria mundo uiugnno, no co111prcwliú el pa­ú la hucrfanita, quo parada. tau dcli- pel que la !J:u·iuu de>'empeiía.r cu b cada como todo sl-rc¡ue no tiene madre tel'tulia. de su tia.< 'omo un ,¡ajero c11 quo la ar.aricie ! .... La llevaría., añadió, país l·xtraño qu .. i~uorara las cubtutu- I,L la :o;oricdaJ de :-\anta A ua, cu Jowle hrc.o.; y.,¡ lt•ngua.i!'. fÍ cncla ¡•a$0 ilm á todas ln<; EPlioras ¡..o perecerían por d:u- 1 arrojarse en d[tiuu 1 t:ulcs que la hn- 1 la gusto: "Qut•ridit:l. 111ia, 1~ ller·i:~, y c·iau cometer alguua fnl!:\ <'Olltra las qué infancia tan tri&te h\ tnyt\! ~in du- u~au:ws del muudo pnrisicu,.,c. Pero da so la prinuia du todo 1'01110 :1 bU 11\:J- lodo lo que hacia, como era jth t•u y he- 1 1 dre, c;uyo mnrido la matv :\ fuerza .lo tia, no arr•HH'.:llm ¡;iuo :~plausos rlcl rui-pesadumhres y ucresidn.des! ·• hlicn y sonri~a .. ~ dr• illllulgeul•• aumlHli- Lu :c y tnucho ménos :í. muute: [divertir á los ilidadcs y lisonjas vi.~ ¡)e­teriales, ui nosotras tampoco. l ligros y eseolloR qne no comprendía, y Al d~rir esto se irgui6 rou cierta uu- :;u iucnrruptil¡)c bucu ;;eHticlo la hizo 1 reza eu la. mimda. La. señora de Essé penetmr que babia mueho rle falsia en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I ST A QUINCENA L 255 1 ~~ curiosidad do los parisienses que la sin cuento; y las ligeras críticas que al­hacia- u sonrojarse abatiendo su orgullo. gnnos ha.bian hecho habian sido refu­Hacia. apúna.'l quince din.s que habia tn.clas vicLoriosamente por los demas. 1 legado á Paris cuando ya la remordía Las alabamms habían cesado y la con- 1 la conciencia por lo que habia hecho. versacion empezaba á languidecer, de Sentía que el motivo Je su visita ha. manera que la. dueña de casa no sabia uia sirlo frustrado; ella no consentiría qué h:teer para. animarla, cuando se le , jamas en confiar á su tia tí su hermaoi- ocurrió, dirigiéndose á Sabina, decir: 1 1 t.a. Entre las cualidades que tenia la se- -8a,bina uo nos ha dado todavía su 1 üora de Essé esta. La la, de parecerse por opiuiou aceTCét del drama de t señor N"'* .. arreglar matrimonios, y en su casa Sa- - Vayn., tia 1 contestó bruscamente J l1iua vein uoa nube de muchachas cu. ésta,, ¡qué puede valer la opinion de yos modales escandalizaban á la séria una provinciana como yo ? provinciana, y so espantaba con la. idea -Eso va do nuestra cuenta, señori­dc c1ue Florita pudiera parecérsoles al- ta, dijo el autor, y nosotros sabremos lo guu dia. Todas las mujeres que veia la que vale esa opinion. parecían coquetas, l iger~-; y fu.lsas, y -i Y de véras, preguntó Plla, quiere ella deseaba. que su hennaua creciera usted saber cuál es fraucamen te mi 1 . ltien educada y capaz do brillar en un opiníon? sa.lou por suR buenas maneras y conver- -La sinceridad que la distingue, l saci011, y adcmas que en caRo dado 1m- contestó el otro coa amabilidad, debe rliora lmilar bien uua cuadrilla, cosa senne muy agradable, aunque se mos. 1 qno le parecía á ella más complicada trara usted severa. y Jifír il qnc todos los pleitos de su pa- El autor sabia que ella no lo alaharia 1 Jre. Pero convertir aquella niñita ino- y quiso propiciada. f'euto y tiema eu una de esas mariposas -Bien, pues, dijo Sahioa, mirúmlole sin delic<1deza, vestidas á la denLi; ¡·e, de frente sin titubear, me }Ja.reco que ¡ sin m{li! ocnpacion que va.ba.r y cuclü. usted dehe tener una idea muy des. cltear deltas de su abanico, lo parecía preciablo de todo el p1íhlico, hombres un críu1on, y prefirió mil veces voherla y ruujeres, cuando nos ohlign á. perma. á llo\ar á la RuiJi(·ro eu donde crecería. necer dos horas en compañía de esos Cé~mpc.~i n:\ como ella. personajes indignos y hajos que nos 1 Pero :-;abína tooi :t r!cmasiauo juicio presenta, y creo q•1e deberíamos todos p:ua l{llli:H' una fl•soluciou repeotiuu y sonrojarnos avergonzados de nuestras ag-ull.rd >'i nlgunos clins músáutes de devi- persona.'!, cuando aplaudimos actos que dirsc. Entretanto su tia, cucantacla. con uos llenarian de confnsiou on la vi• la. la 11oiwaciou que sus sobrim,s produ- real. Oigo decir que la ~ocieded está cinu en su hog;\r, las llevaba ú todas corrompir!a. ¿Y quién tiene la culpa parte:~ : al teatro corno á la iglesia, á. los sino el! usted y sus cofrad es~ 1 !.miles corno 6. las sociedades de benefi- -Sabina ! exclamó la señora de 1 1 ceucia. SalJina, qne <;ootinuaba guar. Essé, quo comenzaba á encontrar que d:~ndo sec reto ol motivo que la baltia había hecho mal en poner á su sobrma. ¡ llevado á Paris, observaba todo eu si. en aquel camino. Pero cuando Sabina llcucio y trataba de entender la so- había empezado, el1'1., como su padre, ci~dad. 1 no admitía que la interrumpieran. Una uoche los tertulios de la sefíorn -}Ie pareco, contiou6 con vo1. en- 1 de Essé, no sieado muy numerosos, co- l rrouqueciJa. por la ind ignaciou, -que mo otras veces, establecieron una con- no es posible conservar la salud del versacion general, dando cada cual su cuerpo y del alma cuando !>e respira opiniou acerca de 1111 drama nuevo que una atm6sfera pestilente, y creo que si se representaba en u u teatro ue París. usted quiere acostumbra ruos á oir cosas Como el autor estaba presente, natural- inmundas como las que ho oido de.sde mente se le habían prodigado elogios que estoy en Paris, no tieue uadie de- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 256 LA MU J E R . recbo de pedirnos que seamos buena.il y único que ella. no hubiera querido de­honradas. Es lo mismo que si nos obli- jar de ver una vez fuera de aquella garan 6. transitar por el lodo sin man- Babilonia. La señora de Essé lo citaba charnos. como un jóven de aspiraciones, rico, La ~;añora de Essé trató de reírse. capaz de hacer carrera en el mundo. -Esta niña es una salvaje! exclamó, Discípulo de la Escuela Politécnica., ha-pero sé que la. perdonarán ! bia pasado brillantemente sus exáme- El autor se sonrió con benevolencia. nes, pero reservado y un tanto metiuo --Sin duda la señorita no sabe, con- dentro de sí, no tenia fama de decir testó, que no hay una sola de las esce- chuscadas ni chocarrerías contra nadie, nas que la han escandalizarlo que sea y esto era cosa de estimarse en aquella inventada por mí; y ese drama, hasta sociedad de gentes malignas y sin prin­en sus pormenores, es exacta reproduc- cipios fijos. cion de lo que sucedo en el mundo. Es. Sabina, como dijimos ántes, volvió 6. tas cosas, ¡ triste es decirlo ! suceden mirar al que tan claramente baLia adi­diatiamente entre nosotros.... vi nado su pensamiento, y al ver quién -Es decir, exclamó ella, que eso era, se sioti6 profundamente lastimada que llamais mundo e8 una cosa indigna; de qne el señor de Bargemont aprobara prefiero mil veces entónces la socie. su partida. dad de mis gallinas y mis vacas. N o se -¡,Por qué le parece á usted que pasarún muchos dias úotes de irla á baria bien en alejarme de Paria 1 pre. buscar. gunt6 con cierta. dureza. Viendo que peor era seguir h. díscu- El vi6 que ella se babia disgustado, sion empezada por SaLina, la señora de y mirándola con una sonrisa burlona, Essé cambió hábilmente la conversacion, la dijo : proponiéndose sor en adelanto mfts pru- -N o lo dijo usted? Aquí formnmos dente. Se habló de otra cosa, y Sabina, una reunion de séres corrompidos y mal humorada con la ocurrencia, fer- pestíferos, somos un hospitAl, un lazu.. maneci6 callada en su rincon si u vo ver reto y quién sabe qué más .... La única á atravesar palabra. ma.nt>m de escaparse del cont•Lgio es E~te incidente fué la última gota que irse al campo á respirar un a• re mús llcncí la copa de su indigoaciou, é inme- 1 puro. Entre tanto, nosotros los incura. Jiatamcnte, sin vacilar l•lÚs, resol vi6 1 bles nos quedamos metidos entru el lodo 1 alojarse de ef'la atmósfera. corrupt<>ra o.l de la depravacion y del vicio, sin espe­rlia 6Íguientc no má~t, llevándose á su ram"a do que una alma caritativ:\ nos herm:lnita úntos <.le qno ~e male:mt. ofrezca una mano amiga que nos ~:-aque -Y tiene usterl mucha rnzon, rlijo á tiorra limpia. una voz ú su lado, que parecia ser un 1 Sabina lo roir6, contestúnJoltl: ceo de su pensamiento. -UstoJ se burla de mí i no es cierto 1 :::iorprendida y ru1Joriztínuose hasta la Me encuentra intolerante, exagerada, raíz del pelo, Sabina volvió á mirar. poco caritativa .... Sin embargo, estoy Entro todos los jóvenes que le habían ~egura. que en el fondo do su tllma presentado, s6lo uno babia encontrado usteJ roe halla ra.zon, tanto más cuanto favor en sus ojos. Hogerio de Bargemont que tengo la responsabilidad do educar se había hecho notable aute Sabina por uua. niiia que debe convertirse un <.lia. b dignic.lad de su porte y cierta sinceri. en unn. mujer honrada .... Si uste.l tu­dad en sus palabras de qne carecían los viera una mision tau sagrada, estoy se­otros; adamas, era robusto, bien for- gura que le aterraría el verla aquí rondo, de aspecto sano y vigoroso, y esas oyendo cosas tan extrañas! cualidades, sin caer ella misma en la -Efectivamente,- así es la verdad,­cucnta, captaron las simpatías de la opino como usted .... A.unque la exce. provinciana. De todas las personas que lente tia de usted es tan buena, tan babia conocido en París, Rogerio era. el respetable, no seria á ella á quien yo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'l'A QUINCENAL. 257 confiaría. la.educacion de una hermanita, 1 de pero bien formadn., y le dió un npre­si la tuviera. En esta casa, una de las ton con la franqueza de un camarada. mása.gradaLlesde París, indudablemen- Rogerio, satisfecho con las maneras te la sociedad está ba~tante mezclada, llanas de Sabina, pensó, sin embargo, y para decir .-erdad, muchas veces me que semejante ausencin. completa de laa dado compasion ver á esa niñita. de- ¡ coquetería tenia tambien sus peligros masiado lujosamente vestida y oyendo como el exceso contrario. 11 hasta tarde de la noche cosas que feliz-1 -Ahora, repuso Sabina, tengo ol mente no entiende todavía! derecho i no es cierto 1 de pedirle un -Así, pues, i usted aprueba mi deter- consejo. Reflexione bien ántes de J.-ír-minacion 1 melo, eso sí, y le advierto que es la pri- - Ya tuve el honor de decírselo: ti e- mera vez do mi vida que hago semejan te ne RolJrado motivo. cosa. Hasta hoy yo siempre habin. obra- SA.bina sinti6 oírle decir que deseaba do sin consultarle 6. nadie, y nunca me se alejara, y una expresion de tristeza he arre1Jentido de ello; pero hoy me se reflejó en su mirada. Con un suspiro encuentro en una atmó¡;fera. nueva para involuntario, repw:o: mí, y temo equivocarme .... No sen tiria, -Erróneamente so me bahía figura. ademas, poder hacer responsable á otra uo que tenia en usted u u amigo; ya veo persona de mi clecision. Le hablaré que me babia equivocauo. Llevaré á mi francamente. Rabia traído á mi herma­provincia esta desilusion t.ambien, jun- nita á París con la esperanzo. de que mi to con tantas otras que lae adquirido tia la tomara carifio y se encargara ue desde que estoy aquí. Le pido unconse- su educacion. Usted ve, como yo, lo~ jo .. 00 y usted se burla.... inconvenientes que semejante proyecto Rogerio, que tambien se ho.hia en- puede tener. i Quó me aconseja usted? trotonido con l:t fnl ta. rle mundo y las Y o vivo sola con mi parlre en un casti. exageraciones de Sabina, no tenia, sin llo rctirauo, léjos del mundo civilizado, embargo, inteucion de herirla, y viendo en donde no se la puede dar ni cducacion, que realmente Sabina. se halJia. afligido, ni ofroccrlasocied:ul de sus semejantes. como todo hombre de nobles sentimien- N u estros únicos visitantes son algunos tos, se arrepintió de lo que babia dicho. compaiíeros do caccr(a ele mi padre, mis Por otra parto, en med.io de las \iolcn- únicas amigas, dos solteronas viejas ol­tns excentricidades de la jóven, haLia vidadas por ol siglo pasado. i Piensa visto que era dignn. de la. mayor esti. n;;teJ que yo doberia regresar con mi macio11 por su fnmc¡ueza y sinceridad, hija adoptiva á ese desierto, y propor- 1 y comprendiendo que su¡¡ palabras la cionarle apénas una educaciou incom­JastimaLan, se sent6 á su lado detras pleta como la mía, y que se crio como da algnuo!l jarrones de flores que los yo sin muné.lo é ignorando la >ida 1 aialaLa d.el resto de los concurrente;;. -Dios la libre Je semejante cosa 1 Mirando á Sabina con una expresion no pudo ménos que exclamar Rogerio. en donde ella, poco ensefiada ú las cosas Sabina se sonrió al afiadir: del mundo, creyó notar más ternura de -Correría el riesgo de convertirse la que existía en Rogerio : en una segunda edicion de mi persona .... -Sefiorita, la dijo, no se había equi- una especie de Ralvaje, sin gracia, si u vocado usted si pensó encontrar en mí posibilidad do civilizar iDO es a.sí? Pero unsinctjro amigo, que podriaservcrda- ¡qué quiere usded! No tango la. cul­dero. y que con gusto la consob.ria de pa. Mi mn.dre muri6 cuand.o yo tenia otras desilusiones .. 00 catorce afios. Desde ent6nces nadie se -Esto se llama hablar! eltclam6 ella tomó la pena de ensefiarme nada, y mis con alegre sorpresa; y acepto su a mis- ocupaciones no han sido propias de mi tad J cuento con ella. sexo. He tenido que luchar sin t regua Y al decir esto le alargó la mano, l para conservar en casa cierta autori­una lJermosa mano, algo morena y gran. dad y poder educar á mi hermanita 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2;)8 LA :M U J E :R. comn yo descara. Y nhorn. que he lo- en su Uugar! Buscn.rin. un convento <.le grado «NLn.utoridad y f¡uc te11go ese de. lo~ muchos que hay en P:tris, y pondría rcchn, no s(. quú dtlUO ltncer.. .. nllí á Flora para qno recibiera una -~O C!CU usted, respoudi6 Roge rÍO, eclnca~¡ÍOO propia de SU }.>OSÍCÍOll y SU rp1e porc¡ue me opu¡.;e á que ~e llevara 1 sexo, y. . ii su hermauita nl fondo de e~a !iOledad Rogerio se cnllcí, poro ella aiíaclió: de que uste•l me halJla. y en donde pasó. -Y. yo me volvería á mi soledad. usted su primera juventud, me chocara -Eso no, pero .... que ella creciera. pn.rccida á usted. Al J -¡Y qué otrn. coMo puedo hacer 1. .. contrario, oju.U que muchaR r;uñoritas Le agrade ... co muchísimo su consejo, el con~ervamu.su rectitud y horror al mal que, D!D lo tludc, seguirÍ'. y ú la meutira bajo todas sus formas, Babi.mt, efectivamente, inst:lhí á Flo­cn: llidade!> que la di¡.;tingucn á usted. rita en. uu convento, y su padre no en­Pero créame usted, una suRceptibilidad coutró en el proyecto otro inf'onvenien. ex:n.gero.da tamhien tiene su peligro: no te sino lo elevadn.flue le parecití la suma. es bueno que una. mujer RO acostumbren c¡ue hr.bi:1. que rle.~embolsar, pero se vití u.-;canda.lizar:.e de a•tuellaR cos:ls que ha obligado á veuir en ello. La niiia se 1 dt•t.mcontrar desptwscn l:l viJa; yo creo habitlll6 ftícilmeute ú su nueva vida, en tpw es Ílllhslwus:~hlt• r¡ue todo ~.~~r lm- doncle estaba mucho m:ís feli:.~ qne en la lilano, tle~tin:~do :\ existir en medio de ltulli(·Jre y a.ún que en casa clo su tin, In ..;ocieJaJ, aprenda á conocerla en m u. pero ¡ 1cosa rara! Sabino. no J.ablalJa de cll .• s de ¡:;us faces, y que ~epa c¡uu hay volver~¡c ú la Calla de su padre. di versid;ul de caral'tl-res y opiniolll'S e u clwuo.lo. ¡Saue usted lo que yo haría (Cu,tfi,l.t"''~íJ. ---.... -,_____._ MUJERES V IAJrERAS. ISABEL GODIN. (TI\AOUCIOO DEL Fl\Al'{CES POR 13. s.) PROCt:R u:F.MOS n~fcrir la vitl:l de mn. El tlm¡tre viajero L:~. Cnndamir'C cla1na hniJel Godin, cuya me111oria no protegia. á C:oclin, el cual teui•t rnuci10S se potlr :í jaUla!> honrar suficientemente. defecto1s propios de ~~~ «'tlarl, r.ieutíflcos. Importante tlel Berry, y miembro Je Mad~ ma. Gouin. scl'arada de sn m11. una. cornihion científica que había veni- rido por tao larga distaneia, perdicí 1>11. do {¡ Quito p:u:t wedir un grado del cesivaruentc á su madre y ú una hija de meridiano- Isabel era de familia anda. diez y 01cho años. Agobiada por la pena, ht7~'t y peruana. Su padre se llamaba no le q 11edaha más que un s(,lo de.'-eo: 1 don Pedro ~[aouel de Gradmaic:;oo; su reunirse con Oodin, que estaba cofer. madre, que era criolln, Jo~efa Pardo y mo eu la Ouayana. Dejo, pues, s11lujosa 1 Figueroa. quinta do Riobamba-en el Ecundor, 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ---------~- .----~-----------------------------------------------~--------- R E V I S T A Q U I N C E N A L . 25~ 1 centro del comercio entre los Andes se sin guía~, obligados á atraveRar las v el Océano, y partió pn.ro. Canelos con inmeul'>as 1'\elvas americaoaR, caminando sus Jos bermnuos, algunos sirvientes y por el desierto, íÍ remando sobre un rio unos treinta indios que la acompafíaron, onyas oralitla de Rioba.mba, uo mandar al médico frauces que acornpa. quedaJ.a ya ninguno: toe los la habi:~n ñaba á la señora Goclin ou busca ele al. abandonado suce:;ivameute; tlnos por guu auxilio, y partió acompañado Jo tumor tÍ la puste, otros pam vohcr fí sus un negro c·uya fidelidad ora á totla pnte­Logares. ba. Ofrerió mandarle~; uun. raoou. y aL La seüorn. Gotlin !':O quudó, pues, gunos indios que les socorrieran, Jlcro sola. c·on fntK clos 1101'111auos y algnuos ¡agunrdarou en vauo durante veinte sirvientes. L:L caruvaua :;o componía . citas; n;ulie pareció, y rcsoh·ierou do do ocho pcrsouas, y en tan 1·educiclo inuevo hacer alguna embarcaeiou Cjm: utímoro se atrcvicnm 1Í clllprcucler se- les sirviera para soguit la. c·orrieuto ele! mojn.utc viajt', iutera:Ío1lose cu lu.s Ít!- rio. Construyeron, puc.", una frágil bar. uu.:osas suloJaclm; ele] Amazonas! 1 c¡ueta y se cmlmn:aron en ella, eon los Eutre tnulo do:; in•lios r¡uo ltabian 1 víveres Hecesu.rios ¡mm Ro:;teoer la exis. llegado al valle de:-;pohlaclo, ofreeicron tcneia tic los Jt·s,~raciado:i 'iajeros por ú hauel com.tmirlo lllt<\ canoa cpte la uun. sowu11:t. Pero uu tronco de :hbol l'ouduciri:t tÍ UIJa distancia de: c;oo ki- ~umcrgió la harr¡ucta, la sciiora CJotliu J,ímctros, ba~ta la miliiou do Andoa.o.;. ~:ayó dos \eC<'S al rio y dos veces fuú 1 .l!;n esn punto putlria cw·outrar el anna. :;alvada por sus llorma11os. mento tlcl ltey Jo Portugal, y ctnlJa.r. Riu Plllbargo, á pesar de 1:~utas eles. carse eu el 11M ío dcsti tHLJo ~~ eonducirla. gracia.<;, la caravaua. no so al•nudouú {i á l'ayeoa. 1 s:dd creyó e u sus pruwosa.s la dcse~peraeiou JlOTiitiO a1Í n le r¡ueda. y nceptó ~11:; ofrociwientos. ha un recurso: recorrer á pi~ las orilla:; Uua.nJo es tu vn hedaa la c:tno<~, ~>e pu- del Bobonaza. Poseí u tolla vía alrrtmos !i,icrou cu caLUino. lJos dias hac:in. que vÍ\'ertlll, y crey6 poder soportar ei can­nasegabau los viujuros, clc:;pnos de &u ~ando de uua marclm al travc~ do los partida do Uanelos, y uua uocho se de. abrojos del terreno, y al rayo de un Ln \ ÍProu en la ribero. para pasar algu. ' sol abra.c;ador. nas horas allí. Los dos iudígcuas, que 1 Por desgracia nuestros viajeros sin. habían recibido do antem:.wo su salario 1 tiendo casi agotadas sus fuerzas, ;e in-¡ y no q noria u continuar un viajo tan terna ron en la sol va para busca.rfrescura peligroso,aprovecharooesaocal!ionpn.ra y sombra y recoger algunas frutas sil.l dceaparecer, á favor de la oscuridad, vestres. Pronto porc.lieron el camino, y uejanuo á la señora. Gouin y sus com. no encontrando ya ni frutas en los ár. ¡¡añerosenlasmayoresangust.ias. Veían- boles, quemados por el sol, ni agua cu ¡_--- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----------- 1 260 LA M U J E R_·----~--- las anchall-hoja:; de las hrotnelia.c;, su- 1 de lo ~nespernd.o, temiendo encontrarse cumbieron poco á poco 6. la fatiga y al. con aflgun grupo de fieras ó de indios 1 bam bro. 1 salvajes, pero siguió adelante serenán· ¡ Qué drama tan horrible presencia. dose dt Dledida. que reconocía más clara. 1 ron eutónces esas selvas solitarias: En • men~~ el murmullo de los nguas; y ménos de tres días la muerte se apode. • pront'o se ha.l Ir~ á las orilla..c.; de e~e mis. r6 de los hermanos y sirvientes de la, mo tJrillte y majestuoso río Bobouaza, viajera, tres mujeres jóvenes, dos niños, del cu,al se babia apartado y que le im­y dos hombres. Isabel trató en Vll.no de 1 portaiba tanto volver á encontrar. reanimarlos, t pero qué podio. hacer ella 1 Oít~fnse voces humanas ú algunos pa. con hoja.'! y frutas secas 1 y tuvo el im- 1 1 sos d~~ di~tancia, y madama Oodin, di. ponderable dolor de asiHtir á su agonía ri~;>rietldo hácia. ese punto su ansiosa y recibir su último suspiro. 1 mtracl.a, apercibió, con una felicidad Sola ya, absolutamente 8ola al laJo' que fjícilmeute compreuderán nuestros de siete cadáveres, la seiíom Godin lecto 'Cs, que ya no estaba. Hola en ese l quedóse como anonadada, casi espiran. desierto inmenso. Dos inclios, de pié so. to tambien, durante cuarenta y ocbo 1 hrc u1~a. canoa, disentían ruidohamente , homs,devorada por una. sed intolerable ~;obre lo q111) tlcbinu hacer: quedarse 6¡ que consumía sus fuerzas y ameua1mbn. tlcjar c:;as playas abandonadas. Isnbol, causarle la muerte. Arrnstróse como a.ccrcj¡mloso Í1 ellos, los :mplidí que la.' pudo á Ja.., orillas del rio para. beber, y coudl.l,jcscn lí ln. misio u do Andoas, y 1 en seguida emprendió de nuo>o marcha, se Yió acogi,Jn. favorahlcmeuce: promo- 1 llevando consigo, para precaver 1ms piC-s tiérot¡¡la cout.lucir lo m(~-; pronto posi. l ensangrentados, los zapatos ele loR que. ltlo n'l lugar que ella. les intlico.La, y 1 ridos muertos que permanecían sin se. 1 cumplieron fiehne11te su promesa. pulturo.. Un1~ \ez que l111hicrou llegado ií An. Durante varias semanas vagó por tloas, la pobre viajera - aloutatla por la entre las malezas y las o;,pinosa.s zarzas aspcrl~nza Jo ver á su marido dentro t.le de aquellas soledades, lluua de espanto pocos t.lias, y lleno. do gratitut.l }JOr el y perseguida nuu do día por una. espe- l'Crvioio que de estos indios ha.hia reci. cie tle continua pc•adilla que le hacia bido, quiso manifestarlo re~alándoles oir en tollo sonido los ayes tlo un mo- lo único c1ue teuia: un collar do oro rihundo. Frecuentemente encoutraba que lleval1n. al cuello, y que npreciab(l. pantanos profuuclos, que pasaba ú ries. ¡>or sor un:~ joya. de familia. Los indios go Je Ahogarse, agarr:Lnuose de las m. n. recibieron con mu~trnR Ju aEombro mas do los árholes, lastimándose con y nlegría, tUt\ravillaJos por sn brillo, ellas las manos y la c.am. Iuuumerahlcs pero t~ o lo cousorvaron mucho tiempo; hormigas atravesaban los seurleros qm! lo cMnbiarou algunos días ch:spucs por pisaba y la llenaban de pica, Juras lo.i otro regalo d\llUéuos valor pero do wás piés, y m(~ do una vez 'ioso en pdi¡.:ro npari1~ncia. . de encontrarse cou alguna fiora. l~l'1C Ist\~cl Oorlin estaba, pucR, t'U salvo, y pa.ís ora nu verJa.dero infierno, en Jou. sus dramáticas aventuras ihan á con. do la señora. Gollin no encontraba alma cluir. Le faltaban todavía, es verdad, viviente, y por dondo va~ab:\ con los algnuos ccuteuares de leguas que atrn. • vestidos doopedaz:\dos, sufriendo las ago. vesar11 pero venció to1las las dilicu 1 tarles 1 nía.s del hambre y de la sed, y sin otra con le1 rusiguaciou y ouorgía <¡ue la ca. perspectiva que la muerte. ractelrizaban, y logró embarcarse y ha. Una m.aííana la iufoliz mujer cami. jar U:l rio hajo la protcccion de las naba por el bosque á la clariJad del sol a.utoriidades JlOrtugue~;as, hasta llegar á 1 naciente, cuanJo oyó ti alguua distancia la Gu~ynna.. .MariJo y mujer pudieron, una. especie de mugido sordo, tan monó. al fi111, reunirse despues de muchos años tono cuanto inexplicable. Al principio jde aUI&enciay de recíproco sufrimiento. sinti6 el secreto.tcrrorquo causa la. idea. La. dilcha que sontirio.u on esta reuniou Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------~--- ----- REVISTA QUINCENAL. 261 nos la podemos imaginar pero de ni u. vez se le oyó á ella misma la narracion guna manera describir. de ese viaje d'e Riobamba á Cayena. Emharoáronso ámbospara Francia el No se sabe en qué año muri6 b inte- 26 de Mayo de 177:3 y so establecieron resanto peruana, pero por mucho tiem­para nunca m(IS dejarla, en sus tierras po se conserv6 su recuerdo en la pro­del Berry, no léjos de Bourges. Su in- viucin .. Existían de olla dos especies do 1 tencion era pasar los 1íltimos años de reliquias, á saber: uo vestido do algo- 1 su vida eu el reposo de una existencia l:ín­cuaudo cumpliú In edad en quo debería tos, y cu sus venas c.:orria t·on gnJU recibir su l•ercu<:ia, é~>tn ya uo esisfin profusion sangre imlígeua, en uuion e dcdic:~.bnn :í las cien. ter no le permitía nunca !!Ozar de sue eias liberales. Sin embar~o, César Leuin favore~. Su génio ntmbil ia.rio y sos mo­u::~ a vaniJañ inmen!la. y lo atonnontn. dnlcs ¡;occes y vulgares, que ocultaba ha un insaciable deseo df' lucir, a~í fu( en públil'o bajo una cap:l. de fingi, Jn nr­que so propuso darno á conocer :í todo banidad, causaron inuumombles dis. trance. Bien tlirigido en ~u nilier., Cé. gnstos en su O\HlVI\ familia; el suegro f'n.r Sántos hubiera sit.lo probablemente quiS{) irle á la mano y le hizo algunos un hombre útil á la socieJnd, pero co- observaciones acerca do sus modales; mo absolutamente nrulie tenia influen. (J so vengó tratando mal á su mujer ci:\ sobre rl, desde que pudo pensar en primero en privado y de¡;pnes eu pÚ­Hil porvenir 1:\ nmbicion so dc~pert6 en ltlico . .En fin, de diHlate en dislate, Cé. fill alrna y la política subllllerD:\ fné para ~M rompió con su suegro, que le quitó 1 él IITl campo abierto á sus a~piraciones. el destino primero y dospncs á Rll hija. ¡A pt~uas cumplidos veinte nños Jn Cé- Auu1¡ne ~e parado de su mujer, de quien ¡;ar babia obtenido un empleo en el go. no habia tenido familia, <..:ésar logró bicrno del .E~tatlo, y sin duela hubiera atrapar algunos reale9 cou los cuales podido llegar basta ser PrcsiJeute fle .se fu1! {¡~~~~ropa, en donde vivió alguo la Rcptíblica, si Sil mal cnr:'icter, espíri. tit>mpo uo se sahi:\ CtÍmo, en ,·alidntl de tn rlominaute y orgullo indoruahle, no aventurero, en pésima compafiía, en b le huhieran cerrado las puertas do lo~ C\1:~1 . se¡.,•un parece, apruudió 110 pocos puestiJB públicoR, p:na llcg:~r á los eua. ardides y ar¡{ucias pam gauar ,Jiuero. les e.'l pn•ciso ser hun1ildo, ,J6cil y frc- En sn viaje de regre~o dió eou German , cueute1nento bajo. Pero c;,~sar uo sa. que vol vi:~ otra vez á Ml prürin, y eles. bia dt•blegarse á h vnluntnd njena, ,¡e aqncl ·momento tl! incauto j.;ven c~1- Htl por dignidad ~;ino por mal eAr:íc- yú en las redes del astuto c,:sar, 'JUÍOD te1·, y so hiz·) tln anlip(!tico para con ~e propu:-;o que lo scrvi ri:~ en :vlebu!t! w;; copartidario~, que lo fué preciso Ut' iustmmouto para hact•r fortuna. 1 1 abauolnuar la cn.rror:~ netivr~ eu la po- Umno para h:\CI'Tse t.luciío do la vo. lítica. ~·oruu~ en las fi lns ole los PTIC- hmt:••l de 1•er:;onas como ( h!rtllan, b 1uigos del partido en d Jnando en ;up1el ¡uiuH:ra diligencia •JlW hay enin. :í (',:¡:ar. A~í, pues, dcs, - (\(sar, r¡ue l'llCOutní C'l c:l.lniuo cu lucve ::r.lmnololHÍ e~e ¡nrtido tn.ul- muy addaut:ulo en In \Ía tic la corrup­bil'n, tanto m!Í'i t•uauto t¡Ut~ se lo pro- cion, no tnvo Jnucho que trahajar p:un. porcionab:\ uu eulaco :'í p~'tlir de boc:~., s•unirl•: cada tlia m(LS en los vicio!-:, cl l con u11a ni1ia virtuo:>a y rit~'l que !le hn.- rlcse n~dito y los ~a::;tos m:Í.\ el'eawlalo. bia Cll:\lllOraolo dt~ ,q sin sahor por qnt~. ~os . Un:\ \C~ malgastada la burcncia, y á qnicn !'Uf' parlres dieron ~usto ton- ('t~sar us cgnro~ á Ucrman qnc era prc. 1 tamt•utP. La uovia era hij:\ do un alto o'ISO cou:;cgnir 'linew á totlo trance, funcionario p1íblico, 1111icn ofrPÓ•Í dn r • ¡pero c•Ímo! l>otia ~ arcim cs1:-~ht tau :Í Sáutos un buen destino en el u.,. ' nrrHinrula 1'0010 l'll hijo; ¡.1(:; hermana!~. ¡ l.icrr.o ¡;j volvÍ:\ á pa~aTSl' á }:\o; filas y !ill hcnua1u1 menor (instigado por ~~~- 1 de los que mandaltn.n. ~:lnto~ 110 tenia las) reh11~:\ha11 prc:;tarlo cosa algmm, 1 m(Ls principio:~ que lo.~ que le aconse. t~ltlto más cuanto que entre todos man. jahau l>ll'l interese;;, y no tuvo crnhara. teuiau :í su madre, c¡uien h~hiu vcndi­zo en volver Fo!tre f:US pa.' . iO~, renegar' do adclantn.oln. su rcula. viajera prna dt~ ~ns nuevos amigos y casar~e p:~.ra \darle e-;e dinero á Gormnu. Las A hu­gozar de h fortntta ole sn mujer y de mada.." oo se hahian casado á pe::;nr del bs rt'otas del destino c¡ue le daban. 1 elote que bcredaban,-la fama. t.lc ncr- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------· ·- REVI STA Q U I N C ENA L 263 ·- ~- .., . man, el caría.cter do doña. NnrciAn. y lo j cion entre l~IS mujeres, encanto qne los mucho que hauiau coqueteado aquella,.., hombros tmllliau la JOtLla l e nqua y la niñas con cuantos j,h·eucs M les habiau mordaciJaJ de la couversacion de Sán. ¡ acorcado, - im¡)i!lió que Re presentase tos, y proctn~~ba.u propicia.rlo recihicn. 1 1 ni o ~un protcoditmte sério. do con ateuc1ion á los tlos amigos Íulio-i S:íntos euhíuce.-; le descubriú á fin parnblcs. l. :uoigo un gran ~ecreto, y cm el :ntc de De:;puos de los billews falsos, do los 1 f:,hricar hilletes de banco, falsoR, y co. engai'ios en el juego y otras malas ar- 1 l mo Gcrman le couteatasc que OS!~ via no tes por el m·i~mo estilo, Sáotos inveu. ,' l ln totuaria él, uo tanto porque aque. t1í la fab rica cion de documentos falsos. j llo fuese crímcn, cuanto porque era. Esto cm má1¡ s1! rio y F:e necesitaba mu- 1 ! HHIJ peligrosa., y le podiau dc¡¡cuurir. cha. mai1a, ¡pero al fin y al cabo logró , S:íntos le mauifest,) e otónces que cm tambien uio!ll ro ele esta manera, el cua.l posil>lc encontrar algunos polJrctes ~;in compartía cou Gerruan. Sin crul>&rgo, conciencia que }o¡; ayuda.seu, ele mane- estaba u sol11ro un volean; la. falsifica­ro tantcs in- do tranco vitat· ol cataclismo, y c.;to Jagacioucs descubrieron á dos u tUertos- pensamiento tenia muy preocupado á cl1·- hambro que so encargaron do cir. :5áutos. e-u lar los bí llctct; que entro German y Hántos fahrieaban. Esto rccnrso uo i t~s tluní: á los pot·os día.-; so doscubri1) el eugniío y la policía se puso ou c:un. pafia. Los dos falsarios abaudonarou la --- EL MCEf: OOTt-; CAT6LICO. 1 ciuclad por a lguuos dias miéntras 'lue AL cal•o •le sois años d~t nnseoci:~ Jo pasaba la tt•~n¡x•..;tnd. La policí:~ no lo- su patria y clcl l:'ello de su fatnilia, vul­gní poner 1:~ ma.uo sino soJ,ro uno Jo vió á lo. capil,al el hijo do doii:L Pas to­los 'JIIe !Jnhiau circulado los Lí llctcs, - rn, Alber to. Uomo hemos vi!-itO, llSte 1 ' poro co111o ~~te en rcaliJn•l no c·ouucia j.íven habia nhm¡-.aclo b ca.rrcru ecle. 1 á lo:> rpw lo habían ocupado, lu. inung:\. ¡.¡iÍi.~ticn por 'locacion, y nu~rcl~d al doe­c ·iou uo JI:ISÚ de :~.hí y uauil: supo qui(. tor Ahumadb, !:11 pariente, SQ ho.bia or. nes crau los doliumwutcs. dcua.do l'll el &J,uioario Jc Paris. H:íutos era muy hábil para cngniíar No h:í lltlliCho leíamos las biguientes PU ,.¡ jnego, y t'.ícihncnte cnsciící á su línea.~ que tlr:u:;críbimo~ aquí, pw·~to 1 amigo á ha<·cr lo tnislllo, tanto más t¡uc mejor q(te uosotros piutnn la voca­cmt. uto IJUC para cs~a c}a.<;e Utl cng'liiOS cíon nc Alberto: ¡;Ícrnprc se uecesi~tu dos colllpnñt ros "El adoleflcentc que quiero coma. 1 dtl t·oufiauza. Con est:u; y somcjauleR grarsc á IJios cumple con uu cruel sa. tra.mpas y ar¡;ucias, Uorwan lograba critlcio. A la t~Jad en r¡uc llC doso.rrolla 1 1 Yivir, uo cliré que bien neogiJo por bs cu su espírit1~ la concienciado la liber- ' 1 pertionus que se ro.-;petan, pero !>Í tole- t..'\11, y entm <~ornzon la uucesitltt.d de lo:; ' j ra•lo por la socicJad. L.\ SOGI EUAD tic. afectos y el fmtusínsmo, nspirncioue;; 1 nc por <'Íc rto sobre 1-'Í mucho~; crímenes, gcncro!'as q111e ha<' en hurvi r PHS f.>enti. )' llliO de }OS nlQt; JigUO:i de ca.~tigo (:S 1 mÍelltOS, Cll li,IJIIClJa o.Jn,Jt•J auoJu 1uadre, á la Gonris.'\ mas, la bellc:tn indi~putahlc que po~cia 1 ele sus horm~wo~, :Í las l:OUVcJ'}aciotu.-s 1 UorUI:ln cm uua earta do rccoml'ucla- de fil l'-' amigo , rouuutta_á los J~ilSCOS, tÍ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 264 L A M U J E R . --------~--------------------------- ; las dü:tracoioncs, ú las doradas esperan-! pr(lctica.s do dcvocion con que pen~abn. ' zas del porvenir, ú la dicha de Her es- Dolóres que prohah<\ su amqr ú Dios, poso y padre! 11Ias aún, en uuestro si- baci6nuola comprender que EL nos ha 1 glo díceole que lie rá odi::tdo, despreciado puesto en este mundo para cumplir si se dedica á Dios, tal >ez perseguido, con deberes te r restres ; que no es pro- l pobre siempre, ignorado; que no cono- cisamente necesario alejarse de la ~o-~ cerá del mundo sino sus crímenes, sus ciedad y escandaliza.rse con las eosas de l vergüeuzns, sus miserias, sus dolores, ella para ser •erd:vlem sierva de Dios, porque solamente RO le n.ccrcar{ln los y que hay m~s mérito en ser virtuosa culpables, los infames y los desgra-1 mezclándose con la socieclarl, que on ciados ! huir de ella en todo tiempo como do "Si u embargo, el jú.,..en se encara cou una peste. e,:tasuerte lo. dos tenemos que llenar nuCl;tra misio11, l ¿Acaso no Re descorazonar(¡ con la lu- y c1no cuando uo vuJemos l1acer otro cha incesante c1ne tcmJr{¡ qno sosteuer i!Jieu 10Ús lJalpnlJlo, delJcmo~ prNiicar eontm sí lllismo, couLra ~>U deiJilidaJ con t•l bueu ejemplo. A~í eorno el :u·e­hnmnua. y su~ pasiones? i Unnrcl:l.r:í por¡ ro pierde el moho y so hace wiis bri­w• utura. la plcuilnJ do su inteligcucin. lhuto cou el uso, así Pl n.lma ~>O vigo- 1 en modio ele o:,tuclios alJsLmc-tos y tll' 1 riza y udquiorc mn.yor ml-rito si logra- 1 ac¡uc>llos prolJlomas tn.n ~mvcs, convir- tnOf; comurcic..'l.rnos con nuestros setUH­ti.: ucloso, por decirlo así, l'll el legisla- jautos. "' Jl:u toda. ¡;ociNlnd ho.y varios clor y el juez do laR concit'uc.:ia."> lnnnn- cír1·ulos, ú ltnO de los cuales 1 encmos nas! ¡,No pordcr:í. la f:Crouidnc.l Je sil que pertenecer (deeia Alberto :1 sus n.lnH\ u.utl1 la!i nnclcs rcvdacioncs de hermnuas). y si con nnostra presencia los 1nistcrios del comzou ,¡,~¡ hombn•, evit:uuos el menor ma.l, si el respeto o.~c abislllo sin fomlo. en clonde ¡Hieden que nuestra persona iu~pira ilnpidP 1·eutlin;o toda~ las porvcn;iJadcs ~.iu llu- una pa.lahm mal smumte, una w:dedi-u: n·lo jamas!'' ce oc in, el más le\ o esC'áudalo. ¡ no os ,. cierto que no tlebemos excusnrno~ eu cumplir con esP tlcbcr? '' .Alberto volvicí :í. b c:asn ele su madro De acptí rcsultcí que la presencia ucl ' v llcvr) cou:.. igo una atmoí;;fem do paz y joh·eu sacerdote, cu l ugar do lto,~H el de .~rd..:n c¡Hc en hre'u coml.Jió en mil- ia!'tiJio y la Sl'r iedad :\ In cal'a, do su c·bo la tristeza que ~e ceruiu. sobre la madre, introc.Jujo 1111 airo' ivif1co.ntc cu famili:l. Jo cloiin Pasto tu. que \ ivia c-on clln, ro m pi.~ la monot<'HÍa de un ,.¡,ir , 11nn vieJa mon!Ston:1 y siu inttwion amenn. é inRtrncti vn del jc'í- lllauifPstarnos fatigados con la cnl'ga ven SI\Ccrdoto, que comprendió qno s6lo c¡uc Er, nos ltn. impuesto. alg-uu intercs intelectual podría vol- L:L ríoit'a persou:\ qne no ca.mbicí ha. verla. la couauimiclad pcnlidn. en uu,~ jo la influencia de Alberto, fué Lui!';. pasion asola {¡ las exageradas reconcentrado, y guardaba en su alma Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - -------- ~------REVISTA QUINCENA~ 205 1- y ou su corazou el dardo oc11lto qnc mi- pouieudo versos! No faltaba mús para naba sus fuerzas morales y le hacia ponerse en riuículo. 3.})tlfecer cada dia ménos agradable, lle. -Luis se chancea, responcli6 Do16. 1 vando á todas partes un aire tan grave, res ; él tiene mucho que hacer para J y conservando hasta en la intimidad de ocuparse de literatura. 1 su hogar doméstico una reserva tan exa. -Así es, tlijo él; pero lean esos ver­' gcrada, que ou realidad nadie, nadie sos y díganme qué le;; parecen, pues absolutamente le conocía ni superficial. son do un amigo mio. 1 1 monte. Luis parecía entregado en cuer- -Los leí úntes de venir, respoodi6 po y alma ú los negocios mercantiles, Silvia tirando léjos el papel. N o me parn.los eunles había manifestado apti. gustan los poetas lloriqueado res como tucles tan sobre~alientcs, que el comer. ese fulano ioc6goito, que no quiero co. ciaote con cplicu t rabajabn, al principio, noccr. Ademas, son malos versos, segnn acAbó po1· hacerlo su socio; así, en po- dijo don César, el amigo de Oerroan, CO$ nñp::; I1uis pudo llevar á su easa Ri que estaha eu cn.sa cuando llevaron el noellujo,sílacotUoclirlarlyeldc!>ahogo, periómaR, ella era. arrehatn.. y con ose objeto hizo imprimir unos rlom y hermosa., y él insignificante y H!rsos en un pllriúdico q u u llevó á su lleno de ideas rancias y atrnl'atlas. Ella ca~oc. y lo tlió á una de sus hermana~ 08taba montaaa á la modero<•, él perto. que couversalr:1. con 8ilvie suya dúsde el dia t:~n que Silvia se hnbia Labia u manifestado rehacios á su yugo. burlad~> de ellos. 1 Poro Silvia se equivocó por esta vez: 1 Gcrllllan era. muy parecido á Silvia, j sus desdenes y ¡;us hurlas, si no mata. i y frecuentemente Luis ~;e extrernecia ron la pasion en Luis, tuvieron por re. do horror al ver la Honrilla de la mujer sultado el qni tarlo por entero la espe. amada atravesar por la ajada y pcr­roozade hacerse amar, y por cousecuen. versa fill!onomía de su hermano, cuando cia du alejarlo de su lado. al pa.salr por la calle lo veia rodeado de Los hijos Je dofia Pastora poseian amigos, contando anl-cdotas escandalo. una facult:l.J que podia hn.cerloll pro. sa.s y dostlorando roput.aciones con su fundamento dtJ:;graciados: cmn tercos amigo Bánto~. I>obre Luis l su mal era en t<>lt dolor ! Este su. bia uaciclo ¡ara ntua.r :í :-5ihia, y deuia friruionto 111iuaha. el e~;píritu y dcbili- 1 nmarb hast~ la muerte. luelirHÍ la ra .. taba el cuerpo do Luis: estaba Rolo. bt>:.:n, :J.COJII• el triste papel IJliC í-1 mis.l m o se hnhin dado, y l'outiuuoí cargando! f:i. A. m: f:i. In cruz de h existencia ou ~:;ill•ncio, si o exhalar uuu c1ueja, si u confiarse ;í na. ( O'unclu h~í ). -----· REVISTA DE EU:ROPA. SR ti•·no noticia ya qno en l•'liA!'il'l.\ han ~anantc, a in comentario ninguno, mo. La teoría ua clara. Todo malvado et1 un la Jlrotcsta que elovarnn cntónco8 al Gobierno, 8ér mal equilibrado; 8118 malc:>s instintos no quejándose dt• la atrocidad do aquella tiranía, . son aino el cfodto de la herencia de sos ante­Jos señoreA .Tulio Ferry, Gaml.etta y Julio pasados, agraviado por laa circnnatanciaa, y Gr•'·vy, lll'htnlce miNnloros •lel Gobierno re- do lo cual no es responsable. Aaí, pnt-s, publicano ..... Nosotros tampoco haremoll co- merece más bion nuestra compllllion que no mcntarin llinguno, pues ol curioso loct.or es nucetra cólcm. So le debe tenor lástima, y si muy capa7. uo hacerlo por sí mismo. se puede, procurar curarlo, colocándolo en un En tanto c¡uo 110 ocupan en Francia en ex- lugar en donde no haga daño. Pero absoluta­pulsar á los Jcsuitllll, y so prepara el Gobior~ monto noc11 ponuitido que lo odiemos, y dentro u o para hace no dueiio do los bienes de laR de poco se prob,ibiri qne110 le caatigne. ¿ Có­rll• tnas órdenes rclígiostiR, so leo en el Piyaro: rno rasti¡,"ttr á \1111 iov:ilido ? .... Nada diriamoR "Jo:ncontráhansc en los ron turnos do lar; cata- 11i estas tcoría11 no tuviornn otro resultado quo duncs do los ferrocarriles (en d verano pa~ el despertar 11n .. com¡uu;ion faJan, poro tiene H:ulo en l'ariR ), multitud !lo cncnntndorcH y gravetl eunHilCUienci:\8. Jlo la indulgencia, aun jóvenes frailecillos ricamcuto ataviudoa. El respecto al crímou, vamoe á caer en la ingrn­manto y la capucha eran do pafio finísimo, las titud hácia la 1Virtud. La costumbre do cun­rn. mgas anchas estaiJan aformdas en raso, un templar las acojone& mÁs detestables sin ho­cnrdon de ac1l:\ rodeaba la tlolicada cintura; rror nos lhJVa •¡ mirat·ln!t virtuosas sin entu­nsaloau guanlt•s tle Huecia, lolancos, y Jlcvahnn 11iasmo. La fil ~ll!ufía do quo hllLio toos lleva un sombruro alt>ll J>Ucstu do nn ltulu sobro sn lógicanl('nto allí. Si el cri111inaluo es rcapou- 1 pdu eret~pn; Blltl piés no ct~tal.an tlcsfignradutl salolo do los in tintos qno In h:1ccn obrar mal, l'OII II•SCaK t!¡uulalias sino <¡110 ~:al~aban media el hombro bc111élico no licuo ~ran mérito ou do scIJUCit•ria atra· no es muclw 811 mérito, tmupoco so lo debemos vcsnban l11s l'allcK con paso nércu llovuudu 1!11 a~ra•lc~cr. Varnos hasta el fiu, veamos hasta 1111:\ 111ann un I!:IIJUitn do vinjc, y c11 la ntm •IÚtulo 11011 puede llcv;lr la Jú;;ica de esta filo­un;\ sombrilla tricolor. 'l'othJR los miruLau aofía mcdical. !\os o¡uicro hacer comprender paRar y ~~~~ ¡onovocal,a dclt'lll'r 080>1 adorabl<·tl filiO esa suloli• 10 aLuu¡;.1ciou, esos actos ad­y jtj\'CIIL'B Utt¡mdtúto~r, nuÍR hien t•A, las t nah•s lmn :ult•Jtl!ulo para ,·cstiJo valioso de nucl1tr.1 cxilltcnl'iB: fortuna, salud loto viajo 1111 trnjc twtni-mun:istico," y vitla '! ~ Xn .~rÁ, p11011, la vit-tud al¡;o como Esto es In que llamnu voetido 1>trryrino. uua lll:tlllt\? l~a JuanÍII do la abncgacion, la 'l'mloR los ano!! distrib•l)'ll 1'11 l'ari11 la A<':l- manÍ ti do dar <·uant'l tenemos á loa domas, dl·ntia fmnccaa ur.a sérin •lu premios á las así cnnw cxis~e la mnnía do quitarlo cuanto ¡oor11ona11 mus virtuosaR .Jo •¡no ao ticuo noti- ticnt·n los prójimos. ¿l'arR ~tau, en donde So hablaba rnucbo en San Pclcr~;bnrgo do loa solcl:ldos británicos han sufrido irrc1.ara­una ha11aüa en el juego do Sanscattetc entro blos pénlilhS, sin que jamas pueda ol Ou­dos príncipes rusos, en el cual uuo do ellos bierno inglél! ganar allí gmnclcs vontaj:~s. perdió y el otro ganó en una noche la suma Las con\'ersionoK al Catolicis1oo en Ingla­do ócho 1nilloJies do mulos. Uuamlo el per- torra sigucu vioul llJuorlQ s11 c11poso, l'att­csposo la repudio porque uo la podia sufrir. toa so ~:~uicidó t1obru t1U tuwba para no t>ouro­Diccso que ella, para vengarse, tuvo parto en vivirle. el asesino.to do su marido. Ounndo mnrió su PAULl~A--Conocid;\ como la esposa do 1 hijo Alejandro, ella se apoderó del Gobierno Séneca, célebre filósofo romano. Qniso mo- 1 do l\lacedonia, dcspues do babet· mandado rir tambion con I!U cspotto cuando éste fuó mat.'lr :í. todos loa que reclamaban el trono, y j condenado á mnerte po1· Neron. 1 á sus priucipalos partidarios. Pero rodeada por lm! soldados de Caaandor on Pidna, tuvo 1 (Oolllimumí.)
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 47

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La Mujer - N. 52

Por: | Fecha: 15/01/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUE LA MUJ t R. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORA$ Y 8f;ÑORITA8, BAJO LA DIBECCION DE LA SEÑOllA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 52. r ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE LA MUJER EN LA CIVilLIZAOION. EDAD MEDIA. LAS MUJERES DE LAS GALIAS ANTE8 DEL CRISTIANISMO. ( CONTINU ACION ). 11 enfermednde 1, suscitaban y aplacaban los vientos, 'r tomaban, segun sns le. RABIAMOS hablado ántes, aunque yenrlas, la fillura que queriau. Otras, muy superficialmente, de las sacerdo. que residían ~la embocadura. del Loi­tisas ele los Drúidas; pero bueno será ra, debían u a vez cada año, en el in. decir algo más acerca de e.~a~ mujeres ten·alo de un {¡ otra noche, coronadas que tenían tanta influencia. sobre los de yedra y ramas verdes, demoler el guerreros y el pueblo de Galia (hoy techo de su tEmplo, quitar los materia. Francia). Vestida.~ tamhieu de blanco, les, traer inmediatamente otro."~ nuevos como los Drúidas (dice Cantó), con un y reconstruirlo: si una dejaba. caer al. cefiidor de metal, predecían el porve. guno ele aqu !lloR sagrados materiales, nir por la observacion de loc; feoóme. se le arrojablln las demas encima, ex. nos naturales y de las estrellas; pero halando aulWios, 1&. asesinaban y es. máA por los sacrificios humanos. Cuan. parcian por el suelo sus sangrientos do era conducido un prisionero acu. miembros. 8~1 título se reput6 siempre dian desca.lz.'\s y armada.. c ¡ de la e~pnda, honroso hastai que, con la propagac1on y derribándolo, lo arrastraban al foro, del cristiani~lno, cobraron mala. fama, junto al cual estaba. de pié la princi. y se las abor~ecia llamándolas hornías, pal de ellas, que le clavaba un cucbi. pitonisas, he hicerns. Como entre los llo en el seno y deducía augurios del Drúidas no se les permitía escribir modo como 11altaba la sangre¡ en Re. cosa alguna ~~e su doctrina, ésta pera. guida las otras examinaban ll\s entra. ci6 con la deli~ruccion de ella. Las más fías de la víctima. N u e ve druidesas célebres drui~lesas habían fijado su m o· ¡ pronunciaban oráculos en la.a i11las de rada entre ~peas desiertas, desafiando Sena, en la Arm6rica: ejerciendo po. las tempe."~ta les del archipiélago Ar. der sobre la naturaleza curaban las m6rico. El ntavegante galo se a.proxi. , ------------------ TOMO V. lO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 78 LA ¡\tU .J E R maba con rc~peto y terror (¡ sus temi. it>nia gnmrle nmi~tnd con Civil, y ;Í él das islas, v referían que una vez los le prometió que el Imperio romano de. extmujcro~ que ltahiao or-ndo llcsren. cneria, y que su re\'olucion se llcvaria der (¡ ella~. fuerou rethn1:ados por los ;í caho con todn fclicitlnd. CrcYelll.lo hurncnuc9, por rayos y \'Í!o.Íoucs e.-.1mu. e:-1as profecías, algnuns tribus germ;í. to~ns. . 11icas rnandnron lJluchos ,,jJ,dito:-< al El noviciado de los. Dníiclns y drni· jefe batn.vo ..... Pero la rclwlion no fu~ dcsns dm:tha veinte año:-;, dice l>auuou feliz. Dcspnes de muchas victorias y 1 ( _r:stwlitl.~ lds/lirico~, tomo li ), y de.' derrot~~~. Civil fC quedó ¡;oJo; Las. t!·i. bran dnmute e~e tiempo nprentler de bus al:adns se aparraron di' rl y Jn¡he. memoria rnucho~ miles de Y e ¡;sos, en ron p.'1z.... . Dijeron mud1os quo entre donde se cucerrnban todos lo~ secretos obedecer 1Í una mnL.'ll 6 tí un Ernpera. de lnt doctrina. Las mujeres (ll'Ht!CO qnP dor, ern mejor el EmJ)Crador, y Civil estnbnn revestidas de In autoridnd !'u. tuvo qun eutregnrw ni 1 :cuera) rorunuo prema; pero eu rcalidn1l no se ~;a he Ceriali~, y le dieron licencin de ncnb:n bien córno eran lns leyes t¡ue los re. su vid1\ en paz entre los pantano~ de ginn, pues el puehlo no :-,abin rmdl\, y su patria. E-:to fné el1íh irno litO\ imieu. sólo Ei! tiene noticia ,Jul terror y lcll- to tle loEs hahitanh~c; clo l1l Caliu contra 1 peto que inspirahnn á tcdos. los ronwnos. Corno hcrnos tlicho úntes, las Oalins Entre los jefes gulos que f.e hal>ian no eran solnrneutc los tf!rritorios qua pronunciado en r•mtra de lo>: rornat.o-, hoy llrunnrnos Francia, ino mm pnrto tllH:outdiba.•e un .Julio ~nbino, que, di. de In Alcmnnin moclerun, In Bélgica ciéndose de-cerJn·aclM· en IAmy¡es. Si uoM mi mns leyes so cucoutrnlxlu en tí l'i\'il, l'l Ernpemdor Vcspnsinuo por. todo'.! nquellos JlllÍ-e'1. donó ff.c:ilrrwnro, no r;uc1•dió lo mi•mo J>uH.:SpemJtll! aquellas pohJudoueJ: l'Oll ,fU J ÍO ~ahino, (i lJIIÍüU clc.~cah:m cou el clnro yugo de Rus rour¡uistndo. castigar JIOr hahcnu tlcdnwdo d,•scen. rllll rotnnno!l, 116cí:t el año iO de IIUL"'· tliente d,e Cl-sar. " 1 les111tc>s de In 1 ni u:> tm Era, uwzatlos por los l>níida~ y de snR e~peran;:a"," dit:u Uui;:ot, Sahi. ow·ahezndos por Chn1dio Civil, jl!fe no ~e re1tirc~ JÍ 1111 suhten:Ínt:'o quu lm. gnlo qun habin ~en·ido eu los l·jí-n•¡tos IJin dcl•ajo de uun de 6\t~ cnsn:s tle ram. romanos, toda In ¡Jarte del !\ortc ele po; dos lihertos abur•gnolos eran los lns Gali11s s:c levantó en nrmns. "l'ou únicos que conocinu <·1 e condito; pu. 1 su \'alor, diet• Motley, su cloc11encin sieron f1wgo li ln rn n y, qucmn(los lo y talento · político de comhiuncionc•, edificios, dPclamron que su amo ~;e ha. Uivil lle\Ó 6 cabo una coufcclcrariou bin. emmaeuado y que su cad6\'er ha. gcnernl, comp11csta de todas In~ tribus bia f>ido ilevomdo por lns llamas. ~n­BatMns (hoy Holanda), tanto Célticos hiuo era ca~ndo con una jó' eu gala, la corno Hermana.~. Por u u corto 11t'mpo •¡uo se de~CJ;pc16 eunnrlo llcs,:6 6 ~:>us ¡ 1 so >ÍÓ cut6ucc~ un gohic•ruo hatnvo. oiclos la lloticin. Po•ro la mando iustnrir 1 Apoy'¡hainuo, de cuya lns dirigía sino por medio do ciertas claml!nCÜ!' cm afamado, lll·vaudo á su porsotul!l Cl!cogidas por ella. V clloJu 1 rnarido \·,cstido de l'sclnvo t;uyo, y con , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~-,----~-~ REVISTA QUINCENA~-. -~ 79 -~ l la cabeza afeitada, de manera q11e no ~orque be vivido más feliz-bajo tierra J lo reconocieran. Pero los amigos que y en tinieblas con él, que tú en todo 1 tetJiau y que con ocian cómo era la ele. el esplendor del Imperio. V espasiauo, 1 mencia del Emperador, les aconsejaron sin lu\cerse de rogar, accedió á su sú. que volvieran á ocultar~e en su subte. plica: "No hubo en todo el reinado náneo. Así vivieron nueve años, du. de este Emperador (dice el mismo rante los cuales, añade Plutarco, Epo- .fllutarco) ningun acto más lastimoso y ni na, como la leona dentro de su cue- 1 más cruel; pero su castigo vino en se. va, dió á luz dos hijos gemelos." Al guida, porque toda su posteridad ha fin fueron uescubiertos y llevados ú sido extinguida en poco tiempo." Roma y presentados á Vespasiano. Se con~idera á Eponina como el ti. -César, dijo Eponina, mostrándole po del amor conyugal. . sus hijos, yo los tuve y los crié en urut . Poco más s~ J)Ue~e d,ecu de las mu­tumba con el objeto de que fuéramos Jeres en las Gll:lw.s,-:alh no se han pre. varios en nuestras súplicas . .Pero Ves. se~t~o. con bnllo s1no en la época. del 1 pasiano no era clemente sino por pru. cnstw.n1smo, como lo veremos despues. dencia, no por grandeza de alma, y comlenó á muerte á Sabino. Eponina pidió que la sacrificaran con su esposo. S.A. DES. -Hacedme, César, esa merced, dijo, ( Gontimtará). A NUESTRA MADRE MARIA. BmN haya dulce l\fadre el que te invoca ?tfiéutras retumba la borrasca fiera, Y un bello sol de alegre primavera Piensa quo tú, Señora, le has de euviar. Bien haya el que te llama Y tu favor reclama Blanca estrella del mar. Bien haya el que ú tus piés duenne tranquilo .Miéntras que brama el huracan violento, Y fija al despertar su pensamiento En la Madre que vol a. por su bien. Dien haya el que confía En ti, dulce María, Bella flor del Edcu. Oh Yírgen siempre santa Oh Madre del Señor. Dichoso el que llorando en este mundo Levanta sus miradas hasta el cielo, Y en ti eucuentra dulcíditno consuelo Y dtl paz y esperanza un manantial. Bien haya aquel que llora Y tu favor implora Oh Reina celestial. Y pues eres la estrella de los mares, La aurora do consuelo y de bonanza, El puerto de dulcísima esperanza, La Yírgen sin mancilla y sin borran. 1 Dichoso el que en sus horas solitarias Canta tu amor y canta tu belleza, Y al 'cootomplar tu cándida pureza Bondicc alborozado fl tu Criador. Cante feliz el Oiclo, Cante dichoso el suelo Tu limpia Concepciou. Dichoso el que te canta S. E. DE R. -··------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80 LA M U JER . LA FAMILIA DE TIO ANDRES. (Epoca de la Independencia- $egunda paqte de la juventud de ~ndqés.) NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES POR SOLEDAD ACOSTA. DE SA!IIPER. (CONTINUACION). CAPÍTULO IV. Mujer de grande a lma, sesuda y LA FAMILIA DEL TIO ANDRÉS. civil don Domingo Ezquiaqni, inspiraron á DO~A Irene de Ruiz era viuda de un un particular In idea de construil' uu teatro, - 1 d J ' d L t de cuya ventajn carecia aun la capitnl del espnno , on ose e u cena • muer 0 Vireinato. Debióse este adelanto 11. dcm Tomas pocos afíos áutes de que empiece nues. Ramíroz, comerciante eRpañol, radicado en tra. historia ; "' matrona vi rtuosísima, esta ciudarl, que hnbia alle~arlo caudal do al­severa en sus costumbre~, de hábitos de guna consideracion, y juzgo fJIIe seria un buen 6rden sumamente estrictos, ele modales negocio la construccion de un teatro como los di 0 crnos y noble aspecto,· nacida y criada ele Madricl. Oompró al efecto un corral que demoraba cuadrn. y media arriba de la pla1.a en la. abundancia., si no en ellujo,-qne mayor, y empezó su trabajo el 20 de Agosto en esos tiempos no se usa.ba,-dofía. Ire. rle 1792. En esta empresa era estimulado 111'­ne, como su madre ántes de ella., e¡¡taba dientemente po1· el de Ezpeleta y contmriado siempre lista para socorrer a l desgra. por el Arzobispo del Reino, señor CooJ}Jañon, quien llegó á ofrecerle hasta cuarenta mil pe­ciado, mandar decir misas por el des- sos por tal de que renunciara á esa obra ins­canso de los difuntos, atender á las pirada por Satanás. No sabemos sifué Satanás órdenes del gouierno del Rey, pagar ó el Vire y quie11 aconsejó á ­diezmos y primicias á la I glesia : en echase la propuesta, pnes cou el teatro habria resúmen, se la. citaba en Santafé como do ganar esa 11nma y nclemae rennmbre eterno, cosa quo no entraba en la propuesta ar?:obis­el modelo de la mujer fuerte y lama- pal. Rarnírczselltnvo :1 este consejo, siguió la d re de familia ejemplar. Heredera de obra, y, Pegun rli<:e la insl'ripcion de una tabla una gran fortuna, y tutora y curadora ~ue se conserva en la puerta de~ teatro: El 6 de sus bij'os vivía. casi enteramente re. e O~tubre de 93, entoldadf! npenas la casa, . ' . f _ se dttron ya unas comedzas que llamaron ttrada. de la socteda.d santa erena, qu.e p1·ovisi011ales, la.s cuales se prolongaron has-en aquella época era un poco mtís :un- ta . el 11 de Febrero, y coucltdda la obra, roada que á fines del siglo anterior, y ¡mncipiaron ~tras n~evas funciones el 27 de notf1base que las damas eran ménos Or,~uhre del mtsmo ano.( el. de ?4 >. ríuitlns en sus costumbres y no desde. E l teatro es uu ec!Ific:l? soltrlo de maro- - o . post orla: en plan e, es el m1smo del teatro o e uubnn, la mayor parte de ellas, de as1s- In Oruz, er. Mad1 id. La p!atea en furma de tir á tertulias, Ramos y aun al teatro, herradura, tiene 22 metros y 50 ceutímetros edificio levantatlo desde 1 i93 en donde de largo, y quince de ancho. Tiene tres órdc:- ' se daban funcíones algunas v~ces. u nes me, eu donde vivía hacia algunos timo saber leer corrientemente para años en 180G. aprender las oraciones de los libros y El Cum teolia una estatura mediana, leer en alta voz á la familia reunida. la tri¡.,,.ueño, de •:>jos escrutadores, nariz vida del santo del dia. ptlrfilada, boca, que no reia nunca, pero La familia. de d01i1l Irene se compo. '-U sonri~a era amable aunque un tanto nía rle cuatro varones y dos niñ1L": Jo. triste, y á hls •veces irónica y amarga. ;.é, FernanJo y .AlfooHo estudiaban en De~de jóveu hahia tenido una coutex. el colegio del Rosario, ~Iaouel (que ya tura gruesa y fornida, así con la edad conocelnos) estaba en ln escuela de los engruesó tanto, que en los últimos años frai le!! franciscanos. La mayor de las de su vida no se movía con facilidad. mujere~. Mari•luita,acaba.b:Hiecumplir A pesar de ¡;er hombre de mueha i ns. diez y seis nños, y b menor (que tum. truccíon y de familia distinguida, pre. bien conocemos)Marinna,apénascouta.•firió siempre permanecer alejado de ba siete. 1 honores y dignidades, no tauto por mo. Aunque los hijos de la viuda de don de~tia, cuanto por el nmor que tenia á José de Luceua In respetab;m y aula han 1 su iudepeudeocia y libertad personal. con eutusia'>mo, la temían y temblab:m AnUt1ue teui~~ amistad con todos los delante t.le ella porque !!U rigide'~ incxo. hombres de vttler eu el país, como N u.. rnble no se Llaudeaba ni con ~úplicas j riño, Lozano, Accveclo, los Pombo~, los ni amenazas: fíabiau que una c:d~Ha. Habi:~. :;ido Rodríguez Rt•. tertulia, fun c.:ion de teatro ó paseo en da~tor del P!IJWl Peri,ídico y del Redac. donde se re u u iel:eu laotubres y mujeres; lol' .-ltnt•t·ic(f no, y por la. noc,teRe rennian n1lenta~, detestah<~ tí los petimetres de. e o "u casa jóvene~ como don .Tosé María cidores de galauteo'i, y no pennitia que U rue~m, do u Fmncisco Antonio Rodrí. visita~e Hinguno de ellos la casa <.le ~;u l guez, cubano, y otros españoles que hertn,toa. gustahau de la poesía y culti,·aur.u las .A pesar de su nntnral seriedad y rí. letras: este círculo cm mú..; ltien reali::.ta. ~orÍ:;mo ele ideas, doiía 1 rene tenia una que otm co~a, y 1tacia competeneia y debilidad: p ref\H'i;t con uu amor &iu coutm~1efereocins y mima. Jo hisltoria uaturnl, una hueua biblio. La ú lo~ do:; uiiios menores, á quiene<> teca, l!L cual e~taba. á la di~ ter·tulianos, como He!< trepo, Ulloa, Mnuu¡•) y i\hriauita, sielllpre ín~epa .• losr )l.nríaBalazar, Muutal\'O, los Poto. raLles, eran Jos tínicos que se a.treviau bos, el doctor José Furnáudcz )lndrid y á cohll:ulecirlonlgnun~vec¡•:; y pcntltrar muchos de lo~ miemltros del círculo do sin licpucia expre~a en el aposento qne Nnriii~). Doña Tomaba .Mnurit¡ue "te. teuia on ca~a de :;u hcrrunna, 10Íta eu la nía m(L-; talento que la mndre," dice phzueln de 1'5an Fraucí~;co (IJoy plaza Vergn1m, citando al doctor E~taoislao • de l"antnoder). Verga1ta. Em poeti~a y no quiso casar.ll Como hemos dicho nrriLa, Sautnfé cou. se uuu~:a. No scl'i tndo ella, ~. 1 1 ímportr.nteo; (¡uc eut(íoces c·ompouir-u AdetnAS de los hombres notables que 1 la sociedad santnfereiia: el Jll imero, he citatdo, acudían á ca~a de la c~po¡,a de : elttcrnmcnte }IOJítico y un t:~cto~ccrcto, don l<'ranciH·o )lanrique muchos júve. lo l'ncabczahan don Antonio NariJio, ue!l nflcionndof', los que pre...;euciuhan rlon .To~é Acevctlo, los Gutiét-rcz, dou aquell~~s justas literaria!!, y como oolia Camilo '1'6rres y otros patriota<;; el ~>e. doña 'I'oma~a invitar tawbie~ á sus ami. guudo, npareutemcntc de literatura, gas, frl!cuentemeute la tCI tuba del Buen aunque eu el fomlonlgo tenia tambieu Gusto ~;e convertía en sarao, en el cuall de político, soc llamaba lu il"rtulia B11. 1.0 iote,rrumpian las pláticas y discU!!Ío.l tro1ln ica, futuludn por do o Manuel del u es lit~~rarias para dar culto i.í las musas 1 Socorro Rodríguez, cuuauo, aficiouado de la UlÚsica danzante. 1_._-- - -,- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------------- - ~ ~-~- 11 REVISTA QUINCENAL . 83 1 - -- --- -- 1 A la. tertulia del Rurm Gusto, eo casa/ -Lleg<Í tío Andrés~ y corrió á reci. • , de .&[anrique, coocurriau frecueutemeo. !Jirle á la egcalera. 1 1 te los hijos mayores de doña Irene, Si u embargo, :\lnrianita ftoé la única ' aunque un tanto contra la ~o l untad del que );e alegró de la llegada del Cura de 1 tío Andrés que ~m>taha poco de nc¡uella Usme, pues al momento pre~iutieron l ¡ sociedad quo él consideraba fútil y rer. todos los demas qt;e su inoportuna lle. l nicio~a para los jóvenes. gada á Santafé turbaría todos sus pro. Coo motivo de la derrota que habían yectos y cambiaría los propósitos f)Ue :mfrido los ingleses cuando trataron de tenían de divertir;;e. Así, no es de ex. invadir la colonia de Buenos Aires, el trañarse qu\3 tanto dofia Irene, que de­Virey Amar mandó que se celehrara el seaha dar gusto á Mariquita, como sus triunfo con toda solemnic.lud el 20 de hijo~, recíbierau al tio Andrés con al- Noviembre de lSOG. 1 gun desabrimiento y frialdad, lo cual¡ Re preparaban fuegos artificiales, Te re de sus paclreg, de caballero poet:~. é inclinado á la ironía 'romn..sa su herm:\lla y en el suyo propio, y á In zumba, y auoqne fné un sacer- suplicándola. tuviese la coudesccndeu­dote ejemplar en su~ co~tumbres, er& cia de at>istir cou su bija á la reuuion demasiado inclinado en Sll lenguaje n que dos dias despues debía tener lugar lo jocoso, y su tUordacidad era prover- en su cn'la. bial. -B.\Iltará añadir, señora, nñadi6 Gar. Culltodio Onrcía Ro\"i ra estab::1. antón. cía Ro vira, que en e,tas justas del Bu~n ces en el apogeo ele E> u juventud, com- Gusto tendromo" el placer de oir recita.r piticnclo su belleza física con un vasto tle sus propios labios de rosa, una oda 1 talento é imtruccion rara en aquel tí estilo de l'l. de Safo {1 la señorita doña tiempo, pues n más de la teología, que Toroasa; el estudiante Jos~ Fernández hahia e'>tudiaclo á fondo, con ocia algo )J adrid, mi couciudatlano, manifestará del itlioma ~rie~o y perfectamente el tambien sus talentos poéticos tan pre­latin; aprendi6 ~in mne.::.tro el frances, coces cuauto meritorio<;, don )Jnuuel de así corno el italiauo; 1'0 dedicó ii la pin. Po m bo leerá una loa, y J o~é .María Sn.. tura, y en música era maestro y ha~ta lazar, otro estudiante, se clespedirtí en compositor . .Ademns miembro de Jo¡, sentido~ versos de la capital, que V{L á círculos literarios y !:emi-políticos tle dejar, para trasladarse á ~ompos. quo hemos hablado, eran sus discur~o:; -Olvida usted, Rovira, atiadi6 Man. m11Y aplaudidos : "Su c,;tilo ~encillo y riquc, que ~e engalanará la ~esiC\n co~ vigoroso (dice Salnzar eu su hiogrnfía) uu ui~cur:;o sobre el arte de la piutura 1 era el carácter de su>~ u~critol!. Fué abo. por cierto catedrático de filosofía ... ~uclo, pero practicó poco las leyes: la -Ciertamente, repu~o Rovira son­clítcdrl\ (le filosofía en el colc~io de riondv, y tendremos el gusto de oir 1 San B:-t.rtolomé ah,orvia la mayor par. tn.rnuien á don Jo~é .Angel c¡ue nos ol>Se-1 te de su tiempo." cptiará con unngmcio!u inexora.ble hermano: por lo Al salir de la sala, Mariquita crunbió damas, aquel defecto 6 rualidt~d era otra mirada de inteligencia con Cle. herencia. de familia, ar.í, no la sorpreu. 1m~nte, pero <.le~graciadamente ta.rnbien di6, y lo tioico que resultó fué que fué interceptadn. por el tío. 1 prohibiese tamhien á los jóvenes que -Hermano, exclnm6 la matrona, ~aliesen :í la calle de noche sin su per- 1 viendo que{¡ su Lija se le llenaban de lú. miso. • 1 grimac:: los ojos, yo ya había prometido Como Mariquita, pretextandC\ dolor llevl\1' á Mariquita ú la tertulia un ta. lde cabeza rehuf;n~e ir al comedor y se 1 tito, >ohiéudouos por~npuesto ántes de 1 eocerrnra en su alcoba á llorar sus CJ.IlC se empezase á bailar. 1 frn¡;tradas esperanza~;, de irnproviRo vió -¡E,; decir qne estainvitacion noes ,eotrar basta donde e~taba ella á 11Dil oue,'n pl\rrt ul'tedes 1 vecioa, ~eo de quien generalmente vivia en la hn.cicn. concurrir.... dn de r.u padre y rara vez estaLa eu -N aturnlmente accedió usted ú tan Sautnfé. jw;to de'eo 1 exdamú i róuicamente el Pepita tenia apénnscntorce niios; muy 1 1 Cura. Pues no hay m:Ís siuo que la uiiia crecida y ml'ty viva para. su edad, ern. c¡uiem, y c~o basta ... hueuas laR teue- tambien primoro~Í:-irna afiil.(ida, que con 1 1 cibir ll rctonw1· 'lít irrl(l(l,~ (aquí se volvi6 tanta pe un. derramas próc.liga esos día. ! á .\. Irniquita qne b:\jÓ la cabeza turba- mantas líquidos? l da) de mozalvete~, pi~n.verdes y antoja. ¡ Mariquita se enjugó los ojoR, y no 1 dizo~. . . pudo ménos que fa a lguna qne ablan-de ese pecho de bronce, de acero, de ~~ué es la vida? l'n frenesí; ~~né ea la vida? Una ilusion, jaspe, de mármol y do granito? l:Jna sombra, una ficcion, 1 -Nada, ni nadie. ;~el mayor bit..n es pequeño; -¿A quién apelar en semejante Que toda la vida es sueño, aprieto L. Puede que en un libro de ¡r los sueños sueño aon. comedias que me ba venido á las ma. Pepita pas6 la tarde con Mariquitll, nos en estos días, encontremos algun ul qu1· o:r. vem· a u~ conv1" d a.r u~ nomb re de enredo para adormceer al tutor, ablan . sus pa!dres á que fuesen ¡¡la plaz3 ¡\ver dar el corazon de la dueña, Y ayudadas los tue~oR artificiales. El ti o Andrés por los hermanos.... consintió en ello, pues aquella diver- -Calla, Pepita., que hablas san de- sion ei·a inocente, si las nifias iban bien ces l Qué tutor ni qué dueña tengo yo acomP,añadas, como probaron que lo ¡;e_ que adormecer? .. · Ya se me figuraba rían .. Así, á las siete de la noche, des­que ese tu ,estilo de convcrsaciou no era pues de merendar, doña Irene confi6 ¡¡ natural. ~egura:men!e te ~r.s estado }[ariallita. á Romualda., y Mariquita y l~yendo alguu libro unpropto para las ManuE~l 1Í los tres hermanos mayores, n16as de t\1 edad. . . quieneiS acompañaban ú la familia de -Vaya. como eres tan vtCJa me Pepita, á la plaza mayor á un balcon en pued~s reprender! _ 1 • que d,eberian estar las dos familias -re llevo dos anos . . .. Pero volv1en. solas do á mi preocnpac:ion .. .. 'l'ti ~able, condena sin apelacion al ser más débil.. .. El l~onor no m~ tiene que ser una EL honor, no teniendo otra !la.nt:Íon base 'bien frágil para la moral, porque que la opinion, no es suficientemente no te[J~iendo otro estímulo que la esti- 1 fuerte para sostener la moral. El ho. macio:n de los hombres, es sin pensarlo ! nor tolera las de:>le:lltade;¡ m:ís pérfi. hip6c•·ita tambien. das, la violacion de los compromi~os Unjl madre cristiana decía t\ su hijo 1 m{t.S sagrados . .Absucl ve loo actos r¡ue que e O t raba en la sociedad : Desc!mfiad 1 han llevado b de~espernl.!ion (¡ los ho. clel hoirwr hurnano, hijo ?ttio: ól nwht ¡ gareR, los que, (¡ los ojos te Emperador teuia razoo. Se pue­de decir de un hombre que uo tiene re1igion positiva, que su virtud, como la de ruucbns mnjere~, no e~tá firme si­no cuando le falta la ocasion. Situad á nn hombre freute de una teuta.cion de­licada. Suponedlo pobre, miserable, eu presenüia de uu hombre que le ofrece­rá oro en abnmla.ncia, eu eambio de una bajeza que permanecerá secreta. Ojalá me equivocara, pero teugo la :;egurida.d de que tJ:;te hombre, extondiew.lo la nmno, diría como Bruto en los eampos Je Filipo: " Virt~tcl, tú no e,·es sino un nombre!'' Su probiclaJ se vendrá ; ahajo como aquella e,;tatua. de Babilo- 1 nia, cu.va cabeza era de oro y su hase de a.rcilla. · Lo. ba~e q no la filosofía hace á la virtud de un hombre hourado, no e;; do , a.rcilla, direis ; porque ella ~e apoya ' sobre ell>entido moral y Robre la. con­cieoüia. Bien sé que la conciencia pue-de soportar las virtudes vulgarel4, por­que la voz de la conciencia eq la voz del Ver~o de Dio~'~, que ·iluminn todo homb-re al vettü· c(l m u nclo. Pero es tan fácil mauchar su pureza ! tau fácil ha. cer callar esa voz cuando se hace im­portuna! Y para qne la coociencia re­sista á ciertas tentaciones, uecesita. que le dé fuerzas, oo el Dios acomorladizo 1 de los fi.l6sofos, si o o el Dios vivo de lo<> cristianos, con sus oráculos, sus fuegos 1 y sus coronas. Cuando el ángel de las ti oieblas qui. . so tentar á Cristo, le mostr6 los reinos l de la tierra., diciéndole: Todo eso se?·á - CAl"ÍTt'LO III. EL FAfl O. A.lejandro ele 1laccdouia, habiéndose bañado eo las aguas heladas del Cid no, se enfermó hast.~ el punto de llevarlo á las puertas del~>epulcro. Su méJico le presentó un brevaje. Antes de tomarlo, Alejandro hal,ia recibido de su mejor amigo una carta en que se leian estas palabra::;: " Desconfiad t!e vuestro nlé­Jico ; La sido pervertido por el oro de los persas, y ha re:; u el to envenenaros." Pero el héroe, alargando con uoa ma­no la carta á su médico, acepta cou la otra hL copa que le preseuta,.y la apu. ra sin vacilar. Los historiadores hn.n elogiado, y la posteridad o.drnira la accion de a•¡nel prÍnGi pe, por<¡ue peligrando su vJda, hizo acto clt:fe, coulb.ndo en la palabra de un horu\;re. L:~. Iglesia Jmce con respecto de e;;e graudo enft!rmo que llamau el género humano, lo que l•'dipo !tizo cou Ale. jaodro. Ella le pr·eseuta la copa amar­ga que coutioue la verdad evaugélica, diciéndole: "Bebed confiado en mi pa­labra, porque este brebaje eucierra pa. : ra ti la vida del tielllpo y de la eterni. JaJ." Pero la humanidad, asustada con 1 los sacrificios g u e exige la virtud, no imita siempre <.~.1 héroe antiguo. Léjos de hacer neto de fe creyendo eu la. pa­labra. de la Iglesia, ella vacila, duela, y l l~ pregunta ántes de aceptar la copa de sus manos, si sus prom~sas son infa.- '¡ libles, y si realmente es intérprete Je Dio$, y si es ciel'to que ella sola posee 1 ese privilegio. La Iglesia puede afli­gir¡; e con aq uevas susceptibilidades, pe., --------- --- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------- - 1 -- 11 R E V I S T A Q U I N ú E N A L . - .R.f l- ! ro las respeta, y nuuque nos pide t1ne ha.bcis dicho ul entrar en un templo 1 teugmnos fe, presenta ú la razou sus pnra e:'lc:nehn.r la palabra saHta: "l1us-' 1 crecleuciale~.... quemos nqní siueentnrcute la verdad, 1 ' EL hombre nece1-ita un fa?'O distinto <:ou intenei0n verdadera de lnllarla y 1 ele la razou que le ~eifnle el puerto en un Cr)ra<:nn di~pnesto á recil,;rla ?''¡Ha. 1 donde eu~:ontrartí la alegría y la segu- beis :>lguua vet. hu~cado tÍ un !'acenlole' rielad. respetable y docto que os explique al­E- e faro es la 'l'evelrwion,. Ln revela.- ~una uudu l'On ánimo recto? ¿Os ha su- 1 cion es lo que voy á explicaros. EstHi~ cedido por ventura que viendo á vues. sent11do jnuto :í. nn hol!\bre que ~e calla j tm esposa, vuestra madreó v11estra !ti­y vos tamhien callais. Vuestros cuer- jade rodillas, habeis pen~ado: ¿ l'Í yo pos se tocan pero uu •abismo separa' hiciero. lo ntismo 1 ¡? veló los misterios de su ser, la <Írden tle Por los mismos moti\'o», i r¡ué cosa es su voluutad y sus desiguios para nos- b fe para uua alma 1111e jamas :eamos homl.Jres de ~ino por la confianza rnútua .... La IJU- corazou! sacudamos este yugo que oos mana revela.eion consiste en creer la do111ina.; rompamos e-ta cadena que p:1.labra del hornhre, y la fe Ji\·ina ú nos detiene há taulo tiempo cautivos; ~obrenatural, en creer la palaura de volv(unouos ú Dio!> y á la Igle:-ia 1'' Dios. La fe es una gracia que se ohtie- Cuo.ntlo uu homhre no es capaz de pe u­ne con la oracion, y la bueun voluntad R!U' así, gjempre hallará ma.uchas eu el se manifiesta con el deseo de instruirse. sol y sornbras en la luz. Pues bien, ú muchos hombres qutJ !'ero no todos ~:ou capaces de eso, 1 niegan y qne duda u, me atrevería á ha- pues tornen comprender de miedo de cerles las siguientes preguntas: ¿os ha- que la verdad les obligue á abrazar la beis tomado la pena alguna vez de leer virtud. Esto es lo que en nuestros días alguo libro sério que os bable de Dios, aflige á los apóstoles y les impide ser de su revelacion y de sus pruebas? iÜs 1 elocuentes. Más vale y hay más espe- ---------------------- ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 -..::. eo ~1 ~omh•e que •e b~l~ .::~'~"~P:. la hu~i~~d·,-:~eeo lo que persigue, que odia, que en el que huye escriben, ó por lo méuos no se ocupan de la verrlacl, la desconoce, porque te- de ellos sino aquéllo~ que no tienen ue. me los remordimientos. E~to es lo quG 1 cesidad de leerlos porque son virtuosos. desespera á los escritores que no tienen por único móvil el de divertir y co- (Continuará.} ~-... --- LA MENTIRA DE SABINA. Y-{OVELA ESCil_lTA E~ F~Al'{CES POil_ LA Pftll'{CESA O. CA1\_TACUZE~E-ALTIEiti. ()ílubJicada en Ja H neVUI) deS deUX !llonde81" en luJiO \J ~1)08to de J880,) TRADIJCCION DF. 8. A. DE S. IV Y al decir esto se alejó dejándola clavada en el sitio, pálida y temblando CAMINABA Flora por la vereda que como la hoja del árbol. conducía. de los Allais á la. Rulliére, -Con que su padre quería casarla des pues de la entrevista que babia te. contra su voluntad! pensaba. Tendría nido con Jacobo, cuando de repente se que luchar no solamente con el amor encontró con su padre. El señor de la de Jacobo, sino contra la voluntad de Rulliére estaba furioso. Acababa de vi. su padre, quien le inspiraba un terror sitar su hortaliza, en donde la nieve pánico. Ella, que no era capaz de sacu­habia. hecho muchos daños. Como nadie dir la influencia de los demas : pues teuia la culpa de aquella desgracia, i no babia casi cedido á la compusion buscaba alguna persona sobre quién hacia u o momento? Y si acababa por r:lesfogn.r su cólera. Apéoas vió á su dejarse vencer, iqué sucedería 1 iSe re-hija, cuando desde léjos la gritó: signaría á su suerte, perdiendo con in- -De dónde vienes ahora 1 diferencia todas sus ilusiones? i 6 seria -Del castíllo de los Allais, contestó atormentada por la duda y la desespe-ella, previendo la tempestad. ra.ciou? Aún se le presentaba otro di. -Ojalá to hubieras quedado allá! lema espantoso: quizá una vez esclava Te prohibo que vuelvas hasta que aquel de su deber encontraría de repente al imbécil se decida á hablar con cbri- qua ella hubiera. podido amar como Ja­dad. Me oyes? Te prohibo solemne- cobo la. amaba á ella .... Esta idea la mente que andes así sola por los cami- sacaba de juicio. nos reales. Si Sabina no sabe vigilarte -No, decia en alta voz, no me ca. mejor, debería de haberte dejado en el saré por obediencia. No lo haré sino convento. ¡Acaso esos preliminares de con a911él á quien pueda amar, 6 no me matrimonio durarán toda la vida? Ya casare; envejeceré como mi hermana adivino lo que sucederá: todo se vol- y llevaré á la tumba mis ilusiones. verá humo, y resultará que en mi vejez i Sabina no era acaso su segunda ma­me encontraré con dos hijas maduras á drel La iría á buscar y le confesaría to­mi cargo. Eso sí que no lo aguanto l do, le preguntaría lo que debería hacer. Y a es tiempo que yo tome parte en es- Y si era cierto lo que se imaginaba,~ te negocio. Jacobo es un grao zoquete que su hermana amaba á Jacobo,- pon­que podrás gobernar á tu antojo. Pero dria su suerte en sus manos y la suplí. me has de obedecer en lo que te roan- caria que la protegiera contra. su pro-de. Ya oyes? pia debilidad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 91 Sabina estaba sentada delante de eso qué importa 1 Amas á álguien ; eso su escritorio, arreglando innumerables era lo que quería saber. Ahora dime, cuentas, Cuando entró Flora ni siquie. si en lugar de ese sentimiento que lle. 1 ra levantó los ojos, y no dejó de escri- na tu corazoo, la fatalidad te hubiera bir sino cuando la rubia cabeza de su , unido con el lazo iodi~oluble ú un ser 1 hermanita se inclinó ~;obre ella. que l'Ólo te inspirara indiferencia, i te -Qué tienes 1 la preguntó con acen- coodeuarias acaso para siempre ú re­to breve. Tengo prisa de acabar estas nunciar á ese amor verdadero, puesto cuentas para rni padre, que no tiene que ya seria un críroen ~ humor para aguardar. Si tienes algo Sabina sin vacilar contestó: que decirme, apura.... -:Me sometería á la voluntad de Flora se echo para atrns como si se Dios, y obedecería á mi deber. hubiera herido. Eotónces Flora se retiró profunda. -Perdona, dijo; siento haberte in. mente consternada, y apretándose las terrumpido. E~peraba encontrar en ti manos con desesperacion balbuceó: amparo y simpatía, pero me equivoqué. -Me someteré .... Obedeceré ~;i e~ Iba á salir, cuando volviendo afiadió: preciso ... pero siento que no tengo -Permíteme hacerte una pregunta, fuerzas, que moriré ~;i esto sucede .... una sola. Con téstame con la roano so-bre la conciencia.. i Has amado algn. na vez? V Una grande emocioo se pint6 sobre Ese dia el sefi'or de la Rulliére decla. la fria fisonomía de Sabina. Los colo. ró á Sabina que estaba resuelto á nego. res le subieron basto. la rafz del pelo, ciar él mismo el matrimonio de Flora, sus ojo-; negros brilla ron con un fuego puesto que ella no babia dado los paso~ repentino, tembláronle los labios, algo euficientes para acelerarlo. de tierno suavizó S'JS facciones, de tal Sabina entóoces camprendíó el mo. suerte que no pudo ocultar lo quo pa. tivo de la turbacion de su hermana., y saba por ella.. se arrepinti6 de~de el foudo de su com. -Por qué me lo pregunta.q L. Sí; zoo el no haberla escuchado con pa­he amado y de una manera que tú, ciencia y simpatía. Pero d~gmciada. tierna y sentimentalmente exaltada co- mente á ella jamas se le ocurrían estas roo eres, no puedes comprenderlo ! cosas sino cuando ya. era. demasiado -Y amas aún? tarde, y su primer ímpetu nunca era -El amor no muere nunca .. .. Cuan- de expansion y de teruura. Desconfian. do eso sucede es porque jamas ha exis. do instintivamente de todo lo exagera. tido. . do, creía de su deber impedir que Flora -¿Y te sientes feliz, muy dichosa con ~ en flor, e u manita, pero uo la comp•cudin. Con tanto 4¡un los abaholei' crecinu roLn~tos gu~>to hubiera dado su vida por olla, pe. y ~ la du. Piones todo lo Sil:\\ e y tierno t¡ue lo;¡ dó de su afecto. S11 padre no la volviú aoiiad(~re> uo rntís oyen eu tnediol de los , {i hablar do Jc1coh(l, y olla .adivinó la rau1p~'~'· Pa,al)a la mayor parte de la 1 intervenciou de 8ahiua, coufirlllándtola ,ida a¡) nire libre, delmjo de los árbo. esto en h. idea r¡ne tenia de que !)tt he.r. les lluraudo PUla mauo u u libro, puro , m:.nn arnnha al castclla ll(l dtl los Allais, oc·upr~ a tau ~6Jo en contemplar lo que ¡ y por lo lllisrno !.0 propu>o uo t·astHH.• la rod,¡mua .• Tacoho ya Cc\~i uuncn lo <.li. i uuuca ron .Taroho, pi'Lra u o clarJ(, e~a rigi< ve~ ti dos ver. llir~re se im pa('icntab:\ todos los dial; des, de-puo~ do hahcr•o exhibido con ~:u cunudlo yein llr'gar las cauaJ;tatlns de traje ele unp ·ins cubic,rto de p 'tolos ro~uA r¡ue el pobre j1íven ell\iaha íÍ :;u blancos. Ya ~tos no poclinn ocuparse am:u~~. Sin embargo, no la.s prohil•ia sioo eu tlar con qué alimontar~ la mnl- pon¡~,c, ~eguu dijo¡¡ Sabina. esas crau titud de avecillas c¡ue \'i\ian entre sus las ~"fínlos de ami~tad quo euviahn Hr l ramas; la~ cureza", los 1luraznos, la" fu turro yoruo. nuur¡ue le clisgustnban so. peras á rlledio madurar, ernu el objeto· bren~ uera unas yerbas illlítiles que no de los dl·~eos ele los hmnhrientos gorrio. se rvi~ n !lino para llenar la casa de in. nes que volaban ex ami uaudo ul,campo secto 1. Ai'íadia que se tardaba mm:I..Jo de sus futuro" banquetes. "Dentro de eu declararse el tal yerno, c¡ue estnha pocos dias, piabau los más experimeu- cansaüo de ver ú esa niiia nndanJo "in tados, el festin estar.í preparado ~ Pre. ohjet9 por todas partes, y c¡ue ~i ha.bia ¡ ciso será, u..;o l<Í, que evitemos las redes 1 consentido en l'lacarla del convento, era que uos tenderi el dueño do toJo el!to; pon¡ e ella le hahia asegurado que ~·~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUIXC.ENA.I,. co duraría oo su poder. Si no hubiera 1 mi amor rná~ allú do 1~, flores car;p~s-' 1 sirlo porque hacia tiempos que babia l tres, y situarlo entre los astros dul 'reñido con las dos solteronas viejas, él cielo." mismo iría á hablarlas dei a~uuto y Flora se alejeS meditabunda. Al otro 1 1 fHesentarlas su ullimutam. Como esto extremo de la dehesa se detuvo, pues , o decía delante de Flora, un ditido, se me á una alma enérgica, cuya voluntaJ volvió hácia el pa~ajero. Pem:Ó que 1 sel'ia mi ley y á quien n.mándole no Reria alguu labraclor ó una nmjl'r del• tendría incouvenieute en obedecer cíe. eampo; pero se sorprendió muchí~imo 1 gameute !" "¿Y tú no eres inútil tuw. al encontmn•e cara :1 cara co11 u u fo. Lien !" " l'or lo mismo, contestaba, co. rastero, jó\·on y elegante, que se paró mo b ÍHservihlo cnmpauilla, necesito .\0 A. DE SA!'lJ>l~R. A O T O O U A. H '1' O . Ln escena represer.ta el mismo salocinto dul primer neto. ESCEX.\ PRDrERA. AURORA so.L.~ -s,¡.::~;TADA. AuR.-;Tiemi.Jlo de impacieucia: (se leuantn!) E-;t:ín los médicos encerra­dos allí ( mucslia la pue:rtu d{ l cual'fo 1'0)10 Y. qtw fué de don Satz,rn¿,w ), lo r1ue · han ~;ido llamados para que deo sn o pi nion acerca del e-;tndo de 111i ma-~ drc ..... Yo, yo tengo h• culpa de sn si­tuacion .... ; t-:ieñor, ~eüor: ; teu piedad de mí y no me la quites tamuien : .... ¡ 12 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ___ __..___ ----- - _.__ LA. MUJER. 1 Ha sido ~uficientemente castigada mi A.UR. (llorando}-¡ :l\Iil veces mejor inaudita terqued:\d ... He traiJo tí este seria morir que sufrir esta humilla. 1 apacible hogar desgracia sobre de~gra. cion! cía, y hace dos años que aquí no se ha. V"\L. (con bw·la )-¡ L..1. muerte!. ... ce sino llorar ..... Valerio mandó decir no diga A tal, preuda que riJa ..... que que hoy Yendria. ..... iPero á qué, Dios más útil eres pnm mí viva que muer. 1 mio? .... Oigo pasos.. . iílguieu sulJe ... ta!. ..... i él es! (con culeman ele horrm· ). , 1 . -Aun. ( llm·ando }-; Qoé desgra-¡ ctada soy! ESCE~A II. 1 V.\L. (con buTlrt )-No llores, Yida VALERIO, RNTRANDo-AüRORA. 1 mia •. quo no volveré nucca ú sepa~arme lde tt ..... V AL.-¡ )le esperabas, A.ürora? Aun. ( limpicÍndose l()s ojos ?1 acer. AuR. (jrianunte)-N o le espera.ba; críndose á Valcl'io con ademrm, 1/e de. lle a~uardab:l. con disgusto..... ¡Qué se sespcracion )-¡Alguna. vez ha querido le ofrecía á u~ted ? .... Bien sabe usted 1 u;,ted á álguien 1 ... Bi recuerda á quién, q 1e yo no tengo nada ab~oluta.mentc ... le suplico que eo memoria de e~n. per. Ú\ poca herencia que me dejó rui po- soua llle haga el favor de ;;alir de esta b•e padre la ha gastado usted hace casa, q11e está usted wanchauuo con ,;u d1as ... i Qué más quiere? Repito, i qué prc!-'encia ! se le ofrece? VAr •. (sin ??tot'erM)-Si me eutt·e. VAL. (imitdndola)-Se me ofrece ... gos cien pesos unos sobre otros .... una friolera, mi ~eiiora (se ríe). Aun.-¡ Cien pesos 1 ¡,Y de dónue Aun.-Diga pronto, que no quiero los puedo haber yo! q·Je le vean en esta ca!'la. V.u •. -Pídeselos 6 tu madre. V .u •. -¿ Y por qué? Aun.-Mi madre está de muerte ... .Aun.-Sn a~pecto no es respetable... VAL.-A tu querido ti o. y me repngnc1. Aun.-~1éuos lo haría. V .u. ( 1·i6udnse )-,Ja! ja l ja !..... VAT •. -Entóoces tengo 11ne queda.r. Bien dicen que las mujeres son varia. me nq11Í. .... Es el caso que yo no ten. bies r.omo el aire que sopla.·: Ahora go á dt·nde irme ... .. El dueiio artiól , D. FÉL. (á .Au.rO'ra con cartño )- ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ,- UG ----------- LA :MUJER . . j.:"cnc~, .A:ora, ven, lliéntate aquí (sei D. F~:L.-No te aflijas tanto, Auro­sienfan ). HaLlemos ahora lo:; dos de ra.; tú no más no tuvi~te la culpa.; to- 1 tu madre..... dos la tuvimos cuando te hicimo.-; creer · AuR.- ¡Todavía estoy tembln.uclo ~ que tu capricho era ley, que nada po- I · ¿Por qué ser:Í que los médicos no han di a resistir á tu dt>seo ..... salido ! 1 A UR. ( con;nwiw~) ; lngrat..1. de Dt{! 1 D. Ft::L.-Salieron por la otra puer- Todo eso era efecto del cariiío que me ta, miéotras que conversabas con aquel! tenían, y yo pensaba que lo merecía.. , pícaro. D. :I!'J~L.-Este mimo y consentirnien- 1 AUR.-¡ Y qué dijeron 1 to no tuvo malas cou~ecnenciM ~>ino D. Fü.-Ttt llaLes que aun los mú.s cuando se te ocurrió prendarte de aquel 1 ¡;o,bios facultativos se suelen equivo- mal hombre ..... Entúnces se te figuró 1 car..... 1 que tambieu era preciso conteutnrte, y AUR. (alm·rncula )-Desahuciaron ú que aquel antojo era como los demas ... mi marlre, i no es así~ Lloraste, gemiste y te propulliste hacer D. Fí-:L.-Ten valor, hija mia L... tu gusto á todo trance .... _ ..A.UR. (llonmclo)-¡ Bien me lo decía. AUR.-Hasta que lo logré, ú costa el cora.zon ! 1 de ...... ESCEXA V. D. Fí:L.-Dicen que podrá vivir ..... , algun tiempo, si la cuirlau, si la atien- '1 den, ~i no la. proporcionan nunca la FER~II~A, coniendo-Dicnos. me:.tor molestia, si uo la cau!>au fuertes eu1ocioncs ..... H61o uno de ellos dijo l FJ+:R~r. (con, las manos levantadas y que seria posible salvarla por medio ?nanifestandu la mayvr tu?·l;crcÍuJ~ )- ; de cierta operacion..... ; Qué cosa. tan horrible! ¡ ~Ii ~efíora .A.UR.-¡ Q.né operacion! 1 Aurora!.... ¡Si supiera su rncrccc.l lo 1 D. }'{:t.-La de la tmsfusion de la que Ita sucedido! : sau~rc ele otra persona ..... pues ella AuR. ( lcvant<índosr: con a."peclo del l muae de debilidad ..... Pero los ciernas 1 nwyo,· suslu)-i Qué sucede, por Dios! 1 dicen JIIC e~o :,ería inútil, y rtu tle la hotdlcrílt del !-~ ~.aJCÍ•la lo c¡uc se deba. hacer, es prc- frente, vi qne •e a~olpabn la gente en cisc tener unu:ha calma, mucha pru- aquel punto. Det'ian que acabaLa Je , dc~_;ci:t, n:ldn de l ágrima~, ui de afanes ... wata.rse un cab:~llcro; entré ... Aun. ( ''njuy,índose los ojos)-Sí, sí. AUR. (con la 'lnct!JOI' agiluciun )- ' tio , en adelante mi madre no tendrá ¿Le viste? 1 rpw q•wp• r¡:e u nuca t 1o Hl,l . .... s1. empre. ,r. , ER::\f.-,S 1', sen- ora ..... ¡ Ay , tUl. ~cu-o. 1 ~iempre á sn lt\\lo atendiéndola, c.ouóO- rita~ uo :;(. por qué vine á de¡;.·írselo ... l:it• !ola. me hallará...... Tan ingrata. AUR. ( tomú 111lulc las ?IWn(ls )-Ha-fní y tan iucon~illernda, que ít!ngo que bla. i Quién era! expiar mis faltas cruuhnente.. .. F~:R:\L-:No me atrevo ...... : D. I1'ÉL.-; Ba~tante bus bufritlo ya, Amt. (nt1Ís y mrís agttfla]or : (Sale corriendo, (.s~' clcjn caer :wlm~ ww silla, con ade- segwida de Fermina ). ·¡,~eñor, sefíor ! .. siones, con un hombre que finge ama.r .. .:Sólo en ti confio..... Sólo tú. podrás la hasta el frenesí, éste la separa d.e su -------- - - - --- --- -- --- -- --- ------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ------------------ familia y h lleva á su casa ..... Y desde ba.jar y ganar ~u subsistencia si ha re­aquel momento ¡;e hace dueño de todo cibído una bueoa educacion. ¡Qué me­su sl-r ..... basta de su alma; ella se jor carrera que In de la enseii'anza, por cou;ierte en su esclava, á tal punto, ejemplo!.. .. i Y no es mil veces mejor que p:ua siempre jamas arrastrará la vivir p1ohremente y sin re;;ponsabilidad cadena. que c~e hombre le ha ec!Ja.do al y tristozas, que rodeada de la'> comodi­cuello ..... Si el mo.rido resulta bueno, dadas materiales, teniendo que sufrir la. mujer bendice su cadena y no la humill:aciones y penas? .... Si los hom­considera pe..:ada; pero si es malo ...... bres comprendieran que s61o su buena i clc>sgrn.l'iada de e> !la L ... ~;iempre oirá el conducta y sanas ideas lc•s proporr:iona­rui, Io de los hierros que arrastra., y rían una buena acogida entre la'l jóve­ha-; ta la. hora de la muerte se creerá ues, y que no se puede conseguir la 1 ohligada á encubrir las pt-lnas que él la mano de una señorita estimable siuo á causa. trueqwe de una vida. ejemplar, ¿no me- 1 D. FÉL.-Todos los matrimonios no joraria esto la sociedad y no se corre­son como •1sted los pinta ..... Recuerde girian los vicios que tanto desdoran á usted lo felices y unidos que vivían nucstm juventud? Clcofe y mi hermano Saturnino: .D. F'ÉL.-j Efectiva.mente ! .... tPero Jur,IA-¿Y cómo a.caba.rou 1.. ... Don cómo i1oculcar e.~as ideas á las jóvenes? Raturnino murió de pesadumbre y mi JULIA-Haciéndolas comprender lo 1 tia poco lo sobrevivirá. que se sufre en uu wal matrimonio, y D. 'b'}:L.-Pero eso no íué culpa del dtíodol¡!l.S uua. educacion juiciosa y s6- 1 matrimonio. lida, u1aa educacion que las enseñe los J[;I,L.\-Pero sí de la hija que tuvie- debereu de la. vidt~ pr:íctica y no que ron de él..... las haga presentir meutitlas ilusiones I>. FÉL-¡ E-; decir que usted conde- que jamas l'Xperimeutarán en esto muo­na á hombres y mujeres á que perma.- do, jus1lamentc llamado "un vall~ de nezc:au sol le ros 1 lágrimas." Jur,JA-~o,eso no ..... sino que pido que las mujeres reflexionen mucho, exalllineu, pc . .;en el pro y el contra., pi­dan informec; hash la. saciedad acerca ESCE~U Vlll. AURORA, corriondo-Dtcnoa. del esposo r¡ue vayan á escoger .... Que AUR.-Vengn.n acá, amigos mios ..... 1 jamas lo admit:~u vicioso, que nunca D. l!'ÉL.-¿ Quú quieres! acepten un va.;:;ahun•lonmnute del jne- AUR. (poniéndosela ?1WiltJ solwe el 1 go y la bebida ..... pues uno en un mi- cmYJ:on )-;)fe ahogo de alborozo! .... 1 llou se rorrogirá, en tanto que los de- Venl{aO pronto á contemplar la rcsu- 1 1 ma~ harán du~graci~ldas (¡su~ mujcrol\ rreccio:o que yo he logra.do con~eguir ú 1 sin remcclio ..... y ellas callan\n ~u~ pe- costa dte mi l'nngre. nas y nadie en el mundo sabrá lo que JuLIA-¡ Qnú hn sucedido? (c~zlCtrle). sufren, fuera de Dios en el cielo y de i Si se habrá vuelto loca cou mntu.s pe-su confesor en h tierra. na.s ? D. I.N:L.--Sm emb:ngo e.~a es la úni- AUR.-~scuchen uste1le!L ... Cuando ca mision rtne tienen las mujeres en el ahora 1rato llegué al lado del let>ho de mundo. mi madre, encontré que el doctor don JULIA-; ~o diga. usted tal! .... La i.Tunn l~t tomaba el pulso ..... Ella pare­mujer quo no se ea~a puede ser muy cía aletargnle que 1:10 rro­accpturn lo. dimision de los Secretarios. Oam- yem que ella tenia buena voluntad á aquellas bettn pien1:1a. que :~ún no lo ha llogndo el mo- medidos. Al liu tuvieron lugar las deplora­mento do gobernar á. las claras y aguarda te- bies escenas on que las Congregaciones han uer primero la F rancia libre do todo monge ó sido expulsadas en medio de la indignacion sacerdote católico para tomar las riendas del do todo el ¡>aÍa. El 23 de Octubre (dice el ci­Gobíemo, pues él ha dicho: el cle¡·icali~mo tado Tablet) cuando la órden de los Carrncli­es el enemigo ele la República y es preciso tas fué expulsada, un caballero, amigo de J\Ja- • elimwarlo. Este es ol sistema del radicalis- 1 dama Adam que debía IÍ olla su nombramiento mo en el mundo, y más ó ménos á eso ti en- ¡ de Prefecto de uno de los Departamentos, lo ' den todos los que siguen esa bandera. puso un telegrama en estos términos: "Se- 11 Las mujeres suelen frecuentemente vor más ñora: he recibido la órden de expulsar 11 los claro que los hombrea. Esto está sucediendo frailes, pero dos mil personas rodean el con- ~----------------------------~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 LA MUJEH. vento ¿, f!Ué debo ha~r '! " Ella lo contullv in m .. lintnrnct:lc: " Hcnundc su empleo" ¡.;¡ obodcdti nl momeulo y otro so hizo rmr¡;o do la o•lirosa cumÍNÍun. blczn se ha irrit.ndCI, y en su propi:l familia se cncncnt"rnn pcrs¡¡nns lJIII' 1111 ,·orinu r.llu diK­~ lllllo llll 1'11111hiu de :-; .. \ocrano. J.a 11churula 1 t'HJlusa, que un se ntn·,·e l1 loii!UI" l.ll llllloohro rlc <.'zarin:t, es pot'<'¡;un las re¡.dRI! do Gnrihaldi continúa cxhibiénrlnso en Halia In órJcn no eN 1 ermititiu rchnsur hospitalitlncl tomo <'1 rnírtirdo In rlcmocmcia y exnspcr.on-v nlimcuto á flllÍOII 1,1 píd.•. e u la 11¡¡0 rccil1inn el o ni Gol1icrno c!c llnmbcrto, qull u o RO Rlrcvo 1 ñlli ulhergnt1 loast, 211,1JOIJ Jll'I"Rnna11, 1·:\lnca- A lllltllilre~turlt• looBtJ!id.,rl couoo ¡,, dcscnrín, ban para coristns do la!! igiL•sias ti <"icn niiins lcmerr¡l;o rl<• Rlgun alzamiento suc•iali11ta. ~e­gratiS y ,;e ocnpnb:m principal mento en la guu un reciente \'iajo de t111 hombro do Esta­en Lii:mz,; de In mút~ic.1 , l'or este estilo h,;bia tlo belga, Ln' clcyc, In situacionsodnl do lta­mu ·hoR con,·cntoR enl-'rnncia, y 80 comprende lin es cmln di a más d~lir.:nda ; 1~ pobrczn en­en 1 debe de h:.bcr sido lu indi~nncion de las trc l.as <:Jases prolct:llras nngnsho&r•; bs mn-poblarionell :'1 quienes soles arr:mrncsoA hcne- lus !deas }~un .cnnd1~o. en todas partes do la fici 11 sin hnber dacio rnoth·o alguno paru ello. Pcrnnl!u.lnltaha!'a, ~ aun cutre las ~lnse~.nco-l'arecc que no se atrcvcran, BC;;'UO dicen mo~lndas l1ny rn•serra ': r.lcscspcrnewn. J.ns vnrios Jll'riódil'os ingleses, á expniiiiH t 1uJ.1vín socrcda~lcs s_cerotns, d1cc, han pen~tmdu, .ú" IÍ ¡111 nounjns. Si el clt•Hlit:oTo ele los fr:.ilcB )111 1toclas eh rec~10n~s •·n lns. ch~HC'S .s~ y 11n rlifo11ulc• la /u:. .J,,¡ pro toulo Clo nrmns otm tribu do scmi- sah·ajcs, oún grcso. l'or r]UÓ es esto? l'orQncsc lo orrnnca peores c¡uc los primeros: losbasutos, que cm- la esporonzn de otra YUia al ¡ml•blo infeliz., y picz.1n IÍ dar mucho cxistcucin. Es lo es ló¡;ilo y 1 ;¡. lrlan~a continúa en el mismo cstndo de fcr- turnl, y es ¡orcdllo catar demente ¡una uo com­tn!"' t:l
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 52

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Comprender la interseccionalidad: Barreras de acceso a derechos de las mujeres en sus diferencias y diversidades en la ciudad de Bogotá

Por: | Fecha: 2024

El Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Bogotá – OMEG, adelantó un proceso de investigación cuyo objetivo fue caracterizar a las mujeres que habitan en Bogotá según sus diferencias y diversidades, esto partiendo de información primaria y secundaria. Asimismo, a partir de los datos recolectados, buscó la identificación de las situaciones que impiden que las mujeres puedan gozar efectivamente de sus derechos, ampliando los análisis y comprensiones desde las múltiples discriminaciones a las que se ven enfrentadas.
Fuente: Observatorio de Mujeres y Equidad de Género Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Mujeres
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Imagen de apoyo de  Análisis espacial de la violencia contra la mujer en contexto de pandemia en Bogotá

Análisis espacial de la violencia contra la mujer en contexto de pandemia en Bogotá

Por: | Fecha: 2021

La emergencia sanitaria ha despertado la preocupación de la ciudadanía por un posible aumento en la violencia hacia la mujer. Esto se debe a que algunos de los cambios en las rutinas de los ciudadanos podrían incrementar la vulnerabilidad de las mujeres. En este sentido, el tiempo que comparten las posibles víctimas y los posibles victimarios(as) aumentó. Igualmente, existe la posibilidad de que factores detonantes de violencia contra las mujeres por parte de familiares o parejas sentimentales hayan aumentado. Como se verá en detalle en la siguiente sección del documento, la imposición de medidas de confinamiento obligatorio con el fin de combatir la propagación del virus en Colombia y alrededor del mundo podrían generar efectos psicológicos negativos en las personas.
Fuente: Observatorio de Mujeres y Equidad de Género Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Siesta - Serie 1 N. 6

Por: | Fecha: 11/05/1886

REPl1BLIOA DE OOLOMBIA. ~·~,,---,-~~-B-O-G-O-T-A:M-A-R-T-E-S~l;~D~~~-~r--- ;~ i ~ _______ ~~ ______ ~ _ -------;-;~'~":;'~:::. 11-'''' '----'''''T;;anarse la vida de otro modo; ser música y ruído; el u).. A..:.J. Á ;.. • I hipogrifo disparado y el lento gafián que gUla los bue. yes. La turba no puede cou;prender que de ese o~ulto CU ADRO DOLOROSO. trabajo de los .pensadores vive ella; que .son sus dioses La fatiga del talento literario tiene muchas veces ¡ lares desconocidos; los que la afianz~.feliz sobre el haz por resultado la ID.lse.na . Aqm, se trabaJ.a eu 1a s 1e tras !i del mundo'' lla 'lámb1ara que da rdde VbI Vida en dsu'ds fiáe. stas. p:na llenar un d eseo persona1, parn. consegU.I r 1a ce 1e . I IQb"Dora queI es ent e I 'ro e nJ do n e .a6 da'p redn I do co.- bridad de un nombre, más ,,jen que por el estímulo de ,1 nocerse, gue es en e ar ICU o e pen 1CO on e se VI. 1:. ganancia. El poeta colombiano s610 saborea comodi. gllan s~s Itteresets, y 1 que son los can~s, l¡}a en el m3uto do la. noche fría y ticmula NI el carmÍll de las fillTOL:/tti. . Sí, la Am':rica latina e~ Ílna é indiviRible: el Pre. sldente de la Acndemi:t venezolana se abraza entrechn,. ment.e con Vicuña 1.laáelJua, por más 'Jue como Jefe, polítICO de Venezuela les tire á la cara á los chilenos ¡ su ~a~osa. repudiaci,ín elel el.erecho de. conquista que; ellos eJ~rCltaron coutra los Aharlo~ venCIdos. La mismtt elesg~aClada guerm de esas Potencias no habrá destruí. do, SID duda, el cariño de l'llicardo Palrna por la lJatna adoptiva de Andn:s Bello. ' Sostengamos en el campo de las letras lluestra gran Federacl6~ latllla! eu hnto que la política amaina en sus mezgumos o,lLo" y. arterías, y dando altísimo ejem_ plo al VIeJO mundo, hga con vínculos atemos las dis. I gregadas partes del mundo de Colón. : Escribe, plles, el Reñor Mercbáu entre gentes quo ! no le. son ext~aña~. y que le miran como hermallo. Y I su mISma naClonahdad cubana (ll6 española) que él! D.ú..LOGO DE DOS ALMAS. (CSORJ'IO PAnA EL ANIV.L:nSAltIO DE úA SElÑOllA MAní .... DE .rnsÚS81El1nA, ESPOSA DE LUhl OARLOS ¡>nADlLLA) Carlos. Ánge1 'luO cruzas c"ntando Por esta tl'isto mansión, i Qué uuscas' María. Un corazón Quo por mi está p:1lpibndo. , Carlos. Eros tan bel1:1 y tan pum!._ .. ¡ Tal voz la dulce espemnza 1 1\~ía. Soy la suproma bonauza ; Soy la 61lheJa<1a ventura. Parl~ Ca.l111Q¡T tus dolores Tengo ccleste ambrosía.; Llevo por nombro María, Nombre de castos amoJ'Oi:I. Carlos_ Mensajoro colestinJ1 ¿No crOij brillante yisi6n? éNo OtS un sueño mi pa!:li6u" J No eros Ungido idea.l'I Ma1'ia. Mo formó on la Etornida(l nota do R~grO (liviua¡ En l:t l'l3fl!Ta tliamautiu:l. .\.ugul soy (lo la Picdaac.,·1:a. Hu. dCflgm'nH]o tu nhIlu. .Por entro r;icrpes marohando, Angutstia .v 11On'or siuticllUO, Bn tu.o,¡ ~HlI'Or:lS gimiol1tlo y cf.1 tll~ vigi1ia.~ llorando, Tú hlll'icava:-; la yordal1 y pl':l('ticDha~ el hieu, 8oñaudo cou nn E116u Perdido en b iTllll(,lI~itlad. .Mo iu.oc·al>atl; V tu YO? Sullió, COtilO hini'no, á. mi ostroUa! y yo, joveu, pura, bella, Bajó á tu ruego, voloz. Calmaré la. sed ardieute Qno tu COllSumo y dovoro..: 8ur6 hen6fión. aurora, Vristl\lina y plU'a fuente. 44 LA SIESTA Reposa. en mi ooraz6n IOh mi Carlos adorado I Carlos e I Maria I Proteja el hado Nuestra ferviente pMi611! I Eres bendita, Marla.! I Bendito 01 amor! Bondito El Sér Eterno, Infinito! I Ven á mi Bono, alma mía.! Agua de Dios-1886. ADRLUlO PÁBz. ._. BENIGNO RESTREPO SANTAMARfA. I tóricos en Colombia, y la incesante intervenoión de amigos ~\Iy q.~eridos, arr?-Btraron ti RESTREPO S., ya hombre, n la dlBcuslOn de cuestIOnes ardientes y al servicio, en puestos públicos notables, dela causa de la Justicia en la Libertad. Hijo único del feliz matrimonio de Manuel M. Res­trepo O?h~a y Ma1·ía Santamaría, .los recursos adquiridos con el dlano trabaJo de sus padres Jamás escasearon al hijo para continuar y concluír la calTel"ll de Jurisprudencia y ~iencias políticas á que s~s gu.st.os le llamaron. Empero, su Juventud no fué alegre ID bullicIosa; su cOl·az6n sufrió más do una vez la patanesca injuria con que la insolencia do ciertos estúpidos ricos pretende humillar al talento supe- Cuando el profundo Timón oonsagró su pluma y su rior, que humilla de veras en las aulas aun sin quererlo, talento ,¡ inmorta~ar los or~dores ~ranceses, contemporlÍ- pero que no tiene cabnllos, ni escopetns, ni jaurías, ni quin­neos suyos, nos dIo una razon de p,adosa ternura pal·a, co- tas de recreo con fuentes de mármol y estatuas medita­menzar su galería con el nombre de Garnier-Pagés. Este bundas ... Casi siempre se veía tí BENIGNO solo con su ya no existía, y su biógrafo, al volverle ,¡ Ja vida con su I libro bajo el brazo ó abierto entre las man~s, sil~ncioso y pluma, se adelantaba presuroso á quitade al tiempo ese triste, con una tristeza de dulzura. Los domingos, el día poder devorador qU!l tiene de borrar y trastrocar las cosas en quo los estudiantes medellineses salen en bandadas á humanas; IY se olVIda tan pronto á los muertos 1 recorrer los hermosos campos convecinos, quienes tí pie, Nosotros no pretendemos hacer galería biogl·álica, ni I quienes á caballo, todos contentos y bullangueros, él cam­creemos que á RESTREPO SANTAI\IARÍA se le haya olvidado I biaba sus botines por unas alpargatas y se iba por las ori­yá en el país. 1 Tan fresca está todavía la hierba de su se- llas delrío, que no distaba mucho de su casa, vagando sin pultura 1 Aquí, además, no tenemos abundante cosecha de rumbo ni objeto, hasta que el cansancio y el bochorno le grandes caracterss, y él fué uno muy elevado; aquí, las advertían que era tiempo de repasarse, tomar un baño á la grandes inteligenoias no son muy nu:nerosas y no siempre I manera indígena, y volver lÍ. su casa y á sus libros. van acompañadas de la ilUlltración cientílica que las hace I Si no nos equivocamos, fué en el año de 1851 ouando fuertes, y de los nobles sentimientos, que las hace bue-l presentó en esta ciudad su grado de Doctor y abrió su es­nas,- y nuestro amigo fué inteligenoia clal"Ísima que jamás tudio de abogado. Regresó poco después á Medellín, y al se desvió para causar un daño y que supo aliviar muchos I calor de las ideas que bullían entonces en todos los ce1·a­dolores. .\ bros, fundó y redactó" El Tiempo," en donde oomenzó'¡ Los que han escrito algo sobre historia moderna de discutir con exquisito tacto y viril energía las cuestiones Antioquia no han podido menos que poner á RESTREPO S. de esa época. El pueblo antioqueño escuchó entre los pri­en el número de los hombres más notables del Estado; , meros que le hicieron aIDar la libertad política y la sobe­mas como la índole de aquellos tl"llbajos no se compadeoe I rania admirustrativa, al fundador de aquel periódico. con detalles minuciosos de los hombres distinguidos que I Como se despertase más y más el espíritu pú­por oualesquiera cil·cunstancias no tuvieron en sus manos I blioo en aquella tierra, atontada por la iguorancia, y el poder, nosotros queremos, evocando nuestros recuerdos ! aun por su desgl"llciada situación geográlica, RESTREPO S. personales, dar idea, á los lectores de "La Siesta," de quién ¡ entró á redactar, con Camilo A. Echeverri, Emiro Kastos era y qué hizo digno de alabanza este hijo de Medellín. , y otros no menos competentes, "El Pueblo" de Medellín, El doctor José María Faclo Lince fué para Antioquia ! que tan honda huella ha dejado en el periodismo político lo que para Cundinamarca, y en general para la Repúbli- : del país. Allí en esa hoja se dilucidaron con singular maes· ca, el dootor Lorenzo María Llel·as: el eduoador por exce-l tría las cuestiones más árduas de política, economía social, lencia, el dil·ector de la juventud en el estudio, el repú- I administración pública, instruccióu y enseñanza, delitos y blico probo de los sabios y patriótioos consejos. En el i penas, cienoias exactas, monopolios, literatura y costum­plantel del doctor Lince comenzó RESTREPO S. sus estudios, ; bres. Y así tenía 'lile ser, toda vez que el objeto polítioo que prontamente adelantó hasta hacerse notar como uno i direoto é inmediato de "El Pueblo" era la defensa de la de los mejores, allí donde brillaba Echeverri, donde Emi- i candidatura Murillo contra la candidatura Ospina. Las liana Restrepo E. se haoía sentir, y donde muchos otros ¡ do& tenían una distinta significación, y diversas parcia­descollaban. Pero desde entonces pesó sobre nuestro amigo i lidades, por lo tanto, terciaban en la lucha. Una porción una predicción (amaI·go fruto de la experiencia de su I de la juventud antioqueña seguía á los pala,dines de El maestro) no nada lisonjera para él, según como juzga la : Pueblo, entre los cuales era uno di los más VIgorosos B~­grey humana, pero qua forma por sí sola ,un timbre de i NIGNO RESTBEPO S. Si recordamos éstos y otros aconteCl­honor que sólo merecen 108 escogidos. "Este tiene más l' mientos políticos, los unos y los otros pareceres, es sola­talento y abasto de ideas que aquél," decía el doctor Lince mente por deber de narradores y sin que pueda suponér­señalando á BENIGNO, "pero aquél (nuestro amigo X, que! senos, ahora, el menor interés en acentuar oon viveza las viv!l rico y lleno de mereci.da fama) hará más ruíd? y i ideas que se ha:, discutido y que se debaten todavía en el meJor carrera que el otro: tIene el uno buenas capaOlda- i seno de la patrIa. . des también y una a:udacia á pmeba de iDOonvenientes y . De los hombres de mérito gusta el pú?lioo conocer reohiflas y peligl'os, una audacia que va allin por cuales- ! todos ó la mayor parte de los detalles de su VIda; el rastro quiera medios; el otro, al contrario, no hará jamlÍs cosa I más ó menos visible que dejaron entI:e sus contemporlÍneos_ que ~u j~i~io ilustrado y ?erte~o .le muestre com~ ~ontraria I y ct~and~ como l'tES'rnEPO S. Pl·ocedleron con t1n~ comple­á la JustICIa, y la excesIva tlmldez no le perDlltmt lucrr ta smc~ndad, abundan razones para leer con llldulgen­sus faoultades bellísimas de orador, su decir elegante y i cia los lllcidentes de la lucha. melodioso, ni su gallarda apostura. La intriga política le ¡ En ese mismo perió~ioo, y en la secoión de " Ol·ónioa hallará siempre desdeñoso y honrado, y ese oampo, que es i local," pueden verse artlOulos de sabrosa charla,. de ame· el que domina la atención del pueblo, será vedado para él." i na c?nversación, ~n que puso RES;rU~p~ S. de relieve sus Oasi al pio de la letra tuvo su cumplimiento este au- i cu~dades de osentor pulcro, de me\S\vo pero no roo:d.az gurio paternal. Si bien las arraigadas convicciones polí- I o1"ltIcad~r de las oostumbres. Conocedor profu~do delldlO' tioas del estudiante, la fuerza de los aconteoimientos bis. i ma patrio, que maneJaba con destreza, ellatm, que estu- LA SI'ESTA dió oon provecho, le auxiliaba eficazmente en BUS trabajos I sas que se aceroan tÍ los patíbulos como 1118 hienas ti los literarios, Cuanto al francés, al inglés y al italiano, le ¡ osarios; él alTancaba, en fin, en medio del llanto de la eran familiares; por donde se oolige que ep. s610 el ramo bana, aquella vida de las garras de la muerte. do las lenguas era pel'sona competente. El fuó, quizús, Vaúos días duró el Jurado, en sesión permanente y uno de los primeros que hiciel'on conocer entre nosotros al seoreta, alimentándose con lo que le arrojaban por unas fogoso autor de "El Mundo maroha," al Senador pensio- altas -v;entanas los oientos de personas que aguardaban el nado de la teroera República franoesa, á Eugenio Pelletán. fallo. Este sI;¡ pronunció por fin. L6pez salvaba la cabeza Echevel'l'i y Emiro saboreaban, como rico oafé de huel'to I de entre el cbrco fatal en que rodaba. Su misma voluntad antioqueño, esas púginas vigorosas, cuyo mérito crecía bajo no fuó parte á dañal·le. La abnegada elocuencia de aque­la pluma del consumado intérprete. llos apóstoles había venoido una coalioión al pareoer vio- Aunque jamús se publicaron ni fueron llevados á la I toriosa. El deber estaba santamente cumplido: era tiempo escena, tradujo de Shakspeare "El Mercader de Veneoia," de volver ufanos á la tribuna de l' El Pueblo," á clamar el " Otello" y el " lIamlet." por los dereohos del hombre. . Pero su poeta favo;ito" ~u maestro~ su hombre,. era No estará fU61'8, de su puesto el deoir que el juicio fué Vlctor, lIugo, o~yas p,?eSlaS lU'~,cas se sabia de me;:nona, y I anulado poco después y López llevado al último suplicio. de <;lUlen t1'l1duJo. el Angelo, qu~ se. represento ~~ M?- Les tou.·s de (o.·ce no se repiten fácilmente, ni á un Jurado delli~, con ,estreplto~,O~, aplaus~s;, ,~lgUlero~ ,~uégo ~Ul- s~leccionad~ p~r. tres ve~es deben acercarse los pala­Bias, Mana Tudor, lIernaro, Teresa, La ConCIen-1 dmes de la JustlCIa. Lucho como Fiscal en aquella ocasión cia/, "César Borgía" y l?uchos otros, de d~versos a~~ores, el muy inteligente joven, de sobresalientes cualidades para que se representaron caSI todos en la magnífica verSlOn de Ila oratOlia, Ricardo Escobar Quijano. Una pasión amorosa RESTREPO S. le llevó á ese no simplitico puesto, en el cual, Ii pesar de . En tanto que las letras ooupaban buena parte de su estar combatiendo sus propias ideas, hizo vacilar mlÍs de tiempo, su pluma y su voz no vagaban en defensa de los una vez la formidable defensa fuerús de la inocencia, 6 tratando de alTanoar al verdugo . . , la cabeza de algún acusado convicto. ., Otro trabajO de RESTREPO. S. que causo ,g;~n sensa- Un día un mozo bogotano, M. S. L6pez, da da puña- c~on y en que despleg6 como siempre sus nobillsImas cua· ladas Ii su amada en una casucha de Medellín Todavía hdades, fué cuando en 1862, al tratarse, en la Asamblea con sangre en las 'manos, se presenta á la autoridad, oon- ConstituJente del Estado, ~e la hoj~ de sel'~oios del Ge­fiesa el atentado y pide con despecho satánico 180 muerte. I neral M~guel A.lzat~, mo~tro, en reVIsta ~lol'lo~a, los gran- La pena capital existía, y los jueoes de la ciudad no le es- des mérItos de este mO~Vldable héroe_antlOq.ueno. , catimaban á nadie el lúgubre placer de sentirse estampar ' ,~a muerte d? su tlO m~terno, senor ,L,ms Santamarla, los sesos en las piedras de las plazas que servian de ma- nqUlslmo comerCIante en Liverrool, llevo a Bm~TGNo" como tadero. Como los días eran de luoha sin tregua y la pena apoderado de todos los herederos del aquel senor, a ven­de muerte era execrada en el credo de los redactores de tila:, ant? l?~ 'I1:ibunales ingleses la causa mortuoria. Es­" El Pueblo," oreyeron éstos de su deber bajar á la pales- tudio alh el mtrmcado dere<:,ho, y se sabe que sus ab?~a.dos ~l'a ~el !~ado, y allí mismo combatir la para ellos odiosa enco~traron e';l ~~ un companero ~apaz d~ Ilu~trar ~I~ile~ lDstltuclOn ~el b~nquillo. Pero, qué hacer? el reo pedía cuestlOnes. VIVlO en EUl'?~~ mas de seIS anos, VlaJ~ por que se le ajUstiCIara pronto, para lavar con su sangre la toda e~a,. pero nada escrIbIo durante su permanenCIa en de su malaventurada Desdémona; se confesaba único autor el extmnJero. , . del hecho, que por otra palote estaba probado, y sus faoul- Un cambIO muy ~otable. se observo e~ el modo de ser tades no presentaban ningún síntoma que excusara al oul- de REsTREPo S. de CIel·ta epoca de su VIda en adelante. pa~le. Era preoisamente un heoho tal, la coyuntura ape- , Algunos lo ~ace.n coincillir con la caída del partido libe­teOlda por hombres de la talla de RESTREPO S. y Eclleverri lr~l en . AntlOqUla, en 1864; otros tÍ un desencanto de la y Emiliano Restrepo. Las causas vul!ffires los recursos de I ~Ida, sm razón especial determinante, y no falta quien argucias y escapatorias, quédense parab el ~lgo de los rábu- I mterponga entre e~ j?ven atleta que hemos dado á cono­las. Pero lo que es en el crimen extraordinario, lo que pa- i cer, y el perezoso VlaJero, la. sombra de una mujer amada. rece al común de lo~ abog~dos inestricable y compromete- ! ~l hech~ es que n,u~s~ro. amIgo y maestro no. q~o volver dor, es lo que atrae lllvenClblemente á los cerebros de pro- ! a ocupalse en pohtlCa ID en nada. Antes de Irse a Europa yección y ó. los corazones nobles. RESTIlEPO S., Echeverri y I :fa ,era ho:nbre de comodidades pecunial'ias, pues el hijo ~{estrepo E., ~)(~~aron aquel proceso, echaron una mirada I uruC? y mImado era dueño ~e cuanto había en aq~el hogar a esa cabeza illSlgnificante de perdulario (pero que al fin era I sencillo,. donde la abundancm y la holgura acreCIeron con la de un hon::b:e )'. á esa sociedad en que vivian, favorece- el trabaJ.o. .,. ., dora d? las vIejas I~eas penales, pero que al fin era la suya ! L~ Iestaur~;lOn liber~ del 5 de Abril le e.n~~ntro en y de,blan procurar Ilustrarla y mejorarla con su palabra y su haCIe';l.da de ~a Selva, leyendo por la milesIma vez "~ ejemplo, y descendieron como avalanchas de elocuen. Don QUIJote y Dioses y ~o'll!b.'es de Za edacl heroica, de Ola sobr~ el ~urado selecto y el auditorio numeroso. El Gladstone. NOlllb;~do Magls~rado del Tribunal Superior foro. a.n!Ioqueno no .guarda en sus anales nada parecido á del Estado, VO~vlO.otra vez a toma7 sus empolvados códi· ese JU1?IO. Eoheverrl era el rayo que fulmina, el lógico gas para cumplIr bIen, como ~u.~phó, aquel cargo honroso paradoJal que aturde y subyuga, el historiador que amon- que su patrotlSmo no le pel'IDltlO rehusar. ~oJla nombres y fechas cond~wentes y hace surgir la ense- ,Mi~mbl'o de la Convención que reorganizó el 'Estado, anza de lo pasado como deCISIVO argnmento de lo presen- alli le VIeron sus colegas siempre en defensa de los into­t~. ~lestrepo E., razonador perspicno, profundo en el cono- reses de todos los antioqueños, siempre elocuente siempre ~llUlento del de~echo,. llevó la convicción á todos los justo. Obligado á venir á Bogotá, como Senador, ~us votos ~n~m08, ! ~ombro al mlSmO EchevelTi con su enorme tl'a- f~eron. la pura expresión de sus ideas, sin contemplaciones d aJ~ de JUrisconsulto. RESTREPO S. era la voz cadenciosa III bajeza. Este clima frío y húmedo le ocasionó de un ) e a naturaleza, qu.~ llora en sus rumores oada vez que ~omento Ii otro la neumonía que lo llevó al sepulcro. Mu­~ s,~ngrd e humana tllle en púrpura su ¡¡eno; él tejía, con I nó como había vivido: esto es como filósofo c art a .de sol, la urdimbre de las leyes, de las cir- ,. cunstanClas atenuantes, del horrible espectáculo ~ue 8e ~UIS M. Tmuo. le daba al pueblo, el horror malsano de esas turbas curio. Bogotá, 1886. 46 LA SIESTA AMISTAD. (DE 1". DODENSTEDT1. ~irza S?haffy, cansado peregrino, En medlO de su marcha interminable Llegó una vez, para tomar reposo, ' De un rioo tÍ los umbralos. -Quiero tu huésped ser por sólo un día Le dijo, aquí suspendoré mi viaje; , Dulce ha de sor la tregua que te pido, lloras alegres dame. Reúne tÍ tus amigos del contorno, Que con música y risas nos encanten; Cosas buonas saldrán de nuestros labios, Labios que don saben_ El potentado adusto, respondieudo : -Jamás tuve un amigo_-Y lllÍl-za Schaffy, Alzando á él los ojos sorprendido, Los contuvo ,í mirarlo_ -Entonces, respondióle, no en tu casa ],fi cansada vejez tenga hospedaje; Cuando hay largueza, en el hogar dol rico llay amigos lonlcs_ y sacudiendo el polvo á sus sandalias PIlJ:tió de aquel lugar en el instante, Sin deoir un adiós por cortesía Al rico miserable. Ya se ocultaba el sol: 1I1irzI:I en el bosque Se dijo, oyendo trinadoras aves: j Aquella soledad del egoísmo Debe ser el tormento de los grandes! 1886. ANTONIO JosÉ RESTDEPO, POR LA LENGUA. Se dan verdades que en teorfa todos pregonamos, y que prácticamente acatan pocos, muy pocos. Una de ellas, y acaso la especie en que la disparidad entre el concepto y la obra corren por más apartados caminos, es la de que merece preferencia especiallsima el estudio de la lengua patria, sea cual fuere la profesión que se elija. Oon esto sucede lo que con algunos preceptos del Demtlogo, que son tanto más encomiados cuanto menos seguidos, como si cada cual dijera para su capote: "á otro prójimo con ese hueso." Antójasenos, sin embargo, que procedemos aviesa­mente cuando olvidamos ó desconocemos aquella verdad, y que el movimiento perezoso, poco fecuntlo y generalmente flscaso de espontaneidad de las letras hispano-americanas, proviene de nuestra incuria respecto al arte divino del bien habl:n. Principio trivial, pero que debe recordarse en este momento, es el
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Siesta - Serie 1 N. 6

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