Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 16902 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

Por: Gabriel Ruiz Romero | Fecha: 2020

De un trabajo de campo extendido en el poblado palafítico Nueva Venecia y zonas aledañas a la Ciénaga Grande de Santa Marta, Colombia, deriva este documento en el que se analiza la forma como se configuran, por una parte, los relatos comunitarios sobre la experiencia localizada de la violencia, denominados aquí memoria cercana, y por otra, la gestión institucional de la memoria que construye narraciones expertas o memoria lejana, la cual se basa y al mismo tiempo se aleja de aquellos relatos. La continuidad y ruptura existentes entre la memoria cercana, definida a partir del ejercicio de rememoración que le es propio, y la memoria lejana, cuya finalidad es la conmemoración, son el objeto de análisis de este documento. Así mismo, se estudian los dos espacios epistemológicos que emergen de esos distintos ejercicios de construcción de memoria. Se concluye que el relato representa el elemento mediador entre lo inefable de la experiencia y lo inteligible de la narración.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Conflicto armado
  • Publicación periódica

Compartir este contenido

Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Marx, Mao y Marulanda: sobre la historia de las ideas políticas en las FARC. Documento de trabajo  5-2021

Marx, Mao y Marulanda: sobre la historia de las ideas políticas en las FARC. Documento de trabajo 5-2021

Por: David Graaff | Fecha: 2021

Este documento de trabajo evalúa cómo las ideologías políticas han configurado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una de las guerrillas revolucionarias más grandes del siglo XX, y han influido en su actuación por más de cinco décadas. Analiza, además, de qué modo la epistemología, las visiones del mundo y los conceptos de revolución del marxismo, el leninismo y el maoísmo fueron recibidos e interpretados por el Partido Comunista de Colombia (PCC) y las FARC. Seguidamente, muestra la manera como estas construcciones ideológicas, junto con producciones intelectuales propias del comunismo colombiano —un particular historicismo y una interpretación fariana de Simón Bolívar—, han sido preservadas, cambiadas y redefinidas en el curso de cincuenta años de lucha armada, desembocando así en los diálogos de La Habana entre 2012 y 2016, el Acuerdo Final y, por último, la entrega de armas y la conversión de las FARC en actor político legal, que hoy se encuentra seriamente fragmentado.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Historia
  • Conflicto armado
  • Tratados de paz
  • Publicación periódica

Compartir este contenido

Marx, Mao y Marulanda: sobre la historia de las ideas políticas en las FARC. Documento de trabajo 5-2021

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  ¿Desarrollo para quién? Mujeres afrodescendientes y perspectivas sobre el puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá. Documento de trabajo 2-2022

¿Desarrollo para quién? Mujeres afrodescendientes y perspectivas sobre el puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá. Documento de trabajo 2-2022

Por: Angélica Patricia Peña Cubillos | Fecha: 2022

El proyecto Puerto de Aguas Profundas en el golfo de Tribugá tendrá lugar en el municipio de Nuquí, Chocó, territorio donde las principales actividades económicas dependen de la conservación de la naturaleza y el papel de la mujer en la economía de la comunidad es fundamental. Existen tensiones entre la construcción del Puerto y las visiones de desarrollo de las comunidades, debido a que el proyecto responde a un modelo centralista, excluyente, racista y depredador, que favorece la acumulación de riqueza y poder. Es evidente que, a pesar de la violencia que el paradigma desarrollista eurocéntrico ejerce, este no se ha logrado imponer por completo en algunas comunidades. Las mujeres afrodescendientes de Nuquí viven sabroso gracias a la división colaborativa del trabajo, la autodeterminación en el territorio y el empoderamiento sobre los medios de producción que posibilitan la soberanía alimentaria de su comunidad y potencializan su independencia económica. La eventual construcción del Puerto de Tribugá afectaría gravemente estas condiciones debido a la transformación y la privatización de los medios de producción, lo cual disminuiría la calidad de vida de sus habitantes y la conservación de los ecosistemas en los que habitan. Paralelamente, esto obligaría a las mujeres a dedicarse a trabajos alienados.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Economía
  • Publicación periódica

Compartir este contenido

¿Desarrollo para quién? Mujeres afrodescendientes y perspectivas sobre el puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá. Documento de trabajo 2-2022

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El caso del palacio de justicia: un estado del arte. Documento de trabajo 3-2022

El caso del palacio de justicia: un estado del arte. Documento de trabajo 3-2022

Por: Camilo Eduardo Umaña Hernández | Fecha: 2022

La toma del Palacio de Justicia marcó un hito en la historia colombiana desde múltiples perspectivas. Este documento explora el impacto de este acontecimiento en el funcionamiento de la justicia y la independencia judicial; a la vez, describe el trasfondo histórico de los hechos para develar su relación con los conflictos sociales en el país; y muestra las dificultades de exigibilidad de los derechos de las víctimas del caso, así como los problemas políticos y jurídicos que se presentan para dar respuesta a estos. En últimas, el documento expone una multiplicidad de voces y aristas en torno a lo sucedido en el Palacio de Justicia, que incluye piezas periodísticas, académicas, de memoria y de denuncia, así como documentos jurídicos producidos por diferentes instancias judiciales, con el propósito de rescatar las historias de las víctimas de desaparición forzada y tortura, como una memoria aleccionadora y particularmente ejemplificativa de la violencia extrema que relieva el caso, pero también de los obstáculos y barreras que se han presentado para dignificar su memoria.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Conflicto armado
  • Otros
  • Víctimas de guerra
  • Publicación periódica

Compartir este contenido

El caso del palacio de justicia: un estado del arte. Documento de trabajo 3-2022

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La construcción del fariano mamagallista: la trayectoria histórica de la vida-escuela de las FARC-EP, 1950-2022

La construcción del fariano mamagallista: la trayectoria histórica de la vida-escuela de las FARC-EP, 1950-2022

Por: José Armando Cárdenas Sarrias | Fecha: 2022

La vida-escuela fariana representa el sistema formativo alternativo que imperó dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), en el que se articularon los saberes militares, académicos (teóricos) y políticos con los saberes prácticos y campesinos para dar forma y lograr conseguir cuatro generaciones guerrilleras, desde 1950 hasta 2022, que recrearon en una mixtura tres modelos educativos: tradicional, militar y de educación popular. Bajo este sistema formativo alternativo, irrumpe la noción de fariano mamagallista, la cual define al guerrillero autodidacta, recursivo, leal con la fuerza guerrillera hasta las últimas consecuencias y que, entre risa, broma y espontaneidad recursiva y planificada, hizo frente a la vida en medio del conflicto armado, combinando saberes teóricos y prácticos en la vida armada. Tal perfil ofrece una lectura novedosa sobre las capacidades y oportunidades de los excombatientes en los procesos de reincorporación y las políticas planteadas alrededor de este proceso de retorno a la vida civil.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Conflicto armado
  • Educación
  • Otros
  • Publicación periódica

Compartir este contenido

La construcción del fariano mamagallista: la trayectoria histórica de la vida-escuela de las FARC-EP, 1950-2022

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

Revista del Instituto Etnológico Nacional: Volumen II

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Boletín de Arqueología: Volumen I. Tomo II

Boletín de Arqueología: Volumen I. Tomo II

Por: Servicio Arqueológico Nacional | Fecha: 01/03/1945

El Boletín de Arqueología (1945-1951) fue el órgano destinado a la publicación e información del movimiento de las investigaciones y monografías cortas de los investigadores del Servicio Arqueológico Nacional, con el fin de despertar el interés del público dentro y fuera del país por el conocimiento de la prehistoria nacional.
Fuente: Icanh - Fondo editorial Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

Boletín de Arqueología: Volumen I. Tomo II

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento

Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento

Por:

“Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento” fue una publicación oficial que circuló en Cartagena entre 1887 y 1907. En su número 268, cambió el complemento de su nombre por “órgano oficial del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bolívar”. La impresión del periódico estuvo a cargo de Gabriel E. OByrne y se realizó en la Tipografía de Antonio Araújo L. A causa de la relación que el título guardaba con el gobierno, su contenido se centró en la reproducción de documentos oficiales relacionados con los procesos judiciales de la región, entre las secciones que componen el periódico se encuentran: “Sección de lo Civil”, “Sección de lo Criminal” y “Asuntos y Edictos Emplazatorios”. De manera reiterativa, la información publicada en el periódico era dividía en circuitos, siendo los más frecuentes: Cartagena, Sincelejo, Barranquilla, Lorica y Magangué, entre otros.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

Gaceta Judicial: órgano del poder judicial del departamento

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 68

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 68

Por: | Fecha: 12/09/1898

A.i'to n J3ogotá., ~cptiembre 12 de 18i8. BOLETIN MILITAR ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCI10 --·---- Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los 'Jcftr v Oficiales del Ejército de la República. FORTIFICACION RÁPIDA (CONTINUACI6N). El progreso cada día creciente obtenido en las arn1as de fuego, que aseguraba n1ayor alcance y facilidad en su 1anejo, hizo se pensase n1ás en cubrirse de sus lejanos ._fectos, preocupándose por consiguiente Ja fortificación, 1nenos de los obstáculos cercanos, que de las condiciones para servir de cubierto á las tropas propias ; aumentándose así el valor del parapeto, considerado con1o abrigo ó cu­bierto. La influencia que dichos adelantos del armamento ejercieron en el arte militar, hizo adquirir al terreno y á sus accidentes una in1portancia sien1pre creciente, que trajo consigo el frecuente empleo de la fortificación de campaña, cuyas condiciones esenciales eran la sencillez de las formas y la rapidez de la construcción. En las guerras de Flandes, con1o en las sostenidas por Gustavo Adolfo, por Luis XIII y por Luis xrv, la forti­ficación del campo de batalla fue perfeccionándose; pero como los trabajos que se ejecutaban exigían, por lo con1ún, n1ucho tiempo, su en1pleo ordinarian1ente se limitaba á una defensiva muy pronunciada é indicada por las necesidades de la estrategia. Desde la guerra de los 30 años las aplica­ciones de la fortificación pasajera fueron muy frecuentes, según se iba comprendiendo que l:t acción cada vez más Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITJUt decisiva de los fuegos sobre las n1asas de hombres al des­€ ubierto, llegaba á ser predominante· y obligaba por lo -'nisn1o á la táctica á procurarse apoyos artificiales á falta de ]os naturales, en Jas Jfneas. de b~talla movibles y extendida~ que hubo necesida:d de adoptarr Entonces fue cuando apa­: reció inmediatan1ente antes del combate la fortificación del t:an1po de batalla. Asf la vcn1os en1pleada en casi todas las oatallas y acciones de aquel tiempo, y en las guerras suce­~ ivas, dándole gran importancia Jos Generales más afama­dos que prestab-an á sus detalles unet marcada atención,. tales con1o Turena, Condé1 Gustavo-Adolfo, Pedro el Grande, Malbourough, MontecucullÍ, el prrncipe Eugenio, I~ederico II y todos Jos que se distinguieron por sus victo­rias. El gran n1onarca prusiano, dice termi·nantemente en sus n1emorias: "El oficial tienC' necesidad de diversos co­nocitnientos; pero uno de lo'S principales e~ el de la forti­ficación." Continuc~ron Ios progresos de fas arn1as de fuego et las épocas sucesivas, y con ellos aun1entó la necesidad de procurar vn buen resguardo á los combatientes; perdiendo,. por consecuencia, en in1portancia, la fortificación pasajera. como obstáculo, al paso que la adquir;a como abrigo y des­arrollo de la línea. de fuegos.. Así ven1os que la gu·erra de Jos siete años, y después las de la revolución francesa y la de la independencia de Jos Estados Unidos de América,. presentaron ya las obras de tierra sujetas á ciertas condi­~ iones y á reglas fijas, que denotan estudio y preparación, Reinchenberg,. Kunnevsdorf, Varna, Boston, Jemn1apes, Fleurus, Arcole, Montennotte, Caldiero, Wagram, Essling,. Talavera, Fuentes de Oñoro, Torres 1 Yedras, Zaragoza,. Borodino, Drecde, Wachau, Tolosa y tantos otros conlba­tes en que desempeñó un papel brillante y hasta principal la fortificación de campaña,. prueban que los célebres Ge­nerales de esta época aprecí-aban sus cualidades; y si Napo­león 1 en sus úJtimas batalfas no la empleó con tanta fre­cuencia, por efecto de la confianza que le inspiraba la rapidez. de los n1ovimientos y el erhpleo de grandes nlasas­rle_ artillería sobre los puntos decisivos, no por eso dejabcr. de comprender el partid.o que podía sacarse de los atrin- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOLETfN MlLl'tAR cheramientos para conservar posiciones importantes ó para economizar fuerzas y emplearlas en otros objetivos más convenientes. La cita con que encabezamos estas Jí ..... neas prueba el valor que á la fortifiLación pasajera daba aquel genio de la guerra, como lo atestigua también la si­guiente frase suya: "Cinco cosas deben ser inseparables del soldado: su fusil, sus cartuchos, su morral, sus raciones, Jo n1enos para cuatro días, y un útil de zapador." En aq udla época de las grandes batallas decisivas y de los movimientos rapidísimos, no se abandonó, corno he­mos visto, á pesar de todo, Ja fortificación de campa11a; pero como era natural se pensó antes que nada en buscar el n1edio de procurarse Jas ven tajas d Jos atrincheramien­tos en el menos tien1po y con el menor trabajo posible, lo cual naturalmente condujo á las formas más stncillas y á los perfiles más reducidos. De aquí la idea de la fortifica­ción que podemos llamar improvisada y de cuya teoría puede decirse es el promotor el General Rogniat. Las cam­pañas de 1848, de r 8 5+ en Crimea, y de r 8 59 en Italia, uos suministran ejemplos de que las fortificaciones ejecuta­das en el campo de batalla eran apreciadas y proporciona­ban servicios importantes; pero todavía la táctica del ata­que predominaba y no se concedía al fuego la importancia que ahora alcanza. Sin embargo la precisión que las armas rayadas habían adquirido, hizo que en Sebastopol presta­sen servicios notables los famosos rifle pits ó huecos de un n1etro de profundidad, donde se situaba un tirador provis-­to de cartuchos y de alimentos para varios días, y desde el cual molestaba con su fuego incesante las baterías y los tra­bajos del contrario. El sentido práctico que caracteriza á los anglo-sajones, hizo comprender á los dos partidos en la guerra ]]amada de secesión, la necesidad de atrincherarse para cubrirse, y si bien emplearon los abrigos con un fin únicamente defen ... sivo, puede decirse que de entonces arranca la verdadera idea de la fortificación rápida. La facilidad y perfección con que llevaban á cabo las obras de tierra en el campo de batalla, debidas á las condiciones especiales de aquellos sol.. - dados, contribuyó á que en todos los casos se emplcara11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MJLITAR con1o n1edio de seguridad, llan1an.do la atención de los mi­litares sobre este factor, que empezó desde entonc~s á ser­vir de tema á los estudios de las pet'Sonas ilustradas en Améríca y en Europa, La g.uerra de Dinan1arca. y la cam­p- aña de Bohemia, dieron lugar á la con~trocción de obras rápidas; pero aun solan1ente con obj.eto defensi ve, hasta. que la rapidez. del fuego del fusil de retrocarga, cuyo al­cance y precisión son tan notables, al áar la absoluta pre­ponderancia á la línea de fuegos sobre el choque, na obli­gado á la fortificación á sacar todo· et parti o posible del terreno para procurarse un cubierto, sin d cual es imposi­ble sostenerse en ninguna posición. De esta suerte la forti­ficación rápida ha Hegado 5. ser una necesidad irnprescindi­ble para la táctica, aun reducida á su mínin1um, con el fin de aprovechar el poco tiempo disponible. La guerra franco­alemana nos suministra multitud de ejenlplos de las vent·cr­jas obtenidas con ligerísin1os trabajos hechos de prisa y bajo el el imperio de la necesidad, Jo n1isn1o para· dismi­rruír las pérdidas que para aum~ entar el efecto de los fue­gos sobre el enemigo que á pecho des(.ubierto se lanzaba d ataque. Etr Rerschoífen, eL. Borny, Mars-la-Tour, Saínt­Privar y Sedárr> Jos franceses pusieron en estado de defensa gran parte del tcrrel)O de su línea de batalla, así con1o lo:; prusianos á su vez. fortificaron los puntos que consideraban con1o de apoyo en sus n1ovimientos de avance ó defensa. En las sitios, ó mt.jor, bloqueos d'e Metz, de París y de Belfort, }as obras construídas toniaron un carácter más pern1an nte, pero al principio se en1plearon ligerísimos perfiles n1uchas veces, más con objeto de ocultar que con el de protejer suficientenrente á los defensores. Los tnrbajos hechos por Werder en la Lisúne y que le permitieron con 4o,ooo hon1bres escasos batir durante tres días á los cuatro cuerpos franceses de Bourbaki, prueban la importancia que daban loo prusianos á la fortificacion rápida. Después de la campaña franco-alemana la reforma de la táctica se llevó á. cabo en todos loo ejércitos, adoptan· dose en definitiva el orden abierto, ó n1ejor, dispers~ obli­gados por la necesidad cada vez mayor que se presenta, de evitar bajas á las tropas propias lo mismo en el ataque que en la defensa, sustrayéndolas· de los efectos del fuego, con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. StJL"ETÍN !Yi1LIT Ait s1derado ya como preponderante por su alcance y rapidez... Con el mismo fin se recomieuda en todos los reglamentos el aprovecharse del terreno para cubrirse y, naturalmente, el uso escritos que den fe del valor, heroísmo y patrióticos me­recimientos de los Próceres. Con tal propósi~o comenzamos á reco­ger las necrologías de algunos militares de la Independencia, escri­tos que dan mucha !u?, para el estudio de; la Historia Patria, y que yacen dispersos en multitud de hojas periódicas de muy difícil, por no decir imposible consecución. Damos principio á esta sección p::>r la necrol0gía que El Por-venir, de cst::t c-apital, consagró el 26 de Noviembre de Ü~58 á la memoria del e3clarecid-.> G~n~ral Fran­cisco de Paula V élez, un:> J.... los militare5 m á:. distinguidos de Colombia; artículo que h1ce aún mís interennte la exte;tsa y muy juiciosa bio6c.·dÍJ. que del mism~ G_neral Vélez e.>nibió el Clfa­mado literato D. Pedro Fern:ind~z lvLtdrid, y que tan leít.h lu ~id) en Colombia: . "Bogctá está de duelo. La muerte acaba de arrebatarle á uno de su:; hijo;; m:ís egregio3; á u:10 d:! aquello.) hijm que con sólo el merecimient-:. de su gloria, de su.> virtud~s, de su vid:t ejemplar, lo­gran hacer de to~o un pu.:!blo u:n gran f.1mi .ia que los qLtiere, que los cuida, que vela por ellos, que roJ~a reverente su lecho de an­gustia , y llora atribulado sobre su sepulcro. "~l G~neral Francisc-o d-.. Paula V élez ha muerto hoy á las ocho y cuarto de la maí1ana. ' E 1 nombre de c s t~ varón n~ es desconncido ni en la historia gbriosa de Colombia ni en la de la Nueva Granada. "Desde el mes de Agos.to de 18 r 2 hasta ayer (2 5 de N oviem­bre de I 8 s8), V ~lez ha servido á su patria, defendiéndola como f)oldado, como oficial, como Jefe, como General; y amándnla como aman los hombres sensibles todo aquello que han fundado á costa ·de grandes sacrificios. V élez dejó de ser soldado el 6 de Diciembre de 18 r 2 para mandar como Subteniente una Compañía. El 30 de Junio de I 8 q. su valor, su modestia, su co11ducta ejemplar le habían puesto ya á la cabeza de la Compañía. En Marzo qa de r 8 I 6 era Teniente Coronel efectivo, Coronel en Diciembre del mismo aíio, y General de Brigada de Colombia en 1827, habiendo ascendido por escala rigurosa, y debido todo~ los grado5 con que sucesivamente fue premiado á algún hecho noble ó heroico. "Bolívar, D'Eluyar, Soublette, Girardot, á cuyas órdenes sirvió, eran jueces harto competentes para dejar que el mérito de V élez pasase desapercibido. Aquellos hombres patriotas, valientes y ge­nerosos, supieron ver, y en cuanto lo pudieron, premiar, la gener-o­sidad, el ,·alor y el patriotismo de aquel joven que, con otros mu­chos de las primeras familias gra11adinas, prefirieron, en aquellos tiempos de gloria verdadera, el bien de sus conciudadanos á su p.ro­pio sosiego; la libertad del pueblo á s•ls bienes de fortuna; y, ei'l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BC.Lt':TÍN MILILAR 143 11na palabra, la virtud, que hace del hombre un semidiós, -al egoís­'" n.O qne degrada la naturaleza de los mismos ángeles y los hace in­feriores al hombre caído4 "Colombia era entonces menos rica, y ·no más pobla uno de aqudlos; seres :representantes de una idea, y ministros <.le un decreto providenc;.ai, que debía hacer la indepencia de Amé­nca. Na<::ido para S{"rvir igualmente ~1 alto y al bajo Perú, al reino .de Quito y al de ]a Nueva Granada, á ést~ y á Venezuela, Bolí­•, ·ar, hijo de Car.acas, no er.a venezolano, ni colombiano siquiera: él era demasiado g~·.ande par.a encerrarse en .una provincia ó en un reino; Bolívar, cuyo gen~ o era i amen so, y cuya voluntad era igual :á su genio, no podía ser sino arn~ricano. Tal le consider-ó Camilo Torres, el ~rimero qt-te adivinó y le asignó su papel en el gra11 drama de la Independencia; y tal le consideraron D'Eluyar, Gi­rardot, V élez y otms centenares de hombres, cuyo mérito pri nc!­pal no consistió en ser los primeros, siPo c11 obedecer á aquél que cstab:1 destinado por la Providencia á representar la unidad de pen­~ amiento y por dos veces á muerte, recibió con e toica conformidad la noticia de su destino. "Perdida la República; cuando todos desesperaban de la Inde­pendencia; cuando las hue 5tes cspaiiolas, disciplinadas y triunfan­tes, tenían reducido todo á una nueva y más dura servidumbre bajo d férreo cetro de !vlorillo, V élez está al lado de Bolívar, de aquel hombre que, semejante al gigante hijo de la tierra cobrabJ. nuevo vigor, y se levantaba más fuerte, más temible y más re­suelto, después de cada caída. La América ente! a era esclava, en efecto. Pero Bolívar vivía: estaba en los CJ.yos de San Luis; y con él se hallaban aquellos pocos seres privilegiados, que conser­vaban en el infortunio la virtud de la fe, V élez, como los demás héroes que acompañaban al Libertador, ad,uiraba sus talentos, res­petaba sus virtudes, tenía confianza en sus medios. No se necesitaba de m:ís. El éxito más brill.ante fue el premio de tanta abnegación. V élcz tiene la gloria de pertenecer al número escaso de los que creyeron en el triunfo de la causa de la Independencia cuando casi todos dudaban de él; la de haber :1compañado al heroico Bolívar cuanJo pocos dejaban de calumniarle; la de haber sido, en fin, uno de los trescientos que formaron la expedición de los Cayos, y se batieron c:on honor y distinción en la batalla naval librada al Al­mirante Browa por la escuadra española á las órdenes de Iglesias, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLITAR poco antes de que la expedición heroica saltase en la tierra que venía á libertar. "Desde entonces hasta el fin de las campaÍlas que decidieron de la Independencia de Colombia, el nombre de V élez está enla­zado constantemente con todos nuestros triunfos, con todas nues­tras derrotas y con todas nuestra desgracias, siempre en términos no sólo honrosos, sino dignos de admiración. "Disuelta Colombia,.cuya bandera fue el ídolo de los veteranos generosos que la fundaron, V élez continu6 sirviendo á la Nueva Granada, su tierra natal. Enemigo de toda usurpación, de toda ti­ranía, no podía menos que ser partidario firme y decidido del im­perio de las leyes. Así le vemos comblt;endo la dictadura del Ge­neral Urdaneta en r83r; sirviendo con lealtad la santa causa de la ley en r 840, r 84r y I 842; y, ya septuagenario y gastado por los trabajos y las enfermedades, nos hallamos á aquel varón vene­rable con un fusil al hombro, defendiendo la constitución de su patria, y derrramando por ella su noble sangre el 3 y 4 de Diciem­bre de 1854· "El General V élcz obró siempre bien, porque fue siempre cris­tiano; su vida privada fue pura, su conducta pública intachable. Pre­firió su familia á sí mismo, su ?atria á su familia, su religi<)n ~ su patria; y porque fue siempre esclavo de Dios, fue el más libre de los hombres y el modelo de los ciudadanos. "No ha sido nuestro ánimo escribir la biografía del viejo vete­rano de Colombia. Para ello no hemos contado ni con tiempo ni con datos. Sólo hemos querido unir nuestra voz de duelo al senti­miento general que Gieplora su muerte y honra su memoria." NoTA DE LA D.-Por de pronto, y en comprobación de que esta clase de escritos ayuda á esclarecer y fijar los puntos de Historia Pa­tri~ haremos notar que en la necrología trascrita, se da la verdadera fecha del año de la muerte del General V élc:r., que hasta ahora habí:t aparecido equivocada, hasta en la citada importante biografía escrita por D. Pedro Fernández Madrid. DECRETO ~n honor á la memoria del benemérito Gener:~l Francisco de Paula Véle.z:. El Presidente de la Confederación Granadina: Debiendo dar un testimonio público del profundo sentimiento que le ha causado la pérdida que acaba de sufrir la N ación con la muerte del benemérito "Buen Ciudadano" General Francisco de Paula Véle7., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1\0tETÍ:-J MlLITAR DECRETA: Art. 1.0 El Gobierno recomienda á la gratitud nacional hs virtudes cívicas, heroísmo militar y relevantes iervicios hechos á la Patria por el benemérito ~'Buen Ciudad.mo"9 General de Colombia, Francisco de Paula Vélcz. Art. 2. 0 De conformid:td con lo prescrito por las ordenanzas gene­rales del Ejército, éste guardará. luto por el término de ocho días, en se­iíal de justa pena por la lamentable muerte de dicho General, su antiguo y leal jefe. Art. 3()· Pt~blíquese en la Gaceta Oficial la hoja de servicios deéste, como un homenaje debido á Sil conducta heroica y sobresaliente en la f'.J.agna guerra de la Independencia. Comuníquese á los señ0res Gobernadores de los Estados y Coman­dantes Generales de los Departamentos Militares. Dado en Bogot~ á z6 de Noviembre de I8)8. MARl.\NO ÜSPINA. El Secretario de Gobierno y Gllerra, Manuel A. S111tdmuntt. EJERCITO NACIONAL INFORME DEL JN'STRU'CTOR DEL BATALLÓN "N!IRA'' Cartagena1 May() ~ t3g3. Señor General Jefe ~ Estada Mayor General.-Bogoti. Segú.n lo resllelto por el Ministerio de Gllern e1 ro de Mayo del año próximo paiado, bajo el número 7.,7 t 7, tengo el honor de tmnscri­hiros el informe sohre instrl!ccióa dd Batallón Ntira ttúmero 22, co· rresp, Julio Jiménez, Mesías Sisa y Siervo Niño. z.• Compañía: Sargento 2. 0 Luis Guerrero, Corneta Marcelino L~a.i, Cabos 1.0 Aquilino Herrera, Rufino Tolosa y soldados Lísandro Sorda, Honorio J airnes, Domingo Rodríguez, Graciano Torres, Val erío Fernández, Sergio Corredor, Tcodoro Al varado., J ¡_¡an de D. Lópcz, Mi­guel Granados., Honorio A vi la y Cús.óstomo Buitrago. 3 .a Compañía: Cabo 1° Fernando Moreno y Soldados Jesús Arangurcn, Francisco Lu~as, Antonio S:inehez, Nicolás Parra, Dionisio Mejía, Miguel Ramfrez y Jo, sé Rojas. 5.a Com~añía: Sargento I.OGregorio Martíncz, id 2.0 Dcmetrio Madero, id 2.0 Aglistín Niño, id 2.0 Octavjo Meléndez, id 2. 0 Alejandro Vargas, Corneta Custodio Pinzón, Cabos x.o Ana_nías Ncira y Rosendo A ponte y Soldados Gregario ·Dallos, Raimundo Rodríguez, Espíritu Osa­rio, Gabino N e gro y Martín Echcverrfa. 'En virtud de lo que os dejo comunicado, para el buen és:ito de los trabajos de la enseñanza militar, dejo á vuestra consideración el adelan~ to qqe en ella h<1ya h~bido, a~í como los demás á que me refiero en el presente informe. t~El Coronel. Píos o& guarde. El General Jefe'~ ~PtoRo FoNGt:CA T01uu:.s.'' Jc~ACIO FouAco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL~TfN MofLlTMt NVENTARIO de los bienes que dejó el soldado Salvador Cendales, que falleció en el Hospital Militar de esta ciudad, el día S del co­r. riente mes. Rtpública de Co/Qmbia. -Eiército Penn ,tJJt1tte.-4. ~ Divi.Jión.-Comav­dá: tcia tie/ B ata//ó;t "J ir adores" 7JÚmero 1 1.-P amp!ona, Mayo uú dt mil ochuieJito.J novntta y ~;cito. El infrascrito Coronel Comandante del expresado Batallón, proce­dió á dar cumplimiento a1Dccuto EjectHivo número 13, de r-tdeEncro del afio próximo pasado, reglamentario del ramo de bienes de Juilitares muertos en servicio activo. Con .tal objeto se asoció de los tesrigo5 Era!l­mo Oliveros, Víctor Manuel Antolínez y Pedro Sana, individuos parti­culares, y resultó: Haberes: Raciones en cuatro días del presente mes, á 0-70 centa- •·os diarios. . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . • . ... • . • . .. $ z So Completo haber en los cuatro días del mi smo mes... • • • 2 5 Bienes: En dinero. . . . . . . . . . • . . . • • • ..................... $ 20 Un sombrero de paja usado._ . • • . . . . ... • • . • • • • . . . • . . 6 Una ruana de paño usada ____ , ........ , .......... . • • ... 2 Dos camisas de género usadas....... • •• , • • • • . . • • • . • . • • So Dos pares de calzonciij.os usados ...•...•••.•• , .• , • • . • 8o Cuatro pañuelos de hilo usados. . • . . . • • . . • • . . • • . • • • • . 20 S lima ...•..••.•••• . $ Dedúcense por gastos de entierro, según recibos ..••• $ Quedan ...••.••.•... $ 32 85 20 So 12 os H3go constar que de los veinte pesos ochenta centavos que figuran en gastos, los ochenta centavos los proporcionó la Compañía. En constancia, firmamos ta presente diligencia. El Coronel, CARLOs RICAURTE F.-Testigo, Erasm9 0/ivuoJ C.­Testigo, Víctor M . .Ant,/ínez.-Testigo, Pedro Sana. Pamplona, Mayo 7 de 1898. VARIEDADES LAS MILICIAS SUIZAS Por una rara fortuna el ejército suizo obtiene simultáneamente el ufragio entusiasta de los críticos militares alemanes y franceses. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JJOtf.TÍN MlLI'fAt{ U nos y otro! ti~nen buenas raz01:es para ME1er lo que vale, y no hay por gué sorprenderse si llegan á la misma couclu~i6n. La Confederación Helvética muestra, en efe..:to, con un ejemplo notable, lo que puede hacerse en circuns~ancias csp~ciales con los re­cursos más modestos. Ese país, relativamente pobre y de población escasa, se halla en e5 ... taao 'de alistar, de la noche á la mariana? doscientos mil :;oldados. Ape­nas si el viajero, r una educación especial recibida en el pueblo, cabeza del cantón y de la comuna. IÁ!s cscuehs más inferiores tienen premios de tiro. Ef novel soldado sabe ya su oficio cuando entra en las filas; no le corresponde otra cosa que mostrar á sus jefes el grado de instrucción que ha alcanzado. Desde ::ntonccs se le llama cada dos a·lios- á servicio dur~ntc diez y seis días y después de diez afios pasa á !a l'eserva. La artillería es objeto de cuidados especiales. En cambio la caballe­ría es insuficiente, porque el conscripto debe· proveer su propio caballo; pero el ejército heh•ético alcanza, sin embargo, á reunir tres mil sables y todos los caballos necesarios para ~1 servicio d~ 12 artillería. Podría creerse que estas baterías y estos escuadrones son de orden interior y no se hatfan en disposición de ma·ni·obrar decentemente, pues se incurriría en un error crasísimo. Los juícios más autorizados están d~: acuerdo en reconocer que la caballería Suiza no es indigna de la soberbia infante.ría, y que loo artilleros dan pruebas de destreza, de precisión, de movilidad. El lado débil de esta milicia está en los oficíalcs; no en lo~ del C$- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 150 BOLETIN MILITAR ta.io nnyor perm1nente, que son excclent~s, sino los de lo3 cuerpo;; de tropas. Esto no tiene nada de sorprendente, cu :mdo c;e sabe gu..: dificnl· tades tienen los grandes ejércitos para reunir los suyos. El hecho incoa­te.> tablc y verdaderamente digno de ate:1ción, es que formados en divi­siones, para las grandes maniobras, todls las arm:l3 hacen excelente figura. El fenómeno se explica por dos raz:mes: la primera radica en una aptitud militar que la herencia de VJrios siglos ln cultivado entre los suizos, la segunda es la regla absoluta que se ha tra7.ado este pueblo emi­nentemente pdctico, de no sacrificar nunca la calidad á la canriJad, como lo hacen tudos los ejércitos cups plaz'ls se suman por millones. No olvidemos hacer constar que además el elemento voluntario des­empeña un papel importante en este sistema y se va
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 68

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 62

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 62

Por: | Fecha: 01/08/1898

Bogotá, Agosto 1. 0 de 18!13. Nimero G2 ' BOLETIN MILITAR --··.----- ORGANO DEL MINISTER10 DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO --··--- Director, ALEJANDRO POSADA 1 Son colaboradores natos de ~ste periódico, todos los Jefe; )' Oficiales del Ejército de la República. EL EJERCITO COMO GARANTIA DE LO PORVENIR Velado por densa niebla de incertidumbre que deja inquieta á la razón é infunde pavor al ánimo de los hon1- hres pensadotes, se presenta vago, oscuro, indefinido Jo porvenir de los pueblos, hoy celebrados por su civilización y engreídos por su cultura. La sociedad presente, sin ex­cepción de razas ni diferencia de climas, con apariencias deslumbradoras de prosperidad ó con desconsoladoras rea­lidades de penuria, pone á tientas su insegura planta en el camino del progreso, y juzgando enderezarse á su perfec­ci~ nan1iento, prepara tal vez su descomposición y labra su ruma. Conjunto de difíciles problemas por resolver, nuestn! época no acierta á plantearlos, y encomienda su solución á ridículos procedimientos, que si halagan la vanidad y se 6 parecen á útiles afanes, dejan sin despejar la incógnita y son anuncio de n1ás graves conflictos para n1añana. Alma de todos los pueblos vigorosos ha sido siempre el convencin1iento de su valor moral; n1as en los tiempos que por suerte ó por desgracia nos han caído en lote, ¿por dónde han de remontarse las aspiraciones al orden moral, si la pesada atmósfera del materialisn1o vuelve rastreras las· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SOLETÍN MILITAR aficiones, abarragana las costumbres, pervierte los hábtos1 y se hace admiradora de la voluntad y del pensamiento; del corazón y del ingenio? Búsquense en la historia sociedades análogas á la nuéstra, tiempos parecidos á los de ahora, y el ánin1o se extren1ece al recordar que la degeneración de los pueblos ha comenzado siempre por el desamor á los estímulos de orden moral, y que en pos de la degeneración ha venido la crisis, y que la crisis social se ha resuelto en todos tien1pos por un ruidoso cataclismo. Baste por todos un ejen1plo, Ron1a, la antigua señora de la tierra, Ja creadora de los fundamentales principios del derecho escrito, la herede­ra de Grecia y su étnula €n las artes y en las ciencias, fue la poderosa y la admirada Ron1a mientras el an1or á Ja patria inspiró á su~ legisladores, infundió estímulo á los ciudadanos, y dio valor á sus l~giones ; mas cuando Ja co-­rrupción fue ganando todas las clases, y el materialisn1o de los goces obtuvo privan~a sobre rnás levantados y nobles sentin1ientos, Ron1a) envuelta en el rico n1anto de su cele­brada civilización, fue perdiendo su vigor; y cuando más hubo menester Ja energía para salvarse á sí propia y pre­servar á sus pueblos de la destructora invasión de razas bárbaras, faltole aliento al corazón, faltole vigor al cuerpo, faltole resistencia nl brazo; Roma sucumbió con ignon1i­nia; Roma no e ·a ya una nación, no era una raza, no era un pueblo; era un cuerpo gastado por el vicio, y n1al en­vuelto en postizo nbrigo de cultura. Cuando en un pueblo dejan de tener incentivo Ja~ aficiones á los intereses de orden moral, sobreviene el cata...J clisn1o, no siempre igual, no stempre uriiforme, no sien1pre parecido, pero ruidoso, estremecedor, tettible siempre. Para la gastada sociedad de Bizancio el cataclismo fue la desaparición del imperio Griego, n1uy enamorado de sus filósofos, muy ufano y distraído con las divisas y los pasa-­tiempos de su aristocracia, pero débil, caduco, impotente para resistir la oleada invasora que barrió hasta las huella'& de la don1inación precedente. · Para la Franc1a del próxin1o pasado s1glo, arruinada Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR por el largo reinado de Luis XV, y tan distraída en goces y fútiles pasatiempos, como apartada de hoble·s sentimien­tos y levantados propósitos, el cataclisniq tómó la forma de ]a Revolución y de los veinticinco años de asoladora guerr~ que la subsiguieron. Es ley histórica y por otra parté, la lógic'a lo exige·. A una sociedad que concede todas sus preferencias al ma­terialismo, no le es dado bascar en el orden móral solucio: nes salvadoras~ El n1ateriítlisn1o la marea, el ~h.aterialismo la satura, el ñ1aterialisn1o la 'transformn. La provocada ci-isis se resuelve en uóa ú otra forma; pero siempre ha de r' sol verse p0r . Ja tuerza material. Por esto en todos Jos pueblos civilízados la s·ol'ución de los grandes confliq'Os viene sieni.pre enc~l11endada á los ejérci.:. toe: Ello es posibl~ ynattir,al 'lue á la fuer za material don1i:. nadara subsiga la influettda moral reguladora, pero siempré y en todas circünstancias el ejércho ha de cortar el nudo gordiano del conhicto social y ha de ser el precursor qué allat1a el caminó á legislador ' s y políticos á quienes enea- - rnienda la constitucióh de una otiedad, la restauración de un pueblo. Los pueblos stiJCtds á la dorl11mkióh de la antigua Ollla, tuvieron la desgracia de caer en h1anos de bárba..:. ros, los que á manei·a de ol'eada hicieron irn1 .pción en toda Europa. Los bárbaros eran la fuerza btuüti átsprovista de ·cultura, ajena á la civilización, e ~de sobresueldo á los. Oficiales y tropa ~. la guarnición del Dagua. Comuníques~ y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 I de J uJio. d.e 1896. M. A. CARO. El Ministro, c..le Guerra, lsAfAs Lu]ÁN .. LECTURAS DE HISTORIA P ArfRIA ~UNTOS PRINCIPALES DE. LA VIDA PÚBLICA DE BOLÍVAR­( coNTlNUAClÓN). XVI En el' mes dc. Junio de 1818, encontrá.u.dosecl Libertador en la ciudad de Angostura, recibió funestas noticias del estado de la guerra en todo el país. El más completo. ijcsastre tení.a abatidas por donde quiera la s armas patriotas. Pe~o. cl ánimo de Bolívar no se doblegaba, lu.c:haba contra h desg~a.cia, y casi aniquilado a•ín pretendífl. imponerse por medio de teme~aria osadía. Confesaba los qesastres de la re\~olucic'.ln, pero su imaginación. se complacía en cn­"' rever la victoria en medio de la.s sombras. .. . En estos momentos fue cuan.do recibió una ca1·ta del Director Sup erP..P de B ucnps Aires, D .. Ju;m fvlartín de P ueyrredon, en contestación á la ~uaJ Bolívar. c_stampó estas significativas. pala­bras: "Sin duda Venez,uela, cons.ago~:ada . toda á la santa libertad, considera sus sacrificios como triunfos. Sus torrentes de sangre, el incendió de us poblaciones, la ruina absoluta de toda• las creacio- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BOLETÍN MILITAR nes del hombre y aún de la naturaleza; todo lo ofrece en aras de la patria. Hoy e:;tá cubierta de luto; pero mañana cuando cubier­. ta de laureles haya extinguido los últimos tiranos que profanan su suelo, entonces os convidará á una sola sociedad, para que nuestra divisa sea: Unidad en la América Me.,.idi?nal. "Sí, una c;ola debe ser la patria de todo~ los americanos." Anhelo supremo, que, por sí solo, testifica la grandeza de in­tenciones de Bolívar. En el mismo año de 1818, encomendó el Libertador á Zea, de la redacción del periódico semanal Con·eo del Orinoco. Era mu­cho el empeño que mostraba en la divulgación de los dere­chos políticos; en él habían podido tanto la ilustración, el amor á las ideas nobles y á la humanidad, que se imaginaba que cuan­do todos se> penetrasen del deber de vivir corno ciudadanos de un país libre, cuando todos amasen la patria, hasta el punto de prefe­rirla á sus bienes personales, la nación surgiría con exhuberame vida, majestuosa y digna. El orgullo de Bolívar .iba hasta querer juzgar á sus conci udada­nos más firmemente patriotas de lo que en realidad eran; y en este número incluímos á venezolanos y colombianos como que unos y otros hubieron de recibir de él su más denodado y persistente ejemplo. En la proclama que entregó al General .F1anci sco · de Paula Santander, cuando éste, con otros Jefes, salió de Angostura, á fines del mes de Agosto de 1818, para levantar fuerzas en Ca3anare, Bolívar decía á los granadinos: "Y á no existe el ejército de Morillo: nuesvas expediciones que vinieron á reforzarlo tampoco existen. Más de veinte mil es­pañoles han empapado la tierra de Venezuela con su sangre. Cen­tc. 1ares de combates gloriosos para las armas li herradoras han pro­bado á la España que la América tiene tan justos vengadores, como magnánimos defensores. El mundo asombrado contempla con gozo los milagros de la libertad y del valor contra la tiranía y la fuerza. El imperio español ha empleado sus inmensos recursos contra puñados de hombres, desarmados y aún desnudos, pero ani­mados por la libertad. El cielo ha coronado nuestra justicia: el cielo que proteje la libertad, ha colmado nuestros votos y nos ha mandado armas con qué defender la humanidad, la inocencia y la virtud. Extranjeros generosos y aguerridos han venido á poner­se bajo los estandartes de Venezuela. ¿Y podrán los tiranos conti­nuar la lucha. cuando nuestra resistencia ha disminuído su fuerza, r ha aumentado la nuestra? La España, que aflige Fernando con s~ dominio exterminador, toca á su término. Enjambres de nues­tros corsarios aniquilan S\1 comercio: sus campos están desiertos, porque la muerte ha seguido sus hijos: sus tesoros agotados por veiote ~ños de guerra: el espíritu nacional anonadado por los im- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 49 puestos, las levas, la inquisición y el despotismo. La catástrofe más espantosa corre rápidamenté sobre la España. ¡Granadinos! El día de la América ha llegado y ni n~ún poder humano puede retardar el curso de la naturaleza, guiado por la mano de la Providencia. Reunid vuestros esfuerzos á los de nuestros hermanos: Ven~zuela -conmigo marcha á libertaros, como vosotros conmigo en los años pasados libertásteis á Venezuela. Y á nuestra vanguardia cubre con el brillo de sus armas algunas provincias de vuestro territorio, y esta misma vanguardia, poderosamente auxiliada, arrojará en los mares á los destructores de b Nueva Granada. El sol no completará el curso rü su actual período, sin v er en todo nuestro t erritorio altares levantarlos á In libertad. Cuartel Gen~¡aJ en Angostura, Agosto 15 de I 8 I 8, año oc­tavo de la Independencia. SIMÓN BodvAR." Por e e tiempo Pácz comenzaba yá á dejar~c inducir á la su­premacía del ejércitu, pretendiendo dirigir por sí solo las opera­ciones de la guerra. A Bolívar no escapaban las muc·n·as de des­contento, ni se le ocultaban las ambiciones de los diversos caudi­llos, porque la naturaleza le había concedido el más fino instinto político de que haya hecho gala ningún hombre público de Amé­rica. A fin de acallar esos rumores y desavenencia~ tan funestos para la causa patriota, diósc trazas de activar cuanto más pudo la reunión de un Congacso que había de fijar, hasta cierto punto, la línea de su conducta. En esa junta de delegados del pueblo espe­raba él encontrar la justificación de sus actos. Así fue que el ro de Octubre de r 8r8 propuso al Consejo de Estado la convocato­ria del Congreso para el I.0 de Enero de 1819. Debe,nos recordar el manifiesto que con tal motivo dio á los venezolanos, porque todas las piezas oficiales que emanaron de la pluma del Libertador, lo mismo que ]as muestras de su abundante é intencionada correspondencia, dan testimonio de su fecundo ta­lento, dispuesto á penetrar en toda ocasión en el estudio de laa necesidades políticas de los países sud-americanos. Esos documen­tos sirven, además, para comprobarnos la entereza de su carácter, ~u irresistible preocupación por educar los pueblos y el empeño que ponfa en formar individuos dignos de la libertad y de ejercer los derechos de ciudadanos. Oigámosle: Venezolanos 1 <'El Congreso de Venezuela debe fijar la suerte de la Repú­blica, combatida y errante tantos años. Nuestras heridas van á cu- . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5Q. BOL.E.TlN MILITAR. rarse al cuid:.1do de un:t representación leg~tim¡a. No es por u.na v·~n·c1l ostentación, ni pDr lncer m.i apología, que os hablaré de mí: yo os he servido, y os debo dar· cu.enta de m,i conducta. Cuando las con­vulciones de la naturalez.a1 s.ep..ultaron al pueblo de Venezuela en el más profundo ab:.nim;ier~to, el G~neral Monteverde hizo entrar en ki nada á nuestra nacie11.¡te República. Y·o> que más tem,ía la tira­nía que la muerte, abandon.é las playas de Ven .ezuela, y fui á bus­car la guerra que se hací.a á. los tir-anos en la 1'\rueva Granada, como el único alivio á los dolores de mj corazón. El cielo ovó mis votos y gemidos, y el Gobierno. de C.artagena puso á mis 6r­c. lenes cuatrocientos solda ~os, que en pocos dbs liberta ron el Mag­dalena y la mayor parte de la Provincia de S:,1nta Marta. En se­guida marché á C~uta, y allí la victoria se decidió por nuestras armas. Venezuela m,e vio ap~recer · en, su territorio, coronado con los favores de la fortuna. "El Cpngreso de l~ N'ueva Grann hizQ~ c~ncebir á los realistas nue­vas esperan7-as,. . .}(' aw1.que batidos en. B,árbula y la~ Trincheras, in­fundió tal ali~n~o á nuestros enemigos~ que casi simultáneamente se sublevaron los ~}anos y el Occidente de V'enez.uela. Las Bata­I¡ as de M??qt!jtero y de A_raure nos volvieron al Occidente y los Llanos. Entonces vo)é desde el campo de batalla á la capital, }¡ice renunci~ del Poder Supremo, y di cuenta al pueblo, el 2 de Enero de I8.q., de, los s.¡Jcesos de. la_campaíia,y después de la lucha rpás sangrienta, volví del ca111p0 de C.arabobp, á; convocar. los R~­presentan. tes dd p~eblo. q-~e consti~uyesen el Gobierno de la: R~­p~ blica. "El d~sa?tl¡e de la, Pu~r:ta, sepuJtó en el cá<;>s nuestr.a allijida Patria, y napa, PllPO enoon~_es parar los .r.ayos qJJe la cólera del cielo fulminaba contr¡a ella., "Yo tnf!rch~ á. la ~Jueva Granada: di cuenta al Congreso gra­nadino del éxito de mi comisión: premió mis servicios, aunque in­fructuosos, confiándorn~ Ufl . nuevo ejercito de granadinos y vene­zolanos. Cartagena fue el sepulcro de este ejército, que debía dar la vida á Venezuela. Yo lo abandoné todo por la salud de la Pa­tria: voluntariamente adopté un destierro, que pudo ser saludable á la Nueva Granada como también á Venezuela. La Providencia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • l BOLETÍN MILITAR 51 había decretado. yi. la ruina de estas des gradadas. r.egiones, y les mandó á Morillo. con, su ejército exterminador. "Yo busqué at>ilo. en una isla extranjera y fui á Jamaica, solo, ·sin recursos, y casj: sin, e~peranzas. Perdidas Venezuela y la Nueva Granada, todada m,e atrev~ á pensar en expulsar á sus tiranos. La isla de Hait~ Ill1C r.Q-cibió con hospitalidad: el magnánimo Presi­dente Petión rrt.e. prestó su protección, y bajo sus auspicios for­mé una expedici·ón de tres,ciento? hombres, comparables en valor_, patriotismo y virtu,d, á lo~, Cop\paíieros cle Leonidas. Casi tocios han muerto yá; pero el ejército exterminador rambién ha muerto .... Trescientos patriotas vinieron á destruír quince mil tiranos euro­peos, y lo h,an cot1seguido. "Al llegar á Margarita, una A.sam.blea General me nomhró. Jefe Supremo de la nación~ . mi ánimo fue convocar allí el Congre­so; pocos mes.es después lo convoqué en efecto: los suces0s de la guerra no p~rmjtierot~ sin, em,barg.o, este anhelado acto de la vo­luntad nacional: Ii.b¡ e. G ,uayana y libre la mayor parte de Vene­zuela, nada nos impide ahpra devoJver al pueblo sus derechos sobe­ranos. Venezolanos! Nuestras armas han destruí do los obstáculos que oponía la tiranía á vuestra' em~n~ip,fl.ción. Y yo, á nombre del ejército libertador, os pongo en posesión del goce de vuestros im­prescriptibles derechos. N,uestros soldados h¡m corn batido por salvar á sus herman?s, e~pv~a~, padres é lf.ijos.; ~f,p no han combatido por sujetarlos. E,l ejérci~o.. de V"enez.;uela sólo. os impone la condición de que conser,.véis intacto el depósito sagrado de la libertad: yo os impongo or.r.a nQ, meno5 justa y necesaria al cumplimiento de esta precios'\ con,Pición: elcgicL, por magistrados á. lo~ más virtuo~os de vuest,ros., con.ciudaJanos, y. olvida.~ si ppdéis, en vuestras eleccio­nes, que ·le corresponden, y examinados se encuentran que son llevados con­forme á dicho Decreto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLITAR 53 El señor Guctdaparquc presentó convenientemente arreglados los documentos correspondientes á la cuenta que debe enviar á la Oficina general del ramo, así como el cuadro del movimiento de los elementos de guerra que debe remitir á dicha Oficina y á la del Ministerio de Guerra. Confrontadas las el:Ístencias, se encuentran de acuerdo con las que figuran en el cuadro, y arreglados en la forma que previenen los incisos 1.0 2.0 y 3.0 del propio Decreto. El correaje existente se está componiendo y fue dado de alta en el mes próximo pasado, conforme se le ordenó al señor Guardaparque. El armamento está convenientemente arreglado, limpio y engrasado. El infrascrito hace presente, que hacen falta lo:, siguientes elemen­tos para las piezas de artillería: balas macisas, espoletas, tubos de fric­ción y pólvora. Se advirtió al señor Guardaparque que el correaje debía estar guardado en cajones de madera para su mejor conservación. Como no hay observación qué hacer, se dio por terminada la pre­sente diligencia que la firman los que en ella intervinieron. Nicol!u Peraomo P. El Guardaparque, Ricardo Ferro B. --··-··-- VARIEDADES EL ASISTENTE Hacía cuatro años que vivían juntos, y en todo ese tiempo no había olvidado el uno por un solo momento que era el oficial, ni el otro que era el asistente. El uno, militarmente severo; el otro, mi­litarmente sumiso. Y se querían; pero con aquel afecto austero, varonil, mudo, que no hace alardes, que no se manifiesta, que oculta un transporte de afecto bajo un ademán seco y desdeñoso; elocuente cuando calla, inepto y torpe cuando habla; enemigo de caricias y mimos, y acostumbrado cuando le asalta la necesidad de llorar, á apretar los labios y sorber las lágrimas por no aparecer cobarde y afemina­do. Se comunicaban con un lenguaje constantemente lacónico, rá­pido, desabrido; se entendían con monosílabos, miradas, ademanes; intérprete común era el reloj, que lo regulaba todo, hasta los pasos y las palabras, con la disciplina más estricta. -Mi Teniente ¿manda algo? -Nada. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 .-z-:.LPueJo Í11al~charme ? --;- Vete.~Esia era la fórmula cotidiana de despedida. N un ca una palabra más. Y habían pasado los días, los meses, los años-cuatro años--en el cu·utel, en el alojamiento, en marcha~ en el campamento, en la guerra; y cre.ció poco á poco en el cora­z() n de erhra¡:nl3os un aÍedo pmfundo,, severo y casi desconocido para ellos n1ismos. En aqúella inalterable taciturnidad, en aquel len-­guaje militáf, en aqllel cambio fugiti\To de miradas que querían decir, lá uni!~haz estb, y la otra:-está bien, habh para quien co­nociese el caráctet~ de entFarribos, tanta amabilidad y tanta corte­sía, que comparadas cort ellas era débil é insignificante la más ex­presiva correspondencia dé -mt.ituo éariño·. Se encontraron t1no al lado del otro crl carrlpaña, én los ins..:. tantes ,más sol mnc~, á tresciént()~ pasos de lds cartone~ crlcmigos; y á cada silbido de las granadas~ cada ól:il v.olvió r:ipiJan1ente los ojos en busca del otro, y al encpr1trado, habfa e~Halado un suspiro pensando: ¡esa ha plisado .ya! Velat·ort juntos ert las avanzadas más de una noche frfa y lluviosa, cdn los pies erl bs charcas del pantano y el rostro al ~lento; y por la martana, ál llegar el batallón de rel~vo habían caml3iadd una ~onrisa, córi o pata decirse mutua­mente: "ahora volvemos al campamento, a14grai:e~ ~odrás Jescan­sar ." Muchas vece durante úna larga marcl\a de ve~allo, habíansc vuelto lo; dos hacia atrás á un rnisillo tiempo pafa 1rt1irar las pie­dras miliarias, á la orilla del camino) y haHían contado algunas ve­ces más de cuarenta, cruzando; ct..ia~do llegaban á las últimas, uná mirada de consuelo y complasccrtt!a, q!Je quería decir: quedan dor nada más, nada más que una, iestdmos .yal V arias noches en el cam­pamento, cuando se dispone el ánimo á las descargas, que quizás 'venga á interrumpir el sueño, luégo que uno de ellos se había echa­- ifo bajo la tienda y el otro lo habfa cuBierto bien c~n el capote para defenderlo de las brisas nocturnas:-Búenas nqches, señor Tenicn­te,- había dicho el soldado, alejándosé; y al Teniente le había pa­recido que aquella voz temblaba algo y que la ~ll:ima palabra no sa­lió entera de sus labios. Y con igual acentd 1~ HaBía devuelto el sa­ltid&. Alguna otra vez mientras el uno entregaba al otro una carta, y éste alargaba ávidamente la mano para torrlarÍrl; RuBiera podidd notarse en ambos rostros ligerísima sonrisq :-¡Es de casa, conozcd 1~ let'i-á, tu madre te escribe!- Había querido decir el uno.-¡Gra­cías, _;;_había querido contestar el otro,-me has anticipado la ale­grfa! Después, volvían entrambos á los acostumbrados hábitos taci~ turnos y severos: ni una sola vez el soldado, al presentarse á su ofi­cial 6 al despedirse de él, olvidaba cuadrarse, levantando la cabeza y llevando enérgicJmente la mano al kepis, . rígido, inmovil y for­tnal. Vivían juntos cuatro años solamente; pero el soldado, que en..: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 5) tt•ó de asistente, pasado el primer aiio de servicio, estaba para cum­plir su tiempo. Un día, recibíó el comandante del bat,lllón la orden de licell­ciar su clase. Aquel día mediarón m.uy ~ócas palabras más de las de c.:>stum­bre entre el oficial y él soldádo; phó 1~ d~s corazones conversa­ron largamente·: -¿Manda otra tos-a-? . . -N ... da ... ha Hegado h orden de liccnc:iat tt!t clase, Bentro de diez cías marcharás·. Siguió breve ~Hcncio sin qúe sús ojos se enccmt~· astl1~ -¿Puedo tet1 rarmer -Retírate, pues. . Esta vez había aíi~.dido ei ·ofici-al un púes, y esto. cf:l un gran paso en el camino de la afectt1osidad y de la espozttaz~e~dad. Estrechóselos el corazón á los dos, pero tw igualzw n'te á am­bos. El uno perdía á UI'l arnigo, más qrte t\n arHig;o, un hermano, que lo amaba cOl\ eariño r~verente y rel\gioso. El otro perdía tam­bién un amigo, un hermano; .Pd'o aqué( p'ermanecía en el regi­miento, y éste volvfa á casa. Y ya era sensible consuelo volver á casa. Después de tantos año!!, después de tantos p-eligros, después de haber pcns1.do tantas veces en la madre poí· la r•ocfie en el cam­pamento, cuandó suenan las largas y melancólicas notas de la re­treta, y bajo la5 tiendas se apagan las iuces en aquella movible ciudad de litnzo, po'Co antes tan animadi y ~legre-, de ·pués de ha­ber pensado tantas veces e1 \a madre preglintándos'e,-¿qué hará en este momente aqúella ¡~obre mujer?-era; e1 vctdad, una gran 'Cosa volver á 'Casa! !1 ..• Despliés d.e haber oído tantas veces, al caer c\c la tarde, á los ~ampesinos que venían del trabajo, repitiendo a·qtiellas mismas can­dones que canhban en otro tiempo allá en el ~ogar, cuando vela­ban en verano á la luz de la luna y entre. tantas voces de deudos y qmigos s·e escuchaba una temblorosa, dirt;rente de todas, clara, ar....; gentina, qlle sabía tan bien el camino del. corazón; después de ha­ber bendecido tantas veces aqüel10.s canc\on'cs, como un saludo de nuestra madre lejana ... ¡Volver á casa! ¡volver cuando no nos es­peran; ver de nuevo aquellos campos, aquella aldea, reconocer de lejos aquella casa, ptesentarse de pl"onto ante la puerta, reconocer delante á la hermanita, hech.a ya una moza, al hermano más pe­queño, convertido en gallardo adolescente, acudir á sus gritos to­dos los demás, arrojatsc en medio de ellos; después, apartarlos á to­dos, entrar en la casa, llamar á la anciana madre, verla venir á nuestro encuentro con los brazos abiertos y los ojos llenos de lá­grimas, echársele al cuello y sentirse oprimido por aquellos queri­dos brazos, y probar las más santas delicias humanas .... ¡Cosas son estas que sólo el pensarlas dulcifica cualquier amargura y cura cualquier herida1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. s6 BOLE 1ÍN MILITA"!{ Y sin embargo aquel buen muchacho le traspasaba ei alma Ia idea de tener que separarse de su oficial. Y adem:ís, un soldado va­leroso no se quita nunca el tosco capote que le ha servido largos años de abrigo y almohada, y el cual hl trabajado tantas veces con la aguja ó el jabón, sin sentir cierta opre~ión en el pecho, cierta. extraña ternura, como al separarnos de un amigo qu~ se ha porta­do mal con nosotros, pero á quien en el fondo estimamos siempre. Aquellas faldrigueras de detrás, donde en el cuartel se escondía la pipa al presentane al oficial de guardia, las buscarán las manos ins­tintivamente, y será triste cosa no encontrarlas ya. El buen oficial se había quedado pensativo, sin añadir ni una sola palabra á las fórmulas acostumbradas, y lo mismo su asistente. Pero sus miradas se encontraban con más frecuencia, y parece que se decían:-lo sientes, ya lo se. (Cottcluirá). EN EL EJERCITO El Poder Ejecutivo por Decreto de fecha 1 1 de Julio, dic­tó las iguicntes providencias: Concedió al Capitán Jesús Durán la licencia indefinida que solicít6 para separarse de la 5.~ Compañía. del Batallón Granaderos número 8. 0 Destinó al Subteniente Jeremías Bohórquez, que sirve en la 2.a Compañía del Batallón Tent.T~(¿ número 5. 0 , á la 4·a del Urda­neta número I 5, en reemplazo del de igual grado Fidelio López, á quien se concedió la licencia indefinida que solicitó. Llamó al servicio activo al Subteniente Arturo Entialgo, y lo destinó al Batallón Tcnerife, en reemplazo de Bohórquez. Llamó al servicio activo al Capttán Antonio Luengas, y lo destinó á la 1.• CompaP.ía del Batallón Boyacá número 24, en la vacante que allí existe. Por Decreto de fecha 12, Ascendió á Sal·gento 1v1ayor gra­duado al Capitán Celio Samudio, Ayudante Mayor del Batallón Sucre número 10. Creó una plaza más de Practican-te supernumerario en el Ho~ pital Militar Central, y nombró p'ara desempeñarlo al señor Celso Jiménez. Por haberse sincerado el Capitán Salustiano Tejada de los cargos por k s cuales se le destituyó en Mayo próximo pasado del puesto que ocupaba, se le llamó nuevamente al servicio activo y se se le destinó á la 5.• Compañía del Batallón Granade1·os número 8. 0 , en reemplazo del de igual grado Jesús Durán, á quien se con-­cedió la licencia indefinida que solicitó. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 62

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones