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Imagen de apoyo de  El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

Por: Alfredo Greñas

“El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caricaturas, costumbres y avisos” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el período 1890-1891 y que tuvo como una de sus cabezas más visibles a Alfredo Greñas. El título se estableció como una tribuna liberal radical de oposición, crítica y burla a la política regeneracionista, el gobierno y el partido conservador nacionalista. La sátira empleada en “El Zancudo” se puede rastrear desde su diseño y composición y dan cuenta de la intención del periódico por comparar al gobierno regenerador con el régimen colonial. Por esa razón, en su encabezado se cambiaba la fecha de aparición y se hacía referencia al siglo XVIII (ejemplo: en vez 1890 se escribía 1790 o en lugar de 1891 se empleaba 1791) y en el pie de imprenta se remplazaba el nombre de Bogotá, por el de Santafé de Bogotá, generando en el público lector una sensación de ambigüedad que lo traslada al periodo colonial. Según Shirley Tatiana Pérez (2014), las características mencionadas de “El Zancudo”, en clara oposición al régimen regeneracionista, terminaron promoviendo la promulgación de la Ley de prensa 157 de 1896, que decretaba que era obligatorio incluir el nombre de Republica de Colombia en el cabezote del periódico y la fecha correcta de su publicación. En las condiciones de publicación del periódico se establecía que “saldrá á luz cuando lo tenga á bien, y en tanto que se lo permitan” y en el encabezado de cada número se relacionaban sus colaboradores , quienes firmaban con seudónimos, a saber: redactor, El…oy Rey; director, Serafin Boquiflojo; dibujantes, Rump y Raff y grabadores, Riff y Raff. En la edición número 20 de “El Zancudo”, del 20 de julio de 1890, se reprodujo el reconocido “escudo de la Regeneración” de Alfredo Greñas. Debido a la falta de recursos originada por el retraso en el abono de las suscripciones el periódico tuvo que detener sus actividades.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

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La Escuela Normal: periódico oficial de Instrucción Pública

Por: Manuel María Mallarino | Fecha: 12/04/1873

“La Escuela Normal: periódico oficial de instrucción pública” fue una publicación que circuló entre 1871 y 1879. En la primera edición de “La Escuela Normal” que circuló el 7 de enero de 1871 se publicó el reglamento del periódico, en esta normativa se definió que la publicación circularía semanalmente, que la agencia general del periódico estaría a cargo de la Dirección General de Instrucción Pública y que las páginas del título se dedicarían exclusivamente a temáticas relacionadas con la instrucción pública o la industria. Además, se mencionaba, que circularían la cantidad de ejemplares necesarios para que fueran distribuidos en las “escuelas públicas, las bibliotecas i las sociedades científicas” de los Estados Unidos y del país.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Escuela Normal: periódico oficial de Instrucción Pública

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La Integridad

Por: | Fecha: 09/12/1882

“La Integridad” fue una publicación liberal independiente que circuló en el Municipio de Socorro (Departamento de Santander) desde 1882. El periódico tenía como propósito apoyar la candidatura presidencial de Solón Wilches a las elecciones de ese mismo año. Según el título, Wilches era el candidato que representaba la “paz, progreso y concordia de los colombianos”. Aparte de lo mencionado, el título prestaba bastante atención a las problemáticas del municipio y el departamento, razón por la cual, hacía una invitación a todos sus lectores para que remitieran informes quincenales sobre el estado de la región. Las secciones que respondían a los intereses mencionados eran: “Revista de la ciudad” y “Revista del departamento”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Integridad

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El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso

Por: Domingo G. López

“El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1882. El título se estableció como un órgano que apoyaba la candidatura presidencial de Eliseo Payán para las elecciones del periodo 1882-1884, intención que sería desestimada por el candidato caleño, quien renunciaría a su postulación para favorecer y apoyar a la figura de Francisco Javier Zaldúa, que a la postre resultaría ganador de la contienda electoral en contra de Solón Wilches. “El Eco”, consideraba como un momento de inflexión dentro de la historia del liberalismo y su división, la postura que los radicales habían asumido en las elección de Julián Trujillo Largacha como presidente de los Estados Unidos de Colombia en 1878.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso

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Registro del Estado: diario oficial del Gobierno de Cundinamarca

Por:

“Registro del Estado: Diario oficial del Gobierno de Cundinamarca” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1871-1885. El periódico reinició su numeración en febrero de 1882, luego de haber alcanzado la edición 1392. El periódico se configuro como una publicación oficial que se encargaba de divulgar leyes, decretos y resoluciones que daban cuenta del estado de la administración del Estado Soberano de Cundinamarca. El título reprodujo un índice del contenido de cada número en la primera página e incluyó las siguientes secciones: “Gobierno de la Unión”, “Gobernación”, “Interior”, “Hacienda”, “Justicia”, “Municipales”, “Anuncios”, entre otras.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Registro del Estado: diario oficial del Gobierno de Cundinamarca

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El Comercio: órgano del comercio de Colombia

Por: Eugenio González Benito

“El Comercio: órgano del comercio de Colombia” fue una publicación que circuló en Bogotá durante 1882. El periódico se presentaba como un órgano interesado en el estudio y la promoción de la economía nacional, que manejaba un tiraje de 4000 ejemplares y se ocupaba principalmente de la publicidad y de aquellas empresas que considerara beneficiosas para los intereses económicos nacionales. Durante 1882, una las temáticas abordadas en el periódico se relacionó con los planes y proyectos de construcción del Ferrocarril de Panamá.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Comercio: órgano del comercio de Colombia

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Imagen de apoyo de  Bogotá Ilustrado - Serie II N. 11

Bogotá Ilustrado - Serie II N. 11

Por: | Fecha: 04/12/1907

) RE'PUBICA DE' COLOMBIA ;:;:;:='~=:-:::=-===========-===--""==-=='---==-----::::----""===--:::--===",,,w __ = ===-:_='=== =_"""- --=.._ rmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm~; CONTENIDO El Sr. General Sergio Ca margo, por Rorad Es­pinosa Gtlz,máll; Al Excmo. General Rafael Rt'yes (soneto), por AlltOllt8 Glltt'CO Corol/ado¡ En pos del ensueño...... por Dltgo UIIO.·; Días gloriosc.s; Al K'Ccmo Sr. Presidente de la República (soneto), }lor J ,wicr Aeo.'ta ; Panteón; Los hombres de ac­ción; Rafael H.eyes (soneto), por F. Parias Vargas. Ilustraciones: General Sergio Camargo, Salio da del T • .Dmlll el 20 de Julio de 1907, Cadetes fundadores de la Escuela Militar, Capitán Arturo Ahumada, Capitiln Diego Guilléo, Comedor de la Datl'ria Modelo, Los solJados del lJatallcín Modelo rompen filas, Jcfes y Oficiales del Bllnllón Modelo, Los Capitanes Ahumada y Guillén esperan la lIe' gada del Sr. Presidente el día 24 de Octubre, El Sr. !'residente y su comitiva, Ejercicios del Bata llón Modelo, Ejercicios de la nateria Modelo, Los Ca· I detes preparados para ejercicios de gimnasia, Los Cadttes del Curso !\filitar en c-jercicios de esgtima., Asalto entre el !:ir. Ulpiano A. de· Valenzuela y el Profesor Sidoux, t D. Luis Prieto Solano, t D. Ro. berto de la To,r, t D. Lu's María Pardo, Thomus MatkiDsoD Sanders, Federico Rivas Frade.. C2 Q¡W¡¡¡¡WU;IWW¡;¡;¡¡:UW~WlIIWWWIIlMl¡lllwmmq¡lllID~ Bogotá, gjiciembre A BOGOTA mm!.mItñlfimlmIllIÍ1!ñnnññnnrnmrñtmmmtrttlím nnnllfillmtl CONDIOIONES Número sueHo ...•.. _ .............. $ 20 Id. en papel extr.afino •.• :. ••.. .•• 50 Suscrip:ión á la sen e de 5 numeros ... 100 A visos, página ...••.••..• _ ••..•.•• - 200 - t íd ..•..•• _ ...•.•••...••••• 100 - t id .. .• _ ••••••••• - - •••• - • - 50 .• Palabra en small-pica: ..... _ ... : .. _ _. 60 A visos ilustrados, preclO con venclonal No se admiten remitidos. La correspondencia debe dirigirse al Adminis­trador de BoGOTÁ ILUSTRADO. A parlado de correos número '59' Para todo lo relacionado ~on avisos .en~en­derse en la administracl6n del perc6dlco. A1)M1NISTRACIÓN: Carlos Tamayo, Calle 16, Parque de Santander, acera Norte, N.O 1004. \l~wm!WlWWWWWWWlUWWWWlI!IllIIIllIJUD,l1.II (MPRENTA ELÉCTRICA:-I68, CALLE 10 i 1 9°7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO . ~DDBUg~ggggggg~ggggggggU~g6~Dg~~, ~ ~ . ~ ~ ~ ~ I ~ ~ I I aVarla 1~'1· I --- ~ ~ ~ ~ PRODUCTOS Y PRC:CIOS DE VENTA ce ~ .9:1 I Germa, Gonsum Bic,,, docena de m~:i!:::te~:s~i.~.~~.r~:~~.~90:0 ="§! ~ "Pilsener, Lager y Bock, docena de medias botellas...... 100 ~ lj ~ ~ ~~ " )) " " docena de botellas dobles....... 190 ~ ~ r-o ~ m "Doppel Sloul docena de medias botellas...... 130 d f \ ~ e; ~ " Cu]muacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... 130 ¡:...... ¡:...... B =1 ')fTJ ~e~éE~peradores ddoccna dde medd~asbbo tle1lllas ...... 28°0 • ~ S B " 19l mca ocena e me las o e as...... 1 o ~~ C\S I " en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro ......................... 10 v-'\~ <:) ~ ~ Aglla gaseosa pura, docena de medias botellas...... 60 • ~ ~ 1 Agu a gaseosa co n di fcren les jara bes, d ocen a de med ias hOleJ las""" 8 o A . ~ bll ~ Sparkling Bayaria I\ola, docena de medias botellas...... 60 ~L-<::: . 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COI\r.nos y LUI'ULO; Vendemos ole muy buena c. liclad y á di- ' ~~.~;~ ~ ~ l .' ~ fercntes precios. ~ ~ S ~ ~ CEBADA: Comrramos al contado y á los m"Jorcs precios de la plaza ¿; ~ ~ graneles cantiJadl's de cebada en grano. .~ ~.... ~ ! .. 1 ~)T \ l\d\'.erlimq á nlleslro clientes rllle no cnvas mos ni rc- 1: .:~ li~ ~ ClIIIITII IS en (~ aIflIIlO las Ilntf'llils cerveceras qltC, po!' c1efecluo as, lieocn ~ ~ ~ mRI'CfldHS tl'!~S eslrella" ('11 el cuello. l"'Iiooj r-o ~ IlEUTSGH GOlUMBIANISGHE BRAUEREI G m. b. H. ~ ~ I = El Gerente, LEO SIEGFRIED KOPP ~ ~ E ~ ~~ ~~ 1 ~~~H~~~~~~~U~~~H~~UUU~OOU~~~g~~UUO~ .. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Serie III "Br(Ygótá" Ilust'rádb r r _ea ••• J,._ @ctubre de 1957 g)i'Cecto'C}j fJ-bedacto"C, !!fbafaeL 6ópinoóa {}u~mán J . $~ $ ssos; ( . . ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO E15r. CS(eneral S ergio ~amargo Nació este eminente ciúdadano en Inzá-Boyacl==-en lB32, trayendo en su sangre todo el valor, toda la pericia innata de esa ra za abnegada y paciente que tan eficaz­mente contribuyó al triunfo de las armas libertadoras en lB 19, Y luégo dio al país la serie de Jefes prestigiosos, cortejadores de la muerte y ungidos de la victoria, que culmina hoy con el valeroso militar que rige los destinos del país, boyacense como CAMARGO, y como CAlIIARGO ena­morado rle la justicia, igual para todos, y de la concordia nacional que esta justicia impone noble y generosa mente. Muy joven hizo sus estudios en el Colegio de IvS Pa­dres Jesuítas de esta ciudad, y luégo los coronó con el títu­lo de abogado, entrando en seguida á practicar ~u profe­sión como empleado del Poder Judicial, hasta que guiado por su amor al derecho y á la libe rtad tomó armas en lB54 y marcó el principio de la g-Ioriosa carrera que lo llevó al más alto puesto de la jerarquía militar, después de luchar siempre como bravo y generoso, fuere cual fue ­re la suerte de sus armas, en las guerras de 1860, 1B76, lB85 Y lBgS, y no pocas de los antiguos Estados Sobera­nos. La última Asamblea acional rindió homenaje á sus variadas virtudes cívicas y militares, y le reconoció su grado de General en Jefe por artículo especial y sólo para él, en la Ley que fija el Escalafón Militar de la República. Este justo y noble reconocimiento de sus méritos por quie­nes en época pasada habían sido sus adversarios de todo momento, enaltece grandemente la memoria de CAMARGO, á la vez que marca con piedra blanca en nuestra historia la alteza de miras del legislador. Cuando la paz señoreaba en el país, CAMARGO traba­jaba activamente en uno ú otro campo de la Administra­ción, marcando siempre sus labores con el sello de la in­teligencia modesta, de la honradez acrisolada. Varias veces fue legislador en Asambleas y en Con­gresos, distinguiéndose siempre por su palabra fácil y acerada, que en veces, si el debate tornaba á la defensa de la patria y sus recuerdos evocaban los padecimientos del soldado y las dianas de la victoria, alcanzaba vibra­ciones de altísima elocuencia, como que seguramente fue CAMARGO uno de los más distinguidos entre nuestros ora­dores militares. Entusiasta amigo de la juventud, como que en sus numerosas campañas pudo apreciar sus méritos y sus vir­tudes hasta en detalles al parecer de poca monta, trabajó constante en favor de ella y llevó su abnegació!l para ser­virla hasta abandonar sus numerosas ocupaciones perso­nales, descuidadas casi siempre en bien de la Patria, para desempeñar el Rectorado del Colegio de Boyacá en Tun­ja y de la Escuela Militar en esta ciudad. En los vastos campos de la Diplomacia trabajó tam_ bién con muy benéfico éxito para las varias misiones que tuvo á su cargo. F ue Ministro en el Ecuador, en Venezue­la, en Francia, en Alemania y en Inglaterra, y ante la anta ede desempeñó el delicado cargo de Agente Con­fidencial cuando estaban interrumpidas las relaciones ofi­ciales entre Colombia y el Vaticano. En Caracas tuvo el honor de representar á su Patria en el Centenario de Bo­lívar, yen Roma ajustó con el Secretario de Estado de Su Santidad León XIII, el Cardenal Lorenzo ina, en 1880, una Convención para restablecer la!; relaciones en­tre las dos potestades, que fue como la primera página del Concordato que hoy rige ntre ellas, y constituye alto timbre de honor no s610 para el nombre ilustre de CAlIIAR­GO, sino también para el del liberalismo colombiano, que por mano de uno de sus más preclaros Jefes ofrecía á la Iglesia la oliva de paz perdida en los campos sangrientos de la revoluci6n triunfante en 1860. Es digno d meditarse, por las altas enseñanzas que envuelve, el hecho plausible de que fuera el negociador amigo con la anta ede el mis­m( j) Jefe victorioso del invencible Escuadr6n Calaveras, cuyo respeto por la Iglesia jamás fue edificante, y le cupiera así el Jlonor de ser el primero en pasar esponja de paz y de oly.jdo sobre página negras de nuestras guerras, que sólo con dolor pueden recordarse. Coronó su gloriosa carrera de h011)bre público, mar­cada en al to por su labor en el Ministe rio de Guerra, con' .la P¡;esidencia ~ e .la República; que desempeñó, como se­g undo Desig nado para ejercerla, desde el 19 ' de Mayo· hasta el 15 de Agosto de 1877, por volunta ria separación del titula r Sr. Parra, después de debelada la revolución conservadora de 1876, revelándose como gobernante ad­mirable, digno por todo concepto de ocupar el puesto que honra ron Bolívar y Santander. En esta larga y meritoria vida de servidor público, cuyas principales faces apenas hemos señalado, aquilató CA1tIARGO las bellas condiciones de su carácter, y despo­jándose poco á poco de las naturales imperfecciones que viven al calor de la primera juventud, cuando las pasion~s todas vibran con mayor intensidad, alcanzó la felicidad de ser pronto dueño de si mismo, sin dejarse guiar por impulso alguno inconsciente, y surgió entre sus contempo­ráneos, cuando aún los dominaba la insania de las pasiones polfti cas, como defensor de la justicia en la concordia , que años después habría de cobijar á todos los colom­hianos. Ya en su discurso de posesión el 19 de Mayo de ) 877, cuando aún blanqueaban confundidos en los campos de batalla los huesos de sus amigos y de sus adversarios, dijo· dirigiéndose al Presidente del Congreso: "Podéis anunciar al pueblo de Colombia que la espa­da que me dio la ley jamás herirá el corazón de la Repú­blica, y que el bastón de Magistrado que ponéis en mis manos será, en verdad, símbolo de la autoridad legítima­mente constituída; mas nunca vara de hierro para los ven­cidos, ni asta destinada á levantar en alto la bandera de la destrucción y del encono." Luégo, en su alocución del 20 de Julio del mismo año, estampó entre otros párrafos no menos importantes, los si ­guientes: "Ya no hay beligerantes, ya no !!ay vencedores ni vencidos: todos somos hermanos, y el pabell6n tricolor,. emblema de nuestras antiguas glorias, vuelve á ser el vínculo común de la fraternidad nacional. En estos momentos de transici6n de una época luctuo­sa á otra de bonancibles esperanzas, momentos en que el terrible derecho de la guerra viene á ser sustituído por el . régimen civil de los pueblos cultos en el estado normal de " su existencia, os conjuro fervorosamente para que volvien­do la vista á lo pasado meditéis con recogimiento sobre las. tremendas enseñanzas que éi nos lega. Desde el punto de partida que deslinda una de las más difíciles jornadas de la República, echemos un velo sobre los desvíos de algunos de sus hijos' borremos las desavenencias y los rencores; extingamos las iras fratrici­das, y por amor á la Patria común, tan desgraciada cuan­to digna de los más prósperos destinos, juremo!; no apelar más al exterminio y las matanzas para dirimir nuestras domésticas contiendas. Testigo como he sido de los combates más sangrien­tos de la ültima guerra, y habiendo podido palpar los sa­crificios que ella impone á los pueblos, la desolación de los hogares y la ruina de las fortunas, se han robustecido más profundamente en mi espíritu el amor á la paz y la convicción de que á conservarla deben con preferencia en­caminarse armónicamente la buena fe, la lealtad y la hon­radez de los Gobernan~es, y el recto juicio y la propia conveniencia de los ciudadanos. 1 Colombianos 1 Terminada la guerra, comienzan para vosotros las labores de la reconstrucción, bajo el amparo de las garantías aseguradas por nuestra carta fundamen­tal. Entrad resueltamente en ellas, y tened fe en que el Gobierno cumplirá sus altos deberes, y que consolidando la confianza en el mantenimiento de la paz, dará de nue­vo impulso á los elementos de progreso que han sufrido notables quebrantos. Así renacerán las empresas indus­triales, l cr¿dito público y la educación popular, conse­cuencia precisa del régimen de orden y de estabilidad á ql,le todos aspiramos." Después, y como la franca expresión de .sus ideales, consign6 en carta de Londres, de 2 de Octubre de rBBo, dirigida al Sr. Dr. José del Carmen Rodríguez, estas fra- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 173 'ses, tanto más expresivas hoy cuanto entonces no levan­taron eco en el corazÓn de la República : " ...... todos mis actos durante la última guerra civil y después de ella, tan patentemente acentuados en un senti­do único, habrían de haber mostrado á los ojos de mis compatriotas, así me lisonjeaba en creerlo, un ideal polfti­ca con toda claridad fijado y persistentemente seguido. HumanIzar la guerra para hermanar de nuevo á los colombianos : en una palabra, conciliar: hé ahí ese ideal. En efecto, soldado de la Nación, combatí donde fue indispensable por deber, pero sin fiereza ! en todas partes levanté del polvo ensangrentado al adversario para abra. zarlo como hermano. Magistrado de pocos días, hice de la suprema autoridad una Providencia para los vencidos, y la empleé sin cesar en aplacar la c6lera del vencedor: con los jirones de bandera que la tormenta dej6 en el Palacio Nacional, curé las más hondas heridas de la Patria. Legis­lador de Boyacá, inculqué en mis conciudadanos el más acendrado sentimiento de justicia, de fraternidad y de con­cordia ; y á no ser porque el partIdo conservador...acababa de rebelarse, y era. por'lo mismo, imp,.,sible avenirlo, por ·el momento, con el orden de cosas triunfante, habría insi­nuado pedirle su colaboraci6n en los negocios públicos de .aquel Estado. Las elecciones en que tuve intervenci6n con­sultaron todos los matices del único partido entonces ele­gible. Para el ejercicio del Gobierno, de las sociedades po­.}( tic~s, considero de equidad la concurrencia d~ todos los ¡partIdos, asegurada en la ley fundamental. Y mIentras en­tre nosotros se logra erigir en canon constitucional ese principio, estimo de la más alta y fecunda tras?endencia la composici6n del Consejo de Estado, de autonzados re­presentantes de todos los partidos. Difícil es por cierto, harto difícil, lo confieso, hacer prácticamente estable tal 'sistema, mas no es imposible, y esto ba.sta para que deba planteársele. En la actualidad ha venido á ser esa una reforma ad­ministrativa necesaria, el único modo á la vez de estable­cer un Gobierno fuerte, respetable y verdaderamente na­cional : lo primero, porque el celo, aun el más solícito y . vehemente, de los parlidos, se calmaría cu~ndo todos -ellos interviniesen en la ejecuci6n de las leyes; lo segun­do porque en medio de la armonía de todos los intereses, "te~dría el primer Magistrado el más ilimitado apoyo, el respeto y la estimaci6n de los pueblos, á los cuales habría -empezado por bspirar admiraci6n y amor. . . Desengañémonos. En nuestros frecuentes dIsturbIos civiles no ha habido de ordinario insurrecciones populares sino rebeliones de los hombres de partido. Ni es siempre un régimen de leyes lo que se ataca, sino que es el proce­ ·der de los gobernantes lo que á menudo irrita, enfurece y ·arrastra al vértigo de las revoluciones armadas. Fundar el reposo social es antes que todo. S610 á su amparo podrán resolverse sabiamente los muy arduos pro­blemas surgidos de la última guerra, y hacerse saludables enmiendas en las instituciones y en las leyes. ¿ Qué pueden hacer tampoco, en servicio del progreso m~te rial, ni par­ticulares ni gobiernos, en esa constante. ansiedad en que viven los pueblos, presa de la turbulencia de .todas las pa­siones que la abstenci6n de los buenos ciudadanos, el desconcierto en el rumbo de las ideas y la falta de plan en los conductores mismos de los g randes partidos, dejan libremente atumultuar? Constituír alguna normalidad social ; aplacar, recon­ciliar fraternizar : tal es la tarea de la obra presente. Y urge 'acometerla. De otro rrl:0do, la catást~ofe, patri6tica­mente presentida por un emInente colombIano, no tardará en desatarse sobre nuestras cabezas. A tra vés de los sombríos acontecimientos siento tam­bién su proximidad con el mismo pavor con que se oye el mugido de la tempestad en medio del océano,. Por más doloroso que sea, es forzoso decirlo: la anar­quía amenaza devorarnos, y en pos de la .anarquía ven?rá acaso el despotismo de los caudillos. i Tnste cosa, amigo mío 1 La anarquía, esto es, la barbarie : el despotismo, esto ·es, la ignominia. De la barbarie puede, aunque tarde, vol-verse al camino de la civilizaci6n. Del despotismo se .va siempre ul envilecimiento, y de ahí. .. al desprecio ~el mundo entero. ¿ Tendrán acogida estas ideas ? No lo espero : al con­trario, cierto estoy de que me enajenarán la simpatía de los espíritus banderizos. Mas ni ese ni ningún otro motivo podría hacerme disimular en la ocasi6n lo que siento y Jo que pienso. El deber queda, en todo caso, cumplido." El transcurso de los años no abati6 en lo mínimo su fe en estos nobles prop6sitos, y cuando el actual Jefe de la Naci6n, que ya forjaba en su generoso cerebro el amplio molde en que ahora ha reconstruído la República, quiso como Ministro de Gobierno abrirle paso á la representa­ci6n liberal en el Congreso y ofreci6 asegurar la elecci6n de quince Representantes liberales, escogidos de acuer­do con el Gobierno, fue C,u[ARGO el único entre los Jefes de su partido que apreci6 al primer golpe de vista el no­ble impulso del' Sr. General Reyes, y trabaj6 por que el partido aceptara la oferta que se le hacía, y que segura- ~ mente le habría ahorrado al país las desastrosas guerras . que lo ensangrentaron después, y al partido su completo aniquilamiento. Su actitud le enajen6, como bien lo temía, las simpa­( ías de los espíritus banderizos, de los que no querían del Gobierno sino el derecho de derrocarlo, y entonces sabo­re6 la amargura de que hasta se dudara de su sinceridad. Hoy, los hechos cumplidos le han dado la plenitud de la raz6n, y de seguro no hay liberal en el país que no admi­re su inteligente previsi6n, que desde entonces le habría permitido al actual Jefe de la Naci6n iniciar en la práctica la labor de concordia que es hoy prez y lema de su Ad­ministraci6n y que, Dios mediante, será la definitiva sal­vaci6n de la República, y ahora le ha permitido el placer de dar vuelo á los anhelos íntimos de su alma, y honrar amplia y generosamente la memoria de CAllARGO. por medio de Decretos que en épocas pasadas no habría podido expedir. Así pues, bien dicho está que Reyes, enalteciendo á CAMARGO, igual6 á Castelar con sus hermosas frases enco­miásticas ante el cadáver de Cánovas del Castillo, y á Sa­lisbury elogiando la memoria de Gladstone ante los Lores de Inglaterra. Son ejemplos de justicia ennoblecedora, que realza la grandeza de alma de quienes saben darlos. Todo en la vida del General CA1lIARGO fue grande, fue patri6tico, fue desinteresado. Hoy nos queda su re­cuerdo y su ejemplo para fortalecer nuestros pasos en este camino de aproximación entre los colombianos, que él dese6 tánto y que es el único que podemos recorrer en busca del progreso y de la prosperidad nacional. RAFAEL ESPI OSA GUZMÁN ~l Excmo. 0eneral l\,afael :R.e~es Hoy que la Patria arrepentida llora Su pasado de errores, y lozano Se alza en el valle, en la ciudad y el llano, E l árbol de la paz fecundadora. Con todas las riquezas que atesora, Le das un timbre de esplendor galano, Al porvenir del pueblo colombiano, Que aplaude tu cruzada redentora. Explorador, guerre;o, magi str~do, Triple diadema de bnllante glona, Para tu frente altiva has conquistado. Por eso, ya tu nombre está en la historia, Reclamando con brillo inmaculado, El mármol que eternice tu memoria. ANTONIO GNECCO CORONADO Riohacha, 24 de Octubre de 1907. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ;,174 'BGGOTA J, 1 LVS1:RA DO En p6S del ensueñ6, J ~ . Ia tarde, la luz, irisada os convida á surcar el espacio, l Del poniente en el mar de topacio, De uha nube n la barca rosada. A esa barca saltemos aprisa I A ese copo de espuma, que vuela, El anhelo nos presta su vela, y su ,remo invisible la brisa. Miraremos la tumba del Día Desde un mar sin escollos ni oleaje, Contemplando el rosado paisaje, De una vaga, sutil. lejanía. Llegaremos allá, donde encierra La Verdad, el arcano profundo, Do no lleguen los ecos del mundo, y sea un astro lejano la Tierra. Al Dolor, le diremos que aguarde, y una tregua obtendremos de calma, Mientras va consagrando nuestra alma, La solemne quietud de la tarde .... Ya la barca tenemos al frente, Cierra un punto Jos ojos, y vamos, Que es preciso que juntos tendamos, De los ojos cerrados el puente 1 Oh ya estamos arriba, los remos in recuerdos ni llantos ni pena, Corten ya la corriente ser na, Y al país de los ueños boguemos. ¿ Ves en playas de nieve cubiertas, Mil fantasmas que finge la bruma? ¿ Un caimán con las fauc s abiertas, irisada ballena de e puma? Monasterios que invitan al ruego, Y una fila de monjes orando, Y una vela latina bogando, ntre islotes flotante de fuego; De neblinas fantásticos tules, De un incendio gigante, despojos, Mares negros y verdes y rojos, CieJ.os grises y blancos y azul s; una tropa de mil leviatanes, Y palmeras n vasto desierto, la iava del cráter abierto De una serie sin fin de volcanes '1 .... A Jorge Posada Muño.& ada temas, fantástico mundo, Ye as nubes de luz que lo han hecho, on las monjas piadosas que el lecho Han rodeado del sol moribundo; Y que el sol con su ceso las hiere, En su lecho de fuego y colores, Y les presta ~us mil respland ,xes La caricia del astro que muere! ' Oh 1 9ué dulce que vamos bogando, Se desliza la na ve Sin ruido. ¿ Oyes algo que llega á tu oído? on las almas que pasan cantando; Esas almas que fueron un día, De la carne también prisioneras, Y ya libres, celestes viajeras Tienen alas y amor y alegría. on el himno, sus diáfanas notas, Del que ha hallado el perdón y la calma on el canto triunfante del alma ' Que sus férreas cadenas ve rotas 1.." Qué distinto el poniente en la tierra; La silueta del vicio y del crimen, Muchos seres que claman y gimen, y una fila de tumbas que aterra I ¿ Un rojizo fulgor ves ahora? ¿ Oyes ese clamor que se escucha! ----Es la sangre del mundo que lucha) -Es la queja del mundo que llora r Al dolor le dijimos que aguarde, Y una tregua obtuvimos de calma, Dí, ¿ no sientes que ha ungido tu alma, La solemne quietud de la tarde? i me llora tu amor cuando muera, y te fijas en estos ponientes, La canción de las almas ausentes, Vuélve á oír, séca el llanto y espéra, Ya el sol se hunde, la tarde se muere, y las sombras la van sepultando, y hay un eco que pasa cantando y que dice al pasar, Miserere I y á la par que la espesa negrura, Del 01 borra los úl 'mos rastros, Nuestros sueños se truecan en astros, De la nocht! en la cámara oscura I •• I DIltGO URlBE • t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO DIAS GLORIOSOS • ,1 (,. IJ El Excmo. Sr. Pre~ideale de la República ¡;e dirige de la Catedral Primada al Palacio de San Carlos después del Te Deum , (Instantánea del joven Dio/ante de la Peña) ./ , Volvi6 á lucir alegre el sol en la mañana del 20 de J~lio de este año de 1907, y después de las salvas y las dIanas con que los soldados de la guarnici6n de Bogotá saludaron la aurora del glorioso día, que parecía ataviar­se COD sus mejores gdlas para adornar el altar del recuer­do en que la Patria honra á sus libertadores, continuaron los festetos acordados para rememorar sus hechos glorio­sos y aVIvar en el coraz6n del pueblo la deuda de grati­tud que debe guardar siempre por ellos. De par en par se abrieron para el público las puertas del Bosque del Cente­nario, que el día anterior sólo habían cado acceso al ele­mento oficial, y pronto inmenso gentío de damas y caba­lleros llen6 sus pintorescas avenidas y comenz6 á recorrer las v~riadas instalaciones de la Exposición Agrícola é In­dustrIal, cuyos detalles dimos en el número último ; des­pués, el movimiento de la multitud marc6 rumbo al Par­que del Centenario, en donde el Excmo. Sr. Presidente de la República inaugur6 en el templete de piedra há tántos años vacío, y en presencia del Ilmo. Sr. Herrera, Ar­zobispo Primado, de los Sres. Ministros del Despacho, del Cuerpo Diplomático y de muchas otras distinguidas per­sonalidades, el grupo de la Victoria coronando á la Liber­tad, obra del infatigable artista Ricardo Acebedo Bernal, que tántos y tan merecidos lauros tiene recogidos, así en el campo de la pintura como en el de la escultura. Después de medio día se cantó el Te Deum en la santa Iglesia Catedral; luég'o hubo recepción del Cuerpo Diplo­mático en el Palacio de San Carlos; en seguida desfile del Ejército, de la Plaza de Bolívar hacia sus cuarteles, y por último inauguración de la Escuela Militar y del Batallón de Infantería Modelo y de la Batería de Artillería Modelo, cuya organización se debe á la labor activa é incesante de los Sres. Capitanes de la Misi6n chilena, Arturo Ahumada y Diego Guillén, de quienes uno de los más importantes p'eri6dicos de Santiago se expres6 asf, cuando fueron de­signados para venir á Colombia : " Por sus conocidas aptitudes militares, así como por sus caballerescas y levantadas prendas personales, ambos­j6venes están llamados, indudablemente, á satisfacer las­múltiples exigencias de su delicada misión y, ante todo, á servir de sólido lazo de uni6n, afecto y correspondencia entre ambos países. El Capitán Ahumada cuenta con dieciocho años de servicios efectivos, sin interrupción; se ha distinguido como Oficial de infantería por su desarrollado y s6lido espíritu militar; trabajador, instruído, estudioso, reúne las condi­ciones todas del Oficial moderno; es sabido cómo aprove­ch6 su permanencia en las filas del Ejército alemán y cuál ha sido su situaci6n en el último período evolutivo de nues­tro Ejército. Tal es, á grandes rasgos, la personalidad que lleva á Colombia la representaci6n de nuestro Ejército y el ca­rácter de Jefe de la Misión. El Capitán Guillén, con doce años de continuos servi­cios, es un excelente Oficial de artillería y posee sólidos y especiales conocimientos de su arm", ; su vasta instrucción ha sido acreditada y fortalecida en el reciente curso de cuatro años de la Academia de Guerra; contraído al es­tudio y al trabajo, ha escrito una obra militar que mereci6 la aprobación gubernativa y que fue premiada con dos puntos de mérito. Ambos Oficiales han sido contratados por el Gobierno colombiano para organizar, dirigir y enseñar en la futura Escuela Militar de Bogotá, para crear y hacer cursos es­peciales de aplicación de Jefes y Oficiales, para fundar es­cuelas prácticas de sub-oficiales, y finalmente, para la ela­boración é implantación de los reglél'1Tlentos orgánicos d~ 1 Ejército, inclusive la organización del" alto comando," di­rección superior, Estado Mayor, etc. Por lo expuesto se ve que aguarda á la Misión un la .. bodoso é intenso cometido. Mas los Capitanes Ahumada y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ·-(iuilJén llevan el más amplio espíritu y una resuelta dedi­caci6n al trabajo . Sus antecedentes, por otra parte, SC-'1 garantía de éxi­to y, por consiguiente, de que Chile y su Ejército serán dignamen te representados. Alienta esta confian za la perfecta certidumbre d .. que el Gobierno y pueblo col om biano.s dará n á la Misi6n todas las facilidades necesarias y dispensarán á nuestros Ofic ia­les una acogida fraternal, considerá ndolos como esfo rza­dos cooperad ores de la magna obra de progreso y e n- _grandecimiento en que e Un em¡Jeñados todos los buenos hijos d e C:olom bia." m 6n UlIoa, Luis C. Fe rnández, Germán Rojas, Víctor A. Cogollos, Ulises Nog-u e ra, Marco A. Pardo, Francisco Ca­macho, Carlos A. Torres, Roberto Coronado, Pablo E. Acosta, Aristides Fernández, Hernando de la Parra, Moi­sés Rocha, y Brigadie r Mayor Milcíades García (hoy Ca­pitán), según se ve n, de izquierda á derecha y descendien­do, en el grupo adjunto ; y en el centro del patio así como en los corredores altos, numerosa concurrencia de elegan­tes damas y cabalIeros. El Himno Nacional lIen6 los aire s con sus alegres notas, y de pi e los concurrentes, sombre ro e n mano, como acababan de oír la música marcial, oyeron al Sr. Presidente de la República, que declaró inaugurada ESCUELA MILITAR Lo apitanes uill én y Ahumada y lo Cadetes fundadores Bajo un solio I vdntaJ.; al efect\) ubre la amplia es­calera de piedra d el patio principal, ocupan puesto d e ho­nor el Sr. Presi d e nte de la República y el Ilmo. r. rzo­bispo Primado, junto co n los res. Ministros del D e pacho Ejecutivo ; formados al pi e, á lado y lado, los fundadores de la Escuela, res. Capitán Diego uill én, Capitin Arturo Ahumada, cadetes Tomá Concha, Eduardo F 16r Z U., Dolcey Casas, Aurelio renas, Agustín Mercado, L eopol­do Torrente, l'edro Rubian ,Lui F. Ru eda, Manuel Bri­g ard, Rafael F I6rez B ., usta vo 6 mez, Eduardo Ponce, Adelmo Ruiz, E duardo BonillO, ] rigadier níbal Angel (hoy Capitán), 1 rneSlo Cajiao, Enriqu e IIernánd ez, Da­ni el Argáez, Alfonso Escall6n, Jo é M. Manrique, Julio Cu adros Cald as, Gustavo Buendía, José E. Rojas, Mario Garcla V., Efraím Delgado, Ilernando Zawadzky, aúl Abello, Brigadier Efraím Rojas (hoy apitán), ub -B riga­dier Alfredo Laverd P. (hoy T~niente), Rafael Castello, Gabriel Garda ~., Alfredo Jaramillo, 1ed rico 1ranco, Guillermo Manrique Tcrán, Gabriel arda Z., Eduardo Garda Mojía, Tomás Pérez, Manuel A. breg6n, Rodulfo L eal, Joaquín Murillo, Roberto Perea, Carlos Villar, Ra- ( Folografia de Lin() Lara) la Escue la con esta sencilla y expresivas palabras, diri­gidas al Capitán Ahumada : « r. Director: E l prop6sito de l Gobierno, al fundar la Escuela Mili­tar, es que en ella se for men los oficiales d e nuestro Ejér­cito sob re principios suficiente mente s61idos para que ha­g an de él escuela de moralidad, de sobriedad, de fortaleza y de disciplina. E l Gobierno confía en que no d efraudaréis sus espe­ranza y que en adelante se citará al cadete colombiano como modelo del cumplido caballero, que ll eva por insig­nia la verdad, la franqu eza y la hidalguía. Hace pocos días, r. Director, que comenzasteis vues­tros trabajos preparatorios para esta instalaci6n, pero por lo que habéis hecho durante ellos, tanto vos como v uestro compañero 1 r. Capitán uill é n, en la ateda Modelo d e Arlillería, e l obierr o está satisfecho de vuestro traba­jo y tie ne confianza de que sabréis corresponder á la dis­tinci6n que el Gobierno de Chi le, amigo leal de Colombia, os hizo al escogeros para la mi si6n de que estáis encar­gados. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOGOTA ILU::)TRADO En este mismo día se instalará en Cartagena la Es­cuela Naval, dirigida también por un oficial de Marina chileno, y por los informes que el Gobierno ha recibido, espera poder decir respecto de aquel establecimiento lo mismo que acabo de deGir de la Escuela de cuya direc­ci6n estáis encargados en esta ciudad. Queda oficialmente instalada la Escuela de Cadetes." Entusiastas aplausos acogen el discurso del Sr. Presi­dente; los cadetes, previo permiso, lo saludan con hurras unánimes y cariñosos, y luégo el Sr. Capitán Ahumada, en su nombre y en el del Capitán Guill én, da las gracias al Sr. Presidente, y en bre:ves frases dice de sus labores y del empeño que uno y otro tienen por corresponder á la confianza de su Gobierno, que los design6 para venir á Colombia, y á la del nuéstro, que no ha ahorrarlo medio para facilitarles aquélla y dejarle satisfacer éste. Capitán Arturo Ahumada Las elocuentes ~rases de nu.estro primer Magistrado, que dejamos transcrItas; >: I.as sl~patfas que el país todo le tiene á la obra de la ,mlsl6n chIlEna, son muestras pal­pables de que en un todo se ~an .reali zado los deseos-: los augurios del colega santlagutnO, al cual enviamCJ amistoso apret6n de manos hoy que tenemos el gusto de hacer público nuestro aplauso á los Sres. Capitanes Ahu­mada y Guillén, honrando con sus retratos á BOGOTÁ ILUS­TRADO. De la Escuela Militar pas6 el Sr. Presidente, con la numerosa concurrencia que había presenciado con patri6- tico orgullo la visita á los cadetes, á inaugurar en los veci­nos cuarteles de San Agustín , tI Batall6n Modelo de In­fantería y la Batería de Artillería Modelo, en los cuales acababa de establecerse el servicio de rancho, en reem­plazo del sucio é inc6modo que desde tiempo inmemorial han prestado en nuestro Ejército las mujeres de los solda­dos, esas juanas abnegadas que en ca~paña son la bendi­ci6n de oficiales y tropa, pero que en tIempo de paz tántas molestias y zambras inmorales suelen ocasionar, y los ser­vicios modernos de instrucci6n y disciplina para el Ejérci­to, que permitirán en día no lejano decretar : 1 servicio militar obligatorio, y que por el momento le SIrvieron de base al Sr. General Reyes, atento siempre á fomentar el hien de los a sociados, para dictar su admirable Decreto de 22 de Julio siguiente, sobre supresi6n del reclutamientp y sistema de enganche para la tropa, que junto · con el de amnistía del dla 20, son páginas de gloria para nuestras libertades públicas y nuestros derechos políticos. De hoy más no habrá recl utas en Colombia y, como bien dijo uno de nuestros más apreciados colegas, "ya la choza del labriego no será atropellada el mejor día, para arrancar por la fuerza al hijo 6 al pad re, y atado brazo­con brazo, como el más peligroso de los malhechores, sa­carlo de allí entre las lágrimas y la desesperación de la madre, de la esposa y de los pequeñuelos. Ya no quedará de repente abandonada la estancia y sola la labran za, privadas del brazo que las hacia fructi_ ficar, y la miseria y el hambre no aparecerán como fan­tasmas pavorosos á las puertas de las cabañas entriste­cidas. Esas dol orosas esce na ~, ese rumor de gemidos han ncontrado al fin su término. El Gobierno, presidido por un hombre de coraz6n magnánimo y generoso y secundado por personas compe­netradas de esos sentimi" ntos. ha dictado el Decreto sobre enganche, que es un timbre de alto honor para los que 10 han ~rmado, una demostraci6n del progrl'so qu~ hace Co­lombia en el camino de la civilizaci6n, y la noticia que re­gocija el alma de los que gozan al saber que se ha reme­diado un mal y ha cesadu una iniquidad. Ese Decreto hará comprender á los hijos del pueblo,. á los presuntos reclutag, á los llamados dolorosamente "~arne ~e cañ6!1'." quiénes son sus verdaderos amigos, qUIénes, SIn acarICIar sus ofdos con frases mimosas y fa l­sas de sirenas, riensan en su suerte y buscan lamanera de ' ahorrarles sufrimientos y amarguras. Ello tiene que hacer ver al pueblo que es con la paz, con la absoluta tranquilidad del pafs con la que se pueden ir remediando los males inmensos que han aquejado á Co­lombia, porque es bajo su sombra protectora y benéfica donde los abusos se van corrigiendo, donde se impone el reconocimiento de los derechos del pueblo. En medio del combate los gritos de los heridos y los estertores de los moribundos se ahogan y se pierden entre el estruendo de los cañones y el fragor de la lucha ; es preciso que la calma haya llegado para olr la queja des­esperada y buscar el remedio de la herida y aliviar el do­lor y calmar la sed de los que sufren. Eso es 10 que sucede tamtién en las naciones, en me­dio de las guerras se ahogan los quejidos de aquellos á quienes sus derechos se ul trajan, las voces de los que la . fuerza bruta atropella; es preciso la paz, la absoluta paz" para que sus voces se hagan oír y sus males sean reme­diados. Capitán Dietro Guillén Prueba perentoria de ello e el mal del reclutamien­to, contra el cual e había clamado en todos los tonos, y que hoy al amparo de la paz y bajo el régimen de un buen Gobierno ha encontrado la soluci6n deseada." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Q30@0TA ¡lilUSTRADO , \ , r • '/ rI " ',: r l ' \ .1 Batería de 'Artillería Modelo .~. ¡ Comedor de la tropa, presidido por el Capitán Campo Elía Duarle, los Tenientes Santos Rodríguez y Valeriano Cárdenas, y el Subteniente Mala"'ón Al entrar al cuartel de la Ba/eria Modelo sonó de nuevo el Himno Nacional, y los soldados, que estaban sen­tados á la mesa, se pusieron de pie para oírlo y saludar la entrada del Excelentísimo eñor Presidente, que junto con el Ilustrísimo Señor Arzobispo, recorrió cuadras y come­dores, examinándolo todo para cerciorar e de que sus ge­seos estaban cumplidos y prodigando á Oficiales y solda­dos esas frases amables y oportunas que le granjean la simpatía y el aplauso de cuantos las oyen, -¿ Mucha falta les ha hecho la chicha? le pregun tó al sargento segundo, ese mozo rle aspecto vivo é inteligen­te, que preside la mesa de nuestr.> fotograbado. - No, Excelentísimo eñor, le contestó éste, orgullo­samenle sorprendido, la panela y el agua os la reempla­zan bi n. El General tomó en su mano un pedazo de panela como )0 hiciera en el vivac de los campamentos, pensando seguramente que ese dulce popular ha de ser arma pode­rosa en la ct).mpaña iniciada en público por él en su opor_ tuna pregunta, contra la chicha, que mata el cuerpo y anonada 1 alma del pueblo colombiano. ( Fotografía de Darán) El decidido empeño del r. General Reyes, por su­primir el uso de la chicha en el Ejército, debemos consi­derarlo como muestra de u vol untad para combatir en to­das sus formas el alcoholismo n el país, y así conviene hacerlo constar, tanto para dar al Cé al' lo que es del Cé­sar, como para llevar voz de aliento á los particulares que luchan por establecer sociedades de temperancia en don­de son mayores los abusos del licor, y causa más lamenta­bles estragos, como que el aumento de la criminalidad corre pareja. con el uso inmoderado del alcohol, ya sea bajo la forma de chicha, ó ya bajo la de aguardiente de caña, que son las dos más deseadas por nuestro pueblo, y desgraciadamente más perjudiciales. Defender al soldado colombiano contra los peligros del chichismo y del alcoho­lismo, es obra buena que muchas bendiciones le valdrá en )0 futuro al patriota Presidente que la ha iniciado, y que, de ello estamos seguros, abrá llevarla á término feliz, pa­ra lo cual, á más de obligar el uso de la panela, en reemplazo del de la chicha, ha querido que se le dé al sol­dado un vaso de buena cerveza en cada comida, á fin de que en ningún caso pueda lamentar la a usencia de la in­dígena bebida, que tantos males le causa. , ] , ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA I ILUSTRAD(j) Del cuartel de la Baltria Modelo pasó la llumerosa concurrencia al del Batallól: Modelo, en donde, después de su regreso de la Plaza de Bolfvar, los soldados de dos de sus compañías comían en esos momentos, servidos todavía por ·el viejo sistema, y pudo admirar las ventajas de los que acababa de ver en sus mesas, comiendo como caballeros, sobre los que lo hacían en cuclillas en un r incón del gran patio de manio bras, sin aseo ni comodidad a lg una. Bien haya el eñor Presidente de la República que tánto se preocupa por mejorar la condición del sol­dado, y bien hayan el caballeroso Coronel Re­yes Luna y los veteranos Oficiales que comen­zaron la reorganización cientffica del Batallón !vlode!(l, y cuyos retratos nos complacemo en publicar, enviándoles, así como al personal di­rectivo de la Batería, con el Capitán Guillén á su cabeza, nuestra voz de aliento y nuestro aplauso. Los Jefes y Oficiales del Batallón de In­fantería rodelo, el día de la visita presidencial, eran los siguientes: General Reyes Luna, primer Jefe (1), Co­ronel Gómez, segundo Jefe (2), Coronel Pini­llos, yudante Mayor (3), Capitán Ospina (4), Capitán QUIñones (S), Capitán Acosta (6), Ca­pitán Bernal (7), Teniente Ayudante Manuel Garzón (8), T eniente A. Valderrama (9), Te­niente Luis Velasco (!O), Teniente' Francisco Guinán (11), Teniente P. López (12), Subte­niente Abanderado, Joro-e Mercado (13), Sub­teniente r epomuceno Triviño (14), Subtenien­te Peregrino Sarria (lS), Subteniente Alejan­dro Pescador (16), Subteniente Tulio E. Oso-l. ~I~ I I 11 I I! 11 X BATALL6N DE INFANTERÍA MODELO La tropa se retira des pué - de la revista. En primer término, el Capitán Acosla (Instantánea del Sr. Jacinto Luna) x I 1I II X rio (.17), Subteniente Joa ufn Albán (18), jóvenes todos, y todos llenos de brío y de entusiasmo, que seguramente secundarán la difícil obra que se les ha encomendado, con inteligente voluntad y constante disciplina. Batallón de Infantería Modelo ~ I ? Jefes y Oficiales que pre idieron su reorganización ( Fotografía de Lino Laral Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r80 B'0GOTAl ; ULU511RAOO * • .- Poco más de tres meses han transcurrido-solamente, y ya el día 24 de Octubre pa~ado, cuando los amigos y admiradores del Sr. Gene- MISION 'CHILENA ral Reyes quisieron signifi­carle su adhesi6n y su sim­patía en el día de su ono­mástico, hicieron acto de presencia en honor del Ex­celentísimo Sr. Presidente de la República las tres en­tidades militares inaugura­das el 20 de Julio anterior, y dispusieron en el gran patio de maniobras de los Cadetes u n a revista de ejercicios, de la cual presen­tamos alg-unas vistas que dan gráfica idea de eilos y muestran de bulto los pro­gresos alcanzados bajo la direcci6n de la Misión chi­lena, ¡::or los artilleros de la Batería Modelo, los solda­dos del Batall6n de Infante­ría Modelo y los Cadetes de la Escuela Militar, y ha­cen ver así la disposición natural de nuestros Oficia­les, Cadetes y tropa para Los Capitanes Ahumada y Guillén esperando al Sr. Presidente. En segundo término el Sr. Subsecrelario de Guerra" D. Clímaco Losada adaptarse pronto y fácil-mente á las exigencias de la nueva enseñanza militar, práctica y científica, como la habilidad y el acierto con que los Capitanes Ahumada y Guillén han sabido transmi­t irles sus especiales conocimientos en la materia. (In sta ntánea del Sr. Pedro C. Manrique) l En el gran patio de maniobras de la Escuela, limita. do al oriente por la galería de cristales de las casas de habitaci6n de los Sres. Capitanes, como se ve en algunas de nuestras vistas, dispusieron éstos, elegante estrado en .... El Excmo. SI'. P l'csid enle presencio los ejercicio militor (Fotograf la de Lil/o La,.a) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B0GOTAl U:.USTRAD~ -el costado sur para el Sr. Presidente, su dis' tinguida familia y a l­gunos de los Sres. Mi­nistros del Despacho, y á sus lados, así como en el costado oriental, va­rias fil as de asientos para los invitados par­ticulares, entre los cua­les lucieron hermosas damas de nuestra sacie. dad elegante. Poco á poco el pú­blico fue llenando el local, y á la hora indi­cada en la invitación, cuando los Sres. Capi. tanes sólo esperaban la llegada del Jefe de la Nación para dar princi­pio ;i los trabajos, sonó I a música militar y entró el Sr. General Re. yes, acompañado por su hermana la Sra. Re. Grupo de soldados del Batallón Modelo mostrando cargas individuales de á tres en tres yes de Cárdenas y su hija la Sra. Reyes de Valenzuela (D. Ulpia. no). En el estrado ]0 acompañaron, además, como 1 o muestra el grabado, el Sr. Ministro de Relaciones Exteriores, Ge­neral D. Alfredo Vásquez Coba, á la izquierda, con la Sra. de Valenzuela, y el Ilmo. Sr. Arzobispo, junto al Sr. Presidente, y luégo, el Ilmo. Sr. Maldonado, Obispo de Tunja, la Sra. de Cárdenas y el Sr. Canónigo Dr. Aquili. no Niño; detrás, algunos otros de los Sres. Ministros del Despacho y la Dirección de la Escuela, yal pie, junto con distinguidos ~iembros del Clero, entre los cuales figuraba el Sr. Canónigo Manuel María Camargo, el Sr. Director del Museo Nacional, D. Rafael Espinosa Escallón, el ex­Presidente de la República, Sr. Marroquín, D. Rafael Re­yes Angula y D. Daniel Holguín, y en segundo término, á la izquierda, el Mayor Faustino Pomar, Edecán de la Pre. sidencia, que estaba de servicio el nefando 10 de Febre(o y supo dar ejemplo de serenidad y de valor en el cumpli. miento de su deber. (Instantánea del Sr. P. C. Manrique) Dio el Sr. Presidente su venia para ello, y la revista comenzó con la presentación de los Cadetes, de la Baterí~ Modelo y de una Compañía del B:l.talIón Modelo. Los sol. dados de este Batallón mostraron primero los ejercicios reglamentarios del sistema progresivo empleado en la en­señanza individual del soldado, y luégo los de gimnasia militar, con armas y sin p.lIas. que sirven para el desarro­llo del cuerpo y para disciplinar los músculos en general, de los cuales damos una muestra en el ejercicio de carga!> individuales en grupos de á tres en tres. Daba gusto ver á nuestros soldados, orgullosos con la elegancia de su trabajo, obedecer puntuales las rígidas exi. gencias de la técnica mod erna, y ya marchar de frente como un solo hombre, ó arrodillarse y acostarse en movi­miento un ísono, preparando sus armas en estas forzadas posiciones, de la misma ffi ,lOera que si lo hicieran de pie. ~=:::::====:::;::~~=:::::::::::=;¡-¿::::::::::~:::::=::::::==~ La Batería Modelo presentó \1 Batería Modelo. Preparación para dispara!' contn obj etos pequeños. (Instantánea Uel Sr. P . r.. Afa nriqlle) ejercicios preparatorios y gimna. sia sin armas para la disciplina del cuerpo y ejercicios regla­mentarios correspondientes á la preparación del artille ro en el manejo de la pieza aislada y en conjunto con las demás piezas de la batería, incluso ejercicios de puntería contra objetos peque­ños de combate, de los cuales da. mas una vista, y cambios de pro. yectil y de alza. En estos trabajos de artille­ría, seguramente los más difíciles que le incumben al soldado, pudo verse mejor que en ningún otro~ los rápid05 adelantos que ha h echo nuestro Ejército en los pocos me· ses que lleva de enseñanza por los métodos modernos. La precisión para armar y desarmar cada pie. za y la rapidez para conducirla prepararla hasta tenerla lista pa{ el ataque, son cosas que s6lo se adquieren con práctica incesante é inteligente. Bien por los artilleros Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18-2 rBOGOTA ILUSllRADO Los Cadetes exhibie­ron los ejercicios moder­nos para la simplifica~ ció n de los reglamentos, tanto en el orden cerra­do como en sus princi­pios fundamentales para el combate en tiradores; luégo, ejercicios prepa­ratorios para desarrollar el cuerpo sin necesidad de aparatos, que son la base de la educación fí­sica del soldado, y por último, cambiado su uni­forme militar por vesti­dos de trabajo, que per­miten mayor libertad en el movimiento, como se ve en nuestro fotograba­do, ejercicios muscula­res con armas y sin ellas, que sirven para discipli­nar el cuerpo, y ejerci­cios de sartos en apa- Grupo de Cadetes li stos para mostrar ejercic ios musculares (Instantánea del Sr. P. C. Manrlque) ratos. Para los que aprencií mo s en E uropa á apreciar en lo mucho que vale la educació n física del hombr e, siquiera 00 falten quenes la hall en innecesaria, si es que no rid íc ula, el trabajo de los Cadetes en estos eje rcicios nos satisfiz'l plenamente y nos dio la esperanza, la seguridad puede de­cirse, de que en dfa no leja no sigan todos los colegios el ejemplo de la Esc ue la Militar, y sean más vigorosas y más fuertes nuestras futuras generaciones. Después, la sección de Cadetes del curso militar hizo ejercicios de la esgrima de sable, florete y espada, ense­ñada por el Profesor idoux, que se ve presidiéndolos en la vista respectiva , y ejercicios d e esgrima de bayoneta, con los cuales se terminó la revista organizada en honor del Sr. Presidente de la R epública, alcanzando justos y merecidos aplausos d e cuantos la presenciamos, para los Oficiiales, Cadetes y soldados que tomaron parte en ella. Noble y digno del hombre el ejercicio de la esgrima, que por mom entos recuerda los paladines d e los torneos y de las luchas me dioevales, y que siempre levanta y vi go­riza el carácter de las sociedades que lo tienen en uso, no sólo como agradable ejerc icio, sino como medio de dirimir cuestiones de honor, que en algunas creen que la sangre lava ó siquiera les pone sello de nobleza y valen-tía . Bien, pues, muy bien por los Cadetes que de hoy más­no sólo tendrán su espada al servicio de la Patria, sino que ni la sacarán sin razón ni la guardarán sin honor cuando~ de ella requieran sus necesidades e n la vida. Al consagrar nosotros este úmero de BOGOTÁ lLUSTRA.IXr á la institución militar, representada en sus nuevos elemen­tos, sólo queremos seguir el ejemplo de Roger de Beauvoir en su famoso Anuario militar francés, monumento levantado en honor del Ejército de su país, y llevar á las nuevas gene­raciones lecciones cívicas que formen almas heroicas para !a Patria, que tanto necesita de ellas. Pueden faltarnos, y­en realidad nos faltan, los elementos modernos de la gue­rra ; pero más que ellos, lo que necesitamos incesantemen ' te es el orgullo de un numbre invencible, como lo fue el nuéstro en el pasado siglo, con los legendarios triunfos del Ejército colombiano en todo Suramérica; la emulación ­de las virtudes guerreras, como base positiva de patriotIS­mo, y el anhelo de lucir el valor de Ayacucho, cuando el caso llegue de empuñar las armas ; que oigamos decir á todo colombiano: he sido y soy soldado, y lo veamos mar­char á la defensa del territorio, si ella se impone, con paso ­alegre, como si el batallón fuera su familia y no tuviera más ideal que el del tricolor nacional, hasta el heroísmo y hasta el sacrificio ; que nuestras ­fronteras oigan, cuando sea nece­sario, el eco victorioso de la mági­ca frase de Córdoba, y en ellas cumplamos nuestro deber de co­lombianos á paso de vencedores ; y que mientras tan o, vibre ese eco en la boca de todo maestro de escuela, en los discursos de nuestros legisladores, y hasta en las oraciones de nu estra muj e res y de nue tras niñ os. Gl'llpO dc rodctes (Cll1'SO Militnr) en CS('lIcla dc s ¡'imll d suhl ( {l/ sIal/trineo dI'! 1', P . C. iJlalll'uIlle) E te amor á la banderd, que e l Ejército g uarda como emblema de la Patria, es la mejor, es la sola garantía de nuestra indepen­dencia nacional ' ex altémoslo de cuanto modos sea posible, para que ésta perdure de hoy má s en' tre nosotros. o olvidemos que con sangre e formó nuestro país, y que debe mo s aprender á derra­marla, como la instit ución mil itar enseña, para poder conservarlo digno, respetable y respetado. De aquí nuestro ent usiasmo por la Es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ------------------------------------------ cuela :\1ilitar, y por la Balería de Ar­Jil/ ería y el Balallón de Infanle1 ía Mo­delos. l-'ara después de los ejercicios del curso militar. el programa anunciaba asaltos de esgrima entre algunos ca­balleros aficionados á ese noble sporl, y con grata sorpresa vimos presentarse en la arena, vestido con el traje de rigor para el caso, al Sr. D. Ulpiano A. de Valenzuela, quien al cruzar ace­ros con el Profesor idoux y sostener el campo honrosamente, tuvo la ama­bilidad de dar á los Cadetes una lección práctica de lo que vale la educación moderna y del aprecio que tienen las gentes cultas por cuanto tiende al des­arrollo muscular y á la mayor fortale­za del individuo, haciéndolo tanto más apto para la lucha por la vida, cuanto más se aleje de tontos afeminamientos y delicadezas de forma que al hombre le sientan mal. Vayan pa.ra el Sr. de Valenzuela nuestro aplauso y nuestras felicitaciones muy sinceras. Asalto de esgrima entre el Sr. D. U1piano A. d~ Valenzuela y el Profesor Sidoux (Instantánea del Sr_ Pedro C. Manrique) Terminados, así estos variados ejercicios, que dejaron satisfechos los patrióticos anhelos de cuantos tuvimos oca­sión de presenciarlos, el Sr. Presidente recorri6 las distin­tas dependencias de la Escuela, ya casi todas arregladas para el mejor ~ervicio de los Cadetes, y se despidi6 de ellos á los acordes dc:l Himno Nacional,' cantado en coro­por cuantos habían tomado parte en la revista, sincera_ mente emocionado por la fiesta de progreso organizada en su honor, y que tanto bien dice de la labor presidencial en pro del Ejército Nacional. REG ~L 8xceLentíóimo atfa por ellos y por sus deudos, á Id SRA. MERCKOF.S IZQUIFr.~DO DE MURILLO, noble matrona que vivía en. Sog~ m<:>so vI?a de abgnegación y de bvndad, y que alll mIsmo nndló.s.u ul­tima jornada, dejando en el corazón de cuantos la qUIsimos hondo vacío, imposible de colmar, que el recuer~o de s~s virtudes perfuma hoy; á la madre de nuestro quendo aml­. go el poe.ta Ismael López, qu.e murió en Buga después de largos años de lucha sobre la tle r~a ; al Sr. Dr. LINO R,ulZ, periodista acerado y brioso polemIsta, que allá por el último tercio del pasado siglo culm inó en los debates de nustra prensa como luc hador infatigable, y que despué~ de pre~­tarJe al país valiosos serviciJs en importantes.p.uestos públ~­cos ha muerto como Presidente de la ComisIón de Suml . nistros . á la ra. DOLORES HURTADO DE MONTESUMA, hija del Genera'l Ezequiel Hurtado, ex-Presi den ~e ?e la República, que murió en Pasto colmada de mereCimIentos; al Sr. D. LEJANDRO CÓRDOBA, abogado muy distinguido, hijo del va­leroso Coronel Salvador Córdoba y sobrino del héroe de Ayacucho; ¡:d Sr. D. GUILLERMO KIRKPATRICK, notable y bon­dadoso extranj ero, q ue hizo de la nuéstra su segunda ~a­tria' al Sr. D ENRIQUE SANCLEMENTR, varón fu erte y vlr­tuos~ educado en el diamantino crisol de su inolvidable padr~, el ex-Presidente már tir, Dr .. Sanclemente; á la Srit<.. EmlA GAVIRIA RESTREPO, flor de Virtud que la muerte arrebató en la primavera de su existencia, y á los amig03 cuyos retrato!' publicamos en esta página. T ambién col o­camos nuestra humilde siempreviva en las tumbas del SR. EltlESIO DELGADO, honra y pre" del gremio de tipográfos bo­gotanos y del SR. RICARDO OTO K, el Guerrita colombiano, que con'tra el querer de los suyos y guiado sólo por su in­dómito valor y su afición incontenibles, vistió el traje de lu­ces, que dicen los aficionados á la bárbara lidia, y en los últimos tiempos deleitó nuestro público con sus proezas en el redondel de San Diego, y á OCTAVIO GAlTÁN,factó­tum, amable y bondadoso durante mue hos años, de las la­bores menudas en el Gobierno Municipal. @ I @ @ @ t n. Luis Pri ,to Solano En la ciudad de anta Rosa de Viterbo, cuna de tán­tos y tan distinguidos varones, honra y prez de la Repú­blica en muchos y variados campos de la actividad huma­na, nació esle distinguido amigo, cuya reciente desapa­rición ha. sido generalmente sentida por t:uantos tuvimos ocasión de conocerlo y de apreciar la bondad de su carác- Humilde en sus quereres y ambiciones, LUIS PRIETO vivió siempre la vida apacible de los campos, regando la tierra con el sudor de su frente como la habían regado sus mayor-:s, menos po¡- espíritu de lucro que para su propia satisfacción y su emoeleso, y pegado á ella como la hiedra al olmo, lo sorprendió el viaje eterno, amándola en la fe­liz comarca que le diera el sér y ayudando á cubrirla de caminos para facilitar su explotación acertada y su progre­so. gricultor sie mpre, ya á las orillas del Funza ó ya en los valles de Sugamuxi, salvo cuando en épocas de guerra dejaba el arado para empuñar las armas en defensa de sus ideales, vivió en la fortaleza de la madre tierra, y como ella fue bueno, fue noble, fue sencillo, y así de seguro lo ha recibido en su seno, y amorosa guardará .Y ligera sus despojos. ' t D Roberto de la Torre l\Iuñoz Muy joven lo arrebató la muerte, siempre implacable y cruel, cuando tan sólo llevaba un cuarto de siglo sobre la tierra, y si por la edad podía contár ele entre los favo­recidos de los dioses para llamarlos pronto á su lado, por la seriedad de su juicio, por su instrucción y por su entu~ iasmo para el trabajo, parecía como si hubiera vivido do­ble tiempo del que vivi6 y ocultara la nieve de los añ s bajo sus cabello negros como la pluma del cuervo. Fueron de ensueño eso pocos año de existencia, con­sagrados cariñosamente al culto de la familia y del amor; del hogar pre ente que le diera calor desde la cuna al Iado de sus bondadosos padres y del hogar futuro en donde la mujer amada fuera r eina y señora de su corazón. Para servir á uno y á otro de e to nobles ideales, consagró al diario trabajo todas sus fuerza y todas las palpitaciones de su sér, y en la brecha, cuando apenas se enjugaba hoy el sudor de la frente que mañana volvería á santificar su labor, lo detuvo un momento la eterna segadora, y al oído le dijo de la inutilidad de su esfuerzo y del triste vacío de su vida. Luchó todavía algún tiempo con u suerte, ha- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. (IJQ.fiPTA. ILUSTRApO '185 (, ciendo cuant,Q Janciencia indicaba· para re~,\Jperar la salud; perp·todo fl,le ,en Vlano y pronto el secre;to ¡1 fa.tal se reali~ó, dejando sumidos $I:IS castos amores en duelo)de desolación y de lágrimas. Quiera, Dios dar á la. familia de ROBERTO, con el recuerdo .del ausente querido, el lenitivo cristiano de la resignación. 1 ~ I t D. Luis María Pardo Varón justo y alento á obedecer puntual y riguroso los dictados de sus creencias religiosas, fue siempre tipo acabado del hombre fuerte y abnegado sobre la tierra, que repartió su existencia entre los deberes y las frui. ciones del hogar, al cual consagró todas las horas blancas de sus días y de sus noches, y los deberes y las satisfaccio­nes del trabajo, que ennoblece siempre, siquiera fatigue con su exceso en ocasiones. La sociedad bogotana lo v;o año tras año atendiendo con esmero su casa de co:nercio, en la cual puede decirse que se crió cuando su señor padre la dirigía, y atendiendo de igual modo á la educación cris­tiana de su numerosa familia, en la cual sembró con sus obras el ejemplo del padre amante y del esposo modelo. Católico muy sincero y muy creyente, consagró sus ideales al culto de la Virgen Inmaculada, y, fuera ó nó ro­bado á sus diarios quehaceres, nunca le fa ltó tiempo para trabajar por la construcción de la Basílica de Chapinero, cuyas cuentas llevó siempre con cuidado cariñoso y exqui­sita pulcritud. Hoy que la muerte paralizó la mano con que semana por semana enviaba á los periódicos el extracto de su cuenta, todas las partidas de ella pesarán con empe­ño en el platillo de sus obras buenas, y le harán al Sr. PARDO amplio el camino de las merecidas recompensas. R EG --_ ........ --- fes hembres de acci ón Mr. Makinson Sanders Con gusto ofrecemos hoy á nuestros lectores el retrato del Sr. D. Thomas Makinson Sanders, distin­guido ingeniero inglés, que tiene á su cargo, como Director residente en Colombia, las empresas de the Cartagena (Colombia) Railway C<.?, Ud; the Magda­lena River Steamboat C<.?, Ltd; the Cartagena Water­works C<.?, Ltd; the Girardot Steamboat C<.?, Ltd; tbe Colombian National Railway C<.?, Ltd ; the Rail'."ay Concessions & Contract C<.?, Ltd ; the C. W. Syndlca­te, Ltd; y the Bogota Thelephone C<.?, Ltd. El Sr. Sanders nació en Londres en el año de 1865, y allí hizo' sus primeros ~stu dios de mate,ll)áti­cas, por las cuales mostró entusiasta afición desde su primera edad; luégo pasó á Ja Repúblira Argentina á prac.ti?ar su profesión de in.geniero en el gran ferro­carrIl (lel Sur, de Buenos Aires, y después trabajó su­cesivamente en las empresas de the Buenos Aires Great Southern Railway Compan)', Ltd; the Sao Pau­lo (Brasil) Railwa'y Company, Ltd; the Great Sou­thern of Santa Fe & Cordoba Railway Company, Ltd; the Central Argentine Railway Company, Ltd; the Leopoldina Railway Company, Ltd; the llarranquilJa Railway &: Pier Company, Ltd; y the Peruvian Cor­poration (Cenlral Railway of Perú), poniendo en to­das ellas su actividad, su inteligencia y sus conoci­mientos especiales al servicio del progreso universal, sin que tan intenso y variado trabajo fuera obstáculo para continuar en todo clima sus estudios técnicos profesionales y refrendar en la República Argentina­y en los Estados Unidos del Brasil su grado de in­geniero obtenido en Inglaterra. El Sr. Sanders es uno de los ingenieros ingleses que mejor conoce los trabajos ferrocarrileros de la· América Latina, como que además de las empresas en que ha trabajado y que dejamos nombradas, ha hecho viaje de estudios á Méjico) á Cuba, al Ecuador, á Bo­livia y á Centroamérica, en misiones especiales de importantes Directorios ferrocarrileros. Actualmente trabaja con especial empeño en la conclusión del ferrocarril de Gírardot, y á ocuparse en la realización de esta magna obra ha seguido para Londres, en don- D. Thomas Makinson Sanders de dará cuenta á sus poderdantes de los numerosos trabajos que le tienen e.ncomendado. Le.de~eamos viaje feliz completo éXIto en sus negocIa clOnes y pront::> regreso á Colombia. ~ Federico Rivas Frade Cumplimos deber de cariño y de justicia ~l enviar á este querido amigo nuestro saludo de despedIda, ahora que nos abandona para ir á desempeñar el Consulado de Colombia en San Cristóbal, Venezuela. Rivas es bogotano; hizo todos sus estudios en esta ciudad del Aguila Negra, hasta coronarlos con el título de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 BOGOTA ILUSfRAD, TKNJ7;\OS el prop6sito de publicar sobre la Escuela Naval de Cartagena algo semejante á lo (lue publicamos hoy de la Mil itar, y con este objeto rogamos al Capitin Asmunss n~ el envío de las vist'\s q'Je es prvblble tenga de 5U barco- eSCUf la, y de los adelantos de sus alumnos en las maniobras na vales. Junto con nuestra sú;>lica, envia­mos al inteligente Capitán nuestras felicitaciones por la ener!;ía con que sabe poner coto á las faltas de disciplina. de S'JS ~ ubordinados. , NUPCIAL-Nuestro queri lo amigo y di Li'ZIJido cola. borador Jnier Aco. ta, cuyo nombre es ya ventaj lsumen­t~ con): í J) en 1'\ repúb'ic'\ de las letras, uní) s J suerte el domingo 2'¡' de Noviembre, en la basflica de Cha!Jinero,. á la de la encantadora Srita. Lucila FI6rez U ib"'. Desea­mos para el nuevo hogar la más cumplida fdicidad. D. JULIO H. PALACIO, tan elegante gm/lemalJ como bri­I\ ante escritor y buen amigo, ofreció un suntuo>o banquete de bienvenida al Sr, General Urib~ Uribe, de quien fue Secretario en la Conferencia Panamericana de Riojaneiro, mereciénr:lo'e ex:¡uisitas atenciones durante el corto tiem­po que -permaneci6 á su lado en el desempeñ) de la Se. cretaría. ADVERTEXCIA Con este nümero, que se repartirA. á los sus · criptores de la anterior, comienza l~ tercera se­rie de BOGOTÁ ILUSTRADO, pero el que no quiera continuar favoreciéndonos con su suscripción . no tiene sino que devolverlo á la Agencia Generar. calle 16, nümero 100 A, en la acera. norte del Parque de Santander. Nadie está obligado á su:; cribirse á todo periódico que se le envía, p~ro ~Í titne el deber, por trivial honradez, de devvl· verlo á quien ha tenido la amabilidad de en­viárselo. Crean ustedes que nuestra empres.l, á pesar­del apoyo que generosamente le prestl el GO'­biern0, es ante todo patriótica, y que sólo p")dre~ mos darle vida propia si logramos colocar en eí país mil suscripcicne~, oportunament': pag;¡da~~ Ojalá lo consigamos, más para honra de Colom­bia que para nllestra propia honra, ya que nos­otros ni la damos de literatos nj fincamos en BOGOTÁ ILUSTRADO vanidades de periodista que jamás hemos tenido. Los recibos por la nueva serie se presenta­rán con d próximo nú '11er0. @~ W-ii ~ ~ ~ ~W~ el periódico de mayol' circulB ción en el pat~1' cuen tu yá con imprenta propia, y así poJd ir más fácilmente á todas partes, por sólo un centavo en oro cada número. Próximamente­tendrá también servicio propio de cable~. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOT A. ILUSTRADO - - -- -- So Eminencia el Cardenal Merry del Val, Secretario de E Lado de Su Santidad Pío X, despachando en la Máquina Ilammod la corre!!pontlencia " iplomática del Vo.!icano.-Agenlcs de dicha Máquina, Camucho I\oldán y Tamnyo, llogotá, calle 13, núrue. o 178. I CA -1 DE ZIPACON Este carbón es el mejor de la Sabana; con su uso se obtiene una economía del 25 al 30 por 100 sobre cualquier otro, Desarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; al quemarse no deja laja ú otras sustancias incombustibles, sino apenas una ceniza fin&; no contiene, como los demás carbones, grandes cantidades de azufre y, por consiguiente, no ataca las parrillas ni destruye las máquinas. Dit'íjanse lo pedidos á BAVARIA • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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