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Vida Intelectual - Año II N. 23

Por: | Fecha: 15/07/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Ailo 11 S:lnl:l Fe, Julio 15 de tOOS Núm. z! <\) ida Intelectual ~ J REVISTA QUINCENAL ~ DE LITERATURA, DERECHO Y CIENCIAS SUMAR I O DECADENCIA MORAL-Domingo G. Silva ......... . c-.RA BLANCA-José Zahonero ...•................. LA HIJA DE ESPANA (poesía)- AibOI'( O Risco . . ... . EN LA TABERNA lpoesia)-Lols V. M ohando .... .. ALUIZIO AZEVEOO Y PtREZ OALOÓS - G. A. M ar- UnC.t zu, iría ................................ . HACIA LA CUMBRE (pocsia)-JUU\l Aymerlc h .... . LA ODISEA DE UN QUINTO- IIe rnúndoz VillaOSéUSll. PRESAOIOS (poesía)-A. M lguén s Pnrrado ...•. .• EL CAUDILLAJE AROENTINO- J OSÓ M. !llonzón •.•.. FLORES Y NIDOS (poesia)- F. A COl> la y Ltll'll. .. .. VISIÓN PAMPEANA (pOObÍU)-JosÓ M. Queved o ... . UNA CARTA JuliO Vt•rn c ............. .. ......... .. lES CESIBLE LA ACCIÓN REIVINDICATORIAI-ZullÓO :.t:utlrtl'/. ...................................... . VOCES IJIIJl'SÍ:II-CUsiUIIO :\IOOC~al ............... . LA UNICA AMIQA LEAL (poos ía)- J. S. LÓpOz dO Gvlll!ll'll ....................................... . • • • (pvt"•ÍIIl Antonio NQricga V u roJa ........ . LA LENOUA DE CERVANTES-AntoniO d O Val buena EL POEMA DE MI TIERRA(POOSÍU)-l'cdr o N. B orr o ttn LA SOBERBIA DEL CÓNDOR (pOOSÍil)-Luls !lhll'tilll':t. ~l:trc·v;, ....................................... ·· CORO NEL JOS~ M. AOUIRRE- H:tUIÓII J 1...1.,'Íll)-C"arlo., 0 \"ÓIIJI: ... EL MINISTER IO FISC,t.L Julio A . llU.,:tlliCh€' .••••. PROVINCIAS HERMANAS (f10CSÍ3)··0lllldl ll o VÚ:t.IIUCZ l.mhwiin . . .. . .. ........ .. Pág. 1 S li zo 30 39 ~o ~ il s.; g¡; 87 89 113 JIS ll:i II G m 139 ll:l 151 IGI 1G8 170 l i l 11 i li!l JH8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL EL ANGEL DE LA RESIGNACIÓN-Eduardo 11 . Du ffau LOS VOLCANES- V. López Bormú<.lezoo. oo. oo 00 oo .. CREER EN SI MISMO- José G. Paz .. oo .. oo oo oo oo 00 • EL CANALIZO DE GEL VES-AntoniO Cursachoo oo oo DE LIRIOS Y NENÚFARESSpoesía)-Ramón Bergman SECRETO MÉDICO- José l. Pi cazo ... .... . .. .. • •.•.. INGENUIOAOES-AlcidCS Arguedas ............... . MARIANO MORENO-Nicanor llloHnas (hijo) ••... . · ZAPIOLA-5. Ecllegaray ................... ....... . YO PECADOR-Carlos Maria Ocanto:¡ ............ . NUESTRO ANIVERSARIO· ........................... . SANTA FE Imp. LA VELOCtoAo-Umberto 19. y·s. Luis 1e o es Acaba de aparecer 199 202 205 209 213 215 228 230 213 248 249 Rimas be Amor P oR G. A. M ARTfNEZ ZuviRfA 2.a EDICIÓN AUMENTADA EJEMPLARES DE LUJO En papel d el J npón, encuadenwción piel de Hus ia, cantos dorados, agotada. En papel Yelin, ene. AmateUJ', S 3.00 En papel de hilo » , Edición común, rúst.ica, .. )) 2.00 1.00 Se remite fl'an co de por te al que envíe su importe en bonos postales al Sec•·eta•·io de VIDA INTELECTUAL, y á todos los suscritores d<> la rovista que pag.uen un semestre adelnntndo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Año 11 Santa Fe. Julio t s ele t 90S Núm. 23 VIDA INTELECTUAL LITERATURA- DERECHO - CIENCIAS Olrect o,.e a: DR. RAMÚ:'< J . LASSAG A DR. Ju1.10 A. BUSANICHE RAMÓN J. DoJ.DAN Secr•tarJo: Adml nlttrodor: G. A. MARTÍ :' • corazón que lo noble sólo e nct e rra, enamorada música del nido, Dios e n la eternidad! m ad r e en la tierra! ¡Ay! del huérfano errante, en su locura, cuando e l pesa r s u corazón taladre busca r á en vano con filial ternura los e ntreabi e r tos brazos de su madre! Y ante la realidad desoladora - e ntristecid a e l a lma hasta la muerte,­fuera de sf, ma ld eci rá la hora que vino al mundo con tan n egra s uerte!... Cuando in vade al espíritu agi tado una amar g·a y g lac ial m e lancolía, y e l corazón en fe rmo y a ngustiado apaga e n nu es tros labios la alegría! Buscamos las felices e m ociones, y al hallar solamente s u s des pojos , se ntimos que se Yan las ilus ion es y se ll e n a n d e lágrimas los ojos! V e n m e dio á ese destierro tan profundo, no pudiendo s ufrir ta nto d es ,·elo, levantamos los ojos d e est e mundo pidie ndo una palabra d e cons u e lo. En ese instante, e n que al do lor se entrega la voluntad y e l co razó n estalla, ¿qui é n es e l ángel q u e á an imarnos lle o-a •· desafiando e l furor de l a bata lla? l:> Es nu estr a madr e. Una muj e r s incera que po r s u hijo h no:; ta •m v ida inm o la ... Y o la perdí! ... y mi ex istenc ia di e ra . ' r o r mtrarla una ve.%, una \'e% sola! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INT'ELIWTUAL I V L as lágrimas moj a ron las m ejillas, miré á Egmundo, y 'lo v i que solloz aba,­l a luz a bría s u broc he, y e n puntillas la rubia auro r a e n l a t a be rna e ntra ba. Es~e nio, dij o e nto n ces: «S i los bue n os d e b e n s ufrir, c u a l bestias, r esigna d os, y o prefiero se r mal o , porqu e a l m e n os tendré la libe rtad d e los m a lvados ! Y presinti e ndo una desdic ha e te rna, co nte mpló á s u adve r sario d e hito e n hito, y a b a ndo n a nd o Juego la ta be rna se a lej ó r e pitie ndo «estoy m a ldito !» Llevaba la m e le na a lb o rota d a, y e n s u a ltiva actitud, so le mne y ruda, parecía aquella alma desolada e l espectro dolie nte d e la du da! E ra inme n so s u grave d escon s u el o, é invadió nuest r as a lmas ele t a l s ue rte, qu e sentimos s u gélido desve lo c on e l tris t e sil e nc i o d e la mue rte . H ast a que v in o a l fin á d ecid irnos e l sono ro tin-tá n d e un a ca m pan a, y juzgam os prude nte de s pedirnos con la fra nca es pres ió n: ¡ha s ta maí'ía né\1... A fu e ra. P o r la s call es, e n legio nes, multitudes de h o mbres y muje r es, o s t e n tando s us rús ticos b la s o n e s d es fil a b a n ca n tando á lo s ta ll e r es. Mi e ntras e l ast ro-re y, des p a rra ma ndo sobre el mundo s u lumbre tan qu e rida , ihn tra nquil a m e nt e de s perta ndo <:\ los p o bres me nd igos de la \·ida. 29 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' 30 VIDA I NTELECTUAL Las brisas al pasar l os arru ll aban con plegarias de amor y de consuel o, y las o-randes usin as salpicaban la magestuosa claridad del cielo. Lms VENTURA MoHANDo. En Buenos Aires, lOO& . ALUIZIO AZEVEDO Y PtREZ GAiDóS l CASUAL IDAD Ó PLAGIO r Acabo de leer Doita Perfecta de Pér ez Galdós ¡Rara coincidencia! Hace dos días l eí la última página de El lllulato de Aluir.io Azevedo, en la Diblioteca de La Nación. Y digo rara coincidencia, porque á n o haber sido casi simultán eas ambas lecturas, creo que n o habría observado la semejanza sorpren dente de las dos novelas, la exacta cot't'espondencia d e los tipos que en ella figuran. Voy á d emostrarlo, sin entrar ni por un mo­mento en las peligro::.ns honduras de la originalidad artística; qui::.iera alejar h n<, ta la más •·cmota idea del vlagio, que ::.iempro deja ver tímidamente l a punta de una oreja en lu s lontananzas imaginativas d ol l ecto r malicioso. Hago constar únicamente que Dona Pe,.fecta es del allo 76 y El ~,lfulato del 80. Y con todo, á no conocer estas fechas, s i se ofre ­ciera la duda, habría ascgurndo que Pérez Galdós, lomó de Azevedo los Ct\I'ACtercs y hasta el argu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA IN1.'ELECTUAL 31 menlo de su novela, tan vigorosos y sueltos se pre­sentan en El Mulato los mismísimos personajes que se asoman descoloridos y algo enredados en Dof!a Pe1'{ecta. En la novela de Galdós, cedámosle la primacía por su mnyor ednd, las principales figuras son las de Pepe Rey, Ro sarito, el Canónigo Don Inooencio y Dofta Perfecta. En la novela de Azevedo son las de Ra.imundo, Ana Rosa, el Canónigo Diego y .... en r ealidad hay otras. pero estas tres bastnu. Pepe Rey es un ex celen te joven, que frisa en los treinta y cuatro nftos; de complexión fuerte, arrogante, todo un buen mozo. Lo que más se ad­mirli en su rostro son sus ojos, que parecen negros sin serlo. Sobrio de palabras, no admite retrué­canos en el pensamiento. No conoce la dulce to­let ·ancia del condescendían te siglo que ha in ven­tado singulares velos de lenguaje y de hechos para cubrir lo que á los vulgares ojos pudiera ser de­sagradable. Este es en extracto la pintura que de Pepe Rey hace su creador. Lo que sigue no lo dice, pero se desprende. Educado en el más revolucionario de los siglos, en todas sus obset'Vtl.Cioncs se adivina un a t·dien te anhelo de ver renovado el mundo y hechos nilicos los antiguos moldes de ai\ejas conciencias, para fundit· las modernas en modei'Oos troqueles, con la marca dol L'iglo. Mucho aftin por regenerar ni hombre, mucho amor á la humanidad, mucho des­precio por las creencias que á él se le antojan su­persticiones. Item más: es honrado, caballero y simpt\tico. Ct·ee en Dios y ha viajado mucho. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 32 VID A I NTELECTU AL El Dt•. Raimundo J osó Da Silva, t ambi én li a viajado much o y tambi6n cree en Dios, allá, en un Dios á ~u manera, dulzóu y acomodaticio. Tiene veintis éis a t1 os, es alto y elegante; as­p e cto de fuerza é inte li~encia. El r asgo ca rac ­terís tico de sh fisonomía son sus ojos gran des, lle nos de sombrns azules. Sus modales son cultos y sobri os, s u manera de hablnr es en voz buja y si n vueltas, a l pttn, pan y al vino, vino, no importa qué efecto produzcan s us pn labt·a:s. Es t e es ol r er.rato quo hace el autor. .Además se cl esprende que es hijo ama n te de ~u s iglo, que od ia la sup <'rst'ición , y po r odia1· la Sl;pcrst.ición, des precia la r eligió n; qu<' quie!·e libertar las con­c iencias d e los viejos yugos, s njett\udola , pQr su­puesto, 1\ los m od ern o::; ¡ qu e quiere regene r a t· la humanidad y que ama al h o mbre. EH do s pal!tbras : Raim.tlndo es ol mi¡¡ mís imo Pept> Rey, un p oco más j oven , y 111\da tm\ s. Hosnrito <'3 UlHI. muchacha d e apariencia d eli ­cada y d é bil , que anuncia inclinacion es á lo que l os portuguesel.> Jlaman sauclacles. No es preci s n m ente h e rm osa , pero al verla tan dulce y tan m odesta no se echan d o me nos l as perfe cciones de que cn. rece. E~ m u y apegada á las cosas de r e ligi ón. · Ana R osa es una mucl1n chn no h ermosa d e l todo, P<'l'O linda y agradable; un poco so t)adora. muy dulce, muy amante y muy r c ligios n. Su ecl nd es más ó menos la d e Ros arito, t\ In que ('H J' CSl.lll1 idas e u en Lns os en todo igual. El Oanónigo Do n l uocencio es un s anto ntrón, algo m 1\s qu e scx.agcn nr io1 viejo amigo do la casa, en la que s u pnlnbra es la m :\s auto rizada de spués d e la U<' Oio s liábil, s ugn z, it·ónico y antip1\t ico, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 33 - como suel e n serlo todos los sacerdotes que in Yen tan estós mansos novelistas volterianos. El Canónigo Don Diego es otro santo varón, de sesenta. ailns á lo menos, bastante ilustrado, bas­tante sagaz y bastante antipático. Muy amigo de la familia de Ana Rosa de l a cual es consejero y para la. cual sus conse,ios son ieyes, y muy amigo también de sazona.¡· s u conversación con latines, exactamente lo mismo que Don Inocencio, a l cual se parece como si l os dos fuer an jemelos. Tenemos, pues, que los t 1·es personajes princi­pales de la novela. de Azevedo son los mismos que figuran en la do Galdós. Queda e n la do éstn Doíla Pel'fecta, madre do Rosarito, carácter amasado con religiosidad ex­trema, altivez y blandu1·a, que MB i en junto, no tiene similar, digamos, on la n ovela de Azevedo, poro que podemos reco n st1·uir amasando las cu.a­lidades que tienen pot· su parte 1\fan u el Pescada, padre de Ana. Rosa, y Doila l\laria Bárbara. s u abuela, que suministra por s í sola toda la b1 •a.vezn. y a ltivez y religiosi dad del carácter d e Do11a. Perfecta. En l a. novela de Galdós hay dos ó t1·es perso­najes más que no dejan de encontrarse entre los doce 6 t r ece quo aún nos quedan en la de Azevedo. P er o para la masa , tanto ele Doíla Pe1'(ecta, como de El .Mulato, tenemos ya la. harina, la. leva.· dura y la sal. P epe Rey va t\ Orbajosa á conocer á su prima Rosa.rito, con quien debe casarse, por haber sido asi dispuesto por sus solícitos papt\s. La muchacha es do perla:;; 61, buen mozo; y es claro, se enamoran , y Jo que a n tes fuera voluntad do li)S padr·es se t r ansforma en anhelo de l os hijos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 VIDA I NTEL I!lOTUAL E l mismo día de la llegada 61 se lo dice, y e lla le contesta, usí, sobre e l pucho, comv par 0s que a lgún lecto t· q uisqu illoso podl'ia poner á aqu e l amo r f ulminante como e l pict•nto de potas a. Azevedo, más conoc~dor de l cot•azón b um~mo ó más paciente que Pét·ez Galdó:S para elabo r a r las pasiones de s us h éroes, no 11os so rp r endo<\ las p ri­mer as da cambio con una d ecla1·ación tan i n ver osí­mi l; con todo su Ana Ro ~ a r•s mas adelanLada que Rosar ita, pues so le declara t\ Rtlimun do· antes qua el primo le haya dicho : «p o r ahí te pud t·ac::. » ·Pero el caso es el mismo. En la novela de G a ldóR, Dorul P e rfecta favore ­ce los a mores de s u ilija con s n obl'ino, pePo d o gcrl­pey zu mbido: IMtitnada po r unn observació n d o P epe R ey acerca d e l os inconvenie ntes de po n e r pantalones A los Nii'los Dios y t~zuzuda po r e l can ó­nigo D. Inoce ncio, que pon e de re!it>ve In irt·cli gio­s idad de l sob t in o, r esu elv e aco rtat·la rienda~¡ aque­llos desbocados corazones y ha~ta r omprr d e una vez el n oviazgo por e ll a amas ntl o; y e n cuatno é l rendid o galán acude á. so li ci tttt' la mano el e la mu­chacha, l a r esq uemada señ o ra se la nit>ga r e d o nda­m ente. En la novela de .Azevedo n o h ay n i ngu na Dotla Perfe cta que favorezca l os sec1·etos amores do Rai ­mundo y Ana Hosa; pero en cuanto trn cicnden afuera, lns circunstancias se nive ll\n: e l pad r e d e l a muchaclta y su abuela. azuzados t a mbién por el omni'p ote nte canón igo D. Di ego, so op onen y quie­r en co t·tnt·l os á to do trnnCl', nunque por n\ZOnos más só lidas qu e las de Doi\a P orfecLn. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 35 Los pes puntes d e P é r ez Galdós son muy flojos; e l lectot no halla razonabl e que la graq s e)'l.ot·a s e e ntre tenga en jugar á escondidas con los co razon es d e los muchachos, fraguando un matrimo nio y rom­piéndote des pues p o'r s i fueron ó no fu eron artísti­co s l!nos calzo nes pues ~o<. p or ella al ;Nii19 Dios de l~\ Cate dral. La n o v e la de Az ev e d o e3 d e co¡; tut·a más firme. Cuando e l e namorado Raimtt11d o pide t\ Ma;nu e} P escada In mano de s u hija, él se la nieg a, al prin­ci pio s in d e cir p orqué, d espués d a ndo la r nz ó n: s u hija no pue d e c a sarse co n un mul11 to . Rnimundo J osé da Silva es hijo d e una esclnva . , P e p e Re y, fui·~oso co n la n egativa d e n tía, se muda d e :, u c n ~a y c omi e nza á fr aguar po r c n.r t as un plan para casarse co n s u pri mn, con t t·.a vie n to y mare a. Raimundo da Silva, furi oso con la n cgntiva d e s u t-ío, s e muda d e s u casa y comie nza á ft ·agua r po t· cat·tas un plan para c a~ ar.s o cr> n s u pl'ima, ~o ntnt vion to y runrea. En ambas nove las loJ dos padres buscan d os novios para s us tituir t\ los d eE airud os primos. En ambas s e ins inúa el escáncl tl lo c o m o callej ó n sin raás salida que el matrimonio. P e ro e n In no v el!\ do .Aze vedo, )nas cruda, e l esc1\n da! o se vu e lve un hecho cuando en la d e Galdós n o p á.; A. d e un a mur­muración. Los d os pt·et endi cn te3 proyoctnn un rapto. La n och e d es ignada p a ra e ll o, a l ll egar lll lll>t 'a, Aq1\ R os a, e n un 1\ c t·u el indecis ión, c~ t 1\ 1\ pnnto el e r eve­lt\ rsel o t od o¡\ s u padre. Rosarito e n me dio d e h\ mi s ma crudclis imu ang us tia, so lo c ue n t a t o d o t\ u mndre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 36 VIDA I NTELECTUAL Pepe Rey á media noche snlta las tapias de l a. casa de su tía y p e n etra en 11\ quinta. Detrás de él viene Caballuco, un semi bandido, á quien guarda e n la casa D. l11oCencio y á qui en el poco favoreoido canónigo ha la nzado contra Pepe Rey, lavándose antes las manos , como Pilatos. P e pe Rey es muerto de un balazo por Caballuco y se hace c ircular la noticia d e un s uicidio. En la n ovela de Azevedo también se frust r a e l rapto, y también po r la inte rv e nci ó n d e l otro canó­ni go que bnce sorprender por la policía á Raí­mundo . . E sa noche mis ma, vagando el desvenrurad o p o r las calles, es mue rto de un balazo po r Diaz, el p r e­sunto novio d e Rosarito, á quien ha armado y d eci­dido el también poco favorecido canón igo D. Diego, que, como el otr o, se la vtt las manos, aunque no lo haga notar el autor. La mue t•t e de Raimundo se hace pasa r por u n s uicidio. Las dos novelas están completas en su acción principal. En las dos juegan las mismas pasiones: amor y ambición; en las dos enredan la trama las m ismas iutl'igas: el fanatismo y e l descreimiento; en las dos el escrúpulo 6S h ábilmente sembrado pOl' dOS Can ó ­nigos en e l co razón d e dos p ad r es, que se oponen a l matrimonio de dos hijas, con dos pl'imos: iguales personajes é id énticos cat·actercs. Otra casualidad: el teatro de la acción es el p ueblo d e origen de lo s do s pl'imos, e l Ma rañón y Orbaj osa. Allí se los a is la, se los odia, se les arma intrigas, porque con s u espí ri tu !\lLivo, co n s u cere­bt ·o p o<\er oso, CQJl s u corazón n obl e, hace n so mbra 1\ l os vecinos ignol'antes, ta im ndos y vulgares de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA ~ELKCTUAL 37 aquellos anincouados poblachones de provincias: pueblo c:1ico, infierno grande. Viendo tantas casualidades en las dos novelas, se me ''ier.e á la memoria el cuento de aquel palut·­do que tenia la camisa llenE! ... ele casualidades. La tesis en la novela de Galdós se resume en sus últimas línea.c:: •es cuanto por ahora podemos decir de las personas que parecen buenas y no lo son». -Doña Perfecta. El alma de la novela de Azevedo,es una canden­te diatriba contra los prejuicios de raza.-El Mulato. Las dos me desag1·adan por su carácter de po­lémica anti-religiosa. En esto Galdós es tibio y di­solvente; Azevedo es brutal y explosivo. Pero como obra de arte prefiet·o El Mu-lato á Dofla Perfecta. Pérez Galdós es una de l as grandes figu1·as de la novela contemporánea espadola; su obra es colo­sal; ha sido traducido muchas veces¡ Dofla Perfec­ta, no más, tiene á lo menos diez traducciones ... y sin embargo (diganme hlas femo, trátenme de bát·­baro los feroces adalide3 d el naturalismo galdosia­no, no importa) n o puedo leet· sin bostezar, sus no­velones pastosos, chirles, en que su estilo d esmaya­do, leñoso y flojo va envolviendo u.l lector en una niebla de aburrimiento desesperante. Confieso que para mi Pórez Galdós es opio. Yo no sé si influirá en ello la parte material del libro, impreso en esa edición característica de las ohras de Ga ldós , en papel amarillento, sucio, lus­troso, con t ip os pesados, s in asomo de esa elegante resurrección elzeviriana que ha inundado la tipo­grafía mode1·na, edici()nes plagarlas de er1·ores tipo­g ráficos á pesar de anunciM en la carl\tula una esmerada corrección que no aparece. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38 VI DA I NTELECTUA L S us d escripcio n es-exac tas tod o lo que se quie­¡ ·a- so n abt·uma. d o ra. s, hechas á mat·tillazos, en f rio. com o el g ar.p a c ho, s in mno r d e a t·t is ta. L os d iá logos-r eales tod o l o qu e se quiera-so n ma tad o r es. Sus perso naj es n o habl a n co mo ~1 común d e l as g e n tes : di ce n el iscu r sos. ¡Qu é en o rme dif~re n cia entre es tos d iálogos y l os ditUogos d el 'inimi t abl e P et·e da, esos diálogos ll e n os d e sang r e, d e vida, d e ue r\li os d e l g rll.n mon ­t a t1 és, e n que tan d e r eli eve se d es ta c an aquell os impag- ables tipos d e s n Li e l'l'u c a ! . P et·ed a es tod o fibra y colo r is ta exim io . bolo ma es vibra nte, Mmoni oso y s ttb y ngado r. A larcó n es elegan te y am e no . La Pat·d o Ba z 1i n es traviesa y cálida. P é r ez Ga ld ós, frío si empre, en oca si o nes ama­n e t·ado, con sus t ira das d e una pi eza . s in articu la­cion es, p eca mi l veces de r a mpl ó n. Ado t·o los e.>t il os flu id os y c ali e ntes que corren com o b r o::c e den et!d o con mús ica d e campanas . Ado r o las plumas q ue g r a b a n co mo buril e s en la im agi nncíón del lccto t· I M fi g uras y los pai saj es d e sus cr eaciones. Alu izio Azoved o es maestro en ~:> ll o . Alicer s u Mu lato, u no se d etie n e sor·prendido y a dmit·ado de q u e aque l lib1 •o t a n bi e n ca rpin teado como n ovela y tan bi en escl'i to, sea obra. d e un ce­r ebt·o de vein te ai'i os . E3 d e lamentar h ondnme nte qn e sea tan cr u d o e n a lg un os do s us pasaj es y tan brutal en s us accesos d o hid t·o f1> bi a a n Li-t· e lig io a . San t u v~·. 11)05 G. A. MAR'rtNE Z Zm·r RtA . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL HACIA LA CUMBRE 1 Alta la frente en que la luz chispea De ins piración a ugus ta y soberana, A conquistar los la urns del mafiana Va el excelso cruzado de la idea. No le arredra la lu c ha gigantea: Bajo e l mis t e rio de la noche arcana, Ya vislumbra la me t a no lejana Donde el sol de la gloria centellea 39 Los <\s p e ros zarzales de l camino Ensangrientan los pies del per~gdno Que ya la cumbre de s u sueiio alcanza. Huye la sombra por la luz vencida, Y alumbra el derrotero de s u vida La g randiosa v is i ó n de la esperanza! JI Helo en la cumbre. Su acti tud se r e na Es la del fiero gladiador des nudo, Cuando e mbrazaba e l fulgurante escudo Del ci r co antiguo en la sangrienta arena. H ondo clamor bajo s u s plantas suena, Y el o rbe entero le contempla mudo, Al yer que a l fin de s us fatigas, pudo Asi r el lauro y a nulat su pe na. Allí, desde la c umbre solita ria, Escruta s u pupila visionaria D el universo e l s ingula r prosceni o. Y es e n la roca de s u excelso rito, Sacerdot e que e leva al infinito La hos tia co nsagr ada de s u genio. Córdohn, l!IOS JuAN AYMt::RtCH. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 40 VID A I NTELECTUAL LA ODISEA DE UN QUINTO Después de la Misa mayor, todo el pueblo se había re unido en l a plaza, fr e nte á la pue rta del Ayuntamiento, esperando que se abriera para ver cóm o terminaba la fun c ión: la guerra civil ard ía más encarnizada que nunca, e l Gobi erno había decretado una quinta numerosá, y el Do­mingo aque l era el sei\ alado para el sorteo de lo s mozos. . L a con curre ncia se h abía disgregado en corrill os, entre los cuales pululaba un e njambre de beduinos desarrapados con los ojos encen­didos y las orejas de á palmo, atisbando sem­blantes, r ecogiendo palabras, y dispuestos á tomar por asalto los b,1 ncos de la esc ue la , ins ta­lada e n e l salón de sesiones de la casa concejil, con el propósito d e no perder detalle alguno de aquel espt::ctácu lo tan interesante, y ser los primeros e n esparcir á los cuatr o v ientos l os no mbres de los seis quin tos con su núme ro correspon di en te. En todos lo s semb lantes se pintaba la · a n­s iedad propia de las circuns tancias; e l Gobierno pedía tres soldados, caso nunca visto en el pueblo,y cualesquiera que fuese n los conden ados á cargar co n el maldecido chopo, despertaban v ivísim as s impatías en a que ll os sencillos cora­zones, entonces oprimidos por l a más terrible incertidumbre. D e aqur que apena s se habla ra entre los h ombr es, pues la cnridad prohibía echar cálc ulos sobre materia tan espi n osa para 110 (orsar la s u erte,· en cambio, un grupito de dejas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VI DA I NTELECTUAL 41 . que nada tenían que perder ni que ganar en el as unto habían hecho ya el sorteo varias veces , aunque no de una manera definitiva. · - ¡Apuesto y gano-decía una bruja más fea que Lucifer-á que el número uno le toca á Colás! Colás era el mozo más apuesto, el tai'iedor de guitarra más notable, el jugador de pelota más valiente, incansable y ágil de l pueblo; pero con un alma tan pura, con un corazón tan sencillo, que todo el mundo lo amaba por su candidez de nii'io de dos ai'ios,por su encantadora ingenuidad, por sus nobles y ger.erosos sentimientos. Una de sus frases favor itas lo retrataba de cuerpo entero: estaba tan convencido de su inutilidad para to:lo lo bueno, por lo mis mo que e ra bueno de verdad, que al echarle en cara alguna de sus muchas y meritorias acciones, contestaba al cnnto, más rojo que un pimiento.- «¡Pe ro s i yo no sirvo pa m\, pa naica de es te mund o !• En cambio sabía amar con toda s u alma á Rosalía, una rosa á medio abrir, pequei'iita, com­pungida, con cara de Magdalena p e nite nte y ufl.itas de gata melindrosa. La afirmación de la bruja fué aceptada sin oposición. por las comadres. -Lo mesmico pienso yol-dijo otra vieja cuya nariz de ave de rapifl.a abrigaba propós itos de artic u larse en breve con el extre mo de s u barba. -¿Querréis creer lo qu e he sofl.áo es ta noche?-agregó una te rcern. - Figuraos qu e ese bendito de Dio es tU\' 0 ronda ndo la c all e de la VJrgen hasta las dos y cuarto d e la madrugá, y copla \' a, copla viene, pos que en tóa la Qo che me Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 42 VIDA IN'l'EJ, ECTUAL h a dejáo pe gar e l ojo, has ta qu e se des colgó con la siguiente, s a c á de s u cabeza, por supuesto: Ca ll e cica de la Virge n, ¡cu á ntas v eces te h e r o ndáo y l as que te ronda r é, s i no me ll e v a n soldá o! A bando nó la ca ll e; m e d o rmí en s eguía con e l á nim a e n un puño de puro acongojá por el sentimie nto d e la co pl a , y e n el mesmo ins tante, m e se a parece e n s u efl. os ese v e nturáo de Dios, vestfo d e me litar, co n una g orra azul llena 'de ga lones, un s abl e á la c intura y unas botas de m o ntar que relumbra ba n como un s ol. ¡Reina S a ntís im a, qu é g u a po mozo es taba! --¡T oma ! -excla m ó l a de la nariz de cimi­ta rra-¡Com o que no h ay o tro e n cien leguas á la la r eónda qu e l e m oj e la o r eja! -Pues d ej a á ése y t o ma al otro, á Vicentillo O liY~\ -a ñ a di ó 1a bruja de los s ue ñ os-Yo' lo s i e nto po r l a p obre Juana. ¡Mujer, lás tima da de ve rl a ! ¡Qu é p oc a co ncenc ia tiene n los go­bie rnos !.. .. ¡Desc rís mese os t é e n c ri a r un hijo pa que luego ve ngHn con s u s ma nos limpias es o s sef"i orones d e l os Ma<.l ri les á ll e v á r selos á la g uerra !.. .. ¡M a l ra yo los p a rta!. .. . ¿Porqué no van ellos con s u tro m pa? -¿Ellos?.... ¡G üe na es ésa!-ex c lamó una a lfe ñ i que co n más bilis e n el c uerpo qu e s angre e n l as ven as.-¡ P os si el qu e má s y e l que me nos es tln calzo nazos que e n S il vida le ha vi s to las o r ejas a l lobo! -¡ Pos que vavan sus hi jos! - ¡P e ro s i los gobie rn os no ti e n e n hijos , muje r! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INT{!:LEOTUAL 43 - ¡Pos que r evienten! - ¡Am~n!-conte s taron todas con profundísi-mo r ecogimiento. La aparición de los quintos en la pla za mató en seco todas las conversat'iones. Pre entáron­se e llos muy. engala nados y animos os , p e ro las sonrisitas de conejo qu e se dibujaban en s us la­bios demos traban bien á las cla ras que la proce­s ión iba por dentro. Descqll a ba sobr e todos Co­lás por lo airoso y varonil de s u pe rso na y e l convencimiento d e que todas l as miradas iban dirigidas á él como no vio presunti\'o que era de la h e rmos a y dis putada Rosalía. Abrióse l a pu e rta d el Ayuntamiento para dar paso al alca ld e, á los concejales y al secr eta­rio, qu e ll evaba un lío de pape les bajo el brazo. L os quintos atravesaron lo s co rrill os: la ansie­dad e ra muy grande; lo s hombres desfilaron l e n­tame nte cq n el co razón oprimido y e l semblante taciturno como c: i fueran» presenciar una catás­trofe; las muj er e > se ar r e m o linaron e n l a puerta ávidas de vislu 11brar lo que pasaba dentr o ; á Coh\s se le oyó m urmurar por lo bajo: •¡Si juera posible ... si eso juera po sible ! ... • Era de tod o punto imp os ibl e lo que deseaba e l bu e n Colás, y así se lo hic iero n co mpre nde r a l ma nifes tar él i woluntariamente su nobilís imo propósito. •¡Si jue r a ¡10S ibl c, - murmuró e n voz alta, co mo .:; i soi\ ar a, - si juera pos ible ... iría yo por tóos!• -Te has gtle lto loco?- le dijo un vejete en­t.- nrándo se con é l. Coll\s se sobresalt ó, comprendiendo a l punt o, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 VIDA INTELECTUAL no que había dicho un dis parate, sino que era un dis parate muy laudable, indigno de s u nulidad. Abie rta la sesión y leídos los artícu l os de la ley, r efe rentes a l acto y otros muchos papelotes que solo tiene n por o bj e to prolongar la agonía de lo s quintos, un nif'ío de seis años sacó un nom­bre, el de Colás, y otro de la mis ma edad, un nú­me r o, e l seis: e ra e l m~\s a lto. Todo el mundo se extrañó: Colás bajó humi­llado la cabeza, y al verse libre, no se alegró; le parecía imposible tanta s uerte. --¡Vicente OJival - leyó el secretario des do­blando la s egunda papeleta que le alargaba el nif'ío. -¡Eluno/-murmuró al instante enseñando el número. En un ex tre mo d e la sala se oyó resonar un soll ozo co mprimido: era el padre de Vicente. Dirigióse hacia é l e l mozo, con la cara más ama­rilla que la cera y tambaleándose como un beodo; estrech ó al viejo e ntre s us brazrJs, y sacando fu e rzas de fl aqueza, díjo le: -¡Animo, pa dre, qué d emonio ... no mueren tóos e n la guerra, y c u a ndo no; con aflojar la m osca ! ... Y soste niéndose mútuamente, se dirigieron á la call e. Colás l os vió salir co n tanta p ena, que, no pudiendo r eprimir un impuls o de su corazón, ech ó tras e llos. -¡Colás, aspérate un ins tantel-gritóle un co mpa ñ e ro, con el rostro desencajado porque acababa de escuc ha r su n o mbre s acado de la · urna. -¿Y qué tengo yo que hacer aquf?-le con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 45 testó vol viéndole la espalda, a l mismo tiempo que el sec retario decía: -¡El dos! -¡Es verdál-exclamó el otro.-¡Ná tenemos que hacer aquí los dos! Y siguió á su compaflero Un instante des pués, otro quinto abandonaba el local sonriéndose con expresión tan forzada, que daba ganas de llorar el verlo. 11 No fué necesario prego nar e l resultado; bien claro lo demostraban l os quintos, muy á pesar suyo, con la a legría ó la tris teza que r evelaban s us semblant es. Pero aunque parezca inconce­bible, el más angus tiado de todos era Colás des­de que el alcalde l e había asegu r ado que era im­posible ir por todos á la guerra; no le cabía aque­llo en la cabeza, ó mejor dicho, en el co razón. cNo soy hombre pa trabajar por cuatro?-se decía?-Pos ¿qué razón ha de haber pa que no pueda ir uno por tres? Se dirá: cc uantos más hombres vayan, má s t iros tirarán•. No está mal pensáo; pero vamos á cuentas: supongamos que en la primera, ó en la segunda, ó en la t e rcera batalla matan á lo s tres; pos he aquí que ya tene­mos al gobierno sin nenguno. Y pedirá más? ... No por cierto. ¿Y no pierde con esto?... Segura­mente, porque, á lo qu e yo pienso, más fácil es matar tres que uno, porque al fin y al cabo, tres hacen más bulto ... ¿Y cuántos gas tos no se a horra­ba el gobierno? ¡Y aún dicen que esto es im­posible!...• Y cuando pensaba no s ólo en que no iria por los tres, sino en que nj siquj e r a había caído s ol­dado, exclamaba en s u interi9r lleno de asombro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 VIDA INTELECTUAL «¡Eso si que es imposible, pachol» ~sta ba tan ac.o.stumbrado el pobrecillo á los n dos embate3 de la sue rte!. .. No había conoci­do á s us padres, y de los veinte años que tenía, quin ce al menos lo~ b~bía pasado cotno up. perro vagabundo, sin de.recho ni (l pens~r en las deli-, c ias que lleva consigo ·la vida de familia. Es ver­dad que amaba á Rosalía con toda la fogosidad de.su apasiqnado y s!ncero corazón y que á los. ojos de sus c~!lve~inos pa?;:toa. por novio s uyo, pero ,«J?aCh91 S ~ bie.fl á erechas no le habia dicho entoa~í~ !1-á,_l,o que se dice nál... ¿Quién era él pa_ Ro.s.alía? .. » .- · . Dornin~clo por sus incompa rables sentimien­tos, se entretuvo en dar tumbos por la plaza, re­cibiendo lol5 plácerl}e~ de todos, 1 asta que (ué á topar de manos á boca con el · grupito de las brujas . · - ¡Coh\s;_-díjole de sopetón ~a de• los· ·sue­ñqs- tú debes ser soldáo! -¡Eso mesroo pienso yo, pacho, y no lo quieen cr eei-! -¡Tú debes ser soldáo, ·porque esta noche pasá te h e visto en sueñ9s vestío de melitarl -¡Pero si se lo he <;lícho al alcalde y ma dicho que no! ... -¡H as de ser melitar ... y de á caballo! «Toma;-murmuró para sí Colás viendo ful­gurar en su mente una idea favorable á s us ex­t rañas teorías-¡pos si los tres son de á caballo, vaya un gasto!, .. ¡Ahora si que no me dirán que es imposible!» Y como una flecha, se dirigió á casa del al­calde. Hallábanse en aquel momento comentando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 47 graciosa m ente la·s!llida de Colás : Vicentillo OH­v a, sobrino d e l alcalde, se encon t r aba alli, más rt bien mue rto que vivo. -Córc holi s,r- dijo-s i quis i é ra ir por . mí , de gtiena ga na lo dejaba; ve rd~í , p adre? -¡No está mal pensáo! -contestó éste lanza n­t. do un s uspiro tremebundo. Entró Co h\s, y ya iba á so lt ar e l disparate corregido y aume ntado con la nueva idea, cuan ­do oyó qu e le decía Vicentillo Oliva. - H o mbre. ya que tantas ga nas ti e nes de ir ¿porqué no vas e n mi lugar? - P.os ¿c uántas veces lo tengo que decir, pac ho? Encontrábase por· fortun a en la r e unión e l seí'i.or cu ra, y co mprend iendo que entre todos ibanle á jugar una mala pasada a l pobr e mvzo, díj ole: -Mira, Colás : quítate d e la cabeza eso de ir por tres , p e ro s i á tanto ll ega tu buena volunta d, y hay alguno que, p udiendo, no qui e ra ir, que p ague In sustituci ó n. - ¡A tóo m e conformo, sef\ or c ur a! P oco des pu és, que daba ce rrado e l trato: por cien duros, iba Colás en lu gar d e V icentillo Ol i va. De casa del alcald e fuese derech ito e\ yer á R osaliu . Entró co n decis i ó n, como por tt:rreno co nquistado, é l, que siempre pasaba po r aquella pue rta mi rando<\ hurtadilla s y como s i lo persi­guiera un t oro; pero e ntonces ca min aba Yiento e n popa; en prime r lug Rr, porque i lo r ec ibía co n cn ra d e vin agre ... ¡co n to mar las de Villadie­go y largarse a l quinto in fier no donde pudiera d evo rur e n s il e ncio s u amargura!... ¡y de p ués, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 VIDA INTELECTUAL porq~ee :ya había servt'do df algo bueno en este muttdo. Vicentillo Oliva lo había abrazado llo­rando de alegría ... «¡Pacho, qué alientos daba aquello!» Así que entró, le salió al paso Rosalía, y enseñándole una escarapela, le dijo: -¿La ves? .... La guardaba para tí por si te tocaba bola negra, pero, gracias á Dios, ya sólo si rve para el fuego. Aquella revelación lo anonadó: dos lágrimas asomaron á sus ojos. ¡Rosalla se había acordado de él! ¡Rosalía lo amaba!.. . Aquello era una de­claración á quemaropa, clara, terminante, cate­górica. Por un momento, vió fulgurar en su fantasía todo un mundo de ventura: una familia, un hogar, una· mujer amante, hijos cariñosos, amigos fieles; todo, todo el poema de felicidad que encerraba él como un tesoro en el fondo de su corazón temeroso de que alguien se lo robara, asombrado de que pudiera poseerlo, ruboroso de pensar tan .sólo en él. Largo tiempo estuvo sin saber qué contestar, y únicamente cuando Rosalía complacida del efecto que habían producido s us palabras en su amante, se dirigía á la cocina para echar la esca­rapela al fuego, logró salir de su abstraccióÓ. -¡No;-exclamó abalanzándose hacia ella­no la quemes, dámelal La joven se detuvo extrañada de su actitud y de sus palabras. - ¿Porqué lo dices?-preguotóle. -¿Porqué? ¿porqué?-murmuró con deses-peración-¡ Porque soy soldáo!.... -¡Pe ro eso es imposible!.. .. ¡No, no: imposz"ble era lo otro! .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. YIDA INTELECTUAL 49 Y luego, cambiando radicalmente d e tono, exclamó: -¿A qué pensar en ello? .... ¡Estaría de Dios! - Pero ¿qué ha pasáo? .... Mi padre me ha dicho .... -Que tuve el núme ro ~eis. ¡Es verdá, pero me he ,·endío!. ... -¿Tú has hecho eso s in contar conmigo? Colás sintió que le desgarraban las en-' trañas .... ¡Ella tenía derechos sobre é l, y él nada sabía! La compungida Magdalena echaba fuego por los ojos: Colás te nía miedo. Ella avanzó pas ito entre pasito ha la colocar s u adorable cab"'cita debajo de la barba del jigante, y exten­die ndo e l brazo hac ia la puerta. díjole con nterradora deci<;ión. - ¡Sal de aquí, y no t e acuerdes ni del santo de mi n o mbre! Colás no se movió: bastábale un so plo para anonadar la figurita que te nía debajo ele &u s ojos; pero só lo Yeía aquel braci to de e u bierto ha ta el codo, rígido, fulgurant e, co mo una flecha tendida en d arco y dispue<>ta á atravesarle el co razón. -¿Has oído?-exclamó ella ton m nyo r fi e­reza-¡ U\rgate de aquí! Cohls dió media vuelta, y se dirigió ni portal: allí se detuvo, volvió la vistr., y al notar que oscilaba entre los dedo tembloroso de lajove n, cual enc;angrentada banderola de una lanza, la roja ec;carapela, díjole con humildad enter­necedora. -¿1\le la da ? - ¡Vete al diablo con ella! -exclamó la fie-rccilla. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 VIDA INTELECTUAL Y arroj!\ndosela á los pies, le volvió la es­palda. El p obrecillo la r ecogió, y como s i fuera una reliquia venera ble, la besó y se la metió en el seno. Aque lla noc he los tres quintos organizaron una ronda monumental. Pasado e l primer mo­mento de angustia y d e dolo r, se e ntrega ron á la· más frenética a legría, quizás para a bogar e n ella sus p esar es. Los otros dos tenían n ovi a: uno de ellos cantó e n la pue rta de la suya No llores porque m e a usente ni porque á la g u e rra vaya, · que mientr as m e quieras tú no h a de tocarme una bala. Coh\s s uspiró pensando que nadie lloraba p or é l. En una de las vueltas, cantó el otro debajo de la ventana d e s u a mada, la tan celebrada seguidilla El a mor que te tengo p a r ece sombra, cuanto más apartado más c ue rpo toma, la ausencia es aire que apaga e l fu ego c hico y aviva e l grande. c¡Ay!- decía Colás para s us ade ntros-si yo pudiera apaga r el mío!. ... » La r o nd a se dettnro e n frente de la ventana de R osali a : e ra ya muy tarde. - Ahora te toca á t í, Colás-le dijo un com­p<. i'\~ro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VJDA IN TELECTUAL 51 -¡Es tará durmie nd"'!-murmuró e l pobre­cilio, no s abiendo cómo d is imular s u cru e l infor­tunio. -¡Ni p e ns arlo!-replicó el otro. Colás se animó, y con toda la delicadeza de s u alma, cantó la siguiente copla: En las andas d e la Virgen h e d e c olgar mi guitarra. s i vengo, te güelvo ~\ve r y no t e encuentro casada. Todas las novias habían salido á las ventanas á d espedir oficialmente á s u s novios : Colás esperó e n vano. La comitiva emprendió d e nue vo s u carre ra; él fu é retrasando e l paso por si podía Yi lumbrar una espe ra nza a ntes de abandonar la calle: n ada se movi ó; las tinieblas h e n chían e l espacio, y únicamente á la vuelta d e la esquina se oían co mo un pre ludio de amor los armoniosos acordes d e las gu itarras. Colé\s lanzó un s us piro y se in co rporó á s us compañeros. 111 "¡Una, dos, tres, cuatro! ¡Una, dos, tres, cuatro!'' ¡Sie mpre lo mis mo! Co lás no ente ndía palota y se equivocaba á cada p aso. El ofici al que dirigía e l ej e r cicio se r eía, porque e r a un bue n h o mbre y sabíH lo que rost aba meter e n ci ntura aquell a pobr e gente acos tumbrada ~\ r espirar el aire libre y á tende rse <\ la pata la llana donde le venía~\ m a no: adem ás, le había cobrado afecto á aquel zangua ngo, que parecía un leó n d e ma zap<\n; pero e n cambio un a fig urilla biliosa, un mequ e tre fe d e tres a l c ua rto, me tido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 52 VIDA I NTELEC'rUAL en unos pantalones fenomenales y en un chaque­tón de empeño, con un gaÍoncito en cada boca­manga, le tenía una tirria endemoniada, porque el bueno de Colás, con 'aquella santa inocencia que era su nota mas fuerte de carácter, al ente­rarse de que aquel hombrecillo era su jefe, dijo todo asombrado á sus paisanos. -¿Quién, ese? ... ¡Si paece un espantajo me­lonero! La bromita no había caído en saco roto, y el irascible cabo había jurado cobrársela con creces. Al tercer día de ejercicio, Colás; poseído de una murria imponde~able, ni veía ni oía nada: se acordaba de Rosalía, y ensimismado y abstraí­do · en sus recuerdos dolorosos, no echó de vet~ que se quedaba rezagado sin marcar el paso, en tanto que sus compafieros avanzaban murmuran­do sordamente: «i Una, dos, tres, cuatro/... ¡Una, dos, tres, cuatro/» «¡Estaría de Diosl»-murmuró el infeliz corno si despertara de ün profundo sueño y dando un s uspiro profundísimo, se plantó. Pero en el mismo instante vaciló. dió media vuelta y se oscureció su Yista como si hubiera anochecido repentinamente, á la vez que le zum­baban los oídos con estrépito infernal. ¿Qué ha­bía sucedido? El hornbrecín de los galones que marchaba detrás del pelotón de los quintos, al reparar en la distracción del J;>Obrecillo y en la ausencia del oficial: díjose: «¡esta es la rníal»; y apretando el paso, akanzó á Colás, enderezóse sobre sus pies, y descargó sobre la mejilla del in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , VIDA IN'l'&LECTOAL ó3 feliz una terrible bofetada, pillándole de m edio á m ed io toda la oreja d e r echa. -¡Pac ho, qu é bruto! -exclamóCoh\s acaban­do d e dar la vuelta. Y s in quererlo, s in imaginarlo siqui era, mo­vido por e l ins tintivo se ntimiento de defensa, impul sado por el do lor atroz d e l castigo y la ver­güt:: nza del oprobio, ciego, o fu scado, loco, alzó su tremenda mano y la dejó caer, c ual maza des­tructora, sob1·e la cabeza del me que trefe; y tanto apretó, que reduc iéndose con rapidez s u per­sonilla como un anteojo que se encoje, dió con ella en tierra, dejándola red'lcida á un fardo mal forjado. Aquella noche Colás durmió e n el calabozo: todos le auguraban co n razón un resultado la­mentable . Pero co mo en a qu ellos g lorio sos tiem­pos la disciplina militar no andaba por las nubes; como e l alcalde d e s u pueblo, que, p or c as uali­dad, se enco ntraba en la capital de la provincia, temeroso por s u· sob rino Vicentill o, re m ov iera cie lo y tierra, y co mo e l oficial que dirigía el ej e rc icio se e mpe ñara e n salvarlo, la cosa no pasó á may.ores: trasladósele al arma d e caba­ll e rla para salvar las apariencias, y todo qu.edó en calma, contentándose é l con murmurar al r eco rdarse d e l s u e fl. o d e la vieja: •¡ E s taría d e Dios!• A l os tres mese sali ó ¡\ campafl.a, y p ocos días después rec ibi ó el bautismo de fuego. Mucho le había cos tado aprender rt tenerse sobre la s illa, p e ro no habían \'li Cll o 1\ in ultar man os humanas aquella cara vir~e n d u la injurias de s u sem e­jantes, s i dejamos<\ un l ad o l a brutal agresió n d e l espa ntajo m elo n •ro de infant eríu; grandes Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 VIDA INTELECTUAL vergüenzas le habían producido sus caídas del caballo e n los prime ros días de ejercicio, pero había acabado por m o ntar co mo un gaucho, y a unque h a bía adquirido fama de cobarde, porque temblaba e\ la sola idea de qu e s u sabl e pudiera h e ndir un cráneo hum a no, s us j e fes lo querían muc ho por su incomp a r a ble bondad de corazón, y porqu e nadie le aventajaba e n cuidar con ver­dadera ternura á s u caballo , a l que d edicaba s us canciones favoritas . El bautis mo d e fuego fué terrible: habla e m­peza~ 0 el fandango con un ligero tiroteo de las gJ.IerriPas sorprendidas á la entrada de un valle po r el e nemigo que h a bía tomado posidones á uno y á otro lado, a l ab rigo de un espeso pinar que poblab a ambas ve rtientes; p e ro la cosa se gen e r a lizó a l punto: rug ió e l cañón, y las d es­car gas cerradas h acía n r etemblar el s ue lo. El escuad r ón se h ab ía co locado e n una pequefta llanura cubriendo e l ala izquierda de la columna para evitar un movimie nto envolvente, e n tanto qu e la infantería trataba de d esalojar al enemigo de l as ventajosas posiciones que ocupaba. Al prime r caft o nazo sintió Colás un esca­lofrío terrible en t odo e l cuerpo, mudósele e l colo r , erizósele e l cabe llo , y puso un gesto de v inagre que daba espanto. Algunas balas per­didas pasaban por e ncima de s u cabeza; Col}tS vol vía instintiva m ente la ca ra al otro lado cada vez qu e el estrid e nte s ilbido tl e l plomo pas aba p o r cerca el e s u or eja; s us bruscos movimie ntos llam a ron la atención de un - a rge nto veterano quien le pregun t ó so nrie nd o burlonamente: -¿Ti e nes miedo, r ec lu ta? .... ¡La 4uc silba no m ata! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELEC'rUAL 55 El pobrecillo lo miró azorado, p ero en el mis mo ins tante e l s arge nto lanzó un grito, abri ó los brazos y cayó desp lomado d el cab allo: estaba muerto. Colás no sabía darse cuenta de Jo que le pas aba: aquello l e parec ía un suefio; tenía el corazón e n un pufio, y s us ojos, desmes urada­me nte abiertos, se vohrfan á todas partes como preguntando s i la humanidad se había vuelto lo ca, ó había pasado é l r epe ntiname nte á vivir en un mundo imagin a rio. Oyó una orden que sabía de m emoria, y aprcsuróse á cumplirla s in que pud ie ra darse ct:e nta de s us movimie ntos; el escuadrón cambió de fre nte, y se alejó de l punto de p eli g ro s in cuidarse del sarg e nto ni de tres ó cu atro infe­lices que qued aban e n e l campo. Agrupados en una hondonada espe r aba n la hora propi cia para lanzarse sobre el e ne migo; éste, e nvale ntonado con aque lla retirada, abandonó s us pos iciones y cayó como un alud sobre las guerrillas que tu­vie ron que replega r se á la carr era sobre el núcleo de la columna. Trabóse una lucha formidabl e cu erpo á c u e rpo; pe rdiér on se los cafiones y empezó la desbandada, p ero e n aque l mom e nto, e l j efe d el escuadrón g ritó : - ¡Ahora, ahora!.... ¡A la ca rga! Y co mo una tro mba, sali ó d e la ho ndona da el pelotón de caballos, y come nzó ;l acuchillar c;in piedad á l os que se ll e,•aba n los ca ti o nes. La victoria pareció po r un mome nto decidida, pe ro todo aquello no h abía s ido más que un nrdid admirablemente prepa rado p o r el e nemigo que dec;e abn atrae r 1\ In rabnll e rí a ni ca mp o del combate, convencid o de 4uc no podía vencer sin Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5G VIDA INTIDLECTUAL exte rminarla . Pronto la estratagema s urtió su efecto: un centena r de excele utes tiradores se habían posesionado de l os primeros pinos, y desde ell os fu s ilaban á l os húsares con perfecta impunidad; n o hubo otro r e medio qu e ceder y volver grupas, mome nto que aprovechó e l ene­mig. o p a r a d a r o tra ca rga vigo rosa y rec uperar d e o u evo los cañon es. C o n v e rdadero asombro obsen·ó Colás que ll e vaba la h oj a del sabl e tinta e n s angre ; había cargado en prime ra fila y no se había portado del t0do mal, pe ro la sa ngre ardfa todavía en s us ·venas, y no se apresuraba á seg uir~\ s us compa­ñ e r os, á pesar de qu e e l e n e migo iba á la zaga, y d e que multitud d e combates parcia les, horro­ ·r osame nte encarnizados, trabábanse po r do qllle ra. D e r e pente oyó una voz amiga que -gritaba: -¡Colá s, Colás; sáln\me, ten piedad de mí! · Era su paisado, e l d os, as í ll a m ado por el número que le tocara e n e l so rteo. Colás vol vió la cabeza, y vió que se lo lle,·aban pris ion e ro. Sin e n com e ndarse á Dios ni al diablo, di ó media vuelta, y car gó con biznrría s in i g ua l sobre el e n e migo; descuidado ést e, n o pudo hacerle 'frente y soltó la presa: e l dos, listo como e l pe nsa­mie nto, saltó á la grupa del cab a ll o, y dijo á s u sal vador con un pav o r que daba ri sa: . -¡Co rre, corre, que van á Yolverl - ¡Nad a temas!-contestó é l con la serenidad ,d e un esparta no. Decididam e nte había d ejado de ser cobarde; s u n oble y vale rosa acció n fué celebradá por s us compa í'\. e ros q u e e m pezar on á mirarlo co n r es­p e to, y tu vo la sa tisfacción de que e l mis mo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELI!:CTO AL 57 comandante pus i era e l sello á s u fam a, dicién­dole al frente del escuadrón. - ¡R ec luta, eres un valie nte ! Colás no lo quería creer, p ero al observar que todos lo miraban con en,·idia, pre guntóse á sí mis mo. • ¡Si se r á verdáb• Luego p ensó que l o que acababa d e hacer no tenia importancia alguna, y murmuró en un arranque de s ublime conformidad con una vo­luntad infinitamente superior á la s uya: «¡Estaría de Dios!» Porque • ¡Paclrlo, s i é l no servía pa mf, pa ·naica de este mundo!.... • IV Cerca de un año se pasó Colc\s d e H e rodes á Pilatos, p er s iguiendo al enemigo, y si e ndo pe r­seguido por él: ll evaba ya me dia docena de escaramuzas, aunque ninguna tan enconada y tenaz como la prime ra. A pesar d e todo, seg uía s ie ndo tan bonachón como a ntes : te mblaba como un azogado al oir el primer tiro; le daba horror la sangre, y r eza ba tod as las n och es para que los hombres n o se mata ran co mo perros. Pero tocaban ~ cargar y nu estro ho mbre se tra nsfo r­maba por completo, e mbis ti e nd o co mo un toro h ostigado po r e l tába no. Sus j efes, qu e le co­noc ían á fondo , le daban muc h a broma po r s us cambios r e pe ntinos, y él se co nt e ntaba con r esponde t: -¡Pacho, cuando se trata de s al '' ar la p ell eja, t óos se mos vali e ntes ! Su constante preoc upaci ó n era la c hiquiti na Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 58 VI DA INT~LECTUAL ·Rosa lía; soñaba con ella cada noche, y junto á un escapulario que le diera el señor cura, guar­daba él como oro en paño la maltratada esca­rapela, allí , cerquita de s u corazón. ¡Era todo lo que poseía e l infe li z! Rabiaba por escribirle alguna carta y contarl e sus proezas, que al fin y al cabo, hombre era, y de barro como los demás, y s i tenía su alma en su almario, ¿porq u é no en­vanecerse de ello? P ero, pacho, cómo hacerlo, s i nunca había saludado é l d jesús, y no sabía distinguir las l etras del silabari o? ¿Había de irle con e l cuento á otra persona? ¿Pa qué? ¿Pa que no comprendiera sus sentimientos y se le burlara en sus narices? ¡Pacho, qué gusto! Y aluego, que él pudiera decirle al escribiente: «E s to y lo otro y lo de más acá y lo de más allá quisiera yo escribi rl e;» pero seguro estaba de que no abriría la boc~t, y se moriría de \·ergüenza antes que manifestar lo que ocu ltaba é l como un tesoro en el fondo de su corazón. Y aluego, que ella recibiera mal la cana y juera peor lo r oto que lo d escosí o. ¿Quién era é l pa Rosa lía? ¿Qué derechos tenía sobre ella? ¡Si él hubiera sabido escribir, del mal el m enos! Pero ¡s i n o le habían hecho cabo porque le estorbaba lo negro de los ojos!.. .. ¡Pacho,qué burros son algunos hombres!. .. En una de s us muchas y penos as correrías llegaron muy cerca de su idolatrado pueblecillo. ¡Ah, cómo le latía e l corazón al acercarse á aquella tierra tan querida! ¡Si pudiera ir, aunque fu era un minuto! ¿Qué es un minuto de tiempo en la vida? Antes sabía algunas noticias por s us compañe ro que reci bían d e \'CZ e n cuando ca rtas d e s us familia s en la que le daban expre­s i o ne s¡ pe ro como él no te nía ni paure ni maure .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELEC'l'OAL ~9 ¡ni á nairle en este mundo, pachol, y como á sus paisanos los habían tras l adado á otra columna, hacía ya medio af!.o por lo menos que vi vía en el limbo, sin saber s i e r an todos mu ertos ó todos YÍYOS. Se atr evió, y en un descanso, pidió audiencia, y dijo: -Mi comandante, de aquí al pueblo, si­guiendo la carretera, hay dos h oras de camino; pero, s i osté me diera pe rmiso, por unos veri­cuetos que yo me sé, en media hora me plantaba ~tllí, y antes de que la columna se pus ie ra en marcha, estaba yo de güelta. Creyó volverse loco de alegría cuando el comandante le contestó: - Maf!.ana á las diez en punto has de esta r de vuelta. Al otro día al áma necer e mprendió Colás l os vericuetos, y a l salir el sol e ntraba él en el pueblo caballero s obre su caballo, con toda la proso popeya de un paladín d e la Tabla Red o nda. ¡Qué maf!.ana tan h ermosa! É l había visto tefiirse e l firmamento de purísimo a rrebo l y baf!.arse en doradas tintas la s c imas d e los monte s; allá, e n el fondo de la vertiente, se de­sarrollaba el d elicioso valle donde pasara los días más fe lices de s u vida, co m o un jardín e n­cantado, tapizado d e verdura, esmaltado d e sob e rbins a lam edas, s urcado por un rí o cris ta­lino, cuyo curc;o tonuoso indi caba una espesa capa de bruma parecida al humo de l caiión que se ag lomern e n e l espacio para qu e los c i e lo s no contemplen las iniquidades d e los h o mbres; multitud de invis ibl e ruiseñor ec; cantaba n e n los bos ques y en ramadas que g uarn edan los ve ri - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 60 VIDA INTELECTU AL cuetos .que hacía escalar y descender á su caballo¡ las casas abrían s us puertas para recibir el saludo de la aurora; era domingo y sus pai­sanos se dirigían pres urosos a l pueblo para oir Misa, y el so nido de la campana de s u pueblo r esonó en su t'Orazón co mo un himno de gloria, cual s i celebrara su ll egada pregonando s us proezas .... ¡Qué ma ñan a tan hermosa aquella inolvidable m a í'tana d e su vida! Colás e ntró e n e l pueblo saludando á s us ve­cinos con su s impática sonrisa¡ corrió la voz como una exhalación, y todo el mundo salió á su encuentro; los chiquillos lo miraban embobados, los grandes le ha cían mil preg untas á las que le era poco m e n os que imposible contestar; él es­taba loco de aleg ría , pero de vez en cuando sen­tía en mitad del corazón a lgo así como la mor­dedura de una víbora, y se preguntaba interior­m ent e: «¿á qué he Yenid o yo? ¿po rqué m e mira n con lás tima? ¿qué ha pasado aquí? » No sabia dónde dirigirse, pero, como buen c ris tiano, pe nsó qu e lo m ejo r que podía hacer e ra entrar en la i g lesia, oir Mi sa y rezar una sal­ve á la Virgen del Rosa rio, s u patrona. Y _dicho y hecho: ll egó á la plaza, en co me ndó el caballo á un m oz uel o amigo s u yo, y penetró en e l t e mplo. E l señ or cu ra decía la l\Hsa, y sobre la tarima del presbiterio vió Colás arrodilladas c uatro pe rso ­n as, dos muj e res y dos h o mbres; detrás de ellos había también arrodillada muc ha gente. El co razó n l e d ió un sa lto terrible, como es­taban d e espa ld as, npenas i podía co no cer á al­guno, pero su corazón acababa de advertirle d el p eligro, y aquel pobre corazón no se e qui\·ocn ba nunca. Era segurr1 su desgracia: orientóse y lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAl. 61 comprendió todo; Rosalía se casaba, pero ¿con quién? Un hombre pequeñito como ella, pero ex­ces ivamente grueso, estaba é\ s u d e recha. Colás mi r ó bien, y lo conoció: era Vicentillo Oliva. E l casamiento de Rosalla y la llegada de Colás había r e unido en la igles ia !1 casi todo el pueblo. El primtr impuls o del pobrecillo fué huir, volar por aquellos vericuetos, i ncorporarse á su columna y no volyer á pisa r de nuevo aque­ll a tiern1. No tu,·o valor para tanto, y se quedó pl antado allí, s in ver ni oír nada, pero devoran­do, devorando hasta las heces el cáliz de amar­g u ra. Poco des pués, todo había t e rminado: la boda salía de la igles ia, y me dio pu e blo detn\s de ella; el otr o medio prefirió contemplar el s uplicio mo­ral del infe liz. De r e pente se levantó, y se diri­gió á la s acris tí a: el señor cura se qu edó muerto al contemplarlo. • • •••• o o •• o •••• o •••• - ¡Si! -contestó é l tartamudea ndo--una güel­ta pa ver á los amigos!... E stabamos ce r ca, y ¿qué ha de hacer uno, s ino aprovechar las circuns­tancias? - Que porqu é he venío?-volvló ~\ co ntes­tar.- Pos ya lo s abe osté; pa ''er á los amigos. · -¡No, no sabía ná del caso!... Y dígame osté, se fi o r c ura; ¿me guarda osté aquellos c ien duros( ¿Que qué quieo ha cer con ellos?.. . ¡Pos dár­selos á Rosa lía, esa es mi voluntál • o • • • • • • • • • ••• o • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 62 VIDA INTELECTUAL Pos mire os té: si e ll a no los quiere, se los degüelve osté á Vicentillo, y pa el caso es lo m esmo. Besó la man o al seño r c ura, y apretando l os die ntes para no dar paso a l comprimido llanto, s alió de la sacristía, y se dirigió á la puerta de l a igles i a. Antes de s alir, Yolvió sus ojos á la iz­quierda, y vió en una capilla la im ~\ gen veneran­da de la Virgen de los Dolor es con s u Divino Hijo muerto e n brazos. Torció e l rumbo, y arro­dill< índose á s us pies, rezó con todo el fervor de s u al ma una salve á la d esco nsolada Madre de los a fli gidos. Se le\antó con el corazón más sose­gado, y sali ó d e l te mplo: g ran parte del pueblo le esp e raba en la plaza. Colás montó e n su ca­b a ll o, y sin mirar á nadie d ij o: - ¡Si no n os vemos m ás, r eza r un padrenues­tro por mi a lm a! Y partió como una exhal ación . V Desde aquel mo m e nto, t odo cambi ó para Colás. No era é l hombre que s upier a dominar s u corazó n y po r Jo mis mo, e l r ecuerdo de R osa lia seguía llen a nd o s u exis t e nc ia ; pero co nye ncido de que nada podía ni debí a esperar de e lla, y s iéndole im posible vivir por otra parte sin objeto d eterminado que absorbi e r a la actividad y ener­g ía de su corazó n , pus o todas s us complacencias en su caballo, al que a mó desd e entonces con toda la ternura y fogosidad de s u a lma purísima y s in cera. Aquell a mi s ma noche, al retirarse á descan­sa r después de una inútil corre rí a e n busca de enemigos, tuvo el infe li z un amago d e tris teza Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 63 que po r p oco acaba co rr s us días. H a bía proc ura ­do n h ogar e n e l fo nd o d el a lma s us pesa r es, aco­g otando con d ecis i ón improp i a de s u débil v o­luntad Jos rud os e mbates de s u corazón qu e pugna ba n po r e nsefi o rearse de é l y r e ducirlo á afiicos; e l s ue fi o huía d e s us pá r pados, y un a a n­s ieda d mo rta l le devo r ab a l as e n t r a fi as. C o n ve n­cido d e que no d o rmiría e n toda la noch e, se levantó y co m enzó á p asea rse po r e l pa ti o de s u a loj a mie nto donde e l escu adró n t e ní~ los caba­llos. Hacía u na l una m agnífica, y e l canto d e los g all os y e l lej a no la drido d e l os pe rros y e l a pa ga ­d o r um or d e una acequia qu e la mía las p a r edes d e l e difi cio, des pe rta ba n e n s u m e mo r ia r ecu er­d os t a n q ueri dos, q u e el alm a e nt er a, pr esa de h orro r·osa a ngusti a, a menazaba escap~\rse l e del c ue rpo. D iri g i óse á su caba ll o, y dé\ n do le un gol­pecito carifioso e n la fre nte, d íj ole co n expresi ón co nm o v e do r a . -¡Tú solo m e quedas e n el m undo!• El n o bl e bruto pa r eci ó com pre nde r la aflic­c i ó n d elinfe Uz; un te mblo r co n v ul s i vo se apod er ó d e él, y r e linc h a ndo so rda me nte, r efr egó s u ga­llarda ca beza co n t ra e l pech o de s u a mo. Co lás se a brazó á s u c ue ll o, no sabi en do demostr ar le de otro modo s u m uda g ratitu d, y mojó con s u escaldado ll a nto las pequ efi as o rej as del caba ll o. A"i pe rm a n ecieron ambos largo r ato, cual s i tra ta ra n de consol arse m útuamente de sus do­lo rosos info r tun ios. De r e pente el caballo se estre m ec ió y de s us n arices pa lpi tar.tes brotó u n tr e me ndo reso plido de co r aje; Coh\s p restó o idos, y á poco el rumor de un a des<'arga le ind icó lo qu e ocurría; e l e n e mi go nmagaba un n sorpresa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. 64 VIDA IN'l'ELECTUAL El g rito de los centinelas y el sonido de las cornetas puso en movimiento á todo el mundo: la confusión era espantosa; los soldados corrían por las galerías y los patios á medio vestir con las armas en ln mano; los de á caballo abalanzá­ronse á s us monturas, y empezaron á ensillar medio dormidos; todo el mundo gritaba y nadie se entendla, y entre tanto el enemigo forzaba las puertas del alojamiento, y se apoderaba de los puntos extratégicos del pueblo. U na compañía logró á fuerza de heróicos esfue rzos despejar la pequeña plaza que ho.bía delante del cuartet; un cuarto de hora más tarde la caballería se formaba en la puerta, sin saber á dónde dirigirse: aquello era un infierno; las balas silbaban por todas partes¡ las d"escargas se oían en todas direcciones; órdenes contra­dictorias corrían de un punto á otro, y los sol­dados, sin dirección para el combate, disparaban sin concierto, se fusilaban mutuamente, ó arro­jando las armas, huían presurosos hacia el campo,·donde caían prisioneros. Al ver que todo estaba perdido, la caballería salió del pueblo, abriéndose camino '\ sablazo limpio; C o l~\s no se descuidaba, pero un terrible presentimiento se había apoderado de él, y más que de matar enemigos, cuidábase de rezar por su eterna salvación. Emprendieron la can·e­tera que corría por una espaciosa llanUI·a, esmal­tada de huertas y sembrada de trigo, pero á medio kilómetro del pueblo, vieron formado en apretado núcleo el grueso de las fuerzas ene­migas, cerrándoles el paso: era necesario pasar, ó rendirse á discreción, pues en el pueblo sólo se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELE CTU AL 65 o ía n ya a lg unos tiros d esperdigados, lo que in­dicaba que la columna acab a ba de capitula r . El j e fe del escuadrón dió orden de cargar: l a luna a lumbraba el campo de batalla, r e flejando s us plateados r ayos sob r e l as bayonetas ene­migas y los bruñidos aceros de la cab allería: el escu adrón se la nzó á la carre r a sobre l a fuerza que cubría e l ca min o, p e ro una terrible descarga de l as avanzadas oc ultas e n l os sembrados y parapetadas e n los árb ol es y e n las cercas, sembró la co nfus ión y el espa nto e ntre los bú­sHes, a l mi s m o tie mp o qu e e l e ne migo for maba el c uadro e n la ca rrete ra y reci bía la embestida con una llu via de plomo. E l grito fatídico de «¡sálvese e l que pu eda!» c undió entr e las fila s, y lo s so ldados, abando­nando la fo rmación, huí a n á uña de caball o por las hue rtas, sembrados y senderos de la llanura. Colás, que era de los últimos, entróse p or un seoderillo veci nal que atr avesaba un hermoso campo de trigo: h"lb [a m etido el sable en la vaina y no se preocupaba g 1 a n cosa de salvarse. D e repente sintió que la luz huía de s us ojos, y soltando las rie ndas, murmuró: «¡Di os te nga piedá de mil • In s tintiva me nte se h abía ll evado las m a n os á la cabeza, pero al instante perdió e l ap lomo, y cayó a l s u elo com o un peñasco que se derru m ba d e la c umbre. El caball o se detuvo, y dando m edia yue lta, inc linó la cabeza, encogi ó e l cu erp o, humill ó s us patas d e l a nte ras, y r e lin ­chando tris te m e nte, co nte m pló con expr esió n do lo r osísima a l infe liz. Cuando d o~ ho ras después, á la clara lu z del sol, un gru po de e ne mi gos acertó <\ pasar por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,, 66 VIDA IN'I'ELIW'l' UAL aquel punto1 encontraron e n la mis ma actitud a l n~ble bruto que parecía velar y proteger e l cadáver de su dueño, demos trando co n s u dolor e l sentimie nto de no haber podido seguir s u mis m a suerte. MoDESTo H. VILLAEscusA. Barcelona, Mayo de 1905. PRESAG IO S Detén-hl hermosa y grande Argentina viril, hija del Aude-un momento e l rol ó de tus destinos; detén ese desbande de esperanzas que pueblan tus cami n os! Quiero ver si respon d e á mi voz el mi ste1·io que se esconde e n tu seno de v irgen impoluta; quiero 8aber á dónde va á p a r a r el secr eto de tu ruta. Con tus r egios pensiles, tus mineros, y campos y r edi les tal vigor ft>cundie:,imo prego nas que en requiebros gen t.il es demandan tu favor todas las zonas. Ayer nacidn, tienes en t u seno la fuente de los bienes y en tus venns los rí os de 1~ vida; tianes magia de eden es y larguezas de Tierra prometida. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL 67 ¿Por qué fibra no vaga la pas ió n de que r e rte? ¿A qui é n no halaga l a visión d e tus graci a s y d o naires? ¿Quión no admint ¿\tu maga, tu opulenta, tu r e gia Buenos Aires? L os que e l santo embe l es o en e l al m a sentís d e l cas to b eso del átomo de luz que s e d esata en el sol d el progreso, ¡ve nid á ver la náyade d e l Plata! D e s u afanar, apenas el son or· o trajín d e las colme nas !ov o icloa e n l os ánimos evo ca ... ¡Tal corre po r s us v e nas del inten so vivir el ans ia IOCtl! C ual se es po nj a la blanda ola d el an c h o m a r , e ll a se agra nda y dispo n e e l albergue placcnte r·o que e n continut'l d e manda t\ s us puertas m e ndig a <'1 o rbe e nter o. En la brega diiirna el fr·agor el e las máquinas &o turna con las vo ces que a so rdan los es pac ios, y e n ~a. calma n o cturna s on man&i one.;; d e fada s us pal aci os. Las r·azns d e In ti e rra, con el ft'i o ego ís mo e n san tn g u e rra, &e r ocueb tan á un tie mpo <'ll b U r t-gazo: ella los brazos c ie rra y las fundC' al calo r d o aque l a b razo . ¡Mir·ad c u á l la profi e re <'ntro mil ol Progr· cso, y In r c qui c- r·c­dc amo r es, y el e g é rm en es lu inlliHitl! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 68 VIDI). INTELECTUAL ¡Mirad c ómo la quiere y la h~ce d e s u luz madre fe cnndal ¡Oh Pueblo! ¡Ya adivino á dónde yas ! ¡Ya sé p o r qu é camino te condúce n d e Dios las hondas trazas! ¡Ya leo en tu des tino, o h criso l d e n acio nes y de razas! Oye, pues o h divina. ti erra d e b endición , tie rra Argentina d e tu excelsa misi ó n mi buen pres agio ! ¡En ti oh a1·c a ced1· ina, _ salv a1·ánse los restos ele wn naufragio! D e aquel naufrag io enorme que ha de sumir la. Euro pa en un informe y caótico m a r d e tempes tades, que su solar t r a ns fo rm e e n purgado so la r d e áurea s edades . En éxodo grandios.o, á través del a t lante proceloso, arribará á t u s playas bienh echoras un mund o bullicios o de esp e ranzas ri s ueih\s y canoras. Ento n ces ¡c ó mo al punto d e tu fu t uro o límpi co e l trasunto v er ás de t u presente e n l(•S d e tall es ! ¡Qué col osal co njunto, e l de tus se rranías y tus vall es ! Y en to n ces ¡qué fragancia tus ti e rras manarttn , y qué abundancia d e l arado al sentir el h ondo taj o! ¡y co n qu é exubcrnn cia colm a r ils In e~ p c nm za d e l trnbnjo! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA INTELECTUAL Sen\n fértiles huertos tus m edrosos y vírgenes des iertos: y al hacer tel'l'aplenes y desmontes tesoros encubier tos te darán las entrañas de tus montes. Tu Pampa florecida vcráse on mil sentidos recorrida por la esbelta y audaz loco motora que alzará en su corrida el rubio cereal que el mundo adora. P a ra que por tus ríos conduzcas tus riquezas, de navíos te surtirán tus bosques seculares, y tus cerr os brA.víos, de lanas que tejer en tus telares. De tus fi e ros torren tes y cascndas las rápidas vertientes sumisas baja!·án por nuevos tramos, y on saltos imponentes moverán maquinarias y dinamos. Los pueblos que hoy aldeas, y ni aldeas acaso, giganteas ciüdades serán, ricos e mporio s en dondela~ideas con el músculo harán suS: desposorios. Y seguros baluartes del Progreso -vendrán de todas partes los productos del mar, selvas y campos á p<'d i 1' 1\ tus a r·tes é industrins el1·etoque do s us In m pos. Y templos de las ciencias-como lámparas santa<> hw con ciencias 69 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 70 VIDA INTELECTUAL radiarán e l amo r de un Ideal solo, que en divinas cadencias los hijos cnntarán del bello Apolo. Cttntar1\ n ol sublime ldenl que ge n era~· quo redime, y los pueblos asienta y fortifica, y 1\ la$ a lmas exime del dolor, y á los hombres dignifica. ¡Esa es la PAz! ¡La calma que endulza el ccrazón é inunda e l alma de armoniosos aco r des soberanos! ¡la v icto ri osa palma de la santa igualdad de los hermanos ! ¡Esa es la P Az-¡ Oh T ierra enemiga sublime de la guerra! ¡Tu porven i r encierra ese gran día! ¡Tu po r venir enci crr~ la auro ra boreal de la armonía!.. .. ¿Qué no lo ves? ¡No impor ta! ¡Después la humanidad l o ver á absorta! ¡Ya lo marca el retó de tus destinos! ¡Ya lo vé quien te e xho rLa á seguir adelante en tus camino~! ¡Adeln.n te, y no ceses de manar de tu seno oro de mieses, de crecer tan viril, tan fuerte r grande, que la cúspide beses del huma.no progreso, h1jn del Ande! ALEJANDRO .MmoÉxs PARRADO. Córdoba, Junio do 1905. PI'OShÍlCl'O, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VIDA I NTELECTO AL 71 CO NTR I BUCIÓN AL ESTU DIO DEL CAUD I L LAJE ARGEN TI NO Apuntes críticos-La Comtuistn Americana fuá obra de los caudí llos españoles­Hechos quo convien e establecer para determinar el orlgon dol caudillaje. L eyendo los opúsculos escr i tos á propósito de l caudillaje argentino, (de nota bl e factura algunos) un espíritu ecu<\nime e nco ntrará que hemos e mpeza do por donde deberíamos co ncluir. En efecto: no solamente los escritores d e a í'i os atn\s, s ino los de hoy, han se dejado dominar á menudo por el espíritu m eta fí s ico de l as v iejas escuelas, desdeñando lastimosame nt e e l mé todo científico de investigación, p erfectame nte apli­cable á la hi s toria. En vez de reunir e l may o r núme ro de h ec h os posibles para deducir, después de analizarlos, sus exactas r elaciones d e causas y efectos según ya lo aconsejara Baco n (afo­ris mos) para las Ciencias Naturales, lo s esc ri­tor es argentinos, en s u g ran m ayoría, partiendo de pretendidos princ ipi os abso lutos y de s u­pues tas verdades, no dem os tradas, h a n cr eído posib le llegar á las grandes sín tes is y conclu­s ionep extremas; s uced iendo que, p ar a demostrar lo previamente determinado, h a nse visto ob li­gados á s uplir muchas veces los h ec h os con afirmaciones antojadizas, desp r ovistas de todo valer científico, cuando no á ad ulterarlos por defici e ncia s de info rm ación ó ca r en<' ia de espí­ritu c rítico . E n tre nu estros his tori adores, e l Dr. López, por ejemplo, afirma que la lu c ha p or In or ga- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 72 VIDA INTELECTO AL nización nacional fué un Simple levantamiento de caudillos bárbaros surgidos de los bajos fondos sociales, sin más propósito que el de ahogar en sangre la civilización; y que el loca­lismo de las provincias era un 11sentimiento estrecho", mientras el localismo de Buenos Aires era un u noble y elevado localismo na­cional". ¿Eso es his toria? El General Mitre, más ecuánime, considera á los caudillos como simples representantes de turbas anárquicas. El Deán Funes, olvidando haber sido por­t. ador de la nota con que el presidente Rivadavia investía al General Quiroga de un eminente cargo en el Ejército Oriental, vé en los caudillos los únicos obstáculos de la organización na­ci0nal. E l Dr. José Manuel Estrada no vé surgir de entre «las turbas provincianas», sino tinieblas, miseria y sangre. Sarmiento, aun cuando sujeto al lirismo de joven atiborrado de revoluciones griegas, ro­manas, francesas, se detiene un momento en medio de sus magistrales apóstrofes contra la barbarie, para dejar un rastro de su genio y de la honradez de su alma: (
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Vida Intelectual - Año II N. 23

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La Mujer - N. 45

Por: | Fecha: 15/09/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER, REViSTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, DA.TO LA DIRECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 45. r MIÉRCOT,ES, SETIE)fBRE 15 DE 1880. i PRECIO 30 CS. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA l\LU JER EN LA CIVILIZ~\.CION. CaPÍTULO DUODÉCD!O. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. xnr ( CONTINU ACION ). Pulquería; de mujeres llenas de pasio­nes como Honorin, tipo que veremos CoMO hemos visto, Teodosio I1 ha- reproducido despues, fáltanos ahora es. bin ~ido casado, pero intencionalmente tudiar ú las mujeres que, creadas en no hablamos ántes de su esposa, por. medio del pagauismo, que no halJia que ésta pertcnecin. ú una clase de mu- muerto eutera.mente por entónces, pro. jeres de las cuale.~ nos hemos propues- curaban hacer prodélitos todavía, wer­to ocuparnos detonillameute en capítu. cecl ;Í su elocuencia. lo np:ute. La. primera que encontramos en el Para completar el cuadro que uo;; pro- Dn.jo Imperio es una mujer llamacla ' ponemos diseñar do las mujore~ eu los Sosifatro., que vivió durante el reinado lmperios.de Oriente y Occidente, pre. de Constancia Cloro. NnciJa en Efeso ciso es r¡ue digamos algo de las muje- (en el Asia Menor) en deudo San Pa. 1 res filósofas pagana~, puesto que aún blo estuvo tres años y fundó la prime-quedo. ban en aquella época algunos ti- ra Iglesia de A~ia, el paganismo esta. pos raros. ba. particularmente arraigado allí, á U emos visto ya á las primeras cris- pesar de que el gran templo paga u o 1 tiauus de a'1uel tiempo, como iÍ Santo. babia sido destruído por los Mrbaros Elena y ~lavia que introdujeron el desdo 260 de nuestra úa. Sosip .• tm cristianismo en sus dominios; ú vi rtuo. era amiga de Edesio, el maestro de sÍ@imas mujeres que con su ejemplo J uliau el ap6stata. Edesio, así como convirtieron á muchas paganas y pe- Sosipatra, pertenecían ú. la escuela fi_ · cadoras, como Santas Sinclética, Mar. losófica llamada neo-platónica, que cela, Paula, .Macrioa, Marcelioa, Eus- atacaba particularmente el cristianis­toquia. y Molania; hablamos ya. de fa. mo y t.ambien el juJaismo. Pero atle­wosa~ Emperatrices como Placidia y t mas esta mujer, que enseñaba públi- TOMO IV 25 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA ca mente la filosofía de Jamblico, se 1 mentE• semejante fen6meno era en rll. decía inspirada por una Divinidad y to gra¡do perjudicial para el cristianis­pretendia profetizar ; pero dice Cárlos mo. Asi lo trataron de enseñar los dis. Lévcque • (el único autor que encon- cípu los de Cristo, explicando que bajo tramos que bable de ella): "no se han. el bei:Io y atractivo ropaje de las ense­podic. lo descubrir datos circunstanciados¡ñanza¡s de Hypatia'lc ocultaba el feo y de su vida. ni de la época. de su naci. triste pagauismo, el que viéndor;e de. miento y de su muerte." rrotado en todaR partes, tomaba la for. La segunda mujer filósofa de que lla- ma do una mujer virtuosa para enga. hlamos es de Hypatia, famosísima por ñar mlejor. Levantáronse entónces en su belleza, sus virtudes, su ciencia y su Aleja1pdría dos partidos violentos, ol horrible muer to. uno e11 favor de la fi losofía y el otro en Hija del filósofo Tbeon, había na- contra,. Frecuentemente habin tumul­cido en Alejandría hácia 370. Notan. tos y 1riñas en las calles que se conver. do su padre su amor al estudio, él tian Eln sangrientas luchas entre cris. mismo la empezó á enseñar geome. tianos y paganos. tría y astronomía desde su más ticr. 1 Sucedió que un dia pasaba lly¡)atio. na edad, y en seguida la di6 leccio. por la calle en !SU carro ~riego, cuando nes de la filosofía neo-platónica. secta do it proviso se vió rodeada por una á la cual él pertenecía, y corno iíntes t urha de fanáticos, los que clospues de hemos dicho, adnm;a al cristianismo. insul u&.rla furiosos ¡)asaron :í arrancarla Apénas creci<), I'U padre la envi6 ñ .Até. de su carro, tirarlo. al suelo, apedrear. nas á que tomara lecciones de los fil6- la, armstrarb clcsuwlute la do Ily'patia, no por ello ellos tm ierou (':íte1 peso de la angustia y del dolor. p;jica de fe, de caridad fe¡·viente, ...,. en alas do esperanza dulcemente >Izó su vuelo á más feliz mansion l ...;¡ronchada rama que de tl·onco añoso >rráncase de prontle el huracan, t;eja de sí reguero doloroso, ~fímero tributo, si precioso, t>roma, flores, sávia nl derramar! t-;3odo, todo es fugaz.... terrible aroono! o el gérmen lleva en sí del fin cercano p;jecóndito á la monte del mortal. tQiqueza, juventud, honores, gloria, t>:Jngaiio son ó dicha transitoria mólo es do Dios eterna la bondad! 199 Pr A Rxa.u~. llogotú, 23 do Agosto de 1880. UNA FLAMENCA DEL SIGLO XVI. lll POH. 8. A. DE S. 1 cumento,; mi buena. conducta y la vali­dez de mi matrimonio ? UN (liase present6 Chreta en ca.sa. -Tal vez .... de .Margarita, y con grandes y destom- -Os equivocais ent6ncos. pladas voces exhal6 mil quejas contra. -¿ Por qué 1 la. sociedacl de Puerto-Rico, la que -Mi dignidad roe lo impediría, y si despues de haber aceptado sus obse- rehusa.n confiar eu roi palabra, yo ja­q uios y atenciones, acogía con tanta mas descenderé lmsta pre:.entarles prue­ligereza. las caluwuia~ propaladas con- has de ~ue soy quien soy. tra ella por los envidiosos y malvados. -i "Y qué pensais hacer, pues~ Margarita procur6 calmar la ira de -No sé, contest6; pero de seguro la flamenca. no permane~ré en un lugar en que tan -Tranquiliza.os, señora, In. dijo con injustamente me vilipendian. dulzura, y no hagais caso de aquestos -Bien pensado, contest6 la espafio­vanos discursos, los que se olvidarán y lla; puesto que os negais á dar lo que acallarán al momento que querais di- os pide esta sociedad,- aunque mi padre siparlos. y yo no necesitamos pruebas para con- -i Cómo he de disiparlos por ven- fiar en vuestra honradez,-me parece tura 1 i Acaso os figurais que yo me 1 conveniente que os alejeis de aquí 1 1 tomaría. la pena de probarles con do- miéntras olvidan esta mala. impresion. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -i Pero á d6nde iria yo sin que me -(~ué os importa! exclam6 la tia-persiguiese la <'Almunia.? menea, bruscamente ar rancando sus ron- -A Santo Dvmiugo, ¡;j os place. nos dle las de Margarita, y alejándose -A Santo Domingo, decís 1 exclam6 con un movimiento de horror, de la Clarota, mirándola repentinamente con :;orpr1endida doncella. exprcsion extraña. -N o pensaba, dijo ésta, más y más - Sí, repuso Margarita., y en nuestra at6nHa, que mis palabras pudieran compafiía.. ofendero~, ¡ qué significa? ... -i Ya arregl:isteis viaje decidida.. -l~erdound! exclam6 Clarota, ha. meot~,para pronto? ciando un esfuerzo supremo para ::;o. -S1. renarse, y añadi6 fingiendo cariiio: -Ya! exclnm6 Olureta palideciendo. perd01nad, preciosa Margarita, mi brus- -¡ N o os lo babia dicho ántes, pues? qued~¡u pasaje, el de 1-iU la flamenca con acento de ironía. i Y maridlo y sirvientes, en una nave que por qué no \·icne l-1 acá? douia Clarse á la vela parn.Santo lJomin. -Uomo tintes os hnhia referido: no go con In familia .Anrlagoya y otros 1 puede dejar su empleo. pn~aj~nos. Y fueron tan sun vos nus pn- i j -Ah: cou que el hidalgo es tan veo. laurau, y tan tiernos sus acentof; de ca­tu roso lJllC c11anto quiero lo eousigue.... riño, que Margarita. olvid6 In mala apéoas llega os llama, y \'ai:o ! impre1sion que la habia Lecho la esceua -Hacia cuatro afios que no uos de por Ja mañana. vefatno", señora; justo es complacerlo cuando os tau coustaute. -Constante! ja l jn; ja: i y pen~ais que durante todo o.. . o tie;npo os ha sido fiel ? -)lo sorprende vuestra iróui<'a risa, señora .... Si uo me amara, fúcilmeute - TERCERA PARTE. EN L.A MAR, 1 hubiera podido romper su compromiso La \'Í~pera de la partitln. do la goleta clespues de táutos años do au~eucia. Const.crÚJ, qno a si' se llamaba lo. 1111." e .A1lcnms, aiiadió, Foy pobre ahora. y no que dleberia conducir {¡ Clu.rcta y ~;us lo era ounudo primero pidió mi mauo. , amigc,s 6. Santo Domingo, se desenca. -Hu houor uo se lo permitiría; un donó 1eu todo el litoral uuo de nquollos caballero tie!Hl que ser fiel á su pala. hurnaanes que tantas \'oCeR han destrui­um, :muquc )e pe-e, sÍ, aunque )e pese~ do et¡l pocas horaR )ns pouJncÍones de -¡ Por o nadie lo con- zar d~~ todo lo bueno y lo bello, y de seguirá: tengo certeza de que Heman. todo lo malo y temible de la naturaleza. do me ama y quu naJie me ha rivalizado Re¡~entinamonte se ocultó el!iol bajo en su cora.zon. Pero, añadi6, mirando una uube tan espesa y tan negra, que n Ola.reta, i que os pasa, señora 1 habeis la tiel'ra parecía sumido. en la o:;curidad perdido el color, vuestras manos tiem- de la noche, y ul mismo tiempo so le­blan entre las mías y estan más frias vautó un viento espantoso, que reco­que In nieve, ú pesar del calor del rri6 l1~ isla con tanta furili\ que arranca­clirua.... ba de raíz los árboles más corpulentos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .-----------------------------------------+------------------- R E V I S T A Q U I N C E N A L . 201 --·----------------------------~------~~----------------- hacia temblar los cerros !:Obre sus ci. -Aunque l)ios levante los elemen. mas, empujll.ndo las piedra~ y arrojabemos lo que pueda suce. der .... Ademas, creo que no te llabia. n.nuncllado que para evitar que saliera de aquí tJ¡opa, ofrecí al capitan de la Con. suelo 14ue pondría á su disposicion los ocho J1ombres de armas que llevamos, por si acaso fuésemos atacados en la mar por piratas 6 indios alzados. -Tú no haces nada en vano, explí­came .... - Despues, despues. LuiE1 bajó los ojos con adaman de triste~a, y permimeci6 callado, en tanto que stl mujer lo magnetizaba con su mirad~, de hiena : al cabo de algunos DlOIUCI tos: -L i~:, dijo i to sientes con suficien. te nbu,egacion pam obedecerme ciega. mente en cualquier evento? -sJt lo que pides es racional.. .. -L¡o que pediré no será racional, te lo advierto, 6 por lo ménos no lo ju.z. gamn ;~sí todos, quizá ninguno. -DSme que ... -A: hora naJa diré, exclnm6 ella con cxaltMion, pero juro aquí en nombre de lo Itl(LS sagrado que existe, que si no haces mi gusto cuando te lo exija, de. cididaJnt.mte me separarú de ti para. siempre! -C:Iareta ! .... -A:h ! continuó ella, bien sabes que yo no 'cejo" jamas ante voluntad ajena, y tengo oro, y con oro se consigue cuan. to so quiere .... así, ro pito, si no me o be. deces h~ abandono ! -¿Me amenazas? -N o es nmena1.a,- e!l advertencia. Al 1decir ost<> le volvió la. espalda y salió de la c:.tancia. ( Conclu ú·ú.) ---·-- SECCION RELIGIOSA. LOS MISIONEROS EN EL NUEVO REINO DE GRANADA. III DESDE liu tes de h LO !1 J E 8 U 1 T A. 8 • 1 gena dol Venerable Padre Ola ver vivia j allí un santo varou, tamhien Jesuita, llegada. á Carta. j llamado el PaJre Alonso de Sa.nJoval, el¡ ----------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡ R E V I &-T A Q U I N C E N A L . 203 que compadecido de los infortunios de i piadosas y caritativas hasta lo sublime, ' los negros que arribaban al puerto, se él mismo levantaba y limpiaba á los había. constituido en su protector: los enfermos, les daba de comer, cubría al buscaba en el fondo do los navíos, los desnudo con sus propios Ye~tidos, acari. amparaba y llevábales remedios y ali. ciaba á los niños, y sin cuidarse del mantos, los atendía, instruía y bautiza- olor nauseabundo que se respiraba en ba. Cada uao de los que recibía el agua aquellos lugares inmundos, los abraza. del bautismo era inscrito por él, con su ba, los miraba con ternura y les decía nombre y señales, en un libro que el palabras de cariño, llamándolos sus hi. buen Jesuita llevaba consigo y que le jos y pedazos de su corazon. Cuando servía despues para reconocer á los que era tiempo de desembarcarlos él se visitaba en las haciendas y minas á l hallaba en la playa con el objeto de donde iban á trabajar. Dícese que bau· dar el brazo á los débiles, refrigerio á tíz6 á más de 30,000 esclavos durante ¡los necesitados, alzaba ú los niños, y, los siete añes que estuvo ejerciendo dice su 1Ji6grrtfo: "á todos daba algun este ministerio de caridad, pues no de. socorro con un fervor de espíritu y con jaba pasar niugun navío que no fuese un amor tan entrañable qne ponia de. ú visitar para consolar y tratar de pro- vociou en cuantos )e miraban.'' teger á esos desgraciados . .A.l fin, ancia- Para poder socorrer á tantos infelices no, débil y enfermo, de resultas de los el Padre Clavar vivía pidiendo limosna muchos trabajos que se habia impues. 1 durante todo el afio, y no excusaba an. to, tu>o que abandonar su misíon en 1 dar personalmente de estancia en astan­manos de stt discípulo el Padre Clavar, cia pidiendo algo para sus negros. Co. y muri6 desques de babor estado tullí. too para entender lo que qucriau y do en uua cama dos afios. 1 parn instmirlos en lo que deseaba se El PI\Jro Clavor, q\10 babia hecho nccc;.;ita.basicmpro algnu iotérvrete, y voto de ser el esclavo ele los negrns, se lo~ amos no prestaban de valdc á sus babia llenado do júbilo al encontrar 1 eecla vos, veíase en la. necesidad de pa­que ya estnba un tanto adelantada su gttr de su bolsillo el jornal de los na­obra, y que otro trabajaba parn llevar gro1; que le acom(lañabau . .A.sí fué que á cabo su idea. Decla.r6~o. pues, el hu-I apénus logró el <.hnero suficiente lo dit5 milde discípulo del Padre Snndovnl, :í. uu traficante de negros para que le y durante un afio le acompañó de comprase tlos esclavos fuertes y robu!l. una parle ú otrn, ciñéndose en los tos de cliferenlt•s naciones que le nyn. principios tan sólo en imitarlo y nada dasen en sus faenas. mtís. Ayudado por sus t!os esc·lavos, y He- Una. vez sólo el Padre Claver se de- vando siempre consigo un 1 ienzo tosca. clicó con alma, vida y corazon ó. soco. mente piutado que repre.,entaba de un rrer ú los negros . .A pénns surgía en el Indo á los negros perversos en el inli.er. puerto algun Jl:l.VÍO Cn.rgat!O Ue negros DO, y á Jos buenos gozando de la bicna. cuando uo faltaba quien se lo avisase venturanza eterna del otro, parmLa. su al buen ,Jesuita, noticia que él recibía vicla catequizando ú los esclavos, a.dmi. como si se tratase de los sé res q11e él nistrúudoles auxilios corporales y espi­queria más eu el 1nundo. Iuform:íbase rituales, y corrigiendo ú los negros de la parte de Africa de donde llt•gaba 1 cimarrones más salvajes é indomables. el navfo, y huscando un intérprete, y A los que trataban mal protegía, á los llevando medicamentos, frutas, aliroen. enfermos curllba, á los t!csesporados tos frescos, agua pura y tabaco, so en. infundía. resígnacion, y á todos instruía, caminaba al navío. Sin que na.die lo alegraba y enderezaba. Esto no lo l1a. pudiese detener, aunque reinase entre cia ni por el deseo de que lo aplaudie­aquellos desgraciados las epidemias ra.u, ni con ello ganab:J. ~sa alguna te­más contagiosas, penetraba sin miedo rrcstre y visible: todo ora por amor de á la sentina del navío. Allí, con manos Dios. i Por ventura babrá otra cosa que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 204 L A MUjER. no sea la religion que inspire una ab- sa de ] 633 á 34, y outónces fué por negacion semejante 1 cierto rna.ravillosa la caridad del Pa- Cosa. digna de que lo cantase un poe- dre con los negros que desamparaban ta y lo pintase un maestro eran aque- en l:ls casas, temiendo el contagio, 6 llas visitas que hacia el P. Claver á la que echaban fuera para que fuesen á plaza. de mercado, llevando personal- ¡morir Iéjos de ellaR. No dormía ni er. á esa turba de salvajes, semi-idólatras 1 dadero esclavo cuando se enfermaban; todana y sin freno uiognno fÍ. Hts pa­los llevaba al punto á su propia celda siones; los reunía con cualquier 1lretex­y los pouia. en su cawa, en donde los to; aman estaba y reprendía á los os­cuidaba y atendía hasta que se ourn.ban 1 canc.b.losos, y con consejos y teruísimas 6 se rnorian. Aguautaba con santa pa- palabras lograba á veces corregirlos. ciencia cuanto á ellos se les antojaba, y lEra tal el amor que le tenia la gente sufría sin quejarse sus malos genios y del pueLio en Cartagena, que cuando sus frecuentes ingratitudes. 1 pasaba se lo arrodillaban pidiéndole su EL Padre Chl.ver era el enfermero , heuclicion, y era talla influencia qne te. nato de todo esclavo que se enfermaba nía sobre ellos que decían que el di,l en en la ciudad. Ellos visitaba llevándo- 1 que él les hablaba 6 los miraba siquie­les bocados sabrosos y golosinas, y todos ra, eran afortunados en todas sus em. los dia11 recorría las chozas y las casas presas, si eran Hcitaq, y se les echaban en que s1~bia que iílguien lo podia ne. 1 á perder si no eran buena<;. Le llevn­cesitar. ''Ni soles, ui lodos, ni aguace- bn.n los niños de mal carácter para que ros (dice su hiúgrafQ), ni inclemencia. los tocase, y con eso lJensaban que cam­:: t.lguua, igualmente molesta y peligro- bio.ban de geuio, Y. si elltnhan enfermos sa. en aquella tierra, podían amedren. 1 sanaban. Si los amos trataban mal ú tarle 6 detenerle; por todo se hacia los esclavos, el buen Je¡;uito. se ponía á paso su invenciLle espíritu al beneficio la obra, y, 6 se conegia. el mal amo ú de las almas." se da.ba sus trazas pn.ra que los maltra- N o contento con lo que trabajaba. de taclos pasasen ú otras manos. Por darle día rogaba al portero que lo llamase gusto muchos negros se apartaron del si lo buscaban de parte de alguc enfor- ' vicio, y los dueños los \'eÍan couvertir­mo. Abrigaba al desnudo con su propio se en personas racionales, trabajndo- 1 manteo, sacaba ú los negros tullidos en 1 rae;, sumisas y cristianas. Visitaba asi­sus brazos á que respim;,en el aire, y dua.rnente ú los uegros CJUe sumían en¡ sucedió varias veceR que tuvieron que ~ las cárceles, pasando con ellos largas lavarle el manteo siete veces en un dia, horas, y sucedía que al salir dejaba á pues había servicio de almohada, de aquella geute, úntes desesperada y asiento, de alfombra y de abrigo ú los 1 energúmena, resignada con su suerte y enfermos más a.squerosos. deseosa de enmendarse. La epidemia de viruela fué espanto. Los domingos de Cuaresma salia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIST.A QUINOEN .AL 205 :on una. c::~.mpnnilla por toda la ciudad, 1 Des pues de a.quellas enseñanzas quo escogiendo la hora en que sabia que amenizaba con ejemplos á la altura los esclavos no teuiau ocupaciones apre. , dtl aquellas pobres inteligencia!;, los 1 miantes. Al oír la campanilla. iban su. conducía á la. igle~ia de los Jesuitas en liendo de sus casas los negros, y forman. donde rezaban todos el acto de contri­do procesion en pos suya, cantautlo las ciou y en seguida se sentaba iÍ e~cucbar oraciones que él les Labia enseñado, las confesiones de aquellos infelices. Si llegaban á la pln.za ele la Yerba, en don. estaban enfermos los negros los bacía de les enseñaba la doctrina con una llevar en silla al confe~iouario y él ¡ 1 Mnallilida1l, u u carifío, una bondad tau 1 pcr~ouu.l m coto los so~ tenia en la ba. 1 angelical, que se ganaba todos los co. mndilla de la comunion. En seguida 1 razones. él mismo les servia un desayuno que, ¡ Quti e!;pectáculo tan tierno y curio. hacia preparar pnra los débiles. 1 so por cierto seria aquel! El Venera. ! Varias veces en el año salia en mi· ble P¡¡dre Cla,er, vestido de negro, dol. ;,ion á las estancias y haciendas de la gado, nervioso, lleno de uncion y de provincia, recorriendo todas las chozas, entusiasmo, cuyos ojos grandes se nc.l oyendo las quejas, rellleuiando los pa· naban de 11\griu~tu; fácilmente con la decimientos é iuterceJieudo por los es. vi~:~to. do los infortunios de los desdi. clavos. Jamas aceptabr. en aquellas oca. chados negros; la cabeza inclinada, la 1 sioues aluerguo en la cusa de los l1acen. frente alta y arrugada, la tez no muy l dados y mayordomos, sino quo des pues blanca, la voz sonora y llexible, y eu de paF>ar el Jia catequiznudo y visitan. restímeu el aspecto agradable, auHqne do á los negros se recogía en el rancho 1 no bello. 11 En torno l>UJO uua turba del esclavo mús desgraciado, durmicudo de negros semi-~>ahajcs, cuya tez ne. en el suelo euvuelto eu :.n manteo. 1 gra hacia contraste con los dientes de Como los negros son tan awautcs de marfil, vestidos •mos de inmundos ha. los bailes, acompaílando sus Jn-nzas con rapos, otros con deceucia; algunas u e. las m tísicas mús ruidosas, el Padre Ola. gras cou sus hijos en lo;; bmzos, otras 1 ver no los prohibía absolutn.meate y de. bieu peinadas y acicaladas; unos seu-1 cin que bien nece;;itabu.u e~os infelices tado,; en el suelo, otros arrodillados ú1u.lguo ~;olaz despues de tanto trabajar, sus piú y los demas Jo pi6 frente al. ¡ pero pobrcs,]e eUos si so prO}Jasabau y misionero. Todos ateutos ú su palabra, si :;u-> bailes eran coutrarios á la deceu. la que si no ~iowpro la comprendían, cia.: Siempre tenia CjUÍen lo fuera ú 1 ouncn Jejai.Jau de <\Calarla como ema. ¡ t1 visar, y al punto llugaua, y con santa no.d.a direutaroeute de la Divinidad. Al iudignaciou .disper~>aba á los uclincueu., 1 los nii1os tomaba eu sus brazos acari. tes y rompía ó confiscaba los atnmiJo. ci:índolos y llcua.t;do do orgullo :Í las ros y panderetas, las flautas y las vilHJe. llladrcs; con Rll Lll!\UO los enseñaba{¡ las. El buen Jesuita era la polidt\ ue santiguarse, ñ los m{~., graudecitos ha. Cartal{cna., ba~taba que se dijera: cia pregunta~ acerclL de lo que (m tes 1 -Viene el Padre Clavcr! pam que les había enseñado; ú los jóvenes decía: f al punto cambiasen de maneras y de -Cuidado, no poogai8 de10asiado. con-1 convcr~;acion; y merced al poder de ¡;u 1 fianza eu la juventud: con frecuencia dulzum y amor, convertia ú los reha . . los granos de yerba se secau y las fl.o. cios y corrompidos con asombrosa prou. 1 res uo siempre tienen fn1tas. titud . .A lo~ ancianos repetía: Había. ent6nces en Cartagcna dos -Mh·a que la casa ya está vencida hospitales, uno de los religiosos do Sau y pronto se arruinará, procura arre. Juan de Dios, que llamabau tle S:J,n pentirte con tiempo. Sebastian, y· otro para los lazarinos y ileprosos, dedicado á San Lázaro. En l 1 • "Vi e du Venerable Pere Pi erre Clavor," 1 ámbos hospital!:ls pa.sabo. L_?ras enteras pur le P. B. G._Flourian, 2.0 v., p. 225. consolando y atendiendo u los enfer. .. -- - ----- - - TOMO IV 2G Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 206 LA MUJER. m os física y moralmente; pero el lugar ña muchos moros se refugiaban siem­que más gustaba, despues de haber pre que podían en las Antillas, y trafi­cumplido con la mision que se babia caban con Cartagena Jos más acomoda­impuesto cerca de los negroo, era el dos, miéntras qu9' los pobres, cuando hospital de los leprosos. Su cari~ad con llegaban á caer en manos del Gobierno ellos no tenia Hmites, y ni una madre español, los vendían como esclavos en es más tierna al lado de su hijo enfer. castigo de no haber obedecido á las 6r­mo que el PadreCiaver cerca de aque. denes de salir de todo el domiDio de llos desgraciados enfermos. Como la España. El Padre Clavar ponia el roa. iglesia del hospital estuviese destruí. yor interesen convertir al cristianismo da, él se propuso reedificarla sin más á aquellos desgraciados, \!San do siempre auxilio que las limosnas que recogi6 de tanta dulzura, y nunca de la fuerza y para el efecto. E~ mismo presicli6 á los rigor, que cuéntase que por el espacio de trabajos de los albañiles y arquitectos, veinte y dos años dm6 tratando de per­y basta los ayudaba en lo qlle podía, suadir á un mahometano empedernido llevándoles la. comida, pasándoles agua hasta que consigui6 su objeto. Con ()tro para que se refrigerasen y alegrándo. luchó treinta años y al fiu lo convir1i6, les con su conversacion instructiva y no sin que el moro le hubiese dejado bondadosa, teniendo ántes de morir la de insnltar cada vez que se hallaba. con satisfaccion de verla concluida. él, en tanto que el Santo trataba de Á más de estos deberes impuestos hacerle todos los servicios que podia, por sí mismo, varias veces tuvo empleos nsistiéndole cuando enfermaba, vistién­engorrosos y difíciles en el colegio de dole y socorriéndole. Vencido al fin los J el'luitas, que podían haberle quita. con la pacieucia y bondad del Padre do el tiempo que tenia dedicado á so. Clavar un dia. el moro lo mand6 lla. correr ú los esclavos. Pero uo fué asf, mar pidiéndole iustruccion y bautismo. su actividad y su celo suplían á todo y Innumerables fueron las conversio. nuuca dejaba de cumplir sus obras de nes que hizo de pecadores viciosos, de caridad ni tampoco abandonaba un personas desesperadas ú quienes conso­momento sus deberes en la Casa de sn 16, de matrimonios que desbaratados Ordeu. volvió á unir, de muert9'S que impidió, .A pesar de su humildad tuvo que acep- iojustícias que repar6. En resúmen, su tar y cumplir la 6rden que le dieron vida está repleta de obras tan verdade­r. us superiores de hacer profesioo de ramente cristianas en el ¡;,eutido más los cniitro votos, que es el grado más lato de la palabra, que si quisiéramos honroso de la Compañía de Jesus. Gra. mencionar aunque fuera una parte do do que presupone no solamente una. ellas seria. preciso que escribiéramos aquilatn.t!a virtud sino mucha ciencia. un volúmen entero. En el momento de hacer est.os 1Htimos Cartagena, la. ciudad más importante votos jur6 que en adelante seria ''Pe- tal vez de todas las colonias, por su ac­dro Clnver, siervo siempre de los ne- tivo comercio, la riqueza de sus ba.bi­gros." Pettua Claver JEthiopum sem- tan tes y por la multitud tle extranjeros per servus, en lo cual fundaba toda su que coocurria.n á ella sin cesar, era vida y esperanza. tambien una ciudad muy corrompida No solamente era. el hombre más y escandalosa, pero durante lol'l cua. caritativo, como hemos visto, sino taro. renta años que vivi6 el Padre Claver, bien sumamente instruido, convirtien. segun los autores contemporáneos, fue­do á varios protestantes y tambien á ron una verdadera bendicion para ella mahometanos por medio de su grande porque procuraba siempre corregir sus erudicion y merced á citas de obras vicios. Respetado, querido, considerado teo16gicas de autores aceptados por por todos, el Padre Clavar era conocido ellos como insignes controversistas do en todas las Américas. "Los generales su propio credo. Desterrados de Espa. de las armadas (dice el Padre Fleurian ), Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 207 los comandantes de las flotas y tod&S d:ld es illcon~>tante y la. popula.rid&d se las persooM más distinguidas iban á vi. acaba. si n? es útil ya. Una vez entera. sitarl e a.péna.s llegaban á Cartageua., y meo te, tullido _el Padre Ola ver, y conde. nada emprendían sin suplicarle que los nado a no &ahr nunca. de su celd~, los ayudase coo sus or&ciones, pidiéndole cartageneros lo olvidaron, su~ uusmos que rogase por ellos al emprender mar. correligionarios no se acordaban de él, y cha .... Los eclesiásticos y los sacerdotes entregado en manos de algunos negros ¡1o consultaban en los casos de concien. brutales que lo trataban mal, ni siquie. cia má'! trabajosos, y egcucbaban sus de. ra. le llevaban los alimentos nece~arios, cisiones como si fuesen oráculos." no 3.Seaban el apo~nto nunca, m o be. N o solamente los nearos sino ha.c;ta decian al Santo sino cuando lo tenían á las personas del más alto rango implo. bien. Así rodeado de inmundicias, de raban su bendícion cuando lo eucontra. mosquitos, de ca.lor y de abandono, pa. bao en las calles y plazas públicas. Los s6 los últimos cuatro años de su vida niiios lo seguían en la calle deseosos si? q_ueja.rse j&mas ni ~abiar de sus s~t­de obtener aunque fuese una mirada, fnmtentos: al contro;.;w, los bendecta cantando una cancion que concluía con porque así podia ejercitar su paciencia estas palabras: inagotable. Sin embargo, dos mujeres, Por tm Clavu, Dios coltse,·va ti Cartagwa. las señoras de U rbina, personas de ca. 1 .A.l fin, en 1650 la peste visit6 todo tegoría. en Carta.geoa, le socorrían y el litoral del mar y atacó á los habitan. ma.mla.ba.n llevar lo que necesitaba . .AJ. tes de Cn.rta.gena con una furia singu. !moas veces lograba. que le lleva..~en á llar. El Padre Cia. ver no vi vi a, no res. Ja iglesia. á cumplí r sus deberes religio . . piraba, sino que sin ces!l.r viliitaba los ~>os, lo cual ya. le costaba trabajo. Un 1 enfen~?s, recorría lo,s pueblos c~rca. día., al pasar por la sacristfa, dijo al sa. nos, vvntaba los casenos, y como m co. cristan: mia ni dormía, al fin S9 enferm6 taro. -Voy 6. morir, 1 quiere algo para la 1 bien y le a.ta.c6 h epidemia. Afligi6se ' otra vida 1 1 muchísimo, no porque temiese morir Y así sucedi6, á la mafiana siguiente . siuo porque decia que estando enfermo le hallaron sin habla y agonizante. no podría vol ver á servir en un tiempo A pénas se tuvo noticia. de este aconte. en que tanto se necesitabo. atender á cimiento en Cartagena, cuaudo en to. los enfermos. Aunque estuvo en toda dos los corazones revivi6 el entusiasmo extremidad no muri6 por ent6ucos, que babian tenido por éL Agolp611e la pero tampoco llegó á curarr.;e jamas, gente á la. casa de los Jesuitas; clama. pues no pudo voherse á po11er dd pié bao Ia.s mlijorcs. lloraban los niños, ni hacer uso de sus mano11. Sin embar. suspiraban los hombres, y por todas go, se hacia llevar ó. la igle:.ia, y allí se partes no se oian ~;ino estas palabras ocupaba en amonestar, aconsejar y con. angustiosas : fe~ar á cuantos se prc;;enta.ban; y aun -Q11e se muere el Santo! .... que se pudo bautizar :í una multitud de negros muere!. ... casi feroces que llegaron á Cartagena, Una multitud de gente penetró eu. despues de haberlos instruido cuidado. tóoceR, sin que pudteran Impedirlo los samente. Jesuitas, basta la pobre celdA. del mori. Viendo, sin embargo, que su salud 1 hundo: de rodillas delante de él gri. empeoraba, quiso despedirse de los en. ta.ban todos, 1>idiéndole que no losaban. fermos del hospital de San Lázaro, á 1 donase, que perdían en ttl su protector donde fué atado á un caballo y cabes. y su padre. Al fin rouri6 despues de treado por un negro. Despidi6se con ló.. una larga. pero no dolorosa agonía, el grimas de sus favoritos los leprosos, y¡ roártes 8 de Setiembre de 1654, el día volviendo á la casa de la Compañía. no de la Natividad de Nuestra Señora, á pud? voh·er á salir de ella. Como suc~- ~ los 73 año~ de edad, y despues de haber 1 de stempre en este mundo, la bumaru .. permanecido en la. Compañía de Jesus - ----~------------------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡ -------- -------------- 208 L A M U J E R . ' 54 años y en Cartagena 41 haciendo ell precis1o u~ar de la fuerza para poderlo bien sin cesar. Cuanrlo expiró, Carta. nparta,r de la multitud acongojada. pn­geoa entera vistic) luto, y lo~ negros ra ~>epultarlo. ~ principaltnente se con~ideraron huér.: Por clecrcto clel Santo Padre Bene,)ic. ; fanos y desamparados. Las exc~r¡uias y 1 to XIV, fuó beatiHcado el Yenerable 1 los honores que le hicieron fueron e<:. 1 Padre Petlro Cl:l. \'Cr y declarado .Ap,í~- ! pléndidos; pero Re dice r¡ne unnca se han tol de las Indias Occidentales on 1747, 1! vertido tantas lágrimas en Cartagen3. como 8an Fraurisco Javier lo fué de las 1 como el dia que exhibieron el cadáver· Indias Orieutale~. en In iglesia de los .J esui tns. Los negro!o1, 1 con aquella vehemencia é itnpresiona. FIN DE LO:;l :1.riSIO:'\EROS 1:~ EL NUE- 1 hilidnd que los distingue, e:;;tuvieron á YO REINO mJ GRAXADA. : punto de hacer pedazos la mortaja y el 1 cajon para con~erva.r reliqui:~.s, y fué · S. A. DE S. ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. V LA CO~DUCT.! EN LAS VISITAS. acomp:11.iíar por una amiga, si DO tiene en s11 c~1.sa quien esté cou ella. De hemos ir !L ver á las personas que 1 LAS señoritas de buena socieda•l DO están die duelo 6 de plácemes, aunc¡ue 1 deben prcseutar~e solas eo ninguna no les debamo~ vil'itas, y si esto llO so casa de t·mnplimieuto; y si no tienen cumplo ~o acahnn las relaciones con una persona. de su familia que las esas p~,r~ouas. Para estos casos el vesti­acomp: u1t>, deheu buscar uua señora do debe ser adecuado á la situac-iou de respetable qne va y:~. con ellas. Cuando la'l per'l-ionas; con vestidos de etiqueta, por ctmlqHiera circuust~ucia salen so. !ii e~ de matrimonio ,¡ do días, ú por la~ por la c·allc, ó dos 1) tre.i juntas, uol cualquier otro motÍ\'O que indique IJ\lt! 1 ir:íu liÍno soucillameutc ataviadas )' 1 en In c:n•a c . .;táu alt~gres; y de luto m(IS evitarán mirar iÍ los hombres al pa~r~r; 6 ménos riguroso, cuaudo es vil deo explicaciones, siem. Para. despedirse !'e dche e~coger el 1 pre cmharazo~as para a roba!> partes. momento en que ~e note una pausa en Cuando se emprende una correrÍ!l la conversa.cion. Es cosa saLida que la8 para hacer visitas de etiqueta, debe. 1 personas vulgares 6 que tienen poco mo<; escoger un día. en que no tenga .. mundo encuentran suma dificultad en mos ninguna iodisposicion, como roo. escoger el momento tle retirar~e. ~i la quera., tos 6 dolor de cubeza, que no 1 dueiía de ca~a nos detie11e con instan. l noq permita mauifestn.rnos suficiente., cia, debernos ohedecerle y aguardar tm meute a:nables, y poJamos hacernos 1 momento m{~ para satisfacer á su de. agradables á los domas. seo, y en seguida. despedirnos defioiti. En cn~nto al tema de la conversn.;vameotc; tampoco es cortes en la que ciou, en las visitas de etiqueta debe recibe insistir más de una vez eu de. ser sencillo y que no afecto á ninguna tener :'Í las personas que desean salir: de las personas pre~cutcs; no es por-• In. libertad de accion es la mejor eu. mitido ma.oifcstarno" ni familinres ni 1 tendida urbanidad, y cada cual sabe si 1 perlan tes; no debemos ha.blar nunca puede ó no prolongar uoa visita, CtHUl­de los ~íotomas de 1M eufcrmedades do se ha propuesto cumplir con otros 1 que so hayan sufrido eu In. ca~n, ui llehere!l de sociedad. Las 1lespedidns no 1 1 ha~nmos ala.nle de nue3t m ciencia y deben ~er nunca largas; c.> una notn ble 1 conocitnicotos, de nuestros c.~tndios y mala crianza ol,lignr ií los circun!'>tan­ocupacium: s di:nias, ~>ino Rnpedicial. 1 tes ú permanecer de pié miéutras que 1 mente, de mauera que uo abochorue. se entnhla. uua nueva conversacional 1 mos á lo:> ignorantes ni fastidiemos iÍ 1 decir a1lios. los domas. En to1h com·ers:l.cion de. 'Uno de los mayores escollos para. la 1 hernos peo-.ar lo si~uientc: ¡Qué será ¡;eiiorita que no so ha mezclado en el lo qt11• tn:Ís puccle intere~nr :í lni ¡1er. mundo, ó que siempre hn tenido una sonns presentes siu descender iÍ. vulga. madre ('Í uou. l1ermaua mayor que se ridades! Y en seguida. adoptar e~e encuentre á la cabeza del hogar do. t•JnHl. mést ico, es la manera agradable y ~m- Una scíiorita debe t01nar parte mo. <·io~a de recibir visitas de etiqucl:l. derndamPute en la convorsacioo, u o V amos á darles algnuos con«ejos el o. t pcrm:1ncccr callada cntcrnmcote como 1 mentales, con los curLles no encontrarán 1 una touta qno 110 cotieoJe 6 no torna 1 incoovcuiente alguno para recibir las 1 iutercs <'11 lo que $e dice, ui luozarsc ¡visitas de mií'l etiqueta. En primor lu. • nunca en ella :;in rienda, contamlo gar, procurarán sentirse sin otra proo. cpi~o~Iio<; y dando su opinioo :í diestra cupnciou que la de lHlcerse agradables y únie.:stra. El bu e o gn,to y la educa. 1 á todo~, y pensar que no debernos do­ciou de una mujer se conoce e11 la me. sen.r para. los demas sino lo que uos dida de sus palabras y en la expre.,ion agradarin á nosotras mi:mw.s; usarán de el hs: sn diccion rlebe ¡;er clara y un vestido clego.nte pero scncilio, que precisa; nunca usará palabras vulga. no las iucomodc en la manera. de an­res ni de doblo sentido, ni t:uopoco se dar ni se agarre en los muebles al pn- , remoot:trá á usar de un estilo elevado, ~ar cerca. de ellos, los cuales, diremos , impropio en la. vida. real y ridículo en de paso, estarán ya arreglados de mo. todas partes. Recomendamos que las do que los visitantes los encuentren ú señoritas estudien el capítulo que tra(• mano sin interru01pir ni incomodar á 1 el ,1fanu.al de urban¡dad y buenas ~die. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 LA MUJER. Las !:eñoras no se ponen do pió cuan- Las mujeres deben tener en toda do entra un caballero, snlvo que sea conversacion modestia, bondad y pura­un hombre anciano 6 de mucha. ente- za de estilo, y no permitir nunca que goría; si es un eclesiástico darán u u sus palabras puedan tenor dos in ter­paso adelante, y si es un prelado se preta.ciones. La& señoritas, soure todo, 1ncliuarún con gracia para. betarle el no deben usar de un estilo familiar y anillo pastoral, y lo conducirán hasta de chanzas con j6vones del otro sexo: la puerta del Ralon cuando se despide. una reserva a.mn.ble y modales finos y Cosa sabida. es que ú la~ seiioras Re l bondadosos no pod rúo nunca ser criti­barán los honores de la cac;a. acorupa- cados, y es el colmo de la urbanidad fiándolas hr.sta el descanso de la esca. bien entendida. Jamas se debe hacer lera., 6 hasta el porton, si es casa baja. alusiones á conver!>ll.ciones pasadas, ni Duronto las visitas, las sefiorita.s se in- hacer uso de palabras ambiguas y que formarán de la salud de los parientes no tienen significacion reconocida, de. do cada uno de los visitantes, si los !ante de personas respetables 6 que no tieDtJn; pero no preguntando por cada estén al corriente del asunto de que se uno en particular si no se tiene roa. habla; es mejor evitar siempre esta yor amistad con ellos. Procurará tam- clase de conversaciones, porque pueden bien no preferir ni hacer particulares causar disgustos y molestias. atenciones á unos más que á otros. No Pero si aconsejamoll que las señoritas hablará nunca. de sí misma, ni de su sean amable~ y complacientes, de nin­buena 6 mala salud, sino en casos par. guna manera admitimos que sean me­ticulares, ántes bien tratará de hacer losas y exageradas en sus alabanzas y olvidar su persona, haciendo de este encomios; en todo debe haber compos. modo lo posible por agradar á los que tura y moderacion, y así es mejor que visit.'ln la casa. el elogio sea más bien en la insinua. El arte de escuchar es aún más di- cion que en la palabra; que se entien. fícil que el de hablar, y debemos mo.- da, pero que no se diga á las claras; nifogtaruos interesados aun eu la con- porque esto ofendería 6 debería ofen. versacion m{~o<> árida, no por hipocresía cler la modestia de la persona alabada. 6 falta de sinceridad, sino porque es de nuestro deber hacerno11 tan agrada. S. A. DE S. Lles como sea. posible, sin fallar IÍ la compostura, pues en eso consiste toda (Continuará). la educacion. ---·---- VIAJES. RECUERDOS DE EUROPA POR 8, A. DE 8. XOn:LAS I~GLESAS. tumbres de los nobles lore.'>, le.s aveu. turas de algun duque 6 marqué11, y ll!Y en Inglaterra una clase de no- escenas de ternura entre éste y una velas escrit.'l.s especialmente paro. bala- Miss de sangre aristocrática. Cuando gar á cierta porcion de la sociedad, que rué nos se encumbran, describen las des­debería llamarse los refinados, intitu. gracias de una heroína. sentimental y lndas: NoPelas de la vida aristocrática. ¡ de un baron ingrato. Los banquetea En ollas se esfuerzan en pintar las cos- suntuosos, los paseos, las cacerías, los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 211 bailes en los palacios y en la corte, las la naturnlczil. como es, y uo pinta par­disputas en el Parlamento, las intrigas feccion en ningun ser humano porque para entrar ú la Cámara de los Comu- no cree que exista. Cada uno de los nes: esta. es la. materia con que llenan caractéres está sostenido basta el fin las páginas de aquellos libros. :Estas con mucho brío y naturalidad, pero novelas son devoradas principalmente generalmente los acontecimientos son por las damas de la clase media, la:s demasiado sistemáticos y tiene el de. que quieren estar al corriente de la fecto, comun entre los escritores ingle­vida de las ládys de alto rnngo, que las ses, de no dejar reflexionar al lector, eclip~an con su lujo en los paseos pú- sino que vn analizando los hP.chos á. blicos y en los teatros. La bOciedad iu. • medida qua los relata. glesa, sobre todo la. parte feroenina., 1 Sucede que al cerrar el libro no se pasa su vida procurando parecer mús' siente ninguna impresion agradable¡ rica y más noble de lo que es en reali. al contrario, no hay allí consuelo: los dad; desde las últimas filas de la clase defectos humanos están representados media ba..,ta los ricos banqueros, todos con tan evidente ironía y burla malig­quieren alternar con los nobles sin po. na, que el corazon, en vez de suavizar­darlo conseguir. Segun parece, muchos ~;e, se ciorm y endurece nl ver la. per­j6\ ones de la alta aristocracia se han ca. versidn.d, los vicios y las debilidades sado últimamente con actrices, bailn.ri. que se encuentran en todns las clases nas y gentes por el estilo, difundiendo de la sociedad. En aquellas páginas entre los parientes y allegados un con- rara vez se encuentra. albruna escena tinuo susto de que ~;e generalizan estos poética ni un sentimiento suave ú afec- 1 enlaces imprudente.;. Muchas señoritas to verdaderamente desinteresado ; sne han tcniuo tambien el capricho de fu. héroes son secos y frios, y aun sus pa­garse con sua maestros de baile, de labras de amor no tienen ternura¡ todo canto y de dibujo, sin contar con las lo Ye bajo el prisma de una realidad que so huyen acompañadas de sus la. sev('rn, y la imaginacion y el idealismo cayos ... . Escenas como esas, tipos de no tienen cabida en sus obras. dandys. de rubias damns láoguidamen- • te ocupadas en desacreditarse mútua-mente, matrimonios impensados, rup­turas súbita..c.:, divorcios escandalosos, es el fondo in\ ariable de aquella litera­tura, que sólo puede interesar en la atmó:;fera para ln. cual se ha inven. tauo. LJTERATURA RUSA. Digamos abor'.\ cuatro palabras acer­ca de uua literatura enteramente des­conocicla en Américn, la 1'Wla, y f¡ue cada. dia va teniendo wayor aceptac1on ,. ,. en Francia. "' El idioma ruso era. completamente El que quiera conocer la verdndera. desconocido fuera de ese país en el si­novela. inglesa, la novela. de costum. glo pasado, y á la verdad, ht tiranía bres, a.fectoll, tendencias sociales y re. sufocaba todo. e.o;pecie de géoio creador. ligiosas, debe estudiar entre otras las Los po(;os hombres de algun valer roo­obras do .Antlwny Trollope, autor muy ral pasaban el prin<;ipio de su vido. popular en Inglaterra. conRpirando, y sus últimos años en la Eo ellas no hallaremos héroes senti-1 Si heria 6 en el Cúucaso. Los que no mentnles, heroínas perfectas y escenas morían en el de:stierro se embnltecian misteriosas é inverosímiles. Su estilo 16 vivían desesperados bajo un clima es ir6nico, frío, cortante y sin entusias. horrible. mo; rara vez se siente simpatía por los Sin embargo, despues de la revolu. 1 personajes de stts novelas, porque los cion francesa de 1789 la Rusia, hospi­., exhibe sin idealismo y con sus defectos talaría como todos los países primiti- 1 así como con sus virtudes. Trollope ve vos, di6 asilo á los emigrados franceses, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 212 L A MU J_E_ R_ . _______ _ y éstos introdujeron los modales y 1 civilizar, que tiene precision tlc diri­lenguajc ctJlto, y las ideas y e;;píritu girse á los Íüstictos mús hieu que al elevado, bijas de la civilizacion. La alma del lector. Al contrario de la li­alta sociedad rusa aprendi6 el idioma teratura inglesa y alemana (que trata y ley6 los libros franceses, y muchos se de estudiar los pensamientos y el cora-l aventuraron ent6nces á viajar. Así fué zon de sus bc.íroes), la rnsa cle~uril>e mí­que lo bello, io grande y lo noble cun- nuciosamcntc las personas, las casas, los 1 dió en Rusia: avergonzároose de su muebles, en fin, todo Jo material y vi-atraso y tle su idioma bárbaro y procu- sible, dejando gne el lector de por sí raron estudiaré instruirse. encuentre el alma qne envuelve el Felizmente para el idioma nacional cuerpo de sus héroes. El carácter dis­que empezaba í1 olvidars€ entre la gen- tintivo de estas ohras es una ironía pro­te culta, aparecieron de repente algt•- funda, tl3rrible, implacable, que azota nos poetas que se babian nutrido y el sistema de opresion del Gobieruo; á educado con las ideas que llevaron con- cada página Re encueutra la pint.ura Je sigo los franceses emigrados, lo::; que los sufrimientos de los l'ien·o~', y la bru­huyendo de h~ revolucion llevaron con- talidad y corrupcion de los ~ei1orc:; que sigo la civilizacion. Pero se puede de- l usan sin mi~ericordia de sus derechos. cir que la Rusia no ha etn})ezado á Entre las tnás recientes traducciones vivir moralu1ente !óino desde principios 1 Je obras rusas, ba aparecido llamando de este si~lo, áutes de esto no se cono- la atencion una novela: Las alma~ cia más literatura rusa. sino la de las l oweda~. por Gogol. So compoue rlo cauciones populares de los campesinos descripciones exactas y circunstancias y tal cual libro de poca importancia. de las co:sturu bres y vida de los emplea- El más notable entre los literatC>s dos públicos y los ha<:endados, y de los 1 rusos es indudablemente Puuschkine, 1 sufrimientos atroces de los ~iervos. Sus el poeta favorito y popnbr entre la cuadros son muy animado~; y caracte­juvcntud. Ha. sido lla10ado el Byron ' rístico8, y los p1tisajes hien pintados; ruso, taulo por la grandeza de sus con- destfrauiatlamente este literato muri6 cepciones, como por su estilo sarcásti- al eUipezar uua. carrera lJríllanto. Las co. Hau traducido mueLas de sus oLras .:duws 'I)Wt'dCls revelan profunda oL­al a lema o, inglés y fra.nces. servacion do las costumbres rusas y Desde la gverra do Oriente, Europa tienen gran fondo de orígiualidad; se ha tomarlo in te res por 1tquel país tan coropreutle que el autor tenia un noble desconocido, y e;;to le ha tlado estímulo ohjeto: demostrar la necesidad de cJe~;­reveláodose desde eotóoces muchos gé- truir en H.ul:.ia.la instituuion feudal del nios. Rusia tiene ya una. litera tu m servilismo, y u pelar, apoyando en ejem­origioal y estilo propio, lo que es un plos reales, tÍ la humanidad po.n~que se notable progreso, porque basta los 1ílti- desamortizaceu lo más pronto aquellas mos años los escritores rusos plajiaLan almas mucrf,ts ó ~;íervos, el gr.•n crÍ-e! estilo y la. manera francesa. mon del IU1pcrio ruso. :El estilo ruso es esencialmente rea- l lista, y así lo necesita un país ú medio ( C'ont inu.aní ). 1 HISTORIA DE DOS FAMILIAS. NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA. Su madre, al besar 6 Lncrecia aque- ¡ su corazon al abrazarla. Doña Pa&tora 1 lla noche ántes de acostarse, no pudo sioti6 entóuces un agudo dolor, un m~nos que notar sus ojos brillantes de 1 presentimiento angustioso, y con tra.­emocion y percibir la. palpitacion de bajo ocult6 la pena grande, casi iumo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - -- ----- - - -- ---- - ---- ------ -- -- ---~ - - ------- -- R E V I S T A Q U I N C E N A L . 213 1 tiv~d~~que -1; as~lt<>.~n aquel .momen. 'da, Lucrecia corrió á la sala d~ re~ibo, to. Con la segunda v1sta q\ie D10s pone y compuso los mueUles con as1du1dad, en el corazori de la!! madre!! compren. puso flores en los jarrones y sac6 cuan­dió que su hija. babia. sembrado esa to dije tenían guardado para adornar noche con alegría juvenil una semilla¡ las mesM .. .... Ella pensaba que nadie que deberia. proporcionarla. despues podia adivinar lo que pasaba en su ' mucbac; pe~dumbres y amarg\¡ras. corazon; así, sorprendi6se mucho cuan- ' -Señor: Señor! decia la pobre m u. do una de sus l1ermanas, Dol6res, la 1 jer desde el fondo de su corazon; bien dijo de repente, entrando al aposento: ·sabe!! que jam~ m'e be qti.ejado y he -Lncrecia, ten cuiilado .... no con-padecido siempre si'n un ¡ay ! Pero ba fíes en las atenciones de un jóven tan llegado el momento de prueba. y prepá.' mal educado como German ..... Tiija. ra.nse para. mí los peores sufrimientos:' mia.,-aña.rli6 acercándose á Lucrecia. los que sentimos al ver las angustias que le volvía la espalda para ocultar de nue~tro.s hij?s ..... ¡_Dios mi~, sier:ñ- sus ojos llen~s de repentinas Mgrim~s.-: pre nnsencord1oso! s1 es pre·ctso q-u~ 1 perdoname Sl te bago esta observacton, esto suceda, al ménos dam·e fuerzas y pero bien sabes que él no da ninguna valor para sostenerme firme por el Cl.\- 'garantí~! mino recto que me has enseñado ií 1 -Oh ! Dol6res: exclam6 impetuo. transitar!... samente Lucrecia. Dé jame al ménos el Entre tanto Lucrecia., llena. de vi. 1 . día de hoy para ser feliz 1 Yo bien sé :;iones de mentidas gloria..q, sofiab1L con todo lo que dicen de él.. .. Germau: veía su luminosa mirada otra -No es que dicen, hermanita, es vez: escuchaba su voz tierna y coamo. que se sabe que es un júven mal edu. vida, y por segunda vez era feliz como 1 cado y de falsísimo carácter, así como toda mujer que amando se cree ama.. . todo el resto de esa familia. da...... ¡Pobre Lucrecia : ... Su Ángel -Yo no las defiendo á ellas .. . de la Guá.rda la. contemplaba con tris. , -~Y al júven sí? teza y h cubria con sus alas, temiendo -X o sé .... hastn abora me babia al genio del mal que la. asechnba. sin 1 ba~;tado verle algunas veceR ... . atreverse 6 tocarla. l -; Hasb~ ahora r excla.mó Doló res sorprendida. ¿ Luégo áutes habíais pe u- .....__ F>ado en él ? ... Esto sí ora secreto pa. CAI'ÍTl LO \", ra mí. 1 Lucrecia sintió una imperiosa nece. OESPUES OEL BAJLE. sidad de confiar á alguien !\US peoRa. APihi'AS despert6 Lncrecia al día ~i- mientos más secreto¡¡, La ale~ría es guieote ' del baile, en lo priu\ero que generalmente expansiva y necesita. que peu~ú fué en que German babia ofre. las personas que amamos participen de ciclo irla. á visitar. ella, sobre tódo si ese sentimiento es -¡Ah! sí; 'pensaba, él me prefiere, como el du Lucrecia, inquieto, agitado t no dijo a.ca11o que s61o por ruí veudria? y ~;in verdadera seguridad en el fondo. ' 'Era domingo, y la pobre niña, preo. Adornas, entre todas l'illS hermanas, cupada eón su peosaruiento, Misti6 tí Dolóres era la que más quería. milia, mal y de pr~sa, y sus oraciones 1 -Ya que has adivinado mi secreto, fueron enteramente rnaquiúaleR. Vol- .la dijo, tc6mo es que hasta. hoy lo has vió á sn c'asa., callada y meditabunda, l penetraiio L .. y se vistió cuidadosamente, miéntras¡ -Es verdad, contest6 la otra, jamas que sus hermanas,' perezosas y' cansa. 1 babia. pensado que una. niñn como ttí das, se habían sentado á conversar en. se fijara en ninguno, y mucho ménos tre s{, sin pensar en que pudiesen lle. en Germa.n! gar visitas y encontrarlas desarregla· -Ah! Dol6res, has de saber que él das. Apé'nas estuvo acicalada. y prendí. , ha sido mi constante tormento, mi '1'0~0 IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - 1 r-1 214 ----~~ ~-A- M U J E . __ 1 1 pensamiento de dia y mi suefio de no. j -i ~~ decir, Dolóres, que niega.'! la ¡' che. ... po~ibil dad de corregirse y arrepentir. -¿ Ocrman! se de s faltas 1 ¡ E.-1to es cristiano, es -Sí; ¡ German! Pero bMtábame, cat61ic1p t para estar contenta, verle algunas ve. -No uiego la posibilidad .... pero 11 ces, oir su voz, e!lcuchar sus pisadas óntes ¡de aventurarse á amar á un sér ¡ 1 cuando ibO. y volvia á su casa, pasando como 'ste, es preciso primero nrle 1 por aquí.... corregjeo...... 1 ¡ -¡Y él tambien pensaba en ti t... -¡ /J el Buen Pastor no ama mús á Con razon qut~ digan que el corazon la oveja descarrio.da que á las que han humano es ,un abismo! , perma¡peci~o en el aprisco 1 Esto dice -No; el no ... . al menos nunca me el Eva.ogeho .• , .. . lo babia. manifestado. -Cierto; pero el Evangelio no dijo -Ah l re¡:; piro.... que la¡;¡ niñas ~e convirtieran en lnu. 1 -Cuando se habló del baile en casa '7!.Í ("omo lns físicas, l sus propios ojos ~talir de lnll casas de no se pueden combatir miéntras que 1 juego, ébrio por la mañana, cuundo iba dura 1 acceso: e11 preciso que venga , ú abrir el almacen del &t>i'{or Franco 1 . . ll\ ca~ a ántes de que se deba ad. Lucrecia bajó los ojos: ella Rabia minis rar el medicamento con pro. que sus hermanos jamas decían ~oioo lo vecho. que les con!ltaba, y que aquello tenia Aq~ ella tarde, eRtnndo de visita en que ser cierto. casa. 1 e las Villnnueva algun:u~ ami- -; Errores juveniles, Dolóres: dijo; gal'l, y:, cuanuo empezaba á oscurecer, eso le pasará. de ré~ ente ~e pre¡;ent6 German eu la -¡Cómo l tú, Lucrecia, te atreves á sala d]e recioo. Saludó ron descuido á decir que eso no eR más que un peque. todas las personas allí reunidas, y se fio error! Cuando los jóvenes ya han dirigi~) osten!liblemente á Lucrecia, to. llegado á perder basta ese punto la. mandJ un asiento á su lado. ver&'ienza, he oido decir á personas -11(o vine esta mañana, la dijo en respetables que es porque tienen el co. voz l:Ni~a, porque me habian invitado á razon enteramente falseado. i un al ~ uerzo de amigOtl, que empez6 á - 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 REVISTA QUINCENAL. 215 11 i-;:-u~a, y hasta ahora nos levantamos¡' al'iento á su lado; pero ella no quiso ,,,· de la. mesa. hacerlo, y cadn vez que él trataba de Como ella no le contestara. nada, éll acercársela notó que lo miraba casi 1 a.ñu.dió ba.ja,ndo aún más la voz : con susto y desconfianza. Chocado con ' -iAcaso se ha sentido conmigo por- esto, y como hemos dicho, enseñado á 1 que no vine má.'l temprano l qtle toda.R las mujeres con quien él ha· 1 -Yo! repuso ella, iY qué derecho t. bia tratado le dieran gusto en todo, El la miró entónces con aire tan sig. siendo su capricho leyes para ellas, 1 1 nificativo, que la cortó la palabra.. German pensó que no estaba bien al1í, -¿Con quú derecho, dice tlsted, Lu. y en breve se despidió. crecía~ Pues con el derecho que usted Estas escenas se repitieron varías tiene sobre mi corazon.. .... veces durante ocho dia~. Lucrecia, aun. Pero afortunadamente las hijas de que se sentía atraída p9r él, sentía que doña Pastora estaban demasiado bien no era po~ible sufrir las exigencias qel educadas para que alguna de ellas co- j6ven, y procuraba no hallarse con ~1 metiera. la falta de hablar en voz baja. nunca. en parte en donde le pudiem con un j6ven que se dirígia. ú ella. con hablar sin ser o ido de las de mas perso-¡ palabras tan expresivas, que en lugar nas. Doña. Pastora, con unA. prudenc-ia de agradarla, la causaron alarma. Sin rara., y confiaudo en lo~ buenos ~:eüti. conte:sta.rle alej6 su asiento del de mientos y recta. educ:~.ciou ele su hija, Oerman, de m!lnera que él tu viera que la. dejaba con cierta libertad que bi,¡o levantar In voz para. hacerse oír de ella. comprender mejor ú Lucrecia. la línea .Cofia Pllstora babia visto el movi. de conducta que debia. llevar, qne si sü miento de Lucreoia, y aunque no po- madre la. hubiera seffalarlo la via. con dia. oir la coover~;acion, comprendió órdenes y prohibiciones. Este ruo.do do todo: ser de doña PMtom parecerá mal' d lll- -Lucrecia, dijo, levantándose y di. gunas persooa.c;;; pero la. rigidez mnl rigíéndo8e al piano, ven á tocar la. píe. entendida causa más wa.les que cierta. za n cuatro manos que quieren oír libertad de nccion y de P.ensa.miento nuestras amigas. que se puedo par mitir á las jóveues, -i ~fe deja a.péoas llego 1 dijo Ger. cuando han 1ecibirlo una educacion runu acercáodo~e á la. nifia.. :Esto es verdaderamente cristiana, y cuaurlo !ie imperdonable! Diga que no puede ir ... ha nutrido su alma con o levados y pu. 1 -¡Imposible: i qué diria la gente J ros P.ensamientos. E~ cierto qué no to. -¿Qué nos importn.n los demns ! .... das las m:~.dres pnedeu hacer esto, JlOr. Cada. uno boga para sí; si está"conten. que no todas han darlo á Mts hijas una. ta aquí, por qué alejal't>e? educacíon adecuada para e~o!i caws. L:\ niña no le contest6, siuo que se ·'La experiencia es madre do 1~ ci~>n-acercó al pin.no pens,'\ndo quo realmen. cia," dice el pro\·orbio español, y mu. te Germau se tomaba con ella liberta. cba.s veces la., jóveno~ no comprenden des que no emo de su g11sto. que su afecto ha. stdo mal colocado, :-i Los modales riel j6von ernn siempre ellas misma.-; no experimentan lo va. pretensiosos y dominantes, y eo todas oa.s y engaüosas que son lns palabras tiUS palabras y ademanes se traslucía de los hombree:; que carecen de virtud. la co~;tumbre que tenia de eosefforear. Cada dia Gcnna.n se manifestaba 1 se de las personas de ¡¡u casa.. Él era más llisgustado con el modo do ser dig. así siempre con las mujeres, aunque se no y circunspecto do Lucrecia, y vien. manifestaba con los hombres débil y do que ella no se pre;,ta.ba, coto o muchas j complaciente, porque amaba demasia- otras señoritas, á hablar en voz bn.ja eu do sus comodidades para entrar en dis. los rincones da la 6ala, ni admitía ó 1 • puta. con otros mús dominante11 que él. parecía no oit sus palabras dema!.iado l Concluida la. pieza., Germa.n aguardó significativa!!, resolv~jan.e dafiniti. á que Yolviera. Lucrecia ú buscar su va.meote de aquella casa. on que no l ·------ - ----;::::r-o----- --' 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------- ------- -------------- -- 1 216 ~ ~M_ U J E ~- _ _ _ _ 1 encontraba diversion ninguna. Al ver cisa; pero él siempre parecía de prisa, 1 que Germao no volvía, el corazon de y al momento que procuraba hablarla Lucrecia se sumia en tinieblas: e1l1\ le al oido 6 apretarle la máno, era tal el 1 amaba con ilusion de léjos, aunque, sobresalto de la niña que, chocado y sin s:aber por qué, le temía. de cerca. humillado coa eso, se alejaba al _punto Cuando no le veia. le revestía con su con aspecto enojado. , imagioa.cion de mil sofíadas virtudes; -t Qué le haces ~ German, Lucre. pero al a.cercársele temblaba y hacia. cia, que !liempre que trata de hablarte lo posible para que no se le aproxima- ¡ se incomoda? pregunt6le uu día Silvia ra.. tEn qué consistía que sus senti. riéndo!ie. mieotos fueran tao encontrados 1 Ella Lucrecia Fe sonrojó al contestarle: misma no lo comprendía; pero noso. J -¡,Qué le he de hacer yo J tros trata.rémos de explicarlo en lo -E9 que eres muy poco accesible y posible, pues bay:sentimientos vagos y adusta ..... . emociones en el corazon huruano tan 1 1 -Tal vez' así sea; pero. yo no in ten. misteriosas, que el lenguaje humano to ofender iÍ nadie: al decir esto, con oo acierta muchas veces á explicarlas. toda. la delicadeza de una sensitiva, los Aquella repulsion que Lucrecia. expe. l ojos ~e le llenaron de lágrimas. rimen taba cua.nqo se le acercab¡¡. Ger. ¡Pobre nifía.l En ló que ménos pen. roan provenía de que su alma pura y sa.ba era. en ofender ú Germa.o. noble rechazaba instintivamente ln. at. -Haces bien, cqntinuó diciendo Sil. m6sfera. viciada que se respira en tor. via; yo soy fran'ca y te hablaré con uo de un j6ven de mal~s costumbres1 toda sinceridad: Germa.n, aunque sea de ideas falseadas y ue pervertidas in. mi hermano, es una mala persona, bi. clinaciones. Adamas, las malas compa- p6crita, embustero y muy adicto ú va. 1 ñía!>., las soeces conversaciones, las lec. gamunderías. tu ras corruptoras y dañadas socieda. -¡Silvia.!. .. exclam6 Lucrecia, i. c6. des que frecuentaba German, del;lfan mo puedes hablar así de tu propio her­iofiuir en su porte y ser precisamente mano ! antipático para personas virtuosas y -Te dije por qué ..... soy franca. y cristianas. iEnt~qoes c6mo era que le cono2:co ~ucho. Yo no deseo á mi e lb le amaba 1 Le amaba porque siem. peor enerui~a la desgracia de amar á pre él babia &ido para ell~ la encq.rna. Germao: asl, celeb10 que los coqueteos ci.on del bello ideal, y a.rti'lta como que babia entablado contigo no hayan ora, y amante de todo lo bello, Ger. tenido buen éxito para él. Me alegro man se le presentaba. con todos los en. que te hayaa mostrado séria y poco cantos con que le revestía su poética tmtable, ya que él ha tenido la petu. fantl\sÍa j adamas él siempre la babia la.ncia de jactarse de que DO hay mujer preferido de chica, llevlíodola. dulces y que se le resista., y que todas la.s mu. haci6ndola caricia.<~; y el corazou de la. chachas lo adoran. mujer es tan esencialmente agradecido, -t Germnn se atreve á decir eso 1 que, por lo general, el amor empiezt~. preguntó Lucrecia escandalizada. en ella por el sentimi~nto de la grnti. -i Te admiras, cándida paloma 1.. .. tu d. Pero el priuci pal motivo que ella ¡Se conoce que DO sabes lo que son los teuia para. amarle, era que le amaba.; hombres! Todos, má!i 6 ménos, se creen iY c¡uién puede explicar el por qué ni irresistibles.... sino que no todos lo dar rhzon d¡¡l motivo que te~ para dicen. ello1 -Yo no he tratado sino á mis her- Como hemos dicho, German empéz6' manos ...... á fastidiarse en casa. de doña Fa.'! tora -Y ellos son ...... y, por consiguiente, dej6 de freeuen. -i Qué cosa 1 tarla.. LucreciR solia verle, ya. al pasAr -Dos almas óe Dios: el uno no por la calle, ya en casa de doñ"a Nar. piensa sino en rezar y ganar el cielo, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ~17 el otro creo que jamas ~e ha tomado )a rrem efe nbogado ni hacer ninguna colla pena fl8 ponur los ojos en una mujer, títil, l'ino que 5e dedie~1 á gozar de la. -E, ciort.o, contestó Lucrecia; pero vidu.. Continuamente nncln.b.'l. en paseos, m:ís vale q u o ~>oun a.sí y no...... e u ceno.tns, en almuerzos y en di versio. -¡Y uo c¡ué 1 nos, diver~iones de bombr~ solos, que - As{ como dice~ que es Oermnn .... os la perdicion do los j6veue.~. porque 1 .Adema~. no creas que Luis no os ius. allí no hay que respetar á nadie, todo trnido: l'nho inglés y franca<> perf_,cta. es JICrrnitido, y poco á poco el ospí ritu rutmto y leo mucho y basta compone m(ls 1;Ólido se pervierte y fal ca. ¡ Cná. vor!'os. les no ~, lns consecuencias -¡Do vérM i No lo hubiera creiclo para Oerrntln, que poco lo faltaba. para nunca ...... Si compone ven;o~. añadió, ser un p6rdulario do la. poor ley! Na. O'i porque está enamorado. i Dt~ quién turalmente la anualidad que lo pasa. será L ... ¡A quién son dirigidos los Lan no le alcaiJ7.aln parn us~'llSto.c:, y veu;o.,! dofia Narci~a Yivia. atom1cntac:b con las -R'i decir, repuso Lucrecia, que continuas exigencin11 de su bijo. el que creo qnH compone ver!ios, pero yo no lu. •uplicaba, In pedia y la obligaba~ los ho leido: lo vi un día e11cribiendo que le suminiAtrase cuanto ella tonio., y on !Ht cun rto ¡ pero escondió el pn pol i para darle gusto contraÍA deudas on to. apéoas eutrt-.... sin embargo, do léjos da.'i P,llrte"l y tromproh:~ y mentía sin vt que eran línet\.., como ver,;os. cesar. La renta ele dotia No.rciS3 npó:naa 1 -Serian cuentas del al macen, res. la alcanzaba para sus gastos personales, pondió Silvia. ~rque ,u despilfarro era tal, que no -Xo le •lign.s nada, Silvia, porque tenia órden en cosa alguna; así, babia lie molu..,taria conmigo si supiera que en su casa abundancia y desperdicio en yo he contado. ciertaS cosas, y.carecinn completamente -¡ No tengas cuidado! exclamó la do otras; ademas, no pngnban á los sir. otro. con desden. i A mí qué me itupor. vioutes con puntualidad, y Í'stos, siem. tan lo!! ver¡¡os de Luis Villanueva 1 pre descontentos, no servían I!Íno de Lucrecia., ofendida con la!l pnlabro.s mala gana, no permp.neciendo en la ca. desprecintivn.a de Silvia, y afligida con sa sino porque era la única manera de lo que le babia diclio do Gorrllftn, on que al ti u les pagnsen. No l1ahin 'tienc'la bro\"e se separ6 de ~u amiga, y desde en el comercio en quo doña Narcisa no aquel dia la me1aocolía ae apoderó de debiera alguna surM1 y diaritnnbnte re. su espíritu, apagando la alegría de su cibm ca~ co'Lrundole. La situncion de carácter y enfriando el entusiasmo den. la ·pobre mujet no era, pu , D3da. agra.. tro de su corazon. dnLlc, v asf l'ellolvi6 hipotccaT m ca.sa, 6nica ci'osa de que podih dicpoucr, pnrn hM:ersc ú algunos miles de pesos con CArÍTut.o vx. que ealdar sus cuentas y p.'lgt\r las Jeu­clu. s dA Oerman. Pero el diu•ro para COl'{_SECOEl'(CIAS DE u EOUCACIO~ dofia Narcísa tenia la propiedad de ova. Una vez graduado en la Univef!li· porarE;o, y ú pocos m~es IM cosas esta. dnd, y habiendo cumplido veintiun años, ha u en la misma situacion quo IÍ.tl~: Gerxnan ¡;o vió enteramente dueilo de German tenia cada dia una c·ourluct& suR accioucs, auuquu todavía no podia }>egro y el Caapi?; ol 1 1 mucho serán bccbo11 consunu\doa, tales como d.e Jgu~tl clase 9ue, atrnvesando p~r e! mt~- 1 el ferrocarril traenndino, el Central argenti. nor de Frnn?1a, ponga en COill\I~ICIICJO~ dJ­' no, que partiendo do lu már~cntll del Pinta, recta el llfedJter~aneo y el Mar Cantáb1;1co; 1 tcrminarñ en Moliendo aobru el Pacifico loR el Cllule Rubmarm~ al travee dlll Pac1flco, interocéanÍl"<•• do C~stn-Rica, Nicaragua, e~t~c. San Fruncisco, el Japou, China, h)ne Guntenmla y )Jéjico el que dellde )a India F •h¡.nuu11, &c., J otro uue"o ca\116 tra .. thm­avnota hAcia el Mediterráueo, atravesando tico entre los Es~doe Unidos) Jo;uropa," por Persi:\, Cabul y la Poleetina, y 1nulliLuu de otras línel\!1 en conelruccion, y el gi~n­t~ sco pueute colgante entre Nueva York y S. A. Dt: S. BREVE DICCIONARIO D 1~ M U J E U E S O Ji: LE B RE 8. AKTrGÜEDAD, ( CONTINU A.CION ). f)LELIA-fleroína romr'"a, )1\ qno logró huir de las manos do Pórsena, que la tenit~ p1isionera; salvando ni mismo titmpo ,¡ eua compaiíerne de infortunio y ofrecí éndose 1'11 holocausto en au lugar. T.oa romanos le Jo­vant. aron un:. estat11necueetroon In ViaSacrA. OJJEOBULINA- Hija d' Cleóbulo, filó­sofo y príncipe griego. I<'loreció como 501 años ántes de Jesucristo, y se hito notable por sus versos filosóficos y enigmático11. CLEOP .A T RA- J.'amo11a Reina do };gi pto, notable por una hfllleza y un talento tan in- 1 comparables que merced á ello lo0ró hacerse enteramente dneña do la voluntad do César y 1 de Marco .Antonio, hasta el pm1to do gastar en embellecer su reino todos los tesOros ruma­nos. Pero lo que ee obtiene con In corrupcion se pierdo en breve, y si Egipto fué rico y po­do roso dnronto su reinado, ni morir ella cayó en el cautiverio, y jnmaa ha vnelto á au in­dependencia desde aquella época. Existió en el siglo anterior á la venida de Nuestro Se­ñor Jesucristo. CORIN A-Poetisa griega que floreció cin­co siglos antes do Ja Yen ida de J&IUCrÍeto: era contemporánea do Píndaro, y su consejo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------- ------- 220 LA MUJER. -~~! 1 1 ·ra y m:illl!tra en olarte poético. Era, ademas, DIDD-Hija del Réy de Tiro y espo11.:¡. del una de las mujeres más hermosas d'lsu tiem- Gran Sacerdote, el cual fué qsesinndo por s,u po, y CU1111do mnrió sn8 conciudad:mos le ñermano Pi¡;malion. Temerosa de C:).er en erigieron una tumba en la cual la· representa- manos de aquel tirano, buyo de Tiro con sus ban como la mu-3a lítica. Otra Corine~, orinn- riquezas; pasó á Chipre, de donde 11acó 50 da de la isla de 'l'eloa, mencionan los his- jóvenes que dió por esposas á 8119 súbditos, toriadore~ griegos, la cual murió 600 años y deteniéndose en las costas de Africa, fun­ántes do JesucriRlo, á la edad de diez y nne- dó la ciudad que despucs fné tan famosa con ve años. Escribió un poema en lengua Dóri- el nombro de Cnrtago. Despues de su muerte ca, y su estilo era semejante al de Homero. sns súbditos la honraron como ti deidad y la CORNELIA-Trea mujeres famosas lleva- -erigieron monumentos. Floreció como 080 ron este nombre entre los romanos. Corttdia, años Antes de Jeaucri11to. la madre de loa Graco8, fip0 de la matrona de 1111 época (230 años ántes de Jesucristo). De ella dijo Oiceron: "Si Cornelia hubiera sido hombre, au nombre estaría en primer lugnr entre los filósofos dé su tiempo.'' Du­rante su vida los romanos IQ elevaron un es­tatua con esta inscripceion: COBNJ'!LIA !IATEB ORACCHORUll. La seguhda Oorn.elia f11é la esposa de Pom­pilio, que lo acompañó con beróico valor despues de fiU derrota en Farsalia; viéndole asesinar al desembarcnr en 'Egipto (48 años 1lntes de Jesuctisto). Su virtud, BU!$ cualida­des morales y sus desgracia11 la hicieron res­petable entre las matronas. La tercera Cor­tldia no se conoce sino por haber sido la es­posa mAs querida de Julio César, sobre cuyo cadáver éste pronunció una orncion fúnebre; y esta Iué la primera mujer que obtuvo cae honor entre los romanos. D E EGE.A.-Reina poderosa do las Amazónos, la que; despues de hnber \'encielo al Rey de Troya, vólvia á sus Estados con un gran bo­tín, euando pereció ahogada con todas sus riquezas. EPONINA-Esposa del General galo-roma­no Julio Sabino. Llámanla la beroinn dclsmor conyugal, porque sacrificó 8U vida pnra so­correr Á. su esposo prófugo, y por último, habiendo caído en manos de Veapasinno,.pre­firió morir con Sabino á vivir sin él. Existió eu el primer siglo de la éra r:ristiana. EHINA-Poetisa contemporánea de Safe. Compuso varios poemas con!liderados por loa antiguos tan buenos corno. los de Homero. Desgraciadamente desaparecieron casi por completo, salvo algun08 fragmentos insi~ni­ficantes. Murió á.ntes de cmnplir veinte años, 000 antes de Jesucristo. Como 300 años ¡inteA de Cristo vivió otra poetiaa del mismo nombro, eloginda por los romanos, pero cnyaa ol.lraa no so conocen ya. DA?tW-Hija del filósofo Pitágoraa, dopo- ESTER-Judía de la familia de Mardo-sitaria de loe escritos y de la filosofía de au queo, elevada al trono por el Rey persa padre, despues de In muerte d~ éste. A pesar A~uero, la que P
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 45

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La Mujer - N. 28

Por: | Fecha: 15/11/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y l<'E DAN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS V SEÑORITAS. BAlO L.\ DIRRCCIIIS n1: l.\ SJ>!;un \ SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. ESTUDIOS HlSTORICOS =OBl'""""' l.A 1\IUJ"''H. I•1N l.;.\. Cl'VILlZ.ACION. •"07 "~"' ...... C.\PfTUW 0\EXO. (CON'I'INUAOlll~ ). X 11 da In. historia nnt igu:1, la roUlnna cm ln que gozaba do tnt.Lyorcs pri \ i 1~1i.os. L u~ rounuas tcuiau pwhihicíou aron lns Ullt,ioros nn In pocu priuléra \OZ que se 1.1rescntt~ uun anUJt r nugustiosa de la invnsio11_Jo los Galos i\ uofemlcr \!U pleitO tlc}nnlt• _do Jos (cuando entrOgt\TOü SU!! JOyns y oron. tribuualc , • tos so cscacdahznrou. mento paro. suhtcnir 6 lo gnsto de Auh· de })Crmitirlo.cos.'\ tnninu itnd , la. guerra) fie pcrlllit.i6 que los orndo. so mnu 1 , consn 1 tn.r ni oráculo de A polo res pronuncinrnt& d1scu os fáncbres nccrca do semejante prodigio. Sm dudn robre ]0., restos de la mú.c; con.c;picu ~ ln coutcstnci~n fu6 fn,ornble por•¡nc entro ellas. Poro nl ¡uit.loipio aquolla tlos~HICS se lm:o llaGla moda entro lns liceucin. no se conccdtn. smo con Jnoh,·o lllii.JOrefi, dice Ricnnl ( ol tm¡luctor do )n. muerto tlo ulguhf\. mujer Jo ound; l'raiiCOH du Plutn.r~o) prosenl.aff:U pt•r. ltn.st.o. I¡Ue c.~~nr. por primera vez, pro­HOllUimoull. l á contom- y al cabo de e e 110111po e las mnndabn. port\nc:LB y muy a.~aOI:\Jas ~n el foro que ~o presentasen eu los lu~rcs pu. ronmuo, como un s1glo ó menos untes blicos ato.viad!Ui con ciertos -vesttdo:s qtttl de l!\ ora cristiana. probaban que ya hnbin.n dejauo !Í un o1no hP.mos dicho úntcs, á pcsnt do SU situaCÍOU bastnntO humillada 00 l!\ • f 1n Se"'undn mlljcr ¡}t• ('t:sar 111~ llamaba sooiccgnn Tito Livin) est6.lm tí In oabez.'\ servaron uurante muchossiglos:~lguuo.s do las ya citadns enveneuadoras 200 cartas de Cornelia, en lns cual<~s !I.COII­: lilos A. de C. scjaba 1Í sus hijos la wodcraciou. Lo La segunda.,COR.Kl~l.J.\, es la rpte llevn cierto e.o; •In" habiendo prohibido el ou In hit.toria el título do la J1lct!i1•cd• los 8enndo o¡uo ln~ nntjeres OP. la familia O?·arM. Hija ue E"cipioa el Africano, del 1íltimo de esos tribunos \Í~-;tic.~cn espo"u. de TiLurio l~raco, fné madre luto por él, Cornelin se rettr6 c·ou Li. da doce vn.roue!'<. tle los cuaJa:; nuúve cinia (b esposa d~G'ayo ) {L)Tc!;enia., el.l mnrierou en la primera juventud. dontle vivió rc,¡pelndn y llena clu dig. tptedúudole de esa numeroffi fami!ia uiu:td llnsta su muerte. Lo~; rom:mos lu J;61o tres hijo:~. Ama.uto do au patria y levantaron e:.tntnas oou esta iu.'icrip­mo. dre iumejorablc, cuando en vi tul•} no cion : quiso aceptada mano do! rey de Egipto. Á r.J. MAIIJH: nH 1,0::, <1R.\Gus. para !Joderse dedicar tí la educa.ciou rle l;tiS lujoa, reh11sando el rango de Reiun. 1 ConJChu ora mujer de tall·olo, aum11 . ¡Mrn conservar con honra el tle ciuda. te ele la ltter:ttura, proteclorn ele J¡u¡ J·llm romana. sutes. peto enetniga dula pompa iu1ÍLil ~Hhij!LSemproniacns6consuprimo, en el v•:stido Ell:1 fu,{ la •¡Hu dijo t.nml>ieu conocido en lu histori;L con el aquelltll' pal.\lnas, tautw; hlCcs ciln.cb,, uoll.bro di" E"cipiou e l Munor. La udu. tuo~t raudo á "lt" hijo:;, Cllttn•lo u un ca 1ou (jllO dió á sus hijos fuú tan com- amiga la. l'fl•gnulaba <'u,:utas joyas plota corno podin. dnrln un:t muj~:r tlt:· tenia.: nc¡uellos tiempos del paganismo. l)ict!- -E:;tas ~>Oil mis joyn~: ron die•• que Jo,. do)! ~óvoue¡¡ Chaco!' D11rauto los ríltimos afios de su \Í•ln oJl'l.>Ífln lodn. Sil Lnsll'llCClOU, Sil clocucn. t;Ustalm tutJOT CU !OTilO SllJV pen>ouns cia y ~" Hl.lor fí:sico y moral (¡ su lll:l- inteligeutcs que le relirierau cuanto lirc l~lla los J.;cia. fromumtomentu: ptl~aha eu j•l mu11tio. J:n cntllhio ella -¡ lla~ta.cuáudo me lbm:mín Hlll'!JI'II la!> ontll~tcnin •eliriendo cou ::.ingubr "'-' Hs .·,.¡~,¡¡,y uo 'Yri.Ht71'tl rle los Gnt-coiJ? P.locucncta \' aninmriou lall ha~:liins do e 'o o lecciones como ,audounflo¡: tí peusar 'JliO la. 'ajez l1abi:~ d~:bilitudo culHHdomcnte por aquellos mismos que su espíritu, 6 quo la mnguítud de sus dof•ludiau. penas Jo lwbinu quitado el juicio.': m puehlu S" Lace notar en todas las Pero. añada Plutarco, "los <¡110 ast épocM tlel lllundo por su va rinhilirlad P. decian uo f'abian •1ne uu lmeu j11ir.io y ingtntinul con }o:; quo le protegcu, si 1 \lOa esmuraua etlucacioo dau f>llÍicionte:; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V 1 S 'l' .A Q U J N C E N A L . recursos al ltombrc pnra vencer su<~ bres JU.Í$ vidiWSOil de eu época, tuvo p~nns, y quo si tluroute la. pro,peridrul Jn.-; &i~ieote:; muje1c:o : l." AUTI:S. la \'Írtwl Jlllí'tlt·clmttlicnr,elln uo pierde '1 J:A. 1¡uu ropudi•í Jlarn casarse con 1 en la arh·en;hlaJ el valor y b oncrgíu Ji:.111 l. U., hijn. c.le ~ila, repudiada. ella 1 qtw hncon ¡¡o portAr las desgmcins." A tnrnbion por su marido. J~a madre da c.slO níinclo Rimrd (:intes t:ita.uo): "Lt\ la. primera. se suicitl6 porque no pudo pro~poritlnd, •licc u u autiguo, fntig11. el sohrevi v.ir á In afronta !tocha á ~u hija, almt~ Jul sabio, poro la atlver.sidntl J;d y Rmilin. murió tlo trh.tozr~ eu b casa tln. mn\'or firmeza. La.jo cada, golpe que de Pompeyo, nl dar :i luz un hijo de &11 sufn!." primer rua.rido. E u SC!{llidn Pompeyo Pornpeyo cnsó en quintas oupcin.<; so casó con otra 01ujer llamada MuelA, con otm ('l)ltXflf.L\, de ln fnmilta rle ;'\ quien repudió para CU!-iarse con unn. los r::Scipioue!i. Ero mujer muy jr}\·en laija. de César, Jur.J \, quo rnurió de y hermosa, aunque vi11da do Publícola resultas de un su<•to, y por último se Graso, y Pompeyo ltabin culllplido cJ~pos6 con Cmo do mis pcu~ y ttlegrí~s 'J'n imügon oousoluuto wo 11iguiJ. Oh dos veces mi 1nndro l l(• que mula, Tipo do nhuCf;llCion y tlo tonmra, J.a plOtie 'irtudes ausl6l'ILS fiel tle~hado Do amor y caridad ojomplo sautv, CuwplishJ tu 1nision .... y yo outt otauto Mu ·vi oola en el n111udo aiu tu eso bosque, como znpotcs:sil\'ostres, varias do verdes 01usgos. Uu bosque ele nltísi- especies de cocos y de nueces, liruns y mos árboles, bajo cuya sombra no ore. uaraujas jugo!M y dulces, aunque más cian arbustos ni abrojos, ofreció asilo á pequeñas que las europeas. " Esto re­loa viajeros. Eu aquel bosque, que scmc. • .ttmquo (ae loo en Humboldt, a.le fuerza y vigor para 1 la.r so lauhicse extendido sobre a cocuue~"~ tienen la facultad Je fe que nunca: habia. re~uello no dejar­avivar 6 disJoiunir la luz que llevn.u, y se avasallar por la. suerte y tenia ul nl mismo tiempo, scgtoo la edad, In convencimiento de que lo lograría. tiene o más ó móuos roja: así es cierto 1 Despue~ de una corta. oracion á In que un campo cuuierto de cocu.yt·s po- Vírgeo, eu union de sus compañeros ele drialigura.r lo.s con~telnoiones del c:ielo infortunio, Ojedn empreudi6 co.mino, 1 1 oou SUH esttellas de mayor 6 metaor mús por instinto quo porque eu re.'l.li. magnitud, y sus clivcn!os y 'aríados dad lo conociera, al tr:wez de deusísi- 1 tintes de luz. mas selvas. Pnsúse el dj¡1, y llegó la no- 1 Eu tanto qne ~>us cornpa.ñeros se tlU- che sin que hubiesen bailado l¡u,¡ se­tregnhan al sueño y al descau:so, nues. m~ntera.s to.n deseadas, pero al prowc­tro bt!rotl muditaba t~n la a.prolada si. diaria se ,·ierou atacados por uua lri. i uncion de los 70 núufr!lgos, á cuya ca. hu du nat11rnles, que ~;ieodo pocos, en heza estaba ól, y de t!nieu todos cspe. breve los pusierou ou fugn é hicieron lrn.ban la. ~ah'aciou con fe ciuga. Y l:l. nlg"Uno~> prisioneros. Estos al dit~~. si., em¡m:sa ora ártlnn., tanto roá'l cuanto guiente los guinrou {¡ sus tniscmbles que uo tonian más o.rmas <;lUO los cu. chozus, en don,le ~d fin hallaron pesca- 1 chillos 'iUO llevaban pcurliuutes de la do frc~>to y otros ulimcntos IJIIt rit i \'os, cintur.a cu el momento do naufrtw:u, que llo\'o.rou unn. Jl:lrtc cou ... igú, couti. ni teninn espcmu7.a de otro alimcuto1 uunuclo su rnta de tal manél'ú c¡ue uo que el que les propot\Jiouo.rn su brazo, ' vol\"ierou ú tener oingun CllCUoutro 1S puuierao arrancarle á los indigonn.s, con los indfgeuns. los quo siu dmln los mirariuu wul y Siguiendo sietnprú por el }Jió Jo las trntari:n de hacerles lu. guerm :í su po.- sierrAs, ú medida qnu éstas ~e iban 1 so. Ojet:J. ~;abin que aquello:> 70 hou1. acercnodo al ntar1 se h~ir~11 tuús Jifí­l> res er:•n gente de malll. vida, Ytl¡_~os y dles las ~endn'l que trntJsitalmn: los crimiunl~Js, fugados de lu.s cárceles y terrenCJs eran húmedos y ceuagosos, y 1 prcsidildados. Era. preciso, pueR, cvi. frecuentes, y tan hondos, que algunos tar, no soltLmenta l::\.-; partos pobladas de los náufrago!! pe1·ecierou ahogados y 1 de l::l. is~, sino tumbieu bs woutañas otros prefirieron quedo.rse n.trnt> y morir cscnrpai!as y rÍ!:icos, porque él bien sn. de hambre y de desaliento 6 á manos da bia que U.!]UOllos hombres ernn incapa. los indígenas. Btu embargo, O jeda no -~ 1 j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 82 1, .A ~~ U ,J E R . desmayaba no momento, y lleno 1le fe y de o u orgía ib.ezaban 1Í corromperse y o::.ca~ea.r, ) ap{uns teninn lo8 sulicie:ntcs para. uo morir tic llnmbre en clos Jias tJJÚ!<. Rrn imposible rcgto<-a.r. pues de scg11ro hu. bier.lo tnuerto on el p~nttlno, y' por lo m~nos ndolnute balna esperanza de \'erl e el fin, pu<'.'i no o m creíble que aquella ci6o~ ni> Cl'* }os demas ltll.liÍI\11 pcrcCitlo: tlStO }oS Jos. sns; y pos:ulns ou las rnfces. cu :~octitud ~lent6 lu1Sta el punto c.lo resohor mo. rnolancólicn, \CÍnnse nlguuru; garzas rir en nquol lugnr siu hncer ot.ro ca. bla.ncns y muchos nlcat:rnccs y :flámcn. fuerzo y no hus~r m~ traun.jos. cos do colornnnraujo.do. .En \"ano w~t6 el Ctlpitnu de disun.. Lo~ míscr01.1náufrngos, dOSJIIII.!S do lm. dirlcs de somejnnto dewnni uacion, l1n. bar dormido np~'g:uios á lo troncos do blfludolcs olocuontoUloulo y ase~urúo. los mtLugies, n1rian los ojos tí In luz clel tlolcs •¡110 !Jios HÍampro rccoJUpen~ata chn, y cou de e.~}Jeracion VIJfcmlrL Juiswa el valor, y cpto uunoa se Jmbia dst.o úsecun, siempre p:trn ellos du trislc?.n y I]Ue e.~pn.tiolc;; pordicrnn el vigor tlln desolacion. V'iri:m entro rol agun, p<'ro completnBlonto al corounr la empre. morinn de ::eJ. porc¡ue el pnutt\110, cer. sn., pue~ uo bnbia ducln 'luc el ílnumicu. cano nlm11r, cr~ salobre y unuscnbuo.l to de Aus trabajos estAría cercano. Pero, do, y Ú \"t:!C(;S trt.U COrrompido, r¡UO Jo· COJ.OO }¡omoS a icho, todo fué Íonti}: más •lébilcs sufrinu tmstoroos y Ju\st.a ello:> est.nb:ln decididos á cuwplir su cninn a:~fixintlo~> nl pasar l)Ot los bitios propósito y uo fl.Jiartnrso do allí mf.s. m(u¡ fétidos. Por ttnico aluncuto lu1cia Doscspcrauzndo do ablnnclar los co. y~ mcís do voiutiocho <.lins 1¡uo sólo le::: razones de n<¡ucllos hombre~ quo no r¡ucdnbn algunos J>:l.ncs do ca~:tbc y atoodian á uiugnun razou, recurrió al raÍcf'~ cruda!J, restos do lo que los ha. medio m:\¡¡ poderoso do quo podia ha. binn quitado(¡ los iudígeuns n~ucicloR, cerse U!IO co su tietupo: el de 11\ reli· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINUENA I.. . 83 gion. Sa.c6 la Vfrgcu, colg61u. ~:;ol crnoe- 1 tm santísima roligion. Y n hnhia J,echo mento de un árbol, P'ísolc ou contorno 1 voto de lHtCcrme frái le. ruiaclió e u voz 1 una ~ui rnaldo. de flores, y e u s;eguida su. baja., y si u u estro Señor 1110 concede plicu á sus coUlpañeros qne se acercasen tiempo para curo pli r tni promesa, }le­por últitn!\ VC<" á ot·Ar ú In Vírgen todos diré la misiou de ·veoir á catec¡uir.tll' Jo::; jnntos. C:unmlo hubieron obedecido, le. iudios c111C posean la bendita im:í.gen. van t6 In. vo:G y dijo : Adelantóse ucspnos fray Andrés, é -Hasta ahora nuestras lágriruas y !tizo voto Je vol verse á tierm-lirme nuestras más reudiclru; súplicas han E.ido, n.pf:nns fuera posible, y ofrendar su vi· Ín1ítiles para alcanzar la misericordia dn. para llemr íÍ cabo la caterp1izacion divina. Es preciso yo. ofrecer algo m(IB do los infie les, pues aquello era bttscar precioso que nuestras lúgrítuas y nues. el martirio. 1 tra.f! estériles súplicas, y pnra. obteued a En seguida fn{oronse acercando uno á protcccion do Dios para nosotros, mise. uno todos los náufragos, m(.nos Tala. ve. 1 1 mbles peco.dores,ofrezcamos lo tn¡is pre. ra y unos clmtro 6 cinco m!\s, quienes l 1 cioso que tengamos en la. vi tia. ea mues. r:.iem pro m:~.oife..'lto.ban rencor y despre. ' tra. de suroisioo Y si á pesar de este cio á cnanto propor•iu Ojedn, nunque 1 1 volo, d(J aquí á waiinoa no encootmroos no se atr .¡vÍM! ú decirlo muy recio, te. tiena-linuo, j•troos que oo vol ven( á ha. me rosos de ser despedazados por los cer al menor esfuerzo para sa.lvnrme, 1 demM, souro Jos tp10 Ojcdu. ejercía su 1 pues <:re eré que lJios, N u estro Beñor, ha acostumbrado. iu liuoncin y p1·eJomiuio. decretado que, eu cnstigo ele nne.~tros Uno ofrecin. unn peregrinncion áJe. 1 ( pecados, tenga moa esta. horroroBa muer. rut:nlew ; otro juraba ir' descalzo, desde to. Tn\OI{ltemos, pues,Heñoros, lu. inter. ol sitio en que desetub~rcara en Espt\. col.lion do la Santísima Vírgcn ou este ña, hasta ::)nntia~o do Curnpostcln, eu tioro tranco, y ttue calla 1mo se recoja 1 donde 111andaria. decir una tuÍS[\ ¡ tillo dentrO UO AÍ, para ofrondl\T Jo que tnás Ue }o¡; IU:lS rehados ¡¡ toda obedieucia, ame !'U In tierra. hizo voto de eutmr de hcrmnuo en la lJc~pues de un rato ele gmndc si len. cofradí1~ mús l1uruilue quo oncout rara¡ cio j' lOCogimiOUlO, Cll o} 11 ~ah-n- llllu Ujeda, quorienclo drn ul ojctnplo, cion uu arJUel J'Oligro; m1o muy iucli. tiO 1\débutó !c ciutura, y teniau que ayudarse unos~ precipitadamente y alraves6 sin date­otros pnrs. pa~ar ciertos sitios peligro.¡ oorse Jn distancia. que le sepuralxl. del SOS, ffiCtCeu fl lnR ra.ÍCCS de los 1U30gles ÚrhoJ 11Ue le lla.mnm. lo. atenClOU, pero que les servi:\U de puente en algunas no quiso aún decir nadn ú sus comp'\ .. partes, JlCTO eu orras ha.bi:l. grandes üeros temiendo cngaua.rse. En bre\o, trechos abiertos, en los cuales era.Jne- l'in embargo, 'ió que no se babia eqlii­ciso que se echasen ~~ nado los que sa. voc:a.do siuo q\le distinguió un l>osq 1e hiao, y los fj\le no podinu hacerlo, por entero y apiñado de varins cla,.es le hnh•~r~>u108 a)!otndo las fuerzas, tenían árboles. Corrió con el lodo hasta. hs quo pasar á remolr¡uc de los más ca.ri- rodillas, y ;\ poC'a di~tnocin encontró 1 tntl vos. tierm-firme cnbiertn de u1euudae yer- 1 Omuulo lleg<~ la llora ele detenerse bns. Ln. alegrío. fué tau grande, que po­p: l.l'U pasar la. uocho eu un sitio idénti. co le folt1Í para. desva.necen;e, y pcstrn- 1 co o.l o.nterior, Ojeda notó que faltaban do dirigi6 una ferviente orn.oiou al \ lLTÍos de los más tris teR y Jébiles, que cielo, que nl fin lo hnbin mirado mi. sin duda uo lw.bin11 tenido fuerzas pa.ra sericordiosamentc. El scguuJo impuh;o 1 coutinuar su marcha. que tuvo fu~ el de correr 6 1lamar á -~lauana, lo dijo ;Í fray Andrés, yo 1 sus oompa.rieroR, poro llgmóscle eu se. tnu1bien snspenrleré wi viaje si uo he. guida que si a.baudounlm la tjerra, tal 11\0S OllCOntratJo la. t ierra-firm~, pues \ ez perderÍa el ra .. ;tro de dla y Ue!ié\JJa­habCÍS Je Hn.ber qnesHfro borribleuHm. rccori1\ como ll1H\ ilu:;iou. to con est~\. colltfmltl lmmodn.d, y lalte. Uout~utlíso con <.lar Yoces llamlíndo­ridn do l::l. }Jieroa me causa. las mayo. los. Gontcst,Slu fra. y Audn~s, que lo ),a. ro~ torturas. Oreo, pues, que ni mi vo. bin ¡¡eguitanciu, lcnle­luutnt. l illCOiltl':\lltable J>OJrá Ooliga.r (¡ rO!iO por ho.oOI'IO VÍ1!10 por }lTÍIUerf\ vez este m i!;crable cuerpo ú seguir ca mi u o. al):~. ti do la. tiOclH~ a.utctior, do qno in­:::> iu arnlmrgo, añndiú, no di~uiH u:vhi á tentam íLlgun acto J~ Jcsespem.cioo, los •lciHns. ¡me. .. RÍ me vieran 1•ercJer al verle bn.jnr cu silc:ucio de su f'Lrbol úuimo. siu duda !'.O les ncabarin. inme- y dirigir,.e t:\u pr,:cipita\lt\lneiJto ú dintamente el ¡JOco (JUe mín tisneu. ntpu~l puulo. On.bizlmjos y mohínos, fatig&dos y J.;oco de gozn, el fmilo llnmú á los muertos tlO ha.t•lhrc, pa<:uron los ntíu- 1l<:mns. y lmn e rato despue se encou­frn~ os la :uocht! ugu.n.rd.mdo con ansin trnrou los pocos que hnbiuu r1uedndo el dia. que dcbcria ser pam ellos deci-lreuuidos un uu sitio ¡;eco y pedregoso. 8ivo, }JIIC~to que 10i eu el curso dtJ ~1 no A J•Oéos J1:l"os )1:11lnron uua ~creda J,e., hallahn.n alivio, se bnbinn propuesto • nhn. por la mano del hombre, por la J"jnr:;;c morir sin hacer más esfuerzo que ~o precipitaron t.le-"Alndos, liÍn peu. pura sahnrstJ. snr en qno lo1; iudígenl\S pollriau I'Crles lV contrarios, y qne vor fruto de rms tra. bajos tnl vez irian :i ~"JnC'ontrar UlH\ 1 ApvonR lució Ja luz do la aurora, muerte cruel ú ruanos de lo!> oatumlos. O jeJa, qno h:1hia p:~.s.'\do In noclte en- Ojedn, siempre eufrt.:ico y (!gil, to111ó tre loR tronco~ do uu ruangle, uu poco la delnutera á todo correr: á pocas 1 más adelante (jl\0 los CjU6 Labirm scrvi. cuaura.q uotó r¡ue In \'Oreda so hacia do tlu rlormitorio á los detnn.s, p1Ísose :i más uncLa, y llÍ\ isiÍ ú cortos p:l«Os 1111 mimr cu torno suyo examiuuudo de- caserfo Mentado en meuio de ricas ~:~e. tct,idnmente lo~ árboles que )e rodea.- 1 rucnterns y sa.lpicndo de palmeros y ár­bnn, creyendo notar que el follaje de j boles frutales. En e~e momento sintió nlgunos que ha.bia m;¡S léjos era dífe. por primera vez tlaquearle las piernas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1t g V I S '1' A Q U 1 N U E t.. i\ f, . y que nubns Je fuego pllso.bau matu ~us ojos, adewns se le desvcmeciu la cabc­zn.. y Rns piés rehusnhn.n llevarle más JI! jos. Hí n ombnrgo, hizo u u csfuorzo más, llegó lm!';ta ln. pritueras cnsas de In. poblucion, y entiÍuccJi cayó 3.1 suelo sin sentido y como herido por u u rayo. Llegaron los cleanns ospniiolcs, y oxft­nime~ fuéronse dejunuo caer al suelo como cuerpos inerte!; y ~in vida. A 1 ver l'i¡tt~lla proccsion de gentes cscutílidtl-'>, culodadns, Jo n.specto caJnvérico y ano­ribundo, los indígenns sulit~a·ou tic sus casns. y compadecidos los rodenrou, di~­roulcs do lJcber y Jo comer á lo:s que :LÚU teuinn ií11imo para ello, y recogieu­Jo (¡ Ojodn lo lu.varon, ruotiéroulc en u u~ _h~maca de algo,lan y empel'.n.rou á aJmtutstrnrlu los romcJios 1]111. •. ellos usaban en scruejnut••s c.n,os .. En tanto !J11C lo" i u dios cuiJab:m del < 'apitau, lray AuJrcs l~>gró hacor COIII­prcudcr nl n1ciquo qllt! ntÍil •llllltlaltau :1lguuos náufragos portiido" eu 1 u oiú­ua¡;, rns,-y t stc, que un éu ~xtr·omo ca. ri tnt i vo y hospt taln ri('l, rnnndt) i nmu­diatnmeHto una pn.rtiun tia mocotoues ' IIIISC/oir f. los tl~paiíolcs nnflJ:,'tlOu oo hombros :í lo •tilO 00 pudic '611 ClUill II~U. lJ jech ost m o rmtclws di as •:u t ru la \'i(h y In ruucrte, porque nJmuns Jo u.uo so ¡., h 1b11 ronlllorto la horidn que recrbicm cu d Oolfo do Urull.l, dcoln. r6selo unn 1cUrc rnnlignn, do cnri\cl•lr tnu violt>uto, r¡lliJ frny A udr~~. cptú uo 80 fu npartabtl uu utomt•nto, pausó que crn llcgaua u rnucrLc. Pero al !in, mar. ccd :'í lás ) erbns ovlic::nlus por hlS tndf. g•m¡¡.s c1uo cortocinu In cnfermotlall, por ser frccncntc eutro ollu,. en aiort.1s •­t. ncioucs J l afio, lo 7l' troo calmar el mal ,. 'oh crlo (L In L.¿ couo.¡uJusconci. 1 r pero frny Audn:s J ot lí cu 1 ntiis 1 riste:r./\ que l!llform. uJ H.; ui ~ penli. uo outeratucuto 1 rg f'~l 1111a lnrf.•n.s horn.s sumí rot uJ q ca. 'iln.cioues. lJ u tlin on t¡uc L tiempo c:.~trogado secreta ¡.eua, \ ct le IOÍrnix1 COU CXu"•n~,u.• 'l'O?tl\ r IL -¡~[uy mano mio~ -La eufcrmc<.lnJ, L'apilau, ha sido rutln. - .\. li tristuzn no pro.., iouc do Jn cu. rormcdad del cuerpo. - 1 Ent6ncos de qu~~ -li:u que }Jiouso t¡tte úutc~ tle partir do at¡uí paeo.1 o St.!r~ cumplit· mi \Oto: teu ro tle .H.-•jnr ou tll3nos Jo estos bue­nos iud s la irn:\"cn de la Yírgen, c1ue hn s1do 1ui iíuico consuelo por tau .. lO!i llllOS. -¡ F:s vertl:ul l oxcbmó el frt\ilc. _gs preni"O cumplir lo orrccido ¡¡ In ~ladre Je 1Jws, continuó 1 1juda; poro u.IMipn.rannQ tlo tao :-ugmda reli•Jilln, conozco qnu tlujaró co11 olla una J•'Lrlo Jo mi yida. Bu udelaule, !m) .Aurlr í!., rto mo contois eut.rl3 los \'1\0 ! - Puro si e to os cau~n t·Luto Jolor, Cnpihu, COIIl>Ultucl priult ro con un Ohtspo, que ,¡u dndn o~ podrá rol sa~rndo Jolm ser paro uo otros ol \'oto quil hi.{:uno 1 ]u. mi m~ \'u-gen ~nntf imn •. Hi el ciclo o npin•lu de uo otro~, JlOn¡uu 11os huult. llnrnC)s rlcbn\l• ~.lo Er .. ( uo eda u1 a.' •· llnu~u, uu mo1ho 111 para que 11 casti Yara la Pro\ idoncia, si ul n:rno u 3h tJ "" iu.í tllnos tttr•' traG prom n l .. o hay cspc>mu;~a pam mí t'll lo lnurt.~ uo; pero sahcdlo, fmy An.tri!s, 1!~ de nlaoa 1 empic?.:\ paro wf In ,,gor&~; d l lllUCI t<•. ~~o diK.1is tal, J.lon o •le 1 )jeda, 1\tÍtl IIV ltauCÍII Clllllplido 0\l.Lt"Clll.!i lUlO , r os Te um muchos de ~ida, \ de 'ula ÍH~rorc.n v glvriosu. uo lo dud ·is &Hu il e tri lemcntc el Cnp1 tan 1 COIIt('JII:ll': -L•;,., cuer1h1 \'!1. uo vibra cu mí: lo pcn~>Ú a!:f eu uu ·tioulpo; poro aso u. sueños p:ls..'lron, ) lo úniro ! ' 11 u'llo 1l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' 86 LA MUJER. es poder pasar el re-to de mi agos- nas en ~1 con sus súbditos para hac r lada existencia en el fondo de un con. la. señal de la cruz, como le ha.binn ct - vento entregado ti Dios, único bien ver- sefiudo los españoles, y reznr el "A dadero á que debemos aspirar en esta y María,'' oracion que el Uaoi(1ue babia en la otra vida. llogmdo npreuder, u o sin flificu 1 tad. -'V os, Ca pi tao 1 Pasaron los indígenas aquel din on -Sí, yo .... on adebnte Dios será mi fiestas y regocijos, y compusieron • consuelo y mi gloria. honor de b reliqnitt que le.c; dejal•au V sus huéspei.le~:, Yarins caucione)} (m•mJ to.'l) que recitaban bailando al son ,\¡_, Pocos días despucs do ar¡uel en que sus instrumentos. hablaba Ojeda ooo fray .AndréH, uon maiiano. amaneció el pueblo del C-nci. q ne Oueyvas atavindo de fiesta. V oíase concluida ya en In plru-~'\ una casa. nue. y mús grande que las demas, ]Jára la cual toda la tribu babin. contribuido con alguna cosa; a..<:Í, osteut(tbanse en el interior de ella las mejores mau. tas y lienzos de algodon ()Ue poseía la tribu, en tanto que Ojeuó\, en uniou de sus comp:1ñcros de infortunio, lanbin.u lev:\utado en el fondo de la casa un al. tarcillo compuesto de mu~;gos, engala.. nado cou las más bolla.~~ flores dul ca m. po, y !:ioLre él colocaron á la Virgen de Ojeda. Allbmamiento del Cacique acudie­ron :v1uel día todos los miemiH·os do su hibu, con los cnnles se Jirigi6 (Í In ca. pill1 •lo ln Vítgen, que ya lcnbia Len­decido fr:\y .A nürés, y cotno no pudiero Jcci r misa por no tenoT In oblata. o e. cesada. coutcntáronso los e~;p:nioles con rezar el ros.'\rio y escuchar uua corta 1 laticn 'tue les dirigió el buen mongc. Eu H•g11idn. trat.áron de explicur al Ca. ciCJIIC y ~ SU.'l súbditos los wistorios dl~ la rohgioo cristinnn, enconreodáodolcs q u o ttH·ieseu gmn cuidado de aqucUa venerádn. imágen de la .Madre de .Josus, la •JUO U•'jahan allí pnra qne hujosn JlTO­t. ecoion lo~ hiciera felice~. Dij.íroulos quo nunc:>. permitiesen que oe lleva. sen la. irnlígcn, ni quo ln profanMcn con sus ma.uo¡;, Jmes ~¡ a~í lo hicict:\11 les sobrcveodrian muchas de~gracias. A todo Rl:cedió el buen Ctteyva.s, ofre.. cieudo ú los españoles conformarse cou su \'Oiuuwd y hacer rc:;},etnr aquella ¡n en da tn.o preciosa. Ofr~·ou había ya ttnu colonia e.,pañola, o:otuÍ)) • ciut\ por órdeu del Yir"'y don DíugoUo­lou, pnrn impedir que Nicues~L y Ojed se adueñaran de la isla. .Mnurlcí iumctliatarnentc Ojcda un cnuon. {L ,Juno de Ei!sr¡uihcl, l~obornndtJJ 1le la isla, pitli~nJo ILlle los eLn inse s corrosyemhurcncion para pasta ú ell E-.ta s1ípliri't cm paT:1. OjcdrL uu:1 hnu llnciou 111~c; an ~~~ vid:\ sit>mpre ()(lutr rinda, porquo úntes de salir J,J •. u Donungo, (l la cauoza de Sil CXTlOdicio habin. jurtulo '1'11.l en tJrirn~.:r L OC:lsÍOII vr>ngariu. de Esc1uibel $¡ 6 10 prct,•oo e~ta\.Jlecerso on .J:.m~aicn isln r¡uc lJ 1• olnm:d•a como 6U\'n en muon (le l'\ cuosa ; y pocos t;1cscs despul•S \'CI procisntlo á JHesautarliO doltuto do 1 quihel, uo ya como un Jefo dcnodn v nutln~ fiiuo colllo uu pohro v mi o blc niíufra,qo c¡~w pe h pmi.ecciou nruparo: El orgullo de Oiclln de la' ida, y al m • m o t io111 po ¡;u 1) ¡n n r 11 ~;e lm.hin c11 bmntatlo ~ou tantos LraLnjos, y JHCJ•l r¡íbuso ndmuas va :~ uua -.ida do lt1111 dad 'i obedienc·a oo uu clanst ro n le w"nuifc,t•'> seu ·illrunenre rí E~<¡oil !iU~1'atlecimieut1 por In IJOntla.d ~OIHJ 1 le recibió. m Gohcrw.11l~lr de .lm :1 era todo un cuballero, y eu prcsomin las Jus~mcias tlcl ~ntes impeluosolll - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --~ --------- 1 1 R E V I S T A Q U 1 N O E N A L . 87 1 da. olvitló sus pnr-adas injurias, y lo tra. heróico, f;Ohreponhíudose á las desgrn. 1.,í, uo solnt11ente como :1 uu amig-o, sino cia!i, v Lncirndo~e m:ís fuerte que su como á no horrunno querido. P~rmnoc. mAla 'fortuna; al fin, úotes de cumplir ció nne'ltro Iu:roa en C.''Lsa. de Esquibel 40 años, se dejó llevar por Jo corriente nlguo tiempo, acab3.ndo de rosta.Llecer de la de!'gracia, apurando la. nmargum. >~ Ll sa 1 nd, y en seguid~ pas6 á Sao to 1 Cuando O jeda se hubo persuAdido de Domítl¡.ro. Allí le dijeron yue el hachi. c1ue su vida era inútil para. él y para 1 Lor Euci~o hal1ia. partido parn Urab:i 1 los demns, rosolvi6!'e á cumplir su voto con nbuncla.utos provisiones pn.ra la nue. y entrar en un convento; pero era pre. ~a colonia, pero tluc no se hn!Jia vuelto ciso conseguir sn fe de bautismo y otros l1 tcuer uoticia. tic ,q ni de Piznrro y sus documentos indispensables. Al efecto, compn!l.:>ros. Alarmóse O jeda pensnndo escribió ;Í España. a su maure })3.fl\ que •1ue Enciso hn.bri:.. ¡)erociJo cu la mn.r, fiO los enviara, pues no pensnbu ,•olver quiso reunir de nuevo recursos p:~r;\ ií ~u patria. n\'iar á sus compafieros d~ Urabá, poro Entre tanto permanecía. nuestro hé­o ¡mdo coul'eguir que le }Jrestasen roe ~u Santo Domingo: hu.hia tenido o~a. alguna. Su mala fortuna se l•nbia que presenciar como te,:tigo la. caus:1. hecho proverbial ou Santo l>otni ogo; c¡ne se le fii,fueroo ll}lorcados,roc:UO~ IIUOS naudo) ¡.upo •ttlo Piznno se habia uni. cuatro cpte lo¡;ra.rou ocultarse en ~aulo o ada. L:L J•riulCrn que e e e na ser e ~~ tl!UO' as , .S:U: n. o ¡. l¡¡ fundad;¡ por c"'olo11 .. 11 Vcrógu111;: 1:• se- la espndn. de su Yama. ln. rompw Y ltn) 1 urlnl.1 d .. ¡::iM Sul~stia11, ¡>ol" Ojetln, y I;J t~>r-¡ por ll\ ven tan& á la, calle. c~,;rn b. deSauta !tl1t:ria tlo la ,\Mit;'Ua del Da- Pocos din.s de~;pues O jeda recibió los 1 dtn, eu la t;•~o Bo h1~o fawoso V3sPo .Yúii..:1. lll\}'eles ,1e habi11. pedido 6. Esr.Afia, en Balboa: sm emb!lrgo, al cuho de algun(lH • q d r-· :J • ''" tnmhien ruó u.uandonnd:~. [IOr \<1::~ &¡J!l- ~ID ton de los cun.l~;,, ~u m a .re_, y~L mon. ij les. J:l en Cuenca., le hac1a escrtblf por roa. - - - j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJER. ;;, de Rll toufcsor. c¡uo so alegraba cu l exclamú Ojeda dtlspnes do babor leí. el nlmn. qno hubic¡;e re~ncllo cambiar do la carta se su mu.Jre, y lcvnnttíndo. de vida y so•.,.UÍl el ejemplo que le die. se se dirigió al convento de Hn.n Jt'rau ra años ánto~ ln ñunda monja .María de j1 cisco; los frailes le recibieron con res. los .Angeles do Madrigal, Ja. que Labia peto y alegría y le llevaron a.J novi. muerto, en olor de santidad, el dia 15 l ciado, en donde vist.iú.el hábito de frai de Agos~o del año anterior. ¡Era la fe. le y Joj6 para siempre la vida mun. cha prectsa de la madrugada eu que él da.ual. In habia visto eo sueiJos m1terta y en 1 su ataúd ! S. A. m: S. -Obedézcoos, ¡ língel de mi vida l (C'onclt,ircí). ---~··---- LA EDUCAClON A LOS VEINTE AÑOS. CARTAS .\. 1\LI Pllil\rA NATALIA. ITI COSlH!OT.'- Ql.ll': SI~ Ut:D& OHSli:ll\' AR Á t.! OA 1lll:Crm.A rrs LOS Rl'IY&ll)f01$. 1114' r¡w·ritla. Nntalia : IIACF. ya. hastanto tiempo que no habia tenido el gusto Jo escnuirte, pero esto Ln. consistido ca las aognstins que hemos snfri<.lo ar¡uí Jurante la cruel euformednJ de tu tia. Ya ora tiempo do c¡uo se mejora.ra ln scñom, puos creo 1 e¡ u e no 110 hieras podido ro~;iRtir uua ll:icmaon. rniÍ!! ú lnu duras faeuas. Segun lo que me han dicho las persouns q11<: te vieron á la obra-, nccu.:;itas de nlgunos con~cjos prácticos en esta mi. s10o, que toJn rnujer, tardo ó temprano, tiene r¡11e llaunr en la vida.: el de onfer­UH1ra.. Pura daseu1pciinr bien este santo de­l bor, es preciso sahor economizar sus fucrzns. v esto s~ del1e Luce• ou ob~c. qt1io det' mismo enfermo, v saber tur­narse 6. tiempo COll sus compañeras IÍ la ~abacera ud pacienle. En el dormi. torio del enfermo lxl.sta.o y sobran dos J•Cr.:;ouas nl miswo tiempo. Nalda es mlis desngmdable para el paciente co. mo \'er levantarse ó. dos personas para cjecutM (í la vez lo c.1ne tq pide. Esta upu.rente c.:onfusion siempre le turba. y le contrar(n, y c::>.::.i t>ieropre auce. de que prefiere uo pedir lo que ne. cosita con tal de no ver reproducirse la mismn escena. Aderuns, sucede un cosa: cuando dos personas cuiJa.n ni mismo tiempo ú un cufermo, se levantlí entre ellas, sin pomm.rlo, cierta eul\1. lacion de teruutn, y cadu cual pre~eo Je adi viua.r mejor los deseos del r•a ciento. Aunque lns versonns ~ca.n jui ciosas, y sttmaruente rucio o a les, no pue deo méaos que Mluti r u u deseo upn sioua.Jo de hacer mús quo su compo. iiera. Quisieran ostn.r nl mismo tiempc e u todas pa.rtt!S, y considcra.o como \11 privilegio el Ju!;etnpeüa.r basta los me oores oticios. Do :1quf resulta que 1.:1 lugar de respirnrse una altnósfera d:ejnr ~ una enfermera no,icia lo diriu.lo :;iguieute: lo ruá:. importante es tener seroniJatl. N o os n.purcis nuuca; 4uo todo se baga. cou puntualidad silunciosa, sin rufdo, precipitacion ni tnovimiento. A ménos que se necesite Laccr nlguua preparnciou e~J>ecinl, dejad que los su. baltcrnos preparen todo afuera, pero examiuando, eso sí, perfectamente lo que ba.n hecho. E!! predso estar á la ca. becera. del eni~rmo, siempre presente, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------- REVISTA QUlNCE;\~\1.. pero lo m:ís iuvisiblc posiblo, como la r¡ue bU mente uo ust:l cul oramente co­Prov itluncin. .\[irJ.d c6mo rnarc!tn el rno dt:beria. estar. Es cierto r¡uo los t111111<1o con su:. infinitos resortes y mu. enfermo:. bOU tan injuRlO!i, 'luu á "ecos rll.\ illosas compl icacioues: todo r.c cum. se rc$ienleu hn.11t a du los m:~'> tiernos 1 pi~:~ sin sncudoues, y cou tan poco up¡\. cmclndos, J'cro os uccot.nrio no maui. rato, quo los impíos hau pensado que fcstntse tampoco Jcmnsindo hnmilde y GSUI oxlrnortliua.ria mnc¡ninarin fuucio. l seni.l. Si es JlO"il,le, hay que. uurles naLI\ sola. Hncod lo mi~mo. C~m tal l gusto e u lo que. ti asea u, p~ro .uo en do 'lnc n:\ua. Jalte ú \'ue>~tro ontermo, aquello que rebaJa l.IUc!!trá dtgntdad y es mil vece:~ mejor un exceso de tran. eu lo •¡ue les puede producir un ru.\1 n cruilidnll apnrcnte, lo cunl prep:m~ tnQ- oiJo~. jor 1~ cur.wiou, que la confusion y el Otro consejo: suc~lo 6 veces que es desórdou que produce Ir~ per:;oua que preciso ocultar nl cuferrno b gmvednJ so nfnnt~. do Mt mal, y ellos frecuentemente, Si fnt!ramos suficientemente pcrfec. cuando no pierJco b (){tuEWI., uc:an ue toll pMo. practicar como tl&bl~tnos la mucl•n per~picncin pam interrogar \t ~ pttt:iencit\ y la dulzura. cu lM üivorsus los que le rodenu. 11~nUinccs es qul:l de. peri pocins de b vida, no seda preciso be m os caer en lt~ cuento. de que mu­rocomoudnr esas virtudeli cuando unes. c)H\S veces el wenor indicio los l.tuco tros pancutús están en(unuoR. Pero es comprender la verdar) quuse les quiere tun difícil coufe'ar que no tcuemo~; ocultAr. En estos cnso3 us cunudo so m:wu cuando sentimos <¡u e la tcuumos 1 do be emplear b prulloncin, r•ues Lny No os ftícil humiJlarnos y ncopt<\r una por._onus que suelon mentir descnroda. quojn. cunudo ngunrdamos ¡mll\bms eJe mente á lo.,. enfermos. l'cro aunque 110 arimdcciwieoto; solemos mnoifestarno pretendo ser tun rigorista que repruu. tan exigentes con las peraouas cnfcr. oo los medios que r;o emplonn ud YC:G 1 ma.s como con bs que est{¡n huonns y paru salvar 11\ \'tdt~ del paciente, -sin snu;~s . . Bien lo :.nbemos, ,1uo un largo embarg~, 110 creo t¡uc la tnP;utim sea IHtfrlultCnto h:tcc Je las por,;onu.s mns un medto segnro, y so nrnosga .. co? ' pncientes séres irmaiounlos é injustos, cualr¡uiem pnl:lbm, cunlqui~.:r movt. pero uo siewprú nos podemos ooufor- ruicoto, r¡tJose dcscubrn la vcrdntl, Y lDM á ello, y lns exig~uci~ y mnl hu- ~1 enfermo pierda ¡mra ~iflmpro la con­mor del que sufre no stcmprc euoucn. finuM en los quo lo nststou, cau.saudo trn en los quo lo cuidan ln dulz.urn su- con e"to gro\ es males. ficioute. ¡.; wmos pronto ti darles gua. Pienso, pues, quo el· tÍuioo recurso lo, JlOrv quisiéramos que ollo'f com- que se debo usar con los enfermos '71 In proudiemu nuestra nbnogncion, y á prudencia. y In rusorvn ; la dil>crcaou, \ecos los contradecimos, aunqno O.'l. no la disimulncioo. l'oro bion so puc­pl) r uu ruonH)nto, pa.m ma.uifo tnrlcs do creer qno esta coutluLca. no so debe nuestra imlcpcndoncin. ¿Y uo os uun encargar ñ los sin·icutcS,I¡Uo son inctl-f~& lt..n nprovecluuse de la dcbiliclad llel paces do callarse ó de haLlar iÍ tiempo. pnciontc paro. mostmrle ntiOSlra sur~- Aeí, pues, ellos Jobcn tenor 6rdcl! du rioriclad fí~ica, y aunquo sen c;on un decir sol:nuenlo !JO no ~é , y sólo lns mo" imiento, una sonrisl\ ú ttalabl"~ du:>- personas encnrgndas del enfermo le cuit.ladn, hncerlc comprendür su situa- hnbl:mín con prudoncin de lo que su. cion y su debilidad! cede en torno do ellos. Es cierto que No solatnentc so deben abstener p:ucco impo:->iblo quo ut~a uifia de po­las enfermeras da aquellos movituiou. cos niios pueda rnnuifcstnrse tnn pm­tos cle 'ivncidad que wolestau (1 lós cptc dente y discreta, puro los caractércs sufr..:u, sino que Cli preciso .uo ruosLrnr. rotí,; ouér.t;icos pierdan lit! fuer~ con h. se comjlasivn con exagomciou, ó ln~ciún- enfcnnednd, y un~ niiín iutehgeotc y dotes \'tH' que sus palabras no tienen de buena voluntad 0" mny cnpa~ do siguificnciou, y '1 u e son i rnu;ional~s jlOr. j goborllnr á u u ouforlllo, nuurp10 ~:>le Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJJ~R. acn pcr oun de gro u perspic.: cin cunudo sua\emcuto al paciente á dirigir u e ttí sano. e pfritn por el buen C.'lrniuo, no con No se tlobc pcusnr tam\lOCo que baj.J rnzoua.J.nicnto imh crctos que pucdnu pretexto do dcjnr trnuqui o nl paciente tachnr~c de Jmmicnciou y JlfOH)(•.ar su se lo nbnndouo siempre ti E\16 propios rcr.istoncin, siuo con tnl cunl pala\Jrn llensamioo ft y ú 1n:; "luciuo.cioncs Crfcctn, y oomo ln s munionlJá hurnildo.. pcnono.., so u~rupabau á ln.'i orillns del monto la lnr"n filn ~le osolll\os y do elimino, cut."'pizndc•.cou nlfou'lbrns os. esclavas •1uc 1~ lcj:mn pro\"iucilltl hn. ph·udidas, pn.ra 'or la ré~in proco ion l1itW u:.'lndMlo ni rey oomo muCh"tms de que }'Or ll o ndcln.ntnba: In del mounr. su 110mcnnjo. U un de cstll csclnros ca de e e rowo, que rcgrcsa.b!l. á el trv.- atrnín involuntariarnouto In ndmirn. yendo CoD 1 o l S\1 jó.\ en y belln ul.lSl•O· cion rcspetuosn de cmnuto~ In ,. oían, sndn: p3rn ur la rema ele su m LOS por su difcrencin llotnblc con todos ltrn m n­más noble, más elevado que las oo~a& je.'it.'l.cl, que nunc1~ los hn. •ir.to. ~ou más Jc la tierrn; y ln tnultiLud h numlrnba peligrosos que }as mayores pla~as, !lUOS­sin cowprcuderln. to qno un solo di¡.;cÍpulo del Ni1zarono Oyc~se el clamor de la trompoto. y ua._.:taria para incendiar ú tod:~ uun. ua­lol'alt~ mhoros,yvibrarouconmayorcn- oion ~u el.fuego det:tiS creenCias. Y tusin~mo las aclMoa.ciones del pucl1lO, aun ~e dice . ... anHneian1loque hahiaullegaclo n.l pala. -Habla! gritó ilnpntuosamente el 1> el I"C)' y su esposa. Abri~rotJ!:e las ray, al ver quo ol anciano atomOrJ7Al.do do r,1da~ puertas, y vi{,;;o preparado el , se dt}tenia.. t·stiu uupt:inl entre la fm~noi;~ do las -Soiíor, lcrno Jlerdt.!r 1.~ 'firla si os ll res 'tne lo embnlsmnnbau. La ruú~icn digo lo clomns. r .. ~Ou:\h:1 o u los espacioso:; ~a.lonu.q, ~o¡, ' . -La perJerús cou seguridlas. El 1oy ruir11bn cou como ~i se nboguse, abrí.~ u11a. d•J In;; n gullo~:o placer In cocntJtarloru imle. voutnlln!l y so npoy6 en ella. Ksta. vuu­c ion de su OSJIO!S:l. Paro é_,tll 1 O"t~ al taua •lnha sobro los l.lcrmosos ) S•Jnl­' onv•uto quo lo prc~eutaron ¡¡ 1:~ p.íli- l•rendos jarcliues del palacio, y al nbrir- 1 eaclu\'u. extranjoru, que proJujo en la vit) :i l11s dos pur-ooae do lns ('llf~lcs (.!s circunst:ltltes In rni1;mo. extrafía ltrtlJiJ. ostado bnllbuJo. Bajo ul rolln.j~: tracdon qno ho.I.Jia producido sobre la oscurú do los árboles. en doudc Jn.s aVl.!S Juchedurnhre. c:l.utaban nlegrumente, cerca c1Q Hila -'ftí me sati!:Jnc:cs, le dijo la espo!-n fueJJtu pttm y cri~taliua que llcna\¡a ol d 1 rey, mir:íudola cou tir.roa complu.. aire de gc•lae Ju llit~mautc lít¡tudo, es­ccoci . Y on 1\eguida, causada del es- tab:~ 'll .Júvcn y herrno:m roiun en todo ruco lo, Jo.., luces y el calor, se npoytí el e;;plendor do sn l>olloza. orieotal, y bre el hrazo de :su uue~L csclnva, v jnnto de ella lucia corno uua estrella litS con alla de In. sala del fe.1tin.; ia dulce y purn tl"ooowía de la escln.'>'n '"•!izando así nmhns sin ~nherlo el cri~;tialln. De seguro DO tr:~trLhau do iliiH acto da uu dmma muy impor- .a.o.:untos mozquiuos, de matcri:~s iutlife. tl.IILe, puesto ¡uc en éllu.t.Lia 1lc urrieo:- ron te~. porque h::d.>lnb,,n con gravedad; rH: la l'ahaciou y gc.nana tl ci~lo. sus ojos iie fij1L!Jau frccuci.i'tcmeotu en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 02 el cielo, y nmbnl! tenían una expresionl Dios siempre, y está su Bendita Madre. que uo ero. terrena. Cou csn. misma. y los santos, y los ángeles¡ porque osa intensidad podría. haber platicado Hnn- es la corte dell~ey Jo los reyes. ta Múnica con A.gustiu, y contemplado -i Y ese rey será más poderoso, má'l el cielo. sabio, más tierno y amante que el mio l An lo este espectáculo, el rey, pru- Uh, Amada, ¡ c6mo puedo creer yo eso, dente n.un eu medio de su más vche- si n nadie oreo mejor que 6. mi rey ? mente ira, no supo nn6 pensar ni qué -El'! porque vuestra aheza no sa.be resolver. Por una. pu.rte, se decía que que este Rey es mejor que todos los su esposa nma.h:~. entr~ñablcroeute 6 hijos do los hombros; que nos ama más estn tntljer, y que- como de Jo. viéla de ie lo que niugu11 horuuro nos ama ni lo. reina. clependh\u lll.li esperanzas ele pueue amn.rnos ¡ que nos mn6 tanto, ]a nacion- esta esclava tenia que vivir. f:JUC murió por nosotros, y que todo lo Pero, por otr::\ parte, el rey habio. oido que pide es el amor de nuestros po­contar extrnña..ios es muy buouo! exclaw4 Amn. nos, que verlos poderosos, felices, ó re. dn; bendita. sea on tollo su sr~ntítúma yes del universo. La nacion se trastor- voluntad. 'Me l1a dado á vos, seüoru na ria, y todns las cosas cacrinu e u el ruia, pam que os nm~; rno bu. dndo ú u1i des1írdou .. .. i Qué hacer? hijo; llle ha. dado :'í El mismo, como su- Y oh i6sc bruscamente húcia su con- prema felicidad! y el cielo nos esr,cra .. sejero y le dijo: El cielo, el cielo: Al prcmuuciax esta -Prepara 'la. cámara de los tormeu~ palabrn., la esclava, \Íuda, tiOln, cauti .. n l to~ prontnmeutc. e u una lierrn extrnüa, olvidó todo esto. , Sig•1i óle con los ojos basto. qne 1 e ~us ojos Fe clavlLrou en el prof1mdo azu 1, 'ió salir á ejecutar su 6rden, y eu he- y p:\roci•~ COl.llO l'i pudiera JIOUelrnr el gttÍd;~ ptÍ!!OSG c.Je UUtWO Ú mirar JtáCÍa lullllllOSO velo C]110 Jn sepnr~ba UC E\1 pll-el jnrdw. tria vcrJndeta, In morada de su Dios 1 El murmullo de ln fuente y el cauto El rey, quo lu mi r:\ba 1lesde l:i\1 ven. do In¡; :Hes le itnf;Jcdia.n oir el diálo~o tn.un, vió con asombro su absorta mim­eutre la reioa y a csolnYu, y tnn sólo cia. So podía oir su \OZ, ]'ero ¡;f lleg1~ podin ob~crvar que para ellas conti~ á sus oídos el grit(l pcnetlaute del hijo uualJA :~iendo t.tua interesan te como áu- du Amada que dormin ~;olJrc el c,:spod, tt:s. S,)lo Dios las oío. !tablar, y apro- á poco::; r0.!'08 do distanCÍII, y la. vi6 al­Ln. ba sus palabra.s. za.rlo de suelo cou una ticrn:l sonrisa -Dímo, .Amn.da, decía la espo;;o. uel matemnl y ndormecorlo sobro su CO­rey, ¡ aer<'Í esa lierra d-e lo. cual me ha- razou, miéntras IJUO la rein:1 jugaba !Jla!l mú~ hermo¡;.'t que (stn. 1 cariñosnrocute cou Hlls l•Ícccsillos ro. -,<;;eñora, ésta no es más qllO u u vn- sados. go sut,iio en compnracion con aquélln. -La salvar(., bÍ ¡mello, vensó compn- . -i Cómo puede ser C!fO. Amadn? t:i\amout.e el monarca. JWa olvidan\ Dílllclo, porque á mí nndn me J.la.TOce todns las locuras de su imnginnciou. más bello que lo que estoy viendo. Pero es menester J;cpa.rnrla de la reina -Allá, dijo la. esclava, no hay Clllor cuanto .íntcs, para eucontra.r lo. OJIOrtn­~, lJ.rasndor, ni las flores se marchitan, uidad do doblegar su C~1prichosa. vo­ui asustuu las tcm¡Jestados. Allá reiua luouul. .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S 1' A Q U 1 ~ U E N A L . Un momont.o despues un osclavo Jc. cía :1 lo. Nina : -F.I roy aguarda á su nltcz:t, -l•~st1~ üion, contestó ella al n1ensn. joro,-y on ~eguicla_. ;~o tes de entrar ni p:\lncio, ~u iuclint) sobre ol niiío para Jocirlo !Í Atoada en voz baje~: -Arunda, ¡11i ohudezco {¡ tn rov y me hngo cristinno., podre pedirle io <¡ue c1uiern. ¡no es cierto t y Él rno oir1í. -Así liOrtí, querida. seüorn m in. -:\lo hn po.reciJo, continuó In rcinn lento monte. c1uo si yo me hiciera. CJ is. tiuua, mi nmndo señor venJrin :\ serlo ta.mbicu, y cutóuces ate reino cele tial y eterno, del cual me há8 hablado, seriu !ntyo. Oh 1 outin feliz seria yo tnncJl'~'lB puerta.,, ~u los habinu ~hicrto nq u ellas !'eH IM cual e,; Ge punu11-u á In morada t ol Rey de lo:; reyes, ,Y 1111e t•oudnocu, u o á los jnrdiocto du In liurra, sino it ]os jnrdines dol Señor. Jll \'Íéndose ni nucinno con cjcro )iAtn mujer uo es cri stiau~, y yo lu. sahnru, á pesar de todn, tu:. tufund:Was :u;nsa. cioues. 1:\ourióso ittiuirn.tnonto el :l.'ihtto n1i. ui&tr·o, y sin rasJ•ouder sncú de entro 1~ pliugues de su vestido uu objeto •tUC por muc!Jos nrio!'l uo so ha.bin visto eu el reino, y lo teudi1~ ú los piés Jo .AJOI\(Ia. Era In ftgum rle uu Homhre coronado de \1 pina: y cln~ndo en una cr 114!:. -Si no ores cri,tinu:~. dijo {¡ ln cs. cln.va, bu ella esto debajo da tus piés: Ella, quu 110 lla.bin flnqueado poco 1Íntcs en prvscocin de todos los instru. muutos de turlu m e¡ u o lo ha. bino tuos. lrn.Jo, ]eyantó nhom lu!i tU!ll?OS .cou horror é inJi~uaciou h6cin el t·tclo J:uulo un grito clo pena olesgarrndorn. En Bl.l0rttidn prostorn6so ele rodillas de • lnute do los cironustnutcs ó Ílllprimió cou amor su1> In !Ji os ~olll e los piús, las wnoos y el rostro . }~l'!ro lll pretexto de ¡uo la gunrdnba l:l roinn, esto, ui In pruclm dol fue o, ni 1 so vci \ r pidnwentc conducilln por dos vucltns •le ln Mmd nt daJ pudi ron }romhrcs OlllnMcnnlíJOS al tr l~O de nrmiiC.'lrit: Otro 1(! J>U t 1 IIÍ oubgnr .Ú lnrgas y SOtllbTÍaJ galería!<, lluu:\8 e lo 1' tn r ... ~gil lllltjcr n j!OIIOr lill I equciio horrorosos} dc.-;couocidos iustrurucntos é inofeu~ivo pi u sobre' u) p(~azú de mn. do tortura. llmu cu silencio, iuturrum. dcm \' plata qnc lo 1 re Cllt:1ban. pido Jo '\1.1.-. on cu mdo por Ir' \O~ de J<:J-ruy, ucostrtmlrmdo IÍ ~cnqor miles rwo dc11ws cowluctorus, l!UG oxplicnull tlu llotubres l'l\ los c¡unpo!! ti.! La.tal}ll, 1 n 1 otro el uom bre y ~1 UtiO de 1:ml11 uuo y IÍ dol>le"'ll r ¡'¡ t;u volu11 tnd proHucll\ üu los cspauto.,os obJetos c¡u~: mirnhnn y c.:iududes c.llltums. \o fa frust.mdos to. u pcn liJos oo torno su~·o. Ultim11. dos us esfuerzo . meuto Abrieron unu puertn. BiLundu a l -Nier.m tu crccuf'in, Jo Jcci 1 con extremo tlo urm Ju estáS sal:tR oscuras tono iusii~unntc y l•r(~s ricn b' homodu y In Introdujeron (t Ja prcsencill dol r\lv: t.m la corte. A~t~ér.lnto culluto to nma . Esto In iotcrpcl6 l:.ruscnmeote ,j¡_ In reina, y uo quieras nfiigirlu con tu méndob : rnuorte . . -¿E cieno, tuuje¡~ que eres cric:. Pero clb, sorJn rí los ruegos .com~ !i ltann 1 llns :uueoaZD.e, porUJauccb en st!cucto. 1 .EI_I~ .u? contest6 }Jc repento el rey, fí f!UÍI.Jll nc:~b 1bn. -louta yo rtl7Alll, elijo (•l wy, Yo l. do ocunir \In uucvo plnn, di•1 r~u 'o:r; ·rm.ro m. 1~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 9t r~A MUJER. bnj:s. algunas órdenes al consejero, r¡no partió n cumplirlas, y mnndc~ á los vor. tfugos r¡uo cesa.rnn de atorrnonttlr ,¡ su víctima y ln trasladasen al s1 tlo que ~1 les indicaría. Elloa obedecieron, 1m. ciéndoln. dar u noe pasos UlÚM co su jor. oo.dn (L lo. corte del Rey de los reyes. IV moverse de su puesto se pnso ñ ornr resi~adamoute. El niño lloró hnstn que se quedó dormido, con l:•s 1:'\gri rnna íresc:1s a1ín sobre sns rosacln11 lllc'jiiiM. T>espcrl á. roule brn!\C:tDiento luli verdugos, y lo hicieron llo r~r nuovamontc rlc hamhro y de de~ol adou, y vimHio 11110 Ct->lO no orn sulicicute, • comoumron á atormontil.r Llovtíronln á una pioz.'\ mng nífic:1.. ú la h:.unbricntn y sedienta criaturitn, mcutc auluehlada. .Allí hahia mesa.c; 1\ la '\"Ístn tlo su mn,)ro, cou punJ.autos eubiertlls eJe exq1tisitos rnnnjnre>:, vinos instrurneutos de torturn. 'tuo dieran fuerz.'\!i al díolíil, a~ uas pcr. Y Sll 1111\llro! fuma•lllB y rcfrigeran1es p:ua los tniem. La desgracirula, tl~ ro lilla.., cerca del ltros adolorido111, blandos locho!; e11 los cnJcir.jo, cou lo, ojos fijos 1>obro ,~1 y cuales pudiern cncoutrar ol olu"'rtlnl!o las ma.uos juutas, n•pctia cnutinuamma. que uecesitab:~.. En medio du todo esto to en Sll lougtJI\ na ti Hl Jns tíuicas pala. \In niilo cristiano, el hijo de Amnrla, 1 braa quo pn.recinn liarle fuerza en lrm c lortnÍI~ trauquÍ )O.DlCDI.C Cll una rastno. O.<;pantoso trnntO, palabmH 1]110 00 Cll· sa cuna.. tendinn ni t•l rey ni SI\ ministro, y Ella,{¡ '}>ec;:a.l' de su dehilidn.J, queria cuya. si~nificaciou no hnbterau com. lnuznrso l1fich él y ostroc·hnrlo m11 re prendido ni ..:nlcnd•nlns. sus Lrazo~. pero In detuvieron cou lir. -" b'lllrt11(1. In lfmlrc Je .T tB1J.R al1'ifi m•:w, y do nue,·o \'Ohicron á pouor ol rlc lo C1'1J:UicRrl Jlijo,'' n•pctia AmnJa; crucifijo (i t-us pi( s, diciéndola r¡uo no ~>Í, sn Mtulre, Sil proJIÍ[I. }.f~dro. f Oye podía it· hacia su hijo sino pisoteanJo osto, tni .TcbuR, mi Sl!iior, Rey cle loR ul objeto que los separau:~. Amad~~ uo reyes ? su rnovi6. Entrel a.nto los rnornoutos pru;ah:m, Por órdoo del rey la colocaron :;ohre y lot; sollozo!'! rlosgarrndor••s del niño 11110 de los Slln.ves divanas •¡uo n.ll í lul. ibau clismiuuytliiUO y clchi litaíuuot.o bia, dióronla vino parn fortitlc..'\rln, y rti(IS y 111tÍ'l. A1n11d:1, r•on lus ojos des. hál tmo refrescnllte y sa l ~t~lahl o para rum;nrnd:uuuntu aiJinrto¡.¡, ' 'r.Ía la!' lnn­sus l1eridns. La dejaron cu liiJI'ltt.~tl uccita~~ ele su lujo, o~ tou.tidas ii.utcs pam rnimr la cara fresca, rosad y ale. hiícin clln, t'e.rm1&0 y cnur ~obre In $.\r" do su hijo, pnra bnlllatlo y llamar. cunn; y su oorit:~, rosadn y nlegrc, :w. 1 , pMa. oir eu má'l! ligero grito Y parn vestirse dtd líndn tiot•1 de In nt•ouín tr ' él oo le pusieron otro iulJiOtlnuon. -Jcsus mio• uplicntm In mndro cou t,o que el cntcifijo, •¡He al hru:.orlo, uo. inJcclhlod1, volvió á ro~nrlc · •¡uo ccdiom. qnc u rnndro uo l:iO lu :\Ccr a ha, comon. -r\ iu~ll tu r ..... l ll LIOCJn. 1 Ji u un ol:i 6 ñ llot r ú grilos. lJillnhrn, )' undn 111 o..xigirt' Jo lÍ ' - l'u(1dcs Jr, lo dijo el ruon.trca, ú Ell •• 111 ¡,, wi r6 01 le ro pour.h 6. PM i)lli('n Arnn.da implomlil\ ron los o in::.. algunos luOIIIO~lto~ m 1 , tlurouié los Ir •. liÍ, pero pisotenudl) In imúg•·u r:unlé!i le p:w l1.)iÍt •Jil') r.r- ceruia ~;obro ltlo 511 1)io!:, Ínterpnebftl flllf ro t'lla y Sil clJn tocio el llllir Ínllon!Q dCll rnuuclo laJIIJ \111nda juntú lus mntJo:s, y sin entero, uo vi<Í rnfl'i qno iÍ 511 híjo, uo l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. •"\ REVISTA QUINCENAL. 05 sin tic~, uo oyó otra. cosa. sino sus quejidos 1 rio. AlH estaba. mi Señor, mi Rol; A.O::~r, , lastimeros. \"' sin embargo ella, que clavn.do sobro una. cruz, y a.l piú do ella. con un solo p:tso, unn. sola. pa1aLra, 1 estaba. Sll ~[aclre ; y ella me estrechó hubiera podido pone1· Li~rmino á todos contra. su corazon adolorido y despeda­asos tormen los y ahorrarse la cou ti o un- za.do, cxhort:\odome á que aceptara. la cion da tan espantosa. a¡;oufa. miró el voluntad de Dios, y que padectorn por crucifijo y permaneció e u silencio! 1 mi hijo lo que ella habb padecido por 1'odo le pMecitt est.'l.r eu tinieulas, el suyo. ménos esn }Jerpwüa y 1í vic.b. can¡., ú la -Yo la acompañé en su inmenso cun.l veía. clammeute. Estrechó sus dolor, y vi la sublime resi!.{llo.cion con 1 mauos sobre el corazoo ton espantosa la cua-l sufría todo, sin pedirlo á Dios a.ngustin, y cu scguidn. niJriil los brar.os, que nbre,.·iara sus tormentos ui loe de como si los tuviera cl:wados en una su Hijo; sino áules hien, re1micndo cru~, y los mantuvo en osa postura. todas 'las fuerzas de su despeda1.ado 1\uevn.mentu la oyerou su,; verdugos corazon para. ofrecerle ií Él á b volun­repetir las exLrniias y Ulisterioso.s pn- wd sabia do su Padre. Y yo, r1uerieuc}o 1 htbms que la animaban ú sufrir, y>uro imitttrln eu lo posible, me volví á El clara y lentamente, como si lta.hlurn to.rullicn y le ofrecí á rni hijo cou á.lguieu á tonneotos ill oir hl voz r¡uc la llarnnt.<\, Amuua, do la .Madre, elruisterio del despoda.zn. como si volvicrtt de uu proloug:tuo suo. do Corazon de .Tesusl Y al comprender fio, ucjó CllCr !iOllre HU pucho las mano», toJo OSIO hondijo á VltC~tro rey por quo uurat~te honV! cntems lttl.lJin tc:tJÍtlo todo lo tino me habio. hecho sufrir. exteuJidns y kHLllktdns cu :1lto, y vol- He visto(\ mi Rey an su agooín y lo vi?ndo á lns cosas de la 1 iena, viú á In 1 h~ visto o o su glorio, y Él ha triUipllS.'ldo retoa que llornbn. á ~;u lauo, y oy,) r1ue tm cotn?.on con el dulce y punznnLo la. tlecin.: dardo da su amor. Le he ofrecido nl -011, Amado. win, ;, en dónde has ~;uplicio ele mi hijo y todos rnis tormen. OlittldO { lOH J>Ol' la S.'\) VU.CÍOD do VUeStrO f6ÍOO, --Señora, lo reRpoodió la. esclava, y f;l los }¡!\ aceptado. Y nhora. El me f{mve y tranquilaoJente, he est...·vt.o en llama. á ~;f po.ra hi\Ccrme participante la presencia dol Rey de los reyes. de sn ~loria. -011, no, •tuerida ruia! le retipoudió -Oh, Amada win, uo me dejes! dijo la rein:1 estnnocciéndoso. 1'e ltan enlo. ~on dolor lo. reina, interrutnplendo las qncr.ido los tormentos: Est:!s conu1i2o, palabras do la inspirada cristiana. oli Amada., y ya nadie podrá atortuon- -En vano me lo rogais, seüom l El w.rte mús. Señor se sirviú de wí como de un icl'I-Pero la. esclava. coo~;enando su ex- u·utnento para daros la. fe: hacumpli-t. mii!l serenidad, la dijo: do 1\li mit~ion. Oh Jesus 1 he estado -He est.Auo en la presencia. del Rey contigo en la ct·uz, llé~ame alul1'a á de los reyes, pero u o en los jardines reinar contigo en la gloria. Ven, J csps deliciosos de t¡ue hablábamos, sino en mio, porque mí alma te anhela y sus- 1M n.spcras y desiertas rocas del Calva. piro. pot "iCI'te: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ~~:momento do'P"" lo roi:o~lo~:_: ~~ 7o~enlo' de lo vidn, hn~i• en-~ h~ sol.a en su pnlacio pa:;auo. Uios ha. tmJo e u ol reiuo do ese Señor, :.í. ¡uien bta oulo el deseo de su ~->icr\'!1.1 y el verdaderamente hahia amado coooo Él alrnn uc .AUlada, libre de las angustias quiere: sobre todas las cosas! ----1-- ANALES DE UN PASEO. D1A QUL.~TO. ( CON'riNU.\CIOS). Ru bro\'O nos persuadimos do quo Juan Jimónaz cr:l ol espía que muto no'i molOs­tuba, y l"<'"Ol\"imos dMhRcerno!:l de él. Un estudiar te qno t>e propone exaspomr al prójimo es Ul:Ís in•placable que un inqui­:. illol'! Le ocull:ihamos y rompimnos los lil•ros p tm itupo~>ibilitarle el e:~tudio: itu­pediaruos 4.1uo dmlllicsc, tui'Tl:lndonos uo­ol! es •~ntorns par~ dos,·elarlo: le Je:;¡Jeda­zn hatnos los voshdos, sn bien do que era ru u y ¡>obro; cu smna, le declaraO\Oli nuu gue­rra cruo) con la iuteucion de qua, al fin !h1~$s~•e,rado), nh,'l~donu1·a ol ~Oh.'gio. ~\ 1 P.l'lllC~f'IU I>OpOt·tv }a peri!OOUCIOU CUU pa­fllellCJU y cou una l111lllildad quu hll bie1 a dosnrmado :l todo s!!l' humnnu, lllPUO& :i í'Studial.ltt>.a qu11 son ,¡veces lo m~uo» IHl­mauo •)nc existo. Viendv que mul:1 snrlit\ el cfolCto d~P.udo, tmtuamo~ uua conspira­cion cputm ll, que no lo tloljnba otro arhi­trirJ qu ul do nl,flndouar el coltl..,.io, pol­quo lo ololignmo.'i á pn,ent:lr:,o J; tlll. tna­tll1rH delaute llo los cn1cJrúticos v condis­Clpnlos. qu~ lo fuú JlrCI!Íl:il) r!luuuoint• d ,;vil' con nosotros. - 1: Logrnl'oll 611 i11tuntfJ 1 -.-;í; ul tl~ graciado dej¡j los estndiu..:, cort.Q su carr•'l'a y Jo.uos d l'llluorditnicuto d<' hnl•ot· colilctldo uua ucción \ illnun, idea que mo pcr¡;cguiu y ntorruentaha de ruaucra 11110 hasl!l el no1nlirc del poln·o ox-condisa! pulo, cuya suc¡·te ignora)J,a }¡n.o. ta hoy, me ora fo.stidio~;o. J~u esto punto vieron vonir h1ioiat. ellos al duoiio del b'8.picho, que acababa d.~ des­montarse. I~ra ntÍo un hombre jú' e '• cu­yo as¡)ccto franco y simp:'ltioo gau~;~ ba al punto las volnutaJcs. Al reconocer ú ,l[,lx.imo se innml1i ; pero recnrdfmdo que Mt antiguo enemigo estaba en su casa, le uxteudió la mano con cordinlidad, lu o¡ue u.ct~ptó Mñxituu mo si11 aLochornnrse, y al di1·igil'l!o á la hnbitacion donde lea esperaba lt~ comida, evitú el en­(• oulru.r:;o junto ú. Jiménez. I.legárotu•e lodos ú la me&~, limpir.~ruen­te sen itla v cubierta de variudisimot~ ruau­JUIC,, falt tñdo sólo lu duo3nn de OUP>t\, ¡nion, pt!I'U Ulcjor uleudcr al :;e¡·vicio do lo cou­Yidado:;, rohnsú :¡entnrae,siguieudo ó.11 esto 1~ I.o. pilaiMin:s costu1nl.rus do nuestrns campe:sinns. };u lu primom o¡.¡ortnnidnd que so lo pre.-,entó, Mtixiwo elogio siuceramcnte el prt·oiuso y bien o•·dcuado trapioiJ,, do lill t:'x-condiscipulu, dti.llllole seusat.l\s noticin:s aceren do la., f:íoricni de azúCilr que: Lubin visto en otros Jli1Í11Ct>, y ofreciendo oH Y inri e p<>rulcuoreR cirooustanciado:s do c~ta iu­dusu in, tn.l como se pructica en 1~ Au­t illa.-,. .1\lo~>baoo .Timéncz cu su oan'l"e~cion un vivo t!u,.:o de iu::;h·uirl:'e, y nttulife:.·h­ba el Illnvor interes cu oil· cuanto le do­cían, to~audo patlicUlnr nota do lu c.,{UO podía tltilu.:nr eu mojot'llS do su etAprclJ!l. j -¿ l\Iu.) feliz vh'o uste:d aquí ? le pre­guntó l)epita. -:Sí 1 ~;oiiul'itn ; me euoneutro }llentllnen­te ,;ati!iÍcl!ho. á pesnr de que en uu tielupo me l!l'Cl lllll)' del'graoiado .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. !}7 --------- -----~ Y ul tl•·cir csl" miró iuvolmttnriaml'llla -¡,Y U!'tod tamhieu snhia1¡nién ora'! ií I\1 ziximo, .umdi~ntlo al 'llrlo haj.&r los -.':li. ojos : -,: Y p01' q né gnardú silenc-io ~}. --J•:u mi jnvcotnd me propuso oslmlinr -Porque siompro mt- bn pru·cculo uun para médicu, s.atisfacicudo tm dt.>seo c¡uo "">illnun aooiou la do dt!lntnr. Croin quemo tuo pot·soguin desdo niiio ¡ poro ¡•arcciondo 1 bo.stnl•a mi cou<:icucin para disipar las nm­tui fRmilin do recursos para pruporoiounl'- las iutonciouc~ de ntis oneutigos. porqu~, roo uun oduoMion ttUJ. oost.osn ouhu nos- como dice Petit-Seuu, "ot·eonws uupo:u­otros, Rólo :1 fuer¿a do privaciones ¡nulo hle •ptu so uus 1\Clul•lllon falhs ca ,t."l'llCindo ! Tlio!t lo castigó. 1 r.lmn y haco ol' alar lan injnlllicias. A hum Jiménoz ¡•cru1nuoció algnnvs momc~llos couor.co quo tui~ deseos lJCI crun súllsatos: cnllt\rlo y dcspne~ dijo JDU.) oonwondo; yo no uncí ¡mra le, 'id: de gnlJinctc ) da -'1'11! ,·cz lo he tenido parte en e& U!. estudio 11iuo ¡mm la ncth"idnd ~ In uociou . dosgrucia, uegáudulc todo J•Ordon, 6 al!o .E u pocos nüo roolicú UU pcquciio cnpitnl m ttid en uóudo so lanll&, y \!1'00 que soru~ con el quo cOUlpré c;;tetrllpictío, on ~~~~- pO!>iblo :;acarle~ do l'Sa vido que lle\n? rll\ ulgo do tiorrn;; en ooutotno, dcs¡•nrlS Con gusto hnria cuatlto pudiera por 'al­mo unsñ con uua huoua muciiROI.H\ tmltl\- vo•·lo ul buou onmiuv. jndom, rL c¡uicn conooin y nnmu1\ 1lu ~le -Jiménez, dijo .!\ldximo osh·ecluiudo­mi iufnuciu. J·~u fiu, los }XICOS conoo1- le la rua:no, Ubled & uu vvnlauorv crü.l~a-mi& U~ c¡uo adr¡uirí ou ol oolügin me han uo • .Mtll't•Cu Ulllcd lu fdicidad; ¡ quo J IJos ~ido 1uui útiltll: dvy gracias ri In 1'n¡vi- la ht•udigay 1111.1 pnrdouo elumlttue ayn­ueuoi 1 or Lnbcnno propol'Ciouado In ui- dó ñ hacerlo! .M11ñnun. es preciso buscur 4 cho, oUimdo mo croi mtis tlos:mparado. nuestro <:ondisoipulo,y loa' isard lo que mc -lla leudo por ~bí. añadrú, qno toda pnrczcn c¡uo pudi.'mmos llaoor en su t.ieu. d !!Tu:" llo\'"a en SJ el gértnQlJ de: u un (o- -Lo eucm-go el soo.reto, oontosiv u1 licidl1d; esto me sucodui, y no mo o:wso buen hombre, pncs dcaoo quo «!1 no sepa do ud1uum· IIUI di-posiciolJo:~ de DltlS en nunca que qui o \'Oh orlo en Luoua wono­su tnfimta bon,l.1d. da lr1 TJ1aln I.JUC me forzó ú tomar: esv so- Ya lll Larde eqto.ba nddantath, y un~- rin humillnrlo. tf06 "Ül jeros tu\ iill'On r1 u e umprcnder ca- &:l tiCJl.'ll'nrQD. mino tmsi inwoJintmuenio dea¡IIW!l d" lu Corrnba lu uoche, y 16118 sombrns ihan cotni•la, ncuwpnuúudolVl! eliJUtw lnapioho- extendi~ndoso ¡¡olJro ln cumllÍilll refrigo­ro Uha Jlllrt.o do ,·ia. rnudo la nbué.s{ora t m ardicultl durante Ante.<~ do opartU1k) Mú:imo so acercó 1( ol clia, al que reem]lltwlb:lla eurne y apa- Jiméncz y 1& diJo: oiblo lUL de lns C!lkullae, t~u l'ropicia á -Necesito hacerlo uua pregunta.<~ Ha lAs owociouos tiernas. C)boduoiCJJdo á uoa perdonudo usted á los ntnrt.lidoa quo tau- doloe atraccion, Móx.imo so acercó a Ali­to mallo <.'U.uQron en el colegto • cia ,. Á sn lado olvidú toda cavilacion -\·cucióuduwe on pen(JijasnnllS luchu en~jo a, cn:u si una waga le hubiese bo­conmigu mÜiwo sí los he perdonado, aun- rrado el pasado y lo porvouir para qne quo no puútlo CJlvidar lns cruoldades do existiera sólo en lo preaonte. Sin duda el nuestro roudiaci¡JUlo Lúcio Mc.nt.1l vo, nL- amor ~ un U~!t!ttlllu di~ ino porque 011 el I!Qlutumouto iuu10tivodt~, }JUIJ!Ito que me úuioo seutimicmto quo dilata nuestra exis­cuwln que él t'Onocia al vet·dlld~ro nutor tencin lfuera do los límites del tiempo, do lo:~ hechos que me imput.aiXlu. dándonos una idea de la eteruitlad, ~ue uo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 98 LA MUJElt. tiono pasado ni futuro, ui se o¡¡mpt'6nlo q no 1 ne ln t6ncr fin. Llegaron á Buena-,·istn tnn fntignllo~, quo ui rutu los l.abitunlOl! jngn.d1o médico si u c•lioutcla notl bancos do pi~thn, ul pié do ~;ns aiío.sOd J f¡·ustnul6 eu M0 mcjurc;; tl!íJ.)ÍmciiJuus, lroncos, nsicnto ri 11\fi uiiia, dcl colugio, JUióu!rns •1U~ uoy, eu 811 hnmihlo po:.ieiou, pne.,.to que la nutigua onsa de Ln ,.nlliere es feliz porquo se cucuoutra •·n un medio ~>e ha hin con ver tillo ou un uoll'gi•J do uiitas. adcc:Mdo á su carñcter. l·:n el centro dcl Jnrdin ao \'Citl un cuadriw, -Lo quome adwira, ohsonó Alicia, es rodeado do unrt clcgauto roj11 JIÍutaJ..a du ln rnm QQillcidenci:l do haher o éliCOntrado verde, imitAndo nu júrdin inglés e o mi­. Mft.xinlo ,¡ rnÍSlUO dín con clos coudi¡;cÍ- niaLnra, tóplcto do lilns lrlsucas y mow. puloo, eliJa conu-arín &norte iguombu. dllb, do florid1l acucia::. y de olros ur bus- -~¡ CSlo so escril,iera, repuso Mrnrdcio, tos pt·opios dd lierupo. Los lt111tU!l en clirinu lns pan>(JtJatl do juicio c¡uu OU\U contorno tlusnpnreciun casi ouw¡•luU,munto frurtu~íM invcrosímilO~r¡;o, conte~;t.í Adrinuu, lmy tio:;, do lna prtrras, do los J¡oral0::1, manzu­C.' bunlidhdes muy exlrauas un b vida! 1ws y tlurnzuus, u ploun 1 oresooncia. ) ó ho sido te:.tigo clo u u hucho muy JlcabalJa du cl.u In lll.ill del dia el roluj ~cmcjnuto. dol t..'\lou oo quo .Yo c:~tudiaLa 1ui J¡;coiun -J\.driano, oxcllunú 1'épltn, no 60 oon- de pinuo, y oowo om lu horn de la recrea­tonto <:OU llUUUCia.rlo, s'iuO ÍD\ OrÓZ~UOl 1•crfnwe do las -Hoferid·L por 11 tcd, dtjo Mcíxhno, no tlor& '1110 lmhia JIOr rnfnga., has~ Olliillo podu{ mdnos do SDr inlcresaul.t·, l'llt'l.llo on que 1110 hnllub.\. ¡ Vmlutos ulegrcs gru­C! UO, sugun trurta~:~ v~u::~ o h:1 tt}poLido, ol pu,., y t:'Óll\0 ro\'ol11hau lOH Cl\rncltircs du estilo t!.'J ol rclra.to de la pnrsoun. cada niña, r-gun su ocupnciou ! Algunas -Voy •Í. complncot·los,)nOO!Irnud•J abro- ju~ab&u l'UidoSiunouta 1í 11\ pclot:\ y al ,·iar la :narraciou cual cou\lono 1\ un nu- ooluurpio. ó saltAb,llt cou ol lazo ; otro , dltorio co.n do. las mí1s ¡;mudos, Jllll! bnu abraudas con- -~o, .WÜOra! prorrurupi•j l'opÍU\ Cvll VOl"l!aUtlO OOU t:llllllltlCÍOU ; mns all:\ '\·arins anhnu.ciou : pedimo qno nos uuoute nnt1 ~ludink•tl u lcooion ó leian cut4dtls un hiuorl11 lnrgn. y bi de:>oudn no tione un- los biliO& wda rctirudoa, 111iónuns quD l11a can loa, &dornc)n u& too oou \ estidos hicn mris pequcüus lodcaL:lu 1i una grauuo quo galano , cowo sabo hl;leorlo cunudo pro- les coutau cu .. nwa. }IODO nwcuiznr nnos1ras vnludns. Mis ojos oo fijaron t•ou particular utou- -Puus ulld \'11, dijo A tiria na e u tono 1 oiou eu u un uii111 do I]Uince nüos, mi cou­ju\ ·inl ; ai ¡;e fastidian, a"ísoulo. 1\ti cuou lo discípuln más querido, ll·~madG Torosa ao iut.ituln: • Loroux, la tfllO, nuuquo mnyor qua yo, ern Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS1'A QUINCENAL. mi :\lnig1L prouil~tll y la amuh.'l con tnulo ¡. Qni.in no ha tenitio cu ISII itHIUlCia nno eulttsiasmo, (]110 cdaha bastn 1011 mris in~i:;- do f"'sos amores de los r1m1 dico 11i,rof)Ji: nilic.mto mirntln \' alC',omlm con cnriito "En el colegio l.L n111istnd t.C ,·uclvc pa­cnaltptit'r pnlnbm¡;fcelnosa quemo diri~..je. t~ion, tcnemotos del c.:orazon e¡ u o forman ru, 01\IIK;índomo un dolor indecihle cm\nclo unn vorrigino ptu-a ·~1 uhmL.'' .\foC'Io!! en­so molcst~Lhn Nmmigo ó no me nluudia : tniliMt.'l", gonornlmoule mnl colocndo~:~ en lo qno ~>Ucoditl 1t meunuo, pua~ ero c·apri-~ por:;ouas iudi¡.rntl.S do ellos. chotil\ y so go1.nhn en bncermc s.nfrir. 1\lo l'ero volvamOK ti ooi)Sll'l\ 1·elncion. pnrrn:o vurh como entóuces: hlancn, nt- E:.taodo cou los ojos fijt'ls en WJMlla bin, rO!adn, de njos U&b"l'O& y ,-h·o:-o, n-tri:& eseeut~, noté qno la Virootom, madama r nrramnngntln, wiracll\ C8CtH.lriñrulorn, son- d'Anwnas, salia del jnrdio llevnnl!o do la risn ~iorun, lJlnnr.o~ diente::, cuorpo nllo, tu1mo IÍ una niiia do catorce .iÍ qnince algo rollizo, pero clc¡;nutt:; nunq u o su pou- alto:;, pequeñita, dclgndn, cnhizhaj:\ y nllO­SI\ Ulionto no tenia la rnlb lo\·o pnrtrculn do chonmd ,, y r¡nc ~o accrc.'\ba á uuo do IOii 1 poonin, y no siru¡mti:r.nLa conmigo en mi grupo~> formndo.s por hos !JI'oudu. ndtuirucion pur los vor .. ~>:> de Latuatiino y -Una nu&\'8 ! •tnn tme,·n ! oxclnrnaron In. pro,;.'\ clo Ulmto.auhrirmd, profiriendo nl- to•iniJ las Diüas e u curo, y clujnudo 8UII jue-gtm nlogt·e trozo do Roraugor; cc.m todo gas y ocnpacioum;, rodrmrvu con curiotii­o. sto mo parecin on t·c,úrucn In pot·fcccion tJutl tt la rccieu lll'gadn. (li)I'Suuifit•ad .• , y ct·cill que nnrlio so In ¡oollil\ -Silencio! oxclntnoi lu 1 liructotn con cvmp:mu·. l>espuealto ca ido cu la r.ucntn cio Rdoutnu do :mtorid11d, J'Oill bouclado~o. IJilfl no cr1\ ni hclln ui Cipiritnal, 1-iuo Búho- l;sft, liuÜuritn "icno do lcj•»> y os pr•·ci~o mu:nnvute bechicvm y ¡,rrncio.•a. Su mayor «JUO la tr~>ton oon curiiío, OOD!!ÍdQrnutlo encanto cotl~tia I'D In ~ o:.r., qno tlr.l ¡;;rnvo CJUO lle\"a luto por lill pudro, cuya rcoicuto y dulce onu¡c) 11n lnúd, lo •tuo mo htlllÍI\ pórtlic]:, la tieuo muy tñ5lC. ,J\lruín llohain, rceord.,r lHUl fra. .. c fJIIC habin uido clc Vic- IJlomcncia LJnbiJnrg ~ 'J'ort.'lla l.croux, co­( t.)t• llng••, •JIU) ¡,, rclJ~tia ~iu t•osar: tn que Cll:tll, la 1hin una 11110 so VHH4la t}esuuwu 1 Pt!l'b di! os le, tt<> os"'' t .. •JIIG lllti<'id:JIJ,l. ::;lllÍ•l <·lu ioiiu ML1l •a RÍ hay <'lsuismo \'11111111 Do IJ'Ili:.lr, r.ino t)r) diRCillli(> olu HilO 1!•1 IIÍHIICJO do !mÍ• j,{j,,,, t'lllos Vaii!(IIIC8 Ca(cjliCOS nl¡uoUos; &cuoteo, cnvi:tdo do Ah tn.tuiu, en d q110 011 J.,,. J•l'utcstanl\.'8. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 I.~ A MU J BR . 1 gu It.nlin aquel rrímcn Js¡¡. llcgutlo tÍ t;~tJnt~cion ú quu [lll{'eratrríll • "'' 1~dll8 l'artcs, y so prol1ihicmn quo lns tnbenl311 estuvieran alJierlas en cit!rtas bora11 c.lunu1t.6 los dotningos, y <·u los dins de In oornauo. se tnan•iab:l •tnc se Ct'f'r':UICII tempnmo. (. Q.1Ht ha suct·dido1 C•1mo no s•1 dahn u11 catnl.Jio do uc¡uellus prohiLici•JUt!l:l ninguun cn¡;ciían7.a moml y r~ligíosa. In plebe se h 1 entregado 4 otru espccipio en ln~ar fuen:na, d~~d. fjsicu y lllllrlll hiCTI!~ y C~lll \IUOS {lOO• 11 Jli.'Rifjllcll ol uLrcro pucdu bol!tializut-au 6. tocJ,, R 1 s .• hor. 1~1 pon en ir do J u¡1';hascs pobres ll.ll l ngiDt.-rm IIft ""· ¡mCH, muy hnlagü,Jño. No es solamente In lnclinacion ri lo. oollicl~ lu que ruann ,¡ lu gcnles pc•usadurn.'l do lngl,tera:~.o sino la sitntwion .u1ti-ruli;:::ius:\ en litUO hn <•:aido d pu l>lu. ltl\) e.J1 Lóndr• s m1llorctt d· farnilia8 quo no eolnm~tc no Jtr1lcticnnningun cnlw, sino ~JU'.l 110 oonoc&t ñ Dios. hn 1111 1Ja.rrio¡•opu1Mo t.lc \lunchC!It r, pulllado Jlut· á20 famlJm,; clol Ul dr~tJCS ohrot-.ul, 27rc tlijcr"a •tuo IW ¡•rofltt~ •• IJ:m llÍII,!,Pllm rdi­gi •ll, ni lo i.l sc·•b n obsolnt:Lmonto! J.f\ rucilidllll con qu 6 obtinn 11 loa divor­ciofl en al uuos paÍs• K 11roh~Htnntca es ''n t.m r;'J.Utde, <1111 lootnn~ cm Bl 1'imc3 que 11)1 ét 1•!11- tnd J do Oluo t S<)lto-.\mt!rica) p!'r o::~da dir.:t. umtrimonios ofcctivoa se cuento tm l]h·oroiu. l.os jn• ceA nn itan nlJlUilu :p:n'll atmdor á toduslo~ JICflillos do soparacion quo les h'loctt, ~· l'll al ult.i111•J aiio hnu tenido lug:w, l'U u•¡U• 1 1 :St..íuo, 1,1:12 dh-orc.i , , quOtlmiJ,, pendkmt.ca 1131 • pinitos !lcsuparaciun uuís! !\o tc!nomos que hacer ñ t..'flto oom< ut;¡rio alguno; tus mu­JillOS deL<:nin cotnprcmlcr el cst.ttlo llc humi-n .\ f>C6Rr <]1) IJIIC I.:TI Setiembre r Octnhro en Francia ell el licwpo do lna ' 'llllllt:ÍOTillS, se t·iet ru.n lns AsamlJICIUl,solcn to•lns los pcraonlúJ tlt:l In !loch:dnd ni c;\IOpo, so finnlizou todos lt•S negocio~, .oqncll' ép~~n intcrm!Jilin la ·~Cl,'P:Ul t,u iutr1g116 lns pohhc:os. _.\ s1, el l\Juustro Férry 110 p:u;c;L •I•J cind:.d eu 1 ilalatl t rn.t m.do de intcrel!.tr ~~ lus S"ntes de lns pn•''!.IICI:\8 en su rnnlsano pto~ cc1o eontr.1 la Clt.SCII".UlZa re ligios;. en Fn111cin. Pero, OC>IIlO ántcs he un•¡; tlidro lus Ctirnnrua logislntlvn~ '"' ¡mNicn en ('ft(l pdÍII prOOJIII¡;:II Jeyes CCI!l(r:l Ja Vt)lllll{ad r}e los puchlos sin r¡uc &a les ccutlure :1l1~rn~"Utc; nsí, ¡m<'tl, los Cuusejos gouemles r!c. J.ts pro­viucía. a 110 l¡au JlriiOIIIlcindn tl finn"·nutcrrtc on coutm u e In h•y Férry do (•~tn nuu!cm: 3:s I'..U t•oulra, 2•1 ()11 f:11·or y 11 so alJSLU\ turoll do 'ut4• S tllll8 i ntcH!santos dcln J'rcscuto ti poca : .artistn, litetnto, BJimo nl'!'¡ne, ul A6ía 'llo~or, ti Tur<¡nín. t:rccin, .~e., 1.'11 lu m de riquCU15 nrquooló 'Ot\.6 con l:lll cuniCR (:Stún adnrn dn lns f t o as s;nl 11 del Louvrc y d
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 28

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La Mujer - Índice Tomo V

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La Mujer - N. 22

Por: | Fecha: 20/08/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 +---~----------~ LUZ Y l•'E DAN FUERZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORA$ Y SEÑORITAS, DAJO L \ Dnn;CCIO.N DE LA !;F.~OltA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. -- -- N.0 22. r :mÉRCOLES, AGOSTO 20 DE 1879. i PRECIO 30 cs. -......--- ------- ESTUDIOS HISTORICOS AO.URE LA 1\IUJ:ER EN LA CIVILIZACI ON. CAPÍTULO ~WVJ.:l\0. J,A }lUJER ROMANA . ( CO!-i'r!NU ACIO.N). III j hallados por uu pastor que los llev6 ú L.\. primera mujer que ~;e menciona. su c)l~za, en donde vivieron basta que en la historia Je Roma es LaVINU, ~;e htcteron homhres, reclamaron el tro. bija del rey Latiuo, la. cual ca$,} con no y fueron. ~orouados reyes. La choza Enetts ol troyano, y ú la muerte de su ¡en que crecw R6mulo, el fundador de esposo gobernó :í nombre Je su hijo loR R~ma, se co~áerv6 con e!imero basta el .I<~stados que le habia leg11do Enea!!, remado de N erou. 1 adoptado como su heredero por Latiuo. La tercena. mujer romana que se Laviuia es elogiada por los antiguos menciona es 'fARJ'r:u .. Despnes del ro. bistoria•lorcscomo mujerprudeute,que bo do las sabinas, las tribus a~altadas supo hacer prosperar ;i f>US súbdito!!, f!eclara.ron la guerra. ú Roma, pero sa­rnerced á las buenas disposiciones Je bioudo que no podían vencer á R6mulo sn gohieroo. dentro de sn~ murallM, resolvieron La scgutH.Ia mujer en los anales ro- apoderarse de la ciudad con maña. Ha. mn.nos es RuE.\..!-;JLVI.\, la \'C&tal que blarou con una doncella llamada Tar­eugañaJa. por t!l dio.> )Iarto, seguu la peia, hija del gobernador de la ci tade­fábula, fntí madre de dos gonwlos, RQ- la, amante dol lujo y de las piedras mulo y Remo. E~ tos uiños fueron arro- preciosas, la cual ofreci6 abrir las puer. jados al Tíber, pero habiéndolos reséa. tas de la fortificaciou, si los guerreros t:~clo una loba que los eucoutr6 á la sabinos la regalaban sus brazaletes ele 01 illa del río, los llev6 á su guarida y oro y los ornamentos que lle>aban en los cri6. Durtlnto muchos siglos los ro- sus armaduras. roano;; cousenaron rcligio¡;ameute la Ellos accedieron, y ella les abri6 las higuera bajo la cual la loba., segun la.¡ puertas de la ciudad, pero no pudo go. tradicion, encontr6 :1 los abandonados zar de su tr.1icion, porqtto los mismos gemelos. Al crecer los niños fueron guerreros enemigos so encargaron de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . 1 1 -------------- 222 LA ~!UJER. castigarla, tirándola encima sus arma. Al oír aquellas palabras la lucha ce. duras de metal con tanta fuerza. que sa, las armas caen de las manos de los pereci6 bajo de su peso. (1) Los sa.. combatientes y de los reyes, el sabino binos eran dueños de la ciudad, pero y el romano se abrazan y juran vivir los romanos se defendían con denuedo. como hermano¡¡, formando una soln na. Ent6nces HERSILIA, una de las sabi. ¡ cion. nas robadas, pero que amaoo ú su es. poso, acudi6 al sitio del combate con sus compafiera.s, y con el cabello des. greñado, derramando torrenteR de lá­grimas y llevando ú sus hijos en los bro.. zos, se precipitó en medio de los coro bn. tientes, y levantando la voz ex.clam6: IV -En vano el odio os separa; noso. tras serémos siempre vuestro lazo de union. Éstos (mostrando á los sabinos) son nuestros padres y nuestros herma. nos, pero aquéllos (mostrando ú los ro. manos), son nuestros esposos y los pa. dres de nuestros hijos!. .. Si quereis seguir peleando empezad por matarnos ú nosotras! (l) El nombre de llllta mujer se ha conser­vado hasta el dia, puesto que así se llama In -roca por ~:~ocimu de 1>< cual tiraban á loiJ cri­minales políticos, y que se encuentra detrae del capitolio en Roma. El padre de familia romano no sola. mente era. dueño y sef'íor de su mujer, sino que era amo absoluto de sus hijos, de tal suerte que podía venderlos, ex. ponerlos en lou caminoo páblicos, si allÍ lo tenia á bien, 6 matarlos si le estor. baba.n ó desobedecin.u. Pero viendo Ró. mulo que aquella ley podía despoblar á su naciente ciudad, puesto que los padres ejercian su autoridad con mu. cho abuso, promulgó otra ley por la cual mandaba que se criasen úx"Ws los hijos varones que no fuesen mal con. formados, y á la hija rn.ayor que no adoleciese de defecto natural. i Qué erl\ de las demas niñM que tenian la des. gracia de nacer despues? Esto lo calla la historia. (Continuará). S. A. DE S. FANTASÍA . Y uno tan gruuclc y tnn pequeño hnllarlll' ! HlCARDO D:& LA PALMA, 1 Yo tengo un mundo rui~>terioso y annto 1 Y extática, loe mundos por miriadas A do no alcaul\3 la afiiccion ter1·eua, Ve rodar en su~ ,;¡hitas inmensas, Mnndo de gloria, cuya luz diviun Y ve la luz de iuuuruerobles soles Es luz del alma que la abson-e entora. Que ma.jcstu01>ue lo:. espacios puebbn. En él despliega sus brillantes nlas, 1 V e do esos mundos los distintos sórcs, Audaz cn1zando la exteusion etérea, 1 Inteligencias al error ajenas, Y va segura, veutaro~a y fuerte Que ante sn Padre, omnipotente, amado, A reposarse en la mao~ion eterna. El himno eterno de su amor elevan. Siente quil es, y con placer sagrado, De ventura y de gloria temulenta, Allí, 6. las plantas de su Dios posada, La misteriosn inmensidad contempla. Cúcuta- 1860. Y al contemplar en sus Qoradoe sueños E~a tremenda y sin igual grandeza, A bísmnse en su gloria y se anonnda Al disfrutar felicidad completa. H. AsrOllMAROIU DI: V. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r·=--=----==--=-=-- ~ - REVISTA QUINCENAL. 223 LA CAPILLA DEL SAGRARIO E BOGOTA. Dr.s~;osA. La Mujer de contribuir en ¡que está elevo da. sobre el centro de lo. algo, cuando se trata. do mcjomr la. si. capilla : es ocbavaJo, con Ja partícula. tuacion mora.l ó material del lugar de ridad que ed la circunferencia tiene su nacimiento,- ahora. acude á sus lec. ocho me~. y en cada una se celebra toras suplicándoles• quo procuren dar el Santo Sac rificio, y se logra nr de ca.da cual su contingente eu la. obra de ca.dn uno el S ntí!iimo cuando está ex.. arte, en hL cual trabnja el t>eiior Rafael puesto en el udo rlel mismo sagrario. Franco: en la reconstrucciou del fa. Su hechura es de bellísimo disefio, á mosíaimo tabernáculo que se hallaba en ocho caras, con ocho nrquitos sobre las lA. Capilla del Sagrario, contigua á la ocho mesas del altar, con muchas y Catedral de Bogotá. bien distribuida~; columnas, chapitel y Como en ElZipa número 2.0 , tercer cúpula, y tod 1 de concha labrada con año, so dice que los materiales de la exqui11ito prit or, y de concha que su. antigua obra. habían sido tmidos de ministró la p oviocin. de Santama.rta Espa.l'la.. uos atrevemos ú contradecirle, al bienhechor insigne dé la capilla,¡ reproduciendo aquí uno. página de un que fabricó h 1 sagmrio para mayor libro titulado La Pe¡·[a el~ Am.irira, decencia y ho1 or del ~ciior Sacrameu. 1 1 escrito bnce más de ua siglo por el sa. ¡ taJo. Y este clelosísimo bienhechor fué cerdote dou Antonio Juliao, de Santa. de la nobilísi 3a familia de Vergam, marta : 1 una de las pr ucipales do Santa Fe, á " La concho. de tortuga do Santa. cuyo. dovocio p~edad y celo está aun 11 marta cor~e y se distribuye por todo el entregada la •ptll~; y prcsen~eme~te 1 Nue.vo Retuo, P?payan y Quito, -y se con. e~mero g ~ldístm~, cou .edtficaoton 1 f11Lrumn en vanas partes exqui~itas y eJemplo de Santa J< e! cu~da de ella, labores de ella, como cajctA.s, ¡¡aetillnl> como por ~ere bo herechtrmo, el seftor de cortAr papel, marcos para h!i pinnt. uou Fmnctsco de V ergo. ro. y de V élez, ra!l, atriles y otras semejnntes alhajas, rej;eute ~e la real contaduría de la 6 ptu·a. el uso de la~ casa<;, ó pn.m el mtsma ct~do. Tn~ bella., tan devota, culto de Dios. Sobre todu e~; dignn de ttl.n rnagntfica. ~ábnca ha. dado al N ue. particular roeuciou la f:íbric:~ mngní. vo Reino la. . ncha. fina do Sa.ntama.r. tica. de la capilla llamada del Sagrario, !~, quo atendl a..la. mnteria .de la. pre. contigua. ~í la misll)a catedral it!lesia de crosaconchn,lr c~rcnuforencra tan gran. Santa Fe de Bogotá. El altar .. de ella, de, el primor f xc¡uisito y diversidad de que propiamente es el sagrario donde l~bores, to?as ll& concha, podemo11 muy está tiiempre depositado el Santísimo ~1eu r~petu: .i.\' an .. rlt j'adwrn tal~ o¡nu Sacramento, e11 todo de concha. E-; tan m untt~er&t t 'Ta. alto, que p:~c;a ,;u cumbre do la. cornisa rnisma. ele la cúpula. ó méui11 uo.ra.nja, K A. ÓE S. ---.---- LOS DESCUBRIDORE5. CUADHOS HISTÓIUCOS Y NOYI<~LE COR- 8IGLO X\·. ( CO~TI~UACIO~) . ALONSO DE O.TEDA cuAOtto VIII-LA INDIA ISABEL v ALONso 01: 1 de O~"eda !Jabl salido de C;úliz. Ero. oJI!oA-1602. L d 1i 1 d' El e . peza a ec•1nar e 1a. a.pttao, 1 HACIA doa dias que la expedicion recostado sob ;e el borde de su navío, -- . -.,. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·,------- 1 --~-- 1 224 L A M U J E ~ . - - ---''---------· .11 1 \'OÍa con cierta. tristeza desaparecer en 1 -E preciso que te enseñe, respon-lontanauza, poco á poco, las costas eu. dió Oj da, que mi voluntad es la que ropeas de h península Ibérica. A su ri{!e, ~ que si uo te traía conmigo era manto se agolpaban mil vehementes porqu~ moti vos poderosos roe obliga-recuerdos y vagas é indecisas esperan- bao á brar así. ~ zas,-cuando üntió un hui to ú. su lado -S ñor, amo mio, bien lo sé que y oy6 un suspiro, cast u u sollozo, y al todo 1< que haceis es bueno ... así la mismo tiempo el bulto se postró á sus muert de Yuestra mano u1e ¡:;er!l gra. piés, y una voz harto conocida dijo con ta ... } ~ro 111i~utras respiro estarú á } tembloroso acento: 1 vuestr lado. -Amo, amo mio, perdon, pordon: -L terquedad de esta mujer es -Isabel! exclamó él dando un paso 1 asoruh ¡osa, murmuró él un tauto con-atrae, creyendo en el primer momento 1 movid con el acento de la muchacha, que era la sombra, el espectro de la -pero yo debo dejarla y lo haré. india., la que habiendo muerto de penal Ap~ ~::u; hubo oído aquellas palabras 1 por su partida, veuia en espíritu á cuand~ Isabel so levantó rápida del buscarle, para echarle en rara su aban. suelo se abalanz6 hacia el bordo del dono. navío, j::ou intencion de tüarse al ma.r. -:t\o me castigue vuesa merced,- ~Q ~é haces, desgraci'lda 1 exclam6 repuso ln iudia (que nada tenia. de es- O jeda, y agarrándola del vestido impi. pectro ni de sombra), perdonad á vnes. dióle ~ cmr á cabo su propósito. tra. esclava, :;efior, si ella os engañó.... -Q li~nrme do vuestra vista, señor, -Pero cómo te encuentras aquí? contes ~ ¡ buscaré la muerte en aque. preguntó vol viendo de su sorpre!ta llas ag as, lhénos crueles e¡ u e V03 ¡ pon­Ojeda. 1 dré as' tregua á vuestro afa.n y no os -L:\ noche .~o que vuesa ~erc~::d se obliga 1! á pe~dcr el tiempo ha?i~ndo­ernbarc6,- valtcodome de mt herma. me lle ar ¡, tierra en donde nad1e pue­no,- vine ú boreñor, añadi6, pugnan. en la. cala del navío. do por desacirse de él,- dejadme mo. -Vive Dios; exclam6 el ('¡lpitn.n 1 rir... 10 siendo para daros gusto no exasperndo,- y agolpándose ú la me- me pe uá. woria la!! palabras del Obi~po, coro. -C lmnte, Isabel, yo te lo mando. prendió que la vn.riido. de la india en L:~ · pdia al momento se dejó caer al su compafiía daba mzon ú las ralum. suelo e rodillas, y sin contestarle per­nias forjadas contra él. Vi ve Dios: que 1 manee ~ callarla é iurnúvil. he de castigar la in~olencia. de esta -N p te tirarás al mar 1 preguntó él. india : -S vnosn merced me perllli te que. Y dejándola postrada eu el suelo, le darme nquí en el navío, no ... volvi6 la espalda y se pu;;o ,¡ caminar 1 Oje< p. no contestó. Durnuto aquella do un lado á otro del navío, meditanJo corta scona hnbia. pensado que no era en lo que debería do hacer en aquel natura detener la expedicion sola. caso. meute para dejar en tierra nna india, -Sí, dijo al cabo de un momento,- - dcrn~ ~iado ad,·er>o les había ~;ido el no encuentro mús salida que la de vi- viento desde que salieron Je Cúdiz, rar de bordo é ir ú llejarlo. en la mús obligál doles ú permanecer á la vista cercana co!>tn. do la ~ psta, sin poderse mover, para Oy6 la india, y precipitáodooe otra despe~ iciar la bris.'\ que en aquel roo. 1 1 vez á los piés de su amo, juut6 las ma. mento es era propicia, por una. causa nos diciendo con a.ogust.ia : tau po o justificable como el de aban. -Matndme, sefior, matadme más donar la pobre esclava en las costas bien ! Prefiero la. muerte á ser alejada portug ¡lesas, que eran las que tenían de vuestra presencia... ménos éjos, y en donde sin duda. se .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCEN:AL. perdería ,) moriría de angustia ni en. II contrarse entre gentes extraña~~. 'foc:mdo de paso en )1\s islas Cana. -Levúutate, dijo, y aunque te per. riaH la expe<.li ion continuó sn viaje con dono{¡ tÍ DO haré )o mi~rno t:OD tu her. toda feli1:idad y llegó IÍ tines uoFebre. mano, q11e tiLII malamente me h1~ enga. ro al golfo de aria. Des pues de haber fiado ayudando en tu propósito contra re~catado en uel punto nlgunllS per­mis expresn.o¡ 6rdeoes. lall, echo agu frese~t, y limpiado y -Coriano no es culpable sino por de~palmndo 1 f. embarcaciones prosi. mí, conte'lt6 ella, - un jefe como vos ~uieroo su rut con rumbo (& la i~la de no co111oto iujm;ticiM, - castíguome .Mnrgarita; en seguida arribaron ú uun 1 vuem merceu á mí que soy la culpa. costa tan férti y hermosa que Ojeda blo y no á cíl que es inocente. la nombr6 Yal.íermoso, -~, en donde hallaba se. -No, cont tó otro, estas explora. mente ras y provisiones, que unas veces ciones son con frecuencia peligrosas y arrebataba por fuerza á los inJígenns, dilatadas. y otm3 cam binbn con los acostumbra. -:Cómo b brún sufrido lo11 des ven. dos resca.tcs. lurados con semejante tiempo: dijo el 1 primero, estretneciéndo e,- á nada le lll tengo yo tanta repugnancia como á esa clase de tn enturas. Hacia wús de cuatro meses que A lo u. -Tan l'in ~ rovecho en realidad!- so de Ojedn babia arribado al puerto a.íladioron var s. de Santa Cruz y ~iota desde que la ex- -C6mo no; -repuso el primero, si pedicion sn.li6 de Eqpaffa. Empezaba. á no fuera por sas provisiones frescas, amanecer una triste mañana de Agos- prouto se ngo ariau 1M que tenemos to: la e!lt.llcion Je lluvias se nnuncio.hn aquí. muy violuotl\, y los aguaceros eran de -Y ahora q le hablais de provisiones, tal manera constantes noche y dia. que dijo un ale~p regordete y colorado, loe desgraciados colonos su frian muchí- t quién nos d ~stribuirá la piwnza del simo con h continua humedad. lAs dia. l noches eran tristes y fati~osalt por de- -Sin duda el inspector Ocnmpo, re-ma<~, y las pa~b:u1 oyendo incesante- pullo otro. mente mugir el viento y azotar el agua. -X o tal i ontestó el alemnn; me sus lDt\1 construidos alojamientos, y bau dicho que el Capitan se llev6la bramnr sin dc!!cnnso las olas del mo.r llnve del alm en de los alimentos. embravecido, que se estrellaba contrn -Eso es fa o! gritó otro; el Ca pi-aquellas costas inhospitalarias. tan no podia meter semejante falta! Deafue!l de una. noche de lluvia.]!\ -Vive DioJ! que si así fuera ... ex. luz de naciente din dePpejó en p:1.rte clamó uno de los colonos, acercánd011e la atm6sfem : ya no caía agua, ~ 1 1 provigiones me veo en la imposibili­dad de distribuiros los alimentos del día. -Cábpita : exclamaron algunos, y añadierou con iodignacion : esto no se puede sufrir : -Un dio. entero sin qué comer: aña. dieron otro~$. -Qué haremos? exclamaban todos. -Contentarnos, repu~o Ocampo con sonrisa trúuica, con los restos del festin de ayer ... --No se burle vuesa mcrcod de nos. otros l gritó un soldado con tono ame­nazador. -Pero otra~~ veces, añadió otro, las prO\'Í,;Íoues l1an venido de vuestra ma. uo, señor don García. -Así ha. sido ... pero hoy el! otra cotoa: uo tengo la llave. -Pretenden 1\caso, gritó el alcmau, poniéndose más rojo que una amapola y dando una patada contrn el suelo en. lod •do, - ¿ pretccdeu matarnos de ham. bre tRmbieo, a.dernas de habernos tr-~i­do {¡ esta tierrn maldita? -E'lta. conducta de Ojeda pasa los límites de h paciencia humana! dijo uno de los oficiales. - Re~ignacion, caballeros, resigna: cion ! ecia Ocarupo con ironía,- el ayuno s meritorio á los ojos de Dio~. rto ayuna quien mal come io. dins ~ replicó un Roldado. . ta, sefior, dijeron vat·ios de los m;ís re ueltos rodeando al Incpector,­por las buenas os pedimos que paseis ú darnos uestra.e apoder6 cada cual de un bana., una paln, una pica, ó una znda, y empe1.aban á tratar de echar bajo la puerta cuando oyeron una v -D ténganse, gritaba, dewnganse y n tal! volviéndose vieron á la india Isabel u e salia de la fortaleza alzan. do en 1 aire una llave. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,-- REVIS'l'A QUINCEN L. 229 J -¿Qué llave es esa~ preguntaron. añadi6, ¿será -La de esa puerta, contest6. La ha. gara 1 llé en el aposento de don Oarcía de -Probable Ocampo. y sin aguarda -¡Y nos decía. que el Capitan se la á difundir la babia llevado! exclamaron muchos, vol. lonos, miéut viéndose al Inspector qne babia cam. su roso ú la cu biado de color, y en el primer momen- divisar desde to de sorpresa enmudecido. Aleg.rábase -El Capitan, repuso la india, 11e hombre que 11 la entreg6 ayer por la mañana ántes de to, cuando el partir. ausente, para -Miente! mient13 la villana.! grit6 raciou que me Ocampo, fuera de sí, tirando al suelo so la carabela de Ver. ente, - le contestaron ¡ más razones corrieron ticia entre los otros co. que Ocampo subia pre. bre de la fortaleza para Hí el anunciado navío. en el alma este mal gase su cofrade al puer. Capitao Ojeda estaba ctar con él la conspi­itaba contra su jefe. la llave que babia recibido moquinal- IV mente, y sin hacer caso de nada sino -Para. d6n e va. rui amo? pregun­de su resentimiento con la india, orde. t6 Isabel ú Oj da á la tarde siguien­n6 ú uno de los alguaciles de campo te, cuando ést se preparaba para en­que por allí babia, que aprehendiese trar á un bot que le aguardaba á la y castigase ú esa mujer. orilla de la pl a, enviado á tierra por Sin embargo éstos se hicieron los Vergara. sordos y no obedecieron ; lo que vi en. -¿N o me v s? contest6 O jeda, me do Ocampo atmves6 por en medio de ha. invitado V gara á su caravela, pa. la gente que se r.golpaba ú la puerta ra que vea 1 s provisiones y demas del almacen, que ya babian abierto y aVÍoR que ha t ido. &e le fué encima tí Isabel, con la daga -No se nga vuesa merced en desenvainada en la mano y los ojos manos de esos ombres, dijo la india chispeantes de ira. con ímpetu,- 1 Inspector Ocampo y -No, no, don Gn.rcín: exclamaron otros de los q no aman á mi amo le dos de su'! amigos, impidiéndole llegar esperan allú, bien lo creo que no es á la in!lin. con buenas in nciones. -Dej:ulmc, ; Vive Dios : ... que me --No desbar es, Isabel, contest6 Ojo. he de ·ven¡;¡u·! da, - los C'!paft les no somos como los -N o barois tal, s~ilor, repuso uno indígena¡; de s cost.a-<1,- no traiciona-de ellos, porque bieu sabtlis quo el Ua. mos ' nuestro compañeros, ni nos te­pitno uo permite que undie le falta ú nt~mos miedo nos a otros. la inJia e11clava, á quien protege como -Por &upu to que mi seftor lo sa-á las niñM de ~;us ojo!i. be todo mejor ue yo, pero estoy seguro. Pugnnb:~ aún Oc:uopo para desacir- de que prepara algun crimen ... Ocam. so do su~ ami~os y vengar. an la india po eo un mal ristiano, y no perdona sn safio. contra O jeda, a~í como el rnen. el de&'l.ire qu le hizo vuesa. merced tis dado por ello. á a;u palabra, proban. quitándole la llave de la arca de lo¡; do lo embUt;tero que em tan á las cla- rescates rea.le 1 ras, -cuando vieron acercarse ú todo --Sueñas, I bel ! .. . me puede odiar, correr ú dos hombre¡¡, que habían 1;11lido 1 pero no por e lo be de creer traidor. ¡ á recorrer una vecina loma, por ver 1 -Os hace ua. guerra cruda entre si llegaba el Uapitan, los que gritaban los vuestros. ¡ desde léjos: -Aunque tengo de ir á -Una vela, señores! una. vela. que la carabela ah ra mismo. se diriga á este puerto ! -Señor, a mio, no les deis oca- -Una vela! exclsm6 Ocampo, olvi. sion de poner n vuesa. merced sus ma. dando al momento la india y su mez. nos alevosas. quina. venganza, y envainando la daga -A eso no atreverían jamas! ex. ¡ ¡_'_ ~~.- ----- ---- TOllO U. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 230 clamó Ojeda. i No sabes que soy iumu.] ro. est ba opaca, dej:índose ver npénas ne y ~agrado á los ojos de mis in(e. algtm estrellas por entre las rasga. 1 riores, siendo nombrado gobernador porl da:; u eR, como sombras de ella~; mi¡,. los mismos rayes? Y si fuesen tan a u. mas, sabe! ya no distinguía la carn­daces para atacarme, i uo tengo acaso. hala uo como 1m bulto negro en me-¡ 1 mi espada y mi brazo que nadie ha do- dio d as movientes olas,- bulto inmó . . bleaado jamas 1 Drja.te de niñarías, vil y lencioso q11e nada le decía ni la · Isa"b'e1, y ve, to u, recoger, que pronto reve1 a 1o que sucedía en su seno. será de noche. Desp s de haber aguardado con a.n. Al decir esto el valiente Ca pitan gusti ús de una hora desde que cerra-salt6 en la. lancha, y en breves instan.! ra la che, la india, que no dudaba tes la india le vió alejarse y llegar al que l hubiese Rucedido alguna desgra-costado del navío, subir lí él y desapa. cía á amo, se fué á bn:~car al único recer bajo el entrepnente, en umon ser q la protegía y amaba en el cam. de varios españoles que le salieron á pame to, á su l1ermano Coriano. recibir con señales de respeto. Co ólo lo que babia vit~to y le con- Desde el sitio en que estaba, Isabel, fes6 Fi ·aprehensiones y temores, usan­no podía oir lo que se decía en la ca. do de c:onoro y suave idioma goagiro, j ra.bela de Vergara, ni distinguir á las t;m e rgico y propio de su raza va. clara!! á los que se pa.~ea.ban por sobre lient y varonil. cubierta. Pero de repente le pareci6 a! hermana mía,- contestó el q\to oia voces altas y des te m piadas y otro In. misma lengua: i qué te im. el ruido de una riña quedur6 a.pénas al. porta las querellas é intrigas de nues. g',lnos momento,;,- quedando en seguí. tros e eles amos, que son siempre tan dn la carabela en tan perfecto. quietud, duros descoMiderndoa con nosotros? que la india lleg6 á pensar que nada ha. Dúja 1 amo preso á manos de sus Gom. bia. Fiucedido y que lo que crey6 oir pañer s, pues nosotros no podemos saL era efecto de su aprehension no máll. va.rle y aprovechemos esta circnus. Sin embargo llegaron las primeras tanci para atravesar la. sierra de Ipapa sombras de la noche y Ojeda no volvía é irn á nuestra tierra, á nuestra Co. á tierra. Atracaron, de regreso del na. quiba a, en donde nuestros padres son vio, varios oficin.les que estaban pre. a1in s berauos. seutes allí cuando lleg6 Ojeda, y aun- lsa el no compr~ndi6 de todo aque. que la pobre iudin. hubiera deseado llo oÍ o que Conauo le decía quo el preguntarles por el Capitan uo se atre., Ca pi n llstaba preso. vi6 ú dirigirle3 Ja. palabra, temero~a. de s decir, exclamó, que tú sabes que la insulta.!.en, como le l$Ucedia con que e Ca pitan e~t;Í devéras pre:;o 1... frecuencia Cllando C'ltabt\ ausente Oje- Pues o no lo aseguro, sino que a.pénas dn, quien In protegía en toda ocasion, Jo tet o. -poro ~. por lo mismo que el jefe la considera. ú!. .. y eso c6mo? ba. Envidiábanla los indígenas y odiá. abiendo pasado esta mañana ll banla los españole!!, por con:.iguieote la ca bela del Verga.ra á un mandado su existencia era frecuentemente muy 1 del pitan, miéntras me despachaban ' amarga,- pero olla todo lo daba de ba- estu ()yendo hablar al Ocampo con 1 rato en cambio de poder servir á su otros e que si lograban que don Alon. 1 amo y vorle diariamente: esa ora Sll- lso fu e al buque, fácil seria apresarle uciente dicha. para ella, y le bastaba y y en det1arle. Ellos pensaban que yo ' compensaba ampliamente de todos sus l no le entendía ... trabajos y penalidades. . . - esgraciado! repuso Isabel, ¿por Al tin cerr6 ln. noche completamente 1 qué jaste pasar el dia sin decírmelo 1 y como no hubiese luna, y Ja·atmósfe- - o conocía tu debilidad respecto 1.; -~ - - - -~-~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------- 1-_ --RE V I S T .A Q U IN O E N 231 ; 1 del amo, y ~a.bia que si te lo avisaba ; cay es nombre indiano, el proyecto no se lle,·aria. á cabo;- al>Í, - ¿¿ me bauti Isabel, y s6lo así qu.ie- 1 buen cuidado tuve de ocultártelo. ro que mella. en. 1 -¿Y qué motivo tenias para querer -Escúcha. e, pues, Is~bel, - respon-tau mal ¡¡un amo tan bueno? di6le el indio en su propia lengua y -Mi motivo era obligarte á ir con. , con acento de tristeza.: iN o entiendes migo á nuestra. tierra... yo sólo me acaso que nos tros, pobres y malhada. 1 hubiera buido hace tiempo~ si no fuera. dos cautivos, a.da podemos hacer p:~.ra porque temía dejarte entre extraños. salvar al amo tí quien piensan llevar ·-¿Y croiais, indio menguauo, grit6 ·encadenado á spaña 1 iN o seria m e­l , !tla.bel enfurecida, que yo seria tan jor dejarles á odos ellos é irnos á bus­ingrata y traidora que me sal varia car á los nu ros 1 dejando al a.m.> en manos de sus ene. -Dices bi , Coriano 6 Martín, con- 1 1 migos? test6la otra fingida serenidad,- di- ' 1 -"Me llamas indio, tú, hermana mia! ces bien,- ve tú, abandona á tu amo, 1 1 que es la palabr~ de mayor insulto en., porque lo ve en desgracia.,- esa es tu 1 tre los espaüoles, y t11, dime, ¿qué eres mision, - en auto á mí no tengo ya ¡1 . eot6uces ? hermano ... v ú buscar al único ser 1 ! -Yo soy la. sierva, la. humilde es. • que amo en e mundo, á vivir á su lado · , clava de ~louso de Ojeda, que daría. 6 á morir con él. 1 mi vida. por él con gusto. ¡Oh! amo 1 · .Al decir es ha.bel echó á correr 1 mio! excla.m6 tirándose a.l suelo con. precipita.dam nte basta. llegar ú la ori. salvaje desesperacion,- amo de mico- lla del mar, aunque estaba suma. razon, i por qué te hacen sufrir esos mente oscuro e tir6 al agua, y se J>Uso 11 miserables ? , á nadar con 1 facilidad de un pez, di. -.Amancay, .A.manca.y! dijo el mu. rigiéndose al avío de Vergn.ra., que se l. chacho tratando do levantarla y u. pací- 1 veía negrear n medio de la bahía en gnarla. donde estaba nclndo. 1 -Mi nombre es lsa.bel: respondió la. india separáudose de su hermano ¡ precipitadamente y habln.n-:lo en cas- S . .A. DE S. (C'ontint mí). LA SERPIENTE. ( PO ll L A S E Ñ O R A S 1 (. V .e R 1 A E S P H( O S A 'O 8 R E lo\ O O lo\) . (CONOLUSION) . Y cuando suftcs do tu negro encono Y de tu envidia el infernal tormento, Te nombras á tí mismo el inbttumento De la justa vengnuT.a del Señor; . Y enumoms del hombre las miserias, Para arrancarle todo. 1m esperanza, Y lo niegas con Dios la semejanza Cuando exclamas rugiente de furor : "Oh! si el santo recuerdo de su orígen Pudiera yo arrancar de su wemoria, Al fin lograra entre la sucia escoria Mas son tan g Que del mund ¡ Blasona de i A qnion de lo "Cómo, ¿in El j uguote do El esclavo inf Que devoran s No! como yo, Y como yo, m Más soberbio Más indigno ndes bU altivez y orgullo se juzga el Soberano .... ortal ese gusano Yil Jehová formó! " orla), y grande y pc.doroso ocias aficiones, iz de las pasiones propio cprazou ? usano miserable! 1 infortunado !. ... e yo, sí, más culpado, 1 Verle sn.t.llido cual me encuentro yo ! gracia y de perdon l " ~----------------------------·~----------~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 LA Tal dices tú, serpiente detestable, Que si del hombre envidias la grandeza Ya que alcanzar no puedes an nobleza A tu nivel quisiérasle bojar. Sí, porque ni ver cuanto en el mundo ea grande Y bello, desde el hombre hat.ta 11.1.8 flores, Tu desconsuelo aumenta y tus furores, Y con tu aliento quiéreslos manchar. III s el ctiliz de la flor hermosa Para n-ojar al aire su semilla. Como el pudor de virginal mejilla Elli rlioo arranca sin piedad ; Como el ateo en el humano pecho De la :virtud el gérmen solicito, Cuan o audaz y sacrflego le quita La os eranzn, la fe, la caridad. Yo te he encontrado entre las flores bellas • qoó desgracia para tí! Dot:lda Do la pradera y del jardín ameno, 1 De u instinto tan claro y despejado, Ocult:l, sí, más con el pecho lleno Tu in linacion maligna te ha llemdo De venenosa en"idia y de rencor: A hao r el mal y detestar el bien!. ... Yo te he visto romper las gayas hojas Tú q pudiste ser como la abeja, D 1 1 1 De lo hombres amiga bienhechora, e tnlipan, de lirio Y a mosqueta, ¿, Por né has querido ser merecedora Y con lodo maDchar de la violeta 1 De su ·usto rencor desda el Edeu? El bellísimo y tímido color. Yo te he visto tambien quebrar el tallo Do la gentil y púdica azucena, Y con tu boca, de inmundicia!l llena, Sus balsámicas hojas destrozat·. Yo te he visto rozando con tu escama Repugnante, enlodada y asquerosa El botonoillo de frag:1nte rosa Cuyo aroma no oesw; de envidiar. Yo te he vi11to tronchando los arbustos Que con af~n cultiva el jardinero, Que sólo objeto de su nfan y esmero De sus fatigas y cuidados son. Te oí tambien silbar, como imitando Del cfnico la necia carcajada, Al contemplar cuán vil y degradada De una mnjer tornó la condicion. Oh 1 ¿ por qué en ve~ de alzar como las ;,.ves De g1 titud mil himnos al Eterno, Con t silbido imitas del infierno J,a al zara y el hórrido estridor? J. Por ué en vez de servir á las creatnras ~ue f rwó con bondad su santa mano, Has ofrecerlas en ~u diento insano 1 Un v eno terrible y destructor ? 1 si fueros benigna y candorosa el bosque las simples avecillas, oual las bellas florecillas n el ornamento del pensil ! .... as inocente y halagüciia, 'ficn, y dulce, y generosa, nuble tambien, fueras hermosa, tiÚlo tu maldad quien tu hace vil! CARTAS RELI lFRAGMEN ({¡;~aducidos del f~ances poq JQ soií ues, de.~conoc ido, cuyos accidentes y ries. det·echo al objeto, pa.m simplit~car la gos nadie puede prever. Segurnmeute cuestion, y para exponeros con más cla. yo bahria preferido para ella que hu. ridad .lo e establecene sin salir de haherlo deseado. Segun parece, así lo su círculo ordinario, y conservnndo eu exigen los negocios de vue11tro esllO'IO, él ~us hi\hitos de sencillez, de inocencia y quién fil\be si ú él lo ha impu sado v de paz interior. Parece que la flor tambien el deseo de establecer á vuestra i1ue acaba de entreabrirse permnnoce hija. Bien sé que conoceis ese terreno mú.s fresca y m{¡s fragante cuando no porque vivísteis allí muchos afíoll. Ah l estú expuesta á los ardore11 del sol y 6 brobieu lo conozco yo, y lo bn.stnnte lM agitacione.'i de loR vientos, y se para hablaros por In propia experiencia, conserva. por mú.s tiempo y m(UI pu~ pues nací y fuí educado en Poris, cuya en el retiro y á la ~;ombru, que en medto sociedad frecuenté demasiado 'ntea de de las ciudades, y sobre todo e u el borde entrar en Jas órdenes sagrndas. de los caminos, en donde hay riesgo Vamos ú considerar juntos, 11effora, de ser pisoteada por los pnSI\jeros y lo que vais 1\ hn.cer al presentar allí ú manchada. por el polvo y por el lodo. vuestra hiju.; los medios que os ,·ereis Una j6ven de diez y ocl1o años es, en obligada á emplear para conseguir el verdad, una flor que acaba de abrir, y objeto señalado, y 138 consecuencias si ella r;e pre~enta en toda la lu:&, en que resultnr6o -para ella. del empleo todo el aire, i no ser6 Je temerse que necesario do esto• medios. Contempla. su naciente brillo se descoloro pronto rémos las pruebas, las tentaciones y y que su perfume¡;engote rápidamente 1 los combate¡¡ que ella. debertl afrontar En otro tiempo se P.referia esta manera bajo vuestra direccion, y yo trataré de de colocar sus htjas, con riesgo de indicaros los medios de salír mejor, 6 conservarlas más largo tiempo ' su lo méoos mal posible, ya !iea exponiéo. lado, lo cuo.l era un motivo de alegría dORe poco en el campo de batalla, por en las Í4milias. medio de una conducta prudente y Se instituyen en la sociedad cierta mucha vigilancia, 6 ya defendiéndose clase de expo~icioner, más 6 ménos ge. con valor en los ataques, por medio de nerales, á las cuales se invita á todas una virtud sólida y una piedad sincera. laaJ' 6venes y sefioritas que es posible,' Puesto que me pedís consej08, es fin e que cada cual, viendo y haciéndose Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \'er, encuentre m(l!i fácil y prontamente 1 lo que puede cou,·euirle. Los salones que ~>irven para estas reuniones NOn especie do bazares matrimol'iales, en Jonde cada uno espera ballnr, con mejores condiciones, lo que busca. p . 6 , _¡ ue to que \"tl.ls 1 mostrar a \'ucstra bija p ra que os la pida.o, es cvi :lente que d l>eis emplear los medios que 1 :;in·en para este fin, y esos medios son los sig ieutes: Con ti mtar,í ). Dedicado ~~ tni c1ueri que voy á Pe o si es verdad que es recto en ;sus ocuparme. El Je este lugar, si tú P,rc- deber~~. tambien es cierto t¡ue tiene guntas c6mo su lla.ma, te contestaran: un co ·azou &oneroso y comp~ivo. ¡Por •· No ~auemos ui de dcínde es, ni si tiene qu~ o habw. do ocultarse bajo una. 1 padre¡¡ ni henuuuu:;; tsólu sabelllott que orteza uu interior tierno y bou-lo llaman " :El Alguacil." ? CualJclo él ve que el preso no Tiene la mnndílmla izquierda com- crea de sí á ~;u esposa, y q.uo y~ plctameotc sumida¡ tal vez este e11 llega a noche, y el hambre empttYta a algun recuerdo de uua batalla, que el atormentarlo, corre, sale 6. .lo~ alred?­Jl. Obre algu:•cil no lleva por cjerto como dores ellugnr, nlc~nZS: á d1v1sar L~JO fto(eo do ~lorin. E!! alto, fuerte, sus l,os e parrml~s cJcl Jardm ~e una cu&tta redondor~ OJO:i so ruue\'en con In misma a uu campesma. que,1Ued1o oculta por agilidad que 6US pi,~, pues que el poL~e 1 e~ fo aje, estú trnuquila y distr~i.da, alguacil no deiK.'au&a u u momento. Su h1lo.u ·o, rodeada do sus pequ~ilos htJCS. oficio es cuidar de que la. fuente esté Paree e que nl verla tan dtchosa le limpia, MÍ como laa calles, que lOll lastio~ atormeutn!la, y poc~ á poco, y muchachos al snli r de la escuela no con •voz con monda, le dtco desde trepen por las tapias de los ,·erdes afue huertos pam hurtarse las hermosas 11a- - iña )larcelina, vea que Juan la rnnjas y guayabM, que con su perfUJue nece tu: yo le ayudaré ú llevar la y su bello color los retienen al pié de cama ara ol pobre preso. la .pared y los auima á escalarla¡ rl es La agradecida mujer, entre llorosa qu1en e\'1 ta 1~ peleas, y cuando lo.s y afat ada, toma de prisa l\lgunas pro­hay, él es qUten lleYa los presos tí la visio ~. da uu beso al niffo más pe­cárcel; el quo entrega la boleta de queii ,, cierra la puerta y, acompaiiada demaoda, y cuando se le encuentra del a acil toma el camino más corto llevando á una mujer del pueblo, con para legar' á la cárcel á ver lí su ma­los ojos centellantes de rabia, desgre- rido. iiada y oon la frente cubierta de roja Pe aun hace más el buen alguacil: -.ugre, y le preguntan, qué es aquello ? cuan o el preso es de fuera, cuando no -Llevo ' la c'rcel á la pobre Petra, tiene una madre, una esposa 6 una -ooDM&ta él, que acaba de pelear. berm na cariiloaa á t¡uien llamar, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 235 - 1 - ' cuando, extendiendo por entre las bn-] Cuando llega el correo el señor ad- 1 rras de la ventauilla la mano hácia mioistrador por finura envía á las casas afuera, grita : Jlos periódicos, y el alguacil por bondad -Una limosna para el pobre prisio. lo!! entre~.a. nero! y e5ta palabra. es repetida por Uno de estos dias, al entregárnoslos, el eco, entónces el alguacil no vacila y notando m:1cha algazam., roncho ruido , un momeuto, y lo que no hubiera he- de caballos, le preguntamos: cho para. úl mismo, lo hace para un se. -Quf. hay ? 1 me jan te que sufre: corre á alguna cMa 1 -Cómo!.... i luego no saben lo que hospitalaria. y desde la puerta alarga es~ contestó. i Y aunque han oído tantos la caheza y dice: cohetes y música, no saben por qué? -Una. limosna para el pobre preso! -No sabemos. Y él mismo lleva la olla de caliente 1 -Es que hoy entra. sopa nl que en la cárcel espera ! -Quién~ Cuando el cadáver de alguna pobre -Pues el doctor Suscrito. Yo no le anciana no tiene quien lo acompañe conozco: uo s~ f ó méoos larga; aunque los se le vió de nuevo en ese año. hay que no tienen ni núcleo ni cola, y Otro cometa llamado Eucke tambien son ap~uas una especie de nube lumi. eR conocido por los astrónomos, pero nosa de va.riaclíBitnas figuras.. Los bay tiene una marcha tan extrafia que se tAmbien qu~ llevan varias colas. El dis. ha anunciado que al fin irá ú caer en. tintivo de un cometa es que se mueve tre el sol. mú!l 6 mt~nos -aprisa sobre la faz del cie. Habían predicho los astrónomos qne lo, y no hny que confundirlos con aque. en 1832 habría muchas proba.hilidades llos grupos estacionarios que llaman de que un cometa llamado Gnmbart nebulosas. nos da.ria. un golpe al p.'\sar, de lo cual Los cometM no son astros vaga.1nuu. result:l.ria el fin probable del mundo. dos q'le no tienen regla eu sus movi. Pero aunque le vieron no Re a.corcó á mientas, como lo podria. creer el Igno. h tierra.. En 184.6 volvió á presentarse, ra.nte, son cuerpos celestes cuyo ohjeto partido en do..'l, y formando dos come. no conocemos, pero á quienes el C1·ea.. tas, y en 1852 reaparecieron los dos dor ha seffa.lado una via que seguir, cometas en compañíl' todavía~ poro cou ta.n invariable como el de los dema.s dos núcleos diferentes y mucho más astros. Sólo en lou últimos años es que léjos el uno del otro, como un mal ma. se ha comprendido que los cometas no trimonio que está á puBto de sepa.rarae son cuerpos e~trnños á nuestro sistema pa.ra. siempre y y~ tiene caso. aparte. pbnet~rio, como se pensaba antes, siuo i Qué lo sucedió eu RU marcha por el que hacen \'arte de él como los pla.ne. espacio para que bubie&e tenido esos tus. Hay, s1n embargo, una diferencia trastornos ? i Quiéo lo podrá sabor muy gr<~.nde en su sistema de movi. nuncl\ ? miento, porque en lugar de dar vuelta¡¡ Entre los m"tchos cometa.s estudia. en torno del sol de una. manera visible, dos por los astrónomos es preciso meo. los cometaR giran en direcciones extra. cionar uno que apareció en 1500, el fías, y al pareoor caprichosas, y cuyas cualllllmÓ mucho la atencioo en Ita· revoluciones no han acertado á calcu. lia; otro llamado de Oárk>s Quinto, lar los astrónomos sino la de unos po. que se presentó en 1iJ56, y se a.uuoci6 ' cos, compa.rati va~nte á los muchos para 1860, pero faltó á lo. cita.: a.lgnn 1 que se presentan en {ll llor;zonte din. percance le pa.'>!l.ria eu otra.t> regiones. riamente, y que no vemos, porque la N u estro s1glo ha. sido rico en come. mayor parte de ellos son invisibles á tas. El que se vi6 en 1843 fué Í8.0.1osí. la simple vista. Dice Kepler que hay simo porque ern un huésped descono. cometas en el cielo como peoes en la cido, y tan luminoso que se veía. brillar ruar: que son infinitos. en pleno dia ¡ ocupaba de noche la mi. El primer .cometa. que se estodi6 con tad del cielo y daba. una claridad casi provecho es el llamado Hallay, por como la. de la luna.. Otro tanto sucedió haber hecho sobre éi cálculos muy cu. en algunas partes del mundo con el 1 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 237 cometa llamado de Donati, que nos vi. ' que diera uu coscm'Ton á la tierra de sit6 en 1858, pero era. ménos grande 1 paso, con lo cual se produjo el diluvio. que el de 1843. j Noé, dicen los incrédulos, era. un sabio En resúmen, qué debemos pensar de asr.rónomo que, merced á sus cálculos, un choque con un cometa i será peli-1 predijo lo que sucedió, que un cometa gl'oso ó no 1 Los astr6nomos no están trastornaría el globo. Pero como los acordes: unos dicen que podría pasar 1 hombres no quisieron creerle, s6lo él y roz{¡ndonos sin que le sintiéramos si. su familia supieron salvarse. quiera; otros piensan que sí seria fatal Es muy fácil explicar los maravillo. para la parte de la tierra que recibiera sos fen6menos naturales con palabras el golpe, pues quedaría sin f0'1'1)UJ, te· é hipótesis que no pueden probar. Lo ?-renal y morirían sus habitantes como cierto es que miéntras m!Í.s estudiamos un hormiguero al cual le cayera una los portentos de la creacion y contero. roca encÍina; otros creen que la tierra piamos la armonía que reina en toda vacilaría sobre su eje, la temperatura ello., más necesitamos elevar nuestras del globo cambiaría, se producirían miradas con mayor fe hácia Dios, que diluvios locales al derramarse los ma. todo lo sabe, todo lo ve, y todo lo orde. res sobre los continentes, y que, por lo na, con una sabiduría que nuestra dé. ménos, se inflamaría la atrn6sfera al bil naturaleza no acierta á compren. entrar en contacto con el cometa y morí. der en lo mínimo, y solo puede adorar riamofl bouitamente asados. Hay quien al Hacedor de tan estupendas mara. · diga taro bien, para explicar el diluvio villas. universal, que Dios mand6 á u u cometa S. A. DE S. ANALES DE UN PASEO. DIA REOUNDO. l CO~TINUACION). Máximo coutintt<Í IC'_¡ C'odu: 1lru; maravillas uuís sul..t!irue.> ; todo lo pue­Entonces, hdadu mort,tlm~nle, el cora- l do lldorna.r, embellecerlo todo. Poro si zou sediento de olvido, quis•e•·a precipitar- quiere levan taL· edificios durables ; si de­se fuera para renacer; pide vida y aire d sea preparar una felicidnd qne uo sea en onaoto le rodea ; pero uo <:lncuentra en lo futuro fuente de amargura, de remar­derredor t:.ino bUS propias quilneras, que dimientos y de penas, es p1·eoiso que so­insisto on reanimar, gastando ol resto de meta sn génio audaz, Stl!l planes, r:;us tra­sus fuerzas, ohteniondo creaciones iluso- bajos y sns esperanzas á la11 reglas senci­rias, que iuw6 viles y .vertas lo oprimen lla.s de la naturaleza y de la VF:RDAD. cual espectros inflexilJlt:::..'' ,, El q\10 quiere todo lo que debe, y solo ¿ Podrd babor ~ituuciou ruds dcscnnl!O· lo que le es posible obtener, será siempre la.dora que e::.ta completa atonía de una dueño de sí mismo y podrá gobemar el alma inmortal ? ::ii no cuidamO;! de la sa- mundo. El poder do voluntad es lo que na. nntricion de nne::.tro espíritu; si nos encien-a la idea de todos los poderes, do alimentamos solamente cou fantasías y todo el génio y toda la dignidad del quimerM, podremos llegar á la vejez vi en- hombre." do eo torno nuestro un vacío inmenso, y sintiendo en nuestro cot·azon el hielo de la desesperacion. Un filosofo del siglo pasado dice : "Nuestra im&ginacíon puede orea.r aún TOMO II. Cuando hubo acabado de leer el anterior artículo, Máximo preguntó si querian oír otros, y habiéndole contestado unánime­mente que sí, empezó de esta manera. 30 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 238 LA MUJER. Olvidó á Lope do \'ega,.que componía LA .ruvERTUO. ve1'808 á loe oiooo aiioa, en cambio do j•· Loe jóvenes 50~ natara~~ente fAtnoe, guetes, y ú foe trece babia 8118rito ya mu­pero 80 fatnidRd v1ene ~~~ •!empre d.e la obu eoruediu en t:untro ac&oft. Al fumo. confianza que tienen en 61 m1sm01': 111eu- so Bellini, el COruJlositor de Norma, la do esta la cauea del valor y audaeiR que Sonómbula y ott•aa óporna, que D)f!rió án­diatingnen á los héroes ó 1\utorea ~e grau- teR de los treintn añO!! : al célehrl" niño des hazañas. Con la edad 11e p1erde la alcman Enrique Biuckum '1110 habló á confianza, y al cowpaa do la debil~dad los diez meses, aprendia hietoria Mgrada ourporal viene la mengua de auda011, y á los catorce .m~: aabi" histor"'. anti-d8 &lo gua, geogrnf1a ant1gnn y moderna. a fon. v r. do, á los dO$ añoa; ,. cnando murió, cnm- " lJOII doa ca,n.i taneso dW Ú!i fam.O, dSO' II d1e .J 01 plidll8 cuatro ai011 apénRII , hablaoo latín tiempoa. anti~os y m ~rnos, 1ce e 1~· como Ck«on, 1 ademna del aleman oo. gle~ D1araeb, - "con9ma;taron. la I~b• oocia el franCtll perfectamente .... Y laQ. Úllejl. ~e onmpli~ ,·em~e .. ! CIUCO uu.oe. kl8 más cuya preoooidad 11e ruanifeató ma­Uno, Joven todav1a, cas1 muo, ~~yo el rarillosameute. imperio pei'&A. Antes de cumph! vem~ Y re¡·u k»dawio ea m61 IIÜigular que el cinoo años, don Juan do ~ ustr1.a. g~no la genio se conl'el'\"e y tenga f11erza pa1·a 1 batalla de Lepanto, la meJOr dtngtda ~e maoift!lltanle en una edad avanzada ; de los tiempo• moder!lOil· l...¡~ton de ~01x lo quo dau tes~imonio nriu obras eti<-'l"Í· venció en l:áveoa, a los \'e1nte Y d011 auoa, tas po1• ancian011, cuyo mórito no os méiK>K y eata era t,ambien ln. ed~d de C'ondé inconkdable. No citaremos 11inu algt;DOII cuando venció on Rooro1x. (~nstu,·o Adol. de un órdeo aobr..,.liente. lo ruurió ántes de l?s. cuarenta aii1~, ha. 1'eofr&~~to, ditelpolo de l'laton y de bieudo hecho prod1g1011 ,dtt valor. ( o':'!é" AriBtóteles, em~z.) á loa noo:e1d4 aii011 á contempló las dorada~~ cupulaa de .l~éJICO eacrihir 11ns " ('.¡·nctórea moralea." lo" á loa treinta aüos. Cuando Mnr1C1o de que tradujo é iwitú Ln Bruyere. Catoo &jonia ruariú, á los treinta. y dos. aiioe, el Mayor "prendió el griego á los ocbtnta Europ~ reconoció que ha~u' po¡·d1do el aiioa. Bipócratea murió ea 111 juicio t•le­Capitan más famoso do la epoca. Joooen. no á 1011 cien~o nueve aiiOI'I. Galeno vivió cio III gobe¡·nab& t:l DlUUdo, revut~do el bula loa ciento 0111,1'0. Afirman qne 1011 mú grande de los l'apa11, á lo14 tremta Y tres aabio .. , &,Ion, Tb1U011 y l'ithco, yl\·ie. aiete años. P~&~eal escr_ibió_ su o~m J~Ú ron cad• cnal un 11iglo. lJelnócrito murió célebre á loe diez y se1s anos. H1cbeben á IoM ciuulo d011 &ÜUf, y Zenon á los uo. era n1inia;tr~ de. J::stado á 1~ ~··oiuta Y ~::1 venta y .ucho: JliogenClll lltogó ,¡ loe no. aiíoe. L. hiatona de loe beroee ee la hsa-. •enta ain• yo J'latou á loe ochenta ,-uo. toria de la juventud. Alimentad \ 'UeeVo Sófoclee oootó Dlf\11 de cieu 1 JenofoDto ..,sri&a con ide&~~ grandee y'geoeruaaa, Y mú de noveu~\. Lic:urgo teaia mú de Mreia héroes; ponjue la creaneia en lo ochenta y cinco: Juvenal Tivió eien ..UU. b.óioo fo1·ma los héroes. Loa . ho~bree 1 Varron noventa y aane. ' grande& 110 hau JIIOD811ter espenen01a : Y Entre llld moderaoe el famoso Ntnrion ~S ae ve que ':uonto de gt'Nl~io.o ~ ha Uep á l011 oc:beuta y eiDoo aiioa : },onte. eJeoutado ha 111do en la edad Jftveaul del nelle á- los uoveü&a y naeve; Ba.on á homb&-e." loe oeheata 1 uao. \Juodo murió Vol. nt.raeli pre~~euta muchos ejempl01 de taire, á los ochenta 1 oua&ro aioe, toda. preoos entendimiento y audacia feliz, pe. vía 111 eap'ritu DO M babia debilitado, y 1'0 • le qoed&ron en el lintero otr01 taD· ... ultimu obru DO IOD 1M ..... admi. a, eumo Pico de la Mirándola, qae á lo. radu por .. clieoípuloe. Talleyraad, el .fa,. din aiGI era el poeta y el orador máa IDGIO ~ploaátklo, ....._ eo &ocio n rigor diati-ogaido de Italia, á loe oatoree ol-. intelectual á loe oeheota aioe; la -­& adiante más aprovechado de la Uninr- edad tenia Lafa1~ _el oelebre polítioo, aidad de Bolonio, y á 108 diez y aiete el el.,.,....ula~ouudo man.. El lingüista mu aabi.o y el filóeofo de aáa eoioloptWioo Alejaacllo de BaiHohlt abaaee den pdria. Olvida tambieD á campliaaoventallioeoaaDdoiDUI'iérJhu. ~losan, el fe111oso nNaice que oompoaia ta la. 6lti.- diu M • vida -.bajaba JOl' Ilota ..ua áatee a. loa mete .ao.. ooatia.._.llt. ... Uqado.,.tol'l:iprado r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. : ) - - -- R E V I S '1' A Q U 1 N C E N A L . 2:~H j 8\ls obrascientfficas. Auber,el músico,com- ¡ timiento-qu~ encnbr~n bajo -la -apnrien~io. 1 pone oht·as tf\u lo1.anns y origiun.les como de In humildad. ;,n ~us verde:! años, y cuenta yo. ooheuta :¡.;¡ sér mrís cruel, antipático y de~gm­iu vier uw;. Guizot, l'l f:uno~o pol1tico é ciado Ci el '"nnido-<•>: cierto e.; que uunq ne 11 hbt. •riutlor, cneutu uuís de ocboutatutos, y l uadio le :~ma, élmi-.m" se idolatra, Jo que su tal<'nto es~ti uún ~igo~oso. •• Dos Jo los 1 debería. ba'>ta~·le: pero como su. anhelo. o,; puelu::. f t·uncc:.es mus ce:lcb!·c:¡ do c.-te ~i- de~lurubrar, sm poderlo consegmr, su ndo. glo, L:uourtiue y Uhuteaubriaud, mm·je¡·o11 es un sufrimiento cotttiuno. La vnnida~ es l • . p(lco rintes de los ochenta... . u u género de egoi~mo llevado hasta el Esto prueba que cu t vdas In~ edades apogeo, Biu dejar ~pncio para que ti su 1¡ ¡.med~ el hon1bre ejorcet· :m imugiuucion lado 11uepa otra J·Minu. 1 , y bU. tAlento con utilidad; asi como PtJ to- 1 El orgullo co1.nuin~do con la. di~uidnd j do t10w po puede a.brir su comzou para es la sal vagmu-dw. mns eficaz que t1cne In 1 dar cabida á bueno,; ó malos ~>Cotimiento.q, mujer para librtm;e de los riesgos que ~;in que en ello influyo. oxclush·nrueute la¡ pneden rodearla, pori{Ue en todo evento , , ednd. 1 inspimni re~peto y consideraciou. La vn- ' ;:le ha dicho con mucha exactitud que 1 uidad es su cou,¡hmto escollo y la causa de el e~píritu humano (y esta es acaso lma casi todos sus posaros. 1 do l11s mejor~s pruebas de su iuiUOI·tali- ¡ El orgullo no r;~ g11bl~ nunca; súlo qne Jad ) es un mmenho dinpnson, en el que con ln udad se nprcude a dal'le el colondo cadu cuerda. producl' á su tiempo lo. uota de Ja modestia: la vtUJidaJ tampoco se que l\l es propia. li:n h juventud es e.x- ¡acabn; al cootrm·io, crí'ce li medida quo 1 p'!nbivo, audaz y heróieo en ¡,us a>lpira- , nota el desden de lo~ Jcmas; pero no así 1 cionea: en la edad wndurn ea mcís metó- lo. mode~tin, que e>i fucil de )Jerder.;e en el dico y luminoso, y ncn~;o más naivcrso.l. contacto do! mundo. No desdeñemos, pne~ las manifel!ttleiOues Lo. modc:;tin es oomo o! perfumo uo una. de~ ye>liu, de !!ola o~ispo. diviun, pot·qne 1 roso.; ~~ ot·gullo Ci In c"pinaquo la dofiondo; Lnllo. eu temprana o en o.vanzadn edad, J la vnnulnd es el gn~:lllo que la conoc y reconozcamo~ que tanto la junmtud co- wnrchit:~ . tuu 11 ancianidad trubnjan sin cesar.' con provecho eu la obra s.'l.grndo. do In ci\'ili- Cuando hubo acabado de leer :Múxilno, zaciou. llegaron ios demtls beiiores á In sala, y la :M • 1 converllinciou ~e hizo general. OOESTU, OJ{CULLO y \:Afo\IOAD. 1 Aquella uochtl t-C cutretU\·ieron con E!~tre lo• •clxo .... nuou juegos du preudn><, en lOli que se lncin ell l1nne,llor, i OUIJlo '" llalll4S 1 primo Htutolontl:, qnieu, !lietU)'rC do buen Ion J. ll"""· 1 humn1· y contento procnrnbn teuel' nnimn- Con ft·ecueocia deciJUos: aquella J•f>t•:;onn 1 do~ ñ tudos con :~~1s chanzas. Adomns to- ' es OI'W.tllosa y aqtu:lltllDOdcsto.,ain eutbArgo ouba bandola cou pl!rfocciou. y Pepita, qnc do ._,,tnr per~ua~1dos do qu~ no pne~e teui.o. unn ,·oz nrmonios•t, le acompniinha hnoor mode,tJ:t ~m o.rgullo, ~~ or~ull~ 1uu cantando á duo aires y tonadas popul:w~s. o.prueoto modc:.hn. ~~u cnmb10 la \ROldad, Auoqne Alicia no podirL ml:uos t¡uo mn­quo 6. veces coufuuduooa con el orgullo, no uife~tnt~e amable con :\lñximo cnULba el tiouo en sí ni no atoroo de modo;~titL v de l euoonlrarbc á sn lado y cuand~ esto !mce­~ rgullo. La vanidad, cuando lle~a ó. nuue- dia hacia lo poilibln por desviar RU!! oh~o­n. ars~ de uu co~o!'• no por~mte que, ~a qnio!', pondeniadole Jo. gro.cia y ju\·cuilc~ t n rahce otro sentnuacoto y ¡·ea na de~p~h- prcndlls de su bt'rmuun. En 1ma do ostns 1 ca111ente. Ea h n111a modes!a )' retnudo. vece;;, ~1 1íximo e,tt1vo largo rato nyéa.dolu ! hay mucho de orgullo, que.sn~ cne1· en ln sin l'Cl'pouderle, pero nl fin la intcrnuupió 1 cnl'ltta confu11do con la d1~mdad ~n su 1 diciéndola : 1 comzou. :Una coqueta des.dcu()!¡O os, s1erva. -Alicia. por Dios! no juegue así usted , de la vnutdad que .la gobterna; Utlt cmno 1 con 111 i ~;ucrte: u un 1,alab1:n suyo. puede , Oll por .lo comun cterto, que los hombros de¡¡eogaiíarme detiuiti\'amoute, y hacerme l 1 que mu& ~ e:>mero.u e? parecer mode..toS ifeliz ó de>'gracio.Jo, y esta palabro. se la a;on, en lo Jnbmo,o:tcost>nmente orgullO!,os. pido con la mavor in~tnncia roo·tindolc 1 ! y muy pagados de su propio mérit9; sen-~ que no m o tenga.por wá:~ tiemÍ>O to~·tUI·o.do 1 l • llt~te 11cto aiio• que 1e ....cribi6 eoto. po1· lu duda.... ---- : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------------- -"-- 11-­ ·-----~---- -- -----·- 1 240 1 -En verdad le digo, contestó Alicia,; las p rtas y >entanaa abiertas, formán- . esforzúndose por afirmar la voz, que me dale rico marco los enredaderas de los alegrarla infinito de que usted se fijara res, quo al mismo tiempo amorti- j mits bien en Pepita. el esplendor do la luz. -Tal be notado que es su intento; pero a de Ja.s sciioras jugaban y reian ¡1 no quiera u;,ted imposibles. Pepita tiene Luis Alberto. Ilh1ximo e:stnba santa-mil encantos, belleza y atractivos, pero do en unn &illa á la puerta. Los señoras tiene para mí el peor de l<•S defectos: que con ve saban entre sí. no es Alicia.... Hay momentos, añadió, A¡, 1 A-Ahora comprendo la verda­en que sufro m11cho creyendo que le soy dera elicia del afamado tlol~e far 11ienü á usted indiferente; otras veces.... . de lo napolitanos. Es muy ciel"to que .Aquí se detuvo, concluyendo lo frase esta t nquila pereza, esta postracion de con una mirada que la. hizo sonrojar y fuer durante los grandes cnlores de bajar los ojos, y en seguida la preguntó : los el mas cu·dientos, no embota el en­- ¿ Vería usted con gusto que yo prefi- tendí iento como muchos creen : nl con-riera á otra ? trnrio lo exaltan ; los pensamientos son Alicia, muy agitada,- cada palabra de más vos y la imaginacion más despeja­' Máximo la traspasabn. el corazon,- quiso da on :ndo el cuerpo se alutargn y vela el hablar y no pudo; por lo que poniéndose alma. repontiuamoute eu pié, salió al corredor An TA:>A-Cierto; do que re.~ulta que prontamente, llamó á uno de su!! hijos, y en 1 lierrM ralicules de nuestro país 1 al verle le abrazó con ternura diciéndole: abun n )Ol; poetas y ' los hombres dis­- Luis l mi vida, me pareció haberte puost · á accioues audaces y n veces he-oído llorar. róica.~ • á diferencia do los rooradorf;S de Y entrando con él en el salan se sentó las ti ·ms ft·ias, on quienes predominan al lodo de Adriona. la re exion y la actividud física, tanto Máximo permaneció en su asiento, pen- n los calenlmws ln irnaginaciou y sativo y contrariado. cidad del c,;píl"itu. -Oh l mujeres, mujeres! se dijo, no- A ÜA1'ALINA-Pet·o tambien se ha • trices siempre : lo son basta las mús vir- que en los olimos ardientes hay tuosas y sonoillas ! ¿ Se ha visto alguna sentido mort~l y mayor oorrupcion vez una mujer perfectumonte natural'? uml>retl. Sin embargo, Alicia es sincem: ¿por qué I.~riA-Sí, pero hay excepciones, r~husa darme u un cont&tacion definitivn '? rándo:;e ciudode.-; y puoblos on lu- Gt·ave motivo tendrá para manejarse así, alurosil;imo:; que :.e distinguen por pues estoy cierto cru!i de qno me ama. lidnd, y viceversn. - DIA 'l'EH.C'EUO. Nada noe dA UnA idea tAn m.J3nlllru d~ D1001 como eotA Dltoml\ lmfX*ihiUdad do dtH­nU" Ie; a u lnJ!nlta J><"rfecclon Ju dt.,..ubm 'f al m••mu tiClD· polo ocult.t• t. la ,-Lota de loe hOillbreii - TlUIT\II.IAl.\-Uo oído decir, y lo n·ado tambieu, quo ij) ejemplo de s funcionarios, y particularmente curas, e~ lo (¡ne mrís influye en la couse acion de lllll buenas co .. tumbres. ¡ Cuú tos curas he visto qmJ h11n !!ido la Provi encia de algunos pueblus. A r IAH- Pero tambien he notsldo lo co tratio .... Muchos hay que tienen sobre í grandes responsabilidades. AL lA-Así lo creo. Pero frccuente­meut cuando cometen faltus, no es pot· mala oluntad, sino porque quieren ceiiü~e más en á. la letra que al espíritu de la lielig n ; e~to ct·eo que no puede lla­marse falta sino error. MÁ as: o ( terciando en la cont:ersacion)­" El ror, dice Bossuet, es el abuso de la verda " Do Gnl'!GORIO (entrando en la sala, pet·o UJ liabia oido la COI'lt'eTBaCÍOtl delde el '------------------------------------~~~----------~----~· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- _-- ~- --== - ~--¡ R E V 1 S '!' A Q U I N C E N A L . 2.! 1 1 ¡ 1 rorrrrlor) -.\sí sor~, poro lo qne veo cln- la unec:;idnll más viva y cnórgica que tie. 1 ramcuto M que la Ueligion, entre noso- no el hombre en la vidt\ social." 1 l trOll, ,;e clebilita diarinmcuto po1· culpa do 1}¡,~ Gnr:r.oRw-Hicn, pnos; llego has­lo., que tienen la mision do gn:~rdarh con ta couceJer que umgnmo'l un rito, una más cclu : y mucho temo IJilC uo pa~en iglel>in; pero }Jido quo lo)!, hombre.<~ qne la ! l largo,. aiius sin que so ncnbe completa- rijan ~e:~n desintoresndo;, y puro~, y quo 1 1 1 mente de perder en nnc.,tro país. sólo <.e ocupen del bien 011pirilual de su 1 )l.\xDw-En e;;o se oqni,·oca usted, y grey. disp6n~;emc si le coutradigo: el Catolicis- M.\xnto-Tieno usted muchísima ra-mo no puede perder~o jnmu~, port¡ue, como 1.011 : todos deseamos oso mismo; pero es dice .\ugust•> Xicolas, es in "ulncrnble y preciso que recordemos que la naturaleza 1 e;;t¡Í fuutlada en la cioncin misrnu. humaun e~ falible, y que tullo hombre os-~ Do:\ ÜHEGonw-Ciencia v Catolicismo tá sujeto,¡ errores que pidtm y merecen son do~ palabras qne nn puojcn ir unidas, indulgencia.. po!'l¡uo la primera mata á la l!eguntla. Ya 1)(1¡.; GR •:Gflttto-1\Iojor! si n~otedes mis­no uos 'pueden comulgnr con l'llc•las de mos confie..an que los iutJrpretes de la molino, y hemos descubierto con cuántas religiun sou hombres como todos no~o­palmiins ~o componen ciertn~ doctrinas tro!!, ¡,por c¡ué prohiben que so les oriti. que el vulgo sigue. Yoltnire hn dicho .... qnen sus accione:¡? .MáxnfO ( ncnlonhtlosc)-\'nyn, tio,que ~1.\xnw- No es ll»Í: la Iglesia no usted e~tñ ntm$1\do de noticin~o! ¿~o sabe prohibo que se critique ú bUS mini,tt·o:; u~tted qnc los incrédulo, ~-a 110 se atrc\·en cul\lulo obmn do una mnuem contraria al i citar á lo:. filósofo:; dl'l l'iglo pn,:1do co- rito que ~inen ; lo que no admite O:l que 1no eruditos en la rnnteria? ('.,n.~i todo lo F.O subluvcu contra in:; leves establecidas que ell011 rcchnznbnu uorno ridículo ó iw- po1· clh. ¿ .\Cl1~0 los golticrnos políticos vo~ible, est:¡ probado por los úllimos des- j no ticnou tambien 11us loJOli cuya viola­ouln ·imicutos cicntíficoH, l¡uo ¡,¡un, uo ~oln- ciou M' cn~tign? Eu toda religion, á los mente hccbns que puodou hnbt!r· snecdido, . que no obedecen tmR mnudato~, ~;e les tie­~; ino que efecth·amcntc así bO ,·orificaron. j ne como fuera de su seno, y si no hubiera llu:. Gm·oo~:ro -Y liin embargo, pocos , estn snucion, la di~cipliu:1 ccuerin el caw­bOll los hombres de snu•> juicio y razou, po ñ la anarquía. c1ue sean snficientemento creyentes para Uos GnEt:ORlo-Pcro In rcligion cató-practicar b religion ~rguu ~;u rito! lica no ¡1onnito que ,.,o roe lamo contra l0<1 M.\x I.Mh-Y yo aiindiré, que pocos son 1 nbusos que ~o comoltm, 110 aíolo co11tra el loll hombr·c'i qne en ol f•mdo tlelalma no • espíritu do su rcligiou sino contra la ca­til• uen cl"ooncÜls venlauom:>. Plut.urco de- ridad, ¡,, cristiandad y b humanidad ; ci.l: " Podoi:> encontrar citulatles si u m u-¡ cosa que so vo diarinmonlú out re los que rali~UJ, si11 casas, si u le ros, sin monedas ,. tienen mando en lns curins. ~in letras, ¡•ero un pÜcblo sin Dios, si~ M.b:I>It>- \"o por lo méu0:1 no diré oracioues1 ~oiu niugun rito religioso y sin quo uo se dehe rcclam.:1r contm la injus­sacrificillft, nadie lo eucoutmrd.'' Los h~>m- tic in ou onalquier parto que so encuentro, 1 brea quo uo quieren confcsat· e¡ no creen pero no de In manm injuriosa con que lo en Dio11 wn supel'bticio~o::s y ponen fe cu hacen nlgunos, que confunden la doctd­ngiiero~: es decir, que negándolo creeu na con 1111'! intérprct08 y aervidore.s. r en el dinblo! Do~ Gnro:oouw- Dl:josenos ser libre.-> ·, JJu~ U nr.r.onro-Pero, amigo mio, nos en nuestros coocienci~; no vreteodan es-aaliruos de ln cuestion: yu no desapruebo clnvi7.ar uuc,;tro pcu:;nmiento, y nada les las creencias, no, pero pido l.1 libertad de diremos talllpoco ú ust.eJos . .Pero, no &e­las conciencias y una religion espiritual ño1·: no solamente n•>S quieren obligar á enten1mento, sin aparuto11 mnteriaJ¡,s, que seamos creyentes, sino que exigen hl.\~rx()--Guizot eu su "Ilibtoria do qne bl~nmos devotos: oso e:t el e:;collo. ln ci viti:tncion en Europa," dice: " El J\1 Áxmo-Pero, señor, cón1o quieren us­aeutimiot~ to ' meramente rel•givso (o .. ; de- tedes pertenecer á m1!l lglCilin y no prnc­cir,¡¡ in lgl&iu establecida), no 08 la expre- ticat· :,u rito? Y a lo han dicho u1ucbns aiou completa de In nhturale:tn religio~a ,·ecc.'l los que so han ocupado en esta roa­del hombro. De los elerueutos de la reli- teria : toda doctrina religiosa se divide en giou '\'&roit surgir la sociedad religiosa, tros partes: la Relif¡ion, que so encuentra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~42 LA MUJEU. en el alma, v es la creencia eo Di011: la res. C mtra esto. tree elementos de la re­' p•'t.d«d, l'U)'O 'tr•;nn se halla en el oorazon, ligion e rebelan loa incrl.drúot, que niegan y es el nmor á Jos deberet que la religion todo, 1 irrcligio•o•, qno no m> tmmeten 6 impone; y lo. dccocior&, qne es IR manifcs- los cul s, y lo' impíoN, qno uo r;damente tacion mntcloinl, por decirlo MI, de aque- no se s 1neten sino ll'lll lmccn nlnrdo de lln religion 011 deber~ vi~ioJo,¡ y ext~rio: menOSiJI'I.ICiarloll.-·( ('unlr'lwariÍ). REVISTA DE EUROPA. 1 1 volucioucs sociales, han tenido que sufrir se- 1 LA situacion política y soeial ele Bu si a mejantu rtJforma.s, que han sido iliRpiratlas continúa alarmante. Prodarnaa, avisos y ame- por las doctriuna heterodoxas ó impuesto nazns de lu sociedades IICCretas se encuen-, con motivo de la preponderancia de los go­trau tndna loa mañanas en los lugares mh beman 'ca. públicoe. I.a policía n1sa IKI había apoderado "Es reforma, no t~nlamcnte ha dado loa en KiciJ de algunas cajas 11ospechosu dentro 1 frutos. ás a1~argoa, eino. que jan!oe ha 11ido de laa cuulua ae encontraron bomuaa á la Or- c~uqu1 pacifica; ella su~mpre t1t>ne contra 11ini, revulvcr11 de toda espedc y una t'Qlec- 81 la · cicnc?& de loa honrndoa cutólicoa así don l'OJ'lplota de venenos, cuya aplicacion como 1 lglea1a. soure el organismo humano cloooria producir . "El apa pruhioo ú la lgleein qua trate de la muerte de varias mane1111. En visU& de es- 1mpo~e e ll las prerogativaa del Estado ; la to el General en Jefe de la policía hizo ex- l~lee1a la aal~aguardia de. lua de~boa di­pulsar de San Petereburgo y de vAriM otraa vmoa Y, nada miB. La IKieau\ no disputa al ciadaclet á máa de veint~ mil peraonae eoepe- ~atado el derecho de auregl•r, ~~egnn la jua­choau. HabiM eido ahorcados púulicamento t1cia, 1 " oftlctoa civilct1 del matrimonio. tanto Soloweitf, el que trató de &BCJ~iuar al " El Papa deplora la nuova ley Italiana .Entperador,como otros igualmente criminales. aoure el matrimonio, que ea nmtraria ü la . .El Uzar hnuia ofrecido concurrir á lus nup- rcligio 1 y 11. In lihert~ de la conci .. ncia. ~e­cuu Je oro del Emperador Uuillermo pura plora 1 s d1BCUI'IIOII Irreverentes pronuncia­las cuales ae llreparaban grande¡¡ fie¡tv.a en 1 dos co tra la I¡;IC8ia durante la discusion de la corte, pero 1abienclo tenido noticia de que eaa ley. IoM nihiliataa estaban conspirando contrA BU ! "El apa )Jide A Dios qu• la viña ovan­vida en Berlin, había desistido del "iuje. 1 g~lica o sea conta~:io.da cuu e11a nueva se- El &nto Pndre y el Cardenal Nina tmvia- ! 1mlla. ron loleen.ru1111 felicitando al Emperador de "M~ da á loe Prelado• que enaoiíen á los Aleananu& por halJer llegado á contar ciucuen- ('.atólioc a que Cuera de los euliiCCII rcligioaoa ta año. de matrimonio. Con motivo de eaaa 110 hay ninguno que eea sauto ni honorable. tncpc:ítu tk oro el Emperador Ouillerlllo per- " El Papa tennina recordando las Bulas donó á máa de 600 condenado. polit1coa que quo pt'lnnitian á loa Jegiala•loree laicoa arre­babia en 1118 cárceles de Berlin. Al mismo glar 1 s efootoe de loe matrimonios civilee en tiempo el Oobiemo alemau enviaba al¡unoa la& co potencio civil. buques de guerra á laa coetna Ol.:cidentalell do .. e ocluye diciendo lJUO la Igleaia ubrá la Amflrica del Sur, ain duda con el objeto de aiemp defender In l""auaa ll&llta clelmatrinlO­vi'- ilar lu operaciones de guerra de tu re- nio re gioeo y la nlvaciun espiritual de loe publiCM heligerantea. fieles. Il 111 Lcon XIII ba dirigido una carta ú alguno11 na circular del minietro de lu Interior Obi1po11 italinuoa acerca del m¡Ltrimonio civil del Go ierno francee ¡¡ loa l'refectoa, lee dá establecido ya en Italia. facult~ ee para que pennitan ú 1111 las proce­Hé aquí este documento interesante y dig- 1 sionca religi0888, eogun 10 lo dil·to au buen no de la mayor ateocion : eentid< , y atendiendo á la mia ó m.:noe re1i- " Leon XIII uiega qoe el 1natrimonio eea gioeidl de loe Jugare~~ que gobiernen. una creacion del Katado y un aencillo contra-! eo .. , curioaa 1 aon loa titnlado11 nnti-1ibe­to civil, y añade que es, al contrario, un acto ralea ue hoy de6eoden en Francia la liber­eaencialmcnte divino. 1 tad de conciencia, y piden á gritos la libertad " El Papa reprueba la teoría que eetablece de en !fianza, que loa radicales de aquella na­una aeparncion entre el contrato y el sacra- cion pretenden arrancar y quitar á loa padree mento, dejando el primero al Eltado y el se- de f ilia. Lo1 carolicoe de Francia preten­gundo ' la Iglesia. den q au hijos tllngan maeatrot1 que Jea "No hay que poner de ejemplo ho1-á lu eDSeñ religion. nacionea catolicu que, minadu por lu re- Con: ocároue loe Concejos generales en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- --, --- --- REVISTA QUINCENAL. 24:-J : todu. Francia para. 9ue dieran su opinion acerca maestros de nuestro11 hijos, eean laicos ó re­do la enseñ;mza publica, puee nll í aún 110 res- ligiosos1 se¡;nn nnct~tra. Yolnulad <Í nuestra peta tanto la l>pinion de luR pncbloR1 r¡ne una con<'iem·ia . .t\.enmulea legislativa no ao atrevo a promul- "Rrclnmnmos, pues, en const~cucncia, ele g:ll" una ley si es t•ontrarin :í los deaeos de la. las Cámant!J fmnccsa~, como un acto de jns­gran mayoría de la nacion. ¡Con ra1.on qne licia y do il'naldatl1 el recltazo inrneciiato do so diga que IM naciones europeus dei.Jerian todas las leyes atentatorias á nuestra li­tomar lec~iones de otros paísell m:ís nuevos, bertau." en los cuale3 los CongresCis y Asambleas no -- 1 se paran en pelillos, y eu donde se les dá tres En una revista nnterior dijimos que lns ro-cominos la l"lpinion del país eu quo le¡:;islao l \'ondedoraR do al~nna11 ciudades de Fratwin Del voto de calas AM.mbleaR concejilee re- babinn protest-ado contra lus menciollatla.S snltó unn inmcnsu mayorl!\ pidiendo que no se leyes. llevar'' á cabo la. proyl!ctada ley Ferry. 33 lié aquí la de la11 de N iza, que recomenda-concejos so pronnnch1Tnn en contra, cioce pro- m O!\ l'omo muy curiosa : curaron manifestarse neutrnles y sólo trece "Señl>rcs c!iputndos: aprobaron plenarnen te el proyecto. "So nos ha dkho que pretendeis hacer sa-y sin embargo periódicos llamados libera- !ir de N!za ~~ lo!l Hermanos y Hennanas (de les han dicho que !.1 mayoría de aquellas las congregaciones rcligioRaR) ; por favor, no asambleas huusprohado la. ley atentatoria! ... In ha.gail!, porque eRa ¡;cntf' e11 nnty buena. " ¡ Todo el mundo es Popnynn ! " Ellos entro 1H'8otr:~s apreciamot~ á loa á la conciencia sus más qucridaR libe11adcs, que tonemos ahora, y qricremos qne Re queden. promulgar leyes inmorale~, y salvo tal cual " Uicen tatnhion que los macRtrosuo les ha­periódico qne proteHtn, nadie so muov11, Ulldio bl:mio nunca de religion, y eotónccl!, ¿,es de­protcRta á las clarnr, tociOH inclinamos la. ra- cir, que nuestms hijosnosnbrán nada de oso? beza ó nos conformamos. Nuestro único re- "Nuestros ntnridos entsin l!iempte trnba­toedio á todos loa males lo encontramos en h\ jando fuera, nosotras pu¡¡amos el día en el guerra, apelamos á las armas siempre que ¡>0- murcndo, ocupadas en otra¡¡ faenas ; sin las demos, lo cual es contraprodnccnto y quita escuelas nncstr·us hijos t1eriau nuo11 paganos; hasta el derecho de protest:lr despue11. y 11in e111ba•·~o t'RO no puedo ser, ca preciso 1 E;~ta vez en Francia todot1 lm1 peril)dil:os, que los mnrh •• rhOII temnn á Difls, bastante ha&h\ luti liboralet~ (méno~ loR del partido rn- tcmprauo 1\o vnl.'lvcn vagnmunllot~, neí como tlical, su entiendo! hnn levnutaclo In V07.. IAt eRtamoN. J:;n cuunto á lu11 niñitat! : con más Francia ltle Oiranlin 1, La Librrltld. Rl razon e~ prcci~o que I!Cnn rcligic¡~~~~: una ()o,utitttciollal, la R~vi11tn dt Jlnlbllll . .11 un- mujer 'l"c uo Habo rezar es mal wirada eutre do11, hnn protestado cnérgicarncnt('. Husta nol!otraa. Víctor Rugo, tan nuticlerical como e~, dijo l "Ah<>ra t¡UO estamos cu Repúblic:\ dicen una vez cuando 81.' hnhluba de 11111 cusoüan1.as r¡ue lo c1ue t~c! oyu <·s In '\'olnnta1l del pueblo, anticriKtiauus: y lu11 ntujurcl! de ét~to tamloien dchcn valet· "Sr' DJ:m-:nu. Lr.r.v,\n ARlt.~S'fnANDo 1 al~n. Os Ruplicatnos, pues, sl•iioreR, que de­' (Tn.u:H:H) DY.LAN1'}; D•~ LOS TRJ!Jl!N.\J,t:K Á jCitllas COIO:tS<:Ollli"IC8l1Ín,queasÍ audan bien, 1 1 LO!'\ I'ADRl:~ DE l'AlllJ,JA Qt"l: F.SV!AN .\ SUS y fll10 80 OO!Ifi!'jO Jibortnd para eiC(lgOr IÍ.lO& Hl.IO!i Á LAS F.$Cl/l~L.~s .~onm.; Ct"Y A PUY.RTA que nos gusta u para que educ1ucn ú nuestros SE D.\ ENCRlTO: Aquí 1t0 se tltlltiia nligi01t. hijos." 1 Hé aquí dos petil'ioncs dignas clt~ ser mrcli- · Segun tclegmmnR recientes (Julio 10) 1~ tadas por !011 que ct•n innt.a fncilidad permi- ~ Cámara. aprobó la ll'~· Fcrrycon una muyoria . ten que 111111 hijo!! se cdnr¡ucnsin sentimientos de 103 votos. ' religiosnK,IÍnico freno ti lat< pMioncl'l bunmnnt~. j lV "E1l d ••om¿,·ede la L•bertad. 1 Ett Jn¡.:latcrra la sitnucion monetaria. y co­" Xosotros,abujo firmados, ciudadanos fran- mercial Cll crític11. Se htL convocnd<111ll comi- CCiiCS1 habitantes de! Dcpar1aroento dtJI Nie- té, por <Írdeu do! Gouiemo, para qne examine 1 ''re, protestamos con energía contra los pro- la ailuacion con el ohjeto de tratar do pouor yec4lS relativos á la. instrucciou presentados al¡;un re~nodio á una crisis que tiene lleno de rccientcnJellte en el Parlamcntn. aprehcnsion a todo el comercio del mundo. "Como padres de familia, somos responsa- Inglaterra tieue sobro su ct>ncieocin. un bies de loR crímenes de nuestros hijos (véase grande, lm inmenso crimen, el cnul, como na-~ articulo 1,3b7 del nra rrue 'Se extinga la esclavitlld de los n&­gros, y •en filantropía "On esto h<\ sido muy justamente elogiada. ¿Pero acasó el crímen de corromper, con fines cotnerciales, á. una a1acion entera y bat-orla víctima y -escla.vn el" 8118 vicios, no es pecado que se ti~l>O quepa­gar tambien ·? V ::El .1'11'\tnrlo se materializa, las artes se psr­viorten y se desniv-elan; y;~ todo es chiquito, b!lja, ruin. Segun Jos críticos, la exposicion amw.l de pint.nra ~te Paris ha probado nnn vez más, qne la entarso y11 s>érios pretendientes al trouo imperial. El príncipe Jerónimo NapohJOn y s11 hijo uo son po11111ares en su país, tant-o n11Í11 cuanto qne el padre siero prc so manifestó hostil á Napolcon UI y se jactaba rlo ser ropul.llicano. Los impe­rialistas que estaban a.l principio rlesoricnta.­dus empie,..an ya 1Í unirse á los tlifercntes par­tidos •1ne divide() á Francia. Segun los ulti­mas pel'iód i<-os legitüllislaa y or:Jcaui6tas, és­totl tlan ó. cntem.ler que es posible que eu esta coyuntun~ so uunn los tres partidos adversns á !;1 República. Esta fnsinn !IOI'Ía co¡;a muy sória, y podría ca m Liar complctamcut~ la faz fJOiítica de esa nacion. Llegó el cadftver del l'ríncipe á lnglat~m, y el 11 de Julio Jo eutcnaron solcrunememe en Chillelhut'6t. En el mismo peri<ídic-o que citatnOB se lltL­blu
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La Mujer - N. 22

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La Mujer - N. 36

Por: | Fecha: 01/05/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUSlVAJ.lEN'I'E REDACTADA l>OR SE~ORAS Y Sl!l~OIUTAS , nAJO LA. DtRECCION DE LA SBRORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.o 36 . ~ SABADO, MAYO l. o DE 1880. i PRI::CIO 30 cs. DOS PALABRAS AL LECTOR. CON este número cumple nuestra cnc10nes aumentaran considerable. morlesta Revista afio y medio de exis. mente, así como las remesa'! puntua. teucia.. Darnos de nuevo ú nuestros les de los fondos que se nos adeudan, favorecedores las más expresivas gra.. haríamos un esfueno para aumentar cías por la proteccion que nos han tambieu las páginas de nuestra Re. dispen~ado. Solamente la.s personas vista, haciéndola más variada y ame. que han tenido algo que hacer en las na. Si nuestras sul;critoras tuvieran Imprentas y hayan estado ú la cabezu buena voluntad y deseos de proteger. de una empresa tipogrt\tica y literaria, nos, basta.ria que en lugar de tener la podrán comprender las fatigns, dis- condescendencia de prestar á sus ami. gustos y afanes que debemos de haber gas La ~lujer para que la lean g1·atis, sufrido durante estos Jieziocbo meses se empefiaran con ellas para que taro. con la impresion y reparticion ele La bien se suscribieran. Esto aumentaría. Mujer Como aquf no se acostumbra naturalmente los fondos de la empresa, que Jns mujeres s~ ocupen en esta cla. y aseguramos que si logramos ver se de trabajos, ya ¡nwcl1•u comprender crecer el número de suc;criciones en un nuestros lectores~¡ debemos de ha.ber l \'einticinco por ciento, inmediatamente pnde.:ido mil molestias durauto los anruentariamos ~::1 otímero de piíginas pasados meses l Pero e,t:unos resuel. que hoy tiene la Hevbtn, así como in. t&s á arrostrarlo tocio, y continuare- troduciriamos varias mejoras impor­mos eu nuestra tarea miéntras que tantes, haciéndola más variada, de nos f1.1.vorezca el público, y tengamos manera que hubiese en cada número suficiente salud y eoerg(a. para. no lectura agradable para cada uno de desmayar en el camino que nos he. los miembros de la familia, desde mos trazado. el anciano basta el niño de escuela, Para el pr6ximo Semestre, y al con. y desde la abuela basta la señorita de cluir la publica.cion de "Los anales de 1 quince años. Pero si sucediera lo con. un paseo," ofrecemos una novela de trario, y si en lugar de aumentar dis. costumbres nacionales, por Oiga, au. minuyera.n las suscriciones, una vez tora de Do'ña Jeróninna, asi como que concln7era el segundo año de tambien un trabajo hist6rico nacio. vida, la Rev1sta tendría que eclipsarse, nal. Ademas habrá con más irecuen. pues los gastos que es preciso hacer su. cia una Secoíon Relligiosa. Si las sus. perarian á los fondos que se recaudan. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·- 270 LA :MUJER. ESTUDIOS HISTÓRICOS SOBRE L.A ~rUJEH. EN LA CIYILIZACIOX. CAPÍ'l'ULO DUOD:f:CUIO. LAS MUJERES EX LOS D1PERIOS DE ORIE);TE Y OCCIDE~TE. ( CON'rH\UACIO~). JI multitud de poemas religiosos en lntin y en griego, pues era. docta. en vari o'> Era tal el respeto y el amor que idiomas. Cons~antino le tenia ú su madre que En el año de 325 tuvo lugar el pri­todas las ciudades que mandó fundar mer Concilio general en Nicea . .A.I!tos por aquel tiempo le> puso su nombre. de este se contaban yn 32 Concilios Una de éstas fué edificarla en Palesti. parciales. Este Concilio convocado y na con el nombre de Heleon6polis y presidido por Constantino es un~ ~o otra en );icodémia (Asia l\Ieoor), en las pieJras fundamentall•s del ed1fic1o donde algunos historiadores dicen que de la lrtlc~ia Católica. Eu él se decla­naci6 la Emperatriz, porque gustaba r6 y d;fini6 la conf'uLstnucialidad del ' mucho de rctirar~e ú ella á rezar so- Hijo de Dios con el Padre; so fij<~ la. bre la tumba de Sau Lu0iano, mártir, celebrncion Jcl Domingo de Pascua y de quien ern muy devota. s~ declar6 el Credo. Desde el momento en que Constnn- En tanto e¡ u<.: el paganismo de Romn tino se declan) francnwcute, cristiano, hacia deowdnr y aniquilaba. la~ íucr­Heleu1L lo instigaba sin cesar para zas do C!i~ll ci uc.lad, Cow.ta u tinopla, ro. que enviara emisarios á todas partos ú cien fu o dada, se elevnhn á su mayor convertir á los infieles. Aunquo no esplendor, pues toclas las familias cris. perseguin a los pagan~ probihi6 los tianns m:ís nnportnntes :-e trasladaron ritos ímpfos, y puso fiu lt lo:> combates á la nueva Capitalt.lt:l Imperio. de los glndindores y (1 que se diera. la Hasta eutónces Constantino no Jan­muerte á los crimionlos crucificíiudo. bia mereciJo de los hi~toriadores ~oiuo los: orn para úl muy divina la ~;uñal elogios, poro hnhiéndoso tlujado llo.mr de ln H.cdencion y In respetaba dt:rna. por las malas pasiones de una nHIJer, siado para que contiuu~ra siendo se- perdi6 cu un rnpto do cólera todo P.l ñal do casti~o é ignoiUinia. camino nudndo baj.l los auspicios ele Helena era el alma do aquella~ re- ~ l':iant:L Holcun. formas, y si Con&tautino arre.rló va. C:onstnutiuo bahía sido casado do~ rías oraciones, entre otras un~ cortn vecus: primero con Miucrvina, Jo para ell1~o del ejército, olla compuHo r¡uien hubo que separarse para. con­muchas obras · qu~ Jiccn que torlrwín traer mntritnouio con Fausta. -Flavia­existcn en el fondo de lns antiguas ~Iaximiun, hija Jel Etnpcrador }fnxi­bibliotccas de lo~ monasterios griego'>. mino Hércules. Durnuto los primeros Adcmns de muchas epístolas dirigidas años de su vida matrimouial, Fausta ú su hijo, á Snn Silvestre Papa y tí se babia manifestado tnujer ejemplar, San Antonio Abad, e.>cribió un libro y su conducta era irreprochable, pero "Sobre la providencia de Dio~"- inspirada por el demonio de la. aro bi­otro ~>obre "L1. inmortalidad del al. cion, le tomó tal odio al futuro bere­ma "- "Consejos ú Con¡¡tantiuo "- y dero del trono- Crispus, hijo de Mi- ¡ varios otros, así como tambien una nervina, que resol vi6 perderlo. Acu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 R E V I S T A Q U I N C E N A L · 271 s61o con pmcha!! forjadas de conspira- gar una iglesin. magnífica. Auemas ' ciou contra el trono y do toda clase de fund6 una cocina p1íblico. en dondo so crímene, horribles, exasperando ú tnl les Jaba de comer á los indigentes de punto á Constantino que lo mandó Jeru~alen * Constantino nunca rehu­prender y desterrar á Istria, en donde s6 cosa alguna íÍ su madre, y ella dis. le dieron muerto violeutn, no se sabe ponía. de las arcas reales pam In. glo­si por órdeu de iiU padre 6 de su tna.. ria Jel cristianismo y el bien do la drastra. humanidad. Santa Elena que amaba muchísimo Suidas, el hi'ltoriador, San Ambro-á su nieto, no qui!=:o creer en los críme- sio. San Gregorio y todos los que han menes de CrispuH, y uuuHl.S hacer in- escrito la historia de Santa llelenn, dagacioues para descubrir In verdad. elo~ian su hum1ldad con los desgra­Des~ racindamentc las indagaciones ciados, su caridad inagotable, su pie· probaron no Rolamente la inocencia. dad y su grande prudoucin. en todas del Príncipe, sino que convencieron ú las peripecias de la vida. Constantino de qu~ su ei:posa., Fausta, Despues de haber fundado las iglo. era. calurnuiadom y quo le hnLio. sido sias en Jerul'alem y Be len, no dejó infiel. Enfur~::cido cou e'-ta rnujor ma. punto importante de la vicla ele Nues­la la. mn.ud6 dM h\ muerte en tJU La- tro Señor que no la conmemornrn. con fio caliente hnsto. el cxeso. algun convento 6 Capilla. Despno¡¡ hi- Cunnclo h~ Emperatriz madre tuvo zo recoger los huesos de muchos mtír­notiCia de este si-Jgundo crírnen de su tires que hnLian perecido por la fé, .Y bijo, su a.flixion no tuvo límites, y por erigi6 sobre su sepulcro una iglesia primera. voz lo riñ1) indignada, amena. llamada de Los :.\Iártires. Eu Chipro zándole con privarle Je su prc:.cucin Y edificó un convento dedicado tÍ Santa. partir léjol>de un hijo tau poco cristil!- Tecla. y otro á la Santí,imo. Cruz ..... . no. Santa Helena se retiró cntoSnc~s ,¡ Pero no nos alcanza el espacio para. ~ · Paleo;tinn con lo!> hijos de Fnu5.ta, á ennumera.r todos los edificios que la quien re.:;olvió educar cristiautuncnte. Santa madre de Constantino levan. Santa Helena tenil\ SO niios cuando tS por todas partes un el Imperio. pns6 á Palestina ncompnüada de lo m ..s Cuando Santa Helena vol dó al lado selecto de la Corto hiznn t iun y con cnr- de su hijo le llevó de rt?galo dos ta blanca de 1ill hijo pnm hacer oll gusto de los clavos sagr~dos por haber sido en todo. En lo primero c¡no se ocupó uoo de los instrumentos de nucstm fué en descubrir ul ~>epnlcro Y ln cru:r. ¡;;alvncion : uno lo hizo clavar en el del Salvador. ::>obre ol Cahnrio eu- freno, y otro en el cas~:o dtJ Const· n­contró que existin un templo dPclicado tino pnra prcscnarlo do todo mnl. Es. á Véuus, c¡uc nmndó destruir, Y guiada te último atín existo y hace pnrto do por revela.cioucs y la tmdicio11, al fi_n la corona. de hierro do los nutiguos descubrió tre-; cruceR, pero 110 so pod1a Empe1a.:lores romanos quo esta.La dopo­saber cunl fuern. ln de .Jesucristo. Un situda en la Catedral do Mon.,a. Otros milagro se la hizo conocer. llolcna clavos de la Cruz de N u estro f:lefior f;O mande) edificar un magnífico t<'rnplo encuentran en San 'biárcos de V ene. sobre el Cnlvo.rio y ono en P.! )1onte cia y en la. iglesia del mounstorio be­de los Olivos; llizo cortar la cruz de nedictiuo de Catauia. En Roma, Sao. N u estro Beñor <·n dos partes; In una, ta Helena mandó edificar la iglesin encermda en una caja de pinta fué en- de Snnt-'l. Cruz parn depositar la. por. viada 6 Constantino; la otm so deposit.6 cion de la cruz que babia sacado do en Jerumlen, en donde todos los nfios la. adornba el pueblo. Habiendo eucontmclo en Belen un templo dedicado á Ad6ois, levantado por Adria.no, mand6 edificar en su lu- • Al~,'unos \"Íajero., modl!mos di~u qno esa cocina, fundada por Santa llclcnn aun exiate y quo jamw;- ni aun de,puc,~ do haber pnsado á manos do los turcos -ha dejado do aliviar al pobre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 272 LA ])fUJER. Jerusalen, con otras reliquias de la pasion del Redentor. Mil afios des­pues, bajo el pontificado de Inocencio VIII encontraron esos santos teso­ros encerrados en una caja de plomo con una inscripcion que explicaba lo que contenía. En esta iglesia hay una capilla dedicada á Santa Helena, en la cual no es permitido que entre nin. guna mujer, salvo el 20 de Marzo de todos los afios, aniversario de la fun. dacion de la Iglesia. En la iglesia de San Pedro Advín. cula. están las cadenas de San Pedro llevadas á Roma tambien por Santa Helena. La edad de la Santa Emperatriz era muy avanzada, cuando despues de un segundo viaje á Jerusalen se sinti6 mala, (unos dicen que estando en Ni. codemia y otros que en Constantino­pla 6 en Roma) y llamando á su hijo y á su nieto al borde de su lecho les dió muchos y muy sabios consejos. En fin, el18 de Agosto de 328, despues de que recibi6 los auxilios Je la Iglesia, la Santa. espir6, llorada por su familia y por todas las naciones que ent6nces componían el Imperio de Constantino el Grande. El Emperador trat6 de consolarse de tamafia pérdida ordenando que hicieran á su madre el entierro más suntuoso posible. La depositaron en una caja de pórfido, la más grande del mundo, toda ella cubierta con escul. turas en bajo relie .. e. En ella Cona. tantino mandó el cadúver á Roma, en donde las ceremonias fúnebres Jura. ron tres meses consecutivos. El Em. perador mand6 construir despues un edificio en la via Lavicnn á tres mi­llas de Roma. A pesar de qt1e hay va. rías opiniones acerca del lugar en que finalmente fué depositado el cuerpo de Santa Helena, en Roma se le da culto en la iglesia. de Ara Celi, y en Venecia muestran el lugar en qlle di. cen está depositada, habiéndose robado los venecianos el sepulcro de Cons. tantinopla cGando aquella República se hizo duefia de la antigua Bizancio. S. A. DB S. (Continuará) LA ORACION. El alba nacarada Ya brilla misteriosa, La noche presurosa Recoge su oapuz. El sol su rostro asoma. Entre celajes rojos : LGraoias1 Señor! mis ojos Vuelven á ver la lus! Vuelven á ver con júbilo La esplóndida natura, Que llena de ternura Te eleva canto• mil. Aspiro con delicia El cefirillo leve, Que canta, apénas mueve Loa ramas del pensil. Las florea y las fuentes Insectos y avecillas, Cantan tus maravillas Con su confuso son. ¿ Sólo quien no bendiga Tu esclarecido nombre Scr6, Señor, el hombre, El rey de la creacion ? El elefante altivo En el desierto ardiente, Se postra al sol naciente Y adora tu poder. ¿Le diste al hombre una nlma Formada de tu esencia, Sublime inteligencia, Y soberano ser¡ Para que cual el ángel Caído de tu cielo, Ingrato tu desvelo :Pague con desamor? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL 273 ¿ Acaso por vasallos Le diste tantos séree, Para que en loe placeres Olvide á su Creador? No, no, mi pecho ardiente, Supremo Dios, te adora, Y los instantes llora Que consumió el placer. ¿ Qué queda de una vida Pasada entre locuras? ¡Horribles amarguras Nos quedan del ayer l Sólo temo!' mañana Ofrece á nuestros ojos; Sembrada esta de abrojos La senda de virtud ; l Feliz el que la busca En su olvidado asilo! Feli:t el que tranquilo Contempla su ataó.d! Pasa fugaz el tiempo Llega la muerte fria : 1 Inútil es el dia Perdido para el bien ! 1 Feliz el que al trabajo Su vida ha consagrado, Y contemplar le es dado, La muerte con desden ! Señor, ya que mis ojos Vuelven á vex· el cielo; Recobrará mi anhelo El tiempo que perdí. Seguir juro, tus bellos Decretos soberanos, Y amar á mis hermanos Como te adoro 4 ti. ANOELA. GnAssr. LA JUVENTUD DE ANDRES. NOVELA HISTORICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES. FIN DEL SIGLO XVI D. C.API'l'OLO Vlll. lliSTEBIOI. A pesar de lo locamente dichoso que se babia sentido Andrés en casa de don Melchor, cuando llegó al cuarto que el Arzobispo-Vi rey le babia dado en su propio palacio, y fué calmando su agita­oían, un sentimiento de vergüenza y re· mordimiento se apoder6 de él y pasó la noche sumamente inquieto y diegustado consigo mismo. ¡ Ah! cómo le pesaba y lamentaba su debilidad, y se afeaba á si mismo su conducta desleal y la falta de solidez de sus principios? Cómo podría volver á levantar la cabeza con justo or­gullo, como en mejores diae, ante los jó­venes galanteadores y pisaverdes, si él con toda su gravedad era incapaz de re· sistir á la seduccion de una loquilla como Magdalena? Habiéndole buscado Gonzalo á la tarde siguiente para que fueran juntos á casa. de don Melcbor como ól acostumbraba, Andrés hizo tal esfueTZo de volunlad, que se negó rotundamente á acompañar­le, y le vió partir sin que el otro cono­ciera su angustia. A la tarde siguiente sucedió otro tan· tn, pero se sintió más débil aún y con di­ficultad pudo negarse á las instancias de su amigo. Al tercer dia, estaba1ya tan cansado de batallar consigo mismo, que resolvió ir con Gonzalo por la última vez á casa de don :Melchor, pero perdió su propósito, porque su amigo, persuadido de que era inütil invitarlo, no se le acerc6 en todo el di a. El cuarto dia á la mitad de él, se di" rigia solo á•]a casa de Magdalena, deci­dido á dejarse vencer por su inclinacion, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 274 LA MUJER. cuando so enc.lntró con don :Melohor, quo lo echó los brazos diciéndolo : -Iba á bu~caros, querido mio, para iu· vitaros :í. comer el cocido con nosotros ... tanto Maria. como ~[agdalenl\ estlin de­seosísim~ s de manifestaros lo mucho que os aprecian ... -Yo uo soy acreedor ... seiior don Melchor .•. -Esa es cuenta nuestra ... ¿ viene vue­sa merced coumigo,ó me tratará de de­sairar? ... -No estaba prepat·ado para ... -Preparado ! Pues nosotros somos de confianza ... Y aunqud estcis enseñado 6. la mesa do los arzobispos y vireyes, en casa por lo ménos encontrareis franque· za, sinceridad, y la voluntad ru:is verda­dera de agradur'ls ... ¿Todavía me desai­rareis ? ... Estaremos sólos, enterameote sólos. .Andrés que estaba loco por aceptar, Jo hizo al fin con mil protestas de gratitud y se dirigió en uniou de don .Melcb.or á. su casa. ~{agdnlena le recibió con suma bon­dad, y 1\ndrés respiró al notar que no 1.1e hallaba presente el Copitnn Alvarez, cosa que le sorprendió, pues aquel hom· bre siempre melancólico y taciturno pa· recia hacer parte do la familia, y seguía á Magdalena, como una sombra, (L toda11 parto~:~. A pesar de la vulgaridad de don Melcbor, de la sander. de doña Maria y aún de la necedad del niño, Andrés pa­só un rato felicisimo en la mesa al lado de Magdalenn. Sioembargo notó que de vez en cuando y miéntras que conversa­ba con la niña, don Mclchor daba :l. Mag­dalena ciertas miradas de inteligencia que olla parecía comprender, redoblando su amabilidad con él, cosa fiUC le daba al­guna aprehension sin aaher por qué. Cuando se hubo concluido la comida, pasaron á la ~>ala. Pidió entónces don l\Ielchor á Andr<:s que le aguardara un momento en tanto que iba y volvía. Do­ña M.nrla Fe recostó á dormir la siest11 en la vecioa alcoba sobre una cuma de apa­rato que se veía desde la sala. ~Iagda­Jena se sentó delante de su bastidor con Andrés al lado, quedando los jóvenes sólos. l~sta extraña conducta de toda la fa­milia alarmó al principio al incauto An­drés, que sentía aunque no lo compren-dio. bien, que se le tendía algnn lazo. De repente niAgdalena dejó de bordar y suspirando inclinó la cabeza, diciendo: -Muy triste es despedirse. -¿,Despedirse de quién? -De nuestros amigos. -Amigos que dejasteis en Cartagena? -Amigos que teugo aquí... -Luégo ... ¿ pensuis iros? -Naturalmente ... si mi padre no tiene la fortuna de conseguir un rlestino ... El Virey Pimienta le habia ofrecido un buen empleo aquí; pero desgraciada­mente su muerte nos ha priva.do de esa ventaja. -¿Y al no obtener lo que desea don Melchor ? ... os iríais -Por supuesto. -A dónde? A Cartagcna, ó talvez hasta Veracrnz ... -V algame el cielo ! -Pero vos, podríais don Andrés ... -¿Por qué me llami\Ís don Andres? repuso ól interrumpiéndola, en tanto que á. Gonzalo le decís lisa y llanameo te Gouzalo ... ? -Porque con vos no tengo la misma confianza. ... sois tan sério ! -Yo sério ! .. . -Y mucho .. . -¿Con vos'( -Conmigo y con todos. -Proouraró enmendarme, aunque du-do que con vos pueda nadie estar sério. -Me haceis favor ... Pero volviendo á nuestro asunto os décia, Andrés ... y al decir "Andrés" se sonrió como una ma­ga, que vos podrías impedir nuestro re­greso á lo. Costa ... -Yol -Jamas me he empeñado con naclie ni por nadie ... -Pero lo hareis por noaotros ¿no es cierto? Andrés uo contestó¡ ella lo miró y suspirando inclinó la cabeza y siguió bordando. -Será preciso, pues, repuso Magda-lena, quo me despidtl de Soutafó. -¿Y lo sentiríais mucho? -Mucho. -¿Por qué? A su turno .Ma.gclalena guo.rdó silencio. -¿Sentiríais dejar :1. algunos de vues· tros nmigo:~ ... Magdalena? dijo au com­pañero oon una voz tan tierna que él mismo se sorprendió. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --·- REVISTA QU I NCENA L . 275 -Tal vez ... -¿ A Gonzalo ? -Por qué á Gonzalo? -¿No eR vuestro amigo? -Sí. . pero no es el único. -¿Al Capitan Alvarez? Magdalena se sonrojó y bajando loii ojos dijo : -H:1y otros ... -¡Yo! -Pues ... ¿ lo dudabais? y al decir esto le dió una mirada que le penetró hasta la medula de los huesos. "Hay personas que tienen el don de la inoportunidad." Esto pensó Andrés al ver entrar al taciturno Cupitan Alvarez con su inseparable compañero el niño Clflmellte. Aunque el jóven militar no trató siquiera de tomat· pa.;'te en la con­versacion, sino que se sentó en un rin· con de la sala, jugando con el niño, que le quitaba la esp11da y le metía la mano entra los bolsillos, sacando alborozado cuanto había dentro, la presencia de una tercera persona, aunque no oiga lo que se diga es cosa ombaTazadora; por cou­siguieote aquel diálogo que se est11ba haciendo ya tan tierno, perdió para An­drés su encanto y su novedau. -¿ Oon que, repuso Magdalena eu voz baja, jamas os habeis empeñado con nadie? -Jamas ... N1 había pensado hncerlo nunca. -Aunque yo os lo pida? -E'!a es otra cosa. Un Tnyo de nh•gria pasó por los lin-dos ojos de )lagdalena. --J,o hareis '( -Si lo manda su merceu ... --Lo mando ... (con uoa sonrisa) --A vuestro vasallo .... --A mi vasu !lo, si así quereis procla-maros (otra sonrisa m:is amable) --;.Lo porruitis ? --Qué? --Llamarme vuestro vasallo. Este diálogo, compuesto más ele sonri­sas, do miradas y de inflexiones de voz significativas, fuó iuterrumptdo brusca­mente por el Capitan Alvarez, que atra­vesando la sala se acercó á Magdalena y la dijo oon airo irritado : --Magdalena .... permiteme dos pala­bras. Magdalena miró al español con ojos asustadizos, tor nóse encarnada como un ababol y en seguida palideció, pero se levantó iun•edintameote como impe­lida pot· un t·eao rte, y aonmpañó ti Alva· rez á la otra ventuna, en donde habló con él algunos momentos, sin. que An­drés pudiese oir un\ palabl'a de lo que se decían. Momentos dAspues Alvarez tornó á. su lugar y Magdalena volvió á sentarse en el suyo. -¿Qué os dijo el Capitan con su aire tan misterioso? preguutó Andrés senci­llamente. Magdalena que parecía muy agitada no cunte~~ mi primo, y bajando In voz dijo: ¿ tnru¡oco sRbinis que Alvarez tiene sus puntns do loco'! -Ignoraba, por cierto, osto:. porme­nores ¿ pndecerá accesos repentinos? -Andrés, Andrés, repuso ella, veo quo no me crei.i ... Así pues, hablemos do otra oosa, y dejemos al pobre pariente en paz y sesiego. -Tenois razon, dijo ól; y como el Ca­pitan Alvarez pudiera sospechar alguna trama contra su preciosa vida ó le asalte quizás algun capricho descabellado si contiuuo :í vuestro lado Magdalena .... me despido. -Os vais 1 exclamó ella. -Ya es tarde. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 276 LA MUJER. -;. No aguarda.i!l á mi padre? -Hace una. hora que se f11é y DO vuelve. - Mucho os habeis fastidiado ? -Bien sabeis lo contrario. -Oigo subir á mi padre, exclamó ella. Efectivamente en aquel momento en­trabll. don lllelchor á la. sala y cambiaba rápidamente un<~ mirada con Magdalena. -Padre, dijo ella, el señor Ruiz os aguarda. -Dispensad, amigo mio, dijo don Melchor, pero un asunto importante me detuvo en la calle. -Yo tambien tengo que hacer, repu­so Andrés. -Irémos juntos adonde !querais! ex· clamó el amable huesped. -De ninguna. manera permitiré que os incomodeis. -Al contrario¡ tendré muchísimo gusto en acompañaros. -Andrés, dijo Magdalena al despe­dirse de él, no os olvideis de mi reco· mendacion, de mi empeiio si quereis. -Perded cuitlado, me encargo de ello. Durante el trecho que caminaron jun­tos, don Melchor supo Jarle :i. emender á Andrós qué empleo profería y con cual se contentaría &. e, despidiéndose en seguida repitiendo sus almibarados ofre­cimientos. Apesar de la mágia y el encanto que rodeaba a ~1agda.l'3na, Andrés DO pudo ménos que pensar que el convite á comer y la. con vers:1cion á. sólas que habia te· nido con l\I agdalena era cosa coucertnda entre padra é hija pnra cautivarle y obli­garle á que le consiguiera aquel empleo á don Melchor. EstlL id~a uo dejabu. do atormentarle; pero nuda le hacia sufrir tanto como la extraña intimidad del Ca­pitan Alvnrez, el misterioso cuchicheo con Magdalena y la influencia que pare· cia tenor sobre ella: pues no era la pri­mera vez que la "eia estremecerse ante una mirada ó adaman del eRpañol; y adamas no había olvidado la escena de lo. ventana. en lo. venta del camino de Honda, sin conta¡- con otras circunstan-cías por el estilo que Gonzalo le refirió los días ántes, cuando fué á. convidarle para ir juntos á casa de don Melchor. Sinembargo como habia ofrecido em­peñar:~ e para conseguirle el empleo á don l\felchor, buscó aquel dia á solas á su protector el Vire y Arzobispo, y le dijo que le parecía seria justo llevar adelanta en algucas cosas el penaamiento del fina· do Virey Pimienta, por ejemplo dar al­gua destino á don Melcbor de los Ba­rrios, que vino con él de Cartagena, y que á consecuencia de su muerte inesperada se había quedado sin saber quó hacer. -Ah! exclamó el Virey, -ese hom­bre es el más repugnante que yo conozco, Andres, -y si nada le he mandado dar hasta ahora, no es por falta de pedírme­lo en todos los tonos, y con una insis­tencia, una humildad tan exesiva que causa hasta desprecio. -Es cierto; pero recuerda Su Señoría Ilustrísima que tiene familia. aquí, que perecerá si uo puede mantenerla. -¿ Está pues, en la miseria ? -No sé si está enteramente en la mi-seria ... pero entiendo que cuando se le acabe lo que trajo consigo de Cartagena no tendrá que comer. -Me han dicho que tiene hija her­mosa ¿ Eh, Andrés? Andres se 110nrojó y dijo titubeando: -N o sé si .... es decir .... creo que sí es hermosa. -Andrés, Andrés, cuidado con los ha-lagos de las sirenas ... Pero edto no os lo digo con seriedarl ... yo 6é que el juicio se ha hecho un trono en vuestro espíri­tu .... Recordad.ne mañana, que tengo de hacer algunos nombramientos subalter­no.:~, el nombre de ese Bárrios: no quiero desatender el único empeño que me ha­beis pl'esentado hasta hoy. Ahora vea­mos lo que os dictaba ayer. Y con este giro en la con versacion descansó el pobre Secretario, que tem­blaba ante la mirada. clara y persptoaz del Arzobispo-Vire y. ( Oontim~arú) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL 277 SECCION RELIGIOSA. UN A FLOR PARA. EL ALBU.M DE .M..ARIA. Donde encontrar podré, Mnrt•·c querida, Alguno. flor tan belh• v ddic:uh, 'f 111 pm·••, t 10 berm ,;:\y perrun'lda Q IC IDCI'l:Z •.!r\ fle:;nr ha~t.a tU-< pié; 1 Q-te lli fiJre.-; tcrrenH tienen m:tncha>, ~¡ :;e ven :i tLI 1 \do, Vil·;);cn pura, F,l nromn lr:l7. m ! P"q u ontJa~u; l11 c.ín ¡¡,¡,. violeta 1), 1.~ s mt 1 humil.lul yo t•• llevara, Y un'\ mira•lJ. tuya ella alcan7.am, Llon,, de compl.lcencia y dilocciou. Q•Jo fué t-íuto, Seii la miran sin cesar. Ay! enséñ'lme pu~, oh Madre mia1 A cultivar las flores más b.ormosas, L'\s violetas, los lirios y las rosas Que tienen ¡:.nra. tí tanto valor! Dichosa yo 1nil veces, l:li las siembro Y las miro crecer ca<.la mañana, Y llevo ante tu altar mi Soberana, La humildad, 1:1 pureza y el amor! 'l'ornn tu~ ojos, pues, Virgen amada, IIncia el campo infeliz del alma mia, Y ayúdame á an·anClH' la 1.arza impía Y los ca1·dos y espinas que él brotó! Ayúdame tí !>embrar tus santns flores, Y al tornar 1:1 ri~ueiia p1·imavera, Tal ''CZ pot· dicha cncontmré siquiera Una violeta que ofrecerte yo! Su.VERIA E. DE R.ENDON. -----·--- LA MUJER VI (Continuacion). Como sus padres no habian tenido m(i•¡ hijos c1ue él y Araminta, Qral.l. los "Hnr jMenc- p••rdidos, ídolos de la casa. El pt\dre, hombre iofclicc>~ uerrol!h,ulorts. ed- en extremo complaciente, se doblega-clavos .1 h pat· clc una loca 1 b f ·¡·¡ l • 1 · h d pa..~iun y do unn , Jnida los queda, cono- á Ubaltlo era su c!ofensa pa.ra sus fa}. con lo~ dbp~rutcs que ha- . ~l cen, y !iiuembargo loR repi- tas JUveot es. ton t'Oll 111111. c•¡wcio de Pn- A · 1 d ~d 1 cnrnizamiento febril.... ramtn ta., proc ama a como 1 o o Sot:LIC. Ubaldo, el hermano de Aramiota, babia hecho su entrada al muoclo como muchos j6veoes de sus coudiciones. Dejó úntes de tiempo las :lulas por los diver5iones, y el 6cio, pero no estaba desprovisto de al~unos conocimientos y poseía. fama de hombre bien edu. cado, junto con una figura simpática. de la mollll., obtnvo el cetro de la. ele. gaucia y de la belleza.. Ubaldo entró deciJidameute en la vía de las cn.ln.ve­radas; aunque conservando un fondo primitivo Jo bondad en el corazon. Uua noche jugaba, como era su cos. tumbre en uniou de muchos caballa. ros, en una de las casas más retiradas de la. ciudad. Allí babia padres de fa. milia que tal vez al dia. siguiente no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 278 L.A. MUJER. tendrían un pan para sus hijos ; allí. j6>enes inberbes, derrochando su pa­trimonio úntes de conocer la santidad del trabajo; allí. ..... pero vol vamos á Ubaldo, que acababa de perder una gruesa suma, y fía ú una carta su últi­ma esperanza con su última mouecla. Una doble exclama.cion de cólera y de alegría estalla al derredor tic la mesa. -¡ Cnida! grita un jugador; y .re­coja al mismo tiempo todo el dinero que le depara la CM hom hre y pasa. 1 seré lo que él 6~'11 • • • • ' ' 1 -N o te creerá, ni tú te atreverás á ) f r.nv. contarle nada. E sn. tm·s mn. noc1 1 e Uba l d· o t uvo con 1 . i No! (contin.u ó con m{¡s vehemen- 1 . .' . ctn); porque qmen desobedece, como su hermn1111 a stgmeote conver . ..;ncton: t, 1 , d .1 d h - 1, o 1t e ¡¡ nmaf¡ o , d ecl·l l. e'1 , para 1t a. t t•.,1 as ur etn es liC · ~:u pn. 1re , y at.c e en 4 , )' . OliO SU Q\1!' O; qu1en DO taCe ffi,IS que cer,e nnll. sup ten.: no prostgas en tus 1 t 0 d d '1 1 relaciones con el forastero. con raer. eu as para que e a.s .Pa- . . . ~ue ; qmen no ayuda á su famtha y ' Ar:nnmtn. )uzo un Jesto de sorpresa. ¡ 1 ll ¡ .. , , • , , • 1 ~o o a en a< e 'l'erguenza .... .. -lodo lo se. contmun el; nada tle. -· A.raminta ¡ no Je extrniio vul'!'olvi ~wlolc lm; 1-u. poncr~e al escritorio, contando - en yn!!. ( Continttal'tÍ ). EY.\ VERBH 1 ~IAI.E\ VIAJES. REOU1'JIU')0~ Dr': l-"U 1 ZA ¡•on e;, ·'· ox; s. XIJI CO!-:RT.\XZ.\. Las orilla<: u el Hin, entre Schnffhnu­scn y Coustanza son l.nstante plnuns é insi~nificantes. Víiiedos tws de 'iiic. dos, molinos y tnús molinos, son los 1Íoicos olljctoc; r¡uo ~e prcscutnn pot· todos lados. De tiempo eu tiempo hn. jnhan la chimenea. del vapor en c¡uo ibnmos embarcados y pas.1hnrncs por debajo de un puente de mnclcm cu. bierto; otra!> \'eces nos deteníamos tí la orilln para recoger nlguu pnsnjero. miéotras que nos miraban trnuquiln. mente desde In plllyn las pohrus gentes do lns aldcu~ y (;a~críos oc u pndus en l'X­tonJor al sol in numcrahlcs pniiut•los de los que llamamos por nllúj1 mcrscs, y que se fabricnu en Suiza cu rnuchn abundancia. Con frecuencia un castillo' iojo nrrui. nndo 6 u un cn"a d., campo modernn ve. ninn á mnnr nlgo nl pai:-;aje, y al pcr. dorias ele ,·j¡;tn volví11mos :í n·r porto. dnspartos viiicdos y semP.n tt>rns do li. no, hasta que llagamoll, al cahodo tres horas, tí la ciudnd de ConFtanzn. Un puerto artificial fonnarlo con muelles do cnlicnuto, uu pcquciio faro y un lnrgo y pcc:ndo ¡nwutc rle madera qt.o ntmvief:n ol Hiu, pnm poner en cotmt­nicacion á Constnnza con el resto del ducado de iluden, :í quien pertenece: anuncian nl 'injcro que llega yn tí cc:n antiguo. ciudad. Con~tnm:a fué fundada por Cou!'l. tnncio Cloro (padre de Coustuutino) en 2!)í y 1•s una especie do pequefia 1 Couf.tautiuopla en aqut!l riucon ele In Suiza v de In Alewnuia; 1 n. tomndo 1 arte, 'por su J)()Siciou, en cosí todos lo~ gumdcs U('OU1et·tmientos cmopcos . .Aih ful- lll donde ~e rcniJi6 cu 1418 el famoso Cotwi 1 io que conr.luy,) con el ci~nu~ origit111do <'D la. ludH1 de .Junu , XXlll. Grl•gorio XII y B1·11ito XIII ( refu~indo cu E•t nña) TJOltlhrnudo de. fiuithnmcutc tí :Martiu V, el,quc quod6 como d \erdndero l'oherutro ¡)()ntíficc. En tiempo de In Edntl ~h diu éstn ciudad l'Olltnl n cerca ele 40,000 \CCÍ­no~, poro fu(. •al la multitud 1hl gente que cortcnui1í ni C:ollcllio, !JIAC In ma. yor }Jilrle de los hnhitnntes tmioron que emigrar, y ac0modúmlo o en otrn;; pnrtes no volvieron de pucc:. De!;de t nt6nccs Coustattzn cmpcz6 {i decaer y l10y npénns si cuenta !í,OOO almas. Como todas las cincladcs que hnn ¡;j¡}o importante>!\ y yn no lo Wll, Cons. tnuza es tmo ruit.n triste y ~:-olitarin, con enonncs w sns del'iertns, y muchns 1 iglesias y oonveuto" arruinados. Allí todo es antiquísimo, y hnstn el hotel eu que fui111os ~~ comér Ee llamnua del B1·ochrt (Sollv un JlC>.CLHlo) de,de 1550, y ya existía en el miswo l·difi-cio. 1 l.Jn anticuario ha juntado en una "icjn y borr1 hlc casn, que fué en don. de se reunió el Concilio, nlgunas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RE V I S T A Q U I N C E N A L . 281 11 curiosidades de e!;a, época. Allí se y dos horas dcspues lleg:íbnmos á la ven los tronos del Emperador Sejis. Capital del Can ton; atravesando cowo ¡' mundo y de 1\Iartin V; el alta1· en relámpago parte de In ciudad, cruzan- 1 que fué consagrallo el misal que sirvi:í Jo calles y jardines ha¡;ta llegar á lo. para las ceremonias del Concilio &.a estacion. que se halla del otro lado de 1 Ad~mas han depositado en el mismo la poblacion. edificio figuras de cera 1epresentando al heresiarca Juan Huss y su discípulo XXVI Jer6nimo de Praga, ambos quemados en Constanza. por órden del mismo DE SAN GALL .A 'BASILEA. Concilio. Al cabo de cuatro horas de perma. nencia en Constanza, e!>tabamos tan d~seo>os de huir de aquel cementerio de tantas glorias convertidas en polvo, que nos fuimos á sentar al rayo del sol, más bien que permanecer en las calles fétidas y oscuras de la ciudad. Era tal nuestra impaciencia, que es­perábamos la hora en que debía pa~ar el vapor y sacarnos ele allí, como un momento en que se nos devohia la libertad. El lago de Conslanza, en h parto que pertenece á la Suiza, parece 110 brazo de mar; sus orillas son llauas y están cu'Liertas tle sementeras. Lo. navcgacion del lago es muy activa y por todos lados apllrecen innumera­bles barcas de pescadores, botes cnr­gndo!> de mercancías y vapores ll~nos de pasajeros que lo atravieSlln varias veces en el dia. Las riberas ~lel lago de CoMtnnzn fueron pobladas por los romano~ en tiempo Je Augusto. y despues las io­vatlwron los "uavos y los franC'o~; tieol-3 aquel diez y ocho legu:ts ele lon­gitud y de diez á catorce de a nrl1o ; lo forma el H.io, que penetra allí por , entre Suiza, Austria y Baviera, eusno­chúndosc para vol Vt:r á tomar en Coostauza su cnrso de rio. En poco más de dos horas crm:amos el lago en casi toda. Ru extension y de­sembarcamos en el cnnton de San Gall, en un puerto llnruado Roschaf, que tiene un gran movimiento mer. cantil, y comunica con los otros puer. tos de Suiza; así como con los ele Aus. tria., Baviera, Baden y Wurteml.>Urg, que tienen el lago por lindero. En Roschaf tomamos el ferrocarril, San Gall es una. de las ciudades más importantes de Suiza, por su industria, f:í u ricas de bordados y de muselinas, su poblacion (12,000 habitani:es), la ele­gancia <.le sus calles y ca~as-rodeadas de parques y estensos Jllrdiues-y prin­cipalmente por sus recuel'dos hi•tóri. cos. Gn11, Ga!lon 6 Gilian, discípulo de San Colomuan (originario de Irlauda.) pasó ;í Francia á predicar el cristia. nismo (S. IV) y despues f'U retiró, .o olé. jus de la orilla del lago de Constanza, en donde fuudó el mouasteno de San Gall. Anduudo el tiempo, el convento se hizo famoso por la sabiduría y ern­dicion de los frailes qne lo poblaban. En el s1glo X llegó el monasterio al apogeo de ;;u esplendor. Los sauios de todus partes del mundo ihnn allí á es. 1 tudiar los manuscritos m!ts curiC"sos y mt.s exactos de cuautns biuliotecas existían entónte!'i. E<-a abadía derra­mó torrentes de 1 uz !'Obre el mundo y :;alvó In litcrntum clusica de las :uva. sioues de lof' bárbaro~. D<'!'de el siglo X.llos ALntlcs gol.crnab11n la ciudad (que se habin formado al derredor dd monasterio) y una parte del canton: fueron soherauos allí hMtn 17fl8. En 1804 tu\'ieron por conveniente e:uplÍ­mir el conveuto. El antiguo cl:tustro es un inmenso edilicio, con\crtldo hoy en escuulas corn110alcs, colegios, ar. chivo~ y las l'ecretnrías de la Goberna. cion del Cauton. La Catedral es una de las más bellas '}\le herno~ visto, tauto por la elegancia. de su construtcion y la cantidad y ber. mosura de los múrtnoles de diferentes colores que adornan las capillt.s y alta. res, como por los esplénuidos frescos de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l r 282 L A 1\1 U J E R . 1 ~1oreto que cubren casi completamente 1 de llegar al confin de la Suiza hay el techo con c~ntenares de figuras. que atravesar algunos contrafuertes La bibliotect\ de la abauía. tiene de las moutaiTas del Jura, ha l'ido ne. aún muchos libros precioso¡:, entre ceso.rio construir larguísimoli túneles, otros una biblioteca que perteneci6 en los cuales se engolfa la locomotora, 1 á Carlomugoo, un ejemplar de llD cou u o ruido estridente que causa á 1 V.i?'[Jílio, copiado en el siglo IV, y mil veces cierta sensacion de desagrado. manuscritos m:ís de poesílls y crónicas Uoo de esos túneles ruiue 2,490 me. 1 que vao á consultar allí mismo los tro~ de longitu(l y se oyon caer en el historiadores. interior los chorros de o.gua, qt1e fil. Recientemente edificaron la iglesia tran por entro las rocas, y se siente protestante sobre las ruin·¡s de la au. pasar el tren por los puentes de bie­tigua de Sao Gall. Este edificio ¡¡ O!!- rro que han hecho encima de riachue­tilo árabe, aforrado en el interior coJJ los 6 canoles en que ban 1·ecogido las madera fioisimamet\te Jabradn y pin. aguas en el interior de aquella caver· tada con arabescos de colores y tiletes ua tenebrosa Y btímeda. 1 dot·ados. y los muros exteriores ador. Al llegar :í la estacion de Basilea, nn.dos ron labrn.do~ rojos y 1\znle«, es "e formó \lna algazara de gritos y dis. tan alegre y profano en apariencia. putas, de reclamos y vociferaciones que mfls qne Casa de Dios, parece un que seria impoRible de!'r.ribir. Nota­saloo de baile. mos particularmente á 110 frnncr5 que Los periódicos y revistas q11e se pu- desde Aarau reclamaba sn e11uipAje :í blico.n en San Gall, tienen famn. en cuantos empleados encontraba, pues todo pnis en que fle babia aloman por no hauia parecido en todo el camino. su mérito literario y sn sabia erudJCion. Estos le contestaban qne no tu áera Des¡llles de permauecer un d111 en cuidado que al llegar te entregarían San Gall, el 11 do Agosto n la~; cinco sus halÍles y maletas. Pero al llegar á de lu. mañana vol vimos ú tomnr el fe. Bafli)ca Jos empleados se vol vieron rrocarril con direcciou á Dasilea. qafo,~ lfr-cwos y echaron á pasear al .A.travesl\moA todo el cnnton de San 'francés diciéndole que no eL•tenJian Gall, el de .A.ppenzel, el de Tur¡!ovia Jo que deseaba. El franc~s q11e no te. y el de Zurick. El terreno en todo el n ia 01 genio manso, exasperado ya, se tr&nsito es l'Utnllmente montnfio~o y arrojó ~:;obre uno de los empleados, y desigual, y los empresarios del ferro. sabe Dios lo que sucediera al francés, carril hnn tenido qne gnsfnr f:umns io. ~i b mujer do é¡,te no ~e hubiera menf:as y snperar mil dificultncles pn. metido en mt'dio del lmllicio y ra llevar á efecto su pln n. Hou horho Pacr.tlo de allí á su caro ospo!'O, tiriÍn­vinductos ( ú puentes secos) que pasan 2olo de un brazo¡ y, con el >e lo flotnnte de \JO corro á otro y colma<.lo de tie1 rn, y paííolon arrastrnudo, no lo condujera valles enteros para. nivelar la \ia fé. en triunfo hasta el cMru:.je, en que es. rren.. tabamos nosotros contemplando aque. El paisaje en estr~. parte de Suiza lla escena tragi-cómica. El francés es muy apacihle con sus pintorescas echnba ch!t;pas y elevaba la voz para colinas, hosqtwcillos de pinos, dilata- insultar á toda la raza germánica y das sementeras y valles sembrados de especialmente la de aqnel cantan, hermosas y limpias nlcleas, cnyas ca- pero su mujer lo cahnaha simpatizan­sos son de madera. labrada primorosa. do con él 6 dlir;dole expre¡;ivos codttzcs monte. cunndo gritalJn más de lo conveniente. De Zurick n BAsilen. el camino ori. ¡ En Basilea llOS alojamos en un ho. lla el rio Reuss unas \'eces y otras el tel 1 !amado do los Tt•cs Re1.JCS, er;pléo. de Liestal ó el de Limmat, en cApri., dido edificio con balcones y azotea> cbosns curvaR y cambianJo á cada ins. que dan sohre el Rin, ¡::oberbios come. tante los puntos de vista. Como úutes dores, espejos, alfombras y tod!.\ cln- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l~ E V l S '1' .\. Q U 1 N C E X A T.. se Jo lujo exterior, pero :;Ín ¡;ufici\Juto comodi,laJ y cou :sorvicio tnu m:do cmwto caro. Em uu hotel d~ grau.lo cspcctá~:ulo, como tautos c¡uo hay ou Enrop:1. Ih.. . ilc 1 se hnlltL eu ol ,itio de uu nutiguo fuerte rom 1110, IJIIO llannban B.1 llicn, cou-.;truitlo ¡,or Vuleutiuiauo hácin el ~ialo Il. Ante~ u­ciosn, Hiendo to111plo protcstfiLt.te. Bu. tru \lli'Ía:, tumbas iurpurtantu., ~u uota la de Erasmo, cllil6sofo coutro\'Or.-i:.ta quo li!LOIÓ cu H.ottordam cu 1 Hi7, pero pns6 los últimos años clo su vida en &silén y allí escribió lt. mayor parto de sus obrns. 1:u hermoso pnlncio municipa! de os tilo g6tico y el .Museo, u os llamaron pn.rttcularmculo In ~otuncion. El ~Iu. soo es muy iutcrusante y rico, solH·u­tollo en JuUc>'t ras ele petrificaciones y mincrulcs sui~os .. Adema;, virno,; una gmu varic L.• u do r;uadro-; 1lc H olbci11 pndro é hijo, y vnrio~ rnueblcs curio::;os por lwber pcrtouccido ií Era~mo. Despues de pcrmiHacccr Jos dia'3 cu lbsilca, ol 1-! do Agosto, ú la:; oelrodo la mariaua, nlra\C' tunos el puente y salimos du Sui:r.a, Jidémlolc ad íos Ú c .. c p·lÍ-; qu~' enc10rrn tnutas bellu.:as untur.dc::. y tauto:l eucn:~to,; poéticos; ú e a patria ,Jo lu libcrtud bieu eu­teudi< la, porque lrr~y tírdcu y policía ; ul primer pucLio en Europa quo supo iudupcut!izar"o para guardar su 11igui­dad yuo para perderla, como de~graci:~­dalllcUtt~ ha ¡.,ucodido eu otras Rcpú­hlica,. P.:ro tawhieu c·s preciso coufu. ~;nr IJUC e" un:\ u .• ciou cgoi,ta cuando su t rntn Jo otros p11ises y súlo nmn In ltbcrtn•l pnm ol):, n•isrno. R:~m HlZ se In. Ira vi<.to tcudor uua mnuo nmigu :l lo11 vcucitlos y sÍIHnpru está t!e ptuto dl'l rurís fuerto. E!>:• policía y t!iplu. mnl'ÍI• eu lo-; pni~es extranjeros es mi. rndn por muchos como el sucrcto de su pro:.perida 1, ri,¡twzn, iudopeudcn. cio. y fuerza. "' l'IX. • llcslrue>s los on teriores ca pltn lo h m vunndt ron h 1 e -sns en Sun:n y hoy ella lnb er do ~>crndo de r fugro a los intcrnnciona h tllll 'J conumit s d<• .Alemania y de lmncill uqu !In H pub 1 I>O uneu utm minada por b h pm d la;ocinl oru(l: e• de 1r vor la lnrnoruli­dad, lu arruligion r el de úrden. CURIOSIDADES. 1 l<:n In China, so veurle por las calles vnsijns de palo lcchn de mujer, pues ll'f:lw de mttje1·. Así en Shaugai el me- es alimento muy estimado allí para tlio litro cuesta veinte céntimos. El dar fuerza 6 los débiles, á lo:; ::mcianos Doctor l'Jnckunsie cuenta que veía 1 y {¡ los tísicos. fcccueutt::mente á lns chiuas vender en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 284 LA MUJER. ANALES DE UN PASEO. DIA SEXTO. (CONT1NUACION). Do ~epente desper.tó.me, vol viéndo~e j labios rojos, dientes blancos, y ostentabt á la v1rla real, el chdhdt) de angll<~~lll 1 un par de tl·enzas de pelo castaño or. de la torcaza que se había oculbdo en deado y sedoso, tan gruesas y larga. tre la hojllnl'Sca muruuatJs ántes, y vol· que un peluquero á la moda hubien viendo loJs ojos al sitio en que estaba ¡ dado por- ella;¡ dinero suficiente pal·l noté que revoloteaba de una parte :l. comprar todo el ajuar de los novios. Lit­otra como asutJtarla, pero sin alejarse de vaba enaguas de zaraza de color roture­cierto punto determinado. Al miso10 bante, camisa bordada, pañolou colort· tiempo oí el ruido extraíio que produce 'lo y sombrero 11doL·nado con vistost.s la culebra cascabul cuando se pl'Op'lfa cintas. á arrojarse sobre su presa, y vÍ que Entre los de la comitiva reconocí á caía aleteando la torcaz que había. visto Patrocinio, la matire de la novi11, auci\· posarlt\ entre las ramas del caucho. Lll na rlo aspecto severo y reilp'ltable, vest­culebra levantó la caboza. ele manera que da con enaguas de fula nuevas y paño­la pude ver y apuntar, p 9rv no supe si loo morado, In que procuraba aparent r la había m~ta •lo, porquo aunqne la bus- oonte nto y alegría. con ojos llorosos y qllé nn halhí sino ol oasadas- Señor don sitio en que yo estaba. Recordó entonces Mauricio, añadió el novio acercándose r1ue aquella madrugada. dobia d., haber- con sombrero en mano, ya que no tu•i­so oasauo :::l•tntiago, mi ex-·mayordt•tnt>, mos el gusto de verle en la Iglesia, y lo pum cuya ceremonia había sido invitado encontramos por aquí ¿cómo no ha de 1 1 • y lo htlbia olvidado completamente. acompañarnos ..1. almorzar allá arriba en 1 Algunus de los de la ca1·avaon iban á mi e~tnncia? 1 pié, otro~ :í cn.ballo, pero el novio y In Santiago babia abandonado su empleo noria cabalgaban juntos, al uso patriar- como mayordomo para casarse, tomar en cal, montados en una yegua peq ueüa arrendamiento una estancia, trabajar peto robusltl que yo l.tabia re~l\hldo :\. por su cuenta y tenor un hogar propio, S 1ntingo. Era ésto un hombro de por•o en oompañía de In muchacha más bonita, mfls de trointa. aíioa, :igil. activo, y de 1 trabajadora y recogida de todas aquellas figura viva y simp1.ticn. Ves tia una ca- comarcas.· mis!l blancn tan bien aplanchada y tnn Yo acepté con buena. voluntad la invi­cruelmente almidonada, quo no podía tacion de Santiago; y por cierto que no volver el cuello sin herir~e; aduma~ os- me pesó, pues pasé el dia muy contento teot.tbu pantalones nuevo9 cie dril blan· con aquellas buenas gentes, volviendo co rayado y sombrero rn.spon reoien es- por la tarde al puebl•> con toda la comí­trenado. ti va, despues de dejar:\. los novios insta- La. novia era una niña de mónos de lados en su oueva habitacion, en la oum. diez y seis años, pero robusta y bion bre casi del cerro, y en olima delicioso y formada, de ojos negros vi var:lcl"lOs, sano. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA. QUINCENAL· 285 II podido encontrar á su mujer en el trán­sito y se contrarió mucho cuando la supo IIabíanse pasado cerca de cuatro aiio., u.uoJente. Quiso bajar al momento á bus­cuando tuve r¡ne volver~~ la hacienda de carla, pero su hermana le dijo que ella mi plldre. Por la<~ primera~ personas que de baria de haber llegado horas ántes i !lregunté fn6 por Santiago y por sn m u- casa ele sa madre, y le aconsejó, que pues­jer: eotónces me rofiriet·on lo siguiente: toque deoia que estaba muy cansado, se Durante lo:i primeros me~es de matri· noostase, durmiese y al dia siguiente á monio los dos novios vivieron muy oon- ~ la madrugada bajase ó. verla en el pue­teutos en su estancia, bajando al pueblo blo. Como estuviese Santiago en realidad sola~ente los domingos y días de fiestn, muy fn tigado con las jornadas qua habia á oit· misa. y á venclet· on la plaza los pro· hecho en ltls dos últimos días, y nüda dueto¡¡ (lt~ su lab1·anza, para lo cnal San· alarmado por la segnridad de su mujer­tiago había comprado un buey, siendo tu. citu, se~tnn dijo, accedió á Jo que le in­yegua. la cabalgadura ele .h:nlalia y la dioaba Stl hermana : cenó y se acostó· suya. Eulalia atendía á la casa, :i. las gn- Pero no le fué poEiblc dormir: asaltáron. llinas y 1\ la comida da los peon9s, en le mil fautástic as ideas, parcoiale oír en­tanto que Santiago a;istia. con frecuencia el aire tristes gemidos, ayas y suspiros y ~\.los mercados de los lugares circunveoi· á cada. momento se incorporaba. A esta nos, en donrle siempre hacía negocios inquietud se unió que los perros ladra­ventajosos. Vivinn los dos esposos per- ron y ahullaron con angustioso acento feotamente felices, tanto que era preciso toda la. noche. As! fué que áun no se veia quo nquello tuviese uu término, pues ni téuuemeute iluminado o\ horiv.onte ¿ qui~u iu. visto en el ruundo una dicha por la. luz del alba, cuando Santiago ae permanente y prolongada? levantó, ensilló la yegua. con trémulas Como Eulalia esperase ser pronto ma- manos, pues sn aprehensioo babia. oreci­dre suplicó :í. Patrocinio qu3 la fuese á do tant 1 que ya tenia seguridad íntima. acompañar en aqnella.s circunstancias, de que algo le debería de haber sucedido pues la arredraba no tenerla á su lado á Eulalia. Cuando salió de la estancia cul\ndo rn:1s la necesitaba. Pero su ma- solo percibía la. via que blanqueaba á sus dro l:1 hizo presente quo:l ella no podio. pi6s, distinguiéndose del espeso bosque abandonar sus 'lnohacet·es en el pueblo, que le cercaba, pero gradualmente la at· y que era mucho mejor qne Eulalia ba_- mósfera fué haciéndose mád y mñs clara jase{¡ su casa cuando Íltera tiempo. Cou- y el cielo todo tomó aquel tinte parduzco vinieron oon Santiago en aquello, y óste y tt-iste que anuncia el amanecer, el -}Ue ofreció llevar á la niña. :t casa de Patrooi- 8. poco se convirtió en rosado, y empeza­nio quinao diae ~ntes de la época se- ron(~ dorarse las cimas do los lirboles más iialada. altos, pero la luz no bajaba aún. Santiago Sinembargo estando un dia ausente presa de una vaga nprehension y doloro­~ antiago, antoj()selo de repente á. Eula- sa angustia apuraba la yegua sin oestn·, lía, no aguardarle sino bajar do una voz estremeoiúndose ondn. vez quo salia chi­al pueblo, en Luson de su mndro. )landó liando del bosque algun p:ljaro nocturno, llamar pues, á una hermana de suma- el que, al vor la luz dol día, volaba :1. rido, que vivia cerca, y había quedado buscar su g~Jarida. Santiago, sin saber de cuidarle la casa durante bU ausencia, porqué, temblaba si so movía de im­y sin querer admitir ninguna compañía, proviso alguna rama cubriéudole de ro­asegurando que estaba perfectamente cío al pasar, ú oía en el fondo del bosque bttena y ee sentía con fuerza, para eru- caer algun palo ...... pensaba que jamás prender n1arcba, sola y á pié, pues San· hnbia. \ isto que se tardase tanto el sol en tiago so había llevado la yegua para su salir, y parecíale que hasta qua 6ste no correría. A pesar de la imprudencia ele iluminara todo con su luz no so aliviaria aquel capricho de la hija. de Patrocinio, su corazon oprimido. Con los ojos levan­:\. nadio sorprendió, pues sabian que era tados hácia arriba, espiaba la salida dell campesina robusta y enseñada á caminar astro del dia, cuando al volver un recodo largos trechos sin cansarse. para llegsr n In plnznleta, en que yo babia Estaba ya. oscuro cuando llegó de su encontrado la comitiva de bodas, laye­viajeuillo Santiago, pero no por el oami. gua dió un repentino resoplido, paró las no del pueblo sino por otro; así no babia orejas y &e resistió á seguir, aunque San- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2Sü LA ~[U J E R. tingo la animaba uon In. Y~Z y con. la semojante trnuce ¿ el l:;eiior no ~:;e habi" rienda. Viendo aquello, tcndtó los OJOS apiadado do olla ? ...... Otro vagido del por ol suelo para ver quó ¡·op.ug~aba ni.ño le recordó su duber ~e 1p~dre¡ incli­tanto 11. su cabalgauura, y cou In IUCierta nose ontoncoil y lo rccogtó llernamentl) luz quo ya había on el bo~quo noto so- envolviéndolo ou lt\ nw1w, y &in ncordar­lnmonto i la vera del camino uu bulto, se do la ye¡;un., que había huido despllVO· algo como un ruonton do ropa~ en desór- ~ rida con dnucci<>n 11. su comedero, San· 1 don por el suelo ...... Un rep~uttno tort·or, tiago omprendió marcha 11. todo coner y una loen y horrible aprehen:.ton lo cou~o- cabi loco h:icia el pueblo:\ pedil' auxilio. vió tanto que le quitó ca:.i la. \Ísta al m~ Uoa yez allí so dirigió {1. la casa de Pn­fuliz esposo do Eulali,\, y s1n s:1ber cu:;¡ trocinio i quien entregó.,¡ niiio, y dando lo que hacia motio las ospuolu~ ou los los alaridos m(ls horribleo no fué sin'o al hijllTos de la yegua y al m1oUl~ tiempo le cabo de un buen rl\to que pudieron corn· tiró la rienda; é,ta :.o oncnbrilu, d10 un prender lo que hubia. ;,ucedido. Sin elU­vuolo y fué u parar tan corea del bulto bargo, la idun de la :-ituncion de Eulalia, postrado que cn~i le tocó .:on las pata:f do la espertlOZI\ d~ que tal voz no estudera adelante. Santiago se tiró ul suulo en el enteramooto muMta, le volvieron en sí, y momento en que salia el sol dotrns do un quitando un'\ puorla de la casa do la corro, 6 iluminaba con sus ¡·ayo~ deslu.m- madre do la pobre oiiia se dirigió, con brndoros todo lo que ho.bio. en aquella tal- cuantos vecinos tuderon notiein del tr:l.· ca, antes do quo tiautiag hu- tiago dijo ora muy grande, seria la mis­bieso tenido tiempo do ulacurla con el ma que yo trató do mutar y no pudu ol nrroador que llevaba on la tuauo .... ·· dia de l11s bodas de Eulalia ...... Dosceporado, fuera do 81, loco do ospunto El niiio so c!'ió al ludo de Patrocinio y de dolor, se tiró do rodillus aliado do en In nlOS:\1 }lCrO Ju h~.lló BUS hnbitt\lllOS: tenia. una nlegre y belln entoramcute fria, lo que probaba qu.o fisonomla que me recordaba la de su había tuuerto hacia lurgas horu11. Un h· madre, y en uuun re'"elaba que So que Yeis es la imúg•n ces ornadas y cubiertas de plata y oro de la vida humana. Nosotros mistn1s y engastadas en piedras prccio~as las nos labramos nuestra propia cruzá cargaban con cliticultad: las pi~tlrns nuestro antojo: si la recargamos te los punzaban las espalda!. y su c:xtrc- riquezas, de adornos y de ,·auidud, ,¡_ madopeso los fatigaba excesivameutc,- vimos temblando de que UO)l la quite1, adornas, en las po::.ailas no podiau 1 puesto que en ella hemos fuudato descansar tranquilos de uoche, teme. 1 nuestro orgullo ;-si desdeíiaudo a rosos do que les robnseu aquel tesoro madera de que la fabricamos no pe1. que tantas penas les caut-nba Así sarnos ~ino eo coronarla de flores, qte miéntrns más adornada y al parecer , sou las ilu~ioues y las vuuas y perec1. hermosa era lo. cruz CJUC cargab:w, derascsperanzasqucscuwrcbitun nne más molestias lo cnusahan al cawinau. el sol de la verdntl, pasamos el res o te; pero 6 pesar de eso nada temían de la peregrinacion lnmeutauclo nuCi­tnuto corno el que pudiese álguieu tra imprudencia; pero ¡,j nos con tel. quitársela, aunque fue!'c p:ua llevnr- tamos con una vida sencilla y arn. los 6 uu lugar delcitotio y tranquilo, gladn, siu dificultad veremos llegar tl reservado á los que abandonaban lu término do ella, sin que nos duea cruz con resignacion y buena 'olun- abandonarla ni nos pese miéutras n tad. Los que emprcudian su percgri- cargamos. nacion cun su cruz cubierta de fres- ..................... . ....... .......... .... . cas y perfumadas flores, sin dudn en Desperté en aquel momeuto. 11 el primor momento qlW el sol lucia ciclo entero estaba todo iluminnélo sobre ellos, las flores r-e marchital,un, por la. luz de la luna que su rgía en tl perdían sus bcllors colores y su pcrfu- horizonte, haciendo con sus refulger.. me, y en hre' e caían al suelo y el rell rnycs desapnccer la claridad mi. viento so las llevaba. dejn1Hlo al des. IJOS fuerte do los astros que brillaban cubierto In. tosen. y mal labrada cruz en el ciclo cuando me bnhia dormidCJ. que cncnl>rinn. Pero sucedin que los Así es In claridad divina de 1 t }'.!), pocos que lle,·aban su cruz becLa de pensé: ella hace palidecer y meu~unr, madera ligera y sin ndornoR, cuyos haEtn aniquilarlos los ~ueños terreF. C.ogulos salientes laabiau accpilluclo tres de nuestro cotnzon, para ilumi. p:u a qno no les lastimaf'CD los hom- ' narnos con la fe en Dios, tínico cou. hros,- cn.rninnbnu alegremente ror la. suelo cu esto mundo y la sola aspira. víu. que les babia u sciínludo, :;iu temer f cion de nuestra nhun que no ~>ca un las asperezas del camino ni los ladro- en~afio en la exi,tcncia lnnnann. ncs q11a 1tuhic:;e en él; y así cuando 1 Setiembre de 1877. llegaba la hora de en trcgar la. carga S. A. DE S. ORÍGEN DE LAS HERMANAS DE LA CARIDDAD. SAN VICJ;!\'I'E DE P .A UL es uno de l decir In caridad, la dulzura, l a. ciencia­aquellos santos que so pueden verda. nunca dejaba de ef:grimirlas contrn. deramente llamar soldados de Cristo. todos los enemigos de la Lumanidad. 1 Siempre cou las armas al hombro-es N n.cido en el último tercio del siglo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 289 XVI, durante su juventud fué apresa- sejando, alentando y socorriendo ú do por los turcos, y llevado en cauti- todéls las mujeres que hacían parte de verio no volvió á Francia, su patria, la cofradía. Durante varios años ejer­sino el cabo de dos afíos. Aquella épo. ció esta mision con mucho fruto hacien­ca de esclavitud aquilató su sao tillad do de su pccu lio todos los gastos de y le hizo ser más compasivo con los viaje, pero siempre bajo las 6rdenes de desgraciados en cualquier posicion que San Vicente. Durante el invierno, la se encontraran. piadosa dama perm:mecia en .París, en Una vez estando San Vicente en 1 donde su casa era el núcleo de aquella Chatillon durante una fiesta, en el c<;>fradía. Luisa ~e Gra~ deseaba. ar­momento de dirigirse al púlpito, le su- d~eotemente d~diCarse l\ Dws por mc­plicaron que recomendara á la caridad d1? de votos nrevoca~J.es,. pero San de los O} entes una familia, que, babien- ! Vtceute no se lo perm1t16 smo al cabo do enfetmado toda en una estancia 1 de muchos años de pn1eba. Sinembar­vecina. de ]a. ciudad moría de hambre go aquella cofradía necesitaba un re­y de falta de asist~ncia médicu. Su glamen~o más severo, pues las ~ujeres sermon tuvo tal eficacia que m ucbas qu~ ?actan pa~t~ de ella ernn 6 ~asadas personas salieron de la iglesia é inme- 6 .hiJaS de fannha, que no ~o?Ian de­diatamente recogieron cuanto ponsa- diCarse enteramente al serv1c1o de ~os ron pudiera ser útil á aquellos desgru- pobres. Bus~ó el Santo ent6nces é h1z.o ciados, y cuando el Snnto se dirigia llevar ú Pa.ns algunas aldeanas. pob~es por la tarde ú la estancia dicha, eu- ¡ q1_1e no te01an gusto por el ~1atnmomo, contr6 que ya muchas personas regre- Dl tampoco por la reclul'ton. en u? saban de nll9. Viendo la cantidad c.Je com':ento, para. enseñarles (baJO la dl­comestibles y de medicinas que b•1 b:an recc1?o. d~ la señora le Gras) el n.rte llevado á ios eufennos se le ocurrieron de asJstir ,\ los enfermos con perfecc10n estas palabras dol Evangélio: " son Y e.l de ~o.blarles de Dios y de S11s mi. como reba?"ws sin pasto?·." He aquí, sencorchns .. En bre,·e se presentaron dijo,-una gran caridad que esta gente muchas muJe~·es que de!'eaban. cons~­ha hecho pero no está bien ordenada· grnrse á serv1r tí. los pobres baJo la dl­estos pob'res enfermo<> tendrán dema~ reccion de San Vicente, hasta. que se siados alimentos al mismo tiempo, los form6 una comunidatl formal, cuyos que se dañarán pronto, y despues ten- regla~entos fuero.n aprobados por el drán otra vez las mismas necesidades ArznbH-.po J~ Par1s y por el Rey de sin qne haya. quien los asista" Francia.: e!>tas ft~eron l.la~adas "Her. Pensando en esto babl6 con ' 'arias maoas de la C~:mdad, suvtentas de los scfioras importantes de lA. ciudad, con pobres" desde ont6nces. quienes arregló que se socorriera ú los Eutre los reglamentos y conflejos pobres ú domicilio, tanto corporal como que San Vicente tl1ó á las Hermanas espiritl1almente, para lo cual instituyó de In Caritlad encontramos estas pala­una cofradía. piadosa con un corto re- bras: "ellas estón mucbo miit. expues­glamenlo. De allí esta cofrndía ee ex- tasque l:u; religioFns encl:ml'tradas uo tendió Íl diferentes pueblos y lugares, teniendo por monasterio siuo las c~rUtd?·es de todo e l que sufre. enfermedades que o o haya o a.li viado .... Por cierto que han Pido las dignas hi- S. A. DE S. REVISl-A DE EUROPA. l. EN FnAKCrA las discusiones en las C:ímn­rns de Ltruccwn publica. han causado tnnta impre&ion, que In multi­tud que so ngolpnba á las bnn·as era inmenso, y allí se enc(mtraban reunidas todas las cla­ses de la sociednd. U:,al'c e1: aquellos pnitSes, .m:ís adelantados que el nuestro, que las muje­res asistan á las banas de las A&<>mblea~<, y como las leyes que se discutían en el Senado interesaban á toda la poblacinn, concurrían :í las btii'I'M gt·an número do mnjet·es, dt·sdo la humild"' esposa del at·tesano, hasta l:ls prince­sas de sangre renl. Allí comprenden las mu· jeres qoe In fcli<:idad de sns hijos depende de los leyes que se promulgan y todas toman in­teres en d n!'unto. Oh ! si lus mujeres en otros paises comprcndi<.>rnn y neyeran que su influencia benéfic~ puede régencrar, no >n las urnas. P ero RÍ pensamos que la pt•csencia do lAs mujeres, si· quiera. como cspcctndot·ns inteligente~, en las ddibcrnciones de ras Cámat·as Lcgif-lati,·a!', se rin un gmn pn•gr·cso en nuestro modo de $cr, y de seguro su )JI'esencia impondría rcRpcto y daría un giro mi1s ~:levado :i las delibemciones. Por el telégrnfo se ha sabido que del'plws de acaloradísimas di!'cusiones, ni fin se ne~ó el artículo 7.0 de la ley de Instruccion públicn por el cual RC e:xpul¡;abn. del terr·itorio franc~s :i los jesuitas y á las congregaciones religinsnR. Gran sensaeion ha causado <.>sta medida polí­tic~& frustradn, y se cree que si ahora ban pt·r· dido Jos radica les la pnrtida, ~;e preparan para trabajar con mns ánimo dcspues. El cspíl'itu de irreligiosidád y de tirunín popular renace en todas partes, como la hidra, de su propin sangre; si se corta una. do sus cabezas lwy, mañana reaparecerá con m:is brio. La volun· tnrl de Dios Jo quiere nsi. t, á dónde nos lleva­rán esas ideas de libertad enónea con la cual 11olo se pcrmi te qoo existan ciertns ideas Ru­versivas, y se pet'Sigue á los que son inspira­dos por el verdadero amor á la humanidad 1 ¿Por qué permite la Divina Providencia. que sucedan ciertns cosas en el mundo 7 ¡, P orque C\<~n que mucho:. e.QpÍritus honrudos, but-nos en el fondo y dt>;,eo¡,o;; del YCJ <.ladero bil'n, se¡ ofu¡:qucn ba!'ota el punto de dt'S<.>at· la desmorn­lizacion de lns mntutc el objeto que so pro­pone Su Divina vnluntnu ... . ¿ Será quizá pot•n que \'Í\·nmos l'n continrm lucha entre el bil·n y d mal, y que cuando lh•guemos ~í obtener nlgultos beneticios ¿ .. tos H 'lln <"1 ft uto de nntcbos eFfuerzos y a;.í los a-prccicm~s mejor 1 A P<',.:lr de l:t til aní11 c¡ne cierto círculo c¡ui­si~: ra impone¡· en Franda ¡.,u vuluntnd sobre la poulaci,n, en nomi.H·e de la liLertnd,-t'l Go­bierno no t>st:i t(ldaviu <.>n sus mnno~, pues hay una muy l:1ta libertarl de 11ccinn. Así celcbróse un bnnquete en la ciudnd de Henncs, cn el cn11l acon]al'()n enviar al Conde de Ubambord (~"1 Enr·ic¡ue lY de Jos legitimi»ta~) un ~:aludo, <'n t'l cual ~:e le dt!ci11 qut" ~;(,Jo In cal'a renl de lior Lon podría Jibrnr la Fruncio del e;,tndo de ngit:H'Ít>ll y de de~ór·den en que brtlla. J .. os pt•l'iódicoR r<'publicanus ~:o ban l>orlndo mocho (11'1 dic!Jo bnnquetc, pero el )li'Ueba que In l'itua . cinu <.>s tan tirnntc y la opinion en f¡n·or ilt' la pnz, lmjo cu:dqui<:t' régimen, es lan pujnnte que yn no ~e tit'ne empacho en m:mife<>tarla á las clnraR. La ]~cvolucion ¡¡e ha entronizado cu Fronda de tnl mnm•ru, que ounc¡ne no RO denamn Mngre, ni ~;e lucha :í lll:lno nrm>\da; la deRconfianzn, el tl'm.Jr del comuni~mo y de Jns Sociedudcs secn·tnE<, que cubren el mundo como una red ; el miedo de una Regundn Co­muna; el camLio perpetuo de las leyes; la nudncin de los le~i ~l:l''vres, que á todo tucan y que n<• hny nr~dn que no irt•e,..pcten; 1:1 agi­taci< m Rl'mpitel na; el progreso del m ni sobre el bien, todo en F1·ancin hace prc~entir· que tnrde 6 temprano se clesencndenat·á allí una tempestad, cuyas consecuencias es imposible adivinar. JI. Segun las últimas noticins y en con­formidad con una carta qne la duquesa do Mnrlborough e~criLió al Alc::lde l\Iayor de Lóndres, Int,ANDA ha mejt¡rndo notablemente, en su situacion económica. E::.to, metced ni trabajo improbo do la. esposa del 'Vitey, la duquesa de l\Inrlborougb, y de otras grnndes
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La Mujer - N. 36

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La Mujer - N. 39

Por: | Fecha: 15/06/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,1,1 LUZ Y FE DAN FUER~~A. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL E X C L U S 1 V A M E N T E R E O A C T A O A P O R S E Ñ O ~~ A S Y 8 E Ñ O R 1 T A S , BAJO LA DIRl!CCION DJ:; LA Sl::ÑOJIA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. ----- - ~------:- -- -- --~ -= ~- N.0 39. r l\L\RTES, JUNIO 15 DE ISt~O! i Pnl:CIO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBHE L.\. MUJEH EN LA CIVJ[LIZACIUN. C.\l'Í'fOLO DUODÉCIMO. LAS MUJERES EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. ( CON'l'INUAOION ). VI A sn regros1o 6 Beleu &e ocupó en fnu. d:H, con bU hi¡ja, tre:. mouasteriob para S.\N'l'.i PAULA., una vez establecida ruujercs y uo¡a hostelería destinada á Jefiuitivameote en Jeru;;alem, dedic6 reciLir gr<~túita.rllGnte á lo:~ tJeregriuos. los primeros uiaa s6lo ú visitar los lu. San Jeróoiruo.fué á vivir \JO una gruta gare:< :.agrados, por hahor :sido In. cuna que había en la colina do la Nati\.-i. del <..:ristiaui:.mo, siguiendo pnso á pn~o dad, ou Bclo1~. Allí eticriLió la ruayor la. vida de Nuestro Señor Jesucrililo, partu do sus c1bras mús célobros, conso. dP'IUC Belen ha.:.tu o! <..:al vario. ::-ia.n Jo. lado y atendido por Santa Pnuln. y su róuimo acotupaiíaLa :\ la peregrina y á hijn; la prim1~rn, para ayudarlo en sus su séquito, corno apoyo espiritual. trabajos teol,6gico¡;, había aprouuido En seguida la ::iauta. quho visitar los con rnra pcrf~!ccion el hebreo, ojcmplo difcrcuto:. mom~~terio~ cenobíticos qu€: que ~>igui6 su hijo. Eustoquia. existiau ontóuces en Egipto, y contero. Como Snu lferóoimo dcdic6 mucl a'l ¡tló con gusto la vida au~lcra Jo o.quo. de aquellas o'bras ú sus so.nt.-.s colaLo­llo;, wouges. Vi!>itó primero ú G:1za, y rndoras, sus ¡enemigos se mofaban do de allí pasú {¡ Egipto, y sobre las on. él diciendo q~1e las n~ujt;ré!! no enten. !las del ~ilo \'ÍÓ ellugt~r en que Moi. dia.n de eso, á, lo que coutcst!iba el So. sés fuó encontrado por la. bija de .l!"a. litario: "Las mujeres son capaces de ruou e u su canastillo ele mimbres. Llena juzgar con m ~cba. m6s certeza que lo:~ do en tusia.smo con la viota de la vida hombres." de los solitarios do N itria, quiso que. San J er6nilillO tenia mucha confianza darse allí, poro San Jerónimo lo im. en el buen sontido de las mujeres, y pidi6, recordándole que en otra parte siempre las citaba como más perspica-¡ podría. ser mús útil en el sen·icio de ces y juiciosa~ que los miembro:. del Dios. sexo llam:~.do fuerte. "Seria. proci~o, 1 ·rmro IV. 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r !·.----- 1 ·54 LA MUJER. dacia, escribir muchos libros para. re. Obispo en persona, con todo el clero, feri r todos los hechos grandiosos ejecu- trasportar o u su cuerpo ú la iglesia de tados por mujeres!" Beleu, eu Jont.le permaneció cxpuc~ta :í Y a dijimos a tras que otra Santa con- las mi radas de toda la poblacion de la 1 temporánea, Santa MA.RCELA, fundado- provincia y los cristianos de los alrcde- 1 ra del primer convento en Roma, vivía dores, qne acorrían de muchas leguas ií en aquella ciudad ocupada. en obras la redonda :í contemplar por la última J pías. Su amiga Santa Paula y San Je. 1 vez :í la que había sido su pro>idencia. r6nimo le habían escrito varias veces San Jerónimo compuso dos epitafios couvidándola. á Jerusalem, pero ella que fueron grabados sobre la JlÍedra 1 siempre rehusaba hacerlo, porque de- l sepulcral, y en seguida se dedicó á con­cia que tenia horror á "etoa ciudad dei. solar á Eustoquia, que babia quedado cida, cuya tierra babia bebido la. san. encnrgaJa de continuar la obra erupe­gre de Nue,;tro Salvador, porque ella znda por sn.madre. creía que desde el dia en que Nuestro San Jcníuimo lloró mucl1o á Santa Señor babia profeti~ado su ruina, la Paula, y eu prueba do lo que valiau gracia de Dios, así como todos los án- las mujere:; de uquel tiempo, recorda. geles del cielo, se ba.biau retirado de remos aquí c¡ne "los más grandes y lllás aUí para siempre." santos Doctores de la lglel'ia ~riega y ' "A. pesar tic e!>tas invitaciones (dice de lu. Iglesia hltina, deben ;Í las mu. Dautier) Marcela no IJ.UÍso acceder á jeres la~ grandes virtudes r1ue coronan ellas. Con ti uuó e u Roma, en doud e ejer. su freo to eou u na a u re<' la i nmottal." 'cia. su grande caridad, ha~ta el día fatal En el siglo IV ftu: que ~;e contaron t:'in. 1 en que la Ciudad Eterna cayó por segun. tos iltu;tres doctor<:s cristianos, L1ínto~; du. vez bajo los gol pes de Al arico ( 410 de santos fJIIC por ioflueocia. de la; nlllje. nuestra era). Por 6rden de este fiero veu- res fueron la:. col u m nas en r¡ue re110~a cedor, la ciudad que por taolo tiempo la Iglesia Uatólic'l. Si San Atanas10 y bahía eido la soberana del mundo, fué San Gregorio Nacianceno dohen eu abandonada á la eBp::.da y al fuego du. gran parte su educacion (¡ ~u 111adro, rantc tres días y tr~s noche~>. Las cnln- i uo s& dice lo mismo de San J un u Cri. miJa<.ies que sobrevinieron despues do s6stomo 1 Los nombres de los cuatro este der;astre fueron funestas, princi. Padres do la I~lcsia griega e!!!.1U íoti. palmeo te para lo .. amigos de San J er6. mamen te ligados iÍ los de N oua. y de nimo, qlle pertenecían todos á las ruás .illacrina., tlc Antasia. y de Olimpíades. altas cln:;es de la RocieJad. El palacio De~pues de lo!i Doctores ele la l¡.de~-,ia. .Aventiuo fué invadido por un<~ 11olda. griega., loll priuupales Pa,lres dula la. de~;ca fero:G qne profanó el oratorio y tina. fueron duigit.los. ilw>trado~ y ~t·~­Jcspedazó los xmírmoles m{~o'l preciosos tenidos por mujeres. ll1en se ~abe lo c1ue lo adornaban. La noble bija de Jor¡ que fueron Móuica para ~an A~n~tiu, patricios romanos, Marcela, no sohrevi . .illarccla y Paula p:~ra. San .Jeróuiruo, viú ..í la. toma de Roma. Torturada, a.zo- las cuales instaron á ~ste para que tada por los Godo~, que querían les emprendiera la traduccioo do las Es­confesara en dónde tenia ocultos Bus crituras, y bajo Hl iollpiraciou c,crihió tesoros (que ya babia dibfribuído en tan bellas epístolas que aún se admi­obras de caridad), fu~ arra!.trada en se- ran. i San Arnbro¡¡io uo debió á &u ma. guida á una. Iglesia que 11ervia de bospi. dre y á su hermana .Marccliua I>U~> sen- 1 w.l, y aJlí espiró algunos días de~ pues. "l timientos más piadoso:; y aquel cspíri 1 u Santa Paula no tuvo el dolor de sn. de pureza, flor delicada de &u juventud, ber en este mundo la. suerte de su ami. que guarrl6 toda rm vida? ... San Hila. ga, porque ha.bia muerto ántes, el 26 río de Poiticrs, una. ele las grandes lum. de Enero de 404. breras de la Iglesia galo ~romana, fué Despue11 de las exéquiasque le bici e- educado por Santa Quieta, su macire; ron solemnemente en Jerusalem, el San Paulino do N ola bajo la influencia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVI S TA QUINCE N AL . M ¡i ---------------~---------------------- ~ de su mujer Terasia fué que eotr6 en ~Iás tarde veremos c6mo el Papa San ·¡ el camino de la perfeccion; San Remi, Gregorio el G ra nde se cri6 bajo el am. 1 npó:;tol de los Francos, tuvo la fe. paro Je Santa. Silvia. "' licidud de tener por madre á SantaCe- J lini~ y á Santa Ba l&amia por nodr iza. (Oontilwará.) S. A. DE S. 1 A LA SEÑORA ... . (EXPLlC A ClON ¿Por qué, ~;eüora, con nfnu prolijo, 1 Re inquieta usted por In palabra ajena? ¡, Por 'tné ¡netcndc ocasinuar¡;c pena? ¿No rccuvrd~ que es ntadrc y tiene nn hiju? Ponp1e lijem para sí ~;e aplica Lo rrnc al munuo ~;o lam·.u ~nto I.,os IÍtl;..,t·lcs ue Dios gn:u-J:~n mi llanto. Yo h'ug;o nn corazOnllcatnnr henchi•lo, Yo tHl fomll: mi con•zou, Rcñom: X o 11mhicinuo l.lllrl'le~ ,¡" cantora. 1 Ni ú los ltomhro.<> corn11M hu l•!'tliclo1. Raíia. mi llanto ol cáliz de las lloros UuiéndnMJ ñ t.\11 gotaR de rnnío, Y vienen ñ ealnliU' ,.¡ llanto mio Con ~'QO de ll..'\berlo todo. 1-.rn ya crecido nquollo. farnilirl. Lo. cnsn. ,;ob.riegu de y se conocí~ que. llegnrin. li ~:er nito y lo~ IJoznnos, estnoo edificada. rt ori. eabelto; te01a OJOS nzulus, el pelo ru. ll:l.s del río Serrezuela, y como una hio. tirando n. rojo, •lo tez muy bln u c.'\ parte ,¡e la propiodnrl &e llamaba Sao y b1en pnrec¡dn. '~~ Jorge, fu,~ prernit~do el rico y noble Andrés, al ver qno ol doctor estllhn patricio con ol título de Mn.rc¡u~s de ocupado, se retiní ú. un lado del r;nlon, :-:>an .Torge, ú principios del ~iglo XVIII. que era espacioso, y se eutretuvo uxn. Cuando Andrés entró eu el nposento minando unas precioms lúroinns ilu. del doctor .Mriti~ lo encootr6 ocupado minada», rt!prcs~ntaudo vnrin11 pln.nti\R dando uo:>. lecc1oo de matemáticas 6. al natural, desttnndl\il ú erubellecer In dos jÓ\'enc~ do doce á catorce años: el obra magna del sabio. E~tn.ndo en esto uno era don .Jorge Tadeo Lozn.no, her. se le acercó un chiquillo de nueve ú mano del actul\l Marqué.'! de Sao Jorge y futuro heredero del título. Era este niño entóoces alumno del Colegio del R,o$ario, y tan adelantado en sus estu. • Su retrat~ se hall:\ en ~•a d~ la señora Ans. R. do Pombo, viuda del eminente !.'Sta­dista señor Lino de Pombo, hijo de don )fa_ nuel de Pombo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------- ------- --------- _ _____ REVISTA Q U 1 N CE N AL. 57 ¡ diez años, vestido pohre pero Ji mpia.. -Pero esta. iR ahora ocupado, dijo el mente, y de!~pues de haber mirado con recieu llegado, cootiuuad, reverendo ávido~; ojos las láminas que tenia An- señor, que en tnnto que ncabais de dar drés en las mano~, dijo acercándose: ' vuestra. leccion n aque!ltos jovencitos, -¿X o me conoce ya el señor don yo habhmí con mi amigo Andrés de 1 André!i 1 l Ruiz, que há tiempo que no le veía. -¡Cómo, tú aquí, Francisco Javier ! 1 Y al decir esto se acercó á nuestro exclamó éste. héroe con aspecto tan amable y fasci. -8í, señor. 1 nador, que uo era extraño "que (como -t Y quién te trajo de Guúdua.s, dice Vergara) sus amigos le amaran criatura 1 hasta el fanati~[hO, y no reconocieran -El señor doctor Miltis me pidi6 á l uuuca ui el uumor defecto e u aquel su mis padres para enseñarme á dibujar 1 semi-dios; y suf! enemigos lo odiaran matas y flores como esas .... Aunque 1 como no ha sido odiado ningun otro lloré mucho cuando dejú á mi mAdre, hombre entre nosotros." Sobre sufren. ¡deseo tanto copiar las bonitas flores te llevaba escrita su futura suerte, la del campo y verlas en el papel, sin que 1 del hombre de génio que se resume en se marchiten jamas, que ahora estoy 1 estas palabras: "desengaños y triste. muy contento! • zas hasta la. muerte." Ent6nces era el El niíio era Francisco Javier Matiz, futuro patriota y revolucionario un hijo de Guáduas, á quien el doctor jóven eRtudiuRo y n.mantfsimo de las :\1uti;; tomó b·Ljo su proteccion desde 1 ciencias y la.li terntura.; probablemen. su niñez, al verlo a.ficioonrlo á las plan. te ya bulli ria en su alma la. idea sin t.'\s y al dibujo, formando con el ti ero. forma aún de la. independencia t.le ¡;u po de este niño un botánico y natura. patria, y lleuo de e~>peran~ se gozaba li'lt:l, tan original y de tanto mérito, que 1 en la. vida que ha.bia de ser para úl tan Humboldt le dedicó un nuevo género cruel y llena do vicisitudes .... Así es de pla.nta8, y con'lervó el recuerdo del este mundo miserable 1 Dicen que la modesto sabio hasta el fin de sus dias. vista de la niilez y de la juventud es Matiz vivió pobre, solo y dc~a.tendido cosa alegre y alentadora; para mí na. por sus compatriotas. En 1851, tí los iS (!:J. hay más triste que la. vista de un años de edad, :\latiz dejó de existí r, sin recieu Dllcido ó la de un j6ven lleno de que CMi 11adie cayese e u cuenta de sn l ilusiones, pues de Paguro la. vida fu tu. toHerte, siendo tí la verdad non de las m de esa.s criaturas se compondrá s6lo po'liti vas glorias cieutfficu..q de úSta po- de lágrimas, de errores y desencantos. bre República, e o donde frecuentcmco. ~Iowentos despues, habiendo concluí­te d mérito pasa ~in que se note y el •lo de dictar la leccioo el sabio sacar. crírneo y los vicios !'On premiados. dote iÍ loe dos jóvenes estudiantes, és. Estabn a.úu Andrés entretenido con tos se despidieron al puuto en que el aprendiz de.oa.turalistt\, cut\ndo se entrnb:l.D dos sacerdotes jóvenes y un presentó en la. estancia otro jóven, al fraile agustino, aun más jóven que sus parecer de diez y ocho á veinte afio~, compañeros. vestido con una. elegn.acin. que real. -Ah: exclam6 Mútis, abrazando tí za.lm. su hermosa. y distinguid~ fiso. sus visitantes con amabilidad, nada me no mía: tenia hermot~ísimos ojos, mira- es tan agradable al vol ver ú Sa.ntaf~, da penetrante sin ser atrevida, nariz despues de algunos meRes de ausencia, aguileíia., labio~ algo cn.mudos pero 1 como el ver á mis queridos amigo!l. Dí­bien formados, y uua. vo:G armoniosa y game, su paternidad, nñadi6 dirigión­agradabilísima; tenia el acento espafiol doso al agustino, i cómo van todos vue~­puro (Ru padre era español), a.uuque era tros hermanos y hermanas en .sus con­granadino, y el ba.bla.rfácil é insinuante. vento~~ -Antonio ~arifío 1 exclamó el doc. -Bien, repuso el agustino sonrien. tor Mutis, celebro veros, amigo mio. do, todos y todas gozan de buena salud y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - -------- ... - · 1 . . -~----- ----~-.a.-..c.-.. __.. ..... .. _...__ 58 LA MUJE '~- ----------- -- --- no dejan de encomendar á Dios diaria. ¡ y en 1809 ya tenia impresos 4P optís. mente al sabio 1\Itítis, para que le dé culo!! sobre di ver!>ns materias, todos .Xuestro Señor Ra.lud y perseverancia ellos 1eruditos y elocuentes, pero casi pam llevar á cabo sus obras en que to. todos :relegados hoy al olvicio y entera . . dos estamos interesados. mente inapreciados y desconocidos. Eu tanto que los tres clérigos y el ' El dérigo más joven de los c.lo!!. que fraile ha biaba u juntos de los descubrí. entraron á visitar á Mútis se llamn.ba 1 mientas que había hecho el viajero en Eloy de Valeuzuela, nacido en Giroo sus últimas excursiones, digamos quit~n de umL buena familia santandereann. ern el fraile agustino. 1 Aman te del estudio, aunque su in ten. Llamába<;e Diego Padilla, y era her. cion e:ra ordenarse, había estudiado e u mnuo de ocho •·eligiosos y religios:~.s el Col¡egio del Rosario de Santa.fé todo m:ís, diseminados oo los conventos de lo qn~ allí se enseñaba, y adem:~.s reci. · Santafé, á saber : do~; eu Sa.o Agus. bia de Mútis lecciones de matemáticas 1 tin ¡ dos en San Francisco; dos en la é histtuaba útiles y provechosas ú la rú (JI istcria tl~· ln [,ifr,·att~l'(l ), que en huma.u idad. ji78:;, es decir, dos niTos despues de 1 g¡ s1eguodo clérigo, úuto!l moucionu.. a(tnél en que &uceJe lo que trn.tamos do, era hijo do un francas, José ]>ltchcs. , de relatar, cuando fray Die~o teoi:~. ne, nallural de :ft[ontpellier, quieu ha. 1 poco m:ís de treinta años, habieudo si. bil-ndose c:w1.do enSantaf«: con una lie. tlo e~tviado 1Í Roma al Capítulo general fiom 1~1 Marlrid, regolviú radicar¡¡e nquí. tle ~;u Órdeu, fuú eocn.r~ado, cou el cor. m hijcl del fro.oces, nacido eu 17-17, [ul~ to plazo de dos dins, de pronunciar Ir~. 1 educa dio desde su tierna infnucin. e o el oracion inaugural delante del Pnp:\ Colcgi1o de los .Je~;uit~s. Dociau estos Pio VI. Aunque le era. concedido el pntlres que el júven DtHJilCSne (pllCll tu. derecho de leer la omcion en latin, vo po1r conveniente castellaotz.'\r bu nuestro ilustrado fraile no quiso hacer nomlme) era. el alumno más aprovecha. U !:lO del derecho, liÍilO que pronunció do y de ro á~> i ugenio u el Colegio, sorpren. su di11curso do momorin, con tan ex. diénclolo,;cou frccuenci:~con idea!! lnmi. traordinaria. elocuencia., felicidn.tl do nos:~.:; y· eutern.ruente nuevas que llejn.l..ta idea~ y perfeccioo cu el longHaje y la atúuiws ú sns maestros. Una ,·ez que diccion, que el Pap:l sorprondirlo y en. fueron utJstorrados los .Je!.uÍtas (17t.i7) cauta.do le llamó ptí!Jhcamente y le DUl pobre curato de mas que hasta. ent6nces se ignoraban Boyacá, eo donde mnrit} en 1829. Fray acerca. de las costumbres, la. escritura. D1ego predicó innumerables sermone:>,' herioglífica. de los indígenas y el len. _1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. !--- REVISTA QUINCENAL. 59 r guaje y calendario de los muiscM. Este ridos y que prometen para lo porvenir: ' sabio en cualquiera otra parte del muo- Antonio Nariño y A odrés de Ruiz! do hubiera sido un portento, una ver. .A.rnbos jóvenes se pusieron en pié y dadera maravilla; aquí por premio de el cura de Gachancipá los saludó. sus estupendas labores y sabiduría le -Ah! sefíor doctor Duqnosue! ex. promovieron del curato de indios que clamó Nariiío, t.eoeis eu rní uu deseo. tenia ú una cai:longía en la Catedral de cocido admirador que escucbaní vues. Santafé, y fué, por pura casualidad, que tras palo.bras como si fuesen las del le tocó á él, como Vicario Capitular y Evangelio. Provisor, regir la Iglesia durante la de. -No tanto amiguito, no tanto¡ ex. li~:ada y trabajosa época de la lude. ch\mÓ el buen sacerdote sonriendo, pendencia miéntras estuvo vacante la (pues el elogio siempre agrada cuando sede M~tropolitaoa. Sin embargo Mo. se conoce que es sincero): y so.caudo rillo quiso desterrarle, ;Í pesar de que 1 do~ objetos de debajo de su manteo, era realista, pero fué t.levuelto del ca. afíadió: veis aquí estas pieclras l ¿Qué , miuo. El ro~to de su vida, hasta su os parece que significan? 1 muerte acaecida en 1822, la pasó eo. -Son piedras grabatlns por los in. tregndo á sus estmlioB favoritos y e~. dios indndablcmonte: exclamó .lllútis cribieudo nn comentario del .... lpocalíp. min1ndolas cou curiosidad, pero sus je.l sis, obra magua que concluyó, pero que roglíficos nos son tlesconociclos. se perdió, como todo lo c¡uo escriuió Las piedras pasarou de mano en ma. este sabio erudito, salvo la" Diserta. no y despues volvieron á las del sabio 1 cion sobre el Ca.leudario de los nfuis. auticuario que las ~11ardú eu sus manos • cas," ·• y tal cual fl'agmcoto de algunos ruiéntras hablaila. Una era enterarueo. 1 de sus serlllODeS. te negm y de ua!lC pentiÍgoua, y lSl. otra 1 -Vamos, amigos mios, exclamó Mú. de la misma forrna, poco ru6s ó wéoos, tis instalando 6 su!' tres amigos eu trel> ern. de esqnit~io verde: en ámhas se 1 sillones dorados con patas de águila y veían figura,¡ esculpidas en relieve, que aforrados en enero pintado con primor, 1 no tenían sentido para el11Ue no estu. y haciemlo :;eña. ú los dos jÍ, contestó él, pero no cledro:;, y espero que vosotros tamhien dudo que con vuestra perspicacia ha. 1 1 tundrcis muchas cosas que cootarme y breis encootrat.lo el enigma de los je. l-endos dus~.:nbrimieutos que coufiarrne, roglítlcos si tal co~a. os propmír;tcis. ¿ uo es cierto 1 -Esa palabra do jeroglífico!!, en- -En cuauto ti mí, exclamó Duques- tiendo que viene del griego, i qué sig. oe, que tooia. el génio \·ivo y era acti. nificn, tloctor? preguntó Nariño con :;11 vo ~ impncienLíl, sé deciros, doctor, que natural de~ pe jo. teogo de daros uua uoticia que os in te- -Quiero decir en griego im:ígeoes rasará como á mi. ó figums sagradas. Diósc este nombre -Bicu! bien! me alegro mucho, Du- ú aquéllas de que se servían los egip. r¡uesne, véamos qtu~ es lo que ha beis des. cios para representar los dogmas de su cubierto, pues bien séquo vuestras pala. teología y de su historia. bra.s encierran siempre un sentido que 1 -¿Pero en América hay por ven tu­jamas se nos frustra: teneis la palabra ... ra jeroglíficos simbólicos que coro. Ah! añadió, :lotes de empezar os pre- prendan y los sabios expliquen 1 pre. seoto á dos de mis discípulos más que. guot6 Nariño con interes. • El Caleru.la1·io de los .Jlfuiscas fué sa­cado del olvido por Acosta, que lo publicó en su "llistoda uo la. Nuevo. Granada." -"América no puede, como Egipto, hacer ostentacioo de magníficas anti. güeda.des. Por más que se haya pre~en. dido que Sesostris extendió sus con. 1 -------- 1 ---------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------------·---------- 60 LA :MUJER. quistas ho.E>ta estos remotos confines ele -E~o be hecl10: pero confie~o que lo. tierra, no encoJJtraren:.os en ello. los con trabajo, pues l1e tenido que for­trofeos de sus victorias que dejó en marme mi gramútica, tomándola del Asia. No hallaremos obeliscos con qué gt~uio de las lenguas orientn.les, y por 1 adornar nue:;tras ciudnde!!, laberintos, etimologías investigar In de los indí­ruinas de edificios, médias columnas, genaR. pirámides cuyos lados tengamos l]lle -Hombre extraordinnrio! exclam6 medir para describir sus fachadas, ni por lo bajo Narifio. otros monumentos que en sí mismos -Bien, pues, os diré que uno de mis conserv:~.n, lÍ pesar de su ruina, no sé descubrimientos ha sido que los lluis. qué aire de magnificencia, en cuyo pro. cas contaban por lo!! dedos, así sólo lijo registro se emplea con gusto In cu. tienen nombres propios para diez, y riosidad. Los fragmentos hist6ricos de pasando á los dedos de los piés conta. estas pnrte~> son tan sencillos como sus bJ.n reinte, y cou ese 20 formaba o to. primeros pobladores. Pero aunque no das las combinAciones que ncce~itabno. se encuentre entre estas gentes el faus. l Ahora otra cosa, la luna ern el objeto t.."\, e:; decir que para nosotros que. figurita ebcnlpidn. e u la piedra. de fortna 1 dará siempre olvidada In hi11toria. de los peutúgona: este saptas piedras bo o u. una de :.us di\ iuidades, y lo rcpr~sout:\U coutra.uo lo que me pro&ruutais, en po.r. de toduli maneras, cotuo ul círculo, irui­te, es decir. tacion de la luna, ern. tambion &igoo -En e.o;a, piedras: exclamaron todos. favorito y s1grado .... Eu ti u, acerca de --Sí, os lo probaré 1\dolante, puc:sto este Calendario estoy escribiendo una que, "est.'\ interpretacion está fundada larga y explicada disertacioo, la cual en el conocimiento do las costumbres tengo inteuciou de dodictLrla al señor muiscas, de su historia, do su idolatlía 1 doctor dou Celotitino de .llltítis, :;i ~~ me 1 y de su lengua." permite tener ese honor. -Y por ventura, dijo)!títis, ¿ babeis -El honor es para ruí, querido ami. logrado aprender una lcn_gua que se ha go, te:-.ponuió el sabio; trabajad en perdido totalmente, y que yo. no se vuestra obra sin descan:;o, pues eo bro. haLla 1 ¡\O necesitaré do la cooperacioo de to. dos vosotros para llevar ú cabo mi gmn * Todo lo qu? ponemos entro comillas 8011 proyecto. palabr.\1 del m1arno d~ctol· Duqucsuo como l -Qué decís señor! exclnm6 el doc. las tl".AO en h /Jtsertar!ott do que hemos ha- r. l l' . . 1. blado, y c.·uu todo lo que dico rs tomado ó 1c- tor. Y a enzue n, s~ln 1andos~ en su ~o-sumido do lo que escribió un 8u opúsculo. luswsmo. i llabets consogu1do ya la -----' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S 1' A Q U I N U E N A L 61 todos q uiereQ que los recete, • muchos me \ ienen ú visitar sin motivo, otro~ me ~uplicnu que les aconseje, que les de: aunque se;!\ uno. leccion de mntetniÍ­tica>; 6 Jo a,!;i,ronomía; y como yo te u. go gu~to e o todo esto, pues me ropugno. uo servir ú 0111antos pueda, como Dios mnndn, el tie1mpo >uela aquí y yo nada hago. Por otni\ parte, la ciudad de Mari. quita reune 1lodas las ventajas: allí se eucuentran los vegetales ue todas las tempcratmau (. corta distancia del po­hl: ldo; es un sitio central cerca de Houda, :í dotlde me puedeu llegar mis i nstrumeu lo 1, libro,¡ y enst!re~ necu~a- • rio:; si u traha.jo; los habitantes de aquel lugar me qnicaren. me respetan, y como poco eutiondeu de ciencias, me dcjau t rauquilo, y11 por último, aunq11e el cli1L1n. es c:ílido, uo es ardiente, y los paisaje,; del contorno &on bellísimos. -¡ ttl hniJeis peu,a,lo en las perso. uns que debt\n ayuuaros en la obra! 1 dijo el Padre Pn.tlilla. i Hay tau pocos hom brcs uúu dignes de ese honor! -Por alHJiru uo tendré mús que un compailcro, ¡,¡ue llemriÍ el nombro Je ~uh-dirl:!ctor do In ExpeJiciou. --Que es! ... -El doct01r Jou Eloy .... pero auu uo he haul,ldo CiPil él !lOure el asuuto. -Hmvo! Muy bten peusaJo: dijo. ron los otros, -Pero ~l unJa oye, dijo N:uiiio sonrieuJo. -;CÓ1110 q ~de oír, si C;,lf~ arrollado coa lo. obrn de Cabauille. 1 -Dou Eloy. \euid acá l exclnrnl'Í Mútis rieuclot. Podei .. llevaros el libro ~ ,·ne~tro. cU!IIl. da~p•los, por nhow oíd. me uu iusln~¡Lo. Valcuzuch~ meti<Í el dein sc¡~ILrarse ele IHI couquista se acercó 1d grupo. liJa íi tomar la palabra. ol Joclor .:.\[útis pn.m J11nle parte al c.-;tuclioso sa­cerdote do su'! intenciones acerca do la "Expedicioo Botánica," cuaudo se prc~eutarou cu el :~aloo varios mieru. hros Je la Hen.l Audiencia y otras per. • Ant- José Cav::millcs, büt::uico Ct!p:luvl, amigo uo Jussicu. * Era falllOiil) méuicu. Tmro 1\'. 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. !¡62 - LA MUJER. 1 sonas de importancia que veoinn en -Podeis, señor, lle,·arlos tambieu! 1 1 nombre clel Arzobispo-Vi rey á con vi. Todos se excusaron á posar de las ios. dar al sabio á una funcion que tendría 1 tancia!l del que hacia cabeza, y 1ue sa. ¡ lugar á las tres de la tarde en el barrio bia que en casa del Vire y la hospita. 1 de San Victorino. lidad era tan ::encrosa, que siempre -Pero apénas han dado las doce! encontrarían en Sil mesa buena acogi­contestó :Mútis, despues de haber sal u-¡ da y abundancia. dado y hecho entrar á sus visitantes, Fuéle preciso rendirse, y breves mo-y aunque asistiré cou gnsto á la fun- mentos despues el doctor l\lútis (puesl cioo que fuere, siendo invitado por el los tlemas persistieron en dejarlo ir señor Caballero, aun no es tiempo. solo) salia de la casa del ..\larqu,~s con Dospuos, ú lo. hora. convenida, lJMUré 6 su ncompnñamiouto de honor y so di. 1 Palacio. rigia al Palacio uel señor Co.Lallero y -Su Señoría Ilustrísima nos encar. 1 Góogora. gó que os lleváramos á comer á su me. sa. primero. 1 -Pero vosotros veis que tengo ami-gos en casa. ( Contiluun·á }. S. A. DJ~ S. ----- LA MUJER. (CO~TIXUACIO~). XIII . l Aclamremos ha!.ta dourlc nos sea IJO sible todas estas dudas. "Oh! Su reln\ICY:\1\ las reoLr.as yertas ! Ni prcod;\1! el vulcau qne se apagó l " )1. Dhz OuA:-;Ános. j Leoucio obtuvo, como Ya lo ht•wos No tenemos razou para figurarnos YÍsto, hablar á su amada,· auruJllC por que la f1~milia Zarnora ~oñám en for. pocos momentos, poco de~pues de ha. mar a.liauUl. con el j1íveu Del .\lárruol: berse retiraJo de la c:a~a. 1 tnll1JlOCo peo!lnba mucho en el pon·e- Desdo ol rnomento llll quo fu~ c:o. uir de la sefiorita Augt:lica., IJUC, na. rrespoudido, Lcoucio :;e mostró muelro cien te boto u, no <¡ 11orian Jet>prender uJ;Ís rcRpctnoso y t ímirlo eou re!-. Judo del materno ¡;euo tan en breve. :í Preciosa, di rigi1{ndole ¡;rilo palabras En Jos momentos en que empieza. de pura cortesía e u ¡u osuncia de los nuestra bit;toria, estaba colocado Leoo- domas¡ y por más qno olla gozal \ eu cio, respacto de la mencionada. fauJilia, ,-orle y e u oírle, tomia que ¡;u propia 1 ' on el feliz predicamento que hemoQ dcq- turhacion revelara á< ada pn~o d l-C­cri to. N o oh<'tantc, pn.recia que Hus ha- creto do su comzou. lagos 60 dirigin.c IU:LS al riro comer. A 1 rlia ~;ÍgnÍPllll~ AraulÍlJi:L r .. ,~ :1 ciante, que á la precio~n. nitin. ~fuy ú~itnr :'i stt Ullliga.. Acababa de 1 ·uPr lr(jos estaban de pensar en el punto á con ~;n lwrmauo la com·or~o.uciuu 1¡11e que dirigía su~ mi radns. hemo~ pn::~oociarlo. ¡ Acaso la (•jercitnda. mirada de Ara.miutl\ notó en ella. uun prrocu- Ubaldo pudo penetrar eu el verdadero pacion que se e~forzaba en vano JIOr 1 móvil de sus acciones? ¿Guardó Del ocultar; y osos mismos esfuerzos h hi. Mármol un silencio tao ab~oluto para lcieron comprender que algo inusJtado uo amigo que le proporcioo6 el medio pasaba en el cora:.:on do Preciosa; poro de acercarse á Preciosa! i Qué sabia ésta se sonreía, protestando estar ruuy Ararointa de todo aquello 1 !tranquila. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------- REVISTA QUINCENAL. 63 - -- --------- Esto pasaba. e u u o peqne1io salo o -~ ó, contestó Preciosn. con indi-cootiguo á la sala de recibo, y que ser. fereocia. via de biblioteca y pieza de costura al -~{i hermano se ha propuesto mor­mismo tiempo. Desde ella se veían pn- tificnnne. Habrá vuelto á rondar la sar, muchas veces sin ser visto~, los que ventana de esa tontuela. de Susana .... 1 a.tra.vcsahan eL corredor y se dirigiau {¡ El merece su suerte: cambiar oro por la. sala. cobre! 1 Recordaremos la. manera cómo con. Preciosa comprendió los tiros de su testó Aramiota. á la insinuacion de su amiga, y sonri6se con calma, diciendo: hermano: en otro tiempo ella acogió -¿Hablas de Susana Rentoy? con placer la idea de que se estrecha. -A ella. me refiero. Creí babria 1 ra.u los vínculos que la unían á Precio. comprendido que come tia un dispara.¡ sa, pero no quería tomar parte activa te escuchando á mi hermano. Si él se eu el nc;nuto miéntr:v; una determi. deja. embaucar, tanto peor para él; y naciou definitiva de Ubaldo no saliera si ella sufre las consecuencias de su garante de sus promesas. poco juicio, bien merecido lo tiene. Empero, al recordar de Uhaldo pasa. --Susana, aunque pobre, es una exce- Ja.s uistorias, renovó mm bien el dolor lente muchacha, y merece una buena de antiguas heridas en su corazon; y colocacion, un hombre que la estime. tomando entónces la Jetermina.ciou de -i Crees ttí que mi hermano no per. 1 cumplir b. promesa que así misma se deria casándose con ella.? hiciera. en afios a tras, juró oponerse á -¿Por qué había. do perder 1 Co-l c¡ue su hermano obtuviera h\ mano de nozco mucho á Susana.. Preciosa. -;Y a. lo creo~ 'fú no te eximes de 1 Ara.miuta no era ab~olutamente per. la amistad de cierta gente, y haces mal. ver~a, pero ciertos vicios de educa.cion -Susana pertenece á una antigua ljla daban apariencia de tal; u o hnbia familia muy disiioguida, pero vi ve en , podido dominar sus pasione~, y por oso la soledad, y el mundo uo se fija. en 1 ponía más en relieve l;u; malas que J¡¡s ella: mucho la amo, y sentiría .... ~ !menas. -Veo ent6uces, dijo Ammiuta re. 1 Adema~. ella h~hi:\ son tirio un afee. primiendo mal su a.legría -que uuuca. to profun1lo por el hombre que, m ow. causarías un mal ú Susana Rentoy. 1lc.dwrct, so a.travestÍ e u el cmuiuo de -Yo! ; Dios me lil.a·e l Ojalá pn- F>U vida., cuautlo uo había concedido :í diem enrubiar su situadou. 1 ua~lie las primicias de 1m corazon. El -Hacos bien, tient:ls uua alma no. vacío '[IIO c¡ue,ió - nt verse ahandonaJn ble y generosa.: tu conducta para con 1 pot él- fut= un vacío de mnerte.. ... tus amigas pobres merece todo eoco. Para itu pedir que Preciob'll. llegat a. :í mio. Yo no querria que Ubahlo se unie- 1 couvencerou del :docto de Uhalrlo, y rn. :i Susana, porr¡u~:~ teugo mis motivos. 1 correspoudiera. á (.l, Araminta no en. -Yo los respeto. con traba otro meclio que el Je oponer. -Y bien~ dtjo Anuninta, rodeando lo un rival, y ademns hacer }1ens::u á con FU brazo el esbelto tal:o de su ami. 1 s~t tuniga que U baldo tenia otra pn. ga.: los moti\·os eran solamente una · s1on. esperanza que he vi~to defraudada. 1 Lo priroero no era difíci 1, pues co. U baldo se se u tia atraído por tns gra. ! 1 nocicudo Ara.miuta. muchos jóvenes cias: yo coucehí la idea de c¡ne él ca m. (1ue r.nspirabau por Precio~a, se cons. hia~e ·de rumbo, y que ttí .... Pero no tituyó en protectora del que se atre. hablemos de eso; hoy me alegro, pues ,·iese á declarárselo; para lo r;eguo. no estoy de acuerJo con la manera de do encontró inmediatamente por don- viv1r de mi hermano; en tanto que en. de empezar. tre los numerosos jóvenes que penan • -¿Ha venido Uba.ldo por acá! pre. por tí conozco muchos que te harían gunt6. ' feliz. lt,íjate y escoge. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 64 L A M U J E :~ . 1 -Ya ]¡e pensado en o~o, dijo Pre.' ticrun~s afecciones, yo lHHé que el ;1., 1 ciosa. ·pe cai¡ga Je rechazo sobre su frente. , -i Y te agrada. L.. 1 Desde ese momento no abandonó una 1 En ese momento Leoocio Del Már. idea: la de tener una entrevista con mol atravesó con paso rápido el cowe. Angél:ica. dor, sin reparar en las dos jóvenes, y Era domingo; y en vez de acicalar. se dirigió á la sala. se panllo ir á visitar, como de costum- -j Oh! exclamó Preciosa. bre, dió dos vueltas ú la llave de su -;Oh! murmuró Araminta. cuarto, y se puso á escribir. Y ámbas pálidas, úmbas en silencio Salió para comer, y desrues de esto se encaminaron al salon. esperó á que el reloj diera las ocho, 6 cuya !hora se dirigió lí la caha do su XIV amigo don Elías Zamora. " En nombro do 1:1 mujer, soberana de la tierra, se manda y ordena ni hom­bre que tra!lforme elmun· do y lo convicrta en mm mortula de paz y trnn'lni­Jidad, y él haga el ciclo cola tierra. -¿Y qué me dnrá ella? -Te l],¡r;i todo Rll ser y en1.1anchará tu curazou ~ me•lida du tu hcroístuo. Ha1. el p:~rnÍt1o para los dernatl, que t~lla sabr:. liarte el tuyo.'' MtCJn:L};T. U baldo se quedó mudo y ahochornn­do ante la i ne~perada respuesta Jo su hermana. El la crey6 ofendida, pero no ron. corosa hasta el punto de dovolverla un desprecio por uua. !Hípl!ca. -¡ I>ues roflexioua muy tarde! elijo para sí, volviendo de su asombro : ella misma me puso en el ca.miuo ..... J>ero bah: acaso me ha hecho un bien. Tal : vez yo uuuca hauria llegado á peo~a.r fonnalmentc en I}Ue Augt!lica fuera mi e~ posa.; pero nlÍ amor so ayudad en adelante con wi dignitlnd, y consogui. r~ mi objt~to. ¡ Cr~erá realtol'nte 111i Lermaua <¡uo sin ~u ayutla no po.J ré as. ]JÍrar á Jo C)llU otros tuutos n'ipÍmll! ¡Su amor ltúcia un ¡m,a.jero ltn. sido tau ~rande, 1¡11e de!itrn.ve olí elh todo vestigio tlo rnzon 1 ¿ Y si llega ¡;u ato. lourlramiento h'l.sta influir con su ami. ~a para qut>... ; Dios la lihto do !'e. mejaute co<;a i pero Le llegado ú temer . lo todo: y ¡;i por tin me veo herido e o mi orgullo do hombre y en mis mús l La pieza en que don Elías recibía á sus aolligos de confianza, y á los indivi. duos c•~n quienes tenia quo tra.tnr asun. tos de ioteres, era un cuarto que se abría soure el comedor, que daba sus balcones nl patio principal de la ca~a. A e1sn pieza se dirigió Ubaldo, en vez de dirigirse hácio. la sala, llena en ese rucm1ento de visitantes. 't'occS la puerta, y don Elías en per. sona fué 6 abrirle. -¡ UsteJ, Ubaldo ~ Verdauernmente me ha.c~e usted ltouor! Buscarme cuan. do la ,juventud ~e reune en la sula y ofrece un rato agradable .... -Perrnít.ame usted le diga qno su u10Jestia ~olo.monto podia eucoutrar exlmñrL mi preftJrencio. .... ¿ Saull ustoJ acaso Ri hay algo do egoísmo en mi visi­ta l Si uRtetl no titme iucon>oniente, lu rocl:ur11o uno~ momentos de 1\teucion. -V cuga usted y ~eutl-mooos ... ¡ Ob : Pcrrníltame corrur el cerrojo: s;\IJI) us. ted rJ\•U uo faltan imprudencias. Lar¡~o rato conferonciarou el viejo couterc:ianle y su jcíven amigo. Al tras. p:1sar 'Uim!tlo el umuml, casi tropeló con Loourio Del Mármol, que J¡¡ Li~o uu amisto"o ~nlutlo. -¡Ah. ?JtÍV crtrv! dijo don Elí 111 al rec;Íon 1 ouido. ; lJsttld t:uu bieu! e~to !;Í u? ~ne extraiJa: HSltnl es nm igo de los \lUJO-;. Leoucio no routost.í, y penetró en h. llÍCZ~ lleguido Ut!l Jueño ue la ca•l\. E. C. V. y )1 ( Cout i illlcLI'(Í ). -1 - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---------------·---'------~ REVISTA QUINCENAL. G5 1 1 SECCION RELIGIOSA. LA FIESTA DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS. ESTE día es generalmente pnra noso-1 deseada Octa~a nos ha. sido amargada Lrns u u día de regocijo, de alegría coro- por una terrible desgracia, ¡si desgra­pletn. Preparadas :í ella por los dulces 1 cía pu.eJe llamar el impotente len­días de la Octava del Santísimo Sacra- guaje humano :'í un hecho que ha dado 1 mento y damas ejercicios piadosos de un tanta gloria á :Cios y felicidad ú una 1 mes bello entre todos, puesto que leestíí 1 alma, como es lasalvacion de un justo! 1 especialmente consagrado, le vemos El Sagrado Cora1.on de Jesus parece llegar cou sentimientos fáciles de com-1 como que se ha complacido en los días prenJer. que se aproximan {¡su fiesta, en llevar- Desde por lo. mañana, la Catedral em- se para celebrarla en el cielo á la par­pieza á llenarse de gente, que acutle lí sana más digna de su Asociacion, pre­ella movida por diferentes impulsos. miándola con el glorioso galardon de Los unos-; ojal ti no fueran tántos!- la muerte. Esto acaeci6 en el año pa­se esparcen por la iglesia, arlmiraudo sado ;L las señoras Sofía de Sarmiento solamente el adorno de los altares, las ¡ é Isabel Saotamaría de Ortiz, y en el flores que profusamente los engalanan presente {¡ la señora VICEN'l'A 11AR- ' y las luces que brillan sobre ellos, fi_ TÍNF.Z DE FERN.~ND'EZ llfADinD. 11 júodose poco 6 nada en el augusto Se-! Esb~ alma noble y grande á los ojos ñor de los cielos y la tierra, expuesto á J de Dios y de todos cuantos la couocia­la ndora.cion de ios fielel', cuchichean- ~ mas, olvidada de sí misma, y línicamen-do, y á veces criticando eu voz alta lo te oc\lpada gel amor y servicio de Dios fJUO no les parece bien. Los otros en- y del cuidado de su familia., llevaba trn.u cou fervor y eruocion, halagados una. existoocil\ de méritos y buenas por }a espemnza de pasar algunas horas auras jamas interrumpida desde S\1 in­{¡ los piú!! del Santísimo Sacramento. fancia.. Profundamente piadosa y fer. Las misas se suceden sin interrnp- viente, acrisolnda por largos años de ciou hasta las doce y wérlia. A la. una sufrimiento soportado con heroica po.­llegn la Congregaciou del l:lagrndo Oo- lcieucia, no couocia más aversiou que razon de Jesus, y se recita el solemne la que ~cntía. por el pecado, r,iendo su acto Je desagravios pc;r todns las ofcn- l1ínico temor el do ofender á Dios, y su sus cometidas contra El, y de accion do tíuica. amargma la. de verle ofendido gracias por todos lo!i boneHcios que nos por los derna.s, por lo cual evitaba con 1 ha concedido. Ln Visita, y clespues el e~crupulosa exactitud hasta la. mús leve eermon y la bendicion terminan los ilnperfecciou. Afa.hlo y bondadosa para actos de ese di a. y, llena. de iuol úcla- 1 con todo~, iutercs(!udose en los cnida.- ulas ÍUlJli'ORÍOOeS, )' do mejores J lllÚS 1 UOS ajenos lllÚS que CUlos propios, se fil'mel; resol11cione~. la multitud se do- IIJacia qnerot· de todos loa que la tra.t:o. rra.m:l lent~mente por las puorla'i do 1 h:w. y ura el modelo de las amigos co-l la iglesia., ha<:ta. que el templo ruel re m o hnuia sido el de las hijas y las os-u fJUetla.t·so !lolitario. posas. ' Hin embargo, el solemne tlia del ~a- , Estaba ya matlnrn. para el cielo y grado Corn~ou do Jesus h:-1 venido este Dios quiso llevársela para sí y conce­affo precedic.lo de circnostllucias tan dedo al propio tiempo dos iusigues doloro'!as, que lo hemos 'isto como se ,gracias: b de una muerte rápida y ve la luz del sol al trnvez de un eres. dulce, exenta de los dolores de la en­pon negro. E<;ta santa y largo tiempo fermedatl y Je los temores ~ inquietu_ 1 __11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r 66 des de la agonía, y la de morir eu la misma aldea en que su esposo la a~uar. daba hacia cinco a.íios, y ser enterrada {í su lado. Ella oyó el irresistible lla. ma.mieuto divino, sin dar~e cuenta de ello, y obedeció al impulso ohd~L familia de lu señora VrcE~T.t 1 ' :\l. D} ;\1.\DRID, "cuya rcsignacion cris. 1 tiana ha. sido tan grnnde como su ve. hemente dolor," no llora sóla una pena porque es la do todos nosotros. :\111.1;, si lloramos por ella y por nos. otras mismM, heudi¡jnmos tambien ú Dios c;oo toda la efusion de nuestros corazQnes por haber dado la eterna fe. licidad á e!.a alma justa, libr~~ndola para ¡siempre ele las tristezas del des. tierro. Aprendamos con sn ejemplo á vivir como ella. é iruitar sus virtu. Je!i, die tal ma.nern. que tí toda Lora. pueda, la. muorte encontrarnos pre¡m. raJas á reciltirla, y pid:imosle ul Na­grado Cornzon de Jesus In gracia de ~>er, 01~ solamente de "la!i mucha!i lla. 1 mnda 1" á o.ma.rle y servirle cu este muud1~, sino tnmbien de" las pocas es. cogida~" ú bendecirle por toda la. oler. nida.d en el otro. :) dla Junio de 18f'O. B.::::. LOS MISIONEROS EN EL NUEVCI REINO DE GRANADA, S,\ N Ltl lS DEL'l UA:II. II 1 Xa<~ ido el 1." de Enero de 1.">2G (un lni"io de~ pues do l:)a uta Teresa), Luis Il {e¡\ la. ruitnd del siglo XVI exis. llcltrnln se propuso desde su )JTÍrnera t.ia en el couven~o do Sauto Domingo iufauo1ia imitar 1Í Sil pariente San Vi. 1 ele Valenria u u religioso llaUJndo Luis • cente Ferrcr. Practicaba toda t-ncrte Beltran. Era na.turnl de la 111isma. ci11- de poni tencia;; y auste1·idade~. 1111í:lle l dad, é l1ijo de un honrado X otario d~ .í hs jj ver,;iones, orn.La. sin ces..·n y He­su mismo nombre, y, ~;eguu so decía, ele vaba 1~ull. vidn tao devoto. y rígida, que la. mi!lm:l. familia. de San Viceut.o F<·- eu es~ • siglo hubiera. sido sorprendente rrer, notabilísimo misionero y predi. en u u niño, pero que en aquel tiempo, cndor fnmos(simo que en el siglo X. V 1 en qu1a el fervor religioso en E-paiia había convertido pueblo:; enteros con era una pa.sion, aunque llamabll. la el ru:mwilloso don de ~;u palabra. atencion no pa&maba ni parecía iuve. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIS'l'A QU I NCENA L . G7 rosímil~ X o pudiendo, si o embargo, en. 1 taba otro fmile del convento, fray Lnis tregMse en la casa de sus pnd res ente- ~ Yero, haciendo uno y otro, y dentro de sí tcramente á Dios, qu iso hacer lo que mismos, voto ~oloumc de no desperdi-trató de poner por obra. Rauta. 'l'eresa ciar uingnua ocnsioo en que se les pre. en su i ofa.ucia., es decir, huír po.m i rse 1 sentase modios de pasar á ludias. 1 á ocultar en a.lgun desierto, en donde No se tardó mucho Nuestro Señor : 1 oingnn sér humano le tu rbase en sns de poner á prueba. ar¡uella fe y de~eo 1 meditaciones. Pero sus padres tnaudn- de ser virle exponieurlo au vida. Ha. 1 ron emisarios en su persocucion que lo biendo llegado :1 Valencia el emisario reintegraron en la cnsa paterna. A los del provincial del Nuevo Reino de 11 quince aííos pretendía vestir e l h:lbito Granada, que recorría España en bus. y entrar como novicio en un couYcoto, en du t·eligiosos suficientemente abno­pero uo so lo permitieron hasta. quo gados para servir de misioneros cerca , hubo cumplido veinte y un años en de las trihus iudÓOlitas de la Provincia 11)-!7, que fué ordenado en el convento de Oarta~en:\, al momento fray Luis Jomiuiclloo de Valencia. Bcltran, fray Lui;; V ero y cuatro reli. En 1.>.51 fray L uis fué nombrado giosos más ~e apresuraron ll ofrecer. maestro de los novirioR, lo cual, :í pe~ar le :;us servicios. 1 ele su juventud, era destino propio para Apénas se tuvo uoticia eu Yalencia persona que por su cond neta, su ciencia. del propósito del predicador f:lVori lo teo!lígica, sus virtudes evangc~licas ]XL- c.lc la pobbcion, agolpósc la multit11d recia. llallH\do á servir de ejemplo :1 los al convento á suplicarle{¡ fray Luis que demr.s. AUlliJUC en su humildad rl uo abaudounse su cindad natal en don­creín CJUO no podría ser nuuca lJUen de tanto le queriau. Pero todo fué en 1 predicac.lor, em tal su dc~eo de atraer vano: ui los ruegos tic los valenciano~, alma!l n.l amor de .Je.~ucristo, qtte so ni las Rúplicas do sus amÍ,!.(OS y paricn­ejorcitó eu aquel arte con tanta c.lili. tes, ¡tUllieron hacerle \acilar en su:; io. 1 geucio. y perseverancia, quo :'i poco so teucioues. El Prior, qnc no podia im. le citaba en Valencia y on los alrededo. pedí rle el viaje de otro 111odo, le noti. res, como el omclor sagrado má!> nota. ticú que si persistía en él uo le daría Llo tlo sn couveuto. ninguu avío ni recursos para emproo. Un:t \ ' C:.:: lle!!Ó a.l monasterio en que dorio. Pero osto, HH~uos qne todo, podía Juora.L:~ Sau J,uj,; Beltrau nn indio eJe tlcteuerlc, y u~í sali,) de \'aleucia sin la.¡ pro\ iucias del N ucvo Reino de nu enarto cou r¡nc so-.teuorse, y lleg•Í á Orauada,y P.stc,cpw uosolatncutc ltabia ~ovilla extenuado tic fatiga y •le falta z.;ic.Jo convertido al cristianismo, sino tic alhuonto, en Jondo se reuní~ cou 1 •¡uo vc~tin fJI hauito de Santo Domiu. los treinta mi~iouNos mús que estaban 1 . . , 1 1 f <• • 1 , 1 • 1 go, rehrw nrgamcute a nturo 0auto prcvonltos para pasar u v :utageun. la.s l'll~fumhres, las cmcldades y háhi. ¡.;mpm:alta el ai'ío Jo J:ítd cuauuo la. to" de idolatría Je t-us compatriotas. ex pedir.ion do wi.;ioueros so !tizo á la Aclemn~, le clecin, rJllO era tt\n ¡wligro. \cl:l en los na>Ío~ tic lo. Flota IJUO el r,o cul mr á la~ tierra:; de los C'aribcs Gohieruo español otniaba mrias veces c¡uo r.u-o voh·ia á :-.nlir "poriJHO :-.e co. al a1io tL sus colouius, llov:índolcs cuau. wiau '1-tVU'> ií lu~ ptcdicadorcs." .. !'oro to poJiaunecc~itardclamadrcp:~tria. esto, en lugar de atemorizar :í n11e~tro Dura uta la n:ne,;aciou el llli-;íoocro mou~e le· inspiraua el mayor desuo t!u Luis Boltran etlilic:tba con sus pláticas pn.sn.r :í e~os países eu fJilll sir\'Íeudo "ll y ousc1iamms ;i sns cowp:uicros do via. roli~ion podrin sufc·ir el rnnrtirio por la je, y su celo y caridaJ ern.n tale~. r1ue fe de .Jo¡;ucristo.li:l milimo celo mauifos. ¡¡rocl:uunron como vorJadero milagto • Y é:uu1 "!Iit1toiro dt• 1 'E:.dil;o Catholi­r¡ ut!,'' ÚnlcH cilacl;\. 'J'. XII. "lliH!ol'ia el•• la L'co\'iucia tlcl Kuovo Reino autamartu con otros misio. ,en que llevaba la Biblia, el Breviario l ocros. y el recado de decir misa. Nunca per- 1 DeAde 1\CJ.Uel momento empezó San mi tia el misionero que su criado accp- 11 Luis Beltran su mision, en q·te procu. tase para ninguno de los dos alimeL- 1 r6, con sublime fe y abuegacioo, servir tos pmm el camino de u11 pueblo á otro, 1 1 la causa de la humanidad, llamando sino <¡ue siempre iban desprovistos y 1 ' al amparo de cristianismo ú tantas al. confiando sólo en Dios. j mas descarriadas. Antes de establecer. Un:a vez estando San Luis y su sir- 1 se definitivamente entre alguna de las vient4! léjos da todo poblado, eu 111edio J numerosas tribus que pululaban en de uu bosc¡ue, y 110 habieudo tomado aquella proviucin, Snn Luis, con sus uiogu,u alimento en todo el día, el rno. ! compañeros, visitó sucesivamente las zo, qmc se llamaba Jeróoiuto Cardillo, aldeas de Tubará, Paluato, 'furhnco, apret¡ado por el hambre y la sed (puos ~Iahates y otras, con el objeto de hacer tampoco habían encontrado agua) em­uu reconocimiento ~cuera! de ln.s dis. pezó ,, llorar y ií quejarse amargnrnen. poc;icione-; de los iuuígeuas. te del ~auto, porque no le había permi. CaJa misionero nuun.b:t. sepn.radnmen- ti do Üevar avío. Repreml!ólo ¡;u amo te, solo, 6acompaiíndo por un intérprete seven~rueote por su falta de fe on In ó sirviente, por comedio de aquellos Provi ~lencia, y señalando al tuismo bosques poblndos de enemigos de ln raza t iemp•o un bo~c¡ueci llo, le dijo: blnnca. A más do los iudígenns, que -Ven conmigo, que nllí enc-ontrn. era natural odiasP.n & lo~ españole!i, rás co•n qué alimentar el cuerpo y apa. lo<; religiosos sufrinu horriblemente gar la• sed. con el calor, la humedad, las eufer· l~fe¡ctivnmcote (i pocos pa~os hallaron meJacles propias de aquellos climas un riMhuelo claro y cristt\lino •¡uo ba. mortíferos¡ la falta completa do recur- jabn. de nu vecino cerro, y eu rHJHel SO'i; los mosquitos, jejenes, gMmpatr.s p1tutd• le sombrcahn un hermo~í::.ímo y arañns venenosas, que utucabau el úrbol Ctl.rgado de rojas y apotitos.1>1 1 cuerpo de lo~ recien llegados con frutn.s1. El mozo Joclarcí dcs¡mes quo el ¡ una. fu río. tnl q~te les causaba los tun- :írbol cm. un rnanzano, lo cual H' tuvo yorcs torrnooto~. Todos, pues, pro~ura.. á ulib~g ro que ltahin verificnd? el Sau. 1 Lan preca.vorsc de esas plagas iocomo. to, puesto qu~ eu a•¡twllos drmns r•ios pnra. e~perimcotn.r eotuvl) sati,fecho !JUÍso llc\ar <'t>u•i¡;o l eu firmeza. Así, tniéutras t¡ue los do. eu IO.EI alforjas alguuns fruta~ po~rn. co. mo.s misioneros cnmiua.bau por lo!i l•os. mor e u el <~u ruino, pero ::-.u arno se 1 quo.s y breñas erizada'l do espina-; y lo pr(lhiuiú ~cvemrnenta: "~emcjantc ptías que :'Í veces los heriau, euvuclto~ previ~¡iou, le dijo, em propia. sol:w1eute los piés en cuoros y corte:r:as de ;írhol, de pE! rRoua~:~ que uo tiooeu confianza él sc::.'ltin. su mo.rchn. sic m pre descalzo e u U íos.'' y siu cnidárse de los cañaverales llenos Disgustado el .Jerónimo cou I 11 quú (aldea hoy probablemente extin. moolnfíns, pobladas de tigres y lcoues, l guitln porque no bt~llamos e>e uotubre de serpieutes vünonosa~ y otro!< nuima- 1 eo la.~ obra,; modernas). Bao Luí¡;, cou el i Jes, lns por!ios cstfi cou uosot ros y ll Como todas sw1 palnkn.,; ora u i n~pi rn. o o IIOS dnña r1iu. d!~S por el am9r, y jamas por la vio. Como ul Santo no lt(·eptal.a HlÚ~ :di. j loucia, oo tnrdú tutu:ho au encn.rniu:J.r lmoutos r1ue los que ab,,olntnmeutl:! uc- 1 por la vio. Je la civilizacion á acptellos ccs.iluha cu clt110lllCr1t.o e11 <¡ne ibt\ ~í j indígenas, e u ta.uto que con cruelda.ües ' comerlos, ~w;cdia. •¡llo en aquellas po- 1 y violencias los Encomenderos y om- ulncioue~, cuando so íbau todos con ~us 1 plea.dos civiles los exnsperabau, ha.cicu. mujeres y huuilia!i ú hs- roccrí:ts, él ~e do odioso el cristianismo qua ellos pre- qued~tba s61o eu ~~~ aldua., y si olvida- [ tendio.u profesar. Loa naturales ido. bau dejado el alitncuto preparado, pu. 1 1 latra.ba.n á su misionero y le obe, los Prelados 1 ron que llegaba asido de una tabla un resolvieron aprovecharse de las ex. 1 hombre desnudo y casi aspirante de trnordinarias aptitudes del Rnnto, para hambre y de sed! El Santo le llamó enviarle á otros pueblos en donde Jos por su nombre, pues era "talenciano y demas misioneros ha.bian visto frustra. conocitlo suyo, y socorriéndole con )a dos sus esfuerzos. Cuando los naturales mayor ternura, le vistió con las ropas de Tnba.rá tuvieron noticia de la próxi. que había llevado preparadas, y le dió ma partida de Sau LuiR se afligieron de comer y de beber. El náufrago re. al principio muchísimo y eu Reguidn firil) que habiendo encallado el bajel pasaron á amenazarle ¡;i los abandona~ en que iba embarcado, perdiéndose los ba sin proteccion iÍ la crueklad de lo!! que iunn dentro, Re encontró solo y EucomenderoR. Nece:titó el misionero de&'\IU p~rado en alta mnr j prendido de hacer liSO de toda BU paciencia y bondad una tabla babia nadado d011 noches y para razonar con aquellos snlvnjes, y uo un dia, hasta que viendo tierra 11e hn. fué sino Jespues de prometerles vi&itar bia dirigido á ella, en donde pensaba los con frecuencia que le dejaron partir. que moriría en non. playa desierta, co. San Luis pasó entóuces á servir de mo era aquélla, sin recursos ni habi. Cura en las aldeas de Zipn.qná, l~elun. tantes. to y otra-~ pueblos, en ,Jowle pennnne. San Luis le proporcion6 recursO!! ptt~ ci6 poco tiempo, porqne se le llam6 :í m. que p:lRara. á Cartageoa, en donde Cnrtageoa. Habiendo caml>iarlo la. nfl. el uúnfrngo refirió la maravillosa pre. ministracion del convento •lominie~~uo, survacion de su vida, merced á la in- del <¡ue dcpoodia San Lui,.; Beltrau, y tuicion tli vi na de aquel misionero. teniendo noticia el nuevo Prior de las Los indios que presenciaban estas maravillosas conversiones que haLia maravillas Re convertían por centena. hecho nuestro mi~ionero, tuvo IÍ Líen mues, y una vez se le presentaron 2,000 llamarle 6 Cart.'\geon, en douue la !'O. qne bn.jaban del interior de las tierrM cieund española e.staba tao tlesorgani. en bUE;ca del maravilloso misionero de zada y corrompida que diariamente !!O ! que hbian oido hablar. El Santo los cometían crímenes i na\l(lit011. La ambi. agasajó mucho, y como ellos peJino el l cion, lo. sed ele oro y todas las JYe San Luis en aquella y se deseaba qtte un predicador nuevo vez con t:.\nta uncion y les habló con fuera allí á tratar de volver á Dios t'lotn. ternura, que todos los salvajes se aquella ciudad coyos habitante¡: no precipitaron ú sus piés jurando que pensaban ya. sino eu hacerse ricos á gnardnrian basta la muerte una fe que todo trance, y contentar sin trabas sus 1 te o in. que ser buena, puesto que la en. malos instintos. 1 ¡ j scfiaba uu sér tan angelical como e ra (Continua1·cí.) S. A. ~~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------- --- ----- ... ~ oc::-... ~..-..----. REVISTA QUINCENAL. ------------~· ANALES DE UN PASJgo. DIA NOVENO. EL VIAJERO. ('0Kii:DI.\ D& COliTUMDR&Il l'fA.ClO!fALE .. ll!:!f DCM ACTOI. ACTO SEGUNDO . (CO:STJ.SU.\CIO!\). 71 F.SCEXA. n. DoN JOSI-;, TIBURCL\.. Tmuncu (a~radn)-Que ella .... tAl ve~ .... no coovendria á una peno na. de los méri~)S .... do loa gustos artísti­cos de usted Tmuncr A (fnlrcouln m l'l momr.ntu Do:s JosÉ (tc,nuí ndl>le la mano )-Ti. u¡, 9/Ul llttl<: Jo,q¡ji1)-Qué eRcsto 1 ¡Por burciu .... yo no pienso en su berma.­qtw veo st~.lir o~ Josf:-Ah : sefiorita .... á usted ¡ t=:ii u~ted se querrá burlar do mí!.. .. por lo lil(.uos podré explicarla. :in te~ do Do:s JosÉ-Sepa usted una cosa que mi partida.... la explicará todo .... vo no aoy el noYio TJJIURCI.\(IW11tre,tdiJ,t)-Desu p3r- (1uo aguardaban .... yo no soy Joaquin. tidn l... . TIBIJRCU (retirándul~ Lt 77WI10 con. 1 l>o!'l Jos-R-lte veo pr4!Clsndo '- im}~ttciencia.)-D,~je usted 1 ¿Querrá ello 1.... usted ]JOr ventura. wofa.T6e de mi inex. 1 'l'liiUrt!'I.\-Xo entiendo.... perioncin 1 Ho~ Josi; (t'OIL ternurn)-Ah! No no:s Jos]~ (cl~l01'()8({))l.~ll.Ú)-~Ioíar. rne oJie usted cuando lo sopn. touo .... moyo L. .. Y de usted 1.. .. 'l'llllllU:I.\ (n:nmda)-Odiii.Tic l 1'rnURCU. (con f:rtergúr)-Sí, ya lo Du~ .Jos F. (arm·r.·i nd{/86)-0ib'lune veo, usted se1 quiere burlnr de mf, como usted .... Oh! lo suplico que mi recuer. lo hizo con mi hermana. (V á1e co. t!o uo ¡;ca, para. ustc,l aboJTecible ... Y o, n-iemln). por mi parte, juro 6 usted que su imú. !Jo:s Jo:d:-'l'iburcia, por Dios 1 gen ~uedarúg~bnda en mi cornzou has. E-r.E:s VII ta 101 postrer tustaute. ~ · A · TIBURCIA-Quó dice ust&l ! .... No DoN JOSE. os á mí jÍ quien deiJcria decir ... . Dox .losÉ (<'.on fue[Jo)-A usted,'! Do:s José (~ñlo)-Aho ra sí estamos s6lo li usted podrú jurar que :uno, 111, roodrndo!! l Gon ambas herrunuaa he ro. la amo sobro todo el mundo ! flido .... Mal baya el tonto capricho TrnuRca (turl!!ula)-¡ C6mo dice •1ue me hizo llevarndelaute semejante 1 usted ésto!. ... ; El u o vio de mi horma na empre!'a ! (.Sie ~ arrilxt "J abajo ptn-hablllrme n i! . ... &!tivo). Sin embargo, ya uo puedo ir. Dox Josf.-Yo no ~'OY novio de su me siu pa.so.r por la pena de explicarle bertnnua.. t\ don Mateo mi tunantada do mal gus. -TrnURCIA (con curi(lSidClAl)-Itom- to .... ¡Y qué dirá el huen hombre pi6 con elht ..... E'> cierto que desde cuando sepa que desde quo llegué á su anoche pensé. ... pensé.... cas.1. no be hecho m~s que ensartar Do~ JosÉ (acercándose uuí8)-l Qué mentiras sobre mentiras, ha~;ta que yo pen116 !.. .. oh! dígamelo. mismo no sé quién soy ni á qué vi- . ----·-------------- -~----------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡_!!_ _______ LA -~UJ E~. il ne ? ... Lo tínico que he sacaJo en lim. Do!~ ~L\Tlm (culcirico) -Explique 11 pio ,)e todo, os que estoy tontamente: usted u iufatne conducta, cahnllero : enamorado de 'l'ilnncia .... ¡Hasta el ¡DA d6nde sali6 usted l ... i Gc',mo se 1 . uomhre me parece precioso: t Quién ha at~~vido á burlarse de todos uoso. ht• hiern creído 11ue ddspues de pa~ar i tros? . ilt>so por eu medio del fuogo graneado~ Ju.t~aTA ( con cnciente üuligwt- 1 y la artillería Jc grueso calibre que cion) Usted es un misera.ule, uu fnl­rue / lo l~vroda). ¡Qué veo l )[j retrato Do~r Jos1~-Llegué aquí ayer tarde aquí~ ... Qur sigoillcn? Ya caigo, ya muy c:a.osndo. E u el camino ru~.> hauian caigo: cou lápiz leo nquí medio uo- uicbo jt¡Ue tal vez no me darían po~>ada rruc.laH estas palnbrns (leyendo): "A rui en la hacienda .... Pero me encontré ami!!o .Toaquin Yaldéz-:;u afectísimo, con la señorita. Tiburcia, 'Jue apénn~ ' .fus ¿1llamiM." .... ;Por fin compreu.lo me vió me llamó Joaquin, y no me ¡' todo d enredo: ... El Joaquín, cuyo' permi¡tió explicarme; llamó eu Regui.! papel he representado, e~ nada méuos da á la demas familin, y todos me 1• •JHC u u júven con quieu trabé amistad reciui~~roo con suma amnbilidau .... Eu. 1 ca Harrauquillo. en el hotel de San Xi. tónces1i inspirado por no ~eiior i ... :Co~· .Jo.\QUI:-.' (con .9/.'l'iedwl)-Está bieu .... pero tenga usted la Loudnd de decirn11e .... (lwUan pu..~o y se 1'tlirun [(1,;¡ dos ,¡ ~tn rirte01L cld apusc,¡t(), en¡ dnntle se le~ n• [/f',~Jl-ienlru·, en tanto ~J_Ue 1 la.s ot ,,¡1s J)l rsotH/,, pt: ,·,¡w,wr:t 11 ttl fre.n- ; te de le:~ c~ce1L<1). ESl'EXA lX. 'l'IHUHIDJA, nox M.\1'EO, .JCAXITA, DO!\ JOSE Y noN ~0.\QUI:X. TIHttltCIJ. (cntramlo)-Juaoita, te Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l~-- ----_ ___ ~ =-.-:..·_· .::__ -_· .:. :. -.: ----=·-: -=----=---~, l R E V 1 S 'l' 'A Q U I N C E N A L . 73 ! f lmscaha pam preguntarte .... (i!l'ddiene no~ JosÉ (cnn 6nfa<~i ... )-¡ ¡.;,decir al l'CJ' ,¡ .Jor~.~¡uin,). ¿ Quiún e~ ll\tuel queUle perdona tui imJtertillt!llte y lo-otro caballero l ca rourlncta 1 JGAXIT.\ (mt t·oz bajo)-E.X JosÉ (con ?•rhtllltllci~ )-:-?.1~1 co1ta)-Joaqtuu, usted no conoce{¡ nll gracia!;, ~;eüor don .Mateo. (RttJO a Tt- , segunda hija, Tilmrcia: tengo el gusto bu,·cia). Pero usted tendrá tal vez re. de presuntfirsela. 1 puguaocia .... _DoN .ToAQUIN-Celeuro conocer ú TlBUltCJA (~jando l(Hctb~>u6)-"!o!,.. on fntura hermana. oh 1 al contrano .... (A1>U1'it·) i Que dl- 'riHl'nCI \ (nlrcciénrlolc la- mano)- gol (& aleja). y yo celebro verle de vuelta: ... Pero.... Do~ JOA.QlJI~ (bajn IÍ dtm .Tn..cJa tcudrewos Alt:noim, un rendido servidor de us. do!!. ted; (B11ju). Peroquetienela.profuutln Dox Josf: (con ·'~ln7n·e.wt)-Yo ca-ptlna de decirle ndios, tnl ve:& para tia.rmo: en e:~o no hnuin peu~ndo .... t.iornpre l 1 Dos Jo.lQUIS (lo mÍ1111111 )-¡Por JO.\QHIX-Oiga uFteu, don Mntco, y c1né no!... i ~o te gn~ta. lu. uiñnl \lfóterl tnmhico, ,T unnita. . . l)o:o; JoSf; (1-'ll L"tiZ bajct)---No, eso (Don .Joaquín, don .Jfateoy Jawti- no~ Tiburcia t::s muy liutln .... pero yo t<' cotlfll'tWrtn ffJI{O"lc). nuucn. tomo.ria C!i}>o~a que desdeñara 'l'JHUR<"l.\ (u JO/Ji con lrisl~ztt )-Se lo~ quehaceres de la casa. y lr,s faenas vn Ul!tcll! domésticas. Una cosa es divertir~o un Dos ,Jos-,:: (l(J ?I~Ísllw)-2\Ie veo pre- rato con una muchncha\ bachillera .... cisn.!o á hacerlo nl momento: Ya vu que no ~irve ¡.mm l'asndn, y otra es u~tctl que mi posiciou n4uí eR fnlsn, casnrsc cou olh. 1 fnl,;ísima. ])o~ JO.\QUI~ ([..ajo)-Eila Re corre. T!BUitclA-Tnl vez usted la podní girú .... J uauitn acnbará por euseñarle axplicn.r: !>liS deberes. Dll~· .fos~:-.Toaquio ha. quedado srl- Dos ,Jos~: (lo 1nÍ.o.n1w}-!:ii fuemnsí. .. tisfacho ..•. pero don Mateo y la her. pero lo dudo. (Con trit~lez11). Me tongo tntula de ustccJ me hao tratado de unn, quo ir prouto de aquí. ... No quiero ser mo.uern, poro do uuo. manera. .... que ni hacerla desarnoinda 1 (St• accrcct cí mere¡~,co. 'l'ibttr•citt y le h~bla el~ t•o: baja). TIIHTJWIA (ron Ulllltbilidf{d)-¡ Pero yo qu,: le IH! dicho ? -Dos JosÉ (con tunum)-Usted: ... Ah: poro usted me comprende. Dos .Jo,\QUIS (udelwdánCIEOAD, en ella. con lucimiento y ~roojcarnos LA UitBANIDAD, la blllenn voluntad de los dema~~. Aquí, EN LOS ·r~:MPr.os en do de suelen lev¡,ntar¡¡e de las mlis EN LAS CALU;s ' íofiml~S capas de la sociedad fawilias E.S LAR VISITAS lque ll1abiun permane<;ido oscuras, las EN EL H.'TIERROR. más i¡bdi11peusable que eu nioguoa otra No profundizaremos nada, apénas parte aprenJer las regla!! ~e la urbani­daremos ale;uuos breves consejos y ha. dad¡ pero. d~ una urba01d_ad _fundada rernoH una!! cortas observaciones acerca en lou sentmueoto!l de la. d1gmdad hu. de la vida prútica y nada m:Í!i, es decir, 1 mana. n_acida del buen cora.~o y del , que no hablaremo!i sino de la existencia cononen al amor pro. f~tlsa. No hay poaicion soci"l que per. pio; es la oecesidnd, en fin, de la con. j mita que In p1er~ona que In llena sea cordin. y lo!! afectos del corn.zon. Pero malcriadn; y si la pobre y humilde de. la urbanidad no es 11ino el baruiz, 6 be manife11tnn~e dulce y surn·e en su má.c; hien In parodia de la cortesanía, modo tie Rer, ~iodnvía lo serfl nun mhs pues para que ésta tenga consistencia e¡,¡ Rencilla y afnbl!e la que goza de fortuna preciso apoyarse en In 8ioceridnd, In v comodidade11, El orgullo y la vanidad, modestia, la amabilidad, que jnmM p'\. ia alth·ez y la pref'uncion, ~;on siempre tentice las ridiculeces y loa defectos de los modales de la gente @OOZ y Rin culta los dema11, que nunca use de chanzas odur.acion. Rino de manera que no se pueda herir Una mujer~ mable y graciosa es mn. el amor propio ajeno, que se conoz. cho m(l8 di~IJI~ de 10er amada que la ca que la cu 1 tura de 'Jue se hace uso no belleza de ma1rores n trncti vo11 fí11icos, y encubre la vanidad, la futilo1..n y una tarde 6 tempjrano la afabilidad y hL ohservacioo 11uperficial de laR formM, cultura 11obrej>uj"rán ú la hermo.,nra sino IJ.Ue es efecto de una verdadera de. más espléndid ~- Pero 11i estas do11 cua. licadezn, una real reRer.,.a y una ignata . lidadcs 14C un1 o, no hay ,lulln que 8n hoociad." 1 influencia 11er(~ todopo.lero~n. U na ama. En reMimen, que la cultura líen ble sonril'a, un movimiento de corte. la expre11ion completa. de la civili. M nía gracio~n. gana más corazones que zacion cristillnl\ y el vestido que en- los vesticlos ~~'{'s helios y un discurso cubre una verdadera virtud y un pro. entero de encomios exagerados. El funJo amor al bien. Una perRona IJUC 1 grl\n ~;ce reto pnra hacerse popular en. carece de Lnenn crianza es un Ht-r que 1 tre hombres y mujeres e.'l de~ear real. no ha cogido el fruto de la civili7..ncion; ¡mente el bien Je los demas, no sola. puede ~;er tan instruida como gu!ito, mente en la fo ma sino en la intencion. rica, cspl•~ ndirlamente ntavinda, tener 1 Ll\ ruisma e critorn que citamos arri. nua posicion elevacHsimn. en la jcrar- • ba dice que Snu Agmltin daba este _quía 11ocial, pero Ri no Cll corté11 y no 1 aforiltmo corn único regla eJe conduc. posee modales culto!f, jama~~ He potlrú ta: ¡A mml á iQB y e1• '"flltida po- 1 decir que pertenece ' In buena socio. d~i~ hacer tm~r8tro fJU8fo! Yo repetiré dad, aunque se ll\ vea alternando con ú laR jóvenea inexpertas: sed modes. ella. Se uece11ita, en primer lugar, w, bondadosls, y no O" inquietei11 de aprender á enfrenar los •entimieutos lo11 errores do vuestra inexperiencia: dema11iado exngerado11, no dejar~e He. un poco de ol:k
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La Mujer - N. 39

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La Mujer - N. 9

Por: | Fecha: 22/01/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LU2 Y l"E I>.AN li'UEH.ZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL flXCLU$1VAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y IEÑO~ITAS, DAJO L.\ lllltt:CI' IO:"' DI: L.\ SEÑORA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. ~IIÉRCOLE::i, gxgHo 22 DE 1879. ~ Pm·<'ro llO cs. ESTUDIOS HISTÓRICOS RO Bit~ f..~.\. ~1 U.TBH EN I~A CIVILI~AO H )N f: .\I'ÍTUT.O .SfXH'!'~WO. LA ~1 U .J E lt A S 1 R 1 .A . I ¡minar diez dia.:; pam rodear sus mum· l llas, dicen a.l~tuos historiadores; otros UNa ycz oujugnJn la tierra, dC$pues apruns aseguran que tenia S leguas do : dol tliluvio uuiver::al. los pueblo!! que d1ámetro y 24 de circuuforeucia. :-:)u!l baja ron u el {)á u caso, cuya más elevada muros tenian u u e~po~or do 100 piés y'¡ cumbro us ul monto Ararat, Ro fueron otro tanto de nltura; h tlcfeudiuu ostnhlcciontlo gratlunlrneute en luR lla. 1,;)00 torres almeundas, de 200 piés de nur:ts de :\lo ·opotaruic~, Armouia y Bn. altura. Por mucho tiempo se creyó <¡uo 1 bi lollia. las unrmciones do los antiguos histo. •' unqno en realidad es imposible riadoros oran exagemdns; J>oro lo:: úl. dm:enrednr Jn verdad do In meutim, timos descubrimientos de os anticua. la f ¡IJuln do la historia, de aquellas na. rios han probado que aquellos edificios cioncs quo no tuvieron un cronista ins. debinn do l1aber sido en realidad tnn pirado como ~loiscs, es cosa averiguada, asombroso.", que no los comprendemos segun parece, que los primeros pueblos en lo. época nctunl. del rnuntlo IJilOScciviliza.ron fueron los A la 1ouertc do .Ncmrod, Ni no con. Asirios y losCnldoos,que formnhnn uu c1uy6 la ciudad do ?\fnivo, y mnnd6 solo imporio. (¡tiC lo tributll~en culto :Í su padro, co. Los sitios en qno elevaron sus pri. mo á un dios, bajo el título de Holo. mcrns ci u dados :;o u los más Ít~rtiles v ' lhhilonin tenia una construccion á un deliciosos t.lol mundo. LM Sagrntlñ" más gigantesca, y su nombro siguillcnbn Escrituras 1oficren que el hijo tic Cn11, ··iudwl ele Dios. Dicen los sabios quo nieto do Cham, X omrod ( oo=arl•JI' vio. toda ciudo.d primitiva. touin. un nom. lento) fundó un imperio en la ticrm do bre sagrado que permnneci[l. secreto, el Seuuar, cerca de 3~7 nños despuc.<~ dol cuc.l s6lo conocinn sus sacerdotes; así diluvio, que ll~m6 Babilonia; y pn.sau. 1 es que rnro es el nomhro de nquollos do ~la ~\sirin odific6 1Í :Nínive, así lla. tiempos cuyo signific:t.do conocernos. mndn. por su hijo Ni no. Era preciso ca. l.10s habitantes tcuiuu dos cl:u;cs de TO~ro 1. .,. ...) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .¡¡, iuidndc;;: los héroes Jiviuizntlos yl ro. Cvmo espo!!a de,: militar, oficial los nstros. El vulgo Hncrnb:l los cucr- Jo los ej::rcitos Je Xiuo, 2,152 auos pos celestes; pero lo." ~:accrdotcs los es. liu lcF: de Ori:sto, (:sta UJnjer so hizo no­tudiahau, l'Oillprcudino In nstronomÍII tar del rey eo los momeuto~ eu que rl y el giro c¡uc toma.ba.o los astros, ndo. sitinbn la cimbd de Jhctrcs, prc~>en. rnn1lo lo!! géuios que ellos. crcinu t¡uc tandolo un plan para. tornnr la ciudad llos nllimnlmo. El poder creador para cuando ya él pensnha dcsi~tir de la dios estaba ou lo!i Jos principios, va. empresa. Nino quiso recompensar los 'rou y hcrohra, Belo y )lilita, los cua. tnlcntos de ~emírn.mis tomándola por les pcrsonificuhan en el sol y la lo na. o;; posa; pero como no cm permitido El primero, pensaban, dnlX\ la facultad que una mujer tuvie.;;o Jos maridos, él do sentir, y el !;egnndo In de creer. obligó al oficial{¡ qno se diera la muer • .Aunque no ha sido posible averiguar te para que su mujer pudiese subir al ú punto fijo u•t{¡lcs eran las costumbres trono. Est~ pn1eba, por lo ménos. que Jo los R.'\bihSnio..'. sí .~e saoe que Mt ci- los maridos a,irios eran lm<.tnnte coro. ,·ilizaciou tendía al rn:í~ ab~oluto roa. placientes, y es preciso convenir en terialismo, y que lmbinn perfeccionado 1 que tal vez no lo sorinn híoto nuestros 1 el lujo y In magnificencia hastt~ u u gro.. contemporáneoll. 1 tlo ucl c:nal úuu no tenemos idea. Eutre Poco tiempo permnneci6 Nino en ell lns curiosns cetemouias que usnhnn trono desput>s do su matrimonio, y ha. para vali!lat· el matrimonio, crn preci. bicudo muerto , V In OD- 1 brc bahilouia ha sido JDÍ 1 vccos rofcri- cermhau enormes murall:\,:::, sobre las da ou pro.,-n y l"crso, en dnnna, ópcm, cuales l1nbinn ~;ernhmdo jardines como cancion y uovcla, no ~crú malo ctnc uos con un cerco de vordum suspendido en oeupcmos de ella, en el puuto de vis. 1 el aire. Cada lado do laa murnllas te-ta histthico, es decir, en cnr\llto ú lo nia 26 puertns de hronco. Pnsábnse el que se pue1le llamar historin, pui.'S es rio por un puente de 30 pirs de nn<•ho, itnpoijible avcrigunr !<Í los l11•t.:hos titu. terminndo ú uno y otro Indo por un lados así son verdaderos ú n6. palacio de la. reina, la que. ndema.s hn. bia. hecho fabricar un i1í1lel debajo de 11 las aguas del rio pam comunicarse se. creta.mente. Los p.'l.lacios eran de már­SCiil. ímmj,.; • el':\ de nacimiento oscu. mol, plata y oro, y para &ubir de un · piso ú otro tenia máquinas nl propó,i . . . Scmínunis '¡ueriadccirpalomu en lcngual t~, como laR. recien .i1lt'' ittmlas en Pa. 11 QSIIta. rlS COn el IDlSJllO ObJetO. ¡ 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Uno do lo-: palacios rcalc!i se llnma. ba nirds ~emroJo y so com}JOnin de enormes editkio.s superpuestos, do los cuales ha: .. t.a. ol din sub~illten tres. Allí mismo Jubi6 do habor..;e elevaclo la fn­most~ torre de Bnucl, de la cual habla.n las ]~!icrituras, porque los anticuarios y viajeros han hallado, asombrados, quo los cimientos de aquellas colo ·ales murallas están do..:pedazados por el royo. segun las ~eiiales que allí -se en­cuontrau, es decir, por el ¡i.(P[)o que Dios envió para castigar ú los sobor. bios nrqui tecto~. Allí mismo Bottn, Leuormnut, Smith y delllUS anticun. ríos ruJÍt'ÍOl•~']ioos tnoderuos, eucontm. rou uu odific10 que se presumo ora un templo dmlicado ul dios Bolo, el cual con ta.Lu H pir;os ~;uperpuestol!. E u e~to iurnéu'o edificio morahan lo!! dim .. cs babilónicos, do bronce, de oro y Je pla. ta. Do día, ou torno suyo todo <~taha eu ¡;iloucio, pero apéna.s llegaba la noche los salones se ilumionbao con innurnerublo,., lámparas y entmlxlu en ellos los sacerdote.~ Cc)o SUti falllilins; con\ irtitudo:-u el t~rnplo en IJrovo cu uno. ruiJosa hacnual, en In cual npurn. bao los til'OS \ iuos que el pueblo ofre­cía. J!!Llll la lihncion de sus diosos, y In curuo de la!> \ íctimas que deberían do halun •¡uotu:Hlo unte sus aras. gtl los afuoms Jo la. ciudad, Semí rn. mis )laLia mnuclnclo formar un la~o ar. 1 tific¡nl quo tunin ~O leguas de ctrcun. ferer•cin, con lo cual ISO e\ itaban lns inundaciones iiins y á las sementtlmll. .A pc~ar de que todavía quedan algu. nos notables \'C ·tigios de aquellas obrll.l! extraorJirmrin.F;, en realidad uo ht~ quedado do Ha bilouia siuo un moutou de ruiuru¡ Ílllponeutes y marnvillosn.s para el auticuario, pero desicrtns y abandonada por todo habitante, salvo por las fieras y animales feroces c~ue han het'ho de ellas su guaridn. Sin em­bargo, basta ahora pocos años Eo Yeia allí un (.rbol vicjl!>imo y extraño en aquellos climas, que la tmdicion seiia. JaLa como uuo do los arbustos planta- 105 dos por 6rden de ::S.-mírnmis ou sus Jar. cliuos. Roy dia, dice uu viajero moder. no, aquel árbol no t;Í rvc si no pnra que cluerman á su sorubrn los :ímbes wí. mo.clas y los salteadores prcÍfugos, r¡ne suelen ir á oculta. roe entre ar¡ u ellas ruinas abandonada¡;, N o cou teutánJo~e So mí ramis con reedificar á Babi louia, di·~ proYidencia.s para que se coustrnye~en otras ciutia. des nue\·as é igualrnento lll:l,I(Díticnc;. Recorría frecuentemente l'ins E:~t~tdos con el ohjeto do atender tí !liS mejoras material e; de ellos: abri6 anchísimos caminos en todas direcciones, conbtru­y,) acueductos, hizo cortar el monte Bagisto.n de mauora qué FO lnbr·asen en :;u cumbre, con ouorntos rocas, unas estntuas colosales r¡ u e b reprl'l>cutarnn rodeada Jo Sil gun ro ÍU de houor. Una vez que hubo Yisto ~~~ imperio Aorecionte y cubierto do ritos mon11. rnoutos, ~e la. ocurri6 emprender cxpe-1 Jicioucl' ú otros J>aÍ•es para conqui:-tM nuevos pueblos. En uuB sola blttttlln. 1 contra los Iuuos wmó 100,000 prisio- 1 uuros: su ejército constahn do :¡ millo. ucs do infantes, :~oo,ooo de ''nhallería y 100,000 carros con pertrechos y oqui. 1 p:1.jes. Pero al fin la ¡;uerte r¡uu ¡;iornpre 1 la lrahia ~ A l\! A A C l{ E R :;\!•A N N . rt ihlc, asolndora Todo ti una 'cz JUÍ corazon perdía 1 Desde esas horns ele •uoJtal tristeza El ti• mpo h11 truscurrido ... no lndoras y arbustos la bt'ilczn Al soplo d<'l Vl'rano ha llorcci•lo. Los naranjo:. perfuman el ambiente Do vuela fresca hrisa, Y del cielo la cúpula esplendente Ostenta ~iemphl su et<'rnnl somis3. Si nada vuelvo ... ni el pasado encnntn Ni el porvenir ansiado, A lo ménos, cansado de su llant•1, ;\fi pobre corazon es m calmado ! Y gozando de paz y de dulzura, A un que no de alegrí:ts, Puedo ya recordar sin amar~um, Viendo correr los apacibles dias. LOS DESCUBRIDORES. OUA1")H08 lll::S'l'ÓHIOO::; Y NOVELE8CO!"-'- SlGLO XY. A LO~SO DE OJ ED.A. J:ST~OIIUCCIO:\". Rcscfta histó?·ic(( dd Biolo X Ir. • J<~L siglo X V, ftUO cm pczó tnu glorio­samente en Europa con la inH.ltlcion de la imprcutn y concluy6 cot1 el des. cubrimientn de ~\rn.~ ricn; el ~iglo XV, el últ irno que consideran los t.i~torin. dores como pcrtcncciento á ln. Edad • \lédin. pro¡Jinmeuto dichn, - fué por cierto bion Jcsastroso parn. Espuiin. en sn principio, así como glorioso eu .sus 1íl timos aiios. gUlpoztí como el n.u terior bajo los auspicio fntulesdo uun rcgen. cia agitndn. y tmbajosa, puesto que el • Suplicamos s nuestros lectores que lean esto t::~pítulo, aunque les parezca árido y fas .. tidioso, p<>rquo sin conocer tm poco 11\ histo­ria de nqucl siglo en l~Sp3un, los ncontcci­micntoa que vamos á narrar no se cutcntlerán suficientemente. ! heredero del fiuado Honriquo IIJ tenin apéna~ veinte y dos meses de t:dnd. La tutela del infante .T unn 11 rec~n-6 en su tío don "Fernantlo, príncipe h6bil y_pnt. dente, y en la reina mndro dofln Ontn .. liun. Aunque ftmbos tcninu In mejor voluntad de goherunr con cordum, en breve les di '"idierou las intriga.:: de los cortesano!!, y á consecuencia ele esto dejó don Fernando el ~ohiomo .Jc Cm: • tilla en mauo!l do la Reinn, y fut~.so ú guerrear con los ma!Jotnctauos; ncep. tan do en seguida el trono do A rngou que le corrcsrondin. por f'cr el mrt§ próximo l1eredero c.Jcl anterior n•y. A poco murió tamLion la reiua 1·cgeutc y quedó el niiío t't ]a merced de los ambicioso~ cot·tcsauo~. El qut• tu,·o mn. yor infl.ucncin en el l'Spíritu infnutil de Juan II, fué don .Aharo de Luna. á cuyo ln.do creci6 el Hcy, y le form6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • R E \' I ::; 'l' A Q U I X O E ~ A L . 197 i uopt.o, tléhil é incapat Jo ocuparse de laonnnuo menor do Jf enrique. .Aunque los asuutor. de sn gohiurno, dejándolo :\l principio el Ht:y rcclruz,íar¡uclb exi. {¡cargo de su fn.vorito. El Hey entre. gcncia, viendo nl lin quo tenia coutm muto lil' cntre~ú á las letras,- pasion tiÍ ú toth. la cortu y ni pueblo, así como que le dominal;a,-y cu uoioo del !nar. íi su rnbruo favorito, se prestó á aquo. quf:s d< ~nntillnnn, .Jorge )lannquc, Uu demanda, cou la <·ondicion de que .Junn < '- \[ n.'l, Hotlrigo de Cota, Juno su hermano ca--aso cou la infanta .J ua. de la J<~ncina y otrOt; letrados y poetas un cuando é~ta llcga.o;o :í la edad con. de aqnol tiempo, do :t.tmuli<í entera- nwiento. Pero lo:; coligndor.:, que ya mente los oegocioR príblicos y púsose se habinn le\"t\Ut:ulo on armas, no adrni. á t•omponer versos y trovas. En su cor. tieron este arreglo, llegando su exas. te no ora tenido por noble el qno mn. pomcion ha~tn pc1lir ú J [enrique mo c·ta princesa tcndrú un :papel <¡uo lhnrarou .Juaur1, y IJIIO despuos fu(. tnu brillante en nnostrn telaciou, no causr\ y víctima do cunutas Tllvueltns y ostauí. por dcrnus hacer urm breve re. revoluciones hubo 011 Ca~ ti lJa durante 6Cfill de SU vida, 11 ijn de ,f tli\D J1 J tic largos :dios. Empoztí uqnol tle~coucior- ~;u ~cguuda espo·a, no haLia cumplido to desdo clmorr.onto eu 'lue Hcnriquo cuntro años cunndo murió su padre, lo quiso que In corte jurnsc fidelidad lí In que para ella fué fortuna, pOHJUO pa 6 princesa como reinn futura de Castilla, lo" primoro:; años de su existencia nl rohtiSaudo hacerlo la uot,Jcza porque lado de ;.u madre en la 'illa de Arém­ulcgahnu que 11adill en Esp:Liia crcia lo, uutricmlo sn corazon cou altas enes. cu l.tlu6itimidad ele la J>riuccsa. Pidio- tioucs de moral y recibiendo trna ius. ¡ron 'JIIU en sn luga.1· se doclnra¡;e hon}. truccion sólida v rítil, :í Jo qno debi1Í duro dt!l trono al infante don Alfonso, un carácter uob.lo y clO\ado. y tau pe1·- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. petno como sano alimento de ·u nhnn La-; nupcias ele Fernando 6 1 .-.abe) se pindo ~y profundamente recta cu FUS celebraron casi pohromoutc en Yalla­nspiraciones. Tenia solament6 once dolid, el 19 de Octubre ele 14li9, {¡ pre. alios cuando su hermano Henrique In sencia del Arzobispo do 'l'oll•do y de llnm6 (i la corte, pero ú pesar tic los muchos grandes y ricos hombres del malos ejemplos que pudo recibir :-llí, reino, de~;afectos al Hey. mcrcoc:l á la. buena y santa oductlcion Isabel era entóoces uua de las muje. que lo. diera su madre, conservó su vir. res más bellas de 11u tiempo: contaba tud en medio de una sociedM! pcn·er. 18 años y medio de edad; era de cuer. tida y disipada. De!>de muy nifia ucu- po majestuo¡;o,tez blanca y ro:::ada y ojos dierou do todas partes pretendientoo ú azules y expresivos; tcuiu. el cabello Hl mano, y á pesar de las 6rdenes é rubio casi rojo, facciones ¡.erfectamen-~ in. taucias del Rey nunca quizo aceptar te fonnada.s; en cunuto ú sns cualida. otro que (i Fernando de Aragou, 5U des morales, eran superiora;: a1ín á las pnricute, en quien se babia. fijado, aun. físicas. Lucio Marineo, capellan del que ~íin conocerle personalnleutc, de~- Rey, dice hablando de su sobriedad: de un principio. • Cuando empezaron "Fué esta excelente reiua grnn ama. las revueltas públicas con motivo do dora de virtud; fu(. abstt~lllin, que vul. las facciones entre sus hermanos Heori. garmente decimos, a[Jiutda; la cual que y Alfonvo, Isabel logró sa.lir Jo la uo solamente no bchió vino, mas áun corto y retirarse á un convento, en l no lo gustó jamas." Su iustruccion, donde vivin cuando por medio del .Ar. corno dijimos úntes, era stílidl1. y gene. zobispo de Toledo los facciosos la ofre- ml; ademas era ponsonalmeute valero­cicron In corona de Castilla. Tuvo la sa, ba.sta pre.-entarso sin lemor en los entereza y buen sentido de rehusar el campos de batalla, y su nobleza de ca. ponor5o 1í In Cflbeza de la. iusurreccion, rácter y energía para llcmr á cnbo sus 1 y nl contrario, manifestarse dc~oosn de empresas bariau honor jÍ un soberano que so hiciese la paz entro uno y otro de c:ualquier siglo nntiguo tí moderno. partido, co n. que se llcv6 á efecto fú. Fernando, hijo del n~y do Arngou, cilrnonte, porque Heurique, causado do ora. un año menor que Isabel, pues no uur\ guerrn tan estéril, en la que ct~J& ho.bia cumplido todavía )8 nños; pero din. perdia. ciudades y voluntades, hn.<>t.lt manifestaba ~ingulnr conocimionto Jel el punto do \erse casi abandonado de· t•ornzou humano y ern llrnahlc. cortés y toda ln nacion, no tuvo in con veuieute l afectuoso con cuantos le tr.1tabau . .Ac. eu r¡.>couocer ú habel como la futuro 1 tivo y firme en Sil" ¡•rop6sitos, no lo hcrodem Jo su corona, bajo coudicioo cm tanto como lsnbel, cuya firmcz.n era de que inmediatamente los facciosos iucontrn.'itnblc cuando modinba ol cum. depusieran lns armas. Pero npénns el plimiento de su deber, en tnuto que Rey vi6 en la corto ú su hermanl\ Isa. ~'erlliU.Ido Fabia CC1lor cuaudo cncou­bel, cuando quiso obligarla ú que l'a traba. demasiadn rc!>istoncin. El arngo­C." l&nru con su favorito Villenn, culnco nos era pet¡ucílo do cuerpo pero :ígil y indiguo tle unn princesa. que scrin rci. muy bien formado, do t(·z hlauca, pero na de Vnstilla.; y como ella rehusase un tanto bronceado por el f!Ol de las perontorin.moute y t!l insistiese on sn cnmpaiias; va liento, cahn.lloroeo y do. empe1io, la infanta se alej6 de la corte taJo de palabrn fácil y elocuente. En ocultamente para irse ú unir con Fer. r~'úmeu, la. historia no presenta en tuu.~do de Amgon, que tambicn tuvo mnguoa parte del mnutlo uua. pareja quo u5ar de en!{años y disfraces para más digna do OCIIJ ar el trono, y ~i en entrar en úa~tilla y l"er. e con su el cur.;o de :,11 reinado Fernando é halxll novia. cometieron errore~ y faltas inmensas, como fueron el detiui ti vo establecimien. • Fernando de Amgon é raahel de Castilla to de la Inquisicion e u susdomiuios, y la. cmn amooa bi¡;oictoa de Juau 1 do Caatilln. inhumana expulsion de los moros y ju- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. •,, ---~--------------------------------- ~----------------- --~-- --- REVISTA QUINCENAL. 199 d{os,los graves males que éstos actos aca- desgraciada prince~a J uana,quien vito­rrearon al géuero humano y á la causa. dose tantas veces juguete de la suert~ do la civilizacion deben achacarse más se retir6 al monasterio de Santa Clara á las ideas del siglo en que existieron, en Coiml>ra. Allí tom6 el húhito do que ú la voluntad deliberada de aque. monja y renunci6 á las vanidades y llos príncipes. Lo!:l gobernantes en todo pompas mundanas, aunque hasta su tiempo obedecen, a~nque no quie~an, ú muerte conserv6 un simulacro ?e corte las ideas y tendenctas de su nac10n y; que desazonaba con frecuencu~ á los de su época, y la prueba es que ~n • reyes de Castilla: . 1 aquel siglo, por regla general, á nadte Desde la tenm~;oto~ de esta guerra 1 se le ocurrio censurar unos actos que Fernando no deJo casx nunca de ser ent6nces parecían naturales y hoy ca- victorioso y feliz en sus empresas, y lifica.ruos de atroces é inhumanos. cuando en 1479 murió su padre y fué Cuando He arique IV tuvo noticio. de coronado Rey de Amgon, principi6 para que se había verificado el matrimonio él aquel reinado glorioso en que em­de su bermaM con el hijo iel rey de pez6 el Imperio Español, tan poderoso Arauon manifest6 inmediatamente su en el sie:uiente siulo. o ' . ~ ~ düwusto revocando sus antenores orde. Una vez que Fernando é Isabel es-na; zas q'ue instituían á Isabel heredera tuvieron en paz con el extranjero y de la corona, y volviendo á nombrar en vieron tranquilos sus dominios, volvie­su lugar á lfl. princesa Juana; cosa que ron ~:~u atencion hácia el territono a va. revolvi6 de nuevo el territorio caste- s:~ollado por los Moros, cuya. libora.cion llano: re vi vieron los feudos y se reco- había sido el persistente anhelo de los meoz6 la guerra civil, que duró hasta reinados anteriores, impacientes con el la muerto de Henrique, acaecida en Di- dominio de los mahometanos, con el ciembre de 1474. que no era posible Re aviniese nin- Iumediatamente que se supo este gun gobierno cristiano. ncoutecimicnto, Isabel, en ausencia de Desde que en el siglo VIII los Ára. su esposo, se hizo proclamar reina de bes se a~odera.ron de casi toda la pe. Ca.c;tilla y jur6 mantener los fueros de nínsula 1bérica., los reyes godos no pon­sus E!>tados. Pero al mi~mo tiempo los saron en cosa alguna que uo fuera tra­Portuguoses, persuadidos por el mar- tar de arra.ucar al infiel el terreno qués do Vi llena, hijo del fnvorito de español, logrando hacerlo palmo á pal. HeJlrÍ<¡no, tomaron el partido de lo. pre- mo y á costa de lt~. mejor sangre cris. sunta hija del finado rey, y levantún. tiana. "Esta guerra, dice el historiador dose en armas, entro. ron en Castilla y Buckle, tuvo la mayor influencia sobre se apoderaron di' Zamora y de Toro. el carácter español, pues se prolongaba Sin embargo, en breve lleg6 Fernando de padre á hijo y Juró por m:í~ de vein­y le~ ntac6 eou un ejército denodado, te generaciones; así el elemento teo­auo'lue inferior al de los invnsores, y lógico no solamente ora un componen­les venció tan completamente que que. te del carácter nacional, sino el carúc­d6 el portugnos impotente para con ti. ter mismo." nuo.r la guérm. En los principios del reinado de Isa. Aunque n.parentemente reconcilia- hel, los )[oros ya no tenían en la pe­dos cou los reyes e'!pañoles despues de nínsula sino el reino de Granada, que aque1la.s derrotas, Villena y sus adictos Re componía de un territorio de 150 levantaron á poco el estandn.rte de la leguas en círculo, ~;iendo la. parte más rebelion y persu3.dier<>n al rey de Por- hermosa y rica de España, con magní­tugal á que les ayudase de nuevo; pero ficot; puertot! de mn.r, ciudades populo­brevemente ftté vencido otra vez, y al sas, y cuya. civiliUlcion era. la mf111 nr­retirarse á sus dominios el portugues tística é importnnte de cuantas babia firmó un tmtauo de paz en el que pro- en Europa, salvo la de Italia. Los so­meti6 desistir de dar proteccion á la beranos de Granada se mostraron tan J:. -.------------------------------------------------------------------· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 200 J, A :.\[ U .T E R • nmigos do las Jet me:, de las nrtcs ) do 11idnd cnstellaun, fué hcridn que ¡;intic­los goce~, que poco á po('.o fueron des- ron vivamente los monnrcas, 1 ero tu­cuidando los ne~ocios miÍs iwpot tnutcs vieron que suf1irlu eu silencio en tanto y s1{rios de su I•:stadQ, ateurliundo parJque sa preparaban pnm tloclarnr !!llC­ticularrneutc :í In. pompa cortesana de 1 rrn al mnsulman en la primera CO'VIIn­tiH~ fiestas, l'l lujo de sus vnr;tidos y hn- tura. qno se les presont1\rn. J>a~ñron hitncionc>~. la habilirind en ol artn de ~in embargo cinco uiios siu que so rom. trovar, y el manejo de las annns eu lns pieran las hostilidmles, JJOr lo cual justas y torneos que teuian lugar cou Abul-Rncem, ~royendo dormido ol va. smil:l frecuencia, en sitios cditicndos al lor castellano, determin6 ou mala hora prop6sito para lns fiestas que tanto les para él, yendo coutrn las opiuioues de ocupaban. ,n;; consejeros, npodcmrse nlcvo:samcn- Heirnb.'l. en Granada por aquella te de una fortaleza de la frontera. v l-poca. un rey mtís guerrero v denodado con esto exr!.!;pcrur b. paciencia de lo!; (j\10 los nnteriorc~.llamndo Mult:y-Alml Reyes Católicos. como 'oremos en el -llncem, dotado de cadctor violuuto y cuadro siguiente. de gmn valor per,;onal. A1;í en 1170 R. A. IHJ S. rcltusú pagar al soberano de Castilla eicrro tributo c1ue hacÍt\ muchos aiios se oxigia 1Í los de Grauadn, en cttlllbio do un doclararles la guerra y dejurles go;r.art'u pa"' el pnr~iso cu e¡ no se hahinu establecido. • Ar¡uel insulto á la dig. • «Cuando flnctunba el remo do Castilla en medio de las agitaciones in~.stinns qno lo !Jabiau combatido nnteliormcutc, rcquilil'ron los 1 enarcas castellanos al ro\' do Ornnndn 1011 la satisfaccion drl tributo; y Clmoci~uclo ( Cont¿nuai'tÍ). ol l!arrac·eno que en aqnclla oras ion podía ne­::; arlo impuncm<'nle, rOSJIOIIIlicí con orgullo: " Que en Gr.m:.vla no so lahi'Uha ya moneda '' para. dar p:írias (tribntu), sino l;m¡r.n~ y '' dardo~; pnm defenderla; quo ya eran muer­" tos los que solían pa~nrlns, y así qno en " adelanto líO pagnlinn n lnnzndns.' Quedó eutóuce..-1 sin castigo tan osada respuc~~. y 1 ti un ,e otorgó una tregua de tres niios, porque nsí lo cxi~ian las circuneumcins." ( llistoria Je Espuiia )>01' .Aicartj1Jrla) ·---~·- SECCION PARA LOS NIÑOS. LOS X l Ñ< '~ l>E~.\~!PAH.\. DOS. L:t. enl pasa en el patio, lleno de flores y ntbustos, de una casa baja, claustrada, con un corredor ancho ni frente y varias puerta!: unas que son lns de los aposentos y otra que es el port.on que da al zagnan. l' E R S O N ,\ S . ]100' l'J•:nHO, hombre 1lc• cincmentn niio ... , padro do familin. IH>:S,\ 'l'Jo:OIJOHA, bU mujl•r. ,,J,FO~~o. } sm; hijos, t:iiíos do S aiíos y 10 aiio11. ) l A'l'l 1.1 ll·~, lTN.\ I'IUAI)A • • ESCENA UNICA. IJON PI-: ORO ( m1 rl patio oon mws¡ Ux A CRI~\DA ( cnt~c¿ l~t r.r;cena. almJ tijrra , JlOdando T~t."' uwf,ts. Se oyen la pueda, Út (..'ÍeNa ?1 dice): So11 los f}Qlpes reileraoos en. P.{ pwton}. ¡Quién huerfanitol' ác¡uiener lo~ niiios socorren. \a! l~sto es insoportnble .... me ticuen Do:-. PEoRo. llicn asttí. Qno les den loco cou tanto golpe y t.lLuto plai'íir y lo que piden. y 'ltte bO mynn á llori. Horiquear en el porton; 'luoo.r á otm parto: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E Y 1 S '1' A Q U 1 N C E N A L . 201 u~·ntralt [o.;;niilos.ldolj".Jylllati/dt•, LA ORlADA (cnl1'ando). VíNon san-y olrctiJt mdo la. escena, ab,·cn r.l pm·ton tísim:ll Si :m piaran sus mercedes todns y ·"den al zaguun). las dc~vergihmzns c¡ue están diciendo 1 () J~ J'J:II!to (cnlrandu del J)jltio ?! nc1uellas criaturas en el zng<~au i Es sent,í mlr~~tJ '11 11 rw ¡¡Íll~ In capellanfa. que tel\CiliO!i, Dox P~mRO. Mándalcs 'tue so salgan por cir.rto 1 1J ay m:ís de dier. umchn-. y no vengan ú dar mal ejemplo aquí 1 cho.s porJioseros y vagabundos que me ?~[ATILDE. No, p1Lp:í, dtíjelcs Uí'tcJ persiguen ú toda hora: el uno pido, el siquiera en el zagunn l Pohrecillos 1 otro 11om, el do más a.llil l!C cutm de Ellos qué han de saber, si 11aclio les 1 improviso y se roba lo •¡uo puede, el hn en~ciindo co~n. nlgunn y se Lan cria. compaíicro tim piedras ti las vidrieros do como animalito:; :.nlvnjcs : y las quiehm, nuuque no seamos mo- ADOLFO. Es la verdad. ~o saben ni clwelos! Estamos frc:,cos! Ya no c:c .~anti!:!unr:;e, y se rion cnrmdo uno les ticno vaz en h cnsa ... y en la calle c. pre~unta en dónde nstii Dioc:. la misma c:osa: los chi,ws le rob:ln íl ::\L\'l'lLDE. ¡A mí so me parte el co­uno el pniiuel,l, lo impiden el paso ou tnr.on! el át rio do In Catedral. ... en fiu, ya no A DOLI'O. Y lo peor os '1116 dice m n-hay "·itla on Bogotá. mií. que hay centouarcs do uiiíos des- Anor.Fo(c¡d¡·undo). Pap<Í, qué triste t\tnpnrados, no solnmonte cu Bogotá co~n l sioo ou todos los JmeLlos! .MATILm; (ro t!St.í. muriendo? Quién tirita .\lA'L'IJ,OE. En eso no piense. pnp1Í: y quirn uo lm comido de--de ayer! yn. mr.má hi:lo h diliguul.in, y In dijo. l\I \'l'ILilr:. Los polmJcitos, ¡mpti, t¡uo rou que coutinuamunto les estaban IIc. vicuon todos lo!! dins :í pedí r un bocado' vnudo uiños desmlido~, y quo no toniau de comida .... Aym· uo vinierou, y fuú con qué poder ruciuirlos. porque so .-.studcrou con otro herma- Dos P.EDRO. ¡ Y la casa do Asilo d!:: nito quo so oofcrmó y so quedó por,indigentcs 1 alln urriha en uu portal, sin socorro ni ADOM'O. Dicen qno estan muy chi-auxilio. . quitos. ADOJ,FO (inlr.I'TU111pÍ¿11tlola}. Y e] })os PEORO. Y on el Hospicio? ru(c:; cltÍJDORA. En eso no com·ongo 1 virtud que se debe enseñar á Jos niños contigo .... ¡:::\o to parece que si cada es la caridaotros diera algo, por poco ~eri11. cosa muy bella que en cada casa que fuem, alcauzarian li forrunr un los miembros de ella se privaran de suficiente fondo ! 1 alguna golosina par.11. dar vida física y Dos P1mno. ~¡ cada uno diera, sí : moral á otros niños desgraciados? pero en eso e!lt:Í ln dificultad. :\Iucbos 1 ADOLFO. Papá, yo quiero vender mi darian :-i tuvieran bastante, y>ero nadie caballo para dar el producto de él li la cptiere Jnr poquito. "::5ociedad de niños dcsa.mpa.rndos." Dox.\ I:-ux PEDRO .• .\unc¡ue las censos di- grande, ni atenta ficiente. mil hnbitnute!:l. cuántos son desgrn.cia. hlATILDF:. Yo da.ré con gusto el cuar­doil que no tienen ni pn.ro. sí 01ismos! tillo, pero tondrt que quitárselo á los DoxA l~IDOll.\. ~ohayuusolomen- huerfanitos que nenen aquí por él. digo eutre IJosotros que no pueda dnr 1 DoS A IsmoRA. i Acaso les dabas todo un cuartillo por mes : Pero doy por el real tí ellos? sentado que hnyo. 20,000 personas que :JL\1'1LDE. Sí, mamá, salvo un cuar-scan inca pace;; do da.r .... quedan 50,000 tillo que guardaba para mí. que sin sacrificio alguno podrían ofre. Do~.\ l::>IDORA. N o tengas cnidado, ccrr un cnanillo mensual, sin contar que yo tro.tart~ de que tus huerfauitos con los c1uo darían más. ingresen en el Asilo de los desampara- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE:NAL. 20;; dos, y así econoroizar~s tus cuartillos, los parientes pobre, á quienes por obli- 6 se los da.r{L.q ú otros infelices. J gacíon teueruOf' q11e . :>t-lcuer. LA CRIADA. (entratHln). ~1i señora, Dr1~.\ IswoR.\. Es 1<\ nmlt>d. Así, yo le oí á ~u merced lo que decin. del no me creeré lmmilla,la si ofrezco tau nueyo Asilo, y les hablé á la. cociuern. sólo uua peseta memmal;- nuestras y al paje, y cada uno de nosotros pue- circunstancias no nos permiten dar de dar medio real por mes. más, puesto que no podemos abandonar DO~ A IsiDORA. Muy bien~ Dios les unos desgraciados pnra. socorrer á otros. recompensará por tan buena obra. Bastará una peset 1 por parte de cnda .Ademas, ese medio mensual que deja. jefe de familia medianantente acomo­rúll de gastar en una cinta 6 en un trago dada, y un cuartillo en nombre de to­rual emplead{), les será más pwvecho:;o dos los domaR miembros de ella, para. á los ojos de Dios. que en breve quede orgnnizo.dn la "So- DoN PEDRO. Todo eso me parece ciedad protectora de uiiíos desampa­hien .... pero ú mí me daría vergüenza rados." lar poco, -y tú aabes, bija, que uo sólo M.\'I'TLDK Vamos, mamú, ú visitar {¡ hay niños desamparados en Bogotá: todos nuestros parientes pa.ra hablarles hay Hospital y casa de Asilo y de Ex- de esta empresa y ga.uar su coopera.­p6sitos que sostener,-y adornas, ciegos cion:- F IX. y desgraciados que aliviar, ~:in contar K A. DE S. __ ... __ SOCIEDAD PROTECTORA DE Nit;:;OS DESAl\1 PAHADOS. 1 Con el mayor gmto reproducimos lo. lfué víctima mi familia, no nos permite 1 siguiente esquela,enromiando los bellos por ahora tomar á nuestro cargo el sentimientos que ella encierra. ¡Con pago mensual do uua suscricion; pero un centenar de señoritas que así peu- conveuci buen!! ante los ojos do Dios. Ten;;o positivn boura de suscribirme de ustudes atout:l. servidora y re~pctuo. ~;n amiga. :M.mL\. Jo~EF J. P{:nEz O. Su casa, 2 de Enero de 1879. --------- - --- --- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ....._-_ :!04 I~A )!UJER. CONSEJOS DE UNA MADRE A SU HIJA. Adios, sueños infontile.s ! Cual rauda ilusion }JO!'nron, IHjo del olmn! llt'gnron Para ti los •1uinco obrile~~. Ya estns Mjos de oso oyer Henchido de duloe encanto; Abre tus ojos nl llauto, Que cmpiezno ñ ser mujer l )lujcr 1 ny ! flor dc,,dichndo, J:n uu dt•-irrto perdida, Por los vientos cornhntidn, r por el ,;ol calcinada ! :Mujer, :íngol do dolor, Que peregrino en ol suelo, Vaga trir.to y sin consuelo, Sin ánimo protector. Jug¡wte del hombro altin' Que le tiendo odiosos lazos, Y al cansarse, hecho pedazos, Le nrroja ú sus piés 06quivo! 1\lujor ¡ay! nombre fatal, Que qnohranto simbolizn ... l'rOJ>ara el alma á la li?.a, Porque pacdo sor mortal ! Que aunque débil es tu sár Y lleno do amor profundo, 'l'e comlenn inicuo el Jntmdo A luchar siempre y 'ouccr 1 Destino tremendo, impio ! Que en c:Jta lucha snñudn 'l'nn sólo vendrá de ayuda m deh!'r ñrido ) pío : Y nuuqno snngrr brote el almn, A un•jUO gimn doloro¡;a, Hobcs ost~utar briosa I.o aureola do la c.'llma. Qno el honor de la 111ujer, Es11cjo es de tal wnmrn Qne una sombro, áuu la mñs rmra, .f'o esplendor la haco perder. Es cunl capullo cneeDditlo Qua el dfiro descolora, Y que Lasta el ; ny 1 le tlt:sdom DE>l corazon que c~tá herido. Ocúlta siempre tu llnuto, ,\ tu dc,tiuo sumisa, Que acoge el mundo con t;sa De 'Una mnjer el quebronto. Eres bella : mil galanes Se postrarán á tu planta, Mintiendo una pa~ion .santa Con r:;olícitos afane,. DesE!chnles sin piedad, Pol'quo son do aruor njcuos, Y el qua mús, te amnrn 1uónoa Que á su necia vanidad ! l' ántes que c~clava gemir De uno. cngniinda ilusion, Arráucale el cornzon Cuando le sientas latir. -¿,Y cuál es premio ol dolor De una lucha tan impfn? -La paz dcl nlma, hija mia, De los bienes el mayor. Sí, la }Ja7., y do ese mundo Que hollamos osaba necio, Conqui!Star el alto aprecio Y el homenaje profundo. rucs 6Í bien su lengua ortern :!\u~iro lustro .V glonn r•mpnñn, Desprecia In débil caiin Y re!!pcta á la ¡mlmcm. Y cntónces el sér que tiemo A la 'irtud enaltece, E!>o puro amor la ••froco Que es 11n myo del ICtoruo. Y ostentando blancas flores, Emblema de su pnrc?.a, Vuela al altar, y allí empieza De su vida los amores. Y ent.ónces 06 :;u ventura Tan completa y ccle .... tinl, Que olvida el o:Hiz fatal De su puado nruargum . - 1 ·- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. H !<~ V 1 S 'l' A Q lJ I ~ C E N A I, . Y si muüaun la muerte C',nllnt.!n, implaenble, fria, Lo sorprendiese, hijn roitt, ¿ Qnt. importa si hu :;ido fuerte? ,: Si tÍ bll lado llorarán S!:l'C~ q 110 fuoron <¡ ueridos, Ri por !;iCmpre hcndceitlos Su. pobres rostos serán'! ¡,Si e, pira dando nn perdon t;lcncral á ]o,; agnn-ios, Con la l'Onri~a en los labios, t.n cnlrua cu el comzou ? J?ccorrc esa c:-;trcchll scndt~ Qno á la veuhtrll te guia: Hay en ol ciclo, hija min, Quien te ju1.guc y te compt onda. .. \~c:EI .. \ GI!A!':nm dormir, -esa mujer no put~do sur feliz, ti pesar de lns aparien­cias, pOriJUO no cumple con sns obliga. cione. ~o decimos tampoco que mujer "O allstenga. de ~us insignias: las desn. una mes.'\ mejor puesta en el último tf,l •enencias y los disgu~tos reinan en ~u tertulia 6 dia de Ranto en que reci bi6 1 casa á toda hora; y no puede ser de en su ca!'a á la sociedad. Ella s6lo se otra. manera, puehto que las niñas, cría. ocupa de lo que hacen en la vecindad, das en aquello. escuela de frivolidad y y se cree voto en todo lo que toca al 1 egoísmo, se envidian 1mas á otras, ~e supue•to buen te no .qlJe ella ha ideado hacen la guerra mútunmente y aca.han 6 ha leido en n.l~una. novela fra.ucesa. por ca~rse con el primero que se las Atlerbas, la. pobre señora funda tam- presenta con alguna. fortuna. que poder bien su vanidad en fomentar la. de stt!i derrochar. Naturalmente las madres 1 hijos, y queriendo que éstos sean con. de familia que la. mujer de mundo ha 1 siderados como los mejor vestidos y formado son desgraciadísimas, y la ca u. elegantes 1le todo. la. ciudad, promuc' e ,a, del infortutúo de sus maridos y de las malas inclinaciones de aquellos ni. cuantos las rodean, criando hijos é fios, les enseña á amar el lujo, el boato, hijas para seguir adelanto por ese ca., 1 la osteotacion y la mentira. Es decir. mino. Así, pues, esta rn1.a. continúa. in-que no contenta con arruinn.r á suma.. definidamente el ejemplo dndo por la 1 rido ruaterio.lrnente, y dnr tnal ejemplo abuela. ¿Y por 'entura pensáis que no á toda la vecindad, tambien se empeña seremos castign.dos por el mal ejemplo J ea nrruinar y viciar los espíritus de que hemos dado ú nuestro." hijos, y que 'los tiernos niños que Dios la. ha dado no seremol> re.~ponsablesante Dios y la. 1 para que les si rn1. de guia ! sociedad de las de!>gra.cias que por cnl­Porsupuesto que la mujer mundana pa nuestra hemos producido l 1 ! es la mús humilde esclava de la. moda, i Y aún dir~e es ~~er madre Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R ~~ V 1 S '1' A Q (} I N C E ~ A L . 207 de fnmilin, y que en nuestra tif'rrll to­las mujere~ son mu,[res inrnejornhles porque aman :í sus hijos { Enseñemos, pues, á nuestros hijos que el hombre debe primero 'JUC tooo levantar el corazon IÍ I>ios, mirar con indiferencia lns vnnidndcs del mundo, qne nada valen note la justicia di vi nn; y ha gamo~ compr~uder á nuestra>: hijns 1 cu:ile · son los prmwro!! rlehcrcs de la mujer: el nrnor 6 Dios y á uue~tros !1emejnntes, el trohnjo manual y espi. ritual y In economía dornéstiCI\, segun la esfera en que han nncido. El emperador Carlomagno nvlmlt\bn que ~;ns hija~ nprcndic>:cn todn 1mertc de lahore~ femenina~, pon¡uc, decía, aquello las impe,lit~ e<~tnr ocio~nR, y al mismo tiempo, si tdgun din llcgnhan á la inopia, sabrían trabajar. 1 Y si u em­bargo eran hijas <1<•1 má.' •,mude em. pemdor del m nudo l ; tlta: u o di rulllos no~otms, en une trn tierrn, en ln que puede venir un terremoto 6 una re\·o. lucion y dejnrno;; cu la calle el c.lia m~nos pensarlo ! Yiendo las cosa~ tlastlc el punto de ,-istn mundano, ¡ habcis reparado algu. na vez en la Ritun.cion dcsgmcbdn de In mujer de mnndo que, sea por In edad ~~ qne ha llcg~~o, ó porque ha pcrdirlo su fortuna ó !'\l po~icion, se ve nhundo­nndn por sus adoradores v adrnimdo. re.; l Qué ~ér tan Qesgmci¿do; J'~IS:l )a vida tratauc.lo de lla1u:H la ntcncion, sonriendo v diciendo arnnbilitlades sin que nadie 'la ha~a caso, ataviñndose, acical:índo~e y pintiiodose en vano. Se encuentra sola, sin srquito, sin amiga.;, porque jamns ~upo couquistn.rF-e venia. c.leros afectos l El afucto verdadero ja­mas nace sino cuando hav un comzon r¡no lo corresponda. CoUJ~ la mujer do mundo no l':the amar, jamas ha sido amada, y ve lle~ar la veje1. y los in. fortunios Rin tener un apoyo ni un consuelo. Como no ha !lnbido nmnr ú Dios ni orar sino con los labios, no con el nltnn, se encuentra fria y si u alien. to~ para bn~cnr 1m nuí.~ ull1í 11 u o la dé ospern.nzas en otra "ida mejor. ¿Qué h·lra la infeliz! Ah: debernos rogar ni ~eiior que ten~a mi!:ericordia de ella y ln in~pire valor pam sufrir y fe pnm voh-er:;e á ÉI,, aunque ¡;ea. tarde 1 S. A. m: K (Contiawtni}. LAS DOS REINAS DE CHIPRE (SIGLO XV). C U A D U OH l, -¡.-; l ... A li I :::-; '1' O H I A C n: I J• H l O '1' .A.I ( C'o!\".1'1 !\ 11.\Clú~). \'Il que nbrcvitltuos lo mús posiblo nuoslrn rclncion. tlA'l'AI.J:.A ¡·ouN,\UO. '\os ontn1rcmos, puCti, de rondon en un ¡•ulncio patricio, sito en l•ts orillas ucl Gran AQUÍ veodl'in. al caso hacor nnu Ullll- ('anal, cu.vos clc;,-untc.~ balcones á cabeza, llo\·rmdo tan s61o algunos dro sohrc el pecho, In cotilln aguda ceiiia bordado~ color de grnnn sobro el pocho. el talle, :;olJro una enngna lJill.)' 1coogida 'Eu la mano teni11 un pergamino que puso .Jo damn.::co e:1rmesí, y ricos cncnjos 'ene- cuidadosamente sobro un mnohle ni entrar. cinuo~ a•lornnbnn d corpiiío y las mnuga-·, -Padre, dijo In doucclla lo\·nntúudose anchas nrriha y nptétndas solu o las muñe- y re.-.petnosamcute ;yendo a besarle 1.1 uns. ::Sarlulru de gruc~.~~ pt>rlns In col~abnn m no o,- os n~um·daha •·ou imJlllcicncin, pues del cuello y rodeaban I•JS brnzos, y h ca.- Fo:;cari debe de Yenit· por In cout.:f>tneiun hcllcra, rubio, In ea in sobro lo!! hombros en dentro de una hora. 1 pcrfumudo~ n~;os n•cogitlol:i tamhien por -El Scundo me dciuYo nuís 110 lo que Sllrtalos c.lo purlas. Scutnrlu allac.lu tlo una }Jensé, conte~tó él, prro en calllhio tr trnigo • HHhn incrubtntln n, 1 -¿Qué ntleYns? que hnoia poco lmhinu llcgudo ,¡ Y euecia.l -E o primer lugar, Cntalinn, el 8enrulo llnmr,doii po•·ln Hep(,J,Jiull parn <1uo cn.c-•to ha ado1•tntlo e~l'ontñncameuto como ñn~on nlh ac¡ucluTte mRriLYilo oquo hnoiaiJ1ija do &u Mtí1·cos, y cou e¡;to 1nntivv to apéuns !hoz y ocho ,¡ voiulo nilos ha- ~oíiala nnn doto de cit~n mil dllcados. 1 lnnu in,ontadu 011 Alolllnuin ,!un u Guttcn- -A mí! exclamó la jóvf'u, ¿ lHJ soy berg y !'edro Rcb{l ffer . .., El lihro que hija ,·n(.&trn '! ;.por qnó tambicn do ~tln exnminnh~ la mcucionad11 .luucclla 11111 un Múrco:,? ¿ Y J•arn qué u un. dote que no tomo de \'¡rgilio, autor que ella leía co- necesito? ¿ nca~tó, ~ncin tsObro b n.cs..• al Indo, objeto siu el en tanto que la mano que sostenia el uba-ounl no so vcfa jnn•ns ñ u un vc.oeciaua. nico tcmblnbn do omocion. J\l liu dijo: De rcpcuto \l.) tÍ qno ni pasat· uuu górltlo- -Los dones de la HcpÍI blica no !iOn In por JolMjo de los Lnlcoucs clnl u posen lo. nunca ~rñti,: ;, por •¡ué sou estos fnvoros? vurin11 guitnt ras rompían ,¡ tocnr 011 unno- <;Qué pi<.lou d•l ,·os ti do mi'! ¿<.:u ti! es el ninso comptlllunn h~t-ctlre~ni.Ja do pntJro eh Lijo~ (Amor, quo aJ qllo Cl nmit.dO bO pcl'iloJL~ \ d C' t ' • Otroumor,,.lqueaqutuw •l'rc~~Cnto "n res orunro no contc~ o, l!lllO que r;ou •a• lAzos roo uu16t.m dnlcancato poniendo las manos ntrns, con ll.Írc azoro do, Qa~ • .omo •u. nun nomo ab:utdona). so pasoó de una parto á otrn ·~el nposouto. -Ah 1 cxclamvlu doncella cnsf on nli.n -1-'oscnri : cxclnrnú, siempre Foscnri; YOZ, Jnnobo .l<'oscnri, quóriuo amigo, si tú no tienos otro nomlrro ou los lnbios : ,E:, proobo corregirtcdccsodofoo1o,•olvidnrlo. • Yeu«u~ tl:ú la ¡almc:;> duo:bd lt:lliat~a qll(l tuw un& O .; lmpn;uta. - h·idar nl quu sar:i mi esposo! Qué Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 209 decís, padre mio ! Qué significan esas palabras? Y pálida, demudada, quiso levantarse de su a.siento y no pudo, pues bien sabia ella que las palabras de Andres Cornaro ;no et·an nunca vanas. -Cálmate, Catalina, que una doncella de noble sangre no debe agitarse así jamas : deja los grito!! y las escenas apasionadas para la plebe. Tu suerte es demasiado elevada para que las nimiedades de la vida te conmuevan ni asombren. Dije, croo, que con motivo de tu matrimonio la República te hacia estas mercedes: ¿no es así? -Sí; pero al mismo tiempo me dijisteis que no volviera á hablar do mi novio, y ... -No dije que te prohibía hablar de tu novio, sino de Foscari .. . -Eso e::; lo mismo .. . -K o es lo mismo, - y en prueba de ello e:;cuoha atentamente lo que te voy á referir. Sin duda habt·ás oído decir que dos hermanos de la familia de Lnsignan, de Chipre, Carlota y Jauus, se disputan actualmente la soberanía de aquella Isla. -Sí, señor: algo de eso he oído; pero no mo importa, ni entiendo á qué viene ... veneciana que le dispensara su proteccion, si él prometia tomar por esposa & una doncella patricia de Venecia ... Catalina se estremeció y se puso blan­ca de terror. -Y yo he de ser la víctima! exclamó con indecible dolor. ¿Por qué no buscan á otra doncella que acepte con gusto esa corona ensangrentada ? pues, segun dicen, Janus es un hombre violento, que con su propia mano se venga de los que odia. -Si acaso fuera cierto que el Rey de Chipre se dejara llevar así por sus 6dios, baria mal ; para esos oficios se encuentran bravos y físicos que lo hacen por una pro­pina, sin tener que teñirse uno mismo en sangre ni tocar el veneno.. .. Pero '\'Ol va­mos á nuestra relacion. Despues de estu­diar á fondo las genealogías de las donce­llas patricias de Venecia, no se encontró otra sino tú qne llenara las condiciones pe- 1 didas, puesto qne tu madre pertenecía á la raza real dellmplTio Griego ... Ademas, Ja­nns exige que la esposa que le manden seas tú, porque parece que Márcos le seña­ló un retrato tuyo y el Rey se ha enamo­rado de él. -¿Y Foscari, á quien he ofrecido dar mi mano, qué será de él ? -Foscari será sacrificado. Y añadió con lúgubre sonrisa : por lo dema:s, en esa familia están enseñados á. serlo ... -Padre mio, exclamó la doncolla, ti­rúndoso á los piés de su padre, salvadme de esta desgracio. ! ... Dejadmc, por Dios, ' viru en la o:;curidad, pero tranquila, y apartad osa coronn de mi frente ! -N o se puede. Lo ordena así el Sena­do, y bion sabes que pa.gariaiUO:; con nues­tras vidas ll\ más leve resistencia á sus mandatos. Es preciso resignarw y aceptar con gusto lo que no se puede evitar. El primer deber de todo ciudadano es obede­cer á la República ciegamente, y no vivir sino para su bien. -Ya irás entendiendo si me prestas atencion. Bien, pues: una vez que Carlota se hubo ceñido la corona chipriota, herencia do su padre, Janus disgustado con aquello pasó á Egipto, consignió una flota y recur­sos, y atucó á Carlota qne con su esposo estaba en Chipre; le:; persiguió y derrotó en todas partos hasta el punto de que tu­vieron que abandonar su reino y pasar á Ródns; allí los caballeros de San Juan les dieron albergue y prometieron sooorrerle::; co'l tropas, pero ellog tambien fracasaron ante las de Janus. Carlota entúnccs pa::;ó á Italia, en donde pidió auxilio al Papa Pío II,y á su suegro el duque de Saboya. En t.'lnto que t.u marido pasnbo. una vida de placer& y de molicie en su patria, Carlota ba at.rave!>ndo veinte veces el Mediterrá­neo, pidiendo auxilio aquí y allí, y mo­viendo cielo y tierra en favor de su causa: pero en vano, segun parece, pues Janus po­see tranquilamente el reino de su padre ... A pesar de todo no ha podido obwnerqne le reconozcan los reyes cristianos, aunque sí el mahometano y el Soldan, ni que el Papa &oucbe SUb súplicas y le considere como legítimo Rey de Chipre. En estas circunstancias Janus, por medio de tu tio Má1·cos Cornaro, pidió á la República -Piedad, padre mio! piedad ! decía la jóven oon las mano .. puestas y derramando torrentes de lágrimas. 1 -El Senado lo manda así ; es preciso obedecer. TOll:O l. Catalina se levantó de repente, se enjugó las lágrimas, y dijo: -Podeis castigarme : el Consejo de los Diez me puede torturar; la lnquisicion, si á bien lo tiene, despedazará mis miembros; 1 pero no lograrán (rue yo o.cceda á sor la 1 esposa de ese cruel y &anguinario chipriota. '27 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MU.TER. -En tn 'oluntau c.;tñ labrar tn des- -Bien e;;ió, 011 dejo nhom, Catalina, grncia, pero J>rimcro prcscn<.>ituás bs tor- rcpn,o Cornnro; volvct·é por la contesta­toros y lo:s msrhrio,., de Jncobo T•'oscari, cio tu dentro de ruétlin hurn; pero i rehu::.as pn·d~tinnuo l con1o sn abuelo, tantas \'CCCS ohctlecerme, tened lo por cierto : l'oseari hnmill:ulo, y como ,u pntlrc, IJIIO murió cu,~el'á acusado por cnulquiot· t·osn, y morirt el destierro y un la ul.lSespcrnciuu ), 8 ~;ot·la pronto bajo la mano uc In Inqnisicion,IJ.U& \'ICtimn ~icm1no ... Bien c .. tú: l\VÍSflrl; <¡no .o cebará en Crsonns uos lmu pedido quu reproduzcamos cu lA Jfujer el si­guiente artículo, publicado l.:1cc nlguuos nlios. UNA PESADILLA. "Pasarán los años y lleg:mín otra l-poca, otros uso~, otrns costumbres, otros duft.l('(O!l, otra-s \'Írtudos." J<:sto pensaba yo u u dins pa~ndos, ¡}e,.puoil da lmuur o11lo discutir cou calor cierta!': lo­ycsuuo\ nmoute iotl'otluciJas, y t'uu es­te }>llll nmicuto me eutr~gu e ulsuefio. Sofié,comosuccde :í nu:nud , ron nt¡ue. llo de que me preocupn113. Hcutí (JOI.l \O cm •1u pcrsonnje j6ven y nl miamo tiompo nncmuo "· el lcctot no mo en. tiende. aclwque aquello ú la profunJi. d 1d de mi }A~n~arnicnto, profundidad um insoudahle corno la de ruucho:­pseudo !'altios.) Como iba Jiciondo, lHtuS, soilÜ lOU cosas l'Xtrnñn". l<'i~uré­tt10 que llegaba :'i nua grau ciudad, to. da omlmldo~nd:\ Je mármol y repleta de lllagnificos mouumeutos, cu los que cstnhnn gral,ndus esta." paln.bms: ·· Vi. ,~~,el siglo XX!·· A pesar de todo re. conocí ú Bogotá; pero u un Dogotú que rivalizaba con las ciudades europeas míiSch'iliznda.~ y bellas . .Acompañában­lm o un Ct\b..'\lloro de edrul mndurn, su esposa itleu~ y '"arias hija'!. .Hegnrn.- Tllente veniamos tla alguna provincia lejana, pues nuestros vestidos disonn­unn de una Ol:l.JJ\!nl sillgulur ton los de las personas que \ eimnos por la calle, N os desmout:'LiltVS d~l coche que nos hnbia. llc\ aclo de !11 cstaciou del ferro. carril á la puerta de mu~ casn alquila. da de autcmnno pata In familia; riens alfomums cubtinu ol suelo en todac: par­te<~, mullidos muebles llenabnn lns pie. za¡; v hnst:l en ln coci nn hnbin ricos ~-'illO­ul! c; "y elegantes adornos sobrelns mesas; y como cm d~ uoche, nraiias y loimpn­ras brillaban en totla la ca~n. Mir{,La. mos ext:íticos que en todos los cuartos ho.bia relojes rnovidos por h~ ele::trici­dnd, y que la luz de lus lámparas era una. bellísima lu~ cléctii~:a, cuando de improviso Yirnos presentarse dos mu­chachas vestidas de seda, con sombreros emplumado .. y ricas joyas; cuuríaules la cnra velillos ténues y en lns roan01i llevaban preciosos guantes de colores claros. La :¡;efiom las recibi6 con ama­bilidad, las condujo á lu. Ea la. y las ofre. ci6 los mejores nsientos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R B \y I S 'J.' A Q U 1 N C E N A IJ • 211 -Pido 1Í u~tedes mil pcrtlones, dijo un~ de eJla,, si he venido tarde; pero nunquo me habian dicho que m;tedc~ podrinn uecesitnrrnc pronto, no podia. méno!'! ,¡ue entrar en In U nivert01' el I::stado.) -¡1\o la. cu5eiíuron acaso los debe. Y en In otra ta.rjetll: re~ dd cristiano pa r:l con su Cruaclor • PI'TU ·r 1 ' y para con su pn'ijimo 1 '- ~ A a L\VEZ, -El cristiauic;mo, sciiora, es un mi-x o D R 1 z A. to; es un nudrajo podrido que nos ho. legado la Edad .Médm p3m dc!:honm do (.Alumno dela Universidad ?tacio-nal.) la ci\·ilizncion. YmiéntrnsleitnnosCirwellinaañndi6: La señora. se puso JUHidn. de mbin -Sabiendo que ln señora uece.~ita- concentrada. Si u eual1ar~o. scll1ejnnt e Url. pursonns que ~(l hicie¡;en cargo de let •lmje en hor-n do una COCÍuern lOO 1 nlgnnns fn.enas casera<~, hemos llamado llurn6 In atouciou y )u dijo: • tí su puerta para. ofrecot· nuestros ser. -Segun veo, la cducaciou •JUC us. 'fieios. ted ha recibido uo me parece muy Bl caballero esta.lm mudo de a.;om. adecuada para el oficio clc cocinera, oro y las miraba sin pestaüar. La se- que dice usted ha escogido. fiom cst.U\O á punto de desmo.yarFc, -~e conoce que usted es forastero, I)ero sus bijas la atlojarou el vestido y me contc"StÓ oou ciurto airo de dc~rlon; 11. ocluuou aire; y uaiéutra!l vohh en si no, uo ignoraría. que hace tntís de :10 1 sí, yo me tomé la liuerttuJ <.le advertir años <¡ne eu Colotnhia se edncn.al puo- ¡¡ la~ presuntas cri[l.dne, quu se habiau blo segun laq ideas :nanzndas du lu. ci- 1 cr¡uh ocatlo y que abc!olutnmente no se vilizacion, y que ecl ando á un lado las uec~situunn sus 6ervicios. Ellas, sin doctriuas "upcnltlcio as que llamaban diguarsc oonte~tar, hicieron una corte- Religion, -.e ensciian al pobre como al sía elegante y ;;alicroo do In casa. Pero rico las ciencias naturales y In~ Joyos ¡¡ la snhdr\ de éstas, 11iguieron eutrnnJo de In uatmalt.lZ't, tíuicu. iustruccion dig­otras dumns ignalmeutu ilustrada~'~, ha- u:\ del ltomurc y do In. tn11jer. Le dirí­ulanJo totlus en el mismo tono. Al ti u, á ustud que yo por 1111 ¡.rHto, hahioudo viendo que una de ellas ora 6 parecia perdido mts padres al uacor, fuí rcco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----- - 212 LA MUJER. gida. en el hospicio y despues educada miéntras oye cantar la sarten sobre el por el Estado.-Así, no he tenido oca- fue~o y prepam las tortas y asado~, sion de contagiarme con aquellas ideas olVlda. enteramente la ciencia astron6. 1 atrasadas que se encuentran aún en mica y deja de pensar en los idiomas algunas familias caducas del país. Me extranjeros. considero igual en todo á cualquiera. -Efectivamente así acontece á mu­otra mujer: nuestra. educacion es me- cba.s de mis compafiera~, que echan ep jor y más ilustrada. que la. de las seño- olvido completamente lo que aprendie­ritas ricas, y s6lo nos divide la. pobreza ron en las escuelas públicas; -pero de mi nacimiento. como no quiero que me suceda esto, -Pero con semejantes nociones i c6. necesito disponer de la noche para es­roo puede usted someterse al yugo de tudiar; sin perjuicio de arrovechar la domesticidad? las horas ménos ocupadas de d1a para -Entendámonos, dijo: aunque me repasar lo que he aprendido. sujeto á servir en una. casa, no crea -Otra pregunta, dijo la sefiora, ¡ es usted que obedezco á cosa alguna que usted casada? no se encuentre acorde con la razon -¡Por cuál sistema me pregunta natural y mi sentimiento de dignidad. usted si soy casada t Así, en las faenas domésticas, rehusa. -Por la Igle8ia, 6 civilmente. mos cumplir con aquellas que creemos -Ya be dicho, &eñora, que jamas he degradantes, como la de asear los uten- entrado en una iglesia; en cuanto al silios de la cocina, barrer, derramar .el matrimonio civil.. .... me parece tam. agua sucia, comprar cosa alguna en la bien absurdo, y ésta es la opinion de plaza, abrir la puerta á los que llaman, todas mis compafieras y amigas. Somos y otras cosas del mismo jaez. Las se. partidarias de la completa. emancipa. ñoras tienen que encargarse de esos cion de la mujer; ya hemos obtenido l oficios. No en vano me enseñaron idio- el sufragio y áun el derecho de repre­mas, Cosmografía, .Astronomfa., Geome. sentarnos en las asambleas, pero no~ tría, Botánica, principios de Física y falta. todavío. el derecho sagrado d~ otms ciencias útiles, cuyos estudios in- obedecer solamente á la razon, y s61o teresantes me gustaron tánto que ob- á ella, y á nuestra voluntad sobaran~ tuve siempre los primeros premios en en todo lo que concierne á nosotra~ las escuelas públicas. mismas. El amor es libre y no debe -Pero si en seguida debía. usted de- esclavizarse con leyes y trabas ..... dicarse á algun oficio para ganar. el -Jesus, qué e11cándalo 1 exclamó la l sustento, infiero que la enEefia.rian cos- sefiora, ¡y no cree usted en la vol un. tura, arte culinaria y todo lo necesario ta.d de Dios ? para desempeñar bien lo que empren- -Dios! Dios es una palabra vaga dia...... que, segun entiendo, nada quiere decir, 1 , -No, señora, no se ha. pensado en y que, como se nos ha enseñado, ha sido eso absolutamente, y s6lo se han ocu- hábilmente reemplazada con la de la pado en ornar nuo¡;tra. mente de ideas Naturaleza. grandes: jamas se le ha ocurrido á -i Pero mujer, usted no piensa jn. nadie que esas artes enteramente me- mas en su alma? cánicas daberian aprenderse por prin- -Mi alma 1 Es una parte de mí mis. cipios. Pero po.ra decir verdad, las se. roa., perfectamente desconocida, y yo fforas á cuyas ca!;as vamos á serW son no creo sino en lo que veo. las que se encargan de enseñarnos, y -Perdone usted, dijo la señora con despues de hacerlas muchos dañol y dignidad; pero no me conviene abso. quemarlas la comida y la ropa, al fin lutameote una sirvienta tan deEpreo. aprendemos lo que ménos trabajo nos cupada y voluntariosa ..... . cuesta. La. cocinera salud6 con aire burlesco -Pero confiese usted, la. dije, que y sali6 riéndose, seguramente, de ln - e----------~------------------~--~------------------------ 1 t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R J<~ V 1 S T A Q U I N O E ~ A T• • 213 scncille:~ de aquellas gentes recien lle- C:\rO y !iÓlo se u•nn parn ntra>esnr los gt~rJns á la ci viliz'lclísima. ~gotá. wnre~;, y eso en douuo no se pueden A pt{nas babia salido cuando se pro- ; construir ferrocarriles: 1 scnt6 con gentil donaire un j6ven que Un resplandor on la <'nlle, como ele 1 rcsult6 ser hijo de un n.ntiguo n.rnigo 1 multitud de antorchns cucendidBs, nos del cnballcro, que iba á saludar ú la ohligó ú a'-ornarnos nl hnlcon. familia ,·iajera en uoml1rc de la suya. -Caballero : dijeron }n¡; niñas, diga Estiíbamos en los saludos y cumplí. usted qué significa aquello: paroco míen tos, preámbulo de toda conversa. una procesion de fmilos ; viene una cion eutre desconocidoR, cuando oímos multitud de gente con ve,..tidos flotau­ú lo l(ljos el ruido más destemplado y te~, muy despacio y c:mlnudo: llevan pavoroso. Las mujeres empezaron ú lm.nderas desplegadns . . . . . gritnr aterradas y mi amigo y yo nos -i Qué, me habla usted de frailes1 miramos asombrados. Frniles, monjas y conventos han sido -N o se asusten ! e.x.clam6 el jóven. suprimidos hace muchísimos año~. como t No tenirm Üstedes noticia de esto instituciones inmorales y perniciosas nuevo método de atraer la lluvia? á la fociedad, porque no la dabau au -i Haciendo semejante ruido 1 contingente de tmbajo. Esta e~:> una -Sí, señor. Cerca de treinta afios procesion que ha orgnui:.r.ado una com- M que hicieron este descubrimiento, paflía ele jóvenes que ~e han propuo.sto pero hnce poco tiempo que se ha pues- uo obtH.lecer á niugun:\ ley moral, y to aquí en práctica. hao hecho construir un magníiico ed1- -Pcro, señor, i de qué manera hacen ficio, en donde se van á in!:.talar dc.~de semejante ruido tan terrible! esta noche parn gozar trnnquilo!. de la -Disparando fusiles, cafionazoR y viun. Riu tra!Jas de ninguna e<:pecie. bombazos en los afuern.s de la ciudad. -Qué horror ! exclnm6 la. señora. -L Y logran que llueva en realidad? ¡ Dice usted que no so admiten frailes - Al que hizo esto descubrimiento y monjas en la sociedad (los qne se re- Re le ocurrió porque habia notado que 1 timb11.n tan s61o á ro:t.ar ú ~;ns conveu. siempre llovía despues de las batallas; 1 tos) y toleran y protegen semejante y hoy que la p6hora está tan barata, 1 io&tituto de inmoralidad! so puecle hacer sin mayor costo. Uste- -soiíora, contest6 el j6ven picado: des ,·erún que de aquí á mañana. llueve t{st.n. es una. ramificacion de una socio. fuertemente. dnd moderna. europea, y los institutos Habiendo pasado el alboroto de In de que usted habla son antiguallas muy pÚI\-'om notnmos que circulaba y corria diforeotos de lo que pasa hoy día. mucha. gente por la calle, y que daban -/, Y esta. nueva 1ociednd c6mo liO gritos de alborozo ú corta distancia llama! do allí. - " El Instituto de la Alegría 1" -Qué sucede! exclamamos. Yen usted las frases escritas ~ohrc lns -Seguramente, contestó nuestro in. hanrlorolns que alguuos llevan en ln terlocutor, es que ha llegado el globo- mano. 1 correo que espefo.ban, proveniente de Efectivamente pudimos leer grnha. Rusia, con la noticia de la. definitivo. dns eu' letms de oro sobre banderolas ¡ instl\lacion de una repdblica democrú- do terciopelo y seda : " l'itsa tl lwm­tica. en aquel país. lrre, tmcan¡,aci(m d~l pensa?14iento lt.. -¡ Y el correo vi en o en globo ~ pro- bre ! 'J.. " Vil:a l.t1. alegría ! " '' Vi m ll.t guoté. ra.:on hu'TIUtna!" " Vi va la emancipa. _-;r, l'oñor. Nos comnnic.-1mos con f'Íon oom¡llda de lo ll'f!.t! " •• Vim la vo-tados los Estados dellUUUdo por mcuio l UJI(ad ROill'"ra)t([! .. ~ globo>~ : hay globos-correos, glohos -Pero, dije, veo dutras de la proce. e pasajeros y globos para mercancías; sion un cnjon de tnllorto, cosa que nada 1 ero estos últimos cuestan dumasiado tiene de alegre. tEso quó significa? : 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 J, A :MUJER. -Segumrnente será el cn.d{lvor de monos de ~u\ mucho me temo qne un jún:n oportnr In vida despues de ha. alguna. manera ejemplar por la divina her perdido uoa fuerte suma. en el jue. Pro,·ideucia! go ; lo que le convertía en pobre des. Acababa de decir la seffora e.~tns pa. puos de haber ~ido muy rico. E~tc ora, labras, cuando sentímos que temLiaLa !\Íu embargo, pe~oua muy hábil: ahora b tierra, que las pnrode!l se meciau de alguu tiempo, viéndo~e sin recursos, un lado al otro: todo rodaba por el suprimió la existencia d" u u hermano suelo; horribles alaridos se oiac porto. rico que ttnia y (l quien desea ha be. dn'> partes ;-traté de huir espantada, redar. pero dí conmigo en el suelo y el golfoe -¡ Y uo le castigaron ? me despert6. Al encontrarme tranqui. -~o ; le absolvi6 el Jurado porque la en tui cama y ver que todo aquello pudo ¡)robar de una manera clara que era un suefio, me ll4S ruibmo c,.,-tilo llamada Jl1J111Myllrciew. 1 111aravillosas propiodnt.lea? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REYISTA QUI~CENAL. 215 REVISTA DE EUROPA. Il HA y nhorn cierta tregua en In :ltmósfcra política t•urope.'l, como nqucllos silen<'ios fllle 110 obscn·an t>ntre nno y otro tmeno, durante lns tcmpcRtadcs. En torlns partes los partidos se tnmun (moralmente so cnticndol, •e prepn­nm y su alistan para cm1tiuuar la lucha que on el mnucln eutero tiene lugar entre los nmanteR tlol bien. y los 11ectnriuil del mal. En Fn.,~t:l.\ se aguarda con imraciencin qrtc so romp:m las hostilil!nde11 en In Asam­ltlea entre Jcgitimitc •¡uo ern una obra mat!lltra Je arte : componínse por completo de mirtos ~· nzahare" formando nn grncio111isimo monruncnto de fiares n:ltumlcs, en modio de un ·~pacioao t>alon, rir, nlviolaíndosodemuchas partes ya corn- Lírico tde Pnri!i) cou una •Ípllm "Los aroan­pneRhtR. tes de Verona,'' cnyo nrgnntl'lllo es el mismo Hacia nlgnn tiempo qno so ngnnrrlabn la de "Romeo y Juli<'ll1.'' Bien que la nuova públim rcprc~entacion del "Polinto," tnnto Ópt'ra ha sido muy bil•n acogida, dícese que mtis cuanto r¡ue los pocos que hnl•ÍI\11 oído la carece do originalidad y 1lo manera propia, miasÍ<.'l\ la t·loginban mucho. J'or otra pnrte aunque su estilo npaaioanu:o y un tanto rea­Oounod, como hombre muy religioso y l•mi- lista, hn contE"ntado uuis al público de la épo­uentcrneutc cristiano, había anunciado 'IIIC su ca, que la música grnve con que le ha rep­ohra tenia un tin moral : qne pensaba hacer lado Gonnod. J-;sto es natuml : el espectador do olla una f_{lorificacion de lo~ apóstole~ cris- del dia necesita emociones, no sentimientos; tinnos, y sonaba ron entu~insmnr ni público necesita cstimulnntes nada uhl\'adoa y gran­en favor do los mártires de b fe 1 de la cau- dioso~, y rechaza todo lo IJUO lo demuestra la an del rrlstianiamo, tan peraeg111dll hoy dia vanidad y bajeza de ln1 cosas de cate mundo. por los librea IK'Marlores. ::icrL por esto mismo ó porque en rcnlidnd IV In •Ípcru nonizNti, sino 1 las lámparas de aceito nnd11 perfumado, pu- • q11e no nl<'an7.a 1i merecer los npllliiSOA que 11iérouso en boga la11 ocras, laa espermas y laa 1 hnn ol•tllllido las auteriore, l:omposiciorros de ~11t.carinas, y en s••guida 11p:ncdcron el aceito Oouuoal. de carbon y el gas. l'cro estos si¡¡temas de La trnma del "Poliuto" e.s tomada casi alumbrado no satisfacían todavía á la ch·ili­IIÍn varincion nl;;una tic la famoshirnat trngc- zacion moderna, y t·on rnzon, JlUCAto que ¡0, din do escul,riti, ¡me111, iialar algunos trozos sobrc~ali<·ntes, á sahor: un eistema plHil prorlucirla r¡uo ha sido adop­nnn marc!la triuufal y un ruartdo en el pri- tado en Europa con entnsill8mo, y no pa­mer acto; un coro con el cuul empie-za el sarán mucho~ años óntea do que todo el mun­ae¡; unclo acto; una bartarola en el mismo, du civiliz.allo esté alumbrado por la luoz olóc­unn catatrHa ¡para soprnno, que oontn l'nuli- trica. Oarocc de los dnfoctos do loa anteriores 11a dclonte de lo11 nltares do Vesta, y \'lirios sistcmns, no produce ningun olor ni calor, no coros muy dignos de aplnnso. !'ero lo más quema, y con un solo foco do lu7. basta paro bello de todo y lo que hará JK>pular la Ópera alumbrar una calle entero si u mayores giUitcs. entre lo11 verdaderos amantes do la bella mú- Ademaa, se puedo grntlnnr 6<'1;1111 In' circuna- 6ica, e.s toda la p:u1edel bautismo de Polint.o. tancias y tapar cou globos opacos piLra que Dice el critico del Timt.~ qnt1 t~ 111111 de las no molesto la vista; los colorea no picnlen ni escenn11 rmaai('alcfl más irnponcutc11 de que cambian de tinte, como 1111cedo con toda luz puctle enorgullecerse la músim do la escuela artillt'ial (cosa rn~y i!npoltanle C!l .t..umpa en i frautcSll, Oounud en toda cst:l pnrte dcmuos- donde durante el mvremo los nrltstas y arte- ! m 1111 fervor religioso tan verdadero, un 81'0- sanos tienen que h·11lmja•r con luz nrtificial timicnto t;m tlc.,ado do lo ~rnmlo y lo bciJ,, congmndesdillcnltadcs) , y por último en In-y un conocimiento tan profundo do 1111 aatt>, gnr de viciar (ll aire lo sauifica. t que no hubo cepcctador que no 110 sintillllc Este dcacublilllierrto ¡¡j el un verdadero ooruoovido. El nombre do Jes\1!1 r<'JlCtido y bien para In civilizacion, y iOB pobrCB gana­pronunciado en varios tonos, ft
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La Mujer - N. 9

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La Mujer - N. 59 y 60

Por: | Fecha: 15/05/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r~u.z Y FE DAN I<,UE R Z A. REVISTA QUINCENAL EXCL U SI V A M E N TE REDACT A D A POR SE Ñ OR A S Y SEÑOR ITAS , liAJO LA DIRJWCION DE LA SEÑORA. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 59 Y GO. ~ DOMtNGO, 1\IAYO 15 DE 1881. •1 PRECIO 60 CS. Esta entrega que se compondrA ele doble número de l púginas (para de esta manera obviar la tardanza que últi­mamente se ha tenido en la aparicion de LA MuJER) con­tiene el material de dos m'uneros ordinarios. A LOS LECTOR ES . CoN la presente entrega de La ¡){n. nuestra empresa (uuewt en su género jf'r l'Oncluirá el primer semestre del entre uosotro~ ) . <~ería protegidn. por la tercer a.ño tle la Revista. Damos las mayor parte de las eolombiauas me. más expresivas gracias á los suscritorcs c!iant\.lllente cdueada.s de la capital Jo que nos ha u favorecido con su apoyo y h~ Reptíhlica y fuem tle ella. Pensúba. acogido ton benevolencia, y nos dcspe. mos que d Clero, <Í quien íbamos :í dimos de ellos por algun tiernpo. Pero, ayudar eu ~us tareas, JHl·dicaudo desde si Dios lu permite, no ¡;er(¡ e len ni ti va. une~t ra lllunilde tribuut~., rcligiosidaJ, meute, pues b Bevistl\ re\'ivirá no muy mond y hueoa eJucaciou ú las muje. tan)~ uajo otm forma y uncvo sistema re . .;, tarnbieu nos apnyaria. Pero toclo t!e rodaccion. esto ha salido fallido Pn ~n1u par Le, y no Cuando eu Setiemhre ele 1878 em. habíamos contado cou nuestro escaso prcudünos In. tarea de fumlar un p~;. uu:rito ~in duda para llevar In ernpr~a ritídico dl'~tiuado particularmente tÍ la, 1Í lmen térrnino. La. gener~lidad de las ntujl'?' colmnbianct, uue~tra. iuteocioo mujeres no nos leeu, aunque muchas se era, en C1llwto estuviera. IÍ IJue~tro ni. suscribieron a l principio; las sefioras eauce, procurar acoDaeja.rla, io> ya con un trabajo tan íru. critores que nos hau sido fieles, con probo, pues J.emos tenido que e!;cribir el objeto de que cuando otro dia to. sobre todas materias para variar y ame. quemos de nuevo á ~u puerta, nos re. oizar cada número ; afiigidaR cou la ciuan eu su hogar y nos ofrezcan ~'~' falta de cooperacion moral de nues. apoyo. Entre tanto, les deseamos unl 1 tras compatriotas; disgustadas con el felicidades. 1 desarreglo general en todo!: los ramos de este purgatorio, como debierA lla. marsa la empresa de un peri6dico, re. SOLEDAD A. DE SAMPER. ___ _., ____ ESTUDIOS HISTÓRICOS BOBHE I ... A MUJER EN LA OIVILIZAOION. EDAD MEDIA. INFLUENCIA DE LOS MONASTERIOS CRISTIANOS EN LA CIVILIZACION. ( CONTINUACIO~). IV vió Lrcs años; inmensas rnuchedumhn•R SIN 'fnlll.\RC:O, {¡ medida que se mul. le rodeaban para que les eu¡.,cfiara., tiplicahnn los monasterios y crecía el pue$ su~ predicaciones era.u maravillas número de cristiaHok, eocootráuuse que de elocuencia y u tH:iou, y ninguno ele era. iuJispensablc que esos establecí. los que le oia.u dejaha de couvcucc:r~c mieotos tuvieran institutos y reglas de la verdad de la Ht>ligion: godos, vi. iguale~. pues la Iglcsio. jamas ha gm- sigodo~. romauo!l. nfricauo", monjes, tado ele la anarquía, y es tan esencial laicos y ell-rigos, todos le seguían noche ol órden, que cuando éste está ausente, y clia piclit~uJolc consuelo y e~cuchaudo todo se corrompo y :~cah:\. A su tie1u. su, pulabrns con respeto. po, Dios suscito u u hombre cuya iu. Entl'íuces aquel j6\eH, Mbio ántes do fiueucio. fuernhnfiC'ioutemuutc podero~a tiempo, rc~oh·i6 fundar uun Rt'gla quo parn que uo hubiera c¡uieu ~e negase á dcbia ser la miis ~abin do cuantas han ¡;eguir ¡;us consejos. existido, In bcuedi··tiun, que debía lll'. En tltl agreste .y recóndito lugar, varel nomhn· de l.('\ fund:tdOI' :-:lau .Be­cerca de Roma, l'll doncle HJ eucontr:~.. nito. La Orden e~taba hasadn solm.! bnu lns ruinas de uua ca>i:lo aban. estaba abaudouacla OIL Italia, y Sao Be. donad:\ á las fiems, ~e ot:ultó al fiu del nito impmo los trab:Ljos de In tierm siglo V un j6von de catorce ni'íos, el coUJo debe1· de toJo mouje; así fué que que viendo el e~tado de des6rdcn y de muy pronto en todos los lugares en disolucion social en que se hallo.ba su que se funtlabau coHveutos }Jenedicti­patrill, quiso ocultarse y vivir léjosdel nos, los campos incultos áotes, dieroo mundo. Pertenecía á una famiha no. abundantes cosel'fta<;. ··La ónlen de ::::a u blc y rica, pero pretirió el retiro en Benito (dice .Michelct. escritor nutí. uua cueva abandonada, á la vidn rcga. catúlico) dió al rnumlo antiguo, gast~do lada de la capital del mundo. Allí vi. por la esclavitud, el primer ejemplo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S T A. Q U I N C E :N A L . 247 del trai.lajo llevado ú ca.bo por manos Instituida aquella. famosísimn. Or. libre~." Guizot (protestante) dice: de u, los misiooeros·que Re esparcieron " Los monjes benedictinos han sido los por el mundo, llevaban el gérmen de que culti \':tron y 1lcsmontarou la E u. In civilizaciou consigo á todas partes, y ropa; lo hi<.:ieron eu gmnde, uniendo en breve todos los conventos de Italia la agricnltum á la predicacion." y de la$ Galia~ la adoptaron. E., tan Casi siempre San Benito fuudaha. confor1ne al espíritu humano, que de.~-1 su!' monasterios sobre ln> ruinas Je los pues ele trece siglos uo ~e ha podido 1~uti;;nos templos paganos. El m:ís fa. iuventar otra mejor, pues las más mo­moso de todo,, el del Monte Cassino,J derua!i Ordenes monásticas tienen siern. 1 fué en ¡.;eguida el uúelco de todo:; los pro por base aqul-lla. domas, e¡ u e llega ro u iÍ tt•ner tal pode. , Bau Beui to no habia muerto todavía, • ' río, que cu l:tn el ALad de él era el cuando ya el m{..., ilustre de sus con-primer baron riel reino de :i\:ípoles, y temporáneos iba :í pedir ¡\}a vida mo. tenia ba.jo ~ns lÍrdeues :n parroqnin.s, uástica unn. tré~ua de repol'O y de li. 7 cl1i~pa.fos, 2 pri ueiptulo~, 20 eoudn. bortad entre ~u carrera ptíLlica y la rlo~, 250 castillos, 4--10 ciudades y al. nntt:n·tc. Casiodoro, que durante cin. tleas, :~;.¡() propiet.ladPs, 2:3 puerto' ma. cueuta años fnl- ol houor y la luz de la ritimo", :3:) i>-las, 200 molinos, :~00 te. mouan¡uía goda, el mini~tro y el ami. r ritorio~, 1 ,li62 iglesias, y gozaba de go de rÍI;co reyes, de improviso en 5~8 una renta do 500,000 ducados. J...o¡: abandonó la corte de H.:ívenn y todo:; hiírbnros n11Ís feroces y los guerreros sus empleos y dignidades, pa.ra fundar 111Ú.., iudomahles, ~e iuclinaban delante en uua. extremidad de Italia. un monai<. ' 1 de f3au Benito beudiciéudolo. terio (cu sn,; propiedncle') llamado Vi- En la historia de la muyor pnrle de varia. Casio1loro, qne pertenecía á la.~ los Santos, como hemos \·isto línleR, que alta nobleza romana, era iumens:nuente 1 lmu ejurcido lllllt necio u reformadora y rico, ha hin ~abido hacerse el tnetliador 1 duradera sobre la:; in~tituciooes reli. er1trc los invnsorcs gPrrnánicos y ln.s gio.~a,, se eucuuutrn. casi !<Íempre la polllacloue" itali:.ums; lleno de gloria, iuRnoncin. do nua mujer a~ocinda á sn ejercía uu poder tan grande como ~1 1 obra. San Basilio tuvo su )lariua., San rle un rey, y ;Í los cincuenta años de 1 Agustiu su .\lcíuitn, Han Francisco rlc 111ando sol•era11o, al lle~nr á los seten. A~j, s11 Clara, San Francisco de Sales ta, resolvió uc;~bar su nda bajo el há- • :.u .J uaua de Chantal. Así, San Benito hito de un monje: t tenia nnn hermana gemeb, llalllada Historinrlor, tilcísofo, cristiano vehc- Jo:,rolústit·a, eousagracla COIIlO él á la. meutc, monje y .Ah:ul cle~pues de haber ruli!íinn de~de muy nitia. Uunndo ::;ali gozado ele; todas las gloriaR mundanas, 1 Bemto RO c::taltlc~ic~ dcfiuitiva111ente 011 vivió tn•inta años eo el fondo de loR mo. el )lonto renno, bajo tarlos. H(¡n}o llamado el héroe y el h Ro~lc1 tamhien ele !-':t.n Beuito. N o' restaurador de la ciencia. en el 8Íglo se \'e tan .~i no rarl" año, y habiendo VI, pue~ !;\Js monasterio~ eran acade. rnue1 to .Escol¡ística t•rimoro, el Silnto so mia.s t;ri,tianns, y la ocupacioa priuci. afl1gió mucho, y :i los cuarenta dias In l palde los monjes consistin en copiar ~iguió :í la tumba, el 21 de Marzo de , cuiuadosnrnente las obra~ Jc los o.uti. 5.~:-l. :-:>an Bl•nito muricS de pié, ccr<:tl guos y de los Padres de la Iglesia. Los 1 do la tum~a du !\u hPrmaua, que habia ; monjes te~i9:n ohligacion de est~di~r y hecho abnr y en rloude reposan aun e.nseña.r d1anamente todas ln.s Clencla!l, hoy dia junto~. bajo el altar mayor cie In litcra.tura. mística. y profana, así co. h\ igleRia d!'l Monte 0:\ssiuo, en el si- mo las artes y los oficios. Casiodoro lÍo en que se hallaba el altar de Apolo, vivia estudiando y escribiendo obras que él había. hecho derribar para fun. sobre todas materia~, y ií los noventa y dar el monasterio. tres años se ocupaba en escribir un tra.. ' ---- - -- ________ _. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 248 LA ~fUJER. tado de O'rtogtafía. Murió, díce~e, que iÍl oidad dentro de los conv~ntos y ;,ome. los cien años cumplirlos, aunque DOse l tidas á una regla más ó méoos rígida ;¡ sabe á punto fijo la fecha de su muerte. otras reclusas y solitarias, que viviao 1 Cuando moría Casiodoro, se levan- léjos del ruuudo, entrega.da.s á una exis­taba ya en Roma la más grande lum- teocia cenobítica, pero que no obedc­bren~ de la cristiandad, el que fué des. , ciau realmente sino á una regla im- 1 pues el Papa. más sobresaliente, San puesta por ellM mi~mas, y, por último, Gregario, el Grande, que fné ta.mi.Jien las qne moraban con sus familias, aun-1 monje beoC'dictino. Patricio de las pri. que retiradas; sin duda esta. vida era meras familias, des~ues de una, vida algo parecida. á la de las que hoy lla­regalacla, se convirtió en humildísimo roamos bea.tas. "Las tres hermanas del monje y fundador ea Roma. y en otras padre de San Gregario (dice Monta­partes de varios mona.sterios. En breve lambert) ha,bian Rido religiosas, y este la fama de su humildad, su ciencia, su lazo ruon(IStico rlebia de aumentar na. austera piedad é inmen~a caridad, lle- turalmeute su preocupacioll acerca de l gó á oídos del Papa Benito I. que le la-; comuuicladcs de las vírgenes consa. colmó de honores y dignidades, y al gradas á Dios. Por decreto de otros Pa. morir éste los Cardenales lo eligieron pas se babia prohibido que tomaran el ¡ en su lugar, á pesar de su grandísima velo definitivamente lu.s mujeres áutcs repugnancia :~aceptar la tiara. L1. si- de los cuarenta ai'íos. ~nn Gregario tuacion del munrlo era espanto!-a. vn. mandó adema.'l que las Abadesas no tu- ~ rias herejías se habían hecho dncña~ viesen ménos de Reseuta añog, y debían de Africa, España y el Imperio bizan- de haber sido siempre de una conducta tino; las Oalias estaban sufriendo lus intachable. Con su generosidad pa­~ ás espaoto>:as gnerra"; en Italia las terna\ dotó á las religiosas que lwbian pestes, el hambre, las inundacionc~ y tenido que irse á refugiar á Roma, bu- ¡ la invasioo de los Lombardos, atneoa- 'yendo de la invasion rle los Lomba.rdos zaban coucluir con sus habitantes, y (¡eran tres mil~) "Merced á las ora. sin embargo, al fin de su pontificado, cion~•."-escribia San Gregario (1 una , merced. 6. su talento, á sus luces y lí su ' hermana del Emperador Mauricio,­inmensa actividad, el muudo cristiauo 1" de csa,c¡ religiosas, á sus lágrima~ y era otro, y el cntolici11mo hahia triun- penitencias, es IJUe Roma se ha liiJraclo fado de todos los ohstácu los. l de la espada de los Lombardos." 1 El mimero rl~ monjas era. crecidísi- V mo en aquellos priuaeros tiempos del cri::;tianismo ; , y eon razon ! pues la vi- l San Gregario, durnnte su pontifiea. da Do era sino ut•a série y una cadena do, se oeup6 particulu.rrnent.e de dos de de.sgracias, asalto~, robos, afanes, asuntos: las misiones á los países más 1lágrima.'l, perseeuciones é indecibles su­bárbaros y la di~ciplina de los couvcn- frimieutos para las míseras mujeres, tos de mujere~. Pensando, con razon, entregnrlas a nc¡ucllos hombre.<~ salvajes que la influencia de la mujer es todo- y de~almado:-:, r¡ue ~ólo O.'leucbabao sns poderosa. en la-; naciones bárbaras, y pasiones y no habia. freno para sus des­particularmente entre los germanos, Órtlouc<~. "A veces, dice Paulina Ro­los que, como hemos dicho áutes, te- land ( Histo1•i.a relioiosa de l(J,s O?·de­nian tanta. con~ideracion con las rnuje- nes moná.st·icas) :l su entrada al m un­res, procuró en lo posible que los roo- do no m(Ls, las jóvenes se retiraban de na.sterios, que eran el foco do la cultu- t1 e.-.pantada", y como ::;Í hubieran co­ra, fuesen dignos de su mision civiliza. uocido ya los crímenes y las penas del dora, mejorando l'US reglamentos y su mundo, ellns no queriao otro esposo disciplina. que Nuestro Señor Jesucristo, y jura- Había ent6oces religiosas de varias ban consagrarle su virginidad. En va­< Jategorías: unas que moraban en comu- no la autoridad paternal trataba. de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINC:ENA L . U9 impedírselo: ohediente.~ en todo lo de. mas. rehusaban con ohi.tinac:iou tomn r un t-spo~o; y cuando tmta.han de ohli. garlas, so lihral,au de t-Ilos con la fn. ga, retir:índose, :, e11 donde se cutru}.:'a. 1Í In~; au•teri.!ades má~ terriblt'"• 6 eul. ti va ot rus vece.~ In~ let rn..'l r las l'ien­cias, y "ll hnscn una uueva familia en. tre Ja.q religio,..as que ella llama hijM ~uya::, y que procura que la reempla­een las hijn.s que hn penli,lo." ¡ QutÍ hnbiem sido de aquellas ciP.<;. graeincla~ mujeres, I'Í 110 eueollfcnrall unt4inces u u ao;ilo eu rlonrle 1-{111\I'Cterse! La lgle-ia ~o lo proporciouaba l>ÍcmprtJ, pero no penvitia los abu~M, y aunque é-tos existían, por l'npue~to. uo eta por falta de leye~ y prohil•il'innc~. Pero snredia que In.., rno11a-tarios ele mujeres en meclio tic lo~ l•os.s cloljlt!" <¡nieues mandah w eran las AIJndo~;Lo;; ellas tenir.n e l mando ~obre 11110 y otro y cmn vcrduderas so. hemuas, ~o ~olaincote tras de los mu. ros de su convento, :>ino tamhien en 1 tocla.-; las comarcas del c:outomo. Te. uiau tan grande in6.uencia entre los anglo-:;ajG,ne.~ (dice Moutalam hert), 1 que rivalizaban eu lioberauía con lo!l < )bí~pos y ALncle.'l má11 venerado~ y se 1 trataban de igual {¡ igual con lo11 Re­ye!: y Prí 1cipeíl. Se~u ramente uo ha· rinn voto iio clausura, porque en I ngla. tr•rra :olemnirlade~ plÍhlicas y en 1M asnm. , Llea.s nnc:iollllles. Hastn en tiempo de Eorirj'tC lii y Eduardo II ( l :lHi y l:l6i ) 10e convocnhnu )a.'l principales Ahafle,as (1 lo~ Concilios, y aun ~~ti. CO!!, en callidad ! Unn rruzl 8í;no bendito. 'Pl•i •r•o emN<·mn tll, lhnto )f clt! trl~tl.!t.a; me valiera darte sólo 6o..,o O r.allar mi _rl.,~r mi~ me ,-al\("ra: 1 P~ro DO ""bt• tó por qu6 prttkro lA diliaa <1<·1 o~lo 7 de la tierra 1 ¡ ltmora.s tú ll\ dicbl\ quo rttibo f'unodo e1et"o m1 1 oz á tu preM·ncia : En m"'lio lu borrasc:Nqlle •ni Creftle l'or m:ts dt' un-' ~\Mion do Urnt) hiri('rnn, fi 1\ fJUCthtdo )1\ h11. ele tu rn.invh 1 Furo t-~plrn,IPnto que el"' \mine) muestrn; Tú Ul't.''CIIiitnM por mi utnm·, la ,·itln Crut.1L1' heru~h~dn do \"nlor y furun ; !\ec't"'~it.'l" \•h 1r L'mno ln encino l'ur aó"item·r Jn t<·Jobtnroea )'cdrn: So~tttnrrte t•n d rnnn,Jn cun1 ln rora Por oeniL.u •1 4\'T )"¡:u 'tteerln, ¡ llówlc lu\11•,..• ~1 tali tn tn btn•lito! . •. 1 D6ndo hnllonh In re ooo la J>Gtitnr,\ Beeo mi JHiti.n. '. 1 robre madre mJn. T-.u htri~11ll<.16timú qun to ntorm,.t:t4 !. llo nquceta rrll.i!l n~•cc:mos 1\ IAaombrn; Jlajo ffU PtOmbrn r.w.tn mwstr1 butea; Elln fo11laa IoM llt/.011 clo hmat nt'o; Allu~nr tl«J urudun, ~u' Q tl•- en .... (•jj,,, J J'cro •¡ué miHc! J ~\1ddu a,.,, ma'l' m l\o IJf!',·ahan ul H.t•y t!e lB pol,reta! ArrAl"trnnfln In tr•JZ, l!ltl ky ~nmpli 10a; Cumplirurnoa BU l'·y, muncndo en d.la. .\qul b 1\')o, puCJ~. 110brc tn ¡><.~ho: I .-. . enu l,con,u~• • dtl cri Unno embltmn, \quf la. tu" plHllHfl, pue."ltB y\>''" bmnj()CII, ­ne m1 ufect(l p.ulrnn, mi.' HnrrK ttuvhn. L.\ rrut., P"rn rpuo lurhf'tt ll !'lt\ ump;~rn ¡ Y lnt; flore,. tpw uh·~n·n ttt l'~i~H·nrin. fJrurins u ti, yo ~·rulo dtl In \'ida C'un Orm•J p1uopor la '!!tr~'\'hn senda; Y put>rin en h1 n.ltnl, f'lltrc ttoltOzfl1lt l1.1rtu dl'l mi mrañn CIC\tt:l prt'nd '· ; &otrc oc>ll•J1.0o dije' Mndrc m in , Hor lloro du plocs r CAtor rontent.a: HvA U. \'n&>:L T )f .. &.<, 1881-l!arzo • ~ -.. --- LA FAMILIA DE TIO ANDRES. ( ,l';poca do la Indcpendeneia- Segunda p3r¡tc de la juuentud de ~\nd~és, ) NOVEI,A HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES POll. SOLEDAD AOOSTA DE S AIIIJ•Jll u , ~CO~TI.!\UACIO:S). c.u·ÍTn.o xnr. nos y pn-tn~os: los patriorns hnhian triunfado. El doctor .Jo-r }lru·ía Cabal ttlnndnha lns funr1.:1.: amcri•'<~llaR, pero TACO!'<, ol jufo e~pnfio l de las fuer. ú pesar dol triunfo obtenido, pcn~nhn zn~ reali~tas del Sur, babia snfrido re. replegar;;e al interior del Caucn, cuan. petidas derrotas en tmla'l lns proviueint> do recibió un pccpwño refuer¡,o de 1:~ rle Popayau, v la 1íltima sufrida el 2n l'apital con cartn~; de Santafé pnm al. de Enero de 1~12, lo habin puesto en guuos ele lo~ oficiales que tenia IÍ Rll tn1 situncion, que tm·o que nbaudouar mando. la partida, huir ú Guayaquil y de aiH -Esta~ dos pnrn Clemente Aharc1., pasar IÍ Lima. dijo el Jefe patriota entregándole va. l.;rnse una tarde . de los primeros rins cart:~;s :i un ordenanza para c1ue rlins de Febrero; en aquella mniíaua. In~ repartH•rn. halJia. tenido luga r un l'Omuate refiido El soldado corrió tí entregarlas. con algunas tropas realistas re;~agadas Eu la puerta de uua chozuela semi. de las de Taco u, unidas á los pa.tia. derribada por el combate de aquel dia, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 REvIsTA-Q-uIN e E N AL. - 2;1 -~ 1 había una canoa boca abajo; sentado blos en quo trataba :í otra~ mujeres, sobre ella. estaba Clemente, contero- jamas bahia encontrado ú ninguna que plando tristemente lo que tenia de- le llamara la atenciou ni pudiera to­lante, miéntras que a,lgunos oficiales, mar en su cora.zon el lugar que había sus co111pañero~, conver~aban y reían tenido la l~ija de doña Irene. Sin em- 1 1 adentro. bargo, uo nos atre,•eruos á n;;egurar que La choza esta,hn sita en la pendiente en el fondo de sn alma la imágen de de un cerro que terminaba uua hoya- ~Inriquita no hahia perdido mucho de da, en el fondo de la cm\l corría un su fuerza. ¡Cuán pO('OS comzoues son río, sic>ndo todo el paisaje cubierto de enpace.; de guardar ile~o un amor sin espeso bosque. La tarde babia caiclo esperanza, tanto más cuando el objeto' bermo8Ísima, y sobre el cielo ar.ul na- amado está a\1sente t Pero en aquel 1 daban grupos de nubecillas blancas y momento de soledad y desaliento, la rosadas. Por un costado de la ('asucba imágen de la niña. ií quien tanto babia. 1 bajaba un riachuelo que saltaba. por en- amado, se le preseut6 tan bella romo cima de pedriscos y bañaba y E~alpicaha lo estaba lejana ... nn sentimiento de con sus aguas cri<.tal in as las het·tuo~as agudísimo recuerdo, tan doloroso como plantas que creciau á uno y otro lado. pt!Uzante, le apretó el corazon y cruz6 produciendo IIU rlllllOr ro11tinuo )' :ll'lll- por SU mente El rCl'llerdo! ¡ babrÍI al-1 1 llatlor. A pocos pn.,os, y en b vereda go que haga. sufrir y gozar m(ts en la que conclucia ií los afuera<; del c:unpa- vida, como el reeuerdo del bien perdi-j mento. ~e paseaba un ceutineb con el do, del Rentimieuto olvidado pero no, arm!L al hombro, debajo de nn hosque. disipado por entero? cíllo de árboles frondoso•. A lo léjossp Clemente hnbin bajado la cabeza, y oian relinchar los C:4hallos de lo. trova, clavando los ojo~ en ell'uudo en lns bido pam él. mnje1es qu<' hal1ia vino llorar, lamtm- Uua cm de una llllrlllnuo. :;uva, casa-tando la suerw di! los muertos; ; ello~ da con ur1 hact•wlado c¡ue vi~in cu cll tll Il1t~uos tenia u qui(n lus llorara, en cautoll d~ l-'bnq11e, r In otra cm de .Jo- 1 tanto que yo seré olvidado en breve : .'é de Luceun. - l ,\1i madre murió; mi padre me cle~C'O- Despue~ do leer la carla de su ber-noce rle-.de que abracé la ctmsn de la. mana, que no ern ni lnrga ni muy afee- 1 iudcpondencia; 111is her111nuos ule mi- tuosn, nhriú In :;egnnda con el -mayor rau con iudifcrcucia ; la pat1ia, por iuteres: era muy l:uga y decin así: lit cual lw Jwcho tnutos ~acrilicios, o:; presa de uua anarr¡uía que espanta IÍ toJos lo;¡ quo m(ls la han am:Hlo. ¿Por "Sanlafú, 28 d~· Dici1 mlm~ de J 81 L. , , " Que¡•idí~>i mo amiuu : que, pues, existo yo iltJso mientras que " tanto~ iufelice..;; han muerto!... "lince nlguuo~ dios que deseaba es- Clemente hahin hecho hacin cerca cri\Jirtl\ pero temiendo que se pealiera de dos m1Cl~, graudc.=; esfuer·zo-. para ol- la cvrr espoudoncin, u o lo hnbia hecho. vid11r á 1Iarir¡ui ta, dcdidudosl! cou Aproveelw estn oportunidad en que se ahinco al ejercicio di:' lns armas y pro- va nu propio parn Púp~au, pa.ra. ha-cumndo u o peu~ar e u eowwguir un Ítn- cer lo cou ~eguridad. ::;¡ acaso tu eora­posible. Pero eu las ciudados y pue- :wu uo ha cambiado durante esta au- <>IW• • t 1 , t! ;,~p~:~'! --11 'i'f:CA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJER. 1¡- 252 1 sencia., lo que voy á referirte espero quien ~;e la hubiese rociado despue¡; de que te llenará de contento, y es esto: muchos dias de sequedad : sus mejillas que mi madre y tio Andrés me hao empiezan :í recobrar su color, sn!l ojos ma udado qne te escriba para ma.uifes. el brillo, se la ve :-;onroir con nlt>grín, y t.'l.rte que si aún ]Jretende!' la mano de el contento ha vuelto (L entrar en todos Mariquita., ello¡; al fin consienten en los corazouos. Sin embargo, amigo mio, dártela. como la humanidad es falible, si en tu "Pero es justo que sepas c6mo y por corazon se ha enfriado el amor de Ma. qué ellos han venido eu ello, lo cual te riquita, ó l<Í ha~ coutraido otros afectos, probará que todo tiene su,; excepcio. no veugas, dilata tu llegada ;Í Sa ntafé, nes, aun aquella expresion de Virgilio, pues prefiero que mi hermanita muera hablando de las mujeres, y no de toda11 de dolor, más bien que pa8e una vida se puede decir que vw·i u m !J 7nutabile de desenga1ios. sempe,• fnnina. Tu sabes que para mi "Toda la familia me encarga que te madre, Mariquita es su mayor tesoro, lsalude en su nombre, y yo me repito y nada. la aflige tanto como verla tris. tu amigo afectísimo, en tanto que pue. te y cabizbaja. Despues de tu partida, cla abrazarte como hermano. rui pobre hermana fué enflar¡uet"icndo J ' L poco a' poco, y aunque nad a de el·! l, sus • O~;t; DE lJCE~A."' mejillas perdían la color de rosa, :ms brillantes ojos se apagaban con sus nocturnas lágrimas, llevando consigo á casa un tinte mi-; de tristeza que se cle.~teñia en todos nosotros . .Mariquita est:o.ba siempre agachada y ~omLría, uarb la l' Ootentn.ba, ni regalitos, ni uga"ajos, ni ricos vestidos, hn~tu que un dia se le antojó rlrcir r¡nc no se le. vantaha do su cama, puesto que proo. to habin de morir. Estaba realmente eufer1na, y el médico rlijo que su mal no era fí~ico sino moral, y que si no procuraban darb gusto, uo se hncia l'nrgo Jo la onfermedaU antipatía eran no se qué deso.vooencias y rivalidad es con tu pa. dre en la mocedad de ambos, por lo cual su rencor para con toda la fnmilia habia sobrevivido á la causa rnis111a. ·• Fúltame ahora decirte que apénas Mtniquita túvo uotü:ia de lo que suce­día, empez6 á revivir como una flor á Cl('meutt• diú uu grito de alegría al aeahar ele leer la carta, y eoo la fisono. mía. radieutc de gozo, se levant<'í de su asieuto. se tiñ6 la espada, y trn-,tahi. liando como un ho•nbre l-brio, se diri. giú al cuartel general de su Jefe. Lo oncout rú no poco preo,·upado ; las no. ticia> que le hnhiau llegaJo do ~autafl-y de otras partes, nada teninu de agra. dahle>: Cartagena es cierto que habia rlado un paso importante proclamando su iudependeocia absoluta del gobier. no peninsular, pero :ule>rnas de que a11uello era í'll grao parte obra de los 1 ¡/(uJw, lo cual uo Jaba garantía, eso mislllo hal•ia producido tnl indigUiwiou IÍ los espaiiolcs, t¡m• éstos se lmhÍILU trasportado ú ~~~ provincia d<• Rauto. m~nta con :-.u:-; caudales, en donde ba. cian uun viva )!UI.lrra á los tt.lpuLlica. nos. Por otra parttl, la coleecioo de La Bugni<·la, pe• iúdico de ~nrii'io, e¡ u e acababa do recorrer r:ípidameute, le tenia muy alanuado: por ella veía que lns disensiouu_..; crecían eo todo ol paí:; y que éste marchaba (1 pasos lar. gos Mcia un ahismo. El doctor Caual queria mucho á CIP. mente, sabiendo apreciar la bueno. vo. lnntarl y pat'riotis111o acri:sol:1do del júven así, aproas le viú llegar cunudo euceudieodo una vela, entró~e a.l ran. cho que le servía de abrigo, pue~ ya había anochecido enteramente, y eu. ---'1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~-- REVISTA QUINCENAL. 253 Lre~ándole el último número de La 1 mente á pedir mi licem,ia por unos dias Eagaleln para que la le)'Pl'C. r:;e puso para ir(~ SHntafé y volver. 1 á revi,ar los dcmas papeles que babia -A qné 1 rer-il,ido. -A asuutos de f11mili~, mi General. Haciendo un esfuerzo para ol vidnr -Está bien: aguarde usted aquí llos a' untos per¡.;ooaleR que tanto le miéutras que e~cribo, tÍ mejor será que preocupaban, Clemente leyó lo siguieu- ¡ pa~e ust~d á preparar su v!aje p~ra te, con no poca pena, fecl1ado el 26 de mañana untes de aclarar. Es preciso 1 Diciemhre: correr, ~lv~re:·. l ''NOTICIAS VENIDAS POR EL CORREO -COIJ ere,. n,¡ Gener~l. llE YER -Volnr, ,¡ fnet·e postble. A • -Volaré, respondió Clemente so u- ' "Ya los verdarleroR peligros se acer- riendo, si Ute dan un caballo cou alas: 1 ' cau, y ahora nos deseugañarémos ;Í p~1es -:(O las tcugo;s-.lanv u te en lo. ima­costa de nuestros pellejo!;, si con so- gmacwu. beraní~s parciales se defiende el Reino, -In voqne usted tÍ Pegaso, repuso el y la diferencia que hay entre organi- uoctor Cabal. y vaya usted rou Dios. zarse en paz, y quererlo hacer en n.e- Y con e:.to Clemente sali6 de su pre. dio de los peligros. Dejemo¡.; preteu- seocia lleno de alegría, pues mra vez sioues vanas, quiméricas: aún no po. lle~an los acootecimieutos á la metli­tlernos l>OJ' l->imples ciudadanos, libres é da ~de uue.~tros de.~eos. independientes, y ya todos quoreutos .. . . . . . . .. . . . . . . . . . ................... . ¡.;cr soburnHO!i; preferimos este quijo- Etnpezaba el mes de Marzo y llovía ti~mo dc> ocho días á una liLertad per- iÍ cántaros cut1ndo el hijo del Cn.pitau 1 manoute. Alvarcz lleg<Í ú Snotafé. De paso para •· Ca.11agena. se halla hloc¡nenda vor su cuartel, ~ito en In plaznela de San dos buques de Baoto.marta que le cor- Franciseo, dejó los despachos que He­tan los víveres del Jado de Siutí; ií vaba en casa del Presidente Na.riño. ~sin ha. llego.do parte de la familia dd .Uorneutos de,;pues, y cuo.udo ya ha­Vi rey Beuito Pérez, el Capitnu de m:l- bia cerrado In. noche, Clemente, vestido riua Sotoa, el Capitan del Fijo ele Ca1·- do limpio, se pre,entaha en casa de 1 !ageua, Robustillo, y el Coronel N. con doña Irene. Llamóle la ntencion que ::00 hombres y 100.000 pesos en diue- \JSt11vie~c el porton abierto 1Í e~a bora, to. So dice que se e¡.;pora ele un mo- y qne t'l negro portero s~J hallara sen. mento 1Í otro un gran refuerzo con mn- tado en una si lb en el zaguan, el que c:ha oficialidad, pnr·a erupreudcr la suh- ilumiundo por u u Mt.il velo o de sebo, yugn,·iou del Reino, ltu4tlúwlosc el ~e veía. rc·gado de flores y se pllrcibia Viroy y Audiencia en Sautatnarta." cierto perfumo ú inciemw. lbf\. aquí Clemente eu ~u leetura, -Quí- no\ edad bny! preguntó el cuamlo su Genernl, dando una fuerte jóven, ú quien nsaltt) ltt idea de una voz, exclamó : reciente admini.stmcion. -Eso que lec usted no es nada, Cle- -Ya no dan esperauza! exclam6 111eute! El peligro no está tanto en el negro viejo, que había. siuo esclavo los españole.'! como entre nosotros mis- del paJre de doña Ireue, y añadi6 so­mos: es preciso que alguien :;o vaya llozundo: yo que tantas veces la ca.r­ma. ñana mismo hasta Snutafé ú dar gué en mis brazos, mi ~eñorita de mi 1 ciertos ::wisos importantísimos que 111e 1 alma l dan aquí acerca de lo que se prepara. -De quién bnbla~ 1 de }!ariquita! en el Norte pam anarquizar más ~l pregunt6 Clemente alerr:tdo. pobre país. El negro no conte;;tó, y Clemente -Aquí roe tiene el señor General subió corriendo las e~ca.lcras. Arriba. pronto á partir, repuso Clemente; tau. encontró un grupo de eschwas lloran. 1 ;o más voluntario cuauto venia cabal- do. Clemente se dirigió ú una de ellas =--=-1 TOMO V. 32 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ---- 1 25J LA }[U ,J E R. 1 y con entrecortada. YO% dijo t¡uo le llamara :í J o~é si estahn en la m~a. La muchacha le miní, y deseonoeit;ndolo: -Está en la alcohn con toda la. fa-milia., contestó.' -Llámalo; dile que f.'.oy C!lcmente Ah·arez, y de se::uro salJrá á \'61"ll1e. C.\ l!ÍTULO XYIII. -José: excln.rm) eu YOZ baja,¡ to- Ja,·ía vive? -Rí, pero ya ~;e acerca el fin. -¡Y no ltay lmrnana cspernnza? -Niugm1a .... :'-:li al mé11os te rcco. nociern y YÍem c¡ue áutes 1le morir hn. bhs vonido ~ Ambos fofia Ireue alJiiÚ los ojos con tlifi. ocnpaua toda ulla te.;;tera del aposento, cultad. en el cual se lmuia tirado en nn rin. -i\Ie llarnas! mur11nm~. 1 ' eon, tap:íntlo~e l:l. eam con la~ mauos, -Sí: aquí está Ukmente, y si !;U 1 el culerrial Mnnncl. "'c"tido con la he en merced quiere verle .... Jel cdlc~io clrl Ho~ario; y al lado -Que se aeerr¡ue: re~ponOr cuyas nwjillas rc.,halnlxlli cu si len. -¿ .\le promete . .. por .rcsus, une~­cio nl!!llllfi'i l.ígrimas; no r-:c oía en aqnel 1 tro Hetlcntor ?. .• npose~lto sino el estertor futigo~o clo la -Lo qne lllllj'ida.<~. moribunda. y los ~~onvnlsos auuque té- -Clemente, dijo ella: Mle n!{tc,IIa nuos sollozos de las do<:mujt•re¡;. mano de espo~o (L mi hija¡ ;\lariquita. De improviso f:C n.hriú b puerta. y eutrégue!>Pla Íl Clcmcn te. entró uua egclava en pnutillas, yacer. Obedecieron llornudo. cáudose á José le hauló al oido. -André~, aiíaclió la moribul!da con Limpió~e é~te los ojo!> y ~alin aprc. Jchílitado acento; jme usted qno lo" ' snra.damL'Ut(' al corredor cnanclo Cle. ca~;ar:í .... cor\ sn e u tero .... consentí-mento, que no pudo ngunotnr lu. incer. micuto .... amparando :'i M:niauita e u titlumbre m&s tiempo, llegó á la puerta, su ca<:a. .... y ú. mi~ demas hijos siempre. p:íliclo, siu sombrero, con los ojos es. -Hermana, rcspon!lió d Cura ; jnro pautados. ser padre para todos ellos y para Ole- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIRTA QUINCENAL. 255 mente, r1ue considerar~ en adelante ............ , ................................. .. 1 como mi sol>riuo :.doptÍYO. Clemente debería partir ocho dias Esta última promesa fur lo c¡ue má.i ;, poro una uu regimiento al mando del sabio Frau. 1 VOl. ofre¡;irltdn. cumplió N•ligiosamente. cisco ,José de Cáltltl~. con el título de 1 Dofín. l.·Pue no volvió ií !tauhr. y Ca pitan tic ht[JCII. iu·o .. ~ COIJ1t!Óf!J'a/os. En uua lwm despuc~ murió rodeada. de to. nniou de él partirían Alfonso y Femau. dos ~us hijos •¡uc la lloraron cou la ma. do Luccua, l'l fog-oso L1ntiú-rez, Gusto. yor pena y hasta. dc¡¡~peracion. dio Carda llovira. y Luciano cl'Eihu-, .. .. .. .. . . .. .. .. .. .. ........ ................ yar. Con CS\l' motivo el ti o Andrés, A jJe.;ar del d0l0\' que experimenta. que tlesealxt c·umplir prouto la.¡lromcsa ro u los hijos de tloila J rene t·ou sn ]¡echa ú ~11 hermana. y desconliando de muerte. ello-; no sahian cu retdidad que los acouteo.;in1icntos ·J;oliticos del país, el1:1 se babia ofn~t·itio eu holocausto {¡ deciJió <¡ue Clemente dcLerit~ c:u;ar~e Dios N11cutro Seiior. en caiJ11Jio de ha- con :Mariquita úutcs de empremlcr la cer rc:lir. ;Í. .\[ariqnita y propvrciotUh :Í nueva catnpnfía. Sciialoí p¡ua. verificarse SI!S otros hijos bieuandauza eu e~te l'l tnatrÍtllouio ln. maíiaua del dia eu umn.!o .r salud en t•l otro. que Uald:w debería clllprcuder nHtrclH\ Clllnu ltc)llOH dicho :in tes, tloila Irc~w para el X orte, con~iguicndo las di:-;. mnuha :;olJre todas la~ t·osas cu c. te peu~as ucce•nrias para el caso. Illi!IJ lo á .'lu hija 3lariquita, y cifraba Así, una mañana del mes de Marzo, e u e lb todo ::;u corazou, twnq u e no pnr clL:\ntlo apéuas cmpezaiKt :í el:uear el j e~o uo amu"O muchísimo :Í ~us dt•nw.s día, vit1~c :.alir de la casa que fué do hijos, pero(. <~stos tnirn.ba cou tnéno., ter. tloiía lteao u u grupo culuiado com. num y <:ou..,itleraciou, y todos juntos no Jllll'~to e],~ los tres j1ÍV!!llCS J ... uccua, .:\In. 1 valia.u pamt•lla lo qnl' ¡,u hija prcdilct:- une! eon sn \Cstido t!u colegial, .Ma. ta .• bí, t,;tJan !o uotó .Iu palide~ y tri~. ritmita, t•l doctor H.uiz, la umnorol'a teza de la. niih, y b l51ll,~iguicutc 1.!11- servidumbre, y ade!L1as dos ú tres pa. fennedad. ¡¡¡¡ altll:~ ~e llcUtÍ Je amar. ricutc;; dejos, y Pepita. J>iudra.hita, la gnra, y t·u un motne11to de profunda tíuica ami;;a ole .Mariftuita, tillO acom. / t rÍ~lCZ<' !Jizo c~te \'OtO irn prudeu te, <¡ lll~ pa Üt,ha .1 t·~la Cll c,d iclaJ Je ll11l.U ri Ua. 1 varer·e eo1110 oi lo llltbicra regi> visto. la ceremonia. El sol se len~ntaba de. - -----------.,--- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 256 LA .MUJER. t ras de Moo~errate nuhlaclo v melau. pi6 al descuido unn l:ígrima rebelcle, cólico cuando ~:dieron de la. I·~le:>ia, aptetó la<; mtluos ele sus sobrinos y tle reco rnaurlo fÍ Alfonso y 1•\•rnanolo có. Clemente, y montanclo a.pn·sm:ula. roo en aquel mi«mo punto le \'Íernu 1nentl' su c·ahallo, eciHÍ :í anchr t:ou di. alegre y refnh:ente b rnaiiat1:\ del ~1 rPcciou nl pueute. seguido de sus acou. de J u lÍo, cuando regre>.ahan de h pla. gojadac; ;;ohrina'i. ~ za mayor desptws de haher ayunado :í . • . .. .............. .. ................. .... . . la cousumacion de la remlucion cid :uit' ~¡ PI hori7.onte polítii'O do In Reptí. rle 10. Apt~nas ~e habin.n pa,ado rciu. ¡,¡¡·a estaln nu!.ln.do al OIIIJlCzar d te me~c:-1, v cu!ÍntHneiclo á stt Ht·y c-¡m. uos r¡ne partiau para la :.:net-ra eOil::;U. ñol, y !t)S ptwhlos en tnam w ap:t1ta. ma tri,tcza, y.Pn fPgtlld!\ ( 'lenwutC' b ron de 1:t Iru!e¡~<·lldi'IH:Ía para HJlVt:r á 1 tomtÍ en sus hrazos por la primern y abmzar la cau~a rt•alist:l. g.,tos at:on. 1 tal voz In últimn. de sn viola, y la tc~'irnioutos 1u1 oll'jarou Je produier 111nl r :>eut{, ~ohre el t:l\bnllo .... : l'1Ítno ~icgo. po1· hailér~ele hn. Tunja, 011' nlwzndos porelmislllo gc•trc­llndo corre~poudcucin. con lo:; espaiio. mi lhraya. rttfm·c.:d a la iltHncuria ,[el le~ de SnntntnndJ\. nobcrrmdr: d· · Tnnja dlllt .Juau ~epo. -Clcmeute: cxclam<Í Ma riquita en lllli<;Cno i\tiio, cul'llll~o ¡u·érrinw de ¡voz haja. y trrmnla; este e~pcC't:Ículo Nariilo. L6grase al liu c-¡nc fínuen eu 1 es horrible: ... ;Qué presentimiento tan Tttuja un tn1tndo l'l !10 de .Julio, ofre. cruel me bn asaltado: Me parece verte cictulo ambos pt!rpt~tuo olvido de tn.J:¡!'; c:n aquel iufeliz quo conduc·ef! al :;u. lns dc~;l\ euenr1a.«. rctricndo el P1t.•siduu. plicio t te 'l'lC tra~lndar"l! iwnecliatamculc de - -Adelante: dijo con voz recia ti o pue- a ¡;;.I!Haf{-, en dnucle halria11 ptotttfi­Andrés; ya es hora ele parti1·, que :;e violo Luuhicu uun iu~nrrecciou l0s fccl ... les hace tarde :í estos ruilttares á quic- rali~ tas exaltados . .Al momento quP llc- 1 nes aguardan en bU enarte! : gtÍ X ariiio :í !u eapitul. qned<Í snfol'ndo el ¡ _ Al decir es~o el ~:u Cura., ~e liru- 1 motín. En Uartageua los patri(lta~ fJO::o. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- --- - -------------- REVIR1'A QUINCE)iAL. 257 han de non cordial desavenencia en cll Pero no solnmeute se h;Jinha dividi. interior y uua coutiuua. lm·ha contra do el pohre pn.ís en tres fracciones en. In. reali..,ta Hautarnnrtu. En Pamnlonn carnizaclas las unas contra las otras: la y Ctícuta. los e[{. Casi torla Y ene-~ sino que las di>:en~iones hahian pcoet.ra. zuela ¡;staha ya en pocler ele los re: li"- rlo en hs famili•t<; münnns: por eje111plo. tac;, y amenazaban :í la Xueva Grana. Alfon~o ~· Femando de Lueena, amigos da por toda~ sn~ froutems, pero ella ~e 1 de N ariiio U espo;;a, Teresa to de su rida á esa precliracion. Y te­Toro. sobriua del Marqués de Toro (ca- mando en las snyns las litan os de su raqueño ). con quien se compromcti<Í ú rnaestt o, jn r.:í dc!'de lo alto Jel Monte 1 casarse cuando apénas había cumpliJo Sacro con~a. mt>'C á la lihertml Je ~u diez Y siete años. patri<~. Despucs de n:L·o,rer y 'i~it.ar E ti tanto que cum¡ ~ia 1a edad legal gran parte de En ropa, pasó á los Ji:• ta­para casarse, visitó b l!'raucia, conoció oos Unido:-, eu doude exa111iuó dcteui. :í Napolcon, por qu:en eot6uces profe- dar11ente In. ent<)ut·c~ lkpública tllodl'l•>. s:tha gra•11le adroiracion, y vol vieud<' ii A fines cle 1 HOü ,·ull'it) á Carácas y ~e E~pañ<> Yeriticó :>u matrintOaio :í. liucs retiró á sus ha<.:ienda:; <Í estudin.r y )Jn•­do ] HOl. RegrcstÍ poco des pues ú Uará.. parar eo silcnl'io su gran proyec:tt).JHII.lt; cn.s, en doude pensó gozar de unn. vida pensaba que el paÍ!; no estaba. atín lila­feliz y tranquiln, I'Orlcado de todnfi las duro para la [ndcpeudew·ia, l'Omo lo comodidades de la Yida y cluei1o de uu había probado, pocoo; mese, :íules, la inmenso caudal y del afer·to Bolhn.r tuvo p:u·te RÍII ern l>argo, ap~ua,¡ dun~ uno:; poc.;Oil en la pre.!:!Íou 'iuc cjon·iú lo. juventud lnt••c:-;; Bohrnr uo podin. ¡;er feliz por. ci. Grnemlí~ inw, mnrehnha de derrota en ciembre c\cl mismo año,~ poner'e á la derrota, :y Rolívn.r, nomhmdo Oober. 'cabeza del movimiento. El :">de .Julio nador d~~ Puerto Cabello, tuvo que Tnebn uua ve~ m(u; que en i ti\,)S \CUt'ljosísima. P:ucria como l'Í niuguu acontecimiento probable se la untura leila mi~rnn. ~e pu~. emn Jaq condiciones de loR tratados, tivo, ent6nces lo fué ru(lS, y cuentan r¡ue que hauian pennn.necido secretos. 1 inmelliata111cnte dc.;;pues del terremoto Eo la Uunira, en el camino de la le hallaron \"agawlo sobre las minas etnigraci.on. Rolívnr tuvo r.oticin. doto. do Carneas, diciendo: ''Si .~e OJ!Oll~ fa do lo qu~~ se decía de la traicion de .Mi. 1 l nafu¡•ale::a, l!lclllttÚ1ws cmtf tV. ella y • r::u .. da, y ,tauto él como otros compaña. , ---·-----------. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2GO L A M U J E R . ros suyos (como Tomas Montilla, .Mi. ,·ictorioRo, aduefí:índo;.o de Ir~ artillería 1 guel Pefín. y otros patriotas). resolvieron y los bongos que allí hn.bin.. Disgustado ~:n,ti¡.!ar la ~ttpuc~ta felonh del mísero Labatut con la gloriosa fechoría de sn General. Prendiéroulo In. uocl1e iÍntes sull!dteroo, se interesó parp que lo juz. tle emlmrcarse y ponerse en sah·o, y ga~en en consejo de ~ruerra con el sin c¡ne d exi;alu~e una queja, le lleva. objeto Je desacreditarlo, pero como rou al Castillo eo donde lo encerraron. el Oobernador de Cartagena sostuvie. · con la intencion de fusilarlo al día si. se á Bolívar contra el frnnces, éste l gnieote. Pero los españoles se encar. ' t11 vo que desistir, y á poco fué ex. garon dC' evitar aquel crímen é ingra. pulsado del territorio gr:mnclino. Eu titud á los pa,tnotas venezolanos. Al tanto, Bo}í,·ar, obrando ya por sí so. 1 amannce'r del dia siguiente, la. Guaira lo, bntiu {¡ los españoles en Mompós, J estaba en poder de los rcnlistar;, el Chiriguaná, Tamnlnmeque y Ocaña, eu puerto bloqueado y los repu!Jlicanos donde entró el fi de Enero. De aquí, con ocultos para no ser apresados por los el permi!'o del Gobernador do Cartnge. españoles. Miranda fué pa.c:;eado ele ca. ua, do c¡uieo dependía, reunió cuautos Jabozo en calabozo, cargarlo de cadenas recursos poseía para ir en coutrn del y vilmeutc tratado por sus verdugos OS}Jaiiol Corren, dnefio de la p1·ovincia ha~ la el rlia de su muerte en las prisio. de Pam}'loua. Alcauz(í nl ('nemigo u u nes de Cádiz (en donde ni para la hora el carniuo do Snlazar, y lo puso eu fu. suprema le quitaron la cadena que lle. ga y fu(lo persiguiendo sin traharcom. 1 mua al cuello), el H de Julio de 18113. bate basta Sno José de Cúcuta. Allí 1 Bolívar era considerado como de tan se hizo fuerte Corre:~; Bolívar, auxilia. l poca importancia por los españoles, do por gente que le envió el cororwl que sin muchas diticulta.des consiguió Castillo, atacó resueltamente al enemi. uu pnsupotte para. salir del país, lo go, que flll! hatinr de que Fra11ci~c:o de Paula 1 tesé inquietos, con mirar ue {¡guiln, Snutander, !.U nutil{UO amigo desde el 1 circunst.."l.ucias r¡ue supliau ton ventajn colel'io, in:- piés y las neaJo por el alllor da la gloria y ena.. manos tau pequeños como los <.le una morado de Bolívar, cuyo carácter le mujer, la voz aguda y penctraute. La llenaha de admiracion, y c·uyas prendas tez, tostada por el sol de los tr6picos, militares le garantizaba u el buen éxito conservaba no obstante la limpieza y de la aventurada empreso. de librar 6. lustre que no babian podido arrebatarle l Venezuela de los e~pañoles, Clemente, los rigores de la intemperie y los con. digo, prefiri6 seguir :í Bolívar á cual. tinuos y violentos cambios de h..titudes quier parte más bien que permanecer por las cuales babia pasado en sus quiziÍs inn.cti vo en su patria. Con este marchas. motivo, ¡;entando plazo. en el ejército ''Para los que creeu lns ~eñn le~ del 1 <¡ue manJaba el futuro Libertador, dijo hombre de armas eu la robustez atlé.! adios á la Nueva Grauaua, escribi6.una 'lOMO V. 33 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ 262 L A MU J ER. sentida carta á su espo,;;, y arrebatadoT zu ela bajo las inmediatas 6rdenes del 1 en brazos del génio de la guerra, ero. jóven y heroico .A.taoasio Girardot. prendi6 la gloriosa campaña de V ene. FIN DE LA PRIME RA. PÁRTE, ------~·._ ____ _ "DAR DE COMER AL HAMBRIENTO." CuRNTA la historia de Isabel de Hungría Que esta p•·inceRn, un dia, De Turingia las fértiles montañas Atravesaba, abandonando el brillo De su régio castillo Por visitar del pobre las cabañns. A sus plantas el valle florecido Formaba verde nido De hermosos bosques Á In espesa sombm; Entonnban las fuentes solitarias Sus lánguidas plcgnrias Sobre la fresca y olorosa alfombra. Blanquilaba Á lo léjos la capilla De una aldea sencilla ; Más cercano, un arroyo placentero ... .. . Paisajes sin rival, encantadores, Que en siglos posteriores Con su presencia profanó Lutero ! Sin embargo Isabel no los veía, En tanto que seguía Por la escarpada y desigual vereda, Con le11titud y con cuidado andaba, Pues, cual siempre, llevaba De viandas lleno el delantal de seda. Del sendero apartando loa abrojos, Elevaba loe ojos .A. la cúpula azul del firmamento, Y la tierra y su afan daba al olvido ..... Cuando agudo sonido Por las breñas le trajo el ráudo viento. Es el cuerno de énzn de su esposo Que así turba el reposo De ese v:11le feraz con sus rumorea. Isabel se detiene vacilante, Pero en aquel instante Desembocan allí los cazadores. El Duqne de Turingia ea el primero, Cuyo paso ligero Las florea troncha del grama! espeso ; Divisando ,¡Isabel que, consternada, Bajo verde enramada Quiete ocultar su generoso peso. Porque recuerda, y con razon se asusta, Que su esposo no gusta De mirarla vagnr por los senderos De esta bella pero :ispera montaña, De cabaña en cabaña, Alimento de huérfanos, mendigos .. ... Con tal peso y afan, sin compañero». Luis se acerca, aunque tierno algo impaciente, ! Los mñs caros amigos De esta bella princesa y gran señora ; Que olla misma les daba, compasiva, En visita furtiva, Diariamente, con voz halagadora. "Me socorriste ruando estuve hambriento: Dando al pobre alimento Lo bu daJo a Ac¡uel que con onuor u ha ~1olo "···· 1 Bato. fraso tan dulce mcrccin 1 Y en práctica poni:~, La discípula fiel de Jesucristo! Abril de 1881. Doblegando su frente La mlís bella y mejor de los esposas ..... Sacude el delantal de la Duquesa, Pero ¡ oh mútua sorpresa!.. .. No cncueutrn eu él sino fragantes rosas. Que con cate prodigio inesperado, Quiso Dios de su agrndo Y su eterno poder dar prueba inmensa : Así como tambien todos los diua Con dulces alegría¡¡ La caridad del hombre recompensa. BNRENICX. ----... -~ '1 1 1 1 1 CONSEJOS A LAS MADRES. ¡· CAPÍTULO IV. EL VESTIOO OE LA P!llMEflA NIÑEZ. I HA Y muchas maneras de vestir á los nifios, y unos abogan por el siste. l 1 ma de tenerlos muy descubiertos y ' 1 otros por abrigarlos demasiado. En 1 esto como en todo es :preciso usar de gran prudencia y senttdo comun. Si Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1- REVISTA QUINCENAL. 263 hace mucho frio y llueve, 6 el tiempo mente en el vestido de una criatura ! está htímedo, será inoficioso advertir (dice la. señora. Taylor),. Un niño que fJUe los niños deben estar abrigados. no necesita. nada para hacerlo atractivo! Cuántos niños hemos visto atacados el<' Al principio nada le importa la más 6 pulmonía fulminante porque las ma. ménos riqueza de sus htavíos. Pero d res con increíble vanidad los han muy pronto el niño aprende lo que mandado fuera de la casa con el pe· vale el lujo. Los zapatos nuevos, el cbo y brazos descubiertos! No es lme. vestido bordado y el sombrero empl u. no tampoco ahogarlos bajo un cerro mudo se convierten en estímulos para de franelas y acolchonados. Un ju~to manejarse bien. Todos en la casa se medio es la mejor regla; ademas el ocupan de los vestidos, los admiran, niño que se baña todos los dias en los señalan á las visitas, y esto les ha­agua fria necesitará siempre méuof; 1 ce comprender lo que valen. T riste abrigo y crecerá m{IS robusto que :os cosa por cierto es que las primeras que han &ido criados entre algodones. 1 nociones que se inculcan on la mente Aconsejan lo~ médicos que durauto 1 del niño están en oposicion directa con ln dcutioion se tenga á los niños auri. 1 los mandamientos de Dios l .. . Cuando gados, por estar entónces rná!> propon. ~:L manda que no nos fijemoll domasia­sos á enfermarse del pecho y la !5ar- ¡ do en lo que comemoR y vestimos, las ganta. S<' debe tener particular cu11lu. madres se esfuerzan en hac:er creer al do en impedir que los niños tengan uiño que aquello es de primero. impor­n. pretnda la cintura ni los piés. 8e tancia.l" comprende que si se ajustan los La. decencia y la l'cncillez, la. lim. miembros cuando :-e están desarrollan. pieza y el órden son los vcrJaderos do, no ~e llm·ará á efecto la. obra ele In elementos de la elegaucin. El lujo, las naturaleza, y se echarán las raíces de rica!; telas, los adornos recargados sólo mil cnfermeclade:; que al crccur van despiertan en el alma infantil las ma. ap~~.redeoclo . Y o nconsejaria que el lac¡ pasiones, la vanidad, el orgullo, la lujo eu el vestir de la infancia. debo pednn~ería, y ndcmns cnusnn la envi. consistir en nun extremado. limpieza, y día y el odio en los demas 1 t Acaso se. m:ís vnle un traje de muselina ó piqué meja.ntessentimientosinculcadoseo los blnnro, limpio, todos los días, c¡ue uu niños por sus propios padres no serán ve•tido ele seda <í terriopelo, propeno;o :Í causa de que éstos sean responsables mancharso, y que no se puede cambiar de los vicios que tendrán sus hijos al en muchos meses. Un hermoso niño crecer! Repito, undn rnlis grave y \estido sencillameute e:; mucho m6s conmovedor que el criar y educar ni. notable que mto feo ataviado de tercio. ños que ~er:ío hombres y que sufrirán p;:>lo. Adcntnl' por rn(L, feo que sea el en este muntlo y en el otro las conse­oiño, si c:;t:Í limpio e~> más simpiitico cuencias de los buenos y malo::; sentí. que el hermoso tal vez sucio aunque mientos que les han inculcndo su:-; ma. lujosamente ataviado. dres, ¡;jo caer muchas vccl'H 011 la cuan- Otra do~gracia que acarrea el lujo: ta. de lo que están haciendo. el habituar u l niño ñ él, y enseffarlo S. A. DE S. á ser vanido~o y llenarse de orgullo, fun. dado na.d:~. más que en la más 6 ménos riqueza. do t.u vestido. "Cuánto dinero se gasta frecuente. • Practica! Rinta to young femalea" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1- 26! LA MUJER. 1 MISERIAS DE UN CORAZON. FA'{TASÍA POfl I!I{ES HII:'\TA COl'\,.SUEG~A. ( CONC'L U810::í). ~dora, ,·os saheis bieo la di! ala "rñorn que, eu In noche pa~acln. ra ¡;eré la ruás humilde y surui-a vn. c;e ha de,earriRdo en l'stos contornos. salla. Sorpreuclida" y conftNts e.;tán h~..~ Y A velina lleva á sus labios la Grla 1 gentes de los alrc•rledores. del vestido de la castellana con infiui. 1 La anciaua y la hermosa uifí.t c¡ue to respeto . . pocas hora~ h1wia te11diern11 la m •HO á FernancJa dirije á la j6ven UlH\. tUi. la de~couorid·~ ··a,tclhu:l, respon.lun á rada de intensa tristeza; un sollo1.o los que á su puerta lle){an oprime su garganta, y abandona. la -Entrad¡ pero no hallarei, á nues. choza, seguida de su atónita sen·iur~riu 1 quo nuoche Volvió la hermo~n Oonde!!a de Roen nos piclicí ahrigo )' amp~uo . fort á anudar la!! cadenas que eu uu La niña :-e ciPIÍPne. . momento de ilusioo crey6 poder rom. ¡Quién t'~ e~;l henno-;í~irnn y maje~. per. tno~n nntjor •¡ttc• ahandou'\ la alcobt\ Volvi6 ~>ola, má~ miserable que :ín. aítlnndtl eutní la peregrina, y 'C acercil.l tes de haber <;ido rechnzada por 8Us {¡ ella! va~allos; má::. :Ltacl:ulu, C,egnda la ca ~ tcllnoa P?~ su dolor no 1 cae de rodilla, ,¡n to• aria. ha uta repararlo un un JOven vasallo -Aveliua, dice la j •í,·eat C:oudc>sa, que,:::onfnudido entre su séq'!ito, .la 1 anoche me teuciiste la mnno emyeudo seguw. cou d ISe!!perada y sombna t n s-c¡ nc -cílo er:l uua pobre perc~rinñ, c¡uo tezn. ,. peclia 1111 prtl •z.J de pan. Hoy. la pode. 1 rosa ca\lellaua, vuehe iÍ pedirt(• una •· Ruuid, viento~ desoladores rugid ' l . . C" ' unosua pn.ta Hu ··on~:t.ott que ttenc tuh. con ,uestro acento más podero.~o. necesidad de l•'rtlllrn, que el que :enia 1 "Arrancad con furia ios árboles la fugit.iva de alirneuto. que caerán despedazados, Ílllpotontes: Avehna alza la frente. aute vuestra fuerza de~;tructora. -Señora, re.;poucle. ¡ hnlat!is vi~to "Levantaos rios (¡tte dormís tran. alguna vez que la hunulcle paloma r¡nilo~ eo ruestros lechos. 1 vuele al lado del uoble y poderoso •· Levantaos. subid, golpead las pie- 1 halcon f dras. despedazad las que quieran im. 1 Las débilc~ ah1..~ de la paloma no pedir vuestro paso. pueden seguirle, ni su" ojos tmfrir de "Arrancad osas débiles vallas que ~~re~~ respland: :1 so~- se oponen á vuec;trll corriente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,, ·· ---~--- REVISTA QUINCENAL. 265 ll. - "Creced, creced, que ya no l1ay ba. El trovador volvió á hablar, pero con rreras que puedan dctencrO'I. voz b.'lja y cansada : "Creced, que ya no podeis volver -•· No es mia la culpa, si la amo, 1 1 atras. Dios Omnipotente. "Creced, que si fuísteiB poco hace •· Yo existía feliz y tranquilo en mi mansos rio~, ya no sois sino negros y pohre choza. furiosos turbiones. ·• Feliz, con la ternura do mi anCla. "Bramad, nubes qne cnbris el ciclo. na madre y con el alegre y dulce afee. 1 a brío:> y dejad pa..,ar lo~ •ayo<~ del fne. to de mi hermana ~xeliua. go qne guardais eu vuestro seno. Abra. " Pero Vos s:~ he1s que desde que la 1 • Had cuanto se os antoje. 1 ví, comprendí que seria la m l1 jer por 1 "Aquella encina que alza tan orgu. quien yo en adelante viviria ó moriría. llosa su noble copa, si la tocais, uo "Las sombras de la noche empoza­' tiene savia con que apagar vuestro ban á cubrir la tierra. fuego. "Las estrella.<; ru;omabau en el cielo, "Los p•\iaros que en ella duermen y yo vol vin de mi trabajo. 1 trauquilos, sncumhi rán ~i muriera de dolor por ella, mo ec;as blancas estatuns colocadas eo no teudria ni 1111 pedazo de tierrn. rlon. los jardines, cuya quietud y frialdad 1 de dormir en paz el sueño eterno. hace contraste con el ince~'ante cnrrer 1 "Ella e~ noble y podero"a; yo soy de las fuentes, con los mil rumo• os de 1 un rniscrnble vasallo; pobre gu>-ano los pájaros y de los ior:;ectos entre el que podri<~ aniquilar con un movi. folh\je, con el movimiento de los sérc~> 1 1 miento ,¡,. sn hlnnca mano. que se acercan á ella. 1 1 "Ob: Padre Eterno: si lticísteis no. Do noche, como si las !>ombras bi· , bles y poderoso~;, humildes y misera. cierao rná11 insoportal,Je su soledad, bies, ¿porqué no le.c; dísteiR :í éstos un ~ Fernanda se muevo de un lado á otro, 1 corazon insensible como la tierra que vacilante como uu ciego qne busca la 1 labran? Corazones que latiera u sólo luz; y loR l'eo1 imientos que ocupan su 1 , para vivir, no para desear ni sentir. corazoo ~e 8l>capau de !'ns labios dolo­" Y a la luz asom~~o en Oriente, y rosos y deilt\nimados como su propia cual peligrosa fie~.~ tengo que huir. exi11teocia. "i Qué diría la h<•rmosa castellana, -Seiior! exclama: has npa rtado tu [ si de~pues de una. noche de tranquilo mano de mi cabeza, y ya no teogo mác; sueño, lastimara su vista. un infeliz que morir. villano que ante los muros de su cas- 1 ''Has creado el mundo tan hermoso, tillo tiembla y se lamenta l que el corazon se desgarra cuando uo "Hay veces que no sé si lo que puede contemplarle feliz. me atormenta es odio L... ''Esa luna que ahorat:e levanta en el "No! no! blasfemo~ horizonte, y cuyos rayos son de una "L:\ amo, la amo, y si para decirlo , luz tan plateada y cal ruante, rnaudo la fuer'\ preciso viYir una l»rga vida de veo parece cubrir$e de un manto oscu. torrneutos, viviría 11in quejarme ... " ro; poro yo sé que eso manto es el Los rayos del sol que penetraban en manto que cubre mi alma., que todo lo la o:;tancia de la hermosa castellana, oscnrece, que todo lo vela y suaves pieles, ilumi. pájaros C'OD sus cantos tambien mo · naban tarnbien ia figura de un jóveu hacen wfrir; porque yo sé qne esos qul:l con paso -racilante bajaba la ás. pájaros. que e.~as flores me hablan de pera y escarpada roca. donde moraha uoa dicha, de una. fl'licidad que existe; la noble darnu. de su cornzou. pero que no puedo disfrutar. 11 VII "; Dios wio l. .. Dios mio: . .. Una vez c¡ui¡.;c huir de todo lo q11e me rodea A veces IM hora~ pa!'an rápida~ co. y romper para. siempre mi'~ doradas 1 mo im;tanteR; otraR parecen largru; y cadenR~>. pesadM cadenas que !le arrastran len. "Rasgué mis ricos vestidos y caminé tamente, sin que haya fuerza, ni vo. sin saber, sin import~rmc h:'lcia d6nrle luntad para aligeradas. me llevaban mis pasos. Como estas son las horas para la "U o momento fuí libre. 1 bermoRa mujer que tiene cuantas ri. "Jugué con las flores sih·estres con 1 ' quczas ofrece la tierra; pero que mar. que juegan las hijas de los campos, y ! ch.ita y pálida vive consumida por la me miré en los límpido~ arroyuelos en 1 mtseria de su corazon. , que ellas hacen su senClllo torado. De dia tendida en un diYan, cruza. "El sol que me babia dado valor, me l das las blaoca11 Y. delicadas ruanos, fij?s abandon6 Y.dej6 que las so~bras de la los ojos en el Clelo, le contempla s1n noche volv1eran para sumtrme en la 1 que su11 cambios de luz y de tlnte ha. tristeza y desaliento que babia croido gan asomar á su rostro el menor indi. sacudir. 1 cio de admiracion. 11 Sola me encontré ; sola como estoy Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 11- REVISTA QUINCENAL. 267 desde que nacf; sola como quizáf! peregrina, no quiso dar una limoRna moriré. de su afecto á su noble y poderosa "Pensé en Dios, y como Agar, en el señora. 1 desierto le llamé. "¿Serú posible, Señor, que lleve en mi ' "N o sé si aquella mano que tocó mi frente el sello del orgullo de mis ante- 1 manto fué una mano divina; no sé si 1 pasados 1 · la voz que me habló fué lo. de un "i Será posible que mi nombre para mensajero enviado por Ef,; pero sé mis vasallos sea sólo t!l emblema del que si esa voz que hizo lntir mi cora. terror, del orgullo y de la tiranía? zon volviera á llamarme, la seguiría "N o: no quiero creerlo, Dios de bon­sin temor, creyendo que ella podria dad~ aunque he sido rechaznda una ' conducirme á esa dicha que deseo. Her. vez por mis súbditos ... mosa y alegre era la jóveo vasalla que "N o quiero creerlo, aunque he vuel­me hizo entrar en su choza, sin saber to sola á mi castillo, y permanezco que era su señora. siempre sola, abogando mis sollozos "Aquella noche comí el pan de la en estos ricos almohadones; y rnm­caridad, y desconocida peregrina recibí que golpee delirante mi cabeza contra una sonril-la tierna, esa divina limos- los muebles de oro y maderas preciosas na del corazou. que adornan mi suntuosa mansion." 1 "La choza era pobre, pobre y misera. La j6ven noble co.ll6 anonadada. Su ble; pero habia algo míis bello y pre- frente, cubierta por el frío sudor de la cioso que las riquezas que me rodean, agonía de su corazon, sr. apoy6 cutre 1 y era el amor que brillaba eo la freo- sus blancas ma.oos. 1 te de la anciana madre. 1 "Tarde ero. cuando creyéndome dor­mida, Avelina y su j6ven amante habla. VIII ron en el jardín. ¿E~ acaso aquello t¡ u e se agita. u o a. "Ella ama con un amor que sé muy sombra que deja entre los árboles la bien no podría yo comprar coo todas luz de la luna! mis riquezas; ella vive con la luz de Fernando. la. ve y se levanta. Una sus ojos, con las palabra!. de su afeeto. , emocion indefinible cubre t~n rostro. "Ent6nces supe que mi hermosa va. -E-; la misma sotnbrn. que me guió salla se babia privndo de su alimento en los bosques! esa sombra la he \"Ísto para d:írselo t'í la pobre pL·regrina. 1 muchas veces, pero crein. que era una "Y esa j1ívcn ~>e seutin feliz, y In po. ilusiou. bre peregrina sollozaba sin consuelo. Un:\ voz ¡;o ltJvantn en la quietud de "Ah! es porque hay un hambre más In uoclte. terrible que la del de.~graciado que no El rui~eñor deja de cantar, recouo. 1 tieM uu mendrugo de pan que llevar cieudo que ho.y un acento que tiene ú los labios. tanta pnsion, tanta ternura como el "Es porque hay una miseria más es. de éL pan tosa que la de aquel que no tiene Fernando. escucha ..... . un techo en que pa~ar la noche, y es ¡ "Amada de mi alma. déjn.me decirte la soledad de un almo. enferma, y es lo que encierra mi corazon¡ porque el hambre la miseria. de uu corazon on su agonía no quiere morir sin ho.­que no encuentra quien alivie su tor- ber únte~ vivido. mento. "Dé jame decirte lo que anoche sofit!, 1 " El mismo sol que me siguió en mi cuando los luceros que asomaban en huida, alumbr6 el camino para que el nznlado cielo brillaban tan bellos, 1 mis servidoreli, que extrañaban miau- que creí que era su luz, la luz do tus sencia del castillo, me buscaran en sus bellos ojos. contorno!!. "Dt!jame decirte lo que anoche so­l "Avelina, que tendia la mano ú la fié, cuando el perfume de las flores era 1---~------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 268 L A. ~I UJER. tan puro y fragante, que creí era el "Tu alma no seguirá tí la muerte, aliento de tus hermosos labios. porque yo tamhien puedo darte una "D~jt\me decirte lo que anoche so- eternidad; sí, una eternidad de amor. ñé, cuando la gemidora bri~a acari. "Soñ~ tambieo c¡ne tus lahios son. ciaba con tanta suavidad mi frente, reían como la aurora al huir la noche, que creí era tu melodiosa voz que me lqne tu mano descausaba entre mima. hablaba. no, y que tu corazon se agitaba cou "Soñé que tu leve pié, nbandonando los latidos de mi corazon ... . .. " la mullida alfombra, pisaba la dura Lu voz calló un momento, y despues tierra donde su fria yo. volvió ú resonar; pero si :íntes era go- ¡ "Soñé que envuelta en blanco~ y té. zos¡t y animada, era ahora triste y so. nues ropajes, te ví venir é incliné la llozante. cabeza doblegado por mi amor. " Pas6 la ilusion y vino la realidad. ¡ "Sofié que tu rostro estaba p(&lido, "Ern mentira cuanto soñé, meotira y que por él corrían tus lágrimas, cual cuanto había gozado. 1 preciosa.r; gotas de rocío; y que mis la. "Rumor de hojas secas, era tu leve 1 bios, cual sedientas flores, las recibie. pi~adr~.. , ron guardándolas en mi corazon. ·• Rayo:, de luna entre los úrboles, 1 "Soñé que dijiste: mi alma está 1 tus blancos ropajes. : tri~t e y p ronta. á volar. "Luz (le las estrellas, el miral' de 1 "Nadie piensa en mí, nadie me tien- tus ojos. de la mano. ''Perfume tu aliento, brisa tu voz. "He tocado á ln11 puertas del cora. , "Ere~ tú, uoLle y pode ro~~ cast~­. zon de los que me rodean. llana; soy yo, pobre y humtlde Vl- " Hoy un pobre corazon, he dicho, lllano .... .'' dad le una limosna de ternura, si no que. Fernauda l'e pone de pié, y un grito reis que perezca de miseria y de nolor. se est:apa tic sus labios. "Pero el silencio ha. re11pondido ií Sns camareras acuden presurosns. ' mi plegaria; y sigo, sigo andando mi --Corred, t-xclama, llamad ú mis ca111ino, sola. y desechada. 1 guardias, deridlcs que traiga.n ante mí "He llorado t:mto, tanto, que mi~ ese trovador que cauta en mis jardines. ojos ya no tienen liigrimas. " Me he quejado tanto, que mi voz IX sn ha apagado: y be esperado tanto, que ya para esperar más, es preci~;o Conmovida, estallando el cornzon, <¡uo siga ú la muerte, para que mi al. pero siltlueiom y grave, espera la uoble ma. e.-.pere en ln. eternidad. Condesa de Rocafort. "Soñé que e~o deciaH y que yo ro. Unas pisadas <¡u e tienen eco eu su zaudo con mis labios los dorados rizos pecLo llcgnu hasta la. puerta del salou. de tu cabello que tocaban mi frente, Un j6veu pálido, de negros ojos y te respondí: arro¡rautc figura. ntravie~;a el umbral. -"Tu corazon no morirá, porque el Es Miguel, ellu~rmauo de .Aveliua; mio tiene tanta vida que le hará vivir e~ el trovador que osó cantar al pié de feliz. la ventana tle su régia señora. "Ya tus ojos no llorar-án máR, por. Tiembla su alrnn.; pero finne es su que al mirarse en los mios, e;;pejos de anclar, ~erena. su miradn .. mi amor, leerán la adoracíon que sien. La castellaua. habla. te mi alma por t i. -iSois vos el t rovador que ha. osado "Tu voz no se apagará, porque la 1 peuetrar en lo~ jr.rdines de mi palacio, mia)a enseiíará ú cantar esos cantos é interrumpido el silencio de la noche de ternura que son tan hermosos co. cant.'Lndo bajo mis ventanas? roo el puro y límpido cielo que cubre El vn•a.llo se inclina. l nuestras cahezo.s. 1 -Debeis estar loco, 6 igooraís que j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 269 para. cada una. de vuestras frases, ti e. -Y o no quiero que murais l exclama nen mis verdugos mil tormentos. coi). el regocijo de una alDU\ que rompe Una sonrisa. de amarga ironía plega por fin las cadenas que la ligan con un los lívidos labios del jóven. pasado que aborrece; que rompe con 1 -8eñora, contesta, el corazon es á las preocupaciones que le han legado veces un verdugo mlis cruel y a.tor. sus antepasados pnra elevarse hasta. la menta con torturas mayores que las verdadera nobleza: la nobleza del alma. que pudiera infligir el verdugo pagado 1 El trovador tiembla. Rabia tenido por la. riqueza y el poder. valor para sufrir ; pero se siente débil La castellana guarda silencio un roo. ante la luz de la esperanza. que las mento, y des pues continúa: palabras de su amada la. dejan entrever. -Extraño es el lenguaje que usais; Fernanda continúa exaltándose cada pero sois demasiado j6ven y os per. vez más: dono. Sin embargo, os ordeno que sal. l -N o, no quiero que murais! quiero gais para siempre de mis dominios, que seaismiguia; quecureismi alma; que mis ojos jamas vu.elvan á miraros, , que me deis esa eternidad de dicha y y que jamas el acento do vuestra voz de amor que me babeis ofrecido ...... llegue á mis oidos. Miguel siente en su corazon un dolor X que trastorna su mente; y contesta, 1 con la calma y lo. dignidad del reo que .Afios han pasado. ha perdido toda esperanza: 1 Las nubes que se rasgan despues de -8oy vuestro vasallo, debo obedo. recia tempestad envuelven una hermo. ceros; y ~e dirige ú la puerta. sa cruz que se levanta sobre alta roca. Fernanda se estremece, porque la En ellas se fijan con placer y venera. voz de ese hombre es tan sombría co. cion las mirada~ de los dichosos babi. mo la. mirada que la lanza. tantes de los caseríos que se extienden -A d6nde vais~ exclamasin poder. 1á AU pié. ¡;e contener. Bella. y alegre mansion en fragante -Voy á morir, señora.. .... valle habita la señora de los dominios -A morir ! repite Fernanda. como de Rocafort. un eco; y su a.gitacion revela la lucha Ya la melodio!:a. voz Jc Fernanda. no que so~tiene el orgullo de su nobl(lza se oye en solitarios lamentos durante 1 y poderlo, con el corazon du la mujer la noche, porque sn corazon 80 ha en. 1 • quu sufre y que eucucntm la realiza. riquecido con un te-oro que no tiene cion de la. dicha que ha. ¡;ofindo. igual: el amor AÍ<'m pre noble é i o tenso -Morir: dice de nuevo con o.cento de su esposo y el respetuoso afecto de casi ininteligible. Mucho ha tmfrido, sus vasallos. lNES ÁMINTA Co:s-SUEORA. • pero más he sufrido yo¡ porque sus úl­timas palabras han penetrado en mi 1 corazou como agudos puffales. Panamá, Agosto 28 de 1880. ----- MIS DESEOS. Yo conozco un albergue allá en la Joma, Que deaoiende al nivel del Uruguay, Donde Jaa plnntaa de ailvoatre aroma, Se abrazan con las rareas del yatay. Pláceme allí vi~ir: el alma mia Necesita expanaion y soledad: ¡ Ay 1 léjos ya del mundo y su alegrín, Mil veces más dichoso así seria Mi amanto corazon. TOllO V. Qno allí. .. á la puerta de mi pobre choza, 'Bajo la sombra de la verde palma, Rodeada de mis hijos, cm·iñosa, Cual del labriego la feliz esposa, Te esperaría yo 1 Que allí.. .. bajo ail\'cstro enredadera, Formando Jeda bóveda de florea, 1 Veríamos la pálida vinjera Como un globo de nácar á la esfera 34 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 270 LA :MUJER. Bañar de ténue lm;. Yo pulsaría mi amorosa lira.: Y otras veces surcando en h. barquilla Y en esa soledad, que al alma inspira, El azulado canco del arroyo, Sonará mi cnntnr. Reclinada tu sien en mi rodilla, ¡Quiero airo, quiero luz y un sol fulgente ... 1 Tu s ien beeara, donde el genio brilla, Silencio y soledaJ y alegres campos ... 1 Y así fuera feliz! Y alznudo nlh• mi pud orosa !rente, Y allá en la noche .... cuando toclo e~pirn .... Can tara el fuego de mi nmor ardiente, Cuando lns olas y las selvas callan, Que sólo se yo amar! JO$El"INA PELL.I\ZA DS SAGASTA (Argentina.) -'---~·---- LOS J UANES DEL SIGLO XIV. (CONCLUSION). Entre tanto, otra Jun.nn., .Juana de terra, entre !176 ' perRonas babia 128 Belleville, se había. revelado tambien Juanes, 47 Cfnillermos y 41 'l'oma- 1 contra el Rey de Fraucio., que habia aes, &c. 1 mandado matar á su marido, y para Pero ya conf;ideramos al lector fati- 1 vengarle, empezó por apoderarse de un gado con tantos J uane~> y J uanas, r así, 1 castillo fuerte, mandando degollar á por último, sólo citaremos una. Juana, toda la guaroiciou sin perdonar uuo la. más her6ica, ln más virtuosa y la. s6lo; en seguida, iuspirada. por su do- ¡más cligna de elogio de cuanta~ Junnas 1 lor y su ira, se puso á la cabeza de una existieron, uo solamente en aquellos tropa. de hombres armados, y mat.S, tiempos, sino en todas las edade~: 6 a.rruin6 y maltro.t6 á cuantos súbditos .!nana de Arco, la que aunque preci­del Rey de Francia encontr6 en su ca- ¡ samente no se debia citar entre la.-5 a o­mino. En breve ftet6 varios navíos y teriores, porque Yivi6 á principioF del recorrió con ellos las costas, y a.tac6los siglo XV, sin embargo la historía la puertos que hal16 iudefen~os, reunién. considera. como perlenecieu te á In. mis­dose al fin ú J w1na de Mootfort, ú e u- ma época. No estará. por de mas añadir yn.s órdenes se pllbo con su hijo, oifio aquí, que últimamente se ocupaba.c en de siete aiios, que habia llevado consigo Roma en la causa é informacioner, del en todas sus correrías. " A pesar de caso para procerler á la canonizacion esta escuela le crueldad, dice Gnizot, de .Juana de Arco, y en verdad quepo­ese niño, al hacerse homLre, fué uno de cos han merecido COihO esta santa. mu­los más fieles súhüitos del Rey de Fran. jer los honores que puede darla In cia, Cárlos VII, bajo el nombre tan co- Iglesia. no cid o entre los guerreros de la época: 1 V arios J uancs tuvieron influencia Oliverio de Clisson. sobre la vida de Juaon.dc Arco. El pri- Eo una reciente publicaciou inglesa, mero que crey6 eo la mü>ioo salvadora encontramos que los franceses de la. de In. pastora de Domremy fué .Juan de Edad Médin. diero11 al inglés el nombre Metr;; en Poitiers vivió en casa de de Jo/u~ Bull y .lean Gotham, con mo- J ·uan 'Rabuteau, en donde la prote­tivo de lo frecuente que era el nombre gieroo particularmente J¡um E-nault y de Juan en CS."\. nacion. 1Juana ele Jfoí'icme~·. Eo Orlenns, Ia. l En 134:7, en una junta en Lóndres,jtuvo alojada en su habitacion con su 1 entre las 133 personas que se reunie-' fa.milia J>J..an Bouchu, y por últitno, ron, babia 85 Junnes y 17 Guillermos, un General enemigo logró apoderarse , que era el nombre que ¡¡e repetía con de ella cuando la. abandonaron cobarde­más frecuencia de:;pues de aquél. En; meo te los suyos. á quien llamaban Jaan 1385, en otra junta ta.mbicn en Ingla- 1 ele Luxembu1·go; éste la puso en estre- - ---- --- ----- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1--- 1- REVISTA QUINCENAL. 271 cha prision bajo el cuidado de t JO(~a res- la poblacion de Honda. vivia tranquila, petable~ de Santnf6 de Bogotá. procuraba no oir natla y stSlo se ocu- A pe~ar de estQ contento general. pnba de lo porvenir, miéntras que en , hacia algunos dias que lie sentía en la lo interior de la tierra se preparaban ahnósfera un vago malestn.r que np la~ lava~. las llamas y los ga&OI', y re. se pod rin. de~cril!lr: ·ruidos prolonga-! moviéndose, hirviendo y silb:tudo iban 1 1 dos pero lejanos, estruendos repenti. crecietJdo, hiochtíndoso y produciendo nos hauiau despertado á los JmLitilntes ruidos .·mhterr;íneos que iudicaLau qOC de ll onda y Mariquita ú média noclw, el horriblll drama. 110 podría tardar en ~>in que se supiera de d1índe proveninn; protluci rse. alguuos ligt'ro~, ligerísimos estremecí. Aquel dia, 4 do ,Junio do 180.~, re-míen tos de la tierm ~olían llamar la pito, gran parte de lu pohlacion babia 1 aleucion de muchos, y se dacia que los participntlo más ú ménos de la. fie¡¡ta terre111oto;; de 1785 ( e.~ dedr, vciute 1 rnatrimooial; así, las personas do orí. nños tíntCió del principio de nuestra gen y nacimiento e:;paíiol, que vivían historia¡ h:d1ian teui~lo idúntÍGOS prc- oiJ herrnodas casas de nzotea y de cali­ludios cu Hant.afé y otros puntos. Pero ca-uto, como los negros cargueros y tra. UH raro y cxt raüo ofu~camicnto mcu. hajatlorc¡.; y mulatas lavanderas, que tal pareció\ domiiJUr tí toda aquella po- v~Jgetabau en tri~tes chozuela:; en el hlacíou, y umlie tomaba precaueiones alto del Ro.wo·io ó en el lmrrio de tian ni hacia alto en Jog anuncios de cat,'l . . fosó, todos estaban ale~res y alboro- 1 clim10 que trnhiljll han el ~e o o de la ti!:'. tados. · rra en la provincia cutara do Mariquita. En tauto que las pcr,;ooa!i de alto Cosa inexplicable poro que liiernpre rau!!o y amigos tle la familio. tomaban sucede, tanto en lali catástrofes físicas una parte directa en la fiesta, los po­como en laR morales, el que \'U. á ~>uf ri r bres, segun la frnoca costumbre calen. una uesgracia tiene al~uu prelieuti. tana, tambien asistiau á ella haciendo miento: rara vez deja de anunciarle el pa~el de lJa~·tct en los corredores y el corazon lo que la suerte le pr<'para, balcones ele la casa de b novia, pene. y tal pareco como si hL Divina Provi. trando, merced al bullicio, hasta loH dencia, en su infinita misericordia, no aposentos más íntimos de la familia, quisiese nunca descargar el golpe fat SU 1lae. fondo, pues la elegante y bdlí~ima fi_ Honomín del novio daba una desmen-tida inequívoca á todos aquellos con- -Qué. no fné por c~o, conuu, bien cepto~, fraguados, sin duda, por la en- me lo ~é yo. vidia; y en prueba do ello, sólo había -Budé qué puee sabá 1 una voz discorde on el concierto de : --S(, que sí! El don Pedro, comat• alabanzas con que lo regalaban eu la Bonifacia, la vol \'Í6 cuasi loca, y la familia. Esta voz era la de don Jo- hizo olvidar al otro . .. ... Cada vez que sé, un primo de la novin, quien ha- le mira la niña parece pajarito cuando bia sido su pretendiente, y por:;upues. se lo quiere comer la culebra l ¡ to su opinion era. enteramente desau- -No me lo diga c:om.ae Juana! torizada. -E" la verdcí! - ---'1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 273 -Busté lo sabe? "No me importan las riquezas de usté -Como yo soy de la casa de 1& niña, ni pregunto de d6nde provienen, ni los he visto á ambos novios, y bien se quiero títulos ni mayorazgos on Es. conoce que á quien quiere doña Sole- paña; prefiero y amo sobre todo el dfi es al santafereño... ... El otro día. mundo á don Pedro ...... " El niño estaba yo extendiendo la ropa que ha- José se puso más descolorío que la bia. traído del río, ya oye 1 y la. niña paré y con una voz muy triste dijo : ba.j6 al patio á coger unas flores pa -"Oh! queridaprima, iyausté olvid6 ponerle en su aposento al santafereño; enteramente aquellos tiempos en que entretanto lleg6 don José y al verla me decía. que me prefería á mí1" Ella 1 se le a.cerc6, y con las manos puestas, levant6 los ojos y le mir6 con clcspre- 1 como si hablara con la Santísima Vír. cío y dijo: "Ent6nces yo no conocía á gen, le dijo: Soledá, deseaba ver á us- don Pedro, y s61o me acuerdo ahora. de té sola para preguntarle una cosa, si que él será óntes de quince días mi es­me lo permite. -"Hable usté," le poso, á quien debo y quiero amar y contestó ella muy entonaa -" Asegú- rel!petar como á ninguno." -"logra. reme usté, prima mía, que usté le ta!" respondi6 el otro suspirando. - ama. á él, y yo no me volveré á quejar." "Primo José, volvi6 ella á decir, re. Ella no le contest6, sino que baj6 los pito que ustá me es indiferente, y que ojos. amo más que la existencia á mi pro- 1 -Ay! comae, exclam6 lá vieja Boni. metido esposo. ¡Eso bastará á usté pa-facia, ¡y onde estaba busté? raque me deje en paz?" -Escondía detras del amparrao de - Vúlgame el cielo! cmnae, exclamó jazmines ..... Vieudo que ella no con- Bonifacia ; y él qué contest6? testaba, él volvi6 y dijo: "Soledá, es- -"Tiene ustB razon, respondi6 en cúcheme usté: la fortuna de don Pedro voz baja.; perdonéme •¡¡,stJ, que no la dice o que no es bien ba.bidn., aunque volveré á moiesta,r." Y haciéndose á su familia es honrada, en tanto que yo un lao la dejó pasar, y cuando la hu. soy muy más rico que él y tengo roa. bo visto subir la escalera se seutó sobre yorazgo en España y ha.'>ta título... .. . una pilastra que babia cerca, y ponien. 1 -Y qué será título 1 pregunt6 la do la cabeza entre las manos, como está tercera negra. allí, permaneció suspirando largo rato, -Yo qué sé!... ... algnna hacienda hasta que vi venir á traves del patio á 6 trapiche. don Pedro con su vestido de seda, ca. -Y la niña no le contestaba? po- bello empolvado y sombrero de plumas bre, pobre de mi amito ! exclamó Bo- debajo del brazo. Me di6 compasion nifacia. de que viera tan ajliyio al primo do -Poro si me siguen haciendo pre. mi señora, y acercándome Jo dije al gunta~ no acabaré mi cuento on toda oído: "Allí viene el santafereño; éu. la noche! contestó la. negra Juana. 1 trese 8U'tne1·cé á aquel cuarto, porque -Pus ya ve busté, com.ae, que el él extrañará el verle tan triste." - mismo interes nos despierta la cwrio. El don José me miró con ojos estm. ~tidá., y la pena de rui niño c6mo no viaos, pero obedeciéndome como un rno ha de doler 1 niño se levant6 y entró á donde yo le -Vaya! dijo la otra, y tiene razon decía, en tanto que el otro seguía su .Ytuá Bonifacia, porque es más tiernito camino cantando entre dientes un ale. que ni una paloma el niño José, y l gre bolero. tan bueno cou los pobres, miéntras que -Pero ya se debe de haber consolao, el otro es entonao y a1·yulloso que ni repuso la tercera negra, porque dende 1 t¡ué...... que empezaron aquí los preparativos -Bien, pues, repuso la narradora: para la boda él ha aytulao en todo al fin la niña dijo, con un meneo y un como ninguno y sin mostrar la menor 1 aire tan serio que me hel6 la sangre: pesadumbre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. f~274 =-- LA MUJER. __ -Así será, respondió Juana, pero entregado á los devaneos propios de su 1 véanlo cómo creyendo que este cuarto edad. Así, cuando llegó n Honda con está vacío se eut'ra aquí con los puños el objeto de lle\ar á cabo un matri:no. 1 ap1·ei mo-do solo... . . netarios. la peregrina hermosura de -Vírgen Santí¡ima; dijo por lo bajo Soledad, su gracia y donosura, causa. Booifncin, mi oiño estáju7Ji.lrw! roo en el corazon de don Pedro uoa Entre tanto el jóven se había acer-1 verdadera revolucion, y en breve sintió cado á nna ventana y levantando loR un amor profundo y verdadero, que ojos al cielo decía: correspondió la niña inmediatamente, -Dios mio! Dio!! mio! Bien lo sa- como hemos visto. Ha1 to prueba la bes, Señor, que nada pido para mí .. ... experiencia que el amor es un seuti­pero si mi primaba de ser desgraciada, miento tao extraño y caprichoso, que no permitas, no, <¡11~' se lJQve {¡cabo nace tanto en medio de la alegría como este matrimonio! del dolor, y no solamente cuando se Un momento dec••·tes José volvió al encuentrn rodeado de incertidumbres 1 salon y se confundi) entre la turba de y peligro~. sioo tambien protegido por 1 convidados. una completa seguridad l- inspirado por Un ruido lejano, como un p rolonga. , un santo deber, sin pointió com­la tercera negra sonriéndose y mostran- 1 pletamente hechizada por éste, y ol vi. do una hilera de dientes blancos como dando cnanto babia soñado :íntes, trató granos de rua:.r.orcn; sení miSer1úJesu- con enojo y dureza 6 Jo~~~. y no quiso cristo que le contesta á don José. hacer alto en la aboegacion y los tier-nos sentimientos de su primo. II Eu tanto que los uovi01> estaban sentados {i la mesa del banquete, cam. Poco ánte'> de ln.q doce de la noche ~e 1 bianJo l'ntre sí ('a riñosa" mirndas, .JO­p resentó en ca<~a de doña .Marta, ma. sé, profuutlnrueute afligido y cor~ el dre de la novia, el Provincial de ~an corazon dc.-pcdazado, procnró nurar 1 Juan de Dios, y média hora clespues hácia otro lado; pero el im:\n de ~~~ ya. ¡.;e babia. verificado la ceremonia re- propia •lc~gracia le obligaba á contem­ligiosa; Soledad tomó asiento {¡ In me. plnr la dicha. aj1ma, y al fin, te_mieudo sa del banquete, al lacio de su esposo manifcsta r sn dolor con ~u tnste n.<;. don Pedro, y uuo y otro estaban tan pecto, se le"·a.nhí de la mesa del aml:i­completamente felices, así juntos, que gú y pasó al vecino balcon. eu donde stn no hubieran dado la dicha de aquel testigos pudiera entregar:-:o á liU pena. 1 1 momento por una vida entera de ri- Una hermosa luna iluminaba la plaza quezas y esplenclor, pero separados. do San Josl-, en donde estaba la casa de 1 Comp.rometido _desde niño .á C.'l.sarse con ! d?ño. Marta. Circnndá~aln eutónces una la. h1p. de dona ~!arta, stn conocerla, 1 htlcra de ensas de cahcaoto, con ber. 1 con~ervó don Pedro, mtís por falta. de mosos balcones do labradas maderas, tiempo que de propósito, un corazon dobles tejados é imponente;; fachadas. comparativamente libre, puesto que V ciase {¡ la izquierda y al otro lado del • viviendo desde su más tierna juventud rio Magdalena, cuyo rumor se oia cl~­ocupado en los negocios, no se habia 1 ramente, un cerro alto que pnrecl!l. ¡ ____________________________________________ ___ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1¡ R E V I S T A Q U I N C E N A L . 275 1 muy bello, iluminado por la. diáfana fiesta y se retiraron los convidados. El luz de la luna; del lado opuesto del último que sali6 de la casa de doña GuaH, al frente mismo, se veia otro Marta fué José, quien sentía tanta cerro, pelado en su base, pero cubierto l pena al alejarse de su prima que tra­de bosque en la cumbre, el que era la , ta.ba de despedirse y no podía .... Al terminacion de una corta serranía pro. fin, haciendo un grande esfuerzo, se se. longada bácia el centro de Mariquita. ren6 y acercándose 6 Soledad, la dijo: Por todas partes, ent6nces como abora, -Querida prima, he pedido á Dios se mecían esbeltos cocoteros y muchos con fervor que atienda y escuche mi árboles frondosos que formaban el ador. único deseo, que es el de proporcio. no de las huertas y jardines de la. her- nar á usted cuanta felicidad cabe en la mosa ciudad. Todo respiraba paz, be. vida bmana; y le be suplicado que lleza y serenidad, interrumpiendo el para aumentar la de usted tome taro. ! silencio solamente el continuo rumor bien la parte que me babia de tocar á de los ríos Gualí y Magdalena, que mí, apartando siempre de su existen. ' confundían sus aguas no léjos de aquel cia, Soledad, la amarga copa del des. sitio y se estrellaban ruidosamente engaño .... el peor sufrimiento que pne. contra las piedras qué guarnecen su de padecer un corazon sensible ..... . lecho. Antes de que ella pudiera contestar. De repente, en medio de aquella paz le, José la estrech6 la mano, así como de la naturaleza, y sin que soplase el á don Pedro, y sali6 aceleradamente más leve viento, José oyó un ruido del aposento y de la casa. · extrafio que imitaba un lejano trueno -Ese mancebo la ama á usted ó la ha y se fué acercando basta que parecía am~do mucho, dijo el novio á la novia rstallar en las inmediaciones ..... Sin en voz baja, i no es verdad 1 embargo, el cielo estaba sereno y ni -No sé, conteflt6 ella con indife. una sola nube manchaba el color azu. reocia. loso de la techumbre celestial; pero -iN o oy6, pues, usted lo que le al mismo tiempo, aunque no corria dijo? viento, las palmeras se mecieron y -Poco cuidado pu~e .... he recibido oy6se suspirar y estremecerse el sue. hoy tantas felicitaciones! lo ...... Todo aquello pas6 en un segun- -i En qué pensaba, pues, reina. de do, y en seguida volvió la naturaleza á mi vida? su habitual silencio, de modo que nues. -Pensaba en nosot->·os, contestó ella tro jóveu creyú haber sido ·el juguete sonriéndose, es decir, vi vi a ..... . de una alucinacion, y permaneció en el Efectivamente, en aquel instante So. balcon con el objeto de cerciorarse de !edad, inspirada por el supremo egois. la verdad. Momentos despues volvió á roo de un amor profundo, no pensaba; producirse el mismo fenómeno, pero vivía como rara vez se vive en esta más prolongado y más claro. Alarma. vida: su corazon, su alma estaban en. rlo entónce¡.¡ José, al comprender que tcramente ocupados con la imúgen de aquellos eran preludios de terremoto, su nuevo esposo y no babia. espacio volvi6 yrontamente lí entrarse en el sa. para otra cosa. 1 loo de banquete y diú parte á muchos ............................................. .. de lo que había visto y sentido; pero -Permítame su merced entrar pri. ellos, alegres con el vino y los brindis, mero al oratorio á rezar uu momento, 1 se burlaron de tales aprensiones y con. decía rato despues Soledad á su madre, 1 tioua.ron sus conversaciones riendo y quien la conducía á su aposento, des. bebiendo, sin hacer alto eo cosa algu. pues de haberla quitado el rico vestido na, y José, por su parte, preocupado de novia para cubrirla con un largo con sus tristes pensamientos no volvi6 peinador de olao. ú acordarse de lo que temía. Al decir estas palabras Soledad em . .A las dos de la mañana concluyó la pujó la puerta del oratorio, que estaba - - - --- - --------------- - - ------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,---------------------------- ---· 276 LA. MUJER. --------------------~------------------------- -- débilmente iluminado por una lampa. rilla, y entrando Re hincó piadosaroen. III te, juntó las manos y elevó al cielo uua oraciou que era un ctíntico de ale. .A.l día. siguiente de aquel tan me. gría y gratitud hácia. el Ser Supremo, morable 4 de Junio de 1805, en que un por la dicha que la proporcionaba ha. espantoso terremoto arruinó la ciudad ciéndola esposa del mortal mlís perfec. de Honda, al cerrar la noche José vol. to, segun ella, que existía en la. tierra. vió en sí y se encontró en la casimba. 1 • • • • • • • • • • • ..... .. ... • .. .. .. • .. .. .. • .. .. • .. • .. • de la ne~ra Bonifacia, su antigua nodri. 1 En aquel momento mismo José, que ,, zo.: siuh6 la cnbeza adolorido. y euvuel. se babia dirigido 6. su casa, salia oue. ta. en un paño : le habían acostado en vamente de ella, y atraído como por una. hamaca en la salita de la casa, y 6. 1 ' un iman, volvía tí la plazuela de San su lado vi6 á la buena negra que espan. 1 1 Josú y se sentaba al pié de una gran 1 taba los zancudos y jejenes con toda \ , cruz de piedra, que llamaban el Cal. la solicitud de una madre cariñosa con 1 1 vario, y casi sin saber lo que hacia. ' un hijo pequeño. José, al reconocerla fijó los ojos maquinalmente en la casa vagamente, se sonrió. 1 de Soledad, que encerraba para él un -Niño mio! exclamó la negra¡ hi. tesoro perdido po.ra siempre. Oyó ce. jito de mi alma., cómo se siente s-u. rrar el porton de la casa, que rechinó rnercé ? sobre sus goznes, y vió apagarse una á -N o siento nada., contestó él, lle. , una todas las luces encendidas en los 1 vtíndose la mano á la cabeza, pero por salones de la fiest~. quedando solamen. ¡qué estoy aquí? Qué me ha sucedido te lo. que ardía en el aposento de los que estoy herido en la frente? nuevos esposos...... De repente le pa. - Ví rgen Santísima de los Desam. reció que todo vacilaba. en torno suyo paraos! dijo la. negra levantando las y que el suelo huía y se sacudia. bajo 1 manos con In exageracion de su raza; sus piés, de tal manera que cay6 de cómo ha olvidao el nifio José el te. rodillas sobre las baldosas, al propio rremoto! 1 tiempo que un grito ensordecedor de 1 -Qué terremoto? pregunt6 él a.tur. j espanto y de pn.vor se elevaba del fon. dido, i no era una pesadilla todo lo do de la ciudad, dormida un momento que vi y oí? (In tes .. 0 .. Sonaron al mismo tiempo 1 --No era pesadilla. San Emigdio! todas las campanas en las iglesias, sin la caída de lns cnsa.s y conventos! No 1 que nadie las tocase, y se desplomaron recu~tda sumercé que yo 7/U?$ota le re. inmediatamente casi todos los monu. cogí debajo de la cruz del Calvario, meutos y la mayor parte de las casas detras de la iglesia de San José t de aquel barrio de la ciudad, produ. --Sí. ... ya me acuerdo del matrimo. ciendo un ruido indescriptible, mez. nio de Soledad ...... y que des pues ,.¡ clado con loR gritos, gemidos y borri. caer su casa y hacerse ruinas todo; 1 bles alaridos de la poblacion entero.... pero pensé que esto s6lo babia ¡;uce. 1 Levant6 José los ojos y vi6 mecerse dido en mi corazon, que es una ruina como una hamaca la casa de su tia todo él.. .... Dé jame pensar ... ... añadi6 1 Marta y en seguida desaparecer el te. cerrando los ojos y poniendo la cara i cho, quedando en pié ~;olamente las entre las manos. paredes ...... Llovieron en derredor su. --Le voy tí contar 6. suntercé c6mo yo los escombros que caían de la.s casas sucedió todo, dijo la negra con volubi. vecinas, y una piedra fué ú golpearle 1 lidad. Yo estaba. en ol alto del Rosario In. cabeza., postráudole r-;in ~entido al en mi rancho, despues de que volví de pié de la cruz del Calvario. ¡la boda de la niña, á la que roe babia ••••• o •••••••••••••• o o o o ••••••••••••••••• , • • • • • ronvi.dcw mi e
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La Mujer - N. 59 y 60

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La Mujer - N. 43

Por: | Fecha: 15/08/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - ------------------ -~ LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUS I VA M E N TE RED A CTADA POR SEÑOR A S Y SEÑORIT A S, BAJO LA DIRECClON DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. =- ---=-..:::.:::__ -====----------==- - N.0 43. )- DOMIKGO, AGOSTO 15 DE 1880. i P.nECIO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA l\fUJE11. EN LA OIVILIZAOION. CAPÍTULO DUODÉCIMO. LAS )lUJERES E~ LOS IMPERIOS DE ORIE~TE Y OCCIDENTE. ( CON'l' IN U ACION). tratados en enrubio de nu fuerte re~ca. XI 1 en que Atila se conteotnria con hacer ATIJ,.\. en tn.oto no ha.bin. oh·idado el te: a~(, pue~, Valcntiuiano aguardó ú anillo de comprornil'lo enviado por Ho. que llega~e el B.írbaro con sus le. noria, y habiendo siclo derrow.do en la giones. Oalia, por priu1em vez de su viua, qnc. El Papa Leon el Crancle salió con danJo muerta~ en el <:Jlmpo de CL1llous todo oU clero á detener ;i Atila en ru lls de 50,000 persoua<>, - Atila fnrio~o su furor. L:\ pre~encia del PoatfGce tao como un ti~re fe ro.:; resol viú desr1uitar. veuomule, así como la de los sacerdotes se en Italia. A pe~ar ele la Jn~\gua de. que le acowp:lñnban ( co10o eu otros nota anterior, el Rey de los B:írbaros ti u m pos lo¡, Racerdotes en J ormalem con cau s.<~ba aún taoto espanto, que so npo. Alejandro el Grande), infunclic) tanta derú 11Ío dificultad de todas las ciuua. veoeracion y respeto al salvaje Jefe de 1 des que hallaba tí .su paso. Pasó corno l los Bárbaros, que no hubo diticul tad e u 1 un hu racan de!>olndor por Pádua, Ve. hacerle entra.r en razon, y pidiendo so. ronn, Pavía, l'tiilan y las domas ciuda. lamento que le fuera eutrogada la per. des que halló en su tránsito. son a de Houoria,-cuyo anillo llevaba,- 1 Cuando el Eruperudor Valentiniano, dentro de cierto tiempo, convino en 1 que yo. carecía del apoyo mora! de su abandonar todos los Estados imperia. madre, tuvo noticia de que Atila se les. Juró eso sí que si no le cumplían ' acercaba á Rávena, se retiró á Roma. el tratado volvería de nuevo, y no ~ola. Estanclo allí qniso buír aún más léjos, mente destruiría la Ciudad eterna, sino pero un General romano, Aetius, que que no dejaría ni las cenizas sobre el babia vencido á Atila en la Galia (hoy terreno. F rancia) lo detuvo en su ver~onzor,a fu. Retir6se, pues, Atila á sus Estados ga. Adamas, el Senado tenia confianza en las márgenes del Danubio, en don. TOMO IV. l!J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 150 L A MUJER. de dijo que aguardaría b llegada de bia salvado por entónces el imperio de Rouoria. Pero este bárbaro uo ¡;e cou- Occidente tle las buéstes de esos bárba. tentaba con una sola esposa: tenia va. ros, pt~es éstos quedaron desorientado!:! rías de rangos diferentes, que escogía sin su Jefe y Geueral, y l•uyendo de entre sus cautivas . .Miéutra.s ~en Ro- nuevo hácia el Norte desaparecieron ruano sabían qué partido tomar para de la faz de la historia. Los habitantes l contentar á Atila y al mismo tiempo á de la Hungría descienrlou en parte de la dignidad de la familia imperial, una las tribus de los hunnos que no huye. 'mujer se encargaba en el palacio mismo ron con los demas; tribus que se fue. j del btírbaro de vengar las crueldades 1 ron poco á poco amalgamando á otras de aquel salvaje. Entretanto que lle- que fueron llegando del N arte en bus. gara la hora de hacer suya{¡ la herma. ca de la civilizacion, la que atraía hácia na de Valentiniano, Atila quiso to. ella á los bárbaros incultos del foudo mar por esposa á una jóveu cautiva de sus bosques. llamada Ildico. Para celebrar esas nup. Una. vez que Valentiniano se >ÍCÍ li. cias había. hecho preparativos esplén- bre del terror que le infundía Atila y elidas, y eu aquellas fie¡,tas debería o.o. dueño absoluto de su voluutad, se tentar riquezas inmen5:as, fruto de sus entregó sin trabas ú una vida euleta. rapiñas en totlo el mundo civilizado de meo te desarreglnda y escaw!a)o¡,a, de­su época. Pero la uovia estaba horrori. jaudo las riendas de su gobierno en zada con ¡;emejante matrimonio, y veía I!lanos del general Aetius. l)ero un día, con es¡;auto el momento en que Atila en u u momento de demencia y de exal. l:l. introduciría á su palac-io. Felizmente tacion, maló con Rll propia nmuo ni Ge. para ella el birbaro, seguu su costum. u eral, y con e~;te neto y otros del mismo 1 bre, se embriagó como un bruto, y así, jaez ¡.;e hizo ou la corte enemigoc¡ irre. apóuas se encontró ~;ola. con lq, lldico conciliables que juraron vengarse. lo atraYesó á puña.lada-R, y huyendo le t' dejó muerto y Laiíado en su impura S . .A. Dl<~ S. saugro. Aquella. mujer para defenderse bn. (Continuará). ----- A MERCEDES. Du. Pont .• lÍI· quisiera El vt:lo de1>correr ante tus ojos, Y con mano ligera Apartar dG tu banda los abrojos. Todo es perecedero 1~u esta lucha que llamamos mundo; tiólo 1!0 uecc~i ta Para sulir airoso en la jornada, l·~~a 1.mtorcbn Lendita Quo no la extiuguo nada. .'\sfro delnlma CJ u e t•irlud se llama Y para el Dioo el corazou inflama. Al .;alnun.r con cfnsiou tu din, Flores -}>Orfumcs -luces y bonanzas Te qnisiero. ofrecer, amiga min: llu~;i me,- ensueños- esperanzas ..... Mas no cou Yauo acento el labio quiero 1 Ofrecerte ntlgurc& oblaciouc~; : Hay uu clón 1-ingular que ~e prefiere, Un afectu bÍil mnuchn ll\IC no lllliCre Si no lffi un los mezquinos cornzoucs; Y yo por us nrmns y arreo~ nl 1'0111. pn~ del pnso ele sus caballo~. Jla!!lllm. uurt mafíann del mes rle .Tnuio por uno. e~trochn cnllo tic In ciudad du Onnte. A medido. que nmuzaban por ellu, se nbrinu lns \'entann!l de las cnsnt; y ll.J)n. rocinn en los huecos de elh'l IM ru. bias doncellns flnmcncn~; unas se do. 1 jab.'\11 'N n lns clnrns y sin tnp.'\dijos, otras co ocultnbnu trns do sus ""los; y mnchns Fe contontnbnn con mirar, sin ser vi tas clo los e~p:\ñole~. por mc1lio do los espejos r¡nc con e~o ohjeto '"· ninn JlliC tos nl bordo 1le lns vcutnnM, los (JUO rcflpj·,b:.rt lo que p:lsnba. l'll ln cnllc, sin teuor lns curio~ns que cxld. hirsc : l!\A mirud11s fiel público. J\1 pa•nr por dclnnto do unn cn~:n pnrticulnrmcnto piutorcRca con su t • cho puotingudo, grnu número de \'en. tnU.."''l rodea.tn de c~cultumo; artística y con 10uchos \id rios do colores on ellas, co~a tnn co~to~:a. en nquelln épo. en, que b:utl~ba ostt!ntarlos p~rn. in hacer caso del ncen-1 una silla, dijo para sí al ponerse en n.c. to irónico de Clareta, qne le mira.Ln. al. · titud 1meditabuuda : ti va y con lo'l brazo~ cruzados, trató de 1 -Basta ya de inútil llanto. Ahora 1 explicarle lo tnejor qne pudo que tenia l penRemo~ en In. veuganzll, único objeto que renunciar ú la dit:ha de f'er ¡:;u el->- ' de mi viJa en adelante. poso, porque ántes de ir á }t'lánde~ !'C 1 Durante nví" de unn. hora permane. habia comprometido á ca~arse con uun. ci6 iu¡mcívil y silencioRa, y en tanto doncella de t;U misma nacion, y que que combinaba su plnn, ni ¡:;e atrevía á como ella bien lo sabia, un hidalgo no : res pinar, tan emln~rgaJo allÍ tenia el podia faltar ;Í !'U palabra. ' ~>eutido. Levant1he al fin y dió tre:1 -Y ahora o~> vais á casar con ella? a¡:,rud01s f'ilLidos con un ¡:;ilbato de oro preguntó Clareta máo; pálida que la r¡ue llte\·a.ba colgado al cinto en una ca. 1 muerte y presa Je un iuveucible tem- Jena; nota~ agudas que resonaron por 1 blor. toda 1 ca~a y trnjerou á la estnncia, l -Todavía no, porque ella est:í en la;; qne yl~ l->11 dueño había abierto, á una l ndia-J cou l'lt pailre qm1 ha ido á bu~car sirvieota vestida al u~o fri.~on. ¡fo rtuna cu el Nuevo ~fundo. -OiúmiJiame el vec>tido y arrl-glame - A quú parte? el cahello, la. dijo, y mi1!ntras la sir- 1 -A Puerto Rico. :Me escriben de vient,a; la obedecía callada, su ama aña. E~pafía que mi comp'lñía debe partir Jió: pronto para Santo J)omir•go. y eu tón. -Ltuis, mi primo, ha venido hoy? ces me será f:ícil pasar á Puerto Ri. -Lra. señora Fetlerica lo mandó lla. co y.... mar et~ta mañana, y tuín no r~bO. que t>xtra.fio: -(',írno? -N o e.é,t;eñora, qué resolverían kwer -Yo te acompaña ria. para aplacar el enojo de vue~a morc<'d. -; Ttí me a.compaiiMias l -~E enojo l ('Xclamú Clareta con -f'í. arrogancia. Ya Y es, casquivana y entro. -Pero eso uo podía Her sin que fue. metida, que no ftu~ necesario que vi., ras mi e~po~a. nieran de fuera gentes á dar su parecer 1 -Sólo que tuvieras algun incoo ve. sobre mis acciones, para que yo a.brie .. nieute .... se : Bajaré 6 ver á rni tnadre, y cutre 1 -Explícate. 1 tanto, ve á decirle á Luis que me -~Io ca-;aria contigo. aguarde eu e\ jardín, pues tengo tpu• -¿Al fio ha rencitlo mi constancia, hablarle á ~;olas. Cla.reta 1 Díme que :,Í, y ~eré tu v~a. Un cuarto de hora despnes Luis y llo. tu escla\'O .... Clareta ~o pa~eaban couver:,amlo á :;o. conriásc coo tri~te.,a la flamenca, y ln.s por las simétricas y rectas ala me. al dPci r la primer wentirn. grave y des. Jas tlel jardín. ca rada, 'nciló. 1 1 -i Con que de nin~unn manera, pre. -Sí, dijo al fin, hnciemlo uo c..;Íu~r-gnntaba. Clareta, querrías pa<.;ar á otro zo ~~ iucliuando los ojo,; pam no eucon. país aunque consiguieras alguu empleo trar la mirada •le su primo; 1-Í, Luis, 1 lucrativo! he rlcsr-nbierto há pot·o que ~úlo un co. -El c-apricho me pn.rece extraño, razou flamenco es Cl\paz J.e amar con 1 prima mía; ¿á dónde querrías de~te- 1 pa~ion. rrarme? -i Y el espaíiol, que t·oticndo ora -A las Indias. el objeto tic tu culiño ? ... prcguutú él -; A 1M Indias: 1 cou cierta. dcsconl\auza. -Sí, á Puerto Rico .... Tengo noticia l -X o sabes que bC fué hoy? de que ac¡nelln po~csiou es de las m{L, -Lo sé; y e:npiuzo (¡ ~o~¡,edmr r¡ue h~:dlas y pr6spera!! Je cuantas han des.¡ tú, pur dPspecho, te qniu:·cs casar cou-¡ cubierto los co11qui:-,tndores cspnfiolcs. mi~o .... N o mf· eug-níie~, Clareta ; yo -¿::-)erá por voutnra m:í<~ prt~spcrr. y to he anwrlo t!cmas¡ado para que uo mejor que nnc.~tra Fláwles! ¿Para qué 'ens frnnca conmigo: ¡ Dí:ne, por Diol', ir á l111~ca.r en otra pnrtu lo que tenc. runas todavía nlcspaiíol! m os aquí eu nbtwdauci:d ::s' o, quurirta -Le rletec:to, le o,lio: Con gusto le r Clarcta, ignoro qur pretende.~ con e"•! e \·cría muerto á wis piés: exclnul/Í olla capricho, pero e-;tC\y decidido á 110 salir 1 con exalmcion y con tal acento de ver. de Unnte por uinguu motivo. rlaJ, qne Luis su couvciH'ÍÚ de que lo 1 -Ah; exdamtÍ elln. con ~especho; que decin cm cierto. cufÍn •!t¡uivocada be ,¡,·ido 1 -¡Qué :.iguiticn. !'sta mudanza en¡ -Cómo a~í 1 tus ~U- 1 -::s'o te con•preodo .... )fe quieres o cedido una co~H que roe ha hecho cam. alejar de ti, y porque rehuso, dices que· biar totalmeuto de sentimientos. no te amo. 1 -Qué co:,a ! -Así lo digo, en verrlad. ¡ -Temo que te intligoes demasiado ... -¿~o ves que por lo mismo que te -Te veo turbada, Jn.s mejillas en. idolatro no quiero alejarOlc do ti 1 cendidas; ¿qué hny 1 prosigue .... ------- --------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ~-~ti -------LA .M U J E 1 -Ah ~ cómo no he de mnnifc.,tarnte U na 11 regunt3 : indignada., cuando el infame foras. te cm'l)tJño. i c.límc el motivo de e!!. ' tero.... -C nál ! el d~ casarme 6 el do vin. -i 'fe callas 1 i qué Lizo él l... pro. jar? sigue, yor Dios! -lln de ir á Indias. -A tiempo dedespedin;eme dijo.... -A P~terto Rico. -Qut~ 1 -Lo mismo es.... 1 -Palabras tan atrevidas que no pue. -N o lo e$ para mí; yo s6lo quiero 1 1 do repetir.... ir á ~Ln Juan de Puerto Rico, las otras l Y al decir esto Chueta se cubrió la Iudin.!t me son indiferentes; ¿me en. l l cara con las ma.noR. tiendEis 1 1 -Villano! insolente t repuso Luiq. -E:~tiewlo eso, pero no acierto con j i En dónde e!ltaba yo que no me lla. el rnollvo .... , ma~te para. castigarlo 1. .. Pero aún es -{¡fn capricho mujeril, y nada más. j tiempo: .Ftícilmente alcanzaré al regi. -No lo creo. 1 1 miento ántes de que se embarque.... -~rayn., primo, que éres cándido! l Parto nl puuto.... ~~o dlicPo que 1::\<: mujeres no tenemo~ 1 -No, no baga~ tul, dijo Clareta de. [;;ontidb comun y que obramos siempre 1 teniéndole; uo hay necesidad de c¡ue ú ton~ns y ú locas 1 tú te entrometa!:' .... Yo sabré vengar- -ntras tal vez, pero tú no .... me cuando llegue la hora. .... Por ahora -Elablemo,; claro, Luis; ¿quieres 6 olvirlémosle, y hablemos de nuestro via. nó quiieres ir á Puerto Rico? je ií I 11dias. -E:!>tO raya eu waoía, parece lo- 1 -D('jame dar una leccion a.l atreví- cura .. . . do peninsular: 1 -S1er:Í lo que ttí quieras llamarlo .... -Hepito que no r¡uiero; lo maullo pero s1i cou,.:ieutcs eu acompañarme :í y lo orcleno a.~í: yo soy juez ele mi pro. ultranr~ar, e~;la mano, tan codíónda por pia. dignidad. Hablemos de Puerto Ri. muchos (y le mobiraba su blanca ma. coy dll la manera de ~;alir ele Gante. no), S~erá tuya dentro de pocos días; -Tu proyecto me parece desca.be. pero i rehusas . .. liado. -Yo rclnt•ar! Chueta ... . Para. ga. -Por qué 1 uarte i qué seria. lo r¡nc yo rehu~aha !. .. -En primer lugar, tu maelre no No m~~ arredrarían los peligro!' .... oou~entiria. -¡ ~i te nmedreutarian los crírue. -.J<;~o no me arredra. Yo St~ré ruayor ues! •iutorrumpi6lo diciendo elu\ pá. de edad dentro de breves di as. llida y demudada. -Adernas, ¡;e nect•sitau dispensas -Circo que no . .. . Para ser tu esposo, para matrimonio entre primo!!, y si Clarel a, ¿de qué no soria yo capaz? lo quisieras !'CCreto, con mayor rnzon -~Heu, reper'Íos de los indígenas con un corto Y polr tíltimo concluía su tli~cut>O ha. 1 acompañamiento rO lit puesto de a lgunos cieudo UIUchos curo plimieutoR al :Mi. de sudeligre¡¡es. A u tes Je llegar manda. sioneu-o, cuya venida r·om paraba ;Í. la haadulautetíalguuosú anuuciíirsela; pe.' lluvi~L sobre una ~u pi osen el dial Jc un largo verano, 6 á In de u u pájaro y la hora euso· -Ya \ iu~ contestaba ol Misionero iíaba. t~'lda n!z t¡uo podía algo rh: la en h\ wi1>U1a lcugua, pero uo debería doct rina, rocowpeusando con regalitos movcr~e do au puesto. á los ~uo ~;e portaban Liun. liuho \e:t. El Cacic¡uo eutraha. entúuces al /11111- •¡uo llll l\libiuuoro pennauocíese IJ·L: tn l,o, seguido do los principales tiefiore:s un af~o con los t.alvajcs, aguarda11do ú' de su corte, y . e sentaba en d sul'lo c¡ue ~¡llos le pmpusÍObtlll acornpaüarlo :'i {rento al Misionoro; dcspuc:-; eutrabau la re iucl'ion . .Al íi11 auunriaba el .lcsui. MIS tuujcu s y las de lo:; otros Jefes, las ta su pnr t ida, y rum vez los i uclígcnns, que t.ambicn iban fo rJUaudo rueda eu ¡ ecllallllu do uuíuus al Padre q uo los t·ou. toruo de lo. hamaca y sentándose eu liolaüa, cuidaba y regalaba, dcjnl,nn do cucliliM sin hal•lar una 10ola palaum. ir al Joco ticrnr u lu reducciou :í pedir CaJa uua de ll!;ati ruujews llé\ILUa v~ua ellos tui~IIIOIS e hnutismo, pam poder re~alo del hués¡ocd una lofll't~~uitas tí los Llano.;, ¡JUes si no lo uua uo¡;ho dcsampararou la Dodriua hacían, totnsí,-i- Cacique." Fu<~ preciso camhiar ul doc­mos ;Í las ~~rdoucs de sus t'nperiorc~, y t riuero para que volvie~en al pnehlo 1 lí. prinl'ipios del alío tlo lü.>!l CIHJHI'O- los indígenas, y el que fní- enviado allí' dieron de nuevo vi:1.je á su;; antiguas tuvo que de~plega.r uua santa pacien-¡ po.;csiones. Los i uJígenas los recibieron cia. para lograr q uo no solaruNJtc n•gre- ' con j1íbilo, puet! bien recorda!Jan los Ra,<;en RÍno que esLuvic . .,en contentos.! 1 ancianos que durante los tiempos en Varias veces los indígeur~s alzados ato.. 1 c¡ne los catequizaba.n ern.n muy felice,;. ra.ban las reducciones, las saqueaban y 1 ' Como yo. los .Tcsuitas antiguos DO exis- de;;pues de incendiarlas :;e novaban 1 tino, éstos tuvieron que volver á apren- cautivos á cuantos habitantes encon. der la leugua de los rtiricos, jarams, traban. 1 achn!JI! .. a.s, srílivn.<~ y demas tribus r1ue De lo!> Lbuos de Casanare los Jcsui- l desoa.ban conquistat·. tas trataron de ponerse eu comunica- l Un año despucs ue su nueva entrada, cion con la. Guayaoa, siendo todo el ya. lo.~ Jesuitas teoian fundados varios trecho que méclia entre aquellos lnga-l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 160 LA M U J 1~ R. ros pobladísimos de indios fe roce.q. ca. ¡ por tada.'! {¡ Américn del Antiguo ){un. rihes y antrop6fa!!OS. Pero por inltA de tlo, que cundierou cou una presteza rocut·~ sus maridos, que las madres bau las bebidas como podían, y asistiau al dar á luz una niña, doaemulo ovitnr. sin descanso á los iudígcnns, á veces lo la desgracia. de vivir, muchas 'oces ha.;;Ul. morir c1los roismos contagiados. '* lns matab.'\n. Eu sus bodas, dice el Pa. Cuatro reducciones tenían establecí. dro Cassani, las parientes de la novia lb ... los Jesuitas eu las orillas del Ori. celebraban los tlesposorios con lágri. noco, y despues de cri tinuizada." aque. mas y gemidos, y en lugar de fu licitAr. llas poblaciones de indígenas y adelau. lo., cario. mujer al ncercar¡;e b dccio.: tadas en la civilizaciou, sucedió que eu -Ay: ny: desdichadn: que érais l i. l ü8~, ¡;e presentaron simultánenmeuto hro y sois esclava! eu e lla.s una turba de Caribes, c1uo 110 ! Los tnisioueros t rahaj:\ron mucho en arro;jnron sobre 1\t¡Hullos puuhlos go .. 1 1\livi'Ll' b suerte du las pobres iudÍ!Ls, beroados por cuatro ,Jthnitas. Lo~ iudí. y ellas, más quo los hombros o.gradeci. gunns, que se aterraban w lo con el uom. ¡Jn~;, los atendían y t!Scucl.a\nu, respo. bre de los GLribcs, se ocultaron teru. talmu y ohudeciao. :Merced ti los twiso~ blando en los bosques; los ~(i:-;ioucro, quo ullas frecuentemente los do.h:m do pcrmauecieron firmes en su puc:.to tm. lo que ¡;e tramaba. contrs los Jcsuitl\s tando de imp<;>dir la profauacion do la entro lo indígenas, ellos lograron sal. igl e~ia, pero aquellos nntrop6fn!!os .,. mrso y huír prLm comorvnl' ltl 'ida. asesinaron ú los Padres .Fiol, Dcck y ¡ Ou11cs serian los sufrimicut.os de ITeobast, y revistiéndose con los orna. aquellos hombres, rnttchos do ullo8 hijos me u tos sacerdotales se gozaron en de. de hidalga. cuna, recienllogntlos tlo Eu. vorn.r los cadnverus palpitantes de los ropa, t•u~etiados ú las comodidadus do¡ ~lisi1puc ros, y Ut!.'lpues do t¡uomnr la po. In vida civil izada, o u lllt.'dio Ju ORtt~pi. ula.ciion so dirigieron soltrt! lll otra mi. Jos y forocos ::;ahajes, e u desiertos ho. siou para ejPcutar los mismos acto:;. ••« rribios, rodeados de toda espacio de fio.r Si u embargo, el .Jesuita do la última. ras, comidos por Jos túb:~ouoll y los mo • tuvo tiempo de salvnrsu cou una parte r¡uitos que{¡ 'iCCCS les forumb.'\u llo.¡;,ras de sus fchgre es, huyundo cou ioaudi. e u todo el cuerpo? .. .. ~\sí ,;vieron tos t.rabaj0:1 por lugares incult<>S, por aquellos nobles zapadores do la eh ili. modio do mout.ru-ulS vírgenes, de cauda. 1.o.ciou y del criHia.oismo, gnstando allí lo rmj01cs niio:. de su vida, y despucs ido diez, "cinte y hnstlL cuarenta níios do smnojnuto esistcncin, siu rocursoR, , sin t'•Jtnpatiuros de su mza, on medio 1 dn tribus indómitas y rchácins á las 1 buoru'ls costumbres, morinu al ti u, unas 'occs ahogad<>S en los ríos, otras vfcti. mas de las epidemins y de las fiebres, cuando uo era li manos de los sah·ajes mismos por quicu sacrificaban su vida 1 Cunndo los indígenas se enfermaban de disiutorin. 6 do viruela \ epidemiM im. • V éaso Oassa11i "llistol'ia do la Cotnpa­ñía de JUBus en el Nuevo Uciuo de Grana­da." Capítulo XX. • !Dice M • .Aicidca tl't)t\,igny,qno en el Pn­ra¡; uliy una voz que fueron 1lcstcrmdos los Jcsui,tas do las ~l111ioncs, los indios morian por ocotenaros pon¡ u o na• ti o su tomall.L la pe­na del cuidarlos cu,uulu onfcnna\i.1n. •• Uumooldt rcliorc qno cuando visitó el Onncoco ya los Caribes h11biau olvidado su gustcJ• por la carne humana. ••• Do loa tres rnártiros:ncck, Fiol y Tcob:lst era ell segundo español y loa utros 0Bml'UCO el nu,o y nleman et otro. Segun el Padre Una- 83ni t¡odoa trce eran hombres do buél.la fami­lia, y el último orudito teóloJ?O y profesor do literatura, mu¡ útil en lae catedral! del Cole­gio U<& Santa! e. Todo11 hahian pedido con ins­tancin que los uuviaecn á las MisionetJ, pul'B deee&ban padecer por la fo de Cristu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -=---=--=-~===============-=------ .--- -========== 1 R E V I 8 'l' A Q U I N O E ~r A L . 161 !osos rio._, hlicia. las Misione~ de Gasa- forma de -;~~rs~ por falta de gnia narc, ~iu máa rumbo que la corriente para. tal caqlino, por lo cual in11i11tió de las agun!i y sin otra esperanza que >Wei,'C años eu su empresa, bautizando h. el~ encoutr:ma léjos de loil Caribes. ~lo¡, los piíHmlos y á los adul~os en Al fin, de!>pues de u o viaje de ciento a rtículo do muerte. Pasado este ttempo cinco días, lleg6 el Padre Vergarn con tuvo oportunildad de >ol ver á sus anti. sn~ \'einticnatro compañeros indíKena~ guas .Misiono~~; pero ya pa ra entónces á las .llisioues de Casa.nare, eu doudu no le babia <¡1Ltedado otra ropa que una 1 los indígenas fueron incorporados eo manta. raída y destrozada de las que 1 esas doctrinas. usan los indio1s del N u evo Reino. Con Pero ni aun este tri~te drama desa- Hste vestido, q¡ue apénas a lcanzaba á cu. nimó á los .l\lisioueros, los qnc volvie- hrir su desnudez, despues de grandes ron nuevamente á tmtar de civiliza.r jornadas, fatiígM y continua hambre, las regiones del Orinoco. El Gobierno porque sólo dtJ frutas y raÍcC!I se roan. , se negó iÍ proporcionarles recur!'ios, y los tenían, di6 viista á una cabaña. del te. que eotrtHOu otra vez á las tierras de rritorio de S' ntiago de los AtalayaR. los s:~li\o'as estaban en tal escasez que Luego que loi~ dtwiíos vieron aquellos se mantenían con gus:mos, ratones, bultos, y :d iodio que guiaba a.l Padre hormigas y lagartijos. Los Caribe'>, al con arco y flochas, creyeron que eran saber quo hahian intentado clo nuevo espías de los !bárbaros guahiboH, que S.'\­los Jesuitas fundar ~Iisioues, l'in más len á robar y quemar las casas di.;tan­ampnro que su fe, sacrificaron á otro tes de las citülndes. Salieron al punto :\Iisionero que andaba por aquello,; de- con :ms escop11tas, y los hubieran mucr­siertos con un Capitau e~paüol y do.3 to á no lmborj gritado el Padre: tiernos uiiio11. A todos cuutro ase,.ina- -".Mire qtllC somos cristianos!" 1 ro u cruulmcute, pagando osos inocen- N o uos ppdemos cansar de admi. tei'l con :m sangre b que los espafíolcs rar á l\;a.s montañas solo ou lmsca do simo entre no¡ otros, en donde olvidamos almas rplUccouvcrtir al c.\ristinuisrno. Lo todo lo bucnQI y s1~lo sabemos alabar lo citan los hi,toriudoros dn aquellas Mi- que brilla y ~IR rui1loso: las armas, las sienes, Ulssani y Gurnilla. Este tÍltimo 1 charretera9, Itas victorias y el fmgor dice J.aLluudo do él: "Entró en .Airico, de las h1.tnllwa; y rora. vez nos acorda.. :?OU leguas de nuestras ~li8ioucs, á cm. mos de los qU,•J Lnn ofrendado su \ida plear su celo entre aquellas gtmtes; por el amor ¡de Dios y del Lien de la pero cuando reconoci6 la dureza y ter. humanidad. tjllOdad e lo ollas, juuto cou iucc~autes ¡ S. A. DE S. riesgos de morí r {¡ sus mt\OOfl, u o tuvo (Con ti nwt11'tÍ). ----...--- VI AJ ES. H.ECUEHD OS DE E UjROPA POR 8 , A. DE 8. LO~ P_\.RISIE~SES VIAJEIWS. Pcst (Hungría) lSGO. A~TE nuestros ojos rueda al turbio Danubio, de amarillentas ondas, car. gado de barcll~s. balilas y vapores. Hácia el frente está la ciudad de Buda, coro. nada por fortllllezas de aspecto ameun.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1G2 LA MUJER. zante, miéntrns que al pié se amontonan baluartes de París y su esposa, e legan. los torcido~ y extrafíos tejados de la~ ca. te lionr~., natural del barrio de Antin. sas y conventos, en el mismo sitio en Vestidos árnboc; (i la última. mocla, y que plante,) el feroz Atila, la ira de con un equipaje compuesto de una. do­Di() s, las primeras tiendas de su tribu, cena de baúles monumentales, se des. llamándolas ciudad. El idioma húnga. montaron eu el hotel de D'tmpch~ff: ro, Ú!;pero y dulce al mismo tiempo, (co- uno de los mejores de la ciudad. mo el carácter de los que lo hablan) Habiéndose ataviado de nuevo y con resuena por todas parte.~, y lo~ habitan. el mayor esmero, fueron á ver la Casa de t~s, garbosamente vestidos, atraviesan ayuntamiPnto, varias iglesia!'!, pero en. cual hormigas el gigantesco puente que tre las curiosidades de la ciuda!l los reune las dos riberas del rio más grao. instrumentofl de tortura de la antigua de de Europa. "' Los hombres, con su inquisicion los horrorizaron, y para apretado pantalon rlo cachemim aznl6 refrescar su imaginacion quisieron ir griR, realzado por franjas de rico bor. á visitar la principal curiosidad de dado, botas n.ltM, espuelas de plata, aquellos parajes: la, lV alhalla. sombrero con ph1mas blancas ó verdes, Este es un templo espléndido, situado anchas chaquetas bordadas y en la roa. en las orillas del Danubio y li hora y mó. no un bastoncillo de más ú ménos lujo, clia de Ratisbona. Lo edific6 el Rey con cabeza de plata ó acero en forma Luis do Baviera como un homenaje á de hacha; las mujeres precio~:unente los grandes hombres de Alemn.nin. de vestidas con anchísimas enaguas de li- todas las épocas. Situado sobre 'JO:t coli. uon blanco, rosaJo 6 Rada de colores, na, y dominando el río, su aspecto es corpiño de seda negra bordado, con ple- grandioso é imita la forma del célebre ga::la. pechera y ámplia.s mangas blan. Partenou de los griegoR. El exterior es cas, recogidas con cintas rojas, capita de piedra pulida y el interior comple. de seda negra con rico!l arabescos, ele. tamento de mármol, formando mosai. gantemente puesta Robre el hombro cos do todos colores en el pavimento izquierdo, completa el vestido. Estos y los muros; está RosteniJo en el fon. graciosos grupos baceu coctrnste con do por columnas de mármol de doce los pobres harapientos, de aspecto se. metros de altura y de una sola ]Jioza, mi- oriental, que asientan el pié desnu- y en contorno y en el centro se ven lo~'> do sobre el suelo y levantan siempre bustos gracJes hombres do Ale. laq manos nsquerosM y ama.rilleotas macia, todoq de mármol hlanco de Cn. lJúcia el tr:~nseunte. rro.rn., con i cscripciones de oro Robre En medio de esta poblncion en que fonuo l•ln.oro; el conjunto e!i rir¡uí..;imo se encue11tran todos los tipos europeos , éimpouente. y orientales, so ven algunos pn.risiccses Nuestros héroes pro'guntn.ron cuál errantes que viajan por t.odas partes Na la ron cera de ir ú la Wctlludla, y les en el vera.no con el objeto do renegar mo~;traron un omnilrns que iha. ii par. de los de mas po.íses y elogiar el suyo. tir con di rercioo á <'~e sitio. A veces no dejan de cosechar lances ri- Rocogicuclo con una mano 1:\ larga d(culos, como uno que nos contaron cola do su vestido color de cielo, y te­aquí, sin echar do ver los cuentistas nieodo difícilmente en la otra la som. que tambieu se retrataban á sí mismos. brilla., el pañuelo y SLL abanico dorado, A la oscura, triste y sucia Ra.tisbo. la entorchacla y alba pluma ele su som­na llegaron un dia un par de novios, brero batiénJole el cuello, y el perrillo un petimetre de los que vi ven en los faldero saltando en torno suyo, con * Este puente, que costó 4.500,000 flodnos (ó $ 2.250,000), tiene tres arcos. So inaugu­n. i el 5 do Enero de 1819 para dejar pasar el ejército del insurgente Kosstrru, persegnido por los austriacos. ----~----------- ------ esto complicado garbo la bella pari. siecse se dirigi6 al om,nibus, ~eguida por su tierno esposo, que miraba ú los transeunte'! al travez de su lente en­crustado artísticamente en el ojo, ruién- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QU I NCENAL. 163 tras que con aire Jesdeñoso se azotaba 1 -No! no! respondi6 IÍste pegándole la pierna con su varita flexible. n los oaLallos. Los lHtbito.ntes de Ratishona, poco -Deténgase, lo mando l coseffados á ver gastar e o HU aoticuaua -N o quiero, re pi ti6 el otro, mi !"e-ciudad tau suprema elegancia, :;e amon- glamento manua llevarlos basta la tonaron (¡ verlos subir al coche. lValhalf<¿ sin detenerme en el camino : Despues de cinco minutos gastados y eso lu~oré. en esfuerzos !:iObrehumanos para poder Frenético ytl el parisiense, y viendo entrar por la C!:itrecba portezuela del que todos reían de él, empezó á tlar de ontnibus, nuestro:~ e1egautes se cncon- puños al amable aleman que tenia más traron iMtalados eu sus asientos, colo- cerca., pero los demus se interpusieron cando la señora el perrillo en su rega- y le cogieron las manos, miéntras quo zo. Apéoas empez6 á moverse el pesa- el atacado se vengaba, dándole á su do coche, un rollizo alemau cerró cuida- turno coscorrones; de manera que se Joso.moote las ventanillas, sa.c6 del fon. arm6 una algazara espantosa do ínter­do de HU bolsillo un chi,cvfl'. de cigarro, jccciouoB (}nérgicn.'l en frances y aloman, lo eoc~udi6 de nuevo, y pa.sándoselo ~ gritos, &ollozos de la parisiense y gol­cun. tro compañeros más, cada. uno hizo pes sonoros, lo cual dur6 algunos mi­lo mismo con sus pipas ó cigarro. Un u u tos, bnstn que el cochero, que DO TJ10tlJento despues )a diligencia parecÍa gu~tai.Ja Ue Remcjn.otc rniuo, tUVO por el interior dt~ una chirneuoa do \apor. convoniente detener ~ns caballos. La -.Mo ahogo! me ahogo! exclamó la parisiense se lanz6 iomeuiatamente vn.risieuse haciendo esftterzos para re~- afuera dejo.ndo pnrte de su vestido en­pirar. garzado eu e: pié de uno de los gala u. -Cahallcros, . perdi6 de vi:.ta envuelto eu um\ nube -Tirar los cigarros: vaya una ocu- de polvo. rrcncia, tlijerou toJos riéndose. Eran las cuatro de la tnrdc; el sol -1<~1 humo incomou11. rnucl1o á la se. t¡uemaba como i\wgo á la de~graciada ñora .... y no Kc debe fuwar aquí. pareja. La pnrisieose so ~ent•Í en la -U~ted está equivocado, repuso el orilla del camino y setlesahog6 cou uu ' primero, tengo derecho de fumar ar¡uí llanto abundante; su esposo ocultaua y fumaré . .. . E u Alemania hay lilJertad u u par de lágrimas de rabia y yergiicnza para fumar o u todas partes; á nuestras miéotro.s que fingía sacudir:;e d poi vo 1 sciioro.s no les incomoda, y no sé por con un lino pañuelo dt• batista. E,;t!~uan quú las francesas l1an de ser wás tloli- en un llano si u un árbol, esmaltado de cadas. Y al decir esto ecl1Ú \In a boetHW- sementeras de trigo y ¡1apas; varios J¡t do humo casi á la cara do la. mísera ct~minos arenosos se abriau eu diferen. parli;iense. tes direcciones, pero ellos no sabían -lm;olente! excl~mó ol frances fu. cuál em el que conducía á la. ciuuad. no:~o. Despues d~ andar dos horas errnntes -Qué ~mcioso ! ja ~ ja: ja ! rieron por aq uelllauo clesapnsible, dierou con totlos los a.lomaues e u coro. un coche que los llevó al hotel al fin. -Pare usted, cochero ! grit6 ol fran- Con los ves lid os hecho~ pedazos, bam-cos, no podemos continuar aquí. briontos y furiosos, ' pidieron al 1legar -Cochero! pen.oítamo usted bajar, (y miéutras pouiau ln comiJa, que DO me voy á desmayar, dijo con voz aho- estaba listn) un Ya!;O de helatlo p:tra gada la. sefiora. refrescan;e, y al momento les presen- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 164: LA :MUJER. taron uno de cerveza con trozos de pan 1 -Más burro serú usted, contestó el negro, cortados, en un plato: fué impo- otro amostazado, y nderoas bestia t sible que comprendiesen lo que que- Pero el segundo y último silbido del riao, hasta que mostraron la palabra vapor cortó la disputa, y todos corr.ie. en un diccionario; pero tampoco en- ron ú embarca.rse interrumpiendo sus tendieron: los helados son casi deseo- comenzadas proesas, midiendo á zanca. nocidos en Ratisbona. das la fétida playa de Ratisboua. Llegada la hora de comer, los po- Ya en el buque el parisiense olvidó bres viajeros, enseñados á la sabrosa sus perca.nces para acicalarse al espejo, comida. francesa, se horrorizaron cuan. quitándose los marrone:;, y aprisionarse do les sirvieron, entre otros guisos mis. las manos en un par de guante!~ nue­terioso-;, un enorme plato de carne co- vos; operacion que le sirvi6 de distrae. cicla rodead'a. de repollo podrido ( clwu. cion hastn. la bora de comer, miéntras m·out) con acompañamiento de campo- que la pobre ele[Ja.nte lamentaba en si. ta de cerezas agrias, pepinos y ensala. lencio la pérdida. de sus ilusiones (res. da con vinagre almizclado. Natural. pect.o de viajes) y la de su perrillo que mente no pudieron pasar bocado, y se no volvió ú parecer. fueron á acostar rendidos y furiosos, Tales !\Venturas suelen encontrar mu. con ánimo de emprender viaje húcia su cbos -.iajeros que salen con el objeto patria al día si~uiente. de distraerse y pasar agradablemente Una de las vwtudesque caracterizan el verano, pero n quienes se les agua al da:ndy, es la de no perder de vista la fiesta. Los que no s:..bcn sufrir inco. su buen~ apariencia en ninguna cir- modidades sin perder la paciencia no cunsta.ncia de la vida. Nuestro héroe deben viajar por Alemania, en donde tenia costumbre de rizarse la patilla y la buena crianza en los lugares púiJLi. el cabello todas las mañanas con fie. cos eR cosa desconocida rros calientes; pero como esa opera. La naciou alemana por lo general es cion era difícil en Ratisbona, resol úó poco pulida y muy vulgar en sus entre. hacerse marrones de papel para ama- tenimientos; uo deja do chocar el ver necer bien crespo. ú. una señorita de buena sociedad, seo. l A las siete en punto debía partir el tada en un café, rodehda do humo de vapor, y ya habían dado la primera pipa y cigarro, y tomándose muy c;éria campanada áotes de salir del puerto jarn tras de jarro de cerveza con una cuando so despertaron los viajeros. Con 1 pirámide do pan negro en tajadas F>l la. priesa de irse pronto olvid6 el parí. lado y con lo cual acompaña la hebiua. siense que tenia la ca.beza y las barbas En las mesas de Jos hoteles se les ve llenas de ma.rrones, y sali6 á tomar los comer mosta2a con pan, sirviéudo:;e de billetes cuando so eucontr6 de rondon su cuchillo, Ju.s piernas do pollo con los con dos de los alemanes que lo habían dedos y almíbar con tenedor. Se cono­insultado el día anterior, y éstos, al ver. ce que los alemanes son descendientes lo, no pudiQron ménos que soltar estre. directos de los biírbaros del Norte; la pitosas carcajadas. cortesanía no entra allí con facilidad. El francos se abalanza contra ellos Sin embargo se le:; puede perdonar encoleriz:uio, pero sobrevino un espa. muchas co!'as en atencion {¡ que lo ha. ñol y los separ6 con un pequefio ea- cen con sencillez. Es natural que una fuerzo. nacion que se halla bajo el régimen Al ruido acudió el posadero, y de- del feudalismo tenga costumbres a.tra­seando poner fin á la gresca, se empe- sauas. Con todo esto, en lo que es mera. ñ6 en indicar á los viajeros la oficina en instruccion, la Alemania va á la van- 1 que despachaban los billetes, y gritaba guardia. de todas las naciones europeas; en mal fra.nces dirigiéndose al español: en literatura y artes ha llegaJo á una -Burro! (po1· b-ureau) burro! y lo :~.ltura mayor que en Francia é loglt~- empujaba bácia la puerta. tarro.. (Conitimutrú). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 165 HISTORIA DE DOS FAMILIAS. NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA. e A 1' í 1, 0 t. 0 1 • J:: R 0 E a 0 • acogido en todas partes con gusto, á pe­sar de que tenia defectos que chocaba u. •• LO QUE SE APREl'{OE EN LA CU~A Entre los que más le afeaban, tenia SIEMPRE ouRA." ttno que probablemente era natural en él, y que deberían desde su niñez ha. La familia de doña Narcisa (como berle castigado con suma severidad: la de doña Pastora) se componía de las era inclinadísimo ú mentir. Su poca cuatro niñas de que hemos haLlado y veracidau, su jactancia y cuentos fnl­de dos jóvenes. El mayor se llamaba guados tenían t..1.n mala fama entre su~; Gerruau, y era el dije de la casa. Su conocidos, que bastaba que él asegura. madra le idolatra.ha, y jamns le habia ra alguna cosa para que todos lo pn­coutrariarlo en cosa alguna. Desde que sieran ou lhula. Desde que balbuceó el niño estn.ba eu su primera infancia sus primeras palabras, se notó en él lu. se le babia enseñado que ~us henuani. propenl'ion que teuia tí decir lo que no tas deberían cederle todo juguete, toda era cierto, y dar por sucedido lo que él golosina, cuanto teniau y él deseaba : se ha.bia imaginado. Su padre ¡¡e reía y el resto de la familia era HU propiedad celebraba sus embustes como una de y todos debinn obedecerlo. No babia sus gracias do niño; su madre repelia cumplido German doce años cuando ya sllS cuentos fraguados á las personas usaba sollretod(J de última moda; hoti- que visitaban la casa, cowo si fueran nos finísimos quo botaba. á lns pocas pruebas de talento pret'o:~:, y esto do­posturas; camisas bordadas, j&yas, va- laute de él y elogiando su ~ernpraoa. rita, guantes nuevos todos los domingos capacidad tÍ ingenio. N o es extrauo, 1 y Jias fdriados; revolver en el bolsillo; pues, que German crociora ¡;jn sa.ber cigarrera. con cigarro::! y ci~arrillo11 para siquiem que la mcutiru ora un defecto él y sus amigos; tornaba. tragos do y un vicio, Ct1ando su madre, con su bmudy en lugar de canuoclos; hablo.- tontería., su padre, cou sn imprudencia, 1 1 ha de amores; escrihia billetes á otras • y las person:.u; Jo fuera, para ad11lar ;Í ! uiiiita11 de I'U edad y daba citas; juga- 13. familia rir.a, alaba.bau sus emlmsteo • ba ú los gallos, á los uaipes y aun al y los aplaudían como señales de viveza dado, perdiendo gruesas su mas que unas tÍ ingenio. vece,; pedia á su madre sin embozo, y Entre paréntesis, clirémoi3 quo la cos­otras las sacaba. de la 1ol~a.sin que ella tumhre de meutir es el defecto mÚ!ó cayese ~jO la cuenta. Estos defectos tj1e- sobresaliente que tenemos eu Colom­ron aumentando con la etla.d, y siecdo bia, cttya. atm6¡;fera parece que fuern. de una hermosura poco comun, elegau. propia. para alimentar la ioclinacion á te en su vestido, ~istir!\ que ya se ha erigido eu ley el raba con desJeu á las ?1wjeres de su 1 1 dolo, la falsedad, las intrigas y eoga. casa, y pensaba que ellas uo hahian f 1 ñor. eleccionarios, es decir, que la men- 1 veuido al mundo siuo para servirlt y 1 1 tira es dueña y soberana de todo~ ... complacerle. Germao l'C jactaba de ser Esto es clesoousolador, pero es la >er. es phi tu fuerte y despreocupado, y no 1 ~ ~ dad, y los maestros y maestras, y Robre cesaba de b11rlarse del pobre Ant01lio, . todo los padres de familia, deberían ellinico en ln. familia. que cm sencilla. J¡ meditar eu esto para procurar corro- mente religioso, y cumplía, sin hacer gir:;e y corregir con tiempo á los niños. alarde, con sus deberes de cristiano y l1 Cuando los extrnnjeros vienen 6 de católico. Y digo que era el único Je nuestro país, uno ele los defectos que los Ahumadas que era rcalmeute reli­tuús les sorprende os el de que la men- 1 gioso, J~ orque, anm¡ue Joñ:>. Narcisa. tira sea moneda corriente, y que no se 1 iba á mi~a. todos los domingo~ y dirrs de mira mal al embustero hasta en la más 1 prcce}Jto, rezaba y se confesllba muchas culta sociedad. i Desde cuúndo teue. veces en el año (iun\riablemeute con u1os este defecto y de qué pro\-iene? 1 el confesor ele ??t11cla, fuern el tJUe fue­Bueuo seria que estudiara este punto se), y otro tanto J¡acian sus hijaR; ellas ele nuestra. l1istoria moral alguno Je rea.lmento no erau viadosas, ni jamas nuestros modernos filósofos 6 hábiles paraban mientes en lo que es el espí­~; icologistas, pues tal vez n.l encontrar ritu de h~ Religíon que decían profe­la. raíz del defecto, hallaría la manera 1 s~r; ni, la venlad sea dick~, cuwpliau de 1·n rarlo. con lo!! deberes que las mujeres católi. Pero basta ya de digresiones. cas en su posicion tienen á lo~ ojos tlcl El hijo segundodedofittNarcisa laR- ¡ mundo. tin.Ju.La muchísimo su amor propio co- Cuando se anunciaba algun sermon tno madre: formaba. uu completo con- Líen sonado ó tiesta en una iglesia. do traste con German: si el mayor era tuoda, con buena mt'isica y canto, dolía vivo y despejado, el menor careeia táu- N arcisa jamasdejabade concurrir á ello to Je inteligencia, que ap~nas había con sus bijas y .,us u u m e rosas cri::~.dns. porliJo aprender :'Í. leer y e~cribir; no 1 Otro tan lo haciau, os cierto, ctmudo La­hauínn creí1lo conveniente deJicarlo á bia fiestas cívicns, funcwnes uo teatro, ninguna canora, y había :<;Íuo preciso &c. A la ig~esin. hacia u llevar imueu~os sucn.rle del colegio, porque absoluta- tapetes y silletas cómodas, llmchos ri­lllCUl\! era incapaz de apretlller ningu- thculos llenos do lilJn>s lujosameutc 1 , 1 ua cosa auemas de lo muy elemental. eUJpastadol', escogiendo el ::;itio ou tlon­At: oí coU10 Oorman ora muy herlJ1oso y de las vieran 10ojor y en doude fáciL sus fu.ctionos hubieran podido servir mente las uiñas puuiemn coqodt'OI' con j como modelo á un estatuario, las Je los petimetres, quo uo vau al templo 1 Antonio (que se llamaba coruo su pn.. Je Dios ~;ino á mirar á In~ muchackts Jrioo, el ¡;oñor Villanuova), eran en- bonitas. Do.U:a N arcisa frecuentaba la teramt-ole irregulares, siendo el úui. iglesia con Jo:' ubjet{)S onlemrueo1 e co C'll la familia que carm:i~ra. deber. 1u1mdnnof;: pura pa~ar d tiempo y no mosu ra física. Pero tambien, así como quedarse ou la casa., e u donde "ietupro l 1 Gennau ora vanidoso y sólo se ocnpaha se fastidinLa ~:~i no tenia diversiones, y do ~;Í mismo, Antouio, por el contrario, para sentar plaza de mujer piado~a y 1 ern. complaciente hasta el exceso, hu. !mena católica, lo cual era bien nwí- ~ mi ltle, c:íudido y sencillo. Como si e m- biclo en la culta sociedad. Las uiñus la pre cslabu e u su cn.sa, sólo pensaba en 1 ucompañu.ban por esos mismos moti vos, ~ervit" á ~>U madre y á sus hermanas, y y adema.<; para hacerles coqttitos detras 1 las hacia_ t~das la~iligencias que ne. de sus mantillas á sus amigos y= ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. __ _ _ R E V I S T A Q U I N O E N AL 167 cid os, y notar sif?,[a 1 I!CI y fulano esta.-! Pero esto era todo el fruto que saca. ban en buena armonía y si se mirauan, bao rle las enseñanzas que habi3n oído. , 1 6 si ya P· 1'c 1ttvjn hnbia roto con sul•t- Las cuatro hijas de doña N arcisa. niln y coqueteaba con otra. Frecuen. eran todas elegantes y bonitas, mal temente aquellas seiiorn.s se encontra. educadas, pretensiosas, generalmente 1 hao eu la igle~ia con otras, y acercáo- malcriadas con los hombres y morJa. 1 dose tenían en voz baja las siguieo tes ces con sus rivales, de resto perfecta. 1 1 conversncio{les, bien ajenas por cierto mente insignificantes, ni buenas ni roa. del sitio en que se hallaba.n: las; nunca habían pensado en otra cosa 1 -~.Iannela (le decía por ejemplo I]UC no fuera. vestirse como el último doña Narcisa á una amiga),¿ por qué ' figurín llegado de París (exagerando ¡ uo me ha. ido á ver~ las modas hasta el ridículo); tener -¿ 1:\o sabe usted, contesta.ba la otra, ' muchas parejas en los bailes y tertu. qne he tenido al niüo enfermo, que la lias, y en torno suyo, en totlas partes, 1 ama de la nifía. no me dejn. trnnquili. l una nube de maripo~as masculinas qnc dad, r¡ue se me ftd la cocinera? .. 1 ~e disputaran por ellas. Si se la,s kl­- De véras! Pues yo le maudn ré en hlaba ele algo sério, !'le sonreían con ni re l sn lugar una lllltchachn. excelente c¡nc de vacía aruabilitlnd, no comprenditm col'ioa á las mil maravillas, hace unas ni trataban de entender, y se conteu. tort:ts do ehnparso uno los dedos! .. . 1 taban roo exclamar para todo: 1 Y por este tenor seguían adelante. -Qué célebre 1 J Entre tnllto, las niñas tenían en vo.: ¡ -Qué chit•l'ia.do! baja e~to diúlogo, poco m:ís ó mrnos: -Ah chistoso que es ! - :Margarita, mo dicen que ya Jttsto 1 -Me muero .... ¡,de vrras? l1'!18fe,; par::~. otra parte; i es así 1 Llam.~bau!rvada quo la!'! otras, era atlemas quieres l inteligente; aunque sn atlncacion hn. -Ah 1 pue~ me alegro .... me habían bin. sido ignalrnento deseuida.rla, so. ase¿. urndo lo coutr:uio. lin. á veces tomar algnu libro y Icor, 1 -¡Y c¡né hay Je Leouóo coutigo? y esto la Jaba itleas de t¡ue carcciau -Que siempre se~uiltlos lo mismo ... las otm!i totalmente. Era la m á:. he. -¡ Ua~ta. cwí.udo! Ha de todas cuatro, y ro:\lmeuto de,. -~u bÚ .. .. él no tiene oficio ni di. lumbrab(l. cuando rica.rnente vestida nero y sólo picosa u u hacer gu.~>tos ... . se prc,entaLa en nlgun bailo. Silvia -E-o 110 parar:í eu nada.. no iguomba. sus eucautos y ltacia todo - ;No toe lo digas 1 esfuerzo J.ll~la realzarlos ; para ella la lJoa >ez que empezaba el sermoo, suprema dicha era sentirse m;Í.c; admi. dojia Narcisu, bien arreiJlljaJa en su rada que las damas eu alguna fnncion 1 1 mantilla, dormía tram¡uila.cuentc, arru. púulica. Pero Silvia, á pesar de sn~> de. llada. por la vo:.~ del Faccrdote ó el su. fectos, tenia. uua gran cualidad, nacida ourro tlo la. lllÚsica ; sus hijas se ocu. uaturalrnente en ella, pue,:; naJie Sf' ha. ¡muan en tanto eu lo que las ltahin bia tomado la pena. de cnlti\úr,.ela.: llc~n.do allí, y en Jo<.:; i nterrued10s solían tleteslalJa la. tneotira, oc liaba la. fab·­oír úaRes aisladas del sermon pam po. dad á tal punto, que jamas quiso cou. der decir de!e obe. decer con razonamientos, si no lUO rnan. uaban y ellos obedecían en silencio. Alberto, el mayor l.le tt .. loc;, habin 1 manifestado, desde su uliÍtl tiema niñez, un n.tnor ~ratl\le (Í la~ cosa-; de la Iglo. sin y dcseo3 de tomar la carrera cele. sitística. gn ol ::iemin:nio es nnturnl 1 <¡uo nr¡uella di~posicion so confirmara, pero su tnotlre, nunque no lo eontraria. ha ca BUS inl'li nacioneo, tampoeo lo daba u opiuion en pro ó cu contra de 1 lo que (l llamaba su ,·ocacion ; pero nunquc dejnba á :m arbitrio la detini­tiva doterruiuacion, -t~nicn cosa ca la cunl ella no hnhia querido 1nczclarsl', se \m clijo,-liÍ le exigi1S que ánte~ Jo tomar b <)rdcnes mcnore~ saliera del 8croinano y pa•am un niio en su ca<~a mezcUndo e en 13. sociedad . .Al cabo do un aíio de esta pruchn, Alberto, cnda dia 111115 deeidido cu su rletenniunciou, acept6 con mucho gusto, y con el benc. plá,.ito de su madre, la protoccion que lo ofrecb uua exceleuto pursona, pa. 1icnte lej11no tic! 1'11 familia, ¡;acerdote rico ó instruido que le propu.~o llevarlo (t Europl ( costc1oclolc el viaje) para que acl.\hara de estudiar en Roma y en París, cu donde JlOdia ordenarse. El hijo ~eguado do uoíia Pastora, que tenia la misma edad de Oorman, se __._ llama~ Luis y se p'lrecia física v mo. r.tlmo~lto muchísimo á su mo.dr~e. Su porte era grave, reservado hasta el ex.cc~o y muy callado; era. sin embargo intdigente, activo y laborioso, amaba la lect'hm con pasion, pero poco comu. nícati'l•o, no dejaba penetrar á nadie eo el recinto de 'JU confianza. Su madre le habiia hecho iMtruirse en la ciencia comer~rial y lu~bia logrado colocarle como ,aepeudieote en una casa do co­mercial. Pobre, de un aspecto agradable pero nada hermoso, particularmente reRervlidO con los j6veoes de dU edad, cuyos devaneos no eran de su gusto, no tenien 80 recnr!IOS para vestirse con lujo ni par~~ hacer obsequios, b sociedad no ~e acordaba de él jama~, aunc1ue las personas que le trataban le teniau ou IJlucho y rc~petahnn su noble carácter. Las niiins de In familia Villanueva. eran virtuosa<;, amableH, piadosas, cari. tativ'"l coa los desgra.cindos, amantes de su ca~a. y deseosas de haccrhc mú. t.uame¡~tc todo el bien posible. Pasaban nua VÍ!dt\ a<;az non6toua y retirada léjos del nliUndo elegante, y en el intenor de su hO!,rar ocupadas fiiompre cu fae. nas Mllera~, miéntras que su madre recorri.a la ciudad dando lecciones ue piano. Adema..o .; de }o,., oficio~! del hogar, todas c~natro crnu habilidosa!>, y borda- , l.ian y hacinn precio~os encajes, con 1 cnyo 1~rodncto ayudal.ian !Í su mache y 1 se vos 1nn sencilla pero decentemente. 1 La monor de ella~; era do la edad de 1 Silvia y so llamaba Lucreci1\. lllnoca, 1 ruhia, l'iempre li mpinmcut e prantliJa, eon ul~n elegnr.cia inunt.a., sus largos 1 cn.bell()s domdo-, su bo.:a rosada y fliem­pre ~onrif•nte, ojos azules y uariz. uu poquillo roroaugnda, su aspecto parecía 1 1 ex6tic en aquellr~ casa, en donde toJos eran tnorenos. Su continua alegría y charla u.nimatla, ~;u amor {¡ lo bt•llo y ele~ u te hacia contrasto con el canícter c:m si(etll pre taci tu roo y ~onci llo- que myab~1 en rigidez - de lo~ Jemas miem­bros d~ la. familia. Bullicio~a, siempre amabl4~ y contenta, Lucrecia. ora el alma y h vitlu. de aquella casa, qt~e llena bu. con rm armoniosa voz y lo~ acordes del piano,.~ puos hu.bia heredado la disposi. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - -~-- ------ 169 =-t REVISTA QU IN CENAL. cion á la música de su madre, apren. llenaba de contento cada vez que lo diendo desde pequeñita á tocar de me. encontraba en la calle 6 muy de paso moría lo que oía. Cuanta persona fre. en la casa de doña Nnrcisa. Para ella cuen taLa la casa lo. prefería, y ella fie aquél j6ven era el tipo de la elegancia coro placía en darles gusto tocando y y la gallardía, y le bastaba verle ú oírle cantando lo que sabia. l~ero á medida hablar un momento para vivir feliz que fué creciendo se hizo tan tímidn. y una semana. Desde que cumplió doce vergonzosa que con dificultad se logra. ó trece años con.praba siempre un al. ba que exhibiera s11s habilidades delan. manaque, en el cual sefíalaba los dias te de gente extraña. en que tenia la dicha de verle, y llevada En la época de la niñez de los mierr\. por cierta supersticion, comparaba los bros de las dos familias ellos se veían días y los meses afortunados, segun pen. con frecuencia, y German gustaba m u. saba. Lucrecia no babia confiado á nadie chísimo de entretenerse con los cuen. aquella recór1dita preferencia, la cual tos á media lengua que le refería Lu. era sagrada para ella y nacia de su noble crecía, con su gracia infantil, así como corazon ú inclínacion al sentirnentalis. le deleitaba con su canto y amabilidad mo poético que, no encoutrandoalimen. 1 natural. La preferencia marcada. de toen lo que la rodeaba, se babia fij,ldo German por la niñita (tan diferente en aqnel jóven que en su casa tuiraban 1 de sus hermanae, que eran todas bra. mal. Su afecto provenía de un seoti. vas y malcriadas), despertó en ella miento de gratitud por su antigua un gran cariño hácia su amigo que a.mistad, y de seguro no hubiera hecho , la llevaba dulces y juguetes. Pero una en ella ningunR. impresion,- ol vidtíndo. vez que Albllrto y Luis no estaban en le con el tiempo como un ensuefio in. la casa, sino en el Seminario de int.er. fantil,-si las circunstancias hubieran nos, German dejó de visitar la familia sido otras. Aunque la atormentaba. 6 de dofía Pastora, tanto más cuanto qne veces oír refet·ir cómo Gerroan jugaba, había tomado malos hábitos y pcmicio. tomaba licor y tenia amistad con los sas compañías, viviendo libre por lus jóvenes m6.s desa.creditados de la ciudad, calles, bajo pretexto de concurrir ú l:ls Lucrecia, con su cándida inocencia, no aulas de la Uoiyersidad. Lucrecia oía. comprendía el mal, ni era posible que discutir en llll cas~ la couduúta do Ger. supiera que aquella precoz corrupcion mnn y su mal manejo, pero si los damas era ~;eñal de que el corazon estaba mn. ID!\nifestabao di!>gusto con Gennan, ella 1leado irremisiblemente. De resto ella nunca ayudaba ú hablar contra él, y 1jamas pensaba en que él se pudie~e como viese que extrañaban cuando ella fijar en ella y uo ambicionaba que la procumba clefeoderlo, resolvi6 no decir prefiriera: aquel afecto romántico no nada, pero sí consagrar para él un afee. pasaba eu realidad de una fantasía; una to oculto pero verdadero (que por cierto leve llama que podía apagarse ó pro. no merecía) en el fondo de RU iuocente ducir un incendio que no podría ex. corazon. A medida que German fué tinguir:;e nunca. haciéndose hombre y desarrollando sus sobresalientes dotes físicos, Lucrecia se (Oontinua?·á). REVISTA DE EUROPA. I L .~ grat1de injusticia se ha consumado: los Jesuitas han tenido que cen·ar sus colegios en todas partes de Francia, el 30 de Junio último! En nombre de la libertad, de la fra­ternidad y del círden, los radicales de Fran­cia se han hc<:l1o reos de una de las más mi­serables tmmas urdidaa contra el bienestar de aquel país, que se haya puesto en phmta ------------'--- - -- ----------~· • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------- ------.1 1 170 L A ll U J E R en este Rt~lo. ¡ Ay «lel 11ne c~cnnrlah•¿:~ a eAo!l con órden upres!l do c¡ne no e~cogicra sino pe«¡uciinclns! rlijl) :'\ue~tro Seiior Jequcriflto. un;\ de las princc-aR npnntm!aA. ¡Y «Jil«t UHÍ::~ escándalo 4'11! vejat·, insultar y Rabia vi:ljaJn Alej1111lro con su mentor •kstcrrar á sns maestros! En tin, cllus. inR- por el Sr·rto do A ll•n.nnia, y tiC uiri~ian á pirado~ por el cspídtu del mal, t~i:;uen por <•1 Carlsruhe, en •lonrlu 110 hallaba una priucct!a cruninu r¡uc tiC han señalarlo, y prctcudon hacer ulegible, cuan«lo al pasiU' por Frankfort, el incn;dnlas ú las gcncmcioues 'lllo tiO levnn- Gran DtH¡nc do Hut~~o-J >:,nnstnclt lo mandó t:~n. P<•ro H«Íio Dios, en sn R:tbiclnría im•xcrn- unn. amable iuvitacion !lnplicándole que co­taLlc, pt•thá s~~.bcrcntil sení t•l cntaclituno que miera con él uquoll!l tanlll. 110 prtl¡tara en aqm:l de:~¡;raciado pnis, y no El Czarewitch uccpttÍ, y dospues do la co­tanLII'IÍ mnrho tiempo en pn que tener quo cumplit·,rcinante, pero dcho advertir á su Alteza quo las ,)r,lcnc~ del Gobicmo. ellnno está en la lis!:l .... 1~1 estado de ngitacion en que Ro cncnen- Alejandro no contcsttí, !lino que acerrán-tmn llltl tínimos es tal, que laR uiRcusiones dose al Duque, pitlió quo lo presentara á la políticas so convierten eu deiRfÍol! tÍ mncrto. princePa, que era uua niiin do dicr. y sois M nchos de los rodactoreij do lol! periórlit·os de años. Entabló (~lllt tilla \IIH\ tmi macla couver­una y otra opinion se han dc:mfi:ulo fucrn •le sacion quo duró haat:~ que se tuvo qno relirar l;u¡ fruutoras fram·esas, y algtmoK han tcni lo esa nocho. L:1 prin•·.,sa hnl>in Jll'odncido la una tcnninncion funesta. 1 impresion mÍtll ¡;raudo en el corazon do Ale- }<;¡ ex-padre Jacinto, aquel predicador en- jandro, pem é>~tt: u:ula dijo á su compañero. tólico que renunció al ,;acordocio pam po- 1.\1 dia sio:::uieutc dcspert•Íio mny temprano el dcrse c:t~:lr, y que ha :u.rlado do una parte tL Conde pam indicarle c¡uoy;1 ora hora do pro­otra, prodicnndo lo quo él llama uun religio11 seguir su viaje. nuo,·n, se lu Jl'l!'.;;to úlliHlarnr-ute en 1111:\ po- -)!i qu~ri•lo Coude, le eontcstó .\lejnr.dro sicion ritliculisima. II.1hic:n•lu tomado en Hin mover,;e do su •·.una: no pienso cominuar 1 arrendamiento, para enseñar la nueva ~>ecta, mi pase, hu rusnlta«lo que objeto do mi viajo est1¡ tcnuinndu. ¡no h11 tenido &Óflllito, nadic le dah;\ 1111 óholu, Aterróso Orlolf, ¡me11 hiL'II saLia él que con ' y cotnll 110 pugu:>c ui t'l nt·rondnmiculo u i al su cabeza haLia a•w¡;nnuln '1110 Hll pupilo to-cmnpaiícro qne habia tomado parn que lo maria por espos:t una tlu las princesas de h~ ayndat!e, le han acusado ante los t rilmu:tlcH lista, y ni wimri:\ tÍ las •lcnHtR. como estafador, y en ellos so han ht•cho las -¡Aún no humos viMto ,i las princesas do revelaciones mtÍs CllriosM. ; l~Htn prueba una Bnden ! exclamó. ,-ez mris c¡uo es preciso ~slar enu lJios ,) con- -Qué me itupurta! f'Onll'al•Í el fnturo Em­tra Uios, IIIICR uu término medio es insoate- pemdor; me gusta la do llt·sso y e.;o basta. niblc en Cllte mundo! E~ cierto qur· •)lst"¡;un- Xada pmlo movNlo, ui las súplicas, ni las do 100 lio tnmbien es insostenible 1t la larga, lá¡;rimas •lol Corulo le lticioron la menor im­pero por lo tnénos uo cngnüa IÍ undic. prcsion .• \lejandto bucc«Í inmcdiatnmC'ntc una conferencia con la princesa, en la cual le de- JI clnró que lmhia resuelto lmct.rla suya, y que nunqnu pcrJicm la corou •• , 1m única tuobicioo Hu muerto en Rusia la Emporntt iz, y por ct~4 hacerla su esposa si ella tw tenia iucon­cicrto «¡uc si eu ar¡nel país loH pu!.reil duhcn vc11iento. th: hl1Lcr sentido mucho au muerte, no así Escribió on 11egui«la :i su patln• In clotcrmi­ella, JIU NI 1111 vid u. en los último~ niinA ora la ¡ nacion que hnuh tomado, y l:Hto, «¡no le que­do una nuirtir. Su cxit1tenrin ltahi:. sido una ria mucho, dió su co11sct•tirniont.o pam(IIIO RO 1 uovcla q11e cnt~cüa qno lns grundc7.uH, ra11¡;o 1 casara. La unel·a Entpcmtri~ fué recibida y el poderío cnnsaJt grandes amarguras y 1 con cntusi:.snto en ltusin, tauln rn!Ís cuanto poca dichn. qne ñ más do ••xcolento caposa y ticma ma- .Eu I~H el presente Emperador Alejandro dre, so manifestó snmanwntccaritnti\"a. Bllo. habia cum¡Jiido veinto y treA niios, y sus pa- fuudó innnmorablos instituciones de carid:.d dres deseaban •111e tomara c11posn. ~~~ madre en todo el imperio, y se dedicó con el mayor cnL nlomana y quorin que s11 hijo buscase ahinco á crear cst.ablecimicutos en donde so consorte cu aquel paÍ!l. l'cro cnrno 110 rptcri:m le:; dá cducaciou moral y rcli~io:;a ti las ni­cseogcr una priucesa qno podri:l no tlcr uel ñas. Amnnti~>imu madre, no pudo nunca <:on­¡; nlllo do Alcjanuro, hicieron una liE aértas y 1 de la corte, muriendo al fin en un rim·on del lot tallts de pal~~tra, no dejarán las mujeres , palacio del Emperador, sin más tostigoa que frívolas dt' persi~ tir en una costumbre ton . 1 una sirvienta, pues en an familia los seis hi. nociva para In salud y arricR¡;ada para la vi­l jos t¡ue la quedaban, 11cguinn el ejemplo de da. Yo quit,jera ouo al~nnns de mis lectoras 1 su patlrt>, y parece que tampoco la. hacían hubieran oído la saludabl•J ath·ertencia '1110 mayor caso. un jóvcn médico¡, nmigo mio, hizo un dia á j Sin ernhargo, Slls fnnorales han sido es- sus hermanas, e1l mi presencia, para corre-pléndidl'", y ol Czar dirigió al pueblo una girlas de este ~(efecto; diciéndolas que no 1 1 alucucion para comunicarle su dolor por la snlamente era un~ locura, bino hasta un cri-muorte do la m adro de 8US hijos. mcn, apretarse la, cintura de tal manera que ¡ opriminn los órga11o8 vitales, lo cual enferma, t 111 y á la larga causa lu muerte. Esta. coll8ide-l cion deheria influ,ir soure tudas, haciéndolas J.a RPina do Inglaterra ha prohibido entre ver que no pued1n queurautnr Ílupunemonte las pcr'l!On3s do t1U corre 'luc usen modas do- )uA leyes de la n ¡tnralet.a. ¡ masíado exagerada~;, tnnto que (Tubltt 5 de "Tras de esta )ucura viene otra no ménos .!u11io) en una prcscntadon, viendo quo so le reprensible: la do usar tacones tnn altos acercaba una
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 43

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