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La Gruta

Por: Rafael; Rivas Frade Espinosa Guzmán

“La Gruta” fue una publicación dirigida por Rafael Espinosa Guzmán y Federico Rivas Frade que circuló en Bogotá durante el periodo 1903-1904. La revista comenzó su publicación luego de la Guerra de los Mil Días, un periodo catalogado por los redactores de la revisa como “tres años en que Colombia vivió derramando sangre, la sangre de sus hijos más fuertes, que son los que van á la guerra” y que era la antesala para que otro grupo de jóvenes irrumpiera en el escenario nacional, dejando de lado la guerra e interesándose por el campo literario. El objetivo inicial de la revista fue “publicar únicamente trabajos inéditos y originales”, que versaran sobre el “vivir de los jugos de la tierra madre, y cambiar los frutos del huerto patrio por frutos cultivados en el cercado vecino”, con el fin de promover la literatura nacional. En la revista destacaba la reproducción de poesía, al igual que la participación de algunos miembros del grupo conocido como “La Gruta Simbólica”. Pese a la existencia de una inexorable relación, entre la publicación y el grupo, en el número 24 y 25 de febrero 27 de 1904, que daba cierre a la primera serie de la revista “La Gruta”, los directores invitaban a los escritores de “La Gruta Simbólica” a que participaran de manera más activa en la revista. Algunos de los colaboradores del título fueron: Rafael Espinosa Guzmán, Javier Acosta, Pedro Ignacio Escobar, Federico Rivas Frade, Julio Flórez, entre muchos otros. El enfoque literario de la publicación y su interés por la difusión de nuevas piezas literarias, fue destacado en su edición número 5 (del 24 de agosto de 1903), mediante un paralelo con la revista antioqueña “La Miscelánea”, al destacar en ambos casos, su intención de por configurarse como “palestras” en que se exhibiese el ingenio de los jóvenes escritores. En las páginas de “La Gruta” destaca la publicación por entregadas del trabajo de Espinosa Guzmán sobre el desarrollo de la literatura nacional, en que se relacionaban distintos periódicos y revistas editados durante el siglo XIX. En el número doble (24 y 25) del 27 de febrero de 1904 se reprodujo un índice de las colaboraciones publicadas en “La Gruta”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Revista Literaria: publicación mensual

Por: Isidoro Laverde Amaya

La “Revista Literaria: publicación mensual” fue un título que circuló en Bogotá durante el periodo 1890-1894. La publicación circulaba el último día de cada mes y su dirección se encontraba a cargo Isidoro Laverde Amaya. En el prospecto de la “Revista” se consideraba que el estudio del desarrollo de la “literatura” era igual de importante que el de la Independencia Nacional y que este constituía una empresa que se desarrollaba teniendo como base el espectro literario de “la América Española y aun en la Península”. En el contenido de la publicación se encontraban piezas literarias inéditas y de artistas reconocidos, entre los que destacan Baldomero Sanín Cano y Soledad Acosta de Samper. Atendiendo a lo dicho, el objetivo del título sería: “fomentar el cultivo de las letras, estimularlo cariñosamente, influir en la divulgación de provechosas lecturas, y propender a que se conozcan las sabidas anotaciones de los que han apurado en su ansia de saber, caudal inmenso de ilustración”. En el primer número de “La Revista”, Laverde Amaya presenta un artículo titulado “La literatura colombiana”, con el cual, aparte de definir el propósito de su publicación, presentaba una reseña de la literatura y las publicaciones literarias (periódicos y revistas) de Colombia. Se considera que mediante la publicación de “La Revista”, Laverde Amaya buscaba profundizar en su aspiración por escribir una “historia de la literatura colombiana” y para ello, el proyecto editorial debía avanzar en dos aspectos, al parecer de Carmen Elisa Acosta: “la búsqueda de una expresión propia y la conformación de una nacionalidad”. El contenido de la “Revista” se compone de una sección dedicada a las piezas literarias, perfiles biográficos y la reproducción de poesía; sumado a un espacio en que se analizaban problemáticas políticas nacionales contemporáneas como los asuntos relacionados con el Canal de Panamá y por última, una sección titulada “Crónica” en que se destacaban los asuntos cotidianos más destacados de la sociedad capitalina. Cabe añadir que en la publicación se reproducían por entregas los trabajos de José Manuel Restrepo, especialmente su “Historia de la Nueva Granada”, la cual se presenta como una continuación a la “Historia de Colombia” del mismo autor. En el número 1 de la “Revista Ilustrada” se publicó un índice alfabético de autores y un índice de los trabajos publicados en el tomo 1.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Revista de Higiene: órgano de la Junta Central de Higiene

Por: Manuel N.; García Medina Lobo | Fecha: 1917

La “Revista de Higiene: órgano de la Junta Central de Higiene” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1888-1951. El título se estableció como el órgano rector del campo de la higiene en Colombia y la difusión de las políticas públicas. En 1917, el director de la “Revista” y el presidente de la Junta Central de Higiene fue Manuel N. Lobo. En 1950, el complemento del título cambió a: “Órgano de la Dirección Nacional de Higiene de Colombia”. En la edición de los números 103 al 105 de noviembre de 1917, se reprodujeron los informes de los directores departamentales de higiene que fueron presentados por la Junta Central de Higiene al Ministro de Gobierno. En el contenido del título se reprodujeron los informes de los departamentos de Antioquia, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cauca, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y Valle. Además de lo mencionado, se incluyó el acuerdo número 33 sobre profilaxis de la tuberculosis y las instrucciones profilácticas relativas al tétanos infantil. Al final de la edición de los números 103 al 105, se publicó una relación de los empleados nacionales de higiene, entre los que se relacionan: los directores de higiene por departamento, los inspectores de sanidad marítima, los médicos de puertos marítimos y los médicos de puertos fluviales.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Revista de Higiene: órgano de la Junta Central de Higiene

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Anales de Jurisprudencia: órgano de la Sociedad Colombiana de Jurisprudencia

Por: Miguel S. Uribe Holguín | Fecha: 1899

“Anales de Jurisprudencia: órgano de la Sociedad Colombiana de Jurisprudencia” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1896-1907. Desde su fundación se estableció como el órgano oficial de la Sociedad Colombiana de Jurisprudencia fundada en 1902, que pasaría a ser reconocida como Academia Colombiana de Jurisprudencia en 1910, año en que la publicación cambió su nombre por el de “Revista de la Academia Colombiana de Jurisprudencia”. Desde sus orígenes el contenido de la publicación interesó en la reproducción de trabajos de los miembros de la Academia y de juristas reconocidos, así como de reflexiones sobre la jurisprudencia nacional. En el número 43 y 44 de agosto de 1899, se publicó una reflexión sobre la unidad monetaria y la moneda nacional, bajo el título “el curso forzoso de los billetes del Banco Nacional” elaborado por Miguel S. Uribe Holguín.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Boletín de la Caja Obrera de la Congregación de la Buena Muerte y de San José

Por: | Fecha: 1916

El “Boletín de la Caja Obrera de la Congregación de la Buena Muerte y de San José” fue una publicación que circuló durante 1916 en Pasto. El mencionado título se estableció como un órgano regulador de la actividad de la Caja Obrera, con el fin de procurar el bien material, pero especialmente “el bien intelectual y moral” de sus participantes. Según se indica en la presentación del título, elaborada por el padre Luis Garrote, se fundaba una “hojita que anuncie los negocios de la Caja durante el mes y los avisos necesarios para la marcha regular de la Caja Obrera”. En el número 1 del “Boletín” se reprodujeron: el “Inventario número 2 de la Caja Obrera de la Congregación de la Buena Muerte y de San José, en 30 de junio de 1916” y el “Estado comprensivo de enero 1º a junio 30 de 1916”. La presidencia de la Caja Obrera fue asumida por Gustavo G. Guerrero y la parte contable por Sergio Paz.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Hacendado Colombiano: gaceta bimensual para ganadería y agricultura

Por: | Fecha: 1931

“El Hacendado Colombiano: gaceta bimensual para ganadería y agricultura” fue una publicación que circuló en Bogotá durante la década de 1930. En 1931 se anunció que su distribución era gratuita y que su objetivo era promover el progreso de las industrias nacionales, particularmente las labores de hacendados y agricultores. Para tal fin, “El Hacendado” empleaba un lenguaje que “carece del tecnicismo usado en las grandes revistas” puesto que pretendía que su contenido fuera “leído y entendido por todos”. En el transcurso de su publicación el título cambió el complemento de su nombre por “revista ganadera y agrícola”. En el número 2 de septiembre de 1931, se reprodujeron noticias relacionadas con enfermedades del ganado, sobre la producción de leche y las enfermedades de la palma, por nombrar algunos ejemplos. En la última página del ejemplar se indica que este fue remitido a Antonio José Iregui.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Hacendado Colombiano: gaceta bimensual para ganadería y agricultura

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Boletín del Censo

Por: Luis Perdomo Torres | Fecha: 30/06/1929

El “Boletín del Censo” fue una publicación que circuló en Pasto durante 1929. El título era el órgano oficial de la Junta Departamental y era dirigido por el Inspector Departamental (Luis Perdomo Torres) y administrado por el secretario de dicha institución (César Benavides G.). El “Boletín” fue el órgano rector, encargado de la difusión de las “Disposiciones legales e instrucciones para el levantamiento del Censo de 1928” y de su aplicación en todos los municipios del Departamento de Nariño. El Censo registró un total de 70.769 casas y 141.313 habitaciones en el Departamento, puestos a disposición de la Junta del Censo, integrada por: Demetrio Guerrero, José Rafael Zarama, Elías Chaves M. y José Ignacio Zarama, para su revisión y aprobación.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Cancionero Antioqueño

Por: Porfirio Barba Jacob

El “Cancionero Antioqueño” fue una publicación que circuló en Bogotá durante 1904. Bajo la dirección de Miguel Ángel Osorio Benítez (nombre de pila del poeta Porfirio Barba Jacob), la revista se configuró como un espacio interesado en la promoción de la literatura antioqueña. En el artículo titulado “Portada”, del primer número del 14 de febrero de 1904, se establecía que con la fundación del “Cancionero” se pretendía dar a “conocer más generalmente las producciones del talento y las obras del trabajo de Antioquia, las verdaderas costumbres de ese pueblo y el grado de progreso á qué el ha llegado”. Además de lo mencionado, se especificaba que con la aparición del título se reforzaría el “comercio literario” y se fundaría una tribuna dedicada a la “colonia antioqueña” residente en Bogotá. Como menciona Osorio Benítez en el artículo citado, a pesar de que el “Cancionero” se interesaba en el devenir antioqueño, se presentaba a sus lectores como espacio lejano de “las ridículas exageraciones del regionalismo”, con el fin de ser un escenario agradable para todo el público. En razón de lo dicho, se hace una invitación a autores nacionales y extranjeros para que colaboren con la publicación, como sería el caso de: Julio Flórez, Diego Uribe, Guillermo Valencia, entre otros. La revista es reconocida dentro de la historia de la literatura colombiana, por la participación activa y dirección que ejerció Porfirio Barba Jacob en dicho título. Por tal motivo, se han realizado dos ediciones del “Cancionero”, a saber: por un lado, la edición facsimilar de 1991, incluida en la edición de Alberto Aguilera y Teresa Galindo dedicada la figura de Barba Jacob, quienes deciden reproducir todos los números de la revista por ser el único título dirigido por el poeta; por otro lado, encontramos la edición de Juan José Escobar de 2016, que cuenta con comentarios críticos y biográficos de los autores que participaron en la revista.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Cancionero Antioqueño

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Don Quijote: revista quincenal - N. 11 y 12

Por: | Fecha: 15/06/1924

(~ ~. _ & ___ _ g¡Ef<&~Sii> __ ~_· :.' .~ Orgallo d~ la :Pederación de Maestros de N arÍño _ ... -- MUERTE DEL SOL Se aleja la tarde fingiendo un reguero de graves angustias en la lejanía y el viejo romero parece un trovero que lúgubre reza su melancolía. Orquesta la brisa no sé que rapsodias en la encrucijada y en el abedul; las nubes ostentan lujoso decoro y el astro diluye su lámina de 01'0 sobl'e el cielo azul. Un pájaro trina con honda quejumbre su tierno cantar; vivamente inquieta COlll0 una serpiente se va la vertiente por entre el palmar. Tren10la en la cierra que corta el atajo el último andrajo de un claro arrebol; se acercan los males que sangran mi herida t con sus espejislnos desfila la vida, y queda latente la muerte del sol. PEDRO M. DÁVALOS. Pasto, mayo 23 de 1924. u.rrRB .. TTA ItAMÍREZ ..... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'DR. SOFONIAS YAGUP - Una de las mentalidades más altas entre ]a juventud c0Ioln· biana . . Su voluntad indomable ' unida a sus grandes dotes d~ parla~entario, lo han llevado de triu11fo en triunfo en su e l'ta -, -pero muy fecunda carrera políti­ca. La int.ensa labor que ha he­cho en estos dos últimos años como Diputado a las Asambleas del Valle y N al'iño y como Re­preséntante al Congreso acredi­tan sus títulos a la gratitud de los pueblos que le confiaron su representación. .El magisterio Prima.rio de Na­riño le tributa, de modo e"pecial, -en esta ocasión, sus agradeei­~ ' - mien tos por la defensa q U8 hizo a los Normalistas en la A ", aln­"- blea que acaba de clausut'fll'se. • LAS DES ~D DA Tienen las tar le el tintc de las hojas secas. Yo 110 sé ex' "carme e .('e ~ómeno de una tarde : ~ ~,.. isnje uf!nsado, el cielo lila; la. paz crepllSCI' lar se va. ex-t endiendo lcntamente ...... Parece la agonía emot iva de las cosas .............. . En el poniente se dcsploma mori­bundo el monarca del dia, envuelto en su manto de escarlata ...... Hermoso pero triste es el ocaso! Una ciudadela se edifica de retazos de pú rpura; con sus calles, con sus plazas, con sus iglesias ...... pero ciuda­dela, ambu1ant y multiforme a me­dida que el artíflce se esconde. Vosotros ha beis -visto los ocasos, en las tardes de verano, al lado de los propios; vosotros habeis sentido el hielo de las muertas ilusiones !. ..... Oscila el sol, y la paz de las som­bras nos trae la tristeza de todo lo que muere ........ . Así son las despedidas, tienen el tinte.de las hojas secas. VON LARFS. EXA]1ENES DE GRADO Durante los días 27, 28 Y 29 de mayo pasado tuvieron lugar los exáme- . nes de grado en el Colegio de las RIt. Madres Betlemitas. Rindieron dichas pruebas 13 alumnas que obtuviel'on las más al tas calificaciones y especiales foH­citac i onese d e los examinadores'. Felicita­mos calurosamnte a í a las gl'ad uadas co­mo a 8US dignas prl)fesoras por el brillan­te resultado obtenido. -En el prestigioso Colegio de las RR. Madres Franciscanas también se realizaron los exámenes de grado de un grupo de distinguidas alumnas que ter­minal'on sus estudios secundarios. Los resultados en esto torneo fueron, así mis­mo, dignos de todo encomio, po:" cuyo motivo la sociedad se siente satisfecha y agradecida de la la bOJ' efectuada por las ~eritol'ias profesoras, las Madres Fran­Ciscanas. Llevan a cabo así, las Madres Fran­ciscanas y las Betlemitas, la obra más trascendental, cual es la de cdl! ~aJ a la mujer. En qn" ~itllación, c3tnvicl'u, cfectivanH'nte, la edllea iÓll de la mujer pasten!';e, hoy que el Gohi ~ rno T acional nos tiene pri\Tudos de la normal, sin la acción doccnte de las RoliglOsas Fran­ciscanas y Betldemitas! Para los dos ColE'gios UO~ QUIJOTE ellvía particula­res felidtaciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPV13trCA. DE COLOMBIA. DEPARTAMENTO DE NARXÑO DON QUIJOTE ---~_. -4-4-- IN1'ERESES GENERALES-LITERATURA-ARTES y CIENCIAS - DIR,ECTOR: Sergio Elias Orti1:. REDACTOR: Manuel Antonio Delgado NUMEftO EXTRAORDINARIO Año I-Serie I ~ Pasto, ,Junio 15 de 1924 (> Números 11 y 12 ~~~=~==========~~~ NOTAS EDITOR.I ÁLES • A iniciativa de] IIustrísin10 Sr. Pueyo de 'Val, varón 111el'ití­sinlo por su celo apostólieo y su labol' pl'OO'l esista en lJien do la grey que le ha tocado gobernar, se ha fundado en esta capi tal, a selnejanza de los que existen en casi todas las de Coiombin, un Centro de jóvenes católicos, don­de SA llevará a obra, con el apo­yo de los buenos, el lema de las asocia(\iones católicas de Euro­pa: ., Ciencia y Acción." La ., Ciencia" en el sentido más arnplio del vocablo, será el arma ideológica que el socio­nuevo cruzado-habrá de esgrilnil' en defensa de la Iglesia que lle­va COIDO distintivo las inconfun­dibles señales de una, santa, ca­tólica, apostólica y romana. Y no sólo será arma de combate, sinó también antorcha de cultu­ra que en sus manos habrá de mantenerse vívida y esplendoro­sa, para así entregarla a las ge­neraciones que nos empujan en el camino de la vida; y habrá de ser, en fin, miés fecunda echa­da en el surco humano, des­de la cátedra, desde la tribuna, desde el libro, para la coseJha del ~ien, en ~n futuro no muy le­Jano. La "Aceióll" es otra arma más eficaz, ~i cabe, para luchar en el apostolado de la earidall, en el apoyo lnutuo, en las obras pías y por sobre tollo en la ptopagan­da católica, tan necesaria hoy lllás que nuncn, en que el pro­testantismo ha llegado a su máxi­lllun de propaganda, en Lusca de prosélitos, de lnaner~ es.pecial en los paises aún incontanlioados de la AUlél'ica Latina. Campo bastísirno y obra muy meritoria tiene por delante el Centro de la juventud católica de Nariño. Nosotros le augura­lnOH el más feliz re;~ultado. Lle­va desJe su fundneión el signo del acierto, contando conlO cuenta a su cabeza a un Director Espiri­tual de la talla del PI'esbítel~O doctol' Teófilo Albán P., adlnir<:t­ble en todo lo que dice relación con las obras de Dios y un vel'­dadel'o prestigio en la cátedra y en la prensa y a dos jóvenes conductores de bueuas ejecuto­rias, espíritu amplio y bien in­tencionados, Hemos leído con verdadero In­terés, un libro que próximaluen­te dará a la e&talupa, el distin­guido escritor señor don Ricardo Góo1ez A., sobre las atrocidades cornetidas por los peruanos; en un bello rincón del suelo col01n~ biano. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. D o N (~D~ 1 J O rr TI: 2.i0 -------------------------- - - - - -- ----------- - - - -- ~ --- _ .. _ - - -- -~-- --- -- ------ - --------- - --------------- Hace algunos aüos puhliea- gn, la conquista (li~imlllad't pOI' D10S en la R,evista "RitoE'" un . pI negoein, qth~ la nneiÓll vet:iua episodio ho1'ri pi la nte sobre e 1 ~8~ aba llo\7(t ndo n ea 1>0 Clq lh,tl,l t rniSlno asunto: el cual episodio sí , la frontera HllHlsónica. bien revestido de ciertos datos Por }¿tS pág:i nas ~éI ngril1ntas verdaderos, en el fondo no pasa- del libI'o Je R,Íl'ardo GóUlP'l 11., ba de ser sino una ficeión nove- so desliza la figut'a 8iniestnllHPIl­lezca. Pues Lien, 10 quo onton- te patibnlttl'ia'- de tTulio Arana, ces relatalnos con sus hon'ores,_ aquel l\1isrno Al'H1Ht que ante la nos parece una pi tJ tnrn pálida y' Cornislóu Iu vestig:ulol'H de Lon-atenuada, COlnpHl'udo con lo que (hes, dijo <.'on repugnante eil.lis-el seflor Gómez, eon10 testigo 1110:" lo.:) indios son HJás f\·liee6 presencial, nos refiero. que nosotros " .... - ~1ús fl'li- Est.e libro es una dcclal:(\c~ón tes!. , ,. Lns (-"~pnldé\s de los hni­y al lnisnlO tiornpo una aCllsa- totos clespedazadas por los uzo­ción formidable contn\ los ve!'- . tos 'y nleel'adas por la ettrg:a del dugos de ]a región cauchera, caueho, la desespl r.teiÓll de las cotnprendida entre el Putum¿ yo ilJdias BOl'HS al S(~l' l'Hzndas )\ ba­y el Caquetá y que abarca las lazos, el llanto Rlnal'go Od los ni­- hoyas del Uarapal'aná, dt>l Igal.'a- ñ)8 Hlldoques al \' -n' a sus pndrt>s paraná y el CahninarÍ.; región qU(lnH\dos vivos, }Jl'e\'iaruente 1'0- 'que !vIro Stanley Pat.], l)[~utizó eiados eon }{el'osene .. _ ¡ qué fe· con el dantesco nOlnore de lieidad tan gl'anue para nu rHons- '." Pal'aiso del Diablo." El ~ef1or tnto! Y jllnto con la fif,!l1l'a de GÓlnez estuv'o allí, apenas udo- Arana se aeslizi:ln las dn otros ')escente, COtilO ellJp1pado de la ase~;jDos vulgnres, recogidos por 'Casa Al'ana,-la casa c.:plo- aquél en difer~ntes países, tales taJora del Cl'in1en -y presenció el j eor~)o Lonj~a y lvlacedo, dos fie­relnedo infame de los suplicios ras hutnanas, Flórez y Agti6t'O, de los pl'i.ulel'OS DH11'ti res del cl'is- cri rni nales som bl'Íof:¡, el judío ~tiallisrno. El lnislno, flStu vo a Bill'ehilón y N ol'mand con lnás dos pasos de ser suugeientatllpn- delit.os hon'cnclos que años de -te sacrificado, COlno lo fuer011 dos vida y otros que VHn desfila.ndo parientes suyos, José Francisco bajo los anatemas del esctitor, y Artelnio GÓlnez, padre e hijo teñidos toJos con sangre de in· inmolados en el desierto, cuando dígt>nas. '-se retiraban a su tierra nativa, Fue l\Ir. Kacelnent, el pri-borrol'izados de tantos Cl ÍLn..enes n181'O en revelar al luul1(lo, desde ·corno habían visto; intllOlados las colnlnnas del Trutlt, la espau­'" porqne abrigaban el noble pr0- tosa, tragedia que e~tabit desa­pósito de hablar alto, a la faz del l'l'ollándose en el H Paraiso del "mundo entero, sobre la conducta l)iablo 'l. A 111'. Kacenlent, crirninal de los caucheros pel'ua- casi le eneBta la vida su andaeia rnos; porque querían dae 1: voz humanitaria, vida que después de alarma a la. ci, ilizélción vil- había de ofr'ecer en aras de la mente ultrajada en el centro de libertad de Irlanda y fueron tan cinco países latí noam6l"icanos, gl'U ves sus revelacion0s, que ~l t'. ,que se la roban con10 título; y Pat81'1loster se declaró acusador porque anhelaban corno buenos do los criminales y desde el gran patriotas y hombres de ntm ezn, diario 10nJinense abrió una. tre­que Colombia supiese por boca luenua campaña para esclarecer de sus propios · 11ijos, eObtu'L1e- los !JI: ehos. ~l Libro Azul britá· mente arrojados del suelo patrio nlCO los puso de relieve. La ,que laboraron con sudor y fatí- opinión unánin1G esperaba un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. D o .L~ QUIJOTE 211 castigo (.1j~lnplnl' }Jara lus malhe­chores y Ulla l'f'pn sión de bt a­zo fnerte pOl' 'parte del Perú; sin embargo, ui "ino ~l castigo ni se detn\To 1,", conquista depl'e­datol'ia, A ra na obt u \'0 toda (' In. e de dlstilH'íolles ha:ta la de Di­putado y la. llHll'ea conqnicitadol'i.\ de los bijos \del sol, 1()~ hfll'nHulOS díscolo8, ba subidu ha 'ta llllly cerca de lHH'StI'US COI dillerHs , .. , "iviolos, pU0 ... , t'l1 pleno l't'lnado de la pil'att'rla interllacional. Veuga en buella llol'a,~llibro de Ricardo G6nwz A., a ~l(_'usnl' una Vt'~ más a los criminales eul'­gallos de oro y de 'u ngre colonl­b; aoa; venga a avi\'ar el scuti­Iniento patrio nllol'tllt'\cido, \'ellga a e 1 el tl1 a l' por 1 a j lL tic: in, q n e n HIl . ca 0S talde para que (·aiga s(Jure los verdugos, porquo ¿lún 'f.:~ oye el chnl1ol' ele las \'íttilna~, t.oda­vía llega n nuestros oídos la que­ja lastl lnera oel d '.:grn ciado in­dio de nuest.ras selvas, hoy mis­mo se d~ja oí l' la- voz de Pl"otpsta de los colonos tolirllen~es que hllYl)U de los ríos patl'io~ aute la fuerza abrumadora del illvasol'. SERGIO ELÍA_S ORTIZ. DE LA FEDE'RACIO E MAES-TROS DE r.JARIÑO La Conveñción General de la " Fl<:VgRA­CIÓN DE MAESTROS DE NATU:TO " reu­nida en sesión extraordinaria el día 30 de abril de j 924 ha pl'estado su aprobación a los siguientes Estatutos que regirán a dicha lnstit1lción. TÍTULO I Fundación-No111bre-Fines. Art. 1 Q-Los profesores primarios del Departamento de Nariño ( Colom­bia) por su propia volulltad e iniciativa se asocian en una Insti­tución denominada" FEDERACIÓN DE MAESTROS DE NARIÑO." Art. 2fJ Los fines qne la Federación se propone alcanzar ~on los si­guientes: a) Constituir con domicilio legal en la ciudad to para lu­ehuL' eon ventaja en esta época de l'euovaeión de volares. En el caso pI'esente, en que se trata de réiviodiear los derechos d(jl gremio iustl'uceionista, la fuerza y la aptituJ veneedoras consisten en la unión. mediante la cual el magiste­rio ual'iñense, se presenta l'f'spetuo­so pero consien te de sus energías a o~upal' el puesto que le correspoude en la act.i ridad social .... Sí, esa unión proclawada por todos y en todos los tiempos como el único medio de sal vaeión en los ~L'al.lde8 pel igros, es la ba ndel'tt bajo cuya sombra nace la "Federación de Maestros de Narjño". El alma ch~ nuestra. FedE:H"ación 8S evidentemen· te, la t:nión fortalecida por el pleuo con vencimiento de q ne a sus expen ­sas el magisterio llal'!ñense logl'al'á ser, en breve, la InstitueÍón " respe ­tada y respetable" en cuyas manos está el pOl'venr del sur de Colom­bia. Pero }Jara que la ~'Federación de l\laestr'os de Nal'ifio" alcance a constituÍrse sóli ~lament.e, y su exis ­tencia llegue a ser robusta y vigoro sa es preciso que sus miembros ba­Ilen en ella no solo su fuerza mOl al sino también el apoyo que ha me· nester quien ~ufl'e necesidad .. _ .Por ésto la Federación al constituÍl'se y ()J'ganizarse buscó no sol e:. men te la unión sino también la solidat iJad entl e sus asociados, pl'ocuraud.o de ese modo la. prosperidad del gremio y la felicidad de cada uno de sus miembros. He aquí, en sfntesis, el pensamiento que informa los Esta­tutos de la " ]"1ederación de maestros de N ariño ", de los cuales vamos a ocuparnos en seguida. Según el Título 1 esta Instituc1.óu se propone elevar y deféoder la dig­nidad del :NIagist~rio. U na ex pe­lÍencia que probablemente nos es propia a todos los que militamos en -.est.a profesión, nos ha enseñado las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -DON Q U 1 J O T E 214 humillaciones ~ sinsabores a q ne ". están sujetos los maestros de escue­la, En efecto: desde las altas au­toridades hasta los gamonales de aldea los maestros reéibeu iuequÍ\7 o­cas muestras de indiferencia y qui­zás de desprecio! Necesario es, en­tonces, que esa consideración y ese l'esp~to de q ne e..s merecAdor el íns- , titutor, y, quien no los alcanza, pre­: cisamente por su debilidad, los im­ponga la ,fuerza de la uuión repre­sentada por la asociación de maes­tros. Asegurada así la base eseDeÍal de todo prüstigio, cual es la dignidad, la "Federació..1 de .Maestros de ~a­riño~" dirigirá sus actividades a pro­(' urar el mt'jol'arnieuto económico del profesorarlo primario y a esti­In u lar el perfeccio1l3 miento ~,.rofe­sional del maestro InHd ian te confe· renciasr asambleas, biblioteeas pe' dagóji~as, l\lás, todos sus aetos estarán ~u­jetos a la más est ricta j usticja y se­rán insp:rados por un acatamieuto racional y conciente de todas las di~posiciones legales ta:1to el. viles como eclesiásticas, puse la "F8dA­ración de maestros de N ariño" está formada por ed ucadores colom bia­nos amigos de la Libertad dentro del Orden y Confesores de la Reli­gión Católica. Por otra pal'te, nuestra. Asocia­ción está iuspi rada en los ~llJ holos del Primer Oongreso Pedagógico . Nacional, el cual aprouó un ac,uerdo que aconsejaba a los maestros de toda la R8pública 'para que se aso­ciaran en sindicatos. De aquí por q aé los maestros de N al'iño al fede­rarse, se consideran como parte in­tegeante de todas las demás asocia­ciones o sinJicatos de maestros del resto de la R.epúbhca, y principal­mente de la Asoc>iación de maestros de Bogotá, con las cuales marC'har·á de acuBrdo en t.odo lo que se refiera a consolidar los nobles ideales de confraternidad y solaridad profesio. nnl. Y como la misión dAl maestro es la del amor, ante todo, la " Féde­ración de maestros" de Narjño ex· tenderá su acción más allá de la Patda, estableciendo :relaciones con los gremios similat'es fiel Continen­te, de algu no de los cuales ya ha recibido palpables seiíales de afecto y simpatía .. Se Cl'eeT á tal VE Z qll~ la "Feclf\­raC'ión de maestros (le Nariñn" e~tá formada pOI' normalistas solnme!lte o por maestros _ en pjercieio, Nad a de eso. La Federación Hcoge e11 su seno a todas las persouas q lle ha yn 11 dpsempeñ::ldo alguna vez el eargo de maestros () mai'st"US. I.Ja única condición qne impone a sus federados es el de firnwr los Registros de la 1 !1sti tueióu y paga!' las cuotas correspoudient~s, nada luás. Pero la amplitucl de lllir del Art. 66 del Reglamen­to nacional de las Escuelas Primarias, que los padres y aeudientes de los ni­ños que entregan en una es_uela, se obliguen a mantenerlos en el plantel durante todo el tiempo que sea nece­sario para su educa ión; por la mis­ma razón en todas p~l tes ha~v tenden­cia a perpetuar a los buenos maestros en, una escuela y se consider't lnuy perjudicial los continuos cambios de estos funcionarios p(lblicos. Los perjuicios de los continuos cambios de Profesores o Maestros en una escuela se palparon desde los si­glos XV y XVI, con las Scholastici vagantes: clérigos y seglares, beca­rios e internos de varios colegios, maestros errabundos que formaron una vasta corporación, con ciertos privilegios, para ir de pueblo en pue­blo y de ciudad en ciudad enseñando a las masas populares y especialmen­te a los niños. Me refiero al tiempo posterior a la Caballería y la Bur­guesía; y ni siquiera el insigne Tomás Platter, a quien su ciudad adoptiva, (Bále), le concede la ciudadanía ho­noraria, adquiere una seria reputa­ción como maestro, ni hace los pro­gresos que debía, por no fijarse seria­mente en nino·una escuela. A evitar esos perjuici s tiende la sabia disposición del articulo 7G, del Decreto Ejecutivo NQ 491, de 1904. re­glamentario de la Ley 39 de 1903, disponiendo que "los maestros deben durar en sus destinos por 1 tiempo de su bu na conducta y de su buen de­sempeño", y prohibe rcmove::-los sino por justa causa, y después de oír sus descargos. Así se obra en toda hl Re­pública; se apr vecha el esfuerzo bien dirigido de maestros experimentados y pundonorosos, que es la ley de la cuftura y lo que conduce al (.:ito; se utilizan los estudios de obser ración y los planes pl'ovechosos que se forman poco a poco, y ele este modo el pro­greso de la escuela es una realidad, y las esperanzas de la sOf'iedád, del Go­bierno y del maestro no quedan de­fraudadas. Pero si a 10 mejor de los estudios experimentales, sin causas poderosas justificables, se remueve al maestro de una escuela, aunque sea para mejo­rarlo con otra escuela, no digamos en mitad del año escolar, sino al finá1izar ----------_._... --_._ .. - ..... _. .......... -.... - las tareas, todo se pierde, todo se' trastorna y la obra ruc!yc a empe:wr, para di locarse luego al año si~uien­te con ei cambio de otro maestro. Esto es avanzar como la tortuga; esto e retroceder al Sl,ido XV; es nlalgastar lastimosamente el tiempo y los c1inet'os públicos; es malograr los es fu rZ08 inteligentes y honn.H109 p r ignorancia, por descuido o por t l'ci los fin s. Ese trabajo que se pierde ya en c13.­ilo: de la e lucacról1, y es preciso que se remedie COS;t que tnnto perjudica; lo J requiere el bien de la infancia, de la presente y futura sociedad; 10 requ!e­re el crédito profesional, porqu allí en ese campo de experimentación q!l~ se conoce, se le facilita al maestro de­senvolver sus aptitu 1 s y crearse re­putación; lo exio-e también el cr"c11to del Gobierno, encargado de fomentar la instrucción pública con eficiencia; lo manda, por último, la dignidad y el decoro profesional, ya que nadie que sea caballero, debe ofre\.;erse para suplantal a un compañero en el ma­gisterio. Los maestros de ambos sexos, que sean ve: rJaderos caballeros, deben trabajar todos unidos, como colectividad de personas honradas, ?espreciando todo 10 que sea ruín e IndIgno. ENRIQUE MARTíNEZ L. • o O¡N Q U I J O T E ante la opinión del IlustrísÍlno señor Obispo de Pasto. " En est~ punto, hoy por hoy, nO:68- tá mal Pasto. El deber que incumbe 8 todo católico de defender a BU Madre lo cumplell hoy los bien intecionad08 y exi­mios e'3cdtores que desde las columnas de Renacimiento, de N lleva Epoca y de EL QurJOTI<-; etc; hacen como El Diario del Sur y todos dada la ocasión, no se aver­güenzan de mostnr e en sus escritos ca­tóiicos como efectivamente lo son en su vida particular' y pública. " Caen estas pltlabl'ag de boca de nues­tro amantlsiruo Paotor como una fuente de vida, como un símbolo de amor sobr. quienes sin rodeos nos gloriamos de prac, ticar la Ley de Cristo. Ellas nos dicen de su amor sediento a las almas, más in­tenso aun que el de las abrasadas arenas a la lluvia regenadora. Nos hablan de la caridad; del espíritu del periodismo; de la paz que ha de imperar en el mun­do como sacra consigna. Son amoroso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 217 ---~~. _- -------_ ...... -..... _--------------------- bnJ~amo, paternal unción que fOl,tifica sobremanera las filas c1e los soldados cris­tianos. Ninguna voz más dulce, más ro­busta, más autorizada para dal' aliento al RIma y vigorizar la condencia. Ningún estímulo más poderoso pata templar la fe q ne es preciao esgrimir en este com­ba- t.~ perenne. Cuán distintos de aquellos otros sen­t ¡mientos en donde al menos sntilmente ~úrpréndense envueltas la tnlición, la hi­pOl'resía, la envidia, flaquezas fatuas que engendran odios mlllldanos, Para I'nen­donar nuestra modesta hoja pel'Íódica, como un ramal de la pl'ensa católica de Pabto, no ha reparado el Vicario de J e­sús, en que ella fuese el 6rgano de los Maestl'os. Gloda al Ilustre MeceI)as, por hondamente. empapado en ~odos los probl€ ruas sociales; porque 8e complace promulgar la humana maxLna: omnia omniútts. DON QUIJOTE-pOr su cuenta -dá las debidas gracias a su Señc.ría Ilustrísima. Y no puede menos de ha· cerio así, puesto que, monseñor Pueyo de Val, es un incomparable Ap6;:,tol de J eSllcristo. ;:;u poco apego a las cosas caducas; su profundo celo por la con­ven ·i6n de los hombres a la fe del sal­vador ;' ese anhelo ferviente por el bien universal tan raro en este siglo, en que la con~iencia parece andar de capa caída, y la fe quebrantada' por la duda, pl)r la moda y por el dollar. Aquella evange­lización, fiel propagadora de loa dogmas de )a Iglesia Romana, con que edifica, levanta corazones y tiende a dcpunil'-os de la helTum bre terrena son actos de un valor muy alto en las disciplinas del Cl'ucificado. y habremos de vacilal' con el ejem­plo de aquel sublime apostolado, en de­clararnos fl'ancámente a-di~tos a la Causa CntóJica 1 y por qué hemos de avergonzarnos de exteriorizar con hechos, con ejerci­cios públicos, nuestra profesión de ca­tólÍJos convencidos, cuando la sangre latina que alimenta nuestras venas, con­tinuación de aquella sal1gre conquista­dora, lleva un germen fecundo e inmor­tal, cuando nuestras creencias tradicio­nales se han soliJifica.do a la lu~ del com­pendio de la fe T y cómo no hemos de preocuparnos por la defensa de nuestro credo religioso si en él se fincan nuestra tl·anquilidad so­cial y nuestro último fin 1 si intensa e incesantemente sentimos al oído la voz , del P. Astete: No basta creer jnterior-mente sino que es necesario confesar exteriormente lo que creemos 1 En manera alguna nos avergonza­remos de aq uella justa y necesaria filia­ción; muy al revés: estamos listos a batallar por la enseña cristiana, no s610 en c'uanto alcancen nuestras fuerzas sino aún hasta el sacrificio. Permanecemos dispuestos a cabalgar nuestl'o flaco Rocin para e~forzarnos en contener los ·,htlra­canes del socia\ismo que emr.iezan a des'atarse por todas las vías de la tierra, y 11'a p.mprender otra cruzada si fuere menester, cuando la voz del sumo Jefe haga yibrar el grito de Pedro el hermi ­taño. Muy dignos de alabanza son los de­seos de nuestro digní8imo Pl'elado, por secundar las divinas inspil'aciones de Su Santidad; UBa de estas manifestacion ·s sobre aquellas prácticas arostólicas, . 8 . la que acaba de efectuar con el eatable­cimiento en esta ciudad de la Institución denominada: La Juventud Oatólico, con el fin de fomentar las sanas idens, intensificar la fe en su grey, i educar en N uestro Señor Jesucristo. Anhelamos de todo coraz6n porque ~sta sociedad extien-da sus raíces por todo el Depar­tamento, y su fundador halle ánimos di­ligentes, y decidida coopp.l'aóión en toda la juventud católica de NAriño; al par que nos congratularnos pOl'que nuestro colega el señOl' don Jorge E. Buendía ha sido elegido' miembro de la "Junta Or­ganizadora" quien se halla al'diente­mente animado en aquellos píos senti­mientos, lo mismo que toda la Federa­ción de Maestros de Nariño. T. P. D'. DE ARTE ( En arte no hay primera persona ) Toda vida debe ser la manifesta­ción áe1 arte. Sin esta condición las e.&.istencias se vuelven vulgares; pues solamente 10 que tiene un poder supe­rior puede realizar en nosotros la obra salvadora de hacernos vivir bien. Por otra parte el que se conforma con las reglas establecidas, renuncia por un plato de lentejas, al desarrollo de su ¡>ersonalidad. La rutina es perjudiClal para el espíritu porque li­mita la acción. Mientras más se acerca el hombre a sus semejantes, tanto peor; la (mayor de la s esclavi­tudes es la del espíritu. Ca da uno debe desarr.oIlar su individualismo sin Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 218 DON QUIJOTE _______ -- -- - - -- - ... ---- - - -- -- -- - - ------- - - -- - -- - --- --- - - - --- ------ - - - -- --- -- - - - - - - - - a._ - - - - - • ......... .. . .. . ...... 1..A. recurrir a modelos extraños. Lo~ modelos no sirven sino para poder llegar hasta donde han llegado los demás; la moda es una ley de gURto y esta cambia a medida que se cam· bian los horo br s. Con relación a la vida el arte es la expresión más sintética de indivi­dualismo. Sé tu mismo: he ahí el problema. Los que batallan por co­piar a sus modelos no hacen otra co~a que renunciar a ser lo que ser deben. La vida no es filante: hay tantos mo­dos de ser cuantos hombres por per­feccionarse. Contados son los días del hombre sobre la tierra, y por lo mismo en este «feo cuarto de horo? de momentos exquisitos» naela más meritorio que yivir intensalnente el minuto que pasa, la hora que se aleja ...... Los atormen­tados por el ideal viven la vida pIe­na~ nte y por eso llegan a la excelsi­tud es porque el arte siendo la supre­ma meta de los que aspiran a pasar por la existencia sin lanzar una queja, a despredar las injusticias y a enco­gerse de hombros ante los años ine­vitables, tiene una virtud profunda para sus devotos. Felices los artistas, es decir esas almas soñadoras que no se dan pena por el día de mañana, ni sacrifican el bienestar de la hora que pasa con enojosas privaciones, ya que la lógica del ahorrO-COlno dice Eduardo Za­macois- no es sino una especie de sa­crificio, pleitesía u homenaje que el presente cobarde rinde al porvenir. y quién vive más noblemente la vida? El que pasa 1a mayor parte de su existencia pensando en sus ne­gocios o el que siente todas las nece­sidades pero es artista? Que Sancho piense en la. gobernación de la ínsula en tanto que DON QUIJOTE espolee a su Rocín ...... EFRAÍN CÓRDOBA ALBÁN. .. - EL CEPILLO Y LA ESCOBA -F1BULA- : -'Dijo el nefario cepillo a la deligente escoba: -Comadre,siempre en la alcoba yo estoy eQn holgura y brillo. A personas de valía presto mi noble sel'.vicio ~ sólo una idea acaricio y es gozar de simpatía. Tú en un l'incon,sin consuelo, viveR sóla, tristo, obscura: tu elemento es la basul a, tu carl1po de acción el suelo. Sin emporcal'te no puedos hacer jalnas el aseo y a veces ensucias, veo, pavinlentos y paredes. -Oon tu in:::;ólito descéiro, replicóle la aludida, bien puedes pasar la viJa ; nu1.~, te haré yo este reparo: Si se te antoja un empleo, del q ne ni jotCt comprendes, a cepilladas la en} prendes hasta cum plir tu deseo. Si llega un desconocido con ínfulas de notable" aunque de Cristo mal bable, le prodigas mucho ruido. Si vegeta un ern pIeado en perpetua cineeul'a, tu cerda nos asegura qua el oficio es recargado. y para él mayor pi tanza pides y más auxiliares, para lograr que a rniIlares cepillos llenen la panza. Bates palmas y panderos Bi un mal plagio nos espeta un qltiiam que no respeta de la propiedad los fneros. Tu posición no ambic~ollO, que es ella la recompensa de tu audacia y des\rergüenza subidas de punto y tono. Mis rincones yo prefiero a la alcob de cepillos: zapateando en los pasillos me río del mundo entel'o! Lector mío, es de este cueftto la siguiente lnoraleja : que el cepillar sólo deda baldón y re~nordúniento. Baldón que a la vez cobija al cepillo y cepillado: carga aquél con el pecado y éste el género prolija. Y, con el gran Tagasteano diré: que rnás dafta y 1nengtta de un adulador la lengua, que del verdttgo la rnano ! PÉRE GIL. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON El Ferrocarril de Nariño No menos de 400.000 almas, llena.s de vitalidad y oe eutusiasmo, rebo- 8f.lutt'8 de anhelos redentores, y for­jadas en el yu nq ue del tra IJajo y 1& viltud, han bet:ho llegar a las nltas esfel as oficiales de la Nación el eco de 8US quejas exhaladas entre priva­ciones asfixiantes: el eco de esas quejas ba ido basado eu los mismos derechos de cualquiera otra Seceión de la Re~lública a go!pf-'ar las pUfH'­tas del Capitolio en demanda ue justicia, y ha encontrado una sau­ción, una san<"ión y nada rná&; la Ley 62 de 19~;-) con la rúbEca del Ejecutivo y que bien pued~ ya ..:ata­logarse sin )'6celo entl'e las promesas de gentes livhmas, de niñas alinda­das y coq uetas. y no se diga que andamos erra­dos, porque si algo der.imos, es a la lumbre de la tri~te realidad presente desde el vaelO de los hecIl )S que de­bieram08 palpar. La Ley en cuestión mandaba principiar los trabajos tan luego corno ella fuere san cionado y publi­cada, pero va ya pa ra ocho meses del doloroso alumbramiento, sinque hayamos oído la campanada que lIa­lDara al bautismo real de la obl'a en cumplimiento de deberes jurados ante el santuario las creencias en los templQs augustos de la Patria. Esta L~y, sin duda nació paralí­tica, y ha principiado a dormir ese sueño profundo 'lue se duerme en 10B brazos de Plutón: en tanto, el Departamento de Nariño, mirando ahogarse una esperanza, burlados sus esfuerzos y hollados sus dere­chos, se recoge en tristecido como quien dijera a llorar una Q!'fan-dad. ____ . tal vez sentirá dentro del alma temporales de hielo. ____ .desi-luciones de hijo abandonado _ . ____ _ desengaños de un amor .. ___ .amor isgrato. __ . __ Por qué, nos preguntamos, los señores Presidente Ospina y Minis­tro Villegas pudiendo y debiendo hacerlo no dicen a esa Ley cual otros Nazarenos, "paralítica leván­tate y anda'" Dirán que ya lo hi­cieron llenando las alforjas del doc­tor Uribe Hoyos con 108 dineros de la obra para que verificara el traza- 219 do sobre el terreno (de Antioq uía () de C\lndinamarca, no sabemos en donde se halle), y que no nos resta eino esperar ese amor tardío que no asoma, el cual con el correr del tiempo-muy faeil es·-tendrá que gol-pear a los bordes de la tumba .• ___ • ' Es Ulla imprudencia alimentar las esperanzas de un pueblo con la vanidad de múltiples promesas: un desenlace adverso a lo prom6tido y esperado en la bondad de una lar ga espeetati va, SUele sel' desastroso. no, duelen tanto ni dan lugar a gra v~e consecuencias las negativas rotun­das, en tanto que aquellas precedi­da~ de largos engaños y de rodeos degradan tes suelen llevar al sacrifi­cio de la vida. __ ••• Será que aque­llos pilotos no aman deveras a Co­lombia y por eso no se detienen R mirar desde las cimas del presente, pusibles "nubes negras" entre las sinuosidades del porvenir' O será que 151.195 Kilómetros cuadrados cuadros del suelo más ubérrimo, con 400.000 moradores expertos y robustos, no pesau en la balanza de los destinos nacionales? El recurso de la escaséz con el cual se trata de justificar tamaña indolencia no es para decirlo ante gentes de mediana ilustración, roe­nos ante el pueLlo de Nariño, que consciente de sus actos, ~ufrido y abnegado lucha constantemente pa­ra forjarse con el martillo del traba­jo en el yunque de las nobles ambi­ciones su lote cultural; y mucho menos para decirlo ante el mundo, hoy cuando las modernas orienta­ciones de la humanidad desdeñando obstáculos gigantes, se lanzan al porvenir a conquistar el éxito en abierta campaña con la misma muer­te: no de bemos extl'dña r q ne maña­na se nos tilde a los colo m bianos como a " hombres de poca fe ", ena· morados del progreso en medio de una cobarde estupidéz, Déjese a un lado ese miedo can­doroso, esa prudencia de los avaros, y cúmp~ase la Ley 62 de 1923 la cual está asignado $ 600.000 de cada uno de los contados segundo, t.ercero, cuarto y quinto de la indemnización norteamericana, o sea $ 2400.000 : una vez agotados esto::; recursos óbrese según el Art. 4 de la misma, que dice: "Si con el total de las cantidades que se destinan por esta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 DON Q U1J OT E Ley a la construcción del Ferroca­rril T.um~co-Ipiales-Pa8to no pu­diera el Gobiel'uo prolongarlo hast.a su térm,ino, gestionl\l'á de acuerdo oon la Junta y confol'me al p:an de ero préstitos nacionttles, la coos.ecu­ción de los fondos necesarios pal'.a que la. obra quede concluída en el monor termino posible "Según lo anterior, por qu~, apelamos al, recur­so de escaséz, echando por tierra la dignidad y la sel'iedt\d dd Gobiel'no Nacional f No ~s esto para dt\bili­t, ar la' fe en las decisiones dpI Esta­do, para matar las aspiraciones de -un pueblo, aspiraciones sagradas, qUA envuelven grandes intereses morales de Co!om bia y que están basadas además en derechos natura­Jes inviolables Y No sabemos qué interpl'etación merezcan las pala­bIas del señor prc~idente O,-pina, c~ando dijo al se,úor Gobel'cador :Moncayo Candía ': "CompJázcome en comuní~arle que con el mayor gústo he sancionado la Ley relativa a la construcción del fel'l'oearril que pondrá en comunicación esa ciudad ,con el mar, y apresuróme a congra­bilarme con el pue.blo de Nariño por ~e8ta afortunada solución, que espero Sel á estímulo que lo anime para ~a-oor3r con multiplicado vigor por su engrandecimiento, que será el de la 'Patl'la colomuiana" Con esta falta de seJ'led'acl', con este iudifeJ'8ut.ismo 'por delimte', podrá el pueblo de Na­Tiño ]&bol'ar con multiplicado vigo!r por el engrandecimiento de una ma­, dre tan amada., al par que tan jndí­' fer,ente, según la presentan sus hijos ,p 'redilectos' , Causa verdadera pena. ver eómo ,los hombres sustantivos dé la Na­' ción, sopretpjüo de prudencia eehan sobre sus hom b,'os una, montaña de responsabilidades en cuyas faldas pueoe repercutir más tarde la mal­" dici6n dti las generaciones que fil -vieron dereeBo para nacer bajo los auspicios de la el vjliza(}ión y del progl'eso, y no en el aislamien to sal vaje, hijo de un indifereutisrno suicid3, en un abandono criminal. - Los Mártires de la Patria nos dieron la. libertad que disfrntamos y en ella recibimos el deber de perfec­~ io!!ar ~sa misma libertad para bien "de 'las ' geñéracion~s IuLuras; el cul­' tivo de las fuerzas intelectuales, morales y materiales, que no pasean el mundo sino por caminos de hie­rro, ese es ,eJ, i)ue pel~fecc.ioila esa li­bertarl hija de la cultur" meusfljera de 18 gloria y que d~bemos tJ'(\spasar a qui~nes' nos suced~n, como heru­dad sagrada, como s11nbolo d~ los altos idoales que deben escalar los buenos ('Í.udadanos. y si a estas pal:a!-elas que sentí" , rán avanzar sobre su dorso riqueza, civiiizacion y poderlo, que v\1ndráu ,8 reso}.ver problemAS aduaneros cu­yos caracteres alai'mantes Cl'ecC'u diaria"mente llevando ta'lvéz a gl'a­Ves complicaciones interuaeíonales, si a estas paralelas deéimos e~tubie­ran 1incularlos, no intereses exclusi- 'vos de Nal'iño, sino comUl1es al pue­blo colombiano como así lo es, el deber de llevar a efecto dicha obra reviste ruayol'PS proporciones; y retardarla, quizá en beneficio de otras de necesidad menos imperiosa, seda e(·hal'nos un baldón anticipado, aposta1,ar de nuestra profesión de patriotas. En tanto, que Pasto defienda. la integridad nacional, que presente su p~cho a las in vaciones extranje-ras ____ .. porq ne este es un deber sagrado, pero niégnesele' sus dere­chos, quít.esele las garantía::; que pudiera tener según las leyes de ésta nuestra Nación Republicana. MEDARDO MuÑoz L. .... (CUENTO) El ~uadro no podia ser más aubJim'e. Sola en BU aposento la a:::ciana escribía )a historia de su vida. IJa luz de la lám­para tornaba más blancos RUS cabellos y en su rugoBa hente se advertia la huella del dolor, Varios retratos pendían de la pared y en uno de eUos la anciana cla­vaba insistentemente sus láguidas mil'a­das. Era el d~ un joven a . quien la vie­jecita pareCla hacer un reclamo o una recon vención •••• La pluma descansa en el tintero. !U na c'Onvulsión nerviosa invade Jos fuiemhros de la anciana, intenta levac.­tarse, con dirección a L retrato, pero no puede. De pronto Jo lee; 8US h ueso- 8a8 manos lo alcanza y lo coloca en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 221 ----_._ .. _.. .._ . .._ ._--_ .... _--_... ._ _ ..............._ ... ....... __ ..._ .. . _.. ............... _... ...... __ .............. _. ... _----_._---_.. _ ._._--_._. __ .. _... . ·~8critorio. Los ojos de la anciana se t clavan como dos za.etas en el lienzo y en . eS08 labi08 pálidos se dibuja una son-risa ue amargo despeeho .... Cualquiera diría que la pobre anciana odiaba porque tuvo la debiliu8d de haber amado! _ ... Debía terminar la historia de su tris­te vida .... Separó el lienzo del marco, ~e acercó con la mayol' frescura a la chimenea, y se puso a mirar, con la mis ma sonrisa maligna las contorciones del retr'ato al ser devorado por las llamas ... Luego que el humo se dispersó por el cl1a'rto y las cenizas 3e confundieron, la misteriosa anciana, tomó el manuscrito que acababa de escribir y, con suave melancolía, leyó: ••• ." Era una bella tarde dp. diciembre. :En uno de los suntuosos teatros de la eiudad de Pequín se daba nna función dramática. Entre la nume·rosa C'ODel­rrencia estaba Guil!ermo. Diez y siete abriles sonreían en su frente soñadora. SUB miradas fl'e.:lcas y traviesa'3 no acer­taban a separarse de la encantadora Eu­lalia, de quien estaba ciegamente ena­morado. Eulalia muy ajena a los sentimien­tos del joven, miraba con embelezo la representación de "Los Antf\jos de Adán ", y veía en la bella .T Illieta, el ti­po de una mujer modernizada pru- el lujo. No ten~a más que catorce años, pero dotada de un talento ..¡¡uperior, tomaba a los hombres y a las cosas como son. Nunca había pensado amar, porque conociéndose bien, tenía la persuación de que no habría hombre que la com­prendiera; más tenía una debilidad, la compasión por la desgracia .... Pasaron los días y los meses y Gui­llermo no había podido conseguir el ca­riño de Eulalia, quien por esas intuicio­nes del futuro, solía decir: en el mundo no es posible realizar el ideal del amor; el hombre es amable, pero no satisfa­ce .. _ .Los amig(/s de Guillermo qne te­nían relaciones con la familia de Eulalia, convencieron a la joven para quo co­fl'espondiese a un amor según el más genuino ideal. En efecto, Guillermo era el hombre que ella había soñado: inteligente. retraído de odas esas fl io­leras que distinguen a los estudiantes; sus nobles sentimientos lo apartaban, como una valla enorme, de la vn.lgari­dad; pocos y escogidos eran su.~ an.ligos, tenia predilección po la mú ica y la. IN'.tllra y era fatalista en el amor; cua­lidad que identtticaba su coraz6n con el de Eulalia . Guillermo no había tratado a Eula­lia, pero la conocía moralmente. Cauti­vado por la~ prendas de la joven, a quien su bello físico la bacía completa, Gui­llermo la amó con toda la fuerza del primer aml)'r, y en br\Jve, cn el puro corazÓn de Eulalia apareció la rusa en­carnada de la correspondencia. • •• Guillermo tenía un VIaje más allá de los mares. Cuando esto supo Eulalia, una espina cruel hirió BU corazón; el único amor de su vida, se evapol'aba como un sueño. __ .No pudo dormir y con sem­blante pálido esperó a Guillermo para la fatal despedida. __ .Sería la última que se hablaban 1 .. _ . G uillet'mo no pudo decir lo que sen­tía, la más viva emoción le ató los labios. Más no era necesario, hablaban sus corazones, se entendían sus almas ge­melas ... _ Ha llegado la hora y Guillel'mo por toda despedida, arrebata de las manos de su amada el blanco pañuelo, donde ella había dejado su lágrima postrera, y corno enajenado traspasa los umbrales -y se aleja ...• Eulalia iba recolectando en una cajita las cartas que GuillCJ'mo le escribía. ~n sus finas facciones se acentuaba la huella de una cruel melancolía •.• _ • La ausencia de Guillermo fue corta, pero la~ consecuencias, muy largas y penosas. El carácter de Eulalia se tor­nó sombrío y sus hec!:liceJ'os ojos torna­ron una expresión lánguida y pensati-va ... _ Hasta los tres años Guillermo fue el hombre ideal, que sati~facía las aspira­ciones del alma delicada de Eulalia, pe­ro ah ¡ qué duros son 10::1 desengaños en la primavera del amor L . .. . Un día que Eulalia se ausentó dejó en manoo de Guillermo, a petición de él, aquella caji­ta que contenía las cartas y los versos que 61 le hizo cuando cunaba tercer año. Guillermo por nn acto que desde­cía de Sl1 cultul'a, redujo a cenizas el precioso dep6sito. Cuando fué ínter t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 D O.N Q tf 1 J O T' E gado por Eulalia respondió, que había dudado de su afecte, y esa Bola causa de su mala acción. Como se marchitan las flores, se mar­chitaron las ilusiones en el alma de la joven, sintió un dolor sin nombre, pero herida en su dignidad, juró, ~, ara el hombre cruel, el olvido,., que es el peor de las venganzas ...• Hacía tresfdías que el cornzón de E'lIalia había muerto para Guillermo, pero qué difícil es olvidar cuando se ama devoras! ____ Una amiga que cono-cía el idcidente, ilJtervino y se ajuat':lron las paces. _ .. Un negro nubarrón interrnmpía el cariño de esos viejos afectos. Hn biendo terminado Guillermo su educaeión se· cundaria, debía busca\' ot. os cent1'ns para seguir otra eSl'rera profe~ ional. El q ui· zá animado de un sentÍlnicnto de cariño le prometía volvér, b8jo bU palal,. a Je caballero, pero ella, qua conocía la ve­leidad de su pl'omeza de mtlcbacho iI u- . sionado, vió terminado su idilio, eon un hombre, como todos los hombres, que llO sabía comprenderla. Al decir ndios a Guilrermo, se dcslJi­dió también de la socied:¡d; se entel ró en su caua y se entregó a la lectul a. Amó tln ideal C0l110 ella Jo oña ba, con la fisúnomía de G uWenno y st'gún él, hizo trabajar un rctl'Hto qne C('\ocó en su aposento, cubierto con un velo negro, porque él n'presentaba a G uillerrno, cu­yo amor h::tbía muerto en su alma ..•• " La anciana no pudo continuar. Un frio glacial cerró sus labios .... En el su ,.~lo yací a el manuscrito. Un rayo de sol penetró por los cristales y dió brillo artificial a esos ojos, que absortos en SUB recuerdos no se cerraron ni en muer· te ! __ . __ DILENA BEISAM. • EL CONTRATO CON LOS RR. HH. MARISTAS Dice el Eclesiastés que para todo hay tiempo: "Tiempo de reir y tiem­po de llorar; tiempo de trabajar y tiempo de holgar; tiempo de abun­dancia y tiempo de estrechez", y para Ud. de contar, pues precisamente allí estamos, en el tiempo de estrechez o de crisis. Crisis en los ramos de la cosa pú­blica; y con la administración que acaba de iniciarse el para muchos espantable fantasma de la cesantía, la peor de las crisis, serrún me 10 han dicho honrados individuos de la buro­cracia. Pero así como en cada enfermellad hay un órgano que sufre más, asi también en esta tirante situación ha habido un ramo particularmente per­judicado, y ha sido ese ramo que por su importancia bien pudiera ser ll-".:­mado la niña de los ojos de las nacio­nes: la Instrucción Primaria. Bien sabemos que una crisis es siempre un. fenómeno I complejo, intrincado, por los muC'hos factores psicol6gicos de difícil solución que en ella se meLc1an, pero precisamen tc entonces es cuando se necesita que el Legislador dem!.les­tre las cualidades de penetración y cordura que deben adornarlo. La.' circunstancias difíciles son las propi­cias al héroe o al genio. Cuando el Departamento llegó al peor estado económico que le ha to­cado afr ontar, debido, entre otras causas, a la llamada Ley seca, el go­bernante advirtió que el'a necesario resignarse a ,-ivir como pobres, y él mismo dió el ejemplo; también el pri­mer político emitió su valioso co}}­cepto: "córtese por lo sano y sálvese la Instrucción Pública", pero ya n era posible obrar mi1::tgros y con la Instrucción Primaria se obró de acuer­do con el antiguo refrán: [l Jn vieja que 110 puede andar, meterla en el are­nal. Fue preciso suprimir l:l s Escue­las Rurales y las Alternadas y poco después las Inspecciones Provincialesr pues todo ello era necesario para el bienestar del Departamento. Los puehlos se mostraron descontentos por el rudo golpe que se dió a la Ins­trucción; más no hay para qué decir que si hubiera un gobernante tan dé­bil e imprudente que se dejara cruiar por los caprichos populares, muy pronto su autoridad sería un mito, los mismos pueblos se verían defrau­dados en sus esperanzas, y no anda­ría sino de desacierto en fracaso, de fracaso en desastre. En esta situación estaba la Instruc­ción Primaria cuando la Gobernación, por cond ucto de la Direeción General del ramo, celebró con los HH. 11aris­tas el contrato que todos conocemos y que no ha servido sino para quitar la tranquilidad de muchos, crear odio­sidades de ma índole y hacer sabo­rear ratos amargos a no pocos indi­viduos. Poco después vino el cambio de administración y se reunió la Asam­blea, a la cual tocaba decir la última Qalabra .en.el citad 0_ contrato. Pero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 22"3 los normalistas ya habían iniciado la campaña que había de impedir se atropellara sus derechos. El señor Jorge. Buendía publicó en el número 97 ele Renacimiento un sesudo artí­culo que hizo palidecer de rabia a los partidarios del Contrato. No hay para qué recordar que la bufa enmas­carada de la ~gnorancia presuntuosa hizo su oEcio, más el público sensato comprcndió desde entonces que perdi­do está quien no se defiende sino con armas prohibidas. Se pretendió dar tal importancia al asunto que muchos pensaban bo­nachonnmente qtt,- la Asamblea no i.~l1dría cosa m2,S i u tos años; pues, en Fra n­cia. en todo el cu\'~o del ~iglo,. un movimiento creciente e imperioso, de n 'llor y de doeilidc.ld filiales hacia 01 Soherano Pontifiee se desenvuel­ve ~iu deteución. La Francia, que en­vió sus zuavos pontificios al SOC01'l'O dtd Papi~, que 00 ha contado entre su . obi [los llingúo opositor a ].~s dé'finiciones del Concilio del Vatica­no, ~ será menos dócil y menos ge­nerosa a (C\ste llamamiento a los com­ba tes por la verdad 1 Enqué medida esta renovación de la filosofía cristiana fin real. du­rabl<, y fecuuda, qué acogida s~ dió en Francia a la Eueíelica Aterni Pa­tris, qué obras se sucitaron por este movimiento, qué resultados produjo hasta aquí, qué esperanzas ha deja­do ent.rever para el mañana; he aq uí 10 que daseo, como hIjO de la Igl e­sia, exponer en toda su simplici­dad. Es indispensable, para la plena inteligencia de los obstáculos encon­trados por este renacimiento en la filosofía cristiana, de esquematizar a grandes tasgos la si tuación de la& Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22~ DON Q U 1 J O rr E doctrinas existentes, en los aüos preoedentes a la promulgación de la Encíclica .. En primer plano, una EStlWla brilla por el esplandol' de su pasado, por el recuerdo de considera bIes sef­vicios l'endidos al espiritualismo por espacio de más de cincuenta aüos, por la aureola de gloria qne cirt'nn­da el nombre de los maestros desa­parecidos y pOf el "alor d8 los l ('­presentantes actuales. A esta épo­ca, ella o~mpa todflvÍa casi todas las cátedras de la Universidad: esta esc\H~la es la del eclecticismo. Si esta doctl"i na no represen ta mfts de lo que ella fue hace mucho tiempo, la filosofía oficial y clá ica, como era todavía en 1.857, permane(le aun, en 1867, siguiendo la expresió:J. de Ra­vaisson, la tilosofíh " dominante" Aun después de la mnerte de Vic­tor COllsin, en 1867, esta escuela conserva un prestigio cousider'able. Por su inspiración era si~uiendo la concepción de Maine de Bil'an, una filosofía que iba del uno al otro de estos dos polos: el alma y Dios. Representaba la linea de defensa más fuerte contra los asaltos del empirismo renaciente. Entre 1870 y 1878, estas tI'adiciones, esta doc­trina a base de psicología, estf\ ardor de convicción espiritualista, se man­tf'nían casi iutactas. Julio Simón ha renovado, con sus libros sobre la 'reli,r¡ión nfltural y su calurosa dpfen­~ a del deber, la profesión do fe dpl Vicario de Saboya, deismo claro, frío y seco; F. Bouillier' ha hpcuo el iu­ventario de las riqul-'zrls de la filoso­fía francesa en su Hlstoda de la jito­sofia cartesiana, apotpó 'is de la doc­triua que va a ~~onocer sus horas de declinación. En 1875, apareee, hajo la dirEcción de FraL)f'k la segunda edielón del Dicri(Jnario de cieJlrias .fi­losóficas, en que la doctrina eclé{·ti('a permanece como norma y las filo­sofías cusinianas las colahora<1ol'as casi excl usi vas. En 1877, Pablo lT a­llet publicó su bAlIo trabajo sobre las Cansas finales al encuentro ae lAS uega(~iones materialistas. Los prin­cipales discípulos que defienden el e~lecticismo con Janet, son Julio Simón, F. Buillipr, Carlos Seveque, Caro, Benard, Lemoine y V. Egger. Su sistema que expl esa una filo~ofía y una defensa uel orden moral, con­cuerda maravillosamente eOil los es-fu¡.~ rzos políticos y social es de un gobierno del mismo orden. Sin embargo, esta aparente di­l't'(, ción de la vida pública intelectual éli'!imnlnba mal uua decadeneia real de la doctrina. Las generaciones jóvenes i ua n e!.l persecu(~ión de otro sistema más l"fpleto de he<:h08, do amuición aparente más modesta y de preten ciones cien tíficas. T aiue se había enra1'naoo en sus Filósojos clásicus del siglo XIX, con un verbo amargo ya ulttanza, coutra este es­piritualismo oficial. Con él y des­pués de él se reprochaba a esta doc­trina de ser un " espiritualismo ora­torio" en que las ab:-tracciones se entrechocaban en un repiqueteo de autiguas palabras ppsadas y bárba­ras venidas de allAnde el Rio: "re­la t.i vidad ", "su bjeti vidad " "refle­xi viddd ", "espontaneidad" etc. que transforma.ban el pensamiento en una "sinfonía metafísi(~a" sino en un " concie1'to chinesco " . He aquí porqué se acusaba al eclecticismo, no sin razón, de no ser una filosofía sino un "depósito" y de " no e.:ist.irá a título de ciencia" y delante de esta antigüedad que no ensayaba de rej u venecerse se podría decir con Taine: "doctrina impo­tente y respetada, dominante y es­tancada ", semejante "no a un río que fecnnda regando, sino a un baño muy tibio en que los padres, por rflzón de sal ud, mete n a sus niños. ' En términos más respetuosos pero eq ni valen tes, Caro reconocía por Sll parte que el eclectit>ismo se "había dormido en In. paz metafísira" Sueño q no debía conducirlo a la mnerte. Las generaciones nuevas se eufilaban baeia otros íJolos. El ídolo del momento el'a la cjencia. A la continua 'ión de descubl'imien­tos tan numerosos tan rápidos que trastoruaban el mundo industrial y económ leo después de 1840, en esta S(lgu llda mi taddel siglo, u na a trac­ción invencible, un entusiasmo sin límites se despertaron en los espíri­tus y se estableció un culto en el fondo de los corazones por In. cien­cia. EUA sobretodo de 1860 a 1880, la época de esta Religión de la Oien­cia. Renan nos ha revelado en su libro sobre El Porvenir de la Oiencia, escrito en 1848 y publicado mncho más tarde, e::;te fervor de neófito, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON (~UIJOTE 225 himno de adoracióu ha(;ja la nueva divinidad. En l'nali~lp~, tl'rs lUOVlilllGUtO de ideas, dÍt. o l' elJtt~S n sus d(),~tl'illas y ~ll sus o.-ígen·Js, pero con vel'geu tes en sus 'esultndo', cuncordaron, en­tte 1870 y 1878, en esta glol'ificacióc. (Continuará) --------... --~----- . DISCUllSO pronunciado IWf el PrOrO~()r el 1 F.:~ta(lo don Jorge lluenclÍíl., oou moti 'o el., hl v.elada que el UC00 N oeturuo " ] eJenco H~us,ell '\ cel br(í on n hOllo!' el 14 de agol'>to do 1 H2:l el) B. 11- tiflfl'O de Chile, y do In. CUi 1 €lió ~:meut~ la t?ren~rt. de esta ciudad. Com pañt3ros : Cuando se despecHa dA Chile uno de nuestros illns gra dC's hombres después de haber representado a Colombia ~erca de la Moneda dijo así: "El t'ecller Jo que guardaré 'de mi estada en Chile co­rresponde a uno de los mejores períodos de mi existencia, no tanto por lo que aquí haya gozado, sino por lo que aq nÍ he trabajado, estudiado y aprendido "~o 1 Y qué podré decir yo, que vine justa­mente a educarme aquí, en vuestra, mag­nífica Escuela Universitaria, y que vi­viendo en vuestra grata compañía hi­béis sido testigos del camino de rosas que doquier me dil'igí allí encontré 1 Sí un tliplomático de la talla del gene­ral Rafael U ribe Uribe tenía razón para decir que su pertnanencia en Chile le había marcado el mejor período de su existencia, qué me queda decir a mí, que arribé a vuestraa playas en la pri­mavera de mi vida, cuando se tienen abiertos el cerebro y el corazón a toda idea y a todo sentimiento; cuando ávi­dos de luz y de amor fOljalllos nues­tros ideales y nos entl'e amos con fe y entusiasmo a su realización y cuando nuestro espíritu es matel ia rica y blanda donde germina y se arr$liga la simicllte que ha de fl'llCtificar através de nuestra vida' .. __ En vel'datl; compañeros, que aquí, en Chile, es donde rni cspí ritu se ha disci plillado en los conocimientos que me abren de par en par las pue rtas de una prufeljión nuul e y I agllí nea que me capacita a un mi:3UlJ tiüm po para ser útil a mi País y para ga~cll'lllo el p3.n de t:ada día uo ::lola JOu te ('ltl'P. los mÍus ¡)jno on eL alquiel'a pHI te ¡ie ,¡ me ll~a ya que nues ra Un verBiuad ef)ll . u pl'c::)tigio y autoridad i ndi:3cutiblcd proyecta lut~ pOI' todos los ámbitos del mundv de Co­Ión; y aquí en vuestra magrJánima tie­rra, es en donde he experimentado tam­bién las más belias emociones quc harán de mi vida una eterna recordación de mis días chilenos. LHS enseñanzas de mis sabios profe­sores iré a compartirlas en breve con mis discípulos del Trópico, haciendo de este ll)')do que las claridades de eóte Centro . irraJicn hasta las má ~ a lJartadas regiones. Mi obra en ulombia formará un nuevo eo;labón de la cadena que nos unirá cada día más, y será un testimonio evidente de la inflnencia cultural chilena en las l'('públicas alllerieanas. Con mucha l'a­ZOIl dijo por é ltO uno de nue~5troR ilus­tros directores en una ocasión solemne: nue, tros padres de la Patria, creyeron ha\jer Illla ubra de cnltul'a nacional fun· dando el In8tituto Pedagógico, pelo en realidad él ha contribuído a la cultura continental. Empero, la acción sola de la escuela no podría efectual' la augusta empresa de la edllcación si el medio en que ac­túa no le fuera propicio; en cambio, cuando éste no solamente es propicio sino que activamente coadyuva a la la­labor escolar con las costumbres, el ejem­plo, la prensa, etc, .••. puede decir8~ que la educación, en el amplio sentido de la palabra, está dirigida pOI' el medio social. Ahora bien; los qua hemos teni­do la suerte de vivir intensamente la vida chilena nos ha quedado el conven.­cimiento de que el ambiente mismo de esta angosta y lar'ga faja de tip.rra pro­tegida por las montañas y ~rrullada por el mar, es en sí una Escuela, sobre todo para los que venimos de las tierras en donde la improvisación, la ligereza y falta de ol'den nos hieieron tanto mal; Escuela en (Jonde se clllti va, se profun­diza y se observa, como dijo ValenCIa, una fuerte disciplina. Estas altas cuali­dades, características de los pueblos se· rios y grande8, no son }ad únicas. En mi medio, es decir, dentro de mis rela· ciones estudiantiles, he observado que la franqueza, la generosidad y la altivez anidad en el alma de la juventud chile­na. ~u sincúridad es proverbial; loa principios por los cuales se deciden, los defienden y btlstentan a costa de su mif'­ma vida; aman su te lTuño con amOl' puro y de~intel'esado de lo cual tenemos pruebas palpitantes. __ _ De :H.¡l í. p or qué l.' re~ yo qUe ,s i el paoamcl'lcamsmu es 81OCC1'O llfl f\lguna Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON , parte, es precisamente en ül}il~ y que si en alguna parte se profesa JntImameu­te este ideal es entre la juventud chile­na. La verdad de mi afirmación es de hoy y de ayer y lo será de mañana. Recordemos una prueba. Cuando el Coronel Roosevclt, reco­rría en marcha triunfal los países de su­ramérica y las grandes Capitales del A tlántico le abrían sus puertas y su cor­tejo pasaba bajo ~r,.:}o.s, y lluvias de flo­res y de elogios caían a sus plantas, en Chile tranquilamente se le agllal'daba ( pues la hospitalidad no se le niega aq uí ni al enemigo), se le:esperaba, digo, con aignidad. Arriba el estadounidense al Machopo. El célebl'e cazador de tigres aguarda impaciente los arcos trjunfal~s, y sueña oír los ví torel) a su' soberbia personalidad. ___ más, la muchachada es· tudiantil le tiene una sorpresa: los gri­tos de "Viva Colombia" "viva Méji­co" le despertaron a la realidad (Ion cu· yo e~truendo se ahogó la vanidad ,-lel yanque y cuyo eco repercutió en todo el Continente. Este rasgo no es aislado pues, la Histori'a Nacional es fecunda en actos semejantes. Ello es el fruto de su ca­ráctel', de su idiosincracia brava y seve­ra, dulce y magnánima según el caso en donde podemos vislumbrar el sello de las estirpes que nos evocan a CJaupoli­cán y a don Pelayo. En este m0dio, y con estos elemen­tos espléndidos es eu donde yo he veni­do a nutrir la mente y a tonificar y a modelar mi alma. Ojalá que mis buenas ~intenciones hayan sido bastante para que mis ambiciones sean cumplidas, y pueda entonces decir, que si soy colom­' biano por nacimiento soy chileno por el pensamiento, titulo que constituiría p3ra mí el mayol' orgullo de que pudiera ufa· narme, La actividad, cm.lidad de las razas fuertes, pertenece, así mismo, al joven chileuo, la que aunada a un gran cOI'a­zón hace que sus erupresas vayl:ln diri­gidas siempre a uc fin alt¡'uista. El sos­tenimiento ~istemático y g.l·atuito de los centros de beneficencia en donde se cui. da del hermano desvalido, y de los cen­trns culturales como la Universidad Po­pular Lastarria y el Liceo Nocturno Fe­derico Hanasen, son las pruebas más elocuentes de mi afirmación. Gracias a -ello; he aprendido a ejercer la misión 'del magisterio en el grado más elevado, esto es, enseüando por amor al prójimo y nada más. Mi coo.pera-ción en esta QUIJO'rE soberbia labor ha "ielo peqllPña, illBnita­mente ptlqneña, y si hoy me quiOl'en recompensal' c()nfil'i(~ Il(lom(~ el hOlllUSO título de Pl'ofesnr H!:noral'jo del Lic.co Nocturno Federico I1 an sen, .ie bemos atl'iuuirlo antes que a mis méritos a ta bondad de sus profesores, y sobre todo a la de su digno ReetOl', mi di&tinguil1t1 amigo Abel t)aHved¡'a Varas. Con(wida es de todos !t\ la bol' de cat o célebre Liceo, único en Sil género dentl'o de nuestro continente. Bujo sus mater­nales auspicios ban ved ido :J clcp, rtir con nosotros estucliantes ue distintas IHtitu­des de américa: b¡'a ' ilpños, venezolanos, ecuatoria nos, peruanos, todos ellos 80n testigos de la obra altl'nL ta del Liceo y de sus aspiraciones de fraternidad y ar· mouía entre todos los pueblos de Améri­ca, Hoy me hn tocndo a mí, y cspero quP. la vida no me ha de abandonar 30t08 de que yo pueda corresponder tam añ(} honol', el pl'imero (le ndvida y del cual me enorgulleceré durante toda mi exis· tenci::t. Rindo especiales agrn decimientos a las distinguidas condiscípulas y amigas que nos acompañan y cun cuya pre8en­cía han hecho que esta ,fiesta adqniera un aire de belleza y de alegría que sólo la m uier sabe dar. Reitero, así mismo, mis ngrndeci­mientos al seüor Rector del Liceo por el honor que me ha discemido esta noche, corno tam bién a todas las distingui c1as personalidades que han tenido a bien honrarme con su asistencia a est.a velada, Compañeros estudiantes: Hago votos fervorosos pOl',qu3 al des,­pedirme de vuestro lado y. nI alejarme de este suelo tan querido, les idealp.s que habéiíl p.roclamado c,'ezcan y fortifiquen en vuestras almas. No os olvidéis que el porvenir de América es nuestro, y que si nuestros mayores lucharon juntos un día por la consumación de nuestra libertad polí tica, hoy nos toca a nosotr08 unirnos en un sólo haz para conRervarla a la altul'a en que la idearon Bolí var y O' Higgíns. A vosotros corresponde la palma de haber iniciado una nneva ol'ien­tación j sois perseverantes, adelante y no desmayéis porque vosotros sois gloria de Chile, honol' del Continente y espe­ranza de la Raza. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QtJIJOTR 22,7 ( FRAGMENTO) Una escuela es el mejor paliativo' él1a es un libro donde el alma se nutr~ y se alimenta, por élla se forma la conciencia de los pueblos; se aprende y se consigue el espíritu de asociación y de hermandad; se habitúa al tra­bajo y a la honradez; se despierta y cultiva las iniciativas y las fuerzas de individualidad; por élla se atenúan pasiones, se acrecientan simpatías y se aprovechan energías ocultas que abandonadas al acaso no producirían ninguná utilidad; por élla se aprende a ser resignados y fuertes en la ad­versidad y en la tentación; por élla se nos enseña hacer el bien y a perdo­nar a los que nos hacen mal; por élla en fin aprendemos a cumplir como valerosos soldados los deberes que tenemos jurados para con la IO"lesia Que nos dió Cristo, y para con la Pa­tria que 110S dió Bolívar. Por 10 expuesto la supresión o suspensión de una escu·Ja como quie­ra llamársela, es hacer un verdadero mal a los hijos de los ciudadanos, porq ue es el único beneficio directo con que se compensa todos los innu­merables servicios que se prestan a la Patria. En uná Administración se dijo que la suspensión de las escuelas 11 era una dolorosa medida" pero que debía llevársela a la práctica por­que así 10 exigía la prenuria fiscal del Departamento; actualmente, reposa en documentos oficiales que la Ins­trucción Primariá "no figura como objeto de acción correspondiente a los fines primordiales, constitutivos del ideal del Estado". En uno y otro caso, se comprende con facilidad que hay similitud entre los dos pareceres; porque si en el primero se desprende de las escuelas con dolor, en el otro se las mira con indiferencia. actua­ciones que menoscaban los intereces de los asociados. Verdaderamente la enseñanza entre nosotros, no es obli­gatoria, es gratuita en Colombia, y como tal, el Estad'Ó no absorbe los intereses de los asociados, ni quita la la potestad a los padres de familia, a quienes les toca por derecho propio educar a sus bijos; pero esto no quie­re decir que el Estado cierre las puer­tas a los que necesitan formarse para su honra y servicio, esto quiere decir más bien, que el Estado ha de ser su padre benefactor, su auxiliador, que les h'lga fáciles todos los caminos de períección, que les dé escuelas, textos y útiles, regla~l1entos, programas, le­yes, personal Idóneo, etc, pues así habría verdaderamente educ~ci6~ gratuita, los padres de familia ten­drían que cumplir, sin tropiezos, la estricta obligación que tienen de for­mar a sus seres queridos y propios, y el Estado debe velar por el cumpli­miento de esta ley impuesta por de­rech o na tural. En Nariño nos falta casi todo por hacer y la puerta para entrar a la per­fección, es la escuela, pues esta con­duce a aquélla, y con esta vendrán ferrocarriles, biplanos,. tele(Trafía ina­lámbrica! empresas, capit~es y hom­bres de bIen. Si los pueblos vivieran salvajizac1os, en su condición, no nece­sitarían de ferrocarriles para trasla­darse, ni de servicio inalámbrico para comunicarse con el resto de los pue­blos, 10 que necesitarían sería instruc­ción, tecnificarse con escuelas de ins­trucción primaria, de agricultura y de artes y oficios; de modo que la medida al fin dolorosa de cerrar las escuelas rurales y alternadas fue com­pletamente inconveniente para el f11- 1:uro de nuestros pueblos, para aque­llos que están nlás alejados de la vida civilizada de nuestro Departamento. Otra cosa que causa verdadero pesar es la suspensión de las escuelas en la frontera con el Ecuador, Mayas­quer, Chiles, San Francisco, Teques, y La Victoria (Pun), son lugares que toc~n la línea internacional, cuyos habItantes son alentados, enérgicos, vigorosos, inteligentes y muy aman­tes de su patria y ferdentes adora. dore~ del por Tenir de sus hijos; ellos no benen planteles de educación, allí ya no se entonan cánticos a. la pab'ia y a nuestros héroes, allí se acabaron los exám nes y demás fiestas cívicás de nuestros hermanos, allí sus habi­tantes a la zaga irán él mendigar ins­trucción atea en país e .. tranjero, allí ~eligión y. Patria se extinguen, se ex­tlllguen SIn escuelas, pues cada uno de esos términ s, constituye la expr - sión más sublime y la escuela católica es la llamada en esas regiones hacer el lábaro civilizador donde se hagan conocer y amar con emociones pro­fundas y vivientes los altos compro­misos de cristianos y de patriotas convencidos. .......... " .................. ~ ......................... , ... . NEFTALÍ BRASO R. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 228 DON Q U 1 Jo T]TI de la Escuela Normal de Varol1es al Campo de Bombollá. Por determinadón del Sr. Direc­tor de la ESl'uela Normal, previa. autorización de la Dirección Geueral de I. P., se llevó a pferto la excnr­sión patriótica-científica t1e los no!'­malistas en los días 12, 13, 1i Y 15 de mayo del presente año, a íos ('am- _pos de Bomboná y de Cariaco, en doude se libró uno de los (·ombat.es más sangrientos que se 1'f~gistr'an en los anales de la magua Independen­cia. Llegado el día 12, fijado para la marcha, a las 4 a. m. vibró la cam­pana llena de entusir..smo, como el preludio de una llnev'a vida. Los alumnos al r gl'l)s y anüiosos de recibir impresiones, se disponen a la mar­cha; y, divididos en g rupos ava 1- zan formando vangual dia, cen Lro y retagna rrlia _____ _ Toc1cs sie11 ~ en q ne la sangl'EI cir­cula con más ralJidéz Y qua el cuer- 'Po vive. _____ y despué " de pl'Psen-ciar el despertar de la natural('za, Van tomando nota de las observa­ciones sobre la cal idad d8t terreno, de las diferentes alturas, de la tcrn­perat~ r31 los cultivos, los accidentes topográficos y ,contemplan, al mis­roo tiempo, el majestuoso panorama que presenta la ciudad Señora, si­tuada en el centro del valle. Así se ll&ga a la población de Yacuanquer, situada en la falda sur del volcán Galeras, en un plano inclinado yen el cual luce sobre una bella esmeral­da. La distaneia que la ~epara da Pasto es de 20 Kilómetros, la qu~ recorrieron '3in mayor difh'ultad en tres horas y veinte minutos . . La permanencia en este lu~ar se hace agradable pOLO las atenciones del señor Director de la Escuela, Luis Guerra y de varios caballeros. 'Un tanto fortificados, se continúa la mar(·ha hacia Cal'ia('o por el (la­mino carretero con~ truído en 1922. -EIl la marcha se cruzan los siguien-tes puntos: El l\lolin), Moherhiza, Taindala, ll1gnr de mnehas acdones de armas; La Bujada, Chapacual en donde se toma a las 12.!- a. m. el al­muerzo sobr") un p jutore~seó cenillo. La Gllar~l, Al gtwllo, ZfI"'I'ngo:¿::¡, ~)~ ¡) ~a.fael, y pOl' {¡Ir mo, debvjáuclose del turnino pl'i!1cipal, lhga el glUpO f'xcur ...' Íoui::;ta a la Haci81H1a de Ca­riar: o del honorable caballero Sr. Delfíu J\lartínClZ, quitn galantemente habla dado órdpuf's para la recep­ción. Pt~l'noeta allí el Col gio pn dourlü es att.:ludido por el Sr. J lIáu R. Arévalo ; Sigue el atTPglo de las ha­lJita(' ioue~, formacióu de 01 questa. Reúneuse t n grupos y comunÍcans(' las im pl'osiones d~l día. Unos ad­miran 10 piotol'f' ... ('O uel panlje, la variedaJ de plantas pI'opias del ~li­ma, la exuberancia de la vegeta­ción; otros coutemplan la hermosu­ra upl valle, que h'lce sobresaliente contr( ste por lo r auo y extenso con lo agl'E'ste, elevado y ruo·o. o del im­ponpute Cerro. Aquí cantan, allá meditan y quéduDse estupefados al hallar 'e en tiel'ras no imaginadas. Todos gozan, siéntense con más aire, mucha luz y disfrn ta n de la abun­daut: la y at~l'¿}eti vos de la tierra ca­lient. e don le todo es poesía. Se dis­pone la COY 1id 1. Y t.el minada ésta se abuudoui:ln al ~o ,-' ipg . Aml1 neee el dh 13, reaccionan con el baño, di~minuye la tens;Óll de los músculos, cesa un tanto el estropeo, se arl'f'gla una fotografía y el técnico distribuye a los exeurslo­n istas sobre la loma que Sil'vió <\1 f'jél'citú realista para ocupar po~isio­Des inexpugnables Al día de la hel'ói­ca tragedia, y una expléndida vista dpja impreso el bello panorama. Pi las 11 a. m. se Jeja Cariaco y se lle­ga a Bom boná. Entre estas dos lla­Duras queda interpuesta la quebrada Cariaco de 120 metros de prufundi­dad y en cuyo foudo se desliza un caprichoso t0rrente de aguas cris­talinas y espumosas. ,Al COl'onar la cima se llega a la Piedra de Bolívar. Re11uidos al pie de aquel histórico monumento se da lectura a la confa­renda del señor Profesor Te-liente José .María López, Pl'onunciada en el mismo lugar en los festf'jos cent~­nal'Íos. Los alumuos se roumueVf'n al medí tal' en la. fiereza del COlU bate y por el vibrante lelato; pón ,nse por imaginación como los p,'otago- 11lstas du esa bungrienta batalla; píntanse eu sus rostros la ira y en sus corazones la de.sesperacióll al llegar pasajes patéticos; y quión no se siente 1 alpitante de valol' i9 quién no an 'iaba en Ij os momentos 1..1e illspil'ilcjóu haber estado eu el uú- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 229 -----_ ... _-.~ .............. _ .......... _ .............. _ ......... -............................................•............... ..................... _---- mero de los valientes patriótas 1 Quién uo vertía lágrirnas de recono­cimiento y gratitud al p~nsar en el destrozo del ejército despedazado poro no vencido 1 Yaun bajo los ar­dores de ese sol tl'opical, quión DO temblaba al creer' rodar horido" por balas enemigas a los Jefes a l'al. Pe­dro León Torres, Lucas OarvHjaJ, Joaquín París,Igna.cio I..luque, P dro Antonio García, León Galindo y Fe· derico Valencia f t Quién no apre­ciaba el supl'emo costo de esta. Li­bertad tan Vivida pero no compren­dida ni menos l'ecom peusada. f Pasa la des~ripción de tan dolo­rosos esfuerzos, las agonias de los 'espíritus se truecan en vehementes reacciones de coraje, de sobresa Ito y de venganza para luego tornar a las emociones sentidas pero no descifra­bles. La patrióti~a, ardiente e ins­pirada improvizaeión del señor Su b­director don José Demetrio' Péecz, quien con suma elocuencia hace do­sahogos, det'l'ocha entusiasmo, comu­nicd bravura, conjul'a las inconmo­vibles rocas y cita como testigo a la milenaria piedra, pedestal e. eogido por el genio de Bolívar en el día dei 'encarnizado y fiero com bate y hoy monumento venerado ya por la ge­neración presenté. So continúa h· - "Cía Con~af.!á, tras rápida tra.ve fa ee da con este puebl~cito de ~1 grados ,de temperatura con tres 1.1)11 habi-' tantes, dedicados eu su mayoría al cultivo de la caña dt3 azúcar, tabaco y café. A, una corta distancia del poblado y hacia su parte iuferior están situada~ las casas de los se­fiores Buchelis y Ben:rddes, oude pernotall los excuJ'siüoi tas, La an­'~ igua casa "Ouartel de Sangre" del Ejéccito Libertador sirve de ho. pe-aje. A las siete do la nocbA, la Bauda de música obseqnia a la E~­cuela con una bien ejecutada r tret , debida a la generosidad del Párroco del lugar y algunos otros caballe­ros. Al amanecer del día 14 se visita el Ingenio, en dond8 se hallan las maquinarias pal'a la elauoración do los productos de la caña de azúcar. ~Funciona el trapiche, que devora la e,'.4ña, corre 01 guarapo y en un ins­tante so convierte en miel por las evaporadoras, parte de la cual se transforma en paneJóu y la otra en azúcar. La actividad, de lns ceutri· fugas cristaliza al cabo de 15 minu­tos cnatro arrobas ÍA.. Pasto, mayo de 1924. Estimado colega: Tengo el honor de participar a usted que con fecha 30 de abril del presente año, qnec1ó de ma­nera defini ti va, establecido el Di­rectorio que debe regi-r los desti­nos de la "~'ederación de Maes· tros de N al'iño, con el siguiente personal: Prei'idente .... . ... 81'. Jorge B uendía Vicepres~deDte .... Sr. José Demet1'io Pirez Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE -------------------------------------------------------------------------------------_ .. _----------- Pf\Orflt,fil'io . . . ' .... 8J·. Sergio Elíos Ortíz 'resol'(,l'o .......... SI'. LId SamnH! Fajardo l.'isral. .. • •..... 87'. JIl(Inw~l A. Delgado ,"orales. . . . . .. .. 8enores, Ignacio S. Mél1- dfZ y Niftal[ E1'a~o R. Los Estatutos en los cuales encontrará el objE'to y fines que persigne nuestra Institución , así con10 t-n lD bién las nOl'nu\s y 1'e­glns de conducta por las cuales nos dpbemos encauzar todos los f(\del'ados, están ya clabol'atlos y nprobndos y bien pronto se los publieHl'á a fin de que usted los conozca p~l'fectamente. Ojalá usted, acoja la idea de nue~tl'a Federación y con el en­tUS! H,sn)o que merece; ella en­carna. las ideas de confraterni­dad, progreso, defensa y apoyo nllItno; es algo con lo cual se piensa llevar a a la práctica el resurgimiento del M::.gisterio de Nariño y su redención de psa si­tuación pre(~aria a la cual de ma­nera incondicional se le han te­nido atado. Esperanlos pues, su adhesión a tlu~stra Federación, la cual se sentirá orgullo':-fi de contarlo en el nÚlnero de sus mieln bros. Su affrno Colega y ulnigo, SERGIO ELÍAS ORTIZ. SIN tODEN1'IIUOS San Pablo, junio 2 de 1924 Sergio Ellas Ortiz, Compafíe1·os-Pasto. Trascríboles: " San Pablo Junio (2) de 1924. Di'i·ector lnstrucci6n Pública Pasto. Cuatro meses sin pagos. Difícil subsistir tierra extraña. Piensa Gobierno hacprnos morir ham bt·e' Si (hez ( 10) presente no págase sueldos, cerraremos escuela. Directores." EINSTEIN LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD Esta teoría es un progreso re­ciente de las ciencias matemáticas aplieadas al estudio de los fenóme­nos físicos, que no deroga los cono­cimientos au terionne:1te adquiridos sino que los pel·fecciona. ' Su camino lo han venido prepa­rando muclws sabios,principalmente Poincaré en ,b'rancia, y la enuncia­ción general de la teoría ha sido dada por el sabio judío germánico Einstein, matemático y físico . Todas las leyes matemáticas que rigen los fenómenos físicos necesitan para ser aplicadas que se convenga en una manera de medir y fijar las magnitudes que inter vienen en ellas. La teoría de la Relatividad exige qU6 dichas leyes matemáticas tengan una forma tal que los resultados a 'lue conduzcan Sdan los mismos cua­lesquiera que sea la manera. que se desee con venir para medir o fijar las magnitudes. Por ejemplo para calcular 10 que se rlemol'a en caer nn proyectil, debe haber una fórmula matemática qUA dé el mismo resultado cuando la aplica un francés con el sistema métrico, o cuando lo hace un inglés usando las yardas. La necesidad de que los resul­tados de los cálculos matemáticos fueran indppendient(3s de las unida­des de medida era aceptada desde antiguo. 'rambién desde Galileo y Newton se sabía que los resultados de las leyes fí&ica~ debían ser independien­tes de que las distancias se midieran respecto a una base de comparación inmóvil o l'espe~to a otra base que se moviera respecto a la anterior sin cambiar de velocidad. La extensión de la idea que fuo enunciada por Einstein, es que las formulas matemática~, que expresan leyes naturales deben ser tales que den resultados iguales aunque las bases de comparación se muevan Je cualesq uiel a manera y cUbles­quiera que sea el instl nmento que se adopte para medlr el tiempo; siempre que las fuerzas y todo 10 que intervenga en el fenólneno se mida usando las mismas bases e instrumentos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 DO La imnortaneia de la teoría de la Helatividad y la esperanza de pro- ___ greso que ella da, resultan ele 1] ne no todas las fórmulas matemáti<.'ns imaginables pueden gozar de esta independ ncia, y que por ésto se reduce mucho el número de los que son capaces de ser leyes naturales; entre'1as cuales ¡hay que buscar las leye~ toda vía desconoeidas. El proble!Jla matemático de dis­tinguir y enumerar las fórmulas, que son capaces de esta indepen­dencia respecto a la base para medir el tiempo y las distancia ·es lliUy complicado y req niere años de es-tudios. . . Una de hl$ consecuencias curio­sas más conocida de esta teorla: es que todos los movimientos que se re-alizan eit una máquina; en un re­loj -por ejemplo, o on un organismo como nuestro cuerpo, son poco más le-nto cuando la máquina o el orga­nismo se tl'asladall rápidamen te. Esto es 10 que en lénguC1je figu­rado, buscando el atractivo de la paradoja, se ha enunciado dideudo que el tiem po trascurre más len ta­men. te para el observador que ruar­cha rápidamente. Es posible armonizar la teoría de la la Rela ti vidad con todas las gran­des escuelas fHosófieas. que se han ocup~do del espacio y del tiem po y especlalmen te con las dúctrillas esco· ] .ástíca~ seguidas hoy por la mayoría de los filósofos católiros. Son los vulgarizados de esta teo­ría, los que han escrito con frecuen­cia cosas incompatibles con el Eentido común, atraídos por el a!áll de no­vedades, o para het'Ír la-irullgiwH'iún de sus lectores con novelus uo ·W dls o Veru8. - La Relatividad es muy impor­tante y her llosa; pero hay quo ue­jarla a los futuros ingenier.os, que Van a aplicarla: los no matemáticos no pueden pl'ofundizal'la más allá de su enunciado. RA~lÓN SALAS EDW ARDS. ( chileno) DABL! EL M&ESTRO N uestl'O lectores están in for-mados muy bieu de la acuséwión qne don Roberto Patiüo Valencia, Ins­pector Escolar do Pasto, hizo a los normalista' DO sólo le .... Tm·jllO SiDO QUIJOrrE de tona la República, tachándoleS en trp otro CMSOS de ineptitud. Entre los ex pt'díeu: e~ d'1 que se valió el Sr. Patiñv para buscar su afirmación figura la crítica que bizo del libro de Ppdagogía de don JHartíll Restre­po :J\1ejía, tex to ad.optado por el Go­bierno en los Normales de la N acióLl, del eual. dijo que "no era didáctico, sino un zurcido de doctrinas rnetajrsi­cas de varios autor·es". rralés atro­vimientos del Inspector de Pasto fu~ron . rebatidos vil!tol'~osamente por nuestros eolega. señores Sergio E. Ortiz y . ¡Téftali l~raso R. quienes recibieron del ?,laostro las siguientes comunicaciones: Bogotá, mayo 13. Néftali Eraso R.-P2Stl. Agl'ad 'z('010 pl'ofundalllente defensa nü oLta ante inesperados ntaq nes Patiño. Alnig-o, TREPOMEJÍA. Bogotá, mayo 13 . . Sergio Elías Ortíz.-Pasto. Aeabo leer debate AsanlbIea. Felicítolo triunfo. Agradézcole defensa. .A.nligo afflno. TREPOMEJíA. • -El 23 de abril próximo pasado tuvo lugar en la Escuela Normal de Institutores una simpática velada en honor del Director de este Estableci­miento con motiyo de su onomástico. Entre la numerosa concurrencia pudi­mos anotar a las señoras doña Isa­bel P. de Gutiérrez, Cármen M. v. de Salas, Cristina R. de Quintero, Le­tici~ Ceró!l v. de Rodríguez, Raq~el Ortlz de H1dalgo, ctc.; a las señoritas Lucila Salas 1\1" Marta Guerre­rb B., Ernestina, {aría y Rosa Lía Paz, Isabel Guzmán, Josefina Gutié­rrez, POSétUl'U y Lucía Brayo, Soledad y Cecilia l\1artíl1ez B., Laura Ortíz, l\lerccdes Delgado, Beatríz Daste, Berta Rodríguez C., Raquel Hidalgo, Saturia, Isabel y Eudocia Dorado etc, y los caballeros doctores Dr. Sofontas Yacup, Carlos B. Cajiao, Jorge E. Delgad o y G., Jorge Guzmán, y J ere­mías Qt intero; los señores Dn. Carlos E. Gu ITero, Adonías Bravo, Luciano De1grlll0 y G., llodc·,to Santander 11., Sergio Paz, Jorg alcedo, Juan José -Gutiérrez, l),d'ae1 Delgado Ch., etc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -DON QUIJOTE --. __ ._----~--------------------------------------------------------------------------~._~--- ------ '.Voz de aliento Barbacoas, abril 29 de 1924: Señore!l: Jorge Buendia, Sergio Elias Ortiz !I d~más Normatistas.-Pasto. ~Iis bien estimados com pa fieros: Seguramente me COl'rebpOllda el flltirno lugar en la apreciación de Uds., al recibir' a Asta hora mi rnani­ft'stación de felicitación, adbesion y aliento por ]a nobilísima lid que en buena hora se ha snsci~ado contra el 1.1agisterio de Nariño, y que a Uds, l('s ha torado afl'0ntar va­liente y airo~arnen te. Ci,'cunstaneias de distancia y ncti tud en e8pel'a de perfecto eouo­cimieBto del asunto me abstuvieron d~ hacerlo antes, contra mi iguato sentimiento de compañerismo y per­fecta com petración del éxito de la labor de Uds. No obstaute, tan pron­to como Uds, se dignaron comuni­carnos el audáz panfleto acusatorio del Inspectol' de esa Circunscrip­ción, protestamos ante la Honorable Asamblea en t~legl'ama Rignado por los Normalistas recioentes en est·a ciudad. Creo que Uds. conocerán ya el contexto de ese telegrama; no de otra manera podíamos prote~tar con el propósito de retar a quien apostrofaba la dignidad del Magis­terio Nacional. Digo que en buena hora se ha suscitado esta lid, porque, como di­ce el adagio, "no hay mal que por bien no venga ", y é03te vienE:' a im­pulsar y ]~vantar del marasmo en que por falta de iniciativa ha per­manecido el Magisterio, soportando las v~jaciones y errores de la igno­rancia ampal'ada por el turiferaris­mo que conquista iumerecidamente la estabilidad de un cargo público, y por la inercia que se ha enseño-reado ...... cohibiendo la selección de personal capaz para el desempe­fío de los cargos que sólo deben en­comendarse a quienes se hallan ha­bilitados para ello, El sufrir veja­ciones, e] ver el error, y callar, por l'espeto, sumisión o indiferencia, DO es virtud alguna euando de ello dimana un mal: es cobarrtía, es cl'Í­men, es delito moral, má., :i dice rel ación a la cole ti vidad, porque la co lectividad es la Patria, y si q uere~ mos Patria grande y próspera, y no 1I( Val' en el corazón la responsabili­dad de un mal cuya desaparición o meng1:a haya estado pendiente de nuestro esfuerzo, no ahorremos r~­Eolución ni sacrificio: presentémo­nos R. la lid con las armas del valor moral y material, la hidalguía, la cultura y la virtnd. Es un deber Juchat' cuanrlo se ti~ne la ra~ón y se defiende el nonor, ann cuando se es­té convencido de no obtener el triun­fo, TJa iuiriación de la Federación de :Maestros en nuestro Departamento es asunto primordial, es el eje a cu­yo derredor debemos colaborar con todo empeño, para levantarla sobre bases firmes de mOl'alidad y de ver­darlera ei vilización; de este depen­de el enaltecimiento del Magisterio; muy difícil será el conseguir coio­carlo en la posición de la dignidad y apreciación que se merece, péro eso no debe acobardarnos; hay que em­pezar y no cpjal', porq ue un mom ~­to de inercia en una obra que se co­mienza, acarrea la desilución: velle­no que paraliza y dl3struye, Desde e~tas apartadas regiones les ofrezco coopet'ar en e ta causa común con mi escaso contingente, y DO dudo lo harán igualmente mis eompaiieros de é~ta. Les encare:lCO sigan poniéndonos al cOl'!'ipn te de todo, y confíen en nuestra propaganda en esta Pro­vincia, Repitiéndoles mi más cordial fe­lieitación pOl' la actitud asuD;lida, me es grato suscribil'me de Uds. con la más distinguida consideración y aprecio. Afmo. compañero y S, S. A. CORTÉZ PÉREZ. VIDA SOOIAL El día de la Primera Comunión En las últimas mañanas del pasa­do mayo, transparentes, sonoras, lu­minosas, plenas de belleza cual les da el sol de los trópicos, las campanas de San Sebastián o la invitación del señor Cura, congregaban a los niños y niñas de las Escuelas NQ 1 Q 29 Y 3 Q a escuchar las enseñanzas que, con verdadera unción del Levita del Señor, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 234 DON Q U 1 J O rr E -----------------------------------------------------------------------------------_ -____________ .6. )rotaban de los labios del Párroco 6oCtOT Demetrio Guerrero, como go­as de luz que iluminan las lobreguces d 1 corazón dándole consuelo. Era de verse el celo que desplegaba nuestro buen capellán, en quien se nen en íutimo consorcio las virtudes de la humildad, de la sabiduría y de la bondad, hacién'lose niño con los niño~, semejándose al Venerable Cura de Ars todo corazón para hablar de amor.' Cuanta3 veces la ilusión, s~­perando a la realidad, hadallos adl­Tinar en él ai Divino Saceruote cuan­do dejaba caer la miel de su palabra sobre las mentes aberradas e Incultas de los Apóstoles. El 31 ele mayo, de E:splen?orosa rliafanidad matinal fue el desIgnado para la Primera Comuni..ó . n por .<:,0, trajeados de blanco acudIan los nmos P,. la Escuela NQ lOa formar corte de honor en torno al Sdo. Corazón de Jesús, unos, otros junto al ~iño Jesús de Praga y. las niña~ ce.r...c~ a la Ir:~,a­culada, qUlen en su .n~nat1ca pOSIClOU celeste, parecía sonrelr con el ncanto de la fiesta. Inicióse el desfile. El coro de niños entonó cánticos de gozoy la orquesta, que cerraba el cuadro, dió al viento sus ondas de armoDia. . Las nÍlh s, vaporo 'as en sus t.rél.le­citos blancos, ponían en el ambIente nn reflejo de inmaculada transparen­cia. Un buen número de padres de familia integraba la procesión. Los primeros comulgantes fueron recibidos con cantos de alegría en la puerta del templo y llevados al Pres­biterio. Después, el celeb!ante, R:. P. Eulogio Córdoba en. asocto del. sen?r Cura y del R. P. Alejandro Orhz die­ron principio a la imponente y solem­ne ceremonia de la Renovación de la Promesas del Bautismo, terminada la cual un niño hizo estremecer de eJ?o­ción a los concunentes con la reCl tu­ción de una plegaria a la Virgen. 1 cl'­minada la ceremonia el señor Párro­co invitó a los asistentes fueran en procesión aja Capilla de la Panadería a presenciar la Ofrenda de ... la~ coronas colocá.ndolas en una é rtlshcD NI de madera; tierna ceremon~a y bella fiue hacía asomar las lágrimas a los OJos y nos tr~sportab<:t a nu~.stros "b~ellos viejos tIempos lnfantlles: . 1 engo i oh Aladre !-cantaban con Inocente ternura-a tl1S pies a encargarte esta corona,-Para que tú mi St:ñora-En el cielo me la dés. Después de 10 cual fueron de~pe­didos los niños para volver en segmda a la sahatina preparada para sol\;;m- 1] izar el fin dd mes de ma '0. Nuestro más prpfundo agradecí­miento uamos al R. P. Guerrero ' de­más sacerrlotes que con tan~o nt~­siasmo contribuyeron a festejar cl (h~ choso día de la Primera Comunión de las Escuelas de varones N9 19 Y 2Q Y NI? 3 Q de niñas. L. S. F. -A nuestra mesa de redacción han lleO"ado comunicaciones en respuesta a nu~stra Circular Ni? 1 9 , de los estima­bles colcO"as, señores Enrique Martí­nez L., Ignacio S. Méndez, Pedr? 1L Dávalos, Medardo Muñoz L, LUIS F. Gómez J. lanrique, J. Clím~co Ojeda, y Rubén Ramírez, de esta clUclad. En todas se nota entusiasmo, huena vo­luntad y franca adhesión a la causa de nuestra Federación. Nuestros agradecimientos. -A nuestra Circular N° 2 han con­testado los colegas, señores, Luis E?­rique Guerra, de Yacuanquer; Arsemo I. Mesías, de Tangua; Gonzálo Castri­llón Esaú .M árquez, J. Di6genes Be4 tan~ourt y Luis Arévalo, ele Sandoná; Gonzalo Díaz },I., de Córdoba y las señoritas Niev s R. Velásquez y Rosa Elena Ricaurte, de El Contadero ; Ar­senio Bravo 1\1., Enrique Figueroa R., A hacuc Bolaños, de La Cruz; Car­los Delfín Na rváez, de Consacá y Gon­zalo Benavidesy Vicente Martínez M., de Puerres. Por el estímulo que con su aten­ción, nos hall proporcionado, va para nu stros entusiastas compañeros 10:1 más sinceros agradecimie~t?s. -También hemos reCIbido la re­vista" Ritos", editada nítidamente en Tumaco, y ql.1e tuvo como funda­dores en esta ciudad :.. los señores Ser. gio Elías Ortiz, 1tlanucl S. Quiñónez, Temístoc1es Pérez, Guillermo E. Cha­ves T ~ófilo Alhán R., Salomón E. Go;dillo , Artemio E. Burbano, EfJr aín,. Córdoba A., Rosendo Verdugo, y ose .lA. D 19atl o R. -Lo·s hoO'ares de nuestros distin. guidos amigos señor~s, Sofonías Rias­cos, Sergio E1ías Orttz, y Adolfo de la Rosa, han sirlo alegradas con. el ad. venimiento de unos hermosos mños. A V1S0.-Con el prssente n~U1ero extraordjnario de DON QUIJOTE queda conc1uída la primera serie d~ nuestra revista. Los señores suscntores se servirán cancelar sus cuentas para poderlos at~nder debidamente en la segunda sene. P8N~A¡\¡ll8NTO La luz busca la luz, el fuego se con­funde con el fuego: nuestra alma es luz y es fuego, podrá vivir sin Dios? VON LARES. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Don Quijote: revista quincenal - N. 11 y 12

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Don Quijote: revista quincenal - N. 3

Por: | Fecha: 01/06/1923

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CONTENIDO :\otas Edjtoriale~ Sergio Elias Ortiz. Págs. 40 I ARTES Y LETRAS Injusticj¡:¡s de la muerte (cuellto) ARTICULOS GE~ERALES Manuel Antonio Delgado. Lo quP mp pnc-"';; ... ·... .. r)" gntn De la dignid .• d del ~IHgi,.,:ter¡a, Lui~ S. FajHrdo Escalaron rle Maestros, Manuel Antonio Delgado : ne agll~ ~y i~s il~r~iga~·: . 42 I y 00 Lares. Trabaja (soneto) EfntÍo Cordol);l 43 Albán SECCION HISTORICA I Segundas Xupcias (Cl'ólüca) Tic. I Tac. Razas indígenas de Narii'iO, Jo­sé Rélfael Sañudo I VOCES DE ALIE~TO 45 , 1\OT AS DE LA QUI~CE:\A TARIFA REMIT1DOS: Página ________ ... __ . _____________ ._..... 2 pesos oro Columna. ____ . __ ._. __ ... __ . _______ ._: ____ .-.. -.. __ 1 «( H AVISOS: Predos convencionale,.;. Para los aSUlllos economicos ,1e la Revi",tn entenderse con la Hedacci6n Págs. 51 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fEPUBI IrA TlF ~OLO~BIA-PEPARTAMENTb D~ rAf\.,-IÑ_O_ __ DOlV QUIJOTE REVISTA QUINCEN-AL 1'* • INTERESES· GEN:'RALES-LITERATURA-ARTES y CIENCIAS. DIRECTOR: Sergio Elias Ortiz. REDACTOR: Manuel Antonio Delgad.~ ,",."I .•. ,\o.',,,"I,I'\U"\,I'II"'1 .'."I.".'.',\¡",·,.,· .. ,,·\.,..'\'u'oI· •.•• ·, •• 'V·'.f·l¡,t·\o.·.I.'·I •.•• I.'P\ ....... ,·,u."'_.'n' •• ·l.tJ', •• ·t.'··I. '".f"Mf"I.f·'''·'HI'''''~f'·'.4",.f·\.o"""""",·,,tI''''u,·,.f"\fll,.'·'I,I".,Hh'·hl"hf~""""""·~I·'\f"""" AÑO ¡-SERIE 1- ~UMERO 3 ~ Pasto, Junio 10 de 1923 ~ PRECIO' ~ 0.10 EL EJEMPLAR Q2 , 'Ir 1. o o S E R I E o E 1 2 N o S • NOTAS EDITORIALES En el N° 10 de La Palabra,lee- 1nos varios H partes de la i ITI POt'­tllntísitna Conferencia del R. P. González S. J., sobre el proyecta­do carnino que de llevarse a cabo, enlazartl. CUi:\tro Depal'tamento~, entre ellos el nue. tro, y al propio tiempo los pondl'8. en fácil cornu­nicación con nuestl'os ricos e in. 111en~os terl'itorios del Caquetá y PutLllnayo. N ingllna id ea rnás digna de a plau:-io y de tenerse en (~Llenta q ue é~t<:t que tiende a hacer 111ÚS \"iablc~ nue~t!'as relaciones con el no,·te de la Repúbliea, pero suben (le punto su itnportancia J' su bon­dad, si:-;e lni ra que élla cntr'uña. un I'I'oblcllW nacional: el de «\ in­cularnos » con ten'Ítorios colorn­bianos casi en cOlnpleto abando­no, razón por la cU<.d fueron califi_ cados de rex nltllt'us por Cunniga­lne Grahéun. Sépase que una de las ruayor'es preneupHtiones de los Gobierno:5 del Bra~il, Perú y Ecuadol' es la de acerCr1l'se por medio de caminos haeia su!'; fronteras de la hoya urnazonica. El Brasil po~ee Facto­rias, Fuertes y peq ueüos puertos de escala a lo Jar>go del Orinoco y eneI divortiul1-: aq uftron de los dos Negro, .Yapurá, Cilquetá y Ya­varí, unIdos todos ellos por Inedio de una verdadel'a red de c~:nninos. El Peru ha ido rnás Jejos, tiene una ciudad de primer orden en re­giones donde nosotro~ no posee­IDOS una lniserable alden,)' no só­lo con:-;truye caminos, sino que adelan ta un ferrocarril, el de Cerro' de Pasr.o pOI' Mayobalnba a Iqui­tos, pal'a conserVHr' su hegelnonia en territorios en 1 ¡ti gio. . Le toca el turno a Colombia en esta elnpresa intel nacional de eonquista y colonizaci()n de la Alnazónia. El pro.yecto objeto de la Conferencia del R. P. Gon­zález representa por una parte la verdadera. consolidación de la obra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 41 DO. T QUIJOTE 4oI·-.,·"...· .. "'I.'·' .... '.'·I."'\..·",·,u··\o.··,.,· •. ,,,,,"'v"\oI" .. I'\o"' •. I',.,I'\i." .• ,I\.,'\ .. ",.,",."'~""""""""I""\t"I .... 'I"'·'''''h'''''''''''''''',.O., ••.• h •. ,.,'.'.'.I .. '.'.I.\.,I., ...• " .. ,., •••• ",,J" ·'·Iu. ·"·'.I··,.I·\.¡'·I.,I'U"',~..,~,'~.I,.tl'" meritisilua de las Mi~ione~, y pOI' otra, el punto de pé-lrtida de nue:-:­tro avance hacia los puel'to~ del , rnuzonas en busca de lluevos luercudos pal'u n uéstl>o~ prod ue­tos. _1.\. ... las foliGitaciones que ];\ pren_ sa ha triuuÍ con rel,teión a la ll)PjOl'él do di 'hos dp . ...:gr;,ciac.lo'. S:dvo meliare, t'l'eeJ))OS que de­be pril1t~jpiar~e IJor ('CllllbÍ;ll' 01 a('_ tllal si.·tetna de cODtl'at0s con par­ticulal'e~ pelra el ~lllll]nistro dl' la al i 111 P n ta('lÓll y ot ro~ In c;n '-'...;t(, reS, F o l' o I do a clIYlll1 j S ! 1'; lt . j 0 t 1 d i l' ( ~ e t .. I en la fonna ell gtle dicho ~ist('Jllél esU¡ regl;\ Illpntado P11 el Rl'gi­mipnto a!~an.tonado en e~ta ('Íll­dad, de J'(~sllltad()s f'con(HniGo rDlly halagadores. sPgúl1 tOIlOlllO notií'i:I~, pUdS del exigüu sueldo que le est¡'t ~el-la1:,rln a cadCl solda­do, 18 queda un '>;<.ddo si peqlleño, suficiollte I\:\rn gast0~ partí 'uIares. Otro día YOI"erelllOS sobre e~te (.\~Iltdo q 110 si "iene pOI' nn lado a IlC\'j r in! ert'st,',,-, creados, por otro, p"()pende a ali\'lar a un nUll1ero­so grupo de sel'e~ caidos en de ... .;­gracia. pero a pto~ parH re ha bíl i­tal'~ e bajo un rOI'l'eccional m (1. . humano y "quit¡tti\'ü. El dOlningo 20 del pa'5ado tuvo lugLlr una de la~ n1anife~t.:lcione~ má~ numer'osas y p:,cifieas que ha.yarnos pl'e~enciado en esta m!l \' nolJle \' leal eiudad. Se tl'a­tah¡' l do ~x,'eriori7.11e el profundo dl'~8gT¡ldo que bft>ct,\" de rer!J11 sis­temas, si df'feettlo, os al p\'ill~ipio, pOI' lo debIle~, nüs tarrlr. al rlldo embntc de vien­tos contral'io~ que, illfilll'ill1do!"e en ella .. , les dan ~11iel1to de inmortalidad, seran un apretado hnz de verdades de recia trabazón cientificu sobre que se asentRrán las it~stitu­ciones patrifls, i In mina"~fi('o~, H cuales mas llntitetic.os, Mas hoy la ciencia ha pasarlo por todo lo e~tah]e danclo solidez vellcaminando a la 1 ,epú [¡lica, a merced de 'la Pi1Z, hRcia el bie· nesral'; y a~í lo pregonan hombres que pei- 111111 capas ya y qUf\ .'e hall pasadr, la vida ensaynnclo de inyectar en las VenHS de Colombia sangre nueva, para pre"entarla ,d brll1quf'te mundial rozagallt e, de vidR. e siente hoy una sana eelOSl011 de patroti~mo fuerte, origi Ilaoo del de,eo de cUl'ar con cl'e~c!S Jos desll1C\nes de (':Ílo tiempo, apro­,' echando las lecciones de In f'xperiencia Hacemo!'\ esfuerzos por sacudir de Ilue~­tros hombros la armazon of>1 negro pesimis­mo, que nada crea y todo lo enerva; por ello se va atenuHn,lo ya In l'igiJez dema--iado dr. rllen tadol'a de lo.;:; o[¡s;túculos. inherentes a las flllCtuaciones nacÍonR]es, qUH por :'er antagónieos, ,iguell creando situaciones anómalas pelO de transición, y en aquel desenvolverse de la conciencia na('ional, el magisterio, 1-1 mas excelsa de Ins profe--Lo­nes y el mas triste de Jos oficios como lo bautizó Loke tiene tambi()1I su puesto de élceióll ~olidarin. Sólo que él por la gr;:}ndez:1 que en sí elltplña, fue teni\lo siempre pn la mezr!uina va)orizaciólJ humallél de todo.;; los tIempos y de todos los climas, tomo planta exótica y de poco vale l', E::s increíble I ciel'tamente, quepa 1::l1lt;i dignidad en un homhre; causa asombro el silbpr que es el maestro, quien, ¡'lpoyado de tal grandeza, hAce brotar la chi~­pa del pen:-;alldento, que 110:-. at'el'ca a 1.:1 DiYinidl1d, en el cerebl'o ajeno; ól quien esculpe en la conciellcia, débil :\Un del niño, el a1llO ql:l: fe '1 ndiza bs allÍl'!!:; y las pre­dispone pé.l'S. querlan,lo ¡rquellás letras ~II la el.IJa Dap'lrtatnental como dillerf) \ pag'~llo. POI' cierto, solo h~sta que el~se 1 .. . <..:\'lF;lS de 1l101Iel>d'IO que af.ijp- H~ Departn­" mento, porque de Iu contra'lO vend¡:la ":Ilalquier intonso diputado, a decir en plena A'-Siltnblea. como P¡¡,.,ó ha poco, 31 parecer illl'\'elbllJ , que los maestros ~e content''l11 no sulo COII ql~e 110 se les p:1gue sino COI! que ~~ les rebaje de su.;; p-moln mento,.; •.. i A­VJ¡\ rlo~ e~talllos! i Y con que supina gro:,:ería sf' tral(\ al .\tLlg ;stel'lo en aCjuella (ot;Hsión! fe­lizme11te e,.;ta !110 ~ curadü3 de espi-\ nto y (l-queilo ya no 1I0S hace mella. Ilágasele l1lel'('ed pero n i ) selo vilipendie, que eso e,.: il' en zaga aun Hi vil populacho. Luis S. }?ajardo ESCALAFON DE MAESTROS A reformas toc~n en los l'amo~ aclmini!"tl'ntivos, y COIDO en nin­gún otro en el de J flstl'ucción Pú­blica. Se hn, cli(:ho con fundamen­to q 11~ 1;1, ol'ganizat~io'1 0:\ el éxito o 11e\'(\ al fracaso \' de allí la no­cesidad de que el ~ legi::-;ladol' esté dotado de talento u todns luce~ super'lol' y de tar.to \' Pl'evición na la C01l111ne:-.;. Relorm,as, se o)'e pur todas pal'­tes. Los bueno~ ~or'azones han te­ni rlo el de~eo de ha(~erl;ts porque h:l n vi vido ('onvencido~ de que s(Jn neeesnrii.ls; pero eÓIHo? y ah,. hd sido un granu de u/á .. ·;! El de­~ eo que no lnueVe a la acción e:-.; flo!' sin fl'uto. v hasta lloy, en In::tl'Llcción púb'iicn, han sid"o ruu. ehos los deseos buenos per'o con­ti- ldns los hechos. Los Li~eos Pe­dagógicos no dieron el resultado ~'p~tccid{J. Se trató de canlblar ~o­no(~ i ro i entos y est.l'eclw r l'plaClo- 116."; entre los lniembJ'os del poe­sonal docente \ no hubo tal lntel'­cambio de ide~s(?), ni la~ I'elacio­nes se ostreeharon, pues se anda­ba ;\ la g,.el-lJ. por un q llÍtalne allá esa~ paja~, y los (Jljbate::; eran ea­J'eus q ne recordaban la eonocida copla: "El mundo e:-:; un gall inél'o, ~egún dicen lna] as lengua.', y el gallo que n1¿\~ so 11111 one es e 1 que lll' aSca~alea. " Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 44 Mas no es ID i pr0pósito hablar de las pocas reforrnas efieaces in­troducidas en la IlIstrLleción Pl'i­lnal'in, s610 pl'etendo hacer nOlal' la ilnportancia de un paso maes­tro, dado por el sellor Director General del ramo: rne rpÍlero al Escalafón Oficial de Mae".::. trü~. ¡CUan recunda parece va a :-;el' es­ta medida!. Cuando cada eosa estü en el lu­gatO que le es propir', el tl',dJaj0 ~e facilita. Con el Escalafón cnd<'l ins­titutor ::sabe el lugar' que le corres­ponde y si quiere colocarse en otro luejor bien :::-a be Cólno lo ¡Hl0c1A conseguir: delnostrando :--;us acti­tudes con hechos practicos. Que­da así cel'rado el paso a la intriga \' al favoritisrno. El seúor Dil'ec.- 1,01' General. con ojo perspicaz, vio que estos dos rnales son escollos fornlidables en la buena lnal'cha escolat' y con aciedo adn1it'able ~upo conjurarlos. Bien por él. Los in ti tutore, ' q u e se hagan inscribir en el Escalafón quedan lnás obligados al buen desernpe- 110 de ~us obljgJciones. y el Go­hiel'no tiene ln::1 YOl' derecho a exi­gi I'les el en tl) pi¡ mi en to ojem pIar de SUB de bel'e:--;, pues voluntnria­nlente sQlicita¡ 'on el elO p]eo, El Escnlnfón dignitica el Ma­glsterio, .Y esto, precisam ente, es 10 que rná, neee, ita. ¡Qué dUl'O es ejel'eer 01 cargo que todos lní­r'an mal! j Qué poco ludagador es sabel' que SR gasta In vida en una profe ión qu~ no p\'oduce 10 ne­cesario pal"l vjvir lnodestHrnente! ~ aba. 'ta se diga a los rnaestros deben estar contentos porque son, en parte, eontinundores ele la obra de Jesucristo. Los que tal dicen olvidan que el hombre se compo­ne de alma y cuerpo, y que éste no ~e nutre de cosas abstractas. El Escalafón facilita al señor Director la buena organización de! ramo )' le facilita tambien la, G~cog e :1cia de Iu::, agentes que han oe ayudarle en su dificil tarea. y e~te es otro punto itnportantí . sirno que soluciona el Escalafón. S:: b!do e:-- que los buenos planes de un jefe pueden dar resultados nug(\torio~ ~i los encargudos de eje~uturlo:--: no están a la altura del desp.o , Se COlTIl I'ende que si el Escala­fón no cierra el pHSO a los as(~en­sos ttunpoco debe celTarlo a los descensos COIUO medio de correc­ción. El institutol que por negli­gencia no satí '('ace, debe se}' ca~­ticrado }'ebajúnclolo al grado inllle~ diatarnente inferior. Si tiene pun­donor ~ ~l1S facultarles ~e 10 per­nlÍ. ten pronto ,'e rehabilitará, pe- 1'0 si es In ineptitnd la eausa de f'Ll fracnso bien esta descienda po­co ú poco hasta ocupa)' el puesto que Inerece. Por lo apuntado se deduce la importancin del asunto en cues­tión \' nos concede el del'ceho el ' elogí~~r al eñol' Dil'ector General de 1 nstrueción Publica por tan acertada rlled ida q \le nos tl'ue la convieción de que pronto la In!'­trucción Primaria e, tará a la altu- 1'(:\ que reclama su in1portnncia. Manuel Antonio Delgado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 45 DO:\' QUIJOTE SECClf;N HISTORICA Razas i~1í~~nas ~~ Nariñ~ Bien d ifícil e~ conocer que razC1S primitivamente Iwbitarul1 la América; ni 'iquiera de fijo, cllále~' fueron 1:ls que encontraron e tablecida eH ella, los conqui tadorAs', ni de donde toma­ron origen y nomhre; ni e tan de ucu rdo lo' amel'icani~tas en lo to­cante a las rutas por donde hicieron ~u 'xodo a este Continente; r.ue .. lo que, según el dogma del m<..nogenis­roo o unidad de origen del gén ro hu­mano, confirmado por abundantes datos ¡:.Hl1eontológie;or;:, debieron pro­ceder del Asia, cuna oe la humanidad; sin que pueda tenerse Gomo probable ~iqn jera, la tesis del riopla lenGt:' Ameghino, de que e1 primer hombre npareció en las pampas argentinas. y (lU men ta y se eIlgra ndece la d ificu 1- tad, ruando las misma' cuestiones se proponen respecto de Nariño; por que lo cronlstas de la Conquista, poco ~e cuidaron de el; y los es­critore que leS sucedieron. si 1101' ventura en sus escritos le COffi¡,ren­( len, "erran por sin igual y nunca vis­to modo. Voy empero, aunqu0 eon temor de errar, a exponer mi::, C'únge­tu ra sobre sus razas indígena~, des­pues ele habel' re(~ogido eLlil n lu.· da tos me ha sidú posible, ~,'a de la tuponi­mia del Departamento, y ya de I(\s lenguas americanas que en él St:l 11a­lJl: 111: que son manantinle' de donde podemos rastrear algo, de }u etnolo­gía de sns primeros lJabitalJtt-~~. ~las, debe tenerse en cuenta que las palabras indigenas, esUm bastante lllodificada.. actmdmenlt'; ya lJorque los eOllqu istaJore !a~ proll u /H.:.i<1 ron a ,'u modo, con mucha vari\\l'iol1, di­ciendü v.gr, Polu í pOI' PW'IOSIIl • .lll, pues la lengua. quichua' se ltablab:.1 en toda la Dióce. is, el mereetlal'io fra\' Alonso cte Jerez. t"ormal:;e un v00(l!Jularlo de la de los Pastos, y los prt:!sbíteros Andrés More­no ele Zlllliga (el que regaló la ca~a de la Panadería a los dominieo~) y Diego nE:I'lnúde~, otro, Je la de los Qllill~­cingcls con que se da a entendel' difp­l' ncia entre eslns v los mor¡.1(tol'es de la ProvinGia; cuaiHo lnas que los ffi¡-)rcedanos tE'nÍau las doctrinas de "\Ies y CumlJal, yesos presbíteros, en Pasto, :u H iento y vecindad. Dt"!cí­dese adema:-:; claramente el CüSO, én contrario 6antil' Lid S0ñor González Suárez, ton nn doco men to del siglo :VTI,en ¡ne se escribe que lo~ Quilla­cingas habitahan "desde el G uai tara hatita MumendrJY' ;es dedr las Provin­cias de Pa:to, la Cruz y Jllallt\nmbü 'egún el Señor Cario' Cnervo Márquez, los ellibGltas, zipas, Pasto y los Pasl(.s y (lUí mbuyas, eran 1e Id raza dudinn' proceden te (101 Titicaca,' y estahan a~0 .. ados por lo.' caribes­qu se e:tendiull pot et O(~cidente de .. 'ariño, en Tumaco; por donde se YE\ dada la l'erpelabil:dad de cllubos escri­tore~, lIne nada en finne i luede sacar· ~e de Sllti encontl'odos asertos. Lns lengllr\S americanas sun tlg!utl­n: lnLe =:: ; c:; d2~i:', que fOl'mt:~ pulabl'd~ por la uniúll de otras, euyc's elemen­tos quedan íntegros; por lo cllal,~n Méjico y la Amcj,ric!:l Central, hallanse ml1cbo~ nombres terminados en ango. que signiffca C-iudad, como Iluaclu[l(\n­go, Ayapango, Qllezaltenango y Chilate­Ilangl), al ignal que Taminango en arLiio, y si en asteca, Queretaro vale como decir, sitio del juego de pelota, y qUBr es sitio, y muchos nombres de Nariílo terminan en esta sílaba, pare­ce que es verosímil mi conjetura. y si es valedera, ¿no significará Mayasc Ller\ sitio de los Ma as'? - -- Eran estos, un pueblo muy avenlu .. 1'ero, eran como los tenidos america­nos que por doquierd estah!eclan colA- o nias; pues sus huellas se erJ(~llenlnlll no :;()!o ell el Dal'ien, sino tambiéll po/'Ia:; costa~ del EClwJor y del Perú . Quizas, arrastrados por la corripn 1(-' marina del PaCifico, hnbil.~l'on de 1'1'-(;(\­lar en las de NariilO, y navegando el curso del Palia y Telen1bi, verlun 1" cordillera occidental, donde se yerguen los hermosos nevadus del Chile y Cumbal, con sus blancos airones d(i nieye perpetl1a,~ que ponul ían el nnll1- bre Chilún- Cambal, en recuerdo ti ! profeta maya del YucaL\n, así lIal11ado : nOlílbre que c.orrom pido,l.róeÓse en € 1 i l~­tual de aquellos nevados, con d camblc) del tiempo y nueva" gentes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 47 DON QUIJOTE Tradiciones y huellas también confir­man la opinión de que este Departa­mento fue habitado por los mayores del Tucatán. Juzgi1ban estos, que el Criador, llamado El Abuelo y La Abue­la, formaron de barro al primer hom­bre, que no subsistir) porque, echado en el agua, se deshizu; por cuyo motivo hicléron'e de corc.:,ho; mas, visto que no tenía ni corazón ni inteligencia, formrt­ron otro, cuyos decendientes entrega­ronse a la molicie, hasla el extremo que los Abuelos, en eabtigo, vomitaron agua, con que los ahog;uon~ por rnH­nera que sólo se salvfl!,)n unos pocos Seres. los monos. que p.()n hombres de­generados, pues bi~n, esta misma le yenda, en~uéntrase entre actuales po­bladores de La Laguna; claro esta, algo lTIodificada por la tradición cI'ist~una del Dill1vio; y con la afH\ \idura, de qne los Abuelos desataron e ~;e Diluvio, so­bre tres pueblos que existían en ellu­gar del lago de Id Cocha; y que, como recuerdo de la cata. troft . se 1jjaron en la montaña adyacente, tres peñ de fa­milil que ven en el maestro un sirviente de su hijos; dH es~s hijos santos e inteligentes segú 11 ellos les Juzganl; el dolol' de saber que hasta el último gañán le reputa imbé­cil; lo ag,'eslvo d~ J;¡ multHud que ~e cree con derecho a eX1giJ'le que el corazón no ~e sirva sino pal'a mover la f;angre, QU.1 ahM menta la tuente de las lagrimas .... ,- Ay de los solos! q uiza se diría con Salo­món y tal vez 1I0rat'ía al pen~ar que el nacer 00 se escoge y sin embal'go la suel'te le de­jo la peol' parte Rxplotado por el agiotist:-\ inmisericor~e a qUIen tenía que saludar temb:ando. humi­llado hl'\sta por L\ lavandel'a comprendIó por que se dice que la vida e~ amarga~' tu­vo que I'ei'ignal'se con la l'esignacion de la impotencia. Pronto le IInmó la a tencibn un ligero sudor' lJoctul"no Y at'dot' en la", pal mas de las maraos ~ una debilidad pasajera, se dijo, pel'o el en- . fl · quecimiento, la pérdida p,'ogresiva de las fuerzas y una tosecita ~eca que aumentaba dia pOl' día le sacaron del error y compren­di,) con amargura que era vícti ma de la te .. fl'ible tubeeculosis pulmonar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE No haypal'3 que pintarla atll!ustia atroz,la desesperación sombría. el llanto amargo que se secaba en sus mejillas tostadas por la fiebre. Comprendió que lA enfermedao es la mayor miseria que existe bajo el' sol y 11eno de desesperación gritó con el Salm'}s- 1a. "Oh Dios mío, no te olvides de los po­bres" !Dejaré el empleo-se dijo-y ganaré el pan con el trabajo de mis mallos; pel'O qué trabajo? No habia tenido tiempo para aprenrter un oficio y eril preciso ganar lo suficiente para dos, pues de otro modo su bermana-una hermosa mña de quince años-sufl'iría y antes que verla padecer e~ taba resuetto a dejarse morir~ HTodos lo~ males de este mundo tle.-nel remedio, $ino es la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, mal que nos pe~e, al acabar de la vida.' Esta con¡;¡oladp­ra y a la vez amarga verdad vino a su me­mOI'ia y nn rayo de esperanza hizo bdllar sus ojos. ¿Dónde estaba la· , salvadon? Una sonrisa tnste elltreabrió su.;; labios, q ueoóse pensativo y por fin a~O'egó: la humillacion! sí, solo la telTi ble humillación de pedir puede salvarme; más fádl me fuera morir­que pertene,~el' al numero de · intrigantes quieces a toda hor~ mendigan un em­pleo! Inclino la cabeza y grue. ac:; lágri­mas que no !':e secaron en sus mejillas tos­tadas por la fiebre rodaron de sus ojos. Llega la hermana. ' -Por qué tan pen!':ativo, hermano mio? (Tal vez medita un cuento; u n cuento que me hará reir mucho, es preciso no distr'aeJ'­le). Y se fue riendo con su rísa fresca que, ollaba como las notas argentinas de un chorrito ne agun. La sintiu alejarse y CUnderá mi ruego; !':eré- por mi buena voluntao­un grano de arena en el gran ,=:,dificin de progreso que levantara. para nuestro país. Tem bh~ndo y ruboroso se presen LO ~ 1 go­berllante. quien le recibíó con Jn benevo­} úncia que le c3l'acfenza, pf'I'O la nz ~ e le :-iuudó en IH garg:lflta y por mas sfu 1'1'0" que hizo no logró e:presar lo que de:eaba; redujo la visita a un saludo de cumplido y abandonó el salón con más desesperaciorJ de la que llevó. Ya en 'cas'a una rabia sor­da le dominó. Por vez primera sintió el torcedor de la eovidia. v oh ironíal envidia­ba la flexihilidad de muchos espinazos y la imp/'ls¡'bilidad de la .. caras que han olvidad() la ridiculez de tu borizarse, ~ada sabra mi pobre hermana' se dijo; es­cl'ibiFP el cuento al~frre que me pide; será un cuento en pI CJne Rarba Azul tpndr-a mie do pánico a u 1I ratón o la Pobre Cenicif'ota se ¿ncerr~1 ti en su cuarto pl'll'">l apl'ellder a c~mi oal'" en la,; botltas dp. cristal-molesto.' zaJlCO~, inferiores a sus pobre5 zuecos de in­vierno- segun e~la dec1l'l. Y eOlpP"ló a descri­bit' DoSqUf'S soverbios Ihmo. de an'nI10s, huerlo,,; cuyos át boles dpsn1ayfln al peso ile los flYU tos, jaÍlHnes mara v illoo.¡amente f1cr~ ciclos;; en el arroyo blanco 'Y juguetb::1, 001'_ de se copia el eielo, las palomas de la Reina recogen con sus picos de' agata la.;: perla frese;) de sus gota cl'rQtalJlla~; súbito nn can salta sobre ellAS y todas huyen en con­fuso aleteo menos una que l1erida oe muer­te cae y es }urastrada por la corrieute. Al Ile~u aqut lleno de ira arrojo lejos la cuartilla de papel. Henn~so cuento a]eg¡'e exclamó, mi hermclOa cOlllpre.derü el mo­tivo: agotado ydl'bil como estoy apetezco la Jozre nU/I'cha lt nido al progrc so !I el tau/Jet (:8 tf!n ,~óto del fjl¿e sabe lJencCJr. Ln (! .. ~trell({ fni:;;¿el'¿osCt de cic¡do~ de~tellos - que vicron los T, e,s 1.11 a90":,, a¿a(r,¿b/~«( ?arl'¡, aq(( el!o~ flflf' Üf,ne¡¿ Pl (¡'abajo cual n ltCJco ReLlentor. llornf'Jl'o d ~ l ef}:·H¿eii.o, no pier(la: lln nlomento, traú((ja sin /'rposo con el concencifniento que ((1 tiNn[>o de la siega recoge/'(($ la. flor. Ef¡'aln Córdoba A ¿úün Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO~ QUIJOTE 54 CRONIGA DE TIC -lAC §egundas ~upcias El cahle se toma a V¿CtlS ;¡ tribn­cionE1s arzobbpales: confirmil las no­ticias. Dice ahol'a que el dlVOI cío ·del K"i­ser se ha consumado detinitivamente y que el separatismo de las dos altas partes contrdyentes, es un hecho cumplido. Dos calaberadas maxi milS ha come­tido el ex-Impel'ator de AIE'Ulania en los ullirnos aÜOB. Primera: baber jugado con dados de hierro la suerte de su pueblo en la peligrosa garita de la guerra. . El ex-Kaiser perdi6 la guerra, y con la guerra perdió la eabeza, la corona, lus €.stribos, el equilibrio yeso otro que llaman la chabeta. Segunda calaberada: Jas segundas nupcias, consumadas ya en el doloro­so crepúsculo de los años y de la mas dolorosa derrota que conoce y cono­cera la historia por los siglos de los siglos, amén. ~esenta y cinco alios y unas segnn­das nupcia~ son eosas perfectamen­te incompatibles, salvo una que otra excepción, muy honrdsa pélra los que la constituven. A esa edad puede reinar nn rey, im­p. erar un emperador, gobernar un pre­sldente, tirallizar un tirani) y mandar un mandarln de la China. o una man­darina de tierra caliente y de la cásca­ra amarga. Todo esto puede hacerse (,on la cabeza, pero lo que si no pue­de lnlcerse ('on ese órgano sobRrano que sirve para llevar la corona. el sombrero, el gorro, la calva y el pen- 'üm,lüuLo-por lus lados de adentro-es cum~,lIr bien v fielmente los deberes conyugales de' l~ epístola de San Pa­blo, s~lvo que se convierta el asunto e~l .uua aventur~ de cónyuges sobre­VlV ~, l tes, q le all ía 1,1 CI) l J Ci\';l Hhnvejecer es morir en detalle" di­ce Voltaire, y luego dice el versr~ulo del Libro Santo: "El amor en los an­GlanOS es una torpeza". C) A los sesenta y cinco años, y bajo el p~so. de .una adversidod universnJ, e::, dl~ cll, aun al. mas gallo, vencer la p~nd¡ente del .dléZ 'por ciento que irn­plica .el ~1atl'lmOnlO con todas sus compllCaclOnes y del'iv­denes La Revista DUN QUIJOTE r¡ {¡(? pensfJ.ba iniciol' .lJ qtte lto,V e:; una halllgüeJl.a realidad. Por n~oti()os que !lo 01l:.;¡nO if]nol'o, nu di conte:::tación inme­diata, !I a re qae Ine alerJl'o de ello; hOl! paedo hCf-cN~lú con nláo'iaciet,to. DON QU [JO I'E,' Confieso (Iue cuando leí el tltLdo rne pareció delnasiado eOfnprometedol', Sieln· pre he t,'nirlo la irle'l que Ba yona PQ$oda en!la~Üt elt su belLu ·pro­ducción ~'L(lcha eterna": Qluj'ote." , tos esp¡ritltati.'·;ill~, los (jite dI)] a n (Jl yanta~90 pOI' La gLO/'ia y Sanchos, los que e.-;puman efl toda boda de Caolucho. SfJ!/ún e:.:.te cJ';tel'io~ la Rec¡"..,­ta DON QUIJar E debe ,SlJl"/){l:;­to e~pi,,¡tual para Los (.tl/nas ull/'el '­rnas dI) cf(nl,b/'e, .!J así ha .~¡do, (f jU_":fJo" /JO r lo ,' do;;:. PI ¡1J1 eJ'(n~ luí-tne,., o ... :, Dr{(/fl la Inúfjica vil ,tud de lo pluma deL .~('/1ol· Directo/' !I dr> {Jira ..... fllle ya nlll(!8!I 'un ..... u~ oro ....· • /lO e."i teiní'I'(/f'io !JNt.sa/' (lit el (¡,rito, .'Bien pOI' 10..; Q((.¡jnfl08 de La Reci,..;/rf..' E ." tÚ'llIpO de i,,'n~arse (~aúa¡¿(,"oH !)(lI ' ((. peleal' lus lidC'<.-' d~ trI !)I{(/na. Ojalá m.i pobre~a de letl'as no rlu~ra tanta para colabora,' en D01V QUIJOTE,pero en todocu.­so so y e u.sted reconocido. Sa of'ecfiSlm,Q ami9 ~ y ¡Ja· riente, Alejandro Ortic L, Pasto, 24 de abril de 19~tJ Se;, vr don Se1~g¡O f.:Uas 01'1 i: E. S. C. .1vIay apreciado se'-; 01' : C01Jlplaeido he recibirlo tu no­ticia de que un 9,'u,JO d" jóccllc .... intelectuales encomendó a usted ta d/:recci6n de la Reoi$./,a quincenal " Don Qut/ote;" que a palY'Cerl¡ pl'Oxilnl.llnente en esta eiudad; en­contienda que en $U-; nUlno: serd un triunfo. Af}"odé;;co[c en alfo grado el o/,recilniento qtUI IHP hoce df? las co­Inn1nas dee<~a Itel:¡:~t(I;.'I ((Ierie se­, q({/IO de qltfJ lJu' colobol'octiJn, ?un­( lile in ... ;;(!,",.'1 Pendiente,.., P ll'.l:-;e ¡'tOI'as y seliOl'itas, ti ocio su \,tido, desdea ~ 0,50 .. treCes.'/ Ani~los con ilDlt'lclone ... ; de pi~clra .· fin¡ts, o,'tenso ~Ul'tido dc .... du a 0, 20 /?'o..,f!l·ios, en blleu :-;~ll'tiJo, ¡Je vid\':n \' de iI1;~'lri ><.i,d~sdü ~ 0, 1~, J>ttflaelos de distinlü..; cla . ...;c~, dl~~cl~ l.\' "ti') O, ;.>0 do~ena. l-)ostrdeo~, en gran surtido, con dorados y plateados, de br()lnuro y iwuarelas, de santos, de 1 u, co rn unión, de paisajes, ('·on rept'od u(·.(~ionü~ finas de los lneJores ('uadl'()~ r'eligio~os qUE. hay en los 111useos de Eu­ropa} con oteos dlblljO~, el ciollto desde a $ 1,50 ... vledallas de alu1l1i:110. en buen surtido, docena desde a ~'~ 0, 12 ;:! 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G'(id (,.; J,) Lolol'e.:-; a la t\t.:ll,lr,\la. n!l t-+$+ .~~-~ •• "*,. ~ .. ~.*+$>f .. Jo$++t>c._~",-~ .+f;c.~ ..... '.(;'1-. i. ti. ~i-f""'.*"""""'+·""'~~·*'''''~~·+$++$>c·-+-~-tc$>e--~~·~-•• ·~··*,"·K,.'''·-~~-I<$>C·~·T~T I~~:~~~~~~~-H-= - ' W~ • 8~ , ELIAS ORDON"EZ ~... ~ " Cirujano-Dentistu.-Mie·nbro nl'ti\"o de la l' Soc/edad Dentp.l Val'gQ$ Paredes. ~ ESTUDIOS EN LA FACUL~AD DE BOGOTA Pone a la"\ órdenos del público la CLINICA DE .. 'TAL *I:~. estnbleeida en su casa de habitaeión . iruada en la PlaziI, pl'illcipnl, Curre .. a 5u • I A nti"e[",i" e"lHemda _--'1'ra bajos gar" ntizados. 11 , ar ~oe:~j:::::~::::~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~~~~~~~atft~1 ~ ~armacia y lflrogueria ~ de J. L. Moneayo (l. R tiene por norma de negocios, vendel' bao i~ jo las Inejores condiciones: }}recios bajos, Ii fijos, al contado. Ji Despacho de fó.'mulasde toda clase, í1 análisis, etc.-Calle Real. ~ ~-~-'~-~"~'~-"""~-~"-""-""~'"'''"'''--'''-"'''''-'.,, ... _--,-,,,---'---"""- ~ . SE -VEN"DE .. dos tiendAs y una pieza inter'ior con entradas y salidas por el • portón gener'al, en la casa que fué de Manuel Enríquez. Frei. Ji re situada en la Calle Real de esta ciudad. " í1 PorInenores con ~ -- -~M~O:;::;;:~' . I ~ .. Se vende una cuadra~ muy bien situada en el area de la población de 1-'uquerres, CaBe La Paileria. . Para pormenores entenderse en esa ciudad con ~'rancisco r}1arváez ej. N A V AJAS DE SEGURIDAD I Ji En el Al~nacén de í1 . J. F.P AR E O E S ' ' Ji Calle Real ~ ~'ª~®~~~~~) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Don Quijote: revista quincenal - N. 3

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