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Contenido
- Retrato y biografía de don Pantaleón González
- Cría de cerdos
- Cultivo de árboles
- Principales insectos enemigos del trigo
- Crianza de aves en las haciendas
- Enfermedad de la nueva edad
- Modificación de las propiedades físicas y químicas del suelo
- Hogar y tierra
- El veneno de las víboras
- Información
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Biblioteca Virtual Banco de la República
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El Agricultor: agricultura, ganadería, industria y comercio - N. 5
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Anales de la Sociedad Becquer
“Anales de la Sociedad Becquer” fue una publicación periódica de carácter literario que sirvió como órgano divulgativo de la Sociedad literaria Gustavo Adolfo Becquer fundada a comienzos del siglo XX por un grupo de jóvenes intelectuales bogotanos interesados en la producción literaria. El primer número salió al público en 18 de julio de 1901 dirigido por el presidente de la sociedad José M. Caro Grau. Esta primera entrega tenía como propósito publicar algunas de las producciones recitadas por los jóvenes autores en una sesión celebrada en 22 de junio del mismo año, dedicada al Ministro del Perú el señor Alberto Ulloa. En sus páginas se publicaron discursos de bienvenida, poemas, reflexiones literarias, comentarios de la vida y obra de Becquer y otros autores como Candelario Obeso y por supuesto un discurso de agradecimiento pronunciado por el Ministro Ulloa. Los Anales de la Sociedad Becquer circuló semanalmente, cada serie constaba de doce números con un valor por suscripción de nueve pesos anticipados.
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Anales de la Sociedad Becquer
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Camelias
“Camelias” fue una revista literaria y cultural fundada por el poeta Juan Bautista Jaramillo Meza durante 1910. Jaramillo había construido una larga carrera como autor divulgando su trabajo literario en revistas nacionales e internacionales, posteriormente publicó obras completas como “Bronce Latino. Cien Sonetos” (1915), “Alma helénica” (1926) y “Playas y tumbos” (1927), reconocida publicación que recoge toda su obra poética realizada durante un viaje a Cuba, Estados Unidos, Panamá y Venezuela, entre estos los famosos poemas: “El río Magdalena”, “A Rooselvet”, “El Istmo” y “El Canal de Panamá”.
La presente revista literaria codirigida en compañía del intelectual Joaquín Peña Ángel, fue una de las primeras publicaciones de Jaramillo en su carrera periodística, representada más adelante en diversas publicaciones periódicas como la revista “Azul” (1919), “La Patria”, el diario “Gaceta de Occidente” (1928) el cual contó con 1331 números hasta 1932, la “Revista Universidad de Antioquia” (1938) y “Manizales: revista literaria mensual” (1940). “Camelias” era publicada mensualmente en la Imprenta Departamental de Jericó, contenía un índice de portada, en sus páginas se divulgaban poemas y prosas de autores como Severo Escobar, Ricardo Nieto, Luis Rosado Mesa, Adolfo León Gómez, Clímaco Soto Borda y los famosos José Asunción Silva y Rubén Darío.
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Camelias
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Colombia: revista de las damas
Durante el siglo XIX las revistas dirigidas al público femenino eran redactadas por hombres, sin embargo, a comienzos del siglo XX las mujeres empezaron a tomar el liderazgo de este tipo de publicaciones, fundando, redactando y dirigiendo sus propias revistas. Esto significó la apertura de un espacio para la opinión pública femenina. Inicialmente se trataron temas como los quehaceres domésticos, artes, literatura y oficios, sin embargo, con el fortalecimiento de la lucha femenina por la representación social, personificada en el movimiento sufragista del siglo XX, las revistas se configuraron también como un lugar para la manifestación política.
“Colombia: revista de las damas” fue una revista dirigida por Elisa Cano de Restrepo e Inés Arteaga de Otero, el primer número sale al público el 15 de marzo de 1907, su objetivo principal fue encargarse “de todo lo que pueda tener importancia para la mujer, el hogar, y la familia, como la religión, industrias, pedagogía, lecciones de historia, medicina práctica, literatura, etc.” En sus páginas se publicaron poemas, cuentos, crónicas y artículos de opinión en los que se planteaban posturas sobre temas como el trabajo y la educación de la mujer, contenía una sección titulada ‘Industrias casera’ con consejos domésticos, en la que se incluían artículos como: “Modo de evitar las enfermedades en algunas aves”, “Para las frutas” y “Conservación del calzado”.
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Biblioteca Virtual Banco de la República
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Colombia: revista de las damas
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La Mujer - N. 29
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y 1"1•1 J>AX FUEHZA
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
I:XCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.0 2!!. }- LÚ~ES, IHlle ocultaba
Entro ésta.r; citaremos á J>oRCI.\, In alguu grnve secreto, el cunl 1w le r¡uc.
cspo a del famoso Bruto, mntnJor .Jc ria. revelar porque temía que ella fo~e
Cesar. Por su car:ícter digno y horóico demasiado pusil:íuime, y t•atn.tin de
hasta lrL exngeracion, los historiacloroR impedirle que llen~ora tí cabo sus prola
elogian, así' como por su entereza y yl!ctos si eran peligrosos. Como mujer
grnuues Clmlidades. prudente y discreta uo fastidió :~ Ht 1
Porcia em. hija Jo Caton y primn llilarido con preguntas y rcciiwinncio.
hcrm¡~onn. y esposa Jol segunJo llruto, u es, sino resolvió proh:nlc que sns fuer.
que registra la historia romana. Este z<~ físicas ernn tan hcrúi<:as como las
'l'OMO III. IJ
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
102 .MUJ~R._ _ 1
morales. Así, UD dia, estaurlo al lado --;~i la debilidad rle su or!!;ani?.aciou
de Bruto, tomó un puñal, y disitJtnlaJn.. fome ni nn no la pcrrui te acometer IJarnente
EiC hizo ttun. heridn. tan profnnda, zaiia<: propias S1~lo de los homlncs, para 1
'tno empezó á correr la sangro :í t orron- el Líen de su pat 1 ia, 1S :l.'ieguro 'lile
tes; r:lln. se dcsmo.yt'í, siu dar por eso nrulic la. nvcntaj1~ en cncrgí:~. moral y
el menor quejido ni scñn.l alguna tlo firmeza do nhn:\.
sufrimiento. _\larmaclo b\1 e~poso, c-orri,) Cu:mdo Porcia t nvo uot icia do h
á sosteuerla, y cuando logní voh orla o u muerte do su uspo.o, duspucs de hn.Lcr
sí, la pros._,fllDtÓ qué teuia. Ella entúuces, sido , cucido en lns lhunms maccclúuisonriondo,
le mostró la herida y tlijo: c.~, .,o HL'lUifcsttÍ tnn triste y afligirla,
-Bruto, soy hija de Catou. l-'i yo que sus :uuigos, tl•micndo que se 't"iviue
á vi' ir á tn eMa u o fu,< en en. !ida,) tara la vida, no la dejaban un momento
do oscl:wn. sino en l1\ de esposa: una -"Ol:> ~in embargo, ella supo cugaiiar.
esposa doho p<'uticipar de hs pcnns Jc¡los, y un dia, cnn111lo notó que no.dic In
lsnmnrido. Hast~tahoranohabiateuido miraba, a11nqne el apo!;cnto e~taba
ninguna queja de tí, pero hoy ndi,·ino jlleuo de gen ti', M' incliucttioLrc el bmquo
mo ocultas un ~;ocrcto, porque no s~ro que tenia al lado, y tomando al-
; piou~~~ rpto soy capaz de prndt'll('ia "UIH\1> bra.. s as encendidas en las manos,
suficiente y do entereza de· :ínimo, • por ~o bs echó ií In l•ora, y ccrr.índoln c11
eso he querido !'oportar, siu uxlml:u :-egnidn, en broH~s tllonccutos tnuri•)
UD:\ queja, un dolor iutcw•o pam pro. r1uemada y r.ofocndu T'or el catl1oH
b:nto tui fortAleza. Bruto, uua lmcua cantlculc c¡uo le c¡uÍIAÍ la tcspiraciou, y
cducacion, y el trato con !!entes vi rtno- esto~¡ n 1m Lo1fO tno\ ido ni (¡uejado.
sus, eleva el espíritu feuuu:t o y forlllan ¡Qué mujer tan uhlime huhicrn.~:>ido
\10 enrtícter varonil.. :\o en \ano so osta si la l11:t. del I~Hu•gclio la lmhiem
os hija do <::~ton y lUllJOr do Hmto! ilmuiuatlu, cuu·iiiiudola •tilO hay rn:Í<;
f;orprcndido y admirado el ronspi- mlor ou rc!;ignarsu á los clcr:rntos ele la
raclo r con aquella. accion de Sil es posa, Pro\ id~ucia, q11u e u Ln~ga r~t! 1Í la desc•s.
levant'í los ojos al l'ido y pidió ~ los pornciou haslt' 1·so punto do heroi~u•o
dioses q11e le dieran Sllficiento p:.trio- loco y tahuiuall
tililliO y fortaleza pnm routiuun1 por Esas~~~~~~~ la.<; almeln!H]o In "lU:Lrlil es
el cn.mmo que bO hahia tt.tzaolo, y 1wr ('ristianaQ, y 111 val(lr uxtraordinario do
digno do uue. cou•orto como l'ordn. tpos(
l mi,~utras que Jo f111Í posihle ha-
1 l'tnlo, y Bruto decía. do ella :
XV
Ho111a Cll ll.l¡ttúlln lofJOCIJ. Jmbia llcg~ulo
al mayM nugc do ¡•odcrío,) ora Juoíi11
do lodo el wundo ui,ili:t.ado en tJ u
tiempo. ( lobt•ru;, ha 110 solncum.to ol•1 u
1 ~unten~ H !lh: tv,(oul .\ll'diterráut•O
con ~~~isla } (Ont<>ruos, lt:,iplo, ('.lr-
1a6o E 1 ~u l, l.l U di' ho) Fra uia),
lu ¿o ta del \drl.&tico, .Macedouin,
l:H' ia, torio el Asia Menor, •lcs:lo el
mar Mcrlite1r.n co hasta. el mar(' (JÍO,
i!l tmbm. , t:, r;irw c¡uo guer cah.l
coutm lo B~t: loucs (hoy los ingleses),
los Clenn:ml), y proc111nha pc-U{)t1.u
b:bta la du mnhm·ad u m dul Hio .• J:uuas
~e ha visto 1111 1111¡uuiv tuús podtrosv,
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REVISTA QUINCENAL. 103
ni el de Alejandro en la a.nticruodad, lde cosas qne renueva y purifica esa
ni el del modcrnoAlejandro,Na
0
poleon, a.tm6sfera cargada de roia~mas dele+é.
en los tiempos modernos. reos. Continuamente se reproducen los
lEl orgullo ele los romanos no tenia mismos efectos, producidos pGr las mis.
Hllllites, y el título de Ciudadano Ro- roas causas, en la bü:toria de lo pueblos.
mano era muclto mús grande que el de Leyes inmutables de la Pro idencia
Re y de una nacion cualquiera. son éstas, que sierupre encontramos en
''Pero dura.nte los últimos afíos de la nuestro camino, y sin embargo a huRe:
pública, dice Scbmitz, no se babia manidad os t&n ciega, que siempre oncuí
dado a.bsolutamente de guardar el ' tinúa por In misma via, y jamas se
órdlen dentro c.Jo la. ciudarl: las leyes aprovecha de los ejemplos que le dau
que había sobre esto particular eran las historias de todos los pueblos de la
vio ladas diariamente, sin temor ni tierra. Desgraciadamente tal parece
ese rúpnlo; se cometían crímenes de como si nuestra civilizacion actual
tod:a especie, ú toda hora y hasta en la atravesara una cr\sis corno aquella.
mitad del dia, con una audacia tal, que i Qué será de nuestros hijos y nietos
se uoroprendia que ya nadie se acordaba dontro de algunos años? i Qué resultará
de bs leyes .... " de estas revoluciones que actualmente
Cuando un país llegn. á este estado revnel ven el mundo, y que nosotros
de putrcfaocion, es preciso que un presenciamos sin comprenderlo? Sólo
gra.n, cata.cl i1sm o venga á revol vorlo) y el Sefíor del cielo podrio. contestarnos ... ent.onc.es de seno de ose mismo caos
Dios vuelve á crear un nuevo órde~ (C01ttinum·ú). S. A. DE S.
LA TARDE.
i'\fOitF.51'A OÍ08a del final del dia,
Tnt·de consoladora, amiga grata,
'l'ieude el volo de pinta
Por lG llanura inmóvil y somhrít\,
Qo11 ya ol soberbio sol en su agonía
ll~;.nde eu el mar la hento de e:scarlato..
¡ Qué murmullo tan suave
Se oye en el bo~ue y en el verde soto!
Aquí levanto. el ave
La qut~rellosa voz, nllli remoto
Hosuena. po1· el vaHo ontlistecido
El lángtlido balar do las ovejas,
Y el viento COlllllOVÍUO
Llora eu h s ramas sus dolientes quejas.
. \y! ; c~ mo los sentidos adormece
Y llena el corazon de dulce encanto
Este vago rumor! Allí do crece
El sileucioao pino
Suspende el ruiseñor su dulce. canto,
Basta que ll.ega. de la. noche en tanto
La sombra ft! isteriosa,
Y tiende el ala tma ve y sigilosa
Hácia el oosq u e vecino
Donda se pierden ruiseñor y trino.
1
Y allá d istautc, de la ma1· en calma
Escucho el tónue murmurar; las olas
1
Cuando se an-t\stran en la parda arena
Exhalau un suspiro lastimero,
Como lo exhalo. el alma.
Que e.-,ht o.hatida put· doliente l'eua, 1
O cunl do nu arpa qne cu la noche suena
Acento gemidor y plaiíidero.
Yo amo el tranqmlo son de la. floresta,
Y en apartada selva
La voz de la calandria quejumbrosa,
El blando susun·ar do palma enhiesta,
Que finge melancólica plegaria,
Y el arrullo quo tórtola med1·osa
Entona enamorada y solitaria .
i Cunntas -veces, oh tarde! tns rumores
Buscó el amante Yonng en sus querellas!
Y de tus tibias fl.m·es
El perfume aspiró ; de tus estrellas
Amó la luz benigna y azulada;
El ebúrneo laúd pul~:;ó á tu sombra.
Que un eco eterno de dolor encierra,
j Y el gemido de su alma desgarrada
Por la1·gos años asombró ri. la. tierra.
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104 LA MUJER.
¡ Cuántas )'00 t lumbre macilenta Y la nobc liviana,
A 1 '¡;de u~ tn , corazon consnola, Y el agua que serpea,
T • o doltoJ t·• •e la noche hermana! Y el arrebol purpúreo que flamea
T 1110 tu 1r · ' , que amorosa ''uela, En moute y en collado,
1 don¡;a 1U •1a del pesar ahuyenta, Alivian el espíritu cansado,
Qomo ap J ta t¡ la sombra la mañana ¡ Y todo, oh tarde ! al corazon recrea.
JuLrA PÉR.Ez M6N'I'ES DE OoA. (Cubnua). __ ... __ LOS DESCUBRIDORES.
O .\DROS HISTÓRICOS Y NOVELESCOS--SIGLO XV.
ALONSO DE OJEDA.
EPÍLOGO.
ll.A.BIAN trascurrido varios años des- ¡ cbns horas entregado ú sus tristes mede
aq_uel en que Alonso de Ojeda, Jitaciones. Entre las pocas personas
abandonando el mundo y sus vanida- que le visitaban, iba con frecuencü~ t.
des y crímenes, se babia hecho fraile 1 verle un religioso de la 6rden de dofranciscano.
Pero basta en esto no lo- miuicanos, que se llamaba Bartolomé
gr6 sus deseos, y así, su ~alud cada día d~ las Casas, el famoso defensor de los
~n;Ís quebrantada le impidió pasar á la indígenas.
tsla do Cuba á visitar la imágen de la La última vez que é¡,te le vió, esta.
Vír¡;en, c¡ue haLia dejado entre los in. ba tan enfermo, que se anunciaba la
dios de Cueyvas, y cuya separacion le muerte en su fisonomía. Pero cuando
lw.bia dado el golpe de muerto á su Las Casas le dijo que iba á Cuba á
corazou, contando aquel dia como el cumplir una rui¡¡ion, Ojoda recobró alcíllimo
eu que bulJieso tenido una vi- guua aoimaciou, incorpor6so impetuodn.
animada y eu(.rgica.. snmentc, y en sentidas palabras le su-
Fray Andrés, que tambien era fran. 1 plic6 que fuese á la tierra del Caciciscauo,
le acompafiaba mi~utras que que de Cueyvas, y llevando consigo
permaneció en Santo Domingo, cui- otra imágen de la Virgen que tenia,
dando cou cariño y solicitud á su anti- pintada con brillantes y frescos cologua
Ca pita u. Pero bal,iendo tenido éste res, pidiese al Cacique el favor de parque
pasar á Tierra-Firme como misio- mitirle dejársela en lugar de la otra
u ero (empleo que solicit6 para. poder por algunos dias, con el objeto de encumplir
el voto que hiciera en las cié. via.tle ú él la antigua compañera de su
nagas de Cuha ), en breve tuvo la triste 1 vida para morir contemplándola, con
' noticia el pad,·e Ojeda de la muerte promesa de que al espirar seril.l de.
del buen fray Andrés, que perecicS ú
1
vuelta á su pueblo.
manos du los indios como un mártir, Conmovido hondamente con la sú.
tratando de convertirlos, expiando con plica del antiguo aventurero, Las C:~.aquella
muerto algunos de los muchos sas cumpli6 religiosamente ~>u recocrímenes
cometidos por sus compatrio- mendaciou. Pasando ú la provincia del
tas sobro los naturaleS': [hospitalario Cacique, encontr6 la ca-
Al fin las dolencias de nuestro hó- pilla erigida por Ojedo. mfly venerada.
roe le invalidaron de tal suerte, que por los indígenas, que acudieron a.l
ya _el pobre fraile no pudo volver á 1 misionero preguntando por el dona~or
sa.hr de su celda., en donde pasaba mu- de la im.ágen y llevándole sus hiJOS
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1
R E V I S T ~ Q U -I N O E; A L . 105
pcqucüos pn.ra. que Los bautizase, prc1>- 1ejemplo de humildad, hahia suplicado
túndose á E>er catequizados con la. me- á última hora que no lo enterrasen en
jor voluntad. Lla.m6 entóncos Las Ca- las bóvedas de in. iglesi~l do :::):\o lfra~sas
al Cacique, y manifestándole el es-¡ cisco, como se hacitt con los de~las fra.l tn.
do del antiguo Capitao, le dió parto los fallecidos en ol convento, s1uo baJO
t.lol último deseo que tenia, de ver lo. el port~l de la iglesia, para. que todo
imágco do lo. Vírgeu ántes de morir, - ¡el que entrase y saliese dol templo,
y pidiúsob en calidad de ]m.:stamo, hollase su scplllturn, - ~o castigo ?el
deJandO Oll rehenes Otr::\ m:ÍS errando y grande orgullo y SOUcr\Hil, que lJabla.U
más brillnuto. El Cacique ofr~ció dar- bido las pasiones dominantes de su
le la cootestacioo al dia. si6'UÍeute; - yida. ••
poro durante la noche el indí"enn. H\- T •
có la imúgen de.l altar, y en u0ni?n Je l 1.0 do :Nonombre do 1875-Bogotá.
otros ue su confianza, huy6 lÍ los 1nme- •• E 1 1 · ,_ d leerse el
d
. . . 11 r. d 1 · o a re acwn r¡ue ncau:\ o . , .
m_tos. corros, e va~ ose a. prec10sa 1 autor ha seguido profcrcntomeutu la btst?na
rullqnm, '~> pues era el demo.~1ado o.stu- de O jeda en la obra do W;u¡hiugton Irvmg,
to, segun dejó dicbo, po.ra doja1·so ou. "Life and Vo_yages o.f Olu·ist(Jj1_ller Oolttmgaiíar
por pn.ln.bras de españoles. Hn-1bt ts togclhu 1utth tite Voyages uf In~> ccnnpa-btn.
ofrecido solemnern e u te de· n. ~~ious." Pero1 :uleulal!, ~~~~ commltado cu~utos . no J r hbros ba podtdo cout;u¡;ull· acerca de lot~ be-que
lo. o.rmncasen aquella 1mágoo, y lo cbos y acontecimientos de aquella época, Y 1
cumpho.. asct,"Ura que fuera do la ·Ji¡;era trama rowu-
Jamas pudieron los españoles voh·er nc:~ca que.li¡:;a.al héroo c~u l\laría, todos los
á vor siquiera la Vír«ec de O jeda que succ>~!CUgo,
supo que dur:.:t.nte su ausencia habia hridor, si se r¡uioro o~curo y l"'C(I conootdo,nuerto
fray Alonso de O jeJa; dt~uuo poro cuyas cualiduclos y fallall fueron las
mismas que clistiu¡;uioron ú los sul,si¡;nicutcs
* Esto lo refiero Lns Casas en sus obras. couqnistadorcs C:!pañolcs dol ~uevo Muudo.
APEN DICE .
PAltf:cE~O::> que no e:;tn.rá do mús inbortar aquí uon Memoria (r¡uo trnduci
uos) acure:~ Je Juau ue lo. Cosn, tomada del Boletin de ÚG Socictl<«l Geo~p·ájlttt
de l'a1•is, uúruero 17, toJUo 3.0
, uño de 1862.
ALGUNAS PALABRAS
ACE1~0A DE .JUAN DE LA COSA,
Plt.O'l"O DE OtliSTÓSAL OOt.Ol'(,
ASÍ COJIIO DE SU CELEBR E MAP .\- !IIUNDI
POR M. DE LA ROQUETTE,
VlCEPRESIDENTE DE LA COMISION CENTRAL DE LA SOCIED# papeles, y de
ello tondrc1nos el gusto do hal,lnro,¡ hoy.
Dcoiaruos en aq11el opúsculo c¡ne, ,¡ posar
do la justa celebridad, do los móritos
y de lna obro.s do Juan do In Cosn., habiendo
obtenido durante su cxisteucin In
oonlinnzn del inmortal de~cubritlor del
.N'ucvo 1\Iundo, y ademnc; los elogios do !11
r~nyo~ parte do lo, confJuiatadan:s y de lo"~
lmtonndores de los prirnoro .. tiempos del
doscubrirníento, a:;í corno de los Listoriado¡
·cs rnoderuos, -~oin embargo, como por
una f1\talidad, uingun biúgmfo le hnhia
con agrado mcncion especial : Cbta falla
es lt~ que procuraremos corregir.
No os ofreceremos hoy siuo nn esbozo
rápido, y sin duda sohrado imperfecto de
nuestro 1n·imcr trabajo, ni quo niuulir·ernos
nlguno, línea.:; ncet·ca del tiHIJlll-mtmt,
U,. oLra capital do Juan do In llosa, y el
umoo monumento geogr{dioo que ele ól::e
COnliOnn, y clcl cunl vorcis una ndmirablo
copia en este rocinto.
No so tiene noticia exnct.a do In fecha
J>rooisn doluncimiento do Jnan do la Cosa,
uunqua so ¡molle fijnr nproximathnmonto
en ln f!OgUJula mimd del siglo X V. So :,aho
•¡ue cm originario do Sautuiin, pcquoiío
puerto do In pro'\'incia do Sautn111lor, sob1
·o el golfo do Vizcaya, nsi os que lo¡;
contem¡>orÁneo:~ lo llumnbon frcouontomonte
el Virraino.
Junn do la Cosa era conocido como un
buen mnrino y hábil constructor do mn~
ns, cuando ari~tó'bal Colon, que lo couSldcrnba
como su dÍ>scípulo y lo apreciaba
mucho, le Uevó c.:>nsigo, oomo sn piloto,
en el E;egnndo viaje que l1izo on 1'193, IÍ
lo largo de Cuba y nl dorn~dor de Jnmnioa,
viujo que so torminú ou H ~11¡, .\ su
1 rogreBO á l•ispniin, La Cosa 6e rctirú á su
lmoblo uatnl, el que tnrnbien nhnudouó en
•rove para ir ti fijarse ou el puerto de
Snuto. 1\lnrín.
"'e !i{1no poca notioin nccrca del empleo
que b1zo du su tiempo bastn el mes do
Mnyo do 1499, cuondo Alonso do Ojedn,
(que ~6 conocia desdo que Yinjó con él CJl
el sc~~11do viaje de Cristóbal Colou) lo
~cog1o pora piloto .. uyo en una oxpodi-o~
on ele descubrimiento (l\IO emprendió al
N 110\ o ~l uudo, en nnion do Amé rico \"&pucio.
Durante eslo viajo, que 11& tonuiuó
1 mnl, tu \'O la fortuna, siu embargo, J"n Clo-sa,
de visitAr cniflndosnrH<'llte las co,tas do
l'árin, por lo cual Hcrrcm lo llama dl.:}i cnbridor
du I'árin, 1¡ pe.~nt· do que yn. e o.s
sitios habían eit.lo dc~culJicrtos por Colou
el año anterior.
Devuelto nl puerto do Sauro JUarín cu
el mes do Junio do l.íOO, La Cosa torminó
su célebre uiiiJIIl 11111 .di, tlel cual nos
ocupnreruo:; más ndclnuto. llúci:l. c.s.'\ época
Hodri~o Unstidas ohtuvo licencia de
visitar las Indias Occidenroles, y oon e~o
moth·o con>;nltó con Ln Co:;a In ruta qM
debería :;eguir, y J>Ol' último so lo llevó
conHJ su principal pil(Jto. Salieron lo:; expediciouarios
de .Espnün en Octuhre de
1500, y orillnudu In~ co:.la.s do 'l'ierm-I:'irme,
vibitaron el ~ulfo do Urabtí, ol puerto
del Retrete ú do los }l;¡;ori han os, el it.smo
do Paunmti. y nlv;m1nt; otra:; localidndcs.
!'oro el mal ostndo tlo sus umbarcaciouos,
y In arrc.>tnciou do Ba~tidns, á quien se lu
ncu~ú do haber hecho sin nutorizaciou negocio
do oro cou los lnclio.s, pu~o térmiJJO
á la oxpo11icion, y La Co,.a rcgreoó á
¡.;~p:úia en 103 últirnoa Iocsc.;; de 1;)02.
l'ara rocompco~>ar los scr\'icios prestado,
por nnestro piloto ,¡ la c.tusa del descubrimiento,
no solarnonto viajando á ¡;u
costa ¡;ino exponiendo fl'ccnontcmento bU
'ida, In reina Isnhcl lo nombró, por cédula
real del 3 do Ahril do 1503, Alguacil
.Mayor do Urnb:í, Clllpleo que no tuvo ~;ioo
más tarde. •
Encargólo su gohieruo ou seguida do
una mision Á LisbQ8, ocrcn del rey do
l'orlugal, con o.l objeto do pedir oxJllicaciooe.:;
aceroo d•} ncuSI\cioncs que so lo haci.
Ul ni portugués por hnhcr Lecho oxcnrsiono'>
en lo domiuios cspaiioles en las
Indias. Pero esto go!Jioruu, en luó"U.r do
dar las ¡,atisfaccionu.; f¡uo so le }'ediau,
hizo aprehender y cncarc.:elor á La Cusa.
OÍD duun recolmí muy Cll hroYO bU libertad,
porque en Ootuln·o do Li03 ya estaba
otm voz en la t:orfo do España, on SegoYia,
en donde La Cosa declaró :\ la rema
que babia doscuLiert.o, fJIIO no solamente
los portugueses habinu hecho un vinjo de
contrabando cu las tiorros }lCttcnccientos
á Espaiia, sino que, á pesar do ~>US promesa:;,
habían mandado otra oxpodicion
á aquellos parojcs que uo les pcrtenocion.
Aprovechó esta ocnsion uucstro piloto
para pre:;cut.arlo á su soberana lo:; mapnl>
hic.lrogrnfioos do las ludia , que él habia
tmbajado, así coJUo el mapa que conocemas
y qno lleva la !ocho. do 1;)00.
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REVISTA QUINCENAL . 107
En 150:1:, La Cosa obtuvo la mision do cutre los dos el rio Grande del Oarien :
vigilar con cuatro navíos armados y cqui- el uuo dobcria adueñarse de la ribera oc¡
nulos de guerra las costas de 1'iena-l!'ir- cidental y el otro de la orieutal. En el
modo Indias hasta el golfo de Urabá. año siguiente (1510) nuestro pilot-> sojusLleuó
su encargo con muy buen éxito, tificú de las acusaciones que le hacian los
puesto quo reconoció y estudió á. fondo portugueses: de haber hecho descnbr~ac¡
tlellos litorales, negoció con los indios roientos indebidos del otro lado de la lié
impidió las usurpaciones po1·t.u()'uosas.¡ uca señalada á los españoles. Es cierto
DoLió hacer buen negocio, puesto que que o.-;ta acnsacioo nunca había tenido
ent.regó al 'l'esorero general Martienza el mayor seriedad y su gobierno no había
5.0 de la corona c¡ue constaba do 50,000 1 hecho alto en ella.
maravedí:>, por lo cual obtuvo como re-1 Durau\e su oxpcdieion con Ojoda, La
compensa una pension de "tma suma igual Cosa. se empeñó mucho con él 1uu·a quo
á la que babia eutJ-ega- por sus amigo!'. Oj~ntincs con 200 lwm brc:s, otorg•í, atlumas, una suma do •1;3,000 marapartió
en Nuviewbrc do 1500 á Sauto !Jo. v<:db. Ig11oruuws cu1iL fuera la suoi'ÜJ dclt
will¡;o, ,¡encontrarse con .Alonso de Ojo-[ htJO do Juan do la Cosa., tí c1uiun dc;lJcria
da, ¡ue Lt~bia sidu Hombrado Oobornac.lur Locar el lítnlu do Algun~il lllayor do¡
gou· ral de h N neva /~ udnlncía, de quion,l'rnll:í. 1
él. C!·a 1\mieule general. En Saul~ Uo- Os hemos l1cch? presentes los princ!pauuo~
o J na u de la Uo,;n tovo ocas1on de les ra:;gos do la v1dn do Juan de la Cosn,
hncerlo al futuro Uobemndor un señalado así co1uo su muerto deplorable, -ahora
¡;en~ci~. Di:~put:.lbanse ~iones.'\ y Oj~da
1
no~; o~upnromos del d~cu_meuto ~no nos
los ~wulc.; de sus rebpecl.lvas Goberuacw- ha deJado, ol quo por s1 bolo podnn hacer
nes en Tierra-Firme, pero habiendo uno :su lloruhre imperecedero: hablamos del
y ut o nuruLmdo úrbit ro e u el astutio á 1 mt\pa, cuya copia exacta tonemos á la
Jua:~ de h Cosa, tste obró con tautu tac- vil:•ta, merced ti M. Jornard.
tu, tple loór<Í ponerlos en paz, dividiendo 1 El origiual de este precioso é inostirna-
------------------------ ---
.....
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1
108 L A ~I U J E R .
blo monumento geográfico do In T•;dnu ol baron \\'nlckoo.cr, qt1icu inmouiRtnJ\
Iedia está tmzndo en uug, grande hoja mente so lo comunicó nl hnt'Ol, ele TTnm-
~e pergamino, u& forma ovalada y m·lis- holdt. A la muerto de \\'nlcknncr (en
t•camente iluminada. El mapa con,:tn ele J:-,5:3) e!>to mapa fnó pne!'to on pública
l las partes do América conocidas hn,.tn 1 :;nbastn -:; adj ndiCAdo al gobierno cs~nñol
1500, época en que La Cosa lo trazó, MÍ por ·l,:WO francc R, no sin quo hubie~o ~·do
como .las parte:. d-o Enropa, Asia y ~\frica vivamente di:.¡mlndo por diferentes c. tn- ·~
, conoctchs en aqnolh época. blecimientcs extranjeros y pnrticularm 1;'1-
EI mapa ticno el siguiente opígmfo: te por nnostrn bibliotec..'\ impei'Ínl, á quie\1
11 o7~ t: tan rle Ja C 1 ji l t J l'tlpresout~ba 11110 do UUCl>tl'OS UÍI'OCtOres, , osa o zo ro e J111Cr o e e i\1 J d
Santa Jla,·ía mt tl ai'lo de 1500. ·11 ombarld. t . d 1 ' um o , en vanas o sus o >l·as y
"Para comvrondor la importancia do tambien eu In Introdurcion al exúntc>a N'Í-
1
este mapa,- dice el baron &l IIumbohJt,- tico de lt4 lde.ton'n tle la (Jco~·Cijía clcluuero 1
ba.-;tnria recordar que es seis aüos anterior conti11tmtc, dico que entre él y el ha ron
á la muerte de Colon,- y que los ruupas \Yalckna<.'r hahinn descubietto en 1S32 el
mós antiguos do .\mérica (no insorlo¡; en importante mapa de J11an do la Cosa. Y
las ediciones de 'l'olomeo ó las cosmo..,.•·n. como '\'nlckuucl' nnncn contradijo á Humfías
del siglo XVI que se han cono~ido boldt en uqucllo, os cosa averiguada que
h~s:ta. hoy) son do 1527 y 1529, do la hi- c;;te ~>nbio 110 sólo reprodl1jo trozos del
bltoteca del Gran Duque de Sajonia \Voi- ruapa en menot· esenia, eu la oh)'(\ mt•ncioJnar."
nada, sino que tambien tn•o parte en sn
Es probable que las rel&ciones íntimas hallazgo.
que tenia el navegante y cosmúgt'!\fo os- Fuern do Jlumlloldt, un sabio cspnñol,
pníiol 1\Iartin l!'orntíndez do J•~uci~e•·se apl'ovcchndo do en el ruapn do J unn do la Cot;n, en una
:-ms con vcr~;acionos con él y do la , ista obra tituludn: IIMm·io física, po/ít/Nq¡ nado
su 1napn, para formar desjmel:l la u Sil- illl'al de l~t b/n ti• Cuba. El 18 1:! uu inf,lltHl
tlc ycoymfÍtt qnr. trata ele todn.~ 1118 ]Wlt'- ti¡;able erudito 1 cspuo~ tlo pasar por Jela.nlc do trn.uq ui lamen te, ct\bccon.udo de una maMcluu
(bonita cntdad sentada á orillas nora. impropia do la tlignitlntl de un
del l:>cun) crmmmos el t'SpléndiliO bos- hijo de Albiou. De&pue!l do lm~Jeruos
que de .ll'outniuebleau y l.los hallamo<~ examinado largo rato, las uos ioglesr~s
cu uua ric¡uí!;imn, aunque mouótoua so fueron buma.nizaudo, al vor opta ]Jil.campiña:
iuwensa.s llanura5, cubicr- hlábamos su idioma y podíamos series
tas aquí de interminables \'Ítiodos, allá títil. El C.'\.lor las sofocab:1 bajo sns go.
de trigales nmu.rillentos, salpicados de rras ,·olumiuosas y lo'> largos tirabnzotrccho
en trecho con multitud do c¡uin- nes que las cuuri:lll p:uto de! las mejitas
y chozas. Po canal, que reune el Has; lns dijimos qucsiguiemu nuestro
Saoua con el Sena nos acompaliú por ejemplo quitándose lal! capns y las gomuchas
leguas, manso, silencioso y lím- rras, pero ellas rehusaron ul consejo
• Bato so publicó lJ:J.ce algunos nüos ou u u 1 cou m~ni6esto horror. l•~n túnccs com-periútlico
do c1.1la capital. prcur .. . Qut~
parador deuia llegar aquel dia de vuel. hombt e tau gr:-.ndo es nuestro E~tnpcta
do Italia, en Jonue a.cnLu ua. c.lc tcucr rador, ¡creerás (jliC so viuo ClllllJl.l. llOra
lugar la guerra. con Austria. 1 Jesdc Uw.m Lery !
De¡;cJo .Macou ltasta Bclgmue toda., -Me pn.rocití viejo y ....
las estn.ciones lcniao aire de fie sta: 1 -Vinjo: vayn uun itlca, 111 lto111lnc
bnnuern~ y luces tlo colores en las en. cowo aquel no pucdt: e u \ 'l'jN-cJ. ...
sns, en las puertas, gente aguardando -Y 110 solamente le oí y le 'i si u o
con curiosidau el tren en que del,ia r¡ue ...
llegar el l<:mpcmdur, ri,~nuo:;u y t·ou- -Lo pal¡~tí usted! iutclTIOs¡Ji ,~ un
vct~ando alegremente, ~a?:nuando sus chusco.
otsena.cioncs con aquel chiste fmnccs -l-;inv que le 'i tomar un l.ulatlo
qno se eueuculra ou touas las cla¡;cs de que le ofteciorou !
la sociccln.d. -¡Y lo 1omt',! d1jo el otro cou iu-
A ln.s siete de la tarde cmpez:unos teros.
ií n1 mvc:-::u ( eut.re do;; gn.r~autas tic ro. -~ií ; lo vi cowi(:udu:;clo. ¡Ah ! jn.
1cas) las bellas monta fías dol.Jnm; pero mas lo olvidar.~ .
dosgrnci:ulamcutc el sol c1npcz•~ :Í tles. - ( 'uiíuta ltoutlad : Ols ! H csos 'a- es do oro.. . 1
llcs piutoru~cos, y no no, futÍ po:,;ihlc 'A!=:Í crn f·oulo es tos dos u.dusin, lns
\er !>liS bellúzas siuo como soUlbras fau- tnanifos1a.lmu llll:t c•ttriosidal •¡uc les
lásti~:n.li. lmhiera dcs purtaclo b vÍ¡,IlJ.lC uu l~.:ou
Do lCpcnte, :íntc;; de llcgat á Del- tÍ 1111 clt>f'anto.
g~.u.lc, Ullcslm t1cu dejtí de awhr y l>espli('S tic ltJUelH\S dP.Icnrioncs, de.
o_m10s á lo léjos largos vi,as, gritos y biJas al tníusi1o del graudcltti()O ciul
titos reiterado~, y u u ntotneuto tJc¡.¡¡¡ucs ltelnJo, J lug:uuos :í Giucura '4 las once
1 pa (í rúpidar.neute á uuc~;tro lado el y media de la uoc:lte.
, . trcu del .Empcmclor, á quieu clistiu~tÚ- Al atravesar laH callos z llogar iÍ
1
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1 [ RE V l STA Q U l N O E N AL. ~111_
nuestro holel, pndimos di,.;tinguir, ilu- 1&"1.1), aleman muy adultemdo, it:diano 1
1
miuarl01 por uua clarísima luna, el ~ran corrompido, y un icliomu compuesto que
lago co u :su muralla de corros en el ho. llo.ruan rO'man; pero el franc11s es el
rizo u te, y las bln.ncas velas de los bar. idiomo. reconocido.
cos qu~ lo ::l.Lra\ esaba.n. Las mujeres no tienen graci11., y esto
no los permito pnrocor bonitas, ú pesar
do que no son feas por lo general. Las
mujeres del pueblo u!>a~ un. sou~brero
1
enorme do paja do Itnha, stn mngun
ndorno, y nven mártires do d, y en
guerra abierta cou el vieuto, porque
cuaudo sopla, lo'l bato lns alas del sombrero
levantándolo eu torno de su ca.
heza como una. auréola, 6 cubriéndoles
la vi!>ta completamente; do resto los
vestidos nada tienen do particub.r. Las
señoras llevo.n sombreros y siguen las
modas de Paris.
rr
GINEBRA.
Gi oclaa es una ciudad de contrMtes.
L:\ parte n.uti~lH\ (que está situndn. so.
bre la fa ldn. Jo un cerro escarpado) c.<>
muy fe.:1. y mclancúlicn.; las ca~as sorl
altísimns, do cinco, seis y hnstn siete
pisos, muy oscuras y tristes ; bs ca.lles
nngostm1, son eu algunas pnrte11 tau
pendientes, que niuguu coche puede
bubirJaq, y pnm facilitar el tr{¡nsilo :~
los do :'\ pil-, han puesto á un laclo cle
ln pared largas barandas do hierro, en.
sas ptoscutau un aspecto de l•icuestar
y nmt de lujo.
La isla, llnmn.da de .Juan .Jacoho
1 H.ousse.'\11, y que es la única que ticue
el lago cu 1\l¡Uelb. parte, es el paseo
fMorito do los ginebrines. Estrí t~ituado.
eu el confin riel lago, y cuando ya Hl :í
convort irhc e o río, comun1case In i~;b
con ltt tierrn fi rtno por nn pucu te ; vn.
rins nl:unedM lle árbole:1 y asientos de
pietlrn. fonnau el pa.~;eo, teniendo cu
el centro la. ostatua. del tllcísofo ::5uii\o.
D~s ¡utes de h isla la. ciudad ~;e de~plc.
1 ~a a uno y otro lado del rio n.~Jano,
el •¡no ~o tlef:liza tranquilo uurautc al.
gunn.s legua¡;, y va. ou scgn itla á prcci.
pitarse un una enorme cueva pn.m vol.
ver tí u p:u cccr más almjo, - por eso e u
Sniz;~ el ltúd.wo 110 e¡; uave;:::ablc.
Lo:' ltn.bilnutcs de Ginebra lt:~blan
1 fmnces ( cou acento desagm.rlt~ble y na.
1 -
N o puedo haber un paseo m~R lindo
1ptc el que tiene üinchra por el l:u.lo
izquierdo del lago. A un lado, el l:~;go 1
azul, de di'l'ersos tintes ntros, la ctullad
salpicada de jardines y hermosas
casas, y dividido cu Jos por las aguas
Jel H.údnno, y á la derecha beJJí¡;imos
pnrr1ues, casas d~ campo y elcgant~s
r¡uintas de todas dimensiones y arqm.
tccturas: algunas imitan lujosos pala.
eios con sus rejns doradas, fuentes, es.
tu.tPas de mármol y jo.rantabau
quo muchos de ellos maléllcos: á T n- las torres Je la vieja catedral, y des.
1 gla.terra. le di6 á de Lolmo (escritor pues en gra.dacion las domas torres y 1
eolítico de gran fama.), á Rusia, Lefort casas, concluyendo en el primer plano 1
(hombre do estado, general y marino con los iluminados muelles y la peque.
bajo Pedro el Gra.nde), á Francia, Nec. ña. isla de Juan Jacobo Roussea.u, cu.
ker (el famoso ministro de Luis XVI 1 yos árboles forman nu rico ramo de j
y padre de Madama Stnel) y por últi- verdura. Pero roil-nt ras en el cielo 61.
mo al mundo ha. ob11equiado cou Juan guraba.n las estrellas, y las olas del
.Jacobo Rousseau, Tronchin ( Ctqebre llago hatian los lados de la barca, se
teólogo), Estéban Dumont (amigo de oía á lo léjos la voz de la ci vilizacion,
~Iiraboau y colaborador de Jeremías quitando así mucho de su poesía á la
Bentham) y Leopoldo Robort (célebre admirable escen:~.; la locomotora del
pintor). tren de ferrocarril silbaba al partir y
Despues de permanecer tres días en se oían pa!!ar n nuestro lado Jos buques
Ginebra, nos despedimos de clb.la. no-¡ de vapor que llegaban 6 salían del
che tíutes de partir, yendo á contero. puerto.
plarla en una barca desde la mitad del
lngo. La vista desde allí era bel_lí_sim_a .;.. ( Cnntinua1·6.). ___
LA JUVENTUD DE ANDRES.
NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES.
tFlN DEL SIGLO XVlli.I
CAP 1 TUL O 1. José :M. Quijauo O toro ou su IlisiO?'ia
St:UAOION DE LA NUEVA GRANADA E~ 1782. ZJtttric~) organiz6 lor¡ gremios eJe artesa.
l ARA que se comprendan meJor los uos, c.ltctll:udo los .1 eglo.mcutos del caso
acontecimientos histórico - no~ closco:; para sn mstntcc·ton y fomento y 1ns
IJtlO v:uno~ á relatar, preciso scr:í, iiutes prov.id~ncins tJeccs:u~o.~ pam el esta.
do outmr en materia, hacer uua corta blecwnento do hooJHCtos y ca~>as de
resefia do h situaciou política eu r¡uu asilo." A dou Jnnu M~uucl Flórcs le
1 se encontraba el Virciuato de ?\ ueva cabe la 1.10ura d~ hnuer tiiUO e~ fundad~r
()r~unda des pues de termiMdn la ruvo. do. la pn~orn. unprenta tnuda al Ytlnmon
quu ha tomado en la liÍI:itori:~ el remato, sm contar cou la que teDtan
nombro do la ele los C'c:ruw 1w·o.<~. "' ya. los jesuitas pam e luso c.le su cole;io,
DonJuan Manuel Fl6ros hauia toma. desde 1734.
Jo posor,ion del Vireinato desdo J 7713. Sin emlJargo, F.i lo debemos á este
Esto caballero poseía, segun parece, Vi reY: esas teu~nti vas. de progreso, en
sobratl1\ pericia para gobernar, y de~de cambio nos lnzo el wmenso m~l de
loH principios de su admini~trncion se arra.nca~nos uno. pa~tc de los7~n~1guos
propuso fomentar el pro(Jreso de la terntonos pertencclOntcs al\ treJU\to.
Colonia, y tomó pa.rticul:~r intcros 00 Arredrado unte las impondciables Wi.
protc(l'or la. auricultura concediendo cultades que eocootrnha para gobernar
prin1:S tí los e:portador~s. Y. comunicarse con las lcja~ru; prono.
. "nc:eo~o de fomentar 1:\ incipiente Cl3.~ de la Gu~y~nn, ~laracmb?, ~~;
lUdustna manufacturera. del paí~ (dice nli, 1slas do Tn~u.J~d y Marg~nta, pld10
* Véase JrM6 Antonio Galan- Hpi~Oersal aplauso y grandes e;;pera~zas,
Gart.tgcot>, In. ciudad más floreciente de anunciando uua época ménos acmga
todo el litoral del mar de las Autillns. para la. vida política y económica. del
Cou In nuRencil'l. del inteligen to Yirey pn.ís.
se paralizn.roo los proyeclosue reformas La persona más importante, de ma.
adtniuistrativw; eu el interior del Hoi. yor influencia en todo el Vireinato, Y
no, y ésto.s se olvidaron por comploto mús merecidamente qlleridn, taulo por
C\Jnudo el Gobierno español nombró uo el pueblo como por los hidalgos y gente 1
Visit las incipientes industrias tooio Caballero y Góngora. De Obispo
y e:stn.hléció en Santafé nuevos derechos de Yucatn.n, y muy bien vist~ en la
u.e alco.bala. Don Juan Francisco O u. Corte española. por sus dotes tntelechérrcz
de Piñúes (que a!.Í so llaroall!\ tuale:> y actividad en toda empre~a .quo
1
el Visitador) no dej~ im~uesto que uo ~>O le coutinra, Üll: uorubra~o Ar~o~.11spo
elevara, y adornas fundo nlguuos tan do Santafé, en donde fuu rectbulo á
gravosos, I}UC las sumisas poblaciones mediados de 1779 con gran })Ompa Y
no pudieron sufrir tanto dolo y humi. solemnidad.
llacion, y acudieron ti usar del úerecho l Dice el sefior C root (e u su Historie¿
d(,} suulova.cion contra UD gohioruo tnn b'cle~:tiústica): "Ln. fuucion so hizo con
inícltO y cruel. Esta íué lo. llamada de todo aparato, despucs de la. cual"~ co~los
Co10uueros, quecuuuió tan rápido.. dujo al Prelado á su prdacio en med1o
mt;u te de uorte á sur }JOr todo e 1 Vi. , de la asistencia. oficial y de i nuwnera.ble
r~wato, que puso en apuros al \Tirey. pnehlo. cstandG adom~dns de c?lgaduStu
~nbnr•>o, la fuerza y el cng:uio ras lns calles del truuslto. Hnb~ como
veucteron en ¡locos m~5es ú los dcsCTra. un prcsa•rio de f¡uc eE:to Ar1.0lnspo esciados
colonos, que tuvieron c¡uc !'O~nc. taba llat~aJo :í hncer u o grn.o pape~ en
terse nllin, é inclinar la cerviz. Pero ell\ uevo Reino, corno en eú'. .C to lo htzo;
ost_t~ suhlcva.c~ou 110 fué esté ril, porque y tal era el hombre quo se uecesi.taba
d~Ju en el 6ntruo de los pueblos y en cuaudo se preparaba un ponc!llr de
la atm6!;fern. moral del pn.ís el g~rrneu azarosas circunstanciM para todo ol
fecundo do la. libertad, ontrevifltn. un Reino, ú tiempo que Re declaraba la.
momento, y por primera vez compren- ero erra e u tre Espnfía é loglaterr~."
dil:!rou b posibilidad de una Íllhtm y "' Amante del progreso, inclinado ú
mejor coucerta.da rebeliou coutm Es. proteger ú los hombres científicos Y á
paiin, iJea. nuev:~. hasta cutóoces eu el todas ~las artes, el Arzobispo G6ngorn.
Vireioato. no pudo ver con buen ojo la aublevacion
Afligido sin dlolua con la. sihlacion de de los Comuneros, que trastornaba sus
un pnís 'JUC no había. podido gohernnr planes de p:tz y tra.uquilida~ en su
como él lo hubiem de:.eado, y minndo Di6cesis ;-así, npénns vi6 despeJars~ ~
por uoo. enfermedad que lo llevó :l l:l. tanto la situa.oion, ofrcci6 sus serv1c1os
tumba poco tlespues, -don J un u .M n.uuel como mediador entro los i nsurroccionali'lóros
presento su renuncia ú In. corte, dos y el Gobierno. Merced á su carácter
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lU LA MUJER.
conciliador y á las prome¡:as que 1Jizo á ly oo se tiene conocimiento de que
1
nombre de la Hen.l AuJiencia logró hubiese reclamado por ta.mafía mala fo
poner en arm.ouía ú los Comuneros con el Ilustrísimo Caballero y Góogora, que
el Gobierno, y outuvo que prometieran
1
tanta parte tuvo en las capitulaciones.
guardar la paz en cambio: 1.0 de Esta faltn., error de su época más que
que se expulsara del Reino al odiado de su carácter es, sin embargo, la 1ínica
Visitador Piñéres; 2. 0 á la extinciou mn.ncba de consideracion con que puede
perpétua de los nuevos impuestos ; la historia tacharle e u m vida pública
3.0 la colocacion de los hijos del país 6 privada; de resto todos sus actos
en los destinos públicos, &c., capitu- 1llevan el sello más noLle y más digno
laciones que juraron guanlar uuos y del recuerdo de la Di6ce~;is primero, y
otros sobre los Santos Evangelios y ante des pues del Vireinaloquesuporegentar
N u estro Amo patente. Sea como fuere, con tanto tino.
y tuviere la culna quien la tuviere, S A S
lo ciet·lo es que aquellas c:1pitulaciones 1 · · DE ' ·
se negaron Jespues por b Audiencia, (Contitwa'rú).
PAGINAS PARA LOS NIÑOS.
UN DIA DE ASUETO ENr.!'HE LOS ÁNOELEo.
Entretanto cinco 6 seis ángeles ha.
I Liaban cutre sí con gr·a.ude atlima.cion.
IL\ !HA asueto eso dia en el Pamíso! -Anael tiene razon l exclamó do
Unos t.niles de angelitos, reve¡;tidos repente el mayor del pequeño grupo.
de sus largas túuica.q azules, hablnuau Hace miles de años que catamos en el
do la recrencion y de los juegos que cielo, y aun no l1emos pensado en viajar.
iban á tener. No todos estaban de i Cuál de entre vosotros quiere acompaacuordo
eu eso punto, porque unos fiarnos en nuestra correría 1
querinu jugar ú las escondidas, otros á Un yo general reson6 entre los que- ¡
b. gallino. ciega, y ninguno accedió ú rubines y ángeles más pequeños. K un.
la idea de su compañero. ca se hauio. oído tanto alLoroto eu el
-Juguemos al volante! decio.u uMs Paraíso.
vocesillas. Al fin se restableci6 el silencio, por-
-No, señor! gritaban otros; es que ya se oían los pasos de San Potlro,
mejor aprovechar la brisa pa,ra echar quo acudía al lugar del tumulto. El
unas cometas. buen santo estaba basta.nte descontento 1
-Imposible! replicaron .á esto los con los angelitos, y les ameoaz6 con u u
querubines; el firmamento es demasía- castigo general ; pero como ofrecieron
do grande y nuestras alas muy débiles estar más formales, se sepa.r6 de ellos,
para seguirles por el espacio. recomendándoles que no se apartasen
-Debeu callarse los chicos y escu. del espacio destinado á sus recren.ciones.
cbnrmc, dijo uu ánael adolescente. Yo Sin emb~rgo, nuestros viajeros no
creo qne, pnesto c¡~te tenernos asueto, habían ab::mdonad? ~t~ primera iden., y 1
debemos aprovecharlo para bacer una á pesar de la prolubicion de San PeJro
excursiou celestial al travcs de nuestra se ob&tinaban en emprender el vuelo
patria. por las camp~:~as. 1
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1 1
1
REVISTA QUINCENAL. 115
-Esto eg hecho~ dijo cou tono de- 1 en su retlor y dehajo de (.1, pnrocihalolo
cisivo el mús porfiado, llevn.rl-mos á como enormes ojos rojizos quo le micabo
nuestro paseo. Por lo dorna.s, será mhn.n con severidad.
esta una falta muy ligera. !JOS ún- An:tcl, ya siu fuerza para. sostenerse
geles rebeldes fueron muy culpa.bles sobro sus alas, se sentía arrastrado por
y merecieron su destierro del ciclo; el espacio y descendiendo con uua rn]
lOTO á nosotros DO DOS atorrncnta siuo pidcz vertiginosa por entre el delgado
Hnn muy disculpable curiosidad, que tis1Í do las nubes. ¿Quío haced Ioteot6
1 ltabremos de satisfacer. uesliznrso entre dos estrellas, pero al
l hacerlo sintió un calor iosoportablc,
II quemó~ele la. cxtreruit.lad de una de las
alas, las plumas de la otra se empoza-
N' ucstros paseantes se dhidioron en ron á dospreot.ler, y en tal estado cayó
cuatro grupos: los unos partieron bácia 1 sobre la tierra casi privado de conoel
Norte, los otros bácia el Hur, y una cirniouLo.
docena Jo serafines se dirigió al Oeste. Cuauclo recuper6 el sentido crey6
Ji~l pequeñoAnaol,quenombramotJhace estar soñando, porque se vi6 rodeado
poco, decln.ró la resolucwn que babia de centenares de aves de todos coloformado
de partir solo para el Este. res y Jo todas dimensiones, quG le mi-
-Cómo! c:xclaJDarou sus compafie. rabau con cmiosidad, y parecían deli-,
ro11. Irte solo~ .... i y que harás si te berar sobre su snertc.
sientes acosado del hambre eS del frío, -En dónde estoy { preguntó el asw>-¡
(,si te pierdes en ol espacio, con riesgo tat.lo angelito á los hahita.utcs del aire.
1
tle no volvernos á encontrar jamas 1 -Trnnqnilíz:J.te, le respomlió una 1
Pero Auacl los tranquilizó diciéu- respetable alondra, ncerc:índosclc y
dolos: tomándolo el pulso con gravccind, cstús
-¿ Acaso os imagionis que me voy e u el país de las aves. l\ osot ras u o
á tardar mucho? Volveré ú tiempo somos gente mnb, y trataremos de
para la oracion de la tardo, ántcs Jo proporcionarte los socorros que lm!Jie(¡
uo so haya puc:;;lo el sol; admuas, res de uoccsitar.
llevo 'íveros ¡;uficieutos, y el uin Cotá -¡Conoces el cn.minCI del cielo?
muy hcnuoso. cxdarntÍ el :íngol. E~a es wi pat1 ia, y
-llash~ lncgo, pues, amit,;os 111ios: tnC 111ho voh cr á ella cnauto ántcs.
llO tonmis nadt\ })Qr 11\Í, que esta noche -~nuca hcm08 c:;tado on oso paí:;,
t~ ulré mil m:un.\Íllns c¡uc referiros. rc¡,Jicú uu H7.nlcjo. JJíuos si es muy
Y sacwlicudo sus alas, lcizo cou la bcrruoso, y por •¡H•~ s:\lic;tc do (.l.
lll:>no 11n gracioso saludo á sus cotnpn- Auaol ~e viú imuodiat:unontc rotlcaficros,
y dc:;npnrcció cutre las uubcs. do ele toda la tnrba, a la cual refirió
Alguuas horl\'! trascurricrou áutcs de prolij:uncntc 1:\ lcistorin de su cmiosi.
•¡Uo AnnPI, quo vobba rápidall1cutc, y dad, !iU dcsoLoclieucia :í ln Útdou Jo
EC crcÍ:L uwy foli:r. y muy libre, pcu-;n.ra ::;:u• l'crll'(l, y ¡:;n tcrc¡uod:vl en SCJmrarsc
1 n rcgrc:-;nr. Pero al ti u S(· si utiú causu.Jo de~ su!'i corn paiicros, ncal,atHio por cou.)
W!t lc:unhrc, y al propio tiempo He fcsarlos que bll'i provisioucs te hahiau
: JIC•cihicí dn •¡no cstalu~ Of'curecioudo, agotado, y que tcuit1 mucha J.awbrc y
y Le que haLia volado tan lt~jo-, quu ya tuudtn. od.
1 o rcconl:dm qué camino debía tolllt\r -¿.Quieres alpiste! le preguntó uu
J ata vohcr. Ancpcntido y coufu!'o canar o.
u o sn do. oiJcdicucia, gritt., lla111Ó y -¡ O nlguu o! ro alilllcnto 1 a.¡rngtí
~ itni•~, pero iu1ítilmcntc, porquo uo uu jilguero: mi uido estú licuo Jo
lcauia uaJie que lo oycm ui pudiera provisiones.
1 sut Jr!Orlc. Los pájaros so aprc:;;urarou en traerlo
1
JfuLia llegado In uoc!Jc, y lilillnrc:; todoH lo:; vhorcs cJllC tcuiau. Pero, aun
UI Yo soy su
madre y nadie más.
-No tal; In. uaturalcza os Ccl-imiente.
Entre todos los animales,¿ cuál rna.
dre entrega sus hijos á otra? '"'as aves
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___ ___R_ E• V 1 STA Q U 1 N O E N AL. 117 1
nocturnas, las mismas víbora.<: cuidan 1 tento, ¿pero no os parece que se_ria. m u- ¡
de sus hijuelos, y Btílo la. m11jer entreNa cho más provechoso para el miio q~.'U con.
1 •a inglesa se retiró al punto ~;in hacer tingente de alegría, y múl! qu(' las olras ~o
nmguna ol,:;ervacion y so ronui6 ,¡ HUS distingnia ¡•or 1'11~ chitstcs, viveza é inalto-
1
Cf>mpaiíoras. No era compatriota suya nqne- rable y constante buen hmnot·, qno la hall.
a t~ilan nfligida. ¿ Qné lo imporlt\ban &ns cian partioulnrmontoqnerida. Supimos que
lugt·unas? babia nacido do familia noble y en medio l
-Para ontóucos la. nwcra, calmando el de grandes comodidades, las que duraron
llanw, y más sore11a, se hizo comunicnti va, basta ln muerto do sn padre ; sucoso.> quo
y cutnblarou con el!B el siguiunto diálogo: envolvió ñ :.ll familia en desgracia bll:nrtí- bremente en París, ouviaudo ó. Apolouia :i
cuh tle 't 01>te colegio á concluir su coruenzada edu-
-Mi papá lo era. cacion.
-Pues aprende, bija min1 lo dijo Clo- El colegio ora nn reducido mundo, cu
moncin con cierto aiJ·ccillo pcd11gogo, quo que estaban rcnnidn<~ toda& las razas lm-
0!1 ht•mpo do república no hay nobles, ni ma'llas on sus difuroutcs mmificucioncs.
lllulos: MI, desde abom te advierto quo !labia una mula! ita do la isln Mauricio,nua
aquí to llamat·emos Apolouiu noll, siu hija de una india de Cúlcnt~~ y de nn inalladi
·~ura. glés; la raza c·nlmuka la representaban
-Pero oi mi papá no ~o quitó el de, dos rusas, y }l!Lill completo, ,·arias iugle-
;. por qué lo he do bacor vo ·? sas, una l•elga, IIIIIL polaca y dos america-
-_Tu papá no era md,;. imporlauto qno nas, que énuuos nrm .lf"lll.:cc y yo.
el m10, que es armero y tiene tienda, la En Fmucia c::ula uina sabe :í puulo fijo
contcst1j .Mada. cuánto le locani cu dolo, y so ooupau en
-AHí, al!adió Clemencia, dojn. esos ni- aquello como lo hiciom cualquier e:;p~:;cu-
1'?9 do MiHfo, para mojor ocasivn, porque lador quo s.1he IJOO mi,: utra~ m:ís diucw
\
IH oroo do la razn de los t.inu1ob tlol pueblo, poseo, con nmyur ftll:ilidntl oLtcndni u un
vnlo 11\tÍs callar hoy tjUO hu triunfndo la posiciou ou la liOCiN.laJ. Ellas Jlrc~iont~ll
rovohwion. quo se cnsnrrín hion ,¡ mul, segun la oifru. do
No se crea inverosíruil esto Jongnajo en h\ dolo, ó 1!\lO uo Ml cntmnínnht~olultllllOnh',
hncn df! las colegialas. !,a rovuluoion Jo si no tienen por lo liii:Hos e;.pcronza de al-
1 b 18 l1 izo retoñar las prcol'll paciuuc~ du la l(Ullll fort nnn ; poro las r¡ no <ín en esta
do S~l, 'J d ]enguajo 11\ismo do ]a r' pocn 6~ última po::;iCÍOII, SO rusigunu Cúll hurn huhw.
o UO 1n01la ha>-t c·l fmUCC8 110 "U uuatc llllllC,l1 y
•:ndos, y con más moth o ... C'll los ~~olt>gios, m ucbo ménos la fmu<·csn.
L que tmínn los nlumuos ul eco do l.!s con- Entro lns q nc u u t~ninn CsJ'cmnz:'l de
'01 no.;iou(.>,; que oían en fillS e u!n!l. dolo, y so prcpnrubf\11 }ll\l"n seguir ol 11do
\polonia las mir•.Í con ojos sorprcn(li- y ñrd11o cmuiuu do in•tittltrices, c,.tahan
el•) • conociéndose que a1¡nel lc11guajo era ;l'ere"a y Apolouin. No ob~taute la difol"
ll 1 lla eutcramenlo nuovo; y ni puro- reucia de fortunn y dvtus, b cou~rupo,i-
1 • t' 111orWicnda no loo cuutcstcí liada, y cion de las divun;:111 ra:;;us, y las c1.eslioucs
'~Jh i,:ndo~>o á Teresa, (jlte hnhia pormnue- do noblczll y cla~o média, snsoitndns por
( ulo 1 .dlnda, la nlit·ó con ta) uugnstin, t¡no ln 1·ovol11cion do 1818, ha~;h\ cu to! rdu·o
Ótilll, echándolo los lmtzot. al oucllo, la de los colo.:~i•JI', <·omu 1Ín\es dije. uuurn 1 u- 1
• L1 az,; cüu cariño y la couvidó á dar un bu riiin , 11i &i<¡nil'm mm di>}'l•tn cutre 1
1> 1 ' l por la alamt:da. aquellas jó,·clll."': todas uos ayut.l bnmos y
l>t. do cntóueOl-l TorCS3 y .r\ rolouia :::e protcgínlll•lS tnt'ttuauwnto, \'\in celo:; ui cn-hiei'_'
J t>n nmign~ intimas, lo c¡uo lllO h.i~o 1 vid in, y las ~xtrnnjuras t·rnmo." particubrIHifn
r mucho, a pesar u e 'lne uadn dlJC, mente atcwlld:ts cou graudcs cOnl> domclO.,
ioudo ndmitid;l como tercern ulguua>; 'o- uc.•, tnuto }'Ol' Jns l1ijas do Jo;; noblos 1 :u-ce
, 1 oro no siempre en nr¡uolla ami:.t:td. tid1nios do lo.<~ UorhouO!'I ll de Lu ~ .Felpe,
l~tn Apolonia de iisunoruía simpática y como por lus uiua.~ do familias p.eLt·yos y
ntuaiJIO . .Y aunque no bolla, 1;1111 lllt1jillns ro- repubhcnuas. ft~l fontlo del c,Lrúdcr fmn;;¡
uh y o jos brillantes iudicnoon u o a su- ces es indmh\hlomento !numo, noulo y ulJ¡
nt.l pet feda. En L•·ove tiempo so amoldó negado, poi'O dc:.gnwiadumente lo du111m
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REVISTA QUINCE:NAL. 119
ltb ideas falsm; y exageradas conr¡nc so lo
alimenta, In incredulidad do quo hacen
uhmlu los hombres y el indiferentismo do
lBS mujerc..'! on materias roligiusn!l. Eu rosítmou,
ol cornzou es bueno, ltt cubeza c"h¡
falseada.
u '
-E;;o no puctlo ~>-er, me coute,tó muy
sério el doctor. U:-lctl no nsistiria á una
r~prc.;entaoiuu en semejante te!tro, si !u
quiere ver de Iti alegrías dol llllmdo. uu manguito do picios m11y ujadas.
-¿ Y so hizo actriz apduas snlió Ul'l oo- -¿ Quó <¡uicro u tod, soiiorn? In cou-legio
l' testó mirdndolfl con mós atouciou, pon-
-~ o, empozó almcgnc.lnmcntc su carrera san do quo scrin alguna dost;raciada, quo á
do macstrn, poao on Lrc•;o no pndo sufrir pesar de lns prohibiciones do b policía doo
o martirio y so ~~l,·ió ti buscar otra.., ida se:, ha pedirme algnu socorro.
quo fuera méno, escabrosa y árida. :soli- -Dispon,o usted, mo dijo, si movida
oitt~ •¡no In ndmitio,cn como cantatriz so- por gmtos rocuordos mo ntrovo á preguucunol::
u m en un teatro resvcu,blc, .) po1· tarlo si u,i:ed es Adainn11 AlviLrOZ.
supuesto uu b recibieron por sor ¡;u voz -Sí, así me llnmu, contost•5 admirnda.
muy duhil y ~;úlo adecuad'' pam 7.1trzuolas, -¡. )." ust~d no 1110 ouuoco'!
( l(tllllailh~8). llospues do wil dilicultu- -X o hago ntemuritl ou c!'ito momento,
do:!,) llllSO.ndo por humillacioms poMos dijo mirándola con alonoion; y no pu~o
1p1c ltl!t opto t 1uto la hahirm arrourado recordar quién fuét'l\ n•¡uclla. mujer do tntoonto
iusütutriz, al fin cousiguioj r¡ua el rada tl'bto y fisonom!n humilde y nhntida.
diroetot· do u u tontro del Boulo,·ard la r\d- -¿Tan mudada o.sr estoy quo uo mo
m hiero eutro la:~ comt~t'61t6, gracias á MI conoco u:.tcd, Adt inua '! o:tclam6 llcnán-lmcn
porto y juventud. Poro en brc\'O pcr- doselo los ojos do lágrimas. _ 1
dió la poC3 voz I}UO tenia y fué lmjnndo El timbre do su vo:G no mo era cxtnmo,
«!n In escala do los teatros, do tul suorlo poro no podin recordt>r el nombre.
r¡uc en c.lias pnsados vi su non1hro en- -Soy Apolouin Nocl, dijo -..~ienuo I}UO
tro la actrices del teatro do Luxcmhnrgo no le conto,tnbu. ¡ Ahora sí me J·ccnm da?
ó RrJI•in•Í. -Oiortamooto ! exclamé of:rcoio:ndolo
-¡ C1uínto m o duele stt ~itunciou ! qui-lln mano, quo olll\ ustrcchó cün cariño, Y
sicrtL verla~ dije afligida. untóncc:. noté que ocultaba bs Juauo" en-
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__I2_ o_ ______L_ A MUJER. 1
tro el manguito para no dejar ver 1>us rió m:ís de miseria que de. enfermedad.
guante:; rolus, lo que en Europa es l>Oiial Parece ivia
do ltl. mayor miseria. ollí con su madre en la mayor pobreza
_.¿Cómo me conoció usted ou modio de pero honradamente, procurando sostener~
esto tumulto y despues de tanto tiempo de se con su trabajo, sin desmerecer de su
no vernos? nacimiento. PregunteS J>Or la madre, de~
-.A vi11os del corazon, me contestó, pues seosa de socorreda en lo posible, en des~
apénns la vi la reconocí, con la certe;:;a do cargo de mi concienoin y en memoria de
no haberme equivocado. mi condiscípulo, muerta quizli por mi col~
-1\Iuy decaída me encuentra ¿,no es pable de.'>cnido en no babor averiguado por
verdad ·t me preguntó al cabo do \III mo~ su suerte como debí l•ncerlo cuando tan
mento. casualmente la encontré. !'ero la Provi~
-Así es, pero mi recuerdo es ahora dencia no me permitió compensar mi fal~
completo. ta: ln madre babia partido pnru el cam~
-lince nños, continuó, supe J>Or l\1ada~ po: con motivo de In muerto de Apolonia,
ma d'Aubenas que usted lo hnbin escrito un pariente acomodado supo la miseria de
anunciándole su próximo matrimonio. ¿Se su situacion y la babia invitado á su
ca~ú usted ? casa.
-Sí, la contesté, estoy en Paris con mi -Ya ven ustedes, oiíadi6 Adriana al
e:spo~o. ¿Y usted?.... concluir su rebcion, que hay á veces en
-Yo be permanecido soltera. Y nl de~ la vida 1-nras casualidades que parecen in~
cir C~ato noté que se abochornaba y bajaba verosimilitude:; inventadas por los nove~
los ojos. listas.
Et-n ya muy tarde y empe1.abo. á oscu~ -Casi siempre, cuando miramos á lo
rccerse tuucho, así, la dije: pasado, encontramos eu la infancia bri~
-¿Quiere nl>ted que atravesemos la ca~ lla~:tteo y alegros púgiua~, y en lo presente
llo si nca~o usted sigue mi camiuo? no me cuadro:; triste:; y de:songaüos,- dijo Alicia,
atrevo á detenerme fuera de ca:;a por mús y añadió : la existencia que má:> sonrío nl
liompo. principio ac.'lba 1>iempre con lúgrimas y
Accedió y seguimos en la mismn direc~ tl'istezas; pero tnotbien hay en la infan~
ci011 conversando. Pero la bmnildud do :m cia escenas tristes y dolorosos recuerdos.
pot·tc, Bllll contestuciones ambiguas y oier~ Maüaua, si me lo roouet·dan, les contaré
lo oml,arazo en todas litiS palabrns, mella- algo nce1·ca do osto, pues guardo, entre
mnron la ateucion y tuve la dcbiliund de otms memorias do mi infancia, una que
avcrgou:r.nrwe de que !lJO vic:;cu con ella nada tiene de alehrrc como ustedes vetáu.
ou la anUo, viniéndome la idea do que tal -¿.Por qué uo referirla dCt>do ahora?
'07. hnLi1' lomado el mi~wo camino que dijo Má:dmo.
'l'~rosn; y a,;í fué que cuando mo proguu- -:Me sedn mntorin.lmcnte imposible;
tó cu dónde ,.¡,in, para ir á vi&itarmo, uo estoy tan fntigada !
quiso darlo mi dirccoion, ¡;o protodo de
t¡uo 1Í mí mo tocaba hncerlo In ¡u·ilucrn
' isita .. l\lnnüestóse muy ngradecidu, indi~
ct1udomo quo vivia on la calle Ou¡¡¡;otto uú~
moro 10.
Con esto nos separamos ámbt\s coumo~
vidns.
- D1A SEXTO.
C<~n •··t~ ujcmrlo 10 a~nimnrán
Wtlc¡•ln• ttUO IJUII:mn OL'f puri6·
WUUII, " uirlglr il VI>O 8\UI rUL1j'U ..
(8 .. ~011 J>L'(!TXXCI.&.Ln.)
!'asaron dias sin haber tenido tiempo Cuando so levantaron las seiíoras, yn
tl•> ¡wcrigunr en ln casn en que vh·ia Apo~ l\Iúxiruo babia pArtido con la iotencion do
lonia, J>Í ofectivamente era persona á quien averiguar el parudero de Lúcio Montalvo,
pudiera vibitar. Unn mañana, al tvmur un y procurar con .;utS consejos apartarlo del
1 periódico, vi en la lista de defWlciones del miserable comino que llevaba.
día nnterior el nombre do mi antigua con~ En la venta donde babia comprado el
di«oípula. dia nnterior el nguardiente, con el real re-lmuodiatnmente
tomó informes en la galado por U:íxitno, uo pudieron dnrle
por·tería dol número 10, calle Cassette, y otra noticia del mendigo quo buscabn sino
mo con firmaron la triste noticiu. l\li pob1·e 1 que despues do haber dormido á la som~
coudiscí¡mla,ln desgt;acinda Apolonia, m u- bar casi todo el dia, con la fresca de la lar~
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11 REVISTA QUINCENAL. 121
- - --.
de :so d&.ipertó de un posado sueño y ¡,e] Cuando por la tarde volvió <'1 nu8cnte,
puRo eu camino con dirccoion al¡meLlo le rocibiet·ou con mil clemostJ·lwiones de
vecino, á donde probnulcmento llegaría contento, olvidando todos ol fn~tidio que
&.la noche misma, porque, segun dijo, no jlos opriroia. l'epita, que babia adivinado
teuia un cuarto con qntoric~
nna. So dirigió cntónces al cura, refugio ta, y ella, sin hacerse de rogar, tmuando la
de t.odos los UIÍScrablos; pero aunqno é¡,te palnbt·a habló de e:sta manera:
1? con ocia, no 1~ babia. vi.:;to ~1acin mucho 1 FS 0 E lp e 0 •
tiempo, y qnedv do O.Vl!!arle St alguna ve:r.
ppsaba por su cumto para ayudar por su Cunmlo mi madre vivía aún, pasé 11na
parto eu aquella huoua accion. Así, dCii- época eu Bogot:í, y do ello conservo grat•lS
pues de haberlo em·iado un billetito n Juan recuerdos. M ucha!i vece:;, en medio del
J iu1énoz dándole parto dol mal éxito de 1 sueüo, torno á ver todo nq u ello, ti bCUtil'
sns pe:;qubns, volvió con la tarde 6. Bue- lo que en aquel tiempo, á llorar y reir co~
u¡¡ vista, disgustado y n1ii!,rido, ha hiendo pa- m o lloraba ) roía : vuolvo :\ la nl<'gro in-
! 1 sado todo el dialéjos do Alicia, y ~;in teuo1• fancia, con sus alll<\ules y cándidas dichas
. ln satisfaccion do hal•or logrado 'su deseo. y sus pasajeras l:tgriruns, con KUS hondas ¡ Durante l.a ausencia do 1\itíxi?l~, Alicia 1 ó indeleble.-.. ilnprCJ>i~~e:;,_ qno so cncn~u-
1
uo pudo menos de coufc:;arso u s1 misma trnu como ¡nedras unltanus en el camJuo
que do tal manera le em noce.:;nrio verle¡ de In vida y que con~;tituycn otras tanta~s
ti todas horas, 'filO sep11rnd:\ do él la vida épt,cas para el comzon.
1• lo pRrccia inl:>ipida y ~;in inter<'s. ¿ Oómo Quiet·o explicar un recu.:Jrdo vago, tl-aor
1 l;Oriau los dias veuideros, cuando la ¡;opa- t¡ luz uua memoria que de vez en cnat_ulo
1! :aciou fu~ra perp~tua, sin esperan?.~ de se dcspietta cou elarid:ul en mi e~istia eu dos ,·cuúUll\!1 en reo- 1
difícil do ejecutar y mú¡¡ doloro:>o para midas y desiguales, una puerta con anehas
ella. Tiabia llegado á un punto e u que ya gtictas, por entre las que mirlibamos tí nno
era duoiia do su '·oluntnd y se doj11ba te.-; de golpear, que daba directamí'nto sollc,
·:u- por la corriente sin podor ni querer bre un patiecillo empedrado y ¡¡cmbrado
reflexionar. de fiores en pintoresco desórdeu; las babi-
1:riMe y meditabunda pasó ll(luel din eu taciones consistían on una sala grande y
nn m decible de¡sasosiego, ¡>t·ocul'ando, sin una alcoba: la primera 111 amoblaban vapo~
erlo lograr, distraer IÍ sus huéspedes, rios canapés, unos rotos y otros ¡;ano:>, y
q meuos tarubien sentían la fulta de 1\láxi- todos de formas diversas, y forrado:; en za~
mo, sin darse tal vez ouoota do ello, pero razas diferentes. A un lado do la puerta
manifo;,t:indolo en lo poco alcgt·es que es- de entrada encontrábase una mesa, sobre 1
taban, á vesar do que hacían e:sfuorzos pam la quo, entre otro.; objetos, ,·oía yo sieJnpal"(
l(·ctlo. pre un vo.so con algunas flores, gusto raro
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122 LA M UJER. 1
en una vieja do nqnollo" tiempos. C!or- lo olvidal~'l b dicho a madre cunudo abram
de l:l vcnlaua se hallaba otr,\ rne~a pe- zaba ,¡ sn hijo de vnclla de alguna campaqn<'
iil\, escolhda por nua :;illn do ''ar¡uota, iin en quoNo bnbin distinguido; y so r-ou tit\
sitio predilocto do doña Alousa: allí pn~n- tan feliz, tan orgullosa, que no so hubiera
ha el día deslio que regresaba do la iglo- cambia lo por todail lns reinns del mundo.
~;ia, uc~¡.ues de oir misa de seis, y ocupada Llonibanme :\ la C:l'3n de doii•l AloDS3
unna voces en torcer cigarros pam vondur, con frecuencia, y su morada mo porccia
.Y otras en rc111cndar su ropa, 110 se movia tun tribto y vieja, y la duoiin tnn vieja
hasta qne llt·~~ba In noche; pue,;to quo y triste, c¡uo uo comprendía cómo en
uua dt;.,groñtuh y mal tmida sirvi(;nta In aquella ullljor y cu ac¡nclla ca~a podiA baservio.
ñ sus llorns sobro aquella mi:nna bcr tenido origen el brillante oficial que se
1~esa los escnsos alimentos que le propor- dctcnin JllU".l hablarme ni pasar dchajiJ
1 CIOunba el tmlmjo diario. <'uutigua 1l la del balcun en que yo c:.lnba, olvidando sus
sala t¡nednba ll\ ulcobu, de cuyo interior deberos por dirigirse á mí. Yo tenia enno
l•ngo ab~olntamcnto Jueu1ori:,. },rcuto tónces beis aüos y lo creía un portento,
á JB puerta do la S.'\ln, y atrave,audo un á tnl ¡muto, que él orn pam n1i el bello 1
pnliocillu por entre rosalo!:i, amapolas, ho- ideal do un npu~to j•ÍYcn. NuuC/\ he poto!•~
s d? oro y mntorralcs do tnauznuilla y di do olvidarlo, ni bU gnllardn proscncin
tnnJtnrtns, cctahau la cocina y diminuta ui aire elegante, ni ::;us rizo:; de CJllJOdcspensa;
en lo último rara \'ez se gnnr- llos rubios, ni sus azules ojos, con nqueda113
algo, por lo poderosa rnzou de que lla mimd•' ti una vc7. risueüu y suave, )
uo hahit' que guardar. su adom.m marcial ul pnr quo hondado:;o.
¡ La pobre llllljcr· debía do llevar una La última vez •¡uo lo vi fuó l1' víspora
vida muy amorga! direi;;. ,\J. ! no ; doña do till partida, no só 1i •¡n6 provincio á dundo
Alonsa po-oín en aquel cutóuccs una luz enviaban su b:Ltallon. Aquella tarde, desque
embollocin HU oscuro ciclo, brillante pue:. do lmber Locho tnarchnr en contorno
nut.orcha que ilumiuaba sus tristeza.,; ; uM do la pinza ú. lo~ ¡;oldados que coulaudnjo)
n !JilO era Inda su riquota y dnbu cspo- h1, do repente alzó los ojo!! y rno vió
muzas, nnimllcion y encautos á :;u pre<.:;u·in ou el lxllcon roorcúmlorno, como do cosoxistencia:
tonin un hijo en cu~as hollas tmnuro, con ol 03JICctñculo dd ej<.•rcicio
dotes físicas hubiera con facilidad funda. militar: y ncorcánrlo eme, me su¡llicó que
1 do sn orgullo cualc¡uicm mndro aún nuis lo hiciese llevar un 'aRo de agua; nprovo-nfot
tunada tpto tloim Alousa. chóme de ebta circnubt:'\ncia para bnjnr
Urindo con mil lllimos por· la sulitnria bn~ta el porton cou h criada, y ounudo 1
mujct·, que so rocronba en él, el niño fu6 l<'cdorico 60 despidió do mí, diciéndome
crecioudo, lleno do Yidn y outusinsmo, y nl que no volvería po1 mucho tiempo, scuti
cumplir los dioz y scb niios !JIIiso á todo tnota pcnn, que nrmucaudo mi mauo do
trnnco ser JUilitar. I.n rundro uo so opuso. lns :.U.)t\6 cm·rí á ocullnr mi tri&tezn en el
,·. AC/\so los deseos do E'uderico no cmu lo- iutel'ior de la casa.
)CS pnrn ollu ': Cualquier sncrificio cm po- Po.rn decir vcruad tongo que confesar
co si podin conteutarlo. que nl cabo de algunos dins Federico no
Lns penllS, los ton-oros, los iuscmwios, me hncin Culta, y !JUO algunos rncsos dosIn,
apronsioncq y posadnmhru!\t¡no la nsnl- pues ya cnsi lo hubil\ olvidnclo; cuando
inhnn, hs lñgl'imas que bnhia vertido, tu- una cin•nu~taucia casual gral11~ Hl recuerdo
aquel dolor iulenso y siu uombrc, que do indelobloruonto en 01i memoria.
súlo nua mujo1· puedo soportaren _sil_enc_io , (Continoorá). .,. __
REVISTA DE EUROPA.
1 flas 611talunB que han elevado: 1.0 al hunos•
nstróuomu Francisco Arngo(mns CliSU calidu l
EN Francia contiouab:m las 'l"'acncioncs, y do rcpnblicuno que en la de sabio); 2.0 á u
I)Qr consiguiento los p:u;cos l'Ívicos¡lor 1.0\los militnr patriota; 3.0 erigieron un monurpent
os Uc¡lartamcmos, los discursos dirigidos á 1t los franceses que JUuricrou eu Bélg1ca e
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REVISTA QUINCENAL. 123
1870, y con esto motivo fiestas, procesiones cíviras,
&e. Luis Blnne, Gambetm y los recien
vueltos de los presidios han tenido cada uno
sn banquete, an corona, sus discursos y pllroratas
aparte, en los cuales se ha encomiado
la I.ml'.n'rAD, la FnATERNil>AD y la R:&l'ÚDLIC<
1. En tanto los legitimistas, pnrtitlarios
de los Borbonea, celebraron el aniversario del
nacimiento del Conde de Chambord con l'llmbosísimos
banquetes en Paria y en las provincias,
y como nunca han manifestado sus esperanzas
y la nacieptc popul:uidad que empieza
ú gozar] a idea de monarquía en Francia.
La clase mcdia,-q\te siempre ha tenido poca
buen:\ voluntad á In República, porque cuando
la han tenido, la paz se ha visto comprometida
y los temores de revo\ucion han sido constantes,
-la clase media francesa estt\ siempre
prouta :i echarse en los brazos de cualquier gobernante
que pueda hacer calla1· la voz de la
demagogia que amenaza sus intereses y hast..'\
sn vida. Mucho nos temernos que si pasa 1~
loy sobreinstruceinn pública,que lan agitados
tiono los espíritus, tenga lugar on Francia
algun trastorno público, del cual surgirá, ó
la República fr::mc!mleJILo rnjn., ó la monarquía
bajo los I:orboncs ú Orloans. Esta tcmpest~
tl no lnnhtrú. mocho en declararse, pues
la crísis es inminente y todos Jos partidos se
prc¡mnm y esgrimen sntl capadas para el
próximo cornbate.
Entretanto que los partid,,~ se a¡Jerciben
y se arman en guerra, ¡·rCp!lnaHu para los
primeros dias de ])icicm1lrC, 0111 Paria, una
curios͡;imacxposicion promovidla )'Orla" Sociedad
de la ciencia aplic<1Ja ~ hll. intlnstria,"
y os la do la oxhilJiciou de tiÍliObJ criados cuu
tetero, es decir, con lo.- v;u·io~ a limr·ntoR que
pueden rcmnpla~r,ar 1:\ leclw hl,uunnn. E¡,¡to
seró ltlllY l'lll'iosn é instructivO¡: tendremos
cllidnrlo de rcrogcr tmlns lus dat <>S que podamos
para instruir con Ct trahaj:m y no duermen, los religiosos
.v goutes piadosas no les van en zaga, y las
tiocicdadcs benéficas y mol'alizadoras crecen
iamhicn siu ccsnr. Es cosa interesante é
imponente, por cierto, esto estudio de la idea
bneua y la idea mala l1acióndose mútn:uncntc
conlra¡Jcso: si pierden tcncno ar¡uí, lo recu-perUJI
allá, y si se ven vencid:Ja nculht, en
otra parto resultan triunfantes. ¿Quién nlcanzaní
la última Yicloria, y cuánto tiempo
durará esta lucha'? Cuestioues son estas qne
conmueven las entraiíaa del mundo!
II
Miéntras que 1 a gentel'cnsadora y cristiana
so ocupa en moralizar al mundo, otros, inspirados
por el dCJnonio, siu duda, trabajau
sin cesar en corromperlo.
Con mucba razon se ha llamado á Pm·is el
cerebro del mundo, p11es nlli es en donde so
elabora casi todo lo bueno, y podriamos decir
sin equivocarnos, todo lo malo que so invent.a.
Si so debe juzgar del mérito de uua nacion
por su literatura, In frances:J. causa profundo
dolor. Allí es dondo se J1a inventado un
género de uoveln que llaman de nat11ralismo,
novelus en que no procnran estudiar los
movimientos del nlrna, ni sirJniorn los del
corazon, sino que so oeu¡¡nn n~rla m1Ís que de
las sonsacioues ele) cuerpo, est odios quo tienen
uuis do medicina que do literatura.
Hace algunos años t¡ue el historiador 1\lichelot
(particular c11emigo del calolici~;rJ10)
queria explicnr los hechos históricol! con los
documentos y los bolotinea de los médicos ele
loa soberanos y los guerreros. Esto sistema
es propin de los ateos, que no \'L'n en el homLrc
siuo el cncrpn, y 11iegan el nlma y la influencia
que ésta ticuo sobre el ser material.
El jefe reconocido ele la cscnl'ln ele\ ,¡aftt,
·alismo en Francia Ob \tnll:uuarln Zola, cuyas
ohras tienen miÍs do fisiolog-Ía qno !ICJ psir:ología.
Pero sus tipos f::n o ritos son los crin¡
inalcs, lal'l rnujercH penlidat> y los sérrs Illllll
inmumlus del universo,- y con rn7.oll, ¡mes
allÍ en esaS gCII(I'R p::li'IJCC COiliO RiSO COIIfllndiem
la parlo uuimal con l::t es('iritnal, rictal
Ruerto, que vcrdad(l'nrnent{) pcrtencttrc ca~;i
[¡ le s séruR feroces de la J'l'Or usr•ecil'. ¿. Pero
podrá. habrr alJ?;un placer e11 cuuocor Íl fonclu
los instintos y ln:o~ :&ccioucs rle esas pcrsouns?
Pa1·cec ac¡ncllo irnposil,Ir·, y siu embargo esa
es la litomtnra de morln hoy on Frnrwia. y
IIC)CJ>ti'OS jÓ\'ellCS1 y, 110 nos atl'CVCIIIO!' IÍ decirlo,
muchas de nuestras señoritas RO Rolaz:m
t:on ;u¡uolla ler;tura, rmell c•sta os la que so
complacen cu exportat· á estas Rc¡JÚI..tlicas,
contlenatl:Ls á rc~·ilJir todo lo malo y ref'!Jar.ar
todo lo bueno que !lt' inventa en I·~nru¡,a! '' ::ii
las noYclua natw·rdistas (clicc un crítico en
la Revi:;tu ,]¡; .Ambos .. lf1111tlos) f11oran la
pintura exacta do h\ socio1lud franc~;sa, ou
verdad que seria bien inútil tral.ar de salvar
esta socicool, compuesta de más do '1,000 personas, que aque1los bárlJM·os son los descendientes l
pero¡•{) n"erca de la INF:Lm:xci.\ DE LA MliJ"lo~R 1 c.Ie las bordas salvajes que adoraban un sable l
en este Riglo. Entre todas las potencias del Las ei vilizaciones retroceden; y este han cansado tlo referir los borrorea que era española y amaba :í su pntria. La
que coructen ó se lmn acostumbmdo ya á ellos austriaca temo y no num :i Esp:uia, J UJCose
(J ú todo so enseña la naturaleoza lmmnna!) <111o ha exibrido c¡ue In pcnuitnn llevar consigo
lo cierto es qoe el periódico qne tau miste- tí Madrid una multitud u e compatriotas suyos,
riosnmento redactan los conspiradores, con- desdo cociucro propio hasta lacayos y cauJ:ttinúa
}lnblicándose. En uno de e1-1os ortícnlos t·oras, de manera que jamas se encuentre en
san¡;uiuarios habla do las ltl'l'oinas clelui- ~ contacto con sus subditos. Es la no es lamahilisruo,
y las llama santas m:í.rtires de la ncra, so creerá, do hacerse popular y gn.tfnrsc
li_liertncl, glorificando los nombres de las ase- la bueu:. volumad do los españoles, tau tLm::lllsmas
Vera Zassaulit.~h, Sofía .Baniin, María tes de la fnmilinridnd con sus re1cs .> encmiSadava
y otrns, pues en tolla conspimcion que f?OB tlo toc.lo lo que parezca desv10 y desamor
1
se ~lcscubre, siempre so encu~ntra alguna l u. lo cspaiiol.
nlUJCl" mezclada en olla. S. A. !>E S.
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I mrrtnla ilc ::lll,·c•ltc y c . .::
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 29
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La Mujer - N. 26
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LUZ Y FE DAN FUl!atZA.
LA MUJER,
RE VI STA QUINC ENAL
EXCLUSIVAME N TE RE DA C TADA P O R SE Ñ OR A S Y SEÑORITAS,
DAJO L,\ DIRECCION D:E LA S~ÑOR.\
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.0 26. r MIÉRCOLgS, OCTUBRE 15 DE 1870. i Pm¡cJO 30 cs.
ESTUDIOS HISTORICOS
SO.U.U.E LA 1\l.U J ER EN LA C I V I L l.Z..:\.UION.
G.U'ÍTULO NOVENO.
LA MUJ ER ROMANA.
(CONTINOACION).
X no se mauteuiau sino con t1 igo cocuJo 1
en varias formas. El \ ino era. ta.u
C0:\10 ya hemos tlicbo áutes, la his. precioso, que apéna'l los rom:l.llos lo
toda. Je Honm u o es l>Íno tm:~. ~;érie in. probaban en porciones tan peq ucfia~
torminabledocombatoscou lo~;\ecinos que so couta.bau las gotas. Uu tal ~lorechazo
de los enemigos quo trntabn.1; ceuio no fué castigado pon1ue lw.hirt
de ataca.r su territorio, y por último m ataJo tí su mujer cuamlo se supo '1 no
inn\sio11CS de los Estados tuás lejanos ella hauia tomado vino sin el con .. cu.
y guonas con uaciouc:> poderosas, cuan. timionto del marido, crímcn inauJito
tlo ya so encontraron más fuertes. To. La primera. vez que so acuñó ruoncd:.:.
dos estos di' erLiruioutos guerreros eran de plata en Romn fué 2ü!) años A. u o 0.,
amenizados cou coutiuun.s luchas intcs. y desde onb)ucos empezó á permitirse
tinas cutre pn.tricios y ploLeyos. Seria, m:ís comodidr.cl y aun lujo cu las ha.
1 pues, ewprc::;:~ iumcu::;a. pn.m nosotros [Litaciones. Jln.sta aquella época uo !>C
si tmtáseuws Jo uclincar la historia Jo veíau vasos uo metales prccioF"os, sino
Homa., aunque fuera do paso. en los templos do los dioses, y ~.;ra
L:~. agricultum era tenida en mucho probiLido poseerlos para. usos p.1ni
enLro los Romanos, y así como el co- l c1tlnres.
r~e.rcio era la ~cupacion fa:orita ?o los Dcspu~s de las.gucrras do Uoma con
bnegos, al rettrarse á la vtda pnvada, ¡l\Iacedoum, el luJO, el awor ú los go.
Jos generales y ho01brcs tle Estado ro. ces y á una c.:teesiva molicie se cmpc;~,í 1
manos dejaban los altos puestos mili. , á eutrouizar entre las clase~; ele\adas. 1
tares parn. ir á cultivar porsou::tlmontc Las guerras Labian tlcsl1lOializado :í
los campos. L::t vida en los primeros las clases bajas; uo se puedo Jer;ir que
:>iglos Je la H.ep1íblica era sencilla y exi&ticsen clases media&, y l o:; patJiclO;;
parcimouiosa, y auu los patnc1os casi eran dueños de nume1o:sos ca.t1de España á los esclavos orgullosos,
Y honor y gloria. y po1·veni1· nos dieron.
Elsantoardorqueen la mortal contienda
Les dió la libertad con la vick>rin
El libre pecho del pernauo eucicnua
Y digno sen. de tan alta gloria.
Y tú, el más noble de los nobles hijos
De aquellos héroes, ¿sobre ti tendrin.
Vanalnente el Perú fijo los ojos?
¡ Salva á tu patria cual tu padre un dio.!
Valor, oh jóven! ntrevido avanza
Eo lo mús crudo del combate fiero ;
:No temas, no, que la ~spaiiola lanz:..1
Pare el e'!hago do tu fuerte acero.
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REVISTA QUINCENAL. 31
· Muerte y desolacion doquiera lleve 1 Y cuando por la fuerza de tu espada
El bravo empujo de tu brazo, y no halle Se muestre altiva tu morena frente
Piedad quien n insultarnos hoy se atreYe : De glorios~s l~ureles corona.~a,
¡ Todo pel'uauo hasta morir batalle 1 Se colmara. m1 voto mns ard1ente.
MANUELA ANTONIA MÁnQUEZ (pernana).
LOS DESCUBRIDORES.
CUADROS HISTÓRICOS Y NOVELESCOS-SIGLO XV.
( CONTINU ACION ).
ALONSO DE OJEDA.
III sa. una hoguera. para calentarle, y des.
pues de haberle hecho tragar algunas
lNMEDJ !.'!'AMENTE se ofrecieron acom. gotas de aguardiente, enviaron por ali.
pa.ñarlc varios soldados y oficiales y mentos al navío más inmediato, y con
tarubien fray Andrés, los que, tomando estos cuidados al fin lograron volverle
un bote, remaron hácia el sitio indica- enteramente ú la vida. Cuando hubo
do, en donde, á medida. que se acerca. recobrado el conocimiento y el habla,
bao, vieron un bnlto vestido á ]a espa. en lo primero que pens6 fué en los coro.
ñola., postrado entre los troncos y a.l pa- pañeros que le l1abia.n seguido á Yur.
recer sin vida. 1'Llegaron, dice Bar tolo- baco, preguntando si se ha.bian sa.l vMlo
" mé ¿e las Casas • á donde babia, junto algunos.
"al agu:¡. del mar, unos manglares, que -Solamente yo, Ca pitan, volví vivo,
"son árboles que siempre nacen, ere- reupondi6 fray Andrés.
"cen y permanecen dentro del agua de -i Vos no más~ exclamó Ojeda con
"la mar, con grandes rníces, asidas y dolor.
" enmarañadas unas con otras, y allí Refiri6le en pocas palabras fray An"
metido y escondido hallaron á Alonso dres lo quo le babia. sucedido y c6mo
"de OjeJ.a, con su espada en la mano habia. presenciado ln. muerte del buen
" y la rodela en las esp.'l.lda.s y en olla piloto.
"sobre trescientas señales ele flechazos. -Ah ! dijo Ojeda. tristomenle, sin
eces resbalé
c1Íiuo fuimos arrollados, contcst6 dau. y caí entre los hoyos ... Al ti u íuC:ronso
rlo un suspiro, y cómo los indios que debilitando la.·; voces ele los indios y
coushlcrúbamos vencidos y huyendo perdieron cnter~mcnlc In pil!tn do mis
nos atacaron cuando más de¡:cuidados pasos. Exteuumlo y medio muerto de
l ostáh:unos.. .. fatiga, lllla ve?. f¡ne me convencí que
-Sí, contest1í Pizarra, y aún nos dijo e!:itaba sólo en medio do la seh·a, me
:, los que pa. mía~ ¿ Cúmo ,·oher á los navíos dejan.
recio. u brotar de la. tierra en torno mio, uo en manos do los salvajes á mis com.
y hasta las mujeres me atacaban cou l pañeros~ Quiso eut6nces volver al in.
mayor nrrojo y valor n.tín que los boro. • cendiado cnscrío para que aquellos bár.
brcs.... bares me inmolasen tambien, y levan.
-Cierto, excla.mú fray AndrcR,- ví tiíndome empocé á retroceder á toda
:í una ftllC, situado. en la pnrtc alt~ del carrera. Yolv10., pues, húcia el punto ou
pnehlo, disp:unba. iucesn.Htemeute flc.l donde oia los gritos lojanos de los in.
<·hnzos que sacaba de su cnrca.j, mntn.u. dios que seguramente se vengaban en
do olla soln. ~\ ocho e~patioles uno tras los frias c:ulúveros de los espaiíoles las
otro si u perder fleclmzo • .... Pero pro. derrotas sufridas O.fJIIOlla mañana, y fí
seguid, Capit:1n, y perdonad c1uc os in. medida. quo estos clamores se hacían
tcrrumpiera. mlls ccrcnnos reftexionaua que con mi
-Como os docia, con! inuó Ojcua,- muerte la cxpediciou !'.e queJaba sin jo.
dcspues de haberme defendido con mi fe,yadcmas me acordé que aquella no.
es pndo. y mi rodela no sé cuánto tiempo, .che yo hr,bia hecho solemne voto á la
al fin los imlios tcmii\D acoUlelormc, Vírgen, quo uoberia. cumplir, y puesto
IHll)S l.nbiau "isto que todo el qno ~e que lo.Ra.ntísim1~ Madre me babia salvo..
mn :~cércn.bn. moría; nsí, tuvo algunos do la. villa cuando yo juraba consagrn.r.
momc1llos de respiro. los cuales ::~.pro. mo á su servicio, orn. preciso uo desma.
,·ech(. para huir. Persiguiéroumo; poro ya.r eu mi empresn.. Pero n.lmismo tiom.
yo los llcmba. la delantera, S:lltnudo po, aunque ya no pretendía entregarme
como un loco por encitan de los muer. , á los indios, resolví ir á hnscar :'í Juan
fos y }¡ericlos, de la!: candelndns y los de la. Cosa, quien quiz:ís no habría
ranchos C."lidos, diri~riomlo mi fuga sin muerto y irígimc c:mte.
snguidores, metíme entro los árblllcs y losamcutc y entré en ol p11cblosin sc1
* Oc·1ri:~ - " C:cncalogí:ls 11u ~ 1w,·a Ora- l visto. F.l iucmHlio hahia cosndo y los
· w"h:· indios so oc11pnlmn cll buscar los umer.
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R E V I S T A Q U I N C E N A L . 33
tos entre los escombros; otros danzaban 1 voraba, lo cual me oblig6 ú levantarme
eu torno de las hogueras con din.U6li. del sitio en q\10 me hnbia tendido, y
C:lS muecas, On tanto qno las mujeres pÚseme n buscar agua por todas partes,
lloraban ruidosamente sobro los cndn. 1 pero en vano: esta maldita tierra no
veros de sus parientes. Con facilidad posee una fuente, ni el más pcquefio
hallé el rancho que buscaba, pues cs. torrente do a_gna potable. Eché á au.
taba apartado do los domas, eotrúndo. dar con direccion al mar, segun peu.
me á él por una brechn que había en saba, poro sufría horriblemente coulas
la pnred de a tras.... picaduras de los mosquitos y otros in-
-Esa. fné la qllO yo abrí }lara huir, sectos pc;mzofiosos que so habían apo- ¡
dijo el fraile. derado de mi cuerpo miéntras ciormia..
-Eo modio del rancho, continu6 .Así pasP. homs y bora~;, y no hallaba.
Ojeda., ví el yerto cadáver del genero. otra cosa que no fuera tal cual charco
so piloto, iluminado por los últimos de agua corrompido., ni más alimento
fulgores de las hog ueras que empoza. que el que me ofrecían a.lgunas fruti.
ban á n.pag:use .. . Sólo Dios puede me- llas, do las que unas me Lincharon la
dir, amigos mios, lo que sentí entón- lengua y otras me producían ansias y
ces ... No ignorais que soy poco blando fatigas, pues sin duda eran venenosas.
de comzon, pero os aseguro que en Hn.bia perdido enteramente la idea de
aquel momento me convertí en débil la direccion que debería de tomar para
mujer, y sentándome en el suelo junto 1 volverme tí buscar el mar, y así anduve
al que fué mi mejor amigo, lloré como errante el resto do aquel dia, hasta
bc~bra miserable, ya que no había
1
que lle_gó la nocho co~ sus sufrimientos,
pod1do como hombro ampararle é im. el pehgro de los aD!ma.les y la ator.
pedir que le mata$en.... meutadora sed y el hambre que me
Sumamente conmovido Ojeda uuar.
1
devoraba. Despues de dos días con sus
dó silencio algunos momentos, y tanto noches, cuyo Joco martirio Hcilmento
él como los que le escucht\han tenían comprendereis, esta maiíana al fin lle.
los ojos húmedos, á pesar do su vida gué á la vista del m:a.r .... Esta. ha tan
aventurera y endurecida, pue.c¡ no hay desfallecido que sólo arrastrándome puser
humano que sea. enteramente incn,. de llegar ú af¡uellos manglares, con
paz de enternecerse alguno. vez. 1 intcncion de cebarme ÍL nado y pasar
-N o sé cuáuto duraría on aquellu. ú los navíos. Pero contaba con fuerzas
gar, repuso Alonso,- pe10 volví al sen- que ya no tenia, y n.l tratar do snbir íÍ
tirniouto Jo mi posicion al ruido de las raíces de los árboles perdí el conopasos
y voces que se accrcu.bn.n. Instin- cimiento durante brgo rnto sin duda.
tiramento me incorporé, y casi sin sa. Cuando volví en mí, notl- que se hacían
ber lo que llo.cin, m o Jcslict! por la len los navíos preparativos do marcha;
misma brecha qno me había dado en. traté de gritar y podir socorro, poro no
tracia y me metí al monto CO" tant~ pnrle articular ningun ~onido: mi nnprecipitacion
que no pensé 1 oricu. •ustia 11' tal que volví ú dcsmayn.rmo
tarmo. y no recobr s sentidos hasta no \"Cr.
Despues de haber vaga l CUADRO XI - 1~10- EL GOLFO OC URABA. cceut J scpu turn. ero en \'a.uo os J
J L11scnlnu : nuacn. l::O snpo qué habian
sil lo de los cncrpos do los setout:1. e::;.l L~ grande eusen:ub. Jc U 1 nbá ~~ Jcl
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36 LA MUJER.
Darieu era á principios del siglo XVI, zadas Pino cuando, acosados por la DOpoco
más ó ménos.lo que es todavía en cesidad,ocurrian á buscar víveres en los
1 el último tercio d~l siglo XIX. La vecinos caseríos, robando y talando las
l vegctacion exuberante de los tr6picos 1 sementeras de los naturales que morase
derramaba eoLÓnccs, como sucede 1 bao más corc::t., de donde ram vez ''ol-a
hora, l1ast::t. bañarse entre las aguas del 1 vian sin haber visto morir algunos de
golfo, dojaudo apéDAS en algunas partos los suyos, de resultas alubrcs manglares,- de verano~ en el mes de l\larzo. 1
teni~nJoalmismo tiempo los españoles La fortaleza, to.>caruente laurada con
que defenderse de las flechn.s envene- madera verde, y rodeada de una fuerte
nadas de los nn.turalcs, las que erau tan palizada, se levantaba triste y solitaria
agudas, que peuetrnuan sin dificultad en un campo abierto, teniendo por ol
1 por lo más pequeños intersticios de las lado de atras uu bosque do enmarañada
armaduras, así cou1o de las enfermeda. maleza, y al frente las aguas del golfo,
des y do los animales feroces. on ]as cuales se veínu b.s cambela.s t.le
A peso.r del rctJomln·e ele compara- la flota, ménos uua, que Ojoda hnbia
tivameote mansos que tenion los indios devuelto á Santo Domingo para d~n
del Darico, los e.>paiioles lw.bian co- aviso al bachiller Enciso del sitio :1 que
brallo tal miedo á la!l anmts envenena- había de llevar los víveres y mnuicioues
das que usaban, que los compa.üeros de qne la naciente colouia necesitaba con
Ojetla pidieron licencia do ponerle San urgencia.. La larde estaba tranquila y
:::)eba.l:ótian ( ol abogado de las arruas serena, una suave brisa riza.ba las aguas
envouena.das) íÍ lo. primera pobb.cion del golfo y refrescahn la frente do los
1 •Í fortaleza guc fnnd1han. dos centinelas que se paso.'\uan pn.usu'
Dcspues do l1a.bor visita.do el contorno clamen te dolaoto de la puerla exterior
Jel golfo,-hallnndo en tot.las partes una do ln. fortaleza..
tierra auegaclizn., malsana y poblada. De repente vieron desembocar ou
lle caimanes y enormes serpientcs,-al deS'J.grallablo desórdcn un grupo Je
fin rcso 1 vieron edificar la. proyectada españoles, q u o salían del monte y se
fl1rtaluza en la falda de uno. coliua,cnyo cliri:,rian á todo correr á la. fortt~lezo.,terreno
er:1. m:ís seéo y ofrecio. ventajas seguían les tí. alguna dista.ncin u m\ tropa.
u~:tyores. Tomó Ojeda.}losesion Jo aquel j de indios, gesticulando y da.ndo sus
sitio en nombre do :::;. :::11. el Rey do acostumbrados nlo.ridos. Los primero!l
Espaiin., con todas las ceremonias del -ta.rgaba.n un cadáver de uno de los
caso, invocando al mismo tiempo la suyos, muerto sin duda en la refriega,
proteccion c.le t;an Sebastian. y lleva.uan casi arrastrando :í dos heri-
Iomediatamonte se procedi6 á le- dos, -los que, hinchados ya, dosligura.dos
vantar fuertes pa.lizadas, con gruesos y tembloso!<, gemían lamentando ::;u
troncos de árbol, para defenderse do los segura muerto.
naturales, y seiíalaron calles, solares y Los intlios pcnnnnecieron á alguna
sitio para edificar una iglesia., la CJ.Ue distancia do la fortaleza, pues uinn
debería levantarse en primer lugar. conocia.n el alca.oco c.le las armas tle
Pa:-.iíuaso sin embargo el tiempo, y fuego de los españoles, y DO se atreYian
en todo pensaban los españoles, ménosl ~ accrcat·. En tanto que los expcdicioen
edificn.r cosa alguna ou la proyectada. narios penetraban apresnradameute :í
11obbcion; el temor de los indígenas guarecerse detrr.s de las palizadas, uo
les permitía ::;alir fuera de las p:1.li- l los naturales dnuz.ahan con Lorr.iulcs
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REVISTA QUINCENAL. 37
contorsiones, y manifestaban su triunfo Jlidades, .sustos, afanes, enfermedade.c;
amenazando y gritando desde léjos desconocidas,- oyendo sin cesar los claimproperios
en su lengua. mores pavorosos de los salvajes; el
Una vez que hubieron enterrado el bramar de los tig-res, los leones y las
muerto en un ~itio que habían señalado panteras,-sufriendo las mordeduras de
para el caso, detras de la fortaleza y las serpientes; las picaduras de los ::da.
al abrigo de los asaltos de los indios, cranes, las arañas y cien.especies mús de
y entregado los beridos á los frailes asquerosos insectos, y lo peor b amenaenfermeros
(es decir, que les ayudaban za continua de las flechas envenenadas
á bien morir,-pues el herido siempre quedan lamuerte con tanto tormento?
morin.,-) los expedicionarios fueron ú -Tiene razon! exclamaron varias
reunirse con sus compañeros en una voces.
gran cocina que servía tam bien de -i Os parece poco, - añadi6 el otro,comedor
y de salon á los soldados, y vivir aquí agonizando en un desíer~o
en donde pasaban la velada reunidos tan sin halagos como es este, y sin
los que no estabaa de guardia. esperanza de mejorar de suerte L .. Oh!
La noche babia cerrado enteramente, malbaya de mi choza, de mis ovejas,
y una nube de mosquitos se babia de mi trigal, a11á en mi riocon de Exlevantado
del cerca.uo golfo é invadía tremadura, en qne vivía tranquilo y 1
todo el campo,- así los soldados trata. contento con mis harapos y mi pobreza i
ban de librarse de ellos, rodeando las i Por qué me dejaría embaucar paro.
hogueras, en medio de las cuales ber- venir ú este infierno 1
viao las ollas con la cena. Y al decir esto el mísero colono
-N o he visto á Vice oto hoy, - dijo ocultó la cara entre los doblados brazo!;
uno de los recien llegados, - dirigién- y se dejó llevar con lo. ima.giuacion :'\
dose á otro que babia permanecido en la patria, á la pobre aldea que había
la fortaleza. abandonado para correr on pos del
-Cómo! i no supiste ántes de irte demonio del oro.
que le encontramos muerto ·al pié de -Eso que decís es cierto, repuso el
la palizada? primero que babia hablado, pero no
-:Muerto !. . . . Voto á .... imposible~ hay peor compañero que el dosa.lieuto,
-Por qué oo 1 iY si todos empezáramos á arrepentir. ,
-i De qu6 murió el vizcaíno? 1 nos, qué seria de esta empresa! Ea,
-No se supo .. . . Hacia día.<> que se , muchachos, que no se diga que la suerte
1
c¡uojaba.... 1 es m(~c¡ fuerte que nuestro valor! La
-Así era .... Pero andaba por todas cobo.rdía no puede tenor asiento e u
partes y cumplía con sus deberes. pechos castellanos, y es üm coho.rde el l
-Sin embargo, la última vez que le 1 que se deja amedrentar por la mala
pusieron do centinela, parece que dijo fortuna como el quo huyo á la vista
estaba muy malo, pero no le hicieron 1 del enemigo.... 1
caso.... t' -Tanto roús, repuso otro, cuanto l
-V úlgame Dios! 1 que parte de estos sinsabores fiu:nún l
-Y por ln mafia na. ost.a.ba. tieso 1
1
cuando llegue el bachiller Enciso cou
-Qué injusticia! víveres frescos, pertrechos, homhres
-¡Feliz de él que descansó do esta nuevos y armamento.
vida! exclamó otro soldado terciando -¡Siempre nos engañan cou htB mis.
en la conversacion. De buena gan11. me 1 mas esperanzas, conl illuurnente fallicambiaria.
yo por Vicente.... afiadió l das! exclamó el extremei'ío levantando
con un suspiro. la cabeza.
-i Te cambiarías por el muerto? 1 -Podríais imitar al Capitan, dijo
-Toma que sí! ¿No está ya. trao. uno de ellos; él jnmns se desalienta ni
quilo, en tanto que nosotros nos que- ¡ se abate, aunque con frecuencia sufre l damos aquí padeciendo hambres, debi. más que nosotros !
'W1!0 llL 5
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- - • 1
38 L A M U J E R . 1 ~
-Gran mérito, por cierto !. . . . cuan. mayor cuidn.do en atacarle :'i él con pra-do
tiene la seguridad de no ser herido ferencia. 1
nunca, y hasta ahora no ha sufrido la. -Vúlgale el amparo del cielo!
más leve enfermedad! -¡Que le proteja la Santísima Madre 1
-8eguridad! no digais sino la for. de Dios! '
tuna ! -i Qué haríamos sin Ojeda aquí 1
-Vive Dios, caballeros! excla.m6 el -Es tan bueno!
extremeño; á mí me han dicho, y lo -Tan equitativo con todos!
creo, que en el Ca pitan debe de obrar -Yo daría mi vida por él !
algun hechizo. Exclamaron todos los soldados, pues
-Ha mucho que lo be oido decir, cada cual amaba y veneraba á Ojeda
repuso uno. como á un sér superior, y le profesaban
-Lo creo á pié juntillas r añadi6 una admiracion sin límites. Así, él
otro. nunca tuvo que reprimir ninguna sub.
-Tanto más, repuso el primero, que levacion de sus soldados, y aunque es
de todos nosotros el Oapitan ha sido el verdad que los oficiales le tenían en.
único que no ha tenido enfermedad, ni vidia, con frecuencia. ellos mismos conpicadura
de animal, ni el mús leve fesaban que pocos aventureros peseian
contratiempo en su salud desde- que en cualidades más relevantes para el
mala hora arribamos aquí. mando, y la ocupacion que babia esco.
-No son hechizos ni brujerías lo que gida era la más adecuada para su espíle
protege, dijo uno, sino su devocion ritu bullicioso, inquieto, amante de
á la Vírgen y á aquella bendita imágen novedades y de lo desconocido.
qtHf carga siempre consigo. En estas y otras conversaciones pa.-
-Así será tal vez, conter.tó el extre. saron aquellos hombres la velada, basta
meño; y el indio ladino '* que habla que uno á uno fueron retirándose en
la lengua de estos bárbaros, me aRegu. busca de su hamaca, tra.tando do ol viraba
el otro dia que hasta los indios dar en el suefio la triste suerte que le
han caído en sospechas de lo invulne. había tocado.
ra.ble que es el Oapitan, y ponen el
* Así llamaban los españoles ÍL los indios
intérprete~.
S. A. DEK
( Oontin ua?"CÍ).
A HORTENSIA.
DI!: la desgmcia las revueltas olas
Embravecidas basta ti llegaron,
Y en nou1bre de la Patria te a.rranca1·on
Amor y porvenir, felicidad.
En negra noche- se tornó iu vida,
En lágrimas amarga:; tu alegría,
Y fuiste desde eutonce, amiga min,
La sombra entristecida del dolor.
Y es que nunca de lágt·imas la fuente
En tu sensible corazon so cstauca,
Mauiz:ilcs, Julio de 1879.
Ni ol t~em po rudo. á la memoria arranca
El recuerdo fatal de tu dolor.
Y Loy que has sentido restregar tt herida
Al duro frote de escofina sorda,
Hoy que el torrenlo de dolor desb,rda
Eu tu sen~:~ible y tierno corazon ;
IJoy que interrogas los querido~ l·C;:stos,
Y á tu inmenso dolor callan somb:íos,
Acepta, amiga, los suspiros mios,
, Que arranca tu pesar al corazon !
JoAQUlNA CÁno.ENAS.
1
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REVISTA QUINCE)IAL. 39
LA EDUCACION DE LAS HIJAS DEL PUEBLO.
EL 'l'HADA.TO DE IJAR MUJERES EN EL SIGLO XIX.
B1WUNDO ARTÍCULO.
y datl, pero la que no ha aprendido el
oficio desde niiia, la. perezosa. ó poco
EN París las mujeres se ocupan en vi va apénas obtiene un miserabilísi.
toda. !iUerte de oficios que parecen im. mo salario.
propios para el sexo. Así, hay mujeres Pero en lo que se distinguen las
albafiiles, tahbarteros, tintoreros, jo- parisienses, segun el libro que nos
yeros, relojeros, impresores, fotógrafos, • ocupa, es en el arte de las floristas, y 1
&c., Pero segun el autor del libro que las que trab:~.jatí. y pulen las plumas
estudiamos, la mayor parte de las mu. y hacen los objetos de pluma. En estos
. jeres trabajadoras que se encuentran oficios ba.y algunas, verdaderas artistas,
eu las tiendas y almacenes de totla que ganan basta 10 francos por di1..
especie tle productos (12,000) apéons Otro oficio es este que podría producir
ganan con qué subsistir. Sin emuugo, entre nosotros mucho dinero, porque
ellas son las que generalmente llevan aunque alguuas señoritas aprenden á
las cuentas en las casas de comercio, hacer flor.es entre las clases elevadas de
y nuuc¡ue se las ve ataviadas y adorna. la sociedad, nunca llegn.n á trabajar con
das coruo señoritas, frecuentemente no la habilidad con que estún fabricadas
gannu más de cuatro reales por din, la1: flores europeas, y se puede decir l
teu10udo 'IUC vestirse con elegancia, que rara. vez aquellos productos se dan
a.limeutarse y pagar alojamiento. al comercio. 1
Las wujeres empleadas en obrns tlo Es preciso advertir que vara trabajar
costuu. elegante son en Pa.ris 112,000. bien como florista, os necesario haber
La.s motlistns de gusto ganan hasta 7 hecho algunos e<>tudios do botánica y
francos ( 1·1 roa.les) diarios. Pero éstas tener un finísimo espíritu de observa.
son 1\ftista¡; verdadem.s,que han recibido cion. Esta es, pues, otra industria lu- ¡
desde su primera niñez una. oducncion crativa, que podría procurar su subsisespecial,
pue.c; parece que las mujeres toncia entre nosotras á muchas mujeres
que no han :-~prendido desde su infancia inteligentes, pero que por faltA de ins.
el arte tle la costura. elegante, nlllcgar truccion nunca puet.lcn perfeccionarse.
ú mayor edo.d no pueden hacer nada VI
quo so parezca á las obras de lu.s odu.
CLl.dns en el oficio. Despt.tes t.le estudiar todos los oficios
Ah! j qué ohm de caridad se haria en que se emplenu ln.s mujeres, el autor
mandando traer algunas de estnsartistn.s del libro que estudiamos hace esta
de costura para que enseñaran eso oficio pregunta: ¿por qnú os que eu todas
á las uiiia.s de las Escuelas normalel'l, partes del mundo el sa.lario de la mujer
que salen al mundo sabiendo á fondo es tan miserable, en comp:\fncion con
h geografía y no saben ensartar una el del hombre, en todaq las industri:~.s
aguja.! y los oficios? Despues de exponer una
Un Rolo estnhlecimiento do modas,· á una la.s opiniones do mucho:. econo-
1 Ln belle.lardi''-iire, emplea 1,500 ruu. mistas europeos, motivos que s6lo pue.
jeres, cu otro viven 2,000, cuyo salario den servir en aquellos pahc!'l, dice que
l
•acila entre 2 y 4 francos por día. todo aquello ser(L verdad, pero la. gran
Allí ln. obrera hábil é inteligente gana causa de que el trabajo do la mujer es
con qué sostenerse con alguua comoili. siempre peor remunoratlo que el del
---- .
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..J. O LA MU.JER .
hombre es LA IGNORANCIA DE LA MU- variada. Es preciso darla. una multitud
JER, la falta de educacion. La falta de de nociones y de conocimientos, que
educacion cierra el entendimiento á no pueden suplirse con ol instinto y el
todo aprendizaje, impide que se ade. afecto. Esposa y madre, la nat1.ualeza
la u te y que ~e perfecciono en cua.lq uier la ha destinado pnm que sea ama de
oficio;- auemas, pr.sta. eu los últimos casa é institutriz; pero eijta vocacion
tiempos en Europa no se br~.bia pensado pide a.prendizaje é instruccion. Sea por
en formar escuelas abiertas á las mu. la enseñanza didáctica de la escuela,
jeres, en las cuales ellas pudieran sea por la tradicion maquinal de la
aprender profesionalmente todos los familia, la mujer tiene mucho que
oficios y las artes. Empero, la civili- aprender, mucho que estudiar, para
zacion tiende á inventar máquinas por cumplir con su mision : una esposa
medio de las cuales una mujer puede activa y una madre prudente.
mover pesos que ántes sólo la fuerza. "Este es el objeto que se debe tener
podía levantar, y así es que en muchas en mira cuando se trata de la instrucfúbrica.
s, en que ántes sólo se empleaban cion de la mujer. Seria por cierto un
hombres, hoy prefierep. el trabajo do espíritu muy pequeño y muy vulgar el
las mujeres, ayudadas por mtíquinas que pidiera para lo. in&truccion de la
do vapor. Lo que nocesitn. la mujer en mujer solamente la lectura, la escritu.
todas partes del mundo es una educa. ra, las cuatro reglas de la aritmética,
cion sólido. y útil. Dadle esa educacion la geografía y la. ortografía. No se noe
y se moralizarán las poblaciones, se puede ciertamente sospechar de ene.
respetará la mujer, porque ella será mistad, ni aun indiferencia por los
Ji3na. y respetable, y merced ú los adelantos escolares, pero si se nos pu.
oficios lucrativos en que ello.s podrán siera á escoger entre la necesidad de
ocuparse, su suerte será tan feliz como instruir á la mujer con todos los cono.
1 es posible en el mundo terrestre. La cimientos que la escuela puede enseña.r
1
verdadero. civilizacion consiste en a u. ne ciencias y artes, y la práctica do las
1 menta¡· el bienestar de touas las clases ciencias caseras, la cocino., la costura,
de la sociedad, y en poner eu manos el espíritu de 6rden, la higiene y la
del pueblo los medios ele procurnrse educacion moral y material de la in.
con desahogo lo necesario p!lm su exis. fancia, ciertamente que no vacilo.ri~:~..
teucia moral y material. mos, puesto que miraríamos ú la mujer
Muclta.s preocupaciones imJ)euian que ignorara estas ciencias tan sencillas
l•"lstn. ahora. que las mujeres pudieran y tan difíciles al mismo tiempo, como
ocup;:.rso de ciertos trabajos que pare. ! mucho más incompleta que aquella
ciau exclusivos del sexo fuerte, pero que sin poder leer una línea escrita ni
1 poco á poco esas barreras bt\u cn.ido, y hacer la operacion más elemental de
1
• In mujer tieoo delante de sí un campo aritmética, fuera capaz, sin embargo,
1 vasto en doude ejercer sus ha.bilida:ies,
1
de cumpli~ con sn mision como madre
1
~i ~e la educa con\'enieotemente. de familia."
VII Esto es lo que se llama. tener ol sen.
· timiento práctico de la vida y de la.
1
"Así coruo es verdad, dice Leroy- misioo de la. mujer! El autor no niega
Beau1iou, que el hombre no vive sola. que la iustruccion científica y literaria
mento de pan, este axioma se puede sea buena para. la mujer, pero compren.
aplicar más especialmente á la mujer. de que lo que más se pide en h ins.
Para lograr su natural desarrollo, para truccion de la humanidad, es que sea
llellllr dignamente las múltiples faenas útil, para que cada. miembro de elb
que el cielo le ha confiado, es preciso cumpla con la. mision que Dios le ha
que la mujer obtenga algo más que un dado en este mundo.
1
saltu·io remunerador. Necesita una Hay escuelas en Inglaterra, nota..
instrucciop, si no extensa, por lo ménos blemente en }fa.uchester (en donde los ,_ - -
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rr-- RE V ~STA Q~ INCEN A~ ~
1
niños del pueblo, desde su más tierna campos, todo esto lo hacen, aunque mal
infancia, están empleados en las !áuri- y sin níngun :l.l·te ¡ poro las nifins que
cas) en que se les da una ?;u:dia inB- hemos visto vestidas ir [(r_ clerniiYre,
truccion, es uecir, la. mitad de las horas
1
\iOU botines, rebozos de encaje, cintas,
del dio. la emplean en el trabajo roa. &c., i cómo podrán dañar sus blknnual,
aprendiendo a.lgun oficio, y la cas mDnos con oficios vulgares? Ellas
otra mitad instruyéndose intelectua.l. , no harún nada 1ítíl en su hogar, y !l'l
mente. Parece que ei!te sistema ha mismo tiempo olvidarán la cienCia
1 producido efectos morales asombrosos, inútil que les han enseñado. i Qué
t.nnto quo Lord Brougbam dijo que co..mino les queda? El de los críme.
equivalía al mayor descubrimiento po- nes, á los cualcc; las llevan su poco
sible para el bien de1 pueblo. ¡ respeto por la. Religion y el nin~n
En Bélgica hay escuelas en que se miedo á los castigos en la o(¡'(J, VIda,
ensofia igualmente por turnos artes puesto que les han ensoñado que en
manuales é intelectuales. / stu está toda In existencia humana, y
En Ji'ra.r:cíu. hay escuebs gratuitas, en q u o ese Dios, que ellas á veces llegan
IM cual~s se en&eñnn oficios vn.rios. l!;u ú nombrar, sí acaso existe, es demasiado
casi todas lAS ciudades manufactureras bueno para castigar .... El porvenir de
se hau organizado escuelas nocturna.<~, la mujer del pueblo entro nosotros es
o~ l:ls cuales se enseña la costura. (¡ la.s espantoso, y el de las nlt~s clase~ lo
lllñas, y entretanto les hacen loctnrns 1 mismo, puesto que con semeJantes btJBS
y conferencias instructivas y morales. del pueblo sólo se nos aguarda una co-
Por todo lo arriba narrado ~e com- mtmcr- como la Je París.
prende que la suerte de la. mitad del Sin embargo, repetimos, el remedio
género humano, cuando tiene quo trn.. á esta situacion está en gron parte en
. Lajn.r po.ra vivir, es sumamente precn. manos de los legisladores y gobernantes.
rio. y triste. Con motivo de la falta de "Cuando examinamos, dice Leroy
trabajo lucrativo, por la supina ígno- Beuulieu, el estado socio.], causa. sorrancin
en (¡ue so halla. sumida. entro presa notar el lugar {nfimo que ocupa
noso~ros b mujer, su situacion mornl la mujer a.ctualmcuto en el m~ndo,
es mtl veces peor que en los países u1:'is cuando podio. sor inmenRo.. Hay Ciertas
civiliz:J.dos do Europa., á pesar ele In. mu.. funciones á las cuales In naturaleza. feyor
pobroz:~ que hay allá. i Podrá en- menina. parece predestinado. .. El cocontrarse
un sér más degradado que In mercio tieue eu nue:strM soc1edades
mujer del pueblo de nue::.tras ciudades una importancia i~ml á la. indu:stria:
y nuo troll campos ! Sin nocion alguna ocupa probablemente tnotos espíritus
de ruomlida.d, sin ninguna idea ci\'ili- corno la industria empleo. brazos. La
zadoru, ignorando ha.sta las nociones 1 mujer os tan inteligente, 6 tal vez
rnfis elementales del saber humano... . hasta más intt>ligento tJUO el hombre
Estas son las madres y las hertnt\nas do para los negocios. Bien so sabo cuánto
las nifins que hoy se educan en laa os- más viva y activa es su imaginacion
cuelas públicas, y á esos hogares vol ve- que lo. del hombro, ccSroo se fija y nota
rán ellas al terminar lo que hemos con. los hechos al parecer insibrnificantes, &c.
venido en llamar instruccíon ó educn.-1 Ln.s mujeres podrían ser empleadas
cion. 1 Y e~us niñas qué sabriin? Lo utilísimas con uno. educncion adecuada
que se les ba enseñado,- es decir, gm. parn. el caso¡ ademaH, hay empleos
mútica, geografía, nociones de moral bUbalternos en las ::Ldnlinistraciones
t>in ]i.cligion, canto, calisténica, &c. públícas que podrían estar en manos
i Y eso les servirá acaso para ganar su de las mujeres, si se las ensefiarn para el
vid :l., para llevar las comodidades y la caso, pero seria preciso eRo &Í desarrollar
luz á sus familias. Léjos de eso. Sus y cultiv::Lr sus facultados. Las mujeres,
madres saben trabajar, lavan, np1an- que carecen por lo general de espíritu
chnn, cocinan, cosen, trabajan en los de invencion, son excelentes emplea.
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G 42 LA MUJER.
l . dos, sumisos, ordenados. Pero este.pro-1 hay una imprenta servida exclusiva.
1
greso no podria bn.oorse de un momento mente por mujeres: Vicún··ia pr·css, en
á otro, y seria preciso educar á las ni- la. cual se imprimen entre otros dos
1 ffas de~de la infancia con ese objeto, periódicos dedicados al sexo femenino:
no solamente dándoles una instruccion L<:ul:y's Magaz·im,e, (Revista de las señosuperficial,
sino una tan buena y tan ras) y EngUsh ~uornan's Journa1, parióprofunda
como la que se da á los dico de la mujer inglesa..
hombres. Las universidades de Ox.ford, Dublin,
Desde el principio del presente siglo Edimburgo, San Petersburgo, Zurich y
se empezaron eu Inglaterra á fundar otras han admitido ú las mujeres á los
instituciones ¡¡ara dar á las jóvenes 1 grados académicos. En muchas ciudades
del pueblo 1nstruccion profesional. de Alemania se han abierto e~>tableci.
Pero de 1851 para acá se ha Jado á la mientos especiales para. da.r una edumujer
igual lugar en las clases, y par. cacion comercial á ]ag mujeres 'igual á
ticipan de los medios de instruccion la de los hombres. En 1870 se estable.
ofrecidos por el Estado 6. las clases cieron en Leipsick, Hamburgo, Praga, 1
plebeyas. Allí aprende el dibujo, como Viena, Berlín, &c. sociedades de ins- 1 1
arte de ornamentacion, y otras artes truccion y recreacion para las mujapropias
para. la enseñanza aplicada á res, " las cuales han fundado escu e.
la indlllltria. Dos sociedades recientes las industriales para las hijas dol
han abierto un ancho campo á las j pueblo. Allí se enseña especialmente,
facultades de la mujer: Society jO?· la costura en todos sus ramos, la fabripronwting
tJw tr1~1iloyment of educated , cacion de guantes, de cubiertas de
women (Sociedad para promover la J cartas, y ademas oficios domésticos. Es.
ocupacion de las. mujeres educauas) y tas sociedades se encargan do buscar
Society j'O?· p1·onwting the indust1-ial empleo ú las alumnas, y vender sus
ernployment of 'WO?nen (Sociedad para obras de mano en un bazar anexo á
promov.er la ocupacion industrial de la los establecimientos de educacion.
mujer). Estas sociedades se han multi. En ~lunich se ha fundado una Es.
plicado en la Gran Bretaña. "Esta1> no cuela de Artes para mujeres. En Leipson,
afíade el autor, súlo sociodades de
1
sic k, otra escuela para enseñarlas el
patronato, ellas tienen uu objeto más arte de la. encuadernacion.
noble, aspiro.n nada méuos que á le. VIII
vantAr la condicion social de la mujer
dtlndolo ompl~os industriales." En esta pobre Colombia, en donde
Es increíble lo mucho quo han hecho amamos tanto lo que viene de fuera, y
estas asociaciones para dar empleos 1 desdeñamos con tanto ahinco cuanto
lucrativos á la mujer, abriéndoles in- tenemos de bueno, ipor qué nos empedustrias
que se pensaba que eran úni. fiamos siempre en traer del extranjero
camente dol dominio del hombre. Mer. cuanta idea mo.la y perniciosa enconced
á la influencia de estas sociedades tramos, y jamas procuramos trasporta.r
se enouentrau multitud de mujeres que á nuestro país lo bueno y ben6tico de
son pintores de toda clase, grabadores, otras naciones?
lit6grafos, &c. Adomas, la aristocracia Sin embargo, en otros países no son
ha tratado de influir para que se pre- tan orgullosos como nosotros, y se píenfiera
el servicio femenino al masculino sa en formar trabajadoras y mujeres úti.
en las casas y hoteles, en donde se em. les á la. sociedad, en lugar de producir
pleaban infinidad de lacayos, los que esas señoritas elegantes, puristas, botú.
han sido reemplazados por mujeres. nicas y físicas, que en breve tendremos
Las mencionadas sociedades han funda. de cocineras y a planchadoras, merced á
do establecimientos de peluquería, en lla gran difusion de las escuelas y de la
donde s6lo Re ven mujeres, y á donde educacion científica. que se da a.lll. Pero
concurren s6lo mujeres. En L6ndres como on una república democrática,
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REVISTA QUINCENAL. 43
segun se dice, no debe de haber ¡;ir. Aquí todo proyecto laudable y dign0
vientes ni personas inferiores, no os de la proteccion de la sociedad enc&l•la
posible formar sirvientas y trabajado- porque jamas queremos empezar moras
con las hijas del pueblo; así, pues, dostam~nte, y el amor á hacer vi~o y á ,
todas ellas serán damas, pero damas mostrarnos grandes nos impide llevar
que no servirán para ser señoras. En- á cabo una buena obra tranquilamente,
tretanto procurémos formar escuelas sin núdo y sin llamar demasiado la
de Artes y Oficios para las mujeres de atencion. ,
buena voluntad que quieran aprender Examinaremos en nuestro próximo
á trabajar. Sembremos la semilla del artículo las sociedades protectoras del
bien en alguna parte. Si el Estado re. trabajo de la mujer en Frauci;l, de la
husa hacer este beneficio á su patria, cnal, en este caso, podretx:W>6 tomar
ipor qué no podríamos, ex- cátedra, lecciones con mayor provecho.
unirnos algunos para fundar una Socie-dad
promovedora de la ocupacion in- S. A. DEl S.
dustrial de la mujed" (Continua?·á}.
-----~--
GALERÍA DE MUJERES VIRTUOSAS
Y NOTABLES.
( CONCLUSION).
PARTE TERCERA.
MUJERES BIENHECHORAS DE LA SOCIEDAD.
la autoridad de la palabra y del e.icmplo,
el don de intimidar ú los culpables,
de provocar los arrepentimientos y
hacer derramar nobles lágrimas. La
carrern. de la rica Marr¡uesn no fut!
V
LA MARQURBA DJ:! BAROL.
Cmto ántes hemos dicho, no hay po- ménos edificante comoc.liclaJcs Turin, en 18:35, ella se manifest6 subliqne
ellas no tenia.u, dándolas al mismo m o en sus acciones. " Rin cesar al la- 1
tiempo consejos y diciéndolas que de- do de los enfermos, ol la los ayudaba
herían aceptar sus sufrimientos sin que. en sus angustias, los sostenía y conso-
1 jan;o, para. que Dios recompensara sus ll laba. en su agonía, asegurándoles que
1
penas despues. Al principio uo que- no a.ba.udouaria. :í sus familias. EL Go- ~
rian escucharla., pero ella. a.l fin lo.;ró bierno le discernió una. medalla de
-- -- - ~ --- - -- - - -
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REVISTA QUINCENAL. 45
oro, en conmemoracion de su admira. me dejan entrar á las cúrcelos, es pre.
ble manejo. Su valor era tanto más ciso trabajar con mtís ahinco para im.
meritorio cuanto que tenia una salud pedir que los demas vayan allá contra
tan delicada, que á veces se desmaya. su voluntad, enseñándoles á detestar
ba durante las visitas que hacia á los el crímen.
deRgraciados." No se crea q1.1e estas injusticias de
No por estar siempre ocupada de las personas que más deberían de halos
infelices, la Marquesa abandonaba berle agradecido sus obras, alteraron
los cuidauos de su casa, de su marido nunca sus ideas, y jamas, ni por un
y de la sociedad. El palacio que habi. momento tuvo el pensamiento de aban.
taba en Turin era el centro donde se donar el camino que ella misma se
elaboraban todos los proyectos de ca. había trazado. Ella tenia amistades en
ridad que despues ponía en planta. todos los partidos políticos, y su casa
Pero ella necesitaba alguna persona era el lugar que frecuentaban con más
de noble cora.zon y elevados sentimien. gusto los hombres más notables de Ita.
tos, que la ayudara en su obra, y des. lía. Allí se di~cutian cuestiones de ú.
pues de leer el afamado libro Le míe losofío., de política y de literatura.
Pr-igioni de Sil vio Pellico, pensó en "La. marquesa de Barol conserv6 la
asociarlo á sus empresas de caridad.
1
más afectuosa amistad con las dos sanDespues
de diez años de duro cautive- ~ tas reinas de Piamonte y de N ápoles,
rio por motivos políticos, aquel how- dice Imbert de Saint-Amand. Cuando
bre babia salido al mundo pobre pero iba á París frecuentaban su casa De
lleno de fe, de mansedumbre y de Maistre, Larnartine y Barante, los cuaperdon.
Ella j uzg6 que e m digno ele ¡les tenían el mayor gusto eu oírla con.
la mision que se babia propuesto, y le versar." Viuda desde 1838 de un homofreció
una pensíon de 1,200 francos brg que, como ella, tenia el comzon
por año y alojamiento en su palacio. ¡' caritativo y generoso, y como no babia
Sil vio Pellico comprendió á su bene. tenido hijos dedicó enteramente su forfactora,
y desde 1832 hasta 1854, en
1
tuna al alivio de los desgraciados.
que murió, si ampre la ayudó en sus .. A 1 fin las enfermedades la riudic.
faenas benéficas y empresas de beue. ron de tal suerte que no pmlo Yoher
ficencia. Cuando le faltó este apoyo, y á levantarse de la cama.
li pesar de su avanzada edad, la señora -Es preciso tener paciencia, decia
BMol continuó haciendo el bien sin siempre llena do valor físico y moral;
desmayar. N aturalmento fué rccom. cou tal que bagamos la voluntad tlc
pensada con la más negra ingratitud. Dios, no importa que estemos horizonDura.
nte la revolucion eu Italia, en talmente en nuestra. cauta ó pcrpondiHl48,
lograron los tumultuarios que el cularmente sobre nuestros piés.
pueblo so levantara contra sn benefac- A la. edad de 78 años, y sin poderse
tora, y vociferando mil absurdas caluro. mover de su locho de dolor, logró, ú. ponías,
amenazara incendiar los osta. sar de todo, fundar una iglesia en Tu.
blecimientos de caridnd que ella babia rin, y ésta fué su última obra . .Murió
fundado. Una turba rodeaba su pala. el 21 de Enero de 18G4.
cío: aconsejáronla que abandonara la "Su testamento, dice su biógrafo,
ciudad. es verdaderamente uua obra maestm.
-No haré tal, contestaba; no pue. Creó una especie ue cO?rLitt!, bajo el
do llevarme á mis quinientos protegi. nombre de Ope'ra pia Ba?'Olo (obras
dos, y yo tengo que quedarme con ellos pías de Ba.rol) que es su legatario uníporque
soy su madre. versa l, su ejecutor testamentario per.
La prohibieron las autoridades que mauente y la 1·epresentacion perpélua '
1
visitase las prisiones. de su voluntad, que centraliza y dirige
1 -Qué se ha c.lo hacer, dijo, - frc- todas las instituciones caritativas quo
cuentan.; más los a¡,ilos; -ya. que no hnbia fundado. LaG casas de Refugio, las
•roMQ 11 .
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4G LA MUJER. -l escuelas, la.~ salas de asilo, lt>s hospita- metidas por otras mujeres es la lectura
les y las Congregaciones creadas por más provechosa, porque el bien es taro- ~¡
ella le han sobrevivido. El Comité di- bien contagioso como el mal; y, como 1 rector tiene su asil.}nto en el hotel de tantas veces lo hemos repetido, todas
Ba.rol, y sobre la portnda de aquel pa- podemos hacer algo en favor del pro- ~
lacio la monici palidad de Turin ha greso del bien en el mundo; unas poco,
hecho grabar una in!lcripcion que dice otras mucho, pero que cada cual exa-¡
allí vivió largo tiempo Sil vio Pellico." mine sus facultades y sus recun;os, y de
" Honor á las mujeres que, como la seguro no habrá una,. sola mujer que
Marquesa de Barol y Hermana Rosalía, con toda conciencia pueda decir : " yo
(añade su biógrafo) han tt·ansitado á la soy impotente para aliviar á mis prÓcabeza
de aquella santa falange. Honor jimos." .A.delante, pues, marchemos sin
á las heroínas de la Caridad, que han desmayar por el camino del bien, sif\
mdado su glJ>ria. en ser las sirvientas guiando las huellas, ya de una Rosa
de los pobres, las compañeras de los Ferrucchi, ya de una Errgenia de Guaenfermos
y el consuelo de los afligidos! riu, de madama Swetcbine, de Herma:
Despues de muertas todavía son bien. na Rosalía, de las madres Seton, Barat
hepboras por el recuerdo, y las alma-~; y Duchesne, y autl no dejará de babor
generosas, al estudiar la vida ele estas algunas que en pequeña escala podrán
mujeres venerables, procurarán seguir imitar ú la marquesa. de Barol.
sus huellas y perpetuar sus virtudes .. ,
La relacion de las obras buenas aco. S. A. DE S.
BENEFICENCIA PUBLICA EN BOGOTA.
1 ¿ Qni én trajo la enfermedad al N u c.
vo H.eino de Granada 1 Viuo sin duda
1
'l'r:NE:.\fOS á la vista ol informe que con los conquistadores, y cut re otras
1
el señor Presidente de la Junta gene- enfermedades, <.lesconocidas en Amé.
ral de Beneficencia ha presentado al rica, importaron el l:ízaro, siendo
Gobernador del E!:itado. una do sus primeras víctimas, y tal l
1 La ruujer ha sido en todos tiempos b vez la prhnera, el t •onqHistatlor Gon.
que se ha. ocupado COIJ mayor celo y ¡za.lo .JiJUéuez de QuosaJa, que murió
n.bnegacion de toda obra pía en la cual de esa enfermedad; castigo, dijeron
1 se procura aliviar el iufortunio. As•,¡ eutónces, por Ja.s crueldades que ejer-
1 el primer lazareto formRl funda<.lo en ci6 con los míseros indígeua~; y tn.w.
1 España lo fué por órdeo do JsaiJel Lt bien c·on sus compatriotas.
Católica. al principiar el siglo XVJ, y 1 N ueslro Lazareto de Agua de Dios
úntP'I eJe eso los ·lazarinos vivían aishl- ha sido objeto eu los pasados años do
dos y desamparados; oo se¡,ruiua la sl }a particular a.tencion del p1íblico, tao- '
1 mujeres se hn.n mu.oifc..,tado siempre, to porque aquella enfermedad es la
• hasta el di a, las ruás misericordiosas con m!Í!; csp..'\U tosa de las conocidas, cuanto
1
el desgraciado á quien Dios ha permi. ponjne se asegura que se ha. multiplitido
que se aflija con ose espantoso cado ruucbo últimamente.
!mal. Bien sabido es que los colectando una suma en BOgotá para
y á su corazon : i por ventura dl'scan la construccion u · Jltras que ISO sin el concurso de las Hermanas de la
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~~-48 - LA MUJER.
~d, no hay estabiccimicnlo de Be- c:xiste_n_h_o_y_mtís do 60 Establccimiennefi.
ceucia que alcance su relativa per- tos de esta clase."
feccion. El estímulo del honor, el sen- j Esto prueba que entre nosotros los
timiento que nos impulsa ú aliviar á niños expósitos son los mejor educa..
1 j nuestros semejantes que padecen, el l do;, los m(~ útiles á la. sociedad y los
dinero, &c., no son fuerzas comparables ménos expuestos tí los peligros de todos
1 á las qne tienen la8 1·eligio~ws para llos educandos de los establecimientos
1
ejercer la caridad." Sentimo!! que hu-I ptíblicos. Allí ensefian á los nifios toda
. hiera. tenido la debilidad de poner la.~ especie de obras de mano y fabricacion
1
rrl!igi(mes en Jugar do la Religion de lde encaje!!, el arte del lavado y aplanCristo,
que seria la verdad; pero, en fin, chado, arte culinario, &c. Es decir, que
bástanos por ahora que confiese que allí se forman sirvientas que saben su
si u las Hermanas de ln Caridnd, es oficio, y ofrecen garantías de moralidad,
decir, la Religion Cat61ica personifica- porque han sido educadas cristianada,
no es posible que los Estableciroien- mente, no para. adorno de la sociedad
tos de Beneficencia prosperen. sino par el bien do ella.
El Hospital de San .Juan de Dios, IV
dice el informante, "ha sido favoreci-do
do una manera especial por la en- Los Asilos de Indigentes son los Esridad
ptíblica. La generosa. cuanto des- ta.blecimientos do beneficencia pública
grn.ci:uln. seüora Sofía. S. Jo :::)annicuto que más dejan quo desear por las pocosteó
la sala para nifios enfermos, quísimns rentas de que goz.'l.n en esta
que al tiempo de su lamentable falle- cíudad. El local que sirve para los
cimiento estaba casi concluida. El cos. euagenados está, segun el informante,
to Je ella alcanza hasta hoy á una suma en el estado más triste, y esto cuando
mayor de$ 3,200." el número de los locos aumenta cada
La seüorn. .Mausfield (b. esposa del clia, por causa no solamente de las
seiior Ministro inglés) ha reunido una bebidas alcohólicas (como dice el sefior
suma c.le m(IS c.le S 2,000 para la cons. Presidente de In Junta) sino tambion
truccion ele otra sala. para niüos. En ¡ por la miseria é inmoralidad creciente
poco más de un año se ha recibido Je de esta poblncion, la que, ú medida que
la caridad pt~blica como $ A,OuO en do- se aleja. de Dios, su espíritu cae en las
naciones y limmmas, suma muy crecida 1 tinieblas de 1a desesperacion, que en
cuando se piensa en ]a pobreza de bs los tiempos modernos es una de las ca ugentes
llamadas aCO?twdaclas en Bogo. sa.CJ do en:t.genacion mental.
tá, del estancamiento del comercio y 1 Sobre todo, el Asilo de mujeres
do la gonoml miseria de esta capital. ~ está en el peor estado posible, y el
III número de enfermas, locas y desamparadas
es inmenso pnra la poblacion,
El Hospicio, á cargo de 12 Herma- Uonocemos por io ménos á una infeliz
nas de l:t. C'ariclnd, marcha tan satisfac- enagonada., aunque no furiosa, presa de
toriamento como es posible con lns po- horribles enfermedades, que vaga por
qnisimM rentas que posee. esas calles de Dios sin amparo, persc.
Este es un establecimiento modelo, guida por la rechifla de los crueles
en donde "el niüo, dice el señor Presi- , muchachos que se complacen en atardento
do la .Junta, recibido en la pri- mentarln, y maltratada por otras desmera
infancia, alimentado y educado 1 graciadas que la buscan para arrancarla
en comunidad, sale á los doce años ini-. del cuerpo los miserables harapos con
ciado cuando ménos en el conocimiento 1 que trata de cubrir su desnudez. A vede
algun arte ú otiqio que le n.segure ces se In. encuentra ensangrentada y
su subsistencia en lo porvenir. Esto f contusa, llorando á voz en cuello á
método es el adoptado en Europa para múdia noche, por las ca1les, amenazada
los nifios expósitos, y sólo en Francia de muerte, sin que nadie se atreva tí
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l R E V I S T A Q U I N C E N A L . 49
ampararla. en ~u casa porque el mal ! males inseparables do la humana con.
1
olor que despide su cnerpo no permite dicion.
que se la ton era. dentro de las casas ¡Y "El ideal hermoso y verdadero de
sin embnrgo, e-no se ha podiuo conseguir las virtudes morales consistirá algun
1 que la J nota de Beneficencia se con. di a. en proclamar que toda mujer nace
duela de esta desgraciada, bajo pretox. Hermana de la Caridad, y .que t.odo
to de que no estn furiosa.~ ..... Esta es hombre debe ser padre de qmen qu¡era.
por cierto una irrision, y deheriao lle. que quede huérfano. "
var1a sea nl hospital, si su enfermedad Por nuestra parto, y en nombre de la
¡lo demanda así, á la casa de locos, pues. ¡ )lUJER COLO:UBLDU, damos las gracias
to que estú demente, 6 al asilo de m u. ñ los buenos samaritanos y samaritanas
jeras indicrentes si no adolece sino de que se ocupan en cuidar del desgracia.
pereza. n: todas maneras se debo po. do, y elevamos fervientes votos al cielo
ner término á este escándalo perma. para que Dios inspiro IÍ la Junta general
nente, vcrgouzoso, en una ciudad ci. de Beneficencia por el mejor camino, y
vilizada. quo logre ensanchar todos sus proyec.
"Al fin parece, dice el informante tos de humanidad.
al concluir, quo por todos se empiezo. ú S. A. DE S.
compremlor que es un deber social
sério, ol aligerar Jas desgracin.s y los Bogotá, 9 do Octubre de 1870.
ANALES DE UN PASEO.
DTA. C"U.AH.TO.
( OON'l'INU ACION).
Su rnnd1·o lo. miró: estaba muy pálida In cnantos pretendieron gnlo.ntca.rlo., de.
pero trnuqnila. mosb"IUldo marcada avcrsiou al matrimo·
Fué imposihlo dololegar su voluntat.l. uio. !'ero todavía no ho concluido mi
Rehuscj pereuhn·iameutc Yoh·er á verlo. cuento.
Posaron ~omnuns : la familia, que hnhi:1 Al cabo de cinco o.iios, YiYicndo Paulina.
visto nqnel onlncc con gusto, se manifest() en 1\lompox con su faruilin, rocibió una
muy dis~ustndu; pero ni las súplic.'\8 ni carta de su antiguo pretendiente en la que
razones do su madre, de sus hermano~, y del lo decia que jama:; hnhitl podido olvidarla,
mismo Leon, ya reconciliado con Uufino, quo su amor era sie1npro el mismo y le su.
, pudieron mudar su dotorminacion. plicnba humildomcnto quo aceptara su
1
No queria sor dcsgracinda, decin: babia mano. ¿Qué piensan ustodos quo debia
comprendido que undio podia sor feliz ou de haber hecho?
la intimidad de un hombre de carácter tan -No só, dijo Alicia, si no os consultar
duro. Si cuando la amaba con pn.<¡ion no su cornzon.
babia querido atender á una súplicm suyn, -El perdon de lo pasado, observó,
racional y justa, ¿qué se le esperaba para Máximo, era la mejor acoiou y la más ¡'
despue.; del matrimonio? Un hombre como noble.
aquéllo faltaría al rospeto con facilidad, -IIé aqní lo quo hizo, continuó Adria·
Y no so re.iolvil\ á ponerse en el caso de ul\: leyó la cartÓlo
<]ltiso no exponen;e IÍ lahrnr la dc.~grncin
do su vida, pas¡¡ndola al lado do un homltl'<
l incapaz de dominat· lO!J arrnur¡ue!l do
~u mal géuio.
-¿l'eu81lba olla acaso, replicó 1\Iñximo,
que se encuentran en t~l mundo súros perfectos,
y creía que el homlu·o JliU-n ca.-.arso
debe sedo nh,olutameute '! La re.alidnd es
qno lo, honlhrcs se hallan expuestos, :.in
quererlo, :i quebrantar lns reglas du mansodmnlllo
irupuc... . tas por lt\ sociodBd, y mti,
francos <¡no ustodo.;, no siempre podemos
disimular uucstrru> imprcsiouos.
-'l'ioue m;t.ed rnzoo, repuso Adrinun
con ironí11. Desh'l·aciada do la que cifm su
dicha y funda sus ospcran:t.as eu los sculimiontos
de ustedes, siou1pro co1ol•atidos
por vientos contrarios!
-Pero, vuh·ieudo d Paulina, dijo "\licia,
si ella no apreciaha á Hufino, no creo
c¡ue podria amarle; y c·roo qno en esto
éStá ln oquh oeacion de ustedes: su nmor
huho de morir al faltar su estimacion :
porque el nmor es casi un culto fundado
cu el alt(} aprecio de quiou lo in pirn.
-Aunque parezca una profauncion,
aiíndic~ Alnximo, comparar el nmor rl Dio~
()011 el do lBs criaturas, croo <¡no (:sto tiene
lns ¡ui11rons condiciones. Escribo San ~'rnucisco
d~ Sales, hablando del nruor que
debemos tenerlo á Dios, ele esta numorn :
'' Discurriendo Platon del amor, dijo
que era poLre y nndmjoso, d06nudo, dcs•}
ll.}so, cautivo, sin hogar ni cnsa,durmienclo
al sereno ,..obro el duro suelo, 'i,·ieudo
oomo un mendigo puesto á 1:\s ~ucrtas de
lus casa~, porque el que uuta OlltiÍ sin cesar
pendiente de las miradas y pnlnbm~ de
Ir\ persona amada. Y, en fiu, su de tino es
vh·ir ~;iem¡Jl·e eu la indigencia." ¡,Quti los
¡>nroco esta definiciou?
-Xo p1)nl!l\ba yo, cont&tó Pepit..'l, que
paro ;;cutir amor se nccc:.itarau tantos roquit>
ito.:> y fuera tan dificil!
Todo!! pcrman<>cicrou callado;¡ durante
algunos momentos. La noche ¡;e hBCin á
cada. instAnte uuís oscura; se oian truenos
IÍ lo léjos, que so fueron ncorcando nHÍll y
más, hn!>ta. que so formó una tormentn
~;obre la hacieudn, ohlig11ndo á. los do la
tertulia á rdugiarso en el interior de
la.~. - I>IA QriN'I'O.
t 4·o~h r11l • n' 1 H :JU nhnt lo. nmé8
f 1Me., m11le ~llo relevcle..omoo fort..,._
I~st.'\ba ya muy a van?.nda la n1aiíaua
cuando In carnvnua emprendió marcha á
caballo con diroccion al camino real, pnrn
tomar dcspnes una vin poco frecuentadtL
hasta una hnoicndn 'ociua, en que, á instancias
del primo Barlolomé, Alicia habin
coa~entido en pasar el día, por variar de
&eenn y hallar di~;trnccioucs nueva~.
Desp.uor< de Lajar el empinado camino
que conduce ha h la Cll»>l delwayordoruo,
don Grogorio pidie pwso de pié rcpeutinumeutc,
asustando el caballo de :Máximo,
que em un brioso potro, do tal mauom
que dió un sallo literal hn·:i..:udole p01dor
los estrihos, pero los recupo.:1·ó 011 ul neto,
obligando en seguida nl noimal á •¡uo so
acerca o al objeto d" su totuor.
Alioin al vor el 1•cligro do Múxirno,
palidociv y dejó oscapar un al.ogado grito;
n1ovimicuto que sólo Pcpitn notó, admirúndose
de o.quel terror de IIU horwaull,
pues In mao.;tríu. do Mríxiwo on eqnitacion
om biou couocidn y no habia por quó imaginar
que tan hueu jinete corriera poli gro
alguno. Igumnha cpte cuanrlo ¡;o amt\ do
véras todo peligro asusta, no tnuto por su
magnitud, cuanto porc1uo t>ugiero Jn idea
de la posiLilid,ul do perder el objeto
anudo.
Al apo1:itnnrse Máximo, el boruhrc so
quitó el somhnwo '5 lo pidió uun limo na
con cicrt' diguid.td cpto contm::.laLa con
los harapos quo 'e tia y Ht pelaje '>licio y
desgrciuulo. Al poner Máximo una monoda
en la copa del llOill'Lroro del weudigo,
1
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REVISTA QUINCENAL. 51
q~ lo miraba apoyado sobre un grueso 1 del ext;anjero pregunté por él y me inbordan,
sus ojos se encontraron, y dando formaron cuáles habían sido su vida y
una. voz exclamó con espanto: ' milagros. Con todo esto no puedo olvidar
-Lucio i\Iontalvo! 1 que en mejores tiempos ese miserable
-Máximo Aranda! mendigo fué mi amigo íntimo, y que en ¡;u
Gritó el otro, y poniéndose el sombrero compañía pasó las horas más alegres de
sin cuidarse del real que cayó al suelo, el mi vida estudiantil. Compañeros insepamendigo
le vulvió la espalda y huyó rabies forjábamos mil proyectos pa1·a lo
avergonzado. porvenil', que se le mostraba risueño, pues
Máximo picó su caballo como para dar- aunque ocioso y poco instn1ido, el pobre
le alcance, pero reflexionando que aqnell.> Lúcio era poeta, y no de los adocenados, á
seria muy penoso para el otro, lo detuvo, y 1 juzgat· por algunas composiciones suyas
volviéndose hácia sus comp. aiiems: 1 qne aún conservo. ¡ Quó leccioo la que
-Quién lo creyera l dijo. Sepan nste- ofrece su historia! Propóngome buscarlo
des que el pordiosero que han visto fué ¡ lllañana para procurar sacarle po1· algnn
un distinguido jóven, el condiscípulo que medio de esa vida ignominiosa.
más quise y el confidente de todos mis ¡ -De quién Lablau·? preguntó don Gropensamientos
en mi primera jnveutud. gorio, que se babia acercado á los ínter-
-¿ Y cómo se encuentra en semejante locutores.
situacion'? -De aquel desgt·aciado Lúcio Montal-
-Los vicios! Sin embargo, jamas pensé 1 Yo, :.\ quien usted conoce y que acabo de
que hubiese llegado á tal grado de miseria. ver por aqní mendigando.
ll:ra hijo de padres trabajadores, de me- ¡ -¿Y dice usted que piensa hablar
diano pasar, pero honrados; Lúcio ora nu , con él'?
estudiante pulcro, elegante y bien parecí- -Intento proonrar influir en su ánimo
do, de alegre génio, complaciente y ama- do manera quo se reforme, pl·oporciontinble,
débil, perezoso y mns disimulado qno dole los medios do ganar la vida houmfmnco,
lo que no impidió que yo le co- l damente.
brara cariño desde que le couocf y traté 1 -'Mnchos han tratado de hacerlo, pero
en el Colegio de Santo 'l'omas, ligándonos este es ya un hombro ¡1erdido : tiene oll 1
una estrechísima amistad. Sus padres cini~rno de decir que la vida de pordiosero l querían qne so graduase de doctor, poro es la que profiere, y no ha sido posible
no pudo alcanzado á causa de su flojedad ti!lCarlo de su abyeccion '·olnntarin.
en el estudio y su escaso talento: así fué -Poro, dijo Alicia, qui~á. no esté tan
que lo reprobaron Yarias veces. hasta que, j degradado como parece : ¿no lo vimos
humillado con tan mal éxito, regresó 1t sn bu ir a Yorgonzado al reconocer en Máximo
provincia sin profosion uiugnna y miran- su antiguo condiscípulo"?
do con tedio el trabajo. Como orn de os- -Casualidad ! l!:btaba en su juicio hoy,
pcrarse, no vaciló eu tomar parte en ol seguramente po1· no haber tenido con qué
primer alzamiento quo tuvo lngar en su olllhriagarso. Adomos, saho llue he prohiEstndo,
y ClitA prof~iou le cuadró :í. las bido q u o lo acojan ou lu hacioutla, y tal vez
!los mil m;\ravillas. En los caruparuontos j huyó temiendo q11e yo lo maudara arrojar
aprendió todos los vicios y se avino con do a1uí.
ellos perfectamente, y cuando sus padr& lHiéntras conversaban de est.a mnnera 1
murieron, llenos do dolor al ver frustradas babiau emprendido uuovawonte marcha ¡
todaH las &pemnzas quo habían puesto en alojándoae do aquellos lugares.
1 Lúcio, ya era ésto uu hombre despreciable J~l mendigo, entre tanto que so babia
y wal recibido en toda casa honrada. l ocultado detrns de uua cerca en las inmeViúndose
}•roscrito por la buena sociedad, ' diaciones, salió de su escondite, y limpiñnsiu
hogar lli dinero, se ent.regó completa- dose el sudor, que corría por su frente,
mento 1Í. la degrndacion, llegando l1asta el con llliU punta do su andrajosa ruana, se 1
último grado, como ustedes lo han visto. ¡ enca!llinó al sitio en que había dejado caer
1 -;,Y desde cu!lndo no le voía usted·? el real regalado por Máximo; hallándolo 1
-Dasdc que nos separamos ou Hogolá., en el suelo lu rocugió oon avidez, y á poco
Henos dr; vtda, salud y esperanzas, á las 1 rato entmba. á. una venta, no léjos de l
• pucrtns del Colegio, lo. víspera do su par- aquel sitio, y pidioodo una botolla de
tida, de te;rcso (t su hogar. A mi •.ruclta aguardiente salió ucarioiándola, escogió
1
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LA ~IUJER.
un lugar sombrío bajo el alar do la crum, y trecho en trecho por umbríos ::~otos coroempezó
á beoor á boca de jnrro, npurando puestos de altns y erguidas pnlmas, las
largoa tragos con delicia. 1 que casi siempre ct·ecen do dos en dos al
-Gracias, 1\táximo, pensaba, si tu t·e- lado de los yuúcimu• frondo:;m; y cuhictlo:.
pectina presencia m o ca11SÓ pnsajera ver- de parásitas; y tnrubien por hertoo.,os
güeuza, en cambio tu limosna me propor- C{l«c/ws, cciba. y cámbulos, los quo, ya forciona
un rato delicioso ; desdo ayer no 1 mando grupos apiñados ó do uno á uno,
prubaba licor! Vaya, que Máximo no ha embellecían y nmenizaban ol paisaje. No
envejecido, wiúutras que yo ! .. .. .. Quién léjos de ellos, á la dereohn, t.o notaba la
hubiera dicho que ese gallardo caballero y mancha verde y sinuotSa cnbierta de frouyo
fu imos iguales y amigos ...... y si ri-.a- dosa vegetacion, quo marcaba el cut'liO del
1&; alguna vez, era yo el preforido por las rio, y en la opuesta falda del corro, en
mujeres! medio do nnmoroso::~ y variados árboloa
l'ara nhognr lns importanas memorias frutales, brillaban los pajizos techos do
que le ASaltaban, en breve rato se tomó 1 humildes choza:;. LimitnLau el horizonte 1¡
todo el licor, quedt¡udoso profundamente uuo y otro lado altos corros cul.Jíorto::~ on
dormido bajo ol alar dol vontot'l·illo. parto de espeso monte, y eu parto mos-
IIaLieudo dejado nuestros viajeros el trando las detmndas rocas dispuestas on
camino real á la derecha, tomaron por anchas estratificaciones.
una vereda. q u o oorlaba varias dehesas
poblada¡¡ de gauados, ó interrurupidlls de (Conti,luaní).
REVISTA DE EUROPA.
Poco ó nada. interesante nos ha traido el te~>, las que adornan los vestidos tlo este gú-paHado
paquete do Buropn. ncro con cintas y cltorrtras tlo cu<·aje~~,Kioudo
LoHgobiornos unropcos viven siempre alar- el llamado do chip,·c y el bretun el ruús
matlm'l, sea con temores de ~uorra con las po- usado. 1
tencia~; vecinas, st•a c<~rcoJnic.los por la cs¡tan- 1-a:; mujeres altaa y dol~adaa profieren la
tulla lepra del socialismo, del cual nosotros f'?r'!u' pri111era Y latS pcquciia11 Y ¡;onb11 la.'!
hemos tenido úhimnmt·ntu uu cnHavo un Hu- tumcas y cbaq!l~taK cuu cl~alecu do ut~o coe1,
rarn::m¡.;a. ¡,s los lallus, cncnhr_cn t·l vt•sRino
pvrc¡uo "om' preciso ncnlmr ~on esa gen~ tJdo mal aJUstado y !_\don~an el h,tcn hecho.
to fnnnticll." Los crímenoo y n.sosinatotl 00_ "So von en esto t~nu (thco 111 lontlcs,, du
metidos últirnamoulo por loll italianos son Marly) muchos \'clllHlos o~cnrlatas, poro do
iuCI\Iculabll•s, uico .Bl 'l'imes do! 8 de .\gosto. seguro esta moda .no tlumm ; " las quu. lot1
TemcroKOs los ah!matlCII do una guerra llevan \18~!' el traJe, ~1 soln.bn~ro, .los, '.'o~t~ICI!
con Francia hnn iuvonlado m1 nuevo si¡¡torna y la sombnlln dol mtRm~ color, ) p H c•~rto
do toll-¡.¡rafoR subturr:lnooll, pnrn. comunica1•110 q~e no debo sor un vc:~tulo ugrath\blo n b
con las provindaa que arrancó ,¡ Francia, lol! VJst,a. . 1
que 110 pueden cortnrso por ¡011 rovolncionn- J:l color! ele grotlcll:t, rH tl~·ctr, o! rosado
dos, NIHil caso extremo. 'l'ambicn 60 han en- cast so~fenno, 011 un~y u~;ado pum atlom:u
friado ln.s rcl:wionoa do Alomauia con Rusia l~s lJ·aJCS du ~crtulm porqno He ve. muy
y la primera ha lllandado const1·uir nuevas lncn. de noche. ~~~ l!an l~cch(l ~u ~~~~·In ~wrtas
forto.lczas en }¡\ fron!t~ra. blusas anchas, en tuuua do c~\llllM tic hom-
Du rcsto nada du pal'ticular ha ocurrido brc, apretad
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 26
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La Mujer - N. 11
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LA MUJER.
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EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS ,
BAlO Lo\ Jl1Rt:CCIOS Dll ¡ ,,\ SEÑOB.\
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
ESTUDIOS HISTORICOS
B<.>BltF. l .sA 1\!UJ:Wl:t gN LA CIVIT ... IJ.'..t\('10:-;.
O.APÍ1't1J.O GUAR'I'O.
LAS~~ UJERE~ DI<; SIRIA, DE J~.;:;CJTIA, DE LIDIA Y DE C .. \PADOOTA.
lo ménos siete mujeres ; y crnn dosprecindas
las mujeres ricas que no mnntu-
L,\S mujeres de SiRIA y demns puc. viesen ú cinco maridos cou lujo y osblos
del .Asin. ~[anor tenian la misma tentn.cion.
~;uorto dio esclAvitud y humillacion que I1 L
Jan pcrs;as y Mírio.s.
Acost111mbmhnn losSírios, durante las Eran tan varoniles lns mujeres 1:sm.
fiestas Stolomue!l que consagraban 6 sus T.\8, y tan audaces, quo durante los <'OID- ¡'
diviuidnules, precipitAr á sus hijos des. Latos peleaban al lado do sus maridos.
de la Ctllmbro do un cerro cerca do la Poro esto no ~ extmfio, si retiexioua.
dudnd rJio Hiorópolis, en donde sondo. mos que por una ley ue nquol pueblo
raba{¡ 1 a diosa .Tuno, en cuyas nrns se ln mujer debía ser inmolada sobro el
hacia nl guu sacrificio. " En las numo. cadli,·cr de su marido: nsí poco les im.
rosns mucioucs do 'l'rácia (dice el abato port.nrin á ellas morir en el campo de
Go.ume) uo por! in casar. e una doucdln
1
hn.talln tn.mbicn. Eo aquel puoblo gucha.
st.n mtn.t.a.r por su mnuo 1Í un oncroi. rroro uo se adwitiau miembros inúti.
go." Pn ruco c¡ue se coosidorn.hn el vn- los, y los viejos, r¡uc ornn ohjctos es. l
lor v la crueldad como la primcrn \'Ír. torbosos en }a,c; marehns y combates,
tud wcn 1UIIIL mujer. eran sacrificados ap~nns dnbau 1:1ofíalos
e lo t-cncctud. En seg11idn, si habinn ¡;ido
JI hombres valientes, hnciau cocinar su
carne, y los e::>t6magos do sus couciu.
Lo!! )JI!mo~ " los BACTR.l.ANOs, l~s dadnnos les servían Jo tumha, lo cual
pueblos mtis cÓrrompidos de la antl- era 110 grande honor pam el muerto.
gucdad, tenían on .m legislacion unn 1 ¡ Uosa rora : entro muchas tribus indí.
loy (qur9 mencionan los historiado re¡ ' genns o o .A méric.a liC oucontrabn la.
griegos) por In cunl era obliga.cion de 1 misma bflrba.m costumbre.
quo cadm hombro pudiente tuviera t'or Em tal el apego que t,oninn los Esci.
TOMO J. :H
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242 LA MUJER.
tas á sus instituciones, que babia pena los Escitas, conservan en gran parte las
1 do muerte para. el que propusiera si. costumbres de sus antepasados.
quiera el menor cambio en ]as leyes
que les habiau legado sus mayores. IV
Esta nacion belicosa sólo ~e ouupa.ba
en guerrear, y teuin esclavos que tra. Entre los LÍD108 la muj.er casada
bajaban )a tierra é hicieran Jos oficios quedaba deshonrada para s1empre, si
Eerviles del C31Dpamento. otro hombre, que no fuese :su marido,
Cuentan Jos historiadores griegos, que llegaba. ú verla. sin velos.
una ve~ en que les fué preciso amen. Un rey de Lidia, llamado Candaulo,
tar~us hijos ú medida que llegaban
compuesto sólo de mujeres, de Aruazo. 1 á edad propia para reinar. Prcpnrúbase
nas, pro,·icnc de q\le los Griegos veían para desbacer&e del sexto y último que
pelear á las mujeres escitas al lado de atío quedaba vivo, cuando el pueblo in.'
;;n-; maridos, y cou1o todos éstos vestían ' dignado se le\·ant6 en masa, asesinó á
de b misma roa.nera, pensaron aquéllos la cruelísima. Laudicea y puso sobre el
qne todos eran mujeres. trono á su hijo.
, ~ E~>citia ~·u.r ]a cuna d? las razas 1 La ~aJXld?Cia, que era a?tiguamentc
echen, goda, n>1goda, gala, franca, teu. un pats cult1vado y floreciente, es hoy
t6nica 6 germana, tribus que despnes un monton de tristísimas ruinas. De
iu,adieron ú Europa. Los 'Tártaros, que todas las ciudades que poblaban aquel
viven boy en el terreno que ocupaban territorio sólo quedan ]a ciu.dad de Ke.
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R E Y I S T A Q U 1 ~ O E X ~.\. L .
resum • y ln de 'l'rebizonda, de alguna. no teninn en realidad ninguna religiou
importancia.. rcspetndn ni re<~petnblc.
En todas esta.'! unciones se tributabn l ¡Qué clase de influencil\ podinn te.
un culto ridículo y bestial á toda clnsc ner las mujeres en aquellas sociedndes
de divinidadc!'!, y sobre todo eu ln Cn. 1corrompidas? Ninguun nbsolutnmeute,
padocia, dice Segur (Historia. Univer- ¡ puesto que se las consideraba corno á
sal), en tie10po de su conquista por los 1 animales domésticos y nada. m:í¡;, y la
Romano~, hnbia. llegado ú tal extremo Historia rara vez habla uu ellac:, si no
de libertnd ol culto religioso, que ya es pnm referir alguna o.u{cdotn 11ll0 las
hurnilla y degrada .
• E• 1:. aatlltua Cerna DI, m CDfl\ll NI'CaDÍIW .., 'fl6 ror
pria~ra •ca aifvf•Lre el ir bol de cz•tz... De aiU U..,•6
L\\o:-ulo aquella fruta' Ita!ift, l-4 aiiooo anteto de oui"'tra
ér.a, des¡•uc. do la II'UfrT& de los 11ouunos con :.\htrl4ák-.. ( Continua reí}.
S . A. DF. S.
CHARADA.
Tln j6t'e11 necio, á una niña
Cuyo uombt·e poco abunda
Y que de ltermo1a •e jacta,
Díjole : l'ltl){.\ \' SEGUNDA,
}" 114 11U1ilbre TF.UCIA \" OU.UTA.
Ella co!lte.,t,) "::-.lú qrtitro,''
A.n·ogante y decidida,
Aunque co11 gracioso mudo,
Y poniéudose enre11dld,,
Cumo la flor 'J'IC ea mi Tlll>O.
A7.t'C ES.\ l)Ef, VALI,J.:.
----.----
LOS DESCUBRIDORES.
CUADHO~ HISTÓRI008 Y NOVEI ... ESCOS SIOLO XV.
( CO~TI~U.-\CIO~ ).
ALONSO J)}; OJ EDA .
CUADRO 11,
1492.
eRlSTÓDAL COI.O~.
los sectario~ de :Mn.homn. y triunfante
la religion cristiana.
Eu tanto que en Urnundase cncerra.
bnn á ~emir los tristeR y mísoros ven.
T ' cido!<, y que los veucodoros, tlcc¡pues de
LA ~nerrn t'On los .Moros h11hin. ter- ¡ ostentar sus pendones y cruces en ln'l
minndo. Uoahdil tl chico (suce!!or do torres, se dejaban llcvnr por In alogría
.Muley Hazcm), hijo rebelde, esposo mlis corupletn, cierta maiinun salia de
cruel y desventurado y dt!bil soberano, In ciudad conqui:;tnda. uu hombro {¡en.
coron6 la obra do su vida entregando hallo y enteramente t;olo, nl parecer
por último con ln y l para vos Jc parte de mi Señora. la
distinta.S de las que le rodearon. Reina!
Siguiendo su ruta lleg6 á una pe. Al tomar el pliego el anciano se des.
queña eminencia, como á dos leguas de cubrió tambien y le di6 algunas vuel.
Granada, donde se estrechaba. el camino tas ántes de abrirlo; en seguida rom.
ántes de llegar al pié de la sierra de pi6 el sello y exclam6 al leer la pri.
Elvira, cuyas rocas presenciaron mu. mera línea:
chos de los tncuentros m{u; famosos en. -Una 6rcleu perentoria para que
tre moros y crüstianos durante aquella regrese á Santa lt'e ! pero ... ...
guerra magna. Al llegar ú este punto, -Misar Crist6bal, - dijo el mensa.
el viajero detuvo su cabalgadura, y jero cuando el otro hubo acabado de
volviendo }¡~ mirada hácia. atra:; con. leer la carta mi~iva, y permanecía con
templó tristemente la lejana ciudad ella eo la mano con aire meditalmn.
de Granada, asentada entre pabcios, do : adewas de lo que acabais de leer
torres, huertas y jardines. 1 traigo un recado verbal de los Reyes, -
-Y sin embargo, exclamó bo.bhLndo los que asegura u su real po.labra que
consigo mismo, yo lus hubiera dado os concederán todas las merceJes que
imperios muy más ricos que éf;te que hnbeis pedido con tal que no abando.
ha costado tanta sangre cristiana, por ueis la empresa.
mM que se manifiesten orgullo!;OS con -Y o no pensaba abanuonarla sino
su¡; victorias! con la vida, contestó el otro, y adornas
Sac6le do sus meditaciones el ver tengo el convencimiento de que Dios
que llegaba. ll{lcia él un caballero que mo concederá tarde 6 tempmno lo que
corría á rienda suelta, montado en uo táoto le he pedido. Hace die:6 y ocbo
magnífico caballo de raza pura úra.be, j años que no me ocupo en otra cosa y
quion parecía hacerle sefias de que le trabajo en ello ~in cesar. ¡ )fi fe, roan.
aguardara, y roomento11 despues oy6 cebo, es tan grande y tan completa
que le gritaba: que ningun reves puede hacerme des.
-Deteneos, deteneos! De parte de mayar en mi propósito.
la Reina ! -¡ Pero a.hora no abandon,bais la
Iluminóse la fisonomía. expresiva.del l corte y la empresa 1 ·
viajero con una. luz de alegría y satis. -Esta corte de España, sí, pero
faccion, y suspirando como el que nli- 1 íbame á buscar la del rey de Francia;
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REVISTA QUll\CENAL.
y iÍ pes:1r de esta órdell \'acilo núu: contribui r á la conw!rsion do Jol:i habibastttnte
rno hnn hecho sufrir aquí en tnote:. de las tierras que cleciP, exclam6
estos siew años que he aguardad\) pu. de repente cuando lo clodan que los
deciendo mil humillaciones y Jespw. tesoros públicos estnh:\n {•xha.u tos :
cios l ¡ .. Yo, en nombre Jo ~ empeños de mi ~;e¡ior -Loado sea Dios! cxcl:um) Colon,
el duque de Medioaceli. de don Luis levautaodo los ojos al ciclo, puesto que
de San A ugel, de don Alonso de Quin- ul fin so ha. dignndo tocar ol corazon
tanilla, y particularmente por lot> de do esta noble sobernun, cuyo nombre
rui seiiora la. marque:;a de :l!oya, Jofia eusnlzarún los .siglo.s rnr.~ por e:.a pala.
Beairiz de Bovadilla, que .siempre ha bra que por cuantas bnznñns haya eje-sido
tan adicta. vu(:strn. cutado hMta ahora i
~í: eJin y otros muchos han viRto El mancebo nLd) tÍ mimt nl anciano
claro desde UD principio. Sin emoorgo, inspirado, cou profunda aumiracion, y
no puedo re~resar 6 la corto si no ten- .Jesdo aquel momento tuvo confianza
go la seguridad de que lol> imperiOt> cu su fe.
que conquistnr{- y descubrir(. scrún con. -Marcad mis palabras, .Alonso Jo
siderados como vireinato, cuyo gobior· Ojcdn, continu6 diciendo ol otro; mar.
no obteudr~ para mí y mi& herederos cadlas porque alguu di a las rocordaruis:
despues de mi r.nuerte, y adema.¡ el tí. o o ,;e J'nsará u o afio úntos de que yo
tulo de Almirante de aquellas tierras hnyn escubinrto un imperio para mn.
y mares. yor gloria de España, imperio mmen::;o,
--..·e os concederá, señor, el título repleto de riqueza<:, do diversidad do
de Virey y teudrttis ItAs P.rerogn.Livns naciones y de toda ~;ucno de nucvn«
de los Almirantes de Castilla. invenciones y extraño:; hnlln1.gosl Los
-¡ & mo pcrmitirú disponer para que mo acompañarán en este ,·iaje: se
mi uso ¡1orsonnl de ln. décima. parto do hnr:lu fnmosos en In historia y aus uom.
los tesoros, piedras preciosnl:i y ciemas hres tendrán ceo de siglo eu siglo !
riqueznR que JiO encuentren en ~!llOllus :No hn. sido en vauo, os lo o.suguro, que
1 partes 1 he ¡Jasado la vid:~. inclinrulo sobre los
-Euticudo que oí. plnuos y los mapas del mundo, y escu.
-i Y "o seguirla tendré ol derl!cho dri ñaudo las relaciones do los vinjeros;
de roclcuuar miéotras viva u un. cuo. u o en \ano con los ojos del n hon. }¡e
ta parte eu las gauaucias que se ob. ntravosado mil ,·ecos los mnres para
tOD.f!tlfi on todas Jas expediciones que descubrir nl otro lado otras tierras y
se euvicu 6 aquellas regiones t otros mundos inc6gnitos 1 Mi espíritu
--8i nsí Jo estipulástcis so os conco. en esos motnentos un sido iospirndo
dorá, contesté ni jóvcn ......... Pero en }'or un destello de la luz di,·inn, y me
tanto qno hablamos, eeñor, se Jla!la el he cooveucido do quo yo lao sido ll:unn.
tietnJK> y en SantA Fe nos aguardan Jo IÍ sor el instrumento do st~.lvacion
con nnpncioncin. pnra esos ignorantes, y f¡ne por u1í co-
-Uuo. pregunta más, repuso Colon: uocer:íu la r~ligion cristiauu y el uomi
no se Ule n~gn un. por ventura la fnJ tn bre de AQlH:T.., quo baj(S á ln tierra para
completa do dinero paro. cquipnr los maestro eterno bien y tmuhio11 para el
navíos quo pido 1 do ollos!
-A.sí es lo. verdad, y el rey don }'cr- -Ah l ~;efior mio! exclamó el j6ven
nando 60 nognba .A alentar Yuostro pro. con acento de eutusiMmo. Pudiera. yo
yecto, por In pol.lreza en que estas guc- segttiros y acompañaros en osttL noble
rms hao dojndo el erario rool ; pero y santa empresa '
miseüornla Reiua,gauada entemmcnte -Eso será fácil, Alonso; no dudo 1
tí Yuestra en usa y deseosa sobre todo de que ntestro señor, el duque do Medina-
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24G LA MUJER .
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celi, os permitirá acompañarme. i No -En vos confío y en el buen éxito
fué aca.so don Luis de Cerda uno de los de vuestra empresa, como en la luz del
que primero me protegieron y me die. sol, como en los santos Evange líos !
ron acogida y hospitalidad en su régia -i Ent6nces qué os detiene ?
mansion cuando yo estaba pobre y sin El j6ven baj6 la cabeza sin contestar.
apoyo 1 1 -Ah! dijo Colon, con una triste
-Así fué, contest6 el jóven, y du. , sonrisa,- ya entiendo: olvidnbn. que
ra.nte dos aüos vivísteis en su casa tan rutais en la edad de loR amores. ¡ Aca.
• honrado como el que más. so alguna de las damas de la corte ... ?
1
-Y basta llegó ~ofrecerme, repuso -Ha beis adivinado! repuso Alonso;
Colon, tres cnravelas, que tenia. sur. no puedo sin morir de tristezn dejarla
; tas en el puerto de Santa Marín, para de ver, auque esa dicha es rara y poco
que con ellas llevara ú cabo mi expe- 1, frecuente ..... Yo amo sin esperanza. ...
dicion. Desgraciadamente el duque en. -Si ella es esqui va y desdeñosa, con.
contró dificultades para obtener el per. test61e Colon, venced su desden ha.
miso de los Reyes, y le fué preciso re. ciendo famoso vuestro nombre.
tractarse de aquel ofrecimiento ; sin -Ella no me mira mal, -al contra.
eso ya baria más de seis años que las rio; pero su nacimiento es muy mús
Indias Occidentales hubieran hecho alto que el mio.
1 parte del imperio español. Yo mismo -i Acaso no sois hijodalgo?
hablaré con el Duque y obtendré, no lo -Sí lo soy, aunque pobre. Pero ella
dudeis, la merced de llevaros conmigo. está tan distante de mis deseos como
-No hagais tal, señor ; exclo.m6 la estrella que ilumina el firmameot~.
Ojeda. 1 -i Será acaso alguna infanta.?
-1. Por qué? -Casi, aunqne han guardado el se.
-Porque yo no puedo abuodont\r la creto de su nacimiento en la corte
corte. desde que está en ella. Sn suerte ha.
Colon le mir6 con extrañeza y dijo sido extraña: robada. en su primera
con acento triste: infancia. por los moros en la toma de
-i Me había equivocado, pues, Alon. Zahata., fué criada entre las mujeres
so? Yo pensé que ese fuego y vivaci. de la familia de Muley Hazem, quien
dad r1ue os distingue iri::m unidos h un mmca quiso aceptar rescate por ella,
úuimo ruús v:~.ronil y aspiraciones más pensando dársela á uno de sus favori. '¡
elevadtlS. tos cuando llegara á la edad núhil. En j Una olen.da de púrpura inund6 la el alcázar morisco creció en belleza y
faz expresiva del jóveo, y agarrando donosura, haf>ta que un día, hará dos
con la mano derecha la empuiíu.dura aiíos, en un asalto que dimos ú un pa.
de su daga. exclamó : lacio habitado por algunas mora.q de
- ;Vive Cristo : cabo.llero. i Acaso alto rango y de la. familia del depuesto
dudais de mi valor ! rey Ha.zem, logr:\mos rescatar á mi priu.
-N o tengo por t¡ué, coutest6 el otro ; cesa y á la llodriza que siempre la. ha.
al contrario he oído decir que entre bia acompn.ñado. Su nspecto noble é
muchos supísteis luciros v:nias veces inteligente (tendría ent6nces c..'l.torce
durante el sitio de Granada. Pero se. nfios), su rubia y blanca belleza, y las
gura.mento los halagos y locos devaneos palabrM castellanas que pronunci6,
de la. corte y las vanidades y futilezas dieron claro á entender que DO ero.
cortesana..., os embargan má11 lo. aten. mora sino cristiana, tanto mús cuando l
oion que las gloriosaa empresas que 1 dijo que la llamaban Zulema, pero que
dan fama. su nombre era María. - " María, díjela ¡
-No penseis tal cosa, señor, mi roo- i acaso seríais la. niña. perdida en Zaha..'
tivo es otro. ra 1" "La misma," me contest6 ..... .
-Cuál ? i Acaso no confiaríais en -i Luego la. conocíais ? preguntó •
l mí? !Colon. 1
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H. g V 1 S '1' A Q U I ~ C E N A L . :.!47
-Nos h•h;•mo' ";•do juuto<. Dh~ hruoe dos d;as po< vue.ta; y es.
te aquel largo cauth·erio estro moros, toy preparado para rescatarlo. y rosca.
se acordaba de mí muy hien y mnni. tatln régiamente.
1 fest6 grande alegría al sahcr c1uién cm " Dc.c:pues de una larga discusion
yo. Sin emha~o, cuando supo quo iha. que yo oí por estar de centinela en In
ú eer presentada á la Reina, la que puerta, el :Marqués ofreci6 hablar ú los
segun la. habia dicho RU nodri.m no Reyes y pedir á la Reina su consentí.
debería nunca c.onocer su cxisteucin, miento, puesto que lu cautiva estaba
pidió encarecidamente que ocultúra. cutre la sen·idumbre; y al salir de In
mos los de la exy11~dicion, sn uomLre y tienda me dijo:
orígen ú los Reyes, y llevado. debuto -·• Os dejo encargado del prisionero.
de ellos decl1w) 'Iue se llnmabn. Zu le. -" Respondo de él con la vida, con.
ma. y nacln m1ís. I<;ntregríroula cntóuces te:ité mirando á mi rival con no muy
á las damas del sétl'IÍto do lo. reina blandos sentimientos.
para que :;e la. im>truyeso en la religion "Al cabo de una l10ra volvió el Mar.
cristiana, que ella fiugin ÍHuorar. Como c1u•~s y dijo que, bnbieudo sido llamada
dos días tle.c:pne::; do •¡llc volví á vt:r ú á la pre!>encia de la. Reina lt~ cautiva
María, el ídolo J"' mi uiiiot y el objeto llamudl~ Zulema r díchola lo r¡uc pre.
de mis más tiernos recuentos, cstabn tendin Ashmed Abcu, habi1\ contesta. r
yo una mniian1• de guardia cerct~ de la do llomudo que suplicaLa no la rc:;ti.
tienda del mun¡ués de C.ítlit, cuando tuyesen al cautiverio. acnban:lo por
llegó una partiJu Jo solJndos llevnndo declarar que ero. cri .. tinua, cautivnJn
un moro rícu.meoto vestido y armado, eu Zallam. y confesó á la Hcinn el se.
que on una cxpediciou contra el c:uu. crcto de su nacimiento, por lo cunl
pamcnto espnñol bnbia comhatillo l'Otno 1 ésta, muy conmo" ida, la hnbia asegu.
\IU leon y l'O había Jejndo C."\Utivnr rndo 11110 no In eutrcgorir~ ú los moros
como uu oordero, pidiendo que le llo. por niugun precio .
..-asen ante olmarCJUés de Cádiz, ú 'tui en ·• Una ráfaga do concout1"Uda ira des.
dijo tenia que hacer importantes re. figuró por un momento lns Lermosns
velaciones ...... I>oro, niíndi6 O joda vol. num¡uo morenas facciones del moro, 1
v!éndoso 1Í su interlocutor, c.o;tn ~cl_u. poro tmtnn_do_ de rep~~uir In exprcsion
ctpn no es del caso y tnl \e7. os fastJdte. do sus scnumwutos JJjO nl cabo do un
-:\o, no, rojJUSO < 'olou ; continuad, mto :
c.ontinuud llue mo lmueiH intero&-ado. -"i :No podriais, serior Mnrqués, lle.
-·· Bien, pues, dijo .-1 jU daga,
- •· En este momento no se puede, aunque no lo consiguicS porque los bor.
porque C!-1 In hora de lo. siesta. dados de su jubon .. ll lo impidieron.
1 -'' Qttt\ 1 exclam6 el moro ¡so u nca. " Todavía no hR.i.Jia tentdo tiempo
so tl de afuera con varios h~os. voz . .Miéntrn.s quo luzcn en el firma.
dl'lgo y oficiales de la. guardia. i'oté mcuro mi lucero, no dejaré do contem.
que Ashmed Aben pan~cin escuchar lo plarlo: cuando desaparezca, mi vido.
'1ue ~ tlecia adentro, y que poco tí pooo scr;í lo <¡ue Dios quiero. Creo que os
so iba nccrcaoJo lí h. entrada del otro he dicl1o, ~eiior, rui pensamiento con
compartimento . .Al llegar nlli pirlit~ tÍ claridad, y o· he clndo amplia:; explica.
nn sr rvientc qne esta.bn li l:\ pnertn ciones .....
1 un jarro de a.¡;rnn; F.O lo dicron; tomó 1 -Veo que os i111ítil discutir con vos,
111u sorbo, y dejando rcpc~tilllunente .Alonso, coutP.strí Colon: - y lo 11iento,
CMr la copa cntróse cou In prP.cipitn- 1 porque en vnc~tro rostro he visto pin.
cion de llll relámpago e u ]:\ estnnein ve. tru.la;; las cunlidacics mns propias para
cin:t, e11 donde conversaba u u cal nllcro c:alir con felicidad en aventuras como
con una dama ric.'l.mentc nttwiadn, y la.tl que busco ou otros mundos y en
sin agnardarro ni detenerse en 6u ca. otras zonas.
rrcm el moro sac6 \IDO. dagn que llc. -Por ventura, repnFo Ojed1~ suspí'
nb.'l oculta en el pecho y fitl nrroj1í modo, mi suerte hayn cambiado :in tes
sobrtl el caballero dicienJo : 1 de vue&tro partida, y cutóoce.' mi vida
-" .\lntJre, rey Fernando, el traidor l y rui brazo c~tarán á vuo,c;tra.s 6rde.
1
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REVISTA QUINCENAL. 249
nes; ántes de perder é. mi María. no 1 -No blasfemeis, mancebo! el amor
me pertenezco. de Dios es uemasia.do sagrado para que
-El amor, respondió el futuro des. os atrevais á compararlo con el de sus
cubridor, es una buena cosa, y sin ha. criaturas!
berlo tenido a.lgun día de huésped en Platicando de esta manera, nuestros
el corazon, el hombre no vale nada; dos viajeros llegaron á la nueva ciudad
pero es preciso no dejarse llevar por de Santa Fe. Colon eutró en casa de un
ese sentimiento hasta olvidar los de· amigo á mudar de traje para presenberes
á que nos obligan el honor, la tarse en la Corte, y Alonso pas6 á la
hidalguía y el culto de Dios. posada del duque de Medinaceli á dar
-Es verdad; pero el amor que sien. cuenta de w mensaje á Colon y o.visar
to es tan grande y noble, que inspira- el regreso del navegante.
do por él seria yo capaz de ejecutar ma..
yo res cosas que la!l hasta hoy hechas en S. A. DE S.
honor del mismo Dios. (Contincw,·cí}.
MEMORIAS DE LA GUERRA.
A MI SE::&OHA Y AMIGA DOÑA ISIDORA LITliS.
La noche babia tendido su manto de 1 ael viento al traves de los rotos enmaoscuras
tinieblas sobre las Yardas colinas derados de ese hogar! ·; · ... y sin embargo
de ••• el errante viajero, el vencedor de la pa-
La luna brillaba melancólica y serena tria, penetra en él. ....... .
sobre las lejanas toldas do u u campamento. A su paso ha salido una ¡¡ombra, oiga-
Más que un arsenal do guerra, parecia moa qué lo dice :
aquella ciudad flotante sobre lu llanut·a "Atl·as ! "
una inrneusa caravana de árabes. Con las 41 La memoria de los que te amarop, ya
vibraciones del aire chisporroteaba el re>~- no llena esto asilo: ~1 aliento envenenado
plandor de su animado Yivaque. de la guerra, no ha dejado uad:l en pió.
De r-epente silbó en los espacios el c"ta- "La lnz &tá a'}UÍ extingnida, el honor
llido da una bomba, y aquel lojano ca.m- profanado ) tll hogar frío y desierto .......
parnento fuá tomando poco á poco distio- "\·o soy la Verdad."
taa formas, basta r¡ue una ::.ombra tenebro-sa
y sioie.s\ra invadió completamente :.u:. Una tempc .. tad dejaba oir á intervalos
dominio!i. sw; ecos de terror.
Era el G de Abril do 1877. Al trnve11 do los relámpagos so dibujaba,
Su rr.leJnoria me quema como un dardo 1 como heridr\ por In m u orto, la sombría fiencondñdo,
y sin embrlrgo retrocedo á bns- 1 gura del viajero ; ln. fosfure.qconto luz lo
car en nnis recuerdos el sombrío panorama, daba un aspcrto raro y medroso.
para mnmr al travos de sus desvanecidos 1 De repente, movido como por extraña
paisajCSJ uno que per:;iste lúgubre y terri- fuena, torutí su querido instmmento, y
ble en )lllÍ espíritu y en mi corazon. l como queriendo nrrancat· músicas á la
L01:1 ,.•encedores de la patria ,·an llegan- tempe:;tad y armonizar con ella, dió rienj a
do pOCGI á poco á sus abandonados ho- sueltl á los latidos do su corazon y mod,..
gares... ... ló, primero una plegaria que so hacia mas
Mira.d, en las confusas líneas de un le- indefinida á un sobre hs moribundas cuerjano
semdero .... columbro á un hombre, dM, y luégo, como los 11uspiros del huraque
cubierto del polvo del camino pene- can rodando sobre las encendidas ráfagas
traen u.n hogar, ayer dich06o y tranquilo ... de la tempestad, exhaló gritos dosgarrai
Qué lfrio, qué horriblemente frío pene- dores como el último delirio de la Joco-
?:'O:ll O I, 32
/
¡ ~"
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250 I, A M U J gR.
ra ...... que terminaron en unn melodía do 1 Ki ni nmor ni Cll l10nOT hn ruc;¡otndo.
&npromn d~espcrocion. \y! )n que todo 11nrn tn1 ha uobndo,
.:\.si decin:
Cerc:'ann e:-;tá mi hora
Po-trera do agonín ;
Ven, amada nrpn 1nia,
1 >i¡¡;nmos juntos :\ In vidn atlios.
Y cu~o :í Sll ll tr 1go 3 lormin 1rnmhien ..
'' gs nlta nooho, el enemigo u frente"
V <>ngn In muo.rto -qui•'ro }JCr•":Cr!
Hr.cuerdo que nl infic•·no quemo 11brat;.1,
N" o l1as potlido matar mi corn7..on ¡
],ágrimns en mis ojos {'Sfnncndns
Venid rodad con mi última cnncion,
g¡ nrpn soosc•t\pti do <'llll'o sns ¡¡·nzos,
t;u rnimcln se lu11Hhó en el ínlniU>
Y •~n un postmro y morihmnl• grito
nlalmn del poeta 50 cxbnl6.
1 léroc Jlnrn "\"onccr en las lmttlla~,
Nndn mo rc:ota: cr: el h(lgnr df':sierto
Ni mnor, ni luz: como In tumL.'l, .)Orto,
Así }m quodndo en lúgnl.rc mudez. 1
l..a guorro con su:; hálitos do fuego
Le h'llló cobnrdo d d cngaio impío ;
Que el frie do J,, tnlll'rto no Cf miÍ.o; frio
Que cl do! nlmn rcndidn ñ su dolor :
AGnU'INA l\lo:;TES un. VALI.r:.
----
LO QUE PIENSA UNA MUJER
l>F.l l .u\H l\Ie.TEHER.
(GO~TINC \C'ION J.
CAPÍTULO VJll.
LOS OAlUC'Tf;RJ;!=: FEAJENl SOS Y I.A
INFJ.lrENOI.\ QUE l:J.EJlCI·:N SOI!In J, \
Fl:LH'llJAJl 1>1::!, JIUG Ht 110).1 f:S"I'lf'O.
1•:1 'TillltHlo csttí lleno ele dos <'llllics do
n.ujo•·os: lns dcsc:onú.'111rrs ~ las cnnf, n:/afl
J~JDJ>C>7.aremos traUl.ndo do las prim(l.
ros: Tose creo., sin cmba•!fO, que Pstán
tristes ó alegres con motivo de las cir.
c:'UURt::mcia. .c :: en que t~c hallnn J Iny 11on
o.ultitud dt:~ 'nujores C}UC '¡,en d<.> •
coutcutas por causas cntcrnrnl'nto fic..
1icias, por moti, os ilusorios que ellas
j 1 ismns so hnn forjado 1'11 ••1 fondo de
su nlma. Sucedo cnt6ncos •¡uo como
nqucllns ponns fOil cntornmuntn ina.
cionnlt·s, v no porlriau sin :n t tgomr.rn.
r 1 ~>ncnrl•{. . á luz. se manifiesta u tristes, 'i mal humor, fa.<;tidindns y tndnuc6.
, as. Ln vida es parn ollas u un cn.rgn,
;, otro tanto se In hacen {i lns domns
ersonas de su casn.
l Por 'entura scrnejnnt.cs personns
no pueden evitar c,;ta situaciou dt• su
nlnm 1 No r.reomos que fu oso muy difí.
ul corregir"C do ello, si nsí lo quistOrn!J.
Por ojemplo, outre las jóvenes ,ucedo
que In vcrdndem caUS."\ do 811 r~tidio
y mclancolín (permitid quo o:. lo dign)
pto\ iono, no rlo una pot tica ddencio.
clcl nlma, sino simpl•·'IICIIIC de quo el
cue•·po está rmf•••moY••I o.qpíritt ar..;on.
gojnrlo, ~e eucuillltrn tnal o.llt AIJUella
tierna mulnncolín, aquellos p:~ét1cos
suspiro , a•¡uclln l'xtromndn se:~sibili.
dad que bs lm e 'ertor ~.:crctm l1ígri.
mns, son cau dos tnu olo J•Or fa.ltn d
hi~-ionc ( í s iiom ' , do a 1m JJJI"O, di!
ejercicio, df'.litnf'Utossnno ,y Jl'rfnlta
o do sobm tf, fill t1o 1 dcshoms, unido
todo n•,¡ uollo 1 u u 1 i JHlltrahlf' ociJsid:ul.
Levn ntarsc tardo, cuando hnc1 varias
horas quo t•l sol osr 1 nlum hundo la
tillrra; no haiinrso c-ouagun btul fri~;
uo pPnnitir t¡ue so '"uttl•• la llcoha;
apretarse el corsé; u~r tacouc~dc uua
cuarto. de altos; dcsdoiin.r los limen.
tos 6:\nos para comer ¡.,rmn ca.ntdad de
írutns ventes y de dulce~. y 1as.u la
mntinna cmbozudns t'D gruesos 1brigos,
y recostadas en los cnnn.J>{ oostJzando,
y ií ,·ucos fumando cignrri le), ¡ara po.
Jwn:e á h vcntnun 6 al brucon ¡>or In
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
l ... UINCEN.AL. 251
tardo con ligero los aires de afectado sentimcntnliS>.no,
¡ ponsnis acaso e las ltigrirnas y :;u:.piros, se..1. cual fuere
desnrrollnr el • u or ígeu, sou.coutrarios ú In. noble dig.
sana constitucio ui1lad de uun. mujur· •JIIO so rospotn.
e:; la fuuut e, r're 1 ¡; ~o hay sér humauo o¡uc no pueda so.
l:meolía tan rom;~ntica, del fu~ titli(l de bmpouerse á m¡uel estado •le ánimo, y
la vida y de lus secreta!< pcuas que rol' u toda rnujer JclJO t m Lujar por mejorar
ol corazou do n.uchas j6veues. 1 ltrors su cnr:ír..:tcr y hacerlo ngr:ulaLic }Jara
quo esto es J>rosaico. que nrrouea In el resto do la fallliliv.
,·cudn de poesía ti Jns niiíns sentimon. Oh ! si lns umjert!S su ¡,crsuadicron
talos; pero bien ~abei~, soiiorns, que de lo oncautadoro. quo es una ¡>crsono.
es la verdad, y nada más. do carácter amable, complaciente, que
Indaguemos nbom culíl es úlmoti\"O todo lo \"e por el mejor lado, que no so
do los afectos mal inspirarlos, de los do~. dcsalicuta JlOr ninguu moth o ni difi
:'Ougnfio:~, de lns nmisuulc:; poliJI•>:;as: eultnd; - si se per::.tmdicmn do ello, 1
i no os p::Lt·cr·o c¡uo si fuéramos ni fondo so cuconLrari:~ u un o¡uo 110 procuro
de las cosas encontraríamos o¡uo lii seg11ir este ejemplo:
no fucso por l11s rato~ de fastidio y de .X o su ¡medo Iwgnr opto :Á veces
ociosidad uadu do c;;o ocurriiia ! ¡ l~n(. , vida es mouútona y si u iutore~:> pa
romodto }JOIIMio! Uno facilísimo: muclaas personas; JH.ll"O tJSto cousiste o
(lb] ignr ií ln.s niñas desde su i ierua ellas mismas, porque u o procuran i
iufnucin ú tenor siempre ocupncion, ú terosnr:-o e u la vida Jo los demas y hac
que obscn on un rl-giwon lti¡;i{uico, Jo posible para 'oh orla atrncti v::qm
sano; ) sobro todo, tenerlas alejadas de sí mismas. Al abrir los ojos todas 1
balcones y 'entnnns, lle,·áudolns con mu.íiana.s, deberiamosncordarnos do q
m(ts frecuencia á llllcor ejercicio s..'llu. ] lios nos ha t•onccllido ol din no s6lo 1
dable léjos do los caiíos i ufectos do} m ntendcr á lns nocositludcs do uucst
uuQstms calles y de la sociedad de los nlma y de m1estro l'ucrpo, sino pa
pe pites hnhi tan tes do lnsesquinaa. A do. quo procuremos hacer en él nlgu
ma!l, evitar P.OU\tln:acioues imítilcs, \i. , buena ohra; J>Or cjo111plo, un noto 1,
gilar· sus nwistndes, s11~ lecturne, y so. caridad (no una liurosnn <'11 dina S..'ltisfnccion 1 J
goce cou oll,,, siuo para que procuro snusfaec10n Jlroduco <'1 coutonto, y
hacer algun hion ti los domas. conteuto buen humor. .Así, pues, ur:
Veremos siempre que h.s mujeres mujer propensa. ú la molaucolla y
quejumbro as y dcscontentns no sou m,) hu111or so couvcrtiria en uu;¡,. pv
nqunllns que vordadcramonto lmu su. sonn agradable y tí un oucantndorn..
frrdo mw·ho físi~L y mornlmontc, o'Sjontc Dl, Licttrgo eS, S6fodelJ
más do 100, Gorl)ia• siglo y medio,
Jurcnal cumplió los ciento. VarTOn,qne foé
uno de los literatos de los últimos tiempO<>
de la RC}lúhlioo llomaua, '-ivió 99
aiios.
En los tiempos modomos Prlilllenelle,
célebre literuto frnnccs, del eiglo p&l:iado,
iha á cumplir ciou aiioa cuaudo murió.
1~1 famoso astrónomo ..Ve.trlot• duró 85,
Btifj'on, el naturalista, 81, Vollm de tu :;eñora ... . .
crcido qnc me reportara houra y uo -:-:;e lo juro . .. .
me <¡ni tara tni rcputacion . .... -Aunque me lo jures : Hoy rnismo
-Oulay l Y cómo havla de su repu- me voy(¡ Lima y hu ele du.<;t:nurir todo
t.nciou su ruerccd: exclamó In. lllllcha. el misterio ... .. y cutcíuct~s no tengo
cha riéndo~o. por qué guanlar "ol sucrcto ... . ~liéntm"
-i Y por <¡ué uo 7 preguntó 1 otra que si tú confiaras on mí, la co~n seria
amostazada. muy diferente, te lo asc~uro.
-Porque .... . .... se!!un me l\Out6 e~ -Otro dia, se11á Josefa.
mayordomo, que la conoce, el motivo -No, ahora mismo!
quo la trajo ahora muchos n1ios 6 Lima -Es quo el cuento es largo.
no fué lnu ~mude honrn que no 1mfriern -E•o uo importa.
su reputnc10n un tnuto, scñú .lo ofn. . -Tcn~oquocogcrnlgunasfloresquc
-Calla, bachillera imprudente l. .... me encargó mi mnn pnrn cuando se le.
¡Pero piPnsus tiÍ que yo hago cac:o do vanta"e.
lns hn.hlurlUJ ías o.lc los mt\) onlomos y -Yo te nyúdan\ cxcl::uuó b vJeja,
sirvientes ! .. . .. Yo tcn~o ••ucol'~ctula. eutraudo con la mue!.aclm 011 ol jnrdin.
da mi buoua fnmn á la ~Vírgou Snutí. cilio. 1
~imn y á los Saut.os, y lo demn.c:, poco En bn'' e rato las dos mujeres cogie.
me importa.. . Pero esto no es do nquí ron un herruoc:o romillctc, en se_g1.lida
ni nllí ni viene ul caso en la com crsa. se dirizicron á un corrcdorcillo que ro.
ciou, nündi6 c..'\mbinudo rcpontinnmou. deabn In ca-a y eutiindosc en la, gra.
te do voz; y puc,..to que nquí líO me das quo conducían ú t-1, In muchacha
ca.lumnin, te nse~r•ra los viejo.; y dt:'poniuuln s:\la pnm
-Pero como su merced me iutorrum. qno bnib"en 6 jugasen los jóvenc'l . .N o
pió, DO <;é CD qut{ iha. me atrm·Í n prcguotm}n On qn{o COD-
-71Je decia..c:: que tu seíiom te querin sistia eso· cambio, pero me propuc:o atis.
como la uii'ía dt: sus ojos. har por lns vidrieras y puertas do los
-Aunque usted se burlc,soJiora, mi salones de recibo parn ,jgilar tí mi se.
ama me querin, y me ¡n·efiri6 lí todns liorita, cuva suorto era mucho mus in.
~;us crinda.s, hasta que murió y nos dt>jó torc."!!nto ·para mí que la mía propia.
á mi !'efioritn y 6 mí on mnuos rle uu .Al principio nada noté en ru modo do
ltermano de su difunto tnarido, ul .blar. ~or, pero despues comprendí r¡uc ol
qués,- en cuy~L cn~a fuimos {Ímhas muy atractivo para mi anl:t ora un jrSven
desgmcinda.s. muy ele;?ante y hermoso, hijo de uu
...:...i Y cómo ;;e llamaba el .\fnrqué;; ~ oficial dtstinguido que habiiL muotto
preguntó la otra. hacia poco, dejándole pobro poro lleno
-Eso no e<: dd caso clf'<'Ír>~Jlo .... mi do espemuzas un lo porvemr, porr1uú
sciioritn mn maudli c¡uc guunlurn. ol se. se dacia r1ue era el e::.tudinntu mús so.
e reto. y a!.IÍ lo haré. hresulioute do la U ni versid;Hl. .... Poro,
-Eres por l'icrtu muy disrrotn: dijo yu puedo ,;u mer~·ed peusar r¡uu unrlio
la vioj;\ con 1r6uico ncouto,- coutimin. so fijaba e u él JJÍ le hn.cin c:u;o, aalvo
-Poro Ri ú ca~la paso me inttHruut. mi sofíorita. Yiuudo que aquello no lo
pe .. . podin con•onir á mi ama, y como m o
-Sor:~ In tíltimn 'oz . .. i < 'o•Jquo trataba r-icmpru con tanta coufinnzn,
so fueron 1¡ ,.¡,.¡r á cas.L del tio el i\lar. me atreví ñ hacerla prc~onte que ello.
qués 1 no debía fijar,e en aquel j6vcn; cnt6n.
-Sí ; oro nquella hnbitncion muy :o- .por p~ímern vez so _molcst6 la se.
ricn y o teutosn en nparieucia,Jloro el norlta scnamonto coum1go y mo mnn •
.Marqués cstnbn arruinado y C.'lcnba rl6 que calla.-.o .....
casar{¡ sus Jujas, qué decía de las profc.
rosa quo nunc:t. porrlonu.ron ul Marqués reue~ns de Jn dolia C'ccilia 1
,. ~>u farnllin ; vor lo cunl In ~:au. -Gua noclJC, 1mrcco que por de.
~aba u tndn suerte do 10olostias y In n11ucios de &us hijas, la sorprendió con.
'hacinn lo m(~t~ titlsgractnJn quo podiau. vursnurlo cou el estudiautn cn,u11 rin.
Totlns la\ nochPB lmbia tcrt ulia Pn casa cou rle la sala, y hu hu las de San (~uin.
del "\Iarq:ués, la. que t'recueutnhan mu. tin. .\1 rli11 sig-uiente se prosoutiÍ so.
thos j6vc;ues ospaiiolcs y t:riollos do lo lomncmonto ol Chtudiautc un casa del
mlÍ~ lucirlo de In. ciudntl ¡ poro mi se- ~lnrqu{os y le Jlidir) In mano de su J>ll·
ñorita..¡quo es tau buena, rora. vez eu- ]Jila; propuesta que el :\lnntués rccibi6 ¡
tm).Jfi. en olln, porqno ln da ha ponn \'Orse con uno. carcajada 1
e~ompro preferida 6 sue primas, {l quie. -l)nrdiez l exclamó In viojn.; y con
ncs ab:mdouabau los gnlancs n.prooas se rnzou!
\. 11~ - •ft • ., ....I n .. nn MTI" -Pe.r o Don E··riQue le dijo quo l.Ja •
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256 I.A .MUJER.
amaba y estaba decidida tí casarse con sus primas, se dirig-i6 ¡¡ una cercano.
él, -que él no era persona despre. iglesia á oir mi.m. Yo la acompañaba
ciable, y que en España, un canónigo llevando el tapete, y al entrar en medio
riquísimo, hermano de tiU madre, le de la gente me dijo que dojá~emos pe.
aguardaba paro hacerle su heredero netrar en la iglesia tí sus primas y que,
universal, - con la condicion de que aprovechando la ocasion, nos devolvié.
apénas se graduara en la univcrRidad semos sin ser vistas, Mliendo á la calle
de Lima, fue11e á establecerse ú sulndo. otra. vez; así lo hicimos, y andadas dos
Pero el .Marqués, que no quería cutre. cuadras, al cruzar una esquina encon.
gar la fortuna de su sobrina, opuso mil trámos un coche parado, al que subí.
dificultades al enlace, y como don En. mos, y ji tod:'l. carrera nos dirigímos á
rique insistiese y doña Cecilia amena. las puertas de In ciudad. Allí se nos
zase con npelar á la corona, el Mar. incorpor6 don Enrique, Higuiendo basta
qué~ fingi6 ceder un tanto, diciéndole una casa donde encontramos caballos
al pretendiente que arreglarían el ensillados. S6lo entónces comprendí la
asunto cuando él hubiese obtenido su gravedad del pa!iO que daba mi sefiori.
grado universitario. Pero le prohibió ta, y temiendo las consecuencias traté
la entrada en su casa, aunque los novios de disuadirla: poro ella me dijo que
lograban comunicarse por mi conducto estaba decidida ú casarse inmediatay
so veían on casa de algunn.s n.migall mente con don Enrique: t¡ue iríamos
do ámbos. El }Iarqués miéntrns tanto IÍ la ciudad de Huncho, en donde ya su
logr6 que le nombrasen para ltn empleo novio tenia arreglado el matrimonio
en .Méjico, y arreglaba. activa aunque con el cura de aquel lugar, á quien
ocultamente su ,·iaje ; pero yo lo des. l )Jabia confiado los moti vos que tenian
cubrí '1 avisé á mi señorita, quien Jo ¡ para llevarlo á cabo en secreto. Efeccomumc6
rí su novio, nsegurúndolo que tivnmente todo :;e hizo como lo babian
jamas ahandonnria el pnís en que él pensado, y concluida la ceremonia. nos
estaba. Don Enrique se lució brillau. l vinimos á establecer á esto. cluu:ra que
temente en su grado y se ht1bl6 mucho prestó á mi amo un amigo suyo.
de su miento en Limo., cosa que hala. -Pero e¡;e mn.trimonio no es legal,
gnbn. sobro manera á mi señorita y en- dijo la viejo..
fu rocín. al Marqués. Este uotific,S li su -¡ C6mo no 1 si mi sefiorit.'l. ya cum.
sobrina que jamas se casar in. con nf¡uel plió veintiun años y es libro ......
jóven, poniéndola de tal Intlnorn en -Así será ...... continúa..
entredicho que.:;ull prima'> no In deja. -Aquí debemos aguardnr hasta. que
ban un momonto sola. };sto In. laizo com- se acabe de prep.'l.mr un navío que se
prender que Jo. seria imposihlo npclar dará á la. vela para Espnfia, dentro de
á la. justicia del Rey contra su tutor y pocos dins y en t.1.nto nu o hace sus
que so veri11 oblir,da :'i irso con él ti últimos arreglo en Ltm •
Méjico, y ro<;oh-io á todo trnnco poner -¡Y cuándo deben p:nttr
ténnino :í sn situacion. ben ú punto fijo t pn.'!,'Unt
Unn mañnnn, muy temprnno, so vis. con avidez.
ti6 mi am& de tap(lr/a • y, on union de -Puode ser c cuyo amado y extendido 'imos cerros; pero á la Luna, queda.ri:'l. sorprendido anto
su afío no com>tl\ f'Íuo do :!2.í diil:; te- un extraño espect(.culo: la configura.
rreotfCS. Gomo ~lorcurio, V énus pn~- cion del suelo, lleno do rugosidades,
santa tnl hrillo en sudisco,•¡uoh:t sido ltts cavidades circulares, los cerros
mliy tlifícil estudiar :m constituciou y elevauos, el aspecto del ciolo, en donde
par.tit;ularidados. las estrellas brillan en plouo dia, In 1
violencia de la. luz y de la sombra., ol
ll eterno silencio que reina eu aquellns ,
rcgioues solitarias, el rigor de la tom. 1
Sut~le suceder :í \'CCI'S, solm~ tudo cu pe m tnm, ya helada, yo. túniJ:t, lrt sin)
1ar¿1) y en Abril, 1(110 l:o.-; pcrsouns oh. gula ridnd de los 5Í'rc:; orgaui:t.u.dos, si
servadorns notn.u, dospnes de puesto el acnso allí}¡\ vida. es po1siLie, todo se
sol, u¡D rosplawlo.n ¡.or tll Pouiouto, quo reuniría para tmstoruar en él todas
no es producido por el sol, ni por lu lM nociones que le ~n familiares."
luna ui por b.s estrellas; eso res plan. ¡Y por qui} eucontrnria tanta oxtrn.
dor I'aHticulnr es lo quo los ast r•Íoomos J1o;¿a o u la Luna.! Po1 que ;:egun las m lis
llama o luz zodiacal. El mismp rcnú. recieut()S y súbi~ obS()f\'nCÍOnes, nllí
meno r.o reproduce cu las mndrugndllb, so ca.rcce do tres cosas e.:;cuciales para
en los m osos do Setiembre " < )etubre. In vidn, ;:eguo In entendernos nosotros:
Pero 00 llUCSti'OS países, vecinos del de a t méísfero, aire y ugun. Si llogr.
Ecuad.or, aquella luz es mis i ntcusn y ú oxisti r 111ares. lagos y ríos, {s'
,;e ve ~'l i t.odo el nüo, - como lo ohscJ'. oouvortirinu eu vapor por la sr
vó nl harou do llumholdt - nunquc rnzou de que uo estarian co1
mús Ir ecuouterucuto ou .MnJ':t.O y en , e. po1· In. presíon atmosféricn. Q
ticJnlnro. gloLo es aquella Luna que '
l QuH~ coa C..'l la luz zoJinral? Algu. lletmosa l No hay nllí airt•
uos sn bios picus..1.u que es 1111 anillo que modifil}nen el <'Ulor del
ovn.la.d•o quo rodea alsoi, :l cio•t~t dis. llloviliclad en todas tlll•·t~
tnnt:in , J sor• I!S(J IJO 80 alcan:t.tL IÍ VOr I Ja di!SOJacion, el siJeaCÍ
sino c;1Uln u (..,tP. no estti eu el !101 i~:ou. decimos, porque los so• i
te. Ot1ros creo o «¡ue os u u vapor, ~epa. 1 I'O y propagan por '
rado d,ol sol al coudonsn.r!!o tiglos. Otros picusau que aq11ella zon:'l. habi:m Ua.utizarlo con el 1.0
luroinoJSS pertenece á lB 'l'ierra. Pero mares, pero desde que so sabe que .1
Jo ciertto es que hasta hoy no hnn podi- lo. Luna no puede haber a.gua, se oonsi.
do d&r lc3 sabios una. explicnciou sufi. doran como inmensas llanums sobre
cienteunenttJ satist'actorie. de este cu- ln~cuales se levantan altas sir:rrn.s -r
rios1sinllo fen6mono. • 1
1
Entrrc los l'lacotns r¡ue d::m la vuelta , • Le Cicl, notious d'nstronouúe.
------~-- -
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
260 J, J\ .M U ,J E R •
montos cscarpRdísimos que se creo do. taja!> y que el aire y el Rgua viV"ifieao
ben do contener volcanes, pues toda In su suelo; otros n·cgnmn que aquello
t •zn. lunar está cubierta do enorme~ uo es natural y que lo mismo do :irida
us y concavid:u.les que demucstrau y triste debo ser la fn;-. oculta que la
su ..:nrlícter volcánico. Los astrónomos faz visible ; !>in crobn.rgo, aquel misterio
hnu dado vombres á aquellos cerros, y tiene que pcrmtmcror así hasta el fin
'my nlgunos qne se elevan á más de de los tiempos, puesto que, segun La-
7 ,000 metros sobre el ni vol de las lla. place y otros sa hio~. ln. Lnua jama..11 nof!
uums. ''El clima de nueftro sa.ttísimo,
16gicn. Dumute quince días cpnsecn. puesto que pnrn ella ln Tierra es ca.
thos el Sol brilla ,;obro lo. fnz de la torce vecc:s más grande que lo que es
Luna que podemos ver, sin que nado. pam nosotros e~ e sntélite, y en su larga
uavico su calor ardiente. Despueo do noche de quÍU('e dias, ln 'I'ierra la ilu.
cstn temperatura m(IS ardiente IJUe la mina con su bellísima luz. Sobre todo
do lo. zona tórrida, viene un11. l-pw.'l. de cuando está la 1'ierm. llf!nn, pue~to que
1 c tros IJIIÍnce días de un frio intenso y tendrá diferentes faces para la Luna,
1 in luz, pues el astro cstá.eutóucos pri. como sucede aquí con nuestro sa.tt-lite,
ndo de los rnyos del Sol." aquel espectáculo tiene que ser im.'
< ltrn particularidad do la J,uua, lo ponente y maravillos:uneute hermoso. 1
unl poco!; ignoran, es que sólo vernos Pero si aca.c;o hubiere habitnut~s del
n lado do aquel globo; el otro está Indo que no alcnn?.amos ú ver. éstos
"lmpre oculto fi nuestra vista. jo.rons gozan de nu11:.trn luz, y }J'&Sar:Ín
'Mil hip6tcsis m~s ó ménos extmvn. unru; noches a:t.t.ís tristes y oscuraB, sin
tes se hnn formado con respecto 1~ más luz que b do lns cstroll!Uil y :su.
olla parte invisible do nuestro sa. , friendo un frio indecible.
to: unos piensan que por nr¡uol In. S. A. D:E S.
lu J,uua posee otroclitna,otrns \'en. (G'rmtinunní).
LAS DOS REINAS DE CHIPRE tSIGLO XV).
( C'O:-;TI\'UACIO:-;).
•1ue tcuia, dos \'al·oue. .r uua mua .. Como
•:s CJII 1'111>.
parieuto de In Ucpú blica, JuuuSJ hnbia
abierto sus puertos á )os Vouccinntos, dti,
do :n origuar quó suerte do les pne~tos en t>u gobierno y rrocur:sos
.. iofdi:t veneciana al lado l'Bru sus guerrns co11tra los 'J'uncos. }~)
• .-> chipriota durante su corla Ah.oiranto veuocinuo, .l\loctinigo, ail saber
da l. truooinl, puo:>to que cl ycnl() de l'l muerte del Hoy roa o al puntOJ Ja isla
lieputJliC3 do Venecia npén:'\9 duró dos con su dota, decl 6 quo Chipre estaba
"s xnñs, muriendo al cabo do elloe 1'6- bajo la inmediata !Proteccion de ·wenecia,
tiun.lncute, y no :;in sospechas do hubcr fué padrino del niiio que dió á huz Cata?
cnvcncuado. Dejaba, sin cmbargv, la lioa, y mandó que 10 d~anu;o ret~tlllte á
crnnza de dejar un hijo póstumo, álla Reina. bajo el amparo do su pabria, VcJD
nombró heredero por testamento, y necia.
cnsu uo vi-viese, á tres hijos ilegítimos Apénas tuvo noticb Ourlotn de lt.a tnuor-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
H. g \7 T S 'J' A Q U I N C E N A L . 2(31
te Gil 1911 hermano, so ueclnró liUO\'Ilmento qtJo vordl\dorn, pue!'! ella era el instrumcnRoi:
m d.o Chipre y piuiú nnxilio 6 lns tu y n:1dn más del gobierno veneciano.
pottucims am:gas. 1~1 l'apn ~ixto IV •'x- ¿Cómo '"ivi<í C.1.talion en aquella isla,
pid ó un a bull\ por lll cnnl 111 rcconocia ca~i cautiva, sin poder volver á 611 pntria?
coa:o ú nica I"ina legitima de Chipr•. ¿Cuál no ~eria el "uírimicnto do esa pobre
Alsnisnuo tiempo los Chipriotas, que ha- víctima do la ambicien de Y onooin? .:\abiiUl
nccwtado á JnniiS en lugar do Cario- die lo sabe, ni lns hbtorias se toman la
ta, pam nu estar baju el duminio do uu pena de averiguarlo. Bá~tcle saber nlleoprí11cipe
extmnjero, oucoutmrou que con tor '}UO Foseari no babia olvidado su proCnuliun.,
como J:c~cutc, teuinn que somo- i.UOS3, y que en todns la.s circunstancias do
ters~ á tunt\ m11jcr ont.ernrneuto odmiin y lsu tompe~tuo~l\ oxi:::tcucin siempre babia
ade:nn,; gol!cmadll por los \'cncciano!', á logrndu adYertirla ú tiom¡.o del peligro,
quienes 4ello- teminu y odial.mu. ,¡\fligidos salvñrrdolu la vida vari!l.:> veces. Vcnmos
con esta situa<"iou que ciJo,; con~idemhan ahora cuál íué la última esceu1~ do nquol
hun ilhm:tc, ~o levantaron contra los V en<·- drama t.euebroso de la r!dad Médiu.
ciaJJOs y asesinaron ñ .Mtírcos C'ornnro y J:t'atigatla Venecia con tantn.'l intrigas,
á otroli ittuliauo,:; ucu~ados do hnl.Jcr em •J- tautn diplomacia y tnuto dinero gnstado
nen:\do ri.: Jnnus ; so npuuornron dcluiiío, en cOntiOrv<~.r las npariencias clo uu reino
le quitunon ol gobierno do In.~ fortalcza.s en Uhipre, retiolvió dechmn.e por último
B c~taliiUa y la oblignrorr IÍ dcclnral' ll Ull duciía do la isla, sacando do allí definítodo
aqu•ello so hacin con su cunsoutimien- tivamonto á Catnlin'l do C\tal,luiom tnl\to.
Sin e·mhargo, Carlota tampoco em po- norn, tanto más cuanto yu. los chipr;iotns
pulnr eu Chipro, JliHlsto que los i!ilciíos In empezaban ú arunr y se t~t~bin quo et>tapeo~
nron en dar el Hciuo ,¡ 111ru de los hi- h.'lu dispuc:.tos ,¡ cou;;iderarla como su lejos
do Jtnnus mtís hion que aceptarla ,¡ 1 gítima reina, si ella cuuseutia en cnsarso
ella; po1r lo quo no.Ja pudo conseguir cuu otra "'('Z y dejar herouoros indopondieutos
sus 1ntri!l';ns y suncti\'idad. A la corona.
P.>eo dluró OatnliD:'I humillnda por los Catalir1a ya no crn jóvcn : lmbíansc pa-
ChirriotD..!' : cl Almirante Mocénigo reunió saJo diez y nuove aiios de!'!do el din ou
toda la flota vouocinnn quo ltubin por que, ca,ada por podor con .Jnons, hnhia doaqu<'
llos lttlnrcs, y voló n s .>co rcr á In hija jodo las ribcrns do ltnli. y con cllns su
de S m 11 ñrcos. l'cro t1ntcs de sacnrln del dicha y su tranquilidad, Pero aún, dicen
cauth·orio y do,·olvcrln t:u hijo robado, lo los J1i~toriadores, no babia pordido su sinhi?.
o juro..r que jamas so volvería á CllS3r gulnr hermosura y su atractivo. A fuerza
y que en todo onso obodccoria ciegamente Jo tenor que vh·ir en Chipre, olla hal1in
ú lns órdmncs de In Hopública scronfsima. aprendido ñ amar aquella ~la ) ñ sus hn
¿ Qué no hnrá u un mndro pnrn rooupcrnr bitnnte:;. De:;eaba ,inccro.rneutc hacer sn
á su hijo., y cou su l1ijo In libertad? Cn- dichn, ) cu todo lo que la permitían sus
tnlin!l ofrccio: cuanto In exigieron y juró protcctorC¡; timnvs trntnoo do hacer el
cootmwu" siempre como súbdita do Vouo- bien á &\IS pseudo-súbditos; por e.sto era
cia, si lo .eutreb'1lh:r.u nl ticn10 infnnto. que los Chipriotas la touiau t;llriiio y quo
Macón go derrotó uu hrMo ,¡ los Chi- YctH.:da crnpcznbn ó. cohrnrln dcsooufinn7.ñ.
priotns r~bclauos; en uomln·o do l!ntalinn .El 2·1 do l·~nero do H~~ llegó ú un
puso Gol>~enmdoros do su uaciou en todas puerto chipriot.'l unn grnn flotrL vcuccinua,
llll.!l fortal•l!7.aB, y bajo Bll mauuo soldado~ y llevando cerca de su hormnua, como cmarqueros
venccbnos; hizo ahorcar ñ los bajador de Veueciu, ti Jorge Cornnro, gru-¡
Jefes do 1 a insurroccion, doston·,; ñ los sos- ve y circtmspccto hidalgo quo habin hepechoSOI!
y so hizv OOlnplctarucllto dueño rcdlldo los ricos baber~s de su padru y'
do lu isla. con ellos la influenciLLsobro Uatr1liun. j
Como ~ún el hijo do <.:atnlirm fu oso u o -V cugo, he¡·ruaDn, liL dijo dc.'!puoa do
eatorbo p!llrn sus ¡>In nos, el niiio 1nuriú en- concluidas las ceremonias do usanza, y
vencnado, como 611 abuelo y sn padre, y coaodo quedaron solos, vengo con órdelos
olros lhijos ilegitimas do Jnuus fueron nos verbales do la serenísima República
llevados ái V cDJl()ia pnra tenerles e u ~::~egu- pnrn vo..,.
ridad. Omtalinll fué declnro.da Rcinll de -¿ Quó más desea Venecia de su osclaChipre
bllljo la protcccion do Venecia y vn? replicó ellll con nmargam, pues no
rodenda d!o una pompa real más n¡mrcuto soy aquí otm cosa .•.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1, .\ )1 U J E R
-¿ Y el título de J'cilm que llovnis?
;.y cstn pompa y esto honto l}liÓ ~iguificnu '!
dijo Jorge. SotS ínt,-rnta, Cntnliull, oou ls
Hcpúblic..~ l}ll!l o- saco do ln uatl.L fliU'(I hnCCI'Qb
sohcmua ...
-Ojnl:t t}IIC uo Jo hul.Jicra hcclto nsí!
Yo no acllpt ó esto tí hilo y c,;tn posic·iuu
11iuo parn e\'Ítar peores mnll•s ... l'l'fo cnlo
no ,·icnc nl C.'lll'> 1: quó desea V cnct·in do
mí ? ... Por cierto que ya e,toy causada do
recibir rit·deucs !
-X o dibrni~ tal, 1 latnlinn! exclcun6 d
veuccinno con fingido nsp:wicuto, pues
podrinu creer en Yeuecin \JIIO C!l c10rto lo
quo 6e docin en In Repú blicn, lo coa! yo ho
nogndo .••
-¿Qué so dccin en Y mwciu? ... O m:is
bien, ¡, cuálüS ernn los rmuoru.~ tJUO hu hin
mn,.dado e..pnrcir el ('uu~cjo do los IJie.:
JHII'i\ llognr ñ su!! fines '?
- C 'ataliua, 1 'ntalin11, bOÍ ti muy nudnz !
-1:opito, Jorge, que estoy caulltltit· á las ónlcnos do los lli('z, bien
lo sahl'is ; accptrul cvu \u¡cnn \'oluntad, si
no c¡uereis qnc "o os urrm.quc ol potlo1· por
la fuerza.
-Yo me ~>libré dl'fcucler : ... Apelaré
nl .,oldan do E;,tipto, ni ro y de X ápolC:!;
Uamnr•! nl caballeroso l•'cclorico ...
-Al.t ~ cxdnnui Oornnro iutcnumpiéudola,
¿ oonquo no ern falso lo qne "e docia
del príncipe l<'cdcrico, t·omo lo (ll!cgurnhan
nuestro" primo:; Jo, l'oruaro, do Uonca
'! ... El trilmunl de 1n Ioqubicion les
hizo callar mnenno¿tindolc.s con hacerles
uht.1~ar, pero al mismu tiempo me mandó
que o, Yiuiorn á uthortir Jo lo t¡uc e>ucedia,
y ¡¡ediros ce>n firmn, si uo t!uoriais incnnil'
......
-¡. I nt'urrir on 11ué '!
-l~u el cnotigo c¡uc so imJlOIIO á lo.~ de-sobediente,.
-;. \" CO!Íl OS c..,c?
-Hay vnrio, ... el puiial, el voneuo, &c.
<.:ntaliun no contestó, E.iuo que "entándose
puso el codo sobro }D. 1110;sa cu aptitud
de meditucio11. El otro C".Outinuú :
-Os mo.udau decir por mi conducto,
que estando Vhipre nnlt•unzatln pur fue¡·.
v.ns otorununs, \' cnoc·ia bC 'e in e u In nh,oluta
nt·rc.-;idncl UC' toull\r lr1. iQla bajo sn
ium..,dinta prott·t·t·iou, y ln }'tuo Cornnro no so IIIO\'icro, niiadi? •
-;. l'em.ais enclido lna hostílidnocs, bur~omaeatre de aquella cindnd, qnc ealirí ,¡
miéntras '}llll se afiJ.,n ln11 11 iin11 y Ufl6cnns 111 recibirle. Hacirndo nlusion :i IIUI sor•i<'d-••lca
paro tener des pues rnós fuerza y JniÍt! vigor. lloct-etn~ eoeinlistaf', que t:mto incremento h11n
Los nlnrrnns intorinr•'IIY In lr.pm del socia- tnrmulo en Pruf'ia, dijo: "f;,\Jo un medio hay
lismn, nihili1uno y comuuiRnH', r¡uo •·orroc bs para cnror esta pinga: la l'ducndon ele In Jllentraim~<
de ooi011, dificil
de Inglatcno. y producir In ·~esgt'lii'Íil t!ol im- será llt•var la,., fJVE>j:ls otm ~·ez t.l npri co.
prudente Ermr la¡; ltWCS contr.• la ulea sodn-
L:\ I ngl.,ll¡nn, con 1111 <'jér••ito de :15,000 listu 11011 scn•ríFUcs hirm sahcn r¡no loe ÁRÍIÍticos desapareció rlc TCJ>ento y fué tmslarlado ]lor
pmctican IIIR artos del cngniio y de la •• stn- nnn mnquinn.-ia ti los enbterrlinc.os de In cacin,
y pueden hnoN11c loe vencidos paro des- prlln en donde se tema preparado 1111 recinto,
pues :ooormln•lcs y poner!( S en upuroe, como cnlcntndo con gn:r. hasta el punto dn quo cn
11\!!'frlit' fiJ 1 12. Ac:tcció entóuces qnc dc.'l- hom y media ni cajon y el cndñ" r f'ncrou
pn011 de hnbe1110 plii!Cado triuntnntcs pror toilo rcdncidoe á co;nizas. I>os horns miÍR tarde, .)O.
aqot·l pals los fn.;lts 11, duonn~> do A fgh •niA- eufri:H:o aquel sitio, IoN dulicntra bajo ron {.
tan,,cstllhlooidoll en In c:tpit ti, Oaboul, do ro- n:co;;cr los resto!' fi1uehrce que hnllnron;) los
pouto se ,·icr el pastor protc&tnnmitio,
o;cn Anlirnl f'jt!rcitn iuglé11tlol Alshanill- te doa<]1H'IIa iglc,.i,l, <':otplic-u quo el r"'tü rlu
t."ln, el Gt!ner nl tnvn r¡uo tlt•jar en m o 1 elteui'!J crcruncion 110 ten ir• nada en eonll~l uol •·ristiná
tmn sciioro, Lady Hnlt•, r'BpoRa del ~tri:~, ha sido errónea, y en vez de en seá
otros entreteuimicntC"s profanos. Ademas ñarles oficios y artes productivos se las seña-se
ha lamentado la decadencia del arto pura- la un camino que las lluva á su perdicioh ! 1
mente religioso. Ya los cua<'lros t¡ue 1·eprc- Es preciso qnc se medito mucho en esto, y
sentnn á la Vírgeu y :í. los Santos carecen de qne los Gobiernos y los particulares no echen
espíritu religioso. En ellos el pintor no busca sobre RÍ tan tremenda responaubilidnd.
una inspiracion del ciclo, oino que procura
hacer una buena pintura. AA{ es que L'n los
cuadros nucvoB ulad suyas,
una nuatriac;~ y otra americana, pasaron Bllt;
exámenes panl gmduarse doctoras en ..\le•
liciua.
En tanto que ro•la el in la hhor de lns mnj!'
Nii os ruás ingmta y no pueden ganar cou1o
los hombres con qué ruantQJlersc. HÍno cQn
grande" dilicnlladc¡;, en los Estados l1ni•lo11
tienen un empleo nHÍR, quo e¡¡ enteramente
desconocido, nu diré entre nosntro~. pe1·o ni
siquiera lo !'' en Europa: son CSI'ri1JicntcR en
las oficinas públicas; y por cierto 11ue lu hacen
mejor que loa homb1 en. En l•'rancia cshín
eutplendnB en la. udministruc¡on de correos y
en los telégrafos., llevan JihroR w los almacenes,
11011 caji~tns en las irnprentaH, ayudan en
las fotografías, en los c~tablcciwicntos do
encuadcrnucion, &c. 'En l'nriH ll~' lt;~ CHtahlccido
mra sociedad protectora de la "iMtl"l.ll:rion
pr(lfuion.al rh 1as mujeres," y allí se
educa grátis :í. las pobres para que sigan una
carrera que lns propm·rionc ttn buen salario.
Ellta clase de oficios, 'JIIe dQ liÍn¡;uua ma-difkilo11
de manejar por lo ·~uc no tuvieron
buen éxito, Sm eflllmrgo, últhuumcnto uu
fnmet~¡;, d'Alincourt, acaba do inventar unu.
m:iqnin:l telegráfica mucho más ~eucilln quo
la" :mteriore>l, ménos costosa y algo 111Ús rápida.
LeemoR en el Timt.~ del 13 dLI Uicicrnhrc
que aqud nuevo métndo 110 lta eJthil·ido en
L6ndn·s, en donde ha llnmndo mucho),, atencion.
H.qu'OUill'U autógrufuR, dibujos y plonos
con la mayor exactitutl; pero no puedo hacer•
u popular, porquo gusta mucho tiempo en
funcionar, y por consiguionto el método f'il
llicmpre caru. ~in emhargo, el Gobierno írnnctl~
hu ndoptns militares. •locumentos importantes y
trn,;miNion de ónlcuea reHcrvadas.
¡ Cndn dia Ro •lescnbn.•n nuPvaa comodidadéi!,
so inventan instrumentos o~truordinarios
y se hacen nuevas revelaciom:,; de lo que
puede la monto humnnn. ¡. Pc1·o por ,·entura
el hombre r~ mrís dichoso t ¿ Se siente aca11o
satisfecho y cont<-nto ? ... No. Adcmas, la vida
humana no se prulou~a taulpoco: ~e vive más
apris:t, se hacen murhas coRns C'll poco tiompn,
se corre, ~;e vuela trae tle lo. felicidad,
poru éam huye sin cesar más l!Íjos ) so ro..
monta al ciclo.
S. A. N; S.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 11
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La Mujer - N. 32
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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LUZ Y Fl.J DAN FUERZA.
LA MUJER.
REVISTA QUINCENAL
E:XCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS,
l3A10 LA 'DIRECCION DE L.\ SEÑOR,\
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
==~=·=0 =3=2~· =r~~~~-D~O-~~!I=~~·G=O=,==FEBRE~,R=O~l~5==D=E==l=&=80=.~==~~i =P=n=E=C=Io=3~0=c=s=.
ESTUDIOS HISTORICOS
SOH.RE LA MUJER EN LA CIVILIZAC'ION.
C.\l'ÍTULO DÉCDIO.
LA MUJER ITALIA¡{.\.
( CO~TlN U .\CIO~ ).
I DE su SEXO que fué iumolnua por la fe
1 cristiana. •
IlA~L\ pocos ai1os que Nuestro Sefior Las primera~ ~ujeres en Romo. que
Jesucnsto babia. muerto en el Cnlvario abra~a:rou el cnstlanuar.o fueron toda11
paro. redimir á la humanidad cuando patnctas, produciendo con su ejemplo
o;o descubrió eu Roma q11e eu ~o.si todns una gran revolucionen el pueblo. A!C.Í,
las fnmilias pntricins había uno ó mtís ~auto. SoFÍA, con tres hija::, :::>aotaZOJ.,
wi~tnbros que l?erteuecian tl la uuova ::S~nta :::5I~FOR~S.\, con sus siete hijos,
rehgion, los que, abandonnndo In vidn v_llld~ de un tnbuuo, quo ttunhicu habia
re palada. y los. deleites, inspirados tau st~o .1 nn:tolado por los porseguido,re.;; ?el
solo por la vutud de su creencia se cnsttamsmo, Santo. PL.\UTJLLJ., u quteu
babitLu convertido en personas n.bndgn- San Pablo, en el momento eu que lo
das, lleua.s de ctnidad y de un o.qpíri¡u cond~tcian al s_uplicio, pidió su velo pMa.
d~ rur.uo;edumbre enteramente descouo. cu_bnrse los o~os, el, que le fué devuelto
1 Cldo entro los paganos. Rea.lruonte es 1 milagrosamente; estas y tn.tJtM otras,
coso. de milagro que aquellus mujeres que uo t~neroos tiempo de enumerar, 1
dcgm.dadns de que hablo.mo~ úutes pues fúctlmen_te eucontr:uán ::;us oon.1-
(uerau lus parientas, las hermo.nn~ y la~ bres en l~s Hu;torius eclesi:'bticas, fucn~~
drcs de criaturas como Santa Tecla, ron las pnmeras quo tuvieron ::;uficiente
btJO. de noble familia, la que, convortidl\ v~lor para levnnta~ la v~z contra ln.
por ~no Pablo, renunció generosamente v~da muelle y ma.tcnnl de hom::~.. Ella,;,
al eulnce con uno de los jóvenes princi. dtce Alfonso Dautier, u quo babiau
pale~ de Roma, Y _despreciando lo. vida 1 • Véase Historia yontral de 7a ¡, lesía
Y todas las co~~d1da.des, prefiri6 lo. co. por Dercastel y llenrion, tomo 1.0 !J '
ronn del mnrtlno' siendo la PRIMERA •• Les femrtlts da11,, la societú chretie1t11t.
l"CMO III.
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174 J,.,A MUJER.
1 --
1 sido criadas en lns delicias de lo. vida f del sol hay uoa distancia. infinita. En
11 patricia, en palacios soberbios, cuyos l medio de la populosa Roma veo nna
' pórticos de mármoles riquísimos com- corniti,·a nurnel'osa y lucida: el oro,
petian con las pinturas y los mosaicos l la púrpnra, loH soberbios cnrros1 los
más lujosos, escogieron la existencía ' esc]a,·os solícitos, las antorcha!>, las
sencilla y oculta, evitando la pomp3, ' coronas de flore~, las risas inmoderadas,
huyendo de los halagos y las fiestas los coros de baile y de música, todo
mundanas, rodeándose é igualándose á auuncia el gozo de los seotí<.los. Llenw
las e¡¡clavas judías que les habían co. l íÍ los nuevos esposos al altar de Juno.
municado la fe, ocupábause sólo de 1 En medio de una porcion de prácticas 1
obras de caridad y de proselitismo. No supersticio.;as, ridícula!>, y muchas veces
salían de su clausura sino para visitar criminale!:', se ponen sns juramentos
á los pobres y ú los desgraciados, y en el bajo la f>alvngnardia de uoa diosa imfondo
de su!5 retretes sólo se eutr·eteuian 1 púdica. Ni uua pa1a1Jra, ni un rito le.
en humildes ocupaciones, hilando y vanta Jos corazones arriba: este di a,
tejiendo losvestidosquedeberianservir l nefasto para la bumanidad1 se acabará
para vestir al desvalido, y orando sin cou diversiones y bacanales escandalocesar
para pedir á Dios misericordia 1 sus: el hombre y la mujer, rebajados
en medio de las locas embriagueces tle á la par del bruto, quedarán snulidos
los que las rodeaban. 1 en el sensualismo, cargados eJe un yugo
"Trasladémonos con el pensamiento, que bien pronto parecerú excesi vamen.
dice el ab3te Gaume (en su obra tantas te pesado á sus indómitas pasiones, le
veces citada aquí) ú aquellos admira- ~ rornperún sin motivo ni vergüenza..
bles dins del naciente cristianismo, Ent6oces vendrán las c.li~;ensiooeR, los
cuando la fe primitiva, madre de b odios, los desprecios insultantes, la exinocencia
y la cariuad, estaba en tocio posicion, el adulterio y la muerto. Y
su vigor y ¡;u lozanía: dcscond!~rnos á l ved aquí un nuevo manantial de deslas
oscuras catacumbas en donde nnes- l órdeues y c.lesgracias abierto en el seno
tros padres se ven precisados :í ocultar 1 de la sociedad; y e& te mauautinl parunas
virt~tdes de que no era digna la l ticular, U1ezcladas sus aguas cenagosas
tierra. En torno del modesto ~epulcro cou otras ruuchns, irú aumentando las 1
de un mártir, alumbrado por algunns 1 olas de la corrupcion hasta que ~ea.
lámparas de barro, lámparas del pobre trasto ruado el mundo antiguo.
y c.lel artesano, están reunidas, arrodi. " Por el contrario, en las catacum- 11
!ladas y silenciosas, dos 6 tres genera- l ba!i se respim la tt·aurJuilidad y siLoriooes
de crilitio.nos: los abuelos, con
1
plicidad de la i noceut:ia.. El p\ldor y
los cabellos blancos,- paganos cou \'er- ¡la modestia Ron las rosas, las gnirtido;;,
milagro vivo del poder del cris- oaldas y las galM de los nuevos estiauisruo,
-los pndres cristianos líntcs 1 po¡;¡os.
de los que les dieron el ser, y por tíl- "El recogin,ieoto y ]u!i oraciones de
tiruo el mancebo y la Joocella, nacidos 1 sus familias conruovtdas indica u la gra.
eu el seno de la ,·erdad y criados con 1 vedad del acto que se \'a á celo!Jrar.
la leche de t;sta. E o la grada dell.\1 tar Los hijos de los. mártires, postrados al
está un Poutílicl:l ménos .-enerallle por pié del altar, dau y reciben con relif.
US al'íos que por las Reñales del mo.rti- gioso ten1or sus recíproc,as prornesa!'l y
rio. Esas piadosas familias están allí las bendiciones del cielo destinadas á
paro. asistir á un acto solemne: una 1 hacer suave el yugo qne se les impone
boda de cristianos. para toda la. vieJa; y las santas pala-
'· Encima de ellos, á la misma hora, bras, exprosion solemne de las obliga-
¡;:e consuma tambien entre los paganos ciooec; que vao á contraer, esas pala.
el (l.Cto fundamental de la sociedad bras que hubieran arrebatado rle aclmi.
doméstica. Entre lo que se practica en r'l.cion á los fil6sofos de Aténas y á los
Y,11 catacumbas y lo que pasa á la. luz legisladores de Roma, salen sin éofasi:s 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
REVTS1'A QUINCE~AL. 1í.3
del Pontíflce de blanca aun ¡ue esta obm no es propia. p:.na b
cahnliera." lectura de las I'Cñoritas.
Quisiéramos citar aquí todo el :\droi. La paz, la union, la caridad, el celo
ral,le capítulo del abate Gaume en que por la Religion qne profesaban, eran
hace la dc~cripcion completa de lo que las virtuJe¡; de lns cristianas de esa 1
en~ el rnn.trimonio en los primeros primera época.. ],lenas de celo y entuticmpos
del cri,..tiiUlÍ"mo, pero c~ta obra. ,jasmo por su fe 011 .Je:..ucristo,las espo- j
se huía interminaule si a. { lo hiciéra. sas aleutabau, collfortaban y ayudaban
mo•. N os contentaremos, pues, con re- :í I'US maridos e u lo. hora de las pruebas
comendar e pecinlmeote la lectura de y lns persecuciones.
In lli-sTOP u m; LA Socnw \1) nm11~s-¡ S A. or: S.
1'ICA á los pv.dres y madre¡.¡ de familia, (CJontinuai'<Í).
A ROSA MARÍA.
Cu:uulo to miro en el umhrnl dorado
))el mi~tciio~o templo de la vid:l,
J'¡·ontn á lanzar tu c-oudc á In dicha In ilusiou iu \'Íta,
Quisiera detcllcl' ~SU nwlo n1·tliente
l'nm que e,;cuohos tlo unn VIJ"- amiga
Algo que el pocho conmovido steutc
( ' unndo en tu bicu el cornzon se agim.
:So son liEoujns ni ficciones gratas
J,o qne mi atnor solícito to !Jriutla:
Ron t•nlahrus IIIOUÚtoun!", bCJUmtas,
Mny au~ter.1s quizá paro uuo uiiia.
l'oro qubicm \Cr en ti cumplido
1:1 ideal quo In moute so imngina,
Y ,¡ lo c.spoutáuoo, júvou y tloriuo
Ai1u~hr lu ruzou solll'in. y bcuigun:
Quo ln constnntc nnhelo ~> icm¡m~ fuero,
l:..ntrc los juego mismos y In r•sn
'\' los eucautos de In edad prirncm
Bondad y nbncgnciou modcsh y digua:
1
1 Y el i'etusamic uto en l\ios, In mcuto uf:um,
En su glolioso se•· embcbecitlc.,
Y cual mujer, cunl hija. cual cri~tinua,
Oltcdooe•· r;u voz con fe sencilla.
I'orquo mi nfooto para ti nmbiciona
11 ,\sochr l:u virtudes llliÍ'l di~tiutnli,
1 Y nl poner en tu freute u un corona
1 Vurónarbs á todas, eu ti uoidns.
Y qui>-icrn inspirarte un nmor tierno,
A la "oruod espléndido y wngnifico;
Pues todo lo quo os grande, helio, e!erno,
En 1>:.1 84Cro pendon :se b~wboliza,
Y uuoca logl'a la mundana cienci~,
Si en su forma m•ís hábil y atractiva,
Ofu cnr la oxpresion de unn concicuoin,
Xi desvirtuar do l>io:~ la e~eucia misma;
Que él es el foco deslumbrnnte y bello
Do l:l verdad que cliendo la de su
narcotizada !::)autafé. silla) el Prior del convento de San
L:\ cnu!la de esta perturbncion no era Francisco de Guáduas. Las domas per.
moco de pavo, pues se preparaba t.ada l ~;onas del 6éc¡uito hicieron otro tanto,
méuos que ol viaje del Ilustrísimo seffor y dos din¡¡ despues llegaban enlodados
Arzobispo Cab;\llero y Góogora con 1 y molidos tí la plaza de la ,¡un do
otros JltHso uajo.~, l:a'>ta la villa de, Guáduas, en donde encontraron ya d~
Ouúdun!> y úuu lmsta Honda, para ir li montado ol piquete ó escolta que, ú l eucou Lmr al uuovo Vire y do u Juan de órdenes do nuestro amigo GonMlo, ha.
Torreznl Díaz Pimienta, Delegado de bia tomado la delantera.
Su Maje tad Cárlos III de este nombre, Durante el trascurso del viaje, Andrés
Así, pues, parn un ~.iaje de ~;iete tí permaneció siempre al lado de •u pro.
ocho dius, que dohcria hacerse con In lector el Arzobispo, como ésld so lo
decencia y uun el boato quo petliau mandara; poro preocupado COL la idea
las cit·cnustancius, era. preciso gruu de quo aquellos días ele ocio le atrasa.
preparativo y no pocos afaucs y fatigas. rían eo ciertos estudios que ten:o. entre
Al fin se reunieron los ,·iajeros en la manos, callaba casi continuamente, y
1 puertn. de la cnsa ttrzobispn.l, se dierou mús que sério, taciturno y gra\e, apélaq
tíltimas 6rdenes, se hicieron laa nns contestaba á los que le hablaban.
últiw~:. recomendnciou~s, y por últit_uo ;. Tal_ ~nu.:ia que le abru ~a~a el pr~mouto
d señor Arzobt:.po (que qutso sentlmteuto de que aquel viaJe tendn a
hacor el viaje ú caballo y uo en carrua. para él consecuencias graves, y acaso
jc) en uu maguffico caballo enviado funestas, c¡ue oscurecerían su espíritu
e.q>rcH:lmcnte para él de uua de las con una perpétua nube de trüteza y
hacieoc.l&s del .Marqués de San J orge. desengafios!
Tanto el •.\ :rzobispo como su séquito y Don Buenaventura tenia prtparado /
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,- REVISTA QUINCENAL. lí7
alojamiento en su casa para el An:o. la ceremonia de bienvenida y besa.
hispo y los Oidores, en tanto quo la manos.
gente de menor cuantía y los su Lalter. Lorenzo tao1 bien fut~ presentado al
nos irinn á pOGar en otra...'! casas de ve. ilustre huéspet1, o.tnviudo con sus me.
1
cinos rurnos encopetados. 1 jo res vestidos, los que usaba sin sol tu.
El dueffo de las tierras de Ouáduas 1 ra, y tímido y rotra.ido cuidaba de
que, como úotes hemos dicho, era muy oculblrse detras de todos, ou tanto que
entrado en edad, se presentó delante j envidiaba en lo íntimo de su corazon
1 de Su Jlustrísima vestitJo de pnuh1 los modales despejados de su hermano
en blanco: sus temblorosos miembros, Andrés, y la familiaridad que u~aba
ataviados con ricas sedas y damasco, v con él basta el mismo señor Arzobtspo,
su mejor espada 3;1 cinto en su vaina 1 que infundía tanta confusion y :er.
dorada (de lacualJa~ashabin salido) ; güenza al pobre Loreozo,,que hu~tera
llevaba la CIÜJeza cubterta con un gorro querido esconderse debO.JO do tierra
de seda negro,- pidiendo licencio. para úntes que sostener de cerca la yen~conservarlo-
porcuantoquedescubrir:;e trante mirada del ilustrado y thgníslern
daíioso por sus achaques de a.uciano, m o sacerdote.
y la. trenza de cabellos empolvados le Eu breve se retiraron las mujeres al
caía por lo. espalda, encerrado. en \lnl\. interior de la casa, y despuos de mu.
redecilla. de hilo de oro. A su Indo se chas ceremonias hizo otro tanto don
preseot6 doña. Soledad que, seguida de Buenaventura, quien so.lió del apo~eoto
sus dos hijas, se nfiooj6 delante del de los huéspedes con sus hijos, deJando
Arzobi:~po, pidiéndole su bendicion y el ú aquéllos solos y tranquilos, dueños
pri\'ilegio de besar su anillo pastoral. ya de descansar ue sus fatigas.
La esposa do don Buenaventura iba Dofia Soledo.cl, en union de Irene Y
tamLien bravamente engalanl\da con Gubriela, corrieron á quitarse los ves.
rica. saya. de terciopelo negro, bordada tidos de gala para ayuuar personal.
de colores, camisa de ancha gola y mente á sus esclavns tí proparnr lo. .coencajes
ue J!'láodes, J 'YrWntelliliC~ de mida de SUS buéspedo!::, qUO debenan
finísimo pníio de Castilla con punlus de comer solos sin que 11aa bordada y manto bordado d~ podia1 llamar de otm manera aque~la
ph\ta. Ambas usaban, ademas, gruo~as multitud de platos repletos de manJacadeoas
y sartale!i de oro y perlas res ricamente coodimentndos), cstnb:~.
'
largos zarcillos de perlas y eslllomldl\8: puesta en un ancho corrod~r que oc.u.
y .'~'uw ill~ts, pulseras y anillos de oro y pabo. todo el frunte del pumer patto.
1 ptedras prec1o~as, todo ello cLu.vacano y O ruaba 1~ coluruuns del corredor un
1 ~oscamente labrado, pero de grande .S eopeso follo.je de plantas enredadoras
totrínseco valor. cunjudas de flores olorosasqu~ trepaban
A~nc¡ue, como hemos dicho, María hasta ill tejado y ca1au en ructmos hasta
Go.lmcla no excus6 presentarse ú recibir encimo. de las bnrandas, entremezcla.
la lJeodicion de su Pastor, no por eso das con muchas jaulas llenas de pinta.
cambi6 su Llaneo vestido de lana, pues dos pajarillos, cuyos rel,umbro¡¡os coloera
beata de Nuestra. Sefiora de las res alegraban la. vi11ta, u la par que su
Mercédes. Ambas nifias est:~.bau en la canto solazaba el oírlo.
Borde .su juventud, y á pesar de ser Una vez que hubierou dispuesto la
seis afios mayor Maña Gabriela, como comida, y que supieron que nada fal.
era blanca y rubia, parecía. poco miís taba al Auobispo y á su séquit?, c~~a
6 ménoe de la edad de Irene, que era uno de los miembros de la fam1ha
morena, de ojos negros, hermosos y Ruiz tuvo libertad paro. disponer de su
expreatvos, que no lleg6 sin embar. tiempo á su antojo. Lorenzo, que se
go tí levantar del suelo durante todo. babia despojado ta.mbien prontamente
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178 L A M U J E R .
de.> !iuc; vestidos de gala, guarclántlolos novios DO solamente se convengan y se
cuidadGsaruente en non arca en que respeten, sino que se tengan aficion y
tenia. sus eGonomías ocultM, tapadas y cariño tt\ con f.rialtlad (como tra- de don José el otro d ia, que babia en
taba á todo cuanto pertenecía á este ' ella muchos primores, y está como una
bajo JOuoclo), y prontamente salió del j plata de limpia, aderezada y alhajada
1 aposento oo que él o~;taba con Irene, y con muchos muebles que ha hecho
pas6 al oratorio á prepararlo conve. venir de SaDtnfé y de Honda, y auo
nientcmeute pa.ra que el Arzobispo dicen <1ue de Cartagena tambieu le 1
dijese misa ea él úotes de continuar su han mandado algunas cosas.
1 viaje,en la madrugada. del dio. siguiente. -Así. ... estfls conteo la y satisfecha 1
Quedóse, pues, Andrés solo con Irene, -Cómo no! Es cierto que me pesará
1 que era la hermana que más queria., separarme de la cosa de mis señores
auuqne rara vez e:e lo demostraba, pudres, y cambiando de tono, añadió ale- ¡
siendo en aquella familia todos sérios gremente: pero úlo mrnos no me sepay
concentrados. ra.ré deTomasa, la esclava que me crió,
. -Ahora que estamos solos, Irene, 1 que se vendrá conmigo,-y como )·a no
d1jo Andrt:s, dí me con toda sinceridad, 1 tiene gran valor, porqne es vieja, me
i estás conteuta con tu matrimonio 1 llevaré t~mbien á la negra J u~n:J. y ú 1
.¿no te repugna don José, qne no es ¡ la mulaLICa Romualdaque se on6 con-hombre
mozo ni ga.lauteadod migo .... Y Do solamente esto sino que 1
-Sí, estoy contenta, Andrés, coutest6 mi señora madre me regalarú, entre
ella bajando los.ojolf. Cuando mis sefio- otras cosas muy chuscas, la say<\ de
res padres, afíadió, han escogido pa.m terciopelo, bordada, (1ue se puso hoy l
mí el estado, será porque es bueno y para recihir al señor Arzobispo, ¿qué
que me conviene, así como el novio que te parece eso, Andrés 1 '
tambieu debe de ser bueno y me con- -Me parece, Irene, repuso su her. 1
vendrá. mano con gravedad, que no de1erias
-E:-;o es cierto, y tienes razou .... parar mientes en semejantes frioleras.
respondi6 el hermano,-pero yo siempre -iFriolera te parecen Tomasa,Jua- ¡
¡he pensado que es cosa esencial que los na y Romualda.?
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REVISTA QUINCENAL. 179
--- 1
-Eso no, sino la saya de terciopelo. Irene, ama. y atlmira lo hermoso y lo 1
-La saya. de terciop·2lo tiene mús
1
bello c¡ue ngrada á la vista, en esto no
valor que uoa esclava mo?.al repuso la hay pecado ni falta: pero recuerda 1
niña haciendo una mueca muy gracio~a. que la mujer casada lleva sobre sí una
-Ah, hermana! espero que tú no cruz muy pesa :la, pues hará cou su
serás como esas mujeres muudanas, del conducta buena ó mala la dicha 6 la
las cuales dice fray Luis de Leon "que de>gracia de su marido, de sus hijos y
piensan que el cnsarse no e!> ruús que de sus sirvientes . .Debas escoger el justo
dejar la casa del padre y pasarse á la mellio o11tro ser religiosa y mujer de
del marido, y salir de servidumbre y tu casa, y citaúdo otra vez al mismo
vivir {¡libertad y regalo." Lnis de Leon, que escribió una obra
-¡ Qné poco me conoces, Andrés! sobre Jos deberes de las c~~osndas, aña- ¡
mi ma.dre dice, y yo lo creo así, que en diré: "que hay algunas que como si
etote mundo no se debe pensar sino en sus cosas fuesen de sus veciuas, así se
ganar el cielo, y nada más, con buenas de~C'l1idan de ellas, y toda su vida. os el
obras y una vida retirada y religiosa. .... oratorio y el devocionario, y el calentar 1
pero no por eso dejan de gustarme las el suelo de la iglesia tarde y mañana; 1
coso.s bonitas, ricas y agradables á la y piérdase entretanto la moza, y cobra
vista. ¿Por ventura e!'o será malo ~ m::.los sinieHtros la hija, y la hacienda se
-El amor á lo bello no es malo si hunde, y vuélvese demonio el marido."
se ama lo hermoso como efectos de la Miéotras méoos tengas que salir de
bondad de Dios para con sus criaturas. casa, mejor te será, y evita asomarte á la
AuomaH, el mismo SaLomon dijo que 1 ventu.ua, hnblar co;1 ociosos y ociosas
la mujer perfecta debe estar vestid<• y perder el tiempo, pues dice San
de p1.rpu m y lino fino, y añatle fray 1 Agustín : "miéntras que tú duermo!i,
Luis do Lcou, que la mujer casada no 1 el tiempo anda." Y todo se rccol..ra en J
debe a.ndat· "de su per!ioua desaliliac.la 1 este mundo, berm9.na mia, méoos el
y remendada, sino que por la misma ' tiempo perdido. La vida es cosa brava.
forma de su persona la ha de traer y cosa séria, te lo aseguro, y b!ó ~;ayas
limpia y hieu traída, aderezándola 1 de terciopelo no noll tlan la dicha y ni
honestamente eu lo. manera qne ~:.u ~;iquiera el contento. 1
estatlo lo pide, y trayc~ndo!-le conforme -Ah ! Andrés hermano 1 me has
á ~;u calidad, así en lo ordinario como predicado un sermou muy edificuoto:
en lo extraordinario tan1bieo. Porque se conoce de á legua c¡ue te preparas
la que con su buen concierto y gobierno para hablar desde el púlpito; ¡ cuállllo
d:1. luz y resftlaudor á los tletnas de l:i\11 tendremos esa satisfaccion, pues tardas
casa., que e la ande deslucida en sí mucho en toma!" las 6rüoncs! 1
ninguna razoo lo permite." _\.demas, -Lo mí~s pronto posible. No creas
tlice este grao moralista, que :::lalomou er extononnentc compuesto gada, sin afanes ui fatigas, cowo concomo
su pensamiento interior: santo viene al que tendrá el p:J.storoo de las
~ y enemigo de lo profano. Diego de conciencias y el trato cercano con las
1 Estalla dice, hablando ele los bienes cosas de Dios. Apénns vuclvn. á Santafé 1
temporales: "Aunque los bienes sen- pediré permiso alilustrísiroo Arzobispo
1 sibles parecen buenos, no pongas en su pn.ra eotrn.r de nuevo al Semiuario pn.ra.
amor fija el áncora. de tu corazon. Las recogerme y en ~eguida. ir rocil.Jiendo
1 1 verdes cañas alegran la vista, y los ojos una tras otra todas las 6rdenes.
se deleitan eu su frescura y muestra -Cuánto lo celebro, Andrés:- y
de por fuera. Pero si las quiebras, ha- cuenta. con que para el dia en que
liarás dentro set· huecas y vanas." Así, cantes tu primera misa. todos iremos ú
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180 LA MUJER.
Sautafú á oírte, y darlo gracias á Dios padre mand6 llamar con mucho mistepor
In mercerl que hn. di!':pensndo ú rio ú fray Ca~ildo, mi confesor, y se
nuestra familia, dándolo un sncerdote encerró con él y mi señora madre eu
para su honra y gloria. este aposento. Yo tenia mucha curio-¡
-Ahora, Irene, volviendo á tus lsidad de saber lo que ese misterio sig.
asuntos.... nificaba y me asomé por el ojo de la
-No me riñas más, hermano, que te chapa. .... Vi entóoces que fray Ca.sildo
aseguro que no lo merezco. 1 escribía y su merced dictaba lo que
-Qué niña eres l yo no te riiio sino debería de llevar yo en dote. Cuando
q\te te aconsejo; hubieron acabado de escribir metieron
-Te aseguro que t::~.mpocoestoy falta el papel en este cajou.
1 de consejos: mi padre me los admi. Y abriendo un complicado escritorio
uistra. dos 6 tres veces por dio.¡ mi se. con muchos cajoncitos, Irene sacó un
ñoro. madre á cada paso, y por lo que papel que dió á Andrés, el cual tras.
bago bien y por lo que bago mal¡ mi cribimos fielmente, tomándole del pro.
hermana Gabriela. uo se diga, es el l pío documento, ~ como una curiosidad
aonsonote de todo el día: cuando no que pinta las costumbres patriarca.lea
está re-v.audo me está aconsejando. de aquella época:
An·d yn {Ls see s onri6 yt ed idj o:t t 1 , E N '· d 1 e • · T · 'd d 1 1 n omure o a Qanbstma t'lnt a ,
-,,
1
or n~o 0? , o. u par 0 · Padre, llijo y }~spíritu Santo, &c.: Declaro
-E. que menos· ya. so.bo~ lo calla~o que mi hija l\laría hcne llevará á poder
y met~~o e?.tre sí que es¡ solo un du~ de snlegíumo esposo, cuando ¡0 tenga, los
me dIJO : Cuando te casos, I reo e, siguientes rh.-,1rs cou ¡011 cuales la dotaré
acuérdate de este refran que no f'é dón. siendo esta mi ,.~!untad: ,
de oi: • ten cuidado de lo!i cuartillos, t:in sillon de barandillas es aido. do
que lío~. pesos y las onzas dt>? gt
1
uu?a.n palta ............................. ~ .... ~ 150
por s, Y oomo yo ~o ?u ten Ul. ~ c}m;~e "Vei[ltidos rc~cs do crin (t\ seis
del rofran, r_n~ expltco qu.e qnonn. dccu pesos cada una)....................... 132
que ~s preciso poner cuidado en eco. Eu diez yeguas paridas (t\ seis
nonnzat· las monedas de poco valor, pesos cada uon) ....................... .
porque las que valen mucho se guar. En dos caballos buenos de silla,
dllu un.turalmente. valuados en ......................... . 20
-)lucho rue temo, exclam6 Andrés, En nuevo libras t.le pinta labrada
que Lorenzo acabe por ava.rien to, el (s?is v~so~, sois c~churas grandes,
defecto mil;; ruiu; sets cbtqmtns y ~o1s ltmct.lorc.~)..... 180
-Pues si acaba. por donrlc empiez!\, Dos coco~ engnstat.los eu plata y
no lendrá que~ rio.r mucho.... lnhrados ."""' ... .. ,. .................. .
-Vuelvo ú mi temo. Irene pues En sets cuohlllos do cacha de
G
10
quiero bttblar de ti mi:;ntrns pueda, pl~~·;~·~~i~t~.Ú~~;~·d~·;_r~·~·~~~ .... ~
que tnl ve¡¡; uo se vuelva IL pre~enta.r la. ¡ · · 'y so 1
oporlunidnd d.e h~bh:rte ú solas. D~ruo, vtÚ~~·;~~i~t¡~¡¡¡¡L·t~·~~i~'R~~~·~~id~ 160
p;abos nco.so st mt senor pa.dro ya hene Una ncgl'a moza y 1·obnst.a, va-concertada
la dote que te do be dar? loada en....... .......................... 2~ü
Yo le escribí aceren. de esto. Dos !iillns do guadnwacil con
-Si no ~e lo cuentas á nadie. An- brazos .................................. . 12
dr,~s. te diré lo que vi y oí por el ojo Dos taburetes hajoll para la cos-do
la cerradura hace algunos dias.... tura, de gundamacil.. ........ ....... .
-Por el ojo de la. cerradura, Irene, Un.a frasquera cou seis frascos
qué mal hecho! de crtStal de roca ................... ..
8
U:
-Ya empiezas ú regañarme: Pues
si C>~ nsí nada diré .... Prumn ........................ S 1,04 7
-Hnbl~:., que no te reñiré.
-Pues bien ·. el otro dl' n ml' sei-lOr • Esto r)ocumcniO to rnt<,rl\mClltO uutintico, y ea In
"' cortn de doto ole lll nl.ull'l•\ del uut.or.
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REVISTA QUINCENAL. 181
Vienen ....................... 5\
Un corte de saya de 11106 ••• ••••••
Dos cuadros : de mi Señora do
los Dolores el uno, y de Nuestra
Señora del Cnnuen el otro ......... .
En una cadena de oro, con su
óvalo de perlas pequeñas ........... .
1,0-17 Un Cristo de mtnfil... ... ... ... ... 15
30 Unas fundas de tafetan azuloon
su punta de plata... ...... .. . .. . .. . .. . 151
Otrns de 111oé carmesí con guar-
11 niciones de plata.... . .. .. . .. . .. . .. . ... 20 1
Una mantellina con sus puntas
'
Una cruz de Jerusalem .......... .
Un rosario de oro y carey, con
ig de Eo~·o~~- ~~¡~~.-·~~· ·¡~ .pl~~~ .. d~ ·i~ 16 1
villa de Guñduas... ... .. . .. . .. . .. . .. . 30 1
su crucero. ............................. . 10 Una manga cerca de la poblaciou~ l
Un par zarcillos con 26 esme-raldas
................................... .
Un par zarcillos con su relicario
ignal, todo de oro .................... .
38 2,321 1
251 Y fuera de esto todo lo que tenga ya en
Una gargantilla do perlas gran-des
y finas ............................. .
Unos zarcillos de perlas ......... .
Un par zarcillos con aguacates
de esmeralda .......................... .
Cinco sortijas de diferentes pie-dras
finas y oro ....................... .
Una manilla de oro con peso de
trece castellanos ...................... .
Otra de tumbaga ................. .
U na saya de terciopelo negro y
bordados .............................. .
Un paila grande de cobre ........ .
Otra mtís pequeña ................. .
Un t\lmircz grande .............. ..
Otro pequeño ...................... .
Un brasero de plata, a valuado en
Una estnucia llamada "La Tu-baquera."
............................. .
su poder desde úntes de casarse, así como
80 vestidos, joyas, &c.
20 Dado p~l' mí en la villa de San 1\.Iiguel
de las Guaduas.
25 BuENA'VE:S1'URA DE Rurz."
701 Acababa de leer Andrés el papel
dictado por don Buenaventura, y ha.
2~ bíalo guardado de nuevo Irene entre
el cajon del escritorio, cuando vinie.
100 ron á llamar al Secretario del Arzo-
30 hispo en nombre del Prelado, cou lo
91 cual se separaron los dos hermanos, y l4 cada uno fué á ocuparse de sus obliga.
G ciones.
16 , S. A. DE S.
400 (Continua;rú}.
EN LA TUMBA DE MI PADRE.
Ya piso esta mansion, y nada escucho,
Todo reposa en pavorosa calma,
Dime, padre, por Dios,·¿ aquí se duerme?
So piensa? se padece? Dí me, habla.
1
Esfuerzo vano! el lóbrego recinto
Nada responde ti la infeliz plegaria,
1
Ni ~iquiera el1·nmor del viento leve
Esta mausion fatídica quobmnta.
Al contemplar el sol amarillento
Que cou1pasivo tu r;epulcro baña,
Pienso que sientes suo propicios rayos
Y de la huesa acaso te levantas.
Quiero creer en milagros! y mis ojos
Levanto para verle cara á cara,
TOMO lii.
V nelvo á inclinar mi ltinguida cabeza,
Disipado el delirio que me abrasa.
Es preciso dejar estos lugares,
Y cou mis propias trémulas pisadas
Alejarme del sitio do reposan
Tut! cenizas queridas, venerandas.
1 Aunque do pena el corazon se rompa,
Es preciso seguir la ley humana :
Sobrevivir á lo que ruús amamos,
Seguir viviendo de la hiel del alma.
Decir adios á las heladas tumbas,
Es decir un adios que despedaza,
Eso es hl\blar con el silencio mudo
Y pedirle sus ecos á la nada.
1¡
ti
1
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182 LA MUJER.
Y sin embargo vengo á dirigirte
Mi adios postrero, la rodilla hincada,
Para implorar tu bendicion paterna
Y regar tu sepulcro con mis lágrimas.
Adios aun otra vez, debo alejarme
Para volver tranquila y resignada
A gozar de tu aian y tns desYelos
En la que tú me diste por morada.
Debo apartar mi corazon ferviente
De esto que guarda la impotente nada,
Y remontarle á la maosion dichosa
Donde el ángel de paz arrulla t.u alma.
w. D. nE r. ___ ..___
LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS.
CARTAS Á MI PRIMA NATALIA.
VII
DEL ASPECTO EV APOB.A.DO Y LIBRE DE
LAS JÓVENES DEL DIA.
Mi quer·ída prima:
una señorita de buena sociedad, y vereis
que allí es en donde se dehe encontrar
la solucion de ese problema.
En otro tiempo, mi querida prima,
cuando la conversacion rodaba sobre
algun asunto que no era de la campe-
QUIERO que nos ocupemos hoy de tencia 6 que parecía malsonante, las
una cosa que suele preocuparme, y es señoras se callaban, y los hombres
de aquel aire de afectada libertad y comprendían que oo debían continuar,
hasta desenvoltura que muchas j6venes y hablaban de otra co:>a. Pero hoy,
del día tratan de copiar ele lo que ellas bajo pretexto de no hacerse las ignocreen
que es costumbre inglesa. rantes y pasar por afectadas, las seño-
Napoleoni,cuandose puaoálaobra ritas continúan adelante discusiones
para reconstruir la sociedad francesa., impropias de su sexo, de su posicion y
volcada porla. Revolucion, en lo primero <.le su modestia. :H'rocueutemente se
que pens6 fuó en clar á cada miembro aventuran eu terrenos bien peligrusos,
de su gobierno un vestido en armonía sin saber lo que hacen, y dan una epicon
sus atributos. Así, creo que en nion <.lecidicla acerca de asuntos que
estos trajetl exagerados que llevan hoy deberían ignorar, y que realmente i~lasseñontas
es en donde se debe buscar noran, pero de lo cual se ocupan por
el motivo de aquel aspecto casi inso- el prurito de alarJear d~ que todo lo
lente de que muchas hacen alarde. ! ¡;aben. De esta manera muchas veces
Tantas son las preocupaciones que ti e- hacen confesiones impropias, y sorpren.
neo con la cola,- que es preciso reco- den y escandalizan á las personas pru.
ger con elegancia, -las chm"'T"eras de
1
dentes que nunca pueden olvidar lo
cinta.s y de encajes,- que hay que evi. qua han oíJo.
tar que se desgarren,- que por cierto La mujer bien educada no solamentE:\
seria dificil caminar con modestia y l no conversa sin son ni lon, siuo qtle
sencillez cuando los tacones suenan tiene el arte de hacer hablar á cada
como los de un militar, se sienten ata- persona de aquello que mejor sabe ó
das y maniadas con los trajes tan an- j que más le agrada. El arto de hablcr
gostos, y llevan en la cabeza un som- con propiedad no es hacer preguntr.s
brero 6. lo mosquetero 6 al t?·es. Añadid interminables, sino guiar la convers.'l.á
esto los colores brillantes y vistosos, cion por el sendero que mejor convieLe
los tintos extravagantes y encontrados, al carácter y conocimientos de su ínterlos
cortes que parecen más bien vesti- locutor. Saber escuchar con iutelige:~dos
de teatro que trajes propios de cía es en lo que debe exceder una rnl-
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1- R E V I S T A Q U I N O E N A L . 183
jcr de hueur. sociedad, manifestándose pero bondadoso que distinguía ti las
'bondadosa y tomnudo interese u lo que jóvenes de otros tiempos.
le refieren, sin que por eso ella haga. 1\Ie dirás, querida Natalia., que no
confidencias, ni diga al primero que se siempre las jóvenes intentan herir, y
le presenta cuúles son ,;us gustos, sus que sus cuchicheos y risas no son
preferencias y sus opiniones; debe m a. malignos sino tontos y vanos,- así lo
uifestnrse franca y amable pero sin creo, pero la impresion que causa ese
familiaridad. comportamiento es en extremo desa.
Deegraciadamento ya este modo do gradable, y da una mala. idea de ~a
ser es muy raro entre las señoritas: casi juventud del dia. Así, pues, te aco?SeJO
todas son ruidosas, gritonas, familiares que cuando te encuentres en med1o de
uuas con otras, y cou los hombres que un grupo de señoritas de d~scuidada,
rnéoos conocen,- propensas á criticar, educaciou, procura con tu eJemplo y
cuchichear y reir:;e á carcajadas. Así, modales finos, darles á entender que
un grupo de señoritas es más temible aquella no es la manera de agradar á
eu uon sala que un nido de abispas, y los hombres, ni puede inspirarles sino
ella!i retraen muchas veces más con sentimientos do desconfianza. y de poco
aquel aire de \ulgar franqueza, en respeto.
u u ion de esos vestidos brillantes y hasta Tu afectísimo primo.
inmodestos, que con el aspecto tímido (Continuará).
VIAJES.
H..ECUERDOS DE SUIZA
POR S. A. DE S.
medio de un pnisnJ·e bellísimo, bosques
Xll de pinos, riachuelos cristalinos, prados
GRINDl~J.WALD. de esmeralda, rocns elevadas, campos
. . todos poblados por rnil variados chrrlct~,
~ las siete. do In. ~tt?~na del d~:~ y teniendo por horizonte los nevados
lt1mo de Juho nos dmg1mos en un do la Yungjmu Eiger Westerlwrn v
hgero carrua.je por \liHl abra del valle, 1 Schredock, cuya~ punt~s nevados se
por entre las gargantas de .A.bendborg y notaban en r11edio de otras rocM que
Mogenberghorn.on busca. de las_famotia.s se destacaban negras y abruptas sobre
neveras del Onndelwald. DeJamos lÍ el azul del cielo.
un Indo las ruinas de un castillo viejo, Al fin se nos presentó el valle de
monumento de destruccion ejecutado Orindelwald, y en seguida llegamoR al
p~r . los vasallos . de los barones de pueblo del mismo nombre. Desdo el
\~ 01~~enburg, qmcnes _ahora cuatro ac;eado hotel del.AuuiúL, á cuyas puertas
1~os asolaron l_M prop1ed_ades de sus echamos pié á tierra, se domina parte
lleno res no. pm~1endo sufnr por mús 1 del valle y las principales neveras que
t1~mpo su urama. Despu~s de un rato lo circundan. Un guia nos llevó {¡ la
n :a eocoot_ramos en ~u pintoresco ca. principal uevera, que queda á media
1 1no, á onllas del no Lutschine, c¡ue hora. de distancia de la aldea.. Ee una
rueda tormentoso por entre grandes enorme roca de hielo situada en la
pEñas .desde su nacimiento en el valle 1 garganta. que divide el Eiger del l\let.
de GnndelwalJ. . terberg ; -parece que, segun la tradi-
Duraote tres horas sub1mos por en cion, en otro tiempo aquel sitio estaba
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1 18! __ LA MUJER. --
1 cubierto de pasta.les y bo~que, y que 1 incrustado en el ojo el anteojo, dis-
1 la nevera. ha ido bajando poco á poco tiutivo de la especie, con el cual exa.
hasta invadir una de las mús bellas minaba las neverns, y en !a mano un
partes do aquel rincon u el \'O.lle. Entre delgado baston. E'ltO delicado persolas
anchísimas grietas del l1ielo se ha naje ee dirigía búcia las montañas, silformado
una caverna de más de ocho bando un trozo de ópera.
varas de lnrgo, dos de ancho y vara y
media de altura. Atravesamos toda la
caverna, que parecía de azuloso cristal,
al travez del cual filtraba por todos
XIII
COSTU'1BRES DEL ODERL.\ND.
Indos hilos de agua,-y subimos por Todos los valles al pió ue los cerros
una escalera de mano encimn do la del Oberland están cubiartos de magnevera
; allí permanecimos nlgunos ní6cas praueras que alcanzan á subir
momentos para contemplar nquellos casi basta la cumbre do los cerros. La
fenómenos, qne son problemas insoht- única ocnpacion que tienen los babi.
bles Mtn pam los sabios que los bao tan tes d~ aquellos parajes on el verano,
o~ludiado. i No parece un extraño mis- es el cuidar el gA.Oado y fabricar rica
t~rio que se formen, sin saberse por qué, mantequilla, y aquellos quesos suizos
nquollac; neveras eternas en sitios en tan afamados eu todos los mercados de
IJUO el frío no es demal>iado fuerto, y á Europa.
cuyos bordes vi;e el hombt e y unce u En la parte alt.'\ de los cerros, y e o
y se crian mil plantas y animales? medio de los pastale'i, tieoeu sus chalets
8-;tas neveras son feoómeuos ucscouo- ó casas de Yerano, pero las aldeas y
cidos en América., donde la nieve es habitaciones perm:mentes se encuen- 1
solamente eterna en los lugares en que tran en los valles.
el frio y la elevncioo no permite que En el mes de Mayo todos los dueños
exbt:t el reino auirna.l y vegetal. de ganados so reunen en no punto
.\ pocos pasos do la caverna nn.ce el conocido en cada mJlo, llevando todas
rio Lutschioe, que surge debaJO de la sus vacas y cabras. ,) neces competentes
uc\orn, precipitáudo&e furioso y cu. escogen entre todas á las cuatro vacas
Liorto de espuma, como un cautivo que más hermosas y las eligen reinas, las
huy u sacudiendo sus cadenas, y arra~tra coronan do rosas y ~e abre la mard1a, j
do paso lo~ escombros de su prisiou, seguidas por las domas vncas de honor
bajo la forma de pieuras y cnorruc.c; y escoltadas por los Jlerros, en calidad
ma-as de hielo, que uu.dao formando de palaciegos sin duda. Ent6nces los
remolinoil, .~ohre su seno ceniciento. pastores se despiuon de bUS familils y
Dos horas despues subíamos de uuovo se encaminan trns de la tropa hácia las 1
ni r'.(dn·ivlet, que nos llevó en })OCO tiem. dehesas, en donde se dedican á un ó.rduo
po á lutrrlaken. Eu el camino nos cru. , trabajo, sin descauso, l1nsta el me> de
zn.mos con algunos viajero!!: varios in. Setiembre. Pero al t;Ontir los primeros
gloses montados tranquil1uneute eu fríos de otoño, al>u.udonau su:; riscos y
sosegadas burras ensilladas con gnlá. bajan á las aldeas.
pagos de mujer, pero con doA estribos En algunos cantones toda:> las rruje.
y de cabestro (no ellos sino las burras) ; res se quedan en los valles, parti~odo
otros aun más solemnes, tiesos, graves, ¡¡olameute los hombres que van G tra.
caballeros en ruuh1s. y vestido, de gran bajar; pero en otro!! emigra toda la
tono: c~-.aca, sombrero de pelo y guau. familia, ménofi los enfermo!! é inválidos.
tes amnrillos: "imos tambien un pe- La ocupacioo ue esta poblacior, dútrimotrc
frances montado euuu c:tbnllo rnnte el invierno, cousiste en .acar
do coche, con sus correspondientos cns. leña de los bo~ques, pero eunuco las
cabeles; ataviado de blanco de piés á nevadas no le permiteu Ralir, el pstor
cabeza, so m hrerillo de pt~ja, sin a la, y trabaja dentro de b. casn con su faoilia,
cnbierto con un hermoso velo a~ul ¡ y fabrica con suma uaturalidau y talen-
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R. E V I R •r A Q U I N C E ~ A L . 18.í
to mil fi!::'ums de mndcra representando
cabro.s, ciervos, pen os, pastorcilloll, y
con nua rn.ra perfcccion haco lllodelos
do los c¡,a{ets en •¡uo vive. Atlcmns de
la.s figuras de madera esculpe el hueso,
marfil, lllÚrruol y pied rn. Y ende u elltas
curiosidatJog ú los hosteleros y toudcros
de las ci\l(hu.Jes, los r¡no hacen mucho
negocio rovendiéudolos á los viajeros.
Parece que los Sui~os son muy afi.
ciouaJos IÍ los cuentos y leyenda'!, y
miéutras que rugen fuera las tempes.
hules, y la nieve amontonad:\ ltasto. las
puerta..~ les impide salir. se entretienen
loo; viejos ou referir la,¡ trnuiciones del
país, y los j1he4c'f cu contar su,; rwcnt
nras en lo.s cacerías. Cada uno do los
valles, de los cerros y de los nevados
tienen (:;o{!un ellos) nlgun orígon so.
Lrenaturnl, cuya ltistoria se trasmite
de padre ;Í hijo.
Ent:e otms leyendas pastornlo'l, !ternos
ou-Jo una acerca. del novado de
Blu?~tlisap, que carnctcri:.:a In:. costumbte
» y la candidez primitiva <.le los
obcrlaudesos.
En otro tiempo, dice la. tradicioo, ese
cerro novado que llaman aun hov 'lllonte
de ¡lo,·c~ (blumli.<~ap eu alemau) era
uno do los m~s ricos pnstalcs Jo los
1 Alpes; e u el Yemno estaba cubierto de
o~pcsn ycrl1n y flores hollísiums, y pacían
en él más de aoo \'1\c:J.S y Lecurros.
La ro~, que se ve tocln\1a lo'fantnrse
desnuda un medio do la eterna uieve • 1
servta en n•!ucllos tiempos para dar
sou1bra y abrigar ln caLnfín Jcl pastor.
Poro olosgmciadameute el ducfio de
aquel paraíso nrcal!io no roerecin tnuta
diclu~, segun se vcr:'l, Se hn.bia robado
lí una. j'í"en de los ni n!,Jcdorcs, llovún.
dola á su choza, con grande oscúndalo
en el paí~. Ln. niiin, que so creía sobe.
rana, obhga ~a al pastor .L cun•plir toc..
lo s s. us cupnch.o s; entre otros ' tuvo el stgutetJto: aubt r y hnjar al v:-~llc por
unn. e.~tfileru bh.ndn. y c6moda. El pa~tor,
no teniendo otra cosa á 1nnuo, re.
c~~i6 tl)dos los quesos que pudo, y pont~
ndo os uuos 8obre otros, hizo nuchas
g_radas con ellos, pegtíudolos con In más
nca m&ntoquilla de su lechería. Todas
lns maí:nnas lavaba t!l mismo aquella
cscnlera, v desdeñaodo el :lgua do la
tucutc, ve"rtia para limpit\rlt~. -la loche
más pn ra do !iUS vacns.
La iudi•runcion do lo" clernas p.'lstorcs
llcg1í 1Í s~ colmo cuando se supo el
capricho do l1\ amada del pastor del
Ulnndi.~a11· L~ mad ro do él no r¡ucrin.
creer que aquello fuese cierto, y RO
diri~ió al chalet de su hijo para ¡;onuo.
nc'\rlo sérinmeuto.
El calor era ;;ofocante, y la pohre
ancinoo. lleg6 sin aliento ,¡ la cumbre
del cerro y pidió uno. taza de leche á
su hijo, • pero (sle oo qnorin g-astarla
y le ofreció un poco de agua mezclada
cou tierra Llauca. La madre, con sobrada
jullticin, se iGdiguó, y tirnudo
léjos la bebida, excla.mú al irse :
-1 Que la ju,ta veognnza de Dios te
cnsti"UO como lo mereces l
Po~c os momentos dcspncs e 1 trueno
rompió los aires, una horrnsca se formó
sohro el cerro tnaldi to, nua nevera en.
tera cnyó sobro el p'lstnl, y el pastor .Y
su compañera r¡ucdnron ~oepultados hnJO
ol Monte dt· lt~s jlvres com·ertic.lo ou
etcmo nc\·ado. Desdo eut.6oce~, añado
In leyenda, :.e o yo pedir socorro, cuando
sopla el viento eu las noches borrnsco.
sas; pero hasta ahora Mclio ha subido
á buscar á los pobres pecadores ente.
rr:ulos en In ni evo eterna del UlnMlisap.
Todas lns leyendas oberlnnde:-ns tienen
su scocilln mornlidnll, en las cuales
ol \ icio es castigado con ~;everidnd y
la virtud obtiene casi siempre su rccomponsu..
Los vestidos de las mujeres del Obcrlaud
son poco m lis ó ménos como los de
Hcrua, poro las ti~onomías s~n mucho
m líe¡ sua.,·es y n•~rnda.bles; c:vu todas lns
obcrlaude~as :On rubias y tienen \tul\
cxprcsion ctíudidn y alegro. Lo que os
de :1otnrFc es la pureza de su tez y su
color blanco y rosado línu cutre lus
catn peRioas que vi ven al rayo flcl sol.
Eotre ;,etoann no llevan nada en In
cahozn, sien1lo su único adorno mugníficu~
trenzas de pelo rubio atadas con
cintas negras; pero si son casadas, las
* J•;n Suiz.n so tomn lecho por agua. ordin:
nia.
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1S6 LA :MUJER.
recogen, formando corona en to1 no de
j l~L c11hcza, y sueltas ~>obre los hombros
~>1 son !:oltcraQ.
1 Los hombres visten una levita. de
1 corte anticuado y pn.ntalon igual de
paño burdo color de botell:L; sombrero
de paja, negro y cou tula copa altí~ima;
llcv-au siempre entre lo~ labio!> una
enorme pipn. de porcelana, y parccc<¡ne
es :~.11 í doude fincan toda "\l unidad;
In :unhicion de aquella~ geute~ tiene
por hase poseer una pipn. más hcrmo!'n,
rniíf! costosa y más cara 1¡ue In de su
\ecino. ¿X o vale esta ambician por la
que tieucu los hombres de [JI"t' n ?llU ll(lo
en llevar una condecoraciou tÍ cruz de
honor, tÍ una. charretera 6 ¡;alou que
le:; dé Ítll}JOrtaucia.?
XIV
1-:L LAGO DE DRIEN:f..
El lago de Brieoz es mús pequeño
que el tic TIIUn, y ~ns a.lredcdorcs son
rn{nos ucllos y pintorescos, auuquc
tienen filt originalidad y bollo7.a las al.
tas rocas coronadas de pastalos salpicados
do chozas y cltalets.
ag-ua espumosa, como un magnífico arco
sobre la cabeza.
Por dettas de In. plataforma seguirnos
una preciosa vercdn que counuce
hno;ta las rocas e!{cnrpn.das que dominan
el lago á 1,000 pil-s do nltnra. Desde
allí se percibo no ~ol:unonte el Brieuz
sino el va.lle do Iuterlnken y el lago
de Thuu con los corro!l y poblaciones
que lo rodean.
De!'pues do haber pas.'l.do tre:s ó cua.
tro horas admirando todo3 aquellos
puntos de vista, y descansando eu uu
hotel que brinda toda clnse de como.
didadcs al viajero, tomn.mos de nuevo
el vapor que nos condujo al pueblo de
Brienz.
E,;te pueblo ¡¡Ólo tiene cerca. de dos
mi 1 ha.ui taut es; u o llama la. atencion
por uiuguu motivo, y tiene solamente
110 monumento de nlgun mérito: las
ruinas de \10 castillo con:struido en el
sido XII, y r¡uo no tu\'Ímos tiempo de
ver. Allí s6lo tlOS detuvimos el tiempo
iudü:peusablo para Lncor preparar un
coche y dos caballos.
XV
EL llRUNJG.
1~1 primero de Agosto nos cmhn.rca.
mos en un vapor con direccion á la
cnscadn Je Gie.sslxult, que estn ou la A poca distancia dt•l pueblo de Bru.
OriJin Ízt¡uierda deJingo, Y tí UnOS diez nig dejamOS ol COChe :Lhanl!onlldO n
minutos distnnte del pueblo de Brionz, orillas del camino, y ensillando el co.
si tundo alindo opue.,to . .Al cnbo do una cllero los caballos que Yeninu tirnu.
horn do nnvegacion oímo¡¡ el estrépito dolo, empezarnos á subir lentamente
de lo. c:tscadn, y lí poco dosembnrcmnos. la montaña del Brunig. Pasábamos por
Un camiuo en forrnn de zigzng 11om en medio de campos y ricas !'Omento.
dc,.ca.u ~;ndamente l1Mtn unn platnforma, ras, y al pasar por íronto {¡ lac; choza•
de Jondo se di visa el conjuuto do In el ruido de los cn.scaholes f¡Ue lleva.bn.u
cascada, meclio escondid1\ cutre muchos los cu.ballos al cuollo utmÍitn las geotei
árboles, c¡uo Laj:\ saltando desde In. cum-1 :\ sus pucrl."l.S.
hrc de un cerro hasta perdcrH! entre lus 1 Al cnbo tJe una ltorn de mnrcha llo
ngua.s del lago. Los catorce snltos de gábamos á la. cima del Bruuig, maguí
<¡ue se compone In cascada tioneo los tica ruontnñ., cubierta do iuuurnerable
no.mbrcs de lo, principales patriotas pinos y cugastn,Jn en colos~los roc.'\s
smzos; el primero se lla.ma Bcrthoú.lo, Desde la cumbre, ou la que nos detu.
en honor Jol fundador do Bornn. \'Ímos, ~e descubro el pai!'aje mtís be.
U na senda piutoresc.'\ llevn por entre llo que hru;ta t.mt6nces ltabinmos visto
un bosque do l!ertnoSa. 1 di>emiuacJos por el Talle.
roo el Báltico, y de!ipucs de varins ba- ' Un pobre hotel DOS dió abrigo aque.
tallas subieron, el Rbiu, a.compañáu- lla noche, pero eran tan malas sus en roas
dolos ya otras tribus de Alemania; y tan caluroso el pobre aposento, que
llegaron todos juntos al lago de los 1 no nos fut~ po~ible dormir, y nos levaD- I Cuatro Cantones (donde fundaron á tamos cuando apuntaba la aurora, á las
Schwytz ), y pasándolo, acntnparon al tre¡¡ de la wafiaoa, y ántes de las cua.
derredor del monte Pilátos. Los escao- tro subiamos ya al coche que nos deuia .
diuavos, sin embargo, se separaron de llevar á Saruco y Alppacb.
• los demas emigrados, y buscaron un Recorrimos todo aquel trecho de ca.
sitio para fundar ellos !'iolos UD}~ colo. mino como entre sueños, pues los ojos
nia. Hallaron muy aprop6sito un pre. se nos cerraban instintivamente con el
cioso valle qne les recordaba á su pa · 1 movimieuto del coche y el fre:.co deli.
tria, y llamándolo Hasly establecieron cioso eJe la mañana. El camino le da
allí su colonia. Segun se cree, esto vuelta al lago de Lungheru ( que los
sucedía en 880, poco despues de la habitantes han tratado de secar para
fuDdat:ieu del reino de Hungría. a.pro\"ecbar el terreno), el que de cerca
Los anales suecos mencionan tam- pierde mucho de su encanto. Un estre.
bien el hecho, y los habitantes del va. cho vnlle, salpicado de casita!;, semen.
lle de Hasly tienen, como una prueba teras y bonitos grupos de árboles fru.
:le sn orígeu, un poema llamado Canto tales, separa el lago de Luoghern del
de les frisones del 1-'ste, que es igual de Saruen.
á uu cauto popular de Suecia. La. capital del Canton de UuterwaL
Despues ue que hubimos permane- 1 den (Saruen) es una graciosa ciudad de
ciclo algunos momentos en la emiuen- 4,000 habitantes, dominada. por la co.
cía del Hruuig, e1npezamos á descender lina de Sandeuberg, dotlde ~e veo aítu
del hdo opuesto de la. montañn., por un algunos vestigios del antiguo castillo
angosto sendero rodeado de árbole!'! y do los ~:~eíiores del mismo nomure, y
rocas ve:eutaua enrejada qne Jaba sobre e~e pasaje de mi vida es tan prosaico
un corredor exterior. La ventana esta. y desabrido ....
ha abierta, y levantando la vista nl cíe- -¡K o lo crea, tia, se lo agradecería
lo le ví nublado, y la luna no daba sino tanto! exclamé, pues era tan extrnfío
una luz tri!;te y desigu:d. verla un tanto comunicativa, que aqne.
-¡N o piensas acostarte? preguntó llo no era para desperdiciarse.
tia Audrea. 1 -Pero, dijo ella con embarazo y
-:N o tengo suefio .... y como hoy he arrepentida de haber dicho aquello,
visto por primera vez de mi vida un ser{¡ mejor dejarlo para otra ocal-lion ¡
muerto, estoy impresionada. adamas es tarde y querrús dormir.
-l:l ico mal, repuso ella, lo confieso, -N o, no, al contrn.rio, no quiero
en llevarte ú la igle&ía..... pero no dormir. Siéntese aquí junto 6. mí y con-
' me animaba ú ir sola, y no pude ven. versemos.
cer el deseo de verle por última ve~, -Ah l Pepita, tú serias la úoiu\ por.
despues de tantos años de extrañamien. sona que btlbiern recibido esta coufi.
to y fingida indiferencia, por lo ménos dencia en el mundo si yo te la hi-por
mi parte. ciera!
Yo lo. miré sorprendida, lo cual no. -Es preciso que cumpla usted lo que
tando: ofrece, la dije tomándola una m~no en.
-iNosabiasacaso,Pepita,dijo,que tre bs mias,-ya sabe que de mis dos
debía de haber sido la esposa de don tías yo siempre la be querido más á
Ramon JJ:eodoza? usted.
1 -K unca lo ho.bía. oído, contesté: t y -Lo sé, repuso, apoyando su frente
'l'O.MO lll. 21
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190 LA MUJER.
sobre mi homhro, y por eso s6lo á ti sa.ba mezclarse. A poco de· babor lle.
habl:l.ré de mi pasado. gado á N'~>"""', empecé ú verle con fre.
-i Y con tia Juana no lo recuerda á cneocia. en casa, y supe que le había
veces~ llamado mucho la ateocioo el inculto
-Ah! no, con ella imposible l talento de mi hermana, á quien quiso
-Pero mi abuela.... eu;;eñarle francas. Juana no em her.
-Méoos, ménos, hija mia!. .. cuando mosa, pero tenia ojos muy vi vos, dien.
te refiera la historia de mi vida. encon- tes bla.uquísilflo~, boca agraciada, y
trarás que con ellas me seria imposible sobre todo, mucho juicio y buena conhablar
de lo pasado ... Mi hermana, co. versacion. Don Ramon, que deseaba.
mo tú sabes, me ha mirado siempre tener un bogar aneglado, en breve
corno á inferior y piensa que mi intc. coocert6 matrimonio con mi bcrroana.,
ligencia no está !í la altura de la suya ... cosa que llen6 de orgullo á mis padres,
Y por cierto que no se equivoca, yo que crefan estnblocerla muy bien al
siempre he sido torpe y jamas be teoi. lado del homhre do más consideracion
do gusto por la lectura y el estudio, y de estas comarcas. Aunqne al princi.
ménos en leer esos librotes secos y ári- pio yo le tenia recelo y no me atrevía
dos que han sido su delicia. Sin emba.r. ;Í acercarme al novio de Juana, él me '
go, si á vece¡; sns palabras ofenden mi trataua con tanta condescendencia, y
o.mor propio, la pobre es tan enferma me participaba de lo!; dulces y ma.n.
y ha sufrido tanto en su vida que yo la zana!! de las que le enviaba una ber.
perdouo. Tú sabes que mi padre, que mana que tenia eu Bogotá, que al fin
recibió en sus primeros años poca. edu- fuí adquiriendo confianza, y ya no me
cncioo, la. tenin. á ella do amanuense, doliau las cbauzas qne tenia. conmigo
le llevaba los libros, escribía sus car. acerca de m¡, afanes y percances en
tas y corría con toda la pnrte intelec. la. escuela.
tual de sus negocios. Así es que él no "Aunqne el matrimonio con .Tuana
se cansaba de ponderar su inteligencia, esiaba. enteramente arreglauo, no f!e
sn juicio y la reserva que guardaba. babia. i'ijado otra fecha sino la do la
Mi wadre siempre la prefiri6, y lns dos terrnin~cion do una casa <1ue don Ra.
congeniabo.n en todo, siendo así Juana mon edificaba. entónc~, la misn•n que
la. mano derecha de sus paJres, que tú cono·· •s, y en :londe murió. Entre.
nada. hacían sin consultarla. tanto enferm6se Juana tan gravemeute
"Cuando .Juan11. cumplió veinte años ::¡•te dur6 muchos meses e u la cama, y
yo tenia trece, y era una nifia afi.cio. desde entónces dijeron cuantos mt~di.
nada. á jugar á las muñecas y divertir. cos la vieron, q110 nunca \·oJveria á re.
me en la huerta con otras compañeras cupcrar su salud; y ha sitio así, como
de mi edad. No se babia logrado que hns visto: sufre por tiempos accidentes
rue aficioua~ bien
amigo de ~ociedad, y se manifestaba inteligencia, buen sentido y f1milia
amable y obsequioso con las mujeres honrada, que los encantos de un amor
jóvenes, aunque le tachaban de alta. participado. Aquelln. ma.lhadada.enfer.
nero y orgulloso las gentes vulgares medad produjo en él suma deslzon é
del pueblo, con quienes siempre excu. intranquilidad de espíritu, yéu~;.ose al
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REVISTA QUINCENAL. 191
fin para Bogo tú á pasar una temporada 1 Bogotá muchos meses, y el dia en que
con su familia. Aunque todos habían volvi6 á N"n babia yo estrenado un
notado el resfriamiento de don Ramon, 1 traje (me parece que lo veo l) de mu.
nadie en la familia se atrevía á decirlo, eelina blanca cou pinticas azules, y
y ménos mi hermana, que ocultó su como se U!':aba ent6nces; llevab:l. los
pena y su disgusto eu silencio. A pesar 1 brazos descubiertos y cubríame el pe.
de mi. escasa inteligencia. y poca ed'l.d, cho un ro.ñuelito blanco; entre la parte
nA.da de e:sto se me babia escapado, y superior de las trenza:~ había puesto
un dia roe convencí de lo mucho qne un ramito de jazmines estrellados, y
su fria la pobre Juana con la i ndiferen. así vestida salí á la s!\la en el momen.
cia a e su novio, porque me encontré un toen que entraba á ella don Ra.mon. Él
papel que ella había escrito, eu el que se paró en el dintel de la puerta, mi.
se lamen taba del abandono de un hom. rándome con sorpresa.; yo me sonrojé
bre á quien ella amaba. y admiraba y bajé los ojos delante de los suyos.
tanto. -" Andreita, me dijo alargándome
"E u tanto que suoedian estas cosas, la mano, ha crecido usted tanto y embe.
se habian pasado los años, y yo babin. llecido, que casi no la. reconocía. ¡Y
creciJo haciéndome mujer, aunque no basta bonitas y aristocráticas manos
dejaba de ser bastante juguetona. y tiene! añadi6 guardando una de las
nada e<>tudioso.. Cuando cumplí quin. mías eutre las suyas.
ce afios empecé {l oírdecir que era. bo. "Yo permanecía azorada y sin con.
nita., oosa. que me repeti~ el espejo testar palabra.
cua.ndo le consultaba ... esto lo digo, -" i Cuántos años tiene usted, pues?
hija mía, no por presuncion, sino por. añadi6.
qne hao deSD.parecido de mi fiRonomía -"Pronto cumpliré diez y seis, con.
ajn.da hasta las huellns de una belleza testé arranca.ndo con dificultad mi ma. 1
qne se ma.rcbit6 en breve, merced ií la no, que aún tonia en las suyas, y no
triste y monótona. vida que siempre me quería soltar. Y bajo pretexto de o.vi.
ha. cabido." snr su llegntla. al resto de la familia,
Tia Andrea guard6 silencio por algunos
u1omentos, é ih:l. ú contiuuarha.
blando, cuando de repente entró por
la ventana abiertn uu nmrciéln.go, el
q{1e dcspues do dar Jos 6 tres vnel tas
volanJo eu torno del aposento fué á
golpear contra. la luz quo hnhia.mos
pu~sto s~bt·e uua. me"a., apagándola.
Qu1~e salu á encenderla, pero mi tia
me detuvo tliciémlome:
N o salgas, Pepita, prefiero la oscnri.
dad para seguirte contando mi cuento.
Y en seguida continuó Je esta roa.
nera.:
-"Te decía, hija.mia,queyo era bo.
nita, y así era. la verdad: mucJ1o más
blanca. que mi hermana, teoia los ojos
claros y grande~, la boca pequefia, el pelo
rubio, ondeado y muy largo, ademas
ponderaba.n mi cuerpo bieu proporcio.
uado y a~pecto animado y fe~tivo.
"Había permanecido don Ramon en
salí apresuradamente del aposento.
"Sin embargo, yo no me cuidé de
llamar á nadie, sino que saliéndome
al patio, me ~;enté detraa de unos gro..
nados (que ya no existen ) y bajo un
emparrado de jn.zmines. Llena de or.
gullo, pero tambien de turbacion, con
lo.; elogios de don Ramon, me puse ú
mirar las manos como si no me las co.
UOCleRe.
-"¿Y si Juana, que estaba en el
cuarto vecino, le oy6, no se molesta.
ria 1 me preguntaba. i Por qué? i no
es mi hermano político 1 ¡Qué voz tan
dulce y qué mirada.! ... "Y basta bo.
o itas y aristocr&ticas manos tiene! "
decia yo en voz baja, mirúndoroelas.
Seguramente Ramon, peusé, se acordó
de las de Juana que son negras y flacas!
"No qui8e volver á la sala, sino que
lo estuve oyendo hablar por la reo.
dija de la puerta. Desde ese dia cuidaba
muchísimo mis manos y peo!':abn
con suma frecuencia en ol novio de
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192 LA MUJER.
Juana. Sin embargo rara vez tuve -"Ramou .... no piense que yo gnieocnsioll
de hablarle ; me habia vuol to ro. reconvenid e por su manifiesto destan
corta. que huía cuando se acercaba, vío, que comprendo perfectamente; así,
y adornas mi hermana buscaba siem- le devuelvo desde hoy su libertad; japre
algun pretexto para alejarme de mas seré su esposa.! Las circunstancias
su presencia, pero no lograba impedí r bao variado .....
que yo no le viera y le oyem (desde -"No diga lo que no piensa, con-aquella
rendija), en donde me situaba test6 él con frio acento.
parn. poderle ver y oír sin ~>er vista; -"Sí lo pienso así.. .. y cada día me
gozándome cuando notaba que su con- be ido convenciendo más y más que yo
versacion era distraída y que parecía ya no le convengo :í usted don Ramon.
buscar en torno suyo algo que le fal- Ella aguardaba que él dijera alguna
taba, cambiando su fisonomía cuando cosa, aunque fuera por política, pero él
yo de repente entraba.. 1 con ti uu6 callado.
"La pobre Jnana se manifestaba. [ -Con facilidad, añadi6 J uaua, encada
día más tribte y disgusk1.da, y ha- contrará usteJ uun espo~a mús j6ven,
l>ia momentos qne fijaba sus ojos en 1 más bonito. y más sana que yo, que le
1
mí con indecible angustia. hará feliz ....
"Esta falsa situacion no se podia -"Juana.: exclamó éllon~nt:índose
1
prolongar indefinidamente, y al fin de su asiento: i habla. usted de chanza.
vioo la tempestad y estalló el trueno. ó con ~eriedad 1
U~ dia, estando yo en acecho, como de -"Y o nunca. me chanceo, y este es
costumbre, y J nana conversando en la asunto sério.
sala con sn no>io, el que se babia, ma.- -" i Es decir, dijo él, que usted, con
uifestado de particular mal humor, oí su entera libertad, rompe y anula uuesque
al cabo de u u prolongado silencio
1
tros compromisos ?
ella le dijo con voz conmovida y tur- -" ~í. los auulo y los rompo! repu-
1
bada : so ella con voz clara y fuerte, y lo a&e-
_,, ¿ N o es cierto, Ramon, que soy 1 guro r1ne de hoy en adelante no quiero
uur.. mujer muy iuutil y enferma '! ser para usted sino uuu. amiga, si mi
-"Pero ... annr1ue ahor:1 está siem- amistad puede valer algo ..... una. hC'rpro
enferma, contestó él cou de!'abri- mana, tal vez, a:íiadi6 en voz má~ baja.
miento i uó recuperará alguu dia la 1 y trt!mula, echan Jo á auJar hát:ia ef'ta
sal1ul? alcoba. que ora la pieza wiís ioUledia-
-" 1\ o lo creo, ¿para. qué he de de- ta. que eucontr6 para ocultarse.
cir lo que uo es? -"Juana! exclamó él con un acen-
1
-" i Qué dcsgro.cia. ~ exclamó él se- to alborozado que procuraba ocultar;
enmante. Jua.nita, oigo. usted!
-"¡Lo siente 11sted por mí 6 porl Ella, sin duda, comproudió lo que
usted? proguutó ella con ciert:1. irouía. pasaba en el corazoo de su ex-novio,
-"Por ámbos, naturalmente. pues uo le contestó, ni volvió siquiera l
-'' Cowprendo muy bien! repuso , á mirarle, sino que empnjó aquella j
ella. 1 puerta, y eutraudo en el apokeuto se
-" i. Qué cosa? dejó c¡\er sobre E:sta tarima solloz;\udo,
-"Que á usted no le conviene una en tanto que yo salia sin que me viese
mujer como yo ... y esto lo dijo cou acen- por la puerta que da al patio." 1
to ronco por las contenidas lágrimas. III
"El no con tostó, sino que apartando
la mirada se pm:o á dar golpecitos con "1\Iás roja que una ílor de granada
el basto u contra la mesa, con impacien- (continuó diciendo mi tia, de.~ pues de
cia y dir;gusto. haber callaJo por algunos momentos),
·• Comprendí que ella se babia pues- sumamente agitada y sin atreverme á
to de pié al decir : 1 pensar en las consecuencias que podria
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REVISTA QUI~CE~AL.
tenor para mí el rompimiouto do mi tnn turbada, pero ~egurnllleuto !'Oria lo
hormaun. con su novio, fuime {¡ocultar que quería don Hr.mou, pon¡ue npreco
mi sitio f:worito, bajo elurn¡mrrado tiíndome la mnno con tcruutn. y Hedo
jn.zmiocs .... Al cabo de uu momento váudosela á lo;; labios me dijo:
oí <1uo se acercaban pasosa.celera.tlos, y -"Gracias, gracia<>, tíugel mio~ Eo
c¡uise nlojarrnc ~;iu l'aber por qué, pero este momento in\ ií buscar á fin i nconveuicute.
-"Libre de amarme i repetí cowo "Al decir esto se nlt•jiÍ, y yo me que-u
u eco, tuiriÍndole turLadn. dé allí mismo, vero tan sorprcuclida y
-" ~í, A mlrc:1, contestó ,;¡, y esto confu~a que no lograba a lograrme. Al
no puede sorprenderla, puesto que haco cabo de un mto ~en tí <¡no mi mndre
dias q11u sin hahln.r nos cotuprcndiamos, 1110 llamaba desdo In puerto. ele la
¿ uo es cierto ? sala.
" Yo hnj(. los ojos, que $0 me llena- "Allí estaban mi padru y do11 Ha-ron
de l1ígrima-:, y emyH~cé á temblar. mou. ::\Ii madre, con \OI. agria y des-
-" Yo sé que usted n.o ama, aiin- templada, me prcguut6 si eH\ po~iulc
llió. i Quiere sor mi C.'-}•osa idol(\trntla que yo hubie~e yn nceptndo la utnuo
y lta<·tmno el mús dichoso de los hom- de e~e ct\unllero, el •1ne, niindití, hacin
lH us 1 poco rnto cm el uovio do mi herma un
-·• ¡Y .Junun? contesté halLncientc. mayor.
-" l~lla misn:a, y con sn eutem \O- -·· t'ieiíora, dijo Hamon, JO no rom-luutall,
mu ncnba do decir o~pout:íuea- pí los comprozuisos c¡uu me ligaban á •
mento c¡uc renuncia :Í :m oulaco con. l:1. ~>eiíorita J uaua, co111o olla misma se 1
rnigo, y •¡ue uuula mre!:entido por nin- ternura, no te turbes y respondo h!'a
gunn n.ujcr ...... Y o sl- que mi .A ud rca y llanamente si aceptas la mano dú
1 me corresponde; así, dígn.mo ya cou los esposo qne te ofrece i mi roaclre tnm-
" X o sé lo que le contesté; cstnba poco lo tiene, haré su gusto y el rnto.
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19-! LA MUJER.
-"Esto se llama. hablar! exclamó u ita y más amable que yo, no creas que
él, que veía. con gusto aquel cambio, serás la. compauera de :;u alma y que
pues quedaría. en la. casa la hija que participarás de su peo!;aOJieuto jamas 1
1
más falta le hacia. Y para decir ver- ¿Cómo poJrás tú, niña tonta é igno.
dad, añadió, Juana hizo muy bien en rante, distraerle con tu couversacion1
renunciar ú este matrim~nio, porque i Cómo le hnblar{lS de aquello que ocupa
su salud quebrantada no es propia su inteligencia y lo que le interesa L ...
para ese estado. -"Todavía soy muy niña, con test<;
"Rn.mou n1e dijo algunas palabral'! enojada, por consiguiente, tendré aru.
' de agradecimiento y se despicli<Í para plio tiempo de instruirme, y pueda ser
volver esa noche. Entretanto pensé que que cuando llegue á contar tantos años
debería da.r algunas explicaciones á como usted, no sea tau ruda é ignorante
Juana esa. tarde. Estaba re ti rada en como abo m. Por otra parte, afiadí lesu
alcoba, y la encontré sentada en vantándome, á pe¡.,ar de mis defectos y
una. sillita baja, al parecer leyendo, falta de inteligencia, yo le gusté á don
pero notó qne tenia los ojos abatidos Ramon .... y miÍs de lo que le agradó
y llorosos. Me senté al frente de ella usted con toda su sabiduría; así, uo
y la dije: tenga cuidado por mi suerte.
-" Hermana, quisiera. explicarla.... ".A.l acabar de decir estas duras 1)a.
-"N o te tomes esa pena, respoo- i labrns, me salí henchida de orgullo y
diú interrumpiéndome. Sé todo lo que de mal humor. Pero apénas me •í fuera
pnetles decirme; te deseo mil felicida- de su aposento, me pesó el haber hades
con don Ra.mon. 1 blado así ú mi hermana mayor, tn.nto
"'Y fijó los ojos otra vez sobre el li- más cuando yo me consideraba triun-bro
fingiendo inJiferencia. faute y ella vencida en a.quelln lid tle
-"Deseaba tnmbien ar;egumrla, di- amor. Resolví aguantarle en adelu.nte
je, que si este casamiento le parece á todo lo que me dijera., sin replicar, y
usted impropio, y si la disgusta. dema- lo cumplí, pues de::;de aquel día nunca
siado, yo basta renunciaría (, él. 1 vol vimos, Juana y yo, (t tener la menor
"N o té que le te m ulaba.n los labios y reyerta con motivo de tan delicado
que ¡¡e inclinaba para ocultar sn turba- asunto: era demaF.iado orgullo~a y recion;
pero haciendo un esfuer;r,o para servada para manifestarse celom, y yo
afi rrua.r su voz : 1 estaba. al priuci pio tan feliz y con te uta.,
-"Mi madre, contest6, me l1a pues- ¡ que no podía méuos de tenerle compA.to
al corriente de cuanto ha sucedido .... sion por no haber logrado conserv:u el
y por ella supe que a.péna.c; hube roto corazon de nquel l1ombre que yo concon
don Ramou, él se comprorneti6 sidern.ba. como el primero del mundo.
contigo sin vacilar un momento. "Don Ramon me visitaba diaria-
-" Sin embargo, si usted no con- mente, y cada vez que le oín. conversar
siente, si se opone.... con tanta gracia y talento, y pensaba
-" Y o oponerme 1 exclam6 levan- <¡u e su~; opiniones eran leyes rara tetando
sobre mí una mirada desdeñosa. dos los l1a.bitantes del pueblo y aúu
i Qué me importa 1 i .A.caso no fuí yo para. las personas de la. capital que le
1 quien le notific6 que entre los Jos ya conocían, me maravillaba de mi fúcil
no hRbia compromiso 1 triunfo, y no me causaba de admira.nne
-" Asífué, dije levn.ntitndome muy considerando que se hubiese él fijado
1
chocada con su tono de desprecio, -por en mí: Naturalmente Juana. tenia cui.
<:on~iguiente celebro que no tome usted 1 dado de no presentarse ya en la sala
á mal qne yo ocupe su lugar. cuando él estaba en ella., pero él pareoia
-"Encontrarás, Andrea, repuso con haberlo olvidado todo para no pensar
1
creciente desprecio, el campo entera. ¡ sino en mí, manifestándome su cariffo
1
mente libre; pero sí te advierto una l de cuantos modos podía. Sin embargo,
cosa.: aunque seas más j6ven, mús bo- nuestl·as relaciones nada tenían ie con-
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REVISTA QUINCENAL. H)5
fiJencia.les, pue~ mi mr.dre, que uo per. yen la mayor parte de los proyectos
donaba :í dol.l Ramon su coutlnc t~ con hnrnanos ...... Pero no anticipemos ....
su hija favorita, jamas permitía I)UO hliúntras Ramon apuraba á los obre.
me hablase á solas ni un momento, ros yo hacia inauditos esfuerzos pam
sino que siempre estaba presente en estudiar é instruirme, con el objeto
nuestra~ entrevistas, y no perdía oca. secreto de rivalizar IÍ Juana, DO sola.sioo
de decirle algo desagradnble. E;;ta mente en atractivos sino tambien en
aspereza de mi madre para con él lo instruccion. Pero el t;\lecto DO se for.
sufría don Rnrnon sin manifestar su macoo la voluntad, ademas, la Divinidisgusto,
pero yo comprendía que el dad 1lebia castigar mi loca vanidad.
tono agre~i>o de su futnra ~:uegra le En breve encontní que los libros me
heria profundamente, y que tenia que fastidiaban hondamente, pues no siemhucer
un esfuerzo para ocultar sus sen. pre entendí~ bien lo que leía, y no
timientos. A pesar de toJo yo era in. tornaba el meuor íoteres en ello. Yo
mansamente feliz, pues oos entendía.- le babia suplicado á Ramon que me
m os á m étlia~ palabras, y cuando él vol- enseñara fran('es, prestándose él con
vía á su casa llevaba mi recuerdo bajo gusto á mi deseo, pero al cabo de poco
ltL forma de un ramo de jazmines (cuya tiempo nos cansamos los dos, porque
blancura virginal, m~ había dicho, era por una parte él veía que el estudio
la itnúgen de mi lu11nilcle personr.), fio. era antipático á mi uatmaleza, y por
req que yo ponía todos los días sobre otra, yo me sentía afligida y humillada
una mella para que c~ l se llevara al des. al encontrar que Juana babia aprenpedirse
.... en cambio me dejaba el re. , rlido aquel idioma y otras muchas co.
cuerdo de su mirada, que iluminaba sas en corto tiempo y sin ninguna dimi
espíritu el resto del dia. ticultad. Así, resolvimos auaucionar el
"La casu de Ramou ( cuya conclu. aprendizaje, pero no por eso Ramou
sion ha.bia activado poco durante los dej6 de teuet· conmigo las mismas conúltimos
meses de su compromiso con sidera::iones, y cada dia se manifestaba
Juana) marchaba ya á toda prisa, y más tiemo y caiiñoso, aunque con el
todos los alLañiles y artesanos dellu. resto de la familia siempre us6 de
ga.r estauao ocupac.los en su fiual cous. cierta nlto.uería ceremoniosa que hetrucciou,
en tanto que yo cnidabn. con ria, y ~mns consintió t¡ne ninguno de
el ~ayor esmero un piú de jazmi n q11e ellos ll01perruitiem con él la mús leve
tema preparado pan.J. serubrnr en el familiaridad ni conft.'\nza. E'lta con.
patio principal de la ca!'a nueva, como tineta orgullo~n. me clolin y turbaba,
u u dulce recuerdo para lo porvenir . .. . recorcifíndome lo que contaban tle los
(·en ramo de eso mi;;mo jazmín, que grandes aeñores del tiempo de la cojamas
salió de esta ca!'
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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La Mujer - N. 32
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La Mujer - N. 35
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LUZ Y FE DAN FUERZA.
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEftORA.S Y BEftOR[TAS,
!lAJQ LA DIRECC!ON DE LA SEi~ORA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
N.o 35 . r JUEVES, ABR[L 15 DE 1880. i pRECIO ;~Q C~.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
SOBRE LA MUJER EN LA CIVILIZ.A.CION.
CAPITULO UNDECI:MO.
LAS MUJERES
EN LOS IMPERIOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE.
( CONTINUACION).
1
LA vida de Santa Elena encierra la
historia del triunfo del cristi~~.nismo en
el imperio 1omn.uo.
1. Quién era Santa Elena, en qué
país ba.I.Jia nacido y cómo había ceñido
la púrpura itoperial1 Como no nos
gusta dar datos erróneo:; y como en.
contrúuamos vt\rias opinione'l cutre
los historiadores acerca del lugar de
su nacimiento, uos propusimos aclarar
el punto, y despues de muchas indaga.
ciones crecmo1l haber encontrado la
verdad: Santa Elena ern. natural de
la Gmn BrPtaiío., é hija de Coel, Rey
de los Bretone:; de Essex. Su veráadero
nombre era. 'l;iboen, que los romanos
convirtieron en Elena. (*) Una
1
hermana En:ya Guala (Juli:.~ ) era ascendiente
de la familia de los Todores,
de la cual desriende la presente
Reina Victoria.
* Elena signiflcab~ miscricurdi«Ja po1:qne lo
era cou los pobres.
Encuéntrase en las cr6nicae de la
ciudad de Colchester su nombre, y en
los registros q'JC se habían preservado
allí se dice que TilJOen 6 Elena naci6
eu el año de 242. En conmemoracion
Jel honor de haber sido aquella ciudad
el lugar del nacimiento de la.
Santa, ha.!>ta el clia las armas de la
ciudad llevan \lna c1·uz entre tres coronas.
Elena recibi6 desde ~u infancia
honores régios, porque su padre
la pen!;aua dejar una parte de sus Estados.
Su grande inteligencia, sorprendente
belleza, suR conocimientos en
las artes musical y poética, sus ciencia
de las lenguas griega, hebrea y
latina, llamaron la atencion de Constancio
Cloro, futuro Emperador romano
y vencedor de los Galos, el que,
habiendo declarado la guerra al Rey
Coel, no admiti6 la paz si no le concedia
la. mano de Elena. Esta es una.
de las muchas versiones de aquel matrimonio
que refieren algunos historiadores,
y la tradicion de la ciudad
¡_- ---- --..::-::=====================-==========_:_¡
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246 LA MUJER.
de Colcbester las corrobora, aunque todas las mujeres de aquella Corte y
muchos historiauores y teólogos dicen basta las esposas de los peores y más
que era natural de Nicodemia é bija crueles pérseguidores de los cristianos,
de un hospedero. Pero creemos que profesaban ocultamente la fe de Cris·
no hubiera semejante tradiciou en la to. Constantino aprendió, pues, á caGran
Bretaña si Santa Elena no fuera nocer, á honrar y á comprender el
Dllcida allí. Existe ta.mbien la tradi- cristianismo desde su primera infancia,
cion de que Constantino el Grande na- aunque todavía no se h~bia convertíció
en Colchester. Constan cío Cloro se do. A la muerte ele Constancia, éste
hizo dueño de casi toda la. Gran Breta- nombró á Constantino su sucesor en
fía, é hizo edificar las murallas de Col- el Gobierno de lns islas Británicas y
cbester á instancias de su consorte. la Galia. Apéoas fué declarado César,
Mandó fundar la ciudad de Worcester, Cons:.antino llamó á su madre á la
y la Iglesia parroquial de aquella ciu. corte, y desde ent6nces todos los bedad
se llama. Saut:J. Elena. cl10s buenos de su reinado fueron ins-
Despues de algunos años de resi- pirados por Santa Eleon, y todo lo madencia
en la Grn.n Bt·etaña, Constancia lo que hizo la causó muchas l6grimas.
pasó á Alemaoin con su esposa y un Hay una tierna leyenda que dice que,
gran séquito. Elenr ero. ya madre de una vez fué tanto lo que lloró, qne de
varios hijos cuando el Emperador sus l{Lgrimas nació una florecita ama-
1'Iaximino obligó á Constancia Cloro á rilln. que parece formar gotas, la cual
que repudiase 1 Elena y se casase con se llama. en Inglaterra heleniwm.
su entenada Teodora. A esa precio Al volver ú Italia, Constantino inse
le nombraría César é iría á reinar trotlujo ú su madre á los ejércitos con
en Bretaña y en Galia. Parece que el nombre de Augusta, y la moneda
Elena lo alentó para que cumpliera que mandó acufíar llevaba la efigie
los deseos del Emperador, y Constan- de Santa Elena.
cio Cloro se desposó con Teodora y U nn. vez proclamado Emperador,
partió con ella para su Gohernacion Constantino vió disputado su imperio
en la Gran Bretaña. Elena se e!ln
de lbt~ tle oro; en el extremo ,)e la
ph:11 babia una corona cnru¡uocida de
thamautcs; on tnt:dio so vciau la!! tlol-1
prtmcras lotms tlcl nombre .lu Uri11t0
eutrclnzadaH, y uu la te~a veían ,. lo~
retratos dd Emperador y tll! su" lujoH
E,,te l!~truHiart~J, al que ~e tlió l'l 110111·
Ul't:l d<• l í{xu·o, en~ lJe\lltiO liiiCC!liHI·
ILICII!C por CJUCUI.mta lJOIJIOrcS, elegÍ.
dos por< 'oustautino eutn• lill gunr.
dius co111o los m(L.'i \ nlicutcs) 1111 1 o .
A lenta lo por la cd • te \'Í INl, 1 o \tiello
co pr · ont:u In hatnlln 1 u cuu.
u11go, eu la cunl Máxi111o fué \cliCJdo,
pcrct:lutH.Io ahogado al l}ncrcr, eH sn
fugn, \ adcar d J'd)er. Hulllll alorÍ•Í su~
pm•rta;; a Uoustunuuo, y,.¡ JJIIU\u ~ciior
del u•uutlo, llatUÓ ccl'l·a tl~1 llÍ al
Papa Sau ;-)tlvestrc para. que le iull.
t ruycra. on las \'erdades de la rel igiou
cri:.tiana, do la cual hizo profcsiou pú.
blica, siendo ¡,u primer cuidado pu.
Lhcnr un edicto en fa\'or del Cristia.
llÍSIIlO.''
Constantino proscribió la idolatría
en todos sus &tados, maudó corrar los
templos paganos y romper los ídolos,
poro no persiguio á los itlólatrns; demasiada
seguridad babia. entónctls en
el tnullllo de que nt.tc la l,rillllote luz
del E\uogelio t~.•uinu que acabarse los
ah~tmlos ídolos del pngaui~mo que ha.
lno. rnu~::rto, paro. tmtnl' de extirparlo
por la fuerza.
Segun otra trnuic10il poco conocida,
l'oustantiuo vacilalu~ uúu eu su com.
plott• cou,er:-;Íou IÍ la \ett.ladera fe,
cu:mdo ~>e 'i6 atncrtJo pur una horrible ¡
lepra t¡ue declu m ron los médicos era
1 iocutahle. l:)u tuaJrc cntónces oraba. 1
noche y uia ptdieudu su balud, y en
todo ellmpt.nio t-e hncin otro tanto,
puro C:ou,tantiuo llo tuejorabn. Un
tu~dico pagano ort.lc11Ü cutúuccs que
le dietan uu Laiio cu la ;,;~ugre de ni.
fios de ruéuos ue bÍCtc años. Hiciéron.
lost~utrar al:~po!:>eulo del Emperador,
y preparalmu la \'U~ija, cuuodo Cons.
tuntiuo, Lorrorizado L'OJI !>cmejaCJ.te
crucltlad, Jes¡Hdió :í los uiiios y los de.
voh ití {¡ ~us 111adrc . E"n uochc vió en
-ueños a San Pe.Jro y u • 'a u Pablo que
11:! gll y ~in ri"al clcscnollB.
Guardan ~ lencio fuAntoa y caecndas,
El ciouo audn, ol ctliro ligero,
Los olas de ]a mnr están callada~.
Suspen~o y mudo o! pAjnro ngor11ro ;
Solo entre nubes cáudi•ll\ rlorndas
Rl ángel clo la fJJIIU meusnjero,
Con riudo vuelo lu exton,iou hendiendo,
Los eco11 do tu voz va ropitiondo
Hoy en el tin,bre vtirio de tu t1cento,
Algo como de música l<•jnna,
Como d rumor del ltU•Iplc •·uandu el ,·i«mto1
Lo agita al dos¡111n tar do lt. maiin••a ;
Ya ~oufre ol alma do mortal tormento,
Ya le acaricia dicha soberana,
Cuando das á tu lira de poetisa,
I:.a m:igico poder dn Pitonisa.
Sigue tu marcha eiempre triunfadora
A !.1 manera que eu t•lmur brurfo,
Magnifica la nav11 voladora
1 Re ve cruzar con bt\licu utuvio.
Un sol propicio tu horizontu clorn
En quo &e ubismn ol peupamioutc, mio,
I
JJlason egr~>gio clu lA bulla llahar•o.
'l'u ilustre nombro es ¡;lurio americana!
w. D. DE P.
"' E•tn composlrlon fulí ltrchn aiFun tiempo
Antes de su muert y puLlicada en lladrld.
LA JUVENTUD DE ANDRES.
NOVELA HISTORICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES.
FI~ DEL ~JGLO XYIJI.
CAPITULO \"U. do esperarse, grnndo aflixion en la capi·
tal y mucha 1.ozobra ot: tre los amantes
:fu.cu Tl)ITHiol' T :~u~:u cJ.tDJ.. de la paz y ul bienestar del ireinato.
El dia 11 do Junio, cuatro rliae des· . Pero dejemos aquí la palabra al Ano-pues
de haber llegado á. Santafl!, el des ~1spo ~aballero y Góngorn quo con m~·
gracindo Virey Pimienta entregó su alma JOr. ac10rto puod? ~1ablar d~ .los subst:
i Dios y su ouer 0 á los gusanos. Aquel¡ gutentes acontec1m1entos pohticos;
aoiago aconteci~ento produjo, como ora uy o determin~ salir á encontrarle (al
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
' ======- ---
REVISTA QUINCE N AL. UD
'Virey Pimienta) lila villa de Honda, cuatro
jornadas de Santnfé, coa el objeto de
informarlll del estado de los negucios, y
acordar los medios de du!zura y buavidad
con que debía de aument11rse la
grande obra de la pacificacion, conforwe
:i las órdenes con que nos llalhlbaull)S de
S. l\1. Pero llegó á la capital bastante accidentado
y al cuarto dia murió. Su go·
bierno fué un relámpago que iluminó por
un momento, y su muerte un tiueno q~e
aterró á los puublos, viendo por esta desgracia
desvllnecidas sus esperanzas y dividido
el mando. segun disposicion de l11s
leyes de aquellos mismos oue babian asido
el blanco de sus iras.
sie::Hpre la tranquilidad publica, creí de
mi deber quedar en inaccion y convertir
todo mi cuidadu al eE-tnLieuimiento de
vitales empre.,as, abnndouadas ou la Pje·
cuciou de importantes proyectos, largo
tiempo meditados y jumas verificados, al
fomento de un reino, cnanto hay de m(ls
precioso en todos Jos dominios del Rey,
y aun singularísimc en riquísimas preciosidade;¡
es:clusi va meo te suyn.s.''
Tom6 pnse~ion el seiinr de Góngora del
gJbierno d ~l Vireinato t 1 L5 de J unio,cuatro
diu:s despues de la muerte de Pimien·
ta. Aquel acontecimiento fué universalmente
a¡.laudido por las gentes sensatas
" El Regente visitador seposesionó do de todo el país, pues se stiuia que el Ar·
la Capitanía general, y la real Audiencia zobispo al tener bajo su mano el Gobierse
encargó del gobierno. Puedo a.legourar uo eclesüh.tco y ci' il del Nuevo Reino,
que en aquellas circuustancia!l no podía podria sin duda hacer grandes bienes 11l
presentarse acontecimiento m á~ aznro~o 1 puis, y entre otras co&as perdonar defi·
que la perdida del señor Pimienta; y te- nitivamente á los implicados en la insumí
ut,a crisis fatal en la recien curada rreccion de los Comuneros que yacían en
enfermedad del Reino. Pero igualmente la~ cárcele11. No resultaron fallidos las
creí no cumpliría con la confianza que el esperanza~ de los colonos, pues en breRey
acababa de haoet· de mí. autorizán- ve se publicó un bando mandando poner
dome para represeutnr al Vir~y y á la en libertad á todos los presos pohticos,
real Audiencia, lo que conviuies!l ti su 1 concedieuuo indulto general, perdovanservicio,
si no exhortaba A é.ta para que do á todos los compwmetido~, del cual
abdese el pliego de providencias que tra~cribirnos las siguientes líueaa: "En
guardaba en su arch1vo, en que rruba- consecuenCia, quereulO~ y mandarnos quo
blemeote constaba el sucei!Or que el Rey los miseros de~¡wjus, á saber: las cabedaba
al seiior Pio1ienta; y en "'fP.cto, por zas de los cuatro uju:sticiado11, y los cuafortuna
6 por d<'sgracia, tan léjns de la tro miem brus del mencionado Gr.dan, eo .
expectativa públion co.no de lllÍ mioi~te- qulteu con UCIH'nlo de las justicias y de
rio y profesiou, me eucoutmrou preelegí- sus re~l'ettlvos p:ínocus, de lo::~ lugares
do por el Soberano, de~ue O..:tultre de 77, 1 doude he hall:•n expue~tos al público, y
cuando aún mo halluoa de Obio¡>v eo Y u- ~eau •le¡,.J:-itado~ con el culto funeral,que
catan. ob~ervu nue,tm madre la Iglesia, y de
"Tal era el estado del Nuevo Reino de que tnmhi!ln eas acreeuora.lu memoria de
Granad&. cuando tomé las rif\odas del unos llomhrel!, qno púl>ltcameote arre·
gobierno. Mis primeros pasos fu tu 011 len· pt•n t. idos Lona ron. su~ ~~litos con sus
tos y muy pausados, como de ,1uieo ca- lugnmus y bU pemteoc1a.
mina sobre ruiuas y cscomhros ;¡ pone ia Apt':nas vió Andrés nombrado nl Armano
sobro una llagf\ apéoae cicatrizada. Z tan d is·
tintos qua tenia á su cargo, y que le suplicaba
abandouase por algun tiempo
su justo dese..1 de ordennrse para ayudarle
á poner concierto eu les n~mbargu, aunque se eJ>forzaba en ahogar
en su corazon el recuerdo tle ~Iag·
dalena, su im:ígen le por~eguia sin cesar,
Despues de la borrascosa entrevitita de y cada vez que columbraba alguna mu-
André~ y Gonzalo en el palacio de los jer df loj•JS cuyo aspecto ]e ¡•nreoia semeVireyes,
los dos antiguos amigos no se jnn te al u e Mngdnlent\ se estremecía y le
volviet·on 6. 1•er de cerca. por ~tlgunos días, daba un vuelco el coruzon. Una ó dos
aunque au la~ ceremonia~ de reoepcion Hces logró 'l'!!rla en alguna igleoia 6 en
del. nuevo VtrPy y los f~weralos tl~l au· 111 calle, pero en aquella~; ocasior~es In vió
ter10r, se alc~uzarou á avl&tnr de ll\Jos, el btn de prisa que eu realidad no ¡,:upo si
uno como mtembro de In casa del .\.rzo- babia sido ella ó si eru efecto de su cona·
bisp_o-V:ircy, Y el otr~ c~mo empleado en 1 tanta peus.nmiento que imaginaba encon-
1 el OJé.rct.to. Andr6s smttó un dolor~so ro- tradn 611 todns partes.
m?rdtmtento _al not!l: que su ~u.1go le Unn turde que pasaba Andrós por la
miraba con c1erto ceno ~e dosno Y que, Mlle en qne viYia don l\Iolchor, ele imcou
razon, trutnba de ev1_tar encontrarse provi~o se enc·outró con él. Dl'túvo•o el
oon ól: on fin, _4ue no ulvulabl\ lu!l pala- esp::~ñol; snludó el jóven y trntó do pat;tlt
bras ~ue b!lbtan pasado eutre lo~ do~. de largo, pero Jun ~Ielchor, que uo queAl
nusmo tto~npo_ Joh.tl~ en ol alma que ria dejar e~c-npar su presa, ~e abalan1.ó
~u cora.zon estuv1era filiO amargamn_tt.J cu1110 un tigre .-oLro el venuuo, c-omo el
tmprestOundo por arranques d~ l~c~ 111- gato sobre incauto 1atoncillo, y tománqlllot~
d cuanrlo recordaba la mtmudad dolo las manos con acleotan c\o frauqueque
s1n duda g,z,lbll. Gonzalo oo c·tsu de M y fan iliaridad que cltoc~ aqu,ello con pr•;- r,1 al SPrio y circunspecto Andrés:
funda eundtn e WJUotu ro.-e.o. -Ah ! ¡J(Ir fin, exclamó, c1~ teugo pro·
Don Melchor hnbin quedado entorn· so ...... en mi poder e-tui&! Ahora vue~Ole ~in ce- vet lo llevare ti uusa sin falta ..... N() hny
sar en las antesalas de lus Uidore~ y l:'n remedio, nñadió, procurnr1do mnnifosturla
del Arzobispo-Víroy en calidad do se chusco, no hay remedio, don Andres
postulante :í algun empleo, y como no ea mi prisionero de guerra.
diesen cootestacion alguna á sus peticío- -Perdóname por esta vez, don Malnas,
se humillaba hasta el polvo y casi cho1·, dijo Andrós, pugnando por desasir-besaba
el suelo delante do los que él so ...... tengo esta tarde un asunto imror-creía
que podian tener alguna intluen- tanta que ventilar.
cia en el gobierno del Vireinato. En los -Mal haya el asunto! ..... lo dejareis
principios no había hecho gran caso á para otro di a.
Andrés, y casi le habia quitado el snlu- -Impo~ible!
do, creyendo lqoe era un jóvoo in~ignifi -No hay remedio ...... dije que os ven.
canto quo en nada le podia servir; pero driais conmigo y os vendreia ...... Soy
al cabo de algunos dins, estando ya más hombre testarudo y terco como buen esal
corriente de las cosas de Santaft, su- pañol.
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REVISTA QUINCENAL. 251
-Pero don Melchor !. .....
-No hay "don :Melchor" que valga.
-Las seüoraa se habrán olvidado ya
de mí.
-Olvidarle! ...... Vaya, si no haydia
que l.\1agdalenita no me cuente algun incidente
del viaje aquól que hicieron juntos
! Ademns, tanto María como ella astan
tan agradecidas :\.las atenciones ..... .
-Agradecidas! No hay, por cierto, de
qué ..... .
-No se haga vuesa merced el modes-to
...... IIasta el niño mismo, eu su media
lengua, se acuerda de "don Andrés" ..... .
Mirad si os habr:í.n echado en olvido.
-Repito que ..... .
-Que ya estamos en la puerta! No
oreo que merezco un desaire ..... .
¿ Qué hacer delante de tal insistencia?
Andrés cedió, pero era su emocion tan
fuerte que palideció y ca!'i tambaleando
sigui(! á don i\Ielchor escaleras arriba.
¡Iba :\. ver á :llagdaleoa, á oírla hablar,
á estar con ella !
Desde la puerta de la sala exclamó don
Melchor:
-María! Magdalena l os traigo un pri·
aionero de guerra, quo me harán el fuvor
de guardarle aq ui hasta mi regre50 á merendar.
Uoa nube pasó por delante de Andrés,
y toda la sangre se le agolpó al cora:o:oo
al entrar, saludar y presenciar lo que
sucedía en aquella estancia y de que se
hizo cargo al primer golpe de vista.
Magdalena ef!tnba sentada sobre unos
cojines al lado de la vaotaoa que daba á
la calle, su pequeña cabeza adornada con
dos trenzas do lat·go y r;edoso cabello, ataclo
con cintas rojas, salia de en nu':dio de
los pliegues de su jubon como uno. :.onro~
ada. flor : tenia. sus hermosos brazos
desnudos levantados sobre un bastidor, y
al frente veíase 11na coja de costura. llena
de sedM de colores. A su lado,seotado en
una sillita baja estaba. Gonzalo, quien al
conversar con ella se entretenía jug-ando
con las sedas, recogiendo las tijeras quo
intencionalmente tiraba. Magdnlen'l al
suelo para oblignrle á inclinarse :i. cada
instante: y recibiendo de lleno la luz de
la mirada de la niña y el magnético encanto
que sabia do.r á cada inflexion de
su armoniosa voz. En el otro extremo de
la. sala se encontraba doña María, que
tratabr1. de llamar la ntencion del Oapitan
Alvarez con su charla sempiterna,
pero él sólo se ocupaba en mirar con aire
torvo y doscontonto a.l par de jóvenes entretenidos
conversando cerca de la ven·
tana.
Andrés, como hemos dicho, abrazo con
una mirada aquella escena, pero tratan·
do de calmar las locas palpitaciones de
su corazon, hizo un esfuerzo supremo
para aparentar serenidad, saludó lo más
cordialmente que pudo á doña l\laría y
al militar español, y en seguida se dil·i·
gió á l\Iagdalenc1:
-Cuanto me alegro, don Andrés, dijo
ella alarg{mdole la mano por encima del
bastidor y sonriendo con dulzura, de ver·
le en casa, p.ensé que :10s había olvidado
... Así le había dicho á Gonzalo, "sin
duda el señor Ruiz nos ha cobrado odio
por los muchos trabajos que pasó en
nuestra compañía!"
(Le llama Gonzalo! pensó Andrés¡ qué
familiaridad !
Andrés contestó á este amable recibimiento
con algunas palabras ininteligibles
y se volvió hácia su antiguo amigo.
Este e&taba en pié y un poco apartado :
aguardaba que Andres se dirigiera á él:
-Me alegro verte,-dljole éste, d:tndole
la mano con alguna f,·ialdad.
-Querido Andrés! exclamó el franco
y j amable Gonzalo, celabro muchísimo
encontrarte, y le apretó la mano como
para &ignificarle que olvidaba sus pasadas
rencillas.
Audres sintió que su amigo tenia más
nobleza de carncter, más hidalguía que
él, y levantando los ojos que habia tenido
bajos, miró á Gonzalo con cariüo, y se
sentó ni lado, olvidando durante algunos
momentos sus zolos injustos y su rencor,
pBru acordarse do lu amistad que los había
unido desdo chicos y los muchos favores
oue mótuamonte so debían.
Eutáblóse animadu conversacion entre
los tres jóvenes, pues el capitau Alvarez
permanecía separado, jugando con Olemente,
que entró momentos deapues y se
apresuró n buscar los brazos de su queridt~
aUiigo.
Trllscun-ió la tarde y llegó la noche,
cerráronse las ventanas y sirvieron la
merienda poco clespuee. Al fin fué preciso
despedirse de aquella amable compañía,
y o.unquo Andres babia sufrido al
principio al ver la ternura de Gonzalo
con l\lagdalena, como ésta no parecía
corresponder!.:-, sino que gastaba con él
toda su amabilidad y encantadorae sonrisas,
fueron calmando sus zelos y sus in-
'- --=====--========~-=~----~==~~~~~~=-=-=~--~------------== ---
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•
2.j2 LA MUJER.
quietudes. Así cuando el secretario pri-~ estaba ebrio, demente, encantado .......
vado dP.l Virey-Arzobispo salió de casa Sinembargo, Gonoz:alo no notó nada de
de don ~felchor al gol po de las ocho de particular en su amigo : él hablaba y e lola
noche, yendo de brazo con su amigo giaba :\. :Magdalena y Andres en silencio
Gonzalo se sen tia el hombre más felir. de ¡le escuchaba sin contestarle.
la tierra, y con dificultad ocultaba que (Continuará). S. A. DE ~.
LA MUJER .
(Con ti n uacion) .
V rrogar sobre el de aquella agraciada
"Oh 1 Q . h _
1 j6veo, sin dnda habria traducido todo
. ¡ uo ora tnn en · d .l 1' · lJ cantadora e• aquella 00 que un porvemr e u e lCU\S para e a, por.
el hoton rlc la rosa Re va:\ qne Dios la colmó de sus perfecciones
abrir: el momento en que y el mundo de sus benefictos.
la oruga va :í transformarse . 0, d' cl lt d
en maripo;;n.- y en que la ¡ omo pu ten~ ar un resu a o
J:uvn eneerra:la en !u. oscura so m brío tan brillan te re un ion de felipri~
ion del capullo, siente ces cualidades?
n1lCorle niM; nquel momen-to
en que tos del_ nmo~ que le amigas ...... i qué jóven no las tiene 1
eran desconowlas! ' pero elln pertenecía á una clase eleva-
Du Bols. da., era rica, y de esas condiciones de-
El corazou de una. mujer jóven es bian ser las de su confianza.
un libro en blanco, en elr¡ue por des- Si anduvo acertada en sn eleccion
gracia no grat'ar.í el primer nombre deben Jecímoslo los acontecimientos 1
la n~1.no más purn.-sino á veces la m:'ís que se sucedan; pero si alguna vez se
osada-con tinta inJeleble que con. equivocó, culpa. no seria suya: es de
serva hasta el último rasgo pálitlos jtívenes engu.iíarse con las apariencias,
cnractérec; que se dewn.necerún al paso y no sabemos que exista una excepciou
del tiempo; pensamiento que se con- pat·a las ricas.
st•rvará siempre en las p:íginas del li. Llevaremos al lector á casa de una
bro, cí pa bhra<; que un·\ mano airad•t de las amigas de Preciosa.
borrar(¡ rle h hojn. que las contiene. Ar.mlinta es una mujer interesante:
El nlma de Ang1:lica se abría á los tenclrtL seis años más que Preciosn, pero
halagos del amor, como el boton de ro· pn rccu du sn mii;ma edad.
sa blanca á las primeras caricias do la Ammtuta e~ bellísima.
br.isa. D~hemos creer que profesabn un ver-
Con los perfumes c:le su inocencia y daJero cnríiio á su amiga; pues tanto
d~ sentimientos no viciados en la es. en miRa como en el baile, juntas se
cuela (le b maldad <Í el eguismo, per- \'eiun siempre y siempre mostraba Ara.fumalH\-
así puede ,¡~cirse,- el btíca.ro minta gran interes por enseñar á sn
que contenia tan bella flor. amiga tnás j6ven lus más elegantes
Preciosa, cm encanto de sus padres maneras. y las leyes del bnen tono.
y gala. c:le la sociedad. ¿ 1Iauifestaba Preciosa. de!;eos de
Si á una sibila, en sns momentos de asistir á una reuoion? Ara.miota coinspiracion,
se le hnbiera pedido leyese rria. á casa de Don E lías, y ~ste coneu
el libro de los destinos para. inte- cedia al punto su vénia.
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REVISTA QUINUBNAL· 253
i '1\mia Araminta. un prendido Jc !-in be: Tal >uz sea clln. la llamada
magnífico efecto 1 Al momento, y con no l;olo á hacerme aceptar la cadena
la rw¡yor JelicaJcy;a, se lo ofrccia ú Jel Himeneo, sino ú correjir mi carácPrecioila
pn.n\ que hicie.,e uno i"ntli. ter; pero tú ..... Yo no quería hablar
El amor propio, !:J. emulacion~ pare- Je esto, te repito; mas ya que me
ci.1. uo tener cabida entre ellM, pues obligas, te diré que tu conducta en este
A:amiutn. eru. 1~ primera en hacor la asunto no es muv lmena.
apologÍ1\ de su amiga. -¿No? ~
Bien, pues, ahora va. m os con los
ojos de b imagioacion, al "abinetc lle -iN o ah~gas mús por Angélica que
1
·, ¡ 0 por mí? Cre1 tener en tí ttna defen.
a JOVCU . Se ou. · ·
cuentm de pié, prenJi¿udose ante el sora, ulnl~ consfeJera, )J' velo que más bten
c:-pejo Jo..; hilos de su cabellera profu. • ere, e urazo uertc e a otra.
sa Y perfumada. -E<> mi amiga.
Un hornhn.l e;;tá á su lado; es su .-Por eso mismo. Nada (y >a para
herruauo. No tiene este Lomlm.l trciu. seis meses que estalllos eu esto), nada
t& aiíos ¡ pero precoces arrug1.s surca u has Lecho en mi ftno1. ,
su frente, cu la que se ve la fatiga. Jo -~e.L~ hablado de tt; aun he He-una
existencia yn ca. usada. gndo a Insmmumele, pero ......
-Po~· eso, t!ccia el caballeru; por eso -Pero ..... b{~bln, continuó el j6ven
no t¡uunu que tocáramos e:;ta cuostion con voz ahogada. llo llegado hasta
y solo la ncce;;idad me obliga :í ello: doblegarme ante tí, seducido por esa
'ficuos Hn genio insoportnulu y c1 mujer encanta1lorn. Le has hablado,
mio no es muy bueno. no es verdaJ ! Y bien l
-.Gracias por, h lisonja; pero yo sí :-Le he hablado, pero no po~lia deciquena
I!UC hnbl.1scmos de eso. ¿ DccÍul> thr d asunto: hnulalc, oscnbele, y
que An~t~lica te ~'onvieue! puedo que algo consigas.
-¡ 'l'tcno> ocurrencias~ Prc~'tÍutale Ln j.)ven di6 u u pa!lo pa.m retirarse.
á hl rost~ .. . 0 -No, Ammiuta, dijo bU hermano,
-Af¡ttÍ 110 hay ro!:ias, Uba!Jo:: hn- no te vayas. Com¡m.J!Hlo,el motivo d.e
hlo fle tí. Ya nt~bes que I]UÍero 1í An- tu de.~v1o, pero ~e cre1 menos veugatlg~:
lit:l cotno :í una hcnnnnn. 1 vn. ~~ ; no lo ntegn<:H: estás :c~gán.
-l'u~:s, hija, si la quieres como á dote. Recuerdas, C~HI u u r~sc11t11.n~ento
mí.. .... e¡ u o no hallo legnuno, u u opos1c10n á
-No SC't!l tout.o: lo que llo quiero tn nacic?tc. cariiio, ht'íciu ...... porque
e:. \eruto en el en so de pa~ar u u bo- u o 1~ .c~re1 chguo, n'? le cr~Í bueno.
chomo. Coutiuúns cu In. crceucw do -1 u l.!raS m lllCJOr uuugo, ~u cons•¡
ne .:u u crcs uu JI pitv, peru :oÍ te mira. tantc comp:u~ero; tú lv truji·tl.! (1 c::.ta
ms al espejo.... .. Ca"n, U baldo.
-¡ Qntcrc~ llarn'\rmc 'iujo? -Y bien, sí:; pero el ejcr. prcm.1tura. 1..iera tocrecer el título tic hermano.
-lhsla do sermones, y al «r:.tno. ¿'\o te ltic~ uu bieu !
-Bicu pues, couozco tu 1~\0do de La voz Je ULnhln cm cnrifiosn., y
ser, y temo causes muchos dbNUHtos á 1 suave; el jó\'ou trató Jo tomar una
, la que sc:L tn c~po.:::a. ·
0
mano de Aramiutn.
-No te flllta razon. :Yi cowluct.1. En los ojos de ésta brilló un relúm.
pasn.dn no abona. mucho mi conducta pngo Je cóleru, y con uu bru:>co mo;·ifuturn;
pero hermana, así es h viJa: miento la retiró, Jicicndo:
mo &iunto formalmente enamorado -Dejémos eso. Sifué un bien, te lo
Jo osa mujer, pero tambicu tímido agrauezco; si un mal. .....
para dirigirla la pt\laura. ...... ; Quién -Piensas vengnrto i no es verdad 1
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25-! LA .MUJER.
Ent6ncos no debo esperar J.e tí un
semcLO.
-i Cu611
-Me aconsejas que le hablo 6 le es.
criba.. Hab~arle n:e es iD?p.osible, solo 1
por tu meulO podna escnbulo ..... .
-No prosiga!':l. Doposi~ario. Je tus
secroto:., bneuo, p~Jro descendet· al ri.
dículo papel de terco m ... ... : no!
( Oontilw..cmí)
LA EDUCACION A LOS VEINTE AÑOS.
Cd.R'rAS A ::III l'lli1\ll ~.\.'rALlA..
X.
mo la luz del sol al traves de una nube
cargada de lluvia.
lJejé,tlO:; al niño os,l mobilidad y pron·
titnd para cambiar de impresiones. Pero
~!i qucricla prima: este humor no es propio del adulto, y so·
Oóuo es esto, mi querida Natalia lamente la gracia do la infancia pue~e
¿acaso ser:~ verdad que estás de mal hu· cubrir osas debiliuatles y hacerlas olvl-mor,
sin :;aber por qué? dar.
Pormfteme manifef'tarte mi sorpresa. La cducacion tiene por objeto el armar
Esta es cosa nueva. en tí. Jamas t!:! babia al niño contra sus impresiones y en~eñarnotudo
bemejante defecto, y no creería le ñ t~!)muatir su propia voluntad. Es
que eso fuese posible si no me escribie- cierto 1\utt\lia, que esa mobilidad de senras
s<:l'iamente las siguiento:l líneas: sacione::1 existe entre muchas personas
que han pabado la infancia, pero oso con·
"Estoy de mal humor Y os preciso ¡;Íste en que no e:;tán suficientemente
aguantarme así. Otro dia esta~·ó de ~o- educadas, que no han aprendido á ~o·
jor talante. Y 0 no lo puedo lmpedll' Y minar:;e en la primera edad y so deJan
solo s6 que mi alma está como en la som- llevar por au mal génio sin rofle:tioo~r
bra y que las tinieblas la oscurecen. Es en que es el defe'::to q_uo más hace sufru
necesario aguardar á que vuelva el sol.'' á los demns.
A posar de que está bien escrita la fra- ¿ Quorrías acaso, Natalia., parecerte á
~e como obra literarin, tengo c1ue hablar- e~a gente vulgar que todo la impresiona
te con franqueza. Segun "eo te has ol- y de repente cambia de humor sin savidado
quo posees uua -voluntad firmo Y berse por quó? E~ns persnnns, aunque
buena educacion para. no dejarte llevar sean rica:; y poderosas, iamas dejaran do
sin oposicion por el vaivon del rual hn· ser vul"'ares ; aprovéchanse do su pn-i.
mor. Tal parece como si fuerus un niño 6 cion pa~,1 pesar como una ~ana de b~e~ro
una persona vulgar que uo . ~ubicso sobre los que ost1in baJO su dnmmto ¡
aprendido á. gobernar sus sentimientos. pero olvidan que naí como uo snbou resSí¡
el alma del niiio ea clara romo la ou- pet.ar n Jos damas, tampoco 11orán Tespe·
da. cristalina, pero cambia do aspecto ca- tadas, sino temida~. Se encuentran parda
vez que sopla l'l viento <• pasa unn sonas on el mundo que jamas hnn calla·
nube por el ci~lo. Basta que se le diga do una palabra dura ni combatido un
una paln'l.lra vi,·n, que se le rehuse lo que rapto do cólera: se dejan llevar como el
pide, para que l'Rtnbie de UUWOr ~de ÍDl· leño sobro el agua.
presiones; y en lugnr de In sonrisa Y la Gradas á Dios que ni tú ni yo pertcne·
~mabilidad, lo verois alejarse con ceño cemos á esa clase de gente : estos :;on
adusto y con todo el aapeoto de un pro- verdaderos salvajes de la civilizaoion Y
fundo di~gusto. tienen la misma movilidad é inoonsocuen-
Esto en los niños nada tiene de extra· . cia que los pr1mitivos habitantes de
ño y á poco vuelve la alegría, pues eso América.
es el privilegio de la infancia : todo eu Lo que caracteriza al hombro bien
ellos os pasajero. Aun sucedo que Eon criado os la dignidad en su persona, la
simnltuneaa la risa con las higrimas, co- posesion de si mismo ¡ el no alterarse
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REVISTA QUINCENAL. 255
nunca aunque lns personas que le rodean primeros son la plaga de la sociedad y loa
procuren sacarle do paciencia; no man ¡. segundos contagian con sus virtudes á.
festnrse nunca de mnl humor¡ es decir, los que se les acercan.
no permitir que objetos 6 personas ten- Las mujeres han aceptado gustosas el
gan suficiente influencia para conmovcrlo papel de séres d;óiles y dejan á los homhasta
hacerle olvidar el respeto que cada brcl; el privilegio de la fuerza. Es cierto
uno so debe tener á. si mismo. que ellas no pueden desplegar en el com-
¿ Cómo es posible, prima mia, que po- bnto de la vida aquella pujanza y valor
damos resistir diariamente á las tentacio· ffsico que caractori:m al hombr31 pero en
nos, á las seducciones del interes y á las cambio, poseen á muy alto grado una
atracciones de la pasion, y cuando se gran fuerza: la moral. Es cierto que úlofroce
hacer un pequeiifsímo esfuerzo tima mente empiezan á perder con ésta la
1
para no manifestarnos desagradables y alegría, que hacia. decir al poeta griego
ásperos, no podemos resistir al mal humor que ellas eran la stmrisu de la vida. Ya
que nos invado como una. fatalidad, y las mujeres no 110 muestran alegres y
que tonemos que sufrir su influencia sin contentas sino fastidiadas y melancólicos;
poderlo evitar ? esto es porque hun perdido la fuerza mo-y
lo peor ea que el mal humor no so rnl y no saben dominarse.
apodera de nu'lstro espíritu repentina Si examináramos el fondo de las cosas•
mente; nnda de eso, llega poco á poco, y encontraríamos que el mal hum'lr no es
en lugar do rechazarlo nos complacemos sino una rebelioo: un esceptisi~mo en
en acogerle y recibirle como un huésped accion. Pregunta á los que están siempre
favorito. Onda momento nos parece mi\~ debcoutento:~¿ de quien se quejan? No didi~
no de nuestro aprecio y consideracion rlln de seguro que de sí mismos, porque
y cuando ménos pensamos PS dueño y so- los falta humildad. Asf, pues, su mal hubet
·ano de nuestra inteligencia. mor es una reprobacion con respecto de
¡Seria tan fácil evitar que nos domine los deruas y un resentimiento culpable
nuestra mala índole ounndo al principio hácia Dios.
nos aconsejo. que nos dejemos llevar por Por este motivo la religion, querida
ella l prima, recomienda tanto al cristiano que
Pero segun veo tú no piensas que eo;n tenga el omio alt'{;re. La paz del almo.
disposicion de ~nimo ea cosd cen::.urablo produce la alegría, eo tanto que la pory
que tuviera inconvenientes. Pero no os sona quejumbrosa ó inclinada :!. la triste·
o~f; es preciso desongniíarse: el mol hu. za, siempre estnr1'l turbada.
mor que al principio parece un capricho, 'l'e aseguro, 1¡uo como siempro sucedo,
puedo ronvertirse on onformedad crónica. el esfuerzo moral para corregirnos lleva
Es unn epidemia caraotoristica de osta consigo la recompenFa. ::>i tratas de do~
poca Todos pare~n hncot'le el gesto al ntinorte, al rabo de poco te encontrarás
muu?o y .se mantfiostan desconttlntos sorenn y feliz y estará hecha In paz concone•
go mismos Y con el ~un~o. entero. tigo misma. No .t-e \'orá In sonrisa en tus
l!ny dos clases do ~res hoy dta · los que
1
labios no más, s1no que tu corazon y tu
viven chocndos y d•Bgustncloe con todo,, y espíritu se sentirán satisfechos.
quo sinembllrgo á nadn ponen remed10, . .
y lne almas valioutos y varoniles que Tu pr1mo afocthumo.
marchan por la sondo. que les indico. el
deber, llenos de vida y de energía: loe (Co-ntinuará)
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
L .A )! U .J E R .
VIAJES.
HECUl<}HDOR DlOR S, A. DE S.
XXI
KUSSN.\CII - CáPILI.A DF. GUILLEMO
n:r,L-J,.HiO DE ZGG-ROHGUEX.
A lns nueve de la mañana, ya casi
todos los \ iajeros almorzábamos y cada
cnn.l cmpreudia viajo dt' df'!':C'cnso: los
mús valientes ú pié, otros 1Í en kd lo y
algunas Sl'Üoras en !'illa do rnnuo.;.
)liéntrns huscnbnn un gnin. fJ\H' de·
bcrin llevnruos por un cnmino e,.; no C!l In primera
que t1l stcd sube bn-tn nqu1-1~
-'l'rcs veces he dormido en el hotel
tlol Rigi: ln primern me succtlit~ como
hoy: no quise tomarme la J_JOnn clo le.
vantnrmo; In. Regundn l11reuir, pues l .
-~le ~ustn 'injnr . ¡ )' q~!l~n so pn-son
por Suiza :-in ~ubir ni h1g11 Ungo
lo mismo que to•los.
-¡ Pero no madruga?
-E~o os o'ro cnntnr ... ¡ PM qué l1e
de cnmLinr mis hábito~ de cuenta de
qtH' viajo en tiP.rrn extrnun. 1
'fieno usted razon, contestó el otro
le\·nnttíudo~e, 1111 ingl{s llcv.'\ la In.
glnterrn en la zuoln de ~u calzndo.
Emprendimos mnrcl1:l ií pit~. L'L mn·
ñaon. e"tnb~ frec:cn y agradable, la
lcmpc.,<;tnd hnbin pmitic:-ulo In atm6s.
fern y f'lnbellcr:ido Jo., rampo:-. Si.
gniendo un t•stn•cho camino en :ig.
zag !;obre la fahla opuesta á la tle Gol.
dau, lmjnmoq all•gremeuto, aspirando
con delicia <·1 airo puro, ya por entre
ho::;ques de perfumutloc: ¡>inos, ya por
el centro d•• ricos prndoll, en los que
pncinn rcbnfioo que nos miraban man.
sameute. bnciondo ronnr dot¡niem In
música de ~us r.nmpnuilla<~. A \CCe
no~ deteníamos :í orillas del Mmino,
tlc!gri nos, nl Jlllt>hlo de
Ku.;snnch. Allí, despues de tomar ni.
gunn" frutns, leche y miel, como pas.
tores de .A rcndin, nos cucoutr6mo~ E.\tticientcmcntc
re tnurndos pnrn diri.
1:1irnos ni Ztw, ~ icntlo dtl paso 1a en pi.
ltn situndt~ J¡z IJUO t>n el mismo lngnr
ou que 'l'cll mntó ni nuHtriaco Gc s.
ler. E-;tn csccll:\ ostfl piutada ni fr1'$CO
F:obre lns parcucs exteriores del cdifi.
CIO.
Un ,-nporcillo nguardnlm pn~njeros
en el !nao, p01 o de!':grncmclnroento un
fuerte a~uncPro nos impidi6 ¡~erm:m?cer
sohro cuhiertn dnrnntc In trave"1a
y no pudimos gozar de In bella \'i,ta
del lago.
El canton lh: Zug (•S. el rn:ís r;~ue·
fío de In Confcllornclon Hch·ctlcn.;
tiene poco rnful ú m6noq 18,000 babi.
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REVISTA QUINCENAL. 257
tantes y la capital que lleva el mismo
nombre apénas cuenta tres mil a 1 roas.
En tanto que preparaban la diligen-cia
que nos dcbia llevar á la orilla del
! laao de Zurick tratamos de visitar
' "' 1 aquella capital en miniatura, pero era
t:.l la fetidez de sus cal les que nos
apresuramos {¡volver á la plazoleta en
donde nos esperaba el carruaje.
Zug carece de monumento!~, Regun
nos inlormaron, y es sólo notable por
su antigüedad (pues hastn su orígen
es desconocido), por su papel histórico
y su pequefiez. El cnmino desde allí
basta Horgen es casi llano y sin carúcter;
gira por entre prados y huertos,
pinales tupidos, algunos caseríos é inmensos
edificios que encierra.n fúbri.
ca& de varios tejidos.
XXII
ZURICK, EL RRlN Y SCTI.\FFHOUSBN ·
El lago de Zurick, que separa al
canton de ese nombre de los de San
Gall y Schuwyz, tiene nueve leg11as
de longitud y una latitud que vnri:1
mucho. Pa.reci6nos que sn aspecto era
enteramente diferente de todos los
domas lagos que habíamos visto en
Suiza. Aquí no coutemplúhamos los
paisajes delicados y poéticos de las riberars
de Ginebra, ni la lujosa Lelleza
de vejetacion de los de Thun y Brienz,
ni 1n. majestad soberbi:a. é imponente
de los cerros que rodean al de
los Cuatro Cnntones.
En el de Zurick esos diversos paisa.
jes se confunden y hay algo de cada
uno de ellos; pero lo que m:!s nos ad.
mir6 fué la extraordinaria multitud
Pasamos }á noche en Horgeu, por- de casas, f:1 bricas. iglesiaR y aldeas
que era tanta la fatiga que nos ago- que se o~tentaban en la orilla del la.
biaba (á e nusa de lo. descencion del go sin mtern1Ü;ion, de tal modo que lA.
Rigi á pié) Y cm. tao exagerada la ciudad de Zurick parer:e tener dos
amabilidad Y ofrecimientos del hoste- arrabales de cuatro leg,Jas ele longi.
lero do El Aguila Neg?·a que nos brin. tud (por lo ménos) ~>obre las dos ribeduba
l~s comodides de su hotel, que ras. La ~·ctividad mercantil solJre el
~o ~nv1m os valor paro avanzar hasta Zurick es inmensa: lo cruzan sin ceZunck
atravesando el lago.
1
sar, en todos ~;entido~;, buques de va.
El elegante pueblo de Horgen, si" por, b:1.rcas y ~>o tes llenos de mercnn-tuado
á orillas del lago de Zuricb, tie· cías Y c~e pasn.J~ro!l. .
ne 5,000 habitantes. Bus manufactu· La cwrlad, stt~w.d~ en la extrermras
de soderias, sus encantadoras casas 1 d_acl del lago y d1v1dtcln: en dos por el
rodeadas do huertos y jardines, y sus no ~ern~u~.t, es muy lutcre;;aute por
anchaq y limpias calles n0s llstmaron l:.U lnstona y sus recuerdos, r.oro muy
particularmente la atenciou, y con poco J?Or sus ~oonmentos. Se llamó
gusto nos hubiéramos detenido m¡Ís ThU1"lcwn en tJempo de lo~ romaooR,
tiempo allí. Pero el viajero, como el y f~1é dc~truida por l?s bárbaros que
jzulío en·ante tiene que seguir RU la IDvad1eron en el s1glo V. Desp~..;es
marcha sm de~cnnso, si uo quiere des. ll_an:~ronla. Turic~m 6 Tu~i~k, contruir
todos sus cúlctdos de viaje; así ·nrtlcodose en Zunc~ muy f~c1.h_neote.
pues fuó preciso pasar al día sicruieo- Al cabo de muchos anos de vtCJSlt\Jdes,
te á 'zurick. 0 su friendo el }Jeso ele varias tiranías y
pasando clu mano en mano, Zurick se
A las nueve de la mañana, aprove. decidió á entrar en la Confedornr.ion
chanclo uno de los vapores qne surcan Helvética en 1351.
constantemente el alegre y concurrí. La parte antigua de esta patria de
do lago, nos embarcámos con direc- Lavater, • del filósofo y sabio Zimcion
ú esa. famosa ciudad, en don- merman y del célebre historiador l\Iu.
de se _hallaban reuni~o~ en esos días ller, es muy triste, sucia y f~a dentro
los miembros del souohento Congre~o de las viejas fortificaciones ya destruí.
de paz que ratificó los tratados de Vt- ¡ * Famoso fisionomista, médico, 6 inventor 6
llafrancn. re vividor do la ciencia frenológica.
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258 LA MUJER.
das; pero en cambio los barrios modernos
se componen de elegantes casas
roaead~s de jardines y de vistosas
alameuas. Desgraciadamente la Catedral
no tiene niuguu mérito artístico
en su interior, habiendo sido convertida
eo un vacío y lóbrego templo protestante,
1>Ín altares, ~>in luces y sin
vida.
La Biblioteca pública. que se halla
eu un antiguo convento, encierra muchos
curiosos documentos, entre otros
algunas cartas de Juana Grey, la Reina
de un dia.
Despues de permanecer dos días en
Zurick tomamos el ferrocarril con direcciou
{¡ Sllaffhausen.
El paü;aje que bu extendía á nuestra
vista no tenia gran belleza u i variedad:
se componía de una sétie !lUcesiva
de sementeras, prados y árboles
de albaricoque, manz~nos, peros,
ciruelos y viñedos, estos; últimos, se
iban muhiplicaodo á medida que nos
acerc{Lhnmos íÍ las riberas del Rm, que
aparece de improviso en todo su esplendor
al Indo izquierdo del camino
férreo.
Era la primera vez que veíamos ese
soberbio río, y por cierto encontramos
que su fama de 1elleza. no era usurpada.
Despues de atravesar ciento
catorce ciudades, dividir once naciones
en las noventa le~uas de su curso
" llevando entre !'us ood~s espumosas,
dice Víctor Hngo, la historia. t.le trein.
ta. siglos y de treinta naciones, cintoron
de los imperios, frontera de las
ambiciones, freno de los conqnistadores,
serpiente del enorme caducéo que
se ~xtiende sobre Europa: el dios comercio"
...... el Río va á morir misteriosamente,
desapareciendo gota 6 go- ·
ta por mil bocas separadas entre los
fét1dos canales holandeses. ¡Así acaban
las grandezas terrenales 1
El orígen del nornb1e del Rin (como
el de casi todos los ríos helvéticos)
es céltico: llamábanlo Rhen 6 Rcu palabra
que significaba .fluido en el antiguo
it.lioma de aquellas poblaciones.
El Rin tiene tres cabeceras 6 confluentes
que se reúnen en el canton de los
Grisones, canton que fué poblado por
los etruscos hace como 2,500 afios.
Desde aquella remot~sima antigüedad
comenz6 el Rin á figurar en la historia
de los pueblos qne regaba.
Rabiamos perdido de vista el rio
hácia un moo umento, cuando de repente,
al volver uu recodo del ferrocarril,
oímos un estruendo como el que
hiciera una tempestad lejana que se
fuera acercando m~s y m~s, y apénas
tuvimos tiempo de contemplar un momento
el imponente espectáculo del
Río precipitándose po1· un salto, cuando
el tren se metio en un tú'Tiel-debajo
del castillo de Lauffen- para salir
despues como un relámpago; pasar
el rio por un soberbio puente, casi por
encima de la catarata, y continuando
por la orilla opuesto. del Rin se detuvo
a.l fin en la ciudad de Schaffllausen.
Esta pequeña capital del Canton
tiene apénas 8,000 almas y es una de
las ménos interesantes de Suiza. Sus
calles son tortuosas y angostas pero
algunas de las casas consenan aún la.
fisonomía de los s1glos pasados, con
sus torreones cubiertos do pinturas a.l
fresco y gabinetes de madera. esculpida
6 de piedra que se adelantan basta la
mitad de !acallo.
Un carruaje nos llev6 de Scbaffausen
hasta. un hermoso hotel situado á
una media l1ora. fuera de la. cimlal en
la orilla izquierda del Rin.
N os desmontamos en la portada del
hotel y redÍmOS UD aposento, y, a.}
a.brir las ventanas de éste se nos present.
6 un magnífico espectáculo: al
frente mismo bajaba el río arrojándose
espumoso y turbulento por encima de
enormes rocas que dividen la catarata
en cinco Faltos. Estos J?eñascos desnudos
y negros unos, cu b1ertos de vejeta.
cion otros, parecen centinelas que vigilan,
impávidos o.l traves de los si.
glos, el mugiente torbellino que sin
cesar se precipita, cae, brama. y huye
sin detenerse nunca, sin apocarse ja.
mas, ni suspender un segundo su cur.
so desordenado. Es la iroágen del
tiempo que nunca. podremos recobrar
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REVISTA QUINCENAL 259
si lo gastamos sin fruto. El castillo de
Lauffen que domina el salto, es uno de
los lugares más antiguos de los alrededores
y existía. aún iíntes de la ciu.
dad de Schaffhausen que fné fund:l.dn
sobre un fuerte romano. Un caserío
feo y vulgar y el puente del ferroca.
rril, le quitan á la catarata la poesía
que en otros tiempos podía tener. Los
eruditos han notado con sorpresa que
(l pesar de lo imponente que es la vista
del Rin en aquel lugllr los romano5,
que eran dueños de los vecinos terri.
torios y los tenían poblaJos, en ninguna.
parte mencionan la catarata.
A pesar de que muchos viajeros (entre
otros Alejandro Dumas) ha u exajecado
más de lo que merece este salto, no
deja de tener siuembargo un poderoso
atractivo, sobre todo ;\la. 1 uz de l:\
luna, cuando las aguas, despues Je
arrojarse furiosas por encima de los
peñascos, van á caer en la taza inferior,
convirtiéndose en uu manso y
tranquilo receptáculo que ¡·etleja todos
los objetos vecinos: el castillo, los
árboles y la ribera, dejándose en se.
guiJa llevar tranquilamente y brillando
apacible como uu espejo de
plata hMta. perderse entre las lejanas
sombras.
Una vez que nos hubimos retirado
á dormir siempre oíamos entro sueoos
algo como la voz lejana del mar en el
monótono y coutínuo ruido del salto,
que tanta~ generacioues han escuchado
pa.ra desaparecer despnes, en tanto
que la catarata noche y día continúa
produciendo siempre el mismo estruen
do año tras año y Riglo tn.s siglo ......
( Gotin lLa?'lÍ)
ANALES DE UN PASEO.
DIA OCTAVO,
(CONTINU.\CION).
-Por mí l ...... bueno está. el cuento.
-Te ríes? te advierto que nomo nudo
por las ramas, y que si no haces lo que
quiero me vengaré.
-Nada pueclos hacer : ¿dónde est:l.u
la.H pruelas y lo>i testigos q u o tia u os contra
mí ? D~jate de amenazas y veamtJs
qué a;unto te trajo.
-Quiero que me acompniies al lngl\r
donde dojé enterrado el dinero quo teuin
áutes ele c¡ue u1e cogieran.
-,Dónde es eso? preguntó el zapatero
con mtores.
-l\Io consideras tan tonto q11e te lo
vaya á. decir desde ahora? . . •• Primero
necesito saber quién habita lt\ casa en
que yo vivía ó.utes.
-Vive Juana, la llamada lucero, y su
hija.
-Bien¿ á qué horas se acuestan?
-Cuando sale de allá A ve lino quo es
el novio de la muchacha. El no es tan
tonto¡ la muchacha tiene sus realitos do
doto.
-Avelino! Avelino con novia:>' novia
rica l va iremos á darles un susto ......
-ll'lbla por tí .... ya yo no trabajo en
esas cosatt.
-E,ta vez no tengas cuidado .... no
quiero irlo::~ :i. robar nada sino á sacar lo
mio. En esa co.so. dejé entenado cuanto
tenia.
-No nece~itas m:\s informes?
-Eso me bnsta.
El zopMero se puso de pié y dijo con
frialdad:
-Ya es tarde, me voy.
Ramon le tiró de la ruana y lo obligó
.i que se sentara do nuevo, dicióndole :
-¡Con que te quieres ir despues de
que me arrancaste el secreto l l~scuo ha
aiiadió: ahora te va~, pero á média noche
te espero en la esquina de tu calle; llevarás
una barra y un azadon.
-Pero ......
-No me repliques!.. .... Exijo que me
acompañes; no os :i robar ¡cobarde! es á.
sacar lo que me pertenece !
•
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2ü0
-Pero¿ quo.i dir<~ mi mujer á q•den no -No te acerq11es! le dijo Nicola~ de-le
gusta que yo salga~~ deshllras? teniéndole; mis bulla har:l.n. Escondá·
-Qué me iwport'.l. tu mujet· !. .. A las monos por este lado hasta que se tran-doce
estaré en la esquin.1, y si no te en- quilican. Y tirando :i. su compañero le
1
cuentro allí, iré 1\ tu casa, golpearé, gri- obligó :i que se metiera con él bajo un
tarú, levan taré toda la cuadra con mis matorralito de jazmines y norvios.
-roces proclamfLudo lo que eres. Al cabo de un rato &e calmó el rumor,
El zf\patero, íntimidaJ.o, tuvo que pro- y los dos hombros, ::~aliando de enmedio
meter <:u'\nto le pedía el otro, y volvió á de las ramas, se dirigita los ojo-s eu un grueso mia. entre la cenitn, el cual asu11tado se
buyeton. l~¡vantó y qui~o t>alir, tropezando con los
-Olvidaste la barra y elazudon ~ pre- dos hombre:~, los que no sabi.,ndo qué
guutó el ex-presiuia.rio. era aqut~llo, con dificultad ahogaron sus
--Aqui lo:¡ tengo. gl'itu!i de terror. m g. to huyó despavori-
-Adelaute. do y tollo quedó utra vez en t;ilonoio.
1
De,puet> Utl haber undaJ.o algunas CUI\- -Mano~ a la obra! exclan16 en voz
ilras llegaron a una cnbita retiraU.,l, divi- bnj•\ Hamon: enciende tú el cabo de vela
didt\ rle la calle por uut~ ctlrcn. que tengo aqu1, pet·o primero tr:lucate la
--Tienen pen·o ·¿ pr··~untó H.amon ero- puerta con aquel palo.
pezauuo ;i. cnrt11r el btlj uco que ataba la, E u aquol u1otneuto el roloj dió laR dos
gutídu·•s de ltl corcll. dol :3ular. de la ruaiiu.ua. El sabanot·o se quitó la
- -No t>Í:. ruaun y ol sombret·o, tomó las herra-
-E . .;o lo varl!mos dos pno::~; y annnca.n· wit~utu.~. ~o uin6ió a un riucon de lu co-do
algunos 1 palos de la e H'c 1, hi;~o u o ciua y orupez.J ú Cr.Jba.
lo;:~ 4lo.s pulliesHn caber. Da repeotP be detuvo, exttmiuó el agu-
I.,.l;; gallinas, que dormían on :m limo· jaro quo ha.bia hecho y tirando al suelo
Ulll'O corea do aquel ~->~ no enouentro la. piodra. quo babia puesto
u.ves do los wlaros vecino:~, quo tamuien twbre el huyo.
ayudaron á meter bulla. -E~o nada prueba, cava otra vez. Et3
-Malditos animales! exclamó coló rico probable q u .. huuiesen sacudo la piedra
Ramon, Yl\n á despertar ;t toda. la ve. pero sin ~ncoott·ar la plata.
cintlad. Ramou, animado con o~;tas palabras,
Y se acercó al árbol con intenoion de volvió :l. tomnr las herramient lB y empe-matadas
:l palo.:l. zó :l. cavar de nuevo. Pero fuó en vano,
,--
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REVISTA QUINCEXAL -
1
pues aunque hizo un hoyo hondi$ÍUIO u:~- ,Juana So3 con:.ideró r~ca un di1 o~ que
1
<.1.1 encontró. Butúnces tirando otra \·a~
1
al «¡uerer sacar una ¡nedra do uu rmcon
1 la barra al suelo, se sentó ol)n aire abotti· de !,1 cocina, se encontró \'arias mochilas
do y soml.mo, prorumpiendo en ¡;eguida de plata y algunos trozos do oro m_acha-
1 en tenible~ imprecaciones. Nicoltis, wión- cados .. :A-1 momento compró la castta en 1
1 tras tanto permanecía indiferente, ó im- que vtvta y el terreno, sob~ánd~le lobasport:
indolo poco las ¡¡enas do su antiguo 1 t~mte para ahastecet· una ttendtta de _boami"
o se sentl¡ en silenJio -al fiultnmou ttlleria con cuyo balance ganaba la vtda. o 1 1
, l volvió :i cavar y ftmbos bo1uhres rnirah1m 1 Eu breve la Lucero, ~omo la !Jama~an
1
callados el aguJero, y la ''eia de seb '• desde su juveutud, tse vtó adulada y bten
: cllisporroteanclo goteaba l?or en modio do acogida por todos, y se _creía foliz, pues·
¡1Ios dedos del zapatero deJando una hue- toque no solamente viv1a con desahogo,
, lila en d suelo. 11iuo que peco :i po.:o iua foroul.ndole una
-Me ocurre una idea! exclamó de re- ¡ dote a. su hija_ .cun su~ ?ortas ganaucias.
1
pente !~amon: ¿ no ti ices que _laf:'tcer 1 Lu chtcu crt, A. valiDo, quten,
1
-Ricas 110, pero dicen que 50 encon-~ n pesttr de _su saluc.l uc~acosa. desde la 1
traron un stmtunrio. mortal henJa que huuta sufndo, y de
l -Ya ves? Mil demouios! ese santunt·io que su madre era muy exigente, regañona 1
era el mio ! . ... . y oicatera, tenia tul reputuf'iou de honra-
1 -Ou:!.nto tenias, pues? 1 dez y buen cara?ltlr,. c1ue so graogeó .no 1
1
-No bnjabil de quinientos pesos, fruto solam?~te J,\ estu~~cton, de la u;tadre.' s1no
da muchos meses de...... el carmo de la. h•Jn . .f<.) ruatr1mon10 se 1
-Do robos añadió el otro viendo que habia urroglado ditiniLivamante en aque-l
¡ no continul\b~. No sabia. que te hubiera llos dins, debi.!ndo~e celebrar apónas se
ido tau bien. 1 abriéseu las velaciono~, ll principios de
Ramon continuaba mirando en torno Bnei'O.
1 suyo con !\doman colérico. 1 Todos e~tos pormenores lo~ supo Tia-
1 - Yn e¡ u o nndt\ encontramos, v•imon•1:;¡ mon en lo" suu~i¡rui.,n to~o días, y sintió
si(ruió diciendo u! Luorto. ¡ crljcet· tJU ::ou cor.1zc;n un u, y odin IÍ lnt; \"Ícti·
el sumiJruro, •mpl6 la va!a ~in hnLl•r ptl· IDfh do :.Uts 111nlas p uiouo:;, cousider:inlabr.~
y fuó" nbrir la puort.t, micutr lS dol,l:. sor;uramonto <'01110 una \'ivionte
IJUO t!l znpatoro roco¡;ia a tiento:; l11s ho- raprohncion do ¡¡us actos. Adema:; do
rrot.mioutus. El gato maullnba on la putJr- Luuuu o~tu:; motil'os do otlio quu tenia
tn tratando tlo entrar; al verlo tJl L.mclido h:icin. An~linu, 'iuut!u on ~)la cncnroacion 1
quitso dotmhognr su ra.bia, y d:iotlole un do llU pasada vida, Hntnon 110 podin ol vi¡>
Untapió ol dt~sgraciado animal fuo tl l dar que aquel hnbia eiclo la cau~n. de su
caer oxpiranto á algunos pa~os do tro bandido pnsn ba vecinas los que empezaron á latir y ah uel
rio y ,·olvia al pueblo; al principio l!nr por todas partes. Seguramente Ave·
caminó lo más aprisa que pudo, poro hno no tenia ¡;erro, pueRto que no se
poco á poco fu6 deteniendo ol paso, y so oyó ningun latido co1·cn. El bandido so
dirie;ió lontnmento, con la caboza incli- agazapó y ocultó tras do unos matorranad.
a y la mirada torva, hácia la casa dol loa, cerca de la vereda que conducía del
zapatero. huerto á la mangn, y 1)erwnueció alli
La mujer do Nicolas que le \'iÓ llegar 1 largo rato. Viendo quo todo vohia á callo
dijo t~ osto:" Allá viene otra voz aquel marso y que en la casa nadie se movia,
hombro de In. Nana parda quo tanto to recordó que los animales más ruidosos
ha buscado illtimamente. No me gusta eran la,; gallinas, y empezó á tirar piesujaclw
¡ ten cuidado, esa3 awistades uo dras del lado en qno éstas dormían, esson
buenas." pantando al mismo tiempo :i los animales
Nicolas no contestó sino quo salió á do la manga. La bullo. fué ontónces peor
recibirlo, y despues de haber hablado y el cacareo do las gallina~ y las carroalgunas
palabras en voz baja se fueron ras de las mulas y el caballo dcspertajuntos.
La mujer del zapatero permnno- ron á los habitantes do la casita.
oi6 en la puerta y con la mirada loe si- A velino se incol'porú ¡;obresaltado'
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,,
Jlnmó ó un muchacho que lo servía de grnn yoz, y <'O)ó do espaldas sobr;-la ll
IlCOn y dormía en la. ~:ala, y preguntóle yerb:1. cubierta di> rocío. l
si babia oido rnido en el solar. 1 -Me han matado ! exclamó apoyando 1
-SI, contestó¡ seguromcnte son lns las manos ~obri' f 1 pecho y procurando 1
'"nena do don Bernardo quo so quieren ponerse Pn y,jó ¡ ¡.ero 7'0 pudiendo levan· ¡,
entrnr. 1 brse, voh ió :\ dur C'omigo en el su~>lo.
-Anc'n ti ~or que es Jo quo hny. El lliH sino ~Alió do ¡,ntra lns mntot~, 1
Bl hnudido OJÓ abrir In }HH'rtn de N n el cucl•illo mu;ougrentarlo en la mnatrnd
do la casa y so Tohiri :1. ocultnr en- no. é inrlin:'w !ll •ombrn miró: /~v· liro vulvi6 !n:, ojos y fij:mdolos
que ec ncorcal•a crn In •le Avohno, y de- en bll \·erdu..,••, lo uuró ron una cxpre·
scn,·ninnotlo un cuchillo n¡;unrdó ; el mu· t.ion do profundo molnnrolia y dclorosa
cl1acho pasó n 1-U Indo ,·asi roz3mlohe reconvcJ•cÍ< . n. fic.tnon s~ e~treuaeció, y
con l·l, pero m.da •:ió, ) vohió ti eutrar a como oLrA.ndo bnjo un i~•r•ulso par~ l!l
la casa dicioudo : l•csta enluta u t 1\P.sconoctJo, y ~otr•uuo !
-No vi nada don A ve lino; In noche por In mir:t~.ln )llluinofl\ d•1 su nctima,
ost:\ rscura. ' · permaran·i(o nlli ~in movimiento y aturdí·
Esta oscena se repitió , orÍn!! V<•cos du· do hnsta qu< 'iú pn11nr por la fisouomía
rnnto 1~ nocho. Avolino, r¡uCI t 11nin un del ce.iclo la últimn ngonul de la muerto.
' eombrndito de maíz •'n el ~olnr y tomin Aquello l~t(•un mudn dmó ap6nas nl· l
nuo 50 < ntra~o e! r,antl'ln rí hnc~rlo da- ¡;ur.f•s ·'' gundos ¡ }IC!rO el ba~;dido crCIJÓ 1 i.:, os, olvidó ron c~t11 prriJCUJ·IIrJ· oll o1 r¡•o ,. n., uo In n•,..r. nrtlll el·u• 611 'íct'1m~... l1.lb1' a duro.d o
aiios rle horrihlo JUnrtirio pr.ra el.
go personal q11c ron·ia. Eu 1.sc mnmcuto oyó l•llfM que se
Y A hnLinn cantado todo los gallos lé nccrcabnn, .} por p1 imi'Tn vuz de MI ,·ida
In ''ccindnd y ~o notalm l'rbro los cerros huJó d<''P"''orido llovnndo 1'111vadn en
:1 csJinldus del ~ello, un rcE-plnndor \O~o, el corozon Ir. horrihln zadn del remor·
precursor do In nurrorn, cunnd~o }{crnon dimicnto. ji
1ntigndo COl• su inctiuH•tln l o~ic·iou, 1 u tu· 1-.ntrt tnuto In mnrl1 u do in e lino, quo
mitlo (: impncicnte, s~ lo\!PJtó del sudo ],., lutLiu H•ntidu Jc,nntnr~e, oyó en soclondo
bnLia penniUII l'Í1lu m•ttlto, Y lnt'• rí gnidn ol grito •¡ur diu ni c·nrr ¡ bO incor- !
dnr unn vuolta m, t01 no do l11 CIIFII i till roró npr:w y Rllli• 1ulo {t nu:dio 'Hlir, ~o l
nccrcfl nuc1 nmont1 :\ tonns l11s !liii·J tu¡; .v tfirigio h:lcift , 1 1111 r 1 o postrndo de MI
lns OlliJlllj(¡, dotCliÍ ~ IHlO~O ¡tiii'(Íc ul•umcn• Joijo; )a flUrorn ¡·ctll Cll Ju.z ¡I(J SJ"Ulll\ iluto
junto iL nquülln qnr. clr hn ul pn loHT'o en si d( 11 pcnto e 1 pnisaje, dcscutiecillo
inferior, y cliO 'nriros ¡;o! pes Pú'J· briCJ,rln ni wiél.tO dcmpo ...J lívido cndá· ¡
tm In J>llrccl y In nntnnilla cl<>l 1lonnit'>- Hr do A, cllno ...... ln dcfogtnc inda m adro
río ilo Avulino; oyó In \'cond!to y Fo sit uí1 en· con el ruido do 1\IIB J•fO}Jins pi&adas, te-
' tro Jos nltna plnntas quo cnl'inn á orillo"' miendo t·ncontrnrr-o con nlgu•en que pu·
del senderito fjl:C conduciR al mni:~.al. diera Terlc, y ni miemo tiem¡:o lleno do
A,·,lino abrió la puerta con prcrnu· horribio y robnrco tnicdo do lncontrnrso 1
cion : la nurora, nunquc no nlumbralm to· a:;o)o, pcrmonnció ]nr~o rnt'> oculto dctras
1 dn\'Ía dabn cierta claridad indccitn, y l1a- do un bnrTllnco del otro Indo dsl rio.j
1
jo esta med1a loz los ohjotos ton111han ex- l'cro In luz 1 rn más clnrn á cada momentrniias
formas; el Jlohro loomhro e-royó to, y oyb lom- la peua,scgun las leyes vigentes, es decir 1
brero? preguntó sin E"aber casi lo que á diez años de encierro penitenciario; 1
decía. oyó la senteucia en silencio,pero agitado, 1'
El otro se puso la mono en la cabeza y y temblando, y esa misma noche le neo- .
por primera vez notó que le faltaba el metió uDa fiebre violenta. Apénas duró 1
sombrero. algunos días: su delirio era constante, l
-No sé, contestó con dificultad, se repitiendo sin cesar: 1
qued an.a .... . . a llá·. "Es os PJ·O s ...... esos OJ. OS, n·1 0s nn.o '. ...... 1
-¿Donde? me atr!lviosan como uu puñal; me J'e· ' 1
El asesino no contestó. convienen ...... me J•Srsigucn ..... me pren J
-Imbécil exclamó el zapatero, síem- den ...... me matan! Quitenlos de la pared,
pt·e dejáa alguna coan ...... la otra vez fué que me miran desde alli.. .... srránquenlos ¡1
el cuchillo. del suelo, que mo Rb·af>n ! }<;scóndaome1 1
· Calla, hombre, dijo en voz casi ínin- ocóltcnme, que no puedo verlos sin mo- 1
téligible y déjame entrar. rir t " 1
Y precipitándose en un rincon de la Despues de In muerte do Ramon, y no 1
1 zapatería fué t\ caer temblando sobre un encontrando en realidad nada contra Ni·¡¡
banco. Allí permaneció callado, oculta colas, le soltaron al fin y él volvió tí su
la cara entre las manos, y sin querer res· casa, mohíno y cabizbajo; pero desde 1
, ponder t\ las preguntas del zapatero; flquel tiempo su mujer no tuvo po1·que 1
solamente do vez en cuando murmuraba quejarse de él: era un modelo de humil- 11
entre dientes: dad y honradez.
L · 1 h r h d 1 ¿Y la mndre do Avelino? preguntarán. 1
1
- OS OJOS ....... o . me an mata o .
Una hora dtlspues se presentaban las Parece que las gentes del pueblo tie- ,
autoridades en casa de Nicolas, pregun- nen una manera de sentir diferente ele
tanda por Ramon ; el tuerto lo mostró la nuestra. 1
temblando, pPrO al e11esino no se movió .Núá.llegina ~e á afiigió los primcH•~ '
ni quiso contestar :1. ninguna de las pre- d\as, per0 An breve se le ~;ecoron las J:,_ 1 J
guntns que le hacían. Al fin se le ocurrió grimas, mRnifestñndose sumamente aira-á
uno de los circunstantes decirle de da cuando le pasaron la cuenta de lo que ¡
repente: había costntlo el mode&to entierro de su
' l -Ramon aquí tiene usted su ruana, hijo. 1
' póugesela y en marcha para la cárcel. -Me han hecho gastar much.:> en el
-1\li ruana!...... entierro, decía, y ahora que no tengo 1
-Si, aquí la tiene? no es la suya? quien trabaje para mí¿ cómo podré repo-¡1
-Si; démela usted acá. 1 ner esos pesos ? 1
-En dónde la dejó anoche? le pre- Avelino se fué pera la otra vida ántes 1
guntaron. de poderme dejár algo de consideracion 1
1
No fué posible hacerle contestar; pero para mi vejez ...... Cuántas veces le dije , ,.
'¡ las pruebas eran tan convincentea que le que comprara el terreno en torno de la
• llevaron para la cárcel en union del enea para no tener que pagar arriendo! , ,
1
1
tuerto, en cuya casa habian encontrado Muy dura es la vida para una mujer
1 al asesino. El zapatero no las tenia todas! sola! añadía dando un suspiro...... ll
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2G6 LA ){u J E R.
Ya babia llegado la noche cuando
hubo concluido su lectura !IUtx.imo y
ontóoces se presentaron tres bombrc!l con
1 tiples y bandolas que habían t>itlo convocados
para tocarle::~ a•1uella noche ; nnun·
ciando Bartolomé pomposamente que
tenia el gubtO de invitar á la concurroneia
i un bmle en In casa de Bellnvi!>ta.
Efectivamente Leonardo, que era joven,
alegre y de parranda, babia de8cubierto
en un vecino ventorrillo varios toc!tdoros
de bandola, y acompañados por !a guitarra
del primo Hal'tolomé, organizaron
concierto y baile. Entre loa huéspcdeb
haLia m:is de cuatro parejas de baile
bien lucidas y con suficiente barra para
que hubiera algunos ojos que lo!! miraran.
Desde ~u IJ¡•gada l .. eooardo babia oxnmioado
ol terreno y encontrado que
Pepita era muchacha despierta y atractiva,
entaLló cou olla unos coquotcoti
exajerado,., cowo todo aquello que so funda
en un Cl\pricho pa~ajero y quo no ha
de durar.
sino soüor fulano de tal, y yo inclinándome
la snludaró rospetuosamonlo como
se debo :í !a Soiíorita Heredia.
-Y por quó creo usted esto? le res·
pondin ella algo picada con In indiferencia
quo vuia Leonardo en lo porvenir con
tan grande calma.
-Porque asi es el ;mundo, contestaba
él, y así ~:~omos todos.
-V nrinblos ?
-Probnblomonte.
Pepita sinti.'J algo como un desengaño
un desencanto al oir palabras tan franras
que rayaban en la impertinencia.
-Esta os la coqueterin que describían
la ctrn noche, pemaba.
Olrid:índo~>o ontónces do In. conquista
de ~Iáximo, que ya empezaha tí creer
imposible, tglaron el n<>gocio fl su ~ueto, &nlion- des, añadió, ¡1orqué In llaman cu~cabel:
do Leona~do com¡mche de Pepitu, Mtlxi- tiene en Ja extremidad do la oola ostos
mo de Alicia y Hortolomé, de la seiiorita anillo~ c.lo color casi tra~paronto queparccien
llegada, In (}UO acogió muy mal su recen ca&cnbcloe, y aseguran los que las
compadrazgo con un personaje ton ~o· han estulliEtdo, que se conoce In. edad de
cundario. estos reptilos porque cadn nno aporece
-Comadre, le dacia Leonardo :í p 0- uno má~ :í In extremidad do In cola; esta
pita, llámomo compndre con franqueza debería do contar hnsta doco años 1
y hagalo con frecuencia porque yo ~é que -Son muy venenosf!.B? progunt6 Pe-
1
despues, cunndo nos volvamos á oncon- pita acercándose.
trar en la ciudad, ya no mo nombrar:\ -Tanto que ca¡¡i no se le conoco contra.
1=====-=:::..=.:::::_:_.:-====--:====-......:-=-=== :...._..=:====- ========-11
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R E V 1 ~ '1' A Q U I N C E X A L · 267
-Sin embargo se la debo do oir al paseando por ol pió ele unos nrbu01tos
accrcnrse por lo roéuos, y esa es una 1 arrul111ba ::;uavemente en coqueteos con
ventaja. su compañera, ¡m~l\ds entro el ramaje
Efectivamente; parece que la rro- espeso do un caucho. En el momento eu
villoncia la ha dado esa cunliclud para que me prepnmba para apuntarlo ñ mi
librar un tanto:\ los que persigue ; ade- inocente presa, é:~ta ~e me ocult6 entre le
mas sns movimientos son lentos, nunca mntorrnl. y yo rosolvi a¡!uardar ñ que
so tira sobre su prosa sin dar uun ~acu- volviera á pre:;cntf\r¡;e. Entre tonto me
didn á sus caacnbelos y pica h:icia lo alto; senté sobre un tronco caído que por nlli
no ataca los pi&!, pero se enroscl\ inme· había, Y olvidando el objeto do mi cadintameote
en el fcuerpo dG su victirna. cerfB púseme :'i admirar el sitio en qne
Siempre anda por el suelo entre In me hnlluba. El sendero que hnbia 8oguihojarnsca
y rara vez trepa á. los ñrboles. do al travez de la montaña subin ser-
-- IIBCia bnstnnto tiempo que no veía P?ntenndo por la falda de uo cerro enuno
de estos horribles reptilcR. dijo )fnu- Lterto de c~peso bosque, y se perdía en !
ricio, lo que me recuerda uo a.conteci- lontnnaoza en el fondo del vallo, en don- 11
miento muy torriblo del que casi fui tes· de ostabn sito el enserio ó pequeiia nldea
tigo en mi primernjuveutud: comprendo de h cual dependía la hacienda de la
con cuñnta rnzon los llnman on In hiato- "Ooibn. " En el punto en quo yo o¡¡taba
ria natural Crotnllus horridas! el can1ino haLia formado como unn pla-
-Oigñmos <'ual fuó el acontecimiento zolatn abierta por oll ovante, lo que pardo
quo habla Mauricio, dijo Pepitll, siem- mi tia qua se descubriera á lo lójos un
pro ávida de emociones. e~ten~o paisaje enteramente cubierto de
Ouéntenosla usted, mióntras que nos bosque que se estondia por todos lados
traen los caballos para vo]\'or á la casa. hf\Sta ol horizonte, cerrandolo una faja
Eutónces l\Iauricio refirió lo siguiente: de cerros azulosos. ]l~n torno mio crecían
altos y robustos cauchos, palmeras y floLA
CVLl:IIR.\ CASC.l.BEt.
I
ridos guarawlnis, todos ellos envueltos ·
en un ropaje de diversas planlus pnráeitnli
que pendían do sus ramas y cnian
hastn ol suelo alfombrado cou mullida
hojnrnRca y plantas enanas, puos los nr-
Estaba yo muy j6vou cuando tuvo quo ~olea daban dumn~iada sombra para
ir 11. pasar algunos dins en una hacienda permitir que viviesen a su lado arbustos
port~ne_ciente á m~ padre, sito. en las i~- altos y robustos. En esto loe gigantes
~odtac10nes _del no ~1ngdal~>nn . Jl3bta del bosque imitan :i ¡08 grnndos ele la
tdo ~on el ob,¡eto uo que mo In nntrognra tierra, ó mñs bien los soiiorcs ' de triunfo y titlltn~ 1
1 pcru ni> compren• le :í. punt•> fijo Clltle3 •ernn ch·ica-. Llevab t, ~c¡;un dicen lo~ pcriórlico~, un 1'
lo~ re,ult~tl"•: la,. síntum:~~ stm alnrmant~-<, aNeoal cmnplcto de uma ... propias para el ca•o¡
prro turltVÍI\ no~esn?e c·1""' p- de toda.~ h~ JW~icionull socialcd hnu olvidnuo 1 JIÍI''\lll.lo y da. tdo que hncl!~· á 'u~ h•nnbt·e~ en ~u mbiu•1, y ~ólu quil!rcn ocup:u:::~e en cosa'! ím- 1
1
loi tnbunalc.i y en los c;t.hwr ~'''· . propias lu -11' un rmiC Sinembnn;u hny muchn~ mujeres que no so·
rM.e'i 1q, cnc;,i¡e7.ndo t••lr tl'll tu•rm l'l'l tlo ~Ir. lnme'lte cumplen con .;u;¡ deberes, bino que
llri~ht, d ft """" h"'' •e ••tlític '• jefe tlcl hacen " ran•(c, hienc~ ·i In humanidad. Una do
P}lrtirlu ra•lical le b ~h·u1 t;rcu" ~ 1~1 ncu- las ru<.~)en•, 111.1> rica~ llcl mun<.lo,-tul vez la
tm,; tu1·o lu::;1r cl' M mcl•e-ter c.,n ,.¡ ob;eto m:b acauthlnd·•, e, h buone.'ln Burdett Coutt!l,
de p.·lir que ~e rlie1"'. un'• ley en el l'.trll\tnen- qrte 'H'rcd•) como 15 •Hillone.i de fuertes-y es
to, Jl<.'rmiti~nrlo qu:.> IM nH.jcrc, pmlic.,e.t ~otnr h pe~ona q11u h:t hcCIHJ C'lrirladco; en UJnyor
t•n Ja, ele··dun~-. Acle '"' .¡,. In 'e l·•r 1 lln~ht, e,c,.Ja en ln~latcrrn,-~ touuterns pu~il>lcs:
1 J•:n Hu-r \ h ing<'r•ncirtllrtl\'1\ 1h· la'lmni••rus cclilica;,,J, i¡;ll!.,¡ ~~. furulnu tlo colc;;•u~, m·md;tn·
1 en In puht1c:1 h, .-i,fu poco uro•\' •cl.u•u pa1·a ''" •ui:-iUIICI\r.i :í 1 .. , p IÍ< Cull' ~l',000 h 11' ., C,t~rllll14 1 e:. rlccir, l:!ú,IJOU (IC•O<
pirnc1•11 ui l,iJ istn ~ t·rte.! X•tll•"• '1'"' 1 cns ll'rie , nun'l'·" tu\·u
l. o 1-:1 n 1 .~.,, .,k ovn, pcrtcnecll'nlc , una UHIC..I"' pn•tcndicntL'S1 y L ht 1 d 'llic fue des·
r~mih l hlclnls:;'l, d ~:3 :mo• :o ,. 1.1·1, fu. C N 1pulcun 111 prCklllilll :.U llllOU ant&
1lcnncl n tmh •jo~ fi•rl. 11lo~ h •·t 1 '1 llll de su~ le ,..cr ~:mpcra.• !rJr. Huy tiene ya tili niio3 do
1
día•, 1• H' h ti. r tomt lo h prlll~'l) o ll 11 trtc en c·I:Jrtcloll ,,,,~.,~~ .•n••d •· l'ruh•blu· IV
1 IIICIIIO .• de alto rn.1go, (In querido hacer ha sido arlormt.:cer a l0o1 católi-primcm
no b:t cumplido !!8 :ti'í~ ~ la -c~unda cos, bajo pretexto de p~oruovor arreglo3 _con el
a·l6nni alca01.a á 23) permancccmn sufnendo Santo Pndre, para g:unr~clo~ y ganar t1empo,
~:·andes trabajos y plldecienllo mil Vl'j:tciones j pero en rcnlidud no tiene intencion d~ h_acer
durnnto 1 !l nño:; en In Sibcri.; ¡ do dor. le pro- niugun bien Ji los ratóhcoq, á quienes el ~;lcmbnbl•
·nllntc no >Ol\'cran á :-a !ir con vida, puc3- pre considera como lÍ. Sll!i Cl.lelllígo>.
toque ol clima es mort1fero, y rar~> es el q.ue 1 •
puodo vivir allí sin sucumbit· al frío y :11ns m- J S. A. DE S.
coulodidadcs.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 35
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La Mujer - N. 7
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LA M·U J E R,
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS.
ll LA SESOJIA
SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER.
D0:\11::-400, DICif~)fBRE 15 DE 187!3. ~ PRECIO l\0 C8.
ESTUDIOS HISTÓRICOS
8()H1:U•) l u\.. ~l UJ.:hlH. EN LA CIVILIZACION.
LA ).1 U J ER H E BREA.
( COXTlXUAClOX).
VIII ¡Quién no conoce y ha admirado las
. . . palabras de Ruth á su suegra 1 ''.A
Cqllo m unes~ ac.uchlllada .cas1 toda ·• donde quiera que fueres iré; y doudo
la tr1bu do BenJatnm en cast1go do un " morare:; vo tambieu moraré. Tu pue.
crímen cometido por toda ~lla, y para " blo ser{ mi pueblo y tu Dios serli
vengar el honor de una. mnJor vllmen. ·• mi Dios. La tierra que te rocibiero
te ultr~jada,. los miembros de las .~e. "en tu muerte, en esa morirt'.; y allí
mas tnbus JUraron no ?ar sus hlJas •· tondré el lugar de mi sepulcro."
~un~ n los po~s descondwn~os deBen. Poco~ episodios más bellos y ca rae.
pmm quo ho.b1an quedado_. Estos, pues, terísticos de la época, que aquol en
para quo no se ~xttugmoso su raza, que describen las Saarndas Escrituras
t~vicron que apol~r. nl rapto, Y como las escenas de la ieg~ en el campo de
s1glos dosp!les lo hlCIC~n .los romanos BoOz, el pariente mas cercn.no del m~con
lo.s sabtno.s, los bonJnmttas se :roba. rido de Ruth y el suhsiguieute m.ttn.
ron á cuatrocientas nONCELLAS DE SILO monio Je la ~1oabita. cou el rico judío.
un día oo que cantabun Y da.nza.l'~n Dios bendijo aquella uuioz•, pues do
en los campos coreanos de aquella c1u. ella nació el abuelo de David, 'lue fué
~ad. Tal or:~ la tri~o .suorto do ltt m u. la estirpe de N ueÍmbolo de la. mujer ab.
negada, humilde y tierna, cuya. infiuen.
cia. conciliador& suavizaba las co:;tum.
bres rudas de la. época. 1
'TO~O l. l'l
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H6 LA MUJER. 1·
X mayor, .MEROD, al que matase al gigante
Goliath; pero á peF~ar de haberla gana.
AN.l, mujer de Elcano, vivía triste do, no quiso t.lársela á DaYiu, por tener-porque
Dios no le habia concedido bi- le enYidia ~ su gloria y popularidad.
1 jos, hasta que 1m día entró en el Tem. Entretanto David se gau6 el cariño de
, plo del Señor é hizo el siguiente voto: ln l1ija segunda de Sa•íl, MTCliOL, cuya ll •· 1':5eñor de los ejércitos, si volviendo ruano obtuvo al fin; pero Saúl resolvió
·• los ojos miras b nfliccion de tu es- hacerlo matar, y lo hubiera hecho, á no
1 " clava, acuérdate de mi y no olvides á ser que Micho} le salvara la vida, des"
tu criada, dándole á tu sierva u u hi- colgándole por una ventana. David per"
jo va ron que consagrará al Señor por maneció largos años léjos de la corte
1
" todos los dias de su vida, y no snbirii 1 del Rey, y miéntras eso :Micl1ol, por
1
"navaja sobre su ca,beza." (Los levitas 16rden de su padre, se vió obligada á
6 sacerdotes no se cortaban jamas ell tornar otro esposo, llamado Faltiel, en
pelo). tanto que su esposo hacia. lo mismo,
1
Esta es la primera mnjer que registra pero con su propia voluntad, y sin que
la historia que haya consagrado ií su bi- nadie lo obligase á ello, cas(lndose pri'
jo, de!:.de ::in tes de nacer, al servicio del mero con ..A.QUINOAN, de ,J e~zabel, y
1
:5eñor, quien eSCUC]JÓ SUS ruegoS J le despues COn Ja viuda UO UD habitante
concedió un niño que llamó Samuel, el del desierto de Maon, llamada Al31GAÍL.
que moró en el Templo desde su más Cuando se supo la muerte del esposo
tierna infancia. Samuel fu~ el sa.cer-. de esta mujer, David envió mensajeros
: dote más virtuoso de cuantos tuvo Is- :í ..A.bigaíl, que vivía eu el Monte Carra.
el; fué además, Profeta, y ejerci6 m el o, los cuales le so es su amo y senor.
El primer rey judío fué 1-:iaúl; el se- Apénas mtri6 Snúl, David torn6 po-
I
gundo David (que vivió 1000 años án.l sesion del trroo y recla.m6 á su primera
tes de Jesucristo); él fué uo sobmente nn1jer, Mich•l, quien tuvo que abanrey
ma.gníti.co, sino el poet..1. mús reli. donar al es1oso que le había dado su
gioso de aquella nacion. 1 padre y volv1r á casa de David, en donVarias
mujeres tuvieron intenencion de vivió, sil dnda, con Aquinoan y
en la vida y hechos de David. Saúl ha . .A.bigaíl. De Micho} s6lo se sabe q\te
1 bia prometido t.lar ln. mano •le su hija " cuando ent-6 el arca del Sefíor en la
1'
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HE\'lS'I'A QUI~OE);"AL. l4í
" ciudad de D:H'id, )!icho!, hija do S:uH,
·· mi raudo por u un ventnun, YÍÓ nl Rey
•· dan~r y saltar delantt~ u el :-ieñor: y
" de,;deñ61e en su cornzon.'' l>ios en -
tigó n ~Iichol por l':ll soberltin '~y llO
tuvo hijos hMtn el din de su umerte.'. •
Infortunio impoudernble entre los i.:.
raelitaq, como hemos clicho 1\ntcs.
L~ cuarm mujer do D1wid fuí Bwrn.
' SAB~: (f¡ue hahia sido mujer de Urín.s),
y que tuvo la J.rloria du ser madre de
So.lomou, el sa.ltio monarca. David pecó
lÍ los ojos de Dios por ~r'cic~o amor t\
las mujorns, pero un nm\icln1l clln~ uo
tenían influencia sobre ¡;u espíritu.
xn
La prirnPra faltl\ ctne cometicí Salo.
mon nl snbi r al trono, fu~ casa r~e con
mujer p3.gam~. cou una. hijn. del Rey de
EJipto, ol vicla.udo el precepto de Dios íi
lo~ hijos de hmel, á quienes dijo: •· No
" tomarei~ mnjeros cxtmnjorau, ui IOf>
·• gen ti le~ toma.r,~u lac; vuestras: porrpw
" certísimtunoote tmstornnr:'Ín Vll\l~tro
" corazon parn. IJilll sigais bus ítlolos."
Y f>,,[Otn(lll DO contento COU llUa. lllUjer,
tonu~ ruuchas du lns naciones de
~loab, Ammon, ldume!\, Siclon, , ·c. ·• Y
(dice el Autiguo '!'estnmento) tu,·o se.
tecientas mujeres, Y.lle eran couao rci.
nas, y trescientas c-clavns; y l!ll'l muje.
res pen·irtierou su comzon.''
Salomon cch6 en olvido su gloria, S\1
fama., lll mc1110ria de su padre y iíuu la
tle su Dios; y curmclo estaba en el pináculo
do la glorin, fué traidor á su
raza y á su puoblo, llo~;ando hnsm idolatrar
1Í los dioses de bus umjerus y ~.~tli.
ficnrles templos.
El corat.on ele los grnndcs de h tie.
rm es tnuy tenebroso é Ín!iondable;
¡desgraciado dol quo pcnotrn. on ,q y lo
1
vé eu toda t.u rlc"nnde:t. 1
Como las mujeres hP.breas se huhie.
sen corrompido y dcgraclndo con !u. po.
lligaruía do nquclln. socieclall, dc.pues
del reinado de S.·domon hs judías per.
dieron gradunlmoute la sencilln. d1gui.
1 dad que las hacia tnn rcspctnblus, 'ir.
tml que las conservaba, y la purc:.::1. de
úuiwo que las caroctcrizaba, como con
* J,ibro segundo de los }{oycs.-Cnp. \'I.
un perfume campestre, lo cual las hncia.
tlifcnmtes de suo; coutemporlíuens en el
mundo civilizado Je nqu(•) tiempo.
Uec;¡mes de la muertf1 de :-:nlomon, y
en cnstigo de las fnltn.<; de est.c Rey, la
monarquía. jud:"í.ica se diviJi6, y In diez
tribu~ que teniau por cnpitnl á Siqucm
se dieron á la. idolatría. de lo~ falsos dio.
fiO<;. Lns otras UO<;, fJUC mora ha u Cn ,J CrnM)
cm y sus alrededores, pcrlllaueoio-1
ron, sin embargo, 11cles (í Dios y ~su
religion; pero desde entónces el puc.'
bJo judío, c¡ne f'e contaba yu cutro los
m(~-; civilizudos y próspero~> tlcl t~mndo,
empezó á decaer y Jlcrder rm unportnucin.
'l'oda nacion que len ti\ y t rahajosa.
mente se civiliza, 110 dc.~cicudc y tliCilgua
cou In misma lontitucl; al contmrio,
unn. vez 'J.IIC se ]JOios. Per. 1
sigui tí cruelment? ú. J<~lí"~• el ~rofntn, y 1 :í. otros mucho.; n quumos htr.0 mcH·t r 1
porque se negaron :í SDcrific.:a.r ú los fa).
sos dio-es que ello rulomba.
L:~. influencia que tiene la
mala Fobre el áuimo do lo.- homhru,
es mucltí.;;imo más poderosa que la que
ejerce la mujer virtuosa. ; Utututos crí.
mcues no hau causado lns mujeres por.
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148 LA MUJER.
~---~-
versas en el mundo l Una mujer vir- é.<:tos hayan pasado á su alma por una
tuosa, quo de~ea teneralgunn influencia secreta y misteriosa influencia, ano más
henéficn sobre el alma y el corazon de que por la autoridad del ejemplo. De
los hombres, nece~ita tener gran talento piedad, de afeccion de familia, de may
gran constancia pnm obtener su ob- ternal ternura, no busqueis la más dé.
jeto, mi1:ntrasque la mujer ruo.la apela bil chispa de sentimiento en aquella
á las pasiones del hombre y eso le bast.a alma feroz. Desafía el podar del cielo,
para vencer. Sin embargo, el imperio desprecia la. voz do la E.angro, despoja
do la perversidad no es durnrlero coruo y deja caer arruinado el templo del
el de la virtud. ~o solnmente .Tezahel verdadero Dios; y aquellos de sus deutu,
·o un fin trúgico y humillante, sino dos y allegados que babia perdonado la
que con sus crímenes hizo recnor la c6- espada enemiga, ella los inmola para
lera divina sobre toda :su familia; nsí, 8ubir al trono en lugar suyo. :No guarsu
raza y In de su marido, desaparecic. d6 ninguna do las dulces virtudes de la
ron do b lm;, de la tierra en breve tiom- mujer, y tomó del hombre sus rn:í1- odiopo.
.Jcznhol dejó una. hija. tnn mala, ó soR defectos."
tal ve"' peor r¡ne ella, llnmadn ATilA- .Teznbel, con motivo do un motín de
I,u .. "Esta mujer (dice el autor do lns palacio, fué precipitada por una venrnujnros
«lo la Biblia) personifica á la tana. al campo, y sn cadáver fué presa
vez In impiedad perseguidora, la ven- de los perros. Athn.lín. fné muerta. á
gnnza, la nmbicion y la crneldacl. Hija cuchillo en castigo de sus maldades é
de Acab y de Jezabol, dirfa.so que teme insignes crímenes.
no ser tan perversa como los que In clie- - S. A. DE R
ron el ser, y parece que los vicios de (Continuará). ___ ... __ LA VIDA DE LAS ROSAS.
A LA SR~ORITA ROSA VÁRGAS, EN EL DIA DE SU SANTO.
Se muere en cl estío
Ln rosa ele los Alpes,
Ln TOS3 embaLc:n.madn
Quo diamantes desciñe á In alborada
Y lo prestA ,¡ l.'\s nubes su color.
T,:t rost\ nzul qno crece en las orillas
Qn•• majestuoso el Amazonns riegn,
Se mucre cuando llcgn
'l'iuio á ru oca.o;o moribundo ol sol.
J,~ rosa del Jord!W, la. flor preoind11,
La primoros.'l .flor de los salones,
Qno vivo de rosadns ilusiones
Y do auras y arrebol,
Bogotá, Agosto 30 do 18i8.
Trosunto de tu fnz, jo.m:ts se muer~
Suavísimo, y gentil, y encantadora
IA1 ,.o In primcn·cra,
Y nlegre y I!Oñndom como tú.
Que lns floras tambicn dobhn slls hojas,
Al influjo de cn&llCños peregrinos,
Bañadas con nlhorcs vespertinos,
Vestidos con los íri11 do lo J,uz.
Solo que tú, por gotruJ do rocío,
Te ciñes las coronas del talento,
Y sueña tu viajero pensamiento
:So con ánrns, ni rtiidos, ni alboradas,
Sino con esa INMENSIDAD .AZUL.
AGRU'INA 1\Io:-.n:s vEr. V .ALLE.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
nE\T J S'l'A QUINUEN AL.
CUADROS Y RELACIONES NOVELESCAS
1 •
D E T ... A H l ~ 'l' O H 1 A D E A l\f 1~ TI. r O A . -- EL F U E R TE DE S A)[ P A R A DO.
( 00:\'CJ,USIOX).
Ce\ PÍ1'ULO TY.
Er. sol <· ... taha YIL nlto sohm P.l hori..:onto
cuando los dos "campeones llegnron á In
cumbre del torrean . El cnmino quo sc.>rpentenbn
por ln falda del cerro opuesto
relucía claro y preciso hajo lo1:1 rayos del
sol, ya perdióndoso entre In ~>elvn, \1\ roo-pareciendo
otrn ''ez. •
-F.s 1m indio sólo 1 oxclamt; ol portuguer<,
fijándose en el bulto que lmjnb;¡, ú
todo correr siguiendo lns sinnosidndc." del
cnmino: y ndcrnns pnrcco entornmonte
desarmado.
-,:Y eis si trnc algunn cosa en l:lmauo?
prc;untó doiin Ann, quo tamhion estaba
en el mirador.
-Sí, - trae un bulto gn1cso :Lreco una t>iodra.
-~o nos engnñó, pues, Diego! contestó
ella. - ese es d indio tlo ]115 iooteas indudablemente.
-Así lo creo, rOJ>U.SO el mulnto. Ya nos
bn ·visto ; mirn1l : v nos hace seiins con
ellllS ...... Pero el 1ñaldito 68lvnjo no pnsará
do aquel puente. Vivo llios! añadió
examinnnrlo la cnrgn do su mosquete.
-;. Qnó pcnsnis hacer?
-Ucs}mcharle pnm el otro mundo, lin-tl'.
s de que paso á esto Indo.
-;. Uómo así?
-Le mandareS con mi Jll!lno una bala
por via de bien venida quo lo dojnrá tieso.
Todos guo.rdnhnn silencio y I\Ínguno
quitaba los ojos nl irulio, q uo coutinun.bn
su camino para ahajo procipitud,\meuto, -
pero no sin dctoncno do trecho on trecho
y mirar paro. atrns.
-¿Qué mim el miscmblo ? preguntó
doña Ann.
-Xo sé en verdad, dijo el portugucs,
nadie lo signe.
-Os eqnivocais; repuso Jnnn Pórer., ú
mis ojos me cngauan, ó el cerro está cubierto
de guerreros indígenas.
-En dónde los veis? preguntaron todos
sorprcndidoe.
-Poned cnidndo ...... ;. veiR como rollejos
rojos entre lo.s :írbolcs de In vorn del
camino, y sombras que pasan y dcsapnruceu
detrns de los rastrojo~, en ar¡uel punto
y en nquel?
Y mostraba con la mnno algunos sitios.
-Parocíarnc que era el reflejo del sol,
re.spondió doiio. Ana.
-No tal: son escundrotl(ll; do indígenas
pintados con achote, que hajnu ocultos
por el monte. Vedlos pnsnr por nc¡ nl'l sitio
m1ís abierto, arrru;tt-ándose ror el sudo
como serpientes.
-Sí,l:ií ~ exclamaron todo.'l. Ya los veo!
En tanto el de las icotcas habi~ llegarlo
á la última vuelta del camino visible, quo
ori1lnba los precipicios e, el cualsnlioudo á uu lugnr
descubierto, mostró el torrcou en donde :so
veían ,·arios !/IU'ITet·o.~, en actitud bélica
( cno.ndo sin duda ¡;Ólo e,.;pcraltnn hallor algunas
wujero.; aterradas y sumisas). Sciialó
el patio del fuerte en do u de se 'oía el caballo
cquipndo para la :;nen-a con el jinete
euristmda la lau:t.a y al parocer alistándose
para li:LlirleJi al encuentro, 0011 el resto do
la caoollt'rín, que crcínn, sin duda, ~taba
en el pntil) interior.
no bcmo..~ do podc.."llos defender? 6 Qué
dice~. Junn Pércz '!
-:5i todas esta.~ damilsfncmu como "os .. .
1ue atrevcru á nscgurnrlo tambieu ..... .
pero ......
-Escuchad ! ~xol11tuÓ Juanita inte-rrumpiéndolo.
-Qué cosa?
-Oí como 1111 cl:ttin 1Í lo h:jos.
-..\lo pareció, repuso otm, oir rl rodo-ble
de un tambor ; -sí, si, uso e .. !
-Por arriba sonó <'1 redoble :
-l'or nbajo se oyó el clariu !
Aruba:s teninn mzou. l'or abajo llegaba
un de:.t:IC4Uleuto c¡uo mnndnbnn de Santnmnt'ta
ñ auxiliar ni Valle Dupnr; por
arriba llegnLan los expedicionarios que
bnbian sruido clel fuerte pocos dias ántes.
Deograciadamcute estos últimos se prosentaban
semi-denotndo11 y &in hnher podido
obtener ninguM noticia de la hija
de doña Germanl\. Sin embargo consoláronse
oon la vista de los 30 hombres de
Santa Murta, los cuales ofrcdnn pacificar
loo; indios alzndos y 110 dcscnnsnr un dia
hnstn Yengnr los muertos de In Ciudad do
lo Heyes y rccobrnr la niiin perdida parn
cntregút~ela a su mndro.
CAPf'l'"CI .. O V.
SorJJrcuditlos y de~m·icutndos los salva- llnuinnse paMdo nlgun11s semnnns de.s-jt'S,
sucollící lo que hnbia prütlicho .Juan }JUl'S del din eu cpw sucedieron los nconl'drc.
t.: volvieron ~~ internarse en el bo~- tocimientos que unrnunos en el anterior
que, autH¡uo uo ~~in haber hecho ,.,ciinl\!! capítuJo.
de u.wcnnza al fuerte, y dispnmdo llOntrn J,a ciudad de los Il<~vPs, del Valle Duél
tocbs lllB llccha.s do sus nrcos, lru¡ quo pnr, proscnhba un llSJ;(·do u:r.az singular
sin embargo no alcanznron á llegar Á lll! nl rom1•er el nll.m, en tm din do Uioiombro
p:ilizadlld. del mU.mo niio. Hnl1inuso :ya reodificndo
-Bendito eoa Dioc:, quo nos lw :!ltlh Bdo! algunas do las casas quemadas en el ataexclamaron
las mtJjeres an-odillándo o que de los indígcnM, y ompcznbnn a lepara
dar gmcin al cielo. Yantar en torno do In poblncion una mu-'
rodnví~& n11 hn pasnclo el peligro l rnlla que dcboria re.t;gunrdarla contra ol
rupuso l'ÓJ·ez. enemigo ; la Jllnza ( on lu cual so hallaba
-¿ Ün)cis acaso que vohorñn los s:tl- la igle~ia, quo uo lmbh ~;nfritlo con el invajcs
á ntncamos? preguntaron toJns con cendio, y el convento nplicú ,¡los jueec,.;, 111111 \C'Z c1ue conocí¡;
la sentencio, 'lno hieiot'llll lo posihle
para que los indio,., llcclnrasen en dónJe
estaba b uiiia pordidn y c¡uióucs ornn los
autores del crimen. Los indios jururou
uo tener ninguna noticia del hr:cilo;hecho
que, dijl'ron, hubionm dcuunciado
como enteramente inj ustificahlo, pue~>tO
que :r:i ellos ui nadie tonia qnuja do doiia
Germana ó de tm marido, fpliem·~, nl contrario,
!iO decía que cmu humanos y bon-
-Qué dcseái-;?
-l'ido ]JOr favor I}M á u tes que :i Prnn-cisca
lliC nhorqucn primero.
-l'or qué asi?
-Porque la amo demasiado vnrn 'orla
sufrir .• iu renegar tnhez i maldoairos .....
-Que llBÍ ~;ca, contestó el Alcalde.
El inuio le ngradcció con In mimdo, y
dcspidiéndo~e de sn 1nujcr so entregó sin
vacilar al verdugo. •
Pocos 1nomento" de,..pues pendinn de ln
horca lo::. do:; cadáYerc~ eountlsos v horribles,
y lo:; fieles entmhan ñ ln iglesin ñ
asistir ni 6anto sacrificio de la mi¡;:t, que
decian por el dc-:;cnnso del nlmn de 11'1.110-
llos infelices extraviados los religio~o~
<.lominicnuos. Doña Germana en tanto met>
tiudo::.e los cabellot>, lloraba looomeutc lo.
defin itiva pérdida de su hija, á c¡uiou yn
no tenia ninguna ~peranza do enconlmr
en ~te unmdo.
dadosos con su~ sirvientes Y csc:;lovos. Cmñ todas las mujeres qno !lO hallaron
Dc.sosperadl\ eut.inccs lu pobro mndre pi- en los acontecimiento:; del Valle Uupnr y
dió que agnnrJn!lCJJ, áutcs de ahorcar Á del fuerte, cobraron tal honor IÍ los indilos
sentcucindos, que llcgnsc mm órdcn geuns y á lo, lugare" en que hnbinu snfrique
Lnbin pedido nl Gobcruntlor do Sauta do tanto, ,1uc ~;e negaron a vh·ir en aquc-
31arta, perdonando lB vida y coumntando llo desiertos peligrosos, y unns se pasala
poun do muerto eu otra tic oschwitud, l'On 3 IR .;indatl de Santa :\lartn, otras so
~oi lo:; culpal)les cleclaraban en dónde es- fueron ñ Sant3 l•'J y no poc:&s prefirieron
taba la niiia ro u ti\ a. Poro todos estos voh•er á España ú 'Vivir polJremcutc, m lis
~,fuorzos fueron 'anos ; Jos indios con- bien que permanecer en lndins con In ostiuuarou
firmC.'< Cll SU llt'gtltivn Y 110 !Jl'C- peronza de logror una Í011Ullll que COStapararon
á sufrir la vena de In horca que ba tanto" peligros.
les hal,ilm impuesto, wnudnudv los jueces, I>o;; mujer(;,., sin emlmrgo, pcrmnnc<'iCudemas
que sus cahczas fuernu corúlJas Y ron en el Valle Dopar: doiia .\na de Pcel:
pucstas ul pítb!ico cu cscnr}lins }13111 iia, cuya alma Jo hierro prcfcrin Jos polique
bÍr'iiernu de ejemplo 1t los dcmtis in- gros á la trouquiliclarl. y la luc.ho ri In paz,
dí~cnns. CJUCfC quedó en iD. dudad de los Hcycs, cu
Uun ve?. quo los scntouciados llcgRron donde ~o cousorvó clesccndcncin do ello. y
al pil: de la hor<'A, nwnifc tdndoso 6llnll\- de su marido, don Antonio di) l'eroira. La
mento compuuj!d?B i humildes,_ se nrrodi- otm mujer que pcx;uan('ció_ en nqudlas
llnrou par·a rcml.11r la absolucton de los cv111arcal< fuú In rutscm dona Gon nnua,
frai.le.'l <¡u e lOll ncompniiahl\.n 1 vohióudo-! e pasaron
El verdugo se acercó ,; Jt'ranl·isca pnrn lo~ aüo:;, murió :su marido y sus convcia.
horcarla vrimero, pero lill marido cutóu- dof y lle!!Ó á una ·~raudo aucinuidull sin
ces se ¡JQStr<Í cu el ~>u.elo _i ~~a.uifcstando el bnbcr log~11do jam~s la menor uoüc.ña de
ma.yor dolor cxclD.mo dmJICIHl06o al Al- la cautiva.
cal de : Los últimos niios de sn 'ida los ¡ms.¡
-Por Di08, scñar1 por eso Dios que eo
el vuestro y tambion el mio, puesto que
)!OÍ cristiano, oidllle !
• lli:rtórico S<'gun Ca~;tellanoP, }<'ray redro
Sirnon &."'
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)5~ LA MUJJ.;R.
on el fncrtc, teatro de e.:.te cuadro, y allí
murió y In enterraron.
Durante mucho:> años dc.,puos, Jos soldndos
do la gunrnicion, y los uhlcnnoe
truuseuntcs decían que de uocho so \'Cia
vagar )JOI" las parcde:; cuidt.us del torrcou,
quo hnhin bido abandonado, In HOmbro. do
uun mujer que repetía cou acont, do au~"
ll~titt :
-1li hiju ! mi hija 1
Pcnoaban los Mlporsliciosos qno ¡e¡;uramcuto
ayuclln madre iufOliz, no eucontmndo
a :su hija ~:u ol cielo, pu& )o, indioo
quizá.s )t, pervertirían, ui aúu la morada
do los tiugcles aceptaba sin .su único
amor, y bajuha ú la tierra pcnand{) eu
bm;ca ~;uya.
S • .. \. up; S.
CONSEJOS A LAS SEÑORITAS
A S U E X '1' ~'t ADA E :N EL ='1 U :N D <.>.
LA jcívcn que sale del colegio ylútil. No se de'hc permitir que las ni.
"1ohc al lado de sus padres, so en- ñns ~e dediquen oxclusivanwute al cs.
cucntra en la posicion m lis feliz de 1 tudio, aunquú sonn inclinadas {, ello:
t¡uc pucJo gozar en In. vidn \1111\ mujcr.,ln mujer es un sér doméstico, y es su
Sin embargo, á e:>ta situn.cion no le fui. deber tmlmjar en oLrru; mnnunle<; pro.
tan pcligro,o;. pias de su sexo. ''El mnyor defecto en
Aunque la madre ncompafic 6 su una. mujer, dice ol conde de }faistre,
hijn á todas partes, e" deber suyo dos- e:> 81?1' ?iUisculina."
cubrirla todos los engaño~, In futiler.a El buen. gusto y la instruccion ~ólid:\
y ln crueldad de un mundo que .J esu. son el fondo de la educacioo oie las m u.
cristo bn condenado, si se le amn. doma. jeres, sin que por oso ~o hngnu raascu.
!!indo. lWa. prcYendr:í aquel corazon linns ni pretomio~ns. ''N o vnyais á
cáudido contm h f:educcion y la adu. creer, hija. min (docia ol citndo do
lnr:iou. QutÍ de embustes suMos y pér. Muistro á su hijn) quo las obras feme.
fiJo~'> 110 encontrará en lo'! labios do los ni nas son ftíriles; esos trabajos te pon.
j6¡~:mcs: l-'iu fnltar por eso IÍ lo. cari. drán en el lugar que debes ocnpnr en
dnd, los padres deben patcntiv.nr, con In ~ociedad."
CJcmplos, con hecho~ que ellos hnynn Hay mujeres quo so imngtnan err6.
presenciado, de qué mnnem el hombre no8Jllento que s61o pueden oistinguine
do mundo está guiado por la. hipocre. abandonando laR obrns femcmnns y ham:\;
c6mo diFfraza sus pasiones. sonrie cióndoso mnsculinus. }<;sto es fnlso. El
al enemigo, á quien ataca 1>or lo bajo, Jlrincipnl mérito en una buena mujer
y rnra HJZ manifiesta con frauquoza lo es arreglar su casa con 6rden, hnccr
que picnsu. L!!. 1nnJrc, en tnuto, uo ol. :felices li las pcrbonns qlltt In rodean,
vidur1Í CJUO en toJo y en todas partes consolar y alentar .t su marido, cuidar
debo ser su conducta ejemplar y el do los hijos: os ciccir, formal!' hombres
modelo ']llfl deba tener fnt hijn. 1itiles á la sociedad.
Una \CZ que lA. señorita so haya La base de 1:< fclioidnd de la<; fami.
reintegrado en su casa, Jn madre debe lias e.~tá en la Religion y en el trabajo,
velar en que se perfeccione In educa. en la discipliu1~ y t:ln la uniom perfecta
oion que no bn podido 8er completa en entro los parientes unos con otros.
el colegio, paro formar una. madre do Los antiguos representaban el amor
familia. Se trotará, pues, de que nde. con una. venda sobre los ojos. Dios,
mas do instmida, sea. laboriosa, amante efectivamente, no permito q'llle los que
de su casa y de los oficios dom(~tico~;, se van ti unir so vean tal como lo son 1
discreta, previsora y verdaderamente en realidad. Las ilusione!i los ciegan_ y 1
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REVI::;'l'A l.lU1NOEX.AL. l V..•-• .
no \"Cn si u o horizoutc3 cclcstinlcs y enorme:; con respecto á la 'ida en ge.
scurlcros de flores. Pero. en breve las uernl, cu :ntas más no abrigan cuando
piodrns y las espinas ensanQ'rontnráu so trata del matrimonio' Aquella es
lo~ pié:; do lo,; qno transitan por el ca. una cuestion sobre In cual todo lo ftwmino
del himeneo. jfuchos son los uto- dan. Eu ésto ~ou c6mplicos la soci('dad
tivos pum qno la mujer incauta voa ol,outora., los estableciruiontos do educa.,
matrimonio como la mayor rlichn. e h:~ podido evidcsilusion
y á la do,-gracia; y on breve tu.r á lus jóvenes ol salmr que oxislou
so las verá disgtL->tacias, irritadas y fiuu en el mundo malos mutdmonios; pero
desesperadas, al comprender quo en siempre los padres procuran hucerlns
realidad la. virtud no es apreciada d~- creer que aquello no es comun y que
bidamcnte en el mundo, y ios dé aquel 1lohor y no }¡, 1 trazado la mús EOl!cilla regla
ltlÚS qtw uos i.rnponcmos,cou el mntri. de coud1 ~ta quo produzca uuu dumble
monio. ~ felicidad. · •
Si las ilusiones de ·i.~ j6venes son S . .A. DE S . . -..1----·-
GALERIA DEtMUJ RES VIRTÜOSAS
y J ·> ·~ .A I~ l.. E :...; .
C:(l. TJ!\IJ.\CJO::-;-) .
111
l. A ES POS \ lH. LAF ~ Yl' TTE.
y la Uochl:ljaqueliu ; t6cnuQs nhora bn.
blar de dos hcnnauas igualrucnto respetables,
bondadosas, c:trit.ativas y nb.
negadas: Adrianadc Noatllos-dcs~ ·
II :mro~ presontadoaute nu tro .. lec. pues mnrque3a de Lnfnyettc y Ana de ..
toros dos tipos da mujeres vntuosns Noatlles,- que fué marquesa. de Monta~
de la rovolucion francesa. ln mujer gu. E ron nietm; del mariscal de N oainuirtir
en lo., princesa. ISabel y la. ?i'IIU ... lles, bijas del duque de A yen i perte-~
J~'· hm·áica,, en la. marqu&--a de Lescure necian á aquella, raza de mujeres mur-
---- -4L
TOMO l. 20
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151 LA M U .TER.
- -
tires que murieron víctimas de la gui-ldnd f:obre ln tierra. Xo ~;olamente arllotiua.
momzab:lU sus cnract{res por su po!;iPero
ántes de entrar en materia, per- cion social, JlOr sn riqueza y por su
mHnsenos mencionar de pn.so, la suene udaJ, ¡,ino que en brc\e la j1heu mar.
1lc troR mujeres de aquella fan)iliaqno qucsa. particip6 y bÍmpatiz6 con los
1
fnoron sacriticadnti por la cuchilla de scutiruientos nobles é iJcas n.vanzndas,
.Marn.t y H.obespierre: la mnriscnla de humanitarias y libomlos (en el buen
Noalllos, la duquesa. de A yen y la vi.;. ¡;untiJo de la pnlnhm) de su marido,
couclcsn. de Noailles. Con motivo de In tanto m{u; cuanto que aquel amor al
ancinnidad del mnrisc:ll do X onllles, progreso, ni bien del hombre, aquel
que estaba n!!onizando y no podian odio á toda injusticia, aquello. caridad
trn;,l:ulrlrlo tí tierra cxtmiia, su mujer, con todo oprimido, fio aliaba en ám.
su hija y l:iU nieta habían pormnnecido Los con ol YÍ\O amor nl cristirmismo, ú
en }'mucin, en tanto que casi toda la la Iglesia católica, y 1Í todos los verdanristocrncia
oruigmbn. )lucrto el ma- deros :::ontimicutos religio os.
1 riscal, en agosto de 1 i!J:{, y cuando I!.C Cuando se t11vo noticia en Francia,
propamhnu para nlejar~e 1le Pnris, se de que la c~msn do la libertad en N or.
vieron urrostadu.s en su casa Jo habita. te .América estaba á punto de frncasnr,
cion ¡ Jospuos enconadas en 11\ prisiou mús por falta do apoyo moral en Eu.
do Luxcmhurgo y por 1íltilllo coudona- ropa queJe recursos materiales; gran
das ú muerte por el tribunal revolu. nútnero de jóvenes rlo In. alta arístocionario.
Una \CZ conducidas ni lugar cmcia frnnces.'\, cncal,ezados por el j6-
del suplicio, 1a nnciaun mariscala su- \'On m 1rques oo Lnfayctte, rc<>olvieron
fri6 ln muerte la primera, sig-ui6lB su fletnr un buqu~ J>nra ir tí ofrecer ú
hija. y por último sn uicta. 'l'odas tres Washington sus ~enicios (. la cau<>a de
hnbinn p:'lsndo las últimas l1oms do su la Independencia. Ademns no les di~.
vida exhortando iÍ hicn morir á sus gustaba poder así hntirso contm ]a
compañeros de suplido. Eu el mo. eterna rival y enorniga de su patria:
mento en que ln joven vizcondesa su- la Inglaterm.
hia al cndnlso, IHímedo y roshnloso con Lnfayette no lmbia cuu1pli dos do Noni- recia. do~cabellada, y era calificada co.,
llcs c¡no nos ocupan. omo uno. locura en la familia de los dos
l Empozaréuw& por .Adrinua de N oal- 1 1 esposos, Adrinua, ni contrario, lo alentó
1llcs. 1 en su proyecto y t:impatizaba con él.
A los ca torco año,; casó con un .i6ven (Por qué orn esto 1 Potque aquella mude
diez y seis, hnrrfano do padre y jcr tnn j6"en l>Or su edad estaba ya
1 mndre, l¡ne llc,a\.,a. ya el título de mndurn por el JUicio, y nl dar su mano
ronrqucs tlc Laf:~yette y poseía una de e~pos.1. ~e habia propuesto ser, no
fortuna. inmensa. Aquella pnreja de solamente la compañera material de
ni !'íos, a.l empezar la vida bajo los nus- su marido sino liU compafiera moral, la
picios m(IS risueños, parecinn t·epresen- hermana de su espíritu y de su alma,
tnr C[l ol mundo d ideal de la fclici. y ha~ia parte de su torazon así como
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R E V I S '1' A Q U I N C E N A J, . l5fl
tambieo de sus idea<:, cos.'l esoucinl tcrupestuo~a, todo Jo ntropollnbn., lo
pnm que un matrimonio sen feliz. rompía y de,;perln;mhn; por lo Ulnto I'U
Al regroSII.r Lnfayottc á Francia con antiguo. populttri•lnct so torn6 en odio
uua inmensa. popularidad, dejando yn ltúcin rl, y d pueblo mismo qno lo haasegurada
In lndepcoJcorio. do Xoatc bin. nuorndo lo perseguía. prun asosi.
Amhica, fué recibido por Luis .XVI y oarlc. Al fin, despuos do vanos llis.
su corte con aplnusos y honores, - otro gustos luuy graves con los purisicnH•s,
tanto sucedió ÍL los dornas júvcues, sus dimitiú el cargo do f:cutJml de In
comp:tiieros. Aquel desg-raciado rey no Guardia. Sacional y fué li peleen en co.cnía
eo la. cuenta de que los que IIc. lidad de Oenernl un jefe do los ejércignbnn
de ultramar. repletos Je idt•ns tos do los Ardennes. l'ero como, mornuevns
y de ponsamientos de libertnd. ccd á l()l) jacobinos, perJiú nlgunns
llroviJeucia. para llegar ú bio. pcnnauccido eu sus tierras con sus
sus fines como l'l estudio de la Liatorin: hijos, tu\'o cntúnces que somctcno fí
Cunudo vemos que los houtbre~ m(Ís entregarse presa en su castillo, ha jo su
grandes, los géuios rnús brilluntes no palabra. de honor. Pero como ol Goson
sino miserables ruedlT.~, débiles fur. biomo dt•partameutnl cnconttnm e¡ u e
nillo11 011 la 1-{ran máquina. del mundo; la f111nilia de Lnfayetto no ostnhu su.
¡cuán 1 idículo;; y mcnteca.tos no dclll'- ficicutomentecasligadu, ertido en nos que yo crea on mi propia Jlrohidad,
uun loca antrop6faga. Vi6 con espanto y que mi promoso. do no huir no sea.
que ln Hovolucion, como un torrente manchada con bayonetas. Pero est:'í
desbordado, ya no regahn el suelo de ou vuestra mano el escoger cutre mi
Francia. con las aguas benéficas de uua 1 palabra 6 la \igilnncin do \'ucstros con- '¡
sensata libertad, sino que frenética y tiuclns.
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I5G LA )1 lJ J E R .
..th·crgon7.ndos de sus mozc¡uinns pa- demasiado :í Lnfnyette, el padre d1e la
sionos nnte la noble y digna conductn libort.nd en Fmncin, }lnmquo perdtona.
de In esposa do Lafnyetto, aquellos ran fácilmonlc á Sil 111ujcr ol crí rncn
hombros com·inicron en cptP pormanc-
1
de llevar su nomhr.-•, Llevndn ante un
cm·in cxeeptn de intrnfios en sus tierras, t rihunal parn ser i nterrogndn, un•O tic
!'l ill\igilnJa tan f:olo por Sil:! sirdentcs los jueces le manift>~l~~ •¡uo e~l detestabn
y nut iguos siervos. que In idolatraban. de muerte el nombro y ln pcr~;on;a de
Poro á medida que la Hcvolucion Lnfnyctte.
"Camina ro húcia el trrror rojo se oh id6 -Y o J>Or mi 1mr.te, contost6 c1ln, sn.
t{)da considerncion, St! pisote6 todo res- brt< defender mi nombre y mi tnturido,
peto humano y divino, se pu-o on ol. siempre y contm todos.
'ido todn veuoracion, y en 1Jre\c la La llamaron outtnces insoleutl', y la
marquesa rac1b16 la 6rol3n }JOreutoria \"Olrieron .t eucormr en un calabozo,
de scguiT {i Pnri,., con una escolta, en que eomp::rtia r.on toiln suort.e r\e boro.
doudo la ouccrraron en un calabozo del bree: malos y mujer~s dccncteditnda¡:,
cual yn hal.inu ~acado á su nhueln, li su pero la marquec:a.supo allí, como eo to.
madre y ~;u hcrmaua, para llcvnrlus al das p:i.rtu.s, baectse l'OSpc-tar y ac:atar
cadalso. Porrnit iéronlu llcjar un Rll pro. 110r todo~.
>i ncin :í sns hija~, pero cunutlo !'C des. Al tlo. merced iÍ b iutcrvencion del
phlit. tlo ollas e~taba persuadida ele quo rniui~tro de los gstndos Unidos, fu1~
JnrunR lns vnhoria á ver en el mundo. puesta en libortnrl, al priucipiar el
Durante su cautiverio en Paris cscrihi6 afio de 1793. lmnodintnmouto que pu.
su Ü' tamento que empezaba nsí: do \ cr::c con su hijo ~Jorge, lo en~;6 6.
"~eiíor, todos los elemento~ 1le mi la Aménca del r' orte á bU$Car amparo
\ida ostún en \·uestms manos; estad y protcccion aliado do \Y ashington,siempre
conmigo y nadn temeré, ni ol am!~o de su ¡1adro,-con nun carta 1
nón ln.s sombras do la muet to ... Por. que respiraba aquellos nobles y patrió.,
dono tiC todo com:r.on ií mis encm1gos, ticos sentimientos quo la c.aractorizafli
ncaso los tOY•go. y :'i todos tniR pPrec. !Jan. l~n seguidn, llnm:\lldo iÍ su lado á
guido;os y aun ií los verdugos do los sus dos hijas, c¡ue l1rdtin dejado eu
séres quo mas he amado ... llcdnro nia res•'n·atln. otrn 1\ i ~ ia lleno do angttstin y de m:r.oLta:
suerte, y no ncopt6 el sacrificio tle una ¡ cuál seria. pues. su sorprcsn y f'lt con.
existencia que estaba pronto tí remlir. tento cuando vió ontmr un elia tí su
se J>Or su causa y ln de Francia. Con prisiou, á snrnujcr y :'Í sus hijns 1 ... DesIn
muerte de Hobospicrre, el 9 de thor. ¡mes do aquel día do consuelo, ln fnmi.
midor, se abrieron todas las prisiones lia. de Lafayette. que hauia nacido y
y de causó la guillotina de su trnbajo criúdo-e en mc. Por lo domas, 110 ca recia u
do ocupacion, puesto que como no tuviesen
criados, tenin.n que hacerlo todo
por sí mismas. Sin embargo, en hrevc
la sefíorn. de Lafayotte. cuya salud se
Jmbia debilitado eu la5> prisiones de
~·rnncin, se euferrn6 gravemente en
Olmutz, y durnntc once mOSC!: I'..Stuvo
muy mala sin quo le permitiesen si.
r¡niern. consultar un m,~dico ui ro pirar
el ni re libre, amcna?:flndolo. con que no
podía ,•ol ver al Indo de Sil mal'ido, ¡;i
alguna vez ~alindo su prision. Así por.
maneci6 en ln fortalczn alomnua. ·vuin.
to y tres meses, y uo sali0 sino cuan.
do, ,;racias ú los tmtadoR hecl.os por
luciou. ''
LIL cmrem do Lnfnvette 110 ho.bin
concluido, aunque port~aneci6 cnternlnoute
oclipmdo durante todo ol Primer
Iruporio, y 110 reapareció siuo eu 181.í,
on fjllU fué noml.raclo Diputado t'i las¡
CIÍrnarns Desdo cut6ncc~. hasta llS:-10,
"C lo hnll6 ;;iempro on ln lid como je. 1
fe ,Jet partido libcrul, aunque mmcn de-l
mngogo. y por último, y ñ pe.c:ar do su
fWnn?..nda oda.!, él oucubez6 In rU\olnciou
c:outrn los BCirbont'S ;.- pue:o ou ol 1 trouo tí Luis Felipe, umrimulo cllatro ·1
afios clespue" . .N o otros los mncricnnos
deborinmos profcs..1.r ú Lafayottc gron.
de ostimncion y respeto, pues este hombro
c·dobre, aiempro mir6 con part icu.
lar c·nriño (. iutorcs á toJos los nrnerica. 1
nos do uno y otro hemisferio, mostmn.
do grnn simpatía por su i,udepenclouci '·'"
personas; hablaba de la. Rcvoluciou co- • El p:ulrc de In qoo esto cscrihc1 d Ocnc-
1110 si se trotase \lo nlrrun hecho do la rol Joaq}lin Acosta, cst!ludo eu Europn en
· • d d · / e v¡ f 1 .. 2 , fno presentado , n ~nsa del mnrqm!ll do
auhguc a gnc_gn. 0 n~m::nn. r.. r,·,·o¡•l f.nfnJctto ¡•ur d uaron d" llnrnboldt, y 11,-. do 1
para él no era. SlllO. 1111 lllCldcute, y p~n- entóccs goz1í de In ()lltimacion •le aquel hon.sa.
bn r-¡ne la lustorta. de los nnufrng10s hro esclarecido, tanto que no sobm('nte freno
doho dcsalcmtnr ú los lmenos mari. cu<'ntnba su cll.Sn en Pori!l, en donde J,nfnyctte
no<>. Este hombre do couviccio11es ,·cr. rcc11 in una cs~gidu IIOCJcd_n~ los mñrtes do
· • . • cada semana, !ano quo le Y1s1tnbn en su c:111:1.
nutns que convierten 1
lo <¡ue cado. día fué debilitúndosc de el pesaren éxtasisy unen al sufrimien.
fuerzas, aunque no de únimo, hMta que to un secreto entusiasmo, lágriu..M (jUe
espiró en In noche de na,·idn1l do lbOí. son la san~re delnlu1a, el sudor de In
Hasta el último ÍIJstnnte de su vida agonía, pero que son to.mbicn el rocío
gunrdó e o ~;u corazon una. grande vcne. que feoundi1.a. y hnco fructificar la Yir.
rociou y profundo amor á sn mn.rido. tu~l. Se podía decir de olla como decía
Pocos momentos úntes oo dejarle para San ,Jt¡an Criscístomo lí una cristiana:
siempre, le dijo a.l verle llomr á ~>u " Pof y
-Yo: Al contrario, 1 cuúndo no has " las torres elevados,' El carácter de la
sido siempre el modelo de In bondad y mnrque!'a. tan heróico on las grandes
la ternura pa.m conmigo? circua:;tnncias, tan bondadoso, tan sen.
-Eut6nce~, ¡ pien!'as que l1e sido unn cilio en el comercio do In amistad, era
buena esposa? firme cuando se nocosi tnbn, }'CrG no hn-
-Perfccta. cin alnrde de aquella firmcz.'l. dum, al.
lid;ul do que sohallaAe el General Acosta otra tanora é in';luíot.a qno uo de he ero.
voz en l'arb t"n 181tl, cuando fué derribaclo plcnrso pa.rn so~ tener las obrns de Dios,
dol trono ol wi11mo rey que lmLi11 vi11to el ovar sino la firme~n Slltlvt', humil,lc y digua
con tnnw rntnaiasmo. de ]a verdadera cristihna. Allí, en don.
gn un Jiuro titulado" Vida de .J orgu Waa- Jc el paganismo huhium Clllplcndo la
hington," que poseo la autora do esto articu- venrnza, 1l1 "''l'llem COn
mo ú saisir cctto occasion cl'cxpdtucr la tm- la a tnenl\:é:a. dCt e (bl O re li.r.nndo y
tisfaotion que 11ous a vous trou' ~~s. Ht:l fuulillu pcrsc nihcantlo nqtl lln palal>rus do las 1 et zno~ adres y amigo~,
Y hallarlos Ol>peraban en el cielo
Para vivir unidos,
Sin pena~, sin temores
Y sin martirios.
Y por ellos oraban fervorosos
A tardo y ú maiiann,
Y por ellos lirnosuns
!llultiplicnban:
Y en ~;u comercio santo con los muertos,
Aun }l:\1'8 sí slcnu~nbnn
Uiqueza de virtudes
Y de esperanzas.
Oh ! si nosotros fuéramos ahom
Como cotóoco cron ellos,
"X o fuero tan 1\mnrgo
X ue,tJ-o destierro !
Usos 1..'0nsoladores v beuditos
De los pasados tiempos ! . •
.Al ménos los cristianos
Volvamos á ellos 1
SrLVI':RIA Ei'Pr:sos.\ llE lt:t::sno:s.
~----
SECCION RELIGIOSA.
SOCIEDAD DEL INMACULADO CORAZON DE MARÍA.
Er, domingo 2 t del pasado mes de ele la de Bogot!\ á In estnblecidn on Pa.
Noviembre, se celebró on lo. J~lcsin de ris no hacecincucntnaiios en la. Jglesin
In Euscünnzn do esta ciuclaJ, In. fiesta ele Nuestra Se1iom de lns Victorias.
patrounl del ~.\CJRADO É 1~:\IACULADO Hoy cuenta aquella. Congregadon rnu.
CORAZO~ OE MAltÍA. chos millones de miembros, y las con.
Su Ilustrísima, el sofior Á rzobiapo de versiones que elln ha obrndo son infini.
Santafe de Bogotú, en uu corto pero tas, daudo con ellas imponderables cou.
elocuente sermou, habló do los honofi. suelos á multitud de madres, hermanas
cios de aquella. Uongregacion en el mun. ly espo:;as de-soladas.
do, y leyó el Diploma de .Agregacion Su Ilustrísima, el señor Arzobispo
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160 l. A M U ,J E R.
Arl,al ~cz, e~ el Director {lo la a~adas la~ luces, so retiraron -'Me amenaz6 c.on quo si yo no iba á
mnclro e htjn á la ulcohn. bnblnrlo de aquí (¡ uu mto, mafiana
Habiéndose quitado Cn•andrn. su ves. mi<:mo se iria parn Bogotá sin de.«petido
do baile y do-prendido lns flores dirse.
que llcH1ba eu la cabeza, en lugar do -¿Y entónccs accediste l
ncostnn;o,.vistió una bata de color os. -::-)í, señora, é hice mal... ¡•ero tecuro,
y piilidn y tcrnhlorosa se dejó•cacr rufa tanto ...
sobro uun silla. 1 -Qué co~n?
-11 ija, ¡por 11ué no te nctwsllls! la -Perderle ... moriria de pel'ndum.
preguntó su mndre; acabautlo tic ccrr:t t' brc:
In ven tn11n y in }JUcrta. Como hemos dicho, doña ,J er6nima
-Todavía no, contestó Casnndrn. en cm una mujt>r sin \"crdndcrn exporien-voz
baja. cin del muudo, cnsquh·nua y sin juicio
-Por e¡ tu! l parn todo, salvo on comprar bnmto y
- Tengo dolor de cabeza y calofrío. 'cnder caro en su tienda. So estuvo ni-
-Duermo, que te pasará; sorfl efecto gunos momentos pcus."Lti,a, y llamando
de In fatign del bailo. en li\1 auxilio lo quo de lances de amor
La nnichnchn. no ~e movió. lmbia leído en lns novelas, rucordó que
-¡ gn r¡ué piensas! añadió la mndro uiuguu:' de HIS heminas favoritos llc-hoste¡
r,nralo, es tnr,)ísimo l gaba 1Í casar¡.;o con t•l h¡:roc, sin haber
-Quisillf!L clecirla una rosa tí su mur. zPcorrido mil aventuras Pll cita~ y en.
ce1l, }lOI'CJIIO no me atrevo (¡ l1:tr'l'r uada tl'l'> ista.s misteriosos, aunqnn no ht1bie.
1
sin r¡uo lo s~pn. se objeto en el misterio, poro en ello
-l Qué piensas hacer á esta hora! estaba la sal y la pimiont.n de aquellas 1 Ca!':nnclra calló. historia!':,
-Hnhln: cxclum6 con impncicncin Al cabo de un rato de ca'l'ilacion, di-doiia
.Jcróuirun. jo en tono de mujer s!lbin:
-Jo}¡ r¡ue ... Eduardo me di.~ unn cita. -Me alegro que me hayas comuni.
-;UrHlcita! ¡Paracuáudoyd6ndc~ cado e:;to, y creo que podremos apro.
-Pam do RIJUÍ á un rato, al pié do veclJarnos de las druunstnncias, sin fnl-h
('crea que dá al callcjon. tar por eso al clebido decoro. _¡
J
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REVISTA QUI.NCENAL.
-' lGl ¡
-Cómo 1 que por allí babia, tirados debajo los
-Yo te acompañaré hasta la puerta arbustos de ají sihestrc que orillaban
del corral que divide el soh~r. ~;in que el callejon.
Eduardo, que est1mí de tras de la cerca, -Y si no viniom! preguntó uno de
me ,-en, y aunque de~de allí no podrt: ello!> al cabo de un momento.
oir lo que te diga, uo te perdert! do -Como no! contestó otro, yo le oí
vista y ngnnrdn.rú basta el fin del co. decirqul:l iria úJondc I<;dunnlo exigiera.
loquio. -Tal vez.la vieja uo la habrá dcjn.do 1
-Pero no le parece, mamá, que con ~alir.
este exigencia, Eduardo falta ií la. de. -;Nofaltabatnas: cxclamóolgnlan;
licadeza.! i qué tendrá que decirme {Í d:ímc la botella. añndi6 bo tel.ando, 11
e:;U\S borne;, r¡u~ no rueda hacerlo en que el sereno me hace dnño CUando no 1
ca;a y á la luz ool so ? remojo el gaznate. •
-E~ cierto. Pero ten entendido, pa. -Buen modo do prepararse para una
m tn ~obicrno, que los hombres están cita sentimental! exclamó rit~ndo,-o el
<:Uajados de caprichos. V erbi ~mcia, tu lilas jóvou.
padre que ora un puro capricho cn.mi. -'Querrá infumlirso valor pam el '
nnndo. Parece gua á ellos nada. les combn.te! •
agrnda, sino lo qne piensan que no puo. -N o hay necesidad do comhatir, re.
den obtouor. ¡ E'i posiblo r¡_ue crea que pu!;O Eduardo limpiándose la Loen. (ese l
yo no favorezco ~u preteuston' brandy no está malo) el euemigo se ha.
-Eo;o no, -tí! sn.be lo controno entregado con armas y pertrecho¡;, co.
-Sin embargo, yo ten o expeneucin mo ustedes lo \"Crlín.
y ho leirlo muchas obr que trotnn de -No te jactes ántes de tiempo.
e:;tas cosas. l -Amanecerá y \"Oremos, rc"'poudi6
-Pues si le f reee á su merc-ed, hue.
1
l<::duarJo, y sentáodo~o nl pió do Jn cer.
no ~oria t¡uo fuémmos ú 1 cita, dijo m, ocult6 la. cabeza entro lo:; bmzo~
ca~andm. 1 cruzados sobre )a.; rodillas.
-Autoll de qn dejes nu lado quiero 1 -Qué tienes, Ecua rdo l
hacorto u u L ¡e omondactou irnportnu. -Uu sueño im·oucible: si no fm1m 1
te, impor antl !IDA' exclam6 In mndro,l por In. caja de champaña me iría ú a.
que no Jebe ohtdnr como tn.ntn'l ve. costar, pues estoy cau1alabra<: salieron de Todos 1>6 agazaparon junto á la corea
h y eucnminnron nllugnr de y Eduardo, dcs¡mes de hnbcrso estirado,
J so puso en e\'Ídencia. En aquel mo.
no e estn.ba estrclladn y be- mento, Casandra, dejando 6 r;u madre
a 11oplabn u u aire bb ndo, im. on la puerta del corral, so ncorc6 en u.
n n lo b atmósfera con el oxr¡uisito tolosarnonte al ~;itio en 1}110 In agua.nla.
do Jos jazmines y las azucenas. La Eduardo.
el ¡mohlo e .. taba 'eutrl!gntlo al -Ya pensú quo no venia, dijo L~tc.
y solo bO oía de vez en cnnndo -Tal' ez hubiera sido mejor, con tes.
oto de los gallos y el larlrido tlo tú ella en voz bajr~ y trémula.
p rros, que so respondían unos ál -¿Por qué tiemhln usted, querida
Casandm? la dijo él. ¡ 1\lo tienes mi e.
1.> as lns tres de la mañana, nuesdo
acaso~
tro malos amigos so dirigieron on pos
d unrdo al luga1·de la cita. Cuando
11 •a.ron al callujon mencionado, se
on en algunos cercos 6 vigas
-Miedo no!. .. pero estoy aturdida y
me p:tlpita el corazon. Dígl\lllO pronto 1
Jo. que. deseaba comunicarme co? tnnto 1
m1steno.
--- -----~-----------------
.10)10 J. ~1
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162 LA MUJER.
-Deseaba solamente jurarle ú solas -Y quó opinion, amndísima. Casan-que
la amo "como á la hurí mentida dra, tendría usted de mí, añl\dió viendo
del palacio de Mahoma." que parecía muy asustada, si yo fuera
1 Y levantó lo. voz para que oyeran á pedirla en matrimonio IÍ su madre?
sus compañeros. - Pues i qué puedo decir sino muy
Ca~andra sintió q11e le amaba tanto, buena 1
que no pudo contestarle ¡ tan conmoví- -Sin embargo, para aceptar la pro-da
estaba la infeliz! posicion que usted me ha hecho, hay
1
-i Dfme, hermosa hada, tierno boton un ligero pero insuperable iuconvede
rosa entriabierto, dime si me amas l niente, le contestó el jóven con voz
1 1
--Si no fuero. así, Eduardo, ¿ estaría ronca y acento rudo, y es que no haré
aqu{ 1 contestó ella rnouesta.meote. tal co!'a ni se me ocurrirá jA.mús acep-
1 -Repítemelo, luz de mi esperanza, ta.r 6 convenir en tan ruajestuoso dis.
i me amarás siempre? para te.
-Miéntras viva, Eduardo, miéntras Casandra crey6 que se babia vuelto
viva! loca, la vista se le enturbi6, flaque::í.
"
-Oh! qué dichoso porvenir me aguar- ron le las fuerzas, y tuvo que asirse de
da, Casandra mía~ exclaro6 él con én- la cerca con úmbas manos para no dar
fasis tan ridículo r¡ue algunos de sus consigo en el suelo. 1
amigos prorrumpieron en ahogadas riso- Aunque no distinguía bien Ednar.
taclas. do á la infeliz muchacha, al notar
-Oigo ruido por aquí cerca! dijo su silencio y oir su respiracion anheCasnudra
alarmada y miranuo por to- lante, sinti6 él algo como un agudo redos
lauos. mordimiento, pero recordó que sus ami.
-Se equi•oca, mi vida, seria algun gos estaban allí y que había empefíado
pájaro nocturno que envidiando nues- su amor propio en ar¡uel lance, á lo
tra dicha buy6 graznando. i Quién po- que se agregaba los vapores del bran-d
ría oírnos aquí l dy que le acababan de extraviar el jui-
-No sé, pero e~toy inquieta. c1o.
-A mi lado, Ca.sandra, ¿qué temes, -No entiendo, dijo Casandra en ,·oz
alma mía? Aquí nos verémo.s todas las bo.jn. y turbada, repítame lo que me
noches, i no es cierto 1 acaba de decir ...
-Todas las uoches 1 y recordando -Hablando en términos clansimos, !
los consejos de su tnndre, nñadi6: i no le diré, querida Cnsandra., respondi6
1
¡
seria mejor que hablara usted con mi él, que no nací para ser casado, ni
madre 1 soy tan tonto que con mi '•oluntad 1:
-i. Para qué, prenda querida 1 vaya ú unirme al pesado carro mntri- 1
1
-Para pedirb. . . . . mooial : tengo mucho mlmdo y se ue-
-Qué cosa? ~o nos amamos los dos? j cesitarinn atractivos poderosos parn.
--Sí, pero eso no basta.
1
caer en semejante trampa. Así, si su
-r-to basta 1 intencion es buscar marido, que Dios
-No, porque, Eduardo, no no::1 pode- guarde á usted muchos años; me des-mos
casar .-,in su consentimiento y es pido, pluguiendo al cielo que encuentre
preciso que usted le pida mi mano! alguno, pero ese no serú su humilde
--Su mano! servidor.
--Sí. Y al decir esto le volvi6 la espalda
-Y usted me la. ofrecería vol unta. riéndose á carcajadas, á las cuales se
1
riamente 1 reunieron los dema& tunantes sin rebo-
-Se la ofrezco voluntariamente, zo ya. ·1 i qué mús quiere usted? . Casandra se quedó estática, yert.~.. ¡1
11
-Es suficiente; y en voz baja afia. , mortalmente herida en su dignidad del
1
di6, dirigiéndose á ~;us e.migo!3: oído mujer y en su calidad de engañada y
1 á la caja ! , despreciada sin motivo. R"tha16 un ge-l.--=---
-_ --- -- -- -
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'
.- -~--- 1
REVISTA QUINCENAL. 163
mido sordo, íntimo, y en seguida un 1 como compasiou por aquella infeliz, de
grito de dolor angustioso, desesperante, quien tan bárbaramente se habían bur.
tristísimo y corrió tambaleando en bus- lado. Sin embargo el héroe de la fu nca
de su madre, la qt1e ya iba en su cion haciendo un esfuerzo para maní.
ayuda al oir las voces destempladas de festarse indiferente y sereno, temeroso
Eduardo. aunque no comprendía el j de que r;us amigos se burlaran de él, al
sentido de ellas. Apénas tuvo tieUlpo l llegar á la posada se volvi6 á ellos cou
doña Jer6nima para recibir á su hija aire triunfante:
en los brazos inanimada. y convulsa, 1 -He ganado la apuesta? sí 6 n6?
llevarla á la casa y acostarla. en su ca. pregunt61es.
ma, ántes de llamar á las criadas para .. . .. ............ ...... .................... ..
que le ayuda~en á hacerle remedios.
Eduardo y sus ao1igos se alejaron en ÜLGA.
silencio del callejoo, no sin seutir algo (Crmtimtm·á).
_____, ___ LAS DOS REINAS DE CHIPRE (SIGLO XV).
CUADROS DE LA HISTORIA CHIPRIOTA.
CUADRO IV.
(CO~TINUACION).
martirizú.ndolo lentamente toda su vida. 1
Acusáronle por varios crímenes vulgnt'es, j
le hicieron poner en tortura, le desterro.- 1
ron, rechazaron siempre las súplicas del
UsA antigua enonti~tad oxi\'tia en Ve- infeliz, obligándole á vivj¡·léjos de Yonecia
cmtJ·c las do~ nobles familias de l<'ós- necia y do ¡,u familia, que idolatraba. Y 1
cari y Loreuauo: la primera. cont.aba paru. hacer sufrir mús ul Dux le obligacon
el poder del Dux que eru su jefe; In han á que }Jre~euciara el tormento que
scgund:1 tenia. á su cabeza n un almirante daban á bU hijo, nsí como á firmar las
1
famoso que babia dudo mucha glori11. ti sentencias contra él: ou fin, habiendo un
su patria. Este último, Pcdt·o Loreda- sobrino de Podro Loredano, merced á
no, encabezaba. el partido •1ue so opo- su e,pírito intrigante, entrado 1Í formar
nia á Fósc.:nri, y con su enemistad itnpe- parte del gobierno, sin cc.;:;ar le por~egnin
dia las mctliclas mejor combinadas de la Ú;tc con ~;us crucldudu:;. Durante muchJ:;
política. del Dux. Un dia, despucs de un años l<'óscnri sufrió impasible, al parecer,
banquete público, muriti repeutiuamcnto hutas persecusionelt, sin manifestar ja.-
el alntira.nte, y á poco dejv de oxi,tir un mrí~ la. menor debilid.'ld, á pe,a.r de que en
benoauu suyo, quetambien era holllbro in- el fondo del alma su~ padeci.nientos eran
fiuycnte en ol partido do oposiciou. Con terribles. Dos veces ljlliso renunciar ol
motivo ó sin él, la Ía.lllilia do Loredano alto empleo de Du1., poro no qui~ioroo
acusó ,¡ Francisco }',jscari de aquel doble aceptat· su dimision, llegando ba.sta oblicrímen:
pero no lo hizo 1í la faz del dio, gario á jurar sobre su Lonor quo jamñs
porque lo fuó imposible ¡·eunit· pruebas en rcn\mciaria voluntariamente. ::iin ombnrcontt
·o del Dux ; ootís si no apeló ó. ll\ jns- go ñu u no estaba satisfecho su enemigo, y
ticia. y ó. las leyes, sí rl:'solvió vengar.;e basta la muerte del desgraciado Jacobo
privadamente. En primer lugar, sin so- Fóscari, oomo hemos vi.;to, fué motivo
bet·se cómo, aparecieron muertos los hijos para continuar su venganza, acu~ando al
mayores de Francisco l<'óscari, reservan- anoiauo do debilidad ó inepcia porque su
do sus enemigos para el menor y más J débil y gastado cuerpo se t·esistia a sostequerido
la copa más amarga del dolor, ner aquella alma do hierro.
( •
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- ------------ -- --·----------------------------~
lGJ LA MUJER.
1 Pocos meses despues de aquel en que habían tenido lugar en la Capital de
1 Francbco Fóscari tuvo noticia de la muer- Chipre con mútivo del casamiento de Carta
de su hijo, el inquisidor de Estado, ins- lota, la hija del muerto 1·ey Juan 111
tigado por el bárbaro I.oredano, propuso oon Luis de Saboya, se encontraron los
al Consejo de los Diez que se sometiero. novios una mañana sólos, se puedo deal
anciano á una bumíllacion más, no m- cir, por primera vez desde el din de la bobrando
un nuevo Dux y quitándole de dn, en un snlon apartado de su pnlncio en
1
he<:bo t:'l poder á. Fóscari. Pnra que nquel l Nicosia. 1
hecho fue;:e rniÍs amargo, obligaron á un 1 Con. o Yernos, las inh·igas del Senado de
hermano del JJux á que votara la dc.<;ti- Yenecia habían tenido buen rc.~ultndo, y
tucion de su hermano y que fuese con se l1abia llevado á cabo el matrimonio de '
1 otros á pedirle que hiciera dimisiou de su Carlota con el duque de Saboya, pero es-cargo.
Notad que habían tenido la cruel- tono había sucedido sino de:;pues de la
dad de hacerlo jurnr que jamás lo ltaria : ruuer~e del anciano rey, en Octubre de
así lo dijo, y entóncc.c¡ el Consejo de los 1489. Carlota babia cumplido apénas veinDiez
tuvo el gusto de anunciarle que lo titt·es añós, era más bien pequeña que granhabían
('OD!>id<.>rndo ya inútil para servir de; delgada, de aspecto aristocrático; de
á In pt..tri:-~, y que le mandaban se despo- ojos negros, brillantes, llenos de fuego y
jaso de los ornamentos de su dignidad y animacion, que daban vida á su tez pálida
abandonase el puesto y el palacio ducal, y algo amarilla; tenia una boca delgada y
porque le habiau destituido. llena do expresion; nariz griega, 1ecta y
Fól>cari no ~o quujó, su comzon pare- bien conformada. Su voz era dulce, su
1
cin petrificado con tanto sufrimiento. "Al acento persnnsivo y elocuente, y su palabra
"dia siguiente (leemos en la 'Historia de cariñosa. •
1 •• las ropúblicas italianas ' de Sismondi) Vestía ricamente á la moda francesa de
"so le vió, sostenido por su hermano, an- la época, lo que desdo entónces so consi"
ciano como él, bajar las mismas gradas deraba del mejor gusto, llevaba muchas
• "que troint 1 y cuatro años ántes le ha- joyas y colgando do una cadena de oro un
"bia.n visto subir rodeado de pompa, y abanico compuesto de plumas do avosasiú"
ntravetia lujoso atavío,
"de Fó:;cari. Pero al tnénos éste no tuvo todo e,camado de oro y piedras prc!.'iosas.
"la humillacion de vivir súhdito allí en i A medida que hablaba la reina 6lse ocu"
donde habia reinado. ,\1 oit· el toque de' pnba en mirar sus manos hlancas, ~naves
"las campllllns que anunciaban el adve- 1 y delicadas como las do unn dama, cuaja"
nimiouto del nuevo Dux, cayó muerto das de espléndido:; anillo:! de diamante'! y
"de repente, rompiéndosela eu el pecho otras prendas de gran valor, y con ellas
"una aneurisma." se cnbria al disimulo lo~ labios paro. ocul-
VolvarnOt; ahora á la hi~;toria de Ohi- tar los bootezos que la relacion de C'nrlo-pre,
que oo la que nos ocupa. t.a le causaban. Sin emliargo, debió de haberle
interesado de improviso algo de lo
CUADRO V. que le decía su espo¡;a, pues al fin lie incorporó,
levantó los ojo¡¡ y clavándolos en
CARLOTA REl?'iA DE OnJPRE. SU interlocutora dijo ;
Despues del matrimonio y coronacion, * Memorias del Po.pa Pio II- citado por
de las justas, torneos y lujosas fiestas que Sismondi en sus "Repúblic~ italianns. 11
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REYIS'l'A QUl:XCEXAL . 1 (i¡)
-Qué oigo '! Por vcutnra ,. n~tro her- •¡ue por no decir mds, lm dado tan mal
mano, Jnnns, e~ <:a-•ado? X o -o prcparnoo, acnndo de la cnsa de ~~~ pudre a nnn
gniíó con 1111r~ coromonin. falsn ñ la pobre doncella. con engaiios ...... pero e~to deniii~~
que ~e robó de la corte de mi madre; hcu do hnbcrlo couoidcn.rlo Sus Mu~estacn
verdad que e,.,tc Janus es}¡, única e~- ti<''> y ¿quién soy yú 1 para 1\punturles
vina qnc encoutrnrémos eu nuost1·a fe- retloxiones que bÍn dudn hnbrinn hecho.
licidlld como soberanos de este bello rei- -E::.o es cierto, coulcstú Lui¡;, poro
no. Ailorn, cnando ~·a }Jensábnmos defiui- ¿por ventura Janus no !:crá hombro cativamento
que IJ11bia renunciado u pretcn- pa7. de \"enga!"l'e ,o,i llc~"t\-e á sabor 'IDO nodcr
!.'1 J\1'7.obispado de Nicosía, rc,ulta que -otro:. impedirnos que Jlcvnse ñ caho sn
ha escrito al l'npn, pidiendo licenci!lo para druoo, tauto má:. cuanto que el mismo Uey
tomar las órdenes inmcdiatnmentc, y ni Juan 111 le tenia de&tauado J~ra ese
mbmo tiempo exigiendo que ¡¡e le nombre cargo?
Arzobispo. -Es \'Crdad, pero ;. uo se oculta á
-Dojadl~ de ArzobL~po, contc,tó el Su Alteza Real sin duda, que seria fticil
lJ>ríucipo bl\hoyano, así se contentan¡ su qno llegase ó. manos do ::>u Santidad el
ambicion y dojarli en paz la política do! uYiso, 1>in que supio:.o nuucu el príncipe
Reino. Jnnu~ quo Sus Alagc:.tadés lo hubieran
: - .\•ptello sori& un sacrilegio; es tan dado?
malo y tan corrompido que seria uu es- -Yo desconfío de todos los corte lo juro que be puedo coufiat· on él
ContOl>IÓie 11u esposa que era un uohilí- como en mí !
sirno 'euecinno, desterrado de su pntrin -Bien, pues, soutúos ,¡aquella mesa y
iujustarncntc, mny rico 1 dueüo de tic- dc~puos de s.'lludar· á Su Santidad, comunus
ou Uhiprc, Á quien ella distinguía nicándole nuestro enlace, lo direis que do
como un horu bro muy hábil y de grnn t11- ninguna mancm vcrcu10s con s:1ti•faooion
lento, cuyo3 oonscjos siempre crnn dignos á Jnnus como A1'7.oÜÍ6fJO: dccidle que es
de seguirse. Y volviéndo.,e al paje Ulan- hombre sanguinario, impío, y quo aqucdólo
c¡uo lo introdujé .. e. llo seria un sacrilegio y uu escándalo en
-LICI,"'l á buen tiempo, añndió, pues IÍ In cristiandad. 1
él cousultaremos cu e,.,ta., eircunstnucins.1 Obodeciú Cornnro cot1 una sonrisn de
-Cuidado, ropnso J .. uh;, no confío ou 1 11:1tisfo.ccion que uo ¡e ocultó á Luis. Así,
Yenccinnos, son rnuy Joules y astutos y ... miéntrns escribía el italinuo, el r•rínoipo
No pudo prost.•guix· porque á Ju llllt.Ou se acercú á. sn espo~a: 1
entrnta l]oruaro haciendo vénias y ruaui- -:!'o me gusta el ,·onccinuo, díjole en 1
fostnndc~ el 1uayor respeto y UUA oL$et¡uio- vot. baja: temo qnr• c..to hornltro nos hasido.
d C\.agc1adn. Sin cuidarse de lo tán
drinn ni mundo entero en c~p:mtoso conflicto: más hondamente minados por contagiosa ledícese
que se han abierto las bostrlidudt•s pm, de la cual sí uo sanan pronto ella los conIIUC\'
umento entre Rut~ía y 'l'nn¡uía, y que In ducir!\ á su próximll ntina. En Rusia las
1
primero en\-iÓ otra vez ~us tropas &obre l'ons- cloctriuaa tlilzililltas, ca dee1r, socialistas, cotantínopl.
a. Aunqu~ ~avía hay que darle cnn- munbtn~~ y atcist.aa tic la peor clase, hnn inrentcna
a esta notlcta, ella no tcntlna nada vadido de tal suerte la wcicdad do arriba á
' do i•nl'osíulo. Desde que se firmaron en Bcr- abaj<•, que el Gobierno re •·ncucntra circun-lin
loe tratados cle pa2: entru las uaciurllliiUC- do.tlo, rodeado y usctlindv en sus propios pa.ligcrantea,
un rumor sordo do clCllcuntoutu y lucio:;, por una turba ele dl'mll¡;ogos que sin
de próxima tempestad no ha dejado de hnc-cr- cesar le amenazan. A hora algun tiempo el
' so nir :uncnazadora en casi todos los •Ímhitos ministt·o de policía, el Uuncr.d 'l'repuff, fué
de Bu ropa. !\íngunn de las potenciaH c¡uulm- ntar:ado en su propia t·osiclc•ncitl por una ruuuíun
tomado parto eo las coufercncÍtlH hnl1ia jcr que pertcnocia ó. una de esas sociedades
quedado plcnamrnte satitifecha, s.1lvo lngl:.- secretas, pero felizmt..'llto log1Ó salvar la vida.
~ tcrra •1ue obtuvo sin armas tornar una npcti- Hace dos ó tres meses q 1e '"' jefe importantosa
tajada en el banquete diplomático. Poro te clo la alta policía rus:~, el Gene mi Mesen-con
la ocupacion de Chipre, Inglaterra con- toff, paseaba por las calles de S.m Pete.;burtmjo
una alianza ofensiva y dcfcliSÍ\'a con go, CIJanclo dos aseeinos le dispararon sus
'l'urquín, y JKH' consiguiente tiene d deber de rcvoh·ere, ñ boro de jarro •lcjnndolo muerto.
salir ñ la defensa Ri la ataca Hueia. Este asesinato, nsí corno la r111terior tentativa,
Por loa último., correos había veniclo la es obra de las socicUS infinitos recmsos y En los Estados Unid a se hallan en una
grnndes ri<¡ueznB, sus bancos y su poderío en sítuar·ion tnmbien idllutiea oon tnoth·o del sotQ(
Io el Asia; Francia siempre animos:\ y cinlisrno y el comunism<, quo se hnn entroni.
nhora máa ,c¡uo nunca sedienta do venganza, tado en las clases bajas de aquella naciou, y
descosa de represali3S y llena de brío y do amenazan echar abajo tcdo Gobierno organieepcmn~
a; y por último la.s dewu naciones ¡zado. En tanto que on he coatae do Califor-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
RJ.;VIS'fA QUINCENAL. 16i
nin luc·han contra la trern<'ncla Ín\'asion do los ontcndimir.nlo humano á veces, y cómo el csChinotHJilligrnntes
que 1ml1·n como la langosta pírilu tl!·l partido ciega rí los hombres hnRta
rlo IIUR guaridas para ¡u;olar torio país en don- el punto de haccrloR fcror.cs, ridículos, desde
M posa. ;. Poro qnif'n tcndní la culpa ele prccinl¡lcs y hasta enemigos clo su patria!
aquella extraña y atcrm•lora silnacion? Veá- 1: Ilat.rá por vent11m 1111n página en In ltis-mnslo.
torin do pueblo algur.r• que pueda competir r:n nn artículo rnny cntdito y híen escrito en l1ríllo y gloria verdadera con el episodio
do la R~vi:sta dt AmboJ! .1/undos, en·on- ele .J11nna de .Arco, en lB historia deFranciB?
tramos que los Egtados Uni.Jos ó ln>:latorra :\in¡;urm. t: Quién podrá negarlo'! Todo fran-
8011 los venla•leros nntores rfc estos conflictos. ces •h•heria sentil'!lo orgullosu al pensar q11e
En ltHO los gobicrnuti 1 nroJICod se estrella- fué compatriota tnlya n•lnclla aldcanilla inobnn
contm la tcrq·•cci:HI del l!:rnpcrndor Chi- ¡ r·•·llto, que supo Jc,·nntnr ,¡un pueblo neo barno
que ruhusta fuerza: pe- gacion. Sin cml.argo los franceses del dio,
ro en realidad no In~ animaba la idea huma- que 6C dicen amigos de la li!Jcrtad y de In franitari"
<¡no vroclamnlmn y solo pcnsa!Jan en tcrnidad, se han mnuifc!l!ndo enemi¡;o . .; do
lus bienes materiale11 'l'to n•¡uellos territorios .Juana ele .-\reo y cxietcu en\'idiosos de lull
podinn proporcionlll' tÍ 1111 curncrdo. hmreles que r<'co.c-ió In Doncella de Orleans
l. Qn1; ho. sucedido? Ahiertoe lo!l pnm1os hal'llllllltl rlc lO•> años!
chino& al comercio e111·opoo, no acontecilí, so- Como nÍin existe In d10zn {'11 que nació In
lamente lo qno e.;perahnn aqncllaR Il'lCÍOJICS : nol•le aldeana, en la parroc¡nia do Domremy,
elln11 JICIII'lrnron al C'A!ll!sto Imperio como fll' 6118 n•lmirarlorcs habían ido en romería li
hal•ian pro¡Jlle:;to, poro en camLio la in,·asion aquel sitio, lle\'audo coron1111, emblemas y eschinn
arnen:ua cle,;tmir la olJra de In ci,·iliza- cudos con los cuales adornaron In chozn hiscion
cristiano. Pueden salir del Ocles te Im- tórica. Pero esto lo hicieron siu la anuencia
pcrio n.:is de 40 nlillonc; lll'.ll picl~>n por.o por su 111
tmb.1ju y so11 roncho más laboriosos que los
europcoR. Adema!! son incapaces de eom·ertirao
al C"ristiunismo, porquo no tienen conciencio,
y de-precian toe.! o lo que les dicen los
hloncoo 1Í quienes miran como á bárbaros.
S!'gun recientes documentos presentados n laa
Oámarns lcgislath·ns de Washington, los chinos
son profundamente inmorales, ••ormptorea,
no tienen p:~lahra, ni honnulcz, ni m:is re-
1 i~ion cndin.te de Snntiac;o do Ohile:
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
168 I UJER.
A LAS SEÑORAS CATÓLICAS.
CIRCULAR DEL VICARIO PONTIFICIO.
J,Jo.mnmo~ h atcncion do lns señorn!l católietu•
sobro las !liguiente~ instrucoione11 quo
~~~Eminencia el cardenal Monnro f.n \'allcta,
vicario ele :-;u Santidad, ha publirado rucicntemente.
l. Que ella!!: (las soiíora,;) no so propongan
en su compostura ~ino 6~ honestos ~· legitimo&
quo ¡mednn hacer la ncciou, no solo
pcrmitidn, sino tambien meritoria de la vida
eterna, y unnca miraR munrl:mas ó do 'anio:
ul, ('01111) Seria para atraer laR miratlllll, humillar
tÍ l:l!!dcmno<, sobrepnjarlMy eclipsarlns
II. Qno 11c.ng:m un extremado e11mcro cnl11
tooth•stin y decencia en su veRtido, adorno
priucipal •le h mujer católica, y qne nunca se
¡•ermit~n por tto importa qué moti\o, y.~ sea
del ejemplo do 1:\11 nnaR, ya stm ol luihito de
las otros ó la moda tmit•tnal, nrlmitir t•n s•t
vestido la menor cosa que !!e opong11 á éstas
virtudes, teniendo pre~ento siempre que á
llios y no ni mundo e,¡ á quien tendrán que
dar cuenta de sus acciones.
1 11. Que obscr\'{•n tambicn In sencillc-L y
miren con borror ¡,,, exccsc•A dellnjo y (JUC so
contenten con \"eSlir~c en c<•nformidad con In
condtcion do existencia en que Uios l:ls ha
colncnclo, 11in buHCnr pretexto para sobrt•8alir
0011 1111 ftllllllo inútil.
T\'. Cnnudo vnn ti la I~lesiay, sobro todo,
cuumlo suart•rcan a los Sacramentos, que loa
vi11iten Rin prct~nsion do oRientar, sabiendo
quo en In cnsa de Dios es prohibida. toda pompa
mundana.
Y. Quo so fijen c.'\da aüo, 11in C'XCño
posible, por me~lio Jo ineinuncionc~< y principalmente
con el ejemplo, para quu é,;tas regios
sean obsen·adal!.
Que todas la!! mujeres católir.as M acuerden
do qno no podní11 vivir 1'011 aneglo á In máxima
del Snnto ]~vangclic,, ni ¡n·nc<·tlur en confortnidad
á l:ll! pnterunles Ílltí•Hl'inni'A de los
Santo!! Padres Pío IX y Lron XIII sin tomar
por lJase el eRtricto cum¡tliltliento de
los cleheres relijiosos ; quo todns, pues, tn
particular hal,"'ID uso do las JHtÍcticns cuotidianas
si~uiente•: 1." la santa roba; 2.0 la
meditacion ; 3,0 el cxáruen de conciencia; 4,o
111 visita al S3utísirnn :-;aernmento: 5.0 el ros.<
rio en familia; 0,0 In lectura espiritual; 7,0
la frccn"ntacion clc los sll<.'rnm~'ntos.
•\!IÍ, fortificadas p
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Publicaciones periódicas
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La Mujer - N. 7
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