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Imagen de apoyo de  El arte de la memoria – la memoria del arte. Documento de trabajo 4-2019

El arte de la memoria – la memoria del arte. Documento de trabajo 4-2019

Por: Horst Hoheisel | Fecha: 2019

“Desde hace más de treinta años trabajo como artista de la memoria e intento desarrollar, a menudo en proyectos conjuntos con Andreas Knitz, nuevas formas del monumento. Nuestras obras se dieron a conocer como monumentos negativos (Negativ-Denkmale en alemán) o contra-monumentos (Counter-Monuments en inglés). No se erigen sobre un pedestal, ni son fundidos en bronce o tallados en mármol. Tratan del vacío, la pérdida y el silencio. Como la mayoría de niños alemanes en la posguerra, crecí también con el silencio sobre los crímenes de guerra de los nacionalsocialistas y el Holocausto. Pero los niños sienten el silencio en la familia, sienten el tabú y, más tarde, siendo adolescentes y adultos, irrumpen con sus preguntas y no se detienen durante toda la vida. Así me pasa a mí. En este documento quisiera resumir algunos de mis trabajos con monumentos negativos o contra-monumentos.” El Instituto Colombo-Alemán para la Paz – CAPAZ presenta el documento de trabajo (04-2019) dedicado al tema de la memoria y el arte, desde la mirada del artista alemán Horst Hoheisel.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El arte de la memoria – la memoria del arte. Documento de trabajo 4-2019

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Imagen de apoyo de  Paz territorial: conectando imaginación moral e imaginación geográfica. Documento de trabajo 5-2019

Paz territorial: conectando imaginación moral e imaginación geográfica. Documento de trabajo 5-2019

Por: Luis Peña | Fecha: 2019

Desde los conceptos-prácticas de las organizaciones sociales, la paz es un proceso político que consiste en (re)apropiar un espacio geográfico para realizar un proyecto económico-cultural de vida digna, ecológicamente sustentable y de protección de la vida individual y de la comunidad frente a las violencias y la guerra. La búsqueda de la paz es territorial porque el propósito de hacer frente a las violencias se traduce en la meta de que el territorio, ese espacio de vida apropiado material y simbólicamente, vuelva a cumplir -o cumpla por fin- las funciones colectivas que ha perdido por el conflicto armado. Para la restitución de las funciones colectivas del espacio de vida, las comunidades cuentan con dos recursos interconectados: su imaginación moral y su imaginación geográfica. El documento muestra en qué consisten y cómo se conectan esas dos dimensiones, argumentando que esa comprensión de la paz territorial como conjunción de la imaginación moral e imaginación geográfica es una innovación políticoepistemológica en el campo de los estudios de paz.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Economía
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Paz territorial: conectando imaginación moral e imaginación geográfica. Documento de trabajo 5-2019

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Imagen de apoyo de  Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

Por: Gabriel Ruiz Romero | Fecha: 2020

De un trabajo de campo extendido en el poblado palafítico Nueva Venecia y zonas aledañas a la Ciénaga Grande de Santa Marta, Colombia, deriva este documento en el que se analiza la forma como se configuran, por una parte, los relatos comunitarios sobre la experiencia localizada de la violencia, denominados aquí memoria cercana, y por otra, la gestión institucional de la memoria que construye narraciones expertas o memoria lejana, la cual se basa y al mismo tiempo se aleja de aquellos relatos. La continuidad y ruptura existentes entre la memoria cercana, definida a partir del ejercicio de rememoración que le es propio, y la memoria lejana, cuya finalidad es la conmemoración, son el objeto de análisis de este documento. Así mismo, se estudian los dos espacios epistemológicos que emergen de esos distintos ejercicios de construcción de memoria. Se concluye que el relato representa el elemento mediador entre lo inefable de la experiencia y lo inteligible de la narración.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Memorias locales y configuración de narraciones conmemorativas. Un caso de estudio en la Cienaga Grande de Santa Marta, Colombia. Documento de trabajo 3-2020

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Marx, Mao y Marulanda: sobre la historia de las ideas políticas en las FARC. Documento de trabajo 5-2021

Por: David Graaff | Fecha: 2021

Este documento de trabajo evalúa cómo las ideologías políticas han configurado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una de las guerrillas revolucionarias más grandes del siglo XX, y han influido en su actuación por más de cinco décadas. Analiza, además, de qué modo la epistemología, las visiones del mundo y los conceptos de revolución del marxismo, el leninismo y el maoísmo fueron recibidos e interpretados por el Partido Comunista de Colombia (PCC) y las FARC. Seguidamente, muestra la manera como estas construcciones ideológicas, junto con producciones intelectuales propias del comunismo colombiano —un particular historicismo y una interpretación fariana de Simón Bolívar—, han sido preservadas, cambiadas y redefinidas en el curso de cincuenta años de lucha armada, desembocando así en los diálogos de La Habana entre 2012 y 2016, el Acuerdo Final y, por último, la entrega de armas y la conversión de las FARC en actor político legal, que hoy se encuentra seriamente fragmentado.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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  • Historia
  • Conflicto armado
  • Tratados de paz
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Marx, Mao y Marulanda: sobre la historia de las ideas políticas en las FARC. Documento de trabajo 5-2021

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¿Desarrollo para quién? Mujeres afrodescendientes y perspectivas sobre el puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá. Documento de trabajo 2-2022

Por: Angélica Patricia Peña Cubillos | Fecha: 2022

El proyecto Puerto de Aguas Profundas en el golfo de Tribugá tendrá lugar en el municipio de Nuquí, Chocó, territorio donde las principales actividades económicas dependen de la conservación de la naturaleza y el papel de la mujer en la economía de la comunidad es fundamental. Existen tensiones entre la construcción del Puerto y las visiones de desarrollo de las comunidades, debido a que el proyecto responde a un modelo centralista, excluyente, racista y depredador, que favorece la acumulación de riqueza y poder. Es evidente que, a pesar de la violencia que el paradigma desarrollista eurocéntrico ejerce, este no se ha logrado imponer por completo en algunas comunidades. Las mujeres afrodescendientes de Nuquí viven sabroso gracias a la división colaborativa del trabajo, la autodeterminación en el territorio y el empoderamiento sobre los medios de producción que posibilitan la soberanía alimentaria de su comunidad y potencializan su independencia económica. La eventual construcción del Puerto de Tribugá afectaría gravemente estas condiciones debido a la transformación y la privatización de los medios de producción, lo cual disminuiría la calidad de vida de sus habitantes y la conservación de los ecosistemas en los que habitan. Paralelamente, esto obligaría a las mujeres a dedicarse a trabajos alienados.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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¿Desarrollo para quién? Mujeres afrodescendientes y perspectivas sobre el puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá. Documento de trabajo 2-2022

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El caso del palacio de justicia: un estado del arte. Documento de trabajo 3-2022

Por: Camilo Eduardo Umaña Hernández | Fecha: 2022

La toma del Palacio de Justicia marcó un hito en la historia colombiana desde múltiples perspectivas. Este documento explora el impacto de este acontecimiento en el funcionamiento de la justicia y la independencia judicial; a la vez, describe el trasfondo histórico de los hechos para develar su relación con los conflictos sociales en el país; y muestra las dificultades de exigibilidad de los derechos de las víctimas del caso, así como los problemas políticos y jurídicos que se presentan para dar respuesta a estos. En últimas, el documento expone una multiplicidad de voces y aristas en torno a lo sucedido en el Palacio de Justicia, que incluye piezas periodísticas, académicas, de memoria y de denuncia, así como documentos jurídicos producidos por diferentes instancias judiciales, con el propósito de rescatar las historias de las víctimas de desaparición forzada y tortura, como una memoria aleccionadora y particularmente ejemplificativa de la violencia extrema que relieva el caso, pero también de los obstáculos y barreras que se han presentado para dignificar su memoria.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Conflicto armado
  • Otros
  • Víctimas de guerra
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El caso del palacio de justicia: un estado del arte. Documento de trabajo 3-2022

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La construcción del fariano mamagallista: la trayectoria histórica de la vida-escuela de las FARC-EP, 1950-2022

Por: José Armando Cárdenas Sarrias | Fecha: 2022

La vida-escuela fariana representa el sistema formativo alternativo que imperó dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), en el que se articularon los saberes militares, académicos (teóricos) y políticos con los saberes prácticos y campesinos para dar forma y lograr conseguir cuatro generaciones guerrilleras, desde 1950 hasta 2022, que recrearon en una mixtura tres modelos educativos: tradicional, militar y de educación popular. Bajo este sistema formativo alternativo, irrumpe la noción de fariano mamagallista, la cual define al guerrillero autodidacta, recursivo, leal con la fuerza guerrillera hasta las últimas consecuencias y que, entre risa, broma y espontaneidad recursiva y planificada, hizo frente a la vida en medio del conflicto armado, combinando saberes teóricos y prácticos en la vida armada. Tal perfil ofrece una lectura novedosa sobre las capacidades y oportunidades de los excombatientes en los procesos de reincorporación y las políticas planteadas alrededor de este proceso de retorno a la vida civil.
Fuente: CAPAZ - Documentos de Trabajo Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Conflicto armado
  • Educación
  • Otros
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La construcción del fariano mamagallista: la trayectoria histórica de la vida-escuela de las FARC-EP, 1950-2022

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Revista del Instituto Etnológico Nacional: Volumen II

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Boletín de Arqueología: Volumen I. Tomo II

Por: Servicio Arqueológico Nacional | Fecha: 01/03/1945

El Boletín de Arqueología (1945-1951) fue el órgano destinado a la publicación e información del movimiento de las investigaciones y monografías cortas de los investigadores del Servicio Arqueológico Nacional, con el fin de despertar el interés del público dentro y fuera del país por el conocimiento de la prehistoria nacional.
Fuente: Icanh - Fondo editorial Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Boletín de Arqueología: Volumen I. Tomo II

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 23

Por: | Fecha: 26/06/1897

Año 1 Bogotá., Junio U de lS\17. Número ~3 BOLETIN MILITAR ____.. __ _ ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO -·--- Director, ALEJANDRO POS.4DA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los jefes y Oficiales del Ejército de la Rtpública. L:r-:CTURAS DE HISTORIA PATRIA ~ CONTINU ACION) VI Bolívar, no desalentado, pero sí persuadido de la gran pérdida que las armas republicanas habían hecho, se enca-­nlinó á Cumaná. Pero Jos patriotas tampoco estaban en actitud de poder defender esta plaza. Tuvieron que refugiarse en Maturín. En tanto Bolívar y Mariño se embarcaron para la isla de Margarittl , Ambos llevaban un de¡:ósito que el clero de Caracas les había entregado como auxilio para la guerra, E:onsistente en todas las joyas de las iglesias de aquella metrópol1. A bordo iba un italiano de apellídó Bianchi, que había militado baje 1as banderas de la república y que se propuso apoderarse, aun cuando fuera vioJentan1ente, de esas alhajas; proyecto que realizó. Los dos Jefes, apreciando cada vez más la difícil si­tuación de Venezuela, se encaminaron á Carú pano, en don­de Jes esperaba una sorptesa no pequeña: la de saber allí que las fuerzas que peleaban aún por la independencia ti1 .. daban su conducta como desertores. Bianchi tuvo que in.., , tervenir en favor de Bolívar y Mariño á fin de que no los pusiesen presos los republicanos, y les facilitó Jos me ..... dios para que pudiesen dirigirse á Cartagena, á donde arri­baron en la tarde del 2 5 de Septien1bre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR Poco tiempo 'después tenía lugar la batalla en el valle de Urica, entre las numerosas falanges de Boves y las n1andadas por Ribas y Bermúdez. En aquel campo encontró la n1uerte el ten1ible Jefe de los realistas pero sus armas que­daron victoriosas y Urdaneta resolvió internarse en Nueva Granada, incapacitado para seguir peleando en territorio venezolano por la d~fensa de su patria. VII Bolívar no fue acogido por las autorídades de Carta­gena como debiera haberlo sido : con distinción y acata­miento. El Coronel Manuel Castillo, Jefe de esa plaza era· enen1igo declarado del Libertador, no pudiendo alegar otra causa visible á su enojo sino la poca atención que el caudillo venezolano prestó á las órdenes ó con1unicaciones de agentes subalternos cuando, con tropas· granadinas, atacó y venció en Cúcuta al Jefe realista, Correa .. Viendo la inutilidad de sus gestiones en aquel punto, Bolívar resolvió ir hasta la ciudad de Tunja, en donde se encontraba reunido el Congreso d e Nueva Granada. Subió el Magdalena hasta Puerto Nacional, de ahí siguió á O ca­ña, de donde pasó á Pan1plona, y continuó can1ino sien1pre por la vía de tierra, En Tunja el Gobierno de la Unión y el Congreso le prodigaron las consideraciones que su conducta y servicios tnerecían. Entonces discurrió, en el seno misn1o del Con­greso, sobre los desgraciados sucesos de la campaña que había dirigido en Venezuela, con tal elocuencia y verdad, que unánimen1ente se le hizo justicia, y se con1prendió que· el mal éxito de la lucha había dependido de circunstancias· n1uy agenas á su voluntad. La antigua Provincia de Cundinan1arca y Bogotá no obedecian por entonces las órd~nes del Congreso, y se encontraban regidas por don Manuel Bernardo Alvarez., quien al separarse Nariño, había entrado á gobernar con1o Dictador. Alvarez era notorian1ente hostil al proyecto de federación, forma de gobierno proclan1ada yá por las de­nlás Provincias, y estaba dispuesto á rechazar con las ar­mas cualquiera tentativa que se hiciera en este sentido. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / • BOLETÍN MILITAR En Tunja el Congreso resolvió confiar á Bolívar el n1ando de las fuerzas que debían n1archar sobre Bogotá, para dirimir tan azarosa contienda. Tres n1il soldados de línea y quinientos de n1ilicias de caballería se encaminaron á la capital. A medida que se acercaban, todas las pobla­ciones se acogían á la autoridad que representaba el Con­greso, y sólo en Bogotá imperaba la voluntad de Alvarez. En aquella en.1ergencia, Bolívar proceeiió con la firme­za que acostun1braba, pero haciendo prin1ero uso de todos los medios que la persuación le aconsejó. Mas el dictador Aivarez era hombre de carácter recio y dominante, infa-­tuado con el n1ando creía que, llegado el n1on1ento del pe­ligro, sus tropas saldrían victoriosas. El General resolvió atacar á Bogotá el 10 de Diciem­bre, ( I 8 14), y las tropas comenzaron el asalto con valor. Primero fue desalojado de Fucha el Batallón Auxiliar que defendía aquellos sitios, y los soldados de la Uniún se apo­deraron del Barrio de Santa Bárbara. Al siguiente volvió á generalizarse el con1bate y el Coronel Serviez con su gente penetró por la plaza de San Victorino, apoder¡tndose de Ja Batería que estaba allí colocada. y Iuégo siguió hasta la Calle Real en donde fue herido. Su valor y decisión en esa jornada le valieron elogios entusiastas del General en Jefe. A las once de la mañana estaba casi decidida Ja acción quedándoles apenas á Jos sitiados el recinto de la Plaza Mayor, en donde se defendían con artiJlería de grueso calibre. Por interposición del Marqués de San Jorge, Bolívar convino en suspender las hostilidades durante un día. El si­guiente, r 2 de Dicien1bre, Alvarez se presentó á Bolívar á. tratar con él las bases de una capitulación. Estas fueron las n1ás honrosas y equitativas que podían fijarse, como que se trataba de una lucha entre hermanos, y el Jefe ven­cedor, con su genial penetración y dotes de político, quería no hacer ostentaciQ.n del triunfo y no perder momento en la obra principal de en1ancipación del poder españot Las pérdidas de los asaltantes se calcularon en doscientos sol_. dados y cuatro oficiales n1uertos, y cien heridos. El Gobierno general, establecido en Tunja, aprobó todo lo hecho por Bolívar, y pren1ió sus señalados serví _.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MfLIT AK tÍos en esa vi-ctoria, coL el despacho de Capitán Gerte..­ral de los Ejércitos de la Confederación. Puesto de acuerdo el Libertador, con los hombres del Gobierno, en. Tunja., se decidió que la campaña debía acome-· terse con la toma de Santa M.arta, á fin de seguir después sobre Riohacha y Maracaibo para as€gurar de este modo. !a costa del Atlántico .. En Bogotá se hicieron todos lo& preparativos posibles, en armas y bagajes, á fin de disponer el cuer~o de tropas con que debía encaminarse Bolívar á Ja Costa. La fuerza que se puso á sus órdenes se componía de tres batallones de infantería y un escuadrón de drago-~ nes ; estos últin1os eran todos venewlanos. Pero apena.5 Jlevaban quinientos fusiles; los demás los debían recibir en. Cartagena, con otros elementos de guerra. Bolívar salió de Bogotá el 24 de Enero de 1 SI 5. El Gobierno de Ca-rtagena, ó mejor d·icho el Jefe de la plaza, Castillo, rehusó categóricament~ el auxiliar las tropas al. n1ando de Bolívar, con armas y n1uniciones; no valiendo,. para que procediese de modo diverso, ni la co-nsideración de que la ribera derech~ del río Magdaluna estaba en podeí de los españoles; quienes si encontraban desarmados á los• patriotas, podían acabar con ellos. Bo1ívar, desatendido de n1anera tan poco decorosa por Castillo, viendo que su gente se n1ermaba á infiujos de. clin1a n1al sano del río, resolvió segu~r con Stus tropas á. Cartagena, y así lo hizo saber á las autoridades de aquelb ciudad . El disgusto que semejant':! determinación produ­jo allí, fue extraordinario: se dictaron órdenes y prevencio­nes de guerra, y cerca· de cien partidarios conocidos del Li_. bertador fueron reducidos á prisión. El asedio de la ciudad duró n1ás de un mes, sin que Bolívar pudiese ton1arla, ni ob ... tener que los Jefes contrarios le d1esen oídos á sus proposi-­ciones ni conviniesen en el deber en que estaban de auxiliado y de ayudarle á la ton1a d"e Santa Marta-que aquél aconseja­ba. Al fin el 8 de Mayo, abandonó las fuerzas que mandaba1 mediante convenio con los representantes de Castillo, y en1--­barcándose en el bergantín de guerra inglés la Descubierla siguió e} día siguiente para Jamaica. Al1 liegar. á este punto de la· v.ida del Lib€rtadoF, et • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'BOLETÍN MILJ r.'1.R fr1!storiador Re:;trepo consigna la siguient~ :reflexión, que lo .dice todo : "Parece que la Providencia sacaba al Libertador de un país donde no podía ser ya útil en aquella época, para ·onservar sus días tan preciosos para la independencia y .libertad de la An1érica del Sur," VIII Bolívar llegó á Kinsgton (Janlaica), en donde hizo im­prinlir un manifiesto justificativo de su conducta en Carta­gena, y tan1bién escribió otros artículos relativos á los su­cesDs de la guerra. En Kingston duró hasta fines del año, y estuvo á ~punto de n1orir asesinado. Se dijo entonces que el Capitán General de Venezue­la, Salvador Moxó, había pagado á un español para que quitase la vida al Libertador. El español logró seducir á -un negro esclavo al servicio de Bolívar; por el negro supo Jo s detalles de la distribució n de Ja casa y las habitaciones, y e ~te esclavo se comprometió á dar el golpe. Por fortuna el . mism0 día en que debía perpetr.arse el crimen Bolívar canl-bió de posada sin acudir á su antiguo cuarto: le habían in­! l itado á con1er fuera. En la casa le aguardaron, y viendo que no llegaba, U!l emigrado pobre, nombrado An1estoy, se acostó en la han1aca del Libertador. El esclavo, ig­norante de estos sucesos, entró á oscuras á la pieza y le ·dio dos n1ortales puñaladas, dejándole n1uerto en el acto. A fines de 1 8 1 5 Bolívar resolvió embarcarse en la ·corbeta Dardo, y acceder á las instancias con que el dueño de ésta, Mr. Luis Brión, le estin1ulaba á que se trasladase ·otra vez á Nueva Granada .á continuar luchando por al­canzar Ja independencia. Hicieron rumbo hacia Jos Cayos ·de San Luis (Haití), en donde estaba Brión, y durante el viaje tuvo noticia de Ja tom.a de Cartagena por Morillo; viendo luégo llegar á esa isla varios de los fugitivos del :sitio de Cartagena. En los Cayos se organizó una expedición al n1ando de Brión, expedición en que figuraban siete goletas mercantes .arn1adas en guerra, con doscientos cincuenta hombres de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR desembarco, muchísimos de ellos oficiales y con elementos de guerra, facilitados por el Presidente de la isla, Petión, quien comprendía y adn1iraba á Bolívar y tvmó empeño en esta empresa. Diéronse á la vela estas embarcaciones el 20 de Mayo, 9e 1816, llev~ndo á bordo á Bolívar, con1o General en, Jefe, á Mariño, Soublette, Piar, Mac-Gregor, Briceño. Méndez y otros venezolanos yá probados en la lucha por la patria. Hicieron rumbo á Margarita, en donde Bolívar fue nuevamente reconocido como Jefe supremo, en una Asam­blea Popular. El 1. 0 de Junio Bolívar ocupó con sus fuerzas á Ca­rúpano, de donde envió á M-ariño á Güiría á levantar tropas,, y con igu,al encargo siguió Piar á Maturín. Las tropas. realistas que estaban en Cun1anii. no se atrevieron á atacar al Libertador, crey~ndole al frente de un fuerte ejército; lo cual dio o,casión para que aquél se decidiese á reembarcarse. con rumbo á Ocumare de la Costa, con intención de inva­dir la Provincia de Caracas. Para intentar esta campaña tenía muy en cuenta la circunstancia de que el Jefe expedicionario~ Mori.llo, se en­contraba empeñado en la reconquista de Nueva Granada, habiéndose apoderado yá de la plaza fuerte y principal de Cartagena. El día 6 de Julio llegó Bolívar con su gente á Ocuma­re, y su primer cuidado fue despacl:lar trescientos hom­bres para los Valles de Aragua, al mando de Snublette. Este, movimiento fue inútil porque r1 Jefe español Morales se. encontraba yá en Valencia y Caracas misn1o ocupado por fuerza veterana. Hízose, d~sde ese momento, difícil, por no decir que imposible, el plan de ataque que preocupaba al Libertador. Convocado un Consejo de Cuerra se resolvió la marcha á Choroní, á fin de reunirse á una fuerza patriota que estaba allá, y luégo seguir á los Llanos en busca tle las cabaJlerías, organizadas por Monagas y Zaraz~. Habiéndose trasladado Bolívar á un punto distante de la población, cop el objeto de activar la movilizacipn ael parque, acudió á buscarle en aquel sitio uno de sus edeca- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BOLETÍN MILITAR 39I nes, con la inesperada noticia de que Morales y sus gentes se encontraban muy cerca, y de que se había dispuesto or­denar la retirada. Tuvo, pues, que partir á embarcarse y seguir en la expedición á los que le precedían. Al siguiente día llegaban á .Choroní. y continuando la vía hacia los Llanos se les reunió una fuerza que estaba en el can1ino de Maracay. IX Cuando Bolívar se encontró en Barcelona era n1uy re­ducido el nún1ero de fuerzas patriotas que ocupaban aque­lla plaza; la n1ayor parte habían marchado con Piar hacia Guayana. A pesar de esto el Libertador, concibió el atre­vido proyecto de invadir la Provincia de Caracas. Para ejecutar este n1ovimiento atacó el 9 de Enero de 1817 un pequeño cuerpo de quinientos realistas que se en­contraba situado en la n1argen izquierda del U nare, frente á Clarines. Empeñada Ja acción, el Indio Chaurán, Capitán de la caballería española, movió su gente para atravesar un bosque y salir á retaguardia de Jos patriotas, operación de que no se apercibieron éstos y que fue causa de la derrota de Bolívar y los suyos. El pánico fue grande, porque se creyeron atacados por un numeroso cuerpo de tropas realis­tas que estaban en el Bajo-Tuy. A pesar de todo Bolívar y Arismendi pudieron regre­sar á Barcelona, en donde con actividad incansable organi­zaron nuevas fuerzas. Sabíase entonces que el Brigadier Real, con un fuerte ejército de tres mil quinientos honl­bres, y en unión del Jefe Morales, se disponía á atacarlos. Mariño se reunió á Bolívar, con una columna compues­ta de mil doscientos hombres. El Brigadier Real avanzó efectivamente hasta Barce­lona, pero no atacó á los patriotas, limitándose á cambiar frecuentemente de posiciones, mientras le llegaba la artillería con que se prometía estrechar el sitio. A esta sazón, Piar se encontraba sitiando á Guayana, lo cual detern1inó á Bolívar á marchar en aquella di­rección; lo que verificó el 2 5 de Marzo, en con1pañía de quince Oficiales~ (Continuará). ' ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. WLETfN MILITAR· ,, MINISTERIO DE GUERRA . Ministn·io de Guerra.-Sección 1:-.fogotá, Marzo 1 I de I 897 .Señor General Comandante en Jefe del Ejército. -Presente. Suplícoos dirija.is un telegrama .circular ~ los Comandantes Generales Divisionarios de fuera de la capital y á lDs Jefes Militares .ordenándoles que, en cumplimiento del Decreto ejecutivo número 49 de 20 de Febrero último, publicado ten la Orden General del Ejército, procedan á abrir el 1.0 de Abril entrante, el concurso de Ü1iciales en servicio pctivo, para escoger los que hayan de ser edu­cados en alguna Escuela de guerra de Francia ó Alemania. H-asta el 30 de Junio del año en curso, todos los Oficiales mencionados <.leben prepararse para presentar el examen exigido en dicho Decre­to. Del 1.0 de Julio siguiente, al 20 del mismo mes, se verificarán los exámenes de la manera como el Decreto lo dispone. Servíos dar igual orden al Comandante General de la I: Di­visión. Soy vuestro atento servidor, PEDRO ANTONIO MoLINA. Repkhlica dr Colombia.-Ejército Noci?nai.-Comandancio General d~ !tJ 1.a División.-Presidencia de la CqmisiÓtJ Militar, ad ltonorem.­Número 6,81 6.-Bogottí, 7 de J 111110 de I 89¡. eiior Ministro de Guerra.---P. En respuesta á )os muy atentos Oficios de ese Minister:io, números 7,874 y 7,8¡6. de la Sección 1.11, de fecha 4 éie los corrientes, tengo el honor de informar á Su Señoría lo siguiente : Hasta hoy los trabajos encomendados á la Junta, ó sea la Comisión Militar que presido, han marchado lentamente, porque sólo puede reu­nirse dos ó tres veces por semana, debido á las oct¡paciones ordinarias ~e cada uno de los IUicmbros que la componen 7 en sus respectivos pues­tos; pero en lo sucesivo habrá sesiones nocturnas para así poder adelan­tar dichos trabajos y desempeñar prontamente su cometido. En la actualidad la comisión se ocupa en formular el Decreto que reglamenta el servicio interior, tervicio de guarnición y servicio de campaña d.e los Cuerpos que forman la fuerza activa del Ejército Na­cional, y que es el más largo y taborioso de los que le han sido á ella encomendados. Próximamente enviaré á Su Señoría la parte del mencionado De­creto que ha sido hasta ahora formado por la Comisión, y que se está po­niendo en limpio para tal objeto, y del mismo modo se continuará procediendo en adelante. Dips guarde {¡ SI-l S:ñorílvidados los tiempos en que era lícito á un individuo hacerse justicia por u mano. En ese entonces la justicia se hallaba en 1amentable confusión con la venganza. Hoy la cultura social exige que las querellas se diriman por las autoridades encargadas de administrar ju ticia, y que se ocurra .á ellas para obtener reparación de los agravios personales. Si en los individuos particulares es censurable qlie franqueen los límites de la legalidad, para decidir por las vías de hecho sus .disputas, con mayor razón y más rigor lo es en los individuos del Ejército que á mtis de bs autoridades ordinarias, cuentan con sus superiores, á efe to de irnpedir ó corregir probables ó consumados ,agrav·i~. Con el fin de cortar en el Ejército cualquiera tendencia á .este respecto, para que no decaigan la disciplina y Ja moral militar, 10s ruego hagais dar siempre que la necesidad lo requiera, aplica­ación estricta á la disposición legal antes citada. Soy vuestro atento servidor, P.Eoao ANTONIO MoLINA~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 394 BOLETÍN MILITAR DECRETO NUMERO ...... DE 1897 • (7 DE JUNIO) Que elimina la Comandancia Militar ele! Litoral del Pacífico. El Vicepresidente de la República encargado del Poder Ejecutivo, CONSIDERANDO: Que han cesado las causas que determi.n~r~n al Gobierno á dictar el Decreto número I 95 de 29 de Enero ultimo, DECRETA: Artículo único. Elimínase la Comandancia Militar del Lito­ral del Pacífico, creada por Decreto número 195 de 29 de Enero. último. §. Expídanse á los Jefes y Oficiales que_form.an. parte .de ella • sus correspondientes Letras de Cuartel y de hcencta 1,ndefiu.1da. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 7 de Junio de I 897. M. A. CARO. El Ministro de Guerra, PwRo ANTONIO MoLINA. Es copi~.-El Subsecretario, Clímaco Losa,da 1 LITERATURA , EL TAMBORCILLO SARDO En la prim a jornada de la batalla de Custoza, e[ 24 de J u-. ~io de 1848, sesenta números de un regimiento de infantería de· nuestro ejército, enviados á una altura para ocupar cierta casa so­litaria, e vieron de repente asaltados por dos compañías de solda­dos austriacos que, atacándolos por varios lados, apenas les dieron tiempo de refugiarse en la morada y reforzar precipitadamente la puerta, después de haber dejado algunos muertos y heridos en el campo. Asegurada la, puerta, los nuéstros acudieron á las ventanas del piso bajo y del primer piso, y empezaron á hacer certero fuego Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 395 sobre los sitiadores, los cuales acercándose poco á poco, colocados en forma de semicírculo, respondían vigorosamente. Mandaban los sesenta soldados italianos dos oficiales subalternos y un capitán: viejo, alto, seco, severo con el pelo y el bigote blanco ; estaba con ellos un tamborcillo sardo, muchacho de poco más de cartorce años, que rep~;,esentaba escasamente doce, de cara morena aceitu­nada, con ojos negros y hundidos, que echaban chispas. El Capi­tán, desde una habitación del piso primero, dirigía la defensa, dan­do órdenes que parecían pistoletazos, sin que se viera en su cara de hierro ningún signo de conmoción. El tamborcillo, un poco pá-:­lido, pero firme sobre su piernas, subido sobre una mesa, alargaba el cuello, agarrándose á las paredes, para mirar fuera de las venta­nas, y veía, á través del humo, por los campos, las blancas divisas de los austriacos, que iban avanzando lentamente. La casa estaba situada en lo alto de escabrosísima pendiente, y no tenÍa en la parte de la cue ta más que una ventanilla alta, correspondiente á un cuarto del último piso ; por eso los austriacos no amenazaban la casa por aquella parte, y en la cuesta no había nadie: el fuego. se hacía contra la fachada y los dos flancos. Pero era u~1 fuego infernal, una nutrida grl suelo, j u~r.to á la casa de Villafranca0 donde brillan a.q uellas ba­yonetas. Allí están los nuéstros inmóviles. Toma este papel, agá­nate á la cuerda, bája por la ventanilla3 atraviesa á escape la cues­ta, corre por los campos, llega á donde están los nuéstros, y da ei ,papel al primer Oficial que veas. Quítate el cinturón y la mochila. El tambor se quitó el cinturon y la mochila, y se colocó el papel en el bolsillo del pecho; el Sargento echó afuera la cuerda y agarró con las dos manos uno de los extremos, el Capitán ayudó al muchacho á saltar por la ventana, vue1tQ de espaldas al campo. - Tén cuidado, le dijo; la salvación del destacamento está en .tu valor y en tus piernas. --Confíe usted en mí, mi Capitán, dijo el tambor salién¿ose .fuera. Agáchate al bajar, dijo aún el Capitán, agarrando la cuerda á la vez que el Sargento. ' - No tenga usted cuidado. - Dios te ayude. A los pocos · momentos el tamborcillo estaba en el suelo; el Sargento tiró de la cuerda para arriba, y de apareció; el Capitán se a omó precipitamente á la ventanilla, y vio al muchacho que corría por la cuesta abajo. Esperaba yá que hubiese conseguido huir sin ser observado, cuando cinco 6 seis nubecillas de polvo que se destacaron del sue­lo, delante y detrás del muchacho, le advirtieron que había sido descubi':!rto por los austriacos, los cuales tiraban hacia abajo, desde lo alto de la cuesta. Aquellas pequeñas nubes eran tierra echada al .aire por las balas. Pero el tambor eguía corriendo precipitadamen­te. Al cabo de un rato exclamó consternado: - ¡Mucrto! - Pero no había acabado de decir la palabra, cuando vio levantarse al tambor­cillo. ·-¡ Ah, no ha sido más que una caída! dijo para sí y respiró.­El tambor, en efecto, volvió á correr con todas sus fuerzas, pero cojeaba.- Se ha torcido un pie, pensó el Capitán.- Alguna nube­cilla de polvo se levantaba allí y allá, en torno de1 muchacho; pero .siempre más lejos. Estaba salvo. El Capitán lanzó una exclama­ci6n de triunfo. Pero siguió acompañándolo con los ojos, temblan­do, porque era cuestión de minuto . Si no llegaba pronto abajo con la esquela en que pedía inmediato socorro) todos sus soldados caían muertos ó tenía que rendirse y caer prisionero con ellos. El mu­- chacho corría rápidamente un rato.; de;pués detenía el paso cojean­. do; tomaba carrera luégo de nuevo, pero á cada instante necesita­ba detenerse.-Quizá ha sido una contusión en el pie por una bala, pen!IÓ el Capitán. Y reparaba temblando todos sus movimientos; y excitado, le hablaba como si pudiese oírlo. Medfa incesantemente con la vista el espacio que rnediaba entre el muchacho que corría y el círculo de armas que veía allá lejos, en la llanura, en medio de .los campos de trigo, dorados por el sol. Entretanto oía el silbido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JJOLETÍN MIL!TAR 391 tf estruendo de las balas en las habitaciones de abajo, Ias voces J~ mando y los grito<; de rabia de los Oficiales y Sargentos; los agu­dos lamentos de los heridos, y el ruido de los muebles que se rom­pían y del yeso que se desmoronaba.- ¡Animo! ;Valor! gritaba, siguiendo con la mirada al tamborcillo que se alejaba. ¡Adelante 1 ¡,Corre! ¡Se para! .. ¡Maldición! ¡:Ah, vuelve á emprender la mar­cha! --·Un Oficial sube anhelante á decirle que lo!t enemigos, sin interrumpir el fuego,. ondean un pañuelo blanco para intimar ren• dición. - ¡Que no se tesponda! gritó el Capitán, sin apartar la mi-ada del muchacho, que estaba yá en la llanura, pero que no corría ya, y parecía que desalentaba al llegar. - ¡Anda! ... ¡Corre! ... decía el Capitán) apretando lo~ dientes y los puños: desángrate, muere, desgraciado, pero llega. Despues nació una imprecactón horri­ble.-¡ Ah! El' infame holgazán se ha sentado. ~ E:! muchacho, en efecto, que ha ta entonces se había vi to sobresalir }a cabeza por cima de un can1po de trigo, se habfa perdido de vistá como si hu­biese caído. Pero al cabo de un momento, su cabeza volvió á verse fuera: al fin se perdió detrás de los sembrados, y el Capitán yá no lo vio más. Entonces bajó impetuosamente; las balas llovían; los cuartos estaban llenos de heridos, algunos de los cuales daban vueltas como borrachos, agari' ándose · los muebles; la paredes y el suelo estaban teñidos de sangre; los cadáveres yacran en los umbrales de las puer­tas; el Tenienre tenía el brazo derecho de strozado por una· bala; el humo y la pólvora lo envolvta todo. - ¡Animo! gritó el Capit'án. ¡Firmes en sus puestos! ¡Van á venir socorros! ¡Un poco de valor aún! Lo9 austriaco e habían acercado más; se veían yá entre' el humo sus caras descompuesta ; se oía, entre el t:strépito de los tiros una gritería salvaje que insul­taba, intimaba la rendición y amenazaba con el degüello. Algún soldado, aterrorizado, se reti'ra ba detrás de las ven tan as y los Sar­gentos lo empujaban hacia adelante. Pero el fuego de los sitiados aflojaba, el desaliento se veía en todos los rostros; no era yá posible llevar más allá la resistencia. Llegó un motflento en que el ataque de los austriacos se hizo más sensible, y una voz de trueno gritó, primero en alemán, en italiano después: -¡ Rendíos !--¡ ó ! gritó el Capitán desde una ventana. Y el fuego volvió á empezar más certero y más rabioso por am­bas partes. Cayeron otros soldados. Ya había más de una ventana sin defensores : El momento fatal era· inminente. El Capitán gri­t~ ba con voz que se le· ahogaba en la garganta. - ¡ No vienen! ¡No Vtenen ! Y corría furioso de un lado á otro, arqueando el sable ton su marro convulsa, resu-elto á morÍ!'. Entonces un Sargento, bajando de la buhardilla, gritó con voz estentórea: ~ ¡ Ya llegan·! - j Ya llegan 1 repitió coa un grito de alegría el Capitán. Al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR oír aquellos gritos, totlos, sanos, heridos, Sargentos, Oficiales, se asomaron á las ventanas, y la resistencia se redobló ferozmente otra vez. De allí á poco in tantes se notó una especie de vacila­ción y un principio de desorden entre los enemigos. De pronto, muy de prisa, el Capitán reuní{) algunos soldados en el piso bajo para contener el ímpitu de fuera, con bayoneta calada. Después volvió arriba. Apenas llegó, oyó un rumor de pasos precipitados, acompañado de un i hurra l formidable, y vieron desde las venta­nas avanzar entre el humo los sombreros apuntados de los carabi­neros italianos, un escuadrón á escape tendido, y brillante cente­llto de espadas que hendían el aire, en molinete por cima de las cabezas, sobre los hombros y cima de las espald
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 23

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