Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 17745 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 46

La Mujer - N. 46

Por: | Fecha: 01/10/1880

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. LA MUJER. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS, JIA.JO LA DJl'tRCCION DE LA SEÑOli.A. SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 46. ~ VIERNES, OC'l'GBRE 1.0 DE 1880. ~ Pm:cro 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA MUJER EN LA CIVILIZAC10N. Cjj>f•ruLO DUODBCB!O. LAS MUJERES EN LOS D1PERIOS DE ORIE)I1'E Y OCCIDENTE. XIV ( CONTIXU.i.CIOX). que, como hemos visto, era en realidad lo. soberana del Imperio, con la extraor- ANT'ES bablamo~de dos mujeres fil6so- diuaria elocuencia, la composturn., el fas pagano.sde los siglos III y IV,veamos lenguaje pulcro y escogido de la liti­ahora otro. mujer ilustre por su ciencia 1 gaote, así como por su hermosura poco y la. alta posiciou que conquist6 en el comuo, no solamente atendió á ~us s¡Í. mundo en el siglo V: ATENAIS (ó Eudo- plicas sino q•1e se propuso llemrla á 1 cin), ateniense distinguida. Habiendo pn.lacio, instruirla eo lo. religion de sido educada cuidadosamente por su Cristo, que ella no conocía, y por último padre el fil6sofo Leoucio, que not6 eo procurar que su hermano se preudu~e l ella grande o. mor ú la ciencia, la niffa, al de ellu. y la. eligiese por etipo~a. E~ te crecer, eclips6 ta.mbieo por su belleza ú propósito ~>e llev6 ú cabo como Pulque- 1 todas las mujeres griegas de su tiempo. riu lo deseaba. Teodosio tuvo ocas ion 1 1 Al morir su padre, éste creyó inútil de- de verla y oírla, sin que Atenai¡¡ (que¡ jarl:1. una fortuna, pen~a.odo que la tomó el nombre de Eudocia al hacerse bastaba para conquistarse una alta po- bautizar) r.upicra que él estaba presea. sicion su sobresaliente belleza y su te, y cuando contempl6, dicen los bis. mucho saber. Así, dejó cuanto tenia ú torio.dores contemporáneos, su elegante , sus dos hijos, y IÍ Atenais solamente cuerpo, la blancura mate de su tez, su cien piezas de oro. Pero la j6ven crey6 cabello de oro y magníficos ojos azules, que su padre babia. cometido uon in- y oyó su voz armoniosa, compreodieo. justicia con ella. y puso pleito á sus do que su talento é instruccion iguala.. hermanos. Como los jueces de Aténas bao su hermosura, el Emperador pidi6 no la. atendieran, pas6 á Constantino. li su hermana que le permitiera tomar­pla y apel6 personalmente á la justi- la por esposa.. cia. imperial. Sorprendida. Pulquería, l Inmediatamente se procedió á curo. 1 - 1---------------------------- TO~O IV Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,-- 222 LA MU JER . plir el deseo de Teodosio, y Eudocia fué 1 reliquia. Dicen algunos historiadores 1 proclamada Emperatriz en 421, y Au- eclesiásticos que fué ella, y no Santa gusta cuando di6 á luz una h ija en diElona, la que descuhri6 y llov6 úCons­siguiente año. tautiuopla y despues á Roma las cacle. Eudocia era el bello ideal del Ero. nas de San Pedro, el brazo derecho de parador, la que am6 con pasion duran.¡San Estéban y el verdadero retrato de­te algunos años;. Amante de las artes y la Virgen, pintado, segun la leyenda, de las letras, Teodosio admiraba en su por San Llícas. esposa que no hubiese abandonado ni Sin embargo, la influencia que En. en el trono las costumbres estudiosas docia tenia sobre el ánimo de TeodoRio de su juventud. Por aquel tiempo coro. le acarreó mil envidias entre los corte­puso ella un erudito Comentario expli. sanos; llevároule chismes al Emperador cando, segun los autores teológicos, los contra ella, la urdieron intrigas contra principales rasgos del Antiguo Testa- su reputacion, calumniáronla cruel. mento; escribi6 tambien la vida de San mente, y lleg6 á tanto aquello, que su Cipriauo en versos griegoR, un panegi. esposo, exasperado, la desterró de la rico de Teodosio el Grande, y añadió un corto para siempre. Retir6se entón. , canto á la Iliada de Homero. ces á Palestina y allí permaneció en- " Sus escritos, dice el iogl~s Gibbon, tregada á los estudios y las prácticas que fueron naturalmente aplaudidos en religiosas hasta su muerte, que acae. una época de supersticion y servilismo ció, en las cercanías de Jerusalem. en son, sin embargo, dignos de esos aplau. 460, á la. edad de sesenta y seis años, 1 sos, aun á la luz de la crítica impar- protestando hasta el tHtimo momento cial." contra la injusticia de los cargos r¡ne so Deseosa de visitarlos Santos Lugare!', la habían hecho en la corte de Cons. 1 , Eudocia estuvo en Jerusalem como pe- tantinopla. regri~a, y d~ pa'>o por Antio,q~ía pro- S . .A. DE S. nuoc16 un d1scurso elocuent1::.1mo que ' fué conservado en aquel lugar como una (Continuarrf ). EL ALMA DEL POETA. El alma del poetn, la veo en su mirada, El alma del poeta, es dulce 7aoñadora, La miro en IIU sonrisa, la escucho en su cnn- Y como la violeta se anuncia sm querer: Si ella gime, infeliz y desolarln, [cion: Es bella, molnncólicn si llora, Su gemido enternece el corazon. Con su pesar nos hace entristecer!. ... El alma del poeta, ce todn sentimiento..... El alma del pootn, es tímida y sensible, Su acento quejumbroso nos hace padecer: Y cual la eeueitiva, se inclina con rubor: Si se queja, sentimos su lamento.... Si ella. es idolatrada con delirio, Si llora, con trie~za no& hace estremecer!.. . Se entosiasmn, se encanta con su amor!. .. ~hmcinEs PEL.\Ez. UNA FLAMENCA DEL SIGLO XVI. POR S. A. DE S. II to Domingo. Adema.s de los Andagoya., de Clareta., su marido y su numerosa Dos días despues la Consuelo nave- servidumbre, habían aprovechado la _ s_a_b_a, -vi-en~o-:n_pop_a_, _e_n via. p_a_ra_S_an_·_ o_casi_o_n va.rins personas~mpo~t:t::.de ~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --- --- ~ REVISTA QUINCENAL. 223 Puerto-Rico para hacer el viaje á la puesto espiar hasta mis propios peosa­Española con sus mujeres, sus hijos y mieotos ~ sus esclavos. La nave estaba, pues, re- -Clareta, i has perdido el juicio 1 pleta de pasajeros, los que en IJreve se -Apárt:üe, dijo ella con un aueruao formaron en dos grupos separados: á de tan iudomable ira, que en realidad un lado veíase 6. la orgullosa flamenca, parecía deroeute; apártate y dé jame ricamente atav,iada y rodeada de su ser- en paz, quiero pen!:ar á solas. vidumbre, siendo su primer doméstico Al decir esto se dej6 caer sobre nn cofre sn humildísimo esposo. Los flamencos que por allí ha.hia, y ocultando la cara siempre andaban separados de los espa- tras de su tocado, permaneci6 mustia y fieles, no solamente por su ignorancia callada, con los ojos fijos sobre el hori. del idioma castellano, sino porque su zonte, basta que avistaron á una islilla mala fama, como aventureros sin ley ni llamada La Mona. Dios, lo;; hacia temibles, y todos evita. Esta isla 6 islote arenisco era ent6n­ban su compañía. Al otro extremo del ces paradero obligado de toda nave que navío se h:tbian agrupado los pasajeros pasara por aquellas regiones, porque y pasajeras criollas, huyendo con afecta- allí encontrA.ba. una abundante provi. cion del lado de Clareta,lo que hi~!~o que sion de exquisitos meloneA y otraR fru­ésta, al notarlo, se le subieran los co. tas propias de aquel clima ardiente, lores á la ca"a, y sus ojos echaran chis- que eran consideradas como las mejo­pas, murmurando estas palabras que res del mundo. • muchos oyeron y recordaron despues: El Capitan ruand6 que se o.cercaran - Ha: m o insultan! pero ho de )'a- á La .ilfona, y di6 permiso ú los pasa­sa. r á España y poner queja al Empera. jaros para que los que quisiesen desem. dor contra esta!'! melindrosas de Puerto- barcaran en busca de la provision de Rico,-y más bajo añadi6: si no me la frutas que se acostumbraba llevar co­pa. ga.n fintes.... roo exquisito regalo ú los amigos de En seguida dijo algunas palabras en Santo Doroiugo. No hubo uno, ni el flamenco i su marido, el que tambien miswo Ca pitao, que rehusara saltar :í había notado el evidente insulto, y mi- tierra, 8alvo los espoaos Longobaal y los raba á los españoles con aspecto ame. flamencos de su servidumbre, qtuenes nazador. Las palabras d() Clareta pare- dijeron preferían permanecer á Lordo. cieron calmarle, y limbos permanccic- El navío estaba. anclado como á ménos ron callados y meditabundos Je doscientas toesas del puertecillo, ¡ . Entre tanto Margarita, que Labiu así los pasajeros tuvieron que entrar · cobrado verdadero cariño á la impotuo. en las lauchas del Ca pitan para saltar IÍ · sa. flamenca, procuró hacerla olvidar ol tierra. A pesar de la descortesía y brus. 1 desden de las españolas, y nbandooau- quetlad que babia mado con elln. Claro. 1 do la compañía de éstait, se acercó ;Í tn, Mnr..,.arita, tiutes de embarcarse, se Ola reta, tratando de hablar con ella cou acerc6 f la flamenca y la dijo que pues­su acostumbrada amabilidad; pero ésta to que rehusaba acompañarla. á tierra, la recibió con una descortesía tan evi. tenclr.ia cuidado de llevarla un canasto dente, que Margarita se ofendió, y co- de las mejores frutas que encontrara sanrlo do dirigirla la palabra se uni6 al en la isla.; y sin aguardar conte:.ta.cion 1 opuesto grnpo. bt~jó l.igerautente ÍL la laucha, y un cuar. 1 -Bien haces! dijo entre dieutes Ola. to de hora despues atracaban los bo. reta, al verla alojarse, así será más fá.: 1 cil mi venganza!. . . *'Entre todas las semillas quellev6 Colon -¿Qué resent1m1ento tienes con esa. ea el segundo viaje á las AotillaA, la fruta amable española.? la preguntó su roa- que ~ejor se di~ fué ol melon, pr~spera.u_- 1 rido que la babia oído. do, meJor en ]as ¡aJas que en ~e pana. Hac1a V . l · · · , mat~ de 35 anos que Colon hab1a llevado IM ¡ -. lVe e Clelo, lmpert1Dente. res. semillas o.l Nuevo Mundo; o.aí, en cultivo era pond16 ella. con dluezp., i te has pro. genma.l. ---.., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r--- ----------------·------------------- ------- ------- 224 LA ?lfUJER. tes á la playa y entraban ú la pobla.­cioo todos los pasajeros. Cnaoclo la flamenca se encontr6 sola en el navío con la'l gentes de su raza, qne eran ademas sus sirvientes y a.pa­niagnados, JoR llam6 en torno suyo, y con acento firme y audaz le~ mostr6 el fondo de su pensamiento. Con aquella elocuencia que inspira una gran pasion, y con la natural a~tucia que poseía, les hizo un .:orto discurso, en' el cual em. pez6 por halagar los malos instintos de los aventureros, pi otúndoles los goces que proporciona el oro, y en seguida les dijo que hahia llegado la oportuui. dad de hacerse ricos, ~;6lo con alzarfe con el buque repleto de toda suerte de riquezas, tanto pertenecientes á los par­ticulares que iban de pasajeros, como tambien provenientes del quinto de la corona y las contribuciones de lo¡¡ últi­mos Etras cabezo.s, si en Espafia tienen noticia de ello, án­tes de que podamos veuder 6 cambiar el botín. -Bah! os arredra cosa tan Rencilla! replicó ella. Iremos á Francia 6 á In­glaterra, y allí, en breve, dispondremos ventajosamente del cargamento. Sorprendidos y subyugados con la • audacia viril de aquella mujer, todos lo'~ fiamencoR accedieron á su indic.:a. cion coa gritos de alegría, é iban ya á poner por obra su fuga, levantando el nocla, cuando Ola reta les hizo !,iefia pa­ra que Re detuvieran y escucharan lo demas que tenia que decirles. -Escuchad, amigos, y no os apre'lu. reís tanto, que tenemo'3 tiempo. iN o os parece qne puesto que os he alum. hrado esta aventura que no se os babia ocurrido, yo tambien sea premiAda por ello excepciooalmen ~e? -Parsupuesto l exclamaron todos, y vuestra. parte en el botin será la. mejor y la más considerable. -Al contrario: yo no pido un ma. ravedí de lo que haya e o la na. ve fuora de lo que sea de mi propiedad, más aún, doy la parte que me pudiera tocar en la presa, y la parte de mi marido, á trueque de un servicio que os voy á exigir. -Decid qué, señora Clareta; esta­mos á vuestras órdenes, os reconocemos siempre como nuestra ama y soberana! Hablad, no hay cosa que no haríamos para complaceros. -Bien, amigos, muy hien! Por aho­ra me basta vuestra palabra. Aguardad no momento miéutras que consulto con mi natural consejero, con mi esposo. Entre tanto aprontad vuestras armas, afilad las lanzas y tened á mano las partesanas y arcabuces, porque las ha. breis menester. Pasando en seguida á un lado con Luis, animado el semblante por una luz extraña, le dijo con voz forzada: -Luis quericlísimo, es llegado el mo­mento de darte parte de mis intentos y ¡evelarte el secreto de mi conducta ... -t Ya se cumplirá ese voto misterio-so que ha. sido el tormento de mi vida 1 --Sí, contec;t6 ella, extraviad~> la mi­rada y tratando de sobreponerse 1í. cierto temblornervio!!o que parecia.em­ba rgarle lo. voz, sí, amigo mio, en ad~ !ante no hallarás en mí una mujer ca. prichosa. y de mal génio, sino la esposa mús Julce y obediente del mundo: una paloma, u u sér humilde y rendido IÍ tu voluntad. Al decir esto apretaba las roanos del admirado Luis· entre las suyas, y le magnetizo.La y quitaba. el ánimo y la voluntad, lanzúodole miradas de ternu­ra que suspendían y embelezaban al enamorado flamenco. -Es decir, esposa mia, re<>pondi6 él con ahogada voz y turbios ojos, que en realidad me amas como yo á ti? -iLO dudabas, ingrato 1 -06mo no lo babia de dudar, mi Clareta, cuando nunca me lo babias manifestado como hoy 1 Y, Dios me perdone! basta he llegado tí pensar que tú te servías de mí como un iostrumeo­to para llevar {¡ cabo no sé qué ioten. cion misteliosa. -Ah 1 Luis, no sabe~ cullnto be te. nido que luchar pnrl\ ocultar mis senti- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----- ----- -- - - - - - REVISTA QUINCENAL 225 mi en toll! y al Jecir esto se sonrió con 1 miéotrM ellos aguarda han en la plllya expresion fúnebre y cruel, y le mir6 el regre~o de los barcos con algunos de 1 otra vez con la intensidad que acaso 1 Ios esclavos que habían llevado. Cuan­emplea la serpiente c11ando abre las do vieron los flamencos qne llegaba la 1 fauces para. tragar~e á su víctima. primero. lancha, algunos bn.jaroo á ella, 1 Pero correremos un velo sobre el so pretexto de ayud~r (¡ las mujeres á resto del diálogo entre los dos esposos: subir ú bordo- con los canastos de fru. no queremos manchar nuestra pluma tas que llevaban, -y l1aciendo que pa- 1 patentizando las arteR, arguciM y su ti- sarao éstas sobre cubierta, los marine. llezas de que se valía esta mujer;para ros se apoderaron de la embarcacioo y convertir á un hombre honrado, y que remaron dando vuelta al oavfo, Rubieo. no babia pensado nunca en cometer un do á él por el lado opuesto. Miéntras crímen, en un ser desnaturalizado y que hacían esta evolucion, que impedía perverso. Hay misterios tan teuebro. que el bote volviera á tierra, la. cubicr. sos en el corazon humano, que no se ta de la. Oon.suelo preseota.ba el espect.á. deben sondear ni sacar á luz, porque culo rulis horrible: los flamenco!', obe. pueden llegar á perturbar las nocionec; deciendo á una órden de Clareta, se ha. del bien y del mal en el alma inocen. bian arroj:1do sobre las mujeres iude. 1 te; el retrato de un espíritu tan pro. feosas y las habían traspasado con sus fundamente per"erso, y conciencia tao armas, con tanta presteza y habilidad, 1 extraviada, pudiern. llegar á ser una que no cayeron en la cuenta los que inmoralidad, y es siu duda una mala llegaban en la segunda la.ncha, y ero. ¡ obra describir la. honda corrupcion que pezaron (L subir al buque fiin saber que lo cara.cterizl'l, y los medios de que se se precipitaban á una muerte !'egura. vale para llevar á cabo sus malas ac. Sin embargo, Clareta, notando que 1 ciones. la novia. de llernnodo no había llega. Bástele saber al lector que despues do en el primer bote, se inclinaba so. de una corta lucha. entre los buenos bre la obra muerta para. mirar si venia seotimientús de Luis en contm de las en la otra. Efectivamente allí estaha, perversM ioteocione!l de Clnreta, al ca. y al verla la de~gra.ciado. niña la dijo, bo éste fué vencido enteramente, y no 1 al poner el pié en el primer p.,ldaño sólo convino en hacer cuanto ella. le de la. escalerilla de lazo que pendía del pcdia, Rino que se encargó de persuadir costado del_ navfo : . a los de mas flamencos á que cometieran -Ved, se u ora Claretll, he q uendo ve. un rrfrneu que, como se verá adelante, oir ~delante y sin mi padre, que quedó no puede tener perdou de Dios, puesto en tlerra, para. traeros pronto esta her. que fué tan inútil como cruel, tao in. mosa canasttl. de e~cogidas frutas 1 justo como inmerecido sangriento é La flamenca. no contcqtó nada, sino inhumano. ' que apartándose se o.•lela.ntó hácia el punto en que debería suré'ir sobre cu. 1 III bicrta la amable espnfiola. -Ciareta., lo. dijo Luis con acento Dos horaR despues el nnvío estab:~. do súplica: Oh! salvad á esa infeliz 1 enteramente preparado para hacerse doncella ! ¡¡la vela, y s61o aguardaban la vuelta -Imbécil; respondió su mujer, arran. ce los españoles para cumplir las órde. cándole la e~pada que llevaba ensao. nes de la flamenca.. . grentada en la mano. Jlifiserable! grit6 Eo ~anto l.os pasaJeros con el Cap1te.n aquella fiera, i piensas que despues de Y la tr1pulac10n de la Consuelo ~e Rolaza. haber hecho tantos sacrificios be de ban en tierra, basta que llegó la hora venirme á enternecer ú últím~ hora 1 d~ volverse á em~arcar. Los hombres, Si eres tan débil, apártate, que yo sa­Vlendo q~e no cab1an todos en las lan. bré vengarme con mi propia mano! cbas, ennaron adelante ú las mujeres, Al decir esto, de un salto, como una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - - - - ------ - --- 2:?6 L A MUJER. -¡ pantera, se puso delante de la. pobre caribe!;, y viendo una goleta náufraga 1 víctima, y con el cabe :lo suelto y des- y dada al travez entre los arrecifes de la • melenado, las mejillas ardientes y los orilla, desembarcaron para verla. ~e cer- 1 ojos encendidos por t<>das las pasiones ca. Encontraron que era nada ménos infernales, levaot6 la espada, y áotes qne la Consuelo. Se internaron en la de undirla eo el pecho de Margarita, isla para descubrir cuál babia sido el gritó con una. voz tan estridente q11e la paradero de la tripulacion que busca-alc.' l.nzaron li oir desde la playa los que ban, y ú pocos pasos dieron con señales hn.bia.n quedado allí: de una hoguera y de muchos piés mar­- Al fin Re cumple mi venganza~ cados en la arena, como si allí hubiesen Hernando de Solís me despreci6 por ti, los indios tenido una fiesta, cual las muere tú por él! que ellos usan en celebracion ele una Como hemos dicho, esta matanza se victoria. Mús lejos hallaron entre hue­llev6 á cabo si o que las víctimas tu vi e- sos y podredumbre gran cantidad de ca­sen tiemJlO de dar un grito, ni los mari- bellos bermejos y una completa melo­neros desarmados pudieran defenderse,- na larga y sedosa como la que con ac;í, perecieron todos, sin que aquellos tanto orgullo solía ostentar la. flamen­b. Lrbaros, excitados por la flamenca, per. ca. Clareta. dona.ran 6 niugun hombre, mujer 6 ni- No les qued6, pues, duda alguna de 1 ño: ella, decía, quería castigar en esos que naufragando en aquella isla se ha­infelices los iusultos que ha,bia sufrí- bian visto acometidos por una turba de do su reputacion eu Puerto-Rico. caribes, quienes, instrumentos de la Di- El feroz asesinato de los pasajeros vina Providencia, castigaron á los cruo­de la segunua laucha bahía sido pre- les piratas,-castigo que todo criminal, semiado desdo léjos por los que esta- tarde ó temprano, en secreto 6 en pú­ba. o en tierra, $in que pudieran defen- blico, recibe en este mundo y en el dedos, por no haber por el momento otro,- y si u duda la expiacion babia ninguna embarcnciou en el puerto. sido terrible, pues aquellos indios se cilio de la isla. A.~í, horrorizados y lle. gozaban en martirizar (i sus prisiooe. noR Je impotente desc!>peracioo, vieron ros para que las víctimas tu vieran qne los flaiUencos levaron el ancla de tiempo de presenciar su propio sucri­h goleta, izaron las velas y salieron ficio. 1 del puerto Jejando un reguero de ca- El misterioso y horrible fin deClare­u. Lvertl> en la mar y una huella, de san- ta fué propio de su existeocin, y nadie gre eu pos suya. • sabr:í jamas si aqnella mujer se arre- ··· .. ............. . ....... .. .......... . ........ pinti6 de su crímen e o sus postreros Al cabo de algunas semanas el Ca pitan momeo tos, ó si se mantuvo impeoiten­y los p~su.jeros que habían sobrevivido, te basta la hora tle la muerte. Las te­recogidos por una nave que pa.<~6 por rribles esceuas que dieron fin ú la exis. La .. .lluna, lograron llegar á Santo Do. tencia de Clareta quedarán para siem­miogo y fletar algunas embarcaciones pre envueltas en oscuras sombras, co. para salir á pt~rseguir á los flamencos. roo guard6 el secreto durante su vida¡ Deseaban por lo menos castigar el ho- j aquel corazon tan negro cuanto apasio­rreudo é iuconcebible crímen cometido nado; lo que prueba una vez más que tao sin <:nU!It'l- ni objeto. Buscando ooti- no hay crírueo que no sea capa~ de cu. cia de los prófugos, llegaron un dia. á meter una mujer celosa cuando su edu­uoa do las islas Lucayas, pobladas en- cacioo ha sido mala, y "cuando no la ins­t6uccs s6lo por crueles y antrop6fagos pira sino sus malos instintos y vive ol- \"Ídada de Dios. * No inventamos estos horrores, y el cu. rioso lector podnL encontrar l01¡ principales rasgos de esta. na.rracion en la Prime1·a Par­le de las'" Noticias Ristotiales," de fray Pe­dro Simon. FIN. --- - - ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I STA QUINCENAL. 227 ALGUNOS CONSEJOS A LAS SEÑORITAS. y ¡de haile sino npo\'nda en el bmzode un caballero c¡ue h ·bu!lcnrú asiento al In­no do In ~eñora AD l~X LOS BAU,F.S, EX LOS COXCIERTOS y E~ LOS BAXQUETE:;. rt\nte toda h funciou proourará acercar. ~e cncln vez que pueda {¡ h persona que UN h:\Íl<1 G!l uo campo el() b::dnlln en In deho ~on·ir do ROmhm. E~ do sumal el cual so ponen en competencia ellu- iuoivilidnd qne las jó,·ones ~e cquivo­jo, la helleza, la mode~tin, ll audacia, queu eu las piezns que deben bailar el bueno Ó mal carácter, }a gracia, y COil UlJ 1) cual Caballero, y llO tienen sobre todo es el lugar donde !'C puede dio;culpn cuando lle\an su cartela en de plegar con lucimiento el arto Je vi. que los l•ailndores e~criban ;:u nombro. vir y In urbanidad bien entendida. La com postn ra, la m ocle tia, h senci- 1 "'Estas di ~ersiones, di.:e madama de llcz y t>l buen gusto deben pre-idir en CelOilrt, pro,uponen riquer.n, buen to- los vest itlos y eu los rnod~les de lus jó. no~ cost11mbre del mundo, y por consi. fellns. Deben procmnr 1¡ue el caballero !!Utcnte parece un contm(entuJo no co. cou r¡uieu bnila uo~e les acerque demn-nocer perfccmmento los JlTCCOJptos de sindo, v que jamas le~:~ hnhle nl oido, y urbanidad que los rigen." Pero lac: e\'itari quu In~ diga oo'n alguna durnn.l ~eüoritns que nún no hnn frecu!'nt:-~do te el rato 1'U que~im con ella al derredor la socierlnd, nnturnlrnento no e,ráu al de los s.llones. Uun vot. dctunttlo,; debe corri(>nle do mucha!! coStlttnhro'l que continuar b CO!l\Cl"i'tu•iou iuternunpi. 1 rigen en el baile y que e'! preciso cono- tia en In. vez nut~nOI', pero aguardará cer pnm concur-rir á una tio t:~ de e.'ltas. tÍ ']lle ul cnhali•Jro In dirija prunero la Cuando se quiere obsequiar á la c:o. palabra. Nunca "0 reitú rmdosnmcnto cit.• la me­sa procuraron que todas las invitadas jor reg'la que se debe llevar siempre en bailen, sacrificándose ellati mismas á la vida prúctica. pennanecer sentadas si encuentran que Todos saben que es de buen gustosa.. hay algunas que no han bailado. Pero lir de llos bailes sin ruido, procurando eso sí, es indispen¡:able que la que con- hacerlo sin que lo vean 106 concurrentes, 1 curra ú uu btüle sepa bailar bien, y si para ncl turbar el buen humor de los ignora ese arte debe rehusar las invi. demas ¡r recordarles la. hora. En ese ca. taciones que se la hacen, pues es suma so no e¡s preciso despedir:;e de los due. incivilidad dar malos ratos ti los que ños de casa, salvo en circunstancias bailan con ellas. Al encontrarse con muy m1arcada.c; y particulares. sus amigas durante la ejecucion de los Si dmante el baile se ejecutan algu­lanc.."' ·os ó la. cuadrilla, se sonreirán con nas pie!r:as de canto 6 de piano, se debe amabilidad y procurarán manifestar 1 guarda1r un profundo silencio, y es del gracia y desembarazo cortes en las re. peor gutsto, y manifie>ta una falta coro. verencia.~ y paseos. N unen. debertín re. pleta. d1a urbanidad, el conversar y reir­prender con aspereza á los que se equi- He durante ese tiempo, ui tampoco cri. vocan, sino al contrario ponerlos en el ticar co1sa alguna m aplaudir ruidosa. buen camino con un amable ademan y mente. no manifestar sorpresa ni burla. Más 16 ménos las anteriore'l observa- E' muy mal vitsto entre gente culta ciones ~Jirven para las tertulia<~ de mé. retinrse de las 1íltimas de un baile, nos tono y de rnÚ!I confianza. Pero, por pues parece como ~>i su quisiera apro- regla goneral, la confianza no debe con­vcch: tr ltasta el líltimo mendrugo del vertirsEt nuncn. en descortesía festín. Tampoco es bien recibido entrar dem11.'iiado temprano ni demasiado tar. S. A. DE S. de; en el último oaso parece como si se quisiera alardear de buen tono ó que (Ccm;tinttw·ú). LA MENTIRA DE SABINA. J\OVELA ESCf\lTA f!~ Ff\Al'{CES POft LA Pftl~CEl;A O. CAI"\TACUZE~&-ALTIEJtl. (}¡>ublicadp en la 11 nouuo des doux Ulondea,, en lulio u ~\goa~ do J880.) " . . .. En cuanto á las ventajas .... " -Riapites !. .. rifi6 el sefior de la Ru­lliere. Bien ¡;ahes cuánto me disgusta " .... E~ cuanto á las ventajas que eso y lo haces para molestarmu. Con­pudiera alcanzar la agricultura con ee- tinúa. .. , . mejnnte sistema .... " Con voz imperturbablo, Sa.bma con. Un acceso de tos interrumpi6 la. lec- 1 tinu6 leyendo. Pero 6 poco la interrum­tura de Sabina. Quiso volver á empezar, pi6 el ~1ullido de un perro. Este se ba. bero el humo de . tabac~ que In. aho~a- bi~ te~tdid? frente. al hogar con tran. a la lleu6 al m1smo tlempo los OJOS j qmla beatitud, y sm duda soñaba en do lágrimas, al travez de las cuales no 1 que estla.ba en otro mundo en donde los podía casi distinguir las letras. Así, re- perros pertenecian á amos clementes pitió balbuciente : y siempre de buen humor, cuando una PRIMERA PAR'T'E. I Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REV I ST A QU I NCENAL. 220 patada le hizo voher á la vida real. notar que él babia dejado caer la pipa­De un salto atravesó la sala, y escon- una vulgar pipa de labriego-y que la diéndose debajo de un mueble con la cabeza inclinada bácia adelante oculta­cola entre las piernas, miraba á su ba la barba entre la corbata, Sabina amo, pidiéndole compasion. empezó á bajar la voz gradualmente. -Maldito animal! exclam6 el señor Un silencio repentino lo hubiera des­de la Rulliere. Jamas be logrado ense- pertado. En r.eguida. se calló, y á poco fiarle á que duerma sin roncar 1 s6lo los gemidos del viento turbaban el Y a.l decir esto tomaba el foete que silencio de aquel castillo. siempre tenia cerca y se disponía á cns- Así pasaba la jóven todas sus vela-tigar al culpable inocente. das, pero merced á esa hora de paz y re- -Delante de mí no, padre mio! dijo cogimiento, la única que ella babia Sabina. guardado para sí en todo el día, Sabina Y levantándose abrió la puerta. El no se consideraba desgraciada. En aque­pobre animal aterrado se escuni6 pron- lla. hora evocaba. los recuerdos del pa.­ta. mente. sado, permitiendo que su imaginacion Una ráfaga de viento de otoño se en. le pintase un porvenir de felicidad, sa. tró entónces por la puerta abierta. Llo- cando á luz uno á uno todos sus ensue. ~ia á cántaros aquella noche, la tempes- fios de dicha, los que iluminahan su t'l.d se azotaba contra los vidrios, el aire vida opaca y mon6tona con su brillo entraba silbando por los corredores del fugaz. Era cada día una ventana que castillo y el humo que no podia salir abría á hora fija, para contemplar un 1 or la chimenea llenaba el salon, el cielo tachonado de fúlgidas estrellas. que, en union del nauseabundo que pro. Pero cuando ella veia. que su padre iba ducia la pipa del sefior de la Rulliere, á despertarse, cerraba proutamente esa brmaba una atmósfera imposible para ventana. misteriosa, guardaba en el Lna mujer. Sabina, sin embargo, no ha. fondo de su corazon los fantasmas res. cia alto en ello. Volvi6 tranquilamente plaudecientes que había evocado, y di. á su asiento cerca del hogar, arregl6 ciendo adios á sus ensuefios predilectos, C'uidadosamente en torno suyo los plie- como nua madre so separa con pesar gues de su vestido de seda, alis6 sus ber- del niño que se duerme, vol vía á la mosos cabellos negros y continuó la lec. oscuridad de la vida. tna de la Rwista ag·ricokt desde el pun. Ella entónces continuaba su lectura t ) eu que la babia interrumpido. á média voz. El señor dl!l la Rullicre El señor de la Rulliere, viendo que oyendo al despertar el mismo encarle. lnbin huido su víctima, quiso uesfogar namiento de ideas que tau admirable­Al 10al humor removiendo los tizones mente lo habían acomp01ñado al país 01 el hogar. Lo hizo con tanto ruido de los sueños, so persuadía que no ha. q1e Sabina crey6 que podría descansar bia dormido, pue~: hubiera pensado un momeoto. que era una debilidad indigna de úl el Su padre se volvi6, y mir.~ndola con sentirse cansado des pues de haber pa. o,os ittyecta.dos de sangre y la cara en- sado el dia entero recorriendo el cam­rojecida con el calor de la candela: po. Doce horas de camino por medio -¿Y ahora qué sucede 1 grit6. Estoy de tierras de labranza; una noche pa. etcucbando, continúa! aada al aire libre para sorprender ú un Ella miró el reloj de sobremesJ.. cazador nocturno; un viaje á caballo de -Las nueve! pens6. Dentro de una una mañana entera, en ayunas: naJa blra, poco más 6 ménos, se habrá dor- de esto era. para él suficiente motivo nido y me dejará en paz. para confesarse fatigado. Así, pues, Sa. Continu6 leyendo sin replicar ni de. bina, que le conocía todas sus debilida. twerse. De vez en cuando levantaba des, y se aprovechaba de ellas cuando l& mirada por encima del folleto para le convenía, jamas le dejaba compren. vtr si su padre se babia dormido. Al der que babia penetrado el secreto de TOMO IV 29 ....... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 230 LA MUJER. esa. siesta q·ue tomaba todas las tardes mento qua él ora e l tínico amo en Ru al lado del hogar. E~to hubiera clado casa. por resultado el arrancarse la. libertad Sa.hina posoia llll carácter viril y un y la. paz de que goza] m. á esa hora, lujo coraí\011 Jeme ni u o. Buen:• y caritativa raro para su vida ocupada. con todos los dcsgraciaJos, no por e110 Nuestra. heroína no era naLurahnon. dejaba de reñir fuerte01ente á los cul­te soñadora. Habia llegado, adema~, á pables. El señor de la Rullii:~re no e rn aquella edad en que el corazon femo- más enérgico CJllO f:la.lJina en caso!i cla­nioo ya no se abandona :i los eusucfios, dos, y ¡.;u paJabra, á veces üura y breve, sin caer en el sentimentalismo exage- chocaba en el primor m<.otne1Jlo. Ow;. rado, escollo de las vírgenes de cabellos taba manifestar fra.ncamente su npi. canos. Había cumplido treinta aiíos y 1 uion ~ccrc·a de las personas r¡ne trataba, era soltera, poro nunca había sentido 1 y en Rll cara les cleci:L á veces duras el meuor vacío en el c01·azou eu tor ot.ra , fiaba de todo seutimiento que no se pu- 1 parte, como todas las órdenes que cl::t­diera definir claramente. Pero lo que hn. eran 1licladas por una rer·tiLud y tüás la indignabn. era b mentim bajo 1 uua lcSgica completa, la obedecían á torl::ts sus formas, así como touo lo qnc l ella con m;Ís gusto lJUe á sn paclre, cu­lo parecía falso 6 fictici0. Sin de!JiliJad yns exagomdas exigcucio.s y órdeues 1 pa.ra sí misma, creia tener derecho tle f'Oolradictoria..<; uo tomaban un aspec­ser severa para con los tlemns; p'Í misllla; y h~'g1:n la ~-.:pc­n ·z pedia consejo, J g 11staba resolver rie~~t·ia, f'Íen voces p11esh (L prueba, la f"OD l;\1 .;ola razon los prohlenu1H que Pn. persmH~ e¡ He s~ cncol<•riílu. en lns di»­coutraba cu su camino_ Cuando Sahi. puta~ ac·aha ~>iemvre por 110 tcu1~r ra­na hal.ia. formado un prnyeclo, ninguua zon, aunque la hnbiorn. teuido al prin­dificnltad la. detenía: 1 mrchnba rer:Ul- 1 (·ipio. me u te húcia el fin que bO habia pro- <..'01110 el ¡.,efior ele la LtHlli; ro sietn­pucsto. ponia en caro paila. todo su l:ljér. pre t•staha montado cu cúltHa, era su citP de peqnefins diplomnc:ia.c; c¡ue había estado uornHd, su tew pernmeuto mua! r;ítuado eu difereutes posicione~, sir. y corl'ieutc, y no pelt~alt:~ cu \Oncet ~e­viénrlose audazmente de las delJilida. mejanl<' tlehilidad, como no ~e le ocn­des y lo'l errores de su pa.dre pnra luchnr rria catubwr el color Jo suR ojo;.;: c~l ja­coulra él. Pero una vez ganada la vic- mas tenia razou. De~clo que el bendito toria tenia la generm;idarl Je no mani- 1 fefior bahía llegado á edad do di:-;r•ro- 1 festar su trinufo, de manera que su cicm, nunea lie le ocurri6 qne potlin pndre, á quien gobernaba ú fuerza de hacer un esfuerzo para enrarse de ese l euergía. constante, penl'aba ilusoria.! humor violento ,-el que m\t.u1 al monte - - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVIR'rA QUINCENAL. 231 hnhia ido rrcciemlo y cmpeorawlo con 1 do. Rehm;1S redondamente. i ERo p:ua In edad. Basto. sns facciolJCs lo deunu. qné lo serviría~ ¡Qué ganaría con ir i ciaha.n. J~ra cnl1Íuces un anciano for- París :J. discutir intereses ajenos 1 y, on­nirlo, alto ele cuerpo, de un.riz aguileña, tre tanto, ¡ qniéu cuidaría de los suyos 1 cahellos color dl' hierro, cortos siempre, Se perJerian ocasiones para comprar llevaba el bigote erizado, las cejas en pedazos de tierra, y no tenia. :í. quién dc~~nleu, y de tal m:\nera. arrugarlas en 1 dejar que cuidarn. de los innumerables todo tiempo, quo 6c habían uuido. So l pLeitos qne siempre tenia entre man?s. comprcndin que rm cráneo dehcria ser A.. rn(t.c;, ¿y sus sementeras y sus oveJas duro como uua picdro.. Le odiaban uni- quedarían abandonadas 1 Et;~ · aqnel ver~u.ltnente á diez leguas á la redonre tenia l}llC ~cr avariento. ha. 1 nunca, como tampoco en querer á. ua. bienrlo tenido u u padre pr6•ligo. Onan. die. ¡ Ar-aRo tenia tiempo para scme. do la muerte hd6 la. mano del gentil- jn.ntes friolera.'> : So cas6 ya entrado en hornhre, r¡ne dcjaha corrPr el oro como 1 edad, y no Lo hauia hecho ántes porque agua, el hijo tomó en lt~ snya el 1mtri. le fastidiaba la idea de u o a. mujer e u monio p:~tcruo y jnní rct·ouslituir la la Rulli{>re y sobre todo le arredraua ol forlu u a perdida. Él no mnhirionaha di. gasto. Pero sin emb:ugo, éra.le iucli~;peu. IJUI'O si llO LieiTi\S. (~ueria U too o trance sable tener HU hijo para que le ayudasr> ser rico, no para gozal': ¡mrs era más de~puc-.; en sus fa.euas campestres. Uu seur·i llo en stu.; ~nstos quu el m á, pobre Albino de la Rullicre que lo huredam., de lo,; labriego~; •10 para capitalizar: dc.~¡mes de haber recibido uua. mluca. pnos dt>scontiaha de 1otla e~pcculaeiou, cion propia para ser su iutcl.ident.e. sino para rcdowloar sns tierras. A.ma.. Natnra.lrneute la Providencia. tenia c¡ue Ita la tierra como uu l:l!.riego de raza. coof0nn:u;-;e {Í. s•Js proyecto:~, y le cu­No cotnpretuli:~ of m dicha c¡uo uo fue. viaria ese hijo que necesitaba, y cuya m In de comprar{¡ pn~eio bajo mHL de- madre no He le preseutaba sino como Jw,.;a, 1111 Jll•dazo de terreno. Si para uu acc<,:,orio tlesgr;tcio.dameute iuovita. logrado e 1~ 1. prcci~o a.provcchar>~e dP la blc. Despup,; de haberlo pensado m u­angusf Í;t dl• :tl!!11U iufeliz, IJllntia tan fcli;r. 4f·omo Tito ct!audo ha- gurnhan que su coustautc mal humor hia. hccltn 11tH~ ltuena aecion. No se se cambiaría con el matrinwuio. f;t, pncde dt~l·Ír que le iuspirarn. ln. :tmhi. desp11es de haber compreoJidrJ que oo ~·ion, cm si111ple: H.mte la. ~·otli•·ia tle !il~r había oinguu terreno que pudiera tlnetio d~ t icrra.~; uua. uecPsidaJ de saber anexar al suyo pot' medio rlel umLrimo­qnu cratt suyas lo domion.ba, a11:íloga uio, se decidió á o..;co.,jor la novia qne ti la del avarieuto q11o lo l1ace auwuto- tu viese mús crecida fortuna. E.;c fm~ uar iuJefiuitlam~ente pieza:-; de oro. A el único móvil que lo guió eu :m elec­~~ l nada le importaba la opinior1 públi- cion. ca, ni qucr1u Ht~r influyente eu su pro- Pero P''ecisameute la. que posein el vinci~, ni lnc~i r d~ cualquier otro ~nodo. ¡ Jote más cre~ido con Hu peque1ia n.ta­U n dta lo prnpu!iiCrou hacerlo D1pnta- 110 era unl~ lllña cllca.utadora., de e hez Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -------------------------------, .232 LA MUJER . -------------------------------------------------------------- V y oclto años de edad,-él babia cumplido 1 año~, no dejaba de mimr la fisonomía cuarenta,- rubia como la. aurora, fres. descompuesta de la moribunda. ::lus ca. y ro!la.da, con ojos cla ros, en los cua. grandes ojos negros parecían leer en les las lágrimas se confundían con las su pensamiento. Demasiado pa recida. á sonri~as; naturaleza dulce y sin ener. su pad re en esto, elln no era expnnsiva gí:a; corazon de cera, en dont!e cada ni cariñosa; pero si no podía expre~ar. emocion dejaba una huella dolorosa y se bien su corazon, compensaba en pro. profunda. Semejante carácter debería 1 fundit!ad y energ1a lo que la faltaba de anono.darse bajo el fér reo yugo que le. ternura. Jamas babia prodigado C/\ri. imponían. .Albino de la Rulliere sí cia.s á su madre; pero en aquel mamen. notó que la novia era demasiado j6veu to supremo se iuclin6 sobre la agoui­y bonita para él, y vaciló un momento; zante, y rodeándola con sus brazos, y pero en seguida. cay6 en la cuenta de recostando aquel cuerpo frágil sobre su que parecía muy d6cil y que le o be. pecho, la dijo: deceria; lo demas no le importaba. --N o tenga cuidado, madre m in; 8'!1 Despues de casado fué tal el terror que felicidad me será siempre más cara que supo inspirarle á la pobre niña., que la mía; se lo prometo. ella jamas os6 tener una O}linion di. Un relámpago do ternura y de grn.. ferente de la suya. Ella se repleg6 en. titud i lumin6 la cara de la moriuuuda; tóoces dentro de sí misma, devorando en seguida cerró pnr11. siempre eso~; s11S lágrimas en silencio, pues él se las tristes ojos que habiau llorado túnto. ech'l.ba en cara como un crímen; y en. Desde aqu'31 dia. Sabina no tuvo otra cerrándose en un mutiRmo desesperado, ocupacion ni otro pensamiento que ve. continuó vegetando :í. la sombra oscura lar sobre su hermanita.. de ese gran castillo, en donde la mono. Una. anciano. doncella, que vivia en tonía de semejante existencia no era \la vecindad, la señorita. Floriuda de los 1 interrumpida sino por las ruidoAns reu. Allais, quiso servir de madrina :í la 1 niones de cazadores, de las cuales ella buerfanita. Ella conocía perfectamonte 1 ora invariablemente excluida. I"a iofe. las penas que hal,inn oscurecido la au. liz lloró muclJo cuando naci6 su bija ~:,rustiosu. vida. quu se acababa de apagar, 1 Hnbioa., porc1ue su marido no le ocultó y preveía para su ahijadita una triste 1 su di~gusto . La hizo respoMable de h~ inftlocin; a.<;Í ofreció tomnrla á su cargo Jcc~pcion sufrida y no dejó de reñirla con la mayor instancia. El señor de la. cruelmente. Pero mucho peor fué cuan. Rullil:re acept6 con mucho gusto; puro do, tlespues de cntorce año~; de estérile:s Sabina, que se babia couvert1do repon­pesadumbres y de amargas repronsio. tinnmoute de uu1~ nifia en una mujer nes, otro pequeño sér vino (¡ golpear á enérgica, atreviéndose por primera vez la puertn de una vida que tan poco á elevar su voz y manife,tar su volun. envidi,dJle le babia parecido á la pobre tad, declar6 firmemente que ella no maclro. consentiría jamas en que se contiara ú Cuando le a,tjuuciaron que habin da. ¡ su hermanita á otra per¡;oua, reserván. do á luz otra hija, ella sintió que ya 1 do.;e el derecho de c1\itlarb y educarla no tenia. más lágrimas que verter, ni 1 personalmente, y asumiendo toda la fuerzas pnra soportar esta nueva de- ' responsabilidad del caso. copcion. .Ademas comprendió que se 1 L::~. señorita Florinda no iusisti6, rnoria y no le quedaba sino una. pena: l comprendiendo quo aquella niña seria la. do no poder llevar á mejor mundo 1 un objeto en la. vida de Sabina, cuyo á la niñita que su padre ha.uia recibit!o 1jóven corazon corría el riesgo de se­con una maldicion. iQuién la defendc. carse en una a.tw6sfora de trabas y de ría y la protegería contra su malevo. egoísmo. lencia? se preguntaba en los últimos] En cuanto al padre, miró á su hija momentos de la agonía. estupefacto, y su sorpresa le quitó la 1 1 Sabina, que babia cumplido catorce. facultad de la palabrn. Sabina= 1 -------------------- -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R E V I S T A Q U I N C E N A L 233 1 preodicípula veotud. muy oesuplicada. 1~1 carácter de la. ni. En cuanto á su hija menor, el señor ña 110 era propio para recibir la edu. de la. Rulli~ro babia olvidado ca.'>i coro. co.cion feme11ioa que su madre procu. pletameote su exL'ltoncia, merced al ruba. darla. Uuo. •e~ dueño. de sí mis. cuidado que ponia. Sabiua. en ocultarla ma, su padre no se ocupó de la in~t.ruc. ú los ojos de su padre. ciou do Sabina, bajo pretexto de que 1 La niña crecia y se desarrollo. La en. las TU u jure~ no necesitnuan a. prender tre tanto, y al cumplir los &iete aiíos, uada; pero olla misma busc6 ln ins. Sabina. empez6 ú desconfiar de la edu. truccion que la. agradó más, no ocu. cacion que rccibiria á su lado, y com. p(lndo!'e sino t.le aquello qm1 podio. pro. preodi6 que la suyo. había llÍuo sufi. fuudizar con gusto. De allí result6 que ciontemente descuidada. Do resto, ella cobró aficion á cosas que no parecían no tenia tiempo de consagrarle muchas propias de su sexo. Como todos los horas, y la pobre niñita, relegada en libros que babia en el castillo de su, maoo.c; de las sirvientns, huia. como una padre no versaban sino de agricultura., 1 culpable cuando vc1a acercarse á su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "234 LA MUJER. p:~~lrc, pMando lln::l. existencia. infeliz, sin juguetes ni otros niños de su edarl, , y cuya úuicn distraccion era correr al 1 aire libre: inagotable diversion para lo~ niños criados en el campo. II nnltneote. Usted sin duJa l1a olvidado q1te cnautlo murió 111i pobre mndro, su hermana, mi tia de E~sé, ofreció llevar­nos á su casa. -Ah! ¡con que no se trata sino de eso ~ exclamó con ironía su padrE\. ¡ Te aconsejo 'lue acepte~ la. invitaciou ! ... ¿Piensas 'lue al cabo de siete años abo- Flora babia crecido en medio de ra te voy á permitir semejan le cosa.? la~ gallinas y los conejos, sin tener, á ¡U un invitacion que ni siquiera 100 pesar ele eso, el airo de robustez y sa- ¡ di!{n~ contestar!... ¡ Y era. do ''erse la lud que da el campo. E1·a una niñita tn.l carta, llena de expresiones de hi­per¡ ueña, de tez blanca y trasparente, pócrita conmiseracioo, en las cuales y cuyos Mbellos, de un rubio ardiente, 1 p::..recia como si tra.tarl\ de librar de descendían en cascadas de oro sobre mis garras tiránicas á dos niñas iufeli­sus delicaJos hombros. Se p:necia. á su 1 ces~-.. ¿Y eso es lo que te autoriza madre, pero poseia una expresion más l :ohora para. inventa.r la especie, curiosa viva, y su boca sonreía mejor y su mi- por cierto, du <]Uerer ir á arrojarte con ' rada em rn~s inteligente que la de la 1 tu hermanita en brazos de la. pn.risieu­r¡ ue la había dado la vida .. Sabina veía se, sin duda. para poner á Flora hajo que esa. niñita no po!;eia ni sn iurloma- su proteccion ?. . . E.;¡\ es tu inteucion, blo energía oí ¡;u salud de hierro, que , ~>upongo. T1u1,iera c;ido mejor entónccs ' jatn'ls !'Crin nna. eampeúna como ella., aceptar de una vez lo. propuost:~ que ui en verlhd en naJa :re. ; E~to pasa do raya! hauia vuelto loen. -La señora de Essé era b herma- -Ademas creo que me llevaré á¡ Ha de 1ni madre .. Florita, repuso tmnquilaUleute Sabina. -¡Pardiez; ¡Bien lo sé yo! Y ca- El señor de In. Rullii'·re comprendió lmlmente eso os el 1notivo principal qnc babia. lle~ado el tnomento do eu-1 que tengo pn.ra prohibirte que te co. furer·erse. So.hiua dej6 pnsar la horras- mttniques con elh. ca, y clcspnes de componer uua serruu- -Ella no tieuo hijos ... roplicú Sa- l da taza Je café, en rcemplar.o J~ la hiua. que hal)ia derramado el señor de la -¿Y qué? dijo su padre, &iu corn. H.ulliPre eu su sufocacion: prenderla. 1 -Veo, dijo tranquilamente, u herma.. gmlos lauios del ~eñor do la Rulli~rc. uita. No ¡;:e lo ocurrió á su padre que -¡ ~fuy hil'n l dijo, saltttlaudo irúni- ltuLiera sido tmís propio <¡tto él acom- 1 camcute :í Sabiua. ! Perfcctamcuto, hi. pal1nra á sus bijas, y Sabiua. tuvo lmeu ja mia: 'J'e felicito, eres de véras mu. cuidaJo eu no nuvcrtirselo. cito rn:ís vi va de lo rcs en sus clorukilios ¡ otrn lfl!O reparto limo;:,uas scm:walcs y utcHsuales, y oLm IJIIU f\rr .. " t'OJltl'lltn, r¡uo fuú guuda c~uí. pr••hihitla por concilios y 1 fuuJad:~. ltaco w:Ís do voiuto atlos; <¡ttc ducrctos ;;Íuodales,-!ii c.-> en realidad 1 tu\'o Hospital y !Ít'llt> ahora escuelas rugida, como so ttos lta asegurado, por er• el ccliticio de Lfls .l[JI"lS; que cst:í lo, que creen eu el ESI'IHI'l'ISMO. Bu e. di vitlid~ hoy e u cuatro ~eccioues: mm no es que lo~ ca.túlicos sepan la di fe­que aticudc :¡ la eusefíauza eu escuelas reucia que hay cutre esta.s dos asocia.¡ quo ha cstablecitlo, y en o,..taulccimien. cioues, y ¡;e aperciban para ayudar á 1 tos cotuo el Hospital do Ran Juan de1ll:t u u a y uc¡;ar su coutiugeuto á la otra. l>ios, las c:írcoles, &c.; ott a quu cuida Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 236 LA MUJER. subvenciona algunas otras de varones II y de niñas establecidas por partícula. res en los cuatro barrios de la ciudad, Sogun la ..tlfemoria de que hablamos, con derecho de inspeccionarlas y de la SOCIEDAD ( oatólica.) DE SL'i V ICEN- que en ellas se admita por su cuenta TE DE PAUL, que se compone de dos- cierto número de niños á quienes se les cientos nueve socios, se ocupa princi. debe enseñar particularmente religiou, pn.lmente en dar limosnas á los pobres moral y urbanidad. Ademas varios de 11 vergon~'tntes más necesitados, inscri. los miembros de la Sociedad dan ense. hiéndo~ en el último año, en la lista fianzas gra.túitas en el Hospital de ca­de éstos, á setenta familias que reciben ridad, en el Asilo de varones indigen. con puntualidad mensualmente los RO.. tes y en varios templos de la ciudad. corros que la Seccion Limosnera ha Desde 18i8 se estableció una. Seccion creído por conveniente distribuir en. que se ocupa asiduamente de la ins. tre las personas m{IS necesitadas de la truccion y enseñanza moral y religiosa ciudad. Ademas han auxiliado á varios de los presos de la Penitenciaría de otros enfermos y pobres oosualmente, este Estado. que bao necesitado cambiar de clima A m{IS de e:stas labores, la Sociedad para recuperar su salud. no cesa de trabajar, en cuanto e::.-tá á La. Sociedad procura no solamente su alcance, en todo lo que tienda á so. alivia.r al enfermo y desvalido, sino correr, moralizaré instruir al pueblo que bnce esfuerzos inauditos para im. indigente de la capital de lt1- Uuion. pedir la corrupcion y la pobreza fu tu- Sentimos en el alma que la Sociedad ra, fundando escuelas en que se dé ins. de San Vicente no baya creído com·e­truccion y ciencia. para que los niños, niente aceptar la propuesta que le hizo al crecer, puedan ganar el pan con su el señor c.loctor Ancízar de hacerse car­trnhajo. go de los fondos pam llevar á cabo el Ku el edificio .~e Las .A!Juas sostiene proJ:ecto d~ fundar definitivament~ la una. escuela de niños varones, con 140 llllClada '' ~octetlad protectora de 01iios alumnos, á quienes se les enseña reli. del;amparuclos.'' Con los fondos ya co­gion, mora.!, lectura, escritura, gramá. lectados y los que~ hubieran recogido ticn., geografía, geometría., dibujo Ji. iududablemeuw de las personas que neal, higiene, caliJSténica. y canto . .Ade- han rehu!!ado Reguir contribuyendo, te. mns hay un taller de carpinoorü .. y otro merosos de que dicha. Sociedad cayera de zapatería, en donde aprenden c~s en manos del Oobiorno,-de ¡;cguro so oficios por ahora ( pues los recursos no hubiera podido fundar un Asilo, ¡¡j no alct1-nzan para más) 32 niños. En el lujoso, al mc!uos un tanto :-uficicnte mismo local hay una escu~la da niñas para empezar la labor. La luz delEvan. con 165 discípulas, á quienes se les gelio ilumiua siempre á todo el que enseña religion, moral, lectura, escri. ~;in miedo transita. por el camino de la. tura, aritmética, urbanidad, co~;tura y virtud ; y cuanuo no se pierde la fe en l bordados. Tambien para las niñas ~;e .TosucriRto, ÉL proporciona. medios im. • ha establecido In enseñanza. de tejido previstos por la ra.zon humana para , de sombreros, que la reciben vcioticin- llevar á cnbo lns obms de caridad. j co alumnas. 1 Pero no solamente la Sociedad tiene S. A. DE S. á su ca.rgo esas dos e:~cuelas, sino que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. -------------~ HISTORIA DE DOS FAMILIAS. NOVELA DE COSTUMBRES NACIONALES, POR OLGA. ( CONTI::s-U.\CIOX). EL afecto que Lucrecia gun.rdnba en' emprender intrigas de mala ley cou el fondo de su cornzoo p:tra Germau, COf¡ucta. sin virtml; ~>erin. capnz de tin. hacia p:nte de elln misma., se puede gir ternum y :Lhuegacion dumnte al. decir, creciendo y desarroll:í.nclose á gunos ilias pa.m reconocer el terreno y meclitln. que ella. crecía. y se de~anolln ver hnstn dt)nde puede llegllf su auda­lm. Pero aquel nmor e11 ella nada. te- I'Ía; pero si ¡.;e cncuentrn. <:on una um. 11Í:l do prof •OO uí tle vulgar, siuo quu, jer buena. y virtuosa, en breve se fa~tí. ni contmrio, era tan puro y santo co. cliará y uo tcn,lrá esenípuloeulmrlnl'2C 1no 1'Ólo pneclcn ~eutirlo lns almas ver. 1le elh y a.baudoonrb. ¡Pero desgracia­d; oderamcnte creyentes: amor nhnega. da, Jo la r¡uo pieum que puede cambiar tlo .v fuerte, que casi uo tieuc uada de y co11verti r :í fuerza de amor y sacriti­terrestre y que no uccositn. ser cone!-1. eios :í un hombre pervertido y Yiciosn! p,ondido, porque uatla pitio y nada tic. L·t flor de In. e:>pcran;r.:t hn. muerto en SO'\. Aunr¡ue se ha abusado tnuto de la él, y 80 ha mnteriali~:Hlo de tal m:tnc­pnlahrn. ríngel, un podemos compar:u ra, que no c:omprendc abc:olut:uneute e.~e s;outimícnto en nua nii'í11. cándida é la espiritualíohd, ui cree eu l,\ YÍttud ipocP.nte, sino al que deberán sentir los. tle uinl{nna ltlnjer; se rie de tutlo lo Angcle3 de la. (Juanl:t por las alma<: lmcuo ,\' s~nto, y para poder gozar sin 1 que tiene u ú. su cargo. ¡ Uurd no seria :r.ozobras do l:t vida tnatcrial. únit'o el tlolor houtlo y vehetn011te para J,H. objeto Je Hll e.dsteociu, ¡lrOClll a ol\•idar crecía., cuando se persuadió cpte :tt¡u1q que hay un Dios en el c1clo 'fll~ le jur.- 1 que ora para ella una parte de sn nl-lgnr.i alguo dia; prcteuJc ;;er aleo y ma no mere.:ia su 111:Ís tníuirno nfecto! 1 bi:~Efcm:~ pnm no tener qne temhlar Auut1ue pintan al amor ciego, no lo e,; auto su concieJH.:ia. Pero, Jiní.n muchos, sino cua.nclo :;e quiero Líen serlo; e~, al ; cur.nt"~ incn~tlulos y viciosos ~l.l lwu c-ontrario, piempre. Ella no lnchú contra su des- Luis, (~ue era. naturalmente reservado, tino, y aunr¡ue no gnardn.ha h menor c:asi n•uoca. cambiaba. uun. idea con la.~ ¡ ilusion acerca de Germao, 110 po1lia per:-;on,ns de su cn~a y Alberto cooti­odiarlc. ERto la hacia sufrir iurnen~a- uua.ba ausente en J<~uropa. El ho~ar altar~ las lágri10as do todos los ojos; salvo Sil vi a que sol ia buscar n Lucre- • sabia. poner ta.l exprcsion extrañ~ á la cia. algunas veces, por capricho ó por música. más conocida, que no había falta de otra cosa que ba~er. Sólo las 1 quien la escuchara sin emocioo. Pero dos madres se veían de cuando en cuan. l! á pe91U de eso Lucrecia permanecía do,-yendo doña N a.rci~a li casa do do. sola, con el corazon marchito y el al­tia Pastora para tener con quien la. ma m~na. de deOJConsuelo. Estaba sola Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡r -- REVISTA QUI~CENA.L. ll en su ~ris~e;a y aislada. de los dcm~, 1 amigos. Los mercadcn•s y ~utPsanos mo 1 1 como aqnel que por hab1H contempla. ac:ribilhtban con cartas de cobro, los 1 do alguu horrible y fh•solador misterio, mozos del café me tuimbau mal, el hos. ~>e hubiera sentido qucm,wo y ofusca. telero me falt6 al respeto .... y á pe~ar 1 do con un brillo inferual r¡ut: uo pue- ¡ de <¡uc ofrecía y u e pronto me llega na u rlc olvidar. fondos, ellos al fin ~ u e fnwcos qlle "Querida mamá: ' ute ha.biau estafado ¡ Y r1uiéu le patece •· Si uo hubiera ::;irlo porido tan bien aCo!!ido ; y t•ra y pa~IÍ, -no sin IUtH:hos rugnüos y ro. re:dmcutc co"a imposiblu el maoifes- convcucionus, -las bUJons •¡UO ruc co. tarroe cou1o un rni.craltlo t'Í l!atcro al !traban, lo cual no dehu do haburle co:.­lado du los Coudes y los ~Iarc¡uu,es qne l tado umyorsacrificio ú bU riyuo~a. ~\de. 111c iu vi lan á Ladas p;Lrtus .Y a u u me ha. toas, al ¡.¡aca.rme de la prísion me llcvr) ccu d honor de tutea.nm~. Es cierto que á ijU casa, en donde poco lile LubiHra vieudo la diticultad IJUO llabia para e.,t;Ldo, si no re!;ultarn c¡ua ycnrlo algo con"ct!uir clinero yo duberia haberme iudisptu~to ya, esta iudbpo::.icion so du'iuolto á mi tierra, pero ,..u Ule pre. couvirti,) en uu11. .era\ ísitua enferme. seutaua uu inconvenieutu iosuperaLle, dad, quu me ha durado nlguu tiutulv y y cr:t c¡uc dehia. alguno:. pico" al !'u~. mo ha. auiquila.do muchísiuw. E tío trc, :~1 alquilador da coci1CS, al dueño ALmuada me ha notificado c¡ne no Ultl del liotcl en quo vivía y aldol caféque l proporcionará recur:.os ningunos t-~i frecuentaba, á más do otras cuitas de quiero permanecer n.c¡uí, puro quo n1e rucoot· illlportaucia. N o era deceuto, du.rá lo suficiente para el viajo si lo 1 pues, ¡¡ouer piés en polvorosa, y deja.r emprendo por el próximo paquete. Hu mi rcputacion mal soutaJa. con mi:> 1 tenido que convenir au ello, pue¡¡ la -------------- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 24.0 L A :MU J E R . de1>gracia de haber eRtado en la cárcel' Ahnmada. el protector ele Alberto Yi. me avm~iienza cou mis amigos y uo llaunevn, y d que haLia salvado de una quiero desperdiciar la oeasiou de vol. posiciou muy angustiada ú German. La ver á esa á costa del bolsillo del pa.- car ta era dirigida á doña Pastora, y de. 1 riente. cia así : " Estimada señora y parienta : "Dígale á mis hermanas que roo a rre. gleu bien mis piezas para cnaudo yo vuelva, y que no ohideo poner en mi "Esta carta es para felicitarla á ns. snloocito de recibo uua de las butacas tedyá toda.sufamiliamuycordialyafec. del costurero, que mis asientos son po. tuosamenlo. Alberto, despues de hon· co cómodos y es justo que ~>e me trate dos y asiduos er;tudio~'>, había recibido con alguna consideracion. Esto entre. todas las órdenes menores y hoy ha si· tanto que renueve todo rui tuobiliario, do definitivamente consagrado al ex. el cual ya me parerení. demasiado vnL elusivo servicio del Altísimo. 'l'auto los j gar á mi rettn·~o, u u a voz que be visto mncsi ros como los discípulos y con.pa­c~ t?O debe YiYir un jó"Veo de mi po- Jieros de cla"e me han manifestado que t-~lcwn. el hijo de U!:iletl es un modelo de un. "Eo casi todas sus cartas me ltac:e ciou, cou!'>agracion, p~edad, clulzura y U"'tcd hs mismas pregunta;;, las cuale,; nmabilic~arl con todos. Usted deLe es. l1e olvidado siempre conte.stu.rla.s, y tar muy satisfm:ha con c·~to porque como soy enemigo de preguntas que á por ro;;h geueral la cducaciou pri. 1mch co1Hlucen, y noeias aYeriguaciones, mera que reciben los júvctws eJe la en las cuales uo d·~ben mezclarse }n..; 111aclrc es lo flUC an101da su carácter y 1JH1jeres. de una vez le voy tÍ. conte!\tar es la uornm ele :::u vid:1.. lwy para. evitar (¡ mi lle!jndu intenoga. ")Ii finti.-facciou en o~tn. época e u torios clesngrndaules. Me pregnuta us. Paris !m sido sin embMgo aJUargac.la ied c¡né tal voyeu n.is estudios, y ¡;j ya por la triR1e condncta de otro ptniente 1 haLlo frances con vcrfecc.:iou. A lo pri. 1uio y lejano allt•gado de la h111ilia. de rne1o le di rr que u o hl! teniclo tiempo ur;tcd: l•alolo llo Gertnnu Ahumada. 1 de abrir u u libro desde t¡ue llcgut\ y 1 HulJieudo venid.'> ebe pobre j.>vcn á es.~ con1o las Universidades e11 París estuu te ceutrn unives:-;ul do tollas h~s corrnp­},\ jos del centro de la cindntl, hasta eiones y todos los tk•leites del ¡;iglo, cu11 1 alrfll'a 110 lie ~·isto que ningn 11 jcíveu {¡ los cascos lLla jiuet:-t, hambriento ele la lllocla pa~e c·l rio para a~istir :i la<; 1 pln<:ercs. lltJuo de \a.uiclad, RÍo fnmo auho;: la elogaucia. y el estudio Fe al:_!llno en sus pasionc", y de;;coso do cxcJ,,ycn ú mi modo dl• ver. J.}¡ cuanto ¡lucir mm 11erwua. real111ente uotahle al icliorun franccs truupoco he ndclan. en lo físico,- no os m ro, }JIIe>, que hu. tatlo mucho on ~1. la sociedad tle los jcí. hiec;e caído hasta el fondo e u esta Yorá., 'out·~ hispano-americanos, c¡nc c.; b giuc pru isiemc, en doud1.1 hau perecí. tíuica que freencuto, no hal>b sino eu do, es prcci~o confesarlo, p0rsouas de 1 c.:astclla.no, ¡qué uecosiuarl teni.t yo dt• mucho más juicio y muuho tü:is se~o 1 rornperme la caber-a para aprende!' Ull que rJ. ÍlliOLUa iuútil para mí y que no ltabia " Despues de haber despilfarrado uc prnctiL·ar! cuanto tmjo y le mande) su madre, "Al>Í, pnes, una YC?. contestadas satis. empezó á pedir pre~;t:.do y ú tlohcr. fac.:tori:uncute rus preguntas, me despi- le ú todos, ha~ta que sus acreedores , do de usteJ hasta ele aquí á tliJ mes. ~a- le sumicl'otJ en la cC~rcel. Apéuas llegué ludo :i mis hermana;~, y reciua un abra. á Pu.ris me avisa ron el :;u ceso, y me zo ele su afectísimo Lijo, quedé sorprentlido y at6nito a l eocon. trar que Germau debía una suma Jea]. mente crecida. S.in embargo, no vacilé, La otra carta de que hablamos al y aunque no sin haLerle sermoneado, le principio del ca.pítulo, era. del doctor !'aqué de la cárcel, pagué lo que debia GERMAN.'. ---~--- ---- --- ------- ---- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RE VISTA QU INCENAL 2Jl y le llen~ (¡mi ca!'a., con prohibicion de' para mandarlo más recursos á su ber­~< alir tic ella siu mi couscutimiculu. 1 mano. lJofía Nan.:isa lutbia acabado por Felizmente para él sus loctuns y vicio~, vender la casa (vi vía en ella pagn.uc.lo y auu tal vez las escaseces sufridu.s en arrendamiento) y las joya.'> que poRei:t, los días de prision, le produjeron una para mandar á su Lijo por cada paquo­fiebre tan violenta que se tomi6 por !'U te alguna Ruma, pues no le escribía vida. No le diré cuiíl ha sido la asidui-¡sino pam pedirle mi'> y mús dinero. dad en cuidarle y las trasnochadas que 1 Tuvieron lugo.r ent6nces en casa de do­ha. pasado al lado del enfermo nuestro ña N arci~o. escenas en extremo desa- 1 AIIJerto. Ln'> revelaí·ioues horribles, la gradablcs, c:uia ,·ez que ella pretendía 1 corrupciou y malas ideas Cjlte e u su de- que sus hijas se deshicieran de cuanto Ji río ha p:tten tizado Gerwa u, es cosa por tenían de valor para mandar el p roducto cierto que espauta, y si no fnera porque de ello á Gennan para q ne luciera en espero que algun día Dios tendrá piecbd Pnri'> . .Las uiñas se negaban á ello, la de él convinit':udolc, 11Uhiera desefltlo madre gritaba y las reñía, las mucha­que ese infeliz murieraahom al empe- chas la faltaban al respeto .... en fin, zar su n~rrcru, y no al c:abo de años, ac¡uelia casa era no infierno, y la es­dcspuos de habm~e acabado de corrorn- casez, el mal humor y los disgu!itOR per y de contt1giar ú los dcmas. Dije emu diario!'. Sihia era la miís 'fehe­quc fcliztueute se había eufenundo por- ruente eo sus recritniuacioues contra 11 q11e a.~í no laaymido te~~aciou. de du.~o- Germnn que prete~1d1a arruinarlas, y 1 . bedcccrme, 01 yo de rentrlc, Sl preteu- no cel'aba de run01fe~tar :'í. su mn.dre 1 dia salil" .í. la calle .r volver:'¡ sus mult\s que felizmente su padre no la habia 1 costuUlbros clumutc los dias tjllt: dcbl~ dejado uu!l fortuua á su disposiciou, permanecer en París. porquo yn. ln, hu biern. concluido en pn.. "Entleudo r¡ue .Alborto lo escribe ú gar los Yicios de Germnn. usted In rgarnentu, pe m como ~~1 si u tlu-1 -¿Llamas vicios tener un buen rle­tla no le huhln.rá cousejos, por Jo ¡;us O.!>ieutos eu los t11atros, las cotnidns mi~1no 11111:; yo he ~en·ido :'i csll pobre que da ú s11s amigos y domas vag;•muo­jóveu aquí. Pero t.: reo q no \11\f~ lJCNona doría.c; i. .. N o, manu'., usted pu~J~ enor­como m;tod podría, mejor qu~ nadie, gullcJ.:urso con eso, pero á nosotras un­tratar do hrtcer u u !Ji e u :Í c_,n familia da nos importa .... n.brirudola los ojos y haciéndola ver que -Eres muy dura c.lo corazou:. ... la conduct~t de Uennau los llevará r~l -Pues sí, jamas he dicho que soy, todos al alJisn10 y ú ln. mi~erin. " ........ tierna .... Ademns, bien sabe usted que ... . . ... . . . . ... . .. ... . .......... Gcrmnu miente que es una maravilla, Doña Xarcisa, con su habitual too te- es jactancioso, fatuo .... ' ría, no cay6 en la cuenta do que la carta. -Válg[tme Dios l exclamaba doiía. j d? ~tt hijo ~ra. un~ obra mnestm ~e ci- .Narcisa, que sean los envidiosos los que msmo, de 10gratitud y de ~go1smo. le calumnien, lo comprendo, ¡pero sus Ella .s6Jo peus6 que Gennnn hahia sido propias hermanas 1. ... muy desgraciado, y que si uo hnbia te- -Sus propias hermanas, contestaba. nido suficiente dinero, la culp:t era. de ella, tienen IJUO sufrir por 61, y ellas sus hijas que no habían qucritlo vender soo las que vienen á pagar su conduc. sus jop!>, como ella se lo !JuLia pedido., ta desarreglada .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA MUJ ER. ---, Conversaciones por est; teuor ame- 1 que éste le bahi cuestiones de primer órdcn traen quedado l!ino la nec.>sitlad, miserablu por 1 aóitados todos los Gobiemoa europeo:.: las cierto, de librarse de las dificultades del lllo- 1 cucstioues orientale11, quo resultaron de la mento, bacieuuo eoucesioaes, saLisfaciendo ú·tmul 9utrrá, y las religiosas que perturban reseutimientos y pasiones peraollal~;:~:~ y fan­lcs cspu·i :us en varias uacionet1 de Euro(Ja. t.asías y aun codicias dt: ]Jartiuo." ¡J·:n luglat~ITa el ioeiciante del aLeo Brad- ))iarialllonte se reunen en Paritl y en otras bugh,-qu~ rehusaba prestar el jurameuto do chtdade¡¡ du l<'raucia amenazantes congrc11o11 u;anza, y que al fin lo íué permitido tomar 1 ;ocialistas, que prol•lawan t~iu rubor el co­a:. iento en lll Parlamento, ciñéndose á dar su munismo y la anarquía: entro tanto el Go-l p~labra de honor,- ha causado honda impt·o- bieruo ee coutenta con invil,rilarlos, y si ¡Jm­ston en toéas partos de la Gr:w Bretaña. En hibe las asociacioues religiosas, tolera con l'rusia Biél!Hlrk, despuet~ de haber hecho la gusto aquellas socic1lades enc111igas de toda 1 guerra :í. l:.s creenuiaa religiosas, ha hecho moral, cuyas declamacione~:~ incendiariat1 alar­pAliar una ley (Jor la que se da alguna líber- man y aterran 1i l:u¡ poulacioues. t-lllltnát~ á lo~ catúlicot~, viendo que los nece- El rl!grooo ai .!!'ranciad~ los anmisttaclvs sita!Ja p:ll L qnc guerrl!aran con él coutru la por lou;\ tiiHlrte do crímenes polítícoll y so-propt~ galllh revolucionaria y sociali5tn. El cialcs, coincidió con la ¡;-rau fict~la, tlcchlmd,\ 1 Gobicruo do Hélgica ha entrado ou contra- uacional, el\ el anivonmrio do la uotltruccwn P'tutoos con el Vaticano, acabanuo por row- Ull la Balltilla, a.:aeciua el H ue Julio uo per con el Pupa y retiraudo el Ministro qu~: 1781>. En Parill la fiesta fué egplénuidu: ilu- 1 ttui1\ acrcuitado cerca. de Su Santidad. l!:t!t.c m1naciou gcueml ¡ ¡H·occdionec~ con autor- 1 ÍIJcídcute I•Ucdo ser muy grave para Bélgica, chas; distribucion u~ hand~ms nuev<1s al p•wsto qu•J amenaza la paz de la Xa11ion, ej.Srcito ¡ arengas m1Ít1 ó mónos inceuuiariatl ¡ uaudo motivo (Jara qut~ se susciten guerrás fundontlll gnitis en todos los ttlutros; fuegos , du partido y de roligion. Eu Francia la ex- artifi.:iales ¡ c-anto de la Jlarselhsa en toda<> pul~ion du los jusuitas es la cueatiou que está partes y, segun el Pull-Jlall do Lóndrcs, al ónleu d,,¡ día ; las protestas lluevun uc to- las campanas Jo 1:1. iglesia uo San Gcrman do , das las ciudades, aldeas y campo!!. ~n todas Auxerois repicaron la ,lJarsellesa (Jor órden laS jerarquías do la sociedad, dice la wisrura ltaliana una nueva ohra tlel músico p;iÓsaR del pueblo franccs. De!!tcnaront~ Dios .Tulio Cohen, til•tl:ula Bstel/(1, ~· otra del 1 de las leye!i, ilo lox ~ohiemos y do las eRene- profesor Bn'ito, llamada .l!Pjist,~idu. La J las, y no' pue,Jen mc:uos ele dE'jar comprender primera, IÍ pesar de n•pre>~eutar 811 princi­su deseo de sacarlo tamhicn el o l111¡ templos, pal p:~rtitura nada ménoa r¡uo la l'atti, no 'esos l,atnartes jist~t'tlrs, ha gustado muchít~into. Inglaterra está otm vez en :;r:n·es conflic. "Hara ve;¡; (dir:c el Pall-.lfttlf) un rlrnma tos con .\f¡.;h:111ist:m,- aquel país He dcliendc lírico ha ohtcnido tan merecido:i apl:luMs 1 contra 1'1 Jo:n~ir impnet~to por ella, y lllU<·hoM por el canícter ori¡.;iual y nuevo cntenuncnte desgraciados ingleses hnn muerto tÍ manos de la mÚHica y dcl/ib¡·elo, cuya letra rfl obm, ' 1 tle los Af¡;hane!l al:r.arlos. tambil'n, del músico, y aunque bnsado en oll Dícc¡;e que la e~-Erro¡.eratriz J-:u~enia, que 1 drama de noiilhc, ha sahido elarle una fortna 1 ya voh·ió de Africa, eufadadn porque no han diferente en muchas partes. J>:sta ópera hnbia permitido trasportar los huesos ~luelo hasta qne ol compnsitnr lo entierran ñ. los He y es, ii. los héroes y grande,; hi:r.o notaltlctS concccicne~. La Xi !son babia , homhrcs inglcsl's ), ha TCS\IOlto abandonar ' tomado h\ parto do ~largarita, .v ltn nnevo aquel rmis con .,rc.~ nwrrtos y p;\sarsc al con- tenot·, .. .\"mutti, c:mtnha hl parte; de Fau>~to. , timmte. Holto ha vnolto á Italia, en tlnnclo concluyo La Reina Victmia c·s tan rígida en !HUI una nueva ópera qne se llarnn .\'n·ou, la que Rcntimicntoll do convcncion social, que no s~ dice será suporior al Jlrji.~t•!frlu. pctmito que Mea presenta• la en la <.:orto IÍ lTna ~tiiorita inglesa. l.ncin ~tuith, que ha uin¡;t•na mujer divorciada do sn mnritlo, mm- 1 cmnplido ya och~ntn aiios, ha pnblícndo una quo 11ca virtuo!lísim:l. Esto 8egurarnentc lo tradncdon, tlcl hdJren al in¡;léE~, erdo- K Daba á RWJ enemigos, á quienes mandaba ma-tar con la mayor im()!'videz. Odiando • Cía~- MhE~E-Oriega muy sabia, que 110 hizo ron porque babia hwlado contra ella y con- famoaa por nn himno á Neptuno. el cual ob­tra su partido, mando emisarios para que fo tuyo mttch:. popularidad. aaeainaran y le mandaran su cabezl\. Apénna lLo\.RI.;~-La madre de Nuestro Señor Jeaa­Ja "rió cuando se arrojó sobre ella, profirien- cristo. do loa mayores insultos, y sacando un alfiler MARlA-Madre de loa Apóstoles Santia- 88 eutretnvo en traspasarle con él la lengua. go, Júdpa y Simon, mujer de Clcnfe, herma­Promovió una gnorra
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 46

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 57

La Mujer - N. 57

Por: | Fecha: 01/04/1881

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FU ZA. LA MUJE R, REVISTA QUINCEN L E X e L U 8 1 V A M E N T E R E D A e T A D A P O R S E ~j O R A S Y 8 &: Ñ O R 1 T A 8 , ESTUDIOS HISTÓR COS SOBRE LA MUJER EN I .. A O VILIZAOION. EDAD MEDIA Ml!JEHE:::i l;UECAS, NORUEGAS Y DANESAS TES DEL CRISTIANISMO. II Varias d aquella." poblaciones erran. tes funda n á Novogorod; los Leskos, LA raza eslavct, á la cunl pertenece hoy pol s, se establecieron entre el la mayor parte de la uncion rusa, y Odor y el Vístula y fundtlron la ciu. algunas provincias de la Alemania mo. dad tiC e (.'0\ ia. derua, y cuyo idioma es hablado hoy Hija d 11110 rle aquellos jefes fué por ruús de se euta milloues de hom. una muj famosa en las leyendas de bre , es una raza diferente de la ger. lo Polac : V A~"DA. Dice Cantú que, múnica y do sus ramificacionc.~. "dotada d tanta prudencia en los con. Se OJ e hablar por primera HZ de se jos, co o valor en las armas, supo esta raza, cuando lleg6 de Asia á Eu. defender Jlcn:ona y su reino del teu. ropa-catorcC' siglos úntes de Jesu. ton Retog r; y con los encantos de la cn~to. Arrojados por los godos y ger. hermosur y la elocuencia desarm6 á manos de los países que ellos habían lo3 secua s de éste." V enci6 y rein6, conquistado, se refugiaron en la parte pero no q iso tomar por esposo á nin. ioncs <'OD Las mujeres anclaban escasamente frecuencia á los pafses circ:unvecinos, vestidas, y ostentaban la riqueza del talando y rohaudo. E'ltos hombres i u. marido en una especie de babero de dómitos se preciabau de no quejarse hierro, cobre, plata ú oro, que les caía nunca. Las madres, para acostumbrar hasta la eintura, y en muchas cadenas á sus hijos al dolor (dice Caottí), los de metal con las que adornaban sn cue. morclian en el rostro. llo. Iban siempre armadas con un puñal. ¿ Qné especie lle influencia podria. Eu algunas de e~as tribns bárbaras tener la infHliz sien·a. del hombre en. era prohibido que el Rey pic;ara el sue- tre semejantes bárbaros, enya única ley lo ; estaba siempre sobre un tablado era la fnerzcd N ingn11l, del ducta era s lempre feroz, y cuando mu. 8Íglo V, Europa presentaba un a~pecto daron de r ligion esco~ieron la hereJía extraordinario, y al parecer bahía vuel. deArrio pa poder así perseguir meJor to á la barharie. sin que se pudie~e ver á los catól cos, destinados á sufrir de la menor seiinl ole rchabilitacion ni e~- toda.'! man as. 1'al parecía como ai ' pert\llza de vida intelectual. J.Jos váu. fuerza de ntot~ golpes reiterados el daloll, ~ermano~. suecos, godos, 11ajoncs, Uristianism tuvier~ al fin que sucum. francos y borgoñeses, eran dueños de bir. Pero D os no aguardaba para cam. todos los terrenos y ciudades ci viliz11- hiar la faz el mundo sino que la civi. dns ánte11 y culti vadns co::~ arte por los lizacion p da sucumbiera, y ent6nces, romanos. l'aqi toda las ciudades, for. para rehac rla, rmscit6 á los monjes. tale;;r.as y magníficos templos y \'illas "El Imper Romano, 11in los Bárbaroe, habían de aparecido, los campos el:!ta- era un ab mo de servidumbre y de han 1\l olados y lao; ántes productivas corrnpcion Los B1rbaros sin los mon. 11ementera- ,;e hahiau amontado, y á je!l era el e os. Pero los Bárbaros y loe poco la Oran Bretaña, las Oalias, la monjes un os rehicieron un mundo Es·paña y haRta Italia misma, erau in. que se lla la criRtiandad." •• \adiclas por e!lpeso~ ho~ue11 y m&.lczM, Veamos hora lo que es un Monj~. en donde ac'Lrnpaban los Bárbaros iu. La palabra viene de una, griega, que vasorell, y allí sacrificaban á sus ídolos significa so 'tario; es decir, un hombre y atloraban al DioiS lle las batallas. que se apa a del munclo para trabajar t C6mo tmriu po!!ihle que jamas vol. con mayor tranquilidarl en RU salva. vieran aquellos países á gozar de la vi. cion etern "Pero adema.'! el monje es da civilizada? El mundo parecía sumi. que no solamente sigue y do en la rn(LS completa y to~;ca rustici. preceptos del Evangelio, dad. Esto lo pensaban muchos, y la ma- ejoa. Para evitar lo que es yor parte de los cristianos aguardaba • Lo 11 • ~- o ~~--t 1 e d ll 1 fi d 1 d od 1 ""' u '" CC~astrosa imagina.. " M .. j, 1 .U ~.&c. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 200 LA .)1 U lT E R. prohibido, renuncia á lo permitido. Para adquirir el bien, a~pira á la. per. fcccion. Habiendo triunfado de sn cuer. po por medio de la continencia, tle Ht alma por la obediencia y del mundo por la pobreza voluntaria, vencedor tres veces de sí mismo, se entrega á Dios, poniéndose á la vanguardia del ejt!rcito de la Iglesia." t Este género de vida es tan antiguo corno el mundo. Todos los hombre-.:, to. dos los pueblos y las relig-iones, los filósofos y los moralistas del pagani:-. mo, han :-entido alguna vez el deseo de n'timrsc á la soledad, y han glorificado á los que se han entregado á ella. Las tradiciones de muchos pueblos gcrrua. nos conservan sPñales de ltaLer tcuido solitarios en su seno. En el Oriente• los hE• habido de tiempo inmemorial, y en la India., entre los huhdistas, ~e entre. t Id. gau á nua vida contemplativa ~ran tuí. mero de hombres, con loca pasion. Pe. ro e;;os ~;olitarios que viven en el ocio y en la abyecciou, nada han hecho por el bien del mundo. f::hqo el Cristiauismo ha sabido darle cuerpo y objeto á ese instinto de la humanidad en todos los países del mundo, y llll motivo santo (~ e so~ arranques de abnegaciou y sacri. fil'ÍO. El judaismo tuvo \arias comnni la. des de monjes qnn \'Í\"ian ert el desÍL' r. to, hacían voto de celibato, no poseían niogun bien propio y se entregalmu al trabajo material, á b meditacion y al estudio. Conocemos como errnitarios, eu la ley antigna. á ::iarnucl. Elías, San .Junu Bautista, &c. E,tos son los le¡:Í. timos antecesores de los lltoujes eris. tia nos. :-5. A. DE R. ____ (Con tí nucmí ). ,....___ LA FAMILIA DE TIO ANDRES. (!;poca de la !ndepcndcn~ia- $CS)Ul\dil )líl~te de )a jii\"Cntud de ~ndrés. ) NOVELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES POR. t!OLEDAD ,\COSTA DE SA!IJPER. ( 00:\TI:\U.\CIO:s'). cArÍn·w xrv. le ocurría, ]'Onicndo á la .Juutn en no MÁS p"rsro~Es v MÁS LJSEflT.AO, MAYO~ pocos npuros ~ ~ntnralrneute los J1ijos de doiín lrl'no se eMaban t:unhicn todo CO~FUSIO~ y MAYOR CONTJ:.:NTO. el din nwti(Jos cutrt• la tnllltitules de la capitnl. que lo dolía en el alma \el' turbada la Pero reaundcmo ~ nuestra laistoria: paz ptíblica y :m casa prc.<:a clel dc.,ór. ,]c:--pues de hal,er (lejado ú )lnnuel l'll den, pues aquellos jóv<:>nes nuuC'a esta. el Coll·gio .• Josl- y sus lterrnn11os ¡.;e di. bao en ella á las horas competentes. rigieron ií la plu:t.a y la encontraron La multitud llenaba la plaza mayor señoreatla por 1111 verdadero motiu. Al. á todas horas, y el 1>ueblll lu. y la multitwl uo encoutmndo otmco'n ces para poderlos ver hieu, pues ciC'~ea. ;(110 hacer se ctnpedí tí. dividir <'11 gru. ba el enfurceido pur.hlo que viera Alba pos y dirigir¡,u ;Í :ms cno::as ttnnquila. si los omc-~·icanoa son ))(JI't'os sin dien. mt'utc. te~, que latrn pM·o nu nnterden. Otros l-'crinn las uucve de In noche .... 110 fr('JH'ticos pt'dinu la cabeza, ele los quedaba en la plaza ~;iuo tal cual gmpo Oidores <í que lo;; eutro~nmn al pueblo aislado. entre lo.s cuales formnha uno pnm de~pedaznrlos. kantnntler, Bovirn, los Lneena y Cte. Los Lnceun se Huioron C011 otros pa. 1111;11te Ahar0z, cua11do lll•gcí tí toda ln triot11s y fnerou tí hllscat·ú tres !'acerdo. t·arrera ele Ht caballo un hombre qtw tes que teuiau mnc·ha intiUl'Ucia sobro pM6 freutc á ellos gTitando con :weuto el pueblo para que lo hablnmn. Arce. Jc terror: dictou los doctores Martín Gil, Nieol. s ~oiiores: oorrnn tí. ocultnr~e bajo Omaih (Cura de b Catcdr· 1) y .Fu1u. de tif'll'a, pues osta H'Z no escaparemos cisco .la\ ier Gómcz en lo que le" pedinu, uiuguno ~ , y snhieutlo al halcou de la cií.rccl diri. -¡<,¿u{ hny! lll'l'gnntatou nuestros giuron al puel1k• conUIO\Crloms pnln. jóvenes, ¡ Qnl- ha f.iliC'üdido! bras, rlicientlo el doctor ( lil pntre otras El hombre casi no podía lwblar,) así l'O~>as: "Pncblo generoso, pneblo cri • con entrerortndas pnlnhrn-: tinno: Je-ucri~to nos perdona l·unntas -Vienen allí no m.i~ tres ientos ue. vc>cc· no~ humillatllO r todo; lo::> días gro,.,: dijo. le ofL•ndemos, pPrdouacl lÍ e tos mitJi • - Trescientos m•gros: 'álgame Dios! tro~ (";b 'ojacÍOll IJ\tO prCtl'lldCÍS! '' CXclntnÓ T:oYÍTa. ¡ l'uro lJUÍén Jlod rtí pl~rar la. furia do - ¡ Ust·~d Sl' lo ha fu fiado! un pueblo desl}orrlarlo! B~:~tc continua. -Yo lllÍf'lllll los 'i, spfíor, t:olltcst6 ba 'ociferando sin cesnr: d dC' á caballo. -Que sn.lgnn! QuP algan ! -Pt:·ro rlc dóudP han Rali lo! Loe:. queremos \l'r: ll"'l iufiPrnO, spfior, R(;_ nameutc, -Aquí mn11da ol pueblo: 6 do 1 1 hacienda del chapotou Alguucil, Temiendo que ocurri<:'<;C at,o do m'Ís Joi<:' ~u u mt> dijetou. grn\ o, al fin lm proci11o couknhrlo, D{jl'los u ted 'enir. ¡ Qm: DO" im. pct·o pidiendo quo nn lvs ins11ltaseu ni p~Jt tau los negros 1 npttso Gar<:Ía Ito. ' )(IS tim¡;cn piedras. • \Ira. -QuNou1os \t>rlo 'gritaban. -l'ómo, ¡; iíor. cxC'lamó el hombre Nada lesluuemo!;: gtitab~notro. < lo\'allllo la voz,¡ no dije• lÍ u hd quo pero que salgan ' 'ionen montados y armados hasta lo EJ tumulto rrci.:Ín, las vocifl'I'UC'ÍOUC'i diente'> Ú Jibcttar )o preso;;, Jestal.J)e. Prau tcrribl('s. lJo rCJ•entP ~e iluminó Por Pl Golierno y saquear la ciudad ! tlll halcou de la c.i11 el <·ou hacha. en. Ap nn>; hubo ar·ahado de hablar el d<• cendirla.s y S<' p1cscutaron eu el htwr·o á c·dmllo, •uautlo ya, t•mno por oucnnto, tic la H·ntnna Iris JT~lidns y de compuc~- e b-tl•itm unido torios los grupos, ¡;e h:1.. las fi-.ouornías de los Oidon'-;. bia allegado lllÚS gente, y de,oldémlo. El pueblo sMtafc <':lo no ha ido .:e lo que iban 1Í Mlfi ca as, se volvi6 ll jamus sanguinario ni 'ruel. en enti. armar el mtcrior tumulto, corriontlo miento de con mi er"nci •n ~;e apoderó dl' una!1 per~ouas de aquí para allí grit..ln­todos al notar el tem\.lor y la mortal do de,·ltomdnmcntc: palidez de sus \Íctiu1a", y eu lugar do -Luminarias: Lulllinarias en todns ceharles mueras ~~ i ll~tlltarlos, DO lie o,·,í 1 las puertas y vcutnum;: ' tu:Ís que UD ligero tnmor en tocio ·ell -(.,l.ue toquen :í fuego : ámbito de la pbza, y un momento -Que EC nrme todo el rnuudo: tluspue~ el balcon ,·olvi'~ á rtuedar sólo -Que se hagnn triudteras en la ) oscuro. Jé'l.zeÁ REPUBUCA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :.?02 L A :\I U .J E R . Raut:mrlcr se hizo {¡ un lado co11 su~ hermano, el Cura de Usmo, no quería altligus ~· s0ltando una carC'~jarl:t dijo: dar ¡;u opinion todavía aceren. de los -El hombre e:- 1111 ctímieo consunw. accmteeimicntos.ydccinqnc :~ntesde de. do: No lo olvidaru para oc:nparlo otm dararsc por los unos cí por los o' rol' >ez n~uardahu á \'erlos {¡la obra. Pero tl'tn. -Quc~ die('~, Francis~:o? por ventnra sítuaciou ntL:ilnutc de su ánimo. lHtcia no sera nmhvl lo . c·nyo t:H;Ícter firme y dr .. idido no ad-l -Nada hay de ll"~~ros. E-. una farsa'mitia (¡ne hnl>iese h~rmiuos médios, y 1 1 qne iuventamM hace u:l momento ('D. la~ Cflsas y los hechos te11iau qu(' ~('r 1 tre varios para impedir que }(l g<•Hle ::;e hneoos ó malos. . saliera de la plaza. y desamparase los Rin emhn.rgo, el din 2:>, ,.¡ pueblo. ¡afueras ue la cárcel, pues mncbo me que no l'nl,ia yolucion entre lol' voluutad e:l nl~una r:o~a ¡;(ria y qnP hi. · cha¡)('toues. 1 eicra ruí.'n, se l~ ot·urrilí perlir que <'U-Entre tanto cundí· ·l alarma on toda 1 viara11 al Vi rey :í la ciírcel y á la Vi. la riudarl y nadie d mió aquella uo. reiua al divorcio. puPs no era. justo qu~> clw. Uada pnrlre de :amilia se atrin. 'ivicran en pn.la<'Ío Jo,., cx.manrlatario~. dtertÍ en su casn. y los jóvencR la. pa~a- El alhoroto. la vocl'rÍa y las cxig-enc·ias rou en la plaza. Partidas de hombres Je la multitud llegaron á tal extremo á pié y {¡ caballo recorrían las calle" que la J11 nta tuvo qne auunr·iar, p:tra obligando (¡que todos pusieran lumina. ealmnr lo::; ánimo:-;, qnc se ol,edeecría al rías on Yentanas y balc:one,.;; si u ce¡;ar puehlo, >~t y prot'cderia á cumplir t'Oil toc·aban ;Í fuego en lodos los eampana. lo quP de~eaha. rios y l:t geutt• grita 1m. y dando voc·es 1 RPrian las rlor·c de aqnol dia, 2:i de outrabno y ~aliau tlc sus rasas. l":lin .Julio. cuando doiia lreue vit} l'utmr emhargo, el terror no clmó sino ha~ta nmy agitado Íl su hijo primogénito, y 1 nwclin noc·hc· en qne al.~Hnos f)Ue no aceni\udo~c le dijo: habían quc,·ido dar fe al dicho ele un -Madre, vrngo :í. hac·erle mm ::nípli. t-1olo hombre, l':tlit•rou pnr el carniuo de ca qne e¡:pero 110 nw la nep·ará. Ho~a :í. c·erciorarse clt' )¡~ verclad y en- - Tin bln. ¿ quó quiere~! contmro11 quo efediYauwnto por aquel -De,earia que su mNeed, t'Oil otras lado llegaban algunos clo {¡ cabn llo :í. ~cñora:-; á qnieues ya he halJlrtdo, fnc. Santafl-. pero eran :-;ulanwnte nnos po- sen al pal:tcio de la Vireiun parl'l acom. cos orrjom~., que l.'nviabn el U•na dt> pañarla y IIIIC'erla honor hasta el cou. ~oacha :'Í qnn ayudast>u :í. la re,·olneiou. vento rle f;a11ra ( h·rt nrclis, :\ donde la Pa!':aron los c..lo,., ~igníentcs u¡ue duran. ( }ohit•rD\1, dar parte :L l:ls ¡n·o,·inc:ias de te su anje y autoridad jarnn,; }'i~é lo:; lo lll'ttrrido en f:iantaf(. y expidil'nclo ~nlmu•s de su palrJcio. ahora qm· es de-,. bnl~sen lln. marse · J ohm1 r bien. Sus amigos se bablila u * 'l'o u.• o es t o cap1' l1 1 1o es 1a,. f un d a do eu 1a r~tna o_~ e su c-asa.. pues en. ~que ?s 1" IJistoria Eclesiástica." del señor Groot y la dws nadte estaba para hacer Ylslta.s. Su "Historio ,. de Reslrcpo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINC NAL. 203 su mujer y su familia . .,. Los Coman. cia jefes u podia tener disciplina mi­dan tes de caballería, don Antonio Bara. litar. ya y otros paseaban por entre las filas "El 28 de Julio por la noche, el y dedan al pueblo: venereble !ero de la capital manifest6 -" Nadie tleje su pue.qto : ninguno los sentim ento¡; dí! patriotismo y de haga movimiento, ni levante lu voz. fidelidad q e lo animaban para con el Cuando Amar y 11u esposa p~en á su Gobierno, or medio de una orquesta. y destino todos guarden sileoc10: mode. fuegos de rtificio. Varios miembros racion y decoro~ de la Jun Suprema ~'e presentaron en En esto salían de las (•asas consis. las galerí· dQ las casas consistoriales, torialeslo~; vocales don Tomas Tenorio, y el vocal on Frutos J. GutiérrC"-' aren­don Sinforoso .M•ítis, don Francisco gú á nom re del clero al numeroso .Moráles, don Aud .. és Rosillo, don .Mar. pueblo.'' tel Gil y don Juan N. Azucro y ~e di. Durante los siguientes dias, la Junta rigiau á Pala(·io: entran é intim1m ú Suprema t m6 varias providencias im. Amar y á doña Francisea Villanova la portantes, omo la de dirigir circulares prision de su11 persona~. prision que ha á las prov· cias para que eligieran Di. pedido el pueblo y ha. accedido la f;U. putados a formar un Congreso cona. prema. Junta; tlícenle que aquél se ha. tituyente. liaba armado; que la artillería cargada Al mis tiempo, la Junta Suprema., de metralla eRtá abocada contra el pala. para evita disgustos y asonadas póbli. cio: que hay órden de hacer fuego á la cas, que la había diariamente, resolvi6 menor resistencia, y, en fin, queet·a pre. mandar los Oidores y den.as presos es. ciso ceder. El terrible aparato heló la pañoles (t éuos los Vireyos) fuera. de sangre en laRVenas de Amar, que no tuvo Santafé, y sí el 1.0 de Agosto se llev6 otro arbitrio sino poner¡¡e en manos de á efecto el ecreto, en el momento en los que le intimaron la prisiou. Coudu. que entrab n los comisionados donAn. cido por los tres primeros \'ocales que tooio Vill viceocio y don Cárlos Mon. hemos nombrado, Rlali6 del Palacio y túfar, quie fueron recibidos con aten. ntraveRÓ por me lio de las filas del pue. cioo y curi idad por el pueblo, aunque blo armado basta llegat· al Tribunal de no t•on las eremonia.s que ltabian pro­Cuentas, donde debía mnutcnerse bajo paraJo pa el 20 de Julio. Ya oo se una guardia de patriotas. recibin á llavicencio con el carácter La Vireina le siguit~ aeompafiada de oficial que raía, por haberse descono. los pre,bítem"~ Rosillo, Gil y Azuero )' eido en Sar afé el Come jo de Regencia, de algunas señoras .;autafereño."~, rnam. sino simple ente como compatriota no. (estándose muy "ereua y muy firmt•; table y ho bre digno del respeto de atravesó Rin turbarse por entro las fil~ sus coociu danos. del pueblo que h1 odiaba y fué condu. cida al convento de Santa Gertrudis. •· Uu silencio majestuoso y amena. zador reinaba en toda la plaza rnnyor. Grandes, chico~, todos observaban las órdenes de los que comandabl\o, como lo hubiera hecho una tropa disciplina. da; Amar y su mujer no recibieron el menor insulto de un pueblo inmen o que los odiaba, de un pueblo que tenia. las armas y la venganza en Rll mano ; de un pueblo exaltado que no recono. -- CAPITULO XV. LA PR PUESTA DE Ct..EIIENTE. El tio odrés babia \Uelto á su curato agu rdaodo que los acontecí. mientos á edida que se dwenvolvian le hicieran ver claro en su conciencia política. L atmósfera ardiente de San. tafé, la ami con los patriotas que es. taban mo1.c dos en el n11evo Gobierno, su alma no e que le inclinaba. á las gran. •• Diario Politico de Santafé. Octubre 23 des ideas d independencia.: esto le ha. do l81G-Redactado por Cáldua. cia pensar que debería acoger en sn Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l\1 U .J E R. nlmn l. iniciada re\ olucion. \1 mismo hallaron llena de geuto aguardando la tiempo la tristeza iuhcrcutc d~ un es. caballería dn (1/'Cjulle~ c¡nc :-e ltahin píritu d<'•cngniiado de todo (•n el mun. anunciado. do, que habia encontrado que sn~; :me. Eu h Igle•in de HnH C:írlos, que ha­iíoR ideales de YÍ rtud y a lnwga<"ion e rnu cia las 'e ces do Cn tcd m 1, por esttn ~~stn superior<'s {L ~us f11erza~. <¡110 hrthia \ is-1 en constrnct:ion, feuiau lucrar las <'Ore­to l'ncr eu el lodo sus uwjores afudos; monia,~ religio~aR del ras~, pero ful' esto~ se u timicuto,., le hal'inu dudar 1lu tanta la g~ute quo coucn niú á ellas que que la revolucion pndiem acafl'Plll' ó no ptulierou eulrar, clermmándo"e por 1:\11 -patt ia verdade>ra feli~;irlad: n.<;Í, par.t la plaza. la lallc de l•'loriun y la calle bU traerse tí influencia~ materiales, 1 - t.! e San .hllln el o Dio~. Rolvi6 lmcer.se ú uu lado) C'itudiar de Al n.cercap;e In caballería por San lt·jos los acontecimieutos y fo 111 r u Victorino, empezaron á echar cohetes, opinion {¡Rola". vhas y en IJrovo de omboc<Í por el .E u los pr irneros días do Ago.,to, floña pucute y tom<Í calle an iba la gen ti' (¡ hl'IIO rccibi{, una carta que In llenó de calmllo. 1 tribul:a ion y zozobra: cr·\ de Clt•utoutc, "Figtíre~c t•l lector (el ice don ,Jost~ ¡ pidicndv tlocididatne>Jlto In, marw de JL Uroot) llllt colurnua do hombres á )lariquita, dcspues ue hnct•rlc pro~cnle calmlltJ, d(' ú l'11:ttru ('11 foudo, armados 1 su I'OUstaucia y la ti nuez!\ tii.J tm amor. ele lanzas y lllt di[l~ lunaR Ulohosas; en A 1 ti 11 decidió: contt><.,tt' tí 1 'lemcnh•, sillas baquerns do eirorme tarnaiio, con sin darlo p·trtc tí Matiquitn de lo que H·jo al aciou, pdlou do lana, nrretran­ot'urri., t¡uc no podía dnrle contf'lta- ca" peudilntos y gr udc estribera de cion nl0una hasta que huhie e consul- cobre, quu llurnabuu baul, {¡manera de tndo con RU hermano, u quion mandó lns que u u los turco (que de ellos suplic•tr <¡ue so acercara á su casa por las tomaron llUC'>iros padres), y sobro u11u hora ó dos, pues !a urgía hablarlo eada una. de e as silla uu orojon con do un asuuto que In int<'rc alta 1uuehí- gran rmllla dl lawt li tndn, calzou c01·to sirno. uo ga1nu:w, botas do laua azul, á mane. ('ou(est<íle el Cura quo el clin G de 1':1 de medias ¡;jn pi(., znwarros de• ca­~\ go to irin {¡ :-3autaft~ á coufcrcncinr fuC'IH'. p:uiuclo ¡·u Do !frtllu e u la cabeza. ~.:on clln. A í fu(.(¡ue para. poder haLlar cuya.s punh tmli·m obro la espalda, con mlís liltortnd cou su hermano, por- ornhn•ro di:' luna ron media Hl.l'fi de mit1 1 <¡u lilh hijo llm.1 11 1 11 dos ala, rojo cuy.1 ombr e \C'Íu uun carn­uifi il una e «a t•n 1 calle di' S: u 1.a. c-ruLar!Ji,¡uc•jada y requemada. Qui. ,J u 11 d(l Vio pam \ er p ar la ullm- llll nto lrorubros de e tn c..•lnfia mar. ll•nn orgauiz da )n e>n 1 b u en chnudo 6. me ho trote calle aniba de u un ero dt 500 hom hrc . quo deb ri n Sau Juan de Dio , 111ctian tanto ruido cntl.tr .tquel ti r sirviendo de hijo de MagdalPna Búrrios y del Capi- tutor y albacea de h1 familia Lucenn.,­tan Alvarez,- pero ten entendido, afia- diciendo que t ocu btd José hnctHse car­dió levantando la voz, que cuando eso go de los intereses, puesto que ya ha. suceda no cuenten ustedes conmigo .in- bia cumplido la edad ó cumpliría deu­más l Jamas, jtuna,; volverú (L pisar tu tro de breves di as veinticinco aiios. casa; nunca me \Oheriíu :í ver ac¡ní. Aquella uotic·ia produjo el peor efec. Entrego toclo, hago dimision de rni ca- to en J OSl:, e¡ ne vcia echndos por tierra r:ícter de a.lbaccn, ptna contigo y tus sus proyectos AH.I:--5 ~AN'l'AMAHÍA. Como vivo escondida la ,·ioleta Bajo aua anchn11 y c1tcndidas hojas, Aal viven ocultas en el mundo Mil almas dignas, nobles y piadosas; Y así como la humilde florecilla No sabe regalar Hll grato aroma, Sino al que llega cerca y la contempla Tan llena de mocl011tia y tan hermosa, Aai do tua virtndoe, dulce amigA, Encubierta tuviate la alta gloria, Encubierta A loa ojoa mundanales ; Mas no á los ojos que dolientes lloran ; No A quien aupo eatimar cuanto es debido Eaa reserva noble, encantadora, Que esquiva loa aplauaoa eacondiendo Loa penaamientoa y las buenas obras : Bea beneficencia dulce, ardiente hacer ~1 hien lmmildo y pronta, ando 6 los pobres en su albergue, ohmd11 n los que tristes lloran, nclioll'lu ni ntÍRcro acusado untad sincera y generosa, dando socorros al enfermo, Al niñ abandonad<•, á la mntrona; Y ciie rn reservada, siempm humilde Y mod ta, prudente y silenciosa ......... . Tal é tn vida, Concepcion amada, Que si naciste entre brillante pompa, Y si f ate tan bella entre las bellas, Fuiate u en a y cristiana, aun más que hermosa Hoy he querido levantar la punta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 209 ~el velo que ocultara hora por h.ora Tántas, tántas virlndes escondidas; Tántas, tántas acciones generosas ..... .. . Que tu modestia suma no repugne Lo que revela el corazon ahora, Que no es sólo mi afecto inextinguible Y mi amistad sincera y amorosa, lne cariño y honor á tu memoria. Es lo. patria tambien, mi buena amiga, Quien me pide no queden entre sombrat~, Las virtudes cristianas y civiles. Que sus hijas lo ofrecen por corona. S E. DY. R. 1 Las que ofrendar me piden un tribut_o ___ Diciembre 18 de 1870. ,___ LA MENTIRA DE SABINA. 'f\OVELA ESCfttTA E'f\ F~Ar.{CES PO~ LA P~ll'>{CESA O. CA'f\TACUZE'f\E-ALTIE~I. (lí'ublicada en la ¡ ¡ ltevue des dcux mondes,, en Julio u .Agosto de J880.) TRADUCClOX IH: R. A. DF. S. pues de lo que babia Horado en el ca. · miuo del bosque. VI EL pobre Jacoho, á r¡uieo habíamos -¡Y usted, pnc:;, mnigo mio? dijo. dejado romhatiendo con su desespera. -Qué importa? conte~tó l-1 con un cion, al fin se le\'aut6 del :--uelo y con- ademan de desaliento. Ya eso pasó. tiunó su marcha, pero 110 ;;iu haher Vengo á decirle aelios, 'Flora. Me voy. contemplado áutcs por última vez aque- -Ustml tambieu! lln mausion en donde hahia pasado su -Yo tnmbieu: Y afíadiú ou voz tranquila existouein, y á la que hnLia haja: pero yo al ménos no lllL· llevo l"U 1 resnelto no >olver jamn~. Díjole ron corazon y su vida .... el rora7.on un ctcruo ndios, nsí como lo -Ah : usted lo sabia! repuso ella ilnt ú hacer á 1:~ c¡ue babia sido sn pri. tamhien pa~o; y más alto: Es cierto mero y último amor. que yo no le oculté nnrla :í usteel. Peu- Florn !:e hnllnbn Rola cuando llugó tí sé que poclrin irle rlescnbricudo el fon. :m lado. N u d1~ hil orgnnizar·ion estaba do de mi corazon poco :í poco .. .. Oh, extenuada con la enfennedad qno babia .Taeobo: ¿por qué 110 pudo amarle ií. ns­;; ufrido. ~u alma parecía tiotar indc- ted! IJebia de haberme dado por sn­ciHl entre la vida y un umudo mejor tisfcch~ con su siucero afecto y mi que había entrevisto l'U sus hora'i do profunela amistad. Tal vez usted hn o mayor peligro. Gnn fiebre leutn lnlllÍ- la ct1lpa ... me hizo ver algo mú~ que 1\l\UI\, y se n-ia ftUO ern ciertu lo que hUIJil\llO, ,Y eso DO lo Seutia JO. Y des. babia dicho{¡ Hogerio; su cHPrpo c.li~ifa. put"s l'l'\ lemntó una llnmu.mda. que me uo no era capa;, ele soportar una gran quemó .... Ya ve que le hablo como ti 1 pena. Viémlola así. tan p:ílirla, recostacln un hermano. Sin cm Largo. me bu hiera 1 cutre los cojines de 1111 rli va u y ca:;i podido sah nr :í tiempo. ¡ Por que: u o ~in vida, JacolJo siuti<Í uu iudccible rne elijo desde el principio que Sahi. rlolor, y arrodillándose en el suelo ccr. na y ... ? 1 ca de ella, le tom6 la mano murmn- No se atrevía á pronunciar el nom-rando : bre de Rogerio. -Cuánto ha sufrido nsted: -El sefior de Bargemont, repuso, Flora lo mir6 con honda compasion, estaban comprometido!;? 1 casi con ternura. -Por qué? contestó Jncobo, porque El tenia aún los ojos húmedos des. Sabina me lo prohibi6. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 LA MUJER. -Ella ? y por qué motivo? \ÍÓ la espn.lda, fingiendo no ver el>as -Por el maí~ suhlirne, el m;t;; de<;iu- lágrimas que despedazaban su corazO'I, tere.'!ulo: ~lt ternura para con ustetl, pues ese dolor constante de su herma­el dc•eo ele ase;.,t"urar !:11 feliuidatl l"acri- uita la, consternaba. Sin embargo, l' lla ficáudose ella. guardaba su eroocioo bajo la ca 1ettt -.Ay de mí. Jacobo: eso uo p11C1le c¡ne ocultaba su desesperacion. ser. ¡ Porlr,~ yo confiar en 1111a teruma -Rabi un, dijo en ,·oz haja Flora; q11c ,inmn-; me ha mauife!'.tatlu! Yo YÍllo Jacoho hace pocoáde::pcdir~e. Va siempre hahia ~ido para elb nna iu- aí tornar las arma~ .. quietud, una carga, hasta el din en que Sabina mir6 á su hennani ta con sor.J me com·crtí en su maldiciou. Sahilla presa iufiuitn. Jacoho habin partido! me odia, es natural; yo le roLé su rli- Jacobo. el amigo cu r.nya ahnegaciou cha, una dicha que roe está matando. . había c·outarlo C'Omo e11 la ficlclidad de 1 Pero qué importa.? no carohi:ni'a una un peno; .Tacobo á qnicn ha hin visto ;Í larga vida sin amor por una de aqne. sn lado 1< .!a f'll yj,]a y cp1e llac·ia parte llas horas .... Y vohi ';tlosc á Jacouo de ella como los muel•les quo In. rodra. aiiadió: Roy muy e tel en hablarle ha.u; .Jacoho qne comrJrenclia tau bien así: Y uste1l so va, : 1Cobo, y i qué se. ~u c~r•kter, q11e nuuca la hacia pm. , rá de sm pobres tin.s ! guu tu>~, porctue arlivi na ha su pen!4a. -No me quite el valor, Flora, cou. miento ¡.:in que tuvietH 'tue expro!'arlo; te~ttí el otro sollozando. Yo venia á Jacobo habia partirlo ta111hien : .. . Pero pedirle ánimo para despedirme, pues esta em una rlc,;erciou general, y su no podía partir liÍn decirle adios por la existencia acaharia por convertí rl; suave .. . Por eso U u relámpago de esperanza ilnminó vengo tÍ manifestarle mi grati tu el. Ya el pálido ~emula u te de Flora. Recordó que uo quiso aceptar nü uomhro, ocu. que Hahin:~. babia vü.to partir á Ro!{e. par eu 111i hogar el lugar que yo bu. rio ton los ojos secos y la. cabeza le. hiera. de~eatlo, h~ jurado ser Pl1íltirno mntncla. no se le hnhin oído la menor 1 de lllÍ raza. ::\i uo regreso . .. ''se Hu ~e- queja; y ahom In de-pedida d1• .Jacoho r.L el mejor. Hi vuelvo . . orntsc:t la l(lle mal¡\ J<'lora lloraba. El sali6 sin dncir· rnils las planta«, á pol>:H do :;ns llnvia.. ; y sus nada. relámpagos; nna. vez pa~ado el vcuda. Cuando Sahína l1ubo terminado la b1d, los pttjaros vuchcu ú cHutar, las 1 lectura. <¡ue l.tacia todos los clia!i :í su mariposas sacuden sns n las, las flores padre des pues de comer, suplicio al sonrie11. Pero cuando en el f'ileuc10 ele cual no hahia. logrado sustraerse ni un la noche d hielo muerde con su \lientc ' dia, fué á busear :'\ Flom. pn.ra. pregnn. cruel los retoños y las flores, nada ::;e tarJa si uo la neeesitaha, úutcs de retí. ha visto ni se Ita oiclo, pero la muerte ' mr:;e á su cuarto, como lo haeia toda.s ha matado para siempre aquellas plan. : las noches, con un a•pecto de frialdad tas, y nl dia siguiente los arbustos es. : 1 que dese::>pera.ba á la pobre niña. 1 . tán negros y las hojas achicharrada!'~, l ¡ .Flora lloraba todavía. Sabina le vol- Flora baLín visto pasar la borrasca; el ~j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 211 llanto de Sabina se parecía al suyo río dia de Diciembre, sucedi6 propio. La pena que se expresaba co. que la co ñía de que hacia parte J a.. mo la. suya debería ser l:\ más profun. cobo se vi n la necesidad de abandonar da. Su corazon de niña no sospechaba una aldea. El frio era intenso, la nieve la existencia de esa sombría deserpera. espesa est; ba cubierta. de manchus de cion que atormentaba la vida de Sabi. sangre. L s franceses habian combatí. na, lenta y sordamente, como el zorro do con el heroísmo que distingui6 devoraba las entrañas del niño espar. esas derr s parciales en que no re. ciata. trocedia s o cuadra por cuadra y ca&a VII por casa. acobo, encerrado en una de las casuml~as de la aldea, acababa de J a.cobo fué u o héroe durante la gue. ga.¡¡tar su ' timo cartucho. LaR balas ha.. rra; no como los que PQhlaban sus en- bian des ado todas )as vidrieras, atra. sueiios: uno de esos héroes brillantes, vesado lo frógiles muro.¡,¡ y matado á deslumbradore", sembrando glorias y todos sus mpafieros; así como la tem. bazafias en todos los campos do bata. pestad ecn por tierra las espiga.c;-s6lo lla.; pero sí uno de aquellos adalides él queda en pié ¡Acaso el talisman silenciosos, pálidos, mal calzados, mal de HU ant asado lo defendía hasta es. vestidos, sin pan, ¡;¡j n municion, que He. te punto 1 van tristemente l'l desconsuelo en el No le 1 edaba. otra colla que hacer alma, r(}trocediendo palmo á palmo de. sino ir IÍ eunirse ú sus compañeros lante del enemigo, cien veces m(IS fuer. acampado en medio de la nieve en un te que ellos, la mayor parte del tiem. bosque ve ino. po in\'isiblc 6 inabordable y cuyo~; pro. Pero cu ndo quiso salir de la cabala yectiles pa.reciau caer del cielo. En ca. encontró ue no tenia sino una puerta da esquina, en cada l'evuelta del cami. que daba obre la calle prmcipal, lle. no dejaban pertlidB alguna esperanza, na de sol ados enemigos. Jacobo no alguna ilusion •¡ue los iba ahandonand<', quería caer prisionero, él hubiera dado muerta y enNangrcutacla en cada O!; pino su vida ro no su libertad. Record6 como deja la lana la O\ cja que llevan que en el omento del ataque el due. al matadero. Em al matadero que mar. ño do lo. e sa so babia ocultado en un cbaban ef~ctivamcntc. A~í lo babia re. sótano. ·• 1 ú ú buscarlo y con él aguar. suelto Jacobo. Poro aunque deseaba daré la no •he para salir," pensó el vo. la muerto é!lta pare ia huirle, y mién. luntario. 1 infeliz labriego temblaba tras mús e exponía. 11 su golpes con la de miedo. Jacobo le aconsejó que tra. mayor tenacidad ella lo dejaba. siempre tara de sa r afuera, pues ya babia pa. en salvo. J acollo veía cael' en torno 1m. sado el p ligro, y le suplicó que le yo á todos su11 compañeros de heroísmo, prestara o de sus vestidos para po. y sus ojo~ se llenaban de lágrimas amar. derse fug . E l pobre dueño de casa le guísimas. i Por qué no podia él, al pre- llevó un p dazo de pan y con qué dis. cio de su inútil vida, rescatar uno solo frazarsc, al caer la noche le fue 8 de aquelloR desconocidos que deju.ban referir la. noticias más ahruroadoras madres, viudas y hu~rfaoos f Levanta. acerca del combate, que babia ~;ido en ha al cielo u.rdientcs or·\ciones pidien. extremo s griento para los francel!eS. do In muerte; no como el impío que Los herid , dijo, estaban amontonados busca el suicidio que debe concluir sus en las call s y las mujeres empezaban penas, sino como el mártir que desea á salir d sus escond1tes como eKpec. fecundar con su ~~angre una noble cau. tros, y mu rtas de hambre volvian á la sa: amando el sacrificio y no lllirando aldea para encontrar sus casa..; quema. esta tierra sino como el altar en don. das, RUs se nenteras destruidas y liÍn asi. de su cuerpo inmolado debería servir lo alguno. Una de las casas del pueblo de ~aña al alma inmortal que subía babia sido incendiada por su propie. al c1elo. ta río. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,_ 212 L A MUJER. ----- ' -¡Cómo así! pregunt6 Jacobo con y mostrándole una escalera apoyada d ist ra.ccion, pues el labriego conversaba contra ttlHL de las ventanas de la iglesia,: mucho y el otro estaba fatigado de -Usted sabe mejor que yo que por 1 tautos lamentos y desgracias. Aquel alH puede pasar a l jardiu de la c~:sa le refirió la triste historia ele un bom- cural. Suba por aqní, baje allá, y des­ore exa•perado, furioso y loco Jc odio, pues de ocultar la escalera huya usted. que babia preferido trancar las puertas El aldeano no se moYÍ1Í. y prenderle fuego íl la casa para que -¡No sabe usted, dijo, que si no me ardieran dentro dos oficiales enemigos encuentran aqui mañana morirán otros c¡uc habían acuartelado allí, más bien en mi ln«:u 1 que tenerlos qHe sufrir en su bogar. El -Lo ~co.ntra.rún aquí, no tenga cui-crímen pedía un castigo ejemplar, de- üado; contestó el de.c:eonocido, que ora 1 cían los pnu;ianos, y como el autor de alto v rubio como él. Tome usted mis 1 él no Re presentaba, amenazaban fusi- Yesti~lo~. deme los suyos ...... Seria. ya lar e u su lugar á seis aldeauos. El cnl- de noche <·naudo lo cogieron ¿no! 1 puble se entregó en el acto, y de allí -Qné dice usted 1 balbuceó el hom­resu ltaria. una desgraciada. familia. sin bre que empezaba ú comprender, i us­a poyo y sin pan. Jacobo se puso á me- ted querría?. .. Jitar. -Sileneio: exdamú el otro, mos- -i Y cu6ndo lo deben fusilar! pre- traudo al Cnm dormido. gnntú. 1 Al aclarar el dia, un pelotou de sol- -Mañana al acln.ro.r el dia.. Lo tie- dados fueron á sacar al prisionero. El neu encerrado en la iglesia con el cu- salió con la frente levantada. A su lado m. No hay temor de que se fugue, caminrtlmelnnciano:so.cerclotetemhlan­puesto que se eutreg6 él mismo. B<>lo el o por l1L vejez y la emocion . .Al bajn.r en la puerta han puesto un centinela. las gradas de pictlm trastabilló. Jacobo di6 las gracias al aldeano; -Aplíyese sobre mi brazo, señor Cu-se cubrió con la capa que le ha.Lia da- ra, dijo el <:outlcnado. No he teniacrilicar una ~·iJa ter por el sueño, fatigado por las emo- que Dios no le pedía aún 1 ciones del tlia terrible. De repente el -P¡tra sa.h :n á nuo de mis compn­coudenado íl muerte se levantó azora- triota.s Y rescn.tM con mi muerte la in u­do : babia sentido que le apoyaban una 1 tilidurl.(le mi existencia. muno sobre d bomhro: Un ueseouoci- -Hijo mio, ¿perdona usted á to- 1 do le hacia seña para que se levantara, dos ? __ l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUI:NCgNAL. De todo corazou, <·omo espero ~er encorvn.lm poco n poco unjo el peso de }Jenlormdo. una aprchell!'lÍOn miÍs difícil de sufrir El sncenlote levauUí sobre ,q ¡;u¡¡ que uua de·;gracia cierta. La" su:nes tetnllltlro~Ólo le h:tl11a Sitplit·ado qtw le t•ufc. rt>~tahleeido las t·otnnnicae;ÍODl'S y totlos rmrau cott el medallou r¡ue llevaba a 1 los l1ornbre~ que l1a bia u tomado 'las al" ctll'lln. mns n·~re.;aron ri snR hogares. pero {'nn bala lo hal•ia tle:! Hl !WUO umternal ! Ella cou terror. ¿ :Sl.:ln': yo la eausa de la se GJttretit•ue Pll cnhrir,t• por tumos yn tnuertt· de esta uiüu, y uua pulubm lllia de !Ion''· yn de nieve-. podría :a :í perder por Y :í su padre dijo cou su ar;ostnmlH·n. completo In. i utt•ligeucia de lo prc!'ente o ocupar·. que lo11 muertos hahian sido enterrados se, reer pl11za r IÍ Sabiua al hdo Je su prontamente por los prusianos. padre; ero ,.llf; fuerzas físicas uo In Al dia ~iguieutcSahina golpealJa.muy ay u Jab, 1. y m á;; débil que á u tes, tuvo temprano á la puerta de la casa del Cura (!UP re~t nan:;e :lpermauecor inacti m. de la aldea. El j•Íven sacerdote que en- Sabir 110 o¡;uribin: esto uo ¡;orpreu. t6nces era Cura, en lugat· del aneiauo dcrú á 1 die, pues laabin rliuho <¡ue 110 que babia muerto de pe arlumbre:s en esperar u carta de ella. aquellos días terrihlcs, la recibió con .Flor la aguardaba l'Íu temor y !'ÍII atencion, y viendo h mir.Hla ardiente y espemul~as ¡casi coutenta.<·on la auscu. rígidadeL>Sa muj1•r, y el touo seco y sério cia Je 1ua hermana ruyo :iileucio y con que fué Íl a\ eri,:uar· en rltíude esta. gravcd; parecia echarla en cara :-.11 han las tumbas de los so l dado~ frarH'Cso.~. J>ropia esil usiou. i Quí- es pamba del le habló con tierna corn pasiou de la re. regn•so lo ::iabina! Su vida ItaLia I'Oll­eignaciou cristiana eou qu¡• se rlche duido 1. aceptar la lllucrto de los que arnaauo-;. Una u·rle, en tnnto que miraba de>. y díjole r¡ue las lúgrirua~ eran u u ,!u l. ~:\}l:lrec r eu el ho1 izoute los últirnos ce cou~uelo. rayos d 1 sol puniL•utc, oyó que llegaba -i Y los que no quiéren llomr 1 con. un carr njL• :-K; Sabina: peu~(,; r¡ui~o testó frunciendo las eejas. i Y á los que ir á cuc ntrarln. pero sn rlchilitlad era no puctlen ni siquiera lc\autar la mi m. tanta q e uo pnclo. Se 11hri•Í la puerta da a l ciclo pam IJilscar allí flll!l muertos, s rlcspnc~, y rlau. hecho lo que llle había neouc:ejatlo mi llos habían hlanqumdo, u n:1 oxpresiou n".:tda Florita. la huia para sÍPmprl' Y·' de dnl~e re,ignacion hahta aflojado la o¡ un no pcHlia·llo~ ,erfelir·cs ;.j1u1 lila rti n. ri~idez rle l'Us fnc·r·ioll1'8 y rxtorHlitlo .;;o. zando l'l eornzon rlc la nHtjcr que yo brc ella llll Yclo de molaut·olín, más c:ruia que llH' cm fiel. Pero Sabina mo :ttíu. HU mirada era rasi cariñosa. c·oHfc>~Í In \enlat' hahia n!rC\ ido(. ha .• \lla.is hnbicrou :ttlr¡nir icl•> la certirlurn. hl:tnru• rlu lil\ nu1or por PI •l'i'irll' de ]n; hrr• do la llli!Prte .¡,, •n idolatJaclo so.l Allai., 'l\'CI'~ouzncla de haiJl•r faltado,¡ hriuo, ~II•Illlll\do y lo tnurn lmc·crJue comprender que Y" le hahian a 'll)Jtado d de la partida ele Na mdifrutc. Y r•uando 1101\Í uucstw ,J 1cobo. l:'ua maíiaun oncoutrarou (i la nn ·iontr amor, hohia 'eutido un grande ciiorita Idouio. rlormirln on !. ~u her lllllllfL la nnnd6 do al uilonl•los Alluis •flii'IL•trl\clnra Pnterrar enl'l c·r llHHJLCiio de los Allai:;, n u~!t•d cpH• l'Stálo·tt•10s Ct)lllprontctirlo!; \ en seguirla l'iecut4Í In aílti!ll ~ \Oluu. ella y yo, el' 1 romo dcci rlc ljlll' sL' ··on. t·ul du In rl11 nl;tn. 1•:1 ca~t illo fué tras. :;irleraha lilnc, fnú casi mm r·onfn inn formado on asilo para lnH uiiío~ do la IJIIl' d no c·ompn•JHiirí. ni c•ompn·wlc. enmaren r¡ue lt11lnan •¡ttt•dndo htH:rfauos r.í j tllln ' 1•:1 pobre, muriíÍ.... r!nrnute la gue11a, los r¡uc puso hajo la ~Lt11 ió: 111i li~;: .. u~í lo prc cutí dirercion de una romunidud roligiosn. Du•g1 t ·iadu ~al>iuu' ~cílo h caridad pothn heredar los Liene- 1 pobre H bina~ repitió Hogcrio de aqudlo. familia; unn Jlropicdnd que A 1 1 ' no no otro no tl•netno 1 r ul¡ t le l1nhin perteuccido d rl<' tiempo in me. dr> · :\~ pt•nn · por! remo• sc1 fclicc 111 morinl no podin ir 1m tuos do un ex. <¡u e a os IIIUlliiOS culpa hles. t r.1iío \ 1 lo crcn:rou. Y mientras que t•lh" El ~eñor de la Hullir'.re, que babia e t•oah·Lloau l.tl~Jl.IIHHltP 1'11 alllor ~ l'lls pt>nlido eu grau partt· sll!l facllltades pt'lllrs, llll!\ I'Oirlln·a nc~m cntmba r·alla. mont:dcs, no podirt n:notdur eon t'lari. da, y siu H'l' oi.J:, ~t! sentaba en 1111 rin. dad cou cuál de sn~ do~ lriins se había t'llll ·l'll ]IL o'rurarll(.l del upo•euto, ohi. ut~rtprouwtidu primoHu PI•; 1ior de Uar. rladu, sola y lit•\ ando PI thu•lo d .. MI gemont. Poco tral•a.io e ostó ·t ~:rbion fcliciclnd ¡t~nhrln. pNRnadírle •¡ne !iÍelllplt' lrnhia ~ido con :Sabina tu\ O PI valor tle npresurn1 1'1 Flom. Su fuerte constltuciou parecía lllnt !ÍliiOIIIO de Floro, ocup·uado~e ella fortificarse más r an.is Íl lllCtlida que lllÍ trra do todo~ lo- preparr.tivos, como perrlia el juicio. Prepadll>asc para él la lo hubiera hecho su utadrc ¡:;j la tude. Utás triste de las wjO('CS: aquPI!a que 1 a a.úu ¡ u o ~r> le not<í un morntmtn dP de. acnha por fatigar la paciencia y la tC'f. snlieuto, ui de rcneor; jamas !iC quejo .... un m de los que la rodean y no deja :-lúlo que los s :Í su apr.~:Hb i ntc. 1 i~cntia y stílo t·lla In a•'Olll pa iln ria. en stts tílt imos rlin«. lo'lor:'l v Hl>;.!erio :-e dchcrian po;tahle. cer ('11 P';u·i~. dt'spm•¡; do pa~ar 1111 i 11. vicrno en Italia. e on lo r•md "P robn~t et••­!' ian las fut~r:ws de Flora v la vol' Pt i: 11 ]:¡ !iua vic~ alejar~e PI ca. rruajP que llr,,nh:, ií lo-HO\ Ío:-; ll-jo. ele .. na, y qlll'\ ~(· qta•dabr, sola 1'11 aqlu•l gnUt <'a"lillo \':lt:Í<•. ~ola o·ou !;ti padw . quo lll'Cl""Ítaha 'luc le a:l'nrJÍl'l'!\11 coi. má" :ll'tividad que u11nea, se ·, tiú de. faiJen~r. lluiso ln:~-;ear ~u apo·c u tu v en la H.dt·!lacl dt• ac¡ncl rcttro llorar, llorar loeamPttto pnHL alinnr "'' 111Cit. !;(1 de.., ou ueln i A d.)nd(' \':lS! lo ~ritó el •i'i'íor clé In ltullil-n:'. nrnrias (L l>ios <¡t•l' ya H' íucrou. .\1" pn.rPn' qtt<· Pra tiempo: Ludo ''lll•'l lt>ic111auejP. lllll,jPra n,.,ot 1 lo lu pa1·ierli'Ía de 1111 ~lll:" : .A 1 flll 1'-;ta. m•J lilnr>" y voherl'tll(h :í nuestra au. t1¡;un. \icla i:tll tmu•l'til L. Pero t'ttllltdcJ n·gn•·t· t 11 JIU\ io, ~a lllll:t. tcnd 1'<'1110' <•1 ru hod'l. E"a ~e har:íon lo:; .\llai><. Ypa1n. fe~tc:.iar in mnt ri 1twuio. ],an: arn.r eljar. di11 ele aqnel irnh,~cil de .l::H'oho, par:~ •c.nhrnr un papal. Ah: en ,·enlad. lenmo~ aquel artículo que tratn de una IIUPY:l enft•rmpd·ul de las papa<, 1'"0 \(' .¡¡, ertirá. To111a lec, pero l'l!l'IO; llO s/ ¡• • · t¡ll~ tu roz ha dado t.m c en un tJlltieno. 1 ~abinn fél'ihió el pcrit.c1ico y ley(. el nrtílldo ~i11 detelll'l'H'. ni ¡;:dtan=-c nu:.t pahhra. t'u,1wlo lo ),u!") m·ahatlo: -¡No :e ufrct ·111 .:; ! JHl'.ruutó. Su }Jfldtc dchllll:\. Eutc~IICl ~ .ubl!í leutn11u 11tc :Í :-;n .tpo. ... croto, "e enrerrc~ por cll'lotro, tpag•Í h luz.\ :tlCI ·Ínclu!i<: a lt H'nt·\lla rnno h:íl'i:ilo léj , el O•lll o horimnto. . ,-,m lu .o u d ieho~o~:, pcu,.,ú. n•tlll'­C'H nuo t lo J,n :r.e eou uf'•<·•pc, :w.ou, y{. ll;Í hO me '!hP h ro.ld:•. 111 in' , Pero rll' rc:jll'lltc, JliO•I(•rn iudv~f' ,. illl'liun.wlo b hnnw li'J!.t'• •·llltll'l•>: - Pl·rcion: ¡.crdou: Dios mw: cli jo :\lt• r¡mcl,t vur~rro nmor,} es pn· ·iso r¡tH yo t XJlÍl' IÓÍ III!JIItil'll: 1' 1 ~. LA PIEDAD. \ Ul'{ 0ESGf1ACIAO '1' \:\ hPllo e!' este S('ntimicllto, ¡¡ue nl proultr. i.ta ~nlarnc'ltfl' la puhbra c¡uu lo l'Xpr•~ a. •e P p.lfl'€' po1 JJI alnm 1111 pet fum..: t:ll' 'wlctn y nr..;hn• < 'u'.n f'llllml":lllllltlo 110 estnr:í el '-:tlltuario dOUI}C IIIOfa En la escala de lo s thlim •, ,¡p lo lwroico, de lo tierno. uo h.ty 1111 prldn. iio quu 811 firme, prudcutt ' arita!Í\11 mauo 110 lw.vn ~ost.cuido; tnn- 1a~ eut ,_ dns de o~;a lira tld eorazon hllllll\110, tle tloude pn.tteu artncJuÍa-; inmort·des y tan variadas. uieg:m su~ m:b dulees vibraciones (~ f[uieu uo llcm en ol al. ma e-te h',lsn•no qnl' tau lll!'lodio"rL- 11 ntP In. • th pi· . La iu1 :1 •'11 iplaurlor, mil \C e~ el holllhlc• "' dPslnn h~::t v t'tenn Etttl't• c':it.l~ r d·· nrpttqln, uncia r\'\ in· y fortific·a; al calor dt> t·~tn, h\ fl,r l'Ulrcabre .~u cor<>ln, y la climiuuta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. semilla brota y crece y echa frutos, convirticndose en árbol olosnl. Almas privilegiada!! que, nlz~ndoos del polvo terrenal, haheiR gozado de ese éxtnt~is sublime, nn~icipncion de lss delicia.."~ eteroaR, cuando solas en un ín. timo colo<\uio, ó ah¡;orta.'l y embriaga. da.~ por. e sentimiento religioso, per. maneeeis abismadas ante ese sér único que puede calmar vue11tro dolor, abrir ñ vuestra alma horizontes infinitos y calmar la 11ed de vuestro corazon, de. cidme: i ca m hiariais e 011 momentos por algunos otros sobre la tierra l Se. gurnmente no. Algun grande hombre ha dic:bo que no sert Hmladero poeta 4uieu hava cerrado !iltl nltna 1Í t"Ste exrelso seuti. l~lnton:aoa en que apoya la en vano busca reposo de la incredulidad bu. de Ja resignacion, y en u. eu¡ltanosa sílfide del mal pre. cruel y firme, la tJm. unni!J!Cio•ra•rvero fatídica copa, la acerca del incrédulo prometí n. y reposo, y dándole en lu. el mata<.lor veneno. Tibia, a será, po¡ el con.. que duerma el último sue. tierra un s~r piadoso. So. movedora y benéfit·a, ser4 mn.r .. Attlln con que marque 111111 úl.ti:. El úngel de la fe ilnmi .. inextinguible autor b noche; el de la e pero m, las alM 11obre us si n4MI el de la caridad, con miento¡ iY quien porln ponerlo en quu hatie dud", si la poe ía e!'; la hija del cielo 1 las ref i y quit'u podrá hahla1 uos u cele11tial su bello y emblante, le teode­licor lo coofortari J r su alma un dul e soplo, tomándole en bra~Gt n;uuv•.q t la almohatla y dundo\ UD leng-uaje, 11i u o t•l t¡ u e e piadoso ? rá la , 01 vo tros lo T.111talos, no ya de cxpa la f d• la sino de la realidad! á vue11tro y lado corre In fuoute cristalina y refri. gEtrnnte i por qtw lt\ d deñai11 !';¡ vue . tros labios están marchito por la Red? M.IS afortunados que Tántalo, de voso. tro depende el calmarlo.. No me di. R'~pirarú .:se Ro:plo de la e lo lRu:aa ú eRe mmeDBO icho, donde, en~olfúndoae deleites, no &1:' corrompe. gais que no, que guardais un licor que ,,..,.,.,,nf'tl!"ndole el corazon, no te apaga toda sed. ~abeis que ni OR enga· i'lais, ni podreill t•Pgai'iar: ¡Por qut' el el helado sudario en que tiOplo d lt divinuiud, al ~ rmnt vm • 11epultar vuestro oora. tras 1\lllla!l, ha de haberla he ·ho in e. cómo palpita aún; vere riore~~ en a p1ra ion e 1dealismo J ¡N o su fondo grandeza y he. softai on algo mejor de lo que vues. lo ocupa una en~ tros ojos tmran, de lo que vue11tros i Por qué en vea oídos oyen, de lo q'Ue vu tra: manos voz que clama, quereil palpan! Indudl\hlom u te 10Í. ¡Por qul, oyérais su gemidos, oa d-. pues, o ohRtinais en ocultar el bl on qne os eugrandece l Hacei gala eu · sin saber -por qu~. hollar con los piés, por arena, oro en de la rabta y del polvo, y porque no os vean al?.nrlo, o por las mejillas en quedai11 en la indi~enciu. la noche, y que febriCl- No cerrei11 lo>< ojo • la luz, pues locos lanzais quid uoa uando lo!! ahmi quiz' su &\1 en ta os ~beis qué 011 !alta, y que arranque un suspiro. No hny din que J Os falta todo, y u{ no traiga noche, y las hay muy oscu. lo sentí , ne os falta Di011. Y ea rM; mas niuguulls tan tenebrosas ni qne d alma humana, fuera de tan helaJas, como la ltima noche del El, no jamas nada en lo crea. deecreid.J. Esta no he de dCRolacion, de do ; ea sólo Dios alcanza á lleoar horror y de amargura, en que no ha. ese corazo'lll de infinita capacidad. 1 Y brá una mano caliñ ~~a que venga a& de vosotros mismos! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L A :\J U .1 E R . Y ln:ltai. .; por hai'I'IrPute~ á inst:mtf' rngné por lns qne ptHlecen tan ],¡ ;'L bu-.'at· J>l'l>nt:\tiiPrtte el re:nc.lio: m a~ nr> lo lnll:HPi > l'll la- e:11 pouzoii'a. da, ftH'tJ!(•¡¡ douciP hasta ahora 1,1 ha!1eis '1 terido l'lll'Ontrar. Ennoble~cf)s rr:noll­h,! tc•., {,la tllt•llll' qnt• to1lo lo p11rifi ·a, cJ,) ult> ol•in PI !nmbrc el n·•l .u •¡rtc il) Cll\ il.: ·e r toma In ar.1, .!11r:, de: lo, fuortl'', p.o tc¡ue s•>'1 o el•¡llt' ::;nhe eo:n . hattr alt-auzn. la vict,(!na. 1:\o o< rfeo•ti. gais de vuestro noble 01 ígen, Uf' os e111peiü•is en troea.r en {tu[!'el de tinie. bla. tí qnien Dio!> en su l>ondad cle.ti1uÍ para ser :'m gel de 1 nz ¡ J~l ~ello del p ··ull~tinado o~ ppm. (), pe•:\ la in~ig. uia eh· la cru;r., y no atl\'ertís que rcr·Jm. :t.:índo la O,; i m poncí~ otras más ¡w~.tda '· Ada 11 fné arrojado dl'l pn.rnÍF' 1 dl' !u:. 1nayot'C" ::aníti. rios, bi el ::;ciior uo ltnl>icra colocado en ~a~ puertas un .~ngcl que le illlpirli• ~1' para -ietnprnlacutra•la. Nadie o:-; ano. j11. :Í VO"Ot ro~. ¡ por r¡ut> quoreis vohlltta. riauwuto de tl n:ll o!:; ! <·rud martirio. ¡ ~n.hei!< r·H:íl ftH~ P.l peu. l'amit•nto c¡ue cual ave 11cgra entz•Í por 111i mente? ; Oh~ yo pon~c~ en talr•, lnO­llH~ uto:-~ lo <[11<' ¡;eria ele mí, ¡;j •d <·on. templar la un.tnrnleza 011 1'11 m:l." ¡loc{tira fnrt(HI, )'soJa C'Oll IIIÍ dolor. v:wiJara 111i rn.u•u, .¡. 1111 ~;ér mal(.fif'o arrancar:~ de mi <·or·:;;r.on la clnlt'e <'l'PCu..:ia de r¡ne un . •t·r invi,jb)e y pPrfc ·1n rec·ilt<' mis ~t'Í. plir·ns, prc~enL'ia 111i dc·lnr. a•·l·ptn. mi p·~pi trinll y I'O~tiene p,e m•:rln, tiento y ridtit·atttC coloqnio t'll t¡lll' mi alma eu. tríuces p-ln•eia. c-i11 al•nndounrltiC, re..:o. rmr la•, re •io1H•s t'll r¡tw a usía clílatar~P. ; Oh~ 111• es p1·ÍlJI<• r¡n~> el alma ¡meda vivir l'Ín fl'; cnrfad al :Íg11iln las ala." y IIWrir:~. porr¡m• ha <;ido nc adn para ole. va r.:c en los C~JIII<'Ío:::. Desp11c•s ele :HJHI'lln uorht•, ha \ uclto á p1e,entat"'l' :'i mi Ítu:¡giua•·Íoll ••sta tni •111:\ idea, y tnl-\ he C:l.:trc·tnt• ·ido ~;ir•1u. ]Ht' anle tau' tPrril,lt• im:ígr·ll, y no ha. llnnclu en 111Í alma fuo1;r.a'>p:11a re-iqir ~"•ncjante infortunio, he llorado amar­~. uuente. hP lu•l'ito w'Í:-;, he owclo por los IJIIl.! lo sufren. Llorad t:uuhi(•ll vosotros v orad ante Aquél c¡nc o" :una., y cnyn 'im.'ígl'll lle. \'aÍ:; rH el r·ornzoll, nntupw ~obro l'lla haLei~ arruj:ulo el wlo ele la inclit\•reu. eia y clcll\an::u-uw. 1 h•scorrcd P"C v .. J,,. t'OIItelnpl:ul la bellí,.,ima imiÍ~l'll graba. da l'll \ uestrn nhna, postraos lllltf' elln, reunid los f('t.:IIL'rclos rlr \'lle: ll'l pura iufnnc·•a. ar-ordao!'> de e o~ rlias en 'fiiC sohre la!\ rodillu; dt• VIIP~ttn lllllOro~n 1narl ·e npreudí~tcic: \UI', tw iumorw.l de,.tiuo. L11 w1dntl H>ht'r.l :í ocupar En una rlc esas uochés tropir·alo, <'OII v1w~tro cspÍ1 it11 ¡•ertllllmdo por !'OIIl. que I>ios IIIJs regala, hundiPudo mi!:> lu:~.~.) toHnprendt•ICÍt-. ~~~~~~ tÍlo \'lll'!;tra tui radus Pll \111 cit•lo rlc~pejado, res pi- obstinnrla resi,ll'nt:ia k· u dejar oit su raudo el nrom¡¡ dt• las liare~'~, siu ll1ás vo;r., os ha hl.!eho iutcliu<·~. l>e tlllp:{l. compañía l(liC Dios y mis ret:utlrdo~, fíaos; .. ,~lo Dios mima el rorazon 'J"O huhon11 instante ('ll!JIIC !'Oillproudí que para (;¡ tínieam<'nto ha !:ido únmado. habia 1111 dolor mil \CCP" supl'rior al El '!:ma.humana es t¡n dt•:.tr•llo do l>io.:, que lle" o en el almn, .Y aterra la. rlejé clc El hn par.tido, :í El vol n•rá para ro. euer hL frente entre la~ manos, y 1111 1 fnndir-t) lnt El. ~rito desgarrador partió del corazon, aunque no llegó á mis labios. En ese ~~~en:~11.\ C. 01•' HoRtl\. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE A L. 219 EL ~ 1!1 ,.,cñon ~.,::\T.\)L\HÍA DE ÚR'fiZ que adorna ul libro, es tam. hieu una e original, y 11111 tlsOIIOillÍ en q ut• ~e mpleta reproduccion del 1 <'Sa plácida y arnabilísi. , st• eucucntrn el e"pejo ·etmtaba el al111a de la perla ¡},. la~ natronas bogotauas. Quiera el Cielo que su hija npremlf\ desde sn pri uera iufaucin 11 vcnernt' ú su 111adrc _v seguir ~ien1pre !Ht huella l'll la tierra tara nuirse despues ú f'Jla en el ('il'lo; hra fjlH' l'in duda lleva1 í á cabo s11 vi rt oso pad rt•, ya que u o so. la1uentc pw u COlll[ll cr11ler .í ~u esposa ruit~ntras 'JII la tli\O al lado, sino LJUC lla sal•ido g rdur bll memoria con el tespNu <¡ue lla mereein, consagráu.1o. se a culti\a el corazou de su hij·1, lSe dep6:-~i to sug ado qul' ella lt' tlej<í en la tierra. S. A. u~ S. REVISTA DE EURO A. Los pcrió licos llegados úhirunrncntu .te I:SOLATF.JLIIA se o u¡oan casr cu 811 lot didad sc en Hecrclo y se ICJUC :.lgun.1 ma­ci( mes, y fortalezas y hasta a111ena:r.aron el uifestacion en la prinnwura. í'astillu e á una biluaeioll tlificil en su vida privada. l·n het:lto IIIIIY t!olornso ha COIIIIIO\'icln lu ll· danJCHlt• c·icnos ein·ulos eou.en:ial¡·s tll' la cindacl dul lhvru. Un ri<:o coJncrt·iantu de aquel ¡nwrtn, ~1 seiíor ele \\":11 cnlwn;t, se bn­hia casado haeb algnHoS aiíos con la supues­ta vitula do• 1111 jdc eomunista q11c se decía hal.ian sido fnsi lado cu11 lus dentas con­poRa y t•ra p.tdrc de un hcn.uwm niíio q11e de­l• cria ht•t~•tl.n s11 fort 1111a. ; Pero cual nu seria el terror de la ,·incla <1<'1 COIIlllllista y la deBo­lacllln th 1 o:olnurl·iante, c11:1111lo llt:scuhriernn r¡uc el supue~to ajnsliciatlnnr ltabia:¡i¡)c¡ fusi­lado, HÍilu qnc \'"lvin c"n los amlll>liados •lo Xumca, .\" :H"isaba l]llll Rt· prcsclttari:• :í. n·•·ln. uwr :í sn t ~posa. Fuera de si, el ,;ciior ""a. rcultolst 10111:1 el tn•u para Paris, cou la iu­teuciou, st•glln dijl), du Yer cómo HO poclia arre¡;!al' •~quel a>~Hnto. Pero al abrir nrH• ! \ problcrruiticos q1w los quo J111Cutli .. Jos. 1 y d~tmuto 1111 pasen qm1 hizo el Hey [[mubcr- Esta 11111j(:l' t·ra pat1 iota·' 111ni !a ele lo~;•lcH­tu ;, Xapnlcs y f'icilia, hal'lait mucho lol:l po- ¡;raciados no sólo cu tconu, sino taru!Jicn riódicos lllilli~teriales del entuAia~luu con que ¡n;u ticnmr.nte. fné l'ceihiclo cu todas parles. Pc·I'O los pcrill- ::>u muerto !1:. sido una vcrdndcra calami­dicoa inquorciales aseguran que lah aelamn- clac) Pll tHI pro,·il•CÍa, y sus funcr . .Jcs t~e celc­cioues eran pag-ada!! por los ,\ lca!tlcs de los hnuon t·n mcclio de laR l:ígrianas I y cmorw~:~ compradas !la t•onot·ioron .' aeudian :í rl'llllir!c los últi­por ónluu del Gobicmo, para quo los partí- Ulos honore:; ~n la tierra. :-:> •• \. lll: :".
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

La Mujer - N. 57

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Fénix: periódico literario y noticioso

El Fénix: periódico literario y noticioso

Por: José María Caro Grau

“El Fénix: periódico literario y noticioso” fue una publicación que circuló en Bogotá durante 1901. La dirección del título estuvo a cargo de José María Caro Grau. En su primera edición, del 16 de agosto, se explicaba que el periódico era la continuación de la revista “Anales de la Sociedad de Becquer” que había cesado su publicación estrepitosamente y que compartía su enfoque y su calidad de órgano oficial de la Sociedad de Becquer. Además de lo mencionado, Caro Grau, definía a “El Fénix” como un periódico de “polémica literaria” que buscaba fomentar la literatura nacional, alejándose del “confuso modernismo” y del “clasicismo rígido”. En las siete ediciones del periódico se mantuvo una fuerte diatriba con Luis Trigueros (seudónimo utilizado por Ricardo Sánchez Ramírez) por la sección titulada “Chilindrinas” que publicaba en “El Colombiano”. El título se editó en la Imprenta La Crónica, la cual era dirigida por Joaquín Pontón E. Consulte la revista “Anales de la Sociedad Becquer” en el siguiente enlace: https://babel.banrepcultural.org/digital/collection/p17054coll26/id/2470
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

El Fénix: periódico literario y noticioso

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

Por: Alfredo Greñas

“El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caricaturas, costumbres y avisos” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el período 1890-1891 y que tuvo como una de sus cabezas más visibles a Alfredo Greñas. El título se estableció como una tribuna liberal radical de oposición, crítica y burla a la política regeneracionista, el gobierno y el partido conservador nacionalista. La sátira empleada en “El Zancudo” se puede rastrear desde su diseño y composición y dan cuenta de la intención del periódico por comparar al gobierno regenerador con el régimen colonial. Por esa razón, en su encabezado se cambiaba la fecha de aparición y se hacía referencia al siglo XVIII (ejemplo: en vez 1890 se escribía 1790 o en lugar de 1891 se empleaba 1791) y en el pie de imprenta se remplazaba el nombre de Bogotá, por el de Santafé de Bogotá, generando en el público lector una sensación de ambigüedad que lo traslada al periodo colonial. Según Shirley Tatiana Pérez (2014), las características mencionadas de “El Zancudo”, en clara oposición al régimen regeneracionista, terminaron promoviendo la promulgación de la Ley de prensa 157 de 1896, que decretaba que era obligatorio incluir el nombre de Republica de Colombia en el cabezote del periódico y la fecha correcta de su publicación. En las condiciones de publicación del periódico se establecía que “saldrá á luz cuando lo tenga á bien, y en tanto que se lo permitan” y en el encabezado de cada número se relacionaban sus colaboradores , quienes firmaban con seudónimos, a saber: redactor, El…oy Rey; director, Serafin Boquiflojo; dibujantes, Rump y Raff y grabadores, Riff y Raff. En la edición número 20 de “El Zancudo”, del 20 de julio de 1890, se reprodujo el reconocido “escudo de la Regeneración” de Alfredo Greñas. Debido a la falta de recursos originada por el retraso en el abono de las suscripciones el periódico tuvo que detener sus actividades.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

El Zancudo: periódico cándido, antipolítico, de caraicaturas, costumbres y avisos

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Escuela Normal: periódico oficial de Instrucción Pública

La Escuela Normal: periódico oficial de Instrucción Pública

Por: Manuel María Mallarino | Fecha: 12/04/1873

“La Escuela Normal: periódico oficial de instrucción pública” fue una publicación que circuló entre 1871 y 1879. En la primera edición de “La Escuela Normal” que circuló el 7 de enero de 1871 se publicó el reglamento del periódico, en esta normativa se definió que la publicación circularía semanalmente, que la agencia general del periódico estaría a cargo de la Dirección General de Instrucción Pública y que las páginas del título se dedicarían exclusivamente a temáticas relacionadas con la instrucción pública o la industria. Además, se mencionaba, que circularían la cantidad de ejemplares necesarios para que fueran distribuidos en las “escuelas públicas, las bibliotecas i las sociedades científicas” de los Estados Unidos y del país.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

La Escuela Normal: periódico oficial de Instrucción Pública

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Integridad

La Integridad

Por: | Fecha: 09/12/1882

“La Integridad” fue una publicación liberal independiente que circuló en el Municipio de Socorro (Departamento de Santander) desde 1882. El periódico tenía como propósito apoyar la candidatura presidencial de Solón Wilches a las elecciones de ese mismo año. Según el título, Wilches era el candidato que representaba la “paz, progreso y concordia de los colombianos”. Aparte de lo mencionado, el título prestaba bastante atención a las problemáticas del municipio y el departamento, razón por la cual, hacía una invitación a todos sus lectores para que remitieran informes quincenales sobre el estado de la región. Las secciones que respondían a los intereses mencionados eran: “Revista de la ciudad” y “Revista del departamento”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

La Integridad

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso

El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso

Por: Domingo G. López

“El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1882. El título se estableció como un órgano que apoyaba la candidatura presidencial de Eliseo Payán para las elecciones del periodo 1882-1884, intención que sería desestimada por el candidato caleño, quien renunciaría a su postulación para favorecer y apoyar a la figura de Francisco Javier Zaldúa, que a la postre resultaría ganador de la contienda electoral en contra de Solón Wilches. “El Eco”, consideraba como un momento de inflexión dentro de la historia del liberalismo y su división, la postura que los radicales habían asumido en las elección de Julián Trujillo Largacha como presidente de los Estados Unidos de Colombia en 1878.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

El Eco Popular: periódico político, literario y noticioso

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Registro del Estado: diario oficial del Gobierno de Cundinamarca

Registro del Estado: diario oficial del Gobierno de Cundinamarca

Por:

“Registro del Estado: Diario oficial del Gobierno de Cundinamarca” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1871-1885. El periódico reinició su numeración en febrero de 1882, luego de haber alcanzado la edición 1392. El periódico se configuro como una publicación oficial que se encargaba de divulgar leyes, decretos y resoluciones que daban cuenta del estado de la administración del Estado Soberano de Cundinamarca. El título reprodujo un índice del contenido de cada número en la primera página e incluyó las siguientes secciones: “Gobierno de la Unión”, “Gobernación”, “Interior”, “Hacienda”, “Justicia”, “Municipales”, “Anuncios”, entre otras.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

Registro del Estado: diario oficial del Gobierno de Cundinamarca

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Comercio: órgano del comercio de Colombia

El Comercio: órgano del comercio de Colombia

Por: Eugenio González Benito

“El Comercio: órgano del comercio de Colombia” fue una publicación que circuló en Bogotá durante 1882. El periódico se presentaba como un órgano interesado en el estudio y la promoción de la economía nacional, que manejaba un tiraje de 4000 ejemplares y se ocupaba principalmente de la publicidad y de aquellas empresas que considerara beneficiosas para los intereses económicos nacionales. Durante 1882, una las temáticas abordadas en el periódico se relacionó con los planes y proyectos de construcción del Ferrocarril de Panamá.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

El Comercio: órgano del comercio de Colombia

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Bogotá Ilustrado - Serie II N. 11

Bogotá Ilustrado - Serie II N. 11

Por: | Fecha: 04/12/1907

) RE'PUBICA DE' COLOMBIA ;:;:;:='~=:-:::=-===========-===--""==-=='---==-----::::----""===--:::--===",,,w __ = ===-:_='=== =_"""- --=.._ rmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm~; CONTENIDO El Sr. General Sergio Ca margo, por Rorad Es­pinosa Gtlz,máll; Al Excmo. General Rafael Rt'yes (soneto), por AlltOllt8 Glltt'CO Corol/ado¡ En pos del ensueño...... por Dltgo UIIO.·; Días gloriosc.s; Al K'Ccmo Sr. Presidente de la República (soneto), }lor J ,wicr Aeo.'ta ; Panteón; Los hombres de ac­ción; Rafael H.eyes (soneto), por F. Parias Vargas. Ilustraciones: General Sergio Camargo, Salio da del T • .Dmlll el 20 de Julio de 1907, Cadetes fundadores de la Escuela Militar, Capitán Arturo Ahumada, Capitiln Diego Guilléo, Comedor de la Datl'ria Modelo, Los solJados del lJatallcín Modelo rompen filas, Jcfes y Oficiales del Bllnllón Modelo, Los Capitanes Ahumada y Guillén esperan la lIe' gada del Sr. Presidente el día 24 de Octubre, El Sr. !'residente y su comitiva, Ejercicios del Bata llón Modelo, Ejercicios de la nateria Modelo, Los Ca· I detes preparados para ejercicios de gimnasia, Los Cadttes del Curso !\filitar en c-jercicios de esgtima., Asalto entre el !:ir. Ulpiano A. de· Valenzuela y el Profesor Sidoux, t D. Luis Prieto Solano, t D. Ro. berto de la To,r, t D. Lu's María Pardo, Thomus MatkiDsoD Sanders, Federico Rivas Frade.. C2 Q¡W¡¡¡¡WU;IWW¡;¡;¡¡:UW~WlIIWWWIIlMl¡lllwmmq¡lllID~ Bogotá, gjiciembre A BOGOTA mm!.mItñlfimlmIllIÍ1!ñnnññnnrnmrñtmmmtrttlím nnnllfillmtl CONDIOIONES Número sueHo ...•.. _ .............. $ 20 Id. en papel extr.afino •.• :. ••.. .•• 50 Suscrip:ión á la sen e de 5 numeros ... 100 A visos, página ...••.••..• _ ••..•.•• - 200 - t íd ..•..•• _ ...•.•••...••••• 100 - t id .. .• _ ••••••••• - - •••• - • - 50 .• Palabra en small-pica: ..... _ ... : .. _ _. 60 A visos ilustrados, preclO con venclonal No se admiten remitidos. La correspondencia debe dirigirse al Adminis­trador de BoGOTÁ ILUSTRADO. A parlado de correos número '59' Para todo lo relacionado ~on avisos .en~en­derse en la administracl6n del perc6dlco. A1)M1NISTRACIÓN: Carlos Tamayo, Calle 16, Parque de Santander, acera Norte, N.O 1004. \l~wm!WlWWWWWWWlUWWWWlI!IllIIIllIJUD,l1.II (MPRENTA ELÉCTRICA:-I68, CALLE 10 i 1 9°7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO . ~DDBUg~ggggggg~ggggggggU~g6~Dg~~, ~ ~ . ~ ~ ~ ~ I ~ ~ I I aVarla 1~'1· I --- ~ ~ ~ ~ PRODUCTOS Y PRC:CIOS DE VENTA ce ~ .9:1 I Germa, Gonsum Bic,,, docena de m~:i!:::te~:s~i.~.~~.r~:~~.~90:0 ="§! ~ "Pilsener, Lager y Bock, docena de medias botellas...... 100 ~ lj ~ ~ ~~ " )) " " docena de botellas dobles....... 190 ~ ~ r-o ~ m "Doppel Sloul docena de medias botellas...... 130 d f \ ~ e; ~ " Cu]muacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... 130 ¡:...... ¡:...... B =1 ')fTJ ~e~éE~peradores ddoccna dde medd~asbbo tle1lllas ...... 28°0 • ~ S B " 19l mca ocena e me las o e as...... 1 o ~~ C\S I " en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro ......................... 10 v-'\~ <:) ~ ~ Aglla gaseosa pura, docena de medias botellas...... 60 • ~ ~ 1 Agu a gaseosa co n di fcren les jara bes, d ocen a de med ias hOleJ las""" 8 o A . ~ bll ~ Sparkling Bayaria I\ola, docena de medias botellas...... 60 ~L-<::: . O I ~ Gino-er Ale, doccna de medias botcllas...... 80 U1 a ~ Bavaría Cider (Cidra espumosa), doccna dc medias botellas ...... 120 C) ~ ~ I ~:I::c~~rd:~~:~ .. ia libra w.".".w,,~~~~.~ .... ~~.:.~~i~~.I:~l.ell~~:::::: 42~ i'~ ~ I ~l:! Carbón mincral y vcgeta] de Zipacón, \'cnucmos á los precios corrien- '( O ~ ~ ~~ les )' á domicilio. ~~ ~ ~~ ~ I I Descuentos sobre los productos embotellados • ~ ;g m¡ ... 5 poe '00 en diez 6 más docenas ~ • .-0 h:t=!l , 'o roe '00 en cien" más docenas 'F~ ~ El § ~ PI\ECIOS: son los corrientes (!pIola del despacho, alln en cl caso de ~ ~ ~ antiÓpacionrs de dinero. S .-< B ~ 130TELLAS: Vendemos y alquilamos botellas cervcceras. ~1 ~ ~ ~ l3 \ IH\I LES: P.Hél la venta de nucstra cerveza en barril hay barrilcs 1;:; $ 2 ' ~ desde cinco litros. ~ ~ ~ l!Ií! COI\r.nos y LUI'ULO; Vendemos ole muy buena c. liclad y á di- ' ~~.~;~ ~ ~ l .' ~ fercntes precios. ~ ~ S ~ ~ CEBADA: Comrramos al contado y á los m"Jorcs precios de la plaza ¿; ~ ~ graneles cantiJadl's de cebada en grano. .~ ~.... ~ ! .. 1 ~)T \ l\d\'.erlimq á nlleslro clientes rllle no cnvas mos ni rc- 1: .:~ li~ ~ ClIIIITII IS en (~ aIflIIlO las Ilntf'llils cerveceras qltC, po!' c1efecluo as, lieocn ~ ~ ~ mRI'CfldHS tl'!~S eslrella" ('11 el cuello. l"'Iiooj r-o ~ IlEUTSGH GOlUMBIANISGHE BRAUEREI G m. b. H. ~ ~ I = El Gerente, LEO SIEGFRIED KOPP ~ ~ E ~ ~~ ~~ 1 ~~~H~~~~~~~U~~~H~~UUU~OOU~~~g~~UUO~ .. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Serie III "Br(Ygótá" Ilust'rádb r r _ea ••• J,._ @ctubre de 1957 g)i'Cecto'C}j fJ-bedacto"C, !!fbafaeL 6ópinoóa {}u~mán J . $~ $ ssos; ( . . ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO E15r. CS(eneral S ergio ~amargo Nació este eminente ciúdadano en Inzá-Boyacl==-en lB32, trayendo en su sangre todo el valor, toda la pericia innata de esa ra za abnegada y paciente que tan eficaz­mente contribuyó al triunfo de las armas libertadoras en lB 19, Y luégo dio al país la serie de Jefes prestigiosos, cortejadores de la muerte y ungidos de la victoria, que culmina hoy con el valeroso militar que rige los destinos del país, boyacense como CAMARGO, y como CAlIIARGO ena­morado rle la justicia, igual para todos, y de la concordia nacional que esta justicia impone noble y generosa mente. Muy joven hizo sus estudios en el Colegio de IvS Pa­dres Jesuítas de esta ciudad, y luégo los coronó con el títu­lo de abogado, entrando en seguida á practicar ~u profe­sión como empleado del Poder Judicial, hasta que guiado por su amor al derecho y á la libe rtad tomó armas en lB54 y marcó el principio de la g-Ioriosa carrera que lo llevó al más alto puesto de la jerarquía militar, después de luchar siempre como bravo y generoso, fuere cual fue ­re la suerte de sus armas, en las guerras de 1860, 1B76, lB85 Y lBgS, y no pocas de los antiguos Estados Sobera­nos. La última Asamblea acional rindió homenaje á sus variadas virtudes cívicas y militares, y le reconoció su grado de General en Jefe por artículo especial y sólo para él, en la Ley que fija el Escalafón Militar de la República. Este justo y noble reconocimiento de sus méritos por quie­nes en época pasada habían sido sus adversarios de todo momento, enaltece grandemente la memoria de CAMARGO, á la vez que marca con piedra blanca en nuestra historia la alteza de miras del legislador. Cuando la paz señoreaba en el país, CAMARGO traba­jaba activamente en uno ú otro campo de la Administra­ción, marcando siempre sus labores con el sello de la in­teligencia modesta, de la honradez acrisolada. Varias veces fue legislador en Asambleas y en Con­gresos, distinguiéndose siempre por su palabra fácil y acerada, que en veces, si el debate tornaba á la defensa de la patria y sus recuerdos evocaban los padecimientos del soldado y las dianas de la victoria, alcanzaba vibra­ciones de altísima elocuencia, como que seguramente fue CAMARGO uno de los más distinguidos entre nuestros ora­dores militares. Entusiasta amigo de la juventud, como que en sus numerosas campañas pudo apreciar sus méritos y sus vir­tudes hasta en detalles al parecer de poca monta, trabajó constante en favor de ella y llevó su abnegació!l para ser­virla hasta abandonar sus numerosas ocupaciones perso­nales, descuidadas casi siempre en bien de la Patria, para desempeñar el Rectorado del Colegio de Boyacá en Tun­ja y de la Escuela Militar en esta ciudad. En los vastos campos de la Diplomacia trabajó tam_ bién con muy benéfico éxito para las varias misiones que tuvo á su cargo. F ue Ministro en el Ecuador, en Venezue­la, en Francia, en Alemania y en Inglaterra, y ante la anta ede desempeñó el delicado cargo de Agente Con­fidencial cuando estaban interrumpidas las relaciones ofi­ciales entre Colombia y el Vaticano. En Caracas tuvo el honor de representar á su Patria en el Centenario de Bo­lívar, yen Roma ajustó con el Secretario de Estado de Su Santidad León XIII, el Cardenal Lorenzo ina, en 1880, una Convención para restablecer la!; relaciones en­tre las dos potestades, que fue como la primera página del Concordato que hoy rige ntre ellas, y constituye alto timbre de honor no s610 para el nombre ilustre de CAlIIAR­GO, sino también para el del liberalismo colombiano, que por mano de uno de sus más preclaros Jefes ofrecía á la Iglesia la oliva de paz perdida en los campos sangrientos de la revoluci6n triunfante en 1860. Es digno d meditarse, por las altas enseñanzas que envuelve, el hecho plausible de que fuera el negociador amigo con la anta ede el mis­m( j) Jefe victorioso del invencible Escuadr6n Calaveras, cuyo respeto por la Iglesia jamás fue edificante, y le cupiera así el Jlonor de ser el primero en pasar esponja de paz y de oly.jdo sobre página negras de nuestras guerras, que sólo con dolor pueden recordarse. Coronó su gloriosa carrera de h011)bre público, mar­cada en al to por su labor en el Ministe rio de Guerra, con' .la P¡;esidencia ~ e .la República; que desempeñó, como se­g undo Desig nado para ejercerla, desde el 19 ' de Mayo· hasta el 15 de Agosto de 1877, por volunta ria separación del titula r Sr. Parra, después de debelada la revolución conservadora de 1876, revelándose como gobernante ad­mirable, digno por todo concepto de ocupar el puesto que honra ron Bolívar y Santander. En esta larga y meritoria vida de servidor público, cuyas principales faces apenas hemos señalado, aquilató CA1tIARGO las bellas condiciones de su carácter, y despo­jándose poco á poco de las naturales imperfecciones que viven al calor de la primera juventud, cuando las pasion~s todas vibran con mayor intensidad, alcanzó la felicidad de ser pronto dueño de si mismo, sin dejarse guiar por impulso alguno inconsciente, y surgió entre sus contempo­ráneos, cuando aún los dominaba la insania de las pasiones polfti cas, como defensor de la justicia en la concordia , que años después habría de cobijar á todos los colom­hianos. Ya en su discurso de posesión el 19 de Mayo de ) 877, cuando aún blanqueaban confundidos en los campos de batalla los huesos de sus amigos y de sus adversarios, dijo· dirigiéndose al Presidente del Congreso: "Podéis anunciar al pueblo de Colombia que la espa­da que me dio la ley jamás herirá el corazón de la Repú­blica, y que el bastón de Magistrado que ponéis en mis manos será, en verdad, símbolo de la autoridad legítima­mente constituída; mas nunca vara de hierro para los ven­cidos, ni asta destinada á levantar en alto la bandera de la destrucción y del encono." Luégo, en su alocución del 20 de Julio del mismo año, estampó entre otros párrafos no menos importantes, los si ­guientes: "Ya no hay beligerantes, ya no !!ay vencedores ni vencidos: todos somos hermanos, y el pabell6n tricolor,. emblema de nuestras antiguas glorias, vuelve á ser el vínculo común de la fraternidad nacional. En estos momentos de transici6n de una época luctuo­sa á otra de bonancibles esperanzas, momentos en que el terrible derecho de la guerra viene á ser sustituído por el . régimen civil de los pueblos cultos en el estado normal de " su existencia, os conjuro fervorosamente para que volvien­do la vista á lo pasado meditéis con recogimiento sobre las. tremendas enseñanzas que éi nos lega. Desde el punto de partida que deslinda una de las más difíciles jornadas de la República, echemos un velo sobre los desvíos de algunos de sus hijos' borremos las desavenencias y los rencores; extingamos las iras fratrici­das, y por amor á la Patria común, tan desgraciada cuan­to digna de los más prósperos destinos, juremo!; no apelar más al exterminio y las matanzas para dirimir nuestras domésticas contiendas. Testigo como he sido de los combates más sangrien­tos de la ültima guerra, y habiendo podido palpar los sa­crificios que ella impone á los pueblos, la desolación de los hogares y la ruina de las fortunas, se han robustecido más profundamente en mi espíritu el amor á la paz y la convicción de que á conservarla deben con preferencia en­caminarse armónicamente la buena fe, la lealtad y la hon­radez de los Gobernan~es, y el recto juicio y la propia conveniencia de los ciudadanos. 1 Colombianos 1 Terminada la guerra, comienzan para vosotros las labores de la reconstrucción, bajo el amparo de las garantías aseguradas por nuestra carta fundamen­tal. Entrad resueltamente en ellas, y tened fe en que el Gobierno cumplirá sus altos deberes, y que consolidando la confianza en el mantenimiento de la paz, dará de nue­vo impulso á los elementos de progreso que han sufrido notables quebrantos. Así renacerán las empresas indus­triales, l cr¿dito público y la educación popular, conse­cuencia precisa del régimen de orden y de estabilidad á ql,le todos aspiramos." Después, y como la franca expresión de .sus ideales, consign6 en carta de Londres, de 2 de Octubre de rBBo, dirigida al Sr. Dr. José del Carmen Rodríguez, estas fra- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 173 'ses, tanto más expresivas hoy cuanto entonces no levan­taron eco en el corazÓn de la República : " ...... todos mis actos durante la última guerra civil y después de ella, tan patentemente acentuados en un senti­do único, habrían de haber mostrado á los ojos de mis compatriotas, así me lisonjeaba en creerlo, un ideal polfti­ca con toda claridad fijado y persistentemente seguido. HumanIzar la guerra para hermanar de nuevo á los colombianos : en una palabra, conciliar: hé ahí ese ideal. En efecto, soldado de la Nación, combatí donde fue indispensable por deber, pero sin fiereza ! en todas partes levanté del polvo ensangrentado al adversario para abra. zarlo como hermano. Magistrado de pocos días, hice de la suprema autoridad una Providencia para los vencidos, y la empleé sin cesar en aplacar la c6lera del vencedor: con los jirones de bandera que la tormenta dej6 en el Palacio Nacional, curé las más hondas heridas de la Patria. Legis­lador de Boyacá, inculqué en mis conciudadanos el más acendrado sentimiento de justicia, de fraternidad y de con­cordia ; y á no ser porque el partIdo conservador...acababa de rebelarse, y era. por'lo mismo, imp,.,sible avenirlo, por ·el momento, con el orden de cosas triunfante, habría insi­nuado pedirle su colaboraci6n en los negocios públicos de .aquel Estado. Las elecciones en que tuve intervenci6n con­sultaron todos los matices del único partido entonces ele­gible. Para el ejercicio del Gobierno, de las sociedades po­.}( tic~s, considero de equidad la concurrencia d~ todos los ¡partIdos, asegurada en la ley fundamental. Y mIentras en­tre nosotros se logra erigir en canon constitucional ese principio, estimo de la más alta y fecunda tras?endencia la composici6n del Consejo de Estado, de autonzados re­presentantes de todos los partidos. Difícil es por cierto, harto difícil, lo confieso, hacer prácticamente estable tal 'sistema, mas no es imposible, y esto ba.sta para que deba planteársele. En la actualidad ha venido á ser esa una reforma ad­ministrativa necesaria, el único modo á la vez de estable­cer un Gobierno fuerte, respetable y verdaderamente na­cional : lo primero, porque el celo, aun el más solícito y . vehemente, de los parlidos, se calmaría cu~ndo todos -ellos interviniesen en la ejecuci6n de las leyes; lo segun­do porque en medio de la armonía de todos los intereses, "te~dría el primer Magistrado el más ilimitado apoyo, el respeto y la estimaci6n de los pueblos, á los cuales habría -empezado por bspirar admiraci6n y amor. . . Desengañémonos. En nuestros frecuentes dIsturbIos civiles no ha habido de ordinario insurrecciones populares sino rebeliones de los hombres de partido. Ni es siempre un régimen de leyes lo que se ataca, sino que es el proce­ ·der de los gobernantes lo que á menudo irrita, enfurece y ·arrastra al vértigo de las revoluciones armadas. Fundar el reposo social es antes que todo. S610 á su amparo podrán resolverse sabiamente los muy arduos pro­blemas surgidos de la última guerra, y hacerse saludables enmiendas en las instituciones y en las leyes. ¿ Qué pueden hacer tampoco, en servicio del progreso m~te rial, ni par­ticulares ni gobiernos, en esa constante. ansiedad en que viven los pueblos, presa de la turbulencia de .todas las pa­siones que la abstenci6n de los buenos ciudadanos, el desconcierto en el rumbo de las ideas y la falta de plan en los conductores mismos de los g randes partidos, dejan libremente atumultuar? Constituír alguna normalidad social ; aplacar, recon­ciliar fraternizar : tal es la tarea de la obra presente. Y urge 'acometerla. De otro rrl:0do, la catást~ofe, patri6tica­mente presentida por un emInente colombIano, no tardará en desatarse sobre nuestras cabezas. A tra vés de los sombríos acontecimientos siento tam­bién su proximidad con el mismo pavor con que se oye el mugido de la tempestad en medio del océano,. Por más doloroso que sea, es forzoso decirlo: la anar­quía amenaza devorarnos, y en pos de la .anarquía ven?rá acaso el despotismo de los caudillos. i Tnste cosa, amigo mío 1 La anarquía, esto es, la barbarie : el despotismo, esto ·es, la ignominia. De la barbarie puede, aunque tarde, vol-verse al camino de la civilizaci6n. Del despotismo se .va siempre ul envilecimiento, y de ahí. .. al desprecio ~el mundo entero. ¿ Tendrán acogida estas ideas ? No lo espero : al con­trario, cierto estoy de que me enajenarán la simpatía de los espíritus banderizos. Mas ni ese ni ningún otro motivo podría hacerme disimular en la ocasi6n lo que siento y Jo que pienso. El deber queda, en todo caso, cumplido." El transcurso de los años no abati6 en lo mínimo su fe en estos nobles prop6sitos, y cuando el actual Jefe de la Naci6n, que ya forjaba en su generoso cerebro el amplio molde en que ahora ha reconstruído la República, quiso como Ministro de Gobierno abrirle paso á la representa­ci6n liberal en el Congreso y ofreci6 asegurar la elecci6n de quince Representantes liberales, escogidos de acuer­do con el Gobierno, fue C,u[ARGO el único entre los Jefes de su partido que apreci6 al primer golpe de vista el no­ble impulso del' Sr. General Reyes, y trabaj6 por que el partido aceptara la oferta que se le hacía, y que segura- ~ mente le habría ahorrado al país las desastrosas guerras . que lo ensangrentaron después, y al partido su completo aniquilamiento. Su actitud le enajen6, como bien lo temía, las simpa­( ías de los espíritus banderizos, de los que no querían del Gobierno sino el derecho de derrocarlo, y entonces sabo­re6 la amargura de que hasta se dudara de su sinceridad. Hoy, los hechos cumplidos le han dado la plenitud de la raz6n, y de seguro no hay liberal en el país que no admi­re su inteligente previsi6n, que desde entonces le habría permitido al actual Jefe de la Naci6n iniciar en la práctica la labor de concordia que es hoy prez y lema de su Ad­ministraci6n y que, Dios mediante, será la definitiva sal­vaci6n de la República, y ahora le ha permitido el placer de dar vuelo á los anhelos íntimos de su alma, y honrar amplia y generosamente la memoria de CAllARGO. por medio de Decretos que en épocas pasadas no habría podido expedir. Así pues, bien dicho está que Reyes, enalteciendo á CAMARGO, igual6 á Castelar con sus hermosas frases enco­miásticas ante el cadáver de Cánovas del Castillo, y á Sa­lisbury elogiando la memoria de Gladstone ante los Lores de Inglaterra. Son ejemplos de justicia ennoblecedora, que realza la grandeza de alma de quienes saben darlos. Todo en la vida del General CA1lIARGO fue grande, fue patri6tico, fue desinteresado. Hoy nos queda su re­cuerdo y su ejemplo para fortalecer nuestros pasos en este camino de aproximación entre los colombianos, que él dese6 tánto y que es el único que podemos recorrer en busca del progreso y de la prosperidad nacional. RAFAEL ESPI OSA GUZMÁN ~l Excmo. 0eneral l\,afael :R.e~es Hoy que la Patria arrepentida llora Su pasado de errores, y lozano Se alza en el valle, en la ciudad y el llano, E l árbol de la paz fecundadora. Con todas las riquezas que atesora, Le das un timbre de esplendor galano, Al porvenir del pueblo colombiano, Que aplaude tu cruzada redentora. Explorador, guerre;o, magi str~do, Triple diadema de bnllante glona, Para tu frente altiva has conquistado. Por eso, ya tu nombre está en la historia, Reclamando con brillo inmaculado, El mármol que eternice tu memoria. ANTONIO GNECCO CORONADO Riohacha, 24 de Octubre de 1907. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ;,174 'BGGOTA J, 1 LVS1:RA DO En p6S del ensueñ6, J ~ . Ia tarde, la luz, irisada os convida á surcar el espacio, l Del poniente en el mar de topacio, De uha nube n la barca rosada. A esa barca saltemos aprisa I A ese copo de espuma, que vuela, El anhelo nos presta su vela, y su ,remo invisible la brisa. Miraremos la tumba del Día Desde un mar sin escollos ni oleaje, Contemplando el rosado paisaje, De una vaga, sutil. lejanía. Llegaremos allá, donde encierra La Verdad, el arcano profundo, Do no lleguen los ecos del mundo, y sea un astro lejano la Tierra. Al Dolor, le diremos que aguarde, y una tregua obtendremos de calma, Mientras va consagrando nuestra alma, La solemne quietud de la tarde .... Ya la barca tenemos al frente, Cierra un punto Jos ojos, y vamos, Que es preciso que juntos tendamos, De los ojos cerrados el puente 1 Oh ya estamos arriba, los remos in recuerdos ni llantos ni pena, Corten ya la corriente ser na, Y al país de los ueños boguemos. ¿ Ves en playas de nieve cubiertas, Mil fantasmas que finge la bruma? ¿ Un caimán con las fauc s abiertas, irisada ballena de e puma? Monasterios que invitan al ruego, Y una fila de monjes orando, Y una vela latina bogando, ntre islotes flotante de fuego; De neblinas fantásticos tules, De un incendio gigante, despojos, Mares negros y verdes y rojos, CieJ.os grises y blancos y azul s; una tropa de mil leviatanes, Y palmeras n vasto desierto, la iava del cráter abierto De una serie sin fin de volcanes '1 .... A Jorge Posada Muño.& ada temas, fantástico mundo, Ye as nubes de luz que lo han hecho, on las monjas piadosas que el lecho Han rodeado del sol moribundo; Y que el sol con su ceso las hiere, En su lecho de fuego y colores, Y les presta ~us mil respland ,xes La caricia del astro que muere! ' Oh 1 9ué dulce que vamos bogando, Se desliza la na ve Sin ruido. ¿ Oyes algo que llega á tu oído? on las almas que pasan cantando; Esas almas que fueron un día, De la carne también prisioneras, Y ya libres, celestes viajeras Tienen alas y amor y alegría. on el himno, sus diáfanas notas, Del que ha hallado el perdón y la calma on el canto triunfante del alma ' Que sus férreas cadenas ve rotas 1.." Qué distinto el poniente en la tierra; La silueta del vicio y del crimen, Muchos seres que claman y gimen, y una fila de tumbas que aterra I ¿ Un rojizo fulgor ves ahora? ¿ Oyes ese clamor que se escucha! ----Es la sangre del mundo que lucha) -Es la queja del mundo que llora r Al dolor le dijimos que aguarde, Y una tregua obtuvimos de calma, Dí, ¿ no sientes que ha ungido tu alma, La solemne quietud de la tarde? i me llora tu amor cuando muera, y te fijas en estos ponientes, La canción de las almas ausentes, Vuélve á oír, séca el llanto y espéra, Ya el sol se hunde, la tarde se muere, y las sombras la van sepultando, y hay un eco que pasa cantando y que dice al pasar, Miserere I y á la par que la espesa negrura, Del 01 borra los úl 'mos rastros, Nuestros sueños se truecan en astros, De la nocht! en la cámara oscura I •• I DIltGO URlBE • t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO DIAS GLORIOSOS • ,1 (,. IJ El Excmo. Sr. Pre~ideale de la República ¡;e dirige de la Catedral Primada al Palacio de San Carlos después del Te Deum , (Instantánea del joven Dio/ante de la Peña) ./ , Volvi6 á lucir alegre el sol en la mañana del 20 de J~lio de este año de 1907, y después de las salvas y las dIanas con que los soldados de la guarnici6n de Bogotá saludaron la aurora del glorioso día, que parecía ataviar­se COD sus mejores gdlas para adornar el altar del recuer­do en que la Patria honra á sus libertadores, continuaron los festetos acordados para rememorar sus hechos glorio­sos y aVIvar en el coraz6n del pueblo la deuda de grati­tud que debe guardar siempre por ellos. De par en par se abrieron para el público las puertas del Bosque del Cente­nario, que el día anterior sólo habían cado acceso al ele­mento oficial, y pronto inmenso gentío de damas y caba­lleros llen6 sus pintorescas avenidas y comenz6 á recorrer las v~riadas instalaciones de la Exposición Agrícola é In­dustrIal, cuyos detalles dimos en el número último ; des­pués, el movimiento de la multitud marc6 rumbo al Par­que del Centenario, en donde el Excmo. Sr. Presidente de la República inaugur6 en el templete de piedra há tántos años vacío, y en presencia del Ilmo. Sr. Herrera, Ar­zobispo Primado, de los Sres. Ministros del Despacho, del Cuerpo Diplomático y de muchas otras distinguidas per­sonalidades, el grupo de la Victoria coronando á la Liber­tad, obra del infatigable artista Ricardo Acebedo Bernal, que tántos y tan merecidos lauros tiene recogidos, así en el campo de la pintura como en el de la escultura. Después de medio día se cantó el Te Deum en la santa Iglesia Catedral; luég'o hubo recepción del Cuerpo Diplo­mático en el Palacio de San Carlos; en seguida desfile del Ejército, de la Plaza de Bolívar hacia sus cuarteles, y por último inauguración de la Escuela Militar y del Batallón de Infantería Modelo y de la Batería de Artillería Modelo, cuya organización se debe á la labor activa é incesante de los Sres. Capitanes de la Misi6n chilena, Arturo Ahumada y Diego Guillén, de quienes uno de los más importantes p'eri6dicos de Santiago se expres6 asf, cuando fueron de­signados para venir á Colombia : " Por sus conocidas aptitudes militares, así como por sus caballerescas y levantadas prendas personales, ambos­j6venes están llamados, indudablemente, á satisfacer las­múltiples exigencias de su delicada misión y, ante todo, á servir de sólido lazo de uni6n, afecto y correspondencia entre ambos países. El Capitán Ahumada cuenta con dieciocho años de servicios efectivos, sin interrupción; se ha distinguido como Oficial de infantería por su desarrollado y s6lido espíritu militar; trabajador, instruído, estudioso, reúne las condi­ciones todas del Oficial moderno; es sabido cómo aprove­ch6 su permanencia en las filas del Ejército alemán y cuál ha sido su situaci6n en el último período evolutivo de nues­tro Ejército. Tal es, á grandes rasgos, la personalidad que lleva á Colombia la representaci6n de nuestro Ejército y el ca­rácter de Jefe de la Misión. El Capitán Guillén, con doce años de continuos servi­cios, es un excelente Oficial de artillería y posee sólidos y especiales conocimientos de su arm", ; su vasta instrucción ha sido acreditada y fortalecida en el reciente curso de cuatro años de la Academia de Guerra; contraído al es­tudio y al trabajo, ha escrito una obra militar que mereci6 la aprobación gubernativa y que fue premiada con dos puntos de mérito. Ambos Oficiales han sido contratados por el Gobierno colombiano para organizar, dirigir y enseñar en la futura Escuela Militar de Bogotá, para crear y hacer cursos es­peciales de aplicación de Jefes y Oficiales, para fundar es­cuelas prácticas de sub-oficiales, y finalmente, para la ela­boración é implantación de los reglél'1Tlentos orgánicos d~ 1 Ejército, inclusive la organización del" alto comando," di­rección superior, Estado Mayor, etc. Por lo expuesto se ve que aguarda á la Misión un la .. bodoso é intenso cometido. Mas los Capitanes Ahumada y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ·-(iuilJén llevan el más amplio espíritu y una resuelta dedi­caci6n al trabajo . Sus antecedentes, por otra parte, SC-'1 garantía de éxi­to y, por consiguiente, de que Chile y su Ejército serán dignamen te representados. Alienta esta confian za la perfecta certidumbre d .. que el Gobierno y pueblo col om biano.s dará n á la Misi6n todas las facilidades necesarias y dispensarán á nuestros Ofic ia­les una acogida fraternal, considerá ndolos como esfo rza­dos cooperad ores de la magna obra de progreso y e n- _grandecimiento en que e Un em¡Jeñados todos los buenos hijos d e C:olom bia." m 6n UlIoa, Luis C. Fe rnández, Germán Rojas, Víctor A. Cogollos, Ulises Nog-u e ra, Marco A. Pardo, Francisco Ca­macho, Carlos A. Torres, Roberto Coronado, Pablo E. Acosta, Aristides Fernández, Hernando de la Parra, Moi­sés Rocha, y Brigadie r Mayor Milcíades García (hoy Ca­pitán), según se ve n, de izquierda á derecha y descendien­do, en el grupo adjunto ; y en el centro del patio así como en los corredores altos, numerosa concurrencia de elegan­tes damas y cabalIeros. El Himno Nacional lIen6 los aire s con sus alegres notas, y de pi e los concurrentes, sombre ro e n mano, como acababan de oír la música marcial, oyeron al Sr. Presidente de la República, que declaró inaugurada ESCUELA MILITAR Lo apitanes uill én y Ahumada y lo Cadetes fundadores Bajo un solio I vdntaJ.; al efect\) ubre la amplia es­calera de piedra d el patio principal, ocupan puesto d e ho­nor el Sr. Presi d e nte de la República y el Ilmo. r. rzo­bispo Primado, junto co n los res. Ministros del D e pacho Ejecutivo ; formados al pi e, á lado y lado, los fundadores de la Escuela, res. Capitán Diego uill én, Capitin Arturo Ahumada, cadetes Tomá Concha, Eduardo F 16r Z U., Dolcey Casas, Aurelio renas, Agustín Mercado, L eopol­do Torrente, l'edro Rubian ,Lui F. Ru eda, Manuel Bri­g ard, Rafael F I6rez B ., usta vo 6 mez, Eduardo Ponce, Adelmo Ruiz, E duardo BonillO, ] rigadier níbal Angel (hoy Capitán), 1 rneSlo Cajiao, Enriqu e IIernánd ez, Da­ni el Argáez, Alfonso Escall6n, Jo é M. Manrique, Julio Cu adros Cald as, Gustavo Buendía, José E. Rojas, Mario Garcla V., Efraím Delgado, Ilernando Zawadzky, aúl Abello, Brigadier Efraím Rojas (hoy apitán), ub -B riga­dier Alfredo Laverd P. (hoy T~niente), Rafael Castello, Gabriel Garda ~., Alfredo Jaramillo, 1ed rico 1ranco, Guillermo Manrique Tcrán, Gabriel arda Z., Eduardo Garda Mojía, Tomás Pérez, Manuel A. breg6n, Rodulfo L eal, Joaquín Murillo, Roberto Perea, Carlos Villar, Ra- ( Folografia de Lin() Lara) la Escue la con esta sencilla y expresivas palabras, diri­gidas al Capitán Ahumada : « r. Director: E l prop6sito de l Gobierno, al fundar la Escuela Mili­tar, es que en ella se for men los oficiales d e nuestro Ejér­cito sob re principios suficiente mente s61idos para que ha­g an de él escuela de moralidad, de sobriedad, de fortaleza y de disciplina. E l Gobierno confía en que no d efraudaréis sus espe­ranza y que en adelante se citará al cadete colombiano como modelo del cumplido caballero, que ll eva por insig­nia la verdad, la franqu eza y la hidalguía. Hace pocos días, r. Director, que comenzasteis vues­tros trabajos preparatorios para esta instalaci6n, pero por lo que habéis hecho durante ellos, tanto vos como v uestro compañero 1 r. Capitán uill é n, en la ateda Modelo d e Arlillería, e l obierr o está satisfecho de vuestro traba­jo y tie ne confianza de que sabréis corresponder á la dis­tinci6n que el Gobierno de Chi le, amigo leal de Colombia, os hizo al escogeros para la mi si6n de que estáis encar­gados. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOGOTA ILU::)TRADO En este mismo día se instalará en Cartagena la Es­cuela Naval, dirigida también por un oficial de Marina chileno, y por los informes que el Gobierno ha recibido, espera poder decir respecto de aquel establecimiento lo mismo que acabo de deGir de la Escuela de cuya direc­ci6n estáis encargados en esta ciudad. Queda oficialmente instalada la Escuela de Cadetes." Entusiastas aplausos acogen el discurso del Sr. Presi­dente; los cadetes, previo permiso, lo saludan con hurras unánimes y cariñosos, y luégo el Sr. Capitán Ahumada, en su nombre y en el del Capitán Guill én, da las gracias al Sr. Presidente, y en bre:ves frases dice de sus labores y del empeño que uno y otro tienen por corresponder á la confianza de su Gobierno, que los design6 para venir á Colombia, y á la del nuéstro, que no ha ahorrarlo medio para facilitarles aquélla y dejarle satisfacer éste. Capitán Arturo Ahumada Las elocuentes ~rases de nu.estro primer Magistrado, que dejamos transcrItas; >: I.as sl~patfas que el país todo le tiene á la obra de la ,mlsl6n chIlEna, son muestras pal­pables de que en un todo se ~an .reali zado los deseos-: los augurios del colega santlagutnO, al cual enviamCJ amistoso apret6n de manos hoy que tenemos el gusto de hacer público nuestro aplauso á los Sres. Capitanes Ahu­mada y Guillén, honrando con sus retratos á BOGOTÁ ILUS­TRADO. De la Escuela Militar pas6 el Sr. Presidente, con la numerosa concurrencia que había presenciado con patri6- tico orgullo la visita á los cadetes, á inaugurar en los veci­nos cuarteles de San Agustín , tI Batall6n Modelo de In­fantería y la Batería de Artillería Modelo, en los cuales acababa de establecerse el servicio de rancho, en reem­plazo del sucio é inc6modo que desde tiempo inmemorial han prestado en nuestro Ejército las mujeres de los solda­dos, esas juanas abnegadas que en ca~paña son la bendi­ci6n de oficiales y tropa, pero que en tIempo de paz tántas molestias y zambras inmorales suelen ocasionar, y los ser­vicios modernos de instrucci6n y disciplina para el Ejérci­to, que permitirán en día no lejano decretar : 1 servicio militar obligatorio, y que por el momento le SIrvieron de base al Sr. General Reyes, atento siempre á fomentar el hien de los a sociados, para dictar su admirable Decreto de 22 de Julio siguiente, sobre supresi6n del reclutamientp y sistema de enganche para la tropa, que junto · con el de amnistía del dla 20, son páginas de gloria para nuestras libertades públicas y nuestros derechos políticos. De hoy más no habrá recl utas en Colombia y, como bien dijo uno de nuestros más apreciados colegas, "ya la choza del labriego no será atropellada el mejor día, para arrancar por la fuerza al hijo 6 al pad re, y atado brazo­con brazo, como el más peligroso de los malhechores, sa­carlo de allí entre las lágrimas y la desesperación de la madre, de la esposa y de los pequeñuelos. Ya no quedará de repente abandonada la estancia y sola la labran za, privadas del brazo que las hacia fructi_ ficar, y la miseria y el hambre no aparecerán como fan­tasmas pavorosos á las puertas de las cabañas entriste­cidas. Esas dol orosas esce na ~, ese rumor de gemidos han ncontrado al fin su término. El Gobierno, presidido por un hombre de coraz6n magnánimo y generoso y secundado por personas compe­netradas de esos sentimi" ntos. ha dictado el Decreto sobre enganche, que es un timbre de alto honor para los que 10 han ~rmado, una demostraci6n del progrl'so qu~ hace Co­lombia en el camino de la civilizaci6n, y la noticia que re­gocija el alma de los que gozan al saber que se ha reme­diado un mal y ha cesadu una iniquidad. Ese Decreto hará comprender á los hijos del pueblo,. á los presuntos reclutag, á los llamados dolorosamente "~arne ~e cañ6!1'." quiénes son sus verdaderos amigos, qUIénes, SIn acarICIar sus ofdos con frases mimosas y fa l­sas de sirenas, riensan en su suerte y buscan lamanera de ' ahorrarles sufrimientos y amarguras. Ello tiene que hacer ver al pueblo que es con la paz, con la absoluta tranquilidad del pafs con la que se pueden ir remediando los males inmensos que han aquejado á Co­lombia, porque es bajo su sombra protectora y benéfica donde los abusos se van corrigiendo, donde se impone el reconocimiento de los derechos del pueblo. En medio del combate los gritos de los heridos y los estertores de los moribundos se ahogan y se pierden entre el estruendo de los cañones y el fragor de la lucha ; es preciso que la calma haya llegado para olr la queja des­esperada y buscar el remedio de la herida y aliviar el do­lor y calmar la sed de los que sufren. Eso es 10 que sucede tamtién en las naciones, en me­dio de las guerras se ahogan los quejidos de aquellos á quienes sus derechos se ul trajan, las voces de los que la . fuerza bruta atropella; es preciso la paz, la absoluta paz" para que sus voces se hagan oír y sus males sean reme­diados. Capitán Dietro Guillén Prueba perentoria de ello e el mal del reclutamien­to, contra el cual e había clamado en todos los tonos, y que hoy al amparo de la paz y bajo el régimen de un buen Gobierno ha encontrado la soluci6n deseada." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Q30@0TA ¡lilUSTRADO , \ , r • '/ rI " ',: r l ' \ .1 Batería de 'Artillería Modelo .~. ¡ Comedor de la tropa, presidido por el Capitán Campo Elía Duarle, los Tenientes Santos Rodríguez y Valeriano Cárdenas, y el Subteniente Mala"'ón Al entrar al cuartel de la Ba/eria Modelo sonó de nuevo el Himno Nacional, y los soldados, que estaban sen­tados á la mesa, se pusieron de pie para oírlo y saludar la entrada del Excelentísimo eñor Presidente, que junto con el Ilustrísimo Señor Arzobispo, recorrió cuadras y come­dores, examinándolo todo para cerciorar e de que sus ge­seos estaban cumplidos y prodigando á Oficiales y solda­dos esas frases amables y oportunas que le granjean la simpatía y el aplauso de cuantos las oyen, -¿ Mucha falta les ha hecho la chicha? le pregun tó al sargento segundo, ese mozo rle aspecto vivo é inteligen­te, que preside la mesa de nuestr.> fotograbado. - No, Excelentísimo eñor, le contestó éste, orgullo­samenle sorprendido, la panela y el agua os la reempla­zan bi n. El General tomó en su mano un pedazo de panela como )0 hiciera en el vivac de los campamentos, pensando seguramente que ese dulce popular ha de ser arma pode­rosa en la ct).mpaña iniciada en público por él en su opor_ tuna pregunta, contra la chicha, que mata el cuerpo y anonada 1 alma del pueblo colombiano. ( Fotografía de Darán) El decidido empeño del r. General Reyes, por su­primir el uso de la chicha en el Ejército, debemos consi­derarlo como muestra de u vol untad para combatir en to­das sus formas el alcoholismo n el país, y así conviene hacerlo constar, tanto para dar al Cé al' lo que es del Cé­sar, como para llevar voz de aliento á los particulares que luchan por establecer sociedades de temperancia en don­de son mayores los abusos del licor, y causa más lamenta­bles estragos, como que el aumento de la criminalidad corre pareja. con el uso inmoderado del alcohol, ya sea bajo la forma de chicha, ó ya bajo la de aguardiente de caña, que son las dos más deseadas por nuestro pueblo, y desgraciadamente más perjudiciales. Defender al soldado colombiano contra los peligros del chichismo y del alcoho­lismo, es obra buena que muchas bendiciones le valdrá en )0 futuro al patriota Presidente que la ha iniciado, y que, de ello estamos seguros, abrá llevarla á término feliz, pa­ra lo cual, á más de obligar el uso de la panela, en reemplazo del de la chicha, ha querido que se le dé al sol­dado un vaso de buena cerveza en cada comida, á fin de que en ningún caso pueda lamentar la a usencia de la in­dígena bebida, que tantos males le causa. , ] , ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA I ILUSTRAD(j) Del cuartel de la Baltria Modelo pasó la llumerosa concurrencia al del Batallól: Modelo, en donde, después de su regreso de la Plaza de Bolfvar, los soldados de dos de sus compañías comían en esos momentos, servidos todavía por ·el viejo sistema, y pudo admirar las ventajas de los que acababa de ver en sus mesas, comiendo como caballeros, sobre los que lo hacían en cuclillas en un r incón del gran patio de manio bras, sin aseo ni comodidad a lg una. Bien haya el eñor Presidente de la República que tánto se preocupa por mejorar la condición del sol­dado, y bien hayan el caballeroso Coronel Re­yes Luna y los veteranos Oficiales que comen­zaron la reorganización cientffica del Batallón !vlode!(l, y cuyos retratos nos complacemo en publicar, enviándoles, así como al personal di­rectivo de la Batería, con el Capitán Guillén á su cabeza, nuestra voz de aliento y nuestro aplauso. Los Jefes y Oficiales del Batallón de In­fantería rodelo, el día de la visita presidencial, eran los siguientes: General Reyes Luna, primer Jefe (1), Co­ronel Gómez, segundo Jefe (2), Coronel Pini­llos, yudante Mayor (3), Capitán Ospina (4), Capitán QUIñones (S), Capitán Acosta (6), Ca­pitán Bernal (7), Teniente Ayudante Manuel Garzón (8), T eniente A. Valderrama (9), Te­niente Luis Velasco (!O), Teniente' Francisco Guinán (11), Teniente P. López (12), Subte­niente Abanderado, Joro-e Mercado (13), Sub­teniente r epomuceno Triviño (14), Subtenien­te Peregrino Sarria (lS), Subteniente Alejan­dro Pescador (16), Subteniente Tulio E. Oso-l. ~I~ I I 11 I I! 11 X BATALL6N DE INFANTERÍA MODELO La tropa se retira des pué - de la revista. En primer término, el Capitán Acosla (Instantánea del Sr. Jacinto Luna) x I 1I II X rio (.17), Subteniente Joa ufn Albán (18), jóvenes todos, y todos llenos de brío y de entusiasmo, que seguramente secundarán la difícil obra que se les ha encomendado, con inteligente voluntad y constante disciplina. Batallón de Infantería Modelo ~ I ? Jefes y Oficiales que pre idieron su reorganización ( Fotografía de Lino Laral Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. r80 B'0GOTAl ; ULU511RAOO * • .- Poco más de tres meses han transcurrido-solamente, y ya el día 24 de Octubre pa~ado, cuando los amigos y admiradores del Sr. Gene- MISION 'CHILENA ral Reyes quisieron signifi­carle su adhesi6n y su sim­patía en el día de su ono­mástico, hicieron acto de presencia en honor del Ex­celentísimo Sr. Presidente de la República las tres en­tidades militares inaugura­das el 20 de Julio anterior, y dispusieron en el gran patio de maniobras de los Cadetes u n a revista de ejercicios, de la cual presen­tamos alg-unas vistas que dan gráfica idea de eilos y muestran de bulto los pro­gresos alcanzados bajo la direcci6n de la Misión chi­lena, ¡::or los artilleros de la Batería Modelo, los solda­dos del Batall6n de Infante­ría Modelo y los Cadetes de la Escuela Militar, y ha­cen ver así la disposición natural de nuestros Oficia­les, Cadetes y tropa para Los Capitanes Ahumada y Guillén esperando al Sr. Presidente. En segundo término el Sr. Subsecrelario de Guerra" D. Clímaco Losada adaptarse pronto y fácil-mente á las exigencias de la nueva enseñanza militar, práctica y científica, como la habilidad y el acierto con que los Capitanes Ahumada y Guillén han sabido transmi­t irles sus especiales conocimientos en la materia. (In sta ntánea del Sr. Pedro C. Manrique) l En el gran patio de maniobras de la Escuela, limita. do al oriente por la galería de cristales de las casas de habitaci6n de los Sres. Capitanes, como se ve en algunas de nuestras vistas, dispusieron éstos, elegante estrado en .... El Excmo. SI'. P l'csid enle presencio los ejercicio militor (Fotograf la de Lil/o La,.a) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B0GOTAl U:.USTRAD~ -el costado sur para el Sr. Presidente, su dis' tinguida familia y a l­gunos de los Sres. Mi­nistros del Despacho, y á sus lados, así como en el costado oriental, va­rias fil as de asientos para los invitados par­ticulares, entre los cua­les lucieron hermosas damas de nuestra sacie. dad elegante. Poco á poco el pú­blico fue llenando el local, y á la hora indi­cada en la invitación, cuando los Sres. Capi. tanes sólo esperaban la llegada del Jefe de la Nación para dar princi­pio ;i los trabajos, sonó I a música militar y entró el Sr. General Re. yes, acompañado por su hermana la Sra. Re. Grupo de soldados del Batallón Modelo mostrando cargas individuales de á tres en tres yes de Cárdenas y su hija la Sra. Reyes de Valenzuela (D. Ulpia. no). En el estrado ]0 acompañaron, además, como 1 o muestra el grabado, el Sr. Ministro de Relaciones Exteriores, Ge­neral D. Alfredo Vásquez Coba, á la izquierda, con la Sra. de Valenzuela, y el Ilmo. Sr. Arzobispo, junto al Sr. Presidente, y luégo, el Ilmo. Sr. Maldonado, Obispo de Tunja, la Sra. de Cárdenas y el Sr. Canónigo Dr. Aquili. no Niño; detrás, algunos otros de los Sres. Ministros del Despacho y la Dirección de la Escuela, yal pie, junto con distinguidos ~iembros del Clero, entre los cuales figuraba el Sr. Canónigo Manuel María Camargo, el Sr. Director del Museo Nacional, D. Rafael Espinosa Escallón, el ex­Presidente de la República, Sr. Marroquín, D. Rafael Re­yes Angula y D. Daniel Holguín, y en segundo término, á la izquierda, el Mayor Faustino Pomar, Edecán de la Pre. sidencia, que estaba de servicio el nefando 10 de Febre(o y supo dar ejemplo de serenidad y de valor en el cumpli. miento de su deber. (Instantánea del Sr. P. C. Manrique) Dio el Sr. Presidente su venia para ello, y la revista comenzó con la presentación de los Cadetes, de la Baterí~ Modelo y de una Compañía del B:l.talIón Modelo. Los sol. dados de este Batallón mostraron primero los ejercicios reglamentarios del sistema progresivo empleado en la en­señanza individual del soldado, y luégo los de gimnasia militar, con armas y sin p.lIas. que sirven para el desarro­llo del cuerpo y para disciplinar los músculos en general, de los cuales damos una muestra en el ejercicio de carga!> individuales en grupos de á tres en tres. Daba gusto ver á nuestros soldados, orgullosos con la elegancia de su trabajo, obedecer puntuales las rígidas exi. gencias de la técnica mod erna, y ya marchar de frente como un solo hombre, ó arrodillarse y acostarse en movi­miento un ísono, preparando sus armas en estas forzadas posiciones, de la misma ffi ,lOera que si lo hicieran de pie. ~=:::::====:::;::~~=:::::::::::=;¡-¿::::::::::~:::::=::::::==~ La Batería Modelo presentó \1 Batería Modelo. Preparación para dispara!' contn obj etos pequeños. (Instantánea Uel Sr. P . r.. Afa nriqlle) ejercicios preparatorios y gimna. sia sin armas para la disciplina del cuerpo y ejercicios regla­mentarios correspondientes á la preparación del artille ro en el manejo de la pieza aislada y en conjunto con las demás piezas de la batería, incluso ejercicios de puntería contra objetos peque­ños de combate, de los cuales da. mas una vista, y cambios de pro. yectil y de alza. En estos trabajos de artille­ría, seguramente los más difíciles que le incumben al soldado, pudo verse mejor que en ningún otro~ los rápid05 adelantos que ha h echo nuestro Ejército en los pocos me· ses que lleva de enseñanza por los métodos modernos. La precisión para armar y desarmar cada pie. za y la rapidez para conducirla prepararla hasta tenerla lista pa{ el ataque, son cosas que s6lo se adquieren con práctica incesante é inteligente. Bien por los artilleros Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18-2 rBOGOTA ILUSllRADO Los Cadetes exhibie­ron los ejercicios moder­nos para la simplifica~ ció n de los reglamentos, tanto en el orden cerra­do como en sus princi­pios fundamentales para el combate en tiradores; luégo, ejercicios prepa­ratorios para desarrollar el cuerpo sin necesidad de aparatos, que son la base de la educación fí­sica del soldado, y por último, cambiado su uni­forme militar por vesti­dos de trabajo, que per­miten mayor libertad en el movimiento, como se ve en nuestro fotograba­do, ejercicios muscula­res con armas y sin ellas, que sirven para discipli­nar el cuerpo, y ejerci­cios de sartos en apa- Grupo de Cadetes li stos para mostrar ejercic ios musculares (Instantánea del Sr. P. C. Manrlque) ratos. Para los que aprencií mo s en E uropa á apreciar en lo mucho que vale la educació n física del hombr e, siquiera 00 falten quenes la hall en innecesaria, si es que no rid íc ula, el trabajo de los Cadetes en estos eje rcicios nos satisfiz'l plenamente y nos dio la esperanza, la seguridad puede de­cirse, de que en dfa no leja no sigan todos los colegios el ejemplo de la Esc ue la Militar, y sean más vigorosas y más fuertes nuestras futuras generaciones. Después, la sección de Cadetes del curso militar hizo ejercicios de la esgrima de sable, florete y espada, ense­ñada por el Profesor idoux, que se ve presidiéndolos en la vista respectiva , y ejercicios d e esgrima de bayoneta, con los cuales se terminó la revista organizada en honor del Sr. Presidente de la R epública, alcanzando justos y merecidos aplausos d e cuantos la presenciamos, para los Oficiiales, Cadetes y soldados que tomaron parte en ella. Noble y digno del hombre el ejercicio de la esgrima, que por mom entos recuerda los paladines d e los torneos y de las luchas me dioevales, y que siempre levanta y vi go­riza el carácter de las sociedades que lo tienen en uso, no sólo como agradable ejerc icio, sino como medio de dirimir cuestiones de honor, que en algunas creen que la sangre lava ó siquiera les pone sello de nobleza y valen-tía . Bien, pues, muy bien por los Cadetes que de hoy más­no sólo tendrán su espada al servicio de la Patria, sino que ni la sacarán sin razón ni la guardarán sin honor cuando~ de ella requieran sus necesidades e n la vida. Al consagrar nosotros este úmero de BOGOTÁ lLUSTRA.IXr á la institución militar, representada en sus nuevos elemen­tos, sólo queremos seguir el ejemplo de Roger de Beauvoir en su famoso Anuario militar francés, monumento levantado en honor del Ejército de su país, y llevar á las nuevas gene­raciones lecciones cívicas que formen almas heroicas para !a Patria, que tanto necesita de ellas. Pueden faltarnos, y­en realidad nos faltan, los elementos modernos de la gue­rra ; pero más que ellos, lo que necesitamos incesantemen ' te es el orgullo de un numbre invencible, como lo fue el nuéstro en el pasado siglo, con los legendarios triunfos del Ejército colombiano en todo Suramérica; la emulación ­de las virtudes guerreras, como base positiva de patriotIS­mo, y el anhelo de lucir el valor de Ayacucho, cuando el caso llegue de empuñar las armas ; que oigamos decir á todo colombiano: he sido y soy soldado, y lo veamos mar­char á la defensa del territorio, si ella se impone, con paso ­alegre, como si el batallón fuera su familia y no tuviera más ideal que el del tricolor nacional, hasta el heroísmo y hasta el sacrificio ; que nuestras ­fronteras oigan, cuando sea nece­sario, el eco victorioso de la mági­ca frase de Córdoba, y en ellas cumplamos nuestro deber de co­lombianos á paso de vencedores ; y que mientras tan o, vibre ese eco en la boca de todo maestro de escuela, en los discursos de nuestros legisladores, y hasta en las oraciones de nu estra muj e res y de nue tras niñ os. Gl'llpO dc rodctes (Cll1'SO Militnr) en CS('lIcla dc s ¡'imll d suhl ( {l/ sIal/trineo dI'! 1', P . C. iJlalll'uIlle) E te amor á la banderd, que e l Ejército g uarda como emblema de la Patria, es la mejor, es la sola garantía de nuestra indepen­dencia nacional ' ex altémoslo de cuanto modos sea posible, para que ésta perdure de hoy má s en' tre nosotros. o olvidemos que con sangre e formó nuestro país, y que debe mo s aprender á derra­marla, como la instit ución mil itar enseña, para poder conservarlo digno, respetable y respetado. De aquí nuestro ent usiasmo por la Es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO ------------------------------------------ cuela :\1ilitar, y por la Balería de Ar­Jil/ ería y el Balallón de Infanle1 ía Mo­delos. l-'ara después de los ejercicios del curso militar. el programa anunciaba asaltos de esgrima entre algunos ca­balleros aficionados á ese noble sporl, y con grata sorpresa vimos presentarse en la arena, vestido con el traje de rigor para el caso, al Sr. D. Ulpiano A. de Valenzuela, quien al cruzar ace­ros con el Profesor idoux y sostener el campo honrosamente, tuvo la ama­bilidad de dar á los Cadetes una lección práctica de lo que vale la educación moderna y del aprecio que tienen las gentes cultas por cuanto tiende al des­arrollo muscular y á la mayor fortale­za del individuo, haciéndolo tanto más apto para la lucha por la vida, cuanto más se aleje de tontos afeminamientos y delicadezas de forma que al hombre le sientan mal. Vayan pa.ra el Sr. de Valenzuela nuestro aplauso y nuestras felicitaciones muy sinceras. Asalto de esgrima entre el Sr. D. U1piano A. d~ Valenzuela y el Profesor Sidoux (Instantánea del Sr_ Pedro C. Manrique) Terminados, así estos variados ejercicios, que dejaron satisfechos los patrióticos anhelos de cuantos tuvimos oca­sión de presenciarlos, el Sr. Presidente recorri6 las distin­tas dependencias de la Escuela, ya casi todas arregladas para el mejor ~ervicio de los Cadetes, y se despidi6 de ellos á los acordes dc:l Himno Nacional,' cantado en coro­por cuantos habían tomado parte en la revista, sincera_ mente emocionado por la fiesta de progreso organizada en su honor, y que tanto bien dice de la labor presidencial en pro del Ejército Nacional. REG ~L 8xceLentíóimo atfa por ellos y por sus deudos, á Id SRA. MERCKOF.S IZQUIFr.~DO DE MURILLO, noble matrona que vivía en. Sog~ m<:>so vI?a de abgnegación y de bvndad, y que alll mIsmo nndló.s.u ul­tima jornada, dejando en el corazón de cuantos la qUIsimos hondo vacío, imposible de colmar, que el recuer~o de s~s virtudes perfuma hoy; á la madre de nuestro quendo aml­. go el poe.ta Ismael López, qu.e murió en Buga después de largos años de lucha sobre la tle r~a ; al Sr. Dr. LINO R,ulZ, periodista acerado y brioso polemIsta, que allá por el último tercio del pasado siglo culm inó en los debates de nustra prensa como luc hador infatigable, y que despué~ de pre~­tarJe al país valiosos serviciJs en importantes.p.uestos públ~­cos ha muerto como Presidente de la ComisIón de Suml . nistros . á la ra. DOLORES HURTADO DE MONTESUMA, hija del Genera'l Ezequiel Hurtado, ex-Presi den ~e ?e la República, que murió en Pasto colmada de mereCimIentos; al Sr. D. LEJANDRO CÓRDOBA, abogado muy distinguido, hijo del va­leroso Coronel Salvador Córdoba y sobrino del héroe de Ayacucho; ¡:d Sr. D. GUILLERMO KIRKPATRICK, notable y bon­dadoso extranj ero, q ue hizo de la nuéstra su segunda ~a­tria' al Sr. D ENRIQUE SANCLEMENTR, varón fu erte y vlr­tuos~ educado en el diamantino crisol de su inolvidable padr~, el ex-Presidente már tir, Dr .. Sanclemente; á la Srit<.. EmlA GAVIRIA RESTREPO, flor de Virtud que la muerte arrebató en la primavera de su existencia, y á los amig03 cuyos retrato!' publicamos en esta página. T ambién col o­camos nuestra humilde siempreviva en las tumbas del SR. EltlESIO DELGADO, honra y pre" del gremio de tipográfos bo­gotanos y del SR. RICARDO OTO K, el Guerrita colombiano, que con'tra el querer de los suyos y guiado sólo por su in­dómito valor y su afición incontenibles, vistió el traje de lu­ces, que dicen los aficionados á la bárbara lidia, y en los últimos tiempos deleitó nuestro público con sus proezas en el redondel de San Diego, y á OCTAVIO GAlTÁN,factó­tum, amable y bondadoso durante mue hos años, de las la­bores menudas en el Gobierno Municipal. @ I @ @ @ t n. Luis Pri ,to Solano En la ciudad de anta Rosa de Viterbo, cuna de tán­tos y tan distinguidos varones, honra y prez de la Repú­blica en muchos y variados campos de la actividad huma­na, nació esle distinguido amigo, cuya reciente desapa­rición ha. sido generalmente sentida por t:uantos tuvimos ocasión de conocerlo y de apreciar la bondad de su carác- Humilde en sus quereres y ambiciones, LUIS PRIETO vivió siempre la vida apacible de los campos, regando la tierra con el sudor de su frente como la habían regado sus mayor-:s, menos po¡- espíritu de lucro que para su propia satisfacción y su emoeleso, y pegado á ella como la hiedra al olmo, lo sorprendió el viaje eterno, amándola en la fe­liz comarca que le diera el sér y ayudando á cubrirla de caminos para facilitar su explotación acertada y su progre­so. gricultor sie mpre, ya á las orillas del Funza ó ya en los valles de Sugamuxi, salvo cuando en épocas de guerra dejaba el arado para empuñar las armas en defensa de sus ideales, vivió en la fortaleza de la madre tierra, y como ella fue bueno, fue noble, fue sencillo, y así de seguro lo ha recibido en su seno, y amorosa guardará .Y ligera sus despojos. ' t D Roberto de la Torre l\Iuñoz Muy joven lo arrebató la muerte, siempre implacable y cruel, cuando tan sólo llevaba un cuarto de siglo sobre la tierra, y si por la edad podía contár ele entre los favo­recidos de los dioses para llamarlos pronto á su lado, por la seriedad de su juicio, por su instrucción y por su entu~ iasmo para el trabajo, parecía como si hubiera vivido do­ble tiempo del que vivi6 y ocultara la nieve de los añ s bajo sus cabello negros como la pluma del cuervo. Fueron de ensueño eso pocos año de existencia, con­sagrados cariñosamente al culto de la familia y del amor; del hogar pre ente que le diera calor desde la cuna al Iado de sus bondadosos padres y del hogar futuro en donde la mujer amada fuera r eina y señora de su corazón. Para servir á uno y á otro de e to nobles ideales, consagró al diario trabajo todas sus fuerza y todas las palpitaciones de su sér, y en la brecha, cuando apenas se enjugaba hoy el sudor de la frente que mañana volvería á santificar su labor, lo detuvo un momento la eterna segadora, y al oído le dijo de la inutilidad de su esfuerzo y del triste vacío de su vida. Luchó todavía algún tiempo con u suerte, ha- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. (IJQ.fiPTA. ILUSTRApO '185 (, ciendo cuant,Q Janciencia indicaba· para re~,\Jperar la salud; perp·todo fl,le ,en Vlano y pronto el secre;to ¡1 fa.tal se reali~ó, dejando sumidos $I:IS castos amores en duelo)de desolación y de lágrimas. Quiera, Dios dar á la. familia de ROBERTO, con el recuerdo .del ausente querido, el lenitivo cristiano de la resignación. 1 ~ I t D. Luis María Pardo Varón justo y alento á obedecer puntual y riguroso los dictados de sus creencias religiosas, fue siempre tipo acabado del hombre fuerte y abnegado sobre la tierra, que repartió su existencia entre los deberes y las frui. ciones del hogar, al cual consagró todas las horas blancas de sus días y de sus noches, y los deberes y las satisfaccio­nes del trabajo, que ennoblece siempre, siquiera fatigue con su exceso en ocasiones. La sociedad bogotana lo v;o año tras año atendiendo con esmero su casa de co:nercio, en la cual puede decirse que se crió cuando su señor padre la dirigía, y atendiendo de igual modo á la educación cris­tiana de su numerosa familia, en la cual sembró con sus obras el ejemplo del padre amante y del esposo modelo. Católico muy sincero y muy creyente, consagró sus ideales al culto de la Virgen Inmaculada, y, fuera ó nó ro­bado á sus diarios quehaceres, nunca le fa ltó tiempo para trabajar por la construcción de la Basílica de Chapinero, cuyas cuentas llevó siempre con cuidado cariñoso y exqui­sita pulcritud. Hoy que la muerte paralizó la mano con que semana por semana enviaba á los periódicos el extracto de su cuenta, todas las partidas de ella pesarán con empe­ño en el platillo de sus obras buenas, y le harán al Sr. PARDO amplio el camino de las merecidas recompensas. R EG --_ ........ --- fes hembres de acci ón Mr. Makinson Sanders Con gusto ofrecemos hoy á nuestros lectores el retrato del Sr. D. Thomas Makinson Sanders, distin­guido ingeniero inglés, que tiene á su cargo, como Director residente en Colombia, las empresas de the Cartagena (Colombia) Railway C<.?, Ud; the Magda­lena River Steamboat C<.?, Ltd; the Cartagena Water­works C<.?, Ltd; the Girardot Steamboat C<.?, Ltd; tbe Colombian National Railway C<.?, Ltd ; the Rail'."ay Concessions & Contract C<.?, Ltd ; the C. W. Syndlca­te, Ltd; y the Bogota Thelephone C<.?, Ltd. El Sr. Sanders nació en Londres en el año de 1865, y allí hizo' sus primeros ~stu dios de mate,ll)áti­cas, por las cuales mostró entusiasta afición desde su primera edad; luégo pasó á Ja Repúblira Argentina á prac.ti?ar su profesión de in.geniero en el gran ferro­carrIl (lel Sur, de Buenos Aires, y después trabajó su­cesivamente en las empresas de the Buenos Aires Great Southern Railway Compan)', Ltd; the Sao Pau­lo (Brasil) Railwa'y Company, Ltd; the Great Sou­thern of Santa Fe & Cordoba Railway Company, Ltd; the Central Argentine Railway Company, Ltd; the Leopoldina Railway Company, Ltd; the llarranquilJa Railway &: Pier Company, Ltd; y the Peruvian Cor­poration (Cenlral Railway of Perú), poniendo en to­das ellas su actividad, su inteligencia y sus conoci­mientos especiales al servicio del progreso universal, sin que tan intenso y variado trabajo fuera obstáculo para continuar en todo clima sus estudios técnicos profesionales y refrendar en la República Argentina­y en los Estados Unidos del Brasil su grado de in­geniero obtenido en Inglaterra. El Sr. Sanders es uno de los ingenieros ingleses que mejor conoce los trabajos ferrocarrileros de la· América Latina, como que además de las empresas en que ha trabajado y que dejamos nombradas, ha hecho viaje de estudios á Méjico) á Cuba, al Ecuador, á Bo­livia y á Centroamérica, en misiones especiales de importantes Directorios ferrocarrileros. Actualmente trabaja con especial empeño en la conclusión del ferrocarril de Gírardot, y á ocuparse en la realización de esta magna obra ha seguido para Londres, en don- D. Thomas Makinson Sanders de dará cuenta á sus poderdantes de los numerosos trabajos que le tienen e.ncomendado. Le.de~eamos viaje feliz completo éXIto en sus negocIa clOnes y pront::> regreso á Colombia. ~ Federico Rivas Frade Cumplimos deber de cariño y de justicia ~l enviar á este querido amigo nuestro saludo de despedIda, ahora que nos abandona para ir á desempeñar el Consulado de Colombia en San Cristóbal, Venezuela. Rivas es bogotano; hizo todos sus estudios en esta ciudad del Aguila Negra, hasta coronarlos con el título de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 BOGOTA ILUSfRAD, TKNJ7;\OS el prop6sito de publicar sobre la Escuela Naval de Cartagena algo semejante á lo (lue publicamos hoy de la Mil itar, y con este objeto rogamos al Capitin Asmunss n~ el envío de las vist'\s q'Je es prvblble tenga de 5U barco- eSCUf la, y de los adelantos de sus alumnos en las maniobras na vales. Junto con nuestra sú;>lica, envia­mos al inteligente Capitán nuestras felicitaciones por la ener!;ía con que sabe poner coto á las faltas de disciplina. de S'JS ~ ubordinados. , NUPCIAL-Nuestro queri lo amigo y di Li'ZIJido cola. borador Jnier Aco. ta, cuyo nombre es ya ventaj lsumen­t~ con): í J) en 1'\ repúb'ic'\ de las letras, uní) s J suerte el domingo 2'¡' de Noviembre, en la basflica de Cha!Jinero,. á la de la encantadora Srita. Lucila FI6rez U ib"'. Desea­mos para el nuevo hogar la más cumplida fdicidad. D. JULIO H. PALACIO, tan elegante gm/lemalJ como bri­I\ ante escritor y buen amigo, ofreció un suntuo>o banquete de bienvenida al Sr, General Urib~ Uribe, de quien fue Secretario en la Conferencia Panamericana de Riojaneiro, mereciénr:lo'e ex:¡uisitas atenciones durante el corto tiem­po que -permaneci6 á su lado en el desempeñ) de la Se. cretaría. ADVERTEXCIA Con este nümero, que se repartirA. á los sus · criptores de la anterior, comienza l~ tercera se­rie de BOGOTÁ ILUSTRADO, pero el que no quiera continuar favoreciéndonos con su suscripción . no tiene sino que devolverlo á la Agencia Generar. calle 16, nümero 100 A, en la acera. norte del Parque de Santander. Nadie está obligado á su:; cribirse á todo periódico que se le envía, p~ro ~Í titne el deber, por trivial honradez, de devvl· verlo á quien ha tenido la amabilidad de en­viárselo. Crean ustedes que nuestra empres.l, á pesar­del apoyo que generosamente le prestl el GO'­biern0, es ante todo patriótica, y que sólo p")dre~ mos darle vida propia si logramos colocar en eí país mil suscripcicne~, oportunament': pag;¡da~~ Ojalá lo consigamos, más para honra de Colom­bia que para nllestra propia honra, ya que nos­otros ni la damos de literatos nj fincamos en BOGOTÁ ILUSTRADO vanidades de periodista que jamás hemos tenido. Los recibos por la nueva serie se presenta­rán con d próximo nú '11er0. @~ W-ii ~ ~ ~ ~W~ el periódico de mayol' circulB ción en el pat~1' cuen tu yá con imprenta propia, y así poJd ir más fácilmente á todas partes, por sólo un centavo en oro cada número. Próximamente­tendrá también servicio propio de cable~. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOT A. ILUSTRADO - - -- -- So Eminencia el Cardenal Merry del Val, Secretario de E Lado de Su Santidad Pío X, despachando en la Máquina Ilammod la corre!!pontlencia " iplomática del Vo.!icano.-Agenlcs de dicha Máquina, Camucho I\oldán y Tamnyo, llogotá, calle 13, núrue. o 178. I CA -1 DE ZIPACON Este carbón es el mejor de la Sabana; con su uso se obtiene una economía del 25 al 30 por 100 sobre cualquier otro, Desarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; al quemarse no deja laja ú otras sustancias incombustibles, sino apenas una ceniza fin&; no contiene, como los demás carbones, grandes cantidades de azufre y, por consiguiente, no ataca las parrillas ni destruye las máquinas. Dit'íjanse lo pedidos á BAVARIA • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

Compartir este contenido

Bogotá Ilustrado - Serie II N. 11

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones