Indeleble
Ellos se amaban aun sin conocerse, entonces el destino hizo de las suyas. Yo era una chica como cualquier otra, sin nada que me hiciera resaltar de entre la multitud. Pero algo cambió por completo en el que pensé era el día más triste de mi vida, sus ojos se cruzaron con los míos marcándome irremediablemente como suya. Desde ese momento, una huella indeleble quedó marcada en mi corazón, a pesar de que él no me conocía y yo no sabía quién era él. Cuatro años más tarde nos volvemos a encontrar, pero el destino nos ha jugado una mala pasada, aun así por primera vez quiero dejarme llevar. Mi cabeza dice...