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Con la frase Poesía.

Imagen de apoyo de  Poesías y comedias de Juan José Botero - prólogo

Poesías y comedias de Juan José Botero - prólogo

Por: Juan José Botero Ruiz | Fecha: 1928

Prólogo que acompaña a la obra poética de Juan José Botero. En este texto introductorio se explica la relación del autor rionegrero con su territorio, pues gracias a la crianza tradicional y la apreciación de las experiencias relacionadas con el terruño, Botero exhibe una poesía popular que defiende celosamente “lo propio, lo castizo, lo tierno y lo agradable”. Comenta Antonio José Restrepo, prologuista, que la crianza y recuerdos de su tierra hacen que la prosa de su amigo Botero esté cargada de juegos de palabras, sainetes y manifestaciones de buen humor, pues las costumbres e idiosincrasia recia de los antioqueños se manifiestan en el ánimo sencillo y festivo del autor y su obra.Para dar testimonio a las palabras del autor se lo presenta desde episodios transcritos por él en su autobiografía y extractos de la correspondencia que mantenía con destacados personajes de la época. Finalmente, para caracterizar esta recopilación, Restrepo menciona que “este libro es un retorno al simplismo de la vida colombiana, sin ribetes ni arrequives”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Otros

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Poesías y comedias de Juan José Botero - prólogo

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Imagen de apoyo de  Poesías y comedias de Juan José Botero - inocencias

Poesías y comedias de Juan José Botero - inocencias

Por: Juan José Botero Ruiz | Fecha: 1928

Selección de poemas que reflexionan sobre el tema de la inocencia. A través de estos versos se celebran ciertas experiencias humanas como el renacimiento del moribundo y el enamoramiento. Así, hay un enfrentamiento constante entre el prejuicio social que juzga una serie de conductas y la experiencia que se deleita en la vida sensual y la vitalidad
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Otros

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Poesías y comedias de Juan José Botero - inocencias

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Poesías y comedias de Juan José Botero - cantares y coplas

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Imagen de apoyo de  Poesías y comedias de Juan José Botero - versos festivos

Poesías y comedias de Juan José Botero - versos festivos

Por: Juan José Botero Ruiz | Fecha: 1928

Selección de poemas que refieren a temas festivos en los que resalta un sentimiento de alegría, picardía y asombro infantiles. El autor alude a temas cotidianos como el tamal, el enamoramiento, la vida de los animales, y a temas trascendentales como la vejez y la muerte.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Otros

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Poesías y comedias de Juan José Botero - versos festivos

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Imagen de apoyo de  Poesías y comedias de Juan José Botero - comedias y apologos

Poesías y comedias de Juan José Botero - comedias y apologos

Por: Juan José Botero Ruiz | Fecha: 1928

Conjunto de obras en las que prima el contenido humorístico y la denuncia de fenómenos sociales como la corrupción, pobreza e injusticia. En la primera obra, “Juana la contrabandista” se denuncia el carácter malvado de los poderosos que se sirven de las clases menos favorecidas para explotarlas y desecharlas a su antojo. La segunda comedia “Nosce te ipsum”, habla sobre la naturaleza de ciertos personajes que, por no tener consciencia de sí mismos, se convierten en víctimas de engaños. En “Las yerbateras” se comenta sobre las costumbres de los pueblos, modos de vida y creencias populares en los arrabales antioqueños. Por último, “Un duelo a taburete” hace una crítica a la vida en la ciudad, excesivamente banal.Sobre estas obras, destaca la transcripción del habla en distintos episodios, pues este elemento da un tono costumbrista que rescata la idiosincrasia propia de los antioqueños. Por otro lado, a pesar de su carácter humorístico, estas obras guardan un propósito aleccionador en el que se pretende que los personajes den testimonio de vida y, a través de alusiones directas al público, establezcan un diálogo en donde se afirme la moral y las ideas que, al respecto, defiende el autor.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Otros

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Poesías y comedias de Juan José Botero - comedias y apologos

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El Virrey Solís romancero

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Temporada Oficial de 1927 - 28 / Gran Compañia de Dramás y Comedias Españolas y Extranjeras Ernesto Vilches

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Tierra de promisión

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1926

Tierra de promisión llegó a las librerías en 1921, año en el cual se imprimieron otras dos ediciones bajo el sello de la Casa Arboleda y Valencia y la Editorial de Cromos. La segunda edición mantuvo la misma disposición de la primera, mientras que la tercera incluyó sólo dos correcciones ortográficas. Editada por Minerva, en 1926, esta cuarta edición del poemario fue la última que José Eustasio Rivera revisó en vida. La editorial Minerva, fundada por Juan Antonio Rodríguez alrededor de 1912, fue célebre en Bogotá, a principios del siglo XX por imprimir libros de autores como Germán Arciniegas, José Antonio Lizarazo, Porfirio Barba Jacob y Luis López de Mesa, entre otros. Este ejemplar, que hace parte de la colección de la Biblioteca Luis Ángel Arango, incluye una dedicatoria escrita por el autor para una amiga personal: “A Julia Corredor, cuyo espíritu sabrá prestarles a mis poemas toda la poesía que les falta, José Eustasio Rivera. Neiva, junio 5 de 1926”. En esta edición se eliminó la dedicatoria de Rivera a sus padres que apareció en las tres ediciones anteriores. Para esta edición, José Eustasio Rivera hizo 43 cambios, casi todos de tipo ortográfico y sintáctico, como se ve en numerosos sonetos. A pesar de estos cambios, Rivera conservó las imágenes y los temas medulares del poemario: la preeminencia de la luz, el entusiasmo del encuentro con la naturaleza, la pequeñez del hombre ante la belleza del medio y la insatisfacción permanente (Benso y Gennero, 1972; Simari, 2013). Estos temas atraviesan no sólo la poesía, sino la obra en general de Rivera. Como lo anotó el crítico Luis Carlos Herrera Molina (1972): “En Tierra de promisión no está sólo su mirada superficial al paisaje y el contacto exterior. Está el viaje por sus caminos interiores. La nota de sus íntimas apetencias y las líneas de tensión de su espíritu disparado en dirección de la luz y del sol” (p. 67). Cuando Rivera revisó y publicó esta edición de su poemario ya era un autor consagrado: dos años antes había publicado La vorágine y, desde entonces, polemizó en la prensa con sus críticas y sufrió ataques por sus denuncias y su estilo literario. En 1926, año de esta edición del poemario, también se encontraba preparando una segunda edición de La vorágine, al tiempo que ampliaba su labor diplomática y buscaba la forma de ligarse al proyecto de ferrocarril Tolima-Huila-Caquetá. Luego de finalizar la revisión de esta edición de Tierra de promisión, Rivera se dedicó a corregir su novela, por lo que no regresó al poemario. Esta cuarta edición se convirtió, entonces, en la definitiva.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía
  • Literatura española

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Tierra de promisión

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Prosas

Por: José Asunción Silva | Fecha: 1926

En 1926, año en que apareció esta antología de José Asunción Silva, el país apenas empezaba a descubrir su obra y a entender lo que ésta implicaba para el panorama literario del país. Talleres de Ediciones Colombia, donde también publicaron políticos como José Camacho Carreño o Marco Fidel Suárez, editó el compendio. Este tomo, que recopila quince textos en prosa del escritor bogotano, los primeros que circularon antes de que se rescataran otros de sus escritos, muestra un Silva descarnado, satírico, ingenioso e, incluso, humorista, contrario al tono solemne, melancólico y culto que caracterizan algunos de sus poemas. Publicados inicialmente en diarios y revistas como El Telegrama o Colombia Ilustrada, estos textos sueltos esbozan una mirada particular sobre la literatura de la época, sus figuras y líderes, al igual que las angustias derivadas del proceso creativo. Este volumen incluye, por ejemplo, “La protesta de la musa”, una conversación entre un poeta y una figura onírica que representa la inspiración. Así mismo, se pueden encontrar las “Transposiciones”, publicadas originalmente en la revista Gris en 1892, y que Enrique Santos Molano considera una “pintura en prosa”. También se encuentra una carta que Silva le escribió a su amigo Baldomero Sanín Cano desde Caracas en la que relata sus impresiones de la ciudad y sus intentos por continuar su vida intelectual mientras adelanta sus labores diplomáticas. José Asunción Silva escribe allí: “Le suplico que me escriba largo. Recuerde la soledad interior en que vivo y la necesidad que tengo de usted para no embrutecerme”. El volumen también incluye textos sobre la locura y la escritura poética, como se lee en “Poeta yo”, y reseñas biográficas y literarias que José Asunción Silva escribió sobre algunos de sus autores predilectos o sobre figuras destacadas de la historia colombiana. A Rafael Núñez lo considera un “poeta de altísimo vuelo” y un “político ilustre”; a León Tolstoi le dedicó una nota biográfica para invitar a leer sus novelas; y a Anatole France, Nobel de Literatura francés, lo describió como “incrédulo enamorado de las creencias muertas, demócrata adorador de todas las elegancias aristocráticas, moderno que siente la nostalgia del pasado, erudito que hace burla de la erudición y reniega de los libros (…), espíritu complejo, penetrante y sutil…”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Literatura española

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Prosas

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La vorágine

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1925

La segunda edición de La Vorágine apareció menos de un año después de la primera, publicada en noviembre de 1924 por la Editorial de Cromos. La edición incorporó correcciones, ajustes y cambios del propio Rivera y llegó a las librerías bajo el sello editorial Minerva. La primera página anuncia que se trata de una segunda edición corregida. En la contraportada del ejemplar que pertenece a la Biblioteca Luis Ángel Arango se lee que el tomo perteneció al autor –un dato que corresponde con la dedicatoria escrita a mano por Rivera y dirigida a dos amigas personales: “A mis dilectas amigas Julia Margarita y María Luisa Corredor, en recuerdo mío y en el de mis hermanas, José Eustasio Rivera. Neiva, julio 5 de 1926”. La editorial Minerva, fundada por Juan Antonio Rodríguez alrededor de 1912, gozó de una relativa fama en el círculo cultural bogotano de la primera mitad del siglo XX, por publicar libros académicos e históricos, y más tarde por sus colecciones de narrativa y poesía. Con esta edición Rivera inauguró una seguidilla de reimpresiones que incluían sus propias revisiones y ajustes, y que finalizó en 1928, con la quinta y definitiva edición de la novela publicada en Nueva York. Aunque la trama de la novela se mantiene, así como los nombres de los personajes y la estructura inicial, esta segunda edición de La vorágine introduce numerosos cambios sintácticos, semánticos y de estilo. En un artículo sobre el recorrido editorial de la obra, el crítico Hernán Lozano (1988) comenta que si no fuera por su muerte, Rivera habría continuado lo que él llama una “reescritura” de la novela: “En La vorágine se da, entonces, una relación biunívoca entre los cuatro estados textuales y las cuatro ediciones autorales, cada una de las cuales representa un estado auténtico del texto, aunque ha de considerarse el de Nueva York como el texto definitivo” (pp. 75-108). También, en esta edición, se conservan las famosas fotografías de Arturo Cova, aunque con ligeras diferencias de tipografía y disposición: la primera aparece después del prólogo, mientras que en la edición de 1924 estaba ubicada antes. Así mismo, esta edición incorpora 13 erratas, 8 más que en la primera edición. Pero es en el lenguaje, en su intento por contrarrestar la “demasiada cadencia” que tanto le criticaron cuando la novela se publicó en 1924, que Rivera más se detuvo en sus revisiones y ajustes. Si en la edición de 1924 se leía, por ejemplo, “la turba agresiva rodeó la puerta” (p. 77), en esta edición se lee “afuera empujaban la puerta” (p. 72). Si en 1924 Arturo Cova decía “sí, es mejor guarecernos entre la selva, dando tiempo a que llegue Clemente Silva” (p. 339), en 1926 dice “y guarecernos en la selva, dando tiempo a que llegue el viejo Silva” (p. 308). Con cambios como esos, Rivera construyó y reconstruyó una novela cuya complejidad lingüística y temática despertó elogios y condenas, pero nunca indiferencia. Esta edición incluye 13 comentarios críticos sobre la novela que dan cuenta de la recepción de la obra y su impacto en la esfera pública de entonces. Entre las miradas sobresale la del escritor Max Grillo, quien afirma que “La vorágine ha nacido de pie, como las obras destinadas a vivir” (p. 318). El político antioqueño Carlos E. Restrepo celebra que la novela logró “pintar a maravilla no sólo al hombre de aquellas soledades inhospitalarias, sino el alma de los llanos, de los montes y los ríos” (p. 318). Antonio Gómez Restrepo, amigo personal de Rivera, afirma que la novela “quedará como una de las obras más típicas y originales de nuestra literatura nacional” (p. 316). En una carta escrita en 1927 dirigida a Rivera y reproducida después en El Espectador, Horacio Quiroga afirmó que La vorágine es “el libro más trascendental que se ha publicado en el continente”. Desde Buenos Aires, César Dominici escribe que La vorágine es un “libro intenso, enorme, de gran dolor y de belleza descriptiva verdadera” (p. 311).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Otros
  • Literatura española

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La vorágine

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