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Con la frase Poesía.

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Poesías / de Joaquín González C. ; anotación preliminar, J. Rivas Groot.

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Bienaventurados los que lloran : poema

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Víctor Hugo en América

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Imagen de apoyo de  Poesías de Gregorio Gutiérrez González

Poesías de Gregorio Gutiérrez González

Por: Gregorio Gutiérrez González | Fecha: 1890

Las estrofas de Gutiérrez González tienen hoy su divina resonancia en los valles y en las crestas de nuestras cordilleras; su Memoria sobre el cultivo del maíz, se repite con delicia en la cabaña del pobre y se declama con orgullo en el aposento del rico y en el gabinete del literato. Las baladas de Osslán no caen mejor sobre el oído del montañés de Escocia que el eco tierno de los versos de nuestro poeta sobre el oído de nuestros sencillos y honrados trabajadores.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Otros
  • Literatura española

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Poesías de Gregorio Gutiérrez González

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En el mar : romance para mezzosoprano o barítono, [op.123] / S. Cifuentes ; poesía de Heine

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En el mar : romance para mezzosoprano o barítono, op.123 / S. Cifuentes ; poesía de Heine

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Imagen de apoyo de  El Casino Literario: aniversario tercero de la Sociedad de este nombre

El Casino Literario: aniversario tercero de la Sociedad de este nombre

Por: Carlos Eugenio Restrepo Restrepo | Fecha: 1890

El Casino Literario fue una sociabilidad medellinense fundada en 1887 y vigente hasta 1910 aproximadamente, que congregó a las principales notabilidades de la vida política, económica y cultural de la capital antioqueña a finales del siglo XIX. El objetivo principal de la congregación era discutir en torno a actividades relacionadas con la esccritura, la formación de bibliotecas y la educación. Para conmemorar el tercer año de fundación del Casino Literario, Carlos E. Restrepo, que para ese entonces era su director, compiló la publicación de varios escritos discutidos durante las reuniones que hasta ese momento había tenído la sociabilidad, algunos de los cuales habían sido escritos por miembros del grupo. Se trata de un conjunto de ensayos y poesías de diversos temas, a partir de los cuales es posible conocer las temáticas discutidas al interior del grupo, la participación del Casino Literario en la vida cotidiana de la ciudad, que para este entonces estaba en proceso de modernización, y finalmente, las manera en que funcionarion las prácticas asociativas y sociabilidad literaria en Medellín.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Otros

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El Casino Literario: aniversario tercero de la Sociedad de este nombre

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Imagen de apoyo de  Reporter Ilustrado -N. 6

Reporter Ilustrado -N. 6

Por: | Fecha: 20/07/1890

Directores: ANTONIO DE NARVÁEZ ANTONIO RODRíGUEZ \ NUMERO 6.° (AgenCia General: A N O I --- SERIE 1.· CALLE 13, NÚMERO 117 ) Begoti (Colombia), Julio 20 de 1890 BOGOTÁ ~~~ JQ,.~=Q, ;~~~~6UQ~1t F Al3RICANTE DE SELLOS DE CAUCHO BOGOTA-CALLE 12-NITMERO :305 ESPECfAL1PAPES: eStIlos ñmsimos ~nra tsqurldos, .cuentas, n.cih.O's, fn.duxlls, letras, bormntntDs, mDnogramas, tíe. Se garantiza la duración do los scllos PRECIOS MODIeos PUNTUAl/DAD Jnlpr~Dtll .le LA Ll'Z. Colle 1:1 námero 100, AJ.lurtt.do 160, T~Uollo 2'. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL Rl!:PORTER ILUSTRADO POESIAS DE RAFAEL NUÑEZ '1 EDIOIÓN DEFINITIVA y ÚNWA AUTÉNTIOA ADORNADA CON ILUS'J'RAOIONES De venta en la Librería Oolombiana de Oamacho Roldán & 'fumayo, Calle 12, número 178, á * 5-40 el ejemplar. POLICARPA NOVELA HISTORIOA POR CONSTANCIO FRANCO V. cAPí'rULos DE LA OBRA.. 1.. El nacimiento.-2: La presentación. -3: El bl\llti7.Q.­.(.' Infancia de Policarpa. --5. o Primer viaje de Policarpa lí San­tafé.- 6.· El regreso.-7: La envidia.-S: ¿ Por vocación ó inspiración?-!>.o El triunfo.-l0. Un paréntesis.- -ll. El pri­mero y único amor.-12. Segundo viaje de Poli carpa 6. Santafé.- 13. La resignación.--14. El terror.-15. D. Juan Hámano.- 16. Ultimo viaje de Policnrpa á la capital del Reioo.-17. La entrevista.-18. Asechanzas.-19. El realismo en contlictos.- 20. Ultima tentativa.--21. El arresto.-22. El pr:>ceso.--23. La aentencia.-24. Esfuerzos inútiles. - 25. Visita inespernda.- 26. La ejecución. Este libro, que contiene toda la vida de POLIOARPA SALAVARRIETA, esa heroína de nuestra magna guerra de la Independencia. supe· rior en mucho, desde el punto de vista del patriotismo, á todas las mujeres de su siglo, está de venta en cl almacén del señor D. Isidro Vargas V., segunda Calle Real, números 297 y 299, al módico precio de $ 1-20 el ejemplar. Bogotá, Junio de 1890. INCENDIO Sabemos quc 10s señores Pombo y Obregón están casi al co­ronar su JJireIJt0170 ele lOR indimiduos que ayudaron á apagar el in­cendio ocurrido en Bogotá en la noche del 7 de Diciembre. Se agradecerá. que las personlls que no apagaron, se sirvan dar sus señas en la OfirinR-()alle 13, número l11,-á fin de comple­mentar el JJú'ectOl'io GeTlel'ol de Bogotá. A los que oculten su nombre se les guardará absoluta reserva. NIETO ~ NIETO .A.1:o::l.a.ce:n. :0.05_ 1.27 -;sr 1.29 de 181 ca.11e 1.2 (ABAJO DE LA ROSA BLANCAl Venden regist ros, folios, tarjetas de felicitación, menus '1 todo lo de este género, desde UD cuartillo hasta. cuatro pesos cada ejemplar. Venden asimisJDo toda clase de útiles de escritorio, li­bros liD blanco, etc., y ha cen toda clase de timbres con mo­nograma 6 sin él. En estos artículos los precios son tam­bién sin eompetencia en la plaza. LIBRERI A COLOMBIANA llO&OTÁ, OALloB .L2, NÚ1iERO 178 Los pedidos de )08 Departamentos, que fJengan acompaflados " tu ímporllly10 por 100 más para gastos de transporte, serán despachados por y á TUelta de correo, convenientemente empaca­lios para eTÍtal' el deterioro de las pastas. Dirigirse á Ca.macho Roldán & Tamayo. ------------------------------------------------ EL COPOSENO Triple anisado fabricado en Copó por el Sr. JORGE VERGARA P. Por damajuanas, botella ...... _ . .... .......... .. $ O 60 Por botellas sin casco ......... , . . . . . . . . . . . . . . . . .. O 60 Por botellas con casco . .... ......... .. . . ....... O 80 Copa ......... . . ... ...... . . . .. ... .. .... .. .. . .... 006 . Pal'ho .Jlméuez JI. [Calle de San José, número HSI. BALSAMO ADMIRABLE, PREPARADO POR RAFAEL GÓMEZ M. Este prodigioso roedicament", que cuenta con varios cer\lft­cados de prrsona3 que lo htLn u~a(lo y (le do~ médicos ron". cono· cilIos, el señor ))octor D. Fmllcbco Blly6D y el ~"or Doctor D. Aurelio Mutis, sirve parl1 h\ cuTtlcicín del RcI17Mti3mo, OiáticCl (ó mal de gatos), dowre" nCl"vw.90S, c.n·t'LduI"fl8, quemndul'a', porra­ZlJS, contusiones, tnrticolis (6 torceduras oe la nucn), WliooR, doloru de estómo{)o, de cnbeZ{J,. de gnr{)rLl1tll. pnpern8. toR, lIutriti3. intuerto" úlceras. morded/ti a" piC'ldul'lll1 de ir¡8ccto" 1'1!1le1/.',ROB, Ml-l17wru, hin.· chazrificadu con tÚllta rapiol'7" prueba de una manera clara la eOcNEX>.A.lSI Oro americano, 97 úl) ! rol' 100 de I,rcmio. Oro francés, lJ2 tí 94 pOI' 100 ele premio. Oro español, 9·1 á 9.3 por 100 dI' premi(l. Oro colombiano de 0'900,84 lí 86 por 100 de premio. Fuertes perUi\1l0S y chiJ¡.lJo~, :1O á. 32 por 100 tle premio. Fuertt's colomhillllo, ~6 á::~ I)<'r 100 de premio. :Moneda ele 0'835, 2<1 Íl2.) por 100 de I/rtmio. Moneda antigua, 10 tí 12 pUl' 100 ele prtmo . . Moncda de níquel, 1 Í\ 2 por 100 de descuento . .A.COXON'ES X>E JB..A.NOC> Banco de Bogotí" $ :200 Ít $ 230. BIIIICO dI: Colom bill , :$ 600 ~ :¡; 630. R>lueo Hipotecario (l-11 li4,lIidaCiónl. Banco Internac:onal, 2,) por 100 de prima sobre el capital pagado. Banco Populnr. $ 14 tÍ * 16. Banco Prendario, $ 4 ,) $ 5. 13 de Juni de 1890. ALn~:nTo CAYCEDO P. Calle de Floritin, número 369. P RO DUCTOS DEL PAIS De la última revista de la Casa de D. Nicolíis.Esguerra, d. New York: Café de Bucaramanga y Ocaña, 19¡ Ú 20! cs. Jibrn; de BogotA, 21 á 22; de Cúcnta, 19t 6. 20t; de Uiouachll, 17 tÍ 19.-Cacao del Cauca, 2L á 22 cs. IibrR; del ToliUlll, 19.-Cltel'o,~ de Bogotá, 12 es. libra; calentaDOS, 11 íí 12t cs.; A nlioquia, 101 Ú 11; Sabanilla, 9f á 10; Riohuclw. 8i; Cauca, lJ {L 91; PlInllmá. 101; Colón, 71Í 9. Las piezus colombianas de $ O-50 (O' '35) ti 13t C8 • de RETRATOS DE TODA CLASE, ESPEOIALlDAD EN LOS DE NIÑOS un terreno. situado Ú lUedí:l hora Jo La Yega. Mide m~ ó meno. 150 fanegKda de buena c,llilbll de tierra. Se produce en ella c"ñü, plúLuuo cte. elc .. y reúne las co~ diciones apetecible : Ilgua~. peone', etc. etc., pRfa establecer una plantación de café. Yale $ 6,WO. Se acepta en pago uoa cllsa cn Bogotá, siempre que utA aUuada con venientemente para el intere:.lIdo. Entenderse en Bogotá "n 11\ Agencia. En La Vtga con llenito Ulloll. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ra;PORTER ILUSTRADO t~nctALtDAD PASA NOVIOS ~. ~ r\ LLE RE \L, NUruS. 480 y 4 2 antlm local de la Casa Bonnel & C." A('aban de recibir y tienen de venta el máli elegante y comp!eto surtido de MúVEDADES DE LUJO PARA REGALOS DE BODA. MUEBLES, ALFOMBRA~ CORTIN" AS, 'l'!PICES, &otttlann ftl1i~hml, e rUaleria de Bacara t para. comedor, Espejos. GRABADO~EN MADERA Y EN ACERO, ARANAS, CANDELABROS, TELAS mCUlS!M/'S PARA MUEBLES. DECRETO NUMERO un DE 1888 eobre prenla. (COXOLl1IIÓ.). IV-DK LOS IMPRESORBS. Art. 20. Son impre8ore8.1 propieta­rio y el director de una imprenta. La reRpoDsltbilida.d recae en primer lugar sobre el propietario. Art. 21. Es prohibido' 101 impre· sores: 1.. IIa~er publiclloi6a alganaen que no se exorese 1>1 nOUlbre del e tableol­miento ti pográllco; 2.· Imprimir pt'ri'Jdicos que no cum­plan c(,n la", cmdiciones tl8tableclda!J en el arUcltlo 13. y continua.r la. publi­cacióJl del que Ill\ya sido suspendido por la autoridad; 3.· HI\.:er publicaciónes anónimas ó seudónimas (que no lIean articul08 de periudico) sin que el autor haya dejado en la imprenta el originalllrmado. El impresor lo mantendrá en l'eserva, si el autor In exige, ba.jo pena de violaoi6n de secreto; pero lo presentará. á lA. au­toridad competente cuando se exija la responsabilidad. No es admisible para. ningíin esorito la. firma de edit.or responsable, en vez de la del autor verdadero. 4.· Publicar, sin licencia de la auto­ridad eclesiástica, obras sa.gradas, mo­rales, catequtsticas 6 devotas. Art. 22. El impresor que infrinja cualquiera de laR precedentes di@p08i­ciones, incurrirá en una IDulta de vein­te á trescientos pesos, que se hará. efec­tiva admini"t.rativümente. Art. 23. En caso de desobedienoia 6 reincidencia., el impresor incurrirá en la ptma de :>lausura del establecimien­to, por el término de quince dtas á sei8 meses. Art. 24. Queda derogado el Decreto ejecutivo 635 de 1886 (5 de Noviem­bre), sobl'e libertad de imprenta y jui­cios que be sigan por abusos de la misma. Dado en Bogotá, á 17 de Febrero de ' 1888. RAFAEL NUÑEZ-EI Ministro de Gobierno, CARLOS HOLGUÍN. EL YUNQUE PESEBRERAS Y FRAGUA Esmerarlo cuido para 1,,1< hE', ti .,!,. Puntualidad y esmero ~n los trllblljolS.-JuLlO ~UIJANO C. Calle 13, cuadra 1 '3, ntllut'IO 215. ES UNA LOCURA de León Posse S alas, y debemos aprovecharnos de ella, el estar vendiendo ti principal y gastos todos los relojes de oro, plata y níquel, para hombre y para eeñora; relojes de sobremesa. con capana y despertador; relojes para colgar; relojes para sobremesa, en cajas deformas primoro'saB, muy propios para obsequios; leontinas, medallones, pulseras, cajas de míisica, alcancías mecánicas, tinteros, abotonadn­ras para hombre, lapiceros, navajli., eatuches para las uñas, mancornas, aretes, etc. etc. etc. Calle 12, níimero 133. Arriba de la casa que se quem6 en Diciembre tiltimo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----------------_._-_._-- ---_ ._------ ~ --_ .. _- - - _.~ -'--------~ .-~ D lreo1:o reo : ] NUJ\,1ERO O .• - V.ALE 10 cv.,. ~ """'- l:"o=c:1o. GencTc.l.: A N T ONIO DE N ARVAEZ .A. ~ O I ~ SER IE I CALLE 13, NUMERO 117 A N T ONIO RODRIGUEZ B ogot~ [Colombia], Julio 20 d e 1890 :aOOl-OT""",- ---------------------------....---------------------. ----- A LOS PADRES DE LA PATRIA ------~*~------ EL REPORTER ILUSTRADO tributa homenaje de admira ión y uraütud en el 80,0 aniv r ario le la pro­clamación de la independencia nacional ------.-;)¡H({:-<_ ---- ¡ 2 O DE JULIO D E 1 89 O ! COLOMBIA ¡ Qué batalla y qué hé roe! Un ]1uliauo ue hom bres I mal . nnados ,."da en el Pan'ano o, V.,gu , en Jun;n, ~ ~l ' en Barioas, en el Báruu]a, en cuanta parte encontmba. (:) ,1, OLO.\lErA! ¡Qué gl'UllltJino no ha sollntlo con ese al e tnndarte do Fernando "II, 01 penJón de B0LíL\R. C) nombre! ¡Qné corHzón no palpita apresnraclo al Las luchas pa aron: lo último bajele expecliciona- I • oí rlo! \ rios hllíon ele nue .. tra co ta , y no so veía en el inmenso 'l'reintaallos hace que de~apareció e a dio a guerrera, \ territorio de OOLOllEl.-\, otra fi 17ura queJa tuya BOLh-.\R, .Y In mayor parte de lo CJuo hoy vi,im os no conoeemo ni se leía en el azul y va to pabellón de Ilue tro cielo, 'i no 'u nombre, l1' trudiciones. SllS leyenda . El rio otro nombre que tu nombre, 'OLO)IDL\ ,lel tiempo llll traíllo ha tu no otro UlIO poco dcspoj()~ El uniíel"o e engrandeció Cvll la nueva Tación que \' ll'ientp (le e os I~no , de cuya boca sabemo á JUl1Ín y llrgía elel fOIlJo de lo marc donde uace el 01. Europa Bpyadl! AjenCls Ú lo odio de lo últimos tiempo ' de l>il \ 01\'10 1I ojo á la Amazona que se alz,d)'~ obre el mar l' "Iste ncla, 110 ab ~ ll1 o' d e ella ino gloria, batalla · v \ corúleo de Colón, preguntó por II nombre, y lo roncos e"pl ' ndor; pelO nqnollo ' ofljos no Jo er:lIl en verd ad, ino ecos do cien callones le conte taron Cfln tu nombre, lu<:> último doloret', lo J olore precursores tle la ll~ - C;OLO\LRL\! trnrci6n. E ' pafia acababa de ,encer la legione omnipotentes 'rodo el Ardor tlo tlnll raza caballero a y valicnte COIllO tlo Francia: E'pafia h '\bía aparccido granlle, fuerte y ql1 de cendía del id)' do )(' comuneros lle Ca tilla . ~uerren\ como en u glorio u (lía de la cllnqlli , ta (10 ilu tró nqnella época corLa y olernne. El mlor eSJ1:lnol Uralllula y de Italia. Y in embarcyo, 111 hile te de E - hnbía. llormido duranto trc ~ciento s a!lo~, y al t1e~pertar'e pana el'¡Ul venciua. Preguntaron por el nombre del asombró a l mundo. vencedor, y cien pueblo le conte taron con tn nomhre, La política de los Borbone no había nmilanllllo el BOLÍ'· .~ R Y le cn ñaron roto por la metralla y oscu- 'f\n tigno espíritu castellano qne guió la hueste yen ce - reciJo por la pólvora, al¡;aclo obre el Uhi mborazo, tu dora' ele Lnbcl delante de los Moro: el e pírítu C:1'te- pabellón, OOLO){lHA! lll\uo de pertó. Nue tro hermano fuer on ve llúitl 0 . pero ¡Ah. Fue ele ue entonce que Amí-rica tillO patria, no avergoll zaron Je u derrota, porquo eran n ra za y porque se la reconoció el mundo. Xo' encontraron digno!! n \'1\101' lo que trinnfubnn. ¿Qllléll hab ía do yencer? El de ' el' dll nI) de nue ' tro uclo. no llamaron héroe v qne repr e en tura mejor tí. ~ pllna, y \lton ces no era no miraron como hombres. PrC~lIntarun el nombre d-e Hspnna lu que comuatia á favor uo lo ~ tirano , ~ino el nne'tra a ociación pura io cribirlo sobre la e fera y lo p ueblo americano que luchaba por III libertad. mapas, entre la Ji la de la nocione; y!o pueblo redi - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 42 EL REPORTlnllLUSTRAlJO s midos por BOLÍVA R contestnron gozosos que su 1\('\1II)re ! era el tuyo, OOLOMRIA 1 ¡ Un homul'C', de nombre y dC' nación (lrsconoe:itlos, . c presentó ante las Cortes de Europa pidiendo dinero y I I\rmllS parn una crne'rm oriental, desconocidn, para 111m guerra ópica y Il~ll·ayilloll1,-pue' le habí" sido impo il¡le sa­I: r, por COIlS cuelleia ele la ml1t"ha gente armad tL qlle pusaba pUl" la cuarlra,-y I1lla ve% que llegaron, pidi eron d beber. De pné do haber guatano In. primera copa, 1 ar­gento, que sobro los placeres de Baco no era nadA. e~ q\lj­vo fI. los de Venu , viendo que estaba en la\ t ienda 1111n. 1l1nchach!l. con quien podía. divcrtirse un rato, interrogó Ií. In venten¡: -EIL, sel)onv ¿esa chica que está nhl arrimada es u hija? -No, sel'\or. -¿ u hermana? -Tllmpoco. -¿ n nIeta? -¿Acn o soy tfln vieja? -¿ n sirvienta.? -Nada. -¿ Entollces? -E' una joven que ha entrado aquÍ á de can nl" un momento. - IRltl costnmbre es salirse de su casll á e ta hOl'a~, por el solo motivo de darse gusto, dijo Iglesins, yacer - ( cnndo e á Policnrpn, que e tnb~ bajo la influencia de t1l1 horrible pre entimiento, le ofrcció nn trago. E ta lo rehu8ó, en\'olri énc1o e la cara COIl la mantilla, (\ fil~ de evitar el, el' conocida; perú el mi erable ica- ~i l"Ío dio enelrscuorirlllcogi ' ndoleel rostroCf)}) 11 mano Hlcill ~'eall0.aR, hl\stll que logr6 verla perfectamen te. -¡(.J.IIÓ p~trer.itIn nI chico! exclamó. Y llamando á Bibialio á Sil Indo e fij6 con atención en amba fi ono­r11 ía , y dijo 11 ti fecho, como un generl\l que obtiene la tomó una luz que ardía en el IDO trador, y acercándo­la á la cara del paciente, preguntó á la heroína: -¿ abe nated qu ién es e te muchacho? -No sé. -Mírelo bi en. -Yá. lo he vi ~O. -;,Y qné hay? -Me es desconoci(lo. -¿Conque no conoce n teu Í1. su hernntll o? - 1. Mi herman o? -RI mism o. - Yo no tengo fa milin. -, in embargo, ti ted \" o te mozo '011 parecidos como (los huevos. - 'e equivoca el se fl or militar. -¿Que me cf]l1ivoco? Podría j nrur qlle ll ' terl y sn herm ano ólo e dife ren('ian en el i"exO. - Un <.1 iabl o puedc lJal'eCel"e (L otro, re p() ndi 6 Po­li carpa, 'l ne \"Ll cltll (le n pri mitiva so rpre. :\, y rec0bran ­do P (\CO (t poco el imperio de 1\ na tuntl sere ni dad, no queda ceder ter reno. - Plle por la misma razón ne parece r e un <.1iablo á. ut ro, \,¡l LI ted presa.. - .'el1 or, le repl icó en tonces la dLle fla ele la tienda: e'a e ~ Ilna r obre muchach a, no 11'\ hng,L mal. - Pob re Ó nó, se DlHrcha conmigo la bribona. y (l ioie ndo y har,ien(] o, se zampó otro trago. sacó á Bihiallo á In cfl ll e, le dio do Ó tl"e pu ntapi és y lo des­P: Wltll á dorm ir, lIeválld o e á la patr icia en medio de la e co lta. Igle ia , qne no se can aba de ad ulnr á 'ámano, y C] ue ~en ía la co nvicció n d ql\e era á la heroína á quien t raía en su gar rn, se dir igió al pa!acio (l el dé pota. E , tc, qne gu'tabn ele los naipe, e tab l n. la azón jugllll (lo ropi lla CDn n :Lno y alguno ele los miembro de la Audiencin , qlle' lt "bíal1 Ilc~at1o. tanto con el objeto de dist raer á su amo, como para in['lrtn ;trlo de h habil idad ele Olmec1illn. en la aventura ele la ca,a ¡le ,-' u:l.rez. E ran l.ts d iez y me(lia de h !HJl' he cllando el t'argen­to, qne tenía abie r tas las pll ert I dI' la Ca 'a de Gobierno, se prese ntó an te I¡\ primer;1 :ll1toridad de l paí . -Mi General, di jo el e birro al tirannelo, haciéndole el salllno mil itar ele esti lo. - ¿ Qné ocurre? - Ocurre que traigo Ú \'llc ' tra Excelencia {~ la mujer aquélla -¿Ql\é mujer ? -¿ Yá no se acuerda mi Tene ral? -A fe mía qne nÓ. - Plle oí Poli ca rpn ,' t1a\·arri et·l. L :L de toao los enfm10 . - En e te momento botó ';ímano las carta ~oh re la med\, e pu o do pie y pregll n tó á Igle. i(J~: - ;Y en dónde e't{~ e a \';lgabl1l1(la: -En el COI redor. "- - Que éntre en el acl O. El sargento ,alió é introuujo á la pall icia. 'ámall o la miró de lo pie ~ :í. la c'¡beztl j' ,1(' la cabeza á lo r !e~ , y lu égo lo pI' guntó: - ¿Conqne oi yo? Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 EL REPORTEE ILU, 'TRADO ESTATUAI.DEL LIBERTADOR~SIMON BOLIVAR PLAZA PRINCIPAL DE BOGOTA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL REPORTEE IL[JSTRADO 11 11 11 11 :Mal'i cal de eampo de lo ~ Reale-' Ejéreito: Caballero de la Real Orden de Alcántara, "' in T T Goberuadol' ~ apitán General del ~ ue\'o H.eino de Granada, Presidente de la Audi licia y Chancillería Real del Di trito Superintendente enera] Subdelega.do de Real I--Iacienda de Renta e tancarla y de la de (1ol'reo", etc. etc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 .B'L REPORTEE lLUSl'RADO -¿Qllién? -La infamo. -¿Qué infame? -Polical'pa Salavarrieta. -Yo soy. El déspota er.tonces, sin tCller compasión, ni por la juventud, ni por la bplleza, ni por el dc,amparo, ni si­quiera por el sexo, tomó de ambns orejas á Polieflrpa, y sacudiéndola fuertemente, volvió tÍ interrogarla: -¿ De dónde sois? -De la Vllln, de Gl1adllas. -¿ Ouál es actualmente vuestra vecindad? -Juzgo que actnalmente soy vecina del otro mundo. -No (lS equivocáis, le contestó el tirano airado; y volviéndose en seguida á Iglesias, le ordenó que llevase la presa á la cárcel en donde estaban los reos por delitos comune . -Al salir la patri cia, Sámano se frotó las manos en seflal de satisfacción, y dijo como rara sí: -Buena ha estado la cosecha. (le esta noche. No se puede negar que tengo magníficos Ilgentes! Y volvió á sentarse á cOIl~inuar el juego (le ropilla. OONSTANCIO FRANCO V. A LA ESTATUA DE BOLIVAR ~ I , ,1 "II" ENGO á. tll sombra á recordar historias, ,1 Del gran ROLÍVA R vi viJora imagen! 'I¡¡I Haz íJue mis ,orsos L1 memoria no ajen; Díme tú nlisma cuáles EO Il su glorias. Muestra al mun do el lau rel üe sus victorias, Quo nnnea el tieUlpo ni el olvido ultrajen; y los monarcas á sn plll.nta bHjen Las diademas qlle ciñcn ilnso ril1 '! El tricolor pendón sobre los Andes El arboló con victoriosa mano, y fue el mayor entre los hombres grandes! Después la patria lo lbmó tirano . . . y sus postre!'as lágrimas cayeron, y por l1l'na inmortal el mar tuvieron! SA NTIA GO PÉREZ. D. JUAN SAMANO El retrato de D. Juan SáUl9no, el último Virrey español que tuvo el Gobierno del Nuevo Reino, enla capital, hasta e18 de Agosto de 18IJ, fue dibujado por el popular D. Justo Pastor Losada, quien tenía conocimientos artísticos adqui­rido!' con los pintores de la Expedición Botánica de Mutis, y el mérito de haber sido, en 1821, el primer litógrafo co­lombiano que dio á la ven ta obras de arte. Se recordará que Sámano adquil'ió nombre de valiente y de sanguinario, COllJO fiel soldMdo del Rey, en el Sur del act.ual departamento del Canca, y luégo en Santafé, como Jefe del Gobierno colonial. Por su ordeu fueron fusilados, en 1817, en Bogotá, Francisco Arpllano, J o"G María Arcos, José Manuel Díaz, Ant.onio Galiana, Jacobo hlarufú, Po­LICAI: tPA SALAVARRIETA, Alejo Sabaraín y Joaquín SUÁ­rez; y en 18l9. en el Socorro, Pascual Becerra, Isidro Bra­vo y ANTONIA SANTOS. Slilllano logró, por la rapidez del viaje, embarcarse en Honda antes de que ll egase el cowisionado que iba en su persecución, valiente Coronel Leonardo Infante; y se refie· re que durl\nte la precipitada Ularrha decía It 811 R~(luito: "Huyamos, que ah( vienen eso. cobardes." -, •• Sámanu se refugió en el i tillO de Panawá . rn'imó ~ri­torio colombiano que poseyeron los e pA.ñole~. y al!! mnri6 estimado de los uyos. D. Jasó Belv€T, amante de las glorias patrias, vio en I:IU8 últimos dias el original de este retrato, y exclamó al pon6r­selo de pre ente: .. El tiranu lo D. Juan SáJUl\no": fr&1:I8 que_abona el parecido. PLAN DEL REGIMIENTO DE MILlcrAS DE CAB.\LLERiA DEL NOEYO REINO DEORANADA, APROBADO POR LA SUPREMA JUNTA PLANA :.rAYOR.-Coronel. D. Pantale6n Gntiérrez; Te­niente- Coronel, D. Primo Groot; Sargento Mayor. D. hi­dro de la Ba tida; Ayudante Mayor, D. Francisco Llamas; Porta-estandarte, D. Nepomuceno Torres; POl·ta-estan­darte, D. Frnnci ca Borda. .PRIMEH ESCUADUÓN 1." Compafíla. - Comandante, el Coronel; Capitán, D. Pe dro Ricaurte; rreniellte, D. José Nicolús Moreno; Alfó­rez, D. José Antonio Sánchez; Alférez, D. Pedro Rodríguez Correa. 2." Compaftía. - Capitán, D. Luis Rubio; ;:Teniente, D. Mariano Grillo; Alférez, D. Rufino Bl.lrro~; AHérez, D. Ignacio Clllderón. 3.' Compflfría. -Capitán, D. Zen6n Gutiérrez; Teniente, D. FrancÍbco González¡ Alférez, D. José María Camacho; Alférez, D. Toribio Rubio. SEGUNDO ESCUADR6N 1.. Compañía. - Comandante, el Teniente-Coronel; Ca­pitán, D. Tadeo Cabrera; Teniente, D. Buenaventura, Ahumada; Alférez, D. Javier Rodríguez Correa; Alférez D. José Ardila. 2." Compafiía. -Capitán, D. Juan Tobar; Teniente, D. José Arjona; Alflirez, ~ . D. Esteban .Pallares ¡ Alférez, D. Nicolá Quevedo. 3." Compaftía.-Capitán, D. Telmo Manrique; Teniente, D. José María Aráoz; Alfércz, D. Eugenio Os pina ; Alférez, D. Javier Rodrígupz. TERCER ESCUADRÓN l." COlllpafíía.- Comandante, D. Nicolás Rivas; Capi­Mn, D. Joaquín Hoyos; Teniente, D. Vicente Benavides; Alférez, D. Nepollluceno Forero ¡ Alférez, D. Ignacio Diaz. 2." Compafíía.-Capitán, D. Antonino Zornosaj Tenien· te, D. Vicente Umaña; Alférez, D. Bias Torres; Alférez, D. Manuel Caballero G-óngora. 3." Compa1íía.-Capitán, D. Clemente Malo; Teniente, D. Fernando Rodríguez Correa; Alférez, D. Manuel Vi­cente E~gueTl'a ; Alférez, D. Ramón de la 'rorre; Porta­estandarte voluntario, D. Valcntín Torres. CUARTO ESCUADH6N 1.' Compaflía.--Cornaudante, D. Luis Otero; Capitán, D. Domingo Aráoz; Teniente, D. Esteban Quijano; Alfé­rez. D. José Antonio Díaz; Alférez, D. Francisco Bastida. 2.' Compañía.-Capitán. D. Jo é Ignacio Umaña; Te­niente. D. J o"é BI.I t.ida; Alférez, D. Miguel Sánchez; Alfé­rez, D. Narciso Santander. 3.' Cornpllfíla.-Capitán: D. Lui Tobar; Teniente, D. José Vá quez P os, e; Alférez, D. Nepornuceno Esté\"ez; Al­férez, D. Antonio Mend0za; Porta-e,tandarte yoluntario, D. Félix Bastidas. [Del Dial'io Político de CuIdas, número 14, de 9 de Octubre de 1810). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l!.'L REPORTER IIJJSTRAlJO 4,7 BOLIV AR EN CASA COIMA RA una do In noche mú bd la' ) :lpacibles. La fII: 11 Inna de Mayo asomah>! por el Ori ente 'eO ida de n ,',p'U I'pura y el e 111' H ' . Prolongelelo jl,'d mal'os, la I fee'ullda javia, el oco marítim o, ,e mecían dul c'emente ( nI suave impulso de los airo . El ¡p aje Luoso Orin oco paseaba en Sil inm on o lecho su t ur bia. y cnLu];¡lo as agua,s: ningún acento, ning ún rlli llo, ino el sordo I)lle arroJaban las ave noc turn as, Ó el el 1 ccnLinola I) ll e, con el arma al hombro y fija la vi ta en el bOSr¡lle hol laba lna hojas scnas, Allá distante, á la somhra de lIll árbol CiuC 10il nat o­rales llaman CasLa1io del 11[(waíióll, muchHs persona pla ­tiean al rOllador tle una hamaca co lgada Jo f ue rto" m­mus. Tri tes los unos. el mñs prof undo abati mi ento e pinta sobre ns frente ; los ot ro parecen no pensar si no en 10 que les habla de ele la h amaca lIn personaje, ardiente y lleno de connanza. -Buena, dijo un homure perlu ono de estat ura, de ojo sagaz y penetrante, do cdrácLer pronto y arrohHtad o; bUCn¡1 ha sido In. t.ard o: una oí siluar tan ce rca, C]ue si hubiera bajado un palmo, uo tenían que pensa r mús en mí los marg¡tritefio s; vHrias andn,i oroll cerca ele usted, General; y ú. fe que i no no IUll znmo (On osa 11Ig ll na, qne tiene mlis olor de sepultura tic cocod rilo quo ele én­senaua del 0l'in oco, hubiéram os si llo vícti ma. -En vel'll:td I)no es un t l'llbajo de Hércules hauerlct atravesarlo, olltes tó lino ele aquell os seflo re , alto, de nariz perfilad a, ti visLa inte lectu:l1 y 'eg ll ra, Je ni re cortés y on extremo re e1' ''(\([o; mucho temie ron los eno­migos el tal lago, qll e á viata el el hombre r¡ne los va ldría m n!) quc la vi cto rin, con ,ólo llo al hlllo y ele /trill ado , no e atr vi eron ñ. eQ'uirll o. . TO le ja de eleci r tí mi cl1rrpo que tnvi eron razó n. ¿ Les pareco (L II tecles r¡U0 debíamos el' má cau to en e to de d~pal'lll'no dol f'jér­cito pal'& ir á comer fru ta? -¿Qué dice nsterl , General? ~l prl ig ro está pasarlo y tonavía me aouerdo ele Ins elul cefl pifias que hemo, co­mido: excelentrs son las pi ñas de La E ' ll1 ont1da. ¿Y 'l ué nús sucedió? Nos per iguió mayo r n úmero dc hombros armado; fuimos más val eroso y h éllos al)uí ,a h·o. ¿No es nu es tra vida una erie de n ec h ;1tl za~, riesgo y tl'innfo, ? E ,to contestó, C'ntando e precipitaclame nte en la hamaca, un hombre que, 1 blCn (jllCmnclo :'01' el '01, endurecido por la fatiga, mal\ ifc,taba en II cabello Ch,­talio y en II lí giles movi ll lie ntos tC'llC'r el' lu ~t ro ape­nas de edarl, En 11 ait·o grH ndio o é imponente, PI) liS mirada. )' 1\ melan có li cas COIllO 1cL luz <10 la lUllH qlle la alumurnbu , n ardiontes C0 l110 el fll('gO de u n meteoro, bi n se aJ vertía el' el ca u di 110 de la e 'ca a trop:1 q ne le rodeaba. -Pt' I'O e ' to Ilil ('s prn(lelltia, Ge llernl. ni 11e la apro­ha ilm de'; ll soldado.::, r¡lh~ sabl'n r¡lIl' la exi tencia tle h patr ia 11E'penriu d0 b lh' n, tt'd, exc¡ilmó un oficial calvo, II modal e' H p tl c i u l e~ . ti' ill"inllH ll te :\ peclo, en 1uien el juic io n,ellt:l jnba á lo, ai1() ~ . Nlle trn]1o iClón e lamen­tabl e. continúa: {' tn tnu' mús e ca () do ~ropa 1 ml1ni ­ci lle qllO tl C' vc'tllnri(ls. y yá ll ' telle, ,en qué l1r~if()rme trHP I1lH' tro General en .Jefe, e1 J ,fe de E ' tllllo Mayor y el o PI1('1'11 I lll nrO":Il'iteflo. pl'im ero rompiú el Ili(¡lugo, envuelto en una ancha Catni- 11 (Ir li ta(l o. Yá halJl'lln ·flIIO(.;idll los ketol'c que era el Liberta· elnl' C] nien 1mblaba dl's 1,. . n h:LIllH(:a cou los Gl'lIcrale, Arismend i y 'ou blette, el (;ol'ol1el 13ricefio y vario ofi ­ci ales el el ejé rcito. La luna estaba yá on la mitarl del eielo, y 13olíval' Il's anim alm to(lal'Í a h¡lblállrlc)le ' l1e LI' proyecto" )' o'pe­ranzns. No é lo qno tiene di pllI""to la PrOyitlellCi¡t, Jeda, pero elh, me in [Jira una conflallza in límite, ,'aJí (le lo Cuyo , solo, en medio rlo alO'lll1o oficiales, in má r eC lll'SOS que la e pel'lln;¡;ll. jll'O,11ctiénrlolllc atra,csar un país enemi go .Y conq uistarlo. 'e ha realizarlo la nl itad ele mis planes; n()~ hemo ' obropue to ú. tollo lo' ob . t(lCnl oB, hasta Ilegal' á GlIayana; llenero de poco día rell­d iremos á :\n go tlll'a, y entonce .... iremo á libCl'tal' á la. Nu eva Granada y, a;'I'ojull,l0 á los enemigos llel r(~to ele Ve nezuela, consti tu i romos á 0010111 bill. Enarbola 1'('­mos c1 es pllé el jJabel lólI Ll'icolol' ob re el'himlltlrazo é iremos lÍ completar l1ne tl'a oura de libertad ú la A.. ll .él'i­ca del , l11' y Rvegnrar nne tm independellCllt, Ilomnc1o ll llC tl'O pendon es victo riCJ'o' al Perú: ,,1 P er Íl eró. li bre . .. . Sorp re l1 (l ido , atónito, se mirnban UIlO á otros los oficialc quC' lo cercuban: nadie; () aba 11l'Onnnciar t11l1~ palabra. fJo' ojos de Bolívar nrl'ojab¡m flleg , y al ha­bl ar ele España, (1e II rllill;l tormenta léct ric:t pa ­rocía n ceflir u cabeza, como I:L 'umbre elel Duidu cuya s¡~n grie n ta y encapotada cima alcanzaban apella :'t di­VI a l' , . .. Un oncial llamó Hparte al Ooronel Brice50 y le (lijo Il0rttlHlo: " '1'odo c~t:1 perdido, amigo: lo que cr[\. tud¡t n ue tra confianza, h"lo aquí loco' e' tá delirando .. -' .. En 1.1 itllaciÓIl en qllO le H'rno', si n múa rE' ti,lo (ILle una bata, 'o liando ell el PerÍl .. , !" Confnrtóle 13ricefío a egllJ'{tIlclol~ qlle el Lil>ert¡¡dor e ('hanceaba para hacer olvidar el mal rato que 61 y todo habían pn ado ar¡llC'­Ila ta rde ... . A lo tl lJ$ ¡nl.e~ Bollnu hahía tomado A Angostllrn; dos afio el" Illti's la ~L1eva Urana(L\, le ac la lllaba vellc dor en Bogot(t; cLlatro n!1o má tal'lle c!e Lrn ye en C:tm\¡o/¡o el <'ji'rcitl ) ele ,\Iorillo; ú lo in co da. liberbLll á Qnito, .Y al c"bo tle lo sieto a!1 s liS vic­torio as u¡wll ha pro. enc;,do tln e,pcctá~l1' ~. ~ lo tan cOllmo\·cdl)/'. tan llcllo ele glataf' l mOC1(l­nc , tan \'ul'iado y tan adecnndo á nne ... tra raza y :í nuc8tro modo de ~er como la lidi;, de lo tor o~. • GI'~cia á la aeti"idad, dí l1na de todo clogio, de lús seilores Espinosa, Jimén cz y GraC'i::t, lo" Á miles de la Tauromaquia re1fÍ'trar:lll la' proezas qlle del 20 ue Jn lio cn adelante jeclltarán lo valielltes lidiadores e paiíole. en el nnevo ('in'o dc la Plaza de lvs ~Hrtir es. ¡Quién qne ha);] "i t,) en E~p:liia algnlla corrida d.· toro, no ha f(narda in btente el l'eC'lwrdú de la,.: lJIil - Ko tan lll :li o. g-ri(ó el de la hamaca. Prl'llí mi uni­f OI'I11 e' , Pl ro me h all~ , mC'jur C 11 e;::tn bntil que me han l'l'o':dad o. muC' ho In rjor qut' con la hel'illn ' de lo pie~; nwfl unae, lreno la hertn nsncamisa II eortl'za dI.' marimít, qm' me rl't>a lll ll ll eaciC]ue ; ga lllllo>:, sí, qne cst;lll 111' do' Gen J'1I1 c.? que me acnmpafitlrlln, 1 de' cami~:\ de li ta , obre to lo • .. y nrroj 'll>a ~en(l n' risada", nendo al que ) faces de aqnellas luehas, en l1I1é' de b\1rl<11' la ferocidad, la fnerza y la ~d;l ·ia del brnto. acaban por fas('inult': r endirle y triunfar de él! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 .EL REPORTEE IL [J l'RADO No eR, COIDO pndiera creerse, qnc sintamos renacer en nuestras vena la. u,ngre española. Los franceses, aun escritores qne, como Dl1mas y Gautier, han tratado de salvaje tÍ este e8pectácnlo, han aplaudido, llenos de de entusiasmo, un ],uen pase ó una atrevida suerte. D' Amicis, al tomar la plnma para atacar filosóficamente tan bá?,bara manía, e deja llevar por sn exaltada ima· ginación, y hace, en vez de nna crítica, el mejor de los elogios. Los hijos de Albión, en cuyas venas circnla la fría sangre sa.iona, cnando se encuentran en una corri­da no le pierden un solo movimiento al bicho, ee son­l" Íen, se sonrojan, tiemulan de placer, aplauden, y en retrabado castellano gritan más alto que los demás: j picadores! i picadores! El interés que despiertan las corridas hará salir á Bogotá de su habitnal letargo,'y en vez de nna que otra mantilla conque tropiezan nuestros ojos en lus largos mediodías del domingo, veremos destilar desde la Plaza de Bolívar hasta la de los Mártires, una serie de coches qne llevan lo más granado de nnestra so­eiedad, las más hermosas damas de la capital, á ador­nar los cómodos palcos del nuevo circo, ... La hora se acerca. Todos aguan]an impacientes la primera señal. La música nos solaza con una de las más alegres piezas del repertorio. U na puerta se abre. ¿Qué irá á snceder? Es el desfile qne principia. Adelante salen los alguaciles á caballo, detrás viene la cuadrilla. vistosamente vestidos, los toreros llevan el traje tradi­cio nal, el mismo que á principios del siglo XVIII pnso en moda el valiente Juan Romero. La monterilla, la moña chaqueta con hombreras .Y alamares, calzón corto, media de seda y zapatillas. Se dirigen al palco del Presidente, salndan y se dispersan en el redondel. El alguacil pide las Ibves del toril, las cuales le son -entregad as. A un toq ne de cornef,a se abre la puerta al toro. Este nnas veces sale lentamente y toma posesión del re­dondel; su mirada recorre el circo; parece que bnsca \lna presa en quien cebar su saña. Otras veces se pre­ci pita, la cabeza baja, corriendo en todas direcciones. Encerrado en la oscuridad, y privado de alimentos desde algnnas horas antes, la Ralida repentina á la luz, el rnid o, la música, esos millares de espectadores que se agitan en las gradas, le exa¡:peran; los toreros le pre­sentan las capas de lejos y le dejan pasar de largo. Entonces nno de ellos, más atrevido que los demás, armado de una garroeha, corre derecho al bicho y po­niendo uno de los extremos en el suelo, da -el salto por encima en el momento en que éste agacha la cabeza, creyendo tener una víctima segura. Los eompañeros se acercan más .y más al tOl'0 ; las suerteti 1:'e hacen más frecuentes; cada cnal quiere sobrepujar al anterior, y de esta lucha de amor propio resultan multitud de jne­gos en que, á la par que se aplaud en la sangre fría y el arte del torero, se admiran su gracia y su ligereza. Un nnevo toque de cornetas se deja oír, y los ban­derilleros aparecen. El primer par de banderillas exas­peran la fiera: se sacude, muge, escarba con furor la tierra, se arroja ciega de ira Sübre el qne se presenta; un nne,'o par de banderillas clavan la acerada punta al ~ado de las anteriores, La cólera del bruto yá-no conOC3 Hrnites: SllS ojos centellean, las narices dilatadas pare­cen insuficientes para dal' cabina á las repetidas aspira­ciones torna la mirada en todas direcciones, da vueltas y revl~eltas sobre sí mismo, Otro torero se pl'esenta; el toro lJO quiere sel' bl1r]ado: con placer lo revolcaría, pero ve liS manos armadas do los mismos dardos qnc le hall herido. Le mira indcci o; el tOI'ero lo exdtn pon el cnerpo, con los brazos, con la voz algunas veces. El in tinto veneo; la tiot"a se art'oja sobre el onemigo; ósto lo evita elegautemente, 110 :::il1 habel' llgreglldo llU pal' Illns de ballderillas_ El poi,,' anilnal parece bu cal' un abrigo contra las asechanza del hOlllur(': 8e [lC rca á la barrera á ver si éilta le pr tege, .Y bu ca con la mirad" ese cuarto O"Cllro donde le tenían encerrado y de donde ro~oa minntos ante qnería salil'_ Frente al palco Presidencial el jefe de la cnadrilla sa ltl da y ofreee el toro cn t~ n corto bri ndis, Sin m¡ls defensa que la mllleta frente :\ frente de sn enemigo, el hombre tendrá qne luchar de astucia con el bicho)' oponerle engaño á engaño. La inteligencia desempeña no gran papel en esta parte: habrá que adivinar los proyectos del animal y desbaratarlos; leel' en sus ojos por dónde va á atacar,'y evitarlo; provocarlo "arias veces de la misma manera, sacándole el cnerpo de un modo distinto; multiplicar y variar las faces. El bicho, aturdido, persigniendo siempl'e aquel pedazo de tela que pasa y repasa ante sus ojos, ese como eepectro que desaparece cada vez qne le cree cogido, queda fas­cinado, inmóvil, ante el torero. Este se acerca rnás aún y le excita con un movimiento bmsco, y el toro, cl'eyendo, en fin, que yá tiene á su adversario, searrojasoLre él para recibir la muerte de R115 manos. Todo esto, y mncho rná, iremos á ver del 20 de Jlllio en adelante. ERNESTO UESTREPO T. LA CHARADA LA TOUR EIFFEL PRIMERA SOLUCIÓN Julio 17 de 1890-7 p. m. Señores Directores de EL REPOR'l'EB ILUSTRADO. T engo el gusto de enviar á ustedes la solnción de la charada ()lle el número 5. o de En periódico trajo, hoy: Descomposición: CALAVERADA Oada velada Da á cada cala verada La vera cara De la calaverada, y cada cala vera da La cascada cara. De calaverada A cada yelada. Su afectísimo seguro servidor, PLINIO GÓMEZ. (Almacén de Antonio Samper y C. a) He recibido de los sefíores Directores dc EL REPOR­TER Ir;CSTRA DO una boleta de abono de asiento para 16 funciones en la Plaza de To?'os, prima que ofrecieron al primero que resolviese la charada del número 5. o PLINIO GÓMBZ. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Revista Literaria: publicación mensual - N. 7

Por: | Fecha: 15/11/1890

R~VI~TA LIT~RARIA PUBLICACION MENSUAL lliograli¡t-Il¡ toria -Viajo~- Gcoo'e:tlia-Estadística-Crítica -Cnadl1os dp CDstulllbrc -Poesías-Variedades -~*~- Director: ISIDORO LAVERDE AMAYA T mo 1 Noviembre de 1890 á Abril de 1891 (BOGOTÁ COLOMBIA) IJnprenm ele "La L"nz," Calle 1.3, número 1.0 APAnTAllO 160, TBL~FONO 2'20. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Año l. Bogotá, No fiero bre 1§: I :l9t) I!:lIlrcga 7.:\ REVIS TA LITERARIA APUNTACIONES OBH.E 10 ' FrJ.ONJl~:::; A U RÍFEltOS DEL TOLlMA .En e l artículo que publieámos elt Diciulldlre de 1888 CI)Il .el título de El movi1n-iento mi neTo en el Toli'ma, de<..:Íllmos : "No tenemos (latos suficientes para. fallar sobre el verdadero valor de los minera1és de oro y plata cuya. exploración se ade­lan ta actualmen te en el Tolima, pero sí afirmamos c¡ ue los resultados obtenidos hnsta hoy no corresponden á los esfuer­zos hechos y al el i nero j n vertido en ellos. Qu izá n ingu no de los exploradores ha sido remunerado de sus gastos con el p.'o­dueto de ]a mi na puesta en laboreo. Si u nos pocos han ganado din ero, esto proviene de la venta de accione:::;, que se ha bech() -en n1tlchos casos á precios excesivos; resultado á qlle hall contribuido informes eXHgeraflos, ensayos de muestras escogi­das y n11 pernicioso espíritu de especulaeitin." Dos anos han pasac10 rlespl1és d~ escrito lo que prücede, y la situación no ha cambiado favorablemente. Los molinos ele' pisones montados en hts minas de an Scbastián, T...Aa Veta., L·" Honda, El Recreo y en ott·as más, han dejado de funcionar por empobrecimiento de lHs menas. Si á este dosgraciado resnlt:Ltlo agregan10s el hecho de que los espaf.'ioles no atinaron á benefi­ciar los más do 108 mi n rale8 au .-íferos del T'olima, como lo prueban las n u Incrosas excavaciones su ¡:;cdieiales que en ellos -existen, qnedará sentado que hay alguna causa que se opone tenazmonte á sn laboreo practie:ldo por los medios puestos hasta hoy en llSO. Esto es Jo flUO nOtl proponemos inve tig'l.r -en las presen tes apu n taci ones. Tres ingenieros e tranjet·os han recorrido en e&tos álti­mos afIos las regiones mineras (lel 'rolima: los 8eflores Joh n C. F. RJt.nJolpb, Roberto B. vVhite y Ezequiel Will iamsoll. Del informe q ue el [l )·imel'o 'preselltó al Gobierno diji olOS, :ies((e :antes de publicar! , que si no es un trahnjo prolulHlo It:Lstallt0s datos para dllr lIna idea. l!e las regiolles mineras quo describe y del método (iue se debe acloptar para. ... ·lelalltül' CIl cllas explora­cionrs sl·r1as. Por lo ne hace á los Stilure White y Wi\\iam­son, cOllfesamos que tenemos poca con fian7.a Cll SH eri torio cientlfieo. El último ha gozauo de gran crédito en el Tolima, á pesar de que SllS alllll10ioa de riqueza eH Ia.s milla~ ue El Rv­C1' eo, Lrt ESt1 ella de Bolívrl'l' .Y en m lIcbas Gtrils mns, han salido fallidos. Unas dos citas, tomadas oe Hila. earta-clrclllar de ~[r.\Villianlsol1, public:~da en .El Telf~91'alJl,a el 27 Je Di­cieru ure de 1889, bastaJ'á Il para d e mo:strar la ligereza de sus apreclaelOnes: "Todas las vetas en estas dos regiones (las de Combeima. y Cay, en el distrito de Ibagué) son ricas en oro libre. El térrúino meuio del oro no puede ser menos de dos {i tres onza por tonelada de minernl. " Hablando de esta misma región dicc MI'. Ranuolph: " Numerosos ensayos hechos con las muestras tomadas de muchas vetas de] distrito prueban que los minerales contienen de diez á veinte fuertes por tonelada (ó sea ue un qllinto de onza á una. onza), y aun los hay .le mucho más valor." ¿Cuál (le ]os dos ingenieros tienc la l'il7.ÓIJ? El último, naturalmente, pucs si los cnal'ZOS iLuríferos del Combcima fueran tan ricos como dice Mr. 'Yilliiltnsoll, quien ufil'ma, ademns, que en el distrito de lb:lgué se hallall alguna. de las má._ ricns 'minas de ColO1nbio, yú e::itill'íall ell ex\d tación muchos .cle sus conocidos filones, que SL' Olll:\Iell tran en exce­len les COlld jciones para el laboreo: abllll (lan tes HgU ns, buen clima, jornales baratos, etc. Los filones oe Cllurzo aurífero pobrcs en piritH8 no son numero os Pll el Tolima, si no es en la región minera de Combeima y Cay; fuera de allí sólo se encuentran por excep­ción. Lo contrario sllcede con las vetas en que abundan las piritas auríferas, que existen en número muy con idel'able en casi todo el tenitorio del Tolima, partícn larn1ente en lns regio­nes bafiadns por los ríos la Ohi na, Anaime y Bermellón· en Pnyandé, Miraflol'es, enadillo, Llbano, r ganos etc. En las crestaE de esta clH~e (le vptas l;~ pil'ita se ha 0(> cr.rn'HI(·, to, ~? el 0 '1'0 que ha qu dado lihro entro 01 CII:1.I'7.0 1I (¡('iarlo :tI úxi'lo de hierro se extrae con fHcilid<1I1, pnlverizando el lllil)('r:d en un molino de pisones y lav¡lndolo uespnés en la bntl'iI. ~{a, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. v. RESTREPO-APUNTACIONES SOBRE LOS FILONES 3 á poco que profundizan lns traba}os se encuent'ran la' pú-itav en su e"tado nntu1'al'lj se d1ficulta la separación del o'ro, que, 1t1¡ido á (jllas, es a1Ta t1'ado en la iagu,as ó residuo pú·ito os. Tal es el motivo qne ha causado en los últimos afios el uban­dOIl,) de nll'i~s cm pre ns que par'eclan promoter buenos rendí­nl iell to .. Y oseo hecho, q Ile se i m pone con la fuerza. i rresí sti­ble con 'luú se impollen los efectos producidos por causas lHl.tllrales, es el que ha venido ft estorbar el progreso de la indll tria minera en 01 Tolima. Sí, 10 repetirnos: esta es la causa del desastre que allll puede remediarse· é ta única­nlente, y no la pobreza. de los minerales, ni ht falt~~ de capita­les, 11 i el desal ien too EIl Ull periódico publicado en Ibagué, El Tolúna (número 107, de 23 d Octubl'), que abrimos en los propios momentos en flue c 'cribimos estas Ilnea, hallamos nn juicioso artículo sobre mi nerÍ¿l, firma.do por el sefío!' D. Jesús Cuervo en el que leemos esta frase: , En menos de tre& año lo hijos del Tolima han visto hasta las nubes ubida, y rlespné ha t el Averno abatida, la' naciente industria minera ('n el Departamento, 8in conocer las cau, (J, del de8a tre y sin '1XÜUa1' l08 medios para p'l'omove'J' una 'reacción p"l'o~'echosa." Sin más prelimilllues, llOS pruponernos ayudar c n lllles­tI'o moclesto COIl ti ngen te al estnd jo rl I i 11 tOl' sa n te probl erna qn no cura, no sin invitar á este oebate patl'i'tic;() á los ingf'lIierol'S ya los hombre de cí n ia 'lue Plletlan contriblllt,á, iljlncicla.rlo. l~r 'vialU nte dehemos examinar e ta cuestión: ¿ En qué estarlo Sé hall :\ e) 01'0 en las pirítaH? El c{'lebre míneralogi ta francr.s Dllfrélloy dice n su J~"(llarlo de J1 ine?"ftlogía: ., El oro se encuentra exclu i ameJ te en el estado nativo; rara vez puro, e halla más ordinari mente alea.do á la pluta en proporciones variad .' gil c..:vlolllbia la c~ ntidad de phtta aleada al 01' vñría en­tre estos do límites: O 2 por 10 , Ó 9!)H milésimos de fil~O, y 76 por 100, Ó 240 milésimos de fino, y existen además aleacío­ne (lloro con el cobre, el ron io y el palarlio, C']ue son muy }·;¡ras. ~~I cOlloeirlo rninúndogi ta inglés Alfrcrl G. L 0Ck dice ell f: ' l ,-, d"mintl. ti obra El 01"0, II (}1·i.qen y exl1'occ "ón: ,. Generalmellte c:e cO'lviene en que el oro de las piritas exis' c()mo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 RKVIST A LITERARIA oro metálico. El examen micro cópico hace ver el oro reducido n lami­nitas extremadamente finas. muchSl.s de ellas envueltas en películlis de piritas tan tenues, que no hay diferencia apreciable en el color y en el brillo del metal, pero que sí son suficientes pf\.ra impedir el contacto con el mercurio, aun después de haberlas molido." Cosmo Newbery observa que" efectivamente el oro y las piritas se hallan mutnamente incrustadcs, pero sin más nlte­rior relación que la de que fueron depositados conjunta­mente." Estas ~()n nuestras mismas ideas, con firmadas por II na expericnci a t.. En. la amalgam,ación del oro ningún lJeligJ'o de esta clase existe, porqne no hay 'reacciones 'ni descomposiciones 'in­conveTu'cnles, al menos para I s que saben y entienden el asun to," El resu ItaJo del ensayo practicado por Mr, Riotte, amalgamando lu.g pi ri tas de La elva si!l hacer uao (le mate­rias que pl'onuzca.n reacciones química,s, prlleb.l. la i,;¡exacti­tnd de E n A n ti q u ia sucede con f r cllencia (1) Mr. Randolph censura con severidad, en su informe, á Mr. White, por haber acon ejado á vario propietario de minas del Tl)lima que montaran molio 8 ele pisones" antes de tener lo trabnjos el de arrollo suficiente para dnr hl molino un nhasto diario y eguro de mineral, y antes de cercún'"rlle de si la, P1'OpieClad contenía UTl,r(, m.ina ele 01'" ¡¿'ttl'DO 6 de p't'?'ita8 de !Lien'o auríferas." Mr. WiJite dio el consejo que huhiera dado cualquier minero antioquei'io en pre eneia de minerales descompuestos 8uperficialmente, cuando no hl\lJía motivo para sospechar qnC:'. al encone trarse en profundidad las piritas tn su estado af.l.tuflll, DO fuera. posible. extraer en ~l molino el oro que coutieuell. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / , HKYI TA Ll'l'RKAJtIA 4ttlt' S' ilHl'osilJilita la illc()l'pol'ación del 01'0 y <1e1 azogue, y (}lle al pOllor éste en el :ll'ra 'tre en contacto con las piritas, se altera y se segregan SItS molécula, que se vucl ven como flOl· rle harillH. En tales casoa e eí 'ctúan, pues, r acciones y des­com p(lsicionl's qu í m ica~. El segundo pUlltO obre el cual nos lJropunern03 (liscurrit· ('s el siglliente: ¿Cuúlos son los métodos más á propó,:)ito para beneficial' Jos miue)':tles elel Tolima? An~ H :I cue::;tí r\ 1l 03 é,:)ta, y se necesi ta, para resol ve rla, hacer en caua <:;1..:0 pflJ'ticnhr un e tuJio detenido rle l( materias que componen el filón y (le touas las circunstancias locales; pero sí ~uocll)'arf'mOs est,ablecer I'egl as generales, ClI\C puedan serv i l' pa}'a fijar }""s irlea ~ ó in yestigal' 1 uégo 10 que con venga. )wcer {'n deternlll1anos C:ISOS. L lls minerales c1e oro del 1.'oli ma pueden di vi di r~e en tres gl'andes gru pos, á 'abor: Cllflr7.0,; au ríferos pobres en sulfu­ros; piritas simplClnente auríferas, y filinel'ales complexos (phitas de hierro y de cubre, galOll'l, hlend'}, etc,) qne cO;ltie­ncn oro nativo y sn\furos Ú otrns compnestos de plata, Pal~a el heneficio de los CUClI'j'.')S aul'Ífel'08 bastan los moli­nos antioqn<,flos;_ pero si se f)uiC're obtener el mejor rencli­mienío posibll', pnede ha.cel'se nso de los californianos, Los l'esiduos s' d~,ben arnalgel.mar dire,~tamente ó previa calcina­ción, s<'gú H el t'aso. ~I) Pllello :lpli ,'ar. e 1 mi" rno proeedimientú á las menas pirilll,-; IS :1 I1 l'if")';tS, ItU\'S yá h 1111) :' vi~to que no basta hacerlas pas;¡~' )~.,t' ~ , l molín I para ctol' ZerJa. ayóll 1 gr." COI110 lo intenta, l.L producción eCO'l ')01ic:1. (lel cloro, El tercel' grnpo, el ele 1 mineraJes comploxoJ8 que COIl-tienen oro y plat¡" es, á nuestro jnicio, el más importante (10 todos. li:o él e cllentan los poocrosos y ricos filones de la. China (distrito Jo Caldas), los del Líbano y otros m:t.s, Si Sll' explotaciú), es dificil J costosa, tarnuién es cierto qUJ 011 ell(l~ ,-emos prOlh)'tico segun) ,le Cvl\ 'i,lcl'ablc l"I'lllCza CLlOl Illl t). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V. RESTREPO-APUNTACIONES SOBRE LOS FILONES 9 sean Ill~j Ir conocidos y se acierte con el tratam ien tu q uo lps convenga. Respecto ·<1el.. métouo de lahoreo aplicable á esta clase de menas, vamos ·ú. proceuer por eliminacióu. No les conviene la fundición, porque faltan en el Tvlill1t1 las hulla.s (PlC dan coke, DO hay nledios econ6111ico~ de transporte, y son esca (t::s Ia.s me­nas que contieneJl plomo. La cloruraci ón tiene el gra ve i !lCOIl ven i en te do q ne s61.0 sirve pal'i.-t. extraer el oro, pues se pierde la plata. ~Ir. Riotte aconseja 10 siguicu te, como lo único q ne rueJe hacerse en la actualidad con lo~ minerales anro-argentíferos del. 'rolima. Dice quo se deben tritnrar, moler con agua, ex­traer todo el oro suelto posible sobre plallchas de plata azoga­das, concentrar, secar y calcinar las pit'itas en hOl'l\o de rever­bero, empacar en costales y exportar las arenas. Oalcula que ]a nlaquinal'ia necesaria lJara obtellel' e te resultado cnesta en Nue\a York 13,000 dollars, J que su peso es (le cincuenta to­nelada. En e::stas cOlldicione.~ el gast() t ta.l de mOIl taje de una. lnina no sería inferior á ~40,000 de Illlestra moned1>l. El General 1 idro Parl'iL so OCll pa ell mon tal' en la m i na Ln Plata (distl'ito (lel Libano), una maquinaria como la qne l:ec mion­da MI'. Riotte, eseogiJa oe acuer,lo con los con ejo de este hábil ingeniero. El f/rocedimiellto metalÍlrgic) que él inJicdujo, cu;tndo tlpareció la prime­ra vez, escR ndah y d ispn ta q ti e :--e :wa,loraban í nelco n ,flaman­te. Las venlade que él dccía por prím J"il vez, t- ta.oan conoo­bidas en u na forma. m ti y tí perR, por IH á que fu ra nrtísticH y amena. Al autor le 00nanra an tI atr vimi nto, 1;, brusque­dad con que expre aoa liS juicio muy severos. sour I08Clási­cos italianos y sobre los escritflrc cfllltrlllpOr¡l,n os. P ro como esos juicio eran la. expresión ·í liGera de la verda.l, el libro ~obrcvivió :í. sos detraetores. n·,y má. : hoy hlt ven;(lo á ser texto de lectura. en los gimllfL iOR y li~co~ (le la 1ll0n¡L('fluía. EB [ol'tulla rara, pero merecida. Un libro de polémica {~tera­¡- ja canden te, cscri to no }utee ('u :U·cu tao -rH H11iVt,1' alment lCllh. A egllra BOllghi que la mnjer ha (le tellt-.' I'lIe tI) en \;-\: li\,(·r;tt,llras. n\) sól omo our ra, sino In:)' bien cllmo ~;r('ctora" Dl'l tipmpo al {jlll' B ,"glli lanzaba c~t;¿ o\,inil)ll s, al }lTe",cllt, la litct'atllra ILall;\1I'1 · ha mOllificado, y hoy ' más popular en lu Pelllllsula de In tl"C IlUI1Cc' lo ha idl). El gran nú­nl~ ro de (' critor:ls v:diellt s y de gusto q~le hoy tiene Italia, cont,riollye ell grall ·part' :\ t.:sa rtlodificaeión. }-1~8ta .ell'" l)ohr" lo impupular de la literatura ibliana yá )e hauía o 'u n,tI á 1l1.O de , 18 pocos gran(}es pl'osi tas que ha tenitlo Italia en e te siglo. Lpopardi afirmaba dúloroSCirnente que en Ital ia-b -elocuencia e taha por crear, Y, COII aq 'lel amor VTvfuhdo asa con el e ti lo. El trato con escri tores buenos, si nos ensefin. á pensar claranlellte, el. ex( erinlcntar sensaciones profunda.s, á ordenar intel'iurmellte las iJea:::;, á cla",ifica.rla$ J á notar sns relaciones má;:; sl1LilE'r3, será gran parte en la fOl'rnación elel estilo, Pero pe! ra que ha.Ya. semejanza en tre el n Ll éstro J el resas en todas sus ondulaciones, i lo repre enta , no calcándolo, en esta agi­lidad de sus JnOVilllientoB, tendrá una clase de e tilo' si, al con­trado, fijas sus elevaciones y depre iones, si con i - cripción del objeto, PO pa ,lriln de apulltalo sus impl· IOtl('S. y de aquÍ no reslJH. rían dos cla e:, do catilo, porque c~ cClsi segnro que la primer:!. no lo telltlrí¡l ah olllt.\mente. Otras (los pe 1"'0 n a. 1\ tem plan el ~iclo. Y ésto yi no ~\.:i ejemplo de Z la. De H.lnUas plle ll~ (t 'cirse 'luc tienen muy deSArrolladas las facllltalles de OUSCl'vilcióll, y qne se fll,"mall REVISTA LITRHAHIA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 REVISTA LITERAIUA una idea completa llel objeto observado. Sin embargo, la Ulla tiene m ás facilidad para observar bs cosas natu ral men te. Todo le aparece según es sn verdadero tamaf'lo, y en la po i­cióu relativa que ocupa. Los colores, ella e", mny cap;lz de percibirlos haóta en sus degradaf'!iones mús tenues. Petra la otra lo pl'imero q \le aparece en las cosas es el con­traste. Percl be los colores m ncho mejor cuando están com bi­nados en grn pos éJ isonar. tes, y si no e tá Il pnestos d e esa ro a­nenl, ('11a. los relaciona (le b,1 modo, C)l1e eJ contraste se le im­pong: l. Lo mismo sncede con las formas: más bien que perci­birlal: i tales como SOllo 10 que h)gra es atillliente para el prosista. Vlcto!' Rugo veia las cosas des ~'dcn( da.rnente graneles. Algullos le sus críticos han atri­buí o esa concepción grandiosa .L la manía ele estar hncicndo pose; p ro esto es n II error. El gran Jí rico delal' te de M n t-martre, ror ejemplo, no alcanzaba ft ver 10 mismo que el pri­mer ql.li que, una me iana eminencia, sino una mole despro­porciona la, con tales apariencias como ele visi'n calenturienta. De ,to resulta que el voc.Lbnlario está lleno de tórminos in­definid R, como ¡ el escri t r creyera que son é to l0s más apropiados para sugerir ide!\ de lo en rmc; que la sintaxis es ahrll pta, y las elj pSÍs con ti 11 U as; que la repetíci ón se le i ID­pone como un procedimiento necesario para agr. nua1' la con­cepción cualHl0 las palabrfl3 no bastan (1). (1) Véase HENNEQOIN -Critique &ient'ljique. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B. SANIN C.-DEL ESTILO * * * 19 . Las cualidades dé sonoridad, pl'OpOrClon y elegancia, COD10 extrínsecHs, llO son absolutamente indispensables para que el escritor posea un estilo propio. Aquí sí entra, y por mucho, la educación literaria. Un individuo bien dotado, que observe, piense y raciocine bien, yá tendrá estilo si se da al oficio de escribir. El trato con buellos escritorcs, y el conoci­miento de las leyes del lengnaje, le ayudarán nlucho en la tarea de darle á sus pensamientos una forma bella. La índole de los idiomas tiene grande influencia. Hable­mos primero de la sonoridad. La lengua italiana se presta, co mo ninguna otra de las vivas, para darles sonoridad á los períod. os. La abundancia de vocales, y la variabilidad en la c010cación d.el acento, le dan á la prosa italiana tal cadencia, quo es por lo sonora muy su­perior á los versos franceses, verbigracia. Pero esas mismas cualidades son nn escollo para el prosista q lle escribe en ita­liano. Hubo período ele aquella literatunl en qne los escritores se hicieron ill80porb"tbles por 01 abnso de la 80no1'ie1a<1. Bus­cando ] .. 1. melodía de las frases, comlJlicaban los }Jedodos hasta brlcerlos campanudos, ó en1'eve"aball la frHse con la mira de producir efecto mnsical. Este mal, que en la poe ía 11 II bi l'a sie10 n1ás gr ve, no ap~r('ció en las frases rimadas, 101' ser de índole muy diversa la prosa y la pocsJa italiann . Oompa1'anrlo el Canto á Italia ele L op/ll'di con algún pe rÍoclo <1 1 ,·wjero De Arnici , salva la diferencia de ing nios, da. un con la dj.,tancia que va de una lengua tÍ. otra. Es m' s s bri a, mri sev l'H la sla que la prosa italiana (1). Esto tu v su o1'i g n pI" ci",am n t.e en lo demasía 10 rnclodioscl. que e afJll lJa lengua. Los poetas tu­vieron llece idad dPo darle aspereza, p r t mor de cacr en el extr IllO 011 tI·ario. las lice'1 ia poéti él C]lle n otras len-g\ la..: ti 'llUIl por ohjete el r1c. ol1oril1ad á la fra c, 11 italiano son usadas para hacer más vi!"j I la expr ión. La. ti presión de vocales y las tr ansposiciones no tienen otro objeto. La sonoridad es un capítn10 en que 1a lengua espaflola ha sido juzgada torcidamente, egÍln mi entender. L ,\ tengo por [ 1] Véase RIYA HOl ... Di rou'J!~ ,f(ll?' (unz"1'e1·, o tité ele la Lrtnuuef'J·(t11~Ylise. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 20 REVISTA LITRRARIA muy inferior á la franceaa y á la alcm:¡ na para eSC'I'ihi l' ('11 prosa. Esta herejía es muy fácil ele proba... La falta de so­nidos y la continua repetición de unos mism s, engendra. mu­notonía. En espafiol, sonielos vocales no tenemos sillo cinco. y estos cincv no tienen máR inflexión que la. del acento. EIl francés y. en inglés el número de sonidos vocales es cua.tro Ó -cinco veces mayor. En alemáH y en italiano no son tan abun­dantes; pero en la primera de estas lenguas hay tres vocalps que se mod ¡fican por com pleto, y el i ptOllgOS que son corno ()tros tantos sonidos; yen la segun tl. hay voca.les. auie,'tc.t y ce­n'adas, con lo cual viene á anmentrtl'ae el CILlIelal ele los sonillos. A cnalquier escritur á quien le preucupen las cualiclacles musicales de la frase le ha.brá ocu rridu lo i Ilsupurtable que es repetir en una misma. línea i lénticas vocales. Al dejar a en­tado "cualidades musicales de la frase," me ha (la10 envidia pensar en que los rusos tienen diez vocales en su alfabeto, C] ne resulta ~er instrumento ele grc~n sonoridad por el auxilio qne le pl'estf.n las leyes f néticas del lenguaje y sus com plicadns 8spi raciones. Aun en materia do consonantes, nuestra lengua, que se ha enriquecido con sonido de otra.s, peca por falt~L de sonori­dad. Las inflexiones veruales y las tlel nombre terminadas en s ocurren Cun tal feecnnn cia, c¡ue en ocasiones el discurao parpce un ruido de moscas. A esto se agrega c¡ue aun sin ta.lc8 do­bleces la consonante indicad", es muy abundante en espaflol. y para. colmo de males, que en algll nas provincias de Espaf1a, y no pocas naciones de América, el soni<.1o de la ce y el de la zeta se confll nden con el de la e e. Vam s, que no scrÍso~ se dieron á ex­plotar la llldo)e de su lE>ngua. N o tiene otra ca usa el que sean ellos Jos. maestros del estí lo en las literaturas modernas. En el preámbulo puesto por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 RXVISTA LITKH.AlUA Leopard i á los Opúsculn' Mo'rales de I"ócnttes, tl'ad ltci¡lo::s tan bien C01110 "el gran pesimi "ta sabía hacerlu, aSl'gltl'a 01 vul­garizador que "los france<.:es en SI{ lengua aotual no tienen diferencia de ostilos, y que 01 q tlO po::seen e::s rn uy diverso de los esti los an tiguos." B nghi, comell t;a.1l110 esta opi niún cou su ingenio rudo, hace palpable el error de Leopardi. Pero es evidente que el crítico noquiso atinar con el verJaJero pensa.­miento del traductor. No es cierto que los fra.nceses de ahora no tengan diferencia de estilos; pero es la. verdad que, atendido el gran número de escri toros, la lengua francesa no ostenta la diversidad de modos que debiera. La si n taxis ta.n severa tiene, en parte, la. culpa de esta monotonía de los escritores franceses. La imitación de unos mismos DlOdelos, y la predilección de los literatos franceses por el arte gnego, explican también el }JPllsamiento de Leotml'di. No es verd~l.d que lus frallceses tengan un solo estilo; pero sí ]0 es que eutre losouenos oscritores franceses no hay tal dife­rencia de waneras como el que se ve entre buenos escritores de otras lellgnCl.~. Carducci y Bonghi poseen cada uno su estilo. En el UIlO el temperamento poético influye ele tal manera, que á veccs tiene su tJI'OSÁ ri tmo como si fa.era verso (l); en el otro, al contrario, la austeloidad y concisión hacen pensar en las mejores páginas de r.rácitoo Con todas sus bellas cualidades, estos dos modos de escr,!Ji r son tan di versos, que sería i m po­sible tomar uno por otro, aunquo no se comparara. sino un período, y au n que el j ucz fucse total mente lego eu. materia. de estilo. En Francia, yo no sé si cs la. educación del gusto, poro es preciso aorir mucho los ojos p~Lra evitar l..l C()nfllsi{,ll de una. página de Renán con otra de un e.:)crito.r que no c¡¡,}7.i:L tantos puntos; para. 110 tomal' por de Julio Lemaltl'e, lo qllC dejó es­eri to Bm i I io F¿'gltet. * * * La formación de las palahras, así como lo hemos visto con la du IelS frases, también influye sobre la índl)le de Ia.s lenguas, (1) V' imagínate I1 levar del sole N el primo giorno Del' anno mile. Comienz"a a í un estudio crítico en pr03A. sobre el Desrún;llrJ de la literatura nacional. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 23 3 es con alJol se dice edncación, m ti J pocas lWI\3UllHS están al cct.!.H) ue h)s tres -elementos qne fOl'lll¿Lll esta. V07. y del signifiüado de ea,!¡&, nno oe ello', En este respecto la lengnaalemllna es un instrumento muy su pel'ior al de q \le nosot)'OS disponemos. Qu ien oye decir na1~fragio, é ignora el origen lati no de la palabra, deue experi-. mental' la senstlción ele que hay nluch<.LS letras para expresar una sola cosa. Y 1 uégo adq ti iore apena.s una noción vag¡L, resnl­tantl3 de las Jennicion s que da el Diccionario, ó de 1 que ha. oído decir. A la lllente del al mán que oye elecil' Scltijfbn.tcl/' (palabra de la misma COIll posición q ne nauf?'agio), acuden a.1 instan te las ideas q ne sugieren UOS palauras de su lengua: chijf, buque; Bn/-ch, ruptura. Aquel idioma es, ptles, más pin­toresco y más expresivo que el nuéstro, aunque á. veces tienen .sus pa]abraB ur.a longi tud dosmesu rada. Como posee gl'a 11 can­tidad de voces monosílabas y rechaza las compuestud cuyos simples no pertenecen al n1.ismo idioma, nunca se siente la lan­. guidez del período qn oc asiol~a.n en las lenguas romances vo­cabl s de muchas sílabas pues os (.r t'¡.:to la brevedad de las palabras sajonas viene ft ser una .,a~{ tl fl .. su rnHyor fncnw." El principio de la economía de­tra bnjo) ex plie .... tI: m bién. según Spencer, la ven taja ele poner el ndjf'tiyo Hlltes del sll"tantivo, como lo exige la sintaxis ingl~sa. " CU;I ndo 11 no 0Je necir caballo negro, se forma, al oír pl'on u n~ia ... la prime:'¡\ pn hLbra, idea de u n caballo. Y como no es posi bIs fornHtr~ü irlf'a de nn objeto sin atribuirle un color, yá uno se­Jo ha atrihuído cuarHlo sCllcha la palabra negro; por lo cual tienc q'lfl hacer Il na. .'ecti ficaei6n de ideas." M, Go yan no está de a~ne)·tll> con estas p~ labras del fil6sofo 1 nglés: "La persona que tenga pereza de fig'l rarsc n na cosa tras de cada palabra, en hablálHlole ~t ilü 1a3 t oría~ ))111 vas /le h cienci~, En nlaterias .lel arte ,le ('scribir hHy quP tr~'(,I' }t) (lchnt la fisiología y la psicología, POt'(tllU la palabra. .v el 1) 'río,lo O !l 11 U organ jamo que obedece á las )eyes flue todo sér vi vo, Esto le fal tó, si n d uds, á Bon­gbi, porque sns estu(Hos y el n más oc 10 clásico r¡ne de 10 científico. Ouanno apareció el llbro de Bongbi, lleyaba tres afios de publicado el ensayo do Herbert pencer, y 3an es de creer qlle lo t-enÍa leí ,lo cuando empezó á escribir SUR cartas; pero no podía penetrar en el fon­do de las ideas del fil6sofo natllralist:-L, porque la cultura de Sl1 espíritu lo ftpartaba ite ese orocll de ideas. Falta por hacer en nuestros días nn estnnio, in~!lirnc1o el} (t} L· &rt 'IN point de 'DU6 f:JoeioloQiq'ue, pág. 289, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B. SANIN C.-DEL ESTILO 25 la p lcologill moderna, sobre las leyes q ne rigen el estilo. De­UI! OS tielll pos á otros lus neeesldades del pensamien to req u ie­loen moc1 j ficaciones en el modo de expresarnos. Lo q ne para. 108 hombres de cierta época. fue gongorismo, hoyes la aspira­ción, el jdeal oe un grnpo literario: el de los decadentes ó bizantinos. No será raro que en pocos afios esta manera de es­cribir, que hoy parece excesi 'va, por el color, en lOf im~tadores oe Goncourt, sea desechada por cadavérica ó descoloridcl.. A 108 hombres del día no les basta el estilo de los clásicos fran­ceses, verbigraciao Entre ellos buscan con predilección tí Pa.scal y ft La Bruyel'c; los q lle, por ]a concen tración del pensalnien to, . dan lllás ideas, más alimento al cerebro humano. La afi­ción que hoy se .despierta en todas partes por los escritores m isticos no tiene otra causa. Fueron ellos los que, en su tienl­po, entraron más hondamente en el análisis del alma hu mana, preocupación constante ele los hombres modernos. Es consideración dolorosa ponerse nno á pensm' en el re­ducido número de escritores contemporáneos que pasará á h\ posteridad. Rn cjn(~ tlenta afios las obras de BouJ'get yi no se­rán del gu to de] púlJlico, ó bion porque las halla nernHsi¡ldo su­tiles, ó porqne se han refinado tanto los espll'itns, que 10 admirado por nosotros COlJlO el límite de IR. penetración en el análisis de los sentimientos huma.nos, á ellos pnede antojárse­les desmanado, porque son ca.paces (le cuntar los puntos de la trama gorda. Lo poco que se pnede geltera) izar estud iando las li ter&.tu­ras (le pal ses distint03, autoriza para creer que se salvan en el nauflagio (le ]08 tiempos aquellos autores precisamente fIue tuvieron en poco la opinión (le sus contemporáneos; ó los quo al­canzaron á entender el eapí"itu de los tiempos futuro o Stendhal aseguraba que sólo L~n 1880 (más de cincuenta afios después de haberlo él o icho) habría públ jco para sns obras. La verdad ~s que todavía no las entendemos bien. Un escultortlorelltino á quien]e han censurado el cuidar- 8e rnncho de la posteri'¡~,l y de sns fallos, creaba siem pre con la preocupación de que l1egaran '3U8 obras á una edad remota. Sus observaciones y 8US visitas á los mus-eos le habían conven­cido de que las obras esculturales empiezan á. desaparecer por los brazos. Para que SHn Jorge pasara intacto á la posteridad ás lejan u, Donatello le l'ecogió los brazos sobre el cuerpo, á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 26 REVISTA LITERARIA ver si de este modo los achaq ues (lel tiempo no llesrnejol'aban la estatua. Este ejemplo elebe valer para los e::;(~ritures que d~­jan muchas partes salientes en su e8til . El tiempo viene y 1e - truye. lo illútil. Lo restante ha de ser muy bello, pa.ra quc, mu­tilado y todo, mere7.Cc\, el honor (le ... er conservado (1). Si la sensibilidad de los artistas contempo.r¡llleos conti­nuara s~e no es de 11 uestro Hgl'stlldio especial; por cada Utla dc estas faccs sobresalió, como si ella Elola hubie.5c .·j ,ll) ·u I~ .11 ti . .!iótl ~ Lr."0terí3tiea .. Hay horn­bres múltiplos, poseedore::; de ti" coujunto arnlónico dc cua­lidades tan completo, r¡110 C}tlilll lo::> observa no sabe á quó­atenéh'r de preferencia. llasc dicho siem pro qll~ vi earáctol' cOll::sti tuye la sllstan­C} ia del hom bl'e, corno q llO el') la fi·wnorn í a del al rna, U 11 gl'an carácter es una maravilla en el orJen 1H01"<1.1. CA H.RASQUILLA )0 fue: hom br , e IIlla pie7.a, eorno su el il ci r " , 1 pri m l' golpe t'etensiones descolfiunalt:>s; fariseos armados de ceremon ¡as y frases con vellciona.les, que torio lo red ucen á formas hi pócritaa y á fétlsa palabrería. ¡ Bienaven­turados! de ellos es el reino del gran mundo. r.rodo sinceridad y sencillez, OARRA QUILLA era un nif1o: como no había me­nester máscara, se dejaba ver tal cual era; y como no abri­gaba pretensiones, ni siq u iera la de reputación I itdrcu'ia, sus modales se resentían de cierta ruda franqueza, que no dejada de disgustar á ]os que s610 se pagan de las finuras afil ig L·a­nadas de sulón. Sincero hasta la llaneza, su palabra era la in­terpretación fiel (1 e su pensai'll ien too Si yo, que soy campesino Rematado, En vez de estar empastado En á pero pergamino, Lo estuviera en tafilete Con labores, y pajaritos y flores, y con dorado ribete, No obstante mi cortedad y rudeza, Pudiera entrar con franqueza En la buena sociedad; y fuera hombre de razón y de pe o; y diputado al Congreso Me harían si n ton ni s6n. Tál, C011 donos:L exageración, retrat6 su nlodo de ser. Oristiano h;t 'ta la InedulL de SLl sér, fue sa vida, la ex.pre­si6n visible de sus convicciones: moderado, hurnilde, carita­ti vo, austero, en sn con ln cta. se tra.nsparen taba su pensa­miento. Oultivó un género de oratoria á primera vista extrafia á un lego, la sagrada. Oomo institlltor expeL"imentado, com­prendió cuánto influye Otl el ánimo del discÍlJulo la palabra del maestro confirmad¡J¡ por el clloti(liauo ejemplo; y de aquí que hubiesfl consagraclo sus relevantos aptitudes oratorias á. la educación moral y reljgio el do los ninos. Mas su pa1abra no se limitó á los clan tros ele su Colegio: lIamábasele con ahinco de oh'oa estableci míen too., en épocas de trabajo espiritual, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 30 REVISTA LITERARIA su palabra enfervorizaha los corazones. ¡Noble tarea la de un filósofo cristiano qne comprende la altcza de su deber! EnseBa con su palabra y con su vida, y esparce en torno suyo, con la generosa efusión de un alma toda entn. iasmo y alnor, las si­mientes de las altas verclarles. Si tal no es Id filosofía, en el sentido riguroso de la palabra., no sé qué otra cosa merezca este Dom breo CARRASQUILLA consagró su existencia á la. ed ucación de la juventud. Raro individuo de los r¡ue hoy forman con luci­miento en las filas del saber, no fue su disclpnlo. La rnda tarea del i nstitu tor nunca es sufrcien temen te esti mada: obra de sa­crificios, abnegación y humild,\d, apena3 hU';Há otra que lo sea comparñble en fecundidad de beneficios para la pa.tria. Muy laudable es el héroe que vuela al caTnpo ele batalla y da gene­rosamente su sangre por lo qne considera ser sn deber; mas no lo es menos el abnegado filósofo que consagra la mayor parte de su vida á formar caracteres levan t~\(lo " , á sembrar en los CO)'37.0neS las semillas de la virtu(l y á. alnm brar las in tel igen­CiflS con los resplan(lores de la vcrda(l, par;\. co echar ... ¿ q ué? indiferencia cuando no llesprec io, ingratitnd, pOOl" ZU, .Y ani­quilamiento de cuerpo y alma.. En cu lquiera. otra can'era, CA RRA ... QUILLA, con SLl perseverancia y su talen to~ habría conqul tado alta posición; pero nació con la vocaci)11 el l mlÍ l'tir que sacrifica. al ajeno sn propi bien, y llcnó su ml ión he sta el fin. Mnrió obre de dineros, pero rico de merccimien tos J virtudes. Su pensamiento vive en u grand obra,-la jnven­tno que f.:>rmÓ en las inspiraciones de In. vOl",lall y 1 piLtriotis. mo. Dejó corazones i m pregnad0s tle lIS sen ti rnien tos, y 1Ios, seguramente, conservarRll su rocnenlo con fili~ 1 v ne]'~ ciÓn . Pre tó al país vallo os rvi ci 011 ' ll pltlllliL, su )Htlabrc\, su caráct l". erv ICIO le ta clas 11 o j m pro III } ten r 11 id . pero ¿ c\caso sólo lo 1'11 ¡el so (' f cn ndo? QII i'" n abe i I hOlll­br s de su especie sirven mf'jor Ú, Stl I atria quc l)s hijn. ue la,s batrdlas! El combate de las ¡el a e:-i el <¡lte, 11 c1efinitiv:l, fija la snert2 de un pueblo. Mode to ha ta. 1 extremo) jamás pensó en provechos propios ni en recompensas qne creia. no merecer: pohr le vimos cnall(lo, frd,ig;¡(lo}{ tlc la tal' a (le la 011 of\an­zn, y <'¡ti branta.da Sil a.l'Id, qni 1) lIovar 'lIla cxi -t n ia menos laborio .. a; pobre y humilde com') CJllil\1l poco Ó linda ha hecho Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. E. ALVAREZ-L>. RICARDO CARRASQUILLA 31 en la villa, y como quien no ha acuffinlarlo ninguna clase de mereci ffi ¡en tos. Como literato, dejó hnella. Su género predilecto fue el jngu tón de Bretón de " los Herreros. Apenas habrá habido en el pHÍJ un ingenio más original y más simpático. A leguas se conoce llll escrito suyo. Coplas intituló sus hermosas poe­sías, qne adoptaran gustosos muchos de los que se precian de geni s trascenc1entes. Su fAcil verso corre fluido como un arroyuelo juguetón. ¡Qué estilo tan suyo. Jamás depone su vestido propio, el qU0 le dio la generoscl naturaleza. Sus coplas­tienen )¡¡, naturalidad y sencillez de una conversación entre amigos es} irituales y decitlores. Su originalidád nada tiene de rebuscad ; es obra de la na tu raleza. De con ti n uo, bajo for­mas juguetona, ocn Ita serias enseflanzas filosóficas y morales que jmpresionan y hacen pensar: El hombre es rey absoluto, No h~y ti sus autojos valla; Todo á su iillperio avasalla, Todo le paga tributo. Con" u ciencia en un in tante C ID bia el diaruante en cartón; Mas It-' falta otra invención: Rac r d 1 carbón dialuant . Un In il ha d c1lbierto P""ra 111 t.ar d~ c rrer. : . Lá. tima qu no pudiE'J' D v her la vi a Á. un muerto! urcr d 1m r 1 abí 1110 D afía 'u furor, Pf'ro Jo falta VA 1 >r PAra v nc r" , ti llUi IllO. T do I humano poder, Toda la grandeza hnmana E corrf'r tra un mañana y u, pi¡'Rr por ayer. Conócese que n0 pr t ndía s bresalil' ni sorprender; escri­bia sin pellsar en 1 público, pues ~n público se reducía ft unos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 32 HEVISTA LI'l'KHARIA pocos am ¡gos de gustos y carácter análogos al suyo. De aquí esa espontaneid!lCl inimita.ble qn€ distingue sn nlanera poética. El nom bre oc CA RRASQUILLA es u no de lo ~ más popula­res en el pUÍ : no hay tal vez apartado rincólI londe no sea conoci do. A Igll nHS oe sus corn po iciones son yá. propiedad común. Como observad r de costnmbres, no jf n seri para saber qué nos anuncia, Al amanecer, su btf'íido es slegt'c y juguetón corno u n ni fio; en n l1estras fiest.as, su alegría eontribnye é invib\ (\ hacernos olvitIa.r nUestros cni(la­dos; COl\. el p:i.HsC\cio toque (le agonh" nos llame" A h oración, y á la meditación de bs vel' ladea eternas, de que con tinta lacilina(l nos olvicla nqs; al terrible sonic1o de "'ebatu de la, canl­l, ana, hs gentes CII la. }1~Jarl Mcrlia, llevando el temor en {'l al mil, a bclll' 1 onab:lll SltS pl'opiedarles y acud í an p I'CSU rosas MI pie IIél castill feunal Ú IIú la hllrn ilde igleaia., para librar siqllrera SllS p r' Ollas de las extorsiones y vejánlenc -' de algún veci no l}()lleroso; CIl las noches osca ras y tem pestuo 'as, cuando la borrasca. ahoga ba con sus ci \11 voces todo eco h u mano, y no había aún caftones ni faros fllle prestaran auxilio al nuve­gnllte, la humilde campana de los puertos hacía oÍ!' su impo­tente voz por enci lOa de tOflo otro rnido para. llamar al pi loto telnl'rOSO á puerto seguro; ese toqne gemebundo que has oído },-oy, cnsndCl se oye ue )'epcnte en medio del día ó en el silen­cio de la noche, nos anuncia también que hacía poco teníamos un her"ma no ql1e yá no exi te, y filIe debemos dirigir por él una plegariu. ni ciclo. L~l8 campanas son, ademÍl.::;, el único roloj uel públ'o; él abe q Ile loa sonitlos <.1(1'1 anwnuucr se diferencian de los del meJio llía, y é t08~ á Sil ve~, de 10;0; de la tarde, y que á esas tres 1101'<1 le an uncia: q lle debe ganar el 811 ten to; q ne debe c0111er, y que (h.:be retira:- e á de cunsar, sas tre hora el cl'i ,tiuno flcostllmhraba descubril'se y ora\'; esa co::;tumbre h , ~ (1 s;I[1<1,l'e­cido, eH parte, en nuestras granJes poblaciones, l'ero su CUIl­serva en Jos campos, en donJe el frío espíritu del oiglo IlO ha. l~netrado aÚllo Para muchas personas el toque vesperti!lo -que ha Llaclo su nombre á aquella hora de la tal' le (h oración), en que, Lasta los cUbllstos parecen despedirse del sol y de la lu z, y q ti ~ bl nllCt~ oye 01 cami uan te ó el la bl'iego si 11 p 'n al' (, n .i!otl hogar, en H e hogar, que IJor pobr0 '¡ll\..~ opa, guarda llll Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. M. A. PIZANO -LAS CAMPANAS 39 rincón donde pa"ar la Iloeh e, es cÚllsiLlcl'ad.~ ·COU10 la hora de dedicar un pensamiento á los ')l1C yá ni) son. Reúnerdo haber conocido á. un anciano el cnal nunca dejaba de hacerlo; y como una vez ]0 }H'ogllntara con osa. curiosidad propia de tu edad, que era entonces la mía, por qué se ooscubria y oraba, me contestó estas ó semej~ntes palabras: "Era yo muy nifio, tan nif1o, qne aún no h~bían lucirlo los albol'es de esto que llamamos patria, cnal1l1o hice 1<1. misma pregunta á mi abuelo, á quien una tarde acompat'iaba, y quien se hi10bía descubierto conlO yo lo he hecho. Entonces él Ole conrest6: 'Esto me en­sef\ ó á hacer mi pa,-lre por los que yá mnrieron; procura tú hacerlo siempre, qne cuando rnuera:::; no faltará quien lo haga por ti.' Desde entonces nunca he dejado do hacerlo." Si no he imitado el ejemplo ele (l, r.{llcl digno aneia.no, sí puedo ase­gurar qUE' siempre que he vi.:itlJ hacer la oración de la tarde, me he ~cOl'dado de él y e)eva.do alguna plegá1'ia. Cada esquil6n de la cam a.na e."3, pnes, un 1 amento, un gemido, 6 una oraciór~ de )¿¡, Ioledia por loa hijos que han sido. ¿Habrá algún hombre qlle, sabiendo e to, y teniendo entre loa que cubre la losa del sepulcro pa l]re~, hermanos, parientes ó amigos, no les COllsagrn, al 011' esos soni rlo8, un recuerdo 6 una plegaria? ¡Desgl'aci tdo, mil vec S desgraciado, aquél que no pueda ó no quiera ten r cOIO !llIida 1 con ellos! Ese tal debe tener seco y gastado el corazón. ALUt O A. PIZ.-\ O. Noviembre de 1882. LA RONDA DE NOCHE Allá en la OSClll'>\ hOllo nada., DI. 1 á la luz in i I'til e ve In ca 1\ el .sierta. En dur\lle vivió mi amHd.l. En tn oio al mai7.ul tupido Qlle e e tieH (le ha ta la I Ola, ParecO' blafl a p~lorna QI\P ubre amorosa un nielo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 40 1888. REVISTA LITKHARIA CUllndo ~ ti "och' 11 la hOlHlct y rumorosa cilf\ad , Mal'cho á la. c. ::-.H. nI vi llad: Como alma en p lIa que ron <11. En el \'iejo COL"!' dor Sordo mi pH-80 retu m bf\ . .•. lAquello parece tumba Que no embalsama Ulla flor! y me encamino á su reja y pongo el oído aten to, y tan sólo escucho 61 vien to Que alza, al pas:l.r, u ll¡~ q uej' . Bajo corti na de hie ra Donde con voz ele reproche El au ra gi me en Ja. Hoche, Se encuentra. nn hLIlCI d ~ pi~ ( ¡r1L· y en él me iell to á tra.er A mi alma, que al"l'opa el (luelo, Aquellas horas (le cielo Que nunca habrán ele volver; HorilS 6n flll yá il'\ 0alma, Del amen' en el x e 0, ".remblaGa. en Sll labio el be o Yen n s p u pi 1 a. e 1 al erra; y cn fll1 u VOZ ! le t;al Mi c I'az' n a.rt'nllah :l, Micntl'ilS la n eh antaha F.....ntr el Ir "do maizal. 'Oh alma! n va,ll la H mbr.l bu ea n "ell ::5 bri Ilan lus a ' tl'C) el perro hvlr?\. en la rn brils. 1 HA El ~ RIQUE RCINIEGA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. M.. RIV AS-LAS VISITAS BN BOGOTÁ. 41 LAS VISITAS EN BOGOTA En Bogotá todo el mu ndo vive encerrado; torio forcs.stero que llega de noche á la casa es n n embarazo, un estorbo, un motivo (le desorden ell los hábitos de hl f-unilia, que illquieta á la sellora, pasma á los niños y disgusta IH'ofundamente a.l caballero. Cuando H Igu na pel'sona gol pea por la noche en el portóII, todos se alarman; ¿será. algull¡L novedad en las otras casas de In. familia? ¿Será qne vienen ii imponer una nueva con tri nnción Ó á ped i raigo rrestaJ o? La cri¡,da. baja corriendo á abri r el portón, pero an tes pregllll ta: ¿ c¡ u i é n es? -Yo soy. (Naturalmell te). -Pero ¿qué dice? -¿ El sellor y las seHoras están en casa? -Sí, seHor. Desde los corredores de arriba han estacl0 todos acech&.ndo al i m portu no visi tan te, y a.l ver que es n n caba.llero, mien tl'as que él su be las escH.lerasj la sefiora hace fin men tal' las luces de la sala ó iluminarla, si estaba á 03c ura3, pa~, á lt\ pie7:11 inme­diatc, para estar alerta. y salir á la Jl'fensa de Slt caro esposo, en caso necesa.rio; y l:~s nifias e Jeslizan á al'reglar3e el pei­na. do, por i aca o. Sólo el caballero ptl.dre, que babía yi to­mado sn capa y su sombrero y e ~ ta.h ; l lllTeglando los zapatones y el paraguas p ~ll'a irse á la ca a del ere illo, con trariado se queda agual'dancio al visitante, 0 11 el ánimo y la cara del .que aguarda n n trabucazo á quemarropa. Oltando el padt'e de familia ale del susto, vie[ulo que la visi ta es i nofensi va, ¿ aSOIl"\a á la puertf\ rle la. S Il! t., llama á. la cl'iada y le da orden de avisal' á la setlora qttC ahí e tá el seH r Ji ménez, p r ejem pIo. ¿Qu~ querrá? ¿ 01' cuál oe las Ilirias vendrá? T.J1 )lB Bolón, se pone á colocar los deuos índice y pn Igar Je las d s mallos en sentido opuesto, yen esto> se eniretieu(>. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. M. RIVAS-LAS VISITAS EN BOGOTÁ 43 -¿ Qué tál, sefíorita Mercedes? d{ce la vi ita. -Muy bien, cOlltpsta la bellezH,. (Y reilla el silencio). -¿Qué tál, sefiorita LeonClrJa? - ~111y bien, In ll(;has gracias: (El diálogo se nn i ma). -¿Y u ted qué tu', seflorita Nicanora? -Mny bien. Muchas gl·acias. Y ,-í u;::;terl i.cómo.le ha. ido? ¿Qué tál? Conr¡ne ¿qué tál? La conyersac;ión ha llegado á tal fnl,l\lll1Cza y an i macióll y q II e n o puede con tí 11 uarse si 11 fal tal' á las nuís tri viales reglas de la etiqueta. Continúa el silencio, interrumpidü sólo por lino que otro bostezo ue la mam:í, por salpiques ele risa cO~ltenida que sal­tan de la fila do nifias, ó por la exclamación del padre, que de vez en cuando dice: -Si, mi amigo, n1l1cho se nos ha oaflaclo este nuestro Bogotá! A la ' J iez de Ja 1I0che, para al i vio del Jlad re, q ne no saoe CÓU10 sostener la COIl vcr~acióll, para de C~lIl oc la mamá, que se iba y se venía de II fio, Y para lío J'lal de las llifius, que han estado cOllteniendo la risa pOI' ulla hora, y que e tán impacientes por remeda)' lo modalls y -1 IlIetal tle voz del v i sita n t , á 1 as el i e z del u. n oc h (', J] 11 e v a Ó tI' ti e Il P, 1 eL V j sita toma su sombrero, se despide de la am na. soeiedutl, la s flora. grita á la ria ~a qne le alumhro el 7,rlgnáll, lél cual sale sofio­lienta con un cabo de vela en la mano, Hurc ul '11orln p rtón, y el ca ballel'o está en Jet ca]]e. MEDARIJO R1YA • HISTORIA DE LA NUEVA GRANADA PARA EH. I~ DE o TI TUAcr N Á LA HI 'TOHIA DE COLOMBfA, POI(. JOBÉ MA U.EL RE TI-U<:PO ( ONTTNUACJÓN) Peb'J'eTO: 1833,-Aunqne gCl'minaball 11 -jI nci a gUllOS odios contnL la Administlación liberal (le SalJtauder~ Id, T neva GnlllCloa se hHl1aba tranquila. E tu "1'H. IIl1a fUl'tulla ]Jara la. reunión del primer Congreso Oon.;titn iOIl:d. La e"iolws de- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 REVIST A LITERAIUA bíun abrir e el J. o ele !Iarzo; pero no hubo el númel'o HO eS8- rio, que se com pletó el 5. Los Sencuiores debían ser vei 11 Lisé -s, y concurrieron diez y nueve á la instalacióu; hubo treinta y nueve Represen tan tes en la aegu n da Cámara, en lugar de ci n­cuenta y seis, número que habían elegido las provincias. El Senado nombró para. su Presidente y Vicepresiden te á los e­nores Agustín Gutiérrez Moreno y Juan de la Cruz Góm z, y para Secretario al sefior Lorenzo María Lleras. En la Cá­mara de Representantes fueron escogidos para los misJnos des­tinos 108 sei]orea Angel María Flól'ez, El1sebio Barrero y Flo­l'entino González. Marzo: 1833. -El Presiden te del Estauo presen tú en el mismo día, por me(lio del Secretario del Interior, su mensaje cOllstitucional. Congratuló al Congreso por la paz interior y exterior que gozaba el país, después de táutas agitaciones como había sufrido en los afios anteriores. Pintó su situación, próspera en lo general: d ¡jo que la Hacienda Públ ica mejo­raba cada día y sus rendimientos crecían, por lo cual no eea de opinión q oe debieran aumentarse los impuestos. En el afio económico, que se contaba entonces de 1. o de Julio de 1831 á 30 de Junio de 1832, había.n producido las rentas 2.327,310 pesos 6 reales, Suponiendo con bnenos fundamentos .que sólo prod ujeran lo mismo, habría para. cu bri r el Presu puesto de Gastos corrospond ieLl te al afio próxi mo, que ascendía á 2.171,621 pesos 3t reales. San tallcler concluía. Rll mensaje haciendo al Congreso algunas indicaciones sobre reformas de leyes, ó acuerdo de otras que se nece.:3itaban pa!.'u, mejorar la Aclmi­nistnwi6n púl>lica. Bn los lIia siguientes los Secretarios Vólez, S to y López prc entaron al Oongreso sus infol'/l1~s sobre 108 negocio.:) del In t rjol' y R la iones Exteri re~, IIacien a y Guerra; eran bien deta.lIados y daban una idea. snficiente de c da uno de estos 1'(\010S de la Administr'LCión Gnbernativa. Terminaban COl1 algunos cua.dros e tadisticos curiosos. La conlposiciól1 del Congreso era lnixta, respecto de los partidos políticos. Existían en él antiguos y nuevos liberalos; pero había un 11 Ú mero considerable (le los llamados en tonces bolivianos. Mas en 10 general todos estaban contentos coo la presidencia de anb'tndel', y apoyaban á su Gobierno. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .r. M. RESTREPO-HISTORIA. DE LA NU~VA ar.ANADA 45 Uno de los primeros deber s del Congreso era hacer el escrutinio de las elecciones populares del Presid~nte y Vi­cepresiclente del Estado. Confol'me á la Constitución, las elec­ciones tenían dos escalas. Los 8ufragantes parroquiales vota­ban por electores y éstos elegían. Verificados los escrutinios, reeultó que de 1,263 electores, 1,012 v piel n1 ia, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RKVlSTA LITERARIA A tales ttmClres .se af'iauían algnnQs otros de naturaleza lnenos feria . .A ún estaban vivo~ y arcl1cntes en los corazones de mnchos granadinos los hOlldos resentimientos de que se Jea hubiera hon"aoo de la lista militar, ó á sus paricntes y ami-gos; esto, unido á los insnltos que alguno,:, mal avisados libe­rales prodigaban á los vencidos, tanto en sus discursos y he­chos en el Congl'eso como por nledio de los papeles públicos, mantenía en su fuerza y vigor un sordo disgusto en Bogotá. Santander predicaba la tolerancia, sin que fuera olny aten­dido. A los expresados motivos de disgusto se juntaron les del clero l"egu]ar. Este solicitó elel Congreso que se revocaran las leyes que suprimían ]os conventos menores y que prohibían las profesiones religiosas antes de los vei n ticinco afios de edad. El Congreso no atendió la súplica. Adenlás, discntía una ley, por cuyas <1 isposiciones se sujetaba á los Regu la.res al ordi­nario eclesiástico respecti vo de la N Lleva Granada. Aquestos puntos y el que no hubiera el cnerpo lpgislativo dado el pa (3 á II n Brevc de S. S. en q lle se cout;edía á la Recoleta de San Dit'go, en Bogotá, }(:I, rel iq u ia del cuerpo tI San vTictorio, már­tir, por 110 haberse obtenido por conducto del PoJer Ejecuti­VO~ CaUd;!l'On la pu Llicución de vario impl'e 'os y la precl icución de sermones que Santilllder juzgó eediciosos y capact!1:i de pro­ducir una revolución de que había rumores. IIi7.o, pups, lla­mar á la casa del gobienlo á varios Prelados y Padres princi­pales, á quienes dio una áspera reprensión, por la conducta dd alguno", r 'glllare8; les amenazó, adt:mú:3, COII que cae ría sobre ellos ~o(fo el rigúr ,1 e las leyes en ca o 1e q \Ie COIl ti n lIara.n con ese espíritu ne insnb r,litlHción. La ¡nc l1}ocliciad é irritación '_¡lIe tlln) Sa.ntalld l' aquel díu., le pr dujo, l'gÍ1n opinó ntonc , ulla fll rtc culelltura biliosu. Criarlo en lus CaU1.po8 de la guerra oe Illel p ' 11 encía, Sall talldt'r era d ~ 1'0, de 1 ,ótico, y r¡ ne 110 sllfría, si 11 i ni tarse, cou trad iCt;iÓll 11 i opo ... icióll alguna, Eote carác er ]0 tenlá ha ta en el Consejo, (:'11 que á veC{'d trataba á us ccrctarios, y aUl1 á los ,Vicepresidentes, con u Ila. indiferpncja qne J"uyaba en cJes­cortesí; l. CUllsill>:doa <-101, y le hacía ().l ill,' ) el D(·" p¡:cho. El 2 de J lIlI io ¡¡U o e l COllgn's t l' l't!l i 110 á . tl::s se "¡\l lles de 90 <1í(\~. ~l hauia tnluajad(1 <;011 H"iduieb.d, con ., tancia y sillce- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. M, RESTREFO-HISTOJUA DE LA NUKVA GRANAllA. 49 ,·os deseos de promover el bie 1 el e la N 11 CVsi ell! Bogotá, Cflle creara. yeligier.a, Abolió los derechos de exportación (fe lo::; ¡ll'oductos n:ltnra'es granadinos, dejanclo su b:'istente la. prohibición de ex.tr;lel' ft. países extranjeros las pastas ele oro y plat;t. Fijó tamhiéu tos elel'echos de i m portaci ón en ll'oducía el estanco del tabaco, aumentaría sus :!:endi­mientos con la nueva organización que por una ley lE> había dado el Congreso. Creóse una Dirección general, que ct pen­día innle liatamente del Secretario de Hacienda, y se dieron otras ct isposiciones im portan tes. Las esperanzas q ne se tu ieron al acordar esta ley, no salieron fallidas,y desde entonces la. renta. proo uCl ~ ~;~ por el monopolio del tabaco, mejoró sucesi vamente. Eri . las mismas sesiones aprobó el Congreso la con ven­cif) n lír()v jsiona], firmada en 14 de Noviembre de 1832 en tre el En "argado de Negocios de . M. el Rey de los Franceses y el Secretario de Relaciones Exteriores del Gobierno Granadi ... no. Dicha con vención, q ne era de amistad, comercio y nave­gación, fue ratificada por el Pre idente del E tado el 5 de !ll­nio. Con este documento público, el Gobierno real de Francia reconoció explícitamente la independencia y soberanía de la Nueva Granada.. SllS estipulaciones debían contribuír eficaz­mente á cxtenller y mejorar el comercio e '" terior, aUUlOll­tanoo la concurrencia de buq nes extrilnjeros en los puertos granadinos, situados en el Atlántico. El Congreso, al terminar sus sesiones, dio una ley en 3 rleJuni ,que sancionó el Ejecutivo, sobre el modo de proce­der en las causas de sedición, conspiración, robeli' n ó traición contra el Estado, designando los jneces que d blan c I1PC r y la forma breve y su maria del proc so n e t d li to. ecre 6.1' n e también las penas en que incnrriria.ll cltale quiera 1 ersonas que las c metiesen: eran las de mner.te, presidIo y .- pulsión del territorio de la Nueva Gran fl ~ l\ patria, ~om() blll'1l mili­tar, (L1l}igu d e l orden y ardiente sosteneo r del Gohiern legi­timu (1). Sin embargo tle esta muerte, dl'seubiel'ti'1. la rev~lll c ión, esta ha)) (:ort¡¡fl,).' lo~ p]u lIes d , los COll. pi ra l()re de el po­derarse de los cllt!rpos veteranos de Húsar s y de Artillería. Pensaban, si 10 hubieran consegnirlo, tomar los cnerpos de guardia aiskdo¡:; para ver si pOI~ia.n ocupar la capital, .-lcstruÍr el G bierno legíti'mo, alln matauIlo el S,Lntanller y á l(). prin­cipales liberales, proc]:4mHr qne ellus sostenían la religión y Jos intereses de los artesanos, prohibi)' el. com'ercio libre qne, según tlf:clan, peJ'judicúba t{tnto á los hijos del pai ; última­IDen te, pODer á la cabe7-'" Ilel Guhierno al viejo y débil General .José Miguel Pey, como u 1I e&tafenllo, y que otros mandaran á su llombre. N [lda de esto puu ieron hncer los conjurado. La segu nda parte ue sus proyectos revoll1cion~Hios era marchar Illégo á 'l'ullja con los cuerpos (le úsa.r s y Artillería; sorprender su guarnición, tomar el parqne y volver oe" pués con más fllerz:ls~ á fin rle destruir e] G bierno J gítimo . . En cumplimiento de este plan, Ignaeio Amaya habla ffi }lr­é] lClJU el mismo día 23 ue FUIl ti bón Ú, acatati Vct, cun otl'OS homl))'('s p rdidos pan, levlLntar allí una fuerza y prendel' al Coron 1 de milicias Jo é ~lal'ía Quijal} . Amaya ejecutó la Fflrte rl 1 1 rogl'ama 'In estaba á su cargo, pues pI' ndió á Qui­jauo .1 24 muy t Jnprall ; quiso hacer 10 mismo con los ofi­ciales ue milicia Torre y Agll,lelo, mas no }o consiguió. Dio todol:J e t s pa"o antes de süber que había fraCilSH.rlo la parto pnnci l'U l rle) pI' yecto. Si n m bargo, sigll ió con su partirla, qne constaba. como ci e tl"~i 11 tao h m bre :l. ca bailo, al Puen te de) Com Ú 11. Mal'jano París, ~gúll lo Ileclanu·ol} va rios testi­gos7 debía formar una gllel'l'illa ~n el valle de Cáque7-a. José (1) Arjon& se ocultó, alvándose así de la muerte. Al cabo de algu­nos años se presentó á que se le juzgara. Entonces yá no hubo pruebas, por DO baberse escrito cuando se cometió el delito, y fue absuelto de 1_ iDsbncia_ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5,1 REVI 'TA LITftH.ARIA María e1'n3o estaba en su hacienJa de Guachancio esperando que se diern el golpe en la capi ta.l, para obrar en consonancia. Los conjurados que existían en Bogotá se comunical'on, durante la noche, la noticia de que habían sido descubiertos: cogieron caballos en las dehesas inmediatas, y antes de l::t.s sie­te de la mafíana siguieron bajo el mando de Sardá como treinta hombres, que tomaron el camino del Norte. Grand
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Revista Literaria: publicación mensual - N. 7

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Religión y patria

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